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                    <text>Vol. 02,
Núm. 03,
Julio 2022

REVISTA INTERNACIONAL
DE INVESTIGACIÓN EN
CRIMINOLOGÍA
constructoscriminologicos.uanl.mx

�Constructos criminológicos Vol. 2 Núm. 3, JulioDiciembre 2022, es una publicación semestral editada
por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a
través de la Facultad de Derecho y Criminología.
Dirección de la publicación: Av. Universidad s/n Cd.
Universitaria C.P. 66451, San Nicolás de los Garza, Nuevo
León,
México.constructoscriminologicos.uanl.mx,
constructoscriminologicos@uanl.mx. Editor responsable:
Dr. José Zaragoza Huerta, Facultad de Derecho y
Criminología. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo
núm. 04-2022-040614045800-102 ISSN Pendiente, ambos
otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor.
Responsable de la última actualización: Dr. Paris Alejandro
Cabello Tijerina, Facultad de Derecho y Criminología Av.
Universidad s/n Cd. Universitaria C.P. 66451, San Nicolás
de los Garza, Nuevo León, México.
Las opiniones expresadas por los autores no reflejan la
postura del editor de la publicación. Todos los artículos
son de creación original del autor, por lo que esta revista se
deslinda de cualquier situación legal derivada por plagios,
copias parciales o totales de otros artículos ya publicados
y la responsabilidad legal recaerá directamente en el autor
del artículo. Se autoriza compartir, copiar y redistribuir
el material en cualquier medio o formato; y de remezclar,
transformar y construir a partir del material, citando
siempre la fuente completa.
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons
Atribución-NoComercial 4.0 Internacional.

�Sobre la Revista Constructos
Criminológicos
Constructos Criminológicos es una publicación
científica, que propicia un espacio de debate
académico, focalizada a difundir investigaciones
y trabajos escritos de opinión respecto de la
ciencia criminológica.
Con ello, la revista se focaliza en diversas
temáticas que se circunscriben en el moderno
concepto de la disciplina; es este sentido: sobre
criminología, prevención, política criminal,
criminalística, derecho penal y derecho
de ejecución Penal, elaborados con rigor,
procedentes de cualquier parte del mundo y sin
limitación en cuanto a la orientación teórica o
ideológica.
La periodicidad de la revista es semestral, con la
peculiaridad que cada número se convoca en el
mes de enero y se cierra en el mes de junio; se
apertura en el mes julio y se cierra en el mes de
diciembre.
El idioma principal es el español, si bien
podrán publicarse asimismo contribuciones en
portugués, francés, inglés o italiano, siempre
que vayan acompañadas de la correspondiente
traducción al español, la cual deberá ser aportada
por los propios autores. Cabe destacar que se
alude a colaboraciones inéditas.
La recepción de artículos para su posible
publicación en RCC se abre en dos períodos a lo
largo del año: entre el 1 del mes de enero y el 15
de abril y entre el 1 del mes de junio y el 15 del
mes de octubre.

Equipo editorial
Director
• Dr. José Zarazgoza Huerta (Universidad
Autónoma de Nuevo León)
Coordinador editorial
• Dr. Gil David Hernández Castillo (UANL)
Comité Editorial
Internacional
• Dr. Jo Hee Moon (UH) Corea
• Dr. Luis Flavio Gómez (Brasil)
• Dr. Enrique Sanz Delgado (UAH) España
• Dr. Daniel Fernández Bermejo (UNED) España
Nacional
• Dr. Víctor Aurelio Zúñiga González (UANL)
• Dr. Rogelio Barba Álvarez (UDG)
• Dr. Manuel Vidaurri Aréchiga (DELASALLE,
Bajío)
• Dr. Gerardo S. Palacios Pámanes (UANL)
• Dra. Rosalba Taboada Villasana (Instituto Cide
Hamet)
Comité Científico
Internacional
• Dr. Esteban Leonardo Arratia Sandoval
(Universidad de Santiago de Chile)
• Ph.D. Logan Puck (University of California)
Nacional
• Dra. Karla Villarreal Sotelo (UAT)
Comité Consultivo
Nacional
• Dr. Juan García Rodríguez (UANL)
• Dra. Ana María Esquivel (UANL)
• Dr. Juan Antonio Caballero (UANL)
• Dra. Carla Monroy Ojeda (UASP)
• Dr. Martín Eduardo Pérez Cazarez (UDG)
• Dr. Jesús Francisco Castro Oliva (UANL)
• Dr. Rodolfo Tadeo Luna de la Mora (IBERO)

�CONTENIDO
Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

Artículos
09

31

51

79

95

115

125

151

La Cibercriminalidad como modalidad comisiva del delito de trata de personas
y su tratamiento jurídicopenal en Nicaragua
Jessica Flores Páiz
Estrategia Metropolitana de Ciberprevención: una propuesta para Nuevo León
Fernando Margarito Velazquez Flores y Dante Octavio Isau Garza Fabela
Seguridad pública en la frontera: impacto de la pandemia de COVID19 en el
contexto de la Zona Metropolitana de Tijuana
José Andrés Sumano Rodríguez y Rosa Isabel Medina Parra
La expresión femenina de la violencia mediante delitos
Martha Fabiola García-Álvarez
Gobernabilidad penitenciaria en la población femenil. Análisis en el estado de
Nuevo León
Anayely Mandujano Montoya
El Programa de Justicia Juvenil Restaurativa y la Reducción de los Índices de
Criminalidad: Una experiencia comparada
Gesell Edinson Leihgton Méndez Ibáñez
Anáisis constitucional práctico de la prueba indiciaria en los delitos de colusión
Juan Alberto Castañeda Méndez
Los aportes literarios de Mario Vargas Llosa; al Derecho de Familia bajo la luz
de las Teorías Preventivas
Juan Carlos Mas Guivin

�Presentación

El estudio de la Criminología se ha incrementado en los últimos años como
respuesta al aumento de la violencia en el país, por tal motivo, la Facultad de
Derecho y Criminología de la Universidad Autónoma de Nuevo León impulsó la
creación de una revista especializada en el ámbito criminológico que lleva por
nombre Constructos Criminológicos. Con la creación de esta revista científica
se apertura un importante espacio de reflexión académica que promueva la
necesidad de políticas públicas orientadas en el estudio de la criminología como
estrategia fundamental para el fortalecimiento del Estado de Derecho que garantice
el cumplimiento de los derechos fundamentales de todos los ciudadanos.
Constructos Criminológicos es una revista en línea de publicidad semestral
arbitrada bajo estrictos lineamientos metodológicos que promueven la publicación
de resultados de investigaciones de calidad académica y científica sobre el ámbito
de la ciencia criminal que contribuya a resolver las necesidades de seguridad que
requiere nuestro país. La revista coadyuva esfuerzos con el programa doctoral de
Criminología que oferta nuestra facultad, mismo que se encuentra registrado en
el padrón de posgrados de calidad del CONACYT, orientado a contrarrestar cada
forma de manifestación criminal, sea convencional o no convencional, es decir,
delincuencia organizada y común; así como preparar profesionales que puedan
asumir decisiones y disponer estrategias en los vastos campos de la contención
y prevención criminal, de la administración de la justicia, de los servicios a la
víctima, del seguimiento del procesado y de la inseguridad ciudadana.
La generación de conocimiento a través de la revista contribuye a llenar un vacío
científico en el país en este tema. La revista Constructos Criminológicos auxilia al
fomento y enseñanza de la Criminología como una disciplina indispensable para
el desarrollo de México.

Óscar P. Lugo Serrato
Director de la FACDYC

�6

constructoscriminologicos.uanl.mx

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Editorial

En el presente número de la Revista Constructos Criminológicos de la Facultad de
Derecho y Criminología de la Universidad Autónoma de Nuevo León, se continúa
aportando soluciones a los problemas que afectan a la sociedad.
Y Precisamente, el día 16 del mes de mayo del presente año, se realizó la
inauguración del Centro de Investigaciones de Cibercriminalidad, Derecho
Digital y Ciberseguridad, de esta casa de estudios, donde de manera conjunta
participan: La Fiscalía General, La Secretaría de Seguridad Pública, La Secretaría
de Economía, La Iniciativa Nuevo León 4.0, La fundación Paz Ciudadana y La
Facultad de Ciencias Físico Matemáticas, con el objetivo de atender los efectos
nocivos que representa la existencia de las nuevas tecnologías en la sociedad; toda
vez que: “La ciberseguridad y los ciberdelitos no son el futuro, son el presente”,
coincidieron los directivos de los entes participantes.
En este número agradecemos las aportaciones de docentes, investigadores y
especialistas de los temas que ocupan a la revista.
El primer trabajo refiere a: La Cibercriminalidad como modalidad comisiva del
delito de trata de personas y su tratamiento jurídicopenal en Nicaragua.
La segunda investigación alude a: Estrategia Metropolitana de Ciberprevención:
una propuesta para Nuevo León.
Con estos dos trabajos se atiende a los nuevos fenómenos criminales de
comisión cibernética, que sin duda podrán ser atendidos y profundizados por
otros investigadores en el mencionado supra Centro de Investigaciones de
Ciberseguridad, Derecho Digital y Ciberseguridad.
El tercer artículo aborda el tema: Seguridad pública en la frontera: impacto de la
pandemia de COVID19 en el contexto de la Zona.

�7

Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

El cuarto trabajo aborda: La Expresión femenina de la violencia mediante delitos.
Con estos dos estudios, se analizan temas donde la ciencia criminológica oferta
herramientas de solución, con especial referencia en la seguridad pública.
El quinto trabajo, atiende a la: Gobernabilidad penitenciaria en la población
femenil. análisis en el Estado de Nuevo León.
El sexto estudio aborda: El programa de justicia juvenil restaurativa y la reducción
de los índices de criminalidad: una experiencia comparada.
El rubro del derecho penitenciario es atendido en estos dos estudios, los que
se focalizan en dos temas de actualidad: gobernabilidad intra muros y justice
restorative como solución paradigmática a los conflictos interpersonales dela
personas privadas de libertad.
El séptimo trabajo desarrolla un: Análisis constitucional práctico de la prueba
indiciaria en los delitos de colusión.
Finalmente, el octavo articulo aborda: Los aportes literarios de Mario Vargas Llosa;
al derecho de familia bajo la luz de la teorías preventivas.
Atendiendo al moderno concepto de la Criminología (Antonio García-Pablos de
Molina, los dos últimos trabajos aportan elemento para una mejor comprensión
de instituciones, procedimientos, teorías y fines del derecho y la justicia.

Dr. José Zaragoza Huerta
Director Editorial (UANL)

Dr. Gil David Hernández Castillo
Coordinador Editorial (UANL)

�8

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

constructoscriminologicos.uanl.mx

�9

Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

Cibercriminalidad como modalidad comisiva del delito de
trata de personas y su tratamiento jurídicopenal en Nicaragua
Cybercriminality as a commission modality of the crime of human
trafficking and its criminal legal treatment in Nicaragua
Jessica Flores Páiz*

Resumen
El artículo se centró en analizar el fenómeno
de la cibercriminalidad y su vinculación con el
delito de trata de personas, visto el cibercrimen
como medio o instrumento para la comisión
de conductas típicas. Desde el estudio de
la dogmática penal contemporánea, se han
evidenciado los desafíos tanto jurídicos como de
prevención en este ámbito que debe evolucionar
a medida que va desarrollándose las Tecnologías
de la Información y Comunicación TIC´s. En la
elaboración de esta investigación cualitativa se

Cómo citar
Flores, Paíz, J. Cibercriminalidad como modalidad
comisiva del delito de trata de personas y su
tratamiento juridicopenal en Nicaragua. Constructos
Criminoogicos,2 (2), Recuperado apartir de https://
constructoscriminologicos.uanl.mx.php/cc/article/
view/22
* https://orcid.org/0000-0002-7796-038X
Universidad Politécnica de Nicaragua

Recibido: 29-03-2022
Aceptado: 22-04-2022

aplicó el método teórico-documental a través
de instrumentos como la exploración y análisis
documental de una serie de fuentes primarias y
secundarias del conocimiento, mediante lo cual
se obtuvo como resultado la urgente necesidad
de mejoras legislativas a nivel nacional e
internacional con la finalidad de lograr un
adecuado abordaje de la ciberdelincuencia en
el ámbito de la trata de personas para garantizar
una mejor investigación y persecución de este
tipo de delitos.
Palabras
clave:
Derecho
Penal,
Cibercriminalidad, Delito, Trata de Personas
Abstract
The article focused on analyzing the
phenomenon of cybercrime and its link with the
crime of human trafficking, seeing cybercrime
as a means or instrument for the commission
of typical behaviors. From the study of
contemporary criminal doctrine, both legal and
preventive challenges have been evidenced in
this area that must evolve as information and

�10

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

communication technologies develop. In the
elaboration of this qualitative research, the
theoretical-documentary method was applied
through instruments such as the exploration and
documentary analysis of a series of primary and
secondary sources of knowledge, through which
the urgent need for legislative improvements
at the national level was obtained as a result.
national and international in order to achieve an
adequate approach to cybercrime in the field of
human trafficking to ensure better investigation
and prosecution of this type of crime.

constructoscriminologicos.uanl.mx

que nos rige en Nicaragua, y de qué manera
puede ser aplicado para lograr los objetivos
de prevención, persecución y sanción de esta
modalidad delincuencial con relación al crimen
transnacional.

Y finalmente, esta investigación apunta a
demostrar los vacíos legales además de los
desafíos a los cuales nos enfrentamos en
Nicaragua debido a las debilidades que esta
nueva forma de comisión de delitos nos
ha mostrado a causa de sus características
distintivas y facilitadoras como es la globalidad
Keywords: Criminal Law, Cybercrime, Crime, actual, es decir, su carácter transnacional.
Human Trafficking
Tales motivos la resaltan como una
investigación novedosa ya que a como lo
I. INTRODUCCIÓN
indica González (2017) en su estudio que
relaciona la cibercriminalidad con el crimen
Realizar
una
investigación
sobre
la organizado, se muestra la nueva tendencia
cibercriminalidad como modalidad comisiva de la cibercriminalidad como un instrumento
del delito de trata de personas, y su tratamiento facilitador para la comisión de delitos dentro
jurídico penal en Nicaragua, surge por el interés de las estructuras del crimen organizado, que
de entender el fenómeno de la cibercriminalidad han dado un salto en sus formas de actuación
de manera integral por presentar características y pasando de modalidades tradicionales que
tipologías distintas a la criminalidad tradicional requerían del espacio físico, a implementar
perpetuada en el espacio real y físico, asimismo las nuevas Tecnologías de la Información y
evidenciar la incorporación de las Tecnologías Comunicación desde el ciberespacio, así
de la Información y la Comunicación (TIC`s) mismo se evidencia la regulación jurídica actual
como medios o instrumentos para la comisión y los desafíos a los cuales debemos apuntar
de delitos, lo cual se ha convertido en una conforme a la experiencia Internacional, o en
nueva forma de operación dentro de las otras palabras, los ajustes de nuestro derecho
estructuras del crimen organizado para facilitar interno e institucional conforme a los estándares
sus actividades ilícitas tradicionales como es la de seguridad informática a escala mundial.
trata de personas.
Al conocer estas nuevas formas comisivas
Además de dar a conocer de manera armonizada de delitos denominada Cibercriminalidad, y
el marco jurídico nacional e internacional describir de qué manera está siendo utilizada
existente en materia de ciberdelincuencia por el Crimen Organizado para la facilitación
Cibercriminalidad como modalidad comisiva del delito de trata de personas y su tratamiento jurídicopenal en Nicaragua. PP. 9-30

�Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

de la trata de personas, así como el marco
jurídico existente se genere un mayor interés del
Gobierno de Nicaragua por seguir ratificando
Convenios Internacionales, y sobre todo cumplir
con las exigencias impuestas a los Estados
miembros, y de tal manera incorporarse mejoras
en la legislación penal existente e invertir en
unidades especializadas en: tecnologías de
la información y seguridad informática, en
ciberdelincuencia en las diversas instituciones
encargadas de la investigación o persecución
de delitos como la Policía Nacional, Ministerio
Público, así como Tribunales de Justicia
especializados encargados de sancionar la
cibercriminalidad, todo ello de cara a la
modernización y reforzamiento de la política
criminal del Estado para ejecutar métodos
eficaces de resolución y prevención de estos
delitos como una forma de combatir las nuevas
modalidades utilizadas por las estructuras del
crimen organizado en la comisión de diversos
delitos como la trata de personas, ya que las
medidas actuales son insuficientes para detener
o disminuir este flagelo.
Es evidente que pese a los esfuerzos legislativos
y operativos a nivel interno de cada Estado,
la armonización de sus legislaciones con los
instrumentos internacionales ratificados por
estos y de cooperación transnacional, aún
existen muchos desafíos para la prevención,
investigación, persecución, y sanción de los
delitos realizados a través de los aparatos y
plataformas virtuales, sobre todo, en países como
Nicaragua y el resto de la región centroamericana
que si bien es cierto han dado algunos pasos en
la lucha contra la delincuencia informática tanto
en su ordenamiento jurídico interno, y respecto
a la cooperación internacional, la situación

11
de pobreza en la región, los pocos recursos
económicos destinados para la seguridad
informática, la persecución de estos delitos,
y la debilitada política criminal del Estado
para enfrentar y prevenir la ciberdelincuencia
ha sido aprovechado por la delincuencia
organizada que desde el anonimato y con una
amplia distribución de funciones opera desde
cualquier punto territorial para llevar a efecto
sus actividades criminales como la trata de
personas.
En tal sentido, la UNODC en su informe
mundial sobre la trata de personas (2014) afirma
que existe participación de la delincuencia
organizada en la trata: “las corrientes de
trata complejas pueden ser gestionadas más
fácilmente por grupo delictivos grandes y bien
organizados” (p. 14).
La trata de personas es uno de los delitos
transnacionales más antiguos del crimen
organizado así como el tráfico de drogas, armas
y el lavado de dinero, considerándose por la
ONU a la trata de personas como el segundo
delito más lucrativo, con una estimación de
ganancias, según reportes de la OIT (2005),
que ascienden a unos 32,000 millones de
dólares al año, y ha logrado implementarse el
cibercrimen como un medio facilitador y eficaz
para la captación, tráfico y comercialización de
personas.
La temática objeto de esta investigación
enfocada en la Cibercriminalidad como
medio o instrumento para la comisión del
delito de trata de personas desde su corriente
transnacional, y su tratamiento jurídico penal
en Nicaragua presenta limitaciones doctrinales
Jessica Flores Páiz

�12

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

y jurisprudenciales en nuestro país por tratarse
de un fenómeno emergente y de rápida
evolución, por tanto, la fundamentación de este
estudio parte del Derecho Interno, Derecho
Internacional, y doctrina mayoritariamente
Internacional, y el método utilizado para la
elaboración de este trabajo investigativo es
teórico-documental. Por tanto se acudió a la
investigación teórica a través de instrumentos
como las fichas documentales por lo que se
acudió a la exploración y análisis documental
de diversas fuentes primarias de conocimiento.
II. ASPECTOS GENERALES DE LA
CIBERCRIMINALIDAD

constructoscriminologicos.uanl.mx

a este último concepto que es un conjunto
de leyes en cuanto que, si bien escasos,
existen varios ordenamientos jurídicos
nacionales e internacionales con alusión
específica al fenómeno informático. Normas
en virtud de aquellas que integran la llamada
política informática, la cual, según se verá
posteriormente, presenta diferencias respecto
a la legislación informática. Principios en
función de aquellos postulados emitidos por
jueces, magistrados, tratadistas y estudiosos
respecto al tema. Por otra parte, se refiere
a hechos como resultado de un fenómeno
aparejado a la informática inimputable al
hombre. Por último, se alude a actos como
resultado de un fenómeno directamente
vinculado con la informática y provocado
por el hombre (Téllez, 2008, p. 13).

2.1.Generalidades del Derecho Informático:
Según Téllez (2008) el derecho informático
es una rama de las ciencias jurídicas que
contempla a la informática como instrumento 2.2 Delimitación del fenómeno de la
(informática jurídica) y como objeto de estudio cibercriminalidad:
(derecho de la informática).
En este apartado nos acercaremos a desentrañar
la conceptualización y clasificación del
El mismo autor precisa una clasificación de tal fenómeno de la cibercriminalidad, partiendo
concepto y distingue la informática jurídica del de la instauración de un término que sigue en
Derecho informático:
discusión por ser un fenómeno relativamente
reciente pero que evoluciona exponencialmente
Definiendo la primera como la técnica debido al constante desarrollo de las TIC´s y
interdisciplinaria que tiene por objeto el el ciberespacio lo que ha provocado que se
estudio e investigación de los conocimientos identifiquen nuevas modalidades y conductas
de la informática general, aplicables a la en la comisión de delitos así como una
recuperación de información jurídica, así pluralidad de bienes jurídicos protegidos.
como a la elaboración y aprovechamiento
de los instrumentos de análisis y tratamiento 2.2.1) Aproximación a la Conceptualización
de información jurídica necesarios para de cibercriminalidad:
lograr dicha recuperación, mientras que la La doctrina mayoritaria coincide en que precisar
segunda la define como el conjunto de leyes, o unificar el concepto de ciberdelincuencia,
normas y principios aplicables a los hechos cibercriminalidad o delitos informáticos no
y actos derivados de la informática. Agrega ha sido tarea sencilla, y que muchos de los
Cibercriminalidad como modalidad comisiva del delito de trata de personas y su tratamiento jurídicopenal en Nicaragua. PP. 9-30

�Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

conceptos tienden a mostrar una carga de
ambigüedad (Hernández, 2009; Mata, 2003;
Quevedo, 2017; Miró, 2012; Téllez, 1998).
Cabe remarcar, que los conceptos establecidos
en los instrumentos internacionales son un
referente de aplicación, por tanto mencionaré
la definición de Ciberdelincuencia utilizada en
el único convenio internacional ratificado por
Nicaragua cuyo planteamiento debe ser acatado
debido al compromiso adquirido de armonizar
las legislaciones internas con los instrumentos
jurídicos internacionales una vez que han sido
suscritos por los Estados miembros, en tal sentido
el “Convenio iberoamericano de cooperación
sobre investigación, aseguramiento y obtención
de prueba en materia de ciberdelincuencia”1
(2014) define:
Por ciberdelincuencia se entiende cualquier
forma de criminalidad ejecutada en el
ámbito de interacción social definido por el
uso de las Tecnologías de la Información y la
Comunicación.
Evidentemente esta definición tiende a ser
muy general, lo cual permite incluir, en lo
sucesivo, en el término de ciberdelicuencia
toda conducta ilícita que se lleve a cabo dentro
del ámbito de interacción social mediante el
uso de las Tecnologías de la Información y la
Comunicación, es decir, en el ciberespacio,
1

Decreto A.N. Nº. 8651 decreto de aprobación del

13
también definido este último por la Real
Academia Española (RAE) (2021) como
el “ámbito virtual creado por medios
informáticos”.
Entre los estudiosos de esta materia se ha
debatido el término para describir este
fenómeno. Téllez (1998) opina que dar un
concepto de delito informático no es tarea
fácil, esto debido a que, para hablar de delito
en el sentido de acciones típicas, es decir
tipificadas o contempladas en textos jurídicospenales, se requiere que la expresión delitos
informáticos esté consignada en los códigos
penales.
Sin embargo, bajo esa premisa, el mismo autor
alude a dos conceptos de delitos informáticos,
un concepto atípico, y un concepto típico:
“los delitos informáticos son actitudes ilícitas
en que se tienen a las computadoras como
instrumento o fin (concepto atípico) o las
conductas típicas, antijurídicas y culpables
en que se tienen a las computadoras como
instrumento o fin (concepto típico)” (p. 104).
Por su parte, Sarzana (1979) (como se citó
en Téllez, 1998) menciona “los delitos
informáticos son cualquier comportamiento
criminógeno en que la computadora está
involucrada como material, objeto o mero
símbolo” (p. 104).
Desde su perspectiva, Casabona (1987)
(como se citó en Acurio, 2015) señala:

“convenio iberoamericano de cooperación sobre investigación,
aseguramiento y obtención de prueba en materia de ciberdelincuencia”, decreto legislativo que entró en vigencia a partir
de su publicación en la Gaceta, Diario oficial No. 42 del 03 de
marzo del 2020.

El término Delito Informático debe usarse
en su forma plural, en atención a que se
utiliza para designar una multiplicidad de
conductas ilícitas y no una sola de carácter
Jessica Flores Páiz

�14

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

general. Se hablará de delito informático
cuando nos estemos refiriendo a una de estas
modalidades en particular (p. 11).
Acurio (2015) interpreta que para Casabona,
autor antes citado, en algunos casos el
computador y sus aplicaciones constituyen el
objeto material del delito (sobre el que recae
físicamente la acción) y en otros un mero
instrumento para cometer hechos generalmente
tipificados en los Códigos Penales y que por
tal razón la doctrina alemana define a estos
supuestos como el conjunto de actos (punibles
o dignos de incriminación) en los cuales el
computador (o el procesamiento automatizado
de datos) es instrumento u el objeto de comisión.
El término de delitos informáticos se ha venido
descartando por algunos doctrinarios:
En los últimos tiempos se está sustituyendo
la denominación de delitos informáticos
por la de cibercrimen y cibercriminalidad
en referencia esta vez al término anglosajón
cybercrime, procedente de la unión entre
el prefijo cyber, derivado del término
cyberspace, y el término crime, como
concepto que sirve para englobar la
delincuencia en el espacio de comunicación
abierta universal que es el ciberespacio.
En inglés, parece estar imponiéndose este
término frente a otros como computercrime,
u otros en los que se utilizan prefijos como
virtual, online, high-tech, digital, computerrelated, Internet-related, electronic, y e-.

constructoscriminologicos.uanl.mx

relación con ellos, concretamente, el hecho
de que pasara de ser el centro del riesgo la
información del sistema informático, a serlo
las redes telemáticas a las que los sistemas
empezaron a estar conectados y los intereses
personales y sociales que se ponen en juego
en las mismas. Así, a la primera generación
de la cibercriminalidad en la que lo
característico era el uso de ordenadores para
la comisión de delitos, le ha sucedido una
segunda época en la que la característica
central es que el delito se comete a través
de Internet, y según Wall, una tercera en
la que los delitos están absolutamente
determinados por el uso de Internet y las
TIC. Esto ha tenido su correlato en el ámbito
legal: a partir del nuevo siglo empezaron
a preocupar ya no sólo la información que
pudieran contener los sistemas informáticos
y la afectación a la intimidad o el patrimonio
que pudiera derivarse del acceso a ella,
sino el ciberespacio en el que los mismos
interactuaban y los crímenes que allí se
producían y que podían afectar a muchos
otros nuevos bienes jurídicos como la
indemnidad sexual, la dignidad personal o
la propia seguridad nacional. Y todo ello ha
llevado a la utilización de un término, el de
cibercrimen que, a mi parecer, logra englobar
todas las tipologías de comportamientos que
deben estar, y además alcanza mejor que
otros el que debe ser un propósito esencial de
cualquier concepto que sirve para nombrar a
una categoría: enfatizar aquello que une a
todo lo que la conforma que, en este caso, es
Internet y las TIC como medio de comisión
delictiva. (Miró, 2012, p. 38)

En la raíz de este cambio de denominación
está la evolución, desde una perspectiva
criminológica, de los comportamientos
ilícitos en la Red y la preocupación legal en Por lo tanto, podemos entender que el término
Cibercriminalidad como modalidad comisiva del delito de trata de personas y su tratamiento jurídicopenal en Nicaragua. PP. 9-30

�Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

cibercrimen o cibercriminalidad al igual
que explica Miró (2012), engloba las nuevas
tendencias o características transnacionales de
este tipo de criminalidad, que a su vez ha sido
una plataforma utilizada por redes criminales
organizadas transnacionales en la comisión de
sus actividades ilícitas para diversos fines como
por ejemplo la trata de personas.
En ese mismo sentido, Williams (2001) señala:

15
Prevención del Delito y Justicia Penal, de
2015 en su párrafo Nº 15 el cual señala que
“los actos comprendidos habitualmente en la
categoría de ciberdelincuencia son aquellos en
los que los datos o sistemas informáticos son el
objeto contra el que se dirige el delito, así como
los actos en que los sistemas informáticos o de
información forman parte integrante del modus
operandi del delito”, refirió que es esta una
definición muy general y amplia que abarca todo
tipo de crímenes que impliquen incursiones
ilícitas en las redes informáticas privadas, ya
sea de individuos particulares o de instituciones
públicas o privadas, gubernamentales o no,
cometidas por un solo individuo, o por grupos
aficionados o expertos y organizados, tomando
tal concepto como punto de partida para
analizar el cibercrimen como instrumento del
crimen organizado.

La sinergia que existe entre el crimen
organizado y la Internet no solamente es
muy natural, sino que también es propensa a
florecer y desarrollarse aún más en el futuro.
La Internet provee los conductos y también
las víctimas para el crimen y permite que
éstas sean explotadas para proveer ganancias
considerables con muy poco riesgo. El
crimen organizado no puede pedir más. Por
lo tanto, es vital que se identifiquen algunas De ahí que las nuevas tendencias conceptuales
de las maneras en que el crimen organizado de cibercriminalidad abarquen de manera
ya coincide con el crimen cibernético. (p. 24) global la comisión de los delitos del crimen
organizado como la Trata de personas al
Por su parte González (2017) en su investigación realizarse alguna o algunas de las conductas que
centrada en identificar la relación entre la conforman el tipo objetivo de Trata de personas
ciberdelincuencia y el crimen organizado utilizando las TIC´s, y el ciberespacio como un
señala que ante la creciente expansión y medio o instrumento para su comisión.
evolución del cibercrimen a nivel mundial,
cada vez es más notable la necesidad de 2.2.2) Clasificación de la cibercriminalidad:
elaborar una definición generalmente aceptada De la conceptualización de cibercriminalidad
que delimite el vocablo, con el fin de facilitar se desprende su clasificación, por lo que
las actividades y regulaciones destinadas a algunos autores como Téllez (2008) establece
detectar el cibercrimen, neutralizarlo o incluso una división en este tipo de criminalidad que
prevenirlo (p. 46).
él ha optado por denominar delito informático:
Como instrumento o medio, y como fin u
El mismo autor, al citar el documento de objeto.
antecedentes elaborado en el Seminario 3 del
13º Congreso de las Naciones Unidas sobre
Jessica Flores Páiz

�16

constructoscriminologicos.uanl.mx

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Téllez (2008) respecto a la cibercriminalidad
como instrumento o medio explica:
En esta categoría se encuentran aquellas
conductas que se valen de las computadoras
como método, medio o símbolo en la comisión
del ilícito, por ejemplo: a) Falsificación de
documentos vía computarizada (tarjetas de
crédito, cheques, etcétera). b) Variación de
los activos y pasivos en la situación contable
de las empresas. c) Planeación o simulación
de delitos convencionales (robo, homicidio,
fraude, etcétera). d) “Robo” de tiempo de
computadora. e) Lectura, sustracción o
copiado de información confidencial. f)
Modificación de datos tanto en la entrada
como en la salida. g) Aprovechamiento
indebido o violación de un código para
penetrar a un sistema con instrucciones
inapropiadas (esto se conoce en el medio
como método del caballo de Troya). h)
Variación en cuanto al destino de pequeñas
cantidades de dinero hacia una cuenta
bancaria apócrifa, método conocido como
técnica de salami. i) Uso no autorizado
de programas de cómputo. j) Inclusión de
instrucciones que provocan “interrupciones”
en la lógica interna de los programas, a fin
de obtener beneficios. k) Alteración en el
funcionamiento de los sistemas. l) Obtención
de información residual impresa en papel o
cinta magnética luego de la ejecución de
trabajos. m) Acceso a áreas informatizadas
en forma no autorizada. n) Intervención
en las líneas de comunicación de datos o
teleproceso.

En esta categoría se encuadran las conductas
dirigidas en contra de la computadora,
accesorios o programas como entidad física.
Algunos ejemplos son los siguientes: a)
Programación de instrucciones que producen
un bloqueo total al sistema. b) Destrucción
de programas por cualquier método. c)
Daño a la memoria. d) Atentado físico contra
la máquina o sus accesorios (discos, cintas,
terminales, etcétera). e) Sabotaje político
o terrorismo en que se destruya o surja un
apoderamiento de los centros neurálgicos
computarizados, f) Secuestro de soportes
magnéticos en los que figure información
valiosa con fines de chantaje, pago de
rescate, etcétera).
Existen tantas clasificaciones como conceptos
podemos encontrar en la doctrina, asimismo,
y no menos importante, aparecen las
clasificaciones establecidas en diversos
instrumentos internacionales, lo cual nos deja
una incertidumbre por la falta de acuerdo u
homogenización en un mismo sentido. Además
es evidente que las nuevas tendencias del
cibercrimen apuntan a la urgente necesidad
de mejorar algunos Convenios Internacionales
cuya clasificación se ha quedado corta respecto
a las conductas pluriofensivas y la lesión de una
diversidad de bienes jurídicos protegidos que no
se han incluido en estos cuerpos normativos, un
ejemplo de ello es la clasificación que hace el
Convenio sobre Ciberdelincuencia de Budapest
20012.
2

Capítulo II Medidas que deberán adoptarse a nivel na-

cional. Sección 1: Derecho Penal Sustantivo. Delitos contra la

El mismo autor Téllez (2008) respecto a la
cibercriminalidad como fin u objeto explica:

confidencialidad, la integridad y la disponibilidad de los datos
y sistemas informáticos: en esta categoría engloba el acceso

Cibercriminalidad como modalidad comisiva del delito de trata de personas y su tratamiento jurídicopenal en Nicaragua. PP. 9-30

�17

Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

III. TRATAMIENTO JURIDICOPENAL DE LA
CIBERDELINCUENCIA EN NICARAGUA.
3.1 Intrumentos Jurídicos Internacionales:
El Estado de Nicaragua fue implementando
algunos avances respecto a la suscripción de
Instrumentos Internacionales en materia penal,
en la que se incluye la cooperación entre los
Estados para perseguir e investigar los delitos,
debido principalmente al incremento de la
delincuencia transnacional.

respeto a la legislación interna de cada Estado
acordaron el “Tratado de asistencia legal mutuo
en asuntos penales entre las Repúblicas de el
Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua,
Costa Rica y Panamá”3.

Posteriormente, la Organización de los Estados
Americanos OEA4 considerando lo establecido
en la Carta de la OEA en su artículo 2, literal
(e) cuyo propósito esencial de los Estados
Americanos es procurar la solución de los
problemas políticos, jurídicos y económicos que
En esa tónica, los Ministros de Relaciones se susciten entre ellos, y la adopción de reglas
Exteriores de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, comunes en el campo de la asistencia mutua en
Honduras, Nicaragua y Panamá, interesados materia penal contribuirá a ese propósito, por
en fortalecer y facilitar la cooperación de los tal fin se creó la Convención interamericana
órganos administradores de justicia en la región, sobre asistencia mutua en materia penal5.
a través de un instrumento jurídico que permita
la asistencia legal en asuntos penales entre los Si bien es cierto El Convenio y Tratado suscritos
Estados del Istmo Centroamericano con pleno hasta esa fecha no se referían a delitos relativos
a la informática puesto que apenas iniciaba a
ilícito (no autorizado) a un sistema informático (art. 2), la inter-

3

Fue promulgado el 29 Octubre de 1993, Aprobado

ceptación ilícita de transmisiones de datos entre sistemas infor-

por Nicaragua mediante el DECRETO A.N. No. 1902 el 11 de

máticos o dentro del mismo (art. 3), los ataques a la integridad

Junio de 1998 y Publicado en La Gaceta, Diario Oficial No.

de los datos (art. 4) o los sistemas (art. 5) y el abuso de disposi-

116 de 23 de Junio de 1998, para su posterior ratificación me-

tivos, es decir, la producción, venta, obtención, difusión u otra

diante DECRETO No. 40-99 publicado en la Gaceta, Diario

puesta a disposición de dispositivos o programas informáticos

Oficial No. 68 del 14 de abril de 1999.

adaptados para la comisión de los delitos anteriores o de con-

4

traseñas o códigos de acceso que permitan acceder a otros sis-

creada en 1948 cuando se suscribió, en Bogotá, Colombia, la

temas informáticos (art. 6). 2.- Delitos informáticos: dentro de

Carta de la OEA que entró en vigencia en diciembre de 1951 y

esta categoría se encontraría la falsificación informática (art. 7)

que ha sufrido posteriores enmiendas.

y el fraude informático (art. 8). 3.- Delitos relacionados con el

5

contenido: sanciona la producción de pornografía infantil para

do miembro de la OEA aprobó y ratificó la referida Convención

su distribución, la oferta, la puesta a disposición, la difusión, la

mediante DECRETO No. 77-2002 el 29 de Agosto del 2002 la

transmisión, la adquisición o la mera posesión en o a través de

cual fue publicada en La Gaceta, Diario Oficial No. 173 del

sistemas informáticos (art. 9). 4.- Delitos relacionados con in-

12 de Septiembre del 2002, para la posterior publicación del

fracciones de la propiedad intelectual y de los derechos afines

Instrumento Jurídico Multilateral en la Gaceta, Diario Oficial

(art. 10).

No. 25 del 5 de Febrero del 2003.

Es el organismo regional más antiguo del mundo, fue

Promulgada el 23 de mayo de 1992. Nicaragua sien-

Jessica Flores Páiz

�18

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

identificarse el fenómeno de la ciberdelincuencia
en países industrializados como EE.UU y
Europeos, con la suscripción de tales Instrumentos
Internacionales se da un primer paso para
la investigación y persecución de delitos de
carácter transnacional, para posteriormente dar
un salto a diversas transformaciones Jurídicas en
nuestro Derecho Interno.

desarrollado en Lima en junio de ese mismo
año y teniendo presente que en la Comisión
delegada de la COMJIB celebrada en Río
de Janeiro en marzo de 2012 se aprobó una
importante Declaración sobre el ciberdelito en
la que se acordó: “respaldar los primeros pasos
que se han dado en la línea de lucha contra la
delincuencia organizada para iniciar el debate
sobre la elaboración y firma de un documento
3.1.1) Convenio Iberoamericano de
internacional iberoamericano, capaz de dar
Cooperación sobre Investigación,
respuesta a las necesidades arriba referidas7, e
Aseguramiento y Obtención de Prueba en
impulsar la modificación de las legislaciones
6
Materia de Ciberdelincuencia .
penales de manera armonizada”. Razón por la
A nivel regional, los Estados miembros de cual se dictaron unas líneas generales con la
la Conferencia de Ministros de Justicia de finalidad de concretar un borrador de convenio
los Países Iberoamericanos (COMJIB), de la Iberoamericano para regular el Ciberdelito.
cual Nicaragua es miembro, visto el artículo
3º, apartado c), del Tratado constitutivo de la Atendiendo a que en la Plenaria llevada a cabo
Conferencia de Ministros de Justicia de los Países en Viña del Mar se acordó elaborar un convenio
Iberoamericanos del año 1992, recordando los Iberoamericano sobre cooperación, prueba,
intercambios técnicos y político criminales jurisdicción y competencia en materia de
llevados a cabo en el marco del Seminario ciberdelincuencia, así como una recomendación
Iberoamericano sobre Cibercrimen desarrollado que albergaría los principios relativos a los aspectos
en septiembre de 2011 en la ciudad de Buenos sustantivos que deberían encontrar acomodo
Aires, en la reunión del grupo de trabajo en las legislaciones nacionales, finalmente el
sobre “Delincuencia Organizada Trasnacional Convenio fue firmado en Madrid el 28 de mayo
y Cooperación Jurídica Internacional” de de 2014, sede de la Conferencia de Ministros de
septiembre del mismo año en la misma ciudad, Justicia de los países Iberoamericanos (COMJIB).
en los talleres convocados en Montevideo de El Estado de Nicaragua no lo ratificó hasta 6 años
septiembre de 2012, y en Madrid en febrero de después de su promulgación.
2013, en la reunión de coordinadores llevada
a cabo en Bogotá en Marzo y en el taller En febrero de 2020 se aprobó y ratificó el único
Convenio Internacional que se ha aprobado
6

DECRETO A.N. Nº. 8651 Decreto de aprobación

del “Convenio iberoamericano de cooperación sobre investi-

7

gación, aseguramiento y obtención de prueba en materia de

el Delito cibernético.

ciberdelincuencia”, Decreto Legislativo que entró en vigencia

Recuperado de https://www.comjib.org/wp-content/uploads/

a partir de su publicación en La Gaceta, Diario Oficial No. 42

imgDrupal/Declaracion_Rio_ciberdelito.pdf

Véase el Considerando de la Declaración de Río sobre

del 03 de Marzo del 2020.
Cibercriminalidad como modalidad comisiva del delito de trata de personas y su tratamiento jurídicopenal en Nicaragua. PP. 9-30

�19

Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

en Nicaragua en materia de cibercriminalidad
provisto de rasgos únicamente procesales. El
referido Convenio Iberoamericano favorece la
investigación, aseguramiento y obtención de
pruebas entre las autoridades competentes de
los Estados Iberoamericanos, como un medio
para fortalecer y agilizar la cooperación en
materia de Ciberdelincuencia.

3.2 Abordaje de la cibercriminalidad en la
legislación interna:
3.2.1) Código Penal nicaragüense:
Los legisladores nicaragüenses modernizaron
el código penal de 1974, incluyéndose nuevas
figuras delictivas o tipos penales, por lo que
entre los primeros avances en relación a la
ciberdelincuencia en nuestro País encontramos
la inclusión de tipos y subtipos agravados en
algunos delitos establecidos en el Código
Penal de la República de Nicaragua Ley N°
641, Aprobado el 13 de Noviembre de 2007
Publicada en La Gaceta, Diario Oficial Nos.
83, 84, 85, 86 y 87 del 5, 6, 7, 8 y 9 de Mayo
de 2008 que entró en vigencia a partir de Julio
del 2008, hasta la actualidad.
En la Parte Especial del CP nicaragüense se
incluyen delitos vinculados a la informática
o medios electrónicos como objeto y como
medio o instrumento de la acción delictiva,
entre los primeros se encuentran los siguientes:
Art 198CP Acceso y uso no autorizado
de información, art. 245CP Destrucción
de registros informáticos, Delitos que
comprometen la paz: Art. 417CP intrusión, Art.
275CP Apoderamiento de secretos de empresa,
art. 276CP Difusión de secreto de empresa,
art. 246CP Uso de programas destructivos,

Delitos contra la Propiedad Intelectual: Art.
247CP Ejercicio no autorizado del derecho de
autor y derechos conexos, Art. 249CP Delitos
contra señales satelitales protegidas, Art. 250CP
Protección de programas de computación.
Entre los segundos se encuentran: a) Delitos
Sexuales: Art. 175CP reformado por el art. 58
inciso e) de la Ley No. 779 Ley integral contra
la violencia hacia las mujeres y de reformas a la
Ley No. 641 Código Penal Explotación sexual,
pornografía y acto sexual con adolescente
mediante pago, Art. 177CP Promoción del
turismo con fines de explotación sexual, Art.
182CP reformado por el art. 58 inciso e) de la Ley
No. 779 Trata de personas8; b) Delitos contra la
vida privada o intimidad,: Art. 192CP Apertura
o interceptación legal de comunicaciones, Art.
194CP Captación indebida de comunicaciones
ajenas, Art. 195CP reformado por el art. 58
inciso e) de la Ley No. 779 Propalación, Art.
197CP Registros Prohibidos; e) Delitos contra la
libertad de actuar: Art. 13 Ley 779 Intimidación
o amenazas contra la mujer; f) Delitos contra
el honor: Art. 202CP Calumnias, Art. 203CP
Injurias; g) Delitos contra el patrimonio: Art.
229CP Estafa.
3.2.2) Ley No. 735, ley de prevención,
investigación y persecución del crimen
organizado y de la administración de
los bienes incautados, decomisados y
abandonados9.
8

El art. 182CP posteriormente volvió a ser reformado

mediante el art. 61 de la Ley No. 896 Ley contra la Trata de
personas en el que se adicionó el artículo 182 bis, y 182 quater,
y se retrocedió a la descripción del tipo básico del CP/2008.
9

Ley No. 735 Ley de prevención, investigación y perJessica Flores Páiz

�20

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Esta ley especial tiene por objeto regular las
funciones del Estado para prevenir, detectar,
investigar, perseguir y procesar los delitos
relacionados con el crimen organizado y la
administración y disposición de los bienes,
objetos, productos, equipos u otros instrumentos
utilizados o destinados a ser utilizados en la
comisión de los delitos comprendidos en esta
Ley.
Se consideran delitos de crimen organizado10 los
delitos graves, que revistan en su comisión las
conductas típicas de esos delitos, siendo entre
otros los siguientes: la trata de personas con fines
de esclavitud, explotación sexual o adopción,
tipificado en el artículo 182 del Código Penal
(delito objeto de esta investigación), el tráfico
de migrantes ilegales; tipificado en el párrafo
primero y tercero del artículo 318 del Código
Penal, el tráfico y extracción de órganos y
tejidos humanos, tipificado en el artículo
346 del Código Penal, la explotación sexual,
pornografía y acto sexual con adolescentes
mediante pago, tipificado en el párrafo primero,
segundo y cuarto del artículo 175 del Código

Penal, la promoción del turismo con fines de
explotación sexual, tipificado en el artículo 177
del Código Penal.
Muy importante en la ley en mención es la
posibilidad de interceptar las comunicaciones
como diligencia investigativa en estos delitos,
en el Art. 62 Interceptación de comunicaciones
se establece que los Jueces de Distrito Penal
podrán autorizar al Director General de la Policía
Nacional el impedir, interrumpir, interceptar
o grabar comunicaciones, correspondencia
electrónica; otros medios radioeléctricos
e informáticos de comunicaciones, fijas,
móviles, inalámbricas y digitales o de cualquier
otra naturaleza, únicamente a los fines de
investigación penal y de acuerdo a las normas
establecidas en el Código Procesal Penal. Con
esta Ley el Estado de Nicaragua implementa
como política criminal la persecución y
prevención de los delitos realizados por bandas
o estructuras del crimen organizado brindando
posibilidades de detectarlas mediante la
interceptación de medios electrónicos. Es
notorio que ya se identificaban conductas
delictivas relacionadas a las TIC´s.

secución del crimen organizado y de la administración de los
bienes incautados, decomisados y abandonados, aprobada el 9
de septiembre del 2010 y Publicada en Las Gacetas Nos. 199 y
200 del 19 y 20 de Octubre del 2010.
10

Desde el punto de vista sociológico o criminológico,

delincuencia organizada es un fenómeno de actividad criminal
de naturaleza colectiva donde los individuos se organizan para
cometer delitos en forma similar a una empresa o a partir de
una organización casi estatal [...] Estas agrupaciones pueden
variar desde asociaciones más o menos flexibles hasta estruc-

3.2.3) Ley No. 896, Ley contra la trata de
personas11:
Encaminados a la lucha contra la criminalidad
organizada y en específico a la trata de
personas, el Estado de Nicaragua asumió los
acuerdos y compromisos en lo concerniente a la
recomendación de la Conferencia de Ministros
de Justicia de los países Iberoamericanos
enfocadas en las normas mínimas y comunes para

tu-ras jerárquicas. Sus objetivos pueden variar desde controlar
segmentos de mercados ilícitos, como el de las drogas, tráfico

11

de personas, tráfico de armas, etcétera.

Gaceta No. 38 del 25 de Febrero de 2015.

Aprobada el 28 de Enero del 2015 y Publicada en La

Cibercriminalidad como modalidad comisiva del delito de trata de personas y su tratamiento jurídicopenal en Nicaragua. PP. 9-30

�21

Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

la sanción penal de trata de personas adoptada
con motivo de la XVII Reunión Plenaria de esta
organización, realizada en México en octubre
de 2010, así como las directrices plasmadas
al respecto en el documento armonizador
suscrito por los países del Sistema de la
Integración Centroamericana SICA en materia
de trata de personas, por tanto, se creó la Ley
contra la trata de personas Ley N°. 896, la cual
también incluye enormes avances procesales
respecto a las diligencias investigativas de este
delito en relación a los medios o instrumentos
electrónicos o informáticos utilizados para
realizar algunas conductas y obtener los fines
del delito de trata de personas.12

acciones de protección y asistencia a las
víctimas desde un abordaje integral.
Recientemente, a través de representantes de la
Coalición Nacional contra la trata de personas, y
en palabras de la Magistrada Presidenta de la Corte
Suprema de Justicia de Nicaragua se presentó el
“Plan Nacional estratégico para la prevención,
atención, investigación, persecución y sanción
del delito de trata de personas 2023-2027”13,
acorde con el Plan Nacional de lucha contra la
pobreza y para el Desarrollo Humano 2022-2026
del Gobierno de Nicaragua y con fundamento en
la Ley No. 896 y el Plan estratégico del período
2018-2022, cuyos objetivos van dirigidos a
fortalecer las capacidades técnicas de servidores
públicos, sensibilización de la población para la
prevención del delito, mantener la articulación
interinstitucional de las unidades especializadas
en la investigación, persecución y sanción del
delito, y sobre todo garantizar la protección y
atención de las víctimas de trata de personas.

Asimismo, cabe resaltar que con la Ley No. 896
del año 2015, se crea la Coalición Nacional
contra la Trata de personas integrada por 25
Instituciones y Organizaciones entre ellas el
Ministerio de Gobernación, Ministerio de la
familia, adolescencia y la niñez, Ministerios de
relaciones exteriores, Ministerio de la mujer,
Corte Suprema de Justicia, Ministerio Público, 3.2.4) Ley Especial de ciberdelitos:
Policía Nacional, Ministerio del Trabajo, el La reciente Ley especializada en ciberdelitos
Instituto nicaragüense de Turismo, entre otros.
incluye una definición de ciberdelito14 que se
Posteriormente, en el período 2018-2022
se implementó el Plan Nacional estratégico
para la prevención, atención, investigación,
persecución y sanción del delito de trata de
personas cuya finalidad era implementar

13

Véase publicación del Plan Nacional estratégico para

la prevención, atención, investigación, persecución y sanción
del delito de Trata de personas 2023-2027 en el portal web del
Poder Judicial de Nicaragua.
14

Art. 3 Definiciones: 4) Ciberdelitos: Acciones u omi-

siones típicas, antijurídicas, continuas o aisladas, de carácter
12

Véase art. 43 de la Ley No. 896: “Técnicas especiales

penal. Cometidas en contra de personas naturales y/o jurídicas,

de investigación: … 4) Seguimiento y vigilancia electrónica, 5)

utilizando como método, como medio o como fin, los datos,

Intervención de comunicaciones escritas, telefónicas y electró-

sistemas informáticos, tecnologías de la información y la co-

nicas y 6) Investigación sobre datos asociados a las comunica-

municación y que tienen por objeto lesionar bienes jurídicos

ciones…”

personales, patrimoniales o informáticos de la víctima.
Jessica Flores Páiz

�22

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

ajusta a las nuevas tendencias delictivas que
engloban la cibercriminalidad, destancando
dentro de los ciberdelitos la utilización de los
sistemas informáticos y las tecnologías de la
información y comunicación como método,
medio o fin en las conductas tipificadas con la
finalidad de lesionar bienes jurídicos.
Sin embargo, la ley clasifica los ciberdelitos de
la siguiente manera: Delitos relacionados con la
integridad de los sistemas informáticos, De los
delitos informáticos, los Delitos informáticos
relacionados con el contenido de los datos, y
Delitos relacionados con la libertad e integridad
sexual en la que sólo se incluye los delitos de
acoso sexual y la pornografía infantil.
Por tanto, aún queda por fuera delitos de carácter
transnacional como es el caso del delito de trata
de personas en toda su extensión, por lo que
bajo el principio de legalidad corresponderá
seguir aplicando La Ley de trata de personas
Ley No. 896 que reformó al CP/2008, o
incluir más tipos penales en la Ley especial de
ciberdelitos, o bien, realizar mejoras en la Ley
especial contra la trata de personas, o continuar
con la armonización de la legislación interna
con los Instrumentos Internacionales para la
investigación y persecución de los delitos con
características transnacionales.
IV. ANÁLISIS DE LOS ELEMENTOS DEL
DELITO DE TRATA DE PERSONAS ART.
182CP/2008 REFORMADO POR EL ART.
61 DE LA LEY NO. 896 LEY CONTRA LA
TRATA DE PERSONAS, VINCULADO
A LA UTILIZACIÓN DE LAS TIC`S Y EL
CIBERESPACIO COMO INSTRUMENTO
PARA SU COMISIÓN.

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4.1 Panorama actual de vinculación entre la
cibercriminalidad y la trata de personas:
Según la Policía Nacional en los últimos años se
ha mostrado con mayor relevancia el tema de
los delitos informáticos en Nicaragua debido a
que se han registrado casos de trata de personas,
y pornografía infantil vinculados a estos delitos
en el País (Espinoza, 2013).
En ese mismo sentido, según lo explicado por
la Coordinación del programa de Seguridad
Democrático del Instituto de estudios
estratégicos y políticas públicas (Ieepp), una
de las modalidades utilizadas para captar a las
víctimas de trata de personas es a través de las
redes sociales. Se afirmó:
Hace dos años los tratantes iban directamente
a la víctima, hoy en día, las contactan a
través de las redes sociales porque hay
más vulnerabilidad de las víctimas en este
sentido y poca percepción del riesgo de que
a través de esta herramienta no se es víctima
de alguna actividad delictiva. (García, 2015,
p. 1)
De igual forma la Secretaría de la Coalición
Regional contra la trata de personas aseguró
que el 50% de los casos de trata de personas que
suceden en la Región sus víctimas son captadas
por internet, así como a través de clasificados
en los periódicos (Romero, 2018).
En el último Reporte sobre situación de trata
de personas de la OIM (2019) se obtuvo entre
otros datos lo siguiente:
Se consultó en la Encuesta sobre perfiles de
migrantes (DTM, agosto –septiembre, 2018),

Cibercriminalidad como modalidad comisiva del delito de trata de personas y su tratamiento jurídicopenal en Nicaragua. PP. 9-30

�Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

a 349 familias sobre los riesgos e incidencia
de la trata de persona en las comunidades en
períodos de incremento flujos migratorios. El
34.4% (119 hogares), afirman que recibieron
promesas de viaje. Entre las promesas
ofrecidas destacan: la promesa de empleo
(18.3%), de reencuentro familiar (7.7%), de
estudio/ protección (3.7%), entre otros.

23
organizadas que se aprovechan de las ventajas
que otorgan estas plataformas virtuales,
entre ellas: menos egresos, menos logística,
anonimato, no existen fronteras, dificultad para
rastrearlos, rapidez, y facilidad de interacción
con las víctimas.

Por su parte, el Informe anual del Departamento
de Estado de los Estados Unidos de América,
Según los resultados Encuesta de percepción sobre la trata de personas (2020), ha ubicado a
(DTM): incidencia de la trata de personas en la Nicaragua en un nivel 3 que integra el último
comunidad (OIM julio, 2018), la percepción nivel y el más crítico del informe, arrojando las
en las comunidades sobre la incidencia de siguientes especificaciones:
la trata de personas es alta. La mayoría de
situaciones fueron reportadas en la zona
El Gobierno de Nicaragua no cumple
norte del país, vinculada a la explotación
completamente con los estándares mínimos
laboral en zonas fronterizas con Honduras
para la eliminación de la trata de Personas
y también en Costa Rica. Después de abril
y no está haciendo esfuerzos significativos
se identificaron al menos 21 situaciones
para hacerlo; por lo tanto, Nicaragua fue
relacionadas a la trata de personas.
degradada al Nivel 3. A pesar de la falta
Finalmente se obtuvo un dato importante, las
de esfuerzos significativos, el gobierno
principales modalidades o medios utilizados
tomó algunas medidas para abordar la trata,
para hacer los ofrecimientos fueron: por
incluida la identificación de un poco más
teléfono (10.1%), en sus domicilios (8%) y
de víctimas que en el período del informe
las redes sociales (4.8%).
anterior, así como el enjuiciamiento de un
traficante. Sin embargo, el gobierno no
Se evidencia en el Reporte relacionado que la
condenó a ningún traficante, y los esfuerzos
nueva tendencia para la captación de víctimas
de identificación de víctimas continuaron
de trata de personas en Nicaragua es mediante
siendo inadecuados.
El gobierno no
el ofrecimiento de oportunidades laborales,
informó
de
ninguna
investigación,
de estudios, entre otros, a través de las redes
enjuiciamiento o condena de empleados
sociales. Esto nos arroja la evidencia de que
del gobierno cómplices de delitos de trata,
las TIC´s y el ciberespacio, como espacio de
a pesar de la corrupción endémica y la
interacción social, mediante las comunidades
complicidad generalizada entre funcionarios
virtuales que nos ofrecen las redes sociales
gubernamentales. El gobierno no cooperó
como facebook, whatsapp, twitter entre otras se
con las ONG en la Coalición Nacional
han convertido en un instrumento que facilita
Contra la Trata de Personas (CNCTP) o la
la captación de potenciales víctimas de trata de
prestación de servicios a las víctimas. Los
personas, por parte de estructuras criminales
esfuerzos de enjuiciamiento, protección y
Jessica Flores Páiz

�24

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

prevención en las dos regiones autónomas
caribeñas de Nicaragua continuaron siendo
mucho más débiles que en el resto del país.
El informe antes relacionado, además incluye
una descripción del perfil del tráfico en el que
se identifica que los traficantes utilizan cada
vez más las redes sociales para reclutar a sus
víctimas:
Como se informó en los últimos cinco
años, los traficantes de personas explotan
a las víctimas nacionales y extranjeras en
Nicaragua, y los traficantes explotan a las
víctimas de Nicaragua en el extranjero. Los
grupos considerados en mayor riesgo para
la trata de personas en Nicaragua incluyen
mujeres, niños y migrantes. Los traficantes
someten a mujeres y niños nicaragüenses
al tráfico sexual dentro del país y en otros
países de América Central, México, España
y los Estados Unidos. Los familiares de
las víctimas a menudo son cómplices en
su explotación. Los traficantes utilizan
cada vez más los sitios en redes sociales
para reclutar a sus víctimas, quienes se
sienten atraídos por las promesas de altos
salarios fuera de Nicaragua para trabajar
en restaurantes, hoteles, construcción y
seguridad. Los traficantes también reclutan
a sus víctimas en zonas rurales o regiones
fronterizas con falsas promesas de empleos
bien remunerados en centros urbanos y
lugares turísticos, donde los someten a tráfico
sexual o laboral. Las mujeres y los niños
nicaragüenses están sujetos al tráfico sexual
y laboral en las dos regiones autónomas
del Caribe, donde la falta de instituciones
policiales fuertes, la pobreza desenfrenada y

constructoscriminologicos.uanl.mx

una tasa de criminalidad más alta aumentan
el riesgo para la población local. Según los
informes, los nicaragüenses que emigran a
otros países centroamericanos y a Europa
son vulnerables y han sido víctimas del
tráfico sexual y laboral. Además, los expertos
informan que los traficantes apuntan a los
niños que dejan los migrantes en Nicaragua
para el tráfico sexual y laboral. Los adultos
y niños nicaragüenses están sujetos a la trata
laboral en la agricultura, la construcción,
la minería, el sector informal y el servicio
doméstico dentro del país y en Costa Rica,
Panamá, Estados Unidos y otros países.
Los traficantes someten a algunos niños
en minas y canteras artesanales a trabajos
forzados. Los observadores informan que
los traficantes explotan a los niños a través
de la participación forzada en la producción
y el tráfico de drogas ilegales. Los niños y las
personas con discapacidad son sometidos
a mendicidad forzada, particularmente en
Managua y cerca de centros turísticos. Los
traficantes someten a algunos migrantes
varones de países centroamericanos que
transitan por Nicaragua en ruta hacia Costa
Rica y Panamá en busca de empleo para
la trata laboral en estos países de destino.
Nicaragua es un destino para turistas
sexuales con niños de los Estados Unidos,
Canadá y Europa occidental. (Departamento
de Estado, 2020)
El último informe del Departamento de Estado
de Estados Unidos sobre la trata de personas
dado a conocer en el año 2021 nuevamente
ubica a Nicaragua en un nivel 3, refiriendo que
pese a que el Gobierno tomó medidas para
abordar el tráfico y trata de personas entre ellas

Cibercriminalidad como modalidad comisiva del delito de trata de personas y su tratamiento jurídicopenal en Nicaragua. PP. 9-30

�Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

ofreciendo capacitaciones y concientización a
funcionarios de Gobierno, aún no cumple en
su totalidad con el mínimo de estándares para
la eliminación de la trata y no está haciendo
esfuerzos significativos para hacerlo, aun
considerando el impacto de la pandemia del
COVID-19, si la hubiere, sobre su capacidad de
lucha contra la trata. Este informe resalta que los
traficantes de personas se han aprovechado de
la crisis derivada de la Pandemia, a la vez que
los Países han reducido sus esfuerzos y atención
en la prevención, protección de víctimas y se
han puesto obstáculos en la investigación y
enjuiciamiento de este delito (Departamento
de Estado, 2021).
4.2 Análisis de los principales elementos del
tipo objetivo del delito de trata de personas15
como delito informático relacionado a la
libertad e integridad sexual: Bien jurídico
protegido y conducta típica.
15

Artículo 182CP Trata de Personas: Comete el delito de

25
4.2.1) El bien jurídico protegido:
Tomando como referencia la definición
que de Bienes Jurídicos protegidos hace
Zaffaroni (2007) quien lo define así: “...bien
jurídico penalmente tutelado es la relación de
disponibilidad de un individuo con un objeto,
protegida por el Estado, que revela su interés
mediante la tipificación penal de conductas
que le afectan” (p. 373).
Siendo este “bien” en el sentido dogmático: -de
lege data- objeto efectivamente protegido por
la norma penal vulnerada de que se trate, ya
que en la cibercriminalidad existe la dificultad
de homogenizar el bien jurídico protegido,
debido a que los cibercrímenes como objetos
o medios del delito, mediante la ejecución de
conductas pluriofensivas, ponen en peligro
o lesionan una pluralidad de bienes jurídicos
protegidos que ya se encuentran comprendidos
en el código penal, leyes especiales de materia
penal, y recientemente en algunas legislaciones
especiales de ciberdelitos.

trata de personas, quien organice, financie, dirija, promueva,
publicite, gestione, induzca, facilite o quien ejecute la captación directa o indirecta, invite, reclute, contrate, transporte,
traslade, vigile, entregue, reciba, retenga, oculte, acoja o aloje
a alguna persona con cualquiera de los fines de prostitución,
explotación sexual, proxenetismo, pornografía infantil, matrimonio servil, forzado o matrimonio simulado, embarazo forzado, explotación laboral, trabajos o servicios forzados, trabajo
infantil, esclavitud o prácticas análogas a la esclavitud, servi-

Aunque cabe mencionar, que para algún sector
de la doctrina existe un bien jurídico específico
dentro de esta nueva forma de criminalidad que
no está protegido por el Derecho Penal y que por
política criminal debería ser incluido ya que es
digno de protección -de lege ferenda-, se trata
de un bien jurídico propiamente informático.
(Mayer, 2017, p. 239)

dumbre, tráfico o extracción ilícita de órganos, tejidos, células
o fluidos humanos o cualquiera de sus componentes, experimentación biomédicas clínica o farmacológica ilícitas, participación en actividades de criminalidad organizada, utilización
de menores en actividades delictivas, mendicidad o adopción
irregular, para que dichos fines sean ejercidos dentro o fuera del
territorio nacional […]

Sin embargo, siendo el objeto de estudio de
esta investigación la cibercriminalidad como
modalidad de comisión del delito de trata
de personas, es decir, la cibercriminalidad o
cibercrimen visto como el medio o instrumento
para la comisión del delito de trata de personas,
Jessica Flores Páiz

�26

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

delito que se encuentra tipificado en el art.
182 CP/2008 con posterior reforma en la Ley
No.779, y de nuevo reformado mediante la
Ley No. 896, y siendo que en la actualidad
conforme a lo dispuesto en la Ley No. 896 Ley
contra la trata de personas de la República de
Nicaragua en su Considerando III, el delito de
trata de personas visto como la esclavitud del
siglo XXI, por violar gravemente los Derechos
Humanos de las víctimas, destruir la esencia de
las personas, la vida, la libertad, la integridad y la
dignidad, cosificar al ser humano, produciendo
efectos degradantes para la dignidad, la salud
física y mental de las personas y generando
marcas indelebles al tejido social, incluyendo
la explotación de la prostitución ajena y otras
formas de explotación sexual, los trabajos o
servicios forzados, la esclavitud o las prácticas
análogas a la esclavitud, la servidumbre y la
extracción de órganos y con el transcurrir del
tiempo irán apareciendo nuevas modalidades
de explotación, existen una pluralidad de
bienes jurídicos protegidos, aquí mencionados,
y la conducta o las conductas desplegadas
por el sujeto activo, cuando sea efectuada
en el ciberespacio mediante las TIC´s, debe
ser considerada en la dogmática penal como
cibercrimen aunque aún no se encuentre
descrita en la norma jurídico penal la conducta
cibernética.
4.2.2) Acción o conducta típica:
a) Análisis de la “Captación” como una de las
conductas típicas que integran el delito de trata
de personas ajustada a la cibercriminalidad.
Partiendo de la premisa que mediante el uso
de las TIC´s en el ciberespacio, consolidado
éste como un espacio de interacción social y
una realidad simulada, con distribución de

constructoscriminologicos.uanl.mx

funciones desde cualquier punto territorial, un
grupo delincuencial organizado a través de sus
integrantes se puede realizar una o varias de las
conductas descritas en el tipo penal de trata de
personas entre ellas: organizar, dirigir, promover,
publicitar, gestionar, inducir, facilitar, asimismo
ejecutar la captación directa o indirecta, de
alguna persona con cualquiera de los fines de
prostitución, explotación sexual, proxenetismo,
pornografía infantil, matrimonio servil, forzado
o matrimonio simulado, embarazo forzado,
explotación laboral, trabajos o servicios
forzados, trabajo infantil, esclavitud o prácticas
análogas a la esclavitud, servidumbre, tráfico
o extracción ilícita de órganos, tejidos,
células o fluidos humanos o cualquiera de sus
componentes, experimentación biomédicas
clínica o farmacológica ilícitas, participación
en actividades de criminalidad organizada,
utilización de menores en actividades delictivas,
mendicidad o adopción irregular, para que
dichos fines sean ejercidos dentro o fuera del
territorio nacional.
Respecto a las fases de comisión de La trata de
personas Carrasco (2014) señala:
Es un proceso que está compuesto de
diferentes fases o momentos: a) fase de
captación o reclutamiento de las víctimas
en su lugar de origen, b) fase de traslado
e introducción clandestina en el país de
destino, c) fase de recepción y alojamiento
de las personas explotadas y d) fase de
explotación. Lo cual implica una estructura
organizada y jerarquizada (un grupo
estructurado, de acuerdo a lo dispuesto en la
definición de delincuencia organizada por la
Convención de las Naciones Unidas contra

Cibercriminalidad como modalidad comisiva del delito de trata de personas y su tratamiento jurídicopenal en Nicaragua. PP. 9-30

�27

Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

la Delincuencia Organizada Transnacional.
En esta estructura se pueden distinguir
las siguientes modalidades: coordinador
u organizador, captadores, transportistas
o
guías,
observadores,
conductores,
mensajeros, ejecutores, proveedores de
servicios y administradores. (pp. 84-85)

con solo el uso de un dispositivo informático
o móvil y ejecutar de esta manera una de
las fases del delito de trata de personas de
gran relevancia, puesto que sin captación no
continuarían las fases subsiguientes y por ende
la comercialización para los fines previamente
mencionados.

Analizaré la conducta típica de la “Captación”
directa o indirecta de una persona con los fines
antes relacionados, por ser la primera fase del
circuito de la trata y una de las modalidades
más evidenciadas actualmente en relación a la
ciberdelincuencia.

b) Clase de delito según la estructura del tipo:
Por el bien o modo de afectación de los bienes
jurídicos protegidos al momento de la captación
mediante la utilización de las TIC´s.
La conducta típica de la captación a través de las
Tecnologías de la Información y Comunicación
para los fines de trata de personas, como
se mencionó en el apartado anterior, es un
delito de consumación anticipada siendo que
se consuma anticipadamente el delito sin
lesionar los bienes jurídicos protegidos, y sin
haber obtenido el fin o resultado, ni realizado
todas las conductas descritas en el tipo penal,
y es un delito de peligro, específicamente de
peligro abstracto, ya que se consuma con el
simple peligro (inseguridad y probabilidad de
lesión) del bien jurídico protegido, suponiendo
por tanto, un adelantamiento de las barreras de
protección a una fase anterior a la lesión, y es
de peligro abstracto puesto que basta con que
la conducta sea peligrosa en general para algún
bien jurídico, aunque no llegue a ponerlo en
peligro de lesión inmediata o próxima.

A como lo ha definido la Real Academia
Española RAE Captación es la acción y efecto
de captar, y esta última palabra significa atraer a
alguien o ganar su voluntad o afecto. Partiendo
de esta definición podemos determinar que el
autor del delito, quien en el seno de una red
criminal realiza la captación de una persona
mediante la utilización de cualquiera de las
Tecnologías de la Información y Comunicación,
a través de las cuales publicita, e interactúa con
sus potenciales víctimas, a quienes engaña con
promesas laborales, o de estudios, montando
todo un escenario virtual ficticio que propicie
el convencimiento de la víctima, todo ello para
los fines establecidos en el delito de trata de
personas, ha consumado el delito aunque no
se realicen todas las conductas y no se logre
el resultado, ya que se trata de un delito de
consumación anticipada y peligro abstracto,
por tanto, desde cualquier parte del mundo
el sujeto activo encargado de la captación
o reclutamiento, con el objetivo de facilitar
el traslado de las víctimas de un país a otro,
puede desplegar la conducta antes descrita

V. CONCLUSIONES:
A través de este estudio, y los análisis
realizados, se ha llegado a la conclusión que
la cibercriminalidad sí engloba las nuevas
tendencias o características transnacionales de
este tipo de criminalidad, que a su vez ha sido
Jessica Flores Páiz

�28

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

una plataforma utilizada por redes criminales
organizadas transnacionales en la comisión
de sus actividades ilícitas para diversos fines
como por ejemplo la trata de personas, además,
que el cibercrimen se puede clasificar no solo
como objeto, sino también como un medio
o instrumento para la comisión de delitos
convencionales o transnacionales.
Asimismo, se concluye que las nuevas tendencias
del cibercrimen apuntan a la urgente necesidad
de mejorar algunos Convenios Internacionales
cuya clasificación se ha quedado corta respecto
a las conductas pluriofensivas y la lesión de una
diversidad de bienes jurídicos protegidos que no
se han incluido en estos cuerpos normativos, un
ejemplo de ello es la clasificación que hace el
Convenio sobre Ciberdelincuencia de Budapest
del año 2001.

constructoscriminologicos.uanl.mx

se logre el resultado que es la explotación de la
víctima, además, que mientras no se tipifique
la conducta cibernética como modalidad
delictiva en el delito de trata de personas
del código penal, o bien, aunque aún no se
incluya en la ley especial de ciberdelincuencia
el delito de trata de personas como uno de
los ciberdelitos, ya debe considerarse por la
dogmática penal como cibercriminalidad
cuando se realiza alguna de las conductas
descritas en el delito de trata de personas
haciendo uso del ciberespacio, y por ende,
de las Tecnologías de la Información y
Comunicación, de tal manera, se recomienda
que la cibercriminalidad como modalidad
comisiva del delito de trata personas se vaya
incluyendo a modo de mejoras legislativas
en los códigos penales o bien, en las leyes
especiales de ciberdelitos, y de esa forma,
lograr un mejor abordaje y persecución en
este tipo de delitos correlacionados.

Por otro lado, se ha evidenciado que en
Nicaragua se aprobó una Ley especial de
ciberdelitos, sin embargo, en esta ley quedan TRABAJOS CITADOS
por fuera delitos de carácter transnacional como
es el caso del delito de trata de personas, en Código Penal (CP). Ley No. 641 de 2007. Promulgación 5, 6, 7,
toda su extensión, también, que los traficantes
8, y 9 de Mayo de 2008. Gaceta Diario Oficial No. 83, 84,
utilizan cada vez más los sitios en redes sociales
85, 86 y 87. Nicaragua.
para reclutar a sus víctimas, quienes se sienten Código Procesal Penal (CPP). Ley No. 406 de 2001.
atraídas por las promesas de altos salarios fuera
Promulgación 21 y 24 de Diciembre de 2001. Gaceta
de Nicaragua para trabajar en restaurantes,
Diario Oficial No. 243 y 244. Nicaragua.
hoteles, construcción y seguridad.
Ley No. 1042 de 2020. Ley Especial de Ciberdelitos.
Promulgación 20 de Octubre de 2020. Gaceta Diario

Finalmente, de este estudio se concluye que
el autor del delito quien en el seno de una red
criminal realiza la captación de una persona
mediante la utilización de cualquiera de las
TIC´s para los fines establecidos en el delito
de trata de personas, ha consumado este delito
aunque no se realicen todas las conductas y no

Oficial No. 201. Nicaragua.
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e investigación Cualitativa: Buscando las ventajas de

—
Jessica Flores Páiz
Afiliación: Universidad Nacional Politécnica

Abogada y Notaria Pública de la República
de Nicaragua. Docente de Derecho penal y
procesal penal de la Universidad Politécnica de
Nicaragua Upoli-Managua Nicaragua (20192021). Licenciada en Comunicación Social por
la Universidad Centroamericana UCA- Managua
Nicaragua (2012). Licenciada en Derecho por la
Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua
UNAN-León (2015). Magíster en Derecho
con énfasis en Derecho Penal y Derecho
Procesal Penal por la Universidad Nacional
Autónoma de Nicaragua UNAN-León (2019).
Estudiante de Doctorado en Criminología de la
Universidad Autónoma de Nuevo León México
UANL (2021-2023). Miembro Adherente del
Observatorio de Derecho Penal Tributario de
la Universidad de Buenos Aires Argentina UBA
(2021-2022).

las diferentes metodologías de investigación. Ciencias
Económicas, 31 (2), pp.179-187.

Cibercriminalidad como modalidad comisiva del delito de trata de personas y su tratamiento jurídicopenal en Nicaragua. PP. 9-30

�31

Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

Estrategia Metropolitana de Ciberprevención: una propuesta
para Nuevo León
Metropolitan Cyber Security Strategy: a proposal for Nuevo
León
Fernando Margarito Velazquez Flores* y
Dante Octavio Isau Garza Fabela

Resumen
El uso de las tecnologías de la información y la
comunicación constituyen un eje fundamental
en la interacción de los seres humanos. Debido
a su desarrollo se ha logrado una globalización
en los diversos ámbitos como lo es económico,
político, social y cultural. Dicho avance ha
traído consigo nuevas amenazas en un mundo
no físico en el cual un individuo o grupo de
individuos pueden llevar a cabo hechos
violentos y actividades delictivas. Por ende,
el presente documento tiene como objetivo
presentar una propuesta de política pública en
materia de ciberprevención abordada desde la
perspectiva de las instituciones de seguridad.
Cómo citar
Velázquez, F. y Isau Garza Fabela, Dante Octavio.
Estrategia Metropolitana de Ciberprevención:
una propuesta para Nuevo León. Constructos
Criminológicos, 2(3). Recuperado a partir de https://
constructoscriminologicos.uanl.mx/index.php/cc/
article/view/26
*https://orcid.org/0000-0001-6828-7341
Universidad Autónoma de Nuevo León, México

Recibido: 23-02-2021
Aceptado: 08-06-2022

Palabras clave: Cibercriminología, ciberdelito,
ciberseguridad, policías municipales.
Abstract
The use of information and communication
technologies constitutes a fundamental axis in
the interaction between human beings. Due
to its development, globalization has been
achieved in several fields such as economic,
political, social and cultural. This development
has brought with it new threats in a nonphysical world in which an individual or group
of individuals can conduct violent acts and
criminal activities. Therefore, this document
aims to present a
cybercriminological
public policy from the perspective of security
institutions.
Keywords: Cybercriminology, cybercrime,
cybersecurity, municipal police.
INTRODUCCIÓN
La Criminología ha sido definida por diversos
autores según las perspectivas teóricas y la

�32

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

época histórica en que fueron enunciadas,
siendo entendida como la ciencia empírica
e interdisciplinaria encargada del estudio
de las conductas antisociales, victimario,
víctima, control social (García, 2003), el delito
(Garofalo, 1885), la criminalidad (Topinard,
1887), sus causas y medios para combatirla
(Saldaña, 1914); teniendo como prioridad la
prevención del comportamiento delictivo y
la explicación del mismo desde un enfoque
holístico (Abrahamsen, 1944). Dentro de los
debates en torno a dicha ciencia se encuentra
la delimitación de su objeto de estudio ante la
diferenciación de campos como la medicina
forense, derecho penal, psicología, por
mencionar algunos (Rodríguez, 1979).
Para hacer frente a los diversos fenómenos
subyacentes de la sociedad, esta ciencia ha
tenido que evolucionar, lo cual ha permitido el
desarrollo de criminologías especializadas o la
denominada criminología contemporánea con
el fin de comprender la multidimensionalidad de
las realidades (Buil, 2016; Hikal, 2013 y Ordaz
y Figueroa; 2017).Dichas especializaciones
nacen con el objetivo de poder crear
conocimiento innovador en el ámbito científico
y nos permite visualizar las áreas en donde el
criminólogo puede desempeñarse como lo es
la victimología forense, social, ambiental e
informática entre otros (Hikal, 2016).
Es en este último ámbito, tal como lo señalan
Felson y Clarke (1998) los cambios sociales y
tecnológicos producen nuevas oportunidades
delictivas, por lo cual la criminología ha
reconocido los problemas que se dan en la red,
abordándolos desde diversas corrientes teóricas
(Rojas, 2018). Es de señalar que el crimen

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se ha ido modificando y ha dado pie a una
nueva criminalidad donde cualquier persona
física o jurídica que se relacione en internet
puede ser víctima de un delito, o en este caso
ciberdelito (Sancho, 2017). Ante ello, emergen
debates acerca de si las teorías criminológicas
tradicionales son aplicables o si ha de tratarse
de una misma delincuencia con un semblante
distinto, por ello, la importancia del estudio de
dicho fenómeno.
MARCO TEÓRICO
El ciberespacio
Desde el siglo XXI el contexto internacional ha
visualizado una hiperglobalización impulsada
por el uso de las tecnologías de la información
y la comunicación, teniendo como resultado
una digitalización, misma que se ha vinculado
con transformaciones sociales, políticas y
económicas a un ritmo acelerado en sociedades
contemporáneas, lo que ha permitido definirlo
como la cuarta revolución industrial o
Revolución 4.0 y dando pauta a la creación de
un nuevo escenario de interacción humana: el
ciberespacio (Fernández, 2018).
El ciberespacio surge como un nuevo dominio
del entorno operativo y de la oportunidad
delictiva, además de las ya tradicionales como
lo es tierra, mar, aire y espacio. Sin embargo, el
ciberespacio destaca entre los demás, debido a
que puede escalonar al medio físico generando
un mayor conflicto (Feliu, 2012).
Durante la década de los setenta el uso de
ordenadores a nivel mundial hizo que las
manifestaciones de la delincuencia informática
se vieran vinculadas con el ámbito económico,
como lo es fraude, robo de datos, espionaje
etc. Para la década de los ochenta, el uso de

Estrategia Metropolitana de Ciberprevención: una propuesta para Nuevo León. PP. 31-50

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Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

ordenadores personales era cada vez mayor,
lo cual dio pie al surgimiento de la piratería,
dando inicio en software para posteriormente
expandirse en la década de los noventa a
productos como música y películas. Fue también
en la década de los noventa y el crecimiento
del uso de internet lo que llevó a la difusión
de contenidos ilegales como lo es pornografía
infantil, discursos racistas, discursos xenófobos
u otros ataques con la finalidad de causar algún
daño (Hernández, 2009).

del término anglosajón cybercrime, mismo
que engloba la delincuencia relacionada con
el uso de las tecnologías de la información
y la comunicación (Miro, 2011), ha sido
denominado de diversas maneras de acuerdo
con los múltiples contextos en que se desarrolla
como
computerdelikte,
computercrimes,
cibercriminalidad, criminalidad informática
e
informatizada,
delitos
informáticos,
criminalidad mediante computadoras, entre
otros (Hernández, 2017).

De esta manera, el ciberespacio nace como una
dimensión universal, anónima y en constante
cambio. Dentro de las características básicas que
se pueden encontrar en este escenario están la
deslocalización, transnacionalidad, neutralidad
y descentralización. La primera de ellas se
debe a que no está en un espacio concreto.
En una segunda instancia, se refiere a que no
posee fronteras reales ya que no pertenece a
una nación en particular y permite el acceso
desde cualquiera de ellas. La tercera de estas
características corresponde a la neutralidad
que tiene el usuario para tener acceso en un
horario y lugar indeterminado. Por último, en
internet no existe una autoridad que rija leyes o
normas desde una perspectiva gubernamental
para atender el cibercrimen (Miró, 2011).

A continuación, se presentan algunas de las
definiciones presentados por autores en cuanto
a los términos anteriores:
La Organización de Cooperación y Desarrollo
Económico (OCDE) en 1983 define el computer
crime como “...cualquier comportamiento
antijurídico, no ético o no autorizado,
relacionado con el procesado automático de
datos y/o transmisiones de datos” (OECD, 1984).
Lima (1984) refiere el delito por computadora
como cualquier acto ilícito penal en el que
las computadoras, su técnica y funciones
desempeñan un papel ya sea como método,
medio o fin.

Beltramone, Herrera y Zabale (1998) consideran
el delito informático como toda conducta con
CIBERCRIMINALIDAD Y
características delictivas, sea típica, antijurídica
CIBERCRIMINOLOGÍA
y culpable, que atente contra el soporte
Al referirnos al cibercrimen o la cibercriminalidad lógico de un sistema de procesamiento de
hablamos de una macrocategoría dentro información a través del uso de las tecnologías
del ciberespacio. Los debates conceptuales de la información.
y terminológicos han hecho que algunas
denominaciones sean sustituidas (Hernández, En el décimo Congreso de las Naciones Unidas
2009; Jaishankar, 2007). El ciberdelito derivado del año 2020 sobre prevención del delito y
Fernando Margarito Velazquez Flores y Dante Octavio Isau Garza Fabela

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

constructoscriminologicos.uanl.mx

tratamiento del delincuente, refiere que se
entenderá por delito cibernético todo aquel que
puede cometerse por medio, en ó contra un
sistema informático (Naciones Unidas 2020).

bajo riesgo de ser identificados, procesados y
sentenciados en comparación con EEUU y la
Unión Europea. Es de señalar que los intentos
por atender este tipo de hechos en el contexto
latinoamericano en su mayoría son deficientes
Para Campoli (2006) los delitos informáticos debido a que no cuentan con los conocimientos,
son aquéllos en los que un sujeto activo lesiona equipo tecnológico e infraestructura suficiente
un bien jurídico que puede o no estar protegido para llevar a cabo este tipo de acciones.
por la legislación vigente por medio de la Aunque México no se encuentra adscrito a
utilización indebida de medios informáticos.
dicho convenio, esto no limita a que se puedan
adoptar acciones a fin de fortalecer las leyes de
Por su parte, Téllez Valdez (2008) clasifica los la materia (García y Peña, 2017).
delitos informáticos de dos maneras: atípico
y típico. El primero de ellos hace alusión a El aumento de delitos y conductas violentas que
aquellas actitudes contrarias a los intereses de abundan en el ciberespacio ha obligado a que
las personas en que se tiene a las computadoras los profesionales en criminología desarrollen un
como instrumento o fin; el segundo corresponde nuevo campo denominado Cibercriminología
a las conductas típicas, antijurídicas y culpables (García y Peña, 2017). Partimos desde la
en que se tiene a las computadoras como identificación de las principales problemáticas
instrumento o fin.
presentes que son hacking, infecciones
malware, ciberfraudes, ciberacoso sexual,
El Grupo de Expertos Gubernamentales ciberbullying, difusión de mensajes de odio,
(GGE) en Ciberseguridad en el contexto de la éstos contemplan finalidades diversas desde los
Seguridad Internacional de Naciones Unidas ámbitos económicos, políticos, social, personal,
ha pronunciado la importancia de llevar a mismas que son problemáticas criminológicas
cabo acciones desde la perspectiva local de los distintas. Además de ello, conforme a cada uno
Estados para hacer frente a las nuevas amenazas de las problemáticas referidas anteriormente
y riesgos. Derivado de dichas amenazas y se pueden identificar a diversos grupos en
experiencias en casos transnacionales es que situación de vulnerabilidad (Hernández, 2017).
se llevó a cabo el Convenio de Budapest en La evolución de la cibercriminología basada en
2001 para los Estados miembros del Consejo el estudio de los determinantes delictivos y sus
de Europa y otros Estados. El objetivo del características es un fenómeno más complejo,
anterior consistió en ejecutar una política penal debido a que su dinámica es cambiante ha
destinada a prevenir la criminalidad mediante obligado a los estudiosos de dicho tema a
internet, a través de una legislación apropiada focalizarse en un área específica como lo es
de cada Estado (García y Peña, 2017).
cibercrímenes sexuales, fraudes financieros,
suplantación de identidad, entre otros conflictos
En América Latina el cibercrimen ha sido un y crímenes nacientes en el ciberespacio (García
escenario de oportunidad debido a que hay un y Peña, 2017; Hernández, 2017).
Estrategia Metropolitana de Ciberprevención: una propuesta para Nuevo León. PP. 31-50

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Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

CIBERSEGURIDAD, RIESGOS
CIBERNÉTICOS Y CIBERATAQUES
El conflicto es un hecho inherente en la historia
de la humanidad, cuando el diálogo u otros
medios de pacificación no funcionan los seres
humanos tienden a recurrir a actos violentos a fin
de dañar o neutralizar a una persona, propiedad
e institución. Los mencionados sucesos tienden
a llevarse a cabo mediante acciones políticas,
económicas, psicológicas y cibernéticas,
causando una vulneración en la sociedad,
territorio e infraestructura crítica (Tzu, 1994).
El inicio del dominio del ciberespacio con la
finalidad de salvaguardar la integridad de sus
habitantes fue un área abordada por las grandes
potencias como lo es Rusia, Estados Unidos
y China (Gaitán, 2018). En América Latina el
tema de ciberseguridad ha ido apareciendo en
la agenda pública (Álvarez, 2019; Pérez, 2019),
en 2018 se tiene un registro de ciberataques
a bancos mexicanos que generaron pérdidas
millonarias, lo cual genera un precedente; sin
embargo al ser actos que no han puesto en riesgo
a sus habitantes mediante algún tipo de crisis
económica, social, política en comparación con
otros contextos a nivel mundial, el resultado
de dichos actos ha sido atendido mediante
acciones preventivas de fortalecimiento de
software especializado (Aguilar, 2019).

electrónico o red informática con la finalidad
de extorsionar, extraer datos, o simplemente
sabotear su funcionamiento (McKinsey &amp;
Company, 2018). Por ende, la ciberseguridad
es el conjunto de acciones tomadas por
organizaciones e individuos para establecer las
medidas y gestiones necesarias para reducir la
probabilidad de sufrir un ciberataque y/o riesgos
cibernéticos y que la población se sienta segura
en el ciberespacio (Herrera, 2020; McKinsey
&amp; Company, 2018; Unión Internacional de
Telecomunicaciones, 2008).
La Unión Internacional de Telecomunicaciones
informó el aumento del número estimado de
usuarios de Internet de 4,100 millones en 2019
a 4,900 millones en 2021, cifra que se aproxima
al 63% de la población mundial (Unión
Internacional de Telecomunicaciones, 2021).
Es de señalar que, durante el 2020, primer
año de la pandemia COVID-19, el número
de internautas creció un 10.2%, mismo que
representó el mayor aumento en una década
(Asociación de internet, 2021)

Según el Informe de Riesgos Globales 2020
del Foro Económico Mundial, el riesgo de
ciberataques a la infraestructura crítica y el
fraude o robo de datos se clasificaron entre los
10 principales riesgos con mayor probabilidad
de ocurrir y con mayor impacto (FEM, 2020a).
La publicación Perspectiva de Riesgos del
Los riesgos cibernéticos y los ciberataques surgen COVID-19 identificó los ciberataques como
como las nuevas contingencias vinculadas a una de las principales preocupaciones a nivel
la ciberseguridad, el primero de ellos consiste mundial y la tercera mayor preocupación para
en afectaciones ante una vulneración en las las empresas debido a la constante digitalización
tecnologías que utilizan; mientras que los (FEM, 2020b). Dicha intranquilidad se pone de
ciberataques son un intento no autorizado a fin manifiesto debido al aumento de ciberataques
de obtener el control de un sistema, dispositivo hasta en 4000% (Banco de México, 2021).
Fernando Margarito Velazquez Flores y Dante Octavio Isau Garza Fabela

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

El Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales
(Comexi) estimo que 978 millones de personas
fueron afectados por el ciberdelito en todo
el mundo (McKinsey &amp; Company, 2018). Los
ciberataques se focalizan principalmente en
el sector privado, donde el 82% consistió en
cibercrimen, 13% ciberguerra, 3% hacktivismo,
2% ciberespionaje (Pessiri, 2019 citado en
Aguilar, 2019).

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que 8 de cada 10 delitos informáticos que
ocurren, no llegan a ser conocidos por el
Estado y 1 de cada 100 podría llegar a tener
una condena efectiva (Observatorio de Delitos
Informáticos de Latinoamérica, 2017).
Desde la perspectiva legal, una de las
principales dificultades al hablar sobre delitos
informáticos, es su conceptualización, por
ende, desde su fundamento al hacer alusión a
la delincuencia informática tenemos que hacer
mención del denominado derecho informático.
En el anterior se estudia el régimen jurídico del
software, el derecho de las redes de transmisión
de datos, documentos y contratos electrónicos,
régimen jurídico de las bases de datos, los
delitos informáticos, así como otras conductas
nacidas del uso de ordenadores (Hernández,
2009).

El informe del Estado de la Ciberseguridad en el
Sector Bancario en América Latina y el Caribe
de la Organización de los Estados Americanos
(OEA) estima que el 92% de las organizaciones
financieras ha llegado a sufrir algún tipo
de ciberataque, donde el 37% resultó de
manera exitosa (Organización de los Estados
Americanos, 2018). Los costos para la economía
mundial derivados de los delitos cibernéticos se
estima que sobrepasan los 2 billones de dólares
anuales (McKinsey &amp; Company, 2018; Towers, Conocer y determinar los diferentes tipos de
2018).
delitos informáticos existentes permite hacer
uso de herramientas efectivas para hacer frente
México se encuentra dentro de los 10 principales a la seguridad de la información. Con base en lo
países con ataques cibernéticos a nivel mundial, anterior, la impunidad y propuestas de políticas
y el primero en la región de América Latina. públicas en la administración de justicia ha sido
En 2018 el 80% de las empresas mexicanas producto de la falta de entendimiento de los
fue víctima de un ciberataque al menos en riesgos existentes en el ciberespacio (Acosta,
los últimos doce meses, de dicho porcentaje Benavides y García, 2020; Aguilar, 2019).
únicamente el 30% de ellos tenía algún tipo
de plan, protocolo o procedimiento previsto Ante la falta de una legislación específica en
en caso de llegar a suscitarse dichos hechos ciberdelitos, esto impide su persecución y
(Towers, 2018).
sanción, cuya conducta no puede ser adecuada
a los códigos estatales existentes. Por ello, los
Por su parte, la cifra estimada para México gobiernos deben de comenzar a preocuparse en
corresponde a más de 33 millones de mexicanos la inclusión de estos tipos de hechos, así como
que fueron víctimas del cibercrimen, es decir, los retos en la preservación de la evidencia
1 de cada 4 habitantes del país (McKinsey y digital (Campoli, 2005).
Company, 2018).En general se puede considerar
Estrategia Metropolitana de Ciberprevención: una propuesta para Nuevo León. PP. 31-50

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Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

Contemplar una agenda de ciberseguridad es
uno de los principales retos para las naciones
de Latinoamérica. Lo anterior se debe a que
las principales amenazas para este territorio
consisten en ataques dirigidos por malware
para robo de información, donde las técnicas
utilizadas tienden a ser el spear- pishing (correo
electrónico a fin de infectar) y el watering-hole
(infecta con malware sitios web de terceros
utilizados por los usuarios) (Aguilar, 2019).

inteligente, 33.7% computadora portátil y
22.2% televisor con acceso a internet. Entre las
principales actividades que informaron realizar
los usuarios de internet se encuentra el 93.8%
para comunicarse, 91% buscar información y
89% acceder a redes sociales (INEGI, 2020).

De acuerdo con los datos presentados por
Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso
de Tecnologías de la Información en los Hogares
(ENDUTIH) 2020, se estima que en México
existen 84.1 millones de usuario de internet de
seis años o más, lo que representan el 72% de
la población a nivel nacional (INEGI, 2020).
La edad de los usuarios de internet se concentra
entre los 12 a 34 años de edad. Así mismo,
los tres principales medios de conexión para
el usuario de internet fueron 96% celular

El Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018
dentro de su meta “México en Paz”, en su
objetivo 1.2. Garantizar la Seguridad Nacional,
Estrategia 1.2.3. Fortalecer la inteligencia del
Estado Mexicano para identificar, prevenir y
contrarrestar riesgos y amenazas a la Seguridad
Nacional, establece en una de sus líneas de
acción llevar a cabo estudios, investigaciones e
iniciativas de ley con la finalidad de fortalecer la
dimensión de las operaciones de seguridad, en
este caso las llevadas a cabo en el ciberespacio

En relación con la penetración de internet en
cuanto a usuarios de acuerdo con las entidades
federativas, Nuevo León lidera con el 84.5%
cifra por encima de la Nacional que es de
A pesar del mejoramiento de las capacidades 72% (INEGI, 2020). Ante dichas cifras y las
en materia de ciberseguridad, en América características de la región los usuarios se
Latina y el Caribe se encuentran en una etapa encuentran expuestos constantemente a riesgos
inicial, es decir, la mayoría de los países cibernéticos o algún ciberataque.
de esta región apenas han comenzado a
formular e implementar políticas en materia de Para el contexto mexicano la ciberseguridad
seguridad cibernética. Lo cual ha llevado a la ha sido un tema abordado desde 2002, con
preocupación constante de las organizaciones la finalidad de atender las problemáticas de
mexicanas a destinar recursos a nivel público delincuencia y organizaciones delictivas se
y privado para contar con personal en materia creó la Policía Cibernética, asignada a la Policía
de seguridad y privacidad de la información Federal Preventiva. En el año 2013 dicho tema se
(Banco Interamericano de Desarrollo, 2020).
incluyó en los planes y programas de gobierno,
como lo es el Plan Nacional de Desarrollo 2013USO DE TIC Y ANTECEDENTES DE
2018, el Programa de Seguridad Nacional y el
POLÍTICAS PÚBLICAS EN EL CONTEXTO
Programa de Seguridad Pública, éstos últimos
MEXICANO
de los periodos 2014-2018.

Fernando Margarito Velazquez Flores y Dante Octavio Isau Garza Fabela

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

constructoscriminologicos.uanl.mx

y la ciberseguridad.
digital.
Con dicho antecedente, el Programa Nacional • 2.7.9 Fortalecer la seguridad de la
de Seguridad Pública 2014-2018 explica la
infraestructura tecnológica estratégica del
importancia que conlleva contar con objetivos
país
estratégicos, coordinación de autoridades y
una visión multidimensional en materia de Dentro de dicho plan también se contemplaba
seguridad cibernética y ciberdefensa.
detectar y atender de manera oportuna los
delitos cibernéticos mediante una estrategia
Su estrategia 2.7 consiste en: Detectar y atender de ciberseguridad llevada a cabo por la Policía
oportunamente los delitos cibernéticos.
Federal, así como la necesidad de desarrollar
un modelo de policía cibernética para cada una
Líneas de Acción:
de las entidades federativas.
• 2.7.1 Fortalecer las capacidades y
la infraestructura tecnológica de las En 2017 se crea la Estrategia Nacional de
instituciones de seguridad pública para Ciberseguridad (ENCS) siendo el octavo país en
prevenir e investigar delitos cibernéticos.
América Latina en contar con un documento
• 2.7.2 Desarrollar investigación científica de esta naturaleza. Si bien, ya se contaba desde
para la prevención e investigación de los años con un Equipo de Respuesta a Incidentes
delitos cibernéticos.
de Seguridad (CSIRT) y un Centro de Respuesta
• 2.7.3 Implementar acciones contra delitos a Incidentes Cibernéticos (CERT) para prevenir y
cibernéticos de mayor impacto: pornografía atender las amenazas, dicho documento formó
infantil, fraude, extorsión, usurpación de parte del desarrollo de ejes transversales a fin de
identidad y contra derechos de autor.
consolidar y desarrollar capacidades de acción
• 2.7.4 Diseñar protocolos de operación para y reacción en relación a la ciberseguridad
la prevención de delitos cibernéticos en (Gobierno de México, 2017).
las instancias que administran información
considerada reservada o confidencial.
Se llegó a tener un registro de 51,000 denuncias
• 2.7.5 Promover la creación y fortalecimiento ciudadanas atendidas, más de 200,000
de unidades especializadas en la prevención incidentes cibernéticos, la desactivación de
e investigación de delitos que se cometen 17,000 sitios fraudulentos y se emitieron más de
por internet.
2,000 alertas de ciberseguridad a instituciones
• 2.7.6 Desarrollar un modelo de policía públicas y privadas (Gobierno de México,
cibernética para las Entidades Federativas.
2017).
• 2.7.7 Generar indicadores y estadísticas
de delitos informáticos para el diseño de Actualmente el Plan Nacional de Desarrollo
estrategias de prevención.
2019- 2024 (Centro Nacional de Control de
• 2.7.8 Impulsar acciones para consolidar Energía ,2019) a través de sus políticas en
los esquemas de seguridad cibernética que materia de seguridad y desarrollo desprende la
coadyuven al desarrollo de la economía Estrategia Digital Nacional 2021-2024, misma
Estrategia Metropolitana de Ciberprevención: una propuesta para Nuevo León. PP. 31-50

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Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

que se divide en dos ejes de acción: I Política
Digital y II Política Social. El eje I Política
Digital en la Administración Pública Federal
plasma en uno de sus objetivos específicos la
promoción de una cultura de seguridad de la
información que genere certeza y confianza a las
personas usuarias de los servicios tecnológicos
institucionales y gubernamentales, para ello,
dentro de sus líneas de acción se establece la
implementación de un Protocolo Homologado
para la Gestión de Incidentes Cibernéticos entre
las Instituciones; coordinación entre autoridades
para prevención y atención de incidencias
cibernéticas, así como la promoción de buenas
prácticas a través del el Centro Nacional de
Respuesta a Incidentes Cibernéticos (Diario
Oficial de la Federación de México, 2021).

tres órdenes de gobierno el intercambio seguro
de la información en prevención y persecución
del delito (Diario Oficial de la Federación de
México,2021).
Por su parte, el Protocolo Nacional Homologado
de Gestión de Incidentes Cibernéticos
busca fortalecer la Ciberseguridad en las
Dependencias Federales, Entidades Federativas,
Organismos Constitucionales Autónomos,
Academia e Instancias del Sector Privado del
país. Consta de un modelo de operación de
cinco pasos los cuales consisten en identificar,
proteger, detectar, responder y restaurar los
servicios que brinden los múltiples actores
involucrados con la menor afectación posible
contemplando un plan de resiliencia (Gobierno
de México, 2021b).

En el eje II Política Social se encuentra ofrecer
internet inalámbrico en todo el país basado
en el bienestar social del pueblo mexicano
con una visión humanista del uso de estas
tecnologías a fin de eliminar las brechas de
marginación, pobreza y desigualdad social;
acto que de cumplirse traerá consigo retos
en cuanto a normativas para la protección de
la privacidad de las personas que accedan a
internet mediante estas redes públicas (Diario
Oficial de la Federación de México, 2021).

Es de mencionar que además de la gestión y
monitoreo proactivo de los múltiples actores
involucrados en una fase de respuesta y
recuperación se menciona la necesidad las
actividades post-incidentes que incluyen la
presentación de denuncias ante el Ministerio
Público y la generación de estadísticas oficiales
de incidentes en el país en coordinación con
el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional
de Seguridad Pública, y seguimiento de
indicadores de Ciberseguridad (Gobierno de
El reconocimiento de los delitos mediante el México, 2021b).
uso de las tecnologías de la información y la
comunicación ha hecho que la inteligencia sea Expuesto
lo
anterior,
México
sigue
la base el desempeño de las fuerzas del orden, reiteradamente con los mismos objetivos
por ello, en la Estrategia Digital Nacional 2021- básicos plasmados en otras estrategias digitales,
2024 se pretende orientar a la Policía Cibernética si bien, se puede identificar una base en
con capacitaciones especializadas, así como aspectos sociales, económicos, culturales,
fortalecer las capacidades tecnológicas que legales y político inclusive catalogados en un
permitan a las instituciones de seguridad de los futuro como derechos fundamentales, tal es el
Fernando Margarito Velazquez Flores y Dante Octavio Isau Garza Fabela

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

caso del acceso a Internet y las TIC, pero no
garantizando una ciberseguridad. Por ello,
dicha estrategia se puede interpretar como
un discurso meramente cualitativo de ideales
o acciones a realizar sin un desarrollo y plan
de trabajo de cada una de las instituciones a
participar, así como su transversalidad con la
política de ciberseguridad, las capacidades de
resiliencia, especificando las responsabilidades
y atribuciones para cada uno de los organismos.
POLICÍA CIBERNÉTICA: EL CASO DE
NUEVO LEÓN
Con base en los acuerdos del Consejo Nacional
de Seguridad Pública, aprobados en su
Cuadragésima Primera Sesión Ordinaria en la
Acuerdo 06/XLI/16 celebrada el 20 de diciembre
de 2016 se aprueba el Modelo Homologado de
Unidades de Policía Cibernética que deberá ser
implementado a partir de 2017 (Diario Oficial
de la Federación, 2017).
De esta manera se atribuye a los Estados la
responsabilidad de activar protocolos para
una intervención activa en la prevención y
sanción de los delitos de esta índole, así como
la generación de grupos de investigación
enfocados en el análisis de las causas y
consecuencias derivadas de dichos actos
(García y Peña, 2017).
El “Modelo Óptimo de la Función Policial.
Diagnóstico nacional sobre las policías
preventivas de las entidades federativas”,
elaborado por el Secretariado Ejecutivo
del Sistema Nacional de Seguridad Pública
(SESNSP) con fecha de corte de la información
al 31 de diciembre de 2020, revela que,

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aunque el estándar a nivel nacional es que los
32 estados cuenten con unidades especiales de
Policía Cibernética, únicamente 30 entidades
cuentan con ella, cifra que representa el 93.7%.
Derivado de ello, únicamente 17 entidades
(56.6%) de las policías cibernéticas refirió
contar con el equipamiento necesario (SESNSP,
2020).
Para el caso de Nuevo León se tiene un registro
de 11 integrantes que conforman la policía
cibernética (CIPOL), de los cuales únicamente
un integrante (9%) recibió una capacitación
especializada, acción que se puede vincular
con las acciones plasmadas en la Estrategia
Digital Nacional 2021-2024 ante la ausencia
de personal profesionalizado en dicha área. A
pesar de que el promedio nacional de elementos
asignados a dichas unidades es de 14, se
visualiza un área de oportunidad para el Estado
debido al aumento de reportes y delitos sobre
dicha índole. Además de esto, en comparación
con otros Estados la cantidad de integrantes es
menor, ejemplo de ello es la Ciudad de México
que cuenta con 58 integrantes seguida por
Yucatán con 37 (SESNSP, 2020).
A nivel nacional la Secretaria de Seguridad
y Protección Ciudadana, mediante una
rueda de prensa, expresó que hay evidencia
de población menor de edad que ha sido
privada de su libertad. El modus operandi era
establecer conexión por medio de videojuegos,
irse ganando la confianza de las personas
con quienes interactúan, para posteriormente
llevar a cabo el secuestro e incorporarlos al
crimen organizado para realizar funciones de
“halconeo”. Procedente a esto se difundió un
decálogo de ciberseguridad para protección de

Estrategia Metropolitana de Ciberprevención: una propuesta para Nuevo León. PP. 31-50

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Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

menores en el Boletín 118/2021 (Gobierno de
México, 2021).
Dicho lo anterior, Nuevo León no es un
espacio ajeno a esto, por lo cual diputados del
mencionado Estado han realizado un llamado a
las instituciones de seguridad, específicamente
a la Secretaría de Seguridad Pública del Estado
para que ésta instancia, a través de la policía
cibernética vigile, identifique y localice las
posibles amenazas que se dan por parte de
los grupos criminales en estos sitios, así como
llevar a cabo campañas informativas sobre los
riesgos y medidas que deben de tomarse al
interactuar en entornos virtuales (Recio, 2021).

de Nuevo León 2015-2030, en el eje temático
Seguridad y Justicia, se establece que el servicio
tradicional de Policía ha sido rebasado. Por lo
cual es necesario integrar la inteligencia policial,
el análisis delictivo y contar con una estrategia
local de ciberseguridad y ciberinteligencia a fin
de expandir las capacidades y herramientas
en cuanto a prevención de la violencia y la
reacción ante el delito (Consejo Nuevo León,
2022).

En Nuevo León, la institución responsable de la
persecución y el esclarecimiento de los hechos
delictivos es la Fiscalía General de Justicia
del Estado (FGJNL), donde los retos para la
legislación son aún mayores (Cassou, 2009)
Existen crecientes retos en materia de debido a que se cuenta con un registro mínimo
ciberseguridad que deben ser atendidos desde de carpetas de investigación en relación con
las fuerzas policiales (Velázquez, 2020). De hechos cibernéticos.
acuerdo con el Plan Estratégico para el Estado

Fuente: Elaboración propia con base en datos de la FGJNL.

Fernando Margarito Velazquez Flores y Dante Octavio Isau Garza Fabela

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Entre dichas carpetas de investigación se
encuentra el delito por medios electrónicos,
sin embargo, en las estadísticas presentadas por
la institución antes mencionada no se cuenta
con un desglose en relación con otros delitos.
Lo cual deja un hueco para la generación de
políticas públicas en materia de prevención y
atención de Ciberdelitos, identificando dicha
área de oportunidad.

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¿EN QUÉ CONSISTE LA ESTRATEGIA DE
CIBERPREVENCIÓN PARA NUEVO LEÓN?

Algunas de las áreas de oportunidad que se
encuentran presentes ante una explicación de
la realidad en que se comportan los ciberdelitos
se debe a que son pocas las instituciones que
están capacitando en cómo prevenirlos desde
los diversos sectores como lo es público y
privado; existe una enorme cifra negra de la
El Consejo Nacional de Seguridad Pública, en criminalidad informática; falta de medición
su Cuadragésima Séptima Sesión Ordinaria, de ciberdelitos; estadísticas equivocadas o no
celebrada el 16 de diciembre de 2021 establece oficiales debido a que son empresas privadas
en el acuerdo 10/XLVII/21 la necesidad de las que se están encargando de realizar dichos
contar con información actualizada en materia estudios; y escasos estudios criminológicos
de ciberdelitos, por ende, se propone un que aborden dichos tópicos (Pecoy, 2011).
Registro Nacional de Incidentes Cibernéticos.
Este registro tendrá como fin la prevención y Debido a estos grandes desafíos, la Facultad
atención a dichos hechos en las 32 entidades de Derecho y Criminología de la Universidad
federativas de la República Mexicana, a través Autónoma de Nuevo León creó el Centro
de las Secretarías de Seguridad Pública Estatales de Investigaciones de Cibercriminalidad,
en coordinación con la Unidad de Policía Derecho Digital y Ciberseguridad, el cual
Cibernética y la Fiscalía General (Diario Oficial busca contribuir a la comprensión y reducción
de estos hechos mediante recomendaciones,
de la Federación, 2021b).
análisis, implementación y evaluación de las
Ligado a ello, la Clasificación Internacional de políticas, normas y estándares internacionales
Delitos con Fines Estadísticos de la UNODC de operación para la seguridad de la información
incluye dentro de sus desagregaciones y ciberseguridad, así como su contexto jurídico
adicionales o etiquetas la variable de “Acto y legal.
relacionado con la ciberdelincuencia” con el
fin de mejorar la coherencia y comparabilidad Vinculado a ello, surge la iniciativa y necesidad
internacional, mismo que puede surgir como un en primera instancia de crear de manera
instrumento para estandarizar a nivel nacional metropolitana y no individual, una policía
las estadísticas de delito. Con ello, se abarca cibernética municipal que venga a fortalecer a
la manifestación del delito, ejemplo de ello: la policía cibernética estatal. La Organización
fraude a través de Internet, acoso cibernético de las Naciones Unidas ha identificado la falta
o violación del derecho de autor mediante la de especialización de las policías en el campo
difusión electrónica (UNODC, 2015).
de los ciberdelitos, lo cual obliga a repensar las
estrategias de prevención de la violencia y la
Estrategia Metropolitana de Ciberprevención: una propuesta para Nuevo León. PP. 31-50

�43

Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

delincuencia. Por ello, dentro de las estrategias
de fortalecimiento se encuentra la atención a
estos en cuanto a prevención y justicia penal
(UNODC, 2020).
Dentro de la misma estrategia se considera
la especialización de la Policía Cibernética
Municipal, dada la incapacidad de ubicar a la
cibercriminalidad. La estrategia se denomina
“metropolitana”, no porque se refiera al
territorio o a la jurisdicción, sino a la forma
de actuar y de fortalecer las capacidades
institucionales dentro del área metropolitana
de Monterrey (AMM), independientemente de
que el presunto delincuente se encuentre en
otro municipio, estado o país. Es decir, una
estrategia que involucre a los 13 municipios
que la conforman: Apodaca, Cadereyta
Jiménez, El Carmen, García, San Pedro Garza
García, General Escobedo, Guadalupe, Juárez,
Monterrey, Salinas Victoria, San Nicolás de los
Garza, Santa Catarina y Santiago.

Dicha propuesta, suscita el modelo Pentahélice
que promueve la articulación de la política
pública entre los cinco sectores estratégicos:
academia, gobierno, industria, sociedad y
ambiente en favor de la sociedad (CONACYT,
2019).
La estrategia consiste en lo siguiente:
1. Creación de una Ley de Prevención de
Delitos Cibernéticos para Nuevo León.
2. Especialización de la Policía Cibernética
Estatal (CIPOL).
3. Creación de las Policías Cibernéticas
Municipales (CIPOL Municipal).
4. Fiscalía
Especializada
en
Delitos
Cibernéticos.
5. Creación de un Consejo Estatal de
Prevención de Delitos Cibernéticos.
6. Creación de un Observatorio del Ciberdelito.

¿Cómo se implementa?

Fernando Margarito Velazquez Flores y Dante Octavio Isau Garza Fabela

�44

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

1. Ley: Actualizar en materia legislativa sobre
problemáticas emergentes y contingencias
en los entonos virtuales en el sector público
y privado, ciberdelitos, con el objetivo de
brindar seguridad a las personas en el
ciberespacio.
2. Especialización CIPOL: El diagnóstico
realizado por el SESNSP expone la necesidad
de brindar capacitación especializada a los
elementos ya existentes para el desempeño
óptimo de sus funciones.
3. CIPOL Municipal: Formar un grupo
especializado de analistas que contribuyan
a la prevención de la violencia y
delincuencia en el ciberespacio en cada
uno de los municipios del AMM para la
implementación de dicha estrategia y los
grupos de investigación para el estado
de Nuevo León. La Policía Cibernética
Municipal llevará a cabo pláticas
informativas, patrullaje cibernético, alertas
cibernéticas, así como informar, proveer y
difundir el perfil y modus operandi de los
cibercriminales a la población en general
y los riesgos en los cuales se pueden ver
implicados ante el uso de Internet, correo
electrónico (Gmail, Outlook, yahoo) y redes
sociales como Facebook, Instagram, Twitter,
Whatsapp, blogs, websites, etc.
4. Fiscalía Especializada: Derivado de las
acciones legislativas será necesario contar
con un plan de persecución penal que
vaya dirigida a este tipo de violencias
y delincuencia para la investigación y
persecución de delitos. Mismo que tendrá
que verse reflejado con indicadores
cuantitativos conforme a las carpetas
de investigación y la formulación de un
semáforo de ciberdelitos (Velázquez, 2021).

constructoscriminologicos.uanl.mx

5. Consejo: Constituir un grupo de ciudadanos
de los diferentes ejes estratégicos como lo es
academia, gobierno, empresas y sociedad
civil para el seguimiento de acuerdos,
monitoreo y evaluación de los resultados de
la estrategia.
6. Observatorio: Establecer un instituto de
investigación para la generación de informes
estadísticos y análisis de políticas públicas en
relación con el tema de cibercriminalidad.
Así como el monitoreo del semáforo de
Ciberdelitos de la FGJNL para la medición
de estos hechos.
Para lograr los objetivos anteriormente
plasmados se propone un ejercicio corresponsal
que involucre al Centro de Investigaciones
de Cibercriminalidad, Derecho Digital y
Ciberseguridad de la UANL; Fiscalía General
de Justicia de Nuevo León; la Unidad de Policía
Cibernética de Seguridad Pública del Estado
de Nuevo León; el Poder Judicial del Estado de
Nuevo León para llevar a cabo la actualización
de sus jueces, el Poder Legislativo para la
creación de una Ley de Ciberprevención.
Además, de vincular dichas instituciones a
organizaciones nacionales e internacionales
para su fortalecimiento en la materia.
CONCLUSIONES
Derivado de la pandemia COVID-19 y el
incremento de la actividad mediante el uso de
las tecnologías de la información, se ha dejado
en evidencia las vulnerabilidades existentes en
el ciberespacio. México se encuentra alejado
de la comprensión de las ciberamenazas y
ciberataques a nivel global para la vulneración
de la seguridad pública y nacional, dicho

Estrategia Metropolitana de Ciberprevención: una propuesta para Nuevo León. PP. 31-50

�Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

45

enunciado se puede sustentar con el aumento sobre Prevención del Delito y Justicia Penal
de ciberataques en dicha región. Con una nula (Centro Internacional para la Prevención de la
visión en sus protocolos desde el enfoque local Criminalidad, 2018).
hasta el internacional (Aguilar, 2019).
Como resultado de las problemáticas
El tema de seguridad informática se ha emergentes, uno de los retos consta de armonizar
maximizado en el ámbito empresarial mediante los marcos jurídicos en torno a las definiciones
el uso de big data, protección de activos, destinadas con la finalidad de proteger a la
espionaje, etc.; sin embargo, en seguridad población contra la ciberdelincuencia, desde
pública el proceso ha sido más lento y no se ha los procedimientos nacionales, competencias
visualizado con el mismo impacto, utilizando legales y el cumplimiento de las facultades,
los medios convencionales de la región como atribuciones y obligaciones de ley de las
lo es georreferenciación, análisis estadístico, autoridades. Para ello, en el contexto mexicano
así como el aumento de policías y patrullaje ya se cuentan con iniciativas de ley en materia
para labores de disuasión. Por resultado, los de ciberseguridad (López, 2020).
nuevos retos que presentan los policías son de
prevenir los delitos con el uso de inteligencia y La ley surge como una herramienta que permite
el desarrollo tecnológico mediante estrategias responder a los nuevos desafíos de la sociedad.
en materia de prevención y atención de La legislación también debe actualizarse sobre
ciberdelitos (Villalobos, 2020).
nuevos conceptos, debido a que muchas de
ellas se encuentran centradas en objetos físicos
En diversos contextos, el interés por el campo y declinan particularidades del uso de las
de la ciberseguridad ha llevado a crear tecnologías de la información y la comunicación.
programas de formación integral a autoridades Por ello, han surgido planteamientos sobre las
y organizaciones privadas interesadas en disposiciones generales del derecho penal y
fortalecer sus capacidades institucionales la necesidad de atender los requerimientos en
(Álvarez, 2019). Una resiliencia cibernética cuanto a los delitos informáticos específicos
requiere promover la ciberseguridad con (UNODC, 2013).
un enfoque integral y políticas transversales
(Herczynski, 2020).
De este modo, ante la nueva realidad en que
vivimos, es necesario que desde las funciones
Los retos de una estrategia de prevención en del Estado se intervenga de una manera efectiva
materia de ciberdelincuencia y ciberseguridad en temas relacionados a la prevención y sanción
consta de tomar como base aquellas acciones de los delitos. Para ello, se deben analizar las
que han funcionado internacionalmente como causas y consecuencias de los mismos. Se hace
lo es el Convencio de Budapest; Declaracion alusión a dicho tema debido a que la manera
de Doha; así como a acciones planteadas por en que los individuos interactúan se ha ido
la Secretaría de la Commonwealth y aquellas modificando con el avance tecnológico (García
en el 12° Congreso de las Naciones Unidas y Peña, 2017).
Fernando Margarito Velazquez Flores y Dante Octavio Isau Garza Fabela

�46

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

La ciberseguridad es clave para la sostenibilidad
y el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo
Sostenible (ODS), por lo cual para lograr que las
ciudades sean más seguras y resilientes; exista
paz, justicia e instituciones sólidas y alianzas
para lograr los objetivos es necesario considerar
a los gobiernos locales y policías municipales
dentro de los escenarios para llevar a cabo
estrategias de prevención, atención y disuasión
de los Ciberdelitos (Naciones Unidas, 2022).

constructoscriminologicos.uanl.mx

de la información, utilizando la inteligencia
colectiva (Núñez, Trujillo y Hackett, 2020),
que involucre a cada uno de los cuatro
sectores estratégicos de la sociedad como lo
es academia, sector público, sector privado y
sociedad civil.

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Abrahamsen, D. (1944). Crime and the human mind. Nueva

En coordinación con diferentes instancias
de seguridad y justicia, se debe elaborar una
“Agenda Local de Riesgos de Ciberseguridad
para el Estado de Nuevo León”. De esta manera
se pueden generar avances hacia una cultura de
paz, cooperación social, solución participativa
y ruptura del paradigma tradicional de los
sistemas de justicia y poder dar solución a las
problemáticas emergentes (Velázquez y Garza,
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Es de añadir, que así como algunos autores
refieren la necesidad de aprovechar el vínculo
entre instituciones públicas y privadas para
la creación de una Agencia Nacional de
Ciberseguridad (Aguilar, 2019). Desde el ámbito
local, se visualiza un área de oportunidad
similar, por ello, es inevitable pensar en la
creación de una unidad estratégica que cuente
con personal especializado para el análisis y
estudio en materia de ciberdelitos.

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Más allá de lo planteado en este texto, se
pretende que el tema de la cibercriminalidad
llegue a la agenda de los Gobernantes del
Estado de Nuevo León. Se busca construir una
política para prevenir los incidentes mediante
un ejercicio corresponsal y de retroalimentación

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Estrategia

Metropolitana

de

Ciberprevención. Consulta pública para el Plan Estratégico

Fernando Margarito Velazquez Flores y Dante Octavio Isau Garza Fabela

�50

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

de Nuevo León 2030, rubro Seguridad y Justicia. México:
Consejo Nuevo León.
Velázquez, F. (2021). Buscan con semáforo alertar sobre
ciberdelitos en Nuevo León. Disponible en: https://
vidauniversitaria.uanl.mx/campus-uanl/buscan-consemaforo-alertar-sobre-ciberdelitos-en-nuevo-leon/
Velázquez, F. y Garza, D., (2020). Justicia restaurativa y trabajo
social en el sistema de justicia cívica de Nuevo León.
Trabajo Social y Políticas Sociales, 7(Año 7), 1522–1537.
ISSN: 2395-8456. Disponible en: http://www.coloquio.
ftsydh.uanl.mx/index.php/ano-7/

constructoscriminologicos.uanl.mx

Tecnologías de la Información; es miembro
Fundador y Coordinador del Laboratorio
de Ciberprevención y del Observatorio
del Ciberdelito dentro del Centro de
Investigaciones
de
Cibercriminalidad,
Derecho Digital y Ciberseguridad de la UA
Dante Octavio Isau Garza Fabela
Afiliación: Universidad Autónoma de Nuevo León,
México

—
Fernando Margarito Velazquez Flores
Afiliación: Universidad Autónoma de Nuevo León,
México

Licenciado en Derecho por la Facultad de
Derecho y Criminología de la Universidad
Autónoma de Nuevo León. Cuenta con
dos especialidades: 1) Especialidad en
Prevención del Delito por la Universidad de
Ciencias de la Seguridad de Nuevo León y,
2) Especialidad en Análisis de la Información
por la Universidad de Seguridad y Justicia de
Tamaulipas (USJT). Maestreando en Derecho
Procesal Penal con estudios en Delitos
informáticos en la Universidad Autónoma
de Nuevo León y en Desarrollo de Políticas
de Seguridad y Justicia por la USJT. Cuenta
con 10 años de experiencia en seguridad
pública. Ha participado en la construcción
de Unidades de Análisis e Inteligencia
Policial a nivel municipal. Actualmente se
desempeña como consultor en materia de
seguridad y justicia. Además, es catedrático
nivel licenciatura en la Facultad de
Criminología de la UANL donde imparte las
materias de Ciberseguridad y Seguridad en
Estrategia Metropolitana de Ciberprevención: una propuesta para Nuevo León. PP. 31-50

�51

Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

Seguridad pública en la frontera: impacto de la pandemia
de COVID-19 en el contexto de la Zona Metropolitana de
Tijuana
Public security at the border: impacto de la pandemia de
COVID19 en el contexto de la Zona Metropolitana de
Tijuana
José Andrés Sumano Rodríguez* y
Rosa Isabel Medina Parra**

Resumen
El presente trabajo de investigación analiza el
impacto de la pandemia de COVID19 en torno a
la seguridad pública en la zona metropolitana de
Tijuana, a partir de un enfoque mixto, aplicando
un método analítico, hipotético deductivo,
con un diseño exploratorio, no experimental y
causal, bajo una contrastación teórico empírica
a través de series de tiempo que permiten
comparar el comportamiento de la incidencia
delictiva durante la pandemia con otros años,
cruzando tres fuentes de información oficial,
en torno a cuatro delitos con alta prevalencia
en el municipio. Se utilizaron series de tiempo
interrumpidas para evaluar los cambios en el
Cómo citar
Sumano Rodríguez, J. A., y Medina Parra, R. I.
Seguridad pública en la frontera: impacto de
la pandemia de COVID19 en el contexto de
la Zona Metropolitana de Tijuana. Constructos
Criminológicos, 2(3). https://doi.org/10.29105/cc2.323
*https://orcid.org/0000-0001-8030-8643
El Colegio de la Frontera Norte
**https://orcid.org/0000-0002-7864-1575
El Colegio de la Frontera Norte

Recibido: 11-01-2022
Aceptado: 22-02-2022

nivel y tendencia de los delitos analizados a
partir del confinamiento por la pandemia. Los
resultados muestran discrepancias significativas
entre las tendencias observadas en cada una
de las fuentes seleccionadas. Además, la
disminución de los robos a negocio, a casa
habitación y de vehículo no ha derivado
en menos personas detenidas por la policía
municipal. Finalmente, el aumento en la
violencia familiar durante la pandemia no se
ha traducido en un mayor número de carpetas
de investigación reportadas por la fiscalía para
este delito.
Palabras clave: Seguridad pública; Pandemia
por COVID19; Impacto en la Seguridad Pública
de Tijuana.
Abstract:
This research analyzes the impact of the
COVID19 pandemic on public safety in the
metropolitan area of Tijuana, based on a mixed
approach, applying an analytical, hypothetical
deductive method, with an exploratory,

�52

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

non-experimental and causal design, under
empirical theoretical contrast through time
series that allow comparing the behavior of
criminal incidence during the pandemic with
other years , crossing three sources of official
information, around four crimes with high
prevalence in the municipality. The interrupted
time series methodology was utilized to
evaluate the changes in level and trend of
crime derived from the confinement due to
the COVID-19 pandemic. The results show
significant discrepancies between the trends
observed in each of the selected sources. In
addition, the decrease in business robberies,
home burglaries and vehicle thefts has not
resulted in fewer people being detained by
the municipal police. Finally, the increase in
family violence during the pandemic has not
resulted in a larger number of cases reported
by the public prosecutor´s office for this crime.

constructoscriminologicos.uanl.mx

el municipio. En una primera etapa se analiza
la evolución de los delitos seleccionados de
forma meramenta exploratoria con series de
tiempo. En una segunda etapa se profundiza
aplicando el método de series de tiempo
interrumpidas que permiten analizar el impacto
de la intervención en el nivel y la tendencia de
cada delito analizado y evaluar la significancia
estadística del resultado (Penfold &amp; Zhang,
2013).

Para el ejercicio, dadas las altas cifras negras
que prevalecen en México, se optó por
cruzar la información de tres fuentes oficiales
para estimar la incidencia delictiva: carpetas
de investigación reportadas por la Fiscalía
General del Estado, llamadas confirmadas
al 911 y personas puestas a disposición del
ministerio público por la policía municipal.
Se seleccionaron cuatro delitos con alta
prevalencia en el municipio para el análisis:
Keywords: Public Safety; Pandemic by robo a casa habitación, robo a negocio, robo
COVID19; Impact on Public Security in Tijuana de vehículo y violencia familiar. Aunado a
lo anterior, el análisis se complementó con la
INTRODUCCIÓN
información sobre percepción en materia de
seguridad reportada por la Encuesta Nacional
El presente trabajo de investigación tiene como de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del
objetivo analizar el impacto de la pandemia de Instituto Nacional de Estadística y Geografía
COVID19 en torno a la seguridad pública en la (INEGI) para el municipio de Tijuana, a efecto
zona metropolitana de Tijuana, Baja California, de comparar los cambios en la incidencia
México, a partir de un enfoque mixto, aplicando delictiva con la evolución de la percepción en
un método analítico, hipotético deductivo, materia de seguridad.
con un diseño exploratorio, no experimental y
causal, bajo una contrastación teórico empírica EFECTOS DEL COVID-19 EN MATERIA DE
a través de series de tiempo que permiten SEGURIDAD PÚBLICA
comparar el comportamiento de la incidencia
delictiva durante la pandemia con otros años, Las medidas de aislamiento, confinamiento y
cruzando tres fuentes de información oficial, en suspensión de las actividades no esenciales han
torno a cuatro delitos con alta prevalencia en modificado el comportamiento y las rutinas de
Seguridad pública en la frontera: impacto de la pandemia de COVID19 en el contexto de la Zona Metropolitana de Tijuana. PP. 51-77

�53

Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

las personas en todo el mundo, incidiendo
incluso en las dinámicas de la delincuencia
(Barrachina, 2020). Así, desde que la población
fue conminada a permanecer en sus domicilios
se presentaron variaciones considerables en las

cifras de los delitos registrados a nivel mundial,
donde el contexto plantea una diferenciación
importante (Alvarado et al., 2020), como puede
apreciarse en la Tabla 1.

Tabla 1.- Evolución del comportamiento criminal
País
Estados Unidos
Inglaterra
Colombia

Buenos Aires
Ciudad de México

Delito
Delitos en general
Delitos en general
Homicidios
Extorsión
Robo a personas
Violencia familiar
Delitos sexuales
Delitos informáticos
Delitos en general
Violación y ataques sexuales
Homicidios

Variación
50 %
28 %
53 %
100%
93 %
86.1%
83.1%
+ 145 %
60%
+ 408 %
+ 19 %

Fuente: Elaboración propia a partir de: Alvarado, Sutton y Laborda (2020).

Si bien a partir de lo anterior, es posible apreciar
que la criminalidad presenta esquemas de
delitos y crímenes diferenciados, acordes a las
posibilidades que cada contexto permita, es
importante reconocer que México está inmerso
en una espiral de violencia, que al combinarse
con la pandemia del COVID-19, se traduce entre
otras cosas en crisis económica generalizada,
desempleo, el aumento de la inseguridad, y
donde la debilidad del Estado facilita que el
crimen opere con mayor libertad (Barrachina,
2020), aún y cuando otras perspectivas (Gudiño,
2001) refieren la necesidad de transitar hacia
esquemas de seguridad ciudadana, y de
puntualizar de forma objetiva la dimensión de
la denominada seguridad pública (González

&amp; Rodríguez, 2001), por lo que en este
contexto, aumenta la necesidad de contar con
corporaciones policiales capacitadas y dotadas
de capacidades humanas y tecnológicas fuertes
y que mantengan lazos de asociación con la
comunidad que les permitan enfrentar los
nuevos retos que la pandemia por COVID-19
presenta para la seguridad pública (Alvarado et
al., 2020).
El gobierno mexicano tiene como obligación
constitucional garantizar a la población todas
aquellas condiciones necesarias para su
desarrollo y trascendencia (Medina, 2020), y si
esto es en condiciones ¨normales¨, en tiempos
de pandemia deben orientarse principalmente
José Andrés Sumano Rodríguez y Rosa Isabel Medina Parra

�54

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

constructoscriminologicos.uanl.mx

a la protección de la vida y la salud, al acceso
a los servicios de sanidad y resguardar la
seguridad, además de mantener informados
a los ciudadanos de forma oportuna, real y
transparente (García et al., 2020).

que azota a la ciudad, por lo que medios como
la BBC han asegurado que la ciudad enfrenta
dos pandemias simultaneamente: COVID19 e
inseguridad (“La ciudad que sufre una doble
pandemia en México”, 2021). La pandemia
de COVID19 ha venido a sumarse a los retos
México enfrenta una crisis de seguridad desde públicos que enfrenta la ciudad y tenido un
hace 14 años, particularmente en materia de impacto significativo en el contexto criminal y
homicidios. El caso de la zona metropolitana la gestión de la seguridad.
de Tijuana no es la excepción. Según datos del
Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional Los retos que enfrentan los gobiernos para
de Seguridad Pública, Tijuana era en 2019 la garantizar la seguridad en tiempos de
ciudad mas peligrosa de México en materia de pandemia van desde un número menor de
homicidios dolosos (Heras, 2020).
elementos disponibles derivado de los riesgos
a la salud hasta cambios en los habitos de las
MARCO CONTEXTUAL
personas que modifican el entorno criminal.
Las corporaciones han tenido que enviar a
Tijuana constituye el municipio fronterizo sus domicilios a elementos que cuentan con
más grande y visitado del norte del país, sobrepeso, diabetes, asma u otras afecciones
con una densidad poblacional de más de 2 que pudieran complicar una infección por
millones de habitantes (Instituto Nacional COVID. También, han tenido que enfrentar el
de Estadística y Geografía, 2020), y junto a contagio de algunos de sus elementos. Incluso,
las ciudades de Rosarito y Tecate, articulan el contexto de la pandemia ha implicado
la sexta zona metropolitana más grande del cambios en la forma de operar de las policías
país, clasificándose incluso como un espacio (desde incorporar médicos en la respuesta a
cultural, comercial e industrial de talla mundial, las llamadas de emergencia hasta suspender
compartiendo con Estados Unidos una longitud operativos como los controles de alcoholemia)
fronteriza de más de 24 kms, a través de la y erogaciones significativas para garantizar
cual anualmente cruzan más de 50 millones la operación como la adquisición de caretas,
de personas, incluso se considera como el guantes, cubrebocas y gel para los elementos
cruce fronterizo más transitado del mundo, de las corporaciones (H. Lara, comunicación
al efectuarse diariamente más de 300,000 personal, el 25 de junio de 2020).
(Turisteando en la Frontera, 2015).
TEORÍAS PARA ENTENDER EL IMPACTO
Así, esta localidad encabeza el plan federal DE LA PANDEMIA EN LA SEGURIDAD
de atención prioritaria en materia seguridad CIUDADANA
para 15 municipios (Martínez, 2019). Sin
embargo, los esfuerzos realizados no han Los cambios que las corporaciones de policía
logrado disminuir la violencia y delincuencia esperaban en el entorno criminal derivado
Seguridad pública en la frontera: impacto de la pandemia de COVID19 en el contexto de la Zona Metropolitana de Tijuana. PP. 51-77

�Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

de la pandemia serían una disminución del
robo a casa habitación (al estar las personas
en casa se vuelve más díficil cometer este
delito), una disminución del robo a vehículo
(pues menos automoviles circulando implicaría
menos oportunidades para la comisión de
dicho delito), un aumento del robo a negocio
vinculado al desempleo y un aumento de la
violencia familiar derivado del confinamiento
en espacios con hacinamiento (H. Lara,
comunicación personal, el 25 de junio de
2020). Estas expectativas estában fundadas en la
teoría de la actividad rutinaria desarrollada por
Cohen y Felson (1979), en la cual señalan que
la actividad criminal se da cuando convergen
tres elementos: 1) una víctima disponible y
vulnerable, un agresor motivado y la ausencia
de una autoridad para prevenir el crimen. La
teoría parte de la corriente del rational choice,
asumiendo que los posibles criminales actúan
de forma racional haciendo un cálculo sobre
los riesgos y beneficios de cometer un ilícito.
En este sentido, si las condiciones permiten al
posible ofensor obtener el beneficio del acto
criminal a un riesgo aceptable, la persona
cometerá el ilícito (Cohen &amp; Felson, 1979). La
teoría se enfoca en las características del crimen
mas que en las características del criminal.
Desde esta perspectiva, el entorno tiene un rol
central en la comisión de delitos. La variable
determinante para la comisión de un delito es
la oportunidad. Siguiendo dicha perspectiva
teórica, los posibles ofensores aprovechan
la oportunidad que brinda el que las casas
se queden solas porque los dueños salen a
trabajar para cometer el robo a casa habitación.
También aprovechan el que las personas dejan
sus vehículos estacionados por mucho tiempo
en lugares poco vigilados para cometer robos.

55
De igual manera, aquellos negocios con pocas
medidas de seguridad o que manejan grandes
cantidades de efectivo, presentan mayores
oportunidades para el robo a negocio. Sin esas
oportunidades, muchos de esos crímenes no
se hubieran cometido conforme a la teoría en
cuestión (Cohen &amp; Felson, 1979).
La pandemia cambió el entorno de oportunidades
para la actividad criminal. Aquellas casas
que antes se quedaban solas en el día, ahora
estaban ocupadas. Los vehículos que antes
eran estacionados en la vía pública por largos
periodos de tiempo ya no circulaban. También,
el confinamiento derivado de la pandemia
forzó a familias a convivir en un espacio
reducido, incrementado las oportunidades
para la violencia familiar. En resumen, la
pandemia disminuyó las oportunidades para
la comisión de ciertos ilícitos, pero aumentó
las oportunidades para la comisión de otros.
De ahí que las autoridades esperaran que la
pandemia llevaría a una disminución de los
robos a casa habitación y robo de vehículo,
pero un aumento de la violencia familiar (H.
Lara, comunicación personal, el 25 de junio de
2020).
Algunas de las principales críticas a la teoría
de la actividad rutinaria tienen que ver conque
la misma asume la presencia de ofensores
motivados, pero no explica las causas de la
motivación de dichos ofensores ó porque
estas personas están mas motivadas que otras
a participar en actividades criminales (Miró,
2014). En este sentido, se concentra demasiado
en el entorno que facilita la comisión de delitos
y se olvida del análisis del posible victimario. La
teoría asume un pensamiento racional por parte
José Andrés Sumano Rodríguez y Rosa Isabel Medina Parra

�56

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

de los posibles victimarios, pero no contempla
que las personas actúan desde una perspectiva
de racionalidad limitada, pues no tienen
toda la información para tomar decisiones
racionalmente óptimas (Simon, 1997). Aunado
a lo anterior, deja de lado que las personas,
además de intereses, tienen valores, costumbres
y afectos, entre otras variables que afectan su
comportamiento. Finalmente, se ha criticado
la separación de motivación y oportunidad,
pues autores como Akers (1998) han señalado
que no es posible hacer dicha separación pues
ambos elementos son meras descripciones del
evento criminal.
La teoría de la actividad rutinaria, principal
marco teórico mediante el cual se pretende
explicar el impacto del confinamiento por la
pandemia en la seguridad ciudadana en este
artículo, tiene complementos teóricos que
permiten una mirada mas integral del fenómeno
complejo de la violencia y delincuencia. La
teoría de las ventana rotas, la cual señala la
importancia de la prevención situacional y
la percepción de orden para la prevención
del delito, es una de estas corrientes teóricas
que nos permiten una mirada mas completa
del fenómeno. Desde esta perspectiva, la
percepción ciudadana sobre el orden y la
atención de las autoridades a problemas
urbanos está correlacionada con la actividad
delictiva (Kelling &amp; Wilson, 1982). En otras
palabras, una ventana rota da la impresión que
los comportamientos antisociales son tolerados
y que no hay autoridades atentas a dar respuesta
a las problématicas de la comunidad, invitando
a la comisión de actos delictivos y violentos
(Kelling &amp; Wilson, 1982). Cabe señalar que en
muchas ocasiones la percepción de inseguridad

constructoscriminologicos.uanl.mx

está más ligada a conductas disruptivas del
orden social en una comunidad que a la
comisión de actos delictivos. En este sentido,
el abandono de ciertos espacios públicos
derivado del confinamiento por la pandemia
pudiera fomentar el desarrollo de actividades
delictivas. Por ejemplo, el abandono de las
escuelas durante la pandemia pudiera haber
incentivado que se llevarán a cabo actos de
vandalismo o delictivos en dichas instalaciones.
Por otro lado, la teoría del control social señala
que la actividad delictiva y violenta está
ligada a los mecanismos mediante los cuales
las comunidades socializan ciertos códigos
de conducta. Desde esta perspectiva, son
los mecanismos de control social, formales
e informales, los que permiten prevenir la
actividad violenta y delictiva (Reiss, 1951). En
gran medida, son los mecanismos de control
social informales (valores, creencias, lazos) los
que previenen la mayor parte de los delitos.
Entre mejores sean los mecanismos de control
social informal (sentido de pertenencia,
cohesión comunitaria, etc.), menores serán
los niveles de delincuencia y violencia en una
comunidad (Reiss, 1951). Desde esta visión,
el confinamiento pudiera haber debilitado
los mecanismos de control social informales,
disminuyendo la capacidad de las comunidades
para prevenir el delito y la violencia. Otra
teoría relevante para el estudio del impacto de
la pandemia en la seguridad ciudadana es la
teoría general de la tensión. Conforme a dicha
teoría, la comunidad socializa ciertos objetivos
loables, como por ejemplo alcanzar el éxito
financiero, pero no se generan los mecanismos
para alcanzar dichos objetivos de forma
legítima/legal. Culturalmente, las personas
buscan alcanzar esas metas socialmente

Seguridad pública en la frontera: impacto de la pandemia de COVID19 en el contexto de la Zona Metropolitana de Tijuana. PP. 51-77

�57

Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

valoradas (dinero, poder, etc.), pero al no
encontrar mecanismos legítimos/legales para
alcanzar dichas metas, entran en un estado de
tensión/frustración. En ese sentido, algunas de
las personas sujetas a esta tensión por no poder
alcanzar los objetivos socialmente valorados
por vías legales, recurrirán a medios ilegales ó
violentos para poder llegar a esas metas (Agnew,
2001). La propensión de las personas a recurrir
a métodos violentos ó ilegales para alcanzar
esas metas y cumplir con ciertos páramentros
culturales dependerá de una combinación de
tres factores: 1) la inhabilidad para alcanzar
una meta, 2) la perdida de estimulos positivos y
3) la aparación de estimulos negativos (Agnew,
2001). En ese sentido, la prevención de la
violencia y la delincuencia pasa por mejorar
las oportunidades para el desarrollo de las
personas y facilitar el logro de metas socialmente
valoradas, el fortalecimiento de los estimulos
positivos y la reducción de los estimulos
negativos. Desde esta perspectiva, la pandemia
y la crisis económica derivada pudieran haber
reducido las posibilidades de alcanzar metas
socialmente valoradas (particularmente por
el aumento en el desempleo) y disminuido
los estimulos positivos (por ejemplo, a través
de la perdida de familiares), incrementando
la tensión en personas con ciertos niveles
de vulnerabilidad que estarían en riesgo de
recurrir a métodos ilegales o violentos para
alcanzar sus metas económicas o sociales y
que por la pandemia no pueden alcanzar por
métodos legítimos. Si bien el enfoque principal
del artículo para explicar los cambios en los
patrones delictivos derivado de la pandemia es
la teoría de la actividad rutinaria, no se pierden
de vista estas otras perspectivas teóricas que
complementan el análisis.

Tomando en cuenta los referentes teóricos
mencionados, el propósito de este estudio
fue evaluar el impacto de la pandemia de
COVID19 en la incidencia delictiva de la
zona metropolitana de Tijuana. Es importante
mencionar que se seleccionaron cuatro delitos
para el análisis por su alta prevalencia: robo
a casa habitación, robo a negocio, robo de
vehículo y violencia familiar.
Durante los últimos veinte años en América
Latina, incluyendo México, se ha observado
un incremento significativo sostenido de los
delitos patrimoniales (Bergman, 2018). En este
sentido, los delitos observados en el estudio
vienen de un largo periodo de crecimiento
derivado de un incremento en las utilidades que
es posible extraer de las actividades criminales
y de una creciente incapacidad de la autoridad
para responder al aumento en dichos delitos.
Lo anterior ha derivado en un equilibrio de
alta criminalidad en el cual es posible observar
un crecimiento de otro tipo de delitos como
extorsión y secuestro (Bergman, 2018). El
caso de Tijuana es un ejemplo de una ciudad
sumergida en un equilibro de alta criminalidad
conforme a la definición de Marcelo Bergman
(2018). Sin embargo, el presente estudio no
contempla estudiar este otro tipo de actividad
criminal común en entornos de alta criminalidad
y se limita a los delitos enunciados dada la
relación entre la pandemia y dichos delitos que
sugiere la teoría de la actividad rutinaria y las
otras teorías complementarias.
METODOLOGÍA
El presente trabajo de investigación analiza el
impacto de la pandemia de COVID19 en torno
José Andrés Sumano Rodríguez y Rosa Isabel Medina Parra

�58

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

a la seguridad pública en la zona metropolitana
de Tijuana, a partir de un enfoque cualitativo,
aplicando un método analítico, hipotético
deductivo, con un diseño exploratorio, no
experimental y causal, bajo una contrastación
teórico empírica a través de series de tiempo
que permiten comparar el comportamiento de
la incidencia delictiva durante la pandemia.
El estudio es de carácter longitudinal. La
exploración cualitativa de las series de tiempo
respecto a la evoluación de los cuatro delitos
seleccionados se complementa con la aplicación
del método de series de tiempo interrumpidas,
un método cuasiexperimental robusto que
permite evaluar la significancia estadística de
los cambios en el nivel y la tendencia de los
delitos a partir de una intervención como el
confinamiento por la pandemia.
Para evaluar el impacto de la pandemia en
la incidencia delictiva se optó por hacer una
comparación entre las cifras de incidencia
delictiva de los meses de enero a diciembre
de 2019 con los meses de enero a diciembre
de 2020. El periodo de análisis coincide
con el confinamiento por la pandemia de
COVID19 y permite controlar por efectos de
estacionalidad. El municipio de Tijuana se
compara contra si mismo a efecto de controlar
los sesgos de contexto e historia. Aunque el
diseño propuesto no es experimental, lo que
impide generar un contrafactual adecuado
y atribuir causalidad de forma robusta, sí
permite hacer una aproximación a los cambios
inducidos por la pandemia en el contexto
criminal de la ciudad. Dado que en México
la cifra negra supera el 90% (INEGI, 2019), se
optó por una triangulación de tres indicadores
que permiten aproximar la incidencia delictiva:

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1) carpetas de investigación iniciadas por la
fiscalía y reportadas al Secretariado Ejecutivo
del Sistema Nacional de Seguridad Pública,
2) llamadas al 911 confirmadas o clasificadas
como hechos reales y 3) número de personas
puestas a disposición del ministerio público
por las policía municipal. Se seleccionaron
cuatro delitos para el análisis por ser los que
tienen mayor prevalencia en el municipio: 1)
robo a casa-habitación, 2) robo de vehículo,
3) robo a negocio y 4) violencia familiar.
El instrumento utilizado para el análisis
fue la serie de tiempo, pues permite hacer
comparaciones de un fenómeno en años
distintos (Chatfield &amp; Xing, 2019). Dicho
análisis cualitativo se complementa con el
método de series de tiempo interrumpidas el
cual permite evaluar la significancia estadística
de los cambios en el comportamiento de una
variable a partir de una intervención (Penfold
&amp; Zhang, 2013). El modelo de serie de tiempo
interrumpidas sólo fue aplicado a los datos
de carpetas de investigación de los cuatros
delitos seleccionados, pues las carpetas de
investigación son la fuente oficial mediante
la cual los diferentes niveles de gobierno en
México evaluan las tendencias de los delitos
y toman decisiones. Es importante mencionar
que el uso de series de tiempo interrumpidas
permite probar los cambios en nivel y
tendencia asociados con una intervención
mientras se controla por la tendencia global en
la variable de interés (Penfold &amp; Zhang, 2013).
Las series de tiempo interrumpidas facilitan
el identificar cuando ocurrió el cambio, que
estaba pasando antes de la intervención,
que sucedió inmediatamente después de la
intervención y que sucedió en el periodo mas
largo posterior a la intervención (Rodgers &amp;

Seguridad pública en la frontera: impacto de la pandemia de COVID19 en el contexto de la Zona Metropolitana de Tijuana. PP. 51-77

�59

Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

Topping, 2012). En ese sentido, el uso de series
de tiempo interrumpidas permite robustecer
las conclusiones del análisis cualitativo de las
series de tiempo construidas con las diferentes
fuentes. No se omite mencionar que los datos
utilizados cumplen con los requerimientos
para el uso de series de tiempo interrumpidas
y se realizaron las pruebas de autocorrelación
correspondientes. El análisis de la incidencia
delictiva posteriormente se compara con la
evolución de la percepción de inseguridad en
la ciudad reportada por la Encuesta Nacional
de Seguridad Pública Urbana del Instituto
Nacional de Geografía y Estadística, a efecto
de contrastar ambas tendencias y obtener un
panorama integral del impacto de la pandemia
en la seguridad.

INCIDENCIA DELICTIVA DURANTE LA
PANDEMIA EN TIJUANA
Para el análisis del impacto de la pandemia en la
incidencia delictiva en Tijuana se utilizaron las
llamadas confirmadas al 911 y las carpetas de
investigación reportadas al Secretariado Ejecutivo
del Sistema Nacional de Seguridad Pública por
la Fiscalía General del Estado durante el periodo
enero a diciembre de 2019 y 2020 para los
delitos de robo a negocio, robo de vehículo, robo
a casa habitación y violencia familiar. El cruzar
la información de las llamadas confirmadas al
911 con el número de carpetas de investigación
reportadas por la fiscalía permite tener un mejor
panorama sobre la incidencia delictiva real en el
municipio dado que sólo un porcentaje pequeño
de los delitos son denunciados y derivan en una
carpeta de investigación.

Figura 1: Robo a casa habitación en Tijuana

Fuente: Elaboración propia con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública y de la
Fiscalía General del Estado de Baja California

José Andrés Sumano Rodríguez y Rosa Isabel Medina Parra

�60

constructoscriminologicos.uanl.mx

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

En la figura 1 se observa una disminución
significativa del robo a casa habitación durante
el periodo de confinamiento por la pandemia.
La disminución es mas pronunciada en las
llamadas confirmadas al 911, que después
de una caída importante en marzo del 2020,
se han mantenido relativamente estables en
cifras inferiores a las del 2019. Las carpetas
de investigación por robo a casa habitación
también han disminuido durante el periodo de
confinamiento por la pandemia, a excepción
de un pico en junio-julio del 2020. Un aspecto
claramente observable es la disminución de
la brecha entre carpetas de investigación y
llamadas confirmadas al 911. De acuerdo a los
datos observados, se confirmaría el postulado
de que la presencia de las personas en sus casas

por el confinamiento reduce las oportunidades
para el robo a casa habitación.
Modelo de series de tiempo interrumpidas para
el Robo a Casa Habitación
A efecto de corroborar los resultados del análisis
exploratorio anterior y revisar su significancia
estadística, se aplicó un modelo de serie de
tiempo interrumpida a los datos de carpetas
de investigación para el delito de robo a casa
habitación. Se seleccionaron los datos de
carpetas de investigación pues es el dato que
el gobierno de México utiliza de manera oficial
como indicador de la evolución de dicho delito.
A continuación se presentan los resultados del
modelo señalado.

Generalized least squares fit by maximum likelihood
Model: Carpetas ~ Tiempo + Nivel + Tendencia
Data: robo_casa_tij_tidy
AIC
BIC
207.4397
215.686
Correlation Structure: ARMA(2,0)
Formula: ~Tiempo
Parameter estimate(s):
Phi1
-0.4381475

logLik
-96.71983

Phi2
-0.5910052

Coefficients:
(Intercept)
Tiempo
Nivel
Tendencia

Value
129.6094
-1.11209
-38.72126
1.15415

Std. Error
4.706272
0.557337
7.635178
1.076104

t-value
27.539717
-1.995366
-5.071429
1.072529

p-value
0.0000
0.0598
0.0001
0.2963

Seguridad pública en la frontera: impacto de la pandemia de COVID19 en el contexto de la Zona Metropolitana de Tijuana. PP. 51-77

�61

Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

Correlation:
Tiempo
Nivel
Tendencia

(Intr)
-0.903
0.399

Standardized residuals:
Min
Q1
-1.76850984
-0.88668208

Tiempo

Nivel

0.372
-0.412

-0.568
-0.409

Med
-0.05416437

Q3
0.49579317

Max
2.06045056

Residual standard error: 17.21508
Degrees of freedom: 24 total; 20 residual
Figura 2: Análisis de residuales de robo a casa habitación

Fuente: Elaboración propia con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública

Figura 3: Serie de tiempo interrumpida para robo a casa habitación

Fuente: Elaboración propia con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública
José Andrés Sumano Rodríguez y Rosa Isabel Medina Parra

�62

constructoscriminologicos.uanl.mx

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Los resultados del modelo de serie interrumpida
corroboran una disminución significativa en el
nivel del delito de robo de a casa habitación
a partir del inicio del confinamiento de -38.72
con un p-value de .0001. También se observa
un cambio en la tendencia de dicho de delito

a 1.15, pero que no es significativo pues tiene
un p-value de .29. En otras palabras, dicho
delito disminuyó significativamente al inicio
del confinamiento, pero sobre el cambio
de tendencia no hay conclusiones que sean
significativas.

Figura 4: Robo de vehículo en Tijuana

Fuente: Elaboración propia con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública y de la
Fiscalía General del Estado de Baja California

Al igual que en el caso anterior, en la figura
2 se observa una disminución significativa
en el robo de vehículo durante el periodo de
confinamiento por la pandemia en comparación
con el año 2019. Además, las tendencias que
muestran las llamadas confirmadas al 911 y
las carpetas de investigación por este delito
muestran tendencias similares, con una caída
importante en abril 2020 y manteniéndose
después en niveles estables por debajo de las
cifras del año 2019. También se ha reducido
la brecha entre llamadas confirmadas al 911
y carpetas de investigación por este delito
durante el periodo de pandemia. Los datos
observados en la figura 2 confirman lo esperado
respecto a que una menor movilidad reduce
las oportunidades para el robo de vehículo,

generando una disminución de este delito
durante la pandemia.
Modelo de series de tiempo interrumpidas para
el Robo a Vehículo
A efecto de corroborar los resultados del
análisis exploratorio anterior y revisar su
significancia estadística, se aplicó un modelo
de serie de tiempo interrumpida a los datos de
carpetas de investigación para el delito de robo
de vehículo. Se seleccionaron los datos de
carpetas de investigación pues es el dato que
el gobierno de México utiliza de manera oficial
como indicador de la evolución de dicho delito.
A continuación se presentan los resultados del
modelo señalado.

Seguridad pública en la frontera: impacto de la pandemia de COVID19 en el contexto de la Zona Metropolitana de Tijuana. PP. 51-77

�63

Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

Generalized least squares fit by maximum likelihood
Model: Carpetas ~ Tiempo + Nivel + Tendencia
Data: carpinvrobovehiculotidytijuana
AIC
BIC
263.2955
269.1858

logLik
-126.6477

Coefficients:
(Intercept)
Tiempo
Nivel
Tendencia

Value
720.3846
-9.7846
-133.3333
14.2816

Std. Error
29.29538
3.44057
44.15024
6.66936

t-value
24.590380
-2.843895
-3.019991
2.141373

p-value
0.0000
0.0100
0.0068
0.0447

Correlation:
Tiempo
Nivel
Tendencia

(Intr)
-0.881
0.297
0.454

Standardized residuals:
Min
Q1
-1.44386253
-0.58213636

Tiempo

Nivel

-0.507
-0.516

-0.348

Med
-0.04001872

Q3
0.49728171

Max
3.34444925

Residual standard error: 47.37293
Degrees of freedom: 24 total; 20 residual
Figura 5: Análisis de Residuales Robo a Vehículo

Fuente: Elaboración propia con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública
José Andrés Sumano Rodríguez y Rosa Isabel Medina Parra

�64

constructoscriminologicos.uanl.mx

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Figura 6: Serie de tiempo interrumpida para robo a vehículo

Fuente: Elaboración propia con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública

Los resultados del modelo de serie interrumpida
corroboran una disminución significativa en el
nivel del delito de robo de vehículo a partir
del inicio del confinamiento de -133.33 con
un p-value de .006. También se confirma un
cambio en la tendencia de dicho de delito a
14.28 con un p-value de .04. En otras palabras,
dicho delito disminuyó significativamente al

inicio del confinamiento, posteriormente y
conforme fue relajándose el mismo, empezó a
subir poco a poco. La tendencia ascendente
del delito después de la caída drástica en los
primeros meses del confinamiento es contraria
a la tendencia descendente que se venía
observando previo al confinamiento.

Figura 7: Robo a negocio en Tijuana

Fuente: Elaboración propia con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública y de la
Fiscalía General del Estado de Baja California

Seguridad pública en la frontera: impacto de la pandemia de COVID19 en el contexto de la Zona Metropolitana de Tijuana. PP. 51-77

�65

Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

En el caso del robo a negocio, se observa un
comportamiento distinto a los delitos anteriores
en la figura 3. Si bien no se puede robar un
negocio que está cerrado, en algún momento
se planteó que el desempleo pudiera ocasionar
saqueos (Redacción Animal Político, 2020a).
Sin embargo, al menos en lo que a carpetas
de investigación se refiere, ésto no se ha visto
reflejado en las cifras oficiales. Después de
un pico en marzo de 2020, dicho delito ha
venido disminuyendo de forma constante,
manteniéndose en cifras significativamente por
debajo a las del año anterior. Por su parte,
las llamadas confirmadas al 911 muestran
una disminución significativa al inicio del
confinamiento por la pandemia, pero que se
revierte durante los últimos meses del 2020.
No parece cumplirse la premisa de la aparición
de saqueos, pero sí la de que no puede robarse
un negocio que está cerrado. Es pertinente
matizar que mas que una disminución de las
oportunidades de robo a negocio, ha habido

un cambio en el tipo de oportunidades que se
presentan. Aunado a lo anterior, en el delito de
robo a negocio no se observa la brecha esperada
entre llamadas confirmadas al 911 y carpetas de
investigación, pues en varios meses es posible
observar mas carpetas de investigación por este
delito que llamadas confirmadas al 911.
Modelo de series de tiempo interrumpidas para
el robo a negocio
A efecto de corroborar los resultados del análisis
exploratorio anterior y revisar su significancia
estadística, se aplicó un modelo de serie de
tiempo interrumpida a los datos de carpetas de
investigación para el delito de robo a negocio.
Se seleccionaron los datos de carpetas de
investigación pues es el dato que el gobierno
de México utiliza de manera oficial como
indicador de la evolución de dicho delito. A
continuación se presentan los resultados del
modelo señalado.

Generalized least squares fit by maximum likelihood
Model: Carpetas ~ Tiempo + Nivel + Tendencia
Data: roboanegociocarpetastidy
AIC
BIC
251.7831

261.2075

Correlation Structure: ARMA(3,0)
Formula: ~Tiempo
Parameter estimate(s):
Phi1
Phi2
-0.1266576

-0.3499727

logLik
-117.8915

Phi3
-0.6378071

José Andrés Sumano Rodríguez y Rosa Isabel Medina Parra

�66

constructoscriminologicos.uanl.mx

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Coefficients:
(Intercept)
Tiempo
Nivel
Tendencia

Value
231.85585
-0.53333
-7.06585
-11.30202

Std. Error
11.824445
1.410610
20.130749
2.746147

t-value
19.608181
-0.378084
-0.350998
-4.115590

p-value
0.0000
0.7094
0.7293
0.0005

Correlation:
Tiempo
Nivel
Tendencia

(Intr)
-0.915
0.416
0.355

Standardized residuals:
Min
Q1
-1.7912079
-0.5371681

Tiempo

Nivel

-0.601
-0.341

-0.453

Med
-0.1021762

Q3
0.6063214

Max
1.5255804

Residual standard error: 46.21976
Degrees of freedom: 24 total; 20 residual
Figura 8: Análisis de residuales del robo a negocio

Fuente: Elaboración propia con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública

Seguridad pública en la frontera: impacto de la pandemia de COVID19 en el contexto de la Zona Metropolitana de Tijuana. PP. 51-77

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Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

Figura 9: Serie de tiempo interrumpida para robo a negocio

Fuente: Elaboración propia con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública

Los resultados del modelo de serie interrumpida
muestran una disminución en el nivel del
delito de robo a negocio a partir del inicio
del confinamiento de -7.06, pero que no
es significativa pues tiene un p-value de
.006. También se confirma un cambio en la

tendencia de dicho de delito a -11.30, el cual
sí es significativo con un p-value de .0005. En
otras palabras, la caída que se observa en los
robos a negocio al inicio del confinamiento no
es significativa, pero sí la tendencia a la baja
que se observa en los meses posteriores.

Figura 10: Violencia familiar en Tijuana

Fuente: Elaboración propia con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública y de la
Fiscalía General del Estado de Baja California

José Andrés Sumano Rodríguez y Rosa Isabel Medina Parra

�68

constructoscriminologicos.uanl.mx

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Se esperaba que el confinamiento derivado de
la pandemia, aunado al hacinamiento en el que
viven muchas familias en México, provocara un
aumento significativo en la violencia familiar.
Sin embargo, a diferencia de otras regiones
del país, ésto no parece haber sucedido en
Tijuana. En cuanto a carpetas de investigación,
sí se observa un ligero aumento durante el
verano de 2020 (julio-septiembre), pero que
comienza a retroceder en los últimos meses
del año. Respecto a llamadas confirmadas al
911, es posible observar también un aumento
durante el verano del 2020, pero las cifras no
son superiores a las del año 2019. En este
sentido, para el caso de Tijuana, no parece
cumplirse la premisa de que el confinamiento
provocaría un aumento de la violencia familiar
durante la pandemia. Es importante mencionar
que las cifras de violencia familiar en México
presentan una alta cifra negra, lo cual afecta la

confiabilidad de dichos indicadores. Mejorar la
calidad de la información respecto a este delito
contribuiría a tener mayor certeza sobre como
ha cambiado el comportamiento de este delito.
Modelo de series de tiempo interrumpidas para
la violencia familiar
A efecto de corroborar los resultados del análisis
exploratorio anterior y revisar su significancia
estadística, se aplicó un modelo de serie de
tiempo interrumpida a los datos de carpetas
de investigación para el delito de violencia
familiar. Se seleccionaron los datos de carpetas
de investigación pues es el dato que el gobierno
de México utiliza de manera oficial como
indicador de la evolución de dicho delito. A
continuación se presentan los resultados del
modelo señalado.

Generalized least squares fit by maximum likelihood
Model: Carpetas ~ Tiempo + Nivel + Tendencia
Data: violenciafamcarpetastidy
AIC
BIC
283.4197
Correlation Structure: AR(1)
Formula: ~Tiempo
Parameter estimate(s):
Phi 0.5633856
Coefficients:
Value
(Intercept)
365.4094
Tiempo
3.9151
Nivel
-2.9771
Tendencia
-4.0455

290.488

Std. Error
78.60127
8.72534
83.99213
17.57386

logLik
-135.7099

t-value
4.648899
0.448703
-0.035445
-0.230200

p-value
0.0002
0.6585
0.9721
0.8203

Seguridad pública en la frontera: impacto de la pandemia de COVID19 en el contexto de la Zona Metropolitana de Tijuana. PP. 51-77

�69

Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

Correlation:
Tiempo
Nivel
Tendencia

(Intr)
-0.847
0.507

Standardized residuals:
Min
Q1
-2.0123043
-0.7384937

Tiempo

Nivel

0.144
-0.691

-0.322
-0.263

Med
-0.0735433

Q3
1.1233276

Max
1.5505940

Residual standard error: 82.98079
Degrees of freedom: 24 total; 20 residual
Figura 11: Análisis de residuales de la violencia familiar

Fuente: Elaboración propia con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública

Figura 12: Serie de tiempo interrumpida para violencia familiar

Fuente: Elaboración propia con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública
José Andrés Sumano Rodríguez y Rosa Isabel Medina Parra

�70

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Los resultados del modelo de serie interrumpida
muestran una disminución en el nivel del
delito de violencia familiar a partir del inicio
del confinamiento de -2.97, pero que no es
significativo pues tiene un p-value de .97.
También se observa un cambio en la tendencia
de dicho de delito a -4.04, el cual tampoco es
significativo con un p-value de .82. En otras

constructoscriminologicos.uanl.mx

palabras, se observa una muy ligera caída en
el nivel de la violencia familiar al inicio del
confinamiento, así como un estancamiento
en la tendencia de dicho delito contrario a
la inercia ascendente que se observaba antes
del confinamiento, pero los datos no son
significativos.

Figura 5: Personas puestas a disposición del ministerio público por la policía municipal

Fuente: Elaboración propia con datos del Ayuntamiento de Tijuana

El número de puestos a disposición del ministerio
público por la policía municipal permite
aproximar la incidencia delictiva al cruzar la
información con las llamadas confirmadas al
911 y las carpetas de investigación reportadas
por la fiscalía, pues se parte de la premisa
de que un mayor número de detenidos es
indicativo de una mayor incidencia delictiva.
Al inicio de la pandemia no se observa un
cambio significativo en la cantidad de personas
puestas a disposición del ministerio público por
la policía municipal. Sin embargo, a partir de
julio comienza a observarse una disminución
en dicho indicador, tendencia que se mantiene
hasta el mes de noviembre. Lo anterior pudiera

deberse a la disminución observada en los robos
a casa habitación y de vehículo en las llamadas
confirmadas al 911 y carpetas de investigación
reportadas por la fiscalía. Destaca el aumento
en las personas puestas a disposición del
ministerio público durante el mes de diciembre,
pues es la cifra más alta en los últimos dos años,
pero no parece ser atribuible a la pandemia.
PERCEPCIÓN SOBRE LA SEGURIDAD EN
TIJUANA
Habiendo analizado el impacto de la pandemia
en la incidencia delictiva en Tijuana y a efecto
de obtener una mirada mas integral del impacto

Seguridad pública en la frontera: impacto de la pandemia de COVID19 en el contexto de la Zona Metropolitana de Tijuana. PP. 51-77

�71

Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

de la pandemia en la seguridad, es preciso
revisar lo sucedido con la percepción sobre
la seguridad en la ciudad. En este sentido, se
seleccionaron dos preguntas de la Encuesta
Nacional de Seguridad Pública Urbana del
Instituto Nacional de Estadística y Geografía:
la primera sobre que tan seguro considera su

municipio y la segunda sobre la confianza en las
policías que operan en la ciudad. Las respuestas
a ambas preguntas permiten aproximar como
ha cambiado la percepción en relación a la
seguridad y las autoridades encargadas de
proveerla derivado de la pandemia.

Figura 6: Percepción de Inseguridad en Tijuana

Fuente: Elaboración propia con datos de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana

En la figura 6 es posible observar que durante
la pandemia se ha incrementado el porcentaje
de habitantes que considera inseguro vivir en
el municipio. Dado que ésto no deriva de un
diseño experimental, no es posible atribuir
una relación causal entre la pandemia y el
incremento en la percepción de inseguridad.
Sin embargo, sí es posible afirmar que durante
el confinamiento ha aumentado la percepción
de inseguridad en el municipio. En particular
destacan los meses al inicio de la pandemia,
pues un 85.6% de los habitantes del municipio

consideraba inseguro vivir en el municipio,
la cifra más alta desde marzo de 2017 que
comenzó a llevarse dicho registro. Después
disminuyó la percepción de inseguridad
durante el verano, pero para finales de año otra
vez dicho indicador superaba el 80%, cifra que
no se alcanzó durante todo el 2019. En este
sentido, el diseño de la presente investigación
no permite afirmar que la pandemia ha
provocado un aumento en el porcentaje de la
población de Tijuana que se siente insegura,
pero sí que durante la pandemia se incrementó
José Andrés Sumano Rodríguez y Rosa Isabel Medina Parra

�72

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

el porcentaje de la población del municipio
que menciona sentirse insegura. El descenso en
los delitos patrimoniales durante la pandemia
observado en la presente investigación parece
no haber impactado en la percepción de

constructoscriminologicos.uanl.mx

seguridad. La evolución de otro tipo de delitos,
como el homicidio doloso y secuestro, pudiera
explicar que en un contexto de menos delitos
patrimoniales del fuero común haya aumentado
la percepción de inseguridad.

Figura 7: Confianza en las policías durante la Pandemia

Fuente: Elaboración propia con datos de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana

En cuanto al impacto de la pandemia en la
confianza en las policías, la cual pudiera
ser afectada por los cambios operativos que
implica la emergencia sanitaria en la gestión
de la seguridad y en el contexto criminal, en
la figura 7 es posible observar un descenso
en la confianza en la policía estatal. Sin
embargo, el descenso sólo es significativo
para los primeros meses de la pandemia. En
lo concerniente a la policía municipal, la
pandemia no parece haber tenido un impacto
significativo en la confianza en la misma, a
pesar de un descenso en el porcentaje de
personas que mencionan tener confianza
en la policía municipal durante los últimos
meses del 2020. Respecto a la confianza en
la Guardia Nacional, durante los primeros

meses de la pandemia se observa un descenso
significativo que coincide con la caída que
se venía dando desde mediados del 2019
después del auge en la confianza que se
observó tras la creación de dicha institución.
Sin embargo, los movimientos en la confianza
en las distintas instituciones de policía
parecen responder a otros factores y no a la
pandemia de COVID19. A pesar de un menor
número de delitos patrimoniales del fuero
común durante la pandemia, la confianza
en la policía no aumentó. En ese sentido,
por el momento no es posible confirmar
algún impacto en la confianza en las policías
derivado del contexto de pandemia.

Seguridad pública en la frontera: impacto de la pandemia de COVID19 en el contexto de la Zona Metropolitana de Tijuana. PP. 51-77

�Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

CONCLUSIONES
Los resultados de la presente investigación
arrojan conclusiones importantes sobre la
calidad de la información en materia de
incidencia delictiva con la que contamos en
México y sobre el impacto de la pandemia en
la incidencia delictiva en la zona metropolitana
de Tijuana. En efecto, la pandemia ha cambiado
el entorno criminal en lugares como la ciudad
de Tijuana. Para tratar de entender el impacto
de la misma es necesario cruzar información
de diferentes fuentes, pues los niveles de cifra
negra por encima del 90% (INEGI, 2019)
llevan a que las tendencias observadas en las
carpetas de investigación no coincidan en la
mayoría de los casos con lo observado en las
llamadas confirmadas al 911. Algunas hipótesis
planteadas al inicio de la pandemia, como el
posible aumento de la violencia familiar, parece
no se han cumplido para el caso de Tijuana
conforme a los indicadores disponibles que
tienen problemas de confiabilidad por la alta
cifra negra. Otras como un posible incremento
en saqueos tampoco ha sucedido. Sin
embargo, sí se confirman las hipotesis de que
el confinamiento por la pandemia reduciría los
robos a casa habitación y los robos de vehículo.
Una primera conclusión importante derivada
del estudio es que las tendencias en la
incidencia delictiva observadas en carpetas de
investigación y llamadas confirmadas al 911 no
coinciden en la mayoría de los casos. Dada
la prevalencia de cifras negras por encima del
90%, era esperado que las cifras derivadas
de llamadas confirmadas al 911 fueran
significativamente superiores a las carpetas de
investigación, lo cual sí se cumplió en la mayoría

73
de los casos. Sin embargo, la cifra negra no
explica la diferencia en las tendencias que, en
algunos casos, llega a ser contradictoria. Es
importante mencionar que las diferencias entre
los registros de carpetas de investigación y
llamadas confirmadas al 911 no es un fenómeno
derivado de la pandemia, dichas discrepancias
existían previo a la pandemia, pero se han
mantenido durante este periodo. En este
sentido, tratar de comprender el impacto de la
pandemia en la incidencia delictiva requiere de
un análisis multifuente como el elaborado en la
presente investigación. Aunado a lo anterior,
la diferencia en las tendencias también implica
deficiencias en el registro de alguna o algunas
fuentes.
Una segunda conclusión derivada del análisis
es que delitos como robo a casa habitación
y robo a negocio han disminuido durante
la pandemia. Lo anterior coincide con la
premisa de que el robo a casa habitación
sucede predominantemente en hogares que se
encuentan sólos (Alonso, 2014). La pandemia ha
forzado a las familias a permanecer en el hogar,
reduciendo las oportunidades para el robo a casa
habitación. También coincide con la premisa
de que no puede robarse negocios que están
cerrados o no tienen ingresos (Associated Press,
2020). Es importante mencionar que en ciertos
casos no han disminuido las oportunidades de
robo a negocio, si no han cambiado el tipo de
oportunidades. La pandemia mantiene negocios
cerrados o con niveles de ingresos bajos
que reducen también ciertas oportunidades
para el robo a negocio, pero se abren otras
oportunidades. En el caso de robo de vehículo
parece haber una tendencia a niveles menores
de robo de vehículo durante la pandemia. En
José Andrés Sumano Rodríguez y Rosa Isabel Medina Parra

�74

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

caso de ser cierto lo anterior, implicaría que
una menor circulación vehícular también ha
reducido las oportunidades para el robo de
vehículo. Es cierto que la teoría de la actividad
rutinaria sostiene también que los vehículos
que duran mucho tiempo estacionados en
lugares poco seguros son susceptibles de
robo, pero en general las cifras de este delito
han disminuido. En resumen, la pandemia ha
reducido o cambiado las oportunidades para
la comisión de delitos como robo a negocio,
robo a casa habitación y robo de vehículo, lo
cual se ha traducido en una menor incidencia
de dichos delitos.
De acuerdo a lo anterior, el análisis de la
evolución de los delitos patrimoniales del fuero
común realizado en la presente investigación
es coincidente con los postulados de la teoría
de la actividad rutinaria en el sentido de que
la variable preponderante es la oportunidad
derivada de la coincidencia de un victimario
motivado, una posible víctima vulnerable y la
ausencia de alguna autoridad para prevenir
el delito. La disminución del robo a casa
habitación, robo de vehículo y robo de negocio
en el contexto de la pandemia parece responder
a menores oportunidades para la comisión
de dichos delitos como lo señala la teoría de
la actividad rutinaria. Cabe mencionar que
las conclusiones en este sentido sólo aplican
para los delitos patrimoniales analizados
en la presente investigación. Otro tipo de
delitos pudieran no haberse comportado de
esta manera en el contexto de la pandemia.
Además, es pertinente señalar que lo observado
en la investigación es que efectivamente en
la medida en que hay menos oportunidades
para la comisión de dichos delitos, el mismo

constructoscriminologicos.uanl.mx

disminuye como señala la teoría de la actividad
rutinaria, pero no se aplicaron metodologías
experimentales que pudieran ser concluyentes
en ese sentido. La investigación tampoco
analizó si hubo algún tipo de desplazamiento
del delito, es decir, que ante la falta de
oportunidades para la comisión de los delitos
patrimoniales analizados hayan aumentado
otros delitos a la par que disminuyeron los
delitos estudiados.
Mención aparte merece el caso de la violencia
familiar. Una tercera conclusión derivada del
análisis es que durante la pandemia no se ha
incrementado significativamente la violencia
familiar en Tijuana. A pesar de que se observa
un ligero aumento, éste no es significativo
para afirmar que durante la pandemia se ha
incrementado dicho delito. Se esperaba que
como consecuencia del estrés y desgaste que
ha implicado la pandemia y el confinamiento,
así como de las condiciones de hacinamiento
en las que viven muchas familias en la
zona metropolitana de Tijuana, aumentara
significativamente la violencia familiar. Sin
embargo, ésto no se vió reflejado en las llamadas
confirmadas al 911 o carpetas de investigación.
Es importante resaltar la poca confiabilidad de
dicha conclusión derivado de la mala calidad
de los datos, pues en México las cifras negras
para este delito superan el 90%.
En el caso de la violencia familiar no parece
cumplirse el postulado de la teoría de la
actividad rutinaria, pues mayores oportunidades
para el delito de violencia familiar no derivaron
en un incremento de dicho delito, al menos
en el caso de Tijuana durante la pandemia.
En este sentido, la investigación muestra que

Seguridad pública en la frontera: impacto de la pandemia de COVID19 en el contexto de la Zona Metropolitana de Tijuana. PP. 51-77

�Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

75

los delitos patrimoniales del fuero común sí
se comportaron conforme a lo esperado por
la teoría de la actividad rutinaria durante la
pandemia. Sin embargo, otro tipo de delitos,
como la violencia familiar, pudieran responder
a otro tipo de variables más allá de lo indicado
por dicha teoría, razón por la cual no se
comportaron como era esperado.

presente estudio. En el texto se ha mencionado
previamente la necesidad de contar con
mas y mejores datos respecto a incidencia
delictiva. En ese sentido, las encuestas de
victimización son una fuente que permite
hacer comparaciones con las cifras oficiales.
Sin embargo, ampliar las capacidades de las
policías para recibir denuncias sería un paso
que permitiría reducir la brecha entre carpetas
Los resultados de la presente investigación de investigación reportadas por las fiscalías
abarcan el periodo de enero a diciembre de y llamadas confirmadas al 911, aunado a
2020, comparándolo con el mismo periodo los beneficios que pudiera tener respecto a
del año 2019. En este sentido, la disminución reducción de impunidad.
observada de delitos patrimoniales como el
robo a casa habitación y el robo a negocio La reducción de los delitos patrimoniales
y la estabilidad de otro tipo de delitos como observada durante la pandemia también tiene
la violencia familiar aplica para ese periodo implicaciones de política pública. Aunado a
de tiempo. Las tendencias pudieran moverse los hallazgos de la criminología respecto a la
conforme sigue avanzando la pandemia. concentración de este tipo de crímenes en un
Aunado a lo anterior, es necesario mejorar porcentaje reducido de ofensores y lugares (Abt,
la información sobre incidencia delictiva en 2019), los hallazgos de la presente investigación
México, lo cual es evidente en las discrepancias señalan que es posible lograr reducciones
observadas en los análisis elaborados a través significativas de dichos delitos al disminuir las
de diferentes fuentes. Durante la presente oportunidades para la comisión de los mismos.
investigación no fue posible incluir el impacto Ésto puede lograrse incrementando la presencia
de la pandemia al interior de las instituciones de la autoridad en puntos de alta incidencia
de seguridad. La policía municipal de Tijuana previamente identificados o a través de
reportó hasta marzo de 2021 que 349 de sus prevención situacional que permita modificar
elementos habían sido diagnosticados con las condiciones que facilitan el encuentro de
COVID19 durante la pandemia y 19 habían victimarios motivados y víctimas vulnerables.
fallecido como consecuencia de la enfermedad En este sentido, los patrullajes dirigidos,
(Secretaría de Seguridad Pública de Tijuana, mejorar el alumbrado público, facilitar la
2021). Futuros estudios pudieran abordar dicha movilidad, la rehabilitación de espacios
dimensión del impacto de la pandemia en la públicos y las campañas de prevención, cuando
gestión de la seguridad.
están adecuadamente focalizados, pueden
lograr reducciones significativas en los delitos
Finalmente, es pertinente esbozar algunas patrimoniales al romper el ciclo de encuentro
implicaciones para la política pública en entre posibles víctimas vulnerables, victimarios
materia de seguridad ciudadana derivadas del motivados y la ausencia de la autoridad
José Andrés Sumano Rodríguez y Rosa Isabel Medina Parra

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constructoscriminologicos.uanl.mx

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

que señala la teoría de la actividad rutinaria
como variable preponderante para explicar la
comisión de dichos ilícitos.

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la actuación de las agencias policiales de América Latina
y el Caribe. Banco Interamericano de Desarrollo. https://
publications.iadb.org/publications/spanish/document/

En el caso de otro tipo de delitos como la
violencia familiar, la investigación indica que
la teoría de la actividad rutinaria pudiera no ser
la mejor explicación para dicho fenómeno. En
ese sentido, se requiere recurrir a otro tipo de
políticas públicas para su prevención más allá
de reducir las oportunidades para la comisión
del delito. Algunas prácticas dirigidas a la
prevención de la violencia familiar son las
terapias cognitivo conductuales para víctimas
y victimarios, el establecimiento de refugios
seguros para las víctimas, el rastreo de casos
y la operación de unidades especializadas en
la atención de este tipo de delitos. En estos
casos parece ser mas importante trabajar con
las características específicas de víctimas
y victimarios que con las condiciones que
pudieran abrir una oportunidad para la comisión
del delito.

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en Política Pública por el Tecnológico de Monterrey.
Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores
Nivel 1. Es autor de los libros La Construcción de
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Repensando el Juvenicidio desde la Frontera Norte
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Rosa Isabel Medina Parra
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—
José Andrés Sumano Rodríguez
Afiliación: El Colegio de la Frontera Norte
Investigador CONACYT por México adscrito a El
Colegio de la Frontera Norte. Obtuvo su Doctorado
José Andrés Sumano Rodríguez y Rosa Isabel Medina Parra

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

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Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

La expresión femenina de la violencia mediante delitos

Female expression of violence through crime
Martha Fabiola García Álvarez*

Recibido: 14-07-2021
Aceptado: 11-02-2022

Resumen

así como el rol de victima a victimaria, el significado

Las investigaciones multidisciplinarias y multifactoriales

que tiene la violencia para ambos, hombres y mujeres,

de los problemas sociales como la violencia femenina,

y la importancia de la aceptación de la existencia de

ayudan a comprender desde varios enfoques cuantitativos

esta conducta, para la prevención; concluyendo con

y cualitativos, además de teorías previas, qué sucede con

la necesidad de generación de más investigaciones al

nuestro objeto de estudio, la conducta delictiva femenina

respecto, considerando como conductas de riesgo, y con

y violenta. Para ello se utilizó la metodología específica a

la finalidad de reducirlas.

partir de la Criminología, se hizo un estudio criminológico
con enfoque mixto, aplicándose el trabajo de campo

Palabras clave: Mujer; Delincuencia; Violencia; Papel

en el Centro Preventivo y de Readaptación Femenil de

social; Normalización.

Puente Grande, Jalisco (2008 al 2013), a las internas de
entre 18 y 35 años recluidas por los delitos de robo y

Abstract

homicidio. Siendo que en los resultados y discusión,

Multidisciplinary and multifactorial investigations of social

se considera el contexto general de la mujer violenta,

problems such as female violence, help to understand
from various quantitative and qualitative approaches, in

Cómo citar
García Álvarez, M. F. La expresión femenina
de la violencia mediante delitos. Constructos
Criminológicos, 2 (2), Recuperado a partir de htttps://
constructoscriminologicos.uanl.mx/index.php/cc/
article/view/13
*https://orcid.org/0000-0002-9041-5132
Universidad de Guadalajara, México

addition to previous theories, what happens to our object
of study, female and violent criminal behavior. For this,
the specific methodology was used from Criminology,
a criminological study was conducted with a mixed
approach, applying fieldwork at the Women’s Preventive
and Readaptation Center of Puente Grande, Jalisco (2008
to 2013), inmates between the ages of 18 and 35 who
were held for the crimes of robbery and homicide. Being
that in the results and discussion, the general context
of violent women is considered, as well as the role of

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

constructoscriminologicos.uanl.mx

Dentro de otros tipos de mujeres criminales,
both men and women, and the importance of accepting se tiene a aquellas que se aprovechan de la
the existence of this behavior for prevention; concluding vulnerabilidad de las personas para cometer
with the need to generate more research in this regard, ilícitos, fluctuando las edades de estas
considering as risk behaviors, and in order to reduce delincuentes desde muy jóvenes hasta de la
them.
tercera edad.
victimizer to victimizer, the meaning that violence has for

Key words: Women; Crime; Violence; Social Rol;
Normalization.

1. INTRODUCCIÓN
Es de vital importancia comprender el concepto
de violencia, lo que representa para cada
persona, así como el impacto y consecuencias.
En cuanto nos referimos especialmente del
fenómeno de la mujer violenta, aquella que
expresa mediante una conducta delictiva, con
un rol de líder, empoderada, sin empatía e
indiferente a las emociones y sentimientos de
los demás, contrario al papel tradicional con el
que se le conoce, y cuya motivación al ejercer
la criminalidad, generalmente es el lucro e
incluso el poder.
Diversas y muy pocas son las teorías e
investigaciones que existen sobre la conducta
violenta femenina, y de ellas nos comentan
autores que la expresan de diversas maneras
la violencia, que puede desencadenar en la
criminalidad, como son las asesinas en serie
cuyo promedio de edad oscilan sobre los
33 años, en cambio, en los delitos de salud,
secuestros y homicidios, las edades de estas
mujeres son cada vez más jóvenes, estando
entre los 15 y 22 años, aplicándose igualmente
a las jóvenes que reclutan para convertirlas en
sicarias.

Expresión femenina de la violencia mediante delitos. PP. 79-93

De cualquier tipo de delito que cometan estas
féminas, siendo a veces mixtos, aún no es
reconocido ni aceptado por la sociedad, quienes
continúan invistiéndoles como víctimas, más
no victimarias; y, por lo tanto, no se piensa
que existe una problemática, y no se investiga
lo suficiente por la comunidad académica,
existiendo muy pocos estudios al respecto,
contrario a aquellas investigaciones cuyo papel
es siempre de víctima. Incluyo también, existe
un reconocimiento más aceptado de que la
fémina ha sido víctima y, por lo tanto, al no
atender su problemática, puede cambiar de
papel o, tener ambos, víctima y victimaria,
siendo incluso justificada por ello dependiendo
claro, del tipo de delito cometido. El contexto
anterior generalmente se da sin haber ingresado
al reclusorio, y muy pocas veces cuando están
dentro, pues al ser recluidas, se les revictimiza
doblemente, las marginan, abandonan y juzgan
más duramente que al hombre.
En cualquiera de las situaciones anteriores, es
importante la prevención de conductas violentas
femeninas, y el seguimiento post carcelario
mediante estrategias y programas de mejora en
calidad de vida de estas mujeres, tomando en
cuenta el perfil psicopatológico de las mismas,
así como de la sociedad Latinoamericana, con
su cultura y, además, de lo que significa la
violencia para ellas y ellos.

�Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

Motivados por lo anterior, se hizo un estudio
multidisciplinario en el reclusorio femenil
de Puente Grande, Jalisco, entrevistando a
mujeres encarceladas por los delitos de robo y
homicidio, considerando los multifactores que
influyeron en la comisión del delito en relación
con la violencia femenina, identificando cifras
bajas, pero significativamente cualitativas para
la comprensión de la problemática. Logrando
establecer la presencia de la violencia en
estas mujeres desde la niñez, la victimación y
transformación a victimaria.

81
desde la infancia hasta la adultez, siendo así,
que generalmente se encuentran desprotegidas,
vulnerables.
Refiere Zavaleta, J.A. (2018) que la violencia no
se reduce a los homicidios, es decir, a cualquier
tipo de delito; así, la violencia supone una
“práctica social mediante la cual se daña
la dignidad e integridad de las personas, la
convivencia de los grupos y la soberanía de los
Estados”.

En la relación entre violencia y criminalidad,
2. MARCO TEÓRICO
específicamente en el perfil Latinoamericano,
tenemos diversos factores, como lo menciona,
Diversas teorías existen referente a la violencia que son el crecimiento económico, la equidad,
en relación con la conducta delictiva, por calidad de vida, el papel y cumplimiento del
ejemplo, sobre agresión y conducta criminal Estado de Derecho, la fácil disposición de
violenta, tenemos que Saavedra, J.C. (Gómez, obtener armas y la participación del crimen
J.S.; Gyslin, E., 1944) refiere que “la agresión organizado, esto en correlación con el tipo de
es un comportamiento fisiológico normal que cultura de cada localidad y país (García, J.C.;
permite al organismo a sobrevivir”, en cambio Devia, C.A., 2018).
“la violencia es una forma de agresión en
la cual el papel adaptativo se ha perdido”. De acuerdo con Alguacil F. (2017), entre las
Vemos también que “la agresividad humana conductas violentas que expresan las mujeres,
anormal, en su manifestación como una tenemos diversas, sin embargo, lo que es
conducta violenta antisocial, es un fenómeno en España, por ejemplo, en las conductas
que involucra diversos aspectos y que genera delictivas que más participan las mujeres son
variados problemas de tipo psico-social, clínico los delitos contra la salud pública (tráfico de
y legal”. Asimismo, “en los sistemas sociales drogas), así como contra el patrimonio y el
la génesis principal de la criminalidad parece orden socioeconómico; asimismo, dentro de
radicar en factores individuales, especialmente los delitos violentos cometidos por las mujeres,
de carácter psicológico”.
están el de lesiones. Comparativamente en
México, tenemos cifras similares de mujeres que
De acuerdo con Tortajada, S. (2010), las cometieron delitos, de acuerdo a las estadísticas
mujeres presentan violencia de tipo verbal y oficiales, aunque existe variación de tipos de
autodestructiva; y, cuando son consumidoras delitos en los que más participaron las féminas,
de drogas como la cocaína, se les ha detectado aumentando cada vez más en los secuestros y,
que poseen una historia de vida con violencia en general, el liderar un grupo criminal.
Martha Fabiola García Álvarez

�82

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Sin embargo, no se puede minimizar el
problema de las mujeres cuyo comportamiento
es violento, que cometen delitos, solo porque
cuantitativamente (según estadísticas oficiales)
no representa un porcentaje alto; más bien, es
conveniente enfocarnos a aspectos cualitativos
y preguntarnos las razones del porqué participa
una mujer en la violencia que, se supone es
rechazada por ella (comunidad femenina).
La realidad es que la mujer participa en la
violencia de manera muy activa, aunque no se
le acuse y proceda a aplicarle la norma; existen
prácticas comunes violentas de ellas contra
los hijos (violencia intrafamiliar), infanticidios,
homicidios, y todo tipo de abuso en contra,
sobretodo, de los más débiles como ancianos,
niños, incapacitados.
Alguacil F. (2017), nos comenta sobre las
asesinas en serie específicamente, a las
conclusiones que llegó Hickey: la edad media
de estas asesinas es sobre los 33 años; el 50%
de ellas cometió el asesinato con ayuda de un
tercero; la motivación, fue mayoritariamente
el lucro; el método mayor empleado, fue el
envenenamiento; y como se había establecido,
las víctimas que escogieron son las más
vulnerables, como niños, ancianos, enfermos
y, las que tienen una gran confianza en ellas;
además, realizan delitos mixtos y no siempre
tienen una motivación para efectuarlos. Otra de
las variantes de delitos femeninos, nos menciona
Alguacil F., es el reclutamiento de mujeres para
actividades no lícitas, lo cual sucede también
en México, en España a través del Yihirdismo,
en nuestro país los grupos y redes criminales,
por ejemplo, quienes se aprovechan de la
vulnerabilidad de estas féminas para alcanzar
sus fines, convirtiéndolas en criminales.
Expresión femenina de la violencia mediante delitos. PP. 79-93

constructoscriminologicos.uanl.mx

Otro perfil, o derivado de delitos mixtos,
tenemos a las mujeres infanticidas, quienes
exponen de esta manera su conducta violenta.
Independientemente del tipo de delito por el
que la mujer es acusada, es segregada tanto
al interior como al exterior del reclusorio,
así lo refiere Quispe, M. (2019) que “impera
la segregación social interna marcada por
métodos que fomentan el uso de la violencia
que, a su vez, generan una jerarquización de
delitos, de manera similar que en una sociedad
libre”. Depende mucho del tipo de delitos que
comete la mujer, es el trato que se les da, así,
aparte de la condena legal y social, aparte existe
una práctica común de castigo entre presas,
reciben los peores quienes hayan cometido
delitos más atroces, como el infanticidio, la
violación y homicidios, a quienes denigran y
segregan.
La representación de cualquier tipo (visual,
auditiva, física, entre otros) de las mujeres
violentas y fuertes, tanto en la vida real, como
literaria y cinematográfica, escenifica cómo
su rol distinto al establecido por la sociedad,
genera reacciones negativas sobre ella, por
un lado, pero, también se visualizan como
“heroínas que no están hipersexualizadas….”
las mujeres luchan con armas propias, como
nos refiere Bernárdez A. (2012), pero ya se
tiene un papel preestablecido con prejuicios
sociales, de que la mujer es “débil” y su manera
de actuar (utilizando otros tipos de violencia) es
“el engaño, el ataque indirecto, la ocultación de
deseos propios…. no se enfrentan directamente
a los problemas…”, así mismo, “una mujer
violenta es extraña y bestial, incluso si utiliza la
violencia en la defensa de su integridad física”.

�Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

Otra representación de la violencia y rebeldía
de las mujeres, es a través de la poesía, como
nos refiere Sánchez, G. (s/f) “todas las mujeres,
investidas de mujeres, con pensamientos, con
cuerpo, con acciones de mujer, con significantes
y sus correspondientes significados de mujer”,
y finaliza con lo siguiente:
¿Acaso es el silencio que todas las mujeres
de todos los tiempos hemos tenido que
padecer, el doble silencio: el de ser
silenciadas, borradas, sobre todo en aquellas
culturas marcadamente masculinas; ¿y en el
de guardar silencio por prudencia, pero con
un silencio violentador que va penetrándose
imperceptiblemente para después estallar
en el grito justo y soberano de la mujer?
(Sánchez, G., s/f)
Loinaz, I. (2016) menciona que la cuestión de la
mujer que delinque es poco atendida, quienes
participan cada vez más en delitos violentos,
así como féminas muy jóvenes. También afirma
el autor que, existe una fuerte discriminación
hacia estas mujeres cuando son encarceladas.
De esta manera Loinaz I., para explicar
la problemática utiliza el modelo RiesgoNecesidad-Responsividad, en el cual se plantea
el tratamiento de mujeres delincuentes, donde
supone considerar el riesgo del sujeto (a mayor
riesgo, mayor intervención) las necesidades
terapéuticas o criminógenas (enfocándose a
factores dinámicos que llevaron a la mujer
a delinquir, y las variables modificables
relacionadas con la conducta delictiva) y
la capacidad de respuesta de la mujer al
tratamiento. Como vemos aquí, analizar el
proceso estímulo-reacción, es determinante
para identificar el tipo de comportamiento que

83
tendrá, su reacción y, de esta manera conocer
el riesgo en que se encuentra.
De igual manera, las necesidades criminógenas
también influyen en la predicción de la
reincidencia, siendo un aspecto importante
para el diseño de las políticas criminales.
Como principales necesidades terapéuticas
en mujeres delincuentes es la victimación, los
problemas psicológicos (como la personalidad
límite, depresión y control de la ira), la
presión familiar, las cuestiones de empleo y
recursos, el consumo de drogas y los delitos
derivados de éstas. A lo anterior sumamos una
victimación previa, es decir, en la historia de
vida de estas mujeres ha existido violencia y
todo tipo de abusos que, por lo general, no
fueron atendidos y preparan a estas mujeres
a un riesgo de delinquir a futuro, aunque no
quiere decir esto que todas las mujeres que han
vivido una historia de violencia, se conviertan
en delincuentes, algunas lo superan, son
resilientes, o simplemente toman otro camino
positivo. Loinaz I. (2016) menciona que hay
una relación circular entre victimización y
violencia, un incremento de probabilidad de
conductas violentas en personas victimizadas
y la victimización en personas implicadas
en conductas violentas. De esta manera, la
victimación influye en el bienestar psicológico
de la persona, especialmente en las relaciones
interpersonales; en este sentido, se hace
necesario tener presente la alta probabilidad
de exageración o incluso invención de la
victimación como forma de justificar los delitos
cometidos, qu es lo que describen St-Yves,
M. y Pellerin, B. (2002) como “síndrome de
Pinocho”.

Martha Fabiola García Álvarez

�84

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

De acuerdo con Gavin, H. y Poter T. (2015, en
Loinaz, I., 2016), aseveran que las mujeres no solo
agreden o matan en defensa propia y además,
sus víctimas no sólo son parejas agresoras o
hijos no deseados, sino que el problema está
en demonizar o considerar siempre víctimas
a estas mujeres; sin embargo, afirma (Loinaz,
I., 2016), el que exista una desproporción
en la implicación de delitos violentos entre
mujeres y hombres no significa que se debe de
desproteger a la víctima que son agredidas por
mujeres, ni desatender las necesidades de las
mujeres que se ven implicadas en situaciones
violentas como agresoras.
Habría que preguntarnos también si hay maneras
de reducir esa violencia, Durston A. (2009)
menciona que sí es posible a través iniciativas
culturales, programas basados en el arte que
previene el delito mediante transformaciones
individuales, donde se ofrecen empleos y
una fuerte identidad a jóvenes en riesgo,
contribuyendo a la resolución de conflictos a
través de la transformación del contexto, donde
se da la voz a la población oprimida, para crear
espacios neutrales. De este modo, el impacto
en la identidad y la autoestima, es bastante
relevante considerando la relación entre la
vinculación con las pandillas, por ejemplo, y el
delito violento en las Américas y las necesidades
psicológicas que las pandillas satisfacen en los
jóvenes.

constructoscriminologicos.uanl.mx

los males de la humanidad. Refiere el mismo
autor que Iñaki Bazán y Juan Luis Espejo, han
estudiado los casos de violencia practicada por
las mujeres contra terceros en el País Vasco,
mencionando la siguiente estadística:
…todos los investigadores que se han
aproximado al análisis del homicidio
medieval en función de la participación en él
de los distintos sexos, han podido establecer
la misma proporción con respecto a los
crímenes de homicidio, agresión y violencia
física contra las personas: en el 90% de los
casos el agresor fue hombre y solo el 10%
de los asesinos agresores mujer, mientras
que el 70% y un 80% de las víctimas fueron
igualmente hombres. (Bazán, I.; Espejo, J.L.,
s/f; en Sánchez, J., 2015).
Sánchez, J. (2015) refiere que en la obra citada
de estos autores aparecen estudios sobre
violencia femenina.
Rau, M. y Castillo, P. (2008) mencionan que
existen estrategias de prevención de violencia y
delito por medio del diseño ambiental destacables
en Latinoamérica y el Caribe; refieren la
prevención situacional y la metodología CPTED,
a partir de sus líneas teóricas y urbanas; y lo que
representa la escuela como institución social,
pilar de un barrio y espacio arquitectónico para
sembrar una cultura de la prevención a largo
plazo. Nos comentan también las autoras “las
políticas responsables y eficaces de prevención
del delito mejoran la calidad de la vida de todos
los ciudadanos”.

Vemos también que, la mujer a través de la
historia ha tenido un papel contradictorio,
por ejemplo, en la literatura, que, de acuerdo
con Sánchez, J. (2015), se representa como
la buena, por un lado, y por el otro, como la De igual manera, en términos criminológicos
enemiga, considerada la provocadora de todos (Rau, M. y Castillo, P., 2008), representa
Expresión femenina de la violencia mediante delitos. PP. 79-93

�Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

un camino hacia: “la agresión, más que el
agresor como el primer foco de atención, y
situada en un contexto espacial”. Asimismo,
la metodología CPTED como una parte de la
prevención situacional, vemos que de igual
manera también está vinculada al proceso de
fortalecimiento de procesos comunitarios de
control social informal, es decir, con estrategias
enfatizando lo comunitario.

85
de innumerables acontecimientos violentos”.
Concluye el autor, que sabemos muy poco sobre
la violencia que se generan en otros campos,
como en las escuelas, que es el acoso escolar
y sexual; la relación entre violencia y delito; de
las trayectorias sociales frágiles de jóvenes.
Sánchez, M. de la L. (Lechuga, A. M.;
Gaspar, D. P.; Barraza, D.; Sánchez, L. G.,
2021), realizaron un estudio para conocer el
significado psicológico que asignan al concepto
de mujer violenta, mediante la técnica de Redes
Semánticas Naturales Modificados en Durango,
México, de los componentes violencia física,
expresión verbal, expresión psicológica,
emociones y adjetivos peyorativos; siendo sus
resultados que el de violencia física fue el de
mayor jerarquía, pero no se describieron a
detalle las acciones de la misma, caso contrario
a la violencia verbal y psicológica; también
las expresiones emocionales remiten a mitos
y arquetipos heredados históricamente sobre
la mujer violenta; en cambio, los adjetivos
calificativos que se generaron mayormente por
los hombres entrevistados, refieren a los costos
sociales para las mujeres que son percibidas
como violentas.

Zavaleta, J.A. (2017), explica sobre la lógica del
campo de estudios de la violencia y el delito en
México a partir del contexto de la inseguridad,
desde opiniones e investigaciones universitarias
y gubernamentales, analizando los factores de
la violencia social. En este sentido, refiere el
autor que, se han tenido puntos de desacuerdo,
luchas discursivas sobre el campo del estudio
de la violencia y el delito, en las tres últimas
décadas, con puntos de desacuerdo “la
primacía de la práctica sobre los discursos
teóricos, la pertinencia de los discursos del
derecho y la criminología de países centrales
para el análisis de los procesos de violencia
en un país semi-periférico como México”,
así como “la metodología de la investigación
empírica correcta, las pretensiones de validez
de las observaciones parroquiales, la gestión
privada y gubernamental de los sistemas de Pero ¿qué es violencia?, de acuerdo con estos
información pública sobre delitos, inseguridad investigadores, mencionaron que es el uso
y victimación”.
intencional de la fuerza física o amenazas,
contra uno mismo, contra otra persona o
Observa Zavaleta, J.A. (2017) que, “en la comunidad y con consecuencias físicas,
construcción del campo de estudio de estos psicológicas, problemas de desarrollo o la
procesos ha tenido como prejuicio la idea moral muerte (Organización Mundial de la Salud,
de la violencia sociopolítica como una variable OMS, 2012). Así, el rol del agresor lo ocupa la
negativa de nuestra vida social”, esto se explica persona que va contra alguien con el propósito
“porque nos ha impedido el reconocimiento de de producirle daño. Pero como el proceso de
que nuestra sociedad ha sido construida a partir clasificación de quién es violento (a), interviene
Martha Fabiola García Álvarez

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

la subjetividad de cada persona; por lo tanto,
la significación que se tiene de las mujeres
como agentes activas dentro de la violencia,
dependerá en mucho del concepto de ser mujer
que comparten y transforman las sociedades a
lo largo de la historia.

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víctimas, y que lamentablemente forman parte
de la cifra negra, existiendo casos que no se
denuncian y, los que sí se evidencian, se les
discrimina para ejercer sus derechos a estos
hombres en razón del género.
3. METODOLOGÍA

Para esto que mencionan los autores, hay
que aclaran que tuvieron limitantes para
realizar dicho estudio, como escasos estudios
que existen sobre la mujer como agresora o
victimaria.

Se hizo un estudio criminológico de manera
multidisciplinaria, donde se aplicó el trabajo
de campo en el Centro Preventivo y de
Readaptación Femenil de Puente Grande,
Jalisco (2008 al 2013), mediante aplicación
de entrevistas con historias de vida, a mujeres
recluidas por los delitos de robo y homicidio de
entre 18 y 35 años, que son las edades de inicio
y culminación más alta en que las mujeres
cometen delitos, quienes firmaron carta de
consentimiento informado, describiendo de
qué se trata la investigación, la metodología y
la autorización de parte de la entrevistada, esto
en base a la comisión nacional de bioética.

Refieren Moral, J. y López, F. (2012) en
cuestiones de violencia ejercida entre las
parejas, tres tipos de violencia (Johnson, M.,
2008) por el motivo del perpetrador, terrorismo
íntimo (el objetivo es el control de la pareja
por el miedo), resistencia violenta (violencia
perpetrada por las víctimas como autodefensa
y expresión de ira contra una pareja violenta),
y situacional (violencia ocasional ejercida por
miembros de la pareja a causa de un conflicto,
la cual tiende a incrementarse si el conflicto no La recolección de datos se hizo de acuerdo al
universo penitenciario femenil y a la disposición
se resuelve).
para participar en el estudio de las reclusas,
En los resultados del estudio realizado por estos utilizándose una muestra del 25%. Asimismo,
investigadores, se tiene que fueron los hombres se incluyeron algunos casos famosos de mujeres
quienes se quejaron de recibir más violencia de criminales.
sus parejas (promedio más alto) que las mujeres,
y ambos sexos reportaron ejercer la violencia El enfoque de la investigación es mixto, siendo
mayormente cualitativo que cuantitativo. El
con la misma frecuencia.
diseño de la Investigación es no experimental, ya
De acuerdo con Trujano, P. (Martínez, A.E.; que se analiza sin manipular deliberadamente
Camacho, S.I., 2010) en un estudio que variables, de resultados de investigaciones
realizaron, la violencia doméstica ejercida por ya realizadas, porque ocurrieron o se dieron
las mujeres en contra de los hombres es una en la realidad sin la intervención directa del
realidad que debemos ver, reaccionar, pues investigador; y es transversal o transeccional,
representa una cifra superior al de las mujeres porque se recolectan datos en un solo momento,
Expresión femenina de la violencia mediante delitos. PP. 79-93

�Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

en un tiempo único, para describir variables y
analizar su incidencia e interrelación en un
momento dado. También es correlacional/
causal, porque se observan situaciones ya
existentes y hechos ocurridos con anterioridad,
y pretenden analizar relaciones de causalidad.
Se escogió este diseño por el tipo de problema a
resolver y el contexto que rodea a esta situación.
Esta
investigación
desde
el
aspecto
criminológico, usándose los métodos de
investigación como la observación directa,
indirecta y sistemática; utilizándose asimismo
el histórico, inductivo-deductivo, paradigma
no racionalista, el sociológico, estadístico,
de la sociología, criminología y derecho;
identificando mediante historias de vida, la
problemática criminal femenina y masculina,
en relación a la violencia como antecesor al
acto delictivo, y donde intervienen los factores
transculturales en la mujer, desde la educación
escolar y de crianza, familiar y de la propia
sociedad. La finalidad es tratar de averiguar la
participación de la violencia de cualquier tipo
en la mujer, primero como víctima, y que es
parte y origen de la delincuencia femenina;
pasando de víctima a victimaria.
4. RESULTADOS

87
sumándose a otros factores como el desarrollo
de crisis afectivas explosivas y las consiguientes
reacciones violentas y destructivas, que van
creando un proceso desencadenante delictuoso,
que es en ocasiones de mayor atrocidad que las
generadas por los hombres. Siendo los delitos
con mayor incidencia, el robo y en menor
grado, pero más peligroso, el homicidio.
Habiendo investigado, mediante las teorías ya
descritas con anterioridad que, existen pocos
estudios sobre la mujer violenta, y de estos no
se tienen suficiente difusión, sea por representar
a la mujer siempre como una víctima o por
cualquier otro motivo; además de tener la
limitante de que al no registrarse suficientes
casos (aunque existan, pero no se reportan),
para analizar de manera profunda el problema,
y también para obtener recursos y generar
programas de análisis y apoyo a estas mujeres,
se suma que no existe interés suficiente para
conocer la participación violenta de la mujer
que trasciende en una conducta delictiva.
Las cifras con que se muestran de mujeres
delincuentes, violentas, por ser bajas
(aparentemente, pues hay que tomar en cuenta
las estadísticas reales, de aquellos casos que
no se reportan, denuncian, o si se hace, no
procede por cualquier motivo), se cae en el
error de que no representa un problema y, por lo
tanto, se minimiza el problema, y deja de ser un
tema de interés para las autoridades e incluso,
investigadores, lo cual puede ser una explicación
de porqué existen pocos estudios al respecto.

Se comenzó a realizar el trabajo multidisciplinario
en esta investigación para averiguar todos los
aspectos que afectan alrededor de la mujer
acusada de delito y que la llevan a delinquir y,
así como la participación de la violencia física,
sexual, psicológica en la mujer (como víctima
y autora de) desde temprana edad, y el cambio
de rol de victima a victimaria. En la actualidad Al no tenerse una cifra real de casos de mujeres
se reconoce abiertamente que, en las mujeres, violentas, y que también son delincuentes
la violencia es parte de su vida cotidiana, (tanto dentro como fuera de la cárcel), no
Martha Fabiola García Álvarez

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

podemos analizar esta problemática de
manera significativa y que nos arroje datos
reales y concretos; además de que, por otro
lado, de manera cualitativa, para conocer las
características comunes de estas mujeres, solo
se cuenta con los resultados de las entrevistadas
y, algunos datos de estudios preestablecidos
e investigaciones publicadas. El punto es, no
enfocarse al enfoque cuantitativo únicamente,
sino considerar el cualitativo, esencialmente.

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tenido en su vida desde la infancia, eventos
violentos y traumáticos que, al no atenderse a
tiempo, no lograron superarlos y, lo cual pudo
ser un precedente para convertirse de víctima a
victimaria.

En la conducta violenta femenina, tenemos
que, sobre el delito de homicidio, aunque
es menor el porcentaje de mujeres que lo
cometen, y generalmente lo hacen en forma
pasional, esta conducta implica en la mujer
En este sentido, se realizó una investigación en una desintegración de la personalidad ya que
el reclusorio femenil de Puente Grande, Jalisco, solamente en un gran estrés psicológico, puede
México (García, M.F., 2011; 2008-2014), una persona llegar a matar a otra (Marchiori,
a mujeres homicidas y recluidas por robo, H., 2000, p. 82).
y aunque el número de reclusas representa
cuantitativamente bajo, estas mujeres tienen Siendo que, por un lado, el 80% de las
un alto indicativo de violencia, problemas entrevistadas, carecen de empatía, tienen
psicosociales graves, que podemos tomar como indiferencia afectiva sobre el delito de homicidio
muestra del resto de la población penitenciaria que cometieron y, el otro 20%, son mujeres que
y de la que se encuentra fuera de los reclusorios, padecen una enfermedad mental, tenemos que
pero para corroborar esto serían necesarios la mayoría normaliza la violencia y el delito,
realizar estudios sociales multidisciplinarios.
justificando el mismo.
Asimismo, el no tener datos fiables sobre la
reincidencia para considerar darles seguimiento
en relación violencia-delito, pues no se cuentan
con información suficiente para conocer lo que
sucede en el post-encarcelamiento, siendo
esto necesario para valorar el proceso (positivo
o negativo) que siguen las ex recluidas, si
continúan siendo violentas, delinquiendo y en
general, el tipo de vida postpenitenciaria que
están llevando estas mujeres; solo se tomaron
datos de las que se encuentran internas en los
reclusorios.

Igualmente se determinó que en las mujeres,
se dejan de lado los factores policausales que
propician la comisión de delitos, aislándolos
unos de otros, incluyendo la violencia que
se encuentra presente en su vida, la que
aunada a otros factores como el desarrollo de
crisis afectivas explosivas y las consiguientes
reacciones violentas y destructivas, van creando
un proceso desencadenante delictuoso, en
ocasiones de mayor atrocidad que las generadas
por los hombres, tales como los homicidios y
los más comunes entre ellas, el robo. Y de este
modo, se pensó que, a partir de estudios de
De los resultados de entrevistas a estas casos en delincuentes femeninas, se reflexione
recluidas, podemos determinar que ellas han respecto a los conflictos sociales que vive,
Expresión femenina de la violencia mediante delitos. PP. 79-93

�Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

y al mismo tiempo, los que le provocan una
conducta delictiva.
Entre los aspectos económico-políticos,
determina cual va a ser el papel de la mujer
en cierta sociedad (capitalista o socialista); en
cuanto al fenómeno económico, las crisis en
este aspecto darán un giro (a veces enorme) en
la vida de la mujer, por la escases de la fuente de
ingresos, muchas de las mujeres evolucionarán
en su forma de cometer delito, lo que antes no
se atrevían, lo hacen en la actualidad, ejemplo:
participar activamente en secuestros, cometer
homicidios, ser cabezas del narcotráfico,
robo a mano armada, etc.; es decir, todos los
fenómenos que rodean a la mujer, la empujará
a la evolución de su propia conducta delictiva.
Sobre los delitos de agresión violenta, donde
han participado mujeres qu cada vez son
más jóvenes, tenemos que los secuestros son
más comunes en los Estados de la Ciudad de
México, Guadalajara y Monterrey (Plata, A.,
2012:115). En México, casi 4% de los menores
infractores relacionados con la comisión de
un delito durante el 2014, fueron acusados de
homicidio. El caso más reciente en Chihuahua,
es el cometido por cinco menores de edad (entre
11 y 15 años, tres de ellas mujeres), quienes le
quitaron la vida a Christopher, un niño de seis
años (Nateras, J.A.; García, D., 24 de mayo de
2015).

89
Entre ellas están Elizabeth Garza, la DEA
la acusa de ser una de las principales que
introduce cocaína a E.U., la ubica dentro de
los 15 criminales más peligrosos del mundo.
De igual manera por metanfetaminas a Elvira
Arroyo, quien es una de las 36 mujeres más
buscadas por el gobierno estadunidense.
Asimismo, Enedina Arrellano Félix, siendo
también de las más buscadas por autoridades
mexicanas y estadunidenses, es señalada como
líder del cártel de Tijuana. Otra de las mujeres
criminales apodada “La Beba”, ubicada como
jefa de plaza de los Zetas, y relacionada con
atentados. Por otro lado, tenemos a “La Güera
loca”, quien ha sido señalada como jefa de
sicarios para el cártel del Golfo, acusada
de homicidios, delincuencia organizada y
delitos contra la salud, de ella en videos se
le ve que realiza diversos delitos, entre ellos
decapitaciones. Otra de las mujeres criminales
es Vanesa Barroso Mosqueda, quien ha sido
acusada de delincuencia organizada y tráfico
de menores. Todas ellas han tenido zonas
exclusivas de operación en ciertos Estados
de la República Mexicana y en los Estados
Unidos.

Las anteriores criminales son, entre las más
famosas y peligrosas, y que podríamos agregar
a esta lista a la “Reyna del Sur”; a Eunice
Contreras Ramírez, cómplice en secuestros;
Ramona Camacho Valle, vinculada en once
Ejemplo de la participación como mujeres secuestros; Mireya Moreno Carreón, presunta
mexicanas y muchas de ellas sanguinarias y jefa de los Zetas en San Nicolás de los Garza,
como líderes criminales, tenemos que tanto la Nuevo León, entre otras. Las menos famosas,
PGR (México) y en Estados Unidos (DEA), tienen son otras líderes de familias criminales (fuente
en su lista a las más buscadas y peligrosas a anónima), quien dirige el grupo criminal
escala internacional (Vega, A., 2011).
integrado por su familia, y que se dedican a
secuestros, los cuales se encuentran recluidos
Martha Fabiola García Álvarez

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

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en los centros penitenciarios de Puente Grande, señalar y exponer la necesidad de justicia frente
Jalisco.
a la violencia recibida, demandar lo que es justo
y poner las cosas en su lugar para transmitir a
Es común que la mujer tenga una personalidad sangre y fuego que no es no.
pasiva-agresiva, pero, en la actualidad se Como vemos, en este terreno de la violencia en
está adentrando a comportarse con violencia unión con la criminalidad, la mujer ha avanzado
criminal cada vez más activa. Lo anterior, a pasos gigantes, y de una manera drástica; y
considerando, como antecedente, a los ante esta realidad que no se puede negar, es
predictores de la delincuencia violenta, siendo necesario se realicen más investigaciones
los personales, como poca tolerancia a la sobre la interacción violenta en que la mujer
frustración, drogodependencias, trastornos es más activa que pasiva, de su cambio de rol
de personalidad, violaciones precoces, ira o combinación del mismo, entre víctima y
y hostilidad ante la frustración, autoestima victimaria.
inestable; lo familiar, como lazos familiares
deficientes, padres con nivel educativo bajo, 5. CONCLUSIONES Y PROPUESTAS
roles paternos violentos, desorganización
familiar, conducta delictivas en familiares; Al determinar que la conducta de la agresión
escolares y laborales, como inestabilidad por sí sola como comportamiento fisiológico
laboral, problemas escolares; ambientales, normal, sin afectar a nadie, hasta cierto punto
como pertenecer a bandas, pandillas violentas, es sano, pero cuando el papel adaptativo se ha
vivir en barrio o colonia con alta prevalencia e perdido y sobrepasa los límites dañando a sí
incidencia de hechos delictivos. De esta manera mismo y/o a otros, al que se le llama violencia,
tienen una disposición agresiva (Sánchez, J., sea física, psicológica, sexual o social, ya
2000:203-204).
se consideraría una conducta violenta, que
afecta. Y si a lo anterior se le agrega que la
La mujer como líder, que tiene que ver con el actúa violentamente es una mujer, habría que
poder, lo usa para influir sobre la conducta de considerar en profundizar qué está sucediendo,
otras personas. Sánchez, J. (2000:315-319), ya no se podría hablar de ellas sólo como
refiere sobre el liderazgo, como el proceso víctimas; pues ya son estas féminas líderes
mediante el cual un miembro de un grupo criminales, sicarias, sin empatía ni emociones,
(su líder) influye a los otros miembros hacia capaces de degollar. Madurar esta realidad y
el logro de objetivos específicos grupales. Sus aceptarla, es transformar ese papel “tradicional
características son la ambición, dinamismo, de víctima” con que se presenta en diversos
tenacidad, iniciativa, deseo de logro, además actos, como los delictivos, a una mujer
de carisma.
empoderada, con capacidad criminal similar al
del hombre.
De acuerdo con Fabrini, V. y Echenique, C.
(2017), en el artículo denominado Mujeres Al digerir este escenario, estaríamos dando un
violentas, refieren que la finalidad es denunciar, paso adelante para entender la problemática
Expresión femenina de la violencia mediante delitos. PP. 79-93

�Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

de la mujer violenta y, por lo tanto, investigar
al respecto exponiendo resultados ante la
sociedad. Para ello, es necesario que más
investigadores se involucren ante este contexto
(nada nuevo en realidad), y se realicen a
profundidad, análisis de la violencia femenina
en trabajos de investigación, en conjunto con el
fenómeno de la “normalización de la conducta”
que se está dando cada vez más.
Asimismo, es conveniente adentrarnos al perfil
psicopatológico de las mujeres de sociedades
Latinoamericanas, quienes tienen características
específicas relacionadas con el machismo
que impera en estas regiones, el feminismo
y empoderamiento (positivo o negativo) que
pueden generar una conducta más violenta en
las féminas.
Considerar que, ya no realizan las mujeres los
típicos delitos en coparticipación sin autoría, los
roles han cambiado y se han intensificado los
actos violentos dentro y fuera de seno familiar,
además de que ya no es atribuido únicamente
al hombre la conducta violenta y/o delictiva,
se encuentran, por tanto, en un plano casi de
igualdad femenina-masculina.

91
contra hombres y mujeres de cualquier edad,
fenómeno alarmante que llama la atención.
Es importante reflexionar sobre la motivación
que lleva a estas féminas a ser violentas, que
generalmente es el lucro, pero no es la única
razón, aunque sí es persistentes en mujeres de
altas esferas económicas y políticas, donde las
mueve también el deseo del poder, igualarse
con los hombres e incluso, ser superiores a
ellos.
Por lo tanto, es necesario identificar las
conductas de riesgo, tanto en mujeres, como
en la sociedad misma, los tipos de delitos en
los que cada vez más participa la mujer y, en
general, toda aquella conducta violenta que es
cotidiana y normalizada en cualquier contexto
que participa ésta; es necesario tratarla,
prevenirla y reducirla.
Y, por último, considerar a la mujer violenta y
cada vez más joven, como un problema real,
del que debemos de investigar y analizar los
estudiosos de la conducta violente, criminal
desde cualquier disciplina, para generar
propuestas concretas enfocándose ampliamente
a lo cualitativo, más que en números, es decir,
cuantitativamente, así como en la motivación
de la violencia de manera multifactorial.

En este contexto de violencia femenina, es que
un buen número de ella, la expresa mediante el
delito (cualquiera), siendo de gran importancia TRABAJOS CITADOS
identificar las características de estas mujeres,
el impacto y la trascendencia del daño causado, Alguacil Casas, F.M. (2017). Ellas también delinquen: la
más que las estadísticas oficiales, que, dicho sea
criminalidad violenta de mujeres en España (tesis de grado
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Martha Fabiola García-Álvarez
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Profesora del Centro de Investigaciones en Ciencias
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Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

Gobernabilidad penitenciaria en la población femenil.
Análisis en el estado de Nuevo León
Penitentiary governanability in the female population.
Analysis in the state of Nuevo León
Anayely Mandujano Montoya*

Resumen:
El sistema penitenciario desde sus orígenes ha
sido pensado para la población masculina, sin
embargo, la participación de las mujeres en
conductas delictivas ha hecho ineludible la
construcción de espacios penitenciarios con
perspectiva de género, no obstante, actualmente,
uno de los grandes retos en materia penitenciaria
en México es la gobernabilidad de la autoridad
al interior de los Centros, por ello es preciso en
primera instancia, mantener la gobernabilidad
penitenciaria a fin de contar con las condiciones
que hagan factible el objetivo último del Sistema
Penitenciario: la reinserción social. La presente
Cómo citar
Mandujano Montoya, A. Gobernabilidad Penitenciaria
en la Población Femenil. Análisis en el estado de
Nuevo León. Constructos Criminológicos, 2(3).
https://doi.org/10.29105/cc2.3-25
* https://doi.org/10.29105/cc2.3-25
Universidad Autónoma de Nuevo León

Recibido: 20-02-2022
Aceptado: 03-06-2022

investigación parte de un análisis comparativo
con un método cuantitativo de las condiciones
de gobernabilidad en los espacios destinados
para la población femenil en internamiento
por atribuírsele una conducta delictiva en el
estado de Nuevo León, lo anterior, con una
primera aproximación al Centro Preventivo y
de Reinserción Social Topo Chico en donde
las mujeres compartían espacio en un Centro
destinado en su mayoría para población varonil
y otro posterior, una vez que se crea el Centro
de Reinserción Social Femenil en el estado.
El análisis considera las categorías de Voz y
rendición de cuentas, estabilidad y ausencia de
violencia, efectividad de la autoridad, calidad
regulatoria, estado de derecho y control de la
corrupción.
Palabras Clave: Penitenciario, gobernabilidad,
mujeres, reinserción social
Abstract
The penitentiary system, since his origins,
has been designed for male population,

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

however, the women’s participation in
offending behaviour has made unavoidable
the construction of penitentiary spaces with a
gender perspective, nevertheless, currently, one
of the biggest challenges in penitentiary matters
in Mexico is the authority’s governability at
the centres, thus it needs first of all, keeping
penitentiary governability in order to have
the conditions required for the feasibility of
the last objective of the Penitentiary System:
social reinsertion. The current investigation
is the product of a comparative analysis with
a quantitative method of the governability
conditions in the spaces intended for female
population placed in detention or internment
centres as a disciplinary measure for offences
committed in the state of Nuevo León, as a first
approximation to the Preventive Center and
Social Reintegration Topo Chico where they
shared a centre designed and built mainly for
male population and another subsequent one,
once the Women’s Social Reintegration Center
was created in the state. The analysis considers
categories of voice and accountability, stability
and absence of violence, effectiveness of
authority, regulatory quality, rule of law and
control of corruption.

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los hombres e incluso las mismas tradiciones
sociales y científicas han considerado la
criminalidad como una problemática masculina,
produciendo en su momento, teorías causales
de la conducta antisocial femenina cargadas de
prejuicios ideológicos, que se construyen sobre
un perfil de la mujer estereotipado, dejando a
un lado la evolución y realidad que enfrenta la
mujer actualmente y que incluso, conlleva una
reacción social más fuerte que la dirigida hacia
la masculina. Es Elena Azaola (2005) quien lo
menciona acertadamente, considerando que el
sistema penitenciario se encuentra estructurado
tomando como modelo al varón. Las mujeres
son, en todo caso, una especie de apéndice que
se agrega a dicho modelo.

Cabe la pena retomar a Antonacachi, Tiravassi
y Gómez (2013) quienes señalaban que las
mujeres encarceladas sufren un doble castigo:
por una parte, por haber infligido la ley, pero
también y más difícil de solventar, por no haber
cumplido con el rol esperado por la sociedad
como una mujer y madre. De tal forma, que
este doble castigo se refleja no solo en la
falta de visitas de sus familiares y parejas sino
también, en muchos casos, en la delegación de
responsabilidad de los hijos en la mujer, aun
Keywords: Penitentiary, governability, women, estando detenida.
social reinsertion.
Romero y Aguilera (2002, p.11) por su parte,
1. LA MUJER Y LA PRISIÓN
sostienen que las mujeres encarceladas
provienen de sectores de la población
Hablar de la mujer en la prisión representa ya un económica y socialmente desfavorecida y que
gran avance, pues debemos reconocer, que las permanecen encarceladas por delitos típicos
mujeres han sido omitidas en muchos espacios de personas que carecen de poder, han vivido
y la misma prisión no ha sido la excepción, en la pobreza y han sido violentadas la mayor
desde el origen de los tiempos, el Sistema parte de sus vidas, sin embargo, ello parte de
Penitenciario ha sido considerado propio de diferentes preceptos ideológicos en los que
Gobernabilidad penitenciaria en la población femenil. Análisis en el estado de Nuevo León. PP. 95-113

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se explicaba las diferencias de género en la
criminalidad, en función de rasgos físicos y
emocionales e incluso aquellas que afirmaban
que la mujer se “masculiniza” -asumiendo la
criminalidad como masculino-, por ejemplo
Cowie, Comie y Slater (1698) en su momento
hicieron un estudio con las categorías feminidad,
masculinidad y cromosomas para explicar
en qué se diferenciaban aquellas mujeres
que pasan al acto de la conducta antisocial
(rebelándose contra su feminidad) -como ellos
lo consideraban- de las que no lo hacen.

97
especie de aceptación del rol que la institución
le ha asignado.
Por lo anterior, no es de extrañar que aún en estos
tiempos se considere que, de una u otra forma el
estereotipo de la mujer que comete conductas
antisociales se sostiene como producto de la
marginalidad, desigualdad y dependencia hacia
los hombres; como el resultado de un entramado
de prejuicios que se magnifican en el momento
en que se no se cumplen las expectativas
sociales hacia lo femenino.

Por lo tanto, el análisis de la conducta antisocial
femenina se vuelve complejo pues representa
un desafío a los roles tradicionales de género,
es decir, históricamente se concebía que
los estereotipos de género de alguna forma
reforzaban el control social de la mujer hacia
la conducta antisocial y que por ello, fueran
pocas las mujeres en contraste con los hombres
quienes se involucran en hechos delictivos. Fox
afirmaba que a las mujeres se les puede controlar
mejor etiquetándolas como “simpáticas”, lo
que concuerda con el control social informal,
que en ellas es más efectivo(1977, p. 805). De
ahí que las mujeres requieran de menor control
social formal que los hombres y desde esta
perspectiva que sean menores los números en
la población femenina.

Aunado a lo anterior, es menester señalar que,
la criminalidad en sí misma es un fenómeno
multifactorial, en el que se conjugan factores
sociales y de la propia personalidad, por
lo que, diferentes teorías desde distintos
posicionamientos
encuentran
diversas
causas, desde aquellas que consideran que la
criminalidad se incrementa como producto
de las estructuras sociales y las desigualdades
que estas generan, como la pobreza como lo
señalaba Robert Merton (García, 1979), no
obstante, Romero y Aguilera (2002) hacen una
interesante reflexión al señalar que aún y cuando
se intenta concebir la pobreza como factor
causal de la delincuencia y aunque la mayoría
de las mujeres siguen siendo una población
desfavorecida por las limitadas oportunidades
producto de un sistema patriarcal, ellas no
Hernández, 2018) refiere que a las mujeres constituyen el grupo social con mayores tasas
se les obliga a ser “buenas y obedientes”, lo de delincuencia.
cual les hace desarrollar niveles elevados de
tolerancia y opresión, así como obediencia a las Por otro lado, hay diferentes teorías que
normas positivas y al poder. La mujer privada de asumen que la mujer tiene mayores controles
la libertad en un Centro de Reinserción Social informales derivados de los estereotipos
en vez de emprender acciones que superen el atribuidos para ellas, en los que de una u otra
estigma, lo reafirma por ella misma, en una forma históricamente el hombre ha ejercido
Anayely Mandujano Montoya

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

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el poder sobre ellas ya sea como padres,
hermanos, esposos, jefes, etc. disuadiéndolas de
cualquier conducta antisocial encasillándolas
en actividades domésticas o como madres de
familia, en contraste, también se puede asumir
que derivado de este poder, las mujeres eran
inducidas a cometer conductas antisociales
para satisfacer a sus parejas.

frustración al no poder adquirir riqueza y el
éxito social, debido a que no se cuenta con los
medios para lograrlo y que de alguna forma
los mecanismos para alcanzarlos no son para
todos, -como lo es el empleo, educación, etc.. Sutherland en contraparte, señalaba que la
conducta antisocial es producto más bien,
de un aprendizaje social por la interacción o
asociación con otras personas, ello sobre todo
Aunado a lo anterior, se encuentra también la en contextos sociales que son particularmente
teoría de Howard Becker (2009) del labelling criminógenos (2011, p.191-199).
approach o teoría del etiquetamiento que
postula que como reacción social la sociedad Otros autores encuentran las causas en factores
atribuye ciertas etiquetas a las personas y que de riesgo en la infancia tales como: cuidado
ellas, al carecer de herramientas de resiliencia, parental inadecuado, presencia de padres
terminan asumiendo dicha etiqueta actuando criminales y alcohólicos, familias numerosas,
en consecuencia, estigmatizando y anulando pobres controles,
bajo nivel intelectual,
las posibilidades para reinsertarse socialmente alcoholismo, sociopatía, farmacodependencia,
de manera positiva.
bajo rendimiento escolar y pobreza (Faulk, 1994).
De tal forma que, muchos son los motivos que
frenan la conducta antisocial, retomando a
Travis Hirschi (1969) hablamos de que mientras
más vínculos con otras personas existan, menor
será la probabilidad de delinquir, a través del
apego, nivel de compromiso, involucramiento
y creencias hacia y con los otros, ello en su
teoría de los vínculos o denominada también de
control social, cabría preguntarnos entonces, si
la maternidad de alguna manera se vuelve un
factor de protección ante la conducta criminal
en el caso de las mujeres y si en su caso, se
vuelve un elemento importante para una
reinserción con probabilidades más exitosas.
En este sentido, tenemos entonces que, Robert
Merton consideraba que de alguna forma
las metas culturalmente establecidas y las
oportunidades se estrellan, incrementando la

2. EL CONTEXTO PENITENCIARIO FEMENIL
EN MÉXICO
De acuerdo al Informe de Junio 2021 en el
Cuaderno Mensual de Información Estadística
Penitenciaria Nacional (SSPC, 2021) en México
existen 288 Centros Penitenciarios, de los
cuales 15 son federales, 13 de la Ciudad de
México y 260 de los gobiernos estatales. Para
Junio de 2021 la población penitenciaria total
era de 220,393 personas, de los cuales 12,397
son mujeres, lo que representa un 5.63% de la
población. De ellas, 5246 son procesadas del
fuero común y 1174 del fuero federal, mientras
que 5135 ya se encuentran con sentencia por
delitos del fuero común y 842 por delitos del
fuero federal. En relación a la edad, 1825 tienen
entre 18-24 años, 2510 entre 25-29 años, 2456
entre 30-34 años, 1945 entre 35-39 años, 1456

Gobernabilidad penitenciaria en la población femenil. Análisis en el estado de Nuevo León. PP. 95-113

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entre 40-44 años, 1015 entre 45-49 años, y que de los casos con posibles conductas de
1190 mayores de 50 años de edad, es decir riesgo suicida, el Centro Femenil Federal No. 16
que las mujeres entre 25-39 años concentran el encabeza la lista con 161 mujeres.
55% de la población.
Aunado a esto, hay que considerar aspectos
A nivel estatal todos los estados tienen en generales, por ejemplo, que de acuerdo al
internamiento población penitenciaria femenil, INEGI el 51.4% de las mujeres han sufrido
mientras que del ámbito federal solo se cuenta discriminación estructural en el trabajo,
con un Centro Penitenciario, el CEFERESO No. hogar, calles, política, medios, academia, etc.
16 en Morelos, el cual cuenta con 2528 espacios (INEGI,2015), y de acuerdo con el CONAPRED
de capacidad instalada, actualmente hay un y la CEPAL, incluso cuando su empleo y
total de 781 mujeres de acuerdo a este último educación son similares, los hombres ganan
reporte analizado, de ellas, 178 oscilan entre los 34% más que las mujeres (Solis,2017).
30-34 años de edad, 142 ente los 35-39 años,
136 entre 25-29 años, es decir que entre los 25 Por otro lado, de acuerdo con los resultados de la
y 39 años se concentra el 58% de la población, ENDIREH (INEGI, 2011), el 47% de las mujeres
para el año 2020 obtuvo una calificación de de más de 15 años en México vivió alguna
8.64 en el Diagnóstico Nacional de Seguridad situación de violencia por parte de su pareja
Penitenciaria, posicionándolo como de los (esposo, novio, ex-pareja, etc.) durante su última
relación además, el 43.1% han experimentado
mejores evaluados del país (CNDH, 2020).
encierros, humillaciones, destrucción de sus
El Estado de Nuevo León representa el 3.9% cosas, hostigamiento, amenazas de que su
de la población total penitenciaria del país, el pareja se vaya, de ser expulsadas del hogar o de
estado de fuerza para junio del 2021 era de 422 ser separadas de sus hijos, y amenazas con algún
mujeres ppl´s en contraste con 8163 hombres, arma o con la muerte o con el suicidio de la
en el año 2018 se cuenta por primera vez con pareja. Y en un porcentaje menor pero presente,
un Centro exclusivo para población femenina, 14 de cada 100 mujeres en México han sido
el Centro de Reinserción Social Femenil y su golpeadas, amarradas, pateadas, asfixiadas, o
capacidad instalada es para 500 mujeres, a este agredidas con un arma.
Centro fueron trasladadas las mujeres que se
encontraban en el CEPRERESO Topo Chico, el En 2013, 32 de cada 100 mujeres murieron
ahorcadas, estranguladas, ahogadas, quemadas,
cual era mixto (NLGOB,2018).
lesionadas con objetos punzocortantes o
De tal forma que, es apremiante el análisis y golpeadas con objetos, mientras que la mayoría
abordaje de la población femenil penitenciaria de los homicidios de hombres fue con un arma
con perspectiva de género, toda vez que las de fuego, es decir el 65.2%.(INEGI,2015).
problemáticas que ahí se encuentran son de Mientras que para el 54% de las mujeres de 18
naturaleza distinta en contraste con la masculina, años o más, sus principales preocupaciones son
por citar un ejemplo, la autoridad federal señaló la inseguridad y la violencia (CONAPRED,2018).
Anayely Mandujano Montoya

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

3. GOBERNABILIDAD Y PERSPECTIVA DE
GÉNERO
Camou (2001) refería la Gobernabilidad como
un estado de equilibrio dinámico entre el nivel de
las demandas sociales y la capacidad del sistema
político (estado/gobierno) para responderlas
de manera legítima y eficaz, en materia
penitenciaria ello correspondería al nivel de
demandas de las mujeres privadas de la libertad
y la capacidad de la Institución para hacer
frente a ellas, pero desde nuestra concepción,
ello no bastaría para tener Gobernabilidad,
Juan Rial (1978) señala que está relacionada
con la capacidad de las instituciones de avanzar
hacia objetivos definidos de acuerdo con su
propia actividad y de movilizar con coherencia
las energías de sus integrantes para proseguir
esas metas previamente definidas, de ahí que
la eficacia, la legitimidad y la estabilidad sean
tres componentes de la Gobernabilidad, por
lo tanto, cuando se habla de Gobernabilidad
nos referimos al cumplimiento eficaz, estable
y legítimo de los objetivos por parte de las
Instituciones y que a su vez satisface las
necesidades y demandas de aquellos o aquellas
sobre quienes se ejerce el poder.

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A. Voz y rendición de cuentas.
• Respeto y ejercicio de los derechos humanos:
Se busca determinar el nivel de respeto a los
derechos humanos de las mujeres privadas
de la Libertad al Interior de las Instituciones
tales como el derecho de ser escuchadas y a
participar en las actividades.
• Rendición de cuentas: Se busca determinar
el nivel de supervisión y control de las
decisiones y acciones de las autoridades
frente a alguien externo.
B. Estabilidad y ausencia de violencia: Se busca
analizar la probabilidad de que surjan amenazas
o cambios que puedan afectar la estabilidad de
la Institución, tales como la violencia interna.
• Percepción de nivel de conflictiva interna o
de violencia carcelaria: Se busca determinar
el índice de nivel de conflictos percibidos al
interior del Centro Penitenciario entre pares
(internas) y entre internos-autoridad.
• Percepción de seguridad: Se busca
determinar el nivel de sensación de
seguridad por parte de las mujeres ppl´s en
el Centro Privativo de la Libertad.

C. Efectividad de la autoridad: Comprende el
cumplimiento de objetivos, competencia de
Por su parte, el Banco Mundial de acuerdo con los funcionarios públicos, la credibilidad en la
el estudio Governance Matters del Instituto Institución, legitimidad Institucional.
del Banco Mundial (IBM,2007), ha elaborado • Control efectivo de los centros de detención:
indicadores de gobernabilidad para 199 países,
Se busca determinar la percepción de las
estos indicadores se basan en varios cientos
mujeres ppl´s sobre el control efectivo por
de variables que miden percepciones de
parte de la autoridad.
gobernabilidad, los cuales serán analizados y
contextualizados bajo el contexto penitenciario D. Calidad regulatoria: Se busca determinar el
en el presente artículo.
nivel de habilidad de la autoridad para formular
e implementar políticas y regulaciones que
permitan y promuevan el desarrollo.
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E. Estado de Derecho: Se refiere al cumplimiento
de las normativas vigentes tanto del personal
como de las mujeres privadas de la libertad.
• Cumplimiento de las normas: Se busca
determinar el nivel de cumplimiento de
los reglamentos vigentes con apego a los
derechos humanos tanto del personal que
ahí labora como de las personas privadas de
la libertad.
• Confianza en las reglas y en la autoridad:
Se busca medir el grado de confianza en
las reglas y la autoridad al Interior de la
Institución Privativa de la Libertad
F. Control de la corrupción: Se busca medir la
percepción del nivel del poder público ejercido
para obtener ganancias privadas.
• Percepción del nivel de corrupción: Se
busca determinar el nivel de corrupción que
perciben las internas al momento de que se
hacer mal uso del poder de una autoridad
o permitir actos contra la ley dentro de los
Centros de Reinserción Social.
De tal forma que, hablar de gobernabilidad
en los Centros de Reinserción Social se
vuelve un reto pero hacerlo con un enfoque
de género resulta aún más complejo, sobre
todo al operacionalizar los elementos que
la conforman, pues el enfoque de género en
general nos ha evidenciado las desigualdades
entre hombres y mujeres que de forma histórica
y estructural se ha presentado desde el origen
de nuestros tiempos hacia las mujeres, lo que ha
implicado un desigual acceso a la distribución
de recursos y oportunidades, aunado a que, ello
traerá espacios marcados por las necesidades e
intereses masculinos (INSTRAW,2006).

4. ANÁLISIS PENITENCIARIO FEMENIL EN EL
ESTADO DE NUEVO LEÓN
La presente investigación es de alcance
descriptivo y transversal, que permitirá describir,
medir y evaluar las variables planteadas. Se
llevó a cabo un estudio cuantitativo a través
de la técnica de encuesta con escalas de
Likert, en dos diferentes momentos, en la
que se busca medir con valores del 1 al 5
las diferentes variables. Las encuestas fueron
dirigidas a mujeres privadas de la libertad, en
el primer estudio a aquellas que se encuentran
en el Centro Preventivo y de Reinserción Social
Topo Chico (CEPRERESO Topo Chico) y el
segundo estudio en el Centro de Reinserción
Social Femenil del Estado de Nuevo León, por
atribuírseles una conducta tipificada como
delito; el primer estudio se llevó a cabo en el
año 2018 (último año de existencia del Centro
Preventivo y de Reinserción Social Topo Chico)
mientras que el segundo estudio se llevó a cabo
en el año 2021.
Se
consideró pertinente seleccionar una
muestra representativa para la aplicación
del instrumento de medición cuantitativo,
considerando las ventajas del muestreo que son
economía, tiempo y eficiencia. Se seleccionó
una muestra aleatoria simple aplicando una
técnica de recolección de información, sin
importar la situación jurídica, edad, etc. La
muestra fue representativa, en el caso del
Centro de Reinserción Social Femenil el cual
tiene una población de 426 mujeres privadas
de la libertad1, la muestra correspondió a 121
1

Estado de Fuerza reportado al día 30 de mayo de 2021 por
la Comisaria de Administración Penitenciaria de NL.
Anayely Mandujano Montoya

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

cuestionarios aplicados, mientras que para el
caso del Centro Preventivo y de Reinserción
Social Topo Chico, esta tarea resultó más
compleja debido a las condiciones de la
aplicación de la entrevista, poca supervisión

de la autoridad y percepción de inseguridad al
interior, se pudieron obtener 80 cuestionarios.
Se pondrán a continuación solo los resultados
más relevantes.

Tabla 1. Operacionalización
Gobernabilidad
Categorías
Voz y rendición
de cuentas

Componentes
Derechos Humanos

Indicadores
•
•
•

Estabilidad y
ausencia de
violencia

Nivel de conocimiento de los Derechos Humanos
Participación en las decisiones de su plan de
actividades.
Respeto por parte de la autoridad a sus D.H

Rendición de cuentas

•
•
•

Informes de rendición de cuentas.
Solicitudes de información contestadas.
Supervisión, evaluación y auditorías al interior de la
Institución.

Ausencia de
conflictiva interna o
violencia carcelaria

•

Situaciones de violencia que desestabilicen la
institución.
Armas, drogas, alcohol, decomisados al interior de la
Institución.

Percepción de
seguridad

•

Calidad regulatoria
Estado de derecho Nivel de
cumplimiento de las
normas

•

•

Interacción ordenada y disciplinada entre las personas
privadas de la libertad para/con la autoridad
Nivel de control por parte de la autoridad

•
•

Nivel de servicios básicos cubiertos al interior
Actividades de mejora continua realizadas.

•

Existencia de reglamento institucional aplicable y
vigente.
Manual de procedimientos claro para sesionar en caso
de no acatar una norma institucional.
Nivel de conocimiento de reglamento institucional.

•
•

Fuente: Elaboración propia

Gobernabilidad penitenciaria en la población femenil. Análisis en el estado de Nuevo León. PP. 95-113

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Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

4.1 Resultados
En relación a la edad de las mujeres ppl´s, en
el primer estudio (CEPRERESO TOPO CHICO)
cerca del 58% oscila entre 26 y 40 años de
edad, predominando las edades entre 31-35
años con un 23.7%, mientras que en el segundo
estudio(CERESO FEMENIL) el 57% oscila entre
los 18 a los 35 años de edad.
En relación a la escolaridad, en el primer
estudio el 40.5% estudio bachillerato o escuela
técnica, mientras que el 54% tiene únicamente
secundaria, situación que se repite en el segundo
estudio en el que el 71.7% tiene escolaridad
de secundaria.

Del total de las mujeres sujetas de estudio en el
primer estudio el 40.5% tenía de 5 a 10 años
de internamiento, mientras que en el segundo
estudio el 62.5% tenía menos de 3 años, llama
la atención que en ninguno de los casos existían
mujeres con más de 20 años de internamiento.
En el primer estudio, resalta que el 30.6% se
encontraba en internamiento por el delito de
homicidio, el 25% por el delito de secuestro,
seguido por el 13.9% por delitos contra la salud,
mientras que en el segundo estudio el 25% se
encontraba por delitos contra la salud. 18.1%
por homicidio, 17.2% por robo o equiparable
al robo y el 15.5% por secuestro.

Tabla 2. Voz y rendición de cuentas: Derechos Humanos y rendición de cuentas
Pregunta o

Centro

afirmación

Completamente

Algo

Ni

Algo de

Completamente

No

desacuerdo

desacuerdo

desacuerdo

acuerdo

de acuerdo

respondió

ni de
acuerdo

¿Consideras que

TopoChico

62.5%

17.5%

5%

5%

10%

0

Femenil

0%

0%

1.7%

25.6%

72.7%

0

TopoChico

22.5%

32.5%

10%

17.5%

17.5%

0

Femenil

0%

0%

.8%

28.9%

70.2%

0

TopoChico

27.5%

22.5%

10%

20%

20%

0

Femenil

.8%

0%

.8%

20.8%

77.5%

1

los DH de las
personas que
son detenidas
son respetados?
Mi palabra
es escuchada
cuando tengo
algo que decir
Todo el tiempo
la institución
es supervisada
desde el exterior
para que opere
correctamente

Fuente: Elaboración propia

Anayely Mandujano Montoya

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

En cuanto a la categoría de voz y rendición de
cuentas resalta que en el segundo estudio las
mujeres consideran que sus derechos humanos
son respetados y su palabra es escuchada,
en contraste con el primer estudio en el
que el resultado fue inverso, en relación a si

consideran que la Institución es supervisada
desde el exterior para que opere correctamente,
en el primer estudio cerca del 50% no estaba de
acuerdo mientras que en el segundo el 100% lo
está.

Tabla 3. Estabilidad y ausencia de violencia: Ausencia de conflictiva interna
Pregunta o afirmación

Centro

Siempre

Con

De vez en

Casi

frecuencia

cuando

nunca

Nunca

No
respondió

He presenciado o tenido conocimiento

TopoChico

15.4%

17.9%

51.3%

7.7%

7.7%

1

de riñas

Femenil

0%

.8%

14.2%

45.8%

39.2%

1

He presenciado o he tenido

TopoChico

15.4%

17.9%

43.6%

2.6%

20.5%

1

conocimiento de algún motín

Femenil

0%

0%

1.7%

14.2%

84.2%

1

He presenciado o he tenido

TopoChico

16.2%

13.5%

40.5%

8.1%

21.6%

3

Femenil

0%

0%

15%

38.3%

46.7%

1

Con que frecuencia se presentan riñas,

TopoChico

11.1%

25%

50%

11.1%

2.8%

4

motines u homicidios

Femenil

0%

0%

3.4%

28.8%

67.8%

3

Las riñas y motines son por problemas

TopoChico

48.6%

16.2%

27%

0%

8.1%

3

entre grupos que se disputan el poder

Femenil

0%

0%

0%

16.7%

83.3%

1

Las riñas y motines son por problemas

TopoChico

20%

8.6%

22.9%

17.1%

31.4%

5

Femenil

0%

0%

.8%

13.3%

85.8%

1

TopoChico

23.7%

2.6%

28.9%

10.5%

34.2%

2

Femenil

0%

0%

0%

15.8%

84.2%

1

conocimiento de alguien que haya
perdido la vida (homicidio/suicidio)

con la autoridad
Para adaptarse a la prisión, una tiene
que ser más agresiva de lo que solía ser
en la vida diaria

Fuente: Elaboración propia

En cuanto a la estabilidad y ausencia de
violencia en el primer estudio se refiere con
mayor frecuencia las riñas entre dos personas
o más, motines, homicidios y suicidios, el 50%
considera que de vez en cuando, el 25% con
frecuencia y el 11% siempre, en su mayoría se
considera que se dan por disputas de poder al
interior o con la autoridad; mientras que en el
segundo estudio refieren q casi nunca o nunca
se presentan estas situaciones.

Así mismo, resalta que mientras en el primer
estudio el 55% consideraba que de vez en
cuando para adaptarse a la prisión, tenían
que ser más agresivas de lo que solían ser en
la vida diaria, —de las cuales cerca del 24%
consideraban que siempre debían serlo—, en
el segundo estudio ello desaparece pasando de
casi nunca a nunca en su mayoría.

Gobernabilidad penitenciaria en la población femenil. Análisis en el estado de Nuevo León. PP. 95-113

�105

Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

Tabla 4. Estabilidad y ausencia de violencia: Percepción de inseguridad
ComplePregunta o afirmación

Centro

Com-

Ni des-

tamente

Algo

acuerdo

Algo de

des-

desacuerdo

ni de

acuerdo

acuerdo

acuerdo

pletamente
de

No
respondió

acuerdo

Me siento segura dentro de la

TopoChico

55.3%

10.5%

10.5%

13.2%

10.5%

2

institución

Femenil

0%

0%

0%

19.2%

80.8%

1

Confío en la autoridad

TopoChico

39.5%

23.7%

7.9%

18.4%

10.5%

2

Femenil

0%

0%

.8%

29.2%

70%

1

Mi estancia dentro del Centro es

TopoChico

51.3%

20.5%

5.1%

17.9%

5.1%

1

positiva sin sentirme en riesgo

Femenil

0%

0%

0%

17.5%

82.5%

1

Fuente: Elaboración propia

En cuanto a la percepción de seguridad en el
primer estudio el 66% refería no sentirse segura
mientras que en el segundo el 100% refiere
sentirse segura; en relación a la confianza en la
autoridad en el primer estudio el 63.2% refería
no confiar mientras que en el segundo el 99%
refiere si hacerlo.

Así mismo, en el primer estudio la percepción
de riesgo al interior era negativa con un 71.8%
en contraste con el segundo estudio que
demuestra que el 100% las ppl´s no se sienten
en riesgo al interior.

Tabla 5. Efectividad del gobierno: Control efectivo de los Centros de Reinserción Social
ComplePregunta o afirmación

Centro

Com-

Ni des-

tamente

Algo

acuerdo

Algo de

des-

desacuerdo

ni de

acuerdo

acuerdo

acuerdo

pletamente
de

No
respondió

acuerdo

TopoChico

41%

23.1%

10.3%

17.9%

7.7%

1

Femenil

0%

0%

0%

33.3%

66.7%

0

La autoridad tiene el control

TopoChico

60.5%

15.8%

5.3%

5.3%

13.2%

2

completo de los Centros

Femenil

0%

0%

.8%

17.6%

81.5%

2

En los Centros de Reinserción Social,

TopoChico

37.5%

25%

12.5%

25%

0%

0

Femenil

0%

0%

0%

11.7%

88.3%

1

Los Centros penitenciarios
son instituciones controladas,
disciplinadas y supervisadas

únicamente los custodios tienen el
control de puertas y accesos

Anayely Mandujano Montoya

�106

constructoscriminologicos.uanl.mx

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

En los Centros de Reinserción Social

TopoChico

50%

13.2%

7.9%

7.9%

21.1%

2

es imposible tener acceso a alcohol

Femenil

.8%

0%

0%

11.7%

87.5%

1

En los Centros de Reinserción Social

TopoChico

55.3%

13.2%

5.3%

5.3%

21.1%

2

es imposible tener acceso a drogas

Femenil

.8%

0%

0%

10%

89.2%

1

En los Centros de Reinserción Social

TopoChico

32.4%

24.3%

18.9%

5.4%

18.9%

3

es imposible tener acceso a armas

Femenil

.8%

0%

0%

13.4%

85.7%

1

Los Centros de Reinserción Social

TopoChico

35.9%

20.5%

2.6%

20.5%

20.5%

1

Femenil

.8%

0%

0%

22.5%

76.7%

1

cumplen con los objetivos de
reinsertar a las personas

Fuente: Elaboración propia

En el primer estudio el 64.1% no estaba de
acuerdo en que los Centros Penitenciarios
son instituciones controladas, disciplinadas y
supervisadas; en el segundo estudio el 66.7%
está completamente de acuerdo.

tener acceso a alcohol; en el segundo estudio
el 87.5% está completamente de acuerdo.
Igualmente, en el primer estudio el 55.3%
está completamente desacuerdo en que en los
Centros de Reinserción Social es imposible
tener acceso a drogas; en el segundo estudio el
89.2% está completamente de acuerdo.

Aunado a lo anterior, en el primer estudio el
60.5% está completamente desacuerdo en que
la autoridad tiene el control completo de los
Centros de Reinserción Social, en el segundo Además, en el primer estudio el 32.4% está
estudio el 81.5% está completamente de completamente desacuerdo en que en los
acuerdo.
Centros de Reinserción Social es imposible
tener acceso a armas; en el segundo estudio el
También, en el primer estudio el 37.5% está 85.7% está completamente de acuerdo.
completamente desacuerdo en que en los
Centros de Reinserción Social únicamente De igual forma, en el primer estudio el 35.9%
los custodios tienen el control de puertas y está completamente desacuerdo en que los
accesos; en el segundo estudio el 88.3% está Centros de Reinserción Social cumplen con
completamente de acuerdo.
los objetivos de reinsertar a las personas, en
contraste con el 20.5% que está completamente
Además, en el primer estudio el 50% está de acuerdo; en el segundo estudio el 76.7%
completamente desacuerdo en que en los está completamente de acuerdo.
Centros de Reinserción Social es imposible

Gobernabilidad penitenciaria en la población femenil. Análisis en el estado de Nuevo León. PP. 95-113

�107

Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

Tabla 6. Efectividad del gobierno: Calidad regulatoria
Pregunta o afirmación

Centro

Mala

Algo mala

Regular

Buena

Exce-

No

lente

respondió

TopoChico

42.5%

7.5%

30%

12.5%

7.5%

0

Femenil

0%

1.7%

18.3%

43.3%

36.7%

1

TopoChico

12.8%

23.1%

28.2%

23.1%

12.8%

1

Femenil

0%

3.3%

12.5%

58.3%

0%

1

Calidad de las instalaciones

TopoChico

47.5%

15%

30%

2.5%

5%

0

Femenil

0%

3.3%

13.3%

46.7%

36.7%

1

Evaluación de la higiene

TopoChico

52.5%

17.5%

22.5%

2.5%

5%

0

Femenil

0%

1.7%

9.2%

50%

39.2%

3

Orden y disciplina

TopoChico

56.4%

10.3%

15.4%

10.3%

7.7%

1

Femenil

0%

2.5%

5.8%

49.2%

42.5%

1

Evaluación del personal

TopoChico

22.5%

20%

40%

10%

7.5%

0

Femenil

0%

.8%

7.5%

44.2%

47.5%

1

Calidad de la comida
Calidad de la capacitación y enseñanza

Fuente: Elaboración propia

En el primer estudio resalta que el 50%
consideraba que la comida es mala, en el
segundo el 80% que es buena o excelente; en
cuanto a la capacitación, el 35% consideraba
que era algo mala en el primer estudio, mientras
que en el segundo el 58% considera que es
buena, en cuanto a las instalaciones en el primer
estudio el 63% consideraba que esta era mala,
mientras que en el segundo el 83% consideraba
que eran buenas; en relación a la higiene en el

primer estudio el 70% consideraba q esta era
mala, en contraste con el segundo en el que
el 89% considera que es buena; en cuanto al
orden y la disciplina el 66.7% considera que
es mala en el primer estudio, mientras que en
el segundo el 92% considera que es buena; en
el primer estudio el 17% consideraba que la
calidad del personal era bueno, mientras que
en el segundo es el 93%.

Tabla 7. Estado de derecho
ComplePregunta o afirmación

Centro

Com-

Ni des-

tamente

Algo

acuerdo

Algo de

des-

desacuerdo

ni de

acuerdo

acuerdo

acuerdo

pletamente
de

No
respondió

acuerdo

TopoChico

17.1%

8.6%

14.3%

22.9%

37.1%

5

Femenil

0%

0%

0%

13.4%

86.6%

2

Respetan el reglamento interno de la

TopoChico

50%

17.5%

15%

7.5%

10%

0

institución

Femenil

0%

0%

.8%

31.4%

67.8%

3

Existe un reglamento

Anayely Mandujano Montoya

�108

constructoscriminologicos.uanl.mx

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

TopoChico

26.3%

18.4%

15.8%

23.7%

15.8%

2

Femenil

0%

0%

.8%

15.1%

84%

2

Las reglas son aplicadas a todas por

TopoChico

59%

5.1%

7.7%

12.8%

15.4%

1

igual

Femenil

0%

0%

0%

16.9%

83.1%

3

La autoridad es la única que toma

TopoChico

45%

10%

15%

7.5%

22.5%

0

decisiones dentro de las instalaciones

Femenil

0%

0%

0%

9.2%

90.8%

2

La autoridad recibe apoyo por parte

TopoChico

34.2%

15.8%

13.2%

13.2%

23.7%

2

de algunas internas

Femenil

13.4%

5.9%

12.6%

13.4%

54.6%

2

Los custodios y personal son

TopoChico

37.5%

2.5%

20%

22.5%

17.5%

0

Femenil

0%

0%

1.7%

18.5%

79.8%

2

Confío en las autoridades de la

TopoChico

46.2%

10.3%

7.7%

28.2%

7.7%

1

institución

Femenil
0%
0%
Fuente: Elaboración propia

4.2%

30%

65.8%

1

Hay sanciones claras y establecidas a
las que se hacen acreedoras si no se
cumple el reglamento

respetados por todas mis compañeras

En cuanto al estado de derecho en el primer
estudio el 37% estaba completamente de
acuerdo en que existía un reglamento, mientras
que en el segundo cerca del 87% lo está, en
el primer estudio solo el 10% consideraba que
el reglamento era respetado mientras que en
el segundo el porcentaje asciende a casi 70%,
seguido por el 30% que está algo de acuerdo.
También en el primer estudio cerca del 16%
consideró que las sanciones son claras y
establecidas a las que se hacen acreedoras si
no cumplen con el reglamento, en el segundo
estudio asciende al 84%.
Adicionalmente, en el primer estudio el 15%
consideraba que las reglas son aplicadas a
todas por igual, mientras que en el segundo

el porcentaje asciende a 83%; por otro lado,
en el primer estudio el 22.5% considera que
la autoridad es la única que toma decisiones
dentro de las Instalaciones mientras que en el
segundo asciende a 91%.
Sobresale que en el primer estudio más de la
tercera parte referían que la autoridad recibía
apoyo por parte de algunas internas en sus
tareas, mientras que en el segundo el porcentaje
se reduce al 13%, así mismo, en el primer
estudio el 18% consideraba que los custodios
y el personal eran respetados, mientras que
en el segundo es el 80%; por otro lado, en el
primer estudio el 7.7% manifiesta confiar en
las autoridades mientras que en el segundo se
incrementa a 66%.

Gobernabilidad penitenciaria en la población femenil. Análisis en el estado de Nuevo León. PP. 95-113

�109

Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

Tabla 8. Percepción de corrupción
ComplePregunta o afirmación

Centro

Com-

Ni des-

tamente

Algo

acuerdo

Algo de

des-

desacuerdo

ni de

acuerdo

acuerdo

acuerdo

pletamente
de

No
respondió

acuerdo

TopoChico

37.5%

20%

22.5%

2.5%

17.5%

0

Femenil

0%

0%

0%

13.3%

86.7%

1

TopoChico

38.5%

12.8%

25.6%

5.1%

17.9%

1

Femenil

0%

0%

9.2%

6.7%

84.2%

1

Es común que se den actos de

TopoChico

64.9%

10.8%

5.4%

0%

18.9%

3

corrupción al interior

Femenil

0%

0%

2.5%

12.5%

85%

1

La autoridad toma decisiones
Es probable o común que alguien
ofrezca dinero a cambio de algún
servicio

Fuente: Elaboración propia
En relación al control de la corrupción, resalta
que, en el primer estudio el 17.5% considera
que la autoridad toma decisiones para beneficiar
a algunas internas solamente, mientras que
en el segundo el porcentaje asciende a 87%,
en el primer estudio el 18% considera que es
probable o común que alguien ofrezca dinero
a cambio de algún servicio, mientras que en
el segundo el porcentaje asciende a 84%, en
el primer estudio el 65% consideraba que era
común que se dieran actos de corrupción al
interior mientras que en el segundo el 85%
considera que nunca se presentan.

en una edad productiva, el nivel promedio de
escolaridad es de secundaria, y en su mayoría
tenían menos de 5 años de internamiento y en
ninguno de los dos estudios, más de 20 años.

Llama la atención que lejos de lo que pudiera
pensarse es interesante la evolución de la
participación de la mujer en conductas
antisociales pues en el segundo estudio se
consolida su participación en delitos contra la
salud, seguidos por homicidio, robo y secuestro;
ello evidencia que la liberación de estereotipos al
momento de pasar al acto representa una mayor
proporción que aquellos en los que son víctimas
5. CONCLUSIONES
por lazos afectivos, cometiendo o encubriendo
conductas antisociales, es decir las conductas
Analizar las condiciones de la gobernabilidad que denotan de alguna forma “poder”.
en la población femenil en internamiento
ha evidenciado hallazgos significativos que En cuanto a la categoría de voz y rendición de
permiten comprender la realidad que acontece cuentas, se destaca que la lucha por el respeto
en la actualidad para las mujeres en prisión, en y ejercicio de los Derechos Humanos es un
el presente estudio pudimos percatarnos de que, tópico que se encuentra presente en la agenda
las mujeres privadas de la libertad en su mayoría pública, justamente porque aún en estos tiempos
oscilan entre 26 y 35 años de edad, es decir es lamentable que no se puedan garantizar los
Anayely Mandujano Montoya

�110

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

derechos para todas las personas, pues todas
sin excepción son sujetos a los mismos, sin
embargo, para las mujeres en prisión, esto
resulta particularmente desafiante, pues la
condición como mujeres privadas de la libertad
lleva implícita una sobrecarga de prejuicios
culturales que las estigmatiza por no satisfacer
la expectativa social que establecía ser buenas
esposas, madres, hijas, y un largo etcétera, a
esto se suma que aquellas personas a las que se
les atribuye un delito también conlleva el juicio
colectivo que estigmatiza considerando que no
son sujetos de derechos por haber cometido
una conducta antisocial.
No obstante,
los derechos humanos son
indispensables para la Gobernabilidad, pues
sin ellos, no puede preservarse la dignidad
humana y mucho menos lograrse los objetivos
Institucionales, así es que mientras el Estado sea
el garante de las mujeres que se encuentran en los
Centros de Reinserción Social, le corresponde
garantizar el respeto y ejercicio de sus derechos,
tanto por su condición de mujeres, madres -en
su caso- y personas privadas de la libertad en
cumplimiento de una medida sancionadora.
En este orden de ideas, cuando la información
fluye de forma transparente en relación al
manejo de los Centros Penitenciarios se
incrementa la credibilidad, la confianza y
consecuentemente la legitimidad institucional,
pues es este deber de informar sobre una
responsabilidad otorgada, para evidenciar el
desempeño y el nivel de desarrollo.
De tal forma que la rendición de cuentas, en
el Sistema penitenciario permite evaluar los
avances y retrocesos, ésta es esencial y va

constructoscriminologicos.uanl.mx

acompañado de la transparencia pues en la
medida en que el sistema en sí mismo se enfrenta
a la falta de confianza de los ciudadanos y de
la misma población penitenciaria, esto se hace
ineludible.
De ahí que en relación a esta categoría, existan
diferencias considerables en cuanto el nivel y
ejercicio de derechos humanos y la rendición
de cuentas entre el primer y segundo estudio,
favoreciendo las condiciones al existir un
Centro de Reinserción Social Femenil.
Por otro lado, la estabilidad y la ausencia de
violencia es un tópico que resulta un gran reto
en el sistema penitenciario mexicano, en el
caso de la población femenil, se ve afectada
por la conflictiva interna debido al perfil de las
personas que ahí se encuentran, sin embargo, la
violencia carcelaria al interior puede provocar
incertidumbre entre la población, incrementa
la desconfianza hacia las autoridades,
disminuye la participación y se lesionan los
Derechos Humanos, como se pudo observar
en la presente investigación, en el primer
estudio existían con mayor frecuencia las riñas,
motines, homicidios o suicidios, a diferencia
del segundo en el que refirieron que casi nunca
o nunca se presentaban, evidenciando que en
esta categoría, al encontrarse en el CEPRERESO
Topo Chico, no existía estabilidad institucional
y si mucha violencia, situación que cambia en
el Centro de Reinserción Social Femenil, por lo
que no resulta contradictorio que la población
femenil se sintiera insegura o en riesgo en
su mayoría en el primer estudio, transitando
hacia una mayor percepción de seguridad en
el segundo estudio, situación que se repite en
relación a la confianza.

Gobernabilidad penitenciaria en la población femenil. Análisis en el estado de Nuevo León. PP. 95-113

�Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

De moto tal, que el Estado debe garantizar la
integridad y la seguridad de las personas en los
Centros de Reinserción Social manteniendo un
régimen penitenciario acorde a las características
propias de la población penitenciaria, en la
población femenil el conflicto se presenta
como sucede en otros espacios, sin embargo,
por la condición de encierro estas situaciones
se pueden presentar de forma recurrente, de
tal forma, que la autoridad juega un papel muy
importante al momento de mediar entre pares,
disipar el conflicto e implementar estrategias
que mantengan la paz intramuros.
Igualmente en la categoría de efectividad de
la autoridad, ella depende en gran medida de
una eficaz administración, pues el grado de
la habilidad de la autoridad para formular e
implementar políticas y regulaciones permiten
y promuevan el desarrollo penitenciario, es
decir, cuando la autoridad actúa con eficacia,
permite el control interno que brinda mayor
seguridad y por lo tanto estabilidad y ausencia
de violencia.
De acuerdo a los hallazgos encontrados,
se evidencia en el primer estudio que no
se percibía la institución como controlada
y supervisada, incluso se concebía que la
autoridad no era quien tenía el control de la
misma, pues 2 de cada 5 personas refirieron que
la autoridad no era la única que tenía el control
de puertas y accesos, cerca del 50% refirieron
la posibilidad de presencia de alcohol y drogas,
aunado a más del 30% que incluso refirieron
presencia de armas, situación que da un giro
completamente en el segundo estudio en el
que se muestra un mayor control y supervisión,
mejorando por otro lado también la calidad de

111
los alimentos, capacitación, personal, higiene,
orden y disciplina. Lo que de igual forma se
traduce en que en el primer estudio 2 de cada 5
personas no creían en el objetivo de los Centros
de Reinserción, mientras que en el segundo, se
incrementa a 4 de 5.
En relación a la categoría de Estado de Derecho,
es importante que las mujeres privadas de
la libertad y las autoridades cumplan con las
normativas y el acato de la autoridad, pues
consecuentemente esto nos brindará confianza
en la autoridad, en su proceso de reinserción
social y en la legitimidad institucional intra y
extramuros. Ya que de no ser así se crea una
percepción de impunidad en la que se concibe
inequidad ya que las normas dejan de ser de
aplicación general para volverse de forma
selectiva y se evidencia que no hay Estado de
Derecho, promoviendo conductas negativas
en un afán de subsistir en el Sistema, −
prisionización− además de sentirse inseguras y
desprotegidas, como se evidencia en el primer
estudio. Los hallazgos evidenciaron que en
el segundo estudio mejoró el conocimiento
sobre el reglamento interno y la percepción de
cumplimiento, de la aplicación de sanciones,
incluso en la coparticipación con la autoridad
para asumir el mando.
Por otro lado, en la categoría de control de
corrupción, se hace evidente la posibilidad de
que alguien pueda ofrecer dinero a cambio de
algún beneficio o servicio, lo anterior debido
a que en los Centros de Reinserción Social
se generan necesidades que aumentan las
demandas de los servicios básicos, posicionando
a unas ppl´s por encima de otras por el acceso a
ellos, favoreciendo una percepción de “poder”
Anayely Mandujano Montoya

�112

constructoscriminologicos.uanl.mx

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

que puede llegar a disputarse al interior,
por ello es tan importante para mantener la
gobernabilidad institucional el no contribuir
a que ello se presente, pues cuando no existe
equidad en la implementación de normativas
y hay inexistencia de la “justicia” al interior,
aumentan las formas violentas en ese afán de
“búsqueda de justicia”, haciendo evidente un
vacío de poder producto de la ausencia de
Gobernabilidad institucional.

de población a aquel que denota eficacia
terminal en su proceso de reinserción positiva,
pues es importante analizar si por su condición
de mujer, existen factores particulares, que
favorecen e incrementan las posibilidades para
reinsertarse favorablemente a la sociedad y
entonces, invertir la fórmula.
V. TRABAJOS CITADOS
Antonacachi, D., Tiravassi, A. &amp; Gómez, M.(2013). Los niños

De tal forma que, en la presente investigación,
las mediciones de las distintas categorías
dieron un vuelco importante mostrando
valores positivos en el segundo estudio en
contraste con el primero, en relación a la
Gobernabilidad, prevaleciendo el respeto
y ejercicio de los derechos humanos, la
rendición de cuentas, la ausencia de conflictiva
interna, percepción de seguridad, control,
calidad regulatoria, cumplimiento de normas,
confianza en las autoridades y control de la
corrupción, mientras que en el primer estudio
se evidenció la ausencia de la gobernabilidad
en el CEPRERESO Topo Chico, por lo que es
importante que en los Centros de Reinserción
Social se continúe trabajando para mejorar sus
niveles de gobernabilidad, eficacia, estabilidad
y legitimidad hacia las autoridades y el mismo
Sistema, pues si se mejoran los niveles de
gobernabilidad en todas sus categorías, también
mejorarán sus niveles de desarrollo.

en la cárcel. Nacer y crecer en una institución penal. X
Jornadas de sociología. Universidad de Buenos Aires http://
cdsa.aacademica.org/000-038/560.pdf
Azaola,E. (2005). Las mujeres en el sistema de justicia
penal y la antropología a la que adhiero, Cuadernos de
Antropología Social. (22) 11-26 https://www.redalyc.org/
pdf/1809/180913913002.pdf
Becker, H.(2012). Outsiders: Hacia una sociología de
la desviación” Siglo Veintiuno Editores, 1ra edición,
segunda reimpresión, https://seminariosocioantropologia.
files.wordpress.com/2013/11/outsiders-hacia-unasociologc3ada-de-la-desviacic3b3n.pdf
Camou, A. (2001). Estudio preliminar y compilación (2001. Los
desafíos de la Gobernabilidad. Flacso/IISUNAM/Plaza y
Valdés.
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(2020).

Diagnóstico

Nacional

de

Supervisión

Penitenciaria 2020. https://www.cndh.org.mx/sites/default/
files/documentos/2021-05/DNSP_2020.pdf
CONAPRED (2018) Encuesta Nacional sobre Discriminación
2017: Prontuario de Resultados.
Cowie, J., Cowie, V. &amp; Slater, E. (1698). Delinquency in Girls.
Heinemann.

Finalmente, es importante priorizar contar
con Instituciones penitenciarias exclusivas
y con perspectiva de género, velando por
brindar herramientas para reinsertar a las
mujeres privadas de la libertad, con suficiencia
presupuestal, transitando del criterio de número

Faulk, M.(1994). Women and juvenile offenders. En: Basic
Forensic Psychiatry. Ed. Blackwell Scientific Publications
Oxford.
Fox, G. (1977). Nice girl: Social control of women through a
value construct. Signs, Journal of Women in Culture and
Society. p. 805.

Gobernabilidad penitenciaria en la población femenil. Análisis en el estado de Nuevo León. PP. 95-113

�113

Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

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—
Anayely Mandujano Montoya
Afiliación: Universidad Autónoma de Nuevo León
Doctora en Ciencias Políticas por la Universidad
Autónoma de Nuevo León, tiene una Maestría
en Criminología en la misma Universidad, ha
realizado investigaciones en temas relacionados
con Administración Pública y Seguridad Pública, es
docente e investigadora en la Facultad de Derecho y
Criminología en la Universidad Autónoma de Nuevo
León y la Universidad Metropolitana de Monterrey, es
miembro del Sistema Nacional de Investigadores nivel
Candidato.

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Anayely Mandujano Montoya

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CRIMINOLÓGICOS

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El Programa de Justicia Juvenil Restaurativa y la
Reducción de los Índices de Criminalidad: Una
experiencia comparada
The restorative juvenile justice program and the reduction
of crime rates: a comparative experience
Gesell Edinson Leihgton Méndez Ibáñez*

Resumen
Cada vez son más los menores de edad que se
encuentran inmersos en actos delictivos, ya sea
en calidad de autores o partícipes, y ante esta
desbordante situación se busca soluciones para
afrontarla, que involucre al Estado, sociedad
y familia; es por ello necesario determinar
si el proyecto en mención incidirá en los
índices de la criminalidad juvenil, así como
nos ayudará a establecer sus limitaciones y
fortalezas, analizando las buenas prácticas del
derecho comparado, específicamente Costa
Rica y Nicaragua, y por supuesto analizando

Cómo citar
Méndez Ibáñez, G. E. L. El Programa de Justicia
Juvenil Restarurativa y la Reducción de los Índices
de Crminlaidad: Una experiencia comparada.
Constructos Criminológicos, 2(3). Recuperado a partir
de https://constructoscriminologicos.uanl.mx/index.
php/cc/article/view/34
*https://orcid.org/ 0000-0003-4897-195X
Universidad César Vallejo, Perú

Recibido: 11-04-2022
Aceptado: 03-06-2022

los aportes de las teorías explicativas y de
argumentación de las variables de estudio; es
así que como hipótesis a nuestro problema
planteado hemos considerado que el programa
justicia juvenil restaurativa, desarrollado por el
Distrito Fiscal de La Libertad, sí incidirá en la
reducción de la criminalidad, debido a que la
base o fundamento reposa en la recuperación e
inclusión del adolescente infractor y la familia
respectivamente, planteando la articulación
entre familia sociedad y estado.
La población que consideramos como base
de estudio es la totalidad de adolescentes
que en el periodo de enero a agosto del
2017 se encuentran efectivamente cursando
el programa, y que asciende a un total de 50
menores.
Al sostener que, para lograr una mayor
efectividad del programa, en éste se debe
admitir el involucramiento y participación de
la familia y entorno social del adolescente,
sin embargo, no lo limitemos solo al agresor,

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CRIMINOLÓGICOS

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sino que consideremos también el involucrar al be admitted, however, we do not limit it only to
entorno familiar de la víctima.
the aggressor, but also consider involving the
family environment of the adolescent, however
Palabras clave: Adolescente en conflicto con we do not limit it only to the aggressor, consider
la ley penal, justicia restaurativa, entorno also involving the family environment of the
familiar.
victim.
Abstract
More and more minors are immersed in criminal
acts, either as perpetrators or participants, and
in the face of this overwhelming situation,
solutions are sought to deal with it, involving
the State, society and family; It is therefore
necessary to determine if the project in question
will affect the juvenile crime rates, as well as
help us to establish its limitations and strengths,
analyzing the good practices of comparative
law, specifically Costa Rica and Nicaragua, and
of course analyzing the contributions of the
explanatory and argumentation theories of the
study variables; Thus, as a hypothesis for our
proposed problem, we have considered that the
restorative juvenile justice program, developed
by the Fiscal District of La Libertad, will affect
the reduction of crime, because the base or
foundation rests on the recovery and inclusion
of the adolescent offender and the family
respectively, raising the articulation between
family, society and state.

Key Words: Adolescent in conflict with
criminal law, restorative justice, family
environment.
I. INTRODUCCIÓN

Los niños y adolescentes merecen una
protección especial por ser menores de edad,
buscando formas y soluciones a fin de que los
jóvenes no se vean inmersos en problemas
delictivos, pero que si a pesar de ello esta
situación no se puede evitar, pues en una
etapa temprana y tratándose de delitos que
no revisten mayor gravedad, ofrecer ciertas
alternativas de solución, para que éstos no
reincidan cometiendo nuevos delitos y más
bien se integren a la sociedad como personas
responsables, con una férrea voluntad de no
volver a delinquir; es así que en el interés de
buscar soluciones, llegamos al tema de justicia
penal restaurativa, que viene a ser un sistema
por el cual las partes que se ven involucradas
en la comisión de un delito, deciden de forma
The population that we consider as the basis colectiva, como lidiar con las consecuencias
for the study is the totality of adolescents who inmediatas de éste, debe ser entendido como un
in the period from January to August 2017 medio de gestión de conflictos que antepone el
are effectively studying the program, and that diálogo como la base del proceso favoreciendo
amounts to a total of 50 minors.
el restablecimiento de la paz social fracturada
por el conflicto. Cuando el autor del ilícito penal
To achieve greater effectiveness of the program, es un adolescente, en ese caso hablaremos de
the involvement and participation of the justicia juvenil restaurativa.
adolescent’s family and social environment must
El Programa de Justicia Juvenil Restaurativa y la Reducción de los Índices de Criminalidad: Una experiencia comparada. PP. 115-124

�Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

Si bien es cierto que en nuestro país la
violencia delincuencial se ha disparado
exponencialmente, y que un gran porcentaje
corresponden a infracciones cometidos por
menores de edad, lo cual ha llevado a la
población a exigir penas más drásticas para
estos jóvenes, incluso se llega a hablar de pena
de muerte, sin embargo se defiende la postura de
que ésta no es la solución a nuestros problemas
de inseguridad, ya que está demostrado que
endureciendo las penas no se disuade a una
persona a cometer un delito.

117
evalúa si un adolescente es candidato a formar
parte del programa.

Considerando los argumentos expuestos, y a
partir de un diagnóstico detallado se proyectará
una propuesta integral teniendo en consideración
las buenas prácticas del derecho comparado, la
realización de entrevistas con expertos, debido
a su naturaleza de especialización, así como
con los actores que están involucrados con
el programa y un análisis de la información y
datos estadísticos obtenidos de la oficina de
Justicia Juvenil Restaurativa del Distrito Fiscal
El concepto de justicia juvenil restaurativa es de La Libertad.
una experiencia por la que están atravesando
diferentes países del continente como Costa Existen tanto a nivel nacional como
Rica y Nicaragua, ya que el problema de internacional, diversos trabajos de investigación
delincuencia en adolescentes, no es exclusivo que se vinculan estrechamente a este tema de
de nuestro país, sino que más bien se trata de estudio, los cuales fueron considerados en
un problema global; es por este motivo que en trabajos previos; y, vinculamos a determinadas
muchos de ellos, la justicia juvenil restaurativa teorías como los más relevantes, de acuerdo
ya no es tratada con proyectos pilotos en al encuadre dado al tema de justicia juvenil
determinadas zonas de un país, sino mas bien restaurativa, y que se enlazan con nuestras
es tratado como una política de estado donde variables de estudio, teorías como la de
se incluye la participación de los diferentes derechos humanos, jurídica terapéutica,
instituciones gubernamentales que tengan abolicionista, del aprendizaje social y de la
estrecha relación con este sector de la población tensión o frustración.
así como organizaciones civiles, ONGs que
trabajan con los adolescentes infractores de la II. METODOLOGÍA
ley penal.
El diseño de investigación se desarrolló como
En nuestro país es el Ministerio Público la un trabajo cualitativo, de naturaleza aplicada
entidad del Estado que ha presentado mayor con un análisis descriptivo.
interés para tratar este tema, tanto así que
desde el año dos mil ocho en algunos distritos En cuanto población y muestra; como la primera,
fiscales del país, como es la ciudad de Trujillo se consideró a la totalidad, de adolescentes
cuenta con una oficina especializada en Justicia que forman parte del programa justicia juvenil
Juvenil Restaurativa, ya que desde su calidad de del Ministerio Público del Distrito Fiscal de La
titular del ejercicio de la acción penal, es quién Libertad, desde enero a agosto del 2017, que
Gesell Edinson Leihgton Méndez Ibáñez

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

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son 50 menores; y como muestra se tuvo en
cuenta a 25 adolescentes.

reincidencia, porque no solo es reincidente
quien delinque nuevamente cuando está en
el programa, sino que también lo es quién a
Como técnicas e instrumentos de recolección pesar de haber culminado satisfactoriamente el
de datos consideramos las entrevistas con programa, vuelve a hacerlo.
expertos, análisis de documentos y las encuestas
dirigidas a 25 menores que en el periodo de El mecanismo utilizado por los Fiscales de
enero a agosto del 2017, se encontraban Familia, a fin de evitar que adolescentes
formando parte del programa.
infractores de la ley penal, que cometieron
delitos de menor gravedad pasen a un proceso
III. RESULTADOS
penal, es la remisión fiscal; sin embargo emitir
esta disposición no solo está supeditada a
El PNAPTA 2013 – 2018 tiene como objetivo los supuestos jurídicos considerados por el
estratégico que “las y los adolescentes fiscal, sino también al cumplimiento de ciertas
involucrados en conflicto con la ley penal condiciones, que el equipo interdisciplinario
disminuyan”, y para lograrlo se debe trabajar considera de vital importancia, como es
con tres ejes estratégicos que pasan por la el apoyo familiar con que debe contar el
prevención, la administración de justicia y la adolescente durante todo el desarrollo del
resocialización/restauración. Sin embargo, programa. Otro problema que presenta el
en el caso del Programa Justicia Juvenil programa es no lograr vincular en el mecanismo
Restaurativa, no es posible apreciar de una restaurativo al agresor y a la víctima, porque la
forma objetiva y palpable si se ha cumplido intervención de la esta última es prácticamente
con la finalidad, hago esta afirmación porque nula, no se da ese proceso de reconciliación
en principio, si queremos saber si ha habido q es fundamental en los procesos restaurativos,
una disminución en los casos de adolescentes y por lo mismo no se repara el daño causado
en conflicto con la ley penal, pues se debería por el adolescente, ya sea de forma material
contar con datos estadísticos consolidados, a (devolución o pago del valor, si es posible) o
nivel regional y nacional, en el caso del Distrito moral (con un arrepentimiento sincero y unas
Fiscal de La Libertad, de las entrevistas con disculpas); y nuevamente llegamos al tema de
expertos realizadas, se sabe que una de sus no cumplimiento de las estrategias propuestas
carencias es no poder realizar un control y en el PNAPTA de la implementación de espacios
seguimiento de los adolescentes que finalizan adecuados para tratar con la víctima.
el programa JJR para conocer si han reincidido
en su comportamiento delictivo; el Informe Una gran parte de las deficiencias que padece
Situacional 2016 del Programa Justicia Juvenil el programa, son de naturaleza presupuestal, y
Restaurativa del Ministerio Público, tienen en es que del informe situacional 2016 se aprecia
cuenta como reincidentes a los adolescentes que el presupuesto asignado al programa, desde
cuando se encontraban en el programa; pero, al año 2011 al 2016 no ha variado, a pesar de
esto nos da una vista parcial del tema de que cada año se acoge a más adolescentes en
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el programa; esto genera un incremento en las el proceso no vaya a juicio y en todos ellos se
necesidades a cubrir de logística, de personal, puede pactar la reparación del daño, el cual
de infraestructura y otros.
debe ser voluntario, razonable y proporcional.
Su Código Procesal Penal regula la conciliación
La
falta
de
verdadera
cooperación como un mecanismo restaurativo para los
interinstitucional, es otro gran problema que adultos, es de ahí de donde se toma la idea de
atraviesa el programa, ya que si bien es cierto llevarlo a los casos de adolescentes. Constituye
se dan continuas reuniones y mesas de trabajo, una buena práctica en Costa Rica, la existencia
en la práctica es poco lo que se hace, pero de una “Red de Apoyo Interinstitucional
eso no impide que, redoblando esfuerzos, en materia Penal Juvenil” que viene a ser
se logre el apoyo de algunas instituciones como el resultado de las coordinaciones
educativas públicas y privada, con becas para interinstitucionales entre organismos públicos
los adolescentes que se hayan esforzado y y privados que de forma voluntaria brindan a
dado muestras de superación cumpliendo con los adolescentes rehabilitados el que pueda
las exigencias del programa; sin embargo no realizar algún trabajo comunal para que así
existe la cooperación con otras instituciones cumpla con el compromiso adquirido en la
públicas o privadas, que brinden oportunidades audiencia temprana. En el caso de Nicaragua,
laborales para los egresados del programa. A el Poder Judicial busca la instauración de un
pesar de todas las dificultades existentes, con modelo individualizado y especializado para
la encuesta realizada a los adolescentes que se adolescentes infractores; sin embargo cabe
encuentra en el programa JJR, se puede concluir resaltar que sus esfuerzos están dirigidos a la
que un gran porcentaje de ellos consideran que rehabilitación y resocialización es decir de
en líneas generales el programa es muy bueno. jóvenes que ya pasaron por un juicio y que tienen
sanciones socioeducativas o de internamiento;
Hemos considerado el estudio de la legislación es por ello que se crea la Oficina de Ejecución
comparada los países de Costa Rica y y Vigilancia de las Sanciones Penales a los
Nicaragua; en el caso de Costa Rica, a fin de Adolescentes (OEVSPA), que trabaja con el
maximizar sus resultados de reinserción social, Sistema Informático KAIKAIA (que ya cuenta
desarrolla un manual de procedimientos para con una segunda versión), ya que el sistema
la realización de las Audiencias Tempranas, cuenta con diversos indicadores sociológicos y
que vienen a ser una suerte de espacio donde sociales (generales de ley, nombre de padres,
agresor y víctima, respaldados por fiscal, juez antecedentes penales, delito cometido, nivel
y defensor, tienen la posibilidad de someter de escolaridad, condición social, destrezas,
su caso a un mecanismo restaurativo para nombre de la víctima, entre otros), que les
así solucionar su conflicto; dentro de estos permite contar con la información en tiempo
mecanismos están contemplados la conciliación real. Los mecanismos restaurativos considerados
judicial, la suspensión del proceso a prueba en su legislación son Criterio de oportunidad y
y la aplicación de un criterio de oportunidad conciliación.
reglado; todas ellas son alternativas para que
Gesell Edinson Leihgton Méndez Ibáñez

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Dentro de los fundamentos de la teoría de los
Derechos Humanos, Jurídica terapéutica y
abolicionista encontramos aspectos comunes
que se relación con mi variable de estudio
“justicia juvenil restaurativa”, empezando por
el hecho de que el niño (como cataloga la
Convención de los Derechos del niño a todo ser
humano menor de dieciocho años) que infringe
una ley penal y es sometido a un procedimiento
para determinar su responsabilidad, desde el
momento de su detención los estados deben
garantizar el completo respeto a sus derechos
humanos, y mucho más cuando esta persona es
pasible de derechos especiales por su calidad de
menor de edad; atendiendo a la normatividad
supranacional, en estos casos se debe buscar
alternativas al internamiento implementado
programas socioeducativos que den prioridad
a la rehabilitación del niño. La primera se
relaciona con la segunda teoría, porque los
jueces especializados en menores infractores,
no deberían observar los hechos de una forma
tan objetiva, sino tratar de comprender que
es lo que hay debajo de ese comportamiento,
humanizarse un poco más en los casos de
adolescentes, y que la sanción priorice la
recuperación del mismo. Dentro de la teoría
del abolicionismo encontramos fundamentos
restaurativos cuando sus propulsores sostienen
que en los procesos penales el Estado “expropia”
el conflicto de sus verdaderos protagonistas,
es decir, les quita la posibilidad al agresor y
la víctima de arribar a una solución aceptable
para ambos, porque al hacerlo asume su
responsabilidad de resarcir el daño caudado.
La teoría del aprendizaje social y de la tensión
o frustración, se vinculan con la variable
“índices de criminalidad juvenil”, porque estas
teoría tratan de explicar algunas de las causas

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del porque un adolescente delinque, que
factores son los detonantes o de donde vino esa
influencia perjudicial que puede provenir de
su entorno familiar, escolar o de su comunidad;
pero también puede venir de una presión
negativa ejercida sobre el menor que lo orillan
a en algún momento drenar eses resentimiento,
rabia o impotencia que lo embarga llevándolo
a cometer actos delictivos.
IV. DISCUSIÓN
Tal como se señaló anteriormente, él programa
justicia juvenil restaurativa trabaja con uno de
los actores del proceso restaurativo, que en
este caso es el adolescente agresor, dejando de
lado lo que es el tratamiento para la víctima del
delito y su resarcimiento, lo cual no debería ser
de esta manera, ya que teniendo en cuenta los
documentos analizados se observa que la justicia
restaurativa promueve el uso de mecanismos
restaurativos que incentiven el contacto entre
agresor y víctima, donde es necesario contar
con toda una estructura de atención a la víctima
la que incluirá a su entorno familiar; de la
misma forma en el trabajo previo denominado
“prácticas profesionales en mediación penal
juvenil en Andalucía. Una propuesta desde y
para el trabajo social” desarrollado por María
del Valle medina Rodríguez de la Universidad de
Granada – España, arriba a la conclusión de que
la mediación, como mecanismo restaurativo,
permite una vinculación entre las personas
directamente relacionadas con la infracción,
así como a personas del grupo familiar de
los infractores como de las víctimas. Desde
las teorías relacionadas, los adolescentes son
sujetos de derechos, por su condición de seres
humanos pero adicionalmente son merecedores

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de derechos especiales por su condición de
menores de edad, comprendiendo todo lo que
ello implica, por lo mismo los estados, siguiendo
las recomendaciones de la Convención y la
Declaración de los Derechos del Niño, los
Estados deben incentivar el uso de mecanismos
restaurativos, alternativos al sometimiento a un
proceso penal, buscando lo que la teoría Jurídica
Terapéutica denomina humanizar la aplicación
de la ley. Desde nuestro punto de vista resulta
importante regular el uso de mecanismos
restaurativos como la mediación, conciliación
u otros, a fin de diversificar las formas de llegar
a una solución y evitar que el adolescente este
inmerso en un proceso penal, así como realizar
un trabajo más activo con las víctimas, y si
bien el nuevo código de Responsabilidad del
Adolescente que aún no está vigente considera
ciertos mecanismos restaurativos, estos deben
ser reglamentados teniendo en consideración el
bienestar del menor.

desarrollada por Junior Concepción Zelaya
Flores, (Universidad Controamericana “José
Simeón Cañas – Antiguo Cuscatlan - El Salvador,
2013) denominado “La desjudicialización
del proceso penal juvenil como elemento
indispensable de la política criminal de la niñez
y adolescencia en El Salvaldor”, concluye que
en la justicia penal restaurativa debe procurarse
la desjudicialización del proceso mediante
instituciones jurídicas-procesales que sirven para
dotar de contenido a los principios de mínima
intervención o derecho penal subsidiario.
La teoría del abolicionismo propugna no la
anulación del sistema penal sino una sustitución,
que entre otros, que los conflictos o situaciones
problemáticas sean tratados con instrumentos
diferentes a los penales, con la elaboración de
una justicia comunitaria, basado en el modelo
de justicia civil compensatoria orientada a la
reconciliación; estos ideales planteados por
el abolicionismo, de alguna manera sostiene
la justicia juvenil restaurativa, desde que sean
La remisión fiscal viene a ser el medio por el los directamente involucrados los que busquen
cual a pesar que el adolescente es un infractor solucionar sus conflictos sin llegar a procesos
de la ley penal, se le exime de atravesar un penales, buscando el resarcimiento del daño
proceso penal, siempre y cuando cumpla con causado, debiéndose adicionalmente incluir
supuestos jurídicos y exigencias del programa; el elemento rehabilitador que se busca en el
hasta ahora éste viene a ser la única forma legal, trabajo con el adolescente.
previa evaluación del equipo interdisciplinario,
con que cuentan los fiscales de familia De las 25 encuestas realizadas a los adolescentes
derivar al menor al programa justicia juvenil que se encuentran dentro del programa Justicia
restaurativa; es por ello que de las entrevistas Juvenil Restaurativa del Ministerio Público – La
con expertos y de los análisis de documentos Libertad, antes de iniciar el programa 18 de
realizados, la remisión fiscal, más que un ellos consideraba que sus relaciones familiares
mecanismo restaurativo, es un método de estaban dentro de lo “regular”, sin embargo,
desjudicialización porque el proceso no pasa ahora que se encuentran dentro del programa,
a la instancia judicial, sino que dictar o no la consideran que sus relaciones familiares son
disposición de remisión queda exclusivamente “buenas”. Del trabajo previo denominado
en manos del fiscal; en la investigación “Las políticas públicas y los adolescentes en
Gesell Edinson Leihgton Méndez Ibáñez

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

conflicto con la ley penal. Posibilidades y
límites en la aplicación de la remisión fiscal
en el Perú”, realizado por Oscar Guillermo
Vásquez Bernejo de la Universidad Nacional
Mayor de San Marcos, concluye que para la
emisión de una disposición de remisión, se debe
contar, por parte de la familia y el adolescente,
de un gran compromiso y disponibilidad para
que se logre el cumplimiento de los programas
socioeducativos, así como para lograr un
cambio en el adolescente, comenzando con
el reconocimiento de su responsabilidad. Tal
como se plantea en las teorías relacionadas del
aprendizaje social y de la tensión o frustración,
el entorno que rodea a un adolescente es un
elemento importante al momento de definir
su futuro comportamiento delictivo, dentro de
este entorno encontramos al círculo familiar
que viene a ser el primer modelo para aprender
estas conductas, por lo mismo es con este
entorno con el que se debe trabajar para efectos
de buscar la rehabilitación del adolescente.
V. CONCLUSIONES
El proyecto de JJR desarrollado por el Distrito
Fiscal de la Libertad, incidirá en los índices de
criminalidad juvenil debido a que, la práctica
de la justicia restaurativa incluye al círculo
familiar, tanto de agresor como de la víctima,
a que formen parte del proceso restaurativo
en el que se encuentran inmersos; es por ello
que del documento analizado consistentes
en el PNAPTA 2013 -2018, se considerada
como objetivos estratégicos OE8 y OE9 del
plan, el que para lograr mayor efectividad en
los programas restaurativos se debe admitir el
involucramiento y participación de la familia
y entorno social del adolescente, y sucede lo

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mismo para el caso de la víctima quién al recibir
una reparación integral no se puede excluir de
ello a su familia ya que son su soporte afectivo,
emocional, volitivo y protector.
Las directivas contenidas en el PNAPTA, están
siendo aplicadas en el Programa Justicia Juvenil
Restaurativa del Distrito Fiscal de la Libertad, se
llega a esta conclusión debido a que tal como se
dijo en las entrevistas realizadas a los expertos,
aparte de cumplir con los supuestos jurídicos
que señala la norma para dictar una disposición
de remisión, también es una exigencias que
el adolescente cuente con un soporte familiar
permanente durante todo el proceso en que
se desarrolla el programa, y es que no se
trata de una mera figura presencial, sino que
desempeña un rol activo en el proceso al ser
el encargado de, si cabe la palabra, monitorear
el comportamiento y actitudes que tiene el
adolescente en el hogar, escuela o trabajo; esta
situación de alguna forma crea, restablece o
estrecha los vínculos afectivos entre el menor y
sus familiares.
Sabemos que, desde el mes de enero a agosto
del 2017, se encuentran dentro del PJJR 50
adolescentes, de los cuales 3 desertaron en el
camino, esto nos indica que los 47 restantes
están contando con el apoyo familiar que exige
el programa, esta información la obtenemos del
análisis del documento “Base de Datos 2017”
del PJJR del Distrito Fiscal de La Libertad.
Ante el incremento global de la criminalidad
juvenil, los estados buscan una salida
alternativa al modelo represivo tradicional en
el que prima las medidas de internamiento; es
por ello que teniendo como marco normativo

El Programa de Justicia Juvenil Restaurativa y la Reducción de los Índices de Criminalidad: Una experiencia comparada. PP. 115-124

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internacional la Convención de los Derechos adolescente infractor, lo cual facilita el trabajo
del Niño y la Declaración Universal de los de los operadores jurídicos.
Derechos del Niño, diversos países del orbe,
están introduciendo en sus sistemas jurídicos VI. TRABAJOS CITADOS
la filosofía de la Justicia Restaurativa orientado
al Adolescente en Conflicto con la Ley Penal, Crimen e Inseguridad, Indicadores para las Américas – Proyecto
esto con el fin de darle un enfoque distinto a
Violencia y Criminalidad en américa Latina y el Caribe –
los casos de adolescentes infractores; en estos
Flacso Chile y BID (Lucia Dammert, Felipe Salazr, Cristobal
procedimientos debe primar el respecto a sus
Montt, Pablo A. Gonzales).
derechos por su misma calidad de humano Compañía Peruana de Mercados y Opinión Pública s.a.c
y de menor de edad (derechos especiales),
(2016).: Marktreport Nº 05 – Perú Población 2016.
incentivando el uso de mecanismos restaurativos Declaración de Lima sobre Justicia Juvenil Restaurativa (2009).
para la solución de conflicto que conlleven el Gastañadui Ybañez (2012) “Justicia Restaurativa: Alternativa
reconocimiento de su responsabilidad en la
de enfrentamiento a la comisión de infracciones penales
infracción cometida y la reparación del daño
y garantía de respeto a los Derechos Humanos”, Revista
causado a la víctima, también prioriza el uso de
Jurídica Derecho, Justicia &amp; Sociedad.
las medidas socioeducativas y de rehabilitación. Opinión Jurídica – Publicación de la Facultad de Derecho – “La
medicación como herramienta de la justicia restaurativa”

Del estudio de la legislación sobre Justicia
Juvenil Restaurativa, en los países de Costa Rica
y Nicaragua, encontramos aspectos resaltables
en el manejo del tema; Costa Rica, mediante
la realización de las audiencias tempranas
incentiva el encuentro entre víctima y victimario,
hace uso de diversos mecanismos restaurativos
y cuenta con una red bien estructurada de
instituciones públicas y privadas que dan
apoyo a la adolescente para que desarrollen
trabajos comunitarios. En el caso de Nicaragua,
sus buenas prácticas están orientadas, a la
rehabilitación del adolescente infractor, y para
ello creado una oficina que monitorea de manera
constante el cumplimiento de las sanciones
impuestas a los adolescentes, denominada
Oficinas de Ejecución y de Vigilancia de las
Sanciones Penales a los Adolescentes (OEVSPA),
además ha desarrollado un sistema informático
llamado KAIKAIA el mismo que cuenta con
diversos indicadores sociológicos y sociales del

(Héctor Mauricio Mazo Alvarez)
Plan Nacional de Acción por la Infancia y la Adolescencia /
PNAIA 2012 – 2021
Plan Nacional de Seguridad Ciudadana 2013 – 2018
Política Nacional de Prevención y Tratamiento del Adolescente
en Conflicto con la Ley Penal / PNAPTA 2013 – 2018.
Revista de Justicia Juvenil Restaurativa “Justicia Juvenil
Restaurativa: Marco Internacional y su desarrollo en
América Latina” (Sergio Cámara Arroyo).
Secretaria Nacional de la Juventud – Ministerio de Educación
(2013),

Criminalidad y Violencia Juvenil en el Perú

“Exploración en el contexto y orígenes del comportamiento
transgresor entre los jóvenes”
Series de Manuales de Justicia Penal – NNUU – Nueva York
(2006) Manual sobre Programas de Justicia Restaurativa.
Silva Sarneque (2006)“Derechos Humanos de los Niños y
Adolescentes y la Legislación Internacional: reflexión entre
el discurso de legalidad y la realidad”, Fondo Editorial,
Mayagüez: Barco de papel, Lima

Gesell Edinson Leihgton Méndez Ibáñez

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

constructoscriminologicos.uanl.mx

—
Gesell Edinson Leihgton Méndez Ibáñez
Afiliación: Universidad César Vallejo
Abogado titulado con mención summa cum laude,
colegiado y habilitado. Magíster en Gestión Pública.
Cursos de especialización en gestión pública,
contrataciones con el Estado e investigación en la
UNT, UNMSM y PUCP respectivamente. Pasantía en
el Poder Judicial de Chile. Pasantía de investigación
en FLACSO Ecuador. Ponente nacional a internacional
en líneas de investigación de políticas públicas,
contrataciones con el Estado, derechos humanos y
corrupción. Docente en Pregrado en la UPN, UCV
y UA. He tenido experiencia en el ámbito público
en Gobiernos Subnacionales como Organismos
Autónomos, y en el ámbito Privado he laborado en
IdeHaz Consultora S.A.C.

El Programa de Justicia Juvenil Restaurativa y la Reducción de los Índices de Criminalidad: Una experiencia comparada. PP. 115-124

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Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

Análisis constitucional práctico de la prueba indiciaria
en los delitos de colusión
Practical constitutional analysis of the circumstantial
evidence in collusion crimes
Juan Alberto Castañeda Méndez*

Resumen
El presente trabajo tiene por propósito analizar
desde el ámbito constitucional penal si se
aplica correctamente el razonamiento de la
prueba indiciaria en los procesos por el delito
de colusión del periodo 2012 al 2017.
Palabras clave: Estado Constitucional, Prueba
Indiciaria, Razonamiento Jurídico, Delito de
Colusión, Funcionario Público, Corrupción.
Abstract
The purpose of this work is to analyze from
the criminal constitutional field whether the

Cómo citar
Castañeda Méndez, J. A. Practical Constitutional
Analysis of the Circumstantial Evidence in Collusion
crimes. Constructos Criminológicos, 2(3). https://doi.
org/10.29105/cc2.3-33
*https://orcid.org/0000-0003-4472-8709
Colegios de Abogados de La Libertad, Perú

Recibido: 03-11-2022
Aceptado: 03-06-2022

reasoning of the evidence is correctly applied
in the processes for the crime of collusion from
the period 2012 to 2017.
Key Words: Constitutional Status, Evidence of
Evidence, Legal Reasoning, Crime of Collusion,
Public Official, Corruption.
I. INTRODUCCIÓN
La corrupción de funcionarios a nivel
latinoamericano sufre un gran déficit en la
capacitación probatoria, el sistema procesal
penal especial para funcionarios públicos.
Siendo así que los delitos contra la administración
pública tienen una composición de estudio
mixto de ciencias; es decir, todo tipo penal de tal
naturaleza no únicamente encuentra respuesta
en el derecho penal (dogmática) sino se tiene
que entender de manera complementaria
y de manera auxiliar de la ley especial en
contrataciones, el derecho administrativo como
también de la gestión pública.

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CRIMINOLÓGICOS

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La Organización Internacional de Transparencia,
en el año 2014, ubicó al Perú en el lugar N° 14
de 30 países en el índice de corrupción, cifra
innegable pues en los dos últimos años en nuestro
país se han descubierto grandes problemas de
corrupción en los que lamentablemente resalta
la actividad ilícita cometida desde los más
altos funcionarios públicos, claros referentes
son los casos: Odebrecht, Ecoteva, Petroperú,
Comunicore, etc.

satisfacción de necesidades públicas, el interés
de los funcionarios públicos y particulares
en desviar el objeto de la contratación, de
lo público a lo privado, termina afectando al
Estado en diversas dimensiones, en la medida
que la mayoría de contratos que el Estado
celebra con particulares se ha convertido en
el espacio perfecto para desviar los fondos
públicos pero sobre todo para favorecer de
forma desmedida los intereses privados por
encima de los estatales. A partir de ello, el
El acaecimiento de estos casos tiene en Estado ha establecido medidas de prevención
su mayoría las malas prácticas o prácticas de este fenómeno que van de la mano con las
ilícitas en compras públicas, concertación de recomendaciones realizadas por la OCSE.
montos, privilegios en el mercado, compras
a precios elevados o aparentes, ya que como Sin embargo; el Plan Nacional de Lucha contra
sabemos es el Estado el mayor comprador. Por la corrupción junto con la Confederación
su parte la Organización para la Cooperación Nacional de Instituciones Empresariales
y el Desarrollo Económico (OCDE) y Privadas (CONFIEP), dan cuenta que aun con
Transparencia Internacional, organizaciones la implementación de medidas administrativas,
han reparado respecto a los efectos nocivos de estas resultan insuficientes, por lo que deben
la corrupción en el ciclo de la contratación, aplicarse mecanismos eficaces contra estas
que abarcan el ámbito económico, político y prácticas de corrupción.
social.
En nuestro ordenamiento jurídico se encuentra
En mayo del presente año el diario peruano regulado el delito de colusión, sin embargo
“Gestión” publica el informe emitido por dadas las características del tipo penal, resulta
la Defensoría del Pueblo respecto al índice dificultoso probar el fraude, la concertación
de corrupción por cada departamento al ilícita
u
oculta,
haciendo
imposible
31/12/2016; en el que el departamento de La individualizar al autor del delito, generando
Libertad reporta 1,348 casos de corrupción así impunidad y perjuicio al patrimonio del
de funcionarios; ésta realidad criminológica Estado, a ello se suma que este tipo penal se
en la que trasciende la inclinación de caracteriza por ser un delito de cuello blanco,
los funcionarios para atentar contra el en la medida que el autor es un profesional
patrimonio del Estado resulta más que grave o técnico especializado y conocedor de la
y vergonzosa.
administración pública lo que significa que
está en sus manos la posibilidad de no dejar
Indudablemente, siendo la contratación estatal huellas o evidencias de la comisión del delito,
el instrumento a través del cual se viabiliza la en consecuencia la prueba indiciaria se aprecia
Análisis constitucional práctico de la prueba indiciaria en los delitos de colusión. PP. 125-150

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como la forma eficaz de acreditar la comisión
de delitos de corrupción; sin embargo se puede
advertir de la carga procesal en el Distrito Fiscal
de La Libertad al año 2016, de 80 denuncias
por el delito de colusión solo 20 de ellas son
formalizadas ante el juez penal y en la peor
de las situaciones se da el archivamiento de
más del 60% de las denuncias por razones de
insuficiencia probatoria.

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pública en la contratación estatal alcanzan
sumas altamente elevadas demostrándonos el
crudo escenario criminológico respecto a la
propensión de los funcionarios para afectar el
patrimonio del Estado mediante acuerdos con
los proveedores de bienes del Estado.

El delito de colusión recibe en legislaciones
diferentes
denominaciones
como
“negociaciones incompatibles”, “fraude a la
Uno de los principales problemas resulta ser, administración pública”, “celebración indebida
la práctica legislativa en respecto a corrupción de contratos” o “fraude contra el Estado”,
de funcionarios, concretamente en lo que a teniendo como antecedente más reciente a lo
prueba indiciaria respecta, pese a ser un método regulado por el artículo 344° de nuestro Código
elemental para determinar la responsabilidad Penal de 1924.
penal, teniendo poca o mala funcionalidad
dentro del sistema jurídico nacional debiendo Si bien no toda colusión entre el funcionario
ser utilizada en los requerimientos acusatorios y el interesado puede considerarse como
por el delito de colusión así como al determinar ilegal, en la medida que es importante
hacer prevalecer el principio racionalizador
la autoría del agente en una sentencia.
del sistema penal como es el principio de
subsidiariedad, teniendo al derecho penal
2. PRECISIONES SOBRE LA COLUSIÓN
como última ratio, el tipo penal requiere que el
funcionario público concerte con el particular
2.1 Ejercer Aspectos Generales.
En junio del año 2016, la Cuarta Sala Penal – proveedor condiciones menos beneficiosas
Liquidadora de la Corte Superior de Justicia de para el Estado en el marco de la celebración
Lima condenó a Alex Kouri Bumachar como o ejecución del contrato ya sea de bienes,
autor del delito de colusión agravada contra servicios o de obra, no existiendo una correcta
el Estado. Igualmente en setiembre del mismo labor de negociación.
año la Sala Penal Liquidadora Permanente
de la Corte Superior de Áncash condenó al Dicha determinación por parte del funcionario
gobernador regional de Áncash, Waldo Ríos ya sea con personas naturales o jurídicas
Salcedo, ambos condenados a cinco años de proveedoras de bienes y servicios para el Estado,
pena privativa de libertad efectiva, así muchos puede abarcar un extenso margen de acuerdos
funcionarios públicos no solo están siendo ilícitos, compromisos en perjuicio evidente de
procesados, sino que son condenados a prisión los intereses estatales en juego, ya sea el caso
efectiva por la comisión de estos delitos. Siendo a través de: precios simulados, sobrevaluados o
de pleno conocimiento público que los fraudes aceptar una calidad inferior a la que se solicita
por parte de funcionarios de la administración del producto.
Juan Alberto Castañeda Méndez

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

2.2 Antecedentes Legislativos.
2.2.1 Código Penal de 1863
Diversos autores afirman que el antecedente
normativo del tipo penal bajo análisis se
encuentra en el Código Penal de 1924. Sin
embargo, el referente más lejano de este delito
lo encontramos en el Código Penal de 1863, el
mismo que de acuerdo al profesor Villavicencio
Terreros (2014), estuvo influenciado por
el Código Penal español de 1850, Código
brasileño de 1830, Código francés de 1810 y
Código napolitano de 1819.

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recursos de los contribuyente sino sus propios
recursos.

Posteriormente la Ley Nº 29703 en su artículo
1° nuevamente modificó el delito de colusión
convirtiéndolo en un delito de resultado,
peculiaridad que generó disconformidad por lo
que en JUL2011, se publica la Ley Nº 29758
modificando en su artículo Único el artículo
384°, desdoblando al delito de colusión en dos
supuestos colusión simple y colusión agravada.
Finalmente, mediante Ley Nº 30111 de
NOV2013, se realizó la última modificatoria al
Al respecto, la autora Iñesta Pastor (2005) artículo 384º del Código Penal, que le adiciona
refiere que el legislador peruano optó el modelo al tipo penal la pena de multa.
español, regulándose con gran detalle los
delitos cometidos por los empleados públicos 2.3 Definición.
como es el caso del tipo penal de los fraudes y Artículo 384°. Colusión simple y agravada.
exacciones que eran delitos funcionariales con (Código Penal)
influencia española.
“El funcionario o servidor público que,
interviniendo directa o indirectamente, por
De acuerdo al profesor Rojas Vargas, el legislador
razón de su cargo, en cualquier etapa de las
peruano redacto el delito de colusión previsto en
modalidades de adquisición o contratación
el artículo 384° del Código penal, teniendo como
pública de bienes, obras o servicios,
antecedente el artículo 400 del Código Penal
concesiones o cualquier operación a cargo
Español, a diferencia que el texto español de
del Estado concierta con los interesados para
1850 en su artículo 323°, establecía que la pena
defraudar al Estado o entidad u organismo
era el “presidio correccional e inhabilitación
del Estado, según ley, será reprimido con
perpetua especial”, distinto a lo establecido por
pena privativa de libertad no menor de tres
nuestro antiguo Código Penal.
ni mayor de seis años y con ciento ochenta a
trescientos sesenta y cinco días-multa.
En DIC1996 se publica la Ley Nº 26713 cuyo
artículo 2° modifica el delito de colusión en
El funcionario o servidor público que,
cuanto a la sanción del funcionario o servidor
interviniendo directa o indirectamente, por
que defraudaba al Estado, excluyendo además
razón de su cargo, en las contrataciones y
como sujetos agraviados particularmente a las
adquisiciones de bienes, obras o servicios,
empresas del Estado, sociedades de economía
concesiones o cualquier operación a cargo
mixta u órgano sostenidos por el Estado,
del Estado mediante concertación con los
teniendo en cuenta que no solo producían
interesados, defraudare patrimonialmente
Análisis constitucional práctico de la prueba indiciaria en los delitos de colusión. PP. 125-150

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al Estado o entidad u organismo del Estado,
según ley, será reprimido con pena privativa
de libertad no menor de seis ni mayor de
quince años y con trescientos sesenta y cinco
a setecientos treinta días-multa.” (Código
Penal Peruano, 1991, p.224).

que buscan un fin ilícito con perjuicio de un
tercero, que necesariamente va a ser el Estado.
La primacía de los intereses particulares ante
los del Estado por parte del funcionario Resulta
manifiesta una modalidad dolosa del tipo penal,
más aun si se tiene en cuenta lo regulado por
el segundo párrafo del artículo 12° del Código
El término concertación que utiliza nuestra Penal respecto al agente de infracción culposa.
legislación, abarca el origen causante del riesgo La consecuencia de la comisión del delito de
y la única conducta incriminada al funcionario colusión trasciende el aspecto económico,
al ocasionar un perjuicio patrimonial; es decir político y los derechos fundamentales de
que si el perjuicio a los intereses del Estado la persona, en la medida que disminuye el
tiene su origen en otras causas que no es presupuesto público, genera
perdida de
dicha concertación podríamos estar ante la legitimidad de la autoridad pública e impide
comisión de otro delito o ante una infracción la igualdad de acceso a servicios públicos
administrativa grave, pero no ante el delito de respectivamente.
colusión.
Como ya se ha manifestado, por razones
Dicha concertación no requiere de determinadas político - criminales, el legislador separó el tipo
formalidades, pero si el acto defraudatorio y penal de colusión en dos supuestos:
el acuerdo colusorio deben darse antes de la
culminación del contrato, ya sea en la fase de a) Colusión Simple.
tramitación, celebración y ejecución del mismo,
“El funcionario o servidor público que,
por lo que una vez concluido éste proceso, ya
interviniendo directa o indirectamente, por
sea por la entrega de la obra o porque ya ha
razón de su cargo, en cualquier etapa de las
terminado la correspondiente liquidación o
modalidades de adquisición o contratación
ajuste, el delito no podrá ser cometido.
pública de bienes, obras o servicios,
concesiones o cualquier operación a cargo
Este tipo penal requiere la acreditación de
del Estado concerta con los interesados para
la concertación ese “encuentro”; entre el
defraudar al Estado o entidad u organismo
funcionario público y el particular, cuyo
del Estado, según ley, será reprimido con
objetivo debe ser defraudar al Estado en un
pena privativa de libertad no menor de tres ni
procedimiento de contratación estatal. Por tanto
mayor de seis años”. (Código Penal Peruano,
al existir un acuerdo de voluntades, la colusión
1991, p.224).
constituye un delito de participación necesaria
en el que resulta imprescindible la intervención En el delito de colusión simple el acto de
de ambas partes. Es decir; podemos colegir concertación como fraude al Estado es visto
que la colusión en el tipo penal viene a ser ese en sentido amplio, la doctrina le considera
acuerdo clandestino entre dos o más agentes un delito de peligro ya que no se requiere la
Juan Alberto Castañeda Méndez

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

existencia del daño al patrimonio del Estado, ni
la materialización de alguna ventaja ilícita por
parte del particular para con el funcionario o
servidor público, en la medida que se sanciona
el acto de quebrantar esa función especial
asumido por el funcionario público, aquella
conducta que vulnera el principio de confianza
depositado en él, contrario a los intereses
patrimoniales del Estado (Rojas V, 2002, p. 281).
b) Colusión Agravada.
“El funcionario o servidor público que,
interviniendo directa o indirectamente, por
razón de su cargo, en las contrataciones y
adquisiciones de bienes, obras o servicios,
concesiones o cualquier operación a cargo
del Estado mediante concertación con los
interesados, defraudare patrimonialmente
al Estado o entidad u organismo del Estado,
según ley, será reprimido con pena privativa
de libertad no menor de seis ni mayor de
quince años”. (Código Penal Peruano, 1991,
p.224).
La colusión agravada establece el término
“perjudicare” exigiendo la materialización del
perjuicio patrimonial y real al Estado, superando
la presunción regulada en delito de colusión
simple con el término “defraudar”. (Rojas V,
2002, p. 282).
La jurisprudencia a determinado que la
relevancia del provecho patrimonial del agente,
debe ser tomado en cuenta para individualizar
la pena, mas no para la tipicidad.
2.4 El Bien Jurídico Protegido.
Como ya se ha mencionado éste tipo penal en
general ha sufrido diversas modificaciones en

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su regulación por lo que la doctrina ha señalado
diversos puntos de vista respecto a cuál es el
bien jurídico protegido en esta figura delictiva,
así se tiene lo siguiente:
• Los principios de la actuación administrativa:
afirma Rojas Vargas F, que se busca cautelar la
regularidad y el correcto funcionamiento al
ejercer función de negociación, al igual que
el patrimonio del Estado, postura sustentada
también por el Tribunal Constitucional.
• El correcto funcionamiento de la actividad
contractual del Estado: conforme lo
ha establecido el Ministerio Publico el
delito cautela la vulneración al correcto
funcionamiento del sistema de contratación
pública a través de la concertación ilegal.
(Prof. Sansineti).
• El deber de lealtad: configurándose el delito
cuando el funcionario infringe su deber de
lealtad al desempeñar una concreta función
estatal.
• La integridad y rectitud del funcionario:
parte de la doctrina sustenta que se busca
primar la protección del aspecto moral de la
conducta más que el perjuicio patrimonial.
• La libre competencia de los proveedores:
considerado como bien jurídico al ubicar al
mermado en desventaja cuando el contrato
estatal es obtenido por un interesado que ya
ha concertado previamente e ilegalmente
con el funcionario favoreciéndole con
beneficios. (Abanto, 2006, p. 35)
• El patrimonio del Estado: el tipo penal
busca proteger al patrimonio estatal siendo
relevantes en el ámbito del injusto penal
dichas concertaciones que transgreden
el carácter patrimonial de los contratos
administrativos; sin embargo para Castillo

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Alva, es necesario además de cautelar los nombre del Estado en un negocio jurídico de
gastos en los negocios de bienes y servicios, contenido económico.
proteger aquellos ingresos que aumentan o
compensan de cierta forma el gasto público. 2.5 Sujetos del tipo penal de colusión
Las dos modalidades del tipo penal nos enmarca
Para la doctrina nacional el bien jurídico en un delito personalísimo de infracción de
protegido está definido como “el correcto y deber (delito especial propio), exigiéndose que
regular funcionamiento de la administración el sujeto activo, además de tener la condición
pública, el debido ejercicio de la función especial requerida por el tipo penal, de ser
pública”, tendiendo a la administración funcionario o servidor público, tiene que
pública como el desenvolvimiento de los ostentar la facultad funcional de participar
funcionarios y servidores públicos para que en cualquier etapa de las modalidades de
un Estado Constitucional, Social, Democrático adquisición o contratación pública de bienes,
y de Derecho cumpla con su rol de prestar y obras o servicios, concesiones o cualquier
administrar los servicios públicos. Por tanto; operación en representación del Estado.
desde este punto de vista, no se protege a la
administración pública en sí, en tanto órganos o Consecuentemente, solo pueden ser autores del
instituciones sino a la administración en sentido delito de colusión aquellas personas que tienen
funcional, en tanto su función se orienta a hacer la condición señalada en el párrafo anterior,
realidad los fines del Estado constitucionalmente recalcando que es importante que dentro
establecidos. (MONTOYA, 2013, p 96).
de sus facultades les corresponda participar
en cualquiera de las etapas del proceso de
Reiterada jurisprudencia de la Corte Suprema adquisición o contratación de bienes, obras o
manifiesta que los bienes jurídicos tutelados servicios en representación del Estado, ya sea
en el delito de colusión son el actuar del supervisando las adquisiciones o contrataciones
funcionario conforme al deber que importa su a fin de que se desarrollen en su curso
cargo asegurando la buena imagen institucional. normal y con transparencia. Concretamente,
Finalmente podemos concluir que el delito de debe corroborarse la relación funcional del
colusión supone una vulneración por parte funcionario público con el objeto material del
de los funcionarios o servidores públicos que delito, de no verificarse dicha vinculación, el
intervienen en el negocio estatal, ya sea por delito no se configura.
razón de su cargo o por delegación especial,
de sus deberes inherentes al cargo o encargo La Jurisprudencia Nacional, tiene al organismo
confiado, valiéndose de las atribuciones que público como sujeto pasivo del delito, en tanto
se les confiere, para sustituir ilícitamente los éste tenga “autonomía jurídica”, como los
intereses y pretensiones estatales, priorizando Gobiernos Regionales, las Municipalidades,
sus pretensiones e intereses particulares, las entidades públicas de economía mixta o las
manifestándose un peculiar abuso de poder del aquellas que ostenten personería jurídica.
sujeto activo que interviene por cuenta y en
Juan Alberto Castañeda Méndez

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CRIMINOLÓGICOS

Como lo menciona Salinas Siccha, en cuanto
al sujeto pasivo debe dejarse claro que el
operador jurídico asume que el delito de
colusión perjudica a la entidad u organismo
estatal, de manera que se excluye al Estado.
Para entender mejor este aspecto es importante
citar la Ejecutoria Suprema del MAR2005:
“tratándose de delitos contra la administración
pública el sujeto pasivo resulta ser únicamente
las instituciones que representan al Estado y
que a su vez son perjudicadas con la comisión
del delito”. (Sentencia de Corte Suprema de
Justicia - Sala Penal Permanente, 2005, p. 12)
(Expediente: 003017-2004)

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Para MIXÁN MASS (2005), el término prueba
tiene una definición polisémica, ya sea que se
usa para referirse a una argumentación correcta
afirmando la verdad o falsedad obtenida sobre
el objeto de un hecho, o bien se utiliza para
revelar algún dato o signo cuya elucidación
conlleve a determinar la verdad o credibilidad
sobre aquello que ese dato indica.

En sentido amplio, prueba es lo que confirma
o desvirtúa una suposición o aseveración
precedente, ello define a la prueba como todo
lo que es útil para el develamiento de la verdad
de los hechos que en aquel son investigados y
respecto de los cuales se pretende actuar la ley
Finalmente debemos precisar que resulta sustantiva dentro del proceso penal. (Cafferata,
importante la interpretación que se realice 1998) (Rosas, 2011, p.87).
respecto al sujeto pasivo debiendo hacer
una interpretación amplia teniendo en 3.2 Principios generales de la prueba.
cuenta que el Estado cuenta con diversos Nuestro Código Procesal Penal del 2004
organismos constitucionales autónomos y/o consagra un sistema procesal en el que la
de derecho público (universidades, sociedad prueba aportada debe ser oralizada, en
de beneficencia pública, Essalud, Ministerio consecuencia, dichos medios de prueba deben
Publico, Poder Judicial, etc.) quienes convienen regirse bajo los lineamientos orientadores del
contratos y numerosas negociaciones que debate adversarial inspirados en los siguientes
comprometen directamente el presupuesto principios:
estatal el cual puede verse perjudicado.
a) P. de gratuidad de la justicia penal.
b) P. de concentración.
3. LA PRUEBA EN EL PROCESO PENAL
c) P. de contradicción.
PERUANO
d) P. de inmediación.
e) P. de la doble instancia o pluralidad de
3.1 Definición de la Prueba Penal.
instancia.
El sentido etimológico de la palabra prueba
f) P. de presunción de inocencia.
para SENTIS MELENDO, citado por MANUEL
g) P. de legitimidad de la prueba.
MIRANDA ESTRAMPES, manifiesta que prueba
h) P. de derecho de defensa.
deriva del término latín probatio, probationes,
i) P. de libertad probatoria.
que procede del vocablo probus, que significa
j) Derecho a guardar silencio y a la no
bueno; entendiendo que lo probado es bueno
autoincriminación.
y se ajusta a la realidad.
k) Principio de oralidad.
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l)

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P. de incautación de la prueba.

TOMÉ (1995), señala que nuestro Código
Procesal Penal se orientan en la libre valoración
3.3 Clasificación de la prueba.
de la prueba, lo que no implica discrecionalidad
El Código Procesal Penal admite la siguiente o arbitrariedad, sino que dicha valoración será
clasificación.
conforme a las reglas del criterio racional,
• Prueba directa e indirecta.
las normas de la lógica, de las máximas de la
• Prueba ilícita o prohibida.
experiencia común o de las especializadas que
• Prueba nominada e innominada
proporcionan los peritos”. (Molina, 2014, p.
• Prueba de cargo y descargo.
38).
• Prueba histórica.
• Prueba plena.
CAFFERATA NORES establece los siguientes
sistemas de valoración de la prueba: libre
3.4 Elementos de la Prueba.
convicción, prueba legal e íntima convicción.
Elemento es todo antecedente objetivo que se Respecto a la valoración de la prueba nuestro
introduce al proceso conforme a ley, con el Código Procesal Penal (art. 158°), establece
fin de conseguir un juicio innegable o factible que se deben observar las reglas de la lógica,
acerca de hechos que se imputan al supuesto la ciencia y las máximas de la experiencia,
autor, elementos que deben resaltar los sustentando los resultados alcanzados y los
siguientes caracteres:
criterios que fueron adoptados.
• Objetividad.
• Legalidad.
4. LA PRUEBA INDICIARIA
• Relevancia.
• Pertinencia.
4.1 Aspectos Generales.
La palabra indicio tiene su origen en el vocablo
3.5 Valoración de la prueba.
“indicium”, del verbo induco, compuesto de
La prueba es el medio más confiable para la proposición in, y del verbo duco, “ducere”,
descubrir la verdad real, y a la vez, la que significa conducirla, llevarla. Para algunos
mayor garantía contra la arbitrariedad de las autores la palabra indicio procede de indicare,
decisiones judiciales, su valoración consiste en que significa indicar, descubrir, dar a entender,
la operación intelectual que busca determinar revelar. Mittermaier, Jiménez de Asenjo y Brito
la verdad de los elementos de prueba recibidos. Alves, entienden que el origen se une a la
palabra index, que expresaba el dedo indicador,
“La valoración de la prueba es el acto el objetivo o el hecho que se indica. (Hurtado,
procesal mediante el cual se determina 2004) (Rosas, 2004, p. 289 – 290).
cualitativamente el significado de los medios
de prueba y su poder de presunción racional Históricamente en el proceso penal, la prueba
para resolver correctamente el caso”. (Mixan indiciaria ha desarrollado progresivamente una
Mass, 1995, p. 216) (Rosas, 2011, p.100).
importancia destacada concretándose con la
abolición del tormento que era empleado para
Juan Alberto Castañeda Méndez

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arrancar la confesión que era considerara la
reina de las pruebas. Así su importancia ha ido
creciendo cada vez más, tanto en la doctrina
como en la legislación, más si a ello consideramos
el desarrollo científico y tecnológico. Por tanto
los indicios adquieren mayor credibilidad, y las
pruebas antes estimadas empiezan a generar
desconfianza como la testimonial.

San Martín Castro, nos aproxima al concepto
de prueba indiciaria definiéndola como
aquella cuyo objetivo es evidenciar los hechos
(indicios) que no constituyen el delito en si
objeto de la acusación, pero que, mediante la
lógica y las reglas de la experiencia, infieren
hechos delictivos y contribuyen a determinar
la responsabilidad penal del acusado; dicha
motivación debe sustentar la existencia del
La epistemología de la Prueba Indiciaria, nexo causal plasmando la coherencia entre
es la contrastación entre teoría y realidad, los hechos probados y el que se trate de
examinando para ello las circunstancias probar.
positivas y negativas; detallando los aspectos
predictivos de las unidades de análisis. Por lo Mixán Mass (1995), califica a la prueba
que es importante la valoración epistemológica indiciaria como aquella acción probatoria de
ya que nos permite una constante revisión de naturaleza compleja, cuyo origen es un hecho
los diferentes conceptos penales y procesales corroborado, y que concluye con un argumento
para la transformación de la realidad social probatorio mediante una inferencia correcta.
acorde con el sistema jurídico, indicando una (p. 37).
correspondencia de integración y seguridad
para el Estado en sus múltiples manifestaciones. La prueba indiciara es aquella actividad
(Trinidad, 2001, p. 19).
intelectual de inferencia realizada por el
juzgador, una vez finalizado el periodo de
4.2 Definición de Prueba Indiciaria.
práctica de pruebas, se parte de una afirmación
El problema de la prueba constituye el centro base, a través de un conjunto de indicios, para
de la ciencia jurídica penal, tanto en el ámbito llegar a la afirmación consecuencia, llamada
teórico como práctico, la complejidad abarca no hipótesis probada, a través de un enlace causal
solo la prueba propiamente dicha, sino también y lógico existente entre ambas afirmaciones,
los indicios. A la primera se le denomina prueba integrado por las máxima de experiencia y las
directa y a la segunda indirecta o indiciaria
reglas de la lógica.
En el Derecho Romano el indicio era el
resultado, es decir, la teoría de la prueba Mediante la prueba indiciaria el objetivo es
indiciaria es fruto de una elaboración doctrinal establecer un raciocinio fundado que vinculado
y jurisprudencial, que tiene sus raíces en el a la existencia de indicios o hechos base,
Derecho Romano Justiniano y la etimología de concluyan en el convencimiento de la verdad
la palabra indicio es análoga a la inducción, en del hecho consecuencia de manera que sea
lugar de referirse a la idea, se hace referencia a factible ser plasmada en la sentencia.
la proposición material, sustituyendo al “inde
duco” y el “indedico”.
Análisis constitucional práctico de la prueba indiciaria en los delitos de colusión. PP. 125-150

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4.3 Elementos estructurales de la prueba
que se refuercen entre sí y no excluyan el
indiciaria.
hecho consecuencia. (Molina, 2014, p. 56).
La estructura de la prueba indiciaria está es
el indicio como hecho o afirmación base y la El Indicio como hecho indicador, entendido
presunción:
como aquel hecho que se relaciona directamente
al hecho punible con el autor del delito y que
a) El Indicio.llega a ser probado en el proceso. (Trinidad;
SAN MARTÍN CASTRO (2001) señala que el Guevara, 2001, p. 64).
indicio es todo hechos cierto y probado (hecho
indicador).
El indicio como relación de causalidad:
Francisco Gorphé, se inclina a esta segunda
El indicio es un antecedente real, delimitado corriente afirmando que el indicio reside
con características determinantes que conllevan esencialmente en la deducción entre el dato
a otro dato aún no descubierto, a través de conocido y el dato sometido a prueba. (Trinidad;
una inferencia correcta vinculada con el Guevara, 2001, p. 65).
thema probandum, debe carecer de cualquier
elemento irracional y ser por el contrario Gustavo Rodríguez, hace tres definiciones:
netamente objetivo vinculándose a las regla
a. El Indicio es el hecho indiciario. Aquel
de experiencia, de la ciencia, o, incluso, del
hecho indicador del delito.
sentido común, la inferencia, a través de la
lógica, de un hecho consecuencia o hecho
b. El Indicio es la inferencia lógica, aquella
oculto, al que se refiere la actividad probatoria.
operación mental a cargo del juez, que
(Molina, 2014, p. 55).
contiene la relación de causalidad existente
entre el hecho conocido y demostrado, y el
La jurisprudencia peruana ha declarado el
hecho desconocido que esta por probarse.
carácter vinculante de los siguientes requisitos
con respecto a los indicios.
c. El Indicio es todo el proceso, en la
medida que comprende a los tres elementos:
• El hecho base debe estar plenamente
el hecho indicador, el hecho desconocido, y
probado, excluyendo toda sospecha sin
la inferencia lógica o relación de causalidad
sustento alguno. Dicho hecho debe quedar
entre ellos. (Trinidad; Guevara, 2001, p. 65 acreditado mediante una prueba directa.
66).
• Deben ser plurales o excepcionalmente
únicos peculiarmente objetivos.
b) La Inferencia.
• Ser concomitantes al hecho que se pretende Es aquella conclusión de un hecho reconstruido
acreditar, y ser periféricos respecto al dato obtenido del indicio con el fin de acreditar
cierto que se va a probar.
hechos diferentes, resultado del razonamiento
• Cuando se trate de varios indicios deben realizado en base a la premisa mayor (la ley
encontrarse interrelacionados, de manera basada en la experiencia, en la ciencia o en el
Juan Alberto Castañeda Méndez

�136

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

sentido común) apoyada en la premisa menor.
(Martínez, 1993) (Molina, 2014, p.56).
La inferencia es el resultado de la deducción
que se hace, sobre la base de las reglas de la
experiencia, técnicas o científicas, del hecho
conocido, y la inferencia de la existencia
o inexistencia de otro hecho al cual se
determinará. (Talavera, 2009) (San Martín,
2000, p.84)
Los elementos integrantes de la estructura de
la prueba indiciaria que le permiten tener una
entidad sustancial, son los siguientes: (Miranda,
2012) (Molina, 2014, p. 58).
1) Afirmación Base (AB): puede estar
integrada por uno o varios indicios
equivalentes a datos acreditados, ya sean
contingentes, aquellos que se originan por
muchas causas o son causa de muchos
efectos, o necesarios aquellos que conducen
obligatoriamente al hecho que se desconoce.
2) Afirmación Consecuencia (AC): resulta
de la afirmación base, caracterizándose por
incorporar un dato nuevo, para formar parte
del hecho real sustentado en la sentencia, en
cuanto sea notable.
3) Enlace entre Afirmaciones (E).- Es el nexo
que permite pasar de la afirmación base
(AB) a la afirmación consecuencia (AC),
relación directa sometida a las máximas
de la experiencia, reglas de lógica y/o los
conocimientos científicos. Dicho nexo dota
de carácter probatorio al indicio; por tanto no
estamos ante una presunción judicial, sino
ante un elemento integrante de ella, dado
que la presunción judicial es consecuencia
del raciocinio judicial. (Miranda, 2012)
(Molina, 2014, p. 59).

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El Código Procesal Penal vigente, (artículo
158.3.b); prescribe que la inferencia debe
basarse en las reglas de la lógica, la ciencia o la
experiencia. Así, La Corte Suprema a través del
Acuerdo Plenario No 1-2006-ESV-22 del 1310-2006, en su cuarto fundamento prescribe
algunos criterios de valoración de la prueba
por indicios: “a) Que, el hecho base ha de estar
plenamente probado, por los diversos medios
de prueba que autoriza la ley; b) Deben ser
plurales o excepcionalmente únicos, pero de
singular fuerza acreditativa; c) También deben
ser concomitantes con el hecho de que se trata
de probar; y, d) Deben estar interrelacionados,
cuando sean varios, de modo que se refuercen
entre sí y que no excluyan el hecho consecuencia
–no solo se trata de suministrar indicios, sino
que éstos estén imbricados entre sí”. [R.N. N°
1912-2005-Piura del 06-09-2005]. (Molina,
2014, p. 59).
Entendiendo que nuestro ordenamiento jurídico
acoge la estructura elaborada propuesta
por Estrampes, debido a su funcionalidad,
debiéndose acreditar los indicios antecedentes,
concomitantes y subsiguientes en la medida
que sean oportunos.
4.4 El indicio y su clasificación.
a. El indicio necesario: es aquel hecho
deducido que se tiene como hecho probado
propiamente y no como hecho causante,
fundándose en las leyes científicas inalterables,
donde cada efecto corresponde a una causa
específica, este tipo de indicios corroboran
por si mismos la verdad del hecho indicado
al que conllevan, encontrándose exentos del
requisito de la pluralidad. (Martínez, 2002, p.
334) (Molina, 2014, p. 52).

Análisis constitucional práctico de la prueba indiciaria en los delitos de colusión. PP. 125-150

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137

b. El indicio contingente: (MIXÁN, 1994) es aislándolo de la inferencia de la cual el juzgador
aquel que conlleva a deducir varios hechos, obtiene un resultado y que constituye su
debiendo ser como mínimo dos. (p. 114)
carácter probatorio. (De Santo, 1992) (Molina,
2014, p. 46).
La doctrina establece que el número de
los indicios es ilimitado y que ninguna Parte de la doctrina ubica a la prueba indiciaria
clasificación puede abarcar totalmente dada como medio de prueba, ya que compone
su naturaleza, varios tratadistas hacen la un hecho que a través de la inferencia se
clasificación atendiendo al mérito probatorio, concluye con la determinación de otro hecho
a la relación que guarden dentro del tiempo desconocido. En la medida que ingresa al
o al reconocimiento de los distintos medios conglomerado probatorio a raíz de otros
probatorios.
medios de prueba, que hacen posible cumplir
el objeto que como medio de prueba ostenta.
La clasificación, hecha por el tratadista (Rivera Morales, 2009, p. 365). De manera que
Mittermaier, en su obra Tratado de la Prueba en el indicio como verdadero medio de prueba,
Materia Criminal
es aquel suceso verificado que permite inducir
1) Atendiendo su extensión: en indicios otro suceso no conocido, a través de una
generales y particulares;
demonstración obtenida a través de él, mediante
2) Atendiendo su fuerza probatoria: un ejercicio lógico basado en la regla general
indicios manifiestos, próximos y remotos;
de la experiencia o en principios científicos o
3) Desde el punto de vista cronológico: en técnicos, bajo ese criterio, es posible diferenciar
antecedentes, concomitantes y subsiguientes; la presunción judicial y el indicio, pues el
4) Atendiendo
las
circunstancias ultimo es un medio de prueba, mientras que la
probatorias: indicios de delito en potencia, presunción se considera un principio lógico,
indicios referentes;
basado en las máximas de la experiencia o en
5) Desde el punto de vista de la sustancia conocimiento técnicos y científicos que utiliza
probatoria: indicios causales y de efecto.
el juez para decretar el valor probatorio del
indicio. En consecuencia podemos afirmar que
4.5 Naturaleza jurídica de la Prueba
el indicio es la prueba en sí y la presunción es
Indiciaria.
la consecuencia del conocimiento utilizado
En cuanto a la naturaleza jurídica de la prueba que sustenta dicha valoración. (Devis, 2002, p.
indiciaria es aún vigente el debate entre 587-589).
quienes afirman que es un medio de prueba
propiamente dicho y quienes le niegan dicha La prueba indiciaria es una institución probatoria
característica.
al igual que la prueba de presunción judicial
donde el indicio vendría a ser un elemento de
Los indicios conforman medios de prueba esa compleja estructura. Concluyendo que tanto
indirectos, y el no conferirles tal naturaleza la presunción judicial y la prueba indiciaria son
radica en considerar el hecho en sí mismo esa actividad intelectual del juzgador, dirigida
Juan Alberto Castañeda Méndez

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CRIMINOLÓGICOS

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por las reglas de la lógica y de la experiencia, debidamente acreditado; así la doctrina asienta
cuyo sustento es una afirmación base o indicio a que el indicio debe estar acreditado inclusive
que debe estar totalmente acreditado. (Miranda, mediante prueba mediata.
1997) (Molina, 2014, p. 47).
Debiendo precisar que en nuestro ordenamiento
Otra parte de la doctrina define a la prueba jurídico no se regula todo cuanto respecta
indiciaria, como un método probatorio visto a la prueba indiciaria por lo que deberían
como un proceso que le corresponde al establecerse criterios que determinen el
juzgador, aquel proceso intelectual para inferir procedimiento de su aplicación en el proceso
algo, basándose en el uso de reglas o máximas penal.
de la experiencia y de la lógica, partiendo de
las propuestas ciertas ingresadas y acreditadas 4.7 La Prueba Indiciaria y el Principio de
en el juzgamiento, para confirmar nuevas Presunción de Inocencia.
afirmaciones respecto al hecho objeto de Si bien los hechos objeto de prueba pueden
prueba. (Gascon, 1999, p. 152) (Molina, 2014, ser acreditados por cualquier medio de prueba
p. 49).
permitido por Ley, en algunos casos se pueden
utilizar medios distintos, siempre que éstos no
4.6 Legislación de la Prueba Indiciaria.
vulneren los derechos y garantías procesales
Código Procesal Penal.
reconocidas en la Ley de los sujetos procesales,
Artículo 158°.- Valoración de la prueba.
su incorporación al proceso se adecuará al
3. La prueba por indicios requiere:
medio de prueba más equivalente, de los
a) Que el indicio esté probado;
previstos. (Art. 157° NCPP).
b) Que la inferencia esté basada en las reglas
de la lógica, la ciencia o la experiencia.
Como bien sabemos la carga de la prueba recae
c) Que cuando se trate de indicios sobre quien acusa, en este caso el Representante
contingentes,
éstos
sean
plurales, del Ministerio Público, conforme al debido
concordantes y convergentes, así como que proceso, en ese contexto la presunción de
no se presenten contraindicios consistentes. inocencia prevalece sobre la prueba indiciaria,
(Código Procesal Penal, 2004, p. 103)
toda vez que se ubica dentro de los derechos
fundamentales de toda persona y es innata, a
Del artículo precedente se determina que diferencia del indicio, o la presunción e incluso
la prueba por indicios está conformada por todo el ámbito de la prueba indiciaria necesita
dos elementos: el indicio y la inferencia. ser contrastado y verificado para ser plasmado
El primero conformado por todo hecho o de acuerdo a los requisitos que la norma
conducta que viene a ser distinto a los hechos procesal regula a fin de otorgarle validez legal
materia de prueba; sin embargo, de alguna de prueba.
manera se vincula con la ámbito de este,
siendo determinante en lo que es materia de la Joan Pico I. Junoy, sobre este aspecto dice: “el
actividad probatoria. Y el segundo, debe estar derecho a la presunción de inocencia solo puede
Análisis constitucional práctico de la prueba indiciaria en los delitos de colusión. PP. 125-150

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ser desvirtuado cuando el juicio de culpabilidad
se apoya en pruebas legalmente practicadas
(...), bajo los principios de contradicción,
igualdad, publicidad, oralidad e inmediación”
(Rodríguez, 2000) (Pérez, 2007, p. 50).
Fundamentar un indicio en base a la regla de
la experiencia admite ejercer el derecho de
contradicción, a fin de no vulnerar el derecho a
la presunción de inocencia con quien también
se encuentra vinculado dicho principio. De
igual forma puede suceder con la prueba
indiciaria.
Es importante señalar que el principio de
presunción de inocencia es sucesivo al principio
de culpabilidad, tratándose de una presunción
iuris tantum, ello significa que dicho principio
se quebranta en la medida que la prueba
legal incorporada al proceso aun cuando se
trate de una prueba indiciaria convenza de lo
contrario. De esta forma importa un límite al
razonamiento del juzgador, de manera que a
falta de elementos probatorios evidentes de la
responsabilidad del acusado, se remitirá a la
inocencia del mismo. (Pérez, 2007, p. 54).
Por su parte, Quispe Farfán manifiesta que la
doctrina mayoritaria sostiene que es necesario
que la prueba indiciaria quebrante la esfera de
la presunción de inocencia, para ello se necesita
que los indicios se encuentren debidamente
corroborados y que el órgano judicial exponga
en sus resoluciones el razonamiento por el cual
ha podido concluir de que el acusado realizó la
conducta tipificada como delito.

139
4.8 El Valor Probatorio de la Prueba
Indiciaria.
El proceso de valoración de la prueba consiste
en un procedimiento particularmente racional
y necesario. En cuanto a la valoración de
la prueba indiciaria la doctrina separa dos
posturas: autores como Pisan, Siracusa,
Florián le otorgan a la prueba indiciaria un
valor subsidiario, sin embargo; otros afirman
que éstos complementan a la prueba directa.
Debemos entender que esta parte de la doctrina
le da un valor probatorio relativo en la medida
que es una prueba sujeta cierta graduación,
por ser indirecta. La otra parte de la doctrina le
otorga a la prueba indiciaria el mismo valor que
se le otorgan a las otras pruebas, autores como
Lucchini, Manzini, Mittermaier, Silva Melero,
quienes la consideran como una de las pruebas
de mayor importancia dentro del proceso penal.
(Pérez, 2007, p. 36).
El fundamento probatorio de los indicios
radica en la aptitud del juez para que infiera
lógicamente de ellos el hecho desconocido
que investiga, este fundamento se apoya en la
experiencia y en los conocimientos técnicos
científicos especializados, ya sean indicios
ordinarios o técnicos; se trata de las máximas
de la experiencia que le son útil al juez para
la valoración de toda clase de pruebas y en
especial la indiciaria, aplicando a los hechos
indiciarios
éstos
quedaran
plenamente
corroborado. Por lo tanto, la fuerza probatoria
de los indicios, depende de la mayor o menor
conexión lógica que el juez encuentra entre
los indicios y el hecho desconocido que se
investiga. (Mancheno, 2014, p.53).

Juan Alberto Castañeda Méndez

�140

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CRIMINOLÓGICOS

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La fuerza probatoria podrá ser eficaz en la
medida que se eliminen totalmente, las dos
causas que pueden generar su invalidez, la
falsificación de los hechos indiciarios o de su
prueba y el azar que pueda surgir de una aparente
conexión entre éstos y el hecho investigado,
desvirtuando estas dos hipótesis se puede hablar
de plena eficacia probatoria. Por lo tanto, para
otorgar trascendencia y valor probatorio a los
indicios, es necesario que el indicio sea cierto
y no hipotético, que la valoración se realice
mediante un análisis crítico y que el indicio sea
autónomo. (Mancheno, 2014, p.54).

misma con juicio razonados apoyados en
proposiciones lógicas, correctas fundadas
en análisis de experiencias confirmadas por
la realidad, en el presente caso la sentencia
analizada hace buen uso de la sana critica.
La utilidad de la prueba indiciaria en el
proceso penal se hace viable básicamente por
su eficacia para formar la seguridad judicial,
su fuerza probatoria que despliega al destruir
válidamente la presunción de inocencia
reconocida al acusado, con la concurrencia
de todos los elementos del tipo penal y la
responsabilidad del inculpado.

La doctrina considera a la sana crítica como
un “principio de la prueba judicial”, y en
estas circunstancias, se le conceptúa a la sana
crítica como la fórmula objetiva que surge
entre la libertad de criterio y la necesidad de
sustentarse en la experiencia y la razón, ante
los conflictos de la prueba valorada, es decir;
le permite al Juez aplicar su criterio dando un
fallo determinado; sin embargo para que ésta
tenga los efectos deseados, se requiere de
una admisión procesal y el apoyo doctrinal.
La primera se refiere a la necesaria existencia
de una norma legal, contenida en los códigos
procesales penales; y la segunda, que le permita
el criterio de juristas sobre la forma y la manera
de establecer la sana critica.

4.9 La prueba Indiciaria en el delito de
colusión.
Frente a delitos de especial magnitud como
el caso de colusión, la investigación no
puede agotarse en la indagación de pruebas
directas, por lo que se debe optar por aplicar
el método de la prueba indiciaria, así lo ha
recalcado el Tribunal Supremo argentino, al
establecer que no es posible solicitar pruebas
directas para demostrar hechos cometidos en
la clandestinidad por sujetos que son parte de
organizaciones de poder, y que se encuentran
con todas las posibilidades de no dejar evidencia
de ningún tipo.

Las reglas de la sana crítica, son un conjunto
de normas éticas y sicológicas que la propia
mentalidad del juez haya formado, no solamente
por el examen de su conciencia sino además
por la existencia y la verificación de los hechos
que existen en el mundo exterior permitiéndole
al juez sustentar convicción libremente, pero
obligándole a fundar sus fundamentos de la

Al respecto, la Defensoría del Pueblo ha
apuntado en un reciente informe la dificultad
para sancionar el delito de colusión, en la
medida que los actores actúan desde diversos
ángulos, de entre ellos conviene destacar su
propia práctica en el tema de la contratación
pública, escenario que les permite encubrir el
direccionamiento del procedimiento bajo un
manto de legalidad. El Informe Defensorial Nº
168, detalla los problemas de prueba con que

Análisis constitucional práctico de la prueba indiciaria en los delitos de colusión. PP. 125-150

�Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

se encuentran los fiscales penales al momento
de enfrentarse a una denuncia por el delito de
colusión, resumidos en la dificultad de acreditar
el acuerdo parcializado, mayoritariamente
verbal y oculto, entre el funcionario y el
particular; y la consiguiente obtención de
documentos direccionados correctamente
desde el punto de vista técnico a favor de
un postor. (Defensoría del Pueblo, Informe
Defensorial Nº 168, op. cit., pág. 57).
Diversos pronunciamientos judiciales relevantes
manifiestan que en sede fiscal se ha generado
que parte de sus criterios sean trasladados como
parámetros de calificación en la investigación
preparatoria, permitiendo con ello el archivo de
denuncias a pesar que estas requieren sólo de
indicios razonables para su formalización.
Como ya se ha explicado el delito de colusión
presenta la especial característica en cuanto
a su dificultad de probar el hecho delictivo
de modo que se debe utilizar el método de
la prueba indiciara como regla para probar
dicho delito, conforme jurisprudencia a nivel
nacional aunque escasa pero determinante,
se ha observa que son indicios comunes,
las actuaciones administrativas y el peritaje
financiero, de obra y contable mediantes los
cuales es posible acreditar el perjuicio que
sufrió la administración; hechos que conforme
también se advierte de los pronunciamientos
fiscales devienen en insuficientes generando
el archivamiento de la causa por insuficiencia
probatoria. Por esta razón en el presente
trabajo se busca que la investigación en
los delitos de colusión debe sujetarse a la
prueba indiciaria siempre que se tenga cuenta
criterios debidamente establecidos legislativa y

141
doctrinariamente. (Mandujano, 2017, p. 175).
El delito de colusión se desarrolla bajo la esfera
de actuaciones administrativas (expediente
administrativo), que si bien siempre es posible
apreciar que existen indicios razonables de la
comisión del delito suele darse la desaparición
o alteración del expediente administrativo,
ante este escenario los indicios vulgares son
los que podemos identificar del expediente
de contratación sin la necesidad de tener
conocimientos especiales, como es que el
contrato se suscribió un día inhábil por autoridad
impedida, o se realizaron modificaciones a las
cláusulas contractuales sin las opiniones de
los órganos técnicos, sin opinión o aprobación
de la contraloría, o sin dar cuenta del mismos
a los órganos de control o supervisores de
la contratación; vicios que no necesitan de
conocimientos especiales para ser identificados
que son el primer filtro para proseguir al
segundo paso como es la individualización
de los indicios técnicos; en caso de indicios
técnicos éstos son determinados por peritos
especialistas. (Mandujano, 2017, p. 177).
En el delito de colusión como cualquier
infracción penal, debe ser objeto de prueba de
cada uno de los elementos típicos: a) especial
condición del sujeto activo o imputado, no
olvidemos que este es un delito especial propio,
por lo que debe acreditarse que el imputado no
solo tiene la condición de funcionario público,
sino que también interviene un determinado
acto jurídico en representación del Estado; b)
concertación con el particular o entra neus,
c) la conducta fraudulenta en perjuicio del
Estado (no necesariamente patrimonial); y
d) la naturaleza del acto jurídico (licitación,
suministro, concurso de precios, etcétera)
Juan Alberto Castañeda Méndez

�142

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

materia del delito. La entidad o suficiencia
de la prueba, cuya complejidad se reconoce,
debe armonizarse con la vigencia de principios
constitucionales de indiscutible valor, como la
presunción de inocencia, el in dubio pro reo
y la exclusión de la prueba ilícita. Las reglas
del ofrecimiento, actuación y valoración de la
prueba no deben sufrir relajamiento, flexibilidad
o merma alguna, así como la complejidad del
tema probatorio no debe llevar a sostener el
atemperamiento de la calidad y suficiencia de la
prueba. La materia o el ámbito temático que ha
de probarse, por más dificultad que encierre, no
debe ejecutarse con desmedro de los derechos
fundamentales. (Mandujano, 2017, p. 94).
La Corte Suprema a lo largo de su jurisprudencia
en los últimos años, ha desarrollado una serie
de conceptos y principios referidos a los
indicios que tanto las partes como los jueces
pueden o deben tomar en cuenta durante la
actividad probatoria respecto a este delito,
por ejemplo la Sala Penal de la Corte Suprema
determinó como prueba en el delito de colusión
la entrega de productos en mal estado, pero
que pese a todo llevó a los procesados a pagar
con inusitada rapidez el íntegro del dinero,
expidiendo un cheque a favor del encausado,
cuando lo correcto hubiera sido girar el cheque
a nombre de la empresa contratista, hecho
que además se produjo cuando el producto
ni siquiera había ingresado en el almacén
de la entidad agraviada. A ello se agrega la
falsificación de una carta de cotización de una
empresa contratista que nunca fue remitida.
(Mandujano, 2017, p. 175).

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de la fundamentación de la sentencia al
confirmar la condena impuesta en primera
instancia, en una pluralidad concatenada
de indicios relevantes, los que demostrarían
la concertación producida entre la empresa
contratista y los funcionarios públicos, tales
como: a) la entrega del producto en mal
estado, que se entiende no supuso una labor
de verificación y de control previo por parte
de los funcionarios, más aún cuando uno era
jefe de la Oficina de Abastecimiento; b) la
rapidez en el pago del íntegro del dinero; c) el
giro del cheque salió a nombre del encausado
y no a nombre de la empresa contratista, si
bien este indicio no es unívoco ni rotundo
debe interpretarse junto a los demás indicios;
d) el producto ni siquiera había ingresado
en los almacenes, lo que supone que no se
desarrolló un visto bueno o la conformidad
de los bienes en cuanto al estado, cantidad y
calidad por parte del funcionario competente;
y e) la falsificación de una supuesta cotización
de una empresa contratista que no participó en
el proceso de selección. (Mandujano, 2017, p.
176).
5. ANALISIS JURIDPRUDENCIAL.

1) Casación 661-2016, Piura: Colusión agravada
requiere que agente perjudique o defraude de
modo efectivo patrimonio del Estado.
En el delito de colusión agravada se requiere
que el agente perjudique o defraude de modo
efectivo el patrimonio del Estado; es decir, se
trata de un delito de resultado lesivo, donde el
desvalor de la acción, esto es, la concertación
idónea, no es suficiente para configurar el
De la jurisprudencia señalada en el párrafo delito, pues aquí se exige la efectiva lesión o
anterior podemos rescatar la importancia perjuicio al patrimonio del Estado -desvalor
Análisis constitucional práctico de la prueba indiciaria en los delitos de colusión. PP. 125-150

�Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

143

de resultado-. Una prueba idónea que permite
establecer el perjuicio patrimonial concreto
en una determinada entidad viene a ser la
pericia contable, en tanto esta sea concreta y
específica

estamos suscritos y vigente al momento de
los hechos objeto de inculpación formal, se
entenderá que el gerente general de EMMSA es
funcionario público para los efectos penales;
y las funciones de regulación y servicios que
desarrollaba esa empresa pública integran la
2) R.N. 1722-2016 del Santa: El delito de noción de servicios públicos. Siendo así este es
colusión y la prueba indiciaria.
sujeto activo del delito de colusión; así como
La concertación, ante la ausencia de prueba los cómplices.
directa —testigos presenciales o documentos
que consignen la existencia de reuniones, 5) Insuficiencia probatoria en el delito de
contactos, y acuerdos indebidos, se puede colusión. Resolución N° 1396-2011-Arequipa,
establecer mediante prueba indirecta o del 21-10-2011, Sala Penal Transitoria.
indiciaria.
“Cuarto. [...] [En] el presente caso, el único
fundamento que respalda la imputación
3) R.N. 1527-2016 del Santa: Acto colusorio
del Ministerio Público contra el procesado
entre funcionario y particular interesado
LAMS [chofer de la municipalidad], radica en
puede manifestarse en cualquier fase de la
que éste cobró un cheque [...] que debería
contratación pública.
hacerlo efectivo el procesado VIV [contratista]
El concierto en los marcos de una contratación
[...] ; empero, esta circunstancia por sí
pública se puede producir durante todo el
misma no resulta suficiente para acreditar
procedimiento de adquisición, que implica el
su responsabilidad penal en el presente
acto de la toma de la decisión para adquirir
caso, no apreciándose del estudio de autos
determinados bienes, el acto de adquisición
medios probatorios que permitan determinar
y celebración del contrato, el acto de
que dicha acción tuvo como origen su
consolidación de la misma, el acto de entrega y
participación en un acuerdo colusorio con
de control de lo adquirido y, finalmente, el acto
sus coprocesados, a efectos de defraudar
de validación o confirmación de lo adquirido
a la referida entidad edilicia, apreciándose
y ulterior pago final del producto. El ámbito
únicamente una actuación en cumplimiento
de actuación es extenso y en cualquiera de
del encargo que le hizo su coprocesado [...],
esas fases de la contratación pública puede
luego de lo cual entregó el dinero cobrado
producirse el concierto punible.
[...], presentándose este hecho como ajeno al
núcleo de imputación del delito de colusión
4) Casación 634-2015, Lima. Gerente general
desleal [...]”
es funcionario público para los efectos penales
cuando la empresa desarrolla actividades y
servicios públicos.
Bajo lo establecido por la Convención
Interamericana contra la Corrupción, a la cual
Juan Alberto Castañeda Méndez

�144

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

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De 3 sentencias con sentencia sobre el delito de colusión por el Juzgado Unipersonal de la
CSJLL, se obtenido como siguiente resultado lo siguiente:
Análisis de Sentencia N° 01
1. Generalidades
Expediente:
05492-2012
Sentencia:
30/09/2017
Delito: Colusión
Imputado: Juan Simón Ruidias Ojeda /
Eleuterio Sánchez Vega / Otros
Entidad : Municipalidad Distrital de Victor Larco Herrera
Agraviado: El Estado
2. Análisis
Los hechos refieren que la acusación se da en el marco de un proceso de adjudicación
directa selectiva, en la que luego de otorgada la buena pro, el OCI de la entidad delimitó que
mediante esta obra se había causado un perjuicio patrimonial a la entidad por no haber sido
ejecutada de forma completa, configurando presuntamente el delito de colusión.
Al respecto, debe tenerse en cuenta que a nivel jurisprudencial y de conformidad con la
Sentencia de Corte Suprema de Justicia en el Exp. 4661-2007, el núcleo rector del delito de
colusión, es que el sujeto activo quebranta la función especial asumida y viola el principio de
confianza depositada, con el consiguiente engaño al interés público, al asumir el funcionario
roles incompatibles y contrarios a las expectativas e intereses patrimoniales del Estado.

DATOS OBTENIDOS

En tal sentido en el caso de la sentencia analizada, la fiscalía no ha logrado demostrar
el acuerdo colusorio, en relación al criterio de concurrencia de prueba, generando una
valoración integral de los medios probatorios, a saber, las declaraciones de testigos, el
expediente técnico y los documentos de gestión, lo cual no han significado indicios razonables
para una actuación incriminatoria.
Por tanto, al no haberse probado que la voluntad del funcionario público se orientó
premeditadamente a favorecer a un tercero en contubernio con el mismo, en ninguna de la
fase de planificación, selección o ejecución del contrato, quedando entonces sin siquiera
probarse por medio de indicios que los imputados han intervenido en la elaboración del
expediente técnico. De ahí que, en el presente caso, la solución fue absolutoria tomando en
cuenta la valoración probatoria.

Análisis constitucional práctico de la prueba indiciaria en los delitos de colusión. PP. 125-150

�Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

145

Análisis de Sentencia N° 02
1. Generalidades
Expediente:
3282-2012
Sentencia:
03/01/2017
Delito: Colusión – Uso documento privado falso
Imputado:
José Lino Velásquez Novoa
		Ignacio Villavicencio Saona
Entidadd:
Municipalidad Provincial de Trujillo
Agraviado:
El Estado
2. Análisis
Los hechos refieren que la acusación se da en el marco de un proceso de licitación pública,
en la que luego de ejecutada la obra, se detectaron irregularidades en la suscripción de vales
adulterados para transporte, apareciendo la firma de uno de los imputados.
Al respecto, debe tenerse en cuenta que los indicios, además de ser una herramienta para el
Ministerio Público en su labor de creación de un caso, no pueden ser incorporados de forma
escueta, que sirvan de sustento únicamente ante el eventual cuestionamiento de la defensa
técnica sobre los elementos que sustenten la concertación colusoria. No es suficiente, pues,
consignarlos como elementos de convicción, sino que es imprescindible, al amparo de una
imputación suficiente, que sean redactados y esbozados en la forma precisa cómo engranan
para sustentar la concertación que requiere el tipo penal del delito de colusión.

DATOS OBTENIDOS

En tal sentido en el caso de la sentencia analizada, la fiscalía no ha logrado demostrar el
aspecto subjetivo del delito, ni siquiera por indicios, ya que debe considerarse que el tipo
implica indefectiblemente dolo, en otras palabras, el agente debe actuar voluntariamente con
la finalidad de defraudar la confianza del Estado. Tangencialmente con relación al uso de
documento privado falso, no se ha logrado probar la condición objetiva de punibilidad, esto
es, el perjuicio en agravio del Estado.
Por tanto, al haber hecho el juicio de tipicidad y haberse valorado integralmente los medios de
prueba – tales como la declaración de testigos – se concluyó que los implicados no conocían
al residente de obras, asimismo, que el hecho de haber encontrado un sobre manila en
posesión de los talonarios, era insuficiente para poder determinar que dicho hecho implicado
un acuerdo colusorio. De ahí que, en el presente caso, la solución fue absolutoria tomando en
cuenta la valoración probatoria.

Juan Alberto Castañeda Méndez

�146

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

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Análisis de Sentencia N° 03
1. Generalidades
Expediente:
3380-2012
Sentencia:
23/10/2017
Delito: Colusión
Imputado: Daniel Marcelo Jacinto y otros
Entidad: Municipalidad Distrital de La Esperanza
Agraviado: El Estado
2. Análisis
Los hechos refieren que la acusación se da en el marco de un proceso de licitación pública,
en la que tuvo lugar el delito de colusión agravada, pues, aunque en las bases integradas se
indicaba que no era posible modificar los costos, durante la ejecución del mismo, se hizo una
adenda de contrato con dicha modificación.

DATOS OBTENIDOS

Al respecto, debe tenerse en cuenta que ciertamente, el delito de colusión responde al abuso
de las funciones que el funcionario público asume al ostentar un cargo, generando con ello ya
sea un perjuicio potencial o real para el Estado. Dicho incumplimiento funcionarial responde a
un interés oculto que necesariamente debe originar el acuerdo colusorio, dentro del ámbito de
las contrataciones estatales, y que necesariamente requieren de un actuar consciente del riesgo
o del perjuicio que se causará.
En tal sentido en el caso de la sentencia analizada, se evidenciaron indicios que observaron
los principios de pluralidad, de concordancia y de convergencia, siendo así, permitió generar
la inferencia de certeza de culpabilidad, en términos que el acusado durante la ejecución
del contrato, se dio un favorecimiento, mediante la renegociación del precio de la leche sin
ningún fundamento fáctico ni jurídico para ello. Por tanto, debe considerarse esas razones
pueden y deben provenir no solo del ordenamiento jurídico vigente y aplicable al caso, sino
de los propios hechos debidamente acreditados en el trámite del proceso. De ahí que, en el
presente caso, la solución fue condenatoria a los imputados Marcelo y Urbina, además de ser
absolutoria respecto de Cóndor.

6. CONCLUSIONES
1. El tipo penal de colusión, es uno de los
delitos de difícil probanza debido a la
concertación clandestina o concertación
previa que ha tenido que suceder en abuso

de las funciones públicas. No obstante en
la línea jurisprudencias y casatoria, se ha
validado como criterio de razonamiento
tanto para la defensa, fiscalía y juzgador
que; los indicios deben ser constitutivos
y argumentados para deducir de manera

Análisis constitucional práctico de la prueba indiciaria en los delitos de colusión. PP. 125-150

�147

Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

lógica el acuerdo colusorio. No pueden
ser los indicios, fundantes, cuando son
conclusiones de subjetividades de la fiscalía
o presunciones por parte del juzgador.

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2. La prueba indiciaria exige una debida
motivación concreta tanto para imputación
del delito como para el razonamiento de
defensa y del juzgador. De lo contrario
pierde su naturaleza de respeto por
los principios constitucionales que se
ventilan en un determinado proceso como
también en el peso del valor probatorio.

ARAUJO MARIÑOS, M. A. Utilidad de la Prueba Indiciaria en el
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Pública. España. 1997.
BLANCO LUCANA, Danitza. La Prueba Indiciaria en los

3. El razonamiento de la prueba indiciaria
es precario en su uso por los operador
jurídicos, debido al no recurrir tanto
a las ciencias auxiliares ( ey especial,
derecho administrativo, gestión pública)
especialmente a la parte fiscal toda vez
que su carga probatoria debe satisfacer el
principio de imputación necesaria por el
cual debe presentar una acusación fundada
en un argumentación lógica: clara, precisa,
contextos y cómo se correlacionan.

delitos de corrupción de funcionarios, Edicion N° 09, Rev.
Miscelanea Juridica, Lima, 2015.
BUSTAMANTE ALARCÓN, R. El derecho a probar como
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Juan Alberto Castañeda Méndez

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Resolución N° 1109-2014-Callao del 09-06-2015. Sala
Juan Alberto Castañeda Méndez

�150

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Penal Nacional Permanente.
•

Resolución N° 1396-2011-Arequipa, del 21-10-2011222,

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Presidente Fundador del Instituto de Investigación
Iberoamericano Apex Iuris

Sala Penal Transitoria.
•

Acuerdo Plenario No 1-2006-ESV-22 del 13-10-2006
[R.N. N° 1912-2005-Piura del 06-09-2005].

—
Juan Alberto Castañeda Méndez
Afiliación: Colegios de Abogados de La Libertad
Abogado, docente universitario en pre y postgrado e
investigador Renacyt MR II. Doctorando en Derecho
y Ciencia Política en la Universidad Nacional Mayor
de San Marcos. Especialista en Constitucionalismo
Latinoamericano y Derechos Fundamentales por
la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCPPerú). Maestrando en Derechos Fundamentales
en la Universidad Carlos III de Madrid -España y
maestrando en Derecho Parlamentario y técnicas
legislativas en la Universidad Castilla de La Mancha.
Especialista en Justicia Constitucional e interpretación
por la Universidad Castilla de La Mancha de
España (UCLM). Cursante en la Especialidad en
Interpretación Jurídica y Motivación Judicial por
la Universidad de Génova y la Fundación Girona..
Ejerció la labor de Abogado Constitucionalista
en la Procuraduría Nacional del Poder Judicial Procesos Constitucionales en el Perú y fue Asesor
Parlamentario en el Congreso de la República
del Perú. Actualmente es Director Académico y
promoción cultural del Colegio de Abogados de
La Libertad (2021 – 2023), se desempeña como
Asesor Constitucional en la Procuraduría General
de la Municipalidad Provincial de Trujillo y Socio
Principal de la Firma Castañeda &amp; Abogados.
Asociado de la Academia Peruana de Derecho
Constitucional. Miembro senior de la Asociación
Colombiana de Derecho Procesal Constitucional.
Análisis constitucional práctico de la prueba indiciaria en los delitos de colusión. PP. 125-150

�151

Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

Los aportes literarios de Mario Vargas Llosa; al Derecho
de Familia bajo la luz de la Teorías Preventivas
The literary contributions of Mario Vargas Llosa; to Family
Law in the light of Preventive Theories
Juan Carlos Mas Guivin*

Resumen
El presente artículo plantea el análisis
sociológico y jurídico de la realidad peruana y
latinoamericana en los últimos años expuesta
por notables literatos peruanos y cómo es que
ellos han podido evaluar la sociedad peruana
y latinoamericana en cambios en posición
contraria al legislador que ha optado por
mantener una posición tradicional pese a las
elevadas exigencias sociales que se aprecian en
los juzgados de todo un país.

Recibido: 11-04-2022
Aceptado: 03-06-2022

Abstract
This article presents the sociological and legal
analysis of the Peruvian and Latin American
reality in recent years presented by notable
Peruvian writers and how it is that they have
been able to “evaluate” Peruvian and Latin
American society in changes in a position
contrary to the legislator who has opted for
maintain a traditional position despite the
high social demands seen in courts across the
country.

Palabras clave: Análisis sociológico, Derecho, Key Words: Sociological analysis, Law, Literature,
Literatura, Aportes literarios.
Literary contributions.
I. INTRODUCCIÓN
Cómo citar
Mas Guivin, J. C. Los aportes literarios de Mario
Vargas Llosa; al Derecho de Familia bajo la luz de
las Teorías Preventivas . Constructos Criminológicos,
2(3). https://doi.org/10.29105/cc2.3-35
*https://orcid.org/0000-0002-8240-4222
Universidad César Vallejo, Perú

Las situaciones fortuitas de la vida construyen
espacios, ideas y filosofías que nos explican
cuáles son los fundamentos de nuestra
formación en la sociedad como seres humanos,
como seres razonables y cómo el Derecho
fue construyendo andamiajes jurídicos que
acompañaron a la historia como elemento de

�152

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

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creación de nuestra sociedad y el pilar del profesionales para resarcir todo el daño
mismo, constituyendo y salvaguardando a la causado desde tiempos pasados, como bien se
familia como su eje principal.
sabía, existía autoridades incompetentes que
solo buscaban el bienestar para ellos y la de su
Precisamente, es importante recalcar que el familia restando importancia a la población en
concepto general de la familia da como el lugar general.
primordial donde se comparten y gestionan
los riesgos sociales de sus miembros, siendo Es por ello que dichos organismos van de la
quizás una definición en apariencia básica mano conjuntamente con otros grupos sociales
pero realmente presupone en esencia lo que para velar y garantizar los derechos de libertad
se busca alcanzar con la constitución de una de cada individuo y que mejor – todos los
familia y su rol educador y socializador en el derechos que por ley manda.
Estado.
Así también el aporte de Vargas Llosa, es
Sin embargo, para desarrollar y aplicar argumentado de manera contundente en
ordenadamente lo anterior mencionado relación a la obra literaria de los cachorros y
es importante la realización de un sistema como ello tiene vinculación con el aporte al
o instrumento jurídico que permita llegar Derecho de Familia:
a todo los habitantes de una comunidad,
donde efectivamente no se transgrede ningún
derecho pero para esto se necesita de grandes
Argumentos de la Obra Literaria de “Los
Cachorros”

Aporte al Derecho e Familia

Sólo volvió al Colegio después de Fiestas
Patrias y, cosa rara, en vez de haber
escarmentado con el fútbol (¿no era por
el fútbol, en cierta forma, que lo mordió
Judas?) vino más deportista que nunca.
En cambio, los estudios comenzaron
a importarle menos. Y se comprendía,
ni tonto que fuera, ya no le hacía falta
chancar: se presentaba a los exámenes
con promedios muy bajos y los Hermanos
lo pasaban, malos ejercicios y óptimo,
pésimas tareas y aprobado. Desde el
accidente te soban, le decíamos, no
sabías nada de quebrados y, qué tal raza,

A través del análisis exhaustivo realizadodebemos mencionar que con esta
vivencia plasmada en la obra literaria
se construye una personalidad, pero
no se habla directamente el ser de una
persona, sino, de sus dificultades, de los
hechos fortuitos y trágicos que afronta en
el páramo desértico de la vida, el cómo
viven los jóvenes, a partir del amor, la
amistad, el colegio, se ve materializado en
una sentencia por un Magistrado, cuanto,
de esa humanidad, esencia cultural,
maneja para expresar el auto contenido
un derecho, pero también humanidad. La

Los aportes literarios de Mario Vargas Llosa; al derecho de familia bajo la luz de la teorías preventivas. PP. 151-164

�Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

153

te pusieron dieciséis. Además, lo hacían
ayudar misa, Cuéllar lea el catecismo,
llevar el gallardete del año en las
procesiones, borre la pizarra, cantar en el
coro, reparta las libretas, y los primeros
viernes entraba al desayuno, aunque no
comulgara. Pág. 114. Al año siguiente,
cuando Chingolo y Mañuco estaban ya en
primero de Ingeniería, Lalo en Pre-Médicas
y Choto comenzaba a trabajar en la Casa
Wiese y Chabuca ya no era enamorada de
Lalo sino de Chingolo y la China ya no de
Chingolo sino de Lalo, llegó a Miraflores
Teresita Arrarte: Cuéllar la vio y, por un
tiempo al menos, cambió. De la noche
a la mañana dejó de hacer locuras y de
andar en mangas de camisa, el pantalón
chorreado y la peluca revuelta. Empezó
a ponerse corbata y saco, a peinarse con
montaña a lo Elvis Presley y a lustrarse los
zapatos: qué te pasa, Pichulita, estás que
no se te reconoce, tranquilo chino. Y él
nada, de buen humor, no me pasa nada,
había que cuidar un poco la pinta ¿no?,
soplándose, sobándose las uñas, parecía
el de antes. Qué alegrón, hermano, le
decíamos, qué revolución ver te así, ¿no
será que?, y él, como una melcocha, a
lo mejor. ¿Teresita?, de repente pues, ¿le
gustaba?, puede que sí, como un chicle,
puede que sí. Pag 134

esencia del ser humano debe nacer a través
de su existencia misma, somos nosotros
mismo quienes “tratamos” a la vida de
forma positiva o negativa, no obstante, a
ello los obstáculos que se presentan en
el camino de la humanidad siempre será
constante y, más aun si estamos en un
mundo donde la evolución esta siendo a
grandes rasgos; pero ante ello la persona
tiene el deber de buscar la solución
ante cualquier problema que se pueda
presentar- es así que en la presente obra
profundiza en razón a los hechos que se
enfrenta en la vida cotidiana- pero también
es importante definir que de la obra esta
relacionado con el Derecho a Familia- es
decir, la familia es el pilar fundamental por
cual se desarrolla elementos sumamente
esencial que son plasmados en nuestra
sociedad, este derecho siempre tendrá el
reconocimiento internacional puesto que
en ello nace la protección y seguridad
entre cada integrante familiar; la sociedad
en general, debe estar en complemento
con las normas y leyes estipuladas puesto
que esto es la razón por la cual el estado –
familia deben respetar de manera integral
y, en especial de igualdad.

Lo que estamos realizando es la medición de
propuestas argumentativas, que conllevan a
realizar ciertos argumentos o discursos de
convencimiento frente a quienes imparten

justicia; la validez de los argumentos solo
puede constituirse a través de la utilización de
principios de manera coherente para asegurar
que el mensaje pueda ser analizado en favor
Juan Carlos Mas Guivin

�154

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CRIMINOLÓGICOS

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de quien lo solicita- no cabe duda que la así que muchos países en la actualidad
interpretación jurídica debe ser en base y demuestran solidez en la formación de libertad
función a los principios del Derecho en general. individual, no obstante a ello es primordial la
incorporación de la forma de estudio y trabajo
II. APORTE DEL PENSAMIENTO DE MARIO
que tiene el autor, incorporación que debe
VARGAS LLOSA.
ser plasmada en las universidades del mundo
teniendo como principal función el análisis
El gran autor Peruano Mario Vargas Llosa dentro de cada idea o pensamiento que tiene Mario
de su extenso nuncio ha escrito diferentes Vargas Llosa en sus obras literarias puesto que
libros de relatos, novelas, estudios, ensayos, en ello se puede evidenciar el progreso de la
obras para teatro y cine, es así que el autor humanidad sumergido en años anteriores en
ecuatoriano Benalcázar, (2015) realiza una las humillaciones, tristezas y abandono por
magnifica interpretación acerca de la vida y parte de un Estado que simplemente busca
obras de Vargas Llosa, siendo este un personaje beneficiarse de la sociedad en general.
intachable y destacable a nivel mundial por sus
constantes luchas de que la sociedad tenga una 2.1. Análisis Cultural del Derecho en la Obra
verdadera cultura de libertad – soberana.
de Varguitas.
El derecho a la libertad de cada persona es
“La obra de Mario Vargas Llosa es grande sagrado e imprescriptible que todo ser humano
porque es liberal. Si su obra es disfrutada en posee desde su concepción, la libertad es la
tantos países, estudiada en tantas culturas, potestad de actuar con las propias voluntades
admirada en tantos idiomas es porque se del ser humano, pero, siempre y cuando se
atreve a examinar los pequeños que son respeta los derechos de los demás; el autor
nuestros gobernantes; porque retrata el daño Kahn (2001) quien fue el ente rector del
que produce el exceso de poder (…). Por análisis cultural del Derecho, indica que
eso su trabajo también es profundamente “si bien es cierto, en el mundo se aplica las
humano y eso lo hace universal”.
diferentes formas de estudio e investigación
a las cultural, lo mismo debería existir o ser
Y estas cualidades de Mario Vargas Llosa que para el mundo del derecho ya que el universo
se reflejan en su trabajo literario al mantener jurídico es amplio y complejo con abundante
su independencia, alejado de dogmas y componente desleal de muchas autoridades,
en constante cuestionamiento permiten, por lo que se optaría en la mejor interpretación
Latinoamérica trascienda barreras que nos y análisis del derecho y con esto se pueda dar
frenan y los oscuros impulsos que siempre una solución pacífica a todo los problemas
regresan en ese monstruo de mil cabezas que tiene y vive a diario el ser humano pero,
llamado populismo. Definitivamente Vargas siempre y cuando todo lo descrito sea por
Llosa sigue siendo aquella persona- pilar de justicia justa y equitativa donde el individuo
los grandes desarrollos de tan magnificas también es parte del proceso y de esa manera
obras que se destacan en el mundo, es no sea vulnerado sus derechos”.
Los aportes literarios de Mario Vargas Llosa; al derecho de familia bajo la luz de la teorías preventivas. PP. 151-164

�Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

155

Indudablemente este factor es de mucha utilidad
fundamental para la investigación de distintas
y múltiples culturas, pero no como único por
la validez o cumplimiento normativo sino a
partir del posicionamiento del ser humano
que participe activamente en la sociedad en
concordancia con su religión, creencia y demás
que de alguna u otra forma desarrolla el derecho
y va formando en la sociedad en general.

por todas derechos que realmente puede ser
garantizado no solo por el Estado sino también
por uno mismo, respetando y cuidar de lo
nuestro, los sistemas judiciales deberían ser
capacitados para lograr metas en conjunto con
las organizaciones con tiene legalidad propia,
queremos vivir en un país o tener un universo
donde se desarrolle todos los principios y sea
aplicado coherentemente.

Protección internacional de los Derechos
Humanos, dichos derechos son encontrados y
regulados en instrumentos internacionales los
cuales se ocupan no sólo de la consagración o
proclamación de estos derechos, sino también
del establecimiento de deberes de protección
de los mismos a cargo del Estado. La protección
de los derechos humanos es la responsabilidad,
y garantía de todo Estado debe garantizar en su
marco jurídico y/o normativo, así como en el
respeto por las órdenes constitucionales, que
permiten el desarrollo libre de la personalidad,
debemos comprender que esta protección
se encuentra inmersas en la Constitución
Nacional como en instrumentos jurídicos de
índole internacional.

El derecho que quiere presentarse con éxito
en un contexto contra hegemónico debe ser
revisado a fondo, atribuible a dos aspectos.
El primer aspecto incluye la búsqueda de
tradiciones jurídicas no hegemónicas para
evaluar si su uso es posible en la lucha contra
el neoliberalismo. La tradición es una obra
de representación de lo real basada en un
conjunto de datos previamente aprendidos.
Subestima la voluntad de recordar a través de
la contemporaneidad que pone la memoria en
el presente.

Cabe resaltar que el Derecho Internacional de los
Derechos Humanos y la tutela son instrumentos
respectivos buscando como grandes finalidades
y a nivel del mundo la correcta aplicación de
los dispositivos legales en lo que respecta a
los derechos fundamentales del ciudadano, es
decir el organismo vela por dar cumplimiento a
todo lo mencionado, puesto que desde tiempos
antiguos existe seres humanos que nada
importa en generar daños y perjuicios para
aquella sociedad que simplemente busca la
dignidad social, donde se obtenga de una vez

En esa misma línea Según Kant y Haberman:
indica que caracteriza con claridad y coherencia
el valor y lealtad que tiene o posee la persona
humana. Es así que el ser humano goza y
dispone de derechos realmente fundamentales,
esto es aquello de deviene desde la concepción
humana y que por tanto no se respeta como
tal simplemente será visto o analizado desde
la perspectiva de lucros para las personas
que buscan beneficios o aprovechamientos
indeseados con el honor y reputación
humana, la persona debe ser el sujeto por la
cual importa mucho en la sociedad, un ser
con particularidades no comunes mediante el
cual se desarrolla diferentes habilidades con
finalidades importantes.
Juan Carlos Mas Guivin

�156

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

2.2. El Derecho de Familia desde Vargas Llosa.
El derecho de familia por la naturaleza de las
relaciones jurídicas entre los sujetos y sus efectos
forma parte del derecho privado y la intervención
de los órganos del Estado sólo es auxiliar en
la aplicación de las normas para el goce, el
ejercicio, el reconocimiento y la exigibilidad de
los derechos deberes y obligaciones derivados
de los vínculos familiares. Resulta importante
desarrollar el derecho a la familia puesto que
esto es el elemento natural y fundamental de
la sociedad que como constitucionalmente se
establece requiere de protección al igual que
sus integrantes esto en atención y provecho de
los individuos que la conforman cumpliendo
así con la función social que le corresponde.
Vide, (2010).

constructoscriminologicos.uanl.mx

de derechos intransmisibles y de potestades
ejercidas por unos, los más dotados, los más
capaces padres, tutores, en beneficio de otros,
los menos dotados, los más débiles hijos,
pupilos, Derecho en el que se dejan ver ideas
como las de interés u orden público, a pesar
de lo cual y es uniforme la doctrina actual
sobre este punto tal no es Derecho público sino
Derecho privado y, más específicamente aun,
Derecho civil, pues civiles son sus principales
instituciones, patrimoniales algunas, personales
las más.

Lo anterior no impide que existan normas en
otros Derechos en los que la familia se tenga
en cuenta a los derechos estipulados a nivel del
Derecho internacional, en el que hay Convenios
Internacionales sobre filiación y matrimonio
Es decir que el interés familiar debe entenderse y normas para resolver conflictos de leyes. La
como el medio de protección de los intereses y tiene en cuenta el Mercantil, cuando se ocupa
derechos de los miembros del núcleo familiar, del ejercicio del comercio por la mujer casada.
sobre la base de que se cumpla con los fines La considera el Fiscal al tratar, valga por caso,
familiares, que sean la asistencia mutua, la del matrimonio y de los hijos de éste en relación
solidaridad, la convivencia, la subsistencia, con el IRPF. El Administrativo se ocupa, por
la reproducción, la filiación y demás otros ejemplo, de las familias numerosas.
elementos esenciales que la vida contiene en
El Art. 17 de la Convención Americana sobre
sí, Carbonell, (2012).
Derechos Humanos señala que la familia es el
Los Maestros Rogel &amp; Espín: nos enseña que, elemento natural y fundamental de la sociedad.
etimológicamente, familia viene de famulus, No indica la Convención a qué tipo, o tipos,
del osco famel siervo y, más remotamente, del de familia se refiere. Aplicando el principio
sánscrito vama hogar o habitación. Se trataría, jurídico de que no se puede distinguir donde
en suma, del conjunto de personas y esclavos la ley no distingue, se debe entender que la
que habitaban con el señor en la casa.
Convención establece una protección general
para todas las familias, independientemente de
El Derecho de familia es un Derecho con cuál sea su composición.
características propias, al estar plagado de
normas imperativas, con poco margen para la En todo caso, corresponde a la legislación
autonomía de la voluntad, como plagado está nacional establecer las regulaciones particulares,
Los aportes literarios de Mario Vargas Llosa; al derecho de familia bajo la luz de la teorías preventivas. PP. 151-164

�Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

sin detrimento del derecho esencial establecido
en este instrumento internacional, en ese
sentido, podemos asegurar que la normativa
interamericana garantiza la protección de todas
las familias, y que la legislación nacional no
podría establecer distinciones, exclusiones o
restricciones a este derecho.
La Declaración Americana establece en el
artículo VI, desde la perspectiva de los derechos
humanos, que la familia es el elemento
fundamental de la sociedad, por ello el
maestro Fernández (2019), define a la familia,
seguramente por la dificultad existente para
dar un concepto unitario de familia, de igual
manera que tampoco lo hacen los instrumentos
que configuran el Derecho Internacional de
los Derechos Humanos, empezando por los
más importantes, la Declaración Universal
de Derechos Humanos (DUDH) (art. 16.1), y
el Pacto Internacional de Derechos Civiles y
Políticos (PIDCP) (art. 23. 1).

157
posible cuestionar presupuestos, fundamentos,
legitimidades y funcionamientos.

La construcción de un puente entre el derecho
y literatura, según los modelos internacionales,
tiene como presupuesto la existencia de una
conexión marcada, por la influencia recíproca
entre ambas disciplinas, resulta necesario
recordar que Aguiar e Silva (2001) refiere que,
considerando el nuevo estatuto reconocido a
la interpretación especialmente en el derecho,
parece legítimo tomar conocimiento de los
avances desarrollados por la teoría literaria, que
lleva indudable ventaja en ese dominio sea en
su extensión, sea en su intensión – y viene, de
larga data, enriqueciendo significativamente el
panorama interpretativo.

Conjuntamente, hay una insistencia cada vez
mayor en el reconocimiento de una racionalidad
emocional y empática que cruza una parcela
significativa de juicios en el campo jurídico, se
trata, en efecto, de la necesidad de establecer
formas alternativas de racionalidad práctica
2.3. La literatura en el Análisis Cultural del
que posibiliten una más genuina y más justa
Derecho.
Para el autor Karam, (2009), por medio de resolución de los problemas que ese mismo
su revista científica titulada “Derecho y pulsar involucra.
Literatura. Acercamientos y Perspectivas
para Repensar el Derecho”. Define que el El estudio interdisciplinario del Derecho y
derecho, en este comienzo de siglo, es el Literatura parece lograr la más plena expresión
desafío que se impone a los juristas- y, entre y legitimidad cuando es encarado como una
las innumerables y variadas alternativas que se posibilidad capaz de producir el acceso a ese
presentan, el estudio del derecho y literatura conocimiento empático del otro, a partir del
adquiere especial relevancia, entre otras fomento de esa identificación emocional con la
razones, por la importancia que confiere a la situación del otro.
interdisciplinaridad, pues supone un cruce
de los caminos del derecho con los de otras En el ámbito de la cultura jurídica española,
áreas del conocimiento y construye un espacio el estudio del Derecho y Literatura asume
crítico por excelencia, a través del cual resulta igualmente importancia el autor Sansone, (2001),
Juan Carlos Mas Guivin

�158

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

aunque su desarrollo todavía esté marcado,
fundamentalmente, por la emergencia de ensayos
monográficos de diversos autores. En efecto, es
solamente al final de los años 90 que empiezan a
surgir publicaciones más de Derecho y Literatura.
Una perspectiva narrativista, en función de que
la concepción del derecho como narración
constituye una importante herramienta
respecto a la tarea interpretativa de los juristas,
en igual sentido, cumple apuntar la producción
bibliográfica que son orientadas hacia la
descripción y, principalmente, la crítica del
derecho que surge en el ámbito de la literatura,
más específicamente respecto a la difusión del
sistema de un derecho común europeo durante
la Edad Media, a partir de las narrativas literarias
de Rabelais y de Lope de Vega.
Actualmente, el estudio del derecho y literatura
abarca abordajes y perspectivas bastante
distintas y, considerando tal diversidad, todos
los que con él trabajan suelen adoptar tres
categorías, a partir del derecho en la literatura,
corriente desarrollada principalmente en
Europa y relacionada al contenido ético de la

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narrativa, a través de la cual se analizan aspectos
singulares de la problemática y de la experiencia
jurídica retratados por la literatura como la
justicia, la venganza, el funcionamiento de los
tribunales, al orden instituida, etc.- entendida
como obra literaria, esto es, como documento
de aplicación del derecho y de la consciencia
jurídica, a partir de la idea de que la virtualidad
representada por la narrativa posibilite lograr
una mejor comprensión del derecho y de sus
fenómenos sus discursos, sus instituciones,
sus procedimientos, etc., colaborando, de esa
forma, con la formación de la cultura y de la
comunidad jurídica.
2.4. Ab Initio en las Sentencias Judiciales
Para entender la construcción y relación
entre el proceso esbozado por Vargas Llosa,
expondremos
un
cuadro
comparativo
sobre pasajes procesales de la defensa de
internacional relacionado directamente con el
tema tratado, es decir mediante jurisprudencias
internacionales que a raíz del análisis son
sumamente importante para el desarrollo del
presente artículo.

Los aportes literarios de Mario Vargas Llosa; al derecho de familia bajo la luz de la teorías preventivas. PP. 151-164

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JURISPRUDENCIA

LOS CACHORROS

APORTES

Niñas Yean y Bosico Vs. República

Sólo volvió al Colegio después

Que, el encargado de dilucidar

Dominicana (08 SET. 2005)

de Fiestas Patrias y, cosa rara, en

la controversia planteada en el

vez de haber escarmentado con

caso, la ha resuelto en atención

Las niñas Yean y Bosico nacieron

el fútbol (¿no era por el fútbol, en

al estado vulnerabilidad de las

en 1996 y 1985, respectivamente,

cierta forma, que lo mordió Judas?)

menores, quienes, entendiéndose

en la República Dominicana.

vino más deportista que nunca. En

como una población vulnerable,

Ambas niñas tienen ascendencia

cambio, los estudios comenzaron a

fueron concebidas dentro de una

haitiana por parte de su padre y

importarle menos. Y se comprendía,

zona que de por sí ostentaba

de su abuelo materno. En razón

ni tonto que fuera, ya no le hacía

dicha característica, motivo por el

de su ascendencia haitiana forman

falta chancar: se presentaba a los

cual. No solo se rigió a la norma

parte de un grupo social vulnerable

exámenes con promedios muy bajos constitucional del país agresor,

en la República Dominicana.

y los Hermanos lo pasaban, malos

Los haitianos y dominicanos

ejercicios y óptimo, pésimas tareas y como personajes tan inmaculados

de ascendencia haitiana, en su

aprobado.

al punto que su vulnerabilidad

mayoría, recurren al procedimiento

Desde el accidente te soban, le

fue en motivo y sustento principal

de declaración tardía de nacimiento

decíamos, no sabías

para que le conceda la pretensión

para declarar a sus hijos nacidos

nada de quebrados y, qué tal raza,

y ellas, puedan acceder a la

en la República Dominicana. Las

te pusieron dieciséis.

identidad como tales. Sin embargo,

madres suelen dar a luz a sus hijos

Además, lo hacían ayudar misa,

ello no hubiera podido ser posible

en sus casas debido al temor de

Cuéllar lea el catecismo, llevar

sin esta subsunción y silogismo

presentarse ante los funcionarios

el gallardete del año en las

ponderado teniendo obviamente

de un hospital y ser deportados. El

procesiones, borre la pizarra, cantar

una aproximación directa a lo que

Estado ha efectuado deportaciones

en el coro, reparta las libretas, y

constituye la familia y el derecho

independientemente del estatus

los primeros viernes entraba al

propiamente encargado de esta

migratorio de esas personas en

desayuno, aunque no comulgara.

rama.

el país. El Estado, a través de sus

Quién como tú, decía Choto, te das

autoridades del Registro Civil, negó

la gran

sino, que identificó a las menores

a las niñas Yean y Bosico la emisión
de sus actas de nacimiento, a pesar
de que ellas nacieron en el territorio
del Estado y de que la Constitución
de la República establece
el principio de ius soli para
determinar quiénes son ciudadanos
dominicanos.

Juan Carlos Mas Guivin

�160

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

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La solicitud de inscripción tardía
de nacimiento fue denegada con
fundamento en el incumplimiento
de la presentación de once o
doce requisitos, los cuales no eran
exigibles a los niños menores de
13 años de edad, y que fueron
aplicados a las niñas, pese a que al
momento de la solicitud Yean tenía
10 meses de edad y Bosico tenía
12 años de edad Las peticionarias
permanecieron en una situación
de continua ilegalidad y resultaron
apátridas hasta el 25 de septiembre
de 2001, lo cual imposibilitó a
la niña Bosico asistir a la escuela
por un año debido a la falta de
documentos de identidad.
DECISIÓN: “En atención a la
condición de niñas de las presuntas
víctimas, la Corte considera que
la vulnerabilidad derivada de la
apatridia comprometió el libre
desarrollo de su personalidad, ya
que el acceso a los derechos y a
la protección especial de que son
titulares se vio imposibilitado.”(Párr.
167) “En consideración del
deber del Estado de otorgar la
nacionalidad a quienes nacieron
en su territorio, la República
Dominicana debió adoptar todas las
medidas positivas necesarias para
garantizar que Dilcia Yean y Violeta
Bosico, como niñas dominicanas
de ascendencia haitiana, pudieran
acudir al procedimiento de
inscripción tardía en condiciones

Los aportes literarios de Mario Vargas Llosa; al derecho de familia bajo la luz de la teorías preventivas. PP. 151-164

�161

Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

de igualdad y no discriminación
y ejercer y gozar en plenitud
su derecho a la nacionalidad
dominicana. Los requisitos exigidos
para probar el nacimiento en el
territorio deben ser
razonables y no pueden representar
un obstáculo para acceder al
derecho a la nacionalidad.” (Párr.
171)
Masacre de las Dos Erres Vs.

Año siguiente, cuando Chingolo

De la resolución se comprende la

Guatemala (2009)

y Mañuco estaban ya en primero

humanización y verdadero rostro de

El día 7 de diciembre de

de Ingeniería, Lalo en Pre-Médicas

la sociedad frente a la idiosincrasia,

1982, soldados guatemaltecos

y Choto comenzaba a trabajar

aún más resulta necesario precisar

pertenecientes al grupo especial

en la Casa Wiese y Chabuca ya

que actos atroces como estos son

denominado Kaibiles llegaron al

no era enamorada de Lalo sino

materia de regulación común a nivel

Parcelamiento de Las Dos Erres y

de Chingolo y la China ya no de

internacional. La parte decisoria

sacaron a las personas de sus casas,

Chingolo sino de Lalo, llegó a

reúne obviamente arista sumamente

argumentando la presencia de las

Miraflores Teresita Arrarte: Cuéllar

importantes para la razón de ser del

Fuerzas Armadas Rebeldes en la

la vio y, por un tiempo al menos,

Derecho de Familia, tales como lo

zona e incluso la participación de

cambió. De la noche a la mañana

son el derecho a vivir con su familia,

pobladores de las Dos Erres en el

dejó de hacer locuras y de andar

pero enfocado desde la perspectiva

grupo guerrillero. A los hombres

en mangas de camisa, el pantalón

de no solo vivir, sino, de llevar

los encerraron en la escuela del

chorreado y la peluca revuelta.

una vida digna, ello materializado

Parcelamiento y a las mujeres y

Empezó a ponerse corbata y saco,

con que el infante raptado para su

niños en la iglesia evangélica.

a peinarse con montaña a lo Elvis

sobrevivencia pudo reunirse con su

Mientras los mantuvieron

Presley y a lustrarse los zapatos: qué familia nuclear y, aún más, pudo

encerrados los golpearon e

te pasa, Pichulita, estás que no se

recuperar su nombre (derecho a

incluso algunos murieron como

te reconoce, tranquilo chino. Y él

la identidad) y poder ejercer su

consecuencia de los golpes. En

nada, de buen humor, no me pasa

derecho como de manera natural se

la tarde los Kaibiles sacaron a los

nada, había que cuidar un poco la

haría. En este sentido el estado, es el

hombres de la escuela y los llevaron pinta ¿no?, soplándose, sobándose

responsable del bien común, debe

vendados y maniatados a un pozo

las uñas, parecía el de antes. Qué

resguardar el rol de la protección del

de agua inconcluso donde los

alegrón, hermano, le decíamos,

niño; y prestar asistencia del poder

fusilaron. Después sacaron a las

qué revolución ver te así, ¿no será

público e inmediato a la familia,

mujeres y los niños para llevarlos

que?, y él, como una melcocha, a lo mediante la adopción de medidas

al mismo lugar, muchas mujeres

mejor. ¿Teresita?, de repente pues,

que promuevan la unidad familiar y

habrían sido violadas y golpeadas

¿le gustaba?, puede que sí, como un

permitan el desarrollo de la misma

hasta el punto de sufrir abortos.

chicle, puede que sí. Pag 134

en un ambiente optimo.
Juan Carlos Mas Guivin

�162

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

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En el camino muchas niñas fueron
violadas por los Kaibiles. En los
hechos de la masacre perdieron la
vida por lo menos 216 personas.
Adicionalmente, en el contexto
de la masacre uno de los Kaibiles
que participó en ella, sustrajo
ilegalmente a un niño sobreviviente,
Ramiro Osorio Cristales, se lo llevó
a su casa, y lo registró con un
nombre distinto al que le dieron sus
padres. Recién en el año 1999, el
niño se reencontró con su familia
biológica, mientras que el cambio
de nombre se mantuvo hasta el año
2002, cuando recuperó el nombre
que sus padres le dieron en su
nacimiento.
DECISIÓN:
“Además, este Tribunal ha señalado
que ‘el niño tiene derecho a vivir
con su familia, llamada a satisfacer
sus necesidades materiales, afectivas
y psicológicas. El derecho de
toda persona a recibir protección
contra injerencias arbitrarias o
ilegales en su familia, forma parte,
implícitamente, del derecho a la
protección de la familia y del niño
[…]” (Párr. 188)
“Lo mismo se desprende de
las normas contenidas en la
Convención sobre los Derechos
del Niño, que establece que los
derechos de los niños requieren
no sólo que el Estado se abstenga
de interferir indebidamente en las
relaciones privadas o familiares

Los aportes literarios de Mario Vargas Llosa; al derecho de familia bajo la luz de la teorías preventivas. PP. 151-164

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Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

del niño, sino también que, según
las circunstancias, adopte
providencias positivas para asegurar
el ejercicio y disfrute pleno de
sus derechos. Esto requiere que
el Estado, como responsable del
bien común, debe resguardar el
rol preponderante de la familia en
la protección del niño; y prestar
asistencia del poder público a la
familia, mediante la adopción de
medidas que promueva unidad.”
(Párr. 190)

III. CONCLUSIÓN.
• La simetría entre el proceso de identificación
de personalidad e identificación personal
sobre cualidades y vivencias en la obra
literaria de Vargas Llosa, presupone una
fuente de partida para que los Jueces, no solo
impartan Justicia desde la norma reguladora,
sino, que subsuman los hechos al punto de
hacerlos propios, de sentirse parte directa
del proceso y puedan emitir su auto en base
no solo del principio de legalidad, sino de la
razón y humanice cada caso como signo de
humanidad y decencia del sistema jurídico.

• Indudablemente los aportes del autor Vargas
Llosa han llevado a desarrollar diferentes
aspectos en la vida de cada persona que
estudia y analiza sus obras; asimismo, y, tal
como se afirmo anteriormente es importante
priorizar las ideas que plasma y narra Vargas
Llosa puesto que dentro del mismo se puede
observar como el ser humano tiene que
saber equilibrar en la vida, saber manejar los
diferentes aspectos que se pueda presentar
en la misma.

TRABAJOS CITADOS
• Definitivamente el análisis cultural del
Derecho siempre estará ligado a diferentes
culturas de cada país, es decir, como y de
que forma el Derecho esta siendo aplicado
y desarrollo a través de las perspectivas que
conllevan a un mejor desarrollo de cada
día; innegablemente es un factor elemental
para la indagación de diferentes y variadas
ciencias.

Benalcázar, (2015). El aporte literario del escritor peruano Mario
Vargas Llosa obtuvo reconocimiento desde el Gobierno del
Encuentro. Recuperado de: https://www.comunicacion.
gob.ec/el-aporte-literario-del-escritor-peruano-mariovargas-llosa-obtuvo

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Juan Carlos Mas Guivin

�164

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constructoscriminologicos.uanl.mx

Experiencias Curriculares de Derecho Procesal
Penal y Metodología de la Investigación Científica
por la Universidad Cesar Vallejo de Perú, director
del Taller Permanente de Derecho y Literatura,
Conferencista Nacional e Internacional en temas
de Derechos Humanos y Derecho y Literatura. así
también coautor del Libros “la Racionalidad Penal”
y “la Investigación Jurídica” Editorial HammurabiChile, 2020.

Sansone, (2001). Derecho y Literatura Acercamientos y
Perspectivas Para Repensar el Derecho. Recuperado de:
https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/4358035.pdf
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seriec_130_esp.pdf
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de:

https://www.corteidh.or.cr/CF/jurisprudencia2/

ficha_tecnica.cfm?nId_Ficha=361#:~:text=%2D%20
El%20d%C3%ADa%207%20de%20diciembre,las%20
personas%20de%20sus%20casas.&amp;text=En%20el%20
camino%20muchas%20ni%C3%B1as,por%20lo%20
menos%20216%20personas.

—
Juan Carlos Mas Guivin
Afiliación: Universidad César Vallejo
Abogado y Maestro en Derecho Penal y Procesal
Penal por la Universidad Cesar Vallejo; Doctorando
en Derecho por UCV, Profesor Visitante por
la Universidad Autónoma de Nuevo León
México, profesor Visitante en por la Universidad
de Ciencias de la Seguridad de Nuevo León
México. Docente Investigador en Pregrado en las
Los aportes literarios de Mario Vargas Llosa; al derecho de familia bajo la luz de la teorías preventivas. PP. 151-164

�Vol. 02, Núm. 03, Julio 2022

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�Vol. 02,
Núm. 03,
Julio 2022
ISSN: EN TRÁMITE

REVISTA INTERNACIONAL
DE INVESTIGACIÓN EN
CRIMINOLOGÍA
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Constructos Criminológicos es una publicación científica, que propicia un
espacio de debate académico, focalizada a difundir investigaciones y trabajos
escritos de opinión respecto de la ciencia criminológica.
Con ello, la revista se focaliza en diversas temáticas que se circunscriben en
el moderno concepto de la disciplina; en este sentido: sobre criminología,
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                  <text>Constructos Criminológicos es una revista en línea de publicidad semestral que inicia en el 2021, arbitrada bajo estrictos lineamientos metodológicos que promueven la publicación de resultados de investigaciones de calidad académica y científica sobre el ámbito de la ciencia criminológica que contribuya a resolver las necesidades de seguridad que requiere nuestro país.</text>
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                <text>Constructos Criminológicos es una revista en línea de periodicidad semestral que inicia en el 2021, arbitrada bajo estrictos lineamientos metodológicos que promueven la publicación de resultados de investigaciones de calidad académica y científica sobre el ámbito de la ciencia criminológica que contribuya a resolver las necesidades de seguridad que requiere nuestro país.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>Vol. 02,
Núm. 02,
Enero 2022

REVISTA INTERNACIONAL
DE INVESTIGACIÓN EN
CRIMINOLOGÍA
constructoscriminologicos.uanl.mx

��Sobre la Revista Constructos
Criminológicos
Constructos Criminológicos es una publicación
científica, que propicia un espacio de debate
académico, focalizada a difundir investigaciones
y trabajos escritos de opinión respecto de la
ciencia criminológica.
Con ello, la revista se focaliza en diversas
temáticas que se circunscriben en el moderno
concepto de la disciplina; es este sentido: sobre
criminología, prevención, política criminal,
criminalística, derecho penal y derecho
de ejecución Penal, elaborados con rigor,
procedentes de cualquier parte del mundo y sin
limitación en cuanto a la orientación teórica o
ideológica.
La periodicidad de la revista es semestral, con la
peculiaridad que cada número se convoca en el
mes de enero y se cierra en el mes de junio; se
apertura en el mes julio y se cierra en el mes de
diciembre.
El idioma principal es el español, si bien
podrán publicarse asimismo contribuciones en
portugués, francés, inglés o italiano, siempre
que vayan acompañadas de la correspondiente
traducción al español, la cual deberá ser aportada
por los propios autores. Cabe destacar que se
alude a colaboraciones inéditas.
La recepción de artículos para su posible
publicación en RCC se abre en dos períodos a lo
largo del año: entre el 1 del mes de enero y el 15
de abril y entre el 1 del mes de junio y el 15 del
mes de octubre.

Equipo editorial
Director
• Dr. José Zarazgoza Huerta (Universidad
Autónoma de Nuevo León)
Coordinador editorial
• Dr. Gil David Hernández Castillo (UANL)
Comité Editorial
Internacional
• Dr. Jo Hee Moon (UH) Corea
• Dr. Luis Flavio Gómez (Brasil)
• Dr. Enrique Sanz Delgado (UAH) España
• Dr. Daniel Fernández Bermejo (UNED) España
Nacional
• Dr. Víctor Aurelio Zúñiga González (UANL)
• Dr. Rogelio Barba Álvarez (UDG)
• Dr. Manuel Vidaurri Aréchiga (DELASALLE,
Bajío)
• Dr. Gerardo S. Palacios Pámanes (UANL)
• Dra. Rosalba Taboada Villasana (Instituto Cide
Hamet)
Comité Científico
Internacional
• Dr. Esteban Leonardo Arratia Sandoval
(Universidad de Santiago de Chile)
• Ph.D. Logan Puck (University of California)
Nacional
• Dra. Karla Villarreal Sotelo (UAT)
Comité Consultivo
Nacional
• Dr. Juan García Rodríguez (UANL)
• Dra. Ana María Esquivel (UANL)
• Dr. Juan Antonio Caballero (UANL)
• Dra. Carla Monroy Ojeda (UASP)
• Dr. Martín Eduardo Pérez Cazarez (UDG)
• Dr. Jesús Francisco Castro Oliva (UANL)
• Dr. Rodolfo Tadeo Luna de la Mora (IBERO)

�CONTENIDO
Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

Artículos
07

31

51

67

87

109

Covid-19 y migración en la frontera noreste de México: los casos de las
casas de asistencia para migrantes
Cynthia Marisol Vargas Orozco y Karla Villarreal Sotelo
Retos criminológicos y jurídicos ante la violencia sexual contra la mujer
en Cuba
Lázaro Enrique Ramos Portal
Características criminológicas del delincuente sexual. Muestra mexicana
Rocío D. García-Moreno y Fernando Javier Araujo Pulido
Un análisis a las teorías crimino-ambientales bajo la incidencia delictiva
en García, Nuevo León
Juan Antonio Caballero, Leonardo David Arriaga Avalos y Octavio
Quintero Ávila
La seguridad con perspectiva de género. Experiencias en Cataluña
Ana Belen Almecija Casanova
Criminología verde, esfuerzo de aplicación de las regulaciones sobre
vida silvestre en México entre el 2006 y 2020
Jesús Ignacio Castro Salazar, José Luis Carpio-Domínguez e
Inés Arroyo-Quiroz

�Presentación

El estudio de la Criminología se ha incrementado en los últimos años como
respuesta al aumento de la violencia en el país, por tal motivo, la Facultad de
Derecho y Criminología de la Universidad Autónoma de Nuevo León impulsó la
creación de una revista especializada en el ámbito criminológico que lleva por
nombre Constructos Criminológicos. Con la creación de esta revista científica
se apertura un importante espacio de reflexión académica que promueva la
necesidad de políticas públicas orientadas en el estudio de la criminología como
estrategia fundamental para el fortalecimiento del Estado de Derecho que garantice
el cumplimiento de los derechos fundamentales de todos los ciudadanos.
Constructos Criminológicos es una revista en línea de publicidad semestral
arbitrada bajo estrictos lineamientos metodológicos que promueven la publicación
de resultados de investigaciones de calidad académica y científica sobre el ámbito
de la ciencia criminal que contribuya a resolver las necesidades de seguridad que
requiere nuestro país. La revista coadyuva esfuerzos con el programa doctoral de
Criminología que oferta nuestra facultad, mismo que se encuentra registrado en
el padrón de posgrados de calidad del CONACYT, orientado a contrarrestar cada
forma de manifestación criminal, sea convencional o no convencional, es decir,
delincuencia organizada y común; así como preparar profesionales que puedan
asumir decisiones y disponer estrategias en los vastos campos de la contención
y prevención criminal, de la administración de la justicia, de los servicios a la
víctima, del seguimiento del procesado y de la inseguridad ciudadana.
La generación de conocimiento a través de la revista contribuye a llenar un vacío
científico en el país en este tema. La revista Constructos Criminológicos auxilia al
fomento y enseñanza de la Criminología como una disciplina indispensable para
el desarrollo de México.

Óscar P. Lugo Serrato
Director de la FACDYC

�6

constructoscriminologicos.uanl.mx

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Editorial

La Revista Constructos Criminológicos, en este Vol. 02 Núm. 02, la que es ofertada
por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Facultad de Derecho
y Criminología, destaca la participación de investigadores internacionales y
nacionales con el aporte de sus investigaciones que dan contenido a la ciencia
criminológica. En esta ocasión: se abordan nuevos paradigmas entre la Criminología
y el género; la violencia sexual. Asimismo, se ponen de relieve, temas novedosos
de la ciencia criminológica (Criminología Ambiental y Criminología verde), así la
interlocución de las ciencias del derecho y la criminología.
Constructos Criminológicos ha surgido con el objetivo de divulgar la producción
científica relacionada con los temas de la de ciencia criminológica, para
convertirse en una de las más importantes apuestas científicas de acceso abierto
en Iberoamérica, para ingresar a los índices científicos más importantes y
facilitar con ello el acceso a una plataforma en línea facilite la divulgación de
investigaciones de alto impacto que contribuyan a la comprensión del paradigma
criminológico.
Agradecemos en este segundo ejercicio, a nuestros investigadores invitados,
la confianza depositada al compartir los trabajos que invitamos a reflexionar y
propiciar el debate intelectual que da contenido y continente a la Criminología.

Dr. José Zaragoza Huerta
Director Editorial (UANL)

Dr. Gil David Hernández Castillo
Coordinador editorial (UANL)

�7

Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

Covid-19 y migración en la frontera noreste de México: los
casos de las casas de asistencia para migrantes
The Covid-19 pandemic in the assistance houses for
migrants on the northeast border of Mexico
Cynthia Marisol Vargas Orozco*
Karla Villarreal Sotelo*

Resumen
La migración es un fenómeno social de gran
relevancia en la comprensión de las condiciones
sociales, políticas, económicas y ambientales
de los países, sin embargo, el surgimiento de la
pandemia del Covid-19 ha puesto en escenario
nuevos desafíos a este fenómeno con profundos
impactos en la migración. El presente estudio
tiene como objetivo documentar el contexto
migratorio durante la pandemia del Covid-19
en la frontera noreste de México a través de
las Casas de Asistencia para Migrantes (CAM)

Cómo citar
Vargas Orozco, C. M., &amp; Villarreal Sotelo , K.
Covid-19 y migración en la frontera noreste de
México: : los casos de las casas de asistencia
para migrantes . Constructos Criminológicos,
2(2). Recuperado a partir de https://
constructoscriminologicos.uanl.mx/index.php/cc/
article/view/22
*Universidad Autonoma de Tamaulipas
**https://orcid.org/0000-0002-8668-3257
Universidad Autonoma de Tamaulipas

Recibido: 10-12-2021
Aceptado: 10-01-2022

de la ciudad de Reynosa Tamaulipas desde
una perspectiva criminológica, para cumplir
con este objetivo se analizan las frecuencias
y datos demográficos de personas migrantes
atendidas en las CAM durante el año 2020, y
se describen las estrategias de protección de la
salud para atender y prevenir los contagios de
Covid-19 en estos lugares. Encontrando que las
CAM han desarrollado estrategias de acuerdo
a sus capacidades para hacer frente a los retos
y desafíos de la migración en un contexto de
vulnerabilidad no sólo social, sino sanitaria.
Palabras clave: Covid-19, Migración, Salud
Pública, Grupos Vulnerables, Fronteras

Abstract
Migration is an important social phenomenon
to understand the social, political, economic
and environmental conditions of the countries,
however, the emergence of the Covid-19
pandemic has brought new challenges with
profound impacts on the migration processes.

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

The present study aims to document the
migratory context during the Covid-19
pandemic on the northeast border of Mexico
through the Assistance Houses for Migrants
(AHM) in the city of Reynosa Tamaulipas from
a criminological perspective, to meet this
objective we analyzed the frequencies and
demographic data of migrants treated in AHM
during 2020, and health protection strategies
are described to attend and prevent Covid-19
contagions in these places. Finding that the
AHM have developed strategies according
to their capacities to face the challenges of
migration in a context of vulnerability not only
social, but also health.
Keywords: Covid-19, Migration, Public Health,
Vulnerable Groups, Borders

1. INTRODUCCIÓN
El La migración es un fenómeno social en
incremento en las últimas décadas, en el cual, se
encuentran inmersos factores sociales, políticos,
económicos, culturales, naturales educativos,
religiosos, entre otros (Gómez-Walteros,
2010:84). La migración ha estado relacionada
a entornos de inseguridad y vulnerabilidad
debido las condiciones bajo las que se realiza y
a su vez por el endurecimiento de las políticas
migratorias actuales (Izacara-Palacios, 2012;
Carpio et al., 2017) y recientemente agravada
por las condiciones sanitarias derivadas de la
pandemia del SARS-CoV-2 (Covid-19).
La frontera norte de México, en el principal
corredor migratorio del planeta (Organización
Internacional para las Migraciones, 2020), el

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estado de Tamaulipas es geográficamente la
ruta de acceso más corta a los Estados Unidos
(Barrón, 2013; Carpio-Domínguez et al, 2017)
caracterizándose por la presencia de importantes
flujos migratorios (Izcara-Palacios, 2012).
Este estado mexicano constituye un centro
receptor y expulsor de jornaleros migratorios
tanto nacionales como internacionales (IzcaraPalacios, 2012; Izcara-Palacios y Andrade-Rubio,
2015), los cuales, tienen como objetivo llegar a
Estados Unidos en busca de trabajos temporales,
o bien, migran definitivamente buscando mejores
oportunidades de desarrollo (Alba, 1979).
La principal respuesta ante la pandemia
del Covid-19, fue el aislamiento social y
el aumento de la vigilancia sanitaria en las
principales entradas a los países, por lo que
estas medidas de seguridad tuvieron profundos
impactos en el proceso migratorio. Al respecto,
ante la emergencia de la pandemia, el gobierno
de Estados Unidos en el discurso de que la
migración atenta contra la seguridad nacional
en la propagación del coronavirus (Sedas et
al, 2020) derivó en el aumentó las patrullas
fronterizas, estableciendo requisitos más
estrictos para obtener asilo o visas y presionó a
México y a los países centroamericanos para que
procesen las solicitudes de asilo presentadas en
los EE. UU. (a través de los llamados Protocolos
de Protección al Migrante y los Acuerdos
de Cooperación de Asilo). Estas medidas
ayudaron a reducir en un 70% el número de
centroamericanos en la frontera sur de Estados
Unidos y norte de México (International Crisis
Group, 2020).
Fue evidente que debido a la pandemia
por el Covid-19 las personas migrantes

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fueron concebidas como un grupo aún más
vulnerable, por lo que tanto instituciones del
Estado mexicano como organizaciones no
gubernamentales, desplegaron un abanico
de políticas y acciones públicas enfocadas
en dicha población para prevenir contagios,
o bien, para atender brotes. Ante este
panorama, el reto concep- tual que planteó
este artículo fue cómo concebir las políticas
públicas y acciones públicas, por un lado,
y cómo captar sus matices para un caso
particular del norte de México (HernándezHernández, 2021: 67).

1.1. La pandemia en la migración
A finales del año 2019 se dio a conocer a nivel
mundial el surgimiento de un nuevo coronavirus
denominado SARS-CoV-2 (Covid-19) (Zhou
et al., 2020) el cual, se distribuyó a nivel
mundial favorecido por la globalización y
las comunicaciones aéreas entre los países y
las regiones, ocasionando una pandemia que
ha tenido profundos impactos económicos,
ambientales, sociales y en la salud humana sin
diferenciar clases y estratos sociales, ni países
desarrollados o en desarrollo (Aja, 2020).

Sin embargo, la migración no se detuvo con la
implementación de estas medidas sanitarias,
las personas migrantes tanto nacionales como
extranjeras continuaron llegando a la frontera
norte de México, mientras que las políticas
implementadas por el gobierno de México para
incluir a la población migrante en la respuesta
nacional contra el Covid-19, no ha sido efectiva
en permear el impacto de la pandemia en la este
grupo social, derivando en el contagio también
de personas migrantes mientras residen en la
frontera norte del país (Gobierno del Estado de
Tamaulipas, 2020; Sedas et al, 2020)

Para el 11 de marzo de 2020, la Organización
Mundial de la Salud (OMS) en comunicación
oficial, declaró el brote del coronavirus SARSCoV-2 como una pandemia global, indicando
que cada país debía reforzar sus estrategias para
atender esa emergencia sanitaria (OMS, 2020).
Teniendo como consecuencia 1) los contagios,
los cuales suman alrededor de 50 millones de
personas y más de un millón de muertes por
Covid-19 a nivel global, y la exclusión social de
personas por miedo al contagio, 2) las medidas
de prevención de contagio del Covid-19 como el
aislamiento, la cuarentena y el toque de queda,
3) las pérdidas económicas y el desempleo, y
La importancia de este estudio radica en 4) las muertes de familiares, amigos y personas
que se profundiza en el contexto migratorio conocidas (Griffiths y Mamun, 2020; Sher, 2020;
de la pandemia del Covid-19 en el estado D´Souza et al. 2020). Las principales estrategias
de Tamaulipas por lo que es fundamental tomadas por los gobiernos de la mayoría de los
comprender cómo diversos actores sociales y países del mundo han sido el aislamiento, la
organizaciones no gubernamentales contribuyen protección personal (bioseguridad), diagnóstico
en la gobernanza sanitaria y en la protección de temprano y tratamiento (para síntomas) en
los derechos humanos también en materia de pacientes infectados (Macintosh, 2020).
salud de las personas migrantes en el estado.
Esta situación, puso a prueba a los diferentes
gobiernos, sociedades y particulares, ya que
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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

implicó la protección de todos los derechos
humanos, económicos, sociales y culturales,
teniendo que asumir la implementación y
cumplimiento de diferentes acciones que
resguardaran a la población, el acceso a la
atención médica, las medidas de emergencia, la
vivienda, alimentación, saneamiento e higiene
a todas las personas, incluyendo a las personas
en condición de vulnerabilidad, minorías,
migrantes, pueblos indígenas, desplazados,
personas recluidas y detenidas (Oficina de Alto
Comisionado de las Naciones Unidas para los
Derechos Humanos, OACNUDH, 2020a).
Las personas más vulnerables a esta crisis son
las que ya están riesgo, aquellas que no tienen
acceso adecuado a la vivienda, al agua potable,
así como aquellos que sufren de discriminación
y los que por su condición social se encuentran
en desventaja.

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Humanos de los migrantes: Guía” en la cual, se
especifican las diferentes acciones que deben
tomarse para proteger la salud de aquellos que
viven en albergues, estas acciones comprenden:
provisiones de agua, saneamiento e higiene,
la provisión de todos los servicios esenciales,
incluida la alimentación, prevención, pruebas
y tratamientos (OACNUDH, 2020d).

Ante esta apreciación, el 30 de marzo de 2020
el Consejo de Salubridad de México declaró a
la epidemia generada por el virus SARS-CoV-2
como emergencia sanitaria de fuerza mayor,
llevando al Estado Mexicano a determinar las
acciones necesarias para atender las diferentes
problemáticas que traería esta declaración
(Gobierno de México, 2020a). Esto derivó en la
publicación de las guías de salud pública para
la prevención de la transmisión de Covid-19,
exhortando inmediatamente la suspensión
En este sentido, uno de los grupos sociales con de toda actividad no-esencial a través del
mayor vulnerabilidad es la población migrante sector público, privado y social además de las
(OACNUDH, 2020b). La mayoría de los recomendaciones de ¨distanciamiento social¨
migrantes, viven en asentamientos, campos con (Secretaría de Salud, 2020).
sobrepoblación, centros de recepción, refugios
que son improvisados y por sus situaciones 1.2. Contagios de Covid-19 en Tamaulipas,
precarias, estos lugares no ofrecen un adecuado México
sistema de salud, por lo que se encuentran en
condiciones de insalubridad, de hacinamiento, La contingencia sanitaria originada el Covid-19
lo que hace que las consecuencias de un brote en el estado de Tamaulipas, inició seis días
de Covid-19 sea letal (OACNUDH América después (17 de marzo) de la declaración
Central, Oficina Regional, 2020c).
como pandemia por parte de la Organización
Mundial de la Salud (11 de marzo). El Comité
Para atender la situación de los migrantes Estatal para la Seguridad Publica en Salud
frente a la emergencia sanitaria que se enfrenta implementó acciones de coordinación para
globalmente por la Covid-19, la Oficina de la suspensión de actividades escolares, limitar
Alto Comisionado de las Naciones Unidas para el acceso a las playas y la reducción de la
los Derechos Humanos, el 7 de abril de 2020, asistencia del personal a los centros de trabajo,
puso en circulación “Covid-19 y los Derechos así como la suspensión de manera inmediata de
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Figura 1. Comportamiento de casos de contagios de Covid-19 en
el estado de Tamaulipas durante 2020

Fuente: elaboración propia con datos de los datos epidemiológicos
oficiales de la página de Gobierno de México

eventos sociales, centros recreativos y cualquier de la pandemia en el estado. Sin embargo,
actividad que implique aglomeraciones sociales en el último trimestre el incremento en el
(Gobierno del Estado de Tamaulipas, 2020).
número de casos de contagio se ha sostenido,
alcanzando en diciembre un total de 12,159
La frecuencia de casos de contagios de Covid-19 casos de contagios extendiendo la segunda
en el estado ha presentado dos grandes curva de contagios hasta 20212 (Figura 1).
incrementos, la primera curva de contagio o
curva epidemiológica1 tuvo la frecuencia más Sin embargo, en este escenario de contagios,
alta en el mes de julio con 10,834 casos de también figuraron las personas migrantes que
contagios con un descenso de casos de Covid-19 residen en el estado, ya que el 20 de abril de
en el estado durante los meses de agosto 2020 el Gobierno del Estado de Tamaulipas
(n=6 152) y septiembre (n=5 099), siendo los confirmó el contagio de 198 personas por
registros más bajos de contagios desde el inicio el coronavirus SARS-CoV-2, de los cuales el
10% de este grupo correspondía a población
migrante nacionales y extranjeros deportados,
1
La curva epidemiológica es un gráfico estadístico utiestablecidos en albergues de la frontera. Este
lizado en epidemiología para visualizar el inicio de un brote

epidémico, la cual, permite identificar la magnitud de la enHasta la elaboración del presente estudio (enero,

fermedad, valores atípicos, tendencia en el tiempo, periodo de

2

incubación, etc. (Torok, 2002)

2021), la segunda curva epidemiológica no se ha definido.
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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

10% correspondía a 16 migrantes, contagiados
en un albergue de los cuales, 6 eran originarios
de Honduras, 4 de México, 3 de Cuba, uno de
Guatemala, uno de Camerún y por último uno
sin determinar su lugar de origen (Gobierno del
Estado de Tamaulipas, 2020; Sedas et al, 2020).
Esto anterior derivó en que el Gobierno de
Tamaulipas presentara ante la Suprema Corte
de Justicia de la Nación una Controversia
Constitucional, de carácter urgente, en la que
solicitó se dictaran medidas sanitarias para la
protección de la salud también de los migrantes
que se encuentran en el estado. Esta situación
permite entrever, que la población vulnerable
como los migrantes en el contexto de la
pandemia del coronavirus se ha convertido en
un desafío para la gobernanza en salud inclusiva,
la capacidad del Estado para enfrentarla y
prevenirla y en la reducción de las desigualdades
(Riggirozzi, Grugel y Cintra, 2020).
2. METODOLOGÍA
2.1. Tipo de estudio
El presente estudio descriptivo se realizó a
través un enfoque mixto, que de acuerdo a
Creswell (2008), este enfoque mixto permite
integrar en un mismo estudio, metodologías
cualitativas y cuantitativas, orientado a ampliar
la comprensión del fenómeno que se estudia.
Este tipo de estudio permite comprender
las interrelaciones entre las variables de
análisis ofreciendo una síntesis interpretativa
(complementación) de los resultados de cada
método (Bericat, 1998).

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2.2. Población de estudio
Se analizan los datos cualitativos y cuantitativos
de las dos Casas de Asistencia para Migrantes
(CAM) en la ciudad de Reynosa Tamaulipas:
Albergue Nuestra Señora de Guadalupe y
el Albergue Senda de Vida; con el objetivo
de conocer las cifras de personas migrantes
atendidas en las casas de asistencia para
migrantes, así como describir las estrategias
de protección de la salud y los principales
desafíos para atender y prevenir los contagios
de coronavirus durante la pandemia del
SARS-CoV-2 (Covid-19) en el periodo enerodiciembre del 2020.
2.3. Recolección y análisis de datos
Para cumplir con los objetivos planteados 1)
se analizaron por estadística descriptiva las
frecuencias y datos socio-demográficos de
personas migrantes atendidas en las CAM, y 2)
a través de entrevistas semiestructuradas con los
directores de las CAM se analizan las principales
estrategias de prevención de contagios de
coronavirus (SARS-CoV-2 ) y los desafíos para
el funcionamiento de estos albergues durante la
pandemia en el periodo enero-diciembre 2020.
En cuanto a la combinación de los métodos, se
utiliza la complementariedad de la información
que de acuerdo a Greene et al. (1989) y Bryman
(2006) la complementariedad en los método
mixtos busca la elaboración, mejora, ilustración
y aclaración de los resultados de un método
con los resultados del otro (Greene et al., 1989:
259; Bryman, 2006: 105).
Esta metodología es aplicada para analizar, en
un primer momento, los datos cuantitativos

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de ambas casas de asistencia, de los cuales,
se analizan primero los datos de manera
conjunta y posteriormente por cada una de
las CAM, debido a que los procedimientos,
características, capacidades y criterios para la
atención de personas migrantes son distintos en
cada una. En cuanto a las variables cuantitativas
se analizan datos como: número de personas
recibidas/atendidas, género, número de
menores de edad, lugares de procedencia
(nacionales y extranjeros) y padecimientos
médicos identificados (diagnosticados).
Respecto a los datos cualitativos, se analizan
desde dos categorías previas: 1) retos y desafíos
para la prevención de contagios de Covid-19
en migrantes, y 2) estrategias de prevención
de contagios durante la emergencia sanitaria.
La primera categoría tiene como objetivo
comprender las afectaciones (económicas
y administrativas) al funcionamiento de las
CAM derivadas de la contingencia sanitaria,
mientras que la segunda categoría comprende
las estrategias implementadas por las CAM para
hacer frente a la contingencia para salvaguardar
la salud y atención a las personas migrantes
durante el periodo de estudio.
3. RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Para comprender la importancia de las Casas
de Asistencia para Migrantes (CAM) en la
frontera noreste de México, es necesario
mencionar que esta región fronteriza es uno
de los principales puntos de recepción de
personas migrantes, durante 2020 de los 87
260 migrantes extranjeros presentados ante
la autoridad migratoria mexicana 16 392
(19.79%) fueron en Tamaulipas (ocupando el

segundo lugar nacional después del estado de
Chiapas), siendo además, el principal estado
fronterizo por el que se realizó el mayor numero
de eventos de repatriación de migrantes por
parte de Estados Unidos con un total de 58 814
(31.8%) (Gobierno de México, 2020b).
La ciudad de Reynosa, recibe una gran cantidad
de personas migrantes tanto nacionales como
extranjeros que buscan cruzar hacia Estados
Unidos y que son atendidos por las CAM, por lo
cual, tienen un rol fundamental en el proceso
migratorio en la frontera norte de Tamaulipas
ya que reciben a hombres, mujeres y menores
migrantes que van de paso hacia Estados
Unidos o de retorno a México a lo largo de
toda la región fronteriza (Varela-Huerta, 2016;
Carrasco-González, 2017; Castillo-Ramírez,
2020). Las CAM de Reynosa reciben a personas
migrantes deportadas por otros puentes
fronterizos generalmente provenientes de la
ciudad de Matamoros (al este) o bien desde
Nuevo Laredo (al noroeste), de igual manera
reciben aquellas personas que van de paso con
destino a Estados Unidos o bien van de regreso
a sus lugares de origen en México. En estas
casas se ofrece comida, hospedaje, atención
médica, acceso a comunicación con los
familiares de las personas alojadas, asistencia
legal y vinculación con el Instituto Tamaulipeco
para los Migrantes para facilitarles un retorno
seguro a sus lugares de origen.
3.1. La migración, casas de asistencia y la
pandemia del Covid-19
Durante el año 2020 las casas de asistencia de
la ciudad de Reynosa recibieron 3 538 personas
migrantes, de las cuales, el Albergue Nuestra
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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Señora de Guadalupe (ANSG) atendió a 3
108 personas migrantes (87.8%) y el Albergue
Senda de Vida (ASDV) recibió 430 personas
migrantes (12.1%). Estas cifras responden a
los distintos procedimientos, capacidades y
criterios de cada albergue, ya que el ANSG
recibe personas migrantes durante tres días,
en los cuales se les ofrecen los servicios
mencionados y posteriormente dejan la casa
para permitir a otras personas ingresar, por
lo que la población atendida en esta casa es
mayor, en tanto que el tiempo de permanencia
por persona está restringido a los tres días,
mientras que el ASDV ofrece los servicios a
las personas hasta que tienen algún tipo de
seguridad como trabajo, casa, etc.

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Previo al inicio de la medida de seguridad de
contingencia sanitaria (aislamiento) en el estado
de Tamaulipas (en marzo 2020), ambas casas
de asistencia recibieron 1 082 personas durante
el primer bimestre (enero-febrero), lo que
representa el 50.9% del total anual, mientras
que el resto del periodo (marzo-diciembre)
recibieron una población de 1 736 personas
migrantes, es decir el 49% del total anual. Al
inicio de la contingencia sanitaria en el estado,
hubo un descenso del 34.3% en la frecuencia de
atención de personas migrantes durante el mes
de marzo (n= 837, 18.1%) respecto a febrero
(n=1275, 27.6%), este descenso se mantuvo
en los próximos meses en función a la primera
curva de aumento de contagios durante el mes
de julio (ver Figura 1) con un aumento en el
último trimestre del año (Figura 2).

Figura 2. Frecuencias de personas migrantes atendidas por las casas de asistencia en la ciudad
de Reynosa, Tamaulipas durante el año 2020

Fuente: elaboración propia con datos de las Casas de Asistencia para Migrantes (2020)

Se identificó que previo al inicio de la 48% del total de personas recibidas durante
contingencia sanitaria (marzo, 2020) el ASNG 2020, mientras que durante la contingencia
recibió 1 492 personas, lo que representó el sanitaria (marzo-diciembre) este albergue
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atendió al 52% (n=1616) sumando un total
anual de 3108 personas migrantes, así como
a 217 personas menores de 18 años. Una
vez iniciada la contingencia, se registró un
descenso del 67.1% de personas atendidas en
el mes de abril (n=235, 7.6%) respecto al mes
de marzo (n=717, 23.1%) (Figura 3), situación
que continuó en descenso coincidiendo con
la primera curva de contagios del SARS-CoV-2

(Covid-19) en el estado (Ver Figura 1) ya que
durante el periodo junio-agosto la curva de
contagios visibilizó la gravedad de la pandemia
en el estado y en consecuencia la frecuencia
de atención a personas migrantes fue menor,
ya que la principal estrategia para prevenir y
contener los contagios fue el aislamiento, y
que las casas de asistencia también tuvieron
que implementar durante la pandemia.

Figura 3. Frecuencias de personas migrantes atendidas por las casas de asistencia en la ciudad
de Reynosa, Tamaulipas durante el año 2020

Fuente: elaboración propia con datos de las Casas de Asistencia para Migrantes (2020)

A partir del mes de septiembre se evidenció
un aumento en la frecuencia de personas
migrantes recibidas en el ANSG (n=66, 2.1%)
situación que continuó en aumento hasta el
mes de octubre (n=172, 5.5%), esto anterior
responde al descenso de la curva de contagios
durante septiembre (n=5099) y octubre
(n=6151); sin embargo, con el incremento
sostenido de contagios en el último trimestre de

2020, la atención de personas migrantes en el
ANSG tuvo que descender, cerrando el mes de
diciembre con 165 personas (5.3%) recibidas.
Por otra parte, el Albergue Senda De Vida
(ASDV) recibió 430 personas migrantes durante
2020, de las cuales el 72.1% (n=310) fueron
recibidas en el primer bimestre previo a la
contingencia sanitaria, mientras que el 27.9%
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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

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fue recibido en los meses restantes del año. Es
necesario establecer que a diferencia del ANSG,
este albergue mantuvo durante la contingencia
(marzo-diciembre) a 120 personas durante
todo el periodo. Esta dinámica corresponde a
las medidas de seguridad implementadas por el
ASDV para prevenir los contagios dentro de sus
instalaciones. En el mes de enero atendieron
a 125 (29%) personas con un aumento del
48% respecto al mes de febrero (n=185, 43%),
siendo el mes con el mayor número de personas
atendidas.

asistencia médica y legal a las 120 personas
las cuales eran originarias de Latinoamérica y
África, así como a 110 menores de 18 años.
Con relación a la distribución por género de
las personas migrantes atendidas por las CAM,
se identificó que la frecuencia de hombres es
mayor (n=2 639, 82.2%) respecto a las mujeres
(n=572, 17.8%), se evidencia que la frecuencia
de personas atendidas por las CAM durante
la contingencia del Covid-19 corresponde
porcentualmente a hombres. Se observó un
descenso en las frecuencias entre hombres
(66.6%) y mujeres (84.6%) durante el mes de
En cuanto al periodo de contingencia de 2020 marzo respecto a febrero, ya que en el caso de
correspondiente a marzo-diciembre, el ASDV los hombres la frecuencia de hombres durante
mantuvo la población que ingresó en el mes febrero fue de 1045 (39.6%) frente a 601
de marzo (n=120, 27.9%) hasta diciembre (22.8%) en marzo, mientras que las mujeres
(Figura 3). Durante este periodo, el ASDV descendieron de 176 (30.8%) en febrero a 27
les proporcionó hospedaje, alimentación, y (4.7%) en marzo (Figura 4).
Figura 4. Distribución por género de personas migrantes recibidas en las casas de asistencia de
la ciudad de Reynosa, Tamaulipas durante el año 2020

Fuente: elaboración propia con datos de las Casas de Asistencia para Migrantes (2020)

Durante la primera curva de contagios de
frecuencias por género fueron de 0.4% (n=13)
Covid-19 en el estado de Tamaulipas en
en junio y de 0.1% (n=3) en julio, siendo las
los meses de junio y julio (ver Figura 1), las
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menores del periodo de estudio. La distribución
por género durante este bimestre estuvo
representada en el mes de junio por 10 (0.4%)
hombres y 3 (0.5%) mujeres; mientras que
durante julio se recibieron 2 hombres (0.1%) y
una mujer (0.2%).
Las CAM recibieron durante este periodo a 327
personas menores de 18 años representando el
9.2% del total de población migrante durante
2020 atendida en las CAM (ANSG=217,
ASVD=110). Este fenómeno de menores de
edad en el proceso de migración, ha sido
documentado en la última década como un
fenómeno en aumento (Hernández-Hernández,
Vargas-Orozco y Villarreal-Sotelo, 2015),
evidenciando un cambio en los procesos
migratorios tradicionales, en donde ya no
únicamente migran las personas adultas.

En los datos proporcionados por las casas
de asistencia los menores de edad son
contabilizados aparte del resto de la población,
no especificando cuántos de ellos son hombres
y mujeres; sin embargo, los datos permiten
evidenciar que este grupo social muestra un
comportamiento de frecuencias similar al de
los adultos, con la excepción de que durante el
mes de octubre tuvo un aumento considerable
en la frecuencia de casos de menores
atendidos por las casas de asistencia, este
aumento representó el 21.4% (n=70) del total
de menores durante el periodo, incluso sobre
el total por mes durante el primer bimestre
del año previo al inicio de la contingencia
sanitaria en el estado (Figura 5).

Figura 5. Menores migrantes atendidos en las casas de asistencia para migrantes de la ciudad de
Reynosa, Tamaulipas durante el año 2020
80
70

65

Frecuencia

60
50
40

70
60

40

39

30
16

20
10
0

3
Enero

Febrero

Marzo

Abril

9

Mayo

7

1

Junio
Julio
Mes (2020)

7
Agosto

10

Septiembre Octubre Noviembre Diciembre

Fuente: elaboración propia con datos de las Casas de Asistencia para Migrantes (2020)

Esta frecuencia de menores en casas de los grupos migratorios son heterogéneos en los
asistencia durante la contingencia de la que grupos minoritarios como los niños y niñas
pandemia del Covid-19, permite evidenciar que se encuentran en condiciones de vulnerabilidad
Cynthia Marisol Vargas Orozco y Karla Villarreal Sotelo

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CONSTRUCTOS
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no sólo por las condiciones de seguridad
como lo han reportado diversos estudios
(Vargas-Orozco, et al., 2012; HernándezHernández, Vargas-Orozco y Villarreal-Sotelo,
2015), sino también por las condiciones de
vulnerabilidad sanitaria con un alto riesgo de
contagio de Covid-19. Esto queda evidenciado
en el mismo proceso migratorio, al movilizar
a esta población, muchas veces en grandes
grupos, en condiciones de poca salubridad y
sin las medidas de prevención de contagios de
Covid-19 (OACNUDH, 2020a).

corresponde a migrantes nacionales, mientras
que los internacionales tuvieron el 11.8%
(n=419). Respecto a los nacionales, se
identificaron 10 estados de procedencia,
siendo las personas migrantes del estado de
Chiapas las que tuvieron una mayor frecuencia
en la atención de las CAM (n=605, 19.4%),
mientras que los estados de Veracruz (n=389,
12.5%), Michoacán (n=382, 12.2%), Tabasco
(n=369, 11.8%) y Guerrero (n=327, 10.5%)
tuvieron una frecuencia &gt;300 personas cada
uno durante el periodo de estudio, destacando
que el 11.3% (n=351) de la población migrante
Con relación a los lugares de procedencia atendida en las CAM es originaria del centro y
de las personas migrantes atendidas en las sur del estado de Tamaulipas (Figura 6).
CAM, se identificó que el 88.1% (n=3119)
Figura 6. Estados de procedencia de personas migrantes atendidas durante el año 2020 por las
casas de asistencia para migrantes en la ciudad de Reynosa, Tamaulipas

Fuente: elaboración propia con datos de las Casas de Asistencia para Migrantes (2020)

Covid-19 y migración en la frontera noreste de México: los casos de las casas de asistencia para migrantes. PP. 7-30

�19

Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

De igual manera los estados como Puebla
(n=269, 8.6%), Hidalgo (n=264, 8.5%), Oaxaca
(n=125, 4%) y Coahuila (n=38, 1.2%) se
caracterizan por tener una menor frecuencia de
personas migrantes atendidas en las CAM; sin
embargo, estas cifras permiten visibilizar que las
CAM recibieron durante el año 2020 a personas
migrantes del norte, centro y sur de México en
un contexto de seguridad sanitaria global. La
migración interna en México con destino a la
frontera norte ha sido documentada como un
fenómeno dinámico que ha ido en aumento en
las últimas décadas (Rivera-Sánchez, 2017), ya
que los flujos migratorios se han concentrado
en la región noreste de México en los estados
de Coahuila, Nuevo León, San Luis Potosí y
en la región costera y fronteriza de Tamaulipas
(Lomelí-Carrillo e Ybáñez-Zepeda, 2017).
La población migrante atendida en las CAM
también estuvo integrada por personas de otros
países. Se identificaron 419 personas migrantes
(11.8%) de 13 países de procedencia, de los
cuales, 8 pertenecen a América Latina y el
Caribe y 5 corresponden a la región de África
Central y Occidental. México, además de ser
un país emisor de migrantes mexicanos hacia
Estados Unidos se ha convertido en un país de
tránsito para migrantes (Pardinas, 2008), por lo
que es común encontrar a personas de otros
países en las principales zonas fronterizas del
norte mexicano, generalmente en busca de
mejores oportunidades en Estados Unidos o
bien residiendo temporalmente en las ciudades
mexicanas de la frontera (Carrasco-González,
2017).

consecuencia de conflictos sociales, políticos,
naturales y de seguridad, agravados por las
condiciones de pobreza, principalmente en
países centroamericanos como el Salvador,
Nicaragua, Guatemala y Honduras (GonzálezReyes, 2009). El aumento de grupos de
migrantes con destino a Estados Unidos en la
última década ha provocado el endurecimiento
de las políticas migratorias, provocando dos
fenómenos de relevancia para las fronteras: 1)
La presión política de Estados Unidos a México
para limitar el ingreso de migrantes extranjeros
al territorio mexicano con destino a Estados
Unidos3 y 2) el aumento de personas migrantes
en las principales ciudades fronterizas tanto del
norte como del sur de México.
La pandemia del Covid-19 trajo cambios en los
procesos migratorios, ya que además provocó la
respuesta de Estados Unidos ante la migración
como un problema de seguridad nacional
como dispersor de Covid-19 (International
Crisis Group, 2020). Al respecto, durante el
año 2020, las CAM recibieron de la región
de América Latina a personas migrantes de
Haití (n=205,5.7%), Honduras (n=111, 3.1%)
Guatemala (n=48, 1.3%), El Salvador (n=40,
1.1%), Chile (n=3, 0.08%), Venezuela (n=3,
0.08%), Cuba (n=2, 0.06%) y Brasil (n=1, 0.03%)
(Figura 7), lo que coincide con lo reportado por

3

Este fenómeno es considerado en los estudios de mi-

gración como “tapón migratorio”, se considera a México como
un tapón migratorio junto con Marruecos y Turquía, ya que un
país tapón es aquel con largas tradiciones migratorias pero se
les ha impuesto (por Estados Unidos y la Unión Europea) el

La
migración
latinoamericana
hacia
Estados Unidos ha sido documentada como

papel de puerta trasera para frenar migrantes (Varela-Huerta,
2016:41).
Cynthia Marisol Vargas Orozco y Karla Villarreal Sotelo

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

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Carrasco-González (2017) respecto a la región México o Estados Unidos (Castillo y Toussaint,
de Centroamérica y su alta frecuencia en las 2015; Carrasco-González, 2017).
cifras de migración hacia el norte, con destino a
Figura 7. Países de procedencia de personas migrantes atendidas durante el año 2020
en las casas de asistencia para migrantes de la ciudad de Reynosa, Tamaulipas

Fuente: elaboración propia con datos de las Casas de Asistencia para Migrantes (2020)

Los migrantes procedentes de Haití ocuparon el
segundo país de origen de las personas atendidas
en las CAM (Figura 7), lo cual, está relacionado
a la reciente oleada de personas de este país con
destino a México y Estados Unidos, iniciada en
el periodo 2016 hasta el segundo semestre de
2018, con destino a las principales ciudades del
centro del país y de la frontera norte (MontoyaOrtiz y Sandoval-Forero, 2018) buscando asilo
político o bien llegando de manera ilegal en
busca de mejores oportunidades de desarrollo
(Félix-Vega y París-Pombo, 2018).
De la región de África Central eran originarios de
Camerún (n=1, 0.03%), Burundi (n=1, 0.03%)

y la República Democrática del Congo (n=1,
0.03%), mientras que de la región de África
Occidental pertenecían a países como Guinea
(n=2, 0.06%) y Costa de Marfil (n=1, 0.03%). La
migración de extranjeros de origen africano se
ha incrementado en la última década (EscrichGallardo, 2018), esta población principalmente
ingresa por la frontera sur de México y tiene
como destino la frontera norte, con el objetivo
de solicitar visas temporales o asilo político
a Estados Unidos; sin embargo, a partir de
2016, disminuyó la atención en las oficinas
de inmigración de Estados Unidos, reduciendo
el número de atenciones de 70 solicitudes de
visa o asilo por día antes de 2016, hasta 20

Covid-19 y migración en la frontera noreste de México: los casos de las casas de asistencia para migrantes. PP. 7-30

�Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

solicitudes o ninguna por día durante 2017
(Consejo Ciudadano del Instituto Nacional de
Migración, CCINM, 2017), lo que ha derivado
en que estas personas permanezcan en la zona
fronteriza mexicana en espera de atención por
parte de las autoridades estadounidenses.
Las principales desafíos del proceso migratorio
que han sido documentados, tanto para
migrantes nacionales como extranjeros, son las
condiciones de inseguridad en la región norte
de México derivadas de los conflictos contra el
narcotráfico por parte del gobierno mexicano
y entre los grupos criminales de la región
(González-Reyes, 2009; Ybáñez-Zepeda y
Alarcón, 2014; Correa-Cabrera, 2016; CastilloRamírez, 2020), además, otro de los principales
obstáculos de la migración extranjera son las
barreras lingüísticas y culturales (CCINM,
2017), ya que en el caso de los migrantes de
África atendidos por las CAM, los idiomas son
tan heterogéneos como sus lugares de origen,
de manera que en la República Democrática
del Congo el idioma oficial es el francés,
en Camerún el francés e inglés, en Burundi
el francés, inglés y kirundi, en Guinea es el
español, francés y portugués y en Costa de
Marfil el francés.

21
México, la situación de vulnerabilidad sanitaria
en la población migrante sigue presente, ya que
de los 16 migrantes contagiados de Covid-19
en una CAM en el municipio de Nuevo Laredo
Tamaulipas, 11 eran extranjeros, provenientes
de Honduras (n=6), Cuba (n=3), Guatemala
(n=1) y de Camerún (n=1); mientras que 4 eran
de nacionalidad mexicana y uno sin identificar
su nacionalidad (Gobierno de Tamaulipas,
2020). Por lo anterior la afluencia de personas
migrantes en la frontera norte de Tamaulipas,
requiere la implementación de políticas
públicas para la atención gubernamental de
este grupo social también en el contexto de la
pandemia del Covid-19.

En cuanto a las enfermedades y padecimientos
médicos en esta población de estudio, se
identificó que las personas migrantes fueron
atendidas por el personal de las CAM en
el suministro de medicamentos y consultas
médicas, en primer lugar (en orden de frecuencia)
(Figura 8), las enfermedades respiratorias (n=9)
se reportaron en los meses correspondientes
a la temporada invernal (noviembre-enero),
mientras que las enfermedades digestivas (n=7)
fueron reportadas en el periodo julio-octubre,
las cuales, pueden estar relacionadas al aumento
de la temperatura en la región y el consumo
Esta condición de diferencias lingüísticas limita de alimentos frescos o bien a la diferencia
o reduce el acceso a servicios de representación alimentaria. Los padecimientos musculares
institucional en las fronteras, principalmente los (n=6) se registraron en los meses de marzo y
servicios de asistencia jurídica que no cuentan agosto, y junto con los traumas físicos (n=3)
con personal que hablen el mismo idioma que pueden estar relacionados a las actividades
las personas migrantes (CCINM, 2017), al igual laborales que desempeñan los migrantes
que para acceder a trabajo temporal en la frontera para obtener ingresos económicos ya que,
o bien para servicios médicos. En este sentido, generalmente, realizan trabajos de albañilería
además de estas condiciones de vulnerabilidad y construcción, mecánica automotriz y trabajos
que han caracterizado la migración en el norte de agrícolas.
Cynthia Marisol Vargas Orozco y Karla Villarreal Sotelo

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Figura 8. Enfermedades y padecimientos médicos atendidos por las casas de asistencia para
migrantes de Reynosa, Tamaulipas durante 2020

Fuente: Elaboración propia

Respecto a las alergias, los casos reportados
(n=5), muestran que fueron atendidos en
los meses de abril y mayo y por último, las
enfermedades crónicas (n=3) estuvieron
representadas por personas que padecen
diabetes mellitus. Estos padecimientos fueron
atendidos por los servicios médicos de consulta
y medicamento de las CAM, las cuales, reciben
donaciones de medicamentos y servicio social
por parte de médicos voluntarios. Esto anterior
permite establecer que las personas migrantes
reciben atención médica de acuerdo a sus
capacidades, ya que en los casos cuando se
requieren servicios médicos especializados, el
Instituto Tamaulipeco para los Migrantes apoya
a las CAM para facilitar la gestión administrativa
y financiera de estos servicios.

Casas de Asistencia para Migrantes (CAM),
si bien, porque las medidas de prevención
de contagios estaban fundamentadas en el
aislamiento social y la seguridad sanitaria,
mientras que el objetivo de las CAM es la
atención de un gran número de personas en
condiciones de vulnerabilidad social, por lo
que están adaptadas para atender este tipo de
fenómenos (seguridad, hospedaje, transporte,
alimentación, vinculación, etc.).

Sin embargo, la pandemia llevó a estas
instituciones a desarrollar estrategias de
prevención y atención frente a nuevos retos
y desafíos de carácter sanitario para atender
al mayor número de personas garantizando
la protección sanitaria tanto de personas
migrantes como del personal de las CAM y
3.2. Estrategias y desafíos ante la pandemia
fundamentadas en los derechos humanos de
del Covid-19
las personas en migración. A continuación se
analizan los principales retos y desafíos que
La pandemia del coronavirus (Covid-19) tuvo enfrentaron las CAM para atender a este grupos
serios impactos en el funcionamiento de las social en el contexto de la pandemia, así como
Covid-19 y migración en la frontera noreste de México: los casos de las casas de asistencia para migrantes. PP. 7-30

�Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

de las principales estrategias para lograr la
seguridad sanitaria.
3.3. Retos y desafíos para la prevención de
contagios de Covid-19 en migrantes
Respecto a los principales retos y desafíos
de las CAM se identificaron dos fenómenos
de interés: a) la falta de información y
escepticismo respecto a la pandemia y sus
formas de contagio y b) las dificultades
económicas dentro de las CAM.

23
y el coronavirus, porque algunos [migrantes]
se resistían a cumplir con las indicaciones
sanitarias que les dábamos aquí en la casa
por lo que teníamos que estar informando
[sobre el coronavirus] a los que iban llegando
(Comunicación personal, ANSG, 3 de enero
de 2021)

El fenómeno del escepticismo y la falta de
información tienen serias implicaciones a
nivel epidemiológico, lo que deriva en que las
personas no tomen las medidas preventivas
necesarias pudiendo generar contagios masivos y
a) Falta de Información y escepticismo
descontrolados (Florentín, Maldonado y Portillo,
2020:21) y que están fundamentados en la mala
Se destaca que la falta de información y la administración gubernamental de los Estados, las
incredulidad por parte de la población respecto noticias falsas (fake news) y a la desinformación
al Covid-19, tuvo un papel fundamental en la en general (Bisso-Andrade, 2020; Martínezepidemiologia del coronavirus a nivel global Jurado y Meléndez-Alfaro, 2020).
(Bisso-Andrade, 2020). Este fenómeno ha
sido reportado y documentado no sólo en la b) Las dificultades económicas
frontera, sino en otros lugares del centro de
México (Trujillo-Pérez, 2020), y Latinoamérica Respecto a las condiciones económicas
como Paraguay (Florentín, Maldonado y dentro de las CAM, es necesario mencionar
Portillo, 2020) y El Salvador (Martínez-Jurado y que el impacto de la pandemia ha afectado
Meléndez-Alfaro, 2020).
negativamente a la economía global, ya que
esta emergencia sanitaria implicó un choque
En el caso de las CAM, reportaron que esto económico tanto de oferta como de demanda
implicó un desafío para garantizar la seguridad (Clavellina-Miller y Domínguez-Rivas, 2020).
de las personas migrantes y del personal de Entre las principales afectaciones económicas
atención, ya que al principio de la contingencia provocadas por la pandemia, fue el cierre
sanitaria, diversas personas se resistían a usar temporal y/o definitivo de pequeñas y medianas
el material de protección personal como empresas (García-Muñoz, Pérez-Sánchez y
los cubrebocas, el gel antibacterial, etc., Navarrete-Torres, 2020), situación que no fue
por escepticismo frente a la existencia del ajena a las CAM, ya que una de las principales
coronavirus y a las formas de contagio.
fuentes de abastecimiento de alimentos y
recursos provienen de las tiendas locales de la
Lo que nos afectó al principio fue la falta región.
de información de lo que era la pandemia
Cynthia Marisol Vargas Orozco y Karla Villarreal Sotelo

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Con la cuarentena se retiraron los donadores
de alimento, muchos negocios [tiendas]
dejaron de donarnos comida porque ellos
también se encontraban cerrados por la
pandemia por lo que no tenían cómo
ayudarnos, además, las personas de otras
comunidades religiosas, principalmente de
otras parroquias y otros voluntarios dejaron
de alimentar a los migrantes en la calle por
miedo a contagiarse, por lo que a nosotros
se nos incrementó el consumo de comida
(Comunicación personal, ANSG, 3 de enero
de 2021)

constructoscriminologicos.uanl.mx

mayor suministro de cubrebocas, mascarillas y
kit personal de aseo (Comunicación personal,
ASDV, 4 de enero de 2021)
Estas afectaciones a las CAM permite visibilizar
el contexto bajo el cual, se desarrolló la
atención de personas migrantes durante la
pandemia y de cómo estas instituciones
han enfrentado el desafío de atender a un
gran número de personas en condiciones de
vulnerabilidad social y sanitaria en la frontera
norte de Tamaulipas.

3.4. Estrategias de prevención de contagios
Además de las necesidades de básicas para la durante la emergencia sanitaria.
atención de migrantes en las CAM, la pandemia
de la Covid-19 implicó gastos económicos Las CAM enfrentaron este escenario de la
en otros insumos propios de la emergencia pandemia de la Covid-19 a través de estrategias
sanitaria, la adaptación de los espacios dentro de colaboración interinstitucional, con el objetivo
de las CAM para mantener la distancia, los de garantizar la menor cantidad de contagios de
consumibles de seguridad personal como los coronavirus en la población migrante atendida.
cubrebocas y guantes (generalmente de un solo Destacando que el principal objetivo dentro de
uso) y el alto flujo de personas, provocaron las CAM durante la contingencia es mantener
gastos económicos considerables, aunado al segura a la población migrante, tal como lo
retiro de los apoyos de las empresas y otras afirman el personal de la casa: “Nuestro principal
reto es mantener la meta de cero contagios o
organizaciones no gubernamentales locales.
infecciones en la casa” (Comunicación personal,
Nos falta apoyo económico para el ASDV, 4 de enero de 2021)
mantenimiento y adaptación del lugar, así
como del equipo para migrantes sospechosos En este sentido, las medidas de seguridad en
de Covid-19, para poder aislarlos de los las CAM fueron adoptadas de las disposiciones
demás […] le hemos hecho como podemos de la Secretaria Salud y de la Organización
para garantizar que todos estén a salvo, pero Mundial de la Salud (2020b), respecto al uso de
sin equipo es más difícil (Comunicación cubrebocas, el distanciamiento físico, el lavado
personal, ANSG, 3 de enero de 2021)
constante de manos y la revisión constante de
la temperatura.
Necesitamos consolidar los equipos de terapia
respiratoria para adultos y niños en caso de
Al igual que otros establecimientos, les
que llegáramos a necesitar, así como de un
solicitamos [a los migrantes y el personal de
Covid-19 y migración en la frontera noreste de México: los casos de las casas de asistencia para migrantes. PP. 7-30

�Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

la CAM] el uso correcto y constante de los
cubrebocas así como el lavado de manos, la
toma de temperatura al ingresar a la casa y el
distanciamiento social, que incluso fue en los
dormitorios, por lo que habilitáramos otras
áreas de la casa como dormitorio. Además
procuramos la sanitización del albergue dos
veces al día (Comunicación personal, ANSG,
3 de enero de 2021)
Además de la sanitización normal como el
uso de cubrebocas, tapetes para el calzado,
uso de gel antibacterial, lavado de manos
constante, etc. Limpiamos la cuadras [término
para designar las distintas áreas de la casa]
con aerosoles y detergente (Comunicación
personal, ASDV, 4 de enero de 2021)
Esta adaptación de los espacios, permitió que
las personas migrantes dentro de las casas
tuvieran espacios suficientes para distribuir a
las personas garantizando la distancia física,
además la sanitización constante de los espacios
ha permitido reducir el riesgo de contagios
dentro de las CAM.

25
y la Cruz Roja permitió la atención medica de
calidad para personas migrantes en las CAM
durante la pandemia. Ya que se implementaron
protocolos de atención continua a las personas
migrantes dentro de las casas, con el objetivo de
monitorear a la población para la identificación
oportuna de casos.
Implementamos la revisión médica de las
personas todos los días, es decir, la asistencia
médica es a diario para identificar posibles
síntomas en algún migrante y así poder
reaccionar ante un posible contagio dentro
de la casa, quien nos ha auxiliado con eso es
Médicos Sin fronteras, la Secretaria de Salud
del Estado y la Cruz Roja (Comunicación
personal, ANSG, 3 de enero de 2021)
El apoyo de Médicos Sin Fronteras y de la
Secretaria de Salud del Estado y la Cruz Roja
ha sido muy importante para nosotros, ya que
gracias a ellos podemos darle a las personas
migrantes una atención permanente y
revisiones periódicas del estado de salud de
cada uno de ellos (Comunicación personal,
ASDV, 4 de enero de 2021)

a) El apoyo médico
En este sentido, la colaboración por parte
Con relación a la colaboración interinstitucional, de las CAM con otros organizaciones no
el apoyo por parte de Médicos Sin Fronteras4, gubernamentales como Médicos Sin Fronteras
la Secretaria de Salud del estado de Tamaulipas y las instituciones de gobierno Estatal y Federal
han permitido que, en gran medida, las personas
4
Médicos Sin Fronteras (MSF) es una organización que migrantes tengan acceso a un ambiente seguro
trabaja para mejorar el acceso a la atención médica y psico- para residir en la frontera norte del estado de
lógica también para población migrante y refugiada ofrecien- Tamaulipas en su trayecto migratorio.
do servicios médicos de calidad y atención a la salud mental.
Ofrece sus servicios en la ruta migrante como en Tenosique (Tabasco), en Coatzacoalcos (Veracruz), y en Reynosa, Matamoros
(Tamaulipas) (Médicos Sin fronteras, 2021)
Cynthia Marisol Vargas Orozco y Karla Villarreal Sotelo

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

CONCLUSIONES

México, en especial por la frontera norte del
estado de Tamaulipas.

La pandemia por Covid-19 ha tenido profundos
impactos en los procesos migratorios, y las casas TRABAJOS CITADOS
de asistencia para migrantes se han enfrentado
a un contexto de emergencia sanitaria nunca Alba, Francisco. (1979). La población de México, evoluciones y
registrada en épocas recientes y sin protocolos
dilemas. México: El Colegio de México
para la atención de grandes grupos sociales Barrón, Martín. (2013). La Bestia: La tenue línea entre la
como lo es la población migrante. Además,
migración y la trata de personas. México: INACIPE.
como se evidenció a lo largo del presente Bericat, Eduardo. (1998). Estrategias y usos de la integración.
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mujeres, hombres, niñas y niños.
Bryman, Alan. (2006). Integrating quantitative and qualitative
research: how is it done? Qualitative Research. Vol. 6(1):97-

Se concluye que las casas de asistencia para
migrantes son instituciones que han sido
fundamentales para el proceso migratorio y
a su vez representan, durante el periodo de
pandemia, un lugar de cobijo y seguridad
para esta población vulnerable, destacando
su capacidad para adaptarse a nuevos
contextos socio-sanitarios y la capacidad de
colaboración para la protección de los derechos
fundamentales de las personas migrantes
nacionales e internacionales.

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Unidos. Alegatos. Año 32 (97): 169-194. Recuperado

Queda pendiente analizar cómo se estructuran
las redes de apoyo médico, económico,
de alimentación y sanitario de las casas de
asistencia para migrantes en el contexto de
la pandemia del coronavirus (Covid-19), así
como de las respuestas gubernamentales en
la implementación de políticas públicas en
materia de salud y migración para garantizar
la seguridad sanitaria de personas que van de
paso o de retorno por las fronteras del norte de

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Escepticismo

de

comunidades

rurales

—
Cynthia Marisol Vargas Orozco
Afiliación: Universidad Autónoma de Tamaulipas
Doctorado en Políticas Públicas. Maestría en
Criminología y Ciencias Forenses Licenciatura en
Criminología. Coordinadora de la Licenciatura en
Criminología. Catedrática de la Licenciatura y de la
maestría en criminología ciencias forenses PNPC.
Integrante del Cuerpo Académico Consolidado
Karla Villarreal Sotelo
Afiliación: Universidad Autónoma de Tamaulipas
Doctorado en Derecho. Maestría en criminología y
ciencias forenses. Licenciatura en criminología. Líder
Del cuerpo académico de criminología consolidado.
Jefa de posgrado. Catedrática de la licenciatura en
criminología y maestría en criminología y ciencias
forenses. Presidenta de la Sociedad Mexicana de
Criminología filial Tamaulipas

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�31

Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

Retos criminológicos y jurídicos ante la violencia sexual
contra la mujer en Cuba
Criminological and legal challenges presented by sexual
violence against women in Cuba
Lázaro Enrique Ramos Portal*

Recibido: 22-11-2021
Aceptado: 10-01-2022

“De mis sueños desciendo,

violencia sexual contra las mujeres en Cuba
desde las perspectivas socio-criminológica y
Y en papel amarillo
jurídica. Los datos expuestos, que refuerzan
Cuento el viaje
el contenido teórico, tienen como fuente
Contándolo, me inunda
el análisis de sentencias en materia penal y
Un gozo grave:”
una Encuesta de Victimización Sexual. Las
sentencias penales fueron publicadas en 34
José Martí, Musa Traviesa.
Boletines del Tribunal Supremo Popular entre el
Resumen
año 1974 y el 2016 (último año de publicación),
las cuales hacen referencia a 1182 delitos; la
población estudiada estuvo compuesta por
Resumen
113 sentencias contentivas de 166 delitos
El presente artículo de investigación resume
sexuales analizados en su contenido fáctico. La
algunos elementos de un estudio realizado sobre
Encuesta de Victimización Sexual recabó datos
sobre: percepción de seguridad, miedo ante la
Cómo citar
violencia sexual, condiciones que la favorecen,
Ramos Portal, L. E. Retos criminológicos y jurídicos
victimización sexual directa e indirecta, y
ante la violencia sexual contra la mujer en Cuba.
reacción social.
Constructos Criminológicos, 2(2). Recuperado a
Volando vanse,

partir de https://constructoscriminologicos.uanl.mx/
index.php/cc/article/view/16
*Universidad de La Habana

La información obtenida constituye la primera
fuente estadística de acceso público sobre
la temática de la violencia sexual en Cuba y
permitió arribar a conclusiones relevantes
sobre el desarrollo de la victimogénesis,

�32

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

las características identitarias de víctimas y
victimarios que son suficientes para el proceso
penal y un estado de opinión sobre diversos
factores sociales asociados; lo cual da respuesta
a los objetivos metodológicos. De igual
forma, se pudieron constatar las principales
limitaciones en el campo jurídico y proponer
modificaciones importantes a las normas
penales en su contenido e interpretación.

constructoscriminologicos.uanl.mx

related social factors, all of which responds
to our methodological goals. Likewise, they
made it possible to both confirm the existence
of limitations in the field of Law and suggest
relevant modifications to the content and
interpretation of criminal regulations.
Keywords: sexual crimes, Criminal Law, gender
perspective, victimization

Palabras clave: Adelitos sexuales, Derecho INTRODUCCIÓN
penal, perspectiva de género, victimización
He descubierto cosas que no quería.
Abstract
Some elements of a research work on sexual Ciertos estudios llevan a rincones del
violence against women in Cuba from a conocimiento que no siempre son bien
socio-criminological and legal perspective are recibidos. Se hallan en la zona intermedia
summarized in this article. The information entre el logro científico y el estupor. Gloria
provided, which reinforces the theoretical por el resultado académico y pena por
content, comes from an analysis of criminal confirmar hipótesis que desbrozan caminos de
sentences and from a Survey of Sexual imperfección y sufrimiento humano.
Victimization. The said criminal sentences,
published in 34 Bulletins of the People’s Al indagar sobre la violencia sexual contra
Supreme Court between the years 1974 and la mujer en Cuba, desde la perspectiva
2016 (last year of publication), make reference to criminológica y jurídica, se descubren aristas
1,182 offenses, whereas the studied population de un fenómeno que exceden a su connotación
comprises 113 convictions for 166 sexual crimes social. Quizás sean el resultado de cinco siglos
whose factual content was studied. The Survey de cultura patriarcal, que tienden a solapar los
of Victimization collected data on perception desequilibrios de poder y las diferentes formas
of safety, fear of sexual violence and triggering de violencia que se desarrollan en las relaciones
factors, direct and indirect sexual victimization, internas de la sociedad cubana, expresadas en
and social reaction.
el fenómeno estudiado, pero también en el
As the first publicly available statistical source Derecho.
about sexual violence in Cuba, these data
point to important conclusions about the Luego del triunfo de la Revolución Cubana,
development of victimogenesis, the features específicamente durante el período transcurrido
that sufficiently define the identity of victims entre 1975 y 1989, se desarrollaron múltiples
and victimizers to carry out a criminal process, acciones y estudios sobre la mujer; con la
and the prevailing state of opinion about various implementación de políticas públicas sobre
Retos criminológicos y jurídicos ante la violencia sexual contra la mujer en Cuba. PP. 31-50

�Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

igualdad de derechos y educación sexual. Estos
avances coincidieron y se materializaron en el
proceso de institucionalización jurídica, o sea,
en la mayor producción legislativa del período
revolucionario; pero las leyes promulgadas,
en su mayoría aún vigentes, como los Códigos
de Familia, Civil y Penal o las de naturaleza
procesal, entre muchas, no incorporaron la
perspectiva de género; cuyo progreso inicia en
la década de los 90 con una expresa propensión
a la equidad y la visibilización de las violencias.

33
Los datos ofrecidos por fuentes internacionales
son importantes para el direccionamiento
de la política social y criminal, pero no son
contrastables con las cifras en Cuba; debido
a la fragmentación de las investigaciones y la
insuficiencia de la información disponible en
los centros vinculados a la operatividad del
sistema penal.
Una pregunta general matiza la importancia de
este trabajo. ¿Cuál es la situación de la violencia
sexual contra las mujeres en Cuba? Pudiera
suponerse que la violencia sexual o, al menos,
los delitos sexuales denunciados y procesados
pueden ser cuantificados con facilidad, sin
embargo, no hay disponibilidad de datos, aún
cuando existen varias instituciones que deben
atender a este fenómeno dentro de su objeto de
funcionamiento.

El desarrollo del enfoque de género coincidió
con el progreso del pensamiento feminista
y victimológico; supuso una renovación
en las ciencias e impactó los estudios
socio-criminológicos y en materia penal;
tradicionalmente permeados por concepciones
que limitaban la representación colectiva de la
violencia en el imaginario popular, cultural y
A modo de ejemplo se puede señalar que el
jurídico.
Registro Central de Sancionados recoge solo
Es reconocido, en el ámbito internacional, los datos de las personas sancionadas cuando
que una de cada tres mujeres en el mundo la pena impuesta constituye antecedente penal,
sufre violencia física o sexual durante su vida según la legislación sustantiva vigente; su base
y que, en América Latina y el Caribe, esta cifra de datos está signada por el nombre de los
alcanza el 29.8%. Los actos de victimización sancionados y no por el tipo de delitos en los
más frecuentes consisten en forzarlas a tener que participan, por tanto, no maneja estadística
relaciones o realizar un acto sexual humillante real sobre la comisión de delitos sexuales y su
en contra de su voluntad, por temor a un reincidencia.
desconocido o a su pareja. Estudios revelan que
una de cada cinco niñas del mundo ha sufrido La Organización Nacional de Bufetes Colectivos
abusos sexuales durante su infancia; una de guarda los datos sobre la contratación de
cada cuatro mujeres será abusada sexualmente servicios legales atendiendo a los códigos de
antes de la edad de 18 años y una de cada seis los asuntos contratados, que tienen como
ha vivido una violación o un intento de ella en referencia el costo de la representación en
su vida; más de la mitad antes de los 18 años, y correspondencia con el marco sancionador
el 22% antes de los 12. (García-Moreno, 2005) de los delitos y la fase del proceso penal en la
(Bernabeu, 2017) (Tjaden &amp; Thoeness, 2000)
que se asume la defensa; pero no maneja o, al
Lázaro Enrique Ramos Portal

�34

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

constructoscriminologicos.uanl.mx

menos, no divulga estadísticas relacionadas con La violencia sexual contra la mujer consiste
los tipos penales que motivaron la intervención en el despliegue de una conducta humana
de los letrados y letradas.
individual o colectiva, a través de mecanismos
de poder estructurales, culturales o personales,
Los Institutos provinciales de Medicina Legal que se materializa en abusos, ataques, lesiones
reportan mensualmente al Ministerio de o amenazas u otros actos de discriminación
Salud Pública los datos sobre los exámenes por razón del sexo o el género, que se oponen
medicolegales realizados a las posibles víctimas a la voluntad expresa o tácita de las víctimas,
de delitos sexuales, pero esta información menoscaban la sexualidad y representan una
no es vertida en el Anuario de Salud Pública vulneración de los derechos sexuales y/o
o en publicaciones especializadas de dicho reproductivos femeninos, concebidos como
Ministerio.
derechos humanos.
La Fiscalía General de la República y el Tribunal
Supremo Popular no aportan datos sistemáticos
de posible consulta y su estadística interna
se limita a los delitos procesados, radicados
y sancionados, abarcando solo una parte de
la violencia criminalizada y denunciada ante
órganos del sistema penal. Ninguno de estos
datos es de acceso público.

Se ha de considerar mujer a toda persona del
sexo femenino de cualquier edad; sea niña,
adolescente, adulta o adulta mayor, sin distinción
por el color de la piel, etnia, condición social
o económica, creencias religiosas, orientación
sexual o roles de género que desarrolle,
discapacidad, origen territorial o cualquier otra
circunstancia personal que implique lesión a la
dignidad humana; o cualquier persona que dada
su identidad de género se considere como mujer.

Se puede afirmar que, hasta el desarrollo de
esta investigación, existían escasa información
disponibles sobre victimización sexual en El elemento subjetivo predominante en
Cuba.
el proceso de victimización sexual es la
ausencia de consentimiento y de percepción
1. MARCO TEÓRICO ESENCIAL
de la violencia por parte de las víctimas. La
ausencia de lesiones físicas en la víctima no
La violencia, como fenómeno, tiene contornos es un indicador de anuencia o aprobación
indefinidos y sus manifestaciones se entrelazan de la violencia. La minoría de edad, ciertas
de forma compleja. En este trabajo se tratan discapacidades mentales y físicas, la ingestión
aspectos de la violencia sexual desde un de drogas, bebidas alcohólicas o la simple
enfoque crítico, con referencia a aquella que oposición al acto, afectan el consentimiento. La
afecta a las mujeres, por constituir la mayor desigualdad de poder, la distribución jerárquica
expresión de discriminación por razón del sexo de roles y la naturalización de la violencia
y el género que se aprecia en el ámbito social sexual influyen en la falta de percepción. Para
y delictivo.
este estudio se consideró como victimización
sexual directa la que sufren, con base en
Retos criminológicos y jurídicos ante la violencia sexual contra la mujer en Cuba. PP. 31-50

�Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

una experiencia particular, las personas
víctimas de violencia sexual, la cual puede
generar consecuencias para la vida, la salud
física, reproductiva y mental, las reacciones
conductuales en cualquier ámbito social o
comunitario; por su parte, a victimización sexual
indirecta ilustra sobre los efectos que provocan,
en determinadas personas, el conocimiento
sobre actos de violencia sexual que afectan
a familiares, amigos, conocidos e incluso
desconocidos o que sufren estas personas
como consecuencia de la victimización
directa en otros, dígase efectos psicológicos,
conductuales, generacionales o financieros a
nivel social, grupal e individual.

35
colectivas, punibles y no punibles, e identifica
un contexto donde confluyen diferentes
formas de actuación que individualmente
pueden ser calificadas como delito o no, y que
subordinadas a un conjunto normativo dan
origen a la criminalidad. (Hassemer &amp; Muñoz,
1989, p. 27 y 52)

La criminalidad es la suma de todos los delitos
que afectan a determinada sociedad; tiene
orígenes políticos, económicos y culturales
principalmente, y se haya sujeta a la reacción
estatal. Desde la perspectiva criminológica,
puede subdividirse según las familias de delitos
que confluyan o concurran en la generación
de determinado fenómeno delincuencial que
2. ALGUNOS PUNTOS DE REFLEXIÓN
afecta las relaciones sociales y muestran cierta
SOBRE LA VIOLENCIA SEXUAL
organicidad como, por ejemplo, la criminalidad
económica, la sexual y la convencional o no
Datos fiables reflejan que los delitos más convencional, entre otras. El delito tiene raíces
frecuentes en Cuba son los abusos lascivos más específicas, vinculadas a determinantes
y las violaciones; que las niñas son las personales y de riesgo que confluyen en el
principales afectadas por victimarios hombres, actuar de victimarios y víctimas, aunque el
en su mayoría cercanos al ámbito familiar, y Estado aparezca colocado al centro de la
que pueden apreciarse relaciones de poder relación jurídico-penal.
y asimetría con bases en la dependencia
económica y la subordinación patriarcal. (Pérez La diferencia entre criminalidad y delito toma
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significación dentro de la nueva Criminología
con el surgimiento de la teoría de la reacción
Algunos datos pueden ser captados directamente social o labeling approach, (Bergalli, et al.,
del sistema penal, pero este solo hace referencia 1983, pp. 146-148) que significó un cambio de
a los delitos, lo cual no es suficiente para retratar paradigma ante el pensamiento criminológico
a la violencia como fenómeno global.
tradicional, de carácter positivista y netamente
etiológico; la nueva teoría sugiere que el delito
Violencia, criminalidad y delito no son es construido por las agencias de control social
conceptos análogos. No toda violencia es y que la verdadera criminalidad es un concepto
delito y no todo delito es violento. La violencia generalizador del comportamiento considerado
como fenómeno social constituye lo general, antisocial que emerge producto de un proceso
abarca acciones u omisiones individuales y de etiquetamiento de los individuos.
Lázaro Enrique Ramos Portal

�36

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Según Bacigalupo:

constructoscriminologicos.uanl.mx

la integridad, la libertad e indemnidad sexuales
o indican discriminación por razón del sexo o el
género, siempre que sean opuestos a la voluntad
de las víctimas, menoscaben la sexualidad
humana y representen una vulneración de los
derechos sexuales y reproductivos. Pueden
tener carácter pluriofensivo y aparecer bajo la
rúbrica de diferentes bienes jurídicos, por lo
que se unen bajo la organicidad que propone
la protección de bienes jurídicos generales,
dentro de la legislación penal sustantiva.

El delito, por lo tanto, entendido en el
sentido más general de la expresión, será
una forma de comportamiento desviado
que se considera grave dentro de un sistema
social y que es calificado de tal por órganos
legislativos con competencia para ello. Lo que
caracteriza a todo comportamiento desviado
y, por consiguiente, también al delito es su
divergencia con los modelos aceptados de
conducta, es decir, con los comportamientos
que cumplen con las expectativas sociales La necesaria mirada interdisciplinar hacia
institucionalizadas. (Bacigalupo, 1996)
la violencia sexual se ve afectada por las
consecuencias restrictivas que propone el
El autor de esta investigación estima que el delito formato legal de los delitos sexuales, ya que
sexual tiene una significación valorativa que reduce la mirada global y obliga a centrarse
lo circunscribe al ámbito jurídico, aunque sus en aquellos comportamientos que están
rasgos pueden variar atendiendo a su expresión contenidos en la ley penal, excluyendo el
conceptual en las leyes penales sustantivas estudio de otras conductas peligrosas cuando
y al análisis dogmático de sus elementos no aparecen descritas de forma taxativa;
estructurales. Su contenido será el reflejo de limitando la recolección de datos y el campo
las pretensiones normativas sobre cómo debe de análisis a aquellos procesos ventilados en
ser la conducta humana para no amenazar ni sede penal, principalmente con resultados
quebrantar los bienes jurídicos que protegen condenatorios, y generando una cifra oculta
relaciones y derechos de contenido sexual, de la criminalidad sexual. Por ende, los delitos
reproductivo u otros afines.
sexuales conocidos son siempre menores al
fenómeno de la violencia sexual real. Existen
El delito sexual puede ser considerado aquella datos ocultos que las agencias de control penal
conducta que, como expresión de la violencia no pueden apreciar con su visión parcial y que
sexual, integra una figura delictiva prevista en pasan por un sistema de selección que grosso
la legislación penal sustantiva, es decir, que se modo depende de los siguientes factores:
expresa mediante una norma jurídico-penal,
• Visibilización y desnaturalización de la
generadora de una relación jurídico-penal
violencia sexual, como facultad para
entre el sujeto que delinque y el Estado, nacida
ser percibida y reconocida por víctimas,
al momento de la comisión del hecho punible.
agresores, familiares, comunidad y
Está constituido por acciones u omisiones,
sociedad.
socialmente peligrosas y prohibidas por la ley,
• Denuncia, como acto a interés de las
que afectan o amenazan de modo significativo
víctimas o sus familiares de poner en
Retos criminológicos y jurídicos ante la violencia sexual contra la mujer en Cuba. PP. 31-50

�Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

•

•

•

conocimiento institucional tales hechos.
Conocimiento y confianza en la
selección de la autoridad o representante
institucional receptor de la información.
Compromiso para la aceptación y
tramitación de la información sobre
violencia sexual, sea o no delito.
Equidad en el análisis desprejuiciado,
objetivo y contextualizado de la situación
de violencia sexual.
Protección concretada en la activación
de mecanismos de prevención de
agresiones sexuales futuras y el amparo
a las víctimas.

37
Las conductas investigadas no siempre culminan
en acusación formal ante los Tribunales, ni todas
son juzgadas por estos, pues los procesos son
judicializados en dependencia de cuestiones
técnicas o presupuestos de política criminal,
que no siempre responden al análisis contextual
del fenómeno que le da origen.

El juzgamiento no garantiza que el proceso
termine en sentencia condenatoria; existe la
•
posibilidad que los sancionados en primera
instancia sean beneficiados en caso de
interposición de recursos ante tribunales
superiores y que las sanciones impuestas sean
subsidiadas, remitidas o no ejecutadas en su
La ausencia de cualquiera de los elementos totalidad. Sin contar que la reacción penal es
descritos afecta la debida protección y la incapaz de remover todos los elementos que
condición de sujetos de las víctimas de la condicionaron la violencia.
violencia sexual; algunos de estos factores
están arraigados a la cultura popular y otros Otras limitaciones afloran cuando no son
dependen de la actuación institucional, pero cumplimentados los estándares establecidos en
todos tienen trascendencia social a niveles los instrumentos jurídicos internacionales sobre
macro, exo o micro sistémicos, por lo cual el enfoque de género y la valoración de las
requieren un análisis integral y complejo desde diferencias. Los delitos sexuales están fundados
el modelo ecológico.
en múltiples prejuicios sobre la sexualidad
humana, donde prevalecen los estereotipos
A lo que se suma que no todos los actos de de género y un enfoque sexista que sustenta la
violencia sexual son reconocidos como tales, condición de sujeto pasivo y la neutralización de
lo que depende de cuán arraigados estén los la mujer como víctima dentro del proceso penal.
procesos de invisibilización y naturalización de
la violencia en la sociedad. De los reconocidos La perspectiva de género sugiere que en la
como delitos no todos son denunciados, base de la violencia sexual se encuentran una
debido a factores culturales de tolerancia, serie de actos discriminatorios y desigualdades
miedo, vergüenza o impedimentos en el acceso sociales que colocan a la mujer en desventaja
a la justicia. De los denunciados no todos son respecto a la protección de sus derechos que
admitidos y seguidos por las autoridades, ya que deben ser atendidos de forma interdisciplinar,
dependen de trabas procesales y estereotipos con un mayor protagonismo del Derecho que
que intervienen en la selectividad del sistema regula las relaciones familiares, laborales e
penal.
interpersonales, previas al ámbito penal.
Lázaro Enrique Ramos Portal

�38

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

El Derecho penal cubano también tiene
dificultades para recibir el influjo de las
investigaciones socio-criminológicas; carece
de una estrategia de complementación
interdisciplinar, acciona a efectos de la
información que aportan las ciencias naturales
y biomédicas, no así de las ciencias sociales; y
limita el análisis de la criminalidad sexual a los
hechos tratados por los órganos del sistema de
justicia penal.
La concreción de estos argumentos evidencia
la necesidad de afrontar varios retos
criminológicos y jurídicos que contribuyan a
visibilizar los procesos de victimización sexual
femenina, como medio para su prevención y
protección integral.
3. METODOLOGÍA PARA EL ANÁLISIS DE
SENTENCIAS PENALES Y APLICACIÓN DE
UNA ENCUESTA DE VICTIMIZACIÓN SEXUAL

• Delitos contra los derechos patrimoniales:
354 (29.9%)
• Delitos contra la vida y la integridad
corporal: 222 (18.8%)
• Delitos
sexuales.
Contenidos
principalmente en el Título de Delitos
contra el normal desarrollo de las
relaciones sexuales, la familia, la infancia
y la juventud: 166 (14%)
• Delitos contra la seguridad del tránsito:
104 (8.8%)
• Delitos contra la economía nacional: 96
(8.1%)
• Delitos contra la administración y la
jurisdicción: 74 (6.3%)
• Delitos contra la fe pública: 55 (4.6%)
• Delitos contra el orden público: 37
(3.1%)
• Delitos contra los derechos individuales:
33 (2.8%)
• Delitos contra la seguridad colectiva: 16
(1.3%)
• Delitos contra la salud pública: 15 (1.3%)
• Tráfico de personas: 6 (0.5%)
• Delitos contra el honor: 3 (0.2%)
• Delitos contra la hacienda pública: 1 (0.1%)

Para la obtención de información actual y
confiable se utilizaron varios métodos de
investigación teórica.
Se revisaron 938
sentencias penales publicadas en 34 Boletines
del Tribunal Supremo Popular entre 1974
y el 2016 (último año de publicación), que La población estudiada estuvo compuesta
hacen referencia a 1182 delitos, los cuales se por 113 sentencias contentivas de 166 delitos
distribuyeron de la siguiente forma:
sexuales analizados en su contenido fáctico.
Tabla No. 1. Delitos sexuales publicados en los Boletines del Tribunal Supremo Popular.
Boletín TSP

Delitos Sexuales

Boletín TSP

Delitos sexuales

Ed.Ext.1974

13 (20%)

2000

4 (36.7%)

Ed.Ext.1975

18 (26.5%)

2001

2 (6.9%)

Ed.Ext.1977

14 (15.1%)

2002

0

Retos criminológicos y jurídicos ante la violencia sexual contra la mujer en Cuba. PP. 31-50

�39

Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

II Sem.1978

8 (12.5%)

2003

2 (12.5%)

II Sem.1979

10 (14.3%)

2004

2 (6.9%)

I Sem. 1980

11 (14.3%)

2005

1 (5.9%)

II Sem. 1980

15 (17.4%)

2006

7 (20%)

I Sem. 1981

4 (5.9%)

2007

2 (25%)

II Sem.1981

7 (11.3%)

2008

1 (10%)

Ed.Ext.1985

4 (8.7%)

2009

1 (5.9%)

Ed.Ext.1986

4 (18.2%)

2010

5 (17.9%)

93.Ed ext. 91-92

0

2011

4 (14.3%)

1995

0

2012

1 (4.2%)

1996

3 (33.3%)

2013

2 (6.7%)

1997

5 (38.5%)

2014

1 (2.7%)

1998

3 (25%)

2015

9 (17%)

1999

0

2016

3 (9.4%)

TOTAL

166 (14%)

Fuente: Ramos, Lázaro E. (2019) Análisis de sentencias en materia penal del Tribunal Supremo Popular.

La distribución total de los delitos sexuales más significativos se expone en la siguiente gráfica:
Gráfica No. 1.

Fuente: Ramos, Lázaro E. (2019) Análisis de sentencias en materia penal del Tribunal Supremo Popular.
Lázaro Enrique Ramos Portal

�40

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

El análisis del contenido fáctico de las
sentencias arrojó información sobre edad,
sexo, características y antecedentes penales
de los acusados; hora, lugar y consecuencias
del hecho delictivo; edad, sexo, cantidad y
características de las víctimas expuestas en la
sentencia y su relación con el victimario; así
como otras observaciones pertinentes.

constructoscriminologicos.uanl.mx

Respecto a las ocupaciones se observa un
predominio de personas trabajadoras que
suman 120 (56.9%), 69 estudiantes (32.7%), 11
jubiladas (5.2%), 6 amas de casa, consideradas
trabajadoras en el hogar (2.8%), 4 desocupadas
(1.9%) y una discapacitada desvinculada, que
suma el 0.5%.

En relación con el nivel de estudios 112
Como el análisis de sentencia solo muestra (53.1%) habían vencido o cursaban estudios
aquellos hechos que fueron llevados ante universitarios, 63 (29.9%) habían culminado los
los órganos jurisdiccionales, se realizó una estudios preuniversitarios, 24 (11.4%) el nivel
Encuesta de Victimización Sexual (EVS) que técnico, 7 (3.3%) habían abandonado estudios
pudiera corroborar o contradecir los datos de nivel medio superior y 5 (2.4%) culminaron
obtenidos en la revisión documental. En los estudios de Secundaria básica.
este caso la muestra estuvo constituida por
211 personas, según selección intencional; Los miembros del núcleo familiar que residen con
152 (72%) residentes en la provincia de La los componentes de la muestra se distribuyen de
Habana, 44 (20.9%) en Granma, 6 (2.8%) en 1 a 11 personas, siendo la media de familiares
Matanzas, 4 (1.9%) en Villa Clara, 2 (0.9%) de 3.5 miembros por núcleo. La figura masculina
en Mayabeque y 3 (1.5%) de Guantánamo, como jefe de núcleo familiar aparece en 93
Artemisa y Holguín; en total distribuidos por ocasiones, mientras que la figura femenina como
36 municipios de Cuba.
jefa del núcleo es mencionada en 78 ocasiones.
Del total de las 165 mujeres encuestadas, 39
Completando
sus
características (23.6%) se consideraron jefas del hogar, la mayoría
sociodemográficas se pudo constatar que la solteras y/o divorciadas, del total de 46 hombres
media aproximada de tiempo viviendo en la encuestados 9 (19.6%) se autoproclamaron jefes.
misma localidad es de 24.7 años. El 9.5% de las Con relación a la edad de los jefes del núcleo
personas encuestadas lleva tres años o menos de familiar, 65 (el 30.8%) está entre los 51 y los
permanencia en el municipio donde reside, el 60 años, 60 (28.4%) entre los 41 y 50 años, 33
90.5% restante reporta un tiempo de residencia (15,6%) entre los 61 y 70 años, 22 (10.4%) entre
entre 4 y 76 años. La edad de las personas 31 y 40 años, 20 (9.5%) rebasa los 70 años y 11
encuestadas oscila entre 18 y 76 años, la media (5.25%) está entre los 21 y los 30 años.
se acerca a 34 años. Las mujeres encuestadas
suman 165 (78.2%), los hombres suman 46 En cuanto al nivel económico 67 (31.8%)
para un 21.8% del total. Las personas solteras miembros de la muestra refieren tener una
suman 128 (60.7%), las casadas 53 (25.1%), buena situación económica, 124 (58.8%)
divorciadas 26 (12.3%) y viudas 4 (1.9%).
situación regular, y 20 (9.5%) mala situación
económica.
Retos criminológicos y jurídicos ante la violencia sexual contra la mujer en Cuba. PP. 31-50

�41

Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

La comparación arroja que los hombres son
considerados el principal sostén económico
de las familias en el 69.3% de los casos y las
mujeres en el 30.7%. Las mujeres encuestadas
que más aportan al sostén económico son el
19.4% del total de 165, frente a un 26.1%
del total de 46 hombres encuestados. Los
datos generales arrojan que 124 proveedores
pertenecen al sexo masculino, principalmente
esposos, padres, padrastros y novios de las
mujeres encuestadas, mientras que se reportan
55 mujeres proveedoras, en 47 ocasiones
las madres de las personas encuestadas. La
Encuesta de Victimización Sexual también
aportó información sobre: percepción de
seguridad y miedo ante la violencia sexual,
condiciones que la favorecen, victimización
sexual indirecta, directa y reacción social.
4. ALGUNOS RESULTADOS DEL ANÁLISIS
DE LA VIOLENCIA SEXUAL EN CUBA
La confrontación de información que se
extrajo del análisis de sentencias penales
juntamente con la Encuesta de Victimización
Sexual permitió asegurar que cerca del 93%
de las víctimas de violencia sexual en Cuba
son mujeres, con mayor probabilidad de ser
victimizadas durante más años de su vida;

Cantidad de Hechos
% real de Hechos
% según Sentencias

mientras que en los hombres disminuye el riesgo
hacia la adolescencia, subsistiendo en aquellos
que tienen afectada la capacidad mental. Esta
invariante influye en la percepción de seguridad
ya que las mujeres pueden estar expuestas y
sentir temor durante mayor tiempo, limitando
su calidad de vida. Las mujeres menores de 45
años aseguran grandes probabilidades de ser
victimizadas sexualmente en el próximo año.
Las mujeres cubanas perciben inseguridad
cuando abordan un transporte con desconocidos
y al transitar de noche por lugares de poca
iluminación, lo cual está en consonancia con la
invisibilización de la violencia real y la mayor
difusión de los hechos que ocurren a nivel
comunitario y son ejecutados por desconocidos.
Sin embargo, los procesos de victimización
sexual directa contradicen esa esfera de
riesgos y temores, ya que están caracterizados
por la agresión de mujeres de poca edad
principalmente por victimarios hombres,
en su mayoría de edad superior (de entre 14
y 80 años), con un promedio algo superior
a los 37 años y con relaciones familiares, de
exparejas, de amistad o vecindad, laborales y
educacionales con sus víctimas. De ellos solo
a un 10% le constan antecedentes penales por
delitos sexuales.

Tabla No. 2.
Relaciones entre víctimas y agresores al momento del hecho
Sin vinculo anterior
Con vinculo anterior
Total
38
125
163
23,3%
76,7%
25%
75%
Fuente: Elaboración propia del autor. (2019)

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

El horario de comisión es preferentemente existen relaciones de asimetría o dependencia
nocturno y los lugares más frecuentes son la debido al poder familiar, económico o coactivo
casa de la víctima, la del agresor o donde ambos del agresor.
conviven; la revictimización aumenta donde

Tipo de Relaciones
% real de Hechos
% según Sentencias

Tabla No. 3.
Relaciones entre agresores y víctimas previas al hecho
Vecindad
Amistad
Familiares
Jerárquica
23,9%
10,4%
33,1%
9,2%
24,2%
12,9%
23,8%
14,1%

Total
76,6%
75%

Fuente: Elaboración propia del autor. (2019)

En el 45.1% de los casos las víctimas
fueron revictimizadas antes que se
articularan
mecanismos
impeditivos
efectivos, consecuencia muy traumática
que es casi imperceptible para el Código
Penal cubano, debido a la formulación del
artículo 11.2.1, que resta relevancia a los
delitos que afectan derechos inherentes
a la persona misma, también conocidos
como delitos personalísimos, colocándolos
bajo la fórmula del delito continuado (con
disminución del marco sancionador) en caso
que las diferentes acciones recayeran sobre
la misma persona.

1

ARTICULO 11.1. Se considera un solo delito de carác-

ter continuado las diversas acciones delictivas cometidas por
un mismo agente que ataquen el mismo bien jurídico, guarden
similitud en la ejecución y tengan una adecuada proximidad
en el tiempo. En este caso, se aumenta el límite mínimo de la

Como consecuencias frecuentes se reportaron
trastornos psicológicos, miedo, alejamiento de
las relaciones sociales, inseguridad y conductas
suicidas, mientras que las secuelas físico–
reproductivas hacen referencia a la muerte,
lesiones, embarazo, transmisión de infecciones
sexuales o el VIH – SIDA e infertilidad.
Las personas fueron encuestadas en relación
con su conocimiento de actos de victimización
sexual y reportaron 163 hechos conocidos por
diversas fuentes. La muestra aceptó conocer
que en 91 (55.8%) de los 163 casos se efectuó
la denuncia; en 56 (34.4%) ocasiones no se
efectuó denuncia y 16 encuestados afirmaron
no conocer. Estos datos revelan que la cifra
oculta asciende a las dos quintas partes del
total de los delitos sexuales cometidos, lo
que indica que cada tres delitos denunciados,
aproximadamente dos son ocultados al sistema
de justicia penal.

sanción imponible en una cuarta parte y el máximo en la mitad.
2. Cuando diferentes acciones delictivas tienen por objeto derechos inherentes a la persona misma, también tienen el carácter
de continuadas y constituyen un solo delito, siempre que afecten a una sola víctima.
Retos criminológicos y jurídicos ante la violencia sexual contra la mujer en Cuba. PP. 31-50

�43

Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

Gráfica No. 2

Fuente: Ramos, Lázaro E. (2019) Estudio de victimización sexual.

Sin embargo, la situación es más alarmante
cuando se colecta la información de las víctimas
directas, que aceptaron haber sido y hasta ser,
en los momentos de la encuesta, victimizadas.
Según su dicho, cada un delito denunciado

aproximadamente
tres
son
ocultados,
demostrando que la cifra oculta de los delitos
sexuales en Cuba es alta y tiene bases machistas
ya que el 72.4% de las mujeres victimizadas no
denunció y el 100% de los hombres tampoco.

Gráfica No. 3.

Fuente: Ramos, Lázaro E. (2019) Estudio de victimización sexual.

Lázaro Enrique Ramos Portal

�44

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Los principales motivos para no acudir a hacer en el miedo a las represalias, los prejuicios y
la correspondiente denuncia o poner el hecho la vergüenza de acudir ante tales autoridades,
en conocimiento de las autoridades se centran entre muchos otros.
Gráfica No. 4.

Fuente: Ramos, Lázaro E. (2019) Estudio de victimización sexual.

En términos de reacción social, el delito más
reconocido por la muestra es la violación y
sus principales denunciantes son las víctimas
u otros miembros femeninos de su familia
lo que indica que las mujeres están más
dispuestas a poner el hecho en conocimiento
de las autoridades. Para su punición el 55.9%
consideró apropiada la privación perpetua de
libertad, el 21.8% la pena de muerte, el 19% la
privación temporal de libertad; una persona la
sanción de multa y el 2.4% agregó que debían
cortarse sus genitales, lo cual no estaba entre
las opciones de respuestas cerradas.
La muestra reconoce la importancia de la
educación de niños y niñas para disminuir
la violencia sexual, pero luego opta por la
utilización de mecanismos de coerción penal
reclamando el aumento de la severidad de

las penas y el fortalecimiento de la actividad
policial. Aprecia efectos de prevención general
positiva en el Derecho Penal y el 85.3% afirmó
que las leyes penales eran insuficientes e
importantes para aumentar la seguridad de las
personas, y el 61.1% que la violencia requería
una ley especial.
Más de la mitad de la muestra confirma el carácter
retributivo o especial negativo de las penas; el
58.3% consideró que eran efectivas para que cada
cual tuviera su merecido y sirviera como ejemplo
a otros; el 51.7% estima que son importantes para
encerrar a las personas peligrosas.
Solo el 34.6% la consideran importante para
atemorizar a las personas ante la violación de
la ley, por lo cual el 65.4% desconfía de sus
efectos de prevención general negativa.

Retos criminológicos y jurídicos ante la violencia sexual contra la mujer en Cuba. PP. 31-50

�Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

45

sexual, pero no son suficientes para dar traslado
al sistema de justicia penal, pues determinadas
cuestiones éticas de la profesión médica se
contraponen a la obligatoriedad de la denuncia.
Según el artículo 162 sobre los médicos
cubanos recae una obligación expresa de
denunciar cuando «notan u observan signos de
lesiones externas por violencias o indicios de
Los encuestados otorgan mayor relevancia y
intoxicación, de envenenamiento o de haberse
peligrosidad al consumo de drogas y alcohol
cometido cualquier delito», sin embargo, la
como factor individual desencadenante
obligación no alcanza siempre a la violencia
de la violencia sexual, que al resto de los
sexual.
componentes estructurales y culturales que la
condicionan.
En los servicios de urgencia de los hospitales
permanece una guardia policial que toma
5. DE LAS LIMITACIONES JURÍDICAS Y SUS
referencia de las lesiones que presentan los
EFECTOS
pacientes y su vinculación con algún hecho
delictivo y aseguran la emisión del Certificado.
Las limitaciones jurídico-penales se relacionan
El agente puede tener participación en la
con la neutralización y despersonalización
denuncia. En el caso de violencia sexual no
de las víctimas. Ofrecen una idea de cómo
existe la misma participación y el facultativo
reacciona el Estado ante los deberes de
es quien determina, mediante reconocimiento
garantizar el acceso a la justicia y de actuar con
físico o psicológico, si hay elementos para
la debida diligencia para prevenir, investigar,
presumir un delito, cuya denuncia queda a
sancionar y reparar por actos de violencia
voluntad de la víctima y/o su familia.
sexual contra la mujer. Entre ellas destacan la
falta de obligatoriedad de la denuncia por los
El sistema penal, en su estructura tradicional,
facultativos que atienden las consecuencias
está preparado para actuar en función de
psicológicas o menos objetivas de la violencia
consecuencias físicas objetivas y perceptibles,
sexual, dado el carácter restrictivo del artículo
aptas para ser investigadas por las ciencias
162; los impedimentos legales que introduce
médicas y naturales, sin embargo, tiene una
el requisito de procedibilidad del artículo
visión reducida de los elementos que aporta
309, ambos del Código Penal, basado en
el enfoque social en salud. Cuando los efectos
antiguas concepciones sobre la intimidad; y
consisten en afectaciones a la salud mental,
la restricción comunicacional de los delitos
problemas conductuales e intergeneracionales,
sexuales que predomina en los Boletines del
que deben ser atendidos por psicólogos u
Tribunal Supremo Popular desde el año 2004.
otros servicios de orientación, los mecanismos
específicos que obligan a la denuncia están
Los servicios de Salud Pública constituyen
limitados.
una fuente de reconocimiento de la violencia
El porciento más bajo se encuentra en la
credibilidad de los efectos correctores, pues solo
el 25.1% cree que las penas sirvan para corregir o
readaptar a los delincuentes sexuales, poniendo
en dudas la función de prevención especial
positiva y el carácter resocializador de estas.

Lázaro Enrique Ramos Portal

�46

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

La desconexión asistencial entre el sistema
de salud, la prevención y la atención de la
violencia sexual fue corroborada por la unidad
muestral, pues el 36% estimó que los servicios
inadecuados de Salud Pública no favorecían la
violencia sexual y el 41.2% que solo favorecía
un poco. Estos datos contradicen el esfuerzo
internacional por demostrar que la violencia es
un tema esencial en las políticas de salud, lo cual
puede ser el resultado de una mala estrategia
de comunicación social y visibilización de las
violencias.

constructoscriminologicos.uanl.mx

los familiares, o porque la víctima se siente
responsable cuando ha ingerido alcohol o
drogas previamente al hecho. Esta realidad
se ve reforzada por el impedimento legal que
representa la condición de procedibilidad que
aparece en el artículo 309.1 y 2 del Código
Penal vigente.2

Este requisito impide que el proceso penal
transforme la punibilidad en pena, al negar la
persecución pública de los ilícitos contra el
normal desarrollo de las relaciones sexuales
y la familia a los que hace referencia; otorga
Las consecuencias menos visibles aparecen relevancia a la intervención privada y limita la
como efectos colaterales y presupuestos de denuncia abierta en los delitos de violación, la
desvalor de las conductas violentas, elementos pederastia con violencia, los abusos lascivos,
intangibles que cimentan el análisis de la el incesto y el estupro, solo cuando produzcan
peligrosidad social de los delitos sexuales. escándalo; siendo esta una circunstancia poco
La perspectiva de género y generacional frecuente en los delitos sexuales, caracterizados
en el Derecho y el enfoque social en Salud por el silencio.
contribuyen a la visualización de estos efectos
y aportan elementos para la reacción social En estos delitos semipúblicos o de previa
oportuna.
instancia de un particular, el requisito legal
impide denunciar a la pareja de las víctimas
Otra gran dificultad que enfrentan las cuando las relaciones sean de orientación
investigaciones sobre criminalidad sexual en
Artículo 309.1. En los delitos de violación, pederastia
Cuba es la carencia de denuncias. Los problemas 2
que impiden su realización son apreciados por con violencia, abusos lascivos, incesto, bigamia y matrimonio
el sistema penal patriarcal como propios de la ilegal, es necesario, para proceder, la denuncia de la persolibertad individual en el ámbito privado, y ante na agraviada, cualquiera que sea su edad, o la de su cónyuge,
ellos se repliega en sus funciones; algo que no ascendientes, hermanos, representante legal o persona que la
ocurre con la mayoría de los ilícitos penales, tenga bajo su guarda y cuidado, salvo en los casos que huque son de acción y persecución pública sin bieran producido escándalo, en los que basta la denuncia de
excepción.
cualquier persona.
2. En el delito de estupro solo se procederá por denuncia del

La Encuesta de Victimización Sexual mostró que
el nivel bajo de denuncias en Cuba obedece al
miedo a las represalias, prejuicios y sentimientos
de pena o vergüenza ante las autoridades y

representante legal de la persona agraviada. No obstante, si el
denunciante desiste de su denuncia, por escrito y en forma expresa antes del juicio o verbalmente y dejando constancia en
acta durante su celebración, se archivarán las actuaciones.

Retos criminológicos y jurídicos ante la violencia sexual contra la mujer en Cuba. PP. 31-50

�Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

homosexual o de noviazgo, a los descendientes
u otros familiares colaterales, vecinos, amigos,
compañeros de estudio o trabajo, por tanto,
aflora que la relación que prevalece entre
los autorizados legalmente a denunciar y
las víctimas de tales delitos es generalmente
asimétrica, con elementos distintivos de poder
y autoridad decisoria familiar de los posibles
denunciantes, ejercida por el cónyuge, los
ascendientes, los hermanos y el representante
legal o persona que la tenga bajo su guarda y
cuidado.

47
contra el normal desarrollo de la familia”, lo que
es una dificultad en la organización dogmática,
porque desnaturaliza el bien jurídico individual
que pretende proteger.

El requisito de procedibilidad también dificulta
la persecución penal en caso de que los hechos
pretendan ser puestos en conocimiento por
vías indirectas, o sea, mediante comunicación
telefónica, carta, documento anónimo o
autografiado, correo electrónico, entre otros
medios. Los prejuicios morales en los elementos
socio-jurídicos restringen la denuncia de los
El control patriarcal de la sexualidad femenina delitos sexuales y el debido acceso a la justicia.
se apoya en antiguas concepciones sobre
la privacidad y la intimidad, y justifica la El análisis de las sentencias también evidenció
desigualdad jurídica en la persecución penal de la forma en que los prejuicios y estereotipos
varios delitos desde la propia norma jurídico- influyen en los medios de comunicación de
penal. Con este requisito la ley penal condiciona la actividad jurisdiccional, pues hasta el año
el surgimiento de la relación jurídico-procesal, 2003 los Boletines del Tribunal Supremo
porque crea mecanismos de invisibilización Popular expusieron los elementos fácticos que
de la relación jurídico-penal que le da origen, motivaron las resoluciones judiciales sin referir
negando la obligación del Estado a conocer e el nombre de los participantes. A partir del
investigar todo ilícito punible e introduciendo año 2004 aparece una fórmula expositiva que
una excepción por inacción ante hechos pasa a ser utilizada permanentemente desde el
ocurridos en el supuesto “ámbito privado”.
año 2010, limitando el conocimiento público
de los hechos probados, la cual plantea: “Que
En el caso del apartado 2 del artículo 309, es se da por reproducido el hecho declarado
relevante que sea el representante legal quien probado por el tribunal de instancia, pues su
tenga la potestad de establecer la denuncia conocimiento no resulta indispensable para
por Estupro y también de desistir de ella, sin la resolución del recurso.” Y así deja de narrar
importar el criterio de la víctima, llamada hechos delictivos que afectan a la sociedad
“persona agraviada”. La discriminación surge cubana y que tampoco tienen carácter público
con los orígenes del propio delito, concebido porque suelen ser resueltos en juicios orales a
para proteger el honor del padre de la puertas cerradas.
agraviada, lo cual trasciende hasta nuestros días
y se reafirma cuando el delito, que constituye Resulta lógico que se proteja la información
esencialmente un acto de carácter sexual, sigue sobre agresores y víctimas e incluso ciertas
recogiéndose bajo la rúbrica de los “Delitos condiciones de tiempo y lugar que individualizan
Lázaro Enrique Ramos Portal

�48

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

el acto delictivo; pero no debe omitirse el
hecho cierto. Con esta decisión, el único
medio de comunicación social de la actividad
jurisdiccional vuelve a dirigir al ámbito de la
privacidad los ilícitos de contenido sexual,
coarta la prevención situacional y olvida la
necesidad de protección de las futuras víctimas
directas e indirectas de la violencia sexual.

constructoscriminologicos.uanl.mx

que tiendan a suprimir la neutralización y
despersonalización de las víctimas en el
sistema de justicia penal y para esto deben
desarticularse las barreras que dificultan el
acceso a la justicia.

Debe valorarse la posibilidad de instar a la
obligación de denunciar a los facultativos
que conozcan de indicios de violencia sexual
PROPUESTA CONCLUSIVA
durante el servicio de salud ampliando el
contenido del artículo 162 y suprimir el requisito
Es un deber personal e institucional promover la de procedibilidad del artículo 309, ambos del
visualización y desnaturalización de la violencia Código Penal cubano, dado su carácter sexista
sexual contra la mujer e implementar un proceso y las dificultades prehistóricas que propone a la
sistemático de construcción del conocimiento persecución penal de los delitos sexuales.
sobre la violencia y la criminalidad sexual, con
enfoque de género, que facilite la apreciación El Tribunal Supremo Popular debe analizar las
de la posición desfavorecida de las mujeres causas del retroceso en el área comunicacional
y las condiciones estructurales, culturales y y los beneficios de introducir nuevamente
personales que confluyen en su victimización. en los Boletines los supuestos fácticos de las
Para su concreción puede valorarse la Sentencias que versan sobre Delitos contra el
posibilidad que se implemente un sistema de normal desarrollo de las relaciones sexuales, la
atención integral para víctimas de violencia familia, la infancia y la juventud.
sexual de cualquier edad, que observe más
allá de los efectos físico-reproductivos. Que se Como respuesta a un reclamo que subyace
divulgue, a través de los Anuarios de Salud u otras en parte de la población cubana se puede
publicaciones periódicas, datos estadísticos afrontar la elaboración de una ley contra las
sobre la cantidad de exámenes medicolegales violencias, que no sea penal, pero revele los
realizados por provincias y las consecuencias procesos discriminatorios en todos los ámbitos
físico-reproductivas y psicológicas de la de expresión; desmitifique el espacio privado;
violencia sexual.
inste a garantizar la equidad en la toma de
decisiones; introduzca métodos alternos de
Debe instituirse una estructura funcional gestión de los conflictos; inserte la perspectiva
intersectorial que desarrolle la factibilidad de género en todo análisis de las violencias;
organizacional, apoye y facilite la difusión facilite la intervención activa de las víctimas
de las investigaciones científicas jurídicas y en los procesos investigativos; permita la
socio-criminológicas, con vistas a su posible visión interdisciplinar y desarrolle métodos de
implementación legislativa y la utilización heterointegración en el orden civil, de familia
en la toma de decisiones político-criminales y administrativo; involucre nuevos actores
Retos criminológicos y jurídicos ante la violencia sexual contra la mujer en Cuba. PP. 31-50

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sociales; resalte las facultades discriminantes
de las condiciones estructurales y culturales;
y muestre el deber estatal de garantizar la
descongestión de la ruta crítica para sus
víctimas.
Si no es posible tener leyes mejores que las
pretendidas, bástenos con ahondar en la
Criminología, multiplicar las voces y seguir al
Maestro José Martí, cuando decía: «La palabra.
Solo cuando justa, vence».

TRABAJOS CITADOS
SEMlac Cuba, 2018. Violencia sexual: Impactos ocultos.

49
—
Lázaro Enrique Ramos Portal
Afiliación: Universidad de La Habana, Cuba.
Profesor, investigador y abogado. Doctor en
Ciencias Jurídicas, Máster en Criminología,
Licenciado en Derecho por la Universidad de La
Habana. Candidato a Doctor en Criminología
por la UANL, México. Profesor principal de año
académico. Segundo jefe del Departamento de
Ciencias Penales y Criminología. Miembro de la
Academia Latinoamericana de Derecho Penal y
Penitenciario (ALDP) y del Consejo Latinoamericano
de Ciencias Sociales (CLACSO). Correo de contacto:
lramosportal@gmail.com

Género y Comunicación, XIII(11).
Bacigalupo, E., 1996. Manual de Derecho Penal. Parte General.
Bogotá: Temis.
Bergalli, R., Bustos, J. &amp; Miralles, T., 1983. El pensamiento
criminológico I. Un análisis crítico. Bogotá: Temis.
Bernabeu, N., 2017. Lecciones aprendidas en la prevención y
atención de la violencia contra las mujeresen la región. En:
Violencia de Género, Prostitución y Trata de personas. La
Habana: CENESEX.
García-Moreno, 2005. Estudio multipaís de la OMSsobre salud
de la mujer y violencia doméstica contra la mujer: primeros
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Hassemer, W. &amp; Muñoz, F., 1989. Introducción a la Criminología
y al Derecho Penal. Valencia: Tirant lo Blanch.
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Tjaden, P. &amp; Thoeness, N., 2000. Prevalence, incidence and
consequences of violence against women: findings from the
National Violence against Women Survey. NCJ.

Lázaro Enrique Ramos Portal

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

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Retos criminológicos y jurídicos ante la violencia sexual contra la mujer en Cuba. PP. 31-50

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Características criminológicas del delincuente sexual.
Muestra mexicana
Sexual offenders criminological characteristics Mexican
group
Rocío D. García-Moreno*
Fernando Javier Araujo Pulido**

Resumen
La violencia sexual es un fenómeno criminal
que tiene sus orígenes en las estructuras
heteropatriarcales, sin embargo, en el contexto
contemporáneo y derivado de la movilización
de diversos grupos feministas se han
fortalecido las instituciones gubernamentales
para la contención de los delitos de dicha
naturaleza, principalmente los de corte sexual,
en ese sentido, este estudio analizó los factores
criminológicos de la conducta sexual violenta
masculina de 82 delincuentes sexuales
mexicanos que se encuentran vinculados
a proceso en los centros de readaptación
social Apodaca y Topo chico en Monterrey,
Cómo citar
García-Moreno, R. D., &amp; Araujo Pulido, F. J. .
Características criminológicas del delincuente
sexual: Muestra mexicana. Constructos
Criminológicos, 2(2). Recuperado a partir de https://
constructoscriminologicos.uanl.mx/index.php/cc/
article/view/14
* https://orcid.org/0000-0003-1806-5606
Universidad Humanista de las Américas
**Universidad Autónoma de Coahuila

Recibido: 04-11-2021
Aceptado: 10-01-2022

N.L, a partir de los elementos culturales de la
violencia sexual que presentan incluidos en
las prácticas sexuales y estereotipos de género.
El tipo de estudio fue de corte cuantitativo,
descriptivo-correlacional
utilizando
la
estadística inferencial para el análisis de los
datos obtenidos por medio de una escala tipo
Likert. Algunos de los resultados arrojan que en
la práctica sexual se aprecia que el 62.9 % de
la muestra considera que la mujer puede fingir
que no quiere la penetración, pero en realidad
la desea, así como que el 66% está de acuerdo
con la afirmación de que cuando un hombre
esta celoso puede reclamarle a su pareja. A
raíz de lo anterior se llegó a la conclusión que
el descriptor criminológico de la conducta
sexual violenta podría estar en las creencias
con base a los estereotipos de género violentos
enmarcados en la sociología criminal toda
vez que el aprendizaje social de la violencia
desemboca en prácticas sexuales violentas
volviéndose altamente criminales.

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Palabras clave: Violencia sexual, sociología
criminal, delincuentes sexuales, estereotipos de
género
Abstract:
Sexual violence is a criminal phenomenon that
has its origins in heteropatriarchal structures,
however, in the contemporary context and
derived from the mobilization of various
feminist groups, government institutions have
been strengthened for the containment of
crimes of this nature, mainly those of a sexual
nature. In this sense, this study analyzed the
criminological factors of male violent sexual
behavior of 82 Mexican sex offenders who are
linked to the process in the Apodaca and Topo
Chico social rehabilitation centers in Monterrey,
NL, from the cultural elements of sexual
violence that these people present, including
in sexual practices and gender stereotypes.
The type of study was quantitative, descriptivecorrelational, using inferential statistics for the
analysis of the data obtained by means of a
Likert-type scale. Some results shows that in
sexual practice it is appreciated that 62.9%
of the sample considers that the woman can
pretend that she does not want penetration, but
she really wants, as well as that 66% agree with
the statement that when a man is jealous he can
claim to his couple about it. As a result, it was
concluded that the criminological descriptor
of violent sexual behavior could be in beliefs
based on violent gender stereotypes framed
in criminal sociology since social learning
of violence leads to violent sexual practices
becoming highly criminal.

1. INTRODUCCIÓN
El delincuente sexual masculino es un sujeto
inserto dentro del sistema social que, por
voluntad propia, violenta sexualmente a una
tercera persona causando daño psicológico,
mental, físico infringiendo dominio y poder
sobre la víctima, por ejemplo, de acuerdo
con Sotoca, González y Halty (2019) los
violadores durante al acto criminal afirman
sentir sensaciones de poder y dominio sobre
las víctimas, dejando de lado la relación
sexual en segundo plano. La conducta sexual
violenta es una forma ejercer las creencias de
subordinación de las mujeres hacia los hombres
provocando, desde la lógica heteropatriarcal, la
justificación de dichas conductas.
El presente estudio contó con la participación
de hombres privados de su libertad por el
delito de violación a mujeres adulta, para tal
caso debemos retomar la hipótesis referente a
el impulso sexual masculino, que afirma que
este comportamiento tiene cuatro dimensiones
de análisis: las prácticas sexuales y estereotipos
de género para explicar la relación con las
conductas sexuales violentas y la construcción
del género siendo la finalidad identificar las
relaciones existentes entre la percepción de su
sexualidad con la construcción de identidad
sexual.

La cultura sexualmente agresiva cultiva el
sometimiento, poder y control con base
en la repetición de roles sexuales, en los
cuales mujeres y hombres representan
categorías sociales diferentes predominando,
Keywords: Sexual violence, criminal sociology, sex históricamente, la desigualdad y el miedo de
offenders, gender stereotypes.
las mujeres hacia los hombres. Estas acciones
Características criminológicas del delincuente sexual. Muestra mexicana. PP. 51-66

�Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

se reflejan en la preocupación de una agresión
sexual latente, ya que la mujer en los espacios
públicos urbanos tendrá que estar en alerta
para no sufrir una agresión sexual, no así los
hombres, los cuales también corren peligro,
pero no de índole sexual, ellos comúnmente
no tienen que cuidar su cuerpo de un ataque
sexual, es por este motivo que predomina en las
mujeres el miedo e inseguridad de su libertad
sexual.

53
raíces en la violencia de género (Larrauri,
2018), mientras que el Instituto Nacional de
Estadística y Geografía (2019) en su Informe de
estadísticas a propósito del día internacional de
la eliminación de la violencia contra la mujer
arroja que el 43.9 % de las mujeres casadas ha
sufrido agresiones del esposo o pareja actual
y el 53.1 % ha sufrido violencia por parte de
algún agresor distinto a la pareja.

La violencia radica en la agresión hacia el otro,
y la violencia sexual es utilizada en ocasiones
para disciplinar a la mujer como método de
control, en una falsa creencia de que el hombre
tiene la última palabra, la última acción sobre
el cuerpo de la mujer, generando estándares
sobre la belleza y la moralidad, “lo cierto es
que el machismo estructural, con su relato de
superioridad masculina, física, psíquica, sexual
y política, justifica todas las violencias y en
particular la sexual como forma de control y
poder” (Cacho, 2018, pág. 209). Es por ello
por lo que en los delitos que atentan la libertad
sexual deben retomar un análisis a partir del
grado de intimidación que justifica las bases del
machismo estructural.

Las principales víctimas de agresiones sexuales
“son mujeres de 18 a 29 años quienes son
agredidas sexualmente por alguna pareja o
personas desconocidas incrementando las
agresiones de intimidación, hostigamientos
sexuales, manoseos hasta la violación en los
espacios públicos” (INEGI, 2019, p. 28,29).
Cabe señalar que la conducta sexual violenta
analizada desde un enfoque criminológico
tiene al menos tres aspectos que enmarcan
esta conducta: primero; es un crimen contra la
libertad sexual, segundo; la educación sexual
es contradictoria y tercero; la oportunidad del
delincuente, lo cual consuma el delito, “toda
vez que el delincuente y delito son producto
de una composición biopsicosocial” (Mezger,
2019, p. 445)

El análisis que involucra a la conducta sexual
violenta no solamente atañe a un análisis desde
la desigualdad sexual, es decir, las escalas de
violencia que impactan a hombres y mujeres,
por lo tanto, es preciso observar la relación
entre las prácticas sexuales que incrementan
la violencia sexual y los estereotipos de
género justifican las asociaciones que hacen
los delincuentes sexuales ante las conductas
sexuales violentas. Ahora bien, la antesala
de la conducta sexual violenta tiene sus

En México la delincuencia sexual, es un tema
que está inmerso en una serie de prácticas que
dañan la sexualidad de terceras personas en
este caso a las mujeres adultas, sin embargo,
en la actualidad se manifiesta como medio
de control, sometimiento y pensamientos
irracionales que permiten seguir con prácticas
sexuales agresivas,
pero pasa un hecho
importante, al salir a la luz los derechos
sexuales y reproductivos de todas las personas,
que si bien se enlazan a los derechos humanos,
Rocío D. García-Moreno y Fernando Javier Araujo Pulido

�54

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

nos damos cuenta que parte de los derechos
sexuales es ejercer, descubrir un desarrollo
sexual sin coerción, teniendo derecho a decidir
con quién, cuándo, dónde y para que tener una
relación sexual.

constructoscriminologicos.uanl.mx

se concentra en los mecanismos de interacción
entre delito, instituciones y estructura; para este
caso nos concentraremos en analistas sociales
como Zaffaroni (2012), Wacquant (2010),
Wikström (2017), Cook (2014)entre muchos
otros, en este caso, la diferencia con el primer
Las relaciones sexuales para que no sean paradigma radica en la especialización sobre
violentas tienen que ser consensuadas entre la construcción de la violencia a partir de
dos personas o más, es decir; un erotismo problemas específicos.
íntimo, placentero, sin miedo, y sin dolor. En la
violencia los delincuentes sexuales coartan toda Bajo ese contexto, definir la sociología
libertad de la víctima. Un delincuente sexual se criminológica es un trabajo titánico, sin
va gestando a raíz de su entorno social, de su embargo, es prudente referirse que el interés
personalidad y de la visión que él tiene hacia el de dicha disciplina consiste en el análisis
mundo, como lo menciona (Mezger, 2018, p. de las violencias y criminalidades presentes
271) “lo biológico y sociológico, no pueden ser en la dinámica entre sujeto, institución y
ya correctamente entendidos como dos grupos estructura organizados en un contexto espacial,
de causas del delito, sino como puntos finales temporal, cultural y jurídico; sin embargo,
de una línea, como convergencia de cuestiones no es conveniente hablar de una única
internas y de condiciones de la evolución sociología criminológica, sino, que el grado
exterior” En este sentido al hablar del entorno de especialización se presenta mediante la
del delincuente y de la criminalidad, las particularidad de las violencias que se analizan
estructuras culturales cobran relevante sentido (sin ser necesariamente excluyentes), algunos
en el mundo interno y externo del delincuente ejemplos son: violencia urbana, violencia
al hablar del delito.
escolar, violencia simbólica, violencia de
género, entre otras.
MARCO TEÓRICO
Para el caso del presente artículo podemos
Para introducirnos, de manera general, al resumir que la sociología criminológica desde
concepto de sociología criminal es necesario el enfoque de la violencia de género consiste
atravesar dos paradigmas de su estudio, el en observar los procesos de desigualdad sexual,
primero que totaliza el origen de lo criminal económica, simbólica y la producción criminal
en la estructura social que se analiza en la entre hombres y (hacia) mujeres derivado de
criminología crítica Baratta (2004), Pavarini la debilidad institucional y las imposiciones
(2002) y en la teoría de la acción diferencial estructurales que naturalizan dichas prácticas;
de Sutherland (2009) ambas posturas tienen por lo tanto, es necesario observar los procesos
sus raíces en la primera mitad del siglo XX y su que argumentan desde la cotidianidad dichas
vigencia alcanza hasta los años finales de ese prácticas.
mismo siglo; por otro lado, el segundo enfoque
Características criminológicas del delincuente sexual. Muestra mexicana. PP. 51-66

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Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

La conducta sexual violenta es una de las
principales formas de expresión de la violencia
de género ya que, a través, del sometimiento
y la fuerza se generan experiencias criminales
que atentan física y emocionalmente contra
la mujer, la suma de cada experiencia genera
problemas estructurales en torno a las relaciones
laborales, afectivas, educativas, entre muchos
otros; sin embargo, la pregunta central radica
en cuestionar ¿Qué motiva a algunos hombres
a ejercer violencia sexual?
Para tal caso debemos retomar la hipótesis
referente a el impulso sexual masculino,
que afirmar que el comportamiento sexual
masculino se debe a las condiciones
hormonales del hombre Redondo (2002),
sin embargo, este anclaje no satisface una
explicación socio-criminal de dicha violencia
ya que las consecuencias de esta postura se
limitan a los ambientes biológicos. Por lo tanto,
se debe concentrar en el perfil con tendencias
disociales o hombres violentos sexuales que
se ejecutan bajo componentes culturales
aprendidos García, Hernández y Barba, (2019).
La cultura como elemento de control y
dominación en las relaciones sexuales genera
estrategias de dominación a partir del cuerpo
de la mujer como límite de la acción criminal,
esto es, la apropiación de la mujer radica en
la posesión temporal del cuerpo que, en teoría,
genera placer sexual para el victimario, pero
para logarlo no basta en comprender la acción
o el hecho como tal, sino, como la suma de
estas experiencias generan incertidumbres
cotidianas de riesgo.

prácticas de riesgo a partir del comportamiento
agresivo de lo masculino en torno a la privacidad
de lo femenino, lo que implica que existan
condiciones estructurales que permitan este tipo
de acciones argumentando una normalización
de las prácticas cotidianas, por lo tanto, para
prevenir este tipo de mecanismos no solo
falta un cambio en las decisiones personales
de los individuos, sino que debe partir de la
reestructuración de las instituciones como la
familia, la esfera educativa y laboral, entre otras
para que generen formas alternas de convivencia.
METODOLOGÍA

El tipo de estudio utilizado fue de corte
cuantitativo trasversal bajo un diseño
descriptivo correlacional el cual permitió
realizar un análisis utilizando la estadística
descriptiva, análisis de frecuencias y tablas
de contingencia entre las variables prácticas
sexuales, estereotipos de género y conductas
sexuales violentas identificando características
criminológicas en esta muestra de 82
participantes que incrementan la normalización
de la violencia sexual. Para la recolección de
información se realizó una escala tipo Likert
validando los ítem por medio del método
Delphi, el cual menciona (Giner, 2018, p. 93)
“consiste en la utilización sistemática del juicio
intuitivo de un grupo de expertos para obtener
un conceso de opiniones informadas” posterior
a esto, el análisis inferencial para la validación
de los ítem se hizo por medio de un vaciado
en Excel, en dónde se incluyeron los datos de
los instrumentos aplicados, posterior a esto, se
utilizó un Software estadístico SPSS Statistics
La exposición de la mujer, tanto en el espacio para realizar la comprobación del modelo
público como en el espacio privado, genera operacional.
Rocío D. García-Moreno y Fernando Javier Araujo Pulido

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Por tanto, el modelo Anova fue aceptado, porque
betas son diferentes y diferentes a 0 por lo cual
tiene significancia. Respecto a la fiabilidad de
las alfas de Cronbach las variables oscilan entre
.759 y .884, esto quiere decir que subieron
porque se fueron eliminando ítem, para que el
instrumento tomara validez, los ítems que se

eliminaron tenía que ver en algunas variables
con preguntas que no estaban relacionadas
con los hombres, es decir enfocada más en las
mujeres. En general la alfa de Cronbach es de
.805 está dentro de la fiabilidad, es confiable.
El instrumento estuvo conformado con nueve
preguntas control Grafico 1.

Gráfico 1. Contenidos e Indicadores del Instrumento

Fuente: Diseño y datos propios de la autora elaborados para la presente investigación.

La escala de medición fue tipo Likert sobre las cuatro variables dependientes y la
estandarizado conforme a las variables de variable independiente como se observa en el
investigación, el instrumento conto con 47 ítem instrumento desagrado por variable en la tabla 1.

Características criminológicas del delincuente sexual. Muestra mexicana. PP. 51-66

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Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

Tabla 1. Sistematización de la Escala de Medición
Dimensiones/
subdimensiones

X1. Prácticas
sexuales/
penetración,
placer y deseo

X2. Educación
sexual/mito,
prejuicio

Objetivo

Ítem

Analizar qué
prácticas
sexuales
incrementan
la violencia
sexual

El hombre que es penetrado analmente es gay
El hombre entre más grande el pene más satisfacción sexual
siente
La mujer puede fingir que no quiere la penetración, pero en
realidad la desea
La participación de ambos en los juegos eróticos previos es
necesaria para el placer sexual
La sexualidad es para el placer
Es exagerado que un hombre llore por tener un orgasmo en el
encuentro sexual
El rechazo de la pareja para tener relaciones sexuales resulta
excitante
Cuando la pareja se enoja la mujer lo debe de contentar con sexo
Sexualmente hablando el hombre tiene que satisfacer a la mujer
Fantasear con desear sexualmente a una persona y no tenerla es
excitante
Aunque la mujer no quiera practicar sexo oral es necesario para
la satisfacción sexual del hombre
Todas las personas desean tener relaciones sexuales, sólo es
cuestión de encontrarles el
modo

La mujer está para satisfacer los deseos del hombre
La pornografía enseña cómo se debe de tener sexo
Analizar la
Los hombres tienen que eyacular para descansar
repetición
Una mujer sola en la calle manda un mensaje de que busca algo
de mitos y
más
prejuicios sobre Si un hombre llora es visto como falta de carácter
la sexualidad El hombre siempre piensa en relaciones sexuales
que legitiman Es malo que el hombre se quede con ganas de eyacular
la violencia
En las relaciones sexuales la posición del hombre siempre tiene
sexual
que ser arriba.
Cuando el hombre se cansa tiene que sacar fuerzas de donde sea
porque eso hace un hombre

Rocío D. García-Moreno y Fernando Javier Araujo Pulido

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

X3.
Sometimiento/
poder y control

X4. Estereotipo
de géneros/
marianismo,
machismo

Analizar como
el sometimiento
influye en las
conductas
sexuales
violentas
normalizando
el delito sexual
por medio del
poder y control

Cuando la mujer pone resistencia al acto sexual es que lo desea,
pero se hace del rogar
Puedes golpear a tu pareja para excitarte, aunque ella no esté de
acuerdo
Se tiene que buscar por todos los medios hacer realidad una
fantasía sexual, aunque la otra persona no quiera
El hombre debe de ser agresivo en la cama
Cuando un miembro de la pareja dice que no quiere tener
relaciones sexuales el otro debe de continuar
Fantasear que se puede hacer cualquier acto sexual con la
participación o no de una mujer es excitante

La mujer debe de aguatar al hombre y entenderlo para que la
relación funcione
A las mujeres hay que enseñarles cómo se tiene una relación
sexual
La mujer debe cuidar a sus hijos, y atender el hogar, aunque
Describir qué
trabaje
estereotipos
La mujer que sabe lo que quiere sin preguntarle a un hombre se
de género se
considera extraña.
asocian con
Es más hombre quién quiere tener más sexo
justificaciones
Un hombre siempre tiene deseo sexual y ganas de tener
de la violencia
relaciones sexuales, aunque esté cansado
sexual en la
Cuando el hombre llega a su casa del trabajo la familia lo debe
percepción
de respetar y no molestar para que descanse
de los
La seguridad, el carácter y la fuerza es lo que caracteriza a los
delincuentes
hombres
sexuales
Cuando un hombre esta celoso puede reclamarle a su pareja
El hombre que no quiere tener sexo se considera raro
Si empieza un acto sexual lo tiene que terminar hasta la
eyaculación

Características criminológicas del delincuente sexual. Muestra mexicana. PP. 51-66

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Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

Y. Conducta
sexual violenta/
Dominación,
hostigamiento y
agresión sexual

Tener erecciones sin pensar en sexo es ser más hombre
Se puede decir que una cachetada, mordida o sexo rudo es una
Analizar los
práctica sexual que se hace sin preguntarle a la pareja
elementos
Los hombres entre más mujeres tienen reciben mayor
culturales que reconocimiento de sus amigos
promueven
Para la persona que frota los órganos sexuales con el cuerpo de
la sexualidad una mujer sin su consentimiento es excitante
masculina
Tocar el cuerpo de una persona sin previo aviso puede provocar
y legitiman
deseo sexual a la persona que se le toco
la conducta
El insistirle a una persona a tener prácticas sexuales puede ser
de conducta excitante, aunque en repetidas ocasiones diga que no
sexual violenta Durante las relaciones sexuales puedes golpear a tu pareja para
excitarte, aunque ella no esté de acuerdo
El tener una erección es para satisfacer una necesidad sexual,
aunque la otra persona no lo desee
Puedes golpear a tu pareja para excitarte, aunque ella no quiera

Fuente: Diseño y datos propios de la autora elaborados para la presente investigación.

Para este estudio se mostrarán solamente ello, y así acotar la presentación de resultados
los resultados de las categorías de prácticas a dicho objetivo del presente artículo como se
sexuales, estereotipo de género y conductas muestra en la tabla 2.
sexuales violentas con ítem seleccionados para

Tabla 2. Teorías, variables e ítem de las características
criminológicas del delincuente sexual
Marco teórico de
la investigación

Variables de la
Investigación

Subcategorías
Cuantitativas

Género

X1. Prácticas
sexuales

Penetración
Placer sexual
Deseo

Ítem
•

•

La mujer puede fingir que no quiere
la penetración, pero en realidad la
desea
Sexualmente hablando el hombre
tiene que satisfacer a la mujer

Rocío D. García-Moreno y Fernando Javier Araujo Pulido

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constructoscriminologicos.uanl.mx

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Sexualidad

X4. Estereotipos de
género

Marianismo
Machismo

•
•

Sociología criminal

y. Conducta sexual
violenta

Dominación
•
Hostigamiento
Agresión sexual

Cuando un hombre esta celoso
puede reclamarle a su pareja
La seguridad, el carácter y la fuerza
es lo que caracteriza a los hombres
El insistirle a una persona a tener
prácticas sexuales puede ser
excitante, aunque en repetidas
ocasiones diga que no

Fuente: Diseño y datos propios de la autora elaborados para la presente investigación.

específicamente en que el 62.7 % de la muestra
cree que la mujer puede fingir que no quiere la
penetración, pero en realidad la desea y una
Prácticas sexuales
posible creencia que incrementa la conducta
sexual violenta es que el 75.8 % cree que el
La construcción social de género en hombres
hombre es él tiene que satisfacer a la mujer
y mujeres desemboca en estos resultados de
sexualmente hablando, la satisfacción de la
prácticas sexuales, que caracteriza la conducta
mujer es impuesta por el hombre, tal forma que
sexual violenta en los participantes es la que
al asumir este pensamiento la tendencia a la
se relaciona con la penetración y el deseo de
agresión sexual está latente. Tabla 3
la mujer vista desde la perspectiva del hombre
RESULTADOS

Tabla. 3. Resultado de prácticas sexuales
Válidos
Ítem

Totalmente Desacuerdo
en
desacuerdo

Ni de
acuerdo
ni en
desacuerdo

De
acuerdo

Totalmente
de acuerdo

Total

La mujer puede fingir que
no quiere la penetración,
pero en realidad la desea

16.1%

21.0%

17.7%

25.8%

19.4%

100 %

Sexualmente hablando el
hombre tiene que satisfacer
a la mujer

16.1%

8.1%

17.7%

24.2%

33.9%

100%

Fuente: Diseño y datos propios de la autora elaborados para la presente investigación.

Características criminológicas del delincuente sexual. Muestra mexicana. PP. 51-66

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Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

Estereotipo de género
La sexualidad de los participantes se ve
impactada por los estereotipos de género,
siendo estos comportamientos esperados en un
tiempo y cultura determinada los cuales marcan
la manera diferenciada de conducirse mujeres
y hombres ante la sociedad desembocando a lo
que se conoce como desigualdades de género
colocando al hombre por arriba de la mujer. La
característica principal de la conducta sexual

violenta reflejada en el estereotipo de género
versa en que el 66 % de los participantes creen
que puede reclamar por celos a su pareja
siempre que los sienta, aunado al estereotipo
de género cosificado en los hombres de seguir
perpetuando que un hombre es seguridad,
carácter y fuerza con el 63.8 % contribuyendo
con un estereotipo de género violento explicado
cómo se verá en la discusión desde el enfoque
de la sociología criminal.

Tabla. 4. Estereotipo de género
Válidos
Totalmente
en
desacuerdo

Desacuerdo

Ni de
acuerdo
ni en
desacuerdo

De
acuerdo

Totalmente
de acuerdo

Total

Cuando un hombre esta
celoso puede reclamarle a
su pareja

9.7%

24.2%

25.8%

30.5

9.7%

100 %

La seguridad, el carácter
y la fuerza es lo que
caracteriza a los hombres

14.5%

21.0%

16.1%

30.6%

17.1%

100%

Ítem

Fuente: Diseño y datos propios de la autora elaborados para la presente investigación.

Conducta sexual violenta
En la identificación de la característica que los
defina respecto a la conducta sexual violenta, los
participantes rechazan con el 72.6 % El insistirle
a una persona a tener prácticas sexuales puede
ser excitante, aunque en repetidas ocasiones
diga que no, esto muestra un desacuerdo con
esta práctica, no obstante, el 27.7 % menciono
estar de acuerdo con la insistencia, si bien es
menor el porcentaje esto quiere decir que existe

casi un 30 % que está de acuerdo con esta
afirmación pudiendo ser esta una característica
también criminológica enlazada al aprendizaje
social de la agresión planteado por (Reghelin,
Bárabara,, &amp; Callefral,, 2016, pág. 22). Ahora
bien, tenemos que estos participantes están de
acuerdo en que la mujer puede fingir que no
quiere la penetración pero que en realidad la
desea colocando la validación irreal de ellos
mismos sobre el consentimiento real de la
mujer.
Rocío D. García-Moreno y Fernando Javier Araujo Pulido

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constructoscriminologicos.uanl.mx

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Tabla. 5. Conducta sexual violenta
Válidos
Ítem

El insistirle a una persona
a tener prácticas sexuales
puede ser excitante,
aunque en repetidas
ocasiones diga que no

Totalmente Desacuerdo
en
desacuerdo

40.3%

32.3%

Ni de
acuerdo
ni en
desacuerdo

De
acuerdo

Totalmente
de acuerdo

Total

11.3%

9.7%

6.5%

100 %

Fuente: Diseño y datos propios de la autora elaborados para la presente investigación.

DISCUSIÓN
Al hablar de habituación criminológica
hacemos referencia a los factores criminógenos
predisponentes de la violencia sexual como
lo hace notar (Molina-Pablos, 2013, pág.
310) citando a Lacassange el cual “determino
dos clases de factores criminógenos; los
predisponentes (por ejemplo de carácter
somático) y los determinantes (los –sociales-,
decisivos) clasificación también efectuada
por Aubry (factores predisponentes como
la herencia, y factores trasmisores del –
contagio-, como la educación, la familia, etc.).
Cabe aclarar que con esto no se disculpa al
delincuente, mucho menos se le justifica, en la
violencia sexual, como en todas las violencias
no hay justificación, recordemos también la
teoría de la oportunidad de la delincuencia, en
esta teoría también existe la decisión de realizar
algún acto o no.

dirigen a la agresión sexual puesta en el cuerpo,
de una persona de tal forma que dicha violencia es
recibida como un acto de daño inconmensurable;
hacia el cuerpo, la mente, las emociones
trayendo con ello, no solo el estigma social de la
víctima, a la cual se le cuestiona su actuar y su
responsabilidad dentro de la agresión, restándole
con este acto responsabilidad al agresor sexual
queriendo convertir estas agresiones en parte de
la vida cotidiana normalizándolas restándole la
gravedad y el daño que estas agresiones sexuales
dejan en la víctima provocando un vacío en el
acompañamiento emocional y legal a las víctimas
facilitando que el agresor como lo muestra esta
investigación normalice responsabilizar a la
víctima de sus propios actos.

Reflexionando al respecto de la agresión sexual,
pareciera que el abuso sexual en la mujer es
para satisfacer sus deseos no tanto sexuales,
sino de dominación, siendo estos elementos
culturales que están en el aprendizaje social
La violencia sexual es un acto que incluye una de las conductas sexuales, el estereotipo
y (o) varias conductas sexuales violentas que se masculino, del saber que desea una mujer
Características criminológicas del delincuente sexual. Muestra mexicana. PP. 51-66

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Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

sexualmente –sin preguntar- esto se basa en el
machismo como lo menciona (Cacho, 2018,
p. 209) alimentando la violencia de género de
ejercer control, no solo en el ámbito social, sino
en el laboral, económico, físico, domestico,
académico, entre otros. Ese tipo de conductas y
creencias justifica la conducta sexual violenta;
porque asumen que el hombre que desea a
una mujer sexualmente puede acceder a ella,
más allá del acto sexual, del placer, sino por el
deseo de posesión, de control y dominación.

de la mujer, no del hombre que quiere penetrar,
nadie puede saber el deseo de la otra persona
al menos que esto sea un consenso entre dos
personas eróticamente pactado como parte
de una juego de seducción per se, incluyendo
la dominación, el sometimiento, el poder y
control acordado.
Los mitos y prejuicios en esta investigación
se evidencian en la manera que tienen los
participantes de creer en la legitimación del
reclamo siempre y cuando se sientan celosos
de sus parejas, el poder reclamarles solo por
el hecho de ser pareja. “Los celos conllevan
violencia, reclamo, control y poder”, como
menciona (Nava, Onofre y Báez, 2017, p. 164)
, en decir que la violencia sexual es una forma
de dominación, sometimiento contra la mujer
con el objetivo de tener relaciones sexuales
son o sin su consentimiento, incrementando así
la violencia. El gran mito de te celo porque te
quiero otorga la creencia de una demostración
de importancia y amor que recae en la
manipulación y que genera conductas violentas
dirigida a la pareja por medio de golpes,
sometimiento y privación de la libertad hasta el
punto del feminicidio.

El analizar las conductas sexuales violentas ha
mejorado la comprensión de la prevención del
delito con el enfoque de perspectiva adecuando
y focalizando la prevención de la repetición
de los estereotipos de género violentos de
hombres hacia mujeres y de la sociedad hacia
los hombres, “los cuales recaen en el mandato
de masculinidad” empleando las palabras de
Rita (Segato, 2003, p. 21) que se manifiesta
y normaliza en todas las formas de violencia
social. Los hombres como dice Segato no son
los enemigos de las mujeres, ni del feminismo,
lo que pone en tensión -pensamientos y
conductas- es la relacionalidad patriarcal el
cual implementa el mandato de la masculinidad
validando de cierta forma el control social hacia
PROPUESTAS
las mujeres.

Este estudio ha encontrado que, el pensar o Con base en los resultados y discusión de esta
percibir que la una mujer puede fingir que no investigación se proponer lo siguiente:
desea la penetración, pero en realidad si la desea
es una situación que contribuye al incremento • Desarrollo de enfoques sobre sexología
de la violación y al no respeto de resistencia de
criminal dirigido a; la violencia sexual
la mujer al oponerse a la penetración, es decir en
y elementos culturales que la sostienen,
el imaginario masculino esta la idea del poder
obligándonos a analizar las creencias, la
saber cuándo una mujer quiere ser penetrada o
desinformación, los mitos, prejuicios y
no; el deseo de ser penetrada depende solamente
contextos vivenciales de todas las personas
Rocío D. García-Moreno y Fernando Javier Araujo Pulido

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•

•

•

•

•

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

constructoscriminologicos.uanl.mx

bajo los factores de riesgo y de protección que
sexual facilitando con ello a la identificación
convergen con la criminología ambiental,
de dichas conductas sexuales delictivas en
la sociología criminal implementándolo
hombres.
como materia en la educación básica y
superior, así como en los programas sociales TRABAJOS CITADOS
comunitarios para niñas, niños, jóvenes,
mujeres y hombres.
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Realizar estudios a diversas poblaciones
penal: introducción a la sociología jurídico penal. Buenos
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México: Grijalbo.
su preferencia sexual.
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Mejorar los programas de prevención de
Needs to Know. Oxford: Oxford University Press.
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hombres reconozcan su violencia o ser
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Incrementar los elementos de identificación
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Noviembre de 2019). Estadísticas a próposito del día
violencia ejercida por el agresor sexual
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la mujer. Recuperado el Viernes de Mayo de 2018, de
de violencia como los mencionados en el
Datos Nacionales: https://www.inegi.org.mx/contenidos/
presente artículo.
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mejor introspección y apertura de espacios
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Características criminológicas del delincuente sexual. Muestra mexicana. PP. 51-66

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65
y licenciado en sociología por la Universidad
Veracruzana. Coordinador de la Licenciatura en
Criminología de la Facultad de Ciencias Políticas y
Sociales de la Universidad Autónoma de Coahuila.

Principios, técnicas y aplicaciones. España: Sintesis.
Sutherland, E. (2009). Principles of Criminology. Oxford:
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Zaffaroni, E. R. (2012). La cuestión criminal. Madrid: Grupo
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Segato, R. (2003). Las estructuras elementales de la violencia;
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y los derechos humanos. Argentina: Prometeo libros.

—
Roció D. García-Moreno
Afiliación: Universidad Autónoma de Nuevo León,
México.
Doctora en criminología con maestrías en sexología
por el IMESEX y psicoterapia Gestalt por el HIPG.
Especialidad en intervención ecosistémica en
violencia familiar por CIFAC. Licenciada en
psicología por el Centro de Estudios Universitarios.
Investigadora y consultora en temas de salud
mental, género, diversidad sexual, violencia sexual
y criminología. Catedrática del doctorado en
psicología de la investigación en la Universidad
Humanista de las Américas. Consulta privada.
Correo de contacto. rocio.garciamn@uanl.edu.mx
Fernando Javier Araujo Pulido
Afiliación: Universidad Autónoma de Coahuila.
Doctor en criminología por la UANL, maestro en
ciencias sociales por la Universidad Veracruzana
Rocío D. García-Moreno y Fernando Javier Araujo Pulido

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Características criminológicas del delincuente sexual. Muestra mexicana. PP. 51-66

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Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

Un análisis a las teorías crimino-ambientales bajo la
incidencia delictiva en García, Nuevo León
An analysis of the crimino-environmental theories under
the crime incidence in García, Nuevo León
Juan Antonio Caballero Delgadillo*
Leonardo David Arriaga Avalos **
Octavio Quintero Ávila***

Recibido: 30-10-2021
Aceptado: 13-01-2022

Resumen

involucrados en las conductas delictivas como: el delito,

El presente trabajo de investigación se realizó con

la víctima, infractor tiempo y espacio, criminalidad y

el propósito de explorar y comparar algunas de las

rompimiento de una ley. El objetivo de este estudio es

principales teorías de la corriente ambiental de la

comparar en términos generales las teorías crimino-

Criminología que estudian la relación de los factores

ambientales con incidencia delictiva y problemáticas

ambientales o estructurales y la criminalidad, haciendo

sociales registradas en el sistema de emergencia del

uso del análisis criminal o delictivo como herramienta de

municipio de García, Nuevo León. Para el análisis se

procesamiento de datos, y de esa forma sean aplicados

ha utilizado la teoría del patrón delictivo, teoría de las

en casos reales derivados de reportes del sistema

actividades rutinarias y la misma criminología ambiental

de emergencia 9-1-1. La criminología ambiental es

para comprender si por medio del análisis de datos y

soportada por distintas teorías como: teoría del patrón

uso de herramientas como mapas delictivos se puede

delictivo, teoría de las actividades rutinarias, teoría de la

aplicar las teorías en esta zona geográfica. Para cumplir

elección racional y el triángulo de la criminalidad, que

con el objetivo se han utilizados distintas herramientas

en términos generales hacen estudio de los elementos

como el Paquete estadístico para las ciencias sociales, la
herramienta Excel y Google Maps.

Cómo citar
Caballero Delgadillo, J. A. Un análisis a las
teorías crimino-ambientales bajo la incidencia
delictiva en García, Nuevo León. Constructos
Criminológicos, 2(2). Recuperado a partir de https://
constructoscriminologicos.uanl.mx/index.php/cc/
article/view/13
*https://orcid.org/0000-0001-9439-5696
Universidad Autónoma de Nuevo León
**https://orcid.org/0000-0002-5356-9116
***https://orcid.org/0000-0003-3922-9964

Palabras clave: Criminología, Criminología ambiental,
análisis delictivo, patrón delictivo
Abstract
This research work was carried out with the purpose
of exploring and comparing some of the main theories
of the Environmental Criminology that study the
relationship between environmental or structural factors
and criminality, making use of criminal analysis as a

�68

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

data processing tool, and thus be applied in real cases
derived from reports of the 9-1-1 emergency system.
Environmental criminology is supported by different
theories such as: criminal pattern theory, routine
activities theory, rational choice theory and the triangle
of criminality theory, which in general terms study the
elements involved in criminal behaviors such as: crime,
the victim, the offender, the time and space, criminality
and law infringements. The objective of this study is to
compare in general terms the environmental criminology
theories with criminal incidence and social problems
registered in the emergency system of the municipality
of García, Nuevo León. For the analysis, the theory of
the criminal pattern, the theory of routine activities
and the environmental criminology have been used to
understand whether the analysis of data and use of tools
such as criminal maps, can be applied in this particular

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puede relacionar la investigación de Jane Jacobs
“Muerte y vida de las grandes cuidades”, que
dejan a relieve la pregunta de ¿son aplicables
algunas de las teorías de la criminología
ambiental en el contexto mexicano?, para este
caso en la municipalidad de García en el Estado
de Nuevo León. La recopilación de información
de distintos autores como (Boba, 2017), (Bruce
C. W., 2017a),(Soto, 2016 b) y (Bruce W. C.,
2010b) las teorias con mayor presencia en la
criminologia ambiental son: teoria del patrón
delictivo, teoria de las actividades rutinarias,
teoria de la elección racional y el traingulo del
delito y la vez son auxiliadas por el analisis
de datos criminales, pero tambien se puede
agregar la teria de los Circulos de David Canter
y el perfil geografico de Kim Rossmo y Summer.

geographical area. To meet the objective, different tools
have been used such as Statistical Package for the Social
Sciences, Microsoft Excel and Google Maps.
Key words: Police, Pandemic, Rights’ Restrictions

INTRODUCCIÓN
La criminología ambiental tiene como
antecedente investigaciones donde se relacionan
cifras estadísticas, el uso de mapas para
identificar de forma gráfica la concentración del
delito y la influencia de elementos ambientales
que aumentan las probabilidades de comisión
de delitos. No es hasta a partir de la década
de los 70 cuando los principales autores y
referentes hacen aparición para ser los pilares
en de esta corriente en las últimas décadas para
este caso esta Oscar Newman con su trabajo
de espacios defendibles y Ray Jeffery con su
metodología CPTED o prevención del delito
mediante el diseño urbano y antes de ellos se

Sin duda es necesario realizar investigaciones
basadas en la ciencia que puedan apoyar a
prevenir la criminalidad, y buscar basar las
acciones o estrategias en estos estudios elevando
la participación de la ciencia y la practica
policia en la prevención del criminalidad por
medio del analisis criminal y la criminoligia
ambiental.
MARCO TEÓRICO
¿Qué es la criminología ambiental?
La criminología ambiental puede ser confundida
por las palabras que conforman su concepto,
en específico aquella que trae confusión es
“ambiental” y se puede relacionar con delitos
ecológicos, tema donde algunos juristas pueden
intervenir, para eso es necesario establecer
algunos antecedentes y su misma definición.
Continuando con el análisis del párrafo

Un análisis a las teorías crimino-ambientales bajo la incidencia delictiva en García, Nuevo León. PP. 67-86

�69

Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

anterior, la Criminología ambiental, no siempre
es comprendida de la mejor manera, no
todos pueden entender a los que se refiere,
por su parte (Soto, 2015), menciona que: la
Criminología ambiental no hace referencia a
los eventos delictivos ambientales, ni tampoco
hace referencia a los delitos ecológicos. Las
palabras pueden confundir a aquellos ajenos de
la criminología, pensando que las legislaciones
ambientales son el punto central para estudiar
tema que los criminólogos deben de dejar claro.

Las investigaciones relacionadas a la corriente
ambiental ponen en relieve la evolución y
adaptación a las formas de investigación y
explicación del delito, precisamente esto es
comprobado con el uso de llamado “mapeo
delictivo” y el uso de datos criminales como
fuentes de información que por medio de su
procesamiento buscan ser distribuidos a quienes
los necesitan para tomar decisiones y combatir
el delito a este último elemento se le llama base
de datos o almacenamiento de datos.

Esta corriente de la criminología fue dada
a conocer por los esposos Paul y Patricia
Brantingham en la década de 1980 (Bruce,
2017a). Principalmente la concentración del
desarrollo criminológico de esta corriente se
centra en estudiar como el entorno influye
y participa en aumentar y disminuir las
posibilidades de ocurrencia de un crimen.

En primera parte la “georreferenciación
del delito” entendiéndose por este término
como acción de hacer referencia al análisis
y ubicación del delito. Para poder realizar
este tipo de actividad es necesario utilizar
herramientas como el Sistemas de Información
Geográficos (SIG), ya que permite ubicar de
manera precisa diferentes hechos sociales en
específico para este caso eventos relacionados
Brantingham &amp; Brantingham (1991) en su a la criminalidad.
obra Criminología Ambiental en la parte de
introducción: las dimensiones del crimen Los mapas del delito son el producto de utilizar
señalan que:
los programas donde puede ubicar eventos
sociales (SIG), (Hein, 2005) señala que los
“La Criminología Ambiental plantea que mapas ayudan a describir de forma gráfica
los eventos delictivos deben de entenderse la distribución de distintas variables de la
como una interacción de infractores, victimas criminalidad como concentración y distribución
u objetivos del delito y normativas legales, de las conductas delictivas y su relación con las
en escenarios específicos, ocurriendo en características situacionales y sociales.
un momento y lugar específico” citado de
(Vozmediano &amp; San Juan, 2010).
Precisamente este punto, da comienzo a el uso
de las técnicas de localización de los delitos
Desde este punto de vista “explicación y análisis reportados, que son organizados y procesados
ambiental del delito” en necesario tener presentes por medio de bases de datos o almacenamiento
cuatro componentes del delito: el infractor o de información criminal, donde interviene
delincuente, victima u objetivo, aspecto legal y directamente el análisis delictivo o criminal,
los elementos espacio- temporales.
parte práctica de la investigación.
Juan Antonio Caballero Delgadillo, Leonardo David Arriaga Avalos y Octavio Quintero Ávila

�70

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

El almacenamiento de datos criminales puede
ser representado como las técnicas cuantitativas
del delito en específicos las estadísticas
policiales que son aquellas que recolectan las
denuncias, delitos, reportes de toda una zona
o sectores específicos (USAID, 2015). Estas
fuentes de información no son únicas de los
temas policiales, pero depende del acceso que
se pueda tener, por lo cual el análisis delictivo
se basa en datos policiales principalmente
dejando espacio para datos sociales en caso de
tener acceso a ellos.

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psicopatológico (psiquiátrico, el psicodinámico
(psicoanálisis) y el psicológico, modelo de
teorías sociológicas pluri factoriales, escuela
de chicago y teorías ambientalistas ,estructural
funcionalista, teorías subculturales, teorías del
proceso social y teorías del control social, las
teorías del procesos social (labeling approach),
y los modelos conflictuales.
Teniendo en cuenta los comentarios anteriores, es
necesario establecer que las teorías que explican
el delito desde esta corriente en la Criminología,
analizan la asociación entre el contexto espacial
y ambiental, en la misma ocurrencia del crimen,
e interpreta las interacciones entre las variables
ambientales que pueden facilitar o inhibir la
comisión de un delito, así mismo también se
habla del estudio del delito, criminalidad y
victimización en lugar y tiempo determinados
(E &amp; Wiles, 2014) y (Norza, Vargas, Avendaño,
Rincón, &amp; Ospino, 2017).

Así, mismo la búsqueda de temas sobre la
criminología ambiental trae consigo distintas
actividades, que facilitan la explicación de su
objeto de estudio y su relevancia con el estudio
al delito, para esto es necesario de varios temas
como: mapas del delito, teorías explicativas
del delito espaciales, análisis delictivo, factores
ambientales y datos involucrados en el delito
como víctima, infractor, guardián, lugar y
criminalidad.
Continuando con el tema las principales teorías
e investigaciones relacionadas a la influencia
Teorías espaciales explicativas del delito
del ambiente como elemento que aumenta
las posibilidades de comisión del delito están:
En la criminología existen distintas formas teorías de las actividades rutinarias, teorías de
de explicación de la ocurrencia del delito la elección racional, teoría del patrón delictivo
para autores como (Rodriguez, 2012) existen y el triángulo de la criminalidad.
múltiples direccione como: dirección clínica,
dirección critica, dirección sociológica, Teoría de las Actividades rutinarias
dirección biológica, dirección psicológica
y una más que inicio con el estudio de la La teoría de las actividades rutinarias fue
criminología, la dirección antropológica.
desarrollada en 1979 por los investigadores
Marcus Felson y Lawrece E. Cohen, la
Por otro lado, para el autor del libro Tratado principal explicación de esta teoría, es que
de Criminología (Pablos de Molina, 2003) en la delincuencia, coexisten tres elementos
la agrupación por modelos teóricos, el que conforman al delito en tiempo y espacio
primero es para el modelo biológico, modelo determinado, la víctima, el infractor motivado
Un análisis a las teorías crimino-ambientales bajo la incidencia delictiva en García, Nuevo León. PP. 67-86

�71

Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

y la ausencia de un guardián, y que a la vez
de manera individual, afectan directamente
de manera negativa o positiva según sea su
participación en el delito, esto puede derivar en
haber un aplazamiento, cancelación u aumento
de la tasa de delitos sin importar las condiciones
sociales (Andersen, 2020) y (Soto, 2016).

de estar ausente el elemento de protección
o guardián, como un breve ejemplo, las
actividades que desempeñan las personas están
basadas en tiempo y lugares específicos, como
horarios de entrada y salida en trabajo y escuelas,
horarios establecidos para tomar alimentos,
mismo horarias que generan rutinas y generan
oportunidades para los infractores como partes
Para ser más específicos la “Teoría de las del día y lugares con poca vigilancia formal por
actividades rutinarias” Cohen y Felson plantean policías y natural por la misma comunidad o la
que los incidentes violentos y la victimización, víctima, dando la apertura para la comisión de
aumenta cuando un posible infractor se conductas delictivas.
encuentre motivado, donde él mismo debe de
converger en el tiempo y espacio adecuando Teoría del Patrón delictivo
junto con la victima potencial, en ausencia
de aquellos mecanismos de seguridad ya Patricia L. Brantingham y Paul J. Brantingham
sean formales o informales (Fundación Paz fueron los que propusieron la integración de
Cuidadana; Internacional Association of crime las teorías del ambiente físico y la motivación
analysts; Motorola Solutions Foundation, 2016). del delincuente y de esta forma nació la teoría
Llegados al punto de resumir esta teoría del patrón delictivo, en la cual se necesita la
crimino-ambiental, según Wortley y Mazerolle, presencia de un delincuente, en segunda parte
2008, citado de (Jiménez, 2012), el delito se debe de haber actividades rutinarias que
ocurre cuando los tres elementos principales realiza el delincuente, su vida diaria es la que
que lo componen, infractor, victima u objetico le ofrecerá las oportunidades para las conductas
y ausencia de guardián colisionan en el mismo delictivas, la tercera condición es la aparición
tiempo y espacio determinado, pero que si de un suceso desencadenante como un objetivo
el objetivo y el guardián tiene un cambio disponible, pero todos esto está determinado
puede influenciar en la conducta del infractor por un esquema que se forma el infractor
evitándolo.
en su mente como resultados de actividades
realizadas cotidianamente (Andersen, 2020) y
La teoría plantea que existen distintos actores (Soto, 2016a).
involucrados en la comisión de conductas
delictivas en especia aquellas de oportunidad, Hay que mencionar además que según
donde el elemento activo “infractor” tiene (Brantingham &amp; Brantingham, 1984) esta teoría
contacto con una posible victima u objetivo y es una composición de más teorías enfocadas al
también se tiene que señalar que él hace uso ambiente físico y la motivación del delincuente,
del conocimiento adquirido por vivencias y como ya se mencionó la teoría fue creada por este
traslados realizados en zonas específicas, pero matrimonio, ellos siguieren que las conductas
para que se pueda cumplir esta parte debe delictivas acontecerán con mayor posibilidad
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cuando la conciencia espacial del infractor se
cruce con el objetivo ambicionado y con un bajo
nivel de riesgo para él. Lo que lleva a mencionar
que los criminales, por ende, no eligen de forma
azarosa el lugar donde cometerán el delito,
aunque la victima si puede ser cualquiera,
los infractores son conscientes de la situación
espacial donde elegirán a su objetivo.

1985 y 1986. Esta teoría junto con la teoría
de actividades rutinarias tiene gran influencia
en la prevención de la delincuencia y la
criminología, estas teorías se complementan,
la segunda también conocida como TAR, es una
macro- teoría que relaciona a la criminalidad
con las actividades de la sociedad; en el caso
de la primera y conocida también como TER,
es una micro- teoría basada principalmente en
La teoría del patrón delictivo hace referencia el análisis que hacen los delincuentes sobre las
a que los delitos están determinados por oportunidades para cometer delitos (Andersen,
oportunidades, actividades diarias y motivación 2020) y (Soto, La prevención situacional: Bases
del infractor que dan pie al conocimiento de teóricas de fundamento criminológico, 2016).
las zonas con mayor vulnerabilidad y acceso
a posibles víctimas, determinado que existen Los infractores prácticamente buscan maximizar
lugares con mayor concentración de conductas su placer y minimizar el dolor, y por lo tanto
delictivas, pero no limitándonos a esto también toman la decisión de delinquir cuando el riesgo
existen horarios, infractores y tipos de delitos de ser detenidos es menor a las potenciales
que dominan la estadística criminal.
recompensas, lo que significa que el raciocinio
en el delito está presente antes y después de
La investigación cobra relevancia al identificar cometer la conducta delictiva (Taylor y Harrell,
por medio de base de datos de registros de 1996) citado de (Paulsen, Bair, &amp; Helms, 2012).
emergencia del sistema 9-1-1, el dominio de Contario a lo que se puede pensar sobre
estas características relacionadas al delito, algunos infractores esta teoría hace referencia a
donde más adelante serán tratadas y explicadas. la importancia que tiene la toma de decisiones
basada en un proceso que tiene el posible
Teoría de la Elección racional
infractor antes de realizar una conducta, la cual
le puede beneficiar, pero que principalmente,
Las principales teorías que sustenta las toma la decisión basada en el conocimiento
explicaciones de las conductas delictivas previo basado en las consecuencias, y en un
bajo la corriente ambiental de la criminología análisis espacial que le permita librarse del
están relacionadas una con otras y para poder lugar y después de una posible sanción de un
entender a la criminología ambiental es guardián formal o informal.
necesario conocerlas a profundidad, pero cada
una de ellas tiene una explicación distinta de la Triangulo del delito
ocurrencia de los eventos delictivos.
Esta herramienta nace de las principales teorías
Por su parte la teoría de la elección racional de la criminología ambiental, en especial
fue desarrollada por Cornish y Clarke en influenciada de la teoría de las actividades
Un análisis a las teorías crimino-ambientales bajo la incidencia delictiva en García, Nuevo León. PP. 67-86

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rutinarias. El triángulo de la criminalidad o Triángulo externo: (Sepúlveda, 2010) y (Clarke
del problema como también se conoce, está &amp; John, 2003):
compuesto por dos partes, una interna y otra
externa de las cuales cada uno tiene distintos
Vigilante o guardián: este elemento puede ser
componentes y funciones que dan explicación a
ocupado por personas desde dos aspectos,
la ocurrencia del delito y sus posibles soluciones.
en primera parte por aquellos que realizan
acciones de autoprotección, como resguardar
Triangulo interno (Clake &amp; Eck. John, 2014):
su patrimonio, familia, compañeros o amigos,
en segunda parte están los individuos que
Victima/Objetivo: En este caso también se le
tiene aquel rol formal como un guardia de
conoce como blanco debido a que en este
seguridad, policía o personas que ayuden a
elemento recae el daño de la acción delictiva.
disuadir al delito.
Existe una distinción importante entre la
víctima y el objetivo, en el caso de la víctima
Controlador: este individuo tiene una relación
se ve afectado una persona, por el contrario,
cercana con el posible infractor del delito,
el robo o sustracción de un objeto representa
debido a que se encuentra en una posición
al objetivo. Este elemento tiene varias
que le permite ejercer presión y control de
características importantes como ser valioso,
las acciones, como un padre, catedrático,
atractivo, accesible y de fácil sustracción.
amigos e incluso esposa o hijos.
Futuro Infractor o delincuente: Este
Responsable: el administrador del lugar
componente está representado por una
ejerce control sobre este espacio, esta
persona que se encuentra dispuesta a
persona puede ser, el dueño del lugar, un
cometer un delito o conducta antisocial. Es
profesor o una persona que es la encargada
relevante mencionar que, si las características
de vigilar como un guardia.
espaciales son propicias, ayudarán a tomar la
decisión a sopesar si la recompensa es mayor Este apartado teórico menciona las principales
al esfuerzo o riesgo de las sanciones que teorías que se pueden encontrar para dar
podrá conseguir.
explicación al delito desde una perspectiva
ambiental, pero bajo investigaciones se pueden
Lugar: está relacionado al contexto o agregar también las siguientes:
características del espacio físico urbano,
como bares, antros, cines, teatros mismos que Prevención situacional del delito
representan el factor económico, también
pueden ser parques o centro de la cuidad Prevención situacional del delito que consiste
como contexto social y cultural, donde puede en modificar el entorno para propiciar la
cometerse la conducta delictiva o antisocial
convivencia y la cohesión social, así como
disminuir los factores de riesgo que facilitan
fenómenos de violencia y de incidencia
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delictiva, mediante algunos puntos específicos
como lo son: el mejoramiento del desarrollo
urbano, ruta, ambiental y diseño industrial, el
uso de nuevas tecnologías, la vigilancia con
respeto a la intimidad de las personas y algunas
estrategias para garantizar la no repetición
de casos de victimización (Ley General para
la Prevención Social de la Violencia y la
Delincuencia, 2012).

que busca la probabilidad de ocurrencia del
delito en una zona por medio de softwares, por
lo contrario, Canter como ya se mencionaba
traza círculos que tocan el diámetro de los
delitos más distantes. Así el autor de esta teoría
sostiene que el lugar de operaciones y el lugar
del delito casi siempre estarán dentro del
círculo, tamaño que va aumentando conforme
cometen más crímenes (Suárez &amp; Chías, 2015).

Círculos de David Canter

Análisis delictivo o análisis criminal

La Teoría de los círculos de David Canter,
toma en cuenta la ley del costo-beneficio y la
teoría de las actividades rutinarias, asumiendo
que todos los delincuentes tienen una base de
operaciones o también conocidos como punto
de anclaje, esto deja al alcance que se puede
realizar un análisis geográfico de sus crímenes,
relacionando las conductas delictivas con el
infractor (Jiménez, 2012).

El análisis delictivo puede ser confundido
debido a que la conformación de este concepto
utiliza palabras que pueden ser comprendidas
como acciones de interpretación general en
específico como el análisis sin profundidad
y realizado por cualquier individuo, pero
al identificar la noción como un proceso
especifico de sistematización de datos llevado
a cabo como una profesión aumenta su valor y
se visualiza su complejidad.

Esta teoría fue propuesta por David Canter y
Larkin en 1993, que como en el párrafo anterior Para (Boba, 2017) el análisis criminal tiene una
se señala, proponen que existe un lugar donde se concepción más amplia que otros investigadores
cometen los delitos, relacionado con el posible en este tema:
espacio donde operan los delincuentes. De esta
El análisis delictivo analiza más que el delito,
forma David y Larkin comprobaron, que mediante
incluido muchos tipos de información que son
el dibujo de un círculo cuyo diámetro fuera la
relevantes para la policía, como desordenes,
distancia entre los dos delitos más alejados del
llamadas de servicios, problemas de calidad
agresor serial, podría establecerse el lugar donde
de vida, accidentes de tránsito, incidentes
habita el agresor. Se realizó un estudio donde se
analizaba a 45 violadores seriales y comprobaron
críticos y con menos frecuencia incendios e
que el 87% de ellos vivían dentro de este círculo
incidentes médicos de emergencia.
(Canter &amp; Donna, 2008).
Complementado el entendimiento del análisis
El modelo de Canter es bajo en costos, a delictivo o criminal, y bajo un enfoque donde es
comparación del modelo predictivo de Kim necesario el uso de datos de manera universal más
Rossmo llamado Criminal Geographic Target, allá de solo datos policiacos, existe un concepto
Un análisis a las teorías crimino-ambientales bajo la incidencia delictiva en García, Nuevo León. PP. 67-86

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que es utilizado por la International Association
of Crime Analysis (IACA) y que en español es
conocida como la Asociación Internacional de
Análisis del delito de manera estándar:
Una profesión y un proceso en el que un
conjunto de técnicas cuantitativas y cualitativas
se utilizan para analizar datos valiosos para
las agencias policiales y sus comunidades,
incluye el análisis de delitos y crímenes,
víctimas del crimen, el desorden, la calidad
de vida, problemas de tráfico y operaciones
internas de la policía y sus resultados apoyan
a la investigación y persecución criminal,
patrullajes, estrategias de prevención y
reducción del crimen, resolución de problemas
y la evaluación de los esfuerzos de la policía,
citado de (Boba, 2017).
La conceptualización justifica su trabajo y
el uso de los datos de manera sistemática
como herramienta de la cual se puede hechas
una mano y dar explicación a las conductas
delictivas, o relacionar bajo su labor los datos
procesados por esta profesión con la corriente
ambiental de la Criminología.

y que es menos conocida por la forma de la
publicación son las bases de datos, que sirven
como herramientas de trabajo a la criminología
ambiental para explicar al delito.
El comienzo de las investigaciones
Las investigaciones a las que se les puede
atribuir el comienzo la criminología ambiental
son aquellas que fueron desarrolladas por
André Guerry y Adolphe Quetelet en donde se
utilizaron datos y mapas para la identificación de
conductas delictivas combinado la estadística y
los elementos ambientales.
El estudio de la distribución espacial del
delito y la criminalidad se remonta al trabajo
de Adolphe Quetelet y André Guerry, esto
nacido en el siglo XIX (Andersen, 2020), que
en contrastaste con el siglo XXI con el uso
del sistemas operativos o computarizados, ya
que los primeros estudios se trazaban mapas
a mano, en el caso moderno, los datos son
utilizados en grandes cantidades por el sistema
seguridad ya sea pública o privada, para este
caso son utilizados los llamados SIG´S) donde
se generan mapas del delito.

La combinación o el trabajo donde se involucra
el análisis delictivo y la criminología ambiental
tiene como objeto de estudio varios participantes
que bajo su análisis se convierten en datos los
cuales son: victima, infractor, guardián, tiempo
y lugar, criminalidad estos como elementos
principales.

Quetelet en 1842 realizó el primer trabajo,
un análisis geográfico de manera estadística,
estudiando
la
correspondencia
entre
incidencia delictiva y otras variables del
análisis ecológico. Este trabajo lo realizó con
el fin de conocer los factores que gobiernan las
conductas antisociales, lo que lo llego a llegar
La principal herramienta utilizada en el análisis a la hipótesis que en la actualidad se sigue
delictivo es el llamado Sistema de información conociendo sobre la estacionalidad criminal.
geográfica que es la representación de la A pesar de lo anterior, otras teorías han sido
distribución de delitos y en segunda parte tomadas con mayor aprecio, como algunos
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estudios que hablan de la genética, sociología medio de un análisis de (umbral) entendiéndose
o aspectos mentales que son más conocidos o por este como aquel proceso donde se realiza
mencionados (Suárez &amp; Chías, 2015).
el procesamiento de datos estadísticos a nivel
básico.
Es relevante mencionar que a más de 150 años
de algunas de las primeras investigaciones El municipio de García del Estado de Nuevo
relacionadas a la estacionalidad del delito León cuenta con una población total de
utilizando herramientas como mapas y estadística 247,370 habitantes que representan el 4.83%
y como almacenamiento papel, lo podamos ver de la población de Estado de Nuevo León.
en el siglo XXI en usos computarizados bajos
programas espaciales de almacenamiento y Para relacionar el análisis de datos con
representación, lo que demuestra que el delito construcciones teóricas de la criminología
cumple con características específicas y así ambiental se eligió la colonia Valle de Lincoln
como las conductas evolucionan las ciencia que cuenta con múltiples sectores y según la
también utilizando la tecnología para explicar metodología para el análisis de información se
el comportamiento delictivo.
seleccionó de la misma colonia los sectores:
San José, San Agustín y El Fraile, teniendo
Existe una relación entre el análisis de por objetivo identificar la incidencia delictiva
información criminal y la criminología con mayor cantidad de eventos bajos dos
ambiental, no solo en temas prácticos como aspectos: Análisis delictivo y Criminología
trabajo y procesamiento de datos sino como ambiental.
soporte una de otra, la relación entre el análisis
criminal y la misma criminología ambiental La metodología empleada está basada en dos
se encuentra en las teorías criminológicas puntos específicos la primera donde se expone
que sustentan el trabajo del análisis criminal, el papel del análisis delictivo como proceso
ya que las teorías ofrecen gran cantidad de para identificar zonas de mayor concentración
información y el análisis delictivo la aprovecha delictiva y la segunda el análisis de los constructos
para poder trabajar con ella y de esa forma teóricos de la criminología ambiental teniendo
obtener productos que ayuden a prevenir las como resultado la interacción de herramientas
conductas delictivas.
y ciencia.
METODOLOGÍA

El papel del análisis criminal bajo su categoría
administrativa orienta y auxilia para la elección
Datos para la explicación y sustento de
del área geográfica a trabajar, y que bajo
la criminología ambiental y metodología
una exhausta búsqueda en bases de datos de
empleada
número de emergencia 9-1-1 y la indagación
de reportes efectivos o confirmados registrados
Los datos nacen del Sistema nacional de en los años 2014, 2015 y 2016 se obtuvo como
emergencia 9-1-1 y fueron trabajados por resultado la Colonia Valle de Lincoln.
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En términos metodológicos la colonia Valle de
Lincoln fue el área de mayor incidencia delictiva
en el Municipio de García en un periodo de
2014, 2015 y 2016, según la base de datos del
sistema de emergencia 9-1-1 y 066, dentro de
los problemáticas registradas se encuentran
delitos patrimoniales (robo a casa habitación,
negocio, vehículo y a transeúnte con violencia
y o sin violencia), así mismo se identificaron
altos índices de eventos integrados al Kaizen
social ( Consumo de alcohol en vía pública,
consumo de alcohol en vía pública, ruido
excesivo, personas agresivas, riña, violencia
familiar, alteración del orden público por
persona alcoholizada, alteración del orden
público por persona drogada y asociación
delictuosa o pandillerismo.

riesgo, incidencia delictiva y problemas sociales
ya mencionados.
La segunda parte basada en el análisis de
constructos teóricos de la criminología
ambiental está basada en la interpretación
y relación de la teoría del patrón delictivo y
explicaciones generales de la criminología
ambiental, estableciendo una relación entre
la teoría menciona y como se visualiza en
términos prácticos.
Patrón delictivo y Criminología ambiental en
la práctica

Los datos son importantes para que el análisis
delictivo “parte práctica” pueda relacionarse
con la teoría de corte ambiental, es por eso por
Con apoyo de la georreferenciación lo que fue necesario la combinación de trabajos
entendiéndose por esta como el uso de el primero basado en la elaboración de hotspot
coordenadas en un mapa para asignar una y mapas delictivos y la segunda identificación
ubicación espacial, se plasmaron áreas de de información relevante en horarios y lugares
específicos.
Figura 1. Esquema de operatividad

Dato: fuente esquema propio

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RESULTADOS
Graficas de distribución de problemáticas
sociales
Tabla 1. Kaizen Social del año 2014.

Elaboración Propia

Grafica 1. Kaizen Social del año 2014.

Elaboración Propia

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Tabla 2. Kaizen Social del año 2015.

Elaboración Propia

Grafica 2. Kaizen Social del año 2015.

Elaboración Propia

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Tabla 3. Kaizen Social del año 2016.

Elaboración Propia

Grafica 3. Kaizen Social del año 2016.

Elaboración Propia

Un análisis a las teorías crimino-ambientales bajo la incidencia delictiva en García, Nuevo León. PP. 67-86

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Grafica 4. Kaizen Social Periodo Enero agosto 2014 – 2017

Elaboración Propia

Las conductas reportadas al sistema de
emergencia conocidas como Kaisen social o
entendida con otras palabras como problemáticas
sociales, siguen un patrón de comportamiento
derivado a las actividades rutinarias de personas
que viven un espacio geográfico determinado, lo
que significa que al observar la gráfica 4 general
de incidencia delictiva de los años 2014, 2015,
2016 y 2017 existe una concentración estándar
en el mes de mayo, demostrando que las
conductas reportadas tiene un patrón temporal
que ayuda a identificar los tiempo específicos,
así mismo saber que cualquier modificación en
las rutinas de una comunidad puede influir en
el aumento de probabilidades de comisión de
conductas delictivas.

Por otra parte, el aumento en los indicadores
puede estar relacionado a la temporalidad de
vacaciones de verano, vacaciones estipuladas
que generan rutinas en la población como
paseos fuera de la cuidad o mayor convivencia
entre los miembros de una comunidad o la
misma familia.
Continuado con el análisis los primeros meses
del año reafirman la concentración temporal
de los reportes de conductas delictivas, y que
en términos generales adaptándose a la teoría
del patrón delictivo que nos habla que la
concentración de la criminalidad en lugares y
tiempo específicos.

Tabla 4 Incidencia por mes y año
2014

2015

2016

2017

Enero

37

25

37

27

Febrero

42

37

28

37

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Marzo

75

59

39

51

Abril

63

69

47

50

Mayo

62

64

58

61

Junio

80

57

57

42

Julio

83

67

52

45

Agosto

98

56

44

39

Total

540

434

362

352

Elaboración Propia

La tabla 4 representa la concentración de
la incidencia general de los años y mes de
análisis, representando por medio de colores
menor concentración en color verde, media
en color amarillo y rojo en mayor.

Las conductas reportadas tienen aumentan
conforme los meses del año van pasando,
mostrando concentración después del
cuarto mes del año y concentrándose en los
meses de mayo, junio y julio.

Tabla 5 Resultados de marcha exploratoria de seguridad y áreas de riesgo
Áreas de riesgo

Total

Basura

38

Casa Abandonada

289

Graffiti

100

Hierba Crecida

7

Terreno Baldío

10

Total

444
Elaboración Propia

La influencia de los elementos ambientales o
estructurales en una comunidad entendiendo
para este análisis como una colonia o un
municipio pueden afectar en el aumento de la

criminalidad, mismo que es representados por
la tabla 5, la criminología ambiental establece
esta relación y se ve reflejado con los siguientes
mapas.

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Imagen 1 Mapas de concentración delictiva de sectores y patrón delictivo

Elaboración Propia

Imagen 2 mapa de concentración delictiva de sectores y patrón delictivo hotspot

Elaboración Propia

Los mapas demuestran que las conductas
delictivas no se concentran en toda la
comunidad o área geográfica, sino que se
focaliza o en zonas específicas, el mismo
mapa orienta a identificar las zonas específicas
que para este caso la periferia de la colonia
es aquellas de mayor concentración de
criminalidad.

preventivas por medio del procesamiento
de datos llevadas de la mano de análisis
delictiva o acciones disuasivas por
elementos de seguridad encargados de la
prevención del delito.

Pasos para la recolección de datos e
información:
La metodología empleada para la recolección
EL uso de SIG´s aporta información visual de información fue extraída de la base de datos
valiosa para poder determinar acciones del número de emergencia 9-1-1.
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El proceso de extracción de información tiene
4 pasos:
• Se realiza un filtro en para las colonias de
mayor incidencia delictiva en términos de
reportes en delitos patrimoniales (robo a
casa habitación, robo a negocio, robo a
transeúnte y robo a vehículo y problemas
que pertenecen al Keizen social en el en el
municipio de García, Nuevo León.
• Es elegida la colonia Valle de Lincoln y
se sectoriza el área obteniendo mayor
incidencia los sectores: Fraile, San José y San
Agustín.
• Se trabaja de forma individual toda la colonia,
y se obtuvieron horarios de mayor incidencia,
la parte del día con mayor recurrencia días,
partes de la semana y calles.
• De los datos obtenidos se obtuvo gráficas y
tablas de horarios, lugares para cada sector.

La teoría de las actividades rutinarias y la
misma Criminología ambiental como corrientes
teóricas sustentan el trabajo, bajo el mismo
análisis de identificación de áreas de riesgo
como problemas estructurales o problemas
ambientales, estableciendo la relación entre la
incidencia delictiva y problemas estructurales
no atendidos dejando un área de oportunidad
para buscar prevención de la criminalidad.

Interpretación de los resultados de la
investigación

CONCLUSIONES

La teoría del patrón delictivo nos ayuda
a identificar en términos generales que la
criminalidad o los delitos de manera individual
no se comenten al azar sino que existen
áreas de mayor concentración, tiempo,
horarios, infractores y victimas que tienen
mayor probabilidad de presentarse y todo
esto puede estar influenciado debido a las
características ambientales o estructurales de
una zona geográfica, en el caso de análisis de
datos reafirma que el patrón del delito para el
municipio de García Nuevo León cumple con
los criterios generales de la teoría elaborado
por los esposos Brantingham.

El procesamiento de datos por medio de análisis
criminal con soporte teórico de la Criminología
Ambiental se relaciona en productos para la
prevención, el uso de datos para identificar
probabilidades de ocurrencia de delitos,
la criminología estudia gran cantidad de
elementos participantes de la criminalidad y
el análisis delictivo al procesarlos y utilizarlos
auxilian a los tomadores de decisiones para
comenzar con el proceso de prevención.

Las investigaciones en la criminología han sido
utilizadas y desarrolladas para dar explicación de
la conducta delictiva en específico es debido a
eso que existen distintas corrientes, dirección o
modelos explicativos en la ciencia Criminológica.
Los estudios de la influencia de las características
ambientales de la comisión de conductas
delictivas y usos de herramientas para representar
y recolectar datos delictivos son tan viejas como
la criminología clínica representada por el padre
de esta ciencia Cesar Lombroso que con obras
como “Los criminales” que da explicación de
características físicas de los individuos y su relación
con las conductas delictivas, o la publicación de
su obra más conocidas como Lúomo Delinquente

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en 1876 (Landecho, 2015). Actualmente se ha
puesto énfasis al análisis de datos criminales
como herramienta auxiliar para la prevención y
persecución del delito, pero es necesario darle el
sustento científico de la criminología ambienta,
ya que las investigaciones y las buenas prácticas
pueden avanzar de forma considerable si se basan
en estudios que fueron comprobados evitando
caer en errores que otros ya tuvieron. Las teorías
de la criminología ambiental que, aunque sus
inicios e investigaciones nacen en Inglaterra
son aplicadas para conductas delictivas en
municipalidades de México, pero es necesarios
comprobar en distintos lugares y zonas del país
para sustentar la investigación a nivel macro.

+Ashgate+Publishing+Limited.&amp;ots=wKcihWh5ta&amp;sig=1jLshwn864X9T9kOXHz1IJbpxY#v=onepage&amp;q=Principles%20
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Editorial UOC.

—
Leonardo David Arriaga Avalos
Afiliación: Universidad Autónoma de Nuevo León,
México
Pasante Doctorado en Criminología por Universidad
Autónoma de Nuevo León. Máster en Criminología por
Universidad Autónoma de Nuevo León. Y licenciatura
en criminología por la Universidad Humani Mundial.
Catedrático en Licenciatura de la Facultad de Derecho
y Criminología de la UANL. Exanalista delictivo del
municipio de García Nuevo León.

constructoscriminologicos.uanl.mx

Octavio Quintero Ávila
Afiliación: Universidad Autónoma de Nuevo León,
México
Pasante Doctorado en Criminología por Universidad
Autónoma de Nuevo León. Máster en Criminología por
Universidad Autónoma de Nuevo León. Y licenciatura
en criminología por Universidad Autónoma de Nuevo
León. Catedrático en Licenciatura de la Facultad de
Derecho y Criminología de la UANL.
Juan Antonio Caballero Delgadillo
Afiliación: Universidad Autónoma de Nuevo León,
México.
Doctor en Derecho con orientación en Derecho
Procesal, Máster en Criminología por la UANL
y Licenciado en Criminología. Coordinador
del Doctorado en Criminología. Catedrático en
Licenciatura y Posgrado, de la Facultad de Derecho
y Criminología de la UANL, Integrante de Sistema
Nacional de Investigadores SNI I. Ex Sub-secretario
de Administración Penitenciario en el Estado
de Nuevo León, Ex Presidente de la comisión de
Carrera Policial de la Secretaria de Seguridad
Pública del Estado de Nuevo, Ex Director General
de Inteligencia de la Secretaria de Seguridad
Pública del Estado de Nuevo León. Actualmente
Coordinador de Inteligencia Criminal y Estratégica
del Centro de Investigación en Cibercriminalidad,
Derecho Digital y Ciberseguridad de la Facultad
de Derecho y Criminología. Correo de contacto:
alfacoca123@gmail.com

Un análisis a las teorías crimino-ambientales bajo la incidencia delictiva en García, Nuevo León. PP. 67-86

�87

Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

La seguridad con perspectiva de género. Experiencias
en Cataluña
La seguridad con perspectiva de género. Experiencias en
Cataluña
Ana Belen Almecija Casanova*

Resumen:
La seguridad es un derecho fundamental y
una condición indispensable para el libre
ejercicio de la libertad. Tradicionalmente se
ha considerado un bien objetivo gestionado a
través de políticas neutras respecto del género,
que han dejado de lado las demandas y las
necesidades específicas de las mujeres, tanto
de las ciudadanas como de las profesionales de
la seguridad. Este artículo tiene como objetivo
abordar algunos ámbitos desde los que se
puede trabajar la perspectiva de género en la
seguridad - desde una perspectiva transversal
e interseccional - y también explicar algunas
Cómo citar
Almecija Casanova, A. B. La seguridad con
perspectiva de género : Experiencias en Cataluña.
Constructos Criminológicos, 2(2). Recuperado a
partir de https://constructoscriminologicos.uanl.mx/
index.php/cc/article/view/12
* https://orcid.org/0000-0002-3609-346X
Universidad de Ciencias de la Seguridad, México

Recibido: 04-11-2021
Aceptado: 28-12-2021

experiencias concretas al respecto que se han
desarrollado en Cataluña a nivel normativo y de
protocolos de actuación.
Palabras Clave: Seguridad, género, perspectiva
de género,
Abstract
Security is a fundamental right and an essential
condition for free exercise of freedom.
Traditionally, gender-neutral policies have been
considered a good management of it. However,
that has ignored the specific demands and
needs of women, both female civilians and
security professionals. The aim of this article
is to address some areas in which gender
perspective in security can be explored - from a
transversal and intersectional perspective- and
to share some specific tools (regulations and
operational protocols) that have been developed
in Catalonia.
Keywords: Security, gender, gender perspective

�88

constructoscriminologicos.uanl.mx

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

LA PERSPECTIVA DE GÉNERO COMO
ESTRATEGIA PARA ALCANZAR LA
IGUALDAD
Este artículo tiene como objetivo concretar
algunos ámbitos desde los que se puede trabajar
la seguridad con perspectiva de género1, así
como fundamentar la necesidad de hacerlo – e
incluso la obligatoriedad, ya que así lo establece
la normativa - desde un enfoque transversal,
multidisciplinar e interseccional.

Si la seguridad es el instrumento que debe
garantizar el vivir y el convivir con tranquilidad
a las personas, es necesario incorporar la
perspectiva de género tanto en la misma
definición de seguridad como en todas
las acciones que plantea partiendo de la
constatación que a las mujeres y a los hombres
se les asignan roles sociales diferentes y que
no existe el ciudadano medio “neutro” en el
género. A partir del análisis de necesidades de
la población en materia de seguridad y de la
definición de las políticas públicas de seguridad
con perspectiva de género es cómo y cuándo
podremos hablar de actuaciones dirigidas
verdaderamente a toda la población (García,
2009).

La seguridad es un derecho fundamental y una
condición indispensable para el libre ejercicio de
la libertad2. Tradicionalmente se ha considerado
un bien objetivo gestionado a través de políticas
neutras respecto del género, que han dejado de
lado las demandas y las necesidades específicas La incorporación de la perspectiva de
de las mujeres, tanto como ciudadanas como de género integra la igualdad de género en las
las profesionales y expertas en seguridad.
organizaciones públicas y privadas de un país
en políticas centrales o locales, y en programas
1
Entendido en un sentido amplio, incluyo también que de servicios y sectoriales.3 Supone tomar en
el enfoque de género nos puede llevar a plantear otra manera de consideración las diferencias entre mujeres
hacer las cosas. Por ejemplo, la gestión alternativa de conflictos y hombres en un ámbito o actividad para el
aplicada al ámbito de la seguridad, que permite una mejor ga- análisis, planificación, diseño y ejecución de
rantía de las funciones otorgadas a los cuerpos de seguridad al políticas, teniendo en cuenta el modo en que las
servicio de los derechos de la ciudadanía y el fortalecimiento diversas actuaciones, situaciones y necesidades
del modelo de seguridad preventivo (Ayguasenosa, 2009).
afectan a las mujeres. Este enfoque permite
2
En España hay un reparto competencial entre Estado visualizar mujeres y hombres en su dimensión
y Comunidades Autónomas, el artículo 149.1.29 de la Consti- biológica, psicológica, histórica, social y
tución indica que es competencia exclusiva del Estado la “se- cultural, y también permite encontrar líneas de
guridad pública, sin perjuicio de la posibilidad de creación de reflexión y actuación para la erradicación de las
policías por las Comunidades Autónomas en la forma que se desigualdades.4
establezca en los respectivos Estatutos en el marco de lo que
disponga una ley orgánica” El artículo 164 del Estatuto de Au-

3

Vid. ONU mujeres

https://www.unwomen.org/es/

tonomía de Cataluña establece las funciones de la Generalitat

how-we-work/un-system-coordination/gender-mainstreaming

en seguridad pública y el artículo 163 en seguridad privada. En

4

este artículo se hará referencia a normativa estatal y a normativa

de igualdad efectiva de mujeres y hombres. https://www.boe.

autonómica de Cataluña.

es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2015-9676

Así la define la Ley catalana 17/2015, de 21 de julio,

La seguridad con perspectiva de género. Experiencias en Cataluña. PP. 87-108

�Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

La Plataforma para la Acción de la Cuarta
Conferencia Mundial sobre Mujeres de
Naciones Unidas que se celebró en Pekín
en 19955, asumió de forma explícita la
transversalidad de género (“mainstreaming”) e
hizo un requerimiento a los gobiernos y otros
actores a promocionar una política activa y
visible del mainstreaming de género, en todas
las políticas y programas, con el objetivo de
que antes de que se tomen las decisiones, se
realice un análisis de los efectos producidos en
mujeres y hombres, respectivamente.

89
Por lo tanto, la igualdad es el objetivo de
desarrollo general y a largo plazo, mientras
que la incorporación de una perspectiva de
género es un conjunto de enfoques específicos
y estratégicos, así como procesos técnicos e
institucionales que se adoptan para conseguir
este objetivo.

La igualdad es, así mismo, un principio
fundamental en la Unión Europea donde se
integró la perspectiva de género como un
planteamiento político oficial para conseguir la
igualdad “incorporar la perspectiva de género
Las conclusiones convenidas de la ECOSOC puede marcar la diferencia entre conseguir dar
de 19976 definían la incorporación de una respuesta a las necesidades de la población
perspectiva de género como: “El proceso o fracasar en el intento, y entre una buena
de evaluación de las consecuencias para las política o una política ineficaz, o incluso
mujeres y los hombres de cualquier actividad contraproducente” (Shreeves, 2019)
planificada, inclusivamente las leyes, políticas
o programas, en todos los sectores y a todos TRABAJAR LA SEGURIDAD CON
los niveles. Es una estrategia destinada a hacer PERSPECTIVA DE GÉNERO
que las preocupaciones y experiencias de
las mujeres, así como de los hombres, sean Las políticas de seguridad deben visibilizar
un elemento integrante de la elaboración, la las necesidades y demandas específicas de las
aplicación, la supervisión y la evaluación de las mujeres en un sentido amplio como ciudadanas
políticas y los programas en todas las esferas y también de las profesionales de la seguridad.
políticas, económicas y sociales, a fin de que las La perspectiva de género no es una “revisión”
mujeres y los hombres se beneficien por igual que debe hacerse a posteriori de un documento,
y se impida que se perpetúe la desigualdad. de una acción o de una política pública,
El objetivo final es conseguir la igualdad debe existir desde el momento inicial en las
[sustantiva] entre los géneros”
metodologías de investigación, diagnóstico,
planificación e implantación de medidas y
también en la evaluación de las mismas.
5

Vid. Declaración y Plataforma de Acción de Beijing

https://beijing20.unwomen.org/~/media/headquarters/attachments/sections/csw/bpa_s_final_web.pdf
6

Vid. Informe del Consejo Económico y Social corres-

pondiente a 1997 https://undocs.org/pdf?symbol=es/A/52/3/REV.1(SUPP)

La formación del personal de la policía y de la
seguridad privada es esencial, y debe contener
temas sobre igualdad, a nivel de sensibilización
y un enfoque teórico, pero también práctico y
operativo. Además, se debe incidir en capacitar
Ana Belen Almecija Casanova

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

sobre aquellos delitos e infracciones en los que relación a, por ejemplo:
hay un mayor impacto de género como son • Discursos de miembros de la organización
las relacionadas con las violencias machistas7,
que niegan la discriminación de la mujer, la
también en cómo abordar algunas conductas
invisibilización de sus necesidades e incluso
que puede que no estén sancionadas pero no
la violencia que se ejerce contra ella.
8
por ello quien la sufre debe quedar desamparo . • No comprender la necesidad de incorporar
la perspectiva de género por creer que la
El trabajo por hacer es extenso: sensibilizar,
seguridad es neutra y “no tiene género”.
conocer la normativa, los protocolos de • No entender que una medida que es útil para
actuación y tener previstas todas las situaciones
garantizar la seguridad de mujeres puede
posibles en las que se debe proteger a la
serlo también para los hombres y eso no
mujer y planificar todas las medidas posibles
significa que no tenga perspectiva de género
para garantizar su integridad física y psíquica.
(se puede llegar a la misma conclusión
A la vez, incidir en un discurso que interpele
que sin ella, pero al haberse investigado,
9
directamente a los agresores .
planificado e implantando con perspectiva
de género nos garantiza que las mujeres han
No se puede obviar que es un terreno en el
podido dar su opinión – como ciudadanas y
10
que todavía hay resistencias y obstáculos en
como expertas y profesionales- y participar
del proceso).
7
En España en 2020 fueron 45 las víctimas de asesi- • Considerar que no se precisa un perfil
nato u homicidio en manos de su pareja o expareja. Puede
técnico o especialización en género para
consultarse el dato en el Anuario Estadístico del Ministerio
implantar medidas, dejando esta tarea a
del Interior, así como del sistema de seguimiento integral en
un miembro de la organización que se
los casos de violencia de género (sistema viogén) http://www.
considere con sensibilidad sobre el tema,
interior.gob.es/documents/642317/1204854/Anuario+Estapero sin formación alguna en igualdad.
d%C3%ADstico+del+Ministerio+del+Interior+2020/94d9c- • Creer que es innecesario trabajar la seguridad
f1b-889f-4119-b4c4-09926630a29e
con perspectiva de género ya que la
organización o la entidad es suficientemente
8
Algunos tipos de acoso sexual – como el acoso verbal
paritaria, no constan denuncias de acoso
callejero- no están sancionados de la misma forma en todos
sexual ni de discriminación por razón de
los países y en muchos ni se contempla, pero pueden causar
sexo, no constan demandas específicas de
malestar en quien lo recibe y provocarle una fuerte sensación
mujeres, etc.
de inseguridad.
9
En octubre de 2021 la Policía de Escocia lanzó la • Falta de tiempo, recursos, desconocimiento
campaña “That guy” https://that-guy.co.uk/ con el objetivo de
de cómo llevar a cabo estos procesos.
que los hombres asuman la responsabilidad de poner fin a la
violencia sexual cambiando sus actitudes y comportamientos
hacia las mujeres y desafiando los de sus pares.

Guía para la elaboración de diagnósticos de seguridad con vi-

10

sión de género en el ámbito rural y urbano (véase la referencia

María Naredo y Praxágora Cooperativa dedican un

apartado concreto a estos obstáculos y cómo superarlos en la

en Trabajos citados).

La seguridad con perspectiva de género. Experiencias en Cataluña. PP. 87-108

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Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

Para superar estos obstáculos se precisa como
punto de partida la capacitación en igualdad
de todas las personas de la organización donde
además de conceptos y normativa, se compartan
materiales, resultados de investigaciones
que muestren las diferentes necesidades de
seguridad y de la percepción de seguridad
de hombres y mujeres, experiencias en otras
organizaciones y cómo se traslada todo ello de
manera operativa a las actuaciones.
En los siguientes apartados explicaré
brevemente solo algunos de los puntos que se
pueden explorar para trabajar la seguridad con
perspectiva de género y dedicaré unos apartados
concretos a la experiencia de Cataluña en este
ámbito.
LAS METODOLOGÍAS DE INVESTIGACIÓN
No es objeto de este artículo explicar las
diferentes metodologías de investigación, pero sí
señalar algunas que han sido de gran utilidad para
trabajar la seguridad con perspectiva de género.
Las metodologías cuantitativas son imprescindibles
peroinsuficientes,porloquedebencomplementarse
siempre con metodologías cualitativas entre las
cuales se ha de contar especialmente con aquellas
que sean participativas. Unas y otras han de ser
diseñadas con perspectiva de género.
Igareda, N., &amp; Bodelón, E. (2014) defienden
que la opción del trabajo cualitativo (Vallés,
1997, 2002; Quivy y Van Campenhoudt, 1992)
permite obtener información valiosa que no es
posible obtener a través de métodos únicamente
cuantitativos. Igualmente permite el análisis
de nuevos conceptos, que la investigación

quizás no había planteado en las hipótesis
iniciales. Muchas investigadoras feministas
han preferido la investigación cualitativa pues
permite a las víctimas de la violencia sexual
articular experiencias con sus propias palabras
(Campbell et al. 2009; Jordan, 2001, 2004,
2008; Kelly, 2008; Stanko, 1990)
En cuanto a las cualitativas destaco una
herramienta metodológica de gran interés como
son las marchas exploratorias que se originaron
a principio de los años noventa en las ciudades
de Montreal y Toronto. Las marchas exploratorias
son una herramienta que permite analizar desde
una perspectiva feminista interseccional cómo
la configuración física, social y simbólica de
los espacios urbanos condiciona la percepción
de (in)seguridad (Observatorio Noctámbul@s,
2018)11. Consisten en la evaluación realizada
en terreno que hace un grupo de mujeres de
un espacio, ya puede ser de un barrio de un
municipio o de una zona concreta que se
considera especialmente problemática. Se
realizan recorriendo en grupo la zona y se
evalúa a través de una lista de chequeo, a la
vez que se anotan las vivencias, sensaciones y
experiencias que manifiestan las participantes,
se anotan los aspectos que generan inseguridad
pero también los que proporcionan autonomía
y libertad. El objetivo es hacer una propuesta
de soluciones viables de mejoramiento del
diseño urbano que disminuyan la percepción
de inseguridad de las personas.

11

Se puede ver un ejemplo de experiencias de marchas

exploratorias en el Informe anual 2017-2018 del Observatorio
Noctámbul@s donde además se transcriben las manifestaciones de las participantes.
Ana Belen Almecija Casanova

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

También hay experiencias muy interesantes
como la del municipio de Bilbao, que ha creado
una herramienta participativa conocida como
“Mapa de los puntos críticos”12, un proyecto del
ayuntamiento con participación ciudadana, con
la finalidad de mejorar los puntos de la ciudad
que no tienen visibilidad, accesibilidad o son
aislados y por lo tanto producen inseguridad,
sobre todo en las mujeres. Cualquier persona
puede entrar a la web para consultar el mapa
y también enviar una propuesta argumentada
para que se añada en él un punto crítico.

percepción de la seguridad. Hay que tener en
cuenta que las mujeres de manera continuada
sufren una serie de conductas que no siempre
están tipificadas al Código penal como delito.
Estas “ofensas cotidianas” a menudo son
difícilmente denunciables y a pesar de que la
normativa administrativa sí permitiría sancionar
algunos comportamientos, otros muchos
quedan fuera de lo que han previsto las leyes,
por lo tanto, su detección y su abordaje es
difícil, especialmente si se busca solo una
respuesta punitiva en vez de tratarlo desde la
sensibilización, el civismo y el respeto.

Este proyecto es continuación de otro anterior,
el “Mapa de la Ciudad Prohibida en los
Distritos de Bilbao”13, iniciativa que pretendía
aumentar la sensación de libertad y seguridad
de las mujeres en su entorno cercano,
visibilizando las experiencias de las mujeres
y sus necesidades en el uso de los espacios
públicos, identificando los de baja calidad y
haciendo recomendaciones, tomando como
punto de partida las aportaciones que habían
hecho las vecinas.

Las experiencias vividas personalmente, las
vivencias compartidas por amigas, compañeras
o familiares o hechos conocidos a través de la
prensa o redes sociales, pueden poner a algunas
mujeres en alerta o hacerlas sentir miedo ante
situaciones que quizás para otra persona no
serían consideradas peligrosas o motivo de
incomodidad o preocupación. Como recuerda
Ortiz (2014) citando a Michaud (2005), si en
una calle donde el 100 % de las personas
que viven son mujeres, a una la violan, las
LAS DIFERENTES PERCEPCIONES DE LA (IN) consecuencias no recaen solo sobre el 1%, esa
SEGURIDAD
mujer a la que han violado, sino sobre el 100%
de las mujeres, ya que ese hecho aumentará la
Las mujeres y los hombres se relacionan con percepción de inseguridad y el miedo de las
el entorno y con las personas de manera mujeres que viven allí, porque sienten que les
diferenciada, lo cual provoca un impacto en la puede pasar a ellas también.
12

Vid. https://www.donostia.eus/info/ciudadano/igual-

dad_plan.nsf/voWebContenidosId/NT000009AE?OpenDocument&amp;idioma=cas&amp;id=A374066376363&amp;cat=&amp;doc=D
13

Puede descargarse en https://www.bilbao.eus/cs/

Satellite?c=Page&amp;cid=3000082641&amp;language=es&amp;pageid=3000082641&amp;pagename=Bilbaonet%2FPage%2FBIO_contenidoFinal

Las mujeres tienen un índice de percepción
de la inseguridad tres veces superior al de los
hombres, aunque el riesgo registrado de sufrir
actos violentos contra la persona, especialmente
en lo que se refiere a las agresiones, es inferior
al de los hombres. Además, no existe una
correlación entre el riesgo de victimización

La seguridad con perspectiva de género. Experiencias en Cataluña. PP. 87-108

�Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

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hecho público por actos delictivos violentos y
el miedo que tienen de ser víctimas de estos
actos. Los hombres jóvenes, que son los que
dicen que se sienten más seguros, también
son quienes tienen una mayor proporción de
victimización por actos violentos contra la
persona (Stanko, 2009).

lo tanto, uno de los elementos claves que han
de caracterizar las políticas de seguridad con
perspectiva de género es admitir la importancia
del componente subjetivo de la seguridad –
objetivable tal y como hemos manifestado- e
identificar las diferentes vivencias según el
género. Igualmente hay que tener en cuenta
otras diferencias como la edad, la discapacidad,
El impacto en la vida de las mujeres de su o la condición migratoria (Naredo, 2010).
percepción de (in)seguridad es importante
y las estrategias de autoprotección que En definitiva, la incorporación de la perspectiva
desarrollan ante el miedo – ya sea a sufrir un de género en la seguridad también requiere
delito, infracción administrativa o simplemente tomar como punto de partida la complejidad
a ser “molestadas” aunque la conducta no del fenómeno, de forma que se integren: las
esté recogida en ninguna normativa - limitan diferentes fuentes de inseguridad, tanto las que
su libertad y suponen un obstáculo para su se producen a la esfera pública como la privada;
participación en la vida social y profesional: las relaciones de opresión no delictivas pero
elegir o no una vestimenta concreta, escoger que potencian el sentimiento de inseguridad y
un medio de transporte u otro, decidir no ir a refuerzan las estrategias de autoprotección de
un acontecimiento según donde se celebre o la las mujeres; y el elemento subjetivo que genera
hora de finalización, pedir que las acompañen sentimientos de inseguridad diferenciados en
hasta casa, rehusar un trabajo por ubicación u mujeres y hombres (Naredo, 2010).
horarios...
ESPACIOS SEGUROS CON PERSPECTIVA
Aplicar metodologías de investigación para DE GÉNERO
conocer las percepciones de inseguridad y las
estrategias de autoprotección o defensa que En relación con los dos apartados anteriores
desarrollan las mujeres permitirá responder es preciso tratar de forma específica la
con las medidas de prevención adecuadas. seguridad de las mujeres en el espacio público
A pesar de que a menudo se afirma que la ya que esta es una premisa indiscutible
percepción de (in)seguridad no se puede para conseguir la igualdad. Históricamente
medir, la información sobre el sentimiento de el diseño de las ciudades ha respondido a
seguridad de la población, puede objetivarse una visión androcéntrica de la vida urbana,
de manera clara en muchos casos: cuando la por ello la perspectiva de género se ha de
ciudadanía afirma (o se constata externamente) incluir dentro del urbanismo y planeamiento
que hay espacios y horarios en que no lleva de las ciudades con el objetivo de eliminar
a cabo ciertas actividades a causa de su las desigualdades que restan movilidad,
percepción de inseguridad en ellos, la situación seguridad y, por tanto, libertad a las mujeres,
se objetiva sustancialmente (Guillen, 2020). Por en el espacio público.
Ana Belen Almecija Casanova

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Deviene imprescindible tener en cuenta
los principios elaborados a partir de las
experiencias de las mujeres de Montreal, que
fueron recogidos con la coordinación de Anne
Michaud en el documento Pour un environment
urbain sécuritaire. Guide d´aménagement.
Programme Femmes et Ville de la Ville de
Montreal, 200214. Los seis principios de
Montreal deben ser analizados e implantados
de una manera conjunta para conseguir un
espacio público seguro:
1. Señalización: Saber dónde se está y adónde
se va.
2. Visibilidad: Ver y ser vista.
3. Concurrencia de personas: Oír y ser oída.
4. Vigilancia formal y acceso a la ayuda: Poder
escapar y obtener auxilio.
5. Planificación y el mantenimiento de los
lugares: Vivir en un ambiente limpio y
acogedor.
6. Participación de la comunidad en
las políticas de seguridad: Actuar en
conjunto.

cuando no hay ojos eficaces. Prácticamente
nunca ocurren en teatros a oscuras donde hay
muchas personas y ojos presentes”. Por ello,
ante decisiones populares pero poco eficaces
como alumbrar sin medida ni criterio una
zona16, llenarla de cámaras de videovigilancia
o de presencia policial, cabe preguntarse
si la solución no pasará por otras opciones
como fomentar la solidaridad y los lazos
comunitarios y dotar a los espacios de vida con
actividades, equipamientos, mobiliario urbano
adecuado, etc. que lo conviertan en un sitio
que sea agradable de transitar y permanecer,
aumentando así la presencia de personas que
serán las que puedan prestar auxilio inmediato
en caso de emergencia y harán disminuir la
percepción de inseguridad.

En este punto aplicar el enfoque CPTED17
de prevención del delito a través del diseño
ambiental con perspectiva de género puede ser
de gran utilidad para aplicar estrategias que den
resultados efectivos18. La perspectiva del CPTED
corresponde a un abordaje multidisciplinario
Las medidas que se adopten han de ser rigurosas que busca “reducir las oportunidades de
y eficaces15, basadas en evidencias, porque ya cometer delitos de oportunidad así como
lo decía Janes Jacobs en 1961 que “Los horribles
crímenes públicos pueden ocurrir, y ocurren,
16
Vid.
http://agrupacionio.com/en-un-espacio-solitaen estaciones de metro bien iluminadas
rio-nadie-puede-oir-tus-gritos/

14

En este ámbito es imprescindible citar nuevamente el

trabajo realizado por el Col·lectiu Punt 6, que puede consultarse en su web http://www.punt6.org/ca/inici/
15

El asesinato de Sarah Everard, ha puesto sobre la mesa

17

Vid. la página web de la International Crime Preven-

tion Through Environmental Design Association donde hay materiales para profundizar sobre el enfoque CPTED https://www.
cpted.net/

el cuestionamiento de la efectividad de algunas medidas de

18

Actualmente el enfoque CPTED incluye principios de

seguridad propuestas desde los poderes públicos basadas sim-

primera, segunda y tercera generación que van mucho más allá

plemente en aumento del alumbrado, mayor vigilancia y mayor

de medidas meramente físicas. Estos principios son: control de

presencia policial https://qz.com/1985650/sarah-everard-de-

accesos, vigilancia natural, refuerzo territorial, participación

sign-strategies-to-make-streets-safer-for-women/

comunitaria, sostenibilidad y salud pública y auto realización.

La seguridad con perspectiva de género. Experiencias en Cataluña. PP. 87-108

�95

Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

reducir el temor de la comunidad aumentando • Mejorar la iluminación de vestíbulos,
la cohesión comunitaria” (Rau, 2005: 87)
andenes y pasillos.
• Estudiar la posibilidad de incorporar un
Incluyo en este apartado el necesario estudio
hilo musical en toda la red de metro que
de la movilidad por géneros, ya que el
ayude a generar un ambiente más amable y
transporte seguro ha de tener en cuenta y
acogedor.
cubrir las necesidades de las mujeres, debe • El plan también incluye un protocolo de
fundamentarse en el reconocimiento de sus
actuación de los diferentes responsables,
distintas experiencias, necesidades y roles
áreas y departamentos internos de la
distintivos.
organización ante un incidente de carácter
sexual o de género que pueda producirse en
Comparto a modo de ejemplo, algunas de las
las redes de metro y bus.
medidas que detalla el Plan de prevención del
acoso sexual en las redes de metro y autobús de En cuanto a la violencia en espacios comunitarios,
Transports Metropolitans de Barcelona (TMB)19 conviene hacer una especial mención a la que
que fue presentado en mayo de 2021:
se sufre por las mujeres en entornos de ocio y
• Incrementar la presencia de vigilantes de deportivos. En los últimos años se han adoptado
seguridad en el metro y en el autobús (en por diferentes asociaciones20 y organizaciones
el metro ya se aumentó un 3% en 2020 y públicas21 y privadas22 protocolos de actuación
se preveía otro aumento de 3% en 2021; para la prevención, detección y atención a las
en 2020 se inició también la medida de personas afectadas por violencias sexuales.
incorporar en los autobuses la vigilancia Estos protocolos han de ir necesariamente
por parte de los agentes de manera
20
La Asociación de Mujeres en el Deporte Profesional
selectiva).
• Implantar un sistema de video vigilancia ha realizado una gran labor de sensibilización al respecto y
específico dentro de los autobuses y de los diversas formaciones para implantar estos protocolos en entidades deportivas https://www.mujereseneldeporte.com/2018/11/
metros (medida ya en desarrollo)
• Establecer un sistema de paradas a demanda la-violencia-sexual-en-el-ambito-deportivo-prevencion-detecen rutas de autobuses de áreas periféricas.
cion-y-atencion-voice/
• Asegurar la visibilidad en las marquesinas 21
Especialmente las administraciones locales han creade las paradas de autobús gestionadas por do Protocolos de actuación. Véase por ejemplo el “No Calos distintos ayuntamientos implicados.
llamos” del Ayuntamiento de Barcelona https://ajuntament.
• Contar con una mayor presencia de agentes barcelona.cat/dones/es/protocolo-no-callamos-contra-las-agrede Mossos d’Esquadra y policías locales en siones-y-los-acosos-sexuales-en-espacios-de-ocio-nocturno
las redes de autobús y metro.
22
Por ejemplo, en los eventos de Live Nation con el
lema #respétame se han implantado protocolos anti acoso. En19

Vid. https://noticies.tmb.cat/sala-de-premsa/tmb-com-

lazo una noticia relacionada con el Download Festival Madrid

pleta-pla-de-prevencio-de-lassetjament-sexual-xarxes-de-me-

de 2018 https://metaljournal.net/download-festival-madrid-im-

tro-bus

planta-un-protocolo-contra-el-acoso-sexual/
Ana Belen Almecija Casanova

�96

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

acompañados de una formación sobre
violencias machistas a todos los miembros de
la organización, una implementación de las
medidas, procedimientos para la gestión de
incidencias y denuncias, así como la instalación
de puntos estáticos dónde se puedan dirigir las
personas afectadas23. En la parte más operativa
del Protocolo debe hacerse un esquema sobre
cómo se va a actuar en el caso de que alguien
vea o alguien denuncie una conducta que
constituya violencia sexual. Es recomendable
hacer una clasificación de los tipos de conductas
que nos podemos encontrar y la intervención
que se llevará a cabo ante cada una de ellas
y por parte de quién. Para ello debe tenerse
clara la legislación sobre ante qué conductas
se puede intervenir y quién tiene competencia
para hacerlo (Almécija, 2019).

la Cuesta (1992) esta es una medida, como
se sabe, poco acertada desde el punto de
vista epistemológico, porque las motivaciones
para delinquir entre hombres y mujeres
difieren, aunque haya algún acercamiento
desde el ámbito social. Otras veces estas
cifras componían un anexo de las estadísticas
oficiales de la delincuencia total. Es por ello que
la investigación es imprescindible para ahondar
en perfiles y motivaciones que permitan avanzar
en la prevención y el abordaje del delito y otras
conductas ilícitas, también cuando su autora es
una mujer.

Tal y como expresan Trespaderne y Garriga
(2018) en su trabajo sobre los perfiles y signos de
radicalización de las mujeres radicalizadas por
organizaciones terroristas de etiología yihadista
en España, la captación y radicalización violenta
CRIMINALIDAD EN FEMENINO
femenina no es una réplica a la masculina, y
para ello deben trabajarse también, programas
La criminología feminista – basada en de prevención y desradicalización centrados
evidencias, tal y como el resto de la ciencia en sus circunstancias particulares (Saltman y
criminológica- no niega el comportamiento Smith, 2015).
delictivo femenino. La mujer ha delinquido en
todos los periodos históricos, aunque en mucha Citando a Ennaji (2016), manifiestan que
menor medida que en la conducta ilícita para contrarrestar las narrativas terroristas
masculina24. No contamos con datos precisos debe comprenderse antes los motivos de
sobre la criminalidad de las mujeres ya que la radicalización violenta tanto en hombres
históricamente se realizaba una valoración de como en mujeres.
los datos de la delincuencia de forma conjunta,
sin segregación por sexos, y como indica De También Caballero (2018) en una de sus
investigaciones
sobre
Grupos
Urbanos
23
Vid. https://cuadernosdeseguridad.com/2020/04/pro- Violentos y delitos de odio trata en diversos
apartados del rol de la mujer en esos grupos
tocolos-violencia-sexual-eventos/
24
Pueden consultarse los datos de los últimos años en (representativa, nula, ornamental, cosificada,
los diferentes informes del Ministerio del Interior http://www. etc.) incluyendo imágenes de simbología y
interior.gob.es/ca/web/archivos-y-documentacion/documenta- vestimenta para identificarlas.
cion-y-publicaciones/anuarios-y-estadisticas
La seguridad con perspectiva de género. Experiencias en Cataluña. PP. 87-108

�Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

97

En relación con las mujeres homicidas y
asesinas, Velasco (2018) afirma que ellas
tienen sus propios medios y tienen sus propios
motivos para acabar con la vida de sus maridos,
amantes, amigos e incluso hijos.

las chicas del sistema de justicia juvenil son
objeto de respuestas judiciales más severas que
los chicos: se les impone un mayor número de
medidas de libertad vigilada e internamiento,
reciben una supervisión más intensiva que los
chicos y, en definitiva, se ven más afectadas por
Finalmente, hay algunas cuestiones que a pesar el paternalismo judicial (Cea d’Ancona, 1992;
de ubicarse más en el ámbito de justicia que de la Spivak et al., 2014). En el mismo sentido, las
seguridad, deben tratarse incuestionablemente, mujeres pertenecientes a minorías, procedentes
como el contenido y fallo de las sentencias que de clases sociales bajas y que no cumplen con
condenan a mujeres, la influencia del género en el estereotipo tradicional de feminidad tampoco
la toma de decisiones judiciales como los tipos se benefician de un trato benévolo (Kruttschnitt,
delictivos y los perfiles de las mujeres internas en 1980).
centros penitenciarios. De ahí se puede extraer
mucho conocimiento y experiencias necesarias En cuanto a las mujeres internas en centros
para avanzar en el abordaje de la seguridad con penitenciarios afirma Yugueros (2013) que las
perspectiva de género (incluso en el ámbito de causas por las cuales las mujeres delinquen
las cárceles, investigar sobre cómo trabajar la son debidas mayoritariamente a la pobreza,
propia seguridad de las mujeres internas).
exclusión social, falta de instrucción educativa
y otras circunstancias socioculturales y que
De acuerdo con Páez-Mérida (2021) existe este es precisamente el perfil que presenta la
cierto consenso en la afirmación de que el mayoría de las mujeres que cumplen condena
género influye en las decisiones de los jueces, en las cárceles españolas.
no queda tan claro de qué manera lo hace.
Tal y como afirma la autora citada, aunque los MUJERES ESPECIALMENTE VULNERABLES
estudios sobre sentencing y género cuenten con
limitaciones metodológicas, es posible que la El conocimiento sobre las necesidades
disparidad de género de decisiones judiciales sea específicas de las personas con discapacidades
producto de las diferencias entre la delincuencia es imprescindible para planificar unas correctas
masculina y la femenina (Pina-Sánchez &amp; Harris, políticas de seguridad que las protejan
2020): las mujeres cometen un porcentaje adecuadamente. También es una capacitación
muy pequeño de delitos en comparación con con la que deben contar las personas que
los hombres y, además, sus delitos son menos han de interaccionar con ellas, por ejemplo,
graves (Heidensohn, 1994), lo cual justificaría la cualquier profesional del circuito de atención
imposición de penas más leves. Estas cuestiones a víctimas o el personal de seguridad que hace
podrían justificar, legítimamente, que las mujeres una labor más operativa.
reciban un trato más benévolo. Páez-Mérida
apunta que sin embargo, no todas las mujeres Pondré como ejemplo la interacción con las
son beneficiarias de ese “trato benévolo”: mujeres con autismo por ser una discapacidad
Ana Belen Almecija Casanova

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

no visible que no ha sido todavía lo
suficientemente investigada con perspectiva
de género25. A pesar de que en España se
han publicado algunos manuales dirigidos a
organizaciones policiales26, aún se pueden
leer en ellos algunas afirmaciones que repiten
prejuicios (“Tener en cuenta esta ausencia de
empatía al valorar el testimonio”)27 y en ninguno
de ellos existe una perspectiva de género que
señale las entre las diferencias entre un hombre
con autismo y una mujer.

enough”28 donde se critica la formación policial
sobre el autismo señalándose que muchos
departamentos de policía ofrecen capacitación
en autismo, pero las sesiones suelen ser
opcionales y varían enormemente en duración,
formato y calidad, además pueden realizarse
capacitaciones más o menos extensas sobre
el tema pero hay una carencia en cuanto a
evaluar si cuando se ha llevado a la práctica lo
aprendido se ha realizado un actuación exitosa
o no. Asimismo, las autoras destacan que
habría que revisar los contenidos para saber si
En cuanto a la formación policial, en España se está enseñando la parte “más catastrófica del
hay organizaciones policiales que han recibido autismo” o también se mencionan las fortalezas
formación sobre este ámbito, pero no constan y virtudes de los autistas, porque entonces las
datos de cuántas ni de qué tipo de formación formaciones lo que provocan es estigmatizar
(duración, contenidos, etc…). Al respecto, y aún más y alimentar los prejuicios.
trasladándonos a Estados Unidos, destaco el
artículo de Elissa Ball y Jaclyn Jeffrey-Wilensky Asimismo, la protección e interacción con
(2020) “Why autism training for police isn’t colectivos vulnerables como las niñas, mujeres
mayores, inmigrantes, sin hogar, prostitutas, con
25
Vid. https://www.publico.es/sociedad/mujeres-descu- dependencias, son algunos de los ámbitos que
bren-40-anos-autismo-evaluaciones-rigen-criterios-machistas. deben desarrollarse no solo desde la asistencia
html
social sino de su seguridad: qué medidas
26
En la página del Ministerio de Interior podemos en- son realmente efectivas para proteger a estas
contrar la “Guía de Intervención Policial con Personas con mujeres analizando los riesgos y amenazas
Discapacidad Intelectual” (Vid. http://www.interior.gob.es/do- específicas que sufren como colectivo, pero
cuments/642317/1201295/GuiaIntervenci%C3%B3nPolicialP- también individualmente. (también es un error
DIversi%C3%B3nweb.pdf/806b2414-8c6b-483a-a928-434da- considerar que todas las mujeres del mismo
f3d5dc3)
También se ha publicado el “Manual de colectivo tienen las mismas necesidades).
procedimiento para la atención de la Policia Local a las personas con discapacidad intelectual” editado por Plena inclusión

LAS PROFESIONALES DE LA SEGURIDAD

y Unijepol, con la colaboración de la Plataforma por la Gestión
Policial de la Diversidad (v.
https://www.plenainclusion.org/publicaciones/buscador/

En España, las mujeres representan entre un 8%
y un 21% en la seguridad pública dependiendo

manual-de-procedimiento-para-la-atencion-de-la-policia-local-a-las-personas-con-discapacidad-intelectual/)
27

Puede encontrarse esa frase en la misma guia a la que

se hace referencia en la nota 11

28

Vid.

https://www.spectrumnews.org/news/why-au-

tism-training-for-police-isnt-enough/

La seguridad con perspectiva de género. Experiencias en Cataluña. PP. 87-108

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Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

de la fuerza y cuerpo de seguridad al que se haga
referencia y un 13% en seguridad privada29. El
primer reto, pero no el único, es aumentar esa
representatividad, y aunque podría parecer, por
tanto, que con conseguir a medio o largo plazo la
paridad en las organizaciones – imprescindible
también en puestos de responsabilidad- sería
suficiente, no es así ya que una mujer que
trabaja en la seguridad pública o privada no
tiene por qué estar trabajando desde un enfoque
feminista con perspectiva de género, sino puede
estar simplemente repitiendo mensajes, roles y
procedimientos aprendidos u ordenados por
sus superiores en ausencia de esa perspectiva.
Por tanto, la presencia paritaria de mujeres es
imprescindible y necesaria pero no suficiente.
Toda la organización – y no solo ellas- debe
ser sensible, tener formación en igualdad e
implantar medidas desde ese enfoque.
La Ley Orgánica estatal 3/2007, de 22 de
marzo, para la igualdad efectiva de mujeres
y hombres, en su artículo 67 establece que
las normas reguladoras de las Fuerzas y
Cuerpos de Seguridad del Estado han de
promover la igualdad efectiva entre mujeres y
hombres, impidiendo cualquier situación de
discriminación profesional, especialmente,
en el sistema de acceso, formación, ascensos,
destinos
y
situaciones
administrativas.
Asimismo, las normas referidas al personal al
servicio de las Administraciones públicas en
materia de igualdad, prevención de la violencia
de género y conciliación de la vida personal,
29

Vid.

familiar y profesional serán de aplicación en
las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado,
adaptándose, en su caso, a las peculiaridades
de las funciones que tienen encomendadas,
en los términos establecidos por su normativa
específica.
En cuanto a las empresas de seguridad privada,
la Resolución de 18 de noviembre de 2020,
de la Dirección General de Trabajo, por la
que se registra y publica el Convenio colectivo
estatal de las empresas de seguridad para el
año 202130, establece – como así lo hacían los
anteriores- que todas las empresas sujetas al
convenio deben contar con un plan de igualdad
con los contenidos establecidos en la Ley, cuyo
objetivo será potenciar la igualdad de trato y
oportunidades en el ámbito laboral.
En las organizaciones policiales y de seguridad
privada algunos de los puntos esenciales a
trabajar serían los siguientes:
• Contar con un Plan de igualdad e
implementarlo.
• Elaborar y llevar a cabo una estrategia de
comunicación externa e interna del Plan de
igualdad.
• Contar con protocolos de actuación
en cuanto a la prevención, detección y
abordaje de las conductas que supongan
acoso sexual, discriminación sexual o por
razón de sexo.
• Promocionar de la transversalidad de género
en las políticas de seguridad
• Garantizar la igualdad efectiva en el

https://www.seguritecnia.es/actualidad/dia-in-

ternacional-de-la-mujer-la-presencia-de-la-mujer-en-el-siste-

30

Vid.

https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=-

ma-de-seguridad-nacional_20210306.html

BOE-A-2020-15038
Ana Belen Almecija Casanova

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•

•

•

•
•
•

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

acceso y a carrera profesional del personal,
promoviendo acciones para equilibrar la
presencia de ambos géneros.
Promover la investigación: informes,
estudios y estadísticas sobre la igualdad de
mujeres y hombres en la organización.
Visibilizar de la mujer profesional de la
seguridad y analizar la imagen que se da de
ella en la prensa, carteles, campañas, videos
de sensibilización….
Contar con las mujeres profesionales de
la seguridad como formadoras, ponentes,
promoviendo su participación en cursos,
congresos, jornadas…
Uso de un lenguaje inclusivo.
Formación en igualdad y perspectiva de
género.
Prevención de riesgos laborales atendiendo
a las necesidades específicas de las mujeres.
Promover
de
forma
específica
la
incorporación de mujeres con discapacidad.

de trato y oportunidades entre mujeres y
hombres y sobre prevención de la violencia de
género, que se dirigirán a todo su personal.
En cuanto a la seguridad privada, de
competencia estatal, en el temario mínimo
obligatorio de formación previa para vigilantes
que establece el Ministerio del Interior31 no
se contempla formación en igualdad, en
perspectiva de género ni en violencia sexual o
violencia machista en general (solo se recoge
un epígrafe sobre violencia de género – que de
acuerdo con el Código Penal español se limita
a la que ejerce el hombre sobre la mujer que
sea o haya sido su pareja- en el ámbito de la
formación en derecho penal).
EXPERIENCIAS EN CATALUÑA

En Cataluña hay que destacar diferentes
experiencias,
protocolos
de
actuación
y artículos concretos de normativas que
En cuanto a la formación, la Ley de 2007, antes incorporan la perspectiva de género en la
citada, regula que las Administraciones Públicas seguridad32. Además, el plan de Gobierno de
debe fomentar la formación en igualdad, tanto la IV legislatura de la Generalitat de Cataluña,
en el acceso al empleo público como a lo aprobado el 21 de septiembre de 202133, ha
largo de la carrera profesional. Además, todas
las pruebas de acceso al empleo público de
31
Puede consultarse en la página web del Ministerio del
la Administración General del Estado y de los
Interior http://www.interior.gob.es/ca/web/servicios-al-ciudaorganismos públicos vinculados o dependientes
dano/personal-de-seguridad-privada/vigilantes-de-seguridad/
de ella han de contemplar el estudio y la
temario
aplicación del principio de igualdad entre
32
Sirva como ejemplo los contenidos tratados en las dos
mujeres y hombres en los diversos ámbitos de
Jornadas realizadas en 2019 y 2021 sobre planificación de la
la función pública.
•

seguridad con perspectiva de género que organizó la Univer-

También se establece que la Administración
General del Estado y los organismos públicos
vinculados o dependientes de ella han de
impartir cursos de formación sobre la igualdad

sidad Politécnica de Cataluña. Pueden consultarse los programas en https://segues.upc.edu/es/jornadas-femsegues
33

Vid.

https://presidencia.gencat.cat/ca/ambits_d_ac-

tuacio/pla-de-govern/

La seguridad con perspectiva de género. Experiencias en Cataluña. PP. 87-108

�Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

hecho una apuesta firme por feminizar los
cuerpos de policía, agentes rurales y bomberos,
comprometiéndose a aprobar e implementar
los planes de igualdad para impulsar políticas
activas en material de igualdad de género en
estos cuerpos operativos y conseguir, además,
la paridad en la estructura directiva de los
Mossos d’Esquadra en 2030.
NORMATIVA

101
de medidas de prevención y protección
relacionadas con la autonomía personal
y el uso de los espacios, tanto públicos
como privados.
b) Establecer las medidas necesarias para
erradicar la violencia machista a nivel
comunitario.
c) Promover el trabajo con los hombres
a fin de que no ejerzan ningún tipo de
violencia machista.

En España, existe por una parte una norma Asimismo, en el mismo artículo 55, se establece
estatal a la que se ha hecho referencia que el Departamento competente en materia
anteriormente, la Ley Orgánica 3/2007 para la de urbanismo debe:
igualdad efectiva de mujeres y hombres34, y por
a) Promover un modelo de seguridad que
otro las normas de las Comunidades Autónomas
incorpore la perspectiva de las mujeres
en el planeamiento urbanístico. Con esta
que regulan esa misma materia, en virtud de
finalidad el planeamiento debe vincular
sus competencias de autogobierno.
diseño urbano y violencia machista, para
evitar entornos y elementos que puedan
En ningún caso estas Leyes autonómicas hacen
provocar situaciones de inseguridad para
una mención específica a la incorporación de
las mujeres.
la perspectiva de género en la seguridad, con la
35
b) Erradicar la percepción de inseguridad
excepción de la Ley 17/2015, de 21 de julio ,
en los espacios públicos, garantizando en
aprobada por Cataluña, que regula en su
ellos la visibilidad, correcta iluminación
artículo 55 que el Departamento competente
y alternativa de recorridos, y dotándolos
en materia de seguridad debe:
de usos y actividades diversos,
a) Tener en cuenta la distinta percepción
intergeneracionales y que fomenten la
de la seguridad de mujeres y hombres
presencia de gente diversa.
e incluir la perspectiva de género en
las encuestas de victimización, en el
análisis de la realidad de la seguridad en Este precepto de la legislación catalana es
Cataluña, en las diagnosis de seguridad de gran relevancia ya que por fin se recoge
de los espacios públicos, así como en la en una norma con rango Ley muchas de las
definición de las políticas y en la adopción cuestiones que se tratan en el presente artículo,
por lo tanto, lejos de ser una “buena práctica
34
Vid.
https://www.boe.es/buscar/act.php?id=- opcional”, existe una obligación por parte de los
BOE-A-2007-6115
poderes públicos de trabajar la seguridad con
35
Vid.
https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=- perspectiva de género. Además, no solo debe
BOE-A-2015-9676
hacerse desde el departamento competente en
Ana Belen Almecija Casanova

�102

seguridad, sino también desde el competente en
urbanismo, con lo que se relaciona directamente
con enfoques criminológicos como el CPTED,
así como con los seis principios de Montreal
anteriormente citados.
LA FORMACIÓN
También se regula por Ley la formación con
la que se debe contar en las organizaciones
policiales. La Ley catalana de 2015, establece
que los temarios para el acceso al empleo
público deben incluir los contenidos relativos a
la normativa sobre igualdad efectiva de mujeres
y hombres y sobre violencia machista que deben
aplicarse en la actividad administrativa y en el
desarrollo de las políticas de igualdad efectiva.
Además, la Ley 5/2008, de 24 de abril, del
derecho de las mujeres a erradicar la violencia
machista36 regula que las administraciones
públicas de Cataluña deben garantizar que los
cuerpos policiales dispongan de la adecuada
formación básica en materia de violencia
machista y de la formación y capacitación
específicas y permanentes en materia de
prevención, asistencia y protección de las
mujeres que sufren violencias.
En 2020 se creó la Comisión para la igualdad de
género de la Dirección General de la Policía37,
en la que se indica que una de las funciones de
la comisión es velar por que todo el personal
36

constructoscriminologicos.uanl.mx

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Vid.

https://www.boe.es/buscar/act.php?id=-

de la Dirección tenga formación en perspectiva
de género, y especialmente todo el personal de
los cargos de mando. Además, se ha creado la
Unidad de Igualdad y Equidad integrada por
policías con formación en políticas de igualdad
de género y referentes en la materia y en su
gestión pública.
LAS MUJERES EN EL SECTOR DE LA
SEGURIDAD EN CATALUÑA
La unidad de investigación de la Escuela de
Policía del Instituto de Seguridad Pública de
Cataluña presentó en 2020 un interesante
trabajo sobre cómo incorporar más mujeres a
la policía (Vallès, Vivolas y Egea, 2020). En el
estudio se plasma como las mujeres todavía son
minoría, tanto en los cuerpos policiales como en
los procesos de selección y formación básica.
Destaco las medidas directas e indirectas que
se recogen que han demostrado su efectividad
para incorporar más mujeres en la policía:
• Entre las directas se encuentran las
campañas de contratación; las medidas de
apoyo en la preparación de las pruebas de
acceso, la adaptación de los criterios de
selección y de los tribunales evaluadores y
la discriminación positiva.
• Las indirectas inciden en hacer la
organización más atractiva para las mujeres
con medidas de apoyo a la promoción; de
adaptación física de la organización; de
aumento de la transparencia y reducción
de la discriminación y para favorecer la
conciliación familiar.

BOE-A-2008-9294
37

Vid.

https://govern.cat/salapremsa/notes-prem-

sa/383211/cos-mossos-esquadra-aposta-organitzacio-policial-perspectiva-genere-equitat

Además, cabe destacar que en el último año se
han producido dos modificaciones normativas
con la finalidad de promover este acceso de

La seguridad con perspectiva de género. Experiencias en Cataluña. PP. 87-108

�Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

103

las mujeres a las policías de Cataluña, tanto El número de plazas reservado para mujeres
en relación a la policía autonómica como a las debe ser proporcional a los objetivos
policías locales.
perseguidos, y no puede ser superior al 40 % de
las plazas convocadas ni inferior al porcentaje
En primer lugar, se ha añadido una disposición que sea establecido por el plan de igualdad de
transitoria séptima a la Ley 10/1994, de 11 de cada ayuntamiento. Como regla general, hasta
julio, de la Policía de la Generalitat-Mossos que los ayuntamientos no elaboren estos planes
d’Esquadra38 en la que se indica que mientras de igualdad, el porcentaje mínimo no puede
no se apruebe el correspondiente plan de ser inferior al 25 % de las plazas convocadas,
igualdad, y con el fin de alcanzar el equilibrio siempre que se convoquen más de tres.
en el número de mujeres y hombres en la
plantilla del cuerpo de Mossos d’Esquadra, En estos procedimientos selectivos, la
las convocatorias para acceder a las diferentes adjudicación de las plazas convocadas
categorías de este cuerpo policial tienen que debe realizarse siguiendo una única lista
establecer que los empates de puntuación final de las personas que hayan superado
en el orden de clasificación de los aspirantes el proceso, ordenadas según la puntuación
deben dirimirse, como primer criterio, dando obtenida, aplicando los criterios de desempate
preferencia a las personas candidatas del sexo establecidos legalmente, salvo que por este
menos representado cuando este no llegue al procedimiento no se alcance el porcentaje del
40% de aquella categoría.
25-40%, en cuyo caso se deberá dar preferencia
a las candidatas mujeres, hasta alcanzar el
La segunda modificación ha sido a la Ley objetivo perseguido, siempre que se cumplan
16/1991, de 10 de julio, de las Policías Locales, las siguientes condiciones:
donde se ha añadido una disposición adicional
a) Tiene que haber en todos los casos
8 por la Ley 5/2020 de 29 de abril, en la que
una equivalencia de capacitación,
se regula que las convocatorias para acceder
determinada por la superación de las
a las diferentes categorías de policías locales
pruebas y los ejercicios de la fase de
y vigilantes municipales aprobadas a partir
oposición del sistema selectivo.
del 1 de enero de 2020, deben determinar el
b) Ninguna de las candidatas mujeres
número de plazas que han de ser provistas por
seleccionadas en virtud de este criterio
mujeres para cumplir el objetivo de equilibrar
de preferencia puede tener un diferencial
la presencia de mujeres y hombres en las
negativo de puntuación, en la fase de
plantillas respectivas.
oposición y, si procede, en la fase de
concurso, de más del 15 % respecto a los
candidatos hombres preteridos.
38
La disposición transitoria séptima ha sido añadida por
c) No puede aplicarse esta medida respecto
el artículo único del Decreto Ley 1/2021, de 12 de enero por
a candidatos en los que concurran motivos
el cual se modifica la Ley 10/1994, de 11 de julio de la Policía
de discriminación positiva legalmente
de la Generalitat-Mossos d’Esquadra y se establecen medidas
determinados otros que el criterio de
correctoras para equilibrar la presencia de mujeres y hombres.
Ana Belen Almecija Casanova

�104

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

preferencia que regula la presente
disposición, como la pertenencia a otros
colectivos con especiales dificultades de
acceso al empleo.

En relación a las pruebas de aptitud físicas,
las mujeres aspirantes que el día de la prueba
estén embarazadas o que no hayan cumplido
las 16 semanas desde el nacimiento de su hijo
o hija pueden realizar la prueba - aportando
El criterio de preferencia que regula la un certificado médico donde expresamente
disposición no será aplicable si en el cuerpo, la se indique que no hay ningún peligro para su
escala y la categoría objeto de la convocatoria realización - o pedir un aplazamiento hasta la
hay una presencia de funcionarias mujeres siguiente convocatoria, manteniendo la nota
igual o superior al 33 %.
de las pruebas que ya hagan realizado siempre
que en el siguiente proceso de selección se
ALGUNAS EXPERIENCIAS EN CATALUÑA
mantengan los mismos baremos y condiciones.
Ayuntamiento de Barcelona. Bases para la
convocatoria de plazas de la Guardia Urbana

Además, de acuerdo con lo establecido por la
disposición adicional 8ª de la Ley 16/1991, antes
citada, en la última convocatoria se reservaron el
Para promover la igualdad entre las personas 40 por ciento de las plazas para mujeres.
aspirantes a una plaza de agente Guardia
Urbana, el Ayuntamiento de Barcelona, en Finalmente, en caso de empate en la última
las bases de las convocatorias prevé que posición, se establece como criterio de
si en el día y hora de la realización de las desempate que se favorecerá a la persona
pruebas del proceso selectivo - en relación a aspirante del género que sea menos representado
las pruebas culturales, teóricas, aptitudinales, en el colectivo profesional.
de inglés o conocimiento de la lengua
catalana - alguna de las mujeres aspirantes El Protocolo de seguridad contra las violencias
está hospitalizada por embarazo de riesgo, sexuales en entornos de ocio
parto o los días inmediatamente posteriores
al parto, se debe articular por el Tribunal los En 2019 el Departamento de Interior aprobó
mecanismos necesarios para realizar la prueba el Protocolo de seguridad contra las violencias
correspondiente en el recinto hospitalario sexuales en entornos de ocio39, al cual se
donde se encuentre, siempre que sea dentro pueden adherir entidades públicas y privadas
de la provincia de Barcelona y la persona lo organizadoras de eventos como fiestas mayores,
solicite en la forma y plazo que establece la salas de fiestas, festivales de música, etc. Esta
convocatoria. Igualmente, en el caso que adhesión conlleva unos compromisos de
alguna de las mujeres aspirantes sea madre formación de todo el personal (operativo y no
lactante y considere que la realización de las
pruebas coincidirá con la lactancia de su bebé
lo ha de notificar.
39
Vid. https://dogc.gencat.cat/es/document-del-dogc/
index.html?documentId=846635
La seguridad con perspectiva de género. Experiencias en Cataluña. PP. 87-108

�105

Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

operativo) en violencias machistas desde el punto
de vista de la sensibilización, su conocimiento
desde el punto de vista normativo y también cómo
articular procedimientos para su prevención,
detección y actuación en caso de producirse,
así como de atención a las personas afectadas.
Durante el transcurso del evento, además,
deben implantarse medidas para la prevención y
abordaje de las violencias sexuales, entre ellas,
instalar un punto de atención e información de
las violencias sexuales.

las infracciones de odio y discriminación
para las policías locales de Cataluña40, que
está destinado a dotar a las policías locales
de pautas de actuación operativas para la
prevención, detección y gestión de situaciones
relacionadas con el odio y la discriminación, la
asistencia a las víctimas, concretar actuaciones
con las personas presuntamente autoras e
identificar especialidades en la confección
de la documentación policial para facilitar la
tramitación de las denuncias por las autoridades
judiciales y administrativas. En cuanto al ámbito
Entre las medidas, se prevén algunas que están que nos ocupa en este artículo, es de destacar
relacionadas con el enfoque que propone la que también define y establece ta de cómo
prevención situacional. Se establece que los abordar los actos de odio o de discriminación
titulares, organizadores o promotores de las por motivos de sexo y por razón de sexo (además
actividades de ocio tienen que analizar los de otros como la orientación sexual e identidad
diferentes espacios de sus instalaciones, así de género, motivos religiosos, enfermedad,
como los espacios públicos que conforman el raza, etnia, nación, etc...)
entorno de la actividad, para identificar posibles
zonas de riesgo que puedan propiciar la LA PERCEPCIÓN IMPORTA
comisión de violencias sexuales, ya sea porque
se trata de zonas apartadas, con poca visibilidad, En 2021, se presentó por el Departament
con condiciones de falta de iluminación, o que d’Interior de la Generalitat de Cataluña, en el
dificultan poder pedir ayuda en caso de sufrir marco del proyecto europeo Cutting Crime
algún hecho, etc. En la medida en que sea posible, Impact (CCI)41, la herramienta “La percepció
se tendrán que adoptar medidas compensatorias importa. La seguretat de les persones”42
de los riesgos detectados, ya sea reforzando la elaborada en colaboración con técnicos
iluminación, haciendo verificaciones en estas municipales (básicamente del Ayuntamiento de
zonas, instalando mecanismos de alarma, etc., Barcelona) y altos mandos de organizaciones
en función de las características de los lugares y policiales (Mossos d’Esquadra y policías
de los riesgos detectados.
40

El Protocolo para el abordaje de las
infracciones de odio y discriminación para las
policías locales

documentId=857274
41

Vid. https://www.cuttingcrimeimpact.eu/

42

Puede descargarse en su versión en castellano el

siguiente

También en 2019 se aprobó por el Departament
d’Interior, el Protocolo para el abordaje de

Vid. https://dogc.gencat.cat/es/document-del-dogc/?-

enlace

https://interior.gencat.cat/web/.content/

home/010_el_departament/publicacions/seguretat/Toolkit/
booklet_Digital_ES_no_20210611.pdf
Ana Belen Almecija Casanova

�106

constructoscriminologicos.uanl.mx

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

locales). Se trata de una herramienta práctica
para analizar manifestaciones de percepción de
inseguridad y articular respuestas eficaces. Los
gestores públicos de la seguridad se encuentran
en situaciones en que las expresiones públicas
de inseguridad requieren una interpretación y
toma de decisiones que permita gestionar la
situación de manera que no se deteriore. La
herramienta contiene un capítulo dedicado
a la perspectiva de género, y, además, este
enfoque se aplica de forma transversal en todo
su contenido.

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—
Ana Belén Almécija Casanova
Afiliación: Escuela Politécnica Superior de Edificación
de Barcelona de la Universidad Politécnica de
Cataluña
Licenciada en Derecho y en Criminología. Profesora
asociada en la Escuela Politécnica Superior de
Edificación de Barcelona de la Universidad Politécnica
de Cataluña. Experta profesional en dirección y gestión
de la seguridad integral. Técnica en la elaboración
de planes de autoprotección. Técnica en gestión de
riesgos y protección civil. Agente y promotora de
igualdad. Actualmente trabaja en el Departamento
de Interior de la Generalitat de Cataluña. Correo de
contacto annaalmecijasp@gmail.com

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Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

Criminología verde, esfuerzo de aplicación de las
regulaciones sobre vida silvestre en México entre el
2006 y 2020
Green criminology, wildlife law enforcement in Mexico
between 2006 and 2020
Jesús Ignacio Castro Salazar*
José Luis Carpio-Domínguez**
Inés Arroyo-Quiroz***

Resumen
Los crímenes contra la vida silvestre ponen en
riesgo a las especies y son un problema a nivel
global. La criminología verde analiza estrategias
para minimizar y evitar daños a la vida silvestre y
reconoce que la aplicación efectiva de las leyes
es crucial para la conservación de las especies.
En México, la legislación tiene competencias en
vida silvestre para la atención y prevención de
la criminalidad ambiental. El presente estudio
explora en México los esfuerzos de aplicación
Cómo citar
Castro Salazar, J. I., Carpio-Domínguez, J. L. ., &amp;
Arroyo-Quiroz, I. . Criminología verde, esfuerzo de
aplicación de las regulaciones sobre vida silvestre
en México entre el 2006 y 2020. Constructos
Criminológicos, 2(2). Recuperado a partir de https://
constructoscriminologicos.uanl.mx/index.php/cc/
article/view/21
*https://orcid.org/0000-0001-9121-9312
Tecnológico Nacional de México/Instituto
Tecnológico Superior de Abasolo
**https://orcid.org/0000-0001-8458-5189
Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAMRA-UAT)
***Centro Regional de Investigaciones
Multidisciplinarias

Recibido: 10-12-2021
Aceptado: 13-01-2022

de la ley ambiental, en lo penal y administrativo,
en materia de vida silvestre en entre el 2006 y
2020; con enfoque particular en las acciones de
las autoridades competentes, la Fiscalía General
de la República (FGR) y la Procuraduría Federal
de Protección al Ambiente (PROFEPA). Se hace
un análisis estadístico de cifras oficiales de
delincuencia ambiental durante el periodo y se
complementa con entrevista a inspectores que
aplican la ley. Como parte de los resultados se
identificó que los esfuerzos de aplicación de
la ley ambiental son escasos y se muestra un
descenso en las frecuencias durante en el periodo
de estudio. Se evidencia el predominio de las
sanciones administrativas frente a las penales.
Palabras clave: criminología verde; prevención
institucional; aplicación de la ley; conservación
de vida silvestre.
Abstract
Crime against wildlife puts species at risk
and is a global problem. Green criminology
analyzes strategies to minimize and avoid

�110

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

damage to wildlife and recognizes that
effective enforcement of laws is crucial for
the conservation of species. In Mexico, the
legislation has competences in wildlife for
the attention and prevention of environmental
crime. This study explores in Mexico the law
environmental enforcement, criminal and
administrative law, regarding wildlife between
2006 and 2020; with a particular focus on the
actions of the competent authorities, the Office
of the Attorney General of the Republic (FGR)
and the Federal Attorney for Environmental
Protection (PROFEPA). A statistical analysis
of official figures on environmental crime is
applied during the period and is complemented
by interviews with inspectors who apply the
law. As part of the results, it was identified
that environmental law enforcement is scarce
and a decrease in frequencies is shown
during the study period. The predominance of
administrative sanctions over criminal ones is
evident.
Key Words: green criminology; institutional
prevention;
law
enforcement;
wildlife
conservation.
1. INTRODUCCIÓN
Las teorías y perspectivas utilizadas en criminología
para avanzar en el conocimiento sobre la ley,
autoridades de aplicación, mecanismos de
sanción, prevención e intervención, aportan a la
comprensión de las dinámicas entre el humano
y el ambiente (Maxwell, S. y Maxwell, C., 2020).
Durante la última década, con la expansión de
la criminología verde, la atención criminológica
retoma crímenes ecológicos y ambientales
(Lynch, M., 2018). La criminología verde estudia

constructoscriminologicos.uanl.mx

en vida silvestre, entre otras cuestiones, los
crímenes (incluyendo los que no aparecen en la
ley), las leyes (incluidas las prácticas de aplicación
y sentencia) y la regulación (sistemas de derecho
administrativo, civil y penal diseñados para
proteger especies) (White, R., 2007; Boratto, R. y
Gibbs, C., 2019; Nurse, A., 2020). Los crímenes
contra vida silvestre constituyen sólo una
dimensión del problema, pues la aplicación de
la ley también es importante (Elliott, L., 2007).
La aplicación efectiva de las leyes es crucial
para la gestión y conservación (Fang, L., Hipev,
K. y Kilgour, D., 1994), al ser un subconjunto
de actividades que se utilizan para hacer que
la sociedad o el individuo regulado cumplan o
vuelvan a cumplir, de manera más forzada, la ley
(Pink, G., 2013).
Los crímenes ambientales suelen ser poco
prioritarios en sistemas de justicia penal y de
poca preocupación pública en seguridad, a
pesar de tener el potencial de causar impactos
sociales amplios y muertes (Nurse, A., 2020).
A diferencia de los delitos tradicionales
contra la propiedad y los bienes, los crímenes
ambientales suelen tener efectos duraderos
e irreversibles; lo que plantea interrogantes
respecto a la eficacia de los sistemas judiciales
para enfrentar a los infractores ambientales
(Nurse, A., 2020). El hecho de que los delitos
contra la vida silvestre vayan en aumento a
nivel global, sugiere que las respuestas políticas
han tenido un éxito limitado para prevenir esos
delitos, y surgen preguntas sobre los por qué
(Horne, D., 2013). Es importante indagar en la
organización y aplicación de la ley, situaciones
que, de ser poco efectivas, aportaría al deterioro
de los ecosistemas y sus componentes (Lynch,
M., 2019).

Criminología verde, esfuerzo de aplicación de las regulaciones sobre vida silvestre en México entre el 2006 y 2020. PP. 109-134

�111

Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

Existe la creencia que sólo lo definido por el
derecho penal como delito puede clasificarse
como delito ambiental o “delitos verdes”
(Nurse, A., 2020). También se piensa que el
propósito del derecho penal es quitar la idea
de que las multas civiles o administrativas son
una licencia para contaminar (Bellew, S. y
Surtz, D., 1997). Parece que el enjuiciamiento
penal es la mejor esperanza para quienes creen
que el gobierno debe redoblar esfuerzos para
preservar la naturaleza, pero puede implicar
procesos largos y poco prácticos (Pink, G.,
2013; Steinzor, R., 2016). Una respuesta
integral y equilibrada a los delitos ambientales
debe incluir recursos administrativos, civiles y
penales, y las autoridades deben trabajar juntas
para garantizar que las leyes ambientales se
apliquen equitativamente (Epstein, J., 1995),
además, coordinar operaciones de aplicación
de la ley es clave para combatir y monitorear
el comercio, legal e ilegal, de vida silvestre
(Wyatt, T., 2014).
Si bien la aplicación de la ley es una solución
a corto plazo para combatir los delitos contra
la vida silvestre (Bennett, 2011 en Boratto, R.
y Gibbs, C., 2019), una regulación aplicada
de manera agresiva para prevenir daños es
buena opción (Steinzor, R., 2016). El estudio
European Network of Prosecutors for the
Environment (2018) recomienda que la política
de aplicación de la ley en temas ambientales
debe basarse en una visión de aplicación de la
ley pública, es decir, una visión que abarque lo
penal y administrativo, en un sólo sistema de
aplicación.
A pesar de que los delitos contra la vida silvestre
representan una amenaza también para los

humanos, son tratados de manera deficiente
e inconsistente por los sistemas de justicia
contemporáneos (Nurse, A., 2020), la aplicación
de la ley es blanda (European Union Agency
for Law Enforcement Cooperation [EUROPOL]
2015; Ayling, J., 2017) y se sabe poco sobre cómo
los Estados responden, con pocos ejemplos que
contribuyan a observar los esfuerzos públicos
para cumplir la ley (Tsioumani, E. y Morgera, E.,
2010; Lynch, M., 2018). Aunque actualmente
existe más conciencia sobre la gravedad de
los crímenes contra la vida silvestre, el análisis
de esos crímenes dentro de la aplicación de
la ley es reciente, especialmente en países en
desarrollo (Moreto, W., 2015), por lo que es
importante describir y examinar los procesos
de implementación de la vigilancia de la
naturaleza (Gibbs, C., McGarrell, E. y Sullivan,
B., 2015).
En México, la aplicación de la ley ambiental
es nueva en la perspectiva criminológica, por
lo que se desconocen muchos datos, y pocos
estudios emplean variables criminológicas
(Carpio-Domínguez, J., et al., 2018a). Las
leyes ambientales suelen considerarse “sin
víctimas” y, por lo tanto, de baja prioridad por
las autoridades, por lo que las leyes suelen ser
inadecuadas, con penas bajas y aplicaciones
laxas (White, R., 2007; Ayling, J., 2017; Boratto,
R. y Gibbs, C., 2019). Con base en lo anterior,
el presente trabajo explora los esfuerzos de
aplicación de la ley ambiental en el país, en
lo penal y administrativo, en materia de vida
silvestre entre el 2006 y 2019; con enfoque
particular a las acciones de las autoridades
competentes, la Fiscalía General de la
República (FGR), en lo penal, y la Procuraduría
Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA),

Jesús Ignacio Castro Salazar, José Luis Carpio-Domínguez e Inés Arroyo-Quiroz

�112

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

en lo administrativo. Se indaga en cómo las
autoridades responsables de aplicar la ley
responden a los delitos y crímenes de vida
silvestre sobre las que tienen jurisdicción.
2. APLICACIÓN DE LA LEY DE VIDA
SILVESTRE EN EL MARCO DE LA
CRIMINOLOGÍA VERDE

constructoscriminologicos.uanl.mx

directa e indirecta para el humano (Nurse, A.,
2020). En el caso de vida silvestre, los crímenes
y delitos son un riesgo para la seguridad porque
que amenaza a las especies y sus poblaciones,
extingue especies, altera los ciclos biológicos
y cadenas tróficas, afecta los hábitats naturales
y socava la seguridad social y económica de
los países (Nellemann, C., et al., 2016 y 2018;
Carpio-Domínguez, J., 2021).

La naturaleza es crucial para el humano, por lo
tanto, su degradación y contaminación ponen
en riesgo su seguridad (Elliott, L., 2007; Fagan,
M., 2017). La seguridad ambiental tiene varios
significados, pero se puede determinar si una
perturbación es un problema de seguridad
basado en tres componentes: 1) si los impactos
de la perturbación ambiental son una amenaza
a la seguridad nacional; 2) si la amenaza e
impactos podría causar problemas políticos
internacionales y malestar social nacional; y 3)
si el aparato de seguridad nacional institucional
y cultural puede brindar una respuesta eficaz
a la amenaza; y de ser así, si a todas o sólo
a algunas (Allenby, 1998b en Allenby, R.,
2000; Floyd, R., 2008). La seguridad ambiental
puede analizarse en componentes, como la
seguridad biológica, compuesta por las diversas
comunidades biológicas, e implica mantener la
salud y estabilidad de los sistemas biológicos
críticos, cuya interrupción crearía implicaciones
de seguridad nacional (Allenby, R., 2000).

El “delito ambiental” no está universalmente
definido, pero puede emplearse para describir
las actividades ilegales que dañan el ambiente
(Nellemann, C., et al., 2016). En la perspectiva
legal, el delito es toda conducta antijurídica
sancionada por los códigos penales, mientras
que para la criminología el concepto de
conducta antisocial (crimen) comprende
aquellas conductas que atentan contra el bien
común, sin considerar si los marcos legales
las sancionan o no (Rodríguez-Manzanera,
L., 2015). En ese último sentido, White
propone el termino daño (harm) en el marco
de la victimología verde y justicia ecológica,
y considera que: 1) las víctimas de daños
ambientales incluyen a toda la biosfera; 2)
el daño ambiental es un problema regional,
nacional y mundial; y, 3) el impacto del daño
ambiental puede ser a corto, mediano o largo
plazo, y tener impactos sociales inmediatos y/o
duraderos (Hall, M. y Varona, G., 2018, p. 114).
En lo penal, el delito ambiental es una violación
Los delitos y crímenes contra el ambiente de la ley que, para clasificarse como delito
y vida silvestre son temas transversales que ambiental, debe estar sujeto a enjuiciamiento
une campos como la gestión, conservación y sanciones penales; desde esa perspectiva, se
y criminología (Moreto, W., 2015). Tienen limita a infracciones ambientales consideradas
implicaciones económicas, sociales y de más graves, omite infracciones menores o
seguridad negativas a corto y largo plazo y, por asociadas, como la infracción de permisos u
tanto, deben considerarse como una amenaza infracciones técnicas que aparentemente no
Criminología verde, esfuerzo de aplicación de las regulaciones sobre vida silvestre en México entre el 2006 y 2020. PP. 109-134

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causan daños tangibles, y otras actividades no humanos cometidos por instituciones
que escapan a la atención de los legisladores poderosas (por ejemplo, gobiernos, empresas
(Nurse, A., 2020).
transnacionales) y por personas en general
(Beirne y South, 2007 en Lynch, 2019, p.
Desde el enfoque de la criminología verde, el 4). Además, estudia temas y problemas que
daño ambiental se considera en sí mismo un incluyen mejoras en la prevención, el impacto,
crimen (social y ecológico), independientemente así como las formas de aplicación de la ley y
de su estatus o clasificación legal (Rodríguez- reglas asociadas con el daño ambiental (White,
Manzanera, L., 2015); es decir, si se daña R., 2010; Brisman, A. y South, N., 2012).
el ambiente o vida silvestre, es un “crimen”
(White, R., 2010 y 2013; Carpio-Domínguez, En la ecología política, pese a analizar temas
J., et al. 2018a; Nurse, A., 2020).1 Que de conservación ecológica y biopolítica, la
una conducta no se defina como conducta aplicación de la ley se utiliza poco, sobre todo
delictiva, no significa que no haya ningún daño, en crímenes de vida silvestre, y de no emplearse,
independientemente si se encuentra definido en podría invisibilizar una comprensión crítica de
la ley (Lynch y Stretesky, 2014, p. 7 en Nurse, las formas de poder asociadas con la vigilancia
A., 2020, p. 9). Tanto delitos como crímenes institucional (Massé, F., 2019). La ecología
contra la vida silvestre, incluidas sus causas, política se beneficiaría de la criminología verde,
relaciones, distribución, control y daño, son pues no sólo necesita interrogar críticamente y
áreas de estudio de la criminología verde (Hall, dar cuenta del privilegio de cierto conocimiento
e ideas sobre la conservación, sino también
M., 2014; Lynch, M., 2019).
debe deconstruir los discursos del crimen y
La criminología verde apuesta por promover la vigilancia que convergen en el crimen de
sistemas de justicia e investigaciones que vayan conservación (White, R., 2013; McGarrell, E. y
más allá de la concentración en los sistemas de Gibbs, C., 2014; Massé, F., et al., 2020).
justicia penal y el uso del derecho penal (Nurse,
A., 2020). Permite el estudio del derecho penal Lo anterior complementa y contribuye a la
y de las leyes ambientales, incluye el daño perspectiva de la criminología verde mediante
ambiental generalizado y el abuso de animales la integración de teoría y métodos propios de la
no humanos (Nurse, A., 2020). Argumenta que criminología, la gestión de recursos naturales y
el estudio de las violaciones a la ley ambiental la formulación de políticas criminológicas que
es limitado (White, R., 2008 en Gibbs, C., aportan a la comprensión del comportamiento
et al. 2010). Un crimen verde o ecológico delictivo, la aplicación y el cumplimiento
incluye el estudio de daños contra los animales de la ley y la interacción entre “la ley en los
libros” y la “ley en acción” (McGarrell, E. y
1
Por ello, y considerando que en México el término Gibbs, C., 2014), con base en preocupaciones
“crimen” incluye los “daños”, el presente estudio empleará el criminológicas que incluyen la aplicación
término “crimen” para referirse también al “daño” causado a la regulatoria desde la legislación (White, R.,
2013; Gibbs, C., et al. 2010; McGarrell, E. y
vida silvestre.
Jesús Ignacio Castro Salazar, José Luis Carpio-Domínguez e Inés Arroyo-Quiroz

�114

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Gibbs, C., 2014) y también desde la aplicación
preventiva.

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de inspecciones y monitoreos en el sitio para
garantizar que se cumpla la ley (Pink, G., 2013).
El proceso de inspección lo realiza una
organización o persona (inspector) que decide
si una organización o persona (inspeccionado)
se comporta según lo establecido en ley u otro
requisito formal (Fang, L., Hipev, K. y Kilgour,
D., 1994). La inspección de las autoridades
reguladoras es vital, al estar vinculada a detectar
acciones delictivas (EUROPOL, 2015). Estudiar
los delitos ambientales requiere abordar no sólo
estatutos legales, sino también los mecanismos
de aplicación de la ley que definen y controlan
(Lynch, M., 2019).

La criminología contribuye a la investigación
en la aplicación de la ley ambiental con el
marco sistemático que la disciplina utiliza en
las políticas y prácticas generales de aplicación
(Maxwell, S. y Maxwell, C., 2020). Hasta
ahora, la principal respuesta de los Estados y
las organizaciones internacionales hacía los
delitos ambientales es fortalecer la aplicación
de la ley (Ayling, J., 2017). Con una legislación
que describe una amplia gama de delitos, que
incluye comportamientos perjudiciales para el
ambiente, así como delitos contra el sistema de
control (Nilsson, A., 2011; White, R., 2014).
Si bien los gobiernos promulgan leyes con
estándares ambientales enfocados a la
La mayoría de las acciones institucionales protección, la mera existencia de leyes rara
para atender los delitos ambientales están vez es suficiente para asegurar su éxito,
vinculados a acciones de aplicación de la existen problemas de aplicación relacionadas
ley ambiental administrativa, particularmente con el esfuerzo humano (Fang, L., Hipev, K.
aborda irregularidades que a menudo se y Kilgour, D., 1994). Los problemas también
clasifican como faltas accidentales y resulta suelen estar relacionados con la eficacia de
en una variedad de infracciones (EUROPOL, aplicación, como la capacidad, coordinación
2015; Nurse, A., 2020). Eso puede apreciarse y jurisdicciones constitucionales de las
en las investigaciones y enjuiciamientos de los dependencias en la materia (Jaffe, L., 1963;
delitos ambientales, así como en las funciones Ayling, J., 2017). La falta o capacidad limitada
de las autoridades administrativas de ejecución están entre las principales barreras para lograr
(Nilsson, A., 2011).
la efectividad de las regulaciones, impide
que la autoridad haga cumplir la ley de vida
La aplicación de la ley ambiental está silvestre (Tsioumani, E. y Morgera, E., 2010). A
vinculada con proteger y preservar la integridad menudo, las dependencias de aplicación de la
ecológica, por lo que, desde el punto de vista ley ambiental tienen capacidades limitada de
de los resultados ambientales, se concentra recursos humanos y financieros (EUROPOL,
más en interrumpir los delitos para disminuir 2015; Castro-Salazar, J. y Luyando-Cuevas, J.;
su ocurrencia, y no tanto en la detención y Castro-Salazar, J. 2021).
enjuiciamiento (Barrett, S., y White, R., 2017).
La aplicación involucra la verificación de la Otro problema son las jurisdicciones en
autoridad reguladora mediante la realización vida silvestre, las leyes que se formulan en
Criminología verde, esfuerzo de aplicación de las regulaciones sobre vida silvestre en México entre el 2006 y 2020. PP. 109-134

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Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

jurisdicciones determinadas e incluyen el
derecho internacional, federal, estatal y
regulaciones locales (White, R., 2007). En
casi todas las jurisdicciones existen diversas
dependencias u organismos que hacen cumplir
la legislación de vida silvestre (ejemplo, policía,
agencias de aduanas, funcionarios de puertos y
aeropuertos, etc.), con competencias específicas
en delitos ambientales (EUROPOL, 2015;
Ayling, J., 2017). Dependiendo de la ciudad o
Estado, puede existir una diversidad de leyes,
dependencias y personal de aplicación, incluso
la policía tendrá funciones diferentes (White, R.,
2007; Nurse, A., 2020). Además, existen factores
operativos y de política que dan forma a las
respuestas de aplicación, por ejemplo, según las
jurisdicciones, las dependencias administrativas
pueden investigar los delitos ambientales de
manera independiente o junto con la policía
(Pink, G., 2013; EUROPOL, 2015).

dicotomía “penal versus civil/administrativa”
(Hall, M., 2014). Desde la criminología verde
es posible analizar no sólo cuestiones de delito
según la definición legalista del derecho penal,
sino también cuestiones relativas al uso de los
sistemas administrativo, civil y penal (Nurse, A.,
2020). Se piensa que la justicia penal tradicional,
que se centra en la infracción y el castigo
individualista, puede ser inadecuada para
abordar el problema de los delitos ambientales,
al existir problemas en la clasificación e
investigación de dichos delitos (Nurse, A.,
2020). Son necesarias alternativas al uso de la
justicia penal como solución para abordar los
delitos ambientales, dadas las características del
derecho penal y su perspectiva de aplicación
legal de detección, aprehensión y castigo en
lugar de reparar el daño y que generalmente
sólo tiene lugar una vez producido el delito;
de ahí que las sanciones penales por sí solas
no pueden abordar de manera adecuada los
La aplicación de la ley ambiental podría tener problemas ambientales de la sociedad (Hall,
un enfoque mixto (administrativo, civil y penal) M., 2014; Nurse, A., 2020).
en un país o un enfoque penal estricto en otro;
dependiendo del nivel percibido del problema, El derecho penal puede ser complementado con
la influencia del lobby, los grupos políticos y métodos administrativos de aplicación de la ley
la naturaleza del sistema de justicia (Nurse, A., y el empleo de sanciones civiles ambientales,
2020). Eso involucra una base legislativa con que ofrecen ventajas sobre la aplicación penal
una superposición de recursos (administrativos, y sus estándares ambientales (Bell et al., 2013,
civiles y penales) (Nurse, A., 2020). En esa p. 265 en Hall, M., 2014; Hall, M., 2014).
diversidad, los grupos delictivos organizados Pero también considerando las limitantes de
son expertos en aprovechar las diferencias los otros sistemas. Los principios civiles se
entre regulaciones y jurisdicciones, por lo que, relacionan a cuando una persona causa un
aunque parece difícil, se requiere coordinar daño al patrimonio de otra, pero sólo tiene
esfuerzos entre jurisdicciones (White, R., 2010; aplicación para daños en bienes y a personas en
Ayling, J., 2017).
individual, y presenta inconvenientes cuando
se afecta la biodiversidad (López, P. L. y Ferro,
La criminología verde debe trasladar la A., 2006; Chávez, B.F., 2009; Pink, G., 2013).
regulación ambiental más allá de la tradicional
Jesús Ignacio Castro Salazar, José Luis Carpio-Domínguez e Inés Arroyo-Quiroz

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Los principios administrativos se relacionan con
violaciones a leyes administrativas establecidas
por instituciones públicas, cuyas sanciones
pueden ser multas, suspensión de actividades,
revocación de autorizaciones, concesiones o
permisos (López, P. L. y Ferro, A., 2006; Chávez,
B.F., 2009; Pink, G., 2013), y son consideradas
infracciones menores que pueden verse
como una “opción blanda” (Pink, G., 2013).
Así, las actividades de aplicación dependen
de factores como la jurisdicción, estructuras
organizativas y la capacidad y composición de
las dependencias (Pink, G., 2013). Una respuesta
integral y equilibrada a los delitos ambientales
debe incluir recursos administrativos, civiles y
penales, las dependencias deben trabajar juntas
para garantizar que las leyes y regulaciones se
apliquen de manera equitativa (Epstein, J., 1995).

en México, desde lo penal y administrativo, en
materia de vida silvestre durante el periodo 2006
y 2020 (El periodo se basa en la información
pública disponible y en la proporcionada
por las autoridades competentes); con un
enfoque particular a las acciones de las
autoridades competentes, la FGR, en lo penal,
y la PROFEPA, en lo administrativo. De manera
que permita comprender cómo responden a
los delitos y crímenes contra la vida silvestre
las autoridades responsables de aplicar la
ley ambiental. Como justificación teórico
metodológico, los estudios exploratorios sirven
para indagar en un fenómeno del cual, no se han
generado suficientes conocimientos por falta de
investigaciones (Flick, U. 2015), permitiendo
buscar preguntas y respuestas (Penalva-Verdú,
C., et al., 2015) y aporta a la validez descriptiva
del fenómeno estudiado (Maxwell, J., 1992).

3. METODOLOGÍA
El estudio analiza las variables: periodo de
El presente estudio se aborda desde un enfoque estudio, fuero de competencia, delitos y
metodológico de corte exploratorio, centrado en acciones implementadas por las dependencias
explorar cómo ha sido aplicada la ley ambiental (FGR y PROFEPA) (Cuadro 1).
Cuadro 1. Variables de análisis en el estudio de la aplicación de
la ley de vida silvestre en México
Variables

Subvariables

Periodo

2006-2020

Fuero

Federal

Sistema de Justicia

Penal y Administrativo

Delitos

Los contenidos en el Código Penal Federal y la Ley
General de Vida Silvestre y su Reglamento

Acciones institucionales

Averiguaciones previas, personas detenidas y
consignadas, operativos de vigilancia e inspección
y aseguramientos de especies.
Fuente: los autores

Criminología verde, esfuerzo de aplicación de las regulaciones sobre vida silvestre en México entre el 2006 y 2020. PP. 109-134

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Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

De manera complementaria, se realizaron
entrevistas semiestructuradas a seis servidores
públicos de la PROFEPA que realizan actividades
de inspección y aplicación de la legislación en vida
silvestre en el país. Las entrevistas se fundamentan
en la complementariedad del método mixto, de
manera que permiten profundizar y complementar
la información analizada en los datos estadísticos
considerados en el Cuadro 1.

categoría y tendencia de las frecuencias.
Por otra parte, las entrevistas fueron aplicadas
durante el periodo junio de 2018 a mayo de
2019 y estuvieron orientadas a explorar la
percepción y experiencias de los inspectores de
la PROFEPA acerca de la aplicación de la ley en
materia de vida silvestre en México.
4. RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Para identificar las jurisdicciones y los procesos,
se analiza el contenido de la Constitución, los
Códigos Penales y las leyes en México buscando
las competencias, artículos vinculantes,
preceptos y las autoridades competentes en el
tema de vida silvestre. Para conocer el número
de acciones hacía los delitos y crímenes, el
estudio utiliza datos obtenidos de los esfuerzos
realizados por las autoridades encargadas de
aplicar la legislación en vida silvestre en el
sistema penal y administrativo en México.

Jurisdicciones penales y administrativas en
vida silvestre en México

Las jurisdicciones en México para regular la
vida silvestre están presentes en la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos
(CPEUM), vigente al 2021. El artículo 27 de la
Constitución establece que la explotación, uso
y aprovechamiento de vida silvestre sólo podrá
realizarse mediante concesiones, otorgadas
por el Ejecutivo Federal, de acuerdo con las
Los datos fueron recabados de bases de datos reglas y condiciones que establezcan las leyes.
de acceso público Secretariado Ejecutivo del Por lo que las autoridades estatales o locales,
Sistema Nacional de Seguridad Pública (2021) no tienen atribuciones salvo que establezcan
y a través de solicitudes de información a la acuerdos con el gobierno federal.
PROFEPA y la FGR, según lo estipulado en
la Ley Federal de Transparencia y Acceso a En el sistema penal federal, el Código Penal
la Información (2017) (artículos 123 y 124). Federal (CPF), vigente al 2021, contiene
Los datos solicitados son los siguientes: En preceptos legales para sancionar delitos contra
el sistema penal: 1) averiguaciones previas la vida silvestre, del artículo 414 al 420 Bis
iniciadas; 2) personas detenidas al inicio de (Cuadro 2). Dichos preceptos están relacionados
las averiguaciones; y 3) personas consignadas con introducir al territorio Nacional o traficar
dentro de las averiguaciones. En el sistema ejemplares de vida silvestre (artículo 417); o con
administrativo: 1) inspecciones en vida silvestre capturar, dañar, privar de la vida, trasportar y
y recursos marinos y 2) operativos en vida almacenar especies específicas (como tortugas
silvestre y recursos marinos. Con ayuda del o mamíferos marinos, especies acuáticas
software QGIS, se analizó la distribución de declaradas en veda, abulón, camarón, pepino
los delitos en materia de vida silvestre, por de mar y langosta) (artículo 420, fracciones I, II
Jesús Ignacio Castro Salazar, José Luis Carpio-Domínguez e Inés Arroyo-Quiroz

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CRIMINOLÓGICOS

y II Bis). En general, las sanciones por incumplir
la legislación penal contra la vida silvestre
oscilan entre seis meses a diez años de prisión;
incluso, establece como pena realizar trabajos

a favor de la comunidad. Condenas que pueden
ser “bajas” si se toman en cuentan los posibles
daños que pueden causar e incluso poner en
riesgo la seguridad de las personas.

Cuadro 2. Legislación penal en materia de vida silvestre en
el Código Penal Federal Mexicano
Nomenclatura
Flora y Fauna silvestre

Artículos 414, 415 (fracciones I, II y III) y 416

Fauna silvestre

Artículos 417, 420

Flora silvestre

Artículos 417, 420 (fracciones IV y V)

Flora o Fauna exótica

Artículos 420 Bis (fracción III)

Acciones institucionales

Averiguaciones previas, personas detenidas y
consignadas, operativos de vigilancia e inspección
y aseguramientos de especies.
Fuente: los autores

En el sistema administrativo federal existen tres
regulaciones que contienen preceptos legales
sancionables por crímenes contra vida silvestre:
la Ley General del Equilibrio Ecológico y
Protección al Ambiente (LGEEPA), la Ley General
de Vida Silvestre (LGVS) y el Reglamento de
la LGVS, vigentes al 2021. Además, existe la
Norma Oficial Mexicana 059 (NOM-059-

Semarnat-2010) que contiene listados de las
especies o poblaciones de México en riesgo
(basada en el Convention on International Trade
in Endangered Species of Wild Fauna and Flora
-CITES-). Pero son la LGVS y su Reglamento las
que contienen los principales y más importantes
preceptos administrativos sancionables en vida
silvestre (Cuadro 3).

Cuadro 3. Legislación penal en materia de vida silvestre
Legislación

Nomenclatura

LGVS

Artículos 27, 27 bis 1, 28, 30, 32, 33, 34, 35, 36, 39, 40, 42, 51, 52, 53, 54, 55, 55 bis,
60 bis, 60 bis 1, 60 bis 2, 73, 76, 78, 78 bis, 79, 83, 84, 85, 86, 90, 94, 96, 97, 98, 99,
101, 102 y 103

Reglamento
de la LGVS

Artículos 12, 27, 30, 34, 42, 46, 50, 51, 53, 55, 56, 57, 59, 60, 64, 65, 83, 91, 91 bis,
98, 102, 112, 117, 119, 120, 123, 128, 129, 133, 135 bis
Fuente: los autores

Criminología verde, esfuerzo de aplicación de las regulaciones sobre vida silvestre en México entre el 2006 y 2020. PP. 109-134

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Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

En lo administrativo se identifican una
diversidad
de
conductas
sancionables
relacionadas a la vida silvestre y a los sistemas
de control. Por ejemplo, la LGVS contiene
artículos sobre el aprovechamiento de fauna
silvestre (art. 30), traslado de ejemplares
vivos (art. 31 y 52), exhibición de ejemplares
(art. 32), entrenamiento de ejemplares de
fauna (art. 34), comercialización (art. 35),
legal procedencia (art. 51), exportación e
importación de ejemplares, partes y derivados
(art. 53, 54 y 55), liberación de ejemplares (art.
79), colecta de ejemplares con fines científicos
(art. 97), por mencionar algunos. Las sanciones
por incumplir la legislación administrativa
incluyen: a) amonestaciones estrictas, b) multas,
c) suspensiones de permisos, d) revocaciones de
autorizaciones, e) clausuras de instalaciones en
las que se desarrollan las actividades, f) arresto
administrativo hasta por 36 horas, g) decomiso
de ejemplares, partes y derivados de vida
silvestre y h) pago de gastos al depositario de
los ejemplares. Sobre la amonestación escrita,
la multa y el arresto administrativo, estas podrán
ser conmutados por trabajo comunitario en
actividades de conservación de la vida silvestre
(art. 123 de la LGVS). De ahí que se consideré
que las sanciones administrativas son “blandas”,
tal como lo han reportado otros estudios (White,
R., 2007; Ayling, J., 2017; Boratto, R. y Gibbs,
C., 2019).

por incluir prisión de máximo 10 años, sin
embargo, no se obliga a reparar los daños y lo
deja a que sea voluntario para reducir la pena.
Mientras que la legislación administrativa
obliga a las personas que dañen a la vida
silvestre, sin perjuicio de sanciones penales
o administrativas procedentes, a reparar los
daños causados, conforme a la legislación
civil aplicable. Situación que coincide con lo
mencionado por Hall, M., (2014) y Nurse, A.,
(2020), sobre que el derecho penal se enfoca
más a la detección y castigo en lugar de reparar
el daño.

En México, existe una mayor cantidad
de preceptos y temas sancionables en lo
administrativo que en lo penal. Lo administrativo
contempla una mayor heterogeneidad de
delitos, incluye sanciones tanto contra la vida
silvestre como al sistema de control. Pero las
sanciones más severas son en lo penal, sólo

Una vez identificadas las jurisdicciones en
vida silvestre, se analizan los esfuerzos de
aplicación de las regulaciones aplicables, en
lo penal y en lo administrativo. Al comparar
temáticas delictivas en lo penal, se identifica
una variedad de incidencias determinadas por

Respecto a la colaboración entre sistemas, el
sistema administrativo señala que la autoridad
administrativa está facultada y obligada a iniciar
acciones penales, ante la FGR, cuando tenga
conocimientos de actos, hechos u omisiones
conforme a la ley (art. 182 y 202 de la LGVS).
Al respecto, en las entrevistas se identificó que
los inspectores administrativos de PROFEPA
mencionan que realmente son pocas las veces
que ese precepto se cumple, sobre todo por
una falta de interés del sistema penal para tratar
crímenes contra la vida silvestre. Por último,
el sisma civil mexicano, a través del Código
Civil Federal, no contiene preceptos en temas
ambientales, biodiversidad o vida silvestre.
Esfuerzo de aplicación del derecho penal

Jesús Ignacio Castro Salazar, José Luis Carpio-Domínguez e Inés Arroyo-Quiroz

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

el tipo de violación al CPF (Gráfica 1).2 Del
2006 a octubre del 2020, se registraron un total
de 21,045 incidencias en el tema ambiental (el
segundo con menos averiguaciones en México).
El número de incidencias ambientales penales
investigadas incluso están por debajo de los
delitos electorales (24,557) y patrimoniales
(315,853) (Gráfica 1), delitos de menor impacto.

No significa que existan menos delitos
ambientales, quizás refleja falta de interés al
tema por las autoridades penales, Por ejemplo,
a diferencia de otros delitos, como a la salud, la
información pública del Secretariado Ejecutivo
del Sistema Nacional de Seguridad Pública no
disgrega los delitos ambientales por temática
especifica. También puede deberse a que no

Gráfica 1. Incidencias delictivas a Código Penal Federal por tipo de delito del 2006 al 2020

Fuente: los autores con información obtenida de la Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (2020). Nota: Sólo existen datos de los delitos contra la integridad corporal, en materia de derechos de autor y
falsedad a partir del año 2011.

2

La incidencia delictiva es la presunta ocurrencia de

delitos registrados en averiguaciones previas iniciadas o carpetas de investigación, reportadas por la FGR en el fuero federal
(Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, 2021).

todos los delitos se reportan ante las autoridades,
lo que se conoce como cifra negra (Sozzo, M.,
2003), esto representa que muchos delitos no son
registrados por las instituciones gubernamentales,
por lo que difícilmente son parte de las estadísticas
oficiales. En el caso de México, la cifra negra sobre
delitos asciende al 88.8 %, sólo se reporta el 11.2

Criminología verde, esfuerzo de aplicación de las regulaciones sobre vida silvestre en México entre el 2006 y 2020. PP. 109-134

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Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

% de los delitos (Instituto Nacional de Estadística
y Geografía [INEGI], 2020), y se estima que en
delitos ambientales la cifra negra puede ser mayor.
De acuerdo con los inspectores entrevistados, las
autoridades penales dan mayor importancia a
otros temas delictivos, sobre todo relacionados
con salud humana, seguridad pública y en contra
del patrimonio, y prestan menos interés a delitos
contra el ambiente, incluyendo la vida silvestre.
Salvo casos cuando los delitos ambientales están
relacionados con delitos de seguridad pública
(p. ej. cuando se reportan casos de posesión
de animales exóticos a integrantes del crimen
organizado) (Carpio-Domínguez, J., et al., 2018b).

Incluso, en lo penal, entre el 2006 y 2018,
desde el 2012 se ha observado una tendencia
decreciente de averiguaciones previas, de
personas detenidas al inicio de la averiguación
y de personas consignadas en temas de vida
silvestre (Gráfica 2). El delito clasificado
como “otros delitos de biodiversidad” tuvo
más acciones realizadas (Gráfica 3) (4,240
averiguaciones previas, 3,018 persona detenidas
al inicio y 2,542 personas consignadas dentro de
las averiguaciones). El segundo delito con más
acciones fue por violaciones al artículo 420,
fracciones IV o V del CPF (1,104 averiguaciones
previas, 1,487 personas detenidas y 1,318
personas consignadas), relacionadas con
Cuando la policía atiende reportes de actividades en el tráfico de vida silvestre
homicidio, autos robados, etc., y han (captura, posesión, transporte y daño, por
encontrado tigres en jaulas, reciben la orden ejemplo). El delito con menos acciones fue
de dejar todo allí porque es propiedad de por violaciones al artículo 415, párrafo último
alguien pesado [del crimen organizado] sólo (relacionado con desarrollar actividades
se retiran y ya, son nos notifican a nosotros humanas que dañan la vida silvestre) (Gráfica
(Inspector
4-PROFEPA,
comunicación 3), con sólo una averiguación previa iniciada.
personal, 25 de abril de 2019).
Gráfica 2. Tendencia de averiguaciones previas iniciadas, personas detenidas al inicio y
consignadas dentro de averiguaciones en delitos contra la vida silvestre del 2006 al 2018

Fuente: los autores
Jesús Ignacio Castro Salazar, José Luis Carpio-Domínguez e Inés Arroyo-Quiroz

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CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Gráfica 3. Esfuerzos en averiguaciones previas, personas detenidas y consignadas dentro de
averiguaciones acumulado entre el 2006 y 2018, por artículo

Fuente: los autores

Sobre la distribución de las frecuencias por
entidad federativa en México, el estado con
la frecuencia más alta de averiguaciones
registradas fue jalisco, con 755 averiguaciones.
Mientras que el estado con menor frecuencia
fue Coahuila con 26 (Figura 1). La mayoría de
las averiguaciones previas en vida silvestre se
registran en el centro y sur del país (Figura 1),
zonas conocidas por su diversidad biológica,
principalmente en el sur, y por su crecimiento
industrial, principalmente en el centro.
Al comparar la cantidad de personas detenidas
al inicio de la averiguación y las personas
consignadas (Figuras 2), la entidad con más
personas detenidas y consignadas es Sinaloa
(de color más oscuro, Figuras 2.a y 2.b) (572

personas detenidas y 565 consignadas en total
del 2006 al 2018). La entidad no se caracteriza
por su riqueza de especies, pero está en la
zona critica del tráfico de Totoaba (Totoaba
macdonaldi) considerada en México como
una especie en “peligro de extinción” por la
NOM-059-SEMARNAT-2010, se encuentra en
el Apéndice I de la CITES y en la Lista Roja de
Especies Amenazadas de la Unión Internacional
para la Conservación de la Naturaleza (IUCN,
por sus siglas en inglés), y su alta demanda en
el mercado internacional ha llevado a su pesca
ilegal y tráfico (Gobierno de México, 2019).
Por otra parte, la entidad con menos personas
detenidas al inicio de la averiguación fue
Coahuila, con 12 personas detenidas (Figura

Criminología verde, esfuerzo de aplicación de las regulaciones sobre vida silvestre en México entre el 2006 y 2020. PP. 109-134

�123

Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

2.a), y la
consignadas
consignadas
dos últimas

entidad con menos personas
fue Zacatecas, con 7 personas
(Figura 2.b). Condiciendo esas
entidades en ser las que tienen

menos averiguaciones previas. Se aprecia que,
así como en las averiguaciones previas, es en
el centro y sur de México donde más personas
detenidas y consignadas ha habido.

Figura 1. Averiguaciones previas penales por delitos en vida silvestre
(acumulado del 2006 al 2018)

Fuente: los autores con información de obtenida según la LFTAI (2017).
Figura 2. Personas detenidas y consignadas por delitos en vida silvestre (acumulado del 2006 al 2018)

Fuente: los autores con información de obtenida según la LFTAI (2017).
Jesús Ignacio Castro Salazar, José Luis Carpio-Domínguez e Inés Arroyo-Quiroz

�124

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Esfuerzo de aplicación de la ley administrativa
En el sistema administrativo, entre el 2006 y
2019, se realizaron 26,325 inspecciones y 4,902
operativos en vida silvestre, y se realizaron 6,241
inspecciones y 3,324 operativos en recursos
marinos. Por lo que la autoridad mexicana
realiza más inspecciones en vida silvestre, por
encima de inspecciones en recursos marinos
y operativos en los temas. Las inspecciones
son las acciones que tienen más posibilidades
de deslindar responsabilidades legales por
crímenes contra la vida silvestre, al estar
directamente relacionadas con la aplicación de
la ley. En total, se realizaron 32,566 inspecciones
en vida silvestre, que son poco más del 75.0 %
del total de averiguaciones previas en lo penal
en vida silvestre durante el mismo periodo (n=

constructoscriminologicos.uanl.mx

8,044). Por lo que la mayoría de las acciones de
aplicación de la ley en vida silvestre realizadas
en México son administrativas, y que, a pesar
de existir la obligación legal de colaboración
entre instituciones, no se reflejan en la
práctica. La Gráfica 4 presenta los esfuerzos
en inspecciones y operativos, en vida silvestre
y recursos marinos, realizados por la autoridad
administrativa (PROFEPA) entre el 2006 y 2019.
Así como ocurrió con las averiguaciones previas,
se aprecian tendencias a la baja en la aplicación
de la ley administrativa en vida silvestre. Entre
el 2011 y 2012 comenzó un decremento anual
casi constante en inspecciones y operativos en
vida silvestre, hasta el 2019 aumenta de nuevo
un poco. Además, como ocurrió en lo penal,
en los años 2009 y 2011 fue en los que se
realizaron más inspecciones y operativos.

Gráfica 4. Esfuerzo en inspecciones y operativos en vida silvestre y
recursos marinos realizados entre el 2006 y 2019

Fuente: los autores con información de obtenida según la LFTAI (2017).

Sobre la capacidad de personal de aplicación,
entre el 2006 y 2019, hubo 289 inspectores, en
promedio por año, en todo el país para aplicar la
ley administrativa. Número de inspectores que

además deben aplicar la ley en otras materias
(forestal, impacto ambiental y cambio de uso
de suelo), situación que limita la capacidad
de respuesta de aplicación. Del 2016 al 2017

Criminología verde, esfuerzo de aplicación de las regulaciones sobre vida silvestre en México entre el 2006 y 2020. PP. 109-134

�125

Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

el número de inspectores decreció de manera
considerable, de 313 a 198; posteriormente a 191
en 2018 y 186 en 2019. Lo que podría explicar
la disminución de acciones de aplicación de la
ley durante esos años. Al disminuir el personal,
disminuyó la aplicación de la ley por la poca

capacidad de respuesta. Los esfuerzos de
aplicación presentados en la Grafica 4 traen
diversos resultados, como el aseguramiento de
ejemplares vivos, de productos y subproductos
de vida silvestre (Gráfica 5).

Gráfica 5. Aseguramiento de especímenes y productos y subproductos de vida silvestre producto
de las inspecciones del 2006 al 2019

Fuente: los autores con información de obtenida según la LFTAI (2017).

Entre el 2006 y 2019 fueron asegurados
precautoriamente 540,747 ejemplares vivos
de vida silvestre y 326,503 productos y
subproductos durante las visitas de inspección
administrativas. En el 2011 fue cuando más
ejemplares, productos y subproductos se
aseguraron, además, fue uno de los años en los
que más inspecciones se realizaron. Por lo tanto,
el número de inspecciones realizadas por la
autoridad administrativa está relacionado con la
cantidad de especies aseguradas. Otra actividad
administrativa que aporta al aseguramiento de
especies es la inspección a zoológicos (Cuadro
4), actividad que no se realiza en lo penal.

La aplicación de la ley a estas instituciones
trae como resultados ejemplares verificados
y asegurados. No obstante, se aprecia una
disminución de supervisión de la ley en
zoológicos, con inspecciones fluctuantes en el
periodo analizado, más en los últimos años y
que coincide con la disminución de inspectores.
Situación que se refleja en el número de
ejemplares vivos y productos verificados y
asegurados y que están relacionados con la
protección de especies. La aplicación de la
ley en los zoológicos no es constante, y ha
estado en los últimos años en el debate entre
académicos y movimientos sociales.

Jesús Ignacio Castro Salazar, José Luis Carpio-Domínguez e Inés Arroyo-Quiroz

�126

constructoscriminologicos.uanl.mx

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Cuadro 4. Inspecciones a zoológicos y
aseguramientos del 2009 al 2019
Zoológicos
inspeccionados

Ejemplares
verificados

Productos
inspeccionados

Ejemplares
asegurados

Productos
asegurados

2009

56

25,418

307

3,042

307

2010

20

2183

0

290

0

2011

6

452

0

260

0

2012

2

465

0

211

0

2013

0

0

0

0

0

2014

17

103

38

71

38

2015

46

9,288

432

2,746

432

2016

49

11,451

57

1,440

29

2017

1

352

0

352

0

2018

3

489

0

186

0

2019

6

282

0

0

0

Fuente: los autores con información de obtenida según la LFTAI (2017).

En la aplicación de la ley administrativa en
vida silvestre (terrestre y marina) por entidad
federativa (Figura 3), Tlaxcala fue donde menos
inspecciones se realizaron entre el 2006 y 2019,
198 inspecciones. Ese estado se caracteriza
por tener el menor número de inspectores en
todo el país y por estar entre los dos primeros
lugares con menor riqueza de especies de
vertebrados registradas, 417 especies. La zona
con más inspecciones en donde se aplicó la ley
fue en la Ciudad de México, junto con la Zona

Metropolitana del Valle de México, con 5,061
inspecciones durante el periodo. Eso puede
estar relacionado a que, en esa zona, si bien
no se caracteriza por si diversidad de especies,
ahí es donde se ubican las oficinas centrales
de PROFEPA, y a nivel nacional, cuenta con
el mayor número de personal para aplicar la
ley y es una zona estratégica del país para la
distribución de mercancías y para el comercio,
al ser el centro político, cultural y financiero en
México.

Criminología verde, esfuerzo de aplicación de las regulaciones sobre vida silvestre en México entre el 2006 y 2020. PP. 109-134

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Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

Figura 3. Inspecciones administrativas en vida silvestre (acumulado del 2006 al 2019)

Fuente: los autores con información de obtenida según la LFTAI (2017).

Es en temas de vida silvestre “terrestre”
donde más se aplica la ley, el 80.8 % de las
inspecciones son hacia ese rubro, muy por
encima de las inspecciones en recursos marinos
(Figura 4) con el 19.2 % de la aplicación de la
ley. Podría deberse a que sólo hay 17 estados
costeros. Específicamente a recursos marinos

(Figura 4.b), los cuatro estados con mayores
acciones de aplicación de la ley en recursos
marinos se ubican en la región conocida por
la distribución histórica natural de la Totoaba
(Totoaba macdonaldi), el Golfo de California,
que, como se mencionó, es un tema central en
México debido al tráfico ilegal de esa especie.

Figura 4. Comparativo entre inspecciones administrativas en
vida silvestre “terrestre” y recursos marinos (acumulado del 2006 al 2019)

Fuente: los autores con información de obtenida según la LFTAI (2017).
Jesús Ignacio Castro Salazar, José Luis Carpio-Domínguez e Inés Arroyo-Quiroz

�128

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

Al comparar la aplicación de lo penal y lo
administrativo, las entidades en las que más
se realizan inspecciones administrativas no
son las que reportan el mayor número de
averiguaciones previas en lo penal. Además
de que en la mayoría de las entidades el
número de inspecciones administrativas es
mayor que las averiguaciones penales. Sólo

constructoscriminologicos.uanl.mx

en un estado existe un mayor número de
averiguaciones penales (n= 580) respecto a
las inspecciones administrativas (n= 438). Ni
en la zona que registró la frecuencia más alta
de inspecciones (n= 5,061) existe la mayor
cantidad de averiguaciones penales, sólo tuvo
75 averiguaciones.

Figura 5. Inspecciones administrativas y averiguaciones previas penales en materia de vida
silvestre del 2006 al 2019

Fuente: los autores con información de obtenida según la LFTAI (2017).

Criminología verde, esfuerzo de aplicación de las regulaciones sobre vida silvestre en México entre el 2006 y 2020. PP. 109-134

�129

Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

Por otra parte, en las entrevistas complementarias
sobre la aplicación legal penal y administrativa
en vida silvestre. Los inspectores mencionaron
que cuando han trabajo en conjunto con las
autoridades de seguridad pública (policías,
agentes ministeriales, etc.), sobre todo
federales, estos les han mencionado un
desinterés por atender situaciones de vida
silvestre. Con comentarios como “…a mi
tráeme narcos, secuestradores, no animales
o esas cosas ambientales…” (Inspector
1-PROFEPA, comunicación personal, 10 junio
de 2018). Como indica la ley, los inspectores
administrativos son requeridos por instituciones
penales como apoyo para dictaminar sobre
delitos en vida silvestre, pero las autoridades
penales restan importancia su trabajo como
inspectores. Les han dicho, por ejemplo, “a
mi sólo dime si el delito que cometió es grave
[por comercio de aves sin permiso, según el
caso narrado], sino para sacarlo… urge sacarlo
[al posible infractor] de los separos pues sólo
está ocupando espacio” (Inspector 2-PROFEPA,
comunicación personal, 19 mayo de 2019).

ambientales no generan el mismo impacto en
la población o en otras esferas institucionales
como lo hacen otros delitos relacionados a la
seguridad pública.
(…) los delitos ambientales aquí en el
campo [campo profesional], sólo si es
muy necesario o urgente nos reportan los
casos, han sido pocas las veces que nos
notifican las otras dependencias [policías
estatales, federales, etc.] cuando hay algo,
sólo atienden lo que es urgente o que
llama mucho la atención pública (Inspector
4-PROFEPA, comunicación personal, 25 de
abril de 2019).

En este sentido, los inspectores argumentan que
las autoridades penales no tienen interés en los
delitos contra la vida silvestre, y dan prioridad
a otro tipo de delitos, sobre todo, aquellos
denominados “delitos de alto impacto” que,
por su alta incidencia, son riesgos latentes que
conforman una sensación de vulnerabilidad
social y de percepción de inseguridad, entre
los que se encuentra el homicidio doloso,
Los inspectores consideran que es un crimen feminicidio, secuestro, extorsión, trata de
grave en contra de la vida silvestre y los personas, narcomenudeo; delitos que ocupan
ecosistemas sacar especies de su hábitat natural un lugar preponderante en la agenda pública
o dañarlas, pero la ley administrativa se enfoca para su atención (Observatorio Nacional
más “revisar los permisos, autorizaciones… Ciudadano, 2018).
que se cuente con este o aquel documento
que autorice extraer o manipular ejemplares… Se muestra entonces, que en México la
pero no se valora el posible daño inmediato aplicación de la ley a través de inspecciones en
o futuro de la acción” (Inspector 3-PROFEPA, vida silvestre es principalmente administrativa,
comunicación personal, 16 de octubre de superando las actuaciones en lo penal. Además,
2018). Como si la ley administrativa estuviera el predominio de la aplicación de la legislación
más interesada en otorgar y revisar permisos que ambiental desde el sistema administrativo
en prevenir o castigar los delitos contra la vida muestra que el Estado no dimensiona las
silvestre. Además, argumentan que los delitos afectaciones de los delitos en escalas temporales
Jesús Ignacio Castro Salazar, José Luis Carpio-Domínguez e Inés Arroyo-Quiroz

�130

CONSTRUCTOS
CRIMINOLÓGICOS

y/o geográficas, lo cual, es coincidente con lo
reportado por Nurse A., (2020) al establecer
que los delitos ambientales tienen el potencial
de causar un daño social y ambiental mucho
más amplio y con consideraciones geográficas
y temporales (Hall, M. y Varona, G., 2018, p.
114) distintas a otras manifestaciones criminales
a las que se les considera de mayor impacto.
Al respecto, la discusión radica en que los delitos
ambientales no cuentan con la misma atención
por parte del Estado, lo cual, es coincidente
con lo reportado también en otros estudios, en
los se establece que estos delitos no ocupan
un lugar justo en las agendas gubernamentales
(como señala Moreto, W., 2015) y tampoco
en los sistemas de justicia penal (como indica
Nurse, A., 2020) derivado de que los delitos
ambientales suelen ser percibidos como delitos
de baja prioridad y por lo tanto no generan
la respuesta requerida por los gobiernos al
aplicar la ley y en los que “no hay víctimas”
para reclamar sus derechos (O’Hear, M., 2004;
Davies, C., et al., 2008; Skinnider, E., 2013;
Castro-Salazar, J. y Luyando-Cuevas, J., 2020;
Castro-Salazar, J. 2020; Nurse, A., 2020).

constructoscriminologicos.uanl.mx

recaen en el sistema administrativo, en el que
las sanciones se enfocan a multas, suspensión
de actividades o revocación de autorizaciones,
incluso se pueden sancionar con “llamados
de atención”. De ese modo, los criminales
ambientales generalmente reciben sanciones
económicas o suspensiones de permisos por las
faltas cometidas, pese a los impactos negativos
a la vida silvestre y ecosistemas generados.
En México, los delitos considerados de “alto
impacto social” tienen un lugar preponderante
frente a aquellos relacionados con la vida
silvestre, pese a que los daños causados en estos
delitos pueden tener consecuencias duraderas
e irreversibles que ponen en riesgo también la
seguridad humana.

Los estados con más especies registradas en
su territorio pueden tener menos acciones
de aplicación de la legislación, penal y
administrativa, que entidades con menos
especies. Sólo en casos polémicos, que incluso
son foco de atención de medios y organizaciones
internacionales, se observó mayor interés por las
autoridades para aplicar las leyes ambientales en
esas zonas, tanto administrativas como penales.
Se observó una relación entre el número de
5. CONCLUSIONES
inspectores administrativos y el número de
acciones realizadas, la actuación del Estado
En México, las principales jurisdicciones en hacia crímenes de vida silvestre está en función
vida silvestre son de competencia federal, tanto al capital humano destinado a atenderlos.
el sistema penal como administrativo. Lo que
limita a las autoridades estales y locales para Aunado a las sanciones laxas, la aplicación
actuar. Si bien en el Código Penal Federal de la ley administrativa no siempre se traduce
penaliza delitos contra la vida silvestre, estos no en proceso penales, pese a que la misma ley
superan los cinco artículos dedicados al tema exhorta a las autoridades administrativas a
y aunque las sanciones incluyen la privación colaborar y denunciar en lo penal. Lo que podría
de la libertad, es cierto que la mayoría de los interpretarse como una falta de colaboración
esfuerzos de aplicación de la ley en vida silvestre entre las dos principales instituciones que
Criminología verde, esfuerzo de aplicación de las regulaciones sobre vida silvestre en México entre el 2006 y 2020. PP. 109-134

�131

Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

sancionan los delitos y crímenes contra la
vida silvestre. Además, se identificó que las
acciones de inspecciones administrativa y
penal no se realizan de manera constante, ni
van incrementando conforme pasan los años,
al observarse intervalos fluctuantes, sobre todo
decrecientes, en los esfuerzos de aplicación de
la legislación. Es necesario mejorar las acciones
de colaboración entre las instituciones, la eficaz
aplicación de la legislación ambiental y optar
por acciones legales de prevención de delitos
contra la vida silvestre, no solamente buscar
acciones reactivas.

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constructoscriminologicos.uanl.mx

Doctor en Ciencias Sociales con Orientación
en Desarrollo Sustentable (UANL). Maestro en
Administración Integral del Ambiente (El Colef).
Ingeniero Ambiental (UG). Catedrático e investigador
de licenciatura en el Tecnológico Nacional de México/
Instituto Tecnológico Superior de Abasolo. Correo
electrónico: jicastro13@hotmail.com
José Luis Carpio-Domínguez
Afiliación: Unidad Académica Multidisciplinaria
Reynosa Aztlán, Universidad Autónoma de Tamaulipas
(UAMRA-UAT)
Doctorando en Ciencias Sociales con Orientación
en Desarrollo Sustentable (UANL). Maestría en
Criminología y Ciencias Forenses (UAT). Licenciatura
en Criminología (UNO). Catedrático e investigador
de licenciatura y posgrado en la Unidad Académica
Multidisciplinaria Reynosa Aztlán de la Universidad
Autónoma de Tamaulipas. Correo electrónico:
jcarpio@docentes.uat.edu.mx
Inés Arroyo-Quiroz
Afiliación: Centro Regional de Investigaciones
Multidisciplinarias, Universidad Nacional Autónoma
de México (CRIM-UNAM).
Doctora en Gestión de la Biodiversidad (Universidad de
Kent). Bióloga (UNAM). Miembro activo de los grupos
de especialistas en Política Ambiental, Económica
y Social de la Unión Mundial para la Naturaleza
(UICN). Investigadora de tiempo completo del Centro
Regional de Investigaciones Multidisciplinarias,
Universidad Nacional Autónoma de México (CRIMUNAM). Correo electrónico: inesaq@crim.unam.mx

—
Jesús Ignacio Castro Salazar
Afiliación: Tecnológico Nacional de México/Instituto
Tecnológico Superior de Abasolo (TecNM/ITS de
Abasolo)
Criminología verde, esfuerzo de aplicación de las regulaciones sobre vida silvestre en México entre el 2006 y 2020. PP. 109-134

�Vol. 02, Núm. 02, Enero 2022

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�Vol. 02,
Núm. 02,
Enero 2022
ISSN: EN TRÁMITE

REVISTA INTERNACIONAL
DE INVESTIGACIÓN EN
CRIMINOLOGÍA
constructoscriminologicos.uanl.mx
Constructos Criminológicos es una publicación científica, que propicia un
espacio de debate académico, focalizada a difundir investigaciones y trabajos
escritos de opinión respecto de la ciencia criminológica.
Con ello, la revista se focaliza en diversas temáticas que se circunscriben en
el moderno concepto de la disciplina; en este sentido: sobre criminología,
prevención, política criminal, criminalística, derecho penal y derecho de
ejecución Penal, elaborados con rigor, procedentes de cualquier parte del
mundo y sin limitación en cuanto a la orientación teórica o ideológica.
La periodicidad de la revista es semestral, con la peculiaridad que cada número
se convoca en el mes de enero y se cierra en el mes de junio; se apertura en el
mes julio y se cierra en el mes de diciembre.
El idioma principal es el español, si bien podrán publicarse asimismo
contribuciones en portugués, francés, inglés o italiano, siempre que vayan
acompañadas de la correspondiente traducción al español, la cual deberá ser
aportada por los propios autores. Cabe destacar que se alude a colaboraciones
inéditas.
La recepción de artículos para su posible publicación en RCC se abre en dos
períodos a lo largo del año: entre el 1 del mes de enero y el 15 de abril y entre
el 1 del mes de junio y el 15 del mes de octubre.

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                    <text>ISSN 2448-8399

Cuadernos de Arquitectura
y Asuntos Urbanos
Revista de la Facultad de Arquitectura
Universidad Autónoma de Nuevo León
Año 12 | Núm. 12 | abril 2022 - abril 2023

��Universidad Autónoma de Nuevo León
Dr. Santos Guzmán López
Rector
Dr. Juan Paura García
Secretario General
Dra. Emilia Edith Vásquez Farías
Secretaria Académico
Dr. Celso José Garza Acuña
Secretario de Extensión y Cultura
Lic. Antonio Ramos Revillas
Director de Editorial Universitaria
Dra. María Teresa Ledezma Elizondo
Directora de la Facultad de Arquitectura
Dr. Jorge Omar García Escamilla
Coordinador de la Revista
Arq. Juan Ángel Hinojosa Torres
Editor Responsable
Lic. Mayela Villagrán Loa
Página Web
Fotografía de Portada
Título: “Puerta del Sol”
Autor: Jorge Omar García Escamilla
Cintillo Legal
Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos, Año 12, No. 12, abril 2022 - abril 2023. Es
una publicación anual, editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de
la Facultad de Arquitectura. Domicilio de la publicación: Pedro de Alba S/N, San Nicolás
de los Garza, CP: 66455, Nuevo León, México, Tel: (81) 8329-4160, www.arquitectura.
uanl.mx. Editor Responsable Arq. Juan Ángel Hinojosa Torres. Reserva de Derechos al Uso
Exclusivo No. 04-2020-042416021600-203. ISSN: 2448-8399, ISSN red de cómputo: 20078269. Responsable de la última actualización de este número: Arq. Juan Ángel Hinojosa
Torres, coordinador del Depto. Ediciones y Publicaciones de la Facultad de Arquitectura,
Universidad Autónoma de Nuevo León. Fecha de última modificación: 30 de abril 2022.
Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura del editor de
la publicación. Prohibida su reproducción total o parcial de los contenidos e imágenes de la
revista. Publicación indexada en LATINDEX.

�ÍNDICE

Presentación
06

Presentación Número 12. La investigación e innovación en el diseño como catalizadores del desarrollo
sostenible
María Teresa Ledezma Elizondo
Universidad Autónoma de Nuevo León (México)

Artículos
10

El worldbuilding como metodología de innovación e impacto social
Teresa Bosch | Ignacio Trossero | Florencia Aguilar | Lucila Frugoli
Universidad Austral (Argentina)

25

Walking the city like Jane: En búsqueda de la inclusión de la infancia en la planificación de los espacios públicos
Amanda Melissa Casillas Zapata | Lydia Marcela Adame Rivera
Universidad Autónoma de Nuevo León (México)

40

La arquitectura y el desarrollo urbano sostenible frente a los retos medioambientales de la ciudad contemporánea:
El caso de la contaminación del aire en el Área Metropolitana de Monterrey
Enrique Cantú Dávila | Jorge Omar García Escamilla | Fabiola Rosamaria Garza Rodríguez | Enrique Esteban
Gómez Cavazos
Universidad Autónoma de Nuevo León (México)

49

Producción de sal en la Laguna de Cuyutlán, Colima
Gabriel de Jesús Fonseca Servín | Guadalupe Gutiérrez Santana | Juan Pablo Rodríguez Godínez
Universidad de Colima (México)

56

Consideraciones de la ciudad contemporánea: Hacia una intervención adecuada
Ana Cristina García Luna Romero | Martín Francisco Gallegos Medina
Universidad Autónoma de Nuevo León (México)

Reseña de libro
65

Valuación urbana para la construcción social de la ciudad, Jesús Manuel Fitch Osuna (2021)
Carlos Marmolejo Duarte
Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona (España)

4

�INDEX

Presentation
06

Presentación Número 12. La investigación e innovación en el diseño como catalizadores del desarrollo
sostenible
María Teresa Ledezma Elizondo
Universidad Autónoma de Nuevo León (Mexico)

Articles
10

Wordbuidling as a metholodogy for innovation and social impact
Teresa Bosch | Ignacio Trossero | Florencia Aguilar | Lucila Frugoli
Universidad Austral (Argentina)

25

Walking the city like Jane: Searching the inclusion of childhood in public spaces planning
Amanda Melissa Casillas Zapata | Lydia Marcela Adame Rivera
Universidad Autónoma de Nuevo León (Mexico)

40

Sustainable architecture and urban development for the environmental challenges of contemporary cities: An
analysis of air pollution in the Metropolitan Area of Monterrey
​​
Enrique Cantú Dávila | Jorge Omar García Escamilla | Fabiola Rosamaria Garza Rodríguez | Enrique Esteban
Gómez Cavazos
Universidad Autónoma de Nuevo León (Mexico)

49

Salt production in the Cuyutlán Lagoon, Colima
Gabriel de Jesús Fonseca Servín | Guadalupe Gutiérrez Santana | Juan Pablo Rodríguez Godínez
Universidad de Colima (Mexico)

56

Considerations of the contemporary city: Towards an appropriate intervention
Ana Cristina García Luna Romero | Martín Francisco Gallegos Medina
Universidad Autónoma de Nuevo León (Mexico)

Book review
65

Valuación urbana para la construcción social de la ciudad, Jesús Manuel Fitch Osuna (2021)
Carlos Marmolejo Duarte
Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona (Spain)

5

�Año 12, N° 12, abril 2022 - abril 2023

Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

Presentación

6

�Año 12, N° 12, abril 2022 - abril 2023

Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos, Revista de la Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma de Nuevo León
Año 12. Número 12. abril 2022 - abril 2023, pp. 7-8 | ISSN: 2448-8399

Presentación Número 12

La investigación e innovación en el diseño como
catalizadores del desarrollo sostenible
María Teresa Ledezma Elizondo1

H

oy quizás más que nunca nos enfrentamos
a grandes retos que ponen en riesgo
el desarrollo sostenible de nuestras
sociedades. Los devastadores efectos de la
pandemia del Covid-19, aunados al impacto de los
vertiginosos cambios en la manera de concebir el
espacio en el que habitamos, requieren redoblar
esfuerzos para desarrollar la investigación y la
innovación en el diseño con el fin de generar
propuestas que se dirijan a dar solución a las
principales problemáticas actuales en materia
medioambiental, económica y social.
En este contexto, actualmente vivimos en
un mundo altamente urbanizado, en el que
las ciudades juegan un papel central para el
desarrollo social, económico y cultural de nuestra
especie, por lo que es de suma importancia
motivar y divulgar proyectos de investigación
y profesionales, que promuevan el diseño de
un entorno más inclusivo, seguro, resiliente
y sostenible, es decir, apto para impulsar este
desarrollo en equilibrio con el planeta.
El presente número de la Revista Cuadernos de
Arquitectura y Asuntos Urbanos reúne trabajos de
investigación de diversos especialistas nacionales
e internacionales en el campo de la innovación
y el diseño, que precisamente buscan presentar
importantes reflexiones e incentivar soluciones
a las problemáticas del mundo actual, con la
firme intención de promover un desarrollo más
equilibrado y sostenible que impulse un verdadero
avance en la calidad de vida en nuestras sociedades.
Precisamente el primer artículo titulado "El
worldbuilding como metodología de innovación
e impacto social" de Teresa Bosch, Ignacio

Trossero, Florencia Aguilar y Lucila Frugoli,
investigadores adscritos a la Universidad Austral
de Argentina, presenta una muy interesante
reflexión en la manera de concebir y diseñar el
espacio habitable. Esto a partir de la experiencia
de enseñanza y aprendizaje, mediante la
aplicación de una innovadora metodología de
creación transdisciplinaria, evolutiva, holística y
colaborativa, que se apropia de conocimientos y
técnicas de distintas disciplinas para ayudar a las
personas a entender mejor el mundo, predecirlo y
asimilar su relación con él.
A continuación, el trabajo de Amanda Melissa
Casillas Zapata y Lydia Marcela Adame Rivera,
profesoras de la Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, titulado
“Walking the city like Jane: En búsqueda de la
inclusión de la infancia en la planificación de
los espacios públicos”, expone investigaciones
y diseño metodológico que abordan la visión y
participación de la niñez en el uso del espacio
público, a través de la experiencia. Destacando
la relevancia de la inclusión de la infancia en la
planeación urbana como actores sociales, esta
investigación plantean la creación de entornos
amigables e inclusivos en el espacio público,
sobre todo los espacios de aprendizaje, lo cual
permitiría reivindicar la ciudad.
Posteriormente el articulo “La arquitectura y
el desarrollo urbano sostenible frente a los retos
medioambientales de la ciudad contemporánea.
El Caso de la contaminación del aire en el Área
Metropolitana de Monterrey”, de Enrique Cantú
Dávila, Jorge Omar García Escamilla, Fabiola
Rosamaría Garza Rodríguez y Enrique Esteban

1

Adscripción: Universidad Autónoma de Nuevo León, Nuevo León, México. Profesora e Investigadora, Doctora en Arquitectura y
Asuntos Urbanos.

7

�Año 12, N° 12, abril 2022 - abril 2023

Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

Gómez Cavazos, plantea una profunda mirada
a la severa problemática medioambiental que
se manifiesta en la metrópoli, con fin de ofrecer
visibilidad y una pertinente reflexión que promueva
la toma de conciencia y la generación de soluciones
estratégicas para el desarrollo sostenible e impulsar
la habitabilidad de la ciudad contemporánea.
En este mismo sentido de promover el desarrollo
sostenible y convencidos de que el diseñador tiene
mucho que aportar en él, Gabriel de Jesús Fonseca
Servín, Guadalupe Gutiérrez Santana y Juan Pablo
Rodríguez Godínez, de la Facultad de Arquitectura
y Diseño de la Universidad de Colima, presentan
en el artículo “Producción de sal en la Laguna de
Cuyutlán, Colima”, los resultados del estudio de
campo y las propuestas de innovación y diseño
derivadas con el objetivo de mejorar el proceso de
obtención de este recurso natural, disminuyendo el
impacto ecológico.
A su vez, Ana Cristina García-Luna Romero y
Martín Francisco Gallegos Medina, en su trabajo
“Consideraciones de la ciudad contemporánea:
hacia una intervención adecuada” proponen, a
partir del método fenomenológico en contraste
con el análisis de fuentes bibliográficas, una forma
más adecuada y humana de intervenir la ciudad
contemporánea, a través de lo que denominan la
transgénesis en la ciudad. Esto mediante datos
estructurales de lo humano que permitan pensar,
diseñar, construir y vivir la ciudad.
Considerando que la ciudad sólo puede
entenderse y desarrollarse si conlleva el adjetivo
social, conformada por entidades individuales. La
dimensión de lo social se ubica en el ámbito de
desarrollo propio del hombre y en su identificación
con la ciudad evidenciando un elemento básico de lo
humano al ser intrínsecamente individuo-comunidad.
Finalmente, Carlos Marmolejo Duarte, profesor
titular y acreditado Catedrático de la Escuela
Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona
en España, presenta la reseña del libro “Valuación
urbana para la construcción social de la ciudad” del
autor Jesús Manuel Fitch Osuna. Del cual menciona
que la importancia del mercado inmobiliario, no
sólo como motor de la economía, sino también
como rector de importantes procesos sociales
y ambientales es incontestable. Así como el
hecho que la temática del libro se inscribe en
las líneas de trabajo y colaboración de su autor
y el suscrito profesor de la Escuela Técnica
Superior de Arquitectura de Barcelona en el
marco de cooperación del Consejo Consultivo

Internacional de Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León. Y por
tanto es fruto de la cooperación académica entre
ambas instituciones.
Precisamente en reconocimiento a este tipo de
colaboraciones nacionales e internacionales, con
investigadores y autores de diversas partes del
mundo y especializados en múltiples disciplinas
vinculadas a la innovación y el diseño, es que
me siento muy orgullosa de poder presentar este
número de la Revista Cuadernos de Arquitectura
y Asuntos Urbanos de la Facultad de Arquitectura
de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Convencida de que, al contribuir a la creación y
difusión del conocimiento, será de gran interés para
comprender mejor el espacio en el que vivimos y
los retos y oportunidades que éste presenta de cara
a un mejor y más sostenible futuro para todos.

8

�Año 12, N° 12, abril 2022 - abril 2023

Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

Artículos

9

�Año 12, N° 12, abril 2022 - abril 2023

Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos, Revista de la Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma de Nuevo León
Año 12. Número 12. abril 2022 - abril 2023, pp. 10-24 | ISSN: 2448-8399

El worldbuilding como metodología de innovación e
impacto social
Worldbuidling as a metholodogy for innovation and social impact
Teresa Bosch1
Ignacio Trossero2
Florencia Aguilar3
Lucila Frugoli4

Resumen

Abstract

Pensar el futuro, imaginarlo, predecirlo, diseñarlo,
no son sólo abstracciones, sino que requieren
de habilidades más complejas, herramientas y
metodologías específicas que permitan visibilizar las
ideas para ponerlas en el mundo. Por eso la ficción
es una poderosa herramienta para la innovación
social, ya que nos permite vislumbrar el futuro y
las consecuencias potenciales del desarrollo, aun
siendo pura ficción.
Una forma de comprender verdaderamente los
costos humanos de las políticas y las construcciones
culturales es escuchar e intercambiar historias. Las
historias se han propuesto como una forma de
alejarse de los escenarios de "llanura" desarrollados
utilizando el enfoque de "ejes de incertidumbre"
y crear una perspectiva más rica y profunda del
futuro (Schultz, Crews y Lum, 2012).
A su vez la narración digital se ha identificado
como una forma para que los jóvenes construyan
sus identidades y vuelvan a imaginar su futuro
(Murakami, 2008).

Thinking about the future, imagining it, predicting
it, designing it, are not just abstractions, but these
require more complex skills, tools and specific
methodologies that make it possible to make
ideas visible and launch them into the world.
That is why fiction is a powerful tool for social
innovation, as it allows us to glimpse the future
and the potential consequences of development,
even if it is pure fiction.
One way to truly understand the human costs
of policies and cultural constructions is to listen
and share stories. The stories have been proposed
as a way to move away from the "plain" scenarios
developed using the "axes of uncertainty" approach
and create a richer, deeper perspective on the future
(Schultz, Crews y Lum, 2012).
In turn, digital storytelling has been identified
as a way for young people to build their identities
and re-imagine their future (Murakami, 2008).

Palabras Clave:

Keywords:

investigación e innovación; educación en diseño;
arquitectura y urbanismo

research and innovation; design education;
architecture and urban planning

1
2
3
4

Adscripción: Universidad Austral, Argentina. Correo electrónico: tbosch@austral.edu.ar
Adscripción: Universidad Austral, Argentina. Correo electrónico: itrossero@austral.edu.ar
Adscripción: Universidad Austral, Argentina. Correo electrónico: faguilar@austral.edu.ar
Adscripción: Universidad Austral, Argentina. Correo electrónico: lfrugoli@mail.austral.edu.ar

10

�Año 12, N° 12, abril 2022 - abril 2023

Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

Introducción

ficcional precede a la narración de la historia,
y hace posible aquella narración de manera
holística. Podemos comprender mejor el mundo a
través de escenarios futuros, nos pueden mostrar
hechos, pero también necesitamos -a través de
las historias y sus protagonistas- conocer las
percepciones sobre esos acontecimientos.
El worldbuilding según la perspectiva de
Alex McDowell es un sistema para crear reglas y
comportamientos en mundos ficticios que surgen
de la ciencia, la tecnología, la estructura social, la
geografía, la economía y la política que los gobiernan.
Estos parámetros pueden luego informar personajes,
conflictos e historias, haciéndolos plausibles. El
relato tradicional, según Todorov (1978), comienza
a partir de un elemento desequilibrante de un orden
establecido. Lo innovador de esta disciplina es que
el mundo entero que se crea es el desequilibrante,
no hay un elemento único y la importancia de
la historia tiene que ver con el mundo y cómo se
relaciona éste con los personajes, no al revés y no de
manera sintética.
Henry Jenkins (2014) ha aportado una
definición que compara la narración tradicional con
el worldbuilding. Lo tradicional funciona a través
de la exposición, el compartir historias de fondo.
Por su parte, el diseño y creación de un mundo
funciona a través de la descripción, la acumulación
de detalles significativos. Esta disciplina
permite la elaboración de material televisivo o
cinematográfico, también la planificación urbana,
el diseño de productos y negocios. Es una técnica
con una impronta holística tanto en su producción,
como en el tratamiento de problemáticas que
decide evocar.
El worldbuilding según el modelo propuesto
por McDowell, es una herramienta efectiva que se
apropia de conocimientos y técnicas de distintas
disciplinas para ayudar a las personas a entender
mejor el mundo, predecirlo y asimilar su relación
con él. Además de tomar conciencia sobre ello, la
combinación de la ciencia, el diseño, la tecnología
y el storytelling permiten trabajar en pos de la
innovación social. Esta técnica no es en sí una
novedad ya que hasta los niños desde los primeros
momentos de la vida naturalmente se inclinan a la
creación de mundos fantásticos, pero el logro de
esta disciplina es la profesionalización de la técnica
y su lugar como especialidad que puede alcanzar al
conseguir un impacto social real.
Los tres pilares en los que se basa el
worldbuilding propuesto por McDowell son:

Pensar el futuro, imaginarlo, predecirlo, diseñarlo,
no son sólo abstracciones, sino que requieren
de habilidades más complejas, herramientas y
metodologías específicas que permitan visibilizar
las ideas para ponerlas en el mundo. Por eso
la ficción es una poderosa herramienta para la
innovación social, ya que nos permite vislumbrar
el futuro y las consecuencias potenciales del
desarrollo, aún siendo pura ficción.
Una forma de comprender verdaderamente los
costos humanos de las políticas y las construcciones
culturales es escuchar e intercambiar historias. Las
historias se han propuesto como una forma de
alejarse de los escenarios de "llanura" desarrollados
utilizando el enfoque de "ejes de incertidumbre"
y crear una perspectiva más rica y profunda del
futuro (Schultz, Crews y Lum, 2012).
A su vez la narración digital se ha identificado
como una forma para que los jóvenes construyan
sus identidades y vuelvan a imaginar su futuro
(Murakami, 2008).
Quién es Alex McDowell, evolución de su
metodología
Alex McDowell es un reconocido diseñador
y creativo inglés, radicado en Hollywood con
una larga trayectoria de trabajo para la industria
cinematográfica y para el mundo del diseño
experimental.
Entre sus principales obras en las que se
desempeñó como Diseñador de Producción se
encuentran las películas El Club de la Pelea (1999)
Minority Report (2002), Superman (2013), Charlie
y la Fábrica de Chocolate (2005), La Terminal
(2004), entre otros grandes éxitos. McDowell
creó su propio “World Building Institute” (http://
worldbuilding.institute/), integrado por una red de
más de un centenar de profesionales y académicos
quienes cooperan con los proyectos que responden
al paradigma del proceso de creación de mundos
para la innovación social, para así lograr que
la ficción genere un impacto positivo en la
construcción de la realidad, aunque los mundos que
veamos en pantalla sean distópicos, apocalípticos
y disruptivos.
Esto nos lleva a entender la idea de que “el
arte nos ayuda a comprender la realidad, no a
cambiarla” (Thevenet, 2007). De acuerdo al
modelo de McDowell, el diseño del mundo
11

�Año 12, N° 12, abril 2022 - abril 2023

Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

1- La narración de historias es el sistema más
poderoso para el avance de la capacidad humana.
El diseño de un mundo es anterior al relato de una
historia.
2- El mundo se concibe como el contenedor
de narrativas: las historias surgen lógica y
orgánicamente desde su núcleo.
3- La construcción de mundos estimula las
tecnologías emergentes y hace que la imaginación
tome forma en una existencia real.
El proceso de construcción de mundos
comienza con una provocación: ¿qué tal si? ¿por
qué no? Establece el contexto del mundo: dónde
y cuándo estamos.
Recolecta información: cómo entendemos
las ecologías del mundo, en escala y de manera
holística. Deja que el conocimiento establezca las
reglas, deja que las reglas provoquen las primeras
historias. Propaga las historias a través del
mundo, cada historia testea el mundo y lo hace
más fuerte. Construye los personajes que habitan
estas historias y se muestra cómo funciona el
mundo. Traduce el lenguaje del mundo a través
de las historias que se van contando.

La matriz donde se recopila la información
contextual del mundo es una Mandala. Esta forma
responde al orden del mundo que se va creando ya
que está definido por una jerarquía en escala. Las
seis dimensiones de la Mandala corresponden a
diferentes variables: Recursos, Cultura, Governanza,
Ecología, Economía e Infraestructura. Durante la
fase de investigación se distribuye el conocimiento
de macro a micro en sus seis secciones, detallando
específicamente las particularidades de cada escala.
Esta figura permite tener una visión total
del conjunto de sistemas y subsistemas que se
van interconectando en la medida en la que la
investigación se va profundizando en cada uno de
sus aspectos. Así el mundo evoluciona de manera
integral y orgánica.
Como parte del proceso, además de crear una
mandala para la totaldiad del mundo, se crea una
mandala por personaje. Así cada escala del mundo
puede verse a través de múltiples lentes que evidencian
los diferentes puntos de vista que se cruzan y generan
las historias que mueven el mundo.

Figura 1. Las seis etapas en la metodología de Alex McDowell (2021)

12

�Año 12, N° 12, abril 2022 - abril 2023

Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

Figura 2. Las mandalas antes y después de ser utilizadas siguiendo la metodología de Alex McDowell (2021)

La génesis del proyecto Junk

su vez reflexionar sobre las consideraciones éticas
implicadas. La consigna de Junk permite repensar
la actualidad a partir del desarrollo de un mundo en
el futuro que permite concientizar a los participantes
sobre la realidad actual de nuestro mundo (von
Stackelberg &amp; McDowell, 2015).
La oportunidad de participar en la creación de
un mundo compartido implica la confluencia de
miradas diversas y la incumbencia de una gran
variedad de disciplinas y áreas de especialización.
Cada participante tiene un conocimiento único del
espacio que desarrolla, pero el mundo “Junk” existe
como parte de una red compleja de interconexiones
y de información de otras personas, lugares,
conocimientos y narrativas, que se expande a lo
largo del tiempo y a lo ancho del espacio.
La construcción del mundo supone además
el entrenamiento en un proceso y método de
creación transdisciplinario, evolutivo, holístico
y colaborativo. Lo que sucede en cada punto del
mapa del mundo tiene un efecto de impacto en su
conjunto por eso es necesaria una articulación. Los
estudiantes deben estar preparados para co-crear
los escenarios o “secciones” que lo componen, y
que evolucionarán en función de su compromiso
e interacción. Los profesores y colaboradores
los acompañan generando las condiciones
necesarias para que se “involucren” en el proceso
de construcción del mundo y “participen” de la
experiencia significativa de aprendizaje.

El mencionado diseñador de producción
hollywoodense, Alex McDowell, invitó a un grupo
de profesores y estudiantes de la Universidad
Austral a sumarse al desafío de construir un mundo.
La premisa básica fue: “JUNK” es un mundo ficticio
del futuro lejano donde la humanidad está colapsada
y cubierta de basura.
El tema propuesto, de relevancia e interés social,
despertó su interés de inmediato ya que las estadísticas
actuales sobre la basura en la actualidad son sin lugar
a duda alarmantes: Naciones Unidas (n.d.) estima que
cada año se recolecta 11.200 millones de toneladas
de basura sólida por año. El escenario se agrava dado
que sólo se ha reciclado el 9% de todo el plástico del
mundo que se ha producido a lo largo de la historia.
El desarrollo de este escenario futuro concreto
para co-crear un mundo abierto y holístico, utilizando
la metodología Worldbuilding -anterioremente
descripta- fue despertando cada vez más el interés
para llevarlo a la práctica por otros profesores y
alumnos distribuidos alrededor del mundo. Por
eso es que el proyecto Junk originó la posibilidad
de crear una coalición global de “worldbuilders”,
llamado “Consorcio Junk”, mostrando así la
diversidad de los participantes universitarios y
reuniéndolos en un mismo espacio conceptual
para provocar la emergencia de nuevas narrativas,
de nuevas maneras de ver el mundo actual para a
13

�Año 12, N° 12, abril 2022 - abril 2023

Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

Elección de las Herramientas para el trabajo
colaborativo internacional

Los equipos necesariamente deben ser
interdisciplinarios ya que la metodología combina
el diseño, la tecnología y el storytelling a partir de la
utilización de mandalas para desarrollar el proceso
creativo (Cechanowicz &amp; McDowell, 2016).
En la actualidad, en el consorcio Junk
existen quince Universidades que ya aplicaron
la metodología Junk y se proyecta llegar a
sumar cincuenta más dentro de los próximos
dos años. Mientras tanto las universidades
van finalizando sus procesos creativos y los
resultados se van archivando en un reservorio
común que será parte del Museo Digital Junk;
el “archipiélago” que unirá cada una de las
“islas”, desarrolladas por cada universidad
miembro del Consorcio. Es la primera vez que
se hace un proyecto siguiendo esta metodología
con una cantidad tan grande de participantes.
Hasta ahora los esfuerzos estuvieron puestos
en que cada Universidad pueda desarrollar su
propia experiencia de la propuesta de Junk a partir
de una aplicación del manual de Worldbuilding
creado también por el mismo Alex McDowell, con
la constante retroalimentación de los profesores
de las Universidades del Consorcio.

Durante las reuniones con el Consorcio Global
de Universidades que participan del proyecto se
eligieron dos herramientas para mantener una
comunicación activa entre profesores y alumnos
de todo el mundo: Discord y Miró.
Discord fue un desafío para los profesores, no
tanto para los alumnos. Se crearon dos servidores:
Junk Faculty y Junk Students. En el primero sólo
estaban los profesores del Consorcio coordinando
reuniones y compartiendo ideas. En el segundo
estaban alumnos y profesores. Había canales
de diálogo abierto para todas las universidades.
Además se crearon canales privados para que
cada universidad pudiera discutir sus ideas y
compartir información relevante.
Alex McDowell propuso que en una primera
etapa que no se crucen ideas entre las distintas
universidades para que cada grupo genere las
suyas vinculadas a los territorios que eligieron.
Discord fue el lugar para el diálogo y la
recolección de ideas y luego Miró fue el espacio
para trabajarlas, el arenero en donde cada

Figura 3. Universidades integrantes del Consorcio Internacional “Junk” (2021)

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universidad creó su esquina del mundo. Miró
fue una herramienta muy versátil para ubicar el
mandala de Alex McDowell en el centro, llenarlo
de fotos, post its, comentarios, videos, etc. En un
mundo afectado por el COVID, Miró fue la mesa
digital donde cada uno pudo combinar las ideas
de cada encuentro.

nuestra humanidad en este rincón del planeta.
“¿Qué pasaría sí... viviéramos en un mundo lleno
de basura sobre las Cataratas del Iguazú en la
provincia de Misiones Argentina?”; ¿por qué los
sobrevivientes de este mundo se trasladaron a
ese lugar?”; “¿por qué no... repensamos la forma
en la cual estamos viviendo hoy que nos llevó a
este punto?” y la afirmación “y no solamente…"
multiplica las respuestas a éstas y a otra cantidad
de preguntas que van surgiendo en el proceso.
Por ejemplo: un auto hoy es un medio de
transporte, ¿para qué podría ser funcional en un
mundo cubierto de basura donde no existen los
biocombustibles? Estas y otras muchas, fueron
conversaciones de rutina en cada clase.

Mundo Junk Universidad Austral, la
provocación
Como se mencionó en el comienzo, la
provocación inicial propuesta por McDowell fue
imaginarse viviendo en un mundo cubierto de
basura, 300 años en el futuro. Esa provocación
obligó a pensar cómo es la relación con la basura
hoy, qué es la basura para cada uno, cómo era en
el pasado y cómo sería en el futuro. Cada profesor
que participó del proceso de dictar el curso de
Worldbuilding con la provocación Junk tuvo que
adaptar el manual de Alex McDowell a su propios
tiempos de dictado de clase y al estilo propio de la
carrera en la que se dictaba el curso.
En el caso de la Universidad Austral el curso
fue dictado por la Facultad de Comunicación
que incluye las carreras Comunicación Social
y Diseño. Se creó una materia electiva:
“Worldbuilding para la innovación social”. Se
estableció una duración de catorce encuentros
sincrónicos dictados por zoom con la ayuda
de cuatro profesores: Teresa Bosch, Ignacio
Trossero, Florencia Aguilar y Azul kavulakian.
A la materia electiva se anotaron un total de
doce alumnos. La mayoría de los alumnos eran
de la carrera Diseño y el resto eran graduados en
carreras de Comunicación, Dirección de cine y
estudiantes del Máster en Gestión de Contenidos.
Cada uno con sus propias ideas, energías y formas
de ver el mundo.
El paso siguiente fue pensar en la palabra
Junk (chatarra, basura, desperdicio) y hacer
preguntas que provocaran nuevas ideas. ¿Cómo
esa provocación se vincula a nuestro contexto,
a nuestro territorio en el presente y en un futuro
plausible? ¿De qué manera debemos trabajar
con nuestros alumnos para elegir un territorio
de nuestro país donde cobre sentido y resulte
interesante desarrollar esa provocación? ¿Qué
llevó a la humanidad a vivir en esas condiciones
tan deterioradas?
A través de las frases y preguntas disparadoras
de la metodología repensamos el futuro de

Experiencia Austral, semana a semana
Los catorce encuentros fueron principalmente de
diálogo creativo y colaborativo. Cada encuentro
duraba una hora y media aproximadamente. El
grupo fue siguiendo semana a semana cada una
de las fases de Contexto, Research, Narrativas,
Prototipado, Desarrollo y Resultados (Ref. figura
1.). Los profesores tuvieron el rol de motivar y
provocar la discusión utilizando como referencia
la mandala de Alex McDowell para hacer
preguntas sobre cuáles son las reglas globales,
las reglas nacionales, las reglas de la provincia
o distrito y finalmente cuáles son las reglas de la
esquina del mundo elegida. Cada alumno aportó
al diálogo y cada parte de la discusión aumentaba
la divergencia y las ideas se fueron fortaleciendo.
En la primera etapa se definió el contexto
temporal y espacial. Se votó el mejor lugar para crear
el mundo: Las Cataratas del Iguazú. Consideraron
interesante ver cómo una de las Maravillas del
Mundo podría ser afectada por un desastre ecológico
provocado por la humanidad. El paso siguiente fue
crear las reglas y la historia de cómo se llegó a un
mundo cubierto por basura y cómo los humanos
sobrevivieron en ese entorno hostil.
Si bien puede parecer fácil imaginar el futuro
algunos años más adelante, proyectarlo a 300
años sin duda no lo es. La metodología de Alex
McDowell originalmente proponía pensar el
futuro entre 25 y 50 años hacia adelante, en una
sana tensión de tiempo distante del presente pero
no tan lejano, lo que permite pensar el futuro
y obtener nuevas ideas que tengan coherencia
con el presente. Sin embargo la propuesta de
proyectar a 300 años en el futuro lo obligó a
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repensar la metodología y tomar en consideración
nuevas variables. Una frase muy común en el aula
ante una idea disruptiva era: “bueno, quizás en
300 años pueda pasar”. ¿Con qué argumentos
podría uno discutir esa frase a un alumno?
Brotaron muchas ideas pero esas ideas debían ser
investigadas y contrastadas con expertos y con
datos de nuestra realidad presente. Para ello la
mandala fue la herramienta ideal para poder unir
esas ideas y testearlas.
Se llegó al consenso de que una de las causas
principales de que el mundo estuviera cubierto
de basura fue que la humanidad no cumplió con
ninguno de los objetivos sostenibles de la ONU
propuestos para el año 2030. A eso se le sumó
un creciente aumento de la población global,
aumento de la basura y cada vez menos lugar
donde depositarla y que eso llevó a conflictos
internacionales. Los alumnos frescos en una
primera etapa estaban maravillados con la
idea de que eso llevase a guerras nucleares y la
investigación fue en esa dirección. Si bien una
guerra nuclear es algo que podría llegar a suceder
se tuvo que repensar ya que si se llegara a ese
tipo de conflictos la posibilidad de supervivencia
de la humanidad es casi nula. Eso los obligó a
repensar otras opciones y entre ellas la idea
muy común propia de las películas de la ciencia
ficción, “¿qué pasaría si un consorcio global crea
una inteligencia artificial que regule y solucione
el problema del exceso de basura?”
En la segunda etapa, Research, cada alumno
tuvo que investigar sobre el impacto de la basura en
el medio ambiente, investigar sobre las condiciones
del territorio de las Cataratas del Iguazú, cómo
diseñar y construir casas con material reutilizado
como ruedas y botellas de plástico, y además
tuvieron que investigar sobre la inteligencia
artificial ¿cuál es el estado de la cuestión actual
y cómo sus resultados podrían afectar a nuestras
vidas en el futuro? Sin lugar a dudas, la metodología
Worldbuilding permite que los alumnos amplíen
los horizontes de las disciplinas que estudian para
utilizarlas en el desarrollo de un mundo coherente
a través de la investigación.
Los profesores invitaron a las clases a expertos
en distintas áreas para provocar nuevas ideas.
La primera fue Camila Cabanes, una experta en
turismo en las Cataras del Iguazú. La mayoría de
los alumnos nunca habían visitado ese territorio.
Camila fue una provocadora de muchas ideas
que emergieron de la riqueza del territorio, su

flora y su fauna, sus países limítrofes, su cultura
y su historia. El segundo invitado fue Martín
Espósito, un experto en construcción de escuelas
sostenibles con materiales reciclados. Martín fue
clave a la hora de testimoniar sobre lo importante
que es darle visibilidad a esos proyectos: “se
puede construir una escuela arquitectónicamente
bien hecha y visualmente atractiva con
materiales reciclables”, afirmó durante su clase.
El tercer invitado, Ignacio Berdiñas, Ingeniero
Informático y profesor de la Universidad, fue
respondiendo preguntas vinculadas al impacto
de la inteligencia artificial hoy y las predicciones
sobre el futuro de la inteligencia artificial si se usa
de manera descuidada. Propuso ideas vinculadas
al sesgo cultural del uso de la inteligencia artificial
vinculada al reconocimiento facial y estaba de
acuerdo con la idea de cómo podía una máquina
resolver un problema en menos pasos, sin medir las
consecuencias de obtener los resultados buscados.
En la tercera etapa, Narrativa, los alumnos
estudiaron el tema de la inteligencia artificial
llegando a una idea que se definió por consenso:
“una máquina busca solucionar un problema en
la menor cantidad de pasos posibles”. Sobre esa
nueva premisa los alumnos crearon una narrativa
en que las máquinas en su afán de regular la
cantidad de basura decidieron atacar a la fuente
de la basura: la humanidad.
Las máquinas comenzaron a controlar la
natalidad y a dividir a la población en castas,
niveles y escalas. Hubo humanos que se adaptaron
más rápido a las reglas de las máquinas pero
otros no quisieron convivir con esas reglas y se
autoexcluyeron para vivir lejos de las máquinas. El
problema de vivir lejos de las URBES creadas por
las máquinas unidas a los humanos es que el único
terreno vivible era el más sucio y contaminado.
Uno de esos terrenos eran las Cataratas del
Iguazú. En ese territorio se creó “La Resistencia”,
un grupo de humanos que decidieron no convivir
bajo las reglas de la inteligencia artificial y
buscaron una vida conectada con la naturaleza
y que quería sobrevivir tratando de proteger
aquello que ellos mismos habían destruido con
sus propias acciones. Esta comunidad que vive en
el territorio de la Resistencia recreó sus propias
formas de vivir, alimentarse, vestirse, educarse en
un entorno que no los desea.

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Figura 4. Mapa general del mundo “Junk”

Fuente: Alumnos de la Univerisdad Austral (2021)

Sobre esa base histórica los alumnos debían
pensar las reglas generales y particulares del
mundo de la Resistencia. Cada encuentro
generaba nuevas ideas y diálogos sobre ellas.
El siguiente paso fue Prototipar y visualizar
cómo es ese mundo a través de imágenes,
sonidos y objetos. Los alumnos debieron crear
moodboards ilustrando cómo era vivir en el
futuro lleno de basura para ellos, luego crear
personajes y sus historias de cómo llegaron
a vivir en el territorio, pensaron cómo era un
día normal en sus vidas. En los moodboards se
veía cómo era la flora y la fauna, propusieron
formas de gobierno diferentes a las actuales y
formas de intercambio económico diferente,
discutieron la cultura, la moda y la educación en
un entorno complejo para vivir. Cada trabajo fue
una oportunidad para ver prototipos del mundo
lo cual llevaba a una iteración constante y esto
fue aumentando progresiva y ágilmente la calidad
del mundo. Cada trabajo y diálogo se convirtió en
un testeo, en una provocación del mundo que se
estaba creando grupalmente.
Estas ideas debían seguir la mandala como
un norte que le daba coherencia al mundo. Los
doce alumnos trabajaron en tres grupos y cada
grupo trabajó dos secciones de la mandala. Cada

uno fue plasmando ideas en cada sección y en
cada encuentro el objetivo era testear las ideas
de manera holística. Si un alumno proponía una
idea sobre la cultura del futuro que era totalmente
incompatible con la forma de gobierno, o la
ecología y los recursos había dos caminos
posibles, rechazar la idea o adaptar las otras ideas
a la idea nueva.
Luego de doce encuentros, finalmente se llegó
al centro de la mandala en el que luego de haber
creado el sistema y las reglas del mundo a través
de las seis dimensiones, los doce personajes
fueron emergiendo. Cobraron forma a través de
ejercicios donde cada alumno los fue perfilando,
pensando en los objetos que utilizaba su personaje
cada día, su forma de ver el mundo y las historias
en ese territorio surgieron de la interrelación entre
ellos. Los alumnos mencionaron el natural afecto
que habían desarrollado por sus personajes y los
de sus compañeros. Sabían cómo pensaban, sus
historias pasadas, sus objetos preciados, dónde y
cómo vivían, qué comían, de qué trabajaban en el
futuro, sus conflictos y preocupaciones y quiénes
eran sus amigos y sus posibles enemigos.
El manual sugería que se profundizara en
estas relaciones entre los personajes, el territorio
y los objetos. Entonces se llegó a las últimas fases

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del proceso creativo: Development y Outputs.
Los alumnos crearon un mapa en Google Earth
donde podían ver dónde vivía exactamente cada
personaje. Y además crearon una enciclopedia
en la podía leerse quién era quién, dónde vivía
y cuáles eran los objetos del mundo. El mapa
y la enciclopedia certificaron y solidificaron el
mundo. Pero faltaba algo más, la historia que unía
todas las historias del mundo.
En catorce encuentros los profesores crearon el
entorno para discutir las ideas y ponerlas en común,
marcando también el tiempo para poder realizar el
trabajo con éxito en tiempo y forma. Los alumnos
pudieron explorar su forma de ver los problemas
de un mundo diferente y visualizarlo acorde a
sus gustos e intereses. Algunos alumnos hicieron
videos; una alumna realizó una casa impresa en
3D; otra un podcast sobre cómo es vivir en ese
territorio; también escribieron y cantaron canciones;
diseñaron ropa con material reciclado; crearon
diarios de bitácora con elementos reciclados y hasta
escribieron una sentencia de una jueza del futuro.
En la última fase crearon en conjunto el
Output final que presentaron a Alex McDowell
y a los profesores de la materia. Tomaron el
mapa, la enciclopedia, los objetos, las reglas y
los personajes y los unieron en un video de 45
minutos. El video comienza como un instructivo
para un habitante humano de la URBE que
convive con las reglas de las máquinas. Se narra
la historia de cómo los seres humanos fueron los
causantes de su propia destrucción contaminando
el mundo y que dieron el poder al sistema
“Sócrates”, una inteligencia artificial que reguló
y salvó a la humanidad. Critican con dureza a los
seres humanos y en especial aquellos que viven
en la resistencia en las Cataratas del Iguazú. Ese
video institucional es hackeado por una habitante
de la Resistencia y cuenta su propia versión de lo
sucedido para que el habitante de la URBE tenga
otra mirada de cómo se vive allí. El personaje se
llama Itatí e invita a recorrer el territorio y que
se conozca a cada uno de los habitantes y su
estilo de vida. Visualizaron sus ideas a través de
distintos soportes aplicando sus conocimientos
de diseño y storytelling, crearon mapas,
ilustraciones, personajes, conflictos e historias
interesantes. Todos crearon el mundo, entraron en
él, lo corrigieron, lo comunicaron y eso los ayudó
a pensar su propio presente y preguntarse “¿qué
podemos hacer para evitar llegar a ese futuro y
qué podemos hacer hoy mismo?”

Cada universidad desarrolló sus propias reglas,
objetos y personajes que brotaron orgánicamente
de sus mundos, y lo mismo sucedió con sus
entregables finales. Así como en Argentina se
elaboró un video final, en México, los alumnos
de la Universidad Autónoma de Nueva León
desarrollaron un extenso documento con su mundo
narrado y reflejado en imágenes con una gran
enciclopedia del mundo del futuro de la ciudad de
Monterrey en el año 2300. En Uruguay crearon
un comic, grabaron un podcast y redactaron
una enciclopedia. Tanto en la Universidad
Lincoln de Nebraska como en la University of
Southern California de Los Ángeles filmaron
cortos, hicieron música que mezclaba sonidos de
Kanye West con elementos del futuro en el que
vivían, otros crearon casas con programas de
animación 3D o experiencias de Realidad Virtual.
Worldbuilding es una herramienta flexible y
adaptable, uno puede ir verticalmente hacia el
detalle del mundo pero también puede vincular
ese detalle horizontalmente a todo el sistema del
mundo que le da coherencia a ese detalle.
Mundo Junk - “LA RESISTENCIA”
Los Outcomes o elementos fundamentales a través
de los cuales se puede comprender el mundo
creado por alumnos y profesores de la Universidad
Austral son:
1. Mapas
2. Personajes
3. Objetos de la vida cotidiana de los personajes
4. Enciclopedia
5. Prototipos confeccionados por los mismos
alumnos
1. El territorio Junk Austral en Google Earth
A modo de tangibilizar y ordenar el mundo que los
alumnos creaban colaborativamente, decidieron
visualizarlo en Google Earth, donde incluyeron: la
zona de La Resistencia, los clusters de comunidades
(tecnológicos, analógicos y neutros), los hogares de
los personajes, sus caminos diarios, las ubicaciones
importantes.

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Figura 5. Mapa del mundo “Junk” y sus personajes

Fuente: Alumnos de la Univerisdad Austral (2021)

2. Los personajes creados por los alumnos

Figura 6. Ilustraciones de los personajes Alba y Aquila

Los diversos habitantes de La Resistencia creados
por los alumnos de Junk Austral responden a
necesidades concretas del territorio. Cada uno es
único y juega un rol especial en el ecosistema de
La Resistencia. Los personajes son:
Alba
Es una bio-arquitecta autodidacta de 92 años. Se
dedica a la construcción de hogares para los recién
llegados a la Resistencia con recursos naturales
y tecnologías no dañinas, utiliza principios de la
impresión 3D para llevar a cabo sus proyectos.
Quiere contribuir a la libertad y el desarrollo
personal de cada miembro de la Resistencia
mediante los espacios que crea.

Fuente: Lucila Frugoli y Milena Briones, alumnas de la
Universidad Austral (2021)

Ayvú
Es la kuña karai, la encargada de decir la palabra
que es la ley entre los habitantes de Iguazú. Desde
la Torre de la Equidad, resuelve los conflictos que
se generan entre los ciudadanos y también con los
invasores. Es una mujer de carácter muy fuerte
pero también de un enorme corazón.

Aquila
Nativo de La Resistencia, detesta la tecnología.
Sus enormes orejas todo lo oyen. La larga barba
blanca esconde sus labios, siempre sellados,
no se escapa ni una palabra incorrecta. Como
antropólogo, pasa sus días investigando cómo
podemos volver al mundo de antes. Fruto de
sus investigaciones, aprendió a crear remedios
naturales con flora para la comunidad.

Bernal
Nació y se crio en la Urbe. Sus padres huyeron a La
Resistencia, pero no lo pudieron llevar. Al querer
ingresar a un trabajo en la Urbe, se vio obligado

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Terra
Terra Guarez es una mujer de 23 años, apasionada
de la naturaleza. Ella se dedica a ser Tecnotánica,
la responsable del cuidado de la flora de toda La
Resistencia, tanto de los espacios públicos como
de los privados. Realiza la mitad de su trabajo en el
Arbotecnum y la otra mitad recorriendo el territorio.
Vive afuera del Arbotecnum, cerca Del Río Iguazú.

a visitar La Resistencia por un mes. Al llegar,
decide encontrar la verdad por medio de su propia
experiencia. Bernal fue a La Resistencia para hacer
un cambio en la percepción de las personas.
Caléndula
Es una joven de 23 años apasionada por la
naturaleza y la vegetación. Se dedica a la Botánica
y a su pequeña huerta, y con la ayuda de su gran
amigo de 94 años, Aquila, crea recetas medicinales
a partir de hierbas. Vive dentro de la Resistencia,
en la zona análoga, Frente al Río Iguazú.

Yateí
Descendiente de los primeros habitantes de La
Resistencia que construyeron la Gran Barrera de
Basura. Yateí es un biólogo y apicultor, con ojos
color miel irónicamente. Es experto en la flora
endémica de Iguazú, y un curioso restaurador de
objetos dañados.

Carel
Es un Recolector de 24 años que reside en la
Resistencia hace ya 3 años. Vive cerca de la Casa
Central y posee un brazo robótico que le permite ser
el mejor en su trabajo, pero le genera dificultades
para relacionarse con aquellos que son más
escépticos sobre los provenientes de la Urbe. Su
pasión reside en la búsqueda de soluciones con la
tecnología y la basura para ayudar a su comunidad.

Zigor
Vive en la Resistencia junto a su familia siguiendo
el legado de su abuelo, uno de los fundadores de La
Resistencia, que se opone a cualquier tecnología. Es
tutor de los que vienen de la ciudad, enseña su estilo
de vida. Vive en medio de la selva entre los árboles
ya que le encanta la naturaleza. Es muy religioso y
ve a Dios como su guía de ayuda cada día.

Itatí
Nacida hace 25 años como la cuarta generación
en La Resistencia. Se prepara para ser la próxima
Chamana asistiendo a la actual, su abuela.
Descendiente de una mezcla de muchos orígenes
y etnias distintas. Vive en la zona analógica de La
Resistencia con su abuela. Es curiosa e inquieta.
De estatura media, pelo y ojos negros, de una
belleza casi objetiva.

Figura 7. Ilustraciones de los personajes, Caléndula,
Carel, Megan y Rida

Megan
Nació y se crio en la Urbe, pero pierde a sus padres
y se queda huérfana. Ella se va a la naturaleza,
en la zona de personas con tecnología donde
construye desde cero su casa del árbol. Es una
investigadora. Le encanta estar en la naturaleza,
la relaja y potencia en todos sus proyectos.

Fuente: Sophie Bourel, Juan Ferrari, Victoria Estevez
Junco y Clara López Fagiano, alumnos de la Universidad
Austral (2021)

Rida
Rida Curtelli es una joven adulta que estuvo toda
la vida sumergida en la cotidianidad de la Urbe,
hasta que decidió dejar de ignorar su incomodidad
y enfrentar la realidad. Con valentía, Rida
reflexiona y elige abrir los ojos, para reconocer
que estaba siendo parte de un movimiento
manipulador del gobierno para reclutar gente.
Desde ese momento comienza una doble vida para
ayudar como infiltrada a La Resistencia, mientras
comienza su proceso de desintoxicación.

3. Los objetos de la vida diaria de los
personajes creados por los alumnos
El Zenzi de Alba
Sirve como accesorio para sujetar el cabello, pero
representa mucho más que eso. Responde al lema
de vida de Alba, “cada amanecer es una nueva
oportunidad”. Está tallado en madera Soita, local
de Iguazú.
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El Lehti y el mortero de Aquila
Un cuaderno hecho de materiales reciclados.
Sirve para anotar observaciones, descubrimientos,
dudas e hipótesis acerca de los objetos naturales
y no naturales que se encuentran el Iguazú. El
Mortero de piedra de río, usado para pisar hierbas,
flores y plantas secas con un fin medicinal.

Los anteojos especiales y el celular de Megan
El lente izquierdo escanea y muestra la información
del material o desecho, mostrando lo que era antes.
Con el lente derecho se detecta si la naturaleza fue
o no afectada por la inteligencia artificial.
El celular es un artefacto antiguo de colección
pero que aún funciona con carga de luz solar.

Bastón del Equilibrio y el Libro de los
Preceptos Justos de Ayvú
Es el símbolo de la equidad y la justicia. Ayvú lo
sostiene al pronunciar la palabra en lo alto de la Torre
de la Equidad. Es el libro donde Ayvú registra los
principios que surgen de las sentencias que dicta y
que sientan precedente para los habitantes de Iguazú.

La moneda antigua de Rida
Amuleto que guía y motiva a Rida a indagar en
lo que no conoce, e incentiva su curiosidad para
salir de su zona de confort y averiguar qué sucede
verdaderamente fuera de la Urbe.
El Brase, las Veras y el amuleto Lagoralina de
Terra
Este brazalete que tiene un compartimento con
forma de semilla distingue la profesión y el área
de aporte de los tecnotánicos a la población.
También, guarda semillas de repuesto.
Son anteojos que protegen la visión de los
rayos ultravioletas.
Este collar contiene una piedra de río energética
en el centro. Cada vez que hay Luna llena, la
piedra se debe sacar, dejar toda la noche expuesta
a la luz de la Luna para que pueda recargar sus
energías. Las piedras se van encontrando a lo
largo de la vida y cada persona las elige cuando
siente una gran conexión con ellas.

La capemochila de Bernal
Es una mochila que se puede transformar en
abrigo. Cumple la función de abrigar al mismo
tiempo que la de transportar cosas.
El collar Insignia de Caléndula
Indica la profesión de quien lo lleve. Al ser un
collar con un cristal indica que es un tutor de
los que vienen de la ciudad, también muestra el
camino de purificación y desintoxicación que se
le hace a los que vienen de la ciudad. El árbol
indica que se dedica a cuidar la naturaleza.
El gancho recolector y la mascarilla de Carel
Lanza con gancho tipo arpón con empuñadura de
madera. Son hechos a mano en la resistencia y
se usan para recolectar la basura acumulada en
las represas del Río Iguazú. Son otorgados a los
recolectores su primer día de trabajo.
Máscaras hechas a mano a partir de plásticos
recolectados, se usan para cubrir la boca y nariz
de los recolectores en caso de estar en contacto
con gases o líquidos tóxicos.

Figura 8. Referencias de los objetos de los personajes
creados por los alumnos. 1. Chaqueta de Itatí. Prenda
confeccionada por Constanza Barattini D. 2. Gancho de
Carel (Juan Ferrari) 3. Campemochila de Bernal (Belén
Castro Correa). 4. Bastón de Ayvú (Ezequiel Inzaghi) 5.
Zenzi de Alba (Lucila Frugoli). 6. Collar de Citronella
de Itatí (Constanza Barattini D.) 7. Anteojos de Megan
(Victoria Estevez Junco). 8. Mortero de Aquila (Melina
Briones). 9. El amuleto Lagoralina de Terra (Clara
López Fagiano). 10. Bitácora de Lethi (Milena Briones).

La chaqueta de trabajo y el Collar de
Citronella de Itatí
Construcción simple hecha a partir de cuadrados
y rectángulos de tela. Similar a los Kimonos o
Ponchos con mangas. Es accesible, cómodo y
fácil de hacer. Suelen emparcharse y bordarse
para permitir su perdurabilidad en el tiempo.
Collar compuesto generalmente por una
pequeña vasija antigua y un hilo resistente de
cuero. Se rellena con aceite de citronela para aliviar
los malos olores del ambiente con una fragancia
atractiva y relajante y ahuyentar a los mosquitos.

Fuente: Alumnos de la Universidad Austral (2021)

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4. La Enciclopedia

poseer cualidades arcillosas, es extremadamente
maleable cuando está húmeda, pero mantiene
su forma al secarse. Sin embargo, cuando está
seca, es muy frágil. Debido a eso, Alba utiliza las
cascarillas de arroz como un aditivo estructurante,
y las cenizas de cascarillas de arroz como un
aditivo resistente. La tierra roja une y da cuerpo
a todos los elementos. Por último, para que las
lluvias frecuentes y tropicales de Misiones no
derriben los hogares, se utiliza el aceite de lino
como impermeabilizante.
Al momento de construir los hogares, primero,
se debe nivelar e impermeabilizar el terreno, para
que la humedad del suelo no permee dentro de la
estructura del hogar. En segundo término, se debe
armar la estructura con la que se construirá el
hogar. Esta consiste en las tres partes, que pueden

Este es el archivo fundamental del mundo de La
Resistencia. Alberga los conocimientos generados
sobre el mundo, su historia, las secciones de la
mandala de Alex McDowell (Recursos, Gobierno,
Ecología, Economía, Infraestructura, y Cultura)
aplicadas a La Resistencia, descripciones de cada
personaje, sus profesiones, sus objetos, y las
ubicaciones o construcciones de gran importancia
en el mundo.
5. Alba y su prototipo
Alba, la bio-arquitecta de 92 años, la dulce anciana, es
un gran ejemplo de la metodología de Worldbuilding
para la Innovación Social.
Su historia comienza en la Urbe, el centro
tecnológico y opresivo más grande de Misiones,
ubicado en su capital, Posadas. Allí, ella se
dedicaba al diseño y la investigación de materiales
para la impresión 3D de los robots que gobernaban
y controlaban la Urbe. Ella dedicó toda su vida y
sus esfuerzos a avanzar las tecnologías de la gran
ciudad, pues ayudaban a mantener el orden en
un mundo tan caótico. Luego de vivenciar cómo
sus propias creaciones oprimían a los ciudadanos
de la ciudad por la que tanto ha dado, decidió
irse y llevar lo más importante para ella a La
Resistencia, sus conocimientos, en busca de un
nuevo hogar.
Después de un largo camino, al llegar nota
que no tenía un hogar. No tenía un espacio
propio donde pudiera sentirse cómoda y segura.
Entonces, lo construyó. Pasó los siguientes años
en La Resistencia experimentando con materiales
naturales y abundantes cómo construir hogares
rápidamente con técnicas de impresión 3D, para
que aquellos recién llegados siempre tengan un
lugar donde pertenecer.
La metodología de Alba sólo utiliza cuatro
materiales autóctonos de Iguazú:
- La tierra roja arcillosa
- Las cascarillas del arroz cultivado in situ
- Las cenizas de cascarillas de arroz
- Aceite de lino
Utilizar solamente materiales naturales fue una
decisión consciente, dado que la catástrofe de
basura fue causada por la producción excesiva
con materiales (casi) inmortales. Cada elemento
juega un rol fundamental en la construcción de
este tipo de hogares. La tierra roja de Misiones, al

ser observadas en las imágenes de la figura 9.
Figura 9. Estructura de la casa ilustrada por Lucila Frugoli:
Un eje central que sostiene la mezcla de tierra roja,
cascarillas, y cenizas de cascarillas. Al eje central se acoplan
dos ejes más, uno con orientación horizontal, que se estira
desde el eje central hacia afuera (éste dicta el diámetro
del hogar); y otro con orientación vertical, que sostiene el
horizontal y está en contacto con el suelo. Al poseer ruedas
en la base, permite crear estructuras circulares. Sobre el eje
horizontal mencionado recientemente, se apoya la boquilla
de la cual saldrá la mezcla. Está se puede mover sobre el eje
X, sobre el eje horizontal mencionado, y sobre el eje Y, ya
que se estira hacia abajo y se comprime hacia arriba. Esto
permite que la estructura tenga altura y crezca hacia arriba.
Una vez que se ha armado la estructura de construcción, se
pueden comenzar a imprimir las capas. Es imperativo que
se imprima una por día (o más si se disfruta del Sol tropical
de verano), de manera tal que esta pueda secarse y soportar
el peso de la siguiente capa sin deformarse. Los marcos
de las puertas o ventanas son añadidos a medida que se
imprimen las capas. Cuando el domo ha sido completado,
se debe impermeabilizar con tres capas de aceite de lino
caliente, como cantidad mínima. Una vez recubierto, la
casa está lista para ser habitada.

Fuente: Lucila Frugoli, alumna de la Universidad
Austral (2021)

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Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

preguntas disparadoras para repensar el mundo
actual y algunos estudiantes pudieron cuestionarse:
“¿Qué tomo de mi mundo y cómo lo afecto?”;
“¿qué me gustaría cambiar de mi relación con
mi esquina, mi zona o mi país?”; “¿cuáles son
las ideas o invenciones que emergen de estas
relaciones que podrían ser agentes de cambio
para bien?”; “¿qué pasaría si imagináramos
un mundo justo?; ¿por qué no desempeñar cada
uno el rol necesario para lograrlo?” Romper con
la no linealidad del tiempo permite recordar el
futuro que se quiere evitar, pero también facilita
el acceso a nuevas maneras de pensar los propios
vínculos con el territorio habitado.
Worldbuilding integra diversas miradas y
consigna entre ellas una relación dialéctica.
La clase se convierte en un espacio lúdico que
facilita ciertos tipos de juego (Candy &amp; Watson,
2019) que ofrece a los estudiantes la posibilidad
de ensayar dinámicas propias del trabajo
interdisciplinar, tal como se refleja en la reflexión
de una alumna al finalizar el proceso de cursada de
Junk: “Me dejó herramientas que puedo aplicar
en mi vida. Pensar cómo mis proyectos afectarían
a la mandala o simplemente a la proyectualidad,
con etapas de divergencia y convergencia. Estoy
más abierta a buscar ideas en rubros distintos y
ver cómo los puedo aplicar para mis propios fines
y objetivos.”. El alumno creativo es el que puede
desarrollar, fundamentar y exponer su punto de
vista, al mismo tiempo incorporar los aportes de
sus compañeros.
El desarrollo colaborativo de las historias del
mundo y sus personajes, tanto como los debates
en torno al valor de los resultados emergentes,
resultan en una experiencia de aprendizaje
significativa de la que los estudiantes extraen la
autoconciencia de convertirse en creadores de
mundos: “el worldbuilding me permite entrar en
un estado mental sistémico donde la creatividad
y las posibilidades fluyen bajo diferentes focos y
grados de complejidad.” Un registro del proceso
de creación colectiva, sumado a la autoconciencia
del “worldbuilder” sobre su propio desarrollo,
favorece el entendimiento del estudiante que
aprende con la emergencia del programa de
diseño que configura el sistema del mundo.
La construcción del mundo solo es posible
a través de la estrecha colaboración de las
escuelas participantes, que operan como “nodos”
interdependientes en una red compleja de
relaciones, conocimientos, disciplina, cultura y

Figura 10. Prototipo elaborado y fotografiado por la
alumna Lucila Frugoli

Fuente: Lucila Frugoli, alumna de la Universidad
Austral (2021)

Conclusiones y aprendizajes
La experiencia World Building excede la finalidad
de desarrollar una historia de forma orgánica (von
Stackelberg &amp; McDowell, 2015). La inmersión
en un proceso colaborativo e interdisciplinario es
una oportunidad para entender el propio mundo a
partir del viaje que implica crear un mundo nuevo
en el que desarrollar una historia. El resultado en
las distintas experiencias realizadas lleva a sus
integrantes a reflexionar acerca del presente que
se vivencia y el futuro que se quiere proyectar.
También a comprender el valor de las dinámicas
propias del trabajo interdisciplinario, necesarias
para el desarrollo de las capacidades profesionales
del siglo XXI.
En el caso de Junk, a partir de esta primera
ronda de experiencias, es claro el cambio de
percepción que los alumnos tienen de la basura
y su impacto. El tener que imaginar el colapso
del mundo en el año 2030 les recuerda a los
participantes que ese futuro es una posibilidad si
no se reevalúan nuestras acciones en la actualidad
y nuestra responsabilidad con las generaciones
futuras. Es por ello que, del desarrollo de una
historia a partir de la construcción de un escenario
distante al que habitamos, emerge una percepción
más profunda del mundo que tenemos y un
cuestionamiento a nuestra responsabilidad dentro
de este contexto.
Al finalizar el proceso de construcción del
mundo “Junk” se les pidió a los estudiantes que
reflexionaran sobre el proceso y su aprendizaje.
El paso por la experiencia de creación del mundo
imaginario provoca en los participantes nuevas
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Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

capacidades. El proceso de cambio social que
necesitamos generar para afrontar la complejidad
del mundo actual implica conectar los puntos
globales de cada localidad en pos de la generación
de nuevas meta-narrativas, manifiestas en la
acción humana, que impliquen un juicio de valor
acerca de lo que es deseable y apropiado en
cada momento para provocar la construcción de
escenarios futuros más sostenibles en términos
sociales y ambientales.
Worldbuilding se traduce así en un proceso
participativo que promueve la integración de diversas
perspectivas y el desarrollo de nuevos puntos de
vista, pero que sobre todo alumbra sus bondades en
el campo de la educación para el desarrollo de las
capacidades ineludibles del S.XXI.

Referencias bibliográficas
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MIT Press
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Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos, Revista de la Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma de Nuevo León
Año 12. Número 12. abril 2022 - abril 2023, pp. 25-39 | ISSN: 2448-8399

Walking the city like Jane: En búsqueda de la inclusión
de la infancia en la planificación de los espacios públicos
Walking the city like Jane: Searching the inclusion of childhood in public spaces
planning
Amanda Melissa Casillas Zapata1
Lydia Marcela Adame Rivera2

Resumen

Abstract

Las ciudades se encuentran en una lucha constante
donde el espacio público se vuelve protagonista
de las actividades cotidianas, su usabilidad,
diversidad movilidad y accesibilidad. Por lo tanto,
la planificación urbana plantea un desafío para las
ciudades y sus espacios habitables, principalmente
para la inclusión de la infancia, planteando la
creación e entornos amigables, inclusivos y de
aprendizaje que permitan reivindicar la ciudad
(OMS, 2007; UNICEF, 2014).
Las problemáticas del espacio público han
limitado y condicionando la libertad y percepciones
en el lugar, como el caso de los espacios de juego
que carecen de características necesarias para
que los niños y niñas desarrollen habilidades de
creatividad, socialización y aprendizaje, ya que
a partir de la enseña en la vida cotidiana en el
espacio publico les permite conocer sus derechos
como ciudadanos y desarrollar su autonomía.
El presente trabajo expone investigaciones
y diseño metodológico que aborda la visión y
participación de la niñez en el uso del espacio
público, a través de la experiencia del taller
“Walking the city like Jane”, donde se adaptaron
dinámicas para niñas y niños, y se observó la
forma en que visualizan la ciudad y los espacios
públicos, destacando la relevancia de la inclusión
de la infancia en la planeación urbana como
actores sociales.

Cities are in a constant struggle where public
space becomes the protagonist of daily activities,
its usability, diversity, mobility and accessibility.
Therefore, urban planning poses a challenge
for cities and their living spaces, mainly for the
inclusion of children, proposing the creation of
friendly, inclusive and learning environments
that allow the city to be claimed (WHO, 2007;
UNICEF, 2014).
The problems of public space have limited
and conditioned freedom and perceptions in the
place, as in the case of play spaces that lack the
necessary characteristics for children to develop
creativity, socialization and learning skills,
starting from teaching it in daily life in public
space allows them to know their rights as citizens
and develop their autonomy.
The present work exposes research and
methodological design that addresses the vision
and participation of children in the use of public
space, through the experience of the workshop
"Walking the city like Jane", where dynamics for
girls and boys were adapted, and observed the
way in which they visualize the city and public
spaces, highlighting the relevance of the inclusion
of children in urban planning as social actors.

Palabras Clave:

Keywords:

espacio público; inclusión; infancia

public space; inclusion; childhood

1
2

Adscripción: Facultad de Arquitectura, UANL, Nuevo León, México. Profesora investigadora. Correo: melissa.casillas@gmail.com
Adscripción: Facultad de Arquitectura, UANL, Nuevo León, México. Profesora investigadora. Correo: arq.marcela.ar@gmail.com

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Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

Introducción

Ciudad Conquistada”. De igual forma, Chinchilla
(2020) en su libro “La ciudad del cuidado” trata
sobre las ciudades que son pensadas desde la
productividad y se alejan de todas las actividades
no productivas generando entornos hostiles, por lo
que se propone un urbanismo inclusivo con todas
las personas y todas las edades.
En el caso de América Latina y el caribe, los
indicadores evidencian esta situación de vulnerabilidad
y desigualdad que viven los niños y adolescentes,
ya que no todos gozan del acceso a servicios y
equipamientos, como el disfrute de derechos y
oportunidades para desarrollarse (CEPAL, 2017) y a
pesar que las estadísticas muestran una disminución
de este grupo poblacional para el año 2030 (Figura
1 y 2), no significa que no se deba prestar atención
a las problemáticas urbanas que afectan el proceso
de la infancia, como de las mejoras, tratamientos y
oportunidades de la planificación urbana (CONAPO,
2006). Al contrario de esto, la población que está
proyectada al 2050 será el 68% de personas que
habitarán en las ciudades. Por lo tanto, los niños
y niñas se encuentran creciendo y desarrollándose
en ciudades con grandes problemáticas donde no
se presta atención a sus derechos y ciudadanía
(UNICEF, 2018; García, 2020).
La inclusión, la seguridad y la participación
activa de la ciudadanía de las niñas y los niños en
la toma de decisiones, así como en el diseño de las
ciudades, ha adquirido relevancia con el tiempo,
sobre todo en la cuestión de las políticas públicas.
Sin embargo, hace falta mayores aproximaciones
desde diversas perspectivas para lograr que estas
sean consideradas no solo en las reflexiones sino
en la aplicación al diseño de los espacios públicos,
donde de acuerdo con Gülgönen, T. (2016a),
es el lugar de experimentación, aprendizaje y
reforzamiento y construcción social.

En la actualidad, los espacios públicos se han
convertido en la extensión del hogar y el sitio
central de diversas actividades cotidianas, así
como de representaciones sociales. Sin embargo,
la deficiente planeación urbana, demuestra una
planificación en crisis donde las ciudades han
tenido como consecuencia espacios fragmentados
y segregados, que generan una lucha constante
por el espacio (Borja y Martínez, 2021).
Los problemas del espacio público no se
limitan solamente a ser globales o económicos,
sino que se intensifican en diversas escalas donde
la limitación o privatización de estos lugares
condicionan la libertad y percepción de seguridad
de todas las personas (Navarro, 2017, Lugo,
2017), afectando la inclusión y ciudadanía en la
ciudad de los grupos más vulnerables, como el
caso particular de los niños.
De acuerdo con la Organización Mundial de la
Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas
para la Infancia (UNICEF por sus siglas en inglés
United Nations Children’s Fund) mencionan
la importancia de los espacios habitables,
amigables e inclusivos en los espacios públicos
para el desarrollo y aprendizaje de la niñez, así
como para ejercer su ciudadanía en la toma de
decisiones de la planificación urbana (OMS, 2007
y 2020; UNICEF, 2012).
Al respecto, Jane Jacobs (2011) en su obra
sobre “Muerte y vida de las grandes ciudades
americanas” destaca la importancia de la
inclusión de la infancia en los espacios públicos
y de la representación urbana de sus actividades
cotidianas como el juego en las calles y parques.
Asimismo, recalca que son espacios seguros
para el juego y que, a partir de su inclusión en
la ciudad, se reconoce que son ciudadanos y
son parte de la sociedad (Jacobs, 1967). Con
relación a esto, García (2020) hace referencia a la
construcción del espacio por parte de la sociedad,
que trata precisamente de la intervención en el
espacio público por medio de diversas actitudes
que permiten la interacción social, llamada
ciudadanía y en donde la infancia requiere de este
reconocimiento para ejercer su participación en la
planificación urbana.
Sin embargo, este tema va adquiriendo
relevancia cuando se habla de la exclusión en la
toma de decisiones de la planificación urbana, tema
que al respecto aborda Borja (2003) en su libro “La

Figura 1. Proyecciones de población en América
Latina y el caribe por grupos de edad y sexo al 2030

Fuente: Comisión Económica para América Latina y el
Caribe, 2017

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Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

generalmente son grupos excluidos en la toma
de decisiones, sobre todo para los grupos que se
encuentran en situaciones de vulnerabilidad o que
tienen límites en el acceso a servicios públicos,
espacios públicos e incluso naturales, no
próximos a las viviendas, limitando sus espacios
de actividades (UNICEF, 2014), el cual ha sido
consecuencia del desarrollo urbano insostenible.
Borja (2003) en el libro “La Ciudad
Conquistada” hace mención sobre la importancia
del tema de la exclusión de la infancia en la
planificación urbana, ya que los niños son los
grupos invisibles en el diseño de una ciudad
productiva, que de acuerdo con Chinchilla (2020)
este tipo de ciudades, está basado solamente
en una economía, excluyendo no solamente el
espacio público, sino también no considerando
la inclusión en el urbanismo, por lo tanto, eso se
refiere a una ciudad con restricciones y espacios
controlados, que no permiten que los niños
adquieran autonomía y aprendizaje.
Se han realizado estudios históricos sobre los
espacios públicos, como el caso de la generación de
estos lugares en Nueva York, donde Wridt (2004)
analizó la relación causal entre el crecimiento
de la cantidad de automóviles en relación a la
ausencia de niños en las calles, partiendo desde el
año 1930 y es que la apropiación y diseño de las
calles, se enfoca en este tiempo en la producción
de bienes y servicios y su movilidad, que algunas
ciudades hasta la actualidad adoptan este modelo
de acuerdo a sus economías, más no en una ciudad
humanizada. A partir de este tiempo, se generaron
espacios segregados y dispersos, evidenciando la
privatización del espacio público, que se puede
observar hasta la actualidad.
La conversión de un espacio público a
privado ha permitido que la población infantil,
se encuentre confinada solamente a los pocos
espacios de juego que se aprecian en la ciudad,
que en mayor medida se encuentran restringidos
y controlados, careciendo de las condiciones
necesarias para que ellos puedan generar un juego
libre (Gülgönen, 2016c).
Esto supone que, las niñas y niños sean los
principales usuarios de estos espacios, pero
generalmente tienen poca influencia sobre la
planeación y diseño, donde no se considera de
importancia su ciudadanía, como sus derechos y
necesidades (Elsley, 2004). Asimismo, Navarro
(2017), menciona que muchas veces los espacios
carecen de las características necesarias para

Figura 2. Proyecciones de población en México por
grupos de edad y sexo al 2030

Fuente: Comisión Económica para América Latina y el
Caribe, 2017

En el presente artículo se realiza una revisión
de diversas investigaciones sobre la inclusión y
participación de la niñez, además se expone la
experiencia de trabajar en el taller “Walking the
City like Jane”, donde se abordaron los ejes de la
inclusión, seguridad y participación activa en la
toma de decisiones para el diseño de los espacios
en la ciudad, así mismo se destacó la relevancia
de la inclusión de la infancia en la planeación de
estos espacios como actores sociales, lo cual lo
convierte en un desafío que se retoma desde la
visión de Jacobs.
2. La niñez y el espacio público
“Las ciudades tienen la capacidad de proveer algo
para cada uno de sus habitantes, sólo porque y sólo
cuando, son creadas para todos” (Jacobs, 1967,
p. 238). Desde los años sesenta había cambiado
la forma de visualizar las ciudades a partir de la
inclusión y no sobre un urbanismo diseñado para
una producción, todo esto lo hizo a través de la
planificación urbana partiendo de la comunidad y
las actividades cotidianas que observaba desde su
barrio (Jacobs, 1967).
Así mismo, Jacobs consideraba que las
ciudades proveen muchos espacios donde se
puede jugar y aprender, lo cual generaría muchas
oportunidades para realizar diversas actividades,
sobre todo las aceras, lo que convertía las calles
del barrio en entornos vivientes, que permiten la
generación de experiencias y los “ojos a la calle”,
que de algún modo permiten a los niños “ser
parte” de la sociedad (Steingber, 2016).
Esto significa que el espacio público permite
que las relaciones y roles sociales se expresen
al considerar a los niños y niñas, quienes
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Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

2.1. La importancia del contacto con la
naturaleza: una característica esencial del
espacio público

generar experiencias y emociones, mientras que
las calles se han concentrado en la producción de
la pérdida de autonomía priorizando al automóvil.
Si bien es a partir del juego que la niñez
consigue fortalecer su creatividad (Vigotsky,
1966) y desarrollo físico, social, emocional y
mental (Meneses y Monge, 2001), además de las
áreas de juego en parques, se debe considerar la
inclusión de la niñez en otros espacios públicos
de las ciudades como la calle, las plazas, así como
la posibilidad de realizar recorridos de forma
segura a lugares a los que requieren desplazarse
habitualmente como la escuela, la casa, entre
otros. Generar las condiciones para que las niñas
y los niños puedan hacer uso del espacio público
favorece en su desarrollo, en su concentración y la
habilidad para que puedan solucionar problemas
(Navarro, 2017).
Distintas medidas se pueden integrar para
recuperar o bien fortalecer la autonomía de la
niñez para moverse solos en el espacio público.
En España se han implementado itinerarios en
caminos que son más frecuentemente utilizados por
los estudiantes en su recorrido escolar. Por medio
de la señalización se busca generar espacios más
seguros para que sean fácilmente identificables por
las niñas y niños, así como la vigilancia local de
los caminos por parte de vecinos, comerciantes y
policías (Gutiérrez, 2011).
En este sentido, la ubicación de los espacios
públicos y otros equipamientos cerca de la vivienda
permite reforzar la seguridad y autonomía en la
niñez en la ciudad, ya que representan las prioridades
espaciales y de movilidad de niñas y niños. Condición
que se ve reducida con la carencia de infraestructura
peatonal y por el aumento de la ocupación de
automóviles, que acrecientan el riesgo por la
exposición y vulnerabilidad en el espacio público.
Aunado a la falta de espacios en las ciudades
para la niñez, cabe mencionar que en la actualidad
muchas niñas y niños también carecen de tiempo
libre, ya que se encuentran inmersos en múltiples
actividades que consumen su tiempo restando la
posibilidad de jugar en los espacios próximos a su
vivienda (Tonucci, 2009).
Es importante destacar, que el espacio
público, debería permitir acoger a los niños y
niñas de distintas procedencias y hacer función
de escenario para promover la diversidad e
interacción cultural (Loukaitou-sideris, 2010).

En los entornos urbanos, el contar con superficies
de vegetación permite a los habitantes fortalecer
su relación con la naturaleza y comprender los
procesos ecológicos, así como generar aportaciones
ambientales mediante su participación (Morello y
Rodríguez, 2001). Asimismo, se ha demostrado
que, en la población infantil, la relación con la
naturaleza contribuye a su desarrollo cognitivo,
emocional y físico (Strife y Downey, 2011).
De igual forma, el contacto con los espacios
naturales tiene una influencia más significativa
para desarrollar la sensibilidad ambiental, que
reside en mayor conciencia del entorno y la
naturaleza, lo que permite llevar a cabo acciones
en pro del medio ambiente (Chawla, 2015),
aunque esta posibilidad se ha visto afectada en el
contexto de urbanización en crisis.
En este sentido, durante la infancia se pueden
desarrollar actitudes ambientales, considerando
aspectos formativos y de aprendizaje propias de
la niñez que se relacionan con comportamientos
y actitudes proambientales. De tal forma que,
las niñas y niños presentan un mayor interés por
el medio ambiente y logran conocer conductas
favorables, mostrando preocupación por las
acciones que puedan resultar perjudiciales (Galli
et al. 2013) (Figura 3).
Figura 3. Desarrollo de actitudes ambientales mediante
aspectos formativos y de aprendizaje mediante el
contacto con la naturaleza

Fuente: Elaboración propia, 2020

Sin embargo, a las pocas áreas verdes que
existen en la mayoría de las ciudades se suman
la inaccesibilidad, la distancia con respecto a
sus hogares (Sugar, 2021) el imperante control y
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Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

las limitaciones en las áreas destinadas a juegos
infantiles en espacios abiertos (Navarro, 2017)
que han reducido la posibilidad de acceder a
dichos lugares. Louv (2005) denomina a la falta
de contacto de la niñez con espacios naturales
como desorden de déficit de naturaleza y lo
relaciona con problemas de obesidad, trastornos
de atención, así como depresión.
Algunos estudios demuestran que las niñas
y niños que habitan en entornos eminentemente
urbanizados que carecen de áreas naturales
pueden desencadenar problemas en su desarrollo
físico y mental, y que, por el contrario, el estar
expuestos a entornos naturales les permite generar
un vínculo emocional positivo, siendo este uno
de los objetivos principales del diseño ambiental
(Shabak et al. 2015).
Se ha identificado que los asentamientos
habitacionales más saludables usualmente son
aquellos que cuentan mayor cantidad de arbolado
y de áreas verdes. Es así como se debe considerar
el valor que tienen las áreas verdes en las
ciudades para la población y por lo tanto asegurar
su planeación, integración, mantenimiento y
preservación (Sugar, 2021).
Asimismo, se ha encontrado que el apego
al lugar se desarrolla a partir de la generación
de actividades y experiencias en el lugar, lo que
permite generar una relación con el entorno y con
otras personas (Tuan, 1977). Estas conexiones que
hacen las personas con su entorno y que generan
sentimientos positivos y/o negativos a un ambiente
en específico, suceden desde temprana edad,
dándole un significado especial a los lugares donde
se sienten seguros (Zen y Mohammed, 2014).

de las experiencias y del significado del lugar,
por ejemplo, en los niños a partir del lugar y
de aquellos entornos que hayan estimulado su
crecimiento, autonomía y seguridad, sobre todo
aquellos espacios atractivos, donde se tiene
libertad de movimiento, se produzca la creatividad
y la exploración (Ellis, 2005).
Por medio del juego, las niñas y los niños
manifiestan esa capacidad de imaginar y crear en
las que reelaboran situaciones que nunca antes
han vivido o experimentado. Es a partir del juego
que las niñas y los niños construyen escenarios,
historias, adquieren roles y ordenan eventos
que evidencian su comprensión de las normas
sociales y su capacidad creativa (Gülgönen y
Corona, 2016).   
El juego es una actividad esencial para el
desarrollo físico y cognitivo de la infancia, les
permite aprender e impulsar su capacidad creativa,
además al jugar con otros niños también se propicia
su desarrollo emocional y social (Gülgönen, 2016b).
Los espacios exteriores donde los niños y niñas
puedan jugar libremente resultan fundamentales.
En estos espacios se pueden realizar actividades que
propicien la psicomotricidad gruesa y la exploración
del medio (Navarro, 2017).
Sin embargo, en la gran mayoría de los
espacios de juego o “playgrounds” que existen en
las ciudades impera en su planeación el control
y la seguridad física sobre buscar favorecer la
autonomía de la niñez y promover espacios de
múltiples experiencias (Dewi, 2012).
El playground se refiere a un equipamiento
en espacios abiertos que incluye mobiliario
de juego y siempre está determinado por una
zona de supervisión, cuando estos espacios
deberían funcionar como un lugar de interacción,
creatividad y expresión para las niñas y los
niños, que generalmente deben ubicarse cerca
de la vivienda y con disposición de área verde
(Dewi, 2012). Sin embargo, estas áreas pueden
ser escasas o no presentar alguna de estas
características. De acuerdo con Dewi (2012) y la
Convención de los Derechos de los niños (2006),
los playgrounds deben partir de las siguientes
características: seguridad, protección, ocio y
accesibilidad, como también funcionar como
espacios sociales, recreacionales, ecológicos y
educativos destinados al aprendizaje. (Figura 4).

2.2. Características de los ambientes de los
espacios de juego “playgrounds”
La capacidad creadora de la infancia se manifiesta
desde los primeros años de vida a partir de la
acción de jugar, este aspecto tiene gran relevancia
en el desarrollo general y de la madurez de la
niña y del niño. Si bien, a partir de sus juegos
realizan una imitación, no se limitan solamente
a reproducir, sino que reelaboran experiencias de
manera creativa, conformando nuevas realidades
de acuerdo con sus propias aficiones, esa es la
acción de imaginar que plasman en sus juegos
(Vigotsky, 1996).
Como se mencionó en el apartado anterior,
el apego al lugar se puede producir por medio
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�Año 12, N° 12, abril 2022 - abril 2023

Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

De tal forma que, los espacios exteriores favorecen al desarrollo cognitivo por medio de la
influencia de los seres vivos, los entornos verdes,
los fenómenos de la naturaleza, la materialidad de
esta, reforzando el aprendizaje entre lo social y
lo natural, incluyendo la interacción social y produciendo valores y actitudes en su entorno.
En un estudio sobre actitudes en ambientes
de la infancia realizado en Brasil, Hernández e
Hidalgo (2010), mencionan que las actitudes
ambientales están relacionadas a los sentimientos
positivos o negativos de las características de los
ambientes cotidianos de los niños o bien a las
problemáticas que experimentan. Es entonces
que los comportamientos ambientales permiten
disponer las acciones respecto al medio ambiente,
por lo tanto, la discusión se puede generar en
torno al proceso de aprendizaje de las actitudes
considerando sus actividades y los sitios donde
estos ocurren.
La UNICEF (2018) enfatiza la necesidad
de los entornos urbanos verdes como espacios
óptimos y necesarios para el desarrollo de la
niñez. En un estudio elaborado en un vecindario
de bajos ingresos, se demostró que la proximidad
a los entornos verdes, tanto en sus viviendas como
escuelas está relacionado con un mejor estado de
salud y que las principales condicionantes que
limitan el uso del espacio son la accesibilidad,
la distancia, restricciones para jugar ya sea
por padres o cuidadores que presentan alguna
discapacidad; en algunas culturas la peligrosidad
por género; el costo o tarifas de acceso a lugares
con horarios limitados, donde lamentablemente
son los espacios verdes que tienen un mejor
diseño e incluso donde se niega al acceso a los
grupos marginados coartando su derecho al uso
de los espacios públicos.
Resulta evidente cómo en los últimos años se
ha generalizado en los espacios de juego colocar
vallas o rejas que generan una sensación de
encierro y un ambiente controlado en los niños,
ya que existen otras medidas menos invasivas
que se pueden implementar en el diseño de dichos
espacios para resguardarlos (Gutiérrez, 2011).
Aunado a lo anterior, en el espacio público
se ha condicionado a la población infantil
únicamente a las zonas donde se concentran las
instalaciones de juegos infantiles. Estos espacios
distan mucho de favorecer el estímulo de la niñez
y tomar en cuenta sus necesidades. Los espacios
destinados al juego no dependen necesariamente

Figura 4. Playgrounds y entornos naturales como
equipamientos para interacción y juego con el entorno

Fuente: Elaboración propia, 2021

Por otra parte, Senda (2015), destaca que la
vida de un niño está prácticamente centrada en el
juego, lo que antes era la proximidad y exposición
a los parques, así como calles conectadas, entornos
naturales y equipamientos como las escuelas,
fueron perdiendo ese libre acceso. Incluso la
interacción con los entornos naturales contribuye a
su desarrollo desde diversas perspectivas como el
contacto con seres vivos permite una estimulación
y sensibilidad, sobre todo el riesgo que permite la
generación de experiencia y aprendizaje, lo que
significa que a través del juego puede desarrollar
competencias físicas, sociabilidad, invención,
ambición y sensibilidad. (Figura 5).
Figura 5. Espacios de estimulación e interacción
mediante la generación de experiencias y aprendizaje
para el desarrollo de competencias.

Fuente: Elaboración propia, 2018

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de la existencia de dichas instalaciones o
mobiliario, sino de la posibilidad de que los niños
puedan jugar de forma libre y espontánea en el
espacio (Gülgönen y Corona, 2016).

del juego (García, 2020). Sin embargo y de acuerdo
con estas dos posturas, no puede considerarse que
solamente los entornos educativos son los espacios
de formación de ciudadanos.
La exclusión de la niñez en el espacio público
se debe principalmente a que no se les considera
actores sociales junto con otros sectores de la
población. Generalmente a la población infantil
se le percibe como “objetos de protección” debido
a que las ciudades se centran particularmente
en la población adulta y por tanto la infancia
representa lo opuesto, la idea de no ser aún
adultos (Gülgönen, 2016c).
También la ciudadanía planteada según
Borja (2003), se produce en las ciudades al ser
considerada como parte de la accesibilidad a los
servicios y equipamientos que pueden ser lugares
de conexión, así como de encuentro, en donde
su proximidad son la base de una participación
activa y fundamental de los seres humanos.
La participación de las niñas y los niños en la
toma de decisiones se considera elemental para
poder ejercer la ciudadanía, permitiendo encontrar
en la percepción que tienen del espacio el cubrir
sus necesidades, participando en el diseño de
espacios únicos que le permitan desarrollarse
y relacionarse con la sociedad. Por lo tanto, la
considerada ciudadanía de la niñez debe estar
sentada en las leyes que dicten una participación
en la cotidianidad urbana (García, 2020).
Para que se produzca dicha participación y
ciudadanía deben considerarse como base los
derechos de las niñas y niños que se mencionan
en los siguientes apartados.

3. Inclusión en la toma de decisiones y diseño
del espacio público: participación activa de la
población infantil
El significado del espacio público además de ser un
entorno físico construido donde suceden diversas
actividades se define como un espacio donde se
promueve el diálogo y se omite la exclusión, ya
que en esa diversidad de la cotidianidad y de las
comunidades, se genera el punto donde estas se
convierten en acciones para el desarrollo político
y la transformación del espacio (González, 2015).
Entonces se considera como ciudadano a quien
busca que sea posible generar cosas en común y
de esta forma generar mejoras en el entorno.
Los diversos estudios convergen en la importancia
del reconocimiento de las niñas y niños como
ciudadanos, del cual se ha hablado desde diferentes
organizaciones como la ONU (2009) donde se
reconoce que la población infantil tiene derechos
de tener un desarrollo, expresarse libremente, de
protección y tener acceso a diversos servicios y
equipamientos como de salud, social y educativo, por
mencionar algunos.
El espacio público en relación a la vida en
comunidad y cotidianidad, detalla los roles
como ciudadanos, todos los equipamientos de la
ciudad en su conjunto con espacios de transición
que llevan hasta estos lugares, contribuyen a la
creación de espacios colectivos, a los que le da
sentido la cotidianidad de los ciudadanos, lo cual
implica dimensiones políticas de lo público y
estas concentraciones en la ciudad, son espacios
simbólicos de expresión (Borja, 2003).
De acuerdo con Figueroa (2016), la ciudadanía
es algo innato y legítimo, inherente a los derechos
de las niñas y los niños, así como su introducción
en la sociedad, el cual pareciera un discurso
constante para poder acceder a una comunidad. Sin
embargo, en la realidad está producida por lo que
llaman adultocentrismo, que resta visibilidad a las
minorías como en el caso de la infancia (Young,
2000; Marshall, 2005). Así mismo, existe una
contraparte, donde se dice que las personas no nacen
siendo ciudadanos, sino que logran serlo a través del
aprendizaje y es como se van relacionando con el
territorio y que incluso esto puede hacerse a través

3.1. Derechos de las niñas y los niños
La ciudadanía, de acuerdo con lo visto en el
capítulo introductorio a la participación activa, está
relacionada con la infancia a través del papel que
juegan en la ciudad las niñas y los niños y en cómo
pueden formar parte de entornos incluyentes.
De acuerdo con Palacios (2020), las ciudades
son el espacio donde crecen la mayor parte de las
niñas y los niños a nivel global, en ellas en donde
desde la infancia se desarrollan, física, mental y
socialmente hasta convertirse en adultos y en este
proceso se logra el aprendizaje como ciudadanos
y la convivencia con la comunidad.
En el caso de las regiones mayormente
urbanizadas de América Latina y el Caribe,
se presentan elevados índices de desigualdad
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y segregación, tales como la falta de acceso a
servicios y equipamientos públicos además de
la exclusión social (Bagnoli, 2020), los cuales
afectan a la población infantil.
La exclusión de la infancia, la cual es
considerada como un fenómeno social, se ha
convertido en el objeto de múltiples estudios
debido a la importancia del aprendizaje como
ciudadanos y de la participación activa en la toma
de decisiones. A partir de esto, al considerar la
exclusión de los niños en los espacios públicos
como parte de la problemática de la región, se
encuentra una estrecha vinculación sobre las
prioridades de los actores en la ciudad, ya que las
niñas y los niños, no son considerados un sector
importante en la toma de decisiones, sino que
incluso son percibidos como una alteración del
orden en la ciudad (Jansson, 2008).
De tal forma que el reconocer a las niñas y
los niños como parte de la ciudadanía, nos remite
a la necesidad de la inclusión en la planificación
urbana y diseño de los espacios de la ciudad, en el
entendido de que la niñez tiene dicho derecho desde
su nacimiento, lo que implica los ambientes que
habitan cotidianamente y que son indicadores de la
calidad de vida en esta relación persona-ambiente.
En las últimas décadas, los derechos de la niñez
han sido reconocidos para la creación de ciudades
incluyentes, considerándolos como actores
sociales y personas con derechos de acuerdo con
la CEPAL/UNICEF (2017), esto ha conllevado la
generación de políticas públicas que actualicen
la visión y se incluya a la población infantil en
la toma de decisiones y en la participación activa
dentro de las comunidades.
Desde la Convención de los Derechos de
los niños de la UNICEF (2006), aprobada como
un tratado internacional de derechos humanos
en 1989, se definió a la niñez como todo ser
humano desde los cero a dieciocho años, y se
promueve que se respeten y aseguren sus derechos
independientemente de la raza, género, religión, la
diversidad en su desarrollo, nivel socioeconómico
y factores culturales, considerándola como un
constructo social y no homogéneo (Wyness, 2015).
A nivel nacional existe en México La Ley
General de los derechos de niñas, niños y
adolescentes (DOF, 2016), que define como
personas menores de doce años a las niñas y
los niños, y entre doce y dieciocho años a los
adolescentes. De igual manera que la Convención
sobre los Derechos del Niño, reconoce sus derechos

a la libertad de expresión y se reitera el derecho
a la participación que concierne a ser escuchados
y tomados en cuenta. Sin embargo, el principal
desafío continúa siendo la implementación de la
ley en cuanto a los mecanismos que señala para
hacerse respetar el derecho a la participación de
las niñas y los niños (Gülgönen, 2016a).
Así mismo, las relaciones de la infancia deben
estar pensadas desde las políticas públicas y las
problemáticas de los niños en la ciudad, por lo
cual, los derechos no solamente involucran
factores económicos, políticos y sociales, sino
que son incluidos los derechos a la salud y
educación, como también al acceso a los servicios,
infraestructura y equipamientos básicos como el
agua, la vivienda, abastecimiento y alimentación
(Lud, 2019).
El entorno físico construido, aparte de los
servicios básicos, hace función de indicador de
calidad de vida, sobre todo por los derechos de
esparcimiento, ya que son fundamentales y que
su imagen y diseño podría tener un impacto
significativo y repercusiones en los niños.
(Gülgönen, 2016a).
En la actualidad, se habla del “juego” como
otro elemento principal en el aprendizaje y
participación de los niños en la comunidad y es
que la libertad de hacerlo les permite desarrollarse
física y mentalmente y no solamente sobre
espacios o actividades específicas, ya que a partir
de éste también aumentan sus habilidades, valores,
comportamientos y actitudes con sus entornos
(Senda, 2015; Richardson et al. 2017).
En la Convención de los Derechos de los Niños,
se puede observar la justificación de la libertad de
expresión y la necesidad de esparcimiento mediante
actividades de juego y a la participación libre en
la toma de decisiones. Asimismo, en México, la
Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y
Adolescentes hace mención de los derechos e
importancia de la participación activa y al ejercicio
de sus derechos que pueda brindarles protección
e igualdad de condiciones, como también su
consideración para el diseño y elaboración de
políticas públicas (DOF, 2016).
A partir de esto, se puede detectar en la revisión
de las leyes y documentos, que no existe una
conexión desde los lineamientos federales hacia
los estatales, evidenciando que estas leyes no
están basadas en sus derechos, sino solamente en
la protección de las niñas y los niños, esto implica
que no sean considerados como ciudadanos, sino
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que sean objeto de asistencia e incluso represión
(Beloff, 1992).
El reto de la inclusión se encuentra en la
implementación de los mecanismos que permitan
este reconocimiento y participación de acuerdo
con la ley y las políticas públicas y es que, en
la ausencia de este seguimiento y coordinación,
existe poca vinculación o solo genera simulaciones
que, hasta el momento, no han implicado cambios
importantes en el orden jurídico (González Ulloa,
2015, Gülgönen, 2016a).
El cuestionamiento sucede cuando se intenta
incorporar a los grupos vulnerables como el caso
de las niñas y los niños al diseño y planeación
de estos espacios, siendo que actualmente se
han debatido sobre los espacios con enfoques de
género, y ha resultado en que los espacios públicos
se han convertido en una negación e impedimento
para participar y tomar decisiones sobre los usos,
mientras que esto permitirá participar y reconocer
las características teniendo oportunidades para
asegurar y visibilizar estos grupos.
Parte de esto, ha sido consecuencia de la
urbanización en crisis que ha generado vacíos
en el uso de estos entornos y el aprovechamiento
de los espacios públicos, como también de los
diseños impuestos por organizaciones lucrativas
y el estado, que simplifican estas necesidades y
usos por parte de los ciudadanos. Ante esto, la
imaginación y la creatividad de la infancia, podría
permitir resolver realidades y problemáticas,
dando paso a la construcción de ciudades de
acuerdo con las necesidades de todos, por lo
tanto, deberían considerarse como actores de
cambio. SEDATU (2021).

al juego, pero no solamente como una actividad de
ocio, sino como una oportunidad para las niñas y los
niños como ciudadanos y a su vez un aprendizaje
sobre los derechos que adquieren desde el
nacimiento, así como las motivaciones para lograr
el compromiso con el entorno que habita, de esta
forma incentivar el empoderamiento, la imaginación
y la creatividad.
La infancia al ser reconocida, automáticamente
cambia el sentido hacia la participación, lo
cual es de reconocerse que requiere de diversas
metodologías que permitan a los niños desde
su perspectiva tener una visión y generar el
intercambio de ideas (Polo-Garzón y LópezValencia, 2020).
Diversos estudios han analizado la
participación social de las niñas y los niños
a través del ejercicio de la ciudadanía y su
implicación en el diseño de los espacios públicos,
considerando la percepción del espacio como
forma de sensibilización y educación de la
sociedad, determinando así la importancia del
ejercicio de la ciudadanía por medio de recorridos,
demostrando que la inversión en los espacios
públicos para la infancia permite el aprendizaje
de compromiso con la ciudad y su comunidad, de
tal forma que esto consigue la disminución de los
problemas sociales.
Por otra parte, se han generado consultas y
guías con niños por medio del uso de los espacios
públicos, donde parte de la metodología que implica
este proceso, el cual tiene como objetivo, planeación
de las decisiones y de los vecindarios de cualquier
ciudad, por medio de escuchar las preocupaciones
y miedos de los padres de familia, así como de
las niñas y los niños; el desarrollo de soluciones
creativas que mitiguen los riesgos, la vinculación
con las escuelas y comunidades para dirigir las
problemáticas basadas en la discriminación,
la creación de espacios públicos multiusos y
el empoderamiento de las niñas y los niños; la
creación de reglas de comunidad como de espacios
institucionales para relacionarse con la toma de
decisiones, la creación de ciudades amigables o la
negociación de los espacios públicos compartidos
sobre todo de parques y calles (Stepheson, 2020).
De la misma forma, la participación infantil
en los proyectos urbanos fue parte de un estudio
realizado para la promoción del aprendizaje, en
el cual Polo-Garzón y López-Valencia (2020)
a través del desarrollo de diversos proyectos,
buscaron generar interacción para incluir a

3.2. Antecedentes metodológicos sobre la
participación activa de niñas y niños en el
diseño y planificación urbana
A partir del incremento del debate sobre la
ciudadanía infantil, el reconocimiento de
sus derechos, en los cuales han tenido como
conclusión la importancia de la integración de las
niñas y los niños en los procesos de planificación
de los espacios públicos, se ha demostrado que
la incorporación en la toma de decisiones tiene
trascendencia e impacta en la vivienda y el barrio
aumentando la calidad de vida de las personas
que habitan estos entornos próximos (Figueroa,
2016; García, 2020).
Se ha considerado que hay que darle importancia
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los niños en el proceso de las intervenciones
urbanas partiendo de proyectos que involucran
infraestructura verde.
Para este estudio, se consideró que los
métodos creativos permiten a los niños y niñas
plasmar sus perspectivas para conseguir el
intercambio de conocimientos y así mismo, se
potencie la capacidad de aprendizaje por medio
de la experimentación, donde a través de la
herramienta de la fotografía permitió que los niños
seleccionaran e identificaran los entornos que
más les parecen atractivos y los que les generan
sensaciones negativas, permitiendo modificarlos
y mejorarlos, enfocándose en elementos teóricos
de la participación como el juego, planteando
esa relación entre este elemento y el entorno, así
como la promoción de conceptos ambientales.
Otros proyectos, se han enfocado en talleres
realizados en entornos educativos y la relación
con el espacio público, por medio de actividades
lúdicas y creativas en estos espacios comunitarios,
sobre todo en las implicaciones de la participación
activa en la creación de entornos arquitectónicos
sostenibles y amigables, en donde a través de esta
práctica, se logra la sensibilización y la motivación
para escuchar, explorar y descubrir, permitiendo el
intercambio de ideas (Pizarro, 2017)
En México, también se presentan diversos
casos de estudio y de metodologías aplicadas para
ampliar estas aproximaciones a la participación.
La investigación de Osorio (2016) tuvo como
objetivo ampliar la participación infantil desde la
política con un enfoque que va más allá de los
procesos comunes para la toma de decisiones.
En sus premisas se plantea que los niños
tienen una estructura cotidiana que modifica su
forma de vida, cuando ellos de diversas formas
buscan innovar las condiciones del entorno en
que se desarrollan y en cuanto se aliente esta
participación, se fortalece la democracia.
De acuerdo con Arruti y Varona (2017), se
plantearon como las niñas y los niños tienen el
derecho de comprender la ciudad y su estructura y que
también pueden enseñar a los adultos a verla desde el
pensamiento crítico y por medio de una investigación
que permitió recabar datos por medio de una
convocatoria en entornos educativos, para participar
en una experiencia urbana y este fue realizado por
medio de varias fases, como la preparación, recorridos
con herramientas, planos, grabadoras, cámaras, papel,
caminatas de observación y actividades sensoriales.
Posteriormente se presentaron datos de los recorridos,

planteando hipótesis, generando debates y finalmente
se llevó a cabo la exposición del tema.
En la exposición final, se encontraron
soluciones propuestas por las niñas y los niños, en
referencia a la movilidad y transporte, espacios
abiertos de la ciudad para el juego, aspectos de
la alimentación y la naturaleza, la sostenibilidad,
vivienda, educación y convivencia social, lo que
lo hace un estudio completo abordando parte de
los objetivos del desarrollo sostenible como el de
las ciudades inclusivas y resilientes.
La valoración de los espacios públicos con
la participación de las niñas y los niños, puede
determinar en una planificación incluyente, que
a través de metodologías lúdicas y el juego, se
puede lograr el aprendizaje y la detección de las
necesidades implícitas en la vida cotidiana que
sucede en la infancia.
4. Taller “Walking the City like Jane” para
niñas y niños
El enfoque del Taller “Walking the City like Jane”
aborda la visión que Jane Jacobs (1967) plasmó en
su obra “Muerte y Vida de las Grandes Ciudades”,
sobre las ciudades y su planeación. Su enfoque
sobre las ciudades se basaba particularmente
en considerar las diferentes necesidades y
realidades que atañen a la población, basadas en
la experiencia cotidiana.
Asimismo, Jacobs mostró una sensibilidad
particular sobre las relaciones de las personas
en el espacio público e identificó los elementos
que garantizaran su seguridad, apropiación y
capacidad de elección, aspectos que resultan
claves para la planeación de una ciudad inclusiva.
En el taller se buscó analizar y representar la
experiencia de movilidad cotidiana de las mujeres
en la ciudad, a partir de sus recorridos peatonales
y la percepción de los entornos en los que se
habita y se desplaza, explorando a través de la
visión de Jacobs.
Particularmente se retomaron sus principales
aportaciones en el diseño para generar calles y
aceras seguras. Según Jacobs (1967) las calles
son los espacios públicos vitales de las ciudades
y que a partir de conseguir que estos espacios
sean frecuentados por las personas se posibilita
que sean lugares más seguros. Además de que
la presencia de personas tiende a atraer más
personas, por lo que se deben propiciar las
condiciones para que los usuarios permanezcan
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y disfruten las calles de forma voluntaria. Resalta
tres cualidades particulares a considerar en las
calles seguras que son la demarcación entre lo
público y lo privado, ojos que miren a la calle y
la presencia constante de personas que intensifica
una forma de vigilancia civil del espacio, tanto
por quienes transitan en el lugar como por quienes
habitan en él.
La primera aplicación del taller se llevó a
cabo durante un evento de Mujeres en la Ciencia,
realizado por la Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, en el
marco del Día Internacional de la Mujer en el
año 2019. Dicho taller formó parte del programa
de talleres para las estudiantes de licenciatura
de la carrera de arquitectura. Posteriormente, en
octubre de ese mismo año, en un nuevo evento
de Mujeres en la Ciencia realizado por la UANL
se llevó a cabo una adaptación de este para la
exposición y el desarrollo de actividades con
estudiantes de nivel bachillerato (Figura 6).

Figura 7. Talleres preliminares de la adaptación del
taller “Building the city like Jane”

Figura 6. Taller “Walking the city like Jane” sobre
movilidad cotidiana de las mujeres en la ciudad (2019)

Figuras 8 y 9. Actividades lúdicas para el estudio de la
representación de espacios y elementos de la ciudad

Fuente: Elaboración propia, 2019

Por medio de actividades lúdicas que consistieron
en que las niñas y los niños representaron espacios y
elementos de la ciudad, realizaron dibujos en papel y
en el pavimento, así como maquetas con materiales
reciclados que les permitió organizarse y trabajar de
forma creativa (Figura 8-11).

Fuente: Elaboración propia, 2019

A través de la experiencia del taller con
estudiantes de licenciatura y nivel bachillerato,
se realizó un ajuste en el contenido del taller,
manteniendo el eje central del tema, para realizar una
exposición a niñas y niños desde nivel preescolar
hasta sexto de primaria. De igual forma, se llevó a
cabo la adaptación de las dinámicas y actividades
que complementaban el taller (Figura 7).

Fuente: Elaboración propia, 2020

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5. Resultados y Conclusiones

Figuras 10 y 11. Actividades lúdicas para el estudio de
la representación de espacios y elementos de la ciudad

La población infantil ha sido confinada en las
ciudades casi exclusivamente a las áreas de juegos
infantiles que se ubican dentro de las áreas verdes
en asentamientos. Sin embargo, resulta evidente
que la mayoría de las áreas verdes y/o parques
dispuestos en las ciudades, que representan el
espacio de juego o “playground” para las niñas y los
niños, carecen de las características necesarias para
realizar actividades de juego libremente, aspecto
que como se ha mencionado anteriormente permite
su desarrollo físico, mental, social y emocional.
El presente trabajo busca subrayar dicha
problemática por lo que se espera replicar la aplicación
del Taller “Walking the City like Jane” en estudios
posteriores con niñas y niños de diversos entornos
para conocer las diferentes necesidades y realidades
de la población infantil, así como profundizar en la
forma en que experimentan el espacio.
Es así como, a partir de dichos estudios se
espera aportar al diseño metodológico para llevar a
cabo talleres o mesas de trabajo con niñas y niños.
Asimismo, por medio de los resultados que se
obtengan se busca reforzar las técnicas empleadas
para conseguir la participación de las niñas y los
niños, así como tomar en cuenta sus opiniones en
la proyección y planeación del espacio público.
Cabe destacar la importancia de llevar a cabo
estudios que buscan fomentar la participación
de las niñas y los niños como actores sociales
y su inclusión en las ciudades, debido a que
el refuerzo de su ciudadanía y su autonomía
en el espacio público conformará a los futuros
ciudadanos.

Fuente: Elaboración propia, 2020

A partir de lo anterior, se pudo observar la forma
en que las niñas y niños visualizaban la ciudad y
los espacios públicos, particularmente los parques,
ya sea por encontrarse próximos a su vivienda o
por ser el lugar que mayormente frecuentaban.

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Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos, Revista de la Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma de Nuevo León
Año 12. Número 12. abril 2022 - abril 2023, pp. 40-48 | ISSN: 2448-8399

La arquitectura y el desarrollo urbano sostenible frente a
los retos medioambientales de la ciudad contemporánea:
El caso de la contaminación del aire en el Área
Metropolitana de Monterrey
Sustainable architecture and urban development for the environmental challenges of
contemporary cities: An analysis of air pollution in the Metropolitan Area of M
​​ onterrey
Enrique Cantú Dávila1
Jorge Omar García Escamilla2
Fabiola Rosamaría Garza Rodríguez3
Enrique Esteban Gómez Cavazos4

Resumen

Abstract

En los últimos años el concepto de sostenibilidad
o sustentabilidad ha tomado una gran relevancia
debido al impacto medioambiental que el propio
desarrollo de la sociedad ha traído consigo.
A finales del siglo XX se comenzaron a
desarrollar las actuales tendencias de sustentabilidad
que se abordan en la Cumbre de la Tierra (Río,
1992) con la Agenda 21, que se refiere al modelo
denominado desarrollo sostenible, es decir, duradero
en el tiempo, eficiente y racional en el uso de los
recursos y equitativo en los beneficios.
Según la ONU, en el año 2018 alrededor de
un 55% de la población mundial vivía en áreas
urbanas, estimándose que para el 2050 esta cifra se
incremente a casi un 70%. La expansión demográfica
y la concentración humana en los centros urbanos
han producido grandes cambios en nuestra manera
de vivir y de entender el espacio que habitamos. Las
ciudades se expanden casi imperceptiblemente día a
día, no hay zona por peligrosa que sea o por esencial
para el equilibrio ambiental, que frene la expansión
(J. Bazant, 2008).

In recent years the concept of sustainability has
taken on great relevance due to the environmental
impact that the development of society itself has
brought with it.
At the end of the 20th century the current
trends in sustainability began to be developed
at the Earth Summit (Rio, 1992), with Agenda
21, which refers to the sustainable development,
meaning, lasting in time, efficient and rational
in the use of resources and equitable in benefits.
In 2018, about 55% of the world's population
lived in urban areas, and it is estimated that by
2050 this figure will increase to about 70% (UN,
2018). The demographic expansion and the human
concentration in urban areas have produced great
changes in our way of understanding the space we
inhabit. Cities are expanding almost imperceptibly
day by day, there is no area, no matter how dangerous
or essential for the environmental balance, that
slows down this expansion (J. Bazant, 2008).
Analyzing the Monterrey Metropolitan Area
(AMM), this research aims to generate a pertinent

1
2
3
4

Adscripción: Universidad Autónoma de Nuevo León, Nuevo León, México. Correo electrónico: mcenriquecantu@gmail.com
Adscripción: Universidad Autónoma de Nuevo León, Nuevo León, México. Correo electrónico: jorgeomarge@hotmail.com
Adscripción: Universidad Autónoma de Nuevo León, Nuevo León, México. Correo electrónico: fabiola.grz@gmail.com
Adscripción: Universidad Autónoma de Nuevo León, Nuevo León, México. Correo electrónico: eecavazos@hotmail.com

40

�Año 12, N° 12, abril 2022 - abril 2023

Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

Analizando el caso del Área Metropolitana
de Monterrey (AMM), se pretende generar una
pertinente reflexión con relación al impacto
negativo de la contaminación del aire que se
genera en las ciudades contemporáneas. Así
como la importancia de la toma de conciencia
y la generación de estrategias sustentables para
enfrentar los diversos retos medioambientales y
de habitabilidad.

discussion in relation to the impact of the air
pollution that is generated in contemporary cities.
As well as the importance of awareness and the
development of sustainable strategies to face the
environmental and habitability challenges.

Palabras Clave:

Keywords:

arquitectura y urbanismo sostenible; retos
medioambientales; contaminación del aire

sustainable architecture and urbanism;
environmental challenges; air pollution

41

�Año 12, N° 12, abril 2022 - abril 2023

Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

La sostenibilidad en la ciudad contemporánea

ambiental, esto ha representado una sobre
explotación de recursos naturales, generando altos
niveles de contaminación, junto con importantes
riesgos en la salud y bienestar de los habitantes.
Fue precisamente durante la segunda mitad
del siglo XX que comenzaron a desarrollarse las
actuales tendencias de sustentabilidad urbana
que se abordan en distintos informes y cumbres
internacionales.
En este sentido, la Conferencia de las Naciones
Unidas sobre el Medio Humano de 1972 celebrada en
Estocolmo sentó las bases de la toma de conciencia
mundial sobre la relación de interdependencia entre
los seres humanos, otros seres vivos y nuestro planeta.
Posteriormente en la Cumbre de la Tierra
de Río de Janeiro en 1992, más de 178 países
firmaron la Agenda 21, como resultado de dicha
cumbre y evidencia de las acciones que los estados
deben llevar a cabo para transformar el modelo de
desarrollo basado en la explotación de recursos
naturales como si fuesen ilimitados y en un acceso
desigual a sus beneficios, hacia un nuevo modelo
de desarrollo que satisfaga las necesidades de
las generaciones actuales sin comprometer la
capacidad de las generaciones futuras. Esto, hace
referencia al concepto de desarrollo sostenible
o sustentable, el cual defiende el uso eficiente y
racional de recursos y el reparto de beneficios
ambientales, económicos, sociales y culturales
entre la sociedad, con el objetivo de mejorar la
calidad de vida de los habitantes.
Con información del sitio de las Naciones
Unidad que conmemora el Día Internacional de
la Madre Tierra, se puede mencionar que desde
entonces, todos los esfuerzos por crear conciencia
medioambiental crecieron exponencialmente: la
Cumbre de la Tierra de Johannesburgo en 2002;
la Declaración en 2008 del Año Internacional de
la Tierra; la declaración oficial de la ONU del Día
Internacional de la Madre Tierra; Río+20 , donde
se elaboró un documento que contiene medidas y
prácticas para implementar un desarrollo sostenible.
Sin embargo, a pesar de la búsqueda de toma de
conciencia a nivel global sobre los efectos negativos
de la utilización desmedida del territorio y los
recursos naturales, muchas de las grandes ciudades
presentan graves problemas de contaminación
ambiental derivados por los fenómenos producidos
por el cambio climático, así como por prácticas no
profesionales, negligencias y falta de conciencia
medioambiental al momento de planificar los
entornos construidos de nuestras ciudades.

En los últimos años, las ciudades han sido el
escenario de mayor crecimiento, tanto a nivel
demográfico como de asentamientos urbanos.
En América Latina, el crecimiento urbano ha
supuesto una expansión sin precedentes y en
muchos casos, sin regulaciones. Esto, ha agravado
una serie de problemáticas que afectan la calidad
de vida de la sociedad, como es el caso específico
de la contaminación ambiental.
En ese sentido y a fin de ofrecer visibilidad y una
pertinente reflexión que promueva la generación de
soluciones ante las problemáticas medioambientales
observadas en la ciudad, se propone incorporar
estrategias que promuevan la sustentabilidad con
el objetivo de contrarrestar los efectos negativos
desde diversos aspectos, partiendo de la toma de
conciencia, las acciones y hábitos sustentables,
hasta el diseño y la materialización de proyectos
arquitectónicos y urbanos más sustentables y
adecuados a la realidad actual de la ciudad.
De forma particular, se toma como referencia el
Área Metropolitana de Monterrey, con la finalidad
de generar una reflexión en relación con el impacto
negativo en la sociedad y el entorno, producido por la
contaminación del aire. De esta manera, se visibiliza
la importancia de la toma de conciencia, así como la
generación de estrategias de sustentabilidad en los
diferentes sectores de nuestras sociedades urbanas
para enfrentar los diversos retos ambientales a los
que nos enfrentamos actualmente.
Hoy en día las ciudades son los hogares
del mañana. En el año 2018 alrededor de un
55% de la población mundial vivía ya en áreas
urbanas, estimándose que para el año 2050 esta
cifra se incremente a alrededor del 70% (UN,
2018). En este sentido, es en las ciudades donde,
como menciona J. Mauset I Puxeu (1988), por
excelencia tiene lugar la sociedad.
La mayor parte de la población ya es urbana,
tanto en países desarrollados como aquellos
en vías de desarrollo. Es el caso de México,
en donde después del siglo XX, se presentaron
grandes cambios en materia económica y social,
resultando en un aumento de la población urbana
a más de un 80%.
A partir de la revolución industrial, el
crecimiento en las ciudades se ha manifestado
en un considerable aumento demográfico, lo
que ha traído consigo grandes retos en su diseño
y funcionamiento. Visto desde la perspectiva
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�Año 12, N° 12, abril 2022 - abril 2023

Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

Precisamente por ello se considera de suma
importancia el proceso de concientización y toma
de acción basada en propuestas o estrategias para
hacer frente a los inminentes riesgos de deterioro
de salud y calidad de vida.

solo a partir de la década de 1970 hasta el año
2010 se presentó un muy significativo cambio
sociodemográfico, la población pasó de 1.2 a más
de 4 millones de habitantes, aumentando alrededor
de 3 veces, mientras que el área ocupada pasó de
ser 13,000 a 76,000 hectáreas aproximadamente,
aumentando el territorio ocupado en alrededor
de 5 veces lo registrado en 1970. Esta tendencia
ha continuado en los últimos años y se ha
visto reflejado en una ocupación del territorio
menos densa y una ciudad más dispersa, con
un importante crecimiento hacia las periferias,
pasando de una densidad bruta de 95 habitantes
por hectárea en 1970 a alrededor de 45 habitantes
por hectárea en los últimos años.
Según el Censo de Población y Vivienda más
reciente (INEGI, 2020), la Zona Metropolitana
de Monterrey cuenta con una población total de
5´341,171 habitantes, convirtiéndose hoy en día
en la segunda urbe más poblada de México, por lo
que las proyecciones de población documentadas
se verán rebasadas en los años siguientes.
Aunado al crecimiento demográfico, la
vocación industrial de la ciudad junto con el
diseño disperso de ocupación del territorio que
han motivado la perdida de áreas verdes y la
utilización desmedida del automóvil por sobre un
modelo de transporte colectivo sustentable, son
los principales factores que han propiciado un
escenario negativo de riesgo medioambiental y
de salud pública relacionado de manera directa a
la mala calidad del aire en la ciudad.
El Plan Estatal de Desarrollo 2016-2021
menciona que el sistema de movilidad del Área
Metropolitana de Monterrey no refleja planeación
y exhibe condiciones inadecuadas, también indica
que es percibido de baja calidad por el usuario y no
se encuentra totalmente integrado al propio sistema.
A su vez, de la mano con temas de calidad
de vida en el espacio urbano y consideraciones
medioambientales, cabe mencionar el Índice
Básico de las Ciudades Prósperas (ONUHABITAT, 2016), el cual señala que el Área
Metropolitana de Monterrey tiene una valoración
negativa del espacio público, específicamente en
lo concerniente a accesibilidad y áreas verdes,
lo que en conjunto con un uso desmedido y
fragmentado del territorio y un sistema de
movilidad inadecuado provoca implicaciones
muy negativas en la vida de las personas,
convirtiéndolas en lo que Vittadini (1991) define
como “prisioneros” de la ciudad moderna.

Desarrollo urbano en el Área Metropolitana
de Monterrey
En la mayoría de las ciudades latinoamericanas,
el gran crecimiento demográfico que ha dado
forma a sus centros urbanos se ha manifestado en
el proceso de revolución industrial tardía llevada
a cabo durante el siglo XX. En particular, para
las ciudades mexicanas el crecimiento económico
del país durante el siglo XX ha sido el factor
determinante para la transformación del país de
una nación fundamentalmente rural en 1900 a
otra hegemónicamente urbana a comienzos del
siglo XXI (G.Garza 2002).
En este contexto, el modelo de ciudad dispersa
norteamericana ha dominado en la concepción
del diseño de la mayoría de las ciudades
latinoamericanas, de las cuales las ciudades
mexicanas no son la excepción, predominando
por sobre el modelo de la ciudad compacta, la
cual es de una arquitectura y urbanización de
densidad media y congruente con un modelo
considerablemente más funcional para la sociedad,
observado principalmente en ciudades europeas.
Para S. Rueda (1997) la ciudad dispersa o
difusa se asienta en unos pilares falsos, o, dicho
de otro modo, insostenibles; se sostiene a base
de un creciente coste de recursos y de tiempo y
es razonable pensar que peligra su continuidad
de futuro en el instante preciso que algunos de
los recursos manifiesten su limitación. También
menciona que en las ciudades dispersas los
recursos se utilizan por sobre la capacidad de
carga del propio sistema de ciudad, el cual debería,
además de tener como objetivo principal aumentar
la probabilidad de contactos, intercambios y
comunicación, los cuales constituyen su esencia,
para el desarrollo sano y positivo de la sociedad.
En el caso específico de la ciudad de
Monterrey, capital del Estado de Nuevo León, a
finales del siglo XIX y en la primera mitad del
siglo XX, se dieron las transformaciones más
importantes en la ciudad, las cuales definieron
su vocación industrial y su relación con los
municipios colindantes (Aparicio Moreno, 2011).
En el AMM es posible observar que tan
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�Año 12, N° 12, abril 2022 - abril 2023

Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

La contaminación del aire en el Área
Metropolitana de Monterrey

La propia Secretaría de Desarrollo Sustentable
del Gobierno del Estado de Nuevo León, en el
Programa de Acción ante el Cambio Climático para
el Estado Nuevo León 2010-2015, planteaba ya la
problemática del acelerado deterioro del entorno
en el estado (agua, suelo, aire y ecosistemas)
debido a un crecimiento desordenado, y una
deficiencia en el uso adecuado de estos recursos.
Dicho programa se desarrolló con el reto
de aplicar el concepto de sustentabilidad para
administrar de manera eficiente los recursos
naturales, proteger el ambiente y conservar los
ecosistemas, así como promover un avance
hacia un crecimiento económico sostenible o
sustentable para construir una economía estatal
robusta que se caracterizara por hacer un uso
eficiente y efectivo de las capacidades y recursos
del Estado de Nuevo León; así como para procurar
elevar el nivel de calidad de vida y el bienestar
general de los ciudadanos.
Sin embargo, hoy en día es posible observar
las diversas problemáticas ligadas con la crisis
medioambiental presente en el Estado de Nuevo
León y sobre todo en su más grande concentración
urbana, el Área Metropolitana de Monterrey. Por
citar dos ejemplos importantes, es posible referirse
a la escases y desabasto de agua y, al tema central
de este trabajo de investigación, las constantes
alertas ambientaste por la extremadamente alta
contaminación del aire, lo cual aunado a los
devastadores efectos de la pandemia del Covid-19,
traen consigo riesgos extremadamente altos a
la salud y un deterioro importantísimo para la
habitabilidad de la gran ciudad.

El aire, elemento vital para los seres humanos
y propiamente para la vida en la Tierra, es una
sustancia gaseosa, transparente, inodora e insípida
que envuelve el planeta y forma la atmósfera;
está constituida principalmente por oxígeno y
nitrógeno y por cantidades variables de argón,
vapor de agua y anhídrido carbónico.
Por su parte, el concepto de contaminación
se define como la presencia o acumulación de
sustancias en el medio ambiente que afectan
negativamente el entorno y las condiciones de
vida, así como la salud o la higiene de los seres
vivos. Para el caso de la contaminación del aire
se refiere a la mezcla de partículas sólidas y gases
nocivos en el aire.
Principales tipos de fuentes contaminantes:
• Fuentes móviles. Automóviles, camiones,
tráileres, entre otros (45%).
• Fuentes fijas. Todas las industrias (11%).
• Fuentes naturales. Por la orografía, geografía
y condiciones atmosféricas, se genera
contaminación de forma natural por la propia
actividad humana en el territorio (28%).
• Fuentes de área. La actividad comercial,
doméstica o de servicios que levanten tierra
(16%).
Contaminantes del aire más comunes y sus efectos:
• El monóxido de carbono (CO), generado
principalmente por la quema de combustible
de los vehículos y motores. Su inhalación
reduce la cantidad de oxígeno en los órganos
y tejidos del cuerpo, agrava las enfermedades
del corazón, causa dolor en el pecho, entre
otros síntomas.
• El ozono (O3), un contaminante secundario
formado por la reacción química de los
compuestos orgánicos volátiles (COV) y
óxidos de nitrógeno (NOx) en presencia de
luz solar, disminuye la función pulmonar y
causa síntomas respiratorios, como tos y
falta de aire, provoca asma y empeora otras
enfermedades pulmonares.
• El dióxido de nitrógeno (NO2) se genera por la
quema de combustible (de empresas eléctricas,
grandes calderas industriales y por vehículos)
y la quema de madera, su inhalación agrava
las enfermedades pulmonares que causan

Imagen 1. Nuevo León en crisis por falta de agua

Fuente: Noticieros Televisa

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�Año 12, N° 12, abril 2022 - abril 2023

Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

síntomas de problemas respiratorios y aumenta
la susceptibilidad a la infección respiratoria.
• Asimismo, por las partículas (PM10 y PM2.5)
que se forman a través de reacciones químicas,
a partir de la combustión (por ejemplo, la
quema de carbón, madera, diésel, gasolina), los
procesos industriales, la agricultura (el arado, la
quema de campo), y durante la construcción de
carreteras y en procesos erosivos y la extracción
de material pétreo.
• Las exposiciones a corto plazo empeoran las
enfermedades del corazón o de los pulmones
y causan problemas respiratorios; y las
exposiciones a largo plazo, enfermedades del
corazón o de pulmón.
• Otro contaminante, el dióxido de azufre
(SO2), proviene de la ignición de combustibles
(especialmente el carbón con alto contenido de
azufre), las empresas eléctricas y los procesos
industriales de refinación, su inhalación agrava
el asma y dificulta la respiración.
Determinar la contribución relativa de las
diferentes fuentes en la emisión de los distintos
contaminantes es un proceso complejo, debido
a la gran cantidad de fuentes particulares y su
variación (por ejemplo, más de 2.5 millones
de vehículos en Nuevo León) y a que algunos
contaminantes no se emiten, sino que se forman
en la atmósfera por reacciones químicas; es decir,
la contaminación es proceso directo e indirecto.
La antigua secretaria de fomento industrial y
comercial estimó que Nuevo León consume 3
251 103 toneladas de hidrocarburos al año.
En un estudio, realizado por el gobierno
japonés, en apoyo al de Nuevo León, se tomaron
muestras de la atmósfera de la AMM y se
determinó el tipo de partículas PM2.5 que, por su
tamaño, son las más peligrosas. Según este estudio,
aproximadamente 36% de las PM2.5 proviene de
la quema de combustibles fósiles, principalmente
de fuentes vehiculares.
En cuanto a los efectos a la salud y al ambiente, se
considera que las PM2.5 son las más nocivas para la
salud humana, ya que pueden penetrar directamente
a los alveolos. Afecta principalmente al sistema
respiratorio y cardiovascular, incrementando el riesgo
de una embolia o un infarto, o bien provocando la
aceleración de la aterosclerosis.
El Sistema Integral de Monitoreo Ambiental
del Estado de Nuevo León (SIMA), inició su
operación a partir del 20 de noviembre de 1992 con
la finalidad de contar con información continua

y fidedigna de los niveles de contaminación
ambiental en el Área Metropolitana de Monterrey.
Así, desde esta fecha la población es informada
todos los días del año de la calidad del aire que se
respira en la ciudad.
A su vez, el Índice Metropolitano de Calidad
del Aire (IMECA) fue creado con la finalidad de
que la población en general comprenda los niveles
de contaminación existentes en el aire. Esto a
través de la implementación de una escala igual
para todos los contaminantes según su capacidad
de ocasionar molestias al ser humano.
Se tienen niveles establecidos de concentración
y tiempos de exposición de los contaminantes donde
el ciudadano promedio puede desenvolverse sin
que se afecte de forma significativa su salud. Estos
niveles son establecidos por las Normas Oficiales
Mexicanas para la Calidad del Aire. Los niveles
de la norma ambiental para cada contaminante son
diferentes, ya que la vulnerabilidad del ser humano
es diferente ante cada tipo de contaminante. El
IMECA toma el valor de concentración y el
tiempo de exposición que establece la norma
ambiental para cada contaminante y lo asigna
a los 100 puntos IMECA. De esta manera para
cualquier contaminante se tiene la misma escala de
ponderación en la unidad adimensional del IMECA.
De acuerdo con el reporte de 2016 del Sistema
Integral de Monitoreo Ambiental del Estado de
Nuevo León, en los últimos 14 años, se ha tenido
un promedio de 272 días de mala calidad de aire
por año en el Área Metropolitana de Monterrey.
También, con datos oficiales obtenidos del
SIMA, se puede observar que en fechas recientes
la calidad del aire registrada en diversos puntos del
Área Metropolitana de Monterrey ha presentado
alarmantes índices de contaminación y, por lo
tanto, de riesgo para la salud de sus habitantes.
Específicamente durante el primer trimestre del
año 2022 se han registrado siete días en los que se
ha declarado alerta ambiental por presentarse una
calidad del aire extremadamente mala y un riesgo
a la salud extremadamente alto. Esto aunado
a la situación de crisis sanitaria causada por la
pandemia del Covid-19, la cual cabe recordar
que es una enfermedad que, según la OMS, la
evidencia actual sugiere que se propaga entre las
personas a través de secreciones de la boca y la
nariz; en conjunto representan una situación muy
grave de deterioro en el grado de habitabilidad de
la ciudad, que es hoy en día ya la segunda área
metropolitana más habitada del país.
45

�Año 12, N° 12, abril 2022 - abril 2023

Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

Reflexiones y estrategias de sostenibilidad
para el Área Metropolitana de Monterrey

Imagen 2. Activación de alerta ambiental por mala
calidad del Aire, 30 de marzo 2022, Gobierno de San
Nicolás, Municipio del AMM

Como se ha mencionado, el Área Metropolitana de
Monterrey es considerada por diversos organismos
como una de las ciudades con la peor calidad de
aire en México y Latinoamérica.
La contaminación del aire es sobre todo un
asunto de salud pública y ambiental, que a su vez
tiene un impacto económico a corto y mediano
plazo. Según estudios del ITESM, la contaminación
atmosférica del Área Metropolitana de Monterrey
les cuesta, al gobierno y a particulares, entre
cuatro mil y ocho mil millones de dólares anuales,
cantidad que resulta de la suma de los costos de
la atención a la salud y de baja de productividad,
principalmente por ausentismo laboral debido a la
contaminación.
Según el estudio realizado por el gobierno
del Estado de Nuevo León con la intención de
formular estrategias para mejorar la calidad
del aire, se establecieron las líneas de acción a
seguir a fin de alcanzar los siguientes objetivos:
A) Establecer una estructura operativa adecuada
y suficiente para atender la problemática de
la calidad del aire de manera integral. B)
Iniciar los procesos para la mejora continua
de la calidad del aire. Este estudio considera
los recursos humanos y materiales exclusivos
para cada una de las actividades relacionadas
con la mejora de la calidad del aire, y prioriza
aquellas acciones que efectivamente reducen la
generación de contaminantes.

Fuente: Twitter

Los días en que se ha declarado oficialmente
la contingencia ambiental, en la cual se alerta
del riesgo extremadamente alto a la salud y se
exhorta a los habitantes a evitar actividades al
aire libre y extremar precauciones, durante el
primer trimestre del 2022, han sido el 6 y 15 de
enero, 17 de febrero y los días 7, 11, 17 y 30 del
mes de marzo. Es decir que basados en el número
de alarmas ambientales por mes, la tendencia de
contaminación y riesgo extremadamente alto a la
salud parecen ir en aumento, esto sin considerar,
como se ha mencionado antes, que ya en la
mayoría de los días comunes el registro habitual
del aire en la ciudad es de calidad mala y riesgo
alto, cuando menos.
Imagen 3. Mapeo del registro de
alerta ambiental del día 30 de
marzo 2022, en el cual predominan
los valores de extremadamente mala
calidad del aire y riesgo a la salud
extremadamente alto
Fuente: http://aire.nl.gob.mx/index.html

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Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

Mejorar la calidad del aire del Área
Metropolitana de Monterrey es una labor ardua,
que requiere acciones específicas y permanentes
hacia las diferentes fuentes de emisión. Sólo así
se generaría, en el mediano y en el largo plazo, la
reducción de los niveles de contaminación del aire
y el aumento en la habitabilidad de la ciudad.
En este contexto, algunas diversas estrategias
o acciones específicas que podemos aplicar de
forma individual y colectiva como habitantes del
espacio urbano en busca de mejores resultados
ante el riesgo medioambiental que se presenta
por la mala calidad del aire y la contaminación en
general son, por ejemplo:
1) El no tirar basura en cualquier lugar, sino
solo en los botes destinados para este uso.
2) No quemar basura y la eliminación de
cohetes artificiales.
3) No comprar artículos desechables y plásticos
que no son biodegradables.
4) Reutilizar, reducir, reciclar todo lo posible.
5) Usar racionalmente los productos químicos
y deshacerse de los desechos peligrosos y de los
químicos de la forma adecuada.
6) Evitar el consumo de tabaco y derivados.
7) Cuidar los bosques y áreas verdes y no
hacer cosas que puedan provocar incendios ni
afectar las zonas verdes protegidas y urbanas.
8) En cuanto a la movilidad sustentable, en
medida de lo posible incentivar el uso de bicicleta,
caminar, usar el transporte público y minimizar,
así como compartir el uso del automóvil.
9) Es muy importante sobre todo generar
conciencia para buscar desarrollar un mejor y más
prudente modelo de arquitectura de la ciudad y el
espacio urbano, que responda a las necesidades
sociales reales, ya que este predispone en gran
medida nuestras actividades cotidianas.
Es decir, incentivar un modelo de ciudad compacta
y accesible, de una densidad media e inteligente,
la cual tenga una arquitectura y urbanización
congruente con un diseño considerablemente más
funcional para la sociedad, en cuanto a viviendas,
servicios, espacios recreativos y culturales, y áreas
verdes naturales, entre otros aspectos.
Es necesario estimular una ocupación prudente
y moderada del territorio, sin extenderse ya
horizontalmente de manera excesiva, pero tampoco
sobrecargando el sistema de ciudad con gigantescos
rascacielos y desarrollos habitacionales verticales,
exagerados y desproporcionados. Tal como se
ha mencionado en este trabajo y en diversas

investigaciones e informes locales, nacionales e
internacionales, como el propio Objetivo 11 de
Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 ONU
Hábitat del 2015, el cual habla precisamente sobre
estos conceptos para propiciar el desarrollo de
ciudades y comunidades más inclusivas, seguras,
resilientes y sostenibles.
En este sentido, urge establecer de manera
coordinada, las políticas públicas necesarias entre los
tres órdenes de gobierno y que se destinen los recursos
necesarios para ejecutarlas de manera efectiva.
Asimismo, se requiere crear conciencia en
la población sobre el impacto de la actividad
humana en el ambiente y sumar a la sociedad civil
organizada, así como las universidades y centros
de investigación, donde participen activamente
arquitectos y diseñadores que promuevan nuevos
modelos de diseño sustentable para la ciudad,
así como profesionales e investigadores de otras
disciplinas que trabajen en conjunto para generar
mejores resultados de habitabilidad en la ciudad
contemporánea.
Es decir, es momento de reaccionar, la Tierra
ya no puede esperar. Las acciones del cuidado del
aire deben ser inmediatas y aplicadas por todas
las personas que habitamos el planeta, ya que de
no ser así puede ser algo irreversible.
Finalmente, considerando la preocupante
realidad de crisis medioambiental que se vive
actualmente en el Área Metropolitana de
Monterrey y seguramente en diversas ciudades con
características similares, se reitera que, antes que
nada, se debe generar conciencia social para así
poder proponer y emprender acciones de manera
colectiva en vista de aumentar el nivel de bienestar,
impulsando un desarrollo sostenible de la sociedad
en una ciudad más digna y habitable, tanto en el
presente como para las generaciones futuras.

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Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

Referencias bibliográficas
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Bazant , J. (2008). Procesos de expansion y consolidación urbana de bajos ingresos en las periferias.
Bitacora 13. Universidad Nacional de Colombia. Bogota. Pag 117-132, agosto 2008.
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Anteproyecto para consulta pública.
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Recursos Web
http://aire.nl.gob.mx/index.html
http://aire.nl.gob.mx/docs/reportes/Reporte_WG3_PM2.5_Monterrey.pdf
https://news.un.org/es/story/2020/07/1477231
http://www.nl.gob.mx/servicios/reportes-mensuales-de-calidad-del-aire-0
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https://www.un.org/es/observances/earth-day
https://www.un.org/development/desa/en/news/population/2018-revision-of-world-urbanizationprospects.html

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Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos, Revista de la Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma de Nuevo León
Año 12. Número 12. abril 2022 - abril 2023, pp. 49-55 | ISSN: 2448-8399

Producción de sal en la Laguna de Cuyutlán, Colima
Salt production in the Cuyutlán Lagoon, Colima
Gabriel de Jesús Fonseca Servín1
Guadalupe Gutiérrez Santana2
Juan Pablo Rodríguez Godínez3

Resumen

Abstract

Haciendo un proyecto de investigación sobre
herramientas de uso no comercial dimos con los
salineros de Cuyutlán y con toda esta problemática,
planteada por ellos y comprobada por el trabajo de
campo. Decidimos intervenir con Proyectos de
Diseño para ver cuánto podríamos proponer para
mejorar desde nuestra trinchera las problemáticas
encontradas.

Doing a research project on tools for noncommercial use we found the salt workers of
Cuyutlan and this problem, stated by them and
proved by fieldwork. We decided to intervene
with Design Projects to see how much we could
propose to improve from our trench the problems
encountered.

Palabras Clave:

Keywords:

producción de sal; desarrollo sostenible; Laguna
de Cuyutlán

salt production; sustainable development;
Cuyutlán Lagoon

1
2
3

Adscripción: Facultad de Arquitectura y Diseño Universidad de Colima, Colima, México. Correo electrónico: gabrielfonseca@ucol.mx
Adscripción: Facultad de Arquitectura y Diseño Universidad de Colima, Colima, México. Correo electrónico: lupegsantana@ucol.mx
Adscripción: Facultad de Arquitectura y Diseño Universidad de Colima, Colima, México. Correo electrónico: rodriguez_godinez@ucol.mx

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Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

Haciendo un proyecto de investigación sobre
herramientas de uso no comercial dimos con los
salineros de Cuyutlán y con toda esta problemática,
planteada por ellos y comprobada por el trabajo de
campo. Decidimos intervenir con Proyectos de
Diseño para ver cuánto podríamos proponer para
mejorar desde nuestra trinchera las problemáticas
encontradas.

salinos, y una vez dueños de las tierras, rentaban los
terrenos de cada pozo a los salineros que eran indios
y mestizos. A partir de 1952 se formuló un contrato
Salineros de Cuyutlán de compra–venta donde la
Sociedad Cooperativa adquirió 4,283 hectáreas.
En las salinas de Cuyutlán se amontonan
toneladas de historia blanca. Sal orgánica de
Cuyutlán. Respaldada por certificadoras europeas,
Salinas de la Santa Cruz, enriquece al mundo.
Han pasado siglos desde la escritura -en Chinadel primer tratado que hablara del “condimento
más viejo del mundo”; desde que el níveo polvo
sirviera de pago a los legionarios romanos dando
origen a la palabra “salario”; desde que el cuadro
que la representaba en los tratados alquímicos
escondiera el secreto de los poderes mágicos que
se le atribuían. El tiempo continúa su paso, pero la
sed del mundo causada por la sal que da sabor a la
vida no se ha apagado.
Acostumbrada a detonar guerras -uno de los
motores de la Revolución Francesa fue intentar
abolir el impuesto sobre el condimento-, la sal
es ahora el centro de una revolución histórica en
las costas de la Laguna de Cuyutlán en Colima,
donde Salinas de La Santa Cruz produce sal y flor
de sal orgánicas certificadas de alta calidad.
Para ser considerada orgánica, la sal debe ser
producida en estrictas condiciones de higiene, sin
ningún agregado químico, de manera artesanal -casi
sin máquinas- y sustentable, así como ofreciendo un
trato y remuneración justos a los trabajadores.
Pero siendo la sal un compuesto químico
inorgánico ¿cómo puede dársele ese nombre?
“La sal es inorgánica, por lo que no se certifica
lo orgánico del producto sino el proceso para
obtenerlo”, explica Mariano de la Garza,
director de la Salina de la Santa Cruz, “el
proceso con el que producimos esta sal es único
en Latinoamérica, somos los únicos certificados
y esto nos está catapultando a otros países”.
Avalada por Soil Association de Inglaterra
-el organismo certificador más grande del Reino
Unido- y Bioagricert de Italia, la sal orgánica
producida en Colima adereza hoy día mesas en
España, Portugal, Bélgica, Alemania, Estados
Unidos y Francia bajo la marca de Sal Marina.
Pero quien piense que la travesía para
llegar a las cocinas ha sido fácil, se equivoca.
Durante muchos años las características que
definen a esta sal, como su contenido de otros
componentes -entre ellos oligoelementos como
el calcio marino, magnesio y potasio, cuya

La hipótesis que se plantea es que es factible
mejorar la calidad y cantidad de producción de la
sal de Cuyutlán a través del Diseño Industrial.
Por su parte el objetivo general es mejorar la
producción de sal en cantidad y calidad, y los
objetivos particulares son filtrar el agua a la salida
del tajo, para evitar sólidos en suspensión en ella
al momento de procesarla, acelerar el proceso de
evaporación del agua a base de calentadores solares
y con esto aumentar la densidad de esta en menos
tiempo, hacer propuestas de materiales que eviten el
uso indiscriminado de película de polietileno y con
esto facilitar la pisca (Cosecha) de la sal, además de
plantear que el nuevo dispositivo sea fácil de lavar y
almacenar para poder reutilizarlo durante varios años,
evitar hasta donde sea posible la contaminación de la
sal por sustancias ajenas a ella y finalmente hacer la
propuesta de un equipo confiable para el yodado y
fluorado de sal para consumo humano.
Antecedentes
En la historia del mundo, la sal siempre ha sido
necesaria para la supervivencia humana, desde
la antigüedad los señores dueños de la tierra y
los gobiernos utilizaban la sal para ejercer su
poder, ya fuera como arma o como un medio
para obtener beneficios. En México, a finales
del siglo XVIII, Cuyutlán producía anualmente
hasta 30 mil cargas de sal (3,600 toneladas), que
eran llevadas a lomo de mula desde Colima hasta
lugares tan distantes como Guanajuato, Taxco y
la Ciudad de México para su manejo comercial,
ya que era un ingrediente indispensable para la
producción de plata, principal producto y soporte
de la economía de entonces.
Existieron salinas a todo lo largo del litoral
colimense: Tecpan, Petlazonech, Real de San
Pantaleón, Tecuanillo, Guazango y Carrizal
entre otros, que en un principio fueron propiedad
comunal de las poblaciones indígenas, poco a
poco los españoles fueron acaparando los terrenos
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�Año 12, N° 12, abril 2022 - abril 2023

Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

ingestión resulta favorable para el ser humanoprovocó que fuera subestimada por los grandes
distribuidores del producto.

jornaleros que no pertenecen a ninguna cooperativa
y cuyo trabajo es a destajo, su ganancia es
únicamente la que pueden obtener durante el
periodo de la zafra, la cual puede ser muy buena o
mala; en lo que resta del año, son jornaleros en las
huertas y trabajan en la siembra de tierras, algunas
propias o rentadas. Aún con esto el negocio de la
sal parece rentable, con años buenos y años malos
Para analizar el proceso de extracción de la
sal, fue necesario acudir al lugar varias ocasiones
para observar el trabajo que realizan los salineros,
cabe mencionar que dichas visitas deben ser antes
del amanecer, dado que es el horario propicio
para realizar el trabajo debido a las condiciones
climáticas del lugar. Además, se realizaron varias
entrevistas con personas de diferente rango y
conocimiento del tema

La sal
Análisis del proceso actual y propuesta de mejoras
Imagen 1. La sal

Fuente: Gabriel Fonseca

El proceso

Planteamiento

Para describir el proceso de obtención de sal, lo
dividiremos en 5 grupos, los cuales se enuncian
enseguida.
1.- Extracción de agua
2.- Filtración por decantación
3.- Fermentación
4.- Cristalización
5.- Recolección
1.- La extracción de agua se hace con motobomba,
el agua se extrae directamente del tajo (pozo de
poca profundidad).
El tajo se hace utilizando pala y barra hasta
encontrar agua, a menos de 1 metro, y se cambia
constantemente, tratando de localizar una mayor
cantidad de agua.
La motobomba utiliza gasolina como
combustible, con salida de agua de 2 pulgadas.
Estas motobombas tienen una vida útil de
3 años en promedio, debido a que la salinidad
afecta directamente a sus componentes metálicos.
¿Por qué se utilizan motobombas? y ¿por qué
extraer el agua del subsuelo? Éstas son preguntas
que contestaremos a continuación.
El uso de la motobomba fue un cambio que
aportó una gran mejora en la obtención de la sal,
ya que se realiza un menor esfuerzo, en el proceso
anterior al uso de ésta, el agua se obtenía con cubetas
directamente de la laguna. Las personas recolectaban
el agua y la vaciaban en un filtro llamado tapeixtle,
fabricado con palos y tapetes de palma, que hacía de
filtro para atrapar la arena que se vaciaba primero en
el colador y era lavado con el agua.

Actualmente el proceso de extracción de sal es
ineficiente, según empresarios y socios de las
cooperativas, algunos pedidos han tenido que
cancelarse debido a la falta de productividad,
a esto debemos agregarle que muchas veces
la temporada de lluvias invernales retrasa el
comienzo del trabajo, disminuyendo también la
cantidad de sal obtenida anualmente. Y aunque
por temporada se garantice un buen asoleamiento,
los días nublados pueden mermar la evaporación,
con esto el tiempo de cristalización tarda más.
Éstas son algunas de las limitantes que reducen
la cantidad anual de sal, y es que en muy buena
medida el proceso de obtención de la sal depende
de las condiciones climáticas (Sal solar).
En el estado de Colima, específicamente en el
municipio de Armería, funcionan 22 cooperativas
productoras de sal (según datos proporcionados
por el Sr. Víctor Manuel Jaramillo, cooperativista
del poblado Venustiano Carranza), todas ellas
utilizando agua del subsuelo de la Laguna de
Cuyutlán para el proceso de obtención de la
sal; un buen número de jornaleros dependen
económicamente de esa actividad.
Para algunas de estas cooperativas la zafra
comprende sólo los meses de febrero a mayo, sin
embargo, la sal es almacenada y vendida durante todo
el año, garantizando el abastecimiento a la comunidad
y un ingreso para los socios cooperativistas.
Las circunstancias son diferentes para los
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Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

Así el agua con alta concentración de sal es
depositada en la taza, un gran recipiente, el cual
sirve de contenedor.

fabricado con película de polietileno de color
negro y cúmulos de tierra que lo circulan y que
le dan forma. Ahí permanece aproximadamente
por 22 días (soles), se extrae cuando alcanza una
densidad de 25 grados.
Nota: Al mismo tiempo que el agua se
evapora, aumenta la densidad y concentración de
sal, Por otro lado, este proceso sirve de filtro por
decantación, es decir los sólidos en suspensión en
el agua se van al fondo del estanque.

Imagen 2. Tapeixtle

Imagen 4. Tajo

Fuente: Gabriel Fonseca

Después el procedimiento consistía en llevar
el agua con alta concentración de sal directamente
a las eras, previamente tratadas y emparejadas
con cal y arena, donde se obtiene el producto; ya
que el agua se evapora y la sal se decanta al fondo
de la era.
Este procedimiento, aunque efectivo, se realizaba
a mano o con mulas y resultaba muy laborioso.
El cambio por la motobomba ha significado un
ahorro gigantesco en mano de obra, sin embargo,
en los procesos siguientes prevalecen algunos
inconvenientes, como el tiempo que se tarda en
el paso 2.

Fuente: Gabriel Fonseca

El siguiente paso que proponemos es la
filtración, la calidad de esta agua no puede ser
garantizada por el simple efecto de la decantación,
pues hay otros agentes que pueden estar en
solución en el agua y que este tipo de filtración no
da la certeza de extraer.

Imagen 3. Eras de Cristalización

Imagen 5. Estanques

Fuente: Gabriel Fonseca

2.- Cuando el agua es obtenida del tajo tiene
una densidad de aproximadamente 7 grados
Baume, esta agua es depositada directamente
en un estanque de 1.5 metros de profundidad,
por 8 metros de ancho y 25 metros de largo,

Fuente: Gabriel Fonseca

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3.- Entre el sistema de decantación y el de
concentración se puede llevar casi 25 días, para
obtener una densidad salina de 25 grados. Este
proceso se lleva a cabo entre la taza y el estanque
mencionados por la acción de evaporación
por calor producto de la radiación solar, que
constantemente evapora agua, dejando un agua con
alta concentración de sal y con esto aumentando la
densidad del agua.
Ya en las eras de cristalización, el proceso
para obtener la sal tarda dos o tres días más. El
principal problema que vimos fue el tiempo para
llegar a 25 grados de concentración, pues los días
nublados afectan radicalmente la evaporación.
El estanque está fabricado de la misma forma
que las eras de decantación ya mencionadas. Con
cuatro estanques se tiene un rendimiento para casi
mil eras.

producto (La calidad del producto se mide en
base al tamaño del grano y cantidad de impurezas
que contenga la sal).
Sin embargo, cabe destacar que es difícil
pensar en una gran inversión en tecnología, ya
que causaría una gran preocupación en cuanto a
la recuperación económica, debido a la naturaleza
temporal de la obtención del producto.
El uso de tecnología económica y eficiente
podría ayudar a solventar la producción y
recuperar la inversión rápidamente, además de
garantizar el trabajo a jornaleros y socios de las
cooperativas quienes integran económicamente
esta actividad, tan importante para las localidades
cercanas a la laguna.
El costo ecológico en cada zafra
Cada año, para la zafra y según el funcionamiento
de cada cooperativa, se invierte en los materiales
necesarios para la producción de sal. Estos van
desde la película de polietileno (plástico) que
todos los años se compra en grandes cantidades,
así como herramientas manuales, motobombas,
palas, mangueras, coples, abrazaderas, y otros
elementos, algunos productos de recicle como
cámaras de llanta para sujeción de mangueras.
Estos implementos son necesarios, además de la
fabricación de otras herramientas de elaboración
artesanal, que año con año se construyen sin una
valoración ergonómica de uso o función.
Se conocen casos de aprovechamiento y
en otros de despilfarro donde por tratarse de
cooperativas reportan extravío o descompostura,
obligando cada año a la compra de material nuevo.
Para todos los casos, el gasto anual en plástico
polietileno representa varios millones de pesos por
cooperativa, sin contar el cambio de motobombas
cada 3 años, cepillos y palas, carretillas y otras
herramientas que por su uso se deterioran. Pero
lo que causa un mayor conflicto es la compra de
tanto plástico.
Comentan que mucho de ese plástico, una vez
terminada la zafra, es vendido a campesinos para
cubrir silos, o para otras actividades, (y aunque
muchos lo niegan se han encontrado rastros de
quema del material), además de que la venta del
plástico para silos no representa un porcentaje
considerable contra el costo invertido y la
cantidad comprada. Otro gasto es la cantidad de
palas y carretillas que año con año la cooperativa
tiene como obligación entregar a sus agremiados.

4.- El vaciado en las eras de cristalización se hace
con un sistema de mangueras interconectadas, con
tomas cerca de cada era, lo que facilita su llenado
cada vez que se necesite, con tan sólo abrir la
llave. El llenado es de apenas dos centímetros.
En este lugar se está moviendo el agua
constantemente y retirando la sal ya formada.
Esta es depositada en cúmulos de tierra al
margen de las eras, denominados lavaderos, donde
la sal se acumula y el agua se desliza hacia el interior
de la era para seguir su proceso de evaporación.
Imagen 6. Eras de cristalización y lavaderos

Fuente: Gabriel Fonseca

Con este procedimiento se obtienen hasta
200 toneladas de sal por productor en una zafra,
utilizando 8 tazas, y 1000 eras de cristalización,
aproximadamente.
El procedimiento es efectivo, pero no cumple
las exigencias del mercado, que busca tanto
mayor cantidad como una mejor calidad del
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Si todos estos antecedentes los pudiéramos
poner en una balanza, el resultado más probable
sería que ésta se inclinará más hacia lo económico,
dejando muy por debajo la sustentabilidad.

•

Debido a esto se plantea lo siguiente:
•

•

•

•

•

Sin una conciencia muy clara del impacto
ambiental, resulta muy práctico comprar
plástico nuevo y extenderlo para los
estanques y eras.
Del mismo modo, debido a que son áreas de
una extensión considerable las cubiertas con
el plástico, resulta muy incómodo recuperarlo
al término de la zafra y más aún limpiarlo y
guardarlo.
Existe otro factor importante, el polietileno
es afectado por la radiación ultravioleta y
en película delgada es aún peor, es decir,
las partes que quedan expuestas al sol en
una zafra comienzan a mostrar signos de
deterioro.
Con dichos signos de deterioro y aunado a
lo complicado del manejo de una extensión
tan grande de plástico, tratar de lavarlos y
guardarlos terminará con un gran número de
ellos rotos o dañados, lo cual dificultará su
guardado y el volver a instalarlos durante la
siguiente zafra, por lo cual es más cómodo
comprar nuevo.

•
•

Acciones:
•
•

•

Podemos observar que la balanza se inclina
demasiado a la parte económica, sin que haya un
plan de recuperación y de mantenimiento de su lugar
de trabajo. Esto ha causado un impacto importante,
sobre todo en la paulatina desaparición de la fauna y
de la flora del lugar, con lo cual aparecen problemas
ambientales muy serios.
En algunas visitas que se han realizado al
lugar donde se extrae la sal y en pláticas con
los principales actores en esta actividad se
han descubierto algunas problemáticas que a
continuación trataremos de establecer: Cabe
mencionar que cada uno de los problemas que a
continuación definiremos requiere un tratamiento
específico, es decir serían varios los proyectos
que están en desarrollo.
•

Desde que se extrae el agua del tajo (pozo de
extracción) hasta que se condensa la sal en
el fondo de la era pasan entre 25 a 30 días.
Durante todo este periodo está al aire libre,
existiendo contaminación con polvo, aves e
insectos principalmente.
Aunque la sal es un desecante natural y deshidrata
cualquier bacteria o cuerpo extraño que en ella
caiga, no deja de tener cierta insalubridad el
hecho de que los agentes extraños que caen ahí
se descompongan y aunado a esto las personas
entran y salen descalzas de las eras para trabajar
metiendo arena.
La contaminación por polvo, ya que por las
tardes son muy fuertes los vientos.
No existen letrinas o lugares específicos
para que los salineros hagan sus necesidades
fisiológicas.

Experimentar en el lugar con modelos de
calentador solar. En experimentos controlados
obtuvimos temperaturas de 780C.
Experimentar con un evaporador solar la
factibilidad de obtener sal, evaporando agua
salada con muy alta densidad (parecido a
deshidratadores de leche).
Experimentar con charolas de acero
inoxidable la obtención de la sal en lugar
de eras en el suelo cubiertas con polietileno
(ahorraría en mano de obra de preparar el
terreno y las charolas se pueden usar por
varios años).

La meta:
•

Hacer prototipos y probarlos en el lugar.

Anexos
A continuación, se agregan imágenes de la propuesta
de charola para decantación en acero inoxidable y
rejilla de polietileno reciclado.
La charola es de acero inoxidable. La rejilla
inferior ahorra mucho tiempo en cuanto a la
nivelación de la tierra y a la vez es un aislante
térmico que impide la pérdida de calor ganado por
el agua ya que genera un colchón de aire entre la
charola y la arena.
Se propone que la rejilla sea de PET 100%
reciclado y la idea es que sea fabricado en

Existe un serio problema de contaminación
por el excesivo material plástico que se usa
en el proceso de extracción y el destino final
del mismo una vez concluida la zafra.
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la recicladora de plásticos de la Facultad de
Arquitectura y Diseño (FAYD). Como estará a la
sombra bajo la charola de acero la radiación UV
no la afectara y en caso de dañarse por cualquier
motivo es posible trasladarla para que se reprocese.
La charola, al ser de inoxidable, será lavable y
almacenable para dar servicio por muchas zafras
además de ser reciclable.
Con los instrumentos de barrido que actualmente
tienen los productores no tendrían la necesidad
de meterse a la era a barrer la sal decantada, se
puede hacer desde afuera, con lo cual se evita la
contaminación por arena en los pies.
La parte más alta cumple la función del
lavadero (escurrir la sal recién obtenida). Con
esto se evita el desperdicio de sal o la posible
contaminación con arena que ocurre con los
lavaderos actuales y se recupera el 100% del agua
con alta concentración de sal.

Conclusiones

Imagen 7. Propuesta de charola para decantación en
acero inoxidable y rejilla de polietileno reciclado

Imagen 8. Propuesta de charola para decantación y
lavadero en acero inoxidable

Este es uno de los muchos temas de vinculación
con el sector productivo y social que actualmente
tenemos en proceso, pero hay varios más que
llevamos realizados, como artesanía en Totomoxtle
para artesanas de Nochistlan, Zacatecas, muebles
tradicionales de la comunidad de Valentín Gómez
Farías, Jalisco, desarrollo de artesanías en fibras
naturales para artesanos de las lagunas de Alcuzahue
y Chanchopa en el municipio de Tecomán; Colima
entre otros. Estamos convencidos de que el diseñador
tiene mucho que aportar al desarrollo económico de
este país si se decide a darle más valor a los objetos
artesanales que abundan y mantienen estancados
por una falta de visión de nuestros artesanos.

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Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos, Revista de la Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma de Nuevo León
Año 12. Número 12. abril 2022 - abril 2023, pp. 56-64 | ISSN: 2448-8399

Consideraciones de la ciudad contemporánea: Hacia una
intervención adecuada
Considerations of the contemporary city: Towards an appropriate intervention
Ana Cristina García Luna Romero1
Martín Francisco Gallegos Medina2

Resumen

Abstract

El hombre vive su propia fragilidad frente al entorno
natural que le confronta, además de su limitación
espacio temporal que presenta su condición humana;
sólo su innata habilidad creativa le permite enfrentar
estas limitaciones en busca de sentido.
Ahora bien, el ser humano se distingue del
resto de lo existente por sus facultades espirituales
(inteligencia, voluntad) que le ayudan a conducir
estas limitaciones. El hombre crea cultura para
llevar a escala humana lo vasto del universo, le
pone frontera, lo define.
Esta delimitación le permite significar el
entorno a través del recurso lingüístico, resultado
de la capacidad humana que busca respuestas a sus
interrogantes; el símbolo se convierte así en una
manera de categorizar el mundo que le envuelve.
El presente artículo tiene como objetivo
proponer una forma adecuada a lo humano al
intervenir la ciudad contemporánea a través de
lo que denominamos transgénesis en la ciudad
mediante datos estructurales de lo humano que
permitan pensar, diseñar, construir y vivir la
ciudad (Gallegos, 2019).
Se utiliza el método fenomenológico, en contraste
con el análisis de fuentes bibliográficas en busca de
una forma adecuada de hacer y vivir la ciudad.

The human being recognizes himself from his own
fragility in the face of the natural environment
that harasses him, in addition to the fragility of
his human condition; his innate creative ability
allows him to face these limitations in the search
of meaning. The human species thus distinguishes
itself from the other species in its spiritual faculties
(intelligence, will) that help it deal with these
limitations. It creates culture to bring the vastness
of the universe to human scale, to define it.
The relevant idea behind this approach
consists in the environment significance, which is
a linguistic resource, a result of human capacity
in search of answers to questions; the symbol
transforms in a way to categorize the world that
surrounds the human being, an indispensable
condition for the same human being, as an
individual, to live and, as a citizen, to live together.
This article aims to intervene in an appropriate
way to the contemporary city through what we
call transgenesis in the city through structural
data that allow us to think, design, build and live
the city (Gallegos, 2019).
In this article we use the phenomenological
and bibliographic method in order to pursue a
more adequate way to make and live the city.

Palabras Clave:

Keywords:

transgénesis; ciudad; hombre

transgenesis; city; human

1

Adscripción: Alumna del Doctorado en Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos, correo electrónico:
anacristina.garcialuna@gmail.com
2
Adscripción: Facultad de Arquitectura de la UANL, Nuevo León, México. Doctor en Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos
Urbanos, correo electrónico: martinfranciscogallegos@yahoo.com.mx

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�Año 12, N° 12, abril 2022 - abril 2023

Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

Introducción

La ciudad contemporánea permite ver los
procesos de evolución o involución en aquel
que la piensa, la diseña, la construye y la vive.
Ahora bien, las expresiones culturales, producto
del ser humano, resguardan una herencia que
identificamos como patrimonio; estas herencias
culturales en algunos lugares tienen un papel
protagónico, sin embargo, en riesgo de ser
sacralizadas, o bien, banalizadas. (Choay, 2009,
p.157) Frente a esta doble posibilidad, se pone en
tela de juicio la actual competencia del individuo
(hombre) para conceptualizar y construir el
espacio público a la altura de lo humano.

Para Saint-Exupéry (2016, p.142) “no hay que
aprender a escribir, sino a ver. Escribir es una
consecuencia”. Rebon, por su parte, (2017, p.396)
en su libro: En la ciudad líquida, afirma que la
literatura no es más que una consecuencia de
haber visto y, sobre todo, vivido; ahora bien, esta
misma dinámica presentada por ambos autores en
el campo de la literatura, alcanza, por alanalogía, la
relación hombre-entorno, es decir, si se busca una
intervención adecuada sobre el entorno, primero es
necesario mirar, intervenir es una consecuencia.
Sennet, en su obra la corrosión del carácter
critica al actual sistema económico como causa
de corrupción social, entendiendo el término
carácter como valor ético que atribuimos a
nuestro deseo de relacionarnos con los demás,
inmersos en un mundo materializado, resultado de
un proceso de exteriorización de la interpretación
humana. (2000, p.13-155)
Ahora bien, más allá de la posición ética con la
que se defina carácter, que configura la identidad
de la persona como conjunto de elementos y
dimensiones específicas de la misma, no deja de
ser más que un indicador que pone en evidencia
datos antropológicos, como lo son la capacidad
de pensar y decidir sobre lo pensado.
La corrosión se manifiesta como un proceso
de degradación continua hacia lo humano, sea
infringida interna o externamente. No es una
destrucción sino una transformación continua,
aunque no necesariamente en proceso de evolución,
se puede hablar también de involusión. Este
proceso dinámico produce una afectación a la
persona humana, de ahí que, la responsabilidad del
diseñador de formas, como gestor de la construcción
del espacio social ha de estar al servicio de éste y no
solo al servicio de intereses individuales.
La ciudad sólo puede entenderse y desarrollarse
si conlleva el adjetivo social, conformada por
entidades individuales. La dimensión de lo
social se ubica en el ámbito de desarrollo propio
del hombre y en su identificación con la ciudad
evidenciando un elemento básico de lo humano al
ser intrínsecamente individuo-comunidad.
Siendo así, el desarrollo de la cultura, su historia
y sus desafíos, sus retos y sus configuraciones se
ven acompañados de las teorías urbanas, las cuales
conforman la idea de la ciudad como una entidad
en continuo cambio, polifacética, múltiple, integral
y al mismo tiempo cohesiva. (Knox, 2018, p.10-16)

El imaginario hegemónico tras la globalización
Resulta necesario abordar una alternativa humanista
que permita conocer y presentar la ciudad a partir de
diversas aproximaciones de la realidad para reconocer
la importancia de la relación del entorno sobre los
niveles de felicidad del ser urbano. Narváez (2012)
introduce el término de ciudades inimaginables
desde una concepción de lo imaginario que se centra
en cómo visualizamos como colectivo las ciudades
en las que vivimos. Esto con la premisa de que, con
el paso del tiempo, se han ido creando espacios con
diseños acumulados por siglos, en una morfología
urbana que ha formado ciudades ilegibles, o como
se plantea inimaginables, para las sociedades que
las habitan. Se cuestiona, pues, cuál es el efecto que
estos espacios ilegibles tienen en su población, y si
estos efectos varían conforme a las condiciones de
vida de las personas que los usan.
Así, el planteamiento de Narváez (2012, p.1358) deja en claro con su argumentación que
existe una imagen colectiva de cómo deben de
estructurarse las ciudades, pues todo esto viene
con un gran bagaje histórico y cultural, y que por
ende, es claramente eurocéntrico.
Desde esta perspectiva, el autor señala que
esto viene con todo un paradigma impuesto que
tal vez no es lo más acertado para el paradigma
que existía originalmente, creando un sincretismo
casi desordenado y creado de manera errónea.
Así pues, propone: “se vuelve imperativo el
que revisemos desde lo imaginario a estas formas
urbanas, reconociendo que son el resultado de
un proyecto para transformar las visiones y las
mentalidades.” (opus cit., 2012, p.72)
Lo anterior también va aunado a que las
estructuras de las ciudades que hoy son las bases
de nuestros espacios estan diseñadas en torno a
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�Año 12, N° 12, abril 2022 - abril 2023

Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

sus estratos socioeconómicos. Este entendimiento
nos ayuda a aproximarnos al tema de cómo la
legibilidad podría afectar en el nivel de felicidad de
las personas por medio de cómo están perpetuando
la marginación entre clases sociales.
De esta forma, se habla de cómo, en Europa
y con la creación del concepto original de la
ciudad, la burguesía estuvo a cargo de estructurar
los espacios a su parecer.
Evidentemente, el parecer de la burguesía dejaba
una clara desventaja hacia las clases trabajadoras,
por lo cual, al haber adoptado estos mismos
modelos de estructura para nuestras ciudades hoy,
se propicia y hace difícil su erradicación.
El segundo tema, y probablemente el más
importante, que se tiene que aclarar para poder
llegar a un mejor entendimiento de la legibilidad de
las ciudades es el de las ciudades red. Para Narváez,
“las ciudades red son: extensas regiones planetarias
cubiertas ahora por una urbanización difusa, que
avanza inexorablemente en una cobertura total de
los territorios.” (opus cit., 2012, p.27)
Esta urbanización difusa, de la cual se
habla constantemente, es comprendida como la
implementación de vías de comunicación o de
conexión en la extensión de toda la ciudad. Los
ejemplos que se utilizan para aclarar esto son
los ferrocarriles, los cables de electricidad, agua
y drenaje, carreteras y al final, los medios de
comunicación.
Por consiguiente, todo esto crea un imaginario
basado en las redes que son creadas por todo lo que
está presente en la ciudad, pero que a la vez es difícil
de imaginar, pues es algo tan desordenado con base
en una morfología urbana sin las bases necesarias
para el funcionamiento efectivo de la ciudad.
Entonces, si las ciudades no tienen un
funcionamiento efectivo, se cuestiona ¿cómo es que
la sociedad va a tener un funcionamiento efectivo?
De ahí, el gran problema, pues numerables y
grandes problemáticas sociales están trastocadas
por la organización urbana que tenemos.
Por una parte, el hecho de que los habitantes
de las ciudades sean incapaces de imaginar la
ciudad en la cual viven puede afectar la manera
en la que se relacionan entre sí. Si no hay un
espacio público que sea utilizable de manera
eficaz por las comunidades, como fue creado
originalmente en torno a nuestros cánones,
entonces hay una percepción de comunidad
trastornada y moldeada a la fluidez y a meros
instantes de convivencia.

Aunado a lo que se ha discutido acerca del
concepto de comunidad que se ha distorsionado,
también hay un constante conflicto acerca de la
seguridad y la libertad que la persona tiene, lo cual,
como se expuso anteriormente, tiene sus raíces en
la carente imaginabilidad de las ciudades.
La visión de comunidad que antes se tenía,
ha evolucionado a algo basado en el sistema
neoliberal que se ha adoptado conforme entra en
auge la globalización, tan repentina y tan apurada,
que se ha vivido en los últimos cincuenta años.
Ahora la función, como la llama Narváez, de
las comunidades se basa en el sistema económico
que se ha desarrollado, algo que claramente no
deja espacio de libertad para que la persona tenga
una identidad separada de su trabajo y de su
productividad.
Así lo refiere Narváez: “la pérdida de esa
seguridad y dignidad, se empareja con una
libertad en expansión y con la ruptura de las viejas
concepciones de comunidad.” (opus cit., 2012, p.59)
Por todo lo anterior, vemos cómo las ciudades
red, las cuales son inimaginables y transformadas
en algo sin una estructura bien definida de acuerdo
a los paradigmas, llevan a cabo la distorsión de
los conceptos que dan sentido a la sociedad.
A lo que nos lleva todo lo que se ha discutido
a lo largo de este escrito es al cuestionamiento
acerca de cómo la ilegibilidad, o como lo plantea
Narváez, la falta de imaginabilidad de estas
ciudades, afecta la felicidad o infelicidad de las
sociedades que las habitan.
Así, para dejar esto en claro es necesario
recapitular los efectos que esta morfología tiene
en las personas. Primero, el cómo se utilizan
estructuras de ciudades basadas en modelos
europeos, creados hace varios siglos, tomando
como premisa las clases sociales.
Entonces, si el modelo de ciudad que se utiliza
hoy en día, con un paradigma y problemáticas
distintas, es uno diseñado evidentemente a
beneficio de la burguesía, ¿qué efecto tendrá eso
en la marginación y en el bienestar de las personas
pertenecientes a estratos sociales bajos?
En términos simplificados, la felicidad urbana
de la persona no va a poder ser propiciada,
pues se perpetúa una estructura con base en la
marginación sistemática.
Otro tema que se tiene que cuestionar en cuanto a
la felicidad de las personas, basado en la ilegibilidad
de estas ciudades red, es la distorsión del concepto
de comunidad, pues si se tiene una ciudad red, el
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�Año 12, N° 12, abril 2022 - abril 2023

Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

espacio público se vuelve algo inutilizable y difícil
de diferenciar del resto de los espacios.

producido variedades vegetales extremadamente
dependientes de agroquímicos, cuyo uso
desmedido impacta negativamente al ambiente.”
(opus cit.,2004, p.168)
De lo anterior, utilizaremos en este trabajo
el concepto transgénesis en la ciudad como
la intervención hacia la ciudad en el proceso
de transferencia contra la corrosión de datos
antropológicos a la ciudad contemporánea en
busca de mejorar las condiciones de la ciudad que
respondan a la estructura antropológica.
De esta manera, la transgénesis en la ciudad toma
sus bases de la biotecnología al reconocer lo vivo del
ser humano y sus procesos de materialización del
entorno artificial que se construye a sí mismo para
habitar en sociedad; se logra mediante la intervención
en la ciudad contemporánea, es decir, en lo urbano
para buscar soluciones a problemas relacionados a
la realidad espacio temporal del hombre, y que no
sólo desde el campo de la arquitectura/urbanismo se
logran resolver.
Este artículo no coincide con la ideología
del desarrollo de las técnicas de clonación; más
bien, atribuye su oportunidad e innovación a la
capacidad que tiene una célula para diferenciarse
en otras más especializadas (opus cit., 2004,
p.159), de forma que transgénesis en la ciudad
persigue hacer una intervención de los datos
esenciales del hombre en la ciudad contemporánea
para colocarla a su altura ya como individuo, ya
como comunidad, irreductible unidad dual, en
busca de una ciudad propiamente humana.

De la transgénesis en la ciudad
Antes de abordar el tema sobre lo humano en la
ciudad primero delimitaremos de forma sucinta
nuestro marco teórico de referencia sobre la
transgénesis.
Se conoce como transgénesis al proceso
de transferir genes de un organismo a otro. La
transgénesis se utiliza actualmente para producir
plantas y animales modificados.
En el caso de los animales, entre el año 1990
y 1999, el número de transgénicos utilizados
experimentalmente se incrementó en más de
1000% (Bolívar, 2004, p.134); las estadísticas
indican que el método de transgénesis más
utilizado ha sido la microinyección de DNA en el
pronúcleo de cigotos. Sin embargo, “la eficiencia
es baja, pues una proporción variable de animales
transgénicos normalmente no presentan el
patrón de expresión génica esperado; mucha
de la controversia que rodea a los animales
transgénicos se ha centrado en su explotación
comercial.” (opus cit., 2004, p.134-140)
Por su parte, en el caso de las plantas se
propone incrementar la producción agrícola
a partir de la mejora genética de las plantas de
cultivo para un mayor rendimiento, calidad
nutricional, facilidad de cultivo y resistencia a
los agentes bióticos o abióticos que las afectan.
Las bases del fitomejoramiento yacen en los
experimentos realizados hace más de un siglo
por Gregor Mendel, quien concluye que las
características de los organismos están dadas por
factores heredables (genes), y no de la mezcla
azarosa de las cualidades de los reproductores.
A partir de este conocimiento se comenzó el
cultivo mejorado mediante cruzas dirigidas entre
individuos de la misma especie o de especies
estrechamente relacionadas. (opus cit., 2004, p.167)
“Sin embargo, dichos métodos, además de
resultar ya insuficientes para incrementar la
producción agrícola a un ritmo que permita
satisfacer la creciente demanda de alimentos
impuestas por el permanente crecimiento
demográfico, tienen el inconveniente de haber

3

De la técnica en la ciudad
La tarea del diseñador3 de formas es la de hacer
visible lo invisible a través de un proceso de
significación. Con la forma, con el lenguaje como
con todos los fenómenos que se dan a lo largo
de este proceso de transgénesis en la ciudad, es
neceasrio un marco interdisciplinario.
Por tanto, el diseño de formas no aparece ya
como una práctica segregada de la realidad, sino
como una actividad que supone ser ligada al
proceso evolutivo del hombre, a su territorialidad
y familiaridad con su entorno físico y humano,
un entorno al que pertenece y con el cual convive
antes de pretender modelar o diseñar cualquiera de

Entendemos por diseñador al arquitecto, urbanista y a todo aquel agente que interviene en el proceso de materialización de una idea.

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sus aspectos; más aún, sostenemos la afirmación de
Saint-Exupéry al decir que “no hay que aprender a
escribir, sino a ver. Escribir es una consecuencia”.
Por consiguiente, el ser humano se distingue
por una latente y perentoria potencialidad
creativa que, entre otras capacidades, le habilita
para completar, por medio de todo lo artificial
o materializado desde el hombre su incompleta
naturaleza. Es así, que el hombre ha de crear
para ser (Ricard, 1982, p.4). Entre tanto, el
espíritu de búsqueda y de conquista es el alma
de todo ser humano en constante búsqueda de
respuestas a sus más profundas interrogantes que
buscan satisfacer sus necesidades corpóreas y de
sentido, evidenciando su irreductible unidad dual
conformada por lo corporeo-espiritual.
Ciertamente, mucho antes de que surgiera el
hombre, desde la aparición de la primera célula
viva, se ha presentado y llevado a cabo un latente
proceso evolutivo, que es la esencia misma de
la vida. Por consiguiente, el Universo existe y
persiste por el constante proceso de evolución,
el cual permite que los organismos gradualmente
se desarrollen. Así, cada individuo, de cualquier
especie orgánica, es irrepetible. Sin embargo,
poseen características diferenciales que permiten
la variación genética pero siempre llegando
a un resultado de equilibrio y compatibilidad
con el ecosistema al cual se integran. Toda la
evolución biológica, o biogénesis, es tributaria
de un sistema bifásico de mutación/selección. Así
cuando en una especie se observa que persiste una
homogeneidad sostenida de caracteres, o bien,
sus alternativas son escasas o inadecuadas, dicha
especie está destinada a desaparecer sin haber
sido útil en la cadena evolutiva. Por esta razón,
en cuanto más amplio el espectro y sostenido el
nivel de alternativas ofrecidas, mayores serán las
posibilidades de una evolución. Por esta razón,
sobrevivir es evolucionar: todo lo que vive se
halla en un continuo proceso de cambio, siendo
así que solo se perpetúa aquello que se adapta.
Decisivamente, la historia de la humanidad
nos demuestra cómo el homo erectus logra
implantarse como especie; en primer lugar,
comprende su propia debilidad e intuye que, para
su continuo crecimiento y desarrollo, sólo podrá
seguir adelante con la ayuda de complementos o
accesorios artificiales (cultura) que equilibren sus
limitaciones biológicas (natura); en segundo lugar,
dispone de la capacidad creativa necesaria para
imaginar todo ese equipamiento artificial así como

de la destreza precisa para instrumentarlo (técnica).
Luego, se reconoce que la práctica de esta acción
coordinada entre su poder mental y sus habilidades
y competencias (en mayoría manuales) estimularon
en efecto feed-back que permite el desarrollo de su
intelecto, así como de su destreza, tanto individual
como colectivo; reflejo de un vínculo y nivel de
integración entre cuerpo y espíritu para iniciar la
creación de un nuevo mundo artificial.
Hoy en día, resulta necesario el cuestionar en
ambos niveles la relevancia e importancia que se
da en la estimulación a dicha introspección, lo
cual repercute en las formas de materialización
del entorno y, por lo tanto, en la calidad de vida.
Es por ello que la inteligencia del hombre
lo empujó a observar el entorno natural en el
cual vivía, permitiendo deducir reglas básicas
que lo regían, así como a imaginar modos de
transformarlo para hacerlo más vivible.
Hemos mencionado que el hombre sabe de su
propia fragilidad frente al entorno natural que le
confronta y sólo su innata habilidad creativa le
permite compensar su limitación. Los utensilios,
las herramientas, y en general todas las cosas
naturales o artificiales que rodean y auxilian
al hombre son como una prótesis que éste ha
ido creando, al compás de su propio desarrollo,
para suplir sus carencias biológicas (Ricard,
1982, p.16); por lo mismo la transformación del
entorno físico se convierte en símbolo que ayuda
al hombre a transitar por su realidad temporal.
Más allá de cualquier excepción entre todas las
variaciones que surgen, aquellas que dan prueba
de su adecuación/adaptación al contexto son las
que aseguran una ventaja que le permite subsistir.
La acción humana, se rige, desde lo individual
por la razón y desde lo colectivo por un consenso
en busqueda de un bien común. Ahora bien, lo
que el hombre no logra comprender de forma
consciente, desde lo individual, lo descubre a
través de su experiencia comunitaria pues para
poder decir yo primero se debe aprender a decit
tú, conformando un nosotros.
De lo social en la ciudad
Lévi-Strauss (1971), en relación a la evolución
de lo antropógeno comenta que cada progreso
depara una nueva esperanza, suspendida a la
solución de una nueva dificultad, añade que el
expediente jamás se cierra. Considerando el
contexto y como analogía con lo biológico, según
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�Año 12, N° 12, abril 2022 - abril 2023

Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

su aptitud para sobrevivir, en lo antropógeno
para servir. Sin embargo, las cosas que el hombre
materializa (inorgánico) no poseen la capacidad
de auto-reproducción que posee la esencia de
lo vivo (orgánico). En cierta medida, “vivir es
nacer lentamente” (Saint-Exupéry, 2016, p.35),
mientras que lo antropógeneo es inmutable y sólo
dispone de las características que se le confieren
durante el proceso creativo, esto quiere decir que
todo aquel dispositivo posee una configuración
y prestación con la que ha sido dotado quien
lo concibió y alcanza su estado definitivo en
el momento en que se culmina su elaboración
material: en su nacimiento. En ese instante,
lo que hasta entonces era un concepto fluido
y modificable, logra ser materializado en una
forma que ya no podrá variar (a diferencia de lo
biológico) en el destino que se le asignó.
Por consiguiente, al hombre le corresponde la
revisión permanente del modo de ser de las cosas que
configuran su entorno, lo cual interfiere en su carácter
(de forma positiva, o bien negativa). La realidad
objetual que nos rodea encierra un banco de datos
en que se recogen infinitas aportaciones del pasado,
en que sólo perduran aquellas alternativas que, en su
cotidiano enfrentamiento con la práctica del uso, han
logrado demostrar su insuperable eficacia.
A partir de dicha correspondencia Stiegler
escribe a propósito desde la lingüística: “aquí es el
punto de vista lo que crea el objeto” (Santos, 1997,
p.66); a lo que Freire añade: “poseer es la capacidad
de designar e imaginar lo mejor posible a esta ciudad
para así estar en posibilidades de diseñarla.”
A ese respecto, Volpi afirma: “En los relatos
del mundo se encuentra lo mejor de nuestra
especie, nuestra conciencia, nuestras emociones
y sentimientos, nuestra memoria, nuestra
inteligencia, nuestras dudas y prejuicios, acaso
también la medida de nuestro albedrío”. (2011,
p.30). Se es y se está a través de lo que se siente,
de lo que se experimenta en y del entorno (natural
y artificial) que nos rodea, pero siempre frente a lo
que no es, pues es difícil imaginar sólo presencia
o sólo silencio, sería difícil imaginar siempre lo
mismo, la vida tiene que ofrecer la contraparte
desde donde surge el sentido de manera dialéctica.
Si la puerta es clausura también es apertura, lo
contundente, lo unívoco o repetitivo embrutece,
aturde, frustra, y en no pocos casos, deforma.
De esta forma, la materialidad es escenario
o espacio común indispensable que: “define las
posibilidades semánticas del mismo modo en que

un vaso define la forma del agua… […] a pesar de
la resistencia por el carácter ilimitado e informe
del ser.” (Colodro, 2004, p.43)
Así pues, Dussel (2006) postula que toda
acción humana está motivada por un principio
fundamental y primero que lo llama voluntad
de vida. Añade que todo ser humano actúa por
qué quiere vivir, pero lo quiere hacer de cierta
manera, en comunidad, saludable, seguro, con
oportunidad de desarrollo, con posibilidad de
manejar su entorno de acuerdo a sus necesidades.
Los principios representan la mejor garantía
de que lo que vemos es visto bajo la perspectiva
de la ciudad que desea. Es lo que Volpi llama: “el
como sí…[…] es sentido práctico, esa facultad que
nos ha permitido sobrevivir y dominar el planeta,
nos indica el modo natural que debemos hacer
como si la realidad de nuestra mente en efecto se
correspondiera con esa realidad inaprensible que
nos es sustraída a cada instante.” (2011, p.18)
Efectivamente, el “como sí” encierra ese
imaginario o proyecto de vida contra el cual se
confronta continuamente la realidad otorgándole
sentido. Un “como sí” elemento indispensable
sin el cual sería imposible vivir inmersos en un
bucle extraño.
Ello no quiere decir que esta confrontación
entre la visión o proyecto de vida y la realidad
siempre tenga un feliz término. De hecho, cuando
no se concuerdan es cuando se busca “un ajuste”,
es decir, un acoplamiento estructural entre
ambos, por ponerlo en palabras de Luhmann
(1996, p.21), modificando ya sea la visión de vida
o en su caso, modificando la realidad mediante
la acción. En el primer caso, el ajuste ocurriría
dentro del sistema autopoiético mientras que el
segundo, sería actuando y modificando de alguna
manera el mundo que rodea.
Es de suponer que, en todas las ocasiones
de confrontación, siempre ocurre el ajuste en
ambos sentidos, un poco en/desde el sistema
autopoiético, otro poco modificando la realidad
circundante. Relación espejo que por un lado
permite la fidelidad a la concepción de la vida,
pero por otro, mantiede una atadura al proceso
de construcción de territorialidad, por ponerlo en
términos geográficos.
De esa manera, la materialidad se presenta al
ser humano en primer lugar como algo concreto,
circunstancial y heredado, delimitando sus
necesidades de tal manera que el hombre es siempre
un ser acotado y enraizado en el mundo, en un
61

�Año 12, N° 12, abril 2022 - abril 2023

Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

espacio y tiempo específico, producto de la misma
materialidad y al igual que la intención de expresar
algo se moldea al lenguaje del que se dispone,
dejando atrás todo un mundo no expresado; de igual
modo el hombre tiene que con-formarse entre otras
cosas con la materialidad a su alcance.
Nietzsche escribió: “nosotros pensamos que
conocemos algo de las cosas cuando hablamos de
los árboles, de los colores, de la nieve o de las
flores, pero sólo poseemos sus metáforas cuyos
significados no corresponden a la verdadera
esencia de ellas.” (Goonewardena, 2008, p.35)
Detrás de toda cultura material existe o debiera
existir como su sustento, un imaginario social de
como al ser social le gustaría ser/estar en un lugar y
que es lo que Dussel explica como: “voluntad-devivir en comunidad, determinación fundamental
de la definición de poder político.” (2006, p.24)
La ciudad, la calle, una plaza o la red de agua
potable no son objetos hechos para cumplir
solamente su finalidad funcional para un solo
individuo sino para cumplir con un proyecto de
vida en común. Como lo expresó Gusdorf: “hablo
porque no estoy solo” (1957, p.43). Existe la red
de agua potable no para satisfacer las necesidades
de un solo individuo sino porque como sociedad,
la hemos considerado indispensable para la vida,
hasta la hemos bautizado y nos referimos al agua
como el “líquido vital”.
Pero esa voluntad de vivir en comunidad exige
la comunicación, exige que todos los participantes
en consenso, “como sujetos libres, autónomos,
racionales, disfruten de igual capacidad de
intervención, para que la solidez de la unión de
las voluntades tenga consistencia para resistir a los
ataques individualistas y pueda crear instituciones
que le den permanencia y gobernabilidad.”
(Dussel, 2006, p.25)
Eso es lo que encierra o debería encerrar la
cultura material de la cual bien se podría afirmar
que no hay actividad del ser humano que no esté
mediada por ella, constituyendo lo que Giménez
llama: “mundo conocido en común y dado por
descontado” (2005, p.35). Un mundo material
que para bien o para mal, le proporciona a la
sociedad entre muchos otros aspectos, un espejo
o marco cognitivo normativo capaz de orientar y

organizar sus vidas. Costumbres, normas, leyes,
ritos o mitos petrificados intencionalmente en la
parafernalia de objetos, herramientas, útiles y sus
técnicas que han acompañado a toda sociedad en
su devenir a través del tiempo sin lo cual resultaría
imposible hacer historia (recuerdos) “para luego
contrastarlos (reflexionando) obsesivamente con
cada nueva situación” (Volpí, 2011, p.27) y de esa
manera, dirigir su rumbo.
Este mundo material proporciona en lo que a él
corresponde la base simbólica de la identidad grupal,
constituyendo una particular estructura relacional
intersubjetiva en base a la cual se pertenece a un
determinado grupo compartiendo un mismo escenario
instrumental. Como menciona Giménez: “modos
estandarizados de comportamiento” (2005, p.50)
normalizados en la cultura espiritual y solidificados
en la cultura material que, en última instancia,
representan el imaginario de su proyecto de vida y
que, por ello, también es ideología o concepción del
mundo que unifica a un grupo de individuos con
vistas a un fin común.
La realidad simbólica “verbalizada en el discurso,
cristalizada en el mito, en el rito y en el dogma
[…] también es una realidad incorporada en los
artefactos” (Durham en Gimenez, 2005, p.71) que
los individuos no se limitan a leer sino también a usar
como instrumento de poder o de intervención sobre
ese mismo mundo.
Es desde su realidad que el ser humano busca
indagar sobre el sistema de signos que dan sentido a
la relación entre los sujetos con el medio ambiente,
sobre la red de valores en tensión que subyacen a
la existencia de diversos discursos relacionados
con el medio ambiente, sobre la problemática que
experimentan cotidianamente los ciudadanos, así
como sobre pronósticos y deseos que proyectan los
habitantes de un lugar con respecto a su futuro.”
(Andrade, B., 2004, p.50)
De esta manera, el descubrir la dimensión
ambiental (texto y signos) de una determinada
cultura sería la principal tarea de la investigación.
Consideramos como texto al medio ambiente en
donde se ubica la cultura y a los signos, la manera
de significarlo.
“[…] La educación ambiental4 necesita realizar
su contribución para el desarrollo de futuras

4

Se consideran bases de la ecología humanista: No es lo mismo la ciudad, que lo urbano. Mientras que la ciudad es el espacio geográfico que
puede ser medido en rasgos como dimensión, densidad, heterogeneidad, etc., lo urbano (o la vida urbana) son las relaciones sociales efímeras
y superficiales en las cuales participan los ciudadanos. Lo urbano implica la indiferencia (la posibilidad de no mostrar una verdadera identidad
social) y la cortesía, sin ellos, la convivencia con extraños no podría existir. Sin embargo, lo urbano, no puede existir sin la ciudad.

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Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

sociedades sustentables y responsables con
su medio ambiente, por lo que es importante
crear o fortalecer los enlaces y las redes
sociales existentes, a través de las cuales sea
posible construir espacios públicos en los que
se gesten, apoyen y desarrollen propuestas
de mejoramiento e investigación del medio
ambiente.” (opus cit., 2004, p.51)
Para tal fin, los esfuerzos de una comunidad
deben de estar dirigidos a desarrollar en cada uno de
sus miembros la capacidad de percibir, reflexionar
y actuar, esto es, de significar. Como comúnmente
se dice, desarrollar el binomio ojo-cerebro, su
pensamiento crítico para ver en profundidad,
para “buscar constantemente las enfermedades
de la estructura social con el fin de descubrir las
diferentes alternativas para curarlas” (Morgan,
R., 1996, p.109), que comprenda su papel y su
responsabilidad social, gremial e individual y de
esta manera incidir en su manera de actuar.
[…] la ética -desde sus orígenes- tiene como
fundamento el ejercicio de la racionalidad, de
nuestra capacidad de conocer profundamente
la realidad y decidir nuestras acciones en
función de una Verdad que se sabe. De acá la
importancia de una educación centrada en el
análisis lógico de nuestra realidad. (opus cit.,
1996, p.109)

situaciones miserables al ser explotadas y
subordinadas; siendo así ¿se puede replantear a lo
urbano desde una transgénesis en la ciudad como
un paradigma del modelo integral de lo humano
en la ciudad contemporánea a la intervención
adecuada a lo humano?
De esta forma, resulta indispensable dar lugar
a lo humano en la ciudad; devolviendo a la ciudad
su acto filosófico y de trascendencia ya que son
entidades vivientes que, como reflejo social,
aprenden, se adaptan y se transforman; por lo mismo,
se comportan como un colectivo de organismos
diversos que funcionan por medio del intercambio,
operando en un constante estado de tensión, lo cual
les permite solventar su propia existencia mediante
el entendimiento de dicha complejidad. De esta
forma, como todo organismo, responde, sufre, se
enferma y requiere de atención.
Resulta fundamental el no olvidar los
cuestionaminetos que han acompañado al hombre
desde su inicio: ¿quién es?, ¿a dónde va?, ¿de
dónde viene? y ¿qué sentido tiene lo que hace?
Habrá que recuperar y tener presente estos
cuestionamientos al pensar, diseñar y construir y
vivir la ciudad para un entorno global más humano.
Por lo tanto, la posibilidad de una ciudad más
humana reside en la capacidad conciliadora para
visibilizar la belleza inherente en sí misma, entre
la memoria y la pertenencia, entre lo plural y la
identidad, entre lo colectivo y lo singular. Una ciudad
posible es un organismo que subsiste por medio de
la resiliencia; es una colección de multiplicidades
abierta al diálogo y, por lo tanto, hacia la felicidad
urbana de todos sus habitantes.

Conclusión
La verdad es mucho más de lo que sólo el hombre
puede perseguir. De esta forma, si diseñamos y
construimos entornos adecuados al bienestar del
hombre, lograremos tener ciudades en donde se
aporte a la dignidad de lo humano.
Nos encontramos en un período de profunda
transformación productiva, social y de valores, en
el que avanzan los sistemas de materialización de
nuestro entorno y formas de habitar el mismo; de
esta forma, la teoría y crítica, así como el proceso
de significación de nuestras formas de vida, por
medio de la reflexión, así como el de difusión
mediante la educación no tendrían sentido si no
culminaran en propuestas y acciones. Lo anterior
sería lo que restablecería el puente entre los trabajos
gubernamentales y académicos con la sociedad,
condición indispensable para la sustentabilidad.
Así mismo, a final de cuentas las ciudades
presentadas, denominadas de primer mundo,
se consideran el ideal para vivir, sin embargo,
se alimentan de otras ciudades que presentan
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Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

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Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos, Revista de la Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma de Nuevo León
Año 12. Número 12. abril 2022 - abril 2023, pp. 65-66 | ISSN: 2448-8399

Valuación urbana para la construcción social de la ciudad1
Autor: Jesús Manuel Fitch Osuna
Carlos Marmolejo Duarte2

La importancia del mercado inmobiliario, no sólo
como motor de la economía, sino también como
rector de importantes procesos sociales y ambientales
es incontestable. Estudiar sus diferentes aristas
y las imbricaciones sobre la creación de riqueza,
la cohesión social y la preservación ambiental es
objeto de numerosos estudios. Entre dichas aristas,
el análisis de las razones profundas que gobiernan
el valor de cambio de los inmuebles constituye
una materia de cabal relevancia en el contexto
más amplio de los estudios urbanos. El libro que
tenemos en nuestras manos aborda dicho estudio
desde una perspectiva espacial, por ende, se
adentra en el análisis de la relación que existe entre
la formación del valor del suelo y la estructura
urbana, entendida como la configuración espacial
de usos del suelo y jerarquías de zonas y ejes
dentro de la ciudad. Dicha relación, por otra parte,
no puede establecerse de forma unidireccional,
es decir: a un mayor valor del suelo corresponde
un uso determinado y en función de dicho uso se
establece una jerarquía de la zona determinada en

relación a la ciudad. Por el contrario, la relación
entre valores del suelo, las actividades que en él
se localizan (es decir su uso), y la intensidad con
la que se usa (es decir la densidad) constituyen
una triada que, a manera de una trinidad, se
determinan de forma simultánea en las ciudades de
cierto tamaño en las que opera un libre mercado.
Precisamente dicha simultaneidad representa uno
de los retos más relevantes en el estudio teórico
de las referidas relaciones, y tiene una relevancia
muy especial por cuanto la regulación del suelo,
generalmente mediante políticas públicas como la
planeación urbana, necesariamente incide en los
tres aspectos comentados, es decir, valor, uso y
densidad. Si el objeto, por ende, de la planeación
urbana es reducir las disfuncionalidades de
nuestras ciudades, tales como la segregación
socioresidencial o su exacerbación que conduce
a condiciones de exclusión, o la falta de
asequibilidad de la vivienda, entender la forma en
cómo se relacionan valor, uso y densidad resulta
de primordial relevancia, con el objeto de conocer

1

Primera edición 2021 © 2021 Labýrinthos editores © 2021 Universidad Autónoma de Nuevo León © 2021 Universidad Politécnica de
Cataluña © 2021 Dr. Jesús Manuel Fitch Osuna. ISBN: 978-607-99076-4-8
2
Adscripción: Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona, Cataluña, España. Profesor Titular (acreditado Catedrático),
Investigador del Centro de Política de Suelo y Valoraciones y responsable de edición de Arquitectura, Ciudad y Entorno. Consejero del
Consejo Consultivo Internacional de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Nuevo León, México.

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�Año 12, N° 12, abril 2022 - abril 2023

Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

los efectos colaterales de dichas políticas. En esa
línea avanza el texto que se nos presenta. Y lo
hace desde la perspectiva urbano arquitectónica
como punto de partida para ofrecer una definición
y tipificación de calles, para luego exponer las
técnicas y procedimientos que la disciplina de
la valuación inmobiliaria, y particularmente la
catastral, ha desarrollado para llegar a determinar
el valor de cada calle, para finalmente, en el
contexto más amplio de la economía urbana,
ofrecer una visión panorámica en la cual cada calle,
en virtud del valor de cambio de los bienes raíces
que la rodean, se ubica en la intrincada urdimbre
urbana. Así, esta obra constituye no sólo una
contribución de naturaleza teórica, sino también
tiene una enorme utilidad en la implementación
de catastros urbanos que, como se sabe, son una
de las principales fuentes de financiación de las
haciendas locales, y un instrumento de inestimable
valía en la determinación de un conjunto de
impuestos, la resolución de litigios e incluso la
implementación de políticas de recuperación de
plusvalías urbanísticas.
En el desarrollo del libro, el Dr. Jesús Fitch
Osuna, despliega sus amplios conocimientos en
materia de valuación urbana que ahíncan sus más
tiernas raíces en su tesis doctoral realizada en el
Programa de Gestión y Valoración Urbana de la
Universidad Politécnica de Cataluña, abonados
con su paso como investigador en formación en el
Centro de Política de Suelo y Valoraciones de dicha
universidad, y que han tenido un desarrollo muy
relevante tanto desde la perspectiva académica,
como colegial en el Monterrey Metropolitano,
como lo pone de relieve tanto esta monografía
como el resto de sus publicaciones. Dentro del
amplio repertorio de los trabajos del Dr. Fitch
destacan los referidos al análisis de la incidencia de
los factores ambientales en la formación espacial
de los valores, tema que, como he indicado antes,
constituye el núcleo de la presente publicación.
Asimismo, la temática del libro se inscribe en
las líneas de trabajo y colaboración de su autor
y el suscrito profesor de la Escuela Técnica
Superior de Arquitectura de Barcelona en el
marco de cooperación del Consejo Consultivo
Internacional de Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León. Y por
tanto es fruto de la cooperación académica entre
ambas instituciones.

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Cuadernos de Arquitectura y Asuntos Urbanos

Normas de Publicación

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�Cuadernos de Arquitectura
y Asuntos Urbanos
Revista de la Facultad de Arquitectura
Universidad Autónoma de Nuevo León
Año 08 Num. 08 Abril 2018

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En el caso de un libro, el título irá en letra cursiva, indicando a continuación la ciudad y la editorial.
Ejemplo:
Andrews, Gavin J.; y Phillips, David R. (2005):
Ageing and Place. Perspectives, policy,
practice. New York: Routledge.

Para citar un Capítulo de libro:

Con el mismo criterio se citarán los capítulos de
libros, estando en cursiva el título del libro. Ejemplo:
Hilhorst, D.; y Bankoff, G. (2004): “Introduction:
mapping vulnerability”, in Bankoff, G.;
Frerks, G.; y Hilhorst, D. (eds.), Mapping Vulnerability: Disasters, Development and People.
London: Earthscan, pp. 1-9.

Para citarun Artículo:

En el caso de un artículo, el título irá entrecomillado, el nombre de la revista en letra cursiva; y,
posteriormente, volumen (Vol.), número (núm.) de

Silva, Eliud (2009): “Mortalidad por accidentes
automovilísticos en la Zona Metropolitana de
les de Población, Vol. 15, núm. 62, octubrediciembre,
pp. 143-172.

Ciencias Sociales, Vol. XVI, núm. 392, 20 de febrero de 2012, . [11 de septiembre de 2014]. Disponible:
http://www.ub.edu/geocrit/sn/sn-392.htm

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ordenamiento territorial de cuencas agropecuarias: aplicaciones en la Pampa Austral, Argentina”,
Scripta Nova. Revista Electrónica de Geografía y

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Cuadernos

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y Asuntos Urbanos
Revista de la Facultad de Arquitectura
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Año 08
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Ageing and Place. Perspectives, policy,
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Hilhorst, D .; and Bankoff, G. (2004): “Introduction: mapping vulnerability” in Bankoff, G
.; Frerks, G .; and Hilhorst, D. (eds.), Mapping Vulnerability: Disasters, Development and
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accidents in the metropolitan area of Mexico City in
the late twentieth century”, Journal of Population, Vol
15, no.. 62, OctoberDecember, pp. 143-172.

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example:
Vázquez, Patricia; Sacido, Monica; and Zulaica,
Laura (2012): “Analysis techniques for land
use planning in agricultural watersheds: applications in Austral Pampa, Argentina”, Scripta Nova.
Electronic Journal of Geography and Social Sciences,
Vol. XVI, no. 392, February 20, 2012,. [11 September
2014]. Available: http://www.ub.edu/geocrit/sn/sn392.htm
136126

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CUADERNOS DE ARQUITECTURA Y ASUNTOS URBANOS.
REVISTA DE LA FACULTAD DE ARQUITECTURA DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN.
ISSN: 2448 – 8399
CUADERNOS DE ARQUITECTURA Y ASUNTOS URBANOS.
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es una revista científica que se edita desde el año 2011 bajo el patrocinio de la Facultad de Arquitectura
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CUADERNOS DE ARQUITECTURA Y ASUNTOS URBANOS es una publicación anual especializada en arquitectura y
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���</text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Zavala, Nohemí, Editora Responsable</text>
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                <text>Rodríguez, Verónica, Diseño Editorial</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Vol 05 OctubreN 03 Diciembre 2022

�Universidad Autónoma de Nuevo León

Dr. Santos Guzmán López
Rector

Dr. Juan Paura García
Secretario General

M.A. Emilia Edith Vásquez Farías
Secretaria Académica

Dr. José Javier Villareal Álvarez Tostado
Encargado del despacho de la Secretaría de
Extensión y Cultura

Lic. Humberto Salazar Herrera
Director de Humanidades e Historia

Lic. Dinorah Zapata Vázquez
Coordinadora del Centro de Información
e Historia Regional y “Hacienda San Pedro”

M.C.R. Emilio Machuca Vega
Editor Responsable

Lic. Ana Cesira Alvarado Zapata
Diseño

Bitácora Nueva Era del Centro de Información de Historia Regional y Hacienda San Pedro de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, Año 2022, Octubre-Diciembre, Número 3, Volumen 4. Es una publicación trimestral, editada por la Universidad Autónoma de Nuevo
León, a través del Centro de Información de Historia
Regional. Domicilio en Carretera General a Zuazua,
Km 4.5, Zuazua Nuevo León, México, C.P. 65750. Teléfono: 825 247 0500. Editor responsable: M.C.R. Emilio
Machuca Vega. Reserva de derechos al uso exclusivo
04-2021-081019364500-203, otorgado por el Instituto
Nacional del Derecho de Autor, ISSN en trámite.
Altar de muertos en la Hacienda San Pedro “Celso Garza Guajardo”.

Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura del editor de la publicación.

Prohibida su reproducción parcial o total del
contendió e imágenes de la publicación.
Editado en México.
Todos los derechos reservados.
revistabitacora@uanl.mx

3

�Índice
Página 4

Dr Benjamín Limón Rodríguez,
Presidente de la H Junta de Gobierno de la UANL
-Sergio L. González de León

Página 7

El transporte en Monterrey; vértice del progreso
-Leopoldo Espinosa Benavides

Página 12

La comunidad del Topo de los Ayala durante la época
de la Intervención francesa
-Juan Ramón Garza Guajardo

Página 14

Las primeras excursiones científicas a las Grutas de
Bustamante, Nuevo León
-Myrna Karen Garza Cantú

�Dr Benjamín Limón Rodríguez
Presidente de la H Junta de Gobierno de la UANL
-Sergio L. González de León

Nació en la ciudad de Saltillo, Coahuila el 31 de

Para Limón Rodríguez, la Universidad Autónoma

marzo de 1941, desde muy joven radicó en Monterrey

de Nuevo León goza de gran equilibrio gracias al

donde cursó su educación básica y profesional siendo

trabajo de una serie de componentes que van des-

egresado de la Facultad de Ingeniería Civil de la

de el personal administrativo y académico, con el

UANL en 1966. Con maestrías de Ingeniería de

acompañamiento de los padres de familia.

Salud pública y Maestría en Ingeniería Ambiental,
y Doctorado en Ingeniería con Énfasis en Ciencias

Recientemente vertió estos conceptos:

del Agua en la Universidad Autónoma del Estado
de México en 2009. Especialidad de Salud ocupa-

“La Universidad está en paz porque se ha manteni-

cional y contaminación atmosférica en los Institutos

do en equilibrio; es como la naturaleza, si se pierde

de Salud Ocupacional de Chile y Perú becado por

el equilibrio comenzamos a perder especies. En

la Organización Panamericana de la Salud.

nuestra vida personal vamos a aprender a vivir
ecológicamente. Primero que te conozcas tú, una

El Doctor Limón Rodríguez ha sido coordinador de

vez que te conoces te darás cuenta que necesitas

la Maestría de Ingeniería Ambiental en estudios de

estar en equilibrio”, pronunció el Maestro Emérito

Posgrado de la Facultad de Ingeniería Civil UANL

y Presidente de la H. Junta de Gobierno.

(1989-2007). Profesor Emérito, máximo reconocimiento otorgado por el H. Consejo Universitario.

“Mantén tu paz y tranquilidad interior. Ser empáti-

Además, ha coordinado un sin número de proyec-

co con los demás, solidario. Eso te da paz interior

tos de investigación, algunos de ellos patrocinados

y puedes reflejar esa paz hacia los demás. Eso ha

por la Comisión de Países Europeos, la Comisión

logrado que la Universidad tenga el equilibrio”,

Nacional de Ecología de México y el Gobierno

recomendó Limón Rodríguez a sus alumnos y a que

del Estado de Nuevo León, así como por diversos

tengan en bien tomar el consejo.

grupos corporativos de la localidad. Es Consultor
privado en ingeniería ambiental y en lobbying en

Limón Rodríguez exhortó a los universitarios a leer un

los tres niveles de gobierno.

poco sobre la historia de la Universidad para comprender el importante papel que juega el equilibrio.

Presidente de la H Junta de Gobierno de la UANL
En ceremonia que se realizó el 28 de junio de 2021, el

“Hace falta leer un poco de la historia de la Uni-

doctor Benjamín Limón Rodríguez rindió protesta para

versidad, por lo menos en los últimos 50 años. Si

presidir la H. Junta de Gobierno de la UANL, para el

conocemos la historia y el por qué la UANL es una

periodo 2021 al 2023, quien suple en este cargo al

de las mejores del país, vamos a entender qué im-

MC. Marco Antonio Méndez Cavazos. El evento fue

portante papel. Qué los universitarios conozcan la

presidido por el ex Rector, de nuestra Máxima Casa

historia de su institución. Un gran honor por ser

Estudios, Ingeniero Maestro Rogelio Garza Rivera.

universitario. Fui universitario desde antes de que

�la Universidad lograra la autonomía. Me tocó

del Departamento de Ingeniería Ambiental. En

convivir con los Rectores desde Lorenzo De Anda

varias conferencias el doctor Benjamín Limón ha

hasta el actual Dr. Santos Guzmán”, aseveró.

expresado: “el estudio del agua debe ir más allá
de su composición, para trascender a su relación

Avance

directa con el ser humano”.

El hoy Presidente de la H Junta de Gobierno de

Proyectos y programas de investigación

la UANL, es autor de tres libros sobre su especialidad y 20 capítulos de libros y artículos de divul-

• Director y coordinador de proyectos de inves-

gación, así como publicaciones en periódicos de

tigación para el saneamiento ambiental, restau-

la localidad y programas de radio y televisión.

ración de terrenos, uso de residuos industriales,
planes de ordenamiento ecológico y estudios de

Durante su amplia trayectoria ha sido merece-

impacto ambiental en el área metropolitana de

dor de múltiples reconocimientos, entre los que

Monterrey y otros estados del país.

destacan el Premio de Ecología Ollín Tonatiuh
con el Programa Victoria 1992 y como persona

• Miembro fundador del Comité de Ciencias del

física 1993. Máxima Presea que otorga el Esta-

Ambiente de la Dirección de Estudios de Licen-

do de Nuevo León al Mérito Cívico en el área de

ciatura de la UANL.

Investigación Científica 1993. Premio Ingeniería
Civil en el área de Investigación 1994, otorga-

• Asesor, director y jurado de tesis de maestría y

do por el Colegio de Ingenieros Civiles. Cuatro

doctorado en ingeniería ambiental.

medallas al Mérito Ecológico otorgadas por entidades académicas y colegios de profesionales

• Ponente, asistente y organizador en eventos

de México y autoridades estatales y municipales,

científicos y académicos a nivel nacional e inter-

entre estas, la Medalla Diego de Montemayor al

nacional.

Mérito Ecológico, otorgada por el Ayuntamiento de Monterrey año 2001, entre otros reconoci-

• Asesor en ingeniería ambiental de CEMEX

mientos y distinciones. Recientemente recibió el

(1997-2002) e Industrial Minera México.

Trofeo Regio, edición 2022.
• Autor y coautor de los libros Ciencias del ambiMiembro del Colegio de Ingenieros Civiles de

ente (2002) y Ambiente y sustentabilidad (2008).

Nuevo León A, C., de la AWWA (American Wa-

Publicaciones científicas relacionadas con las al-

ter Works Association), de la Sociedad Mexicana

ternativas de soluciones ambientales.

de Aguas, Sociedad Iberoamericana de Física y
Química Ambiental. Miembro del Consejo Edi-

Casado con María Eugenia Echeverría con quién

torial de la Revista Ingenierías de FIME y otras

que ha procreado cuatro hijos. A pregunta ex-

asociaciones de su especialidad. Es Decano de la

presa me comentó que tiene más de 50 años de

Facultad de Ingeniería Civil (FIC), donde ha ocu-

servir a la Universidad y que nunca se jubilará.

pado el cargo de Secretario Administrativo y Jefe

5

�DR. BENJAMÍN LIMÓN RODRÍGUEZ | Presidente de la H Junta de Gobierno de la UANL

Dr. Benjamín Limón Rodríguez, Presidente de la H. Junta de Gobierno de la UANL 2021-2023.

La ceremonia del nombramiento estuvo presidida por el Dr. Med. Santos Guzmán López;
Dr. Ing. Benjamín Limón Rodríguez; Ing. MC. Rogelio Garza Rivera e Ing. MC. Marco Antonio Méndez Cavazos.

�El transporte en Monterrey;
vértice del progreso
-Leopoldo Espinosa Benavides

Durante milenios -Periodo Paleolítico- el ser huma-

Oriente lejano se inició hace unos 11 mil años el uso

no, en su fase de cazador - recolector, migraba por

de búfalos de agua -a veces convertidos en bueyes,

la falta de medios de transporte para acarrear sus

es decir castrados- para carga y en algún momento

alimentos. Los productos de su caza y recolección

se le agregó la carreta, gracias el invento de la rueda.

se limitaban a su capacidad de movilización cargando en sus brazos, o del clan o de la tribu, las partes

En Egipto, hace unos 8 mil años se empezó a utilizar

de la pieza ultimada y los frutos recolectados.

el asno como medio de transporte de carga y movilización de personas. De ahí los griegos hicieron lo

Cuando cazaba una presa grande -un mamut o un

propio y después lo heredaron a los romanos que lo

cérvido gigante- en torno del animal cazado se in-

masificaron por el antiguo continente y su dominios

stalaba el campamento y, una vez que se le extraía

europeos y asiáticos, utilizando también el caballo.

todo el alimento o la carne se corrompía, llegaba el
momento de migrar.

La gente del gran desierto del Sahara domesticó el camello que no sirve como animal de tiro, pero es muy

El hombre de este periodo paleolítico pudo domes-

bueno para la carga. Las altas culturas africanas -Reino

ticar a los cánidos como ayudantes en la cacería y

de Ghana, de Axum y el Congo- domesticaron a los ele-

para la defensa del campamento. También lo hizo

fantes que luego serían utilizados incluso por griegos y

con los pequeños felinos que ayudaban al control

romanos para carga, transporte y hasta para la guerra.

de plagas y ambos animales servían también de
mascotas, compañeros de juegos y de compañía.

La falta de la rueda impidió el desarrollo en América

El perro, primer animal coadyuvante en el transporte

Pero en América no se desarrolló la rueda, por tanto
no se aprovechó la presencia de perros, algunas espe-

En el Mesolítico (periodo intermedio entre Pale-

cies del caballo, llamas y otros camélidos en el sur de

olítico y Neolítico) inició una transición de la vida

América. En Mesoamérica ya en su pleno desarrollo se

de cazadores recolectores a la vida aldeana, con la

utilizaba para el servicio de carga a los llamados Tam-

domesticación de otros animales. En el norte del

eme; individuos que se dedicaban a cargar bultos por

planeta, el mundo escandinavo y el mundo Inuit

largas distancia, relevándose en periódicas postas.

-esquimales- comenzaron a utilizar perros para tirar trineos, aumentando la capacidad de carga del

Se construyó una red comercial de los pochtecas

clan, así como armas, herramientas y alimentos, na-

que, además de grandes comerciantes eran espías,

ciendo así el transporte comunitario, pues estaba al

pero eso reducía tanto su poder comercial como el

servicio de todo el clan.

militar, pues cada soldado debía traer su Tameme
para cargar sus armas y sus demás enseres; más el

El uso de animales como herramientas de carga y tiro

alimento para ambos.

fue apareciendo en distintos momentos históricos. En

7

�El transporte en Monterrey; vértice del progreso

La Ruta de la seda

tropas y mercancías entre los cinco continentes y los
dos hemisferios. Sin embargo, los viajeros particu-

Mientras, en el Súper Continente Euroasiático-africano

lares aprovechaban la seguridad que proporciona-

aproximadamente en el siglo I antes de Cristo, hasta

ban los desplazamientos militares y los embarques

el año 1400 de nuestra Era, surgió la Ruta de la Seda,

comerciales, para viajar por su cuenta.

que concentraba todas las tecnologías de transporte.
Para acarrear productos se utilizaban las carretas chi-

Dentro de las grandes ciudades, aunque la mayoría

nas de bueyes, los camellos del Sahara, los elefantes

de la población se movilizaba a pie, existían situa-

del corazón de África, y los bueyes europeos.

ciones en la que los particulares tenían la necesidad de ser transportados de un extremo a otro de

Esta Ruta de la Seda iba de Roma -y de ahí a toda Eu-

las urbes, a las comunidades aledañas o bien para

ropa- hasta Xi’an en el extremo occidental de China, de

mover bienes que no pudieran llevarse en los bra-

donde partía hacia todos los rincones de China, Mon-

zos a pie. El transporte, especialmente el público,

golia, Japón, las Filipinas, y lo que hoy es el Asia Rusa.

debía dar servicio a las personas que requerían
movilizarse por diferentes razones, que podrían ser

El Imperio Romano, para ser el gran socio de la Ruta

productivas o para el ocio.

de la Seda, construyó por toda Europa una red de
caminos para transportar mercancías de ida y regre-

El transporte público era de los arrieros

so a toda Europa, desde luego que esta red caminera se utilizaba también para fines bélicos dándole

Hay que diferenciar el transporte privado, pues

por siglos al ejército romano la hegemonía militar.

los propietarios de los animales de carga o de tiro
los utilizaban para su propio uso y en algunos ca-

Este modelo romano fue copiado, siglos después,

sos hacían favores gratuitos o pagados a vecinos

por el Imperio Español, para establecer una gran

para transportar personas o mercancías. Así nació

red comercial que iba desde la Península Ibérica

el transporte público de propiedad privada, cuyos

hasta las Filipinas, con una cobertura adicional del

operadores eran llamados ‘arrieros’.

continente americano desde el Fortín de Nutka
-hoy Vancouver, Canadá- hasta la Tierra del Fuego.
El origen del transporte de Monterrey

En el Monterrey colonial se requería transportar
mercancías de las poblaciones de la comarca, para
llevar el “mandado” del Mercado a los hogares;
para realizar un paseo familiar a algún paraje; o

Este es el origen del transporte público en nuestra Ci-

para movilización en los funerales. Estos servicios

udad que al momento de la fundación se definía como

comenzaron a darlos: “Los que conducen bestias

“el trajín de mercancías y personas de un lugar a otro”

de carga, y trajinan con ellas de una parte a otra”,

y ahora “el transporte de una Ciudad que puede ser

es decir, los arrieros.

utilizado por cualquier persona para trasladarse de un
lugar a otro a cambio de una cantidad de dinero”.

Estos arrieros brindaron el primer servicio de trans-

La Corona española aún en sus mejores momentos

porte público de nuestra ciudad, utilizando burros,

no pensaba en el transporte público al servicio de

mulas y bueyes. Se determinaron rutas fijas por

particulares, pues su preocupación era movilizar

“caminos de carretas” dentro de la comarca, a La

�Estancia de los Garza (San Nicolás de los Garza) y a

Los famosos convoyes abastecían de

San Pedro de los Nogales (San Pedro Garza García).

mercancías a la Ciudad

El primer itinerario del transporte de Monterrey

Monterrey era el límite noreste del Virreinato de la
Nueva España y hasta aquí llegaban los llamados

Desde 1609 se puede detectar en el Archivo de

convoyes; grupos de grandes carretas tiradas por

Monterrey la existencia de un camino para carretas:

una docena de bueyes o mulas, cada una acompañada de un cuerpo militar. Eran lentas pero

“…Un sitio de estancia de ganado mayor, uno de

movían grandes cantidades de mercancía y perso-

menor con cuatro caballerías de tierra y saca de agua

nas que viajaban por los Caminos Reales que eran

, en el río de la Pesquería Grande , “desotra parte

una suerte de grandes arterias del Imperio.

del río, yendo a la Cueva , por bajo el paso de las
Carretas” y un herido del molino para casas y huertas

En un tiempo Monterrey era el final del Camino

a lindes de Juan Fernández de Castro , el Mozo…

Real. Pero en 1718 se extendió a San Antonio del

Ante el gobernador Diego de Montemayor…”

Béjar, hoy San Antonio Texas y unos años después
hasta Nuestra Señora de Guadalupe de los Nacog-

Las carretas eran un lujo. Algunos vecinos las traían

doches -hoy Nacogdoches, Texas- en la frontera

de Saltillo y otras, pocas, eran fabricadas en esta Ci-

con la Luisiana Francesa.

udad pues requerían conocimientos de carpintería
y de herrería (para los arreos del animal)”.

Pequeñas caravanas venían de otros poblados del
Nuevo Reino de León como Cerralvo, Cadereyta,

El transporte de minerales en Monterrey

Río Blanco (Aramberri) y otras poblaciones del sur
que tenían mayor comunicación con Matehuala,

También la actividad minera necesitaba de un siste-

que no era jurisdicción del Nuevo Reino de León,

ma de transporte como vemos en este documento

sino de la provincia religiosa de los frailes Francisca-

en el que Miguel de Montemayor (bisnieto del fun-

nos, lo que genera la confusión de que alguna vez

dador) otorgaba a su tío Diego de Montemayor (nie-

Matehuala dependió de Monterrey.

to del fundador) una Merced que incluía espacio para
una mulada para transportar los minerales extraídos:

El camino a León -hoy Cerralvo-

“Merced hecha a favor de Diego de Montemayor ,

Desde 1596, el año de la fundación, existe antece-

de “un herido de ingenio con el agua del río de los

dente de la existencia de un camino que iba a la

ojos de Santa Lucía , en el primer ancón que hace el

ciudad de León, es decir Cerralvo:

río por bajo de unas tapias viejas... y las saca señalo
arriba del paso de la ciudad antigua” ; y un pedazo de

“Testimonio sacado a solicitud del capitán Gonzalo

tierra en el mismo ancón “para la congregación de la

Fernández de Castro, en nombre de Diego Fernán-

gente de mi cuadrilla y para las casas de mi vivienda

dez de Montemayor, de la Merced hecha a Diego

y corrales para las muladas, todo como minero para

de Montemayor, el Mozo, su padre, en 28 de nov-

el avío de sacar plata y beneficiar metales” . Ante

iembre de 1596, de un sitio y solar para casas de mi

Miguel de Montemayor, teniente de justicia mayor

morada y un sitio para huerta y viña..., en el monte

y Mateo de Villafranca , secretario de gobernación”

de ésta ciudad... a manderecha, como vamos, y el

9

�El transporte en Monterrey; vértice del progreso

ojo de agua que sale en el nacimiento del monte...,
y el indio Tetenorame con su gente y Piopi, por otro

La profesionalización de los trabajadores
del transporte

nombre Tucumuliama, con su gente, y el Capuliguan, tepehuán, y el Mayegura y Cayaguaguin; y cu-

En un Documento de 1683 aparece un vecino de la Ciu-

atro caballerías de tierra como a una legua de ésta

dad que tenía por oficio “arriero y domador de mulas”:

ciudad; y un herido de molino de pan; y el cacique
Maxcala, tepehuán con su gente, y el Taquanama

“Declaración de Melchor de Garibay, español, vecino de

y el Cayaguaguin y testimonio de la cláusula de la

ésta ciudad, “arriero y domador de mulas”, de 25 años.

fundación de la ciudad señalando para si una estancia de manado mayor junto al río del Topo, “en la

Otro de 1685

parte y lugar que solían pasar las carretas que iban a
la ciudad de León”. Monterrey, 28 de noviembre de

“Declaración de Lázaro de Avila, español, vecino de

1596. (Testimonio autorizado por el escribano Juan

ésta ciudad, “y de oficio arriero”, de 37 años.”

de Abrego.Monterrey, 19 de marzo de 1642).”
Lo que significa que desde aquellos años ya había
Primera inversión en transporte, del

oferta y competencia en el transporte público.

gobierno del estado
Las mercancías entraban a la Ciudad por la
Cuando en 1625 llegó de gobernador Martín de Za-

colonia Nuevo Repueblo

vala, adquirió 19 carretas para mejorar el trasporte
de mercancías y personas en la Ciudad lo que sig-

Por los puntos donde llegaban mercancías a la Ciu-

nificó la primera inversión formal en transporte pú-

dad como la Garita del Sur donde hoy es la Colonia

blico de nuestra Ciudad:

Nuevo Repueblo, cerca de la Plaza Hilario Martínez,
llegaba gran cantidad de mercancías que provenían

“Martín González, residente en ésta villa, vende al

de lugares tan distantes como Tampico y Matamo-

gobernador Martín de Zavala, “una cuadrilla de dieci-

ros y tan cercanos como el Valle de Huajuco -actual

nueve carretas que tiene armadas con sus toldos,

Zona Citrícola-; ahí se cobraban las alcabalas, o im-

ruedas y todos los pertrechos...”a $40 pesos cada

puestos al comercio interior; se instalaban arrieros

una, “que montan $760 pesos. Le entrega, además,

para introducir a la Ciudad mercancías o viajeros.

600 bueyes, mulas y caballos, a $10 pesos cada uno,
“que valen seis mil pesos”; así como “el aución de

Monterrey, centro transportista del noreste

la gente del servicio” y el fierro de las bestias, que
todo asciende a $7,260 pesos. Se los pagará en

Así fue creciendo poco a poco el transporte en

grete en dos o tres viajes, puesta en las minas del

nuestra Ciudad, aprovechando la ubicación ge-

Parral al precio que tuviere al ser enviada, corriendo

ográfica que ofrecía descanso a los viajeros y el

de cuenta del gobernador los salarios, cuando se las

cambio de recuas durante toda la Colonia y el prin-

entregare en el Parral, así como los fletes si volvieren

cipio de la vida independiente.

cargadas. Ante Juan de Zavala, alcalde ordinario y
Juan de Abrego, secretario. Testigos, Pedro de Sali-

Había convoyes que viajaban hacia Matamoros, Pie-

nas (quien firmó por el vendedor, por no saber) don

dras Negras, San Luis Potosí, Zacatecas, Durango,

Juan de Guzmán y Juan Alonso Bazán.”

Chihuahua, San Antonio del Béjar, Texas; Santa Fe

�de Nuevo México. Las mercancías se quedaban por

carretas y mulas para movilizar a los viajeros y su

las noches en las plazas, y los comerciantes o via-

equipaje a sus casas, a los mesones, o a los hoteles

jeros tomaban carretas a los mesones que se con-

que empezaban a aparecer en la Ciudad.

centraban en las cercanías del Parián (Padre Mier
y Juárez) y en donde la calle Hidalgo se divide en

La industrialización catapultó el crecimiento de la

Hidalgo y Morelos.

Ciudad. Hasta la parte ubicada al sur del Río Santa
Catarina -hoy colonia Independencia- requirió de

Las diligencias de Monterrey

más servicios de transporte que principalmente era
en burros.

Luego de la invasión norteamericana de 1846, y
el movimiento de la frontera al sur, más cercana

En la última década del siglo XIX llegaría la modern-

a Monterrey, se inició el uso de diligencias que

idad con los tranvías.

eran carretas más pequeñas y más cómodas, cuya
función era movilizar personas con mayor rapidez a

Continuará…

San Luis Potosí, Linares, Laredo, San Antonio, Texas; y Matamoros, en donde se conectaba un vapor

Citas:

que iba a Nueva Orleans.

-Ordenanzas de descubrimiento, nueva población y pacificación de las Indias dadas
por Felipe II, el 13 de julio de 1573, en el bosque de Segovia.
-ARCHIVO HISTÓRICO DE LA CIUDAD DE MONTERREY

Monterrey era aún parada obligatoria para miles de
viajeros y sus mercancías, lo que le dio prosperidad
económica convirtiéndose en uno de los grandes
centros comerciales y de servicios de toda la región.

-COLECCIÓN Civil: volumen 1 expediente 31; volumen 1, expediente 50; volúmen 11 A,
expediente 1 folio 99; volumen 4, expediente 18, folio 14; volumen 23a, expediente 1 folio 24;
Leyes de Indias.
-Camino de Tierra Adentro, INAH.
-ONU-Hábitat

¡Arriba el Ferrocarril!
Hasta que en 1882 llegó el Ferrocarril y modificó
esa condición, pues los viajeros y las mercancías ya
no necesitaban llegar a la Ciudad. Esto significó una
gran contracción económica que, luego de un tiempo, se resolvió con la industrialización de la ciudad,
aprovechando este moderno medio de transporte
para traer materia prima para la industria y transportar los productos terminados rumbo a los mercados
nacionales e internacionales.
Las tres estaciones de Ferrocarril
En las estaciones del Ferrocarril, que eran tres: la
Industrial que estaba a la altura de Fundidora; la del
Golfo, en Colón y Emilio Carranza y la Nacional en
Pino Suárez y Colón, se establecieron “sitios” de

11

�La comunidad del Topo de los Ayala durante
la época de la Intervención francesa
-Juan Ramón Garza Guajardo

Tras la salida de Benito Juárez de Monterrey en

los Ayala, que en ese tiempo formaba parte de San

agosto de 1864, luego de haber instalado aquí

Nicolás de los Garza, estuvieron al menos en dos

la sede del gobierno republicano por espacio de

ocasiones las tropas invasoras al mando del coro-

cuatro meses, toda la región noreste quedó bajo

nel Julián Quiroga, ambas en 1866: la primera vez

control del ejercito intervencionista. De tal man-

sorprendieron al coronel García (que junto con cien

era, el 26 de agosto el general francés Alexandre

de sus hombres había pernoctado en el pueblo),

de Castagny ocupó Monterrey e “inmediatamente

tomaron diez prisioneros, mismos que fueron fusi-

procedió a reorganizar la administración pública,

lados en el mismo lugar, y en seguida saquearon y

nombrando como prefecto del departamento a D.

quemaron casi todo el pueblo; en la segunda oca-

Jesús María Aguilar y como presidente del Tribunal

sión, se llevaron del pueblo a doce vecinos a la ciu-

al Lic. Juan N. de la Garza y Evia” . A los pocos

dad de Monterrey al considerar que eran partidari-

meses, Castagny se retiró de Nuevo León rumbo a

os de los liberales. De ellos solo uno pagó setenta

Durango, y las fuerzas republicanas leales a Juárez

pesos por su liberación. A pesar de los intentos por

pudieron tomar Monterrey en abril de 1865. Su con-

evitar que la comunidad apoyara la causa liberal,

trol sobre la ciudad fue efímero, pues a finales de

siempre que era requerida asistencia por parte del

junio las tropas francesas al mando del comandante

coronel Ruperto Martínez, los vecinos aportaban lo

Rubén de la Hayrie volvieron a ocupar la capital del

que tenían, quedándose muchas veces en la miseria.

estado. En ese mismo mes, llegó a la entidad el
general francés Pierre Jenningros, con el objetivo

Por otra parte, hay que mencionar que durante

de instalar el gobierno imperial en el recién nomb-

la estancia de los franceses en San Nicolás de los

rado departamento de Nuevo León.

Garza, el juez del registro civil era el señor Julián
Salinas, quien era responsable del libro del Regis-

La permanencia de los imperialistas en Monterrey

tro Civil del Imperio Mexicano. En dicho libro, se

duró poco más de un año, porque al triunfo del

anotaban los nacimientos y matrimonios, asentan-

general Mariano Escobedo en Santa Gertrudis el 16

dose a las personas como “hijos del Imperio”. Las

de junio de 1866, los franceses desocuparon defini-

transcripciones de los datos contenidos en dicho

tamente la capital de Nuevo León. En el período de

libro se deben al historiador José Flor Navarro

tiempo en que las fuerzas del Imperio permanecier-

(1892-1960), quien consultó el manuscrito original

on en el estado, tuvieron que enfrentarse a la guer-

y publicó sus hallazgos en 1955, en la obra Álbum

rilla de los elementos republicanos, especialmente

histórico de San Nicolás de los Garza.

a la que era encabezada por el capitán Ruperto
Martínez, quien era fuertemente apoyado por bue-

Pues bien, dicho libro del Registro Civil contenía las

na parte de la población. Entretanto, los invasores

actas de matrimonio de José Porfirio Cantú y María

recorrían los pueblos en busca de los guerrilleros,

Antonia Cantú, Tomás Lozano y Juana Saldaña, y

sembrando el miedo. En la comunidad del Topo de

Antonio Lozano y Genoveva Rodríguez, los tres

�matrimonios formalizados en la comunidad del Topo
de los Ayala. Asimismo, y con el carácter de “súbditos
del emperador Maximiliano”, quedaron registrados los
siguientes nacimientos ocurridos en el Topo:
• El 6 de abril de 1866 fueron registrados José Guadalupe Chavez Villarreal (hijo de Crispín Chavez y Juana Villarreal) y José Dionisio Lozano Villarreal (hijo de Damián
Lozano y Paula Villarreal).
• El 19 de abril fue registrado José Ricardo Arredondo
Lozano, hijo de Abril Severiano Arredondo y Hermenegilda Lozano.
• El 23 de abril fue registrada María Perfecta Villarreal
Siller, hija de Antonio Villarreal y Teresa Siller.
• El 13 de mayo fue registrado el nacimiento de María Domitila Ayala Saldaña, hija de Serapio Ayala y Benigna Saldaña.
• El 28 de mayo, fue registrada Bernardina González Hernández, hija de Juan González e Higinia Hernández.
• El 15 de junio, fue registrado Fortunato Villarreal Villarreal, hijo de Marcos Villarreal y Antonia Villarreal.
Se apuntan los anteriores nombres en memoria de las
personas que, por avatares en la historia de México,
fueron consideradas como parte del segundo Imperio, y
para conocimiento de sus descendientes que viven en el
municipio de General Escobedo.
Por último, es de mencionarse que en 1868, un año
después de que el Imperio de Maximiliano fuera derrotado, el gobierno de Nuevo León erigió a la comunidad del
Topo de los Ayala como municipio, imponiendole el nombre de Villa de General Escobedo, en honor de quien fue
considerado como héroe del Sitio de Querétaro y vencedor del ejécito imperialista.
Citas:
-Roel, Santiago (1977). Nuevo León. Apuntes históricos. Monterrey, México: Ediciones Castillo, p. 192.
-Flor Navarro, José (1955). Álbum histórico de San Nicolás de los Garza, N.L. Monterrey, México:
Imprenta Villarreal.

13

�Las primeras excursiones científicas a las
Grutas de Bustamante, Nuevo León
-Myrna Karen Garza Cantú

La gruta del Palmito, más conocida como las grutas

Amado Fernández en su calidad de presidente de

de Bustamante, se localizan en la Sierra de Gomas,

la agrupación, y por el profesor Emilio Rodríguez,

en el lugar conocido como el Rincón del Palmito.

secretario de la misma. Realizan el viaje en tren y

De acuerdo con la tradición oral, la gruta habría

al llegar a la estación ferroviaria de Bustamante,

sido descubierta en 1906, cuando los señores Juan

fueron recibidos por el presidente municipal, Euti-

Gómez Cazares y Ramón Rodríguez, luego de re-

mio Calzado, y por integrantes del ayuntamiento.

correr la sierra para recolectar palmito, encontra-

El grupo fue guiado por los descubridores de la

ron un pequeño hueco del que salía aire fresco y,

gruta, Juan Gómez y Ramón Rodríguez.

al ensancharlo con un palo, pudieron entrar en la
cueva, donde encontraron una gran bóveda con in-

A su regreso a Monterrey, Fernández y Rodríguez

numerables estalactitas y estalagmitas adornando

enviaron al gobernador Bernardo Reyes un informe

sus paredes. Esta versión, sin embargo, no cuenta

detallado sobre la expedición . La respuesta de

con una base documental que la sustente y, por

Reyes no se hizo esperar: el 11 de septiembre del

el contrario, en un oficio escrito el 28 de octubre

mismo año, el gobernador envió una misiva al al-

de 1907 por el entonces alcalde de Bustamante,

calde de Bustamante, para ordenarle que tomara

Manuel Botello, y dirigido a la Junta Arqueófila de

las previsiones del caso. Al día siguiente, el alcalde

Nuevo León, éste comentó que el municipio no

contestó al mandatario, manifestando haber dado

contaba con ningún monumento histórico o nat-

las primeras instrucciones para que la gruta fuera

ural. Esto supone o bien que las autoridades no

vigilada, “a reserva de reglamentar en breve las ex-

dieron importancia alguna al descubrimiento de la

cursiones que a ella se verifiquen”. El hallazgo tam-

gruta, o bien que el hallazgo todavía no había sido

bién fue notificado al gobierno federal, a través de

realizado para ese momento.

la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes,
en la Ciudad de México.

Sea como fuere, la Junta Arqueófila de Nuevo
León fue notificada de la existencia de esta gru-

En los años siguientes, la gruta continuó siendo

ta hasta 1909, y de inmediato organizaron una ex-

solo un atractivo local, pues las autoridades pre-

cursión para explorarla. La comitiva partió el 22 de

staron poco interés en su conservación y difusión.

agosto de 1909, siendo encabezada por el doctor

Esto cambió a inicios de 1942, gracias a la iniciati-

�va del empresario Carlos Prieto, quien al enterarse
de los trabajos de bioespeleología que el biólogo
Candido Bolívar llevaba a cabo en las cavernas de
Valles, San Luis Potosí, pensó que sería de interés
el realizar un estudio similar en las grutas de Nuevo
León. Por medio de Evaristo Araiza, director general de la Compañía Fundidora de Fierro y Acero
de Monterrey, extendió una invitación a Bolívar y a
sus colaboradores, para que emprendieran una exploración completa, aclarando que la propia compañía apoyaría financieramente el proyecto.
Así pues, en julio de 1942, Cándido Bolívar acompañado de los profesores Federico Bonet, Bibiano
F. Osorio y Dionisio Peláez, todos de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del Instituto Politécnico Nacional, realizaron la primera exploración
científica en la gruta de Bustamante . Este biólogo realizó dos excursiones más en los meses de
septiembre y diciembre, para seguir recolectando
y clasificando varias especies, y cabe señalar que
uno de los especímenes hallados fue dedicado al
señor Carlos Prieto, en agradecimiento a su apoyo
para la investigación:

Pero el nuevo Trecbinae de la gruta de
Bustamante, para el que propongo el
nombre de Mexaphaenops prietoi, ofrece la particularidad excepcional de que
siendo una especie absolutamente ciega
y que entra en el llamado tipo “afenopsiano”, no pertenece al grupo filogenético de los Trecbus, ya que su quetotaxia
elitral es por completo la de un Paratrechus típico. He visitado por tres veces la
caverna en los meses de julio, septiembre y diciembre de 1942, capturando un
total de doce ejemplares, pero la especie era menos rara en el mes de septiembre, en que la humedad de la gruta era
mucho mayor y había multitud de piletas
llenas de agua. Se encuentran tan sólo
en la gran sala de las pozas, que existe
al pie del cono de detritus descendente
que comienza en la entrada misma de la
gruta, o sobre este terraplén, incluso no
lejos de la entrada. Los Mexapbaenops
corren sobre la arcilla, y acuden a los
residuos vegetales formados por trozos
de hojas de palmito medio podridas en
busca de larvas de dípteros. He encontrado también un ejemplar corriendo sobre el montón de murcielaguina que hay
en la sala de las piletas. Otros ejemplares
han sido hallados debajo de piedras, sobre suelo arcilloso, particularmente en el
cono de detritus de la entrada. No fue
posible encontrar ninguna larva, a pesar
de que se buscaron cuidadosamente .
15

�Las primeras excursiones científicas a las Grutas de Bustamante, Nuevo León

El doctor Bolívar, que era consiente de la gran importancia de los hallazgos, y contando con el apoyo
del Patronato Cultural de Monterrey, impartió el 14
y el 17 de diciembre de 1942 una serie de conferencias en el Aula Magna de la Universidad de Nuevo León, donde habló de los hallazgos realizados
y del potencial de la gruta como atractivo turístico. Para promocionar las grutas, y contando con el
apoyo del empresario Manuel Santos, que era originario de Bustamante, invitó al entonces gobernador Bonifacio Salinas, así como a empresarios de
Monterrey, a visitar la gruta para que apreciaran de
primera mano las maravillas naturales que ofrecía.
Hubo a la sazón un cambio en el gobierno estatal,
ya que por motivos de trabajo, Bonifacio Salinas
se trasladó a la Ciudad de México, y quedó como
interino el licenciado Armando Arteaga Santoyo.
El 15 de diciembre del mismo año, el gobernador
interino viajó acompañado del licenciado Eduardo
Livas y de un grupo de empresarios y profesionistas de Monterrey a la programada visita a la gruta.
Durante el recorrido, Arteaga Santoyo sufrió una
fractura en su mano al resbalar dentro de la caverna, accidente que lo obligó a ausentarse de su
oficina por varios días . A su regreso a Nuevo León,
Bonifacio Salinas fue informado de la visita, pero
debido a lo lejano del lugar y a los inconvenientes

personas que a continuación mencionaremos: Sr. Lic. Armando Arteaga Santoyo,
Gobernador Interino del Estado, Ignacio
A. Santos, Sr. Manuel Santos, Sr. Alberto
Santos, Sr. Dr. Cándido Bolívar, Sr. Ing.
Evaristo Araiza, Sr. Lic. Carlos Prieto, Sr.
Profesor Oliverio Garza, Sr. Jesús Ferrar, Sr. Manuel L. Barragán, Sr. Rodolfo
Barragán, Sr. Prof. Abelardo González,
Director de Educación en el Estado, Sr.
Ricardo Treviño, Sr. Jesús Barrera, Sr.
Ing. Armando Ravisé, Sr. Lic. Lauro Cavazos, Sr. Andrés Chapa, Sr. Jorge Sada
Gómez, Sr. Aurelio González Jr., Sr. Ignacio Martínez, Sr. Juan S. Farías, Sr.
Ludovico Volpe, Sr. Jose Rivero, Sr. Lic.
Virgilio Garza Jr., Sr. David Gil Michel,
Sr. Ing. Ramón Muñoz, Sr. Adolfo Zambrano Jr., Sr. Roberto N. Garza, Sr. Antonio Cantú, Sr. Gustavo Guerrero, Sr.
Arcadio de Luna, Sr. Víctor Santos, Sr.
Edelmiro Santos, Sr. Encarnación Ancira,
Sr. J. Benites, Sr. J. Escobedo, Sr. Ricardo
Pérez, Sr. Juan Gómez Ch., Sr. Antonio
E. Villarreal, Sr. J.E. Larenas, Sr. Mónico
Rodríguez y otras personas más.

que presentaba su ascenso, las intenciones de las

El doctor Cándido Bolívar continuó con su traba-

autoridades de lograr convertir a la gruta en un

jo y realizó en los años siguientes nuevas explora-

lugar turístico se vieron frustradas. En todo caso,

ciones, recolectando varios especímenes que, por

la prensa no dejó de informar sobre la excursión:

su importancia e interés científico, fueron enviados

La excursión a la gruta de Bustamante.
Quiénes integraron la caravana.
Y como oportunamente lo informamos,
el día quince del presente mes se efectuó
una interesante excursión a las grutas de
Bustamante, N. L. a las cual asistieron las

a la Academia de Ciencias de California y a los museos de ciencias naturales de Londres, Washington
y Nueva York. Otros más se quedaron en la colección de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas
del Instituto Politécnico Nacional.
Citas:
-Archivos: Archivo General del Estado de Nuevo León, fondo Junta de Arqueófila de Nuevo León.
-Hemerografía: Ciencia, 31 de mayo de 1943. El Porvenir, 17 de diciembre de 1942.
-Electrónicas: Treviño Villarreal, Héctor Jaime (2008). “La gruta de Bustamante”, en: Colegio
de Cronistas e Historiadores de Nuevo León. [En línea; consultado el 3 de diciembre de 2022].
Disponible en: http://colegiodecronistas.blogspot.com/2008/05/la-gruta-de-bustamante.html

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                  <text>Bitácora es una publicación del Centro de Información de Historia Regional de la UANL, creada por el Lic. Celso Garza Guajardo. La revista fue dirigida por Meynardo Vázquez Esquivel, en los primeros números, Ha tenido interrupciones a lo largo de su vida, de 1987 a 1989 su periodicidad era mensual, se interrumpe y en 1992 se publica el No 16, en 19997 surge como Segunda Época, vuelve a interrumpirse y hasta 2019 surge de manera trimestral como Nueva Era. Contiene información histórica y cultura regional del noreste de México.</text>
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                <text>Bitácora es una publicación del Centro de Información de Historia Regional de la UANL, creada por el Lic. Celso Garza Guajardo. La revista fue dirigida por Meynardo Vázquez Esquivel, en los primeros números, Ha tenido interrupciones a lo largo de su vida, de 1987 a 1989 su periodicidad era mensual, se interrumpe y en 1992 se publica el No 16, en 19997 surge como Segunda Época, vuelve a interrumpirse y hasta 2019 surge de manera trimestral como Nueva Era. Contiene información histórica y cultura regional del noreste de México.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Vol 04 AbrilN 02 Junio 2022

�Universidad Autónoma de Nuevo León

Dr. Santos Guzmán López
Rector

Dr. Juan Paura García
Secretario General

M.A. Emilia Edith Vásquez Farías
Secretaria Académica

Dr. José Javier Villareal Álvarez Tostado
Encargado del despacho de la Secretaría de
Extensión y Cultura

Lic. Humberto Salazar Herrera
Director de Humanidades e Historia

Lic. Dinorah Zapata Vázquez
Coordinadora del Centro de Información
e Historia Regional y “Hacienda San Pedro”

Mtro. Juan Ramón Garza Guajardo
Editor Responsable

Lic. Ana Cesira Alvarado Zapata
Diseño

Bitácora Nueva Era del Centro de Información de Historia Regional y Hacienda San Pedro de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, Año 2022, Enero-Marzo,
Numero 3, Volumen 1. Es una publicación trimestral,
editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León,
a través del Centro de Información de Historia Regional. Domicilio en Carretera General a Zuazua, Km 4.5,
Zuazua Nuevo León, México, C.P. 65750. Teléfono:
825 247 0500. Editor responsable: Mtro. Juan Ramón
Garza Guajardo. Reserva de derechos al uso exclusivo
04-2021-081019364500-203, otorgado por el Instituto
Nacional del Derecho de Autor, ISSN en trámite.

Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura del editor de la publicación.

Patio principal de la Hacienda San Pedro “Celso Garza Guajardo”.

Prohibida su reproducción parcial o total del
contendió e imágenes de la publicación.
Editado en México.
Todos los derechos reservados.
cihruanl@gmail.com

3

�Índice
PAGE 4

Escuela Industrial “Álvaro Obregón”: Una relación
discreta con la industria regiomontana
-Susana Julieth Acosta Badillo

PAGE 18

Escuelas Adolfo Prieto
-Alberto Casillas Hernández

PAGE 22

Análisis teórico bajo el enfoque de estudios culturales
sobre los orígenes de la industrialización en Monterrey
y el estudio de la clase obrera
-M.C. Juan Jacobo Castillo Olivares

PAGE 28

La labor social del ferrocarril de pasajeros y su cancelación
-Oscar Abraham Rodríguez Castillo y José Eugenio Lazo Freymann

�Una relación discreta con
la industria regiomontana

�Escuela Industrial “Álvaro Obregón”

Una relación discreta con la
industria regiomontana
-Susana Julieth Acosta Badillo

Segunda relación: desencanto
La “Álvaro Obregón” inició labores sin parte de la
maquinaria instalada y con austeridad en ciertos
materiales, pero aquello no resultó mayor agravio
pues el propio alumnado con guía del profesorado
fabricó los materiales faltantes, instaló la maquinaria y vendió a diferentes talleres e industrias menores de la ciudad herramientas fabricadas en la escuela; así se subsidió durante sus primeros años y
pronto, el autofinanciamiento se volvió una costumbre y única alternativa al presupuesto estatal. A
tres años de la inauguración de la escuela, Nuevo
León organizó su primera universidad pública y entre las dependencias fundadoras, las escuelas de
oficios del Estado, la “Álvaro Obregón” y la Femenil “Pablo Livas”, se integraron como escuelas de
educación media superior.
Sin profundizar en el proceso de organización de
la Universidad de Nuevo León (UNL), que ha sido
lo suficientemente estudiado, se destaca el renovado compromiso de parte de la élite empresarial
con la educación. En diciembre de 1932, el gobernador Francisco A. Cárdenas (1931-1933) anunció
su intención de integrar un comité de industriales,
banqueros y comerciantes que emprendieran una
campaña pro Universidad para construir un inmueble particular para la nueva institución, es decir,
emprender la misma estrategia organizacional que
se hizo con la “Álvaro Obregón” cuatro años atrás.
El 25 de febrero del año siguiente, a días del arribo
del asesor designado por la SEP, Pedro de Alba, se
conformó el Comité Organizador de la Universidad
de Nuevo León y entre sus miembros se acordó

conformar una Comisión de Hacienda presidida
por el Tesorero del Comité, el profesor Joel Rocha,
quien repetía su actuación a beneficio de la Instrucción Pública.
Rocha tenía un perfil de mediador y con su gestión
fue posible reunir un nutrido grupo de industriales
que fue presentado en la tercera sesión del Comité Organizador realizada el 11 de marzo de 1933,
cuando la Comisión de Hacienda informó haber encontrado entre diversas personas representativas
del comercio y la industria de la ciudad “excelente
disposición para colaborar con este Comité, en la
organización del Plan de Fondos y Arbitrios que
constituirá el patrimonio de la Universidad”. Los
personajes en cuestión fueron Jorge S. Rivero, Bernardo Elosúa, Santiago Serna, Luis G. Sada, Roberto G. Sada, Ricardo Chapa, Isaac Garza, Carlos
Garza Cantú e Ignacio Albo, nombres que más
tarde resonaran durante la organización de otra
entidad educativa. Sobre este organismo, es importante aclarar que desde la organización de la
UNL se acordó la clara dependencia presupuestal
de esta con el gobierno estatal, por lo que la actividad de los “miembros cooperadores” sería precisamente bajo esa condición, como cooperación.
Aunque se desconoce el rol preciso de los empresarios, pronto su actuación fue abruptamente interrumpida por la controvertida inauguración del Aula
Magna de la Universidad el 20 de diciembre de
1933 y la escalada de tensión que se desencadenó
a raíz de las declaraciones del representante federal. De acuerdo con Lydia Espinosa, Nuevo León
pretendió dejar a la Universidad al margen de los

�acontecimientos nacionales en la discusión previa a la implementación de la educación socialista con el gobierno entrante de Lázaro Cárdenas,
sin embargo, esto fue imposible por la naturaleza
pública de la institución y durante la inauguración del Aula Magna el representante de gobierno federal y secretario de la SEP, Narciso Bassols,
dictó un discurso donde explícitamente declaró a
la UNL como futuro baluarte para el desempeño
de la reforma educativa:
“[…] me llevo la seguridad de que al nacer la Universidad no caerá en un vicio, el de pretender
crear profesionistas, que sería de los más graves,
sino que será un centro de preparación profesional superior en cuanto al número de sus hijos,
las necesidades ambientes y las exigencias del
medio en que trabajan […] producirá profesionistas solo en la medida en que la necesidad de la
sociedad en que vive lo exija, y no será un centro
de modelado caduco en el que sólo se encuentran las viejas unidades de trabajo profesional
que conocemos con el nombre de profesiones
liberales […] Será también vehículo de aliento y
de labor social para el obrero, siendo un centro
fecundo de creación.”
Siete días después de la apertura, el gobernador Francisco A. Cárdenas renunció a su cargo
como preámbulo a lo que habría de suceder el
año entrante. La primera mitad de 1934 fue una
escalada de tensión ante las políticas próximas
a implementarse, pero la disponibilidad del empresariado de colaborar con la Universidad aún
estaba presente en discreta medida, pues en Actas de Consejo no se vuelve a hablar sobre los
“miembros colaboradores”, empero, el 13 de

al gobernador sustituto Pablo Quiroga un oficio
donde abogaba por la creación de una Facultad
de Comercio dentro de la UNL. Según lo atestigua el documento, el gobernador había dado
su visto bueno pero, en pocos meses, la situación política se tornó insostenible y la UNL fue
derogada el 29 de septiembre para establecer la
Comisión Organizadora de la Universidad Socialista de Nuevo León. Rodríguez será más adelante
uno de los promotores del Tecnológico de Monterrey.
La nueva Comisión Organizadora no avanzó en
su cometido por la crítica situación con importante parte del estudiantado, por lo que en septiembre de 1935 se instaló el Consejo de Cultura
Superior (CCS) que absorbió todas las dependencias universitarias. Para estabilizar la administración del nuevo organismo, el gobernador en
turno, Gregorio Morales Sánchez (1935-1936),
tomó posesión de la presidencia del Consejo del
4 de noviembre de 1935 al 30 de abril de 1936,
cuando el nuevo gobernador, Anacleto Guerrero Guajardo (1936-1939), designó a Enrique C.
Livas Villarreal como nuevo presidente. Livas estaría a cargo hasta 1948, incluso después de la
restitución de la Universidad en septiembre de
1943. Toda esta serie de sucesos, que involucró
una directa intervención del gobierno –ya no sólo
ideológica– por medio del gobernador-rector,
evidentemente cimbró en el grupo empresarial
que estaba en disposición de la UNL, pues ni la
Facultad de Comercio fue concretada, ni ninguna
otra dependencia fue objeto de recaudación
de fondos o donativos; en resumen, la colaboración se anuló.

julio el banquero Antonio L. Rodríguez, entonces gerente de la Cámara de Comercio, dirigió

5

�Escuela Industrial “Álvaro Obregón” | Una relación discreta con la industria regiomontana

incorporar a la Escuela Industrial y a la Normal
a la SEP, segregándolas como entidades universitarias, como parte de la tendencia centralizadora de la educación impulsada por el gobierno
de Cárdenas. Cabe señalar que de acuerdo con
los lineamientos del Plan Sexenal, la SEP, en el
renglón relativo a la enseñanza técnica-industrial, proponía la creación de escuelas politécnicas
locales. Si bien una decisión como federalizar la
“Álvaro Obregón” significaba ahorros en el presupuesto estatal, por otro lado representaba una
mayor injerencia federal en la política local, pues
la planta docente sería controlada y dirigida por
el gobierno federal que concentraría las decisiones de tipo administrativo con el objetivo de
avanzar en la reforma educativa del artículo tercero de manera más abierta. Esta no será la única
referencia a la intención del gobierno federal de
tomar control de la escuela.
Desde la derogación de la UNL en 1934, la relHorno de fundición fabricado por alumnos y profesores, y puesto en función en
junio de 1933.

Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL (CDAH-UANL).

ación industria-escuela no volvió a ser abordada
ni en los informes de gobierno, ni en el CCS, ni por
la propia “Álvaro Obregón”, aunque la absorción

El nuevo gobernador matizó la orientación ide-

de alumnos por industrias, comercios, empresas

ológica socialista de la educación, queriendo

y negocios de diferentes ramos no menguó, y

imprimir un sello “altamente revolucionario” a

fue sólo la cooperación en materiales o fondos

la impartida en facultades y escuelas superiores.

lo que no se registró en ningún aspecto. Sobre

En la reorganización que emprendió, mantuvo

la contratación de egresados, en los informes de

dentro del CCS a las escuelas de tipo industrial y

la escuela se testifica que de las primeras gen-

técnico dirigidas a preparar a los hijos e hijas de

eraciones gran parte de técnicos fueron con-

trabajadores y campesinos para dedicarse a una

tratados por las compañías Fundidora de Fierro

actividad industrial. En su primer informe destacó

y Acero, Minera de Peñoles, Cementos Mexica-

el caso de la “Álvaro Obregón” como un plantel

nos, Vidriera, de Luz y Fuerza Motriz, Telefónica y

popular: “A la Escuela Industrial han estado asis-

Telegráfica, y por las fábricas de muebles “Salinas

tiendo con regularidad obreros que trabajan en

y Rocha”, “La Malinche” y “Torres Hermanos”,

las fábricas con el fin de obtener una preparación

además de una docena de talleres mecánicos.

que les permita mejorar en el trabajo a que están

Muchos eran hijos de obreros ya instalados en

dedicados”. En 1938 se habló de la intención de

aquellas fábricas e industrias, pero a diferencia

�de sus padres o abuelos, ellos serían la primera

ramas, petrolera, minera, eléctrica, textil y sid-

generación de su familia formalmente educada

erúrgica, demandó técnicos en una proporción

como técnicos y para muchos otros, sería el inicio

hasta entonces no vista. Fundidora de Monter-

de toda una relación generacional con la gran in-

rey, Altos Hornos de México, la Comisión Federal

dustria regiomontana. Esta relación aumentó en

de Electricidad, Petróleos Mexicanos, Teléfonos

la década entrante, a la par de la aparición de

de México, fábricas armadoras de automóviles,

otro centro escolar tecnológico en la ciudad.

constructoras de carros de ferrocarril y otras, absorbían a los técnicos formados en las escuelas
industriales, técnicas y científicas del país. Este
proceso orientado a sustituir las importaciones,
era además estimulado por la Segunda Guerra
Mundial que demandaba fuertes cantidades de
acero, materias primas y bienes de consumo.
Mientras empresas como Fundidora y la American Smelting (ASARCO) aumentaron considerablemente su producción –la primera con la inauguración de su segundo alto horno en 1942–,
nacieron otras como Fundiciones Hércules en
1940, Hojalata y Lámina S. A. (HYLSA) en 1943,
Industrias del Norte y Fundidora Sym en 1944, y
Celulosa y Derivados (CYDSA) en 1945.
Esta intensiva creación de grandes, medianas
y pequeñas empresas inició el proceso de integración metropolitano; Monterrey superó los 200
mil habitantes durante los primeros años de la
década de los cuarenta y municipios como Gua-

Talleres de Carpintería y Automotriz, 1940.
Historia gráfica de la Escuela Industrial “Álvaro Obregón”.

Tercera relación: la sustitución

dalupe, San Nicolás de los Garza y Santa Catarina crecieron en proporciones insospechadas.
En consideración a este contexto, el gobernador
Bonifacio Salinas Leal (1939-1943) señaló que:

La Escuela Industrial y Preparatoria Técnica “Álvaro Obregón” incrementó su importancia en el

[…] las facultades de Química e Ingeniería depen-

contexto del auge industrial que Nuevo León y el

dientes de la Universidad, y la Escuela Industrial

país experimentaron durante la década de 1940,

“Álvaro Obregón”, recibirán especial atención en

como parte de la política de industrialización del

el presupuesto por considerar que en los tres plan-

Estado mexicano con objeto de convertirla en

teles mencionados es donde se forman los profe-

un factor de desarrollo económico. La industria

sionistas y obreros especializados que más deman-

nacional paraestatal y privada, en sus diferentes

da tienen en las distintas industrias de la ciudad.

7

�Escuela Industrial “Álvaro Obregón” | Una relación discreta con la industria regiomontana

Esta intención se vio reflejada en el aumento del

de Monterrey (ITESM), que terminó por obviar la

presupuesto estatal para el año escolar de 1939-

separación deliberada de la élite regiomontana

1940; la partida de egresos de 70 a 75,000 pesos

con la universidad pública y en consecuencia,

que habitualmente se le destinaba a la escuela

con la escuela técnica.

subió a 88,180 pesos. En el mismo informe, el
gobernador justifica este apoyo:

De acuerdo con César Salinas, en 1936 se diseñó
la primera estructura para una escuela autónoma

En consideración de que el estado de Nuevo León

cuya orientación fuera la tecnología y la investi-

(y de manera especial la ciudad de Monterrey) es

gación, pero se pospuso por temor a la oposición

uno de los más importantes centros industriales

del gobierno cardenista. Con Manuel Ávila Cama-

del país, la enseñanza industrial constituye, para el

cho (1940-1946) se vislumbró un panorama más

Gobierno del Estado, uno de los deberes que cum-

alentador por su política conciliadora y la propues-

ple con más satisfacción; proporcionar a nuestras

ta le fue presentada en 1941, sin recibir respuesta

industrias actuales, técnicos en número bastante

definitiva. En diciembre de aquél año, la idea le

para asegurar su mayor desarrollo y la mejor cali-

fue presentada a Eugenio Garza Sada por los pro-

dad de su producción, y al mismo tiempo, preparar

motores Antonio L. Rodríguez –antiguo colabora-

técnicos para el establecimiento de nuevas industri-

dor de la UNL– y Manuel Gómez Morín –ex rector

as que aprovechen los recursos de nuestro estado y

de la Universidad Nacional. Sobre la postura de

de otros lugares del país. Con miras al engrandeci-

Garza Sada, Salinas comenta que:

miento de Nuevo León, es la función esencial de la
Escuela Industrial “Álvaro Obregón”.

El empresario consideró que la escuela privada
sería una opción necesaria a la educación social-

Para entonces –1940– la oferta de la escuela era

ista establecida por el Estado, constituyéndose

la de Maestro Mecánico, Automovilista y Electr-

como un espacio que promovería los postulados

icista en cuatro años, y los cursos de Radio-Co-

que el empresariado comulgaba: libertad (de

municación y Reparación de Radios, Fundidor,

cátedra), autonomía (frente al gobierno), libertad

Herrero y Ebanista en dos años; y a ello se sum-

de empresa, altos valores éticos (el hombre por

aba la preparatoria técnica. La escuela colaboró

encima de las consideraciones económicas) y un

en resolver problemas de la empresa local, uno

pensamiento que promoviera la colaboración de

de los ejemplos más significativos fue el de Ho-

clases en lugar de su confrontación.

jalata y Lámina, S. A., cuya maquinaria comenzó a importarse de Estados Unidos en mayo de

Con la idea definida, se procedió de la misma

1942, siendo auxiliada en la construcción de los

forma en que se organizó trece años antes la Es-

modelos que requería para las primeras lingoter-

cuela Industrial y diez la UNL, con una convoca-

as de fierro para obtener de éstas el vaciado del

toria a hombres de negocio para colaborar en la

acero de los lingotes para la laminación. Un año

financiación del nuevo instituto, el cual, además

después de esta importante colaboración en

sería privado, lo que aseguraría su autonomía de

una industria del grupo Garza Sada se fundó el

toda intervención gubernamental. Así, surgió la

Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores

Asociación Civil Enseñanza e Investigación Supe-

�rior (EISAC) el 14 de julio de 1943. Dos meses

Rodríguez. La primera ofrecía las carreras de in-

después, el 6 de septiembre, inició el Tecnológi-

geniería mecánica –que aún no se creaba en la

co de Monterrey con capital aportado por soci-

UNL–, eléctrica, química y administración; mien-

os de la EISAC, entre los que figuraban Agustín

tras que la segunda, ofrecía las carreras de conta-

Basave, Rodolfo Barragán, José Benítez, Andrés

dor, administrador de negocios, funcionario pú-

Chapa, Bernardo Elosúa, Juan S. Farías, Rómu-

blico y secretario. Con la oferta educativa descrita

lo Garza, Eugenio Garza Sada, Virgilio Garza Jr.,

no es de extrañar la migración de profesores de

Roberto Guajardo Suárez, Alejandro Guajardo,

la UNL al ITESM y menos por lo dicho del salario,

Jesús F. Flaquer, José F. Martínez, Ricardo Quirós,

porque para el segundo era de suma importancia

Antonio L. Rodríguez, Roberto Garza Sada, Joel

tener profesorado de tiempo completo, mientras

Rocha, Andrés Sada, Ignacio Santos, Diego G.

que la Universidad se manejaba por horas.

Sada, Miguel Vera y Jorge Rivera. Algunos de los
nombres anteriores también fueron benefactores

Por último, el ITESM tenía como objetivo gen-

de la “Álvaro Obregón” y la UNL en su momen-

eral: “formar individuos dedicados a manejar

to, pero inconformes con la orientación social del

con competencia las empresas, comercios, in-

proyecto universitario a partir de 1934 decidieron

stituciones bancarias y fábricas de la región”, es

emprender su propio proyecto de educación su-

decir, formar líderes y no obreros, como lo era el

perior. Sobre el compromiso de la EISAC, Ricar-

caso de la “Álvaro Obregón”.

do Elizondo corrobora que se otorgó con la seguridad de que en su “operación no intervendría
ideología política o religiosa alguna”.
La empresa de Garza Sada fue un éxito y para
1945 se inició la construcción del campus del
Tecnológico, el primero de su tipo en México.
Los primeros años del Tecnológico ocasionaron
un agravio en las escuelas donde se impartían
materias técnicas de la UNL como Bachilleres, la
Facultad de Ciencias Químicas y por supuesto la
“Álvaro Obregón”, pues, como se expresó ante
Consejo, “varios catedráticos han ido a prestar
sus servicios en el Instituto Tecnológico, donde
obtienen más elevados sueldos”.

La solución

que se tomó fue contratar pasantes, pues el
presupuesto global de la UNL no permitiría un
aumento de salarios. Sobre el plan de estudios,
el ITESM se dividió en dos escuelas superiores
–y una preparatoria–, la de ingeniería industrial
y la de estudios contables, el añejo anhelo de

Como práctica, trabajo remunerado y en ocasiones labor social, la “Álvaro” fabricó incontables productos de uso cotidiano en la ciudad, como bancas escolares y una vasta producción estatuaria, entre otros. En la imagen derecha, la estatua
de Simón Bolívar que descansa en el hemiciclo que culmina la avenida del mismo nombre. Vida Universitaria

9

�Escuela Industrial “Álvaro Obregón” | Una relación discreta con la industria regiomontana

Además de la problemática del profesorado, la
“Álvaro Obregón” buscó –también en 1945– obtener fondos exclusivamente para la rehabilitación del edificio al alegar que desde su fundación,
quince años atrás, el inmueble no había sido remozado; se requerían, según estimaciones, de
50,000 pesos. Con trabajo se consiguió la autorización del erario estatal para adquirir accesorios de los tornos del Taller Mecánico y según una
valoración publicada por el periódico El Porvenir,
la escuela estaba abandonada completamente,
esto a pesar de su función ante la sociedad e
industria regiomontana. Mientras tanto, el Tecnológico inauguró sus “flamantes instalaciones”
el 7 de julio de 1947 –en su primera etapa–, año
en que se volvió a publicitar la deplorable situación de la Escuela Industrial, evidenciando el
abandono por parte del sector privado:

lio S. Fernández (1951-1955) era una prueba de
esa relación; egresado de la escuela, Fernández
laboró en la Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey en el Departamento Técnico y en 1946 en
el Departamento de Laminación donde fue jefe y
superintendente, y como él, hubo muchos otros
casos de egresados que fueron contratados por
las grandes empresas siderúrgicas y mineras
como la Anderson Clayton, la ASARCO, Peñoles,
Aceros Planos y Hojalata y Lámina, entre otras.
La inauguración de la segunda etapa del campus
del ITESM, el 17 de julio de 1950, dio pie a la
organización de un organismo benefactor exclusivo para la UNL con llamado urgente a la IP de
Nuevo León, mismo que se atendió, pero (tal vez)
no de la forma en que se esperaba.

[…] pero por causas que desconocemos, poco a
poco, al correr el tiempo, habíase ido abandonando hasta el grado de que para el mes de agosto
del año actual –1947– ya todo en dicha escuela
daba aspecto de ruinas […] pero se espera contar
a la vez con la cooperación de los industriales,
propietarios de talleres y empresas particulares
de Monterrey y Nuevo León en general, quienes
deberán ver en la Escuela “Álvaro Obregón” el
lugar sagrado en donde se imparten los conocimientos necesarios para preparar toda clase de
técnicos, hombres bien enseñados para llenar las
necesidades que requiere el adelanto industrial
de este estado.
Desde su creación, la escuela atendía diversas especialidades en fábricas y talleres no sólo de la
localidad sino del resto del país, entre ellas Altos
Hornos de México donde laboraban numerosos
técnicos salidos de sus aulas. El director Aure-

Taller de Carpintería, 1952.
Vida Universitaria.

�Cuarta relación: reconciliación paulatina

A la Comisión Ejecutiva descrita se le sumaba una
Comisión General compuesta mayoritariamente por

El campus del ITESM representó una afrenta para la

cada uno de los directores de escuelas y faculta-

Universidad, pues observar lo hecho por la IP en tan

des universitarias, y uno que otro empresario como

poco tiempo para beneficio de una institución edu-

el banquero Carlos de la Garza Gómez, el comer-

cativa daba muestra de que los recursos estaban, lo

ciante Jesús M. Montemayor, benefactor de algu-

que hacía falta era la disposición. A raíz de la inau-

nas escuelas oficiales y quien más tarde donará los

guración de la segunda etapa del ITESM en julio de

fondos necesarios para la construcción del edificio

1950, los diarios El Porvenir y El Tiempo emprend-

actual de la Escuela Industrial y Preparatoria Técni-

ieron una encuesta entre personalidades de la in-

ca “Pablo Livas”, el arquitecto y constructor José F.

dustria, banca, cultura, comercio y política del Esta-

Muguerza, y Guillermo Zambrano, dueño de Focos

do, para conocer si estarían dispuestos a apoyar a la

S.A. y accionista de Cementos Mexicanos. Al pub-

Universidad por medio de un patronato o qué otros

licar el primer número de Vida Universitaria, órgano

medios proponían ellos. La encuesta se inició en

informativo de la UNL auspiciado por el Patronato,

septiembre de 1950 y para diciembre se constituyó

Barragán aceptó la dejadez en que la IP había man-

por acuerdo del Congreso del Estado el Patronato

tenido a la Universidad:

Universitario, integrado por algunos personajes de
los sectores encuestados. Todos los que expresaron

A nuestra Universidad no le habíamos dado la im-

su opinión coincidieron en lo mismo: era necesario

portancia que merece. La teníamos desde hace casi

crear una “economía exclusiva” para la Universidad,

cien años y apenas si nos hemos detenido, en la

fuera del presupuesto oficial.

dura brega cotidiana, a mirar cómo trabaja nuestra

El Patronato, organismo benefactor de naturaleza

Casa de Estudios, su trayectoria, su influencia en el

autónoma a la organización de la Universidad sin

medio, su vida interna y cómo se vincula, aunque no

injerencia en sus normas, fue presidido por Joel

le siente la mayoría de los ciudadanos, a los fines, a

Rocha –también benefactor del EISAC– y como vi-

los ideales, a las esperanzas de una sociedad mejor

cepresidente Manuel L. Barragán, fundador de la

para la convivencia de la fraternidad universal.

empresa Bebidas Mundiales –embotelladora de
Coca Cola–, director general del Banco Popular de

Es preciso aclarar que aquella dejadez no era la úni-

Edificaciones y Ahorros, consejero de Fundidora e

ca, pues el gobierno federal también tenía las uni-

impulsor de varias revistas de corte comercial. Los

versidades públicas del país en un estado casi “veg-

miembros restantes de la Comisión Ejecutiva eran

etativo”, según apreciaciones del entonces rector,

el industrial Manuel Santos (Construcciones S.A.),

Raúl Rangel Frías (1949-1955). La desigualdad en el

como tesorero, y los empresarios Rodolfo J. García,

presupuesto que recibían de la Federación la Uni-

Aurelio González y Jaime F. Garza, y los periodistas

versidad de Nuevo León –o cualquier otra univer-

Federico Gómez y Rogelio Cantú –ambos directivos

sidad estatal– y la Universidad Nacional Autónoma

de El Porvenir– como vocales. Gómez, al igual que

de México (UNAM) era abismal. Por ejemplo, en

Rocha, formó parte del Comité Organizador de la

el cuarto informe presidencial de Miguel Alemán

UNL en 1933 y además, cabe destacar, ambos eran

(1950) se indica que la contribución federal a la Uni-

amigos cercanos con Barragán desde su juventud y

versidad Nacional era de once millones de pesos

la historia de los tres se entrelaza en varios aspec-

“durante el periodo que se informa”, más dos mil-

tos, uno de ellos la Universidad.

lones y medio de pesos como apoyo para la con-

11

�Escuela Industrial “Álvaro Obregón” | Una relación discreta con la industria regiomontana

clusión de la Ciudad Universitaria capitalina. Esos
once millones eran parte de un total de 13 que estaban destinados a la “Alta Cultura”, es decir, a las
universidades del país; por lo tanto, quedaron sólo
dos millones para distribuir entre las once universidades de provincia existentes en 1950; universidades “limosneras” como llegaría a reafirmar Rangel Frías a modo de contundente crítica contra esta
desigualdad en el reparto de fondos.
El Patronato Universitario durante una visita en los trabajos de mantenimiento

Regresando a la relación industria-universidad, la

de 1951; al centro, Manuel L. Barragán observa una de las piezas fabricadas en

Ciudad Universitaria de Nuevo León (CUNL) era el

Vida Universitaria.

principal objetivo del Patronato, pero también atender necesidades urgentes en cada una de las dependencias. Para la “Álvaro Obregón”, en agosto
de 1951 se emprendió una campaña de profundo
mantenimiento para el inmueble contando con el
apoyo de un Comité Técnico integrado por los ingenieros Esteban Rock, Spencer Holguín y Lauro
Martínez Carranza, el arquitecto Joaquín A. Mora
y Rodolfo Barragán, éste último en representación
de Fundidora. Así, se gestionó ante algunas empresas e industrias la colaboración con materiales
y equipo, llamado que se atendió entre octubre y
noviembre de 1951. Altos Hornos de México donó
una máquina para pruebas físicas de materiales, la
cual fue recogida y transportada desde Monclova
con supervisión del maestro del Taller Mecánico; y
la Fundidora entregó tonelada y media de material de fierro para prácticas y trabajos del Taller de
Fundición. Para el gimnasio, la empresa PROCESA
donó 120 metros cuadrados de azulejos, que fueron
utilizados para muros y pisos. Aunque fue pobre la
respuesta, para ser la primera en casi veinte años
fue una muestra de que una reconciliación entre la
industria y la Universidad era posible, más aún con
el Patronato como mediador directo, relevando al
gobierno estatal en las negociaciones con la IP.

los talleres de la escuela.

En informe del 1 de enero de 1951 al 30 de septiembre de 1953, el Patronato Universitario informó que
las aplicaciones a la “Álvaro Obregón” fueron las
siguientes: construcción de nueve aulas con valor
de $145,567.87; muebles para las nueve aulas con
inversión de $13,135.61; y madera para el piso del
gimnasio, con valor total de $18,527.50. El director
Aurelio Fernández aprovechó la renovada relación
con las empresas e industrias del Estado y la región,
con respaldo también con su papel en Fundidora.
Por un lado, abrió las puertas para que los alumnos
de Ingeniería Mecánica realizaran por dos meses las
prácticas profesionales en industrias del petróleo,
fierro, madera y cemento, como estaba marcado en
el plan de estudios para los alumnos de segundo al
cuarto año. También logró la aceptación de empresas como Cigarrera “La Moderna”, Galletera Mexicana, Fundidora, Hojalata y Lámina, y Cervecería
Cuauhtémoc, para que efectuaran las visitas escolares al menos una vez por mes, mediante un plan
que trajera provechosas y objetivas enseñanzas para
los alumnos de tercero y cuarto año. Por otro lado,
proveyó de profesionistas para que impartieran conferencias o demostraciones didácticas en la escuela
dirigidas al alumnado de las distintas carreras técnicas y de Ingeniería Mecánica. Los viajes de estudios

�a diferentes complejos industriales y fábricas del país
fue otra manera eficiente de establecer una red de
comunicaciones y contactos; se visitaron, por ejemplo, refinerías de Petróleos Mexicanos en Tabasco y
Veracruz, los talleres de Ferrocarriles Mexicanos en
Aguascalientes, y la fábrica de aceites y jabones La
Unión, de Torreón, Coahuila, entre otros.
Durante la última semana de abril de 1952 se restableció el programa de extensión cuando la empresa
local denominada Equipos, a través del mecánico
León Lameda Díaz, instructor de la General Motors,
ofreció una serie de conferencias en las oficinas de
la empresa a donde acudieron estudiantes de la
carrera de Maestro Mecánico. Igualmente, durante
el festejo del 25 aniversario se inició la tradicional
Exposición Industrial que permitió fortalecer aquellos lazos con la industria que Fernández esforzó. Se
inauguró el 25 de octubre de 1955 y se contó con la
participación de empresas regionales como Electricidad Industrial, Acero Atlas, Troqueles y Esmaltes,
Tanques Monterrey, IEM, Barnes de México, Sada
Gómez, Focos, S. A., Fábricas Monterrey, S.K.F.,
Talleres Industriales, Peerles-TISA, Productos Rugo,
PROCESA, Manufactura de Tubos de Acero, Honey
Well, S. A., Cuchillería Imperial, DINA-FIAT, Equipos
Mecánicos del Norte, Automóviles y Camiones, y
Muebles Tubulares S. A., entre otras.

Conferencia por el instructor de la General Motors en abril de 1952.
Vida Universitaria.

La labor de Fernández la continuó el director sucesor, Santiago Tamez Anguiano, quien regreso para
un segundo periodo de 1955 a 1964. Por su cuenta,
comenzó a visitar a las empresas participantes en la
exposición industrial a fin de agradecer sus aportaciones y obtener donaciones de equipos, pero la
respuesta no fue la esperada y nuevamente la escuela pareció regresar a su situación anterior. En
enero de 1958, la “Álvaro Obregón” se fue a huelga
bajo el lema de “se carece de todo”; un reportaje
de Vida Universitaria resumió la situación:
[…] En repetidas ocasiones, maestros y alumnos
han solicitado la ayuda de la industria local, pero
inexplicablemente sus peticiones no han encontrado la acogida que se merecen, toda vez que es la
industria local la directamente favorecida con una
escuela de este tipo […] En muchas ocasiones, el
estado de la escuela ha preocupado a funcionarios e industriales, pero es ahora cuando más se
requiere de su concurso para hacer de este plantel
un verdadero semillero de técnicos, en quienes des-

Escenas de la Exposición Industrial de 1955, con motivo del 25 aniversario de la
escuela. Vida Universitaria.

cansará el progreso industrial de México. Nuestro
país reclama cada día de técnicos y obreros calificados, y escuelas como ésta puede proporcionarlos; el

13

�Escuela Industrial “Álvaro Obregón” | Una relación discreta con la industria regiomontana

funcionamiento irregular de una escuela de este tipo

A principios de julio de 1958 la escuela recibió la

redunda necesariamente en perjuicio de la economía

visita del entonces gobernador, Rangel Frías (1955-

del estado y del país. No es posible que nuestra in-

1961), quien acompañado del rector interino Roque

cipiente industria dependa de la educación que sus

González Salazar, del director Tamez Anguiano y del

técnicos reciban en el extranjero; se hace necesaria la

jefe de talleres, Raúl Chapa Zárate, dio un recorri-

educación de técnicos y trabajadores especializados

do por las instalaciones del plantel para observar

en nuestro propio suelo. Si la Secretaría de Educación

de primera mano las condiciones en que funcion-

Pública ha proyectado establecer cuatrocientas escue-

aban los talleres. Durante la visita se anunció que

las técnicas en todo el país, no debe olvidar la impor-

se esperaba la respuesta por parte de la Comisión

tancia que tiene el mantenimiento de las ya existentes;

Federal de Electricidad (CFE) para la donación de

no es posible iniciar obras de gran alcance cuando no

material después de la petición expresa al Oficial

se tiene lo necesario para sostener las ya establecidas.

Mayor de la referida empresa, Guillermo Martínez
Domínguez. Éste, en visita al plantel el 29 de julio,

Nuevamente se lanzó campaña entre industriales de

entregó un torno moderno con valor de 25,000 pe-

Nuevo León, aunque en esta ocasión sin intervención

sos para el Taller de Automotriz y anunció el acuer-

del Patronato quien estaba concentrado en el inicio

do de otorgar ayuda técnica mediante los ingenier-

de construcción de la CUNL. Por su propia cuenta, la

os de la compañía y un subsidio económico para el

escuela hizo el llamado y la respuesta se dio, aunque

mejoramiento del plantel. Según el plan, la geren-

nuevamente a cuenta gotas. Entre las primeras ayu-

cia de la División Golfo Norte, a cargo del ingeniero

das se puede mencionar la importante donación de

Adolfo Franco, y el Departamento de Operaciones

dos colecciones de libros técnicos editados en Fran-

de la CFE, formularían un proyecto basado en el

cia por parte del ingeniero Ramón Beauvade, y la en-

plan de estudios de la escuela para la realización de

trega de las Fábricas Auto-Mex, S. A., a través de su

las prácticas de sus estudiantes en la dependencia

directivo Gastón Azcárraga, de un motor De Soto V8

a partir del año escolar 1958-1959.

modelo 1955 cortado especialmente para escuelas,
para las prácticas de mecánica automotriz.

Así, la escuela encontró en la CFE un aliado importante en apremiantes circunstancias. Al parecer esto
se debió al acercamiento de Tamez Anguiano a la
dependencia gracias a su relación profesional al encargarse, como contratista, de las obras de electrificación en la colonia Ruiz Cortines en el municipio
de Nueva Ciudad Guerrero y del ejido Los Guerra,
en el municipio de Ciudad Miguel Alemán en el estado de Tamaulipas. Además, se desempeñó como
titular del Departamento Eléctrico de la delegación
federal de la Secretaría de Industria y Comercio, encargado, entre otras cosas, de la inspección domiciliaria del servicio eléctrico, y prestó sus servicios
a importantes empresas del sector privado. Más
tarde, el 27 de abril de 1959, en visita de Martínez

“Queremos maquinaria, no chatarra”, 15 de enero de 1958. El Porvenir.

Domínguez al plantel, se hizo entrega de otro dona-

�tivo de la CFE. La ayuda de la Comisión se replicó

de las industrias, empresas y negocios participantes

en 1964 durante un proceso de renovación profun-

fue realmente fructífera, especialmente con los fab-

da a raíz del donativo de tres millones de pesos a

ricantes de automóviles y autopartes, registrándose

la escuela por el gobierno del Estado; en aquella

una importante donación de accesorios, herramien-

ocasión, la Comisión cooperó con la instalación de

tas y sobre todo, motores. Otra forma de acercami-

los transformadores necesarios para la escuela.

ento fueron los padrinazgos de generaciones.

Comentarios finales

Rogelio Sada Zambrano, director de Fomento de Industria y Comercio (FICSA), empresa que agrupaba

Hacia finales de los sesenta, tanto el Tecnológico

las industrias del vidrio, fue padrino de 51 alumnos

como la Universidad estaban posicionadas como

de la generación 1971-1974. En su mensaje afirmó

instituciones de educación media superior y supe-

que el empresariado tenía una fe inquebrantable en

rior, y ambas eran opción para donar. Se presenta

los estudiantes, calificando a la “Álvaro Obregón”

evidente de que la razón, o una de las razones, por

“como una de las mejores escuelas de enseñanza

la que el Tecnológico creció tan rápido en cuanto

técnica del país”. En la misma década, Javier Garza

a infraestructura y prestigio se refiere, fue porque

Sepúlveda, hijo de don Isaac Garza y fundador de

durante sus primeros años representó la única op-

Inversora Comercial, conocida como Grupo Gentor

ción viable para ayudar. Fue hasta la creación del

que administraba las tiendas Astra y Autodescuen-

Patronato Universitario cuando la IP nuevoleonesa

to, apadrinó a 15 mecánicos aparatistas, un técnico

tuvo otra opción (con renovada confianza) para apo-

electricista y a un técnico automotriz de los cursos

yar o invertir, pero no fue fácil para la universidad

nocturnos el 24 de julio de 1976. La familia de don

pública recuperar la confianza perdida en la déca-

Eugenio Garza Sada, a través de su hijo, el indus-

da de 1930. Aun así, conforme evolucionó la oferta

trial David Garza Lagüera, apadrinó el 30 de julio

educativa de la escuela su relación con la industria

de 1977 la generación 1974- 1977 de 124 técnicos

regional se fortaleció. A mediados de los sesenta se

mecánicos, automotrices, aparatistas, metalúrgicos

reformaron los planes de estudios para resolver el

y electricistas que, en homenaje al desaparecido

añejo problema de garantizar el ingreso a las fac-

empresario regiomontano, adoptó su nombre.

ultades de los egresados de las carreras técnicas;
se cursaban entonces en el plantel cuatro especiali-

Las gestiones de aquella década y la paulatina

dades: Mecánica Aparatista, Electricidad, Mecánica

evolución de la ciudad industrial a la ciudad de

Automotriz y Metalúrgica.

servicios que es actualmente Monterrey, ayudó a
proliferar el número de empresas, negocios, com-

El proceso de la autonomía (1969-1973) paralizó

ercios e industrias, y con ello, se multiplicó el aban-

nuevamente la relación que por momentos parecía

ico de relaciones para la “Álvaro Obregón”, quien

regresar y por otros, esfumarse, pero una vez entra-

actualmente mantiene una fuerte conexión con la

da la década de 1970 y bajo la administración con-

industria regiomontana en los servicios necesarios,

ciliadora de Eugenio Todd Pérez como rector, tanto

algo que, tal vez, era impensable para la escuela de

la Universidad como la “Álvaro Obregón” retoma-

aquellos años treinta.

ron su comunicación con los “capitanes de la industria”. Fue durante esta década donde las exposiciones industriales se consolidaron y la respuesta

15

�Escuela Industrial “Álvaro Obregón” | Una relación discreta con la industria regiomontana

Citas:
-Sobre la organización de la UNL véase Lydia Espinosa Morales, La creación de la Universidad de Nuevo León 1931-1933, Monterrey, Centro de Documentación y -Archivo Histórico de
la UANL, 2013.
- Archivo del Honorable Consejo Universitario (AHCU), Acta de Consejo no. 3, año escolar 1932-1933/1, p.1.
- HCABU, El Porvenir, Monterrey, Nuevo León, 21 de diciembre de 1933, p. 8.
- AGENL, Fondo Construcción de Escuelas, s.f.
- AGENL, Memorias de Gobierno, Informe de Gobierno de Anacleto Guerrero 1936-1937, s.n.
- Humberto Monteon González, El IPN: proyecto educativo revolucionario del cardenismo”, en Historia del Politécnico realizada en el Proyecto de Estudios Sociales, Tecnológicos y
Científicos del Instituto Politécnico Nacional, México, Instituto Politécnico Nacional, 2015, p. 6.
-En 1940 se barajeó otra posibilidad para concentrarla con las escuelas técnicas que funcionaban en Torreón y Tampico. El CCS designó el 3 de enero de 1940 una comisión encabezada
por el director Juan Manuel Garza Lozano, encargada de estudiar el asunto y de tener un cambio de impresiones con el abogado consultor del gobierno del Estado. En actas del Consejo
no se encuentra referencia del seguimiento dado a esta propuesta, no obstante se destaca como un intento importante de fusionar o articular las escuelas técnicas enclavadas en puntos
estratégicos del país; la primera de índole ferroviaria, la segunda petrolera y la “Álvaro Obregón” en la zona industrial siderúrgica, en una especie de gran centro politécnico del noreste
del país como parte de la política de fundar escuelas politécnicas regionales en diversas partes de la República.
-AGENL, Fondo Educación, Sección Escuela Industrial “Álvaro Obregón”, caja no. 1 1927-1935, s.f.
-Javier Rojas Sandoval y María Elena Rodríguez, “La industria siderúrgica en Monterrey: HyLSA (1943-1985)”, en Monterrey, siete estudios contemporáneos, Monterrey, UANL, 1988,
pp. 55-94.
-AGENL, Memorias de Gobierno, Informe de Gobierno de Bonifacio Salinas Leal 1939-1940, s.n. En 1943 se gestionó ante ASARCO, como parte de estos apoyos, el donativo de uno
de sus terrenos, entre Guerrero y Progreso, para la construcción de un inmueble para la Facultad de Ciencias Químicas, el cual fue subsidiado en su construcción y equipamiento por
gobierno.
-Ibid.
-Para entonces la preparatoria seguía sin conexión con las facultades del CCS y el alumnado deseoso de continuar su formación tenía que emigrar a otras ciudades con escuelas superiores de Ingeniería, esto a pesar de la existencia de la Facultad de Ingeniería Civil en el Estado. Este problema añejo se resolverá en primera ocasión en 1947 con la creación de la
Escuela de Ingeniería Mecánica y Eléctrica que surge precisamente en el seno de la “Álvaro Obregón”, para pocos años después ser elevada a facultad independiente. Asimismo, en
1966 se aprobará en Consejo Universitario el derecho de los egresados de la Escuela Industrial de ingresar a las facultades de Ciencias Físico-Matemáticas, Ingeniería Civil, Arquitectura,
Agronomía y Ciencias Químicas. Como otra alternativa para jóvenes con mejores ingresos o con oportunidad de beca, el Tecnológico de Monterrey también fue una opción para los
egresados a partir de su creación en 1943.
-Marcos Cantú Silva, Susana Marroquín y Sergio Loredo, Escuela Industrial y Preparatoria Técnica “Álvaro Obregón” 75 aniversario, Monterrey, UANL, 2005, p. 37.
-César Salinas, “La primer década del Tecnológico de Monterrey: El respaldo financiero de la iniciativa privada a la educación superior (1943-1953)”, en Centro Eugenio Garza Sada
Blog. Recuperado de https://centroegs.wordpress.com/2015/09/04/la-primera-decada-del-tecnologico-de-monterrey-el-respaldo-financiero-de-la-iniciativa-privada-a-la-educacion-superior-1943-1953/
- Véase César Morado Macías, Del proyecto socialista al de Unidad Nacional. La funcionalidad de la Universidad de Nuevo León y el rectorado de Enrique C. Livas (1943-1949), Monterrey, UANL, 2007.
- Ricardo Elizondo Elizondo, “El Tecnológico de Monterrey. Crónica desde su fundación hasta 1987”, en La Industrialización del segundo auge industrial a la crisis de 1982, Monterrey,
Fondo Editorial de Nuevo León, 2007, p. 112.
- La empresa del Tecnológico también tuvo sus dificultades presupuestales, aunque no tan graves como la UNL, pero todo déficit inicial fue cubierto por Cervecería Cuauhtémoc que
veía al Tecnológico como una inversión. Después, los afamados Sorteos del Tec fueron una excelente fuente de ingresos para cubrir gastos de mantenimiento y el programa de becas,
además del cobro de cuotas elevadas, detalle impensable en la Universidad de entonces.
- AHCU, Acta de Consejo no.12, año escolar 1945-1946/9, p. 3
- El 18 de julio de 1950, el periodista Federico Gómez publicó en El Porvenir el texto “Señor Presidente ¡Nuestra Universidad!”, donde aseveró que un docente universitario percibía
un salario raquítico de 120 pesos mensuales, mientras que uno del Tecnológico percibía uno de mil 600 pesos mensuales, una diferencia abismal que sustenta la salida grupal de varios
profesores de las escuelas universitarias.
- Gabriela Recio Cavazos, Don Eugenio Garza Sada. Ideas, Acción, Legado, Monterrey, Editorial Font, 2016, p. 192.
- HCABU, El Porvenir, Monterrey, Nuevo León, 12 de octubre de 1945, p. 6.
- En palabras de Federico Gómez en su texto citado del 18 de julio de 1950. También dijo que de enlistar todas las consideraciones sobre la inferioridad de la Universidad frente al
Tecnológico, “nunca acabaríamos”.
- HCABU, El Porvenir, Monterrey, Nuevo León, 16 de diciembre de 1947, p. 22.
- Véase la autobiografía de Manuel L. Barragán, Fue por México, Monterrey, Edición privada, 1968. Es necesario señalar que de todos los miembros del Patronato, entre sus dos comisiones, Barragán fue el vocero principal y a la muerte de Rocha en 1961, asumió la presidencia. Se mantuvo como presidente hasta el año de su muerte en 1980, con un periodo de
ausencia entre 1967 a 1973, a raíz de que su yerno Eduardo A. Elizondo fue gobernador del Estado en parte del intervalo mencionado (1967-1971) y para evitar controversia, solicitó
ausencia temporal como presidente del organismo.
- HCABU, Vida Universitaria, Monterrey, Nuevo León, 28 de marzo de 1951, 1.
- Centro de Documentación, Información y Análisis de la Cámara de Diputados, Informes presidenciales de Miguel Alemán Valdés, Compilación (disponible en línea), p. 156.
- Raúl Rangel Frías, “La Jornada Universitaria”, en Obras Completas, Tomo III, Monterrey, UANL, 2013, p. 200.
- Sobre la CUNL, el Patronato gestionó algunos descuentos y facilidades de pagos entre varias constructoras y productoras de materiales, y la Fundidora de Monterrey donó hasta 3

�millones de pesos entre materiales y dinero, siendo la empresa de mayor apoyo para la cruzada por la CUNL. Fuera de Fundidora, el apoyo de la IP para la CUNL no fue el esperado y
los Sorteos de la Siembra Cultural fueron prácticamente la única fuente de ingresos. En 1961, Rangel Frías reclamó aquella pobre respuesta por parte del sector privado al decir que solo
recordaba como “un grupo de personas encabezadas por Manuel L. Barragán, Joel Rocha, Federico Gómez, Rogelio Cantú y otros excelentes amigos de la Universidad, respondieron al
desolador panorama organizando una institución denominada ‘Patronato Universitario’”. Los “otros excelentes amigos” eran únicamente Carlos I. Guajardo, empresario de plantas embotelladoras de reconocidos refrescos como Pep, Del Valle y Barrilitos, que donó el edificio de Filosofía y Letras, y Luis Elizondo, de la planta galvanizadora de lámina La Florida, de Tubería
Nacional y socio de la empresa de entretenimiento Atracciones Mundiales S.A. (AMSA), que donó el edificio de Ingeniería Mecánica y Eléctrica. Fuera de aquellos nombres, la CUNL se
financió entre sociedades de alumnos, los sorteos y el gobierno del Estado, porque la Federación igualmente respondió pobremente a la solicitud. La carta de Rangel se publicó en El
Norte el 11 de mayo de 1961, 9-A.
-HCABU, Vida Universitaria, Monterrey, Nuevo León, 5 de marzo de 1958, pp. 1 y 11.
- HCABU, El Porvenir, Monterrey, Nuevo León, 17 de marzo de 1969, 1-B.
- HCABU, El Porvenir, Monterrey, Nuevo León, 11 de febrero de 1974, 1-B.
- Peña, Consuelo. La Revolución en el norte. Puebla: Editorial periodística e impresora de Puebla, S. A., 1968.
- Salmerón, Pedro. Los carrancistas. La historia nunca contada del victorioso Ejército del Noreste. México: Ediciones Culturales Paidós, 2010.
- Vela, González Francisco. Diario de la Revolución. Tomo I. Monterrey: Patronato Universitario de Nuevo León, 1971.
- Villarreal, Carlos Liberato. «María del Peublito Cárdenas Villarreal. Maestra revolucionaria orgullosamente hidalguense.» Bitácora: la nueva era-UANL 1, nº 1 (2019): 30-33.
-Womack Jr, John. Zapata y la Revolución mexicana. México: Siglo XXI Editores, 1974.
- Zárate, Griselda. Revolucionarios en el exilio. Andrea, Teresa y Antonio I. Villarreal (1904-1911). México: INERHM/Fondo Editorial de Nuevo León, 2019.

17

�39

�Escuelas Adolfo Prieto

�Escuelas Adolfo Prieto
-Alberto Casillas Hernández

Edificio de la escuela acero
La primera escuela Acero estaba situada
desde 1911 en una casa de la Colonia Acero,
un sector habitacional que albergaba a obreros de la Maestranza. En 1926 las Escuelas
Mixta “Acero” estrenaron un nuevo edificio
situado al poniente de la plaza Prisciliano
Elizondo, consistente en un salón de Actos,
cuatro salones. Así como un gimnasio con
aparatos propios para la actividad física de
los alumnos y un departamento de cocina.

Inmueble de una planta
Fotógrafo: Refugio Z. García

“Sobre el objeto arquitectónico los arquitectos Rosana Covarrubias, Juan Manuel Casas y
Víctor Cavazos señalan que inicialmente “se
trata de un inmueble de abundante ladrillo
aparejado a soga en muros y de pilastras a
base de bloques de piedra almohadillados,
arcos rebajados y adintelados en los vanos,
molduras y cornisamento…”
En 1944 se amplía el inmueble al agregársele una segunda planta al edificio y con un
acabado estilo Art Decó. Nuevamente, los
arquitectos Rosana Covarrubias, Juan Manuel Casas y Víctor Cavazos señalan que
la apariencia original del primer inmueble
quedó escondido bajo el resane aplanado.
Mientras que la losa de concreto para la
segunda planta está apoyada sobre viguetas de acero. A partir de esa remodelación
tiene su apariencia actual.

Ampliación del inmueble
Fotógrafo: Eugenio E. Barros

En el mes de enero de 1945 muere Don Adolfo Prieto y el profesor Simón Salazar Mora
y la Sociedad de Padres de Familia, solicitan
dos meses después a la empresa acerera,
cambiar el nombre de la institución educativa
de Escuela “Acero” por el de Escuelas “Adolfo
Prieto”; el cual cobró efecto el 10 de mayo de
1945, aprovechando a su vez, la inauguración
de la Maternidad “María Josefa” para develar
la placa alusiva en la fachada del edificio.

�Tanto fue el cariño y el respeto que la gran familia

ro de 1979 y en marzo de 1979 ingresó el profesor

“Acero” le profesaba al filántropo desinteresado por

Ramón Dorantes Baquedano como Director General

la educación de los niños que a mediados de 1949, la

de las Escuelas.

Sociedad de Padres de Familia Escuela “Adolfo Prieto” y el Comité Ejecutivo General y Consejo General

Finalmente, el 25 de junio de 1981 se cerró un capítulo

de Vigilancia, cooperaron voluntariamente con un do-

de la educación escolar en Fundidora, al clausurar la

nativo para levantar un monumento que perpetuara la

Escuela “Adolfo Prieto” N° 1, ante la presencia de dos

memoria del ilustre español, Don Adolfo Prieto, en el

decanos de esa institución: el profesor Simón Salazar

interior del centro educativo.

Mora y Don Manuel González Caballero, el primero, ex
–Director de la Adolfo Prieto y el segundo, uno de los
más destacados alumnos egresados de esa primaria.

Ampliación de la Unidad 1, Esc. Adolfo Prieto
Fotógrafo: Eugenio E. Barros

Planos del memorial propuesto por los Arq. Guillermo Aldape y M. Parra.

Con el paso del tiempo, se construyeron dos escuelas
más en las nuevas colonias que la Compañía Fundidora proporcionó a sus trabajadores. La Unidad 2, escue-

Los alumnos que pertenecieron al antiguo inmueble
localizado frente a la Plaza Prisciliano Elizondo y la Recreativa Acero (Auditorio Carlos Prieto) fueron reubicados un nuevo edificio en 1981, situado en la calle Magnolia N° 2404 de la colonia Jardines de La Moderna.

la “Adolfo Prieto” abrió sus puertas en septiembre de
1954 en el Fraccionamiento Buenos Aires y en 1972
comenzaron las clases en la Unidad N° 3, erigido en el
Fraccionamiento Adolfo Prieto; cabe señalar que cada
una de estas escuelas contaba con un jardín de niños.
A mediados de la década de los años 70 y hasta principios de los 80 los últimos directores generales que
dirigieron las Escuelas “Adolfo Prieto” fueron el Prof.
Gregorio Sosa Saurí, quien permaneció durante seis
meses. Luego llegó el Prof. Francisco J. Rodríguez
Orozco, quien laboró de septiembre de 1977 a febre-

Patio central de la Unidad 1, Esc. Adolfo Prieto

19

�Escuelas Adolfo Prieto

El pensamiento de Adolfo Prieto

de estos niños, era gratis toda su instrucción, así
como los útiles escolares. Pues, la Cía. Fundidora

La filosofía educativa de Adolfo Prieto se resumía

absorbía el costo de los mismos.

de la siguiente manera: Que los hijos (as) de los trabajadores nacieran en la Cía. Fundidora –la Mater-

¿Cómo era el sistema educativo anterior a 1973?

nidad “María Josefa”-, estudiaran en las escuelas

el Prof. Gregorio Sosa Saurí, primer director de la

de la Cía. Fundidora, trabajaran para la Cía. Fun-

Unidad III “Adolfo Prieto” nos explica… “Hasta

didora y cerraran su ciclo de vida en la Cía. Fun-

1971 se siguió la línea de escuela tradicionalista

didora. Eso resumía la frase usada en los años 20

que en su tiempo fue buena, pero desde el inicio

“La gran familia Acero”, donde la lealtad y el honor

de esta década se observó la urgencia de hacer

de aprender y trabajar para la primera industria sid-

reformas, algunas de ellas radicales”.

erúrgica, mostraba el signo de pertenencia hacia
la empresa. En la mente de Adolfo Prieto seguía

En pocas palabras, la educación personalizada

avivando la idea de hacer de la Cía. Fundidora, “no

consistía en favorecer una participación más ac-

solo una fábrica de acero, sino también una forja de

tiva en el alumno, toda vez que, a diferencia del

hombres”.

sistema tradicional en que el estudiante es solo
un sujeto receptor-pasivo, este sistema hace ac-

Aspecto técnico

tuar al educando asignándole temas de investigación en los libros de asignaturas, los cuales

El funcionamiento técnico de la escuela estaba

debe desarrollar y exponer ante el profesor y sus

debidamente estructurado por el profesor José G.

compañeros de grupo.

García. Destacaba los planes y desarrollos académicos ordenados por la Secretaría de Educación Pú-

Para estimular el interés de los alumnos en el estu-

blica distribuidos en meses. Las autoridades esco-

dio, se organizaban competencias o concursos en

lares federales realizaban evaluaciones periódicas

cada grupo. Los que destacaran, eran inscritos en

para la vitalización del aprendizaje.

el Cuadro de Honor de la Escuela. Además, cada
año, los alumnos se preparaban académicamente

Disponía el uso de los textos de enseñanza orde-

para obtener una beca costeada por la empre-

nados por las autoridades escolares federales a los

sa, sin más estudios que los que recibieron ahí e

que estuvo inscrita la escuela. La Escuela Adolfo

ingresar a la Escuela de Ingenieros, Mecánicos y

Prieto también impartía clases especiales como co-

Eléctricos de México (EIME); ahora Escuela Supe-

cina, corte y confección de ropa, de bordado, de

rior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica del Institu-

confección de flores, de solfeo, canto, pequeñas

to Politécnico Nacional de la ciudad de México.

industrias, prácticas agrícolas, etc. Además, del

En el año de 1927 se becaron por primera vez

establecido por la Secretaría de Educación Públi-

tres alumnos de la Escuela “Acero”, para estudi-

ca como educación física y enseñanza premilitar.

ar en la EIME, los alumnos seleccionados fueron:

Lo más interesante de esto, es que la educación

Narciso Morales Silva, Roberto Flores Cabriales y

�Antonio González Llano.

de 1993 impartió disciplinas artísticas tales como la
danza, el teatro y la música, para jóvenes que de-

Estos jóvenes, relevarían a sus padres en la fuerza

searan iniciar una carrera artística. De 1993 a 2005

laboral de Fundidora Monterrey, por ejemplo: Nar-

tanto la Villa Parque Fundidora como el CEDART

ciso Morales Silva recogió años después, las expe-

cumplieron su propósito, pues en 2005 ambos

riencias de su padre, Gregorio Morales, fundidor

fueron finiquitados para remodelar el espacio y ser

en la primera batería de Hornos de Aceración; el

sede en 2007 de las oficinas operativas del Fórum

segundo, era sobrino de Guillermo, Arturo, Alfredo

Universal de las Culturas Monterrey 2007.

y Ángel Cabriales, todos ellos, herreros y moldeadores; y el tercero era hermano de Tomás González

La dirección del Centro de las Artes ubicado al in-

Llano, trabajador del Departamento de Estructuras.

terior de Parque Fundidora apoyó al Taller de Experimentación Plástica (TEP) en la búsqueda de un

Nuevos usos del espacio

nuevo espacio y a mediados de 2010 lo estableció
en el edificio “Escuelas Adolfo Prieto”, inmueble

La Generación de estudiantes 1975-1981 de la Es-

otorgado en comodato a Conarte en 2008 por par-

cuela “Adolfo Prieto”, Unidad 1 clausuró sus ac-

te del Parque Fundidora, O.P.D.

tividades académicas de dicho inmueble el 25 de
junio de 1981 y ante la presencia de dos decanos

Ahora bien, ¿qué es el TEP? es un espacio de es-

de dicha institución: Profesor Simón Salazar Mora y

pecialización, experimentación y producción en las

Don Manuel González Caballero; el primero, ex di-

artes visuales al noreste del país ofreciendo opor-

rector de las Escuelas Acero y el segundo, uno de

tunidades de crecimiento artístico a la comunidad

los más destacados alumnos egresados, cerraron

en general y artistas locales. Desde 2010 a la fecha

un capítulo en la educación escolar en Fundido-

(2020) dicho espacio ha sido el único dentro de

ra. El edificio que por 55 años sirvió como centro

Parque Fundidora que no ha perdido su vocación

educativo ahora pasaría a ser sede de las oficinas

original que es la enseñanza.

de ingeniería técnica de la Acería B.O.F. de 1981 a
1986, año en que se decretó la quiebra y cerró sus
puertas la Fundidora Monterrey, S.A.

Citas:
-Covarrubias Mijares, Rosana; Casas García, Juan Manuel y Cavazos Pérez, Víctor Alejandro,
Tierra, fuego, aire, agua… Un estudio sobre el devenir urbanístico y arquitectónico de la
Fundidora de Monterrey, Monterrey, Grafo Print Editores, 2000, p. 153.

Durante la administración de Sócrates Rizzo García,
Gobernador del Estado de Nuevo León (1 de agosto de 1991- 18 de abril de 1996) en 1991 se restauró el histórico edificio de la antigua Escuela Adolfo Prieto. Sin embargo, a la escuela se le dio un
doble uso: en su planta alta se acondicionó como
un albergue denominado La Villa-Parque Fundidora, la cual poseía una capacidad para 220 personas
con 11 dormitorios. En la planta baja del inmueble

-Ibidem., pp. 154-155.
-“Nuevo Director General de las Escuelas Adolfo Prieto”, Periódico Interno Noticias de Fundidora, núm. 52, año 5, 15 de octubre de 1977, p. 4.
-“Escuelas Adolfo Prieto 1911-1981”, di-fundidor, Suplemento Especial 6, Monterrey, 1 de
octubre de 1981, p. 2.
-En 67 años, la educación en las Escuelas “Adolfo Prieto” ha evolucionado siempre acorde
con el ritmo del tiempo. Véase Di-Fundidor (1-24). Año 1. Núm. 4. Monterrey, N.L. marzo 16,
1978. pp. 4-5. AHF.
-Archivo Histórico Fundidora (AHF), Asambleas Generales Ordinaria y Extraordinaria de Accionistas, 17 mayo1974, p. 23.
-“Escuelas Mixtas de la Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, S.A.”, Colectividad, Julio de 1929, p. 137.
-González Caballero, 2003, op. cit., 70.

se instaló una escuela preparatoria CEDART o Centro de Desarrollo Artístico “Alfonso Reyes” y des-

21

�39

�Análisis teórico bajo el enfoque
de estudios culturales sobre los
orígenes de la industrialización
en Monterrey y el estudio
de la clase obrera

�Análisis teórico bajo el enfoque de estudios culturales sobre los orígenes de la industrialización
en Monterrey y el estudio de la clase obrera
-M.C. Juan Jacobo Castillo Olivares

La modernidad y la secularización como eje
de los cambios industriales y laborales

Entonces ¿cuál es la etapa que marcara la diferencia entre lo clásico y lo moderno?

Otro termino central para la investigación es el de

El momento tradicionalmente definido en Occi-

modernidad, una palabra que al igual que cultura,

dente como Renacimiento, en el cual cierta rup-

tiene múltiples interpretaciones. De principio, lo pri-

tura, cierta instauración de una modernidad, tiene

mordial es tratar de entender, que al hablar de mod-

el efecto de inaugurar todo un nuevo periodo que

ernidad hablamos tanto de un periodo histórico

lleva la oportuna denominación de Edad media .

como una categoría narrativa que puede ser

El punto mas referente en la historia donde lo clási-

económica, puede ser social y demás. Pero empec-

co y la moderno se dividen, es el Renacimiento. En

emos con su principal antagonista que es lo clásico.

el Renacimiento, encontramos una critica a lo que
se denomino Edad Media como periodo previo a

El pasado y la antigüedad no son superiores ni

esta, y se le dijo así porque esta había renunciado

inferiores, sino simplemente diferentes. En este

a lo clásico y tomo la religión como su razón y ver-

momento nace la historicidad: y la conciencia

dad. El temor de Dios era el eje que dominaba a la

históricamente nueva de la diferencia histórica pro-

sociedad. Y entonces viene la ruptura con la Edad

piamente dicha vuelve ahora a barajar las cartas y

Media y esa es la modernidad.

nos asigna una nueva palabra para lo opuesto del
presente: lo clásico.

La modernidad debe catalogarse como un tipo único de efecto retórico o si el lector lo prefiere, un

Lo clásico, es aquello que permanece, pero ya no

tropo, pero con una estructura absolutamente difer-

se practica o usa. En lo clásico, encontramos todas

ente de las figuras tradicionales, según se catalog-

aquellas leyes, tendencias artísticas, practicas so-

aron desde la antigüedad… su aparición indica la

ciales y económicas que son opuestos al presente,

emergencia de un nuevo tipo de figura, una ruptura

pero que por su pertinencia seguimos recurrien-

decisiva con formas previas de la figuratividad y es

do a ellos como referencia. Como dice la cita, el

en esa medida un signo de su propia existencia .

pasado no es superior o inferior, solo diferentes.

�Dicha ruptura provocó que todo aquello que la

terrey, con la creación de la Cervecería Cuauhtémoc

Edad Media representaba era visto como rebasa-

y sus filiales, es el año de la modernidad regiomon-

do y antiguo, en otras palabras, era rechazado por

tana. Fuera de ahí prácticamente se habla de un an-

el mundo moderno. Lo medieval se transformó en

tiguo régimen, de un periodo donde la ciudad no

sinónimo de atraso, ignorancia y cristianismo fun-

llegó a ser relevante sino hasta este momento.

damentalista. Además, como una etapa llena de
mitos y barbarismo. Y todo esto porque rompieron

Mi propuesta considera que antes de ese periodo

con los clásicos o ello se pensaba. Una crítica que

hubo otros periodos de modernización regiomon-

no ampliaré más, es aquella que tiene que ver con

tana, que son menospreciados por no ser tan sig-

la Edad Media de absoluto atraso y oscuridad, el

nificativos (De la misma manera como hubo otros

cual muchos proponen como un mito perpetuado

después). Es al periodo de industrialización en la

por los hombres de la ilustración. Cierto es que la

primera mitad del siglo XIX en México, esa etapa

Edad Media ha sido revalorada como una etapa

donde la industria textil fundó tres fábricas pion-

donde el conocimiento también estuvo presente.

eras La FAMA, La Leona y el Porvenir. A nivel nacional fueron los primeros indicios de la modern-

El punto clave para entender la modernidad es que

ización industrial y sin embargo no son tomados en

siempre se va representar como la ruptura con lo

cuenta. Una de mis propuestas, es hacer de este

tradicional. A partir de este momento la modern-

periodo uno de las etapas de la modernización de

idad siempre implica la fijación de una fecha y la

la industria regiomontana, lo cual le daría una nue-

postulación de un comienzo . Esto bajo mi opinión

va valorización en la historiografía local.

la cual comparto con Jameson, es que la modernidad va aparecer después de la Edad Media

Otro aspecto que va de la mano con la modern-

en diversos momentos. Donde exista una ruptura

ización es la secularización, en ambos términos se

con el periodo previo, se hablará de modernidad.

habla de una ruptura con lo tradicional, pero el én-

Es por esa razón que Jameson menciona que la

fasis con la secularización es el rompimiento con

modernidad no es un concepto, ni filosófico ni de

la religión. No quería dejar de lado este término,

ningún otro tipo, sino una categoría narrativa . De

porque considero también indispensable entender

ahí que se hable de modernidad con la conquista

que el tiempo y el proceso que investigo, también

de América, la ilustración, la Revolución Francesa y

solo fueron posibles en una época donde se con-

hasta posmodernidad porque no puede ser llam-

solidaba la secularización en el país. Valga la pena

ada nueva modernidad. No hay una modernidad,

mencionar que la fundación de la FAMA fue en

hay varias, no hay una posmodernidad a menos

1854 y la reforma liberal en 1857.

que aceptemos que existe una modernidad.
Pero no debería encubrir el hecho de que la modLa relación de la modernidad, no como una sola

ernidad también implica el surgimiento de nuevos

sino varias, adecuada a mi objeto de estudio la

principios de vida en sociedad. El resquebrajam-

encontramos en relación a como se ha catalogado

iento se produce, como podemos ver en el caso

la industrialización regiomontana. 1890 es el año

de la Revolución Francesa, porque las personas

en que la mayoría de los historiadores consideran

a menudo son expulsadas de sus viejas formas,

como el inicio de la industria a gran escala en Mon-

a través de la guerra, la revolución o los rápidos

23

�Análisis teórico bajo el enfoque de estudios culturales sobre los orígenes de la industrialización en Monterrey y el estudio de la clase obrera

La cultura obrera como resultado de la crisis
del sentido

cambios económicos, antes de poner sus pies en
las nuevas estructuras, es decir, conectar algunas
practicas transformadas con los nuevos principios
de manera de formar un imaginario social viable .
Estos nuevos principios se manifiestan sobre todo
en las practicas sociales, tal como dice Taylor, en
los rápidos cambios económicos que promueven
nuevas estructuras sociales. Es el caso de la clase
obrera, la cual se tocará en el último apartado. Pero
volviendo al caso, la secularidad tiene que ver con
el fin del dominio de la religión:
Se relaciona íntimamente con el significado común
de secularidad que se centra en la eliminación de
Dios, o de la religión o lo espiritual del espacio público. La noción de secularidad que estoy usando
aquí es radical, porque no se opone a la idea de
una fundación divina de la sociedad, sino también a
la idea de que la sociedad está constituida en algo
que trasciende la acción común contemporánea. El
temor de Dios es reemplazado por la idea de una
benevolencia impersonal, o bien por una noción
de compasión natural .
Ahora el espacio público le pertenece (si ya no a
Dios) al orden civil, y solo en el orden civil es que
vemos nuevas instituciones que rompieron con los
siglos de colonia española y católica en México, en
el caso de la economía es la industria. Y no es que
la industria fuera imposible que coexistiera con la
época colonial. Pero el liberalismo económico y
político, el fin de la servidumbre y el esclavismo
solo eran posibles al final del periodo colonial. Y
con ello la aparición de la clase obrera.

La clase obrera ha tenido en especial interés, los
estudios económicos y sociales, la mayoría de las
veces vista como una clase reaccionaria que siempre esta en combate por su posición social subordinada. Llama mi atención que en los estudios culturales (en especial los realizados para este ensayo)
los obreros nacen como oposición al trabajo en el
mundo rural. Menciona Taylor:
Lo que denomino Larga marcha, es un proceso por
el cual las nuevas prácticas o una modificación de
prácticas antiguas, o bien se desarrollaron como
resultado de la improvisación de ciertos grupos y
ciertos estratos de la población (por ejemplo, la esfera pública entre las elites instruidas en el siglo
XVIII, los sindicatos entre los trabajadores del siglo XIX), o fueron promovidas por las elites con el
fin de reclutar una base cada vez mas amplia (por
ejemplo la organización jacobina de las secciones
de Paris). O bien un conjunto de prácticas en el
curso de su lento desarrollo y ramificación cambió
gradualmente su significado por la gente y por lo
tanto ayudó a constituir un nuevo imaginario social
(la economía). El resultado en todos estos casos fue
una profunda transformación del imaginario social
en las sociedades occidentales y por consiguiente
del mundo en que vivimos .
Ya sea como parte del clamor de la Revolución
francesa o por las injusticias de la Revolución industrial, la clase obrera es aquella que puede a través
del consenso organizarse, cosa que la clase campesina no podría haber hecho con anterioridad.
Una multitud se reúne, las personas gritan sus proclamas y luego apedrean la casa del gobernador o

�queman el castillo. Pero antes de la modernidad era
inconcebible que existiera una agencia común duradera, metatópica, sobre una base puramente secular. Y
eso es porque la esfera publica es un nuevo espacio
metatópico en el que los miembros de la sociedad
podían intercambiar ideas y llegar a un consenso .
De campesino a obrero a ciudadano, Taylor menciona que la principal diferencia entre ambas clases
esta en el concepto de comunidad y el acceso directo, lo cual refiere a la falta de audiencia con las
autoridades del antiguo régimen, situación que el
mundo moderno cambio con las democracias.
No tardamos de advertir que, en un sentido importante, las sociedades de acceso directo son
mas homogéneas que las pre modernas. Pero esto
no quiere decir que haya una tendencia hacia una
menor diferenciación de hecho entre los diferentes
estratos en la cultura y el estilo de vida que la que
había hace algunos siglos, aunque no haya duda
de eso es verdad. También es verdad que los imaginarios sociales de diferentes clases se han acercado en gran medida. Un rasgo, de las sociedades
jerárquicas, mediadas, era que las personas que
pertenecían a una comunidad local –una aldea o
una parroquia, por ejemplo- no podían tener sino
una idea confusa acerca de lo que ocurría con el
resto de su sociedad. Podían tener alguna imagen
de la autoridad central, cierta combinación de un
buen rey y malos ministros, pero muy poca noción de cómo completar el resto del cuadro. En
particular, tenían una idea muy vaga de que otras
personas y regiones que conformaban el reino. De
hecho, había una amplia brecha entre la teoría y
el imaginario social de las elites políticas y los de
las clases menos instruidas, o las pertenecientes a
áreas rurales. Este estado de cosas perduró hasta

mayor parte del siglo XIX, a pesar de las confiadas
observaciones de los lideres republicanos sobre la
nación única e indivisible. Esa conciencia dividida es
bastante incompatible con la existencia de una sociedad de acceso directo. En última instancia, la Tercera
república forjó la transformación necesaria, y la Francia moderna teorizada por la Revolución se volvió
real y abarcadora por primera vez. Este cambio revolucionario (en más de un sentido) en el imaginario
social es lo que Weber plasma en su título: Peasants
into Frenchmen (de campesinos a franceses) .
Con lo anterior pretendo demostrar que los obreros
industriales (en Monterrey y en México) son mas que
trabajadores sometidos a condiciones de trabajo distintos o mejores salarios. También son nuevos trabajadores bajo una mentalidad distinta, bajo prácticas
culturales distintas, que hubieran sido imposibles en
el antiguo régimen, en este caso en la época colonial
española. En resumen: Si, la clase obrera también es
producto de una transformación cultural y una crisis
del sentido de la clase campesina.
La crisis del sentido por lo general se asocia al
mundo neoliberal, cuando las personas perdían el
sentido de su vida tras largos años de trabajo. La
forma en que pretendo abordar este tema es distinto, viéndolo más bajo el punto de vista de cómo
esta crisis del sentido en el campo, promovió un
nuevo tipo de vida en la ciudades industriales. Sin
temor a equivocarme, la crisis del antiguo régimen
también generó una nueva clase social. Pero ¿Qué
es la crisis del sentido?
Si las crisis de sentido subjetivas e intersubjetivas
ocurren en forma masiva en una sociedad, de tal
manera que llegan a transformarse en un problema

hace relativamente poco tiempo en muchos países.
Ha sido bien documentado en Francia durante la

25

�Análisis teórico bajo el enfoque de estudios culturales sobre los orígenes de la industrialización en Monterrey y el estudio de la clase obrera

social generalizado, entonces no deberemos buscar las causas en el sujeto mismo, ni tampoco en la
supuesta intersubjetividad de la existencia humana.
Más bien lo más probable es que dichas causas se
encuentren en la propia estructura social. Es preciso, por consiguiente, que averigüemos cuáles son
las estructuras específicas de una sociedad histórica que contrarrestan el desarrollo de una crisis de

trabajo era visto como una forma de expiación. La
ventaja con los nuevos regímenes y las nuevas religiones cristianas también llamadas protestantes, es
que la ideología anticapitalista desaparece, dando
paso a la clase burguesa y a la clase obrera.

sentido y cuáles lo favorecen .

la modernización trae aparejado el crecimiento

Primero, aparece de forma masiva, segundo son

una relativa estabilidad política. Los ciudadanos se

parte de la propia estructura social en ambos casos
es como vemos que la crisis manifiesta la aparición
de la nueva clase media trabajadora. Pero mucho
también tiene que ver la crisis religiosa con la cual
termina el Mundo Medieval.
Durante la mayor parte de la historia era imposible
concebir una sociedad sin una religión única que
abarcara todo y a todos. Los dioses, mis antepasados eran naturalmente mis propios dioses mis dioses
eran ciertamente también los dioses de todos los
miembros de mi tribu o de mi pueblo. La mayoría
las sociedades arcaicas tenían esas características,
como también, por largo tiempo, las culturas avanzadas en las que había muchas instituciones sociales
diferenciadas. En consecuencia, esa unidad entre el
individuo, su sociedad y los dioses, que encarnaban
la autoridad suprema en el orden de valores, se vio
debilitada en diversos lugares y de distintas maneras por cismas religiosos. Esto ocurrió mucho antes
del comienzo de la modernidad .
Porque antes que comenzará la modernidad, y
como tal vez ya lo hemos aclarado a lo largo del
texto, primero fue la crisis religiosa. Estos cismas
religiosos provocaron el fin de una manera de ver
y dominar la mentalidad de las personas. Hay que
tener en cuenta que bajo el concepto católico el

económico, el cual se asocia tradicionalmente a
sienten menos tentados a cuestionar la legitimidad
de un orden cuando su supervivencia se ve asegurada por la prosperidad material. Sin embargo,
es preciso recalcar que sería un grave error pensar
que este estado de cosas podría considerarse una
situación segura e irreversible .
En este caso las clases asalariadas dejaban de ser
menos devotas que las clases campesinas que dependían totalmente de la naturaleza. Y aunque un
salario no aseguraba la supervivencia, este era mas
constante que lo impredecible de la cosecha.
La modernidad conduce en forma inevitable a la
secularización, entendida ésta como la pérdida de
influencia de las instituciones religiosas en la sociedad y como la pérdida de credibilidad de las interpretaciones religiosas en la conciencia de la gente.
Emerge así una especie históricamente novedosa:
la persona moderna, que cree que puede manejarse en su vida personal y en la existencia social
prescindiendo de la religión .
Los datos históricos sugieren que al menos desde
el siglo XVIII la influencia social de las iglesias ha
declinado, por lo menos en Europa Occidental, y que
importantes instituciones (por ejemplo, los sistemas
educacionales) se han liberado de sus antiguos lazos
religiosos. Además, el término «persona moderna»
no está completamente divorciado de la realidad. Es

�probable que un número considerable de personas

mundo occidental han impactado fuertemente en

se las arreglen para vivir sin profesar o practicar una

América por estar relacionados invariablemente

fe religiosa (en la acepción definida anteriormente) .

con el mundo europeo.

La vida sin religión, la persona moderna, implicaba

A través de los estudios culturales he podido

algo mas que dejar de creer. En cierto sentido la

reconocer que los cambios que uno solo examina-

mayoría de las personas seguían siendo creyentes.

ba bajo el punto de vista económico y social, tam-

Liberarse de la religión implicaba liberarse de las at-

bién es posible bajo el análisis cultural. Lo cual abre

aduras del antiguo régimen, de los castigos y peca-

múltiples posibilidades para entender tanto a los

dos de la iglesia, de estar sometido a una forma de

procesos como a los sujetos que participan en él.

vida al igual que sus padres, de tener que actuar en

Otro aspecto que me ayudo este ejercicio teórico

sintonía con a naturaleza. La crisis del sentido religi-

es definir conceptos que por lo general son ampli-

oso que dio origen al hombre moderno, es porque

amente utilizados pero que pueden resultar ambig-

ese hombre moderno también es el obrero.

uos como el de cultura y modernización. Además,
incluir otro que puede ser útil para la investigación

La crisis del antiguo sistema colonial y sus formas

como el de secularización y la crisis del sentido. En

de trabajo en Monterrey van a traer como con-

ambos casos y ya con una idea mas clara es posi-

secuencia la industrialización y el nacimiento de

ble interpretar los archivos y documentos históricos

la clase obrera en la ciudad. Si bien es un tema

con un mejor respaldo conceptual.

ampliamente estudiado por autores como Javier
Rojas, Isidro Vizcaya, Mario Cerutti entre otros. La
propuesta aquí mencionada es que no solo es un
acontecimiento económico, social e incluso político, sino es también un fenómeno cultural que vale
la pena ser estudiado bajo esa perspectiva.
Conclusiones

Citas:
- Licenciado en Historia por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, con maestría en Ciencias con la especialidad en Ciencias Sociales. Es catedrático
del Colegio de Historia y Estudios de Humanidades de la misma dependencia. Dedicado
a la investigación y divulgación de la historia ha escrito en publicaciones especializadas y
participado en congresos y seminarios nacionales e internacionales sobre Historia y Ciencias
Sociales.
- Jameson, Frederic, Una modernidad singular, Ensayo sobre la ontología del presente, 2004,
Gedisa, p. 34.
-Ibíd. 34.

Como breves conclusiones, empecemos con la

-Ibíd. 39.
-Ibíd. 37.

primera interrogante. ¿Es posible hacer un análisis

-Ibíd. 44.

teórico cultural de la industrialización regiomon-

-Taylor, Charles, La era secular, 2014, España, GEDISA, pp. 271-272.

tana? Sí, tomando en cuenta que el análisis de los
acontecimientos son parte de los mismos procesos
que el mundo occidental se ha sometido. Tampoco se trata de forzar ideas que han funcionado en
otras partes y someterlas bajo el análisis local. Pero
si tomar en cuenta que los procesos históricos del

-Ibíd. 306.
-Taylor, Op. cit. 2014, p. 281.
-Ibíd. 309.
-Ibíd. 336.
-Berger, Peter y Luckman, Thomas, Modernidad y pluralismo y crisis del sentido, 1997 Barceloa, Paidos p.66.
-Ibíd. 66.
-Ibíd. 70.
-Ibíd. 71.
- Ibíd. 72.

27

�39

�La labor social del ferrocarril de pasajeros
y su cancelación
- Oscar Abraham Rodríguez Castillo y José Eugenio Lazo Freymann

Durante la década de los 80 se derrumbó estrepitosamente el modelo económico mexicano

Números rojos en Ferrocarriles Nacionales
de México

basado en el nacionalismo y el proteccionismo,
que desde la década anterior había dado mues-

Durante la segunda mitad del siglo XX, las condi-

tras de desgaste.

La bancarrota de la economía

ciones de operación de Ferrocarriles Nacionales

nacional obligó al presidente Miguel de la Madrid

de México (FNM) eran preocupantes. La empresa

(1982-1988) poner en marcha la apertura del mer-

prácticamente operó en números rojos durante la

cado y la adopción del modelo económico neolib-

mayor parte de su historia, requiriendo del erario

eral. Este nuevo modelo exigió el adelgazamiento
del Estado-Empresario, en consecuencia, la may-

muestra la crisis crónica de la paraestatal. Entre

oría de las paraestatales, empresas administradas

1973 y 1978, la empresa tuvo pérdidas millonarias

por el gobierno, pasaron a manos de la iniciativa

año tras año.

privada nacional y extranjera.
En medio de este contexto se quitaron los canda-

(como suelen referirse a la empresa sus ex traba-

dos constitucionales que abrieron la puerta a la privatización de FNM, a través de la modalidad de

se debieron, en parte, a que la inversión pública

concesiones. Los nuevos concesionarios concen-

dio preferencia a la construcción de carreteras, de-

traron su atención en el servicio de carga, obvian-

scuidando la conservación y expansión de las vías

do el de pasajeros por su baja rentabilidad. De

férreas. Prueba de ello fue la reducción de la in-

-

versión federal en el transporte ferroviario que en

rocarriles, como los trabajadores de la paraestatal

1960 fue de 16.4%, mientras que en 1984 fue tan

llamaban a los trenes de pasajeros, debido al bajo

sólo del 3.3 por ciento.

costo del pasaje.

pérdidas provocadas por una administración de-

En este sentido, el presente artículo narra las condi-

del Movimiento Sindical Ferrocarrilero, opositor al

Si a esto se agrega las

ciones en que operaban los trenes de pasajeros, así
como su cancelación durante la década de los 90,

podemos comprender que la situación era crítica.

previo a la concesión de la red ferroviaria. Para ello,
además de consultar bibliografía sobre el tema, se re-

Las tarifas reducidas impuestas por el gobierno

alizaron entrevistas a ex ferrocarrileros de las secciones

mexicano con el objetivo de incentivar la actividad

sindicales 19 y 36, ambas con sede en Monterrey.

productiva fueron otra de las causas que mermaron
la rentabilidad del servicio. El jefe de estación José

�Luis Yruegas menciona que recibía frecuentemente

ios en sí, sino porque a diferencia del maíz u otros

circulares para informarle de la reducción de tarifas

productos de consumo popular, se otorgaban a

bajo del costo del servicio:

la población. Además, la iniciativa privada tenía la
solvencia para cubrir la tarifa regular.

¡Rebajaban mucho hasta el punto que era casi incosteable manejarlo! Pero con tal de dar garantías

Así mismo, Ferrocarriles tenía convenios con otras

a la industria aquí en Monterrey, sobre todo a las

paraestatales conocidos como “intercambio de

industrias… iban los dueños de las industrias con

servicios”. Así, Pemex y CFE por ejemplo, pagab-

que nos rebajen». Por ejemplo, la Fundidora, traer

consistía en un trueque de servicios. Pemex pro-

de Durango, del cerro del Mercado todo el materi-

porcionaba combustible y CFE postes de madera,

al… «pues es muy caro todo lo que se está cobran-

aunque no siempre este intercambio compensaba

do, bájele», y le rebajaban. ¿Por qué rebajaban? El

el servicio prestado.

maíz se le subsidiaba porque era consumo nacional
para la población. Pero el mineral, ¿Por qué le re-

Aunado a lo anterior, la mayor parte del equipo

bajas? Se hacían negociazos tremendos.

rodante estaba obsoleto o era de segunda mano.
La falta de modernización de los equipos ocasiona-

Lo anterior muestra la idea arraigada entre los tra-

ba retrasos en el servicio debido a descomposturas

bajadores de FNM sobre el servicio social del ferro-

que se presentaban en el camino. Sergio Ortiz

carril, y hasta cierto punto, una ideología de clases,

Hernán presentó algunas cifras que evidenciaron

pues la molestia de José Luis no es por los subsid-

35

�Pero el exceso de personal y el atraso tecnológico no pasó desapercibido por los tra-

• 69.1% de las locomotoras en
funcionamiento
• El promedio de fallas en el camino fue de 1,183 por mes.
• 763 locomotoras con reparación
general diferida

bajadores. El maquinista Mario Gaytán, por
ejemplo, compara a FNM con la Fundidora
de Monterrey, señalando que ambas empresas otorgaban muchas prestaciones que no
correspondían a las ganancias de las mismas.
Así mismo, agregó que había mucho tiempo
muerto y baja productividad. Ya fuera por la
falta de recursos o la resistencia de los trabajadores, lo cierto es que FNM presentaba un
profundo rezago tecnológico.

• 458 locomotoras averiadas

Labor social

• 12% de los carros fuera de servicio

En este marco operaban los ferrocarriles de
pasajeros, cuyo servicio era considerado por
los ferrocarrileros como una “labor social”.
Para ellos dicha labor estaba por encima de
los intereses económicos de la paraestatal.
Pero ¿en qué consistía esta labor social?
Básicamente en dos cosas: tarifas económicas y disponibilidad.

del transporte ferroviario llegó a tal grado que en 1979
había en el puerto de Tampico barcos con más de un mes
y medio esperando a ser descargados, cuando el tiempo
habitual era de veinte días. En resumidas cuentas, “Nacionales tenía lo que tenía y con eso hacía milagros”.

Por tanto, la función del ferrocarril de pasajeros era proporcionar un medio de transporte
económico a los habitantes de comunidades
rurales de escasos recursos y que, en algunos
casos, no disponían de otros medios de transporte público, a causa de su lejanía respecto a

la relación de la empresa y su sindicato. La resistencia
del sindicato a la introducción de mejoras tecnológicas
se debió a que éstas ocasionarían la pérdida de plazas.
En virtud de su posición estratégica, los ferrocarrileros
tenían la fuerza para oponerse a las medidas tomadas
por la empresa. Un caso que ilustra esto se presentó
en 1978, cuando el entonces director de FNM, Luis
Gómez Zepeda, habló sobre la adquisición de un equipo de microondas que mejoraría la comunicación en el
trabajo, amagaron con irse a huelga.

la carretera principal.
El costo del pasaje en tren resultaba mucho
más económico que el carretero. Por ejemplo, a mediados de los 60, viajar de Candela a
Monterrey en autobús costaba $15.00, mientras por tren era de apenas $5.60. La diferenpalmente a la población de bajos ingresos. En
la tabla siguiente se incluye más información
sobre los costos del transporte ferroviario.

�La labor social del ferrocarril de pasajeros y su cancelación

Por otro lado, para algunas poblaciones el ferro-

-

carril era el único medio de transporte público dis-

tos elaborados a la manera tradicional, difíciles de

ponible. Basta ubicar en google maps las comuni-

conseguir en Monterrey. Por eso, menciona Mario

dades Estación Vaqueros, Estación Terán y Estación

Gaytán, cuando era asignado al tren de pasajeros

Huerta ubicadas al sur de Nuevo León para ob-

de Tampico su esposa le decía: “oye, te traes una

servar que la carretera principal más cercana a di-

pierna de puerco, te traes esto, te traes lo otro….

chas poblaciones se encuentra una distancia mayor

¡Oh, que caray! Sí”.

a 5 kilómetros.
El único problema del servicio de pasajeros era el
Además de la labor social, los ferrocarrileros recu-

exceso de pasaje, provocado por una administración

erdan con nostalgia la convivencia que había con
la gente en algunas estaciones de pasajeros. Esta

la prioridad que se le dio al servicio de carga. Iróni-

cercanía se acrecentó con el paso del tiempo, tal
como lo describe Cristóbal: “Como ya durábamos

servicio, argumentando falta de pasaje.

muchos años ahí, ya teníamos mucho conocido ahí
y sabíamos quien viajaba, y por no dejarlos, ahí los
esperábamos y ocupábamos ese tiempo muerto

falsa, no obstante, eran conscientes de la baja renta-

que había, por decir en Linares”.

bilidad del servicio pese a la abundancia del pasaje.
José Luis Yruegas, quien fue jefe de estación, lo tiene

También tienen muy presente los productos típicos

muy claro, simplemente “era incosteable porque co-

que se comercializaban en cada estación: escobas

braban muy barato, para que sea costeable hay que

en Cadereyta; costales de naranja en Montemore-

cobrar muy caro”, y agrega, “si lo quieres ver como

los; dulces y carne en Linares; quesos y chorizos

un servicio social ponlo, pero como negocio no”.

37

�La labor social del ferrocarril de pasajeros y su cancelación

Citas:
terrey, 1970-1982”, tesis de maestría en Metodología de la Ciencia, Monterrey, Universidad
Autónoma de Nuevo León, 2000, p. 79.
- Lorenzo Meyer, La Segunda muerte de la Revolución Mexicana, México, Cal y Arena, 1992,
pp. 223-227.
- “Transportes. Ferrocarriles Nacionales: Un sistema todavía descarrilado”, Expansión, la revista de negocios de México, núm. 267, 1979, México, p. 35.
- “Ferrocarriles: cambio de vía en busca de la modernidad”, Comercio Exterior, núm. 6, junio,
1995, México, pp. 444-445.
-“El Estado y el agro ¿más o menos? ¿Quién dijo que el transporte no avanza? Los ferrocarriles, al menos, no”, Expansión, la revista de negocios de México, núm. 281, diciembre,1979,
México, p. 6.
- José Luis Yruegas Moya, entrevista realizada por Oscar Rodríguez y Eugenio Lazo, Monterrey,
Nuevo León, 23 de julio de 2018.
- Mario Martínez Gaytán, entrevista realizada por Oscar Rodríguez y Eugenio Lazo, Monterrey,
Nuevo León, 20 de julio de 2018.
- Sergio Ortiz Hernán, Los Ferrocarriles de México. Una visión social y económica, México,
Ferrocarriles Nacionales de México, 1988, p. 292.
- “Transportes. Ferrocarriles Nacionales: Un sistema todavía descarrilado”, Expansión, la revista de negocios de México, núm. 267, 1979, México, p. 37.
- Ramiro Alcalá, entrevista realizada por Oscar Rodríguez y Eugenio Lazo, Monterrey, Nuevo
León, 4 de agosto de 2018.
- Cristóbal Soto González, entrevista realizada por Oscar Rodríguez y Eugenio Lazo, Monterrey, Nuevo León, 23 de julio de 2018.

�39

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                  <text>Bitácora es una publicación del Centro de Información de Historia Regional de la UANL, creada por el Lic. Celso Garza Guajardo. La revista fue dirigida por Meynardo Vázquez Esquivel, en los primeros números, Ha tenido interrupciones a lo largo de su vida, de 1987 a 1989 su periodicidad era mensual, se interrumpe y en 1992 se publica el No 16, en 19997 surge como Segunda Época, vuelve a interrumpirse y hasta 2019 surge de manera trimestral como Nueva Era. Contiene información histórica y cultura regional del noreste de México.</text>
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                <text>Bitácora es una publicación del Centro de Información de Historia Regional de la UANL, creada por el Lic. Celso Garza Guajardo. La revista fue dirigida por Meynardo Vázquez Esquivel, en los primeros números, Ha tenido interrupciones a lo largo de su vida, de 1987 a 1989 su periodicidad era mensual, se interrumpe y en 1992 se publica el No 16, en 19997 surge como Segunda Época, vuelve a interrumpirse y hasta 2019 surge de manera trimestral como Nueva Era. Contiene información histórica y cultura regional del noreste de México.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>N03 Revista

trimestal

�Universidad Autónoma de Nuevo León

Dr. Santos Guzmán López
Rector

Dr. Juan Paura García
Secretario General

M.A. Emilia Edith Vásquez Farías
Secretaria Académica

Dr. Celso José Garza Acuña
Secretario de Extensión y Cultura

Lic. Humberto Salazar Herrera
Director de Humanidades e Historia

Lic. Dinorah Zapata Vázquez
Coordinadora del Centro de Información
e Historia Regional y “Hacienda San Pedro”

Mtro. Juan Ramón Garza Guajardo
Editor Responsable

Lic. Ana Cesira Alvarado Zapata
Diseño
Bitácora Nueva Era del Centro de Información de Historia Regional y Hacienda San Pedro de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, Año 2022, Enero-Marzo,
Numero 3, Volumen 1. Es una publicación trimestral,
editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León,
a través del Centro de Información de Historia Regional. Domicilio en Carretera General a Zuazua, Km 4.5,
Zuazua Nuevo León, México, C.P. 65750. Teléfono:
825 247 0500. Editor responsable: Mtro. Juan Ramón
Garza Guajardo. Reserva de derechos al uso exclusivo
04-2021-081019364500-203, otorgado por el Instituto
Nacional del Derecho de Autor, ISSN en trámite.

Las opiniones expresadas por los autores no necesaria-

Comedor en la Hacienda San Pedro “Celso Garza Guajardo”.

Prohibida su reproducción parcial o total del
contendió e imágenes de la publicación.
Editado en México.
Todos los derechos reservados.
cihruanl@gmail.com

3

�Índice
PAGE 4

Saskia Juárez: Una interesante paisajista del noreste
-Félix Torres Gómez

PAGE 10

Escuelas Adolfo Prieto
-Alberto Casillas Hernández

PAGE 13

La conformación de las brigadas médicas
del Cuerpo de Ejército del Noreste, 1913-1914.
-José Manuel Hernández Zamora

PAGE 22

Escuela Industrial “Álvaro Obregón”: Una relación
discreta con la industria regiomontana
-Susana Julieth Acosta Badillo

PAGE 28

Análisis teórico bajo el enfoque de estudios culturales
sobre los orígenes de la industrialización en Monterrey
y el estudio de la clase obrera
-M.C. Juan Jacobo Castillo Olivares

PAGE 34

La labor social del ferrocarril de pasajeros y su cancelación
-Oscar Abraham Rodríguez Castillo y José Eugenio Lazo Freymann

�Saskia Juárez

Una interesante paisajista del noreste
-Félix Torres Gómez

Investigador del Centro de Información de Historia Regional UANL
Encargado de exposiciones de la Hacienda San Pedro “Celso Garza Guajardo” UANL

En la Facultad de Artes Visuales de nuestra

a empresarios regiomontanos y el talento para

UANL, los estudiantes realizaron un mural

el dibujo de su amigo, empezó a encargarle il-

homenaje a Saskia Juárez Green, destacada

ustraciones publicitarias para una mueblería,

pintora de Monterrey, quien tiene una inte-

y así es como se quedan a vivir en Monterrey,

resante historia de vida que me fascinó, per-

dedicándose a la publicidad: Donato desarrol-

mítanme compartirla:

laba en dibujos la idea y Renata los coloreaba

Al igual que Frida Kalho, Saskia Juárez tiene

detalles.

en su ADN una mezcla mexicana y alemana:
su padre Donato Juárez, de joven fue pintor

En 1943 nació Saskia Juárez Green en Monter-

de talavera en Puebla, en el taller Palencia, de

rey, viviendo sus primeros años en la calle Mar-

donde emigraría a Chicago, Estados Unidos

tin de Zavala, después en la colonia Anáhuac

de Norteamérica con varios amigos para traba-

en San Nicolás de los Garza, donde viajando en

jar en restaurantes y estudiar la High School;

camión de regreso de la secundaria, ella y su

logró dominar tanto el inglés que llegó a ganar

amiga Beatriz Sánchez se encontraron al her-

un premio de oratoria, además llevaría clases

mano de Beatriz, Javier Sánchez, quien venía

de arte, dibujo y pintura, dentro de las cuales

acompañado de Alberto Cavazos, ambos es-

conoció a la estadounidense Renatta Green, de

tudiantes avanzados del Taller de Artes Plásti-

padres alemanes, cuyo apellido Green viene

cas de la Universidad de Nuevo León; a Javier

de Gruner, un apelativo alemán que quizá quis-

le llamó la atención su nombre, Saskia, como

ieron ocultar para adaptarse mejor a la vida en

se llamaba la esposa del pintor Rembrandt, y

Estados Unidos.

le mostró sus dibujos y pinturas, generando en
Saskia un gran interés por dedicarse al arte, pro-

Donato y Renata se casan en 1938, vivieron por

fesión que no aprobaba su padre.

unos años en la Cd. de México, donde Donato trabajó como gerente de un hotel gracias a

Si bien sus padres conocían de arte y sabían pin-

dominar el idioma inglés; ya con algunos hijos

tar, el papá había dejado de pintar, sólo estaba

el matrimonio viaja a Monterrey con la intención

enfocado en el dibujo publicitario y no acepta-

de cruzar a Estados Unidos, en ese momen-

ba que su hija se dedicara al arte, sugiriéndole

to uno de sus amigos poblanos, era gerente

en repetidas ocasiones que estudiara otra carrera; en cambio su mamá sí se daba tiempo para

aún se conserva en av. Alfonso Reyes, donde

seguir pintando y era quien la apoyaba y alenta-

fue recibida la familia Juárez Green antes de

ba en estudiar artes plásticas, narrándonos lo

seguir su camino; pero el gerente conociendo

siguiente:

�Casi cuatro años estuvo en el Taller
de Artes Plásticas, hasta que se fue a
la ciudad de México para continuar su
preparación por otros cuatro años en la

Mi papá cuando le dije que quería

UNAM. Por eso fue a ver a José Alva-

ser pintora me llevó a una prueba

rado, rector de la Universidad de Nue-

muy cruel para mi manera de ver,

vo León, para pedirle una beca que le
permitiera estudiar en la Academia de

que fue llevarme al campo, me dio

San Carlos, con cierto temor, ya que

oleos y un pedacito de madera (para

acababa de cerrar la escuela de Danza,

que realizará una pintura su primera

y después de escuchar su petición le

pintura de paisaje) y obviamente el

dijo: vuelva tal día para darle respues-

resultado fue fatal, fue desastroso,

ta. Cuando llegó a la cita con el rector

pues yo no sabía nada de técnica,

el día señalado, le dijo José Alvarado

nada de cómo usar el óleo, y guarde

“espéreme un momentito” y mandó

ese cuadro toda mi vida, pero eso no

llamar a Federico Cantú, quien estaba

me quitó el ánimo.

haciendo los murales relieves de la Facultad de Ingeniería Civil; recuerda que
llegó con una gorra de ferrocarrilero y

-(Juárez, 2021)

el rector le dijo “esta jovencita quiere
una beca de la universidad para irse a
estudiar a San Carlos ¿Cómo ves, se la
damos o no se la damos?, y Federico
viéndola de pies a cabeza dijo “pues se
la damos” (Juárez, 2021).

Al terminar la secundaria se inscribió en el Taller de Artes Plásticas de la Universidad de Nuevo León, en ese tiempo ubicado en
Zaragoza con Espinoza teniendo como maestros a Gerardo Cantú
e Ignacio Ortiz, estaba en una casona que compartían con la facultad de Filosofía y Letras de la UANL, dirigida por Agustín Basave y
la escuela de teatro de Lola Bravo.

La beca era de $625 pesos mensuales
que le sirvieron para casa, comida y un
poco de materiales. La Academia de San
Carlos le cobraba $102 pesos al año, lo
cual incluía materiales como telas y pigmentos; su padre, aunque no aprobaba

Por ser menor de edad no dejaban que Saskia tomará clases de dibujo
so ella también se inscribió para tomar esa clase. Manuel Durón, Efraín
Yáñez, Javier Sánchez, Guillermo Ceniceros, fueron algunos de sus compañeros, recuerda también que Pablo O’Higgins fue a darles un curso
de pintura al fresco. Ella fue buena estudiante, muy disciplinada, ya que
como dice: “¿Cómo se aprende a pintar?, pues pintando. No hay otra
ruta más que el trabajo, yo era sumamente disciplinada” (Juárez, 2021).

que estudiara artes le consiguió otro
apoyo con el Club de Rotario de $100
pesos mensuales. Con tan solo 19 años
de edad se fue a vivir sola, después su
hermana llegó a trabajar a la ciudad de
México como Química Farmaco-bióloga
y vivió con ella en un pequeño departamento cercano a Chapultepec.

5

�Saskia Juárez | Una interesante paisajista del noreste

Saskia escogió para estudiar la Academia de

señalaba Saskia el por qué y para que pintaba:

San Carlos de la UNAM por su metodología,

“porque ello me causa placer, porque me irri-

su rigor clásico y no la Esmeralda, escuela de

ta o porque me produce algún estado de áni-

artes del INBA porque esta escuela tenía una

mo intenso…yo no pinto para que le guste a la

propuesta nueva, libre y de rompimiento;

gente o para que ésta necesariamente la vea.

además ella decidió tomar todas las clases y

Es otra mi intención: lo hago como una mane-

no revalidar materias que ya había llevado en

ra de expresarme, porque me alienta hacerlo”

el Taller de Artes de nuestra universidad.

(Martell, 1969).

Cierto día de 1964, en el taller de grabado de

La periodista le pregunta de las modas artísticas

San Carlos se enteró que Juan O´Gorman bus-

y ella responde: “No creo que el pintor tenga

caba ayudantes para realizar un mural por lo

que seguir forzosamente las modas. Ni siguiera

que ella se apuntó y fue aceptada para viajar y

por simpatía con los grandes o los populares. A

trabajar por 4 meses en ese mural realizado en

mi por ejemplo, me gusta mucho lo que pintan

la República de Chile.

Remedios Varos y Lilia Carrillo, pero no me siento obligada, ni siquiera inclinada a seguirlas en

Al terminar sus estudios tuvo la alternativa de

su estilo” (Martell, 1969).

quedarse en la ciudad de México o viajar al extranjero, como muchos artistas lo hicieron; sin

Saskia expresa que, aunque le encanta el graba-

embargo ella decidió regresar a Monterrey, ya

do, se inclinó por la pintura ya que un maestro

que su deseo era pagar de manera simbólica

le dijo “cualquier persona que sepa dibujar puede

la beca que la Universidad de Nuevo León le

grabar, pero no cualquier persona que sepa dibujar

había otorgado, convirtiéndose en docente y

puede pintar y recalcó tú sabes usar el color, no te

encargada del Taller de Grabado del Taller de

recomiendo que vayas como grabadora, porque

Artes Plásticas y continuando cuando se convi-

había esa especialidad en San Carlos, y gracias a

erte en Facultad de Artes Visuales.

él me dediqué a la pintura” (Juárez, 2021). Ya en
Monterrey, en la exposición de la Galería Cos-

La primera exposición individual que tuvo, fue en

mos expuso obra variada y algunos paisajes y

la Galería Cosmos de Alfredo Gracia Vicente el

el Dr. Uribe, un personaje culto de esa época

viernes 6 de julio de 1969, donde estuvo acom-

le dijo “usted debería ser Saskia Paisajes, ust-

pañada de sus padres Donato Juárez y Renatta

ed debería de hacer paisajes y en la siguiente

Green, además de Andrés Huerta (quien luego

exposición que tuvo la saludó así “como está

sería su esposo), Silvia Mijares y Miguel Covarru-

usted Saskia Paisajes” (Juárez, 2021).

bias, encargado de presentar la exposición (Diversas Galerias inauguran exposiciones , 1969).

En la entrevista con Martell para El Porvenir expresaba que “el artista debe ser sincero con sí mismo

Con motivo de esa exposición, Hermila Mar-

y evolucionar con sinceridad” (Martell, 1969) y al

tell en su sección de Arte y Artistas del periód-

preguntarle yo sobre cómo evolucionó su

ico El Porvenir le hace una entrevista, donde

pintura ella dijo:

�Saskia Juárez | Una interesante paisajista del noreste

“Siempre he dicho que uno nunca debe dejar
el lado autocritico, que debe ser muy feroz con
la propia decisión de hacer ciertas cosas, a muchas gentes se les olvida que hay que avanzar,
hay que evolucionar y la evolución no viene si
no tienes una crítica para tu trabajo, entonces
yo pienso que a través del tiempo he evolucionado, hay partes esenciales de mi trabajo que
no se han perdido, y eso lo he notado viendo
cuadros muy viejos, entonces el elemento de
alma de un cuadro allí esta, pero ha evolucionado la forma de interpretarlo, había cuadros
yo que era como enfocar tu mirada a cierta
distancia a cierto pedazo, pero lo demás se
desenfoca como es la vista, así pintaba en ese
tiempo pero ahora ya no, me gusta trabajar
mucho el primer plano, el segundo plano, el ultimo plano y hasta el cielo, cosas que no hacía
yo en un principio” (Juárez, 2021).
Se casó con el poeta Andrés Huerta, quien le escribía poemas, algunos publicados en el periódico El Porvenir, lo conoció porque algunos de
sus alumnos de grabado le pidieron realizar
carteles publicitarios para anunciar la presentación de su libro Difícil tránsito, y ella les dijo claro
que sí, libro que ella considera lo mejor de su
obra. Llega un día Andrés a la clase de grabado,
entrando sin pedir permiso y pregunta:
“Oye ¿en dónde está la tal Saskia? Yo estaba enfrentito de él, yo soy la tal Saskia y de nada por
los carteles, así le dije, bien molesta con él, bueno me caía gordo, él me seguía visitando y siendo muy amable, hasta que un día llega y dice:
quiero hacer las paces contigo, sé que no me
porté bien para con usted, quiero que me acom-

Fernando Flores Sánchez, varias gentes por allí, y
nos fuimos a su casa a tomar café y tenía su casa
tan bonita, hasta un Toledo tenía” (Juárez, 2021).
Dos años después, ya siendo buenos amigos,
Andrés le hizo un poema y en unos cuantos meses, sin ser novios le preguntó por teléfono que,
si se casaba con él, pero lo dijo un 28 de noviembre día de los inocentes, diciéndole “¿no crees
que haríamos buena vida juntos?,¿no te casas
conmigo? Contestándole “a lo mejor no sería
mal, a lo mejor si la haríamos” colgó y entonces se dio cuenta de la fecha y volvió a llamarle
diciéndole “no es broma es en serio” y a los
15 días se casaron, pero una de las condiciones
que le puso Saskia fue que nunca le dijera que
dejara de pintar, vivieron por algunos años en
los Condominios Constitución donde tuvieron
como invitados a personalidades como: José
Revueltas, Efraín Huerta, Alejandro Aura, Jorge
González Neri, entre otros que los visitaron en
su casa, otros más, después en su restaurant y
espacio cultural “La Fonda de Andrés”.
Andrés como vendedor de medicinas veterinariasrecorrió el noreste de México, llevándose
caciones, aprovechando Saskia para dibujar y
pintar paisajes de los pueblos, mientras Andrés
visitaba a sus clientes o los esperaba en la cantina del lugar, donde les preparaba una botana;
así iba cerrando pedidos o compras de medicamentos, llegando a ser muy conocido, Saskia
al salir a los pueblos con Andrés, se empezó a
compenetrar con el paisaje y con el espíritu de
sus gentes, dice que no es lo mismo la gente de
Gral. Zuazua, N.L. a la gente de Dr. Arroyo, N.L.

pañes a mi casa, me invitó un café, y mira nos
llevamos aquí a la raza, y estaba Sebastián Javier,

7

�Saskia Juárez | Una interesante paisajista del noreste

“El espíritu de los lugares cambia, por ejem-

sombrero y les hice el comentario, mi hijo mayor

plo: Zuazua, Marín, Higueras eran de origen

se sube al balcón y empieza a buscar manchas

sefardí y la gente se comunicaba de una man-

que simularan el personaje que yo estaba de-

era muy particular, allá como estaban las casas

scribiendo, y en eso llega el cuidador y le dijo:

retiradas hablaban gritando un poco, en las tar-

oiga ¿aquí no hay ánimas? Y dice pues sí, allí en

des empezaban a oler a las tortillas de harina

ese balcón dicen que se aparece un hombre con

y se ponían en las casas a merendar, no eran

barba blanca y sombrero, y empieza mi comadre

muy abiertos, pero como a Andrés lo conocían

“ay comadre, ay comadre, vámonos, vámonos”

bastante bien y apreciaban mucho, entonces él

se asustó ella más que yo”. (Juárez, 2021)

tenía las puertas abiertas en el pueblo, incluso
mi hijo mayor su padrino de bautizo esta en

-

Zuazua, y ese pueblo era encantador, a mí me

tura, un pepenador con un costal levantando

gustaba mucho con esas casas antiguas mar-

cosas acompañado de un perro; un gringo se

avillosas, tenían aljibes de bóveda que ya no

la compró al verla expuesta en los pasillos del

existen, ya no hay, yo pensaba que eran pana-

antiguo palacio municipal de Monterey, en los

deros (hornos) y no, era para enfriar el aire y tener el agua fría, fresca, deliciosa. La otra cosa que

se presentaba teatro, música y exposiciones, or-

me gustaba mucho, eran sus chimeneas, todos

ganizado por Jorge Villegas en paralelo con el

esos pueblos tiene como esculturas pegadas a

área cultural del periódico El Porvenir.

las casas, porque tenían remates con granadas
arriba o unas tenían cuadradas otras inclinadas,

En 1985 realiza una serie de pinturas para la

otras muy anchas otras muy angostas, y yo pinte

Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria de la

muchas casas de allá que ya no existen que ya

UANL, ya que el Dr. Piñeyro como Rector “tenía

las tumbaron”. (Juárez, 2021)

la idea de que el arte está cerca de la cuestión
cultural y sobre todo de los libros y decía que

Antes de que la Hacienda San Pedro de la

cuando estabas leyendo descansaras tu vista en

UANL, ubicada en Gral. Zuazua, N.L. fuera re-

algo que tuviera un interés distinto y ese era el

construida, fue comisionada por el rector para

arte” (Juárez, 2021). Como a él le gustaba mu-

realizar una pintura de la hacienda, la cual fue

cho su obra, le empezó a pedir cuadros, pintán-

regalada al rector de una Universidad de Alemania, comenta que cuando visitó la hacienda

Capilla y tres meses antes de que terminara su

en ruinas para realizar la pintura, fue en com-

periodo, le pidió un último cuadro, con la difer-

pañía de una comadre de Zuazua (Sandra, es-

encia de que éste sería un gran mural de 12.00
m. de largo x 2.44 m. de alto, titulado “Mon-

y recordaba:

terrey de las Montañas”; tuvo que trabajar día
y noche para poder entregar la obra a tiempo,

“Yo estaba pintando y levantaba la vista y veía

causándole problemas con su esposo. Con la

en un balconcito (cuarto del último piso arriba

mala experiencia que tenía con el mural que re-

de cocina casa principal) a un hombre parado,

alizó en el Teatro de la Republica, que fue de-

un hombre ya viejo con barba blanca y con

�Saskia Juárez | Una interesante paisajista del noreste

realizó la Macroplaza, esta ocasión lo proyecto para realizarlo en bastidor de madera con
triplay y forrado de tela, a manera de tríptico
en tres módulos, que en el caso de cambiarlos
de ubicación puedan ser movidos y funcionar
como tres cuadros por separados y así evitar
su posible destrucción. El primer módulo es el
cerro de la Silla con la Loma Larga, el del centro es la ciudad con Chipinque y la M y la última
parte es el cerro de las Mitras y la Huasteca.
Este magno mural tuvo dos inauguraciones, a la
primera asistió poca gente ya que al rector Piñeyro se le olvidó el evento y no se dio difusión, por
lo que Saskia muy enojada, debido al gran esfuerzo que hizo para terminarlo en un tiempo récord,
le reclama al rector y se realizó una segunda inauguración a la que asistió mucha gente.
Saskia es un gran ejemplo de perseverancia, disciplina, talento y una gran fuerza para tomar decisiones, muchas a una muy corta edad y a pesar de
tener en contra a su padre. Poco a poco la pintura
de paisaje se fue convirtiendo en su medio, superando con creces la prueba que le puso su padre
de pintar un paisaje sin tener ningún conocimien-

Fotografías cortesía de Jesús Gerardo Guerrero Castillo

to, esperando declinara en su deseo de dedicarse
al arte; recorrió municipios, campos y pueblos,
conociendo a sus gentes y pintando sus paisajes,
ya en 1989 recibe el Premio a las Artes UANL.

Citas:
-Diversas Galerias inauguran exposiciones . (9 de junio de 1969). El Porvenir, pág. 4C.
-Juárez, S. (10 y 16 de junio de 2021). (F. T. Gómez, Entrevistador)
-Martell, H. (8 de junio de 1969). Saskia Juárez y la Vocación. El Porvenir, pág. 2.

Este artículo está basado en tres entrevistas que
tuve con la artista con motivo de una exposición
que le montamos en la Hacienda San Pedro
“Celso Garza Guajardo”, durante la Fiesta de
la Cultura Regional 2021, gracias al apoyo de la
Lic. Dinorah Zapata, coordinadora del Centro de
Información de Historia Regional Hacienda San
Pedro “Celso Garza Guajardo” UANL.

9

�Escuelas Adolfo Prieto
-Alberto Casillas Hernández

Proyecto educativo
Desde 1860 el desarrollo industrial de Monterrey estaba en marcha, se crearon las in-

En un principio el programa de construcción

dustrias textiles La Fama, La Leona, La

de escuelas dentro de las industrias locales

Cervecería Cuauhtémoc, la Vidriera Mon-

estaba enfocado a capacitar a sus operarios

terrey y Cementos Hidalgo. Aunque el

y empleados. El propósito era sustituir a los

crecimiento de las grandes industrias está

técnicos extranjeros por personal nativo con

documentado, hay escasa información so-

conocimientos técnicos. La Cervecería Cu-

bre la necesidad de cubrir la demanda de

auhtémoc (1890), fundó en 1906 la Escuela

gente capacitada para realizar labores tec-

Politécnica y luego la Fundidora (1900) haría

nológicas, de organización etcétera. Para el

lo propio en 1911.

caso de la Compañía Fundidora de Fierro
-

La fundación de planteles educativos dentro

jera, principalmente la norteamericana en

de las grandes industrias asentadas en Mon-

la transmisión de conocimiento y enseñanza

terrey fue una muestra de la fuerte ideología

empírica fue muy importante, pues a base

pro-empresarial por parte de los capitanes

de ensayos y errores la primera generación

de la industria cuya meta era la de proveer

de “técnicos” mexicanos, aprendieron a

de capital humano a la empresa. La prepa-

través del contacto directo con la maquinaria

ración de futuros obreros y técnicos fue el

y equipo siderúrgico. Tal como lo menciona

objetivo de dicho proyecto educativo dirigi-

Manuel González Caballero quien fuera Jefe

do a hijos e hijas de obreros y empleados.

de Relaciones Públicas y Publicaciones de la

Paralelamente la élite regiomontana enviaba a sus hijos a estudiar al extranjero para

de los años sesentas que…

aplicar los conocimientos adquiridos en las
empresas de sus progenitores.

Aquellos extranjeros, dicha de esta última palabra con el mayor de los respetos y ajena

Oscar Flores señala que la formación de

en lo absoluto a todo menosprecio, legaron sus
conocimientos, técnicas y experiencias y, en ci-

para su especialización en el aparato repro-

erto grado, ayudaron mucho a la formación del

ductivo de la empresa, fue el objetivo inicial

primer personal obrero mexicano especializado.1

del programa educativo dirigido a los trabajadores y sus hijos.2
Fue Adolfo Prieto, Consejero Delegado
de la Cía. Fundidora de Fierro y Acero de
Monterrey quien iniciaría el proyecto de es-

�tablecer la existencia de una Escuela Mixta e inaugu-

Desde su fundación todo era pagado por la empresa:

rada en abril de 1911 para los hijos de empleados y

sueldos del personal docente, libros para los alum-

trabajadores de la acería. En un principio la Escuela

nos, utensilios escolares, clases especiales como

Mixta “Acero” comenzó su labor educativa en una

gramática superior, inglés, dibujo lineal, taquigrafía y
mecanografía, matemáticas, geometría, corte y con-

de los terrenos de la colonia Acero, frente a la Plaza.

4

Adolfo Prieto a

través de la siderurgia regiomontana ordenó trazar
tural de sus pupitres para dotar a los salones de dicho mobiliario para los alumnos. La base estructural
de Fundición y Maquinaria, mientras que la madera
de cedro era labrada en el Taller de Carpintería, cubriendo oportunamente y con el paso del tiempo la
escasez de pupitres a su institución educativa.

7ª manzana de la Col. Acero.
Fotógrafo: Refugio Z. García

Hasta 1917 en que se promulgó la Constitución
Mexicana se estatuyó este tipo de escuelas como
obligatorias para las empresas en su artículo 123 Del

“Prisciliano Elizondo”

Trabajo y la Previsión Social en su fracción XII que
establece la obligatoriedad para patronos:

El Profesor José G. García fue contratado para redactar el plan y los programas de Primaria elemental, así

En toda negociación agrícola, industrial, minera o

como la contratación del personal docente. La prime-

cualquiera otra clase de trabajo, los patronos estarán

ra Directora de la Escuela “Acero Mixta” fue la Profa.

obligados a proporcionar a los trabajadores habita-

Virginia Tamez; más tarde, en 1921, el Director fue el

ciones cómodas e higiénicas, por las que podrán

Prof. José Guadalupe Sauceda y desde 1923 hasta

cobrar rentas que no excedan del medio por cien-

1976 la dirección de las escuelas estuvieron a cargo

-

del Prof. Simón Salazar Mora.3 La Escuela Mixta “Ace-

mente deberán establecer escuelas, enfermerías y

ro” constó de 4 grados con el carácter de Escuela Pri-

demás servicios necesarios a la comunidad.5

maria Elemental y su impartió clases con 25 alumnos.
Sobre este último apartado, podemos decir que la
Escuela “Mixta Acero” fue establecida por Adolfo
Prieto seis años antes de que se proclamara la mencionada fracción del artículo 123.
En 1921 se creó la primaria superior, inaugurando
el quinto y sexto grado. En 1923 se integró como
Escuela Nocturna el séptimo grado, a la que asistían
obreros y empleados, enseñándoles matemáticas,
Plano A-86. Pupitre.

lengua nacional, inglés, dibujo y taquigrafía, cultura

11

�Escuelas Adolfo Prieto

general y conocimientos aplicados de utilidad para el trabajo, lo que propiamente conocemos
como Secundaria. Originalmente, este método de capacitación surgió en los Estados Unidos en
1922, toda vez que los procesos técnicos se iban haciendo más complejos con el objetivo de aumentar la producción. Dicho modelo fue copiado en 1923 por la siderúrgica regiomontana para
ser impartido en las Escuelas Acero Mixta.
Sin embargo, después de la creación de nuevos grados, la matrícula de alumnos iba creciendo
a la par que crecía la nómina de trabajadores de la siderurgia regiomontana y paralelamente, en
ba con Primaria elemental, Primaria superior y Nocturna.
Pedro Cepeda Montes en su artículo Escuelas Adolfo Prieto 1911-1981 hace mención del séptimo
año escolar, señalando que en 1938 dicho sistema se dividió en primero y segundo grado. Impartiendo la secundaria comercial, combinada con clases de inglés, correspondencia, dibujo lineal,
contabilidad, español, mecanografía, ortografía, álgebra y taquigrafía. La suspensión de dichos
cursos se suscitó a raíz de protestas provenientes de las escuelas comerciales de la ciudad que
comenzaron a funcionar y reclamaron que esta institución gratuita les quitaba ingreso de alumnos.
Citas:
1

Manuel González Caballero, La Maestranza de Ayer… La Fundidora de Hoy…,

Monterrey, Fideicomiso Parque Fundidora, 2003, México, p. 7.
2

Oscar Flores, Monterrey en la Revolución 1909-1923,Monterrey, Centro de Estudios

Históricos, UDEM, 2006, p. 65.
3

Simón Salazar Mora, “¡Cincuenta años al servicio de la educación!”PREVÌ,núm. 391,

año XVII, Monterrey, N.L. 11 de julio de 1961, p.2.
4

Manuel González Caballero,La Fundidora en el Tiempo,Monterrey, Fideicomiso

Parque Fundidora, 2003, p. 70.
5
6

Ibidem., p. 142.
“Escuelas Adolfo Prieto 1911-1981”,di-fundidor, Suplemento Especial, Monterrey,

1 de octubre de 1981, p. 2.

�La conformación de las brigadas médicas
del Cuerpo de Ejército del Noreste, 1913-1914.
-José Manuel Hernández Zamora

Punto de partida
El 18 de febrero de 1913, fue hecho prisionero el
presidente en funciones Francisco I. Madero, acto
que representó una larga jornada de desconcierto
en el país. Tras una serie de deliberaciones y acuerdos entre altos funcionarios, militares y políticos,
se resolvió acabar con la vida de “los presidentes”,
hecho consumado el 22 de febrero de 19131. En
Coahuila, el gobernador Venustiano Carranza llamó
a desconocer al recién nombrado presidente de la
república, Victoriano Huerta. Su llamado incluyó
además de los gobernadores, a los ex maderistas
y a las fuerzas irregulares que operaban contra el
orozquismo en Durango, Chihuahua y Coahuila.
Uno de los primeros en atender el llamado fue el
coronel irregular Pablo González Garza, nuevoleonés radicado en la región de Nadadores (Coahuila), allí administró un molino de harina propiedad
del alemán Federico Miller2. Después de radicar
algunos años en Estados Unidos, regresó a los molinos y estableció de forma clandestina el “Club
Juárez”, donde propagó las ideas “socialistas”.
De acuerdo con Jesús Ávila, en Texas y por invitación de Antonio Villarreal fue seguidor del Partido
Liberal Mexicano, allí tuvo contacto con las ideas
de Ricardo Flores Magón y compañía3. Siendo uno
de los primeros maderistas alzados en Coahuila,
fue requerido al servicio para combatir la rebelión
del general Pascual Orozco. Para tal efecto, se le
dio la jefatura del “Cuerpo Irregular Auxiliares de
Monclova”, junto al ejército federal incursionó en
poblaciones vecinas de Chihuahua. Se encontraba

en la población de Julimes cuando se enteró de la
muerte de Francisco I. Madero, desertó de la campaña y emprendió el viaje de regreso a Coahuila4.
Pablo González, gozó de la simpatía del jefe Venustiano Carranza, gracias a ello fue designado jefe de
operaciones de los constitucionalistas en la zona
Noreste a principios de 1913.

Meses después,

logró formar el Cuerpo de Ejército del Noreste,
tintos lugares, rangos y creencias que incluyó:
coahuilenses, nuevoleoneses, tamaulipecos, veracruzanos y potosinos. Toda esa masa de combatientes que disputó diversas batallas y escaramuzas
a lo largo y ancho de la región fue organizada por
González. Este cuerpo militar se constituyó en pieza importante para el carrancismo y en la lucha
contra el gobierno de Huerta. Si bien es cierto, que
algunos autores han demeritado las acciones del
Cuerpo del Noreste, estas acusaciones en parte se
derivaron de las acciones posteriores y personales
de Pablo González y no de un análisis profundo y
concienzudo de la campaña realizada en la región5.
Lo anterior es tema para otra ocasión6.
El presente artículo trae a la memoria las acciones
de un grupo de personas no visibilizadas en la historiografía local, su presencia en los diversos cuerpos batientes fueron piezas clave para la lucha y
el sostenimiento de los efectivos; ellos son los improvisados cuerpos médicos luego llamados Brigadas Médicas, integrados por desconocidos, amigos
y familiares. En este grupo destacaron boticarios,

13

�La conformación de las brigadas médicas del Cuerpo de Ejército del Noreste, 1913-1914.

estudiantes, amas de casa, viudas, niños, viejeci-

El primero en tener dicha distinción fue Lucio Blan-

tos y médicos de carrera. No siempre tenían los

co, joven apuesto y dinámico, pequeño ganade-

conocimientos ni los utensilios médicos necesa-

ro de la villa de Nadadores, Coahuila (hoy Acuña,

rios, pero si un singular sentimiento de empatía

municipio de Múzquiz); había participado en la re-

con los combatientes caídos y su causa. De forma

vuelta maderista, combatido a los orozquistas bajo

-

el mando del teniente coronel Jesús Carranza y de

bres y mujeres que integraron los cuerpos médi-

Luis Alberto Guajardo del mismo grado. Tenían

cos del Ejército del Noreste.

bajo su mando el “Primer Regimiento Libres del

Con la excepción del médico Francisco Vela Hino-

Guadalupe, solicitó el mando de una columna

josa, quien legó sus memorias, el resto ha pasado

para revolucionar en Tamaulipas, y al parecer en

a los anales del olvido, igual que los miles de sol-

el noreste. Con cierta destreza hizo una buena

dados del pueblo, cuyas acciones se han diluido

campaña, tomando Matamoros el 10 de junio de

en la memoria de sus descendientes y familiares.

1913, siendo esta la primera victoria importante y

Este texto también es un reconocimiento al valor

estratégica de los carrancistas. Aquella victoria lo

de esos hombres y mujeres norestences que ofer-

llevó a la cúspide y al mismo tiempo fue la razón

taron sus vidas en favor de la causa revolucion-

de su precipitada caída .

aria. La documentación referida pertenece a las
colecciones que se resguardan en el Centro de

Con este primer cuerpo se designó un médico, el

Estudios de Historia de México de la Fundación

doctor Daniel Ríos Zertuche, reconocido después
por sus colegas revolucionarios como el primer

pertinente.

médico de la Revolución . Zertuche era médico consumado en Torreón, había terminado sus

Los orígenes del Ejército del Noreste

estudios con honores en una escuela de medicina en Atlanta, Georgia. Durante el movimiento

El cuerpo de Ejército de Noreste tiene su origen

maderista, simpatizó con la causa, de igual forma
participó en 1912 en la campaña contra el rebel-

tal, en los territorios de Coahuila, Nuevo León y

de Pascual Orozco. Ríos Zertuche fue asignado

Tamaulipas. Es el resultado de una orden que

como jefe del cuerpo médico de la columna

integraba diversos cuerpos o grupos de revolu-

de Blanco, siendo este grupo el primero de los

cionarios bajo un solo mando, el cual entraría en

carrancistas coahuilenses en operar en territorio
ajeno a su terruño.

orientación cardinal, el noreste de México, o lo
que hayan entendido en esa época como Nor-

Sin embargo, el general Lucio Blanco no logró

este. Aquí hay por lo menos, tres personajes im-

consolidarse como el hombre que Carranza bus-

portantes que podían ser los elegidos para dirigir

caba para ser su mano derecha en la región, esa

dicho cuerpo: Pablo González, Jesús Carranza y

distinción les correspondió a los cuerpos region-

Lucio Blanco. Quizás, se podría agregar en un

ales que dirigían los coroneles Pablo González y

escalafón cercano al profesor Antonio I. Villarreal.

Jesús Carranza. Desde principios de 1913 estos

�La conformación de las brigadas médicas del Cuerpo de Ejército del Noreste, 1913-1914.

regionales siguieron batiéndose en Coahuila y su-

allí que algunos cuerpos médicos de las brigadas

friendo constantes descalabros. La revolución no

-

-

cante de medicina. La vida de revolucionario era

ducían a Coahuila; además, Venustiano Carranza

muy dura para los médicos de pueblo, quienes

después de conferenciar con el general Treviño

eran personas acomodadas o muy mayores de

y otros jefes revolucionarios, no logró convenc-

edad para andar en las correrías; la mayoría de

er al veterano general de unirse a la revolución

los facultativos evitó unirse a los diversos cuerpos

y tampoco obtuvo el reconocimiento de “Primer

de la División del Noreste que llegaban en cam-

Jefe de la Revolución” por parte de otros líderes

paña por sus vecindades, aunque sí prestaban

regionales como Maytorena, Zapata y Emilio

sus servicios mientras se encontraban cerca . Por

Vázquez Gómez. Carranza tenía varios jefes op-

otro lado, se encontraba un reducido número

erando en Coahuila con incursiones en San Luis

de galenos más jóvenes que decidió unirse a la

Potosí y norte de Nuevo León, pero en realidad

aventura revolucionaria, a ellos se sumaron prac-

no tenía controlada ninguna ciudad importante,

ticantes que se fueron profesionalizando en el

con excepción de Matamoros que estaba en

curso de la guerra.

manos de Lucio Blanco.
Los primeros profesionales en integrarse a los cuEn esa suerte, Carranza tomó la decisión que

erpos sanitarios de la división fueron los médicos:

cambiará el rumbo de la revolución en el nor-

Daniel Ríos Zertuche, Ricardo González, Ricardo

este: ordenó que los diversos grupos ambulantes

Suárez Gamboa, Pedro Martínez Pérez, Guillermo

integraran un solo cuerpo, el objetivo era tener

H. Ortiz, y el practicante Francisco Vela González.

mayor presencia y ser realmente digno opositor

Ortiz fue el encargado del primer hospital de

de las fuerzas del gobierno. En un principio no

sangre del ejército carrancista instalado después

-

del ataque a Monclova; ahí se integraron tam-

ga el mando al coronel irregular Pablo González,

bién las primeras enfermeras voluntarias, algunas

quien se apoya en Jesús Carranza y Antonio Vil-

eran eventuales, ya que prestaron sus servicios

larreal para formar tres columnas. Con esta for-

mientras algún familiar se encontraba hospitaliza-

mación es que iniciaron las operaciones, siendo

do, otras decidieron integrarse de forma perma-

el origen del Cuerpo de Ejército de Noreste,

nente, entre ellas se encontraban: Carolina A. de

eventualmente denominado División del Noreste

Blackaller, Francisca Valdés viuda de Rodríguez;

; realizando posteriormente, divisiones o briga-

las señoritas Carolina, Rebeca, Margarita, Fran-

das con un general en jefe, auxiliado con una se-

cisca y Adela Blackaller; Elvira Griselda González,
Esther F. Colunga, Zapopán Franco, Celia Rivera,

Las brigadas médicas de la División del Noreste

González no pudo sostener el contra ataque de

El Cuerpo Médico de la División del Noreste se in-

la columna federal en Monclova; en una acción

tegró sobre la marcha de la campaña, el modo de

preventiva se decidió que las columnas entrarían

reclutamiento era por ofrecimiento de los servici-

en operaciones en el estado de Nuevo León para
luego avanzar sobre Tamaulipas, la idea era re-

15

�La conformación de las brigadas médicas del Cuerpo de Ejército del Noreste, 1913-1914.

unirse con las fuerzas de Lucio Blanco e iniciar una

itando como ayudante del médico Francisco de la
Garza, jefe de la unidad médica de esa brigada.

condiciones hubiera resultado en un aplastante fra-

En algún momento de la campaña abandonó por

caso. Ante tal situación, se decidió que el hospital
de sangre sería instalado en Eagle Pass (Texas), un

refugió en el lado estadounidense, ahí se volvió a
presentar para ayudar en los campamentos hospi-

heridos y sus familiares no tuvieran que preocu-

tales. Gracias a sus servicios sin sueldo en meses

parse de caer indefensos en manos del enemigo.

anteriores y a la recomendación de sus ex com-

Se improvisó un campamento con carpas, se con-

pañeros en el cuerpo médico de la brigada, Castro

siguieron algunos equipos y material de curación;

fue admitido en la nómina del hospital en Laredo .

la dirección del hospital fue dada al médico Pedro
Algunos de los cuerpos médicos se formaron con
hospital de sangre fue el punto de curación más im-

elementos de la misma tropa, es el caso de la

portante para los soldados carrancistas.

efímera “Cruz Blanca Neutral Carrancista”, que
estuvo a cargo del Capitán Segundo Prisciliano

La campaña siguió su curso y otros médicos,

Ruiz apoyado con soldados de su regimiento .

ayudantes y enfermeras se fueron integrando a

Sus miembros se integraban de forma voluntar-

la División del Noreste. A principios de 1914 un

ia o por designación del jefe de la brigada; di-

grupo de voluntarias dirigidas por doña Leonor

chos voluntarios eran practicantes de medicina o

viuda de Magnón se presentó a un campamen-

tenían conocimientos empíricos, conocidos como

to-hospital instalado en Laredo, Texas,

ahí se

médicos tradicionales o curanderos. El caso an-

encontraba poco más de una docena de heridos

ecdótico narrado por Manuel W. González es ilus-

como resultado del ataque de fuerzas revolucion-

trativo. Según los datos recogidos, se trataba de

arias a la población de Nuevo Laredo en los días
1 y 2 de enero de 1914. El ataque fue rechazado

vida había tomado un curso por correspondencia

por los federales e irregulares de la División del

de “sanador”. En los últimos años, antes de la

Bravo; tras un largo combate y con varias bajas

irrupción de la revolución, se había dedicado al

y heridos los constitucionalistas tuvieron que atender sus heridos del otro lado de la línea fron-

rurales, sin embargo gran parte de su clientela

teriza, cerca del Fuerte Macintosh. El médico en-

se unió a la lucha obligándolo a enlistarse en la

cargado de dicho campamento hospitalario fue

brigada de Jesús Carranza . De forma voluntaria

Gilberto de la Fuente .

también se presentó el estudiante de medicina
Francisco Vela González.

Otros se integraron en plena campaña, buscando
la forma de poder contribuir a la causa revolucion-

Hacia la primera mitad de 1914 todas las divi-

aria o de obtener algunos ingresos monetarios,

siones del noreste, las brigadas sueltas y las di-

como es el caso de Carlos S. Montés, quién en

visiones que dependían de la jefatura de Pablo

1913 se unió al cuerpo médico de la 3ª brigada al

González, habían integrado un pequeño cuerpo

mando del coronel Cesáreo Castro. Estuvo mil-

médico. Estos médicos, enfermeras y auxiliares

�La conformación de las brigadas médicas del Cuerpo de Ejército del Noreste, 1913-1914.

fueron integrados en una brigada médica cuya

último, la retirada de emergencia. La mayoría se

jefatura le fue dada a Ricardo González Gamboa,

-

con grado militar de mayor médico. Al ser un

do con sus ayudantes los heridos; sin embargo,

cuerpo dependiente directamente de la jefatura

a veces tenían que arriesgar la vida dentro de

de la división, tuvieron mejores oportunidades de

la zona de enfrentamiento. El médico Ricardo

adquirir material y enseres necesarios para la cu-

Suárez Gamboa era ejemplo de ellos, en muchas

ración de los enfermos y heridos; sin embargo, lo

batallas estuvo al lado de los soldados para darle

distante de las operaciones de algunos cuerpos

atención inmediata a los heridos; inclusive, en la

con la jefatura hizo difícil la logística, por lo que,

retirada forzada del primer ataque a Monclova en

-

1913, perdió su botiquín en la carrera del cabal-

to de la división se convirtió en la Brigada Médica

lo sobre el campo donde el enemigo avanzaba.

del Estado Mayor y la jefatura. Mientras tanto,

Al enterarse Pablo González de lo sucedido, le

los jefes de brigadas se hicieron cargo del funcio-

preguntó ahora cómo iba a curar los heridos?,

namiento de sus cuerpos médicos.

sin mediar palabra el galeno desapareció entre
el humo y el polvo, regresando minutos después

Carencias, conflictos y actividades

en medio de las balas con su botiquín y sin lesión
alguna . La misma valentía demostró la maestra

En tiempos de paz o de movilización del ejérci-

María del Pueblito Cárdenas Villarreal en varios

to, los médicos podían pasear y conocer las po-

ataques a las poblaciones periféricas de Monter-

blaciones que ocupaban. Situación contrastante

rey, quien tenía funciones de auxiliar médico .

se vivía durante los combates, donde apenas y
lograban dormir un poco debido al gran núme-

Otro de los médicos que se vio obligado a entrar

ro de heridos y escasez de personal. El médico

en la zona de combate, fue Ríos Zertuche, quien

Ricardo González, mayor médico en la brigada
de Jesús Carranza, fue enviado por este jefe a

general Maclovio Herrera, cuerpo designado para

revisar un soldado que convalecía debido a las

entrar en campaña contra el villismo en la región

heridas; al solicitarle al herido que contara para

noreste, además se le asignó uno de los cinco

escuchar el funcionamiento interno de los órga-

regimientos que integraba dicho cuerpo para es-

nos acercando el oído al pecho, se quedó dormi-

tar bajo sus órdenes. Maclovio Herrera había sido

do. La escena luego fue motivo de risas, pero en

comisionado para batir al villista Rosalío Hernán-

su momento representaba el destino del herido.

dez en la zona norte del estado de Nuevo León,

El caso anterior, pone en evidencia el deterioro

sin embargo, un día hubo una fuerte confusión

de la salud de los galenos en la guerra .

entre su misma gente, fue alcanzado por la metralla de sus soldados que regresaban de una exploración. Ríos Zertuche no pudo hacer nada más

diseñaban de forma espontánea todo un sistema
de salud: empezaban con los primeros auxilios,

tragedia, el sufrimiento y la pérdida constante de

luego la logística del traslado, posteriormente la

amigos y conocidos forjaron el carácter de los di-

instalación temporal del hospital de sangre, por

versos médicos y ayudantes de la revolución .

17

�La conformación de las brigadas médicas del Cuerpo de Ejército del Noreste, 1913-1914.

Al igual que las carencias de espacios, utensilios

quitó el permiso para ejercer la medicina. Salinas,

médicos y pérdidas de amigos y familiares, los

el cónsul Melquiades y De la Fuente acusaron a

miembros de las unidades médicas no estuvieron

Villegas de haber incitado al herido a fugarse y
de haber avisado a las autoridades americanas

el Ejército del Noreste fue protagonizado por el

del asunto . Por su parte, Villegas se quejó ante

médico Gilberto de la Fuente y la señora Leonor

Pablo González del médico de la Fuente y solicitó

Villegas de Magnón, presidenta de la Cruz Blanca

que le ayudara en la solución. González, recono-

neutral. El disgusto entre el médico y las damas

ció la labor de la Cruz Blanca y las recomendó

de la asistencia voluntaria involucró personajes

ante los jefes carrancistas que operaban en Texas,

como Melquiades García (cónsul constitucionalis-

-

ta), al coronel Emilio Carranza (pariente de Venus-

unas semanas, al mismo tiempo que se desarrolla-

na, a Pablo González Garza (general en jefe de la

ba una rápida campaña para aislar a Monterrey de

división), a la guarnición americana del fuerte de
Macintosh y otros milicianos de rangos menores.
Tras el fallido intento de tomar Nuevo Laredo en

En esos días, la señora Villegas en una jugada

los primeros días de enero de 1914, los revolu-

excepcional, ofreció a González el puesto de

cionarios trasladaron sus heridos al otro lado de

presidente honorario de dicha agrupación, el

la frontera, instalando unas carpas que sirvieron

cual aceptó, en palabras de González: “por las

de hospital provisional cerca del fuerte Macin-

-

tosh, dicho hospital estuvo a cargo de los médi-

ca y abnegada Cruz Blanca Local” . Lo anterior

cos Gilberto de la Fuente y el médico de la Garza;
ambos fueron declarados prisioneros políticos,

a pesar de la oposición del coronel Emilio Sali-

pero se les concedió licencia para ejercer y at-

nas y del cónsul Melquiades, Pablo González

ender en el lugar a sus heridos, sin embargo, a la

decidió enviarlo en campaña a Cd. Mier, ahí se

hora de estar ingresando a los heridos mientras

integró a la brigada del coronel Jesús Carranza,

se llevaba a cabo la refriega, Leonor Villegas in-

otro desplazado por González . Después de este

crepó al médico de la Fuente por el trato que les

asunto, la relación entre Emilio Salinas y Pablo

daba a los heridos; muy probablemente también

González fue más distante, y poco después de-

se debió a que les gritaba a los ayudantes, in-

jaría la aduana. Los médicos de la Fuente y de

cluyendo a las damas de la Cruz Blanca .

la Garza se integraron en campaña, la Cruz Blanca quedó al cuidado de los heridos apoyados en

Tal situación se agravó cuando un soldado que

médicos estadounidenses . Ante tal situación,

había sido llevado junto con otros heridos a una

se decidió mejorar el hospital constitucionalista

casa perteneciente a la Sociedad de Obreros, se

de Matamoros, quedando como sede del cuartel

fugó en el turno de la señora Leonor Villegas. El

general de la división y los heridos de las refrie-

permiso para atender esos heridos en otro lugar

gas posteriores fueron trasladados a ese mismo

había sido dado bajo palabra del médico de la

lugar. La labor de Leonor y las damas de la Cruz

Fuente, por lo tanto, el jefe de la guarnición le

Blanca Neutral no terminó allí, su trabajo fue re-

�La conformación de las brigadas médicas del Cuerpo de Ejército del Noreste, 1913-1914.

querido en otros frentes del constitucionalismo .

los cuerpos y hospitales eran improvisados según

Uno de los problemas que enfrentó González y su

lo requería las circunstancias, con excepción de

ejército fue la instalación de hospitales móviles,

los campamentos instalados en territorio es-

ya que a diferencia de otros cuerpos revolucion-

tadounidense, se carecía de los utensilios básicos

arios, la mayoría de sus brigadas no se movilizaba

de curación. Los integrantes de dichas unidades

por medio de trenes, sus operaciones a menu-

médicas provenían de diferentes lugares y estra-

do se encontraban en lugares muy alejados de

tos; desde médicos profesionales hasta amas de

las vías férreas, por lo cual no tuvieron vagones

casas, todos con un mismo objetivo: contribuir en

médicos.

la procuración de la vida de los soldados heridos

Para solucionar este problema, se

que representaban sus demandas sociales.
manera que estuvieran alejados de la refriega en
caso de hacer una retirada de emergencia, con-

En ese sentido, su participación fue de suma im-

siderando siempre la distancia para la logística

portancia para mantener los números de solda-

de transporte de heridos. En algunas ocasiones

dos activos en cada brigada de la división. Pab-

las brigadas médicas se instalaron en casas de

lo González, estuvo consciente de ello y trató

simpatizantes de la causa.
forma posible; además de apoyarlos cuando le
Apuntes finales

solicitaban favores personales como pago de viajes, traslado de familiares y permisos especiales.

El Cuerpo de Ejército del Noreste fue un grupo de

Lo anterior conllevó a formar cuerpos médicos

revolucionarios de suma importancia para la consolidación del carrancismo en la región y después

la Revolución Mexicana a nivel regional. En la
documentación muy pocas veces se mencionan

muy importantes en contexto nacional, como lo

estos combatientes, su presencia fue vital en el

fue eventualmente Pablo González, Antonio I. Vil-

funcionamiento de cada brigada, por lo cual se

larreal, Lucio Blanco, entre otros. Sus operaciones

deduce que todas las brigadas y diversos cuer-

en Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, San Luis Po-

pos ambulantes tuvieron un cuerpo médico; sin

tosí y algunas partes de Veracruz fueron de suma

embargo, con la documentación disponible hasta

importancia en la derrota de Victoriano Huerta.

ahora no fue posible encontrar referencia alguna
sobre sus acciones.

Es así como los hombres y mujeres del noreste
inscriben sus nombres en una de las coyunturas
sociales de México. En la refriega se sumó este
reducido grupo, vital en la procuración de la
salud y la reintegración de combatientes a los

Citas:
- Ávila, Ávila Jesús. Lampazos en la Revolución [1911 - 1920]. Vol. 2, de
Apuntes para la historia de Lampazos de Naranjo, Nuevo León, de Jesús Ávila y et al,
225 - 300. San Nicolás de los Garza: Universidad Autónoma de Nuevo León, 2003.
- Barragán, Rodríguez Juan. Historia del ejército y de la Revolución Constitucionalista. Primera época. México: SEDENA/INEHRM, 2013.

regimientos en campaña. Cada brigada disponía
de un cuerpo médico integrado con elementos
de su misma gente o con algún galeno reclutado

- Herrera, Celia. Francisco Villa ante la historia. Tercera. México: Costa
Amic Editores S. A., 1981.

en la campaña. Como se observó, la mayoría de

19

�La conformación de las brigadas médicas del Cuerpo de Ejército del Noreste, 1913-1914.

Citas:
- INEHRM. De la caída de Madero al ascenso de Carranza. México: INERHM/SEP, 2014.
- Diccionario de Generales de la Revolución. Tomo I A-L. México: INEHRM/SEP/SEDENA, 2014.

- Peña, Consuelo. La Revolución en el norte. Puebla: Editorial periodística e impresora de Puebla, S. A., 1968.
- Salmerón, Pedro. Los carrancistas. La historia nunca contada del victorioso Ejército del Noreste. México: Ediciones Culturales Paidós, 2010.
- Vela, González Francisco. Diario de la Revolución. Tomo I. Monterrey: Patronato Universitario de Nuevo León, 1971.
- Villarreal, Carlos Liberato. «María del Peublito Cárdenas Villarreal. Maestra revolucionaria orgullosamente hidalguense.» Bitácora: la nueva era-UANL 1, nº 1 (2019): 30-33.
-Womack Jr, John. Zapata y la Revolución mexicana. México: Siglo XXI Editores, 1974.
- Zárate, Griselda. Revolucionarios en el exilio. Andrea, Teresa y Antonio I. Villarreal (1904-1911). México: INERHM/Fondo Editorial de Nuevo León, 2019.

�21

�Escuela Industrial “Álvaro Obregón”

Una relación discreta con la
industria regiomontana
-Susana Julieth Acosta Badillo

La Escuela Industrial “Álvaro Obregón”,

desconocimiento de la población a la que

actualmente preparatoria técnica de la Uni-

iban dirigidos, de sus necesidades, recursos

versidad Autónoma de Nuevo León, vio la

intelectuales y económicos, hasta la ausencia de un interés real por parte del gobier-

después de múltiples intentos fallidos de

no; para el Estado resultaba más factible

gobiernos predecesores de instalar una o

enviar becados a las escuelas nacionales

varias escuelas técnicas para la formación

que promover una local y además, estaba

-

la opción de que el obrero se formara en

to, entre academias de dibujo, escuelas

simultáneo con su trabajo, donde la fábrica

-

era su escuela.

jadores, experimentaron una vida fugaz
de meses o incluso se quedaron en papel

El 4 de octubre de 1930 se inauguró la Escuela Industrial “Álvaro Obregón” y en su

que dos décadas tarde a las implementadas

organización se observó compromiso y co-

en otros puntos de la República pretendían

laboración por parte importante de la indus-

subsanar esa ausencia de un plantel don-

tria regiomontana a través de sus principales
ramos, como la producción de acero, cerveza

carpintería, herrería, electricidad, mecáni-

y minería. Sin embargo, tres años después la

ca, dibujo industrial, etcétera. Las razones

implementación de la educación socialista y

de los fracasos fueron variadas, desde un

la intervención del gobierno cardenista en

�todos los niveles de instrucción pública ocasionó

industrias emprendieron sus propias escuelas como

un distanciamiento entre la industria y la “Álvaro

la Cervecería Cuauhtémoc y la Compañía Fundido-

Obregón”, mismo que permaneció por más de 40

ra de Monterrey en 1911 con la Escuela Politécnica

años con atisbos de reconciliación.

y la Escuela Acero respectivamente.1

En el presente trabajo describiremos “cuatro

La primera ofrecía un programa de instrucción el-

relaciones” de la industria regiomontana y la es-

emental en lectura y escritura, así como la posi-

cuela industrial pública: la primera, con la organ-

-

ización del plantel entre 1928 a 1930 donde la

frigeración, sistemas técnicos de fermentación y

industria demostró real interés en la estructura de

conocimientos generales en las ramas de química,

una escuela que estaba planeada para satisfac-

física, comercio y agricultura.2 La segunda, inició

er sus necesidades; la segunda, con la “desilu-

como primaria elemental para los hijos de los tra-

sión” del sector privado ante la implementación

bajadores, pero en los años veinte abrió cursos

de una ideología ajena a sus intereses en 1934;

nocturnos para obreros con programas de cultura

la tercera, con la búsqueda de nuevas opciones

general y conocimientos de utilidad para su tra-

de la iniciativa privada para emprender su pro-

bajo como dibujo, matemáticas e idioma inglés.3

pio proyecto educativo mediante el Tecnológi-

Dichas escuelas implementadas por las propias
empresas, buscaban generar trabajadores mejor

la creación del Patronato Universitario donde se

capacitados –con formación elemental y técnica–

observa un reinicio de relaciones paulatino, que

para incorporarles al aparato productivo una vez

no se reforzará hasta entrados los años setenta.

alcanzada la edad idónea, sin embargo, el esfuerzo continuó sin rendir los frutos deseados por el

Primera relación: compromiso y colaboración

alto nivel de analfabetismo en el país y la falta de
recursos o interés de los gobiernos por promover

Entrado el siglo XX Monterrey estaba consolidado
como uno de los centros industriales más impor-

ello la fugacidad de los gobiernos pos revolucion-

tantes del país, pero su sistema educativo carecía
del mismo desarrollo. La educación secundaria y

-

superior se reducía a Comercio, Jurisprudencia,

tración del militar y empresario Aarón Sáenz Garza

Medicina, la Normal y Enfermería, mientras que en

(1927-1931), primer gobernador de la post revolución en completar los cuatro años de gobierno.

vestidos y alimentos. Sobre la formación de ingeni-

El 4 de octubre de 1927 asumió la gubernatura y

eros o técnicos especializados, algo que se esper-

era entonces estrecho colaborador del presiden-

aría en un centro industrial como Monterrey resultó

te en turno, Plutarco Elías Calles (1924-1928) y

en contables fracasos y, como se mencionó, para

del ex mandatario Álvaro Obregón (1920-1924).

el gobierno resultó más redituable becar jóvenes

Acorde a la política federal de promoción a la in-

para asistir a escuelas nacionales o extranjeras que

dustria, Sáenz Garza otorgó facilidades a los em-

instalar una escuela local. A raíz de esto, algunas

presarios para establecer, ampliar o desarrollar

23

�Escuela Industrial “Álvaro Obregón” | Una relación discreta con la industria regiomontana

empresas a través de la Ley de Fomento y Protección a la Industria, promulgada el 3 de diciembre
de 1927, y además impulsó la instrucción continua
del trabajador industrial con la creación de los denominados Centros Obreros. Con sede en diferentes fábricas del Estado, estos centros semanalmente organizaban conferencias y seminarios en
torno a temas como higiene, salud, seguridad en
el trabajo y familia, fungiendo más como un centro
social que escolar; pero el gobernador quería una
educación más formal para el trabajador fabril.

Figura 1. Escuela Industrial “Álvaro Obregón”, inaugurada en 1930.

Presentado el proyecto ante el Ayuntamiento
de Monterrey a tan sólo un mes del inicio de su
-

instituto adecuado a sus necesidades y el Estado

trial como un hecho en su segundo informe de

velará por el mejoramiento de nuestros futuros

gobierno. Con un plan de trabajo trazado, para

trabajadores […]”.6 En 1929 se constituyó el or-

1929 la escuela ya contaba con un fondo de in-

ganismo, presidido por el Secretario de Gobier-

versión inicial y un terreno destinado, y como un

no, José Benítez (como representante de Sáenz),

aspecto importante, Sáenz Garza destacó su in-

e integrado por los industriales Emilio Leonarz

tención de formar un comité técnico para la or-

(Compañía Fundidora de Fierro y Acero), Joel

ganización académica con asesoría, participación

Rocha (Fábricas Salinas y Rocha), Lorenzo H.

y colaboración de industriales regiomontanas:

Zambrano (Cementos Monterrey), Luis G. Sada

“Proyectamos también que la Escuela sea un an-

(Cervecería Cuauhtémoc) y Heriberto Himes

tecedente y un factor para nuestra industria […]

(Compañía Minera de Peñoles y entonces pres-

-

idente de la Cámara de Comercio). 7

turas. Al efecto, es nuestro deseo llamar a los
representantes de las industrias para constituir un

La Fundidora estaba consolidada como una de

Consejo Técnico-Consultivo”.5

las empresas más importantes en el ramo siderúrgico en México y América Latina con tan solo

Con el Consejo se buscaba que participara en

treinta años de labores, y Salinas y Rocha den-

tres puntos principalmente: 1) asesorar en la

tro de su ramo como fabricante y vendedora de

formación del plan de estudios conforme a las

muebles, estaba igualmente en una posición de

necesidades de la industria regiomontana, 2) co-

franco ascenso con tiendas recientemente abiertas en ciudades norteñas de la República y con

equipamiento del plantel, 3) asegurar trabajo en

planes de instalación en Ciudad de México en la

sus respectivas empresas para los egresados del

década a iniciar. Cementos Monterrey por su par-

nuevo centro escolar; “de este modo la escuela

te, había sido fundada apenas una década antes,

vendrá a llenar una función educativo-social; la

�pero para entonces era ya una cementera con-

Conformado el equipo, se trabajó sobre el plan

solidada a nivel nacional, gracias en gran parte

de estudios formulado previamente por la Di-

al “Comité para la propagación del uso del ce-

rección de Instrucción Pública y tras una revisión

mento” que dio luz a la revista Cemento y en el

conjunta se determinó que los seis talleres que

cual se encontraban cuatro de las cinco cement-

conformarían la escuela serían: Ajustes y Mecáni-

eras del país, incluyendo Cementos Hidalgo con

ca, Carpintería, Auto mecánico, Carrocería y

la cual se fusionará en 1931 para conformar Ce-

Herrería, Electricidad y Fundición; para recurso

mentos Mexicanos. Cervecería Cuauhtémoc, fundada en 1890, no estaba en condiciones similares

Automecánico, Electricista, Fundidor y Modelis-

a las empresas antecesoras, pues la industria

ta, Ebanista y Tapicero, y Carrocero, todos de dos

cervecera se encontraba estancada entre 1926 y

años a excepción del primero, que era de cuatro.

1930 en parte por la reciente crisis de octubre de

Como se observa, los talleres atendían los sectores

1929, así como por el inicio de operaciones de la

tradicionales de la industria local como fundición,

Cervecería Modelo en la capital del país, pero su

mecánica, electricidad y carpintería –esta última
fundamental para la industria de muebles–, así como

de transición generacional con los hijos y nietos

ramos en auge, como lo era la industria automovilística.

de los fundadores; por ejemplo, el representante
ante el Consejo era Luis G. Sada, nieto de Fran-

Para la maquinaria y equipo de los talleres nueva-

cisco Sada Gómez.8 Finalmente, la Compañía

mente se hizo llamado a la iniciativa privada (en

Minera de Peñoles era al igual que Fundidora,

adelante IP). El gobernador sustituto, Benítez,

una industria consolidada en su ramo, concesion-

-

aria de minas en los estados de Nuevo León y

os a numerosas juntas en Palacio de Gobierno

Coahuila principalmente.

para invitarlos a realizar aportaciones destinadas
a la adquisición de equipo. Tan solo en la últi-

El Consejo colaboró con el asesor designado des-

ma semana de julio de 1930 se efectuaron tres

de la Secretaría de Educación Pública (SEP), el

reuniones y dos en la primera semana de agos-

ingeniero Miguel Bernard Perales, a la sazón jefe

to, con la asistencia registrada de Adolfo Prieto

del Departamento Técnico de Enseñanza Técnica,

(Fundidora), Arredondo y Lankenau (Fábrica de

Industrial y Comercial de la SEP, que arribó a la ciu-

muebles “El Áncora”), Manuel Reyes (Muebles

dad de Monterrey el 24 de julio de 1929.9 Bernard

“La Malinche”) y el citado empresario, Joel Ro-

Perales tenía amplia experiencia como asesor de

cha. La entusiasta colaboración de parte del em-

escuelas técnicas con la creación o reforma de la

presariado corresponde a un contexto donde los

Escuela “Cruz Gálvez” de Hermosillo, Sonora; la

industriales de Nuevo León buscaron una partici-

Escuela Industrial de Tamaulipas en Ciudad Victo-

pación más enérgica en la política local y nacional
tras el “desencanto de marzo de 1929”, como

la Escuela Industrial de San Luis Potosí; experien-

lo expresa Álex Zaragoza, cuando Sáenz no reci-

cias que respaldaban su designación; además de

bió el respaldo de Calles para su postulación a la

su gestión en la Escuela de Ingenieros Mecánicos

presidencia de la República, ya que todo apunta-

Electricista (ESIME) de 1924 a 1928.

ba a que Sáenz sería el elegido.10

25

�Escuela Industrial “Álvaro Obregón” | Una relación discreta con la industria regiomontana

Tras aquel “desencanto” el apoyo a los programas de gobierno fue una vía para los industriales

IP mediante los descuentos o facilidades de pago,
además de algunos donativos en materiales.

regiomontanos de energizar su presencia en el
Estado, sobre todo en programas que resultaban
escuela industrial.

[…] Pero sobre el esfuerzo del Gobierno

Relativo a los materiales de construcción, fueron varias las industrias que otorgaron facilidades de pago

deseo señalar la cooperación entusiasta
y desinteresada de los elementos repre-

y Sáenz le agradeció particularmente a seis: Com-

sentativos de Nuevo León, especialmente

pañía Fundidora de Fierro y Acero con la totalidad

de los representativos de la industria que

de la estructura de acero (300 toneladas), las fábricas

con un espíritu amplio y laborioso han co-

de cemento Monterrey e Hidalgo, y las fábricas de

operado porque han creído que en esta Es-

ladrillos San Juan, Monterrey y Ladrillos Industriales
y Refractarios. Para inicios de 1930 la industria de
la construcción proliferaba en el Estado después de

cuela habrá de fundarse una cooperación
indispensable para la preparación de los

toda una década de constante crecimiento y ello se

elementos laborantes que habrán de ir a

observa en la variedad de fábricas de construcción y

nuestras factorías con un espíritu más am-

-

plio y una preparación mayor, para ser más

mueble, entre ellas Muguerza Hermanos (piedra arti-

útiles al país y más productivos en su tra-

de La Chica” (materiales de construcción), Materiales

bajo desarrollando así la riqueza nacional.13

“El 2 de abril” (ladrillos y cal), Fundición Hidalgo de
Compañía Berlanga y Esteves (alcantarillas), Talleres
de Pintura “El Triángulo” (pintura) y Grandes Talleres

Durante su discurso en la apertura del plantel el

de Mármoles Gabriel D´Annunzio (mármol), entre

4 de octubre de 1930, Sáenz expresaría nueva-

otras.11 De las mencionadas, la Constructora Mu-

mente su agradecimiento con la parte más repre-

guerza Hermanos y fábrica productora de materiales

sentativa de Nuevo León, los industriales:

“La Victoria”, ambos negocio familiar de los her-

Aquel día todo parecía indicar que la relación en-

manos José y Antonio, eran entonces de las empre-

tre la industria regiomontana y la Escuela Indus-

sas de construcción más importantes, destacándose

trial “Álvaro Obregón” sería estrecha para bene-

sobre todo en obra residencial con las viviendas para
-

obreros de la Cervecería Cuauhtémoc y casas para
empresarios locales, como la familia Garza Sada.12

tel y la segunda como el semillero que tendría en
la industria una mano amiga para tiempos prósperos y adversos, sin embargo, pronto aquel acuerdo se rompió a consecuencia de un contexto
político que envolvió a la “Álvaro Obregón”.

�Figura 2. Prácticas de los talleres de Mecánica y Carpintería, ca. 1935. Más Noticias, 1980.

Citas:
1

En un artículo anterior se profundizó en la organización y construcción de la escuela, así como en los antecedentes de la educación técnica en el Estado. Igualmente,

véase Susana Acosta Badillo y Erika Escalona Ontiveros, Crisol de técnicos. Escuela Industrial y Preparatoria Técnica “Álvaro Obregón”, 1930-2015, Monterrey, Centro de
Documentación y Archivo Histórico de la UANL, 2015.
2

Archivo General del Estado de Nuevo León (AGENL), Memorias de Gobierno, Informe del gobernador Viviano L. Villarreal de 1912, p. 14.

3

Alberto Casillas Hernández, “Escuelas Adolfo Prieto”, Atisbo, no. 44, mayo-junio de 2013, pp. 5-11.

4

AGENL, Fondo Educación, Sección Escuelas Nocturnas, caja no. 2 1927-1935, s.f.

5

AGENL, Memorias de Gobierno, Informe de Gobierno de Aarón Sáenz 1928-1929, p. XIII.

6

Idem.

7

De los integrantes, Rocha, también normalista, y Sada fueron activos mediadores entre la industria regiomontana y el gobierno federal durante las discusiones sobre el

código laboral en la antesala de la Ley de Federal de Trabajo en 1929. Véase Alex M. Saragoza, La élite de Monterrey y el Estado Mexicano 1880-1940, Monterrey, Fondo
Editorial de Nuevo León, 2008.
8

Véase Alejandro Garza Lagüera, Mis años en Cervecería Cuauhtémoc, Monterrey, Fondo Editorial de Nuevo León, 2017.

9

Hemeroteca Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria (HCABU), El Porvenir, Monterrey, Nuevo León, 25 de julio de 1929, p. 5.

10

Véase Alex M. Saragoza, La élite de Monterrey…op.cit., pp. 203-227.

11

AGENL, Fondo Educación, Sección Escuela Industrial “Álvaro Obregón”, caja no. 1 1927-1935, s.f.

12

Véase Carlos Alejandro Lupercio, La arquitectura posrevolucionaria del noreste de México (1917-1940), Monterrey, Centro de Documentación y Archivo Histórico de la

UANL, 2015.
13

AGENL, Fondo Educación, Sección Escuela Industrial “Álvaro Obregón”, caja no. 1 1927-1935, s.f.

27

�Análisis teórico bajo el enfoque de estudios culturales sobre los orígenes de la industrialización
en Monterrey y el estudio de la clase obrera
-M.C. Juan Jacobo Castillo Olivares

El objetivo de este ensayo es servir como preámbulo a la creación del marco teórico de la tesis His-

de esta. En una tercera parte se busca entender la

toria de la industria textil en Nuevo León: Fábrica

diferencia entre las industrias culturales y la cultura

de hilados y tejidos la FAMA 1854-1950. Es muy

industrial. En un cuarto apartado la modernidad y

probable que pueda encontrarse más información

la secularización como forma de estudiar a la in-

que fortalezca a futuro el marco teórico, por lo cual

dustria y a la clase obrera y por último la crisis del
sentido como forma de ver la transición del mundo

este ensayo es utilizar las teorías del estudio de la

campesino al industrial y obrero.

cultura para interpretar la industrialización y la clase
Breve crítica a la historia de la

obrera regiomontana en sus inicios.

industrialización regiomontana
pretación de un proceso histórico ampliamente

Los orígenes de la industrialización en Monterrey

estudiado en la historiografía local, como lo es

han sido ampliamente estudiados principalmente

los orígenes de la industrialización en Monterrey

por historiadores (Vizcaya, Cerutti y Rojas). Se han

y su clase obrera, mayormente ubicados entre

llegado a varias conclusiones importantes sobre

1890-1910. Yo propongo estudiar la temporalidad

este proceso, por ejemplo: que la industrialización

desde 1854, por razones que tienen que ver con

en Monterrey fue distinta en tiempo y forma a la

la creación de la primera fábrica de la ciudad. El

industrialización mexicana, fue producto de una

espacio es la ciudad de Monterrey, ya que en de-

importante relación con la frontera que recién se
había creado, así como también resultado del cre-

ocurre en todo el estado de Nuevo León.

cimiento comercial y tecnológico entre otras más.
Por ser un periodo histórico ampliamente atracti-

En una primera parte se hace una breve descrip-

vo por las consecuencias sociales y políticas que

ción sobre la importancia de realizar una nueva

tuvo en la ciudad de Monterrey y en la región, han

forma de estudiar la industria y sus orígenes en

derivado otros estudios que toman como base la

Monterrey. En una segunda parte se habla sobre la

industrialización (aunque cierto es que no son mu-

�do los efectos urbanos, arquitectónicos, en la vida

las mujeres y utilizan la historia en cierta medida,
para analizar los cambios que han tenido.

cotidiana, en la educación e incluso en el ámbito
penal (tesis que analizan el periodo y sus efectos

Antes de iniciar con lo básico, que es la noción y

en la criminalidad y la creación de la penitenciaría)
y por su puesto el análisis de la clase obrera tanto

el termino cultura se ha sobreexplotado en los cír-

en hombres, mujeres y niños.

culos académicos, políticos y de periodismo. ¿De
que manera? Bueno, siento que se toma como

Es en este sentido, que la intención de este en-

una respuesta para situaciones que no pueden ser

sayo es proveer un distinto punto de vista de la

comprendidas bajo perspectivas que por decirlo,

industrialización regiomontana y la transformación

son comunes. Ejemplo: llamamos cultura al acto de

de su clase obrera, pero no bajo un punto de vista

visitar un museo, llamamos cultura a crear una obra

histórico, sino bajo el análisis teórico de diversos

de arte, llamamos cultura a actividades folklóricas

autores que se enfocan en el estudio de la cultura.
Mi objetivo se centra, en entender bajo el análisis

actividades violentas, como cuando se habla de la

cultural la relación entre el proceso de industrialización y la sociedad regiomontana.
La idea que intento transmitir sobre la palabra y
La cultura como objeto de estudio
No pretendo hacer una revisión de los estudios
culturales, solamente haré una breve reseña de su

cultura en un comodín y respuesta para cualquier

relación con la historia. Peter Burke menciona que

situación incomprensible.

la historia cultural era una Cenicienta entre otras
disciplinas la historia por lo general publicada por

Cultura deriva de la raíz latina colare y se asocia con

Gran Bretaña siempre era de carácter político, mil-

las actividades de preservación, atención y cuidado.

itar y en menor medida social. Fue en Francia don-

Los romanos consideraban la agricultura la actividad

de los estudios de la historia cultural empezaron

cultural por excelencia. El surgimiento de la mod-

a tener notoriedad. Los historiadores culturales

ernidad occidental, la economía capitalista mercan-

prestaban atención a las variantes, los debates y
control burocrático administrativo han alterado de
y las tradiciones compartidas. Este ensayo no pretende hacer un análisis bajo la historia cultural y
sus principales exponentes, pero sí analizar bajo

Tal y como lo menciona Seyla Benhabib, la palabra

las teorías de la cultura la historia como objeto de

cultura, primero, viene del acto de preservar y cui-

estudio. Lo anterior, lo aclaro, porque se tomarán

dar, por eso la primera actividad cultural humana

en cuenta autores que no trabajan propiamente lo

era aquella que derivaba de la agricultura, como

que pudiéramos decir es la historia cultural clásica,

forma de preservar y cuidar lo más elemental que

más bien son autores que hablan sobre distintos

es la comida. Lo cierto es que el surgimiento de

aspectos de la cultura como la religión, la familia,

la modernidad occidental ha alterado la forma en

29

�Análisis teórico bajo el enfoque de estudios culturales sobre los orígenes de la industrialización en Monterrey y el estudio de la clase obrera

que vemos la cultura, porque la economía ya no

sinónimos. La razón tiene que ver con la relación

se basa como en un principio, solo en la agricultu-

entre cultura y la forma en que esta representa lo

ra. Entonces si entendemos que la mayoría (si no

que somos como individuos y a la comunidad que

es que todas) las actividades humanas, previas a la

pertenecemos, ejemplos: el idioma, las formas de

modernidad (modernidad es otro término que mas

vestir, la comida, todos ellos son representación de

adelante también abordaremos) giraban en torno

nuestro origen y formación. El otro aspecto es por

a la agricultura y los ciclos agrícolas, por ejemp-

consecuencia, que la cultura también es un indicador de nuestra clase social (Mas adelante, esta

todo tipo y muchos más. La economía capitalista
ha transformado la cultura, al momento que ya

se pude hablar de cultura obrera) porque no solo

no dependemos de la agricultura como en otros

-

tiempos, y eso nos lleva a la idea de que cultura

enecemos sino también por la clase económica en
la que fuimos formados. Proteger la cultura, prote-

pero bajo la perspectiva moderna, capitalista, in-

ger esas prácticas que muestran nuestra identidad
se ha vuelto tan importante, que el Estado destina

pueblo en honor a un santo, como cultura también

recursos para conservarlos, ejemplos en México:

-

los pueblos mágicos, el día de muertos, alimentos como el mole, que todos ellos ahora han sido

de graduación de una carrera profesional o todo

llamados patrimonio nacional.

aquel ritual del mundo urbano.
Resumiendo, la cultura es toda esa producción humana que forma parte de nuestra identidad. Analprecisa de cultura en estos tiempos modernos, y es

izar la cultura tanto entre los individuos como entre

aquella que tiene que ver con identidad.

las comunidades, nos ayuda a profundizar en aspectos que la economía y la política no hace. En los

Cultura se ha vuelto un sinónimo ubicuo de identi-

siguientes apartados pretendo mostrar la relación

dad, un indicador y diferenciador de la identidad.

entre la industria y la clase obrera y los estudios

Obviamente, la cultura siempre ha sido un indicador

culturales en Monterrey, para de esta manera pro-

de la diferencia social. Lo que resulta novedoso es

fundizar en ciertos aspectos de este periodo que

que los grupos que actualmente se constituyen en

tal vez no se han tomado en cuenta.

torno de dichos indicadores identitarios exigen el
reconocimiento legal y la distribución de los recur-

¿Se puede relacionar el estudio de la cultura

sos del Estado y de sus organismos para preservar y

y la industria? Industrias culturales o cultura
industrial
Parecerían ser dos términos opuestos y sin embra-

de cultura, también de Seyla Benhabib, primero,

go se les relaciona continuamente. Cuando se hab-

que cultura e identidad se han vuelto prácticamente

la de cultura, se piensa en el arte, se piensan en

�tradiciones. Cuando se habla de industria se piensa producción en serie, carente de sentido y algo
hecho solo para vender. Ambas ideas tienen algo

la industria de la diversión. Su poder sobre los con-

de cierto con sus respectivos imaginarios. Pero hay

sumidores está mediatizado por la diversión.

que aclarar que no es lo mismo hablar de las industrias culturales que de cultura industrial.

La ideología de las industrias culturales va a ser el
negocio y por consecuencia pierde el sentido orig-

Empecemos con las industrias culturales, la dis-

inal bajo la cual muchas obras se habían creado.

cusión de Adorno y Horkheimer nos hablan de

En un mundo donde el trabajo en la fábrica y en la

diferentes aspectos de las industrias culturales que
el ocio. La diversión es la prolongación del trabajo
artística es previo a la época del fascismo en Eu-

bajo el capitalismo tardío. De este vicio adolece,

ropa o producto del mismo.

incurablemente, toda diversión . En resumen, la diversión es ese escape al mundo industrializado y

Creer que la barbarie de la industria cultural es una

rutinario, que paradójicamente el ocio como punto

consecuencia del «retraso cultural», del atraso de

de escape también será producto de ese mundo

la conciencia americana con respecto al estado de

industrializado, llámese el cine, la radio, la tele-

la técnica, es pura ilusión. Era, más bien, la Europa

visión y actualmente el internet, como lo menciona

pre fascista la que se había quedado por detrás de

la siguiente cita.

la tendencia hacia el monopolio cultural .
Hablar de cultura siempre ha estado contra la culEl historiador Eric Hobsbawm nos menciona que

tura. El denominador común cultura contiene ya

contrario a lo que ocurre actualmente, el hombre

virtualmente la captación, la catalogación y clasi-

burgués apreciaba las manufacturas por encima de
las artesanías. Los objetos manufacturados al inte-

administración. Solo la subsunción industrializada

rior de las casas representaban un mayor estatus

radical y consecuente, es del todo adecuada a este

social debido a la gran cantidad de artesanías. Esto

concepto de cultura al subordinar todas las ramas

nos hace suponer que los productos manufactura-

de la producción espiritual de la misma forma al

dos que representaban a la industrialización eran

único objetivo de cerrar los sentidos del hombre,

apreciados porque en su momento, eran la repre-

desde la salida de la fábrica por la tarde hasta la

sentación del progreso humano.

llegada, a la mañana siguiente, al reloj de control,
con los sellos del proceso de trabajo que ellos mis-

Pero como menciona la cita de Horkhiemer y Ador-

mos deben alimentar a lo largo de todo el día, esa

no, en algún momento Estados Unidos tomo el lugar

subsunción realiza sarcásticamente el concepto de

que tuvo Europa como líder de la cultura o monopolio cultural. Pero lo hizo inundando el mercado mundial de manufacturas en serie que habían perdido
ese espíritu artístico y cultural que distinguieron a la
humanidad y su producción antes de la industria. En
otras palabras, la industria cultural se transformó en

31

�Análisis teórico bajo el enfoque de estudios culturales sobre los orígenes de la industrialización en Monterrey y el estudio de la clase obrera

Una critica importante, que nos puede ayudar
como introducción a la idea de cultura industrial es aquella que hace Habermas, donde dice lo
siguiente:
En la tradición de la ilustración el pensamiento ilustrado se consideró a la vez como antítesis del
mito y como fuerza contraria a él. Como antítesis,
porque opone al autoritario carácter vinculante de
una tradición engranada en la cadena de las generaciones la coacción sin coacciones que los buenos argumentos ejercen; como fuerza contraria al
mito, porque su función es romper por medio de
ideas adquiridas por el individuo y convertidas en
fuentes de motivación el encantamiento que ejer-

ble, pero lo cierto es que siempre habrá un rechazo
contra las manifestaciones culturales recientes, una
resistencia hasta cierto punto común. Ahora bien,
la industria y su entorno genera cultura, pero con lo
mencionado hasta este momento, la conclusión es
que no estamos hablando de la producción industrial, sino de sus prácticas y sus personajes.
En los estudios locales no hay alguien más interesado en la cultura industrial como el maestro Javier
Rojas Sandoval, quien dice:

cen los poderes colectivos. La ilustración contradice al mito escapando con ello a su poder. A este
contraste, de qué tan seguro se siente el pensamiento ilustrado, oponen Horkheimer y Adorno la
tesis de una secreta complicidad entre ilustración
y mito: «Ya el mito es ilustración y la ilustración se

del sistema social que “…organiza los valores, las
normas y los símbolos que guían las elecciones de
los actores y que limitan los tipos de interacción
que pueden tener lugar entre éstos…”. Se trata de

torna mitología» .

valores expresados en normas que se practican en

La idea resulta interesante, porque promueve que

difunden al resto de la sociedad .

la ilustración aparece como contraria a los mitos
que había en el mundo occidental. Pero la misma
ilustración se convierte en aquello que destruyó.
Esto no quiere decir que la misma ilustración origine los mitos del mundo medieval, pero sí que
ella misma se ha convertido en un mito. Según mi
opinión, esto nos dice que la Ilustración ahora en
sí misma es la autoridad intelectual y artística del
mundo, por lo mismo no se le puede debatir y en sí
misma ya es un mito. Las industrias culturales que
pueden atentar contra la ilustración o sus ideales
se vuelven enemigas del mismo, cuando lo más
probable, es que solo sean manifestaciones culturales comunes y naturales tal cual en su momento lo
fueron con la ilustración.

el interior de los centros de trabajo industrial y se

Los valores que se difunden en las fábricas y que
se difunden al resto de la sociedad, es la cultura industrial. Llámese a la vida cotidiana de los obreros
y como su horario de trabajo iguala con el del resto
de la gente alrededor de las fábricas, dígase de los
círculos obreros y sus reuniones para promover la
ayuda mutua entre ellos mismo. También el de las
escuelas, donde se promueven los mismos valores
públicos cada vez más industrializados o las nuevas
formas de ocio prensa, radio, cine entre muchas
otras. Curiosamente en el libro de Adorno y Horkhiemer encontré una cita que ayuda a explicar como
la industria ha transformado a la cultura humana:
La cultura marca hoy todo un rasgo de semejanza.
Cine, radio y revistas constituyen un sistema.

�Cada sector está armonizado en sí mismo y todos
entre ellos. Las manifestaciones estéticas, incluso
de las posiciones políticas opuestas, proclaman del

Aunque existe un cierto tono peyorativo en su an-

mismo modo el elogio del ritmo de acero. Los or-

terior cita, explican muy bien cuales son los cambi-

ganismos decorativos de las administraciones y ex-

os que la industria promueve en la cultura, desde

posiciones industriales apenas se diferencian en los

sus casas, hasta sus nuevos palacios, desde la vida

países autoritarios y en los demás. Los tersos y co-

privada hasta los discursos políticos de progreso

losales palacios que se alzan por todas partes rep-

técnico, pasando por las exposiciones como elogi-

resentan la ingeniosa regularidad de los grandes

os de la industria y sus logros y muchos otros y var-

monopolios internacionales a la que ya tendía la

iados elementos. De hecho, cada uno de ellos, son

desatada iniciativa privada, cuyos monumentos

material de análisis para el trabajo de investigación

-

el cual me encuentro realizando.

ciales de las ciudades desoladas. Las casas más
antiguas en torno a los centros de hormigón apa-

En resumen, la cultura industrial es posible estudiar-

recen ya como suburbios, y los nuevos chalés a las

la, se ha hecho en otras partes, se esta haciendo en

afueras de la ciudad proclaman, como las frágiles

otras partes. Es necesario estudiarla en Monterrey por

construcciones de las muestras internacionales, la

-

alabanza al progreso técnico, invitando a liquidar-

demos desde la historia tener una idea mas clara de

los tras un breve uso, como latas de conserva. Pero

ciertos comportamientos del actual regiomontano.

los proyectos urbanísticos, que deberían perpet-

Citas:

uar en pequeñas viviendas higiénicas al individuo
como ser independiente, lo someten tanto más
radicalmente a su contrario, al poder total del cap-

- Burke, Peter, ¿Qué es la historia cultural? 2004, España, Editorial PAIDOS, p. 13.
- Benhabib, Seyla, Las reinvindicaciones de la cultura, 2006, México, Katz editores, p. 22.
- Ibídem.

1988, Editorial Trotta, p. 181.

a los centros para el trabajo y la diversión, es decir,

- Ibídem.
-Ibíd. 175-176.

como productores y consumidores .
Humanidades, p. 136.
- Rojas, Sandoval, 2017.
- Horkhiemer y Adorno, 1988, Op. Cit, pp.165-166.

33

�La labor social del ferrocarril de pasajeros
y su cancelación
- Oscar Abraham Rodríguez Castillo y José Eugenio Lazo Freymann

Durante la década de los 80 se derrumbó estrepitosamente el modelo económico mexicano

Números rojos en Ferrocarriles Nacionales
de México

basado en el nacionalismo y el proteccionismo,
que desde la década anterior había dado mues-

Durante la segunda mitad del siglo XX, las condi-

tras de desgaste.

La bancarrota de la economía

ciones de operación de Ferrocarriles Nacionales

nacional obligó al presidente Miguel de la Madrid

de México (FNM) eran preocupantes. La empresa

(1982-1988) poner en marcha la apertura del mer-

prácticamente operó en números rojos durante la

cado y la adopción del modelo económico neolib-

mayor parte de su historia, requiriendo del erario

eral. Este nuevo modelo exigió el adelgazamiento
del Estado-Empresario, en consecuencia, la may-

muestra la crisis crónica de la paraestatal. Entre

oría de las paraestatales, empresas administradas

1973 y 1978, la empresa tuvo pérdidas millonarias

por el gobierno, pasaron a manos de la iniciativa

año tras año.

privada nacional y extranjera.
En medio de este contexto se quitaron los canda-

(como suelen referirse a la empresa sus ex traba-

dos constitucionales que abrieron la puerta a la privatización de FNM, a través de la modalidad de

se debieron, en parte, a que la inversión pública

concesiones. Los nuevos concesionarios concen-

dio preferencia a la construcción de carreteras, de-

traron su atención en el servicio de carga, obvian-

scuidando la conservación y expansión de las vías

do el de pasajeros por su baja rentabilidad. De

férreas. Prueba de ello fue la reducción de la in-

-

versión federal en el transporte ferroviario que en

rocarriles, como los trabajadores de la paraestatal

1960 fue de 16.4%, mientras que en 1984 fue tan

llamaban a los trenes de pasajeros, debido al bajo

sólo del 3.3 por ciento.

costo del pasaje.

pérdidas provocadas por una administración de-

En este sentido, el presente artículo narra las condi-

del Movimiento Sindical Ferrocarrilero, opositor al

Si a esto se agrega las

ciones en que operaban los trenes de pasajeros, así
como su cancelación durante la década de los 90,

podemos comprender que la situación era crítica.

previo a la concesión de la red ferroviaria. Para ello,
además de consultar bibliografía sobre el tema, se re-

Las tarifas reducidas impuestas por el gobierno

alizaron entrevistas a ex ferrocarrileros de las secciones

mexicano con el objetivo de incentivar la actividad

sindicales 19 y 36, ambas con sede en Monterrey.

productiva fueron otra de las causas que mermaron
la rentabilidad del servicio. El jefe de estación José

�Luis Yruegas menciona que recibía frecuentemente

ios en sí, sino porque a diferencia del maíz u otros

circulares para informarle de la reducción de tarifas

productos de consumo popular, se otorgaban a

bajo del costo del servicio:

la población. Además, la iniciativa privada tenía la
solvencia para cubrir la tarifa regular.

¡Rebajaban mucho hasta el punto que era casi incosteable manejarlo! Pero con tal de dar garantías

Así mismo, Ferrocarriles tenía convenios con otras

a la industria aquí en Monterrey, sobre todo a las

paraestatales conocidos como “intercambio de

industrias… iban los dueños de las industrias con

servicios”. Así, Pemex y CFE por ejemplo, pagab-

que nos rebajen». Por ejemplo, la Fundidora, traer

consistía en un trueque de servicios. Pemex pro-

de Durango, del cerro del Mercado todo el materi-

porcionaba combustible y CFE postes de madera,

al… «pues es muy caro todo lo que se está cobran-

aunque no siempre este intercambio compensaba

do, bájele», y le rebajaban. ¿Por qué rebajaban? El

el servicio prestado.

maíz se le subsidiaba porque era consumo nacional
para la población. Pero el mineral, ¿Por qué le re-

Aunado a lo anterior, la mayor parte del equipo

bajas? Se hacían negociazos tremendos.

rodante estaba obsoleto o era de segunda mano.
La falta de modernización de los equipos ocasiona-

Lo anterior muestra la idea arraigada entre los tra-

ba retrasos en el servicio debido a descomposturas

bajadores de FNM sobre el servicio social del ferro-

que se presentaban en el camino. Sergio Ortiz

carril, y hasta cierto punto, una ideología de clases,

Hernán presentó algunas cifras que evidenciaron

pues la molestia de José Luis no es por los subsid-

35

�Pero el exceso de personal y el atraso tecnológico no pasó desapercibido por los tra-

• 69.1% de las locomotoras en
funcionamiento
• El promedio de fallas en el camino fue de 1,183 por mes.
• 763 locomotoras con reparación
general diferida

bajadores. El maquinista Mario Gaytán, por
ejemplo, compara a FNM con la Fundidora
de Monterrey, señalando que ambas empresas otorgaban muchas prestaciones que no
correspondían a las ganancias de las mismas.
Así mismo, agregó que había mucho tiempo
muerto y baja productividad. Ya fuera por la
falta de recursos o la resistencia de los trabajadores, lo cierto es que FNM presentaba un
profundo rezago tecnológico.

• 458 locomotoras averiadas

Labor social

• 12% de los carros fuera de servicio

En este marco operaban los ferrocarriles de
pasajeros, cuyo servicio era considerado por
los ferrocarrileros como una “labor social”.
Para ellos dicha labor estaba por encima de
los intereses económicos de la paraestatal.
Pero ¿en qué consistía esta labor social?
Básicamente en dos cosas: tarifas económicas y disponibilidad.

del transporte ferroviario llegó a tal grado que en 1979
había en el puerto de Tampico barcos con más de un mes
y medio esperando a ser descargados, cuando el tiempo
habitual era de veinte días. En resumidas cuentas, “Nacionales tenía lo que tenía y con eso hacía milagros”.

Por tanto, la función del ferrocarril de pasajeros era proporcionar un medio de transporte
económico a los habitantes de comunidades
rurales de escasos recursos y que, en algunos
casos, no disponían de otros medios de transporte público, a causa de su lejanía respecto a

la relación de la empresa y su sindicato. La resistencia
del sindicato a la introducción de mejoras tecnológicas
se debió a que éstas ocasionarían la pérdida de plazas.
En virtud de su posición estratégica, los ferrocarrileros
tenían la fuerza para oponerse a las medidas tomadas
por la empresa. Un caso que ilustra esto se presentó
en 1978, cuando el entonces director de FNM, Luis
Gómez Zepeda, habló sobre la adquisición de un equipo de microondas que mejoraría la comunicación en el
trabajo, amagaron con irse a huelga.

la carretera principal.
El costo del pasaje en tren resultaba mucho
más económico que el carretero. Por ejemplo, a mediados de los 60, viajar de Candela a
Monterrey en autobús costaba $15.00, mientras por tren era de apenas $5.60. La diferenpalmente a la población de bajos ingresos. En
la tabla siguiente se incluye más información
sobre los costos del transporte ferroviario.

�La labor social del ferrocarril de pasajeros y su cancelación

Por otro lado, para algunas poblaciones el ferro-

-

carril era el único medio de transporte público dis-

tos elaborados a la manera tradicional, difíciles de

ponible. Basta ubicar en google maps las comuni-

conseguir en Monterrey. Por eso, menciona Mario

dades Estación Vaqueros, Estación Terán y Estación

Gaytán, cuando era asignado al tren de pasajeros

Huerta ubicadas al sur de Nuevo León para ob-

de Tampico su esposa le decía: “oye, te traes una

servar que la carretera principal más cercana a di-

pierna de puerco, te traes esto, te traes lo otro….

chas poblaciones se encuentra una distancia mayor

¡Oh, que caray! Sí”.

a 5 kilómetros.
El único problema del servicio de pasajeros era el
Además de la labor social, los ferrocarrileros recu-

exceso de pasaje, provocado por una administración

erdan con nostalgia la convivencia que había con
la gente en algunas estaciones de pasajeros. Esta

la prioridad que se le dio al servicio de carga. Iróni-

cercanía se acrecentó con el paso del tiempo, tal
como lo describe Cristóbal: “Como ya durábamos

servicio, argumentando falta de pasaje.

muchos años ahí, ya teníamos mucho conocido ahí
y sabíamos quien viajaba, y por no dejarlos, ahí los
esperábamos y ocupábamos ese tiempo muerto

falsa, no obstante, eran conscientes de la baja renta-

que había, por decir en Linares”.

bilidad del servicio pese a la abundancia del pasaje.
José Luis Yruegas, quien fue jefe de estación, lo tiene

También tienen muy presente los productos típicos

muy claro, simplemente “era incosteable porque co-

que se comercializaban en cada estación: escobas

braban muy barato, para que sea costeable hay que

en Cadereyta; costales de naranja en Montemore-

cobrar muy caro”, y agrega, “si lo quieres ver como

los; dulces y carne en Linares; quesos y chorizos

un servicio social ponlo, pero como negocio no”.

37

�La labor social del ferrocarril de pasajeros y su cancelación

Citas:
terrey, 1970-1982”, tesis de maestría en Metodología de la Ciencia, Monterrey, Universidad
Autónoma de Nuevo León, 2000, p. 79.
- Lorenzo Meyer, La Segunda muerte de la Revolución Mexicana, México, Cal y Arena, 1992,
pp. 223-227.
- “Transportes. Ferrocarriles Nacionales: Un sistema todavía descarrilado”, Expansión, la revista de negocios de México, núm. 267, 1979, México, p. 35.
- “Ferrocarriles: cambio de vía en busca de la modernidad”, Comercio Exterior, núm. 6, junio,
1995, México, pp. 444-445.
-“El Estado y el agro ¿más o menos? ¿Quién dijo que el transporte no avanza? Los ferrocarriles, al menos, no”, Expansión, la revista de negocios de México, núm. 281, diciembre,1979,
México, p. 6.
- José Luis Yruegas Moya, entrevista realizada por Oscar Rodríguez y Eugenio Lazo, Monterrey,
Nuevo León, 23 de julio de 2018.
- Mario Martínez Gaytán, entrevista realizada por Oscar Rodríguez y Eugenio Lazo, Monterrey,
Nuevo León, 20 de julio de 2018.
- Sergio Ortiz Hernán, Los Ferrocarriles de México. Una visión social y económica, México,
Ferrocarriles Nacionales de México, 1988, p. 292.
- “Transportes. Ferrocarriles Nacionales: Un sistema todavía descarrilado”, Expansión, la revista de negocios de México, núm. 267, 1979, México, p. 37.
- Ramiro Alcalá, entrevista realizada por Oscar Rodríguez y Eugenio Lazo, Monterrey, Nuevo
León, 4 de agosto de 2018.
- Cristóbal Soto González, entrevista realizada por Oscar Rodríguez y Eugenio Lazo, Monterrey, Nuevo León, 23 de julio de 2018.

�39

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                  <text>Bitácora es una publicación del Centro de Información de Historia Regional de la UANL, creada por el Lic. Celso Garza Guajardo. La revista fue dirigida por Meynardo Vázquez Esquivel, en los primeros números, Ha tenido interrupciones a lo largo de su vida, de 1987 a 1989 su periodicidad era mensual, se interrumpe y en 1992 se publica el No 16, en 19997 surge como Segunda Época, vuelve a interrumpirse y hasta 2019 surge de manera trimestral como Nueva Era. Contiene información histórica y cultura regional del noreste de México.</text>
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                <text>Bitácora, Nueva Era, 2022, Vol 4, No 1, Enero-Marzo</text>
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                <text>Bitácora es una publicación del Centro de Información de Historia Regional de la UANL, creada por el Lic. Celso Garza Guajardo. La revista fue dirigida por Meynardo Vázquez Esquivel, en los primeros números, Ha tenido interrupciones a lo largo de su vida, de 1987 a 1989 su periodicidad era mensual, se interrumpe y en 1992 se publica el No 16, en 19997 surge como Segunda Época, vuelve a interrumpirse y hasta 2019 surge de manera trimestral como Nueva Era. Contiene información histórica y cultura regional del noreste de México.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Información de Historia Regional</text>
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                <text>Garza Guajardo, Juan Ramón, Editor Responsable</text>
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                <text>Alvarado Zapata, Ana Cesira, Diseño</text>
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                <text>General Zuazua, N.L., (México)</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�Recuerda Sócrates Rizzo
al maestro Celso Garza
Guajardo

D

por Eddisa Garza

entro del Encuentro con Catarino Garza, homenaje a Celso Garza
Guajardo, el ex gobernador del estado Sócrates Rizzo García, recordó
la trayectoria del historiador:
“Conocí a Celso en 1963, cuando yo cursaba el quinto semestre y
yo era el representante alumno ante el consejo universitario, recibí y
acepté la invitación de los organizadores del primer festival de la juventud y de los
estudiantes nuevoleoneses, programada a celebrarse en Sabinas Hidalgo los días
13 y 14 de abril de 1963”.
Referente a su memorable libro “Encuentro con Catarino Garza", Rizzo García
aseguró que es una importante obra donde se muestra el trabajo político e ideológico
del movimiento surgido en 1910 con el inicio de la guerra de independencia.
"El presente libro En busca de Catarino Garza 1859-1895 ha sido un monumental
trabajo, llenando un vacío que tenía la historia de la revolución en nuestra región
norteña. La obra de Catarino Garza ha sido considerada como un importante
trabajo político e ideológico del movimiento de 1910; mucho se podría hablar de
esa obra”, dijo.
Dentro de su discurso el político recordó varias anécdotas vividas con el maestro
Celso Garza Guajardo, destacó su incansable labor por el rescate de la historia de
Nuevo León.
bitácora n u e v a e r a

Vol. 1 / Núm. 2 / Abr. - Jun. 2020. Ed. Especial XX Aniversario Lutuoso Celso Garza Guajrdo

�Reconocen labor del
maestro Celso Garza
Guajardo

A

por Eddisa Garza

l conmemorarse un aniversario luctuoso más del maestro Celso Garza
Guajardo y dentro del evento Encuentro con Catarino Garza, homenaje
a Celso Garza Guajardo, se recordó la trayectoria y vida del historiador.
En esta ocasión fue Gabriel Cavazos Villanueva, hijo del historiador
regiomontano don Israel Cavazos Garza, quien expresó su sentimiento
sobre la vida y trayectoria del maestro Garza Guajardo:
"Una de las cosas que me quedan a mi de recuerdo y siempre importantes en
mi vida, pues era eso, que la relación con mi papá, a pesar de las diferencias
generacionales, pues me permitió conocer mucha gente, y siempre recuerdo
ese cariño de toda esa gente por la historia regional era así como el punto de
coincidencia, y de las primeras veces en las que tengo memoria de haber visto
a Celso Garza Guajardo, porque a mi hermana y a mi nos llevaba a todas las
presentaciones de los libros”, mencionó.
Además recordó la participación que tuvo el maestro Celso Garza en el llamado
Movimiento de 1968, no sólo dejó su huella ideológica y política.
“Él desde muy joven se integró al partido comunista, y esa parte es muy interesante.
Mencioné hace un rato el viaje a la Unión Soviética, qué vida tan fascinante la del
maestro Celso, todo lo que él vivió trasciende obviamente su obra, su participación
en el movimiento del 68, son aspectos de su vida que son muy interesantes”.
Al finalizar su participación en dicho evento, Cavazos Villanueva pidió a los presentes
seguir recordando el legado del historiador sabinense.
37

�Encuentro con Celso
Garza Guajardo

D

por Eddisa Garza

entro del evento conmemorativo al aniversario luctuoso del maestro Celso
Garza Guajardo denominado Encuentro con Catarino Garza, homenaje
a Celso Garza Guajardo, se hizo recuento de cómo el historiador trabajó
para plasmar la vida de este famoso personaje neolonés.
En esta ocasión el doctor Celso Garza Acuña, Secretario de Extensión
y Cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León e hijo del fallecido cronista,
compartió los recuerdos de cómo su padre trabajó para rescatar la historia de
Catarino Garza.
"Esta edición me parece una acción fundamental, es un título que constantemente
nos preguntaban por la existencia de más ejemplares, es un libro que está agotado,
este trabajo le valió a mi papá el premio de investigación de la Universidad Autónoma
de Nuevo León”, explicó.
La nueva edición de Encuentro con Catarino Garza representa una forma más de
seguir recordando el legado del maestro Celso Garza Guajardo, quien a palabras
de su hijo, siempre se dedicó a recolectar y salvaguardar la historia de Nuevo León
y de Sabinas Hidalgo.
Así mismo, el doctor Garza Acuña, agradeció a la Universidad Autónoma de Nuevo
León por el esfuerzo que ha realizado para seguir conservando la memoria y legado
de su padre.
“Yo solo quiero agradecer primeramente a la Universidad Autónoma de Nuevo
León todo el afecto, el apoyo, el arropar la memoria de Celso Garza Guajardo, a
las instituciones, a las asociaciones de las que formaba parte como la Sociedad
Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística”, expuso.
bitácora n u e v a e r a

Vol. 1 / Núm. 2 / Abr. - Jun. 2020. Ed. Especial XX Aniversario Lutuoso Celso Garza Guajrdo

�Celso Garza Guajardo a
veinte años de su muerte
por Alma Elisa Reyes
8 de enero de 2020

D

ebo agradecer a
los organizadores
d e
e s t e
homenaje en el
que recordamos
a l P r o f. C e l s o G a r z a
Guajardo a veinte años
de su fallecimiento, el que
hayan tomado en cuenta a
la SNHGE A C, a la que hoy
me toca representar.
Nos complace a todos
los socios y socias participar
e n e s t e r e c o r d a t o r i o,
especialmente aquí en
donde se originó una parte
muy importante de la labor
de Historiador del Maestro
Gar za Guajardo, en la
Hacienda San Pedro en
Zuazua N.L.
Esta mañana nos
toca hablar del Maestro
como historiador y como
presidente que fue de la
SNHGE, pero no puedo
soslayar ni dejar para luego,
el mencionar la forma e que
se expresan los amigos de
Celso y sus coetáneos con
quienes hablé, en todos los
casos empezaban a hablar
del amigo y compañero
solidario que fue Celso y

después hablarían del historiador, del cronista, del
creador de instituciones de investigación histórica, del
promotor de la cultura regional y de la identidad que se
crea al fomentar las ferias de los pueblos, y finalmente,
al publicar trabajos de investigación y análisis sobre esa
cultura popular.
El periodo que cubrió como presidente de la SNHGE,
fue de 1996 a 1997, estuvo pleno de camaradería
y trabajo, publicaciones de trabajos que, junto con
diferentes instituciones como la UANL y el Gobierno del
Estado, dados sus buenos oficios lograron salir a la luz.
También las referencias que escuché hablan de la
participación de la Sociedad en las labores donde el
criterio histórico es esencial en las decisiones públicas,
como en la Secretaria de Educación del Estado, en
la participación de la Comisión de Nomenclatura de
las calles, en la elección de candidatos a la medalla
7

�al Mérito Cívico y por supuesto en la
entrega de medallas y reconocimientos
de esta sociedad que la hacen tener un
lugar muy estimado en la comunidad.
A ese trabajo, habrá que sumarsele
la negociación con las diferentes
instituciones que compartieron con la
Sociedad sus invitados que llegaron a
las sesiones a exponer para los Socios y
Socias su conocimiento.
No cabe duda de que el periodo de
su presidencia es recordado con gran
anhelo y por la cantidad de trabajo
realizado.
Pero esta vez además de recordarlo
como presidente quiero traer a este
estrado su trabajo como Historiador,
especialmente me quiero referir a el libro
titulado En busca de Catarino Garza
1859-1895 en el que ofrece su criterio
de historiador, pero mas importante aun
es que nos deja una metodología de
análisis histórico.
El libro es el resultado de un trabajo
arduo y acucioso que sin importar
dónde, el historiador ocurrió a las fuentes
y archivos de los extrajo para luego
publicar, numerosos documentos que
con gran habilidad supo encontrar. Al
decir de un amigo que lo veía, me dijo
eran hojas y hojas que pacientemente
documentó.
La historia de Catarino Garza es una
que, al ser rescatada de la anomia, ha
venido a llenar un hueco en nuestro
registro norteño de la Revolución.
Catarino Garza, periodista atrevido,
con gran sentido social y a la vez crítico,
fue precursor de la Revolución 19 años
antes del 20 de noviembre de 1910. Fue
un personaje que tuvo que vivir en el
exilio con su familia pues emigró a Texas
perseguido por Porfirio Díaz y Bernardo
Reyes.
bitácora n u e v a e r a

Desde allá organizó junto al Dr.
Ignacio Martínez un ejército de 60
hombres armados y uniformados con
el que cruza la frontera por el poblado
de Mier en Tamaulipas, proclamando
su plan revolucionario y desconociendo
a Porfirio Diaz como presidente. En ese
plan contemplaba dar origen al Ejército
Constitucional el 15 de septiembre de
1891.
Los artículos que publicaba Catarino
Garza eran de gran valentía y
atrevimiento, criticando al régimen de
Díaz y de Bernardo Reyes.
Aparecían en los semanarios El Libre
Pensador, El Comercio Mexicano y El
Mundo. que empezaron a publicarse
en 1890.
Este trabajo del Maestro Celso Garza
llenó los huecos de la Historiografía de
la Revolución en esta región norteña en
la que convivimos, la revisa y nos ofrece
un nuevo punto de vista que transforma
nuestra visión de nosotros mismos; lo
hace la publicar en el libro los trabajos
que Catarino Garza dejó escritos y que
permanecían en el desconocimiento.
Estos son La lógica de los Hechos o
los mexicanos en Texas y La era de
Tuxtepec o la de Rusia en México.
Este último catalogado como el
primer trabajo político-ideológico del
acontecimiento de 1810.
El trabajo de Celso Garza sobre
Catarino Garza ha sido citado múltiples
veces y con consideraciones como
“el gran trabajo realizado” y “como el
monumental trabajo historiográfico”
por historiadores que lo han tomado
como fuente para la realización de
otros trabajos. Esta es una meta lograda
y una aportación a la historiografía
nacional que dará paso a la revisión y
corrección de la historia que sigue en

Vol. 1 / Núm. 2 / Abr. - Jun. 2020. Ed. Especial XX Aniversario Lutuoso Celso Garza Guajrdo

�eterna transformación.
El Profesor Celso Garza Guajardo,
dio lustre como presidente y como
historiador a nuestra sociedad. Hoy le
rendimos homenaje agradecidos de sus
aportaciones y su ejemplo de trabajo
como historiador.
Para finalizar, debo mencionar que
fue gran amigo de la familia Reyes
Martínez. Esa amistad produjo entre

otras cosas la publicación de los libros
Conversaciones con Alfonso Reyes
Aurrecoechea que fueron las últimas
palabras de mi Padre y Mi amigo Pedro
Garfias en el que describe algunos
momentos de la amistad del poeta
y mi Padre, con los versos del poeta
entreverados en el texto. El libro tiene un
sentido prologo escrito por el consocio
Roberto Chapa Martínez.

9

�Celso Garza Guajardo: De
la trinchera de la izquierda
a la promotoría cultural…

P

por Hector

or vez primera oí hablar de Celso
Garza Guajardo en mi estancia
en la escuela secundaria
Antonio Solís, la única que
había en aquellos años en
Sabinas Hidalgo, N. L. En la generación
1959-1962, fue mi compañero su
hermano Gustavo y en nuestras charlas
sobre los acontecimientos políticos
y sociales de nuestro pueblo salía a
relucir el nombre de Celso, pero, hay
que asentar que en el entorno de la
pequeña comunidad sabinense, muy
politizada por cierto, se hablaba de
los muchachos comunistas que como
Celso, Luis Lauro Escamilla Martínez,
Ricardo Oziel Flores, José González,
Juan Durán, Mario Garza, Panchito Leal
y otros, agrupados en el Club Juvenil
Demócrata, luchaban por un mundo
mejor; en contraposición, se escuchaba
también de los jóvenes rebeldes sin
causa, quienes con sus chamarras de
cuero negro con una calavera pintada
en la espalda, sus grandes copetes y
armados de poderosas motocicletas
causaban conmoción, entre ellos Willy y
Pedro Villarreal, Marcelo Morales, Héctor
Villarreal Acevedo y algunos más.
Antes de continuar, una anécdota
pueblerina, acerca de los primeros
contactos con Celso: En la carnicería de
José Emilio González llamada La Favorita
bitácora n u e v a e r a

Jaime Treviño Villarreal

2, ubicada en el barrio de La Carretera,
Celso trabajó en su mocedad como
dependiente y cuando mi madre doña
Diamantina Villarreal Garza me enviaba
a comprar salchichón -mortadela-, al
llegar a la tienda me dirigía de inmediato
con Celso, porque se había corrido la
especie en el Barrio de La Carretera
que “despachaba muy bien”, de tal
manera que si le pedíamos medio kilo,
Celso nos daba kilo y medio, haciendo
la delicia del enviado al mandado,
porque hambriento siempre, de regreso
a la casa me daba un atracón de
salchichón y todavía llegaba al hogar
y doña Diamantina decía: ¡Qué bien te
despacharon hoy!
El Maestro Juan Garza Garza afirmaba
y con mucha razón, que Sabinas era
panino del comunismo, es decir tierra
fértil donde la semilla de las ideas
socialistas, desde que alguien las llevó
al pueblo, germinaron profusamente,
baste recordar que a don Gaspar
Ibarra a quien motejaron de alcalde
comunista cuando estuvo frente a
la administración municipal a fines
de la década de los 20’s del siglo
pasado y está también el caso del
gran filántropo sabinense don Manuel
M. García, hombre rico, beneficiario
de la revolución constitucionalista de
la república de Honduras, a quien el

Vol. 1 / Núm. 2 / Abr. - Jun. 2020. Ed. Especial XX Aniversario Lutuoso Celso Garza Guajrdo

�11

�periódico El Porvenir le dedicó un
reportaje de varias páginas con el
título de “El millonario comunista”, por
sus ideas prácticas de mejoras a la
comunidad y a sus habitantes.
Si a lo anterior agregamos que, en la
década de los 30’s del siglo XX, durante
el gobierno socialista del Gral. Lázaro
Cárdenas, Sabinas fue el municipio más
“rojo” de Nuevo León, rivalizando con
el de Hidalgo, donde los obreros de la
Cooperativa de la fábrica de Cementos
marcaban la pauta “colorada” en el
Valle de las Salinas, liderados por José
Alatorre, quien posteriormente se ligaría
a Sabinas al ser concesionario de los
Autobuses Rojos, cuyo trayecto fue
Monterrey-Sabinas-Monterrey.
Las células del Partido Comunista de
México proliferaron en el pueblo, donde
el escaso elemento obrero, profesores,
servidores públicos federales como
carteros y telegrafistas, peluqueros,
comerciantes en pequeño, cocheros,
carretoneros, carpinteros, más los
combativos agraristas, llevaron la
vanguardia de la hoz y el martillo,
dándose el caso de que las mujeres
sabinenses también participaron
fundando en la Hacienda la Larraldeña
el Club Alejandra Kollontai en memoria
de la primera embajadora de la Unión
de Repúblicas Soviéticas Socialistas en
nuestro país.
El periódico El Machete, órgano
informativo del clandestino Partido
Comunista de México (PCM) circulaba
y se leía con profusión, amén de otras
revistas de propaganda socialista.
El órgano oficial de los comunistas
mexicanos tomaría en la década de
los 60´s del siglo 20, el nombre de La
Voz de México en un formato barroco
y abigarrado que dificultaba su lectura.
bitácora n u e v a e r a

La larga lucha de la gente del pueblo
en contra de los hacendados durante
todo el siglo XIX y buena parte del
XX, había forjado el carácter rebelde,
levantisco y alegador de los sabinenses.
El vínculo de difusión de las ideas fue la
prensa que llegaba a la población vía
la estación ferrocarrilera de Villaldama,
luego, con la construcción de la Carretera
Nacional No. 85 México-Laredo, permitió
el libre y rápido tránsito comercial y de
ideas con la capital regiomontana y con
la fronteriza ciudad laredense, aunado
a la presencia domiciliaria de la radio,
donde varias estaciones radiodifusoras
regiomontanas comentaban los
sucesos nacionales e internacionales
que eran analizadas y discutidas en las
casas y en los corrillos esquineros o en
sitios donde se reunían los interesados
en la política como las peluquerías,
tendajos, restaurantes y esquinas de los
barrios, aspecto muy arraigado en los
moradores del antiguo Real de Santiago
de las Sabinas.
El historiador Armando Leal Ríos,
Cronista de Linares, N. L., asegura que
tanto la ciudad donde ejerce sus labores
de Cronista, así como en Sabinas
Hidalgo, deben en mucho sus afanes
de rebeldía, a que fueron fundados por
jesuitas, recordemos que en Sabinas su
primer poblador fue el sacerdote jesuita
Francisco de la Calancha y Valenzuela.
Po s t e r i o r m e n t e a l a a l g a r a d a
socialista de Cárdenas, tres hechos
marcan el derrotero educativo y cultural
sabinense: 1º.- La fundación de la
Escuela Secundaria Profr. Antonio Solís
en 1934, cuya planta de maestros
estuvo integrada por maestros titulados.
2º.- La irrupción de gran número de
obreras en los talleres y fábricas de
vestidos, también en la década de los

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�30’s y que al serles otorgado el voto
para las elecciones municipales de
1948, participaron activamente en
la campaña electoral y, sobre todo,
apoyando la precandidatura de don
Fernando Viejo en la lucha interna del
Partido Revolucionario Institucional (PRI) en
contra de la precandidatura de Antonio
G. González Garza “El Ciclón” 3º.- La
fundación de la escuela Normal “Pablo
Livas” en 1948, semillero de buenos
maestros y de líderes sociales, “nido de
comunistas” afirmaban
sus malquerientes
y 4º.-Otra vía de
penetración de
las ideas liberales
fue el periódico
hebdomadario
“Semana”, editado
y dirigido por más
de seis décadas
por el Maestro Jorge
Mascareñas Valadez,
que en uno de sus
primeros números
en la primera plana
a ocho columnas y
con una gran foto,
comentó la muerte
del primer ministro
soviético José Stalin;
podemos agregar
un quinto elemento:
la función social de
las peluquerías sabinenses, verdaderos
templos del saber político donde se
analizaban y discutían los sucesos
mundiales, nacionales y locales, provistas
además de revistas señeras como
Siempre!, Política, Boletín de la URSS,
sin faltar los periódicos regiomontanos
El Porvenir y El Norte, además de las
revistas de lucha libre, box, béisbol y las

de los “monitos”: los comics.
A Celso lo habíamos visto en la
carpintería de su padre, donde auxiliaba
en las diversas tareas y lo considerábamos
un muchacho introvertido, pero con su
grupo de amigos se explayaba a sus
anchas. Don Celso Garza Ríos era un
convencido de los derechos de los
trabajadores y era cetemista de hueso
colorado y al inicio de la década de
los 60’s del siglo 20, fue regidor en
el ayuntamiento encabezado por
el alcalde Antonio G.
González Garza, el
tremendo “Ciclón”,
p e r o, d e n t r o d e
l a f a m i l i a e staba
también don
Arnulfo Garza Ríos,
carpintero y de ideas
i z q u i e r d i s t a s, l o s
profesores Emeterio
y Enrique Garza
Jiménez, sus primos
M á x i m o, R o g e l i o
y Rodolfo de León
Garza, Roberto
Garza, alias “Beto El
Comunista”, en fin,
la preocupación de
Celso en la lucha
por un mundo mejor
era compartida por
diversos familiares,
desde diferentes
ópticas.
Otra influencia clave fue la del filósofo
sabinense e ideólogo de los comunistas
nuevoleoneses: Máximo de León Garza,
quien para ese momento ya era un
profesional del Partido Comunista
de México y viajaba por todo el
país haciendo labores de agitación
política, lo que le costó persecuciones
13

�y alguna vez cayó en la cárcel; también
podemos enmarcar como influencia la
cercanía con Rodolfo de León Garza,
partícipe también en las rebeldías
estudiantiles y magisteriales, quien era
la contraparte en las discusiones, el
que analizaba desde el punto de vista
contrario, el abogado del diablo, lo que
permitía ahondar en la reflexión política,
comentarios que Rodolfo sazonaba
con un exquisito ingrediente de acidez
cáustica, acompañado de una sonrisa
socarrona.
Fue en la Escuela Normal “Profr.
Pablo Livas” donde reforzó su visión
izquierdista con las enseñanzas de los
Maestros Eugenio A. Solís Guadiana,
Jorge Mascareñas Valadez y Javier
Arturo Solís Montemayor, entre otros,
más la pléyade de jóvenes inquietos
que fundaron el Club Demócrata,
hecho que ya hemos documentado en
nuestro libro sobre la alborada estudiantil
que terminó siendo reprimido, episodio
conocido posteriormente como El
Sabinazo, donde Celso fue el alma
y motor, mientras desde Monterrey,
Máximo llevaba las riendas estatales del
Partido Comunista de México, dando las
directrices. Este hecho es considerado
como la chispa de la rebelión estudiantil
que culminó en el movimiento popular
de 1968, reprimido por el gobierno de
Gustavo Díaz Ordaz, el 2 de octubre de
ese año, con trágicos resultados.
El Sabinazo marcó definitivamente
el transitar existencial de Celso Garza
Guajardo, pues el pueblo de Sabinas
quedó muy dividido y algunos de los
testaferros de la reacción lo amenazaron
orillándolo de hecho a desterrarse del
lugar natal; este peculiar incidente
existencial, permeó en mucho la futura
decisión celsiana de hacerse profesional
bitácora n u e v a e r a

del Partido y de la Juventud Comunista.
Mario Gar za Gar za, Gustavo y
Oscar Garza Guajardo, Santiago Flores
Guzmán, Efraín González, Pablo Ibarra
Berlanga, Santiago Vara Jiménez, Abel
Rodríguez Vielma, Víctor Rodríguez
Dávila, Jacobo Flores Guzmán, Héctor
Jaime Treviño Villarreal, Alejandro
García, Mario Ernesto Gómez, Omar
Ochoa Garza, César Jasso, David
Oscar Mascareñas Valadez, Antonio
Olveda Rodríguez, Hugo Federico Peña
Pérez, Baruch Vázquez Aguilera, entre
otros normalistas, recogieron el legado
rebelde, contestatario, la lucha por
un mundo mejor, por una educación
científica y popular; organizados en la
Célula Profr. Rafael Ramírez que controló
la Sociedad de Alumnos Justo Sierra de
la Escuela Normal Pablo Livas.
Las visitas de Celso a Sabinas y luego
en la casa de sus padres en San Nicolás
de los Garza, N.L. a donde se había
trasladado la familia en 1967, fueron
esporádicas y de carácter relámpago
en los siete años transcurridos entre
1963 y 1969; las aprovechaba para
platicarnos sus experiencias en la lucha
estudiantil nacional y nos asombraba
al enseñarnos 22 credenciales con
su nombre de diversas instituciones
educativas normalistas y universitarias
donde realizaba su clandestino trabajo
revolucionario, era para nosotros el
héroe del romanticismo juvenil en la
utopía y quimera socialista…
En abril de 1966, fue el alma y
motor de la organización de la Central
Nacional de Estudiantes Democráticos,
cuyo Congreso Constituyente se realizó
en la Ciudad de México y donde
asistimos un nutrido grupo de normalistas
sabinenses y demás jóvenes comunistas
universitarios de Monterrey. Allí vimos

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�realizarse a Celso como político en toda su amplitud, pues bajo su
mano se desarrollaron con éxito las sesiones y fue él quien elaboró
la planilla única para encabezar a esta importante organización
estudiantil.
Lo perdíamos de vista por períodos prolongados, no se
comunicaba por andar entregado en cuerpo y alma a la lucha
revolucionaria y fuimos testigos de los sufrimientos de su madre
doña Finita y de la familia toda. Después de que salimos de la
Normal, vivimos en la casa de la familia Garza Guajardo que nos
proporcionaba asistencia, primero en la colonia Chapultepec
y luego en el Fraccionamiento Las Puentes, segundo sector; allí
llegaba de vez en cuando Celso, generalmente por la noche
y entablábamos largas charlas sobre la vibrante insurgencia
estudiantil.
Después de la terrible represión del 2 de octubre de 1968, Celso
quien formaba parte del grupo amplio dirigente, tuvo que ocultarse
para evitar ser aprehendido por los jenízaros gubernamentales;
meses después reapareció en Monterrey, donde le dio un giro a
su actuar político, integrándose a la Universidad de Nuevo León
como bibliotecario de la Escuela de Agronomía y en sus ratos libres
acudía al Archivo General del Estado, cuya sede estaba ubicada
en el edificio situado en la esquina noroeste del cruce de las calles
de Washington y Dr. Coss, en cuyo primer piso estaba la policía
auxiliar, ¿Qué instancia policiaca buscaría a Celso, en ese lugar?
De esa estadía surgió el libro sobre Sabinas, donde quiso aplicar
el materialismo histórico al estudio del pasado sabinense; le hice el
sustento geográfico del municipio con el título “El escenario donde
transcurre la historia…”, dos décadas después comentábamos
de manera festiva aquel intento de aplicar la utopía socialista a
la microhistoria pueblerina.
Al abrirse la Preparatoria No. 9 con carácter de popular,
impulsada por cuadros del Partido Comunista en Monterrey
encabezados por Arturo Delgado Moya, Celso formó parte de su
planta de maestros y continuó su lucha dentro de la izquierda en
la trinchera revolucionaria que fue el Sindicato de Trabajadores
de la Universidad de Nuevo León.
Ante el desencanto de la juventud estudiantil por las represiones
del 2 de octubre de 1968 y del 10 de junio de 1970 y la cerrazón
del régimen en la búsqueda de cauces democráticos para
transformar el obsoleto régimen, algunos de sus dirigentes se
polarizaron con el brillante y carismático Raúl Ramos Zavala a la
cabeza, argumentaron que la única vía para la transformación
política del país era la lucha armada, organizada como
guerrillas; un grupo de ellos solicitó a Celso lo encabezara, pero
15

�Garza Guajardo conocedor de que
las condiciones no estaban dadas
para ello, rechazó categóricamente
la propuesta, causando desazón y el
enojo de los más extremistas, quienes
le lanzaron serias amenazas.
Este épico y difícil período de la
historia nuevoleonesa permanece sin
estudiarse a fondo, porque las fuerzas
retardatarias de la clase política y
económica les conviene que quede
en la desmemoria, como muchos otros
hechos que conforman la “Historia
Negra de Monterrey”. La vida de
jóvenes brillantes en la academia y la
política fue truncada en esta “guerra
sucia”, implementada por el régimen
execrable de Luis Echeverría Álvarez,
autor intelectual de la matanza de
Tlaltelolco del 2 de octubre de 1968 y
la del Jueves de Corpus del 10 de junio
de 1970.
Si bien los 60’s marcaron un rumbo
decisivo en el decurso universal, la
década de los 70’s en nuestro país y
sobre todo en Nuevo León, marcaría
con indeleble huella el devenir histórico
del Estado: La autonomía universitaria,
la renuncia del gobernador Eduardo A.
Elizondo, la explosión popular traducida
en la invasión de predios, la guerrilla,
la muerte del adalid empresarial don
Eugenio Garza Sada, la algarada
informativa de los periódicos El Norte y
El Sol que desplazaron a El Porvenir del
sitial conquistado desde su fundación y
finalmente la llegada al poder de don
Alfonso Martínez Domínguez, que con
mano dura, daría un vuelco a la política
local y extendería su férrea y semifeudal
visión a la Universidad Autónoma de
Nuevo León.
Los comunistas nuevoleoneses en
voz de sus representantes, entre ellos
bitácora n u e v a e r a

Celso, expusieron su punto de vista
y posición ante la llegada del duro
gobernante en desplegado aparecido
en la prensa. Ya en el poder, Martínez
Domínguez reaccionó y auxiliado por
el rector doctor Alfredo Piñeyro López,
quien actuó a imagen y semejanza de
su mentor, desmovilizó con habilidad
zorruna a las facciones izquierdistas
sacando del campus universitario a
quienes se opusieron a sus designios
políticos o los cooptó en el nuevo
ajedrez del supeditado juego del poder
universitario, donde el octavo piso de
la Torre de la Rectoría sería a partir de
ese momento el bunker todopoderoso y
definitivo en el caminar por el laberinto
universitario. La feudalización de la
Universidad Autónoma de Nuevo León
se había consumado bajo la dupla
martínezdominiguista-piñeyrana.
Ante el embate de Piñeyro a las
diferentes facultades, preparatorias y
otras instancias, la Prepa 9, donde Celso
y otros compañeros tenían su campo
de acción político y de labor escolar,
no estuvo exenta de la ira del rector y
“limpió” la casa, para ello basta ver los
acuerdos del Consejo Universitario de
esa época.
Las pugnas de la izquierda universitaria
en Nuevo León, coadyuvaron a su
automatización y en menos de una
década a su virtual desaparición;
entrampada en la lucha de facciones
y ante la legalización del Partido
Comunista de México, al sumarse al
Partido Socialista Unificado de México
y luego al Partido de la Revolución
Democrática, la desmovilización política
del estudiantado universitario primero
y luego la cooptación política de los
dirigentes sindicales, fue minando toda
resistencia insurgente al interior de la

Vol. 1 / Núm. 2 / Abr. - Jun. 2020. Ed. Especial XX Aniversario Lutuoso Celso Garza Guajrdo

�UANL, llegándose a tal grado que hoy
el STUANL es una dependencia más, del
entramado político que reside en la Torre
de la Rectoría.
Celso jugó sus cartas, sobrevivió de
milagro ante la guillotina piñeyriana
a la cual opuso su resistencia pasiva
espartana, librándose de la expulsión de
por vida de la UANL. Sometido a larga
y dura espera por muchos días en la
antesala de la oficina del rector, por fin,
aquél hombre convertido en fuhrer, dio
su anuencia para una primera entrevista,
donde, desde luego se habló del tema
candente de la política universitaria y
el interés de Martínez Domínguez de
acabar con la influencia comunista en
la máxima casa de estudios.
Varias fueron las reuniones y en una
de ellas Piñeyro externó su afición por
la historia medieval, saliendo a flote
tal vez sus reminiscencias ancestrales
feudales. El rector entrampado con la
construcción de la famosa Cueva de
los Tigres, equipo de futbol profesional,
encontró la respuesta a sugerencia de
Celso de que comprara la Hacienda
de San Pedro en Gral. Zuazua, N.L. idea
acogida con beneplácito por Piñeyro
quien había hecho su servicio social
como médico en ese municipio.
Por fin, a Celso le fue destinado un
lugar en la Capilla Alfonsina, a donde
fue enviado con la orden terminante
para su Director que lo vigilara de cerca
y lo hiciera firmar tarjeta de entrada y
salida a la menor provocación darlo
de baja.
Entre tanto, Celso se involucró en
la crónica de su querido Sabinas
y aprovechando las páginas del
periódico Semana Regional, escribió
constantemente su visión de aquel
micromundo que había vivido en

su niñez, adolescencia y juventud,
visualizando con diáfana claridad
los veloces cambios que se estaban
produciendo en el mundo y sobre todo
en nuestro país y en Nuevo León, donde
la población estaba sufriendo un cambio
vertiginoso de rural a urbana, con la
consiguiente pérdida de tradiciones,
costumbres, así como el abandono de
los viejos utensilios cotidianos, arrojados
al cuarto de trebejos por la explosiva
aparición de los nuevos aparatos, la
mayoría electrónicos.
Celso con su hábil pluma, con un
lenguaje sencillo, le llegó a la gente -y no
tan sólo de su pueblo-, a las fibras más
íntimas… hermosas crónicas recogidas
en su mayoría en ese libro, portento de
la crónica denominado Aquellos años
que soñé.
La sensibilidad, la emoción, el
sentimiento y la pasión por reseñar los
acontecimientos de su “cara aldea”,

17

�“ fue un Alma Grande, entregado al
máximo a su pasión por el rescate de
las raíces e identidad cultural de
nuestros pueblos”
hacía que sus pláticas en el restaurante,
en su oficina o en los pasillos universitarios,
estuvieran llenas de calor; platicaba de
sus entrevistas con las personas mayores,
con personajes de la cultura popular y con
adalides universitarios y se emocionaba
al extremo al descubrir tal o cual dato,
tal o cuál anécdota, tal o cual rasgo
de la personalidad de sus entrevistados,
porque como dice la periodista italiana
Oriana Fallaci en su libro Entrevista
con la Historia: “Yo no me siento,
ni lograré jamás sentirme, un frío
registrador de lo que escucho y veo.
Sobre toda experiencia profesional
dejo jirones del alma, participo con
aquel a quien escucho y veo como si
la cosa me afectase personalmente
o hubiese de tomar posición (y, en
efecto, la tomo, siempre, a base de
una precisa selección moral), y ante
[...] los personajes no me comporto
con el desasimiento del anatomista o
del cronista imperturbable”. En estas
palabras pareciera que Oriana estuviera
describiendo a Celso.
El Departamento de Historia Regional,
pronto se tornó en el Centro de
Información de Historia Regional, pasó
de la Capilla Alfonsina a las restauradas
instalaciones de la Hacienda San Pedro,
tocando base en una oficina ubicado
en la parte sur del Estadio Universitario.
El fomento de una serie de
expresiones culturales, la promotoría
en ese campo, el auxilio y apoyo a
bitácora n u e v a e r a

poetas, artistas, cronistas y a todo aquel
que se le acercara con un proyecto,
una actividad; contó siempre con
la benevolencia y el espíritu solidario
celsiano. Luchó por la restauración
de las viejas ruinas de la Hacienda,
consiguió donaciones de acervos
bibliográficos, rescató la Feria dándole
el giro de Fiesta de la Cultura Popular,
fue el artífice del quehacer histórico en
la celebración de los 400 años de la
Fundación de Monterrey, presidió con
éxito la Sociedad Nuevoleonesa de
Historia, Geografía y Estadística, organizó
congresos, simposios, conferencias, en
fin, una dinámica máquina humana
con gran sensibilidad, siempre en
movimiento.
Celso fue un hombre de ideas y las
llevó a la práctica en el campo de la
cultura, luchó denodadamente por
el establecimiento de la Secretaría
de Extensión y Cultural en continuas
entrevistas con el rector Dr. Reyes
Tamez Guerra, lo que finalmente se
consiguió. Su reconocimiento a los
Personajes de la Cultura Popular fue
una de sus grandes aportaciones, en
fin, tantas y tantas acciones dignas de
ser reseñadas.
Celso Garza Guajardo, entrañable
compañero y amigo en las lides culturales
fue un Alma Grande, entregado al
máximo a su pasión por el rescate de
las raíces e identidad cultural de nuestros
pueblos.

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�Veinte años del fallecimiento del

Prof. Celso Garza Guajardo

�al Prof. Celso ya como Cronistas los
dos, él de sabinas Hidalgo y yo de
Marín; Marín festeja su Aniversario a
elevación a Villa el 16 de julio, en
esa fecha desde 1992, los Cronistas
nos han acompañado y el maestro
Celso estuvo en Marínfestejando tan
significativa fecha en varias ocasiones,
así lo atestiguan algunas fotografías,
además en una junta que tuvo en
Marín, el Lic. Carlos González Rodríguez
siendo presidente, ahí estuvo Celso
acompañado por su esposa Teresita.
Mucho se ha hablado del Prof. Celso,
como hijo, como esposo, como padre,
como abuelo; mucho se ha escrito del
maestro, del amigo, del vecino, del
compadre y sabemos que escribió
cerca de 80 libros, además, sabemos
que fue un entrevistador nato, así lo
atestiguan sus escritos.
No puedo decir que he leído todos sus
libros,pero de lo que he repasado me he
quedado con algunos párrafos que me
han impactado. Les comento solo tres.
En el libro Tradiciones y costumbres de
nuevo León. Editado en febrero de 1994.
Escribe: La convocatoria sobre
tradiciones y costumbres marchaba
en esa dirección: hacia el universo de
los sentimientos, sueños y quehaceres
cotidianos y trascendentes, de cómo se
ha vivido y arraigado en nuestros pueblos;
ayer, hoy y siempre las tradiciones y
costumbres nos acompañan siempre.
Nos siguen de generación en generación.
Se expanden y transforman. A veces nos
alejamos de ellas y regresamos a su
búsqueda cuando sentimos que nos
son indispensables, pues sin ellas no
podemos existir. Por ellas sabemos de
nuestros antepasados y por ellas sabrán
de nosotros.
bitácora n u e v a e r a

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��Celso el cronista
por Juan Alanis Taméz

C

elso ha demostrado su
amor a la camiseta de
CRONISTA con múltiples
trabajos que van desde sus
crónicas costumbristas con
el estilo que lo caracteriza, el escudriñar
entre los personajes del pueblo y hacer
de temas simples de las tradiciones y
costumbres tanto surenses como del
noreste mexicano con descripciones
fieles de: El Molcajete, el comal, la noria,
el ropero, el jacal, el té, la chimenea, la
acequia y todo lo que nos identifica y
hermana a los nuevoleoneses.
Celso se ha identificado como
un cronista natural, amigo y buen
compañero de los Cronistas de Nuevo
León, de México y allende las fronteras,
ha sido un luchador incansable que
“hace crónica al andar ” y entre sus
numerosas ediciones, varias están
íntimamente ligadas a este tema como
su libro titulado “De cronista a cronista”
muchos más son auténticas crónicas
contemporáneas con el grato sabor
“celsista” que el imprime a todos sus
trabajos.
La m a y o r í a d e l o s c r o n i s t a s
nuevoleoneses hemos conocido del
apoyo, respaldo y colaboración de
Celso que desde los diferentes puestos
que ha ocupado, siempre lo distingue
su gesto positivo, ya sea prolongando
logros, orientando en las diversas
investigaciones, proporcionando

bibliografía relacionada al estudio
en cuestión y hasta editando libros,
revistas y folletos cuando están en sus
posibilidades.
No podemos hablar de cronistas
contemporáneos sin mencionar al
Prof. Celso Garza Guajardo, cuya
trayectoria está íntimamente ligada a
cronistas de talla de Don José P. Saldaña,
del Profr. Israel Cavazos Garza, de
Monseñor Aureliano Tapia Méndez y de
su paisano Profr. Hector Jaime Treviño
Villarreal; Celso es una de las principales
imágenes del “Cronista de hoy” que ha
dejado no sólo una escuela que imitar
sino toda una institución, que los futuros
cronistas estarán obligados a conocerla,
aprenderla, desarrollarla.
Celso es miembro fundador de la
Asociación Estatal de Cronistas de
Nuevo León, A.C. “José P. Saldaña”
fundada el 30 de mayo de 1987 en
el municipio de Gral. Zuazua, N.L. y
de aquella reunión emanó el primer
presidente de la agrupación que
recayera precisamente en el maestro
Celso. Su carácter afable, su peculiar
sonrisa, sus gestos peculiares con tintes
positivos, son el marco de sus entrevistas,
sus conferencias, sus ponencias, las
presentaciones de libros, los seminarios,
encuentros, reuniones de cronistas
e historiadores , reconocimientos y
homenajes a personajes intimidante
ligados a la cultura y las artes de Nuevo

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�León y mucho más de lo que ha recibido.
Finalmente es menester destacar del Prof. Celso Garza Guajardo, además de
la amistad, fidelidad y talento, su capacidad del hacer crónica tras crónica, su
producción editorial sin duda de las más numerosas, sin perder la calidad que todos
sus trabajos e investigaciones tiene, su producción ha sido vasta y seguramente,
continuara sorprendiendo día a día, porque tenemos Celso para un rato, un Celso
creativo, enamorado de su profesión, cumplidor con todo lo que se propone y con
quienes se compromete a gestionarles la publicación de sus investigaciones, Celso
es hombre de palabra, maestro de profesión, cronista de corazón.
Celso es generador de proyectos culturales realizables; en el Gobierno Estatal de
Nuevo León, desde la Hacienda San Pedro en General Zuazua, N.L. sus reconocimientos
a los personajes de la cultura nuevoleonesa, en la sociedad de Historia, Geografía
y Estadística, desde su puesto como actual presidente; en el Municipio de Sabinas
Hidalgo, N.L. desde su puesto de Cronista Municipal, en el patronato pro festejos
de Monterrey 400, desde su puesto como Presidente de la Comisión de Historia y
desde la Asociación Estatal de Cronistas de Nuevo León, desde su puesto como
miembro del Conejo Consultivo y de la Comisión de elaboración de los estatutos de
la mencionada agrupación, esto y más s Celso Garza Guajardo

23

�CELSO GARZA GUAJARDO
Y LA UNIVERSIDAD
Por: Dinorah Zapata Vázquez.

C

elso Garza Guajardo, nació
en Sabinas Hidalgo, N.L.
en el seno de un humilde
hogar el 13 de mayo de
1943, fueron sus padres el
Sr. Celso Garza Ríos y la Sra. Josefina
Guajardo Mireles, quienes además
procrearon 8 hijos más. Estuvo casado
con la Profra. Teresa de Jesús Acuña
González de cuyo matrimonio nacieron
dos hijos: Celso José y Alba Josefina.
Realizó sus estudios en su pueblo natal,
primero en la Escuela Primaria "Manuel
M. García", la Secundaria en la "Profr.
Antonio Solís" y su estudio profesional los
cursó en la Escuela Normal "Pablo Livas",
todos ellos en el lapso comprendido
entre los años 1949 a 1961; aclarando
que los estudios de Normal eran de tres
años. Posteriormente, en el año de 1974
se graduó en la Normal Superior del
Estado, en la especialidad de Ciencias
Sociales.
Al recibirse como maestro normalista
en 1961, trabajó durante un año en
una escuela primaria de Villaldama,
N.L. Posteriormente prestó sus servicios
profesionales en la Escuela Primaria
"Joel Rocha”, en la ciudad de Monterrey,
N.L., después se fue como miembro del
Partido Comunista a la Cd. de México
en el año de 1964, dejando su trabajo
de profesor de primaria, “decisión que
compartió con su hermano Gustavo
a quien le pidió que lo apoyara
quedándose en su lugar para ayudar
bitácora n u e v a e r a

a la economía familiar ” , según lo
referencia el Profr. Otoniel Arrambide
Villarreal en el folleto “Celso Garza
Guajardo 1943-2000” editado por el
CIHR de la UANL.
Regresa a la ciudad de Monterrey en
1970, se reincorpora a la vida cotidiana
de la ciudad de y de su pueblo natal,
contando con el apoyo de personajes
como el Profr. Timoteo L. Hernández,
quien sin importar las críticas que pudiera
recibir, le abrió las puertas del trabajo al
conseguirle una plaza de maestro, y
el historiador Israel Cavazos, lo admitió
en el Archivo General del Estado al
reconocer en él una definida vocación
por la Historia Regional; siendo aquí
donde da inicio a una nueva faceta
como historiador y cronista que le dieron
una trascendencia muy importante.
El Maestro Celso, se describía a
sí mismo como un revolucionario,
nacionalista, identificado plenamente
con la historia y la cultura del país y
la región, "por eso me he entregado
a mi labor de escribir la historia y la
crónica regional: escribo en función del
nacionalismo". Inmediato a esto, reinició
sus escritos en el periódico Semana
Regional, relatando crónicas y pasajes
de su municipio los cuales fueron la base
para su primer publicación.
En ese mismo año de 1970, se une
a la tarea para lograr la fundación de
la Preparatoria 9, de la UANL, siendo su
participación, fundamental para el logro

Vol. 1 / Núm. 2 / Abr. - Jun. 2020. Ed. Especial XX Aniversario Lutuoso Celso Garza Guajrdo

�del objetivo. En ese centro educativo
fungió como catedrático. Ingresó a la
Sociedad Nuevoleonesa de Historia,
Geografía y Estadística, en octubre de
1971.
Por los años setenta también fue
catedrático de la Escuela Normal
Superior del Estado en los cursos intensivos
de verano, a la par que creaba la revista
"Cultura y Sociedad".
En 1973, por fin edita su primer libro de
historia: El Real de Minas de Santiago de
las Sabinas, el cual lo convirtió también
en editor al buscar recursos para
solventar la cantidad de veintisiete mil
pesos que costó la edición del mismo
en la imprenta del maestro Alfonso
Reyes Aurrecoechea.
Fue tan destacada su actuación
como catedrático en la Preparatoria

9, que en 1974; y como resultado
de su aceptación con los alumnos y
maestros del plantel resultó electo para
ocupar la dirección de esa escuela,
desafortunadamente no se consiguió
lo deseado por hacerle falta un título
universitario, pero él, no se desanimó e
ingresó como estudiante a la Facultad
de Filosofía y Letras, distinguiéndose
durante esos años asesor político
del Sindicato de Trabajadores de la
Universidad Autónoma de Nuevo León,
en varios períodos. Dentro del agitado
ambiente universitario, la creación
de la Biblioteca Universitaria Capilla
Alfonsina, así como su amor por la
historia lo llevaron en diciembre de 1980,
a proponerle al entonces Rector, el Dr.
Alfredo Piñeyro López a la obra a la que
habría de dedicarse con fe, dedicación

25

�y entusiasmo por el resto de sus días,
el proyecto de creación del Centro
de Información de Historia Regional
(C.I.H.R.), recayendo en su persona la
dirección de este organismo, con el fin
de impulsar y difundir los estudios de la
historia regional, dicho centro estaría
incorporado a la Capilla Alfonsina.
Consolidar el proyecto le llevó al
Maestro Celso Garza varios meses de
reuniones y juntas de trabajo con el
Dr. Piñeyro para definir perfectamente
la misión de este centro, marcando
de inicio la tarea de estudiar el origen
y devenir histórico de los 30 años de
la Biblioteca Universitaria y de situar al
CIHR en la investigación del pasado
en el contexto geográfico y cultural del
Noreste de México, procurando darle
un enfoque social que contribuyera
al rescate de la cultura popular. Su
labor inició brindando información
historiográfica de los fondos existentes
en la Biblioteca Universitaria Capilla
Alfonsina. Con el tiempo poco a poco
fue ampliando y desarrollando su función
dentro de la Universidad hasta definir sus
labores de investigación recurriendo
preponderantemente a las fuentes
primarias ubicados en los archivos
municipales, estatales, parroquiales y
en instituciones nacionales y extranjeras,
principalmente en México y Texas.
El personal fundador del Centro de
Información de Historia Regional fueron:
los investigadores Profr. Jesús Osorio
Morales, Profr. Gustavo Garza Guajardo,
Arq. Gerardo de León y el español Dr. Luis
Sierra Nava, investigador ene estancia,
secretaria Olga Vázquez García y el
Maestro Celso Garza como investigador
y director.
Los logros en materia de investigación
dieron prontos resultados al obtener el
bitácora n u e v a e r a

Premio a la investigación que otorga
anualmente nuestra Alma Mater en el
área de Ciencias Sociales al Dr. Luis
Sierra Nava en el año de 1982 y al año
siguiente esta mención la obtiene el
Maestro Celso por su contribución al
conocimiento histórico del personaje
revolucionario Catarino Garza.
En este momento el Profr. Gustavo
Garza Guajardo realizaba los primeros
estudios sobre la prensa regiomontana
y las cabeceras municipales. Por su
parte el Profr. Jesús Osorio Morales se
destacaba en el registro de pintura
rupestre y petroglifos en Nuevo León,
consolidado en el folleto de Piedras Pintas
y en un registro y exposición fotográfica
montada en Capilla Alfonsina.
Todos estos logros dieron como
resultado que a mediados de 1986, el
entonces Rector de la UANL Ing. Gregorio
Farías Longoria, decidiera elevar a
Departamento el CIHR, separándolo de
la estructura administrativa de la Capilla
Alfonsina y otorgándole como sede lo
que habían sido las sala de prensa para
el Mundial México 86, localizadas en un
costado del Estadio Universitario.
Para ese momento la nómina de
investigación del CIHR se había
ampliado un año antes con la inclusión
del Lic. Héctor Jaime Treviño Villarreal y
la Lic. Dinorah Zapata Vázquez. Una vez
ubicados en el estadio se incorporan el
lic. Francisco Javier Alvarado Segovia,
el antropólogo Carlos Leal Velazco, el
Lic. Sergio González de León y en la
administración Salvador Guerra Ramos
y Zaida I. Castillo Bernal. Posteriormente
se incluyeron 10 investigadores más.
Todos ellos trabajando en la realización
de investigaciones sobre el pasado
histórico de Nuevo León que contribuyen
a la formación de la identidad nacional

Vol. 1 / Núm. 2 / Abr. - Jun. 2020. Ed. Especial XX Aniversario Lutuoso Celso Garza Guajrdo

�desde la perspectiva del noreste. Todo
ello como reconocimiento a la labor
realizada por el proyecto del Centro que
vino a cubrir un área de conocimiento
diferente a lo realizado de manera
destacada por otras instancias como
el Colegio de Historia de la Facultad de
Filosofía y Letras.
La labor del CIHR se comenzó a
destacar con un programa de gran
alcance que incluía no solo las n, sino
además una serie de actividades de
difusión de la Historia, geografía y cultura
regional: se realizó el Primer Congreso
sobre historiografía regional contando
con la participación de la Universidad
de Texas en Austin, el Primer Coloquio
de Música Regional con la destacada
participación de estudiosos del tema de
prestigio local y nacional, así como la
inclusión de la Universidad de California,
asi como diversos foros donde se contó
con la participación de instituciones

culturales de Cohaulia, Tamaulipas y
San Luis Potosí.
Los objetivos que se trazaron para el
Centro fueron los siguientes:
Servir a las tareas de investigación
y difusión de nuestra historia
regional de acuerdo con los
objetivos de estudio y difusión
de la UANL.
Realizar proyectos de trabajos
sobre el pasado de Nuevo León,
su geografía y cultura regional.
Organizar y fomentar foros a
través de los cuales se permita
promover el conocimiento
histórico regional.
Buscar y preservar los materiales
bibliográficos, hemerográficos,
documentales y cartográficos
con el fin de que sean útiles al
personal investigador de la UANL
y de otras instituciones.
Promover toda cuestión cultural
27

�que contribuya a la identidad
nacional desde la perspectiva
de esta zona del país.
Buscar una retroalimentación
académica y de información
con las instituciones regionales
y nacionales que se dediquen
a la investigación regional.
Para lograr estos objetivos se propuso
realizar cuatro funciones:

fin de dar a conocer nuestros
avances en la búsqueda
histórica, así mismo, conocer
las inquietudes y los acervos
de las diferentes instituciones
educativas.
4. B r i n d a r a s e s o r í a s a l a s
instituciones y/o personas
interesadas en el conocimiento
de nuestra historia y geografía
regional.

1. I N V E S T I G A C I Ó N : C o n s i s t e
en tratar de esclarecer los
períodos difusos de nuestra
historia regional a través de los
programas de trabajo que se
lleven a cabo.
2. DIFUSIÓN: Publicación de los
resultados de las investigaciones
realizadas por el personal del
CIHR.
3. Realización y promoción
d e s e m i n a r i o s, c i c l o s d e
conferencias, seminarios, mesas
de trabajos, entre otros, con el

Cuando en 1984 la U.A.N.L. adquirió
la abandonada Hacienda San Pedro en
Zuazua, N.L., la vida del Maestro garza
Guajardo cambió se dedicó a dirigir
la remodelación de ese lugar en ruinas
en el aspecto histórico, proyecto que
consideraba complementaría perfecto
lo logrado con el CIHR, por eso desde
un principio le agradó para ser la sede
de éste, contando para ello con el
apoyo el Rector Gregorio Farías Rangel.
El traslado a esta nueva sede ocurre el
24 de octubre del año de 1989, siendo
inaugurada formalmente el 29 de marzo

bitácora n u e v a e r a

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�de 1990, por el Presidente de México,
Carlos Salinas de Gortari. Cristalizados así
un sueño más, se inauguró con una gran
fiesta popular la nueva Hacienda San
Pedro como Unidad Cultural Universitaria,
en donde se devolvió al municipio de
Zuazua la tradicional festividad de San
Pedro; evento realizado a partir de junio
de 1990, con duración de tres días
donde se presentaba un programa
artístico cultural, presentaciones de
libros, exposiciones fotográficas y
muestras gastronómicas de la región, asi
como rindiéndose en ellas, merecidos
homenajes a diversos personajes de la
cultura popular, personas que con su
labor y oficio contribuían al arraigo y la
identidad.
Esta festividad se ha realizado por 20
años y ha contado con la participación
activa de los habitantes y autoridades
de la región que conforman el Valle
de las Salinas. Se han reconocido a un
centenar de personajes de todos los
ámbitos: artistas, historiadores, cronistas,

promotores culturales, oficios, etc.
Las primeras Fiestas de la Cultura
Regional se realizaron en esta área
de las trojes, pero para el tercer año
se tuvo que replantear la logística por
la gran aceptación que tuvo entre la
población que llegaba de todas partes
del estado de Nuevo León, Coahuila,
Tamaulipas y Texas. Se montó en todo
el inmueble de la Hacienda, sus patios
y alrededores, así como el teatro al aire
libre fue escenario del desfile de grupos
musicales orgullo de nuestro estado
como Los Montañeses del Álamo, El
Palomo y el Gorrión, el Grupo Tayer,
Catarino Leos y Los Rancheritos del Topo
Chico, Servando y Mando, el Grupo
El Tigre por mencionar solo algunos,
los ballets de la EIAO, luego el Ballet
Universitario, así como los del ISSSTE y
la Fac. de Derecho se convirtieron en
punto de referencia de esta festividad.
El recibir el inmueble histórico
Hacienda San Pedro fue todo un reto,
pues como el lo comentaba en un

29

�principio recibió 9 hectáreas de tierra,
el inmueble conformado por 10 salas
tres patios un túnel un teatro al aire libre,
dos torreones y un panteón.
Entonces realizó el diseño de los
espacios, primero la sala principal a la
que llamó las Trojes, luego la capilla la
convirtió en una biblioteca antigua, y
la capilla la cambió a la entrada de
la hacienda, una estancia una parte
museo con la recreación de la cocina
tradicional regional, elemento por
demás ligado a nosotros, una sala de
escudos municipales, la primera en su
tipo, una sala más en honor a las fiestas
municipales, un auditorio, una escuelita,
el comedor de los hacendados, la
tienda de raya, la torre de la Acuarela
en honor al artista Héctor Cantú Ojeda.
Promovió y consiguió que la artista
María Gaytán, maestra universitaria
realizara óleos de gran dimensión
que reflejaran el sentido del lugar y
representara la propuesta del Maestro
Celso, con la fotógrafa Adriana
García Fidalgo le encomendó varias
colecciones de fotografías referentes
al paisaje, festividades y aspectos
culturales del Estado y las cuales, al
igual que las de Gaytán forman parte
del Patrimonio Universitario.
Con todo esto, la Hacienda dejó de
ser un proyecto para la Universidad y
se convirtió en una realidad que le ha
dado gran prestigio a nuestra Alma
Mater quien la ha mostrado a lo largo
de estos 25 años, a los Congresistas,
Historiadores y personajes destacados
de la academia y la cultura nacional
e internacional quienes han visita de
manera especial. Por eso no es de
extrañar que cuando vuelve a surgir
la Secretaría de Extensión y Cultura, al
Maestro Celso se le encomiende la
bitácora n u e v a e r a

Dirección del Departamento de Difusión
Cultural y Artes Musicales a la par de
continuar frente al CIHR y la Hacienda
San Pedro.
En esa dirección también logró
plasmar su estilo al realizar diversas
actividades con grupos artísticos
talentosos como Baúl Teatro, los Gatos
de la Azotea de Andrés Montes de
Oca, los primeros espectáculos de la
narradora de cuentos María Eugenia
llamas “La Tucita”, el homenaje a los
carperos como la familia Campa,
Además de mantener los Concursos
y convocatorias institucionales.
De 1983 a 1991, escribió y publicó
gran cantidad de crónicas de su pueblo,
mismas que recopiló la U.A.N.L., y fueron
editadas en libro titulado: "Aquellos años
que soñé", gran lección de autenticidad
y fortaleza espiritual, solo quienes han
alcanzado un grado de madurez
afectiva, pueden escribir un texto así,
revelador de los sufrimientos, alegrías y
medios que pueblan su mundo interior.
Fue creador junto con el Licenciado
Héctor Jaime Treviño Villarreal de la
Asociación Estatal de Cronistas “José P.
Saldaña”. Cronista de Sabinas Hidalgo,
N.L., Recipiendario de las Medallas al
mérito histórico más representativas de
Nuevo León, y todo ello llevando la figura
de la Universidad Autónoma de Nuevo
León con alto grado de representación
y dignidad.
Desde la Dirección de Interacción
Municipal e Investigaciones Históricas de
la Subsecretaría de Cultura, durante los
años de 1992 y 1993, puso en marcha
en la Casa de la Cultura de Monterrey,
el programa "jueves de la Crónica", en
el cual tuvo la oportunidad de lanzar las
convocatorias sobre los barrios, de igual
manera las que se dirigían a rescatar las

Vol. 1 / Núm. 2 / Abr. - Jun. 2020. Ed. Especial XX Aniversario Lutuoso Celso Garza Guajrdo

��XX Aniversario Luctuoso de
Celso Garza Guajardo
por Sócrates Rizzo García

Monumento de Mármol Negro; Panteón Municipal
Sabinas Hidalgo, N.L. 9 de enero del 2020

E

s un privilegio y satisfacción unirme a este merecido
homenaje a un gran personaje, historiador, humanista,
escritor y promotor de la cultura popular: mi admirado
amigo Celso Garza Guajardo. Agradezco la invitación
que me hicieron los organizadores de la Secretaria de
Extensión y Cultura a través del Centro de Información de Historia
Regional y de la importante Hacienda San Pedro que lleva el
nombre de nuestro homenajeado.
Empezaré por platicar de mis primeros encuentros con Celso y
trataré de entender la evolución de su pensamiento y sensibilidad
social en el contexto de aquellos tiempos y resaltar, mediante sus
escritos, su filosofía y grandes acciones en la promoción de la
historia regional y la cultura popular. La mayoría de las menciones
y citas que haré se basan en su libro Aquellos Años que Soñé,
publicado por nuestra UANL.
Para entender la fortaleza intelectual de Celso baste señalar dos
frases que él menciona, la primera sobre su maestro Eugenio Solís,
dice así: “…nos enseñó sobre todo a ser fuerte con los sentimientos
y con los principios; tan fuertes como fuesen capaces de resistir
todas las calamidades del tiempo y del espacio”; en la segunda
cita que habla sobre el pensamiento de su padre, Celso dice:
“No era la riqueza material lo que buscaba, era el gozo del
bienestar espiritual colectivo, el que nunca pudo encontrar “ y
agrega “…esa fue una sabia lección de humanismo”
Conocí a Celso en 1963 cuando Yo cursaba el 2º año de la
Preparatoria No 1 y siendo representante alumno ante el Consejo
Universitario, recibí, y acepté, la invitación de los organizadores del
1er Festival de la Juventud y de los Estudiantes Neoloneses por la
Paz la Amistad y la Liberación Nacional programado a celebrarse
en Sabinas Hidalgo, N.L. los días 13 y 14 de abril de 1963. Celso,
Delgado Moya y Yo firmamos la invitación a dicho evento y en
bitácora n u e v a e r a

Vol. 1 / Núm. 2 / Abr. - Jun. 2020. Ed. Especial XX Aniversario Lutuoso Celso Garza Guajrdo

�la organización del evento participaban
diferentes grupos juveniles, estudiantiles,
prestigiados intelectuales de izquierda
y también la Juventud Comunista. El
Festival empezó en la plaza principal con
gran entusiasmo de los oradores pero
fue suspendido por los altos riesgos de
violencia provocada por los radicales
manifestantes contrarios, la mayoría de
Sabinas, que eran
liderados por la
Cruzada Regional
Anticomunista
(CRAC)
Pero veamos el
contexto: en aquel
tiempo estaba
reciente el inicio del
gobierno socialista
de Cuba y mucha
gente recordaba
que a principios
de 1959 había
ocurrido una fuerte
represión contra
los movimientos
sindicales de los
ferrocarrileros,
maestros y médicos
durante el gobierno
de ALM. Además,
a nivel mundial
había en varios
países colonizados
movimientos en
defensa de su
independencia, y
había riesgo de guerra mundial, quizás
como hoy. En este entorno los jóvenes
liberales de aquel tiempo tomábamos
consciencia de la importancia de la
soberanía y de la búsqueda de la paz
mundial y ese era el objetivo del Festival,
que algunos analistas lo calificaron,

después, como un “brote democrático”
y otros lo consideran como antecedente
al movimiento de 1968 de la ciudad
de México, el cual fue parte de una
movilización internacional de jóvenes
con ideales de cambios socioculturales
y económicos de alcance histórico.
Para analizar las reflexiones y
evolución del pensamiento de Celso,
empecemos por
mencionar lo que
escribió sobre su
ideología durante
su generación
1958-1961 como
normalista. Ahí
comenta sobre el
cruce de ideologías
y religiones entre
sus maestros y
compañeros de
clase y en sus
escritos dice: “…
cada quién era
convincente y
fiel a su propio
pensamiento” y
agrega: “… quizás
yo fui de los más
radicales tuve el
signo extremo de
una época en
que éramos de
izquierda…todos
me respetaban y
yo también respeté
a todos”.
Los tiempos y las ideas cambian,
pero Celso mantiene sus sentimientos
de empatía y solidaridad por el pueblo.
Muchos años después, a finales del siglo
XX en un escrito sobre su viaje a España,
Celso comenta: “Terminó el socialismo
real… la Europa de finales del siglo XX
33

�“...El tiempo tiene un lado
para volver para recordarlo
imaginariamente…es entonces
cuando el pasado se vuelve
presente…”
es cátedra abierta y renovada de la
democracia social y el pluripartidismo”.
Celso tenía un gran sentido de la
evolución y la importancia de la historia
y eso lo muestra en su escrito sobre la
Normal Pablo Livas, en el cual menciona:
“El tiempo tiene un lado para volver
para recordarlo imaginariamente…es
entonces cuando el pasado se vuelve
presente… ese don del pensamiento se
asocia siempre con la humanidad y con
la gratitud…es el don que forja el camino
al amor, del bien y el perdón. Por eso
cuando celebramos nos conmovemos,
si es que celebramos consciente y
profundamente”
Pe r o r e g r e s e m o s a l h o m b r e
promotor de las culturas populares, las
ferias municipales y el estudio de la
transformación de la sociedad rural a
la urbana. Aquí permítanme destacar
la importante contribución de nuestro
homenajeado en la concepción y
promoción de los festejos para la
realización de la 1ª Feria municipal de
Monterrey realizada en el Parque Niños
Héroes en 1989 durante mi primer año
como alcalde regiomontano. En esos
tiempos recuerdo la transformación de
la Estación Golfo en un organismo de
promoción cultural popular con la activa
participación de Celso. Posteriormente,
como gobernador del estado, en 1992
bitácora n u e v a e r a

instrumentamos el programa “Rescate
de Nuestras Tradiciones” que operaba
en los 51 municipios. Celso fue un
gran impulsor de estos programas y en
relación con esto, él decía: “Las ferias o
fiestas de los pueblos… que empiezan
quizás por razones comerciales, al final
se vuelven sencillamente tradiciones
ligadas a la historia y la cultura de
ellos mismos”. Además mencionaba y
comentaba acerca de las ferias de la
Manzana, de la Papa, de la Nuez, del
Orégano, de la Alfarería y por supuesto
la del Aguacate y del Vestido.
En torno a los festejos de los 400 años de
fundación de Monterrey (Septiembre de
1996) Celso escribió: “Nunca Monterrey
ha tenido una variación de su esencia de
ser, de pensar y de actuar…y continúa…
aquí todos se hacen regiomontanos
y se envuelven en la magia de los
cuatros siglos de historia para ser como
dijera Alfonso Reyes: hombres de saber
u hombres de sabiduría…héroes en
mangas de camisa”. Mi gobierno apoyo
la organización de estos festejos pero
no me tocó inaugurarlos pues en esas
fechas ya estaba en la Universidad de
Harvard como investigador visitante
después de pedir licencia (abril de 1996)
por seis meses al puesto de gobernador.
Esos comentarios hechos por Celso
me hacen recordar el lema o frase

Vol. 1 / Núm. 2 / Abr. - Jun. 2020. Ed. Especial XX Aniversario Lutuoso Celso Garza Guajrdo

�del escudo del Municipio de Monterey
establecido, durante mi administración
municipal, mediante amplias encuestas
con miles de propuestas, y el escogido
por el cabildo fue la frase “El trabajo
templa el espíritu”, tal como está
grabado en el enorme escudo en el
lado norte del Palacio Municipal, frase
de gran significado que debe rescatarse
y promoverse.
Celso ponía el énfasis en la cultura
popular y en un artículo donde hace
propuestas a los candidatos a alcaldes
menciona: “La recreación popular…los
programas musicales, la realización de
artes y oficios deben ser vistas como
parte substancial de una vida cívica
municipal”. En varios capítulos de su libro
narra con orgullo la vida rural y sus artes
y oficios y la transición de lo rural hacia
lo urbano y la industrialización. Así, nos
comenta del estilo de vida de los Viejos
Carpinteros, de los Lecheros del Pueblo,
de los Hombres de los Azadones, del

Ropero de la Abuelita , de las miles y una
historia de las Máquina de Coser. Y en
relación con el Tiempo de los Zapateros,
en uno de sus escritos nos dice que
ellos están: “Como escondidos, como
olvidados y necesitados a la vez, y
continúan pese a la avalancha industrial
y de los plásticos”
Mucho más podríamos escudriñar
en las numerosas publicaciones de
nuestro homenajeado pero su obra
y su historia está escrita con letras de
oro y por décadas y décadas su visión
y enseñanza será valorada por las
siguientes generaciones como hoy la
hacemos aquí en su tierra: Sabinas
Hidalgo. Larga vida al recuerdo y
memoria de Celso Garza Guajardo y un
gran abrazo a sus familiares y amigos y
en particular a mi ahijado Celso José
Garza Acuña.
Por su atención, muchas gracias.

35

�</text>
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                  <text>Bitácora es una publicación del Centro de Información de Historia Regional de la UANL, creada por el Lic. Celso Garza Guajardo. La revista fue dirigida por Meynardo Vázquez Esquivel, en los primeros números, Ha tenido interrupciones a lo largo de su vida, de 1987 a 1989 su periodicidad era mensual, se interrumpe y en 1992 se publica el No 16, en 19997 surge como Segunda Época, vuelve a interrumpirse y hasta 2019 surge de manera trimestral como Nueva Era. Contiene información histórica y cultura regional del noreste de México.</text>
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                <text>Bitácora es una publicación del Centro de Información de Historia Regional de la UANL, creada por el Lic. Celso Garza Guajardo. La revista fue dirigida por Meynardo Vázquez Esquivel, en los primeros números, Ha tenido interrupciones a lo largo de su vida, de 1987 a 1989 su periodicidad era mensual, se interrumpe y en 1992 se publica el No 16, en 19997 surge como Segunda Época, vuelve a interrumpirse y hasta 2019 surge de manera trimestral como Nueva Era. Contiene información histórica y cultura regional del noreste de México.</text>
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                    <text>�Ediciones de la Hacienda San Pedro

bitácora

n u e v a e r a
Vol. 2 / Núm. 1 / Ene. - Mar. 2020.

�La Hacienda
“Los Amores
de la Doña”
por Edgar Danilo Domínguez Vers

L

a Hacienda “Los Amores de la Doña” es un espacio
cultural ubicado en el centro histórico de Salinas
Victoria, Nuevo León, en un predio de 1,674 metros
cuadrados, en la esquina de Ignacio Zaragoza y
Aldama, cuatro cuadras al norte de la Presidencia
Municipal. (Vea ilustración 1).

El edificio tiene una arquitectura estilo norestence,
con muros de sillar, techo de madera y terrado. La
casa señorial fue construida hacia 1820-1830. El alto
del techo es de 4 metros, le sigue la viga de madera,
las tablas transversales a la viga (vea ilustración 2), el
terreado y un pretil de aproximadamente 50 centímetro
de alto, por lo que el edificio mide casi los 5 metros
de alto.

Ilustración 1. Entrada principal o zaguán

Ilustración 2. Techo con vigas y tablas de madera.

27

�En el zaguán hay un arco circular romano y sus
ventanales a cada lado. Puerta y ventanas de madera
con sus respectivas molduras, los postigos en las
ventanas, herrería de la época. (Vea ilustración 3).

Ilustración 5. Grupo de Alumnas del Colegio Salinas Victoria. Fecha y
fotógrafos desconocidos.

Este edificio fue la primera sede del CECYTE
de Salinas Victoria, que en el 2019 celebró su 25
aniversario.

Ilustración 3. Entrada principal y sus ventanales a cada lado.

Entre sus muros ha albergado una escuela de
monjas que fue conocida como Colegio “Salinas
Victoria” con primaria gratuita, cuyo testimonio se
rescató de un documento oficial en 1960. En la
ilustración 4 se puede reconocer el edificio porque
coincide con su fisionomía interior actual. La ilustración
5 no hay manera de hacer un reconocimiento del
edificio, pero se aceptó de gente que de buena fe
da testimonio que fue tomada en las instalaciones de
este edificio.
Damas, que hoy son de la tercera edad, vecinas
que habitan en la cabecera de este municipio, son
testimonio fidedigno de lo que vivieron ahí durante
su infancia como alumnas del colegio, entre lo que
destaca que las monjas pertenecieron a la orden de
la divina infantita.

Cuenta con el diseño acostumbrado de la época
cercana a la guerra de independencia; es una
construcción en herradura con patio central y traspatio,
este último se encuentra con un desnivel de 80
centímetros por debajo del piso del edificio principal.
El diseño en herradura tiene una nave principal, una
nave al sur y otra al norte.
La nave principal, cuyo frente da al poniente,
tiene 3 cuartos de aproximadamente 4 por 9 metros
y su entrada principal o zaguán; siendo el frente de
aproximadamente 28 metros de largo. Al sur del
zaguán está ubicado un cuarto y dos al norte, con sus
respectivos ventanales con herrajes a la calle y hacia
el patio central, además de los herrajes cuenta con
ventanas de madera.
La nave sur tiene dos cuartos usados como
recámaras, también de 9x4 metros además del baño
de la recamara principal que ya se encuentra en lo
que sería el traspatio.
La nave norte tiene dos cuartos, también de 9x4
metros aproximadamente, utilizados como baños
públicos y la cocina que cuenta con un fogón con
tiro de chimenea.

Ilustración 4. Grupo de alumnas del Colegio Salinas Victoria. Fecha y
fotógrafo desconocidos.

bitácora n u e v a e r a

Vol. 2 / Núm. 1 / Ene. - Mar. 2020.

En el 2019 se agregó un portal de 4.20 metros

�de ancho en el patio central que sigue la forma de
herradura y conserva un más pequeño patio central.
El portal conserva el estilo de techo de madera y
teja de barro. El patio central tiene una calzada de
piedra laja que lleva desde el portal hasta el traspatio
cruzando todo el patio central del edificio. 8Vea la
ilustración 6).

El edificio está disponible para eventos culturales
y se puede poner en contacto en los teléfonos 811301-1461 y 81-8113-0403. Durante su apertura
al público en noviembre del 2019 hubo bailes
folclóricos, exposición de pintores tanto de alumnos
del CECYTE de Salinas Victoria como pintores
independientes, así como cantantes de música
regional. (Vea ilustración 8).
Destaca la pintura hecha por la alumna del
CECYTE de Salinas Victoria Leslie Cristal Santiago
y su maestra Graciela Contreras Guel, quienes con
motivo del 25 aniversario mostraron las diferentes
sedes que tuvo hasta antes de llegar a su sitio actual,
donde se muestra que este edificio fue su sede inicial.
(Vea ilustración 8).

Ilustración 6. Se muestra el portal agregado el edificio en el 2019.

En la ilustración 7 se puede ver el enrejado que
separa el patio central del traspatio donde hay un
desnivel de 80 centímetros aproximadamente. El
traspatio mide aproximadamente 40 x 30 metros,
el cual tiene unos cuartos que están pendiente de
restaurar. En esta ilustración están los integrantes del
grupo de baile folclórico “Zapateando Tradiciones”
quienes participaron en la inauguración en el
2019.

Ilustración 8. Sedes del CECYTE de Salinas Victoria, N.L.

En la ilustración 9 se puede apreciar la exhibición
de pinturas de artistas independientes cuya fuente de
inspiración es la figura humana y su hiperrealismo. El
talento de estos artistas hace dudar al expectador si es
una pintura o una fotografía. Esta exhibición también
es parte de la muestra durante la inauguración en
noviembre del 2019.

Ilustración 7. Integrantes del grupo de baile folclórico “Zapateando
Tradiciones” de Salinas Victoria, N.L.

29

�privados que deben ser valorados por la sociedad,
permiten a las generaciones actuales visualizar
estilos arquitectónicos y culturales de un México
que cada vez es más difícil encontrar.
Rescatar edificios que son considerados
patrimonio cultural de México para devolverles
una utilidad a la sociedad y que evocan a
tiempo lejanos, debe ser parte del patriotismo
y ganas porque la memoria histórica sirve para
reflexionar y mejorar un país que tiene nuevos
retos y anhelos.

Ilustración 9. Exhibición de pintores independientes.

Esta restauración ha estado debidamente
supervisada por personal del Instituto Nacional de
Antropología e Historia (INAH), ya que son quienes
cuentan con el personal debidamente capacitado
para asesorar en lo que respecta a los usos y
costumbres de aquella época.
El nombre de este espacio cultura fue dado
a petición de su propietaria Lic. Laura Maricela
Rodríguez Garza, quien dijo: “Mira, el nombre es
sugestivo porque la gente podrá pensar que hace
referencia a María Felix, pero la verdad, yo soy la
doña de la casa y mis amores son mi esposo y mi
hijo, por eso se llama “Hacienda Los Amores de la
Doña”.
La apertura de espacios culturales como la
“Hacienda Los Amores de la Doña” son esfuerzos
bitácora n u e v a e r a

Menciona el Dr. Edgar Danilo Domínguez
Vera, actual propietario de esta construcción:
“Hoy, mi esposa y yo somos los propietarios
legítimos, pero todo aquel que tenga un recuerdo
en este edificio también es un propietario moral;
deseamos compartir no solo con los habitantes
de Salinas Victoria, sino con los de Nuevo León,
para que puedan venir a visitarnos y apreciar el
trabajo que se ha realizado”.
El 16 y 17 noviembre 2019 se armó un mitote
norteño con motivo de la inauguración de este
espacio cultural. La bendición eclesiástica del
edificio estuvo a cargo del Padre Juan José Escamilla
Gutiérrez; el corte del listón estuvo a cargo de los
propietarios, además del Secretario de Ayuntamiento
Sr. Mario Moreno.
Entre los asistentes estuvieron el cronista de Salinas
Victoria Fabio Guajardo Briseño, el pintor Humberto
Treviño Villarreal, el ex rector de la UANL Manuel
Silos Martínez, la primera dama del municipio
María del Rosario Gutiérrez, así como Juan Ramón
Garza Guajardo cronista del municipio de General
Escobedo, N.L., el ex diputado Javier Martínez
Oviedo, los ex alcaldes don Cruz de la Garza Pérez
y Daniel Morales.

Vol. 2 / Núm. 1 / Ene. - Mar. 2020.

�Hacienda San Pedro
“Celso Garza Guajardo” de la UANL

cihruanl@gmail.com

825 247 0500

Carretera a General Zuazua, Km 4.5, C.P. 65750, Zuazua, Nuevo León, México.

33

�Ediciones de la Hacienda San Pedro

bitácora

n u e v a e r a
Vol. 2 / Núm. 1 / Ene. - Mar. 2020.

�Apuntes para la historia de la carretera a

General Escobedo,
hoy boulevard Benito Juárez
por Emilio Machuca Vega

E

l boulevard Benito Juárez es
una avenida de seis kilómetros
de extensión, que conecta a la
cabecera municipal de General
Escobedo con la avenida República
Mexicana, atravesando el casco de
la antigua ex Hacienda del Canadá;
por tal motivo es considerada
como la principal arteria del
municipio, siendo además una de
las más antiguas. En el presente
artículo se consignarán algunos
apuntes históricos con el objeto de
reconstruir los orígenes y desarrollo
de esta significativa vialidad.
La historia de la carretera a
General Escobedo se remonta al
año de 1944, cuando el entonces
presidente municipal, Jesús J.
Elizondo envió a las autoridades del
estado un proyecto para construir
un camino que uniera a dicha
villa con la ciudad de Monterrey.
Al año siguiente, dicho plan fue
retomado por el diputado local
Fructuoso Rodríguez; el secretario
del ayuntamiento de General
Escobedo, Arturo Meléndez, y
los vecinos Jesús e Hilario Ayala
López. El proyecto consistía en
un camino que conectaría a la
cabecera municipal con la carretera

a Laredo, obra que mejoraría
considerablemente la comunicación
de la villa con Monterrey y con el
resto de municipios del estado.
Hasta entonces, para trasladarse
a la ex Hacienda del Canadá los
vecinos de la cabecera tenían que
valerse de otros caminos rurales, lo
que dificultaba la conexión entre
ambos poblados. De acuerdo
con el profesor Gustavo Garza
Guajardo, "el medio de unión se
hacía por prolongado trayecto que
empezaba por la bajada de la calle
Zaragoza que llegaba al río, para
cruzar El Ranchito y luego tomar el
camino real de Salinas Victoria al
oriente, llegando al entronque con
la carretera nacional a la altura
del vado del río de las Pesquerías
para enseguida viajar hacia el sur
y entrar en la ex hacienda".
Así, el 19 de abril de 1945,
los promotores de la construcción
de la nueva carretera se reunieron
con el Ingeniero Lidio A. Torres
para estudiar los planos y la
forma en que se proyectaría la
realización de la obra. Para la
construcción de la carretera a
General Escobedo se constituyó un
Comité Pro Carretera, cuya mesa

directiva estaba conformada por
el diputado Fructuoso Rodríguez
como presidente, Ramón Berzosa
como secretario e Hilario Ayala
López como tesorero. Los trabajos
de construcción comenzaron hacia
junio de 1945 con la apertura
de una brecha entre la cabecera
municipal y la ex Hacienda del
Canadá. Para la puesta en marcha
de esta obra se contó no solo con
un presupuesto estatal, sino también
con la cooperación económica de
los vecinos del pueblo.
E n t re l a s c o o p e ra ci o n e s
registradas se encuentran las
de Hilario Ayala, quien aportó
$500 pesos; Jesús Ayala, con
$500; Nicolás Álvarez, con
$200; Francisco Peña, con $75;
el diputado Fructuoso Rodríguez,
con $50; Bonifacio Villarreal,
con $50; José Villarreal, con
$25; Ramón Berzosa, con $10
y Luis Villarreal, con $5 pesos.
Así mismo, el empresario Félix
Tijerina Villarreal, originario de
General Escobedo pero radicado
en Texas, hizo un donativo de
$100 dólares. De esta manera,
se puede afirmar que la carretera
a General Escobedo fue una
obra colectiva, promovida por los
31

�Aunque la carretera a General Escobedo comenzó
a ser trazada en 1945, la obra no fue concluida sino
hasta tres años después. El 14 de agosto de 1948, en
punto de las 7 de la tarde, el gobernador de Nuevo
León, Arturo B. de la Garza visitó este municipio,
donde fue recibido por el entonces alcalde José Ayala
Villarreal, así como por el resto de habitantes del
pueblo. En acto solemne el gobernador inauguró la
carretera a General Escobedo, quedando finalmente
comunicada la cabecera municipal con la carretera
a Laredo. El compositor escobedence Félix Villarreal
Lozano retrató en sus versos la visita del gobernador
de la siguiente manera:

“

a Salinas Victoria, siendo desafectadas algunas
tierras del Ejido San Nicolás para el trazado de la
brecha. Dicha vialidad entroncaba con la carretera a
General Escobedo en la ex Hacienda del Canadá,
comunicando a este municipio con Salinas Victoria,
Villaldama, Bustamante, Lampazos de Naranjo y
Anáhuac.
Cabe decir que la lírica popular de la época
enfatizaba la importancia de la nueva carretera por
posibilitar el tránsito de los primeros camiones en
el municipio. Ya en 1948 se había establecido la
primera ruta de camiones entre Monterrey y General
Escobedo por parte del señor Juan Ruperto Martínez;
por tal motivo, Félix Villarreal Lozano compuso la
siguiente estrofa:

“

Esta carretera famosa
Que siempre se ha cuidado
Para que corra el camión
De Monterrey al poblado

Año del cuarenta y ocho
Tener presente al contado
Que General Escobedo
Ahora está mejorando

“

El teléfono está listo
Y también la carretera
Para que hable la gente
A la hora que ella quiera

Año del cuarenta y ocho
Tener presente ocasión
Que en General Escobedo
Vino el Gobernador

La carretera a General Escobedo se convirtió
pronto en la columna vertebral del municipio, pues
no solo conectaba a las dos principales poblaciones,
sino que en torno a ella se fueron articulando algunas
localidades de notable arraigo: Lázaro Cárdenas,
Las Encinas, Los Elizondo, Belisario Domínguez y
el fraccionamiento Infonavit Monterreal. Por otra
parte, hacia 1963 comenzó a ser construida la
carretera a Colombia, en su tramo de Monterrey
bitácora n u e v a e r a

“

principales vecinos de la comunidad y en la que
participaron de manera conjunta todos los habitantes
de General Escobedo.

El 24 de febrero de 1968, en el contexto de los
festejos por el centenario de la erección de la villa de
General Escobedo fue inaugurada una rotonda con
un pequeño busto del General Mariano Escobedo,
en el punto en el que la carretera converge con
la cabecera municipal. Más adelante, durante la
administración de Donato Chávez (1982-1985) la
carretera fue recarpeteada y rehabilitada, además
de que se le agregaron más carriles. No fue sino
hasta 1992 cuando en las actas de cabildo de la
ciudad, por primera vez la carretera comenzó a ser
referida como boulevard Benito Juárez, y en el 2014
la arteria se amplió hasta conectar con la avenida
República Mexicana.
Es así como en el presente 2020, el boulevard
Benito Juárez cumplirá setenta y cinco años de haber
sido trazado, y de mantener comunicado al pueblo
de General Escobedo con Monterrey y con el resto
del estado de Nuevo León.

Vol. 2 / Núm. 1 / Ene. - Mar. 2020.

�Hacienda San Pedro
“Celso Garza Guajardo” de la UANL

cihruanl@gmail.com

825 247 0500

Carretera a General Zuazua, Km 4.5, C.P. 65750, Zuazua, Nuevo León, México.

33

�Ediciones de la Hacienda San Pedro

bitácora

n u e v a e r a
Vol. 2 / Núm. 1 / Ene. - Mar. 2020.

�El origen de las fiestas
de 5 y 24 de Febrero
por Juan Ramón Garza Guajardo

5

de Febrero
Día de la Constitución
Mexicana

L

a Constitución Mexicana es la
ley suprema. En ella, se instituyen
todos los derechos y obligaciones
esenciales de los mexicanos y sus
gobernantes. Es la norma jurídica
soberana y ninguna ley, orden o
disposición puede contravenir lo
que ella expresa.
La Carta Magna, como es
conocida, es la expresión de la
soberanía del pueblo. Conforme a
esta ley fundamental, la soberanía
nacional reside esencialmente en
el pueblo, del cual proviene todo
poder público y se instituye para
beneficio de este.
La celebración del día de la
Constitución tiene sus orígenes en
la promulgación de la Constitución
de 1857, es por ello que, en 1861
el presidente Benito Juárez expidió
el decreto donde expresaba que
el 5 de febrero era día de fiesta
nacional, pero explicaba que
sólo cada diez años se festejara.
Esta orden no fue respetada en

las primeras dos ocasiones1, fue
hasta 1887 cuando por primera
ocasión se conmemoró. Para
esta celebración el gobierno del
Estado envió al ayuntamiento
de Monterrey un oficio donde
se informaba que de acuerdo al
decreto expedido en 1861, el 5 de
febrero se celebraría con izamiento
de bandera y ordenaba que se
iluminara la fachada del Palacio
Municipal. Esta práctica para
recordar la promulgación de la
Constitución de 1857 se mantuvo
inalterable hasta finales de siglo.
A partir de 1900 se le incluyó
una velada en la plaza Zaragoza
y en 1907, para conmemorar el
cincuentenario de la Constitución
de 1857 se develó un monumento
a Benito Juárez en la plaza
5 de Mayo 2. Los años de la
revolución hicieron que solo se
realizara una parada cívica en el
monumento a Juárez para recordar
la promulgación de la Constitución
del 57. En 1917 se incluyó en
el programa la jura de la nueva
Constitución en Querétaro, y a partir

de 1919 los festejos incluían un
homenaje en el panteón de Dolores
para recordar a los Constituyentes
del 57 que representaron a Nuevo
León: don León Guzmán y los
licenciados Simón de la Garza
Melo y Manuel Perfecto del Llano;
el acto cívico se desarrolló en
la Alameda Mariano Escobedo,
por la noche serenata en la plaza
Zaragoza y, por primera ocasión se
realizó una carrera de 5 mil metros
por la avenida Pino Suárez. Los
festejos no sufrieron ningún cambio
en los siguientes años y se remitían
solo a conmemorar la Constitución
del 57.
Para 1942 la celebración ya
incluía las dos constituciones, en
este año se conmemoró el 85
aniversario de la Constitución de
1857 y el 25 de la del 1917;
al programa oficial se le agregó
una sesión solemne del cabildo
de Monterrey con los 51 alcaldes
de Nuevo León como invitados de
honor; en lo deportivo además
de la carrera de 5 mil metros se
añadió una carrera de ciclismo

En1867 por estar el país todavía invadido por las fuerzas Francesas, y en 1877 por problemas
interno del Estado.
2
Este monumento fue por decreto del Estado para conmemorar el centenario del natalicio de don
Benito Juárez en 1906 colocándose la primera piedra el 21 de marzo de ese año.
1

7

�de 12 mil metros. En 1946 el festejo tomó tintes
políticos al organizar el Comité de Defensa de la
Revolución Mexicana de la CTM un desfile en contra
de los partidos de Acción Nacional, Unión Nacional
Sinarquista y la Cámara Patronal de la República,
por sus comentarios en contra del presidente y el
gobernador.
Para 1955 al programa se le añadió una guardia
de honor en la plaza Plan de Guadalupe, donde se
colocó un pequeño busto de don Venustiano Carranza,
en 1956 el acto cívico se trasladó al teatro Rex,
continuando con las guardias de honor en el panteón
de Dolores, como en los monumentos a Juárez y
Carranza; también las tradicionales carreras de 5 y
12 mil metros siguieron realizándose3.
1957 fue llamado el “Año de la Constitución de
1857 y del Pensamiento Liberal Mexicano”. Se trataba
del centenario de la promulgación de la Constitución
del 57 y el 40 aniversario de la del 17, para los festejos
se pidió la cooperación de la Cámara de Comercio
y de toda la población para que arreglaran con
banderas el frente de sus negocios y de las casas. El
programa consistió en guardia de honor en la rotonda
de los Constituyentes y en los monumentos de Benito
Juárez y Venustiano Carranza; una sesión solemne del
ayuntamiento de Monterrey, y un desfile cívico con las
bandas de guerra militares de organismos cívicos y de
escuelas secundarias, el Congreso del Estado efectuó
una sesión solemne en el patio central del Palacio de
Gobierno que fue declarado recinto oficial del Poder
Legislativo, estuvieron presentes el gobernador del
estado, licenciado Raúl Rangel Frías, los representantes
de las demás autoridades civiles y militares, así
como el cuerpo consular agregado a Monterrey y
la mayoría de las logias masónicas. La Universidad
celebraba entonces el centenario del Colegio Civil y
para conmemorar ambos acontecimientos desarrolló
un programa cultural en el Aula Magna “Fray Servando
Teresa de Mier”. Los festejos del centenario culminaron
al año siguiente con el mismo protocolo, destacando
En este año ya se menciona que el evento es para conmemorar las dos
constituciones.
4
El monumento fue inaugurado el 29 de diciembre de 1959.
3

bitácora n u e v a e r a

la participación de la Escuela Normal para Maestros
en la ceremonia en el Palacio de Gobierno.
A partir de 1960, la guardia de honor que se
realizaba en la plaza Plan de Guadalupe ante el
busto de Venustiano Carranza se trasladó al nuevo
monumento que fue colocado en el complejo
educativo recién inaugurado por la avenida del mismo
nombre4; también este año se depositaron las urnas
de 17 nuevoleoneses ilustres en el hemiciclo o rotonda
que se construyó en el nuevo panteón, convirtiéndose
así en el lugar donde se realizaría la guardia de honor
a los Constituyentes del 57.

Ceremonia cívica en la inauguración del monumento a don Venustiano
Carranza en 1961.

El 50 aniversario de la Constitución del 17 (1967)
se llevó a cabo con el programa ya tradicional, sin
olvidar la conmemoración del 57; el festival artístico
fue en el Teatro Monterrey del Seguro Social con
la participación de la sinfónica de la Universidad,
mientras que los actos deportivos que desde los
cincuenta pasaron a ser organizados por el Partido
Revolucionario Institucional (PRI) se realizaron con
mayor coordinación y participación.
Durante la década de los setenta, los homenajes
se realizaron con toda la solemnidad tradicional y
sólo se agregó una parada cívica organizada por
la Dirección de Educación en la fuente Monterrey

Vol. 2 / Núm. 1 / Ene. - Mar. 2020.

�donde participaban escuelas del área metropolitana.
El 60 aniversario (1977) de la Constitución del 17 se
realizó con tres guardias de honor: la primera frente al
monumento a don Venustiano Carranza; la segunda en
la Rotonda de los Hombres Ilustres en el panteón del
Roble y después en el Salón de Recepción del Palacio
de Gobierno ante el busto de don Benito Juárez con
los tres poderes, este año también fue inaugurado el
puente del Trabajo, mejor conocido como complejo
vial RUBE. Cabe mencionar que en 1978 el canal
8 trasmitió por primera ocasión la ceremonia que se
realizó en la Ciudad de México.
Durante los años ochenta los actos cívicos se
redujeron a guardias de honor en los monumentos
a Venustiano Carranza y Benito Juárez, y sólo fueron

24

de febrero
Día de la Bandera

L

a bandera nacional es símbolo de la unidad entre
todos los mexicanos, pero por mucho tiempo no
contó con una fecha para glorificarla. Al principio
se le honraba el 16 de septiembre como parte de
los festejos del inicio de la independencia. El origen
de su celebración se remonta al 24 de febrero de
1935, cuando el señor Benito Ramírez Spíndola,
empleado bancario, realizó con un grupo de amigos
una guardia de honor a la bandera nacional en su
casa, en la ciudad de México, recordando tal vez que
ese día el sastre José Magdalena Ocampo entregó
una bandera al Ejército Trigarante al proclamarse el
Plan de Iguala. Al año siguiente el señor Ramírez
colocó en el balcón de su casa la bandera nacional,
invitando a sus vecinos y amigos a honrar al lábaro
patrio. En 1937 organiza el Comité Central por
Día de la Bandera Nacional, y como presidente del
mismo consiguió que la Dirección General de Acción
Cívica del Distrito Federal organizara el 24 de febrero
el primer acto público del día de la Bandera ante la
estatua de Vicente Guerrero.

opacados en 1987 por una manifestación de panistas
en el monumento a Carranza. En los noventa, con
la llegada del partido Acción Nacional al poder
la ceremonia se redujo a actos en el monumento a
Carranza; de hecho la celebración del 80 aniversario
que debió de llevarse a cabo con gran solemnidad
fue deslucida, sin la presencia del gobernador, quien
se hallaba en la conmemoración de la Ciudad de
México.
Hasta la fecha, la celebración ha pasado a ser
un simple homenaje a la memoria de Don Venustiano
Carranza, con discursos tendientes a recordarnos la
importancia de la Constitución, dejando a un lado la
participación ciudadana en los festejos populares.

El 24 de diciembre de 1938 el señor Ramírez
Spíndola, a nombre del comité solicitó al Senado de
la República que el 24 de febrero fuera declarado día
de la bandera nacional, petición que fue aceptada al
año siguiente por lo que en 1940 se llevó a cabo la
primera celebración nacional del día de la Bandera,
quedando la organización a cargo de la Secretaría
de Educación Pública y la Secretaría de la Defensa
Nacional.
En Monterrey los festejos se desarrollaron desde las
seis de la mañana con el izamiento de la bandera
nacional en todos los edificios públicos, mientras
las bandas de guerra de las Jefatura de Policía y la
Séptima Zona Militar recorrieron las principales calles
hasta llegar a la plaza de Zaragoza. En la ciudad y
gracias a la invitación hecha por las autoridades, la
mayoría de las casas y los comercios adornaron sus
fachadas con los colores verde, blanco y rojo. A las
tres de la tarde en el Campo Militar se desarrolló la
ceremonia oficial bajo el siguiente programa: Honores
militares a las autoridades; revista a las tropas por el C.
General de Brigada Comandante de la Zona Militar;
entrega de banderas por las autoridades militares
al Círculo Mercantil Mutualista, Escuela Monterrey y
9

�Cuerpo de Tránsito Local.
Al término de la entrega de las
banderas prosiguieron discursos
pronunciados por el Ing. Valdemar
Ibarra en representación del H.
Ayuntamiento de la ciudad; el
Juez del Distrito Lic. Luis Rubio
Siliceo; don José P. Saldaña
en representación del Círculo
Mercantil, y un alumno de la
Escuela Monterrey. Después de los
discursos se procedió a entonar
el Himno Nacional, cantado por
el Coro de la Escuela Municipal
de Música y como último número,
desfile de varios regimientos de la
Séptima Zona Militar frente a las
autoridades. Al final de la ceremonia
oficial se desarrolló un programa
deportivo participando elementos
del Círculo Mercantil, escuela
Pablo Livas, equipos deportivos
de la Vidriera y elementos de
tropa, quienes realizaron ejercicios
gimnásticos y pirámides. El
evento estuvo presidido por el
gobernador Bonifacio Salinas,
el alcalde de Monterrey profesor
Manuel Flores, general Miguel
Henríquez Guzmán comandante
de la Séptima Zona Militar y un
gran número de ciudadanos que
se hicieron presentes para observar
tan importante celebración.
Esta primera ceremonia para
enaltecer la bandera fue emotiva
y ayudó a reafirmar el patriotismo
en una época en la cual el mundo
estaba en guerra y tanto en México
como en Monterrey, algunos grupos
exaltaban las ideologías nazis y
fascistas.

Primer homenaje a la bandera, 1940.

Los siguientes dos años se
realizaron de la misma forma, y
en 1943 la ceremonia se llevó a
cabo en el parque Cuauhtémoc
donde fueron homenajeados los
primeros conscriptos que se darían
de alta en el servicio militar; al año
siguiente se realizaron dos eventos,
el primero organizado por el
gobierno del Estado y el municipio
de Monterrey con la participación de
las escuelas secundarias, por lo cual
fueron suspendidas las actividades
escolares; también participó la
escuela Pablo Livas. La ceremonia
se desarrolló desde las nueve de
la mañana con la inauguración
de una asta bandera frente a la
Presidencia Municipal en la plaza
Zaragoza, el licenciado Eduardo
Livas, Secretario de Gobierno fue el
encargado de izar la bandera para
después presenciar con las demás
autoridades números artísticos por
parte de las escuelas secundarias;
el segundo fue por la tarde en
las instalaciones de la Séptima
Zona Militar con el desarrollo del
tradicional evento militar.
A partir de 1946 se ordenó el
izamiento de bandera en todas
las oficinas públicas y suspensión
de labores; este mismo año solo

Vol. 2 / Núm. 1 / Ene. - Mar. 2020.

se desarrolló el evento en la plaza
Zaragoza, ya que la ceremonia del
Campo Militar fue suspendida por
una pertinaz lluvia que se presentó
antes del evento.
En 1948 se realizó un pequeño
desfile de banderas participando
los batallones de la Séptima Zona
Militar que marcharon del palacio
de Gobierno a la plaza Zaragoza
donde estaban las autoridades;
por la tarde como los otros años
se realizó el programa militar,
que tuvo como acto final la
entrega de banderas por parte del
Gobernador Arturo B. de la Garza
a los directores de las escuelas
participantes, también este año se
da inicio a realizar en todas las
escuelas festivales en honor de la
bandera.
De una forma majestuosa se
desarrollaron los festejos en 1949,
iniciando con izamiento de bandera
a las seis de la mañana en los
edificios públicos, acompañado
con el repique de campanas de las
iglesias de la ciudad y los silbatos
de las fábricas; la ceremonia cívica
militar se concentró en el parque
Cuauhtémoc, desarrollándose un
extenso programa organizado por

�la Séptima Zona Militar, el gobierno del Estado y
el ayuntamiento de Monterrey, participando dos
regimientos de infantería, escuelas primarias, de
comercio y la secundaria No. 1 que realizó una
representación histórica de la evolución de la bandera
nacional. Este mismo año por primera ocasión se da
la jura de bandera por los conscriptos, siendo los
integrantes de la clase 1930 quienes reciben dicho
honor y escuchan de la voz del General de División
Matías Ramos Santos, Comandante de la Séptima
Zona Militar lo siguiente:

“

“Vengo en nombre de la nación
a encomendar a vuestro
civismo, patriotismo y estricta
responsabilidad, esta bandera
que simboliza su independencia,
su honor, sus instituciones y
la integridad de su territorio.
¿Protestáis seguir con fidelidad
y constancia y defenderla hasta
alcanzar la victoria o perder la
vida?”.

un programa con la participación de las escuelas
secundarias No 1 y 2, la escuela femenil Pablo
Livas, los colegios Franco Mexicano y Justo Sierra y
el Colegio Civil, teniendo como acto principal la jura
de bandera por parte de los conscriptos clase 1931.
Para 1951 la celebración se dividió en dos eventos,
uno organizado por el ayuntamiento de Monterrey
en el Aula Magna de la Universidad de Nuevo León,
y el otro acto fue organizado por la Dirección de
Educación en la Escuela Simón de la Garza Melo.
En 1952 vuelve a desarrollarse en el Campo Militar
y en 1953 en el Aula Magna de la Universidad. A
partir de 1954 los festejos se vuelven a dividir en
dos eventos: primero el cívico en la plaza Zaragoza
y después en el Campo Militar el castrense, donde
se realiza la jura de bandera de los conscriptos.
Al inicio de la década de los 60 la jura de
bandera por parte de los conscriptos se cambió
para el 5 de mayo, esto por disposición de la
Secretaría de la Defensa Nacional. El acto cívico
en la plaza Zaragoza alcanza su mejor época con
la participación de tres mil alumnos de las escuelas
oficiales y particulares, también es implantado el
juramento a la bandera que después se hizo oficial en
todas las escuelas; en el Campo Militar la ceremonia
se redujo a los honores a la bandera y la entrega
de reconocimientos a militares y veteranos de la
milicia.

“

Los jóvenes, al unísono
contestaron:“Si protestamos”.

El Comandante contestó: “Al concederos el amparo
de su sombra y el honor de ponerla en vuestras manos,
garantizo a la Nación, con fundamento en virtud que
os reconozco, que como buenos mexicanos, sabréis
cumplir vuestra protesta”.
Para la década de los 50 la ceremonia tuvo
varios cambios, ya que en 1950 se redujo a un acto
cívico en la plaza Zaragoza, donde se desarrolló

Ceremonia del día de la bandera en la plaza Zaragoza, 1962.

11

�A partir de 1964 el gobierno del estado pasó la
organización del día de la bandera a la Dirección
General de Educación, desarrollándose el festival
en el parque de los Niños Campeones del Centro
Escolar Venustiano Carranza; el programa consistía en
la participación de escuelas oficiales, corporaciones
como Tránsito de Monterrey, Bomberos y asociaciones
civiles; también este año se realizan actos en el Seguro
Social y en Tránsito de Monterrey; así mismo en
diferentes municipios del Estado solemnizaron el acto
con desfile y abanderamiento de escoltas, por ejemplo
San Pedro, Guadalupe y San Nicolás5.
Queriendo retomar los grandes eventos de
conmemoración, a partir de 1968, el Gobernador
Eduardo A. Elizondo cambia la sede de la ceremonia
al Estadio Tecnológico, donde más de 15,00 alumnos
juraron bandera, se presentaron tablas gimnásticas y
como punto final todos los asistentes que rebasaron
los 10,000 junto con los 15,000 alumnos cantaron
el Himno Nacional. Al año siguiente es inaugurado
un monumento a la bandera que fue construido por
el club de Leones de Monterrey en la rotonda de las
calles Gonzalitos y Paseo de los Leones (mismo que
se destruye en 1986 para construir el paso a desnivel
en este cruce de avenidas), el programa se desarrolla
con el izamiento de la bandera y como acto principal
se vuelve a realizar el magno evento en el Estadio
Tecnológico.
En 1970 se vuelve a realizar parada cívica en
la rotonda de Gonzalitos y Paseo de los Leones y
a las once de la mañana en el teatro Calderón se
desarrolló el festival artístico. Para 1971 los festejos
vuelven al parque de los Niños Campeones, también
es inaugurado un obelisco en San Pedro Garza
García en el cruce de las avenidas Santa Bárbara y
Vasconcelos. En 1972 el gobernador Luis M. Farías
retoma la tradición del acto de izamiento de bandera
a las seis de la mañana en el asta bandera que se
coloca a un lado del palacio de Gobierno, mientras
los festejos se siguen realizando en el Parque Niños
5

Monumento a la bandera en la avenida Leones y Gonzalitos, 1969.

Campeones.
En 1974 el gobernador Pedro G. Zorrilla Martínez
abanderó los 51 alcaldes de Nuevo León, también en
este evento cívico abandera la Universidad Autónoma
de Nuevo León, Universidad de Monterrey, Centro
de Estudios Universitarios, Instituto Tecnológico y de
Estudios Superiores de Monterrey, Club de Leones
de Monterrey, Círculo Mercantil de Monterrey y la
Asociación de Charros de Nuevo León. Por la tarde en
el parque Niños Campeones se desarrolló el programa
cívico artístico y se abanderó a las escuelas de nueva
creación; el Club de Leones siguió con la ceremonia
en la rotonda de las avenidas Gonzalitos y Paseo
de los Leones, pero solo contó con la presencia del
alcalde de Monterrey. Durante los siguientes años
del gobernador Zorrilla, la conmemoración se realizó
de igual forma: abanderamiento de instituciones y
escuelas y el acto cívico artístico en el Parque Niños
Campeones.

En 1968 el municipio de General Escobedo conmemoro el centenario
de la elevación a villa que concuerda con el día de la bandera.

bitácora n u e v a e r a

Vol. 2 / Núm. 1 / Ene. - Mar. 2020.

�En 1980 el gobernador Alfonso Martínez Domínguez
trasladó el evento a la plaza Zaragoza y en 1984
la ceremonia fue realizada por primera ocasión en
la Explanada de los Héroes de la recién creada
Macroplaza, donde se abanderaron las escoltas de las
escuelas de nueva creación y se entregaron los premios
a los ganadores del concurso de escoltas a nivel estatal.
Los siguientes años se continuó con la tradición de
celebrar el día de la bandera en la Explanada de los
Héroes, convirtiéndolo en solo un acto cívico con la
presencia de autoridades y un orador oficial. En 1989
cabe destacar la realización de la final del concurso
de escoltas, y en 1990 el haber sido abanderadas 40
instituciones femeniles de Nuevo León.
A partir de 1998 la administración panista efectúa
la ceremonia en diferentes lugares como en el Estadio
Gaspar Mass de la Universidad Autónoma de Nuevo
León. Los años 2000 y 2001 la ceremonia se realiza
en la explanada del Museo de Historia y los dos últimos
años en la explanada del Parque Fundidora.
El licenciado Natividad González Parás en su primer
año de gobierno realiza la ceremonia en la Explanada
de los Héroes, y en el 2005 la ceremonia se desarrolla
con la inauguración del asta bandera más grande de
México, de 100 metros de alto con una bandera de
50 metros de largo por 28.6 de ancho ubicada en la
parte alta del cerro del Obispado, lugar donde hasta
la fecha se sigue cumpliendo con el homenaje a nuestra
enseña patria.

13

�Hacienda San Pedro
“Celso Garza Guajardo” de la UANL

cihruanl@gmail.com

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Carretera a General Zuazua, Km 4.5, C.P. 65750, Zuazua, Nuevo León, México.

33

�Ediciones de la Hacienda San Pedro

bitácora

n u e v a e r a
Vol. 2 / Núm. 1 / Ene. - Mar. 2020.

�El honor es primero:
Todo por una gallina
por Miguel Ángel Frías Contreras

Proemio

L

a Hacienda de San Antonio de Mamulique se
encuentra ubicada al norte de la ciudad de Monterrey
y a menos de 25 kilómetros de la cabecera municipal
de Salinas Victoria. En la antigüedad perteneció al
Valle de Nuestra Señora de Guadalupe de las Salinas
y era lugar de tránsito hacia el Real de Minas de San
Pedro Boca de Leones, hoy Villaldama, Bustamante,
Sabinas y Lampazos.
Pe r t e n e ci ó e n t re o t ros, a l
Gobernador Joseph Antonio
Fernández de Jáuregui y Urrutia
(1732-1740), que al término de su
mandato reside en Querétaro y a
su muerte pasa a su hijo Fernández
de Jáuregui y Villanueva, propietario
de la Hacienda al momento de
este relato, el cual encarga la
administración de la misma a su
primo Juan Nepomuceno Eugenio
Sobrevilla Cantú.

Dedicada la Hacienda básicamente a la agricultura
y ganadería con la ayuda del curso de un corto río
dentro de sus terrenos, contó con la participación de
habitantes de la región para su explotación, tanto de
pobladores de antiguas naciones indígenas asimiladas,
como de criollos que buscaban su crecimiento en dicho
lugar, provenientes de otras latitudes.1
En este artículo presento el caso en el que “El
Honor” es lo más importante para los actores del
mismo, más allá del sacrificio personal y costo que
tenga el lance, el cual inicia por la disputa por una
gallina.

1 Mier Francisco L., Castro Mauricio C. (1889)
Hacienda de Mamulique. Mapoteca Manuel
Orozco y Berra. México. https://mapoteca.
s i a p. g o b . m x / w p - c o n t e n t / u p l o a d s /
imagenes/CGF.NL.M14.V1.0148.jpg.

bitácora n u e v a e r a

Vol. 2 / Núm. 1 / Ene. - Mar. 2020.

�Exposición del caso
Esta relatoría inicia con la presentación de una
querella el 7 de septiembre de 1799 ante el Juez
2do. del Nuevo Reino de León. El documento
correspondiente se encuentra ubicado en el Archivo
de la Ciudad de Monterrey, en el que se establece
como encabezado:

Año de 1799, Jz. 2° =Nuevo Reyno
de León=
Criminal contra Don Juan
Nepomuceno Sobrevilla,
Administrador de Mamulique,
por haber golpeado a una mujer
casada. (2)
Pero veamos lo que sucedió y dio pie a la
presentación de una denuncia tan inusual en esos
tiempos y tan actual en los que hoy vivimos. En el
documento respectivo reza:

“

“

María Antonia Hernández, vecina
de esta jurisdicción cita en la
Hacienda de Mamulique y mujer
legítima de Juan Damasceno
Salazar, Oficial de Herrero…

Comparece ante el Juez presentando un escrito
en el que señala:

“

Que el Administrador de dicha
Hacienda de Mamulique…el día
(viernes) treinta de agosto…tan
solamente llevado…por un leve

2

Archivo de la Ciudad de Monterrey (1799) Causas Criminales, Vol.
33, Exp. 581, folios 276 a 316.

interés cual fue el de cogerse una
gallina que habíamos criado…
lo que en persona vino y se
la llevó, sin acordarse ser de
(conocimiento) público que era
mía la referida gallina, motivo que
tuve para decirle que en la noche
le llevaría las otras tres, para
que usara también de ellas, lo
que así ejecuté entregándoselas
a un criado suyo llamado Juan
Gervasio.
Después de pasado este pasaje
me retiré a mi casa y estando
sentada en la puerta, por que
no estaba mi marido presente…
dicho administrador, el que
trayendo consigo cuatro hombres
de la misma hacienda, venía
vociferando muchas palabras
indecorosas…pero yo, creyendo
que la justicia…me asistía por
querer éste coger lo que era
mío, no cerré la puerta, pero
llegando en donde yo estaba,
me tiró y dio un guantón en
la cara, diciéndome (siento el
lastimar los castos oídos de
Vuestras Señorías) que era yo
una prostituta pública ladrona y
demás cosas que omito...a lo que
le respondí, como adolorida, que
si lo había sido, habría sido con
él o el me habría consentido.
Timorata de semejante escándalo,
me vine dejando a mi marido, que
estaba ausente, y a mi pobre
familia en abandono; y (de)
terminando no hiciera conmigo
lo que con otros ha hecho de
mandarlos amarrar y azotar,
porque en aquella hacienda,
15

�“

El martes 10 de septiembre de 1799 fue dado por
presentado y admitido el escrito de María Antonia
Hernández, de 38 años de edad, por el Teniente
Coronel de Infantería Don Simón de Herrera y Leiva,
Gobernador Político y militar del Nuevo Reino de
León, se procedió a su ratificación por la denunciante,
la cual no firmó por no saberlo hacer.
El Gobernador da la indicación para que se remita
el escrito al Alférez de la Compañía de Milicias del
Valle de las Salinas Don Felipe de la Garza para
que…

“
“

“
“

…pase a la Hacienda de Mamulique
inmediatamente y sin revelar el
asunto…

“

…Pasé a la Hacienda de
Mamuliqui y notifiqué a Don
Juan Nepomuceno Sobrevilla
la comparecencia en aquella
Capital.

El lunes 23 de septiembre, el Gobernador,
informado de la notificación, solicita…

“
“

…comparezcan ante mí los sujetos
vecinos de ésta a quienes…
conste o sepan sobre el asunto.

El mismo día, el primero en presentarse fue Juan
Antonio de León, quien declaró:

a n o t i fi c a r a D o n J u a n N e p o m u c e n o
Sobrevilla…

…que se presente en esta
Capital.

Ya para el lunes 16 de septiembre se había
procedido en dichos términos y el Alférez Felipe de
la Garza sentencia…

bitácora n u e v a e r a

“
“

en cuanto se embriaga, que es
su costumbre, rige y gobierna
considerándose absoluto en
todas facultades. Y viajé a esta la
capital de Monterrey en solicitud
al Teniente de Gobernador Don
Santiago de Villarreal con quien
hablé y me mandó me retirara
a su casa en donde operaría en
Justicia, (pero) nada hasta el día
ha ejecutado.

Vol. 2 / Núm. 1 / Ene. - Mar. 2020.

Que él se halló presente en el lance
sobre que se queja su comadre
María Antonia Hernández: Que
no sabe en realidad de quien era
la gallina ni se halló cuando la
llevó su amo…ni le constan las
razones que tuvieron entonces.
Iba llegando a la puerta del
zaguán…y estaba su amo sentado
en un pollito por fuera de la
casa…y que su amo llamando
al hijo de…María Antonia le
preguntó por su padre y el
muchacho le dijo que no estaba
ay (ahí), y entonces le mandó
al muchacho que en viniendo
su padre, le dijera que viniera a
verse con él.
Que su amo le decía que era una
chichimeca, tuerta, ladrona, a lo

�“
“

Entonces le habló su marido,
pero nunca hizo caso ella.
Finalmente declara…

“

…que no sabe que haya su
amo mandado amarrar ni azotar
a nadie en esta Hacienda, ni
que viva ebrio fuera de sus
sentidos.

El que se presentó a declarar en segundo término
fue un sirviente de la Hacienda originario de Sabinas
(hoy Sabinas Hidalgo) de nombre José Maldonado,
de treinta años de edad, quien dijo:

“

Que sabe y le consta que la
gallina que fue a traer su amo…
era suya propia. Que en la noche,
saliendo del Rosario…oyó voces

y gritos en casa de la dicha María
Antonia, oyó que su amo le decía
indigna tuerta.
Por (lo) que le decía ella que…
era un hambriento, que allí le
había llevado las gallinas para
que se substanciara e hinchiera
la barriga…y diciéndole que era
una ladrona, le respondió que…
él lo sería…y entonces le tiró un
guantón, que no le dio porque le
embarazó Juan Antonio de León y
que habiendo llegado su marido,
le dijo su amo que pusiera reparo
en su mujer y él le dijo que eso
quedaba de su cuenta…y que
habiéndose vuelto a su casa su
amo, se quedó ella vociferando
contra su amo, que no sabe que
su amo dijera contra el honor de
la susodicha ninguna cosa, ni
sabe que su amo haya mandado
amarrar y azotar a nadie, ni
tampoco que viva embriagado.

“

que ella respondió…que sería
como él. Y entonces, yéndose su
amo regañando para donde ella
estaba, siguió diciéndole así: tú
misma te llevaste la gallina…se
volvía ya para su casa mi amo
quien le dijo…anda, que eres una
chichimeca tuerta ladrona y le
respondió ella…que sería como
él…y entonces volvió mi amo y
le tiró un guantón, el que yo le
embaracé metiendo mi brazo y
con mi mano le alcancé a la cara
de mi comadre y llegando a ese
tiempo su marido de mi comadre
le dijo al amo: Señor Don Juan,
conmigo a de contestar…y le
dijo mi amo: pues reprenda a su
mujer, ¿No la oye?

Vecino de ambos querellantes comparece José
Ramón Villarreal de 38 años, originario del Real de
Minas de Vallecillo y según dijo, “arrimado” en esta
Hacienda, el cual declaró:

“

Que no sabe de quién sería la
gallina…que en la noche que
tuvo el administrador la historia
con María Antonia…oyó que
empezaron a vociferar desde fuera
del zaguán Don Juan Sobrevilla
y ella desde su casa y oyó que
le dijo María Antonia Hernández
que…era un ladrón que ay (ahí)
se había cogido un pollo ajeno…y
entonces, indignado Don Juan
17

�Sobrevilla le dijo que…ella era
una tuerta ladrona…y yéndose
para su casa de ella, sabe le
tiró un guantón, que no le dio
porque le embarazó un mozo de
la Hacienda…que oyó que Don
Juan le dijo a Juan Damasceno
que contuviera a su mujer y
que lo vio venirse para su casa,
quedándose la otra en la suya,
siempre molestando en razones
al dicho Don Juan Sobrevilla. Que
no sabe le imputara de prostituta
pública como dice: Que mucho
tiempo ha, vive el que declara en
esta Hacienda y que no sabe que
el Administrador haya mandado
amarrar y azotar a nadie, ni
tampoco lo ha visto ebrio.

“

Sin embargo, el jueves 14 de noviembre, al
ver que no avanzaba el asunto, vuelve a solicitar
María Antonia Hernández se le informe del proceso,
mediante un escrito dirigido al Gobernador, en el que
le dice lo siguiente:

“

…que desde el pasado septiembre
representé en forma ante su
superioridad sobre los ultrajes y

bitácora n u e v a e r a

“

El miércoles 23 de octubre de 1799 el Gobernador
da la orden para que se presente Don Juan
Nepomuceno Eugenio de Sobrevilla y Cantú a
comparecer.

vituperios que por nimiedades usó
con mi persona en ausencia de mi
consorte Don Juan Sobrevilla…y
no habiéndose hasta el día,
dictado providencia que decida
mi justicia y estar experimentando
total desamparo de mi esposo,
tanto en la asistencia marital,
como en la precisa manutención
de mi persona y familia, con el
agregado de haberse el Señor
Don Juan embargado mis
cortos trastos de cocina y casa.
Ocurro a la integridad de Vuestra
Señoría suplicándole se digne
atenderme en la justicia que me
corresponda…No sé firmar

En respuesta a lo anterior, el Gobernador libra
nueva orden para que comparezca en el juzgado
tanto Don Juan Sobrevilla, como Juan Damasceno
Salazar, marido de María Antonia.
Ya para el jueves 5 de diciembre de 1799 y
después de haber presentado Don Juan Sobrevilla su
declaración por escrito y posterior a los juramentos
de ley se asienta…

“

Vol. 2 / Núm. 1 / Ene. - Mar. 2020.

…Juan Nepomuceno Sobrevilla
y Cantú…de cuarenta y nueve
años…apoderado del Capitán,
Caballero, Don Juan Antonio
Fernández de Jáuregui Villanueva
y administrador de su Hacienda

�“

del Señor de San Antonio de
Mamuliqui…

…procedió a dar la declaración de la versión
de los hechos ante el Gobernador, que según su
parecer dijo:

“

Que tocante a la polla que dice
la querellante ser suya, no es así
por haber criado una gallina de
su esposa fuera de la casa, del
cuarto del mayordomo de aquella
Hacienda, a los portales donde
vive dicho herrero, marido de
la representante…y por lo que
mira a lo que también expone…y
que en la noche lo verificó,
entregándolas (gallinas) a Juan
Gervasio, sirviente de la casa,
es enteramente falso, pues en
el día mandó el que declara,
llevar otra polla para su casa,
como suya propia que era y en
la noche con espotiqués (actitud
déspota), fue la dicha María
Antonia Hernández y tiró dentro
del zaguán tres pollas suyas y
un gallo, estando el que expone
rezando el Rosario en la Capilla
con su familia y sirvientes y a los
gritos que hacían dichas gallinas
en el zaguán, fue una sirvienta a
ver que era y se halló con dicha
María Antonia…y Juan Gervasio
que a un tiempo iba entrando y
María Antonia les dijo que allí le
dejaba a su amo aquellas gallinas
para que se sustentara, a lo que
la sirvienta le respondió y dicho
Gervasio, que para que traía a las
otras gallinas que no eran de su
amo y habiendo el que declara

salido del Rosario, se le dio aviso
de lo sucedido y en vista de ello,
salió al Zaguán y desde la puerta
le dijo a la citada María Antonia
que para qué era una mulata
provocativa, que por qué venía a
tirarle al Zaguán dichas gallinas
y que era una ladrona porque
quería quedarse con la polla y sin
más palabras que estas, empezó
aquella a ultrajar al declarante,
quien en vista de esto, se pasó
a su cuarto, que era pendiente
de la misma casa y a las voces
de uno y otro acudieron Juan
Antonio de León…el Mayordomo
Adriano y Don Ramón Villarreal y
la esposa del que declara y todos
comenzaron a mediar entre uno
y otro para que se acabase la
vocería que se había suscitado
por ambos, lo que no bastó para
que se contuviera la dicha María
Antonia en vociferan contra el que
expone y su esposa, en vista de
lo que, cansado el declarante de
sufrir semejantes ultrajes, le tiró
una guantada que no le alcanzó
por haber metido el brazo Juan
Antonio de León, quien le dio
con el suyo y visto que con esto
aún no podía contener a la citada
María Antonia, mandó llamar a su
marido para que la contuviera y
aunque este vino, tampoco le
hizo aprecio alguno y que en este
estado se retiró el declarante
para su casa a instancias de su
esposa, quedando todavía ella
vociferando.
Que por lo que mira a lo que
también expone la citada María
Antonia, de que el que declara la
trató de ramera, es nulo y falso
19

�“

Posteriormente el administrador se entera por labios
del alcalde más antiguo de la ciudad de una solicitud
verbal hecha por María Antonia para que…

“

“
“

En réplica a lo anterior, María Antonia presenta un
último escrito en el que se inconforma sobre lo dicho
por el Administrador de la Hacienda, insistiendo sobre
las vejaciones recibidas por él y abundando respecto
a que existen otros vecinos que han sido amarrados y
azotados por Don Juan Sobrevilla además de recalcar
sobre su embriaguez.
En respuesta a lo señalado por María Antonia,
Don Juan Sobrevilla solicita una certificación de la
conducta de María Antonia al responsable de la
Cabecera del Valle de las Salinas, la cual se asienta
en documento de fecha viernes 11 de abril de 1800,
firmado por el Teniente Miguel Cantú…

“

…que conozco a María Antonia
Hernández…y que las veces que
ha entrado…en esa cabecera
me consta los laberintos que ha
tenido con su marido, dimanados
de la poca atención con que le
respeta, igualmente es público
los sonrojos que ha pasado por
los desarreglos de su boca…

…se le perdone a su marido el
dinero que debe a la hacienda…

En respuesta, el Administrador de la Hacienda
Don Juan Sobrevilla comenta que…

…Por una nimiedad, un guantón
que tiré y no di no es justo
se le perdone dicho dinero y
que en vista de lo dicho, me
presenté ante Vuestra Señoría
pidiendo que afiance de calumnia
primero a dicha querellante…a
mi satisfacción, para costos y
resarcir de daños que pueda
haber en aquella Hacienda por
mi ausencia, por tanto:
A vuestra Señoría pido y suplico,
se sirva hacer como llevo pedido
por ser de justicia…

“

bitácora n u e v a e r a

“

porque nunca ha acostumbrado
semejantes palabras, que así
mismo es incierto que el exponente
haya azotado a sirviente alguno
de aquella Hacienda, que solo
es cierto que a un arrimado que
tenía ilícita amistad con una
sirvienta lo mandó amarrar y que
lo dejaran en el camino fuera de la
Hacienda…el que expone ni tiene
tal costumbre de embriagarse,
ni jamás procede de semejante
manera…que esto es la verdad de
lo sucedido en el particular…

Finalmente, en el último escrito registrado por Don
Juan Sobrevilla, lo único nuevo que añade a lo antes
descrito por él es lo siguiente:

“

Vol. 2 / Núm. 1 / Ene. - Mar. 2020.

--“Una gallina es la materia
principal de la disputa, cuyo
valor no excede de dos reales,
que según la Ley recopilada
de Indias, no debe admitirse
demanda por escrito, ni formarse
proceso sobre negocio que no
exceda de treinta pesos, bien
veo que las injurias es la materia
principal de este juicio, pero
aún estas son demasiado leves
para que se continúe con todos

�“

sus trámites, molestándome y
vejándome con contestaciones,
gastos y falta de atención a los
intereses que manejo.”

Tras siete meses que duró este caso, la conclusión
final de esta querella no se encontró en el expediente
respectivo, sin embargo, este documento es muy
ilustrativo de que toda situación de conflicto entre
los habitantes del Nuevo Reino de León encontraba
cabida en el Juzgado de Monterrey, siendo
atendido en ocasiones personalmente por el Señor
Gobernador.
Ante la duda y a la luz de los hechos relatados,
los lectores tendrán una opinión a favor o en contra
tanto de María Antonia Hernández, que defendía
su honor con sus audaces y creativas respuestas
y por supuesto a la gallina, como de Don Juan
Nepomuceno Sobrevilla Cantú, quien defendía
también su honor y como administrador representaba
los intereses propios y de la Hacienda, quedando
ciertas interrogantes.
¿La gallina era de María Antonia Hernández
o del Administrador Don Juan Sobrevilla?
¿Realmente Don Juan Sobrevilla le dijo
prostituta, tuerta, chichimeca, ladrona y le
dio un guantón?
¿María Antonia mintió respecto a los insultos
que le profirió y ella también insultó en lances
por demás mordaces y subidos de tono y la

gallina era del amo?
¿Por su conducta y la forma de dirigirse a su
amo, se comprueba que María Antonia era
laberintosa?
¿La gallina era de la esposa de Don Juan
Sobrevilla y la tenía criando cerca de su casa
y le pidió a su esposo que la recogiera?

Conclusión
En cualquiera de los casos, el costo del proceso para
los actores involucrados incluyendo a los declarantes
y a los funcionarios públicos, debe considerar el
traslado desde la Hacienda Mamulique o Mamuliqui,
como era conocida en el Valle de Nuestra Señora
de Guadalupe de las Salinas a Monterrey que dista
12 leguas o 60 kilómetros aproximadamente de
ida y otro tanto de vuelta, la alimentación personal
y de la caballada, el hospedaje, el papel para
la presentación de los escritos y el papel sellado,
que tan solo una foja valía lo que la desdichada
gallina, los escribanos en ambos casos y los costos
indirectos en los bienes de María Antonia y en los
que administraba Don Juan Nepomuceno.
Una vez considerado lo anterior, el orgullo
y la defensa del honor se impuso en ambos y
finalmente regreso al nombre de este artículo, ahora
con interrogación, valió la pena: “¿Todo por una
gallina?”.
“Salió más caro el caldo que las albóndigas”

21

�Hacienda San Pedro
“Celso Garza Guajardo” de la UANL

cihruanl@gmail.com

825 247 0500

Carretera a General Zuazua, Km 4.5, C.P. 65750, Zuazua, Nuevo León, México.

33

�Ediciones de la Hacienda San Pedro

bitácora

n u e v a e r a
Vol. 2 / Núm. 1 / Ene. - Mar. 2020.

�Gral. Félix U. Gómez,
el héroe de El Carrizal”
por Félix Alfonso Torres Gómez

E

n tres años (folleto publicado en 2013) se
cumplirá el centenario del combate de El Carrizal,
Chihuahua y la muerte del general Félix U. Gómez,
junto con otros 29 héroes que defendieron a México
de invasores norteamericanos, una parte de la historia
que ha quedado en el olvido, pero que en su tiempo
llenó de orgullo a los mexicanos porque se le puso
un alto al abuso norteamericano y generó mucha
solidaridad de los países latinoamericanos. El 21
de junio de 1916 la Brigada Canales del ejército
mexicano constitucionalista, derrotaba en el combate
de El Carrizal, Chihuahua a soldados del ejército
norteamericano de la llamada “Expedición Punitiva”
que invadieron México para buscar y castigar a
Francisco Villa, ya que este a su vez se atrevió a
invadir su país al atacar Columbus, Nuevo México
en busca de un comerciante que lo defraudó con
armas. El Gral. Gómez como jefe de la Brigada
Canales sacriﬁcaría su vida defendiendo a México
por lo que sería llamado “El Héroe de El Carrizal”
y como homenaje calles de muchas ciudades llevan
su nombre, incluso existió un municipio llamado
Félix U. Gómez en Chihuahua, además el gobierno
del Gral. Lázaro Cárdenas en 1938 le otorgaría la
condecoración del “Valor Heroico de 1a. Clase”.
Félix Gómez Uresti era su nombre correcto, pero él
firmaba y se hacía llamar Félix U. Gómez, donde la
U era por Uresti de tal forma que cambió el orden de
los apellidos al parecer por una costumbre de antes.
Nació en 1888 en la Congregación de Gómez
Farías del municipio de Saltillo, Coahuila, sus padres
fueron Francisco Gómez Valderas, originario de la
Hacienda de Encarnación de Guzmán, Coahuila
bitácora n u e v a e r a

y María Celsa Uresti Veloz de la comunidad de
El Salvador, Zacatecas pero se establecerían en
Gómez Farías dedicándose al campo, como se
desprende de su acta de matrimonio, Félix tendría
dos hermanos a Blas y Feliciano Gómez Uresti, que
también fallecerían en acciones de guerra y al menos
un medio hermano Jesús Arreozola Uresti.
Félix crecería entre Gómez Farías, Coahuila
y El Salvador, Zacatecas donde su tío Marcos lo
empleaba en la mina llamada “La Protectora” y
precisamente de esa mina, emergerían muchos
revolucionarios que siguieron la proclama de
Francisco I. Madero, como fue el caso de Matías
Ramos Santos compañero y amigo de Félix quien
llegaría a ser diputado, gobernador de Zacatecas
y Secretario de la Defensa Nacional. El joven Félix
Gómez, de 25 años, casado y con un hijo de un año
se une al Ejército Constitucionalista, “para abril de
1913, un mes después del Plan de Guadalupe, Félix
U. Gómez causaba alta en las filas de la Revolución
con el grado de sargento segundo” en la brigada
El Rayo dirigida por su viejo amigo el Gral. Matías
Ramos Santos. El 4 de septiembre de 1913 el Gral.
Eulalio Gutiérrez desde la Hacienda La Pastoriza,
Galeana, N.L. lo nombra Capitán Primero.
Al parecer fueron 3 años lo que duró su carrera
militar: de 1913 a 1916. Coahuila, Zacatecas,
San Luis Potosí, Nuevo León, Tamaulipas, Durango
y Chihuahua son los estados por los que anduvo
en campaña, participando valerosamente en
muchas batallas y llegando a ser herido como lo
testimonia una fotografía donde se aprecia su brazo

Vol. 2 / Núm. 1 / Ene. - Mar. 2020.

�vendado que tal vez corresponda
a lo que señala el escritor Ricardo
Covarrubias Chacón “en el
combate de Concepción del Oro,
Félix U. Gómez había dado su
sangre por la Revolución, sufriendo
una herida de la que tardó 15
días en sanar y que le valió el
ascenso a Teniente Coronel”
promoción ﬁrmada por el Gral.
Eulalio Gutiérrez el 16 de marzo
de 1914 en la misma Concepción
del Oro, Zacatecas. Después
el Gobernador Constitucional
del Estado Libre, Soberano e
Independiente de Coahuila de
Zaragoza y Primer Jefe del Ejército
Constitucionalista, Venustiano
Carranza, le refrenda el ascenso a
Teniente Coronel el 7 de abril de
1914 que ﬁrma desde Cd. Juárez,
Chihuahua; después nuevamente el
Gral. Eulalio Gutiérrez, estando en
Aguascalientes, poco antes de ser
nombrado Presidente Provisional
de los Estados Unidos Mexicanos
por la Convención Revolucionaria
y en su calidad de Gobernador
y Comandante Militar de San
Luis Potosí, lo asciende a Coronel
el 2 de noviembre de 1914 y
ﬁnalmente es nombrado General
Brigadier el 20 de mayo de 1915
por el Gral. Eulalio Gutiérrez en
calidad de Presidente Provisional
de los Estados Unidos Mexicanos.
El nombramiento lo extiende en
la Hacienda Ciénega del Toro,
Galeana, Nuevo León cuando se
dirigía a Saltillo, pocos días antes
de renunciar a la presidencia. El
15 de junio de 1916 se ordenó
al general Félix U. Gómez que
causara baja en la brigada El Rayo

y alta como jefe de la brigada
Canales, que tenía establecido su
cuartel en El Carrizal, Chihuahua
para vigilar los movimientos de
la Expedición Punitiva de los
norteamericanos y hacer frente a
las fuerzas villistas contrarias a las
carrancistas.
A pesar de las protestas de Don
Venustiano Carranza exigiendo la
salida de las fuerzas invasoras,
los hasta 12,000 soldados
norteamericanos no abandonaban
el país, por lo que el 16 de junio
de 1916 se le advirtió al general
Pershing, Jefe de la Expedición
Punitiva que cualquier avance
de su ejército que no fuera con
dirección al norte para abandonar
México sería batido por el ejército
constitucionalista. Contrariando
la disposición de la autoridad
mexicana, al día siguiente el Gral.
Pershing envió a los capitanes
Charles T. Boyd y Lewis S. Morey
130 km. al este de su cuartel
general en la colonia menonita
de Casas G ra nd es a Vil la
Ahumada donde ya sabían que
se encontraba un destacamento
mexicano. La Brigada Canales
desde la noche del 20 de junio,
ya conocía de la presencia de los
norteamericanos en la Hacienda
Santo Domingo a escasos 16
km; por lo que el Gral. Gómez
envió hombres para vigilar sus
movimientos, así el 21 de junio a
las 7:00 de la mañana llegaron a
las inmediaciones y desde la torre
de la capilla de Santa Gertrudis
se pudo observar la polvareda que
se levantaba con la llegada de los

gringos, hicieron alto a 1 km. y
mandaron un mensaje escrito donde
comunicaban (no pedían permiso)
que atravesarían el pueblo para
llegar a Villa Ahumada, el Ten.
coronel Genovevo Rivas Guillén,
primero, y después el Gral. Félix
U. Gómez, se entrevistarían con
los norteamericanos para saber el
motivo por el que se encontraban
tan lejos de su cuar tel. Se
justiﬁcaron diciendo que buscaban
a bandoleros villistas, después
argumentaron que buscaban un
soldado desertor, aclarándoles el
Gral. Gómez que en la zona no
se encontraban ni bandoleros, ni
soldados desertores y señalándoles
la orden que tenía de no permitir
su paso en otra dirección que
no fuera hacia el norte “que
procurara obrar con prudencia;
que él sentiría mucho que se fuera
a registrar un choque entre ambas
fuerzas, pero el capitán Boyd
contestó que tenía órdenes de ir a
Villa Ahumada y que pasaría sobre
nosotros contestándole mi General
Gómez que, si creía poder pasar,
que lo hiciera” según cita del
Ten. coronel Genovevo Rivas
Guillén. El combate fue inevitable
por la soberbia norteamericana,
según testimonios de soldados
capturados, el capitán Boyd
pensaba que “cada uno de
los soldados americanos valía
por diez mexicanos y que por
consecuencia correrían antes de
resistir su ataque”. El Capitán
Morey trató de convencer a Boyd
de suspender su marcha y evitar
la fricción, pero Boyd claramente
buscó el conflicto con el fin de
23

�destacar y como él mismo diría el día anterior
“hacer historia”. Mientras los mexicanos aguardaban
desplegados en línea sobre el camino de entrada
al pueblo, los norteamericanos desmontaron y
avanzaban, esperando ambos bandos que el
otro disparara primero hasta que el Gral. Gómez
ordenó al trompeta tocar fuego, previamente había
instruido al Cap. segundo Reyes Assik para que el
1er. regimiento que estaba en el interior del pueblo
atacara por su derecha, mientras el 2do. regimiento
contenía el ataque y solicito al Ten. Coronel Rivas
Guillén desplazarse con 30 hombres a la izquierda,
para envolver al enemigo.
Los jefes de ambos bandos morirían por un
balazo en la frente, Félix U. Gómez al principio del
combate y Charles T. Boy casi al ﬁnal, por lo que
toman el mando el Ten. coronel Genovevo Rivas
Guillen y el Cap. Lewis S. Morey. ﬁnalizando el
enfrentamiento con la huida de los norteamericanos,
12 de sus soldados serian muertos y se capturarían
24 prisioneros, de nuestro lado 30 serían los darían
su vida por la patria, pero dejaría claró que México
no sería el patio trasero de los gringos, por lo que
después de este incidente no hubo más movimiento
de sus tropas, aunque se negaron a abandonar el
país quedando acuartelados en Colonia Dublán,
Casas Grandes, Chihuahua; hasta el 5 de febrero
de 1917 cuando salió el último soldado invasor.
Ante una inminente guerra, la población se enlistaba
para recibir instrucción militar, los mexicanos que
vivían en Estados Unidos se presentaron en los
consulados para regresar a su país a defenderlo,
incluso organizaciones socialistas de Estados Unidos
protestaron por las acciones de su nación.
El llamado por la prensa “El Héroe de El Carrizal”,
seria llevado a la capital del estado, para practicarle
la autopsia y preparar su cadáver, después sería
acompañado por autoridades de Chihuahua y
población civil, desde el Hospital Civil hasta la
estación de ferrocarril para despedirlo, donde un tren
especial lo llevaría a Saltillo; según relatos, su ataúd
tenía cubierta de cristal para poder ver el cuerpo y
bitácora n u e v a e r a

venía dentro de otro lleno de hielo para conservarlo.
según la prensa llega a Saltillo el 25 de junio a las
10 de la mañana donde hasta 5,000 personas le
rendirían honores antes de continuar su camino a
Gómez Farías, Coahuila, su pueblo natal donde
ya lo esperaban su esposa Magdalena Hernández
Barajas y su hijo Juan Francisco Gómez Hernández
de sólo 4 años. El tren se detendría en su pueblo y
su silbato no dejaría de sonar hasta que su cuerpo
fue enterrado; una gran cantidad de soldados y
civiles que llegaron en el ferrocarril acompañándolo
o de comunidades cercanas para despedirlo, su
cuerpo fue cargado hasta el panteón, mientras se
iban pasando de brazo en brazo a Juan Francisco
su hijo y trataban de consolar a la viuda Magdalena
Hernández y a la madre Doña Celsa Uresti. Ya en el
pequeño panteón “El Refugio” disparos al aire y el
pitido del tren despedirían al Héroe de El Carrizal.
El Gral. Brigadier seria ascendido a Gral.
de Brigada y su antigua Brigada El Rayo, seria
renombrada en su honor como Brigada Félix U.
Gómez y como ya habíamos mencionado, recibió
en 1938, de parte del gobierno de Don Lázaro
Cárdenas, la condecoración del “Valor Heroico
de 1a. Clase”. En 1945 el poeta Renato Leduc
escribiría un poema mencionando el incidente del
que reproducimos solo un fragmento: “Podríase hacer
mención –tal vez nociva/ para la confraternidad
continental– /de la refriega que dio a la Punitiva
/Félix U. Gómez, en el Carrizal”. Después de 50
años su tumba fue reconstruida y al exhumar sus
restos se encontró que aún conservaba un paliacate
amarrando su mandíbula. En su nueva lápida se
grabó la siguiente leyenda: “Gral. de Brigada Félix U.
Gómez muerto en defensa del suelo patrio el 21 de
junio de 1916 en el Combate de “El Carrizal” Chih.
contra las tropas norteamericanas. El Gobierno del
Estado Libre y Soberano de Coahuila de Zaragoza,
dedica este monumento a su memoria junio 21 de
1966”, a esa ceremonia luctuosa por los 50 años
de su muerte, asistieron su viuda que aún vivía,
algunos familiares y altas autoridades del gobierno
de Coahuila.

Vol. 2 / Núm. 1 / Ene. - Mar. 2020.

�Hacienda San Pedro
“Celso Garza Guajardo” de la UANL

cihruanl@gmail.com

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Carretera a General Zuazua, Km 4.5, C.P. 65750, Zuazua, Nuevo León, México.

33

�Ediciones de la Hacienda San Pedro

bitácora

n u e v a e r a
Vol. 2 / Núm. 1 / Ene. - Mar. 2020.

�La panadería de
Doña Clarita
por Rafael Ríos Cazares

A

ntes de hablar de la panadería
me gustaría que nos situáramos en
el contexto histórico en el cual
se desarrolla esta crónica, para
poder imaginarnos de una manera
más objetiva los hechos que nos
llevan a estos recuerdos de María
Esperanza de la Garza Cantú.
Ciénega de Flores, Nuevo León
tenía vida en el centro, y en nuestra
Plaza ‘’Juárez’’ había gente los
fines de semana sin necesidad de
haber eventos; algunos caminando
y otros sentados en las bancas que
aún eran de madera, además
existía otro kiosko. Las personas
en aquellos días vivían en casas
con arquitectura vernácula típica
del noreste del estado, aquellos
grandes solares incluían un portón
para meter el ganado y la carreta
que llegaba cargada de leña o
cultivos de temporada. En esos
patios generalmente existía un
horno de leña y una noria para
abastecer de agua las necesidades
de la casa y las del ganado. Los
víveres no se compraban en las
tiendas, la gente tenía que ir a
sembrar a la labor y alimentar a
los animales, ordeñar las vacas y

recoger los huevos del gallinero
para poder alimentarse, así como
rellenar de agua los bebederos
por la mañana, al medio día y
en la tarde.
En la esquina de la calle
Hidalgo con Reforma, contra
esquina de la Plaza ‘’Juárez’’, un
primero de abril de 1952 se abre
la tienda de doña Clarita Cantú
Villareal, la cual era una mercería;
era una tienda muy famosa, ya que
desde hace 20 años atrás de la
apertura del llamado tendajo, su
propietaria hacía el más exquisito
pan de la región. Espero no
antojarlos mucho, pero sus semitas,
empanadas, turcos, hojarascas y
polkas, eran una delicia. Todos los
días había pan recién hecho en un
horno de leña ubicado en el patio.
Aquello, de pensarlo se vienen a
la memoria el aroma y el sabor del
rico pan de doña Clarita. Pero no
era todo así de fácil, no era nada
más ir al súper para conseguir
todos los ingredientes, amasar y
poner a cocer los panes.
El hacer los panes llevaba
un proceso de mucho tiempo y
trabajo. Emeterio de la Garza

Villarreal, esposo de Clarita,
tomaba su carreta con dirección
de la laguna para ir a cortar la
leña y regresaba bien cargado,
pues había que tener suficiente
leña para ocho o diez días, había
que surtir en las tiendas locales
lo necesario, como la manteca,
la harina, el rexal, la canela.
Muy frecuentemente en la tienda
de don Eulalio Cárdenas, que
estaba ubicada en la esquina de
las calles de Morelos y Ponciano
Cisneros. En aquel tiempo no se
podía ir a surtir a Monterrey, pues
el transporte no era frecuente y no
se pudo hacer esos viajes de traer
cosas de la capital del estado,
hasta que don Zenón González
puso sus camiones.
La jornada de trabajo era muy
pesada, y muy temprano doña
Clarita iniciaba sus labores a
las cinco o seis de la mañana,
comenzaba a amasar y ponía la
levadura; más tarde sus hijas María
Esperanza, María del Carmen
y Guadalupe se incorporaban
a las tareas culinarias, junto con
su tía Severiana Cantú, quien
diariamente les ayudaba en la
elaboración del rico pan. Para
25

�las cuatro o cinco de la tarde se ponía a cocer el pan no sólo
para el pueblo, sino que ella surtía producto a los Hoteles Ancira
y Ambassador; gracias a esto el pan hecho en Ciénega de Flores
era probado por diferentes paladares, desde el niño que salía de la
escuela de tiempo completo, hasta los turistas de diferentes latitudes
del mundo. Lamentablemente esta tienda cierra en 1987, pero nos
deja un recuerdo, un legado y un ejemplo de responsabilidad y
entrega al trabajo.
Abriendo un paréntesis, de
los recuerdos de la labor del
arroyo de Ciénega de Flores,
nos comenta María Esperanza
que ella y sus hermanas estaban
acostumbradas al trabajo del
campo y sabían de los quehaceres
agrícolas y ganaderos, que había
muchos árboles y eran sembradíos
muy prósperos, que tenían dos
nogales muy grandes, uno de
ellos tan enorme que en mano
cadena 10 personas no podían
rodearlo y que su tía Severiena
Cantú era muy trabajadora, en
su casa molía la caña de azúcar
en un trapiche para hacer el
piloncillo, hacía colchas de lana
y también tenía molino para el
nixtamal, además de una gran
colección de aves.
Ciénega de Flores es un
municipio joven, con mucha
historia.

Fuente María Esperanza de la Garza Cantú

bitácora n u e v a e r a

Vol. 2 / Núm. 1 / Ene. - Mar. 2020.

�Hacienda San Pedro
“Celso Garza Guajardo” de la UANL

cihruanl@gmail.com

825 247 0500

Carretera a General Zuazua, Km 4.5, C.P. 65750, Zuazua, Nuevo León, México.

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                    <text>bitácora
n u e v a

Revista

e r a

Trimestral

Octubre - Diciembre
2019

��http://revistabitacora.uanl.mx

S uANL
USJV[!RS[DADAL'"TÓJ{OM.A DE!. NLEVO LEÓ.."

Una publicación de la
Universidad Autónoma de Nuevo León

M.E.C. Rogelio G. Garza Rivera
Rector

Dr. Santos Guzmán López
Secreatario General

Dra. Emilia Edith Vásquez Farías
Secreataria Académica

Dr. Celso José Garza Acuña
Secreatario de Extensión y Cultura

Lic. Dinorah Zapata Vázquez
Coordinadora del Centro de Información
e Historia Regional y “Hacienda San Pedro”

E di tori al

“

Hoy presentamos a ustedes el primer número de nuestra revista
institucional BITÁCORA, la cual nos permite cumplir con una de
las metas de este Centro de Información de Historia Regional y Hacienda San Pedro “Celso Garza Guajardo” de promover y difundir
el conocimiento histórico regional a través de colaboraciones de
los estudiosos de estos temas y abriendo espacio a las voces de
los jóvenes entusiastas de los temas de historia y cultura regional.
Así mismo daremos reseña de las actividades más relevantes que el
CIHR realiza.
Esta propuesta editorial viene en línea continua de aquella primera
época del modesto boletín que se realizó de diciembre de 1987
a enero de 1993, para luego retomarlo ya como revista (un solo
número) en mayo de 1997 y luego de 2004 a 2008 como boletín
electrónico e impreso. Todas estas colecciones contienen valiosos
materiales que nos permiten reflexionar sobre lo realizado y replantearnos las áreas de oportunidad con la visión humanística y responsabilidad social que emana de nuestra Alma Mater.
Tenemos el compromiso de hacer llegar a la mayor cantidad de
personas las inquietudes, el conocimiento y reflexiones sobre temas
que contribuyan al fortalecimiento de nuestra identidad regional y
nacional, pretendemos que Bitácora sea una publicación amena
de gran interés y comentada tanto por los círculos dedicados a los
profesionales de la historia, así como al público en general.

Editor Responsable

Lic. Ana Cesira Alvarado Zapata
Diseño

Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son responsabilidad exclusiva de los autores.
Prohibida su reproducción total o parcial, en
cualquier forma o medio, del contenido editorial
de este número.

Todos los derechos reservados
© Copyright 2019
BITÁCORA: LA NUEVA ERA-UANL, OCT-DIC, AÑO 2019, VOL 1, NUM 1

“

Mtro. Juan Ramón Garza Guajardo

Como lo dijo el Maestro Celso Garza Guajardo, fundador del CIHR
y del concepto cultural Hacienda San Pedro: “La Hacienda San Pedro es un rescate del patrimonio histórico de Nuevo León realizado
y sostenido bondadosamente por la U.A.N.L. Correspondiendo a
ese esfuerzo es que navegamos en el tiempo, el espacio, el pensamiento y los sentimientos. Ese es nuestro rumbo: Nuevo León…
México… desde la gran nave de la cultura que es la Universidad Autónoma de Nuevo León. Bitácora registrará ese rumbo espiritual”.
Siendo asi… los invito a retomar el viaje …

- Lic. Dinorah Zapata Vázquez
CIHR y HSP “CGG”

3

�bitácora
nueva era

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Índi c e

La participación de la hacienda del Topo Grande en
la Batalla de Monterrey

6

Ciénega de Flores, Nuevo León: Orígenes

12

El Museo Fantasma de Historia

18

Las Mujeres Periodístas

24

María del Pueblito Cárdenas Villarreal

30

Capillas evangelizadoras en el Nuevo Reino
de León en el Siglo XVII

34

BITÁCORA: LA NUEVA ERA-UANL, OCT-DIC, AÑO 2019, VOL 1, NUM 1

5

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L a par t ic ip ac ió n
d e l a h ac i e n d a d e l
To p o G r a n d e e n l a
B at alla de Mo nt e r r e y
p o r Em i l i o M a c h uc a Ve ga

El presente trabajo pretende revisar la participación
de la hacienda del Topo
Grande durante la guerra
entre México y Estados
Unidos, conflicto suscitada de 1846 a 1848 y que
en Nuevo León tuvo su efecto más visible en la Batalla de
Monterrey, ocurrida entre el 21
y el 23 de septiembre de 1846.
Así, de principio cabe
señalar que los indicios
apuntan a que esta hacienda participó más como un
espacio de abastecimiento
y de observación estratégica. Lo anterior se evidencia en hechos como que el
14 de septiembre Ampudia
solicitó al alcalde primero
de Monterrey que diera
la orden para que las ha-

bitácora nueva era

ciendas y ranchos que estuvieran dentro de su jurisdicción cooperaran con
alimentos para abastecer a
las tropas mexicanas 1 .

José de Ayala, en tierras
que heredó de su padre, el
capitán José de Treviño 3.

En el caso de Pesquería,
que para entonces ya tenía
la categoría de villa, varios
vecinos se enlistaron en la
Guardia Nacional, además
de que se aportaron ganado y alimentos 2.

Todavía hasta mediados
del siglo XIX, cuando esta
comunidad se erigió como
cabecera de una nueva
municipalidad, ostentaba
indistintamente los nombres de Hacienda del Topo
de los Ayala o Hacienda
del Topo Grande.

La hacienda del Topo de
los Ayala se había fundado al norte de la ciudad de
Monterrey a mediados del
siglo XVII, por el capitán

Distaba de ser algo más
que una pequeña comunidad que, hacia 1838,
contaba con apenas 389
habitantes, la mayoría de

1

Cázares Puente, Eduardo (2013). Laberintos de muerte: la Batalla de Monterrey de 1846. Monterrey,
México: Universidad Autónoma de Nuevo León, p. 68.
2
3

Elizondo Montalvo, J.M., Op. cit., p 207.

Garza Guajardo, Juan Ramón (2006). De la merced de los llanos del Topo a la comunidad del Topo de los
Ayala. 1604 – 1787. General Escobedo, México: Presidencia Municipal de General Escobedo, N.L., p. 24.
4

Archivo Municipal de Monterrey (en adelante AMM). Colección: Misceláneo. Vol. 16, Exp. 12, Folio 197.
1838. El expediente consta de 5 fojas.

BITÁCORA: LA NUEVA ERA-UANL, OCT-DIC, AÑO 2019, VOL 1, NUM 1

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los cuales se dedicaban a las actividades
agrícolas y ganaderas 4 .
Aunque desde 1830 la hacienda era jurisdicción de la villa de San Nicolás de los
Garza, siempre gozó de cierta autonomía
que, posteriormente, la llevaría a convertirse en un municipio separado. Su enclave geográfico, en las faldas del cerro del
Topo y a las márgenes del río Pesquería,
le permitieron a sus habitantes extraer,
aunque escasos, recursos maderables y
mineros. Además, el que estuviera localizada al norte de la ciudad de Monterrey
en ocasiones le valió el ser transitada por
diversas compañías castrenses.
Cuando los Estados Unidos entraron en conflicto con México en mayo de 1846, los ejercitos norteamericanos comenzaron a incursionar por Matamoros, Reynosa, Camargo
y Mier, en Tamaulipas 5. Fortificar la ciudad
de Monterrey se convirtió entonces en un
asunto crucial, razón por la cual el general
Francisco Mejía, Jefe interino del Ejército
del Norte, inició estas labores, siendo continuadas por el general Pedro de Ampudia,
político y militar con mediana experiencia y
quien fue designado Jefe de Operaciones
al mando del ejército del Norte6.
Ante tales circunstancias, el 2 de septiembre de 1846 el Alcalde Primero de Monterrey, don José María de la Garza, envió
un oficio al alcalde de “San Nicolás de los
Garza y los Topos” en el cual solicitó que
se enviaran provisiones “de toda clase de
efectos comestibles”, dado que “esta declarada en [estado de] sitio ésta ciudad”7.
BITÁCORA: LA NUEVA ERA-UANL, OCT-DIC, AÑO 2019, VOL 1, NUM 1

La aclaración de que el alcalde de San
Nicolás también lo era de “los Topos” se
hacía debido a que, para ese año, dentro
de la jurisdicción de ese municipio se encontraban las haciendas del Topo de los
González (o Topo Chico) y la del Topo de
los Ayala (Topo Grande).
Entre los numerosos fortines que resguardaban a la ciudad, destacaba el de la Ciudadela, enorme estructura arquitectónica
que empezó a ser edificada en 1794 por el
maestro de obras Juan Bautista Crouset,
con la finalidad de fungir como catedral,
proyecto promovido por el obispo Andrés
Ambrosio de Llanos y Valdés. Sin embargo,
en 1797 se suspendió la obra, quedando inconcluso el edificio, pero sin demolerse 8 .
La estructura fue posteriormente usada
como fortín durante el conflicto con Estados Unidos, mandando el general Ampudia que se techara el 12 de septiembre de
1846. En un documento escrito ese mismo
día, se notificó que para el techado y fortificación de la “Catedral nueva, donde
está situada la Ciudadela”, el día 13 de
septiembre saldrían varios trabajadores
a la hacienda del Topo Grande para acarrear los materiales necesarios, que eran
grandes cantidades de pita de amarras y
güilote, mismos que descargarían en el
fortín ya mencionado, donde los ingenieros se harían cargo de su uso.
5

Cavazos Garza, Israel (1982) Nuevo León. Montes jóvenes sobre la antigua
llanura. Monterrey, México: Secretaría de Educación Pública, pp. 97-99.
6
7
8

Cázares Puente, E., Op. cit., pp. 63-64.
AMM. Colección: Guerra México-Estados Unidos, vol. 1, exp. 4, folio 20.

Cavazos Garza, Israel (2012). Crónicas y sucedidos del Monterrey de los
siglos XIX y XX. Monterrey, México: Universidad Autónoma de Nuevo León,
pp.17 – 19.

7

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Pedro de Ampudia solicitó al alcalde de Monterrey, José María de la Garza, que convocara a todos los techadores libres que hubiera en la ciudad, para que emprendieran las
obras en la Ciudadela 9 . Así, el Topo Grande
contribuyó con gran cantidad de materiales
para su fortificación, previo a los combates.
Cabe decir que el río Pesquería entonces
poseía una gran arboleda en sus márgenes,
de donde fácilmente se podían extraer estos
materiales. Ya desde el siglo XVII, el cronista
Alonso de León, al relatar cómo realizó una
persecución de indios, detalla que éstos se
ocultaron en los bosques del río Pesquería
“que son tremendos” 10 .
Ahora bien, para el 19 de septiembre de
1846, el ejército estadounidense había penetrado por la parte noreste de la capital del
Estado, acampando en el bosque del Nogalar en Santo Domingo y planeando desde
ahí el ataque. Al día siguiente por la noche,
don Pedro Ampudia envió al general Manuel
Romero hacia Santo Domingo, para tomar la
retaguardia del campo enemigo. Tras haberlo hecho, se dirigió hacia el Topo Chico,
desde donde pudo ver el combate, iniciado el 21 de septiembre.
Después de dos días de defensa de la ciudad, y tras haber divisado desde la distancia
la toma del fortín del Obispado por parte de
los invasores, la derrota de los mexicanos se
9

Archivo General del Estado de Nuevo León (AGENL). Serie Militares, caja 91,
notificación del 12 de septiembre de 1846.
10

De León, Alonso (1961). Historia de Nuevo León, con noticias sobre Coahuila,
Tamaulipas, Texas y Nuevo México. Monterrey, México: Gobierno del Estado de Nuevo León / Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad de Nuevo León, p. 108.

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BITÁCORA: LA NUEVA ERA-UANL, OCT-DIC, AÑO 2019, VOL I, ISSN

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hizo inminente para el general Romero. Por
ello, decidió retirarse con una fuerza de 600
caballos hacia la hacienda del Topo Grande
que, debido a su altitud, permitía una perfecta vista de la ciudad, pudiendo así actuar fácilmente en favor suyo en caso de que,
efectivamente, los invasores alcanzaran la victoria 11 .
La hacienda se comunicaba con la ciudad
de Monterrey mediante un camino conocido como “camino a Topo Grande”, mismo
que aparece señalado en algunos mapas de
la época, incluso hechos por norteamericanos. Por ejemplo, el mapa trazado por J. M.
Stewart y que aparece en el libro History of
the Mexican War del General Cadmus M. Wilcox 12 (quien fue parte de la 4ª infantería norteamericana durante la Batalla de Monterrey),
señala el “Road to Topo Grande”, ubicándolo
entre el “Road to Pesquería” (Villa de Pesquería Grande, hoy García) y el “Road to Marín”.
Este mapa es considerado por el historiador
Christopher D. Dishman como “probablemente el más preciso y detallado 13” entre varios
mapas realizados de la batalla.
Finalmente, el 23 de septiembre, la ciudad
cayó en manos de los extranjeros. El Estado fue ocupado hasta junio de 1848, año en
el cual concluyó la guerra, con un desenlace
11

El Monitor Republicano. 30 de septiembre de 1846, p. 4. Su informe también
aparece en Diario del Gobierno de la República Mexicana. 30 de septiembre de
1846, p. 4
12

Wilcox, Cadmus M. (1892). History of the Mexican War. Washington, D.C: The
Church News Publishing Company, Map IV, p. 92.
13

Dishman, Christopher D. (2012). A Perfect Gibraltar: The Battle of Monterrey,
México. 1846. Oklahoma, Estados Unidos: University of Oklahoma Press, p. 96, la
traducción es del autor del presente trabajo.

BITÁCORA: LA NUEVA ERA-UANL, OCT-DIC, AÑO 2019, VOL I, ISSN

9

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favorable para los Estados Unidos. En 1847 un grupo de soldados acompañaron al general
Taylor a conocer la hacienda de
Mamulique, en Salinas Victoria,
propiedad que en este tiempo
tenía por dueño al general Mariano Arista, importante militar
de la época. Un testimonio de
la época señala:

“

El 7 del corriente salió nuestro anciano Zacarías para Mamulique, hacienda del general Arista, con veinticinco o treinta hombres de escolta, y
su estado mayor; pernoctaron en la
noche en el campo, a inmediaciones
de Salinas y a otro día continuaron
su marcha a la referida hacienda: el
objeto de esta visita, decían algunos
americanos, que había sido con el fin
de comprarla, y otros con el fin de
distraerse del disgusto que le había
causado la negativa de las fuerzas
americanas situadas en Matamoros
de venir a su llamado, quién sabe
qué será lo cierto14.

15

“

14

Aquí cabría señalar otra aspecto de la hacienda del Topo
Grande durante el período de
la ocupación norteamericana:
la circunstancia de haber sido
uno de los puntos de paso entre la ciudad de Monterrey y los
poblados localizados al norte
de la Entidad, por lo que era
común que militares transitaran
por esta región. Es así como el
Topo de los Ayala fue testigo de
la marcha de éste contingente
norteamericano que, desde San
Nicolás de los Garza, se dirigía
rumbo a Salinas Victoria .
De tal modo, se pone de relieve que en éste, como en otros
episodios de la historia nuevoleonesa, la hacienda del Topo
Grande de alguna manera se
vio involucrado, directa o indirectamente, debido a su ubicación estratégica al norte de la
capital nuevoleonesa.

Diario del Gobierno de la República Mexicana. 3 de agosto de 1847, p. 3.

Evidencia de esto es el sable norteamericana que se encontró en el río Salinas y que, durante algún tiempo, estuvo siendo exhibido en el
Museo Histórico Escobedo. Véase Ramos, pablo (2012). El sable norteamericano en el Museo Histórico de Escobedo ¿es acaso de 1846?, en
“La Batalla de Monterrey, 1846”. [En línea; consultado el 30 de marzo de 2015].
Disponible en: &lt;http://labatallademonterrey1846.blogspot.mx/2011/06/el-sable-norteamericano-en-el-museo-de.html&gt;

bitácora nueva era

BITÁCORA: LA NUEVA ERA-UANL, OCT-DIC, AÑO 2019, VOL 1, NUM 1

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bitácora
nueva era
BITÁCORA: LA NUEVA ERA-UANL, OCT-DIC, AÑO 2019, VOL 1, NUM 1

11

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Cién e g a d e Fl o r e s ,
Nuevo L e ó n : O r í ge n e s
R a f a e l

R í o s

Ciénega de Flores, es un municipio
joven, con mucha historia. Los orígenes de este municipio se remontan a la
época de la colonia con la llegada del
Capitán José de Treviño quien el 25
de abril de 1604 recibe unas tierras
en lo que hoy llamamos Escobedo,
Nuevo León. Este activo poblador
tuvo importantes aportaciones durante el siglo XVII, hijo de Don Diego
de Treviño y Doña Beatriz de Quintanilla, se cree que hizo fortuna en la
zona minera Zacatecana y en Durango
en el otrora Nueva Vizcaya. 1 Treviño
adquiere unas tierras posteriormente
en 1610 lo que le llamarían su mejor compra, la hacienda de San Francisco quien fuera de Gaspar Castaño
de Sosa, ahora la llamamos Apodaca
N.L. El Gobernador Diego de Montemayor, vende a José de Treviño lo siguiente:

“

- Ante Alonso López de Baena, Alcalde Ordinario. Testigos
Diego de Treviño, Marcos Alonso y Cristóbal Fernández

bitácora nueva era

2

un sitio de estancia de labor de pan coger, de trigo y maíz, que yo he y tengo
en los ojos de agua que llaman de San
Francisco, con un sitio de ganado menor y cuatro caballerías de tierras y una
ciénega que está junto a esta dicha estancia, hacia la parte del norte, la cual
tiene otras cuatro caballerías de tierras;
y asimismo os vendo un sitio de ganado
menor con dos caballerías de tierra en
otra cieneguilla y los ojos de San Francisco, que tengo de merced que de lo
hizo Gaspar Castaño de Sosa, como alcalde mayor y capitán que era de la villa
de San Luis, y confirmado todo por el
gobernador Luis de Carbajal; y la ciénega la tengo por merced y señalamiento
que yo, como gobernador y capitán general hice para mí, por la facultad que
para ello me da Su Majestad; y la estancia de San Francisco tiene tierras labradas y cultivadas, cequías (sic) sacadas
y casas hechas y cubiertas; todos los
cuales sitios y estancias os vendo ... por
precio y cuantía de cuatro mil pesos ...

“

P o r

BITÁCORA: LA NUEVA ERA-UANL, OCT-DIC, AÑO 2019, VOL 1, NUM 1

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Ésta merced es comprada por Alonso de
Treviño y Blas de la Garza quienes eran sobrinos del Capitán José de Treviño, así que
ellos ahora eran dueños de la estancia de
San Francisco con todas las mercedes de
tierra y aguas y cuatro rancherías de gente guachichila, por un precio de cuatro mil
pesos de oro común. 3 Más adelante Alonso
de Treviño vende a su hermano Blas de la
Garza parte de esta merced.

“

El Capitán Alonso de Treviño, vecino de esta
Ciudad y minero en el valle de las Salinas, vende al Capitán Blas de la Garza, su hermano, así
mismo de esta vecindad, “... toda la parte de la
hacienda de le capitán José de Treviño, su tío,
que llaman de San Francisco; que es la mitad
de toda ell; caballería de tierra, sitios de ganado mayor y menor; parte del molino casas de
vivienda que en la dicha hacienda tiene fechas;
corrales y güertas; ojos de agua, acequias; y
todo lo demás de entradas y solidas ... por precio y cuantía de tres mil doscientos pesos, que
todo ello le satisfará y pagará en esta manera:
500 pesos en plata que le dicho capitán Alonso de Treviño le debe de bastimentos que le
ha dado y recibido; 1000 cabezas de ganado
menor, cabras y ovejas, de la nacencia del año
pasado, a 5 reales por cada cabeza, que matan 600 pesos en ropa, venido que sea Pedro
Flores; y 600 pesos en plata ...” Se incluyen en
la venta dos sitios de ganado mayor, en la Pesquería Grande. Ante Martín de Aldape, Justicia
Mayor. Testigos Fray Diego de San Antonio, de
la orden de San Francisco, Pedro de Aguirre, y
el Alcalde Ordinario Bernabé González. 4

“

BITÁCORA: LA NUEVA ERA-UANL, OCT-DIC, AÑO 2019, VOL 1, NUM 1

13

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No se sabe en qué momento El Capitán Alonso de Treviño pasa las tierras de la Ciénega a su hijo Gonzalo de Treviño, pero se cree que pudo
haber sido entre 1624 y 1634, Gonzalo fue dueño de estas tierras pero
su primera pobladora fue María Cantú, la cual era viuda del Alférez Diego de Hinojosa, los cuales eran propietarios de 4 caballerías de tierra y
ocho sitios de ganado mayor y menor, con saca de agua, en el valle de
San Antonio de los Llanos, que hubo por merced del Gobernador don
Juan Francisco de Vergara y Mendoza, dichas tierras fueron vendidas al
Capitán Fernando Sánchez de Zamora en 250 pesos en reales.

“ por habérseme perdido la que tenía de dichas tierras, cuando los

indios sublevados... me quemaron el jacal y mataron al dicho mi
marido, al tiempo que ejecutaron el despueble de dicho valle... su
sublevación; como consta de la sumaria y plena información que
di… Ante el Gobernador, General Francisco Báez Treviño. Testigos,
Alférez Real Francisco Pérez de Albornoz, Marcos Peña y Salvador
Capetillo. De asistencia, Juan Esteban de Ballesteros. Por la otorgante, firma Diego de Hinojosa, su hijo. ” 5
Nos damos cuenta de los méritos que María Cantú, nuestra fundadora,
tenía en estas tierras, ya que manifiesta en un amparo hecho por el
gobernador Juan Pérez Merino a su favor que estaba en la posesión
de cuatro caballerías de tierra y un sitio de ganado mayor, que tiene
poblados desde hace catorce años en la Ciénega de Flores, de la jurisdicción de las Salinas, donde con licencia que le dio el sargento mayor
Diego de Villarreal alcalde mayor. Se le otorga por ser hija de padres
pobladores y conquistadores y porque su marido murió a manos de los
indios siendo teniente de justicia en la misión de San Antonio, en defensa de aquella frontera. Se le da, además, previa consulta al capitán
Juan Bautista de Villarreal, alcalde mayor de dicho real.

“ he hecho una labor y saca de agua y desde el tiempo referido he

estado y estoy en quieta y pacífica posesión... y en dicho paraje
tengo cantidad de ganado menor blanco y ovejuno y cría de caballada y avecindada con dos hijos y dos yernos que acuden en aquella frontera contra la invasión de los indios enemigos. “ 6

bitácora nueva era

BITÁCORA: LA NUEVA ERA-UANL, OCT-DIC, AÑO 2019, VOL 1, NUM 1

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María Cantú era hija del Capitán Jerónimo Cantú y de Juliana de Treviño y sus hijos Miguel, Diego, Inés, María, Clara, Juliana y Agustina,
en su testamento dispone ser sepultada en la Parroquial de esta Ciudad, con misa ofrendada de cera, pan y vino, y un novenario rezado.

“

Deudas: a los bienes de Benito Gutiérrez, vecino que fue
del Saltillo, 7 pesos; al Capitán Pedro de Almandos, &lt;&gt;;
a una mulata que vive en la hacienda del General Alonso de León, en el valle del Pilón, junto a la capilla, un
caballo, de 6 pesos. Bienes: 100 cabras, 100 ovejas de
vientre, 100 crías, 20 yeguas de vientre, con 14 crías, en
hierro y registro de la caballada; 4 caballerías de tierra y
2 sitios, uno de mayor y otro de menor, en la Ciénega de
Flores, habidos por merced del Gobierno. Declara que
entre ella y su marido, tuvieron unos sitios en el valle de
San Antonio, que poblaron; que los indios de su servicio, cuando se alzaron los indios del pueblo, mataron a
su marido, &lt;&gt;. Que allí perdió cuanto tenían, incluso las
mercedes; que, para poderlas vender al Capitán Fernando Sánchez de Zamora, hizo información, y su labor los
repartió entre sus hijos, dejando para ella sólo una yunta
de bueyes, que se perdió. Su ropa, &lt;&gt;, y el ajuar de casa,
&lt;&gt;, lo deja a Diego, su hijo, único a quien no ayudó al
casarse, &lt;&gt;. Albaceas, Diego, su hijo. Ante don Juan Esteban de Ballesteros, Alcalde Ordinario de Monterrey y
Juez comisionado por el Gobernador don Francisco Báez
Treviño. Testigos, Sargento Fernando Cantú, Isidro de la
Garza y Fernando Cantú. De asistencia, Alférez Gaspar
de Treviño e Ignacio de Jesús y Olivares, quien firma por
la otorgante, que dijo no sabe. 7

“

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15

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Se cree que el nombre de Ciénega de Flores, proviene de la compra del
Alférez Pedro Flores de Abrego a Juan de las Casas.

‘’ El alférez Juan de las Casas, vecino del real y valle de las Salinas,

vende al alférez Pedro Flores, vecino de ésta ciudad, caballería y
media de tierra y medio sitio de ganado mayor que es la mitad
de la merced que se le hizo el 6 de abril de 1682 y de que le hizo
amparo el gobernador, marqués de San Miguel de Aguayo “por
haber fundado el pueblo de Nuestra Señora de San Juan los indios
tlaxcaltecas en las caballerías de la merced”. En 350 pesos. Ante el
general Martín de Mendiondo, teniente de gobernador. ‘’ 8
Los vecinos de Ciénega de Flores jurisdicción de la Villa de Marín y los
vecinos de Tierra Blanca de San José, Rancho de Treviños, del Sauz de
los Encinitos y la Hacienda de San Antonio; de Salinas Victoria, todos
en número de mil doscientos habitantes por sí y en representación de
todo el pueblo, expresaban al gobernador lo siguiente:

‘’ Que todos los pueblos del mundo como todos los ciudadanos tienen el derecho de municipalizar llegada su época, para poderse gobernar por sí mismos y desprenderse de la tutela de sus mayores. ”
Esto debido a las siguientes razones:

‘’ ’La Molestia e incomodidad que tenemos los vecinos con las más

veces a pie y con descuido de nuestra familias, a pedir justicia hasta
los juzgados que nos comprenden, y en los negocios que se ofrecen,
caminando a distancias de más de tres leguas, y con el temor de caminos muy riesgosos por frecuentes incursiones de los barbaros, no
menor grave por la misma pobreza de los vecinos y las carencias de
bestias para hacer los viajes. ” 9

bitácora nueva era

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Por lo anterior, el 23 de febrero de 1863 el
Gobernador del Estado Libre y Soberano
de Nuevo León y Coahuila Santiago Vidaurri Valdez, hace del conocimiento de sus
habitantes que el congreso del estado tuvo
a bien decretar lo siguiente:

‘’ Num.

8- El congreso del Estado
Libre y Soberano de Nuevo León y
Coahuila decreta lo siguiente:
Art. 1 Se erige una nueva Villa que
se denominara ‘’Ciénega de Flores’’ y
se le compondrá de la Hacienda del
mismo nombre las congragaciones de
la Tierra Blanca, S. José, Rancho de
los Garza y López, de Treviño de Sauz,
de los Encinitos y Hacienda de S. Antonio.
Art. 2 Los límites de esta nueva municipalidad serán los que el gobierno
del estado fijo en su decreto de 4 de
octubre del año próximo pasado. ‘’ 10
Por tanto se mandó a imprimir, publicar y
circular el 23 de febrero de 1863. Esto es
solo el comienzo de la historia de nuestro
hermoso municipio, ya que en otras publicaciones se abordarán Costumbres y Tradiciones de Ciénega de Flores, el cual a sus
155 años ha sido testigo de un crecimiento
inimaginable en muy corto tiempo, un municipio industrial, dinámico y emprendedor.

BITÁCORA: LA NUEVA ERA-UANL, OCT-DIC, AÑO 2019, VOL 1, NUM 1

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1

Garza Guajardo Juan Ramón, Escobedo: Ciudad Con Destino, Universidad Au-

tónoma de Nuevo León, Marzo 2006.
2

Archivo Histórico de Monterrey – Protocolos V1 E1 F24 No. 16 (24 de septiem-

bre de 1610)
3

Archivo Histórico de Monterrey – Civil V23 E20 F10 (02 de noviembre de 1624)

4

Archivo Histórico de Monterrey – Protocolos V2 E1 F21 No. 13 (28 de septiem-

bre de 1643)
5

Archivo Histórico de Monterrey – Protocolos V7 E1 F255 No. 124 (07 de di-

ciembre de 1703)
6

Archivo Histórico de Monterrey – Civil V23 E1 F39 (05 de septiembre de 1695)

7

Archivo Histórico de Monterrey – Protocolos V8 E1 F156 No. 71 (09 de enero

de 1705)
8

Archivo Histórico de Monterrey – Civil V18 E14 F11 (10 de abril de 1690)

9

Archivo Histórico de Ciénega de Flores – Presidencia A Datos Generales del

Municipio 1862
10

Archivo Histórico de Monterrey – Principal V48 E4 F0 (25 de febrero de 1863)

11

Archivo Histórico de Ciénega de Flores – Ruinas del Templo de San José

17

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El Mu s e o
Fan t a s m a
de H i s t o r ia
p o r M i g u e l Án ge l Frías C o n t r e r a s

“Conservar la memoria de nuestros pueblos es nuestra
obligación moral. Preservar su identidad y el recuerdo de
la manera en que se formaron, el legado más importante”

-Vamos al convento, le dije a mi esposa Linda, después de recorrer las calles del centro
de Lampazos.
-Sí, vamos, dijo ella, sirve que me acuerdo
cuando era niña y nos asomábamos por la
tapia.
Y así lo hicimos. Caminamos por la calle Hidalgo y tomamos la calle Colón, casi frente a la antigua cremería de su tío Gregorio
Martínez. Al ir llegando al terreno en donde
se encuentra la antigua Misión de Nuestra
Señora de los Dolores, nos dimos cuenta de
que había gran actividad en su interior. Al
estar ya frente a la edificación principal nos
llevamos la sorpresa de que había varios
rescates de antiguas tumbas dentro de la
iglesia, los restos no estaban ahí, los huecos en donde es probable que fueran enterrados entre otros el padre fundador Fray
Diego de Salazar, se encontraban desnudos.
Un escalofrío me recorrió con solo pensarlo.

bitácora nueva era

Y es este recinto, que había permanecido abandonado por muchos años, el
que fue origen de uno de los pueblos
emblemáticos del noreste de México,
por la perseverancia de sus pobladores
iniciales, la fe de aquellos que continuaron con su sostenimiento y su dedicación a la defensa de la hoy llamada
“Hidalga tierra”.
-No lo puedo creer, le dije a mi esposa,
¿Ahora que va a pasar?
-Vamos a preguntar, me dijo y sin más,
nos acercamos con uno de los trabajadores, el cual nos informó que se trataba del rescate de la antigua Misión para
convertirla probablemente en museo,
era el año de 1984.
-Excelente idea, comenté, pero: ¿Cuándo, cómo? Muchas dudas vinieron a mi
mente, entre otra cosa que: ojalá no lo
saqueen, como ocurre habitualmente
en otros lugares.

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Estas dudas se despejarían posteriormente al
enterarme que el sitio había sido intervenido
por el Instituto Nacional de Antropología e Historia y que por fortuna igualmente los antiguos
archivos municipales serían rescatados.
Sería diez años después en que se lograría la
inauguración del museo con la intervención de
un Patronato de decididos hombres y mujeres
identificados como: “Lampacences unidos por
su pueblo” y por supuesto a la firme convocatoria de rescate por Don Francisco Zertuche González, quien impulsando este sueño, se lograría
ya en el gobierno del Lic. Sócrates Cuauhtémoc
Rizzo García, lo cual me hizo reflexionar:

-

Un museo de Historia debe ser un espacio
dedicado a preservar algunos de los elementos más importantes en la conformación de la memoria de un pueblo y como
tal, nos debe llevar a comprender el nacimiento del mismo, las diversas dificultades
para su conformación, su evolución, los
disímiles momentos en los que con angustia, sus pobladores tuvieron que enfrentar
la adversidad con sus diferentes máscaras:
La guerra entre pobladores o invasores
que reclaman un espacio; las inclementes
condiciones climáticas con temperaturas
extremas y lluvias que en ocasiones se tornan vendavales de terror; los peligros del
entorno por la flora y fauna que también
defienden su espacio y la depredación del
hombre mismo.

En fin, un museo de Historia nos muestra como
nacimos, evolucionamos y la forma de cómo
nos constituimos como pueblo y al visitarlo nos
permite que la imaginación vuele hacia puntos

BITÁCORA: LA NUEVA ERA-UANL, OCT-DIC, AÑO 2019, VOL 1, NUM 1

lejanos del pasado, de nuestro pasado.
Y nos hace recordar, en muchos de los
casos, cómo vivieron nuestros antepasados, incluyendo a nuestras familias.
En algunos museos encontramos la
ambientación de aquellas antiguas viviendas pueblerinas. Se ve representado aquello que nos trae a la mente
los sabores, los olores, la visión de los
colores y sus diferentes matices.
La silla de madera del abuelo, la comida que preparaba la abuela y las pláticas, chismes y comentarios en torno
al fogón. Las hojas de los tamales y el
cuidado para el embarrado o el estirar
la masa de los buñuelos con cuidado y
cariño en un paño sobre las rodillas de
las mujeres que, por supuesto no dejan
de comentar los acontecimientos del
pueblo, la fiesta del patrono, el bautizo al que no fueron requeridas y desvían repentinamente la conversación
para debatir el cómo preparar el dulce
de higo que se convertirá en el sabroso “chito”. Todo ello lo recordamos al
ir caminando por sus pasillos, al ir viviendo en nuestra mente el pasado, al
ir con una respiración interior muchas
ocasiones de añoranza y satisfacción.
Ciertamente, estos espacios fueron
creados en los pueblos antiguos para
venerar a las musas de las ciencias y las
artes, de ahí el término de “Museo” y
en nuestro caso, seguramente a “Clio”,
musa de la historia y poesía épica, le
corresponde nos inspire para preservar
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Sin embargo existen algunos que
fueron grandes demostraciones de
lo que fuimos y que hoy son un fantasma, como es el caso del de Lampazos de Naranjo.

Don Celso de Jesús Sobrevilla Treviño.
Traje charro de gala, año 1906.
Lampazos de Naranjo.
la memoria de los pueblos actuales,
pero no todos cuentan con museos y
en nuestra región existen algunos que
llegan a ser referente en el noreste del
país como: el del Obispado de Monterrey; el de Linares, inaugurado también por el Gobernador Sócrates Rizzo; el joven museo de Montemorelos;
con una nueva ambientación el de Sabinas Hidalgo; no se diga el de Mina y
Vallecillo con sus ancestros recuerdos;
aquellos palacios municipales convertidos en memoria del pueblo como el
de Santiago o el de Allende, por poner
algunos ejemplos.

bitácora nueva era

Se encuentra, como ya comentaba,
en donde se realizaron las labores
de fundación de la Misión de Nuestra Señora de los Dolores el día 12
de noviembre de 1698, hoy Lampazos de Naranjo y después de haber
padecido el antiguo “Convento” el
inexorable paso del tiempo y de la
guerra, así como su deterioro natural, lo convirtió en un escenario
de difícil acceso y por las noches,
de extrañas apariciones según algunos habitantes del lugar, siendo
rescatado oportunamente por visionarios de la cultura.
Luego entonces, no sólo nos recordaba este museo la trayectoria de
vida de este importante pueblo de
norte del Estado de Nuevo León,
también se relataba en su museografía las vicisitudes que llevaron a
sus habitantes a ser considerados
personajes importantes y referentes en las armas, tanto en el auxilio
de la región para la contención de
las naciones indígenas y exploración del norte hasta coincidir con
“Los Tejas”, como de la Nación
misma durante los diferentes mo-

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vimientos evolutivos referidos en el
de La Independencia, La Reforma, La
Intervención, el Segundo Imperio y
La Revolución, teniendo en ocasiones
personajes en el bando opuesto a la
razón, lo que daba, en cada etapa, un
sinnúmero de comentarios entre los
pobladores.
Esta riqueza de historias con imágenes
de sus héroes o villanos, los encontrábamos en sus pisos y paredes con una previa presentación en video del resumen
de lo que fue este importante pueblo.
Ya en el recorrido, recordamos al Capitán Juan Ignacio Ramón de Burgos,
arrestado en Acatita de Baján junto al
Padre Hidalgo; veíamos la imagen del
controvertido Santiago Vidaurri Valdés, ahora hasta con una estatua en
los jardines; al General de Generales
Juan Nepomuceno Zuazua Esparza,
que en la pintura de su retrato parece
más bien un joven bien portado y no
un aguerrido combatiente; y de quien
toma el apelativo el pueblo a partir del
año 1877, el General Francisco Naranjo de la Garza. Pero también contamos
con famosos revolucionarios como el
Profesor Antonio Ireneo Villarreal y
el Gral. Pablo A. González Garza, por
mencionar un ejemplo.
La minería, otro aspecto relevante que
dio lustre al noreste y mucha plata a La
Corona es otro aspecto fomentado por

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la familia Zertuche Canales al donar diversos implementos para comprender
tan diversas tareas contenidas en ella.
Por supuesto el aspecto religioso, origen de la fundación del pueblo no es
posible olvidarlo y se encontraba representado en diversas donaciones hechas
por familias del pueblo y que nos hacía
recordar el Ojo de Agua de San Diego y
el “Colegio del Verbo Encarnado” quemado en el año de 1914 al igual que el
antiguo teatro “Juan Ignacio Ramón”.
En mis recuerdos, me traslado a el día
sábado 1 de septiembre del año 2007
cuando tuve la ocasión de ser recibido
por el Don Francisco (Panchito) Iruegas
García, Director del Museo de Lampazos, quien entusiasmado, no dejaba de
elogiar la excelente restauración de la
antigua Misión y de sus promotores y
fundadores, mostrándome, entre otros

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tesoros guardados por él, una medalla mandada a hacer por los “Lampacences Unidos
por su pueblo” y la relativamente reciente
obra generada por la Universidad Autónoma
de Nuevo León “Apuntes para la Historia de
Lampazos de Naranjo” (publicada la segunda
edición en el año 2003, en dos tomos y con
un tiraje de 500 volúmenes), cuyos autores:
Jesús Ávila Ávila, Leticia Martínez Cárdenas,
César Morado Macías y Héctor Jaime Treviño
Villarreal, le hacen un justo reconocimiento.

Otro gran tesoro lo es el Archivo que, a un
lado de su oficina, es muestra de la conservación archivística impulsada entonces,
por el Gobierno de Nuevo León. Pero no
solamente eso, los jardines que rodean en
el interior al museo, la tranquilidad que se
respira y que es cuna de remembranzas y
de no pocas ideas para historiadores, cronistas y maestros.

bitácora nueva era

En fin, este gran museo, con más de 200
piezas y dedicado a las “Armas Nacionales”, ubicado en lo que fueran los restos
de la antigua Misión de Santa María de los
Dolores y de la Punta, desde el inicio de su
restauración en el año 2009, por cuestiones
legales se encuentra cerrado y es, después
de nueve años: “El Museo fantasma de Historia”, que guarda recuerdos imborrables.
Desafortunadamente ahora por muchos olvidado ya que ha pasado suficiente tiempo
como para que aquellos que lo vieron no recuerden a cabalidad su estructura museográfica, los que se fueron por cuestiones de seguridad es posible que difícilmente regresen
y las nuevas generaciones, los niños de primaria, pues no tuvieron la fortuna de conocerlo.
Actualmente seguimos esperando que una
alma caritativa y justa, de vida a este antiguo fantasma que deambula por el pueblo
y por nuestra memoria.
*Este artículo está dedicado en reconocimiento a Don Francisco Zertuche González.

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bitácora
nueva era
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L as Mu j e r e s
Per i o d í s tas
p o r D i n o r ah Zapat a Váz que z

Presentar un tema como este da para mucho, el espectro de estudio es muy amplio,
el tema puede ser abordado desde distintos
puntos de vista, desde distintos ángulos. No
presentaré un listado de personalidades destacadas en este ámbito, sin hacer mención de
todo el esfuerzo que conlleva el ir cuesta arriba tratando de abrirse paso a contra tiempo,
sorteando obstáculos que en su mayoría son
achacados a su condición de mujer y no al
desarrollo y preparación profesional.
Por eso, si me lo permiten, antes de pasar a
nombrar a las periodistas seleccionadas para
sustentar este tema, quiero hacer una rápida
mención de los orígenes de la participación de
la mujer en el campo del periodismo mexicano.
Para ello vamos a recordar que el primer periódico que se editó en México fue La Gaceta de
México y noticias de la Nueva España, publicada en enero de 1722 por el ilustre Juan Ignacio
María de Castorena Ursúa y Goyeneche. Esta
fue una edición muy completa, contaba con
secciones de noticias oficiales, religiosas, comerciales, sociales, marítimas y con una sección
titulada Libros Nuevos que reseñaba todo lo

bitácora nueva era

editado en España, estaba dividido
por regiones y por supuesto, que ni
por asomo, se contaba con la participación femenina en ninguna forma.
No va a ser sino hasta en tiempos de la Independencia de México, cuando una mujer va a jugar
un papel muy importante, no solo
para este movimiento, sino que va
a poder aprovechar la prensa para
hacer llegar mensajes a los insurgentes quienes encontraron en el
periódico El Ilustrador Americano
(1812- 1813), la información inteligentemente enviada por doña Leona Vicario, a quien se le podría considerar hoy en día como la primer
mujer corresponsal de nuestro país.
Mientras tanto, en nuestro estado,
el periódico El Jazmín editado en
1874 fue el primero en ser redactado casi en su totalidad por mujeres, siendo además el pionero en
usar grabados. Como su editor y
publicista aparecía el Ing. Miguel F.
Martínez y en él señalaban que estaba hecho para el bello sexo, este
periódico fue precursor de La Violeta el cual no solo fue escrito en su
totalidad por mujeres, sino además
impreso por ellas mismas. El tiempo
de circulación fue de 1890 a 1895.

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Cabe en este momento señalar, que a finales del siglo XIX y principios del XX, la labor
periodística-literaria-feminista es realizada
por algunas mujeres normalistas y de clase
acomodada, ellas intentaron crear conciencia del derecho de las mujeres a la educación y de la necesidad de que ellas formaran parte de la fracción activa, participativa
e informada del país.
En este período la mujer tuvo una participación enmarcada en el ámbito literario,
pedagógico y de instrucción moral, porque
es ahí donde se encontraba con menos obstáculos para su desarrollo.
Las mujeres que en este tiempo escribían pertenecían a la clase social acomodada, tenían
resuelto su sustento y el realizar dichas actividades les permitía satisfacer sus necesidades
intelectuales; pero como empresa no lo era
y por lo tanto, tendían a desaparecer estos
esfuerzos con gran rapidez.
A mediados de siglos XX va a surgir en México un nuevo medio de comunicación que
revolucionará todo el entorno: la televisión.
A partir de este momento el panorama cambió, pero no así para las mujeres, quienes
aún y cuando comenzaron a tener una participación más activa en temas de la cultura
mexicana, no fue suficiente.
El 15 de febrero de 1960, una exiliada española que logra ser muy reconocida en el
mundo de la prensa escrita y de nombre MaBITÁCORA: LA NUEVA ERA-UANL, OCT-DIC, AÑO 2019, VOL 1, NUM 1

ruxa Villalta publica en Excélsior un llamado
a las mujeres universitarias para proclamar
El día de la mujer mexicana, es en este momento cuando comienzan a aparecer artículos de grandes escritoras contemporáneas
de Villalta como Elena Poniatowska, María
Luisa “La China” Mendoza y Margarita Michelena por nombrar algunas.
Maruxa Villalta continúo publicando en Excélsior entrevistas a las mujeres con los más diversos oficios que iban desde secretarias, almacenistas, hasta empresarias; ella tenía una
sección que pícaramente tituló Mujeres que
trabajan, hombres que descansan.
Por su parte, en lo referente a la televisión
se daba el caso de que los noticieros importantes matutinos o nocturnos, eran conducidos por hombres quienes se hacían acompañar de una mujer.
Tenemos por ejemplo el caso del afamado
noticiero 24 Horas con Jacobo Zabludoswsky, quien siempre hizo mancuerna profesional con Lolita Ayala y sus “muchas noticias
en pocas palabras”, quien aún y cuando
Don Jacobo deja el noticiero en medio de
una gran controversia, no sería ella quien se
quedara como titular del espacio informativo, ese lugar lo sería para Guillermo Ortega
Ruiz, quien en ese momento se desempeñaba como Director de Noticieros de Televisa.
En esa misma empresa se transmitía por la mañana el noticiero Hoy Mismo, conducido por
Guillermo Ochoa y en segundo lugar, Lourdes
Guerrero, y para ella la historia fue igual.
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A nivel local igual podemos señalar que
los noticieros nocturnos de canal 3 eran
conducidos por Horacio Alvarado Ortiz,
Mario Agredano Brambila, y Héctor Martínez Cavazos. Los noticieros matutinos
que surgen en la década de los ochenta
en esta empresa también son conducidos
por un hombre Gilberto Marcos Hendel,
acompañado ya lo largo del tiempo por
diversas periodistas, entre ellas: Leticia
Fernández Castillo, Lucía y Cecilia Navarro, Silvia Nava, por nombrar algunas.
Por su parte la empresa Multimedios,
antes Organización Estrellas de Oro, ha
contado permanentemente con la brillante participación del Arq. Héctor Benavides, quien se ha destacado por tener uno
de los espacios informativos de más reconocimiento y gusto por parte del numeroso público que lo sigue. Él también en el
transcurso del tiempo se hizo acompañar
durante muchos años por Martha Zamarripa, luego una serie de jóvenes promesas como lo fue en su momento Azucena
Uresti, hoy titular de un proyecto noticioso a nivel nacional.
En 2l 2012 los noticieros locales eran encabezados por hombres a excepción de
los noticieros de medio día que eran conducidos por Janet Suárez, Leticia Benavides y la muy querida María Julia la Fuente, de quien más adelante comentaremos.

bitácora nueva era

A nivel nacional estaban las figuras de
Joaquín López Doriga por Televisa, Javier Alatorre por TV Azteca y Ciro Gómez
Leyva por Milenio Televisión, todos ellos
ya sin pareja femenina en la conducción.
Como resultado del “Primer Encuentro
Nacional de Periodismo» organizado por
la gente del periódico Excélsior cuando
estuvieron en paro laboral en el 2003, se
presentó la realidad de que las mujeres
en ese momento ya eran mayoría laboral
en las salas de redacción de los periódicos, pero que aún así, a ellas no se les
estaba dando la oportunidad de abordar
los temas fuertes, los temas duros, esos
que te llevan a ver tu trabajo a ocho columnas, porque aún se tienen reservas de
sus capacidades y alcances.
Más aún, si de por sí la labor periodística
es más remunerada al estar catalogada en
la ley como un oficio y no una profesión,
para el caso de las mujeres esta situación
todavía es más aguda.
En cifras presentadas por la Fraternidad
de Reporteros en México A.C. FREMAC,
en el 2010, un periodista masculino ganaba alrededor de 12 y 20 pesos por nota
publicada, mientras que a una periodista
femenina se le pagaba menos de esa cantidad aún y cuando no solo hiciera el mismo trabajo, sino hasta siendo de la misma

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empresa, ello además de tener que
manejar el acoso, el hostigamiento
y las agresiones que le son comunes en el medio.
Inclusive esto no para ahí: los cargos directivos, las jefaturas de información, las de corresponsalía entre
otros, no están destinados en general para ellas, por eso si revisamos
podemos ver que la mayoría de estos
puestos están ocupados por hombres, siendo ellas enviadas fuera de
su plaza a cubrir alguna nota, y aun
así no son del todo bien vistas.
En ese mismo foro se señaló que el
90 por ciento de los egresados de
las carreras de comunicación, en el
año 2002 estaban sin empleo y que
sólo 72 de cada 7000 estaban colocados en alguna plaza para la que se
prepararon profesionalmente.
Actualmente podemos señalar que en
los últimos 20 años se ha incrementado enormemente la participación
de la mujer en la labor periodística,
pero al mismo tiempo la prestigiada
agrupación Reporteros sin Frontera,
señala que el incremento no tiene
muchas posibilidades de acceder a
los cargos de dirección editorial o de
edición, los cuales parecen continuar
reservado para los caballeros.

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Según Jean—Francois Julliard, Secretario General de Reporteros sin
Fronteras, asegura y cito textual: el
lugar de las mujeres en los medios
de comunicación siempre es el reflejo del lugar que ocupan en la sociedad donde viven, hasta aquí la cita y
podemos entonces concluir que periodísticamente hablando tenemos
una visión muy masculina del mundo
que habitamos.
La tarea del periodista en general
es difícil y más aún en estos tiempos
de trastornos sociales, económicos y
políticos, pero las mujeres periodistas presentan todavía una situación
más complicada, ellas también sufren de actos de violencia, persecuciones, intimidaciones y censura.
Como ejemplo de ello podemos citar el caso que sufrió la reportera
Lara Logan corresponsal de la CBS
News en Egipto, en donde al estar
cubriendo la nota de los festejos
de la renuncia del presidente Hosni
Mubarak, fue víctima de un acto por
demás vergonzoso; fue golpeada y
atacada sexualmente por estar cumpliendo con su deber.
Como podemos darnos cuenta el camino no es nada fácil, porque aún
y cuando las salas de redacción en
México están formadas en un 53 por
ciento por mujeres, y la matrícula en

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las universidades para estudiar comunicación la mayoría son mujeres, su reconocimiento no está en proporción al
indicador antes mencionado.
En América Latina el fenómeno es muy
similar al que vivimos nosotros, quienes
sí muestran ir a la vanguardia son los países europeos, lo cual nos ayuda a concluir que el protagonismo de la mujer
está determinado en su mayor parte por
el avance que ella tiene en la sociedad
que habita y de las circunstancias que se
le presentan. Cada vez es más importante el papel de la mujer en la actividad
productiva y entonces es más difícil hacer
invisible su presencia.
Hoy en día a la mujer no se le permite
mucho campo de acción para marcar los
perfiles de la noticia, todavía continúan
cargando con el estigma de que no son
totalmente capaces ni confiables para
que se les asignen temas y plazas que
les representen retos para sobresalir;
hay sucesos políticos, judiciales y policiacos que le son negados, solo por su
condición de mujer.
En México hay una corriente muy importante de mujeres que comienzan a
hacer el cambio, están logrando con
mucha lucha y esfuerzo ir tomando esos
espacios de liderazgo reservado a los
hombres. Algunas de ellas las mencionaremos particularmente más adelante.

bitácora nueva era

Según un estudio realizado en el 2006
a 70 países, los medios de difusión le
brindaron a la mujer un 17.7 por ciento
de sus notas, pero aclarando que en todas ellas se le presentó victimizada por
situaciones de violencia, robos, asesinatos, etc. Sin embargo en ninguno
de estos espacios se abordaron temas
como el de explicar como el Producto
Interno de los países latinoamericanos
lo genera el trabajo de la mujer en un
40 por ciento. Este dato parece no interesar a los editores y jefes de noticias
para realizar notas o reportajes que digan más de este asunto.
En otro estudio realizado en México se
logró establecer que en general, las
mujeres leen el periódico que compran
sus esposos y sus hijos, pero sorpresivamente para ellos, resultó que no solo
leían los horóscopos, las notas de moda
y los espectáculos, sino que de manera
destacada se interesaban por los temas
políticos y económicos.
Por su parte la periodista Brisa Solís, directora ejecutiva del Centro Nacional de
Comunicación Social (CENCOS), organismo pionero en la defensa de los derechos de los periodistas en la década de
los setenta, aseguró que en los últimos
cuatro años, dos mujeres periodistas
perdieron la vida cumpliendo su misión,
otras 20 han sido amenazadas de muerte y un tanto más son perseguidas.

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En este panorama la mujer profesional se coloca en una
situación de total vulnerabilidad, pues parece no haber garantías en México para respetar la libertad de expresión, ni
para investigar los 11 asesinatos cometidos contra periodistas en el 2010 y que tampoco se atienden las denuncias
presentadas ante las autoridades por los casos de amenazas, ello pese a contar el estado con al menos cinco instancias gubernamentales dedicadas a atender estos casos.
Recordó que la periodista Anabel Hernández, quien saltó
a la fama periodística luego de descubrir el Toallagate en
tiempos del presidente Vicente Fox, presentó una denuncia por amenazas en diciembre del 2010 y de un plan que
consiste en acabar con su vida, el cual es instrumentado
por funcionarios de la Secretaría de Seguridad Pública y
policías de la Agencia Federal de Investigaciones.
El motivo de las amenazas es porque en su libro Los Señores del Narco, editado por Grijalbo, conjetura como las
autoridades gubernamentales, militares y policiacas están
relacionadas y protegen a los cárteles de la droga en México, al igual que presenta alarmantes complicidades en
los altos círculos empresariales.
Hoy en día podemos decir que la periodista mexicana aspira a que sea su capacidad profesional la que determine
hasta dónde puede llegar y no los estereotipos sociales.
Ahora bien, después de este rápido repaso por el panorama
de la mujer en la labor periodística, en otra entrega presentaré algunos casos de mujeres destacadas en el periodismo
actual y su permanente lucha por conservar este espacio.

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H I D A L G O

Y

S U S

P E R S O N A J E S

Marí a d el P u e b l it o
Cárden as Vil l a r r e a l
Maestra revolucionaria orgullosamente Hidalguense.
por Carlos Liberato Villarreal Villarreal

Para investigar la historia de un pueblo es
necesario acudir a sus libros o archivos municipales, pues en ellos se encuentra gran
parte de su pasado, sin embargo existe
otra fuente de consulta mucho más interesante; la memoria colectiva de su gente, en
la cual mucho de los sucesos que se narran
nunca han sido traspasados al papel.
En esta fuente puedes encontrar los
acontecimientos más interesantes de una
comunidad, así como la vida y obra de
sus personajes más importantes.
Sin embargo, hay personalidades de gran
importancia que por una u otra razón, o
por que simplemente el destino los obligó a abandonar su tierra natal y que gracias a una hazaña heróica o histórica, han
trascendido de una manera honorable
fuera del terruño en el que se nace.
Y es por este motivo que en el pueblo del
cual son originarios, han sido cruelmente
arrojados al obscuro abismo del olvido.
Transcurría el verano del 2014 cuando, placenteramente y a la sombra de los nogales
en casa de mis tías, leía una de las históbitácora nueva era

ricas revistas “Hidalgo” de Don Margarito
Alcántara. En dicha revista encontré un pasaje que llamo particularmente mi atención,
en donde don Margarito narra un encuentro que tuvo en la ciudad de Monterrey
con una mujer de origen Hidalguense, mayor de 70 años a la que él había conocido
en sus años de juventud, y que esta mujer
había sido maestra y despues emfermera al
servicío de la Revolución.
La narrativa de Don Margarito Alcántara fue
como la primer raya en el pentagrama, debido a ello y al interes que sentí hacía esta
heroína, comenzé un investigación para
poder saber quién era Puebla Cárdenas.
Muy escasos fueron los datos encontrados, con apenas saber que la maestra Cárdenas, había habitado una casa continúa a
la Presidencia Municipal de Hidalgo, en lo
que hoy actualmente es el registro civil.
A lo largo de 2 años poco descubrí de
esta mujer, regresandola de nuevo a ese
triste abismo del olvido.
Sin embargo por esas serendipias de la
vida que muchas veces uno no logra comBITÁCORA: LA NUEVA ERA-UANL, OCT-DIC, AÑO 2019, VOL 1, NUM 1

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prender, conocí a un sobrino de esta
valiente mujer quien me compartió
su fascinante vida.
Transcurría el año de 1890, en la entonces tranquila y apacible Villa de
San Nicolás Hidalgo, cuando el 23 de
mayo veía la luz primera la niña María del Pueblito Cárdenas Villarreal,
en cuestión era hija de don Acensión
Cárdenas y doña Ambrosia Villarreal.
Aprendió las primeras letras en su
pueblo natal, y debido a que su padre era comerciante y en busca de
una vida mejor, la familia Cárdenas
Villarreal decide trasladarse al municipio de Villaldama, N. L.
En 1905 ya en la edad de las iluciones, María del Pueblito y gracias a
esa inteligencia y facilidad de palabra que siempre la caracterizó, ingresa a la escuela primaria de Villaldama, NL, prestando sus servicios
como maestra empiríca.
Poco antes de la muerte de su padre,
ingresa a la escuela normal “Miguel
F. Martínez” titulandose en 1913.
Recién titulada la maestra Cárdenas,
es enviada al vecino estado de Tamaulipas, en donde la escuela que
estaba a su cargo se componía de
tres cuartos y 20 alumnos.
Por razónes muy poco agradables

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y que prefiero reservar, la escuela
donde esta ejemplar maestra trasmitía sus sabias enseñanzas, fué
destruida quedando reducida a
nada más que cenizas.
La falta de trabajo afectó en sobremanera a Puebla, no por que no pudiera satisfacer su exigencias pesonales,
sino por que dejaría de cumplir con
una exigencia que llevaba a cuestas
que era, la de mantener a su madre y
a su tía Victoriana, quíen era invidente, y que constituían un tesoro familiar.
Tal situación la hizo darse de “alta”
en las filas Constitucionalistas, presentandose ante un viejo amigo, el
General Luis Caballero, al que había
conocido en sus años de juventud y
que ahora comandaba la plaza de la
capital Tamaulipeca.
Don Luis le manifestó que por el momento no había más escuela que la
“escuela de la guerra”, que si quería
tomar parte en élla, que se presentará en el hospital militar, con el carácter de enfermera, donde devengaría
un sueldo del ejército.
Los contingentes de Don Luis salieron rumbo a Monterrey, para después continuar hacia la Hacienda de
Icamole y la estación de Paredón a
luchar contra el enemigo.

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No se hacía necesarios los servicios de la novel enfermera en
el hospital, sino en la línea de fuego, para presentar primeros
auxilios a los heridos.
Así fue como compareció en el municipio de su origen. Hidalgo, en el año de 1915, enrolada en el Ejército Constitucionalista, sirviendo a la causa en el desempeño de peligrosas
comisiones en la línea de fuego, lo mismo que en el hospital
de sangre presentando primeros auxilios.
Este trabajo escandalizó a la sociedad Hidalgense quienes la
desprestigiaron, sin tomar en cuenta que también exponía su
vida; pues muchas veces escucho el siniestro silvido de las balas, despertando con el ruido de las ametralladoras o el estallido de los morteros y viendo el miedo en los ojos de la gente.
En su diario personal, la heroína de este relato narra cómo las
mujeres no solo fungián la comisión que se les otorgaba, sino
que cumplía con la misión de ser espías del ejército opositor,
en sus mismas memorias, narra un pasaje en que una de sus
compañeras espías, al momento de retirarse, se pisó un olán de
la falda cayendo al suelo en ese mismo instante, y al caer junto
a la canasta en donde traía las supuestas “vendimias”, saltarón
las armas y el parque que había robado. Al darse cuenta de
esto, el Ejército Villista, la tomó y en manera de castigo le estirparón las manos “por agarrar cosas que no debía”.
Una vez que fueron derrotados los Villistas, nuestra heroína siguió hacia adelante, llegando de la ciudad de Torreón, llevándola los azares de la guerra al municipio de Sombrerete, Zacatecas.
Militando entonces a las órdenes del General Heliodoro Pérez.
De esta plaza regreso otra vez al Estado de Nuevo León, a continuar trabajando como profesora, pues lo anterior sólo fue un
paréntesis que hizo por necesidad y por amor a una causa que
ya había triunfado y donde ya no era necesario sus servicios.

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En el año de 1930, contrajo matrimonio con el fotógrafo Don Jesús Ábrego, pero continuaba trabajando en la escuela para ayudar a su madre y a su tía, radicadas en el municipio de Hidalgo.
El mismo año dejó de trabajar, habiendo nacido su hijo Mario,
quien radicaba en la isla de Cuba, su esposo el señor Ábrego,
muy pronto se separó de ella, por lo que sus obligaciones crecieron ya que la manutención y educación de su hijo, pensaba
también sobre sus hombros.
Llegados que fueron los tiempos en que los profesores rurales habían de instruir y organizar a los campesinos, la palabra
candente de Puebla hendió los aires de las rancherías, como
lidereza que organizaba al campesinaje de su región.
Sus revolucionarios discursos en las improvisadas tribunas de
los ejidos, instruyeron a los agraristas sobre sus derechos logrados a base de la sangre derramada en los campos de batalla, Que ella misma testificaba.
Ya en el invierno de su vida, la maestra Cárdenas, siguió trabajando frente a los bancos de los alumnos dentro de las cuatro paredes del salón de clases, pues la Federación nunca reconoció su trabajo en el Estado, ni el Estado su trabajo en la
Federación, por lo que nunca pudo llegar a gozar de la jubilación comó maestra, y revolucionaria.
Falleció con la satisfacción del deber cumplido, el 12 de
marzo de 1962.
Confío en que un día, esta heroína Hidalguense sea reconocida como se merece, que una calle o escuela lleve su nombre o
un monumento sea erigido a la memoria de quien en vida fue
madre, mujer, maestra y revolucionaria.

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Capi l l a s e va n ge l i z ad o r as
en el N u e vo Re i n o d e L e ón
en e l S i gl o X V I I .
por Juan Ramón Garza Guajardo

Las mercedes otorgadas a los primeros
pobladores en los alrededores de Monterrey incluía también encomiendas de
las rancherías de indios que habitaban
las tierras mercedadas, el dar este beneficio era con la condición de educarlos en la fe cristiana, otorgándoles
también los sacramentos establecidos
por la iglesia, así como proveerlos de
todo lo necesario para vivir, esto incluía
alimentarlos y vestirlos, pero, la realidad era otra, la mayoría de los encomenderos los trataban como esclavos y
solo les proporcionaban lo más indispensable olvidando lo relativo a inducirlos por la fe cristiana.
En 1626 llegaría don Martin de Zavala hijo de Agustín de Zavala a tomar el
cargo de gobernador puesto heredado
de su padre. Después de establecerse
y organizar su gobierno realizó un recorrido por las haciendas y estancias
de la jurisdicción de Monterrey. La visita se realizó del 7 al 22 de octubre,
fue acompañado por su asistente Juan

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Ruíz, el secretario- escribano Jhoan de
Ábrego y el intérprete Juan de Montalvo. El propósito era constatar el estado en que se encontraban, la legalidad
de las mercedes por lo cual los dueños
debían de presentar los documentos de
propiedad y si cumplían con la encomienda de educar en la fe cristiana a
los indígenas que tenían bajo su protección. En total se visitaron diez estancias donde se constató que solo en
las haciendas de San Francisco (Hoy
Apodaca) y San Juan Bautista de la
Pesquería Grande (Hoy García) del capitán Fernández de Castro se contaba
con una pequeña ermita o capilla para
dar misa y doctrina a los naturales. Ante
esta situación el gobernador Martin de
Zavala ordeno a los encomenderos que
procedieran a construir ermitas en sus
haciendas faltantes de ellas.
Los dueños de las haciendas o ranchos
se hicieron de la vista gorda para no
cumplir la disipación del gobernado y
solo cuando algún religioso visitaba la

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“

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hacienda para celebrar misa y dar doctrina
a los naturales, montaban una enramada
o enviaban a los misioneros a las rancherías de los indios donde realizaban su ministerio y realizara casamientos o bautizos
colectivos de los naturales. Esta situación
cambiaria en 1656 gracias al fraile Juan
de Salas, Guardián del Convento de San
Francisco de la ciudad de Monterrey y cura
doctrinal del Valle de las Salinas, en este
año realizaría una visita pastoral constatando que todo seguía igual, solo en las haciendas de San Francisco y la de los herederos de del Capitán Fernández de Castro
llamada San Juan Bautista de la Pesquería
Grande se contaba con ermita, y en las demás los hacendados no tenían ningún lugar destinado a los asuntos de la fe.

“

Que en conformidad de mi
cargo he ido a algunas de las
haciendas de los encomenderos, a decir misa, a conocer la
doctrina y señalarles temastiantes 1 a los indios de mi feligresía, y no he hallado ni aun
disposición para poder hacer
una ramada adonde poderlos
decir misa y administrar decentemente, y no me ha sido
posible el hacerlo. 2

Ante esta situación levantó su queja ante el
gobernador Martín de Zavala solicitando su
intervención para que en todas las haciendas o estancias se contara con una capilla
para realizar misa y dar los santos sacramentos a los indígenas con la decencia debida.

“

Por todo lo cual vuestra señoría se ha de servir de mandar
que los que no han hecho las
dichas capillas, las hagan con
el término que se señal, debajo de las penas que se les
impusieren, y que todos los
vecinos de esta ciudad, que
tuvieran indios en su servicio,
las veces que el ministro los
llamare para el efecto de su
administración y doctrina, no
escusen de enviarlos, a título
de ninguna ocupación, con lo
cual vendrán los dichos indios
en más reconocimiento de dicho ministro y a lo que deben
en esta razón.

“
“
A nuestra señoría pido y suplico que, pues ve lo importante
de este pedimento, y que sólo
mira al mayor servicio de Dios
Nuestro Señor y descargo de
la conciencia real, así lo mandé, como lo pido, que es justicia, y en lo necesario.
- Fray Juan de Salas (rúbrica) 3

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El gobernador tomo manos en el asunto y el 4 de abril de
1656 dictó auto donde les recordaba a los encomenderos la
petición hecha en 1626. En la nueva disposición también se
incluía a las haciendas dentro de la jurisdicción de Monterrey,
la villa de Cadereyta y el valle del Pilón, y se especificaba que
tenía un año para construir por su cuenta una ermita de doce
varas de largo, seis de ancho y cuatro de alto con sus morrillos
o viguetas 4, con ventanas y puertas y aclaraba que se aplicaría
la pena de cien pesos a quien no cumpliera la orden 5.
Un año después el gobernador mandó realizar una visita a las
haciendas para ver el avance en la construcción de las capillas constatando que las únicas haciendas que tenían terminada su capilla eran las de Santa Catarina y Santo Domingo.

“

[...]en la estancia de Santo Domingo,
que es de Juan Cavazos halle para dicha
ermita dedicado un aposento, todo de
adobe, de hueco de seis varas y de largo, poco más de diez, con dos ventanas
y alto suficiente, puerta de madera y lapas para la dicha ermita y el techo todo
de morrillo, madera terrado.

“

[…] en la estancia de Santa Catalina,
que es de Juliana de Quintanilla, viuda
del capitán Lucas García visité la fábrica
de la ermita y la hallé en la obra, con
alto formato enmaderada y cubierta de
terrado, y que ha mucho tiempo se celebra misa en ella (hay difuntos enterrados) y tiene ventanas y dos puertas de
madera, cerrada con candado y llave. 6

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En las demás la construcción estaba en proceso, algunas con sus paredes, ventas y puertas terminadas y en otras solo los cimientos 7, en todas
ellas los dueños se justificaban aludiendo que por la seguía registrada
en esos años y por la falta de peones no las habían terminado, pero que
las terminarían cuando mejorara la situación 8. Al año siguiente se realizaría una nueva visita con los mismos resultados y pesar de las justificación dada por los hacendados fueron multados con doscientos pesos. 9
Para la década de los sesenta la ermita en la hacienda de San Nicolás
del Topo del capitán José de Ayala ya estaba terminada, esto por un
escrito de fray Juan de Sala fechado el 8 de enero de 1662 donde afirma el haber bautizo a 65 naturales teniendo como padrino a el mismo
capitán y su hijo Lorenzo de Ayala, en el mismo documento menciona
el entierro en el mismo año de los que murieron por una epidemia de
viruela y que fueron enterrados en el camposanto de la capilla.

“

[...] quedaron con sus mujeres, que son las mismas que tenían en su gentilidad, por no haber hallado impedimento
que fuese contra el derecho divino, ni natural, con asistencia personal mia, reconociendo sus consentimientos y
advertidos en la fuerza del sacramento que hacían, les
confirmé en el matrimonio y di las bendiciones nupciales…. Así mismo, certifico que todos los más que contiene
este asiento y particularmente los del año de sesenta y
dos, en la peste general que hubo, de viruela fallecieron
y están enterrados en la capilla que sirve en la dicha hacienda de San Nicolás del Topo, y que el dicho capitán
Josepeh de Ayala, me pagó las observaciones que pertenecieron a este convento, y que de ello conste, lo firmo
en dicho día mes y año.

“

-Fray Juan de Salas (Rubricas) 10.

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De la única capilla que se tiene evidencia
de cómo era en su interior es la construida en la hacienda de Santo Domingo de
Juan Cavazos, en su testamento fechado
en 1681 menciona el tener en su hacienda
una capilla donde se dice misa, con dos ornamentos, dos aras, misal y cáliz, campana
y campanilla y cuatro cuadros de diferentes
hechuras de santos, y una imagen de bulto
de Nuestra Señora 11. Este es el único testimonio de una capilla de esta época.
Los misioneros continuaron con sus quejas
solicitando a los gobernadores y hacendados la necesidad de contar con capilla para
la propagación de la fe cristiana. Poco a
poco lo fueron consiguiendo y para finales del siglo XVII las haciendas que tenían
capilla terminada en el Valle de las Salinas
eran: hacienda Real de las Salina, Hacienda San Antonio del Carrizal, Hacienda de
San Juan Bautista de la Pesquería Grande,
Hacienda de San Francisco; en las cercanías de Monterrey en la hacienda de San
Bernabé del Topo, Hacienda de San Diego,
Hacienda de Santo Domingo, Hacienda de
San Nicolás del Topo, Hacienda San Pedro
de los Nogales, Hacienda de Santa Catalina, y en el Valle del Guajuco.
En los primeros libros parroquiales de la catedral de Monterrey que abarcan los años
de 1667 a 1678 están registros a partir de
1668 bautizos y matrimonios en las capillas
de las haciendas de San Juan Bautista de la
Pesquería, de Santo Domingo, de San Francisco y Valle de las Salinas. El primer bautizo asentado es del 11 de junio de 1668
en la capilla de la hacienda de la Pesquería
Grande y pertenece a un hijo de Diego Garbitácora nueva era

cía de Sepúlveda y de Helena de la Garza,
que bautizaron con el nombre de Diego, y
el primer matrimonio es del 1 de marzo de
1669 en la misma capilla contrayendo nupcias Nicolás Treviño y María de Rentería con
dispensa de 4do. Grado de sangre.
Estas capillas que fueron edificadas para doctrinar a los indígenas, fueron abandonadas,
probablemente por la extinción de la mayor
parte de los grupos indígenas de la región
que sufrían frecuentemente epidemias de viruela o de sarampión, otro de los motivos fue
el mestizaje que se fue dando, también las
grandes mercedes otorgadas a los primeros
pobladores del Valle fueron repartidas entre
los herederos convirtiéndose al paso del tiempo en comunidades. De estas primeras capillas solo subsiste hasta la actualidad la capilla
de la hacienda de San Pedro de los Nogales
en el actual municipio de San Pedro12.
Para el siglo XIX la mayoría de estas antiguas haciendas del Valle de las Salinas después de la promulgación de la independencia lograron conseguir la categoría de villas
y solicitarían permiso para la construcción
de una nueva capilla.
1

Con este nombre eran llamados los indígenas que preparaban misioneros para que

les ayudaran a enseñar el catecismo y dirigían la oración en ausencia de los misioneros.
2

Archivo Municipal de Monterrey (en adelante AMM) Ramo Civil Vol. 7 Ex 17 1656

3

Idem

4

Archivo Histórico de Monterrey – Protocolos V2 E1 F21 No. 13 (28 de septiembre de 1643)

5

Una Vara equivale a .83 metros, esto es que las capillas serían de 9.96 metros

de largo por 4.98 de alto y 3.32 de alto.
6

AMM. Ramo Civil Vol. 7 Ex 17 1656

7

Idem

8

La Haciendas que tenían la capilla sin terminar eran, los Nogales, San Marcos,

San Diego, San Antonio, San Nicolás del Topo, Lermas, la Estancia de San Nicolás, hacienda de Sebastián García y la del Capitán Juan de Zavala.
9

AMM, Ramo Civil Vol. 7 Ex 17 1656

10

A.M.M, RAMO CIVIL, Vol. 7, Exp. 12 1656

11

AMM, CIVIL VOL 12, EXP 13. 1662

12

AMM Protocolos. VOL 4 EXP 1 1681

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                  <text>Bitácora es una publicación del Centro de Información de Historia Regional de la UANL, creada por el Lic. Celso Garza Guajardo. La revista fue dirigida por Meynardo Vázquez Esquivel, en los primeros números, Ha tenido interrupciones a lo largo de su vida, de 1987 a 1989 su periodicidad era mensual, se interrumpe y en 1992 se publica el No 16, en 19997 surge como Segunda Época, vuelve a interrumpirse y hasta 2019 surge de manera trimestral como Nueva Era. Contiene información histórica y cultura regional del noreste de México.</text>
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                <text>Bitácora es una publicación del Centro de Información de Historia Regional de la UANL, creada por el Lic. Celso Garza Guajardo. La revista fue dirigida por Meynardo Vázquez Esquivel, en los primeros números, Ha tenido interrupciones a lo largo de su vida, de 1987 a 1989 su periodicidad era mensual, se interrumpe y en 1992 se publica el No 16, en 19997 surge como Segunda Época, vuelve a interrumpirse y hasta 2019 surge de manera trimestral como Nueva Era. Contiene información histórica y cultura regional del noreste de México.</text>
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                <text>Garza Guajardo, Juan Ramón, Editor Responsable</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>HU M A N I TA S
ISSN: 2683-3247

R E V I S TA D E T E O R Í A , C R Í T I C A Y E S T U D I O S L I T E R A R I O S

VOL. 2 NÚM. 4
JULIO-DICIEMBRE
2023

CENTRO
ESTUDIOS
HUMANÍSTICOS

�Humanitas
Revista de Teoría, Crítica y Estudios Literarios
http://humanitas.uanl.mx/
El espacio del cuerpo a través de la escritura del
diario: una aproximación al Yo fragmentado en
Diario del dolor, de María Luisa Puga
The body’s space through the diary’s writing: an
approach to split self on Diario del dolor, by
María Luisa Puga
Jonathan Gutiérrez Hibler
Universidad Autónoma de Nuevo León
Monterrey, México
orcid.org/0000-0002-7686-7896

Fecha entrega: 18-1-2023 Fecha aceptación: 22-2-2023

Editor: Víctor Barrera Enderle. Universidad Autónoma de Nuevo
León, Centro de Estudios Humanísticos, Monterrey, Nuevo León,
México.
Copyright: © 2023, Jonathan Gutiérrez Hibler. This is an openaccess article distributed under the terms of Creative Commons
Attribution License [CC BY 4.0], which permits unrestricted
use, distribution, and reproduction in any medium, provided the
original author and source are credited.

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-45
Email: jonathan.gutierrezhr@uanl.edu.mx

�P re s e n t a c i ó n
Humanitas, vol. 2, núm. 4, 2023

Con la publicación de este cuarto número, Humanitas. Revista de
Teoría, Crítica y Estudios Literarios confirma su vocación plural, su
sentido crítico y su ánimo exploratorio del universo literario. Ante la
fluidez y fragmentación permanentes de los tiempos actuales, y sus
heteróclitas manifestaciones artísticas y culturales, la mirada reflexiva
se aguza y ajusta sus lentes, ensayando diversas y variadas formas de
aproximación. La tabla de contenidos de este número así lo atestigua.
En la sección de “Artículos” presentamos tres agudas reflexiones
sobre autores latinoamericanos y temas literarios. Jonathan Gutíérrez
Hibler aborda, desde el amplio abanico de la narratología, el Diario del
dolor de la desaparecida escritora mexicana María Luisa Puga; Jorge
Saucedo analiza a profundidad la sacralidad en la poesía del peruano
José Watanabe; y Ricardo Damián Aguirre Garza se hace cargo del
tema de la lectura y la reflexión vía la hermenéutica literaria.
En esta ocasión contamos con el dossier “Perspectivas
críticas de los géneros de la literatura popular: policiaco y literatura
especulativa en Hispanoamérica”, coordinado por los académicos
y escritores Francesco Di Bernardo y Luis Miguel Estrada de la
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. El dossier cuenta con
siete ensayos que exploran y explican la implantación, el desarrollo
y las particularidades de estos géneros otrora considerados como
“expresiones menores” de la literatura y ahora reivindicados
unánimemente. Creadoras y autores como Fernanda Melchor,
Claudia Piñero y Fernando del Paso y antologías emblemáticas
como Más allá de lo imaginado, de Federico Schaffler, son puestos
bajo la lupa en este apartado.
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�Víctor Barrera Enderle / Presentación

En la sección de “Notas” publicamos dos ensayos escritos
por jóvenes investigadoras. El primer trabajo es una reflexión crítica
del pensamiento de Charlotte Brunsdon, a través de la traducción de
un fragmento de su célebre ensayo Screen Tastes: Soap Opera to Satellite
Dishes (1997), realizada por Karime Anguiano, Jessica Polina y Sandy
Santos; y Ángeles Serna estudia el tema de la violencia patriarcal a
través de su lectura de la novela Las Violetas son flores del deseo, de Ana
Clavel.
Finalmente, en la sección de “Reseñas”, Ignacio Ballester
nos informa de la aparición del libro Primer infolio de las vidas reunidas
de Almería Smarck, de la poeta Diana Garza Islas.
El espectro de la publicación es, como hemos podido
comprobar, amplio y diverso, lo que nos revela, por una parte,
la vitalidad de la literatura latinoamericana (en la era de las
incertidumbres, de las variables de formato y de soporte, de
los cambios de la función literaria, y de la hegemonía de la
postautonomía), y, por otra, de la riqueza de enfoques críticos que
ha estimulado.
Víctor Barrera Enderle

12

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-1

�Artículos
Humanitas, vol. 2, núm. 4, 2023

El espacio del cuerpo a través de la escritura del
diario: una aproximación al Yo fragmentado en
Diario del dolor, de María Luisa Puga
The body’s space through the diary’s writing: an
approach to split self on Diario del dolor, by María
Luisa Puga
Jonathan Gutiérrez Hibler
Universidad Autónoma de Nuevo León
Monterrey, México
ORCID: 0000-0002-7686-7896
jonathan.gutierrezhr@uanl.edu.mx

Fecha de entrega: 18-01-2023 / Fecha de aceptación: 22-02-2023
Resumen: Este artículo analiza las dimensiones y representación del
cuerpo a partir del espacio de la ficción. El diálogo con la enfermedad,
por medio de la escritura, se convierte en un fenómeno de expansión
textual a lo largo de Diario del dolor (2004), de la autora María Luisa Puga.
La consciencia del acto de escritura por parte de la narradora permite
una metaforización del cuerpo donde las emociones ponen en contacto
el dolor individual como un punto de partida para entender el dolor
de la cultura. En el presente trabajo se parte del concepto de espacio
literario, de Mauricio Blanchot, concretamente sus reflexiones en torno al
fenómeno del diario. Este punto de partida se complementa con el discurso
representado desde la perspectiva de Luz Aurora Pimentel, respecto

15

�Jonathan Gutiérrez Hibler / El espacio del cuerpo a través de la escritura del diario

al pantónimo como un elemento clave en la descripción. El corpus de
análisis consiste en diferentes fragmentos de esta obra donde el acto de
escribir aparece de forma explícita y cómo éste afecta la construcción del
espacio del diario a partir del diálogo con Dolor (narratario de la obra).
Palabras clave: Diario, María Luisa Puga, espacio literario, descripción,
dolor, emoción.
Abstract: The following paper analyses the dimensions and representation
of the body through the space of fiction. The dialogue in the book
between the narrator and the disease, with the use of writing, becomes a
textual expansion phenomenon in Diario del dolor (2004), by María Luisa
Puga. The narrator’s consciousness of writing allows a metaphorization
of the body in which the emotions allow individual pain to be a way to
understand culture’s pain. The following paper takes Maurice Blanchot’s
point of view of literary space, specifically his reflections on the diary
as a phenomenon of the writer. This approach will be supplemented
with represented discourse from the perspective of Luz Aurora Pimentel
about pantonime as a key element in description. The fragments that are
analyzed in this work are the ones in which writing is an explicit action:
writing, as an act, will have consequences on the built of fictional space by
the dialogue with Dolor (receptor in the novel).
Key words: Diary, María Luisa Puga, literary space , description, pain,
emotion.

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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-45

�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

El presente trabajo analiza el cuerpo como un espacio de emociones
que parten de una enfermedad: la artritis reumatoide. Diario del dolor
(2004), de María Luisa Puga, sigue un género clínico de diarios que
registran el dolor y las emociones de pacientes médicos por medio
de la escritura. Sin embargo, en el caso de Puga, hay una consciencia
acerca del acto de escribir en diferentes dimensiones, desde lo
instrumental hasta lo artístico-reflexivo. El dolor es representado por
una propuesta del espacio literario a través del cuerpo y las emociones.
Para efectos de este análisis, se tendrá como base el concepto de
diario, por parte de Maurice Blanchot, en El espacio literario, y en
el pantónimo, según la teoría de la descripción propuesta por Luz
Aurora Pimentel en El espacio de la ficción. Las emociones, en el texto
de María Luisa Puga, se convierten en un fenómeno de expansión
textual en torno al diálogo de la escritura con la enfermedad, creando
especies de órbitas en torno a la narradora del diario.
Con base en esto, se compara y contrasta este marco teórico
con fragmentos del texto de Puga, específicamente aquellos donde la
escritura aparece de forma explícita, como sucede con los fragmentos
64, 89, 90 y 94. El objetivo de este trabajo consiste en describir
cómo la escritura metaforiza el espacio del cuerpo y lo lleva a otros
fenómenos: la expansión de las emociones va más allá de éste, pues su
percepción es una síntesis de la interpretación del dolor en la cultura.
El diario como espacio literario: escribir lo interminable
El espacio literario se considera como la escritura, a partir de Blanchot,
distinto al espacio de la ficción—desde la teoría de la descripción—,
tal como se verá más adelante en el apartado dedicado a este segundo
fenómeno. Partiendo de lo anterior, escribir lo interminable, cuando
se trata de una enfermedad como la artritis reumatoide, parece algo
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-45

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�Jonathan Gutiérrez Hibler / El espacio del cuerpo a través de la escritura del diario

irónico cuando se conoce el desenlace de la vida de María Luisa Puga—
todavía más si atendemos a los fragmentos donde Dolor todavía no
tiene nombre, justo como sucede en su obra Diario del dolor—.
La soledad está en la escritura y ese mismo acto es el que
parece incesante, interminable, de acuerdo con Blanchot. En lugar
de crear un vínculo con la palabra, parece que lo rompe porque ésta
crea una fijación de algo y es la escritura la que entra como un corte,
algo similar a la enfermedad que demarca la percepción de un Yo
dentro de la continuidad de su vida. Para Blanchot, el escribir agrega
algo a esa ruptura del vínculo entre la palabra y el acto mismo:
Además, es retirar el lenguaje del curso del mundo, despojarlo de
lo que hace de él un poder por el cual, si hablo, es el mundo que se
habla, es el día que se edifica por el trabajo, la acción y el tiempo.
(1994: 20)

Mediante la escritura se renuncia a decir Yo, pero esto no es
algo absoluto, no es un corte de enajenación, sino que se trata de un
acto de alteridad. Al escribir se entra en el plano de la duplicidad, el
de los desdoblamientos desde el Yo: en Diario del dolor, de María Luisa
Puga, éstos se darán en diferentes relaciones, ya sea con Dolor, los
espacios físicos de espera, los espacios de la escritura o los objetos
como espacio de diálogo con el cuerpo. Incluso Dolor (narratario)
tendrá sentimientos en el espacio literario de este diario.
Sin embargo, lo interminable en la escritura se refiere a lo
que no se puede dejar de hablar. Frente a ese curso del mundo que
menciona Blanchot, la estridencia de que nos escribe, se propone el
silencio de la escritura como un espacio donde quien escribe se vuelve
sensible. En una enfermedad, el cuerpo se sumerge en aparatos
discursivos y espacios de producción discursiva: el estigma, la
18

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-45

�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

intervención del cuerpo por parte de otros, instituciones nombrando
la enfermedad en medio de una burocracia, los sentimientos de los
familiares, entre otros tantos elementos que se asemejan a un ruido
intenso que no permite que se escuche la voz de la emoción. Para
Blanchot, este silencio “…es el recurso de su dominio, ese derecho
de intervenir que conserva la mano que no escribe, la parte de
sí mismo que siempre puede decir no y que cuando es necesario
recurre al tiempo y restaura el porvenir” (1994: 21). La desaparición
de sí, por parte de quien escribe, en la hoja en blanco (material o
digital), es una forma de recuperar ese dominio. La fragmentación
del Yo no es una destrucción de sí, en la escritura literaria, sino una
estrategia para regresar a ese dominio: el Yo es múltiple y comienza
a hablar cuando se elige este silencio de la escritura.
Sin embargo, es muy interesante cómo Blanchot plantea
que el escritor—concretamente los artistas franceses—sacrifican la
palabra individual para llegar a lo universal, como si lo individual
fuese una especie de capricho y no un punto de partida para su
relación con la verdad, pues ésta parece estar más allá del tiempo
presente y de quien vive. La escritura involucra la razón, pero sobre
todo un tipo de razón que se desplaza como orden. Para Blanchot
parece que la literatura satisface a una parte de la sociedad que lo
concentra todo y se mantiene alejada y encima de lo que la hace vivir.
La escritura, como acto de alteridad, aunque tenga un Yo
explícito, se trata de diferentes versiones de un Yo disuelto en un Él
implícito o a veces explícito, según las marcas que vayan brotando
en la hoja en blanco. Escribir: “No va hacia un mundo más seguro,
más hermoso, mejor justificado, donde todo se ordenaría según la
claridad de un día justo. No descubre el hermoso lenguaje que habla
honorablemente para todos” (Blanchot, 1994: 22). Ese Él en el que
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-45

19

�Jonathan Gutiérrez Hibler / El espacio del cuerpo a través de la escritura del diario

se convierte el Yo es una alteridad: la fragmentación es parte del
proceso de escritura.
Lo interesante es cuando aparece un soporte de la escritura
como espacio literario y es el concepto de diario, lo que Blanchot
llama “El recurso al diario”. El diario es visto como una forma de
mantener la relación de quien escribe consigo, como si las ficciones
más visibilizadas disolvieran el Yo y mediante éste fuera posible
encontrar un espacio donde la alteridad no devore esta imagen o
certeza de quién es:
El Diario no es esencialmente confesión, relato de sí mismo. Es
un Memorial ¿Qué debe recordar el escritor? Debe recordarse a sí
mismo, al que es cuando no escribe, cuando vive la vida cotidiana,
cuando está vivo y verdadero y no moribundo y sin verdad. Pero
el medio que utiliza para recordarse a sí mismo es, cosa extraña, el
elemento mismo del olvido: escribir. (1994: 22)

La verdad de quien escribe estará, para Blanchot, en las
cosas insignificantes. Lo importante en el Diario es la construcción
de puntos de referencia frente “a la peligrosa metamorfosis a la que
está expuesto” (22).
En el Diario hay una serie de elementos existenciales frente
a la estridencia del discurso que termina escribiéndonos como
personas. Para Blanchot, se trata de un libro solitario, sólo en
apariencia, pues la escritura es efecto de la angustia y el miedo a
esta condición llamada soledad. Parece ser que ésta sólo se crea a
partir de la obra, pero no es así, única, pues la enfermedad aparece
dentro de esa angustia, pero en forma de escritura. “El Diario
arraiga el movimiento de escribir en el tiempo, en la humildad de lo
20

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-45

�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

cotidiano fechado y preservado por su fecha” (23). En sí, Blanchot
señala que lo que se escribe tiene otra dinámica, a diferencia de
otras ficciones, porque la preocupación por lo verdadero parece no
ser una preocupación central: “…quien escribe ya no es capaz de
pertenecer al tiempo por la firmeza ordinario de la acción, por la
comunidad del trabajo, del oficio, por la simplicidad de la palabra
íntima, la fuerza de la irreflexión” (22). En el Diario descrito por
Blanchot está la preocupación de los días, de lo cotidiano de quien
se dedica a escribir. La construcción del tiempo o la ausencia de
éste señalada será un poco distinta a lo que se observa en Diario del
dolor, de María Luisa Puga, por diferentes detalles: 1) no hay fechas
explícitas, sólo fragmentos, y 2) la percepción del tiempo aparece
dentro de los fragmentos, no como una cronología (algo lineal), sino
como una palabra íntima frente al presente y el tiempo del dolor: un
tiempo compartido con Dolor (narratario), la voz de la narradora y
quienes aparecen en su espacio literario.
Sin embargo, Blanchot comenta todo lo anterior con base
en el diario como un espacio que pertenece a un grupo selecto: los
escritores, como artistas, por su oficio. Este concepto se limita a una
apreciación del diario como espacio universal, con una definición
de la escritura como extensión de la mirada de Orfeo: escribir es
un descenso al inframundo, con un aprendizaje dantesco en esta
especie de viaje, pues involucra una mirada. Con base en lo anterior,
a la definición de Blanchot habría que agregarle el concepto de
un diario del dolor, entendido como un instrumento terapéutico
en el tratamiento de las emociones frente a enfermedades por
parte de alguien. El Pain Diary o diario del dolor tiene una gama
de seguimiento en el registro de las molestias de una persona que
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padece una enfermedad: existen los que registran escalas de dolor y
otros la experiencia de las emociones, en sus diferentes variaciones
y propuestas. Por ejemplo:
Esta modalidad de documento terapéutico permite aliviar la
carga emocional del paciente y dar paso al proceso reflexivo.
Los eventos desestabilizadores generan emociones fuertes que
dominan la conciencia e impiden la reflexión. La razón y la
emoción deben encontrarse en el mismo nivel de conciencia para
que pueda darse la reflexión, ya que es la razón la que organiza a
las emociones y hace viable su expresión a través de una conducta
ética. De esta forma, cuando un paciente refiere una historia
saturada de dolor, miedo, sufrimiento, ansiedad, etcétera, le
solicito que todos los días se tome el tiempo de escribir en torno
a las emociones que lo acompañaron durante el día, qué eventos
sucedieron y qué emociones le generaron. Esto permite no solo
la expresión de la emoción, sino la introducción paulatina de la
razón, que va ordenando los eventos y emociones del día y con
esto transformando los significados, lo cual genera el proceso de
reflexión. (Reyes-Iraola, 2014: 508)

Los diarios del dolor, en sus diferentes representaciones,
sirven como un instrumento enfocado a este fenómeno y,
dependiendo el tipo, puede observarse una intencionalidad del
registro. Los hay como el de la definición citada anteriormente y
otros que sólo toman escaladas de lo que siente el paciente, dónde
y qué tan intenso es.
A la perspectiva de Blanchot es necesario agregarle este
concepto de diario debido a que se enfoca en una vivencia personal
por parte de quien padece una enfermedad: un fenómeno universal
que puede manifestarse desde lo individual. En el caso de Diario del
dolor, se encuentra este espacio donde las emociones se plantean
a partir de la reflexión, es decir, razón y emoción conviven en
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Ejemplo de diario del dolor, Pain diary (American Cancer Society)

diferentes niveles por medio de un instrumento que registra esta
experiencia. La enfermedad no siempre permite que la percepción
del tiempo sea la misma que la de un diario como el que plantea
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Blanchot. Lo segundo más es importante es tomar en cuenta de que
se trata, en el caso de María Luisa Puga, de una paciente con artritis
ordenando su experiencia desde la consciencia de la escritura como
un acto de alteridad frente a lo interrumpible. El dolor existe y se
ordena a través de otro espacio: el del discurso representado.
El espacio de la ficción: descripción como fenómeno de expansión
Una vez entendido el espacio literario como la escritura, en el
sentido del acto y lo literario, es necesario observar cómo el discurso
narrativo tiene un comportamiento distinto, que complementa el
tratamiento de Blanchot en torno al Diario y el acto de escribir. Si se
mencionó que el diario del dolor, en su vertiente de las emociones,
permite ordenar de manera reflexiva la experiencia del paciente, nos
encontramos frente a una experiencia de mundo donde narración y
descripción entran en contacto.
La descripción, de acuerdo con Luz Aurora Pimentel (2001),
experimenta tres factores para producir coherencia y cohesión en
la construcción de su identidad: 1) su modelo la organiza con el
fin de eliminar todo lo que no concuerde con éste y, por lo tanto,
encontraremos reiteraciones en torno suyo; 2) se establece una
relación dinámica entre el todo y las partes, y de esta manera se evita
la pérdida del conjunto; 3) finalmente, se encuentra el pantónimo
“definido como la permanencia implícita de la nomenclatura a lo
largo de todo el desarrollo descriptivo” (26). En consecuencia, la
descripción se comporta, en un texto literario, como un fenómeno de
expansión textual. Por esta razón, la nomenclatura de una emoción
puede observarse en diferentes objetos, espacios y personas, a
partir del momento en el que nos encontremos de la lectura de un
texto. Para observar esto en Diario del dolor, de María Luisa Puga, es
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importante tomar nota de estas nomenclaturas y cómo se expanden
y reiteran a lo largo del texto.
La definición que comparte Luz Aurora Pimentel (2001) de
pantónimo proviene de las aportaciones de Phillipe Hamon para
explicar que ésta da cohesión léxica y semántica en todo el texto. En
éste se impone la reiteración de un término y sus extensiones. Esto
quiere decir que, si la narradora de Diario del dolor describe a Dolor
con ciertas extensiones, al humanizarlo (como una prosopopeya con
estilos indirecto y directo), este término, a manera de nombre, puede
extender sus cualidades en otros objetos de la escritura del diario
como espacio literario. Sin embargo, la cohesión no sólo estará en
función de volver legible el texto, sino en el proceso de escritura: las
emociones se metaforizan y es posible ver la extensión semántica de
un objeto A en uno B. Por lo tanto, se rompe con el orden de afuera
y el diario se convierte en una representación del cuerpo a través de
la alteridad: ser otra en el texto, la otra a la que le duele, pero cuya
experiencia es ensordecida por los discursos fuera del texto, lejos
de un objeto representado, que es el cuaderno de la narradora, así
como sus extensiones: computadora o escritorio.
A partir de lo anterior, en torno al pantónimo, Pimentel
toma la siguiente aportación de Phillipe Hamon:
El pantónimo, a la vez que subraya el modelo configurativo del
enunciado descriptivo (tiende a ocupar los márgenes, del inicio
o final de la descripción), focaliza el sentido global del sistema,
desencadena las estrategias de retrospección y de prospección
de la lectura y asegura, por su memorización permanente y su
función anafórica, la legibilidad del texto. (Hamon, 1991: 156)

A esto se le debe agregar las observaciones de Hamon
(1991) sobre la memoria intra-descriptiva en un texto. Es decir,
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en el caso de Diario del dolor debe observarse cómo se construye la
persistencia de un lexema, como el caso de Dolor, y su persistencia
en la pluralidad de otros lexemas como el enojo, la tristeza, el humor
y la compasión. De esta manera se crean campos próximos y lejanos
dentro de una obra narrativa por medio de la descripción.
Con base en este concepto del pantónimo, Luz Aurora
Pimental agrega a esta equivalencia entre nomenclatura y predicado
las operaciones tonales y las articulaciones ideológicas-simbólicas
de este fenómeno de expansión textual, como sucede con los
calificativos:
Este tipo de calificativos cumple con una importante función tonal;
textualmente, actúan como operadores tonales, cuya redundancia
semántica - porque habrá de notarse que no es exactamente el
mismo lexema el que se repite, sino el mismo campo semántico
al que se afilian todos los diversos lexemas- genera una isotopía
tonal disfórica y desvalorizante. Es esta isotopía tonal la que no
permite, por ejemplo, leer el adjetivo “ilustre” en su sentido literal,
sino que obliga a interpretarlo como una significación irónica, ya
que es el único lexema que apuntaría hacia una isotopía tonal
eufórica - y por lo tanto hacia una valoración- que el resto del
texto desautoriza. (2001: 27)

Aunque Luz Aurora Pimentel parte de un ejemplo de
Balzac, citado al inicio del primer capítulo de El espacio de la ficción,
esta lógica puede trasladarse a otros textos literarios donde las
operaciones tonales cambian el sentido de una palabra que en otros
campos semánticos puedan leerse diferente, esto dependiendo de la
relación con la extensión del lexema. Aunque Dolor y la narradora
comparten el mismo cuerpo, sólo los conocemos por el espacio
literario en juego: el de la escritura.
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Los elementos citados son la base para entender la proyección
de un texto narrativo a través de sus diferentes sistemas descriptivos.
Lo que ocurre con los nombres comunes en el espacio de la ficción es
un tema de discurso representado. Por esta razón, lo extratextual se ve
desplazado, detalle similar al que señala Blanchot cuando la escritura
corta el movimiento del afuera. Mientras en éste se encuentra una
definición general del acto de escritura, con base en la aportación de
Pimentel se cuenta con un mecanismo particular que tiene relación
con las alteridades. En sí: “…el texto va construyendo su propia
referencia, desplazando así al referente extratextual” (Pimentel, 2001,
p. 38). Lo que para el lector puede significar la palabra dolor, en el libro
de María Luisa Puga se configurara una autorreferencia de Dolorpersonaje y narratario: no pierde en contacto con lo que conocemos
como dolor y crea, al mismo tiempo, un particular con consistencias
individuales en las emociones de la narradora.
Los nombres tendrán un juego, por su construcción y
desplazamiento de referentes reales, a partir de lo intratextual
y lo extratextual. Pimentel señala las diferencias entre el nombre
propio y el nombre común. Sin embargo, los ejemplos citados se
refieren a ciudades y no a sensaciones que pasan por el filtro de la
imaginación, concretamente el de las figuras retóricas. Por tal motivo,
Dolor-personaje debe ser analizado desde estas dos directrices: si
las descripciones de Dolor tienen un referente extratextual, deberá
leerse en función de esta dinámica con el fin de comprender cómo
desplaza esos referentes, pues “La función que cumplen los adjetivos
es precisamente la de particularizar al nombre” (56). Aunque los
adjetivos no tengan referente, como el caso de los nombres, éstos,
en función del pantónimo, podrán expandir el referente interno que
se construye dentro del diario.
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Finalmente, para configurar la descripción en un texto
literario, es indispensable observar un elemento en juego: la
repetición. En arte, la repetición no es lo mismo que redundancia,
en el sentido de copia, sino en el de una reiteración que permite la
cohesión y coherencia de la propuesta de mundo. Diario del dolor, de
María Luisa Puga, es una propuesta de un cuerpo en forma de texto,
el Yo se fragmenta, con base en una temporalidad del antes y después
de la enfermedad, para acceder a un espacio que la estridencia de lo
extratextual no permite la reflexión de las emociones, cosa que lo
que está en el texto sí.
Si la descripción, al inicio en su forma de catálogo o
enumeración, aísla los objetos representados, no es con el fin de
excluir otros fenómenos, sino para poder observarlos y reconocerlos
en objetos que han sido construidos por otra experiencia discursiva.
En este sentido, la repetición se presenta por la extensión de los
nombres y la expansión de los adjetivos en diferentes momentos
del proceso de escritura frente a la enfermedad, esto para el caso del
texto de María Luisa Puga:
Es importante subrayar que la configuración descriptiva es una
construcción abstraída de las variaciones que puedan darse en
el nivel de la manifestación lingüística o en el del contenido de
la descripción. Esto quiere decir que objetos diferentes pueden
describirse utilizando una misma configuración, lo cual puede
establecer entre ambas descripciones relaciones significantes de
diversos tipos. (Pimentel, 2001: 74)

La escritura, como espacio literario, construye diferentes
alteridades de un Yo a partir de las mismas configuraciones de la
descripción. En Diario del dolor, se construyen relaciones significantes
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entre objetos, emociones y sujetos que parecen no tener algo qué
ver fuera de ese espacio ficcional.
En consecuencia, a partir de la repetición, se crean
relaciones de analogía entre objetos, emociones y sujetos distintos.
Por esta razón, éstas “…tienden a articularse de manera metafórica
para reunir diferentes segmentos del relato y conferirles una
dimensión de significado simbólico o ideológico que cada uno
de los segmentos aislados no contiene” (Pimentel, 2001: 87). La
metáfora permitirá la aglutinación de lo que el pantónimo fijó
en los modelos descriptivos presentes en la narración, ésta “…
introduce una imagen estereoscópica, un espacio bi-isotópico
imposible, aunque no por ello menos vívido, ni menos iconizable”
(2001: 90). ¿Qué tienen en común un bastón, una silla con ruedas,
una silla de ruedas, la sala de Nutrición, el escritorio, el cuaderno,
la cabaña y la descripción de Dolor y la imagen que la narradora
tiene de sí? Esto sólo puede explicarse por medio de la metáfora
y ésta se encuentra en la consciencia del acto de escritura además
del instrumento terapéutico de un diario del dolor. El espacio del
cuerpo se proyecta en otros objetos y los objetos se proyectan en
el cuerpo.
Es importante identificar, además de la configuración del
resto de los objetos y emociones, la dinámica que tiene la escritura
en Diario del dolor cuando esta se vuelve explícita dentro del texto.
Por ejemplo, cuando hay una novela en la cabeza (fragmento 17), la
diferencia entre palabras sin sentido y la escritura (fragmento 19),
la escritura como un agente extraño, que supuestamente da orden a
las emociones (fragmento 20) o las preguntas sobre el ser escritora
(fragmento 42), por mencionar sólo algunos de los varios ejemplos
que aparecen en este libro.
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La escritura: metáfora del cuerpo cuando se vuelve
consciente del antes y el porvenir
Para el fragmento 64 el acto de escritura comienza a tomar un
rumbo distinto del que le precede en los anteriores. En realidad,
ésta aparece desde el 17: “La escritura aparece en el pasaje 17 y
tiene dos funciones: evidenciar nuevamente los sentimientos de
desposesión de Puga, y reforzar la función de Dolor como referente
vacío” (Cejudo, 2014: 175). Sin embargo, para el 64 la narradora
ya estableció una descripción clara de Dolor, a quien se refiere en
segunda persona y le ha cuestionado si tiene una especie de fuero
porque no necesita consciencia de su presencia: la paciente-escritora
registra a Dolor, pero éste no tiene la necesidad de registrarla a ella.
Las lágrimas y las risas comienzan a disolver sus fronteras. En el
fragmento 64, se lee lo siguiente:
Cuando voy a escribir algo nuevo, Dolor, merodeo la idea. La trato
de ver desde todos los ángulos que pueda tener. Tú estás haciendo
lo mismo conmigo, ¿no es cierto? Me andas merodeando para ver
cómo me llegas. Ahora te cuesta más trabajo que antes. Era tan
fácil agarrarme desprevenida. (Puga, 2004: 64)

El diálogo con Dolor continúa con la crítica de su nueva
estrategia: la somnolencia, el cansancio de las medicinas y el mismo
dolor prolongándose en el cuerpo de la narradora. En este punto,
puede observarse cómo Dolor se asoma en la escritura asimilando el
mismo proceso: la configuración planteada por el pantónimo en el
fragmento 34, donde aparece el cuaderno como cuerpo y la actitud
misógina de Dolor frente a la escritura, toma un sentido similar al de
la división Yo/Dolor: el Yo se adelgaza, mientras el Dolor engorda
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(fragmento 11). Mientras más se repite el dolor y se expande en
el cuaderno como prolongación del cuerpo, el Yo se cuestiona si
Dolor es parte de una naturaleza o si engorda, como si bailara, sólo
para divertirse: “…te juro que si me llego a enterar de que sólo lo
haces para divertirte, VOY A TOMAR MEDIDAS” (64). Como
puede observarse, la tipografía cambia drásticamente, a manera
de mayúsculas, una motivación paralela a la engorda de Dolor: la
escritura actúa como un acto consciente sobre el registro del dolor
en el cuerpo, un acto de libertad en medio de las fronteras que Dolor
está borrando (risa/lágrimas). Curiosamente, este comportamiento
de copia, por parte de Dolor, ya aparece en el fragmento 17 cuando
se menciona que éste “Simplemente está junto a mí, copia todos mis
movimientos” (p. 20)
Más tarde, en el fragmento 89 se toma la escritura en relación
con el cuerpo y la depresión posparto, donde la configuración
establecida en el fragmento 27, acerca de la diferencia entre desánimo
y depresión, adquiere un sentido donde se cuestiona la narradora si
Dolor es capaz de entrar en el plano de este estado:
No importa que tu género no sea femenino, Dolor, también se
siente al terminar de escribir un libro. Pérate. Ya sé que no sé
si has escrito libros, de eso no estamos hablando ahorita, pero
sí estoy segura de que has leído sobre estas depresiones, tú, un
especialista en antesalas de médicos; la de revistas que habrás
leído. (Puga, 2004: 84)

La narradora está plateando la depresión posvacacional: las
vacaciones como corte del trabajo, lo que se conoce como descanso,
no agregan descanso, sino que intensifican lo que está fuera de ese
paréntesis. Cuando Dolor se toma vacaciones, parece que regresa
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con más potencia porque la depresión “… se encuentra en otra
latitud, pero desde donde ésta puede envolverlo todo”. (26). Dolor
comienza a tener más características de movimiento, como deseo
de la narradora, aunque éste decide invadir y abarcar su espacio de
escritura y cuerpo: le sugiere que se ponga a leer, que se salga a
caminar o cocinar. Sin embargo, dolor se queda quieto en el espacio
del cuerpo-texto.
En el fragmento 90 la narradora señala cómo ha cambiado
la percepción del tiempo, en cuanto ritmo, las cosas parecen ir más
lentas y esta lentitud permite ver la conexión de las manos con otros
objetos y las actividades que se llevan a cabo con ellas:
A mí siempre me ha gustado escribir a mano y ver cómo voy
llenando los renglones al mismo tiempo que cuento lo que quiero
contar, pero ahora que lo hago en cámara lenta me fijo que el
trazo de la t es sumamente placentero, igual que picar cebolla muy
finita o lavar un suéter con agua tibia. (Puga, 2004: 86)

La escritura es un acto de contemplación y corte que deja
varios testimonios: se merodean ideas como en el fragmento 64,
escribir un libro es como tener un parte (deja una depresión) y
permite darle otro ritmo, uno lento a la realidad. También, en
relación con este Yo fragmentado, hay una relación fluctuante de
identidad: “La voz que narra materializa en su reflexión arte/vida
las concepciones de la autora referentes a la escritura como un tapiz
que descifra, revierte y sostiene, una identidad siempre fluctuante
y resbaladiza” (López, 2006: 244). No se trata sólo de contenido
en el acto, sino su corporalidad fluyendo en diferentes espacios.
Las manos escriben una ‘t’ como también cortan cebolla y lavan
un suéter. Por esta razón, la narradora invita a Dolor a ponerse a
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barrer: “Pruébalo y verás que la consciencia se te limpia, se vuelve
tersa y dispuesta para lo que venga” (Puga, 2004: 86). Las manos
tienen diferentes cuadernos donde escribir, tanto que se olvida el
desamparo por parte de la narradora, tan sólo por recordar que al
día siguiente barrerá.
Finalmente, en el fragmento 94 se observa el pantónimo
relacionado con el desánimo establecido desde el fragmento 27. La
tolerancia, ese diálogo amistoso registrado por la escritura, se rompe:
Si nos supiéramos armonizar, equilibrar, mesurar, otra cosa sería,
y bien aburrida. De manera que no queda más que registrar el
hecho, mano: ayer nos peleamos. ¿Qué nos dijimos? Lo que uno
se dice en las peleas, para qué escribirlo en detalle. Sólo diré ... ah,
bueno, diremos, que el diálogo iba así: Es que tú/ No, pero tú/
Pero porque tú/Ah, ¿sí? ¿Y tú ...?
Da náusea. (Puga, 2004: 89)

El desánimo ya había sido descrito antes como el “tufo”
(26) que Dolor deja a su paso. En este pasaje, el tufo se expande a
manera de náusea, tanto así que “engorda” ese desánimo al punto
de mostrar la flaqueza que poco a poco va mermando al acto de
escribir. En el fragmento 17 cuando se señala que “La escritura en
cambio, no pierde detalle” (20). En el caso del fragmento 94, se
registra el hecho del disgusto, la ausencia de diálogo con Dolor: no
hay necesidad de registrado con detalle de acuerdo con la narradora.
La escritura, como espacio-cuerpo, comienza a desanimarse.
Todo esto traerá consigo una pregunta que surge desde los
primeros fragmentos de Diario del dolor: “Es la escritura que me
pregunta: ¿Te vas a curar? / Ni idea. No sé qué es lo que significa
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estar curada” (Puga, 2004: 20). La narradora es consciente de los
límites de la escritura en el espacio donde registra su diálogo con
Dolor, pues ella no encuentra palabras para “…hablar de una
posible realidad curada” (20). En esta dimensión, la palabra cura
está relacionada con un silencio (el de Dolor), con lo incontrolable
(47), la imposibilidad de los viajes para llevarla a cabo (76) y espacio
de las contradicciones:
Eso es lo que le estoy haciendo a mi escritura, querido y venerable
amigo: la actualizo, y en esta versión, la que contiene operaciones,
tú resultas obsoleto porque, por un lado, todo va a doler, y por
el otro, el dolor va a ser síntoma de curación, no de enfermedad.
Queremos creer eso, pero nos reservamos el derecho a la
contradicción. (91)

Poco a poco la narración, a través de la consciencia del
acto mismo de escribir desembocará en el final de Dolor, crearle
un espacio de alteridad en el cuaderno mediante el acto de dejar de
escribir. Ya en el fragmento 95 se establece la necesidad de terminar
con el Diario, Dolor se ha vuelto repetitivo y se le ha subido la
actitud como protagonista. Pasará a la computadora, aunque
éste sea más independiente, posee las mismas características en
cuanto a lo impredecibles que son: no se sabe lo que harán con
uno. Nuevamente, observamos esa configuración fragmentando en
espacio de escritura, desde el dolor: la computadora, el cuaderno,
las actividades de las manos, la oralidad a manera de diálogo escrito
con las cosas, por mencionar algunos de los citados anteriormente.
En contraste con lo que presenta Blanchot acerca del diario
como recurso, éste mantiene la relación que tiene consigo mismo,
distinto de lo que ocurre con las ficciones donde el Yo se disuelve en
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otros Él. En el caso de Diario de dolor, concretamente los fragmentos
comentados hasta ahora, no es un ejercicio de recordar quién es
vivo y verdadero: la enfermedad es un corte, otra escritura que se
impone y, por lo tanto, el diario ficcionaliza el dolor al darle una
personalidad y convertirlo en narratario donde el Yo de la narradora
se fragmenta, según este Memorial. No se trata de lo vivo, contrario
a lo moribundo señalado por Blanchot, sino el cuestionamiento de
lo que es vivir con un ente que copia todo lo que hace la narradora,
incluso el acto de escribir.
La carga emocional que racionalizan y ponen en perspectiva
los diarios del dolor funcionan de manera singular, de acuerdo con
el proceso de escritura de quien padece la enfermedad. Diario de
dolor, como puede observarse en los fragmentos citados, plantea una
metáfora del cuerpo como espacio de escritura donde conviven la
narradora y, su a veces compañero, Dolor. La escritura habla (fr. 18),
pero se vuelve extraña (fr. 20) y, en el fragmento 35, se metaforiza la
imagen del cuaderno:
Dolor siempre se ha mostrado escéptico ante el cuaderno. Doble
esfuerzo, parece decir con la mirada. O peor aún: Esfuerzo inútil.
Se podría decir que ante la escritura Dolor esgrime una actitud
misógina. En ese terreno ambos nos damos la espalda. Yo me
encorvo ante el cuaderno; él, sepa qué hace. El cuaderno sirve para
inventar las palabras con las que voy a decir o a decirme. O sea,
sirve para ensayarlas. Hágase de cuenta que practico ante un espejo.
¿Se ha visto algo más tangible, más concreto, más sabroso que la
escritura manuscrita? No, hasta donde yo sé. (Puga, 2004: 45)

Dolor se muestra escéptico frente al cuaderno de la
narradora, similar a la posibilidad de encontrar una cura mediante
las palabras. Ese espejo-cuerpo es lo concreto: el acto mismo de
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escribir es tangible y concreto; en este sentido, el recurso del diario
desde la perspectiva de Blanchot permite ese recuerdo de sí por parte
de quien escribe, pero en este caso mediante la ficcionalización del
Dolor, como prosopopeya y los diálogos que entabla la narradora
con su narratario.
En Diario del dolor está presente una isotopía tonal en torno
al acto de escritura: se expande en el movimiento de las manos en
otros actos y desaparecen emociones relacionadas con la desolación
y el desánimo y éstas son registradas en algunos fragmentos, pero
para que esto se lleve a cabo primero se registra el espejo de Dolor
al imitar las acciones de la narradora. En ese diálogo retórico, la
narradora supera los límites de su narratario (por momentos) con
el fin de presenciar otro tufo antes de que éste lo invada. En esta
isotopía tonal, la escritura es cuerpo a manera de parto, limpieza y
espacio de reconocimiento. El dominio de sí consiste en la praxis:
se registra lo inevitable de Dolor, su presencia constante (incluso
tomándose vacaciones) y una dimensión personal de éste con
la escritura. Lo interesante es cómo la computadora se describe
como un apéndice de la arquitectura interna de la narradora:
escritorio, cuaderno y libro (fr. 35). Cerca del final de Diario de
dolor la computadora toma el lugar de Dolor: se está alerta con ella,
como con él, no se puede bajar la guardia, pero a ella la acaricia
más que a él. Los objetos poseen cualidades del narratario y tienen
relaciones parecidas a partir de esta configuración. Sin embargo,
como apéndice de la escritura, del acto de escribir, se llega al final
de la novela donde, a propósito del desánimo, su tufo presente:
“Así es esto del dolor diario” (Puga, 2004: 92). Como a escritura
que señala Blanchot, se habla de lo interminable y para captarlo
hay que darle un final al diario.
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Conclusiones
La escritura en Diario del dolor metaforiza el cuerpo y se convierte
en un espacio donde las emociones se expanden en el texto a partir
de sus descripciones. La isotopía tonal de la escritura en relación
con la enfermedad inicia su configuración, a través del pantónimo,
desde los primeros fragmentos de su mención consciente (del acto
de escribir).
Sin embargo, esta isotopía tonal del acto consciente de
escribir, desde la enfermedad, adquiere variaciones de significación
en la fragmentación del Yo mediante este acto de alteridad. Es decir,
sus variaciones descriptivas se darán en relación a los estados de
ánimo y la cercanía semántica con los objetos que se repiten en el
espacio literario de la narradora. De igual manera, la personificación
de su narratario (Dolor) determina la expansión textual de esta
isotopía tonal. El desánimo y la depresión quedan fijados por las
certezas e incertidumbres de la narradora mientras su narratario
copia sus comportamientos.
La escritura, en relación con el cuerpo, es consciente de
cómo Dolor la invade porque el desánimo es como bruma, una
laguna (Fr. 19); las palabras en el desánimo no tienen sentido y la
escritura busca ser un espacio que sí lo tenga, pero su mirada (a la
manera del Orfeo de Blanchot) se vuelve extraña. Sin embargo, esta
isotopía tonal es importante describirla y analizarla en relación con
las emociones, pues por momentos en el diario el llorar es parecido
al estornudar (Fr. 28) y esto puede reconfigurarse después cuando
la narradora reflexiona sobre ser escritora (Fr. 42). En resumen, la
metaforización del cuerpo da una mirada estereotópica al acto de
escribir y sus alteridades motoras: barrer, lavar, estornudar, moverse,
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entendidas como otro espacio de alteridad que se vuelve consciente
en el cuaderno, el acto manuscrito, antes de llegar a su apéndice: la
computadora.

Referencias bibliográficas
Blanchot, M. (1994). El espacio literario. Trad. Vicky Palant y Jorge
Jinkis. Paidós.
Cejudo, S. (2014). Escritura, cuerpo y voz en Diario del dolor de
María Luisa Puga. Interdisciplina, Vol. 2, No. 3, pp. 163-187.
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�Artículos
Humanitas, vol. 2, núm. 4, 2023

Hubo otro mundo: José Watanabe, poesía y sacralidad
There was another world: José Watanabe, poetry
and sacredness
Jorge Saucedo
Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey
Montwerrey, México
ORCID: 0000-0001-5500-8438
jasaucedomontoya@uh.edu
jorgesaucedo14@gmail.com

Fecha de entrega: 04-12-2022 / Fecha de aceptación: 21-02-2023
Resumen: A partir de la identificación de sus afinidades con Robert Frost,
Rubén Darío y elementos centrales de la poesía romántica, propongo leer
la poesía de José Watanabe como una obra en que la integración de ideas y
mitos provenientes de diversas tradiciones espirituales revela una concepción
de la poesía como tentativa de preservar la experiencia de lo sagrado.
Palabras clave: poesía peruana, romanticismo, espiritualidad, mito,
naturaleza
Abstract: Parting from the identification of affinities with Robert Frost,
Rubén Darío and central elements of Romantic poetry, I propose reading
José Watanabe’s poetry as a work in which the integration of ideas and
myths from diverse spiritual traditions reveals a conception of poetry as
an attempt to preserve the experience of sacredness.
Keywords: Peruvian poetry, Romanticism, spirituality, myth, nature

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�Jorge Saucedo / Hubo otro mundo: José Watanabe, poesía y sacralidad

Los ejes de la poética de José Watanabe, a quien Eduardo Chirinos
identificó a principios de siglo como “el más importante punto
de referencia para los jóvenes poetas del Perú” (2004: 88), han
sido descritos por diversos académicos, creadores y críticos. Se
mencionan, por ejemplo, el deseo comunión que subyace a sus
descripciones del paisaje y la naturaleza (Jara, 2001), la valoración
del imaginario de su natal Laredo, rica tradición oral andina, y la
implícita reivindicación de valores relativos al pensamiento mítico
(Sbárbaro, 2005; Fernández Cozman, 2008), la afinidad con el haikú
y el budismo zen (Tsurumi, 2012; Muth, 2014). También se subraya
la singularidad de la obra del peruano en su contexto literario:
“Compañero de ruta de ruta de los jóvenes airados de los setenta,
José Watanabe (Laredo, 1946) mantuvo siempre una independencia
estética que lo convirtió desde su primer libro en un poeta insular”.
(Chirinos, 2004: 87) En palabras de Camilo Fernández Cozman:
La de [Antonio] Cisneros es una perspectiva urbana. [Luis]
Hernández es un desmitificador de íconos occidentales. [Marco]
Martos es un poeta migrante, pero que critica –con sutil ironía– la
rutina de las relaciones familiares y la desintegración del hogar.
En ninguno de estos tres poetas hay un influjo poderoso del mito.
Watanabe sí bebe de las fuentes de una visión mágico-religiosa:
me refiero a la que inunda las calles de Laredo. Su poesía de
carácter conversacional se fusiona con el mito y deja que el haiku
nos transmita una sabiduría, sin duda, legendaria. (Fernández
Cozman, 2008: 72)

En el presente artículo mostraré cómo esa singularidad que
aleja a Watanabe de sus contemporáneos se sustenta en una afinidad
que le acerca a otros proyectos poéticos y referentes culturales,
a la luz de los cuales es posible una más profunda comprensión
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de su poética. Propongo la lectura de su poesía, y en particular
la representación de la naturaleza, a la luz de la obra de Robert
Frost, poeta con cuya obra se reconoce una marcada afinidad. El
reconocimiento de esta afinidad y de la resonancia de elementos
clave de la poesía romántica en la obra del peruano, nos permitirán
identificar el que probablemente sea el elemento central de la poética
de Watanabe: la concepción de la poesía como tentativa de preservar
la experiencia de lo sagrado.
José Watanabe y Robert Frost: las extrañas simpatías
de la naturaleza
La afinidad que Watanabe declaró haber sentido con la poesía del
norteamericano (Pajares Cruzado, 2006) puede constatarse en la
coincidencia en ambas obras de una serie de motivos que conforman
una particular concepción de la naturaleza. Según George F. Bagby,
la obra de Frost se caracteriza por desarrollarse alrededor de la
metáfora de “la lectura del libro de la naturaleza”. Esta metáfora
se manifiesta a través de “poemas-emblema” (emblem poems) que
describen un objeto o escena natural para luego realizar una especie
de traducción, en la que se hace explícito su significado o se descifra
una lección. El término emblem es aquí altamente significativo, pues
Bagby lo toma de Ralph Waldo Emerson, cuya obra considera el
sustento intelectual sobre el cual se desarrollan las ideas sobre la
naturaleza de la poesía de Frost. Emblem, tal como lo usa Emerson,
es equivalente de símbolo, vocablo que Bagby prefirió evitar por
la variedad de asociaciones que suscita, entre ellas, con la poesía
simbolista (Bagby, 1993: ix-x). La metáfora del libro de la naturaleza
es inseparable, en esta lectura de la obra de Frost, de otra que
aparece en su poema “A lone striker”, donde un trabajador siente la
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�Jorge Saucedo / Hubo otro mundo: José Watanabe, poesía y sacralidad

necesidad de dejar su labor en un molino para buscar un lugar y una
actividad más elevados, subir a un risco
among the tops of trees,
their upper branches round him wreathing,
their breathing mingled with his breathing

Esta identificación (que es también una comunión) con la
naturaleza sugiere que ésta es más que su existencia material: Nature,
by implication, is not merely physical; like humans, it is inspirited. Esta es
una poesía animista, en la que los objetos, seres y procesos son en
realidad presencias, y en la que la naturaleza y el ser humano pueden
conspirar (con-spire) para que éste sea capaz de encontrar sentido en
el mundo físico (Bagby, 1993: 1-2).
Esta concepción de la naturaleza llega a Frost como herencia
de la cultura inglesa del siglo XVII. A partir de la obra de Emanuel
Swedenborg, Frost recibiría las nociones de “extrañas simpatías”,
“relaciones ocultas” entre el ser humano y los procesos naturales
(a su vez inspiradas en la antigua concepción del ser humano como
microcosmos que corresponde al macrocosmos del universo)
principalmente a través de la obra de Ralph Waldo Emerson y Henry
David Thoreau. Frost recibió muy temprano, por parte de su madre,
las ideas de Swedenborg y Emerson1, por lo que no es extraño que
1 Para el tiempo en que nace su hijo, Isabelle Moodie Frost se había
convertido a la iglesia swedenborgiana, en la que Robert fue bautizado. Sobre
ella, el biógrafo Lawrence Thompson escribe: “Mrs. Frost herself wrote
browningesque poetry; she was also an optimistic visionary with a very keen
imagination of her own (…) With the aid of Swedenborg’s writings she found
in her own religious visions ample consolation for the difficulties of her
sorrowful life. Her son, thus encouraged by his mother’s ways, soon began
to make his own self-protective retreats into sanctuaries created by his own

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en su poesía se encuentren ecos de la doctrina de aquél sobre las
correspondencias. Entre las ideas generales que Emerson extrae de
Swedenborg está la de que hay un “paralelismo perfecto” entre las
leyes de la naturaleza y las del pensamiento. Y la consecuencia de
esto es que, si materia y mente se reflejan mutuamente, no son en
realidad entidades separadas, sino que existe intercambio entre ellas
y por ello, señala Bagby, los sentidos pueden ser una vía de acceso a
verdades que van más allá del ámbito sensorial (1993: 2-4).
El interés de Watanabe en la manera en que se representa
la naturaleza en la poesía de Frost resulta evidente en las siguientes
palabras: “Estoy seguro de que si la naturaleza pudiera crear a alguien
para que escribiera sobre ella, escogería a Robert Frost, pues a
través de una flor, de una piedra se puede revelar la verdad” (Pajares
Cruzado, 2006). “Tree at my window” sería un excelente ejemplo
del influjo de estas ideas: la imagen paralela de hombre y árbol,
separados por la transparencia de un vidrio, se realiza mediante una
construcción simétrica entre versos e incluso dentro de un mismo
verso. Se habla del árbol como una presencia que el poeta no sólo
observa, sino con la que se identifica. Se encuentran cada uno a un
lado del vidrio (como en un espejo), y enfáticamente se expresa la
necesidad de que, aunque separados, no dejen de reflejarse. (Bagby,
1993: 5-6)
Tree at my window, window tree,
My sash is lowered when night comes on;
But let there never be curtain drawn
Between you and me.

imagination.” (Thompson, 1966: xv-xvi)
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Bagby señala dos aspectos clave del poema: la inteligibilidad
del mundo natural sugerida por la asimilación de las hojas del árbol
con lenguas (“Not all your light tongues talking aloud / Could be
profound” [6]) y el hecho de que se trata de un poema sobre “los
trabajos de la imaginación”.
If there is any doubt that the poem is about the workings of
the imagination, we need only note the introduction in the last
stanza of a third force, which is credited with having arranged the
symmetry of tree and poet: “Fate” and “her imagination.” That
fated imagination is both the agency and the ultimate goal of the
conspiracy between the natural and the human; imagination sees
self and tree as “putting their heads together” and “conspiring”
precisely in order to imagine –to make the images that constitute–
the world we live in. (7)

Entre los ejemplos de la afinidad de la obra poética de José
Watanabe con los aspectos de la poesía de Frost que he mencionado (el
procedimiento de los poemas-emblema, la representación de los objetos
y procesos naturales como presencias, la idea de “correspondencias”,
la naturaleza como libro) citaré en primer lugar uno que resulta
especialmente interesante en relación con “Tree at the window”. Se
trata del poema “De la poesía”, publicado en Historia natural.
En este poema (que, significativamente, y tal como lo
sugiere el título, puede leerse como una poética) existe, como en
el de Frost, un paralelismo entre poeta y árbol, que se resuelve en
una identificación profunda. En él se narra el momento en que un
niño descubre la poesía al observar el nacimiento de una planta en
la tierra junto a un árbol donde normalmente defeca. Aparte del
título, en el poema no aparece la palabra poesía sino hasta el final
(es la última palabra). La narración se centra en la anécdota del niño
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que observa la planta e imagina el viaje de una semilla por su cuerpo
hasta plantarse en la tierra.
El niño entró en la sombra de su árbol extramuros
donde dejaba diariamente sus quehaceres de intestino.
Y si otro niño en árbol vecino se acuclillaba
y se aliviaba
brotaba entre ambos
la honrosa complicidad en la depuración
del buen animal. (Watanabe, 2008: 183)

Aquí es central la idea de verticalidad: el niño mira una
plantita e imagina el recorrido de la semilla por su cuerpo hasta
llegar a la tierra, para luego surgir en movimiento ascendente. La
plantita permite al niño identificarse con el árbol; el niño descubre
que vive (en su interior) el mismo orden que reina en la naturaleza
(el movimiento hacia arriba y hacia abajo). Y es precisamente la
imaginación el mecanismo que revela esta identidad: “Y lo estremeció
la imaginación del viaje / de la pequeña menestra”. Si el poema inicia
subrayando la animalidad del ser humano, lo que de común tiene con
otros animales, en el cierre una nueva e inesperada identificación
ocurre: la de un vegetal y la poesía.
Y en la memoria del niño,
con difícil contento,
comenzó a elevarse para siempre
la planta mínima, tu principio, tu verde banderita,
poesía. (183)

Si las hojas del árbol de Frost son lenguas que a veces dicen
cosas profundas, esta plantita es una bandera. No un libro y no una
lengua, sino una bandera, como es comprensible en un poeta que
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insiste en el valor del símbolo, su poder evocativo y su naturaleza no
lingüística.2 Sin embargo, nos encontramos aquí, como en el poema
de Frost, ante una naturaleza que puede ser leída, que mediante la
imaginación resulta inteligible.
Si Frost le habla a su árbol directamente, y da así una
dimensión más profunda a su relación, en el poema de Watanabe
los paralelismos e identificaciones se expresan también de una
manera apostrofada, aunque de modo más complejo. El poema está
escrito en tercera persona, lo que crea una distancia entre el poeta y
el personaje que representa al mismo poeta como niño.3 Este niño
es situado en el poema dentro de la narración, en la que también
aparecen el árbol y otro niño casual, con quien surgía “la honrosa
complicidad en la depuración / del buen animal”. La segunda
persona es empleada sólo al final del poema, cuando se apostrofa a
la poesía. A aquella complicidad inocente, animal, corresponde esta
otra, que nace de “una visión” (“esta vez, sin embargo, / una visión
suspende al niño”) y que por medio de la imaginación reúne, en el
último verso, la existencia vegetal, el mundo interior y sus heraldos
simbólico y lingüístico: planta, banderita, poesía.
2 En numerosos poemas de Watanabe es evidente la inclusión de elementos
naturales con un valor simbólico. Por mencionar sólo unos ejemplos: el sol en
“Refulge otra vez el sol” (del libro El huso de la palabra) y en “El guardián  
del hielo” (Cosas del cuerpo), la montaña en “Animal de invierno” (Cosas del
cuerpo) y el árbol, como en el poema que nos ocupa ahora, en “El árbol” (La
piedra alada). Edmundo Sbárbaro (2005) ha señalado el valor simbólico que
tienen ciertos elementos como la piedra y la montaña en la poesía de Watanabe.
3 El desdoblamiento del yo poético (un personaje conformado a lo largo de
la obra de Watanabe por numerosos datos que lo identifican con el propio autor)
es un recurso frecuente en la poesía del peruano, como ya ha señalado Luis
Fernando Jara (2006: 11). En este sentido es significativo el uso de la segunda
persona en poemas como “El inocente” que se comentará en este artículo.

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En la poesía de Frost, los eventos naturales no son
exclusivamente físicos ni casuales. Las presencias de la naturaleza se
encuentran con la intención de revelar al observador un aspecto oculto
del mundo en el que vive. En “Design” una araña, una palomilla y una
flor coinciden, al parecer, para enseñarle al observador el lado oscuro
de la naturaleza (Bagby, 1993: 7). Estos seres, “Assorted characters of
death and blight”, llevan al poeta a preguntarse
What brought the kindred spider to that height,
Then steered the white moth thither in the night?
What but design of darkness to appall?-If design govern in a thing so small.

El vocablo design, que evoca las nociones de diseño, plan
y propósito, insinúa aquí un destino trazado a gran escala en la
naturaleza, que sin embargo alcanza los procesos y seres minúsculos
que aparecen a la vista del observador. Este encuentro de presencias
de la naturaleza, descrito como una especie de fatalidad, se observa
en el insólito modo en que Watanabe introduce el sol como tercer
personaje, después de que se presentan el yo poético y el heladero
en los primeros versos de “El guardián del hielo”, de Cosas del cuerpo:
Y coincidimos en el terral
el heladero con su carretilla averiada
y yo que corría tras los pájaros huidos del fuego
de la zafra.
También coincidió el sol. (Watanabe, 2008: 228)

A continuación, el breve poema termina con dos estrofas en
las que, al derretir el hielo, el sol le enseña al yo poético una lección
fundamental: la importancia de conocer la fugacidad de la propia vida
en un universo en permanente proceso de creación y destrucción.
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Así que también aquí nos encontramos con una naturaleza animada
que en su coincidencia con el ser humano le permite a éste descubrir
un aspecto antes oculto del mundo en que vive.
Diluyéndose
dibujaba seres esbeltos y primordiales
que sólo un instante tenían firmeza
de cristal de cuarzo
y enseguida eran formas puras
como de montaña o planeta
que se devasta.
No se puede amar lo que tan rápido fuga.
Ama rápido, me dijo el sol. (228)

En “Design”, un misterioso plan lleva a las presencias de la
naturaleza a encontrarse y revelar algo de la dinámica del cosmos
al poeta. Acaso la afinidad con las ideas sobre la naturaleza y la
creación poética aquí implicadas es más evidente en el “Poema del
inocente”, de El huso de la palabra, en el que se subraya el hecho de
que es el paisaje el que da una lección al individuo interpelado por la
voz poética. Ese individuo aprende que incluso un gesto casual, una
ocurrencia de su parte, tiene un peso y un sentido en la escala mayor
de los sucesos de la naturaleza, y que sus propios actos no pueden
explicarse como meras ejecuciones de su voluntad. El enigmático
orden detrás de los encuentros entre los seres es el que determina
los eventos, incluidos los que él considera actos voluntarios.
Fija en tu memoria esa enseñanza del paisaje,
y esta otra:
de cuando acercaste al árbol reseco un fosforito trivial

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y ardió demasiado súbito y desmedidocomo si fuera de pólvora.
No te culpes, quién iba a calcular tamaño estropicio!Y acepta: el
fuego ya estaba allí,
tenso y contenido bajo la corteza,
esperando tu gesto trivial, tu mataperrada. (Watanabe, 2008: 90)

Existen significativas alusiones a la escritura en la
representación de la naturaleza en los poemas de Frost. En la
descripción de los espacios a los que los poemas se refieren hay una
intencionada mención de letras, así como otros signos e ideas afines:
huellas, impresiones, hojas. En el ya mencionado “Design”, donde
el poeta llama a la flor, la araña y la palomilla “Assorted characters
of death and blight”,
“Characters” is doubly metaphorical: it sees these three things not
only as living presences, dramatis personae, but also as letters in
a message that the poet must decipher. Or again, echoing one of
Whitman’s favorite wordplays, “leaves” in the sense of foliage are
also pages in the vegetable text: fossilized remains, which Frost
callas “leaves of stone”, are “The picture book of the trilobite”,
an age-old natural encyclopedia. (Bagby, 1993: 9)

La gracia con que Watanabe relaciona los eventos, lugares y
seres puede ocasionar que en una primera instancia no sea evidente
su insistencia en describir una naturaleza que puede leerse y que
habla. En la que los personajes son caracteres. En “La mantis religiosa”
(también de El huso de la palabra), después de describir su encuentro
con los restos de una mantis muerta “a 50 cm. de mis ojos”, el
yo poético interpreta el hallazgo: se trata del cadáver de un macho
después de la violenta cópula característica de su especie. El poema
continúa hasta el final manteniendo el zoom en el microcosmos del
insecto; sin embargo, la interpretación ha sido posible gracias a otra
presencia introducida tras una elipsis.
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Quise atraparla, demostrarle que un ojo siempre nos descubre,
pero se desintegró entre mis dedos como una fina y quebradiza
cáscara.

Una enciclopedia casual me explica ahora que yo había destruido
a un macho
vacío. (Watanabe, 2008: 66)

Así como “también coincidió el sol” en “El guardián del
hielo”, esta enciclopedia (nótese que está personificada) aparece en
la narración de una manera que se describe irónicamente como una
casualidad. El indicio con que inicia el poema, el cadáver de la mantis
(cuyo carácter sígnico no debe dejar de subrayarse, pues el animal
muerto estaba “confiando excesivamente en su imitación de ramita
o palito seco”) se alía con otra fuente de signos, la enciclopedia, para
revelar al observador algo sobre un pequeño mundo, un sentido que
explica también su propio mundo humano. Al final del poema, el
observador, al reflexionar sobre esta afinidad de los seres diversos,
pertenecientes a diferentes escalas de existencia, en su inevitable
vulnerabilidad ante las fuerzas creadoras y destructoras (el sexo y la
muerte), insinúa la necesidad de saber lo que la naturaleza tiene que
decir sobre esto. La lectura que el poeta hace de un momento en
el acontecer del mundo (ese cadáver que algo dice al disfrazarse de
palito seco) no descarta la lectura de las hojas de una enciclopedia;
ambas son la misma lectura: la mirada de la imaginación, el
desciframiento de los símbolos de la naturaleza. Con la animación de
la enciclopedia, el poema deja claro que el poeta lee un libro como
si fuera una planta, un animal o una persona, y a un animal como si
fuera un libro.
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Las enciclopedias no conjeturan. Ésta tampoco supone qué
última palabra
queda fijada para siempre en la boca abierta y muerta del macho.
Nosotros no debemos negar la posibilidad de una palabra de
agradecimiento. (67)

El conocimiento al que se alude aquí, si bien se conforma
con la experiencia sensible (la observación del entorno, el estar
en la naturaleza) y la lectura, va más allá de la mera recepción de
información; requiere de la acción de la imaginación, que le permite
al poeta, al identificarse con las presencias que le rodean, percibir su
calidad de caracteres y leer en ellos tanto la dinámica del mundo como
su propio drama.
En ciertos poemas de La piedra alada, puede leerse un
procedimiento análogo a la alusión que Frost hace al libro de la
naturaleza mediante imágenes de impresiones, huellas y fósiles (a los
que llama “hojas de piedra”). El libro de Watanabe presenta como
motivo central la piedra en su calidad de símbolo de duración, y
alrededor de este motivo se expresan ideas e inquietudes relativas
al tiempo: la dureza de la piedra en contraste con la fragilidad de
la carne, el lugar de la vida humana en los ciclos de la naturaleza,
la presencia de la muerte y los muertos en el día a día. En “El
fósil”, el poeta le habla a un pez fosilizado que se exhibe en un
museo. La lectura que hace del fósil, desarrollada en forma de
monólogo dirigido a él, contraviene la lógica del espacio museístico,
que implica un tipo de lectura radicalmente distinto. Si el museo
ofrece información en forma de texto y recursos audiovisuales,
esta información se presentará normalmente con la intención de
situar el objeto exhibido en su contexto espaciotemporal, por lo que
en el marco de una muy subrayada relación sujeto-objeto, el fósil
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será reconocido por el visitante al museo en su calidad de realidad
extraña, distinta a él y lejana. El poema alude a otra forma de lectura,
que no presupone la radical diferencia entre el fósil y el observador.
Por el contrario, la mirada imaginativa del poeta le permite suponer
la existencia de un plano de realidad en que ambos son idénticos.
La vida en ti fue un pez de 20 centímetros.
Tu remoto latido, hoy petrificado,
vive ahora en mi cuerpo
tan inverosímil como el tuyo. (Watanabe, 2008: 351)

Se alude aquí a una naturaleza cobrando conciencia de sí
a través del poeta, pues éste no sólo le explica su condición al pez
fosilizado, la relación entre ambos, la manera en que están unidos
y se identifican, sino que además lo hace en el contexto de una
intuición cosmogónica. Al igual que en “El guardián del hielo”, el
universo es imaginado como un ciclo infinito de transformaciones.
Tú ya no puedes mirarte ni mirarme, no sabes
lo extraño que es ser pez u hombre.
Somos, te digo, inverosímiles, caprichos
de una madre delirante
que cuaja infinitas e insensatas formas en el mar
y la tierra. (351)

El poema termina con una reflexión optimista que se
produce a partir del choque entre la serenidad especulativa evocada
en las primeras dos estrofas y la ruidosa irrupción de un grupo de
niños. Como se ha dicho de la poesía de Frost, aquí se sugiere que
la naturaleza y el ser humano pueden conspirar para que éste sea
capaz de encontrar sentido en el mundo físico, y aunque no hay una
respuesta clara a esta cuestión, el optimismo de este poema consiste
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en la convicción de que hay un sentido, si bien no se llega a dilucidar:
“después de todo, pescadito, / tal vez alguna razón existe.”
Sincretismo y deseo de unidad
Lo que resulta característico en Watanabe es la integración de estas
ideas en su propia obra, en la que, como se sabe, recurre a diversas
tradiciones espirituales para tomar elementos con los que crear su
propio imaginario: si en sus poemas puede percibirse la idea de las
“correspondencias” (de gran importancia para la poesía romántica
y simbolista, así como para el modernismo hispanoamericano, y
cuya influencia en el siglo XX puede ejemplificarse, como hemos
visto, con la obra de Frost), esa idea está en consonancia con los
aspectos que el peruano retoma del budismo zen, el catolicismo y de
los mitos provenientes del imaginario de Laredo, las tres tradiciones
que recibió en el seno familiar.
Lo que une esa diversidad de visiones espirituales es el hecho
de que, siendo un individuo que no profesaba ninguna de ellas (no
era cristiano, ni budista, ni practicaba el catolicismo sincrético de su
madre),4 pero en cuyo desarrollo personal influyeron profundamente,
Watanabe fue también un poeta interesado en particular por el
tema de lo sagrado, y por la pérdida que supone el abandono de
las nociones de misterio y sacralidad en el mundo contemporáneo,
abandono que con claridad de asocia en su poesía con la vida
urbana. Por ello, su obra podría situarse en la línea de poetas que,
como parte de un impulso originado en la poesía romántica, piensan
el lugar de lo sagrado en un mundo donde la idea de sacralidad
4 Sobre las convicciones religiosas de Watanabe véase Tsurumi (2012:
164).
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parece no tener sentido. Un segundo elemento liga las tradiciones
espirituales cuyos mitos, ideas y símbolos incluye Watanabe en sus
poemas: una añoranza de unidad.
Como afirmó Meyer Howard Abrams, el romanticismo
representó un viraje tan decisivo en la cultura occidental, que aún
a lo largo del siglo XX muchos autores prominentes definieron su
propio proyecto creativo conscientemente en relación, positiva o
negativa, con las formas y el “ethos” romántico (Abrams, 1973:
13). Se puede decir que lo que caracteriza al romanticismo es “una
especie de experiencia devocional secularizada” (65), y entre los
elementos cristianos y esotéricos (específicamente de la tradición
hermética) que sus autores recuperaron para sus propios propósitos
artísticos, tiene un lugar central un símbolo de origen neoplatónico:
el cosmos como círculo.
Here, in formal rendering, is the radical image of a tenacious
metaphysical (and metaphorical) vision of man and the cosmos.
For convenience of discussion, let us call it “the great circle”:
the course of all things is a circuit whose end is its beginning, of
which the movement is from unity out to the increasingly many
and back to unity, and in which this movement into and out of
division is identified with the falling away from good to evil and
the return to good. (Abrams, 1973: 150)

Como ejemplo de la continuidad en la tarea típicamente
romántica de rescatar valores tradicionales adaptándolos a un
presente que les resulta hostil, Abrams cita el poema “Of modern
poetry” de Wallace Stevens:
Stevens expressly identified the aim “of modern poetry” as
the attempt to convert the setting and agents and language of

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Scripture into
The poem of the mind in the act of finding
What will suffice. It has not always had
To find: the scene was set; it repeated what
Was in the script.
Then the theatre was changed
To something else. Its past was a souvenir.
It has to be living, to learn the speech of the place. (69)

En nota a pie agrega otra cita, un texto en prosa donde
Stevens reflexiona sobre el mismo tema:
The major poetic idea in the world is and always has been the idea of
God. One of the visible movements of the modern imagination is
the movement away from the idea of God. The poetry that created
the idea of God will either adapt it to our different intelligence, or
create a substitute for it, or make it unnecessary. These alternatives
probably mean the same thing.” (69)5

Las afirmaciones de Abrams se refieren al ámbito de la
literatura de lengua inglesa principalmente. En el contexto de la poesía
latinoamericana, se pueden reconocer en la obra de Rubén Darío una
actitud análoga a la que Abrams ejemplifica con las citas de Stevens.
Como es sabido, el vínculo de Darío, y de la poesía modernista en
general, con el espíritu romántico ha sido descrito por Octavio Paz.
El modernismo fue la respuesta al positivismo, la crítica de la
sensibilidad y el corazón –también de los nervios– al empirismo
y el cientismo positivista. En este sentido su función histórica
5 Las citas provienen de “Modern poetry”, en The Collect ed Poems
of Wallace Stevens. New York, 1961, pp. 239- 40 y Opus posthumous, Ed.
Samuel French Morse. New York, 1957, p. xv.
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�Jorge Saucedo / Hubo otro mundo: José Watanabe, poesía y sacralidad

fue semejante a la de la reacción romántica en el alba del siglo
XIX. El modernismo fue nuestro verdadero romanticismo y,
como en el caso del simbolismo francés, su versión no fue una
repetición, sino una metáfora: otro romanticismo. Se corre el riesgo
de no entender en qué consiste esa relación si se olvida que el
positivismo latinoamericano, más que un método científico, fue
una ideología, una creencia. (Paz, 1974: 126-127)

A pesar de que Rubén Darío podría no ser en primera
instancia una referencia obvia en la poesía de Watanabe, algunos
elementos cardinales de su obra permiten establecer un paralelismo
entre ambos. Coinciden en la concepción de la tríada símbolo, mito
y poesía como un conjunto con el que el poeta está íntimamente
relacionado. Por otro lado, en ambos el interés por la comunicación
simbólica se vincula con una valoración de la experiencia sensorial y
un sentimiento que podemos calificar de panteísta. Parecen ambos
intentar recuperar –cada uno en el umbral del cambio de siglo en
que vive–, aquella idea que la modernidad ha hecho cada vez más
difícil de comprender, la de –empleando la expresión de Mircea
Eliade– “lo sagrado en sus relaciones con la Materia”.6
En Darío esta perspectiva se sintetiza, en el célebre poema
inicial de Cantos de vida y esperanza,7 en la imagen de la estatua que
6 “El laboreo de las tierras o la cocción de la arcilla, como un poco más
adelante los trabajos mineros y metalúrgicos, situaban al hombre arcaico
en un Universo saturado de sacralidad. Sería vano pretender reconstituir
sus experiencias: hace ya demasiado tiempo que el Cosmos ha perdido
esa sacralidad, como consecuencia sobre todo del triunfo de las ciencias
experimentales. Los modernos somos incapaces de comprender lo sagrado
en sus relaciones con la Materia; todo lo más podemos tener una experiencia
‘estética’, y lo más frecuente es conocer la Materia en tanto que ‘fenómeno
natural’” (Eliade, 1989: 126)
7 Como señala De la Fuente Ballesteros, este célebre poem a, cuyo primer
verso es “Yo soy aquel que ayer no más decía”, “es un poema clave en la poesía

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se convierte en el dios Pan y los versos en que desemboca dicha
transformación: “y así juntaba a la pasión divina / una sensual
hiperestesia humana” (Darío, 2018: 505). La afinidad de Watanabe
con esta poesía que plantea la posibilidad de encontrar en la
experiencia del cuerpo un conocimiento espiritual se manifiesta
en poemas como “La cura”, de Historia natural, en el que el uso
cotidiano de la magia en el ámbito familiar de la infancia produce la
inesperada conclusión de que “la vida es física”.
Eso vi:

una mujer más elemental que tú
espantando a la muerte con ritos caseros, cantando
con un huevo en la mano, sacerdotisa
más modesta no he visto (Watanabe, 2008: 145)

El poema presenta una escena rural cotidiana, con actividades
y personajes que, en su calidad de hechos comunes, ordinarios,
intensifican el asombro que el yo lírico transmite ante la naturalidad
de la relación de la comunidad con lo sobrenatural. Dos planos
de realidad entran en tensión (“con ese convencimiento frotaba el
huevo”) en la reflexión del poeta, pero la madre sacerdotisa encarna
la convicción de que no existe tal tensión, pues en el discurso del
poema la irónica aseveración “la vida es física” deja claro que ella
ve, sin percibir en ello contradicción, cualidades espirituales en la
materia.
Las nubes pasaban por la claraboya
y las gallinas alineaban en su vientre sus santas ovas
y mi madre esperaba nuevamente el más fresco huevo
de Rubén Darío como autorretrato interior”. (Darío, 2018: 505)
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con un convencimiento:
la vida es física.
Y con ese convencimiento frotaba el huevo contra mi cuerpo
y así podía vencer.
En ese mundo quieto y seguro fui curado para siempre.
En mí se harán todos los milagros. Eso vi,
qué no habré visto. (145-156)

Hay una repetición intercalada de las locuciones “eso vi” y “he
visto” que culmina en el final del poema. Este juego de repeticiones
ejemplifica un nuevo aspecto en que la poesía del peruano presenta una
afinidad con la de Darío: la figura del poeta visionario. Ambos poetas
representan su propia labor como la de un observador e intérprete
entre dos planos de realidad: la efímera vida cotidiana y lo intemporal,
la realidad física de la naturaleza y un significado oculto en ella. En
este caso, la cualidad visionaria se presenta vinculada a la madresacerdotisa, quien representa la conservación de un conocimiento
tradicional al que el poeta se sentiría atraído intuitivamente.
La figura del poeta visionario puede entenderse, tanto en el
inicio del siglo XX como en la entrada del XXI, como una tentativa
de recuperar el misterio de la vida, negado por una mentalidad
dominante en la que la misma noción de misterio carece de sentido.
Así, las ideas de Darío sobre lo Real y la Verdad responden a una
noción de verdad necesariamente vinculada a la razón y a los hechos
demostrables propia del pensamiento positivista. Como explica
Cathy Login Jrade en su estudio sobre Darío, la crisis provocada en
los países hispanoamericanos por la crítica positivista a la religión
establecida se intensificó hacia finales del siglo XIX.
The imperial expansion of the European industrial powers that
restructured the countries of Spanish America along the lines of

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the economic and social order of their own capitalist organization
compounded this upheaval. Prosperity and a growing faith in
science had transformed widely held assumptions about life.
According to the evangelists of the day, the society of the future
would be organized upon a more rational basis than ever before,
and humanity would find itself living in a world without problems.
Messianism was intrinsically present in the attitude of scientists
who thought of themselves as the bearers of a demonstrable
truth, that is, of the “Truth,” and trustees of the future. (Jrade,
1983: 5)

Sin embargo, el misterio no se anuló, sólo quedó fuera de
este modo de pensamiento, y Darío veía en esta incompatibilidad
de mentalidades un problema en el que el poeta estaba íntimamente
implicado.
…as Dario himself would write: “El progreso moderno es enemigo
del ensueño y del misterio en cuanto a que se ha circunscrito a la
idea de la utilidad. Mas, no habiéndose todavía dado un solo paso
en lo que se refiere al origen de la vida y a nuestra desaparición en
la inevitable muerte, el ensueño y el misterio permanecen con su
eterna atracción.” (Jrade, 1983: 5)8

En su entrevista con Silvia Sauter, queda de manifiesto que
Watanabe no es ajeno a esta preocupación, y que una tensión análoga
existe en su labor creativa. Como lo menciona en el siguiente pasaje,
en el que alude al poema “La cura” antes citado, para el peruano la
pérdida del misterio está claramente representada por la vida urbana,
lo cual se manifiesta a su vez en su poesía, en la que la recuperación
del misterio del mundo y la sacralidad de la naturaleza se imagina
como un retorno a la vida rural de su natal Laredo.
8 La cita de Darío proviene de “El pueblo del Polo”, Letras, Obras completas,

I, p. 545.

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JW: El pueblo en que he vivido es muy místico, está lleno de
fantasmas, de muertos, de aparecidos, de chamanes. Enfermedades
infantiles en que uno se pone pálido y adelgaza, por ejemplo,
fueron curadas por chamanes. Tengo un poema sobre una cura
del huevo porque de niños nos pasaban el huevo para curarnos
de las enfermedades, es un ritual que siempre lo hacían muy
placentero. Yo creo que en los pueblos como el que yo he vivido
hay un equilibrio perfecto entre los terrores y la protección ante
esos terrores. (…) En las ciudades ese hecho no se produce,
tienen la amenaza y no tienen la parte compensatoria que se ha
perdido, más bien las amenazas han crecido y hay una reacción de
defensa por la violencia.

SS: ¿A qué atribuyes esta reacción, será porque se ha perdido
el sentido de lo sagrado?
JW: Claro, se ha perdido la naturaleza sagrada de las cosas y vivimos
muy desorientados. La poesía puede servir para orientar a las
personas, para decirles que hay, que hubo otro mundo, y hay que
seguir deseándolo. Que hay un mundo sagrado y que si se lo perdió
hay que volver a desearlo, recuperarlo. (Sauter, 2006: 196-197)

En el universo de la poesía del peruano, en que una polaridad
se percibe entre la compleja y en ocasiones asfixiante vida urbana y
una añoranza de retorno y reintegración a la naturaleza, trasluce un
deseo de recuperar una unidad perdida en el proceso de acelerada
transformación material y espiritual del mundo moderno. El poetavisionario en Watanabe, que puede leer el misterioso libro de la
naturaleza y escuchar su voz, presenta, sin embargo, un rasgo que
lo distingue del modelo presente en la obra de Darío. En lugar de
resaltar su excepcionalidad, muestra su tendencia a identificarse
con los otros. En esta identificación se manifiesta nuevamente el
recurrente sentimiento de añoranza de unidad. Si en “El guardián
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del hielo” el astro le habla al poeta para indicarle su lugar y su misión,
en “Envío”, de El huso de la palabra, es la sangre de la especie la que
le habla, para revelarle la hermandad de todos los seres humanos.
Una transfusión de sangre es relatada en este poema en prosa. El yo
poético se pregunta a quién le debe esa sangre anónima, y aunque
“iba para misántropo” y no quiere tener esa deuda, la sangre misma
le hace ver que tal deuda no existe.
Sin embargo, la sangre que está entrando en mi cuerpo me
corrige. Habla, sin retórica, de una fraternidad más vasta. Dice
que viene de parte de todos, que la reciba como un envío de la
especie. (Watanabe, 2088: 107)

En la obra de Watanabe la unidad con la naturaleza se expresa
a través de una sensibilidad budista (Tsurumi, 2012: 164-168) y de la
magia y los mitos de Laredo; la unidad entre los humanos se expresa
en términos cristianos. Eduardo Chirinos ha llamado la atención
sobre la importancia del libro inspirado en la vida de Jesús titulado
Habitó entre nosotros.
Es en este libro excéntrico donde hallamos el sustento ideológico
de las parábolas que recorren de norte a sur la obra de Watanabe.
Lejos de una recreación piadosa de la pasión de Cristo, estos
poemas proponen una reflexión poética (y por lo mismo más
popular y más humana) que se solidariza con su mayor deseo: el
que la palabra poética sea la palabra de todos:
La Palabra
siendo como es, divina, se pronuncia
con lengua de hombres
lengua efímera, pero tocada
por una gracia: la parábola,
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�Jorge Saucedo / Hubo otro mundo: José Watanabe, poesía y sacralidad

aquella pequeña historia
que guarda una serena ansia: ser de todos. (Chirinos, 2004: 89)

Sin embargo, de acuerdo con la lectura que he propuesto,
si pensamos en el mito de la Caída como idea central romántica
y post-romántica, su origen religioso y la manera en que ha sido
reinterpretada en relación con Jesús, estos versos de “Razón de las
parábolas” muestran que no se trata de un libro excéntrico dentro
de la obra de Watanabe. Así, por ejemplo, en un poeta como William
Blake, “As the fall of man is ‘his fall into Division’ and death, so
his redemption, reversing the process, is ‘his Resurrection to Unity.’
The unifying principle is Jesus, who in Blake’s myth of mind is
identified with the human imagination” (Abrams, 1973: 258). Desde
este punto de vista, en la poesía de Watanabe, en la que la idea de
fragmentación y necesidad de retorno a la unidad es central, resulta
natural la existencia de un libro como Habitó entre nosotros, y también
que Jesús se presente como figura unificante.
Olvidé otra ansia de la parábola:
durar. Recordadas sean por siempre
todas
porque todas son una, La Palabra,
que por ahora soy yo. (Watanabe, 2008: 311)

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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-47

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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-47

�Artículos
Humanitas, vol. 2, núm. 4, 2023

Lectura y reflexión: una estrategia hermenéutica
para la interpretación literaria
Reading and reflection: a hermeneutic strategy for
literary interpretation
Ricardo Damián Aguirre Garza
Universidad Autónoma de Nuevo León
Monterrey, México
Orcid: 0000-0001-5249-0556
ricardodamian595@gmail.com

Fecha de entrega: 25-10-2022 / Fecha de aceptación: 21-02-2023
Resumen: El presente artículo propone la explicación de una posible
estrategia hermenéutica, para la interpretación de los textos literarios,
entendiendo a los documentos como totalidades, los cuales pueden
contener los cuatro sentidos hermenéuticos propuestos por los escolásticos
y nombrados por Dante Alighieri y Boccaccio. En primera instancia
se parte de la concepción histórica de la disciplina y una breve visión a
los autores más reconocidos (Schleiermacher, 2008; Heidegger, 1997;
Ricoeur, 1997; Gadamer, 1998; Schökel, 1994; Beuchot, 2013) hasta llegar
a la rama de la hermenéutica literaria nombrada por Szondi (1975), para
posteriormente explicar cómo es posible identificar los cuatro sentidos
hermenéuticos.
Palabras clave: hermenéutica, literatura, sentidos hermenéuticos,
interpretación, exégesis

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�Ricardo Damián Aguirre Garza / Lectura y reflexión

Abstrac. This article proposes the explanation of a possible hermeneutic
strategy, for the interpretation of literary texts, understanding the
documents as totalities, which can contain the four hermeneutical senses
proposed by the scholastics and named by Dante Alighieri and Boccaccio.
In the first instance, it starts from the historical conception of the discipline
and a brief overview of the most recognized authors (Schleiermacher,
2008; Heidegger, 1997; Ricoeur, 1997; Gadamer, 1998; Schökel, 1994;
Beuchot, 2013) until reaching the branch of literary hermeneutics named
by Szondi (1975), to later explain how it is possible to identify the four
hermeneutic senses
Keywords: Hermeneutics, Literature, Hermeneutic senses, Interpretation,
Exegesis

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�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

La hermenéutica es un término proveniente del griego hermeneutiqué
correspondiente en latín a interpretâri: el arte de interpretar los textos
(especialmente los sagrados) para fijar su verdadero sentido, según
se señala en el Diccionario Hispánico Universal. Sobre esta etimología,
Jean Grodin comenta que:
El término hermenéutica vio la luz por vez primera en el siglo XVII
cuando el teólogo de Estrasburgo Johann Conrad Dannhauer
lo inventó para denominar lo que anteriormente se llamaba
Auslegungslehre (Auslegekunst) o arte de la interpretación. (Grodin,
2008: 22).

En la actualidad se le considera como la disciplina encargada
de la interpretación de los textos; y su actividad consiste en:
comprender toda la obra, cada una de sus partes y los elementos que
la componen. Para esto es preciso que el texto y el sujeto encuentren
una relación para entablar un diálogo.
El filósofo canadiense Jean

Grodin (2008) realiza una

clasificación sobre tres estadios históricos y los ejes principales
sobre lo que fue esta disciplina: a) El sentido clásico que se
designa como el arte de interpretar los textos. “La hermenéutica
gozaba entonces de una función auxiliar en cuanto colaboraba en
una práctica de la interpretación.” (17). San Agustín fue uno de
los autores que manejan esta visión; b) La segunda concepción se
empieza a desarrollar con los últimos trabajos de Schleiermacher,
después atribuida a Dilthey, quien percibe a la disciplina con una
nueva función: “estudia las reglas y los métodos de las ciencias de la
comprensión, puede servir también de fundamento metodológico
para todas las ciencias del espíritu” (18); y c) su tercera visión donde
figura “que la comprensión y la interpretación no son únicamente
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�Ricardo Damián Aguirre Garza / Lectura y reflexión

métodos que es posible encontrar en las ciencias del espíritu, sino
procesos fundamentales que hallamos en el corazón de la vida
misma.” (18-19).
Aquí es donde Heidegger (1927) busca romper con las
visiones y “pasa así de una ‘hermenéutica de los textos’ a una
‘hermenéutica de la existencia’” (19), es decir, que “Cambiará
primero de objeto al no remitirse ya a los textos o a las ciencias
interpretativas, sino a la existencia misma.” (45). En El ser y el tiempo
realiza un giro en la importancia del análisis donde refiere que la
hermenéutica no sólo debe realizar exégesis e interpretación de
los textos literarios, sino que este proceso está relacionado con el
ámbito histórico del intérprete, el cual debe reflexionar a través de
su Dasein, o su existencia, como un ente histórico, social y cultural.
A grandes rasgos refiere a la contextualización del emisor y receptor
y los signos lingüísticos que se encuentran en el entorno, como una
reflexión del contexto y nuestro “ser ahí” de mismo, para, partiendo
de ahí, estudiar las “ciencias históricas del espíritu”.
la hermenéutica cobra, en cuanto interpretación del ser del Dasein,
un tercer sentido específico, filosóficamente hablando el primario:
el sentido de una analítica de la existencialidad de la existencia. En
cuanto esta hermenéutica elabora ontológicamente la historicidad
del Dasein como condición óntica de la posibilidad del saber
histórico, ella sirve, en seguida, de terreno de arraigo para aquello
que sólo derivadamente puede ser llamada “hermenéutica”: la
metodología de las ciencias históricas del espíritu. (Heidegger,
1997: 47)

A través del desarrollo de la disciplina han existido un
gran número de autores que, desde su perspectiva sobre el tema
buscan definir lo que es. Aquí se presentará un breve muestreo del
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término de autores contemporáneos, debido a que son ellos quienes
estudiaron la disciplina y la adaptan al presente:
Schleiermacher: “la tarea de la hermenéutica consiste en
reconfigurar de la manera más completa todo el proceso interior
del acto de composición del autor” (citado por Grodin, 2008:
33)
Heidegger: “en la significación originaria de la palabra, significación
en la que designa el quehacer de la interpretación.” (1997: 46)
Ricoeur: “La tarea de la hermenéutica consiste, pues, en
aproximarse a esa supuesta identidad semántica con los únicos
recursos de la descontextualización y de la recontextualización del
sentido.” (1997: 86)
Gadamer: “Hermenéutica es el arte del entendimiento” (1998:
243)1
Schökel: “es la teoría sobre la comprensión e interpretación de
textos literarios. Se diferencia del método exegético (el modo
sistemático de proceder en la comprensión) y de la exégesis (el
ejercicio de la comprensión e interpretación).” (1994: 18)
Beuchot: “La hermenéutica es la disciplina de la interpretación;
trata de comprender textos, lo cual es —dicho de manera muy
amplia— colocarlos en sus contextos respectivos” (2013: 7).

1 Aunque esta cita pareciera simple y demasiado ambigua es necesario
entender que para Gadamer la relación entre emisor y receptor, y su “fusión de
horizontes”, parte, o debe partir, de la phronesis para llegar a ese entendimiento;
es decir, la “prudencia” en la asimilación de las ideas que se comunican, para
de ahí, realizar una comprensión lingüística. El hecho de que lo manifieste en
una frase tan corta alude al mismo principio que ahí plantea.
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�Ricardo Damián Aguirre Garza / Lectura y reflexión

Ahora bien, este breve recorrido histórico, así como las
definiciones de la disciplina, muestra la clara relación entre el receptor
y lo que pretende ser interpretado; no obstante, desde sus inicios,
la hermenéutica se emparentaba con los textos sagrados, bíblicos,
las escrituras. Peter Szondi (1975) parte desde esta concepción para
ensayar su propia definición de la hermenéutica literaria: “es la teoría
de la interpretación, interpretatio, de los trabajos literarios”2. (Szondi,
2012: 17) Añade también que esta rama hermenéutica sí está sustentada
en toda la disciplina filosófica que se desarrolló desde los griegos,
pero que no es necesario realizar una retrospectiva para entender la
parte literaria, sino que “las reglas tradicionales y los criterios de la
interpretación filológica se deben revisar con lo que hoy se entiende
como literatura.” (20) Habla, así, de una contextualización, tanto
para entender qué es la hermenéutica literaria como para hacer una
exégesis. Sobre esto existen dos formas de resolver el problema que
plantea el envejecimiento del texto, aunque sean contraria entre sí:
Interpretación gramatical apunta a lo que alguna vez significó
y quiere preservarlo, ya que remplazar la expresión verbal (para
decirlo lingüísticamente, el signo) que se ha vuelto históricamente
ajeno y se ha cambiado por uno reciente, que ahora le permite
sustituido por uno nuevo. […] Por otro lado, la interpretación
alegórica se aluza con el signo que ha sido modificado, a quien le
da un nuevo significado que no nace del mundo conceptual del
texto, sino que pertenece al de su intérprete”3 (24).

Estos dos intentos deben estar presentes para el hermeneuta,
pues la contextualización de un texto literario debe estar enfocada
en el texto, es éste el que apunta a planos de lo real, no al revés.
2 La traducción es propia.
3 La traducción es propia.

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�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

En cuanto al proceso de lectura, el receptor realiza una serie
de mecanismos cognitivos relacionados con las ideas. Al decodificar
estas informaciones, conocidas como isotopías, el lector construye
diferentes hipótesis sobre el posible mensaje que se busca transmitir.
Este proceso es el denominado como interpretación debido a que
es el lector quien, basado en sus conocimientos, crea los puentes de
relación con las “pistas” que se manifiestan en la lectura.; la siguiente
figura ejemplifica ese proceso de comunicación:
Para entender la cuestión de los ‘horizontes’ es necesario
comprender qué es para Gadamer la “fusión de horizonte”. Grodin
(2008) explica esta visión desde el punto historicista del filósofo,
hasta llegar a su raíz interpretativa:
Comprender el pasado, no es salirse del horizonte del presente,
y de sus prejuicios, para situarse en el horizonte del pasado. Es
más bien traducir el pasado en el lenguaje del presente, donde
se fusionan los horizontes de pasado y presente. […] Pero esta
fusión del presente con el pasado es también, incluso de un modo
más fundamental, la fusión del intérprete con lo que él mismo
comprende. […] la comprensión no es sino la aplicación de un
sentido al presente. (83-84)

Este proceso de comunicación, a través de un texto
literario, busca que los horizontes de conocimiento se acerquen
lo mayor posible para que las ideas se logren transmitir de la
forma más completa. O como se mostró en la definición según
Beuchot: “colocarlos en sus contextos respectivos” (2013: 7)
y comprenderlos desde el nuestro. Es aquí donde se identifica la
Teoría de la Comunicación, propuesta por Jackobson (1963) “En
la lectura literaria, como ya se planteó anteriormente, el proceso se
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�Ricardo Damián Aguirre Garza / Lectura y reflexión

establece así: autor - texto literario - lector.” (Simbaña y Carbajal,
2013: 175).
Desde la perspectiva de Schleiermacher “la tarea de la
hermenéutica consiste en reproducir lo más perfectamente posible
todo el proceso de la actividad de componer del escritor” (citado
por Grodin, 2008: 34). Reconstruir el texto a partir de sus elementos
y lograr entender la razón de su producción. Ese punto de relación
entre los horizontes ayuda al receptor a comprender la lectura del
texto. Para lograr re-producir esa experiencia creadora “La actividad
del lector consistirá en contemplar lo que el texto dice, en formular
preguntas, en modificar o confirmar sus expectativas, en reconstruir
su significación.” (Simbaña y Carbajal, 2013: 82).
Hablar de una lectura hermenéutica es entender las teorías
de la interpretación y realizar una exégesis de los niveles presentes
en los textos literarios. Estos escalones de la interpretación fueron
expuestos por los escolásticos al trabajar los textos sagrados y dos
de los autores más importantes del Renacimiento: Dante Alighieri y
Giovanni Boccaccio, mostraron esas lecturas. El primero lo expone
de la siguiente manera:
Llámase el uno literal, y es este aquel que no va más allá de la
letra propia de la narración adecuada a la cosa de que se trata.
[…] Llámase el otro alegórico, y éste es aquel que se esconde bajo
el manto de estas fábulas, y es una verdad escondida bajo bella
mentira. […] El tercer sentido se llama moral; y éste es el que los
lectores deben intentar descubrir en los escritos, para utilidad suya
y de sus descendientes […] Llámase el cuarto sentido anagógico,
es decir, superior al sentido, y es éste cuando espiritualmente se
expone un escrito, el cual, más que en el sentido literal por las
cosas significadas, significa cosas sublimes de la gloria eterna.
(Alighieri, cap. 2, párr. 2 – 4)

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Con esta descripción el poeta alude a los niveles que se
encuentran dentro de los textos literarios, así como su función y, dentro
del texto original, se encuentra una breve explicación, relacionado a la
cuestión religiosa por su formación. Por otro lado, en la Genealogía de
los dioses paganos (2018), Boccaccio busca comentar el mito de Perseo
y la muerte de la Gorgona, con los niveles aprendidos de su maestro:
Se debe entender que no hay un solo significado en estas historias,
a esto se le conoce como polisemum (polisemia), refiere a muchos
significados. El primero sentido que se debe considerar se
encuentra en la superficie del texto, llamado literal sense (sentido
literal). Los otros son aquellos que se encuentra bajo la superficie
y se les conoce como allegorial (allegóricos) […] Para clarificar mi
punto lo ejemplificaré con la historia de Perseo, quien fue hijo de
Zeus y mató a la Gorgona, para posteriormente volar a través del
cielo. Mientras este breve resume muestra una lectura literal, el
sentido histórico aparece. Si lo buscamos desde el sentido moral
se puede interpretar como la victoria de la sabiduría sobre el
vicio y el acercamiento a una virtud real. Pero si queremos ver
el sentido alegórico, significa el ascenso de una mente piadosa
hacia las alturas celestiales después de rechazar todos los placeres
mundanos. Más allá, una interpretación anagógica sería la
representación del ascenso de Cristo hacia Dios padre después de
vencer al gobernante de este mundo.4 (Erik, 2018, párr. 1)

Es importante observar cómo desde 1304 y 1307 (exilio de
Dante donde escribió El convivio); 1360 y 1375 (la fecha de muerte
de Boccaccio) la interpretación de un texto ya buscaba dilucidar
los diferentes significados que este podría traer consigo. Es en la
época medieval donde toma auge esta disciplina, pues los teólogos
buscan los diferentes sentidos en las escrituras sagradas, partiendo
4 La traducción es propia.
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de sus conocimientos religiosos y con la intención de transmitir esos
saberes a los creyentes.
En la época moderna, pasa a segundo plano los niveles
interpretativos y los teóricos se enfocan en la reflexión en sí misma, a
lo que después, se le conocería como “Círculo Hermenéutico”, pero
fue Schleiermacher (1829) quien, en Sobre el concepto de hermenéutica
en relación a las observaciones de F.A. Wolf y al Manual de Ast (1999),
rescata las ideas de Friedrich Ast sobre la unión de la figura circular,
y propone que se deben comprender las partes por el todo y el todo
por las partes.
Fue en la segunda mitad del siglo XX donde Hans-George
Gadamer retoma el círculo, sus niveles y características para darle un
vuelco enfocado en la totalidad del fenómeno. A esto se le suma la
reflexión de algunas ideas de Schleiermacher, Dilthey y Heidegger,
cuestiones como la visión romántica retórica, la percepción
metodológica o la “hermenéutica de la existencia”:
el giro hermenéutico de la fenomenología se abre en primer lugar
hacia aquello que se transmite a través del lenguaje, por lo cual yo
puse en un primer plano el carácter conversacional del lenguaje.
En una conversación algo pasa a ser lenguaje, y no un interlocutor
o el otro. (Gadamer, 1995: 67)

El enfoque comunicativo que toma el círculo hermenéutico
es comparado con el giro lingüístico donde todos los procesos son
signos lingüísticos que merecen una decodificación, la cual se realiza
a través de otros signos. Por lo tanto, el “nuevo” enfoque de la
hermenéutica es una decodificación e interpretación del contexto,
poniendo como base el momento histórico, los pre textos del
intérprete y el fenómeno en sí mismo.
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Sobre la interpretación de una totalidad, ya sea de una obra
literaria o de la existencia misma, es necesario remarcar el común
error que cualquiera podemos cometer: la sobreinterpretación.
Cada fenómeno tiene sus distintas lexías, isotopías, leit motivs, y
demás elementos claves que apuntan a otros perceptibles dentro de
sí mismo.
Por ende, es fácil que el receptor agregue símbolos que
asemejan a lo mostrado para sustentar sus hipótesis, es aquí donde
se pierde la singularidad del objeto y se cae en el error. “Toda
interpretación correcta debe guardarse de la arbitrariedad de las
ocurrencias y de la limitación de los hábitos mentales inadvertidos, y
se fijará ‘en las cosas mismas’” (Gadamer, 1995: 65) Es posible que
existan ciertos vasos comunicantes entre el aspecto a interpretar y
pretextos o aspectos del entorno del receptor, aquí es necesario que
el hermeneuta observe cómo el fenómeno apunta a esos elementos
y no al revés, él no realiza la adición de estos.
Ahora bien, para realizar el proceso de la exégesis literaria es
necesario tomar en cuenta los cuatro niveles de profundidad a los
que refiere Dante y Boccaccio: a) sentido literal; b) sentido alegórico;
c) sentido moral; d) sentido anagógico. Con base en estos escalones,
así como su contenido, el hermeneuta debe realizar una serie de
procesos cognitivos que lo guiarán a una interpretación literaria.
En primera instancia hay que hablar del ‘nivel literal’ el cual
comprende lo que está a nivel discurso, la historia que leemos “y es
este aquel que no va más allá de la letra propia de la narración adecuada
a la cosa de que se trata.” (Alighieri, cap. 2, párr. 2) Aquí se habla de lo
escrito y de lo que es necesario entender a través de prestar atención a
los sustantivos, los adjetivos, los verbos y las aliteraciones de cada uno
de estos, así como otras aplicaciones retóricas.
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Después se llegará al siguiente escalón, el ‘nivel alegórico’
“es aquel que se esconde bajo el manto de estas fábulas, y es una
verdad escondida bajo bella mentira.” (Alighieri, cap. 2, párr. 2)
A diferencia del anterior, en este caso el lector realizará una serie
de decodificaciones simbólicas para entender cuál es la alegoría5.
Gadamer en su ensayo Lenguaje y comprensión apunta sobre la intención
de las palabras en un sistema y en un contexto, demostrando el
funcionamiento del nivel alegórico:
El sentido literal que corresponde a la palabra en el discurso
concreto no es sólo lo que está presente. Hay algo más que está
co-presente, y la presencia de ese elemento co-presente constituye
la fuerza evolutiva que reside en el discurso vivo. Por eso, cabe
afirmar que el lenguaje apunta siempre al espacio abierto de su
continuación. (2013: 114)

Debemos entender que ese ‘espacio abierto’ son los
recovecos por donde se llega a la interpretación de los distintos
sentidos. Con base en lo expuesto por los autores renacentistas, y
el mecanismo que apunta Gadamer, es posible reconocer que dicho
nivel cabalga entre dos discursos, donde el literal sirve como un
símbolo de la alegoría a la que se alude; ahora es trabajo del receptor
identificar y reconocer dicho signo.
Para una decodificación de los símbolos que existen
dentro de los textos literarios se requiere de un análisis que parte
de lo general a lo específico. Es posible decir que un camino de
5 Conjunto de elementos figurativos usados con valor translaticio y que
guarda paralelismo con un sistema de conceptos o realidades, lo que permite
que haya un sentido aparente o literal que se borra y deja lugar a otro sentido
más profundo, que es el único que funciona y que es el alegórico. (Beristáin,
2010: 25)

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decodificación simbólica sería: 1) identificar el signo; 2) diferenciar
el significado del significante, “toda relación sígnica es triádica,
y este es un principio esencial de su semiótica, que involucra al
hablante […] Este signo creado es el interpretante del primer signo,
y desempeña la función mediadora entre el objeto y el intérprete.”
(Beristain, 2010: 464); 3) entender la relación entre ambas partes “si
un signo es distinto de su objeto, debe existir alguna explicación, o
argumento, u otro contexto que revele por qué razones, y fundado en
qué sistema, tal signo representa al objeto al que se refiere” (464); 4)
interpretar el signo lo más completo posible “El signo peirciano —
dice Floyd Merrell— es algo que representa algo para alguien. Nada
es un signo para sí mismo. Para ser un signo se requiere que alguien
lo entienda como tal: el signo requiere su interpretante” (464); 5)
contextualizarlo en un sistema “un signo sólo significa dentro de
un sistema de signos y sólo en virtud de que los demás signos del
sistema también significan” (p. 464); y 6) formular las hipótesis en
relación con los otros símbolos
El interpretante, que es el signo interpretativo creado en la relación
[…] es determinado por el signo, y se da dentro de un cuarto
elemento que es el intérprete (el que emite o recibe el signo) (464).

El proceso de decodificación sígnica es esencial para realizar
una lectura hermenéutica, pues descifrar los significados que
esconde el sentido literal muestran al lector que el siguiente nivel
alude a una idea más profunda, que, poco a poco, se concretarán
para interpretar el texto en su totalidad.
El siguiente sentido hermenéutico se denomina “moral”,
el cual muestra un conocimiento que servirá al lector. Boccaccio lo
expresa como la superioridad de la sabiduría sobre los vicios; a su
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vez, Dante lo ejemplifica con un pasaje Evangélico (Cristo subiendo
al monte con tres apóstoles), al cual interpreta que debe haber poca
compañía en aspectos secretos. Beristáin define este nivel como
“aquel que el receptor va descubriendo como una enseñanza útil
para su propia formación” (2010: 25). Con base en esta idea, es
necesario que el intérprete sea capaz de encontrar pasajes o frases
que transmitan un conocimiento moral, las cuales se pueden
denominar como gnomes6 debido a su relación con el nivel y la
utilidad para la vida del receptor; tal como lo describe Alighieri
“es el que los lectores deben intentar descubrir en los escritos, para
utilidad suya y de sus descendientes”. (Cap. 2, párr. 3).
Para comprender las gnomes y su intención dentro de los
discursos basta con acercarse a Gadamer y a sus estudios sobre
hermenéutica relacionados con la comprensión, la estética y la
interpretación. Primero, sin embargo, debe quedar en claro el
concepto de “enunciado” que maneja el filósofo: “Este modo
expresivo que nos es familiar se remonta a […] la construcción
de la lógica partiendo de la enunciación.” (Gadamer, 2013: 108)
Entiéndase como aquellas frases, como súplica, petición, maldición o
mandato, que por el simple hecho de estar ya refiere a la importancia
de su aparición, pues existe una motivación por la cual se presentan;
son de un valor gnoseológico.
Con base en el concepto de “enunciado” es pertinente
preguntarse por su función dentro del texto literario, aunque la
6 Del griego: “γνώμη ης ή facultad de conocer, entendimiento, razón;
conocimiento…” (Vox, 1967: 121) La utilización de este término se remonta la

explicación que Gadamer sobre un poema de Hölderlin, así como a algunas clases del
Mtro. Eliseo Carranza en la Licenciatura en Letras Mexicanas de la UANL y en su Café
literario, de las cuales nació la necesidad por ahondar en el tema y la propuesta de este
proyecto.

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manifestación de dicha frase ya apunte a una intención por su sola
aparición, es necesario contextualizarla dentro del discurso en el que
fue expresada, pues “la interpretación del texto como un conjunto
es lo que hace visible su significado” (Gadamer, 2013: 164). No
se debe olvidar que la intención hermenéutica es comprender la
totalidad.
En cuanto a la forma de la interpretación y sus escalones,
Gadamer retoma el círculo hermenéutico propuesto por
Scheleiermacher y realiza ciertas modificaciones conceptuales,
apoyadas en el giro ontológico de Heidegger. Para el autor de
Verdad y método existen tres categorías que fungen como partes de la
exégesis:
Comprensión. Se debe entender como el proceso de apertura por
parte del receptor. “El que intenta comprender un texto está
dispuesto a dejar que el texto le diga algo.” (1998: 66) Para esto
se utiliza la información dada por el mensaje, en conjunto con los
pre-juicios, para generar las hipótesis, éstas deben ser sustentadas
en el mismo mensaje. El proceso de la comprensión se basa en
que las ideas creadas por el lector, sobre el sentido de la obra,
las cuales deben estar apoyadas en la misma. “La comprensión
empieza cuando algo nos llama la atención. Esta es la principal
de las condiciones hermenéuticas.” (69). Aquí es donde se
manifiestan las gnomés, por su carácter enunciativo.

Interpretación. Se plantea como la integración de la información
recolectada, en donde el lector debe sopesar los datos para conocer
la relevancia de su hipótesis con relación al texto. “Solo a la luz
de la interpretación algo se convierte en ‘hecho’ y una observación
posee carácter informativo.” (2013: 195) Aquí, al momento de
contextualizar las gnomés, por ejemplo, la correspondencia entre
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dichas frases y la totalidad del discurso debe tener un sustento,
modificando así su carácter de frase individual, a elemento
referente para la comprensión de la obra. “Esta indagación podrá
tener siempre una respuesta […] pues el que pregunta busca una
confirmación directa de sus hipótesis.” (196) El aspecto clave de
este segundo punto, es la formulación de la cuestión idónea, la cual
confirme la hipótesis.
Aplicación (o fijación). Es necesario recordar que la
hermenéutica gadameriana busca la comprensión del ser, es por
eso por lo que esta categoría apunta a una praxis. Pero, dentro
del ámbito literario, la utilización de este último punto refiere
a la triangulación de la información para generar una teoría, o
aplicación, sobre los hechos puestos en el escrito. “En todo caso el
escritor […] intenta comunicar lo que piensa […] El otro se atiene
al significado de lo dicho, es decir, lo entiende completándolo y
concretándolo”. (200) Es necesario que el receptor pueda fijar
las gnomés dentro del contexto de la obra con la intención de
comprender el mensaje velado del sentido literal. No obstante,
esos saberes tienen la función de hacer eco en el conocimiento
del lector: “para utilidad suya y de sus descendientes.” (Alighieri,
Cap. 2, párr. 3).
Como ya se mostró, estas categorías tienen la intención de
que el lector aprehenda los hechos que se encuentran en los textos
literarios, para construir su propia interpretación y elucidar el sentido
de la obra. Este tercer nivel de interpretación hermenéutica se puede
mostrar como una advertencia o una frase de conocimiento moral, las
cuales sirven en la práctica de la “frónesis” descrita por Aristóteles y
retomada por Gadamer como punto clave del trabajo hermenéutico.
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Ya explicados los mecanismos de los ‘enunciados’, así como
su proceso de contextualización en la obra de arte, es pertinente
mostrar cómo Gadamer describe dichas frases con relación a la
significación del texto completo. Para esto utiliza un poema titulado
Auf eine Lampe (“En una lámpara”) del alemán Mörike, enfocado en
el último verso “Was aber schön ist, selig scheint es in ihm selbst.”
(“Mas lo bello resplandece en sí mismo.”)
Ahora bien, la posición que ocupa este verso en el poema, la de
su conclusión, le confiere un peso gnómico especial. Y el poema
ilustra en efecto con su propio enunciado por qué […] posee su
propio valor. […] De ese modo nuestra mente no sólo conoce lo
que se dice sobre lo bello y lo que expresa la autonomía de la obra
de arte, independientemente de cualquier relación de uso, sino
que, nuestro oído oye y nuestra comprensión percibe el brillo de
lo bello como su ser verdadero. (2013: 218)

Aquí se aprecia sólo una parte de la interpretación del
filósofo, sin embargo, dentro del texto completo es posible observar
cómo el mismo Gadamer utiliza las categorías relacionadas al círculo
hermenéutico para la interpretación del texto, partiendo desde el
reconocimiento de la gnomé, su relación en la unidad del poema y la
aplicación dentro del texto y el lector. “La verdad que buscamos en
el enunciado del arte es la verdad asequible en la ejecución.” (246)
El cuarto y último sentido se denomina “anagógico”, que
para Dante y Boccaccio refiere al conocimiento superior del espíritu
“significa cosas sublimes de la gloria eterna.” (Alighieri, Cap. 2, párr.
4) Aunque esta definición está medida por los estudios escolásticos
de los autores, es necesario aclarar el término “gloria”. Para la RAE:
“En la doctrina cristiana, estado de los bienaventurados en el cielo,
definido por la contemplación de Dios”. Basándose en ese sentido,
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los personajes del texto son motivados por la bienaventuranza, o la
falta de ella, la cual se presenta en el nivel literal como parte de la
trama. Por otro lado, Beristáin define a lo anagógico como:
Exégesis o explicación e interpretación simbólica de un texto
bíblico o poético […] Algunos identifican el sentido anagógico
con el sentido alegórico que tiende a manifestar la dualidad de
lo material y lo anímico en la vida humana. […] Para Rastier
la anagoge es la conjunción de isotopías en lo poético y en lo
místico, que produce un efecto anagógico pues sugiere una
istopía jerárquicamente superior en la que las otras isotopías se
confunden.” (2010: 42)

Se debe entender que el sentido anagógico es aquel que está
metaforizado por la obra completa, es decir que el texto literario que
se lee es una alusión sobre ese sentido, pues dentro del documento
existen ciertos indicios que llevan a la interpretación de esa idea.
Al recordar la teoría de la comunicación de Jackobson, este último
nivel refiere al mensaje, el cual debe ser decodificado por el receptor,
para esto se necesita, en primera instancia, la observación de los tres
niveles anteriores.
Como se ha presentado a lo largo de este apartado, las obras
literarias suelen cabalgar entre dos sentidos y para comprender que
se busca mostrar en este nivel es necesario recurrir a los trabajos de
Paul Ricoeur en torno a la metáfora y la interpretación, esto debido
a su intención de mostrar cómo dicha figura tiende a una doble
significación, tanto en el literal como al que alude.
La utilización de la metáfora, para develar la idea que se
encuentre en el último sentido, parte del mecanismo de esta figura
retórica, pues al utilizarse para construir una imagen y/o idea, debe
separarse del aspecto descriptivo de las palabras, para dar paso a
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una (re)configuración de la relación entre los campos semánticos,
es decir, una fusión de los sentidos, con la intención de mostrar la
cuestión subyacente.
Partiendo de la definición acuñada por Aristóteles: “La
metáfora consiste en trasladar a una cosa un nombre que designa
otra” (Ricoeur, 2001: 21), es posible entender, en un primer
momento, cómo sirve dicho movimiento. No obstante, Ricoeur la
analiza, no solamente en su nivel lingüístico, sino que trabaja bajo las
teorías de la tensión y la sustitución, para explicar su funcionalidad.
La metáfora debe ser entendida como una figura que ‘hace
ver’ una imagen y que consta de dos partes: 1) “foco” la palabra que
es sustituida; y 2) “marco” la frase completa donde se contextualiza el
trabajo retórico7. El “foco” suele ser una característica de alguna otra
palabra que tiene una relación por semejanza de la frase a contextualizar.
Uno de los ejemplos que se muestra en La metáfora viva es
“Aquiles es un león”, donde la palabra que ha sustituido es ‘león’, aquí
la significación de dicho término debe estar emparentada, de cierta
forma, con la frase completa. Posiblemente las palabras que fueron
sustituidas son: fuerte, valiente, indomable; características que se le
atribuyen al animal. Pero al momento de contextualizar, es decir, de
unir “foco” y “marco”, se presenta una imagen y un significado.
La palabra metafórica está en lugar de una palabra no metafórica
que se habría podido emplear (si es que existe); la metáfora es
entonces doblemente extraña: porque hace presente una palabra
tomada de otro campo, y porque sustituye a una palabra posible,
pero ausente. (Ricoeur, 2001: 31)

7 De las definiciones que utiliza Ricoeur se optó por la propuesta de Max
Black, debido a la facilidad de su explicación.
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La tensión y sustitución manifestadas en la figura retórica
no solamente funcionan en el nivel semiótico, pues al momento
de tomar prestados aspectos de otro campo semántico, algunas
veces, ese lugar aludido se encuentra velado; ahí empieza el trabajo
de interpretación. El hecho de que exista una relación entre el
tema principal y el “subsidiario” confirma que las características
que generalmente se aplican al segundo son trasladas al primero.
(Ricoeur, 2001: 122)
Este juego de referencias, vinculado con las obras literarias, ya
muestra un trabajo de exégesis más consciente, pues “La integración
de estos complejos metafóricos a una obra se realiza por mediación
de una estructura narrativa, o, más sencillamente, por mediación de un
amplio campo semántico metafóricamente detallado.” (Ricoeur, 2001:
272) En este punto los valores de “foco” y “marco” pasan a otro nivel,
siendo el primero los elementos claves (que inclusive pueden ser las
mismas metáforas) y los segundo el documento completo. El trabajo
del lector sería encontrar los “focos” así como su lugar de origen.
En otra instancia, el sentido velado pertenece a un campo
que no se manifiesta de forma directa; es decir, lo que se mantiene
en el nivel anagógico, se intenta mostrar pero de otra forma. Sobre
esta oscilación entre los sentidos y su intención, Ricoeur apunta
que: “Al simbolizar una situación por medio de otra, la metáfora
‘infunde’ en el corazón de la situación simbolizada los sentimientos
vinculados a las situaciones que simboliza.” (Ricoeur, 2001: 254)
¿Por qué se plantea la metáfora como el mecanismo idóneo
para la interpretación de los textos literarios? Debido a dos aspectos
elementales dentro de cualquier obra: a) que lo contado es una “redescripción de la realidad”, en cuanto a que opera como un espejo
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de los sucesos; y b) el lenguaje poético de dichos documentos es
capaz de ahondar en la reflexión sobre el suceso, o la “mímesis”
planteada por Aristóteles (Ricoeur, 2002: 108)
La literatura debe ser entendida como una creación artística
que parte de la observación sobre los sucesos del contexto de
quien busca comunicar una idea. Por ende, la transmisión de la
información no puede ser de una forma directa, como si fuese un
simple comentario, sino a través de la representación de la realidad,
vista por los ojos del emisor y (re)estructurada con un estilo o
lenguaje poético, con la intención de resaltar su idea. “Por eso lo que
queremos comprender no es algo oculto detrás del texto, sino algo
expuesto frente a él.” (Ricoeur, 2002: 192) Se pretende interpretar
esa referencia a la que alude.
Ya entendida la función y los mecanismos de la metáfora
dentro de la obra literaria, no solo como figura retórica, sino como
totalidad semántica, es pertinente cuestionar el origen de la metáfora
y su relación con los distintos campos de significación, los cuales
pueden ayudar a dilucidar el sentido anagógico de la obra. “Para
interpretar la metáfora, es preciso eliminar del sentido propio los
rasgos incompatibles con el contexto.” (Ricoeur, 2001: 245)
Entiéndase la eliminación de los rasgos incompatibles como
aquellos elementos del texto literario que llaman la atención, los
cuales, al momento de la lectura, pareciera que su colocación puede
ser un error o algo extra sobre el camino que marca el documento
(Ricoeur, 2006:63). Por ejemplo: las gnomes vistas por Gadamer, o
algunos signos a decodificar. Todos esos aspectos, “extra-literales”
en su acepción hermenéutica del sentido literal, son los rasgos
que apuntan al nivel anagógico de la obra; el contexto es un mero
vehículo para llevar esos elementos.
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La metaforicidad no es sólo un rasgo de la lexis, sino del mismo
mythos, y esta metaforicidad consiste, como la de los modelos, en
describir un campo menos conocido —la realidad humana— en
función de las relaciones de otro campo de ficción pero mejor
conocido —la trama trágica—, empleando todas las virtualidades
de ‘desplegabilidad sistemática’ contenidas en esta trama. (Ricoeur,
2001: 323)

Ahora bien, existe un trabajo posterior a la identificación
de los aspectos que nos pueden ayudar a construir los sentidos
hermenéuticos. Como la metáfora utiliza un aspecto binario, es
necesario realizar un proceso de identificación “polisémica”; es decir,
encontrar aquellos elementos que puedan modificar su sentido en
pos de una relación con las ideas veladas.
Ricoeur apunta que existe un “conflicto” de distinciones
entre las interpretaciones, donde “la primera [literal], al no
utilizar más que valores lexicalizados, sucumbe a la impertinencia
semántica”. (385) Entendida esta idea como la lectura tal y como se
muestra ante el lector, donde el sentido de las palabras solamente
se adecua el descrito por el nivel literal. Mientras que “la segunda
[metafórico], al instaurar una nueva pertinencia semántica, exige a la
palabra una torsión que desplaza su sentido”. (385) Aquí se plantea
la modificación de los elementos, partiendo de la relación de sentido
o la polisemia, lo cual será capaz de modificar su sentido “literal” y
mostrar esa “torsión” hacia un sentido metafórico.
Todo este proceso de interpretación y sus niveles (literal,
alegórico, moral y anagógico) busca conocer el significado de la obra
literaria, pues son los clásicos, por ejemplo, que permanecen a través
de los contextos por esa parte elemental del documento, ese sentido
que merece ser descubierto. El mismo Ricoeur se pregunta sobre
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la importancia de interpretar el significado y se responde aludiendo
a que “el lenguaje es metafórico y porque el doble significado del
lenguaje metafórico requiere un arte de descifrar para desplegar la
pluralidad de estratos del significado.” (2002: 184) Entiéndase que
refiere a la pluralidad de los sentidos hermenéuticos, pues ellos están
colocados de cierta forma para que el receptor perspicaz pueda
observarlo, a la par que realiza la lectura. Porque el texto literario
se puede entender como un fenómeno completo, no solamente la
sucesión de oraciones, sino como una totalidad.

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�Dosier
Humanitas, vol. 2, núm. 4, 2023

Perspectivas críticas de los géneros de la literatura
popular: policiaco y literatura especulativa en
Hispanoamérica
Introducción
En Hispanoamérica existe una larga tradición de literatura policiaca
y de literatura especulativa. Su origen puede rastrearse a finales
del siglo XIX como resultado de la expansión de los canales
transnacionales y transatlánticos de transmisión cultural que
favorecieron la difusión de obras en traducción y las consiguientes
asimilaciones y reformulaciones locales de nuevas tendencias
literarias procedentes de Estados Unidos y Europa (Close, 2008: 4).
Ya en 1877, aparecen ejemplos de novelas policíacas en Argentina,
tales como La huella del crimen y Clemencia, ambas escritas por
Luis V. Varela (Schmidt-Cruz, 2019: xviii). Paralelamente, la obra
de autores tales como Eduardo Ladislao Holmberg, Amado Nervo
y Horacio Quiroga se configura como precursora de la tradición
de la literatura especulativa en la región. No obstante, a pesar de
sus raíces históricas y que la experimentación con dichas formas
fuera empleada por reconocidos/as autores/as, tales como Borges y
Bioy Casares, estos géneros narrativos han sido marginalizados por
la crítica literaria. Si por un lado la asociación con géneros a menudo
considerados populares y menores ha desincentivado a los/as
93

�Francesco Di Bernardo y Luis Miguel Estrada Orozco / Introducción
autores/as a reivindicar su obra como parte de estas tradiciones, por
otro lado, la crítica ha concedido mayor atención a las formas del
realismo mágico asociadas con el Boom y sus fortunas editoriales
(Ginway y Brown, 2012: 1; Casanova Vizcaíno y Ordiz, 2018: 2).
Sin embargo, en las últimas décadas, la aparición de
textos que reclaman el lugar de estos géneros en la literatura
hispanoamericana y la mirada retrospectiva puesta sobre obras
anteriores para crear una nueva tradición a través del diálogo entre
pasado y presente, ha estado acompañada de una renovada atención
por parte de la crítica. Sin pretender ofrecer una revisión exhaustiva
del estado actual de la producción literaria sobre estos géneros, el
presente dossier propone establecer un diálogo con la recientes
aproximaciones críticas y teóricas a través de lecturas que abordan
el género policiaco y especulativo a través de un amplio espectro de
perspectivas, centrándose en obras de autores/as que reivindican su
posicionamiento en las tradiciones de las narrativas policíaca y de la
literatura especulativa.
En el caso de la narrativa policíaca, su origen viene de la
mano con los cambios propiciados por la revolución industrial
como el crecimiento poblacional urbano. Ramón Setton destaca
además cambios en los sistemas judiciales: “la supresión de la
tortura y, paralelamente, el desarrollo del paradigma indiciario”
(2013: 10), es decir, la impartición de justicia bajo el supuesto de
investigación y evidencia, y no de confesión obtenida por cualquier
medio. Habría que añadir también la nueva importancia de la prensa
escrita y las “causas célebres”, crímenes verdaderos que acaparaban
la imaginación popular (Flores 2005), pues como demuestra “El
misterio de Marie Rogêt”, de Poe, el crimen real y la literatura del
género tienen nexos profundos. Francisca Noguerol explica que
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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-49

�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

los pioneros del género en América Latina en el siglo XIX “fueron
conscientes de la escasa consideración literaria del género, lo que
los llevó a ocultarse bajo seudónimo” (2006, 115). En el Cono
Sur, el escritor y político argentino Luis Vicente Valera disfraza su
identidad bajo el seudónimo Raúl Weiss para publicar la primera
novela del género en Latinoamérica (la ya mencionada, Las huellas
del crimen, de 1877), la cual, como también lo hicieron las novelas de
Eduardo L. Holmberg y Paul Groussac, siguió el modelo dominante
anglosajón del “whodunit”, la novela de enigma. Este formato gozó
de predilección entre el final del XIX y el inicio del siglo XX como
lo muestran las narrativas breves de los uruguayos Horacio Quiroga
(“El crimen del otro”, de 1904) y Vicente Rossi (en su colección
de relatos Casos policiales, de 1912), además del chileno Alberto
Edwards (Noguerol, 2006: 114-115). En el avance del siglo, la figura
de Jorge Luis Borges se nos presenta en una doble calidad: como
reformulador y como difusor. Como reformulador, en “La muerte y
la brújula” y “El jardín de los senderos que se bifurcan” (ambos en
Ficciones), Borges parodia motivos familiares a los lectores del género
para plantear problemas estéticos. Como difusor, Borges, junto a
Bioy Casares, es responsable de la colección “Séptimo Círculo”, que
llevó autores del género a Latinoamérica desde 1945 (paralelamente,
desde 1946, Santiago Helú, en México, funda la revista Selecciones
policiacas y de Misterio). En la década de 1970 surge un hito en la
narrativa policiaca latinoamericana que seguirá influyendo la
producción del siglo XXI: el “neopolicial”, como se llamó a novelas
alimentadas del hard-boiled estadounidense, pero que aguzaron su
crítica social respondiendo a los problemas políticos de la época
marcados notablemente por Estados latinoamericanos opresores.
Paco Ignacio Taibo II definió algunas características del género: “la
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-49

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�Francesco Di Bernardo y Luis Miguel Estrada Orozco / Introducción
policía como fuerza del caos” y el “hecho criminal como un accidente
social”; además de ambientes urbanos y de la marginalidad de sus
personajes centrales. El neopolicial avivó el interés por el potencial
crítico y estético de la narrativa policiaca, y consolidó su lugar en los
estudios literarios, como ejemplifica el clásico Crimes against the State,
crimes against Persons: Detective Fiction in Cuba and Mexico (2004), de
Persephone Braham. Recientemente, el interés por los orígenes del
género entre los siglos XIX y XX han llevado a compilaciones como
la de Ramón Setton, El candado de oro: 12 cuentos policiales argentinos
(1860-1910). Además, estudios como Hispanic and Luso-brazilian
Detective Fiction: Essays on the Genero Negro Tradition (2006, editado por
Renée W. Craig-Odders, Jacky Collins y Glen S. Close) o Contemporary
Hispanic crime fiction: a transatlantic discourse on urban violence, de Glen
S. Close (2008), ponen de relieve tanto las conexiones entre este
género y otras narrativas vinculadas a la violencia social, como la
relevancia de sus conexiones transatlánticas. Durante el siglo XXI,
la novela policiaca ha encontrado formas de volver hacia el pasado
y vincular distintos tipos de violencia como parte de la estructura
de la trama criminal (como guerrillas, terrorismo y violencia política
y de Estado), como ha sido revisado por Gustavo Forero Quintero
en La novela de crímenes en América Latina: un espacio de anomia social
(2017). Igualmente, revisiones panorámicas del género han llamado
la atención de la crítica, como en Crime scenes: Latin American crime
fiction from the 1960s to the 2010s (2019, editado por Charlotte Lange
y Alisa Peate). Recientemente, libros de no-ficción como Chicas
muertas (2014), de Selva Amada, o El invencible verano de Liliana, de
Cristina Rivera Garza, ponen nuevos énfasis en las exploraciones
estéticas y críticas de la literatura latinoamericana sobre crimen que
usa recursos de los géneros policiacos. Como en 1955 hizo Rodolfo
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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-49

�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

Walsh con Operación Masacre (otro pilar del género en América
Latina), los recursos de una narrativa identificada con medios
masivos y entretenimiento pueden ofrecer recursos discursivos para
adentrarse en problemáticas sociales.
Por otro lado, como observa Kurlat Ares, un primer
periodo de desarrollo de la ciencia ficción en Hispanoamérica
coincide con la difusión del pensamiento positivista en la región en
la mitad del siglo XIX, mientras que un segundo periodo emerge
en los años treinta con las reflexiones en torno a la modernidad.
Esta coincidencia, añade la crítica, es una de las causas por las que
erróneamente se considera que la ciencia ficción no emerge en la
región antes de los años sesenta (2021: 7), década en la cual el género
empieza a recibir un primer reconocimiento en el mercado editorial
y entre el público. Por otro lado, la crítica literaria ha asociado a
menudo la literatura especulativa a la categoría más amplia de
literatura fantástica, a pesar de que ya en los años sesenta aparecen
los primeros intentos de definición y teorización del género con la
publicación de volúmenes tales como El sentido de la ciencia ficción
(1966) de Pablo Capanna, La ciencia ficción: Breve antología del género
(1966) de René Rebetez e Introducción a la ciencia ficción (1971) de
Oscar Hurtado (Kurlat Ares, 2021: 11). Por esta razón, es sólo a
partir de los primeros años del siglo XXI que el estudio de este
género se consolida como un campo legítimo de la crítica académica
(Haywood Ferreira, 2008: 359; Ginway y Brown, 2012: 3). Esta se
ha centrado inicialmente en un proceso de retrocategorización
(retro-labeling). A través de una mirada retrospectiva se ha buscado
establecer las coordenadas de una genealogía de estos géneros
literarios (Haywood Ferreira, 2011; Ginway y Brown, 2012). Este
proceso se ha desarrollado paralelamente a la reedición de obras
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-49

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�Francesco Di Bernardo y Luis Miguel Estrada Orozco / Introducción
fundacionales de la ciencia ficción en la región (Haywood Ferreira,
2008: 359). Entre los estudios que aparecen en la primera década del
siglo XXI, se pueden mencionar Biografías del futuro: la ciencia ficción
mexicana y sus autores (2000) de Gabriel Trujillo Muñoz, el cual analiza
el trabajo de cuatro autores; Expedición a la ciencia ficción mexicana
(2001) de Ramón López Castro, que se centra en una historia del
género y una discusión de la producción de literatura especulativa
en México; y Ciencia ficción en español: una mitología ante el cambio (2002)
de Molina-Gavilán. Paralelamente se publica un manual titulado
Latin American SF Writers: An A-Z Guide, (2004), coordinado por
Darrell B. Lockhart. Test Tube Envy (2005) de J. Andrew Brown,
por otro lado, analiza el discurso científico en la literatura argentina
desde Facundo de Sarmiento hasta Cortázar, Gorodischer y
Giardinelli (Ginway y Brown, 2012: 4-5). Asimismo, en una más
reciente fase de la crítica académica de la literatura especulativa, que
Brown y Ginway definen como de la fase de teorización, emergen
estudios que a través de diferentes aproximaciones abordan no
sólo una reformulación de la literatura del pasado sino también
de la producción reciente. Si The Emergence of Latin American
Fiction (2011) de Rachel Haywood Ferreira estudia la literatura
especulativa fundacional del siglo XIX, volúmenes tales como, entre
otros, Cyborgs in Latin America (2010) de J. Andrew Brown, Latin
American Science Fiction, Theory and Practice (2012), coordinado por
M. Elizabeth Ginway y J. Andrew Brown y Peter Lang Companion to
Latin American Science Fiction (2021), coordinado por Silvia G. Kurlat
Ares y Ezequiel De Rosso, ofrecen una combinación de revisión
crítica histórica y teorización. Es precisamente en este espíritu en
el cual se inscriben las contribuciones de la sección de este dossier
dedicada a la literatura especulativa.
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El dossier se divide en dos secciones, la primera dedicada a
la narrativa policiaca y la segunda a la literatura especulativa. Si, en
primera instancia, el género policiaco y especulativo parecen divergir,
con el primero preocupado por la revelación de la realidad factual y
el segundo aparentemente centrado en imaginaciones de mundos y
tecnologías posibles, estos géneros no sólo comparten una inquietud
por aproximarse a la realidad social de la región sino algunos aspectos
históricos de su evolución. Es la ideología positivista que sienta las
bases del policiaco fundacional, centrada en detectives cuyo método
de trabajo se basa en principios científicos y racionales (Close
2008: 141). Asimismo, es la difusión del Positivismo en los estadonaciones independientes del siglo XIX que influencia el imaginario
tecnológico y científico de las primeras obras de la especulación
en Hispanoamérica. Asimismo, el neopolicial y el ciberpunk de
los años ochenta y noventa comparten el imaginario y la crítica
social del hard-boiled estadounidense para expresar desconfianza
hacía los aparatos del estado y el sistema capitalista, así como para
denunciar la institucionalización de la represión y de la violencia y la
descomposición social. Efectivamente, las tendencias más recientes
evidencian una creciente hibridez y combinación de las formas del
policíaco, del horror y de la ciencia ficción, como se señala también
en las contribuciones de este dossier. El presente dossier, asimismo,
se configura no sólo como una contribución a y diálogo con los
recientes debates sobre estos géneros, sino también como una
propuesta de teorización de la literatura policiaca y especulativa de
la región y del mundo hispanohablante desde Hispanoamérica.
La primera sección, dedicada al policiaco, comienza con el
análisis de Samantha Escobar Fuentes de Tuya, de Claudia Piñero.
Para Francisca Noguerol (2006), uno de los cambios en la narrativa
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�Francesco Di Bernardo y Luis Miguel Estrada Orozco / Introducción
policiaca latinoamericana, además del giro político implícito en
el neopolicial, fue el “triunfo del asesino”, es decir, el interés por
el personaje criminal. En su artículo “Tuya de Claudia Piñeiro:
de esposa perfecta a asesina calculadora”, Escobar Fuentes, el
personaje de la novela es analizado en las implicaciones que el crimen
tiene en las construcciones de los roles de género y las relaciones
interpersonales. Por su parte, Lya Morales Hernández nos acerca al
cruce entre la literatura policiaca y el periodismo sobre crímenes en
“Crimen, acumulación salvaje y el trópico veracruzano: las tramas de
la ‘NAFTAficación’ en las crónicas negras de Fernanda Melchor”.
En un análisis que sigue algunas de las premisas del neopolicial, las
narrativas sobre crímenes de Aquí no es Miami (2013) son revisadas
desde su la afectación que la lógica extractivista del capital tiene sobre
su periferia. Destaca además el modo en que se analizan los espacios
fuera de la capital mexicana, centrándose en Veracruz, continuando
así con la ampliación de las geografías del crimen en México. En
“Idealización y cliché en el narcopolicial mexicano: la saga de Édgar
‘el Zurdo’ Mendieta”, Gerardo Castillo analiza la vinculación de uno
de los personajes clave de la narrativa mexicana policiaca reciente
con los modelos de la literatura del género. Mendieta, en este
análisis, es al mismo tiempo un contrapunto honesto e íntegro al
caos violento del crimen, pero igualmente un heredero de los clichés
de sus predecesores. Finalmente, Luis Miguel Estrada Orozco, en
“Colapsos y crímenes cosmopolitas en Linda 67, de Fernando del
Paso” revisa la única novela policiaca del escritor mexicano desde
una perspectiva doble: el diálogo con los repertorios de la novela
policiaca y los artículos de lujo, así como la implicación de la
ambición cosmopolita tergiversada de David Sorensen, el asesino
y personaje central de la novela, en tanto que representa el reverso
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�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

criminal y consumista de las ambiciones de pertenencia al mundo en
el cosmopolitismo latinoamericano.
La segunda parte del dossier se centra en aproximaciones
críticas de la literatura especulativa. Si en su volumen Ginway
y Brown ponen de manifiesto la importancia de las antologías
como vitrina para la producción especulativa en Hispanoamérica
(2012: 10), el artículo de Alejandro Ramírez Lámbarry que abre
esta sección del dossier, titulada “La ciencia ficción mexicana: del
margen a un centro que es muchos centros”, propone un análisis de
cuatro antologías de ciencia ficción publicadas en México a través de
la teoría de los campos de Bourdieu. Si las primeras dos, publicadas
en 1991, afirma Ramírez Lámbarry, llenan un vacío en el campo
literario mexicano, generado por el controversial posicionamiento
crítico de la literatura especulativa como género menor o popular,
las siguientes dos antologías se asumen en esta lucha desde el
margen para adquirir mayor capital literario. Esto ocurre a través
de una cercanía y apropiación de tradición literaria más canónica,
la del género de la literatura fantástica, de una reivindicación de su
posicionamiento en la periferia del campo literario mexicano, o a
través de la centralidad de los temas nacionales y de un lenguaje
coloquial. La segunda contribución, “Cuando se finge que es ficción:
aproximación deíctica a La piel del vigilante de Raúl Quinto, un caso
de poesía especulativa” de Gustavo Osorio De Ita, propone llenar
un vacío en la crítica sobre la especulación, a menudo centrada en la
narrativa o en el cine, a través de un análisis de poesía especulativa.
Centrándose en la lectura del poemario distópico La piel del vigilante
(2014) del poeta español Raúl Quinto, poemario circunscrito al
universo paralelo y distópico creado por Alan Moore en la serie
de novelas gráficas Watchmen (1986), Osorio De Ita discute cómo
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�Francesco Di Bernardo y Luis Miguel Estrada Orozco / Introducción
se construye una poesía especulativa desde el posicionamiento
del sujeto y la recuperación de espacios y tiempos a partir de la
narrativa de Moore. Finalmente, si el artículo anterior evoca las
novelas gráficas del británico Alan Moore, el artículo de Francesco
Di Bernardo, “Figuraciones distópicas y civilizaciones perdidas en
la Colombia post-acuerdo: Liborina de Luis Echavarría Uribe”, se
enfoca en la novela gráfica especulativa colombiana, discutiendo
la novela gráfica Liborina (2020) de Luis Echavarría Uribe,
contextualizando el análisis en el marco del “giro rural” (Ospina,
2017) en la cultura colombiana. Por ende, el artículo de Di Bernardo
discute la emergencia de una novela gráfica especulativa que se aleja
de las ambientaciones urbanas que han dominado el imaginario del
comic colombiano y analiza Liborina a través de su relación con los
tropos utópicos de la civilización perdida y la distopía orwelliana.
Francesco Di Bernardo y Luis Miguel Estrada Orozco

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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-49

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�Dosier
Humanitas, vol. 2, núm. 4, 2023

Tuya de Claudia Piñeiro: de esposa perfecta a
asesina calculadora
Claudia Piñeiro’s Tuya: from Perfect Wife to
Coldblooded Killer
Samantha Escobar Fuentes
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla
Puebla, México
Orcid: 0000-0001-5123-0437
samantha.escobar@correo.buap.mx

Fecha de entrega: 14-12-2022 / Fecha de aceptación: 20-02-2023
Resumen: Inés, hija, esposa, madre y ama de casa lleva una rutinaria vida
matrimonial con Ernesto Pereyra a quien conoce desde hace veinte años
y con quien tiene una hija adolescente: Laura, Lali como cariñosamente
la llaman. Su aparente estabilidad se ve trastocada cuando descubre
accidentalmente que su marido está teniendo una aventura con otra mujer,
una desconocida que firma notitas de amor a su marido, como “Tuya”.
Ese es el detonante que revelará una nueva e inesperada faceta de Inés,
que Claudia Piñeiro va develando poco a poco en Tuya (2005). Esta breve
novela dividida en dos partes –“Primera parte” del capítulo 1 al 18 y “Cinco
meses después” del 19 al 39– acerca al lector, por un lado, al interior del
mundo femenino de su protagonista, sus recuerdos de infancia, la relación
con su madre –que marca en parte la que ahora, ella como madre tiene con
su hija–, su papel como esposa; y por otro al de su actuación criminal. Este
trabajo pretende abordar a su protagonista desde la perspectiva del discurso
prescriptivo que la lleva de una mujer que justifica y solapa una infidelidad

105

�Samantha Escobar Fuentes / Tuya de Claudia Piñeiro

a la asesina que con cuadros sinópticos, recortes de periódicos y revistas
forenses planea el asesinato de la amante de su marido con un detalle y
cuidado inusitado, al tiempo que ignora por completo las dificultades por
las que atraviesa su hija, quien critica duramente el modelo de sumisión y
permisividad que observa en la relación de sus padres.
Palabras clave: novela policiaca, Claudia Piñeiro, Tuya, asesinas, narrativa
argentina
Abstract: After twenty years of marriage and with an adolescent daughter,
Ines sees her seemingly perfect life with Ernesto revolted by the discovery
of her husband’s affair with a woman who signs love letters under the
name “Tuya” (“Yours”). This will be the trigger of Ines’ future course of
action, taking her from model wife to coldblooded killer, an unexpected
facet of her personality. In this novel, divided into two main parts –Primera
parte (First Part) and Cinco meses después (Five months later)–, Claudia
Piñeiro, by using three different narrators (Ines, Lali and a third person
narrator), shows both, the life of an average Latin American woman and
her development as a criminal. Thus, we intend to show in the following
pages, the way in which Ines transforms herself from a perfect housewife
who justifies her husband’s infidelities, into a coldblooded killer who takes
time in studying about forensic sciences in order to commit a perfect
crime; ignoring, meanwhile, the problems of her adolescent daughter Lali
who is pregnant. By doing so, we want to show the importance of the
prescriptive female speech (as proposed by Margarita Dalton Palomo),
as a requirement of excellence for women in all of the roles they have to
fulfill in Latin American society.
Keywords: police novel, Claudia Piñeiro, Tuya, female murderers,
Argentinian narrative

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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-54

�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

“Con el delito se construyen
conciencias culpables y fábulas
de fundación y de identidad
cultural”
Josefina Ludmer

Desde la génesis de las ciencias forenses en el siglo XIX1 el interés
por definir y determinar la conducta criminal no ha hecho sino
multiplicarse. El origen de la violencia, sus posibles detonadores
y atenuantes han sido objeto de investigación de ciencias como la
biología, la psicología, el derecho y la sociología, que han contribuido
a la comprensión de la mente y las motivaciones criminales. Aunque
las posturas más actuales apuntan hacia la conjunción de una serie
de factores diversos, el del género no siempre fue atendido. Según
Islam, Banarjee, y Khatun “in the early periods of the classical
theories, any types of crime and criminality were treated as male
crime” (2014: 2) otorgando un carácter masculino a la comisión
de delitos2. Esto no es casual considerando que hasta hace muy
poco el término “hombre” era equivalente a género humano y es
que si revisamos la historia escrita de la humanidad, desde Caín,
1 Si bien el interés por la muerte y el conocimiento de sus causas han
estado presentes en la humanidad desde que esta existe, se considera que
es hasta el siglo XIX que la participación de los médicos en el auxilio de la
determinación de las causas de muerte violenta toma relevancia a partir de la
participación de los mismos en procesos judiciales.
2 El primer acercamiento a la criminalidad femenina tenía que ver
con determinar similitudes de las delincuentes con las de sus contrapartes
masculinas: “Female criminals are more ‘masculine’ than non-criminals
females, biologically, psychologically, and socially. In social psychological
terms, female criminal behavior is a concomitant of role reversal (Weis,
1976).” (Islam, Banarjee, Khatun, 2014: 2)
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encontramos una constante masculina predominante, a pesar de
que, como bien apunta Sandra Clark, “women as perpetrators of
disorderly, evil or criminal acts go back to the very beginnings of
Western mythologies” (2003: IX)3. Así, la abundancia textual de
crímenes masculinos evidencia una documentación centrada, como
acabamos de mencionar, en el hombre como epítome de la raza
humana; como recuperan Kottow y Traverso de Amícola, el universal
freudiano de lo siniestro resultó capital al dar “por sentado que lo
masculino era el representante absoluto del género humano. A los
varones del psicoanálisis no les interesó demasiado cuáles podían
ser los miedos femeninos, puesto que la mujer no era el universal
como patrón de medida de la humanidad” (74).
El interés del presente trabajo, si bien no consiste en una
apología de la criminalidad femenina equiparándola en términos
de recurrencia o crueldad con la masculina, sí requiere de dicha
puntualización en tanto que utiliza la idea de discurso sexuado
como relevante en la caracterización del ser y el actuar masculino y
femenino. Dado que la historia de la humanidad está construida por
discursos –predominantemente los verbales, sean estos científicos,
noticiosos o literarios–, no resulta ocioso abordar el tema desde el
punto de vista literario. Baste recordar que ni Sherlock Holmes ni
Hercules Poirot –por hablar de dos de los detectives fundacionales
más conocidos de ficción– se enfrentaron a mujeres criminales,
aunque las existieran desde siempre.
¿Son las asesinas de ficción diferentes en métodos y
motivaciones a sus contrapartes masculinas? ¿es la proliferación de
3 Lo que no significa que no haya menciones bíblicas a mujeres criminales
como Salomé y Dalila por citar dos de las más conocidas.

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asesinas ficcionales un correlato de la criminalidad femenina en la
sociedad occidental? ¿nos muestra una situación desfavorecida –que,
aunque ficcional, es real– en la que el género femenino expresa su
imposibilidad de equidad? Las respuestas son diversas en el tiempo
y el espacio.
Desde las ciencias forenses, uno de los primeros intentos
serios de sistematizar la conducta criminal femenina, fue The
Criminal Offender de Cesar Lombroso quien en 1895 recurriría a la
anatomía como principal explicación de la delincuencia femenina.
Para Lobroso existen anormalidades fisiológicas que podrían ayudar
a la determinación de una naturaleza criminal: el tamaño del cráneo,
características faciales y algunos padecimientos mentales estarían
en la base de la conducta violenta. Dichos razonamientos fueron
polémicos desde su momento de origen y cuestionados por su
reduccionismo centrado en el predominio de la biología sobre el
comportamiento humano sin distinción de género:
historically, criminologists ignored female criminality. The little
attention that was given to female offenders usually was limited to
three contexts: (i). comparison that understood women’s lack of
involvement in crime related to men; (ii). studies of prostitution;
and (iii) analyses of the depravity of violent women, the rational
being that since normal women are passive, the few women who
do commit violent crime must be sick (Curran and Ranzetti,
2001)”. (Islam, Banarjee, Khatun, 2014: 1)

Actualmente, según Islam et al., las diferentes posturas de
estudio pueden ser agrupadas en “four theoretical traditions of
female criminality and its causation: (i) Masculinity Theories, (ii)
Opportunity theories, (iii) Marginalization theories, and (iv) Chivalry
theory” (2013: 3) consecuentes todas de contextos específicos de
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pensamiento de género. Así, se pasa de asociar a la violencia con
la masculinidad (Masculinity Theories), a que, con el advenimiento
de las luchas por los derechos femeninos y un rol más activo de
las mujeres en la sociedad, estas se ven más expuestas a cometer
delitos (Opportunity theories); o a que, su situación desfavorable
y de marginación las llevan a ejercer la violencia como medio de
supervivencia y/o liberación (Marginalization theories); y finalmente
a considerar que el sistema legislativo juzga y castiga con mayor
condescendencia a las mujeres, lo que las llevaría a delinquir con
mayor facilidad y menores consecuencias (Chivalry theories).
En el ámbito literario, Josefina Ludmer señala la importancia
del tratamiento del tema pues “en las ficciones literarias ‘el delito’
podría leerse como una constelación que articula delincuente y
víctima, y esto quiere decir que articula sujetos: voces, palabras,
culturas, creencias y cuerpos determinados. Y que también articula
la ley, la justicia, la verdad y el estado con esos sujetos” (1999: 14).
Así, el discurso literario no opera en el vacío sino dentro de un
marco de referencia conocido para el lector. Esto es, aunque los
delitos y delincuentes sean ficcionales, el entramado social, moral,
legal, emocional, etc. que reviste al crimen no lo es; en palabras
de la estudiosa argentina “el delito es un instrumento conceptual
particular; no es abstracto sino visible, representable, cuantificable,
personalizable, subejtivizable; no se somete a regímenes binarios;
tiene historicidad, y se abre a una constelación de relaciones y
series” (Ludmer, 1999: 12)4 el de género entre ellos de ahí que se
4 Queremos entender por “regímenes binarios” a las categorías de “bueno”
y “malo”; “correcto” o “incorrecto” que estarían detrás del juicio de un crimen
pero que, como Ludmer apunta, encierra muchas más variables que las de una
dicotomía ramplona.

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recurra aquí al concepto de discurso sexuado como generador de las
características literarias de las mujeres (y de las asesinas).
En Mujeres, diosas y musas, tejedoras de la memoria Margarita
Dalton Palomo, al estudiar los orígenes del discurso de lo
femenino5 en textos fundacionales de la cultura occidental, define
discurso sexuado como aquel “que se construye a partir de la
diferenciación entre la mujer y el varón. A partir del sexo del sujeto
se crea el discurso que lo acompañará y deberá determinarlo en
su modalización. Se trata al sujeto de forma distinta si pertenece
a un sexo o al otro” (1996: 18) afirmación que no por obvia
resulta siempre evidente. Así, las categorías de hombre y mujer
en Occidente van acompañadas por un cúmulo de características,
valores y valoraciones que impactan en lo que Greimas ha definido
para el ámbito de la literatura, como competencia modal. La misma
está dividida en seis categorías o niveles de actuación; la del saber,
querer, deber, poder, hacer y ser6. Esto se refleja en que, por ejemplo,
se asume que por nacer hombre o mujer ya se “es” fuerte, valiente,
delicada, etc.; se “sabe” de asuntos domésticos, de negocios, etc.; o
se “hacen” naturalmente cosas como construir, reparar, alimentar,
cuidar, etc. Cabe recordar que aunque “el discurso sexuado es sólo
el reflejo de una realidad social, se intenta en ocasiones presentarlo
5 Discurso que Dalton Palomo define como “todo lo que se refiere a la
categoría mujer: alusiones directas o indirectas a la naturaleza de la hembra
de la especie humana, formas de clasificación sexuada en el pensamiento
abstracto, asociaciones figurativas, metáforas, formas o modos de expresión
que excluyen a la mujer” (1996: 21).
6 Cfr. “Les actants, les acteurs et les figures” de Greimas. Tomamos dichas
categorías de análisis que nos parecen útiles, pero no hacemos un análisis
greimasciano, sino que nos inclinamos hacía lo sociológico que nos permite,
a través de dichas esferas, mostrar cómo se construye al sujeto femenino
discursivamente.
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como una verdad de naturaleza física y/o biológica, y por tanto
inalterable” (Dalton, 1996: 22; las cursivas son del original). Así, la
literatura como discurso social no escapa a estas consideraciones y, a
su vez, repercute en lo extraliterario: “la constelación del ‘delito’ en
literatura no sólo nos sirve para marcar líneas y tiempo, sino que nos
lleva a leer en las ficciones la correlación tensa y contradictoria de
los sujetos, las creencias, la cultura y el estado” (Ludmer, 1999: 15).
Ya hemos señalado como ejemplo de esto que la abundancia
de documentación sobre criminales hombres ha llevado a asociar
dicha condición como propia de tal género y no de su contraparte
femenina. Es así que “tanto lo masculino como lo femenino
evocan un marco de referencia convencional que presupone ciertas
aptitudes según el sexo, pero no se detiene ahí, sino que encierra
concepciones de prestigio, poder, dominio, etc., y sus opuestos”
(Dalton, 1996: 23) por lo que cabría preguntarse por las asesinas
ficcionales, sus razones y métodos.
En El cuerpo del delito. Un manual, Josefina Ludmer revisa
algunos casos de mujeres asesinas en la narrativa argentina y
aunque no es ese su objetivo, a pie de página nos hace una breve
pero sustancial recapitulación de la figura de la femme fatale como
precursora de la asesina, notando que sería en la Inglaterra de
finales del siglo XIX, “en un período de incesante clasificación y
denominación, cuando se define la sexualidad normal, la anormal
y las perversiones” (1999: 376) cuando apareciera esta mujer fatal.
En dicho trabajo, la crítica argentina, estudia lo que ella llama “los
cuentos de delitos” en la narrativa de su país a partir del siglo XIX
para concluir que “las que matan en las ficciones están hechas de
‘signos femeninos’: todas matan por pasión, por amor o celos o
venganza, y sus crímenes son domésticos; matan a ex amantes o
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maridos que no han cumplido con su palabra o mienten”7 (794),
lo que de alguna forma justificaría sus actos al no estar motivados
por la simple sed de violencia sino por una especie de búsqueda de
resarcimiento de algún daño causado a su persona.
Godsland por su parte, enfocada en autoras españolas del
siglo XX, propone que las mujeres criminales adoptan papeles más
“masculinos” que los que le son adjudicados por la sociedad quizá
buscando “demostrar que la mujer no puede alcanzar sus metas
siguiendo las reglas del juego establecidas para ella por la sociedad
patriarcal” (2002: 21), afirmación que compartiría parcialmente la
justificación de la delincuente que sostiene Ludmer.
En el mismo tono encontramos las ideas de Jimena
Bracamonte quien dice que “el asesinato se vuelve instrumento
desnaturalizante de la protagonista femenina teniendo en cuenta las
imposiciones simbólicas de ‘lo esperable’ para ella y el hecho de que
trastocan o deconstruyen el rol social que la mujer tradicionalmente
debe asumir, quizás con el objetivo de recuperar sus cuerpos”
(Bracamonte, 2).
Diversificando un poco estas posturas pero más o menos
en concordancia con lo anteriormente dicho, Kottow y Traverso
agrupan la obra de autoras como Marta Brunet, María Luisa
Bombal y Silvina Ocampo en tres categorías: una en la que las
mujeres se rebelarían contra un mundo masculino en el que se
encuentran aprisionadas; otra en la que el ejercicio de la violencia
no fuera explicable y; una tercera y última en “donde lo femenino
encuentra inusitadas formas de acogida” (2021: 58). La primera
7 En cuanto a la domesticidad de los delitos femeninos véase Godsland,
quien expone, en una nota al pie, varias posturas sobre el asunto para el caso
de España, mostrando que no existe un consenso al respecto.
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de estas categorías sería básicamente coincidente con lo que se ha
venido diciendo sobre la criminalidad femenina como medio de
liberación del régimen patriarcal. La segunda tendría un cariz más
bien experimental en el que “el asesinato ya no aparece como un
efecto más o menos comprensible de múltiples injusticias vividas,
sino como un ente extraño, de imposible absorción” (Kottow et al,
58-59). Finalmente, la tercera categoría comprende textos “donde
la violencia se esconde detrás de máscaras que ostentan una cierta
inocencia, una falta de conciencia, que apunta hacia lo infantil” (59).
El eje rector violento que Kottow y Traverso encuentran en estas
tres categorías muestra a mujeres que “parecen contradecir una serie
de características asociadas tradicionalmente a la femineidad. Por
ello, se pueden leer todas las obras, en mayor o menor medida, como
textos que resisten prejuicios y estereotipos, poniendo en juego
imágenes que impulsan otros imaginarios” (81). Como podemos
ver, la mayoría de los estudios sobre narrativa de mujeres asesinas
sostiene, de un modo u otro que la violencia por estas ejercida
es el resultado de condiciones de marginalidad o agresividad que
requieren de tal tipo de respuesta para poder subsistir y liberarse,
un poco como los estudios de criminalidad femenina que hemos
revisado sostienen.
En el caso que nos ocupa Inés, la protagonista de Tuya
(2005) de Claudia Piñeiro, se nos va revelando poco a poco como
pasional sí, pero no arrebatada, sino pensante y calculadora, reflejo
quizá del papel que como mujer y esposa se espera que cumpla.
Inés no se puede permitir fallar y si bien el asesinato, no pareciera
algo que tuviera contemplado en primera instancia, no dejará que
la infidelidad de su esposo termine con su matrimonio y su familia
por lo que hará lo “necesario” para salir triunfante de dicho bache.
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Esta “necesidad” de perfección está estrechamente vinculada a un
discurso sexuado que define el rol de la mujer como madre y esposa
como nos hace notar, la ya mencionada, Dalton Palomo para el caso
del discurso femenino:
hay dos formas primarias de presentar las ideas que se tengan de la
mujer: una de forma descriptiva y otra prescriptiva. Lo descriptivo
como su nombre indica, presenta una semblanza exterior y
aparentemente objetiva de la mujer. Lo prescriptivo señala cómo
debe o no ser la mujer, todo lo que pretende establecer normas
de comportamiento ideas y que, de forma abierta o encubierta,
amenaza con castigo o exclusión social a quien no las cumple. (16)

En adelante nos centraremos en este discurso prescriptivo en
Tuya desde dos ángulos, el de las características de Inés como esposa
y mujer perfectas; y el de la asesina documentada y competente.
La novela cuenta la historia de Inés, una ama de casa
bonaerense de clase media casada con Ernesto que la engaña con
una mujer que le escribe notas firmadas como “Tuya” con lápiz labial
rojo. Cuando Ernesto recibe una llamada de Alicia, su secretaria, Inés
lo sigue (asumiendo que es ella la amante) y es testigo de la muerte
accidental de Alicia, al desnucarse como resultado de un empujón de
Ernesto. Inés espera la confesión de su marido y cuando esto sucede,
ella urde un plan para ayudarlo a no ser detenido por la policía. Con
este objetivo, Inés prepara una coartada e investiga sobre asesinatos,
evidencias y ciencias forenses. Mientras todo esto sucede, Lali, la
hija de ambos se enfrenta a un embarazo adolescente que sus padres
ignoran y que la hace retraerse de la escena familiar y sus complots
particulares para intentar solucionar sus propios problemas.
La faceta más calculadora de Inés se presenta cuando
descubre, tiempo después que Ernesto sigue viendo a su amante
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que no era Alicia, sino Charo, la sobrina de esta. Para vengarse, Inés
alerta a la policía sobre el paradero de Alicia que sólo esta reportada
como desaparecida. Descubierto el cuerpo, Ernesto se encuentra
nuevamente en peligro de ir a la cárcel por lo que el matrimonio
urde un plan para librar a Ernesto de la cárcel. La idea principal es
inculpar a alguien más; Inés piensa en Charo pero Ernesto utiliza
la estratagema pensando en Inés. Cuando esta última lo descubre,
mata a Charo haciendo parecer culpable a Ernesto. Lali por su parte,
ajena a todo este enredo ha dado a luz a una niña a la que llamará
Guillermina. La novela, de treinta y nueve capítulos divididos en dos
partes (“Primera parte” y “Cinco meses después”) está contada por
tres voces alternadas: Inés (diecisiete capítulos), Lali (trece capítulos,
todos en forma de diálogo) y un narrador omnisciente (nueve
capítulos) que a ratos parece ser un personaje más (una especie de
detective) y a ratos estar dentro de la cabeza de la protagonista y
conocer sus pensamientos. La voz preponderante, no obstante, es
la de Inés, que tanto como mujer, ama de casa y asesina se muestra
bajo la óptica de lo que se espera que sea, haga o sepa; es decir a
través de un discurso femenino prescriptivo de ella como mujer y
como asesina.
Discurso femenino prescriptivo
Este tipo de discurso sexuado está relacionado con las esferas de
acción mencionadas anteriormente, pero principal y evidentemente
desde la óptica del “deber”, mediado por la relación de Inés con
diferentes personas en su vida; Ernesto su marido, Lali su hija, su
madre y “la sociedad”. Así, el ser, hacer, querer, saber, y poder se
establecen a partir del parámetro de lo “correcto” o “conveniente”
en su rol de mujer, esposa y madre. Veamos algunos ejemplos.
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Como esposa Inés, tiene claro que, en el ámbito del hacer, su
tarea principal consiste en cumplir con las labores domésticas con
creces: “Yo llego a la noche muy cansada. Parece que no, pero las
tareas de la casa, cuando una quiere tener todo perfecto, te agotan.”
(Piñeiro 1, las cursivas son nuestras). Ese hacer no es producto de la
nada sino de una conciencia de género transmitida por generaciones
y presente en la sociedad occidental que dictamina, además de su
hacer, su ser: “Yo siempre tapo todos los silencios, cubro los baches
cuando una conversación no está bien armadita. Es como un don
que tengo” (Piñero, 2005: 1; de nuevo las cursivas son nuestras).
Inés siente que la familia que ha formado con Ernesto es perfecta,
“Y lo que veía era que teníamos una familia bárbara, una hija a punto
de terminar la secundaria, una casa que más de uno envidiaría. Y
que Ernesto me quería, eso nadie lo podía negar. Él nunca me hizo
faltar nada” (1), en contraste con aquella de la que proviene pues
su padre se fue, dejando su crianza a cargo de su madre, con quien
Inés se compara constantemente a veces en busca de la aprobación
materna: “Me hubiera gustado que mamá me viera. Ella siempre me
critica lo que me pongo. Dice que no me pinto, que no me arreglo.
Es que ella es tan chabacana, tan de departamento.” (8); a veces
como referente: “Mamá siempre fue una intuitiva para estas cosas.
Un poco pesimista para mi gusto, pero intuitiva.” (19) Su madre
entonces, juega un rol definitorio en la vida de Inés, su historia ha
marcado fuertemente su desempeño vital pues reconoce algunas de
las virtudes de su progenitora, pero trata de no caer en sus errores,
como si en el fondo, la responsabilizara por el abandono de su padre.
En este deber ser y hacer de Inés encontramos también el
papel de la mirada ajena, la de la sociedad que, dado su estatus, la
juzga, “una no se puede presentar en la oficina del marido en jeans
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y zapatillas. Por más que sean de marca. Es una cuestión de imagen.
Una tiene que ser coherente con la imagen que los demás se van
formando de la mujer de un ejecutivo.” (8), sobre todo si el ejecutivo
es el prototipo de hombre exitoso que plantea la sociedad como
ideal, como es Ernesto. Según Inés: “mi marido siempre se viste
muy bien, se combina la corbata con el color de las medias, me
mata si la camisa que se quiere poner tiene una arruga o sus zapatos
no están recién lustrados. Es muy detallista” (8). Eso no quita,
que nuestra protagonista reconozca que su marido puede resultar
bastante inexperto para ciertas cosas “Porque en el fondo Ernesto,
y ése es su grave problema, es un chico. No termina de crecer nunca.
Y yo a veces me canso de hacerle de madre. Porque por más que una
quiera a un hombre, una tiene sus límites, y hay momentos en que,
francamente, le pegaría un tiro.” (7) Esta conciencia de tener que
tomar la sartén por el mago es la que impulsa a cometer el asesinato
de Tuya con premeditación, como veremos a continuación.
Discurso prescriptivo criminal
Para Kottow y Traverso “poner la atención sobre mujeres
asesinas, mujeres que hacen suya la violencia, implica posar la
mirada sobre algo que, en primer lugar, golpea como paradoja: la
premisa de que las mujeres no serían violentas queda entredicha
por las homicidas. De débiles y vìctimas a fuertes y vitimarias; de
ser quienes reciben los golpes se transforman en quienes los dan.”
(57) Si bien el discurso sexuado colabora en la “naturalización” y
generalización de características femeninas y masculinas, en Tuya
el discurso femenino prescriptivo muestra a una asesina, que,
a diferencia de otras nos parece, no utiliza el asesinato como
medio de liberación de una situación de violencia doméstica sino
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como reafirmación del nivel de perfección que debe tener una
esposa para la sociedad.
Desde el primer momento Inés se muestra pensante:
descubre los mensajes con labial rojo y no le reclama a su marido
nada; después del asesinato accidental cometido por Ernesto, lava
su coche sin decir nada. Cuando su marido le confiesa el crimen,
ella elabora la coartada que sostendrán frente a la policía al tiempo
que se documenta sobre el rigor mortis y los procesos y métodos
criminológicos que podrían poner a su marido en riesgo. Llegado
el momento, y con todo lo aprendido, planea el asesinato de la
verdadera amante de su marido de forma que éste parezca culpable.
Se nota entonces en Inés una proeficiencia y perfeccionamiento que
ya fueron palpables en su faceta de esposa y ama de casa.
En lo que al hacer se refiere, aún sin haber cometido el
crimen, Inés es precavida; cuando va al departamento de Alicia, a la
que cree la amante de su marido toma sus precauciones: “antes de
entrar, me coloqué unos guantes de goma que compré en el camino.
A esa altura de mi vida llevaba vistas demasiadas series policiales
como para andar dejando mis huellas por cualquier lado.” (2005: 10)
Su conocimiento, no obstante, no es sólo empírico, los capítulos
6, 13, 17 y 36 son en realidad las transcripciones de documentos
forenses tomados de libros o revistas sobre psicología, criminología
o medicina legal encontrados en su poder –algunos de ellos con
anotaciones–. Inés sabe que debe conservar la calma y actuar con
naturalidad pues “el punto número uno del decálogo del asesino
perfecto es ser fiel a sus rutinas diarias. Si no es como estar llamando
a la policía. ‘Eh chicos, miren, acá estoy yo, con la vista perdida, la
cara desencajada, el café chorreando porque no le emboco a la boca
¿no les parece que debo estar metido en algo extraño?’” (7)
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Lo conducente ahora es analizar sus posibilidades fríamente:
Entonces se me ocurrió hacer un cuadro sinóptico. En la escuela,
cuando había que estudiar algo muy complicado, yo me armaba
un cuadrito sinóptico, con muchas flechas, muchas llaves, todo
bien chiquitito, bien ordenado, cosa que si no me ayudaba para
clarificarme el pensamiento, por lo menos me servía de machete.
Yo nunca fui muy buena en el colegio. No me interesaba, me la
pasaba pensando en otras cosas. (23)

Esto no quiere decir que Inés sea tonta, no, es inteligente y lo
sabe “mi inteligencia es de bajo perfil, es inteligencia en las sombras,
sin alharaca, sin muy bien diez felicitado. Inteligencia práctica, la que
sirve para las cosas de todos los días.” (7) Con esa inteligencia es que
urde el asesinato de Charo, la verdadera amante de Ernesto. Para
actuar hace un cuadro sinóptico como en sus tiempos de escuela: 1.
Va al banco a sacar el dinero de la cuenta de su marido; 2. Se compra
unos jeans y una campera, que se pone deshaciéndose de su ropa;
3. adquiere una peluca castaña (que paga en efectivo como la ropa
para no dejar rastros); 4. Renta un coche (para el que sí tuvo que
usar la tarjeta ¡qué contrariedad!); 5. Sigue a los amantes en el coche
rentado usando la peluca y lentes oscuros; 6 y 7. utilizando la pistola
que encontró en casa de Alicia y que tiene las huellas de su marido,
le dispara a Charo incriminando a Ernesto.
Conseguido su objetivo, Inés, habla con su madre para
contarle todo. Le pide, además, en un último acto de responsabilidad
materna –que choca un poco con su desempeño materno mostrado
durante toda la narración en la que se ha mostrado celosa,
incomprensiva y desinteresada hacia Lali–, que se ocupe de su hija
(quien, por cierto, tuvo una niña a la que llamará Guillermina): “Le
hago prometer que se va a ocupar de Lali. Era lo único que me
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quedaba pendiente. Fue un gran alivio para mí. De alguna manera yo
sé que mamá con todos sus defectos, le va a hacer sentir que sigue
teniendo una familia” (39). De lo que extraemos la importancia
concedida por Inés a la familia en congruencia con su rol de madre,
más que por convicción profunda.
En cuanto a su papel como esposa, a pesar de que ella hizo
lo posible por mantener su matrimonio, le resultó imposible sacarlo a
flote. Quizá porque ese matrimonio “perfecto” nunca lo fue, estuvo
basado siempre en el discurso prescriptivo de Inés como mujer que
debe formar una familia y de Ernesto como proveedor de la misma:
se casaron cuando ella se embaraza para hacer “avanzar” la relación de
tres años que tenían. Ernesto en algún momento consideró que Inés
abortara, pero no se atrevió a pedírselo. El matrimonio entonces parte
de expectativas distintas de cada uno, siempre mediadas por lo que
la sociedad espera de ambos. Ese discurso prescriptivo y su historia
familiar “fallida” llevan a nuestra protagonista a mentirse a sí misma y
al resto del mundo con un matrimonio “perfecto” que sólo existe en
su cabeza justificando las mentiras e infidelidades de Ernesto:
Porque era claro que Ernesto sí me estaba mintiendo. Pero lo
importante no era eso, sino por qué lo hacía. Ernesto me mentía
porque me quería, tan simple y fundamental como eso. ¿Para qué
contarme de una aventura extramatrimonial que ya era historia del
pasado? «Ernesto es un hombre maravilloso», pensé. No como
esos que se sacan la calentura afuera y después vienen a sacarse la
culpa en casa. (12)

El discurso prescriptivo ha modelado la conducta de Inés
como mujer para hacerla vivir en un matrimonio que cuando deja
de cumplir con los estándares de la sociedad, la motiva a enfocar
sus habilidades en la comisión de un delito. Inés, a diferencia de
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otras asesinas de ficción, se centra en la planeación y ejecución de
un delito como respuesta al nivel de expectativas que la sociedad a
través del discurso prescriptivo ha depositado en ella.
A manera de conclusión
Al inicio de este trabajo nos preguntábamos por las
características particulares de la criminalidad femenina. Nos parece
que hombres y mujeres, esposos y esposas, parejas, amantes, parecen
albergar todos por igual, celos, sentimientos de resentimiento, odio,
humillación y muchas aflicciones mentales más que pueden detonar
un evento violento, inusitado.
En Tuya, Claudia Piñeiro muestra a una mujer con la
sangre fría necesaria para calcular con tiempo y premeditación los
movimientos a seguir para la consecución de un asesinato. Inés
no muestra rasgos de violencia o ira incontrolable, como los que
esperaríamos de alguien capaz de terminar con la vida de un ser
humano. Nuestra protagonista no se deja llevar por los arrebatos
de la visceralidad, sino que posee la capacidad de raciocinio y
autocontrol de emociones que desembocan en una actuación
planeada.
Las ciencias forenses, comenzábamos diciendo, han
intentado determinar los rasgos o características de la personalidad
y la crianza que podrían ser causantes del ejercicio de la violencia
contra otro. Piñeiro reflexiona sobre esto mismo y nos dice que:
no sólo quienes trabajan en la práctica forense sino también la
gente común, muchos, siguen intentando encontrar un patrón
que pueda indicar quiénes podrían, y quiénes no, ser delincuentes
en potencia. O asesinos. Tal vez, lo más asombroso sea que esta

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inquietud no se deba tanto a poder definir esa posibilidad en el
otro, sino en uno mismo. La garantía de que uno nunca podrá
convertirse en un pequeño monstruo (36).

Garantía que, por supuesto, ni Inés ni nadie tiene. El
desempeño vital de nuestra protagonista se ve mediado por el
discurso prescriptivo que pone altas expectativas en una mujer.
La obra muestra dicho discurso de una manera crítica, es decir,
lo denuncia. A través de los pensamientos y acciones de Inés
vamos percibiendo la exigencia de comportamiento que la
sociedad impone sobre la mujer. Así, Claudia Piñero, a través
de sus personajes nos acerca a la realidad de una familia como
cualquier otra pero que toma un camino inesperado. Motivada por
los deseos de perfección y estabilidad, Inés encubre un crimen
y posteriormente comete otro al percatarse de la falsedad de su
relación de pareja. Con toda la paciencia, inteligencia y contención
que ha desarrollado como mujer y esposa, se desempeña ahora
como asesina.
Frente a la pregunta inicial sobre las motivaciones y métodos
de una asesina de ficción frente a los de un asesino, Piñeiro nos
aventura su respuesta personal en el cierre de la novela:
¿Pero acaso todos los seres humanos no somos igual? ¿no valemos
lo mismo? Un clearing. El día de nuestro juicio. Ernesto y yo nos
podremos quejar de que no cometimos el crimen que se nos
imputa, pero no vamos a poder decir que somos inocentes. En
el fondo, nadie es inocente. Aunque todos seamos animalitos de
Dios. Alicia, Charo, Ernesto, yo. Matar a uno o a otro no cambia
mayormente la pena o el castigo. Sí la culpa. Yo no me hubiera
permitido matar a Alicia. Mucho menos a Ernesto que es el padre
de mi hija. A Tuya sí. Tuya es otra cosa. (39)
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-54

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�Samantha Escobar Fuentes / Tuya de Claudia Piñeiro

De lo que extraemos que, aunque la posibilidad de matar estaría
presente en todo ser humano por igual, el papel que ocupamos en
la sociedad tiene incidencia en el sentido que cobra dicho asesinato,
como si el valor de la vida dependiera de nuestra circunstancia social
en ignorancia de la dignidad humana intrínseca que iguala o debería
igualar a todos los miembros de nuestra especie. No creemos
entonces, que la conducta de Inés responda al cliché de la mujer
violenta por naturaleza, la femme fatale ni a la concepción común de
que cuando la mujer comete un delito, lo hace con mayor virulencia
y agresividad. Nos parece más bien que Claudia Piñero muestra el
panorama de una mujer que ha construido una vida y una familia
a partir del discurso prescriptivo femenino; se mueve dentro de
una escala de valores y valoraciones en las que no ve el divorcio, el
abandono o el fracaso como una opción viable: “la sociedad es muy
machista, hay que aceptarlo” (Piñeiro, 2005: 14) nos dice Inés.
Tuya, nos presenta así una asesina que, aunque insospechada
en un principio, se ocupa de cubrir las expectativas que de una mujer
se tiene en todo lo que esta desarrolle, aún si de matar se trata,
señalando así la importancia del discurso sexuado que permea no
sólo las obras de ficción sino el devenir cotidiano de la sociedad en
general. Al mismo tiempo vemos una reflexión sobre el potencial
latente en cualquier ser humano de cometer el mal que no distingue
entre géneros y que, bien mirado, nos equipara como raza y podría
ser desestimado para, desde esa equidad, comprometernos con el
bien y la solidaridad comunes.

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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-54

�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

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�Dosier
Humanitas, vol. 2, núm. 4, 2023

Crimen, acumulación salvaje y el trópico
veracruzano: las tramas de la “NAFTAficación” en
las crónicas negras de Fernanda Melchor
Crime, feral accumulation and the Veracruzean
tropic: the plots of “NAFTAfication” in Fernanda
Melchor’s noir crónicas
Lya Morales Hernández
King’s College London
Londres, Inglaterra
Orcid: 0000-0002-4055-8362
lya.morales_hernandez@kcl.ac.uk

Fecha de entrega: 14-12-2022 / Fecha de aceptación: 20-02-2023
Resumen: El presente artículo explora las formas en las que los
aniquilamientos y despojos del capitalismo extractivo que asedian al
territorio veracruzano—una región históricamente marcada por la
infraestructura extraccionista de la industria petrolera—encuentran
expresión en los textos no-ficcionales compilados en Aquí no es Miami
(2013) de Fernanda Melchor. A través de una lectura de las condiciones
materiales que estructuran la crónicas de crimen de Melchor—
particularmente los fracasos y crudos residuos de la “petrolización” y la
fiebre de privatización neoliberal que han dejado huella sobre los paisajes
del trópico veracruzano—el artículo sugiere que el uso y reformulación
de los rasgos característicos género negro (sobre todo el emplazamiento

127

�Lya Morales Hernández / Crimen, acumulación salvaje y el trópico veracruzano

portuario y las icónicas expresiones de oscuridad urbana), permite dar
cuenta de los nexos entre la acumulación capitalista y las depredaciones
territoriales en la era post-NAFTA. Asimismo, el artículo rastrea nuevas
direcciones en la crónica de crimen, particularmente, su desplazamiento
de la muy discutida capital mexicana hacia los terrenos provinciales
del sur de México, los cuales, reconfigurados como zonas económicas
especiales o corredores logísticos, aparecen en estos textos como espacios
fragmentados por una desigualdad concentrada, así como por la violenta
desposesión y explotación autorizada por la reconversión neoliberal.
Al enmarcar este giro de perspectiva en la crónica contemporánea en
relación con los violentos asaltos del NAFTA sobre el espacio provincial
veracruzano, el artículo sugiere cómo la desestabilización de los registros y
domicilios geográficos del noir dentro de la escritura no-ficcional sobre el
crimen, permiten escudriñar el brutal control sobre la vida, el territorio y la
mano de obra en las periferias extractivas del capitalismo, y de esta forma,
revelar las operaciones ocultas del capital que han llevado a la ciudad
portuaria de Veracruz a erguirse como sitio privilegiado de violencia y
depredación neoliberal.
Palabras clave: Fernanda Melchor; Crónica mexicana contemporánea;
Noir; Capitalismo extractivo; NAFTA
Abstract: The present article explores the ways in which the annihilations
and overall spoils of extractive capitalism upon the territories of
Veracruz—a region historically marked by the extractive infrastructures
of oil—are given expression in the non-fictional pieces compiled in
Fernanda Melchor’s Aquí no es Miami (2013). Through a close reading
of the material conditions that structure Melchor’s crime crónicas –
mainly, the failures and crude residues of “la petrolización” and the
spoilation of agricultural terrains in the landscapes of the Veracruzean
tropic– this article suggests that the use of noir environments and devices
reconfigured (such as the port city setting and the expressions of urban
darkness), attempts to reveal the nexus between energy-driven interests
and the territorial predations of the post-NAFTA era. Furthermore, the
article seeks to map new directions in the crime crónica, and especially
its turn towards the Mexican southern provinces, which, functioning
predominantly as special economic zones or logistical corridors, appear in
these texts as spaces ruptured by the concentrated unevenness, traumatic
dispossession and exploitation enabled by neoliberal structural adjustment
programs. Framing this perspectival shift at work in recent crónicas in

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�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

correlation to the extractive thrusts of NAFTA, the article suggest that
the destabilizing of the generic tropes and settings of noir within crime
non-fictional writing allows the crónica to lay bare the brutal management
of nature and labour in capitalism’s extractive peripheries, and, in this
way, render visible the hidden operations of capital that have led to the
catastrophic transformation of the port city of Veracruz into one of the
ground zeroes of violence and neoliberal predation.
Key words: Fernanda Melchor; Contemporary Mexican Chronicle; Noir;
Extractive capitalism; NAFTA

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-54

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�Lya Morales Hernández / Crimen, acumulación salvaje y el trópico veracruzano

Los crudos residuos del desarrollismo petrolero que subyacen a
los devastadores procesos neoliberalizantes que asedian al trópico
veracruzano, una región históricamente marcada por la infraestructura
extractivista de la industria de hidrocarburos, si bien pueden rastrearse
en novelas negras tales como La cabeza de la hidra (1978) de Carlos
Fuentes, Morir en el Golfo (1985) de Héctor Aguilar Camín o Sombra
de la sombra de Paco Ignacio Taibo II (1986), se manifiestan de forma
legible en la obra ficcional y no-ficcional de la escritora veracruzana
Fernanda Melchor. Desde el lanzamiento de su obra más celebrada,
Temporada de huracanes (2017), una “Gulf Coast noir” (Lucas 2020)
que toma como centro el asesinato de una figura marginal—conocida
sólo como “la Bruja”—en una empobrecida zona rural de Veracruz
trastocada de forma violenta por la bonanza petrolera, la escritura de
Melchor ha sido leída como inexorablemente atada a la experiencia del
capitalismo extractivo en el Golfo mexicano. Como diversos críticos
han notado, más allá de ser un whodunit en el sentido estricto del género,
Temporada de huracanes utiliza la misteriosa muerte de la Bruja como
una entrada hacía la historia reciente del territorio veracruzano “hit
by rampant violence and economic austerity” (Sánchez Prado, 2020).
Bailey Trela, por ejemplo, arguye que el texto, lejos de asentarse en un
tipo de violencia arcaica o atemporal, vincula las muertes, la violencia
sexual, misoginia, pobreza y el abuso de drogas que azotan al pueblo,
con “the precarities of life in the 21st century [….] where the primary
forces of destruction are, more often than not, economic” (2020). En
efecto, los males sociales que aquejan al “trópico negro”—como la
escritora misma se refiere a dicha geografía—materializan en la obra
de Melchor el oscuro legado petrolero y los impactos económicos y
socio-políticos que los embates del capitalismo extractivo han tenido
sobre la vida y el territorio en el Golfo de México.
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No es casualidad que, en las primeras páginas de la novela,
Melchor salte del descubrimiento del cadáver putrefacto de la Bruja
a una alusión histórica al periodo de apogeo petrolero en la región—
“la petrolización” (1978-1982). La escritora lleva al lector a finales
de los años setenta, cuando el paisaje de “cañas, pastos y carrizos
que tupían la tierra” (2017: 25) es drásticamente reemplazado por la
infraestructura logística que permitiría conectar a la región con los
yacimientos de crudo descubiertos al norte del pueblo, creando una
ilusión de progreso sustentada en la exportación de hidrocarburos.
Sin embargo, este espejismo de desarrollo, prosperidad y progreso
nacional se desvanece cuando los precios del petróleo caen a inicios
de los años ochenta (la llamada “década perdida”), dejando atrás
una serie de “cantinas, posadas, congales y puteros” (ibid.) que
sólo servirían para satisfacer a los ingenieros y narcotraficantes que
fueron atraídos a la zona por la riqueza petrolífera. La crisis del
petróleo y las políticas de shock económico impuestas tras ésta, por
lo tanto, allanarían el camino para el depredador despojo neoliberal y
el brutal ascenso del narcotráfico en la región en la década siguiente,
una restructuración tan radical que, como alegoriza Melchor, es
atribuida por sus pobladores a fuerzas ocultas y sobrenaturales. A
través de estas resonancias góticas, Temporada de huracanes cifra las
ansiedades surgidas por el catastrófico fracaso del desarrollismo
petrolero en las zonas costeras del sur de Veracruz y las oscuras
manipulaciones del poder que hicieron del territorio veracruzano
un espacio donde la neoliberalización alcanzó grotescos extremos.
Recurriendo a estas diferentes tradiciones (desde la novela negra al
gótico), Temporada de huracanes, tal como afirma Gorica Majstorovic,
abre nuevos contextos para una literatura y cultura contemporánea
basada en los “failures of the oil-fueled neoliberal economies” (2021:
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�Lya Morales Hernández / Crimen, acumulación salvaje y el trópico veracruzano

19), usando esta región periferalizada como un sitio privilegiado
desde donde desentrañar el amenazante control que el capitalismo
ejerce sobre la vida, el territorio y la mano de obra en el México del
neoliberalismo tardío.
No obstante, si bien con Temporada de huracanes Melchor
muestra el pleno florecimiento de la crisis mexicana contemporánea,
sus métodos, como apunta Will Noah (2020), pueden rastrearse
en sus primeras crónicas. Su primer libro, Aquí no es Miami (2013;
reeditado en 2018), compila varias piezas no-ficcionales sobre
violencia y precariedad en Veracruz, haciendo uso del canónico
género latinoamericano de la crónica que, combinando aspectos del
cuento, el ensayo y el relato etnográfico con un abierto rechazo a
nociones tradicionales de objetividad periodística (Jörgensen, 2011:
391), ha estado “historcially commited to documenting political
change in the Americas at lage” (Aguirre, 2017: 9). Poniendo así en
primer plano el terror que ha asediado el trópico veracruzano, de
manera similar a su novela, las crónicas de Melchor hacen uso de
símbolos ocultistas para reflejar el malestar social que experimenta
la región. En una de las primeras crónicas, por ejemplo, Melchor
narra la fiebre extraterrestre que atrapó la atención del país en los
años noventa y su propio avistamiento de un ovni sobre el puerto de
Veracruz, que resultó ser nada menos que aeronaves colombianas
cargadas de cocaína siendo traficadas al país en complicidad con
el ejército mexicano. En otra (“La casa del Estero”), que funciona
casi como una alegoría del capitalismo-patriarcal, la incursión a una
casa abandonada que los locales creen embrujada—contada por una
tercera persona conocida por Melchor—deja a una mujer poseída
por un espíritu maligno, que reclamará el cuerpo de la mujer y los
terrenos de la propiedad como suyos (2017: 104). Como Guillermo
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Espinosa Estrada observa en una reseña titulada “Un ovni como
excusa de lo real”: “como si supier[a] que para tomar el mejor pulso
de este país tuviéramos que examinar, antes que nada, sus márgenes,
[Melchor] rodea y se detiene en lugares excéntricos”(2013). Su
novela, por ejemplo, fue originalmente concebida como una
investigación periodística sobre un asesinato, cometido en un pueblo
marginalizado cercano a su ciudad natal, que apareció en la nota roja
con una desconcertante explicación: la víctima era conocida en el
pueblo como una bruja y el motivo atribuido a actos de brujería.
No obstante, los espacios oscuros que Melchor rastrea en su novela
se encuentran también en sus textos no-ficcionales, ya que, como
Patricia Poblete Alday observa en su expansivo estudio del género, “la
crónica narrativa que se escribe y publica hoy en América Latina …
revela aquellas aristas más oscuras de la realidad que nos esforzamos
por mantener ocultas” (2019: 103). En sus crónicas, Melchor usa la
hibridez intrínseca al género para investigar las fuerzas oscuras que
han tomado control del “trópico negro”.
Estudios recientes sobre la crónica latinoamericana
contemporánea (Poblete Alday, 2020; Miklos, 2020; Aguirre 2016),
un género que alcanzó su auge en los convulsivos años setenta para
dar sentido a los nuevos contornos de las megalópolis, reconocen
en la mayoría de los textos que toman la violencia como eje central,
un giro de perspectiva que ha llevado a una gran parte de estos
a mudar tanto de domicilio geográfico como de registro. Por
ejemplo, mientras que críticas como Gabriela Polit-Dueñas (2019)
han subrayado la crónica contemporánea en su encarnación urbana
como el género que ha definido la expansión neoliberal en América
Latina, Juan Carlos Aguirre propone a la “crónica provincial”
como la forma que mejor captura las disrupciones derivadas de la
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�Lya Morales Hernández / Crimen, acumulación salvaje y el trópico veracruzano

compleja estructura transnacional moldeada por los flujos de bienes
y mano de obra bajo la agenda neoliberal global (2016: 11). De
acuerdo con Aguirre, los estudios críticos sobre la crónica mexicana
han privilegiado ampliamente las representaciones de la capital del
país dentro del género, pasando por alto “the highly visible efforts
to narrate the violence that a binational anti-narcotics initiative has
inflicted on Mexico’s provinces” (2016: 10). Los diversos territorios
administrados fuera de Ciudad de México, Aguirre subraya, se han
caracterizado por siglos por su marginalidad económica y por el
saqueo de sus recursos en beneficio de la federación, volviéndolos
la zona cero de la crisis política actual en el país. Para Aguirre, la
provincia mexicana—un término usado para designar el vasto
interior del país—representa ahora el ‘‘lens through which a new,
transnational reality must be understood” (ibid.). Dado que, como
Aguirre argumenta, las crónicas recientes exploran las rutas de
contrabando que marcan a estos territorios, convirtiéndolos en la
otra cara del “formal licit market whose nodal points are in the
great metropolises”, dichos textos abren la posibilidad de redefinir
la crisis nacional en términos que sean “emphatically inclusive of
“provincial” space” (2016: 32).
El análisis de Aguirre —centrado en la colección de crónicas
El hombre sin cabeza (2009) escrita por Sergio González Rodríguez—
no obstante, deja intacto el nexo entre los ámbitos legales e ilegales
en los paisajes provinciales retratados en estas crónicas (situados
sobre todo en Michoacán, Tabasco y Veracruz). La mayoría de estos
territorios no sólo han sido trastocados por la industria ilícita de
tráfico de narcóticos sino, sobre todo, por una regulación diferencial
dada las tecnologías de zonificación que han transformado estos
espacios en zonas de libre comercio o bien, en zonas económica
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especiales (ZES). Como Sandro Mezzadra y Brett Neilson señalan,
puertos, corredores, zonas económicas especiales y otras formas
de espacio logístico operan como las nuevas geografías del capital
global, áreas que brindan a corporaciones excepciones a ley y
diferentes regímenes normativos (2019: 213). De tal forma, en
estos sitios, “el acceso al mercado laboral, los estándares de salud
y seguridad, las relaciones industriales, las políticas ambientales…
son reguladas según la lógica impulsada por el mercado de
la gubernamentalidad neoliberal” (Mezzadra y Neilson, 2017:
250), autorizando así la degradación ambiental, la explotación
laboral y el dominio del mercado sobre los derechos territoriales.
Funcionando bajo ordenamientos jurídicos y normativas especiales,
sin embargo, estas operaciones extractivas frecuentemente aparecen
desvinculadas de la violencia militar y paramilitar (por ejemplo, las
decapitaciones narradas por las crónicas de González Rodríguez
que Aguirre analiza) conectadas a la militarización de la guerra
contra las drogas. No obstante, la formación de una “gobernanza
necropolítica” alrededor de corredores, zonas especiales y nodos
logísticos en México, Colombia y Centroamérica sugiere en cambio
una nociva colaboración entre el estado, paramilitares, carteles de
droga y caciques locales en la producción de estos espacios (Peregalli
2020). En consecuencia, zonas extractivas y logísticas representan,
siguiendo a Mezzadra y Neilson, “lugares paradigmáticos que hacen
visibles conexiones complejas entre patrones de desposesión y
explotación” (2017: 44). En las crónicas de Melchor, estos caóticos,
pero increíblemente opacos patrones de despojo aparecen entonces
codificados en los paisajes provinciales ilustrados, que se presentan
como espacios usurpados, extraños y hostiles, permeados por una
latente violencia.
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�Lya Morales Hernández / Crimen, acumulación salvaje y el trópico veracruzano

Si bien, al dar cuenta de la violenta y oscura reestructuración
del espacio provincial veracruzano, la colección de crónicas de
Fernanda Melchor emerge como ejemplo del reciente giro hacia
la provincia como locus de la catástrofe política, la codificación
de esos alienados espacios como sitios saturados de intriga y
amenaza sugiere además un rasgo distintivo dentro de la crónica
contemporánea. Como Poblete Alday identifica en su estudio de la
crónica mexicana reciente, “México aparece en estos textos como
un espacio ominoso, lleno de peligros y emboscadas tanto para los
migrantes que cruzan de manera ilegal camino a Estados Unidos,
como para el ciudadano de a pie, que vive expuesto a índices de
violencia crecientes” (2020: 141). Para Poblete Alday, los cronistas
contemporáneos invocan los rasgos característicos del horror, el
gótico y lo fantástico para representar al territorio mexicano como
un “purgatorio secularizado”, así como para emplear el clásico
arquetipo del monstruo para representar un vasto número de actores:
narcos, coyotes, migrantes, la policía y el ejército. Estas crónicas,
Poblete Alday concluye, revelan la fragilidad de las fronteras entre
“el bien y el mal” en un contexto plagado de violencia abyecta. No
obstante, si bien las crónicas del Melchor pueden leerse a partir de
este giro de la no-ficción hacia el horror, el enfoque del presente
artículo, moviéndose dentro y más allá del alcance de este dominio,
se centra en cómo estos “espacios del mal” son representados a
través del registro del noir y su “generic investment into investigations
of legality an power” (Pitt-Scott, 2020: 1), un registro que permite
revelar las ocultas condiciones materiales que han llevado a la
ciudad portuaria del trópico veracruzano a erguirse como sitio en
donde se concentran los descartes de la trayectoria predatoria del
neoliberalismo.
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De manera similar a la crónica, el género negro ha utilizado
comúnmente la imagen de la metrópolis como locus terribilis dado
que este comenzó a proliferar por todo el continente a la par de la
arquitectura de la gubermentalidad neoliberal global. Las provincias,
sin embargo, transformadas vorazmente por la infraestructura
capitalista que aceleró la pauperización de su campesinado,
constituyen el sitio ideal para interrogar las fuerzas ocultas detrás
de las zonas de cercamiento y de influencia del capital transnacional.
Dada la tendencia del noir por explorar el paisaje material de las
ciudades “left to the anarchy of market forces” (Davis 1990: 23),
lecturas del género tales como la realizada por críticos marxistas
como Mike Davis, han señalado el arraigado desprecio que el noir
insinúa por una “deprived business culture” (21) como un rasgo
distintivo, caracterizando a la tradición como una “critique of savage
capitalism” (2002: viii). Es por ello que, aunque los orígenes del género
se encuentren en el malestar socio-económico experimentado en los
Estados Unidos durante los años treinta, su oscuridad formalista
y su apolítica visión de la ciudad moderna siguen permitiendo las
representaciones “of capitalism’s unsavory undercurrents” (Palmer
1997:60). La novela negra latinoamericana adopta y transforma
esta tradición, desplazándose de una concepción del crimen como
desviación o anomalía dentro de un orden social que fue respaldada
por la novela policiaca clásica a un reconocimiento de que “it is
not so much the system is broken, but rather that the system itself
in its ordinary functioning produces violence and injustice in the
form of perpetual underdevelopment” (Dove, 2012: 22). De esta
manera, los terrenos hostiles del género negro son adoptados como
un importante vehículo para registrar las contradicciones de la
modernidad en el México post-68 (donde la masacre de Tlatelolco
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en Ciudad de México operó como su símbolo más visible) y
luego, con la rápida neoliberalización de la economía, la violenta
experiencia de fronterización capitalista que vio a las trabajadoras
de maquilas en Ciudad Juárez transformarse en el desecho humano
del comercio global.
Aquí no es Miami—que ya desde su título prefigura una
asimetría respecto a una de las metrópolis globales por excelencia—
sin embargo, se desplaza de la muy discutida capital mexicana y la
zona fronteriza para seguir los rastros del crimen en el oscuro y
violento trópico veracruzano. Asimismo, como ocurre tanto en la
ficción como en la no-ficción mexicana, la figura del “detective duro”
queda suplantada por la figura del periodista que, enfrentándose
al vacío dejado por la retirada del Estado, realiza gran parte de la
investigación policial (Ramírez Pimienta y Villalobos, 2010: 378).
Dado que las guerras territoriales, las masacres, las ejecuciones
sumarias, las desapariciones masivas, la exhibición cuerpos
mutilados, y las respuestas de un gobierno altamente militarizado al
incremento de la violencia empezaron a ocupar los encabezados, la
crónica experimentó un boom que llevó a una diseminación regional
del género, buscando poner de manifesto el contexto estructural
del narcotráfico. La óptica del género negro, “oppos[ing] light and
dark, hiding faces, rooms, urban landscapes —and, by extension
motivations and true character—in shadow and darkness which
carry connotations of the mysterious and the unknown” (Place and
Peterson, 1996: 66), parecen entonces vincularse a los esfuerzos de
la crónica por iluminar las oscuridades alrededor de las tendencias
mistificadoras del discurso periodístico dominante sobre la violencia.
Sin embargo, la mayoría de estos esfuerzos permanecen
aún atados a la zona fronteriza del norte y rara vez dan cuenta de
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�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

las poderosas fuerzas que organizan los territorios despojados del
sur de México. Dada su posición estratégica en el comercio global
(funcionando como corredores logísticos o zonas extractivas), estos
territorios han sido moldeados por lo que Deborah Cowen ve como
una paralela intensificación de la circulación del capital y del crimen
organizado “in ways that might be difficult to recognize” (2014: 11).
La referencialidad de las crónicas que conforman Aquí no es Miami
a lo oscuro y lo laberíntico parecen entonces participar en aquel
desciframiento, mostrando estos espacios como marcados por un
especifica sensación de malestar y una atmósfera sofocante en un
afán de codificar y registrar las amplias ramificaciones de la intensa
violencia en la región. Centrándose en el secreto abierto que subyace
a los espacios económicos del capitalismo, como este artículo intenta
explorar, permite a Melchor tener un mayor alcance de las tensiones
sociales y las constelaciones de poder que permanecen ocultas en
el discurso hegemónico sobre la violencia. El sostenido interés del
género negro por las entrañas de la sociedad permite analizar los
espacios abandonados y amenazantes que figuran en las crónicas de
Aquí no es Miami, y que, al estar dotadas de una fuerte sensación de
alienación, dan evidencia del generalizado capitalismo beligerante
que ahora devora el territorio mexicano.
El trópico negro y las huellas de la “NAFTAficación”
Dada su reciente consolidación como zona cero de la fragmentación
social y material en el país, no es de extrañar que el paisaje provincial
de Veracruz aparezca en la producción cultural reciente como una
escena de crimen e intromisión. Como la fotógrafa veracruzana
Koral Carballo señala en la descripción de su obra Mala hora
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�Lya Morales Hernández / Crimen, acumulación salvaje y el trópico veracruzano

(2019)—una serie fotográfica que captura las silenciosas calles de
la ciudad petrolera de Poza Rica durante los años más intensos
de militarización en el estado—la violencia que ha imperado en el
país desde hace diez años invita a buscar “signos” y “pistas” en el
devastado paisaje del puerto, el cual se presenta como “un espacio
clandestino donde ocurren los actos más violentos y terribles” (2019).
Mediante esta óptica noir, los mundanos escenarios capturados por
Carballo, un deshuesadero lleno de carros policiacos, un desolado
campo de beisbol, una camioneta abandonada en el camellón de una
carretera, departamentos de interés social al borde del derrumbe–
los cuales están inevitablemente ligados a los programas de
inversión social financiados por la petromodernidad– son exhibidos
como sórdidas huellas de la violencia. Mostrando así la decadente
infraestructura de la ciudad de Poza Rica—una ciudad portuaria que
floreció durante el auge petrolero —como una escena de crimen, las
fotografías de Carballo muestran las posibilidades que el noir ofrece
para visibilizar no sólo los rastros de una violencia arraigada en un
territorio atrapado por las dinámicas de la militarización sino además
su capacidad para exponer los perversos costos del desarrollismo
petrolero y evidenciar el resultado de un “oil miracle turned oil
nightmare” (Meyer cit. en Sheridan and McGuire, 219: 18).
Aunque la experiencia de transición neoliberal en México
ha sido ampliamente documentada y debatida, con un consenso
generalmente construido alrededor de la idea de que las políticas de
privatización, medidas de austeridad y la apertura del mercado han
marcado el punto de inflexión de la crisis en el país, recientes estudios
sugieren rastrear en el terreno inmediatamente previo a la consolidación
del NAFTA las pistas de la presente catástrofe. Notablemente, Amy
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Sara Caroll, en un reciente estudio sobre la “era-NAFTA”, propone
el término “NAFTAficación”—jugando con la equivalencia entre los
términos nafta y petróleo—, para denotar la forma en que el periodo
de la petrolización “energiza” la implementación de las políticas
neoliberales. Como Carroll traza, durante el boom petrolero, el afán
del Partido Revolucionario Institucional (PRI) por absorber los
excedentes del capital surgidos de la riqueza petrolífera en la región
en un esfuerzo por reestablecer su legitimidad, llevó a un aumento
de la inversión extranjera y un gasto monumental en la industria
financiado, en su mayoría, a través de préstamos otorgados por bancos
estadounidenses. Una vez que los intereses se dispararon y el precio
del petróleo se desplomó, la economía mexicana se encontró al borde
del colapso y, para 1982, el país alcanzó el dudoso logro de convertirse
en la primera nación latinoamericana en declarar una moratoria al
pago de la deuda externa (ibid.). Mientras que el Banco Mundial y el
Fondo Monetario Internacional llegaron a acuerdos con el gobierno
mexicano para otorgar préstamos de emergencia, el presidente
Miguel de la Madrid ejecutó sus demandas y “privatized many of the
smaller state-run industries, cut investment in infrastructure, reduced
tariffs, refrained from taxing the elite, encouraged foreign investment
[and] slashed government subsidies to the agrarian sector” (Wallace
and Boullosa, 2016: 45). La primera ronda de choque económico
se sintió con particular dureza en los estados del Golfo mexicano,
quedando fuertemente presionados por una profunda crisis agrícola y
las decantes ruinas dejadas por la bonanza petrolera.
Las crónicas compiladas en Aquí no es Miami de Fernanda
Melchor, aunque escritas entre el 2002 y el 2011, parten de este momento
histórico para interrogar los contornos de la actual catástrofe. Como
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Melchor misma ha comentado en entrevistas, nacida en el año de la
peor crisis económica, y, por ende, de cierta forma, biográficamente
marcada por la crisis petrolera, sus experiencias parecen teñidas por
“una sensación de “devaluación perpetua”, una sensación de haber
nacido al principio del fin… puras catástrofes en escalada” (cit.
en Ortuño 2020: 129). Partiendo de esta sensación de ruptura, su
colección de crónicas establece los temas ya característicos que unen
su obra periodística y su obra ficcional: los procesos socio-económicos
que subyacen al violento paisaje de la asolada región. Registrando este
constante declive, sus crónicas—de manera similar a las fotografías
de Carballo—se aproximan a la región como una escena de crimen
y peligro inminente. Sin embargo, mientras que la mayoría de las
crónicas que analizan la violencia que permea estos territorios a través
de un ejercicio periodístico que busca determinar hechos y desde una
mirada externa, las crónicas de Melchor trazan estos procesos a través
de las supersticiones, rumores y las mitologías locales de su tierra
natal. Haciendo uso de las ansiedades locales que surgen en espacios
depredados, el enfoque geográfico de las crónicas de Melchor es
utilizado para registrar la creciente alienación producida en espacios
provinciales al ser abiertos a formas predatorias de acumulación y
trasformados en terreno fértil para lo que David Harvey denuncia
como un capitalismo “salvaje” [feral], en el cual “talar o quemar” [slash
and burn] se ha convertido en la consigna (2013: 227). En este sentido,
la intensificación de “una economía de desposesión masiva y prácticas
depredadoras, en particular de los más pobres y vulnerables” (226)
diagnosticada por Harvey, es registrada por el retrato que Melchor
hace de un espacio gradualmente alienado de sus habitantes, quienes
comienzan a experimentar la amenaza sistemática de un capitalismo
salvaje desatado sobre las abandonadas provincias. De manera más
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contundente, este proceso es sintetizado por los propios recuerdos
de alienación experimentados por Melchor, remontándose a los años
de infancia en Veracruz—los cuales coinciden con las primeras etapas
de la reconversión neoliberal —en la crónica con la que abre el libro.
Describiendo una sociedad en vísperas de un profundo caos
socio-político, “Luces en el cielo” (publicada previamente como “El
ovni, la playa y los muertos”) sitúa al lector en un umbral tanto
espacial (un estuario ubicado en los límites del antiguo pueblo
pesquero de Boca del Río– la ciudad natal de Melchor– y el caótico
puerto de Veracruz) como temporal (la violencia de las últimas
décadas y la infancia tranquila de antaño). Aunque teñida con un aire
de melancolía, la topografía de este territorio descrita por Melchor
está lejos de denotar un paraíso, pues la descripción de la playa que
rodea a su pueblo natal se presenta como un agreste paisaje “replet[o]
de matorrales llenos de espinas en las que quedaban atrapadas las
ramas podridas y botellas de plástico que el río arrastraba” (2018:
15). A pesar de eso, aún lejos de la delirante urbanización capitalista
que reestructurará completamente este pueblo y transformará sus
playas en “un hervidero de turistas” (Melchor, 2018: 24), los detalles
que Melchor describe con cierto sentimentalismo (los letreros mal
escritos advirtiendo del peligro de la corriente con el burdo dibujo
de una calavera) escenifican la nostalgia de Melchor por un mundo
provincial que poco a poco empieza a desintegrarse.
Es en este contexto que Melchor narra su extraordinario
encuentro con un misterioso fenómeno aéreo que su yo de nueve
años está convencido puede ser sólo una señal de vida extraterrestre.
Melchor explica esta profunda creencia en objetos extraterrestres
como ligada a la penetración de la cultura popular estadounidense
y la serie de tabloides sensacionalistas y programas de noticias
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que comenzaron a aparecer en el país, uno que inclusive dedicó
el tiempo récord de once horas con diez minutos a una discusión
sobre la supuesta presencia de vida extraterrestre en la tierra (17).
La sensación de fatalidad que críticos observan en el inusitado auge
de tal cobertura sensacionalista y de narrativas del desastre durante
la crisis económica mexicana (Cabañas Tovar 2009; Anderson
2016), que, como Melchor menciona, mantenían los ojos del país
fijos en el cielo—“¿Los campesinos morían de tifoidea y dengue
al sur del país? Nada de eso resultaba importante” (2013: 16))—
es experimentado como alivio por su yo de nueve años, viendo
en la presencia alienígena una via de escape para una crisis que
había asumido dimensiones catastróficas —“guerras estúpidas que
mataban gente y chorreaban de petróleo a los pobres pelícanos”
(19). Esta improbable esperanza de rescate, que no sólo refleja la
experiencia de un contexto global de creciente militarización sino
además cómo el cambio social ‘has only become imaginable via
the apocalyptic threat” (Anderson, 2016: 103), es inevitablemente
destruida cuando la joven Melchor escucha una conversación entre
adultos que revela que las luces que vio aquel verano no pertenecen
a ovnis sino a aeronaves colombianas transportando cocaína en una
pista de aterrizaje clandestina supervisada por el ejército mexicano.
Este momento revelador encapsula la estructura general de
las narrativas en las crónicas de Melchor: encuentros sobrenaturales
y relatos populares son utilizados como el núcleo narrativo desde
donde se examina la elusiva violencia que comienza a ejercer presión
sobre el mundo provincial. Dado que la violencia suele mistificar
sus propios orígenes, la pesquisa hecha por Melchor parte de una
renuencia a dialogar con “la Historia con mayúsculas” (Melchor, 2018:
9), nutriéndose en vez de una memoria colectiva que da cuenta de esta
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brutal realidad frente a las mitologías del crimen organizado que los
medios masivos comienzan a enarbolar. Por ende, aunque la primera
crónica salta del avistamiento extraterrestre a una macro-historia
del narcotráfico en la región, la exposición periodística es también
utilizada para señalar los inestables cimientos de estas narrativas.
Melchor narra uno de los episodios criminales más notorios
del estado: el asesinato de policías federales en el pasaje “La Víbora”
en el pueblo de Tlalixcoyan durante una fallida redada en 1991, la
cual puso en evidencia la corrupción del ejército que abrió fuego para
proteger el cargamento de cocaína. La masacre alcanzó cobertura
nacional e internacional y, sumada a las horribles fotografías de los
cuerpos baleados de los policías, sirvió para acelerar el discurso
antinarcótico y reforzar la tendencia hacia la militarización (MacielPadilla, 2012: 193). No obstante, como Melchor reporta utilizando
rumores y una cronología extra-oficial de los hechos, reportes de
actividad aeronáutica irregular en aquella base militar se remontan a
los años ochenta, pues los pobladores de la zona que rodea al pasaje
estaban al tanto de los vínculos entre los cargamentos, el ejército
y los agentes de la policía federal (muchos de los cuales estaban al
servicio de los caciques locales) apostada en esa región. Por lo tanto,
los oficiales armados que “supuestamente”, como Melchor señala
con sospecha, llegaron a este sitio clandestino para detener a los
traficantes colombianos, habían estado ya implicados en disputas
territoriales y contrabando con el pleno conocimiento de las
autoridades–como fue ampliamente documentado por periodistas
locales.1 No obstante, el escándalo generado en Tlalixcoyan a inicios
1 Una investigación periodística sobre las relaciones entre grupos
criminales y disputas territoriales, contrabando y caciquismo en relación con
este episodio fue publicada en 1993 bajo el título Todos están dentro por el
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de los noventa junto con otros que rápidamente le procedieron,
fueron convenientemente utilizados para señalar al narcotráfico
como la amenaza número uno para la seguridad de México, llevando
al presidente Ernesto Zedillo a anunciar, a petición de Washington, la
necesidad de “measures never seen in the country to stop it” (cit. en
Andreas, 2000: p. 68). Lo que presenciaron las poblaciones locales,
sin embargo, no fue mayor seguridad, sino un saqueo turístico e
inmobiliario que llevó a la dramática transformación de aquella
región costera, alterando incluso la localmente conocida “Playa del
Muerto” a favor de un nombre con “un apelativo más turístico y
mucho menos tétrico” (Melchor, 2018: 23). Deshaciendo así las
prácticas y formas de organizar el espacio de sus habitantes, como
concluye nostálgicamente Melchor “[t]odo era pura mentira” y
desde ese momento, la escritora agrega, “ni siquiera Dios se salvaría
de mi incredulidad” ( 24).
La reconfiguración del espacio que Melchor investiga en esta
crónica es vinculada, más que a la hiper-violencia de narcotraficantes
y sus sangrientas disputas, al histórico rol de América Latina como
un sitio moldeado, como Eduardo Galeano ha ya diagnosticado,
“siempre en beneficio del desarrollo de la metrópoli extranjera
en turno” (1971: 16). Las presiones que el capitalismo global
comenzaron a ejercer sobre el territorio mexicano transformando
“familiar vistas into newly uncanny scenes” (Shaw, 2016: 62), son
por lo tanto articuladas en las crónicas de Melchor a través de
un registro que ha siempre tomado como núcleo la sensación de
dislocación geográfica y temporal. En efecto, lo que los encuentros
entonces editor del periódico local Notiver, Miguel Ángel López Velasco (Milo
Vela). Aunque Melchor no hace referencia explícita a este reporte, el asesinato
de Milo Vela es mencionado en una de las crónicas del libro.

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de Melchor en las playas de Veracruz evidencian, como ya ha
expuesto la novela negra latinoamericana, es un contexto en el cual
“the promise of modernity has been found empty” (Dove, 2012:
22), resultando en una sensación de crisis y desorientación. Melchor,
por lo tanto, sitúa sus indagaciones en los márgenes de la ciudad
provincial moderna, recurriendo a la atmósfera de criminalidad,
decadencia e inestabilidad propia de los géneros tanto literarios
como periodísticos del crimen, para representar la catástrofe
desatada por la modernidad capitalista. Dado que la integración la
economía mexicana con la estadounidense terminó por despojar las
riquezas restantes que dejó la petrolización y el paisaje provincial
quedó deshecho por la fiebre de la privatización, la inscripción de
estas nuevas relaciones basadas en la depredación y el saqueo son
registradas de forma estética en las crónicas de Melchor como una
trama criminal que se ha convertido en la regla más que la excepción.
Si, siguiendo a Harvey, el mundo neoliberalizado es un dominio en el
que “feral politicians cheat on their expenses, feral bankers plunder
the public purse for all its worth, CEOs, hedge fund operators and
private equity geniuses loot the world of wealth” (2012: 157) las
indagaciones de Melchor se centran en las fraudulentas operaciones
del capitalismo que han llevado al violento colapso de la región.
Sin embargo, de forma similar a los titanes de la
novela provincial del siglo veinte, los cuales daban cuenta de la
desruralización y la pobreza urbana que caracterizaría los años
del “Milagro mexicano”, Melchor registra la pauperización que
acompañó el desplome de las ilusiones impulsadas por el petróleo
al aproximarse a un paisaje provincial similarmente poblado, como
Kerstin Oloff observa en su crítica de Rulfo, por los atrapados ecos
de campesinos desposeídos y asesinados y los espectrales gritos de
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mujeres violadas, abusadas y comodificadas (2016: 84). Como en
otros textos que forman su tríptico dedicado al “trópico negro”,
figuras sobrenaturales son invocadas en sus crónicas para excavar
las tóxicas raíces que dan cuenta de la brutalidad de la existencia en
el trópico mexicano. Haciendo uso del registro informal y colectivo
del rumor, así como del género de la nota roja que históricamente ha
dado cuenta de estos horrores, Melchor investiga los orígenes y los
fines de la actual violencia. Por ejemplo, en la crónica “Reina, esclava
y mujer”, la cual investiga las góticas apariciones en las abandonadas
casonas del centro histórico del puerto de Veracruz, Melchor se
enfoca en un antiguo crimen cometido en estos edificios ahora en
ruinas: el presunto asesinato y desmembramiento de dos niños a
manos de su joven madre, Evangelina Tejera, una mujer que tan sólo
unos años atrás, había sido coronada reina del carnaval de Veracruz.
El crimen, ocurrido en 1989, fue reportado en los periódicos
locales y muy discutido entre los pobladores, volviéndose objeto de
leyendas urbanas y cuentos fantasmales. Más cercana a un cuento de
fantasmas que a un relato de misterio, si uno concuerda con Avery
Gordon que los cuentos de fantasmas son “stories concerning
exclusion and invisibilities” (2008: 17), la crónica hace uso de figuras
espectrales como evidencia esotérica de las condiciones explotativas
que han reconfigurado la geografía del puerto.
Desde sus primeras páginas, la crónica es situada por Melchor
en un ambiente post-urbano espectral que, siguiendo a Marta Sierra,
puede entenderse como una “geography of darkness that engulfs
the dreams of the modern city” (2017: 63), dado que el espacio físico
del centro de la ciudad que rodea al puerto es descrito como: “una
ruina llena de escombros, hogar de dipsómanos y felinos sarnosos,
espectros que penan entre la basura y entre la maleza que espantan
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de vez en cuando las buenas conciencias del puerto” (2018: 43). En
el mismo paisaje y arquitectura del lugar, el cual se nos ofrece como
un “escenario fantasmal” poblado por “casonas abandonadas que
se desmigajan sin prisa en las calles” (44), Melchor lee las marcas
dejadas por la desposesión y la desigualdad derivada de los procesos
de desregularización y privatización, los cuales aceleraron, sobre
todo, la expulsión y alienación de los trabajadores de los centros
urbanos. Así, la crónica se desplaza al deteriorado “laberinto
de apartamentos” en los que un puñado de viejos inquilinos
viven precariamente “a la luz de las velas […] sin agua potable ni
electricidad” (ibid.), retratando el sentimiento de inestabilidad que
experimentan al verse atrapados en las injustas geografías de la
regeneración urbana. Como narra un antiguo residente, después de
un incendio al fin de los años setenta, en un afán por remodelar los
edificios, pero aún restringidos por “las antiguas leyes del inquilinato
[…] los dueños nos cortaron la luz y el agua y nos fueron corriendo a
todos” (ibid.). No obstante, aunque logró resistir así por varios años,
no fueron las precarias condiciones impuestas por los dueños las
que finalmente lo orillaron a desplazarse de su hogar. Según narra,
su eventual salida del edificio se debió a una agobiante sensación
de extrañamiento, a una “mala vibra” (45) en el ambiente, pues los
llantos y quejidos—que presuntamente venían de los hijos mutilados
por Evangelina Tejera—comenzaron a atormentar a los residentes
por las noches. Intentando rastrear el origen de estos miedos, dado
que, siguiendo a Anthony Vidler, las ansiedades producidas por los
espacios laberínticos de ciudad moderna son al fin de cuentas lo
que da lugar a la novela de detective (1992: x), el resto de la crónica
ofrece un exhaustivo relato de las relaciones sociales y económicas
que giran alrededor de este lugar de ruina y tenebrosas apariciones.
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Debido al estatus del puerto de Veracruz como antiguo
ícono tanto del tropicalismo como del desarrollo petrolero
mexicano, su devastadora transformación de floreciente ambiente
tropical a una “distopía tropicalista” (Bencomo, 2016: 34) encuentra
una apta representación en la historia de ascenso y caída de la reina
del Carnaval de Veracruz que la crónica narra. Si como argumenta
Bencomo, en menos de un siglo hemos presenciado el nacimiento y
muerte de las paradisiacas imágenes postales del país, plagadas ahora
por la corrupción, la devastación ambiental y la violencia urbana
(25), el brutal destino de una de las “mercancías” más visibles de
esta fantasía tropicalista es presentada por Melchor como espejo del
brutal deterioro de la región. No arbitrariamente, la cronología que
Melchor traza en la crónica da cuenta de la vida de la joven en un
periodo que va de la crisis económica de 1982 al ascenso del “grupo
delictivo de Los Zetas, recién separados del Cártel del Golfo”, dado
que la vida de esta mujer se desarrolla y termina ineludiblemente
determinada por estas devastadoras transformaciones. Por ejemplo,
como Melchor logra reconstruir, salida de las filas de la clase
media mexicana, una surgida del volátil auge económico petrolero,
Evangelina se ve afectada por “una crisis económica que se recrudece
al iniciar la década de los ochenta” (50), la cual pone en marcha una
fuerte restructuración de clase que empuja a su familia a la ruina y la
obliga a abandonar sus estudios. No obstante, en consonancia con
los discursos neoliberales de superación personal que florecieron
en aquel periodo, el título de Reina de Carnaval, “una distinción
que incluso a la fecha suele considerarse “la máxima aspiración”
de cualquier muchacha de “buena familia” del puerto” (45), ofrece
a la joven una salida de su precaria situación económica. La fiesta
de carnaval y su reina, cabe observar, remontándose a los años del
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periodo post-revolucionario, ha beneficiado por años la percepción
de Veracruz como un atractivo destino turístico, consolidando
una imagen de “charm and tropical hedonism” (Rinaudo 2014,
p. 6) que permite atraer inversionistas hoteleros e inmobiliarios y
promocionar su desarrollo urbano ante el mercado global. En el
contexto de recesión económica, “la alegre disposición” de Evangelina
“para representar la alegría del pueblo jarocho”–como se menciona en la
sección de sociales de la cual se nutre la crónica– señala más bien
una disposición a satisfacer las demandas de mercado, ofreciendo
una distracción a “la baja del precio del petróleo” y “la bárbara
inflación que pulveriza los salarios” (Melchor 2018: 51). Asimismo,
la joven Evangelina se convierte en objeto de deseo de “la prole” de
empresarios inmobiliarios y hoteleros que “antes de su coronación
la despreciaban” (ibid.), y es introducida en su desenfrenado mundo
de fiestas, consumo de drogas y actos ilegales, a menudo ignorados
“pues la policía estaba ahí para protegerlos” (50).
Sin embargo, la comodificación de la joven por estos “hijos
de papi” (ibid.), representativos de la expansión del capitalismo
financiero y su dominio sobre el puerto, pone en evidencia una serie
de rumores que exhiben la problemática respuesta de los habitantes
a la fragmentada realidad social. Rumores de la participación de la
joven en orgías, consumo de cocaína y vínculos sentimentales con
narcotraficantes, convierten a la exreina en un chivo expiatorio
contra el cual los residentes de Veracruz pueden dirigir su ira.
Cayendo en desagracia “con una sociedad que se pretende en
enclave de sensualismo tropical, pero en el fondo es profundamente
clasista y misógina” (60), Evangelina termina descartada viviendo
en los edificios en ruinas del centro, donde eventualmente será
inculpada del asesinato de sus hijos en 1989. Aunque la pobreza
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abyecta de Evangelina, su precaria salud mental y documentada
historia de abuso son expuestas como causa de la muerte de sus hijos
(declarada como muerte por inanición), los medios locales, como
la crónica rastrea, no perdieron tiempo en promover un discurso
patologizante, vilificando los supuestos excesos de la joven (las
especulaciones sobre sus motivaciones incluyen venganza contra su
expareja, homicidio inducido por drogas o abuso infantil). El relato
construido por Melchor traza así una perturbadora contigüidad entre
el vertiginoso declive del puerto durante y después de la “década
perdida” y “la ascensión de la joven al estatuto de reina, emblema
viviente de la alegría, la lozanía y la fecundidad de un pueblo y
su posterior envilecimiento como filicida, villana mítica, bruja de
cuento de hadas” (ibid.). A través del arco narrativo de Evangelina,
Melchor no sólo cristaliza la movilidad descendente experimentada
por la mayoría de la población (sobre todo por las mujeres) como
parte de los ciclos de auge y caída propios del capitalismo sino,
además, una narrativa en la que los riesgos y estragos económicos
que los mismos capitalistas crearon son imputados a los individuos
considerados como “guilty of poor management” (Lazzarato, 2013:
60). De tal forma, con su cuerpo “convertido en un guiñapo de ojos
vacuos” y ya no representando la fecundidad del pueblo jarocho
sino su oscuro reverso, Evangelina termina siendo deshumanizada y
convertida en repositorio de los males que aquejan la ciudad. Al final
de la crónica, no es de extrañar entonces que Melchor invoque el
conocido mito de la Llorona—la egoísta y perversa mujer condenada
a vagar eternamente por sus pecados—para trazar un paralelismo
con el trágico destino de Evangelina: “igual que sus hijos, la antigua
reina del carnaval condenada por homicidio…ha sido obligada a
convertirse en un fantasma” (Melchor 2018:60).
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No sería entonces injustificado en el uso de este léxico
espectral una cierta convergencia con el corpus cronístico
contemporáneo en México y Centroamérica donde “el fantasma pasa
a ser expresión mermada de una humanidad frágil, abandonada por
Estados que se doblegan ante la soberanía de un sistema económico
feroz” (Poblete Alday, 2018: 222). De acuerdo con Poblete Alday,
aunque previamente confinados al campo de lo fantástico, los
espectros, ante la intensificación de fenómenos tales como pobreza
extrema, migración forzada y narcotráfico, deambulan más allá de
los límites del género para ‘‘para instalarse en lo real/referencial”
(ibid.) y señalar la fracturada realidad provocada por las políticas
económicas de los últimos años. De tal manera, si bien la crónica
retiene el tono y textura de una crónica de crimen, Melchor utiliza esta
figura espectral —que en muchos aspectos recuerda a las figuras de
monstruosidad femenina del gótico—para registrar, como el tropo
que evoca, las causas ocultas del horror que se esconden detrás de
esta figura. Lejos de limitar la crítica social, esta figura monstruosa,
que en modo gótico latinoamericano está profundamente ligada a
los encubiertos fracasos de proyectos nacionales que han dado lugar
a la violencia social y la desigualdad (Casanova-Vizcaíno and Ordíz,
2020: 32), permite a la crónica transcender la crítica localizada y
hablar en su lugar de los asediantes legados de la desinversión social
(precariedad, feminización de la pobreza, desempleo y “el fracaso
del sistema de seguridad social” (Melchor, 2018:59)) que fueron
prerrequisito para la ascensión del capitalismo global. Tomando
esta resonancia gótica de la tradición literaria de la región, donde lo
monstruoso y espectral ha sido invocado para expresar “the deadly
consequences of raw capitalist enterprise for the disadvantaged”
(Casanova-Vizcaíno and Ordíz, 2020: 34), la crónica avala “un
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grado de implicación que resulta imposible dentro de la economía
informativa de la nota roja” (Poblete Alday, 2019, 138). De tal forma,
renunciado al desenlace revelatorio que caracteriza a este género de
crimen, que como Melchor misma concluye, usualmente presenta
“los asuntos de su “literatura” como sucesos excepcionales, únicos
e irrepetibles” (60), la crónica traza estos asuntos como producto
de un ensamblaje más complejo (la crisis económica, la violencia de
género y los fracasos del sistema de bienestar) y dirige la atención a
las fragmentaciones sociales experimentadas en la región durante el
proceso de “Naftaficación”.
Crónica de un despojo anunciado: la requisa del puerto
como trama criminal
Mientras que en “Reina, esclava y mujer”, la invocación del fantasma
de la exreina del Carnaval traduce al lector el alto costo social que
trajo la transición neoliberal en México, en ‘‘El Cinturón del Vicio”,
los procesos de explotación y desposesión que marcan el periodo
son trazados a través de las tribulaciones de un descampenizado
estibador portuario conocido como El Ojón en el histórico puerto
de Veracruz. Construyendo un arco narrativo más amplio que el
presentado en la crónica de la vida de Evangelina, sin embargo, el
estibador es caracterizado por Melchor como producto de la larga
duración de desposesión capitalista en la región, dado que la crónica
da cuenta del “nested, rather than linear and sequential, quality of
the roughly post-1970s period” (Deckard and Shapiro, 2016: 5):
El Ojón nació a las orillas del Barrio El Huaco, uno de los
asentamientos populares más antiguos del puerto de Veracruz.
Habitado durante el periodo colonial por libertos de origen

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africano que levantaron sus viviendas en los márgenes del río
Tenoya con los maderos provenientes de los naufragios, El Barrio
(a secas) fue durante muchos siglos el único hogar posible para los
miles de personas que arribaban al puerto huyendo del hambre y
miseria de las zonas rurales, para invariablemente pasar a engrosar
la nómina del muelle, el comercio y el contrabando. (24)

Enmarcando una larga espiral de saqueo, ya que esta
descripción enlaza las temporalidades de explotación colonial con
la expropiación del campesinado mexicano como mano de obra
excedente producida por la industrialización agraria (un periodo que
coincide con el nacimiento de El Ojón), Melchor presenta el puerto
y los barrios del centro que lo rodean como un objeto laberíntico que
demanda la pesquisa del cronista. Más aún, dado que la ingeniería
social de los programas de regeneración urbana busca transformar
este barrio en un lugar “lleno de terrazas y cafés “europeos”’ (31),
Melchor hace uso de la evidencia anecdótica de El Ojón para tejer
una historia de los múltiples ciclos de explotación que han dejado su
huella en estos asentamientos.
Para analizar estos rastros, la investigación de Melchor
se enfoca en la fracturada cartografía del centro histórico en los
años setenta, restringiendo la mirada a la ahora deteriorada serie de
cantinas (conocida localmente como el “cinturón del vicio”) que
forman sus oscuros callejones y que alguna vez fueron “escenario
principal de la vida social de las clases trabajadoras del puerto” (26).
Este espacio, como traza Melchor a través de los recuerdos del Ojón,
“contrario a los refinados clubes, que calles arriba sólo admitían
(y admiten aún) a caballeretes que se las dan de peninsulares”, era
frecuentado por obreros portuarios, cuijes, marineros y pescadores
“que buscaban un respiro de media mañana para sus respectivas
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ocupaciones” (26-27). Por lo tanto, incluso si los recuerdos de El
Ojón sobre aquellos tiempos señalan un espacio caracterizado por
una profunda desigualdad (así como por el legado del colonialismo),
antecediendo al torbellino de la desregulación y la privatización
que debilitará a la fuerza laboral del puerto, estos recuerdos están
inevitablemente teñidos por una cierta nostalgia por el pasado.
Reveladoramente, Melchor narra el orgullo que El Ojón siente por
su musculoso cuerpo— “hasta tensa los músculos de los brazos y
luego los flexiona a los costados para mostrarme la fibra que aún
le queda”—que, aunque claramente resultado de años de trabajo
extenuante como estibador portuario, es contrastado con el “cuerpo
ñengo” de sesenta kilos con el que llegó buscando trabajo al puerto
(27). Además, uniéndose a las filas de este proletariado urbanizado,
El Ojón pudo acceder a artículos de consumo tales como jeans de
marca así como “varias camisas españolas que a él le gustaba dejarse
desabotonadas para que las mujeres del Cinturón del Vicio vieran
los músculos de su pecho” (28).
La coyuntura de finales de los setenta es crucial para
entender la postura de El Ojón. Este era el momento en el que el
PRI, lleno de petrodólares “expanded spending and made rhetorical
gestures towards the radical reforms carried out under Lázaro
Cárdenas in the 1930s” (Wood, 2021). Los petrodólares fueron
un “godsend to Mexican corporatism”, asegurando los recursos
necesarios para engrasar la maquinaria de patronazgo dentro de
los sindicatos afiliados al partido, permitiendo así a sus líderes
repartir recompensas tales como préstamos, becas y aumentos
salariales entre sus filas (Grayson, 2004: 246). Por lo tanto, como
Melchor describe en la crónica, a estas cantinas a menudo llegaban
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trabajadores empobrecidos pidiendo empleo a los líderes sindicales,
quienes concedían trabajos temporales a cambio de apoyo político:
“hombres gordos, cargados de cadenas de oro, que se pasaban el
día entero bebiendo coñac mientras sus cuijes, muchachos fuertes y
ganosos como El Ojón se rompían el lomo en los rústicos muelles
del puerto” (27). No obstante, estos arreglos se vieron pronto
interrumpidos con el recrudecimiento de la crisis, volviendo al
contrabando y al robo de cargas en las alternativas más viables
para la fuerza laboral del puerto. En consecuencia, estas mismas
cantinas empezaron a operar más como un eje estratégico del
comercio extralegal (sobre todo hurto de mercancía importada),
el centro neurálgico para los trabajadores del puerto cuya falta de
conocimientos técnicos era compensada por su “ingenio, el hambre
y las ganas de chingar” (30).
Como el apelativo de este lugar (y título de la crónica)
sugeriría, este espacio marginal es interpretado desde la perspectiva
de la norma social dominante como indicador de la decadencia y
corrupción moral de la ciudad portuaria. Las intricadas descripciones
que realiza Melchor, desde la caracterización del aire que se respira
en este espacio como saturado por “la fragancia de los negocios
clandestinos”, a las referencias de estas cantinas como envueltas por
las penumbras (27), podrían sugerir de igual forma este sitio como
un locus terribilis, un escenario urbano que comunica “a dystopian
view of the modern city, in which chaos, alienation and discord
prevail” (Braham, 2004: xiii). La evocación de la metrópolis del
Golfo mexicano como agobiada por la criminadad, por lo tanto,
comparte una marcada similitud con las atmósferas del hard-boiled,
particularmente por el emplazamiento en una ciudad portuaria
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y las icónicas expresiones de oscuridad urbana. Sin embargo,
la representación que Melchor hace de este entorno social, la
cual se basa en la memoria colectiva más que en el lenguaje del
oficialismo, exhibe esta turbidez no como rasgo distintivo de los
económicamente marginalizados sino como huella de la explotación
de las clases trabajadoras por “los güeritos…gente dizque de bien
que por acá salen en las páginas de sociales […], y por acá son unos
malandros” (30). Como denuncia el El Ojón, fue en realidad “esta
gente riquilla […] de ojos verdes, con sus hijos güeros” (una clara
referencia a las prevalentes jerarquías coloniales que existen aún en
Veracruz) quienes se beneficiarían directamente de las actividades
extralegales del puerto. Al igual que los capitalistas salvajes que Harvey
denuncia, es decir, aquellos que “pontifica[n] empalagosamente
sobre la perdida de sentido moral, el declive del civismo y el triste
deterioro de los valores familiares y la disciplina” (2013: 226), las
elites veracruzanas harían uso de esta misma retórica para legitimar
la disolución del sindicato de trabajadores portuarios, la cual les
permitirá reforzar su poder y acceso a los recursos del puerto. De
esta manera, en 1991, el gobierno de Carlos Salinas de Gortari—
promoviendo un “nuevo México” de “transición democrática”—
acuerda la requisa del puerto (sólo avalado constitucionalmente en
caso de guerra internacional, de grave alteración del orden público o
cuando se tema algún peligro inminente para la paz interior del país)
citando la corrupción, el robo, la ineficacia y la explotación del puerto
(Hiskey, 2003: 112). Con la requisa de los muelles de Veracruz y la
privatización de las maniobras portuarias, como recuerda el Ojón:
El Cinturón del Vicio se vino pa’ abajo […] Chingo de gente
perdió su chamba, su hueso en el sindicato, y de chupar Napoleón

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etiqueta azul todos los días se volvieron franeleros y acabaron
viviendo en la calle o pidiendo limosna afuera de los bancos y el
mundo entero se les vino abajo con la movida del pelón culero
este. (31)

La descripción que hace El Ojón del desastroso despojo
del puerto—o al menos desastroso para las clases trabajadoras—
captura perfectamente las proporciones distópicas alcanzadas
durante el sexenio salinista. De 1988 a 1994, más de 150 empresas
paraestatales fueron privatizadas y los remanentes del desarrollismo
fueron desviados hacia una clase emergente de oligarcas,
arrastrando consigo una disparidad socio-económica “comparable
only to the post-independent period” (Carroll, 2016: 12). En el
caso de las antiguas elites veracruzanas, como señalan Arroyo
Fonseca y Rebolledo Flores, el giro neoliberal en México y su
violenta economía de desposesión les garantizó no sólo contratos
multimillonarios a través de la transferencia masiva de la riqueza
por varios canales ocultos sino, particularmente, los beneficios
derivados de grandes proyectos de infraestructura y megaproyectos
que serían brutalmente implementados en la región (4435). Estos
proyectos, ciertamente, fueron promovidos a través de discursos
que resaltaban “technological and infrastructural development
and economic growth as a way to help societies with […] poverty
alleviation and pro-poor development” (Córdoba Azcárate, 2020,
286). En línea con este discurso y casi ventrilocuando el lenguaje
de gobermentalidad neoliberal, al final de crónica, Melchor expresa
los esfuerzos del gobierno para transformar el puerto de Veracruz y
reactivar su economía, principalmente a través de un nuevo malecón
que mejorará esta área para el consumo turístico, creando empleos,
brindando seguridad y estabilidad a sus habitantes. No obstante, en la
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devastadora intervención de El Ojón que Melchor introduce al final
de la crónica, este gesto de restructuración espacial es comparado
más bien con una apropiación de tierras neocolonial, llevando al
lector de vuelta al espacio desigual del Barrio con el que la crónica
abre, y por ende, presentándolo como parte de la trayectoria cíclica
de la acumulación capitalista:
Esos pinches españoles lo único que quieren es chingar al pueblo
y que al centro se lo lleve la chingada. Quieren que el puerto se
parezca a Miami o no sé qué pedo pero yo te digo que uno de estos
días el pueblo se va a cansar. En aquel entonces también vivíamos
bien jodidos, pa’ que te miento, pero al menos vivíamos contentos
y teníamos dónde chingarlos nuestras chelas a toda madre y
cotorrear sin que nadie nos hiciera menos por ser obreros. (31)

La profética visión del cercano futuro de Veracruz del El
Ojón que se articula en la crónica, aludiendo al “ajuste espacial”
(en inglés spatial fix2) por venir, registra las desastrosas condiciones
del presente como parte de un largo continuo de depredación que,
aunque enarbolada por una nueva casta de conquistadores, abrirá el
paso a desposesión de las clases populares de la tierra y el acceso a sus
recursos. Presentando así un aplanado horizonte en donde el saqueo
histórico (representado por los españoles) y las desregulaciones
económicas del neoliberalismo coexisten para otorgar al capitalismo
2 El “ajuste espacial” se refiere al proceso a través del cual las recurrentes
crisis de sobreacumulación del capitalismo son resueltas, al menos por un
tiempo, a través de la reorganización espacial y la expansión geográfica
(Harvey 1982), es decir, a través de la incorporación de más territorio del
planeta al ámbito del capital; la transformación de relaciones de producción
y formas de vida en una escala planetaria; y la creación de un expandido y
mejorado entorno construido que permita sostener y mejorar la habilidad del
sistema para acumular riqueza (Schoenberger, 2004, p. 429).

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global con nuevas reservas de materias primas (la reserva del
turismo aún por explotar), el pasaje final de la crónica prefigura la
destrucción presente y futura como determinada por estas viejas/
nuevas lógicas extractivas. Sólo unos años más tarde, al momento de
la publicación del libro, la portentosa acusación del El Ojón será vista
en pleno vigor con el malecón de Veracruz convertido en una fosa
común y el sector de hidrocarburos finalmente abierto a la inversión
extranjera—una revolución en el sector notablemente denominada
“Salvando a México”. No obstante, señalando ya la violencia que
pronto lo consumiría todo y abriría el territorio a una nueva clase
de empresarios—encapsulada con el título de la crónica que cierra
la colección “Veracruz se escribe con Z”—la crónica de Melchor
pone la atención sobre estos negocios criminales (en el sitio original
del colonialismo de conquistadores) como siempre ya inscritos en, y
necesarios para, la trayectoria predatoria del capitalismo.
Las crónicas de Melchor ponen en manifiesto no sólo por
qué este emplazamiento geográfico ha sido recalibrado como el
epicentro de los males que aquejan la nación sino, particularmente,
porqué este terreno ha sido un sitio privilegiado para trazar las
profundas fallas del capitalismo global. Como argumenta Charlotte
Whittle en una reseña reciente de la novela Morir en el Golfo (1985)
de Héctor Aguilar Camín—un texto centrado en el criminal fracaso
de un estado post-revolucionario sostenido por el petróleo—el
título de este thriller policiaco sugiere que el asesinato se encuentra
ya impreso sobre el paisaje del Golfo y está destinado a repetirse
(2016). Las cicatrices dejadas por la petrolización mexicana en los
paisajes de la costa y la magnitud de la crisis actual, como Whittle
sugiere, muestran que el noir continúa siendo un género productivo
para explorar el “intricate maze of links between crime and power”
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(2016). Las preocupaciones formales que surgieron durante un
periodo específico de la historia literaria de América Latina,
principalmente, cómo representar el caos que la violencia estaba
causando en todo el hemisferio más allá de la “tyranny of breaking
news that trivializes criminal violence” (Castellanos Moya cit. en
Luna Sellés, 2020), son por lo tanto entretejidas en las crónicas negras
de Melchor para ofrecer una perspectiva escéptica sobre crisis del
presente. En Aquí no es Miami, por lo tanto, se observa un esfuerzo
consciente por exponer los impulsos económicos del capitalismo
como causa oculta de la restructuración catastrófica y radical de estos
territorios, los cuales, al momento de publicación, se desplegaban
con brutalidad bajo el engañoso término de “guerra contra el
narcotráfico”. Enfocándose en estos ambientes peri-urbanos en
dónde los procesos de acumulación capitalista son implementados
por medio la coerción y el saqueo, las crónicas permiten al lector
vislumbrar las capas de misterio que cubren la extendida explotación
que se ejerce en estos espacios. Por lo tanto, contrario a la puesta en
escena de una violencia inhumana y deshumanizante hecha por los
medios de comunicación dominantes, los paisajes trazados en las
crónicas negras de Melchor registran productivamente los instintos
criminales del capitalismo que se ocultan detrás del espectro del
narcotráfico, usualmente invocado como único culpable.

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�Dosier
Humanitas, vol. 2, núm. 4, 2023

Idealización y cliché en el narcopolicial mexicano:
la saga de Edgar “el Zurdo” Mendieta
Idealization and cliché in the Mexican narco-police:
the saga of Edgar “el Zurdo” Mendieta
Gerardo Castillo Carrillo
Universidad Iberoamericana de Puebla
Puebla, México
Orcid: 0000-0002-8167-1169
gerardocastilloc@hotmail.com

Fecha de entrega: 14-12-2022 / Fecha de aceptación: 21-02-2023
Resumen: En el presente artículo nos disponemos a revisar la
caracterización que la narrativa mexicana con temática narco ha realizado
sobre el detective. Este tipo de personaje se ha vuelto emblemático, por
ejemplo, en la obra literaria de escritores como Paco Ignacio Taibo II,
Rafael Ramírez Heredia, Élmer Mendoza, Gonzalo Martré, Bernardo
Fernández, entre otros. La mayor parte de estos autores han publicado de
manera frecuente sagas novelísticas con el mismo protagonista-detective
(como Héctor Belascoarán Shayne, Edgar el “Zurdo” Mendieta o Andrea
Mijangos), quienes ante un sistema de justicia inoperante e impune tratarán
de hacer prevalecer el orden social pese a los obstáculos y el peligro que
representa el crimen organizado. De este modo, detectives como Edgar
“el Zurdo” Mendieta desempeña su labor, dentro de la corparación
policiaca, en un contexto de extrema violencia causada por los carteles del
narcotráfico. Pese a esta realidad caótica, el personaje estará caracterizado,
por parte de su autor, bajo una visión romántica e idealista basada en

169

�Gerardo Castillo Carrillo / Idealización y cliché en el narcopolicial mexicano

el estereotipo de agente honesto, íntegro e infalibles ante un sistema
judicial extremadamente corrupto. A partir de estos planteamientos, se
defenderá como premisa central que esta saga literaria, escrita por Élmer
Mendoza, solo reproduce una perspectiva cerrada, utópica y tradicional de
la narrativa policiaca.
Palabras clave: Literatura policiaca, Narcopolicial, Detective, Perdedor,
Cliché
Abstract: In this article we are about to review the characterization that
the Mexican narrative with a drug theme has made about the detective.
This type of character has become emblematic, for example, in the literary
work of writers such as Paco Ignacio Taibo II, Rafael Ramírez Heredia,
Élmer Mendoza, Gonzalo Martré, Bernardo Fernández, among others.
Most of these authors have frequently published novelistic sagas with the
same protagonist-detective (such as Héctor Belascoarán Shayne, Edgar el
“Zurdo” Mendieta or Andrea Mijangos), who, faced with an inoperative
and unpunished justice system, will try to make the law prevail. social
order despite the obstacles and the danger posed by organized crime.
Detectives like Edgar el “Zurdo” Mendieta carry out their work, within
the police corporation, in a context of extreme violence caused by drug
cartels. Despite this chaotic reality, the character will be characterized, by
its author, under a romantic and idealistic vision based on the stereotype
of an honest, upright and infallible agent before an extremely corrupt
judicial system. Based on these approaches, it will be defended as a central
premise that this literary saga, written by Élmer Mendoza, only reproduces
a closed, utopian and traditional perspective of detective fiction.
Keywords: Police Literature, Narcopolice, Detective, Loser, Cliché

170

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-53

�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

I.

Precursores de la literatura policiaca en México

Sin duda, uno de los referentes iniciales de la narrativa policiaca
mexicana es la revista Selecciones Policiacas y de Misterio (1946- 1961),
en ella se agrupó una generación de escritores que difundió y
posicionó el género en las letras nacionales. Entre los autores que
conformaron este grupo destacan Antonio Helú, Juan Bustillo Oro,
Enrique F. Gual, Rafael Bernal, Antonio Castro Leal, María Elvira
Bermúdez, Ramiro Gómez Kemp, José Martínez de la Vega, Rubén
Salazar Mallén, entre otros. Muchos de ellos además participaron
como guionistas y directores en nuestra industria cinematográfica.
Justo durante la década de los años cuarenta se publican novelas
como Ensayo de un crimen (1944) de Rodolfo Usigli, El crimen de tres
bandas (1945) de Rafael Solana, Un muerto en su tumba, así como Tres
novelas policiacas (1946) de Rafael Bernal y el volumen de cuentos La
obligación de asesinar (1946) de Antonio Helú; en conjunto estos textos
se centrarán en uno de los rasgos característicos y tradicionales del
género policiaco: la solución del enigma (generalmente un asesinato)
del cuarto cerrado.
La popularidad de esta vertiente literaria permitirá que
precisamente, el detective, personaje y elemento fundamental de la
narrativa de corte policial, tenga gran aceptación entre los lectores;
de esta manera, Máximo Roldán será el investigador recurrente en los
relatos de Antonio Helú1; al igual que Peter Pérez, creado por José
1 Máximo Roldán compartirá características semejantes a los personajes
de Edgar Allan Poe: lógica deductiva, sagacidad matemática y una destacada
inteligencia. Otros de los personajes creados por Helú será el ladrón Carlos
Miranda, protagonista del relato “La obligación de asesinar”, además en
algunos cuentos fungirá como compañero de andanzas de Roldán. En el año de
1937 Antonio Helú escribe y dirige la versión cinematográfica de La obligación
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�Gerardo Castillo Carrillo / Idealización y cliché en el narcopolicial mexicano

Martínez de la Vega, quien será trasladado incluso al cine. Décadas
posteriores, en la narrativa mexicana surgirán detectives con una
mayor complejidad psicológica, acorde con el contexto sociohistórico
que relatan, tal es el caso de Filiberto García, protagonista de la novela
El complot mongol (1969), y por supuesto Héctor Belascoarán Shayne,
personaje central de las obras Días de combate (1976), Cosa fácil (1977),
Algunas nubes (1980), No habrá final feliz (1981), Amorosos fantasmas
(1989), Sueños de frontera (1990), entre otras.
La crítica considera a Ensayo de un crimen, novela escrita por el
dramaturgo Rodolfo Usigli, como un referente de la literatura policiaca
mexicana, además de su calidad estética, se aleja de los parámetros
tradicionales de este género; su protagonista, Roberto de la Cruz, está
obsesionado con cometer el asesinato perfecto y cobrar notoriedad
como criminal; más allá de este objetivo por parte del personaje
central, el texto realiza una radiografía de la sociedad mexicana
posrevolucionaria, analizando de manera particular la frivolidad,
ambición e inmoralidad de las clases sociales adineradas, quienes para
de la Cruz no merecen vivir debido a su comportamiento disipado, al
respecto Laura Navarrete Maya (2000) asevera:
Las víctimas elegidas por él son seres «despreciables» que no
merecen vivir, decía él. Patricia era estrafalaria, escandalosa,
pervertida; el conde, además de todo eso era homosexual.
de asesinar. A partir de este año comienza a trabajar como coguionista con
Juan Bustillo Oro, ambos tratarán de impulsar el cine policiaco en la industria
mexicana. Entre los argumentos que escribe destacan las películas: La honradez
es un estorbo (1937), Ave sin nido (1947) El Asesino X (1955), El medallón
del crimen (1956), El último mexicano (1956), entre otras. Véase Ortiz BulléGoyri, A. (2020). Antonio Helú y sus aportaciones al género policiaco, en la
literatura, el cine y el teatro. Tema y variaciones de Literatura, número 54,
semestre I, pp. 29-39.

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El mismo Herrera le advirtió: aléjese de ellos porque sólo le
acarrearán problemas; más Roberto de la Cruz lo ignora y dedica
mucho tiempo a planear e intentar cumplir su obsesión: librar a la
sociedad de seres como ellos, apartados totalmente de la norma.
(p. 475)

Estos elementos permiten considerar a la novela Ensayo de
un crimen más próxima al género negro que a la narrativa policíaca
tradicional, debido a que en las tres partes que conforman la obra se
expone la transformación sociocultural de la metrópoli, así como el
desarrollo de la modernidad en el país. Roberto de la Cruz transita
por la ciudad añorando el espacio y la época anterior a estos cambios,
pues considera que hay una degradación tanto en la urbe como en
sus habitantes; por tal motivo, es necesario restablecer el orden a
través del asesinato; puesto que sus víctimas (Patricia Terrazas, el
conde Schwartzemberg, Carlota Cervantes) son todos aquellas que
alteran sus valores e identidad. Su deseo de matar está asociado
más por un principio ontológico que por razones pragmáticas. En
consecuencia, cuando Roberto de la Cruz es acusado de homicidio
pasional, al asesinar a su esposa accidentalmente, prefiere perder la
cordura, antes que ser juzgado como un criminal común y corriente.
Ensayo de un crimen se aleja de los parámetros de la novela
de enigma, debido a que tanto los asesinatos como el hallazgo del
homicida son relatos secundarios, pues en el texto se priorizan,
a través de la voz de Roberto de la Cruz, los cambios sociales,
culturales y económicos que se producen en la Ciudad de México
con la llegada de la modernidad. Ante esta nueva época, el narrador
observa que las transformaciones arquitectónicas de la metrópoli
son signo de una nueva etapa:
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�Gerardo Castillo Carrillo / Idealización y cliché en el narcopolicial mexicano

Había una fiebre de construcciones en la ciudad, por ser la única
inversión segura, que pronto el solar devastado se confundió con
los otros mil solares que había. Pronto, también, arquitectos y
albañiles empezaron a trabajar con una especie de mecánica
pasión, y una nueva estructura y nuevos bloques de piedra
reemplazaron a los anteriores (Usigli, 1994, p. 57).

En consecuencia, el imaginario urbano se ve alterado por
estas nuevas edificaciones, las cuales para Roberto de la Cruz
significan la pérdida de la identidad en el plano espacial y también
personal. Asimismo, se registran una serie de transiciones culturales
en la vida nocturna de la ciudad: cabarés, salas de juego exclusivos,
espectáculos de medianoche que generarán un sinfín de nuevas
experiencias y prácticas en los habitantes citadinos. Estas dinámicas
de reciente orden provocarán paulatinamente una corrupción tanto
política como social que agudizará la violencia y el crimen en los
distintos sectores sociales. Estos cambios evidencian una estructura
delictiva diferente en el espacio público de la metrópoli.
Este conjunto de transformaciones socioculturales,
así como la presencia de los sectores sórdidos y marginales de
la ciudad, estarán recreados en otro referente de la literatura
mexicana del siglo XX: El complot mongol (1969) de Rafael Bernal.
La novela está conformada por la mezcla de voces narrativas
(tercera y primera persona) su protagonista, Filiberto García,
realizará largos monólogos en los que develará su personalidad
y las deducciones para desarticular el plan ideado por China para
asesinar al presidente de los Estados Unidos; el FBI y la KGB
sospechan que esta intriga se maquina desde el Barrio Chino de
la Ciudad de México, espacio por el que transitará García para
investigar los intríngulis de tal objetivo:
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México, con cierta timidez, le llama a la calle de Dolores, su barrio
chino. Un barrio de una sola calle de casas viejas con un pobre
callejón ansioso de misterios. Hay algunas tiendas olorosas a
Cantón y Fukien, algunos restaurantes. Pero todo sin el color, las
luces y banderolas, las linternas y el ambiente que se ve en otros
barrios chinos, como el de San Francisco o Manila. Más que un
barrio chino, da el aspecto de una calle vieja donde han anclado
algunos chinos, huérfanos de dragones imperiales, de recetas
milenarias y de misterios. (Bernal, 2011, p. 25)

Como se observa en la cita anterior, la descripción del Barrio
Chino, de acuerdo con la percepción del narrador, es decadente y
marginal. De hecho, resulta paradójico que desde estas calles se pueda
urdir un complot de corte internacional. No obstante, conforme
Filiberto García investiga los secretos de la conspiración, descubre
que el corrupto sistema político mexicano es el artífice de esta
confabulación; precisamente, el hombre que lo contrata, Rosendo
del Valle, para investigar los orígenes de tal intriga es el principal
responsable de esta trama porque su ambición es convertirse en
presidente de la república al generar una atmósfera de inestabilidad en
el país. Por consiguiente, Filiberto García al descubrir las verdaderas
intenciones detrás de este plan, en su condición de sicario, terminará
asesinando al exgobernador del Valle y sus cómplices.
El complot mongol está enmarcada como una novela negra de
espionaje, en la que se realiza una crítica social a los estamentos que
produjo la Revolución Mexicana, en particular, a la clase política
y a la corrupción sistemática de los aparatos estatales. De hecho,
su protagonista, Filiberto García, es producto de ese caudillismo
revolucionario: altanero, utilitario, deshonesto. La novela evidencia
la escasa capacidad de los cuerpos policiacos, así como el fracaso de
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las instituciones de justicia, aspectos que en la literatura neopolicial
reciente y en la situación política actual se agudizan sin posibilidad
de cambio. Por consiguiente, el Estado como un agente corruptor
será una constante en la narrativa mexicana coetánea, elementos,
por ejemplo, que tanto Paco Ignacio Taibo II como Élmer Mendoza
tendrán presentes en sus sagas literarias.
Sin duda, Ensayo de un crimen y El complot mongol son novelas de
corte policiaco precursoras en la crítica sociopolítica de México de
la primera mitad del siglo XX. Por supuesto, ambos textos apegados
a la tradición literaria del hardboiled norteamericano, develaron un
submundo criminal y marginado que traspasó el clásico asesinato
del cuarto cerrado. Asimismo, quizá propiciaron que escritores
como Paco Ignacio Taibo II, Juan Hernández Luna, Rafael Ramírez
Heredia, entre otros, explorarán en sus narrativa espacios sórdidos
y decadentes de la frontera norte del país, así como de distintas
ciudades de provincia. No obstante, la inoperancia del sistema
político será un rasgo que de manera consuetudinaria tratarán en
sus textos estos autores.
Precisamente Paco Ignacio Taibo II acuñará el término
neopolicial para referirse a una realidad sociopolítica corrompida
de manera sistemática, así como a un aparato de justicia omiso y
cómplice de la delincuencia organizada. En este nuevo contexto, la
policía estará subordinada a los intereses de los grupos criminales,
quienes operarán como agentes represores de la población civil.
Cabe precisar que en conjunto estos elementos serán característicos
de los países latinoamericanos, los cuales, además de tener en común
el retraso económico, producirán lugares de alta marginación y
pobreza. Ante este panorama, los ideales de justicia del personajedetective estarán determinados por factores absolutamente ajenos
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a su voluntad; de este modo, la incertidumbre, la ambigüedad y la
soledad también formarán parte de su psique. En esta dirección
García Talaván (2014) asevera que
la fórmula del detective como superhombre es sustituida por la
del detective duro, marginal y de moralidad ambigua cuyo cinismo
e ironía se oponen a la sociedad en la que vive. Al contrario
del detective clásico, el nuevo es vulnerable, se mete de lleno
en la acción y sufre físicamente sus consecuencias. Para él la
investigación no es un puro juego intelectual sino una toma de
postura ética. (p. 66)

En consecuencia, el detective apegado a los principios de
la novela negra2, ahora estará motivado por un código ético de
carácter personal, el cual tratará de preservar el orden social, pese
a su marginación y vulnerabilidad. Ante un contexto sociohistórico
crítico, en el que la vida urbana produce una masa poblacional
anónima, la complejidad criminal será uno de los rasgos distintivos
del hardboiled. No obstante, el detective de la narrativa neopolicial
también se caracterizará, dependiendo de las circunstancias, por
una indeterminación moral, motivada en muchas ocasiones por la
corrupción y la ineptitud de las instituciones públicas.
Invariablemente el detective o agente policiaco en la narrativa
mexicana tiene en contra el abuso de poder de los aparatos políticos,
2 El escritor argentino Ricardo Piglia considera que en la literatura el
detective policiaco debe atender, en principio, a la tradición y tener como
rasgos elementales la razón y la experiencia. Para Piglia estos personajes
deben dialogar con su realidad histórica y política. Precisamente estos
elementos se pueden observar en Los casos del comisario Croce.  Para Piglia,
la combinación de verdad, conocimiento e imaginación son esenciales para
descifrar los misterios de la realidad. Véase Bueno, M. (2018). “El Comisario
Croce: la forma del policial de Ricardo Piglia”, en  Alea: Estudios Neolatinos,
vol. 20, núm. 1, pp. 90-109.
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la incompetencia burocrática, la decadencia moral de la sociedad,
etcétera. Así personajes como Filiberto García, Héctor Belascoarán
Shayne, Ifigenio Clausel, Malverde Chandler, Edgar “el Zurdo”
Mendieta o Andrea Mijangos3, siempre desarrollan su labor de
manera adversa, bajo escenarios violentos y caóticos, pese a estos
inconvenientes, con todas las complicaciones que se presentan para
resolver una investigación criminal o particular, todos ellos logran
resolver sus casos. Esta constante más allá de su valoración estética
evidencia una idealización que contrasta con la realidad extraliteraria.
Por supuesto, todo texto literario contiene un sentido interno que no
necesariamente debe tener correspondencia con el plano de lo real.
Para escritores como Paco Ignacio Taibo II, Rafael Ramírez
Heredia o el propio Élmer Mendoza, el detective se asume como un
perdedor e incluso como antihéroe que, pese a todas las adversidades,
se sostiene a partir de la resistencia y en la paradójica aceptación de
la derrota. Esta posición por parte de este tipo de personajes es
consecuencia de un inoperante sistema político, de la desigualdad
social y de los fracasos personales o afectivos. Por orden general
es un ser solitario que suele tener un pasado traumático, aunado al
escepticismo y al desencanto de los aparatos estatales. Su ethos reside
3 El escritor mexicano Bernardo Fernández ha publicado cinco novelas
bajo la temática narco: Tiempo de alacranes (2005), Hielo negro (2011),
Cuello blanco (2013), Azul Cobalto (2016) y Esta bestia que habitamos: Un
caso del Járcor (2021); en las primeras cuatro obras de esta serie, el personaje
central es la detective policiaca Andrea Mijangos, quien estará obsesionada en
capturar a la jefa del Cártel de Constanza, Lizzy Zubiaga. Esta saga literaria
comparte características semejantes con la de “el Zurdo” Mendieta: a su modo
son agentes honestos, están obsesionados con la justicia y se suelen enfrentar
a criminales poderosos. Esta visión maniqueísta contrasta con la realidad
corrupta e impune de las dependencias de seguridad y de la comprobada
complicidad de las corporaciones policiacas con la delincuencia organizada.

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en su condición marginal y en la acción de investigar, de descubrir
los intríngulis de criminalidad y corrupción del poder. En todos
estos detectives literarios existe un profundo pesimismo, así como
una evidente desconfianza por las leyes, la justicia y las verdades
absolutas.
Finalmente es importante subrayar que tanto la marginación
como el fracaso, además de ser características claves en la psique
personal del detective literario moderno, también se constituyen
como elementos distintivos del género neopolicial. Este rasgo está
asociado con una realidad política y social desfavorable, en la que
permea un pasado trágico y negativo en la memoria individual de
este tipo de personajes (García Talaván, 2011). Es así como Edgar
“el Zurdo” Mendieta, protagonista de una serie de seis novelas
escritas por Élmer Mendoza, manifiesta como principal mecanismo
de defensa la integridad ética y el deber de justicia. En contraste, con
detectives que presentan una posición más cínica o descarada, tal es
el caso de personajes como Jesús Malverde Chandler o Celia Cruz,
alías la Rompecocos, investigadores creados por el escritor Gonzalo
Martré, o el descarado y corrupto policía Luis Manuel Salcido, de la
novela El Sinaloa, de Guillermo Rubio.
II.

Edgar “el Zurdo” Mendieta, el detective héroe

Tal como se mencionó con anterioridad, el detective de la narrativa
neopolicial generalmente está representado como un perdedor. Esta
característica también se observa en la saga literaria del personaje
Édgar “el Zurdo” Mendieta, protagonista de Balas de plata (2008),
La prueba del ácido (2010), Nombre de perro (2012), Besar al detective
(2015), Asesinato en el Parque Sinaloa (2017) y Ella entró por la ventana
del baño (2022), novelas pertenecientes al escritor mexicano Élmer
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Mendoza (Culiacán, 1949). “El Zurdo” es un policía Ministerial de
Culiacán, Sinaloa, quien siempre estará una posición contracorriente
ante el denominado Cártel del Pacífico, pues como agente del
estado no tendrá los alcances suficientes para combatirlo; por
tal razón, en repetidas ocasiones tendrá que negociar con la jefa
de este grupo delictivo, Samantha Valdés, para poder encerrar o
castigar a criminales que de manera circunstancial aparecen para
asesinar personas cercanas afectivamente a Mendieta, por alterar
violentamente el orden público, o bien porque afectan los intereses
del Cártel. El escritor y crítico literario Eduardo Antonio Parra
(2017) reflexiona a propósito del personaje:
¿Un detective en México? Preguntan todavía ciertos lectores
incrédulos. Sí, en nuestro país también lo hay, aunque no gocen de
mucho prestigio al pertenecer a la Policía Judicial o Ministerial. ¿Un
judicial es el héroe de estas historias? ... pero habrá que añadir que
Edgar “el Zurdo” Mendieta no es un judicial como aquellos cuya
imagen permanece tenebrosamente grabada en el imaginario de la
gente. Tampoco trabaja para el crimen organizado, aunque tenga
amigos muy poderosos entre los dirigentes de la mafia. (p. 62)

Si observamos la cita anterior, Eduardo Antonio Parra parte
de una idealización para describir la personalidad del detective. De
igual manera, justifica la supuesta amistad que sostiene el personaje
con capos del crimen organizado, pero en términos pragmáticos este
tipo de relaciones están fincadas en la conveniencia de ambas partes
más que en el respeto; de hecho, en la práctica es incongruente que
un policía y un criminal puedan ser amigos desinteresadamente. Por
consiguiente, si “el Zurdo” Mendieta realiza alianzas con el Cártel
del Pacífico para terminar con un enemigo en común, solo evidencia
una actitud permisible ante estos grupos delictivos.
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En el presente estudio no tenemos como objetivo llevar
a cabo un análisis puntual de cada novela, nuestra finalidad es
demostrar que de manera indistinta el personaje a través de la saga
no tiene evolución ni un arco dramático verosímil; por ejemplo,
aunque proviene de una colonia popular tiene gustos literarios
selectos, le gusta el rock clásico, no es misógino con sus compañeras;
por supuesto que estos atributos en un policía mexicano promedio
son irreales, considerando que esto tipo de agentes están expuesto a
contextos de violencia y exclusión, resulta poco probable que Edgar
Mendieta, como agente ministerial, manifieste gustos sensibles en
un entorno de absoluta masculinidad hegemónica, pero resulta
un tanto absurdo que como simple policía tenga el respeto de los
criminales y sea incorruptible, así se observa en la obra Nombre de
perro (2012), cuando “el Zurdo” Mendieta se reúne con Samantha
Valdés, la jefa del Cártel del Pacífico, quien le solicita un favor:
Quiero que encuentres al asesino y me lo entregues. Samantha,
respeto tu dolor, me consta que Mariana era buena persona,
pero no soy detective privado, soy placa y como me dijiste una
vez: de los más pendejos…Ya una vez te invité a estar cerca
de nosotros y quedaste en pensarlo. Silencio. Te lo pido como
un favor personal…Me está cargando la chingada y sé que con
mis métodos no voy a avanzar; así que te necesito…Dame
una camioneta blanca con vidrios blancos y dinero para llevar
técnicos a Mazatlán. Cuenta con ello. Una cosa más: suspende las
carnicerías. (Mendoza, 2012, pp.112-113)

Otras características que presenta el personaje de Edgar “el
Zurdo” Mendieta están relacionadas con su carácter depresivo y
solitario, motivado por una agresión sexual que sufrió en la infancia
por parte de un sacerdote, estos hechos le causarán en cierto momento
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un alcoholismo crónico. Además, las relaciones amorosas que sostiene
son intermitentes y poco estables, el único hijo que tiene lo conoce
veinte años después; todos estos antecedentes son compatibles con la
representación del detective perdedor que explicamos líneas arriba, y
que si bien es cierto estos rasgos se apegan a la narrativa neopolicial, la
saga escrita por Élmer Mendoza generalmente está planteada a partir
de investigar un asesinato que afecta de manera directa a amigos o
conocidos del “Zurdo” Mendieta, quien pese a todos los obstáculos
siempre descubrirá el móvil y al homicida, aproximándose más a la
clásica novela policiaca deductiva.
Estas particularidades, mencionadas en el párrafo anterior,
se presentan en la quinta novela de la saga, Asesinato en el Parque
Sinaloa (2017). Mendieta es cuestionado por distintas corporaciones
de estar coludido con el Cártel del Pacífico, tras no comprobársele
esta acusación, decide retirarse y dedicar su tiempo a embriagarse;
sin embargo, resuelve integrarse nuevamente a la policía ministerial
para investigar el homicidio del abogado Pedro Sánchez Morán, hijo
de su mentor y amigo, el ex policía Abel Sánchez: “Voy a volver pero
con una condición…mataron al hijo de Abel Sánchez en Los Mochis
y quiero encargarme de la investigación, ésa es mi condición. Voy
a llevarme al grupo” (Mendoza, 2017, p. 43). Con este propósito
se trasladará a Los Mochis para indagar el crimen. Una vez más
el personaje se centrará en resolver el asesinato, tomándose el
compromiso, al igual que en otros textos, como un deber de justicia.
De igual manera que en otras obras de esta saga, habrá dos
relatos paralelos como parte de la diégesis; por un lado, los intríngulis
y pistas sobre el asesinato del abogado; por otro, la fuga de la prisión
de un alto cabecilla del Cártel del Pacífico: el Perro Laveaga, quien
está obsesionado con Daniela Katz, una conocida locutora de la
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región, que le ha prometido al narco realizar una serie radiofónica
sobre su vida, a cambio de ser entrevistado. Por supuesto que este
relato alterno del capo fugitivo tendrá una evidente semejanza
con la historia de Joaquín el “Chapo” Guzmán, quien también fue
capturado en la ciudad de Los Mochis bajo las mismas circunstancias.
De nueva cuenta “el Zurdo” Mendieta se enfrentará con
distintos obstáculos: policías corruptos, sicarios asesinando civiles,
capos del narcotráfico encondiéndose de las fuerzas armadas, el
ejército sitiando la ciudad; bajo este escenario, será capturado por
confrontarse con agentes ministeriales de Los Mochis, pero a pesar
de haber transgredido las leyes, de manera un tanto inverosímil se le
ofrecerá un trato:
Edgar Mendieta, violaste once leyes y todos los códigos de honor
de la Policía mexicana, además de faltar al respeto al Ejército,
[…]; estás acusado de colaborar en la fuga de Samantha Valdés
y te señalan en Estados Unidos como el asesino de la agente
especial de FBI Win Morrison, estás enterado? […]. Además, cae
sobre tus espaldas haber provocado la muerte del teniente de la
Policía Federal César Obregón, conocido como el Trokas. […]. Si
colaboras con nosotros te dejaremos libre al terminar el operativo
(Mendoza, 2017, p. 202).

El acuerdo propuesto por el ejército, muy al estilo de la
industria cinematográfica holliwoodense, consiste en ayudar a la captura
de Samantha Valdés, trato que no aceptará el agente Mendieta debido a
la amistad que sostiene con la jefa del Cártel del Pacífico. No obstante,
una vez más observamos la sobreestimación que con la que delinea
el personaje, pues no importa que violente las leyes, sea acusado
de asesinato o sostenga relaciones con la delincuencia organizada,
siempre saldrá avante pese a los inconvenientes que se presenten.
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Este carácter infalible resulta incongruente con la realidad política y
criminal que se vive en el país, pero además alejado del ethos crítico y
contestario del detective de la novela negra hispanoamericana.
Pese a estos clichés, Asesinato en el Parque Sinaloa es quizá
el texto de toda la saga que mejor aborda las redes criminales del
narcotráfico y expone la evidente subordinación a la que están sujetas
las corporaciones policiacas a manos de los carteles de la droga. Cabe
destacar que, en las primeras novelas, la acción narrativa solo se centra
en resolver el enigma del asesinato. Por ejemplo, en Balas de plata, el
agente Mendieta se dedica a investigar el homicidio de Bruno Canizales,
hijo del exministro de Agricultura, quien lleva una doble vida y es
ejecutado con una bala de plata, aspecto que obsesionará al detective
pero que no podrá esclarecer. En esta primera entrega el personaje
estará más vinculado con un perfil de perdedor (característico de
la narrativa neopolicial): fue abandonado por su mujer, acude con
el psicoanalista, tiene recuerdos poco gratos de su infancia en el
seminario; no obstante, se debe apuntar que es un asiduo lector de
Shakespeare, Capote, Munch, Kerouac, Fromm, entre otros.
En La prueba del ácido, en cambio, el detective resolverá el
asesinato de la prostituta brasileña Mayra Cabral de Melo, con la
que “el Zurdo” Mendieta tendrá encuentros sexuales fortuitos.
Nuevamente el punto narrativo de la novela se centrará en investigar
el homicidio, para cumplir tal propósito tendrá que negociar con
diferentes redes criminales, entre ellas se encuentra la nueva jefa y
heredera del Cártel Pacífico, Samantha Valdés, quien le facilitará los
medios y los hombres para descubrir al asesino. Justo en este texto
se origina la relación de complicidad entre ambos personajes, Valdés
invitará a Mendieta a trabajar para el grupo criminal, supuestamente
por el aprecio y respeto que su padre sentía por el policía: “Necesito
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hablar contigo comandante. No soy tu hombre Samantha, soy
demasiado pendejo y todavía un poco honesto. Precisamente por
eso me interesas, Zurdo Mendieta, ¿crees que no necesitamos
gente honrada en nuestras filas? Aunque no lo creas o no lo hayas
pensado, este negocio no funcionaría sin grandes dosis de fidelidad
y honradez” (Mendoza, 2012, p. 239). Esta lectura que realiza Élmer
Mendoza sobre los convenios entre narcotraficantes y policías
resulta ingenua y poco informada. El crimen organizado más allá
de fidelidad y honradez exige pragmatismo, beneficios personales
y dividendos económicos, aspectos que en esta serie narrativa se
soslayan o pasan desapercibido. Por tal razón, sustentamos que en
conjunto estas novelas replican una visión idealizada y superficial del
tráfico de drogas, reproducida no solo literariamente, sino también
en la música, el cine y la televisión.
En Ella entró por la ventana del baño, la última novela publicada
sobre el detective Edgar Mendieta, titulada a partir de una canción
de The Beatles [“She Came in Through The Bathroom Window”],
el agente ministerial Mendieta tendrá nuevamente una doble
misión; por una parte, Ricardo Favela, un anciano moribundo, le
solicitará como último deseo encontrar a la mujer con la que hace
más de veinte años sostuvo una apasionada aventura amorosa; por
otra, capturar a Sebastián Salcido, alias “el Siciliano”, un peligroso
exmilitar dedicado al narcotráfico, quien ahora que está libre,
después de dos décadas de prisión, ha comenzado a asesinar a
aquellos policías que lo capturaron. Una vez más Samantha Valdés
decide ayudar al “Zurdo” Mendieta a capturar al exmilitar Salcido,
pues es un enemigo en común para ambas partes; por supuesto, una
vez más hacia el final de la novela estos obstáculos se resuelven a
favor del agente policiaco.
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Este tipo de historias paralelas son la misma premisa con las
que invariablemente Élmer Mendoza estructura las novelas de esta
saga. De manera recurrente se recrean muchas escenas efectistas,
llenas de balaceras y bazucazos, pero en el último capítulo se resuelve
el enigma y se asesina al sujeto que pone en peligro la estabilidad y
vida de los personajes. Debido a estas características creemos que
en conjunto la serie narrativa de Edgar el “Zurdo” Mendieta está
orientada a la clásica novela policiaca del enigma, recurriendo a una
visión romántica y poco crítica del narcotráfico y del sistema político
mexicano, creando en muchas ocasiones personajes maniqueos
o estereotipos criminales. Por supuesto no se debe minimizar las
cualidades narrativas de su autor, pues la publicación de seis novelas
con el mismo protagonista requiere de oficio literario y disciplina.
No obstante, el Zurdo Mendieta no evoluciona como personajes y
mantiene los mismos rasgos que en la primera obra.
III.

Pistas finales

El detective en la narrativa policiaca mexicana contemporánea
manifiesta un particular interés por la investigación deductiva, muy
apegado quizá a la tradición de la novela de enigma. En otros casos,
la búsqueda o indagación es un detonante para denunciar y hacer
público escándalos de corrupción de índole político, también se
exploran hechos criminales sensibles socialmente, por ejemplo, el
texto Un asesino solitario (1999) del propio Élmer Mendoza, examina
los intríngulis conspirativos para matar al candidato presidencial
del Partido Revolucionario Institucional (PRI); durante el relato,
Mendoza sostiene la misma premisa oficial que se propagó tras
el homicidio de Luis Donaldo Colosio: la ausencia de un autor
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intelectual. Narrada en primera persona por un matón a sueldo, “el
Yorch”, la historia se centra en exhibir la decadencia y podredumbre
del sistema político mexicano.
Precisamente la crítica al régimen mexicano corrupto y
decadente, tal como se plantea en Un asesino solitario, lo realizan años
antes escritores de corte policiaco como Rafael Ramírez Heredia,
Gerardo Cornejo o Juan Hernández Luna, estos autores toman como
núcleo narrativo de sus obras el punto de vista del criminal, explorando
con más profundidad el perfil psicológico, las zonas citadinas de la
periferia y la exclusión social producto de un nuevo orden económico.
Estos antecedentes son necesarios para comprender el surgimiento,
justo en la década de los noventa, de una problemática que pronto
perturbaría el espacio público: el narcotráfico. Es así como las novelas
con temática narcopolicial comienzan a tener resonancia en el campo
literario y editorial de nuestras letras.
La dinámica del mercado editorial, sin duda, fue determinante
para que sagas narcopoliciacas como la del “Zurdo” Mendieta
tuvieran una destacada recepción, bajo el contexto, por supuesto,
mediático y político de la guerra contra el narco emprendida en
el sexenio calderonista. Al igual que Élmer Mendoza, escritores
como Bernardo Fernández, Alejandro Almazán, Víctor Ronquillo,
Guillermo Rubio o César López Cuadras, centraron sus intereses
literarios en la temática narco. Algunos de ellos, reprodujeron en
sus textos la misma retórica maniquea difundida por el gobierno de
buenos y malos; en cambio, autores como Rubio y López Cuadras
trataron de romper con esta inercia discursiva a través de la parodia,
el humor y el cinismo de sus personajes, características más apegadas
a nuestra compleja y absurda realidad criminal.
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�Gerardo Castillo Carrillo / Idealización y cliché en el narcopolicial mexicano

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�Dosier
Humanitas, vol. 2, núm. 4, 2023

Colapsos y crímenes cosmopolitas en Linda 67, de
Fernando del Paso
Collapses and cosmopolitan crimes in Fernado del
Paso’s Linda 67
Luis Miguel Estrada Orozco
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla
Puebla, México
Orcid: 0000-0002-3268-7658
luis.estradaorozco@viep.com.mx

Fecha de entrega: 07-12-2022 / Fecha de aceptación: 20-02-2023
Resumen: Desde su publicación en 1995, Linda 67. Historia de un crimen,
la recepción de esta novela policiaca ha sido ambigua, en buena parte
condicionada por la naturaleza de la obra precedente de Fernando del
Paso. En el presente artículo, propongo una lectura en Linda 67 varios
niveles: primero, como una novela que dialoga con el género venido de la
cultura de masas a través de la apropiación latinoamericana de que Amar
Sánchez identificaba como estrategias de “seducción y traición”. Por otro
lado, en Linda 67 existe una búsqueda estética fuera de los márgenes del
neopoliciaco hispanoamericano dominante a finales del siglo XX. La
estética de Linda 67 entrelaza elementos de cultura de masas y alta cultura,
tanto en las referencias directas como en trabajos de estructura profunda
o construcción psicológica de David Sorensen, el asesino que es su
personaje central. A través de los referentes de la publicidad, los productos
de lujo, conflictos sociales y hechos criminales de contemporaneidad, la
novela reaviva las críticas de Adorno y Horkheimer sobre la industria

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�Luis Miguel Estrada Orozco / Colapsos y crímenes cosmopolitas en Linda 67

cultural, al tiempo que expone una suerte de reverso de los deseos
cosmopolitas latinoamericanos, concebidos por Mariano Siskind como un
“deseo de mundo”, una forma de aspirar a la universalidad (articulada
en discursos hegemónicos mundiales) desde la marginalidad geopolítica.
Este cosmopolitismo ha sido revisado por Siskind dadas las coyunturas
políticas del siglo XXI, en el que es patente el colapso de la función
imaginaria asignada a la noción de “mundo” en la concepción inicial del
cosmopolitismo. En el presente trabajo, argumento también que David
Sorensen, encarna ya algunos de los derrumbes del cosmopolitismo
latinoamericano a finales del siglo XX.
Palabras clave: Fernando del Paso, novela policiaca, cultura de masas.
Abstrac. Since its publication in 1995, Linda 67. Historia de un crimen, the
reception of this police novel has been ambiguous, largely conditioned by
the nature of Fernando del Paso’s previous work. In this article, I propose
a reading of Linda 67 on several levels: first, as a novel that dialogues
with the genre that came from mass culture through the Latin American
appropriation that Amar Sánchez identified as strategies of “seduction
and betrayal”. On the other hand, in Linda 67 there is an aesthetic search
outside the margins of the dominant Spanish-American neo-police at the
end of the 20th century. Linda 67’s aesthetic interweaves elements of mass
culture and high culture, both in direct references and in deep structure
or psychological construction works by David Sorensen, the murderer
who is its central character. Through the referents of advertising, luxury
products, social conflicts and contemporary criminal acts, the novel
revives Adorno and Horkheimer’s criticisms of the cultural industry,
while exposing a kind of reverse of Latin American cosmopolitan
desires, conceived by Mariano Siskind as a “desire for the world”, a way
of aspiring to universality (articulated in global hegemonic discourses)
from geopolitical marginality. This cosmopolitanism has been reviewed by
Siskind given the political conjunctures of the 21st century, in which the
collapse of the imaginary function assigned to the notion of “world” in
the initial conception of cosmopolitanism is evident. In this paper, I also
argue that David Sorensen already embodies some of the collapses of
Latin American cosmopolitanism at the end of the 20th century.
Keywords: Fernando del Paso, detective novel, mass culture.

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Fernando del Paso recuerda en entrevista cómo concibió la idea
de Linda 67. Historia de un crimen. Después de leer varios libros de
la colección “El Séptimo Círculo”, dirigida por Jorge Luis Borges
y Adolfo Bioy Casares, le aseguró a Álvaro Mutis que él también
escribiría una novela policiaca. “No, no puedes, porque hay que
tener una vocación especial para eso”, respondió Mutis. “Veinte años
después recogí el reto y viajé a San Francisco para situarla ahí porque
hay que escoger un buen escenario también” (Domínguez, 2018).
La anécdota recoge, desde su germen, algunas de las dudas
en torno a la relación entre el libro y el autor. ¿Podía el escritor de
José Trigo (1966), Palinuro de México (1977) y Noticias del Imperio (1987)
ceñirse a las expectativas de la fórmula policial? Una vez terminado
el libro, ¿cómo se lee en relación con sus obras anteriores y con el
resto de los trabajos de corte similar en América Latina?
Linda 67 narra la historia del crimen cometido por David
Sorensen Armendáriz, mexicano cosmopolita hijo de un diplomático
de antepasados daneses, quien asesina a su esposa Linda Lagrange,
estadounidense, hija de un magnate texano y luego urde una estafa
para fingir su secuestro, cobrar millones de dólares y huir con su
amante, Olivia. La novela rompe con algunos elementos formulaicos
del género al descubrir al asesino desde el primer capítulo y dedicarse
a reconstruir los motivos que lo llevaron hacia el crimen, así como
los detalles de su planeación y ejecución. Posteriormente, David
Sorensen buscará quedar libre de culpa y fugarse con el dinero de la
estafa. Sin embargo, su plan se verá interrumpido por un chantajista
que busca hacerse con el dinero del supuesto rescate. Al mismo
tiempo, el caso es investigado por un policía mexicano-americano y
Sorensen es puesto contra la pared por una estratagema urdida por
su suegro, el viejo Lagrange, quien lo detesta profundamente.
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�Luis Miguel Estrada Orozco / Colapsos y crímenes cosmopolitas en Linda 67

En el presente artículo, propongo una lectura de Linda
67, primero, desde una distancia doble tanto con las expectativas
de las fórmulas tradicionales del género, como con el resto de la
producción latinoamericana del “neopolicial” de finales del siglo
XX. En principio, Linda 67 participa de lo que Amar Sánchez
identificaba como estrategias de “seducción y traición”: literatura
que seduce con los recursos conocidos de los géneros venidos
de la cultura de masas y luego los traiciona para hacer su propia
propuesta estética. Por otro lado, Linda 67 escapa de las perspectivas
políticas del neopolicial hispanoamericano dominante a finales del
siglo XX, donde los Estados y sus aparatos de justicia son el centro
de la crítica del neopolicial. Así, Linda 67 es una narrativa que al
“traicionar” las fórmulas de sus referentes y las expectativas de la
producción de su momento gana autonomía. Finalmente, al usar
una serie amplia de referentes del mundo de la publicidad y artículos
de lujo que vincula con el crimen, la novela reaviva las críticas sobre
la industria cultural. Más aún, al contextualizar la narración con
temas en torno a migración, salud, derechos humanos y hechos
criminales de su contemporaneidad, expone un reverso siniestro
de los “deseos cosmopolitas”. Para Mariano Siskind, el “deseo de
mundo” identificado en algunos intelectuales latinoamericanos
desde la década de 1870 fue una forma de aspirar a la universalidad,
identificada en discursos hegemónicos mundiales en el Occidente,
desarrollada desde la marginalidad geopolítica. La idea de
cosmopolitismo, revisada y revisitada por el mismo autor dadas las
coyunturas políticas del siglo XXI, nota el patente colapso de la
función imaginaria asignada a la noción de “mundo”, un mundo
concebido como la estructura simbólica que sostenía imaginarios
humanísticos de emancipación, igualdad y justicia universales.
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Como detallaré, el asesino David Sorensen encarna ya algunos de
los derrumbes del cosmopolitismo latinoamericano a finales del
siglo XX.
Novela policiaca: géneros bajo sospecha.
Las obras literarias que se apegan a géneros masivos llaman a la
duda. Es decir, juzgar su calidad artística es difícil. En especial, si la
novela se encuentra inserta en la obra de un autor como Del Paso:
Llegué a este título con recelo … Mi desconfianza fue tristemente
justificada: encontré una historia plagada de lugares comunes (a veces
salpicada de cursilería), la ejecución más básica de la novela negra. ¿Por
qué alguien como Fernando del Paso, reconocido por su audaz uso
del lenguaje, escogería un género que exige al escritor apegarse a
una serie de normas estrictas? (Cruz, 2018, mis cursivas).

Es posible que opiniones como la anterior tengan que ver
con cierta distancia con el género usado como punto de partida:
el policial. Si para Cruz hay “lugares comunes” y una “ejecución
básica”, para Amelia Castilla, por el contrario, Del Paso no sólo
ignoró las dudas de Álvaro Mutis, sino que “Tampoco hizo caso
Del Paso de los maestros del género y empezó Linda 67: historia de
un crimen descubriendo al asesino en la primera página” (Castilla,
1996). Operar en contra de ciertas expectativas, en opinión de
Martín Solares, al prologar la novela, revela la elección de un camino
estético. Del Paso no optó por el “detective hiperracional”, ni por
“la relación de una lucha entre dos grupos criminales”; al contrario,
“optó por una vía más estrecha y exigente, que surgió a finales de
los años treinta y acaso es una de las que han dado mayores logros
literarios: la confesión del hombre que comete un crimen por pasión
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�Luis Miguel Estrada Orozco / Colapsos y crímenes cosmopolitas en Linda 67

y lucha por escapar a la justicia” como algunos personajes de James
McCain y Patricia Highsmith (Del Paso, 2017, Prólogo:13).
La idea, por otro lado, de que se trata de un género con un
puñado estable de modelos, es rebatible. Como detecta Rosa María
Ávila (2005), “Desde el surgimiento de los detectives clásicos o
‘duros’, varios críticos han tratado de definir algunos términos como
‘policial’, ‘policiaco’, ‘duro’, ‘criminal’, ‘detectivesco’, ‘negro’, o –en
su caso– ‘neopoliciaco’” (145). Los distintos acentos presentan
variedades formales y estilísticas, además de que están vinculados al
momento de evolución y lugares de producción.
En la literatura moderna, Edgar Allan Poe inaugura el
género detectivesco a mediados del siglo XIX. La línea analítica de
su personaje Auguste Dupin será la dominante durante el fin del
XIX y el inicio del siglo XX, encontrando representantes no sólo en
Europa y los Estados Unidos, sino también en América Latina. De
hecho, es esta línea analítica la que Jorge Luis Borges retrabaja en
“La muerte y la brújula” (de 1942). Además de sus propios aportes
como autor, Borges junto a Bioy Casares también hacen labor
de difusión del género a través de la serie de libros “El Séptimo
Círculo” publicada por Emecé a partir de 1945.
Para este momento, el género en América Latina ya tiene
seguidores entre un público variado. Un año antes del lanzamiento
de “El Séptimo Círculo”, el mexicano Rodolfo Usigli ha publicado
ya Ensayo de un crimen. En México, el “Círculo de la Calle Morgue”,
conformado por escritores e intelectuales reunidos en torno a
Santiago Helú, pondrá en contacto al gran público lector con las
tendencias clásicas y actuales (en su tiempo) de esta literatura a través
de “la revista Selecciones Policiacas y de Misterio, la versión mexicana del
Ellery Queen’s Mistery Magazine” (Negrín, 2005: 39), fundada en 1946.
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�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

Si bien la línea analítica es de gran relevancia en el ingreso
del género a Latinoamérica, la literatura estadounidense hard-boiled
destaca en su evolución posterior. La estética hard-boiled, de orígenes
en la década de 1920, combina la búsqueda heroica con la violencia
sensacionalizada (Braham, 2004: xiii) en ambientes llenos de bajos
fondos urbanos, así como detectives privados con un pie fuera de
la ley y con una clara desconfianza hacia ella (Stavans, 1993: 49;
Noguerol, 2006: 122). Esta última razón es un motivo por el que su
influencia se ha dejado sentir en América Latina, particularmente en
el “neopolicial”.
El término surge a final de la década de 1970 en medio de
sacudimientos sociales en Latinoamérica que Francisca Noguerol
(2006) identifica con un ambiente extendido de caos, violencia
y desencanto político (118). Paco Ignacio Taibo II, uno de sus
principales promotores, discute las condiciones que rigen al
neopolicial:
Caracterización de la policía como una fuerza del caos, del sistema
bárbaro, dispuesta a ahogar a los ciudadanos; presentación
de un hecho criminal como un accidente social, envuelto en la
cotidianidad de las grandes nuevas ciudades; énfasis en el diálogo
como conductor de la narración; gran calidad en el lenguaje,
sobre todo en la construcción de ambientes; personajes centrales
marginales por decisión (Taibo II, citado en Noguerol, 2006: 120).

En esta descripción emergen algunas diferencias que separan
al neopolicial del hard-boiled estadounidense. Principalmente, la veta
en castellano es más política que su contraparte estadounidense
(Braham, 2004: xiii). En efecto, la principal preocupación del
neopolicial no es el misterio, sino el crimen y con él, “el reflejo del
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contexto social” (Noguerol, 2006: 121). Como revisa Persephone
Braham al hacer un detallado recuento de la producción literaria
del género que nos ocupa entre los años 1968 y 2012, para el año
de publicación de Linda 67, la estética dominante en México es
el neopolicial con fuertes cargas de denuncia social y elementos
políticos anclados en las circunstancias latinoamericanas donde se
desarrollan las narrativas (Braham, 2019: 277-285). La manera en
que Linda 67 dialoga con los modelos narrativos clásicos y responde
en sus propios términos a la estética dominante debe analizarse
detenidamente.
Linda 67: seducción, traición y el universo referencial.
Incluso en un género que hace crítica social a través del crimen,
existe un halo de lectura placentera. Para Ana María Amar Sánchez
(2017), el placer implica tanto el enigma, como el cumplimiento de
ciertos elementos de la fórmula además los giros e innovaciones
que un buen escritor pueda encontrar (47-48). Para la argentina,
cualquier obra “policial en América Latina se define por su trabajo
de ‘deformación’ y explotación de las variantes implícitas en las
fórmulas” (49). Más aún, es un género que tiene una inevitable
carga de “complicidades con el lector de policiales” (56) en donde
los autores explotan el atractivo de la autorreflexividad, los guiños,
referencias y diversas intertextualidades con obras canónicas (pp.
55-58). En suma: “Pensar el género y pensar cómo distanciarse
de sus orígenes forman parte del mismo movimiento [en América
Latina]” (59).
Linda 67 está lleno de recursos de esta naturaleza. Las
opiniones que oscilan entre un libro hecho de lugares comunes y
la de lectores que “extrañan el misterio prometido por el género
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policial” (Corral Peña, 2005, p. 126) se deben a la versatilidad con
que Del Paso usa elementos de la novela policiaca, ambientes noir,
tropos del hard-boiled e incluso una crítica social que, sin ser la del
neopolicial, evoca sus perspectivas.
Durante la primera parte de la novela, dado que las primeras
páginas explican que David Sorensen mató a su esposa, la millonaria
Linda Lagrange, el enigma no es el crimen, sino sus razones. El
ocultamiento de ciertos datos por el narrador heterodiegético genera
un misterio para el lector (González, 2017ª: 93). Este narrador
mantiene durante buena parte de la novela una tercera persona que
sigue la perspectiva y los pensamientos de David Sorensen, y que
crea un efecto de subjetividad similar al de la primera persona. En la
segunda parte, este narrador adquirirá un dinamismo distinto.
Las largas analepsis de la primera parte tienen dos líneas
concurrentes intercaladas caprichosamente que no respeta una
cronología estricta, sino que dejan un reguerillo de información
que el lector reconstruye. La primera línea abarca un espacio
temporal más largo a pesar de estar presentada con mayor brevedad:
los orígenes y las ambiciones de David Sorensen. Hijo de un
diplomático mexicano, David nació en Londres y vivió durante un
tiempo en París, Canadá, México y de nuevo en Londres, donde
estudió economía por dos años. Gracias a esta vida es un políglota,
mantiene doble nacionalidad (mexicana y británica). Además, conoce
de primera mano todo lo referente al buen gusto y ropa, accesorios,
cocina y vino de la mejor calidad. Una breve vida de estudiante sin
recursos en Londres lo enfrenta a la existencia dentro de los límites
de su poder adquisitivo. En este punto, David decide que la vida sin
lujos es imposible para él y abandona los estudios para, luego de
encontrarse con su amigo de la infancia, el irlandés Chuck O’Brien,
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dedicarse a varios trabajos en San Francisco que este le consigue,
entre ellos, la agencia de publicidad de Bob Morrison, donde el
lector lo encuentra cuando comienza la historia.
En una entrevista poco antes de la muerte de su padre,
retirado en su lujosa casa en Cuernavaca, David descubre que Papá
Sorensen no ahorró nada, dilapidando todo su sueldo para dar una
buena impresión de México en el extranjero, y que incluso la casa de
Cuernavaca fue vendida a su tío para pagar el tratamiento del cáncer
que mató a su madre. Así, David entiende que no tiene dinero ni
herencia y que la vida que mantiene como pareja de Linda Lagrange
es imposible de pagar con sus propios recursos.
La segunda línea narrativa de la primera parte nos cuenta
la infatuación de David con Linda, a quien conoce al chocar el
exclusivo Daimler Majestic 1967 de ella y ajustar la placa que ha
averiado con su propio automóvil, una placa personalizada con el
rótulo “Linda 67”, el nombre y año de nacimiento de la heredera. Su
veloz relación lleva a un matrimonio que se deteriora rápidamente
tras la amenaza del viejo Lagrange de desheredar a Linda si sigue
casada con Sorensen, a quien Lagrange considera un oportunista.
Ni el dinero ni ninguna de las propiedades, incluida la casa en el
exclusivo barrio Nob Hill, y el lujoso BMW que maneja Sorensen,
están a nombre de Linda, sino de su padre. Esta línea concluye con
la declaración de que Linda se divorciará de David pues acepta que
su jefe en la compañía de decoración donde trabaja por gusto, Jim
Harris, es su amante; admite también que se ha hartado de Sorensen
y que no piensa perder su vida de lujos por él.
En esta primera parte existen dos capítulos cruciales. El
capítulo quinto, “Los dos mosqueteros”, que describe su relación con
su amigo de la infancia, Chuck O’Brien, y que también termina con
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las analepsis mayores de la primera línea: en este punto el pasado de
Sorensen se ha construido ya. A partir de este capítulo, las analepsis
se centrarán en la concepción y planeación del asesinato de Linda
y su falso secuestro, hasta su ejecución e inicio de la investigación
del inspector Gálvez. El otro capítulo central, como señala Corral
Peña (2005), es el octavo, “Fiesta en casa de los Harris”, donde las
frustraciones de David estallan (p. 117). El capítulo enfatiza el entorno
adinerado y snob de los personajes además de referencias reales que
el lector puede rastrear en la conversación entre David y Sheila, un
personaje secundario cuya importancia sólo se comprende al final de
la novela: se habla del crimen de Susan Smith, quien ahogó a sus dos
hijos en el lago John D. Long; se comenta el problema de la propuesta
de ley 187 y la intolerancia hacia la migración ilegal mayormente
hispana en California; a raíz de un personaje “cuya presencia da pie
a que se hable del sida”, se aborda la “enfermedad ineludible en una
conversación como la que sostienen los personajes” (Corral Peña,
2005: 122) y finalmente el crimen de O. J. Simpson.
A raíz de la discusión del veredicto de inocencia de Simpson,
Sheila le hace notar a David que ahí hay dos lecciones sobre el arte de
matar: no ser estúpido y obtener algún beneficio de la muerte. Luego
de esta conversación, de la confesión de Linda de su amorío con Jim
Harris y del aviso de que el divorcio está en camino, David decide
matar a Linda y beneficiarse con su muerte. Los siguientes capítulos
abundarán en la planeación y ejecución del crimen, incluido el plan
para hacerlo parecer un secuestro, cobrar quince millones de dólares
y escapar a una vida de lujos con su amante mexicana, la aeromoza
Olivia a quien desconoce la verdadera naturaleza de Sorensen.
Guillermo Núñez Jáuregui (2017) nota la efectividad con que
Del Paso ataca las convenciones del género, desde su ambientación.
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�Luis Miguel Estrada Orozco / Colapsos y crímenes cosmopolitas en Linda 67

Es el San Francisco de Dashiell Hammett, donde Sorensen bebe
en el mismo bar donde lo hacía el autor de The Maltese Falcon (Del
Paso, 2017: 156). Además del espacio, está el modo en que Sorensen
concibe el crimen: “Más grotesco aún le pareció que, a una velocidad
pasmosa, desfilasen por su mente los recuerdos de los crímenes,
imaginarios o reales, que había leído o visto en novelas y películas, o
visto y leído en los periódicos y la televisión…” (100, mis cursivas). A
esta mezcla de cultura pop y nota roja se suman los guiños para el
conocedor del policial: “arrojarla en su automóvil a un barranco,
después de pegarle en la cabeza con la llave, así como lo habían
hecho, ¿cómo se llamaban?, ¿Cora y Frank?, con el griego” (p.
100, mis cursivas). En este caso, la referencia es a The Postman Always
Rings Twice, de James M. Cain, publicada en 1934 y adaptada al cine
en 1946. Igualmente, sabemos que Sorensen acostumbra comprar
novelas de segunda mano de los autores Patricia Highsmith y Rex
Stout (Del Paso, 2017: 163). De Highsmith, además del inevitable
parecido entre Sorensen y Mr. Ripley, cuya primera aparición fue
en The Talented Mr. Ripley, de 1955, está el homenaje identificado
por Guillermo Núñez (2017) a la adaptación francesa del libro de
Highsmith (hecha en 1960) en el título de un capítulo nombrado en
español igual que el filme francés Plein Soleil: “A pleno sol”.
Además de los guiños, espacios y referentes, existe también
una actitud irónica hacia los lugares comunes. El inspector Gálvez,
fuma pipa y tanto David como él mismo bromean sobre el cliché
(Del Paso, 2017: 167). En la misma conversación, Gálvez nota
varios pisapapeles en la casa de Nob Hill y sugiere que pueden ser
un arma mortal, aludiendo a Hickory Dickory Dock (1955) de Agatha
Christie (177). Cuando el segundo de Gálvez, el sargento Kirby
hace una deducción sobre el lado y ángulo del golpe que mata a
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Linda, el inspector ironiza: “esa clase de conclusiones elementales
perteneces al mundo de Sherlock Holmes o al de Alfred Hitchcock,
no al mundo real…” (274). La combinación de libros, películas y
noticias periodísticas establece una serie de referentes de la cultura
de masas constituyéndola en uno de los múltiples archivos con los
que la novela trabajará1.
El juego de referentes y homenajes no se restringe al mundo
europeo y estadounidense. José Espinosa-Jácome (2006) nota los
puntos de contacto entre David Sorensen y Roberto de la Cruz,
el dandi aristócrata venido a menos que protagoniza Ensayo de un
crimen, de Rodolfo Usigli (171). Más aún, este juego de referentes
aborda también la “alta literatura”. Por ejemplo, hay varias líneas que
conectan a David Sorensen con el Raskólnikov de Crimen y castigo, de
Fiódor Dostoievsky. En principio, ambos son jóvenes que matan a
una mujer movidos para quedarse con su dinero. Las escenas de la
muerte de la vieja usurera y el golpe con que David deja inconsciente
a Linda en su carro antes de lanzarla por una barranca hacia el mar
dialogan a través de las dudas que ambos tienen antes del golpe
final. Igualmente, hay una similitud entre la rumiación del plan de los
personajes y la precipitación de los acontecimientos por el azar o un
aparente destino que favorece al asesino. En el caso de Raskólnikov,
por la conversación escuchada al pasar, que revela que la sobrina que
vive con la usurera, no estará en casa, dejando a la potencial víctima
sola. En el caso de Sorensen, los hechos narrados en el capítulo
“Coincidencias”, en donde una gripe le permite quedarse en casa a
1 Para un análisis detallado de las intertextualidades de Linda 67 con el
género, recomiendo el capítulo “2.3 Intertextualidad en la novela”, de la tesis
de maestría de Natali González Fernández (2016), De lo criminal a lo poético:
una aproximación al carácter ambivalente de Linda 67. Historia de un crimen
de Fernando del Paso.
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-50

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�Luis Miguel Estrada Orozco / Colapsos y crímenes cosmopolitas en Linda 67

planear, dejarse crecer la barba para hacerse irreconocible, además
de encontrar una tarjeta de crédito de Jim Harris a quien pretende
inculpar del crimen en caso de que se descubra el cuerpo de Linda.
Por otro lado, el tratamiento psicológico del personaje justo
después del homicidio también tiene puntos de contacto. Tanto en la
novela de Del Paso como la de Dostoievsky, el asesino experimenta
un estado mental febril justo después del crimen fresco. En Crimen
y castigo, esto se traduce en una somatización delirante. Raskólnikov,
una y otra vez, teme haberse delatado entre sus balbuceos afiebrados
frente a Razumijin. En Linda 67, Sorensen tiene una borrachera
babilónica que recorre San Francisco en clave noir, en la que Sorensen
está a punto de delatarse al hablar con Chuck. La borrachera de
Sorensen cierra con lo que Corral Peña (2005) identifica como el
rechazo a sentir incluso la culpa de Raskólnikov (126) dado lo que
Sorensen percibe como la diferencia entre las víctimas, además
de exponer la misoginia de su crimen: “El presente era él, David
Sorensen, un asesino, un criminal sin remordimientos, ¿o no era
verdad?, porque él no había dado muerte a una vieja prestamista
infeliz, ¿no es cierto?, sino a una gringa cabrona, ¿no es cierto?,
cabrona y puta” (Del Paso, 2017: 164). El móvil de ambos, el dinero,
está visto desde perspectivas diferentes: para uno, se trata de un
asunto narcisista de superioridad moral en la Rusia zarista; para otro,
es un acto de egoísmo para no privarse de los lujos de la cultura de
consumo que lo define2.
Volviendo a Linda 67, estructuralmente, la segunda parte
tiene cambios notables. Las analepsis dan paso a los sueños y las
2 Natali González (2017a), además, reconoce un eco del Mersault de
L’Étranger de Albert Camus (95).

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alucinaciones de David que recrean la muerte de Linda y a veces la
confunden con su amante, Olivia3. Por otra parte, el narrador que
ha seguido exclusivamente la perspectiva de Sorensen tiene escenas
en las que acompaña al investigador Gálvez, quien trabaja el caso por
encargo del magnate Lagrange, padre de Linda. En su primera visita
a Sorensen el investigador es informado por el asesino que recibió
una llamada anónima diciéndole que Linda estaba secuestrada (Del
Paso, 2017: 178). Apenas Gálvez deja la casa, Sorensen le informa
acaba de llegar una supuesta carta anónima de los secuestradores
que exige quince millones de dólares por el rescate de Linda. El
lector sabe que David la ha manufacturado recortando letras de
The National Enquirer y The National Examiner, donde abundan las
noticias sensacionalistas: “Era, pensó Dave, como si la muerte de
Linda estuviera formada por pequeños suicidios, por asesinatos
minúsculos, por alevosías y traiciones diminutas” (Del Paso, 2017:
121). Del Paso, como Sorensen, manufactura el crimen no sólo con
los referentes a libros y cine, sino con la misma materia violenta de
la sociedad. Y no únicamente la estadounidense.
Durante la planeación del secuestro, Sorensen duda sobre
la cantidad a pedir y sobre la factibilidad de salirse con la suya;
sin embargo, recupera la confianza cuando recuerda la ola de
secuestros a empresarios mexicanos. Esta ola: “demostraba que,
cada vez con mayor frecuencia, la policía dejaba que la familia se
las arreglara directamente con los secuestradores: su intervención
podía provocar, como había sucedido en muchos casos, el sacrificio
de la víctima” (Del Paso, 2017: 109). Se refiere, probablemente, a
3 Los trabajos “Los sueños y el inconsciente en Linda 67”, de Natali
González (2017b) y “Sobre la estructura de Linda 67” de José T. EspinosaJácome (2006) abundan sobre el aspecto onírico y psicológico de la novela.
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casos como los de Joaquín Vargas Guajardo, por quien se pidió un
rescate de 50 millones de dólares; o José Espinosa Mireles, dueño y
fundador de la extinta Printaform, cuyo rescate fue de 15 millones
de dólares (Orgambides, 1992). Formar una nota de secuestro con
letras arrancadas de la nota roja, como se ve, va más allá de un gesto
del personaje.
Con el nuevo dinamismo del narrador, el lector accede a
diálogos entre Galvéz y el sargento Kirby en donde se discuten el
caso y posibles sospechosos, o a entrevistas con el viejo Lagrange,
quien sospecha que David ha secuestrado y asesinado a su hija.
Además, existen capítulos que recuerdan la experimentación formal
del Fernando Del Paso de sus novelas más celebradas, como
“Llamadas cruzadas”, en el que una serie de llamadas entre varios
personajes (David Sorensen, Chuck O’Brien, el inspector Gálvez, el
viejo Lagrange y un reportero que hace pública la nota del secuestro
y el monto del rescate) se entrelazan de modo que el lector puede
seguir pistas, dudas, mentiras, sospechas, cálculos y actitudes de
varios de los personajes. Más complicado aún es el tratamiento de
la voz del viejo “hippie”, veterano de Vietnam que en la segunda
parte revela a David mediante una carta anónima que Linda ha
sobrevivido y que David debe entregarle los quince millones a él
bajo pena de descubrir a David Sorensen como responsable del
fallido intento de homicidio. En el capítulo “Una forma distinta de
morir”, la verbosidad obscena de la carta del “hippie” interrumpe la
escena donde se desarrolla la reunión para una campaña publicitaria
en la que David es la pieza clave: los cosméticos “Olivia”, pensados
para la mujer latina en los Estados Unidos. En el siguiente capítulo,
“Escucha, pendejo…” la voz inunda por completo la narrativa al
convertirse en un monólogo a través de dos llamadas a teléfonos
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públicos en las que da indicaciones a David y al viejo Lagrange de
cómo entregarle el dinero.
Este capítulo ofrece un discurso que revela a un personaje
poco fiable, pues repetidamente hace dudar a David de haberlo
visto cometer el crimen para luego dar detalles del mismo. Las
interpelaciones de la voz permiten suponer las otras partes del diálogo
y las acciones que lo interrumpen, de las que nos enteramos en el
siguiente capítulo “La gallina ciega”, cuando Sorensen comunica a
la policía y a Lagrange las demandas del “hippie” (sin delatarse). El
efecto de este juego de voces y de información poco confiable es
que genera desazón: por primera vez, tanto el lector como Sorensen
no lo saben todo sobre lo que ha pasado con Linda.
En el desarrollo, el “hippie” convierte a Sorensen en rehén
y se apropia del dinero que entrega el viejo Lagrange, para luego
golpear a David, confirmar que Linda siempre estuvo muerta,
y dejarlo libre. Sorensen parece quedar libre de sospecha. En el
hospital, se entera de que la agencia publicitaria lo ha despedido y
su amigo Chuck O’Brien le ofrece conseguirle un nuevo empleo. Al
salir del hospital, David Sorensen es contactado por Eric Beckhart,
supuesto agente de la aristocracia suiza que pretende lanzar una
prestigiosa marca de relojes y que ha pensado en David Sorensen
para dirigir el “Proyecto Andrómeda”, que da título al capítulo
donde transcurre la suntuosa cena en la que se discuten los detalles
de la campaña publicitaria. David viaja a Suiza, se entrevista con el
conde de Agasti y se inserta de nuevo, en apariencia, en el mundo de
lujo y placer que tanto desea.
Al concluir su viaje a Berna, Sorensen se encuentra en la casa
de Cuernavaca con Olivia, quien lamenta haber dudado de él. Al
volver a San Francisco, David Sorensen se entera de que la policía ha
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encontrado el automóvil y el cuerpo de Linda. El desenlace de Linda
67, regresa a una fórmula de género: el Proyecto Andrómeda ha
sido un montaje del viejo Lagrange para atrapar a David. Sorensen
espera un depósito de quince mil dólares para echar a andar las
supuestas operaciones del Proyecto, pero recibe en su lugar quince
millones. El inspector Gálvez es notificado y sus sospechas sobre
Sorensen se reactivan. Su pesquisa revela el descubrimiento de un
error del asesino: ha mantenido el juego de llaves originales del
Damlier en el bolsillo del saco que usó la noche del homicidio. Si
bien el viejo Lagrange ha manipulado a Sorensen y al inspector,
también es claro que este camino lo acerca a algo que se asemeja a la
justicia, al menos, al castigo del asesino de su hija.
En este juego entre referentes cultos y masivos, fórmulas
y su vulneración además de una actitud irónica y un uso altamente
técnico del narrador, ocurre lo que para Amar Sánchez es la respuesta
literaria que resuelve las posturas en el debate entre “apocalípticos”
e “integrados”. La nomenclatura popularizada por Umberto Eco
hunde sus raíces en las primeras discusiones sobre la presencia de
los medios masivos y la emergencia de la industria cultural. Sus
protagonistas tuvieron posturas críticas afines a Theodor Adorno
y Max Horkheimer, por un lado, o más esperanzadas como la de
Walter Benjamin o Hans Magnos Enzensberger, por otro (Amar,
2017: 17-19). Si bien estas posturas parecen irresolubles, algunos
ejercicios literarios, entre los que destaca la literatura policiaca y su
apropiación latinoamericana, sugieren una vía estética que pone a
los dos campos en tensión productiva.
Las ideas de Amar Sánchez (2017) en torno al uso literario
de elementos de la cultura de masas parten de una división de
múltiples etiquetas: cultura alta y baja, la cultura de élite y la popular,
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binarismos que establecen jerarquías (12). Lo interesante, para ella,
es la visión posmoderna según la cual trabajar literariamente sobre
estos materiales da oportunidad para su transformación además de
generar otros pactos con el lector más allá del entretenimiento; el
lector, después de todo, conoce los clichés a los que se les buscan
salidas novedosas ( 29-30). Esto es a lo que Amar Sánchez se refiere
con los movimientos de “seducción y traición”. Amar Sánchez
entiende la seducción como un juego estratégico de atracción
que pospone el cumplimiento del deseo; los textos que Amar
Sánchez analiza seducen con las fórmulas de la cultura de masas y
decepcionan con su incumplimiento: en esta expectativa frustrada
está la diferencia de las formas mediáticas alienantes y complacientes
(32-33). Linda 67 opera con una plena conciencia de la tensión y
provecho estético de estos movimientos. Más aún, parece invertir
deliberadamente la forma que Amar Sánchez sugiere, poniendo
en primer término la traición (pues revela al asesino y el misterio
se construye de un modo distinto) y luego la seducción (guiños,
referentes, ironías además del giro con la irrupción del “hippie”).
En lo que toca al archivo de literatura neopolicial, la novela
de Linda 67 tiene un movimiento similar. Francisca Noguerol (2006)
identifica al libro como uno de los materiales que se enfocan en una
lección aprendida del hard-boiled y llevada al neopolicial:
Si el hard boiled nos enseñó que el motor del delito es el dinero, el
neopolicial considera las diferencias sociales como su motivación
esencial. … Linda 67. Historia de un crimen (1995) -del mexicano
Fernando del Paso- [contrapone] el american dream a la realidad
del subcontinente, demostrando los extremos de violencia a los
que se puede llegar por conseguir una vida mejor al otro lado de
la frontera (122).
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Antes hablaba de cómo la politización del neopolicial duda
del sistema político y judicial al tiempo que condena los crímenes de
Estado. Linda 67 logra elementos críticos. Sin embargo, no apunto a
un Estado latinoamericano o su sistema judicial corrupto. A través
del trabajo de otro de sus archivos (el de las marcas y los productos)
y de su personaje central es donde vemos más claramente a dónde
apunta su arsenal.
Industria cultural, consumo y cosmopolitismo para
el fin del mundo
El mundo de sofisticación de Linda 67 tiene un espíritu cosmopolita.
Al decir esto me refiero en parte a la actitud de los intelectuales
latinoamericanos, identificada por Mariano Siskind (2014), cuyo
“deseo de mundo” los hace mirar más allá de sus fronteras para
insertarse en una universalidad imaginada y al mismo tiempo escapar
de las opresiones de culturas nacionalistas (3). El “mundo”, aquí,
no es un conjunto de lugares, sino un constructo imaginado desde
América Latina: “a strategic, voluntaristic fantasy that is nonetheless
very effective in opening a cosmopolitan discoursive space where
it is posible to imagine a non-nationalistic, nonanthropocentric
path to a modernization that is set against the horizon of abstract
universality” que es legible desde la década de 1870 (7). Para Siskind,
el cosmopolitismo como estrategia literaria latinoamericana tiene un
resultado doble: por un lado, denuncia las estructuras hegemónicas de
formas europeas de exclusión, y por otro, los patrones nacionalistas de
auto-marginalización (6). Siskind parte de una idea de cosmopolitismo
en la que se presupone en esta universalidad un deber de ético de
preocuparse por el Otro y una obligación hacia el género humano
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que sobrepasa a la comunidad inmediata (8). Ese Otro es el habitante
de los márgenes geopolíticos. Siskind no es ajeno a la contradicción
que presenta el deseo de mundo y la ambición cosmopolita para el
intelectual latinoamericano, pues parece estar siempre condenado a
la insatisfacción en su búsqueda de universalidad, pero esa búsqueda
es parte constitutiva de su identidad (9). El mundo es una especie de
fantasmagoría imaginada que está siempre en otro sitio, es un espacio
universal de implicaciones éticas en donde inscribir la subjetividad
(10). Esta subjetividad, por ello, está siempre en tensión y búsqueda.
Como he mencionado, la relación de la novela de Fernando
del Paso con las apropiaciones latinoamericanas del género sugiere
un potencial crítico. Dado que la novela escapa de la tendencia
neopolicial, me interesa analizar algunas de las particularidades
de Linda 67 a la luz de las ideas de Siskind para discutir este
potencial. David Sorensen no sólo presenta algunos de los deseos y
contradicciones del cosmopolitismo, sino que tiene una artista que
lo hace notable: mientras que el intelectual que analiza Siskind busca
su camino de entrada a la universalidad por vía de la alta cultura, el
personaje de Fernando del Paso lo intenta hacer desde la capacidad
de consumir los más selecto del mercado. En este sentido, la actitud
de David Sorensen personifica el reverso oscuro de este deseo
cosmopolita, mismo que el propio Siskind (2019) identificará en
una revisión a sus conceptos iniciales como el colapso de la idea
de mundo, y que discutirá en lo que llamará un cosmopolitismo
para el “fin del mundo” (206). El consumo como principio rector
del personaje de Fernando del Paso evoca algunas de las críticas al
capitalismo en “La industria cultural”, de Thedor Adorno y Max
Horkheimer (2013), que parecen anticipar los colapsos cosmopolitas
que preocupan a Siskind y que Sorensen encarna en cierta medida.
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Antes, mencionaba la relevancia del archivo de la literatura
policial, el cine y la nota roja. En el análisis que me interesa ahora,
destacaré el mundo de Sorensen como un catálogo de lujos. La
novela es prolija en marcas de ropa, vino, accesorios, automóviles
y descripciones de alta cocina y maridajes. La primera página, de
hecho, describe el clóset de David, donde hay:
una impresionante colección de trajes y combinaciones de los
casimires y materiales más finos, la mayor parte hechos a la medida
por los mejores sastres de Milán y de Savile Row … Corbatas
de seda acanalada … compradas en Jermyn Street. Corbatas de
brocado de la Place Vendôme, corbatas de regimiento de Harrods
y Pierre Cardin. Corbatas Bernini y Van Laack … [camisas] hechas
a su medida por el camisero de The Custom Shop, de Grand
Avenue, y eran del mejor algodón egipcio. (Del Paso, 2017: 25)

En cuanto a su primer encuentro con Linda, destaca el
automóvil de colección que David choca sin causar daño real. Para
congraciarse, cenan juntos en el restaurante francés “Fleur de Lys”,
donde: “después de la botella del soberbio Château La Fleur-Petrus
82 que eligió David para acompañar la terrine de cordero, la ensalada
perigourdine, la cocotte de ternera aux fines herbes y los quesos —reblochon,
roquefort, brie de Meaux—, Linda ordenó una botella de Bollinger R.
D., también del 82, para rociar el postre” (45), una descripción que
pide al lector actualizar sus conocimientos de cocina y vinos.
La casa de Linda, a donde David se muda al casarse, está
en el exclusivo barrio de Nob Hill. Sus interiores se encuentran
adornados con litografías originales de Vasarely, emplomados
inspirados en Frank Lloyd Wright, sillones Chesterfield, figurillas de
Murano y un incensario hindú, óleos de Saura, Leonora Carrington,
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Tamayo, Botero, Richard Estes y Keith Haring (Del Paso, 2017:
52-56). Como antes el homicidio y el estado mental del criminal
evocaban la novela rusa, estos catálogos de lujo tiene sus propios
ecos. La descripción del apartamento evoca la tienda de curiosidades
junto al Sena donde Raphaël de Valentin encuentra la piel de zapa en
la novela La peau de chagrin, de Honoré de Balzac. Además del lujo, se
trata de lo exquisito y exótico. Los catálogos de prendas y accesorios
de Sorensen desperdigan en la novela lo que en el capítulo 11 de El
retrato de Dorian Gray podemos ver condensado en un sumario de
placeres en los que se dilapida el joven dandi. En ambos casos, un
objeto mágico les permite a Valentin y Gray cumplir con sus deseos:
el lujo y la capacidad de obrar sin consecuencias.
David Sorensen carece de objetos mágicos, pero tiene encanto,
un gran amigo y una esposa millonaria. Su propio empleo tiene una
evidente consonancia con el mundo que desea: es un publicista. Para
los lectores de Fernando del Paso, el uso de la publicidad como un
elemento crítico es familiar. Sólo basta recordar “Viaje de Palinuro
por las agencias de publicidad y otras islas imaginarias”, en Palinuro
de México. La crítica al mundo de la publicidad que en Palinuro ocurre
en clave paródica a través de una hipérbole desaforada, en Linda 67
se lee como una crítica de consecuencias más violentas. A leer, por
ejemplo, el segmento “Palinuro en Productolandia” (Del Paso, 2013:
248-257), y notar la forma de catálogo de productos que adquiere el
discurso, es inevitable notar la relación con Linda 67. Para Palinuro,
el producto común y el de alta gama se entrecruzan: es imposible
vivir un día sin tropezar con algo emergido del mercado. Esto es lo
que lo hace al mismo tiempo terrible e inevitable. Para Sorensen no
se trata de evitar el mercado, sino de acceder a sus bienes y servicios
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más exclusivos a como dé lugar, tanto si esto es haciendo publicidad
o incurriendo en el femicidio y la estafa.
Las constantes referencias a bienes de lujo abundan en la
novela y, del mismo modo que los guiños a la novela y el cine policial
mantienen una actitud cómplice con el conocedor de estos productos,
el catálogo de marcas, lujos y placeres da una idea acabada de una
universalidad deseada que se manifiesta en la capacidad de consumir
productos de alta gama. A pesar de que David es un hombre culto,
su interés principal no radica en insertarse en la universalidad del
“mundo” por la vía de esa cultura, sino de su capacidad como
consumidor. La cultura es un indicador de su mérito al mundo del
lujo, pero Sorensen no la valora por sí misma. La contradicción, para
Sorensen, es múltiple: creció como un dandi, pero su ingreso real es
moderado; ambiciona la alta gama, pero trabaja en campañas para
productos comunes.
A diferencia de los intelectuales que analiza Siskind, Sorensen
no tiene un mundo de opresión nacionalista del que busca escapar.
Su nacionalidad, es apenas un dato curioso: “el desarraigo, la ausencia
de nexo orgánico con un país y una cultura, convierten el origen del
personaje en uno de los muchos engaños de su vida, a la vez que
apuntalan sus comportamientos y decisiones” (Corral Peña, 2005:
116). Este desarraigo se vuelve conflicto al chocar una y otra vez con
los prejuicios sobre la mexicanidad que David Sorensen incumple:
desde la ausencia de la piel morena hasta la exquisitez de sus hábitos.
Esto es fuente de tensión tanto en su círculo social como en su trabajo.
Así se lo hace notar Chuck O’Brien cuando David le comenta que no
es popular en la agencia de publicidad. Además de su vestimenta, con
un aliño muy por encima que la de cualquier agente de publicidad:
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La otra cosa es el inglés que hablas … Tienes que darte cuenta
que los gringos no pueden tragar a un mexicano que habla un inglés tan
elegante y perfecto como el del profesor Higgins de My Fair Lady,
¿me explico? Aunque tal vez lo mejor es que representes a una
empresa europea y que no digas que eres mexicano sino un
príncipe húngaro (Del Paso, 2017: 92, mis cursivas)4.

En la misma fiesta de los Harris donde los amigos tienen
la conversación, David habla de la reforma 187 con Sheila, quien
se pregunta si a él le afecta. David responde con un chiste mordaz:
—Por supuesto que sí —dijo Dave—, yo soy indocumentado.
Sheila casi se atraganta con la champaña.
—Indocumentado, ¿usted? Está bromeando.
—No es broma. Soy un mexicano que hace casi tres años trabaja
en California sin permiso. Pero nunca me han pedido papeles…
—Claro, con ese color de piel, de cabello, de ojos, y su acento de
Chelsea, quién va a pensar que usted es mexicano… ( 85-86)

A diferencia de su padre, perfectamente aceptado en el mundo
de la diplomacia, Sorensen nunca logra pertenecer por completo
al mundo de los acaudalados. En la novela, la marginalización es
compensada con la lógica de consumo. Para Elizabeth Corral Peña
(2005), esta lógica es fundamental:
4 Elizabeth Corral Peña (2005) nota el juego de Del Paso en la alusión a
My Fair Lady, donde “la aristocracia londinense toma a la plebeya Elisa por
una princesa húngara” (p. 125).
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En Linda 67, como en el pop, la proyección hiperbólica
a primer plano de los objetos comprables y vendibles funciona
como propuesta estética, a la vez que se convierte en un poderoso
instrumento de crítica social. Los personajes de la novela no se
cuestionan la pertinencia de asumir la vida en términos mercantiles,
porque es la que les interesa: incluso parece ser la única manera que
conocen para relacionarse con el mundo. De ahí que David trate a
Linda como otro bien canjeable por dólares (121).
Natali González (2017a) reconoce en la estructura de novela
policiaca un pretexto para criticar a la sociedad consumista sin
moralizar, sino cuestionar las tensiones constantes de esta lógica en
la relación México-Estados Unidos (114).
La lógica de una vida asumida en términos estrictamente
mercantiles que menciona Corral recuerda la línea crítica de Adorno
y Horkheimer en “La industria cultural”. No es una casualidad
que Sorensen, quien encarna a ultranza la lógica de objetualizar la
humanidad, sea un publicista, una labor que Del Paso practicó y
que ha sido blanco de sus críticas por ser un trabajo que utiliza el
lenguaje de un modo especial para fines espurios (Figueroa, 2018;
Beltrán, 2021). Sorensen lleva al extremo su trabajo publicitario al
utilizarlo como la base para planear su crimen:
Cómo, dónde, cuándo: esto le recordaba lo que Bob Morrison le
dijo el primer día de trabajo en la agencia: cada vez que tengas un
producto que hay que vender por medio de la publicidad hazte las
siguientes preguntas, Dave: qué, a quién, dónde, cuándo y cómo
…. ¿Cómo? Ah, esto es lo más difícil de todo: cómo. Cómo vender
un producto. Cómo convencer a una joven chicana que con este
lápiz de labios se verá más bella. Cómo convencer a Lagrange
y a la prensa, a todo el mundo de que Linda fue secuestrada …

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Cómo hacerle creer … a todo el mundo, que si el viejo Lagrange
no entrega los diez, los quince millones de dólares, van a matar a
Linda (Del Paso, 2017: 108).

Espinosa-Jácome (2006) identifica tres proyectos
publicitarios en la armazón de la novela: el proyecto de cosméticos
“Olivia”, el homicidio y cobro de rescate millonario, y el Proyecto
Andrómeda (170-171). Los dos primeros son concurrentes y se
reatroalimentan. El último es un proyecto sólo en apariencia porque
es una celada del viejo Lagrange, quien voltea las tablas a Sorensen
atrapándolo con lo que más lo tienta: el acceso al mundo del lujo.
Para Adorno y Horkheimer (2013) el problema de la
“industria cultural” era que detrás de ella se encontraba la lógica
impositiva del capital. En esta, la experiencia humana queda reducida
a dos posibilidades: productor o consumidor; durante el tiempo
de trabajo se produce y durante el ocio se consume, pero nunca
estamos fuera de la lógica del mercado (8). Los medios masivos
establecen un gran lenguaje que el consumidor entiende y que marca
la pauta de quien lo produce ( 21). La publicidad es clave, pues es un
ejercicio costoso que garantiza que sólo los productos que la pueden
pagar hagan llegar su mensaje; condensa los vicios de la industria
cultural al ser una de sus fuentes principales de ingreso y también al
convertirse en su “arte por excelencia”; al promover sus productos,
construye y perpetúa su lenguaje ideológico (75-77). Para Sorensen,
es claro el impacto de los medios y de la narrativa de la pertenencia al
mundo, como es notable en las estrategias que el equipo publicitario
desarrolla en torno a la línea de cosméticos para mujeres latinas
descritas en el capítulo “Una forma distinta de morir”. Cuando a
su equipo se le cuestiona por qué piensan anunciar el producto en
horarios televisivos entre las nueve y las once de la mañana, cuando
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nadie ve la televisión, la respuesta hace evidente el constante ruido
de fondo de la publicidad en medios masivos en la experiencia del
target de mercado:
Nadie la ve, pero muchos la oyen … un estudio que revela que las
mujeres que trabajan en su casa oyen no sólo la radio: muchas …
oyen la televisión mientras cocinan o lavan la ropa. Y todavía hay
un alto porcentaje de mujeres chicanas e ilegales sin empleo. Por
otra parte, muchas ayudan en la limpieza de otras casas, mientras
las dueñas están fuera, y también oyen la televisión. (Del Paso,
2017: 198-199)

Como Adorno y Horkheimer (2013) anticipaban: “Reducidos
a material estadístico, los consumidores son distribuidos sobre el
mapa geográficos de las oficinas de investigación de mercado, que
ya no se diferencian en nada de las de propaganda, en grupos según
ingresos” (12). Esta lógica de mercado utiliza la narrativa del éxito
uno y otra vez para establecer una relación inmediata: triunfar es
ser capaz de participar del mundo del consumo ( 28). El equipo de
Sorensen no es ajeno a esto.
Bob Morrison le muestra un comercial que han desarrollado
cambiando el eslogan original de David, “El orgullo de ser latina”,
por: “el orgullo de ser distinta… A las hispánicas, a las chicanas, no
les gusta que las llamen así. Todas están ansiosas de ser consideradas
ciudadanas norteamericanas… Aunque paradójicamente, al mismo
tiempo, quieren ser distintas…” (Del Paso, 2017: 204). El comercial
en blanco y negro muestra una mujer latina de piel oscura abrazando
a un hombre de piel clara. Sólo las uñas rojas tienen color: “Lo
abrazaban, lo apretaban, lo arañaban. Era evidente que se trataba
del apogeo de un coito … Aparecía el logotipo de Olivia y, debajo
de él, la primera parte del eslogan, leído al mismo tiempo por el
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locutor: Olivia… una forma distinta de ser” (205, cursivas en el
original). La crítica de los alcances de la publicidad, el uso particular
de su lenguaje es clara en este capítulo. Mientras en la reunión se han
discutido las estrategias, Sorensen lee para sí, en fragmentos cada
vez más grandes, el mensaje que el “hippie” ha dejado en su casa
diciéndole que él atestiguo el ataque de David a Linda, que la mujer
no ha muerto y que Sorensen debe entregarle los quince millones
del rescate. Lado a lado, dos formas de mensaje con la intención de
conseguir un beneficio económico.
El ideal del “deseo de mundo” cumplido, en la narrativa
del comercial descrito, es especular con la experiencia de Sorensen
y su fallido matrimonio con Linda. Como recuerdan Adorno y
Horkheimer (2013), la industria cultural defrauda constantemente
postergando siempre el placer o la consecución de ese supuesto
éxito (8). La forma en que la publicidad funciona como discurso que
condensa en el caso de Sorensen, se vuelve entonces transparente: si
todo el mundo está en la lógica del mercado, el diseño de la campaña
publicitaria también puede funcionar como base para el diseño de
un crimen pues su fin es el mismo: la ganancia económica, el sueño
del éxito, vivir en el mundo del consumo y fracasar.
Mariano Siskind, al revisar algunos de sus planteamientos
sobre el cosmopolitismo de cara a los retos del siglo XXI, discute
la crisis en la idea de “mundo”. Se trata de reconceptualizar la
idea de cosmopolitismo “during a historical juncture defined by
the total collapse of the imaginary function assigned to the world
by the experience of the that was central to the discourse of
cosmopolitanism” (Siskind, 2019: 206); esto es, el mundo como la
estructura simbólica que apoyaba los imaginarios de emancipación,
igualdad y justicia (206). Entre los mayores síntomas que Siskind
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-50

219

�Luis Miguel Estrada Orozco / Colapsos y crímenes cosmopolitas en Linda 67

identifica en este “fin del mundo”, se encuentran las crisis de
desplazamiento de refugiados y migrantes, la intensificación del
militarismo y la violencia, además de una radicalización de las formas
de dominación y explotación capitalista que han incrementado
las desigualdades socioeconómicas (209). Este fin del mundo ha
alcanzado al propio capitalismo: “And even Capital articulates its
own structuring function in direct relation to it, simultaneously as
causing and being endangered by the end of the world” (212-213). Desde
esta perspectiva, lo que Siskind ya observa en 2019 como colapso ya
se encuentra en formación durante la década de los noventa en que
se ubica la novela.
Antes, discutía las referencias, muchas de ellas originadas en
la nota roja: los crímenes de O. J. Simpson y Susan Smith, actos de
terrorismo, como el bombardeo de Oklahoma, que opaca parcialmente
las noticias sobre el desenlace del secuestro de Linda (Del Paso, 2017:
223 y 232), la epidemia global de VIH/SIDA, la hostilidad contra
las comunidades migrantes en los Estados Unidos, además de las
sucesivas crisis mexicanas posteriores a 1994: los magnicidios y el error
de diciembre, entre otros. Todas ellas, señales del “fin del mundo”.
Algunos de los problemas mexicanos tienen incluso repercusiones en
el mundo estadounidense. Si el inspector Gálvez llega a sospechar de
Jim Harris como posible secuestrador es porque sabe que su compañía
de decoración ha sufrido reveses económicos por la insolvencia de
sus clientes hoteleros mexicanos luego de la crisis del 94 (Del Paso,
2017: 192), una evidencia de que los márgenes geopolíticos nunca
están tan lejos de los centros cosmopolitas.
El cosmopolitismo de la pérdida, que Siskind asegura que
puede aún tener funcionalidad en un estado de cosas donde la idea de
“mundo” ha colapsado, es analizado a través del cuento de Roberto
220

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-50

�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

Bolaño, “El Ojo Silva”. Sin entrar en los detalles de la trama, Siskind
(2019) nota que los personajes hablan de la India de un modo vago,
una geografía imprecisa en donde ocurre un episodio de tráfico
y explotación sexual infantil. Para Siskind, “It is the intentionally
unspecified name of an elsewhere that requires a lack of geocultural
specificity in order to fulfill its narrative purposes – to underscore
the universality of violence as the unifying constitutive condition of the end
of the world” (220-221, mis cursivas). El movimiento de Bolaño,
para Siskind, coloca a ese mundo colapsado en un allá periférico.
Fernando del Paso, adelantándose al colapso del mundo en una
época particularmente violenta y de crisis, coloca el fin del mundo
en el centro del Occidente desarrollado: San Francisco. En Linda 67,
el fin del mundo no viene desde la periferia hacia el centro, sino que
se gesta en el corazón de las sociedades que alguna vez fueron el
centro del deseo de mundo.
El trabajo que Fernando del Paso realiza con las expectativas y
referentes del género policial es un primer movimiento introductorio
para un entramado referencial mayor. La obra reta los elementos de
las fórmulas conocidas, ironiza y hace guiños, mientras entrelaza
este archivo con el de la alta literatura, los referentes al mercado y las
señales del colapso cosmopolita. Con ello, la obra seduce al lector al
tiempo que lo reta. Por otro lado, amplía las posibilidades de lectura
de los géneros venidos de la cultura de masas al emplearlos como
base estructural de un desarrollo estético que escapa a las expectativas
del neopolicial, mayormente utilizado en Latinoamérica. Sobre esta
base estructural y este desarrollo estético, Fernando del Paso nos
abre al abismo del crimen que se respira cerca del fin del mundo
como deseo universalidad y concebido mayormente como mercado.
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-50

221

�Luis Miguel Estrada Orozco / Colapsos y crímenes cosmopolitas en Linda 67

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225

�Dosier
Humanitas, vol. 2, núm. 4, 2023

La ciencia ficción mexicana: del margen a un centro
que es muchos centros
Mexican science fiction: from the margin to a center
that is many centers
Alejandro Ramírez Lámbarry
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla
Puebla, México
Orcid: 0000-0003-3299-5914
alambarry.ffyl@gmail.com

Fecha de entrega: 08-12-2022 / Fecha de aceptación: 20-02-2023
Resumen: Este artículo analiza cuatro antologías de ciencia ficción
publicadas en México. La primera, de 1991, se sitúa desde el margen del
campo literario y justifica su importancia con la apropiación regional que
los autores antologados han hecho del nuevo género de origen anglosajón.
Las siguientes antologías de 1997 y 2001 emprenden una disputa contra
el centro del campo con el fin de obtener mayor capital. Sus tomas de
posición implican la apropiación de la tradición literaria canónica, la
cercanía del género de la ciencia ficción con la fantástica (del cono Sur) y,
de nuevo, la originalidad de la apropiación de este género en México. Por
último, la antología de 2018, de Libia Brenda, se presenta desde un centro
dual o bicultural que modifica la dinámica de margen y centro. Una de sus
mayores aportaciones es ser la primera antología que incluye un número
considerable de escritoras.
Palabras clave: Ciencia ficción, antologías, Bourdieu, margen, centro.

227

�Alejandro Ramírez Lámbarry / La ciencia ficción mexicana

Abstract: We analyze in this article four science fiction anthologies that
were published in Mexico. The first one, published in 1991, occupied the
margins of the literary field and argued its importance with the fact that
English science fiction was assimilated –and not only copied– by Mexican
authors. The following anthologies, 1997 and 2001, tried to destabilize the
center with the aimed of obtaining more literary capital. Their strategies
were aligning science fiction with canonical literature and with fantastic
literature (from the Southern Cone) and arguing again that Mexican writers
had successfully assimilated this genre. Finally, Libia Brenda’s anthology
from 2018 situated itself in a dual or bicultural center changing the margin
and center dynamics. Brenda’s main achievement was the addition for the
first time of an important number of female writers.
Keywords: Science fiction, anthologies, Bourdieu, margin, center.

228

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-51

�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

En este artículo estudiaremos cuatro antologías de ciencia ficción
publicadas en México. Nos interesa evaluar las tomas de posición
que estas antologías realizaron en su momento y su contribución
para cambiar el sistema literario mexicano en lo que respecta, en
específico, a la relación entre el margen y el centro. Las cuatro
antologías son Más allá de lo imaginado (1991),5 El futuro en llamas (1997),
Visiones Periféricas (2001) y Una realidad más amplia. Historias desde la
periferia bicultural (2018). Los antologadores son, respectivamente,
Federico Schaffler, Gabriel Trujillo Muñoz, Miguel Ángel Fernández
Delgado y Libia Brenda.6
Nuestra tesis es que la primera antología colma un vacío en el
campo literario mexicano que nace debido a la original controversia
entre los supuestos géneros menores y el género mayor o canónico.
Estos géneros menores fueron –como lo indica Gabriel Trujillo en la
primera antología– la narrativa policiaca, la novela histórica y la ciencia
ficción, mientras que el canónico fue el realismo histórico y épico con
prácticas de vanguardia. Al referirse a este periodo, Sánchez Prado
5 Se publicó en tres tomos. Los dos primeros son de 1991 y el tercero de
1994.
6 No estudiamos las antologías del cuento fantástico por tratarse de un
género que, si bien cercano a la ciencia ficción, se propone desde otra tradición.
Algunos ejemplos de estas antologías son: Cuentos fantásticos mexicanos,
compilada y prologada en 1986 por María Elvira Bermúdez y Agonía de un
instante. Antología del cuento fantástico mexicano, de Frida Varinia. Tampoco
estudiamos las antologías que compilaron a los ganadores del premio Puebla
de Ciencia Ficción porque su único criterio de selección fue que sus autores
hubieran obtenido el premio. No hay un proyecto teórico-histórico-poético
en su estructura. Algo similar argumenta el mismo Federico Schaffler en la
primera antología de ciencia ficción: “una antología de un concurso no es
representativo (sic) de lo que se está produciendo a nivel nacional” (21). Estas
antologías son Principios de incertidumbre. Premio Puebla de Ciencia Ficción
1984-1991, Auroras y horizontes y El acto y el destino.
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-51

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�Alejandro Ramírez Lámbarry / La ciencia ficción mexicana

define el canon desde dos prácticas novelescas: “‘fiction of totality’
(which in itself is a variation of narrative modes such as ‘foundational
fiction’, and ‘national allegory’) and the transnational ‘modern epics’”
(2018: 64). Las siguientes dos antologías se asumen en esta lucha desde
el margen, pero optan por estrategias distintas para obtener mayor
prestigio y relevancia. Mientras que la antología de Trujillo incluye
la ciencia ficción en la tradición literaria más canónica; se aprovecha,
así, la cercanía que tiene ésta con el género de la literatura fantástica;
la de Ángel Fernández apela al empoderamiento desde el margen,
la periferia o lo que Beatriz Sarlo llamó las orillas.7 Esta creación
marginal que renueva y empodera se concreta en Visiones Periféricas
con una muestra de ciencia ficción con temas nacionales y un lenguaje
coloquial. Sin embargo, en las tres primeras antologías la posición
marginal que buscaba ser trascendida no les permitió ver que, a su
vez, habían silenciado a otro grupo. La antología de Libia Brenda
carece de una justificación crítica, pero representa en su selección
una ciencia ficción más diversa, ya que incluye por primera vez a un
número importante de escritoras. Se trata, además, de una antología
escrita en diálogo con el país con mayor capital literario en cuanto a la
ciencia ficción: los Estados Unidos de América.
Pierre Bourdieu señala que un campo es un “conjunto de
posiciones distintas y coexistentes, externas unas a otras, definidas
7 En Borges, un escritor en las orillas, Sarlo refiere que parte de la
originalidad de Borges ocurre gracias a su posición marginal: “la soltura de
un marginal que hace libre uso de todas las culturas” (2003: 14-15); asimismo:
“La trama de la literatura argentina se teje con los hilos de todas las culturas;
nuestra situación marginal es la fuente de una originalidad verdadera, que no
se basa en el color local... sino en la aceptación libre de la influencia; donde los
escritores europeos se angustian por el peso de sus antecesores, los rioplatenses
se siente libres de parentesco obligado” (2003: 63).

230

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-51

�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

en relación unas de otras, por su exterioridad mutua y por relaciones
de proximidad, de vecindad o de alejamiento y asimismo por
relaciones de orden, como por encima, por debajo y entre” (1999:
16). El campo se activa cuando dos polos entran en conflicto: el
grupo dominante, que desea preservarse en el poder, y el grupo
que lo desafía. El capital literario está en juego; con éste es posible
emitir juicios sobre el valor estético de una obra, de un género
literario y de un grupo de escritores: consolidar a unos en demérito
de otros. El capital configura el espacio del campo; asocia a aquellos
que lo poseen y margina a quienes carecen de él. Según Bourdieu
nuestros criterios estéticos y el valor que otorgamos a una tradición
están determinados por las luchas del campo literario.8 Nuestras
definiciones de margen y centro, de género menor y canónico
responden a su teoría: se trata de las obras, los géneros literarios
y los autores consagrados por la tradición; son el resultado de las
luchas y los conflictos dentro del propio campo por obtener capital
literario.
Es claro que existen diversas instancias de consagración
acompañadas de diversas estrategias para obtener capital. Bourdieu
escribe que la producción del valor de la obra depende:
no sólo a los productores directos de la obra en su materialidad
(artista, escritor, etc.), sino también al conjunto de los agentes y
de las instituciones que participan en la producción del valor de
8 Bourdieu escribe: “La definición más estricta y más restringida del
escritor (etc.), que aceptamos en la actualidad como evidente, es fruto de una
larga serie de exclusiones o de excomuniones destinadas a negar la existencia
como escritores dignos de este nombre a todo tipo de productores que podían
percibir su propia existencia como escritores en nombre de una definición más
amplia y más laxa de la profesión (1998: 331)
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-51

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�Alejandro Ramírez Lámbarry / La ciencia ficción mexicana

la obra a través de la producción de la creencia en el valor de la
obra de arte en general y en el valor distintivo de tal o cual obra de
arte, críticos, historiadores del arte, editores, directores de galerías,
marchantes, conservadores de museos, mecenas, coleccionistas,
miembros de las instancias de consagración, academias, salones,
jurados, etc. (1998: 339)

Las antologías que analizaremos en este artículo son tomas
de posición9 con el fin de adquirir mayor capital literario. Con este
capital buscan salir del margen para ocupar el centro. Si la apuesta
es exitosa se volverán, a su vez, en instancias de consagración. Son
famosas las antologías de poesía en México como Poesía en movimiento
y Antología de la poesía mexicana moderna porque consolidaron a un
grupo y a una poética en demérito de otros. Nuestro objetivo es
estudiar este mismo suceso con la ciencia ficción.
El surgimiento del margen
La primera antología de ciencia ficción en México cuenta con
un prólogo de Gabriel Trujillo y tres Introducciones de Federico
Schaffler. Se publicó en la editorial del Consejo Nacional para la
Culturas y las Artes, en su colección de Tierra Adentro: un proyecto
gubernamental que tenía como objetivo descentralizar el poder
literario de la capital y desarrollarlo en los estados de la República. Su
misión busca desafiar el orden y la jerarquía existentes: la literatura
hasta entonces se leía, difundía y consagraba únicamente en la
9 De acuerdo con Bourdieu: “Las tomas de posición (obras, manifiestos
o manifestaciones políticas, etc.), que se pueden y deben tratar como un
‘sistema’ de posiciones para las necesidades del análisis, no son el resultado de
una forma cualquiera de acuerdo objetivo, sino el producto y el envite de un
conflicto permanente. Dicho de otro modo, el principio generador y unificador
de este ‘sistema’ es la propia lucha” (1998: 345)

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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-51

�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

Ciudad de México. Una antología de ciencia ficción adquiere mayor
sentido al tratarse de un género marginal que busca reconocimiento.
Schaffler reconoce la situación y, entonces, presenta en los tres
tomos las listas de los escritores con sus nombres y su estado de
origen. Refiere que la selección es una: “muestra representativa”,
de “autores de varias partes del país” (1991, I: 19). Se cumple así el
objetivo de Tierra Adentro.
Este proyecto descentralizador se acompaña con el
posicionamiento marginal de la ciencia ficción. En esta misma página
inicial, Schaffler lamenta que este género “ha sido menospreciado y
muchos escritores lo rehúyen por considerar que puede dañar la
imagen que de ellos se tiene o encasillarlos en un nicho literario poco
productivo” (1991, I: 19). El antagonista es la “gran literatura” (1991,
I: 20). Schaffler no aclara a qué se refiere con este concepto. Serán
los otros antologadores quienes lo hagan. Por ahora solo tenemos la
afirmación del margen.10 Trujillo agrega en este espacio marginal a
los géneros de la narrativa policiaca y la narrativa histórica.
De esta manera, la primera antología colma lo que
Bourdieu llama una laguna estructural: un vacío cuyos bordes
están delimitados por la estructura: un vacío en potencia.11 Trujillo
nos revela la temporalidad de esta laguna estructural: “En este
momento, el clima intelectual ya es otro: los ‘subgéneros’ literarios,
10 Trujillo refuerza esta concepción al escribir en su prólogo: “la ciencia
ficción ha sido una literatura al margen” (en Schaffler, 1991, I: 11).
11 Bourdieu define la laguna estructural de la siguiente manera: “Para que
las osadías de la búsqueda innovadora o revolucionaria tengan posibilidades
de ser concebidas, tienen que existir en estado potencial en el seno del sistema
de posibilidades ya realizadas, en forma de lagunas estructurales que parecen
estar esperando y pidiendo ser colmadas, en forma de direcciones potenciales
de desarrollo, en forma de vías posibles de búsqueda” (1998: 349).
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-51

233

�Alejandro Ramírez Lámbarry / La ciencia ficción mexicana

como la ciencia ficción, empiezan a ser considerados como formas
expresivas válidas para percibir las nuevas realidades” (en Schaffler,
1991, I: 13). Este cambio no sucede de manera natural, se provoca;
Schaffler afirma que para continuar con este proceso de cambio
deben intervenir “autoridades culturales, editoriales, autores
y lectores” (1991, I: 22). El orden de la lista revela mucho de la
constitución del campo literario mexicano. En él se sueña primero
con la consagración de los premios y reconocimientos literarios
(autoridades culturales), después la publicación en las editoriales de
mayor prestigio, y le sigue el reconocimiento de otros autores ya sea
por medio de reseñas y comentarios. Nuestros bestsellers –las obras
que han consumido masivamente los lectores– suelen excluirse del
canon (Federico Gamboa, Luis Spota, Jorge Ibargüengoitia). Este
orden es más revelador todavía si consideramos que la ciencia
ficción en el mundo anglosajón surgió como un género de consumo
masivo. Vemos que Schaffler descarta esta posibilidad en México:
los lectores aparecen al final de la lista.
Una vez colmada la laguna estructural del margen y descrito
de manera muy vaga el rival (la gran literatura), la primera antología
describe la originalidad de este nuevo género. Trujillo lo relaciona con
la ciencia y propone una genealogía –que veremos con más detalle
en el siguiente apartado– que abarca a los griegos, los romanos,
la creación de universidades, el Renacimiento, el racionalismo, el
romanticismo y la literatura de terror. Los nombres que acompañan
estas culturas y escuelas son, entre otros, Thomas Moro, Platón,
Shelley, Julio Verne, Darwin y Einstein. Si bien la ciencia ficción
se encuentra en el margen, la tradición de la que abreva es la más
importante de occidente; esto nos dice Trujillo.
234

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-51

�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

Para Schaffler, la importancia está en la adaptación regional
del género. En el primer tomo escribe: “Esta ciencia ficción muy
propia de nosotros y difícilmente encontrable en la producción
comercial mundial, es lo que puede caracterizar y darle validez al
autor mexicano” (1991, I: 19). En el segundo tomo, vuelve al mismo
argumento y afirma que los escritores: “utilizan temas y aspectos
propios de nuestra cultura e historia” (1991, II: 9). Se trata de un
diálogo entre particularidad histórica y universalidad; la apropiación
creativa de un género foráneo. En este sentido, cabe decir, el género
de la ciencia ficción no se distingue de ningún otro en México ni
en Latinoamérica. La literatura que se ha escrito en nuestro país
ha tenido siempre en su origen una influencia extranjera. Antonio
Candido llama a este fenómeno una “relación de placenta”, de “país
nuevo”, y afirma que: “Una etapa fundamental en la superación de
la dependencia es la capacidad de producir obras de primer rango,
influidas, no por modelos extranjeros, sino por ejemplos nacionales
anteriores. Esto significa el establecimiento de una causalidad
interna, que hace incluso más fecundos los préstamos tomados a
otras culturas”. (2000: 346). Schaffler propone algo similar en su
antología: el inicio de una causalidad interna que le dé validez a la
ciencia ficción mexicana.
Además de esta causalidad interna que consolida el campo
literario nacional, la preocupación de Schaffler al destacar la unicidad
de la ciencia ficción mexicana responde a otro tema, presente en todas
las antologías: la relación del campo nacional con el internacional.
Los mercados anglosajón y europeo son desproporcionalmente
mayores al nuestro. De esta manera podemos hablar de lo que
Víctor Carrancá define como una doble marginación: “la primera, en
cuanto a su comparación inevitable con la ciencia ficción canónica,
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-51

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�Alejandro Ramírez Lámbarry / La ciencia ficción mexicana

es decir, la estadounidense y europea; la segunda, que determina que
la producción literaria interna se encuentra supeditada a sistemas
clasificadores hegemónicos que priorizan otros temas que pueden
considerarse de ‘alta literatura’” (2020: 95). Desde el primer tomo
hay una clara conciencia de la desigualdad de capital y el intento
de Schaffler por obtenerlo; por ende, celebra que su nombre se
haya incluido como miembro activo de la Science Fiction Writers of
America.12 En el tercer tomo vuelve al tema, cuando celebra como “la
máxima exposición que nuestro movimiento ha recibido” (1994, III:
10), la inclusión de un artículo de Mauricio-José Schwartz publicado
en The Encyclopedia of Science Fiction de Inglaterra. Estos primeros
pasos de lo que Pascale Casanova llamó la República Mundial de
las Letras –un campo literario mundial regido por un marcador
temporal de las prácticas escriturales que se validan en el centro
(Meridiano de Greenwich literario), para ser después asimiladas en
las periferias– cobrarán una gran importancia en la última antología
de Libia Brenda. 13
En busca del antecedente canónico
La antología El futuro en llamas realiza un cambio en el
posicionamiento del género de la ciencia ficción al alinearlo con
12 Este hecho: “permite que la ciencia ficción de México esté ya presente
en el mundo y en el mercado más grande del planeta, como punta de lanza de
un movimiento que deberá consolidarse en los próximos años” (1991, I: 23).
13 Pascale Casanova escribe: “what might be called the Greenwich
meridian of literature makes it possible to estimate the relative aesthetic
distance from the center of the world of letters of all those who belong to it.
This aesthetic distance is also measured in temporal terms, since the prime
meridian determines the present of literary creation, which is to say modernity”
(2004: 88).

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otros géneros y autores más canónicos. La introducción de Gabriel
Trujillo retoma el trabajo que ya había presentado en Más allá de lo
imaginado. Tenemos la mención de los primeros utopistas: Platón,
San Agustín, Luciano de Samosata y Tomás Moro. A ellos les siguen
“la ciencia renacentista” y “el enciclopedismo ilustrado” (1997: 7),
y una serie de nombres como Newton, Diderot, Voltaire, Jefferson
y Humboldt. Después de este recorrido universal, Trujillo llega a
México. “La ciencia ficción, hasta donde hoy lo sabemos, comienza
a practicarse desde 1773, cuando todavía éramos colonia española”
(1997: 10).
El primer autor mexicano es el fraile franciscano Manuel
Antonio de Rivas, cuyo texto relata un viaje a la luna. En el siglo
XIX destaca los nombres de Fernández de Lizardi, Pedro Castera
y Amado Nervo; de comienzos del XX: Julio Torri y Martín Luis
Guzmán; después a Juan José Arreola y Carlos Fuentes; por último,
de la Generación de Medio Siglo menciona a Salvador Elizondo,
José Agustín y José Emilio Pacheco. Ningún autor de esta lista
puede considerarse marginal. Son ellos quienes, en realidad, han
impuesto las figuras autorales consagradas y las modas literarias
de su momento. De hecho, es posible resumir este recorrido con
las siguientes escuelas: Costumbrismo, Modernismo, Ateneístas,
Escrituras de Vanguardia y Generación de Medio Siglo. El espacio
del margen, que había ocupado Schaffler, se viste con las vestimentas
del centro.
Al llegar al siglo XX Trujillo aborda el género de la ciencia
ficción sin aclarar si se refiere al mundo anglosajón o al mexicano.
Escribe, por ejemplo: “Al principio, para muchos lectores y críticos
literarios, la ciencia ficción no pasaba de ser una literatura cuasi
aventuresca, exclusiva para niños y adolescentes con intereses
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-51

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científicos”. (1997: 9) A diferencia del mundo anglosajón, en el
campo literario mexicano la etiqueta de la literatura infantil y juvenil
no fue explotada sino hasta bien entrado el siglo XXI. Todavía en
la década de los noventa autores como Julio Verne y H.G. Wells
eran publicados en la misma colección de Sepan Cuantos (Porrúa)
junto con Dostoievski, Shakespeare y Flaubert. En los Estados
Unidos la ciencia ficción se difundió en la serie de revistas pulp, que
como su nombre indica, se publicaba en un papel de baja calidad.
Las publicaciones solían ir acompañadas de imágenes llamativas
y cumplían una demanda de un gran mercado naciente. Estas
publicaciones fueron atacadas como literatura comercial y barata,
pero en México no hubo revistas de pulp ni publicaciones de éxito
comercial de ciencia ficción.
Víctor Carrancá muestra en su investigación doctoral que
la génesis del género en el país se dio en la década de los sesenta
con la primera revista publicada en México, Crononauta, dirigida por
Alejandro Jodorowsky y René Rebetez. A pesar de su nulo éxito
comercial –publicaron solo dos números–, la revista tuvo una buena
estrategia de consolidación ya que sirvió de plataforma para la
creación del Club de Ciencia-Ficción, en el que había que enviar un
formulario y se recibía una credencial oficial del Club. Este hecho,
de acuerdo con Carrancá: “implica una manifestación literaria
de mayor complejidad, que comienza a instaurar los mercados e
instituciones del sistema” (2020: 60). Una vez desaparecida la revista,
la editorial Novaro siguió publicando a autores de ese Club en sus
diversas colecciones. La segunda gran revista del género fue Ciencia y
Desarrollo, financiada por el CONACYT. Esta revista publicaba sobre
todo artículos de divulgación científica. Podemos decir entonces
que la génesis de la ciencia ficción en México es muy distinta a la
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del mundo anglosajón: allá la mayor fuerza se dio en el mercado
de lectores masivos, mientras que en nuestro caso el impulso lo
dieron las instituciones gubernamentales y personas aisladas en el
medio. De esta manera, Trujillo combina las tradiciones anglosajona
y mexicana (habla del Premio Puebla y de asociaciones de escritores)
para referir una tradición que fue en ocasiones relegada y en otras
promocionada por instituciones y escritores de gran valía.
De igual modo, Trujillo aborda de manera alternativa los
nombres de literatura fantástica y de ciencia ficción. Cuando el
género cae en una posición de subordinación o de género comercial,
Trujillo lo alza a la posición más fuerte y de mayor capital literario de
la literatura fantástica. Cuando el género aprovecha su marginalidad
para subvertir las formas convencionales, entonces retoma la posición
periférica de la ciencia ficción. De esta manera, al tratar el siglo XX
Schaffler lamenta que el género de mayor prestigio en México sea
el realismo histórico. “La ciencia ficción mexicana ha padecido…
una marginación parecida. Su discurso, a medio camino entre el
texto de divulgación científica y el relato fantástico de aventuras, no
parece tener cabida en los temas caros (y prestigiados) de la literatura
nacional” (20). Para contrarrestar esta idea, menciona a Borges, Bioy
Casares, Horacio Quiroga y Julio Cortázar como ejemplos de autores
que conjuntan un escritura experimental, lúdica y compleja en el
género de la fantasía. Esta misma escritura es la que suponemos en los
autores antologados por Trujillo. La lista que presenta a continuación
es de autores muy poco conocidos en su momento: René Rebetez,
Bernardo Ruiz, Mariano Martínez, Edmundo Domínguez Aragonés,
Federico Schaffler, Mauricio-José Schwarz y Arturo César Rojas. La
originalidad de estos autores de ciencia ficción depende de la distancia
con el género canónico del realismo histórico. Trujillo señala:
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En buena medida, la marginalidad inherente a este género ha
contribuido a que sus autores ejerzan una mayor libertad creadora.
Al no estar sujetos a las modas literarias y a las mitologías
predominantes de la literatura nacional, los escritores de ciencia
ficción se han permitido cometer sus propios errores y aciertos
sin temor al ridículo y al ostracismo (1997: 27).

La mención de “ridículo” y “ostracismo” va ligada a su
posición de marginación en el campo: no tienen el poder de decidir
aquello que es estético ni literario; sus obras pueden entenderse, por
lo mismo, como ingenuas y hasta ridículas. Cuentan, eso sí, con la
tradición de la literatura fantástica (Borges, Cortázar) que Trujillo
ensalza. Y también con esta antología que es una toma de posición
para que las cosas cambien.
En suma, Trujillo enfrenta la doble marginación que vimos
en el apartado anterior construyendo un argumento en el que la
generación de autores jóvenes que practican la ciencia ficción se
integra de manera natural a la tradición humanista occidental, y al
canon literario del país (aunque este canon a veces no los reconozca),
además de continuar la tradición de la literatura fantástica de autores
del cono Sur. Estos escritores son renovadores y experimentales
porque pueden ocupar y dejar a conveniencia su marginalidad.
La dejan para consolidar su tradición y la ocupan para definir su
originalidad subversiva e irrespetuosa. Eventualmente, el objetivo
es convertirse en centro; prueba de ello es que el escritor con el que
termina la introducción es nada menos y nada más que Juan Rulfo,
“otro vidente del árido corazón del México contemporáneo” (1997:
28). Se requiere de un tour de force para concluir una antología de
ciencia ficción con Rulfo, pero vale la pena el esfuerzo si los textos
que forman parte del libro se leen en diálogo con lo que Rulfo
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representa: el canon de la literatura mexicana. Por si había alguna
duda sobre la intención del antologador, este nos recuerda que el
título del libro El futuro en llamas establece una relación intertextual
con El Llano en llamas.14
La mexicanización de la ciencia ficción
Al igual que con Trujillo, Miguel Ángel Fernández inicia con la
búsqueda del antecedente canónico; entre más remoto mejor: el fraile
ilustrado Manuel Antonio de Rivas que escribió en el siglo XVIII
un viaje a la luna. A diferencia de Trujillo, Fernández desarrolla la
creación institucional de la ciencia ficción en México. Su trabajo nos
aporta una radiografía muy interesante del campo literario mexicano
de esa época. Vemos que, después de las revistas de Crononauta y
Ciencia y Desarrollo, surge en 1984 el premio Puebla de “Cuento de
Ciencia Ficción”. A falta de un gran público consumidor, de nueva
cuenta el Estado –en específico el Consejo Estatal de Ciencia y
Tecnología de Puebla dirigido por Celine Armenta– interviene
para impulsar la producción y el consumo literario.15 El mismo
procedimiento se llevó cabo –por medio del Instituto Nacional de
14 Es tan sorprendente el tour de force que el mismo Trujillo escribió en
la primera antología de ciencia ficción que este género no era reconocido en
México porque: “El panorama de la literatura nacional, que entonces oscilaba
entre el relato rural a lo Juan Rulfo y a la cosmovisión urbana a lo Carlos
Fuentes” (1997: 12).
15 Víctor Carrancá, al respecto, observa: “En el caso del Premio Puebla, al
ser un factor de prestigio entregado inicialmente por quienes conformaban ese
incipiente movimiento de consumidores/productores de CF, la jerarquización
de productores tenía un doble juego, ya que no solo ayudaba al grado
de consagración entre quienes lo recibían, sino que sacó a la CF de las
publicaciones especializadas para darla a conocer a un público más amplio”
(2020: 71).
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Bellas Artes– para promover la creación del ensayo, la novela y el
cuento. Pero el hecho de que surja un premio con una temática tan
precisa indica la importancia que se le dio en su momento a la ciencia
ficción. Y el concurso “Puebla” tuvo éxito. Fernández enumera una
gran cantidad de revistas, fanzines, publicaciones y asociaciones que
surgieron a la postre del premio (entre ellas quizá la más importante
es la Asociación Mexicana de Ciencia Ficción y Fantasía). Esta parte
histórica, concluye con un ataque a la crítica mexicana: “la poca
difusión que la CF mexicana tuvo desde sus inicios, o algún otro
propósito, ha ocasionado que algunos críticos literarios mexicanos
sostengan que la CF mexicana no existe, que está en decadencia,
o que es tan mala que más vale no tomarla en cuenta” (2001: 14).
Fernández no refiere un solo nombre de estos críticos; entonces,
podemos entender su frase más como una estrategia que como un
argumento preciso. Los críticos, como sabemos, son instancias de
consagración y el objetivo de Fernández es llamar la atención para
aumentar el capital literario de la ciencia ficción con las figuras que
podrían lograrlo. Se trata de una falta que, al enunciarla, busca una
reparación.
Esta misma idea se refuerza en el apartado siguiente donde
se expresa de manera más palpable el objetivo de la antología:
Visiones periféricas nace de un doble intento de reivindicación de la
comúnmente ignorada o, en el mejor de los casos, menospreciada
CF escrita en México. Por un lado, pretende ser una especie de
“visión de los vencidos”, sin tratar de significar la crónica de una derrota,
sino el entuerto de una conquista, recogiendo la voz y los relatos de
quienes eran considerados incapaces de escribir con ideas originales
y posturas propia sus reacciones y extrapolaciones acerca de lo que
sucedería o podría suceder en una época de cambios vertiginosos,

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siendo capaces de ofrecerlo con calidad a su país y al mundo entero,
sin ser guiados por el malinchismo que podría suponerse en los
cultivadores de una corriente literaria que vino de fuera, pero que
siempre han demostrado que al escribir, como se verá después, lo
hacen desde dentro (del corazón). (2001: 14)

Entendemos que la primera parte de la cita refiere a la condena
que se le hizo a la ciencia ficción por sus orígenes comerciales. A
pesar de que, como vimos con Trujillo, México no tuvo esta tradición
(las revistas de pulp y la literatura juvenil o infantil), los autores de
la ciencia ficción se reclaman herederos de ella. De ahí que cargan
también con el estigma que podríamos ejemplificar con la dicotomía
entre el autor autónomo y el heterónomo; Bourdieu observa que el
primero escribe una obra sin importarle otro beneficio que no sea
el literario, mientras que el segundo busca y se granjea un capital
económico, además del político.16 Un claro ejemplo del primero
sería en la literatura francesa, Baudelaire, y del segundo, Balzac. Los
autores de la ciencia ficción tienen un evidente origen heterónomo,
por su vocación al mercado, al conseguirse ganancias económicas. A
pesar de que en México no hubo autores heterónomos –no tuvieron
ganancias económicas–, estos escritores asumen este papel porque
su posición marginal se explica con los ataques de la “gran cultura”
(Schaffler), de los “géneros mayores” (Trujillo). El margen se vuelve
16 “Por muy liberados que puedan estar de las imposiciones y de las
exigencias externas –señala Bourdieu–, están sometidos a la necesidad de los
campos englobantes, la del beneficio, económico o político. De ello resulta
que son, en cada momento, la sede de una lucha entre los dos principios de
jerarquización, el principio heterónomo, propicio para quienes dominan el
campo económica y políticamente (por ejemplo, el ‘arte burgués’), y el principio
autónomo (por ejemplo, el ‘arte por el arte’), que impulsa a sus defensores más
radicales a convertir el fracaso temporal en un signo de elección y el éxito en
un signo de compromiso con el mundo” (1998: 321).
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de nueva cuenta importante porque se presenta como un espacio de
creación más libre. Fernández continúa el argumento de Schaffler:
apoya la originalidad de la ciencia ficción mexicana gracias a su
apropiación regional.
El índice de la antología nos lleva por un recorrido crítico muy
sugerente. La primera parte lleva como título “Nuevos mundos para
una literatura maravillosa”, y aborda la manera en que las invenciones
tecnológicas afectan la vida cotidiana; la segunda se centra en la
Guerra Fría y la tercera lleva como título: “El localismo de la ciencia
ficción”. Al respecto, Fernández escribe: “Cuatro relatos en los que
se logran colocar satisfactoriamente las premisas de a CF dentro de
problemáticas del presente, el pasado o el porvenir mexicanos” (2001:
16). Cuando revisamos este último apartado, nos encontramos con el
cuento de Héctor Chavarría “De cómo el Roñas y su mamá salvaron
al mundo”. Es un cuento, en particular, ocurrente: narra la llegada
de un OVNI a Tepito. El artefacto es deshuesado y vendido en el
mercado negro. Los extraterrestres huyen de nuestro planeta y lo
califican nocivo en extremo. El cuento de Roberto López Moreno
“El secreto” utiliza la cuenta larga maya para asignar las fechas de
la historia, mientras que el de Arturo César Rojas desarrolla un
espacio azteca futurista: la Pirámide de Guadalupetonantzin. En la
última sección, el cuento de Pepe Rojo “Conversaciones con Yoni
Rey” es muy original por la recreación de la oralidad del talk show. Los
autores recrean en el primer y cuarto cuentos el lenguaje coloquial y la
oralidad mexicana en un ambiente popular. Mientras que en los otros
dos se combina el mundo prehispánico con el futuro. En todos los
casos tenemos espacio, lenguaje y trama nacionales o de color local.
Estos elementos, en conjunto, son para Fernández la prueba de que
el género ha sido asimilado en México y que sus autores han dejado
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de ser epígonos de sus contrapartes anglosajonas. En este mismo
sentido es revelador analizar la portada del libro, en la que destacan
dos imágenes: una diosa prehispánica –que alude a la Coatlicue– con
una mujer voluptuosa en un traje especial en sus palmas abiertas.
Tenemos a la diosa, representante de lo mexicano, y a la mujer de la
ciencia ficción conviviendo en un talante armónico, casi divino.
Al final de la introducción, Fernández utilizará una vez más
el leitmotiv del desprecio de la crítica mexicana –sin mencionar
nombres– y ahora se agrega el malinchismo. Afirma que los
autores antologados por él han sido reconocidos en el extranjero y
despreciados en México: “no obstante la calidad de sus trabajos y el
haber obtenido reconocimientos nacionales e internacionales, siendo
considerados como periféricos aun dentro del a periferia” (2001: 15).
Esta postura es normal en un país marginal que recibe su capital, su
prestigio, del centro (Europa y Estados Unidos). Y adquiere mayor
significado en Fernández porque los autores mexicanos de ciencia
ficción han logrado vencer la relación de subordinación que existía
con el mundo anglosajón. Invitaría entonces a los críticos a hacer lo
mismo.
El margen que excluye
Las antologías de ciencia ficción lograron el reconocimiento
de la crítica y la adquisición, por ende, de mayor capital literario.
Carrancá afirma que en la década de los noventa: “La CF dejó de
ser considerada un subgénero, un repertorio popular o un simple
tópico narrativo sobre futuros distópicos o viajes interplanetarios,
para conformarse como una red articulada de relaciones entre
productores, consumidores, instituciones y mercados” (2020: 87DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-51

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88). Es muy significativo que tuvieran que transcurrir dos décadas
para que una nueva antología reparara otro problema: la ausencia
de escritoras. En el primer tomo de Más allá de lo imaginado hay once
escritores y dos escritoras; en el segundo tomo son trece escritores.
En el libro de Trujillo no hay una sola escritora entre los dieciocho
antologados. En la de Fernández tenemos a una escritora entre
los veintidós antologados. En estos casos la respuesta suele ser:
no había autoras, aunque el propio Fernández desmiente el aserto
al escribir en su introducción: “A principios del siglo XX también
irían apareciendo las primeras autoras de CF mexicana” (2001:
48); menciona a María Elvira Bermúdez; habría que agregar –de
acuerdo con Fernández y Carrancá– a Marcela del Río, Gabriela
Rábago Palafox, Olga Fresnillo y Manú Dornbierer (esta última sí
fue antologada). El problema, en consecuencia, es otro y tiene que
ver con un asunto más sencillo y grave: la marginalización de las
escritoras por el solo hecho de ser mujeres. Un género como el de
la ciencia ficción, que luchó por ser reconocido, reprodujo la misma
exclusión de la que fue víctima.17
De ahí la importancia de la antología Una realidad más amplia:
Historias desde la periferia bicultural, publicada en 2018, cuyo trabajo
editorial estuvo a cargo de Libia Brenda Castro. La antología
incluye a ocho escritoras de trece en total. Brenda no presenta
una teoría de género ni desarrolla una historia del campo literario
mexicano desde una postura feminista. Se posiciona, en cambio,
17 La portada de la antología Visiones periféricas adquiere así una nueva
significación problemática, ya que representa a las mujeres como objetos
sexuales y diosas prehispánicas. Las mujeres no tienen voz, no son autoras,
son solamente objetos de admiración y veneración.

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en la periferia bicultural y aprovecha con ello dos temáticas que
fueron claves para los antologadores previos: el canon y el margen,
lo extranjero y lo local.
La introducción de Brenda está escrita con un estilo coloquial
y con una temática personal. El criterio de selección de las autoras
parece haber sido la cercanía que estas tenían con la antologadora,
además de su disposición a publicar.18 “Todo empezó con unos
mensajes privados y unos correos que decían: ‘¿Y si hacemos un
libro con nuestros cuentos?’” (2018: 6). Es posible que la periferia del
título se refiera al género de la ciencia ficción, pero es más probable
que se trate del lugar de escritura. Este lugar ya no es solo México;
al agregar el adjetivo “bicultural” nos enfrentamos al México de
la frontera y al México relacionado con los Estados Unidos. Cabe
destacar que el libro se publicó originalmente en inglés, además de
incluir a escritoras mexicanas y mexicoamericanas. En lugar de una
lógica antagónica o subordinada, la antologadora aprovechó la fuerza
del mercado anglosajón para establecer un puente que empoderara
también a México. En esta apuesta fue clave la acción del tejano
John Picacio, y su organización Mexicanx Initiative. Ambos, Picacio
y Brenda proponen una poética del “diálogo bicultural, internacional
y, sobre todo, amistoso” (7), aunque no la desarrollen ni la expliquen
con mayor detalle.
18 Al respecto, Carrancá escribe: “la labor de grupos y círculos como el
Cúmulo de Tesla, que integran a plumas feministas como Libia Brenda Castro
o Gabriela Damián, no solo impulsan el trabajo de autoras canónicas y foráneas
como Ursula K. Le Guin, sino que también han creado espacios de divulgación
y fortalecimiento para escritoras mexicanas. La agrupación de autoras
consagradas y emergentes tales como Iliana Vargas, Lola Ancira, Atenea Cruz
o Andrea Chapela, además de contribuir al pensamiento feminista, fortalecen
la crítica de la ciencia ficción mexicana en su conjunto” (2020: 159-160).
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-51

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La única escritora mencionada en la introducción es la
estadounidense Ursula K. Le Guin. Recordemos que Trujillo le da una
gran importancia a Juan Rulfo, mientras que Schaffler y Fernández
a la apropiación nacional del género. Con su antología, Brenda entra
de lleno a la República Mundial de las Letras. Sus autoras son en
algunos casos binacionales y sus cuentos se publicaron en inglés y
en español; su apuesta conceptual es de rebeldía y resistencia ante
los peligros del mercado y de la literatura comercial. Para luchar
contra esta última, retoma la frase de Le Guin sobre la necesidad
de escritoras “realistas de una realidad más amplia” (7). A diferencia
de un realismo incapaz de trascender su entorno, la ciencia ficción
nos permite recrear mundos que revelen opciones y soluciones
a la catástrofe ecológica y humanitaria. Se busca una literatura
entretenida sin ser superficial; una literatura contemporánea que no
caiga en las temáticas de moda.
En cuanto a los problemas del mercado, Brenda anuncia en
su introducción que su antología: “no se vende, el ebook se va a
liberar en septiembre y se podrá leer de manera gratuita en todo el
mundo, no está pensado para perseguir una ganancia ni para que
a nadie se le considere importante o con más valor que alguien
más” (2018: 7). Si bien la manera de publicación en versión digital
y accesible (Creative Commons) es revolucionaria, es erróneo asumir
que al no recibir capital económico tampoco recibirá capital cultural,
es decir, que los ahí antologados no se sentirán “importantes”, más
o menos “valiosos”. Bourdieu sugiere, incluso, que es justamente
lo contrario: negar el interés económico es una buena estrategia –
en muchos casos la mejor– para obtener capital literario. Bourdieu
define esto como “acto puro”: mostrar un desinterés en lo
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económico para obtener, en cambio, un mayor capital cultural.19
Como hemos visto en este artículo, las antologías son una instancia
legitimadora sumamente importante, donde la inclusión o exclusión
cambian de manera significativa la posición del autor y un género
en el campo literario. Una antología como Una realidad más amplia
es, en ese sentido, idéntica a las precedentes. Salvo que ahora utiliza
el internet20 para su mayor difusión y la estrategia de “acto puro”.
Prueba del éxito de la apuesta de Brenda es que fue la primera mujer
mexicana en ser nominada a un Premio Hugo en el mismo año en
que se publicó la antología Una realidad más amplia: Historias desde la
periferia cultural.
Las antologías en la ciencia ficción
La primera antología de ciencia ficción en México se publicó en
1991 y la última hace cinco años. Durante este tiempo el género
modificó su posición marginal por otra central en un nuevo
campo literario mexicano que, a diferencia del siglo pasado, ya
no es cósmico, sino cuántico.21 Es decir, ya no cuenta con un
19 Bourdieu señaka: “La ruptura herética con las tradiciones artísticas
vigentes encuentra su criterio de autenticidad en el desinterés. Ello no significa
que no haya una lógica económica de esta economía carismática basada en una
especie de milagro social que es el acto puro de cualquier otra determinación
que no sea el propósito estético” (1998: 320).
20 El uso del Internet para difundir la obra de autores de ciencia ficción
inició en 1999 con la creación de la página La langosta se ha posado 2.0 que
dirigía Gerardo Horacio Porcayo. Desde 2009, la página se convirtió en el blog
La langosta se ha posteado.
21 Carrancá observa: “la CF incorpora fenómenos culturales muy variados
y, por ende, debe replantearse la aproximación crítica hacia ella. No podemos
seguir analizándola en términos de textos canónicos y periféricos, defendiendo
si ciertas obras pueden o no pertenecer a la alta literatura de un país, a lo
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solo centro, sino con varios. Las escuelas que mencionamos
con Trujillo (Costumbristas, Ateneístas, Medio Siglo), apuestas
ganadas en la lucha por la consolidación, se multiplican en la
actualidad. Tenemos un campo con varios centros y un cambio
significativo en las instancias de consagración. Donde antes
estaba la crítica, las editoriales, las antologías, los grupos y
escritores consolidados, ahora tenemos, sobre todo, al mercado.
Si la intromisión de un capital en otro es fuerte la frontera entre
los campos se desvanece, lo que Bourdieu llamó el “grado de
autonomía”.22 El que antes era un campo autónomo se convierte
en un satélite del que ahora lo domina. ¿Es esto lo que vivimos
ahora en México (y posiblemente el mundo) con el campo
económico dominando al literario?
Podemos afirmar que las antologías de la ciencia ficción en
México cuestionaron y acompañaron este cambio. En su búsqueda
por salir del margen cuestionaron la importancia y el valor del
centro y propusieron un nuevo modelo. Schaffler fue el primero
que ocupó el margen, y lo hizo desde una colección editorial que
cuestionaba el centro hegemónico del país: Tierra Adentro. Su
popular o a lo culto... Ese discurso ya se ha agotado. Como plantea EvenZohar, al encontrarnos ante un sistema dinámico, encontramos muchos centros
y periferias que se complementan entre sí, fortaleciendo y renovando sus
repertorios por las actividades que surgen en torno a sus componentes” (2020:
425).
22 De acuerdo con Bourdieu: “El grado de autonomía de un campo
de producción cultural se manifiesta en el grado en que el principio
de jerarquización externa está subordinado dentro de él al principio de
jerarquización interna: cuanto mayor es la autonomía, más favorable es la
relación de fuerzas simbólica para los productores más independientes de la
demanda y más tiende a quedar marcada la división entre los dos polos del
campo” (1998: 322)  

250

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movimiento inicial marcó el recorrido posterior en al menos dos
sentidos: 1) la particularidad regional del género de la ciencia ficción
y el diálogo con el extranjero, en específico el mercado anglosajón.
Trujillo, por su parte, fue muy consciente del papel de la tradición y
la necesidad de que la ciencia ficción se integrara de manera orgánica
en ella. El futuro en llamas era la continuación de El Llano en llamas.
En el caso de Fernández tuvimos el recuento de la creación literaria
acompañada de las instituciones estatales, que se concretó en una
ciencia ficción adaptada a los intereses e idiosincrasia regional. El
apoyo gubernamental (el premio Puebla) fue clave para encender la
flama que se extendió después en un fuego de autores, asociaciones
y editoriales –no tanto lectores– de la ciencia ficción. Por último,
en un campo que niega su propio capital tenemos, por un lado, la
diversidad de centros y, por el otro, la ausencia de una jerarquización
propia. Brenda afirma que su libro “no está pensado… para que a
nadie se le considere importante o con más valor que a alguien más”
(2018: 7). No es el campo literario quien decide ya sobre su propia
tradición, el que asigna sus jerarquías; son las editoriales comerciales
con sus premios las que dan ahora el capital económico y, por
defecto, el literario. Brenda se opone a esta dinámica sin encontrar
el aparato crítico que la respalde. Cuenta por ahora con el discurso
de entrega del premio del National Book Award a Ursula K. Le Guin,
y con una práctica editorial y de antologadora que se presenta como
espontánea y alternativa.23
23 El premio se entregó en 2014. Brenda incluye el enlace del video en
su Prólogo; en éste, la escritora estadounidense rechaza la jerarquía entre
los supuestos géneros menores de la ciencia ficción y el género mayor del
realismo, además de criticar la pérdida de autonomía del campo literario que
se ha supeditado cada vez más al campo económico.
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-51

251

�Alejandro Ramírez Lámbarry / La ciencia ficción mexicana

Obras citadas
Bourdieu, Pierre. Les règles de l’art. Genèse et structure du champ littéraire.
París: Éditions du Seuil, 1998.
Bourdieu, Pierre. Razones prácticas. Sobre la teoría de la acción. Barcelona:
Anagrama, 1999.
Brenda, Libia (ed). Una realidad más amplia. Historias desde la periferia
bicultural. México:
Cúmulo de Tesla, 2018.
Candido, Antonio. “Literatura y subdesarrollo”.Top of
Latina en su literatura. Fernández,

Form

América

Moreno C. (editor) México, D.F. Siglo Veintiuno Editores, 2000.
Carrancá de la Mora, Víctor Roberto. Ciencia ficción mexicana: modelos,
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Universidad Autónoma de Puebla, octubre 2020.
Casanova, Pascale. The World Republic of Letters. Cambridge, Mass:
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Fernández Delgado, Miguel Ángel (comp). Visiones periféricas.
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mexicana. México: Grupo Editorial Lumen, 2001.
Le Guin, Ursula. Discurso de entrega del 65th National Book
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252

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-51

�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

Internet
Sánchez Prado, Ignacio. Strategic Occidentalism. On Mexican Fiction, the
Neoliberal Book
Market, and the Question of World Literature. Illinois: Northwestern
University Press, 2018.
Sarlo, Beatriz. Borges, un escritor en las orillas. Barcelona: Seix Barral,
2003.
Schaffler, Federico (comp). Más allá de lo imaginado I. México: Fondo
Editorial Tierra Adentro, 1991.
Schaffer, Federico (comp.). Más allá de lo imaginado II. México: Fondo
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Schaffer, Federico (comp.). Más allá de lo imaginado III. México:
Fondo Editorial Tierra Adentro, 1994.
Trujillo Muñoz, Gabriel (comp). El futuro en llamas. México: Grupo
Editorial Vi

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-51

253

�Dosier
Humanitas, vol. 2, núm. 4, 2023

Cuando se finge que es ficción: aproximación
deíctica a La piel del vigilante de Raúl Quinto, un
caso de poesía especulativa
When the fact is fiction: a deictic approach to
La piel del vigilante by Raúl Quinto, a case of
speculative poetry
Gustavo Osorio de Ita
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla
Puebla, México
Orcid: 0000-0002-0975-0030
gustavo.osoriodeita@correo.buap.mx

Fecha de entrega: 13-12-2022 / Fecha de aceptación: 21-02-2023
Resumen: Si bien la poesía ha sido tradicionalmente uno de los géneros
que más complejiza y tensa la relación entre lo fictivo y lo empíricosituacional, existe un subgénero de ésta, denominado poesía especulativa,
la cual es definida por Suzette Haden Elgin como aquella poesía que
da tratamiento a una realidad que es, de cierta manera, distinta de la
realidad existente, es decir, una especificidad del género lírico que se
sustenta no en lo real-empírico, sino en un constructo de ya ficticio. En
este tipo de poesía, que podría aproximarse tanto a la literatura fantástica
como a la de ciencia ficción, sostengo existe una constitución discursiva
y pragmática particular de lo lírico que bien puede ser abordada desde
el reconocimiento analítico de la deixis poética la cual, formalmente,

255

�Gustavo Osorio de Ita / Cuando se finge que es ficción

implica un mecanismo discursivo que tiende a posicionar al sujeto lírico
(y por consiguiente al sujeto lector) en un espacio-tiempo imposibles
más verosímiles o en todo caso construidos desde la idea de un “campo
vivencial” (Kate Hamburger) que es a priori falso mas cohesivo; lo anterior
resulta en un mecanismo que, a mi parecer, se torna un discurso lírico
que se sostiene en ese “fingir que es ficción”, reformulando la célebre
sentencia de “Autopsicografía” de Fernando Pessoa. A fin de corroborar
esta hipótesis de trabajo y reconocer dónde y cómo se construye ese “fingir
lo que es ficción”, me detendré en el poemario titulado La piel del vigilante
(Premio Andalucía de Poesía Joven 2014) del poeta español Raúl Quinto,
poemario circunscrito al universo paralelo y distópico creado por Alan
Moore en la serie de novelas gráficas Watchmen (1986), en donde mostraré
cómo se construye una poesía especulativa desde el posicionamiento del
sujeto y la recuperación de espacios y tiempos a partir de la narrativa de
Moore, pero también cómo el poema plantea un desprendimiento de lo
empírico apuntalando una configuración deíctica autónoma; un universo
autosustentable e inverosímil en relación con el contexto real-empírico
pero que, ultimadamente, deviene un constructo autónomo y un caso
prototípico de aquello que se ha denominado, desde la crítica literaria
reciente, poesía especulativa.
Palabras clave: poesía especulativa, poesía de ciencia ficción, pragmática
poética
Abstrac. Although poetry has traditionally been one of the genres that
makes the relationship between the fictional and the empirical-situational
more complex and tense, there is a subgenre of it, called speculative
poetry, which is defined by Suzette Haden Elgin as poetry that gives
treatment of a reality that is, in a certain way, different from the existing
reality, that is, a specificity of the lyrical genre that is based not on the realempirical, but on a construct of already fictitious. In this type of poetry,
which could come close to both fantastic literature and science fiction, I
maintain that there is a particular discursive and pragmatic constitution
of the lyrical that can well be approached from the analytical recognition
of the poetic deixis which, formally, implies a discursive mechanism that
tends to position the lyrical subject (and therefore the reading subject) in
a more plausible impossible space-time or in any case built from the idea
of an “experiential field” (Kate Hamburger) that is a priori false, however
cohesive; the foregoing results in a mechanism that, in my opinion,
becomes a lyrical discourse that is sustained in that “pretend it is fiction”,

256

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-52

�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

reformulating the famous sentence of “Autopsychography” by Fernando
Pessoa. In order to corroborate this working hypothesis and recognize
where and how this “pretend what is fiction” is built, I will dwell on the
collection of poems entitled La piel del vigilante (Andalucía Youth Poetry
Award 2014) by the Spanish poet Raúl Quinto, a circumscribed collection
of poems to the parallel and dystopian universe created by Alan Moore
in the Watchmen series of graphic novels (1986), where I will show how
a speculative poetry is built from the positioning of the subject and the
recovery of spaces and times from Moore’s narrative, but also how the
poem poses a detachment from the empirical propping up an autonomous
deictic configuration; a self-sustaining and improbable universe in
relation to the real-empirical context but which, ultimately, becomes an
autonomous construct and a prototypical case of what has been called,
from recent literary criticism, speculative poetry.
Keywords: speculative poetry, scifi poetry, poetic pragmatics

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-52

257

�Gustavo Osorio de Ita / Cuando se finge que es ficción

En el Brazo de Orión, en un sistema solar conformado por ocho
planetas, un planeta enano, centenares de miles de cuerpos menores
entre el Cinturón de Kuiper y la Nube de Oort, asediado por
asteroides centauros y troyanos, circundado por la geocorona y la
línea de Kármán yace un planeta donde se escribe poesía.
Y la poesía es ficción. Muy a pesar del vínculo tan caro
para el Romanticismo, el cual establecía que aquel que escribe y
quien se hace presente en los poemas coinciden plenamente, yo
sostengo que el yo lírico es una construcción, es decir, que aquel
vínculo entre el sujeto empírico que redacta unas líneas sobre una
pulpa de celulosa o en una pantalla compuesta por miles de pixeles,
ya sea con tintas de pigmentos vegetales o minerales o a través de
un código activado por un teclado como el que ahora se encuentra
siendo impulsado por mis dedos, que entre eso que se escribe y
aquél que ahí deja algo escrito se encuentra una distancia mediada
por la composición, la selección, la invención: el sujeto lírico es
un invento y es fictivo.
Tomemos esto por cierto, que la poesía es ficción1. ¿Qué
ocurriría entonces con una ficción que acepta su circunstancia
fenomenológica y ontológica de serlo? ¿Qué hay con aquella poesía
que finge que es ficción –retomando y reformulando la célebre
“Autopsicografía” de Fernando Pessoa?– ¿Qué con la poesía
1 Hay múltiples discusiones al respecto, las cuales van de la poesía
automática a la autoficción, pasando por la idea de la disolución del “yo” en
la vanguardia y la recuperación del “yo” empírico en la poesía testimonial, las
cuales retoman incluso aportes con miles de años de antigüedad, como es la
misma Poética de Aristóteles. Sin embargo, no considero aquí sea oportuno
retomar u abonar dichas discusiones puesto que no es el eje central de este
trabajo de investigación y, de cualquier manera, considero que la propuesta de
análisis deíctico podrá arrojar, tangencialmente, cierta luz sobre esta idea del
sujeto lírico como una composición y, ergo, como un sujeto fictivo.

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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-52

�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

especulativa o de ciencia ficción? Aquí divisamos un punto. Aquí
nos aproximamos.
I. ¿Poesía especulativa?
Habrá que comenzar por acercar el ojo a la lente, por detenerse
en un solo objeto, hipotetizar sobre su distancia, sobre su forma
sobre sus características; como si ocupáramos el telescopio espacial
Hubble –orbitando a cientos de kilómetros en la estratósfera–, así
nos acercamos al fenómeno mismo, explorando el espacio de la
poesía especulativa. Es, por principio, un objeto que “parece poema”
y que gravita en torno a la masa de otro objeto mayor –enorme– que
es el de la tradición lírica; es, por consiguiente, otro tipo de poesía,
salvo una que, a diferencia de lo que comúnmente se da en llamar “la
Poesía”, tiende a aceptar declarativamente su circunstancia ficticia.
Es a partir de este reconocimiento que la poesía especulativa, a
mi parecer, construye una relación específica entre lo fictivo y lo
empírico-situacional, una especulación.
De acuerdo a Suzette Haden Elgin, una de las escritoras
más reconocidas en el panorama anglófono de la poesía de ciencia
ficción2, este género se remite a aquella poesía que da tratamiento a
una realidad que es, de cierta manera, distinta de la realidad existente,
es decir, una especificidad del género lírico que se sustenta no en lo
2 Si bien existe un amplio debate sobre la nomenclatura de este tipo de
poesía –dando cabida a “poesía sci-fi”, “poesía fictocientítica”, “poesía de
ciencia ficción” o “poesía especulativa”– por el momento no entraremos
en tal debate. He preferido retomar el concepto de “poesía especulativa” ya
que, discursivamente, el adjetivo “especulativo” advierte la configuración o
propuesta misma de este tipo de poema, es decir, que lo que se puede notar a
partir de una aproximación deíctica a este tipo de poesía es que se especula con
la subjetividad, el tiempo y el espacio hacia la constitución de mundos posibles
en y a través de los poemas.
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-52

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�Gustavo Osorio de Ita / Cuando se finge que es ficción

real-empírico, sino en un constructo de ya ficticio (1975: 77). En este
sentido, coincide con la definición de Kingsley Amis, para quien:
[La] ciencia ficción es aquella forma de narrativa que versa sobre
situaciones que no podrían darse en el mundo que conocemos,
pero cuya existencia se funda en cualquier innovación, de origen
humano o extraterrestre, planteada en el terreno de la ciencia o
de la técnica, o incluso en el de la pseudociencia o pseudotécnica.
[...] Muchas historias están basadas o incidentalmente implicadas
en dimensiones plausibles o en el desarrollo de una teoría o una
técnica ya existente (1966: 14-15).

O también, en el sentido de una realidad existente ajena, se
aproxima al crítico Darko Suvin, quien en el libro Metamorphose of
Science Fiction: On the Poetics and History of a Literary Genre sostiene:
Science fiction is literature of cognitive estrangement [...] a literary
genre whose necessary and sufficient conditions are the presence
and interaction of estrangement and cognition, and whose main
formal device is an imaginative framework alternative to the
author’s empirical environment (2016: 8-9).

Además, Suvin acuñará en la misma obra el término de
novum para referirse a un constructo donde se hace manifiesto
algo tanto nuevo como extraño, pero el cual tiende a mantener un
margen alto de probabilidad en su ocurrencia; es decir, se trataría de
algo que puede pasar por verosímil, que se ostenta como factible y
posible, pero que no por ello deja de extrañar3. En este sentido, el
3 Aquí, por supuesto, se podría vincular la propuesta de Suvin con
las ideas formalistas rusas del ostranenie, partiendo de la idea de un doble
extrañamiento (o quizás un extrañamiento paralelo por vías distintas) como
componencial de la literatura especulativa. Sin embargo, puesto que desborda
mis objetivos de investigación, dejo esto para el futuro.

260

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-52

�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

croata coincide con varios otros autores, para quienes la idea de lo
“especulativo” recae en ese constructo subjetivo, espacial y temporal
que raya en las posibilidades, en lo probable, en lo “quizás-futuro”
–de cierta manera en ese novum–. Por ejemplo, Judith Merril, quien
antologase durante más de una década a mediados del siglo XX la
célebre serie The Year’s Greatest Science Fiction and Fantasy, apuntaba la
siguiente definición en torno a la “ficción especulativa”:
Speculative fiction: stories whose objective is to explore, to
discover, to learn, by means of projection, extrapolation,
analogue, hypothesis-and-paper-experimentation, something
about the nature of the universe, of man, or ‘reality’ ... I use
the term ‘speculative fiction’ here specifically to describe the
mode which makes use of the traditional ‘scientific method’
(observation, hypothesis, experiment) to examine some postulated
approximation of reality, by introducing a given set of changes
– imaginary or inventive – into the common background of
‘known facts’, creating an environment in which the responses
and perceptions of the characters will reveal something about the
inventions, the characters, or both. (1957: 7-8)

Consiguientemente, la especulación –o más precisamente
“lo especulativo”– para Merril tiene que ver con una suerte de
propuesta metodológica, con un acercamiento a la idea del método
científico que permite una aproximación distinta a la realidad. Esto
también se puede ver reiterado en la propuesta de Robert Scholes,
quien, en torno al concepto que acuña como “structural fabulation”,
señala:
[…] the tradition of speculative fiction is modified by an awareness
of the universe as a system of systems, a structure of structures,
and the insights of the past century of science are accepted as
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-52

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�Gustavo Osorio de Ita / Cuando se finge que es ficción

fictional points of departure. Yet structural fabulation is neither
scientific in its methods nor a substitute for actual science. It is a
fictional exploration of human situations made perceptible by the
implications of recent science. Its favourite themes involve the
impact of developments or revelations derived from the human
or physical sciences upon the people who must live with those
revelations or developments. (1995: 311)

Yo así quisiera aproximarme al concepto: entender la “poesía
especulativa” como una exploración fictiva de las situaciones
humanas, con parámetros de control, afincada en las ciencias y
temas preexistentes (sin ser la exploración misma sustituto para
la ciencia o el tema, sino aventura inventiva); una poesía donde
se ficcionaliza declarativamente desde la ficción misma, donde,
a partir de cambios propuestos por la imaginación o la inventiva
–procedimientos fictivos– se pueda crear un “environment”; un
ambiente, una dimensión, una realidad. ¿Y cómo se construye una
realidad? Con un alguien, un tiempo y un espacio.
Los tres elementos antes mencionados forman parte de la
idea básica de la deixis, aquel procedimiento de demostración ya
referido por Aristóteles que, concretizado en palabras, señala y
demarca a “alguien” en un espacio y tiempo concretos. Si la poesía
especulativa –de acuerdo a las diversas definiciones y críticas
existentes tales como las que aquí he recuperado– busca construir
una realidad divergente pero a partir de aquella empírica en la que
existe el autor, considero que la deixis puede arrojar cierta luz en el
análisis de un caso concreto de la poesía especular el cual, en esta
ocasión, he elegido sea el poemario La piel del vigilante (DVD, 2014)
del autor español Raúl Quinto (Premio Andalucía de Poesía Joven
2014), poemario circunscrito al universo paralelo y distópico creado
por Alan Moore en la serie de novelas gráficas Watchmen (1986).
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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-52

�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

En otras palabras, mi hipótesis es que, de manera general,
en este tipo de poesía, y particularmente en el poemario de Quinto,
existe una constitución discursiva y pragmática particular de lo lírico
que bien puede ser abordada desde el reconocimiento analítico de
la deixis poética ya que ésta, formalmente, implica un mecanismo
discursivo que tiende a posicionar al sujeto lírico (y por consiguiente
al sujeto lector) en un espacio-tiempo imposibles más verosímiles
–en un novum– los cuales en todo caso yacen construidos desde
la idea de un “campo vivencial” (retomando a Kate Hamburger)
que es a priori falso mas cohesivo. En suma, que estos son poemas
que plantean un desprendimiento de lo empírico apuntalando una
configuración deíctica autónoma; un universo autosustentable
e inverosímil en relación con el contexto real-empírico pero que,
ultimadamente, deviene un constructo autogestivo y un poema
especulativo.
II. La deixis del poema
Tal y como he señalado, mi hipótesis es que resulta tanto posible
como viable reconocer en un componente formal –la deixis– uno
de los lugares en donde el poema especulativo tiende a construir,
formalmente, un mecanismo discursivo (posicionar al sujeto lector
en un “lugar imposible”) el cual es específico; el “fingir que es
ficción” equivale entonces a construir ese lugar y tiempo imposibles
y posicionar ahí al sujeto, donde se posicionará el lector también,
creando un “environment” sujeto a especificidades subjetivas,
temporales y espaciales. A continuación presento someramente
sólo algunas de las posibles rutas de lectura a partir de la deixis,
enfocándome en conceptos clave que considero que, ocupados
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-52

263

�Gustavo Osorio de Ita / Cuando se finge que es ficción

simultáneamente en el análisis poético, permitirán comprender de
mejor manera cómo se construye la deixis en un caso concreto de la
poesía especulativa.
Podemos comenzar por ciertas certezas terminológicas.
Kerbrat Orecchioni en “La subjetividad en el lenguaje: lugares en
que se inscribe” sostiene que los deícticos se refieren a:
[…] unidades lingüísticas cuyo funcionamiento semánticoreferencial implica tomar en cuenta algunos de los elementos
constitutivos de la situación de comunicación, a saber el papel
que desempeñan los actantes del enunciado en el proceso de la
enunciación, y también la situación espacio-temporal del locutor
y, eventualmente, del alocutario (1997: 48)

Así mismo, revela que la importancia de los deícticos recae en
que estos proporcionan algo semejante a un sistema de localización,
el cual se efectúa con relación a la situación de comunicación. Así,
en tanto las unidades deícticas convierten a la lengua (sistema) en
habla (caso), y a su vez configuran al poema como una situación de
comunicación y, por ende, como acto de habla, podemos develar
dónde y cómo se está efectuando dicha situación de comunicación.
En el caso de la poesía especulativa, podría darnos cuenta de la
constitución misma del poema en tanto situación comunicativa
autónoma.
Por otra parte, Käte Hamburger en La lógica de la literatura,
sostiene que, de manera subyacente, a todo acontecimiento verbal
–a todo lenguaje– existe una lógica determinada, producto de su
configuración enunciativa4. Así, para Hamburger hay una relación
4 Existen profundos y múltiples vínculos entre el estudio de la deíxis y
el de la enunciación lírica. Aquí, por cuestiones de espacio y extensión, me

264

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-52

�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

compleja entre los géneros literarios y el sistema enunciativo del
lenguaje: si la literatura es en cierta medida un arte figurativo, tiene
que implicar la tendencia a crear apariencia de realidad (1995: 49).
Y esa apariencia de realidad será consubstancial, a mi parecer, en la
poesía especulativa. La autora alemana prosigue: “El género lírico
queda constituido por la voluntad expresa del sujeto enunciativo de
proponerse como yo lírico, lo que quiere decir mediante el contexto
en que encontramos el poema” (1995: 163).
Donde, para nuestros propósitos de investigación, el
contexto de la poesía especulativa sería el de la ficción misma; pero
además, aquello que Hamburger denomina como la “hechura del
yo lírico” (1995: 186), nos interpela, pues ahí radica la propensión a
reconocer el poema como una forma de enunciación en donde se vive
lo enunciado como parte del campo vivencial del sujeto enunciativo.
Debido a lo anterior es que el marco general de enunciación de un
poema buscará formularse desde un aquí y ahora y que, en la poesía
especulativa, lo que se construye sea esa posibilidad imposible –ese
novum– a través de una deixis específica. En suma, considero las
ideas de Hamburger resultan convenientes en esta aproximación
a partir de la deixis pues nos permite evidenciar, en los poemas
de La piel del vigilante, dónde y cómo se construye la “sensación
de campo vivencial” (1995: 192) que produce el poema; en otras
palabras, nos posibilita reconstruir un vasto campo de procesos de
conciencia presentes en el poemario, tendiendo un puente directo
entre la enunciación y el receptor empírico de ésta.

remitiré únicamente a recuperar algunos conceptos de diversas teorías de la
enunciación que funcionen en el análisis deíctico del poema, dando por sentada
su comprensión.
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-52

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�Gustavo Osorio de Ita / Cuando se finge que es ficción

Juan Antonio Vicente Mateu en La deíxis: egocentrismo y
subjetividad en el lenguaje, retomando la Teoría del lenguaje de 1934
de Karl Bühler, apela al concepto de la deixis ad phantasma. Al
hacerlo, Mateu señala que el hablante, en un mensaje cualquiera,
puede llevar al oyente al reino de lo ausente o al reino de la
fantasía a través de los mismos demostrativos de la deixis común
y corriente (aquella denominada como ad oculos por el mismo
Bühler) (1994: 35). A partir de ello, Mateu postula la idea de los
“mundos posibles”, es decir, constructos donde el significado de
una oración depende no del mundo tal cual es, sino de la forma
posible en que puede ser o debió haber sido5 (1994, p. 38). Esto
me resulta de interés pues coincide con la idea de Hamburger en
torno al campo vivencial: en ambos casos lo que se propone es
que, a través de ciertas características propias de la deixis, lo que se
hace posible es la constitución de una situación de comunicación
discursiva particular; en el caso de la poesía especulativa, sería la de
un “mundo especulativo”, en el del poemario de Quinto, el de un
Estados Unidos distópico en donde los vigilantes viven y hablan,
un Estados Unidos ya preconfigurado en la novela gráfica de
Moore, pero aquí reinterpretada y reformulada para que, a través
de su deixis, permita deslizar una suerte de crítica de la crítica de
la modernidad.
Para abonar sobre esta ruta crítica, considero que las
aportaciones6 de Daniele Monticelli, en “Introduction: the many
5 Haciendo aquí una clara referencia a la idea aristotélica de la poiesis,
claro.
6 Me refiero, de manera particular, a la idea en torno a la subjetividad
como un “efecto ilusorio” (19), en donde retoma las propuestas de Bénveniste
y de Greimas.

266

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-52

�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

places of deixis in language and theory”, pueden contribuir a
encontrar asideros en la interpretación de los distintos sistemas
deícticos en el texto, los cuales dependen de posiciones enunciativas
(puntos de referencia). En la teoría de Monticelli, las “instancias
supremas” coinciden con la proyección del autor y lector dentro del
texto, las cuales son responsables de la (re) construcción de todo el
simulacro textual de posiciones enunciativas (2005: 24). Con ello,
podemos notar que la deixis es también una configuración que apela
a lo extratextual, es decir, que lo que se propone en el poemario de
Quinto, por ejemplo, no sólo construye un mundo, sino que también
apela a ser leído por otro sujeto (el lector), espacio (el mundo del
lector) y tiempo (el tiempo del ahora).
Este mínimo recorrido sobre la idea del análisis deíctico,
aunado a otras posturas sobre la enunciación, lo he sintetizado
en el siguiente esquema. En él he retomado las tres instancias de
la polifonía de Oswald Ducrot (emisor, locutor, enunciador) y
las he contrastado con posibilidades de realización o formas de
presentación en torno a los tres elementos de la deixis (sujeto,
tiempo, espacio); pretendo que el esquema resulte funcional no sólo
como un modelo de comprensión de la poesía especulativa, sino
también para el reconocimiento de ciertas pautas en la comprensión
deíctica de los textos poéticos (especulativos o no)7.
7 Para el esquema he recuperado también teorías como las de Barbara
Pihler, José María Pozuelo Yvancos, Henri Meschonnic, Antonio Rodriguez,
Anthony Easthope, Viviana Cárdenas, Émile Benveniste, entre otros. Por
cuestiones de espacio no me detengo a revisar dichas teorías, las cuales
forman parte de otro trabajo investigativo más amplio, el cual se ha publicado
recientemente (cfr. Osorio de Ita, Gustavo. Voces del XIX. Estrategias de
enunciación en el Romanticismo y Modernismo Hispanoamericanos. Del
Lirio, 2022).
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-52

267

�Gustavo Osorio de Ita / Cuando se finge que es ficción
SUJETO

Nivel del
enunciado
(Enunciador-Enunciatario
/
dimensión
homopática
/ referencia
cotextual)

Nivel de la
enunciación
( L o c u tor-Alocutario
/
dimensión
heteropática
/ referencia
cotextual)

268

TIEMPO

ESPACIO

• Sujeto
enunciado • Tiempo enunciado • Espacio enun(de quien se habla y
(real o ficticio).
ciado (real o
cómo se caracteriza • Presencia de adverficticio).
o define).
bios
temporales: • Demostrati• Puede tratarse de
un antes, un ahora
vos de lugar
una autodefinición
o un después que
(aquí
/allá,
o construcción del
posicionan al sujeto
cerca / lejos,
yo (autoficción) en
enunciado con resjunto).
donde el sujeto del
pecto a un suceso.
• Espacios con
nivel del enunciado • Temporalidad veruna determiparticulariza o sinbal como construcnada función
gulariza al sujeto del
to de sucesos y vecsimbólica.
nivel de la enunciatores que dirigen las • D e s p l a z a ción (en una forma
acciones (Barbara
mientos del
retóricamente partiPihler).
sujeto enuncular).
ciado a través
• Construcción decladel espacio.
rativa del yo, el “yoque-se-muestra” (incluidos fenómenos
como el monólogo
dramático).
• Sujeto de enuncia- • Transformación del • Presentación
ción, el cual coincilocutor a través del
de la voz en
de con aquello que
poema (el poema
la página, así
Oswald Ducrot concomo tiempo/sucecomo también
figura en la instancia
so que transforma
la dinámica
del locutor, mientras
al sujeto de la enuncomunicativa
que para Émile Benciación).
dentro de la
veniste es, desde un • Fenómenos partizona visuoenfoque pragmático,
culares del poema,
gráfica
(de
el “nombre propio
como metro y ritacuerdo a Viinstantáneo de todo
mo, que marcan la
viana Cárdehablante” (145).
enunciación (esto
nas).
• Instancia y posición
de acuerdo con la • Espacio conque tomará el lector
idea de ritmo y subcreto desde
de un poema.
jetividad de Henri
donde
se
• Lugar en donde ocuMeschonnic).
configura el
rre la “presentez”
locutor
(el
del poema (en tércual puede ser
minos de José María
indefinido en
Pozuelo Yvancos) o
ciertos casos).
también el “circunstancial egocéntrico”
(de acuerdo a Anthony Easthope).

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�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023
SUJETO

TIEMPO

ESPACIO

• Sujeto empírico (au- • Momento histórico • Espacio geoNivel
del
tora o autor).
social y cultural en
gráfico
socontexto
• Filiación ideológica
que es escrita y recio-cultural en
o grupos culturales
cibida la obra.
que es escrita
(Emisor-Aucon
los
que
se
ve
y recibida la
ditor/Coenvuelta
la
autora
o
obra.
munidad
autor.
poética / referencia con- • Posicionamientos en
el campo cultural
textual)
(Pierre Bourdieu).

Esquema 1. Análisis de la deixis en el discurso poético (Creación propia)

III.

La piel del vigilante de Raúl Quinto

El poemario de Quinto está adscrito a aquello que sede nomina como
poesía especulativa puesto que incluso parte, transtextualmente, de
una obra de ciencia ficción canónica del siglo XX: un poemario
circunscrito al universo paralelo y distópico creado por Alan Moore
en la serie de novelas gráficas Watchmen (1986).
El poemario se encuentra dividido en 5 partes. Para poder
observar cabalmente la deixis me circunscribiré por lo pronto a
dos poemas: uno de la primera parte del libro, “El comediante”,
y uno de la cuarta, “El lector de cómics”. Esta decisión, además
de optar por la brevedad, obedece a que considero que incluso
atendiendo únicamente a estos poemas podemos notar no sólo
la configuración de una deixis propia del poema especulativo,
sino incluso la fractura con la misma y el replanteamiento de
la situación subjetiva, comunicativa y discursiva del poemario
entero.
La primera parte del poemario –compuesta, además del
poema que aquí retomo, por los de “El búho nocturno”, “El juez de
toda la tierra”, “Rorscharch”, “El espectro de seda”, “Ozymandias”,
y “Moloch”– apela, desde los títulos, a la caracterización de los
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�Gustavo Osorio de Ita / Cuando se finge que es ficción

personajes de la segunda generación de los Watchmen, aquellos
que incluso llegaron a conseguir una galardonada adaptación
cinematográfica en 2009 de la mano del director Zack Snyder. Esto
implica ya –incluso desde una perspectiva paratextual– la primera
clave para la conformación de un modelo deíctico: la subjetividad
está referida hacia un constructo ajeno, a otra situación de
comunicación –la de Watchmen de Alan Moore– y, por consiguiente
y a través de un monólogo dramático, da pie a que, deícticamente, lo
que encontremos sea una subjetividad desprendida.
El primer poema, aquel al que he decidido aproximarme que
es también con el que abre el poemario mismo, es el siguiente:
El comediante
Un sudario manchado, un traje de segunda mano
de harapos y de sedas, un disfraz.
(The Velvet Underground)
Es cierto que los hombres se disfrazan
para acercarse más a la verdad.
Vi la piel del incendio derramarse
como un río de algas,
y supe que los cuerpos calcinados
conservan su sonrisa en la ceniza.
Siempre recuerdo las miradas huecas,
los gestos delatores, el perfume
que renuncia a los párpados
para volverse sólido y antiguo.
La condición humana es una mueca.

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�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

Yo vi cómo unas manos escarbaron la tierra
para encontrar un agua del color de su alma,y vi cómo se
hundían bajo su propia arena.
Soporté la mirada de este mundo
y rompí a carcajadas cada velo.
Había comprendido la broma de la vida

En la página de fandom “Wiki Watchmen” se define de la
siguiente manera al comediante:
Edward Morgan Blake (1924-1985), mejor conocido por el público
como The Comedian es un personaje principal en Watchmen.
Es uno de los únicos aventureros enmascarados (junto con Captain
Metropolis) que fue miembro de los Minutemen y Crimebusters, y ha
estado activo durante cuarenta y cinco años con la ayuda de actividades
patrocinadas por el gobierno estadounidense y la prensa que lo
conjuró en un Símbolo patriótico de guerra y victoria. Blake es un
vigilante fumador de cigarros que se convierte en agente paramilitar.
Se le describe de diversas maneras como “deliberadamente amoral”
con un “cinismo practicado”, lo que significa que generalmente tiene
poca consideración por las convenciones sociales o la vida humana.
Siempre en la identidad del Comedian, describe el mundo como una
broma sádica que solo él entiende, pero al final su cinismo practicado
se hace añicos cuando descubre un complot que considera una
“broma pesada” que incluso él no puede creer que alguien se atrevería
a hacer. (“The Comedian”, 2019)

Ahora, notemos cómo se configura la deíxis de este poema.
Podemos comenzar por el sujeto enunciado, el cual se encuentra
constituido por una primera persona del singular –un yo– que
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�Gustavo Osorio de Ita / Cuando se finge que es ficción

aparece autorreferido de manera textual hasta el tercer verso: “Vi
la piel del incendio derramarse”. Este verso contribuye a afincar la
definición del sujeto propuesta por el título del poema, puesto que
tanto en el universo gráfico de Moore como en el poema de Quinto
tenemos a un sujeto próximo a los incendios, los cuales nos llevan
a pensar en sujeto enunciado coincidente con ese combatiente
de Vietnam cuyo punto focal es el asedio por el Napalm durante
los años 60 al país del sureste asiático. Además, esta subjetividad
está configurada, también a partir de ese tercer verso, como un
sujeto enunciado que nos informa sobre aquello que conformaba
su mundo en ese tiempo pasado (el tiempo enunciado): la piel del
incendio, sonrisas de los cuerpos calcinados, miradas huecas, gestos
delatores, manos (que) escarbaron la tierra, la mirada de este mundo.
Este mundo percibido –el del sujeto enunciado– concuerda con el
tiempo y espacio de El Comediante: la guerra, al dolor de los pueblos,
el incendio, el desastre. Es también un tiempo y espacio enunciados
que se vinculan con el pasado, lo cual implica que el segundo caso
de constitución de la deixis, el del sujeto de enunciación, sea otro: un
yo presente en el mismo mundo.
¿Desde dónde habla el locutor del poema? Desde los
primeros dos versos: “Es cierto que los hombres se disfrazan / para
acercarse más a la verdad.” Esta locución caracteriza tanto al sujeto
enunciado que aparecerá posteriormente en el poema, como a la
subjetividad que inaugura el poema en tanto discurso comunicativo.
Este “yo”, que se encuentre posicionado temporalmente en el futuro
de aquel sujeto enunciado que caracteriza preponderantemente el
poema y espacialmente en un lugar distinto a donde ocurre esa
guerra de incendios pero aún en “este mundo”, es también un
alguien más allá de la decepción. El sujeto de enunciación es alguien
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que mira hacia el pasado siempre, que se posiciona en la decadencia
y, desde un futuro hecho de retazos del pasado, asevera que “la
condición humana es una mueca”: lo que permanece entonces
es su cualidad subjetiva que ha cambiado de tiempos, que se ha
mantenido en el mismo espacio –el mundo– y que, al percibir la
degradación de su circunstancia, apuesta por la burla, por la sonrisa
quebrada; deícticamente, lo que notamos en este primer poema es
la aproximación a un “después” de los sujetos referidos8: el novum
y la sensación de campo vivencial que presenta deícticamente el
poema es aquella de un presente posterior a “haber comprendido la
broma de la vida” que nos hace preguntar qué queda después de la
risa satírica; una disforia posterior a la carcajada, nada salvo un tibio
arrepentimiento, el de un sujeto que rio y que, después del fuego, no
sabe qué hacer con ello. En suma, un sujeto moderno en y desde el
arrepentimiento, el cual es tanto el Comediante como el habitante
promedio de la modernidad, un sujeto tipificante de las maneras
distópicas de la poesía especulativa.
El segundo poema al que quiero aproximarme se titula “El
lector de cómics” y pertenece a la cuarta parte9 del poemario. He
8 Cuestión que no ocurre únicamente con el poema de “El comediante”,
sino también con casi todos aquellos que forman parte tanto la primera como
la segunda parte de La piel del vigilante.
9 Considero interesante recuperar la composición por poemas de
las cinco partes aquí muy brevemente: la segunda parte, que remite a la
primera generación de Watchmen, se compone por los poemas “El primer
encapuchado”, “El tábano”, “Metrópolis”, “Dólar”, “Júpiter en Venus”,
“La silueta” y “El viejo búho”; la tercera parte, donde se hace alusión a la
configuración de distintos arquetipos vinculados con la novela gráfica, por
los poemas “La madre”, “El comerciante”, “La amante” y “La gran figura”;
la cuarta parte, donde se hacen presentes caracterizaciones mundanas, de lo
cotidiano o personajes “de relleno”, se compone por los poemas titulados “El
vendedor de periódicos”, “La enamorada”, “El buen hombre”, “El informador”
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�Gustavo Osorio de Ita / Cuando se finge que es ficción

tomado en cuenta este poema puesto que, a mi parecer, en él se inscribe
una situación deíctica particular que toca la situación de comunicación
tanto intra como extratextualmente, es decir, que tiende a configurar
una situación de lectura que aborda tanto a lo referido en las primeras
tres partes del poemario y a la situación comunicativa que compete
tanto al emisor como al lector empírico. Aquí el poema en cuestión:
El lector de comics
Siendo muchos los signos en el mundo, muchos los prodigios
(Scardanelli)
Voy pasando las páginas,
observando los trazos,
descifrando los signos;
y no comprendo nada,
puede que la verdad
flote bajo la tinta,
o puede ser un trucopara tenerme aquí,
amarrado al asfalto,
hasta que me conviertaen una sombra más.
Sin embargo la historia
debe acabar un día,
y para entonces puede
y “El lector de cómics”; y, finalmente, la quinta parte se compone por dos
poemas, que resultan dos tipos de caracterizaciones que desbordan el mundo
construido por el poemario, apuntalando una suerte de metareferencia tanto en
el poema “El náufrago”, como en “El escritor”. Si bien aquí sólo he decidido
retomar dos de los poemas del poemario (aquellos que pienso resultan más
convenientes para evidenciar la deixis y su composición), un análisis crítico
ulterior podría abordar el poemario en su totalidad para demostrar matices de
dicha composición deíctica, comunicativa, subjetiva y poética.

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que ya me haya olvidado
de mi propia existencia.
Pero tendré los ojos
pintados de colores.
Os veré las entrañas.

El locutor del poema es nuevamente uno en la primera
persona del singular, marcado de manera más contundente en
este poema desde la primera palabra del primer verso; es ese “yo”
que “voy pasando las páginas”, que “observando los trazos”, que
“descifrando los signos”. La acción continúa marcada por las
temporalidades verbales permite considerar un espacio que no se
modifica, y un tiempo que avanza lentamente en tanto el “yo-lector
de comics” prosigue con la lectura.
Podemos

entonces

constatar

que,

a

lo

menos

deícticamente, hay cierta uniformidad y claridad con respecto
a este poema. Sin embargo, cuando interpelamos al nivel del
contexto, notamos que el ese yo configurado textualmente puede
rebasar la situación comunicativa y referir al “yo” empírico en
situación de lector de los poemas de Quinto; es decir que, por un
momento, estamos también intentando descifrar lo signos (esos
signos-poemas de Quinto que preexistían en el mundo a través
de la narrativa de Moore y que aquí se encuentran modificados),
y que, al igual que el lector de cómics, formamos parte de esa
situación pragmática comunicativa, la cual nos invita a tener –en
un futuro, el futuro deíctico del aquí y ahora de la lectura–los
ojos pintados de colores.
Esto que aquí he resumido –lo cual José María Pozuelo
Yvancos denomina como “presentez”– construye, a nivel del
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�Gustavo Osorio de Ita / Cuando se finge que es ficción

poemario entero, también nuevas posibilidades dentro de la
esfera comunicativa-deíctica: si podemos ser el lector de cómics,
podemos ser también El Viejo Búho, o La Silueta, o La amante, o El
Comediante. Lo que permite este poema es marcar de manera más
señera las posibilidades de ser co-partícipes de ese campo vivencial
en cada uno de los poemas y, de entrar en dicha dinámica, podemos
entonces fingir que es ficción, ser parte de las especulaciones de
cada uno de los poemas del poemario.
IV. Conclusión
Existe una amplia nota del autor que prologa a La piel del vigilante.
Considero que es pertinente recuperarla pues, de cierta manera,
anuncia algunas de las conclusiones que pienso he podido demostrar
a partir de la aplicación de una lectura desde la deíxis a ciertos
poemas del poemario. La nota dice así:
Nota del autor: La piel del vigilante toma como punto de partida
los personajes y la trama del clásico del cómic Watchmen, escrito
por Alan Moore y dibujado por Dave Gibbons a mediados de
los 80; construyendo un juego de máscaras en el que cada poema
se corresponde con un monólogo dramático de uno de los
personajes (el Comediante, Ozymandias, el Náufrago, etc.) que
deben ser vistos como arquetipos de interpretación abierta y no
como referencias culturales cerradas. La máscara que cubre a los
protagonistas de Watchmen es la misma que desfigura el rostro
de la literatura, también la que nos hace conscientes de la carga
teatral del discurso poético. Mi voz se diluye tras el disfraz de esas
miradas ficticias al igual que las suyas bajo mis palabras o las de
los autores que encabezan los poemas. No soy yo, ni Watchmen,
ni las citas, quien configura el sentido de La piel del vigilante; es
la realidad la que se filtra por los poros de esta máscara que ahora
deberá cubrir el rostro y las pupilas del lector (2014: 4).

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A mi parecer ese “No soy yo…” es donde el autor –o bien la
voz/construcción por la cual ha optado al redactar esa nota– marca
declarativamente la idea de una ficción que finge ser tal. Aquí lo que
he pretendido no es dar un recuento extenso sobre los varios casos
y propuestas de la poesía especulativa10, sino más bien intentar dar
una clave de acceso –la deíxis en la poesía– que permite reconocer
una configuración particular de un caso específico del poema
especulativo11; lo que encontramos es que, a partir de una situación
de comunicación anterior (aquí el texto de Moore), se perfila la
composición (usualmente a través del monólogo dramático, aunque
también a través de otras propuestas, como la metarreferencia, por
ejemplo) de un campo vivencial que permite crear desprendimientos a
partir de dicha situación de comunicación anterior pero también crear
puentes con una nueva: la del hic et nunc del momento de la lectura.
Así, esta poesía especulativa –fingiendo que es ficción–
lo que consigue, a mi parecer, es no sólo posibilitar la creación
de mundos, sino también proponer algo semejante a un “código
abierto” mediante el cual entra en un proceso constante de búsqueda
de significación. Pero no hay que olvidar que se trata de un vasto
territorio, a penas cartografiado y a años luz de distancia; por ahora
nos aproximamos, vemos el espacio que parece hueco en el cosmos,
pero al mirar más detenidamente encontramos luz, luego una forma,
luego un alguien que aquí y ahora nos devuelve la mirada.
10 Para ello sugiero consultar el fantástico trabajo que propone Xaime
Martínez titulado “Poesía 1900-2015”, en el cual construye un recorrido
crítico por las múltiples rutas que han transitado las varias y divergentes
manifestaciones de la poesía de ciencia ficción o especulativa.
11 Si bien considero que esta clave de acceso bien puede resultar útil
en la comprensión de otros casos de la poesía especulativa y de otros tipos,
puesto que permite revisar la composición de un universo textual y sus varias
imbricaciones con situaciones de comunicación extratextuales.
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-52

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�Gustavo Osorio de Ita / Cuando se finge que es ficción

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Recuperado el 22 de noviembre de 2022 en https://
watchmen.fandom.com/wiki/Watchmen_Wiki.

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-52

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�Dosier
Humanitas, vol. 2, núm. 4, 2023

Figuraciones distópicas y civilizaciones perdidas
en la Colombia post-acuerdo: Liborina de Luis
Echavarría Uribe
Dystopian Figurations and Lost Civilizations in
Post-Acord Colombia: Luis Echavarría Uribe’s
Liborina
Francesco Di Bernardo
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla
Puebla, México
Orcid: 0000-0002-9972-4003
Francesco.dibernardo@outlook.com

Fecha de entrega: 08-12-2022 / Fecha de aceptación: 20-02-2023
Resumen: Situada en el año 2040, la novela gráfica Liborina (2020), de
Luis Echavarría Uribe, aborda las problemáticas del conflicto colombiano
a través de tropos de la ciencia ficción, representando una Colombia
ucrónica en la cual el conflicto armado ha terminado en 1990 y la memoria
de este ha sido cancelada del discurso histórico oficial. Sin embargo,
centrándose en una expedición de un grupo de jóvenes antioqueños a un
área rural destinada a proyectos de conservación y turismo, la novela revela
el corazón de tinieblas oculto detrás de una aparente utopía. Escondida en
la selva vive una comunidad utópica que, simulando ideales igualitarios,
realiza rituales sangrientos que evocan las prácticas y la simbología del
terror empleadas por los paramilitares en las zonas rurales del país,

281

�Francesco Di Bernardo / Figuraciones distópicas
epicentro del conflicto colombiano. El artículo contextualiza el análisis de
la novela en el marco de lo que María Ospina define como “rural turn”
(2017) en la cultura colombiana, es decir, una renovada atención en las
obras culturales a las dinámicas sociopolíticas y económicas que se viven
en las zonas rurales del país, y discute la emergencia de una novela gráfica
que se aleja de las ambientaciones urbanas que han dominado el imaginario
del comic colombiano. Siguiendo estas dos líneas, el artículo sostiene que
Liborina, más allá de su premisa ucrónica, emplea y subvierte los tropos
utópicos de la civilización perdida, y su variante inspirada por El corazón de
las tinieblas de Joseph Conrad, y el tropo orwelliano de una distopía que se
genera de la aplicación práctica de un proyecto utópico.
Palabras claves:Liborina; Echavarría Uribe; Novela Gráfica colombiana;
Distopía; Utopía; Ficción especulativa
Abstract: Set in the year 2040, Luis Echavarría Uribe’s graphic novel
Liborina (2020) deals with the issues of the Colombian conflict through
science fiction tropes, representing an uchronic Colombia in which the
armed conflict has ended in 1990 and in which the memory of it has
been erased from the official historical discourse. However, focusing on
an expedition by a group of young people from Antioquia to a rural area
destined to conservation and tourism projects, the novel reveals the heart
of darkness hidden behind an apparent utopia. A utopian community
that lives hidden in the jungle and that feigns egalitarian ideals, is, in fact,
devoted to bloody rituals that evoke the practices and symbols of terror
used by the paramilitaries in the rural areas of the country, which is the
epicenter of the Colombian conflict. The article frames the analysis of
the novel in the context of what María Ospina defines as “rural turn”
(2017) in Colombian culture, that is, a renewed attention in cultural works
to the socio-political and economic dynamics that are experienced in rural
areas of the country, and discusses the emergence of a graphic novel that
moves away from the urban settings that have dominated the imaginary of
Colombian comics. Following this framework, the present article argues
that Liborina, beyond its uchronic premise, employs and subverts utopian
tropes of the lost civilization, and its variant inspired by Joseph Conrad’s
Heart of Darkness, as well as the Orwellian trope of a dystopia resulting
from the practical application of a utopian project.
Keywords: Liborina; Echavarría Uribe; Colombian Graphic Novel;
Dystopia; Utopia; Speculative Fiction

282

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-49

�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

La primera novela gráfica del ilustrador y escritor colombiano
Luis Echavarría Uribe, Liborina (2020), se centra en una premisa
ucrónica: Colombia ha ganado el mundial de futbol Italia 1990 y,
como consecuencia, el país atraviesa una ola de cohesión social
que permite el fin del conflicto armado. Con el paso de los años, el
conflicto desaparece de los discursos oficiales e históricos e incluso
se desvanece de la memoria colectiva e individual de la población
colombiana. Cinco décadas después de los eventos de 1990, en
la mitad de los años 40 del siglo XXI, un grupo de tres jóvenes
antioqueños, Martín, Raúl y Juliana, inspirados por la lectura de
un libro que revela la existencia de un conflicto armado en el país,
emprende una expedición a un área rural remota que el gobierno
había destinado a proyectos de conservación y turismo. Sin
embargo, según se relata en el volumen encontrado por los jóvenes,
este territorio había sido, en realidad, unos de los epicentros del
conflicto. Si bien, por un lado, el uso de la ucronía en la obra de
Echavarría resulta “extraño para la literatura colombiana”, dado que
“[e]xceptuando algunas obras que sitúan sus tramas ucrónicas por
fuera de Colombia, en el país solo se encuentra un par de cuentos de
este género” (Bastidas Pérez, 2021), por otro lado, dada su temática,
la novela se escribe en una reciente tendencia del cómic colombiano
de abordar la cuestión del conflicto armado.
En los últimos años diversos comics han enfrentado la tarea
de lidiar con los acontecimientos traumáticos relacionados con
la guerra interna. Entre las obras más destacadas se encuentran:
Ciervos de bronce (2014) de Camilo Aguirre, centrado en la violencia
contras las organizaciones sindicalistas por parte del Estado y de
los paramilitares; Los Once (2014) de Miguel Jiménez, José Jiménez
y Andrés Cruz Barrera, que relata la toma al Palacio de Justicia por
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-49

283

�Francesco Di Bernardo / Figuraciones distópicas
parte del organización guerrillera M19 en 1985; Caminos condenados
(2016) de Pablo Guerra, Camilo Aguirre y Henry Díaz y Diana
Ojeda, que aborda la violencia, el despojo de tierras y el cercamiento
de aguas en la región de los Montes de María; Estado fallido (2018) de
Daniel Collazos que trata el tema del caso de los “falsos positivos”,
las ejecuciones extrajudiciales disfrazadas de muertes en combate
de inocentes injustamente acusados de ser guerrilleros por parte de
integrantes del ejército colombiano. Estas publicaciones comparten
no sólo el afán de denuncia de la violencia perpetrada por parte
del Estado y de los paramilitares, sino también una forma narrativa
inscrita en la tradición del comic de no ficción (Rodríguez-Blanco y
Andrade, 2020: 121). Definida también como comic periodístico o
documental, esta tradición se centra sobre todo en “the presentation
of evidence” de un evento histórico violento y/o traumático,
particularmente en contextos de conflictos armados (Chute, 2016:
2). Asimismo, el cómic documental, popularizado por autores tales
como Art Spiegelman y Joe Sacco, reivindica el valor “of inventive
textual practice [to] express trauma ethically” (Chute, 2016: 4).
A estas novelas se han sumado otros cómics patrocinados
por instituciones estatales de justicia transicional, tales como el
Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), establecidas en
el marco de la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras 1448 de
2011​, durante la presidencia de Juan Manuel Santos, con el papel de
contribuir a perpetuación de la memoria histórica del conflicto y de
la visibilización de las víctimas. Entre las publicaciones patrocinadas
por el CNMH, destacan La Palizúa: ustedes no saben cómo ha sido
esta lucha (2018) (con guion de Pablo Guerra y dibujos de Camilo
Aguirre) y Sin mascar palabra: por los caminos de Tulapa (2018) (con
guion de Pablo Guerra y dibujos de Camilo Vieco) que abordan
284

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-49

�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

el desplazamiento forzoso de comunidades campesinas por parte
de grupos paramilitares a través de la forma del cómic documental
y del enfoque en el testimonio de las víctimas. Tales obras son
“realizadas para cumplir las medidas de reparación simbólica con
las comunidades que han sido catalogadas como víctimas por la Ley
1448” (Rodríguez-Blanco y Andrade, 2020: 128).
El respaldo de instituciones culturales del Estado a obras que
abordan la temática del conflicto a menudo se inscribe en el marco de los
discursos públicos alrededor del contestado concepto de posconflicto,
término utilizado para señalar un parteaguas en la historia reciente
de Colombia por efecto de la ratificación del acuerdo de paz entre el
Estado y las FARC firmado en 2016. Este término, sin embargo, ha
sido objeto de crítica, ya que, según la perspectiva de sus detractores,
“desactiva el significante “conflicto” del nuevo régimen hegemónico,
lo que borra de la ecuación a otros actores armados que aún están
activos en el territorio” (Rodríguez-Blanco y Andrade, 2020: 121) y
oculta la continuación de las prácticas de violencia y desposesión por
parte del conglomerado de intereses corporativos y paramilitares que
afectan particularmente a las regiones rurales del país.
Liborina aborda específicamente los intentos de encubrimiento,
en el debate público alrededor del posconflicto en Colombia, de
las persistentes dinámicas del conflicto armado en las zonas rurales
del país. Sin embargo, alejándose de la forma documental, la novela
gráfica de Echavarría Uribe experimenta con los tropos de la
narrativa de ciencia ficción, tales como ucronía, utopía y distopía.
De esta manera, enmarcando el análisis de la novela en el reciente
giro rural en la cultura colombiana, el presente artículo afirma que
la novela propone una perspectiva crítica sobre el ocultamiento de
las discusiones alrededor de las causas sociales del conflicto a través
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�Francesco Di Bernardo / Figuraciones distópicas
de una reformulación de tropos de la narrativa de especulación. En
lo específico, en el presente artículo se sostiene que la novela, más
allá de su premisa ucrónica, emplea y subvierte los tropos utópicos
de la civilización perdida, y su variante inspirada por El corazón de las
tinieblas (1899) del escritor anglo-polaco Joseph Conrad, y el tropo
orwelliano de una distopía que se genera de la aplicación práctica
de un proyecto utópico. De igual manera, se afirma que Liborina
expande el enfoque del cómic especulativo, normalmente focalizado
en la ciudad, al situar la historia en un contexto rural, poniendo así
en tela de juicio los discursos del conflicto que buscan ocultar las
dinámicas de desposesión que continúan causando estragos sobre el
territorio colombiano en el escenario de “post-acuerdo”.
La ciudad, el campo y el imaginario distópico
Si bien el cómic posee una larga tradición en Colombia, es a partir de
los años 80 y 90 con el surgimiento de publicaciones especializadas
y fanzines, que el mundo del cómic colombiano “witnesses the
replacement of nationalistic undertones by new themes such as
urban protest, innovative treatments like science fiction, and the
publication of theoretical and critical studies on comics” (Gómez
Gutiérrez, 2017: 50-51). El conflicto interno, el narcotráfico y las
desigualdades sociales comienzan a volverse temas centrales en
el cómic y se empieza a experimentar con formas narrativas para
intentar abordarlos. Entre estas, la distopía juega un papel crucial.
Una gran parte de las figuraciones distópicas en el cómic colombiano
tiene como enfoque la ciudad de Bogotá, como es evidenciado por
Roncallo-Dow, Aguilar-Rodríguez y Uribe-Jongbloed (2019: 29)
en su exhaustivo análisis y categorización de las diversas tipologías
distópicas presentes en los recientes cómics colombianos:
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quince de los cómics exponen un presente distópico […] en los
que los elementos característicos de la organización y la estructura
social colapsan o se encuentran en estado de vulnerabilidad ante
algún tipo de amenaza. En estos presentes, el caos generado por
algún detonante plantea la situación conflicto que rige la historia
que se enuncia. […] De los documentos restantes, doce suceden
en futuros en los que prima el caos y el conflicto […]. Nueve de los
veintiocho documentos gráficos revisados representan un modelo
de distopía de fallo tecnológico, dando cuenta de escenarios en
los que los principios de la organización y la estructura social se
diluyen, dando paso a contextos en donde el conflicto se evade
por medio de dispositivos represivos. El elemento fundamental
del presente distópico en los cómics en que aparece la ciudad de
Bogotá se basa en contextos en los que la disparidad social es la
norma, la pobreza es marcada y la sociedad fragmentada (2019:
43-44).

El cómic distópico colombiano, en la manera tradicional de
la narrativa de este subgénero de la ficción especulativa, se configura
como un “prophetic vehicle […] for writers with an ethical and
political concern for warning us of terrible sociopolitical tendencies
that could, if continued, turn our contemporary world into the iron
cages” (Baccolini y Moylan, 2003: 2). Asimismo, la imaginación
distópica dibuja un “mapa del infierno”, para parafrasear el uso que
Baccolini y Moylan hacen de la expresión de Kingsley Amis (2003:
1), de la realidad sociopolítica colombiana. Liborina extiende dicho
mapa del infierno tomando como eje central los espacios rurales del
país, en donde se presenta con mayor intensidad una “interrelation of
current wars[…], state policing, and the expansion of global capital”
(Ospina, 2017: 250). Moviendo el enfoque de escenarios urbanos
a un entorno rural y utilizando una representación naturalista del
paisaje, la novela gráfica de Echavarría Uribe podría enmarcarse
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�Francesco Di Bernardo / Figuraciones distópicas
en el creciente “giro rural” en las producciones colombianas de los
últimos diez años.
Si bien el concepto de “rural turn” es acuñado por María
Ospina con respecto a la tendencia del cine colombiano reciente,
el enfoque hacía el mundo rural se puede rastrear también en otras
formas culturales y se vincula a los fenómenos sociales, económicos
y políticos que afectan áreas periféricas país. En estas zonas, la
expansión del capital global en áreas rurales, a través de las prácticas
del monocultivo, del extractivismo y del turismo, se ha cruzado con
las dinámicas del conflicto, lo cual ha producido un crecimiento de
la violencia militar y paramilitar (Ospina, 2017: 250).
En Liborina, este desplazamiento hacia los espacios rurales y
la aproximación hacia la naturaleza es evidenciada desde las primeras
páginas. Las viñetas iniciales, saturadas por ilustraciones del paisaje
natural, relatan un viaje en autobús de los protagonistas hacía una
zona rural de Antioquia. Durante una parada, los protagonistas
deciden abandonar el viaje en autobús y adentrarse en la selva, por
lo que en viñetas posteriores se relata el progresivo descenso de los
protagonistas a un lugar selvático y misterioso. Si bien inicialmente
aún se pueden percibir signos de “civilización”, tales como una
granja de vacas y unos pillares de la autopista, la vegetación ilustrada
en las viñetas se vuelve más densa e impenetrable y la tensión
acerca de las intenciones y del destino final de los jóvenes crece. Es
cuando los protagonistas se encuentran en el medio de la selva que
el personaje que lidera la expedición, Martín, extrae de su mochila
un libro con el título en francés de La République des sables1 y afirma
1 El título parece evocar un libro homónimo de Sophie Caratini (2003)
sobre las luchas para la autodeterminación de una población del Sahara
occidental en 1976, después del fin de la dominación española. Sin embargo,

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que “[p]ara nadie es un secreto que Colombia pasó por una crisis
social y política […] [q]ue desencadenó una guerra a la que algunos
llamaron conflicto armado, y otros, acciones antiterroristas” (17).
De esta manera se aclara que el objetivo del viaje es la búsqueda
de un pueblo que presenta rastros de la efectiva existencia de este
conflicto, dado que, como afirma Martín en las viñetas sucesivas,
“[…] para no perder el control político […] taparon la cagada que
hicieron en este pueblo, montaron mera película y atribuyeron la
mitad a los terroristas y la otra, al invierno” (18).
La ubicación evoca dos cuestiones principales relacionadas
con el conflicto. Por un lado, en línea con ficciones recientes sobre
la violencia, por ejemplo, Los ejércitos (2007) de Evelio Rosero
o Viaje al interior de una gota de sangre (2011) de Daniel Ferreira, el
pueblo rural epitomiza los espacios arrasados por las prácticas de
terror de los grupos armados, por otra parte, el hecho de que los
protagonistas se encuentren en un entorno natural designado por el
Estado colombiano como parque turístico, evoca el encubrimiento
de la violencia en las zonas rurales para garantizar inversiones
capitalistas en estas áreas. De acuerdo con Ospina, los discursos
entorno al posconflicto están en directa relación con “[…] official
and investment tourism campaigns that promote rural regions for
travel and development” (2017: 248). Por otro lado, el tema del
viaje a un lugar remoto en búsqueda de una realidad desconocida
reproduce además el tropo, inspirado por Utopía de Thomas More,
de la expedición de un observador de nuestro mundo a un lugar
desconocido que encarna la perfección utópica, o la pesadilla
distópica, según la declinación del tropo.
en la novela gráfica de Echavarría Uribe no se aclara la referencia a este título.  
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�Francesco Di Bernardo / Figuraciones distópicas
El tropo de la civilización perdida y el mito de El Dorado
El tropo de la búsqueda/exploración de una civilización
perdida e/o utópica se hace aún más explícito cuando los protagonistas
llegan a un pueblo abandonado, cuyas infraestructuras se encuentran
totalmente devoradas por la selva. Efectivamente, uno de los
personajes, Juliana, compara el pueblo deshabitado a “ruinas de una
civilización perdida” (37). Asimismo, la evocación de este tropo es
reforzada cuando los protagonistas se adentran en las criptas de una
iglesia situada en el centro del pueblo olvidado y encuentran pinturas
rupestres, las cuales son interpretadas por Martín como “algo de una
tradición indígena perdida” (53). Si bien el tema de la civilización
perdida2 que se populariza en la ciencia ficción del siglo XIX, ha sido
sin duda inspirado por las interpretaciones antropológicas de esta
época y por el imaginario de exploración de los voyages extraordinaires
de Jules Verne, no obstante, también “inevitably referred to […]
colonial and imperial situations” (Rieder, 2008: 35). En el contexto
colombiano, el tropo de la civilización perdida llama a la memoria
el mito de El Dorado –aquella tierra prometida en algún lugar de
Sudamérica–, intrínsecamente vinculado al proceso de conquista en
América Latina y las “promises of immediate enrichment, either at
individual, corporate or state level” a través del control imperialista
y colonialista de una región rica en recursos (Varnava, 2015: 1).
Asimismo, después de los procesos de independización del estadonación colombiano, el mito de El Dorado sirvió como justificación
para las prácticas extractivas del capitalismo durante la era del boom
de exportación del siglo XIX (Mutis y Pettinaroli, 2016: 413-417).
2 Llamado también de la “raza perdida”. Sin embargo, en el presente
articulo se referirá a este como “civilización perdida”.

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El mito de El Dorado es, asimismo, [r]elated to [..] utopias and
dystopias”, dado que la utopía se vincula a la idea de “finding a
space that can be converted into a paradise for its inhabitants (for
both settlers and indigenous peoples)”, mientras que la declinación
distópica se relaciona con “what results when such expectations go
horribly wrong”. El Dorado, en otras palabras, se configura como
una justificación para continuar las ‘imperial or settlement policies
by arguing that with hard work the place will become valuable if
not idyllic” (Varnava, 2015: 2). Es este ideal eldoradista que subyace
a los discursos post-conflicto y a “official and investments tourism
campaings”, ocultando las nuevas prácticas de violencia contra
comunidades rurales y defensores sociales en favor de un imaginario
idílico de una nueva Colombia posconflicto que promueve las
zonas rurales ‘for travel and development” (Ospina, 2017: 248). La
contradicción entre el discurso oficial en el cual las zonas rurales se
presentan como un nuevo “Dorado” para la inversión y la realidad
de violencia y despojo, es capturada por la respuesta de Martín al
enterarse de los planes del gobierno de permitir a los pobladores
desplazados por el conflicto de volver a su pueblo: “la idea era
devolver a la gente, pero después de la cagada que les conté, no
dejaron volver a nadie para taparlo todo” (37). De esta manera las
palabras del protagonista evidencian el fracaso de un “Dorado”
fundado en el silenciamiento de la persistente violencia en estas áreas
del país. Sin embargo, el uso del tropo utópico eldoradista contiene
una subversión de este mismo ya que, de manera opuesta al mito de
la rica ciudad perdida, el uso de este tropo en Liborina produce una
crítica de las prácticas neocoloniales que se ocultan detrás del discurso
oficial del posconflicto y de la retórica capitalista del progreso social
y económico. De la misma manera, las imágenes rupestres que
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�Francesco Di Bernardo / Figuraciones distópicas
los protagonistas descubren en unos túneles debajo de la iglesia
del pueblo, en vez de representar escenas de progreso utópico, se
centran en acontecimientos desconcertantes: uniformados armados,
fosas comunes, cadáveres, personas que descuartizan cuerpos con
machetes, etc. Las imágenes representan escenas reales de cualquier
etapa del conflicto interno en Colombia dado que este se caracteriza,
de acuerdo con María Victoria Uribe, “por actos de extrema barbarie
entre los cuales se pueden mencionar las masacres, las mutilaciones
corporales, las violaciones y la tortura” (2004: 56). Las ilustraciones
rupestres, por ende, se relacionan con “símbolos y signos” que han
caracterizado la expresión de violencia entre las partes beligerantes
(Uribe, 2004: 43). No obstante, para los protagonistas de Liborina,
que han crecido en un periodo de olvido forzado sobre el conflicto,
la realidad de la violencia se traslada de la memoria colectiva a un
nivel subconsciente, tal como evidencian las palabras de Raúl que
afirma que “los patrones se me hacen familiares, pero no sé…” (53).
Así como el tropo de la civilización perdida de la ciencia ficción
del siglo XIX producía la irrupción del inconsciente colonial de
esta época, su uso en Liborina produce una irrupción de los signos
de la violencia todavía presentes a pesar de los discursos oficiales
respecto al posconflicto. En la novela, el tropo de la civilización
perdida como instrumento narrativo para confrontar la realidad del
conflicto se vuelve aún más evidente cuando los protagonistas se
encuentran con los pobladores de una comunidad desconocida y
alejada que vive en el lugar que están explorando. La parte de la
novela dedicada al encuentro con esta población se presenta como
una reformulación de los temas e imaginarios de El corazón de las
tinieblas de Conrad, novela que, de acuerdo con Lavender, puede
leerse como una ciencia ficción debido su imaginario directamente
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influenciado por narrativa de “alien encounters, evolutionary themes,
strange landscapes, lost races, and technology” (2015: 16-17).
El corazón de las tinieblas
Mientras exploran los túneles debajo de la iglesia del pueblo, los
protagonistas son raptados, interrogados y drogados con burundanga
por miembros de esta comunidad desconocida, en la cual un personaje
llamado Albeiro parece jugar el papel de líder. Al despertarse descubren
no sólo que han sido liberados, sino que las personas de esta comunidad
han cambiado su actitud hacía ellos, tratándolos como huéspedes,
ofreciéndoles comida y familiarizándolos con las costumbres y las
actividades de la comunidad y sus valores aparentemente utópicos
de igualdad y autosuficiencia. Superado el momento de desconfianza
inicial, en una segunda fase el encuentro con la “civilización perdida”
se desarrolla según del topos utópico del descubrimiento de una
“[…] ‘perfect’ and ‘ideal’ society” (Varnava, 2015: 9) por parte de
observadores externos. Si por un lado, “observation […]is one of
the ubiquitous […] features of lost-race and lost-world fictions”
(Rieder, 2008: 34), aquí la novela reproduce también la temática de
Utopía de More, en el cual los exploradores se encuentran con una
civilización utópica y perfectamente organizada según principios
de igualdad. De esta manera, se presenta una subversión del tropo
de la raza/civilización perdida, debido a que no es la conquista por
parte de los exploradores que produce el resultado utópico. Por el
contrario, cuando los protagonistas son traídos en presencia de
una mujer que parece fungir un rol de responsabilidad dentro de la
comunidad, es ella quien invita a los huéspedes quedarse en la aldea,
sugiriéndoles integrarse en la comunidad. Sin embargo, en las viñetas
sucesivas, en las cuales se ilustran el almuerzo y la conversación entre
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�Francesco Di Bernardo / Figuraciones distópicas
los protagonistas, la mujer y otros miembros de la comunidad, se
siembran las primeras señales de un posible desenlace distópico de
la historia. La novela emplea la dimensión pictórica para señalar un
posible nuevo giro de eventos: mientras la conversación prosigue, las
imágenes se centran en primeros planos de los utensilios para comer,
particularmente los cuchillos, en detalles de los pedazos sangrientos
del lechón que los comensales están comiendo y de la mujer que
se prepara a llevar a la boca un pedazo de la carne. Dichos detalles
aparecen ominosos y generan una atmósfera de tensión y misterio.
El clímax de la tensión quizás se produce cuando la mujer afirma
que, aunque espera que se queden en la aldea, están libres de irse en
cualquier momento. Las palabras de la mujer se sitúan en un globo
que se sobrepone a la imagen de una máscara tribal demoniaca y
amenazadora. Esta viñeta es un preludio a lo que los protagonistas
descubrirán durante una fiesta organizada en su honor. Mientras
que los pobladores están concentrados en las celebraciones, Raúl y
Juliana se alejan y, adentrándose en la selva, se enfrentan a una escena
horrorosa: unos hombres uniformados están atados y unas mujeres
de la comunidad los obligan a actos sexuales con ellas. Sucesivamente,
los hombres son descuartizados por otros miembros de la comunidad.
Efectivamente, los pobladores capturan a hombres externos a
la comunidad, los obligan a relaciones sexuales con las mujeres
para asegurar la reproducción y continuación de la comunidad, y
sucesivamente son asesinados. De esta manera, los protagonistas no
tardan a darse cuenta del corazón de las tinieblas que se esconde detrás
de la aparente utopía a la cual aspiran los miembros de este grupo.
La comunidad, en realidad, se funda en el ejercicio de violencia y en
rituales horrorosos que evocan las prácticas y los rituales macabros de
los grupos armados durante el conflicto. Es en este momento que la
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novela emplea los tema conradiano en el cual “‘Eldorado Exploring
Expedition’ journeys […] meet an untimely demise” (Varnava, 2015:
7). En El corazón de las tinieblas el desenlace distópico se centra en
“Kurtz’s degeneration […] whose obscene craving for wealth and
power by any means dehumanizes the Africans, rendering them into
savages, primitives, and cannibals as well as servants, prisoners, and
slaves—alien to humanity” (Lavender, 2015: 29-30). Si Kurtz es una
metáfora del colonialismo y su voluntad de expansión basada en la
alterización del sujeto colonizado, en Liborina Albeiro, el líder de la
comunidad, el cual domina sobre los demás pobladores a través de la
imposición del terror, es una metáfora de las formas neocoloniales
que se imponen en las áreas rurales de Colombia y que se manifiesta
también a través del borramiento de las persistentes formas del
conflicto. Igualmente, de forma similar a la novela de Conrad en
donde el personaje de Marlow se vuelve consciente de que la supuesta
civilización se basa en el deseo colonialista de sujeción del Otro, los
protagonistas de Liborina comprenden que la comunidad utópica en
realidad se asienta sobre la violencia y, por ende, que el discurso del
posconflicto en realidad se basa en el encubrimiento de las injusticias
sociales y de continuación de las dinámicas del conflicto.
Al escapar de este reino de terror, los protagonistas se
encaminan a través de los túneles desde los cuales habían alcanzado
al pueblo. Sin embargo, su fuga parece llegar a su fin cuando se
encuentran con una mujer desnuda y armada con un machete, la
cual los amenaza con “mocharles las patas” (126) y sucesivamente
añade ilustraciones a las pinturas rupestres que dejan ver un macabro
ritual de violencia que pone fin a la vida de los protagonistas. No
obstante, en un giro de eventos, la mujer revela el dominio de terror
de Albeiro y que ella y su amante, otra mujer, desearían escapar de la
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aldea para “[…] empezar una nueva vida allá afuera” (135) y no tener
que someterse al dominio de Albeiro que impone una forma de
esclavitud a las mujeres, obligadas a reproducirse para la expansión
y continuación de la comunidad. Así como Kurtz, en la novela de
Conrad, impone a los nativos africanos la idolatría de la civilización
occidental, Albeiro ha impuesto también la idolatría de las formas
de violencia del conflicto como única forma de organización de la
sociedad. De igual forma, en El corazón de las tinieblas, los contactos
entre el colonizador (Kurtz) y los nativos colonizados “reads as a
series of alien encounters” (Lavender, 2015: 28). Concibiendo la
representación de la relación entre colonizador y colonizados
como inspirado por el imaginario de la ciencia ficción del siglo
XIX, Lavender afirma que lo que particularmente enmarca a los
colonizados como “alienígenas” es su estatus de sin voz (2015: 29).
Asimismo, en Liborina los que están sujetos al dominio de Albeiro
aparecen a los ojos de los tres protagonistas como alienígenas
exactamente por la falta de su voz. El silencio de los pobladores
metaforiza el olvido de las víctimas silenciadas del conflicto y de los
debates sobre la continuación de las prácticas de violencia y despojo
en las zonas rurales de Colombia. Si la “historia nacional pre-1990
está ya olvidada […] los protagonistas descubren que, bajo la tierra,
como un subterfugio del lenguaje, quedan víctimas a quienes solo
les ha quedado la violencia y el olvido estatal como estructuras de
comunidad y como formas narrativas” (Bastidas Pérez, 2021). La
parte final de la novela relata la persecución de los protagonistas por
parte de Albeiro. Aunque los tres logran escapar, Albeiro mutila con
el machete un brazo de Raúl. La parte final de la novela que ilustra
la fuga y la persecución “toma la estructura de un slasher” (Bastidas
Pérez, 2021), con las viñetas que se centran en detalles sangrientos.
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Por ejemplo, la viñeta que ilustra la mutilación de la mano de Raúl
por parte de Albeiro utiliza un fondo color rojizo con las siluetas de
Albeiro blandiendo el machete que mutila a Raúl y otro personaje en
el piso mirando, impotente, la escena. La viñeta sucesiva muestra un
primer plano de la mano flotando en el aire y un chorro de sangre.
El énfasis en detalles gore se configura como “sedimentos de un
conflicto que reaparece como síntoma” (Bastidas Pérez, 2021). En
este sentido, a pesar del éxito de la fuga de los protagonistas, el
cuerpo mutilado de Raúl cristaliza la herida que cuestiones sociales
no resueltas dejan en el cuerpo social de Colombia, una extremidad
que todavía no ha dejado de sangrar a pesar de la firma del acuerdo
de paz y de la inauguración de la época posconflicto.
El tropo orwelliano
Sin embargo, las partes de la novela que se centran en el encuentro
entre los protagonistas y la comunidad perdida no sólo reconfiguran
el tropo especulativo de la civilización perdida sino que, al presentar
el surgimiento de esta comunidad como el resultado de un proyecto
“posconflicto” del gobierno, la crítica social de la novela se produce
también a través del uso y reformulación de otro tropo clásico de
la narrativa especulativa, en este caso de la ciencia ficción de la
primera mitad del siglo XX: el tema orwelliano del proyecto utópico
que sienta las bases de una sociedad autoritaria y de una realidad
distópica. Efectivamente, la referencia al tropo orwelliano había sido
ya evocada por Martín cuando comenta que el libro que ha inspirado
la expedición reporta el fracaso del proyecto de repoblación forzada
de esta área rural de Colombia como demostración de la pacificación
del país. Martín describe el proyecto del gobierno en términos de
“progreso orweliano [sic]” (38). Sin embargo, es específicamente
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con el encuentro entre los protagonistas y la comunidad perdida que
el tropo inspirado en la narrativa del escritor inglés es introducido de
forma más directa ya que es la parte de la novela que se compromete
concretamente con las formas de la distopía. En primera instancia,
una de las actividades principales de la comunidad es la gestión
de una granja de cerdos que evoca la clásica novela anti-totalitaria
orwelliana Rebelión en la granja (1945). Sin embargo, la reformulación
del tropo orwelliano se basa en la utilización de algunos temas
derivados de 19843, tales como el borramiento del pasado, los hechos
alternativos y el control social. En primera instancia, la novela se
basa en una premisa orwelliana: la modificación y el borramiento de
la historia. El conflicto ha sido borrado de la historia de Colombia
y de la experiencia colectiva de sus habitantes tal como el pasado
precedente a la instauración del INGSOC en 1984, como recuerda el
protagonista Winston al afirmar que: “[t]he past […] had not merely
been altered, it had been actually destroyed” (2013: 45). En realidad,
el borramiento del pasado parece aún más profundo en Liborina. Si
en el clásico distópico de Orwell, Winston retiene por lo menos la
memoria, dado que confirma que “[f]or how could you establish
even the most obvious fact when there existed no record outside
your own memory?” (2013: 45), como mencionado anteriormente,
enfrentando a la representación de las prácticas de guerra del
conflicto en las pinturas rupestres, Raúl no logra asociarla, en su
memoria, con un acontecimiento específico. Asimismo, Liborina
recupera el tema orwelliano de los hechos alternativos. Cuando, en
las fases iniciales del encuentro con la comunidad, los protagonistas
3 En el presente artículo se usa la versión en inglés en la edición de 2013
de Penguin.

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son llevados a conocer la vida en la aldea por dos mujeres (las
mismas que en el final de la novela los ayudarán a escapar), al ser
cuestionadas sobre si alguna vez salen de su comunidad, una de las
mujeres contesta “acá lo tenemos todo, acá nos casamos, criamos
y nos morimos. La mayoría son felices” (73). Presionada respecto
a su desconocimiento del mundo exterior, la mujer añade “los
titos nos contaron que afuera la gente solo vive corrupta por las
cosas que dan plata y lo que puedan comprar con esa plata” (73).
La afirmación del personaje refleja la construcción totalitaria de la
validación del interior (del estado totalitario) con la invalidación de
la experiencia exterior, como sugerido por Winston en 1984 cuando,
reflexionando sobre los instrumentos ideológicos de coerción del
Big Brother menciona que “[n]ot merely the validity of experience,
but the very existence of external reality, was tacitly denied by their
philosophy” (2013: 102). Otro elemento inspirado por 1984 que se
emplea en Liborina es el de la construcción de un ideal societario
basado la homologación y la construcción de una perfecta máquina
de reproducción ideológica. En la distopía orwelliana
[t]he ideal set up by the Party was something huge, terrible, and
glittering—a world of steel and concrete, of monstrous machines
and terrifying weapons—a nation of warriors and fanatics,
marching forward in perfect unity, all thinking the same thoughts
and shouting the same slogans, perpetually working, fighting
triumphing, persecuting—three hundred million people all with
the same face.

En Liborina el uso de máscaras rituales evoca la homologación
impuesta por el INGSOC en 1984. Efectivamente, cuando los
protagonistas de la novela de Echavarría Uribe se encuentran por
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primera vez con los miembros de la comunidad en la oscuridad
de las criptas de la iglesia, los pobladores portan máscaras que no
sólo cubren sus verdaderos rostros sino los hace parecer iguales e
indistinguibles entre ellos. Asimismo, Albeiro, tal como el Partido
en 1984, ha creado un sistema perfecto bajo el cual cada uno de los
miembros de la comunidad sigue su rol que tiene como objetivo la
reproducción de la comunidad. De esta manera, la reproducción
sexual a la que Albeiro obliga las mujeres de su comunidad epitomiza
la idea de reproducción ideológica.
Otro elemento orwelliano utilizado en la novela es la
subversión de la verdad. El hecho de que la comunidad igualitaria,
pacífica y utópica sea fundada sobre la reproducción de la guerra y de
las prácticas violentas del conflicto evoca directamente la “verdad”
del Ministerio de la Verdad orwelliana y su lema “WAR IS PEACE,
FREEDOM IS SLAVERY, IGNORANCE IS STRENGTH”
(2013:34). Finalmente, la crítica social expresada por la novela se
basa en unos de los puntos fundantes de la crítica de Orwell, es
decir, el control social a través de la manipulación de los discursos
oficiales. En la novela de Orwell, el eslogan del Partido es “[w]
ho controls the past controls the future: who controls the present
controls the past” (2013: 313). De la misma manera, a través de su
perspectiva de crítica social, Liborina sugiere que la modificación de
la historia reciente y la obliteración del conflicto en los discursos
oficiales tiene como objetivo el control del destino del país. El olvido
de la continuación de la violencia estatal y paramilitar en las zonas
rurales, el asesinato de los líderes sociales y sindicales, así como los
desplazamientos forzados, son el preludio a la expansión del capital
y de los megaproyectos extractivos en las áreas rurales de Colombia.
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Conclusión
Inscrita en la reciente tendencia de la narrativa colombiana
de volver la mirada al espacio rural, la novela de Echavarría
Uribe comparte con el cómic contemporáneo colombiano una
preocupación por la historia del conflicto armado interno y sus
ramificaciones en el presente. Concretamente, Liborina produce
una crítica de los discursos del posconflicto y del borramiento de
las discusiones oficiales de las causas sociales de la violencia y de
cómo estas persisten, particularmente en las zonas rurales, en la
Colombia del presente. Sin embargo, alejándose de la forma del
cómic periodístico que ha caracterizado la larga mayoría de las
novelas gráficas sobre el conflicto, la novela gráfica de Echavarría
experimenta con las formas de la especulación, reformulando los
tropos de la civilización perdida (y su variante conradiana) y de
la crítica anti-totalitaria de Orwell. Si bien Liborina comparte con
el cómic documental el compromiso con la complejidad de la
historia reciente del país sudamericano, contrariamente al cómic
periodístico, el énfasis de esta no se encuentra en la presentación
de las pruebas de acontecimientos traumáticos específicos, un
rasgo fundamental del cómic documental (Chute, 2016: 2). Por el
contrario, optando por el uso de la especulación, Liborina propone
una reflexión crítica que va más allá del caso específico de Colombia
y se posiciona como una crítica de las formas en las cuales el poder
produce hegemonía a través del control y de la manipulación del
discurso oficial como premisa para la implementación de una
específica perspectiva ideológica. En el caso de la Colombia actual,
los discursos del posconflicto se configuran como una premisa no
sólo para presentar el país como libre de conflicto social para atraer
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-49

301

�Francesco Di Bernardo / Figuraciones distópicas
inversión extranjera sino como un borramiento de la persistencia
de las mismas condiciones causantes de los conflictos sociales
y armados. Mientras que el cómic documental se enfoca en la
visibilización de los traumas del pasado y/o en el presente, el futuro
oscuro prospectado en Liborina a través de la forma de la distopía se
configura, de acuerdo con la propia tradición de la narrativa distópica,
como una crítica radical de la dirección que la sociedad colombiana
podría tomar si las causas sociales del conflicto no son resueltas. De
esta manera, Liborina expande el enfoque del cómic y de la narrativa
colombiana, a menudo centrado en la reevaluación histórica y en la
cuestión todavía no solucionada del trauma histórico del conflicto,
al poner el énfasis en las problemáticas socioeconómicas actuales
y sus posibles ramificaciones en el futuro. Por ende, el tropo de la
civilización perdida es empleado para confrontar la alterización de las
víctimas del conflicto armado interno en la Colombia posconflicto.
Por otro lado, el tropo orwelliano es empleado para producir una
crítica de la manipulación del discurso oficial que pretende producir
una hegemonía ideológica y cultural que permita abrir las puertas a
la expansión del capital en las zonas rurales de Colombia.

302

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�Notas
Humanitas, vol. 2, núm. 4, 2023

Feministas y telenovelas: un acercamiento
crítico desde una traducción libre de un fragmento
de Screen Tastes: Soap Opera to Satellite Dishes,
de Charlotte Brunsdon
Karime Aylen Anguiano Treviño
Universidad Autónoma de Nuevo León
karime.aylen@gmail.com

Jessica Yesenia Polina Guajardo
Universidad Autónoma de Nuevo León
jessica.polina.00@gmail.com

Sandy Santos Alanís
Universidad Autónoma de Nuevo León
sandy.santosln@gmail.com

Charlotte Brunsdon estudió la licenciatura en Inglés en la
Universidad de Londres (University College London) y un doctorado
de Birmingham. Realizó su primera investigación en el Centro de
Estudios Culturales Contemporáneos en 1970; así, sentó las bases
que fundamentan sus posteriores trabajos, los cuales destacan por
realizar un análisis cultural al contenido audiovisual, como películas
o series. A partir de ejemplos políticos y sociales de la época,
presenta un recorrido histórico que enriquece la base de datos sobre
309

�Karime A. Anguiano, Jessica Y. Polina y Sandy Santos / Feministas y telenovelas

la información de las representaciones de género en los medios de
comunicación y permiten dimensionar un contexto sociocultural de
los televidentes.
En medio de una cultura expuesta a los mensajes
audiovisuales, las representaciones cinematográficas, televisivas e
informáticas forman parte del día a día del ciudadano; desde una
perspectiva psicosocial influyen en las personalidades y, por ende,
en las relaciones de los individuos. Es por eso que el análisis con
perspectiva de género corresponde a una demanda de la realidad
social que permite esbozar una versión metodológica de lo que
sucede a nuestro alrededor. El análisis de los roles de género en las
telenovelas nos ayuda a entender cómo los medios, y no solo los de
comunicación, ayudan a su reproducción, limitando tanto a mujeres,
hombres y en especial aquellos que no se ven identificados en lo que
la sociedad espera de ellos.
Para los aportes feministas la ampliación del contenido en
la literatura al respecto representa un avance en los estudios de
género que se vienen gestando desde 1990. Expandir los contenidos
a las diferentes lenguas, en especial las propias de aquellos países
cuyos índices de violencia contra la mujer son alarmantes, significa
un argumento más para la importancia del tema. Las traducciones
promueven la visibilización de este problema desde una perspectiva
que no se limita por su entorno de producción, visto así, aportan a
la lucha por contrarrestar la violencia de género y fundamenta parte
del discurso político actual. El derecho a la información, sobre todo
fidedigna y de calidad, forma parte de la agenda discursiva social
actual.
Debido a lo anterior, el presente artículo realiza una
traducción del capítulo “El rol de las telenovelas en el desarrollo de
310

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-48

�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

la crítica feminista a la televisión”, del libro Screen tastes: soap opera to
satellite dishes que, mediante un análisis de la representación femenina
en las telenovelas, problematiza la situación de manera eficaz y desde
un panorama general.
El rol de las telenovelas en el desarrollo de la crítica
feminista a la televisión
En años recientes, más de una vez les he planteado una pregunta de
examen a estudiantes de 13 años acerca de porqué creen que las críticas
feministas están tan interesadas en estudiar las telenovelas. Para mi
constante decepción, ningún estudiante ha intentado responder
a esta cuestión, lo que creo que se atribuye al poco interés que
tienen sobre las intenciones ocultas de los profesores para plantear
preguntas sin respuesta. Existe una manera obvia de responder a
esto: “porque las telenovelas son programas para mujeres”, lo que
sería poco interesante en un contexto tan competitivo como lo es un
examen. Este ensayo es un intento de responder a la pregunta, pero
debo aclarar que esta simple y escueta respuesta es, en el Occidente,
en el punto clave del interés feminista, fundamentalmente correcta,
y lo que podría lograr es hacer las cosas un poco más complicadas.
Esto lo haré de dos maneras distintas. Inicialmente, haré un bosquejo
general del contexto semihistórico de los análisis feministas a la
telenovela —un “cuándo” para este interés—, y después, a través de
un rastreo de distintas modalidades de este —un “cómo”—. En este
proceso, espero demostrar la importancia del rol de las telenovelas
en los estudios feministas. Antes de empezar, creo que me tomaré
un tiempo para explicar por qué la pregunta es interesante en sí
misma.
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-48

311

�Karime A. Anguiano, Jessica Y. Polina y Sandy Santos / Feministas y telenovelas

En primer lugar, a pesar de lo que describiré después en
este ensayo, creo que existe aún una interesante yuxtaposición entre
“feministas” y “telenovelas”. Cada palabra tiene una connotación
de compromiso diferente con la feminidad. La definición en el
sentido común del término “feminista”, que es mucho más
problemática que la de “telenovela”, se construye a partir de la
negación de las maneras más reconocibles de la feminidad. En el
imaginario popular, las feministas son mujeres que no se depilan
las piernas, no aprueban los desnudos femeninos en medios
masivos y no les gustan las telenovelas. Dados los alcances de los
estudios feministas sobre telenovelas en los 1980, estos resultados
son aún intrigantes. ¿Cuál es la relación que tienen las feministas
y las telenovelas?
En segundo lugar, el alcance mismo de los recientes estudios
sobre telenovelas, mucho de este inducido por —o influenciado
por— los paradigmas feministas, incitan a la refracción. Ann
Kaplan, en su reseña crítica feminista a la televisión de 1987, señala
que el punto focal de los trabajos feministas sobre telenovelas ha
incrementado la atención sobre este género desde mediados de
1970. Robert Allen traza los marcos de investigación sobre las
telenovelas en su libro de 1985 Speaking of Soap Operas, esbozando
el crecimiento de este género en las investigaciones de ciencias
sociales entre 1972 y 1982. Es a mediados de este periodo que los
trabajos feministas empezaron a ser publicados, como mencioné
anteriormente. El estatus de las telenovelas, como un objeto
de estudio académico, ha cambiado en los últimos veinte años.
En pocas palabras, esto significa que las telenovelas ahora son
estudiadas en amplios rangos de disciplinas —algo inconcebible en
1970—. La colección bibliográfica de Allen, para la cual se escribió
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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-48

�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

este capítulo en primer lugar, desde su preciso planteamiento
y financiamiento, apoya este punto. Las telenovelas han sido
particularmente significativas para el desarrollo de la crítica
feminista televisiva, y creo que es discutible que por su estudio es
que esta crítica ha sido expuesta a las masas.
Para remarcar mi pregunta acerca de porqué las feministas
han estado interesadas en las telenovelas es por la paradoja de
que, por un lado, hay una preconcebida incompatibilidad entre las
feministas y las telenovelas, pero, por otro lado, es posiblemente a
que las feministas interesadas en ello las han transformado en un
campo novedoso para la investigación académica.
El contexto general de la investigación televisiva feminista
Muchos analistas han puntuado lo significativo que es lo usualmente
denominado “medios” para el feminismo posterior a 1960. Los
textos más relevantes de la segunda ola occidental feminista, como
The femenine Mystique de Betty Friedan de 1963, The Female Eunuch
de Germaine Greer de 1971 o Woman’s Consciousness, Man’s World de
Sheila Rowbotham de 1973, tienen preocupaciones centrales en el
repertorio de imágenes de la feminidad, con la manera en que las
mujeres son representadas. Este movimiento feminista fue, desde
su inicio, creyente de la real importancia de las imágenes. Los veinte
años o más desde que estos textos fundamentales fueron escritos
han sucedido notorios cambios en el análisis de la imagen de las
mujeres. Para nuestros propósitos, quizás lo más importante es
que este tipo de análisis ha evolucionado de ser primordialmente
político (en su mayoría: proyectos extraacadémicos), a tener una
sustancial existencia académica. Incontables cursos, en materias
como Lengua, Historia del Arte, Comunicación y Estudios de los
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313

�Karime A. Anguiano, Jessica Y. Polina y Sandy Santos / Feministas y telenovelas

Medios, ofrecen unidades temáticas como “la representación de las
mujeres” o “imágenes de las mujeres”. Con la filtración de las ideas
feministas en la Academia, lo que ha sucedido diferencialmente a
través de las disciplinas, ha suscitado debates claves que han tomado
lugar en diferentes maneras según la disciplina. En un nivel general,
uno de los más significativos puede ser visto como uno en el que se
discuten paradigmas realistas.
Antiguas feministas se acercaron a lo mediático, como King
y Stott (1977), a través de un paradigma realista comparan mujeres
reales o la realidad de la vida de las mujeres con las imágenes que
muestran. Las mujeres reales fueron vistas como imperfectas,
trabajadoras, eran de distintas etnias y extremadamente variadas a
comparación de cómo mayoritariamente se les representaba. Esto
fue un aspecto importante para la crítica, el cual todavía mantiene su
relevancia, ha sido desafiado teóricamente por feministas que desean
romper con los paradigmas realistas y que ellas ven como una falsa
distinción entre “mujeres reales” e “imágenes de mujeres”. Estas
feministas esperan debatir que lo que entendemos como mujeres
reales, de hecho, cómo nosotras nos desempeñamos como tales, que
está estrechamente ligado con estas imágenes de feminidad. Esto
es, ellas argumentan que no está claro qué es una “mujer”, excepto
a través de la representación. (Véase Cowie, et.al. [1981] para una
definición previa.)
Estos argumentos teóricos, y lo relativo al debate acerca
de “esencialismo”, estructuran los esfuerzos de la academia
feminista en distintos campos. De hecho, Michèle Barrett y
Anne Phillips (1992) recientemente han discutido que nosotras
podemos hacer una distinción periodística entre feminismo de
1970 “modernista”, con su optimismo de descubrir la causa de
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�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

la opresión femenina, y el feminismo de 1990 “posmoderno”,
con su sentido de fragmentación de la categoría “mujer”, y su
insistencia en el significado de sus diferencias. Con relación al
estudio de los medios, nosotras podemos remarcar el alejamiento
del estudio de las imágenes de las mujeres a un estudio de la
construcción de la feminidad, o una inscripción de la diferencia
sexual. Así que, si el terreno teórico general envuelve la
afirmación de la presencia de “mujer” en el 1970 para cuestionar
sobre la validez de esta categoría en 1980, ahí también hay
cambios notorios en las actitudes en la feminidad convencional/
tradicional. El reconocimiento de que quizá las mujeres estaban
más comprometidas con los discursos disponibles sobre
feminidad y estaban más constituidas por ellos de lo que el
feminismo de la segunda ola había insistido inicialmente, cambia
fundamentalmente los objetos y propósitos de los análisis
feministas de los medios. Esto lo podemos observar claramente
en las cambiantes actitudes de los medios masivos dirigidos a
público femenino: ficción romántica, películas melodramáticas y
emocionales, revistas femeninas y telenovelas. Libros feministas
clave para los inicios de 1980 son Female Desire de Rosalind
Coward (1984) y Reading the Romance de Janice Radway (1984),
estos articularon un lazo más empático con las feminidades de
los medios masivos, incluso escritoras como Bell Hooks desafían
el racismo de estas feminidades y feminismos. Son estos cambios
los cuales hacen más relevante la construcción de las telenovelas
como un objeto central de los estudios televisivos feministas,
y que hacen más interesante para responder mi pregunta: ¿por
qué las feministas están tan interesadas en las telenovelas? Antes
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�Karime A. Anguiano, Jessica Y. Polina y Sandy Santos / Feministas y telenovelas

de proceder con esta problemática es necesario esbozar algunas
distinciones en este creciente campo de las investigaciones
televisivas feministas.
Investigaciones feministas en televisión
Estudios feministas sobre contenidos televisivos pueden ser
encontrados en diversas disciplinas académicas: Estudios
Cinematográficos, Estudios de Comunicación, Comunicación
Masiva, Estudios culturales, Sociología, Lengua, Estudios
Femeninos. Estos distintos contextos disciplinarios gobiernan la
construcción del objeto de estudio y las metodologías empleadas.
En lo que los investigadores están interesados es en cómo ellos
deben proceder para explorarlo, tiene que ser parcialmente
entendido en cada contexto disciplinario. De esta manera, por
ejemplo, un trabajo sociológico tiende a interesarse más en los
patrones laborales femeninos a través de la industria televisiva
que los de Lingüística, quienes se enfocan en la estructura
narrativa de programas particulares. Sin embargo, muchas
de las disciplinas que se han demostrado más permeables a
las preocupaciones feministas son las de estudios culturales o
mediáticos, que son en sí mismas semi-institucionalizadas —
sólo parcialmente reconocidas como materias formales—. Este
hecho, en combinación con los relativamente nuevos estudios
feministas sobre televisión, y los comúnmente orígenes políticos
de muchos de los estudios, significa que hay un alto grado de
interdisciplinariedad y una tendencia a quebrantar las fronteras
disciplinarias. Se han citado ampliamente los trabajos de Ien
Ang (1985), Ann Kaplan (1983b), Tania Modleski (1982) o
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Michele Wallace (1990), en los cuales se integran distintos niveles
directamente relacionados con la televisión, que no pueden ser
abarcados por una sola disciplina.
Así que, a través de este marco en el que inicialmente
entendemos los estudios feministas sobre la televisión para que
sean tanto interdisciplinarios como difundidos entre las disciplinas
académicas, podemos distinguir cuatro categorías principales de
estudio.
Las mujeres del mundo real trabajando en televisión
Los estudios en esta área investigan los patrones de empleo,
promoción y poder de las mujeres en televisión. Aquí se presentan
dos problemas. Primero, la exploración y documentación de la
manifiesta y continua discriminación hacia las mujeres en casi
cada nivel de elaboración de programas televisivos, excepto en el
trabajo secretarial. Este fue un enfoque particular para el trabajo
feminista en 1970, por ejemplo, Gallagher (1981) y Beasley y Silver
(1977); en algunos países coincide con el periodo anterior a que
la discriminación por motivos de sexo se volviera ilegal. A menos
que se especifique lo contrario, “mujeres” aquí es usado como una
categoría unitaria, como fue característico en la antigua segunda ola
feminista. Margaret Gallagher ha continuado produciendo datos
extensos para la UNESCO (Gallagher, 1987) y “Gender and Mass
Media” de Abrahamsson y Kleberg, boletín que continuamente
reporta sobre Nueva York en el área. Esto es, sin embargo,
sorpresivamente difícil de obtener información reciente para otras
profesiones y países, lo que podría ser visto como lo que Margaret
Gallagher (1992) identificó como un retiro general de la arena
pública en las investigaciones feministas mediáticas.
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�Karime A. Anguiano, Jessica Y. Polina y Sandy Santos / Feministas y telenovelas

En un segundo lugar, más teórico, existe un problema en
el alcance para lo que el género de los productores determina en la
producción mediática. La noción de la “predominancia masculina”
en los medios fue un factor explicativo popular en la actualidad,
pero ha decaído notoriedad. Existe una carencia casi total de lo que
se podía denominar economía política feminista, que quizá señala
las dificultades de usar al género, en sí mismo, como una categoría
explicativa. Tampoco ha habido suficientes discusiones teóricas
sobre esta cuestión, aunque Liesbet van Zoonen reseña las que hay
en su libro Feminist Media Studies de 1994.
En cambio, a pesar de la relativa falta de documentación
en las fuentes académicas, hay incontables informes hechos por
mujeres y grupos de ellas que intentan adentrarse en la industria y
hacer sus propios programas. Estos reportes tienen distintas formas
y enfoques, que en parte dependen de la dirección que tomen.
Por ejemplo, Annette Kuhn (1984b) a manera de carta utiliza un
periódico feminista para publicar sus reflexiones sobre el trabajo
en el colectivo Pictures of Women; mientras que Karen Alexander es
entrevistada en su video trabajo en la misma publicación (Nava,
1984). Helen Baehr y Angela Spindler-Brown (1987) discuten
su involucramiento en Broadside (una compañía feminista que
produce noticieros y programas de actualidad para el Canal 4 de la
mañana) en un artículo de una colección académica, mientras que
ahora hay diversos artículos de encuestas, como los de Marilyn
Crafton Smith (1989) y Linda Steiner (1992), los cuales incluyen
trabajos televisivos por mujeres a cuenta de (mayoritariamente
estadounidenses) los trabajos de mujeres en los diversos medios
masivos.
318

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Para nuestros propósitos, debe ser esclarecido que
“telenovelas” no es un término adecuado para un trabajo de esta
categoría. Con algunas excepciones, como la telenovela lésbica Two in
Twenty, las feministas no se han sentido atraídas en crear alternativas
o telenovelas feministas, ni se han relacionado más con este género
que con la desigualdad de oportunidades o discriminación laboral
en que se han mostrado más extremas. Ha sido en relación con
las noticias y temas de actualidad donde se han demostrado las
aspiraciones y la exclusión.
Análisis del contenido de la presencia de las mujeres
en la televisión
A pesar de que la primera crítica feminista generalmente había
implicado alguna noción de contabilizar cuántas mujeres aparecían en
la televisión para leer las noticias, qué tipo de roles tenían las mujeres
generalmente, cuáles mujeres... ha sido principalmente dentro de la
disciplina de comunicación de masas que preguntas sobre el género
han sido incluidas en la variedad de proyectos cuantificadores. La
formación de 1978 de Gaye Tuchman de “la aniquilación simbólica
de las mujeres” proporcionó la vívida hipótesis acerca de la ausencia
de las mujeres en la televisión, especificando su presencia genérica:
“con excepción de la telenovela, donde los hombres constituyen
la ‘mera mayoría’ de la población ficticia, la televisión ha mostrado
y continúa mostrando, dos hombres por cada mujer.” (Tuchman,
1978:10) Ha habido series de estudios enfocados en las telenovelas,
en la investigación del tipo de mujeres ideales para realizarlos desde
el artículo de Tuchman, y la pieza inicial sobre la heroína de la
serie diurna de Downing (1974) como Life on Daytime Television de
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�Karime A. Anguiano, Jessica Y. Polina y Sandy Santos / Feministas y telenovelas

Cassata y Skill (1983) o Soap Opera Evolution de Matelski (1988). La
extensa colección de estadísticas sobre género no es, por supuesto,
necesariamente informada por un proyecto feminista.
Junto a este tipo de análisis, el cual queda muy dentro de
los paradigmas de la comunicación de masas, ha habido una fuerte
corriente crítica que moviliza la argumentación feminista para
apoyar un metodológico, y a veces epistemológico, ataque a las
prácticas de investigación de la comunicación de masas. Los textos
clave aquí serían el ataque de 1977 de Noreene Janu a los supuestos
de la metodología cuantitativa, publicado, indicativamente, en
el Insurgent Sociologist, trabajo de Lana Rakow (1986), y una serie
de números especiales de revistas, como la edición de 1986 de
Communication, editada por Paula Treichler y Ellen. Este ataque
feminista a los paradigmas disciplinarios dominantes se ha asociado
frecuentemente con un fermento más general en el campo y el
aumento de la influencia de las metodologías de estudios críticos
o culturales. Entonces, dentro de esta categoría de investigación,
la telenovela es un sitio significativo, pero metodológicamente
cuestionado.
Estudios textuales o de programas: “heroína de televisión”
El análisis detallado de los programas de televisión como “textos”
es una práctica relativamente nueva y generalmente ha sido realizada
por académicos cuya primera formación es en una disciplina basada
en textos, como la literatura inglesa o los estudios cinematográficos.
El análisis textual feminista se ha dirigido principalmente a dos tipos
de programas de ficción: los dirigidos a mujeres y los centrados en
personajes femeninos. Quizás no sea sorprendente que la telenovela
tenga tanta presencia en esta categoría de investigación. Los otros
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dos géneros principales que han atraído el interés feminista son las
sitcoms con comediantes distinguidas, como los programas de Lucy
y Mary Tyler Moore, y, curiosamente, uno de los principales sitios
de “imágenes positivas”, la serie policíaca, más significativamente
Cagney y Lacey. Ambos géneros, dado el tipo de interés feminista que
se ha manifestado, podrían subsumirse en una categoría más amplia
de “heroína televisiva” que incluye todos los programas de ficción
posteriores que han sido atractivos para las feministas como Kate y
Allie, The Golden Girls, Designing Women y Murphy Brown. La “heroína
de la televisión” se trata principalmente de personajes femeninos que
viven sus vidas, generalmente trabajando tanto dentro como fuera
del hogar, usualmente sin relaciones permanentes con hombres, a
veces con niños, y tratando de sobrellevar la situación. Es el “tratar
de hacer frente” lo que es crítico. Todos estos programas, de alguna
manera fundamental, abordan el feminismo o abordan la agenda que
el feminismo ha hecho pública sobre las demandas contradictorias
sobre las mujeres. Las sitcoms parecen ser la forma dominante, la
comedia irresistible de ser una mujer moderna, pero ciertamente en
Gran Bretaña ha habido una exploración considerable de las series
policíacas, sobre todo a través de Prime Suspect y el trabajo de Lynda
La Plante.
La telenovela no es exactamente una “heroína de la
televisión”, pero era principalmente atractiva para las feministas
como objeto de análisis porque se percibía que era tanto para y
sobre las mujeres. Discuto esto con más detalle a continuación,
al igual que hago con las referencias múltiples del acrónimo
“telenovela”. Aquí es importante notar que los primeros estudios
sobre telenovelas tendieron a surgir de trabajos relacionados a un
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nivel más general con medios dirigidos a audiencias femeninas. Así,
Carole Lopate escribió sobre la televisión diurna estadounidense en
general en 1976. Dorothy Hobson (1980) comenzó su investigación
con un estudio sobre la escucha radiofónica de las mujeres durante
el día. Tania Modleski (1982) analizó las telenovelas junto con otras
ficciones de producción masiva dirigidas a las mujeres. También es
históricamente significativo que 1978 vio el lanzamiento y posterior
éxito internacional de Dallas. Así, el interés mostrado por las críticas
feministas por los programas de televisión dirigidos a mujeres o amas
de casa coincide con el melodrama serial popular como fenómeno
mundial. El trabajo feminista sobre la telenovela se desarrolla junto
a los estudios sobre la recepción internacional de Dallas (Liebes and
Katz, 1990).

Estudios de audiencia
Como se desprende del apartado anterior, el interés feminista
por los programas de televisión se formuló desde un principio a
través de ideas sobre la audiencia. Varios análisis iniciales de las
telenovelas formulan hipótesis sobre cómo responden las mujeres a
las telenovelas, y muchos estudios posteriores intentan probar estas
ideas. Así, el estudio de Tübingen/Volkswagen (Seiter et al., 1989)
prueba explícitamente algunas de las formulaciones de Modleski, y
Andrea Press (1991) hace preguntas extraídas de una variedad de
trabajos de estudios culturales. Ien Ang (1985 y 1990) ofrece tanto
una lectura extensa de Dallas como un estudio de audiencia. Este
trabajo, también, necesita ser visto en un contexto más amplio. Así,
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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-48

�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

mientras que las investigadoras feministas estaban particularmente
preocupadas por la forma en que las mujeres “leían” o disfrutaban
los programas de televisión, hubo una nueva atención a la
“descodificación” de la audiencia en general, como indica cualquier
informe de revisión de la investigación de los medios en la década
de 1980 (ver Corner, 1991b: 267-84).
Podemos notar rápidamente dos tendencias en estudios
recientes, en las cuales la investigación feminista es relevante. En
primer lugar, ha habido un mayor énfasis en el entorno doméstico
y las relaciones familiares en el mismo. El trabajo de Ann Gray de
1992 sobre el uso de la grabadora de video ofrece un ejemplo de
esto, mientras que la investigación de Lynn Spigel de 1992 sobre
“hacer espacio para la televisión” es otro. En segundo lugar, existe
una literatura cada vez mayor sobre las audiencias como fans y la
identidad de los fans como tal, que incluiría el trabajo de Constance
Penley de 1992 sobre los fans de Star Trek y el de Lisa Lewis (1990)
sobre videos musicales.
Al igual que con el análisis textual de los programas, creo
que podemos observar un patrón en el que el trabajo feminista se
agrupa inicialmente en torno a la telenovela, pero luego comienza a
alejarse a partir de mediados de la década de 1980.
Dentro del contexto de este breve mapeo, ahora puedo
ofrecer una cronología del trabajo feminista en las telenovelas. Esto
no pretende ser exhaustivo, una tarea que, dada la interdisciplinariedad
de la investigación indicada anteriormente, sería muy difícil, pero
pretende señalar cuándo se escribieron artículos y libros clave en
relación unos con otros.
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-48

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�Karime A. Anguiano, Jessica Y. Polina y Sandy Santos / Feministas y telenovelas

Investigación feminista en telenovelas: cronología1
1974

*Helen Butcher, Ros Coward, Marcella Evaristi, Jenny Garber, Rae
Harrison and Janice Winship, Images of Women in the Media (University of Birmingham, CCCS Stencilled Occasional Paper no. 31).

1976

Carol Lopate, ‘Daytime television: you’ll never want to leave home’,
Feminist Studies 3, 3-4 (spring/summer): 69-82.
+ Horace Newcomb (ed.), Television: The Critical View, 1era ed.
(Oxford: Oxford University Press). Includes: Renata Adler, ‘Afternoon television: unhappiness enough and time’, New Yorker, 12
February 1972.

1977

Richard Dyer, Terry Lovell and Jean McCrindle, ‘Soap opera and
women’, Edinburgh International Television Festival Official Programme:
24-8.

1978

Lesley Stern, ‘Oedipal opera: The Restless Years’, Australian Journal of
Screen Theory 4: 39-48.
*Gaye Tuchman, A.K. Daniels and J. Benét (eds), Hearth and Home:
Images of Women in the Mass Media (New York: Oxford University
Press).

1979

Tania Modleski, ‘The search for tomorrow in today’s soap operas’,
Fil Quarterly, 33, 1:12-21.

1981

Richard Dyer, Christine Geraghty, Marion Jordan, Terry Lovell, Richard Paterson and John Stewart, Coronation Street (London: BFI
Television Monograph no. 13).
Charlotte Brunsdon, ‘Crossroads: notes on soap opera’, Screen, 22,
4:52-7.
Michéle Mattelart, ‘Women and the cultural industries’, Media, Culture
and Society 4, 4: 133-51.
Gillian Swanson, ‘Dallas’, Framework 14:32-5.

1 Las investigaciones marcadas con “*” denotan que el trabajo es
importante en los acercamientos feministas a los medios, pero solo trata
tangencialmente las telenovelas. En contraste, las investigaciones marcadas
con   “+” denotan que el trabajo es acerca de las telenovelas, pero no está
fuertemente informado (o en absoluto) por enfoques feministas.

324

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�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

1982

Dorothy Hobson, Crossroads: The Drama of a Soap Opera (London:
Methuen).
Ellen Seiter, ‘The role of the woman reader: Eco’s narrative theory
and soap opera,’ Tabloid 6:35-43.
Ellen Seiter, ‘Promise and contradiction: the daytime television serials’, Film Reader 5 (Evanston, III.: Northwestern University).
Ien Ang, Het Geval Dallas (Amsterdam: Eitgeverij SUA).
Tania Modleski, Loving With a Vengeance (Hamden, Conn.: Shoe
String Press).

1983

E. Ann Kaplan (ed.), Regarding Television (essays by Allen, Flitterman,
Modleski) (Los Angeles, Calif.: American Film Institute).
Muriel Cantor and Suzanne Pingree, The Soap Opera (Beverly Hills: Sage).

1984

Jane Feuer, ‘Melodrama, serial form and television today’, Screen, 25,
1:4-16.
Annette Kuhn, ‘Women’s genres’, Screen, 25, 1:18-28. Later reprinted in Christine Gledhill (ed.), Home Is Where the Heart Is (London:
British Film Institute, 1987).

1985

Ien Ang, Watching Dallas, trans. and rewritten (London: Methuen).
Robert C. Allen, Speaking of Soap Operas (Chapel Hill, NC: University
of North Carolina Press).
+ Elihu Katz and Tamar Liebes, ‘Mutual aid in the decoding of Dallas’, in Philip Drummond and Richard Paterson (eds), Television in
Transition (London: British Film Institute).

1986

Mary Ellen Brown, ‘The politics of soaps’, Australian Journal of Cultural Studies 42: 1-25.
Jane Root, Open the Box (London: Comedia), chapter on soaps.
+ John Tulloch and Albert Moran, A Country Practice: Quality Soap
(Sydney: Currency).

1987

*Helen Baehr and Gillian Dyer (eds), Boxed In: Women and Television
(London: Pandora).
+ David Buckingham, Public Secrets: EastEnders and its Audience (London: British Film Institute).
E. Ann Kaplan, ‘Feminist criticism and television’, in Robert C. Allen
(ed.), Channels of Discourse (Chapel Hill: University of North Carolina Press).

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-48

325

�Karime A. Anguiano, Jessica Y. Polina y Sandy Santos / Feministas y telenovelas

1988

Sandy Flitterman-Lewis ‘All’s well that doesn’t end’, Camera Obscura
16:119-29.

1989

+ Sonia Livingstone, Making Sense of Television: The Psychology of Audience Interpretation (Oxford: Pergamon).
Ellen Seiter, Hans Borchers, Gabriele Kreutzner and Eva-Maria Warth (eds), Remote Control (London: Routledge).

1990

Mary Ellen Brown (ed.), Television and Women’s Culture (London and
Newbury Park: Sage).
Prabha Krishnan and Anita Dighe, Affirmation and Denial: The Construction of Femininity on Indian Television (New Delhi: Sage).
Tamar Liebes and Elihu Katz, The Export of Meaning: Dallas (Oxford:
Oxford University Press).

1991

Andrea Press, Women Watching Television (Philadelphia, Pa.: University
of Pennsylvannia Press).
Christine Geraghty, Women and Soap Opera (Cambridge: Polity Press)
*Ien Ang and Joke Hermes, ‘Gender and/in media consumption’, in
James Curran and Michael Gurevitch (eds), Mass Media and Society
(Savenoaks: Edward Arnold).
*Liesbet van Zoonen, ‘Feminist perspectives on the media’, in ibid.

1992

*Margaret Gallagher, ‘Women and men in the media’, Communication
Research Trends 12, 1:1-15.
Christine Geraghty, ‘British soaps in the 1980s’, in D. Strinati and
S. Wagg (eds), Popular Media Culture in Post-War Britain (London:
Routledge).
Christine Gledhill, ‘Speculations on the relationship between soap
opera and melodrama’, Quarterly Review of Film and Video 14,
1-2:103-24.
+ Richard Kilborn, Television Soaps (London: Batsford).

¿Por qué y cómo las feministas se interesaron por las telenovelas?
Una vez establecido cierto sentido de la distribución de la
investigación feminista sobre la telenovela —que las feministas
sí se han interesado por el género— y que algunas de las críticas
televisivas feministas más conocidas, como la de Ang, Hobson y
Modleski, tratan sobre este tema, finalmente quiero avanzar hacia
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�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

una respuesta a mi pregunta motivadora. Entonces, ¿por qué las
feministas estaban interesadas en las telenovelas?
Porque la telenovela es un género de mujeres
Desde sus orígenes en las series de radio estadounidenses patrocinadas
directamente por los fabricantes de detergentes, las telenovelas
han estado dirigidas específicamente al público femenino. Esto es
menos cierto ahora que en cualquier momento anterior, pero la
feminidad connotativa del género sigue siendo abrumadora. Las
primeras investigaciones sobre radionovelas realizadas por Herta
Herzog (1944), Rudolf Arnheim (1944) y Helen Kauffman (1944)
bajo la égida de la Oficina de Investigación de Radio investigaron
solo audiencias femeninas. Thelma McCormack (1983) ha analizado
los supuestos sobre la audiencia femenina en otra literatura de
investigación estadounidense sobre el género. Ellen Seiter (1989)
ha revelado el compromiso de Irna Phillips, principal promotora
de muchas radionovelas estadounidenses, de educar a las mujeres
y exhortarlas a comprar. Christine Gledhill (1992) ha examinado el
género de la telenovela en el contexto de una discusión del modo
melodramático en general. En resumen, las mujeres han sido el
objetivo de los creadores de telenovelas, las mujeres han sido
investigadas como espectadores de telenovelas, y el género se cree
amplia y popularmente como femenino, a pesar de la evidencia
obstinada de que no son sólo las mujeres las que miran.
Los primeros escritos feministas sobre los medios, que
dependían en gran medida de la idea de los “estereotipos”,
caracterizaban la representación de las mujeres como dominadas
por dos figuras: el objeto sexual y el ama de casa. Si el primero
se encontraba en concursos de belleza y anuncios de autos; el
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327

�Karime A. Anguiano, Jessica Y. Polina y Sandy Santos / Feministas y telenovelas

segundo vivía en telenovelas y anuncios de detergente en polvo. Así
que una de las primeras respuestas feministas a la telenovela fue
simplemente hostil. Los programas fueron un ejemplo del proyecto
de lavado de cerebro de los medios de comunicación, el proyecto
para mantener a las mujeres pensando que todo lo que podían hacer
era ser amas de casa. Las mujeres que veían telenovelas, en este tipo
de análisis, necesitaban concienciación, mientras que las mujeres
retratadas carecían de interés. Las feministas estaban interesadas en
las telenovelas sólo en la medida en que transmitían ideologías de
feminidad y familia frente a las cuales el feminismo se definía a sí
mismo. Era un interés combativo, un compromiso de conocer a tu
enemigo.
Pero también fue más complicado que eso.
Porque “lo personal es político”
“Lo personal es político” es la demanda más popular que se sonaba
en el feminismo de occidente en los años de 1970. Esta consigna nos
recuerda a los movimientos feministas anglosajones que surgieron
de los levantamientos políticos y sociales de 1960, con su voraz
fe en el significado de las experiencias individuales y su absoluta
determinación por entender esta experiencia desde lo social. Así
mismo, evoca un movimiento político en específico que nos indica
su directa influencia al movimiento feminista. La definición radical
de lo personal es política, que está asociada con el feminismo de
1970, afectó un gran rango de campos, entre ellos, la investigación
de los medios. Quiero sugerir aquí que es en parte el desafío político
directo de “lo personal es político” lo que contribuye a cambiar
el énfasis de la investigación de medios en las décadas de 1970 y
1980, alejándose de las noticias duras y los asuntos de actualidad
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�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

hacia programadores más suaves. Más allá, quiero sugerir que las
telenovelas, y la influencia del análisis feminista de las mismas, es
primordial para entender la estructura del cambio en el campo de
la multimedia. De este modo, no podemos entender el impacto del
libro escrito por John Fiske en 1987 titulado Television Culture, con
su radical diferencia de los discursos canónicos sin notar la atención
prestada a la agenda feminista. Pues es la crítica feminista lo que le da
significado y no alguna influencia mística de una una determinación
económica de otra parte.
En argumento con el significante histórico de la aseveración
“lo personal es político” para entender las partes de la investigación
mediática no pongo en duda la deconstrucción de lo personal/
político en oposición en específico a las mujeres clase medieras
que han sido educadas con escuelas como las de Aida Hurtado
(1989). Jacqueline Bobo y Ellen Seiter (1991) mapean algunas de
las implicaciones de este argumento en la investigación mediática,
particularmente en las etnografías domésticas, en su artículo The
Women of Brewster Place. El punto de la idea es precisamente que
aquellas mujeres que no son sujeto de la vigilancia o cuidado del
Estado en el hostigamiento dentro de sus hogares y vidas personales
que no solo argumentan con lo personal es político, pero quienes
también ponen su atención en las representaciones de la vida
de las mujeres en la media. Es en el mismo momento, el mismo
movimiento, que declara que lo personal es político, y que ve por
cambiar el significado de las telenovelas en un análisis radical de los
medios de comunicación.
Sí, lo personal es político; sí, está en casa, en las relaciones,
en las familias de las mujeres, en la opresión íntima de las mujeres
—o la opresión a la mujer por ser mujer— es mayormente asegurada,
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�Karime A. Anguiano, Jessica Y. Polina y Sandy Santos / Feministas y telenovelas

entonces la construcción mediática de la representación de la vida
personal se convierte en un fascinante objeto de estudio. Si la crítica
tradicional izquierdista de los medios de comunicación, que está
construida en el sentido del conflicto de clase, se sintió atraída por la
información del mundo público —por las disputas industriales, por
las interacciones del estado y las instituciones de radiodifusión, por
los patrones internacionales de propiedad y control— la erudición
feminista emergente tenía bastante enfoque. El impulso teórico del
feminismo empujó a los académicos no a lo excepcional sino a lo
cotidiano. Como se discutió anteriormente, hubo una investigación
sobre los patrones de empleo de las mujeres en los medios de
comunicación, pero en realidad la preocupación por observar la
representación de las mujeres por necesidad se alejó de las noticias
duras y los asuntos de actualidad. Entonces la convicción teórica de
que había una política en la vida cotidiana y que el trabajo oculto de
las mujeres en el hogar era esencial para el capitalismo coincide con
la distribución genérica real de las mujeres (blancas) en la televisión.
Si el proyecto consistía en analizar la representación de las mujeres
en la televisión, era necesario centrarse en géneros distintos de
los objetos tradicionales de análisis crítico porque, en general, las
mujeres ni leen ni aparecen en temas nuevos y actuales.
Porque las “telenovelas” tienen un significado metafórico
Es evidente que a fines de la década de 1970 y durante la década
de 1980, el término “novela” se usaba para programas que, de
hecho, son bastante distintos: desde telenovelas sudamericanas,
series diurnas de EE. UU., series británicas de realismo social,
programas de horario estelar de Estados Unidos. ¿Qué tienen en
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�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

común que atrae a las académicas feministas hacia todas ellas? Aquí
la respuesta es, de nuevo, la feminidad percibida de los programas,
pero aquí en un sentido bastante más metafórico: lo femenino como
despreciable, como banal, como objeto de una seria atención crítica.
Así, la unidad de estos diferentes programas —la razón por la cual,
en cierto sentido, era correcto llamarlos a todos “novela” en un
período particular— reside en su lugar compartido en el fondo de
la jerarquía estética. Fue a esta generalización del juicio estético a lo
que se dirigieron en parte las críticas feministas, como vemos en este
comentario de 1981 de Terry Lovell: “Sin embargo, dentro de esta
denigración casi universal, la telenovela proporciona los placeres de
la validación y de la autoafirmación, que seguramente debe alejarse
un poco de su popularidad duradera con las mujeres (Lovell, 1981:
51, énfasis agregado).
Porque ellos no deberían ser: ambivalencia feminista
Los primeros trabajos feministas sobre las telenovelas están marcados
por la ambivalencia. Por una parte, está el repudio al género del que
he hablado. Por otro lado, en este sentido de que estos programas
son algo que ven “otras mujeres” —no feministas— ofrece una
justificación política para un compromiso con el género. El trabajo
aquí es hacer una política regresiva. Sin embargo, a veces, debajo de
esta estructura de repudio/reenganche explícitamente feminista, hay
una presencia más evasiva, un fantasma de las feminidades pasadas.
Para muchas feministas, escribir sobre telenovelas —y, diría yo, sobre
géneros y medios comparables como la dicción romántica y las
revistas femeninas— supuso una investigación de las feminidades de
las que sentían, o nos hacían sentir, una distancia muy contradictoria.
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�Karime A. Anguiano, Jessica Y. Polina y Sandy Santos / Feministas y telenovelas

Ien Ang discutió esto directamente en su proyecto de Dallas,
donde inscribió un sentido de actitudes condenatorias hacia ver
telenovelas en su anuncio original: “Creo que estoy viendo la serie
de televisión Dallas, pero a menudo tengo reacciones extrañas”
(Ang, 1985: 10). Ella está, en primera instancia, preocupada por
investigar lo que llama la “ideología de la cultura de masas”, pero
más adelante en el libro critica explícitamente una tendencia hacia
“la sobrepolitización del placer” presente en muchos trabajos
feministas sobre ficción popular. Janice Winship ha escrito sobre
esto vívidamente en la introducción de su libro sobre un género
relacionado, las revistas femeninas, publicado en 1987:
Admitir dentro de los círculos feministas que estaba investigando
—entre todas las cosas— las revistas femeninas solían hacerme
sentir igual de cómoda cuando murmuraba apresuradamente una
explicación de mi “estudio” a los amigos de mis padres que me
preguntaban cortésmente... Si eran amistades feministas lo dijera
o no, sentí que estaban pensando que si realmente tenía que
investigar... debería hacerlo en algo más importante políticamente…
Sin embargo, seguí creyendo que era igual de importante entender
cómo operaba la discriminación sexual en el lugar de trabajo. Sentí
que simplemente descartar las revistas femeninas era también
descartar la vida de millones de mujeres que las leían y disfrutaban
cada semana. Más que eso, todavía los disfruté, los encontré útiles y
escapé con ellos. Y sabía que no podía ser la única feminista que era
lectora de armario. (Winship,1987: xiii)

El uso consciente de “closet” aquí apunta a la forma en
que las primeras feministas, que realizaron estudios académicos de
estas formas populares, realmente enfrentaron oposición no solo
de la Academia, sino también dentro del feminismo. Algunas partes
del feminismo de la década de 1970 estaban muy interesadas en
332

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-48

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construir una distancia entre la identidad feminista y las formas
más convencionales de feminidad. Volvemos a ver estas tensiones
cuando, escribiendo cinco años antes, Terry Lovell defiende tanto
la observación como el estudio de la telenovela británica Coronation
Street en estos términos:
Coronation Street ofrece a sus espectadoras ciertas “estructuras
de sentimiento” que prevalecen en nuestra sociedad, y que son
sólo parcialmente reconocidas en el orden patriarcal normativo.
Ofrece a las mujeres una validación y celebración de aquellos
intereses y preocupaciones que son vistos como propios dentro
del mundo social en el que habitan. La telenovela puede ser el
opio de las masas de mujeres, pero al igual que la religión, también
puede ser, si no “el canto de los oprimidos”, un contexto en el que
las mujeres pueden expresar ambiguamente tanto la aceptación
con buen humor de su opresión como el reconocimiento de esa
opresión y algunos igualmente de buen humor protestan en su
contra. (Lovell, 1981; 51)

Esta leve defensa de la telenovela se produce después de
nueve páginas de escritos teóricos estrechamente argumentados
sobre por qué el género es digno de atención.
Es esta última razón “por qué” lo que nos lleva de vuelta
al punto de partida, el de la picardía percibida en la relación entre
el feminismo y la telenovela. Debido a la sedimentada clasificación
de género en este tipo de programas, no había manera de que un
movimiento político que desafiara la definición de género pudiera
ignorar la telenovela.
Pero tampoco podría, finalmente, repudiar estos placeres e
identificaciones, ni simplemente celebrarlos. Las feministas estaban
interesadas en las telenovelas porque eran programas de mujeres,
pero cada uno de estos términos resulta inestable en una inspección
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-48

333

�Karime A. Anguiano, Jessica Y. Polina y Sandy Santos / Feministas y telenovelas

más cercana. Lo que se denominó “telenovela” a menudo tenía poco
más que serialidad y falta de presentación poco común. “Mujeres”,
como he encontrado repetidamente al rastrear esta historia, ha
demostrado ser una categoría muy engañosa para el feminismo,
tanto necesaria como imposible, que a menudo excluye a más
personas de las que incluye.
Conclusión
Mediante el rastreo de un conjunto de historias entretejidas, hemos
tratado de sugerir cuál fue el encuentro más significativo entre las
feministas y las telenovelas. El tiempo es importante, porque creo
que podemos fechar el período clave de este encuentro entre 1976 y
1984, y es en estos años cuando vemos que tanto el feminismo como
las telenovelas se establecen por primera vez en sus identidades
académicas tan discutidas y a menudo ridiculizadas. En crisis en la
arena política, el feminismo comenzó a establecer algunos puntos
de apoyo en la Academia, a veces en “su propia” disciplina, los
Estudios de la Mujer, a veces en las disciplinas más nuevas como los
Estudios Culturales o de los Medios, y ocasionalmente en campos
más establecidos. El estudio de la televisión también cambió, y el
interés por los géneros populares, quizás en parte centrado por el
éxito internacional de Dallas, se enriqueció y feminizó explícitamente
a través de la telenovela de atención.
En segundo lugar, el estudio de la telenovela proporcionó un
sitio genérico particular en un nuevo medio para la investigación del
espectador femenino. La cuestión de la mujer lectora/espectadora/
observadora/audiencia ha sido un tema recurrente que ha
ocupado a las académicas feministas en una variedad de disciplinas
tanto a nivel teórico como empírico. Las telenovelas, percibidas
334

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-48

�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

como evidentemente de género, aunque también muy populares
internacionalmente, proporcionaron un excelente sitio para el
análisis de esta figura, cuando se teorizó como una construcción
textual o se investigó como un hecho sociológico.
Finalmente, creo que podríamos decir que la academia
feminista de medios explora y se define un poco en el encuentro.
Tomando la telenovela en serio -y tal vez. lo que es más importante,
tomarse en serio a las fanáticas de las telenovelas- como comenzó
a hacer este trabajo feminista temprano- también implicó tomarse
las habilidades, las virtudes y los placeres de las feminidades
convencionales bastante más en serio. Hacer investigación con
“personas reales” plantea cuestiones éticas complejas y difíciles. Ha
sido en parte a través de la exploración de este “género femenino”
y sus audiencias que algunas de las simplicidades y cegueras de la
segunda. Las oleadas de feminismo han sido cuestionadas. Entonces,
si el feminismo ha sido importante en la producción de un contexto
en el que la telenovela puede tomarse en serio, entonces la telenovela
ha sido significativa como un sitio en el que el feminismo puede
aprender a tratar a los demás con respeto.

Bibliografía
Brunsdon, C. (1997). Screen tastes: soap opera to satellite dishes. Routledge.

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-48

335

�Notas
Humanitas, vol. 2, núm. 4, 2023

La violencia comienza con la mirada. Acercamiento
a la novela Las Violetas son flores del deseo (2015) de
Ana Clavel
Ángeles Stefanya Serna Moreno
Universidad Autónoma de Nuevo León
annstmoreno9930@gmail.com

Monterrey, México

“Me gusta cuando callas porque estás como ausente”.
–Pablo Neruda.

Durante mucho tiempo se han visto en la ciudad panorámicos
sexualizando a la mujer al anunciar un producto, así como canciones
donde narran que el único interés de la mujer es tener relaciones
sexuales. Sin embargo, el poder patriarcal y la violencia, que son
el medio de sometimiento para las mujeres, son muy diversos y se
encuentran en espacios donde no se esperan, como en las fábricas de
juguetes. En este ensayo estudio la novela corta Las Violetas son flores del
deseo (2015) de la escritora contemporánea Ana Clavel, ganadora del
Premio Nacional de Cuento Gilberto Owen y acreedora a la medalla
de plata de la Société Académique Arts-Sciencies-Lettres de Francia.
337

�Ángeles Stefanya Serna Moreno / La violencia comienza con la mirada

Me interesa demostrar la presencia de la figura del pedófilo
en la literatura de Ana Clavel para exponer el acto del consumo de
muñecas sexuales como muestra del poder simbólico patriarcal.
Por tal motivo, he dividido el ensayo en cuatro partes; la primera
consiste en los antecedentes, donde narro la presencia de estas
nuevas figuras que presenta Clavel en el libro y la concepción
de la figura del pedófilo en la sociedad, así como algunos de sus
argumentos y redes de consumo. Después, expongo el marco
teórico que he utilizado, el cual se construye bajo cuatro conceptos
que delimitan mi lectura: perversión, poder simbólico, violencia simbólica
y deseo.
En el tercer y cuarto apartado realizo la aplicación de los
elementos previamente investigados, los cuales se dividen en “La
corporeidad plástica del objeto de deseo” y “Las figuras violentas
dentro del valor literario de la obra”. La perspectiva con la que
expongo los argumentos es de género, no obstante, en el apartado
de la violencia a la infancia incluyo ambos sexos, debido a que
las referencias mencionan que la pedofilia es practicada tanto por
hombres como por mujeres, y sus víctimas son niños y niñas
de diferentes edades, pero menores de 18 años. Incluso, existen
categorías para clasificar a los tipos de pedófilos porque no todos se
centran en niños de cierta edad o condición.
Además, analizo, dentro de la perspectiva de género, la
conducta o preferencia de hombres –en su mayoría– hacía muñecas
que son replicas exactas de niñas o mujeres, ya que estos grupos
han construido en la actualidad sus espacios para ese consumo
comercial, especialmente dirigido a cierto público. Este enfoque
se relaciona con la narrativa de Clavel debido a que por medio
de recursos estilísticos y estructuras de narrador-protagonista, se
338

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-44

�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

representa una realidad social que es ahistórica, si se toma el siglo
XX como punto de partida.
Antecedentes
La literatura contemporánea aborda gran cantidad de temas que
representan distintas preocupaciones sociales y van desde el
feminismo, hasta la presencia de las nuevas tecnologías en la vida
cotidiana. Esto se debe a que se proponen nuevos espacios ficticios
que no habían sido explorados con anterioridad por los autores
del boom o, incluso, antes. En este ensayo estudio brevemente las
condiciones sociales en México, debido a que la autora estudiada es
originaria del país; sin embargo, se mencionan algunas referencias
latinoamericanas sobre literatura que presenta la figura del pedófilo.
Asimismo, Clavel destaca por exponer dos dimensiones con
distintas manifestaciones en la narrativa mexicana, que son: el deseo
y la sexualidad (Plaza, 2016). En una entrevista de su más reciente
obra describe el proceso creativo y de investigación que realiza, lo
que ella busca es presentar la resignificación de figuras literarias que,
por lo general, los lectores tienen identificadas de otra manera más
puritana, dejando de lado, la existencia de la perversión que habita
en la sexualidad y la transgresión que propician los deseos. Además,
en la obra de Clavel es muy común encontrarse con esta propuesta
moderna del cuerpo como un artefacto carnal, debido a que es
donde se desarrolla la tensión y el objetivo de sus obras, en especial,
Las Violetas son flores del deseo (2015).
Dentro de la novela, como también sucede en Cuerpo náufrago
(2005) y en El amor es hambre (2015), se expone el deseo desde
los fetiches que son ocultos para la sociedad; aquellos que no se
mencionan, pero de una u otra manera la sociedad participa en ese
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-44

339

�Ángeles Stefanya Serna Moreno / La violencia comienza con la mirada

encubrimiento de deseos compartidos, debido a represión colectiva
que se genera gracias a las estructuras sociales que cada comunidad
comparte. Clavel retrata esas imágenes o realiza un acercamiento a
ciertos sucesos sociales que solo cuentan una parte de la realidad.
Otro punto para destacar de la obra es que en ella convergen
los estudios literarios con los psicoanalíticos: “La crítica literaria y
el psicoanálisis se focalizan en el inconsciente del texto que puede
proporcionar lecturas, interpretaciones y maneras de apreciar un
universo interno que se desprende hacia el exterior gracias al lenguaje”
(Plaza, 2016: 9). En la presente obra, se encuentra un narrador
protagonista que, a través de sus vivencias pasadas y presentes, permite
conocer la historia de una fábrica de juguetes, que además de vender
los tradicionales para niños, también ofrecían muñecas, las Violetas,
destinada para los adultos debido a su finalidad sexual.
En la historia se perciben varios elementos psicoanalíticos
como síntomas de la neurosis del narrador-protagonista, la represión
y el desplazamiento de pulsiones sexuales hacia el objeto de deseo,
que el primero da como resultado a las Violetas, debido a que su
interés sexual es hacía su hija, Violeta. Incluso es mencionada en la
historia como la Violeta original.
La pedofilia, la relación con la obra y la tecnología del género
Desde la etimología, la palabra pedofilia significa ‘amistad con un
niño’ (en griego “pais” significa niño y “philia” amistad) y uno de
los pioneros en tratar el tema desde la psiquiatría fue el alemán
Richard von Krafft-Ebing en el año 1890. Incluso, publica una
obra1 donde describe los distintos modelos psicopatológicos que
1 Psychopathia sexualis

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derivan las variadas preferencias sexuales. Entonces, desde mucho
antes, existe un registro de interés por parte de los adultos a sostener
relaciones con niños. Claramente, esto se observa en las diferentes
culturas donde las niñas son casadas tiempo después de presentar
su menstruación, sin embargo, los trastornos o psicopatologías,
menciona Paul Preciado en uno de sus ensayos, que son resultados
de sus entornos.
En este contexto, existe una confusión entre pedofilia como
sinónimo de pederastia. Para fines prácticos, el que se utiliza en este
trabajo es el primer concepto, el cual se estudia desde su inclusión
a “todo tipo de relaciones con menores, tanto homosexuales y
heterosexuales, la pederastia se refiere a la atracción homosexual
por prepúberes o jovencitos” (Oliveiro y Graziosi, citado en Plaza,
2016: 204). Así que, el sujeto pedófilo emplea varias prácticas para
someter a su víctima u obtener lo que quiere de ella, que van desde
caricias hacia órganos sexuales, hasta la penetración, muchos de ellos
se excusan con el argumento de que los niños disfrutan o que ellos
ya tienen la libre decisión de saber qué les gusta. Sin embargo, en
estos temas entran muchos factores sociales, culturales y políticos
que no se tocarán en este trabajo.
Por otra parte, la violencia presentada por Clavel consiste
una violencia pasiva que no afecta ni física ni mentalmente a las
víctimas, ya que el victimario satisface su deseo con sólo observarlas.
En ese punto comienza el análisis de la novela de Clavel, ya que
no se reprime a la hija del protagonista o a cualquier otra víctima,
sino que se crean muñecas idénticas a mujeres y niñas reales para
violentar a esa representación de personas específicas. A su vez,
se relaciona la tecnología del género, debido a que no son simples
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muñecas de plástico, sino que son muñecas, casi robots, que regulan
su temperatura parecida a la de un ser humano normal, y que los dos
dueños de las fábricas de muñecas utilizan métodos diferentes para
ofrecer ese proceso.
Asimismo, en el libro Feminismo digital. Violencia contra las mujeres
y brecha sexista en internet se encuentra un análisis que argumentan la
existencia de grupos en redes sociales y comunidades digitales que
se reúnen para intercambiar muñecas o hablar sobre las mujeres que
les atraen en la vida real, pero no pueden dominar. Un ejemplo de
esto son las investigaciones de campo de Belinda Middleweek (2020)
que estudia por medio de los hilos de conversaciones de Harmony
en The Doll Forum que los hombres disfrutan entablar conversiones
donde puedan expresar comentarios y perspectivas misóginas
sobre las mujeres en general o de su alrededor: “Observa que los
hombres se sienten seguros reuniéndose en dicho espacio y que su
prioridad temática gira en torno a sus preferencias sexuales, además
de ser frecuentes las alusiones estereotipadas y misóginas hacia las
mujeres” (Delicado-Moratalla, 2021: 492).
En resumen, la narrativa de Clavel destaca

por la

resignificación de la doble manifestación de la sexualidad y el
deseo, donde propone una mirada reflexiva y cruda a nuevos
espacios cotidianos, como lo son las fábricas de juguetes y el
uso de la tecnología con diversas finalidades, donde tal vez sí
se propicie la industria de la pornografía, pero también se están
vinculando otras formas de violentar a mujeres y niños a través
de su imagen y de sus representaciones plásticas. Lo anterior se
justifica en los siguientes apartados donde se aplica la teoría de
la figura del pedófilo como parte del poder simbólico y actor
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principal del consumo de muñecas sexuales como medio de la
violencia simbólica patriarcal.
Metodología
Los conceptos que he identificado y analizado en la novela son:
perversión, violencia simbólica, poder simbólico y deseo. En primera instancia,
éstos son usados para identificar la figura del pedófilo, ya que se
centran en la violación y la reproducción de muñecas sexuales con
el fin de satisfacer los deseos que representa el protagonista. No
obstante, las prácticas a las que estos sujetos recurren son variadas
y muchas de ellas llegan al contacto físico con sus víctimas reales.
Así que, para el concepto de perversión recurrí a los
teóricos Francisco Javier de Santiago Herrero, Alejandra Lin Ku
y Montfragüe García-Mateos y a su ensayo Erotismo y perversión:
un diálogo entre psicoanálisis y filosofía (2019). En este texto se plantea
la definición de erotismos desde las dos vertientes estudiadas: la
filosofía y la psicología. Incluso, hay un punto donde los autores
relacionan estas dos disciplinas en la pulsión de muerte que genera
el erotismo. Además, lo relacionan con la prohibición y transgresión
de los cuerpos violentados.
Por eso, un concepto secundario que empleé fue el de violación,
tomado de un estudio sociológico que realizó Rita Laura Segato
en Las estructuras elementales de la violencia. Ensayos sobre género entre la
antropología, el psicoanálisis y los derechos humanos (2003). Segato expone
el odio y repulsión de los violadores hacia el género femenino y
esto se relaciona con lo que se menciona en el libro Feminismo digital.
Violencia contra las mujeres y brecha sexista en internet, donde DelicadoMoratalla investiga sobre la finalidad de estos grupos de pedófilos
y acosadores viendo y transgrediendo representaciones plásticas
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de mujeres y niños verdaderos, debido a que en ambos casos que
presentan las autoras hay odio hacia las mujeres.
Los otros conceptos que se entrelacé fueron el poder y la
violencia simbólica desde la perspectiva del sociólogo Pierre Bourdieu,
interpretado a su vez por J. Manuel Fernández en el ensayo La noción
de violencia simbólica en la obra de Pierre Bourdieu: una aproximación crítica
(2005). En este texto se explican los conceptos antes mencionados
y las características que se deben de tener para aplicarlos. Además,
se puede relacionar la violencia simbólica con la violencia pasiva, ya
que, Bourdieu define a la primera como “esa violencia que arranca
sumisiones que ni siquiera se perciben como tales apoyándose
en unas expectativas colectivas, en unas creencias socialmente
inculcadas, transforma las relaciones de dominación y de sumisión
en relaciones afectivas, el poder en carisma” (Fernández, 2005: 9).
Así como resume Fernández, la violencia simbólica es más difícil de
percibir debido a que las comunidades están acostumbradas a verla
en todo momento. Por eso, dentro de esta comunidad de pedófilos,
ellos justifican que no le hacen daño a nadie por estar con una
muñeca o, simplemente, tomar la imagen de alguien para recrearla2.
Por último, abordé el concepto de deseo desde el texto de
Pio Eduardo Sanmiguel Deseo: deseo del otro. Plantear el problema de la
constitución del deseo como deseo del otro (1992). Ahí se define al deseo
como construcción de la relación con el otro por medio de “los
efectos del lenguaje en el viviente” (Sanmiguel, 1992: 59). Esto se
plantea en la novela de Clavel con la mirada desde el lenguaje familiar,
2 Además, la sexualización también está presente en los juguetes para
niñas, ya que se producen muñecas, en su mayoría, con cuerpos estilizados y
alejados de la realidad, en algunos casos se busca que las niñas quieran verse
como la muñeca.

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ya que el protagonista narra que el negocio de las muñecas sexuales
lo habían comenzado su padre y Klaus, un personaje secundario,
debido a que él es su mano derecha en el negocio de las Violetas y
lo alienta continuar con esos tipos de gustos.
La corporeidad plástica del objeto de deseo
Las Violetas son flores del deseo es una narración que se aleja de la
oralidad, en comparación de la novela Páradais (2021) de Fernanda
Melchor y de la estructura epistolar de Liliana Blum con El
monstruo pentápodo (2016). La voz narrativa conduce a sus lectores
al inconsciente de un victimario, pero al mismo tiempo víctima de
sus impulsos y deseos. La obra comienza con una analepsis, donde
el protagonista, Julián Mercader, aparece en la fábrica de juguetes
de su padre observando la entrepierna de una muñeca, desde ese
momento el lector se encuentra inmerso en el pensamiento del
narrador, donde él se pregunta las razones por las que las niñas
tienen diferentes sus órganos sexuales en comparación con los
órganos sexuales de los niños.
La mirada y la estética pornográficas están presentes en otras
muchas industrias asociadas al entretenimiento o a la cultura
[…] La representación de chicas y mujeres con actitudes híper
sexualizadas dentro de la publicidad, así como en las coreografías,
los espectáculos, los videoclips o la imagen turística de diversos
destinos, es cotidiana y masiva en todo el ciber espacio, la televisión
y los paisajes urbanos (Delicado- Moratalla, 2021: 496).

Desde esta primera imagen, aparte de resaltar las narraciones
y que en cada capítulo del libro haya una acción específica que
crea un suspenso, vinculándose así al capítulo siguiente, se expone
la presencia del cuerpo violentado por una mirada, aún sin crear
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representaciones gráficas de mujeres o niñas, sino que, con ver
detenidamente su objeto de deseo, que en ese momento de la obra
era una muñeca cualquiera, los indicios de perversión se hicieron
presentes. Clavel inicia la novela con la siguiente línea: “La violación
comienza con la mirada. Cualquiera que se haya asomado al pozo de
sus deseos lo sabe” (2015: 9). Es clara aquí la referencia a Freud y su
Ensayo sobre las aberraciones sexuales de 1905, donde aborda los deseos
más “oscuros” del ser humano3; sin embargo, Clavel transforma
este discurso en un problema social atemporal, estrechamente
vinculado a la perspectivas sociales que se presentan en cada época.
Segato describe las leyes latinoamericanas que protegen al
violador bajo la justificación de ser “costumbres”. No obstante,
la perspectiva cambia cuando pasa a otros medios como el digital o
el plástico. Estas dos situaciones las presenta Clavel en la novela, ya
que, mientras crecía el negocio de las Violetas, Klaus era la conexión
entre el mundo de la pedofilia digital y el narrador protagonista,
Julián Mercader, para ampliar el negocio y como resultado de la
fascinación de los consumidores que estaban presentes en internet
con el disfraz de la fábrica de juguetes tradicionales, para adquirir
una muñeca sexual tenían que solicitar que querían una Violeta
especial; tenían variedades de representaciones como colegialas,
princesas, etc.
Lo anterior se puede relacionar con el capítulo de Delicado
Moratalla (2021) donde explica el perfil de los consumidores de este
tipo de juguetes. Es similar a lo que representa Clavel en la obra:
en el plano de lo real son personas normales, sin ningún tipo de
característica que los diferencie de los demás. Así pasa en la novela;
3 Ensayo sobre las aberraciones sexuales (1905).

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Klaus y Julián no tienen marcas o comportamiento extraños que
los exilien de la sociedad ficticia. También, Delicado Moratalla
menciona que los hombres inmersos en estos comercios suelen
tener más de una muñeca y les ponen apodos como “mi chica” o
“mi esposa”4, como Mercader, y es debido a este tipo de acciones
por las que comenzó la venta de las Violetas, porque él no podía
satisfacerlas a todas.
Además, dentro de la novela se puede interpretar la
representación de la realidad a través de esta dualidad de perspectivas,
donde por un lado el narrador protagonista tiene una ruptura de
sentimientos por no poder poseer a la verdadera Violeta, y por el
otro lado, continuar pervirtiendo la imagen de su hija y de otras niñas
al crear las muñecas y distribuirlas. Esta situación se puede estudiar
desde la transgresión a la imagen de su hija y el desarrollo del poder
simbólico patriarcal. En el primer aspecto, se toma en cuenta que la
transgresión y la perversión las alimenta la misma sociedad. “Hasta
la transgresión está regulada por el cuerpo social: parece que nada
escapa de su atenta mirada […] rechazar la violencia del impulso
natural no significa romper del todo con nuestra animalidad, sino
acordar un pacto con nuestras bestias” (Santiago, Lin &amp; García,
2019: 6).
En este caso, el primer acercamiento al fomento de esta
acción es Klaus, él fue quien apertura el cuerpo social. Además, que
disfrazan esta acción con la fábrica de muñecas tradicionales. Cabe
mencionar, que la regulación del cuerpo social, en este caso, está
4 Incluso, existen burdeles que son de muñecas, un ejemplo es el que
menciona Delicado Moratalla en su texto: Aura Doll, donde aseguran que las
muñecas tienen una imagen infantil, esto lo expone Delicado Moratalla (2021)  
en el capítulo del libro.
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también representadas por los consumidores. Son como las reglas
del comercio, si hay demanda es por existen consumidores. Por lo
que, el cuerpo social que acepta o denigra estas acciones es la misma
sociedad, como lo muestra Delicado Moratalla con el ejemplo de
los blogs en internet. “El blog Amor de Plástico tiene más de 1.300
seguidores en Twitter y RealDoll más de 11.4 millones. En esos
espacios virtuales, los consumidores tejen una vinculación afectiva
entre ellos al mismo tiempo que se distancian de las mujeres”
(Middleweek, citado en Delicado-Moratalla, 2021: 492).
Esa vinculación afectiva es la crea los lazos entre individuos
para cubrir los deseos que tienen y la relación en la vida cotidiana
dentro de sus grupos sociales. Ahora bien, en el segundo aspecto,
hay un desarrollo del poder simbólico patriarcal desde el hecho en
que son imágenes o figuras plásticas de personas reales, Bourdieu
menciona lo siguiente.
La violencia simbólica, violencia amortiguada, insensible, e
invisible para sus propias víctimas, que se ejerce esencialmente a
través de los caminos puramente simbólicos de la comunicación
del conocimiento o, más exactamente del desconocimiento, del
reconocimiento o, en último término del sentimiento (Fernández,
2005: 23).

El poder simbólico es el resultado de la violencia simbólica,
debido a que ésta es el medio por el cual se oprime a las víctimas y
debido la inmersión de estas prácticas violentas dentro de cualquier
tipo de institución (laboral, familiar, religiosa, etc.) las normaliza
porque es lo que observamos todos los días. Además, un punto
importante es el análisis es lo simbólico del sentimiento, ya que
está entrelazado al deseo de un individuo. Este se ve afectado por
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pulsiones que lo llevan a depositar su deseo a un objeto prohibido
para su grupo cultural, debido a que los miembros de una cultura
abandonan una parte de sí mismos para convivir en la sociedad y
ser parte de ella. Así que, esto le comienza a parecer atractivo al ser
humano. “Lo vetado es también lo más deseado por la humanidad;
si no fuera así no habría necesidad de dictar prohibición alguna”
(Santiago, Lin &amp;Garcia, 2019: 7).
Asimismo, en la obra de Clavel se crean grupos virtuales
de muchas partes del mundo para consumir a las Violetas, grupos
privados en los que solamente la figura pedófila entra porque
comparte el sentimiento y el grupo guarda el secreto por continuar
generándose más placer con imágenes y figuras de sus víctimas.
Además, en una parte de la novela, se presenta el orgullo de Julián
por la gran demanda que están teniendo sus chicas y la cantidad de
pedidos especiales que les llegaban con fotos de niñas, las cuales las
muñecas debían ser a su imagen y semejanza: “Entonces, por fin,
entendí su petición secreta: debía compartirlas, asignarles un padre y
un hombre para cada una de ellas” (Clavel, 2015: 95).
Para finalizar el apartado es importante retomar el aspecto
de la regulación de la sociedad ante estas prácticas, ya que en el
texto La pedofilia: un problema clínico, legal y social de Victoria Trabazo
Arias y Fernando Azor Lafarga (2019) exponen que la ilegalidad de
la pedofilia se continúa cuestionando, ya sea por costumbres, o por
los argumentos bien construidos de las comunidades de pedófilos,
que defienden la capacidad de los niños para decidir qué es lo que
quiere hacer con su cuerpo. “Los pedófilos defienden su derecho a
amar a los niños y su derecho de expresión alegando que cuando no
hay violencia, explosión o prostitución, su preferencia sexual debe
ser respetada” (Trabazo y Azor, 2019: 207).
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Las figuras violentas dentro del valor literario de la obra
Ahora bien, para demostrar el resultado del objetivo planteado para
este ensayo, es necesario mencionar que se observa el poder simbólico
desde la ejecución de Julián al hacer las muñecas para “satisfacerlas”,
pero capítulos después, se da cuenta que está formando parte una
comunidad delictiva –en el mundo ficcional de la obra– y es él
quien metafóricamente se ha convertido en una muñeca presa de
sus propios deseos. Así que, en relación con la trama construida
con analepsis y prolepsis, como también presentar una narración
activa en el sentido que lleva al lector al dinamismo literario, lo que
lo aleja de meras descripciones, sino que nos presenta la acción en
los verbos: mirar y violar. “He dicho que la violación comienza con
la mirada. ¿Cuándo empecé yo a torturar a mis Violetas y a dejarme
torturar por ellas?” (Clavel, 2015: 97).
Otro aspecto estilístico de la obra son las estructuras de cada
capítulo, ya que combinan la simbología del sueño por medio del
deseo sexual que solamente se llena con el Otro –las Violetas–: “La
importancia de la simbología del sueño en la novela, que nos remite
al aspecto sexual, nos lleva a analizar los elementos oníricos para así
comprender la fuerza del deseo transgresivo en el personaje de la
ficción” (Plaza, 2016, p. 13). Asimismo, esa transgresión se relaciona
a través del resultado de la violencia simbólica hacia su propia hija
que representa la víctima de una gran cantidad de pedófilos. Lo que
nos lleva a tener como resultado general, el poder simbólico, que
se genera desde la proyección de Julián con las muñecas hasta la
regularización del grupo social.
Los capítulos van adentrando al lector desde ese espacio,
donde se encuentra el grupo social, como las conversaciones con su
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padre, Klaus o su esposa hasta su propio inconsciente, donde deja
ver sus deseos hacia su hija y a las muñecas que la representaban,
como también a las características femeninas que le parecían
atractivas de Clara, un personaje terciario en la obra que simboliza
la pureza femenina en la juventud, pero que mantenía una imagen
de niña, aun siendo adulta. Por otra parte, existe cierta complicidad
entre las figuras que representan los personajes, ya que a lo largo de
la novela se dieron referencias de obras literarias que tocan el tema
de la pedofilia o lo incitan. Un ejemplo es la mención de la novela
Las hortensias (1940) de Felisberto Hernández, ya que es una obra
clasificada como literatura erótica por los juegos sexuales que realiza
el protagonista por medio de la muñequización de las mujeres que
le atraen.
Por otra parte, también se analiza el deseo desde la
transgresión del cuerpo, ya que las figuras pedófilas de la novela
veían a las figuras femeninas como alfo roto por la naturaleza de su
órgano sexual: “El placer que en esos dominios de la sombra puede
producir el que unas manos desconocidas serruchen nuestra carne
en una operación silenciosa y sin dolor” (Clavel, 2015: 35). Debido
a que el deseo es relacionarse con el Otro por medio del lenguaje,
este último es quien define a institución natural del hombre, ya que
es su medio de comunicación con el exterior. Por lo que, existe una
regulación de este, pero cuando no se llega a controlar, aparece la
perversión. “La perversión implica por ello la suspensión de las
funciones vitales y sociales” (Santiago, Lin &amp; García, 2019: 10).
En resumen, he revisado la propuesta literaria de Clavel
desde las figuras violentas, los pedófilos, en el simbolismo que crea
en la novela. Además, traté de complementar mi argumentación
con la exposición de los conceptos de violencia y poder simbólico
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aplicados a algunas situaciones de la obra, para tal propósito presenté
las figuras literarias externas a la trama, pero que Clavel menciona
la referencia. Asimismo, la presencia del deseo durante toda la obra
crea la tensión con los verbos de acción que pude identificar.
Discusión
El principal objetivo de este análisis es demostrar la presencia de
la figura del pedófilo en la literatura de Ana Clavel para exponer
el acto de consumo de muñecas sexuales como muestra del poder
simbólico patriarcal. Durante un largo tiempo, las estructuras sociales
cimentadas en el poder simbólico se han percibido en varias áreas
de la vida cotidiana y del estudio de disciplinas, la literatura no es la
excepción. Sin embargo, el cambio que conlleva cada época realiza
un avance para la erradicación de esta violencia que la presentan
como costumbres.
La literatura también resiente esos cambios porque no es
ajena a su entorno. Desde la llegada del boom latinoamericano han
surgido obras que son históricas, atemporales con sus tramas y la
una estética que construye la propia poética del autor. Por eso, esa
época está marcada con clásicos latinoamericanos y basados en esas
novelas se construye el canon literario. No obstante, el tiempo pasa
y la llegada de nuevos escritores con estructuras narrativas distintas,
pero con un enfoque social que se destaca en la oralidad de las obras
vuelve a marcar la época denominándola el postboom.
La responsabilidad social que asumieron los escritores de
este último período se basa en exponer las situaciones críticas de sus
países, pero retomando el sentimentalismo del ser humano, como
el amor, el anhelo y la añoranza. Actualmente, la propuesta literaria
de Clavel contiene ese sentimiento que es exponente del deseo de
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las pasiones, sin embargo, la autora presenta un tema que, aparte de
haber sido tratado por hombres como Felisberto Hernández, Pablo
Neruda y a un nivel internacional Vladimir Nabokov con su obra
Lolita (1995), ella lo retoma y construye un personaje masculino
desde el inconsciente.
Además, la diferencia que establece Clavel ante otras obras
literarias es el manejo del objeto de deseo de Julián, ya que expone
una incomodidad colectiva que sufren las mujeres e infantes que son
las miradas lascivas, pero lo metaforiza y extra pone un tema más
con el comercio de muñecas sexuales. Si bien, la literatura de Clavel
abre el diálogo sobre el deseo y la sexualidad prohibida, desde la
represión de las pulsiones sexuales de Julián hacia su hija, hasta la
posesión del deseo del mismo protagonista.
Otro aspecto que renueva la novela es la concepción del
cuerpo femenino, ya que en la obra de Clavel muestra la imagen –ya
sea de la muñeca, una niña o una mujer– como un cuerpo que ha
sido roto por el deseo del Otro. Sin embargo, se crea un diálogo con
algunas obras del boom latinoamericano como La Fiesta del Chivo
(2000) del escritor peruano Mario Vargas Llosa y El Señor presidente
(1946) de Miguel Ángel Asturias, donde la imagen del cuerpo
femenino es violentada por simbolizar el poder que se ejerce sobre
otro hombre o sobre una comunidad.
En cambio, con la obra Las Violetas son flores del deseo también
se presenta una materialización hacia el cuerpo de la mujer, pero
ahora desde una figura plástica que expone la misoginia, la perversión
y transgresión no de un grupo político, como ocurre en las novelas
del boom, sino de toda una sociedad que resguarda a los victimarios
de estas acciones y no se identifica a una víctima tal cual, debido
a que es un juguete, pero esa es la denuncia que también expone
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Clavel, las miradas lascivas o con deseo no consentido sobre otro
cuerpo es parte de la violencia simbólica que viven las mujeres.
Conclusión
Para la presente investigación se estableció el objetivo principal de
demostrar la presencia de la figura del pedófilo en la literatura de
Ana Clavel para exponer el acto de consumo de muñecas sexuales
como muestra del poder simbólico patriarcal. Se considera que
los resultados obtenidos son congruentes al objetivo establecido,
debido a que se justifican los conceptos de perversión y transgresión,
como también presentamos la realidad actual de algunos grupos en
internet donde se fomenta el consumo de muñecas sexuales e ideas
misóginas que fungen como respuesta al poder simbólico patriarcal
en el que vivimos.
Asimismo, la obra Las Violetas son flores del deseo (2015) de
Clavel, ha sido una obra que dialoga con textos psicoanalíticos,
pero también con un problema de interés social, ya que, como se
contempla en este trabajo, la violencia simbólica y el poder están
relacionados como causa-consecuencia. Por lo que, la presencia
de una novela contemporánea que cuestione estas prácticas como
también aborde obras clásicas como los poemas de Neruda o la
literatura erótica de Hernández, comienza una conversación no solo
con el entorno social, sino con el histórico-literario, aunque estos
problemas no sean sólo de una época.
En la parte estética de la obra, se exhibe una novela breve,
pero con una narrativa que se centra en la acción del verbo y la
creación de imágenes dinámicas que acompañan a la estructura y
delimita la poética de Clavel. Además, las relaciones que entreteje
con los personajes ayudan a continuar alimentando la tensión que
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se extiende en cada capítulo. Se considera que los cierres de los
apartados de Clavel van dando piezas al rompecabezas que presenta,
debido a que todo el tiempo nos dice que la violación empieza en
la mirada, pero es hasta finalizar el primer capítulo, donde, como
lectores, se reconoce el hecho de contemplar la perspectiva del
victimario.
Por otro lado, la justificación del objetivo principal antes
mencionado queda planteada en el análisis de la regulación del grupo
social, ya que se muestra que existen grupos en internet actuales
que continúan cosificando la imagen de la mujer por medio de
comentarios e insultos; sin embargo, como menciona Clavel en su
obra, “comienza por la mirada”. La estética de la obra se entrelaza
con el discurso social-literario que maneja Clavel por medio de sus
estructuras narrativas que simbolizan la intimidad con el propio
inconsciente del narrador-protagonista.
Es preciso concluir que el diálogo que plantea Clavel con
su entorno por medio de la novela abarca situaciones y espacios
más lejanos que Latinoamérica, e incluso Occidente, ya que al inicio
de la venta de muñecas comenta que le están llegando pedidos de
algunos países orientales. Se puede afirmar que la obra de Clavel
es ahistórica, sin embargo, trata de el tema de la pedofilia desde el
inconsciente y lo mezcla con una práctica asidua en la vida cotidiana,
pero se encuentra disfrazada por continuar sosteniendo el cuidado y
protecciones de los grupos sociales a los que pertenecemos.
Además, nos gustaría mencionar los limites presentado en
la investigación; en primera instancia, se encuentra la actualidad de
la obra y de la autora, lo que se resulta tener sus puntos a favor
y en contra. Un punto que contribuye al trabajo es la revisión
de entrevistas recientes de la autora, lo que ayuda a ampliar la
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perspectiva de su obra por ella misma. En cambio, el punto negativo
es la escasez de artículos y críticas que contrapongan la poética de
Clavel, así como pasa con los autores clásicos y modernos. Por lo
que, se recurre a la interdisciplinariedad dentro de la investigación,
debido a que así se analiza, de manera más objetiva, la presencia de
la pedofilia en la sociedad, pero también en la literatura que, algunas
veces, funge como reflejo de la misma sociedad.

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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-44

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�Reseñas
Humanitas, vol. 2, núm. 4, 2023

Primer infolio de las vidas reunidas de Almería
Smarck, de Diana Garza Islas
Ignacio Ballester
Universidad Autónoma
del Estado de México
México
A principios del mes de junio de 2021 vi en la página de Facebook de
Luis Eduardo García que Diana Garza Islas (Santiago, Nuevo León,
1985) había publicado Primer infolio de las vidas reunidas de Almería
Smarck (Universidad Autónoma del Estado de México, 2021);
disponible en la web de Grafógrafxs.
No pongan Almería Smarck en ningún buscador. Puede que
les salga algún coche pequeño de alquiler, en el sureste de Andalucía,
pero nada tiene que ver (a priori, al menos) con la ristra de sueños en
los que nos introduce el sujeto poético a lo largo de la treintena de
breves poemas en prosa sin título.
El formato de diario de sueños que cultivaron Homero
Aridjis, Maricela Guerrero o Pierre Herrera, recientemente, es
tratado por la poeta que experimenta en obras que van de Caja negra
que se llame como a mí (Bonobos, 2015) y Adiós y buenas tardes, Condesita
Quitanieve (El Palacio de la Fatalidad, 2015) a En el fondo todo poema es
yo de niña mirándola (La Cleta Cartonera, 2018): algunas de los cuales
se encuentran disponibles en Poesía Mexa o Hastrolabia.
361

�Ignacio Ballester / Primer infolio de las vidas reunidas de Almería Smarck

El yo lírico arranca el texto narrativo: «Yo era una gambusina
italiana y tenía a mi patiño» (4). Como partes del poema largo que
estudia Alejandro Higashi se integran diálogos, preguntas retóricas,
reflexiones cercanas al ensayo (demostrando así la hibridez genérica
que caracteriza a la poesía mexicana) y, en todo momento, una sintaxis
precisa que, no por ello, deja de enroscar el lenguaje cotidiano, el
habla, en cada vez más capas profundas y abruptas del todo que
conforma el proyecto que nos presenta aquí Garza Islas.
En pasado, mas sin respetar el orden cronológico, pero sí
algunos elementos como el queso, los acontecimientos se suceden en la
vida de la artista. El plano onírico permite la entrada de referentes que
en los últimos años han tratado poetas como Christian Peña en Me llamo
Hokusai (2014). Los sueños de Kurosawa, presentes en Raúl Zurita, avanzan
como «hormigas que ya empezaban a visitar mi cabeza muerta» (5).
El doppelgänger facilta la distancia. Hace verosímil el relato.
Debido al desdoblamiento del personaje que da título a la obra,
al estilo de Francisco Hernández ‒que continúa Peña‒, la historia
engarza las diferentes escenas descritas, como decíamos, en la
narración nuclear. Esta viene, explícita, en la parte central del Infolio.
Quien escribe lo hace por lo siguiente; con total seguridad, todavía
en la cama o en el sofá, justo al despertar:
Leo un poema sobre vasos de vidrio. Aparece el nombre Almería
Smarck en una línea viuda y el resto de las palabras se difuminan.
Una voz me dice que debo encontrarla. ¿Armaría o Almería? No
sé si se trata de un libro o de una persona, pero sé que debo hacer
lo que me dicen. (19)

El personaje unamuniano dominado por el interés
calderoniano que lleva al debate de la realidad. Construye una voz
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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-57

�Humanitas, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

onírica que actualiza el tópico para hacerlo reversible. Se vale del
lenguaje, no tan próximo a la ciencia como Gerardo Deniz; sin
embargo, logra aliteraciones que estimulan la lectura como la del
verso suelto que cierra uno de los últimos episodios (próximo, dicho
término, a la experiencia psicoanalítica del Infolio): «En la vereda, si
postiza, que caliente se avizora» (33).
Las numerosas referencias se alimentan más adelante de
imágenes y diferentes registros propios de la artista conceptualista.
Su experimentalismo radica en la relación de motivos o experiencias
aparentemente inconexas. Se acerca por ello al sugerente atrevimiento
que opera en parte de la poesía mexicana, entre la que podríamos
mencionar a los ya citados Luis Eduardo García o Maricela Guerrero.
Veremos de qué manera continúa este Infolio de Diana Garza Islas.

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas2.4-57

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                    <text>HU M A N I TA S
ISSN: 2683-3247

R E V I S TA D E T E O R Í A , C R Í T I C A Y E S T U D I O S L I T E R A R I O S

VOL. 2 NÚM. 3
JULIO-DICIEMBRE
2022

CENTRO
ESTUDIOS
HUMANÍSTICOS

�Humanitas
Revista de Teoría, Crítica y EstudiosLiterarios
http://humanitas.uanl.mx/

El presagio de la imagen, la mujer que falta
The omen of the image, the missing woman
María Fernanda Martínez Quintanilla
Universidad Complutense de Madrid
orcid.org/0000-0001-6466-9449

Fecha entrega: 07-09-2022 Fecha aceptación: 13-09-2022

Editor: Víctor Barrera Enderle. Universidad Autónoma de Nuevo
León, Centro de Estudios Humanísticos, Monterrey, Nuevo
León, México.
Copyright: © 2022, María Fernanda Martínez Quintanilla. This
is an open-access article distributed under the terms of Creative
Commons Attribution License [CC BY 4.0], which permits
unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium,
provided the original author and source are credited.

DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-42
Email: mariferm416@gmail.com

�P re s e n t a c i ó n
Humanitas, vol. 2, núm. 3, 2022

¿Estudiar a la literatura en tiempos inciertos? Ese ha sido uno de
los cuestionamientos más persistentes a lo largo de la era moderna,
cuando el análisis literario comenzó a implantarse en aulas y
suplementos culturales a lo largo y ancho del orbe occidental. No ha
sido algo exclusivo de las letras, por supuesto. La industrialización y
el desarrollo de la tecnología han significado un permanente desafío
para las humanidades en general: la exigencia de rentabilidad,
la imposibilidad de medición científica de sus “productos” y la
hegemonía de los medios audiovisuales (entre otros factores) han
sido obstáculos frecuentes a la hora de ejercer nuestras profesiones.
No existe, pues, una sola forma de responder a esa pregunta. Sin
embargo, la literatura sigue explorando nuevas facetas de la condición
humana; y ahora, luego de una pandemia y en medio de un conflicto
bélico, su estudio y su cuestionamiento resultan más que necesarios.
Prueba de ello, es este tercer número de Humanitas. Revista de
Teoría, crítica y Estudios Literarios, que nos ofrece un amplio y variado
repertorio de lecturas críticas y acercamientos a ese heterogéneo e
inclasificable “objeto” que es la literatura. En la sección de “Artículos”
abrimos con un ensayo puntual e inteligente sobre el terrible caso de
Debhani Escobar, el cual es interpretado y resignificado por María
Fernanda Martínez Quintanilla. Verónica Zúñiga reflexiona sobre
la legendaria revista Rueca, verdadero dispositivo de legitimación
intelectual creado exclusivamente por mujeres al mediar el siglo XX.
María Teresa Sánchez, por su parte, nos propone una nueva y original
manera de leer a la narrativa latinoamericana contemporánea partir
de una nouvelle de Juan Villoro. La irrupción de la distopía literaria
11

�Víctor Barrera Enderle / Presentación

feminista, en la década del setenta, es analizada por Erendida
Hernández. Por su parte, Raúl Martín Catalayud utiliza el concepto
de elocuentia para disertar sobre la obra de Tácito: Dialogus de oratoribus
(circa 102, d. C.). Finalmente, la remediación (esto es, grosso modo, el
“reciclaje” de un medio en otro) en Facebook es el objeto de estudio
de Maribel Maldonado.
Un binomio de ensayos conforma y nutre la sección de
“Notas”. Una lectura crítica de la representación de las doctrinas
anarquistas en la novela Los demonios (1871-1872) de Dostoievski es
propuesta por Rubén Gutiérrez Guajardo. Y Luisa Gómez analiza
su propia experiencia como lectora de los cuentos de Sergio Pitol y
propone un acercamiento a través de la relación entre el tiempo y
el sueño.
La sección de “Reseñas” nos entrega noticias de tres
publicaciones recientes: Roberto García Soto da cuenta de la novela
Casas vacías, de Brenda Navarro; Diana Suárez reseña el volumen
de ensayos Encuadres del discurso cinematográfico, editado por Jaime
Villarreal, Raquel Gutiérrez y Miguel Sáenz. Y la antología de cuentos
Ab animalibus, editada por el colectivo Escritores Neoleoneses
Emergentes, es comentada por Carlos Rutilo.
Confiamos en que esta tercera entrega de Humanitas. Revista
de Teoría, Crítica y Estudios Literarios cumpla cabalmente con el
compromiso que adquirimos al crearla: abrir y mantener un espacio
para el diálogo y la crítica. El juicio final, por supuesto, recae en los
lectores.

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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-1

�Artículos
Humanitas, vol. 2, núm. 3, 2022

El presagio de la imagen, la mujer que falta
The omen of the image, the missing woman
María Fernanda Martínez Quintanilla
Universidad Complutense de Madrid

Fecha de entrega: 07-09/-2022 / Fecha de aceptación: 12-09-2022

Resumen. El 9 de abril de 2022, en el municipio de Escobedo (perteneciente
al aérea metropolitana de Monterrey), en el estado mexicano de Nuevo
León, la joven Debanhi Escobar desapareció bajo circunstancias
sospechosa, unos días después fue encontrado su cuerpo en el fondo de
una cisterna. Este ensayo trabaja, a parir de la última foto que se le tomó y
que se convirtió en un símbolo múltiple y con una significación mutable,
con diversas metáforas de la imagen y su relación tensionada con el arte y
la literatura.
Palabras claves: Debanhi Escobar, imagen, fotografía, studium, punctum,
The omen of the image, the missing woman
Abstrac. On April 9, 2022, in the municipality of Escobedo (belonging to
the metropolitan area of Monterrey), in the Mexican state of Nuevo León,
the young Debanhi Escobar disappeared under suspicious circumstances,
a few days later her body was found in the background of a tank. This
essay works, from the last photo that was taken of her, which became a
multiple symbol with a mutable meaning, with different metaphors of the
image and its tense relationship with art and literatura
Keywords: Debanhi Escobar, Image, Photography, studiuam, punctum

15

�María Fernanda Martínez Quintanilla / El presagio de la imagen

La Muerte es el «eidos» de esa Foto
Roland Barthes

A manera de introducción o ¿qué es lo que detona este ensayo?
¿Cómo escribir sobre una foto que lleva impresa, como marca
de agua, la muerte? Más allá de la muerte, la violencia acechante,
depredadora y oculta, que estaba ya en la atmósfera; invisible para los
ojos, pero no imperceptible. Si, junto a Barthes y Sontag, tomamos la
fotografía como la prueba, la evidencia de lo que ha sido, entramos,
con ambos pies, en un océano de imágenes que nos hielan el alma. O,
más preciso, la petrifican. Puede tomar mucho tiempo y, peor, muchas
otras fotos e imágenes para invertir el efecto. Yo, que viví el sexenio de
“La guerra contra el narco” en México, lo sé. Hay imágenes que ya no
me perturban, pero han llegado otras rompiendo el conjuro.
Puede ser un salto abrupto: eso o aquél que ha sido, que ya
no es, que ha muerto, y es representado en una imagen, no tendría
por qué llevar directamente a un estado de petrificación para quien
lo ve. Tal vez me adelanto y hago una generalización no justificada al
decir lo siguiente: la fotografía, como objeto guardado en un álbum
—ahora un álbum de fotos digital en dispositivos móviles—, nos lleva
más a pensar automáticamente en un recuerdo1 y no precisamente en
la mortalidad y lo finito. Pero Barthes y Sontag tienen mucha razón al
nombrar lo obvio: todas las fotografías de personas son un momento
mori. Algunas se adelantan al acto de la muerte y lo presagian.
1 Incluso las aplicaciones de Galería en los móviles ensamblan,
automáticamente, una sucesión de fotografías en un video para ofrecer al usuario
un “Recuerdo” de algún evento: unas vacaciones, un aniversario o un viaje.

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DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-42

�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

No hay peor ejemplo, y digo peor por lo atroz del caso y la
pertinencia que tiene para encarnar las palabras de estos autores,
que la fotografía de Debanhi Escobar (Imagen 1). Debanhi Escobar
era una joven del área metropolitana de Monterrey, Nuevo León,
lugar de donde yo soy. Debanhi Escobar salió de fiesta a una quinta
el sábado 9 de abril y no volvió. Desapareció, dicen. Como si fuera
un acto mágico y a voluntad. Debanhi Escobar fue vista por última
vez en esa fiesta y, como un presagio terrible, fue vista por los
espectadores del país a través de una fotografía: a las cinco de la
madrugada del domingo 10 de abril, Debanhi fue fotografiada en
la carretera Monterrey-Nuevo Laredo. Dicen que esperaba un taxi.
Si esperaba un taxi, en una carretera principalmente transitada por
camiones de carga, y a esas horas, ¿quién la fotografió?

Imagen 1. Debanhi Escobar, carretera Monterrey-Nuevo Laredo.. (Morán
Breña &amp; Guillén, 2022)
DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-42

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�María Fernanda Martínez Quintanilla / El presagio de la imagen

La fotografía está tomada de perfil, de noche, sola. El viento
levanta su falda por encima de sus tobillos, se abraza a sí misma. No
vemos su rostro por la mascarilla, pero su vestimenta y quienes la
vieron con ella dan la prueba de que la joven en la foto es Debanhi.
El referente en la imagen coincide con la mujer que falta.
Después se confirmará que quien tomó la foto era el
taxista que había ido por ella. Entonces, ¿la foto corresponde a qué
momento?, ¿antes de subirse? Si fuera así, ¿por qué la foto no la
muestra dirigiendo su mirada al conductor? ¿a nosotros? Nombro
aquí uno de los elementos que estremecen a quien funge como
spectator —Barthes en La cámara lúcida (1980)— de esta foto: nos
hemos posicionado en la mirada de un par de ojos que sabemos,
hasta ahora, fueron los últimos en verla. Y ella no voltea a vernos.
Después se sabrá que la foto es posterior a haber subido al
auto. Es decir, subió al auto del conductor que fue a recogerla, pero
se bajó. ¿Por qué? Después se confirmará, por un video de seguridad,
que el conductor la acosó. Por tal motivo, Debanhi Escobar bajó del
auto, a las cinco de la madrugada, quedándose sola, de noche, en una
carretera peligrosa.
Después, nada. Solo silencio. Trece días de silencio. Que estaba
siendo buscada. Que cateaban lugares, revisaban videos, que catearon
cuatro veces el Motel Nueva Castilla, en Escobedo, Nuevo León.
Trece días en que la imagen de Debanhi Escobar circuló viralmente
por redes, por la prensa, y en los que colectivos feministas del estado
se manifestaron exigiendo su búsqueda y encontrarla con vida.
Algo más: el día que se notificó la desaparición de Debanhi se
confirmó el feminicidio de María Fernanda Contreras, desaparecida
el domingo 3 de abril, encontrada el jueves 7 de abril, y confirmado
su asesinato el domingo 10 de abril. Desde el 8 de marzo hasta el 10
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DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-42

�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

de abril, Nuevo León contabilizaba quince mujeres desaparecidas.
Quince porque la desaparición de María Fernanda Contreras ya había
sido movida al expediente de feminicidio. La trágica coincidencia
entre una desaparecida y la otra llevó a un mayor flujo de imágenes
en redes, protestas, y continua información circulando en la web. La
desaparición de Debanhi Escobar duró trece días, hasta el jueves 21
de abril cuando se informó de un cuerpo encontrado en la cisterna
del Motel Nueva Castilla. Cuatro veces catearon ese Motel, las
primeras tres no habían visto ni olido nada. Fue la cuarta la vencida:
algo olía mal y provenía de la cisterna del motel. El viernes 22 de
abril confirmaron que el cuerpo correspondía a Debanhi Escobar.
Ese cuerpo era de Debanhi, extraño cómo el determinativo entra
en una oración así. Ese cuerpo fue Debanhi. Ya no es… Pienso en el
poema de Verónica G. Arredondo, poeta zacatecana, que dice —a
propósito de las desapariciones en frontera y los feminicidios:
Confundieron a mi familia
con un cráneo sin orejas
sin nariz
ni labios para decir
madre
padre
ese cuerpo
no soy (Arredondo, 2015: 73)

Cuando desperté el domingo 10 de abril lo primero que vi
en mi pantalla del móvil fue la imagen de Debanhi, y pensé: No va
a volver. No importa cuánto haya querido pensar algo diferente,
o cuánto me haya forzado a confiar en que las autoridades
cumplirían con su deber encontrando viva a Debanhi, lo primero
que pensé fue eso: No va a volver. Si no estaba muerta aún, lo
DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-42

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�María Fernanda Martínez Quintanilla / El presagio de la imagen

estaría después. Imágenes así, fotos así, rompen el conjuro. Algo
terrible y familiar se gesta en la repetición de imágenes. En su libro
Ante el dolor de los demás (2003), Susan Sontag reformula algunas
preguntas que ya se había planteado en Sobre la fotografía (1977),
encuentra nuevas respuestas y echa luz desde otro ángulo a un
tema que es objeto de la foto: el sufrimiento. Sontag escribe sobre
la fotografía de la guerra: el rostro y el cuerpo del horror. Y se
pregunta sobre el efecto de la imagen, la diferencia entre imagen
pictórica y fotográfica; la conmoción que una de ellas provoca.
¿Tiene fecha de caducidad la conmoción? Sontag contesta que
“la conmoción puede volverse corriente. La conmoción puede
desaparecer. Y aunque no ocurra así, se puede no mirar […] Al igual
que se puede estar habituado al horror de la vida real, es posible
habituarse al horror de imágenes determinadas” (2014: 73). ¿Por
qué la foto de Debanhi en la carretera ha conmocionado tanto? ¿Y
por qué poner en relación una foto que, así como está, no muestra
explícitamente la violencia que sí exponen las fotos de la guerra?
Porque dicha foto despertó la conciencia anestesiada, destacó por
hacernos ver mediante la ausencia lo que otras fotos muestran,
pero cuyo impacto había sido adormecido por la repetición. Me
refiero a las imágenes que inundan los medios de comunicación,
prensa y redes sociales: las alertas amber. La sistematización de
informes sobre desaparecidos. En otras palabras, la familiaridad
con el evento y su formato, lo único que cambia es la imagen,
el rostro de la persona y sus detalles particulares. El panorama
general dice lo mismo: otro más, otra más, que ha desaparecido.
Otra vez esa forma de conjugar: ha desaparecido… Incluso en la
sintaxis se refleja la dificultad de nombrar al sujeto culpable de la
desaparición y la posterior muerte.
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DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-42

�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

El cuestionamiento como vía para la justificación
de este ensayo
¿Qué hay, pues, en esta fotografía? ¿Y qué relación tiene con el arte
y la literatura? La primera pregunta excede mis capacidades y no me
atrevo a dar una respuesta total. Acaso intentaré iluminar algunos
elementos que han saltado a mi vista y que, espero, tejan alguna
red de sentido para esta imagen que lleva dos meses existiendo
en un imaginario nacional y político-feminista. Con respecto a la
segunda pregunta, sé qué tiene que ver con el arte: el problema de
la imagen, la foto y lo que en ella se representa, su referente. En
cuanto a la relación con la literatura temo que mi respuesta sea por
mucho insatisfactoria, solo sé que, durante la lectura de bibliografía
y el tiempo dedicado a ver, pensar y escribir sobre esta fotografía,
la respuesta se resolvía en la acción que llevo a cabo ahora: escribir,
emplear el lenguaje para intentar dar un sentido a algo que no tenía
razón de ser. La investigación me ha llevado a pensar en otros casos
de archivo de crimen, con una fotografía como primer pretexto en
algunos de ellos, que han pasado a la literatura: Crónica de una muerte
anunciada de Gabriel García Márquez, Temporada de huracanes de
Fernanda Melchor, el poemario Ese cuerpo no soy previamente
citado, la reescritura del mito de Antígona en Antígona González de
Sara Uribe o, para mayor afinidad, El invencible verano de Liliana
de Cristina Rivera Garza. En todo caso, me amparo en las palabras
de Sontag: “Las fotografías pavorosas no pierden inevitablemente
su poder para conmocionar. Pero no son de mucha ayuda si la tarea
es la comprensión. Las narraciones pueden hacernos comprender”
(Sontag, 2014: 79). Por esto escribir, por esto la literatura que otras
autoras y otros autores han podido hacer con el dolor y el horror.
DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-42

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�María Fernanda Martínez Quintanilla / El presagio de la imagen

Sobra decir que hay en este texto una voluntad de escritura
que va más allá de los intereses puramente académicos, hay un
cuerpo que está atravesado por un interés político y social, y una
empatía ácida que motiva este escrito.
La ausencia y el presagio en la imagen:
pintura y fotografía
¿Qué hay, pues, en esta fotografía? Es una pregunta que ronda
constantemente en mi cabeza. Vale más decir lo que no hay y que,
en su ausencia, anticipa. El escritor francés Pascal Quignard elabora
una tesis en principio sencilla, al menos en su sintaxis, pero con
una profundidad importante: en toda imagen particular falta otra
imagen particular. En La imagen que nos falta (2019) se recupera la
conferencia que impartió en tres momentos diferentes.2 En dicha
conferencia Quignard comienza afirmando que hay una imagen
que falta al inicio, refiriéndose al encuentro sexual del que todos
somos resultados; falta una imagen al final, nadie asistirá vivo a su
propia muerte. Hay, además, una imagen que le falta a otra imagen.
Desarrolla su argumento a partir de frescos romanos, acota su
análisis y se apoya en sus amplios conocimientos del mundo antiguo
para hablar de tres elementos fundamentales para su tesis: el deseo,
la ausencia y la premeditación en la imagen.
El deseo habrá que pensarlo no como aquello que se quiero
poseer, sino como querer ver lo que no está: “La desideratio se entiende
como la dicha de ver, a pesar de la ausencia, al ausente” (Quignard,
2 La conferencia se impartió en el laboratorio de arquelogía de l’École
normale supérieure en el 2009; en el Museo de Bellas Artes de la ciudad de
Lille en el 2010 y en el Collège iconique, en compañía de Serge Tisseron y
Bernard Vouilloux en el 2011.

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DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-42

�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

2019: 11). Para explicar esto, Quignard toma el texto Historia natural
de Plinio el Viejo, y toma la imagen de la hija de Butades que,
teniendo a su amado en frente, quien marchará a la guerra, ella se
inclina para trazar su sombra sobre el muro. Ella mira la sombra que
él será en el futuro, anticipando no solo su partida, sino también su
muerte.
Desear ver lo que no está. Para Quignard hay tres
circunstancias bajo las cuales el ser humano puede ver lo ausente:
el acecho, el sueño y el pensamiento; hace énfasis en la primera y la
tercera. El acecho tiene que ver con lo que aún no inicia, el instante
previo. El fresco romano con el que ejemplifica esto es el de Aquiles
y Troilo. La historia es que Aquiles matará a Troilo, pero el fresco
es Aquiles acechando al soldado: “Es el instante previo. La acción ni
siquiera ha comenzado” (Quignard, 2019: 18). Lo que esta pintura
pone de relieve es que la acción aún no cometida y, por tanto, no
concluida, se subordina al acecho, al ensamble de elementos que
suspenden la acción no representada pues “es todavía una emboscada”
(18). No se representa lo que no ha sido, pero en su falta la imagen
muestra implícitamente dos anécdotas: el asesinato del soldado y la
posterior caída de Troya.3
Si bien el escritor francés desarrolla su argumento basándose
en pinturas romanas, dos obras particulares vienen a la mente, la
primera del siglo XV y la segunda del XIX. Me refiero a San José
carpintero de Georges de La Tour y El perro semihundido de Goya.
Toda imagen tiene una imagen que le falta.

3 El autor explica que parte del oráculo sobre la caída de Troya incluía la
muerte de un soldado joven, Troilo, antes de cumplir los veinte años (v. 19).
DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-42

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�María Fernanda Martínez Quintanilla / El presagio de la imagen

Imagen 2. El perro semihundido (1820-1823).
(Fundación Goya)

Imagen 3. San José carpintero (1642). (Herrero, 2020)

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DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-42

�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

En el caso de la pintura de Goya surgen varias preguntas: ¿qué
es lo que observa el perro?, ¿qué es eso que, siguiendo la dirección
de su mirada, está al lado y hacia arriba? Además, ¿cómo llegó ahí?
¿Está semihundido en la arena o es cuestión de perspectiva y en
realidad estaría detrás de un montículo de arena? ¿Se ha hundido,
entendiendo un movimiento descendiente, o un ventarrón de arena
ha caído sobre él dejándolo cubierto hasta la mitad? No falta una,
sino muchas imágenes para completar el cuadro, la acción. Con
respecto a de La Tour volveré más adelante.
Ahora, la premeditación en la imagen. El argumento se
construye a partir del fresco de Medea de la Casa dei Dioscuri,
ubicado en el museo arqueológico de Nápoles. En dicho fresco se
ve a Medea sosteniendo una espada, mira a sus dos hijos jugando a
las tabas; detrás de ellos, en el marco de la puerta, está Tragos viendo
jugar a los niños. Al leer Medea el lector se adelanta a la tragedia,
al relato; pero el fresco no. En él, Medea aún no mata a sus hijos,
no lo ha decidido: “La historia no está representada. Pero ahí está
el signo” (25). El análisis semiótico que hace Quignard es puntual,
presta atención a cada detalle y es muy interesante lo que expone.
Conviene ser leído con calma. Sin embargo, por ahora retendré lo
principal de su análisis: la imagen pre-medita, al meditar piensa, y, en
su pensamiento, inaugura, en el sentido augural, “la pintura romana
tiene una manera de salir del relato al que remite: prefigura la escena
que no muestra sobre el muro […] muestra el signo que la augura —que
la inaugura. Para aquello que los griegos llaman la epifanía de un
dios, la palabra latina es inauguratio” (26).
La Medea del fresco no es representada matando a sus hijos,
tampoco es Medea después de matarlos, es antes. Aún lo medita,
y mientras ella lo piensa nosotros hemos visto ya esa imagen que
DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-42

25

�María Fernanda Martínez Quintanilla / El presagio de la imagen

no está: el asesinato. El fresco lo anticipa de la misma manera que
San José carpintero anticipa la muerte de Jesús en la cruz. Vemos un
cuadro de un hombre trabajando la madera, un niño está con él; es el
paratexto el que termina de echar luz a la imagen, José está trabajando
el material sobre el cual su hijo morirá. Es una pintura inaugural. Al
caer en cuenta, el espectador es herido. Bien señala Sontag que existe
una tradición antigua sobre la iconografía del sufrimiento, en la que
las representaciones de la crucifixión son importantes y numerosas
—una de las más famosas es Descendimiento de Cristo de Rubens—;
sin embargo, algo hiere con mayor agudeza cuando la imagen omite
la acción, convirtiéndola en una imagen “ […] pensativa, meditativa,
porque su imagen ausente […] se torna más profunda aún por otra
imagen, a la cual antecede” (Quignard, 2019: 19). Las palabras de
Quignard resuenan con las de Barthes: “En el fondo la Fotografía es
subversiva, y no cuando asusta, trastorna o incluso estigmatiza, sino
cuando es pensativa” (Bartehes, 2020: 56). Una imagen en principio
inocente —padre, hijo y un oficio— se ha convertido en algo más en
el momento en que se repara en la imagen que falta y que completa
el sentido: el presagio de la crucifixión.
El punctum en lo ausente
La imagen hiere al espectador, he dicho antes. Antes de ser herido
hace falta ver. Barthes acuña en La cámara lúcida cinco términos para
explicar elementos alrededor de la fotografía, pero aquí me interesan
dos de ellos: Studium y Punctum.
Para quien no conozca todo lo acontecido a Debanhi —antes,
durante y después de su fotografía—, ver su imagen en la carretera
surtirá en el espectador un efecto de distinto alcance. Está claro que
Debanhi se encontraba sola en una carretera de noche. Hay un marco
26

DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-42

�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

cultural que permite leer esos cuatro4 elementos como elementos de
peligro o riesgo. Este es el studium de esa fotografía. Barthes define
este concepto como “la aplicación a una cosa, el gusto por alguien, una
suerte de dedicación general, ciertamente afanosa, pero sin agudeza
especial” (Barthes, 2020: 45), expresado así puede no bastar y no
hacer justicia a la descripción de la fotografía de Debanhi. Entiéndase
el studium como la aplicación de una mirada —con su ideología, su
testimonio político o su cuadro histórico— a una foto, es esto lo que
permite al espectador participar de ella. Sin embargo, Barthes da por
hecho, como Sontag, que cada fotografía, como parte de una mirada,
tiene una voluntad de representación: “Reconocer el studium supone
dar fatalmente con las intenciones del fotógrafo, entrar en armonía
con ellas, aprobarlas, desaprobarlas, pero siempre comprenderlas,
discutirlas en mí mismo, pues la cultura (de la que depende el studium)
es un contrato firmado entre creadores y consumidores” (Barthes,
2020: 47). Sin embargo, no todas las fotografías que se toman están
pensadas para ser vistas a nivel nacional o internacional. El studium está
dado, en el caso de esta imagen particular, más allá de la involuntariedad
de quien tomó la foto. Repito, para quien no sepa que la mujer en
esa foto ya no vive, el studium le permite acceder solo a una parte del
todo. Pero este studium, aunque dé una vista parcial, no es fabricado ni
montado, es real.
¿Qué hay, o qué falta en la fotografía de Debanhi? Volviendo
un poco a esa voluntad de representación del sufrimiento en el
arte —la Pasión de Cristo, Jesús en la cruz o descendiendo de
ella, Marsias desollado por la mano de Tiziano o en la copia
romana en el Louvre, o Los desastres de la guerra de Goya— o en
4 Mujer, sola, de noche, en un lugar de suma vulnerabilidad.
DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-42

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�María Fernanda Martínez Quintanilla / El presagio de la imagen

las fotografías de guerra, ¿qué me lleva a empatar tales imágenes
con una fotografía que no muestra ninguna violencia? ¿Por qué,
si Sontag habla de imágenes de explícita violencia, la fotografía
de Debanhi es igual, si no es que más impactante sin mostrar un
cuerpo doliente? Por dos motivos: primero, porque la fotografía
de Debanhi no es una representación intuida por un artista, no es
un “sería así”, sino que es, rotundamente es Debanhi en la foto. El
segundo, no hay un cuerpo doliente, no todavía, no en esa imagen,
pero lo habrá después; aunque no lo veamos lo presagiamos.
La fotografía de Debanhi en la carretera de noche antecede el
dolor que ella sufrirá y que todos los espectadores intuiremos en
el tiempo que transcurra entre su desaparición y su encuentro.
Trece días de dolor real, de dolor intuido y de dolor imaginado.
Una cosa es el horror en la pintura y otra en la foto: “Un horror
tiene lugar en una composición compleja [pintura] (…) pero
que pone de manifiesto la maestría de la mano y la mirada del
artista. El otro es el registro de una cámara, un acercamiento, de
la terrible e indescriptible mutilación de una persona real: eso y
nada más” (Sontag, 2014: 42).5 Entre los argumentos que ofrece
para diferenciar la representación del sufrimiento en imágenes
pictóricas e imágenes fotográficas, Sontag hace hincapié en que,
a pesar de que las fotografías son “tomadas” y no “hechas” —es
decir, no conllevan una construcción en medida que la pintura
lo requiere—, la foto “no puede ser mera transparencia de lo
sucedido. Siempre es la imagen que eligió alguien; fotografiar es
encuadrar, y encuadrar es excluir” (pág. 46). Pero una cosa es
5 Pienso en una comparación entre Marsias desollado de Tiziano y la
fotografía de un hombre torturado al final de Farabeuf (1965) de Salvador
Elizondo.

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DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-42

�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

hablar de la fotografía de artista o de periodistas, como aquellos
que capturan imágenes de la guerra, incluso la fotografía común en
redes sociales; todas ellas son encuadres las primeras, o imposturas
en el caso de las segundas, pero ¿cómo se califica una foto como
esta? Fotografía que toca lo real, que entra en un orden de prueba:
fotografiada Debanhi como prueba de que allí está. Debanhi allí
está, a las cinco de la madrugada, sola, en una carretera. La diégesis
empieza a formarse alrededor de ese “encuadre” que, en principio,
era prueba simplemente de allí está ella. Hasta que ya no estuvo. El
punctum radica en su presagiada y cumplida ausencia.
El studium se perturba cuando este elemento entra en juego:
el punctum es el “pinchazo, agujerito, pequeña mancha, pequeño
corte […] El punctum de una foto es ese azar que en ella me despunta
(pero que también me lastima, me punza)” (Barthes, 2020: 46). El
punctum ha puesto el dedo en la llaga de lo real: la foto se trenza
no solo en lo real-simbólico-imaginario lacaniano; la imagen de
la mujer que falta se trenza en unos afectos familiares-políticossociales.
Al inicio de este escrito hablé sobre imágenes que rompen el
conjuro: el alma petrificada puede revertirse. La herida de la imagen
puede devolver la sensibilidad cuando toca lo real. El punctum podría
definirse también, si tomamos prestadas las palabras de DidiHuberman, como el lugar donde arde la imagen: “el lugar donde su
eventual belleza reserva un sitio a una ‘señal secreta’, una crisis no
apaciguada, un síntoma. El lugar donde la ceniza no se ha enfriado”
(Didi-Huberman, 2013: 28). La imagen ardiendo, como la imagen
impresa en el interior de la capilla de Campo Bruder Klaus del
arquitecto Peter Zumthor: en el interior quedó grabada la imagen
de árboles ardiendo contra el hormigón.
DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-42

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�María Fernanda Martínez Quintanilla / El presagio de la imagen

Imagen 4. Campo
de Bruder Klaus de
Peter Zumthor.
Fotografía de Aldo
Amoretti. (Zilliacus,
2016)

La imagen constantemente ardiendo, herida hiriendo.
Debanhi constantemente a un paso de su muerte. Pascal Quignard
recurre al gerundio latino para explicar el tiempo de la pintura
romana. Explica que el gerundio es la acción “no como realizada
en el medio, no como actual en el tiempo, no como efectiva en el
mundo social: el gerundio indica la acción como «estando-delante
de ser hecha»” (La imagen que nos falta, 2019: 35). Delante de, antes
de: Quignard juega con la homofonía del francés devant: debiendo,
delante a, antes de lo actual. Ejemplifica el gerundio latino con un
caso de La República de Platón: unos hombres atados en una cueva,
obligados a ver lo que está delante de ellos: la humanidad obligada
a ver lo que tiene delante y que la luz ilumina desde detrás de ella.
Nosotros, espectadores de la fotografía de Debanhi, la
vemos antes del acto: estando-delante de ser hecha [la acción]. La
imagen nos punza cuando arde e ilumina lo que está por venir, como
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�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

en Georges de La Tour, cuando su paratexto ilumina lo que falta,
y así pareciera que la luz de la vela se extiende para que veamos,
hiriendo hondo en el espectador. Y esta imagen me hace pensar en
el poema “Ventanas” de Kavafis:
En estas tenebrosas habitaciones
paso días de opresión
y voy y vengo
en busca de ventanas.
Cuando se abren
será un consuelo enorme.
Pero no las encuentro o no hay ventanas.
Acaso es preferible no encontrarlas.
La luz será una nueva tiranía:
Quién sabe qué va a mostrarme.6
(2001: 55)

Dice Barthes que la fotografía está siempre “lastrada por
la contingencia de la que es envoltura transparente y ligera” (27) y
que, como objeto, pertenece a los objetos laminares: “no podemos
separar dos láminas sin destruirlos: el cristal y el paisaje” (28). En
resumen, la fotografía, como la ventana, “es siempre invisible: no
es ella a quien vemos” (28). Esa es también una diferencia entre la
pintura y la foto: en la pintura, como ya se ha dicho, hay voluntad
de representación y aplicación de la mirada del pintor; la foto no,
en ella el referente se adhiere y es inseparable. Nosotros no vemos
el cristal de la ventana, vemos a través de él; no vemos la foto, sino
al referente en ella. Nosotros no vemos la foto de Debanhi, vemos
6 La traducción es José Emilio Pacheco, quien la denomina más una
aproximación que traducción. Otra versión que puede servir es la de José
María Álvarez.
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�María Fernanda Martínez Quintanilla / El presagio de la imagen

a Debanhi y vemos su futura ausencia. La fotografía entonces, con
su indivisibilidad, une dos atributos: “Su crédito de objetividad
inherente. Y […] un punto de vista. Eran [las fotografías] el registro
de lo real […] puesto que una máquina estaba registrándola. Y
ofrecían testimonio de lo real, puesto que una persona había estado
allí para hacerlas” (Sontag, 2014: 29). La ventana, la fotografía, la
luz que muestra y entonces, el punctum: la herida.
La mujer que falta
Detrás de la imagen está el deseo: fantasma durante el día,
sueño
durante
la
noche,
oráculo,
la
víspera.
Del mismo modo en que tras
cada biografía humana está la
Historia (..) igualmente hay, tras
cada palabra, un ser perdido
Pascal Quignard

Imágenes y fotografías que muestran el dolor del otro y que hieren.
Pero ¿para qué verlas? Por una parte, Sontag dice que no debería
haber un “nosotros” cuando se trata del dolor ajeno, pero no verlo,
ser indiferente e indolente con él tampoco parece ser una respuesta
ética. Pero las imágenes están, existen, eso es un hecho. Y pueden
ellas producir diversas respuestas: pedir la paz, pedir la venganza,
reclamar justicia —aunque cada vez más esta palabra se vacía de
sentido y nunca alcanza una satisfacción—, o simplemente sirve
para constatar, para las conciencias confundidas y adormecidas,
que suceden cosas terribles. Con respecto al libro ¡Guerra contra la
guerra! de Ernst Friedrich, Sontag sintetiza cómo el empleo de estas
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�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

fotografías buscaba una terapia de choque: utilizarla para hacer
constar la ruina que la guerra trae consigo. Pone de ejemplo también
la película de Abel Gance, J’accuse, la versión sonora de 1938, cita
las palabras de un personaje: “¡Colmad vuestros ojos de este
horror! ¡Es lo único que puede deteneros!” (cit.en Sontag, 2014: 21).
Nuevamente, pienso en un poema, en este caso de Phillip Jaccottet,
y cito aquí los siguientes versos:
Y es por los ojos, sin embargo
abiertos
por donde esta palabra se alimenta, lo mismo que
hace el árbol,
por sus hojas
(2009: 21).

La luz que ilumina, el punctum revelado, los ojos que han
visto y la palabra que nace después. “Los pintores muestran las
acciones como a punto de acaecer, los relatos los narran como
ya acaecidas” (cit. en Quignard, 2019: 45), dice Plutarco en Sobre la
fama de los atenienses. La diégesis se gesta después de la imagen. A
una imagen particular falta otra imagen particular… y un relato.
La pintura romana, ya expuesta antes, es antes de ser cometida la
acción, antes de que acaezca en ella algo; la palabra, la acción ya
acaecida. Quignard expone de manera muy elocuente e interesante
la temporalidad de la imagen, pero no deja de ser una pintura de
lo que habla y las pinturas, a su vez, hablan de mitos; el efecto que
tienen sobre el receptor es real a través del signo, lo simbólico. La
fotografía de Debanhi, inaugural, tocó lo real a través de la realidad
misma. Su imagen es previa a la muerte acaecida sobre ella, más allá
de la metáfora y la retórica.
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�María Fernanda Martínez Quintanilla / El presagio de la imagen

Los frescos romanos de los que habla el escritor francés
buscan hacer “emerger lo que acaso seguirá al instante que está aún en
instancia […]. O, para hablar como los agoreros, tiene la potencia de
hacer venir o no lo que no está ahí” (49). Pero la palabra, ella viene
después de la muerte. La palabra mata la Cosa. En la foto, Debanhi
está ahí, aún vive y espera, eternamente, lo que está por venir: “la
pintura antigua [o la foto de Debanhi] evoca la acción antes del
punto sin retorno” (51).
Nosotros, como la hija de Butades, vemos a la mujer que
está delante nuestro en la foto, pero no la vemos a ella, aunque
queremos, sino la sombra que será: “Dos vicarios muy distintos
están a disposición de los mortales: la imagen y la palabra” (51).
Nosotros, como los romanos contemplando el fresco de Medea, nos
convertimos en agoreros y presagiamos la muerte de Debanhi. La
foto inaugura su muerte, la imagen ve aquello que falta, dice Quignard,
pero la palabra, ella nombra lo que fue, así, yo digo: más que una
imagen, falta una mujer.

Bibliografía
Barthes, R. (2020). La cámara lúcida. Barcelona: Paidós.
Didi-Huberman, G. (2013). “Cuando las imágenes tocan lo real.”
En G. Didi-Huberman, C. Chéroux, &amp; J. Arnaldo, Cuando
las imágenes tocan lo real (págs. 9-36). Madrid: Círculo de
Bellas Artes.
G. Arredondo, V. (2015). Ese cuerpo no soy. Zacatecas: Universidad
Autónoma de Zacatecas.
Herrero, J. L. (10 de noviembre de 2020). Comentario histórico artístico
de San José Carpintero. Obtenido de La cámara del arte:
34

DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-42

�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

https://www.lacamaradelarte.com/2020/11/san-josecarpintero.html
Jaccottet, P. (2009). Cantos de abajo. Capilla Alfonsina Universidad
Autónoma de Nuevo León.
Kavafis, K., &amp; (trad.) Pacheco, J. E. (2011). Una noche. Capilla
Alfonsina Universidad Autónoma de Nuevo León.
Morán Breña, C., &amp; Guillén, B. (22 de Abril de 2022). Los puntos
oscuros de la investigación sobre Debanhi Escobar. Obtenido de El
País: https://elpais.com/mexico/2022-04-22/los-puntososcuros-de-la-investigacion-sobre-debanhi-escobar.html
Goya, (1642). Perro semihundido. (s.f.). Obtenido de Fundación Goya
en Aragón: https://fundaciongoyaenaragon.es/obra/
perro-semihundido/671
Quignard, P. (2019). La imagen que nos falta. CDMX: Vestalia.
Sontag, S. (2014). Ante el dolor de los demás. Barcelona: Debolsillo.
Zilliacus, A. (6 de Noviembre de 2016). La Capilla de Campo
Bruder Klaus de Peter Zumthor bajo el lente de Aldo
Amoretti. Obtenido de ArchDaily: https://www.
plataformaarquitectura.cl/cl/798785/la-capilla-de-campobruder-klaus-de-peter-zumthor-bajo-el-lente-de-aldoamoretti?ad_source=search&amp;ad_medium=projects_
tab&amp;ad_source=search&amp;ad_medium=search_result_all

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�Artículos
Humanitas, vol. 2, núm. 3, 2022

Mujeres públicas: la escritura femenina y el papel
de la mujer en la revista literaria Rueca
Public women: female writing and the role of women in the literary magazine Rueca
Verónica Tadea Zúñiga Sánchez
Universidad Autónoma de Nuevo León
veronica.zsanchez97@gmail.com

Fecha de entrega: 15-03/-2022 / Fecha de aceptación: 07-09-2022

Resumen: Este ensayo realiza un primer acercamiento a los contenidos
de la revista literaria mexicana Rueca publicada en los años 1941-1952,
publicación periódica que destaca por la particularidad de contar con un
consejo editorial conformado exclusivamente por mujeres. Dicha revista
transgrede el panorama literario y editorial de la época al crear un espacio
propio para la escritura femenina, además de contribuir al desarrollo de
redes intelectuales al realizar una acción comunicativa entre las editoras
de la revista y los distintos individuos y grupos literarios y culturales del
periodo.
Conceptos: Revistas literarias, Rueca, Públicos, Contrapúblicos, Campo
Cultural.
Public women: female writing and the role of women in the literary
magazine Rueca

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�Verónica Tadea Zúñiga Sánchez / Mujeres públicas

Abstract: This essay is a first look into the contents of the Mexican literary
magazine Rueca, published in the years 1941-1952, that particularly stands
out because its editorial counsel was exclusively composed of women.
The magazine goes against the literary and editorial landscape of the time
by creating a space for female writing, besides also contributing to the
development of intellectual networks by establishing communications
between the magazine’s editors and the different literary and cultural
groups and individuals from the time.
Key words: Literary magazines, Rueca, Publics, Counterpublics, Cultural
Field.

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DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-31

�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

“No cabía en su imaginación que las
mujeres mexicanas pudieran tener ideas,
y menos publicarlas”.
Lilia Granillo Vázquez: Prensa literaria de lo femenino,
femenina y proto-feminista en México:
fuentes para su estudio en el siglo XIX.

Panorama de la revista literaria Rueca
En el año de 1941, en un salón de clases de la Facultad de Filosofía
y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, un
grupo de mujeres, jóvenes estudiantes, iniciaron la búsqueda de un
espacio en el ámbito literario y cultural de la época. Ante la negativa
de formar parte de otros lugares decidieron diseñar sus propios
proyectos. Así nace la revista literaria Rueca (1941-1952).
Publicada de 1941 a 1952 de manera trimestral (con algunas
interrupciones) esta revista literaria cuenta con la característica
principal de ser fundada y editada únicamente por estudiantes
universitarias: Carmen Toscano, María Ramona Rey, María del
Carmen Millán, Ernestina de Champourcin, Emma Saro, Laura
Elena Alemán, Pina Juárez Frausto, Emma Sánchez Montealvo,
Margarita Mendoza López, Matha Medrano, Helena Beristáin y
Lucero Lozano (Durand, M. L., Silva, G., 2019).
Dicha publicación creó admiración en el público ya que
las mujeres se estaban haciendo un lugar en el campo literario,
pero a la vez rechazo por la misma situación, a pesar de eso Rueca
logró tener un lugar en la historia de las publicaciones periódicas y
con el paso de los años se ha vuelto objeto de estudio de algunas
investigaciones.
DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-31

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�Verónica Tadea Zúñiga Sánchez / Mujeres públicas

En 1982, Luz del Carmen Fentanes Rodríguez lleva a cabo
la investigación para su tesis titulada Índices de Rueca, en dicha
publicación logra establecer un panorama completo de la revista
adentrándose en el aspecto histórico cultural de la época en la que
fue publicada, una cronología completa, primeros acercamientos al
contenido que proyectaba, índices de las obras publicadas por cada
autor y una serie de entrevistas con algunos miembros del consejo
editorial.
En 1990, Fabienne Bradu escribió el artículo “Rueca: Una
pensión para universitarias” para la Revista de la Universidad de México,
aquí la autora hace una alegoría comparando las revistas literarias
como lugares donde se establecen lazos familiares, personas unidas
por el propósito de exponer la cultura literaria. Para Bradu, Rueca se
trata de “una pensión de estudiantes universitarias”, chicas que en
un contexto difícil decidieron volverse las anfitrionas de su propio
hogar como se menciona a continuación: “su nacimiento obedeció a
una voluntad más histórica o social que a un programa literario. Un
grupo de alumnas de la Facultad de Filosofía y Letras se propuso
mostrar que las mujeres también eran capaces de hacer una revista
literaria” (Bradu, 1990: 1).
Destacando también momentos cronológicos de la revista
(desde sus inicios en el aula de clase hasta su inminente final) en el
artículo se destacan los propósitos de la revista y las relaciones entre
otros grupos de intelectuales como Tierra Nueva, aunque dejando de
lado el análisis del contenido.
Leticia Romero Chumacero llevó a cabo la investigación
Rastreando “la tarea de los tejidos y de los sueños”. La recepción de Rueca
(2005), aquí se puede observar otro acercamiento histórico a la
revista con descripciones acerca de los miembros que conformaron
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�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

el consejo editorial, quiénes participaron en sus distintos números
y descripciones de las relaciones con otros grupos de intelectuales
(volviendo a mención el grupo de Tierra Nueva).
Lo que destaca de este artículo es la mención de la labor
intelectual que estaban realizando las editoras de la revista, tomando
como ejemplo a Judith Shakespeare (personaje imaginario creado
por Virginia Woolf) la autora menciona que las jóvenes se volvieron
un grupo muy activo y Rueca pronto se convirtió en un proyecto
reconocido que estaba dándole visibilidad a las mujeres en el campo
literario y dejar de ser “marginadas” en el ámbito de la cultura.
Para terminar con su investigación, Romero Chumacero
habla acerca de la importancia de la revista en la historiografía
literaria de México, aún con opiniones controversiales menciona
que nadie puede negar que dicha publicación marcó un antes y un
después en las letras mexicanas al presentarnos la primicia de que las
mujeres también pueden publicar y dirigir.
Finalmente, una de las publicaciones más recientes es la
de Lilia Solórzano Esqueda titulada Las poetas en la revista literaria
mexicana Rueca (1941-1952) (2018). Comenzando con un panorama
histórico en donde nos da descripciones de los miembros y algunas
de sus labores realizadas durante el tiempo que duró la revista, esta
investigación nos da un primer acercamiento a trazar un análisis
literario por los contenidos que publicaba, enfocándose en las
poetas que desfilaron por Rueca, podemos encontrar en sus páginas
estudios de poemas completos, estrofas y sus temáticas, destacando
la importancia de esta publicación periódica por brindarle un espacio
a las mujeres que comenzaban su carrera literaria:
Y unas palabras muy justas para la labor que desarrolló esta revista
que llegó a ser catalogada como una de las más interesantes de su
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�Verónica Tadea Zúñiga Sánchez / Mujeres públicas

época, que no sólo dio a conocer la obra de varias poetas jóvenes
y difundió la obra de aquellas con mayor solidez en el oficio,
sino que destacó por una equilibrada visión en el panorama de la
literatura (Solórzano Esqueda, 2018: 161).

Las publicaciones periódicas son parte importante de
la historia de la literatura. Son propuestas culturales que en su
tiempo permitieron la circulación de textos en distintos países,
además de crear relaciones entre escritores e instituciones. Rueca
es importante para lograr la reflexión acerca de la escritura de las
mujeres, sus primeros pasos, las temáticas y cómo dieron paso a las
nuevas escritoras, el apoyo que se daban mutuamente entre autoras
consagradas y jóvenes y los lazos que formaban.
La mediación letrada
En su artículo “Revistas culturales y mediación letrada en América
Latina”, Mabel Moraña define las revistas literarias como “un
instrumento de mediación cultural (que actúa en la zona de contacto
entre políticas culturales hegemónicas y proyectos alternativos, entre
creación artística y grupos receptores, entre el sector intelectual
o académico y el lector que es introducido al producto cultural
a través de la interpretación o la selección que la publicación le
presenta)” (2003: 2). Las revistas literarias son fundamentales para
la historiografía cultural, pues representan un medio donde muchos
escritores y agentes intelectuales comienzan su carrera, además de
formar un espacio en donde se comparten ideologías, pensamientos
y corrientes estéticas que van de acuerdo a la época o incluso en
contra de ésta.
Como medios de publicación impresa y parte de un
sistema de comunicación, las revistas literarias están relacionadas
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DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-31

�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

con lo público. En el caso de Rueca, al ser una publicación editada
por estudiantes universitarias que entraban a la cultura literaria
de los años 40 (tiempo en donde la mujer comenzaba a obtener
una educación superior y el ingreso a universidades), se aprecia la
definición y la distinción entre lo público y lo privado, pues durante
esa época no era común que las mujeres tuvieran un espacio para
publicar sus textos, así el equipo editorial de la revista decidió fundar
el suyo tomando en cuenta sus preferencias estéticas, así como las
relaciones que querían formar.
Jorge Ribalta, en su artículo “Contrapúblicos. Mediación y
construcción de públicos”, menciona que: “el público y lo público
son conceptos en los que conviven varios sentidos simultáneamente
y que se definen de manera auto-reflexiva. Lo público tiene que
ver con lo común, con lo estatal, con el interés compartido, con lo
accesible” (2006: 27). Las revistas literarias se relacionan entre sí: los
diversos grupos editoriales actúan en el sistema literario para llegar
a un público determinado.
En el caso de Rueca podemos analizarla a partir del concepto
de públicos y contrapúblicos. Michael Warner, en su ensayo Públicos y
Contrapúblicos (2012), define ambos conceptos de la siguiente manera:
públicos como un grupo social, el cual busca ser convocado en el
discurso. En otras palabras, actúa y va de acuerdo con las normas
establecidas. Por otro lado, los contrapúblicos son los subordinados,
los que crean su propio discurso (2012). Ribalta vuelve a mencionar
este concepto en su artículo diciendo: “Fraser introduce el concepto
de ‘contrapúblicos subalternos´ para referirse a los ‘espacios
discursivos paralelos donde los miembros de los grupos sociales
subordinados inventan y hacen circular contra-discursos’” (2006:
29).
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�Verónica Tadea Zúñiga Sánchez / Mujeres públicas

En Rueca se crea un discurso propio en donde las autoras se
vuelven los contrapúblicos del campo literario de la época, puesto
que, al no poder participar como parte de un consejo editorial en
otras revistas, decidieron fundar la suya, así la revista se vuelve
un espacio discursivo en donde circulan distintas opiniones y
temáticas.
Porque mujeres públicas es igual a mujeres creadoras:
públicos y contrapúblicos en Rueca

“Y sin embargo escriben.
Los grupos &lt;&lt;inadecuados&gt;&gt;
(por su sexo, su color, su clase social) a veces trabajan, se
escaquean, sudan, van a hurtadillas, osan pasar de largo por
todas las prohibiciones informales para crear algo que tiene el valor &lt;&lt;correcto&gt;&gt;, es
decir, hacen arte”.
Joanna Russ. Cómo acabar con la
escritura de las mujeres

En su ya coitado ensayo, Michael Warner menciona que “estar
en público es un privilegio que requiere filtrar o reprimir algo que
es visto como privado” (2012: 19), retomando esto al contexto
de Rueca se puede crear la relación de lo público y lo privado que
sucedía entre la revista y en el campo literario mexicano de la época.
La publicación de las editoras transitó desde un contexto privado a
uno público, como se muestra a continuación:
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�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

La idea de formar una revista surgió desde el contexto de
las aulas, alumnas que mediante una reunión privada buscaban
llevar a cabo una publicación periódica que pudiera llegar a distintos
públicos. Las revistas literarias eran el medio por excelencia para
poder realizar la labor; de acuerdo con Ángel Luis Sobrino Vegas:
“la publicación de revistas literarias ha sido desde los inicios del
siglo XX una de las actuaciones preferentes de los grupos literarios
en la esfera pública” (2014: 830). Retomando la importancia de las
revistas literarias, Carmen Toscano (editora de Rueca) menciona lo
siguiente:
El mapa de las revistas literarias se me antoja como un gran
archipiélago; cada una de ellas es como una isla desde donde un
grupo se dirige a los demás, a veces con intenciones sólo de que
le escuchen y otras de reformar al mundo (Toscano, 1964: 93).

Así fue como las autoras encontraron la manera de ingresar
en la cultura literaria de la época, ya que por medio de la revista
daban cabida a que ellas, al igual que otras mujeres universitarias,
publicaran sus textos y por ende darlos a conocer a otros escritores
para intercambiar ideas. Además de la publicación de sus obras,
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�Verónica Tadea Zúñiga Sánchez / Mujeres públicas

gracias a Rueca muchas escritoras comenzaron su carrera literaria
y pudieron abrirse camino para profesionalizarse en el mundo de
las letras. Al respecto, Granillo Vázquez comenta: “Así, la escritura
profesional de mujeres es el resultado tanto de la apertura para ellas
del espacio público impreso, como de las leyes educativas que a
medio siglo abrieron la educación media y superior que antes eran
exclusivamente para varones” (2014: 31).
Para retomar el punto relativo
de los públicos y
contrapúblicos, volvemos a Warner. El autor menciona que “casi
todos los grandes cambios culturales —desde el cristianismo,
pasando por la imprenta, hasta el significado de lo público y lo
privado. (La cultura impresa nos dio la publicación; el psicoanálisis,
un nuevo sentido de la persona privada.)” (2012: 26), destacando la
importancia de la cultura impresa como un medio para transmitir
ideas y llegar a los distintos públicos.
La cultura impresa dio paso a las publicaciones periódicas:
temas que en teoría eran privados se volvieron de conocimiento
público. Las revistas literarias se convirtieron en medios de
comunicación masiva, pensamientos individuales se unieron para
hacer una publicación y da como resultado algo colectivo. En el caso
de Rueca, tenemos una publicación que se ubica en la esfera pública,
pero que cuenta, asimismo, con rasgos particulares al centrase en la
producción, circulación y lectura de textos escritos.
Retomando el concepto de contrapúblicos, podemos afirmar
que las editoras de Rueca estaban subordinadas en el interior del
campo literario, puesto que se les invitaba a enviar colaboraciones
en distintas revistas, mas no a ser partícipes del consejo editorial
de alguna de ellas; por lo tanto, decidieron crear su propio espacio
discursivo.
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En este espacio discursivo llevaron a cabo una acción
comunicativa logrando un cambio en el campo literario, al reunir en
un lugar voces emergentes de la literatura (en su mayoría mujeres)
con escritores consagrados, para que existiera una retroalimentación,
así como establecer lazos entre intelectuales de distintas partes del
mundo. Esto se puede mostrar en el siguiente diagrama:

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�Verónica Tadea Zúñiga Sánchez / Mujeres públicas

Como se puede deducir del esquema anterior: la publicación
logra un cambio porque se promueven nuevas voces que no tenían
lugar en otros espacios, pero también se crea un nuevo público que
forma una relación con los textos que se publican en Rueca. Mabel
Moraña explica lo siguiente:
Revistas que impulsaron no solamente la cristalización de nuevas
formas de subjetividad colectiva sino la representación de nuevos
actores sociales que surgían a la escena social tratando de definir
no sólo una voz a través de la cual expresar sus perspectivas y
demandas, sino intentando al mismo tiempo crear un público que
funcionara como sistema de control y caja de resonancia de las
nuevas agendas (2003: 67).

Como lo explica la autora, las revistas se volvieron un medio
de mediación cultural, así es como Rueca se convirtió en un objeto
de mediación entre los contrapúblicos (las editoras y escritores de
la revista) y los públicos que se iban creando poco a poco alrededor
de ella. Los contrapúblicos de la revista lograban la creación y
transformación de su público a partir de los textos que producían, lo
que desencadenó más procesos para lograr un diálogo participativo.
Moraña menciona al respecto:
Como instrumento de mediación cultural (que actúa en la zona
de contacto entre políticas culturales hegemónicas y proyectos
alternativos, entre creación artística y grupos receptores, entre el sector
intelectual o académico y el lector que es introducido al producto
cultural a través de la interpretación o la selección que la publicación
presenta), la revista es casi siempre una empresa educativa –política
y pedagógica – aunque más no sea por las maneras en que organiza
y filtra los relatos de identidad y traza los vínculos entre el campo
cultural y sus afueras (regionales, nacionales, internacionales). Es,
asimismo, un vehículo del gusto de determinados sectores sociales o

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intelectuales, que buscan proponerlo, difundirlo, legitimarlo, a través
de diversas operaciones conceptuales, y de diferentes apuestas
estético-ideológicas (2003: 68).

En Rueca se observa cómo, a través de las distintas secciones
y textos, se busca difundir la cultura literaria, ya sea por medio de
cuentos, poemas o incluso a partir de las reseñas y semblanzas en
donde rinden homenaje a los escritores que antecedieron antes de
ellas. Y aunque no contaban con secciones tan definidas, era este
aspecto lo que le daba una característica especial.
Que las editoras de Rueca encontraran su lugar como
contrapúblicos responde a la necesidad de demostrar que las mujeres
también podían escribir y publicar con calidad literaria. Ingresaban
al sistema literario en contra del “pensamiento dominante”, en este
caso en particular: los hombres pensaban que las mujeres no podían
dirigir una revista de cierta “calidad”:
Estas publicaciones, como norma, debido a la característica de
su periodicidad responden con extrema sensibilidad al ambiente
específico en el que surgen y eso se manifiesta en sus páginas,
ya sea a favor o en contra del pensamiento dominante o de las
corrientes artísticas imperantes. Además, muchos de los grandes
escritores de cada nación han formado parte de ellas de una u otra
manera (Gómez Gray, 2013, p. 6).

A pesar de su corta existencia, en esta revista desfilaron
grandes personajes de las letras, pero también varios encontraron su
primera oportunidad. Finalmente, cabe destacar la importancia de
la labor editorial de Rueca, un aspecto importante es la escritura de
las mujeres, pues no solo se trata del hecho de que editan y forman
relaciones con escritores, sino que ellas mismas escriben, ya sea
relatos, poemas o reseñas. Ellas están escribiendo y están creando.
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�Verónica Tadea Zúñiga Sánchez / Mujeres públicas

Revistas literarias y escritura femenina: una aproximación
a Rueca
“Pero, si disponemos una sola
vida en este mundo, ¿acaso
no será lo mejor vivirla peligrosamente, arriesgándola por
algo, en este caso la escritura, que de veras importe y nos
importe? No sé me ocurre ninguna mejor opción”.
Esther Tusquets, Las mujeres que leen,
son peligrosas

La escritura de las mujeres es un tema que aún en la actualidad
sigue provocando diversos debates, desde los temas que tratan, su
relevancia, y su construcción, hasta su propia autoría. Algo está
claro: las mujeres han escrito desde siempre, pero existe un antes
y un después de su escritura, que va de lo privado a lo público.
Sin duda, los medios impresos lograron que las mujeres publicarán
sus distintas obras y discursos, pero uno de los que más ayudó a
la visibilidad de la escritura femenina fueron las revistas literarias,
puesto que en ellas escritoras jóvenes lograron sus primeras
publicaciones y posteriormente darse a conocer.
Durante el siglo XX en México (al igual que en muchas partes
de América Latina), distintos grupos literarios y culturales optaban
por las revistas literarias para lograr una difusión en el ámbito cultural
de su país, pues a partir de la escritura mostraban sus relaciones,
necesidades y objetivos. Lucrecia Infante Vargas menciona que: “la
escritura tiene diversos propósitos. Se escribe para llegar a quiénes
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�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

no pueden escucharnos de viva voz, para dejar constancia de las
ideas y los hechos, para expresar las emociones y sentimientos, para
construir una identidad pública” (2008: 69). Es en la escritura donde
muchas mujeres lograron sus primeros pronunciamientos, ideas y
deseos acerca de lo que les inquietaba.
Así, en las revistas literarias se convirtieron en un dispositivo
para la difusión y legitimación de textos escritos por mujeres,
logrando con ello la visibilidad que necesitaban para abrirse camino
en el campo literario. Y, al hacerlo, podrían establecer un diálogo
entre ellas (como escritoras emergentes) y escritores consagrados
que les permitía la crítica y reflexión de sus textos y escritura.
Pero, a pesar de contar con los espacios para difundir su
obra, pronto nuevas inquietudes comenzaron a surgir en torno a la
escritura: una de ellas fue decidir qué se podía publicar y a quién.
Una de las partes más importantes de la escritura de las mujeres es la
conformación de consejos editoriales puesto que “la conformación
de estos equipos editoriales es una de las principales características de
la escritura desarrollada por las mujeres” (Infante Vargas, 2008: 92).
Como se ha mencionado, el nacimiento de Rueca sucedió en
un salón de clases de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.
Un grupo de estudiantes universitarias decidió comenzar la primera
tarea: la formación de un consejo editorial, y posteriormente una
revista literaria, el medio principal de los grupos literarios de la
época. Bradu menciona que “la mayor hazaña de Rueca fue haber
nacido y existido en una década –los cuarenta– en la que todavía
la mujer era una especie escasa en las aulas universitarias y aún más
en la vida pública del país” (1990: 2). El grupo, conformado por
estudiantes que tenían más experiencia en la cultura literaria (con
textos ya publicados en otras revistas y relaciones de amistad con
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�Verónica Tadea Zúñiga Sánchez / Mujeres públicas

escritores ya consagrados) y estudiantes que apenas comenzaban su
carrera, se aventuró a dar el paso y crear su propia revista, ya que
no veía la posibilidad de ser aceptado en los consejos editoriales
de otros grupos: “con esta comprensible frustración se lanzaron
a la aventura editorial de la que asumieron todos los riesgos y los
aprendizajes, desde la escritura hasta la hechura misma de la revista
en una forma independiente” (1990: 2).
La revista abrió paso a que las mujeres no solo escribieran,
sino que también editaran, dictaminaran y criticaran textos. En las
revistas literarias y en las publicaciones periódicas se encuentra el
soporte material en donde es posible explorar la modalidad creativa
de los distintos grupos literarios. Los consejos editoriales, tal como
sostiene Sobrino Vegas (2014), desempeñan uno o varios papeles de
actuación posibles en el sistema literario. Lucrecia Infante Vargas
menciona que:
Tanto el surgimiento de las primeras revistas de mujeres escritas y
dirigidas por ellas mismas, como el establecimiento de una tradición
literaria que –aun cuando incipiente–, introdujo en el canon literario
entonces dominante una versión propia de las experiencias y los
símbolos socialmente definidos entonces como femeninos y
adscritos al ámbito de lo privado y la subjetividad (2008, p. 71).

Rueca introdujo al canon su propia versión de una revista
literaria, con su particular selección de textos, entre los que se incluían
como fragmentos de novelas, poemas, semblanzas, traducciones,
teatro, análisis de pinturas, notas y reseñas/recomendaciones de
libros. A pesar de no tener secciones definidas, como otras revistas
de la época, se puede notar como las autoras buscaban abrirse un
lugar en todos los campos artísticos.
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Como se mencionó antes, Rueca comenzó por la búsqueda
de espacios para publicar. Las estudiantes miembros del consejo
editorial empezaron con la introducción de textos propios para el
primer número, pero a partir del segundo decidieron que solo dos
o tres de las editoras participaran en cada uno de ellos, esto con la
oportunidad de “reunir más bien junto a las formas de escritores
desconocidos a las nuevas firmas deseosas de penetrar en la
literatura” (1964: 106). A pesar de no contar con una reglamentación
de solo dar a conocer autoras, se aprecia que en algunas secciones
predominan las mujeres, muchas al igual que ellas buscaban abrirse
camino en el mundo literario dominado por los hombres.
Son diversos los géneros que utilizaron las escritoras para
dar a conocer sus ideas y trabajo intelectual. A partir de las distintas
secciones se observa la exploración de la escritura por medio de
poemas, cuentos, novelas, ensayos e incluso análisis de pinturas.
La revista Rueca permitió que el trabajo escritural de las autoras
transitara de algo privado a algo público, dando como resultado
que fueran leídas y criticadas. Lucrecia Infante Vargas menciona
como en un principio distintas formas de escritura como la carta, el
diario íntimo, así como actividades de lectura dieron lugar a que las
mujeres se volvieran creadoras y demostraran su talento y manejo
de este arte, posteriormente, el pasar de una escritura íntima a una
pública, les permitió ingresar a otros géneros y por supuesto formar
una crítica, así como relaciones con otros escritores:
Así pues, las siguientes páginas dan cuenta de cómo la redacción
epistolar, o bien diarios personales, el ejercicio de la traducción,
la participación en tertulias, y la lectura (individual o en grupos),
formaron parte de un largo y continuo proceso a través del cual
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�Verónica Tadea Zúñiga Sánchez / Mujeres públicas

las mujeres pasaron de lectoras a redactoras de sus propias ideas,
y transitaron de una escritura privada a otra que les permitió
demostrar que eran capaces de manejar esa herramienta de
expresión (considerada racional, masculina y, por tanto, propia de
la creatividad intelectual), en el marco de un escenario público
como el de los medios impresos (2008, p. 72).

Ejemplos de las actividades escriturales de las autoras de
Rueca se pueden apreciar en sus distintas secciones. A pesar de
no tener secciones tan definidas como otras revistas, podemos
encontrar la titulada Notas, en donde las editoras escriben reseñas y
recomendaciones de libros. Por ejemplo, María Ramona Rey, en el
número 1 de la publicación, daba cuenta de Algunos Poemas (19251939) de Alfonso Reyes:
Otro de esos pequeños libros de poemas que hace Alfonso Reyes
y que alcanzan siempre un número reducido. Avaro es el autor
con estos cantos. Quizá se debe a que son elaborados en su rincón
más íntimo, a que son la obra de su actitud más querida, de aquella
parte de su alma que será siempre joven. Esta impresión nuestra,
que no desdeñará el conferencista de la Anatomía de la Crítica,
merece una explicación (en Martínez, 1984: 58).

El ejercicio escritural de la reseña permitía a las autoras
dar a conocer nuevas obras de distintos autores, dando visibilidad
y por supuesto emitiendo un juicio y una crítica hacia un texto.
De acuerdo con Sobrino Vegas (2014), algunos elementos a tomar
en cuenta para el análisis literario de una revista son “los modelos
literarios y artísticos seguidos”. Esto se puede ver en el fragmento
anteriormente citado: Reyes era uno de los modelos literarios más
seguidos de la época, además de influir en la creación de la revista,
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�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

por lo cual el dar a conocer sus trabajos servía como una forma de
diálogo entre ellos, además de incursionar en la escritura.
Un proceso de escritura que está presente es el de la
traducción literaria. En el número 1 de Rueca podemos ver El
Tratado de Narciso de André Gide traducido por Carmen Toscano,
esta traducción responde a lo que Sobrino Vegas (2014) denomina
“conocimiento y valoración de la tradición literaria y artística”
(2014: 837). Toscano recuperaba, de esta manera, el primer texto
del autor y, al mismo tiempo, lo ponía al alcance de su público. El
ejercicio de la traducción permitía a las autoras de Rueca acercarse
a otras literaturas y culturas, así como la posibilidad de explotar
su creatividad: la traducción no solo precisa de escribir la palabra
correcta, sino de transmitir las ideas y los sentimientos que el autor
buscaba dar a conocer. Ejercicio peligroso: una mala traducción
puede hacer que la obra pierda sentido.
Otro de los procesos que se encuentra en la revista y que
también responde al conocimiento y valoración de la tradición
literaria y artística (2014: 837) es la confección de ensayos críticos
como vía para reflexionar acerca de figuras de la literatura. El
primer ejemplo lo tenemos en el número 1 de la revista, con una
sección titulada Semblanza, donde María del Carmen Millán le rinde
homenaje al poeta Gutiérez Nájera: “Delicado, ágil y profundo, tiene
Gutiérrez Nájera la virtud de ennoblecer y sublimizar su trabajo.
Escribía, llenaba las páginas de los periódicos diariamente con sus
artículos; esa era su ocupación” (en Martínez, 1984: 31).
Otra muestra más: en el número 4 de la revista, Pina Juárez
Frausto escribe el artículo Virginia Woolf y sus novelas. Expone ahí su
conocimiento del género literario y una adecuada valoración de la
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�Verónica Tadea Zúñiga Sánchez / Mujeres públicas

figura de la autora, mostrando con ello el valor estético e ideológico
(Sobrino Vegas, 2014) que se discutía en el comité editorial de Rueca
y que podría definir con la pregunta: ¿cuál es el papel de la mujer en
el campo cultural?
Virginia Woolf, maneja esta nueva dirección novelística y hace
del ágil empleo del tiempo su más acabado artificio ¿Pero todo
aquéllo a qué nos lleva? ¿Qué hay más allá de este hábil trabajo?
Y poco a poco somos llevados a los motivos que hirieran con
su realidad el espíritu de la novelista, has encontrarnos con el
problema fundamental: el sexo […] Virginia Woolf, pese a su
inteligencia que le permite concebir abstracciones tan acabadas
con su Orlando, finca sus problemas en un asunto más objetivo e
inmediato: la historia, el presente y el destino de la vida femenina
en el campo activo de la cultura (En Martínez, 1984: 259).

En Rueca observamos cómo las autoras y editoras tomaron
la oportunidad de escribir y posicionarse en la cultura literaria por
distintos medios; destacan, por supuesto, la publicación de cuentos,
poemas y novelas (que por supuesto son importantes); pero también
es fundamental reparar en la escritura de las reseñas, ensayos,
traducciones y correspondencias, ya que fueron el parteaguas para
la participación de las mujeres en la escritura.
Por otro lado y tal como ya se ha apuntado, la concreción del
consejo editorial ayudó al desarrollo de la escritura del grupo y les
permitió integrarse a la esfera pública al compartir conocimientos,
hacer intercambio de experiencias, preocupaciones y fomentar la
formación de una identidad propia. Carmen Toscano menciona
que: “Incursionamos por donde pudimos, dialogamos con seres
inteligentes. Vivimos nuestro propósito” (1963: 11). Y así fue, las
editoras y escritoras de Rueca entraron a la cultura literaria de manera
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rápida, pero con voluntad y cuestionamientos que poco a poco
resolvieron, dejando así una huella en la historia literaria.
A guisa de conclusión
Para finalizar podemos afirmar que las revistas y las publicaciones
periódicas han jugado un papel importante en la historia de
la literatura mexicana moderna: en ellas muchos escritores
comenzaron su carrera y profesionalización literarias. Son, además,
un objeto cultural importante que va más allá de la publicación
de textos: persigue una reflexión en torno a los productos que se
encontraban impresos, establece relaciones e incluso busca romper
los paradigmas.
En el caso de Rueca hemos visto que fue una revista que
abrió paso a las mujeres en el campo cultural mexicano. Cada una
de las editoras de la revista ocupó un lugar de actuación para que su
proyecto pudiera formar parte del sistema literario. Brindó, además, la
oportunidad a las jóvenes escritoras de mostrar sus textos. Sin duda la
publicación, a pesar de tener un tiempo corto y ser intermitente, logró
formar un lugar seguro para las letras de varias autoras, establecer
lazos con ellas e incursionar poco a poco en la literatura.

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peligrosas. Maeva Ediciones.
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�Verónica Tadea Zúñiga Sánchez / Mujeres públicas

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DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-31

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�Artículos
Humanitas, vol. 2, núm. 3, 2022

“Tiempos que les tocaron vivir”. Un modo de leer la
narrativa latinoamericana contemporánea.
“Times that they had to live”. A way of reading contemporary Latin American narrative
María Teresa Sánchez
Universidad Nacional del Comahue
Neuquén, Argentina
samariateresa@gmail.com

Fecha de entrega: 05-07/-2022 / Fecha de aceptación: 13-09-2022

Resumen. El trabajo: “Tiempos que les tocaron vivir”. Un modo de
leer la narrativa latinoamericana contemporánea propone leer la nouvelle
Llamadas de Ámsterdam de Juan Villoro desde el escenario de las narrativas
que tratan las consecuencias de la globalización. En esos términos, a partir
de la nouvelle, se establecen relaciones con características transversales de
la crónica urbana dando cuenta de las posibilidades actuales de narrar la
experiencia contemporánea. Desde los conceptos de contemporaneidad y
posmodernidad, relevando aportes y diálogos posibles con la antropología,
se propone leer las relaciones personales en la fragmentación de las
megaciudades y observar los modos en que la novela muestra una sociedad
identificada por imaginarios urbanos.
Palabras clave: contemporaneidad- ciudad- experiencia urbana- narrativaLatinoamérica

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�María Teresa Sánchez / Tiempos que les tocaron vivir

Abstract. The paper “Times that had to live”. A way of reading
contemporary Latin American narrative” propose to read the nouvelle
Llamadas de Ámsterdam by Juan Villoro from narratives about the
consequences of globalized world. From concepts of contemporary and
postmodernism and others from the anthropology, the paper reads the
personal relationships inside fragmented megacities and also reads the
ways that the novel shows the urban imaginaries in the society.
Key words: contemporaneity- city- urban experience -narrative-Latin
America

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DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-40

�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

Este trabajo se propone leer la narrativa latinoamericana
contemporánea a partir de las relaciones entre subjetividad
narrativa y espacio en Llamadas de Ámsterdam de Juan Villoro. Su
lectura nos permite mirar la ciudad contemporánea en la literatura
latinoamericana actual como cara visible de las transformaciones
sociales surgidas por la globalización neoliberal. Sin embargo,
consideramos que, en esta nouvelle, resulta interesante observar cómo
ciertos detalles, similares a los de la crónica urbana, nos develan más
que los intersticios de la cartografía urbana, las sensaciones de vivir
en una megalópolis como la ciudad de México. Con el recurrente
estilo zigzagueante de Villoro, ajeno a las sintaxis de continuidades,
las historias personales de Juan Jesús y de Nuria revelan las redes
subterráneas de sus vidas y, paralelamente, a partir de una serie
de desplazamientos narrativos, nos introducen en sus propias
perspectivas sobre la ciudad de México. Sin embargo, para abordar el
análisis enunciado serán necesarias algunas instancias introductorias.
Desde los tiempos que les tocaron vivir, a través de los prólogos,
las crónicas o los proyectos poéticos, los escritores latinoamericanos
reformularon los territorios de la literatura en el marco del ingreso
de los estados a las políticas de mercantilización y, definiendo
los mapas culturales, también fueron dando cuenta de un sujeto
desterritorializado. Ya las vertiginosas transformaciones del contexto
finisecular decimonónico habían revelado la crisis del sistema cultural
anterior y habían suscitado la redefinición de los escritores ante la
emergencia moderna. La nueva organización social complejizaba
la sobrevivencia de los poetas, en el proceso de racionalización y
secularización de la modernidad. Las transformaciones significaban,
en general, el reposicionamiento de los escritores ante la Ley; una, en
líneas generales se imponía, la del mercado. La transformación de las
DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-40

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�María Teresa Sánchez / Tiempos que les tocaron vivir

grandes ciudades latinoamericanas fue el escenario propicio para el
desarrollo de propuestas estéticas y para la renovación modernista.
Las ciudades latinoamericanas fueron transformando su paisaje
urbano. La “gran aldea” se fue convirtiendo en una ciudad económica,
cultural y edilicia diferente, fue reacomodándose a las estructuras
del capitalismo internacional; sus habitantes tanto los herederos del
patriciado como los nuevos emergentes del cosmopolitismo moderno
fueron incorporándose al proceso modernizador de las nuevas
estructuras. (Romero, 2011: 260, 264).
La transmutación del paisaje urbano, el cambio vertiginoso
de las ciudades se convirtió en una nueva experiencia a la que Walter
Benjamín, en “Sobre algunos temas en Baudelaire”, definiría como
la “experiencia del shock”, en tanto conjunto de manifestaciones
de la transformación de la vida urbana, producto de la pluralidad
de estímulos y del anonimato impuesto por la marcha automatizada
del hombre en medio de la multitud. El hombre de la ciudad de
Baudelaire se topaba con la dificultad de diferenciarse en el espacio
de la calle porque esta se había tornado imposible no sólo por efecto
de la vorágine humana sino porque el proceso de mercantilización
hacía tan abstractas las relaciones humanas como las mercantiles.
En ese espacio, la figura del flâneur, como sujeto consciente de ese
proceso, se convertirá en los ojos y en la voz de la vocinglería urbana.
Pero la relación del hombre y el espacio urbano en nuestra
actualidad se ha complejizado por una serie de factores difíciles de
sintetizar y que exceden el objeto de este trabajo pero que, en función de establecer las diferencias entre ese antes y esta contemporaneidad posmoderna1, ameritan algunos señalamientos. En primer
1 En este trabajo hemos optado por referirnos a la época actual como la
contemporaneidad posmoderna.

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DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-40

�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

lugar, nos remitimos a los términos definidos por Agamben para
quien la contemporaneidad es una singular relación con el propio
tiempo. De ahí que el contemporáneo es aquel que tiene fija la mirada en su tiempo, para percibir su oscuridad como algo que no
solo le concierne, sino que lo interpela. Es, por otro lado, relevante
enunciar que, según plantea, en esta mirada sobre el tiempo, exista
una adhesión y a la vez una distancia; no coincidir plenamente con la
época en la que se vive permite interpolar su tiempo y transformarlo, poniéndolo en relación con otros tiempos. Ser contemporáneo
significaría, por lo tanto, un modo inédito de leer la historia, en lo
intempestivo del presente.2 Por otro lado, seguimos los planteos sobre la posmodernidad analizados por F. Jameson quien la lee según
la lógica del capitalismo cultural avanzado.3 En líneas generales, su
2 En ¿” Qué es lo contemporáneo?, texto al que aludimos en esta
definición, Agamben recurre a la relación entre lo contemporáneo y la idea
de lo intempestivo; diálogo que surge, según puntualiza, de Nietzsche en un
texto publicado en 1847: Unzeitgemässe Betrachtungen las “Consideraciones
intempestivas”. “[…] contemporáneo es aquel que percibe la oscuridad de su
tiempo como algo que le incumbe y no cesa de interpelarlo […]. Contemporáneo
es aquel que recibe en pleno rostro el haz de tiniebla que proviene de su tiempo
[…]la contemporaneidad no tiene lugar simplemente en el tiempo cronológico:
es, en el tiempo cronológico algo que urge dentro de este y lo transforma. Esa
urgencia es lo intempestivo, […] en la forma de un “demasiado temprano” que
es, también, un “demasiado tarde; de un “ya” que es también, un “no todavía”.
(Agamben, 2011: 22, 24).  
3 Si bien somos conscientes que los análisis y debates en torno al concepto
de lo posmoderno, la posmodernidad es diverso y responde a planteos
filosóficos que exceden la índole de este trabajo, nos vimos en la necesidad de
definir nuestra perspectiva. De allí que elegimos la definición de Jameson por
parecernos pertinaz a nuestro objetivo. Una de las razones que encontramos
valederas es su modo particular de entender el posmodernismo como una
conciencia no solo como cambios y modificaciones sino como la búsqueda
de los desplazamientos y los cambios irrevocables en la representación de las
cosas y en la forma en la que estas cambian. Por otro lado, porque remitirnos
a sus debates, nos permite, también, aludir a una actualidad a la que se hace
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anclaje nos permite referirnos a la época actual desde las complejidades filosóficas de la misma, según hacemos constar en la nota al
pie. Nos lleva, además, a poder dar cuenta de las transformaciones
del mundo de la vida que tal como lo sugiere Jameson, resultan incomparables con las convulsiones de la modernización y la industrialización anteriores.
Ahora bien, puestos a tratar Llamadas de Ámsterdam de Juan
Villoro, se observa una subjetividad inmersa en un tiempo “post” en
el sentido de que se vive en un contexto diferente que es un emergente
de acontecimientos anteriores. Sujeto y espacios narrativos son
producto de una ciudad fragmentada en la que es imposible abarcar
un conjunto; solo tenemos múltiples e inabarcables fragmentos. Es
la ciudad palimpsesto de la que habla Susana Montes en su análisis
de la experiencia en la crónica urbana (Montes, 2014). Es la ciudad
en la que la realidad ocurre de forma intempestiva, caótica, ilógica
y, por lo tanto, ya no se puede comunicar la experiencia porque la
cotidianeidad es construida por un relato mediático que ha vaciado
su contenido y lo ha reemplazado por sensaciones. Las urbes son
organismos en constante trasmutación cuyas identidades se redefinen
en el desplazamiento de los sujetos, en las transformaciones de su
arquitectura, en los cambios del paisaje urbano. Es la ciudad que se
revela como un “vértigo horizontal” en metáfora de Juan Villoro
necesario llamar de algún modo para poder contextualizar nuestro corpus y dar
cuenta de nuestro objeto. Como una tercera y última razón, porque sus análisis
sobre el capitalismo avanzado nos dan pistas para entender este contexto, sobre
todo al decir que es avanzado en el sentido de que algo ha cambiado, que
las cosas son diferentes, que hemos atravesado una transformación del mundo
de la vida que de algún modo es decisiva pero que esta resulta incomparable
con las convulsiones anteriores de la modernización y de la industrialización.
(Jameson, 2012).

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quien, en El vértigo horizontal. Una ciudad llamada México, de 2018, a
partir de crónicas diversas sobre focalizaciones urbanas variadas,
invita a recorrer la ciudad de México a través de trazados imaginarios
que proponen leer el sincretismo cultural posmoderno a manera de
zapping. “El desconcierto se vive de diversos modos y no admite
una versión definitiva”, concluye en sus últimas líneas prologales.
(Villoro, 2018, p. 34). De la misma manera, los sujetos de la nouvelle
en cuestión viven un desconcierto que es producto de las historias
personales, pero estas se van resignificando por acontecimientos y
sucesos que indican que las relaciones interpersonales, los afectos,
las oportunidades personales están en crisis. La ciudad por la que se
mueven es la megalópolis mexicana, pero también se revela como
un “algo” fantasmático que excede las redes, las comunicaciones, la
arquitectura.
La narración comienza in media res con una llamada
telefónica que no se concreta ya que quien llama, Juan Jesús, uno
de los protagonistas, cuelga al escuchar el contestador: “Juan
Jesús colocó la tarjeta en el teléfono y marcó el número de Nuria.
Escuchó su voz en la contestadora, el tono fresco y optimista con
que la conoció […] (11).4 Este íncipit dará comienzo a los diversos
fragmentos, constituidos por recuerdos, raccontos, retrocesos del
presente narrativo que nos informan sobre sucesos anteriores a la
serie de las llamadas. Juan Jesús y Nuria han roto su relación de
pareja. Tras la ruptura, Nuria se va a Nueva York. Sin saber nada de
ella por siete años, un encuentro fortuito con un amigo en común,
le proporciona el número de su teléfono; hecho que motiva las
4 Todas las citas a Llamadas de Ámsterdam pertenecen a la edición
señalada en la “Bibliografía”.
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llamadas, realizadas desde una cabina frente a su departamento, en
la calle Ámsterdam de colonia La Condesa. Juan Jesús es exponente
de la clase media mexicana. Un joven con ansias de posicionarse
en el mundo de las artes plásticas pero que se gana la vida como
diseñador gráfico y no ha llegado muy lejos con su producción de
óleos expresionistas. Sin embargo, gana una beca a Ámsterdam a
la que reúsa en función de acompañar a su esposa, Nuria, cuando
su suegro enferma de leucemia. Nuria es un emergente de la una
nueva clase neoliberal. Comienza la novela como directora de una
“conglomerado de revistas femeninas”; su oficina forma parte
de un edificio del barrio Santa Fe y, tras su divorcio, se traslada
abruptamente a Nueva York.
La ciudad de México es el lugar donde viven los personajes y
es posible reconocer los fragmentos de la cartografía urbana, como
la mencionada colonia La Condesa, el barrio Santa Fe, la misma
calle Ámsterdam, cercana al antiguo hipódromo, pero más que los
pormenores de su urbanización nos interesan leer las alusiones a
los efectos de habitarla. Las zonas por las que transitan son puntos
de ese espacio mega que “avasalla”, da miedo, que hace difícil la
comunicación. Según Sánchez Prado, en su trabajo: “Los afectos
de la ciudad neoliberal en Llamadas de Ámsterdam entre la crónica y
la comedia romántica”, la elección de esta geografía, como espacio
de la historia, habla de las nuevas relaciones entre la ciudad y los
afectos. El autor caracteriza la geografía elegida para la historia
como representativa de una nueva economía de restaurantes, bares
y edificios similares a los neoyorkinos y atribuye la ruptura amorosa
de sus protagonistas a un destino inefable de sujetos inscriptos en las
lógicas del capitalismo avanzado. (Sánchez Prado, 2011). Desde esa
perspectiva, analiza sus ocupaciones, la arquitectura de los espacios,
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las zonas urbanas, relacionándolo con los efectos personales de
vivir en una ciudad de México neoliberal. También, el autor pone
de relieve las características del cronista Villoro como un rasgo
relevante al momento de cartografiar el espacio urbano de la novela.
Sin embargo, consideramos que, además de la figura del narrador, la
construcción de ciertos detalles es lo que pone en diálogo la nouvelle
con la crónica.
Las alusiones a las sensaciones de vivir en ese espacio
megaurbanizado con una carga negativa aparecen en frases como:
“[…] la serie de vandalismo expresionista que reflejaba tan bien el
miedo de vivir en la ciudad […]” (13). “La ciudad inmensa, avasallante,
dificultaba los contactos […]” (27) “Esta ciudad es una mierda.
Apuñalan a alguien cada minuto […]” (39).5 De hecho, la ciudad
de México como la megalópolis aparece desde las sensaciones y, en
cambio, cuando se mencionan lugares precisos por donde circulan
los personajes, por lo general, no se alude a lo que estas zonas podrían
suscitar. Así ocurre, por ejemplo, al referirse a La Condesa, al barrio
Santa Fe, la misma calle Ámsterdam, lugares descriptos de tal modo
que podemos reconstruir el punto del fragmento urbano aludido:
“[…] Nuria vivía en la calle de Ámsterdam, el óvalo que recorría
la colonia Condesa, siguiendo el trazo del antiguo hipódromo. […]
5 En una entrevista de 2019, “La crónica tiene un contrato con la
verdad”, de Morales, Villoro alude a la experimentación en relación con los
acontecimientos que, a menudo, origina la escritura de la crónica. Utiliza la
imagen del terremoto para referirse al sacudimiento que provoca el género.
En ese sentido, la crónica se convierte en una escritura del experimentar, del
escribir sobre las repercusiones personales. “Consiste – señala – simplemente,
en decir: “Soy de aquí porque puedo recoger la mierda [sic] de este sitio”.
Y, agrega, “Por eso he dicho que más que un género literario, este texto
corresponde a un género sismológico: es una réplica, los terremotos tienen
réplica”. (Morales, 2019).
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viendo el edificio de los años treinta donde ella vivía, el vestíbulo
renovado con algo presupuesto […]”. (33). De todas maneras,
cuando sí aparece un comentario, el narrador se identifica con el
personaje de Juan Jesús, como ocurre en el encuentro con su amigo
Lascuráin, quien “sugirió un nuevo restaurante en La Condesa […]
El sitio era tan horrendo como su nombre, La Tehuana Oyster Bar,
un enclave para yuppies deseosos de sentirse en un México visto
desde Nueva York”. (47). La mirada, entonces, se asume como la
del cronista que ve una ciudad globalizada, con nuevos agentes, que
ha perdido su identificación cultural y que ha seguido las reglas del
nuevo orbe, respondiendo a las demandas exigidas por la cultura del
capitalismo avanzado. Asimismo, otros pasajes sugieren no solo la
visión de una ciudad despojada de sus espacios de memoria cultural,
sino que también nos llevan a reflexionar sobre el concepto de
“imaginarios urbanos” de García Canclini. Ante la imposibilidad
de delimitar lugares en ese conjunto de viaje, de trabajo y de
circulación en que se han convertido las ciudades contemporáneas,
los imaginarios aparecen como un componente necesario capaz de
establecer relaciones de localización de los sujetos, pero también
de incierta deslocalización ya que cada habitante transita por un
fragmento de la ciudad y solo imagina, tiene conjeturas sobre aquello
que no ve, no transita o atraviesa superficialmente. (García Canclini,
1997). Esta característica de la gran ciudad, puede advertirse a partir
de un comentario nimio del narrador ante un episodio, también, un
tanto irrelevante. Cuando se encuentra con su amigo y este sugiere
un nuevo encuentro, la voz narrativa acota: “[…]sin mucho impulso,
[…]un vínculo vacío, perfecto para ellos reunidos en el bar como en
un andén del metro, por efecto de la multitud, un billar de piezas que
se mueven y repercuten para separarse con garantizada rapidez. (28).
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Las imágenes del comentario citado dialogan con los rasgos
del imaginario urbano, mencionado anteriormente. Las relaciones
resultan vínculos vacíos o, parafraseando a Canclini, son superficiales;
metafóricamente están atravesadas por la inmediatez, lo instantáneo.
Solo se cuenta con instantes para hacer contacto en la vida urbana;
como piezas de billar, los encuentros arman una combinatoria que
se desarma casi al unísono y, en este caso, también el imaginario
resulta un lugar de elaboración de insatisfacciones, deseos, búsqueda
de comunicación con los otros. Por otro lado, estos vínculos remiten
a la crisis de identidad contemporánea generada por las dificultades
de hacer contacto con el otro. A pesar de estar hiperconectado, el
hombre contemporáneo se las arregla para “apagar la calle” en el
sentido de poner entre paréntesis la presencia del otro. (Le Breton,
2016).
En “Travesías: Athas de la memoria”, una crónica del
volumen antes citado, El vértigo horizontal. Una ciudad llamada México,
las descripciones de la gran ciudad se asemejan a esos comentarios
expresados por el narrador de la nouvelle. En ese orden, leemos
apreciaciones tales como: “Las megalópolis llegaron para alterar la
noción de espacio y descentrar a sus habitantes. […]” . “[…] es
imposible tener una representación de conjunto de la urbe”. “[…]
Hace mucho que la figura del flâneur que pasea con intenciones de
perderse en pos de una sorpresa fue sustituida por la del deportado.
En Chilangópolis, la odisea es la aventura de lo diario; ningún desafío
supera al de volver a casa”. (Villoro, 2018: 53-55). La crónica plantea
una problemática puntual de las grandes urbes contemporáneas, la
de la destrucción del patrimonio cultural y, por ende, la ausencia de
espacios de memoria que no solamente contribuyan a no perderse
sino a no sentirse extranjero en la propia ciudad.
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Ahora bien, en este punto, cabe una pregunta: ¿Es la
megalópolis y sus nuevas economías globalizadas la causa de esta
incapacidad de encuentro de los afectos o la narración plantea que
en esta contemporaneidad ese contexto provoca cierto estado de
enajenación que ni tan siquiera puede tomarse conciencia de esta
dificultad de construir vínculos? Por ejemplo, hay un trasfondo
traumático en Nuria, el incesto paterno, que ocupa un lugar
importante en la trama. En relación con la pregunta anterior,
también es parte de la misma problemática construida bajo el orbe
de la crisis contemporánea, inmersa en la experiencia urbana, la falta
de reacción de Juan Jesús ante los comentarios alusivos al abuso.
Durante las reuniones de despedida, motivadas por el viaje próximo
a Ámsterdam, aparecen algunos indicios: “[…]Nuria fue a ver a
su padre y regresó descompuesta”. (15). Hasta que una noche, le
dice: “No sabes lo difícil que es- […] Tengo que estar cerca de él.
Es durísimo. No sabes el asco que me da”. (22). Nuevamente, la
reflexión del narrador focaliza la problemática: “En infinidad de
ocasiones, al repasar la escena, se iba a reprochar no haber buscado
lo que Nuria llevaba dentro y tal vez sólo le diría esa noche”. (23).
En otras palabras, lo que Juan Jesús ha hecho, ante las alertas de su
pareja, es “apagar la calle”.
Es conveniente, asimismo, que consideremos la simulación
de las llamadas desde la calle Ámsterdam. Juan Jesús simula hablar
desde Ámsterdam, la ciudad holandesa, a la que irían motivados por
la beca y a la que no fueron por la enfermedad de su suegro. Aunque
en el universo novelesco esto sea posible por la confusión fortuita
de Nuria, las llamadas, son una clave que habla de esta grieta, esta
búsqueda del otro en la gran ciudad, en la que metafóricamente, la
vida deviene un fragmento más de esa “mancha urbana” y también
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se la vive como un simulacro. La gran urbe solo puede ser abarcada
por simulacros de sutura. (Canclini, 1995). En este caso, en esa
parte del tejido urbano, lo que no se logra es seguir adelante con el
proyecto de pareja y se intenta reanudar la comunicación que, de
hecho, se efectúa, es real pero simulada porque el contacto concreto
no puede darse a menos que se deconstruya la simulación; no de la
llamada porque esta existe sino del lugar desde donde se la efectúa.
En términos de Baudrillard, no hay irrealidad, sino que hay una
ausencia de la referencia de lo real ya que en la simulación- en la
llamada - está la representación de esa realidad. (Baudrillard, 1978).
De hecho, baste con recordar la relación que Villoro establecía entre
la crónica y el simulacro, en su prólogo a Safari accidental; texto en
el que señalaba que, al absorber recursos de la narrativa, la crónica
no “pretende ‘liberarse’ de los hechos sino hacerlos verosímiles a
través de un simulacro, recuperarlos como si volvieran a suceder con
detallada intensidad”. (Villoro, 2005: 15). Desde una perspectiva
próxima, la de la crónica urbana, este simulacro también muestra un
modo de narrar la ciudad. Las urbes se asumen como organismos
vivientes que, en las crónicas, aparecen como sistemas que se
refuncionalizan de acuerdo con la demanda de los nuevos tiempos
y los cambios de la sociedad. Muestran instituciones y seres que
se desconocen entre sí, se enfrentan, se pierden o se encuentran
amorosamente. (Montes, 2014).
Por último, focalizaremos en la construcción de los detalles.
Villoro ha explicado el uso del detalle en la crónica. Lo considera
un dispositivo narrativo clave más que por índole realista por ser
revelador y disruptivo. Lo concibe como un modo estético para
construir sentidos que iluminan aspectos diferentes, no previsibles
de lo real. (Montes, 2008:123). Antes de detenernos en este aspecto
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y enunciar cómo funciona en la nouvelle, citaremos un ejemplo de
una de sus crónicas: “La segunda tortuga”, de ¿Hay vida en la
tierra? Esa crónica recurre a la actividad deportiva -, frecuente en
Villoro -un viaje fortuito a Duchau, una aldea alemana, tristemente
identificada por haber sido sede del holocausto y lugar al que el
narrador llega durante el mundial del 2006. Mientras va dando
cuenta de la sorpresa que les genera, a él y a sus dos acompañantes,
la falta de dramatismo de un espacio que había sido ocupado por el
horror de un campo de concentración nazi, nos relata su búsqueda
infructuosa de un bar. Los tres terminan en el único pub con el
televisor necesario para seguir el partido de ese día. Desde esa parte,
la narración se carga de alusiones siniestras cuando va detallando lo
que ve como macabro, amenazante; estrategia que logra ir generando
una tensión explícita porque los calificativos suscitan una atmósfera
de horror, pero también implícita, por el ya mencionado histórico
pasado del pueblo. La dueña del local es una anciana quien, según los
cálculos del narrador, sería una niña cuando ocurrieron los hechos
del genocidio judío. La crónica va posicionándonos en el lugar de las
víctimas, protagonizado en esa figura femenina. Sin embargo, hay
solo un detalle del final que desvía el sentido construido y disloca la
mirada. Mientras están en el pub y ven el partido, la mujer ha sacado
una tortuga de un acuario y se dirige al animal, repitiéndole “todo
está bien Elvira”, acción que provoca compasión en el narrador,
imaginando un pasado atroz, compartido por la anciana, otrora niña
y la tortuga. Pero esto se disloca cuando, ya próximos a irse, esta
saca una segunda tortuga cuyo nombre era Adolf. “Lo cierto es que
el nombre de la segunda tortuga, quieta al fondo del agua resumió el
estremecimiento de ese día. En efecto, se llamaba Adolf ”. (Villoro,
2013: 52).
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En esa dirección funcionan los detalles de la lluvia y la
bicicleta en la nouvelle ya que deslocalizan la mirada del lector al
ofrecernos una disrupción que nos conduce a saber lo no dicho por
el narrador.
El relato en que Juan Jesús comprueba las existencias
incestuosas entre Nuria y su padre sucede durante una noche en la
que llueve y en la que han ido a acompañar a su suegro. Nuria decide
quedarse porque su padre se siente mal. Juan Jesús, por lo tanto, se
va, pero, pronto a llegar a su auto, un relámpago le recuerda que
ha dejado el paraguas en la casa. Regresa a buscarlo, recorriendo,
para ello, diferentes cuartos. Al abrirse la puerta de la habitación
de su suegro, ve salir a Nuria con una camiseta de hombre y volver
al cuarto del padre. Estas imágenes se suceden como instantáneas
que revelan las referencias anteriores de Nuria sobre el asco de estar
frente a su padre. Podríamos señalar que el detalle más significativo
en esta secuencia no es la lluvia sino la “camiseta de hombre” con la
que Nuria sale de la habitación, sin embargo, seguimos sosteniendo
lo contrario ya que es el detalle de la lluvia lo que enmarca la imagen
intolerable, diciendo lo no dicho. Así, enunciados como: “Los días
siguientes fueron como una lluvia torpe que cae sin empapar las
cosas” y “solo ella podía acompañarlo […] a la puerta y entregarlo
a la lluvia sin ofrecerle la menor protección; solo él podía salir a
la lluvia sin pedirle un paraguas o al menos una bolsa de plástico”
enmarcan la certeza del acto incestuoso. (25).
El efecto es el del elemento singular, absurdo que se revela de
pronto pero que evidencia lo intolerable, en este caso, el incesto. Si en
la crónica lo singular, lo absurdo del detalle origina el acontecimiento,
en esta nouvelle, lo siniestro de ese detalle produce ese mundo posible
de otro sentido. Remite a la construcción de la imagen en el arte
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político, según Rancière, en cuanto la imagen es el juego complejo
de relaciones entre lo visible y lo invisible, lo visible y la palabra, lo
dicho y no lo dicho. Son las imágenes las que contribuyen a diseñar
configuraciones nuevas de lo visible, de lo decible y de lo pensable.
(Rancière,2010). En un texto posterior de Villoro, uno de 2014,
“Conferencia sobre la lluvia”, el autor reproduce la función de la
fantasía para Dante. “¿Qué obtenemos gracias a la alta fantasía?” –
se pregunta- “¡Lluvia! […] En consecuencia, según Dante, ‘llueve en
la alta fantasía’, la zona donde el poeta cambia el clima”. (Villoro,
2015: 19). En otras palabras, también en Llamadas de Ámsterdam, la
lluvia se convierte en la zona donde la narración cambia de clima y
de ser el relato de un amor fracasado, pasa a sorprendernos con un
episodio de abuso sexual.
De todas maneras, no todos los detalles tienen el mismo
efecto, en especial, porque no provocan la misma abyección como
sí lo hacen los anteriores. En este grupo se encuentra el detalle de la
bicicleta. Su mención aparece cuando el narrador nos transporta a la
época feliz de la pareja, cuando surge el sueño de ir a Ámsterdam y
Juan Jesús se proyecta andando en bicicleta en la ciudad holandesa,
con una bolsa de red en el manubrio. La ensoñación lo traslada
a una realidad imposible para la cotidianeidad de la ciudad de
México: “Nada le hubiera molestado más en México que andar
en bicicleta y llevar el pan colgado del manubrio, pero Ámsterdam
estaba para eso, para vivir de otro modo […]” (15). Sin embargo,
hacia el final, cuando ya contamos con el armado completo del
rompecabezas y hemos podido encastrar los diversos fragmentos
de los raccontos, de las historias intercaladas y se realiza la primera
de las llamadas simuladas con la que comienza la narración, se
menciona una bicicleta, pero no en el imaginario posible de
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Europa sino en el de la calle Ámsterdam, de la ciudad de México.
Mientras efectúa la llamada, a unos diez metros, la voz de una
grabadora de un hombre que iba en bicicleta, anuncia “tamales…
oaxaqueños…calientitos”. (35). La bicicleta propone otra lectura de
deslocalización de la mirada: si los personajes sufren en la mancha
urbana la desconexión, lo que puede conectarlos con la realidad
ya que ambos habitan el mismo espacio, se pierde alegóricamente
en el cotidiano multicultural, globalizado, despojado de signos y
símbolos de una tradición cultural compartida, la de los tamales
oaxaqueños. Por lo tanto, producto, productor y transacción
comercial también se invisibilizan en la ciudad neoliberal. El
detalle contribuye a la constitución de una lógica interna creadora
de sentidos nuevos para una realidad que allí se escenifica como
devenir abierto a la inminencia. En todos los casos, los detallen
desvían la mirada.
Como conclusión, podemos decir que en Llamadas de
Ámsterdam se visualiza una narrativa que trata las consecuencias del
mundo globalizado a partir de los desencuentros afectivos de una
pareja en la gran ciudad del México. Lo valioso es que en el escenario
novelesco, creado por Villoro, también se lea una propuesta que
es frecuente en la crónica urbana: la de deconstruir una mirada
homogeneizadora del devenir neoliberal; una mirada que propicia
atender a la complejidad de las interacciones personales que se
esconden tras los megaproyectos transnacionales, responsables de
desbastar zonas urbanas y demoler edificios que contribuían no
solo a orientar al transeúnte sino a recordarle sus raíces culturales e
históricas y permitían conformar una identidad cultural.
En la nouvelle analizada, las llamadas son estrategia novelesca,
por cierto, y además, una lectura de la contemporaneidad en el
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sentido de que a partir de ellas, Villoro nos interpela, llevándonos
a leer un tiempo denso, fragmentario en el que coexiste un vida
urbana plegada a un nuevo shock urbano; ya no hay posibilidad
de transitarlo ni de narrarlo según la experiencia del orden que
entrañaba el flâneur cuando caminaba la calle porque la ciudad se ha
convertido en imágenes discontinuas. En este escenario, las llamadas
simuladas desde una calle de la ciudad de México reflejan una época
de simulacros en la que, como dice Villoro, “algo es misteriosamente
real” (2011). Algo, en efecto, es misteriosamente real, de hecho: el
texto, la literatura que una vez más, de la mano de Villoro, nos ofrece
un retrato íntimo de lo que ocurre en esta contemporaneidad.

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�Artículos
Humanitas, vol. 2, núm. 3, 2022

La distopía feminista: su surgimiento y evolución
The Feminist Dystopia: Its Emergence and Evolution
Erendira Hernández Balbuena
Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades
“Alfonso Vélez Pliego”
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla
ereheba@gmail.com

Fecha de entrega: 01-04/-2022 / Fecha de aceptación: 07-09-2022
Resumen. El presente artículo tiene como objetivo dar una explicación
certera sobre el modo en el que la distopía literaria feminista surge en la
década de los setenta en Occidente. En el texto se propone que la literatura
distópica feminista aparece a partir de la forma literaria utópica feminista.
Es decir, no se atestigua el final de la literatura utópica feminista con el inicio
de la década referida, sino la evolución de esta hacia otra forma narrativa
adaptada a las condiciones históricas y sociales de la época, más escéptica
y cautelosa. Así, la distopía feminista emerge como una manifestación
artística crítica, coincidente con las olas del feminismo activista. Si bien,
la forma clásica de la distopía siempre denotó un rechazo por los modelos
utópicos, esta sufriría una transformación nunca antes suscitada, casi en
contra de sus propios fundamentos. La distopía feminista guarda en sí
misma las censuras a regímenes totalitarios y el rechazo a las relaciones
de género opresoras, pero permite fijar la mirada en un futuro mejor,
no perfecto (como el de la utopía), más bien, realizable. Las distopías
feministas se diferencian de la tradición distópica clásica porque centran
sus narraciones en personajes femeninos, destacando así los horrores de
sociedades tiránicas sufridos específicamente por las mujeres, así como el
papel activo de estas para la liberación de su comunidad.

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Palabras clave: distopía feminista, utopía, feminismo, género literario,
evolución histórica.
Abstract. This article aims to provide an accurate explanation of how
the feminist literary dystopia emerged in the 1970s in the West. In the
text it is proposed that feminist dystopian literature appears from the
feminist utopian literary form. That is to say, the end of feminist utopian
literature is not witnessed with the beginning of the aforementioned
decade, but rather its evolution towards another narrative form adapted
to the historical and social conditions of the time, more skeptical and
cautious. Thus, the feminist dystopia emerges as a critical artistic
manifestation, coinciding with the waves of activist feminism. Although
the classic form of dystopia always denotes a rejection of utopian models,
it would undergo a transformation never seen before, almost against its
own foundations. The feminist dystopia keeps in itself the censorship of
totalitarian regimes and the rejection of oppressive gender relations, but
it allows us to look at a better future, not perfect (like that of utopia),
rather, achievable. Feminist dystopias differ from the classical dystopian
tradition in that they focus their narratives on women, thus highlighting
the horrors of tyrannical societies suffered specifically by women, as well
as their active role in the liberation of their community.
Keywords: feminist dystopia, utopia, feminism, literary genre, historical
evolution.

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Introducción
Es posible que no queden lugares
seguros. Es posible que podamos
crear uno nuevo con nuestra ira
y nuestro amor, que otras mujeres ya estén por ahí, haciendo el
trabajo. Vamos a encontrarlas.
Nos reconocerán, ya sin ser niñas, y nos tenderán los brazos.
Dirán, ¿Por qué tardaron tanto?
The Water Cure, 2018.

El término “distopía” puede tener diversos significados. En
literatura, por lo general, es usada para designar “[…] una aspirante
a sociedad perfecta que es, de hecho, un lugar o sociedad muy
mala, desfavorable o defectuosa”1 (Morris y Kross, 2007: 83). La
distopía literaria se distingue por poseer una narrativa involucrada
con fenómenos negativos sociales y políticos, y por tener relación
con el periodo histórico en el que fue creada. Así, esta se destaca
por ser altamente especulativa, particularmente con respecto a la
ciencia y la tecnología, por lo cual pertenece a la ciencia ficción. La
distopía, sobre todo las obras de inicios del siglo XX, exhibe fallas
tanto en la visión presentada en la literatura utópica como en la
propia realidad de quien escribe, por lo tanto, hace una dura crítica
a las mismas. Así, las novelas distópicas “muestran lo que podría
ocurrir si no se toman acciones y medidas […] contra el desborde
de lo monstruoso, pero también critican ese status quo, a través de la
1 Las traducciones del idioma original de las citas al español encontradas
en el presente texto fueron hechas por la autora.
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denuncia de sus propios errores o proyecciones imaginarias sobre
ese futuro inmediato que los amenaza” (Honores, 2018: 210).
Mientras que las distopías clásicas,2 florecieron durante el
Renacimiento, no fue hasta las primeras décadas del siglo XX que
las distopías de mujeres parecen haber comenzado a asomar. Las
distopías feministas se diferencian de la tradición distópica clásica
porque centran sus narraciones en personajes femeninos destacando
así los horrores de sociedades tiránicas sufridos específicamente por
las mujeres. La distopía clásica, suele concentrarse en personajes
masculinos que padecen el rigor de regímenes tiránicos, por lo
general, estos se convierten en héroes de sus propias vidas al tomar
acciones para lograr cambios, o bien, derrocar el sistema en el que
viven. En la mayoría de los casos, durante el padecimiento y en la
eventual liberación, las mujeres juegan papeles pasivos en los que los
roles y la violencia de género se perpetúan. En cambio, las distopías
2 Las distopías creadas a finales el siglo XIX y en la primera década del
siglo XX dieron forma al género distópico que ganó notoriedad durante esos
años. Estas distopías marcan el inicio del género que durante esa época tuvo
la finalidad de mostrar, a modo de crítica, lugares contrarios a los placeres
exhibidos en la escritura utópica, un género ya consolidado. De allí la categoría
analítica que nombra a estas primeras distopías como antiutopías o utopías
invertidas (Moylan, 2000), y la fama que el género ganó como el contrario de
la utopía.  La Revolución rusa (1917-1923) influenció fuertemente la creación
distópica de esta etapa (Gilison, 1975; Sitites, 1989; Claeys, 2017), así como
lo harían más adelante los sucesos generados a partir de la Primera y Segunda
Guerra Mundial que en la literatura distópica se verán plasmados en temáticas
referentes a las dictaduras stalinista y nazi en algunas obras célebres del género
distópico de la primera mitad del siglo XX, tales como: We (1924), de Yevgeny
Zamyatin; Brave New World (1932), de Aldous Huxley; Swastika Night (1937),
de Katharine Burdekin; Anthem (1938), de Ayn Rand; y Nineteen EightyFour (1949), de George Orwell. Las cuatro narraciones tienen en común ser
antiutopías, no como representaciones de perspectivas conservadoras sino
como formas que dejan entrever la conciencia ante el dolor, control y traumas
que traen consigo las sociedades perfeccionistas.

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feministas suelen atender plenamente tanto las vidas y la constante
opresión a la que son sometidas las mujeres que se encuentran
en sociedades terribles, así como el papel activo de estas para la
liberación de su comunidad, no siempre conformada únicamente
por mujeres. Por lo general, en las distopías feministas se muestra
la atroz realidad compartida por los habitantes de tales lugares sin
importar el género, sin embargo, estas se dedican a la violencia que
viven los personajes femeninos. Tales formas de violencia de género
solían ignorarse o normalizarse en la forma tradicional del género.
Raffaella Baccolini (1992) hace la distinción entre distopie
femminili (distopías femeninas) y distopie femministe (distopías feministas)
englobadas en el término distopie delle donne (distopías de las mujeres)
como relatos que presentan escenarios que ofrecen espacios de
reflexión y crítica de la sociedad contemporánea. Las distopías
femeninas son novelas distópicas escritas por autoras, mientras que
las distopías feministas son novelas distópicas que tienen algún tipo
y grado de conexión con el feminismo activista y su lucha. Para que
estas últimas sean clasificadas como feministas es necesario que
posean manifestaciones de resistencia visibles a través de su estructura
narrativa, en específico en su desenlace, pues deben poseer un final
eutópico,3 es decir, que logren mantener un horizonte utópico o
favorable. A su vez, las distopías feministas deconstruyen la tradición
distópica clásica y construyen alternativas al poseer finales abiertos
que permiten mantener la esperanza de un futuro mejor.
3 El término “eutopía” implica que tal modelo de sociedad es posible, a
diferencia del término “utopía”, que evoca el ideal irrealizable de la “sociedad
perfecta”, esto sigue la distinción entre “las raíces griegas de ambas palabras:
eu-topos, “el buen lugar” en contraposición a ou-topos, “ningún lugar”. En una
provocadora ironía, se pronuncian igual” (Bhavnani y Foran, 2007: 319).
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Asimismo, las narrativas de mujeres, como las distopías
feministas, que actualmente suelen agruparse con el membrete de
“feministas” están relacionadas con la autoidentificación explícita
de las mujeres como un grupo oprimido, que a su vez se articula en
los textos literarios en la exploración y expresión de preocupaciones
centradas en torno al problema de la identidad femenina (Felski,
1989). En este sentido, dentro de este tipo de manifestaciones
literarias feministas se observa la opresión4 como un elemento
central que puede encontrarse de manera gradada, aunque todas y
cada una de ellas aborda el tema, “factor que marca las conexiones
con la cultura androcéntrica contemporánea, dándoles [...] un punto
de apoyo en la realidad” (Cavalcanti, 2003: 15). De ahí, que no
todas las distopías de mujeres, es decir, las escritas por mujeres y
protagonizadas por mujeres, sean feministas.
Así como las primeras novelas distópicas clásicas guardan
relación con la literatura utópica,5 la distopía feminista mantiene
un profundo vínculo con la tradición utópica de mujeres, la cual se
caracteriza por ser ampliamente crítica, siempre en correspondencia
con el movimiento feminista. En el presente texto se afirma, a modo
de hipótesis que, la utopía feminista está indisolublemente ligada a
las distopías feministas que, en menor medida, surgieron a la par de
las utopías, y en mayor medida, aparecieron justo después del declive
4 Es decir, una posición de desventaja en una estructura social (Cortiel,
1999).
5 Las narrativas distópicas se deben definir, al menos al inicio del siglo XX,
por oposición a la utopía. Estas historias dan un giro a las visiones optimistas
de las historias utópicas para representar sociedades en las que el sueño de
una sociedad perfecta se convierte en una pesadilla, a menudo de formas que
proporcionan un comentario satírico sobre la sociedad del mundo real en la que
se produjo la narrativa (Booker, 2010).

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utópico feminista en la segunda mitad del siglo XX, como una nueva
forma crítica evolucionada a partir de la utopía. En la actualidad, las
distopías feministas continúan apareciendo con mayor fuerza que
hace algunas décadas e incluso con mayor ímpetu que el resto de las
formas distópicas.6
Transformación utópica feminista: hacia la distopía feminista
Quizá la primera utopía feminista sea The Book of the City of Ladies
(1405), de Christine de Pizan (Bammer, 1991), escrita incluso
antes de que existiese el término “utopía” que da nombre a una
sociedad perfecta. La historia no es representada en términos de un
estado, sus políticas e instituciones, sino como una recapitulación
de formas de pensar y fantasías. En la obra se mencionan y citan
a mujeres ilustres como María Magdalena, Semíramis, algunas
Amazonas, Circe, Zenobia, Minerva, Helena de Troya, entre otras
mujeres, quienes se encuentran en “La Ciudad de las Damas” para
mostrar la falsedad de los argumentos misóginos en contra de las
mujeres de la época. Así como esta, las utopías escritas en siglos
posteriores, desde XVIII hasta inicios del siglo XX, se desarrollan
en mundos exóticos y fantásticos con temáticas centradas en los
sistemas de gobierno ideales, con influencia de las ideas de libertad
e igualdad revolucionarias francesas y el proceso de industrialización
y urbanización en Europa y Norteamérica que trajo consigo grandes
cambios en las estructuras sociales y económicas. A finales del
siglo XIX y principios del XX, a diferencia de siglos anteriores,
se favoreció la escritura de estas como nunca; los movimientos
de mujeres como sujetos conscientes de su participación histórica
6 Distopía (clásica), antiutopía, distopía crítica, distopía de mujeres, etc.
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estimuló también su invención (Farley, 1984; Bammer, 1991). Estos
relatos se caracterizaron por la búsqueda de diferenciación de las
utopías escritas por hombres, no a través de un cambio radical en
la diégesis (aunque sí en sus protagonistas) sino en la significación
de los elementos y los objetivos subyacentes de la narración: los
hombres, en sus utopías, estarían rodeados de mujeres; en las utopías
de las mujeres, sin embargo, difícilmente habría hombres (Morgner,
1980). La utopía feminista muestra un mundo en marcado contraste
con la sociedad patriarcal, pues proyecta una sociedad sin opresión
de género, una realidad alternativa donde hombres y mujeres no
están atrapados en roles tradicionales de género y de desigualdad;
incluso, a veces, los hombres están completamente ausentes.
Ya durante la segunda mitad del siglo XX, los movimientos
sociales y políticos influenciaron directamente al feminismo de la
época que emprendió una búsqueda por la transformación de la
cultura patriarcal, la cual no sólo comprendía estructuras políticas,
económicas e ideológicas sino también las correspondientes a
la identidad, el cuerpo y el lenguaje. Los ideales del feminismo
de la época, en conjunto, eran tan radicalmente utópicos como
revolucionarios. Así pues, se considera que las ficciones que
surgieron de los movimientos de mujeres de estos años reflejan, a su
vez, las dimensiones utópicas del feminismo (Bammer, 1991).
Los cambios de la forma literaria utópica feminista hacia la
distopía feminista comenzaron a gestarse en la década de los sesenta
cuando se publicó un gran número de distopías escritas por mujeres7
7 Algunas de ellas son Ice (1967), de Anna Kava; “Baby You Were Great”
(1967), de Kate Wilhelm; Heroes and Villains (1969), de Angela Carter; For
the Sake of Grace (1969), de Suzette Elgin; The Day of the Women (1969), de
Pamela Kettles; They (1969), de Mayra Mannes; The Ship Who Sang (1969),

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que coinciden con la ideología de la segunda ola del feminismo8
referente a la apelación a los derechos sexuales de la mujer y su
papel en la familia y el trabajo. Tales obras presentan de diferentes
maneras, futuros terribles para las mujeres y “revelan, en diversos
grados, una conciencia tal vez mejor definida como protofeminista9
de Anne McCaffrey; y The Snows Are Melted, the Snows Are Gone (1969), de
Alice Sheldon, por mencionar sólo algunas.
8 La segunda ola de feminismo, a fines de la década de 1960, justifica
el análisis de la literatura femenina como una categoría separada, no por
diferencias automáticas e inequívocas entre los escritos de mujeres y hombres,
sino por el reciente fenómeno cultural de la propia expresión explícita de las
mujeres, la autoidentificación como grupo oprimido, que a su vez se articula
en textos literarios en la exploración de preocupaciones específicas de género
centradas en torno al problema de la identidad femenina (Felski, 1987: 1).
9 “Protofeminismo” define a toda acción, ideología, actividad (política) y
tradición filosófica que siga los conceptos e ideales feministas tradicionales
antes de que estos existiesen como tal (FeminismeCAT, 2019). En este sentido,
es necesario señalar que existen narraciones distópicas que parecen poseer
tintes feministas desde el siglo XIX. La primera de ellas, es The Republic of
the Future (1887), de Anna Bowman Dodd. En esta se relata la vida en el
año 2050, donde todos los ciudadanos viven en casas similares, los hombres
y las mujeres visten de la misma manera y ocupan los mismos cargos. Esta
obra tiene un valor especial debido a que es la primera distopía en cuya trama
se distingue un interés por visualizar un mundo en el que las mujeres no
fuesen seres inferiores sino iguales a los hombres y, por lo tanto, ocupasen
los mismos puestos y tuviesen los mismos deberes, obligaciones y privilegios.
En este mundo alternativo, cocinar ya no es necesario, pues ahora el alimento
tiene forma de comprimidos nutricionales. Los bebés son criados en centros
dedicados a ellos y las relaciones amorosas son cosa del pasado. La búsqueda
de igualdad y uniformidad ha llevado a la prohibición de la acumulación de
riqueza, nadie debe poseer un mayor grado de desarrollo académico o artístico
que el resto de los ciudadanos, sólo es permitido llegar hasta cierto estándar
y si se rebasa, el individuo en cuestión es exiliado. A pesar de las condiciones
que afectan el desarrollo intelectual y el esparcimiento de los individuos que
habitan dicha sociedad, se observa cierta orientación feminista: se ha logrado
alcanzar cierto grado de “igualdad” entre géneros al conceder a las mujeres la
participación en actividades públicas y políticas (el voto de la mujer ha hecho
que las guerras sean ilegales); además, a estas se les ha liberado de tareas
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cuando se la ve en relación con las distopías críticas de las mujeres
de los años setenta, ochenta y noventa” (Cavalcanti, 2003: 29). Los
movimientos feministas de la época, concernientes con la diversidad
de mujeres, tenían un interés especial por la construcción de una
subjetividad en relación con la teoría feminista; era necesario rechazar
el esencialismo monolítico de mujer y hablar de un conjunto de
“experiencias múltiples, complejas y potencialmente contradictorias,
definido por variables que se superponen tales como clase, la raza,
la edad, el estilo de vida, la preferencia sexual y otras” (Braidotti,
2000: 30). De tal modo, la utopía (de algunas) no era suficiente para
representar a la diversidad de mujeres siempre existente, aunque no
siempre atendida. La uniformidad de la utopía feminista, más que
esperanzadora, podría parecer ingenua y excluyente. Era necesario
pues representar, de modo más diverso, a mujeres en circunstancias
especiales de acuerdo con su raza, lugar de procedencia, estatus
económico, grado y modo de sujeción, tarea de la que la distopía
feminista comenzaba a ocuparse.
Durante los años setenta se distingue una amplia riqueza y
coexistencia en la creación de ambos géneros feministas, los temas
centrales en ambos parecen coincidir en su preocupación por el
uso del lenguaje en sociedades patriarcales “Dos son los objetivos
de las escritoras: quebrantar el lenguaje patriarcal (y nuestra visión
de género de la sociedad) y utilizar el lenguaje para desarrollar
sus propios discursos” (Federici, 2014: 324). Las distopías que se
publicaron a la par de las utopías feministas de la época subsistieron
siempre calificadas como femeninas (v.g. cocinar). Esta puede considerarse
una distopía protofeminista, pues las mujeres se ven liberadas (parcialmente)
de los roles de género y hay un cambio en los roles de género que hasta el
momento habían tenido que cumplir.

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en el mismo tiempo, compartiendo temáticas. De ahí que sea aún
más notoria la estrecha relación entre estas dos grandes formas
literarias, aunque originalmente antitéticas también emparentadas10
e inseparables como formadoras de un pensamiento que engloba
tanto los deseos esperanzadores de un mundo en que los sufrimientos
tengan fin, como de las probables consecuencias negativas que los
comportamientos monstruosos podrían llegar a ocasionar, pero de
las cuales se podría escapar, con la acción de individuos críticos y
activos.
Una muestra de una de las distopías de esta década es
Walk to the End of the World (1974) de Suzy McKee Charnas, una
novela perteneciente a la serie The Holdfast Chronicles. Después de
un cataclismo que provoca grandes cambios medio ambientales,
sociales y políticos, y por el cual se culpa a las mujeres, los hombres
toman el control de Holdfast. Ahora, ellos adoran la masculinidad,
se ven entre ellos como hermanos y el verdadero amor es el varonil
(el homosexual), el que podría sentirse por una fem es falso porque
es causado por los hechizos de esta. Las mujeres son perseguidas
y quemadas por ser consideradas brujas, o bien, bestias esclavas
sin alma y sin valor alguno, debido a que la principal tarea de estas
10 Esta es una manifestación de lo que Raffaella Baccolini (2004) llama
genre blurring, “una textualidad híbrida” (Moylan, 2000) que tiene lugar
cuando una distopía negocia los terrenos sociales con la utopía y la antiutopía,
lo que conlleva que esta sea menos estable y más contenciosa que otras formas
literarias hermanas. Todos los textos distópicos ofrecen una presentación
pesimista acerca de las posibilidades sociales, aunque algunas poseen ciertas
tendencias que mantienen un horizonte de esperanza, mientras que otras parecen
mantenerse como contrarias a la utopía pues guardan en sí una disposición
antiutópica que anula la negociación o posibilidad transformadora; otras tantas
negocian posiciones ambiguas respecto a la posición antinómica con la utopía
(Moylan, 2000).
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es parir, no necesitan hablar, así que sus lenguas son cortadas. A
pesar de que en este mundo el género masculino tendría el control
absoluto y podría tratar a las mujeres como desease, esta también
podría ser considerada como una distopía para los hombres, puesto
que la homosexualidad sería prácticamente obligatoria, pues la
heterosexualidad es juzgada como una perversión. Alldera, una
sirvienta rebelde, huye con la esperanza de unirse a las mujeres
libres que, se dice, han logrado escapar del lugar. En Motherlines
(1978), la siguiente entrega de esta serie, Alldera se ha unido a las
Riding Women, mujeres nómadas que se reproducen sin hombres,
como en la utopía The Wanderground (1978), de Sally Miller Gearhart.
La protagonista de la serie reaparecerá en The Furies (1994) y The
Conqueror’s Child (1999), en ellas las mujeres tomado el control de
Holdfast y convierten a los hombres en sus esclavos. Algunas mujeres,
de la manera más cuidadosa posible, buscan cierta distensión con
respecto al otro género creando una nueva nación; otras emigran
lejos de ese lugar. De tal modo, la serie es críticamente rica debido
al énfasis y complejidad con la que explora las relaciones de género.
Esta colección tiene un avance marcado y gradual en cada entrega
de la serie: de distopía, en las primeras dos entregas, a utopía en la
tercera y, finalmente, eutopía (o distopía feminista) en la cuarta. Las
tres “topías” con una fuerte carga feminista.
Después de la década de los setenta se pueden observar de
manera más clara los motivos por los cuales tiene lugar el declive en
la producción utópica feminista, hecho que daría pie al florecimiento
de una forma literaria hermana, la distopía feminista. Los elementos
narrativos enraizados en la trama de la utopía feminista que exhiben
la agonía de la utopía feminista son las siguientes: la homogeneidad,
en vez de la diversidad, de mujeres plasmada en los mundos utópicos;
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la ausencia de la acción humana para alcanzar el equilibro (utópico);
así como la inalterabilidad de la supuesta sociedad perfecta que es
representada en espacios que no guardan relación directa con la
realidad histórica. De tal modo, con el inicio de la década de los
ochenta, no se atestigua el final de la literatura utópica feminista,
sino la evolución de esta hacia otra forma narrativa adaptada a
las condiciones históricas y sociales de la época, más escéptica y
cautelosa, que demuestra que la utopía no ha desaparecido: ha sido
reconceptualizada.
El esplendor de la distopía feminista
Las distopías feministas, como género literario, florecerían en una
época caracterizada por el activismo político y social de la tercera ola
del feminismo, aún más plural que como fue en décadas pasadas,11
así como por la aparición de las corrientes de pensamiento propias
de las últimas décadas del siglo XX, caracterizadas por los debates
en torno a la universalidad de textos clásicos, el cuestionamiento a
verdades absolutas y el protagonismo del lenguaje como creador de
las realidades propias del posmodernismo. La época se caracteriza
por también por:
las transformaciones profundas del sistema de producción
económica [que] están alterando también las estructuras sociales y
simbólicas tradicionales. […] Este cambio conlleva la decadencia
de los sistemas simbólicos tradicionales basados en el Estado, la
familia y la autoridad masculina (Braidotti, 2000: 27).
11 Ahora se observa una pluralidad de pensamientos críticos tales como el
poscolonialismo y el decolonialismo feminista, la teoría queer, el feminismo
indígena, el feminismo chicano, el black feminism, el feminismo lésbico, el
transfeminismo, entre otros.
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Desde los años ochenta se confirma que ahora las mujeres
encabezan el género distópico, el cual se desprende de la distopía
clásica para poner bajo la mira propensiones extratextuales a una
variedad más amplia de comunidades oprimidas antes ignoradas,12
en especial, el grupo heterogéneo de mujeres y la violencia y
desigualdad que las ha aquejado por siglos. Asimismo, la distopía
feminista toca temas de relevancia como las relaciones de género
y la equidad antes desatendidas y recoge componentes utópicos
en su narrativa, sobre todo el de la esperanza (no la perfección)
como horizonte lejano, aunque siempre accesible. Las posibilidades
que la distopía feminista provee gracias a un horizonte eutópico se
relacionan con las probabilidades históricas que anticipan y contra
las que advierten, pues surgen de ellas como un potencial de cambio.
Las distopías feministas no sólo tienen efectos estéticos sino también
políticos. La distopía feminista sobresale de entre la distopía clásica
gracias a que expresa diferentes intereses ahora centrados en la
mujer que repercuten directamente en los personajes, las tramas y
las estructuras narrativas. La distopía feminista visibiliza la opresión
que sufren las mujeres desde sus propias perspectivas, como seres
doblemente oprimidos.13
12 Excepto en las pocas creaciones utópicas y distópicas feministas ya antes
creadas, sobre todo las de la década precedente.
13 Por un lado, la opresión general que sufren los habitantes de dichas
sociedades; por otro lado, la opresión sufrida con razón de su género, las mujeres
poseedoras de un valor más bajo que el resto de los habitantes (masculinos);
“Las mujeres pueden sufrir dos veces: primero, por el poder político / autoritario,
en segundo lugar, por una opresión masculina / sexista” (Di Minico, 2017:
71).   Las mujeres solían aparecer como personajes complementarios cuya
tarea era contribuir a dar sentido al desarrollo de la historia como personajes
desdichados que debían ser rescatados por el protagonista harto de la situación
social, pero cuya doble opresión no parecía digna de atención o protagonismo.

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En las distopías de estos años, las primeras propiamente
feministas, se observa la presencia de un fuerte enfoque en los
diversos usos del lenguaje y las restricciones que prohíben su libre
práctica, de allí que en sus tramas las mujeres hagan modificaciones
al lenguaje restringido para adaptarlo a nuevos usos, siempre de
modos que subvierten el lenguaje oficial. De este modo, se logran
variaciones en el lenguaje único oficial o se logra crear un nuevo
lenguaje (femenino).
Según Raffaella Baccolini (2004), el potencial crítico y de
oposición de la ciencia ficción recuperó fuerzas y se renovó con
la producción de varias escritoras como Octavia E. Butler, Piercy,
Le Guin y Kim Stanley Robinson, quienes recurrieron a estrategias
distópicas para luchar contra el silenciamiento de la época. Las
obras de esta década serían un parteaguas que abriría el camino a
la creación distópica feminista de los años subsiguientes hasta el
Sin embargo, como se ha visto en The Machine Stops, Un mundo feliz o
1984, en las sociedades tiránicas clásicas parece no haber diferencia entre la
violencia que sufren las personas, sin importar el género al que pertenezcan.
Sin embargo, si se observa a detalle, en algunas de esas historias, tal vez en
la mayoría, las mujeres sí están presentes, pero “[…]como los personajes,
imágenes, mitos o símbolos en la escritura” (Eagleton, 1986: 45), aunque no
se visibiliza los sometimientos que se enfatizan en las distopías feministas. La
mujer en estas distopías está cargada de significado simbólico pero privada
del material, pues no juega ningún papel activo ni productivo. En A Room of
One’s Own (1929), Virginia Woolf habló acerca de la posición contradictoria
de las mujeres en la historia: “Imaginativamente, ella es de suma importancia;
prácticamente ella está casi ausente de la historia” (Woolf, 1963: 45). Ella
está por doquier en la poesía, domina la vida de reyes y conquistadores en la
ficción y algunos de los más profundos pensamientos provienen de sus labios;
sin embargo, ella está ausente en la historia, difícilmente lee y es esclava de
cualquiera que le haya puesto un anillo en el dedo (Woolf, 1963). En este
sentido, para Ozick la mujer aparece en la escritura de los hombres como la
Musa “[…] la inspiración idealizada para el escritor masculino” (Ozirick, en
Eagleton 1986: 45), no como la heroína.
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presente, las pioneras continuarían teniendo gran influencia también
durante el siglo XXI. Es común encontrar algunos puntos en común
entre lugares, personajes, y situaciones semejantes que remiten a
esas primeras distopías feministas14.
Las dos últimas décadas del siglo XX y las dos primeras del siglo
XXI han estado fuertemente influenciadas por las visiones distópicas
feministas de Margaret Atwood,15 cuya obra, The Handmaid’s Tale
(1985), presenta un mundo terriblemente violento para las mujeres,
por lo que su valor crítico ha sido insuperado hasta el momento, ya
que es considerada una potente crítica feminista a las definiciones
patriarcales de feminidad (Baccolini, 2018). La novela ha recobrado
popularidad en años recientes16 por su cercanía con crisis de diversa
índole y por el gran número de autoras, sobre todo del siglo XXI, se
han visto impactadas por esta, lo que les ha permitido crear mundos
terribles con cierto diálogo intertextual con ellas.
14 Un ejemplo de ello es Vox (2018) en la que se encuentran diversas
similitudes con The Handmaid’s Tale (1985). El más evidente sea quizá la
presencia de un personaje que marcó a ambas protagonistas. En un inicio, en
ambas historias las protagonistas son mujeres retraídas que acatan las reglas,
con frecuencia ellas traen al presente los recuerdos de sus viejas amigas,
quienes les advirtieron de una forma u otra que el futuro para las mujeres lejos
de ser esperanzador traería un sometimiento aún más profundo. Esas amigas
suspicaces y rebeldes, representan los deseos reprimidos de las protagonistas,
pues recurrentemente estas últimas se arrepienten de haber actuado como sus
amigas o, al menos, haber escuchado las advertencias.
15 La autora ha sido calificada como una de las escritoras distópicas
contemporáneas más influyente, consciente y realista, quien ha producido
visiones futuras alarmantes durante treinta años (Claeys, 2017).
16 De esta novela se ha hecho una adaptación original para la plataforma
de streaming estadounidense Hulu en 2016. Ha sido galardonada como los
Primetime Emmy, en categorías entre las que destacan mejor serie dramática,
mejor guion y mejor actriz, y dos Globos de Oro como mejor serie dramática.
Tanto la serie como la novela, han tenido gran aceptación en años recientes.

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Así pues, en The Handmaid’s Tale (1985) se relata la historia
de una dictadura fundamentalista cristiana situada en lo que solía
ser Estados Unidos (Parrinder, 2015; Claeys, 2017). En la historia
se focalizan los roles de las mujeres en la nueva jerarquía social
en la cual todas ellas poseen un valor estratificado menor que el
de los hombres. Después de una época de guerras que provocó
una gran destrucción medio ambiental y la extinción de especies
animales y un decremento en la tasa de natalidad, las Criadas son un
“recurso nacional” que cumple la labor de dar a luz a los hijos de
los comandantes y sus esposas. Esto se lleva a cabo en un grotesco
ritual, “La violación mensual” (Cavalcanti, 2000), que requiere la
presencia de la esposa, el comandante y la Criada, dicha actividad
“Sintetiza la humillación, cosificación y propiedad institucionalizadas
de las mujeres en Gilead” (Cavalcanti, 2000: 166). Las mujeres que
se niegan a cumplir con sus deberes o que intentan escapar, son
arrestadas y enviadas a colonias en las que prácticamente no se les
alimenta y deben manejar desechos tóxicos, allí son consideradas
no mujeres, unwomen. Sin embargo, la heroína de la historia logra
escapar de la terrible realidad de Gilead. Y, en The Testaments (2019),
la siguiente obra de Atwood ambientada en Gilead, un pequeño
grupo de mujeres y hombres rebeldes, logra destruir el sistema que
los tiene presos de su propia realidad.
Otra autora de la época, sobresaliente dentro del género
distópico feminista, es Suzette Haden Elgin con su trilogía
conformada por Native Tongue (1984), The Judas Rose (1987) y
Earthsong (1994), en la cual se relata la historia de un estado en el que
constitucionalmente se declara a las mujeres como seres inferiores,
estas son privadas de ciudadanía autónoma y pierden el derecho
al voto. Esta es la realidad de Estados Unidos en el año 2205, la
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�Erendira Hernández Balbuena / La distopía feminista

estratificación según el sexo de las personas ha existido ya por más
de doscientos años. La resistencia de las mujeres, primero por parte
de las lingüistas, y después del resto las mujeres, se hizo notoria en
la creación de una nueva lengua llamada Láadan, la lengua de las
mujeres. Centradas en la creación del lenguaje de las mujeres, las
novelas de Elgin destacan “el papel de la agencia humana (en este
caso, femenina) motivada políticamente en el cambio lingüístico”
(Cavalcanti, 2000: 161). Según la propia Elgin (1999), esta lengua17 se
17 El 1985 se publicó una gramática y un diccionario para presentar esta
lengua o conlang (lengua artificial modelo) al lector y que este hiciese uso
de ella si así lo deseara. La lengua fue creada con los suficientes elementos
gramaticales y un vocabulario extenso con la intención de hacer posible su
uso para la comunicación extratextual, tal y como funcionaría una lengua
natural. Por medio del Láadan, la autora alienta a sus lectoras (sobre todo
a las hablantes del inglés y lenguas provenientes de la misma familia que
es donde ella ha encontrado inconformidades) a hacer modificaciones y
cambios lingüísticos para así lograr poseer vocabulario que permita hablar
de situaciones importantes para ellas y expresar información emocional
de manera conveniente. Otro de los propósitos al crear el Láadan fue el de
probar una serie de teorías (algunas inspiradas en el Teorema matemático
de Gödel): no existe posibilidad de introducir cambios en una lengua sin
destruir esta, así como no hay lenguas que puedas introducir en una cultura
sin destruir esta. El cambio en el lenguaje traerá consigo un cambio social, en
vez de lo contrario. La existencia de un lenguaje de mujeres podría causar el
acogimiento de este o la motivación necesaria para reemplazar el existente con
uno mejor (Elgin, 1999). Diez años después la autora “comprobaría” que esto
no sucedería, por ello creyó mejor esperar otros diez años como fecha límite de
su experimento. Después de 35 años de haber creado este lenguaje de mujeres,
Elgin no logró comprobar de manera positiva sus teorías, pues no parece haber
habido ningún tipo de repercusión en los usos de ningún lenguaje a partir del
Láadan. A pesar de ello, las teorías e ideales que movieron a Elgin para crear
un lenguaje prototipo podrían tener continuidad y alcanzar la comprobación
con el fenómeno actual del lenguaje inclusivo o incluyente. Así como en los
movimientos de liberación de las mujeres en las décadas de 1960 y 1970, en
la segunda década del siglo XXI y durante el reciente comienzo de la tercera,
el descontento lingüístico parece continuar “Las mujeres están angustiadas
porque los lenguajes humanos existentes son inadecuados para expresar sus
percepciones” (Elgin, 1999), no sólo en la ficción.  Algunas modificaciones

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concentra en conceptos importantes para las mujeres e información
emocional, para que estas pudiesen expresar sus percepciones18 de
mejor manera. De tal modo, el compromiso de las mujeres, dentro
de dichas novelas, por la construcción lingüística “constituye una
poderosa metáfora de la agencia, el esfuerzo y la organización
humanos esenciales para las políticas lingüísticas feministas ubicadas
en el mundo “real”” (Cavalcanti, 2000: 161).
La novedosa ciencia ficción distópica feminista de este periodo
da al género un papel cada vez más central. Esta, en ocasiones, toma
forma de reclamos de derecho, y cuestionamientos sobre las identidades
de feminidad, masculinidad y declaraciones de opresión (Claeys,
2017). Las narraciones permiten reconocer una estrategia subversiva
y opositora contra la ideología hegemónica al mostrar mujeres en
que se han hecho, de manera no oficial, a las lenguas inglesa y española con
respecto al uso de términos, marcadores y pronombres, principalmente, que
son considerados como sexistas pues devalúan a los miembros de un cierto
género y promueve la “superioridad masculina”, pues el hombre se convierte
en el estándar (Spender, 1980). Así, el sexismo en el lenguaje se considera
una forma de sexismo indirecto (Mills, 2008). Estas modificaciones muestran
la inconformidad, y la necesidad de ciertos grupos de mujeres por hacer
cambios en un lenguaje que no sólo las oprime, sino que no las representa en
su totalidad.  En enero de 2020 la RAE rechazó cualquier tipo de modificación
a la estructura gramatical del español y puntualizó que algunas expresiones
nominales indefinidas como “cualquier ciudadano” o “abogado” son inclusivas
(RAE, 2020). Otros organismos como la Organización de las Naciones Unidas
han invitado a no hacer modificaciones, pero sí a ser más específico al hablar
y escribir para incluir por igual a mujeres y hombres (NU, 2019). La renuencia
por parte de ciertos organismos para hacer oficiales ciertos usos de la lengua
española, demuestran que, si estos fuesen permitidos, habría un cambio social
relacionado, por ejemplo, con el descontento de la gran mayoría que no aprueba
estos usos. Este cambio, favorable o no, tendría repercusiones sociales que
hasta el momento se han pospuesto.
18 Por ejemplo, radíindin es un lapso de tiempo que supuestamente es
vacacional o pertenece a estas, pero en realidad no lo es. Refiere un tiempo
con una carga pesada de trabajo añadido, una ocasión temida.
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�Erendira Hernández Balbuena / La distopía feminista

ambientes nuevos, los problemas que pesan sobre sus cabezas y las
limitaciones que intentan superar gracias a su propia actividad. Como
novelas especulativas, estas se apropian de las convenciones de género
no sólo como una posibilidad potencial sino como una práctica
consciente, que extrapola, a modo de análisis crítico, las relaciones de
poder en la sociedad contemporánea (Barr, 1987).
Las pesadillas contemporáneas
Durante la década de los noventa e inicios de los años 2000 la
creación de distopías feministas persistió, aunque el número fue
considerablemente menor que el que se observó en la década de
los ochenta. No obstante, para la segunda década del siglo XXI se
distingue un aumento considerable en la distopía feminista, el cual
puede ser visto como un resurgimiento de las novelas distópicas con
connotaciones feministas o bien, como la total predominancia de
obras feministas dedicadas a las relaciones de género y el papel de
las mujeres en mundos futuros. La distopía feminista es una forma
de escritura opositora y resistente, como puede atestiguarse en sus
características formales y estructurales que mantiene un horizonte
utópico. La época actual, a diferencia de otras décadas, se caracteriza
por el gran desarrollo y uso de las tecnologías de la información y la
comunicación, así como las redes sociales alrededor del mundo que
han permitido que movimientos como el feminista se desarrollen
de maneras diversas y tengan mayor alcance del que tuvieron antes,
incluso prácticas perniciosas realizadas en redes sociales se han
logrado tipificar y sancionar19. El uso de estas ha impactado a tal
19 En el año 2017 en algunas redes sociales se viralizó el hashtag #MeToo,
que utilizaron miles de mujeres de todo el mundo para denunciar el acoso
sexual sufrido, “El impacto global de este fenómeno, ha llevado a diversas

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grado que incluso se ha llegado a decir que el feminismo se encuentra
ya atravesando una cuarta ola, caracterizada por el interés en tratar
de incluir y dejar de excluir a la diversidad de sujetos que componen
la sociedad, pues se reflexiona sobre la heteronormatividad sexual
impuesta, es decir, “para llegar a una sociedad justa, el feminismo
ha de ser transnacional, antipatriarcal, anticapitalista” (Brunet Icart,
2020: 404).
Ya sea como proyección del presente o del posible futuro
ante el aparente alejamiento del horizonte de equidad, o como
advertencia ante la incompetencia política y gubernamental para
corregir y castigar la violencia de género, las novelas distópicas
aparecen en un ambiente de tensión, “Ante hechos políticos
como la violación de los derechos reproductivos y las decisiones
de las mujeres, la distopía resurge como una crítica del presente”
(Baccolini, 2018: 4). Uno de los temas que atraviesa tanto las
primeras distopías feministas de inicios del siglo XX como las
escritas en la segunda década del siglo XXI es la importancia en las
intelectuales y colectivos feministas a preguntarse por el eventual nacimiento
de una cuarta ola del feminismo” (Muñoz, 2019: 178). Esta tendencia digital
sacó a relucir un problema que afecta a miles, quizá millones, de mujeres y
evidencia el poder de las redes sociales. Por otra parte, en México se ha logrado
sancionar la violencia que se realiza por medio de las redes sociales gracias
a la Ley Olimpia implica un conjunto de reformas impulsadas en 2019 por
el Frente Nacional para la Sororidad para sancionar la violencia digital, esta
se produce “[…] cuando una persona provoca o realiza daños físicos a otras
personas, utilizando las Tecnologías de la Información y la Comunicación
(TIC) o cualquier espacio digital en las que se vulnera principalmente a la
víctima en su dignidad, su propia imagen, honor y, sobre todo, su vida privada”
(Ruiz Canizales, 2020: 21). El Frente comenzó esta lucha cuando la poblana
Olimpia Coral Melo se vio gravemente afectada tras la difusión de un video
sexual difundido por su expareja. Actualmente 19 estados de la República
Mexicana sancionan a quien difunda por cualquier medio impreso o electrónico
contenido sexual íntimo de una persona sin su consentimiento.
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�Erendira Hernández Balbuena / La distopía feminista

relaciones de género: la violencia contra las mujeres como el abuso
sexual y el acoso, así como y el papel procreador de estas, y las
prohibiciones para el control reproductivo.20 Innegable es que las
obras pioneras distópicas feministas de hace casi cuatro décadas
respaldan la creación narrativa actual que ha continuado con la
tradición. Sesgos de aquellas primeras obras como la de Ursula
K. Le Guin, Octavia Butler, Angela Carter, Margaret Atwood se
encuentran en las narraciones contemporáneas. La proliferación
reciente de obras de feminismo distópico se construye a partir de
ese corpus literario pionero para proyectar, a través de su ciencia
ficción, las preocupaciones actuales sobre el presente y el futuro
próximo, al tiempo que se reflexiona sobre el pasado (Alter, 2018),
por lo que la distopía feminista parecer ser, hoy en día, el género
predilecto para expresar una crítica de la sociedad actual y sus roles
de género, así como una forma de lucha y resistencia (Baccolini,
2018).
20 Resulta irónico que la penalización del aborto sea visto como la realización
de una distopía para mujeres en países “primermundistas”, mientras que en
América Latina en países como El Salvador, Honduras, Nicaragua y Haití
los códigos penales prohíben, sin excepciones, la interrupción voluntaria del
embarazo. En otros países como Paraguay, Venezuela, República Dominicana,
Costa Rica y Belice el aborto está despenalizado siempre y cuando la vida
de la madre corra peligro. En México, sólo en 7 de 31 entidades (Ciudad de
México, Oaxaca, Hidalgo, Veracruz, Baja California, Colima y Sonora) las
mujeres pueden abortar hasta las 12 y 13 semanas de gestación de manera legal
por libre decisión. En el resto del país existen condiciones como violación,
malformación congénita grave y salud de la madre que permiten realizar el
aborto sin penalizaciones. Sin embargo, en México aún existen cientos de
casos de mujeres sentenciadas por delitos relacionados con la interrupción
(involuntario o no) del embarazo. Tal y como sucedió con la queretana Dafne
de 26 años quien en 2015 sufrió un aborto involuntario, se le negó la atención
médica y fue sentenciada a 16 años de prisión. Durante una audiencia el fiscal
Gustavo Dolores Acosta, acusó a Dafne de matar a su hija y la comparó con una
“perra”. ¿Acaso las mujeres viven en una distopía (real) en América Latina?

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Si bien la escritura distópica desde sus inicios se ha
caracterizado por pertenecer a la tradición literaria angloparlante,
en especial propia de Inglaterra y los Estados Unidos, fuera de
ella hay aportes valiosos para el género en idioma español creados
en México, Argentina y España.21 Estos han sido superados en
número por los países antes mencionados, aunque su narrativa y
su trama poseen una buena calidad que las hace, sin duda, formar
parte del género literario distópico de mujeres. Algunos de ellas son
El mañana (2010) de Luisa Valenzuela; 2084. Después de la revolución
(2014), de Elia Barceló Kentukis (2019), de Samantha Shweblin. Por
otro lado, en Estados Unidos e Inglaterra aparecen obras relevantes
para el género como The Power (2016), de Naomi Alderman; Future
Home of the Living God (2017), de Louise Erdrich; An Excess Male
(2017), de Maggie Shen King; Hazards of Time Travel (2018), de Joyce
Carol Oates; Vox (2018), de Christina Dalcher; Red Clocks (2018), de
Leni Zumas; The Water Cure (2018), de Sophie Mackintosh; Before
She Sleeps (2018), de Bina Shah; y The Testaments (2019), de Margaret
Atwood, por mencionar algunas.
Conclusiones
Si bien la literatura distópica ha tomado diversas formas a través de
los siglos desde su surgimiento,22 la narración antitotalitaria del siglo
21 Algunas distopías feministas y distopías femeninas (Baccolini, 1992)
publicadas en tales países de décadas anteriores son Opus Dos (1966), de
Angélica Gorodischer, pionera en su tipo; Consecuencias naturales (1994), de
Elia Barceló; Un Dios para Cordelia (1995), de Malú Huacuja del Toro; La
muerte como efecto secundario (1997), de Ana María Shua.
22 La primera distopía registrada, Mundus Alter et Idem (Otro mundo, y la
misma cosa) (1605), de Joseph Hall, es una sátira acerca de los modales de
la época. De hecho, la mayor muestra de avance tecnológico mostrada en la
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�Erendira Hernández Balbuena / La distopía feminista

XXI tiene su mayor expresión en los relatos distópicos de mujeres
o distopías feministas que muestran, tanto en su trama como en su
estructura narrativa, un interés especial en mostrar las formas de
vida de las mujeres en sociedades totalitarias, aunque con futuros
esperanzadores. No obstante, las utopías y distopías de mujeres
constituyen una tradición literaria continua, presente en occidente
hasta nuestros días.
Durante varios siglos el género distópico estuvo dominado
por escritores masculinos que plasmaron los sufrimientos de los
habitantes de poblaciones subyugadas por regímenes totalitarios,
con hambrunas, malas condiciones medio ambientales y las
disyuntivas de los seres humanos al enfrentarse a máquinas que
podían superarlos en cada aspecto de la vida. Sin embargo, ninguna
de ellas se interesó por los diversos papeles de las mujeres presentes
en esas mismas sociedades. De tal modo, en el presente texto se
afirma que las desigualdades con motivo del género no pudieron
haber sido representada de mejor manera más que en una forma
novelística procedente de la utopía feminista que, aunque como
género no logro cambiar el enfoque existente durante siglos de
escritura dominante, alcanzó a instigar el cambio en el género desde
dentro. Las distopías de mujeres y las distopías feministas cobrarían
fuerza poco a poco hasta florecer en los últimos años siglo XX, con
una fuerte influencia proveniente de los movimientos feministas de
la época.
Las novelas distópicas feministas actuales abordan la
intersección entre género y estado en futuros demasiado plausibles
narración es la embarcación Fantasía que recorre los mares y visita diversas
tierras habitadas por glotones, gruñones, tontos y ladrones.

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y reconocibles, presentando así alternativas a la realidad patriarcal
con las que la lectora podría identificarse,23 por ello representan un
campo fértil para explorar y cuestionar la injusticia, la desigualdad
y el patriarcado (Baccolini, 2018). A su vez, las distopías feministas
continúan resistiendo a la reproducción de las historias que las
sociedades patriarcales cuentan sobre las mujeres y, en cambio,
imaginan historias que las desplazan por completo (Cortiel, 1999).

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Ravemma: Longo
23 Quizá estas obras literarias están generando una nueva contribución al
discurso de las mujeres fuera de los textos. Es decir, si las obras literarias se
enriquecen de su entorno próximo, podrían estar, a su vez, enriqueciendo el
mismo espacio social en el que fueron creadas. Como ejemplo de ello se tienen
las protestas de activistas a favor de la legalización del aborto y en contra de las
políticas que lo restringen y penalizan que se realizaron en 2018, en Costa Rica,
Argentina, Estados Unidos e Irlanda. Manifestaciones en las cuales las mujeres
decidieron portar como estandarte el vestuario de la serie The Handmaid’s
Tale. Con respecto a este fenómeno, es posible argumentar que el novelista
absorbe influencias de su cultura y contexto próximo, las cuales interactúan
de una manera impredecible y generativa “[…] por lo que la teoría pura que
se absorbe sufre un proceso de contaminación y manipulación por parte de la
novela. […] esta teoría alterada es luego difundida por la novela, es decir, entra
en la cultura popular y se convierte en parte de la conciencia pública, absorbida
por los teóricos en observaciones a partir de las cuales formulan y desarrollan
sus teorías (Tolan, 2007: 3).
DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-33

105

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�Artículos
Humanitas, vol. 2, núm. 3, 2022

Sobre el estilo y la elocuencia en el Dialogus
de oratoribus
About style and elocuence in Dialogus de oratoribus
Raúl Martín Calatayud
IES Alcalans
Valencia, España
r.martincalatayud@edu.gva.es

Fecha de entrega: 14-05/-2022 / Fecha de aceptación: 12-09-2022

Resumen: Planteamos un comentario pormenorizado de los diversos
elementos estilísticos que hacen su aparición a tenor de los motivos
tratados y los argumentos esgrimidos a lo largo del Dialogus de oratoribus
de Tácito, todo ello partiendo del concepto de la elocuentia, tal como era
entendida en el tiempo y mente del autor.
Palabras Clave: Tácito, Estilo, Elocuencia, Dialogus, retórica
Abstract: We propose a datiled commentary of the various stylistic
elements that make their appearance according to the motives treated and
the arguments put forward along Tacitus’ Dialogus de oratoribus, all of it
starting with the concept of elocuentia, as it was understood in the author’s
time and mind.
Keywords: Tacitus, Style, Eloquence, Dialogus, rethoric

109

�Raúl Martín Calatayud / Sobre el estilo y la elocuencia

[Materno:]
ahora,
puesto
que nadie puede conseguir
al tiempo una gran fama y
una
tranquilidad
absoluta,
aproveche cada cual las ventajas de su tiempo, sin criticar
a los otros.
Cornelio Tácito, Dialogus de Oratoribus,
411

En la mayoría de motivos tratados durante la obra propuesta
subyace una discusión estilística en la que se muestran un abanico de
virtudes y defectos propios de los estilos de cada autor mencionado,
antiguo y moderno, y la importancia que reviste la integración de
estos conceptos en una función argumentativa se desprende de
la naturaleza del tema principal, que el autor plantea en el mismo
comienzo de la obra: una exposición y discusión sobre las causas de
la decadencia sufrida por la oratoria en Roma hasta llegar a su propia
época; un tema, en efecto, que deriva del canon ático oratorio
(Goldberg, 2009: 73). Y para ello elabora un texto en forma de
diálogo, al estilo del simposio platónico o del planteamiento de un
De Oratore ciceroniano (Allison, 1999: 472-479). Si bien la serie de
apreciaciones que Tácito pone en boca de los diversos contertulios
no habrían de adscribirse a una doctrina definida y uniforme sobre
la retórica, así como no se puede pretender demostrar que Tácito
hubiese seguido un manual de retórica concreto2, en estos mismos
1 Para esta y las demás traducciones de la obra de Tácito empleamos la
edición de C. Tácito (1996). Los textos latinos en C. Tacitus (1900).
2 Para éste y otros conceptos en los que este trabajo se inspira, vid. F. Grau
(2005: 141-61).

110

DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-35

�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

pueden verse apreciaciones de estilo cercanas a las concepciones
que recogen autores como Hermógenes, Demetrio de Falero o
Filodemo de Gadara.
Esta serie de conceptos que en adelante se explicitan se
encuentran en los campos de género poéticos y oratorios, mas se
incide en la importancia que para la elocuentia tiene, a la cual nutre
en sus exposiciones y argumentaciones, y el que la elocuencia tiene
per se no sólo para la oratoria, sino también para los demás géneros
literarios, por lo que la caracterización del estilo revierte en un cariz
importante más allá de otros elementos que vehiculan la retórica que
se discuten durante la obra. De manera que comentaremos aquellas
críticas y alabanzas que versen sobre el empleo de esas características
y de la elocuentia tal como era entendida en el tiempo y mente de
nuestro autor.
Tras el primer capítulo en que Tácito nos introduce el
planteamiento de la obra, ésta toma forma de diálogo por medio
del cual aquel y otros temas que de él se desprenden se desarrollan
a través de la amable pugna de intelectos duchos, entre otras cosas,
en el género oratorio. Es entonces, en el siguiente capítulo, cuando
nos introduce a los interlocutores del diálogo, y en él vemos una
apreciación estilística transmitida directamente desde las propias
palabras del autor, en este caso, de Apro y Secundo:
nam et Secundo purus et pressus et, in quantum satis erat,
profluens sermo non defuit, et Aper omni eruditione imbutus
contemnebat potius litteras quam nesciebat, tamquam maiorem
industriae et laboris gloriam habiturus, si ingenium eius nullis
alienarum artium adminiculis inniti videretur.
Tac. Dial. 2.2
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�Raúl Martín Calatayud / Sobre el estilo y la elocuencia

(En realidad, Secundo era de estilo correcto, conciso y, en la
medida de lo posible, fluido. Apro, por su parte, dotado de gran
erudición, no desconocía, sino que despreciaba, la cultura literaria,
entendiendo que conseguiría para su quehacer y esfuerzo si su
ingenio se manifestaba sin el apoyo de técnicas ajenas.)

A Secundo le atribuye un estilo correcto, más bien puro
(καθαρότης), propio de la claridad (σαφήνεια)3, y además conciso.
En la medida de lo posible, fluido, cercano a un estilo suelto,
apropiado para la oratoria forense (Demetrius, 1902: 193).4 Una
búsqueda de equilibrio entre lo que sería un estilo clausal conciso
y sin demasiado artificio con un desarrollo de construcciones que
tienden, en mayor o menor medida, a despejar esa condensación
con una apertura del periodo. Mientras que de Apro, más que
caracteres puramente estilísticos, se hace referencia al trío
tradicional de características esenciales para el orator: una erudición
(eruditio) unida a una necesaria capacidad inventiva (ingenium) que,
en su caso, opta por no hacer uso de técnicas ajenas, confiado a su
propia diligencia.
Apro defiende la labor poética como una defensa para muchos
cometidos (5.4) y destaca la gran importancia que tiene la elocuentia
para ello (5.5), ilustrando el pasaje con el ejemplo de Eprio Marcelo
al burlarse de la filosofía de Helvidio: qua accinctus et minax disertam
quidem, sed inexercitatam et eius modi certaminum rudem Helvidii sapientiam
elusit. (Tac. Dial. 5.6) «Ceñido con ella [la elocuencia] y desafiante,
3 Empleamos la traducción de éste y los demás conceptos estilísticos
alojados en Hermógenes (Hermógenes, 1993). Sobre la claridad,   vid.
(Hermógenes, 1993: 226-41).
4 Para un traducción, vid. Demetrio (1996).

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pudo burlarse de la filosofía de Helvidio, elocuente, pero a la que le
faltaba experiencia y práctica en ese tipo de confrontaciones.»
Se hace referencia de una manera más literal a que su
elocuencia es tosca y sin la práctica necesaria. Se incide una falta
de τέχνη/ars y de artificio poético, la cual por tanto se encuentra
indefensa ante una estilística argumentativa mejor trabajada. A
continuación, expone las virtudes que la elocuentia trae consigo,
comenzando por el deleite mismo y continuando con todos los
beneficios, honestos, que se obtienen con ella (6.1), y los placeres que
el discurso mismo proporciona al orador: sive accuratam meditatamque
profert orationem, est quoddam sicut ipsius dictionis, ita gaudii pondus et
constantia. (Tac. Dial. 6.5). «Si se pronuncia un discurso cuidado y
meditado, hay una cierta gravedad y serenidad en el gozo, como
ocurre con el discurso mismo.»
Partir de una elaboración técnica y bien fundada provoca
gravedad, una autoridad (gravitas),5 y una consistencia armónica,
esencial para guardar la unidad de tono a la que recurre Tácito en
sus obras. Añade a estos elementos el de la improvisación, audaz y
espontánea, como el más atractivo (6.1), una característica única en
el discurso oratorio que dota de mayor naturalidad a la compositio,
aunque siempre supeditada a una buena preparación del discurso.6
5 Para las cuatro grandes virtudes vid..Cicero (918, 5.12)
6 Quintilian, 1920, 10.7.13-14: nec fortuiti sermonis contextum mirabor
unquam, quem iurgantibus etiam mulierculis superfluere video, cum eo quod, si
calor ac spiritus tulit, frequenter accidit ut successum extemporalem consequi
cura non possit. deum tunc adfuisse, cum id evenisset, veteres oratores, ut
Cicero, dictitabant. sed ratio manifesta est. nam bene concepti adfectus et
recentes rerum imagines continuo impetu feruntur, quae nonnumquam mora
stili refrigescunt et dilatae non revertuntur.
“Ni yo me sentiré jamás asombrado de la ininterrumpida trama de un discurso
improvisado, que podemos ver como fluye con abundancia de palabras hasta
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�Raúl Martín Calatayud / Sobre el estilo y la elocuencia

Apro prosigue su disertación con su afirmación de que
la oratoria actual puede encumbrar hasta al más humilde (8.3) y
comienza una defensa del género frente a Materno como lo útil
(utilitas) frente a lo efímero (brevem) de la poesía, que no proporciona
ninguna dignidad (dignitas) ni beneficios honoríficos (honestas). Sin
embargo, hace la concesión debida por su respeto a las formas
literarias: alude a la sonoridad (sonus) del canto heroico, la gracia
(iucunditas) de la lírica, los juegos (lascivia) de los elegíacos, la
acritud (amaritudo) de los yambógrafos o las bromas (lusus) de los
epigramas. Toda una relación de conceptos literarios que señorean
los géneros, pero a los que antepone esa utilitas, condenándolos a la
intrascendencia (summa in levioribus). (10.4) En definitiva suscribe la
labor del orador al negotium y la del poeta al otium.
Ante todas estas críticas, Materno contraargumenta en favor
de la labor poética (11.2), atacando en primer lugar a la elocuencia
presente, a la que denomina de “lucrativa y sanguinaria” (12.2)
haciendo así referencia a la naturaleza de los delatores y realizando
una afirmación, asimismo, de la novedad de esta forma de elocuentia
(usus recens), por lo que condena el empleo que de ella se hace en la
época, para continuar su apología de los poetas antiguos.
Sin embargo, más adelante el propio Materno realiza una
crítica de toda la elocuentia, también de la antigua:
non de otiosa et quieta re loquimur et quae probitate et modestia
gaudeat, sed est magna illa et notabilis eloquentia alumna licentiae,
entre mujercillas que andan a la gresca, aun cuando no pocas veces ocurre, si
se hizo presente el ardor y el entusiasmo, que una cuidadosa preparación no
pueda alcanzar el éxito de un discurso improvisado.” (Marco Fabio Quintiliano,
1996.)

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quam stulti libertatem vocitant, comes seditionum, effrenati
populi incitamentum, sine obsequio, sine severitate, contumax,
temeraria, adrogans, quae in bene constitutis civitatibus non oritur.

Tac. Dial. 40.2

(No hablamos de algo tranquilo y sin problemas, que se complace
con la honradez y la moderación, sino que se trata de aquella
grande y notable elocuencia hija del libertinaje, compañera de
sediciones, aguijón del pueblo sin freno, desleal, sin disciplina,
rebelde, temeraria, arrogante, que no surge en las Ciudades.)

Hace a la elocuencia hija de la licentia, del libertinaje, y le
asigna una pléyade de términos peyorativos, tras lo que se encuentra
una redefinición de la seguridad del estado y sus requerimientos,
como el de la preferencia del orden sobre la elocuentia (Goldberg,
2009: 80-81).
Si regresamos a la conclusión de la primera disertación de
Materno, y con la entrada en escena de Vipstano Mesala, se presenta
la oportunidad para Secundo de hacer una calificación del estilo de
ambos contertulios:
delectasset enim te et Apri nostri accuratissimus sermo, cum
Maternum ut omne ingenium ac studium suum ad causas agendas
converteret exhortatus est, et Materni pro carminibus suis laeta,
utque poetas defendi decebat, audentior et poetarum quam
oratorum similior oratio.

Tac. Dial. 14.2
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�Raúl Martín Calatayud / Sobre el estilo y la elocuencia

(Te hubiera deleitado la muy cuidadosa disertación de nuestro
querido Apro, con la que ha exhortado a Materno a que emplee
todo su talento y esfuerzo en la abogacía, y la refutación de
Materno en favor de sus versos, entusiasta y tal como conviene
a la defensa de los poetas, bastante atrevida y más cercana al
lenguaje de la poesía que al de la oratoria.)

Volvemos a ver empleado el concepto de la elaboración
técnica destinada a proporcionar una claridad (Demetrius, 1902: 202)
como ventaja para ganar el favor del auditor, aplicado a Secundo, en
tanto a Materno le definen el entusiasmo y la audacia (Quintilian,
1920, 10.1.46) en su exposición, mientras que en un terreno más
puramente estilístico se destaca su cercanía al lenguaje de la poesía
como un elemento positivo. Recordemos que para la tradición y la
crítica cuentan entre los rasgos más apreciados el uso de arcaísmos
y términos poéticos (Grau, 2005: 144).
Tras el discurso apologético de Materno se le concede
de nuevo la palabra a Apro, quien, a tenor de los argumentos
precedentes se dispone a realizar la réplica a Materno, no contra
los antiguos, sino a favor de los oradores contemporáneos y el
valor de su elocutio. Comienza poniendo en cuestión lo que se
podría entender como “antiguo” (16.4), tras lo cual prorrumpe
en su argumentativa una retahíla de denominaciones para los
estilos de aquellos autores llamados antiguos, primero respecto a
sus virtudes, y después respecto a los defectos que se les podrían
asignar:
agere enim fortius iam et audentius volo, si illud ante praedixero,
mutari cum temporibus formas quoque et genera dicendi. sic

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Catoni seni comparatus C. Gracchus plenior et uberior, sic
Graccho politior et ornatior Crassus, sic utroque distinctior et
urbanior et altior Cicero, Cicerone mitior Corvinus et dulcior et
in verbis magis elaboratus.
Tac. Dial. 18.2

(Y ahora quiero expresarme con más valentía y atrevimiento, tras
dejar sentado que se cambian con los tiempos las formas y los
géneros de la oratoria. Así, Gayo Graco, comparado al viejo Catón,
es de estilo más rico y exuberante; así, Craso es más cuidadoso y
elegante que Graco; Cicerón matiza más y es más distinguido y
más elevado que cualquiera de los dos; Corvino es más suave, más
dulce y trabaja más el vocabulario que Cicerón.)

satis constat ne Ciceroni quidem obtrectatores defuisse, quibus
inflatus et tumens nec satis pressus, sed supra modum exsultans
et superfluens. et parum Atticus videretur. legistis utique et
Calvi et Bruti ad Ciceronem missas epistulas, ex quibus facile
est deprehendere Calvum quidem Ciceroni visum exsanguem
et aridum, Brutum autem otiosum atque diiunctum; rursusque
Ciceronem a Calvo quidem male audisse tamquam solutum et
enervem, a Bruto autem, ut ipsius verbis utar, tamquam “fractum
atque elumbem.”

Tac. Dial. 18.4-5

(Bien sabido es que ni siquiera a Cicerón le faltaron detractores,
a los que les parecía vacío, ampuloso, poco preciso, demasiado
enfático, reiterativo y poco ático. Habéis leído las cartas de Calvo
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�Raúl Martín Calatayud / Sobre el estilo y la elocuencia

y Bruto a Cicerón, de las que puede desprenderse fácilmente
que Calvo le pareció a Cicerón débil y seco, y Bruto superficial y
desordenado; y que, a la inversa, Cicerón oyó hablar mal de él a
Calvo, por ser, en su opinión, flojo y sin vigor, y en la opinión de
Bruto (y por utilizar sus mismas palabras), “débil y deslomado”.)

La comparación de todos estos autores conlleva una serie
de conceptos estilísticos que podrían adscribirse a las diferentes
escuelas retóricas y filosóficas: la Aticista, la Asianista, la Rodia.
Todas influyentes en oradores y poetas desde que comenzase la
llamada segunda helenización del siglo II a. C.
Los defectos se basan en excesos en el uso de las diversas
artes compositivas: inflatus como exceso de abundancia (περιβολή)7,
exultans como exceso a su vez de vigor (ἀκμή),sendo exsanguem su
carencia; superfluens acerca de la fluidez ya vista con anterioridad en el
término profluens; aridum en tanto de la aspereza (τραχύτης). Otiosum
y diiunctum, entendidos como superficialidad y desorden, atentan
contra la δεινότης8, la habilidad del orador que produce la fuerza e
intensidad de su discurso mediante la gravitas y el ordo. Un concepto
parecido se observa en los últimos términos fractum y elumbem.
En opinión de Apro, se necesitan nuevos caminos para
la elocuencia (19-20) y no deja de elogiar el estilo de los oradores
contemporáneos, promulgado al parecer por las exigencias de su
propia época:
praecurrit hoc tempore iudex dicentem et, nisi aut cursu
argumentorum aut colore sententiarum aut nitore et cultu
descriptionum invitatus et corruptus est, aversatur dicentem.
vulgus quoque adsistentium et adfluens et vagus auditor adsuevit
7 Sobre la Grandeza, cf. Hermógenes (1993: 241-96)
8 Sobre la Habilidad, cf. Hermógenes (1993: 368-80)

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iam exigere laetitiam et pulchritudinem orationis; nec magis
perfert in iudiciis tristem et impexam antiquitatem quam si quis in
scaena Roscii aut Turpionis Ambivii exprimere gestus velit.
Tac. Dial. 20.2-3

(En nuestros tiempos, el juez se adelanta al que está hablando
y, si no queda convencido y seducido por el desarrollo de los
argumentos, o por el colorido de las sentencias, o por el brillo
y cuidado de las descripciones, le vuelve la espalda. También el
público que asiste y el oyente que de manera casual allí se asoma,
se ha acostumbrado ya a exigir alegría y belleza en el discurso y no
soporta el tristón y descuidado arcaísmo, como tampoco el que
alguno quisiera reproducir en escena los gestos de Roscio o de
Turpión Ambivio.)

Con el desarrollo de los argumentos, a constantia, término
ya aparecido, se le añade el colorido de las sententiae, la σεμνοτής
esencial para apoyar la auctoritas del discurso. El brillo y cuidado de
las descripciones parecería relacionarse con la necesidad del emphasis
nutrido de terminología poética. Todo eso aporta alegría y belleza,
una terminología propia del discurso elegante (Denetrius, 1902: 128)
y del lirismo romano más catuliano que exige el oyente, en lugar de
recurrir al discurso arcaico, que califica de triste y descuidado. Estos
denominativos pueden entenderse desde una concepción según
la cual se acercarían a los desarrollos poéticos que los autores de
época clásica, a quienes se hace mención en el siguiente pasaje en
referencia a la formación de los jóvenes oradores, habrían llevado a
cabo tras verter los conceptos propugnados por un Filetas de Cos,
un Panecio o un Filodemo de Gadara.
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traduntque in vicem ac saepe in colonias ac provincias suas
scribunt, sive sensus aliquis arguta et brevi sententia effulsit,
sive locus exquisito et poetico cultu enituit. exigitur enim iam
ab oratore etiam poeticus decor, non Accii aut Pacuvii veterno
inquinatus, sed ex Horatii et Virgilii et Lucani sacrario prolatus.
Tac. Dial. 20.4-5

([Los jóvenes] Hacen intercambios entre ellos y muchas veces
escriben a sus colonias y provincias cualquier pensamiento
que brille en una hábil y breve sentencia, o cualquier pasaje
que resplandezca por su forma exquisitamente poética. Pues
actualmente se exige del orador un adorno poético, no manchado
por el moho de Accio o Pacuvio, sino obtenido del santuario de
Horacio, Virgilio y Lucano.)

La brevitas, comenzando por el empleo de sententiae breves
e ilustrativas es lo que en la época se demanda, junto con una
dicción poética propia del decorum de un Horacio, equilibrada y
apropiada al tema.9 Apro nos recuerda que ya Cicerón tuvo con sus
coetáneos la misma pugna entre antiguos y modernos, y que siendo
un autor de los apreciados por los contertulios que opinan de la
superioridad del estilo antiguo, él mismo en su época defendió el
estilo contemporáneo. (22.1)10
9 El το πρέπον, vertido a la lengua latina por el poeta Horacio (Horace,
1836: 38-42).
10 Una defensa semejante en Horacio (Horace 1836, 2. 1. 34-49): Si meliora
dies, ut vina, poemata reddit, scire velim, chartis pretium quotus arroget annus.
scriptor abhinc annos centum qui decidit, inter vilis atque novos? excludat
iurgia finis. ‘est vetus atque probus, centum qui perficit annos.’quid, qui
deperiit minor uno mense vel anno, inter quos et praesens et postera respuat

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Con ello Apro sostiene un argumento de autoridad que
desarrolla mediante una exposición del desarrollo estilístico del
orador durante su carrera:
primus enim excoluit orationem, primus et verbis dilectum adhibuit et
compositioni artem, locos quoque laetiores attentavit et quasdam sententias
invenit, utique in iis orationibus, quas senior iam et iuxta finem vitae
composuit, id est, postquam magis profecerat usuque et experimentis didicerat
quod optimum dicendi genus esset. nam priores eius orationes non carent vitiis
antiquitatis: lentus est in principiis, longus in narrationibus, otiosus circa
excessus; tarde commovetur, raro incalescit; pauci sensus apte et cum quodam
lumine terminantur. nihil excerpere, nihil referre possis, et velut in rudi
aedificio, firmus sane paries et duraturus, sed non satis expolitus et splendens.

Tac. Dial. 22.2-3

(Pues fue el primero que pulió el discurso, el primero que lo dotó
de un vocbulario seleccionado y de una técnica en su composición,
aetas? ‘iste quidem veteres inter ponetur honeste, qui vel mense brevi vel toto
est iunior anno.’utor permisso, caudaeque pilos ut equinae paulatim vello et
demo unum, demo etiam unum, dum cadat elusus ratione ruentis acervi, qui
redit in fastos et virtutem aestimat annis miraturque nihil nisi quod Libitina
sacravit. “Si el correr de los días mejora los poemas, igual que los vinos,
quisiera saber cuántos años le dan un valor a los libros. Un escritor que murió
hace cien años, ¿debe contarse entre los perfectos y antiguos, o entre los nuevos
y de poca valía? Pongamos un límite que zanje la controversia. “Es antiguo y
es bueno el que alcanza cien años.” ¿Y entonces, el que murió con un mes o un
año de menos, entre cuáles habrá de contarse?: ¿entre los viejos poetas o entre
los que ha de menospreciar la edad presente y también la futura? “Desde luego,
con toda justicia se contará entre los viejos ese que es un mes escaso e incluso
un año entero más joven.” Me aprovecho de esa licencia y, como crines de una
cola de caballo, voy arrancando y quitando uno y luego otro, hasta que caiga
en la trampa del montón que se esfuma el que apela a los fastos y aprecia el
valor por los años, sin admirar sino lo que Libitina consagra.” (Horacio, 2008.)
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�Raúl Martín Calatayud / Sobre el estilo y la elocuencia

amén de ensayar pasajes de un mayor colorido y hallar ciertas
sentencias sagaces, sobre todo en los discursos que escribió ya
anciano y al final de su vida, esto es, después que su progreso había
sido mayor y mejor había aprendido por la práctica cuál era el estilo
ideal para la oratoria. En efecto, sus discursos anteriores no están
exentos de los vicios de la antigüedad: es lento en los exordios,
premioso en las narraciones, prolijo en las digresiones; tardo para
conmoverse, raras veces se entusiasma; pocas frases acaban de
manera armoniosa y con un cierto lustre; no puedes resumir ni
retener nada y, como un edificio tosco, las paredes son sólidas y
duraderas, pero no lo suficientemente pulidas ni brillantes.)

En palabras de Apro, Cicerón fue el primero que pulió
el discurso, que le otorgó un refinamiento, que lo nutrió de un
vocabulario seleccionado, entendiendo su selección, su distinctio, en
base a lo apropiado (decus), necesario para esa técnica compositiva
que también aplica a este mismo, es decir, una compositio reflexionada
en función de los temas y el ritmo; ambos aspectos al servicio de
ese refinamiento. A esto se añade como ornatus los pasajes alegres,
coloridos y las sentencias,11 que se equilibrarían y alejarían al discurso
de esos elementos tristes y anquilosados que se critican de los oradores
antiguos. Unos elementos que a continuación Apro remarca de sus
escritos de juventud al llamarlo “lento en los exordios y extenso en
la narración y prolijo en las digresiones”; por tanto, eso resultaría
una inequidad compositiva. Le atribuye defectos externos al propio
estilo del discurso, de carácter puramente oratorios: conmoverse
tarde y pocas veces entusiasmarse; y le critica las pocas ocasiones en
que termina con un sentido armonioso y lustre, belleza en el estilo,
lo que pone de relevancia la importancia del perfeccionamiento de
la cláusula.
11 Sobre la Elegancia y Belleza, cf. Hermógenes (1993: 296-311).

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Finalmente, termina su disertación con un elogio del estilo
de Materno y Secundo:
nam et te, Messalla, video laetissima quaeque antiquorum
imitantem, et vos, Materne ac Secunde, ita gravitati sensuum
nitorem et cultum verborum miscetis, ea electio inventionis, is
ordo rerum, ea, quotiens causa poscit, ubertas, ea, quotiens
permittit, brevitas, is compositionis decor, ea sententiarum
planitas est, sic exprimitis adfectus, sic libertatem temperatis, ut
etiam si nostra iudicia malignitas et invidia tardaverit, verum de
vobis dicturi sint posteri nostri.

Tac. Dial. 23.6

(Pues también a ti, Mesala, te veo imitando los mejores hallazgos
de los antiguos, y vosotros, Materno y Secundo, unís de tal
manera el brillo y la elegancia de vocabulario a la profundidad
de los conceptos, es tal la selección de temas, tal el orden en la
exposición, tal la riqueza expresiva cuando el asunto lo requiere,
tal la concisión cuando lo permite, tal la belleza en la composición,
tal la nitidez de las sentencias, de tal modo expresáis los estados
de ánimo y moderáis vuestras ocasionales licencias que, aunque
la envidia y la odiosidad intentaran entorpecer nuestros juicios, la
posteridad ha de decir la verdad sobre vosotros.)

Profundidad, belleza, selección reflexiva en vocabulario y
temas, orden correcto, exuberancia y brevedad apropiadas junto
a las sentencias son todo un catálogo de aquellos elementos que
encumbran al discurso según el entendimiento más moderno de
Apro. Sin embargo, Tácito parece querer dejar en ridículo a su
personaje, quien, tras atacar a Cicerón, desarrolla un parlamento final
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�Raúl Martín Calatayud / Sobre el estilo y la elocuencia

muy en la línea de su criticado.12 Paralelismo, simetría y repetición
dominan el periodo.
Mesala toma la palabra, no para alabar a los antiguos, sino
para hablar de las causas por las que se ha retrocedido tanto respecto
de su elocuencia (27.1). No obstante, no puede dejar de otorgar a
los autores clásicos su defensa apropiada, diciendo que coinciden en
líneas generales, con sus propias virtudes:
nec refert quod inter se specie differunt, cum genere consentiant.
adstrictior Calvus, numerosior Asinius, splendidior Caesar, amarior
Caelius, gravior Brutus, vehementior et plenior et valentior Cicero:
omnes tamen eandem sanitatem eloquentiae prae se ferunt

Tac. Dial. 25.4

(Lo de menos es que se diferencien por sus rasgos específicos,
si coinciden en sus líneas generales: más ajustado, Calvo; más
cadencioso, Asinio; más brillante, César; más mordaz, Celio; más
trascendente, Bruto; más vehemente, pleno y vigoroso, Cicerón.
En definitiva, todos muestran idéntica lozanía en su estilo.)

Estas atribuciones podrían relacionarse con algunas
formas de estilo propias del discurso: así Calvo es más ajustado,
propio de la simplicidad (αφέλεια, propio del carácter13); Asinio es
más cadencioso (ρυθμός); César es más espléndido, más brillante
(λαμπρότης); Cecilio más mordaz, un concepto hijo de la sinceridad

12 C. Tácito (1996: 195) com.ad.loc.
13 Sobre el Carácter, cf. Hermógenes (1993: 320-52).

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�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

(αλήθεια);14 Bruto más profundo, solemne (σεμνός) y Cicerón más
vehemente (σφροδότης), pleno y vigoroso (ακμή). En cuanto a la
vehemencia, se relaciona con la τραχύτης que Demetrio aplica a la
capacidad de producir un estilo elevado (Demetrius 1902: 49).
A estas apreciaciones Materno expresa un pensamiento
particular sobre sus preferencias en el carácter (ηθος) del discurso,
al confesar su preferencia por el impetus de Gayo Graco y la maturitas
de Lucio Craso a la floritura (calamister) de Mecenas o al tintineo
(tinnitus) de Galión (estas últimas denominaciones más apartadas
de un estilo solemne o elevado), y afirma que es mejor vestir el
discurso con una toga, por áspera que sea (26.1); una preferencia de
los aspectos que constituyen un estilo elevado, caracterizado por la
grandeza, sobre otra tipología. Sirve este concepto de introducción
para su crítica del estilo oratorio contemporáneo con un primer
ejemplo ilustrativo sobre cómo algunos oradores se jactan de que
sus discursos se canten y se bailen, de donde vienen la expresión
foeda et praepostera de que “nuestros oradores hablan melosamente,
nuestros histriones bailan con elocuencia” (26.3).
En adelante hace una crítica del estilo de Casio Severo,
el único y mejor ejemplo que Apro hubiese mostrado durante su
exposición:
librorum suorum plus bilis habeat quam sanguinis. primus enim
contempto ordine rerum, omissa modestia ac pudore verborum,
ipsis etiam quibus utitur armis incompositus et studio feriendi
plerumque deiectus, non pugnat, sed rixatur

Tac. Dial. 26.5
14 Sobre la Sinceridad, cf. Hermógenes (1993: 352-63).
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�Raúl Martín Calatayud / Sobre el estilo y la elocuencia

(Aunque gran parte de su obra contenga más dosis de bilis que de
sangre, pues, desdeñando el orden en la exposición, sin atender
a la modestia y al decoro en las palabras, utilizando sin arte las
armas de las que cabalmente se servía y derribado con frecuencia
por su obsesión de herir, es el primero en mostrarse como un
alborotador, y no como un luchador.)

Con un símil y diversos conceptos referidos a la dispositio y
compositio condena lo que sería un exceso, un desequilibrio estilístico,
un ataque al decus, que da la sensación más bien de una riña que de
una lucha. Y ése para Mesala es el que supera en elocutio a sus demás
congéneres (26.7).
Y así, finalmente, tras los ánimos de Materno de hablar con
la libertas propia de esa época antigua (27.3), lo que se consideraba
un elemento básico para el desarrollo retórico, la última concepción
referida al terreno más próximo de la calidad y cualidad del discurso
es expuesta de nuevo por Mesala en torno a las diferentes escuelas
filosóficas, que siempre han emanado visiones transformadas en
estilos a poetas, prosistas y oradores.
sunt apud quos adstrictum et collectum et singula statim
argumenta concludens dicendi genu s plus fidei meretur: apud
hos dedisse operam dialecticae proficiet. alios fusa et aequalis
et ex communibus ducta sensibus oratio magis delectat: ad hos
permovendos mutuabimur a Peripateticis aptos et in omnem
disputationem paratos iam locos. dabunt Academici pugnacitatem,
Plato altitudinem, Xenophon iucunditatem; ne Epicuri quidem
et Metrodori honestas quasdam exclamationes adsumere iisque,
prout res poscit.

Tac. Dial. 31.5-6

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�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

(Hay a quienes les merece más confianza el estilo oratorio conciso,
apretado y que redondee cada argumento con prontitud: ante
éstos será provechoso haber ejercitado la dialéctica. A otros les
gusta más un discurso amplio, uniforme y sacado de la experiencia
común: para influir sobre estos otros tomaremos prestados de
los peripatéticos los argumentos apropiados y perfectamente
dispuestos para todo tipo de discusión. Los académicos nos
surtirán de combatividad; Platón, de distinción; Jenofonte, de
encanto. Tampoco le estorbará al orador tomar ciertas máximas
honestas de Epicuro o de Metrodoro y utilizarlas cuando el caso
lo requiera.)

Un estilo conciso (concinnitas), apretado y de argumentos
sencillos y redondeados propio de la dialéctica.15 Otro amplio,
uniforme y sacado de la experiencia común relativo a la escuela
peripatética.16 Los académicos ofrecen combatividad. Platón una
elevación en el discurso,17 Jenofonte encanto.18 Epicuro y Metrodoro
honestidad. Nos encontramos por tanto ante una coda temática
que evidencia la postura, ya promovida en el De Oratore, de que la
filosofía representa la principal fuente de conocimiento del orador,
enfatizada en esta obra por la reiteración en el discurso de Mesala y
ejemplificada en el de Apro.19
15 La dialéctica representaría un estilo simple, propio para la discusión
científica, cf. Aristóteles (199: 4 1005ª). Para una lista de las escuelas y sus
representantes, vid. Diogenes (1972: 1.19-20).
16 A la que Dionisio atribuye el llamado estilo medio (μεσοτής), cf. G. L.
Hendrickson (1904: 125-156).
17 Cuya amplitud y base no fijadas se debe al ritmo, que contribuye a esa
elevación, cf. Demetrio (1996: 183).
18 Nótese la inclusión de este autor y no de otros historiadores por su estilo
diferenciado, como así hace Hermógenes; cf. Hermógenes (1993: 405-406).
19 C. S van der Berg (2014: 225).
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�Raúl Martín Calatayud / Sobre el estilo y la elocuencia

Muchas formas de estilo, muchos conceptos retóricos y
poéticos son esgrimidos por los contertulios en la pugna por sus
respectivos puntos de vista sobre los asuntos que pertocan a las
polémicas planteadas en el devenir de la obra. Asoma a la conciencia
del lector la duda sobre la postura desde la que Tácito habría
plasmado los pensamientos y argumentaciones enfrentadas en el
diálogo. Podría pensarse que, siguiendo el espíritu de la obra como
un planteamiento de cuestiones que deben hacer meditar al lector y
proseguir el debate por su cuenta, la preferencia por uno u otro estilo
o mezcla de estilos, así como la relevancia o irrelevancia de cada uno
de ellos para hallar el mejor modelo retórico queda en manos de ese
lector crítico. El motivo, al fin y al cabo, es hacer pensar.

Bibliografía citada
Allison, J. (1999). «Tacitus’ Dialogus and Plato’s Symposium», Hermes
127, 4th, pp. 469-472
Aristóteles (1994). Metafísica, Calvo, T. (trad.), Madrid: Gredos.
Cicero, M. Tullius (1918). Tusculanae disputationes, Pohlenz, M. (Ed.),
Leipzig: Teubner.
Dangel, J. (1991). «Les structures de la phrase oratoire chez Tacite:
Étude syntaxique, rythmique et métrique», ANRW II,
33.4, pp. 2454-2538.
Demetrio (1996). Sobre el estilo, García J. L. (trad.); Madrid: Gredos.
Demetrius (1902). Demetrius On style, Roberts W. R (Ed.) Cambridge:
Cambridge University Press.
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DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-35

�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

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A. J. (Ed.), 73-84, Cambridge: Cambridge University Press.
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three stylistics characters», AJP, Vol. 25 n.2, pp. 125-156.
Hermógenes (1993). Sobre las formas de estilo, Montero, C. R. (trad.),
Madrid: Gredos.
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Madrid: Gredos.
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Requejo, J. M. (trad.), Madrid: Gredos.
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129

�Raúl Martín Calatayud / Sobre el estilo y la elocuencia

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Clarendon Press.
Van der Berg, C. S. (2014). The world of Tacitus’ Dialogus de oratoribus:
Aesthetics and Empire in Ancient Rome, Cambridge: Cambridge
University Press.

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DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-35

�Artículos
Humanitas, vol. 2, núm. 3, 2022

La remediación de la cultura y la sociedad en
Facebook
The Remediation of Culture and Society on
Facebook
Maribel Maldonado Alcocer
Universidad Autónoma de Nuevo León
maribel_maldonado2@hotmail.com

ORCID: 0000-0002-7896-2213
Fecha de entrega: 25-04/-2022 / Fecha de aceptación: 13-09-2022

Resumen: Este artículo de investigación es un acercamiento reflexivo al
fenómeno de la remediación que se identifica en la red social de Facebook,
por lo tanto, se analizan ejemplos específicos tomados de la plataforma
digital para demostrar cómo se remedian rasgos o características de la
cultura y la sociedad dentro de esta, como lo son: ejemplos de publicaciones
del ámbito artístico, específicamente de la pintura y la narrativa; post
sobre posturas filosóficas; información y difusión del campo educativo;
y comunicados donde se muestran las principales normas de convivencia
y respeto dentro de la red social. Todo ello con la intención de analizar la
importancia del proceso de remediación en los medios de comunicación
masiva donde tienen cabida una gran cantidad de aspectos relevantes de
la cultura y la sociedad, así como su adaptación a los nuevos espacios
digitales de expresión e interacción social en la Red.
Palabras clave: remediación, Facebook, cultura, sociedad, Red.

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�Maribel Maldonado Alcocer / La remediación

Abstract: This research article is a reflective approach to the
phenomenon of remediation that is identified in the Facebook social
network, therefore, specific examples taken from the digital platform
are analyzed to demonstrate how traits or characteristics of culture and
society are remedied within this, such as: examples of publications in the
artistic field, specifically painting and narrative; post on philosophical
positions; information and dissemination of the educational field; and
communications where the main rules of coexistence and respect within
the social network are shown. All this with the intention of analyzing the
importance of the remediation process in the mass media, where there
is room for a large number of relevant aspects of culture and society, as
well as their adaptation to the new digital spaces of expression and social
interaction in network.
Keywords: remediation, Facebook, culture, society, Network.

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�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

El presente trabajo pretende ser un acercamiento analítico de
naturaleza hermenéutica y cualitativa, en el cual se busca mostrar
que dentro de la red social de Facebook se presenta un fenómeno de
interacción y convivencia humana de tal magnitud y significación en
la vida de los usuarios que los lleva a remediar, es decir, a trasladar
una enorme cantidad de aspectos y de productos de la cultura y
la sociedad dentro de esta plataforma digital, con la finalidad,
consciente o inconsciente, de rehacerlos desde las características
intrínsecas del medio al cual emigran, a la vez que pierden o suplen
otros elementos propios que habían adquirido en los medios
analógicos de comunicación. Este hecho aparentemente evidencia
la necesidad humana de recrear o construir una realidad digital
epistemológicamente completa y compleja, donde todos esos
componentes que no corresponden a necesidades apremiantemente
básicas, pero sí de enorme relevancia humana, sean representados y
adquieran sentido dentro de la red social.
En el libro Remediation. Understanding New Media, Jay David
Bolter y Richard Grusin definen y explican el concepto de remediación:
[…] Marshall McLuhan remarked that “the ‘content’ of any
medium is always another medium. The content of writing is
speech, just as the written word is the content of print, and print
is the content of the telegraph […]. As his problematic examples
suggest, McLuhan was not thinking of simple repurposing, but
perhaps of a more complex kind of borrowing in which one
medium is itself incorporated or represented in another medium.
[…] Again, we call the representation of one medium in another
remediation, and we will argue that remediation is a defining
characteristic of the new digital media. What might seem at first
to be an esoteric practice is so widespread that we can identify a
spectrum of different ways in which digital media remediate their
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�Maribel Maldonado Alcocer / La remediación

predecessors, a spectrum depending on the degree of perceived
competition or rivalry between the new media and the old1.
(Bolter y Grusin, 2000: 45)

Como se puede observar, el proceso de remediación consiste
en trasladar un recurso de expresión o producto cultural del pasado
hacia un nuevo medio de comunicación, a través de la representación
y adaptación de sus características esenciales, teniendo como
consecuencia la pérdida de peculiaridades y también la adquisición
de más y nuevas particularidades tomadas del espacio al que se
desplazó. Por ejemplo: un chiste que provenga de la tradición oral
es recreado, con otros elementos y diversas características, dentro
de Facebook (u otras redes sociales), como imágenes, videos, gifs,
memes, entre otras peculiaridades que facilita el nuevo medio en
el cual se expresa, con la finalidad de causar una mayor gracia al
redimensionar y explotar las referencias populares en un contexto
de interacción social digital. Los autores afirman que la remediación
es muy antigua, pues en la Biblia ya aparecen ilustraciones y otros
recursos adaptados de la oralidad para que las historias narradas
adquirieran una mayor y más profunda trascendencia, al utilizar
1 Traducción: “Marshall McLuhan remarcó que “el ‘contenido’ de
cualquier medio es siempre otro medio. El contenido de la escritura es el habla,
así como la palabra escrita es el contenido de la impresión, y la impresión es
el contenido del telégrafo [...]. Como sus problemáticos ejemplos sugieren,
McLuhan no estaba pensando en una simple reutilización, sino quizás en un
tipo más complejo de préstamo en el que un medio se incorpora o se representa
en otro medio. […] Nuevamente, llamamos a la representación de un medio en
otro remediación, y argumentaremos que la remediación es una característica
definitoria de los nuevos medios digitales. Lo cual podría parecer en un
principio una práctica esotérica que está tan extendida que podemos identificar
un espectro de diferentes formas en que los medios digitales remedian a sus
predecesores, un espectro que depende del grado de competencia o rivalidad
percibida entre los nuevos medios y los viejos.” (Bolter y Grusin, 2000, p.45)

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�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

más de un sentido humano para interpretarlas, pero sin abandonar
por completo la sensación original evocada por el antiguo medio.
Una cuestión muy relevante, mencionada por Bolter y Grusin, es
que el nivel de competencia y/o rivalidad entre los medios permite,
hasta cierta forma, reconocer los distintos modos en los que los
recursos de los medios analógicos y/o tradicionales son remediados
en las nuevas plataformas digitales de comunicación, información
y sociabilización; además, los autores identifican el proceso de
remediación como una de las cualidades más determinantes de los
nuevos medios.
Por su parte, Osvaldo Cleger, en la tesis titulada El arte de
narrar en la Era de las Blogoficciones: una aproximación interdisciplinaria a la
literatura en los blogs, se basa en la definición de Bolter y Grusin sobre
el concepto de remediación y la sintetiza de la siguiente forma:
El proceso de “remediation” es aquel que explica la pérdida de
determinados rasgos que sufre cualquier producto de la cultura
al pasar de un medio establecido a otro emergente, así como la
paralela adquisición de nuevas características asociadas con el
medio hacia el cual se emigra. (Cleger, 2009: 371)

Esta explicación ayuda a comprender cómo el proceso de
remediación puede funcionar como una especie de homeóstasis2
moderna o una alegoría de ella porque permite que ciertos productos
culturales de los medios tradicionales eliminen particularidades o
elementos que ya no necesitan y tampoco son relevantes en los
recientes espacios digitales, a la vez que consiguen nuevos rasgos de
2 “[…] las sociedades orales viven intensamente en un presente que guarda
el equilibrio u homeóstasis desprendiéndose de los recuerdos que ya no tienen
pertinencia actual” (Ong, 1982: 52).
DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-34

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�Maribel Maldonado Alcocer / La remediación

identidad al adaptarse a los nuevos medios de expresión, guardando
un equilibrio pertinente entre los actos de comunicación del pasado
y los del presente.
Definir los conceptos de cultura y sociedad no es una tarea
sencilla porque estos envuelven muchos y muy complejos aspectos
y características de la actividad humana en general, sin embargo, es
indispensable presentar las nociones desde las cuales se parte para
determinar qué es la cultura y qué es la sociedad y poder identificar
cuáles de sus rasgos son remediados dentro de la red social. Por lo
tanto, se expondrán las definiciones que se consideraron como las
más pertinentes de acuerdo con el planteamiento de este análisis. En
el libro Cultura primitiva, el antropólogo inglés Edward Burnett Tylor
afirma: “La cultura o civilización, tomada en su sentido etnográfico
amplio, es ese complejo total que incluye conocimiento, creencia,
arte, moral, ley, costumbre y otras aptitudes y hábitos adquiridos
por el hombre como miembro de la sociedad” (Tylor, 1871: 64);
la definición de este autor fue una de las primeras referencias de la
época moderna y significó un punto de partida para dimensionar la
amplitud heterogénea que abarca el concepto, además de posibilitar
la comprensión de este y su ubicación como objeto de estudio.
Por otro lado, en “La dimensión cultural de la vida social”,
Bolívar Echeverría explica lo siguiente:
El término cultura apareció en la sociedad de la Roma antigua
como la traducción de la palabra griega paideia: “crianza de los
niños” […] Desde entonces, […] su concepto, enraizado en la
noción de “cultivo”, ha mantenido invariable su núcleo semántico.
Se trata del cultivo de la humanitas, de aquello que distingue al ser
humano de todos los demás seres; de una humanitas concebida,
primero, como la relación de las comunidades grecorromanas

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�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

con los dioses tutelares de su mundo; después, como el conjunto
de las costumbres, las artes y la sabiduría que se generaron en
ese mundo, y, por último, esta vez en general, como la actividad
de un espíritu (nous) metafísico encarnado en la vida humana.
(Echeverría, 2010, p.27-28)

Aunque en su trabajo Bolívar expresa una postura crítica hacia
la idea de cultura manejada en el discurso moderno, al considerarla
contradictoria en su base, la definición que expone permite hacerse
una idea más completa y esclarecedora en torno a todos los aspectos,
características y ámbitos que han sido considerados como parte
de la cultura desde el origen de las primeras civilizaciones hasta la
actualidad, y poder desarrollar una noción más puntual de su esencia
y significación en la realidad, y del valor que posee para la humanidad.
A partir de ambas posturas se puede conformar una
definición de cultura que conjugue lo más posible todo lo que ha
implicado y sigue envolviendo el término, y que corresponda con
el significado que se busca transmitir en este ensayo. Entonces, la
cultura es todo el conjunto de conocimientos, comportamientos,
actitudes, actividades, concepciones y pensamientos que le aportan
sentido, esencia e identidad a la vida humana más allá de la idea
de supervivencia, que alimentan el espíritu y que distinguen al ser
humano entre los animales.
Por otra parte, en lo referente a la definición de sociedad,
que también es un concepto complejo, se utilizará la establecida
por Pierre Bourdieu, quien la explicó al precisar en qué consiste el
espacio social global:
[Es un] conjunto de posiciones distintas y coexistentes,
externas unas a otras, definidas en relación unas de otras por su
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�Maribel Maldonado Alcocer / La remediación

exterioridad mutua y por relaciones de proximidad, de vecindad
o de alejamiento y asimismo por relaciones de orden, como por
encima, por debajo y entre. […] esa realidad intangible, que no se
puede mostrar ni tocar con el dedo, y que organiza las prácticas y
las representaciones de los agentes. (Bourdieu, 1997: 16 y 21-22)

Al tomar esta explicación como referencia, se puede afirmar
que la sociedad es o son las diferentes formas de agrupación o
asociación en las cuales se organiza la convivencia humana con
distintos fines y desde diferentes jerarquías. Uno de los objetivos
más importantes para realizar estas organizaciones sociales en la
vida moderna ha sido, sin duda alguna, el que ha hecho posible
el surgimiento del concepto de civilización, como una de las
principales bases del sistema capitalista: “Civilización […] se
refiere a valores y prácticas materiales que son compartidas con
otros pueblos y que no reflejan la individualidad. Designa, grosso
modo, al mundo capitalista burgués” (Benhabib, 2006: 23). Como
se puede observar, tienen que existir intereses y fines compartidos
entre varios individuos para crear una sociedad, sin embargo, los
acuerdos a través de los cuales organizan su coexistencia son de
una naturaleza epistemológica muy distinta a la que posibilita la
unión dentro de una comunidad tradicional, pues los convenios
en las sociedades no autóctonas o tradicionales suelen responder a
necesidades inorgánicas relacionadas con el progreso, en términos
modernos. En este caso y de acuerdo a las características de la
red social de Facebook, de la interacción, de las relaciones que se
establecen en esta y de los contratos implícitos, es pertinente tratar
el concepto de sociedad en su forma singular, al considerar como
una asociación heterogénea el cúmulo de usuarios que utilizan esta
red.
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Antes de abordar los ejemplos de los aspectos remediados de la
cultura y la sociedad, es pertinente preguntarse: ¿Cuál es el papel de las
nuevas tecnologías de la información y la comunicación en el contexto
cultural y social contemporáneo? Si se realiza una breve reflexión
histórica sobre el papel fundamental que los avances tecnológicos
e industriales representan en las modificaciones culturales y sociales
que gran parte de la humanidad ha experimentado (sobre todo en los
tres últimos siglos), se puede intuir que su influencia va más allá de
facilitar la vida humana. Desde la época prehistórica, con las primeras
herramientas rudimentarias (el fuego, las piedras y, tiempo después,
la agricultura y la rueda), pasando por la invención de la escritura, el
surgimiento de la revolución industrial (y su visión mecanicista y de
producción masiva) hasta la actualidad, los cambios generados por los
avances científicos y ahora por la revolución tecnológica de las últimas
décadas han contribuido, en gran medida, a las transformaciones de
naturaleza paradigmática de la cultura y la sociedad, e inclusive a la
transición del pensamiento tradicional hacia el pensamiento moderno,
y después posmoderno, en Occidente (y fuera de este).
En La galaxia de Gutenberg. Génesis del homo typographicus,
Marshall McLuhan señala lo siguiente:
Toda tecnología tiende a crear un nuevo mundo circundante para el
hombre. La escritura y el papiro crearon el medio ambiente social de
los imperios del mundo antiguo. […] Los distintos medios ambientes
tecnológicos, no meros receptáculos pasivos de las gentes, son, por
el contrario, procesos activos que dan nueva forma tanto al hombre
como a otras tecnologías. […] el súbito cambio de la tecnología
mecánica de la rueda a la tecnología del circuito eléctrico representa
una de las mayores conmociones de toda la historia. La prensa de
tipos móviles creó un nuevo mundo circundante, por completo
inesperado; creó el PÚBLICO. La tecnología del manuscrito no tuvo
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�Maribel Maldonado Alcocer / La remediación

la intensidad o poder de expansión necesario para crear públicos a
escala nacional. Las que hemos llamado “naciones” en los últimos
siglos no precedieron ni pudieron preceder al advenimiento de la
tecnología de Gutenberg, del mismo modo que no podrán sobrevivir
la irrupción del circuito eléctrico, con su poder de implicarnos de un
modo total a todos en la vida de todos. (McLuhan, 1962: 2)

McLuhan parece plantear una relación directa, y hasta cierto
punto evolutiva, entre las formas en como las recientes tecnologías
van configurando un nuevo mundo o distintas perspectivas de
experimentar y dar significado a la realidad existente (por medio
de la intensificación y preponderancia de un sentido humano
sobre otros, gracias a las características intrínsecas del medio de
comunicación utilizado), y el cambio epistemológico de un tipo de
pensamiento hacia otro, por ejemplo: la transformación gradual de
las comunidades con un sistema de comunicación exclusivamente
oral hacia sociedades escriturales, donde la representación visual del
lenguaje pasó a ser la principal forma de dar sentido y legitimar el
mundo. El autor también fue visionario de los futuros cambios que
habría de experimentar la humanidad ante el desarrollo constante y
apresurado de las nuevas tecnologías de información y comunicación
social, las cuales han tenido un papel determinante en los cambios
epistemológicos experimentados por la sociedad occidental en lo
referente a las formas de comunicación, interacción y sociabilización,
como también en las nuevas maneras de experimentar e interpretar
la realidad, y de acceder a la información y al conocimiento.
Con la popularización del internet, gracias al crecimiento
del acceso social a este, las relaciones e interacciones humanas han
experimentado transformaciones graduales y complejas; sin embargo,
con la invención y comercialización masiva de los celulares inteligentes
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(iPhone y Android) el uso de redes sociales se ha vuelto parte de la vida
cotidiana de millones de personas en todo el mundo. Facebook es, sin
duda alguna, la red social más importante y utilizada a nivel mundial:
“[…] ha conseguido superar de largo la cifra de los dos mil millones de
usuarios activos mensuales. Una cifra sin precedentes para una plataforma
web como la suya” (Naveira, 2020, https://marketing4ecommerce.mx/
historia-de-facebook-nacimiento-y-evolucion-de-la-red-social/). Esta
cantidad permite darse una idea de todos los millones de publicaciones
que diariamente, y por segundo, inundan esta red social. La gran
mayoría de ellas, atienden a una necesidad humana innata de narrar una
experiencia personal, un acontecimiento (real o ficticio), compartir su
propia opinión o la de alguien más, y/o publicar memes, imágenes, gifs
y otros recursos digitales, con la intención de legitimar una voz creada
de manera ficcional a través del desdoblamiento de identidad que los
usuarios asumen (de manera consciente o inconsciente) al momento
de publicar. En su trabajo titulado “Redes sociales, prácticas letradas
e identidad(es): el caso de Facebook. Una aproximación al estado del
arte”, Alfonso Vargas Franco afirma:
[…] la construcción de la identidad en las redes sociales está
estructurada a través de narrativas que evidencian determinados
posicionamientos del yo en relación con situaciones de la vida
diaria, del encuentro con los otros, en los acontecimientos de la
vida social y política de su país y del mundo, el deporte, la farándula,
etc. La narrativa es un acto de identidad, así como un indicador de
cultura o un discurso (Davies 2015). (Vargas, 2018: 196)

Se comprende entonces que los usuarios dentro de las redes
sociales manifiestan distintas posturas o actitudes, ante diferentes
acontecimientos o acciones de la vida diaria, las cuales deciden hacer
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�Maribel Maldonado Alcocer / La remediación

públicas, independientemente si estas son reales o ficticias, porque
como el mismo Vargas lo menciona, esto les permite expresar una
o varias identidades (lo cual da cuenta de una necesidad humana
legitima) y ser partícipes en el escenario de la realidad digital
contemporánea, que tiene cabida dentro de las plataformas virtuales
de comunicación y sociabilización.
Facebook se presenta, en este caso, como uno de los espacios
digitales donde convergen los antiguos medios de expresión con
los nuevos recursos de comunicación –los cuales manifiestan los
principales rasgos culturales y sociales, que caracterizan la vida
posmoderna, y las transformaciones paradigmáticas sufridas por
estos– gracias al proceso de remediación. Como ya se explicó más
arriba, el concepto de Cultura abarca un sin número de elementos,
características, conocimientos, prácticas y hábitos concernientes a lo
humano, por lo tanto, para los fines de este análisis sólo se abordarán
algunos ejemplos ilustrativos que han sido remediados y que
corresponden al ámbito de las artes (principalmente a la pintura y a la
narrativa), al de la filosofía y al de la educación. Y en lo referente a la
sociedad se presentará un ejemplo sobre la remediación de las normas
de convivencia e interacción humana que se dan dentro de Facebook.
Primeramente, es indispensable hablar sobre los llamados
memes pues es precisamente bajo este tipo de recurso de expresión
que se remedian una enorme cantidad de referencias culturales
sumamente heterogéneas:
La palabra meme hace referencia a ideas, comportamientos o estilos
que se extienden culturalmente entre personas. Fue acuñada por
Richard Dawkings en su libro «El gen egoísta». Es un derivado del
griego “mimema” que hace referencia a lo que es imitado. Este

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concepto se ha trasladado a internet para describir ideas que se
viralizan o son replicadas de forma masiva a través de las redes
sociales, blogs, emails… y pasan de persona a persona de manera
explosiva. […] El formato de un meme puede ser una frase,
una imagen, un vídeo o un concepto más abstracto. En general
su temática es humorística rozando casi lo absurdo aunque en
ocasiones también se conviertan en pequeñas píldoras filosóficas.
(40defiebre, Diccionario de marketing digital, 2019, https://
www.40defiebre.com/que-es/meme)

Los memes se utilizan para transmitir todo tipo de información
de diversa naturaleza y con distintos fines de comunicación –
principalmente el humorístico–, y uno de los puntos clave de su
éxito es que provocan impresiones comunes en los usuarios a partir
de la identificación de las referencias culturales y sociales.
En lo que respecta al arte pictórico, se analizarán los
siguientes ejemplos:

Chloe Isabella, “Classic Art
Memes Group”, Grupo público de Facebook, https://
www.facebook.com/photo/?fbid=3007159006198351&amp;set=g.344777282787219

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�Maribel Maldonado Alcocer / La remediación

La recreación, con fines humorísticos, del famoso autorretrato
de Vincent van Gogh puede entenderse como la remediación de la
libertad de interpretación y la capacidad de recepción que el público
expresa al momento de observar una obra artística, en este caso
visual. Por medio del proceso de remediación la imaginación de
los espectadores se concretiza y se vuelve una realidad gracias a la
posibilidad de crear su propia versión de la obra con intenciones
muy distintas a las del artista original, pero respetando, hasta cierto
punto, su esencia.
Es verdad que también en los medios analógicos de expresión
se podían realizar recreaciones o reinterpretaciones de obras artísticas,
como dibujos, disfraces y videos, sin embargo, la remediación de
este tipo de arte a través de la plataforma de Facebook le aporta otras
características que no poseía anteriormente, por ejemplo: la adaptación
o transformación de la narración presentada por la pintura original al
contexto y al momento histórico de la persona que realizó el meme
sobre esta; también, el meme, al ser compartido en la red social, pasa a
ser de dominio público, adquiere trascendencia universal, cosa que no
le solía suceder a una interpretación, reinterpretación o recreación en
los medios del pasado (sólo a la obra original); y además, la afirmación
de que la creación original ya no pertenece exclusivamente al artista
por el hecho de que él o ella la dieron a conocer y le otorgaron una
libertad simbólica, se vuelve más real que nunca porque los usuarios
de Facebook se convierten en productores de contenido al remediar
todos esos elementos y características que la primera versión no poseía
o tenía de más, para adecuar la pintura a sus propias necesidades
expresivas. Por ejemplo: la referencia de la pérdida de la oreja del
pintor se adecua de manera paródica y chusca al momento histórico
actual de la pandemia.
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En otro ejemplo de arte pictórico, se tiene lo siguiente:

“Classic Art Memes
Group”, Grupo público
de Facebook, https://
www.facebook.com/
groups/344777282787219/
media/photos

En este caso, la actividad receptora de los usuarios de la red
influye al momento en que ellos remedian sensaciones y emociones
que asocian e interpretan como las que podría estar experimentando
el personaje dentro de la pintura, según como se descifren las
expresiones corporales de ellos y/o la narrativa expuesta por la
obra. De esta forma, se remedian posibles respuestas y/o soluciones
a los interrogantes planteados por las posturas críticas, motivadas
hasta cierta forma por el surgimiento de las intervenciones3 dentro
de los más importantes proyectos del pensamiento de vanguardia,
3 “Una intervención artística sucede cuando personas, productos o
prácticas del mundo artístico penetran en una organización para desencadenar
determinados cambios ya sea en toda la organización o en una parte de ella”
(http://arteentodaspartes.es/artistic-interventions/).
DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-34

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�Maribel Maldonado Alcocer / La remediación

referentes a la institucionalización del arte y las formas en que era
mediado a finales del siglo XX:
El artista centra su actividad en el estudio de los procesos de
mediación en los que se encauza la recepción de la obra de arte,
anteponiendo su función de receptor a la de creador y revelando las
instancias políticas que controlan la recepción y la interpretación
de la cultura y de las obras de arte. Su intención principal es la de
cuestionar el prejuicio filosófico e histórico de que el significado y
el valor son propiedades intrínsecas de los objetos, proclamando
un desplazamiento de la atención crítica de las obras de arte
individuales hacia sus marcos institucionales. Se trata, en definitiva,
de convertir en objeto de arte la investigación sobre las relaciones
entre el hecho artístico y los fenómenos sociales que acompañan
y determinan su producción y su recepción por parte del público.
(Hernández y Martín, 1998: 48)

Como se puede observar, los aspectos remediados
corresponden al arte de la intervención y al concepto de obra
abierta4 planteado por Umberto Eco en referencia a la pluralidad de
significados que pueden desprenderse de la obra artística, en donde
los elementos nuevos que se agregan gracias a las características
de la red social son: que la intervención y la recreación dependen
totalmente de los espectadores, y que las interpretaciones trascienden
4 […] una obra de arte, forma completa y cerrada en su perfección de
organismo perfectamente calibrado, es asimismo abierta, posibilidad de ser
interpretada de mil modos diversos sin que su irreproducible singularidad
resulte por ello alterada. Todo goce es así una interpretación y una ejecución,
puesto que en todo goce la obra revive en una perspectiva original. […] La
poética de la obra “abierta” tiende […] a promover en el intérprete “actos de
libertad consciente”, a colocarlo como centro activo de una red de relaciones
inagotables entre las cuales él instaura la propia forma sin estar determinado
por una necesidad que le prescribe los modos definitivos de la organización de
la obra disfrutada. (Eco, 1992: 33-34)

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más allá de la época histórica y el contexto en los cuales se creó la
pieza original hasta adaptarse a las situaciones actuales.
Existen un sinfín de publicaciones en Facebook que relatan
una historia, ya sea utilizando palabras, imágenes, memes, videos,
gifs, entre muchos otro medios de expresión, donde se remedian
una importante cantidad de elementos, características y canales de
comunicación; sin embargo, una de las narraciones más utilizadas
son las historias y/o anécdotas personales que los usuarios deciden
compartir en sus muros, con diferentes intenciones, en las cuales
se puede observar la remediación de dos subgéneros narrativos:
el diario personal y la autobiografía; pues el tono es íntimo y las
funciones comunicativas corresponden a la confesión, al desahogo
y al testimonio dirigido hacia un receptor no especificado, como
sucede en el diario y en la autobiografía. Por ejemplo:

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Luna Jázara, 2021, https://
www.facebook.com/luna.
jazara

Esta narración es un homenaje que la autora le hizo a su
gato fallecido con la principal intención de recordar y relatar los
momentos más gratos que vivió al lado de él, y también es un tipo
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desahogo o aliciente ante la tristeza por la pérdida de su mascota y
la perplejidad al no conocer la causa de su muerte. Como se puede
observar, por la temática íntima, la estructura de monólogo, los
elementos autobiográficos y la intención comunicativa de expresar
emociones, sentimientos y pensamientos personales esta historia
encaja en la clasificación de diario, además de que la propia red social
le agrega una particularidad identificable del subgénero: la fecha.
En el análisis titulado “El diario personal en la literatura: teoría del
diario literario”, Álvaro Luque Amo afirma:
El diario, por tanto, no solo no destierra la función comunicativa
[de expresarse para un tercero], sino que además debe ser
contemplado como un tipo particular de discurso que tiene un
origen privado, que se dirige paradójicamente a la misma persona
que lo escribe y que, sin embargo, es susceptible de ser leído por
un tercero. (Luque, 2016: 278)

Por lo cual, se comprende que, aunque en su esencia el diario
personal es privado, el hecho de comunicar un mensaje a través de
un medio al cual otros individuos pueden acceder y descifrar lo
posibilita de salir de ese espacio íntimo y trascender al público, como
sucede cuando se divulgan y/o publican. En el caso de Facebook,
estas expresiones adquieren otras características, originadas por el
proceso de remediación, que las diferencian del diario tradicional:
el acceso al ámbito público y a la retroalimentación de manera
inmediata al expresarse dentro de una red social; además, gracias a
la opción de compartir o de copiar y pegar que los usuarios tienen,
se acrecienta la posibilidad de incrementar a un ámbito mundial
dicho post; y debido a que la naturaleza digital del espacio facilita
el anonimato y/o el desarrollo de una identidad fluida, se vuelve
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factible interpretar la narración como una “ficcionalización5” de esa
experiencia personal, a pesar de todas las referencias a la vida real.
Si bien es cierto que el post fue enunciado para destinatarios
concretos, y que sin duda alguna cualquier publicación realizada en
una red social implica precisamente eso (a menos que no tengas
ningún amigo o contacto virtual dentro de estos espacios o que hayas
“posteado” en modo privado), en la narración sobre la vida del gato
Luis Alberto el tono de la autora, así como también su intención
inmediata, parecen conllevar la “ficcionalización” del espacio
digital público y del momento de la entonación, simulando estar
escribiendo para sí misma; existe una simulación de distanciamiento
con los receptores.
Por otro lado, la autora se vale de un seudónimo para
publicar, lo cual hace explícito el alejamiento que se establece entre
ella como sujeto empírico y la voz que utiliza para relatar, es decir
que existe una distinción entre el personaje histórico real que es
la escritora y el sujeto lírico (narrativo en este caso) que cuenta la
historia de la muerte de su gato; este distanciamiento ficcional entre
el que enuncia y el sujeto real puede percibirse en la autobiografía,
incluso a pesar de que los escritores usen su nombre verdadero
dentro de sus obras. En el análisis “La referencia desdoblada: el
sujeto lírico entre la ficción y la autobiografía”, Dominique Combe
explica, con respecto a este tema de la distinción o desdoblamiento
entre el autor y la voz o sujeto ficcional que narra, lo siguiente:

5 “La ficcionalización es la puesta en escena de la creatividad de la
humanidad y como no existen límites para lo que puede ser espectacularizado,
el proceso creativo, en sí mismo, carga la inscripción de la ficcionalidad: la
estructura de doble significado” (Iser, 1990, p.951).

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[…] Roman Ingarden [,] en La obra de arte literaria (1935), había
afirmado que en una obra literaria la enunciación es fingida, como
lo son los juicios lógicos, que son &lt;&lt;quasi juicios&gt;&gt;. De este
postulado puede deducirse, aunque Ingarden no aborde esta
cuestión, que el sujeto en la poesía lírica no escapa a esta fictividad
que lo separa radicalmente de la existencia de la vida. […] La
distinción metodológica fundamental de la narratología es la que
separa entre el narrador y el autor, de manera que el uso de una
primera persona no garantiza la autenticidad o la referencialidad
sino que puede inscribirse en el ámbito de la ficción. (Combe,
1999: 137 y 141)

Se sabe que la publicación de la autora difícilmente puede ser
interpretada como un poema, ni tampoco tiene la intención explícita
de ser un relato ficcional, sin embargo, tomando en cuenta las
implicaciones y significados de la enunciación dentro del subgénero
de la autobiografía, la reconstrucción de la memoria involucra un
distanciamiento entre el pasado y el momento de la expresión y
entre el sujeto que lo vivió y el que lo recuerda, aunque físicamente
sean la misma persona. Además, como ya se mencionó más arriba,
el canal de comunicación, Facebook, posibilita la problematización
o diversificación de la identidad de los usuarios. De esta forma,
el proceso de remediación de la autobiografía permite que esta
adquiera la característica de la manifestación de una nueva identidad
o de diversidad de identidades de forma inmediata (gracias al
seudónimo y al distanciamiento implicado en la enunciación),
pública e interactiva, donde el espacio privado pierde sentido y
significación en el ámbito de la comunicación y la experiencia digital;
así como también el tiempo y el espacio compartido en la virtualidad
extienden sus confines hasta el grado de desvanecerlos, gracias a las
características intrínsecas del nuevo medio de expresión. Como lo
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señala Ana Cuquerella Jiménez Díaz en su tesis titulada El potencial
creativo de la remediación en la literatura digital hispánica:
La interactividad característica de la “cibercultura” ha renovado
la recreación de los antiguos medios hasta límites de los que
todavía no somos conscientes. La cibercultura se ha desarrollado
imparable, con el crecimiento del ciberespacio al que Pierre
Lévy define como: “espacio de comunicación abierto por la
interconexión mundial de los ordenadores y de las memorias
informáticas” (Lévy, 2007: 70). Una interconexión mundial
que diluye las fronteras del espacio y el tiempo. Hasta el punto
de crear ejemplos de presencia digital en tiempo real como
Facebook; un auténtico banquete de la memoria capaz de revivir
antiguas amistades; océano en el que navega, casi vivo, como en
espera, el recuerdo de los que se fueron, como una forma de
“ciberinmortalidad”. (Cuquerella, 2016: 130)

Los usuarios de esta red social aprovechan al máximo las
posibilidades expresivas y re-significativas de la remediación para
atender necesidades comunicativas particulares y sociales que surgen
ante las nuevas tecnologías de la comunicación y la información,
las cuales no pierden esa relación o cercanía con los medios y/o
productos culturales analógicos, sino que los recrean y adaptan a
las nuevas formas epistemológicas de experimentar, comprender y
expresar la realidad dentro del ciberespacio.
Se pasará ahora a revisar un ejemplo donde, a partir de la
interpretación de una corriente filosófica, se remedia la necesidad
humana de reflexionar para tratar de comprender las causas de
los fenómenos sociales, culturales, políticos y económicos, y que
permite establecer distancia de esa realidad para poder examinarla,
manifestar una postura crítica y pensar en el propio papel de
intervención en esa realidad:
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“Memes comunistas para
gente blanca de la burguesía”,
2021,
Comunidad
en
Facebook,
https://www.
facebook.com/MCPGBB/
photos/2676591189312355)

La postura crítica hacia las formas de organización económica
y social establecidas por el capitalismo extremo y/o el neoliberalismo
es muy directa y aguda porque parte de la filosofía anarquista general,
mediante la cual se busca la emancipación del individuo o de la
colectividad de cualquier clase de jerarquía o poder impuesto por la
fuerza, para promover un cambio social basado en la justicia; además
la recomendación del libro del antropólogo y activista estadounidense
es la fuente principal de las ideas expuestas. Gracias a la remediación,
la actitud crítica se enriquece de otras características expresivas como
la fabulación y/o la caricaturización de los personajes principales para
simular lo absurdo y colocar el peso de las connotaciones políticas
implicadas en la enunciación en un ser ficticio y totalmente ajeno a la
realidad humana. Además, el tipo de palabras, de imágenes o recursos
retóricos utilizados en este tipo de memes expresan tonos irónicos,
sarcásticos o paródicos con la intención de hacer más sutil o de
desviar el foco, hasta cierto punto, de la postura crítica y/o política
que se asume en el mensaje hacia los elementos humorísticos, a pesar
de que esta sea una de sus principales intenciones comunicativas.
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Marcelo Dascal reflexiona, con respecto a la realidad, a la
importancia de concientizar a la humanidad a través de la educación
y a la prioridad de desarrollar y promover un pensamiento crítico en
la sociedad, lo siguiente:
El primer paso para liberarse de esa falsa conciencia [impuesta
por la cultura dominante] es percatarse de que la realidad – sea
lo que fuere– no es algo fijo, inmutable y “dado” a lo que uno no
puede más que “adaptarse”. […] La realidad se nos presenta por
medio de conceptualizaciones humanas y por lo tanto criticables
y reemplazables. […] Se debe cuestionar esquemas conceptuales,
conocimientos o soluciones establecidos. La relación misma del
hombre con la “realidad”. (Dascal, 2011: 201-202)

Probablemente, gracias a la reflexión filosófica y a la educación
se puede llegar a esa emancipación, a esa ruptura con las formas instauradas hegemónicamente para comprender y asir la realidad, y acceder a
la pluralidad de pensamientos, culturas y sociedades que cohabitan en
el mundo; ya que, como el mismo Dascal lo menciona, la filosofía es
ese lugar donde concurren diferentes teorías, pensamientos y escuelas
parcialmente incompatibles, pero que deben de coexistir, bajo el mutuo
respeto, porque responden a necesidades dentro de un universo plural y
diverso, como convendría que fuera el nuestro (Dascal, 2011: 189)
Ya que se ha abordado el tema de la educación y su papel liberador, se pasará ahora a exponer una de las principales características que
la remediación le aporta a la tarea ético-educativa –en lo que respecta
a facilitar el acceso a la información y al conocimiento a un mayor número de personas gracias al uso de las Tecnologías de la Información
y la Comunicación contemporáneas, gracias a la reciente y acelerada
revolución tecnológica y a las posibilidades que ofrece el Internet y la
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WEB6– es el traslado del aula, del auditorio, de casi cualquier espacio
físico donde se da el proceso educativo, escolarizado o no, hacia el medio digital dentro de Facebook con la finalidad de que las universidades,
instituciones, escuelas o centros educativos hegemónicos no sean los
únicos lugares encargados de transmitir aprendizajes, conocimiento e
información trascendental, es decir, plantear la posibilidad de evitar la
jerarquización de la educación y la apropiación de la información y el
conocimiento por los grupos privilegiados que ostentan el poder. El
uso de Facebook ha trascendido los aspectos del mero entretenimiento y
la diversión, para convertirse en un espacio y/o herramienta didáctica
y cultural utilizada por todo tipo de universidades, instituciones educativas, centros artísticos y de difusión, entre muchos otros, para intentar
educar y para tratar de transmitir, promover, facilitar y universalizar el
conocimiento, práctica que se ha potencializado debido a la pandemia.
Por cuestiones de extensión, solo se utilizarán breves ejemplos
del contenido de las páginas de Cultura UANL y UNAM (Universidad
Nacional Autónoma de México); sin embargo, prácticamente todas
las universidades nacionales e internacionales, públicas o privadas,
así como también las otras instituciones educativas cuentan con sus
propias páginas dentro de esta red social y comparten todo tipo
de información, cursos, talleres, charlas, conferencias, recursos y/o
conocimiento de diferentes áreas y disciplinas, incluso una gran e
importante cantidad de este acervo que se ofrece públicamente es
de acceso gratuito, lo que garantiza el acceso al mismo.
6 WEB (World Wide Web, o www), es un conjunto de documentos (webs)
interconectados por enlaces de hipertexto, disponibles en Internet [es un subconjunto
utilizable en este medio] que se pueden comunicar a través de la tecnología digital.
[…] La web es un “organismo vivo” y, como tal, evoluciona. Desde su creación el
año 1966, con esa primera red Arpanet, hasta el posterior nacimiento del Internet
que conocemos, no ha dejado de cambiar y perfeccionarse. Hemos pasado de una
web 1.0 a la 2.0, 3.0 y ahora llega la web 4.0. (Latorre, 2018: 1)
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https://www.facebook.
com/CulturaUANL

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DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-34

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https://www.
facebook.com/
UNAM.MX.Oficial/
videos/?ref=page_
internal

Se puede observar que los contenidos publicados son
de temáticas muy variadas y que pertenecen a diferentes áreas y
disciplinas del conocimiento, pues la misión y filosofía de estas
universidades nacionales se trasladan y adaptan al espacio digital,
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�Maribel Maldonado Alcocer / La remediación

con la intención, posiblemente, de promover la democratización de
la educación, desde una plataforma que originalmente fue creada
con propósitos muy distintos. Es cierto que el hecho de acceder a
este tipo de información, conferencias, análisis, charlas, simposios,
capsulas informativas, seminarios, coloquios en Facebook live, oferta
educativa, entre otros recursos, no garantiza la adquisición de
conocimiento real y significativo para los usuarios porque:
[…] la abundancia de información no supone conocimiento per
se. [En pie de página] La información se compone de hechos
y sucesos, mientras que el conocimiento se define como la
interpretación de dichos hechos dentro de un contexto, supone
una comprensión global de dichos hechos y muchas veces una
orientación determinada por alguna finalidad, como lo expresa
Habermas al ligar el conocimiento con el interés. (Picos, 2020: 28)

Sin embargo, el hecho de que sean las propias Universidades
las que tomen el papel ético y social de mover el conocimiento que
ellas están generando desde un espacio tradicional y hegemónico
como lo es la institución y trasladarlo hasta un espacio público
digital y de interacción inmediata, ayuda en gran medida a despertar
el interés por educarse y adquirir conocimientos relevantes en un
mayor número de individuos. Con lo cual se puede interpretar que se
persigue remediar el ideal democrático de la sociedad, por medio de la
difusión y universalización de información y conocimientos legítimos.
Una sociedad es democrática en la medida en que facilita la
participación en sus bienes de todos sus miembros en condiciones
iguales y que asegura el reajuste flexible de sus instituciones
mediante la interacción de las diferentes formas de vida asociada.
Tal sociedad debe tener un tipo de educación que dé a los
individuos un interés personal en las relaciones y el control sociales

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y los hábitos espirituales que produzcan los cambios sociales sin
introducir el desorden” (Dewey, 1998 p. 91)

Como se puede observar, el propósito final que se busca
alcanzar, a través del acceso a la educación, es la participación
consciente de las personas en la realidad y su emancipación, tanto
individual como social. Sin embargo, se sabe que lograr tal objetivo
aún es complicado porque a pesar de que las plataformas como
Facebook ofrecen o simulan otorgar libertad a los usuarios, son
espacios que desgraciadamente no son neutros ni están exentos
de ideologías y estructuras de saber-poder que generan y justifican
la violencia simbólica7. Incluso puede suceder, en ciertos casos,
que el proceso de remediación funcione como legitimador de
arbitrariedades en lugar de ser un medio emancipador.
Finalmente, se realizará el análisis de uno de los ejemplos en
que se identifica la remediación de la sociedad en Facebook, en el cual
se recrean las normas de convivencia e interacción humana, pero
con nuevas características como la “eficacia” y/o rapidez con la
que actúan los administradores de Facebook al momento de eliminar
comentarios, y de restringir y/o eliminar las cuentas de usuarios
que no respetan las reglas comunitarias establecidas explícitamente
dentro de la red social y dentro de los grupos públicos y privados.
También se remedia el ideal de sociedad “Utópica” al buscar la
interacción respetuosa y el principio de justicia y responsabilidad
7 La «violencia simbólica» es exactamente la acción pedagógica
que impone significaciones y las impone como legítimas. Pero justo esta
legitimización implica la autonomía relativa de la escuela para disimular las
relaciones de fuerza que determinan la acción; sin tal disimulo, las funciones
específicamente sociales de la escuela serían evidentes y esto tendría como
consecuencia el impedir que la escuela pudiera llevar a efecto su cumplimiento.
(Bourdieu y Passeron, 1996: 18-19)
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que rigen la libertad de expresión auténtica, la cual algunas personas
confunden con el libertinaje y las expresiones ofensivas, pues
desconocen los derechos humanos internacionales, y las garantías
individuales establecidas en las constituciones políticas de cada país.

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https://transparency.fb.com/
es-es/policies/community
standards/?from=https%3A%2F%2Fwww.
facebook.com%2Fcommunitystandards

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�Maribel Maldonado Alcocer / La remediación

Se prefirió mostrar algunas secciones del compromiso que
Facebook establece con todos los usuarios de su plataforma, ya que en
estas aparecen las principales consideraciones, derechos y garantías
que el creador y los socios de la red social tomaron en cuenta para
instituir las normas de convivencia, las cuales buscan garantizar la
interacción pacífica y respetuosa entre todos los miembros, y el
ejercicio de la libre expresión responsable. Cuando alguien no respeta
alguna de estas reglas y publica contenido ofensivo, inadecuado,
relacionado con la comisión de un delito, o comentarios de odio
y/o discriminación el algoritmo empleado por la red lo detecta o
también los otros usurarios lo denuncian, entonces la plataforma
borra el comentario y/o también puede restringir el acceso a la
cuenta de tal individuo; inclusive si se vuelve a infringir alguna de
las normas de Facebook la cuenta puede ser eliminada de manera
definitiva.
Al parecer, las acciones efectuadas por los administradores
de la red social para garantizar el respeto de las normas de interacción
parecen ser mucho más inmediatas, contundentes y efectivas en
comparación con lo que sucede en la realidad tradicional (fuera
de los espacios de las redes sociales y el Internet) cuando alguien
tiene un comportamiento o una actitud ofensiva, discriminatoria
o acosadora hacia otra persona, lo que se puede interpretar
como la remediación de los acuerdos sociales de convivencia y
tolerancia, que al recrearse en la plataforma digital adquieren la
característica del involucramiento de una gran mayoría de usuarios
con el compromiso de obedecerlas y de que los demás también las
respeten, para poder garantizar la existencia y permanencia de la
sociedad digital, porque esta responde a necesidades humanas de
organización y supervivencia, que también han sido remediadas:
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La vida de comunidad es condición de la sobrevivencia humana, no
existe un modo de ser humanos que no involucre a los demás. El
ser humano es un ser social, gregario, colectivo. El otro, los otros,
semejantes o diferentes, están siempre ahí, con nosotros, somos parte
de su vida y ellos lo son de la nuestra, son muestro entorno y nuestra
condición; frente a ellos caben distintas posibilidades, reconocerlos
como siendo parte de lo que yo mismo soy; sentirlos como iguales
pero ajenos, sentirlos como iguales pero indeseables; sentirlos como
diferentes pero aceptables, queribles, deseables, o sentirlos como
amenaza, como competidores, como desafío. Con-vivimos unos
con otros, no es posible ignorarlos, no hay escape, nacemos de
otros, vivimos entre otros, compartimos lo que hacemos con otros,
esperamos un futuro entre los otros. (de la Torre, 2020: 67)

Sin embargo, a pesar de los esfuerzos de los administradores
de Facebook y de muchos de los usuarios por crear y mantener un
espacio de confluencia entre diversos pensamientos, formas de
ser, de hacer, de comunicarse y de experimentar el mundo –que
conforman la pluralidad de personas que utilizan la red social– bajo
las premisas de la tolerancia y el respeto, la realidad es distinta y se
pueden reconocer actitudes y acciones que reproducen y legitiman
la violencia explícita y simbólica hacia las minorías y hacia los grupos
que han sido discriminados históricamente. Desgraciadamente,
aunque parecen desdibujarse ante la simulación de libertad que
establece la red social por la amplitud de sus contornos sociales
y culturales, el poder de las jerarquías sociales y políticas sigue
vigente, a pesar de los cambios paradigmáticos, epistemológicos y
del proceso de remediación que implicó el traslado al nuevo medio
de comunicación y sociabilización digital.
Para concluir, me gustaría subrayar que el proceso de
remediación de la cultura y la sociedad dentro de Facebook es un
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fenómeno sumamente complejo que implica una mayor dedicación y
profundización analítica en cuestiones más amplias que las estudiadas
hasta ahora en este artículo; sin embargo, por razones de extensión
se decidió abordar la temática planteada como un intento de
acercamiento reflexivo, a partir de la observación y la interpretación
de ciertas expresiones y publicaciones de Facebook en las cuales se
recrean rasgos y características de la cultura y la sociedad de manera
creativa o distinta, tratando de respetar, hasta cierto punto, la esencia
del medio o producto original, a pesar de la pérdida de determinadas
particularidades y la adquisición de nuevas peculiaridades.
Es cierto que las nuevas tecnologías de la comunicación
y la información y la remediación no han sido suficientes para
superar la enajenación social, el desinterés y la pasividad de muchos
individuos, debido a la reproducción de los esquemas de saberpoder que controlan el acceso a la información y al conocimiento
(el algoritmo de Facebook8) de una gran cantidad de personas, así
como también difunden y promocionan el consumo excesivo de
todo lo perteneciente a la cultura de masas; sin embargo, como se
pudo descubrir, la remediación puede funcionar, por su naturaleza
8 El algoritmo de Facebook decide qué publicaciones ven las personas
cada vez que revisan su feed de Facebook, y en qué orden aparecen esas
publicaciones. […] no hay un solo algoritmo, sino más bien hay “muchas capas
del aprendizaje de las máquinas sobre modelos y rankings construidos para
predecir qué publicaciones serán más valiosas y significativas para un individuo
a largo plazo”. En otras palabras, en vez de mostrar todas las publicaciones de
Facebook disponibles en orden cronológico, el algoritmo de Facebook evalúa
cada publicación, y después las organiza en orden descendente de interés para
cada usuario individual. Este proceso ocurre cada vez que un usuario, y hay 2.7
mil millones de ellos, actualiza su feed de noticias. (Newberry, 2022, https://
blog.hootsuite.com/es/algoritmo-facebook-como-funciona/#:~:text=El%20
algoritmo%20de%20Facebook%20prioriza,probabilidades%20de%20obtener%20
m%C3%A1s%20alcance)  

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creativa, como una fisura o ruptura desde la cual se le abra paso a la
visión crítica y transformadora para lograr la emancipación cultural
y social, tanto en el medio digital como en el físico.

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The University of Arizona. file:///C:/Users/acer/
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�Notas
Humanitas, vol. 2, núm. 3, 2022

La representación de las doctrinas anarquistas en
la novela Los demonios de Dostoievski. De la utopía
revolucionaria a la ideología nihilista
Rubén Gutiérrez Guajardo
Universidad de Monterrey
a ruben.gutierrezg@udem.edu

Fecha de entrega: 27-12/-2021 / Fecha de aceptación: 13-09-2022

Para realizar este análisis partimos de la vida y obra del escritor ruso
Fiódor Dostoievski, su relación con los movimientos políticos de su
tiempo, de los que él mismo fue partícipe, como prueba su adhesión
al “Círculo Petrashevski”, así como el propósito de la redacción de
su obra Los demonios1 y la representación de las doctrinas anarquistas
de Mijaíl Bakunin y Serguéi Necháyev en dos pasajes de la obra del
escritor ruso.
Como propuesta de análisis y aplicación, desplegamos una
lectura de Los demonios como “profecía” o “advertencia” acerca
1 Para el análisis hemos recurrido principalmente a la misma obra de
Dostoievski Los demonios en la traducción de Juan López-Morillas, publicada
por Alianza Editorial del año 2014, así como a El hombre rebelde del filósofo
Albert Camus, también de Alianza Editorial, obra en la que el filósofo francés
realiza un magistral estudio sobre la figura clave de nuestro análisis, la de
Necháyev.

171

�Rubén Gutiérrez Guajardo / La representación de las doctrinas anarquistas

los movimientos revolucionarios radicales totalitarios que se
manifiestan en Occidente en el siglo XX, como el bolchevismo, y en
los que, a semejanza de los hechos ficticios relatados en la novela,
presenciamos un terrorismo o mesianismo terrorista que en su
afán de establecer una supuesta utopía instauran una serie de actos
destructivos de trasfondo nihilista.
La relevancia del tema radica en la toma de conciencia del
peligro de los fundamentalismos de cualquier orden, ya que ningún
movimiento político ni utopía de cualquier tipo podrán erigirse jamás
como justificantes legítimos de actos individualistas y nihilistas que
atenten contra la sociedad y dignidad del individuo. Ninguna utopía
o proyecto político valdrá jamás lo que vale la persona humana.
Nos interesa mostrar cómo las intuiciones literarias
de los grandes escritores como Dostoievski pueden iluminar
profundamente nuestra comprensión de la naturaleza y psicología
humanas, sus motivos e ideales, en este caso destructivos, a veces en
medio de intentos racionales de legitimación de corte hegeliano en
virtud de la supuesta búsqueda de un orden racional, justo y utópico.
A través de una perspectiva analítica y sintética revisaremos
las ideas de las teorías políticas y corrientes filosóficas subyacentes al
análisis del discurso político de Dostoievski, a saber, el anarquismo
y el nihilismo, todo esto en un marco aproximativo y no exhaustivo
con la finalidad de acercarnos a uno de los temas más apasionantes
de la filosofía política de todos los tiempos.2
2 En lo que a nuestro conocimiento y alcances se refiere, encontramos
que existe un número considerable de artículos y libros sobre el tema tratado.
Entre ellos destacan los siguientes artículos: 1864. El asalto a la razón de
Dostoievski del David Montero Bosch publicado en la Revista Internacional
de Filosofía Daimon, y The catechism of destruction: Sergei Nechayev
and the spirit of nihilism del Ph. D. Georgios Karakasis de la Universidad

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Contexto político e histórico de Dostoievski y de Los demonios
El 9 de febrero de 1881 moría en San Petersburgo el novelista Fiódor
Dostoievski, figura icónica y máximo representante -junto con León
Tolstoi- de la literatura rusa del siglo XIX. Escribió la mayoría de
sus obras en diarios rusos de entregas semanales como El Mensajero
Ruso para aliviar sus penas económicas, destacando Crimen y castigo
(1866), El idiota (1869), Los hermanos Karamázov (1880) y Los demonios
(1872) que se han constituido en referentes y paradigmas de la
literatura rusa y universal y lo han colocado en el Olimpo de los
literatos universales de todos los tiempos.
Constituye un tópico común en cualquier exposición sobre
literatura universal señalar a Dostoievski como un maestro en el
arte de profundizar en los insondables abismos de la naturaleza y el
espíritu humanos, como un verdadero “pneumatólogo” según lo ha
descrito algún autor. Como señala el escritor turco Orhan Pamuk en
su obra Otros colores (2011) al relatar su experiencia sobre su encuentro
con el escritor ruso, Dostoievski logra sacudir nuestras cosmovisiones
y plantearnos multiformes visiones de la vida y la realidad: “En alguna
parte Borges dice: Descubrir a Dostoievski es como descubrir el amor
o ver el mar por vez primera, marca un momento importante en la
vida. El momento en que leí a Dostoievski por primera vez supuso
para mí la pérdida de la inocencia con respecto a la vida” (2011: 156).
de Pamplona.   La autora Nelly Prigorian también ha redactado un artículo
muy valioso sobre el tema titulado: El nihilismo de Dostoyevski: Una mirada
sobre la estética del discurso político del autor de Demonios publicado en la
Revista de Estudios Literarios. Voz y Escritura. Existen también libros como:
Confronting Dostoevsky´s Demons. Anarchism and the Specter of Bakunin in
Twentieth-Century Russia de James Goodwin y Dostoevsky´s The Devils. A
critical companion de W.J. Leatherbarrow, entre otros.
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Las obras de Dostoievski constituyen pues una experiencia
maravillosa para el lector que descubre todo el realismo y complejidad
de la naturaleza humana, sus pensamientos, pasiones y motivos más
profundos, a veces, inextricables, melancólicos e inquietantes, pero
siempre reveladores de un carácter esencialmente humano y, por lo
tanto, universal.
Así pues, después de esta breve introducción a toda la
complejidad de la narrativa del autor, se procederá a la exposición
introductoria de la obra Los demonios, su contexto, alcances y premisas
fundamentales como punto de partida para la relación con el análisis
de los movimientos políticos de la Europa del siglo XIX.
Un evento detonante para la imaginación del joven Dostoievski
El 21 de noviembre de 1869, la opinión pública rusa recibió con
conmoción la noticia del horrible asesinato del joven moscovita
Iván Ivanov, alumno de la Academia de Agricultura de Moscú,
cuyo cadáver fue encontrado con una herida en la cabeza, arrojado
al fondo de un estanque con ayuda de piedras atadas al cuerpo.
(Dostoievski, 2014; 9) Este crimen perpetrado de noche y cargado
de extrema violencia causó gran impacto en la conservadora y
religiosa ciudad rusa.
Ante el siniestro acontecimiento y los moscovitas que
se preguntaban, ¿cuál era el móvil de ese crimen tan atroz?, las
pesquisas policiales no tardaron en descubrir que el crimen había
sido perpetrado por un grupo de cinco personas lideradas por
un tal Serguéi Necháyev, un joven revolucionario nihilista, quien
recientemente había regresado de Ginebra, Suiza y era un conocido
discípulo y colaborador del padre del anarquismo revolucionario
Mijaíl Bakunin.
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�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

Es pues el impacto de este célebre caso Necháyev- Ivanov,
del que Dostoievski tiene conocimiento, y que por supuesto, por
el que también se siente conmocionado, el punto de partida y de
inspiración para que tiempo después de haber recopilado informes
al respecto, escriba su obra Los demonios (1872).
Los demonios narra la historia de la sociedad rusa de la década
de 1860 convulsa por los intentos revolucionarios de un grupo
nihilista, liderado por Piotr Verjovenski (representación de Serguei
Necháyev), quienes en un afán mesiánico de instaurar un anarco
individualismo llegan a realizar actos caóticos que escandalizan y
atemorizan a la sociedad rusa, inclusive llegan a quemar parte de la
ciudad, motivo por el cual serán identificados en la obra como unos
“posesos” o “endemoniados” que infectan y esparcen por la ciudad
sus ideas destructivas.
A decir del escritor ruso Vladmir Nabokov en su Curso de
literatura rusa:
Los demonios es la historia de unos terroristas rusos que treman
acciones violentas y destructivas, y llegan a asesinar a uno de
los suyos. Los críticos radicales la denunciaron como novela
reaccionaria. Por otra parte, se la ha calificado de estudio
penetrante de esas personas que, arrastradas por sus ideas, acaban
hundiéndose en el lodo. (Nabokov, 2016: 246).

El divulgador literario Peter Boxall, comenta en la misma
línea acerca del argumento ideológico de la obra:
Ambientada a finales de la década de 1860, la historia gira en torno a
la suerte de un grupo de insurgentes cuyo propósito es desencadenar
la anarquía rusa. Cuando una serie de traiciones acaba con el
grupo, la novela plasma las consecuencias catastróficas que pueden
desprenderse de las teorías políticas abstractas. (Boxall, 2016: 175).
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�Rubén Gutiérrez Guajardo / La representación de las doctrinas anarquistas

Mediante una narrativa ficticia Dostoievski intenta adentrarse
en los motivos ideológicos de estos grupos o células anarquistas y
nihilistas que comenzaban a manifestarse en la Rusia de su tiempo, y
que, en la mente del autor, representan una amenaza ideológica que
podría desestabilizar a su amada patria, tambaleada por los peligros
de la occidentalización, el nihilismo y el ateísmo.
Pero antes de pasar al análisis de la obra y su trasfondo
filosófico se debe responder a la siguiente pregunta, ¿qué conocimiento
y relación tenía Dostoievski con la política de su tiempo para que
llegue a interesarse por el tema y a escribir Los demonios?
Todos los grandes escritores al relatar sus ficciones
ineludiblemente proyectan sus vivencias, inquietudes y temores. En este
sentido, el mismo Dostoievski no era ajeno a la situación política de
su tiempo, pues inclusive, él mismo en su juventud fue miembro del
“Círculo Petrashevski” asociación ilegal rusa, formada por intelectuales
que entre 1844 y 1849, se dedicó a debatir las ideas del socialismo utópico
de Fourier y que, descubierta por los agentes zaristas, fue clausurada y
sus miembros condenados y deportados a Siberia. Como relata David
Montero Bosch en su artículo sobre Dostoievski:
En abril de 1849 un alto dignatario ruso, el Senador K. N.
Lebédev, escribe en su diario: Toda la ciudad está preocupada
con la detención de algunos jóvenes (Petrashevski, Golovinski,
Dostoievski, Palm, Lamanski, Grigóriev, Mijáilov, entre otros,
quienes se reunían en la casa de Petrashevski, bajo el pretexto
de encuentros literarios, para discursear acerca de la cuestión
campesina, la reforma del gobierno o los desórdenes que ocurrían
en Europa Occidental. (115-116).

Es conocido por todos lo que ocurrió posteriormente,
después de la condena a la pena capital y de un simulacro de
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fusilamiento, los miembros fueron “indultados” por la benevolencia
del Zar Nicolás I y deportados a Siberia condenados a trabajos
forzados. La estancia de Dostoievski en Siberia duró ocho años y
plasmó su experiencia en varias de sus obras como en Memorias de
la casa muerta (1862) y Crimen y castigo en cuyo desenlace el asesino
confeso Raskólnikov, a semejanza de Dostoievski, es enviado a
Siberia a cumplir su condena.
Dostoievski pues, conocía de primera mano la dinámica
de los grupos subversivos de Rusia, por su propia experiencia de
juventud y no duda en usar estos conocimientos para retratar en
su novela Los demonios el caso Ivanov- Necháyev, especialmente a
los miembros del grupo de los cinco, llamado “La venganza del
pueblo” implicados en el caso del asesinato de Ivanov, retrato en
el que profundiza en la complejidad de los motivos ideológicos
anarquistas y nihilistas subyacentes para la perpetración del famoso
crimen y descritos magistralmente en los personajes de la obra.
Sin duda fueron las influencias de las doctrinas anarquistas
de Mijaíl Bakunin y el mismo Serguéi Necháyev las que constituyen
el trasfondo filosófico bajo el que se comprende el proceder de
los personajes que aparecen en la obra de Dostoievski y son estas
doctrinas las que se analizan a continuación.
El anarquismo ruso de 1860, Bakunin. Necháyev y el
Catecismo revolucionario
La influencia de Bakunin. Entre las figuras del anarquismo ruso
sobresale por mucho la figura de Mijaíl Bakunin (1814- 1876), quien
estudió filosofía en Moscú y en sus años de juventud emigró a Europa
occidental donde conoció las doctrinas hegelianas de izquierda y los
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�Rubén Gutiérrez Guajardo / La representación de las doctrinas anarquistas

socialismos utópicos, fuentes indiscutibles de su célebre obra Dios y
el Estado (1882).
El filósofo franco-argelino Albert Camus comenta sobre
la juventud de Bakunin: “Apenas salió Bakunin de la adolescencia
cuando quedó trastornado, desarraigado por la filosofía hegeliana,
como por una sacudida prodigiosa. Se sumió en ella noche y día
“hasta la locura”, dijo. “No veía otra cosa que las categorías de
Hegel” (Camus, 2015: 221).
Bakunin, es un anarquista que solicita imperantemente la
abolición de lo que él considera “las dos instituciones fundamentales
de la esclavitud”, Dios y el Estado, que como afirma (Herrera, 2013):
“Son Dios y el Estado los que según Bakunin colaboran para negar
la libertad de los hombres, el proyecto fundamental de la revolución
debe consistir en la destrucción de ambos” (172). Y continúa “No
es que Bakunin niegue la vida en sociedad del hombre, sino que no
tiene por qué vivirse bajo el armazón dominador de un Estado”
(173). De ahí que Bakunin sea pues un “anarco colectivista” es decir,
apuesta por pequeñas federaciones de trabajadores con organización
propia y autonomía del aparato estatal.
Albert Camus, al respecto del anarquismo de Bakunin, en
su famosa obra El hombre rebelde nos muestra valiosos elementos de
análisis:
Bakunin quiso como única religión “la Iglesia Universal y
auténticamente democrática de la libertad” (…) La historia está
regida por dos únicos principios, el Estado y la revolución social,
la revolución y la contrarrevolución, que no se trata de conciliar,
sino que están empeñados en una lucha a muerte. El Estado es
el crimen. “El Estado más pequeño y más inofensivo es también
criminal en sus sueños”. La Revolución es, pues, el bien. (…) “Las
páginas ardientes de Bakunin sobre la revolución del 48 gritan

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�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

apasionadamente el gozo de destruir “Fiesta sin principio ni fin”,
dice. (Camus, 2015: 222- 223).

La influencia de Bakunin en los futuros revolucionarios rusos
es muy grande, Camus señala: “Bakunin pesó en la sucesión de los
acontecimientos del atentado contra el zar Alejandro II, pero aportó
algo más: un germen de cinismo que se coagularía en la doctrina
de Necháyev y llevaría sus últimas consecuencias el movimiento
revolucionario” (Camus, A. 2015: 221).
Es pues este elemento el que nos da una primera clave
interpretativa para comprender la actuación de Necháyev, el
revolucionario sobre quien trata Dostoievski en su novela quien, al
fundar su grupo anarquista, igual que Bakunin llama a la rebelión
contra las instituciones políticas de su tiempo, Necháyev hace de
esta consigna la motivación principal de su grupo “La venganza del
pueblo” quienes no sólo detestan al Estado y sus instituciones, sino
que desean promover a toda costa la instauración de este régimen
anárquico mediante acciones desestabilizadoras.
Necháyev,

el

primer

terrorista.

Seguéi

Gennádievich

Necháyev (1847-1882), fue según la Enciclopedia británica (2012), un
revolucionario ruso conocido por su esquema organizativo para un
partido revolucionario profesional y por el despiadado asesinato de uno
de los miembros de su organización. Es célebre por la composición de su
famoso “Catecismo revolucionario”, discípulo y colaborador de Mijaíl
Bakunin y fundador del grupo revolucionario secreto “La venganza
del pueblo” (Narodnaya Rasprava en ruso), grupo implicado en el caso
Ivanov y uno de los ejes temáticos de Los demonios de Dostoievski.
Durante su juventud, Necháyev fue discípulo y colaborador
del célebre teórico anarquista ruso Mijaíl Bakunin a quien conoció
DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-25

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�Rubén Gutiérrez Guajardo / La representación de las doctrinas anarquistas

en Ginebra y a quien junto con el francés Joseph Proudhon se
atribuye la paternidad del anarquismo colectivista.
El filósofo Albert Camus en su obra El hombre rebelde realizará
un extraordinario análisis de su figura y se referirá a Necháyev como
el teórico ruso “que llevó la coherencia del nihilismo tan lejos como
se podía” (Camus, 2015: 226) y lo llama “el monje cruel y seductor
de una revolución desesperada” (226).
La influencia de su célebre obra el Catecismo revolucionario (1868)
fue fundamental en los movimientos anarquistas rusos, fue firmada
junto con Bakunin y en ella realiza llamamientos a la instauración de
la anarquía con elementos destructivos y “terroristas”.
El Catecismo revolucionario de Necháyev, comienza afirmando
la premisa fundamental que ha de guiar su movimiento anarquista,
en el parágrafo 1 del Catecismo se afirma: “El revolucionario es un
hombre dedicado. No tiene intereses personales, no tiene relaciones,
sentimientos, vínculos o propiedades, ni siquiera tiene un nombre.
Todo en él se dirige hacia un solo fin, un solo pensamiento, una sola
pasión: la revolución” (Necháyev, S. 1868: 3).
A decir de Camus (2015): “Necháyev no sólo disertó sobre
la destrucción universal; su originalidad consistió en reivindicar
fríamente, para aquellos que se dedican a la revolución, el “todo está
permitido” y permitírselo todo en efecto” (p227), como se observa
en este parágrafo 23 y en los siguientes.
Por “revolución” nuestra Organización no entiende un modelo
o patrón en el sentido clásico occidental, un movimiento que
siempre se detiene y se doblega ante los derechos de propiedad
privada y ante las tradiciones del orden público y las, así llamadas,
civilización y moralidad. Tampoco entiende por revolución una
forma que hasta ahora se ha limitado a deponer un modelo

180

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�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

político para reemplazarlo por otro que intenta crear un estado
revolucionario, por llamarlo de algún modo. La única revolución
que puede ser benéfica para el pueblo será la revolución que
destruya de raíz todo componente del Estado y que pueda
exterminar todas las instituciones tradicionales del Estado, el
orden social y las clases en Rusia. (Necháyev, S. 1868: 6).

Para terminar con una llamada a la instauración del
anarquismo de la mano de un nihilismo absoluto:
La Organización no intenta imponer desde arriba una nueva
organización para el pueblo. La organización futura crecerá, sin
duda, desde el movimiento popular y desde la vida, pero ésa será
la tarea de las generaciones futuras. Nuestra tarea es la destrucción
despiadada, terrible, completa y universal. (Necháyev, S. 1868: 7).

Así pues, son estos elementos los que se manifestarán como
directrices perennes de la actuación del grupo anarquista de Necháyev
y del personaje que lo representa en Los demonios pues al igual que en
cualquier movimiento político de inspiración hegeliana de izquierda se
llama a la confrontación, con la singularidad que en este movimiento
de Necháyev, la confrontación es absoluta; nihilista, en una palabra.
Así pues, con esta exposición de los parágrafos del Catecismo,
se comprende, pues, que el verdadero seguidor de la revolución según
Necháyev es consciente que esta tiene un álgebra en la que la única
ecuación posible es la de conseguir los fines de la revolución y es lo que
precisamente se encuentra en la obra Los demonios en la que como afirma
Prigorian, N. (2013): “Las páginas de Demonios revelan las consecuencias
últimas de los postulados del Catecismo revolucionario, escrito unos meses
antes del asesinato del estudiante Ivanov. Los 26 puntos de este
documento están presentes en el texto de Dostoievski” (128).
DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-25

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�Rubén Gutiérrez Guajardo / La representación de las doctrinas anarquistas

Representación de las doctrinas anarquistas y totalitarias en
la novela Los Demonios
Estas doctrinas de Bakunin y Necháyev sobre el rechazo de lo
trascendente, la eficacia revolucionaria, los medios subordinados a
los fines, entre otras se ven reflejadas en la novela Los demonios
en varios pasajes, pero de manera especial en dos de ellos que
analizamos a continuación.
El discurso de Shigailov. En el capítulo siete de la segunda
parte de la obra de Dostoievski, titulado “En casa de Virginski”
se encuentran retratados de manera magistral los fundamentos del
obrar revolucionario que manifiestan el recorrido de una utopía a
una ideología nihilista y las influencias de Bakunin y Necháyev.
Encontramos en este capítulo la narración de una reunión
de personajes afiliados al movimiento revolucionario que “eran la
flor y nata del liberalismo más candente de nuestra antigua ciudad”
(Dostoievski, 2014: 504). Según se narra, estos personajes llamados
Liputin, Virginski, Shigaliov, Liamshin y Tolkachenko, habían
entrado al grupo:
Con la ferviente convicción de que eran sólo uno entre centenares
y millares de grupos semejantes diseminados por toda Rusia,
todos ellos dependientes de una vasta y clandestina organización
central, relacionada a su vez orgánicamente con el movimiento
revolucionario general de Europa. (Dostoievski, 2014: 505).

Durante el transcurso de la velada encontramos esbozadas
en las disputas de esta reunión las doctrinas de algunos otros teóricos
anarquistas, por ejemplo, el rechazo a lo trascendente y lo divino
182

DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-25

�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

de Bakunin: “Es bien sabido que el hombre primitivo, aterrorizado
por el trueno y el relámpago, divinizó a un enemigo invisible frente
al cual se daba cuenta de su propia debilidad. Dios pues, nace del
trueno y del relámpago” (Dostoievski, 2014: 511). No está por
demás decir que este rechazo de lo divino anticipa el “ateísmo de
estado” que se instaurará en la futura Unión soviética.
Sin embargo, es en el discurso del personaje Schigaliov
donde se encuentran esbozados todos los planteamientos teóricos
revolucionarios del anarquismo de Bakunin y Necháyev que
inevitablemente deviene en ideología. El personaje comienza
afirmando el fracaso de todas las utopías precedentes hasta la fecha,
en su intento de lograr una verdadera revolución social.
Habiendo consagrado mis fuerzas al estudio de la organización
social que en el futuro remplazará a la actual, he llegado a la
conclusión de que todos los inventores de sistemas sociales, desde
los tiempos más remotos hasta nuestros años han sido soñadores,
fabulistas, necios que no saben nada de las ciencias naturales ni
de ese extraño animal que se llama hombre. Platón, Rousseau,
Fourier sólo sirven para gorriones y no para una sociedad humana.
(Dostoievski, 2014: 519).

Acorde al pensamiento de los revolucionarios anarquistas
la pregunta acerca de por qué no logran pues las antiguas utopías
su propósito se encuentra precisamente en que ninguna ha sido lo
suficientemente radical, es por ello que su propuesta consistirá en
un intento de regeneración social mediante el poder ilimitado de una
clase gobernante que llevará de nuevo al “paraíso original” (utopía)
y que evidentemente profetiza el estalinismo y otros movimientos
revolucionarios occidentales:
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Shigaliov propone la visión de la humanidad en dos partes desiguales.
Una décima parte recibe libertad personal y un derecho ilimitado sobre
las nueve décimas partes restantes. Estas últimas deberán perder toda
individualidad y convertirse en una especie de rebaño, y, mediante
su absoluta sumisión, alcanzarán, tras una serie de regeneraciones,
la inocencia original, algo así como el Paraíso Terrenal. Tendrán, sin
embargo, que trabajar. (Dostoievski, 2014: 521).

Se puede constatar pues en este pasaje, el esbozo sobre el
proceder de los revolucionarios anarquistas de 1860 y los hijos de
estos cuando se instaure en la Rusia soviética el estalinismo, que no
dudará en sacrificar a millones de sus ciudadanos, especialmente en
la colectivización de los campos para con ello contribuir a alcanzar
el “paraíso terrenal” logrado por la revolución comunista.
Por otra parte, la clave para lograr los propósitos
revolucionarios será la obediencia y fidelidad absolutas a los líderes
de la revolución, ya solicitada por Necháyev en su Catecismo, la cual
encontraremos evidentemente manifiesta en el proceder soviético:
-Señoras y señores, en tal caso- prosiguió Verhovenski- yo me he
comprometido más que nadie, y por eso les propongo contestar a
una pregunta. Por supuesto si lo desean, ustedes dirán.

¿Qué pregunta? ¿Qué pregunta? - empezaron a gritar-

-Si uno cualquiera de nosotros supiera que se trama un asesinato
político. ¿iría a denunciarlo, previendo todas las consecuencias, o
se quedaría en casa esperando los acontecimientos? La respuesta
a esta pregunta decidirá si debeos irnos cada uno por su lado o
seguir juntos. (Dostoievski, 2014: 29).

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Así pues, la narración de Dostoievski sobre el propósito
revolucionario para alcanzar la utopía que propone el personaje
Shigaliov, contiene en semilla los elementos que convierten este
intento en una ideología, el despotismo ilimitado del grupo
gobernante y la sumisión absoluta aun mediando actos inhumanos
bajo la lógica de la eficacia revolucionaria.
El paralelismo del asesinato de Iván Ivanov y de Shatov
en Los Demonios. Los motivos de Necháyev en el asesinato de su
compañero Iván Ivanov en el noviembre de 1869 se encuentran en
la negativa de Ivanov a mostrarse en desacuerdo con las medidas
extremas planteadas por su compañero y líder Necháyev y su plan
de abandonar la asociación, decisión que no pudo tolerar el fanático
líder de la asociación y que lo llevó a decidir su ejecución. A decir de
Camus (2015), “La única falta de Ivanov parece ser el haber dudado
del Comité central, del que Necháyev se sentía delegado” (230).
Necháyev se muestra pues completamente acorde a sus
ideas proclamadas en su famoso Catecismo, las defiende y lleva a
la práctica, como muestra su determinación para el asesinato de
Ivanov y la subyacente justificación inmoralista pro revolucionaria
del acto:
Y cuando Uspenski, uno de los compañeros de Necháyev
preguntaba: “¿Qué derecho tenemos de quitarle la vida a un
hombre?”, el líder respondía “No se trata de derecho, sino de
nuestro deber de eliminar todo lo que perjudica a la causa”
Cuando la revolución es el único valor, ya no hay derechos, en
efecto, sólo hay deberes. (Camus, A. 2015: 230).

El inmoralismo que subordina la humanidad a la eficacia
revolucionaria, que sacraliza la idea de tinte maquiavélico del fin
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que justifica los medios, son el trasfondo ideológico del asesinato
de Ivanov por sus compañeros y lo que se observa paralelamente
en Los Demonios con el asesinato de Shátov a manos de Verjovenski
y sus compañeros. Como afirma Prigorian, N. (2013): “Nada vale
en esos sistemas y todo se vale, no hay límites y el fin justifica los
medios, aun si el medio son vidas humanas” (128).
En la novela, Shátov, aunque una vez integrante de la célula
revolucionaria junto con Stavrogin y Kiríllov, Virginski y Liputin,
liderada por Verjovenski, llega a rechazar sus antiguas convicciones
nihilistas y se convierte en un defensor apasionado de la Iglesia
Ortodoxa rusa y del amor por la tierra eslava (tema recurrente en
las obras de Dostoievski), lo cual suscita el odio de Verjovenski que
llega a considerarlo traidor a su causa y decide su ejecución.
Así narra Dostoievski la justificación que dará Verjovenski
después del asesinato de Shátov:
El sitio donde terminaba ese tercer estanque de Skvoreshniki, al
que llevaron al muerto (Shátov), era uno de los más solitarios y
menos frecuentados del parque, sobre todo en esa tardía estación
del año. Pusieron el farol en el suelo, mecieron el cuerpo y lo
arrojaron al agua. Se oyó un chapoteo prolongado y sordo y el
cuerpo, con el peso de las piedras, se hundió al momento. Pronto
desaparecieron las grandes ondas que se habían extendido por
la superficie. Todo había concluido. –Señores- Piotr Stepanovich
se dirigió a todos-, ahora podemos separarnos. Indudablemente
sienten ustedes el orgullo sin trabas anejo al cumplimiento de
un deber libremente aceptado. […] era imposible fiarse de una
palabra de honor si era cuestión de salvaguardar los intereses de
la causa común, y que no había otro remedio que obrar como
lo hemos hecho. […] De momento, lo que hacen tiene como
fin la destrucción de todo lo existente: el Estado y su estructura
moral. Solo quedaremos nosotros, los que nos hemos preparado

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de antemano para asumir el poder. […] Habrá que reeducar a
una generación para hacerla digna de la libertad. Tendremos que
habérnoslas todavía con muchos miles de Shatovs. (Dostoievski,
2014: 775- 776).

Como queda de manifiesto es evidente la vinculación
de las ideas del anarquismo de Necháyev (personificado en Piotr
Verjovenski), que no duda en instaurar un régimen de terror en el
que la finalidad es la destrucción del Estado y de toda estructura
moral, justificado siempre en la premisa atribuida a Maquiavelo y a
un inmoralismo que se presenta como consecuencia de la necesidad
imperante de conseguir los fines revolucionarios.
El nihilismo en los demás personajes de Los demonios,
Stavrogin y Kiríllov, el individualismo metafísico y deicida
Sobre esta negación de la estructura moral preconizada por Bakunin
y Necháyev, y expuesta como teoría y ejecutada en la práctica
por el personaje Verjovenski, podemos encontrar muchísimos
más elementos en nuestra obra analizada, en particular todos los
relacionados con otros dos de los personajes principales, Nikolái
Stravrogin y Alekséi Kiríllov, en ellos se encuentran las mismas
características nihilistas que determinan la actuación del líder
Verjuvenski, aunque con finalidades más bien individualistas y de
índole metafísica y antropológica y ya no política.
El nihilismo que hemos comentado como móvil de las
acciones revolucionarias de Verjovenski y los demás miembros
del grupo encuentra su exposición más radical y podríamos decir
“metafísica” en el personaje Nikolái Vsévolodovich Stravrogin
quien a juicio de muchos autores es el personaje principal de la
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obra, relegando el motivo de la diatriba sociopolítica representada
por Verjovenski a un segundo plano.
Stavrogin es descrito en la obra como soberbio, misterioso,
violento, suicida y satánico (Dostoievski, 2014: 15). Es tanta la
atracción magnética que este personaje despierta en quienes tienen
trato con él que lo siguen hasta la muerte, Verjovenski llega a decirle:
¡Stavrogin, es usted hermoso!¡Usted es mi ídolo!... Usted mi caudillo,
usted es mi sol y yo soy su gusano…” (Dostoievski, 2014: 541).
El absoluto nihilismo de este personaje queda completamente
manifiesto en el último capítulo de la obra (censurado en la primera
edición), titulado “Visita a Tihon. La confesión de Stavrogin” en el
cual Stavrogin confiesa sus crímenes llevados a cabo bajo la premisa
de que “no hay bien ni mal”. Entre los crímenes resalta el de la
violación a una niña de 11 años que finalmente se suicida por haber
“matado a Dios”.
Ya estaban para dar las once cuando entró corriendo la hijita del
portero con un recado para mí de la calle Gorohovaya: Matriosha
se había ahorcado. […] Apenas me importunaron, aunque, por
supuesto, me hicieron las preguntas de rigor. Pero aparte de que
la muchacha estaba enferma y deliraba en los últimos días y de
que yo había ofrecido llamar a un médico a mi costa, no pude
declarar nada […] Del resultado de la autopsia nunca supe nada.
(Dostoievski, 2015: 889).

Por último, en el caso de Alekséi Nilych Kiríllov el nihilismo y
sus fuerzas destructivas se manifiesta, como en el caso de Stavrogin,
no con una implicación socio política sino individualista y metafísica.
En el caso de este personaje el ateísmo es el que posibilita una nueva
manifestación de una libertad humana absoluta, que, en su caso, lo
llevará al suicidio para reivindicarla.
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Kiríllov afirma su creencia en una libertad individualista sin
límites: “Si Dios existe, todo es Su Voluntad y yo no puedo hacer
nada contra Su Voluntad. Si no existe, todo es mi voluntad y estoy
obligado a poner de manifiesto mi voluntad” (Dostoievski, 2015, p.
788). Justificará su suicidio como una decisión sin motivo alguno,
por pura voluntad:
Todo lo que el hombre ha hecho es inventar a Dios para vivir
y no tener que matarse: en eso consiste hasta ahora la historia
universal. Yo soy el único en la historia universal que por primera
vez no ha querido inventar a Dios. Que lo sepan de una vez para
siempre. (Dostoievski, 2015: 789).

Esta libertad que se opone a Dios y el Estado, preconizada
por Bakunin, Necháyev, encontrará su expresión más radical,
profunda y metafísica en las palabras de Kiríllov:
Durante tres años he estado buscando mi atributo divino y lo he
hallado; ¡mi atributo divino es mi “real voluntad”! Esto es cuanto
soy capaz de hacer para mostrar mi insumisión en el más alto nivel
y mi nueva y terrible libertad. Porque es singularmente terrible.
Me mato para probar mi insumisión y mi nueva y terrible libertad.
(Dostoievski, 2015: 791).

Así pues, para concluir podemos afirmar que serán estas
influencias de la negación de la moralidad y de lo trascendente en la
búsqueda de la efectividad revolucionaria, señaladas por Verjovenski
de influencia fuertemente bakuniniana y llevadas al radicalismo en
los personajes de Stavrogin y Kiríllov, las que marcarán el derrotero
por el que transitarán todos los movimientos revolucionarios
radicales de los siglos XIX y XX, aunque cada uno con diferentes
móviles, como profundizaremos en el siguiente apartado.
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Reflexiones sobre Dostoievski y los peligros del “mesianismo
terrorista” de Magris
En este último apartado nos proponemos establecer una vinculación
entre la temática analizada acerca del anarquismo y nihilismo en la
obra de Dostoievski Los demonios y los ejemplos históricos prácticos
en los que estos motivos individualistas y nihilistas de negación de
todo valor trascendente en pro de la revolución u otros móviles
fueron llevados a cabo y siguen realizándose por los miembros de
muchos de los movimientos revolucionarios radicales en Occidente.
En opinión de Montero Bosch (2016): “Admiradores de
Dostoievski como Berdiaeff, Catteau o Camus, asocian su ácida
crítica al nihilismo a la prevención contra los sistemas socialistas
autoritarios” (118), y es en este sentido al que se orienta nuestro
primer ejemplo.
Los “demonios” soviéticos. Los revolucionarios soviéticos
bolcheviques comprendieron siempre a semejanza de Bakunin y
Necháyev, como bien ha señalado Koestler en su obra El cero y el
infinito (1941), que la revolución supone siempre un álgebra en la que
la única ecuación posible es la del triunfo de la revolución y en la que
la libertad del individuo queda siempre supeditada a los intereses del
Estado y la revolución.
Bajo esta perspectiva se pueden comprender todos los
actos de los revolucionarios bolcheviques de la era soviética, desde
el asesinato de la familia imperial hasta las purgas estalinistas, la
colectivización forzada, la práctica institucionalizada de la tortura.
Actos que a semejanza de los de los personajes de Los Demonios
manifiestan el “mesianismo terrorista” comentado por Magris, en la
búsqueda de una supuesta utopía.
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Aunque en el caso del totalitarismo soviético se persigue una
revolución en la que el Estado permanece, en la obra de Koestler
podemos establecer un paralelismo en el sentido de nihilismo
destructor, de “mesianismo terrorista” en el caso de Nicolás
Rubachof quien es sometido a tortura psicológica por supuesta
traición al partido, así como Ivanov en el caso analizado, y, de
igual manera que en el caso Necháyev encontraremos los mismos
mecanismos pro revolucionarios que no toman en cuenta ninguna
dignidad humana ni valor trascendente.
Como bien señala Vargas Llosa en el prólogo de la obra de
Koestler:
En la obra de Koestler el Partido es la encarnación de la idea
revolucionaria en la Historia, y la Historia, que no conoce escrúpulos
ni vacilaciones, nunca se equivoca. El revolucionario auténtico sabe
que la humanidad importa siempre más que los individuos y no teme
seguir cada uno de sus pensamientos hasta su conclusión lógica. Se
siente el desprecio por el sentimentalismo burgués y sus nociones
hipócritas del honor individual y de una ética no subordinada a los
intereses de la praxis política. (Koestler, 2012: 14).

Gracias a la ayuda de Koestler, podemos establecer una
vinculación de semejanza entre nuestro análisis inicial, a saber, los
propósitos del grupo liderado por Necháyev en la década de 1860 y
narrado por Dostoievski en su novela y que, al proponerse establecer
una sociedad utópica basada en los principios del individualismo
contra la institución del aparato estatal los llevó a cometer los
crímenes de tinte fanático e inmoral con las acciones institucionales
del estado soviético.
Para finalizar, quisiéramos comentar que no solo en el estado
soviético presenciamos el inmoralismo y nihilismo denunciado por
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Dostoievski, sino que, a juicio del filósofo André Glucksmann en
su libro Dostoievski en Manhattan, este nihilismo destructor subyace
en los fundamentalismos contemporáneos con sus actos radicales
y terroristas como sucede con todos los fundamentalismos, por
ejemplo, algunos de corte islámico.
A decir del filósofo Francisco Franco en su artículo sobre
Glucksmann (2004):
Para el escritor galo el nihilismo es una silueta insólita que
se encuentra presente en todas las ideologías destructoras ya
sea nazismo, comunismo o islamismo y, por supuesto, en los
movimientos terroristas. La tentación nihilista, como actitud, se
encuentra tanto en las personas, los gobernantes, las sociedades,
en oriente y en occidente. (Franco, s/f,: 100).

Mediante esta última perspectiva podemos darnos cuenta que
la denuncia del individualismo y nihilismo que Dostoievski realiza
en su obra, cobran también relevancia en el mundo contemporáneo.
¡Cuánta razón en Dostoievski al describir magistralmente este
mecanismo como peligro constante que amenaza a nuestras
sociedades! Mecanismo que bajo apariencia de lograr utopías o
“paraísos” en la tierra, devienen en verdaderos infiernos provocados
por “demonios” siempre nuevos.
A guisa de conclusión
Hemos partido de la vida de Dostoievski y los episodios políticos de
su vida enfocados a su novela Los demonios. Después de la descripción
de la obra, ensayamos un análisis de las doctrinas anarquistas de
Mijaíl Bakunin y Serguéi Necháyev y los paralelismos de estas
doctrinas en la obra de Dostoievski.
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Hemos analizado también los paralelismos del caso NecháyevIvanov con su representación literaria en el caso Verjovenski- Shatov
en la obra de Dostoievski, así como los alcances del nihilismo en
otros personajes de la obra como Stavrogin y Kiríllov en los que
el nihilismo toma un carácter todavía más profundo, metafísico y
antropológico y ya no solamente político.
Al comenzar este trabajo nos proponíamos leer la novela
de Dostoievski como una “profecía” o “paradigma interpretativo”
de los movimientos revolucionarios radicales totalitarios que se
manifestaron en occidente en el siglo XIX, y en los que, a semejanza
de los hechos ficticios relatados en la novela presenciamos un
mesianismo terrorista que, en su afán de establecer una supuesta
utopía, instaura una serie de actos destructivos de trasfondo nihilista.
Dicho análisis lo hemos realizado de la mano de los autores Arthur
Koestler y André Glucksmann referido al totalitarismo soviético y a
los fundamentalismos que aún prevalecen en nuestro siglo.
No se equivocaba Claudio Magris cuando, en su obra: Utopía
y desencanto. Historia, esperanzas e ilusiones de la modernidad, afirmó:
“Muchas de las actitudes de nuestra época podrían figurar en una
novela de Dostoievski, especialmente el mesianismo terrorista de las
páginas de Los demonios” (Magris, 2004: 167).
Quizás podamos preguntarnos a manera de conclusión,
¿Qué haremos con los nuevos demonios, que como los de tiempos
de Dostoievski siguen amenazando la estabilidad de nuestras
sociedades contemporáneas? ¿Estamos condenados a un eterno
retorno de utopías fracasadas y con ello al sacrificio perenne de vidas
humanas en los altares del fanatismo e integrismos socio-políticos
y religiosos?
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�Rubén Gutiérrez Guajardo / La representación de las doctrinas anarquistas

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Disponible en: https://revistas.um.es/daimon/article/
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discurso_politico_del_autor_de_Demonios

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�Notas
Humanitas, vol. 2, núm. 3, 2022

Tiempo y sueño: La experiencia pitoliana
Luisa Gómez M.
Universidad Autónoma de Nuevo León
Fecha de entrega: 28-06/-2022 / Fecha de aceptación: 13-09-2022

Hace ya varios años que me acerqué a la literatura escrita por Sergio
Pitol: quedé encantada de su forma tan minuciosa de entretejer sus
tramas. Recuerdo haber pensado –y lo sigo haciendo– que sería
capaz de sumergirme en su narrativa breve y salir a flote con algo
que no noté la última vez que me empapé de sus letras. Fue en una
clase de Narratología cuando descubrí el contexto literario en el que
se engloba la escritura del autor de El tañido de una flauta: la llamada
Generación del Medio Siglo. Supe, además, que, a pesar de estar
plagada una originalidad peculiar, sus obras pasaron desapercibidas
para la escena mexicana durante mucho tiempo –probablemente se
debió a su estadía en Europa–, pero que, en las últimas décadas,
habían surgido estudios que centraban su atención en la producción
literaria de este escritor veracruzano y que lo revaloran dentro del
mundo literario nacional e internacional.
Dentro de la narrativa producida por Sergio Pitol se
encuentran más de treinta cuentos y cinco novelas. En esta
producción se pueden apreciar las actitudes que comparte con
197

�Luisa Gómez / Tiempo y sueño

otros integrantes de su generación: la renovación formal, una
constante apertura a lo universal, la preocupación por el lenguaje,
etc.; Al mismo tiempo, sus obras tienen matices particulares
que lo distinguen de sus contemporáneos. Estas características
pitolianas denotan la acentuación de sus novelas y cuentos dentro
de la literatura mexicana. ¿Cómo no amar sus relatos repletos de
referencias culturales, enigmas, tramas laberínticas, que ofrecen una
narración cautivadora, pero que no está hecha para ser entendida en
una sola lectura? Sólo hay una certeza: si buscas llegar al verdadero
significado del relato, deberás destejer primero la construcción
narrativa. Intentémoslo.
Hay una evolución en la narrativa breve de Pitol que me
gustaría resaltar. Esto se puede ver con claridad ver en dos de sus
primeros libros de cuentos: Infierno de todos (1964) y Los climas (1966).
Del último, podemos destacar piezas como “La noche”, “Vía
Milán”, “Un hilo entre los hombres”, “Hora de Nápoles”, “Los
nombres no olvidados” y “Hacia Varsovia”. Para este libro, Pitol
se desprende de las referencias y el mundo que traía consigo en los
cuentos recopilados en Infierno de todos, que consistía de narraciones
ubicadas en las provincias del México pre y postrevolucionario y
con un fuerte carácter histórico-social. Esos aspectos han quedado
atrás y han sido remplazadas ahora por escenarios europeos de
ambiente cosmopolita. En las páginas de Los climas no hay parientes
de los Ferris o habitantes de San Rafael: ahora leemos a un escritor
fascinado por la alta cultura, los grandes artistas europeos y los
viajes. Es aquí cuando su obra se torna una especie de diario de
viaje y Pitol deja de jugar con la línea mística para adentrarse en la
línea terrenal en donde expone –la mayoría de las veces de manera
198

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�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

encriptada– cómo sus personajes, motivados por alguna epifanía,
reflexionan sobre su pasado para cuestionar su presente.
Primera aproximación: somnolencia
“Hacia Varsovia” es uno de los cuentos más valorados de Pitol:
su trabajo narrativo abre este relato hacia distintas lecturas. Para
mí, las grietas en este relato se presentan en claves que escapan de
los ojos incautos; junto a ellas, el tiempo experimentado por los
personajes se alía con las entradas y salidas de la ficción pitoliana
para explicar el peso del pasado en el presente. Si usted no recuerda
o no ha leído “Hacia Varsovia”, resumiré brevemente: el cuento
relata el viaje realizado por un narrador innombrado, quien se
encuentra con una anciana en una estación de tren durante un frío
invierno, ambos personajes parecen compartir un vínculo que él
intuye, pero se resiste a conocer. Es en el espacio cerrado de un
vagón de tren cuando él comienza a preguntarse: ¿quién es ella?,
además de empezar a dudar seriamente sobre su percepción de la
realidad: pues se encuentra en un estado de embriaguez provocado
por querer disminuir su estado febril. De esta manera, el narrador
innombrado se rinde a su ofuscación y se convierte en una especie de
marioneta que la anciana se encargará de manejar; sin embargo, hay
un propósito detrás de la condición de guía que esta mujer asume:
el de revelar la razón por la que él fue movido a estar en ese lugar, y
así destapar el vínculo que ambos comparten. Aquí el tiempo y los
sucesos ocurren en apariencia de forma cronológica y la presencia
de un sueño encriptado sigue esperando[te].
Debido a la visión comprometida de la realidad por el
narrador, al estar enfermo y embriagado, se puede llegar a interpretar
que “Hacia Varsovia” es similar a Pedro Páramo de Juan Rulfo. El
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�Luisa Gómez / Tiempo y sueño

narrador del cuento y Juan Preciado narran desde la muerte; sin
embargo, el relato no ofrece las pruebas suficientes que confirmen
la muerte del protagonista, lo que supone un acertijo a la hora de
descifrar si la historia en realidad sucede o no. ¿Cuáles son los límites
de la realidad del cuento? Con la relectura, se aprende que, cualquier
fecha o autor mencionado en sus relatos, son un posible guiño
hacia una ficción encriptada. En “Hacia Varsovia”, por ejemplo, la
primera lectura otorga la impresión de que no se trata de un cuento
con rasgos fantásticos; pero, como se mencionó anteriormente, su
narrativa tiene este aspecto como algo característico: el lector no se
percata de todos los secretos que el cuento encierra con una sola
lectura, por ello, es importante que se tengan en cuenta algunos
elementos intertextuales dentro de la obra.
Los diálogos que el texto lanza a otras manifestaciones de
arte son de mucha importancia. Al iniciar la lectura se encuentra
un epígrafe, un fragmento de un poema de Gabriela Mistral en
donde se lee: “si es que estamos soñando / que soñemos hasta que
nos convenza nuestro sueño”. Después de dos años de relectura,
me pregunte cuál era la conexión de esos versos con un cuento en
donde nadie sueña. Sospecho que el relato no es narrado desde la
muerte, sino que la mayor parte de la narración se trata de un sueño.
En este orden de ideas, y como justificación, se encuentra el hecho
que él, después de haberse encontrado con la anciana (para este
punto de la historia desconocida) y de haber mencionado que tiene
fiebre y está alcoholizado, declara: “el cuerpo siguió aflojándose […]
apenas tenía conciencia de él […] El sueño era todo lo que se me
ocurría desear” (Pitol, 1998:157). E inmediatamente después entra
el segundo diálogo de la anciana: “debiste llegar a Varsovia en el
otoño” (1998:158), y él explica “volví a oír a través de la penumbra”
200

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(1998:158), aunque anteriormente describió con gran detalle como
un marinero tropieza y cae a un lado de la anciana, aludiendo que,
desde su asiento, él podía verla y no perderse detalles. La explicación,
después del diálogo, da la impresión de que al fin ha cerrado los ojos,
reafirmando el hecho de que todo lo que pasa después del segundo
diálogo de la anciana es un sueño.
Segunda aproximación: sueño paradójico
La razón por la cual es relevante la estructura descrita a partir de
la hipótesis de lectura propuesta anteriormente se debe a que la
aparición del sueño provoca una herida en el tiempo de la fábula
y la historia en “Hacia Varsovia”. Esto no es una mera casualidad
y, de hecho, sobresale de los limites estructurales: la noción de
tiempo (pasado o presente, recordado o soñado) que se difumina
es lo que lleva a pensar que es el elemento clave para desentrañar el
sentido de “Hacia Varsovia”, porque, si bien la narrativa pitoliana
tiene numerosos atributos, la configuración del tiempo y su empleo
dentro del relato son rasgos que realzan la producción literaria de
este autor mexicano.
Así, el relato con una cronología lineal se termina
transformando por la aparición de las anacronías, pero a la vez el
tiempo va más allá de un elemento narratológico: su presencia es
fundamental para explicar el sentido del relato. Desde la estructura
narratológica, como menciona Gerard Genette en Figuras III,
debe existir en la narración un grado cero o tiempo cero en donde
el tiempo de la fábula (qué se cuenta) y el tiempo de la historia
(cómo se cuenta), coinciden perfectamente: aquí parten todas
las discordancias de tiempo; en “Hacia Varsovia” el tiempo cero
corresponde al trayecto del tren de donde se desprenden las
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anacronías, las prolepsis y analepsis, luego del segundo dialogo de
la anciana que lo acompaña: “debiste llegar a Varsovia en el otoño”
(Pitol, 1998:158). La narración se fisura y crea una hendidura donde
corresponden el descenso del tren de ambos, el trayecto a pie
a la vivienda de la anciana y los sucesos que tienen lugar dentro
de la casa; mientras todo eso pasa en la mente de protagonista el
tiempo continúa con él durmiendo y por lo tanto soñando, cuando
el narrador innombrado se despierta, al final del cuento, el tiempo
vuelve al mismo punto, es decir al momento desde donde se narra.
Hay una razón para la articulación de esta estructura
en apariencia circular. En el afán de volver a puntos de origen,
por ejemplo, dentro del cuento y contenido en el tiempo cero se
encuentra un diálogo recordado por el protagonista innombrado,
el cual corresponde a la voz de su abuela muerta, esta anacronía
incompleta se denotó cuando él se percata que la anciana que lo
recibió en la estación calza unos “abotonados botines de gamuza
opaca” (Pitol, 1998:156), e inmediatamente recuerda unos semejantes
vistos en casa de su abuela muerta, quién una vez le dijo “tú habrás
de ir a Europa […] Serás un europeo” (1998:156). Este diálogo se
extiende varios renglones y es una especie de vaticinio semejante a
los dichos por el oráculo griego; contiene, además, prohibiciones: la
abuela le indica la existencia de dos lugares a los que él no debe de
ir: un teatro en Italia (que ya no existe) y “el lugar de [su] nacimiento
[y] el de ella” (1998:156). Así, es probable que este diálogo-vaticinio
sea una pista más para llegar al sentido del cuento, puesto que al
igual que el tiempo nos da a entender un círculo y el peso del pasado
en el presente, al mismo tiempo que evoca a las historias griegas,
cuya cultura abraza la idea del destino y la providencia, en donde
los oráculos predicen lo que se ha de vivir; por citar algún ejemplo,
es algo que se ve claramente en Edipo Rey de Sófocles en donde
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el personaje homónimo demuestra que no es posible escapar del
destino.
El tiempo más allá de la estructura
La obra de Sergio Pitol se emparenta con las novelas del flujo de
conciencia del siglo XX, y, por lo tanto, se vincula con autores
como Proust, Joyce, Faulkner, Woolf. El tiempo abarca nuevos
significados en “Hacia Varsovia”; no sólo se trata de cambios
cronológicos sino lo que el tiempo significa para el ser humano,
el tiempo experimentado a través de la consciencia humana que es
abstracto en muchos sentidos y cómo ese tiempo pasado se sigue
manifestando en el presente, como si de un fantasma se tratará, éste
a su vez, condiciona el tiempo presente puesto que lo moldea y
controla.
Inmanuel Kant en Crítica de la razón pura (1781) se dedica a
analizar el tiempo y el espacio: considera que ambos son condiciones
del conocimiento de carácter empírico. Kant propone “la síntesis de
la aprehensión en la intuición”, y señala que las representaciones y
todos los cocimientos se centran o pertenecen al sentido interno,
es decir, se tratan de representaciones en flujo sucediendo unas tras
otras, pero que no son permanentes: aparecen en nuestra mente
bajo una forma temporal y no se contienen en un instante. Para
Kant el tiempo es de carácter empírico en la representación de la
imaginación (“síntesis de la representación de la imaginación”, la
llama) y formula una ley o regla empírica de la imaginación, a través
de ella a un evento X le sigue un evento B, es decir, la reproducción
empírica es, por ejemplo, asociar el invierno con la nieve.
Todo se reduce en asociaciones empíricas; de esta manera
el personaje principal contenido en “Hacia Varsovia” encuentra, en
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el papel que desempeñará sobre su persona la anciana desconocida,
una cierta asociación empírica con la relación que tenía con su abuela
fallecida; dicha relación es apenas un esbozo dentro de la narración,
pero el único diálogo del personaje de la abuela del protagonista
nos deja claro el poder y control que ejerció sobre él, además se le
suman algunos tintes de oráculo puesto que a través de su vaticinio
cumplido y transgredido se da la impresión de que la abuela sigue
moviendo hilos narrativos sobre la historia. Esto no quiere decir
que se trate de relaciones de poder, sino que la abuela es una especie
de fantasma del pasado que se sigue materializando en el presente
del protagonista y que, de cierta manera, aún sigue bajo su control
porque una cosa es clara: la abuela y la anciana innombrada son una
figurad de dos caras, por lo tanto, una actúa desde el pasado y la otra
en el presente.
Hegel explica también que el tiempo se genera en el
porvenir y desde ahí va hacia el presente, pero antes pasa por el
pasado. Estas reflexiones son compartidas por otros filósofos,
como Kierkegaard y Heidegger. Si el punto desde donde parte la
construcción del tiempo es el porvenir, se podría decir entonces
que es una especie de anticipación que el futuro engloba, y que es la
clave para descubrir el carácter del tiempo. La revelación del futuro
puede sonar a embuste, por supuesto; pero hay quienes se dedicaron
a estudiar estas hipótesis, como por ejemplo John W. Dunne, quien
expone, en Un experimento con el tiempo (1927), cómo los sueños
contienen flashazos del porvenir. De este modo, se puede llegar a
intuir que dentro del sueño que tiene protagonista está contenido su
porvenir, es decir, el recibimiento de la anciana ocurre y también su
inminente llegada a la antigua casas de su abuela: lugar que, como se
mencionó anteriormente, fue prohibido durante el vaticinio. Puede
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ser probable que el protagonista haya soñado por culpa al estar
transgrediendo las ordenes de su abuela. Sin embargo, aunque la
abuela haya “prohibido”, se intuye que estaba en su destino el acudir
para reencontrarse con el pasado, es decir, el protagonista cree tener
libre albedrio en sus elecciones (por ejemplo: al elegir ir a uno de los
lugares prohibidos por su abuela), pero la verdad es que él está lejos
de controlar su destino. De hecho, cuando él mismo indica “¿qué
inaplazable urgencia me había hecho correr rumbo a la estación esa
tarde?” (Pitol, 1998:157) alude a que ni siquiera él mismo sabe el
porqué de sus acciones o elecciones.
Por otro lado, la filosofía de Henri Bergson plantea una
crítica a quienes, a su parecer, confunden el tiempo con el espacio
e indica una separación entre lo que él denomina “tiempo físico”
(abstracto y conceptual) y el “tiempo vital” (intuitivo y concreto),
afirma que el pasado continúa en el presente y se ha unido a nosotros
por la vida psíquica. Para ejemplificar esto, dentro del cuento hay
una razón del porque la anciana innombrada es una suerte de doble
de la abuela del protagonista: ellas dos eran hermanas, pero tras la
infidelidad del abuelo del protagonista con la anciana innombrada
(su cuñada) provoca una ruptura en la relación de ambas hermanas,
es necesario que se preste atención a ese dato, ofrecido casi en el
desenlace de la historia, porque esta relación entre abuela-anciana y
anciana-protagonista es tratada de manera elíptica desde el principio
de la historia, aunque se llega a intuir por el desencadenamiento de
recuerdos a través de la mera observación del calzado de la anciana:
“semejantes a unos que viera [él] años atrás en el espacioso caserón
de [su] infancia, en un baúl abominado por [su] abuela” (Pitol,
1998:156). Desde esta narración Pitol ya está dando pistas sobre la
relación del pasado con el presente dentro de este cuento.
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Siguiendo con esto un punto importante para justificar estas
reflexiones sobre la relación de los personajes a manera de espejo,
es necesario reconocer la intertextualidad que Pitol establece con
Aura de Carlos Fuentes, con “La cena” de Alfonso Reyes e incluso
con Los papeles de Aspern de Henry James. En todas estas obras l está
presente la figura de dos mujeres iguales, (a pesar de ser una joven
y la otra anciana); por otro lado, se encuentra un joven que tiene
relación con el pasado de ambas ancianas y que suele ser el marido
muerto de la anciana de la historia. Sin embargo, mientras que en
Aura y “La cena” el fantasma (por nombrarlo de alguna manera)
del marido está contenido en unos diarios o en una pintura, en
“Hacia Varsovia” se contiene en la urna con las cenizas del abuelo
del protagonista.
El tratamiento del tiempo a nivel narratológico también
es de destacar. Mieke Bal expone, en Teoría de la narrativa, una
introducción a la narratología (1990), cómo el tiempo es, en una de las
bifurcaciones, la secuencia lógica o la lógica de las secuencias cronológicas,
es decir, las conexiones que ocurren detrás de un acontecimiento, y
menciona como ejemplo “alguien que vuelve tiene que haberse ido
primero” (Bal, 1990:50). Esto es precisamente lo que ocurre en
este cuento de Pitol, al igual que en “La cena” y Aura, los personajes
protagónicos masculinos, en algún punto de la narración y a manera
de epifanía, se percatan de que son una especie de “reencarnación”
de otro hombre importante para las mujeres de cada uno de los
relatos. Si bien, en “Hacia Varsovia” no se toma tan explícitamente
como en los dos relatos antes citados, no significa que no sea de
esa manera. De hecho, él personifica el abuelo para ambas mujeres
en esta narración, lo que crea una atmosfera de reencuentro, tanto
con los restos de su abuelo como el rencuentro con la anciana, así
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continuamente se trata de recuentros con el pasado o el pasado
manifestándose en el presente.
Esto mismo es lo que ocurre con la figura de las ancianas,
tal y como lo menciona la anciana innombrada: “más que heredera
de una sangre en común, éramos la misma persona con dos rostros
distintos” (Pitol, 1998:161). Se reafirma así la idea de que la figura
de la abuela fallecida (y las cenizas del abuelo) simboliza el pasado
y la anciana innombrada viene a simbolizar el presente, porque no
es hasta que las palabras antes citadas son expuestas en el texto que
se revela ante el protagonista la relación que ella tiene con su abuela
muerta y, por lo tanto, él con ella. Él mismo lo indica, a través de
una anacronía, “hablaba con una pasión que sólo recordaba haber
conocido en otra boca, en otros labios igualmente trémulos, en
otra mirada del mismo modo trastornada” (1998:161). Mediante el
recuerdo, se reflexiona cómo el pasado viene a moldear y explicar el
presente como si de un círculo se tratara.
Siguiendo con las concepciones del tiempo, Henri Bergson
también explica que el pasado puede adquirir una dimensión propia
en donde existe por sí mismo y que se separa de nosotros, pero se
manifiesta en el presente por los mecanismos de memoria. Esto se
justifica en la narrativa proustiana: las cosas en apariencia inofensivas
desencadenan el recuerdo; por ejemplo: el sabor de una magdalena
denota en el protagonista sus tardes de verano en casa de su tía, y
Proust nos adentra al pasado mediante una narración de recuerdos.
Con esto se ejemplifica cómo la existencia pasada adquiere forma a
partir del presente, que a su vez es el resultado de nuestro pasado; esto
es reafirmado con la presencia de las anacronías antes mencionadas.
Si las recapitulamos, la primera está contenida en la descripción de
la anciana: cuando él se percata de que los botines utilizados por
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la mujer le recuerdan a unos semejantes que su abuela tenía en un
baúl. Aquí, además de dar pie al vaticinio, se está utilizando la elipsis
puesto que no indica la relación de los tres personajes; sin embargo,
automáticamente se establecen conexiones por el desencadenamiento
de la memoria, cosa que también sucede cuando la manera de hablar
de la anciana le recuerda al protagonista la manera en la que su abuela
hablaba; a partir de este último desencadenamiento de la memoria se
logra saber con certeza la relación de los personajes.
Es curioso, pero premeditado por Pitol, cómo las elipsis se
esclarecen a partir de la memoria para así conectar las relaciones:
con ellas se vuelve al pasado. Para este punto de la historia (el
desenlace), la revelación de que la anciana está conectada con la
abuela muerta (no sólo de manera consanguínea sino metafórica)
refuerza el tratamiento del tiempo en el relato, y otorga la impresión
de que se trata de un viaje y la falsa sensación de que el sentido está
contenido en el tratamiento del trayecto. Pero el tiempo parece ser
el principal protagonista sea el pasado o el presente.
Observaciones finales
El aspecto fantástico se percibe de inmediato en “Hacia Varsovia” y
se acreciente por la duda de si la realidad es tal y como el protagonista
la percibe, o se debe al malestar general que lo acongoja, o quizá a
causa de la embriaguez; de hecho, es la manera en la que la realidad
se percibe el elemento al que constantemente vuelve la narración para
plantar dudas como ¿quién es la anciana? o ¿por qué decidió viajar en
ese estado? Para, desde el inicio, dar a entender cómo el protagonista
no es quien está dirigiendo el relato, sino que él mismo es un elemento
más de la narración. De esta manera, parece ser que lo único de lo que
el protagonista está seguro es de su necesidad de dormir “el sueño
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era todo lo que se me ocurría desear” (1998:157); así, después de que
“cierra los ojos”, ocurre la fisura en la narración que ofrece el mundo
onírico y se adentra en la historia: y es ahí donde la concepción del
tiempo enaltece su importancia en la vida humana. Por otro lado, la
construcción narrativa utilizada por Sergio Pitol también refuerza
el sentido de este cuento. En particular: las estructuras clásicas que
evocan a narraciones griegas; al mismo tiempo, “Hacia Varsovia” se
desdobla en dos grandes espacios: sueño y realidad. Por ese motivo,
la imitación o re-presentación de la realidad y la ficción se desprenden
de la historia como elemento, ya que es fundamental para entender la
estructura del cuento y, por lo tanto, su significado. Cabe recordar que
la fisura crea una historia contenida dentro de otra historia, como si
se tratara de “cajas chinas” o “muñecas rusas”: estas desencadenan el
gran misterio de “lo que pudo ocurrir pero no ocurrió”, es decir, el
porvenir contenido en el sueño premonitorio; así es como se configura
la frontera entre la ficción y la realidad en la narrativa de Sergio Pitol.
Por ello, no es azarosa la dificultad creada para establecer cuando
empieza una y cuando termina la otra, sino que se debe entender
como parte del laberinto narrativo pitoliano.

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�Reseñas
Humanitas, vol. 2, núm. 3, 2022

La vida y la muerte en la concepción humana.
Brenda Navarro: Casas vacías,
México: Sexto Piso, 164 páginas.
Roberto García Soto
Universidad Autónoma de Nuevo León

Fecha de entrega: 09-06/-2022 / Fecha de aceptación: 13-09-2022

En alguna ciudad de México, Daniel fue raptado un día cualquiera
en un parque por la tarde; su madre quedó muy dañada mental y
físicamente. Las ganas de vivir se le han ido. En su “luto” recuerda
a su hijo desaparecido y su pasado atroz. Una incógnita recorre su
cabeza: ¿esto era lo que quería?, ¿debía perderme yo en lugar de él
ya que pensaba en abortarlo?, ¿la libertad regresó con tanto karma
que me devolvió mi tiempo solo para sufrir? Las incógnitas habitan
en su cabeza; poco a poco se destruye en soledad. Su condena es
respirar: no lo merece, y lo hace (Navarro, 2019). La culpabilidad
la carcome de manera física por fuera y todos sus allegados se
dan cuenta de su inevitable destino. Al otro extremo de la misma
ciudad, una mujer sufre ante su adversidad. No puede educar ni
cuidar bien a su hijo Leonel debido a que el infante tiene autismo.
Sufre violencia domestica por parte de su pareja y no le va muy bien
en su trabajo; además de que su familia no le brinda un apoyo, al
contrario, debe soportar sus críticas e indiferencia en cuanto a su
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�Roberto García Soto / La vida y la muerte

precaria condición. La situación no es la mejor y se pregunta si tener
a Leonel fue una buena idea, pero ya es muy tarde, debe lidiar con él
y con todos los problemas que acarrea, no hay de otra.
¿Estas historias “ficticias” solamente son eso? ¿Pueden
ocurrir en la vida real? Claro que sí, son realidades de la vida cotidiana
para cientos o miles de mujeres en México y en toda Latinoamérica.
La ficción siempre se supera con la realidad, y más con lo surrealista
que puede llegar a ser en este país. La verdadera pregunta que habría
que hacerse es por qué se siguen suscitando casos como estos en los
modernos tiempos que vivimos.
En este breve acercamiento/resumen de la novela he
querido mostrar un poco de las dos partes que rigen la narrativa de
Brenda Navarro en esta obra. Dos gotas de agua que son diferentes
por unos cuantos átomos diminutos. En Casas vacías (2019) se
habla y se critica de dos realidades relacionadas con la maternidad
impuesta y autoimpuesta por la sociedad. Se muestran el dolor y la
pérdida, el daño mental y físico que sufren las mujeres ante la falta
de libertad; la lucha incesante que deben soportar día con día: el
dolor de vivir en general. Esta primera novela de la autora da cuenta
de su participación en la denuncia y crítica de temas referentes a la
maternidad y problemas que aquejan a la mujer en general.
En cuanto a Brenda Lozano, habría que recalcar que estos
asuntos no le son ajenos en absoluto. Nació en 1982 en Ciudad de
México, es socióloga y economista feminista por la Universidad Nacional
Autónoma de México. Realizó un máster en Estudios de Género,
Mujeres y Ciudadanía en la Universidad de Barcelona. Ha sido redactora,
guionista, reportera y editora. Es fundadora de #EnjambreLiterario: un
grupo de personas que buscan abrir espacios de difusión para voces
femeninas. Es una voz más que autorizada para concientizar sobre
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estas problemáticas. Por otro lado, la obra fue publicada en 2018 por la
página web Kaja Negra, una editorial independiente para después pasar
a manos de la Editorial Sexto Piso en 2019.
Un primer gran acierto de la novela consiste en no darles
nombres a las protagonistas de su historia, ya que con esta acción
se crea un sentimiento de empatía todavía mayor que si tuvieran un
nombre. La identificación con su pesar es instantánea y su dolor
habita en los huesos del lector de una manera tan cercana que
pareciera los rompe en miles de pedazos. A partir de este punto
nos sumergimos en su narrativa cortante y directa, describiendo
sin censura los horrores que las dos mujeres sufren en cuanto a su
relación con la maternidad en la sociedad.
Otro gran acierto, este en el plano de la narración, tiene
que ver con la confección de dos estilos completamente diferentes
para cada protagonista de la novela. En primer lugar, la narrativa
nos comunica el perfil de una mujer de mediana edad que sufre la
pérdida de su hijo menor, y comparte sus reflexiones en un monólogo
interno emergiendo desde el epicentro de las emociones, el dolor y
la rabia. “Te imaginas que un desaparecido es un fantasma que te
persigue como si fuera parte de una esquizofrenia” (Navarro, 2019).
Este monólogo utiliza un lenguaje estándar acompañado de recursos
retóricos donde se presentan las metáforas, y en algunas ocasiones la
aliteración. De esta manera, el primer perfil presentado por la novela
conlleva un lenguaje estándar que se vincula con el lenguaje poético,
creando así una sinergia que culmina en la prosa poética.
La internación del monólogo se divide como en una especie
de fragmentos por el texto. Así como la autora nos presenta sus
reflexiones en torno a lo sensible y después desarrolla su ambiente
material, pero vuelve y culmina con una frase encerrando a su vez
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�Roberto García Soto / La vida y la muerte

el sentimiento que lo origina. Sus pensamientos y reflexiones son
extractos de la conciencia que nos habla, y a su vez, fluye de manera
fragmentada. Estos fragmentos se distinguen por bosquejar la silueta
de un buitre al volar. Al vislumbrar las imágenes sombrías, el lector
comprende que la reflexión ha concluido y empezará otra. Termina
en una frase de su prosa poética que demuestra la idea principal del
texto originada por un sentimiento. Una de ellas, por ejemplo, es
cuando piensa que la lactancia es el reflejo de las madres que quieren
ahogar a los hijos ante la imposibilidad de no poder comerlos. En
una de sus reflexiones describe cómo la madre “ofrece el pecho
no solo por instinto sino por el deseo obliterado de acabar con la
descendencia antes de que sea demasiado tarde” (Navarro, 2019).
El segundo perfil nos presenta la narración de una mujer
sufriendo de constante violencia familiar. Nos relata a una mujer tan
inmersa en los roles de género: anhela ser madre; lo desea a tal punto
que este anhelo le acarrea consecuencias. Su entorno está marcado
por la violencia, y ésta va creciendo en el epicentro de una familia
disfuncional. Ella aceptando la constante agresión ejercida por su
pareja, además de padecer la presión por el hecho de ser madre. “Ella
solo quería una mujercita distinta que no se dejara de nadie pero que
fuera amorosa, ¿por qué eso podía ser malo?” (Navarro, 2019). La
narrativa de este segundo perfil se distingue por su lenguaje que
media de lo estándar a lo vulgar, y se caracteriza por el uso constante
de palabras altisonantes y mexicanismos abundantes. El texto llega
a tener más fluidez por la sencillez de su lenguaje; la voz narrativa
de Brenda Navarro utiliza oraciones largas o demasiado cortas,
con más descripciones del lugar y de la violencia ejercida; pero no
habla tanto de sus sentimientos como el perfil de la primera mujer.
Los párrafos, oraciones y hasta los capítulos son mucho más largos
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debido a las constantes descripciones de las acciones ejercidas sobre
el personaje, el lugar que habita y el entorno violento en el que vive.
A pesar de los extensos párrafos, cada frase y renglón poseen
más sencillez por el acertado uso del lenguaje coloquial. Aquí no se
reflexiona sobre las emociones; sin embargo, el trasfondo de cada
descripción y cada frase acarrea una interpretación originada por
un sentimiento de dolor y rabia. Las dos mujeres comparten la
desesperación, a pesar de los abismos lingüísticos de la narración;
se distinguen por la narrativa del entorno, los acontecimientos y los
tipos de violencia que afectan a las mujeres de diferente manera.
Un aspecto para resaltar es que la novela sirve como un
medio de denuncia. Señala las problemáticas que enfrenta la mujer
en cuanto a la maternidad y las relaciones sociales, donde siempre
deben cumplir un rol específico. La maternidad, nos explica, suele
ser en ocasiones muy difícil para algunas mujeres que no cuentan
con el apoyo necesario ni la fuerza mental y física suficiente para
soportar tal carga. También sugiere que deben soportar los prejuicios
de una sociedad machista que las somete a sus ideales. Las mujeres,
nos sugiere, necesitan tomar el control de sus vidas en situaciones
tan delicadas como el embarazo y la libertad de elegir si desean
o no tener al bebé. También recalca la necesidad de respetar sus
derechos y en la urgencia de crear nuevas sociedades donde exista
realmente la posibilidad de que ellas tomen sus propias decisiones
para sentirse seguras y poseer el destino de su futuro, como por
ejemplo la decisión de ser madre (Barrantes &amp; Cubero, 2014: 36).
Tal vez el único reproche que podríamos esgrimir en torno
a esta la novela sería el ensimismamiento en que a veces cae la voz
narrativa: y sus divagaciones en torno a la maternidad y a la vida en
general. Por un lado, la primera mujer no quería tener un embarazo,
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�Roberto García Soto / La vida y la muerte

lo acepta por un capricho y al final sucumbe ante sus deseos. En
el segundo caso, ella desea tener un hijo para obtener al fin un
gramo de felicidad, su dependencia y presión social por ser una
mujer respetable mediante un primogénito la hace cometer delitos
con tal de obtener lo que quiere. Ahora bien, puede que la autora
haya hecho esto para concientizarnos sobre la desesperación que
sufren las mujeres, y hasta qué extremo pueden llegar para intentar
cambiar su situación. Puede que, en ese ensimismamiento que
aparentemente contiene la obra, solo observemos nuestros propios
prejuicios y razonamientos machistas, porque al fin y al cabo, ellas
son las responsables de sus acciones y de su felicidad.
Por último, cabe recalcar el aspecto existencialista que se
puede notar en el primer perfil, esos pensamientos cargados de
pesimismo y muerte nos brindan dos posibilidades: dejar la lectura
en el acto o proseguirla con más entusiasmo y morbo. Y es que
se puede sentir su dolor, su agonía, la desesperación de no poder
hacer nada frente la pérdida de una parte del alma que se pensaba
no afectaría si se iba o nunca se presentaba. “Piensa que hay
personas que no debieron ser madres, se incluye entre ellas, Dios
debió pensarlo mejor antes de crear a dichas progenitoras, debió
esterilizarlas” (Navarro, 2019).
En conclusión, la novela Casas Vacías (2019) de Brenda
Navarro muestra las espantosas situaciones que debe soportar la
mujer, tales como el embarazo no deseado, la maternidad, prejuicios
y reglas de una sociedad patriarcal, violencia física y psicológica.
Como medio de denuncia es un buen aporte por la forma en que
muestra la problemática. Su objetivo de crear conciencia cumple al
mostrar situaciones que puede padecer cualquier mujer. La escritora
nos presenta una novela corta, en donde la ficción y la narración
220

DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-38

�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

están congeniadas con el fin de hacernos partícipes de la trama.
Podría definirse como un tipo de confesionario donde, de manera
descriptiva, las voces narrativas nos van contando algunos de sus
pensamientos y recuerdos. La lectura de esta obra es una magnífica
oportunidad para adentrarse en la narrativa de Brenda Navarro,
además de obtener una mejor comprensión de la situación de la
mujer en cuanto a diversos problemas sociales que la afligen.

Referencias
Barrantes, K., &amp; Cubero, M. (2014). “La maternidad como un
constructo social determinante en el rol de la feminidad”.
Wímb lu, revista electrónica de estudiantes. Escuela de
Psicología, Universidad de Costa Rica. Costa Rica. 13 de
febrero de 2014. 9(1): p. 29-42. https://dialnet.unirioja.es/
descarga/articulo/4942668.pdf
Navarro, B. (2019). Casas vacías. 2ª edición. Sexto piso. Narrativa.
México. 164 páginas.

DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-38

221

�Reseñas
Humanitas, vol. 2, núm. 3, 2022

Raquel G. Gutiérrez Estupiñán, Jaime Villarreal
y Miguel Sáenz (eds.), Encuadres
del discurso cinematográfico (eds.),
Puebla / Monterrey: CUAP-ICSyH / UANL, 2022.
Diana Hernández Suárez1
IIB, UNAM

Fecha de entrega: 16-07/-2022 / Fecha de aceptación: 13-09-2022

Uno de los grandes y principales enfrentamientos teóricos
sobre el discurso en la segunda mitad del siglo XX se dio entre
el estructuralismo y el historicismo. El enfoque estructuralista
adquirió una singular importancia sobre lo histórico como
valor epistemológico, toda vez que éste supone que todo hecho
sociológico debe estar enmarcado, en tanto fenómeno lingüístico,
dentro de la sincronía diegética, que es evidentemente ahistórica y
antisubjetiva. De esta forma, todo fenómeno cultural y la cultura
misma son susceptibles de ser estudiados a partir de diversos
niveles de “estructuras” a las que se ancla el comportamiento y el
pensamiento. Tal inclinación resta especial agencia a lo humano
y a su derrotero histórico, pues no hay un “yo que habla” ni un
1 UNAM, Becaria del Programa de Becas Posdoctorales de la UNAM,
Instituto de Investigaciones Bibliográficas. Asesorada por el Dr. Pablo Mora
Pérez-Tejada.

223

�Diana Hernández Suárez / Encuadres del discurso cinematográfico

“yo que piensa” (Foucault), sino una situación diegética –que bien
puede tener un referente humano o maquínico– que se encuentra
articulada por la estructura de cierto lenguaje. El giro lingüístico es el
fundamento teórico de los alcances estructuralistas y de la expulsión
de toda dimensión histórica y humana del método científico de lo
narrativo. Tal inclinación estructuralista y sus derivados semióticos
y narratológicos han sido interpretados por algunos críticos como
una “malversación disciplinaria estricta” –la trampa Jakobson–,
fundamentada en que la Lingüística es la disciplina que engloba todo
fenómeno material-humano. Esta operación establece una relación
crítica de todas las disciplinas a partir del lenguaje, denominando
poética a toda intensión estructural de la obra, dejando de lado la
techne de la Poética, relegando así la Retórica a lo imprescindible
para garantizar una función lingüística y, finalmente, anulando
completamente la Estética como elemento de valoración crítico
ante un objeto de arte (Aullón, 2013: 25). El objeto artístico es
reducido en ocasiones a una suerte de “dispositivo material” cuya
complejidad es sólo susceptible de ser analizada y valorada a través de
su estructura, independientemente de su valor estético, ideológico,
histórico, antropológico, social o tecnológico.
El libro Encuadres del discurso cinematográfico (2022), editado
por Raquel G. Gutiérrez Estupiñan, Jaime Villarreal y Miguel Sáenz
se inserta claramente en la discusión teórica entre el estructuralismo
y el historicismo, y aún más, en la búsqueda por superar dicha
problemática a partir del análisis del discurso cinematográfico. Uno
de los aportes sustanciales de este libro a la discusión teórica de
los estudios del cine es, sin duda, la noción de intermedialidad o
mediación del “dispositivo” artístico –el filme– en la construcción
del mundo (en términos hegelianos), que algunos de los capítulos
224

DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-41

�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

aquí recopilados utilizan como marco teórico. No obstante, este
libro resulta fundamental sobre todo para conocer el estado del
arte de los estudios audiovisuales en México. Hay que destacar
también la importante labor de coordinación de los editores,
ya que la organización de los capítulos recabados en este libro
motiva la discusión a manera de problema teórico y filosófico de
los estudios cinematográficos a partir del estructuralismo frente al
enfoque filosófico-estético (historicismo). Eso es extensivo incluso
a aquellos trabajos que suponen que la obra de arte es un hecho
lingüístico, por lo que al igual que cualquier otra forma del lenguaje,
es posible estudiarla como parte de la semiótica. El libro se divide
en dos grandes apartados rectores: “El cine entre textos” y “El cine
entre discursos”. El primero atañe a los trabajos relacionados con
el análisis narrativo, intertextual y de transposición de sentidos. El
segundo, a los cruces y transferencias de los discursos filosóficos,
políticos, sociales, etc., en la construcción cinematográfica. Este
segundo apartado atiende la compleja construcción de discursos
epistemológicos subyacentes al sentido general de la representación
cinematográfica, más allá de la construcción de una trama o de la
adaptación. Sin embargo, en ambos casos es posible encontrar una
noción de intermedio –In between o Zwieschenraum– que establece la
problemática sobre los procesos de configuración, significación y
redistribución del medio.
El primer apartado abre con el trabajo de Raquel G.
Gutiérrez Estupiñán y Alan Paul Vergara Vallejo, “Comprensión y
expansión en Atonement (novela y filme)” en el que los autores se
proponen mostrar los recursos técnicos en la traslación del discurso
entre un medio y otro, atendiendo de manera muy precisa a las
posibilidades tecnológicas. Una de las principales preocupaciones
DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-41

225

�Diana Hernández Suárez / Encuadres del discurso cinematográfico

de este trabajo se basa en analizar la capacidad referencial de los
recursos discursivos y su trasfondo argumental. Sin caer en los
excesos de la teoría estructuralista, en este trabajo se demuestra
con suma precisión todos los procesos intermediales que se dan
en la adaptación entre la obra textual y el filme. Es destacable de
este capítulo la reflexión sobre las posibilidades de representación y
configuración psicológica de los personajes en uno y otro medio –el
textual y el fílmico–, así como la importancia de la metaficción y la
metarreferencialidad de la escritura frente al discurso multimedial
del cine. Los autores reconocen que en el cambio de soporte se
presenta en primera instancia un problema filosófico, pues los
límites ontológicos frente a la realidad de la escritura y el filme están
fraguados principalmente en el cambio de código.
El capítulo “Memento y la reinvención del policial”, de Jaime
Villarreal, se caracteriza por una redacción ágil y por un marco
teórico actualizado abocado a vincular los estudios audiovisuales
con la tradición letrada de circulación masiva, que encuentra sus
bases en el siglo XVIII, pero que adquiere un papel central en la
cultura durante el siglo XIX. De la mano de Jesús Martín-Barbero,
el autor analiza la discusión teórica desde una perspectiva histórica
y culturalista para mostrar el trasfondo social de la construcción de
género policial en el cine, centrando su análisis en la psicología de
los personajes. Dentro de las discusiones teóricas, el aporte central
de este trabajo está en la comparación del “héroe” entre el policial
periodístico textual y la representación fílmica. Villarreal analizar la
construcción ficcional en ambos soportes a partir de rasgos morales
anclados en aspectos históricos, sociales, culturales y, sobre todo,
tecnológicos. Señala, además, que el policial se relaciona con la
tecnificación de la modernidad, cuyo máximo exponente habría sido
226

DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-41

�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

finalmente el cine: “El repertorio y registro melodramáticos fueron
claves en la transición de la cultura popular moderna a la cultura
de masas tecnificada de la que el cine es una instancia ejemplar”
(Villarreal, 2022: 67).
Otro capítulo fundamental en la reflexión sobre las
producciones fílmicas es el trabajo de Miguel Sáenz, “El cine de
autor como arte del entretenimiento. El autor implícito en tres
obras esenciales de Ridley Scott”. En este texto se denuncia la falta
de una metodología sólida y concluyente que analice las formas
narrativas de las producciones cinematográficas, condicionadas más
por las posibilidades técnicas que por aspectos teóricos, fuera de
los postulados estructuralistas. Y el autor agrega, específicamente
para sus intereses de estudio, que la categoría de autor implícito ha
sido pensada, de forma casi forzada, como un “aspecto formal del
relato, siendo que, en realidad, se manifiesta en niveles distintos de
cualquiera de las tres dimensiones del relato” que tradicionalmente
se proponen por la narratología (100). Sáenz con esta propuesta
busca mostrar la superación de la teoría anquilosada que supone que
la narratología divorcia al autor de la obra, con el fin de demostrar
el “autor”, más que recuperar la noción de autoridad, adquiere el
matiz de “espacio de experiencia” que se construye gracias a la
intermediación entre obra-receptor y una confusión de miradas
en la relación dialéctica que establece el cine. Este enfoque resulta
muy interesante, aunque no supera el problema del historicismo
que sí plantean los dos capítulos anteriores. El autor identifica las
dificultades teóricas del estructuralismo para dar profundidad y
alcance a su planteamiento. Señala: “parece que sería oportuno -si
no necesario- renunciar a la posibilidad de que funcione como una
especie de estructura formal del medio literario o cinematográfico”
DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-41

227

�Diana Hernández Suárez / Encuadres del discurso cinematográfico

(107), por lo que cabría preguntarse por qué Sáenz no retoma la
teoría postestructuralista para analizar la “situación narrativa” que
produce el autor como categoría teórica, concepto que resulta en
suma pertinente para pensar la relación entre cine y textualidad.
El trabajo de Hortencia Ramón Lira, “Las relaciones
intertextuales entre La fin de Napoleón À sainte-hélène (Pick,
1929) y Napoleón (Ludwig, 1906/1956)” es un análisis intertextual
entre el filme y la biografía que retoma los fundamentos de la teoría
general de Gérard Genette sobre la transtextualidad para analizar
las formas de representación entre el discurso textual y fílmico en
torno a la figura de Napoleón Bonaparte. Si bien la intención de la
autora es analizar el tiempo histórico del relato, y su representación,
a partir de algunas propuestas de dialogismo de Bajtín, tomando
como base el análisis estructuralista, se limita a analizar los
acontecimientos históricos como “formas artísticas” (152), dejando
fuera la oportunidad de teorizar sobre la representación del tiempo
y de la noción de Historia entre uno y otro medio. En el mismo
orden de ideas, “La intertextualidad metaficcional como crítica del
cine y sus creaciones”, de Roberto Domínguez Cáceres, plantea la
representación como un juego complejo de cajas chinas en las que
hay una relación entre la metaficción y la naturaleza “especular de la
imagen cinematográfica” (172). El argumento se centra en analizar la
representación de diversos discursos que atraviesan la materialidad
fílmica como una propuesta de intertextualidad, concepto retomado
principalmente de Genette. Particularmente resulta un trabajo muy
productivo toda vez que realiza un esfuerzo comparatista entre
las diversas formas de reproductibilidad. El autor se interesa por
reflexionar sobre los alcances estéticos del cine cuando hay de
por medio un proceso de adaptación de una obra literaria o un
228

DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-41

�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

“antecedente” de representación textual diferente al guion, por lo
que propone deslindar el filme de cierta condición de fidelidad al
“original” –el texto–, para permitirle una construcción simbólica
independiente a partir de sus propias posibilidades técnicas, lo que
llevaría a pensar que la obra fílmica, como artefacto estético, es un
“referente de referencias” (173) autónomo y original en sí mismo al
tratarse de un cambio de códigos.
Finalmente, este aparto cierra con el trabajo de Flor de Liz
Mendoza Ruíz, “La nueva narrativa cinematográfica en La vida ante
sus ojos (2008)”, trabajo en el que analiza la disposición estructural
y los efectos que ésta debería implicar para los espectadores. Se
trata de un entramado estructural muy detallado y minucioso, que
ejemplifica con claridad la teoría narratológica de la fragmentación,
incluso dentro de un “discurso” fílmico.
El segundo apartado, “El cine entre discursos”, abre con la
compleja aportación de Fernando Huesca Ramón, “Post tenebras lux:
un estudio de caso desde la estética institucionalista de Hegel”. Se
trata de un trabajo que busca estudiar el cine dentro de un marco
de interpretación Estética a partir de los postulados hegelianos.
Desde una concepción plenamente filosófica, el autor entiende que
en este concepto se articulan nociones jurídicas, morales, sociales,
económicas, políticas y filosóficas que dan definición al hombre
como ente cultural-social, por tal razón, pensar en una estética
institucionalizada, así como su relación con la “eticidad” permiten
un anclaje teórico para realizar interpretaciones filosóficas del arte.
Hay que señalar, además, que esta revisión permite vincular los
aspectos teóricos del arte con los rasgos históricos del objeto de arte.
Por otro lado, cabe decir que el planteamiento de este texto resuelve
en buen parte los planteamientos expuestos en este volumen, pues
DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-41

229

�Diana Hernández Suárez / Encuadres del discurso cinematográfico

Huesca muestra, por medio de un complejo análisis de las ideas
estéticas de Hegel, que el arte es en sí “un instrumento cognitivo”
irreductible a la estructura, pues engloba tanto los aspectos de la
forma –la materialidad que encarna la cualidad sensible a partir
de sus posibilidades técnicas- con la compleja composición social,
jurídica, cultural e individual del espíritu, rasgo artístico superior a la
naturaleza. La finalidad del objeto estético es, entonces, “presentar a
los sentidos y a la cognición lo esencial de lo antropológico, lo social,
lo económico y lo político” (251). En esta caracterización compleja
del cine como objeto estético, el autor no puede dejar de señalar
la diametral distancia que existe entre el arte de “consumo como
mercancía” y el cine artístico. Si bien esta cuestión representa otro
problema sobre la Estética y el propio origen de la disciplina, vale
la pena resaltar el acierto del autor al no colocar una pieza artística
a la misma altura cultural de una comercial a partir de su estructura.
En concordancia con el artículo de Huesca, Nino Angelo
Rosanía M. y Karen Cárdenas Almanza, en su texto titulado
“Cine y filosofía”, se preguntan sobre el cine filosófico frente a la
implementación académica de otros tipos de categorías usadas
para la cinematografía. Los autores parten de dos criterios propios
del cine para hablar de sus capacidades filosóficas: la Estética y la
Epistemología. Se trata de una reconstrucción crítica de la discusión
sobre el cine como filosofía. Resulta significativo el diálogo que
establece con el capítulo anterior, pues mientras Huesca considera
que el cine puede constituir un objeto estético, susceptible de un
complejo análisis filosófico, los autores de este capítulo rebaten el
principio de reflexión o análisis filosófica a partir de la noción de
“dispositivo”, que puede ser filosófico o artístico. Esta discusión
remite directamente al problema del arte como un conjunto
230

DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-41

�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

complejo de representación, que no puede reducirse a aspectos
meramente formales o miméticos, sino que involucra una serie de
complejos procesos de representación de la representación hasta
constituir un mise en abyme teórico y referencial. A dicha discusión
habría que agregar que las manifestaciones artísticas pueden ser
expresiones del pensamiento filosófico y, por lo tanto, un filme puede
involucrar tantos rasgos de reflexión epistemológica y estética, así
como ontológica, tal como señalan los autores del primer capítulo,
y, por lo tanto, derivar en un ensayo filosófico propiamente dicho.
Diversos ejemplos hay en la tradición filosófica, baste recordar
el cuadro de Paul Klee y la reflexión histórica que realiza Walter
Benjamin, no obstante, resulta aún complejo, sin un andamiaje
teórico sólido extender de tal manera la noción de ensayo para que
un producto cinematográfico pueda ser pensado, en sí mismo, como
ensayo filosófico. Un ejemplo concreto de la discusión anterior en
este libro es el trabajo de Liliana García Rodríguez, “La expresión
del deseo: Psicoanálisis y Surrealismo en Un perro andaluz”. Se trata
de una revisión crítica de la “poética” surrealista de Buñuel.
Aparentemente el texto de Yolanda Mercader Martínez,
“Transexuales, transgéneros y travestis. Presencias de identidad
genérica en el cine mexicano” se encuentra en otro orden de ideas,
pues se trata de un aporte significativo para los estudios culturales
a partir de una metodología marcadamente antropológica y desde
la perspectiva de género. La autora piensa el cine como un espacio
de crítica, pero también de estandarización y reforzamiento de
imaginarios sociales a partir de un entramado estético: “a través
de su narrativa e imágenes, ha impuesto su concepción del mundo
asignando un puesto al que lo produce o al que lo recibe, permitiendo
a las mujeres y a los hombres contemplarse en la imagen que se les ha
DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-41

231

�Diana Hernández Suárez / Encuadres del discurso cinematográfico

asignado y conocer dónde están situados, es decir, el cine descubre
el mecanismo de la diferencia sexual en nuestra cultura” (352). La
aportación de este texto es muy significativa, ya que realiza un análisis
pormenorizado de los discursos atraviesan las representaciones y,
por lo tanto, construyen categorías organizadoras o epistemológicas.
Este rasgo guarda una especial relación con la reflexión filosófica
con la que abre el apartado, pues al realizar el estudio histórico logra
anclar la discusión con una gran eficiencia al plano social, que la
autora llamada “integración cultural”, a partir de una crítica de las
categorías organizadoras (la episteme) y la configuración estética.
Por último, el libro cierra con un artículo de Lauro
Zavala, titulado “Una glosemántica narrativa para la traducción
intersemiótica”, propuesta a partir del modelo de Louis Hjelmslev.
El autor busca una resolución a la discusión sobre la adaptación
a partir de una “metafísica de origen” –hipertexto– que
propone la intertextualidad, como parte de una transtextualidad,
independientemente de si se trata de un aspecto pretextual o
architextual. Como si se pensara en una estructura circular, el
trabajo de Zavala a la vez sintetiza las discusiones propuestas en
este libro al circunscribir la discusión a dos grandes aspectos: “un
debate metodológico sobre la relevancia de las aproximaciones
humanísticas (entradas en el empleo de los elementos formales del
lenguaje audiovisual) y las aproximaciones sociales (centradas en la
dimensión ideológica de los contenidos narrativos)” (384). Pero a la
vez, vuelve a poner sobre la mesa la discusión entre el estructuralismo
y el historicismo. El autor relaciona el estudio cinematográfico con
el giro lingüístico y lo ciñe a la relación significado y el significante,
a partir del cual se desarrolla el sistema glosemático para estudiar el
signo pa partir de la “expresión” y el “contenido”. En estos términos
232

DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-41

�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

teóricos, la relación-interrelación de discursos son susceptibles de
una “traducción semiótica” independientemente del medio o la
materialidad, de forma que la filosofía, la pintura, la arquitectura,
la literatura y el mismo cine son entendidos como sistemas de
signos del lenguaje (389). En otras palabras, toda mediación puede
ser entendida como transposición y, por lo tanto, como traducción
semiótica.
Conciliar el análisis del discurso en el cine con sus alcances y
posibilidades filosóficas es el objeto de este libro. Cabe señalar que
algunas de las discusiones planteadas de forma puntual en algunos
capítulos, así como de forma implícita en la disposición de todo
el libro, encuentran una relación clara con enfoques relativamente
recientes sobre las producciones mediales, que van más a allá del
cine para enfrentarse a nuevas formas de representación audiovisual
sin referentes, de allí la importancia de que diversos trabajos de este
libro aún tengan como problema la construcción del mundo a través
de la representación y su relación con la realidad, cada vez menos
“original” y más autorreferida.

Referencias:
Aullón de Haro, Pedro. Escatología de la crítica, Clásicos Dykinson,
Madrid, 2013.
Foucault, Michel. La arqueología del saber, trad. Aurelio Garzón del
Camino, Siglo XXI, México, 2010.

DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-41

233

�Reseñas
Humanitas, vol. 2, núm. 3, 2022

Escritores Neoloneses Emergentes:
Ab animalibus/Volumen 1,
Monterrey: UANL, 2022, pp. 120.
Carlos Rutilo
UANL

Fecha de entrega: 12-09/-2022 / Fecha de aceptación: 13-09-2022

Ab animalibus/Vol. 1 (2022) es una antología que reúne once relatos
de escritores que, de alguna forma u otra, pertenecen al estado de
Nuevo León. Fue publicada por la reciente Editorial de Escritores
Neoleoneses Emergentes, en coedición con la Casa Universitaria
del Libro, a través de la Editorial Universitaria de la UANL. Cada
una de las narraciones se valen de diferentes recursos estilísticos
para revelarnos la variedad de inquietudes que anidan en la
literatura escrita en el norte de nuestro país. El punto de partida
(o de llegada) de los textos tiene que ver con el cuerpo o la piel
de algún animal vertebrado: material que los narradores utilizan
para poder contarnos sus respectivas historias. Veamos el listado:
“Huele a trufa” de Mónica Ceballos, “Eli es un gato” de Roberto
Arreozola, “El vagabundo” de César D. Machuca, “Mi abuela es
una ballena” de Mariena Padilla, “Alyas (Ouroboro)” de Leonardo
Rangel, “Miocardio de S. scrofa” de Felipe Saavedra, “Cabrito al
pastor” de Manuel Herrera, “Egoísmo” de Ricardo Pérez López,
235

�Carlos Rutilo / Escritores Neoloneses Emergentes

“El Abado” de Blanca I. Villalobos Mancha, “El reflejo nocturno”
de Alma Sánchez y “Al norte” de Jorge Hernández López. Junto a
ellos, los acompañan las ilustraciones de Diego Cotera y el ensayo
“Hacia una poesía del cuerpo”, una propuesta poética del creador,
narrador y académico Eliseo Carranza Guerra, que hace las veces
de prólogo o estudio preliminar. Carranza logra guiarnos hacia una
idea más amplia y general de la presente antología:
Los once textos aquí antologados están hilvanados bajo el imperio
de ciertos modos de entender el cuerpo y con esos modos decir
algo acerca de nuestra posible naturaleza. Y, para ello, los once
autores decidieron partir de una misma concepción de la realidad.
(2022: 8)

El libro no teme desafiar las convenciones y de manera
íntima nos motiva a leer el mundo a través de las distintas miradas
sobre el cuerpo. Y al decir cuerpo estamos apelando a la condición
escatológica y efímera de lo humano, condición que la literatura ha
conseguido expresar en incontables historias, haciendo uso, entre
otros materiales, de la memoria y su relación con sórdidos entornos
y la naturaleza misma, que casi siempre nos guarda su secreto para
revelárnoslo hacia el final.
Debo destacar también que algunos de los textos de la
antología, como “Huele a trufa”, “Eli es un gato”, “El vagabundo”
y “El reflejo nocturno”, entre otros, logran transitar entre las
fronteras de lo fantástico, o de lo maravilloso, e inclusive juegan
con las alegorías a través de un cuidadoso trabajo con el lenguaje
poético, que cada narración sabe mostrar a su manera:
Estoy seguro de que Eli es un gato. La veo todos los días
convertida, paseándose sobre la barda de mi casa y a veces trato

236

DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-43

�Humanitas, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

de hablar con ella, pero no me contesta. Mi mamá ya no se ríe y
ahora me pregunta por qué digo que la gata blanca es mi hermana,
pero es obvio: tiene los ojos grises como Eli y es blanca como
ella… (23)

Pero tampoco debemos perder de vista “Cabrito al pastor”,
que juega con la historia neoleonesa para relatarnos una narración
fragmentada, como si fueran los miembros de un animal, y
nos muestra el dolor desde otra perspectiva: “Sólo era rumiar la
cotidianidad, mascar la soledad y triturar su propia muerte cada día”
(22). La cotidianidad también es un tema constante y se disecciona
de distintas formas, como es el caso de “Miocardio de S. scrofa”,
cuyo narrador afirma que el “[…] corazón apesta como apestará
todos los corazones en algún momento…” (52); o el de “Alyas
(Ouroboro)”: “[…] me bastará decir que por un tiempo existí entre
ligeras intermitencias traslúcidas de sus reflejos…” (44).
Aunque la antología sea breve, por la cantidad de páginas, no
deja de ser un proyecto de altura, que logra concretarse al mostrarnos
la calidad de cada uno de los narradores emergentes de estos relatos.
No olvidemos que a partir de los sueños suelen surgir grandes ideas,
y éstas pueden consolidarse en obras que nos ayuden a conocer las
inquietudes de las nuevas generaciones y sus propias maneras de
trabajar con la literatura.
Ab animalibus/Vol. 1 es prueba y constancia: nos confirma la
consolidación de estos jóvenes editores que empezaron a cimentar
su propio camino con la publicación de las antologías electrónicas
Elementum (2020, con prólogo de Roberto Kaput) y Finis Mundi
(2021, con prólogo de Antonio Ramos Revillas). Leerlos es una
nueva forma de volver a encontrarnos frente al mundo en tiempos
de crisis, donde la incertidumbre también puede ser vista a través
DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-43

237

�Carlos Rutilo / Escritores Neoloneses Emergentes

de los ojos de los ojos de la literatura para decirnos, o revelarnos,
nuevas cosas.
Por último, me atrevo a decir que las miradas y las voces de
quienes han formado, forman y formarán parte de este proyecto
darán mucho de qué hablar en el futuro de la literatura escrita
en nuestro territorio y en nuestra lengua. La constancia de sus
respectivos trabajos es algo que no podemos dejar pasar de largo.
Enhorabuena por este primer volumen impreso, enhorabuena por
Ab animalibus y por los libros que están por venir.

238

DOI: https://doi.org/10.29105/humanitas2.3-43

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                  <text>Humanitas : Revista de Teoría, Crítica y Estudios Literarios</text>
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                <text>Heredera del Anuario Humanitas, publicación emblemática del Centro de Estudios Humanísticos de la UANL creada en 1960, Humanitas. Revista de Teoría, Crítica y Estudios Literarios responde ahora a la necesidad de la diversificación de enfoques y acercamiento a la literatura en y desde el ámbito latinoamericano.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�D.R. 2022 © Humanitas Vol. 1, No. 2, enero-junio 2022, es una publicación semestral editada por
la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través del Centro de Estudios Humanísticos,
Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías, Piso 1, Avenida Alfonso Reyes #4000 Norte,
Colonia Regina, Monterrey, Nuevo León, México. C.P. 64290. Tel.+52 (81)83-29- 4000
Ext. 6533. https://revhumanitas.uanl.mx Editor Responsable: Víctor Barrera Enderle. Reserva
de Derechos al Uso Exclusivo 04-2022-020212344100-102, ISSN en trámite, ambos ante el
Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última actualización de este
número: Centro de Estudios Humanísticos de la UANL, Mtro. Juan José Muñoz Mendoza,
Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías, Piso 1, Avenida Alfonso Reyes #4000 Norte, Colonia
Regina, Monterrey, Nuevo León, México. C.P. 64290. Fecha de última modificación de
22 marzo de 2022.
Rector / Santos Guzmán López
Secretario de Extensión y Cultura / Celso José Garza Acuña
Director de Historia y Humanidades / Humberto Salazar Herrera
Titular del Centro de Estudios Humanísticos / César Morado Macías
Director de la Revista / Víctor Barrera Enderle

Autores
Mario César Islas Flores
Gonzalo Rojas Canouet
Michelle Monter Arauz
Lluvia Olvera
Omar Armando Paredes
Joseph Amauri Cardona Mora
Valeria Vazquez Elizaldi
Magdalena López
Isabel Alcántara Carbajal, Álvaro Ernesto Uribe Hernández
Francisco Gerardo Tijerina Martínez
Adbeel Darío Duarte Hernández
Roberto Kaput González Santos
Carlos Rutilo Aguilar
Esnedy Zuluaga
Leonardo Pérez Díaz
Editor Técnico / Juan José Muñoz Mendoza
Corrección de Estilo / Francisco Ruiz Solís
Maquetación / Concepción Martínez Morales

Se permite la reproducción total o parcial sin fines comerciales, citando la fuente. Las opiniones
vertidas en este documento son responsabilidad de sus autores y no reflejan, necesariamente, la
opinión de Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Este es un producto del Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad Autónoma de Nuevo
Léon. www.ceh.uanl.mx
Hecho en México

�Humanitas
Revista de Teoría, Crítica y EstudiosLiterarios
http://humanitas.uanl.mx/
Espacialidad e itinerarios en la cuentística de
Mario Levrero
Spatiality and itineraries in the short stories of
Mario Levrero
Mario César Islas Flores
Universidad Autónoma de Sinaloa

https://orcid.org/0000-0002-8076-6529
Fecha entrega: 06-11-2021 Fecha aceptación: 11-2-2022

Editor: Víctor Barrera Enderle. Universidad Autónoma de Nuevo
León, Centro de Estudios Humanísticos, Monterrey, Nuevo
León, México.
Copyright: © 2022, Islas Flores, Mario César. This is an openaccess article distributed under the terms of Creative Commons
Attribution License [CC BY 4.0], which permits unrestricted
use, distribution, and reproduction in any medium, provided the
original author and source are credited.

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.2-1
Email: islas_flores@hotmail.com

�Artículos
Humanitas, vol. 1, núm. 2, 2022

Espacialidad e itinerarios en la cuentística de Mario
Levrero
Spatiality and itineraries in the short stories of Mario
Levrero
Mario César Islas Flores
Universidad Autónoma de Sinaloa
Fecha de entrega: 6-11/-2021 / Fecha de aceptación: 11-2-2022

Resumen. En una significativa cantidad de cuentos de Mario Levrero los
desplazamientos son frecuentes y cruciales. Se trata de itinerarios emprendidos de forma voluntaria o, por el contrario, forzados por alguna circunstancia que los torna imperativos, incluso, al grado que de su concreción
depende la pervivencia personal o colectiva. Pero, sea que el trayecto tenga
un carácter iniciático o una finalidad tan precisa, como supervisar la disposición del mobiliario de la propia vivienda o la obtención de un refugio,
los pueblos o ciudades que fungen como punto de partida o arribo desempeñan un rol protagónico. Es decir, no son meras escenografías en las que
están enmarcados los acontecimientos, sino que en buena medida tornan
inteligibles a estos. El objetivo del presente ensayo es explicitar la importancia cardinal jugada por la espacialidad en la cuentística levreriana a la par
que se profundiza en los problemas derivados de su reciente compilación,
pero también, trazar ese desplazamiento nada infrecuente entre la cuentística
y la ensayística autobiográfica del escritor uruguayo.
Palabras claves: espacialidad, cuento, autobiografía, biografía, ensayística

15

�Mario César Islas Flores / Espacialidad e itinerarios

Abstract: In a significant number of Mario Levrero’s stories, displacements are frequent and crucial. These are itineraries undertaken voluntarily or, on the contrary, forced by some circumstance that makes them imperative, even to the extent that personal
or collective survival depends on their realization. However, the
towns or cities that serve as a starting or arrival point play a leading role, whether the journey has an initiatory character or a precise purpose -such as supervising the arrangement of the furniture
in one’s home or obtaining a shelter-. That is to say, they are not
mere scenographic frames in which events take place, but to a large extent, they make them intelligible. The objective of this essay
is to make explicit the cardinal importance played by spatiality in
the Levrerian short story while delving into the problems derived
from its recent compilation, but also to trace that not uncommon
displacement between the short story and the autobiographical
essay of the writer Uruguayan.
Keywords: spatiality, short story, autobiography, biography, essay

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Punto de partida
La de Mario Levrero es una obra que, a partir de la publicación
póstuma de La novela luminosa (2008) ha sido objeto de una
creciente atención. La aparición de sus Cuentos completos (2019)
se inscribe en esta revaloración editorial y crítica hacia los
múltiples registros del literato y ensayista uruguayo, quien, sin
duda, ha devenido en una de las figuras emblemáticas de las letras
hispanoamericanas de entresiglos. La compilación aludida perfila
de entrada la problemática de su propia articulación, es decir, invita
a preguntarnos acerca de la validez del criterio empleado para
decidir cuáles textos dentro del corpus levreriano son susceptibles
de ser considerados literarios y cuántos de ellos, a su vez, podrían
ser clasificados como cuentos. Esta cuestión, como espero ilustrar,
no es en modo alguno menor y considero necesario su abordaje
para adentrarnos en los matices de una escritura que oscila
entre la autobiografía y la parapsicología, entre lo ensayístico y
una imaginación desbordante y regida, además, por una peculiar
dinámica editorial. El protagonismo de la espacialidad en algunas
piezas cuentísticas levrerianas es la otra temática que me propongo
explorar en este ensayo. ¿Cuál es el significado de los recurrentes
y decisivos itinerarios emprendidos por los personajes de esas
narraciones no pocas veces disímiles en contenido y extensión?
Esta interrogante será mi guía en esta geografía compuesta por
lugares tanto enigmáticos como familiares en su rotundidad
genérica (un jardín, una vivienda, una pequeña estación de tren) y
quizás dicho recorrido nos permita ampliar nuestro entendimiento
sobre los móviles de la cuentística levreriana.
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Una antología de antologías
El cariz autobiográfico fue enfatizándose hasta volverse definitorio
en algunas de las últimas obras de Levrero y, muy especialmente,
en “Diario de la beca”, que inaugura y abarca la mayor parte de
La novela luminosa (2008). El antecedente más importante de esta
inflexión escritural es Diario de un canalla; texto redactado durante
su prolongada estancia en la capital argentina, por tal motivo, no
deja de causarme extrañeza advertir la presencia de estas páginas
íntimas en el volumen compilado por Nicolas Varlotta (Levrero,
2019: 553-583). No obstante, su decisión de respetar, por una parte,
la voluntad de su padre Jorge Mario Varlotta Levrero, quien en
vida incluyera su diario bonaerense en las páginas de El portero y el
otro (1992) y, por otra, de observar escrupulosamente la trayectoria
cronológica de esas antologías preparadas por el propio escritor
montevideano, me parece positiva en la medida que edificó una
rúa por la que pueden transitar tanto los nuevos lectores como los
especialistas en la obra levreriana, pero el problema reside en que
algunos de los destinos que figuran en ella no se corresponden con
las señaléticas.
Lo anterior, creo, torna pertinente plantear un ejercicio de
aliento contrafactual: y, si El discurso vacío (2019) -por mencionar
otro texto de primer orden inscrito, a mi juicio, en la ensayística
autobiográfica de Levrero- hubiera sido seleccionado por el escritor
rioplatense como parte constitutiva de una antología, ¿acaso también
habría figurado en la obra integrada por Varlotta? En función
del enfoque, a un tiempo, pragmático y didáctico que empleó
resulta del todo probable; empero, cabe resaltar, que la dimensión
autobiográfica ha sido infravalorada u obviada en la mayoría de las
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aproximaciones investigativas a la producción textual de Levrero al
calificar como literarios sus textos autobiográficos (Polleri, 2013;
Bértolo 2010; Gandolfo, 2015; Ricciardi; 2015; Cosse, 2015)1 y, por
tanto, no resulta tan sorpresivo que Cuentos completos refracte tal punto
de vista. Además, el itinerario irregular y accidentado de muchos de
los libros de Levrero representó, sin duda, un reto mayúsculo en la
preparación de este texto que, como los de su especie, tienen como
vocación constitutiva la totalidad, aunque algunos lectores habríamos
agradecido que, en el caso puntual de Diario de un canalla (uno de los
escritos más extensos que figuran en la selección de Varlotta, por
cierto)2 se hubiera especificado, por lo menos -como Varlotta si lo
observó en otros casos-, la problemática de la clasificación textual:
Hemos agregado dos piezas poco conocidas, que no encajan
nítidamente en la categoría de “cuento” y que tampoco figuran
en ninguna de las principales antologías personales del autor:
nos referimos a “Tres aproximaciones ligeramente erróneas al
problema de la Nueva lógica” y “Ya que estamos”. En ambos casos,
los motivos para incorporarlas fueron varios, pero especialmente
dos: por considerar que poseen un gran interés y valor literario y
por tratarse de obras casi desconocidas (Levrero, 2019: 11).

El desconocimiento en el caso de Diario de un canalla no aplica,
en virtud de que se trata de uno de los textos de Levrero que alcanzó
mayor difusión en vida del autor y también de forma póstuma (2015).
La raíz de la cuestión se encuentra en todo caso en la ponderación de
1 Una excepción notable es el estudio de Helena Corbellini (2018).
2 “Diario de un canalla” es el segundo texto más extenso que figura en
Cuentos completos (Levrero, 2019: 553_583) sólo superado por “La cinta de
Moebius” (Levrero, 2019: 149-191).
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su valor literario porque en el caso que nos ocupa es ahí, justamente,
donde queda subsumido su potencial valor autobiográfico. Al respecto,
en el prólogo que Fabian Casas preparó para Cuentos completos, se lee:
Encuentro en la obra de Levrero dos grandes trancos. Uno
influenciado por Kafka y los cuentos infantiles, siempre bordeando
lo siniestro, relatos de peripecias, que dan la impresión de que el
escritor inventa a medida que narra. Y el otro, el Levrero realista,
el último Levrero, más cercano a Jorge Varlotta -su identidad real, que dejó por lo menos dos libros maravillosos: El discurso vacío
y La novela luminosa. Este último lo consagró a otro tipo de lector
que hasta entonces no lo conocía, rompió la valla de los lectores
de culto. En los cuentos que acá se prologan está el Levrero más
secreto y el que, de alguna manera, tiene el ochenta por ciento del
ADN que lo hizo un escritor extraordinario (Levrero, 2019: 7-8).

¿Cómo interpretar esa valía, ese porcentaje asignado a la
cuentística de Levrero? Es lícito tener una preferencia como lector
por una de las facetas de un autor, e inclusive, considerar que ese
registro es el más importante desde el punto de vista literario.
No me parece válida, en cambio, la ambigüedad implícita en el
planteamiento: ¿Levrero devino entonces en un escritor extraordinario
por mediación de sus cuentos? La interrogante, entre muchas otras
posibles, se torna pertinente ante la naturaleza de la afirmación de
Casas. Sin embargo, conviene recordar que los diferentes géneros
escriturales frecuentados por Levrero se entrecruzan de un modo
incesante3 y, por tal motivo, la producción cuentística del autor
3 Por tal motivo, me parece que el empleo de una categoría como trilogía,
aunque se encuentre vinculada con el juicio de Mario Levrero acerca de sus
primeras novelas (Gandolfo: 2013:21 y la revelación de un anhelo editorial
relacionado con su prosa autobiográfica (Levrero, 2008:19) está definitivamente
sobreestimada como elemento explicativo (Rosso, 2013:141_163; Libertella,

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montevideano no puede fungir como un antecedente literario
general (con independencia de su potencial preeminencia estética).
Esta sincronicidad tiene, por supuesto, bemoles y permea a todas
las antologías que sirvieron de base a la obra reunida por Varlotta:
Escribía lo que surgía, y eso podía ser un relato, o una novela
corta, o una novela un poco más larga, o un artículo humorístico,
o un poema que jamás habría de mostrar a nadie. Y otras cosas
que salían sin otra finalidad que la de nacer, como por ejemplo,
dibujitos. Con el tiempo se juntaban unos cuantos relatos, y cada
tanto (generalmente cada tantos años), cuando venía alguien a
preguntarme si tenía algo para publicar, podía ofrecerle un libro
con esos relatos que se habían ido acumulado, o alguna de esas
novelas que quedaban inéditas durante años (Levrero, 2013: 29).

Este modus operandi escritural caracterizado por la ralentización
y reciclaje editorial es el responsable de los textos que se repiten
en la media docena de antologías que Levrero entregara a distintas
editoriales rioplatenses. Sobre este asunto, Varlotta indica que Los
muertos fue excluida de Cuentos completos “dado que consta de sus solo
cuatro relatos, todos ellos recogidos al año siguiente en Espacios libres”
(Levrero, 2019: 11). Con esa decisión, sin duda, se evitó una absurda
duplicación textual, pero tan loable como ello hubiera sido evitar la
inclusión de piezas que, en definitiva y por mucho que se extienda
el rasero literario, no se inscriben dentro del género cuentístico,
por tal razón, considero que estamos no ante la reunión total de
2010:41), e incluso, editorialmente, pues, DeBolsillo empezó a comercializar
La ciudad, París y El lugar en un estuche con el título general de Trilogía
involuntaria (Levrero, 2010) y, posteriormente, las tres novelas fueron
conjuntadas en un solo volumen (modificando el orden de aparición original
por el de redacción) con el título global ya referido (Levrero, 2016).
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los cuentos levrerianos, sino ante una antología de antologías (y, una
de dimensiones injustificadamente extendidas). No obstante, este
volumen allana el camino, insisto, para quienes deseen iniciarse en
la lectura de uno de los más relevantes narradores latinoamericanos
descubiertos en el siglo XXI, pero también para aquellos que tenemos
la intención de encontrar en este conjunto temática y estilísticamente
diverso algunas afinidades que contribuyan a la comprensión de la
cuentística levreriana. En este sentido, la espacialidad en su acepción
más amplia, es decir, no sólo como el escenario en que se desarrolla
la trama, sino como un factor que, en sus múltiples manifestaciones,
sea como un entorno natural o de factura humana, como punto de
partida o destino, como un lugar regido por una lógica extratextual
reconocible o pautado, por el contrario, por leyes autorreferenciales
fungirá como nuestra brújula por este universo textual.
Puertas y máquinas
“Entro al ropero y cierro la puerta desde dentro” se lee en “La
máquina de pensar en Gladys (negativo)” (Levrero, 2019, 110);
relato final del primer libro de cuentos de Levrero intitulado
La máquina de pensar en Gladys (1970). Éste último también es el
título de la narración inaugural que de forma simplista pudiera
ser interpretada como la versión positiva de una historia que,
en ambos casos, resulta breve y extraña: una suerte de pase de
revista efectuado a la disposición del mobiliario y al orden de
los elementos constitutivos de la vivienda del protagonista antes
de dormir. Levrero consigna con toda naturalidad “la máquina
de pensar en Gladys” que, en ese instante, “estaba enchufada y
producía el suave ronroneo habitual” (Levrero, 2019: 19). Esta
poderosa irrupción en un horizonte doméstico anodino me remite
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a ese tipo de enunciados que Michel Foucault alude (citando a
Borges) en el prefacio de Las palabras y las cosas (1968) en la medida
que no es posible representarnos esa máquina de una forma precisa,
concreta, a diferencia de esa casa cuyos componentes nos resultan,
sin mayor esfuerzo, imaginables.
Empero, esa inconcebible máquina de pensar y la puerta más
común en los cuentos de Levrero están separados por una frontera
mucho más estrecha de lo que pudiera suponerse. ¿Qué nos aguarda
tras la fachada más simple de lo cotidiano? ¿qué acontecimientos se
concatenarán tras la acción mínima de girar una perilla para franquear
un umbral metálico o de madera? Realidades de distinto signo
coexisten en ese desplazamiento mínimo que lleva al personaje a la
recámara y/o al ropero una noche cualquiera con la única finalidad
de conciliar el sueño. Puertas que se cierran tras o frente a él, pero
al fin de cuentas, la colisión entre los dos órdenes se puede suscitar
en cualquier momento:
Por la madrugada desperté inquieto, un ruido desacostumbrado
me había producido un sobresalto; me ovillé en la cama y me
cubrí con las almohadas y me puse las manos en la nuca y esperé
el final de todo aquello con los nervios en tensión: la casa se
estaba derrumbando (Levrero, 2019: 19).

Por su parte, el desenlace en “La máquina de pensar en
Gladys (negativo)” también es calamitoso:
Por la madrugada me despierto tiritando, alguien ha abierto la
ventanita del ropero y tengo fiebre, estoy bañado en sudor y me
duele el ojo izquierdo, pido a gritos un médico o una ambulancia,
pero estoy en medio de un campo desolado y no hay quien escuche
mis gritos (Levrero, 2019: 110).
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La realidad externa puede ser avasallante, no sólo en su
manifestación ostentosa y violenta, sino también en su indiferencia
y trastocar con la misma fuerza el mundo preexistente y, además,
toda tentativa ulterior. “En mi dormitorio” -se lee en “La máquina
de pensar en Gladys”- “le di cuerda al despertador, comprobando
que la hora que indicaba coincidía con la del reloj de pulsera en mi
muñeca, y lo puse para que sonara media hora más tarde a la mañana
siguiente (porque había decidido suprimir el baño; me sentía un
poco resfriado)” (Levrero, 2019: 19) y, en la versión adjetivada como
negativa el protagonista refiere: “entro al dormitorio y encuentro en
mi cama a la mujer, desnuda; promete despertarme mañana a la hora
de siempre” (Levrero, 2019: 110).
En “La casa abandonada” se resalta la importancia que
también juega en los cuentos de Levrero la espacialidad urbana y no
sólo la rural que se enseñorea en su vastedad inmutable:
En una calle céntrica, poblada en general por edificios modernos,
se ve, sin embargo, una vieja casa abandonada. Al frente hay un
jardín, separado de la vereda por una verja; en el jardín, una fuente
muy blanca, con angelitos; la verja parece una sucesión de lanzas
oxidadas, unidas entre sí por dos barras horizontales; de afuera,
se ve de la casa un ex-rosado, actualmente muy sucio y verdoso,
que corresponde al frente, y algo de una persiana muy oscura.
Esta casa interesa solamente a algunas personas que caen bajo su
influjo; estas personas, entre las que me incluyo, saben de algunas
cosas que allí suceden (2019: 26).

En strictu sensu, no sólo personas coinciden en esa propiedad,
porque en dicho relato también se alternan el registro realista y otro
decididamente fantástico. Estas transiciones en la cuentística de
Levrero pueden ser graduales o súbitas, pues, como ya he apuntado,
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con frecuencia la distancia entre ambas está simbolizada apenas por una
puerta, así sea una puerta secreta como acaece en “El sótano” (Levrero,
2019: 38-65). Abro un paréntesis para resaltar la coetaneidad entre
esta última narración y La ciudad (1970), porque con independencia de
que el libro de cuentos en que se incluye y la opera prima novelística de
Levrero fueron publicados originalmente el mismo año, la redacción
de ambas se sitúa en torno a 1966, es decir, en la etapa formativa de
Levrero como escritor; época en la que, en palabras del propio autor
uruguayo, su literatura era una simple “traducción” (Matus, 2013:
197), e inclusive, un “plagio” (Bruno, Galione y Bonino, 2013: 138)
de la de Kafka.4 Resalto esto porque ese inmenso espacio vegetal que
figura en “El sótano” y al que Carlitos accede por la referida puerta
está poblado por jardineros con infinitas gradaciones y por insectos
que son únicos en su género. (Levrero, 2019: 50). Esas presencias, a
mi juicio, se asemejan a esos representantes de la ley que figuran en
la literatura kafkiana (Kafka, 2004: 237-239) y, particularmente, el
insecto Titus (figura clave en la narración en la medida que revela la
estrategia que el niño debe seguir ante el jefe de jardineros para poder
retornar a su mundo) podría formar parte de ese bestiario compuesto
4 Y con ello, no quiero insinuar que en algún momento dicha influencia
desapareció por completo, sino que sí es perceptible su modulación en la
medida en que Levrero fue encontrando un registro propio que, a mi juicio,
marcará su distancia más significativa con Kafka en lo concerniente a la
falta de solemnidad en el registro autobiográfico. Antonio Muñoz Molina, en
cambio, advierte desde ese libro inaugural un deslinde entre ambos escritores:
“En Mario Levrero yo intuyo un fondo más denso de amargura: la mujer
rozada y casi ofrecida y de pronto inalcanzable, la búsqueda por un laberinto de
pasillos y puertas cerradas y escaleras sumergidas en la oscuridad, los campos
desolados sin huella de presencia humana, la carretera que no parece que lleve
a ninguna parte, el tren con las puertas cerradas” (Muñoz Molina, 1999:14).
En cualquier caso, lo cierto es que Levrero infravalora en términos absolutos
la originalidad de su aporte frente a una obra que admiraba intensamente.
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por especies únicas, como aquella que figura en el breve relato de
Kafka titulado “Un cruce” (2004: 430-431).
Pero, así como los itinerarios programados pueden frustrarse
a causa de una fuerza enteramente exógena e ineludible, o suscitarse
a causa de ésta, otras veces son los propios personajes levrerianos los
que buscan dinamitar el orden existente al erigirse como agentes de
un cambio definitivo, sin embargo, en estos casos la referencialidad
a un espacio así sea uno indefinido, anhelado, también tiene lugar,
así como las motivaciones de índole pragmática relacionadas con la
pervivencia que orientan algunos desplazamientos. Ahondaré sobre
estas temáticas en lo sucesivo.
Éxodos y fugas
El protagonista de “Nuestro iglú en el Ártico” encarna la
fuga programada y, aunque el sitio de arribo aún esté indeterminado
su intención de desplazarse es firme y está alentada por una
motivación afectiva, pero el destino último, insisto, es incierto y
hasta intercambiable en su morfología:
-Vamos- le dije a la mujer, tomándola del brazo. Vamos a
descolgarnos por una ventana y a correr por los tejados, hacia
los parques -le dije-. Vamos a huir de esta casa, de esta ciudad, de
este país, vamos a donde nadie jamás pueda hallarnos, una choza
perdida en las islas tropicales, o al nevado pico de la montaña,
vamos a navegar por mares desconocidos, a enfrentar los vientos,
guiados por las estrellas, busquemos un lugar en el mundo,
nuestro iglú en el Ártico, una caverna próxima a un volcán, ese
lugar donde a nadie se le ocurra buscarnos (Levrero, 2019: 301).

En otras ocasiones, los itinerarios en los cuentos de Levrero
son de carácter fortuito y, por ende, el destino al que se arriba es
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inesperado, aunque no por ello necesariamente desconocido. A partir
de la manipulación del mecanismo interno de un encendedor, en
“La calle de los mendigos”, el protagonista arriba a una rúa familiar:
“Es la calle de los mendigos -pienso-, y doy vuelta la esquina y veo
la fuente de luz -un farol-, y por encima las estrellas. En efecto,
hay mendigos suplicantes y con ulceraciones en brazos y piernas,
la calle es empedrada, y empinada; los comercios están cerrados,
las cortinas metálicas bajas” (Levrero, 2019: 24). ¿Es el encendedor
una metáfora de la positividad y negatividad comprimidas hasta el
máximo dentro del ser humano y, que aguardan una fisura mínima,
para emerger y recobrar su dimensión genuina? ¿Esa pretendida
“solidez” del yo es el verdadero “desafío” que Levrero encara a pesar
de saber que la “falla” permanecerá oculta (Levrero, 2019: 21)? Es
probable que, en ambos casos, la respuesta sea positiva:
A esta altura, pienso que me va a ser muy difícil volver a armar
el encendedor; quizás ya no pueda volver a usarlo. Pero no me
importa; la curiosidad por el mecanismo me impulsa a seguir
trabajando; ya no me interesa averiguar la causa (y creo que ya no
estoy en condiciones de darme cuenta de dónde está esa falla), sino
llegar a tener una idea de la estructura de ciertos encendedores
(Levrero, 2019: 22).

¿Cómo puede verificarse una traslación verosímil desde la
interioridad del encendedor hasta la calle de los mendigos? Esa
es la gracia de buena parte de la cuentística levreriana: conjugar
una descripción meticulosa que torna fácilmente asequible una
experiencia rebosante de cotidianidad con acontecimientos rayanos
en el absurdo y lo parapsicológico y con finales que recuerdan a esa
matemática de las soluciones singulares ambicionada por Robert Musil,
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a juicio, de Italo Calvino (2005: 75),5 es decir, repelentes a una
seriación, a un parámetro que permita entreverlos y vincularlos de
forma definitiva a otros ceses de la continuidad narrativa que Levrero
ha juzgado pertinentes una vez que la incertidumbre y complejidad
que atañen a lo genuinamente humano ya ha sido consignada y, por
ello, creo que viene al caso retomar nuevamente a Muñoz Molina,
pues, lo que señala en relación a La ciudad tiene resonancias en buena
parte de la cuentística levreriana: “e intuimos que posee una lógica
oculta, pero en apariencia los hechos y los lugares no se organizan
en un sentido previsible” (1999: 12).
Con Levrero ahondamos, pues, en el misterio de lo humano
y por una vía de doble sentido en el que no pocas veces se dan cita
autobiografía y ficción. En “Historia sin retorno N° 2”, el protagonista
se empecina en deshacerse una vez tras otra de un perro que insiste
en convertirse en su mascota. La primera de esas tentativas fracasadas
consistió en que el animal fue llevado a un bosque y “atado con una
piola que pudiera romper con un poco de perseverancia” (Levrero,
2019: 25). Décadas después, en El discurso vacío, Levrero consigna que
5 Cabe indicar, que el comentario de Calvino tiene su origen en el deslinde
que realiza entre las obras de Carlo Emilio Gadda y Robert Musil; no obstante,
la propia visión de Robert Musil acerca de la orientación que debía observar
la crítica literaria respecto a la estética autoral, me parece que abona a la
comprensión de la problemática planteada respecto a Levrero: “Una mejor
manera de contemplar la literatura sería no sintetizarlo todo en función de lo
que ya existe… Sino desplegar unas junto a otras tan sistemáticamente como
fuera posible las singularidades –aquello en lo que el autor no se repita diez
veces, ni la época mil-. Se obtendría como perfil la curva límite de nuestros
sentimientos e ideas, la línea de conexión de los puntos finales de todos los
caminos, donde se cortan frente a los que aún no se han dado. De esa forma
habría desplazamientos en diversas escalas de rangos, y me parece que en
conjunto se alcanzaría el único modo de observación cuya sistemática es
verdaderamente instrumento de una voluntad de progreso” (1992:322).

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abrió de forma gradual un pequeño orificio en la cerca de su casa en
Colonia del Sacramento, de tal modo, que el perro Pongo “conquistara
por sí mismo su libertad” (2019: 54). Para Levrero no pasó inadvertida
la semejanza entre esta última acción y la búsqueda de su propia
libertad (2019: 56-57), pero, en cambio, no existe constancia de que
hubiera rememorado el parecido entre aquella acción que apelaba a la
voluntad de la entonces mascota familiar con aquella otra consignada
en una de sus primeras ficciones. La coincidencia, creo, le hubiera
divertido en grado sumo.
Otras veces, el desplazamiento es apremiante, e involucra a
una colectividad, como en “Las sombrillas”. El éxodo emprendido
por los habitantes de una pequeña localidad costera está determinado
por la extraña y súbita retirada del mar. Es sugerente la referencia
espacial a Buenos Aires (Levrero, 2019: 214), porque enfatiza el
contraste referido entre la vida citadina y la que se desarrollaba en
esa remota espacialidad:
Cuando alguno de nosotros tiene que ir a la ciudad, por algún
trámite administrativo, no puede resistir allí mucho tiempo. En un
par de horas se va poniendo pálido, demacrado; sus movimientos
son torpes y algo convulsos. A la hora de la puesta de sol, se torna
melancólico; la infelicidad lo envuelve y lo estrangula. Todas las
cosas de la ciudad cobran una hostilidad insospechada, y quien ha
debido pasar la noche en un hotel de la ciudad, si logra conciliar el
sueño es acometido por horrendas pesadillas (Levrero, 2019: 213).

Esta aguda metamorfosis física y anímica se contrarrestaba
paulatinamente una vez que se regresaba a ese pueblo regido por un
destino marino. En “Las sombrillas” la partida está, pues, motivada
por el repliegue del mar, en cambio, en “Gelatina” los constantes
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desplazamientos a lo largo de una ciudad que tiene como referente a
la capital uruguaya, están motivados por el incesante avance de una
masa informe que inmovilizaba y asfixiaba a sus habitantes y, a causa
de ello, se ensayaban intervenciones constantes en el espacio urbano
para advertir de su posible arribo (Levrero, 2019: 95). La vacuidad
o la saturación del espacio son, en la misma medida, factores para
que una comunidad decida movilizarse o para que los habitantes
de una ciudad entera se mantengan en constante tránsito dentro de
ella o “en busca de nuevos horizontes” (Levrero, 2019: 104), de una
ciudad que, por ejemplo, no sólo tenga la apariencia de estar viva,
como la que figura en “Los muertos”:
Así, llegué impensadamente a la calle principal, donde de
pronto todo cambiaba de color y de ritmo. La ciudad muerta
o dormida parecía concentrar en ese puñado de cuadras
todo el empeño por disfrazarse de vida; letreros luminosos
relampagueantes, lucecitas de colores que corrían siempre en
el mismo sitio, vidrieras exuberantes de mercaderías novedosas
y gente, gente, gente caminando con dificultad entre gente,
gente que uno no sabía que existe hasta verla allí, con esas
caras extrañas, producto de quien sabe qué sucesión de
disparatados mestizajes; la gente de los sábados a la noche y
los domingos a la tarde, los que trabajan quién sabe dónde
durante toda la semana y aparecen los fines de semana por el
centro; hay búsquedas febriles en los ojos saltones, aindiados,
siempre como con hambre – y yo sentía un envaramiento en
los músculos de la espalda, una presión de terror sobre la nuca,
y trataba de dejarme llevar entre la gente sin tenerla en cuenta,
sin asimilar el horror de esas vidas maquilladas, pero aunque no
las mirara las sentía, las olía, era invadido por vahos pegajosos
de perfumes con olores sexuales concentrados, olores que
trataban de tapar otros olores (Levrero, 2019: 442).

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La gelatina invisible e informe, aunque no inolora, condensada
en esa multitud fatigada, emancipada sólo de forma provisoria de
su extenuante rutina laboral y que se moviliza con fines lúdicos el
fin de semana en el corazón comercial de la urbe donde hay otros
empleados que no corren con la misma suerte, pues, el imperativo
económico termina por absorberlos y hacerlos partícipes de una
geografía deshumanizada:
Y habían quitado todos los árboles de la calle principal y rellenado
los huecos con baldosas, y los carteles publicitarios se apilaban sobre
los carteles publicitarios, la luz artificial corría y relampagueaba
por circuitos cerrados repitiendo mecánicamente, absurdamente
sus triviales mensajes, y la gente se paseaba, mezclándose, desde
una punta a la otra de la calle, mirando y exhibiéndose, exhibiendo
sus ropas y sus radios y toda la extravagancia que por fin se había
hecho popular y colectiva (Levrero, 2019: 442).

Décadas después, ya instalado nuevamente en Montevideo,
Levrero criticará explícita y sistemáticamente en sus colaboraciones
para la revista montevideana Posdata a la publicidad como el rasgo
distintivo y omnipresente en la cotidianidad de una urbe que
transitaba hacia el siglo XXI:
Entro a una carnicería como parte de mi engorrosa exploración
del barrio, porque ya es inútil que intente una vez más en los
supermercados: llego hasta la puerta y allí mismo la publicidad
estúpida y machacona vociferada por los parlantes me pone una
mano en el pecho y me empuja hacia la calle. Como muchos otros
comercios, en los últimos tiempos los supermercados se han
transformado en una máquina de picar cerebros (Levrero, 2013: 59).

La violencia visual y auditiva devino por esta vía en motor
involuntario de reflexiones, e inclusive de formulación de hipótesis de
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�Mario César Islas Flores / Espacialidad e itinerarios

aliento existencial: “Ese ruido que invade la ciudad, cada día con mayor
fuerza, esos altoparlantes, esa violencia sonora que hay por todos lados,
¿no obedecerá a razones parecidas? ¿No se estará tratando de tapar
algún dolor intolerable?” (Levrero, 2013: 156). Esta dimensión política
hace acto de presencia de una forma mucho más sugestiva en algunos
de sus cuentos, por ejemplo, en la persistencia de localidades aisladas,
comunicadas apenas por un único e irregular medio de transporte de
largo alcance como el ferrocarril: “Hace varios días que estoy en ese
pueblo, esperando el tren. Es como un pueblo perdido, olvidado, como
un pueblo fantasma del lejano oeste. Parece estar a miles de kilómetros
de cualquier otro lugar habitado, parece enclavado en medio de un
desierto; un pueblo que nace por accidente, por azar, o por la voluntad
de un solo hombre”. (Levrero, 2019: 338). Se tiene claro cuál es la meta
(Siukville), pero los medios parecieran confabularse para hacer de una
escala el destino último, aunque en otras narraciones, más que de un
itinerario suspendido pareciera tratarse de un eterno retorno.
El mito de Sísifo
En “El inspector”, Levrero consigna el fracaso de un viaje que, no
obstante, reemprende siempre:
Hablo de esa lenta y tortuosa aproximación a mi verdadero
yo; aproximación que, sin embargo, en los últimos tiempos
no encuentro real; veo todos los ajustes y afirmaciones como
revestimientos caprichosos de las mismas vueltas en torno a un
eje central, pero que siempre esquivan a ese eje, y que con el
paso de los años no me voy aproximando a ninguna otra cosa
que al fin de mi ciclo vital y que, si por momentos obtengo la
ilusión de una proximidad, o quizás se trata de una proximidad
real, ella no se debe a los ajustes o correcciones nacidos del
pensamiento o de la discusión, sino a determinados estados

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�Humanitas, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

ánimo independientes de toda relación con otras cosas interiores
o exteriores (2019: 467-468).

Esta circularidad incesante, esta travesía imposible de coronar
que deviene en fuente continua de desencanto para el personaje nos
coloca de lleno ante una posible proyección autobiográfica:
El inspector insiste en cosas concretas y explicaciones lógicas,
quiere un itinerario exacto de mis pasos, cosa que yo no puedo
darle, aunque quizás podría si quisiera hacerlo; pero me niego
íntimamente a concederle a este hombre el derecho a fijarme
una norma de vida, a utilizar una memoria que no quiero utilizar;
y darle una respuesta significaría sentar un precedente para el
futuro, crearme la obligación de anotar cada uno de mis actos y
el momento preciso en que los realizo, porque de nuevo puedo
verme envuelto en un procedimiento policial y no se aceptaría
que presentara una imagen de mí mismo distinta de la actual.
Es curioso cómo los demás nos exigen una persistencia irreal
de la identidad, nos adjudican ideas inamovibles a causa de un
pensamiento casual, que a la hora o al día siguiente es destruido
por otro contradictorio, o se utiliza una frase desafortunada o
dicha sin convicción o por una convicción momentánea para
atribuirnos todo un sistema de ideas que no poseemos; incluso se
utiliza una verdad dicha en un instante, que al instante siguiente
pasa a ser una mentira (Levrero, 2019: 468).

¿Es Levrero quien habla por boca de ese acusado que
enfrenta una exigencia de rememoración veraz que, a su vez, tendría
que manifestarse en un orden discursivo sin fisuras que reflejara una
continuidad espacial y temporal exenta de puntos ciegos? No se debe
ignorar la crítica a la ilusión biográfica (Bourdieu, 2011)6 contenida en
6 En “Entrevista Imaginaria” (Gandolfo, 2013: 91-105), valiéndose del recurso
literario de devenir en su propio interlocutor, Levrero satiriza, entre otras
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�Mario César Islas Flores / Espacialidad e itinerarios

estas líneas, pero tampoco habría que reducirlas a una dimensión
estrictamente programática, pues, la del autor uruguayo no es una
literatura de tesis, pienso que, más bien nos encontramos ante otro
cruzamiento entre ficción y autobiografía y en este sentido, me
parece certera una observación de Arthur Koestler que considero
extrapolable a toda escritura del yo: “puede haber tanto ritmo y tanta
armonía en las oscilaciones de un péndulo como en la rotación de
una rueda sobre un eje pulido” (Koestler, 1973: 65): la cuentística
de Levrero gira con frecuencia sobre ese eje pulido por el roce de
la cotidianidad, pero cada tanto, se patentiza también el deseo de
interrumpir súbitamente esa rotación (o de consignar, por el contrario,
un anhelo que ya se ha verificado): “Estoy harto -repetí- Voy a juntar
dinero para irme a París. Merezco morir en un lugar más hermoso
que éste” (Levrero, 2019: 201), se lee en “Todo el tiempo”. Un par
de años antes, el Levrero de carne y hueso había partido hacia la
capital francesa, pero de los detalles de esa odisea amorosa nos
enteraríamos sólo de forma póstuma con la publicación de Burdeos,
1972 (2015).
A propósito del aludido “Todo el tiempo” habría que resaltar
ese mantra que abre y concluye el relato, pues, me parece ilustrativo
de esa circularidad incesante a la que puede llegar a reducirse la
existencia humana “Cuando creía que todo había terminado, todo
recién comenzaba” (Levrero, 2019: 192); “pero, cuando creíamos
que todo había terminado, todo estaba recién por comenzar”
(Levrero, 2019: 208). Lo cierto es que bajo ese imperativo la vida
cosas, el desmedido interés biográfico observado por algunos de sus críticos
y, particularmente, la tentativa de que su obra se corresponda a cabalidad con
su itinerario vital.

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�Humanitas, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

transcurre como si se estuviera “en medio de un largo proceso de
mudanza” (Levrero, 2019: 196) y para trascenderlo a veces basta
un poco de arrojo y que la suerte nos sonría, o al menos eso es
lo que se sugiere en “Novela geométrica”: “Visité muchas figuras
ya transitadas, regresé muchas veces al círculo, y luego experimenté
saltar hacia figuras desconocidas, inventadas, que dibujaba con
prolijidad, previamente, en mi imaginación. También así funcionaba
el sistema” (Levrero, 2019: 486).
Las aventuras del ingeniero Levrero (a manera de conclusión)
La cuentística de Levrero está, como espero haber ilustrado, marcada
por múltiples itinerarios que, a su vez, se entrecruzan de forma
constante con su ensayística autobiográfica y también con su escritura
novelística. Estas intersecciones nos permiten repensar los límites de
la fabulación o la congruencia de los desenlaces en su escritura, así
como la fundamental importancia que la espacialidad tiene en ella y que
se patentiza, precisamente, en esa necesidad que sus personajes tienen
de estar en perpetuo desplazamiento hacia destinos planeados o aún
por definir; viajes iniciáticos o vitales en términos de pervivencia hacia
esas ciudades o pueblos cuya extrañeza y fantasmagoría se asemejan
a la obra inconclusa de un ingeniero. Levrero, por cierto, es el autor
de, entre otras, una historieta intitulada Las aventuras del ingeniero
Strúdel. Sobre ella, rememora:
Esta serie se inició en Burdeos, no sé bien por qué. Sé que no
podía escribir; apenas empezaba algo, el teclado de la máquina
francesa me irritaba porque era apretar una tecla y aparecer el
acento circunflejo, el punto y coma y no sé qué más, y no había
forma de poner una tilde decente (claro que esta razón no es la
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�Mario César Islas Flores / Espacialidad e itinerarios

única; había muchas otras, como por ejemplo el desconcierto
que siento siempre que no estoy en mi casa). El hecho es que
me puse a dibujar, y por suerte (porque dibujar es terapéutico) el
impulso continuó al regreso, al menos durante un tiempo bastante
largo. Quería hacer una historieta que más bien pudiera verse
como un todo, de un solo golpe de vista; que en ese golpe de
vista se captara todo el sentido (o sin sentido) de la historieta. Es
decir, estaba pensando en términos plásticos; quería que pudiera
mirarse como un cuadro. No lo conseguí del todo, al menos en
este primer capítulo. También quería que los globitos formaran
parte del dibujo casi como personajes, y no que se limitaran a
encerrar las palabras que alguien pronunciaba o pensaba (Levrero,
2016: 73).

La organización de la textualidad en Las aventuras del
ingeniero Strúdel está supeditada a la imagen. La parte gráfica llega
deliberadamente a subsumir, fragmentar o invisibilizar el texto, es
decir, las líneas que, teóricamente, deberían explicar la narración.
Y, con independencia de si esta propuesta estética consigue o no
el efecto visual ambicionado por Levrero, lo que resulta indudable
es que nos exige una lectura multidireccional: vertical horizontal y,
sobre todo, transversal. La espacialidad en la cuentística levreriana
puede ser leída también de forma múltiple y es lo que he intentado
en este ensayo a partir de los tópicos recurrentes y las afinidades
entre ella y su ensayística autobiográfica y sus novelas. Sin embargo,
cabe precisar que ni el registro más personal de Levrero podría
explicarse sólo en función de una horizontalidad consuetudinaria ni
la más elemental de sus ficciones como un mero artificio estético
que desciende desde una verticalidad imaginativa, en virtud de que
el ingeniero Levrero evitó siempre los elementos prefabricados en la
construcción de su edificio escritural.
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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.2-1

�Humanitas, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.2-1

�Artículos
Humanitas, vol. 1, núm. 2, 2022

El signo poético y su desplazamiento performático:
la poesía de Carmen Berenguer
The poetic sign and its performative displacement:
the poetry of Carmen Berenguer
Gonzalo Rojas Canouet
Universidad San Sebastián (Chile)
grcanouet@gmail.com

Fecha de entrega: 24-11/-2021 / Fecha de aceptación: 11-2-2022

Resumen. Este trabajo analizará cuatro obras de Carmen Berenguer

(Bobby Sands desfallece en el muro, Huellas de siglo, A media asta y Sayal
de pieles) como un corpus que representan un momento fronterizo
en la historia política y cultural en Chile: la dictadura y el retorno
a la democracia, esto es, el paso de la instalación y continuidad del
modelo neoliberal y de la globalización. Por lo anterior, Carmen
Berenguer, experimenta desde la escritura poética la crisis de estos
momentos de la historia nacional, “roba” las imágenes del paisaje
neoliberal y las devuelve críticamente, desobedeciendo al lenguaje,
descomponiendo su uso y llevándolo hasta los límites confusos entre lo semántico y lo fónico. Para dar cuenta de este proceso, se utilizarán elementos teóricos de la diferencia de Deleuze y repertorio
y archivo de Taylor.
Palabras clave: Poesía chilena- Performance- Poesía experimental

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�Gonzalo Rojas Canuet / El signo poético

Abstrac. This work will analyze four works by Carmen Berenguer (Bobby
Sands desfallece en el muro, Huellas de siglo, A media asta y Sayal de pieles) as a corpus that represent a border moment in the political and cultural history in
Chile: the dictatorship and the return to democracy, that is, the step of the
installation and continuity of the neoliberal model and of globalization.
Therefore, Carmen Berenguer, from poetic writing, experiences the crisis
of these moments in national history, “steals” the images of the neoliberal
landscape and returns them critically, disobeying language, decomposing
its use and taking it to the confusing limits between semantic and phonic.
To account for this process, theoretical elements of the difference in Deleuze and Taylor’s repertoire and archive will be used.
Keywords: Chilean poetry- Performance- Experimental poetry

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DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.2-2

�Humanitas, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

La escritura de Carmen Berenguer es y ha sido una irrupción en
la tradición poética chilena. Sobrepasa y problematiza el formato
poema: su narratología excede y disloca, siendo ésta de un flujo
experimental constante. Su apuesta consiste en que, entre poema,
contexto, política y escrituras, el signo se desplaza: el lenguaje es
una herramienta que convoca a decir algo y, a la vez, es destituido y
agotado en su uso, en su acto comunicativo. Estira el elástico hasta
deformarlo. El signo se desplaza para construir imágenes desde
el “robo” que esta poeta realiza: sustrae del mundo neoliberal sus
palabras, gestualidades y apropiaciones culturales para desplazarlas
en el poema. La venganza es ésa.
Su escritura es amplia, desde el ensayo (Escribir, 2019) hasta
discursos (“Discurso Premio Iberoamericano de Poesía Pablo
Neruda” [2008], 2009) y su propia producción poética que habla por
sí sola. En estas páginas revisaré los libros: Bobby Sands desfallece en el
muro (2018), Huellas de siglo (1986), A media asta (1988) y Sayal de pieles
(1993). A partir de lo antes mencionado, abordaré estas obras desde
las nociones de diferencia (Deleuze, 2017), repertorio y archivo
(Diane Taylor, 2010), esto es, como un modo de contextualización
cultural y su debido rebote con la performance del signo poético
en la dictadura y la posdictadura. Desde la perspectiva de Deleuze,
es en la diferencia donde la comprensión del mundo adquiere una
potencia en el lenguaje que genera ambigüedad: tal será el objetivo
de este ensayo.
Propongo lo siguiente: el signo poético (desde la diferencia
[Deleuze] que se presenta en las imágenes, los giros y la suspensión
del lenguaje en el contexto de dictadura y posdictadura) insta a que
la poesía de Carmen Berenguer sea un acto de performance (Taylor),
entendido esto como una poesía construida desde la ambigüedad.
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�Gonzalo Rojas Canuet / El signo poético

Giles Deleuze, en su libro Diferencia y repetición (2017),
complejiza un problema estético, el de la representación estética desde
lo epistemológico, y lo suma al acontecer en la historia. Esto es: invertir
lo inmanente del platonismo como modo de concebir el mundo. La
diferencia es múltiple. Es decir, funciona a priori desde el interior de un
modelo para resignificar se sentido causal. La diferencia es una potencia,
no busca un resultado, una verdad, persigue un proceso, su función. Es
lo que más tarde, Deleuze sistematizará como rizoma. La “diferencia”
tiene dos rostros (423), los cuales son distintos en grados y niveles: “una,
en extensión; la otra intensiva […] Una es una repetición de exactitud y
de mecanismo, la otra, de relación y de libertad” (423).
La diferencia existe en tanto potencia su función en lo que
desea representar: invierte la representación, liberando la potencia
del pensamiento: “la diferencia no se reconquista, no se libera sino al
cabo de su potencia, es decir, por la repetición en el eterno retorno
[…] Lo que elimina es lo Mismo y lo Semejante, lo análogo y lo
negativo, como presupuesto de la representación” (441).
Con lo anterior, la diferencia es el dispositivo que fisura la
mónada entre una parte con otra, creando imágenes abreviadas del
mundo: un “pliegue” que se potencia y desterritorializa lo uno con
lo otro sin ninguna intención dialéctica.
En Carmen Berenguer, el signo se desplaza desde la diferencia
del material del lenguaje y no de lo que quiere representar. Su poesía
es una espuma que está en la superficie del lenguaje: pertenece al
oleaje, pero emerge. Entonces, qué diferencia quiere elaborar, es la
idea de este ensayo.
En el texto Usted está aquí: el ADN del performance (2010), Diane
Taylor estudia la performance desde el uso de rescate y transgresión
de la memoria. En especial, en un contexto del trauma histórico de
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�Humanitas, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

la dictadura argentina. Estudia la performance desde la ritualidad de
las Madres de Mayo. La tesis principal del vínculo entre protesta y
performance es la de su naturaleza reiterativa, enfatizando el aquí y
el ahora: “Dar testimonio es un proceso vivo, un hacer, un acto que
tiene lugar en tiempo real, en la presencia de un oyente que llega a
ser partícipe y copropietario del suceso traumático” (6). Desde ahí,
Taylor propone una semejanza entre la performance con la ciencia.
La noción de archivo es muy importante para el caso de este trabajo:
“Este archivo hecho por el ser humano mantiene lo que se percibe
como el núcleo duradero –registros, documentos, fotografías, textos
literarios, expedientes policiacos, huellas dactilares y evidencia de
ADN, materiales digitales, restos arqueológicos, huesos – que se
piensa como resistente a los cambios y, la manipulación política. Lo
que cambia con el tiempo, según el archivo, es el valor, pertinencia
o significado de los restos: la manera en que se les interpreta o
incluso como se los encarna” (12). Por otro lado, Taylor, propone
la noción de repertorio, la cual puede almacenarse en el archivo y,
con esto, da continuidad en el tiempo de los límites de lo “vivo”:
“Almacena y recrea la memoria “encarnada” (…) todos los actos
que suelen considerarse de conocimiento o “en vivo”, efímero, no
reproducible” (14).
La bibliografía crítica sobre Carmen Berenguer es bastante
extensa. Sobre todo de libros sobre poesía chilena, Berenguer ocupa
un espacio importante. Es una suerte de bisagra entre el Chile
moderno y posmoderno. El Chile de la dictadura y de la transición
democrática. El Chile cooperativista y neoliberal. En ese entre es
donde Berenguer ha dado en el blanco: el lenguaje, sobre todo desde
la poesía, es y será lo que representa y critique a una sociedad como
la chilena. Es el lenguaje que tendrá la función de robar las imágenes
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�Gonzalo Rojas Canuet / El signo poético

del país y donaría a sus lectores. Es un acto de mano a mano. Nos
roban nuestras utopías y Berenguer les roba con su mirada sus
paisajes y reconstruye para todos nosotros.
Hay dos textos críticos que proponen una suerte de poética
escritural de Berenguer: Representación de Santiago en Huellas de siglo
(2008) de Magda Sepúlveda y en Caja de herramientas (2000) de Julio
Ortega. En el primero se destaca la imagen del prostíbulo en la
ciudad de Santiago, específicamente, desde el poema Santiago Tango:
es una huella del ingreso del neoliberalismo en donde se anuló la
industrialización nacional por el ingreso de las importaciones. El
mercado atomizó todo modo de producción. Todo se “empiela”,
se ablanda y se limpió. Como dice Magda Sepúlveda: “El mercado
ofrece tranquilidad, no hay religión o etnia subversiva, en la medida
que participan desde el interior o mirando la vitrina. Por ello, una
vez instalado el neoliberalismo no será necesaria la dictadura. Según
Berenguer, la ciudad neoliberal, tal como el burdel, no repara en la
ideología política, la religión o la etnia de los clientes” (119).
Por lo tanto, la ciudad es una vitrina del neoliberalismo. Es
el prostíbulo y sus prostitutas (quien los vende), ambos están hechos
para ser vendidos y adornados.
Julio Ortega hace un recorrido de su escritura. Su análisis se
da desde el inicio de un poema de Berenguer, Santiago Punk. Habla
de las mitologías del consumo. El nuevo orden del Chile entre el
mercado y la violencia, lo prostibular y la mercancía: “La poesía sin
embargo es consciente de su andadura civil, y al final se vuelve sobre
sí misma, exigiendo al lenguaje su mejor paisaje (31). Es una tesis
posible que afirma Ortega con respecto a Huellas de siglo. Con el libro
A media asta, Ortega plantea una madurez escritural en Berenguer.
Consciente de su devenir histórico y poético. Hay una consciencia del
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�Humanitas, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

papel de la poesía en una sociedad de consumo: “Emerge ahora una
voz fresca y episódica, y a la vez poseída por el fervor de su relato,
que se mueve entre la vía civil herida y el diálogo erótico, la saga
materna, la ironía popular, y el placer de la escritura que dice tanto
como calla” (32). Para Sayal de pieles, Ortega plantea a la escritura de
Berenguer desde su uso del lenguaje hasta sus últimas consecuencias.
Dado esto desde lo experimental: una forma de hurto del lenguaje
para hacerlo acabar en sí mismo. Una vuelta de mano que Ortega lo
plantea así: “Haciendo el desenfado lúdico el eje del libro, la poeta
traza la huella del poema, sus ecos y gestos gráficos, entre blancos
y cortes que escamotean o expulsan al significado, y lo convierten
en un significante sospechoso, inquietado por su experimento sin
retorno […] La marca de la piel como tatuaje del origen, tanto
como la enfermedad, son otras instancias de un referente esquivo y
oblicuo. Al final, el lenguaje es revelado como la piel de un cuerpo de
asociaciones que pueden ser tan subvertoras como restitutivas” (3234). Finalmente, el planteamiento más decidor por parte de Ortega, es
la síntesis de la poética de Berenguer, en donde orienta a su escritura
como un acto dual “escribe desescribiendo”, “un robo del fuego
civil”. En acuerdo absoluto de esta figura del robo a lo que Ortega
relata de esta manera: “Se levanta un relato alternativo en la obra de
Berenguer, a través de sus fragmentos, elipsis y desplazamientos. Un
relato del horror moral y pasión vital, de subjetividad liberadora y
reafirmaciones materiales. Un canto de la tribu convocada por sus
nombres más propios. Por lo tanto, si esta poesía se levanta desde
un espacio que construye como alterno a los lugares socializados
del discurso, se anuncia allí en tanto habla henchida de otras voces.
Así comunica la textura de la intimidad del presente (…) Por eso,
empieza borrando al lenguaje en el mismo momento en que lo
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�Gonzalo Rojas Canuet / El signo poético

enuncia. Carmen Berenguer escribe describiendo. Su escritura es un
arrebato, un robo del fuego civil” (35- 36).
Performance, diferencia, repertorio y archivo
Bobby Sands desfallece en el muro (2018) tiene un formato de diario de
vida. Son cuarenta y dos días anotados de sesenta y seis días que
fueron en realidad. Son días de la huelga de hambre de Bobby en la
cárcel, condenado por terrorista y miembro del IRA.
De los días vividos en la huelga a los relatados es el tipo
de discurso que este libro contiene: no es continuo, orgánico. Está
elaborado a saltos. Por lo tanto, este formato es pura enunciación
poética desde otro, la voz de la poeta Berenguer. Resignifica editando
la voz de Bobby Sands. Sus enunciados que a su vez van tejiendo
relatos, están cargados de angustia asociada a la huelga de hambre.
Palabras como pan, fermento, saliva, maíz, estómago y hambre
connotan un tono decidor en la puesta en escena del relato:
“El absoluto rigor del hambre” (16)

Lo anterior, se une a una conciencia de la muerte. Lo que
está vivenciando en su relato es el accionar del fascismo (los “negros
cuervos”) que silencian la libertad (“alondra que en primavera, lo
es todo para nosotros”, 9). Morir es el relato del acto agónico del
mismo Bobby Sands, de Irlanda, del mundo y la libertad:
		
“Día 44
Entrego mi vida como una acción de amor
Me entrego a una agonía lenta
Como único modo de cambiar
La pólvora por jardines de paz
Como única forma de esperar la alondra

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Y nuevas primaveras
Como único sostén para limpiar
Las heridas de Cristo torturado” (26)

Este libro, desde la lógica de la performance, es una puesta
en escena del repertorio, el diario de vida hablando de la muerte, el
cual archiva el acto de libertad frente a la injusticia. Vivifica en el
acto poético un hecho referencial que connota el relato poético
desde lo performático. Como ya se ha dicho, Berenguer “edita” a
Sands, enunciando su relato como tribulación hacia Sands. Dicha
aflicción es un archivo de la situación adversa de Bobby Sands.
Berenguer, experimenta performáticamente la aflicción de Sands
como un modo de liberación a través de la poesía:
“Mañana es el undécimo día
Y hay un largo camino que recorrer
Alguien podría escribir un poema
De las tribulaciones del hombre
Yo podría, pero ¿cómo terminarlo?” (33)

Berenguer ocupa el repertorio referencial de Sands y lo
transforma en un archivo vivo desde la poesía. Escenifica el dolor,
cargándolo de poesía, cruzándolo con enunciados políticos. Esto es:
ambos poetas, Sands y Berenguer, se cruzan y se desplazan entre el
repertorio y el archivo performático. Berenguer se hace parte de la
tribulación. “¿Cómo terminarlo?”, la poeta continúa y pone en escena
el trabajo y la causa de este poeta condenado. La tribulación es la
continuación y resignificación: vivifica el testimonio de Sands y le da
una nueva presencia. Resignificar es la acción poética performática. Es
la diferencia de Deleuze que se da en el texto. La tribulación es el acto
de la diferencia. Sands es resignificado por Berenguer, es una extensión
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�Gonzalo Rojas Canuet / El signo poético

de libertad y la poesía es la que enmarca el desplazamiento del signo
aflictivo. Invierte el acto representativo del dolor, convirtiéndola, desde
la diferencia, una nueva potencia creadora. La performance escritural
crea una nueva representación. No la análoga como presupuesto de lo
representado. “¿Cómo terminarlo?”, es un desplazamiento de la poesía
hacia la libertad. La poesía en su función escritural toma y continúa
hechos traumáticos y los renueva: Berenguer desterritorializa la muerte
de Sands en un canto de homenaje libertario. La poesía tendría, por lo
tanto, una función política: contrasta lo referencial, connotando en lo
poético como hecho vivificado. Actualiza el archivo desde la poesía.
Berenguer hace consciente la muerte de Sands, revitalizándolo en la
poesía. Expande lo ficcional como un hecho vivo. No reduce la ficción
la ficción como un acto representativo. La tribulación es la continuación
de la tarea de la poesía: resignificar el dolor humano. El testimonio desde
la poesía toma un sentido y un valor político: la denuncia y la esperanza
desde el dolor. El lenguaje como acto comunicativo, lo reduciría solo
a un dato o a un hecho referencial. La poesía disloca lo anterior desde
la subjetividad: toma posición de una voz martirizada a lo colectivo. El
acto poético es la verbalización hacia un dolor colectivo. El fascismo en
Sands es el fascismo en todos nosotros.
La poesía permea una acción singular en un acto colectivo. El
intermediario poético, en este caso Berenguer, lo concreta en la poesía.
El poeta debe ser consciente de su presente histórico y, su tarea, es la de
crear una nueva imagen, una diferencia, ha de ser leída en ese presente
y en el futuro. Crea un archivo que se almacena en la subjetividad hacia
un sentir colectivo: la poesía como acto político de redención del dolor,
lo resignifica en múltiples voces en el devenir histórico.
En el libro Huellas de siglo (1986) el poema “Santiago Punk” y
–quizás como título, ya que está ubicado al final del poema- “Plan de
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conquista en el café Haití” (34) del libro A media asta (1988). Ambos
poemas tratan de algo fundamental en una etapa de la poesía de
Berenguer: la dictadura política no fue solo desde el símbolo de
poder represivo, sino una dictadura del consumo que se extiende
hasta nuestros días.
El Chile del consumo, está expuesto en las imágenes que
Berenguer experimenta en su escritura: es una poeta que habla como
flâneur, pero no se queda en ese papel, experimenta en el extremo
del lenguaje –sus sonidos- las posibilidades de su habla. El flâneur
de Benjamin indica a un artista en la ciudad, dando identidades o
resignificando el paisaje citadino. Berenguer hace lo mismo, solo
que su escritura es performática. Condensa su mirada crítica al
cambio de paradigma chileno: el de la producción nacional a la
transnacional, el paisaje neoliberal de consumo como reducto de
formas de vida citadina. Desde ahí, experimenta con el lenguaje: se
detiene en la subjetividad como modo de resistencia, entendiendo
que el lenguaje se está neoliberalizando, esto es, pasa por el cedazo
de una globalización de estética. El único espacio de resistencia es
un modo de lenguaje personal que el trabajo de la poesía entrega.
Contra el mundo global es donde todos hablan igual: la captura del
otro y la administración de la paranoia social, Berenguer apuesta en
estos dos libros a lo dicho: la propia subjetividad se experimenta
desde su lenguaje homogenizado por el neoliberalismo es la lucha
que Berenguer, al ser consciente de esto, lo experimenta. Ejemplo
de esto es este fragmento de Santiago Punk:
“un autito por cabeza
Y una cabeza por autito (…)
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Sudoroso mormón en bicicleta
Aleluya la paz (...)
La alameda Bernardo O’Higgins en el exilio
Alameda de las delicias, caramelos Candy (…)
Topless cuchufletos, silicona
Rapa Nui en botellas
Colchones de agua en la cúpula
Coito colectivo” (¿)

Anteriormente, se ha dicho sobre la función del poeta y la
poesía hoy en día. Berenguer desde Bobby Sands hasta hoy, demuestra
una conciencia del presente histórico. Y el poder de su poesía está en
plasmarlo, avizorando el futuro. Descomponiendo el yo, va creando
una subjetividad que pone como primer punto crítico al lenguaje.
La poesía es resistencia política y estética de la homogenización del
lenguaje. Después se verá con Sayal de pieles (1993), que es un proyecto
que extrema lo aquí dicho. En el poema “Plan de conquista en el
café Haití” de A media asta, es el rito de la seducción modelada
como intercambio mercantil. Son los ojos y sus miradas los que van
transando, “espejeando” la transa del consumo y simulacro erótico:
“La patria querida es una boquiabierta muralla donde se
puede pintar en las periféricas zonas no soñadas por labio alguno no
mencionada por voz alguna pulsada por cuerdas que nadie mueve al
interior una sangre fresca capaz de seguir hasta que encuentre salida
por un cauce que nadie sabe gota sobre gota rozando los labios
boquilla dulce de patria fundada por quizás quienes.
Señora fundadora de pie pequeño por los pasos de los
acueductos sobre la hierba amada amante de tu señor viejo zorro
olfatero de faldeos poblados confiscando a las musas doña señora
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ayer paseabas en Ahumada pintada en tus mejillas y dos aletas de
rimmel tus ojos parpadeando al color de una cama de hotel barato
despojada doña y fundándola de nuevo por quizás quiénes.
En la tímida yerba de los faldeos el deseo bravo amantes
la ráfaga dulce de la flora fluorescentes encandilan los candiles de
los cerros en las cruces espejee la mirada de los cafecitos ojos de
la pérfida y ojos sobre ojos van flameando los nuevos valles señor
amor mío señora eres mía eres mía donde estamos en el mundillo
nuevo todo de mirra y sangre de oveja:
“Plan de conquista en el café Haití” (14)

Berenguer le “roba” al poder y a su diseño de ciudad, su
paisaje y se las devuelve inexpresivas para el propio poder. Su poesía
es el triunfo personal y con ello, el de la poesía, esto es, un colectivo.
Roba y ocupa sus diseños, pulsiones y vociferaciones de la ciudad
y lo transforma en un nuevo canto de triunfo: la libertad de la
subjetividad, el lenguaje desplazándose como quiere en un poema.
La subjetividad por la subjetividad en sí no tiene sentido.
Berenguer experimenta en su escritura performática y rizomática
para un receptor que comulgará con sus imágenes: se creará una
“comunidad” discursiva. La poesía es el acto político en donde nos
verbalizamos. Ese ejercicio fue inaugurado por las Vanguardias
Históricas. Berenguer en el espacio poético, agrega, el desecho
del lenguaje, en otra recepción. Ahonda en la performance, en
la tensión del lenguaje como acto de habla, como propaganda
neoliberal, una salida, la ambigüedad. Y con ello, las posibilidades
de constatar hechos denotativos en la historia reciente de Chile: una
fisura de representación, la voz que transa esos robos de imágenes
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�Gonzalo Rojas Canuet / El signo poético

de la depredación neoliberal en un canto colectivo. La poesía como
renovación del mundo.
Un libro que cierra y abre lo experimental en la escritura
de Carmen Berenguer es Sayal de pieles (1993), libro cúspide de un
proyecto poético.
La escritura de este libro se podría caracterizar como
barroca. Se inscribe desde la ambigüedad. El material fónico tiene
un protagonismo que circula en la performance; es un devenir
de la diferencia (Deleuze): tiene dos rostros, son niveles y grados
distintos de expresión. No hay simetría entre el material fónico
con el semántico (ni sintáctico). Esa es su complejidad y su
riqueza. Julio Ortega, plantea lo siguiente: “Esta poesía resuena
como el aparato vocálico de la subjetividad nacional. Viene
de su bronca garganta, vibra en su lengua sedienta. Sibilante y
explosiva, reverbera como voz desenrraizada en la plaza pública
de este día siguiente de la taciturna civilidad chilena. Sería la voz
que despertaría para siempre a los pasajeros que, en el metro de
Santiago, guardan silencio” (35).
El “sayal”, un objeto de tela sencilla, una prenda de vestir
(de uso en el medioevo, religioso) de valor menor, rústica. “Pieles”,
es un tema central asociado a la imagen del cuerpo. El cruce de estas
dos palabras es el rizoma interno de este libro. El cuerpo rizomático
pivotea con otros elementos para “exudar” palabras. La piel de este
cuerpo discursivo se sostiene o lo cubre un sayal, una tela pobre: es
el o los cuerpos (individuales o colectivos) sostenidos en la fragilidad
de un manto precario, es el resultado del despojo y la marginalidad
del habla. El “sayal de pieles” es la membrana del habla que parlotea,
que no tiene cabida al discurso completo, por lo tanto, su relato son
frases intempestivas: es el residuo del habla en donde lo que destaca
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es el plano fónico, quedando el acto de habla incompleto, creando
pura ambigüedad performática:
“Confundidos en la microscopía electrónica
Por el ojo natural quedo.
Signo Zeta quedo
Roncha ceda
Cuelga de jeringas
Algodón moro
Esposos de plástico
Mudoso y azul.
PELLEJO DE MANCHAS
CECA DE PIELES EN EL BAJO
AMAPOLAS Y MAGNOLIAS ORMESI
Una línea cruza la pira” (38)

Se pueden unir otros textos, como TATUAJE (41), Hija
natural (43) y Mala piel (47), en donde el cuerpo territorializa y
desterritorializa con otros flujos de elementos: la “mala piel” es la
“mal hablada”, la “hija natural” a la que se le tatuó (“TATUAJE”)
un nombre, BERENGUER. Pero la escritura no queda solo en
ese desciframiento. Los cuerpos se cruzan con otros cuerpos: todo
es texto. Esta frase posmoderna, antiesencialista, corrobora que
el sujeto ilustrado, el que busca desde su valor racional e íntegro,
la verdad de las cosas: la búsqueda del ser humano está en la
contradicción y, sobre todo, en la ambigüedad. Sayal de pieles, es
también, desde la política del texto, un crujir del lenguaje, el cual
muestra sus fisuras, sus sonidos. Aquí es donde este texto hace un
festín: resiste el acotamiento neoliberal, el encapsulamiento del
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lenguaje. Sayal de pieles es un exceso de algo no medido, está en
contra del acto coaptativo, es el placer del lenguaje por el lenguaje.
Berenguer, nuevamente, roba sonidos, frases y palabras sueltas y las
reorganiza. Al hacerlo descompone y performatiza el lenguaje.
Giorgo Agamben, en su libro Profanaciones (2005), plantea
que el capitalismo ha invadido y coaptado prácticas del ser humano
que eran parte de su deseo y búsqueda: el viaje, a través de lo él
plantea como “museificación”, esto es, el turista es un consumidor
de imágenes del mundo, como un gran museo; y el erotismo, a través
de la industria de la pornografía, el deseo queda encapsulado en un
simulacro de lo erótico.
El placer del lenguaje es una resistencia en el libro de Carmen
Berenguer. Crea un intento profanatorio: no encapsula al lenguaje
en una función de acto de habla. Lo desborda y carnavaliza (Bajtín)
solo como un rizoma escritural infinito. El lenguaje se sostiene solo
en el devenir, es como la hoja del árbol que la mueve el viento.
Carmen Berenguer asalta al lenguaje, lo detona, organiza
su desastre, crea un sayal de pieles, escribiendo devenires y pivotes
resistentes al propio lenguaje.
El resultado es una función de la poesía: rescatar al lenguaje
muerto y hacerlo poema. Por lo tanto, el objeto poema es la fricción
del lenguaje. La poesía cruje: no interesa proponer qué fisura
muestra el crujido, sino más bien su sonido que representa a un
lenguaje que fue. Son “sayales” o membranas de tejidos que van
cruzándose infinitamente. La sintaxis es un estorbo. Es una frontera
de la comunicabilidad.
Desde lo contextual, Héctor Hernández, plantea algo similar
a lo dicho: “ensuciar” el discurso higiénico de los ’90 (el neoliberal),
sobre todo en poesía: “De este modo, Sayal de pieles, viene a ensuciar
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las discursividades poéticas de la década de los ’90, es decir, a
blanquear la misma transición, a macular e inquietar la factura del
propio libro y, sin proponérselo, a visibilizar un futuro a mediano
plazo que hoy, más de diez años después, podemos padecer como si
fuera un presente, como si algo hubiese cambiado de fondo” (2006).
Como se ha estado diciendo en este trabajo, Carmen
Berenguer es una poeta que roba del paisaje construido por el
neoliberalismo y lo devuelve en escritura (performática, barroca,
experimental) con otras imágenes. Son testimonios de procesos
vivos. Es lo que Diane Taylor denomina como archivo. Esos
procesos vivos, enmarcan una política del texto de esta poeta: no
recurre al preciosismo ni menos a la inmanencia. Archiva imágenes
de la dictadura y del ingreso del neoliberalismo e invierte su valor,
agudizando las fronteras del lenguaje y su economía (Sayal de pieles),
utiliza a la tribulación para hablar del proceso de la muerte de un
preso (Bobby Sands desfallece en el muro), los gestos eróticos como
intercambio de consumo (A media asta) y la cuidad de Santiago de
Chile como un gran prostíbulo (Huellas de siglo).
Por lo tanto, el “repertorio” de la poesía de Berenguer es lo
que va recreando la memoria de una ciudad y sus habitantes. Memoria
como acto efímero de estos habitantes desde sus gestualidades y sus
palabras pronunciadas en el cotidiano: privilegia el gesto, ese acto
efímero, de los seres humanos como formas de intercambio erótico,
sus carencias, sus deseos y, sobre todo, sus miradas e histrionismos.
Desde ese repertorio, Berenguer evalúa los síntomas del poder
en los cuerpos. Esto se podría entender con mayor proyección
desde Foucault con su texto Microfísica del poder (2019). Esto es: en
los pequeños gestos del cuerpo, el poder ha inoculado su acción.
Berenguer recrea, en un repertorio escritural un archivo vivo de
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�Gonzalo Rojas Canuet / El signo poético

movimientos corporales y de la ciudad. La memoria actúa como
filtro de esta operación. La mirada de Berenguer es la de una cámara
fotográfica, un ojo portátil, que va retratando la crisis. Bien vendría
revisar esta idea desde Barthes a través de La cámara lúcida (2014).
Habrá momento para eso.
Este archivo de memoria es la de la desobediencia civil en la
escritura. Es la exaltación de las fronteras del lenguaje: por ejemplo,
en Sayal de pieles, se exagera su semántica hasta transformarla en
sonido.
La memoria escritural de Carmen Berenguer esta
“encarnada” en los gestos de operaciones corporales que habitan
la ciudad de Santiago. Los vivifica desde un encuentro crítico con
el paradigma económico (neoliberalismo) y cultural (globalización)
instalado en dictadura y perpetuado como modelo político hasta el
día de hoy. Los pequeños gestos del poder que Foucault nos presenta
es lo que Berenguer nos devuelve en su escritura: es la venganza
que hace desde la poesía –y que Lemebel hizo en sus crónicas-,
mostrar las aberraciones del poder y devolverles su incomodidad;
resignificar el bienestar de su modelo político como un malestar en
las motivaciones profundas del ser humano. Cierra y abre –como un
obturador de la cámara fotográfica- otros horizontes de expectativas.

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BIBLIOGRAFÍA
Agamben, G. (2005): Profanaciones. Buenos Aires: Adriana Hidalgo
Editora.
Barthes, R. (2014): La cámara lúcida. México: Paidós.
Berenguer, C. (1986): Huellas de siglo. Santiago: Ediciones Maniaristas.
___, (1988): A media asta. Santiago: Cuarto Propio.
___, (1993): Sayal de pieles. Santiago: Francisco Zegers Editor.
___, (2009): Chiiit, son las ventajas de la escritura. Santiago: LOM.
___, (2018): Bobby Sands desfallece en el muro. Santiago: Quimantú.
___, (2019): Poesía sobre poesía. Santiago: Ediciones UAHC.
Deleuze, G. (2017): Diferencia y repetición. Buenos Aires: Amorrortu/
editores
Foucault, M. (2019): Microfísica del poder. Buenos Aires: Siglo XXI.
Hernández, H. (2006): Sarcoma piel paginal. http://www.letras.mysite.
com/hh040906.htm
Ortega, J. (2000): Caja de herramientas. Santiago: LOM.
Sepúlveda, M. (2008): “Representaciones de Santiago en Huellas de
Siglo de Carmen Berenguer: La ciudad burdel”. Literatura y
lingüística, N°19. Santiago: Ediciones UCSH.
Taylor, D. (2010) “Usted está aquí”, el ADN de la performance. México:
Siglo XXI.
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�Dosier
Humanitas, vol. 1, núm. 2, 2022

Escritoras Latinoamericanas: miradas críticas
desde el siglo XXI
Toda genealogía acusa con obviedad la preocupación por conocer
el origen, en un intento de filiación
individual. Descubrir diversas historias, definir las diferencias individuales contrarresta el efecto de
mitificación, absuelve la traición.
Margo Glantz

A mediados del 2021 me encontré moderando una mesa titulada
“Periodismo y literatura: fronteras de la hibridación narrativa” en un
evento organizado por mi colega Magdalena López. La mesa estuvo
conformada por Lorena Amaro de la Universidad de Chile, Liliana
Chávez de la Universidad Libre de Berlín y Montserrat Mera de la
Universidad Complutense de Madrid; es decir, todas mujeres. Antes
de comenzar la transmisión, Chávez nos preguntó si la mesa giraría
en torno a la escritura de las mujeres, a lo cual respondimos que
no habíamos pensando en ello como el tema central, sin embargo,
mentiría si dijera que no teníamos cierta certeza de que la discusión
derivaría hacia ese tema. Y lo hizo.
El cuestionamiento sobre si ser escritoras e investigadoras
nos obliga a hablar de la escritura de las mujeres puso en evidencia
varias aristas en torno al panorama actual no solo de la literatura
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�Michel Monter / Presentación

sino también de la investigación y crítica literarias. ¿Acaso hemos
construido un mandato en el que cuando las lectoras, escritoras e
investigadoras se reúnen es solo para discutir sobre la producción
literaria de las mujeres? Aún más, ¿acaso la categoría de “escritura
de las mujeres” alcanza a cubrir toda la diversidad de producciones
literarias? Me parece que, en principio, continúa siendo estratégico
utilizarla en orden de mostrar las ausencias, pero me preocupa
caer en los esencialismos que sitúan estas producciones casi como
un género en sí mismo, homogeneizando así las manifestaciones
literarias, sobre todo cuando se encuentran acompañadas de una
narrativa en la que se plantea que tales obras surgieron de forma
espontánea.
En el 2017, el diario español El País publicó un artículo
sobre las narradoras latinoamericanas en el que ponía la producción
de Laia Jufresa, Mariana Enríquez, Samanta Schweblin, Fernanda
Melchor, Ariana Harwicz, Gabriela Jáuregui, Liliana Colanzi, Brenda
Lozano y demás autoras en relación con aquel movimiento literarioeditorial latinoamericano de la segunda mitad del siglo pasado:
“Después de los Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa y Julio
Cortázar, entre otros, de hace más de cinco décadas, ¿hay un boom
latinoamericano en femenino?” Elipsis a la Feria Internacional del
Libro del 2021 en Guayaquil durante la cual las escritoras Mónica
Ojeda, Fernanda Trías y Giovanna Rivero mantuvieron una
discusión en la que criticaron la ligereza con la que se usa el término
boom, pues es una forma de guetización,1 una nueva categorización de
1 Peter Marcuse escribe que un ghetto es “un territorio que concentra
personas que han sido segregadas por el resto de la sociedad, ya sea por su
condición étnico-racial, socioeconómica o por su nacionalidad; a su vez, este
grupo a su vez es tratado por las clases dominantes como inferior” (1997, p. 4).

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�Humanitas, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

la escritura de la mujeres y, en palabras de Fernanda Trías, mientras
que “el tema de los hombres es el mundo, los temas de las mujeres
son los temas de las mujeres”.
En 1983, Joanna Russ publicó Cómo acabar con la escritura de
mujeres, libro en el que explica que, en una sociedad que se define
como igualitaria y en la que gozamos de una supuesta libertad,
históricamente se han conformado estrategias para “ignorar,
condenar o minusvalorar” las obras de quienes son consideradas
inadecuadas para la literatura. Estas estrategias fueron condensadas
en la portada de la primera edición del libro en 1983, en la que se
lee lo siguiente:
Ella no lo escribió. (PERO si es evidente que lo hizo…) Ella
lo escribió, PERO no debió hacerlo. (Si es político, sexual,
masculino, feminista.) Ella lo escribió, PERO mira sobre lo que
escribió. (El cuarto, la cocina, su familia. ¡Otras mujeres!) Ella lo
escribió, PERO solo escribió uno (Nellie Campobello solo publicó
Cartucho [1931]) Ella lo escribió, PERO no es realmente una
artista, así que esto no es arte (Es un thriller, una novela rosa,
un libro para niños, ciencia ficción…) Ella lo escribió, PERO
la ayudaron (el papel de Octavio Paz en la publicación de Los
recuerdos del porvenir de Elena Garro) Ella lo escribió, PERO es
una anomalía (La figura de Rosario Castellanos). Ella lo escribió,
PERO…2
Disponible en: http://www.urbancenter.utoronto.ca/pdfs/curp/Marcuse_
Segregationandthe.pdf
En los términos de nuestra discusión, el término de guetización se refiere al
proceso en el que un grupo de escritoras se margina en un espacio separado
dentro del sistema literario, entendido como la red de mercado, editoriales,
ferias del libro, etc.
2 Traducción propia de la portada de la primera edición de How to suppress
women’s writing (1983) de Joanna Russ en la que modifiqué los ejemplos del
original para adaptarlos a los casos de la historia literaria mexicana.
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�Michel Monter / Presentación

Estos PEROS, no son más que estrategias de guetización,
en términos de Trías, que terminan por obliterar las producciones
literarias escritas por mujeres, pero no solo eso, sino que desvanecen
el camino andado al implantar una narrativa de falsa espontaneidad.
En una adenda a la mesa de la FIL Guayaquil, citada anteriormente,
Giovana Rivero escribió en Twitter que “el término [boom] (de
profunda raigambre economicista y nuclear) anula todo camino
anterior, borra genealogías” (Rivero, 2021). Al hablar de un “boom
femenino” la estrategia utilizada parece ser “Ella lo escribió…pero
es mujer”. Incluso aunque nos conciliáramos con el concepto de
boom, no estamos ante una novedad. Liliana Pedroza menciona en
su libro Historia secreta del cuento mexicano que, durante la década de
1980 y gracias a los movimientos feministas de la época “surge un
boom de literatura escrita por mujeres”, aunque, al igual que en la
actualidad “no es que las mujeres comenzaran a escribir recién, sino
que las editoriales supieron rentabilizar los movimientos sociales
feministas y crearon en el mercado lectores de libros de mujeres para
mujeres” (Pedroza, p. 30). Ciertamente, los booms son mediáticos y
van acompañados de una maquinaria publicitaria estruendosa. En
medio del fragor, es posible interpretar como novedad fenómenos
que han permanecido oculto bajo ciertas estrategias, pero una vez
que entrenemos nuestra mirada nos encontraremos ante un tejido
vivo.
Abro con el recuento de estos episodios porque, en principio,
este dossier nació de la idea de establecer vasos comunicantes entre
las autoras latinoamericanas del siglo XX y XXI. Los artículos aquí
reunidos trazan, a muy grandes rasgos, una panorama literario en el
que los relieves, las similitudes y las diferencias se vuelven evidentes
a través de las múltiples miradas de quienes se dedican a investigar
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�Humanitas, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

el vasto campo literario con la consigna primordial de investigar a
las escritoras latinoamericanas. Así, este compendio trabaja diversos
géneros: desde el ensayo de María Elena Bermúdez pasando por los
cuentos de Mónica Ojeda, Rosario Castellanos y Guadalupe Nettel,
hasta las novelas de Clarice Lispector y Orfa Alarcón.
El recorrido inicia con el primer apartado titulado
“Identidad” en el que Lluvia Olvera realiza un rescate de la obra
ensayística de María Elena Bermúdez. En la autora que la crítica
literaria reconoce como la “Agatha Christie mexicana”, Olvera
encuentra a una gran ensayista que en su época dialogó con
Octavio Paz y Samuel Ramos al tratar de desentrañar la condición
del ser mexicano. Siguiendo con los rescates, Omar Paredes se
concentra en un elemento poco estudiado dentro de la amplia obra
de Rosario Castellanos: sus cuentos. Para ello realiza un análisis
desde la concepción del espacio y la construcción de la identidad.
En el segundo apartado “Anomalías”, Joseph Cardona estudia La
hora de la estrella de Clarice Lispector desde la idea de lo abyecto, así
como Valeria Vazquez trabaja la mirada voyeur, la incomodidad y el
erotismo del cuerpo enfermo en el cuento “Hongos” de Guadalupe
Nettel. Por último, en el apartado “Violencias”, Magdalena López
analiza la irrupción de Perra Brava como una resignificación del rol
femenino en la literatura sobre el narcotráfico; mientras que Isabel
Alcántara y Álvaro Uribe presentan un trabajo sobre el sistema
literario de Mónica Ojeda a través de la experiencia de la violencia,
el trauma y del dolor como artefactos para provocar horror; y, para
cerrar el apartado y el dosier, Francisco Tijerina se hace cargo del
proceso de territorialización del cuerpo, realizado por un grupo de
narradoras mexicanas.
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�Michel Monter / Presentación

En suma, el dossier “Escritoras Latinoamericanas: miradas
críticas desde el siglo XXI” que presenta la revista Humanitas es un
esfuerzo más por continuar un diálogo con las diversas personas
que se dedican a la investigación y crítica literarias, pero, ante todo,
un diálogo con lectoras y lectores de las letras latinoamericanas.
Michelle Monter Arauz

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DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.2-13

�Humanitas, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

Referencias
Corroto, P. (14 de agosto de 2017). “El otro ‘boom’ latinoamericano
es femenino”. El País. Disponible en: https://elpais.com/
cultura/2017/08/13/actualidad/1502641791_807871.
html [Fecha de consulta: 02/12/2021].
Pedroza, L. (2018). Historia secreta del cuento mexicano. Monterrey:
UANL.
Rivero, G. [giovannarivero1]. (16 de septiembre de 2021). Estuve de
moderadora en la charla entre @trias_fernanda y @MonaOjedaF.
Sobre lo “espontáneo” del “boom” quiero completar algo que planteé
y la nota no registra [Tweet]. Twitter. https://twitter.com/
giovannarivero1/status/1438553120984948744
Russ, J. (1983). How to suppress women’s writing. Austin: University of
Texas Press.

DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.2-13

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�Dosier
Humanitas, vol. 1, núm. 2, 2022

El ensayo de identidad en México: la perspectiva
de María Elvira Bermúdez en La vida familiar del
mexicano (1955)
The identity essay in Mexico: María Elvira
Bermúdez’ point of view in La vida familiar del
mexicano (1955)
Lluvia Georgina Olvera Coxtinica
Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Iztapalapa
lluvia.olveracox@gmail.com

Fecha entrega: 03-1-2021 Fecha aceptación: 11-2-2022

Resumen. En este artículo se analiza la obra La vida familiar del mexicano
(1955) de María Elvira Bermúdez (1916-1988) a través de la categoría de
ensayo de identidad. En esta obra se configuran los rasgos que conforman
la identidad del mexicano y cómo esta se constituye en el inconsciente colectivo de la sociedad y de los sujetos que a ella pertenecen: mujer y hombre.
Ante las diversas situaciones que la autora analiza y que identifica como
problemas propone una solución que contribuiría a la formación de una
sociedad más justa y equitativa que acabe con los estereotipos de género
impuestos a la sociedad mexicana por la ideología patriarcal gestada durante
años. La vida familiar del mexicano es una obra de un enorme valor literario
que contribuye a la actualización no sólo del ensayo en México sino también
brinda nuevos enfoques respecto a la identidad de las y los mexicanos.

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�Lluvia Georgina Olvera Coxtinica / El ensayo de identidad en México

Palabras clave: ensayo mexicano, ensayo de identidad, escritura femenina, familia mexicana, mujer y sociedad.
Abstract. This article analyses La vida familiar del mexicano (1955) by María Elvira Bermúdez (1916-1988) through the category of identity essay.
Bermudez’ essay analyzes the configuration of the features that set up
the Mexican identity and how this is constituted in the collective unconscious of society and the subjects belonged to it: woman and man. The
writer dialogues with the tradition that also raised questions regarding the
Mexican identity, such as Octavio Paz and Samuel Ramos. In addition, it
observes from different points of view the role of women in public and
private spaces of family dynamics, both in the countryside and in the city.
It also determines that parenting of children influences ideologically for
the construction of machismo in Mexican society. La vida familiar del mexicano is a work of enormous literary value that contributes to the updating
not only of the essay in Mexico but also provides new approaches to the
Mexican identity.
Keywords: Mexican essay, identity essay, female writing, Mexican family,
woman and society.

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DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.2-3

�Humanitas, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

Introducción
La vida familiar del mexicano fue escrito en 1955 por María Elvira
Bermúdez (Durango 1916- Ciudad de México 1988)1. Este ensayo,
tanto en el tratamiento de los temas como en extensión y complejidad,
se trata de una obra sin precedentes. Se publicó como parte de la
colección México y lo mexicano editada por la antigua librería Robredo
en 1955, bajo la coordinación editorial de Leopoldo Zea, quien, a
partir de su participación en el llamado grupo Hiperión,2 se inclinó
fuertemente hacia los estudios sobre lo mexicano. Los títulos que
pertenecieron a esa colección son: La emancipación literaria de México
de José Luis Martínez, Tres poetas de la soledad (José Gorostiza, Xavier
Villaurrutia y Octavio Paz) de Ramón Xirau, Crónica de México de Alfredo
1 María Elvira Bermúdez nació en Durango donde vivió gran parte de
su niñez. Durante su juventud viajó a la Ciudad de México para estudiar en
la Escuela Libre de Derecho y fue la primera mujer en obtener su título como
abogada en esa institución. Es probable que al ejercer su profesión se haya
sentido influenciada en su proceso creativo para incursionar en la novela y
cuento policíaco. Ha sido llamada “la Agatha Christie mexicana” por el escritor
y crítico literario Juan José Reyes y también se le ha considerado como la
primera mujer en México y América Latina en incursionar en el género policial.
Sus obras narrativas publicadas son: Soliloquio de un muerto (1951), Diferentes
razones tiene la muerte (1953), Alegoría presuntuosa y otros cuentos (1971),
Cuentos herejes (1984), Detente, sombra (1984), Muerte a la zaga (1986) y
Encono de hormigas (1987). Algunas de sus obras han sido antologadas en Los
mejores cuentos policíacos mexicanos (1955) y Antología del cuento policíaco
mexicano (1987). También escribió en varios suplementos culturales en diarios
de circulación nacional como en Novedades, El Nacional, Excélsior y México en
la cultura.
2 El grupo Hiperión se fundó en la Facultad de Filosofía y Letras de
la Universidad Nacional Autónoma de México, conformado por Emilio
Uranga, Leopoldo Zea, Ricardo Guerra, Jorge Portilla, Luis Villoro, Fausto
Vega y Salvador Reyes Nevares, quienes tuvieron como objetivo estudiar lo
mexicano para fundar una filosofía nacional creada en México. Su principal
cuestionamiento fue la existencia de lo mexicano.
DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.2-3

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�Lluvia Georgina Olvera Coxtinica / El ensayo de identidad en México

Cardona Peña y La vida familiar del mexicano de María Elvira Bermúdez.
La obra en cuestión se centra en analizar los aspectos
patriarcales y machistas que configuran la función de la mujer en la
sociedad. Bermúdez también rastrea los orígenes de la estructura
patriarcal y los evidencia como una problemática nacional que limita el
progreso de la sociedad mexicana. Para ello analiza de qué forma incide
el machismo en las dinámicas sociales y de qué manera se expresa en
la cultura popular, además de proponer una solución ante el problema
del machismo en México. Esas características construyen una obra de
gran solidez argumentativa que refuta textos canónicos de la tradición
ensayística en México como El laberinto de la soledad (1950) y El perfil del
hombre y la cultura en México (1934), cuya temática abordada —la identidad
del mexicano— convergen en una misma categoría.
La aceptación y recepción de una obra no sólo radica en
publicarla y difundirla, sino en que sea leída de manera crítica, sea
citada y poco a poco se convierta en un marco de referencia de
nuevas formas de pensamiento. De igual manera, se espera que
al incorporarse tangiblemente a la historia literaria de un país se
generen nuevos espacios para el conocimiento y la reflexión, de tal
modo que la sociedad actualice la visión y perspectiva respecto a un
campo específico. Desafortunadamente, no ha sido el destino de La
vida familiar del mexicano, pues al ser un texto que no ha sido valorado
por la crítica no se ha incorporado al canon nacional.
La vida familiar del mexicano como ensayo de identidad
de género
El ensayo de Bermúdez, a pesar de no ser tomado en cuenta
como parte de la tradición ensayística en México, participa dentro
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de las discusiones sobre el tema de la identidad. Por lo tanto,
debe catalogarse como un ensayo de identidad, porque bajo esa
estirpe analizan el ser de las personas que tienen rasgos culturales
en común, como el lugar de origen, la lengua y las tradiciones,
lo anterior con el propósito de caracterizar y explicar la llamada
identidad nacional. De acuerdo con las categorías de Mary Louise
Pratt, el ensayo de identidad fue escrito por hombres privilegiados
que después de la independencia de sus naciones construyeron los
ideales que representaran a un pueblo. Empero, deben considerarse
estos ensayos como una perspectiva o visión incompleta, pues falta
la otra cara de la moneda: la visión femenina. Ante ello, Pratt sugiere
que gran parte de los ensayos que escribieron las mujeres durante
los siglos XIX y XX tienen un sentido contestatario hacia lo que
escribieron sus contemporáneos varones, como se puede apreciar
en la siguiente cita:
Empleo el término “Ensayo de género” para referirme a una serie
de textos escritos por mujeres latinoamericanas a lo largo de los
últimos ciento ochenta años, enfocados al estatuto de las mujeres
en la sociedad. Es una literatura contestataria que propone
“interrumpir el monologo masculino” —por decirlo en palabras
de Victoria Ocampo— o al menos confrontar la pretensión
masculina de monopolizar la cultura, la historia y la autoridad
intelectual, como sucede con el ensayo de identidad (2000:76).

La vida familiar del mexicano se adhiere a esos principios, no
sólo por abordar el tema de la identidad desde la perspectiva de una
mujer latinoamericana, sino porque es evidente que en sus páginas
irrumpe el monólogo masculino de sus coetáneos, en este caso de
El laberinto de la soledad y El perfil del hombre y la cultura en México. De
esta manera, para los estudiosos tanto del género ensayístico como
DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.2-3

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�Lluvia Georgina Olvera Coxtinica / El ensayo de identidad en México

de la temática de la identidad en México en la primera mitad del
siglo XX, resulta de gran utilidad tener distintas focalizaciones que
ayuden a construir un mapa más diversificado sobre los ensayos de
identidad y género en México.
El objetivo de este artículo es dar a conocer La vida familiar
del mexicano como un ensayo de género que no ha sido estudiado
con anterioridad, analizar su singularidad como ensayo de identidad
y de género, y recuperarlo para el corpus y la historiografía del
ensayo mexicano, pues forma parte de una recuperación de textos
olvidados. Asimismo, examino el tratamiento de los temas en
torno a la mujer, la problematización del machismo en México y la
propuesta final que plantea la ensayista para solucionar el problema
del machismo. Tres cualidades que quiero destacar de esta obra son:
el propósito de María Elvira Bermúdez de publicar su escrito como
libro, que además se trata de un ensayo comparado pues no aborda el
problema de la mujer de forma aislada sino en permanente diálogo
con el otro, y que abordó por primera vez con gran profundidad las
dinámicas familiares de México. La autora fue una mujer adelantada
a su época por las observaciones, la problematización, el rastreo y
solución que propuso en su obra.
La vida familiar del mexicano: aproximaciones al tema de la
identidad
Entre la década de los veinte y los treinta acontece una de las disputas
más interesantes en la historia literaria nacional que influyó, en cierta
medida, en la configuración del deber ser del mexicano. Me refiero a la
polémica nacionalista que se desarrolló en un ambiente de pugna por el
afán de conformar los rasgos que caracterizarían a los connacionales.
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�Humanitas, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

Los principales grupos de intelectuales, pensadores y artistas de ese
momento histórico no lograron ponerse de acuerdo. Por un lado,
se apelaba a los valores posrevolucionarios de fuerza y virilidad,
defendidos por Ermilo Abreu Gómez, Héctor Pérez Martínez, Julio
Jiménez Rueda y Francisco Monterde, respaldados bajo los ideales
vasconcelistas representados en la novela de Mariano Azuela, Los de
abajo (1915). Mientras que el otro grupo en disputa correspondía a una
nueva generación de jóvenes: los llamados Contemporáneos, quienes
aludían a un tipo de literatura esteticista, universal y pura.3
Durante el periodo de la polémica surgieron varias obras que
abordaron el tema de la identidad del mexicano, tema que también
atraviesa el ensayo hispanoamericano. Sin embargo, gran parte de lo
que se conoce hoy en día deriva de estudios sobre la mexicanidad
centrados exclusivamente en el varón. Por lo tanto, la presencia
de la mujer como parte de la sociedad mexicana queda sesgada o
se aborda desde una perspectiva completamente masculina. María
Elvira Bermúdez no sólo fue testigo de las polémicas sobre la
identidad del mexicano, sino que, como escritora e intelectual, leyó
con atención las principales obras y estudios en torno a lo mexicano,
y participó en esa reflexión general.
Desde diferentes aristas la ensayista analizó y observó las
estructuras sociales y la organización de la sociedad mexicana de
la primera mitad del siglo XX. En su ensayo cuestiona la noción
de mexicanidad y su constitución en el inconsciente colectivo de
la sociedad y de los sujetos que a ella pertenecen: mujer y hombre.
3 Al respecto del tema de la polémica nacionalista sirvan de consulta
Arciniega, V. (2010). Querella por la cultura “revolucionaria”. México:
Fondo de Cultura Económica y Sheridan, G. (2001). México en 1992 la
polémica nacionalista. México: educal.
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�Lluvia Georgina Olvera Coxtinica / El ensayo de identidad en México

En el primer capítulo de La vida familiar del mexicano, la autora hace
explícita su intención de hacer un estudio sobre la condición de las
familias mexicanas, su impacto en la sociedad, clase social, ubicación
geográfica para visibilizar la condición de la mujer mexicana como
sujeto activo en la sociedad:
Los mexicanos son absolutamente diferentes entre sí y es
imposible verificar una suma de sus virtudes y defectos;
los estudios sobre el mexicano son absurdos e inútiles y
sólo tienen como corolario la autodenigración. […] SE
PERSIGUE TAN SÓLO EL CONOCIMIENTO DE LOS
DEFECTOS NACIONALES QUE CONDUZCA, NO A
UNA MASOQUISTA Y ESTÉRIL CONTEMPLACIÓN
DE NUESTRAS DEFICIENCIAS SINO AL PROPÓSITO
FIRME DE ENMENDARLAS. El autoconocimiento conduce
a la superación. […] Resulta pues necesario, si se pretende hacer
del mexicano un ser más feliz y mejor, averiguar qué es lo que
le impide progresar o, al menos estar conforme con su destino
(Bermúdez, 1955:17-17).4

Aunado a esto, María Elvira Bermúdez inicia La vida familiar
del mexicano con un frase de Octavio Paz: “Por primera vez en nuestra
historia somos contemporáneos de todos los hombres”.5 Desde
luego no es una casualidad, pues Paz concluye El laberinto de la soledad
con esa frase. Se puede inferir que a la ensayista le pareció necesario
complementar y actualizar lo que el autor ya había concluido. Va más
4 Las mayúsculas se transcriben tal como aparecen en la edición
consultada.
5 Véase en “VII Nuestros días” en Paz, O. (1950). El laberinto de la soledad.
Madrid: Cátedra. Cfr. “I. Directrices de la investigación” en Bermúdez, M. E.
(1955). La vida familiar del mexicano. México: Antigua Librería Robredo.
Colección México y lo mexicano, p. 13.

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�Humanitas, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

allá de Paz al discutir las propias palabras del escritor, redefinirlas y
notar que hay elementos no explícitos que necesitan explicarse.
Para la ensayista, El laberinto de la soledad es un texto que
aborda el tema de la identidad desde un sentido general. Las
afirmaciones ahí planteadas parten desde la subjetividad del autor y
por ende no revela investigaciones o datos certeros, debido a que no
se analizan a detalle las características y peculiaridades de cada uno
de los mexicanos:
la pretensión de marcar a todos los mexicanos con un marbete
estrecho e insalvable es peligrosa […] que los investigadores
lo único que logran es verter inconscientemente sus propios y
peculiares defectos en ese imaginario y sufrido mexicano… que
las investigaciones mexicanistas, en suma, son falsas e inútiles
y que su resultado total es la denigración de los compatriotas
(1955:14).

En este sentido, María Elvira Bermúdez comienza su
escrito con plena intención de dialogar con lo ya fijado y conocido,
emanado de una voz de autoridad. Lo anterior —en esa época—
debe considerarse como un acto disruptivo, en el sentido de que una
obra como La vida familiar del mexicano tuviera la “osadía” de dialogar
con El laberinto de la soledad.
Los rasgos del yo a lo largo del ensayo de María Elvira
Bermúdez serán casi imperceptibles, oscilando entre la primera
persona del plural y la primera persona del singular. Cuando enuncia
ciertas características del mexicano hay un distanciamiento, como si
se tratase de una mirada externa. En este caso, la autora observa y
cuestiona como mudo testigo (hasta este momento no ha emitido,
todavía, juicio alguno y se mantiene en la tercera persona): “Este
modo de vivir del mexicano”, “¿qué es el mexicano?, “el mexicano es
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�Lluvia Georgina Olvera Coxtinica / El ensayo de identidad en México

un ente irreal”. Conforme avanza el ensayo, María Elvira Bermúdez
cambia de sujeto narrativo a la primera persona y hace explícitos los
objetivos a donde pretende llegar:
[…] no me incumbe zanjar cuestiones que conciernen a filosofías
o investigadores en particular. Respeto la impronta personal y soy
incapaz de juzgar a Tirios y troyanos. Me interesa, empero, dar
una respuesta a las objeciones que tienen apariencia de verdad
(1955:14).

Aquellos vacíos en los que Paz no profundiza, la ensayista
los toma como una oportunidad para reflexionar sobre las
circunstancias sociales de la mujer mexicana. Queda claro que la
exclusión de la mujer se manifiesta en su nula categorización en
las formas culturales. La ensayista no sólo debate el sentido de
generalizar al mexicano, también es interesante la manera en que
no se presume como una entidad fuera del objeto de estudio, no
se refiere a “el mexicano” desde una mirada externa. No habla
de él en tercera persona, se asume a sí misma como parte de esa
generalización empleando el término “compatriota”. Bermúdez
también usa la proposición “el mexicano” en sentido retórico, “es
una sinécdoque que toma el singular por el plural. Nada más, y nada
menos” (1955).
En la sinécdoque del término “el mexicano”, la autora
engloba hombres, mujeres y niños, mientras que Paz emplea,
únicamente, sustantivos referentes al género masculino: “El
hombre, el adolescente, el viejo”. En los momentos en que Paz
llega a reflexionar sobre la mujer lo hace con el distanciamiento
no sólo discursivo, sino ideológico, porque distancia su “yo” de la
configuración colectiva:
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Y por eso la virtud que más estimamos en las mujeres es el recato,
como en los hombres la reserva. Sin duda en nuestra concepción
del recato femenino interviene la vanidad masculina del señor […]
como casi todos los pueblos, los mexicanos consideran a la mujer
como un instrumento, ya de los deseos del hombre, ya de los fines
que le asignan la ley, la sociedad o la moral. Fines, hay que decirlo,
sobre los que nunca se ha pedido su consentimiento y en cuya
realización participa sólo pasivamente, en tanto que “depositaria”
de ciertos valores. (Paz, 1950:170-171).

Bermúdez juega con la retórica y la generalización originada
por la sinécdoque, sugiere que dentro de ese gran todo que es el
mexicano, las mujeres se hallan presentes: “Entendido el mexicano
como el conjunto de todos los mexicanos, es fácilmente identificable
con la nación mexicana” (1955: 20). En este caso, al referirse a México
como nación, le atribuye una personificación femenina; aunque,
no olvidemos que este fue un recurso común, en Latinoamérica y
algunos países europeos: personificar a la patria con las cualidades
de lo que debería ser una mujer.
La autora sostiene que los estudios que intentan definir
quién es el mexicano, al ser muy generales, caen en reduccionismos
y el lector puede tomar en cuenta sólo los aspectos negativos. Por
ejemplificar tal caso, Bermúdez ironiza una posibilidad de lectura de
El perfil del hombre y la cultura en México: “¿Hemos de padecer, todos
los mexicanos, un complejo de inferioridad, únicamente porque el
filósofo N así lo afirma?” (1955: 15). Sin duda, esta aseveración debe
de interpretarse con todos sus matices, analizar en qué circunstancias
se dijo y desde qué posición el filósofo lo está enunciando; no
obstante, lo que la autora pretende demostrar es que obras como las
de Ramos y Paz, canónicas y ampliamente referenciadas por otros
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�Lluvia Georgina Olvera Coxtinica / El ensayo de identidad en México

estudiosos, suelen considerarse como una verdad absoluta, en pocas
ocasiones cuestionada.
La ensayista explora a la mujer y su función dentro de la familia
mexicana en correspondencia con la clase social a la que pertenece. En
ese orden de ideas, hace un análisis de cómo ha sido la participación
de la mujer en las familias de las clases sociales más bajas, tanto en el
campo como en la ciudad, capítulo al que ha denominado “Gente
del pueblo”. El primer aspecto que se aborda en “Gente de pueblo”
es la familia del campo y, en segundo orden, la familia en la ciudad.
La ensayista busca evidenciar los principales escenarios, vicisitudes,
problemáticas, penas y demás circunstancias que aquejan la vida
familiar en el campo y la ciudad. También se examina, en ambos tipos
de familia, la dinámica cotidiana y de qué forma se constituyen los
ejes patriarcales que las rigen como: el trabajo no remunerado de las
mujeres y las relaciones sociales entre los miembros de la comunidad.
Otro de los tópicos que destaca María Elvira Bermúdez es
la pasividad femenina respecto a la elección de marido. En muchas
ocasiones “la novia ni siquiera es consultada por el pretendiente; este
se vale de sus padres para pedirla; si los presuntos suegros aceptan las
dádivas que aquél otorga periódica y progresivamente, la muchacha
se ve comprometida, guste o no del pretendiente” (Bermúdez, 1955:
32). Esto ocurre en el mejor de los casos, puesto que el rapto también
era una forma común de celebrar un matrimonio. La mujer fuera del
hogar paterno se convierte en propiedad de la nueva familia a la
que se integra. El trabajo en el campo, la comida, el cuidado de los
animales y los hijos son el pan de cada día de las mujeres campesinas.
Ni siquiera sus propios hijos le pertenecen, la autoridad recae en el
padre o el abuelo paterno, destaca Bermúdez en la siguiente cita:
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El hombre, en efecto, valido quizá de las dádivas y de los riesgos
que su mujer le ha costado, la considera como una cosa de su
propiedad a quien es preciso sacar el mayor partido posible. Por
ello le exige un trabajo ininterrumpido y una obediencia muda,
y le niega la mínima iniciativa. Por ello también le pega y la
maltrata. La mujer indígena y la campesina aceptan por lo general
esta situación con ciego fatalismo. Consideran, incluso, como un
síntoma de desamor la ausencia de malos tratos (1955: 35).

Para la mujer citadina la vida de opresión no es muy diferente.
Al asentarse en viviendas irregulares, carentes de los servicios básicos
y en pleno contacto con mendigos, prostitutas y delincuentes,
las familias que ahí se originan viven en un ambiente marginal y
promiscuo. Un cuarto malhecho o de azotea es el escenario donde un
padre desobligado y alcohólico violenta a su mujer y a sus hijos. Es
común que además de cuidar a los hijos y realizar las tareas propias,
estas mujeres laven ropa ajena o se desempeñen como costureras
para poder alimentar a sus hijos o completar para el gasto: “Estas
mujeres […] desempeñan en sus hogares la tarea de los hombres,
pero conservan, como casi todas las que en México son los hombres
de la casa, la pasividad tradicional de la abnegada y sufrida mexicana”
(Bermúdez, 1955: 35).
Bermúdez también analiza el fenómeno migratorio del
campo a la ciudad6 y de qué forma estos cambios de residencia han
6 Las grandes migraciones del campo a la ciudad se dieron principalmente
por la pérdida del derecho agrario, ver: Iturriaga, J. E. (2012). La estructura
social y cultural de México. Sociología, economía y política nacional. México:
Miguel Ángel Porrúa, Serie Las Ciencias Sociales, tercera década. En él explica
por qué hay migraciones, no sólo por el proceso de industrialización del país
que comienza en la década de los treinta sino por la pérdida considerable del
trabajo en el campo.
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�Lluvia Georgina Olvera Coxtinica / El ensayo de identidad en México

impactado en la vida de las familias mexicanas siendo uno de los
principales motivos de su debilitamiento. Este tema es desarrollado
por la autora al tomar como punto de partida los estudios sociales del
reconocido historiador José Ezequiel Iturriaga. La ensayista plantea
que las migraciones del campo a la ciudad otorgan un sentido de
liberación, una manera de desapego a los usos y costumbres de
la provincia mexicana. La estructura propia de la creciente ciudad
de México y el modo de vida tan agitado hacen que la mirada
fiscalizadora de las prácticas morales pase de largo ante las nuevas
formas en que se relaciona la gente.
Hontanares del machismo en México en la educación familiar
Un aspecto que distingue La vida familiar del mexicano es la atención
que la ensayista mexicana brinda a la niñez y a los jóvenes. La
focalización que ofrece de ellos visibiliza la educación que recibían,
permite conocer cómo se gesta la clase media en México durante
los años cincuenta y cómo se incuba el machismo en los futuros
hombres de México. Es en el seno del hogar donde se les inculca
reprimir toda muestra de sentimentalismo, de modo que “el niño
crece en un ambiente en el cual su misma madre y hermanas
contribuyen a formar esa dicotomía áspera entre lo femenino y lo
masculino” (Bermúdez, 1955: 51). Esta reflexión que hace la autora
es muy importante pues demuestra que las actitudes machistas del
adulto son una conducta aprendida de la niñez. Lo más irónico es
que la mujer vive en una dicotomía de la que no puede salir: es quien
educa a sus hijos bajo una visión machista que al mismo tiempo la
oprime.
María Elvira Bermúdez examina de qué forma la estructura
patriarcal en la que eran educadas las mujeres las hacía entrar en
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un círculo de opresión que se reflejaba en la educación de los
hijos: mientras los maridos violentaban y reprimían a la mujer,
esta replicaba estas actitudes hacia los niños y adolescentes. La
violencia contra la niñez se encontraba normalizada en las familias
mexicanas, símbolo de disciplina y respeto a los mayores. Bermúdez
pone en evidencia este tipo de comportamientos, que, si bien los
enuncia para la clase media, era una situación generalizada en casi
todas las familias:
Entre muchas familias de la clase media mexicana es
perfectamente normal la bárbara costumbre de pegarles a los
niños; se les ajusticia con la parsimonia y la rutina con la que,
por ejemplo, se les enseña a rezar. Ello no obstante, muchas
reprimendas maternales que van rubricadas por latigazos
salvajes y gritos histéricos, no son sino el desfogue instintivo
de la hembra despreciada o maltratada por el macho; en la
imposibilidad de devolver los golpes al más fuerte, la mujer
insatisfecha y amargada los vierte sobre los hijos (1955: 62).

El binomio Madre-Hijo atravesó como paradigma todos
los estratos de la sociedad mexicana durante las décadas de los
cuarentas y cincuentas. Sin duda, el cine y la televisión reforzaban
la idea de que la educación de los hijos era un asunto de las madres,
mientras que los padres se limitaban solo a proveer alimento, casa
y vestido. Martha Santillán comenta que: “[..] se refleja claramente
en la imagen de la madre abnegada y amorosa, la cual también
era ampliamente difundida por el cine y la prensa. Estereotipo a
su vez concordante con el esquema de la maternidad promovido
por la doctrina católica, que circunscribía las conductas femeninas
sexuales y amorosas a su familia, esposo e hijos” (2019:123).
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�Lluvia Georgina Olvera Coxtinica / El ensayo de identidad en México

Es evidente la importancia que tienen los estudios de
la psique humana para María Elvira Bermúdez, y para todo el
pensamiento y el arte del siglo XX, pues con estas teorías explica,
o busca comprender las actitudes, complejos y conflictos que
se expresan en la vida adulta. Con lo anterior también queda
demostrada la relevancia de la educación infantil, cuya valoración
no sólo es escasa, sino nula. Dentro del panorama general de la
ensayística mexicana escrita por varones, no se advierte ninguna
preocupación por la infancia. Por un lado, se ha soslayado porque
no se considera importante y, por otra parte, porque se vincula
directamente con lo femenino. La educación de la niñez es
exclusividad de las madres.
La ensayista toma como eje principal de su análisis ―y
como principio para configurar el concepto de macho― el
conflicto del hombre mexicano originado en la niñez respecto a
las mujeres. Ya de adulto, la mujer para el mexicano es el centro de
todas sus pláticas y atenciones, ya sea para exaltar o para denigrar,
en palabras de Bermúdez (1955:85): “desprecia a la mujer, pero
vive obsesionado por las mujeres”. No obstante, el interés del
mexicano hacia la mujer es solamente físico y esto se da en dos
dimensiones: la primera de ellas, en que el interés por las mujeres
surge a partir de sus atributos corporales, al varón no le interesan
las virtudes intelectuales de la mujer que le gusta. La segunda radica
en que el hombre se esfuerza en hacer notar los rasgos físicos que
denoten su fuerza y virilidad. Tampoco le interesa mostrar dotes de
intelectualismo. El hombre en México se esfuerza en que la mujer
vea en él una figura de valentía y poder, alguien que no le teme a
nada y que en cualquier momento está dispuesto a demostrar su
fuerza bruta.
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A pesar de todas las características que, en suma, caracterizan
al macho mexicano, María Elvira Bermúdez no considera, de forma
concluyente, que el machismo sea del todo un complejo psicoafectivo
derivado de los traumas de la niñez, aunque es una forma de rastrear
los orígenes del machismo y su gesta, debe considerarse que el
machismo es un desfogue, una liberación. ¿En qué sentido la autora
considera al machismo como un acto de liberación? Habría de tomar
en cuenta que, en gran medida, la represión acumulada es ocasionada
por la misma estructura patriarcal que se ejerce sobre los varones
y cómo a partir de ese orden, el macho mexicano encuentra una
forma de justificar sus acciones: virilidad, fuerza y poder. Desdeña
cualquier actitud que se le parezca a lo femenino, por ejemplo: el
sentimentalismo, la debilidad y la delicadeza. Atributos que, por
cierto, él mismo ha considerado inherentes a la mujer.
Construcción de los prejuicios y paradigmas de género:
machismo y hembrismo
En el capítulo V “Machismo y hembrismo”, María Elvira Bermúdez
sintetiza las características que constituyen la imagen del macho
mexicano. Asimismo, propone el término hembrismo para designar
al conjunto de actitudes adoptadas por las mujeres que legitiman el
orden patriarcal establecido. En primera instancia, la autora hace la
siguiente aclaración: el hombre mexicano no es el único varón que
se siente con ventaja sobre las mujeres. Aunque no ahonda mucho
en esta afirmación, es importante dicha sentencia pues se interpreta
que la superioridad del hombre ―la creencia de la superioridad del
hombre― no es específica de alguna nacionalidad. Ni tampoco es
exclusividad de la mujer mexicana padecer los infortunios y opresión
de una sociedad regida por un orden patriarcal determinado desde
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�Lluvia Georgina Olvera Coxtinica / El ensayo de identidad en México

tiempos remotos. Estas circunstancias se dan en distintas partes del
mundo y en diversas culturas. Para una mujer intelectual como María
Elvira Bermúdez es relevante reflexionar sobre la paradigmática
superioridad del hombre mexicano, cuya materialidad se encarna en
la típica figura del macho y cómo en este arquetipo se justifica la
opresión de la mujer mexicana en cualquiera de los estratos sociales
y regiones en donde viva. Dicha figura está vinculada con la noción
de identidad nacional, por lo que la reflexión de Bermúdez se
inserta en el proceso de cuestionamiento de la identidad americana
y nacional que parte del quiénes somos y cómo nos diferenciamos
de otros. María Elvira Bermúdez entra en discusión con textos que
se configuran como el canon de esa identidad, a la vez que revela
la ausencia de la mujer mexicana de ese canon. Su ensayo la hace
presente al elaborar la reflexión desde el ámbito de lo privado a
lo público y, por otra parte, la conciencia de la mujer mexicana se
revela como ausencia en la identidad nacional.
Quiero destacar la acuñación del término hembrismo por
parte de María Elvira Bermúdez, porque entiende y justifica esta
denominación como una actitud que legitima el discurso y actitudes
machistas de los varones, comportándose bajo la moral e ideas
regidas por una estructura patriarcal de sometimiento y presión para
las mujeres. La ensayista lo define así:
Llamo hembrismo a esa actitud porque, además de corresponder
exactamente a la
equivocada conducta del hombre, es
una amplificación artificial de las características que comúnmente
han sido consideradas femeninas y que, a causa de que se
limitan a un punto de vista estrictamente somático, invaden
terrenos zoológicos: debilidad, actitud pasiva ante el macho,
e inercia. […] Contribuye, en cambio, de manera tristemente
eficaz a fomentar el machismo de su compatriota. Porque sus

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legendarias abnegación y fidelidad, más que auténticas virtudes,
son el producto de su ineptitud y de su egoísmo (Bermúdez,
1955:93).

Entre las características que reconoce en la mujer mexicana,
la autora arguye que son actitudes aprendidas de la niñez. Por
ejemplo, si se crece y educa a una niña en un entorno donde todo el
tiempo se repite el discurso que la mujer está destinada para realizar
labores de escasa importancia, la niña crece con esa idea y normaliza
el hecho de que le digan que no puede o debe realizar cierto tipo
de actividades. Esto puede desencadenar poco interés en el estudio
y la superación intelectual de sí misma. No obstante, aunque las
niñas y jóvenes tuvieran ciertos destellos y ápices de independencia,
la sociedad les marcaba pautas de conducta irrevocables y se
encargaba de difundir ―en el cine y la literatura, principalmente― la
idea de que las mujeres que deseaban vivir una vida diferente eran
castigadas moral y socialmente. Por lo tanto, de forma inherente, a las
mujeres se les atribuían como virtudes la adaptación, la obediencia
y la humildad. Estas actitudes son las que Bermúdez califica como
hembrismo.
Finalmente, Bermúdez le atribuye a la mujer mexicana una
actitud de “exagerada sumisión al hombre”, a causa de ello llega
a aceptar maltrato psicológico y físico, infidelidades y violencia
económica. La mujer al sentirse violentada y humillada no le queda
más que aceptar su inexorable destino con el que fue educada.
Acepta la fatalidad como un estilo de vida y replica el maltrato del
que es objeto en sus propios hijos o en la envidia y recelo hacia otras
mujeres. Bermúdez resalta cómo gran parte de las mujeres de la época
estaban convencidas de que su papel era guardar obediencia al varón
y que además se legitimaba en el catolicismo como un eje rector de
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�Lluvia Georgina Olvera Coxtinica / El ensayo de identidad en México

conducta. Durante años este modelo de actuar y de sentir, sigue
reproduciéndose en las familias mexicanas. Desafortunadamente
bajo este tipo de vínculos familiares quien se encarga de la crianza y
educación de los hijos continúa siendo la mujer.
Una de las interrogantes que María Elvira Bermúdez se
plantea en su ensayo se enuncia de la siguiente forma: ¿de qué manera
afectan los falsos estereotipos de lo masculino y lo femenino a las
futuras generaciones? La autora tiene muy presente que no se puede
categorizar al mexicano a base de generalizaciones. Si bien, hay ciertos
rasgos en común relacionados con el género, existen hombres y
mujeres que ni son el típico macho mexicano, ni la mujer abnegada
que reproduce y acepta los valores patriarcales de la época. Aunque en
menor medida ―y es un tema en el que la autora no profundiza― hay
hombres y mujeres que sí construyen a partir de lazos afectivos sólidos
un matrimonio, en donde ambos padres participan activamente en
la crianza y educación de sus hijos. Además, estas mujeres ven en
su pareja un compañero, no un proveedor. Llama la atención, en la
siguente cita que su concepción de la identidad no es fatal, ni esencial,
de ahí su preocupación por el futuro. Su análisis tiene una voluntad
de transformación del mexicano, lo que me parece muy destacable,
porque proyecta esa necesidad de cambio: “a aquellos que aspiran a
ser hombres cabales y verdaderas mujeres, y a la sociedad en conjunto,
a quienes dichas consecuencias afectan ostensiblemente” (1955:101).
Como ya lo ha afirmado y sentenciado la ensayista en La vida familiar
del mexicano, es en la niñez donde se aprenden e imitan las actitudes
que estereotipan los roles de género. Por lo tanto, si hay familias que
modifican la forma en que se educa a los niños, esto les permitirá
crecer en un ambiente diferente y desarrollarse bajo principios más
igualitarios y equitativos cuando sean adultos.
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El machismo en México ante una posible solución
Para responder la cuestión de si el machismo es superable, la ensayista
recurre a la observación y análisis del temperamento mexicano. Tal
sentimiento o actitud son consideradas formas de reacción ante una
circunstancia o hecho determinado. El carácter temperamental de las
y los mexicanos propicia y favorece actitudes como el machismo y el
hembrismo. Sin embargo, esas actitudes son conductas aprendidas
y resultado de una influencia colectiva: se adopta lo que se ve. La
autora sostiene que pese al carácter reaccionario e imitativo de las y
los mexicanos, es posible proponer una solución a este problema.
De acuerdo con Bermúdez, el remedio para destruir los prejuicios
e ideologías que inducen al machismo y al hembrismo radica en su
siguiente postulado:
[…] substituir la falsa noción de valentía con el concepto de

valor auténtico y en reemplazar la leyenda de la abnegación
femenina con el anhelo de la dignidad. Sería saludable también
que el mexicano cesara su jactancia cotidiana de responder a
ciertos estímulos rígidos de la moral autoritaria (especialmente la
religiosa), ya que parece incapaz de ajustar su comportamiento a
ellos. Es urgente persuadir al mexicano y a la mexicana, de que la
armonía y la colaboración entre los sexos es posible. […] no me
propongo construir alegatos políticos que en este ensayo están
fuera de lugar; me limitaré a señalar ciertas transformaciones que
en mi opinión son erróneas (1955:123).

Es oportuno mencionar que en el capítulo “V Machismo y
hembrismo” la autora ya había establecido que la valentía es una de
las principales y más evidentes características del macho mexicano.
El hombre en México, a raíz de sus inseguridades y complejos,
intenta demostrar, en cada ocasión que se le presente, su valentía.
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�Lluvia Georgina Olvera Coxtinica / El ensayo de identidad en México

No puede, ni debe mostrarse débil ante una sociedad que exige de
él hacer frente a todo, a responder por su hogar y sobre todo por
su hombría. En este mismo orden de ideas, cuando se refiere a la
mujer mexicana bajo la leyenda de abnegación, también la considera
de manera generalizada como una de las principales actitudes de las
mujeres en México. A pesar del contexto en el que se encuentren, las
mujeres mexicanas difícilmente se atreven a cuestionar lo que sucede
a su alrededor. Se acepta con benevolencia y sigilo tanto su inexorable
destino como los mandatos que los hombres les imponen. Por lo
tanto, si ambas características se reducen a una generalización de lo
que es el hombre y la mujer en México, sí es posible reemplazarlas
por una escala de modelos de comportamiento menos exigentes
para el varón y menos rígidos para la mujer.
Uno de los términos que la autora de La vida familiar del mexicano
utiliza para definir a lo que se refiere con hombría, es el término
‘cabalidad’, el cual se asocia con la integridad y rectitud que posee un
varón, pero principalmente lo relaciona con la fidelidad a una mujer.
Este peculiar rasgo se enfoca en dos aspectos fundamentales: ante el
engaño o ante el abandono. El hombre cabal es aquel que reacciona
de forma justa. La autora lo describe de la siguiente manera:
Su reacción ante el engaño o el abandono de una mujer va desde
el perdón generoso hasta la retirada digna; pero jamás se cubre de
alharacas ridículas ni se satisface con venganzas ruines. […] ve en
la mujer lo que ella en realidad es: un simple ser humano; no la
idealiza innecesariamente como a una santa ni como a perversa la
vitupera (1955:131).

Se hace indiscutible la idea de que el hombre que es capaz de
dominar sus pasiones y respetar a las mujeres de su entorno pueda
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considerarse como un hombre cabal. Además, ofrece un modelo de
hombre al mexicano y esto es parte de la intención transformadora
de su ensayo, de su propósito de brindar soluciones.
En la mayoría de las expresiones colectivas las canciones
y películas señalan a las mujeres como las responsables del actuar
reaccionario de los varones. Lo que evidencia la escritora es que
el único responsable de regular sus emociones, cabalmente, es
y deber ser el varón. El hombre cabal también es denominado
por la ensayista como un hombre verdadero, aquel que: “no padece
complejos de inferioridad, ni necesita de racionalizaciones forzadas
para justificar su conducta” (Bermúdez, 1955:131). Considero
interesante apuntar que llamar de esa forma a los hombres
cabales, confirma que el estereotipo del macho mexicano es una
construcción artificial sin ninguna justificación en su naturaleza
intrínseca y que el verdadero yo del varón en México permanece
latente en la personalidad de gran parte de los mexicanos.
Paradójicamente son las construcciones sociales patriarcales que
él mismo edificó, las que le impiden mostrar al hombre verdadero que
puede habitar en ellos.
En contraparte, María Elvira Bermúdez hace referencia al
hembrismo como una forma paralela al machismo que reproduce
el orden patriarcal y acepta los estereotipos impuestos por los
varones. Por tal motivo, propone la feminidad como una conducta
en reciprocidad a la hombría. La cabalidad también cabe en la
etiqueta de feminidad. Al igual que la construcción de los términos
hombría y hombre verdadero, la noción de feminidad está concebida
en la forma en que las mujeres eligen a su pareja. La ensayista
considera que una mujer cabal no soportaría un hombre machista
a su lado.
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�Lluvia Georgina Olvera Coxtinica / El ensayo de identidad en México

Para Bermúdez es preciso subrayar que, a pesar de los
valores que se han construido alrededor del deber ser del hombre
y la mujer y la adaptación que cada cultura ha hecho de ellos, los
cambios son posibles. Transitar del machismo a la hombría y del
hembrismo a la feminidad es un camino viable al considerar formas
más saludables para relacionarse amorosamente. El matrimonio
es una de las principales instituciones que tiene que modificar su
origen. Las relaciones que lo constituyen deben fundamentarse en
el amor y la amistad entre un hombre y una mujer cabales, que sean
capaces de reconocer en uno y otro el apoyo y la colaboración para
progresar. De ese tipo de matrimonios se conformarán familias que
brinden a los hijos otro tipo de educación, de valores, de visiones: la
formación de jóvenes que muestren un claro rechazo al machismo
y el hembrismo. Mujeres independientes que no sientan su instinto
maternal únicamente destinado a la crianza y que puedan enfocarse
en otras actividades como el trabajo o el estudio. Estos hombres y
mujeres son para Bermúdez, “atisbos del ser mexicano y esquemas
de una solución” (1955:140).
Consideraciones finales
Por sus características, puedo afirmar que el ensayo de María Elvira
Bermúdez entra en la categoría de ensayo de identidad. Empero, de
acuerdo con los postulados de Mary Louise Pratt, al ser escrito por
una mujer y a su carácter contestatario se puede clasificar también
como ensayo de género. En La vida familiar del mexicano, Bermúdez
dialoga con la tradición ensayística en México, al mismo tiempo que
visibiliza otros sujetos sociales excluidos de los discursos acerca de
la identidad nacional, como la mujer, el niño, el joven y el campesino.
Además, la ensayista destaca la figura de la familia como un núcleo
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importante donde se gestan gran parte de los valores sociales que
imperan en la sociedad mexicana y que por ende constituyen una
facción significativa de la identidad nacional.
Bermúdez clasifica las formas de vida de las familias que
integran nuestro país. Con la intención de comparar las dinámicas
familiares en México, realiza una clasificación de los principales
niveles socioeconómicos que observa en la sociedad mexicana:
“gente del pueblo” que se refiere a la clase social más baja, y “gente
decente” la cual divide en “clase media” y “clase adinerada”. Estudia
a esas clases sociales en los dos principales espacios donde habitan
las familias en México: el campo y la ciudad. De estas investigaciones
que hace sobre las familias mexicanas concluye que, sin importar el
estamento social al que se pertenezca, ni el espacio donde se habite,
la mujer vive en un estado de continua opresión, cuyo sustento
se valida en una estructura patriarcal, donde el varón es quien
determina y juzga cómo debe ser el comportamiento de las mujeres.
Lo anterior hace visible la violencia real, que se ejerce en la mujer
mexicana desde el seno familiar.
Es importante subrayar que, a pesar de los valores y
estereotipos configurados alrededor del deber ser del hombre y
la mujer, así como la adaptación que cada cultura ha hecho de
ellos, los cambios son posibles. Ante todas las problemáticas que
Bermúdez expuso y analizó en La vida familiar del mexicano, propone
una solución. Lo anterior, enfatiza el carácter transformador del
ensayo y coloca a la autora en una posición activa y propositiva
respecto al problema del machismo y los roles sociales impuestos
en México. Para tal efecto, la ensayista desarrolla los conceptos
de hombría y feminidad, como modelos de conducta ejemplares.
Transitar del machismo a la hombría y del hembrismo a la feminidad
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�Lluvia Georgina Olvera Coxtinica / El ensayo de identidad en México

es un camino viable al considerar formas más saludables para
relacionarse. Bermúdez concluye en su ensayo que el camino
hacia el bien común y el progreso de la sociedad mexicana es la
solidaridad y la cooperación entre ambos sexos.
El estudio, reflexión, análisis e interpretación de La vida
familiar del mexicano de María Elvira Bermúdez me ha permitido
constatar que es un ensayo que parte de un cuestionamiento muy
general: la idea que se tiene sobre la familia en México. Sin embargo, la
ensayista al conjuntar sus observaciones con sus saberes individuales
convierte la experiencia particular en un ensayo con un sólido aparato
argumentativo repleto de referencias científicas y culturales. Bermúdez
demuestra que, a pesar de las clases sociales y la educación, las familias
en México comparten bastantes semejanzas, todas ellas legitimadas
en una estructura patriarcal que oprime a las mujeres al mismo
tiempo que evidencia la normalización del machismo. El trabajo de
la ensayista es una primicia en cuanto al tratamiento del tema de la
identidad, pues analiza diferentes elementos y a todos los actores que
conforman la sociedad mexicana. Por un lado, los ensayistas mexicanos
varones soslayaron a la mujer de sus estudios y, por otra parte, no
hay un ensayo, próximo en temporalidad —de escritor o escritora en
México— que se le compare en profundidad, dimensión, enfoque y
alcances a lo escrito por María Elvira Bermúdez. Este artículo servirá
como referente para el estudio de la obra de María Elvira Bermúdez
como ensayista y el análisis de La vida familiar del mexicano en futuros
trabajos de investigación, ya sea con otros enfoques teóricos o en
trabajos interdisciplinarios entre los estudios literarios, de género,
antropológicos, sociológicos y filosóficos.

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�Humanitas, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

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DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.2-3

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�Dosier
Humanitas, vol. 1, núm. 2, 2022

Entre sitios y marginalidades: identidades de lugar
y feminidad en “Las amistades efímeras” y “Vals
‘Capricho’” de Rosario Castellanos
Between places and marginalities: identities of
space and femininity in “Las amistades efímeras”
and “Vals ‘Capricho’”, by Rosario Castellanos
Omar Armando Paredes Crespo
Universidad Autónoma Metropolitana – Azcapotzalco
omararmandoparedescrespo@gmail.com

Fecha entrega: 23-12-2021 Fecha aceptación: 11-2-2022

Resumen. El presente artículo analiza las identidades de lugar y feminidad en dos cuentos poco revisados de Rosario Castellanos: “Las amistades
efímeras” y “Vals ‘Capricho’”, ambos incluidos en Los convidados de agosto
publicado en 1964. Este estudio se apoya en las ideas de Marc Augé respecto a los no lugares y de las reflexiones de Yuri Lotman sobre el problema
del personaje para analizar algunas construcciones espaciales y de personaje
empleadas por la autora, las cuales son fundamentales para configurar ciertas identidades de la feminidad y los destinos trágicos de sus protagonistas.
Palabras clave: Rosario Castellanos, Las amistades efímeras, Vals “Capricho”, identidades de lugar, feminidad.

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�Omar Armando Paredes Crespo / Entre sitios y marignalidades

Abstract: This article analyzes the identities of place and femininity in two
little-reviewed stories by Rosario Castellanos: “Las amistades efímeras”
and “Vals ‘Capricho’” (Los convidados de agosto, Era, 1964). This study relies
on Marc Augé’s ideas regarding non-places and Yuri Lotman´s reflections
on the problem of the character to analyze some spatial and character
constructions used by the author, which are fundamental to configure certain identities of feminity and the tragic destinies of her protagonists.
Keywords: Rosario Castellanos, Las amistades efímeras, Vals “Capricho”,
place identities, femininity.

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�Humanitas, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

Introducción
Ya desde su poesía, Castellanos manifestó interés sobre la
exploración literaria de determinados sitios y de los elementos
que los habitan. El paisaje es una de sus marcas distintivas en su
obra poética. No obstante, su obra narrativa no queda excluida de
mencionado interés: en sus novelas y cuentos existen determinados
sitios que establecen una relación de sentido con el destino trágico de
sus personajes. Específicamente en su narrativa breve, Castellanos
construye con minucia contextos espaciales que se constituyen como
escenarios de la fatalidad, tal es el caso de la casa de la niña Nides
en “Cuarta vigilia” (Ciudad Real, 1960), la plaza en “Los convidados
de agosto” o el consultorio de Carlos Román en “El viudo Román”
(estos dos últimos en Los convidados de agosto, 1964), por mencionar
algunos. Parto así de las ideas de Marc Augé sobre la revisión de
determinados espacios llamados no-lugares para analizar el cuento
de “Las amistades efímeras”, y de las reflexiones de Yuri Lotman
sobre el problema del personaje para abordar la construcción de la
feminidad en “Vals ‘Capricho’”.
“Las amistades efímeras”: la tienda como un no lugar
A inicios de los años noventa, y como resultado de estudios
previos, Marc Augé (Francia, 1935) encontró que la relación
entre la disposición espacial y la disposición social está atravesada
por la aceleración de los factores que constituyen el proceso
de la modernidad y se definen en conjunto bajo el nombre de
sobremodernidad. Así, acuñó este concepto no como fin del primero,
sino como una extensión de éste, el cual da origen a lugares sin
sentido histórico o antropológico; a sitios transitorios que no
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�Omar Armando Paredes Crespo / Entre sitios y marignalidades

juegan en contraposición a aquellos configurados como lugares
de memoria. No obstante, Augé rechaza una polarización entre
los sitios de memoria y los transitorios, y explica que en conjunto
conforman una espacialidad que da cuenta sobre la convivencia
entre lo relacional y lo anónimo. A estos lugares desprendidos de
simbolismo e identidad histórica los llamó no-lugares.
Antes de indagar en la identidad del espacio en “Las
amistades efímeras”, hay que señalar que Augé establece una
aclaración respecto a la utilización del término lugar y no el de
espacio: espacio —de acuerdo con el antropólogo francés— se
vuelve más abstracto en medida que lo utilizamos para referir
“al menos a un acontecimiento (que ha tenido lugar), a un
mito (lugar dicho) o a una historia (elevado lugar)” (2000: 87).
Además, engloba a menudo características no estrictamente
espaciales, pues a través de él se pueden expresar separaciones
de temporalidad. Por el contrario, al decir lugar damos cuenta de
que la noción se reduce al marco de lo espacial y de todo aquello
que lo habita de forma física. Michel de Certeau también hace
una descripción del espacio como “un lugar practicado […] un
cruzamiento de movilidades […] A diferencia del lugar, carece
pues de la univocidad y de la estabilidad de un sitio ‘propio’”
(2000: 129). Asimismo, también explica que los nombres propios
le confieren al lugar una historia y
abren reservas de significaciones ocultas y familiares. “Tienen
sentido”; dicho de otra forma, impulsan movimientos, como
vocaciones y llamados que cambian y modifican el itinerario
al darle sentidos (o direcciones) hasta ahí imprevisibles. Estos
nombres crean un no lugar en los lugares; los transforman en
pasos (De Certeau, 2000:116).

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�Humanitas, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

La definición de espacio hecha por De Certeau pudiera
considerar al no lugar como un aspecto negativo del lugar; no
obstante, apoya a rechazar tal oposición entre la simbolización de
uno y del otro porque entabla una relación de coexistencia en la cual
el lugar —dice Augé— no se borra totalmente y el no lugar no se
cumple de manera absoluta: “son palimpsestos donde se reinscribe
sin cesar el juego intrincado de la identidad y de la relación” (2000:
84). Los no-lugares son productos de esa sobremodernidad de la
que habla Augé, son circuitos destinados a la circulación de bienes y
a la transitoriedad; sitios de paso.
En “Las amistades efímeras” Gertrudis es la hija mayor de don
Estanislao Córdova, un hombre viudo que se muda a La Concordia,
poblado cercano a Comitán, con la intención de no dar de qué hablar
al pueblo con su acelerada vida de soltero. La joven, tras escaparse
y pasar la noche con el desconocido Juan Bautista, es obligada a
“casarse” con él en una ceremonia improvisada y sin mediar el cortejo
protocolario que precede al matrimonio en estos contextos. La unión,
como era de esperarse, está destinada al fracaso. Todo esto es narrado
por la amiga de Gertrudis, quien a través de cartas le cuenta cómo va
la vida en Comitán y la mantiene al tanto sobre Óscar, aquel novio
que Gertrudis deja cuando se va del pueblo. Lo fundamental de este
cuento en términos de conformación espacial no es el desenlace
de la historia, sino el comienzo: ¿dónde se conocen Juan Bautista
y Gertrudis? La tienda que poseía don Estanislao Córdova en La
Concordia, y que era la mejor surtida de la región y sus alrededores, es
el sitio donde Juan Bautista convence a la joven de fugarse con él.
Dentro de una comunidad, la tienda tiene una función
específica: es el centro del comercio local. Además de que en ella
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�Omar Armando Paredes Crespo / Entre sitios y marignalidades

se ofrecen todo tipo de productos relacionados con el consumo
diario, en la tienda el cruce de voces no tiene mayor relevancia que
la del trato y la suposición. Por su naturaleza transitoria, como sitio
de paso, también es un lugar idóneo para todo tipo de chismes y
rumores. La tienda es una extensión de la casa del señor Córdova,
sin embargo, en su dimensión simbólica, no pertenece a ella porque
el ingreso a la tienda no significa estar dentro de la casa. La tienda
tiene sus propias dinámicas de interacción y la casa tiene otro sentido
dado por la convivencia.
Sin habitantes, en la tienda los clientes y el dependiente
establecen una relación solo contractual, de relación de mercancías.
La interacción del cliente no es interpersonal pues esta mediación
se da con los textos —y con apenas algunas palabras— que el sitio
dispone para anunciar el costo de las conservas. Noelia Zussa escribe
—parafraseando a Augé— que el espacio de un no lugar:
no crea ni entidad singular, ni relación, sino soledad y similitud.
Tampoco le da lugar a la historia, eventualmente transformada
en elemento espectáculo. Allí reinan la actualidad y la urgencia
del momento presente. En suma, es como si el espacio estuviese
atrapado en el tiempo, como si cada historia individual agotara sus
motivos, sus palabras y sus imágenes en el stock inagotable de una
inacabable historia en el presente (2018: 6).

La tienda es un sitio contradictorio porque si bien se halla
dentro de una ciudad, de un espacio geográfico específico, se
encuentra apartada al mismo tiempo de todo interés interior de la
comunidad; es decir, no significa para los ciudadanos algo más que
el lugar (no lugar) donde pueden proveerse de determinadas cosas
y tener un trato cotidiano sin mayor interés que especular sobre
la vida de la gente. La celeridad y el movimiento son sus mayores
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rasgos, la sustitución también. Mucha gente entra a la tienda, pero
nadie permanece ahí, nadie la impregna con su personalidad ni toma
atención sobre los cambios. Tal como se ingresa, también se sale.
Por otro lado, respecto a la sustitución, cuando apenas se agota algo,
debe ser remplazado por otro objeto igual con la finalidad de no
evidenciar la ausencia del elemento que estaba allí. Esta indistinción
aminora el cambio, el desequilibrio.
En “Los convidados de agosto”, por ejemplo, la plaza de
toros tiene una función identitaria: permitir a los espectadores
tomarse ciertas licencias eróticas y sexuales y, además, es el evento
más importante de la festividad. La tienda, por su parte, es la ventana
desde donde se mira el exterior sin reparar en lo que sucede adentro,
porque nada ocurre al interior. Así, Gertrudis observa los detalles
de la naturaleza menos perceptibles, como mirar a las moscas
sobre los dulces. Destinada a pasar las horas detrás del mostrador,
pierde sorpresa cuando lo escandaloso cobra regularidad: deja de
sorprenderse por la muerte de uno que otro hombre:
También se servía licores y Gertrudis gritó la primera vez que un
parroquiano cayó redondo al suelo, con la copa vacía entre los dedos
crispados. Ninguno de los asistentes se inmutó. Las autoridades
llegaron con su parsimonia habitual, redactaron el acta y sometieron
al interrogatorio a los testigos. Gertrudis se aplacó al saber que un
percance así era común. Si se trataba de una venganza privada nadie
tenía derecho a intervenir. Si era efecto del aguardiente fabricado
por el monopolio (que aceleraba la fermentación con el empleo
de sustancias químicas cuya toxicidad no se tomaba en cuenta), no
había a quien quejarse (Castellanos, 1964: 13).

Las muertes de algunos clientes por consumo excesivo de
alcohol se vuelven hechos anunciados y dejan de tener interés para las
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personas del pueblo, para las autoridades y para la misma Gertrudis.
En este sentido, la permanencia aquí, en este no lugar1, tiene una
vigencia y como las mercancías también es perecedera. Ahora, ¿qué
implica que la tienda de don Estanislao sea la más surtida de la
región? Para los habitantes ésta es un vínculo con la economía del
mundo, un nexo con el exterior y con los productos que vienen de la
ciudad. La tienda pone un puente entre dos dinámicas de consumo
porque “la clientela es variada. Desde el arriero, que requería bultos
de sal, de panela, piezas de manta, hasta el indio que meditaba horas
enteras antes de decidirse a adquirir un paliacate de yerbiya o un
machete nuevo” (Castellanos, 1964: 13).
La costumbre y el aburrimiento vuelven a Gertrudis un
objeto más de consumo en la tienda, mientras que la intrusión de
Juan Bautista, el forajido, trasmuta el sitio a un no lugar. ¿Cómo
ocurre esto? El viaje del sujeto configura diversos espacios como
lugares transitorios, lo cuales le brindan una visión apenas parcial
de los sitios a los que llega. Para él, los lugares son solo de paso.
Juan Bautista llega a la tienda para saciar su sed, calmar el calor
y malestar de su travesía llevándose algo más. Gertrudis accede a
fugarse sin que entre ellos medie la insistencia —por parte de él—,
ni la resistencia —por ella—.
La conversación es escasa. Apenas unas palabras para no
descubrir sus reales intenciones. Recordemos que Augé escribe que
el usuario del no lugar “siempre está obligado a probar su inocencia
[…] Las palabras ya no cuentan” (2000: 106). De esta manera,
Gertrudis es extraída de la tienda como mercancía para saciar otras
1 Las tiendas en algunos poblados alejados de las grandes urbes suelen
ser sitios de reunión y apego. Aquí es evidente la intención por construir un
espacio de circulación, transitorio, en donde nada podría ocurrir.

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necesidades, también físicas, de Juan Bautista. Ambos abandonarán
la tienda dejando en ella esa atmósfera transitoria e impersonal tan
propia de los no lugares.
El contrato de la virginidad
Este relato está contado por un narrador en primera persona,2 a
través de una voz femenina que abre —y cierra— el relato focalizando
la narración en un solo personaje con el que comparte el tiempo y el
espacio. Se trata de un narrador testigo de características epistolares
porque parece reconstruir la historia mediante el intercambio de
cartas con Gertrudis. Si bien, en la narración epistolar cada personaje
se convierte en narrador y la historia se modula por una focalización
de alternancia que es clara y explícita, en “Las amistades efímeras”
es posible dar cuenta que, en menor medida, ocurre esto: Gertrudis
también cuenta sobre sí misma al responder de forma escueta las
misivas de su amiga. De alguna manera, su vida es contada por ella,
sin embargo, en la narración se presenta a través de los ojos y las
palabras de una observadora.
La voz narrativa modula la intensidad de la narración por la
intercalación de algunos registros de relato: la epístola, el testimonio
y la memoria. Por ejemplo, en las cartas nuestra experiencia se
condensa en la expresión pura de las palabras, las cuales propician
imágenes que caben solo en la imaginación; es decir, lo que uno
2 Este tipo de narrador es muy común en obras de carácter autobiográfico.
Si bien no hay dato que compruebe si la narradora tiene relación con Rosario
Castellanos, es posible encontrar ciertos elementos que pueden establecer
vínculos entre la voz narrativa y la autora: una jovencita comiteca con
sensibilidad y talento para la poesía, la cual se traslada posteriormente a la
ciudad de México con su familia.
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escribe en una carta jamás se mostrará frente al receptor bajo
las mismas imágenes que los emisores, aunque la escritura sea la
misma para ambos. Entonces, las palabras contenidas en las cartas
se transforman en poesía porque abren la mente a todo tipo de
posibilidades, porque todo cabe en ellas: imágenes, figuras, paisajes
y emociones quedan contenidas en las líneas de una misiva. Escribir
una carta es en muchos casos también un acto de soledad y añoranza.
Se escribe a quien se tiene lejos. La narradora cuenta: “Me gustaba
escribir estas cartas: ir dibujando la figura imprecisa de Oscar, la
ambigüedad de su carácter, de sus sentimientos, de sus intenciones.
Fue gracias a ellas —y a mi falta de auditorio— que descubrí mi
verdadera vocación” (Castellanos, 1964: 14).
La redacción de una carta no sería posible sin cosas que
contar y escribir. Ser testigo es colocarse ante una realidad con o sin
posibilidad de participar en ella, legitimar un momento con el solo
acto de la presencia. Para dar un testimonio no es necesario haber
protagonizado el hecho —como sí ocurre con la experiencia—, basta
a veces solo ser consciente de que sucedió y que eso ha provocado
algo en quienes ha tenido un efecto:
Era yo quien la mantenía [a Gertrudis] al tanto de los
acontecimientos. Oscar había empezado a quebrantar su luto. Con
la antigua palomilla jugaba billar, iba a la vespertina los domingos
y a las serenatas los martes y los jueves. Permanecía fiel. No se le
había visto acompañado de ninguna muchacha, ni siquiera por
quitarle el mal tercio a sus amigos. Asistía a los bailes, y a otras
diversiones, con un aire de tristeza muy apropiado y decente. Pero
se rumoraba que no estaba invirtiendo sus ahorros, como era
de esperarse, en los materiales para montar el taller, sino en los
preparativos de un viaje a México, cuyas causas no parecían claras
(Castellanos, 1964: 14).

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En este sentido, la experiencia de la narradora no radica en
hacer visible el distanciamiento entre Gertrudis y Oscar, sino en una
dimensión más general: la de las estructuras y dinámicas sociales —
pero sobre todo familiares— en las comunidades chiapanecas de La
Concordia y Comitán. La narradora, como habitante de ese espacio,
descubre los prejuicios que operan en la conformación de los roles de la
sociedad y de la familia, los cuales colocan en una posición desfavorable
y de invalidación absoluta a las mujeres. Es posible encontrar en el
personaje de Gertrudis una actitud desinteresada, desapegada de
cualquier afecto, una personalidad que evidencia mayor resignación que
conformidad. La idea de que la resignación es una característica exclusiva
del ser mujer está sostenida por prácticas machistas, y más que tratarse
de una posición únicamente de género, tiene una arraigada relación con
el ejercicio del poder ideológico, político, social y económico.
Gracias a estos mecanismos de poder que operan en la
narración es posible dar cuenta de la posición asignada a Gertrudis. A
partir de la orfandad materna —cuenta la narradora— quedó al frente
de los quehaceres domésticos y del cuidado de sus hermanos, en
especial de la menor, la Picha, quien la sigue a todos lados. Gertrudis
“nunca alarmó a nadie con la más mínima disposición para el estudio.
Su asistencia en el colegio obedecía a otros motivos. Su padre don
Evaristo Córdova, viudo en la plenitud de la edad, llevaba una vida
que no era conveniente que presenciaran sus hijos” (Castellanos, 1964:
12). Así, es introducida a todos los aparatos e instituciones sociales:
la escuela, el empleo y el matrimonio, y no para su beneficio sino
para responder a un interés externo, el de su padre, el cual también
responde y se adecúa con estricto apego a las demandas y normas
conservadoras, aunque no sea practicante de ellas.
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Si en la tienda todo es perecedero y está destinado a
terminarse tras el uso, el “romance” entre Juan Bautista y Gertrudis
no es una excepción. Condenada al fracaso por la premura con que se
llevó a cabo, la fuga con el forajido trae consecuencias perjudiciales
para la joven, quien es expulsada del núcleo familiar y obligada a
casarse después de mantener relaciones sexuales con Bautista. Las
estructuras de poder social se erigen desde la familia, restringiendo
la experiencia de la sexualidad para las hijas, asunto que no sucede a
los varones. Ellas permanecen en abstinencia y se les inculca como
obligación conservar la virginidad a toda costa, pues esta será dada
como prenda de garantía al hombre que se fije en ellas y las elija. En
este sentido, la mujer joven queda reducida a una mercancía donde
la virginidad será el parámetro que mida su valor como persona
y el derecho del varón para efectuar la devolución,3 en caso de
comprobar que ya no la posee.
Con la preservación de la virginidad femenina el cuerpo se
normaliza y privatiza, se construye como una especie de territorio
sobre el cual es preciso efectuar un contrato y una marca. La
virginidad se constituye como mecanismo de control, pero ese no lo
ostentan las mujeres sino quien resguarda celosamente su virginidad
con la intención de convertirla en algo que a corto o largo plazo
brinde privilegios de carácter social y económico. En todas las
sociedades, sea de forma abierta o clandestina, los padres, tutores e,
incluso, los proxenetas ponen etiqueta de precio a la virginidad de
las jóvenes. Una virgen se cotizará con mayor valor económico.
Don Evaristo decide no correr el riesgo y obliga a su hija a
casarse con quien ya ha hecho uso de esa garantía, la cual él, como
3 Esto sí ocurre en la novela corta de Castellanos titulada El viudo Román.

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padre, ya no podrá presumir frente a cualquier sujeto que manifieste
interés por su ella. Menciono “obtener” porque Gertrudis es
concebida como un producto, como una conserva. La relación que
comenzó con premura dentro de la tienda descubre su fugacidad
una vez que Juan Bautista es encarcelado a consecuencia de sus
prácticas delictivas en la región. Para Gertrudis, la virginidad es una
característica biológica; para su padre no.
Hacia final del relato, la voz narrativa recupera la presencia
que le había cedido al diálogo de los personajes y cuenta que
Gertrudis, tras algún tiempo en el que visitaba a Juan Bautista en
la cárcel sin que entre ellos existiera una mínima conversación,
viaja a la Ciudad de México para encontrase con ella, quien vive allí
desde hace varios años. La recién llegada a la capital es rechazada
por los padres de la narradora a consecuencia de su apresurada
unión con el ladrón:
Bien que mal, Gertrudis fue saliendo adelante. Nos veíamos a
escondidas los domingos. Ahora yo me había vuelto un poco
más silenciosa y ella más comunicativa. Nuestra conversación
era agradable, equilibrada. Estábamos contentas, como si no
supiéramos que pertenecíamos a especies diferentes.
Un domingo encontré a Gertrudis vestida de negro y desecha
de llanto.

—¿Qué te pasa?
—Mataron a Juan Bautista. Mira, aquí lo dice el telegrama.
Yo sonreí, aliviada.
—Me asustaste. Creí que te había sucedido algo grave.
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Gertrudis me miró interrogativamente.
—¿No es grave quedarse viuda?
—Pero tú no eres viuda. Ni siquiera te casaste.
Abatió la cabeza con resignación (Castellanos, 1964: 27).

Gertrudis descubre una dolorosa realidad: no es viuda. Si no
es viuda, ¿entonces qué fue? Su presente repercute ahora en todo
aquello que conformó su pasado. Su personalidad continúa sujeta a
ciertos prejuicios que resultan inalterables y que la hacen adoptar un
comportamiento que no debe corresponderle pero que descubren
su necesidad de obtener una identidad. En este sentido, si no es una
viuda, entonces no es ni ha sido nadie.
Gertrudis y su amiga narradora son una oposición de
personalidades que marca el posible límite con el que el espacio del
texto queda dividido. Son dos caminos opuestos que se encuentran
en las palabras de sus cartas porque cada una pertenece a un espacio
que no corresponde con el otro. En ocasiones se enfatiza en aquellas
características que las hacen diferentes, no solo en aspectos sociales,
sino también los personales, como la vocación. Mientras hay una
narradora con inquietudes por la escritura, por el otro lado tenemos
un personaje como Gertrudis, sin ningún tipo de interés y siempre a
merced de las circunstancias y las casualidades.
Yuri Lotman escribe que hay textos en donde a cada personaje
le corresponde una parte, pues un mismo mundo dentro de un texto
puede encontrarse fragmentando de distinta forma y de acuerdo
con las diferencias entre estos personajes. Entonces —señala—
nace una polifonía del espacio, “un juego con las diversas formas
de segmentación” (1982: 282). Un día simplemente la narradora y
Gertrudis jamás se vuelven a ver.
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“Vals ‘Capricho’”: La palabra señorita es un título honroso
Lucien Goldman precisa que el personaje literario es “reflejo
de estructuras sociales e ideológicas, como sujeto de acciones y
pensamientos que han de enfrentarse a un sistema social cuyos
valores deben ser profundamente transformados” (citado en G.
Maestro, 1994: 460). En su crítica, el personaje se articula en el
texto literario bajo las mismas estructuras con las que un individuo
configura su personalidad en una sociedad. En este sentido, se
establece una homología entre ambos con la cual habrá que ir con
cautela a fin de evitar que el análisis literario quede cooptado por la
sociología. La sociocrítica, al ser una perspectiva teórica naciente de
la necesidad por revisar cuáles presupuestos críticos —no solo los
de carácter sociológico— median en el análisis de un texto, establece
relación con otras disciplinas como la semiótica, misma que da
oportunidad para un estudio con diversos niveles de sentido.
Yuri Lotman complementa la visión de Lucien Goldmann
respecto al personaje cuando explica que éste no solamente es
una construcción de la realización de los esquemas culturales,
sino también “un sistema de desviaciones significantes que se
crean a expensas de las ordenaciones parciales” (1982: 307). Estas
desviaciones hacen una importante revelación al dar origen a un
tipo de separación entre el personaje, específicamente su conducta,
y cualquier interpretación que no sea de carácter literario o artístico.
Así, el personaje literario, además de mantener vínculo con
el espacio social representado (podemos decir también configurado,
puesto que es una invención del autor), es una entidad sígnica, una
construcción ficcional que funciona en relación con otros signos,
tales como el lenguaje, el espacio, el tiempo y otros personajes.
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Reinerie se presenta en el relato como una unidad de sentido puesto
que la construcción de su personalidad se encuentra atravesada por
el hacer de otros personajes, como sus tías, las hermanas Natalia y
Julia Trujillo. A partir de las ideas de Lotman sobre el problema del
personaje y el carácter, revisaré cómo ocurre la degradación que
finalmente la conduce a Reinerie a la locura.
En “Vals ‘Capricho’”, Germán Trujillo encomienda a sus
hermanas Natalia y Julia, dos solteronas, la tarea de instruir a su
hija Reinerie en los menesteres femeninos. La joven, quien es
consecuencia del amorío que tuvo su padre con una mujer indígena
de la región, enseguida es señalada y relegada por la comunidad,
incluso por las tías, a consecuencia de su desinterés e indisposición
por aprender buenos modales y adoptar un comportamiento dócil.
Reinerie queda sumida en una profunda locura que da prueba
sobre el poder destructivo que ciertos prejuicios tienen en las
sociedades.
Cuando Lotman aborda el problema del personaje señala
que en la obra literaria es posible la existencia de “personajes
opuestos que pueden tener un parecido exterior, quedar incluidos
en situaciones similares, etc.” (1982: 309). Natalia y Julia Trujillo
avanzan en oposición a Reinerie; mejor dicho, esta última lo hace
en contraste con sus tías. No obstante, si revisamos su entorno es
posible dar cuenta de que las mujeres solteronas, pese a ser la estricta
personificación de la moral y de las buenas costumbres, tampoco
quedan excluidas de la marginación por su condición. A ellas se les
adjudica el cuidado de los ancianos, los enfermos y los locos; así, les
corresponde la de inicio fracasada empresa de “educar” a Reinerie,
joven estigmatizada desde su nacimiento.
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La oposición de caracteres va más allá al develar una
arraigada confrontación entre dos grupos, la cual establece un
vínculo entre los conceptos “dominación” y “resistencia”. Natalia
y Julia Trujillo se presentan como dos damas educadas y de buena
familia. La primera, virtuosa del piano, solía amenizar las reuniones
con la impecable ejecución “de la pieza suprema de su repertorio:
el vals ‘Capricho’ de Ricardo Castro” (Castellanos, 1964: 31); Julia,
por su parte, se dedicaba a la confección de las prendas, hechas con
telas muy finas traídas de ciudad de México, Guatemala y París, que
vestían las señoras de Comitán. La construcción de estas dos figuras
se da en un entorno “educado”, en donde tienen cabida las más
refinadas artes y la posibilidad de una economía desahogada.
Reinerie representa la otra cara de la sociedad comiteca,
aquella que debe permanecer oculta dado que se encuentra en
un estado salvaje. Se trata de un personaje sin identidad porque
se halla en medio de dos grupos: no termina por ser mestiza
ni tampoco indígena. Es posible hablar entonces de personajes
“varados”, pues recordemos que las hermanas Trujillo habitan esa
zona gris que divide todo lo que su apellido significó antes de la
Revolución y el agrarismo y de lo que se ha convertido después
de las reformas cardenistas. El concepto “salvaje” de inmediato
plantea y se desplaza ante la presencia de otro, el de “civilización”,
y su anulación ocurre por los estrictos códigos que conforman al
último, como los que determinan el derecho a la identidad social,
como por ejemplo los códigos de apariencia y lenguaje. Sobre
Reinerie, el narrador cuenta:
Si se examinaba su belleza era para hacer resaltar su falta de apego
a los cánones. Ni pelo ondulado, ni ojos grandes, ni piel blanca,
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ni boca diminuta, ni nariz recta. La suma de leves defectos y
asimetrías no resultaba atractiva para los hombres ni envidiable
para las mujeres (Castellanos, 1964: 48).

La descripción prosopográfica del personaje expone
también condiciones de carácter social y cultural al constituirse la
apariencia como factor determinante para la asignación de lugares
y roles. Lo que se describe como asimétrico en el físico de Reinerie,
en su rostro específicamente, es la carencia de armonía, la negación
rotunda de la naturaleza para dar a una joven ya sea la belleza exacta
o la fealdad suficiente. Reinerie está relacionada no con lo feo,
sino con lo “insignificante”, lo “invisible” y lo “desapercibido”.
En este cuento, cuando el narrador hace la descripción física
del personaje establece una comparación inmediata con otros
personajes; sin embargo, no hay necesidad de esclarecer a estos
últimos en una descripción también prosopográfica porque la
realizada sobre el primero descubre determinadas características
que se individualizan y potencian como rasgos negativos. Estos
rasgos están determinados por la contemplación del otro; por lo
tanto, están sujetos a su aprobación.
Respecto a su lenguaje, no existe parte que refiera
explícitamente a su forma o registro, porque en los diálogos
no se presenta la voz de Reinerie; de hecho, pareciera que
el narrador le niega su condición de hablante. Esta puede
inferirse gracias a lo que Lotman describe como interacción de
estructuras paradigmáticas (de posibilidades y funciones) en el
personaje. El semiólogo explica que la construcción del carácter
a nivel de estructura ideológica está relacionada con “el hecho
de que el texto se desarrolla sobre el eje sintagmático” (1982:
310), esto quiere decir que el lenguaje es algo no acabado puesto
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que “termina de construirse por inducción a partir de nuevos
fragmentos del texto” (1982: 310).
La caracterización de lenguaje del personaje es posible a
partir de lo que otros, en otro momento, dicen sobre ella. Se narra que
Reinerie, además de hablar la lengua de su madre —motivo suficiente
para prejuicios lingüísticos—, es poseedora de conocimientos que
la ponen en posición superior con respecto a las otras chicas de su
edad, pero que a la vez la aleja de lo socialmente constituido como
“femenino” al conocer cosas que cualquier jovencita honorable
debería mejor ignorar:
Porque Reinerie poseía unos secretos que colocaban a las
comitecas en un nivel de subordinación. Estos secretos se
referían a la vida sexual de los animales y también ¿por qué no?
de las personas. Reinerie describía con vivacidad y abundancia
de detalles, el cortejo de los pájaros, el apareamiento de los
cuadrúpedos, el cruzamiento de las razas, el parto de las bestias de
labor, la violación de las núbiles, la iniciación de los adolescentes
y las tentativas de seducción de los viejos […] La fama de la
corrupción de Reinerie llegó hasta las tertulias de los hombres para
provocarles un movimiento de repugnancia. En sus relaciones con
las mujeres contaban, como un ingrediente indispensable, con su
ignorancia de la vida. De ellos dependía prolongarla o destruirla.
En el primer caso tenían segura la sumisión. En el segundo, la
gratitud (Castellanos, 1964: 43).

El anterior fragmento alude al lenguaje de Reinerie y al
mismo tiempo hace referencia sobre su conciencia del mundo, una
que no corresponde a la estipulada por las convenciones sociales.
De esta manera, cuando el personaje coloca a otras jóvenes en
un nivel inferior a consecuencia de su conocimiento sobre la vida
sexual, tal supremacía tiene efectos paradójicos en ella porque al
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efectuarse esta especie de ventaja sobre otras jóvenes entonces se
maximizan sus aspectos negativos y se propicia aquella “mala fama”
del personaje.
Reinerie es presentada a través de las palabras de otro, de
tal manera que la descripción también caracteriza a ese otro que
observa y habla. El enjuiciamiento es evidente para quien conoce
lo que no debería. El personaje se configura en oposición —
resistencia— a las formas sutiles de dominación empleadas por sus
tías y el coadjutor, y que pretenden ceñir su personalidad al título
de “señorita”. ¿Qué implica ser o convertirse en una señorita?
La palabra puede cancelar lo mismo que exalta: en su dimensión
halagadora, el término destaca aquellas características que se han
estipulado como reglas previamente: juventud, comportamiento
(deberá ser recatado y sumiso), lenguaje (deberá ser silencioso y
oculto), expresión (discreta), e ignorancia sobre ciertos temas; en
su dimensión despectiva, bastará con darle un tono, una marca de
lenguaje que excluya al personaje de mencionadas características.
Entonces la palabra “señorita” se vuelve tan castigadora como
honrosa puesto que indica un estado de espera (que además deberá
ser corto) para pasar pronto al de “señora” casada, respetable y con
hijos. Cuando la designación se prolonga implica ya una tragedia, un
estado que empeora con la edad.
Reinerie-Claudia-Gladys-María-Alicia:
un personaje sin nombre
Yuri Lotman señala que “es probable que la más aguda manifestación
de la naturaleza humana sea el uso de los nombres propios” (1999:
52). Por otro lado, cuando Roland Barthes escribe acerca de esto,
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dice que el nombre es un signo que no puede ser aplastado por
ningún uso gracias a su densidad de sentido (1972: 125). Y es que
el nombre propio funcione como un signo verbal que designe una
multiplicidad de elementos de carácter histórico, cultural, político
y social: son la marca identitaria por antonomasia. Quien carece de
nombre prácticamente no tiene identidad; por lo tanto, no tiene una
historia.
A los nombres propios les corresponden estructuras
sintácticas, semánticas y pragmáticas que llevan a cabo una función
lingüística dentro de la cultura, una función de sentido y designación
que se caracteriza por la variabilidad de semas que lo cruzan.
Barthes señala que cuando estos semas se fijan en el nombre surge
el personaje, pues este “funciona como el campo de imantación de
los semas” (1980: 74). El personaje cobra una identidad plena y se
individualiza para distinguirse de otros elementos que poseen la
misma naturaleza, se ubica en el grado esencial de la caracterización.
Pero, ¿qué ocurre cuando el nombre propio despersonaliza? En
“Vals ‘Capricho’”, a Reinerie se le asignan diferentes nombres
porque sus tías creen que el suyo es agresivo y poco ortodoxo:
Julia se adelantaba a las condenaciones que temía. El Coadjutor
esbozó un gesto ambiguo.

—Y en el barrio de la Pila, exponiéndose a que le faltara al
respeto cualquier burrero.
—¡San Caralampio bendito!
—Pues allí, fingiendo negocios, tenemos a la sobrina de ustedes,
Reinerie…
—Gladys, señor.
—Claudia, su reverencia.
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—María, de acuerdo con las costumbres de nuestra Santa Madre
(Castellanos, 1964: 40).

Julia le da el nombre de Gladys, Natalia el del Claudia,
el Coadjutor el de María y Reinerie se nombra a sí misma Alicia.
Estos cuatro apelativos nos insertan en un contexto permeado por
algunos prejuicios que desembocan en el rechazo rotundo hacia
un sujeto, porque no llamar a alguien por su nombre es una forma
de violentar y de anular. Esta animadversión se manifiesta desde
el nivel más elemental, el de la marca identitaria y repercute en la
autodenominación provocando que Reinerie también renuncie a
su nombre. Gladys, Claudia, María y Alicia intentan suplantar una
identidad que ha sido degradada ya; sin embargo, lo que realmente
hacen es fragmentar la personalidad hasta reducirla a la nada, porque
no importa cuántos nombres le den sus tías o el coadjutor, Reinerie
nunca será alguien más que la joven salvaje y la hija que German
Trujillo tuvo con una india.
Entre las reprobables características de Reinerie se habla de
un comportamiento masculino, pues es “capaz de cinchar una mula,
de atravesar a nado un río y de lazar a un becerro” (Castellanos,
1964: 44). En este sentido, se observa una arbitraria relación entre
comportamiento y sexualidad —esta última como una construcción
social en función del aprendizaje cultural y de lo normativo—, en
la cual se fijan también distintos rasgos semánticos. Por ejemplo,
si revisamos el término masculino en este contexto, daremos las
siguientes significaciones: 1) ser un hombre, 2) realizar trabajo
duro y 3) poseer fuerza (tanto física como mental). Ahora veamos
las significaciones de feminidad: 1) ser una mujer, 2) ser dócil y 3)
sumisa. Si partimos de que la identidad sexual es una construcción
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social acotada por determinados comportamientos y códigos
sociales, entonces Reinerie está desplazada de ambos extremos, pues
su sexualidad biológica la excluye de todo menester masculino y su
tosca personalidad la aparta de lo establecido como femenino. Está
varada en los márgenes de la sexualidad social.
Aun cuando Reinerie busca la redención con la práctica de un
comportamiento aceptable, mejor dicho, femenino —ensaya recetas
de cocina, deshila manteles, marca sábanas y adopta el nombre de
Alicia—, su origen e historia ya habrán pesado sobre ella. Y es que
la historia es inherente al nombre, por eso también es irrenunciable,
y ambas se constituyen en una relación dialógica en donde la historia
da sentido al nombre y el nombre la construye. Cuando el boicot
cobra dimensiones catastróficas y la marginación se recrudece con
sobrenombres y evasiones expresas, de las que ni siquiera el padre
ni las tías pueden salvarla, las identidades suplantadas se derrumban:
“Gladys, Claudia, se sentía aplastada por aquel cariño como por la
losa de una tumba. María experimentaba las torturas del Purgatorio;
y en cuanto a Alicia se había borrado como si nunca hubiera nacido”
(Castellanos, 1964: 56).
Qué mayor remedio le queda a Reinerie que escapar. Sin
embargo, esta no puede ser física, pues en los contextos creados
por nuestra autora las mujeres no tienen permitida la huida; están
condenadas a la permanencia, al ocultamiento y a la reclusión.
Entonces la locura es la forma de la fuga, de desprendimiento ante
la hostilidad de una sociedad y una civilización que —como se
narra— todo lo destruye. Este tipo de fuga pudiera ser interpretada
como un destino ineludible, el regreso a su estado salvaje del cual
intentaron desprenderla a través de mecanismos agresivos como la
despersonalización y la anulación. Es la misma Rosario Castellanos
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�Omar Armando Paredes Crespo / Entre sitios y marignalidades

quien afirma que en los contextos provincianos de sus novelas y
cuentos las mujeres no tienen más opción que estos: “la fuga, la locura,
y la muerte como espacios alternativos que no son propiamente
cauces de vida, sino formas de muerte” (1975: 229), a la que se suman
la muerte social, el enclaustramiento y el desprecio de la comunidad,
como le ocurre a todos los personajes de estos relatos.
Conclusiones
En “Las amistades efímeras” y “Vals ‘Capricho’” la conformación
espacial e identitaria de los personajes femeninos se encuentra
a merced de determinados prejuicios que tienen funciones
particularmente destructivas. Los prejuicios se transforman en
violencia cuando obligan a los personajes a renunciar a su voluntad
o los orillan a la destrucción social y personal. En el primer cuento
que ocupó esta revisión, la virginidad es una característica de la
feminidad que tiene el valor de las mercancías y como tal se tiene
acceso a ella en un sitio de comercio. En esta historia la virginidad
tiene un simbolismo contractual al constituirse como prenda que
sostiene el honor familiar y masculino. En temas de espacio, la
tienda atendida por Gertrudis es un sitio transitorio, de circulación
y celeridad. No de permanencia.
El ejemplo más evidente de la degradación de un personaje
por prejuicios relacionados con lo que debería ser la correcta
feminidad ocurre en “Vals ‘Capricho’”, relato donde se exhiben
las similitudes de personajes aparentemente opuestos cuando la
personalidad debe ceñirse a las exigencias de títulos honorables. En
este cuento la anulación, como consecuencia de diversas formas de
violencia, es una constante que descubre la histórica confrontación
entre “lo civilizado” y “lo salvaje”. Por otro lado, los personajes se
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�Humanitas, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

hallan varados en una zona que alejada de cualquier posibilidad de
identidad. A Reinerie, por ejemplo, se le quita el nombre para que
sus tías, el coadjutor, y hasta ella misma asignen otro que la ponga
a distancia de su naturaleza salvaje. Sin embargo, esta multiplicidad
de nombres termina por violentarla más. Lo que no tiene armonía,
lo irrelevante, invisible e insignificante está encarnado en Reinerie.
Como se ha podido advertir, en estas dos narrativas Rosario
Castellanos plantea temáticas a partir de la articulación literaria de
sitios, prácticas sociales, discursivas y culturales. Al partir de esa
realidad que le ha sido cercana, dota a su obra de un carácter crítico
y personal. La provincia de Castellanos transfigurada por el lenguaje
literario no excluye ninguna dimensión de la vida pública y privada:
la intimidad, la charla, la fuga y la locura son tratados con el mismo
empeño crítico y estético para observar aquellas problemáticas
expuestas en sus cuentos. La estructuración del espacio se da en
relación con el interés por lograr sitios donde la insatisfacción, la
sexualidad y la búsqueda de la libertad ocurran como escándalo,
exhibición y oprobio; lugares donde los prejuicios sean dinámicas
de convivencia irrenunciables.

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�Omar Armando Paredes Crespo / Entre sitios y marignalidades

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�Dosier
Humanitas, vol. 1, núm. 2, 2022

Representaciones de lo abyecto en La hora de la
estrella de Clarice Lispector
Representations of the abject in Clarice Lispector’s
The Hour of the Star
Joseph Amauri Cardona Mora
Universidad Nacional Autónoma de México
gusdck@gmail.com

Fecha entrega: 22-12-2021 Fecha aceptación: 11-2-2022

Resumen. En este artículo se aborda a Macabéa, personaje principal de
la novela La hora de la estrella de la autora brasileña Clarice Lispector, a
partir de la teoría psicoanalítica de Julia Kristeva postulada principalmente
dentro de su obra: Poderes de la perversión: ensayo sobre Louis-Ferdinand Céline,
donde expone la idea de lo abyecto como objeto de análisis literario por
sus representaciones dentro de la literatura contemporánea. Propongo los
postulados de Kristeva en el análisis de este personaje con el objetivo de
aportar un punto de vista en donde Macabea es configurada a partir del
desarrollo y deterioro de su identidad, derivado de su relación con los elementos sociales que dominan y reprimen su espacio, su corporalidad y su
fe para convertirla finalmente en un ser abyecto.
Palabras clave: literatura brasileña, literatura latinoamericana, psicoanálisis, abyección, espacio, corporalidad, Clarice Lispector
Abstract. This article addresses Macabea, the main character of the novel
The hour of the star by the Brazilian author Clarice Lispector based on

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�Joseph Amauri Cardona Mora / Represetnaciones de los abyecto

the psychoanalytic theory of Julia Kristeva postulated mainly within her
work: Powers of Horror: An Essay on Abjection where he exposes the
idea of the abject as an object of literary analysis due to its representations within contemporary literature. I propose Kristeva’s postulates in
the analysis of this character with the aim of providing a point of view
where Macabea is configured from the development and deterioration of
her identity, derived from her relationship with the social elements that
dominate and repress her space, her corporeality and her faith to finally
turn her into an abject being.
Keywords: Brazilian literature, Latin American Literature, psychoanalysis,
abjection, space, corporeality, Clarice Lispector.

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Introducción
Primeramente, es indispensable hacer un breve recorrido por
la vida y obra de Clarice Lispector y del panorama literario de su
época para tener una perspectiva amplia del estilo de esta autora
y de su influencia dentro de la literatura latinoamericana. Esto
resulta indispensable debido a que la obra no sólo novelística sino
también cuentística de Lispector guarda relación entre sí por los
temas presentes dentro de ella, las características que comparten
sus personajes y el tratamiento de los espacios, por mencionar
algunos aspectos de su obra. Aunado a esto, este recorrido muestra
la evolución de Lispector como autora y a la evidente relevancia que
tenía su vida misma dentro de su literatura.
Clarice Lispector es una de las escritoras más reconocidas de
la literatura brasileña. En palabras de Rosario Castellanos: “¿Quién
es Clarice Lispector? Es, junto con Dinah Silveira de Queiroz una
de las grandes narradoras en lengua portuguesa de nuestros días”
(Castellanos, 2017: 99). Lispector ha sido muchas veces comparada
con Virginia Woolf por su estilo narrativo, por los temas en los que
se envuelven sus personajes literarios, por la forma en la que su obra
se centra en lo femenino y su relación con el mundo.
Lispector pertenecía a una familia ucraniana refugiada y,
aunque ella nació en dicho país, siempre se consideró brasileña. Su
obra es bastante amplia: escribió gran cantidad de novelas, cuentos,
ensayos, poesía, cartas de viaje e incluso una obra teatral publicada
en 1964 dentro de A Legião estrangeira; pero, sin duda alguna, es más
conocida por su trabajo como novelista y cuentista debido a su
manejo del simbolismo, sus particulares temáticas, el tratamiento
de la sociedad brasileña de su tiempo, sus impactantes imágenes
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�Joseph Amauri Cardona Mora / Represetnaciones de los abyecto

y la construcción literaria de los espacios. Aunque su primera
publicación fue en el año de 1943 con Perto do coração selvagem, llegó
a declarar en algunas entrevistas que comenzó a escribir cuentos y
obras teatrales a muy temprana edad e incluso llegó a trabajar en
varios periódicos. En el año de 1940 comenzó a redactar columnas
en el Vamos Lêr!, por lo que su trabajo como escritora empezó unos
años antes de haber mostrado su primer novela al mundo. En una
entrevista que dio el 20 de octubre de 1976 al Museu da Imagem e do
Som de Río de Janeiro, Lispector habla sobre sus obras y su estilo
literario, además cuenta que en un principio estudió la licenciatura
en Derecho debido a su intención de cambiar las cárceles en su país,
pero nunca ejerció debido a su atracción hacia el periodismo y la
creación literaria.
La hora de la estrella fue publicada en octubre de 1977 y es
la última novela de la escritora brasileña debido a que Lispector
sufría las primeras secuelas de un cáncer de ovario que finalmente la
vencería la mañana del 9 de diciembre del mismo año. Para algunos,
la última novela de Lispector es la que aglutina en mayor medida su
estilo y le consolida como una de las grandes autoras de su tiempo:
Gran parte de la posterior fama de Clarice Lispector, su
imperecedera popularidad entre un amplio público, se debe a
este breve libro, en el cual consigue conjurar todas las facetas de
su escritura y de su vida. Explícitamente judío y explícitamente
brasileño, enlazando el noreste de su infancia con el Río de
Janeiro de su vida adulta, «lo social» y lo abstracto, lo trágico con
lo cómico, combinando sus cuestiones religiosas y lingüísticas con
el impulso narrativo de sus mejores historias, La hora de la estrella
es el monumento más emblemático del «genio insoportable» de su
autora (Moser, 2017: 423) .

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La trama de la novela se centra en Macabéa y en el monólogo
que tiene su narrador en el transcurso de las primeras páginas por
la dificultad que le resulta narrar la historia de la norestina. Desde
el principio se nos advierte como lectores sobre las características
físicas y psicológicas de Macabéa, las que se conocen poco a poco
conforme se adentra en las acciones narrativas, el lugar en el mundo
que le fue asignado como mecanógrafa en una oficina y el espacio
que habita en las afueras de la ciudad de Río de Janeiro, algo que será
crucial en el transcurso de la historia y en el trágico final que tiene la
protagonista: “La persona de la que voy a hablar es tan tonta que a
veces les sonríe a los demás en la calle. Nadie responde a su sonrisa
porque ni siquiera la miran” (Lispector, 2018:15).
Además de que la misma Lispector hace alusión a sí misma
al introducirse en la voz del narrador de su historia, pues la premisa
de la novela parte como una suerte de viaje espiritual por encontrar
la identidad del narrador (masculino) que funge como avatar de
Lispector a la par que construye la de Macabéa y justifica el haber
escogido a un ser marginal y sin una muestra de carisma, pues podría
haber narrado la historia de un ser que contuviera cada una de las
características normativas de su tiempo como algunos escritores de su
época. Lo anterior forma parte del estilo literario propio de Lispector
y una de las principales razones por las cuales su obra no fue aclamada
en gran medida a nivel nacional sino hasta después de su muerte:
¿Por qué escribir sobre una joven que no tiene ni siquiera una
pobreza ornamentada? Tal vez porque en ella haya un recogimiento
y también porque en la pobreza de cuerpo y espíritu yo toco la
santidad, yo que quiero sentir el soplo de mi más allá. Para ser más
que yo, pues soy tan poco (Lispector, 2018:18).
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El que Lispector haya elegido relatar la historia de Macabéa
en su última novela y no la de un personaje pensado para generar
fascinación o heroísmo tiene mucho que ver no sólo con la situación
en la que se encontraba ─casi en su lecho de muerte y en la etapa final
de su carrera como escritora─. Después de escribir sobre personajes
como G.H., que encuentra una nueva identidad al final de la novela
después de haber emprendido un viaje onírico al entrar en contacto
con una cucaracha dentro del ropero de su antigua sirvienta, o Martim,
en La manzana en la oscuridad, novela en la que cuestiona la moralidad y
crea una identidad a través del pecado y la redención, tiene relevancia
en específico el cuestionamiento sobre los seres marginales como
Macabéa, quienes son controlados y dominados por las normas
establecidas de su tiempo, un aspecto de su obra un tanto olvidado
por la crítica. Sin embargo, este cuestionamiento guarda suma relación
con los postulados de filósofos como Bourdieu, Foucault, Butler o la
misma Kristeva, que cuestionan el poder que ejercen las instituciones
sobre los individuos acerca de sus cuerpos, creencias religiosas y el
desarrollo de su psique, pero este es un tema que abordaremos con
mayor profundidad más adelante.
Abyección y literatura
Ahora que nos hemos introducido dentro de la vida y obra de
Lispector y que hemos hablado, a grandes rasgos, sobre La hora
de la estrella, es momento de introducirnos dentro de la teoría de
la abyección de Julia Kristeva y su relación con el desarrollo de
Macabea como personaje abyecto a lo largo de la novela. Para
Kristeva, la abyección no se define como un objeto tangible
o visible, puesto que el ser que lo padece no es capaz de crear
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autoconsciencia de ello para curarse y continuar con su vida
como antes de estar abyecto. Este es un padecimiento ambiguo y
subjetivo que perturba y deteriora a todo aquel que libra una lucha
interna por rechazarlo; sin embargo, lo abyecto tiene la cualidad
de oponerse al Yo y de atraerlo para intentar ser asimilado en el
interior de la psique humana:
Hay en la abyección una de esas violentas y oscuras rebeliones
del ser contra aquello que lo amenaza y que le parece venir de
un afuera o de un adentro exorbitante, arrojado al lado de lo
posible y de lo tolerable, de lo pensable. Allí está, muy cerca,
pero inasimilable. Eso solicita, inquieta, fascina el deseo que sin
embargo no se deja seducir. Asustado, se aparta. Repugnado,
rechaza, un absoluto lo protege del oprobio, está orgulloso de ello
y lo mantiene (Kristeva, 1988: 7).

Asimismo, lo abyecto tiene la cualidad de violentar de
distintas formas, no sólo mentales, si no que se manifiesta en el
plano físico del ser y en su entorno. Esto es evidente en el personaje
de Macabéa, pues no se trata únicamente de algo que se origina en el
interior del ser, sino que también se origina en el exterior:
Lo abyecto no es mi correlato que, al ofrecerme un apoyo sobre
alguien o sobre algo distinto, me permitiría ser, más o menos
diferenciada y autónoma. Del objeto, lo abyecto no tiene más que
una cualidad, la de oponerse al yo. Pero si el objeto, al oponerse,
me equilibra en la trama frágil de un deseo experimentado que, de
hecho, me homologa indefinidamente, infinitamente a él, por el
contrario, lo abyecto, objeto caído, es radicalmente un excluido, y
me atrae hacia allí donde el sentido se desploma (Kristeva, 1988:8)

Kristeva propone la abyección como una categoría de análisis
no sólo dentro del plano de la psicología, sino que lo emparenta
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con la literatura, específicamente con la contemporánea con autores
como Dostoievski, Proust, Joyce, Artaud y Borges, ya sea por el
cuestionamiento de la fe, el deseo del cuerpo femenino o de la muerte
dentro de sus obras. Además, realizar un recorrido por las características
que relacionan a la abyección con la literatura contemporánea, ya que
esta se vale del uso de algunas dicotomías que competen al paradigma
de lo abyecto. En palabras de Kristeva, “En consecuencia, se podría
decir que con esta literatura se realiza una travesía de las categorías
dicotómicas de lo puro y lo impuro, de lo interdicto y del pecado, de
la moral y de lo inmoral” (Kristeva, 1988:26).
Macabéa y el cuerpo abyecto
A partir de este punto realizaré el análisis de Macabéa como
personaje de La hora de la estrella desde la perspectiva de la
abyección de Kristeva que vimos anteriormente y de las categorías
que forman parte de ella como lo son: la construcción de un
cuerpo y un espacio abyectos, además del tiempo de la abyección,
apoyándome en otros autores que han trabajado la abyección
dentro de lo social, la literatura y otras expresiones artísticas como
el cine.
Dentro de la novela, el narrador describe a Macabéa
físicamente poco a poco conforme se adentra en la narrativa y nos
muestra breves pistas de cómo se conforma la corporalidad del
personaje relacionando algunas veces con la niñez de ésta: “La joven
tenía hombros curvos como los de una zurcidora. De pequeña
había aprendido a zurcir” (Lispector, 2018: 21); en como la miran
las personas cuando camina por las calles: “Cuiden de ella porque
mi poder consiste sólo en mostrarla para que ustedes la reconozcan
en la calle, andando levemente a causa de su flacura revoloteante”
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(Lispector, 2018:17); o en cómo pasaba la noches dentro del
departamento que habitaba con sus compañeras:
“Joven —y veo que ya estoy casi en la historia—, joven que dormía
con una enagua de mezclilla con manchas bastante sospechosas de
sangre pálida. Para dormirse, en las heladas noches de invierno se
enroscaba en sí misma, recibiéndose y dándose su propio y parco
calor. Dormía con la boca abierta porque tenía la nariz tapada,
dormía exhausta, dormía hasta nunca” (Lispector, 2018: 20).

Agregando a las condiciones corpóreas que la conforman,
su condición anémica y principios de tuberculosis se intuyen
cuando Gloria, compañera y nueva novia de la expareja de Macabéa
le recomienda visitar a un médico de pobres por unos síntomas
estomacales que tenía desde hace días después de visitar la casa de la
misma Gloria y tomar ahí un chocolate con galletas:
“Al día siguiente, un lunes, no sé si por causa de que el hígado fue
afectado por el chocolate o por causa del nerviosismo por haber
bebido cosas de ricos, la pasó mal. Pero terca no vomitó para no
desperdiciar el lujo del chocolate. Días después, al recibir su salario,
tuvo la audacia, por primera vez en su vida (explosión), de buscar
al médico barato que le había aconsejado Gloria. La examinó, la
examinó y una vez más la examinó” (Lispector, 2018:73).

Para Julia Kristeva, el cuerpo abyecto se constituye a partir
de lo que las leyes proclamadas por las instituciones (gobiernos)
dictaminan para con o los individuos, lo que causa como la sociedad
visibiliza y aquello que reprime como con Macabéa: “Este gobierno,
esta mirada, esta voz, este gesto, que hacen la ley para mi cuerpo
aterrado, constituyen y provocan un afecto y no todavía un signo”
(Kristeva, 1988: 18).
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Otros autores concuerdan con Kristeva respecto al cuerpo
abyecto, pues la constitución de este está íntimamente ligada con
lo colectivo y no con lo individual en el que el propio sujeto fija
sus propios límites o los desplaza a voluntad. Para este punto, la
abyección está instaurada desde lo más alto de los sistemas que
rigen a los individuos sobre a aquellos que no tienen acceso a la
educación ni a la información y que no tienen forma de oponerse,
pues veremos más adelante que ni si quiera el placer y el goce logran
eyectar1 al objeto abyecto por completo:
La transversalidad deviene trabajo de lo inconsciente en el sujeto
y sus instituciones porque introduce la finitud, nos confrontan
con la precariedad cuando con el otro buscamos alternativas al
agobio y la precariedad de la vida, cuando la norma ya no puede
contener la producción de las formas de subjetivación se produce
lo abyecto. Quizá hay en el cuerpo demasiado de abyecto, ahí se
produce un real que se desplaza a los umbrales de los imaginarios,
insiste, se reitera en una desobjetivación. El cuerpo es un abyecto
de lo imaginario colectivo (Brito y Guerrero, 2009:121).

Uno de los principales síntomas corpóreos y uno de los más
arcaicos de la abyección son las náuseas o el asco por la comida que
Kristeva describe como:
Quizá el asco por la comida es la forma más elemental y más
arcaica de la abyección. Cuando la nata, esa piel de superficie
lechosa, inofensiva, delgada como una hoja de papel de cigarrillo,
1 El término psicoanalítico eyección proviene del latín eiectio (expulsión,
destierro), y será usado en el presente artículo para especificar la acción del
sujeto (en este caso Macabéa) por intentar excluir, expulsar o arrojar el objeto
abyecto de su psique y de su cuerpo (organismo) hacia el exterior como una
forma de liberación.

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tan despreciable como el resto cortado de las uñas, se presenta
ante los ojos, o toca los labios, entonces un espasmo de la glotis y
aun de más abajo, del estómago, del vientre, de todas las vísceras,
crispa el cuerpo, acucia las lágrimas y la bilis, hace latir el corazón
y cubre de sudor la frente y las manos. Con el vértigo que nubla
la mirada, la náusea me retuerce contra esa nata y me separa de la
madre, del padre que me la presentan (Kristeva, 1988:9).

Dentro de La hora de la estrella se encuentra un pasaje en el que
la mecanógrafa, al ser descrita por su narrador, nos presenta otro de
los padecimientos de su protagonista, pues además de ser delgada,
terminar sus días exhausta y tener síntomas de una tuberculosis y
de anemia, los ascos la perturban a la hora de la comida como una
forma de repulsión que Macabéa tiene hacia sí misma y hacia un
trauma de su niñez que la sigue en su presente, conformando así
uno de los elementos más fundamentales de su cuerpo abyecto:
Me olvidé de decir que a veces la dactilógrafa tenía náuseas al
comer. Eso le venía desde pequeña cuando supo que había
comido gato frito. Esto la asustó para siempre. Perdió el apetito
y sólo sentía el gran hambre. Le parecía que había cometido un
crimen y que había comido ángel frito, las alas crujiendo entre
los dientes. Ella creía en ángeles y, porque creía, ellos existían
(Lispector, 2018:30).

Pero en la abyección no sólo existe el dolor, sino que el placer
y el goce también son fundamentales dentro de un ser abyecto, ya
que la abyección actúa en dos polos para librar una disputa en el
interior del ser por ser asimilado y no eyectado:
Frontera sin duda, la abyección es ante todo ambigüedad, porque
aun cuando se aleja, separa al sujeto de aquello que lo amenaza - al
contrario, lo denuncia en continuo peligro- . Pero también porque

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�Joseph Amauri Cardona Mora / Represetnaciones de los abyecto

la abyección misma es un mixto de juicio y de afecto, de condena
y de efusión, de signos y de pulsiones (Kristeva, 1988:18).

Macabéa presenta a lo largo de la obra casi la misma cantidad
de placeres que de dolencias, producto de esta característica polar
de su propia abyección de sí, ya que encuentra en algunos actos
relacionados a la lectura de anuncios y a las cosas que se imaginaba
que haría con los productos que se anunciaban ahí:
Pero se daba sus gustos. En las noches frígidas, ella, toda
estremecida bajo las sábanas de brin, solía leer a la luz de la vela
los anuncios que recortaba de los periódicos viejos de la oficina.
Coleccionaba anuncios y los pegaba en un álbum. Había un
anuncio, el que más apreciaba, que mostraba en colores el pote
abierto de una crema para piel de mujeres que simplemente no
eran ella. Ejecutando el tic fatal que había aprendido de pestañear,
imaginaba con deleite: la crema era tan apetitosa que, si tuviese
dinero para comprarla, no sería boba. Qué piel ni nada, ella se
la comería, sí, a cucharadas y del pote mismo. Es que le faltaban
grasas y su organismo estaba seco como bolsa medio vacía de
tostadas despedazadas (Lispector, 2018:29).

Otro de los placeres de los que la norestina goza está
relacionado con el ámbito del deseo sexual, aunque contrario a los
anteriores, ella misma se encarga de reprimirlo inmediatamente a
causa de las normativas dominantes a las que está sujeto su cuerpo
por ser un individuo marginal, una mujer pobre y poco atractiva, con
dolencias, sin intelecto aparente y el mayor de todos que compete
con el pecado2:
2 El deseo y la consumación sexual son excluidas y prohibidas dentro de
las sociedades latinoamericanas con el catolicismo como religión dominante,
específicamente para las mujeres a quienes se les impone una normativa de

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Ella sabía lo que era el deseo —aunque no supiera que sabía.
Era así: se quedaba hambrienta pero no de comida, era un gusto
medio doloroso que subía desde el bajo vientre y le erizaba las
puntas de los senos y los brazos vacíos sin abrazos. Ella se volvía
toda dramática y vivir dolía. Terminaba entonces medio nerviosa
y Gloria le daba agua con azúcar (Lispector, 2018:33).

Río de Janeiro: una ciudad abyecta
La relación que existe entre un cuerpo y un espacio abyecto, en este
caso el cuerpo de Macabéa y la ciudad de Río de Janeiro resulta
relevante para entender el cómo influye el segundo sobre el primero,
ya que un cuerpo abyecto necesita de una ciudad abyecta para
existir: “El estar fuera de lo social determina no solo unos contextos
de miseria, en tanto no se tiene acceso a unos bienes de consumo,
pero, además, se es confinado a unos espacios abyectos. El cuerpo
abyecto, así, se mueve en una ciudad abyecta” (Montoya, 2012:17).
En La hora de la estrella los espacios están construidos desde
una perspectiva en la que Macabéa siempre está en constante
perturbación por ser violentada de forma simbólica:3“Me limito
humildemente —aunque sin hacer ostentación de mi humildad que
ya no sería humildad—, me limito a contar las pobres aventuras de
virginidad: “La abyección persiste como exclusión o tabú (alimentario u otro)
en las religiones monoteístas, particularmente en el judaísmo, pero deslizándose
hacia formas más ‘secundarias’ como transgresión (de la Ley) en la misma
economía monoteísta. Finalmente, con el pecado cristiano encuentra una
elaboración dialéctica, integrándose como alteridad amenazadora pero siempre
nombrable, siempre totalizable, en el Verbo cristiano” (Kristeva, 1988: 27).
3 “Esta veridicción y naturalización de las relaciones de dominación en
tanto sólo pueden ser aprehendidas mediante categorías que son construidas
en esas mismas relaciones dominación, es llamada por Bourdieu violencia
simbólica” (Grandinetti, 2011: 4).
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�Joseph Amauri Cardona Mora / Represetnaciones de los abyecto

una chica en una ciudad toda hecha contra ella” (Lispector, 2018:15).
Este espacio conforma una parte de la ciudad en específico donde
abunda la pobreza, la prostitución4y la suciedad: “Calle del Acre.
Pero qué lugar. Las gordas ratas de la calle del Acre”(Lispector,
2018:33), los cuales son elementos fundamentales dentro de lo
perverso del paradigma abyecto y se convierten en espacios idóneos
para que el cuerpo de la protagonista comience a sublimarse. El
primero y más importante de éstos, por ser el espacio habitado,
es donde Macabéa vive con otras cuatro compañeras: “El cuarto
estaba en un viejo caserón colonial de la áspera calle del Acre, entre
las prostitutas que servían a los marineros, depósitos de carbón y de
bolsas de cemento, no lejos de los muelles del puerto” (Lispector,
2018:32).
Otro de los espacios abyectos pertenecientes a la ciudad
abyecta de Río de Janeiro es la carnicería que la norestina visita junto
a Olímpico, su pareja que posteriormente la abandona por una de
sus compañeras de trabajo, que a su vez se presenta como otro ser
abyecto, pero que, a diferencia de Macabéa, su abyección consiste en
que tiene una fijación por la sangre y la violencia que implica cortar
la carne:
Al final terminó por volver a ella. Por motivos diferentes entraron
en una carnicería. Para ella el olor de la carne cruda era un perfume
que la hacía levitar toda como si hubiese comido. En cuanto a él,
lo que quería era ver al carnicero y su cuchillo afilado. Le tenía
envidia y también quería ser carnicero. Meter el cuchillo en la
carne lo excitaba. Ambos salieron de la carnicería satisfechos. Ella
4 “Lo abyecto encierra formas de comportamiento que la sociedad tiende
a rechazar; prácticas sobre todo de tipo sexual, que transgreden el orden
establecido, haciendo de la prohibición su mejor aliado” (González, 2010: 147).

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se preguntaba: ¿qué gusto tendrá esta carne? Y él, en cambio, se
preguntaba: ¿cómo es que una persona logra ser carnicero? ¿Cuál
era el secreto? (El padre de Gloria trabajaba en una carnicería
bellísima) (Lispector, 2018: 38).

El último espacio abyecto que la mecanógrafa de Alagoas
visita es un lugar en donde una vidente de nombre Madame Carlota
lee las cartas, lugar que había buscado como última esperanza por
encontrar su identidad dentro de esta ciudad, después de haber
terminado su noviazgo con Olímpico y de haber perdido su lugar
dentro de la oficina en la que trabajaba, agregando además que era
una huérfana que vivía con su tía que la maltrataba hasta que esta
finalmente murió, lo que a su vez se traduce como el último intento
de Lispector por salvar a su protagonista de un destino funesto:
No le fue difícil encontrar la dirección de Madame Carlota y esa
facilidad le pareció una buena señal. El departamento era una
planta baja que quedaba en la esquina de un callejón donde entre
las piedras del suelo crecía hierba; ella lo notó porque siempre
notaba lo que era pequeño e insignificante (Lispector, 2018:79).

El interior de la casa de Madame Carlota contrasta con el
exterior de la ciudad, pues este no se compone de los elementos de
suciedad, violencia, pobreza, sino que está compuesto desde el lujo
y la artificiosidad: “Mientras hacía esto miraba con admiración y
respeto el cuarto en donde estaba. Ahí todo era de lujo. Material de
plástico amarillo en las sillas y sofás. Y hasta las flores eran de plástico.
El plástico era lo máximo. Estaba boquiabierta” (Lispector, 2018:80).
El encuentro con Madame Carlota tiene un efecto
transgresor dentro de la personalidad de Macabéa porque la lectura
le augura un futuro prometedor y hasta imposible de lograr dentro
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�Joseph Amauri Cardona Mora / Represetnaciones de los abyecto

de su realidad, ya que parece una especie de relato completamente
ajeno a la vida de Macabéa:
Sentía en sí una esperanza tan violenta como jamás había sentido
una desesperación tan grande. Si ella ya no era más ella misma,
eso significaba una pérdida que valía como una ganancia. Así
como había sentencia de muerte, la cartomante le había decretado
sentencia de vida. Todo de repente era abundante y abundante
y tan amplio que sintió ganas de llorar. Pero no lloró: sus ojos
resplandecían como el sol que moría. (Lispector, 2018: 54)

Esto, desde la perspectiva de la abyección se encuentra dentro
del tiempo abyecto que se configura más allá de las convicciones
del tiempo cronológico, en el que las acciones de los seres o los
personajes en este caso suceden con normalidad, ya que la brecha
temporal y espacial de La hora de la estrella se rompe gracias al poder
que el esoterismo tiene sobre la percepción de la norestina:
El tiempo de la abyección no es periódico o cronológico, es un
tiempo brujo alternado en ritmos que no pueden ser pensables
con la razón, y los espacios, son producción de texturas de goce
de un más allá del principio del placer, en una economía del goce
del cuerpo para ese sujeto que recibe la injuria y los efectos de la
abyección (Brito y Guerrero, 2009:129).

Finalmente, Lispector no es capaz de romper con el destino
fatuo de su protagonista que al igual que ella estaba destinada a perecer,
lo que pudo haber originado que esta, su última novela haya trascendido
más allá de cualquier otra obra de su autoría. Cuando Macabéa sale de
su tiempo abyecto contenido en casa de la vidente, termina fascinada
por la lectura de sus cartas con una pulsión de vida como nunca sintió,
pero el mismo Río de Janeiro termina por atropellarla. Macabéa termina
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�Humanitas, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

su historia sin ser consciente de su propia muerte en las calles de la
ciudad que, como al principio de la novela, ni si quiera se percató de que
la norestina agonizaba en el pavimento:
Si un día Dios viene a la tierra habrá un silencio enorme. El
silencio es tal que ni el pensamiento piensa. ¿El final fue demasiado
grandilocuente para las necesidades de ustedes? Al morir, ella se
volvió aire. ¿Aire enérgico? No lo sé. Murió en un instante. El
instante es aquel momento de tiempo en que el neumático del auto
corriendo a alta velocidad toca el suelo, después no toca y después
vuelve a tocar. Etc., etc., etc. En el fondo ella no había pasado de ser
una cajita de música medio desafinada (Lispector, 2018:59).

La muerte de Macabéa significa dentro de su propia
abyección una liberación que sólo se alcanza en la fascinación por lo
sublime que implica la muerte,5 ya que ésta es la única forma en la
que un ser es capaz de liberarse de ella, pues no hay escape cuando
esta logra asimilarse y la eyección se vuelve imposible. Es por esto
que Macabéa no sufre ni se lamenta cuando muere y su narrador
que encarna a Lispector dentro de la obra al fin se siente librado de
terminar con la historia de una norestina pobre, flaca, huérfana y sin
haber encontrado su lugar dentro de un mundo abyecto dominado
por los poderes de la perversión:
El placer desubjetiza, suelta amarres de pulsiones y
representaciones en el cuerpo, entonces en el sujeto se atreverá
5 Kristeva usa el concepto de lo sublime para definir el momento en el
que un ser arrojado a lo abyecto logra el placer y la fascinación a través de
la percepción: “No más acá, sino siempre y a través de la percepción y de las
palabras, lo sublime es un además que nos infla, nos excede y nos hace estar a
la vez aquí, arrojados, y allí distintos y brillantes. Desvío, clausura imposible.
Todo fallido, alegría: fascinación” (Kristeva, 1988: 21).
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a soltar nudos, para entonces, la identidad se desdibuja. Con
el placer salimos de la abyección, o mejor nos desplazamos
construyendo sentido y nuevos vínculos. La abyección produce
singularidades, quizá exista ahí una transversalidad, una manera
de apropiarse de las formaciones del inconsciente, pero deberá
ser un inconsciente que sí contempla lo transitorio, la existencia
de la muerte, de tiempos muertos que rechazan el olvido (Brito y
Guerrero, 2009:130).

Conclusiones
Es importante que dentro del panorama de la literatura de lo
abyecto que Kristeva plantea al realizar su análisis de autores como
Dostoievski, Proust, Joyce, Borges y Artaud, se inicie una búsqueda
por encontrar realidades en las que los personajes de esta literatura
sean capaces de librarse de su abyección de sí por medios que no
impliquen únicamente la muerte. como ocurre con la protagonista
de la novela que analizamos en este ensayo, para así crear identidades
abyectas sostenibles:
Si toda identificación supone la exclusión de algo -la producción
de lo abyecto- se plantea la paradoja de cómo hacer vivible la vida
de los seres abyectos sin provocar un nuevo campo de abyección
al constituir de lo abyecto una identidad (Grandinetti, 2011:8).

Ahora bien, psicoanalíticamente se sabe que no hay una cura
directa para la abyección, ya que esta actúa dentro de los límites
de la subjetividad y de lo ambiguo, por lo que incluso identificarla
se convierte en una ardua tarea para los psicoanalistas, pero tiene
un papel fundamental para comprender el discurso analítico entre
analizando y analista y averiguar sobre aquello que lo origina:
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Esta abyección, que de la modernidad ha aprendido a reprimir, a
esquivar o a maquillar, se manifiesta como fundamental a partir
de la posición analítica. Lacan lo dice cuando asocia esta palabra a
la santidad del analista, acoplamiento que, del humor, sólo deja lo
negro (Kristeva, 1988: 40).

Las identidades abyectas son productos de la modernidad y
de las relaciones de dominación6 que esta promueve al dictaminar
aquello que es aceptado o rechazado para con sus individuos. La
canonización de algunos cuerpos, la imposición de creencias, o
la creación de espacios abyectos invisibilizan las distintas caras
de la violencia, como ocurre con Macabéa, a la que las mismas
instituciones y cada uno de los individuos con los que interactúa
a lo largo de toda la obra violentan, ya sea la tía, el médico, su jefe
de oficina o su pareja, Olímpico, personaje que tal vez sea el que se
encuentre más arriba dentro de la jerarquía de la abyección perversa
en la obra, aunque eso sería un tema para otro artículo.
De esta manera es posible indicar que Macabéa no sólo se
convierte en un ser abyecto que constantemente es perturbado por
su propio entorno y los seres abyectos que lo habitan, sino que es en
sí misma un producto de las relaciones de poder y una representación
de la sociedad brasileña de su tiempo.

6 “Las relaciones de dominación producen habitus –esquemas de
percepción, visión y división que funcionan como disposiciones para la
práctica- que se inscriben en el cuerpo. Estas relaciones de dominación (en
este caso, de dominación masculina) se fijan en lo más profundo del cuerpo,
en las mismas emociones corporales – vergüenza, humillación, timidez-, en los
modos de relacionarse con el cuerpo propio y del otro”(Grandinetti, 2011, p. ).
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�Joseph Amauri Cardona Mora / Represetnaciones de los abyecto

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DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.2-5

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�Dosier
Humanitas, vol. 1, núm. 2, 2022

“Hongos”: un erotismo del cuerpo enfermo
“Hongos”: an ill-body’s eroticism
Valeria Vazquez Elizaldi
Universidad Autónoma de Nuevo León
valevazqueze14@gmail.com

Fecha entrega: 22-12-2021 Fecha aceptación: 11-2-2022

Resumen. En este artículo me propongo analizar uno de los cuentos más
renombrados de la escritora mexicana Guadalupe Nettel, titulado “Hongos”. Se parte de la conceptualización del erotismo, del cuerpo y de la
enfermedad, para plantear un análisis del erotismo del cuerpo enfermo,
atravesado por las nociones de la belleza, lo incómodo y la mirada voyeur
que propone la prosa netteliana.
Palabras claves: enfermedad, cuerpo, erotismo, hongos, Guadalupe Nettel
Abstract. The aim of this article is to study “Hongos”, one of the most
renown short stories of the Mexican writer Guadalupe Nettel, through
the concepts of eroticism, body and illness. My proposal is that the notion
of the eroticism of the sick body is a constant in the nettelian prose, as
also the idea of the beauty, the voyeur and the uneasy.
Keywords: illness, body, eroticism, desire, Guadalupe Nettel

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�Valeria Vázquez Elizaldi/ Erotismo del cuerpo enfermo

Introducción
El erotismo da miedo porque
se lleva las palma en el exceso,
se abre en la superabundancia
y en lo ilimitado. Eleva el instinto a categoría de un arte de
amor, y por lo tanto de vivir.
Sophie Chauveau

“Paso muchas horas tocando la cavidad de mi sexo —esa mascota
tullida que vislumbré en la infancia—, donde mis dedos despiertan
las notas que Laval ha dejado en él” (Nettel, 2019: 102). Esta cita
proviene de “Hongos”, uno de los cuentos poco convencionales de
la escritora mexicana Guadalupe Nettel. Como se puede observar en
este extracto, una de las características de la cuentística de la autora es la
incomodidad. Con su pluma, esta escritora logra exponer las pequeñas
anormalidades del ser humano. El sentimiento inquietante que produce
en sus lectores tiene que ver con el paseo exótico que recorre quien la
lee. Sin duda alguna, su escritura exhibe los aspectos más peculiares de
los seres; en sus cuentos muestra las extrañas pasiones y manías de las
personas (Hernández, 2013). El cuento a tratar en este trabajo no es
una excepción de estos rasgos singulares y únicos, sino que es una obra
esencial para entender la la prosa de esta literata.
La intranquilidad que produce Nettel en sus lectores no sólo
se debe al tono sorprendentemente crudo de los textos que presenta,
sino también al papel voyeurista que le impone (Hernández, 2013).
En el caso de “Hongos”, al igual que en la mayoría de sus cuentos,
la escritora coloca a quienes leen su prosa en un rol de mirón. Es
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decir, el lector se convierte en una especie de entrometido —en
contra de su voluntad— de los aspectos más privados de la vida de
la protagonista de esta historia de amor grotesco.
Con respecto a lo anterior, resulta oportuno destacar que
mucho de lo que expone Nettel en su narrativa se exhibe a partir de
la mirada. Pardo Garduño (2018: 4) sostiene que “la mirada guía los
relatos. Hay un continuo mirar, e incluso en algunos, la práctica del
voyeurismo”. A lo largo de la narración de “Hongos”, la protagonista
comparte con el lector —de forma involuntaria y en contra de su
conocimiento— su interés por los hongos y Laval. Estas amplias
descripciones tienen la función de transformarse en imágenes
explícitas que cautivan al lector o lectora. Aunque, por otro lado,
en la prosa de Nettel también es evidente “la voz del narrador, que,
desde su voluntario aislamiento describe los espacios y las vidas tanto
de los demás como la propia” (Hernández, 2013). La protagonista
de “Hongos”, quien es una violinista y maestra de música, permite
que el lector conozca sus más profundos pensamientos —asimismo,
accede a un vistazo hacia la vida de quienes la rodean—, y entre más
avanza la narración es posible notar la soledad y el abandono que
siente. En este sentido,
Ferrero y Escobar (2017: 8) establecen que “Guadalupe
Nettel construye protagonistas que tienen como base una conducta
marginal y una relación corporal anómala”. Esto es precisamente lo
que ocurre en el cuento a tratar; el vínculo entre la protagonista y la
micosis presente en su cuerpo parece ser lo único que la acompaña
en su retraimiento de la sociedad.
Quienes han leído esta historia habrán notado que se
trata de un cuento romántico, inusual y diferente pero soñador y
apasionante. Como en otras obras, dos personas se encuentran en un
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�Valeria Vázquez Elizaldi/ Erotismo del cuerpo enfermo

viaje de trabajo, se enamoran y deciden comenzar un amorío oculto
de sus respectivas parejas. Sin embargo, lo que Nettel presenta no
es la típica narración de una aventura adúltera. La narración va más
allá de lo esperado, aborda desde una sensibilidad poco habitual un
romance que engloba los aspectos anormales y desagradables del
ser humano. A grandes rasgos, el cuento presenta la historia de un
romance que destroza la vida y el cuerpo de una mujer. Una violinista
viaja a Copenhague para impartir clases de música; ahí conoce a
Philippe Laval —violinista y director de prestigio—, y comienza una
relación romántica que la consume hasta dejarla sin una verdadera
identidad. Debido a la conexión de dependencia que surge entre la
protagonista y Laval, la protagonista permite el crecimiento de una
micosis en el área más íntima de su cuerpo.
En ese sentido, la autora lleva al lector por un viaje literario en
el que puede conocer el exotismo de las pequeñas anormalidades del
ser humano. En el caso de “Hongos”, con el fin de llenar el vacío que
dejó su amante en su cuerpo, la protagonista propicia el crecimiento
de una micosis en el área de su cuerpo donde más extraña a su amado.
Estos hongos sirven como un parche que sella su orificio abandonado,
ya que la unen más a Laval. La narración dota de una sensualidad
inusual pero exótica al crecimiento de los microorganismos en la
vulva de la protagonista. En este cuento se presenta un fenómeno
poco usual en la literatura: el erotismo del cuerpo enfermo puesto que
existe una clara vinculación entre la escritura de Nettel y el deseo de
las extrañezas de la figura humana; a partir de la prosa se manifiesta un
tipo de lujuria humana velada: el deseo del cuerpo enfermo.
En lo esencial, en la narrativa de “Hongos” se reclama el
espacio del cuerpo vulnerable en la literatura del siglo XXI. No sólo
se establece una presencia propia de las enfermedades, sino que
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se manifiesta un deseo hacia la preservación de éstas. La micosis
presente en el cuerpo de la violinista parece ser para ella una especie
de refugio; los hongos llenan un espacio en su cuerpo que le dejó
de pertenecer, y eso la reconforta. En palabras de la protagonista:
“la felicidad [puede] encontrarse fuera de lo convencional” (Nettel,
2019: 94).
Con el fin de profundizar sobre el erotismo del cuerpo
enfermo presente en esta obra, resulta pertinente definir el término
de ‘cuerpo’. Borrero destaca que “el cuerpo no es un recipiente
ni un vehículo de transmisión, es un medio en sí mismo. Se va
construyendo en un proceso evolutivo de interacción con el
entorno” (2012: 54). En ese contexto, cabe resaltar que el cuerpo es
el recurso principal de la narrativa de este cuento netteliano. Para la
protagonista su cuerpo se vuelve una extensión de ella misma; no
cabe en la narración la típica separación de mente y cuerpo. Más
bien, se muestra una expansión de la psique que llega al cuerpo sano,
que a la vez es alterado con el fin de mostrar el estado emocional en
el que realmente se encuentra la maestra de música.
Tras ser separada de Laval y regresar a su matrimonio, la
violinista informa que “la forma de estar en mi casa y en todos los
espacios, incluido mi propio cuerpo, se había transformado y, aunque
entonces no fuera consciente de ello, resultaba imposible dar vuelta
atrás” (Nettel, 2019: 90). El amorío que tuvo con el director de
música la afecta tanto hasta llegar al punto que opta por transmutar
su cuerpo, aunque éste se vuelva irreconocible. Así, la definición de
Borrero ayuda a posicionar al cuerpo como un espacio, un medio
que se construye y se deconstruye a partir de las experiencias de
la protagonista. Sin duda alguna, los cambios físicos que ocurren
en su cuerpo están íntimamente ligados a Laval. En palabras de
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�Valeria Vázquez Elizaldi/ Erotismo del cuerpo enfermo

la violinista: “sentía mi sexo y hacerlo implicaba inevitablemente
pensar también en el de Philippe” (Nettel, 2019:96).
En ese mismo contexto, resulta oportuno establecer a qué se
hace referencia cuando se trata del término ‘cuerpo enfermo’. Ante
todo, se trata de aquellos aspectos físicos que se desvían de la norma.
De acuerdo con Vivero Marín: “el cuerpo enfermo representaría lo
opuesto a los ideales enmarcados en la independencia del sujeto [...] estos
cuerpos experimentan el espacio social de una manera distinta” (2013:
43), puesto que sufren de cierto rechazo, segregación y menosprecio.
Cabe agregar que son vistos como entes que deben de ser corregidos y
en muchas ocasiones son atribuidos con el adjetivo ‘feo’.
En “Hongos” se pone en primer plano un cuerpo que se
aleja del estándar. Desde el principio de la obra es claro el interés de
la protagonista por la micosis y, conforme avanza la historia, el eje
central de la narrativa gira en torno a la parte anómala de su cuerpo.
Existe un evidente discurso sobre el cuerpo vulnerable en la prosa y,
a diferencia de muchas otras obras, se aborda una enfermedad que
produce un sentimiento protector en la narradora. Cabe agregar que
desde que la violinista era una niña, sentía curiosidad por los hongos
—especialmente por el que creció en la uña de la piel de su mamá—.
La protagonista señala al principio de la obra que “no me inspiraba
la misma aversión que le tenía mi madre, más bien todo lo contrario.
Esa uña pintada de yodo que yo veía vulnerable me causaba una
simpatía protectora” (Nettel, 2019: 85). Sin duda, su actitud hacia
estas criaturas que invaden el cuerpo humano difiere del modelo
establecido por el canon de la belleza.
Es evidente que, en sus historias, Nettel, dota al cuerpo con
un significado que va más allá de la corporalidad. Las marcas enfermas
que adornan los cuerpos presentes en la narrativa de esta escritora
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�Humanitas, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

mexicana sirven para distinguir a los individuos de la colectividad.
Ante todo, sus historias contienen personajes cuyos rasgos y
características se alejan de cualquier tipo de noción convencional
sobre el comportamiento humano. En sus historias se describe “el
cuerpo que suele ser marginado, alejado del statu quo, es el centro de
[estas narrativas], revalorizando y dotándolo de un valor intrínseco a
aquello que lo diferencia de los demás” (Ferrero y Escobar, 2017: 8).
En el cuento “Hongos” el cuerpo es el recurso principal
de la narración para retratar lo que le ocurre a la protagonista —
no solo como un ser aislado sino también como un parásito que
habita indebidamente la vida de alguien más—. Los hongos que
crecen en la vulva de la violinista ejemplifican el incremento de su
dependencia y obsesión por Laval; es una micosis que ella mantiene
oculta y que simboliza el estado en el que se encuentra. Al final
de la obra, la maestra de música deja claro que se asimila con los
hongos que se hospedan en su área íntima al establecer que: “los
parásitos —ahora lo sé— somos seres insatisfechos por naturaleza.
Nunca son suficientes ni el alimento ni la atención que recibimos
[...] vivimos en un estado de constante de tristeza” (Nettel, 2019:
100). De esta manera, es evidente que el cuerpo no solo es una
extensión del ser humano, más bien es el ser en sí —el medio por
el cual es posible percibir el tipo de persona que se es—. En la piel
de la protagonista residen pequeñas criaturas que se presentaron en
contra de su voluntad; pero, al contrario de lo que haría la mayoría,
ella decide quedárselos, dado que existen razones de peso detrás
de su decisión: además de que se identifica con ellas, le recuerdan a
Laval y la mantienen acompañada en momentos de soledad.
Por otro lado, es clave indicar que la violinista encuentra
placer en lo monstruoso, en lo diferente. Umberto Eco sostiene
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�Valeria Vázquez Elizaldi/ Erotismo del cuerpo enfermo

que “los monstruos […] son [seres] contrarios a la naturaleza a la
que estamos habituados” (Eco, 2017: 147). En otras palabras, se
considera monstruoso a todo aquello fuera de lo habitual, así, el
monstruo se aleja del ideal de la belleza humana. No obstante, existe
una inversión en la significación que le brinda la protagonista puesto
que los parásitos presentes en su piel representan algo sumamente
bello: su amor por Laval. Que el cuerpo humano presente bultos de
membranas mucosas sea algo mal visto por la sociedad, está fuera de
los intereses de la violinista. Su situación es antitética: es un romance
diferente a cualquier tipo de amor ordinario. En efecto, en esta obra
se presenta una pasión que consume al ser humano; una obsesión
fuera del control de la protagonista. Pero a veces de eso trata el
amor, ¿cierto? De caer tan profundamente por alguien que todo lo
demás, hasta uno mismo, cesa de ser importante. En palabras de la
protagonista, “los enamoramientos muchas veces nacen también de
forma imprevista, por generación espontánea” (Nettel, 2019: 98).
En efecto, hay amores y atracciones incomprensibles para
muchas personas, como el caso que se narra en este cuento. Se trata
de un amorío difícil de comprender a pesar de que está repleto de
aspectos naturales. En ese sentido, resulta oportuno destacar que la
micosis no es algo ajeno a los seres humanos, pero decidir mantenerlos
por amor es, sin duda alguna, diferente a lo habitual. Con respecto
a los hongos que crecen en la piel, en la sociedad actual existe un
claro desprecio hacia estas criaturas que, por diversas razones, llegan
a hospedarse en el cuerpo humano. Este menosprecio es muchas
veces acompañado por un gran sentimiento de vergüenza. Respecto
al hongo que tuvo su mamá en la uña, la protagonista desarrolla que
“más que el aspecto incierto y movedizo, más que su tenacidad y su
aferramiento al dedo invadido, lo que [recuerda] particularmente en
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todo ese asunto fue el asco y el rechazo que el parásito provocaba
en ella” (Nettel, 2019: 84).
No obstante, la actitud de la protagonista, como previamente
se había mencionado, radica en el polo opuesto al de su madre.
Desde la infancia ve a los hongos con ojos curiosos, y tras crecer
y conocer a Laval, esos seres extraños que se hospedan en su vulva
representan su pasión por el violinista. Por lo tanto, al contrario de
su madre, ella está decidida de hacer lo posible para conservarlos:
Los hongos me unieron más a Philippe. Aunque al principio
apliqué puntualmente y con diligencia la medicina prescrita, no
tarde en interrumpir el tratamiento: había desarrollado apego
por el hongo compartido y un sentido de pertenencia. Seguir
envenenándolo era mutilar una parte de mí misma [...] decidí no
sólo a conservarlos sino a cuidar de ellos de la misma manera en
que otras personas cultivan un pequeño huerto (Nettel, 2019: 97).

La anomalía en “Hongos” es vista como una categoría estética.
Sin duda, existe cierta belleza en la micosis que cubre la piel de la
violinista. Asimismo, es claro que su actitud hacia las enfermedades
difiere de la convencional. Por consiguiente, no es inoportuno
destacar que el erotismo presente en la narrativa de este cuento rodea
las descripciones del parásito que habita la vagina de la protagonista.
Con el fin de comprender más a fondo el fenómeno
literario que se manifiesta en el erotismo del cuerpo enfermo, es
pertinente establecer a qué se hace referencia cuando se trata el tema
de lo erótico. De acuerdo con Bataille, “el erotismo, tal como la
inteligencia lo toma en consideración como cosa, es [...] un objeto
monstruoso” (1997: 41). Hablar de lo erótico conlleva hablar
del monstruo que todos llevan dentro. Es un aspecto de la vida,
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�Valeria Vázquez Elizaldi/ Erotismo del cuerpo enfermo

completamente natural, que se centra en los impulsos que sufren
los seres humanos. No obstante, existen impulsos menos juzgados
que otros. En el caso de “Hongos”, la sensualidad presente cae bajo
el ojo crítico de aquellos que siguen y honran lo tradicional. Así, el
que la protagonista del cuento mantenga y cuide la enfermedad que
brota entre sus piernas es, no cabe duda, un acto erótico. La razón
detrás es evidente, la violinista quiere mantener un lazo con Laval:
“pensar que algo vivo se había establecido entre nuestros cuerpos,
justo ahí donde la ausencia del otro era más evidente, me dejaba
estupefacta y conmovida” (Nettel, 2019: 97).
En “Hongos” también se transgrede lo prohibido —acto
particular del erótico según Bataille—. Ante todo, el erotismo causa
que una persona se cuestione a sí misma, y a la vez que también sea
cuestionada. Se trata de un acto natural —cabe decir que puede ser
inusual— que en muchas ocasiones está fuera del control del ser. Es
ese estado que protagonista de este cuento pierde el control total de sí
misma. Su libido causa una ceguera extrema de sus acciones hasta que
se encuentra atrapada en un callejón sin salida y lo único que le queda
es aceptar su estado parasitario. No tiene ni oportunidad de detener
aquello que la impulsa; hace todo lo que puede para permanecer en
la vida de Laval y aquello que la llena —aunque sea un poco— es su
cuerpo enfermo. La maestra de música se pierde en sí misma, sufre
de una libido que causa que transgreda todo tipo de límite establecido
por la sociedad con respecto a lo sexual. Resulta pertinente destacar
que de acuerdo con Bataille (1997: 45) “la colectividad humana [...] se
define en las prohibiciones”. Quizás no sea tan sorprendente que al
final del cuento la violinista cesa de formar parte de esa colectividad
—su mundo está compuesto de los rastros de Laval.
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De acuerdo con Pérez (2015: 131) “el erotismo se concibe
como la puerta de entrada a lo desconocido”. Ese es el mundo que
describe Nettel, un lugar inimaginable, surreal, ajeno. Se puede concebir
al lector de este cuento como un forastero que sin saberlo explora las
tierras desconocidas del erotismo anómalo. Cabe agregar que, como
dice Bataille (1997: 51), “la prohibición no previene necesariamente
el deseo”. Para la protagonista de este cuento es imposible resistirse
al sentimiento sexual que siente tras conocer a Laval. Sufre un placer
intenso que llega a angustiar y alejarla de todo lo que conoce —hasta
de su música—: “sigo haciendo música, pero todo lo que toco se
parece a Laval, suena a él, como una copia distorsionada que nadie
interesa” (Nettel, 2019: 101). De eso trata el erotismo ligado al cuerpo
enfermo que se expone en esta obra. Más aún, para Hermosilla:
El erotismo constituye una desviación, una perversión que
invierte, que desvía los fines propios del acto sexual, y de aquella
sobreabundancia y exceso de energía que afecta a los cuerpos [...]
es una perversión que puede llevar nuestra vida a la ruina, debido
a que la despreocupación y desinterés en el cuidado que solemos
mantener en conservar los límites de una persona, en la mesura
de nuestro comportamiento social, y por el descuido o incluso de
las ocupaciones y preocupaciones que llenan nuestra existencia
(2008: 28).

Lo anterior también define el erotismo presente en la obra
de Nettel, ya que, como previamente se ha evidenciado, en la historia
elaborada por esta escritora mexicana se describe una sensualidad
anormal que aleja a la protagonista de todo aquello que una vez le
fue importante. Al final, la narrativa ya no se centra en una mujer
libre que se enfocaba en su carrera musical sino en un ser que vive y
se alimenta de la existencia de alguien más:
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�Valeria Vázquez Elizaldi/ Erotismo del cuerpo enfermo

Hace más de dos años que asumí esta condición de ser invisible,
con apenas vida propia, que se alimenta de recuerdos, de
encuentros fugaces en cualquier lugar del mundo, o de lo que
consigo robar a un organismo ajeno que se me antoja como mío
y que de ninguna manera lo es (Nettel, 2019: 101).

Lo que la protagonista experimenta es un amor ardiente
que incendia su vida hasta dejar rastros de polvo y micosis. Como
informa ella misma, ya no se trata de un cuerpo que le pertenece,
sino de una figura humana cubierta de hongos que adora a Laval. De
esta manera, “Hongos” describe el placer gratificante que surge en
las relaciones y cuerpos fuera de la norma. No cabe duda que este
cuento de Nettel aborda la trama del amor obsesivo y para ello se
sirve de las descripciones de los seres parasitarios que viven por los
demás. Sin embargo, puede que la protagonista esté encarcelada en su
propia vida, pero su sexualidad es completamente libre. A través del
monólogo a se expresa la libertad sexual enfocada en el atesoramiento
del cuerpo enfermo. Además, es evidente que la relación que tiene la
protagonista, tanto con Laval como con su cuerpo, no es indeseada:
Los enamoramientos muchas veces nacen también de forma
imprevista, por generación espontánea. Una tarde sospechamos
de su existencia por escozor apenas perceptible, y al día siguiente
nos damos cuenta de que ya se han instalado de una manera que,
si no es definitiva, al menos lo parece. Erradicar un hongo puede
ser tan complicado como acabar con una relación indeseada. Mi
madre sabe de ello. Su hongo amaba su cuerpo y lo necesitaba de
la misma manera en que el organismo que había brotado entre
Laval y yo reclamaba el territorio faltante (Nettel, 2019: 98).

Es la micosis que se hospeda en la vagina de la protagonista
que llena el hueco que dejó el violinista en el cuerpo de la maestra
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de música. No obstante, es ella quien decidió mantenerlos; los
hongos son su fuente de erotismo, así como su forma de expresarse
sexualmente. Resulta pertinente informar que la actividad sexual de
la violinista es guiada por el deseo, en el cual una persona puede
“experimentar y descubrir lo más noble y perverso de [sí misma]”
(Hermosilla, 2008: 32). Cuidar de una micosis que crece en el cuerpo
humano es un acto irracional y violento en contra de la salud propia;
sin embargo, la protagonista no se detiene mucho tiempo en pensar
sobre ello puesto que está cegada por su anhelo por Laval.
Por otro lado, se podría destacar que “la repugnancia, que
el horror, es el principio de [su] deseo” (Bataille, 1997: 63). En
lugar de ignorar o rechazar aquello que la impulsa, la protagonista
de “Hongos” abraza lo prohibido. Transgrede todas las normas
establecidas por el mundo de la razón y cae en el acto de violentar
su propio cuerpo, pero, como ya se había dicho, puede que de eso
vaya la pasión humana. Es evidente que la violinista es consumida
por el amor fuera de lo convencional que le tiene a Laval, porque
como menciona Bataille: “[El deseo] nos arroja fuera de nosotros
[...] exigiría que nosotros nos quebrásemos. Pero puesto que el
objeto del deseo nos desborda, nos liga a la vida desbordada por el
deseo” (1997: 147). Así, no cabe duda que en lugar de ignorar o de
rehusarse a seguir sus impulsos, prefiere quedarse a lado de Laval
mínimo como un parásito. No puede desprenderse de las migajas
de “amor” que supuestamente le da su amante a pesar de que en
la vida de su amado ella solamente es un aspecto invisible y pocas
veces recordado:
Mi necesidad sigue siendo insondable [...] permaneceré así hasta
que él me lo permita, acotada siempre a un pedazo de su vida o
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�Valeria Vázquez Elizaldi/ Erotismo del cuerpo enfermo

hasta que logre dar con la medicina que por fin, y de una vez por
todas, nos libere a ambos (Nettel, 2019: 101-102).

Es posible afirmar que el erotismo siempre va acompañado
de lo extraño, así, lo erótico causa que el amor sea impredecible
e irregular. Esto lo demuestran perfectamente los personajes de
“Hongos” en el momento que permiten que su obsesión se traslade
de su mente a su cuerpo.
En ese sentido, resulta pertinente resaltar que al principio
de la obra se informa que Laval tiene una fobia de todo tipo de
enfermedades y contagios. Por consiguiente, cuando ambos
padecieron lo mismo —sus respectivas micosis— la violinista pensó
que Laval haría todo lo posible para deshacerse de los hongos, y,
no obstante, poco después de tener un diagnosis la protagonista
descubre que se había equivocado tras recibir un correo electrónico
en el que Laval expresó: “Mi hongo no desea más que una cosa:
volver a verte” (Nettel, 2019: 98). En efecto, el actuar impropio de
tanto Laval como la protagonista se debe al erotismo que los azota.
Se encuentran perdidos en su deseo sexual. Se trata de un anhelo
que sobrepasa los límites de su psique. En la narración no queda
claro si al final Laval decide cuidar de sus hongos al igual que la
violinista, pero no cabe duda que él reconoció lo erótico que puede
llegar a ser el cuerpo enfermo.
Sobre la actividad sexual de los seres humanos, Bataille
sostiene que “en el trance de la fiebre sexual nos comportamos de
manera opuesta [a la convencional]: gastamos nuestras fuerzas sin
mesura y a veces, en la violencia de la pasión, dilapidamos sin provecho
ingentes recursos” (1997: 176). Este es el caso de los personajes de
Hongos, su fervor por su amorío causa que actúe de forma errática.
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En cierta medida, de eso trata el amor verdaderamente obsesivo.
Queda claro que en “Hongos” se narra la historia de un romance
que se refleja no solo en el sentir de los personajes sino también
en su actuar. Sin duda alguna, es el amor que se manifiesta en sus
cuerpos y cambia sus vidas. Cabe agregar que la protagonista es la
que más se ve afectada ya que se convierte en una reclusa que sólo
vive para Laval:
En su vida, soy un fantasma que puede invocar infaliblemente.
Él, en la mía, es un espectro que a veces se manifiesta sin
ningún compromiso [...]. A nadie le gusta vivir invadido. Ya
suficiente presión tiene en su casa como para tolerar a esa
mujer asustada y adolorida en la que me he convertido (Nettel,
2019: 100-101).

Por otro lado, la vida de Laval parece haber cambiado en
lo más mínimo. Él se asoma en la vida de la violinista cuando se le
antoja. El resto del tiempo la protagonista se queda sola, acompañada
solamente por su micosis. Todos los días despierta en un mundo
violento creado por lo dejó en ella Laval. En definitiva, la narrativa
describe un ambiente violento, puesto que los personajes transgreden
lo prohibido. Cabe recordar que, de acuerdo con Bataille (1997),
son las restricciones las que eliminan la violencia e impiden —en
la mayoría de los casos— que los seres humanos actúen a partir de
sus impulsos. Tanto la protagonista como Laval viven un erotismo
ardiente que causa que actúen de forma peculiar y desmesurada.
Esto probablemente se debe a que existe “en la naturaleza, y subsiste
en el hombre, un impulso que siempre excede los límites y que sólo
en partes puede ser reducido. [...] El exceso se pone de manifiesto
allí donde la violencia supera a la razón” (Bataille, 1997: 44-45). En
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otras palabras, los personajes de este cuento representan la esencia
del ser humano que no puede rechazar sus pulsiones sexuales.
Dicho todo lo anterior, al final del cuento la vida de la
protagonista es un desastre. Ha perdido su sustancia, aquello que
la hacía ser ella: su música, su pasión, su libertad… su todo. Tras
el desenlace del cuento parece que solo existe por Laval; vive en
la melancolía y la nostalgia, y desea sólo refugiarse en su amante.
Philippe Laval, al contrario, demuestra haberse desencantado con
la relación:
Philippe no soporta esta demanda [...] Él también está asustado.
Le pesa su responsabilidad en mi nueva vida y lee, hasta en mis
comentarios más inocuos, la exigencia de que deje a su esposa
para vivir conmigo [...] A veces me parece notar en su rostro o
en su tono de su voz cierto fastidio semejante al rechazo que mi
madre sentía por su uña amarillenta (Nettel, 2019: 101).

Es claro al final de la historia que la maestra de música ha
dejado de vivir una vida propia. Lo único que le queda es su micosis.
Los momentos en los que no pasa tiempo con su amante, los dedica
a tocar o pensar en sus hongos. Su deseo erótico, como señalaría
Bataille (1997), la ha llevado a una vida disoluta.
Conclusiones
Podría interpretarse que tras el desenlace del cuento la protagonista
ha cesado de ser en sí un ser humano; también se ha convertido
en un hongo. Lo único que realmente le queda es su deseo de ser
rescatada. Sin embargo, no se describe a ningún posible héroe y es
evidente que no puede liberarse a sí misma de la triste situación en
la que se encuentra. Tras conocer a Laval, parece que su destino
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es el de un eterno aislamiento, lo cual es paradójico, puesto que es
evidente que a la protagonista no le gusta estar sola. Al leer la historia
es posible que el lector tenga que detenerse varias veces a pensar en
qué tan inconcebible es un amor que llegue a tales extremos. Pero
de un lugar tiene que surgir esa incomodidad. En “Hongos” no se
describe un amor contra natura; al contrario, se narra la historia de
una mujer que se sucumbió ante el deseo erótico.
Al final, no cabe duda que haya cierta belleza en la libertad
sexual; existe una gran tentación por parte de los seres humanos de
la transgresión de lo prohibido. El cuerpo enfermo puede llegar a
ser fascinante, y la obsesión puede verse muy atractiva. Nettel es de
las pocas escritoras que pueden ejemplificar la verdadera naturaleza
de las personas.

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�Valeria Vázquez Elizaldi/ Erotismo del cuerpo enfermo

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�Dosier
Humanitas, vol. 1, núm. 2, 2022

Perra Brava: una mujer frente al narcomundo
Perra Brava: a woman against the drug world

Magdalena López Hernández
Universidad Autónoma Metropolitana
09.magdalo.49@gmail.com

Fecha entrega: 26-12-2021 Fecha aceptación: 11-2-2022

Resumen. Durante el año 2010, en medio de un México aún atravesado por el Calderonato, la escritora Orfa Alarcón debutó en el campo
literario con su novela Perra Brava. Un trabajo ficcional que destacó por
explorar el rol femenino en el mundo del narcotráfico. Si bien, un punto
señalado por la crítica es que dicha exploración, más que una transgresión o un cuestionamiento crítico, resulta ser una reafirmación de los
estereotipos comercializados en las pantallas, el presente artículo busca
ahondar en el cliché y la cultura pop como un recurso narrativo que le
permite a la autora posicionarse al interior de los imaginarios para, desde
ahí, resignificarlos.
Palabras clave: Orfa Alarcón, narcoliteratura, mujer y violencia, narcocultura, cultura pop
Abstract. During the year 2010, in the middle of the period known as
“Calderonato”, the writer Orfa Alarcón published her first novel Perra
brava. This fictional work stood out foe exploring a feminine role in the

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�Magdalena López Hernández / Una mujer frente al narcomundo

drug traficking world. Nevertheless, the critics pointed out that such exploration reinforced the stereotypes sold in the media. The present article
establishes that the writer re-signifies cliche and pop culture by using
them as a narrative resource.
Keywords: Orfa Alarcón, narcoliteratura, mujer y violencia, narcocultura,
cultura pop

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La posición femenina en los tiempos del narco
Desde que Lola “La Chata” e Ignacia Jasso “La Nacha” —a quien
se le conoce por ser la primera líder criminal en Ciudad Juárez—
comenzaron a hacer presencia en la prensa amarillista durante los
años 30, quedó demostrado el rol activo que las mujeres podían
tener en el mundo, esencialmente masculino, del narcotráfico. No
obstante, pese al protagonismo que comenzaban a adquirir estas
figuras dentro de las estructuras y jerarquías del tráfico de enervantes,
sus roles no fueron visibilizados ni interiorizados por la cultura
popular hasta que, en los años 70, apareció el corrido “Pancha La
Contrabandista”, de Cornelio Reyna y, posteriormente, en 1974, el
tema estelar de Los Tigres del Norte “Contrabando y Traición”, que
convirtió a Camelia “La Texana” en uno de los primeros personajes
mediáticos, masivos y trasnacionales de la narcocultura.
La importancia de recuperar estos referentes radica
en que si bien los relatos en que participan —la prensa y el
corrido— pertenecen a dos terrenos diferentes, el real y el ficticio
respectivamente, resulta indiscutible que las historias de La Chata,
Jasso, Pancha y Camelia marcan el punto de partida de los modelos
de representación femenina de la narcocultura, razón por la cual se
dibujan en ellos algunos elementos que vertebran el imaginario que
se recuperará en las narrativas femeninas ulteriores, tales como la
subordinación a una figura masculina que ejerce el control total sobre
la plaza; el compañerismo romantizado, y finalmente, la apropiación
paulatina del negocio, en el caso de Lola “La Chata” e Ignacia Jasso,
y del poder de ejercer la violencia, en el caso de Pancha y Camelia.
Estos últimos obtendrán especial importancia en tanto plantean una
desestructuración del ideal normativo de la mujer sumisa, pasiva, fiel y
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recatada, para proponer figuras femeninas que se construyen desde el
otro extremo: la acción, el riesgo, la traición y, sobre todo, el ejercicio de
la violencia y la agresividad como medio para agenciarse y construirse
dentro de un mundo regido por hombres. Sin embargo, es importante
mencionar que, como pudo constatarse a lo largo del primer capítulo,
la construcción de estos modelos no genera imágenes estacionarias,
sino dinámicas que se transforman con el pasar del tiempo.
De este modo, si la primera mitad del siglo XX fue
propicia para la aparición de mujeres que buscaron definirse a
partir de la violencia, la segunda mitad del siglo XX y el inicio del
XXI atestiguaron la aparición de nuevos roles en los que, para las
mujeres, la corporalidad se volvió un medio de vital importancia
para sobrevivir la decadencia económica y el exceso de inseguridad.
Por un lado, el cuerpo devino en fuerza de trabajo, como puede
observarse en el aumento de casos de “mulas” del narcotráfico1,
tema denunciado por el director Joshua Marston en la película
María, llena eres de gracia (2004); mientras que, por otro, también se
convirtió en un capital simbólico muy codiciado, tal y como describe
el autor colombiano Gustavo Bolívar en Sin tetas no hay paraíso
(2005), novela que tematiza las intervenciones quirúrgicas a las que
se someten las mujeres para ser del gusto de los jefes de plaza.
Asimismo, cabe mencionar que, si bien la explotación del
cuerpo y la afirmación identitaria por medio de la violencia ya
habían sido tematizadas en múltiples novelas y productos culturales,
en México no habían obtenido un auge significativo hasta que,
durante La Guerra contra el Narcotráfico declarada por Felipe
1 Mujeres que transportan varios kilos de droga en el interior de sus
organismos.

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Calderón en el 2006, las mujeres comenzaron a participar de los
escándalos mediáticos: la captura de Sandra Avilés Beltrán, “La
Reina del Pacífico”, en el 2007; la aprehensión de Laura Zúñiga,
Miss Sinaloa 2008, quien fue arrestada ese mismo año en compañía
de Ángel Orlando García, operador del Cártel de Juárez; y el ascenso
de Eréndira Arellano Félix, quien en 2009 pasó a convertirse en
una de las cabecillas más importantes del Cártel de Tijuana. Las
imágenes que, hasta entonces, sólo pertenecían al imaginario de la
narcocultura y su producción, comenzaron a encontrar referentes
en la realidad inmediata y, en este desplazamiento, surgió un nuevo
interés por ahondar en la posición que ocupan las mujeres dentro de
las organizaciones delictivas o cómo son afectadas por ellas.
Ante esta curiosidad, el poder, la astucia y la belleza fueron
las áreas más exploradas y explotadas, sobre todo, por la producción
periodística, como puede evidenciarse en obras como “Las damas del
narco” (2004) de Mónica Lavín, La Reina del Pacífico y otras mujeres del
narco (2009) de Víctor Ronquillo o Miss Narco: belleza, poder y violencia
(2009) de Javier Valdés. No obstante, el centralismo que obtienen
estos “valores” en las representaciones femeninas del narcotráfico,
desemboca en una exotización que, más que problematizar la condición
de estas mujeres, capitaliza su notoriedad mediática (Herrera Bórquez,
2018: 52). De este modo, se fortalecen los prejuicios colectivos y se
generan una amplia variedad de retratos unidimensionales que, a su
vez, acentúan los estereotipos de narco mujer que, para el 2002, ya
habían sido categorizados en mujer-objeto, mujer-trofeo y mujer-jefa
(Valenzuela, 2002: 164), modelos que seguirían reafirmándose en
telenovelas o series de gran éxito comercial como Breaking Bad (2008),
Rosario Tijeras (2010) y La Reina del Sur (2011).
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�Magdalena López Hernández / Una mujer frente al narcomundo

Aunado a todo lo anterior, las representaciones de la mujer
en el mundo del narco se enfrentaban a un problema capital: la
apropiación de la experiencia femenina, pues ésta, hasta entonces
y como se ha evidenciado en este texto, sólo había sido escrita por
hombres, y es justo desde ese vacío desde el cual toma posición, y
aparte obtiene notoriedad, la escritora Orfa Alarcón.
Planeta: la visibilización editorial
Con la publicación de la novela Perra Brava, quedó de manifiesto que,
dentro del campo literario, las tomas de posición no corresponden
únicamente a perspectivas estéticas o líneas temáticas, ni tampoco
se debaten, en los términos expuestos durante el debate de la
llamada narcoliteratura, entre lo realmente literario y lo puramente
comercial, pues la toma de posición, a decir del sociólogo Pierre
Bourdieu, “está definida por su relación objetiva con las demás
posiciones” (Bourdieu, 2002: 342); en este sentido, frente a un
campo de producción cultural regido por una masculinidad que,
hasta el momento, se había apropiado de la visión femenina
frente a la violencia, la obra de Orfa Alarcón marca un cambio
en el paradigma imperante a partir del cual se elabora su proyecto
artístico —el cual se reafirma tras la publicación de su novela
Loba (2019)— , a la par que se determina su valor distintivo al
interior del campo. Sin embargo, es importante señalar que la toma
de posición de la autora no se gesta tan sólo como una elección
contestataria ni un impulso creacionista ante una producción
cimentada en valores patriarcales, ya que la toma de posición
siempre está estrechamente ligada a las relaciones de cooperación
e interacción que los productores mantienen con el campo de
poder imperante.
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En el contexto de producción de Perra Brava, este último está
representado, en primer lugar, por las instituciones encargadas de
impulsar y gestionar la producción cultural en México, y en segundo,
por los discursos mediáticos que, como afirma el investigador
Oswaldo Zavala, tan sólo reproducen la agenda hegemónica y las
estrategias de representación del poder oficial en torno al fenómeno
del narcotráfico (Zavala, 2018:79). A partir de esto, resulta significativo
apuntar que, en el 2007, la autora Orfa Alarcón recibe el apoyo anual
del Programa Jóvenes Creadores del FONCA para la elaboración
de su novela debut2, lo cual deja entrever cómo este mecanismo
institucional opera, a su vez, bajo criterios políticos: a un año del
inicio de La Guerra contra el Narcotráfico, que para entonces ya
había dejado un aproximado de 3,000 muertos de acuerdo a datos del
Semáforo Delictivo Nacional, es apoyado un proyecto que pretende
dar voz a los acontecimientos violentos que se viven al norte del
país. De esta forma, subyacen también procesos de apropiación e
institucionalización de obras de carácter sintomático —los cuales ya
habían tenido lugar en la década de los 90 con obras como Cada respiro
que tomas (1992) de Élmer Mendoza, y Tierra Blanca (1998) de Leónidas
Alfaro, ambos escritas con el apoyo del DIFOCUR—, los cuales
facilitan la circulación de productos literarios que no necesariamente
cuestionan ni critican la realidad mediatizada de la narcoguerra, sino
que reproducen y participan de su visión espectacular.
2 La participación de la autora en el FONCA resulta interesante, no sólo
por la temporalidad, sino por el capital simbólico que implica. Al ser incluida
en el listado de becarios, la autora obtiene, de forma casi automática, cierto
prestigio y credibilidad autoral, debido a que el objetivo de esta institución
es, precisamente, visibilizar las jóvenes promesas del campo artístico
mexicano, razón por la cual también resulta significativo en tanto aumenta sus
posibilidades de consagración.
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Así, la adopción de una perspectiva centrada más en la
exaltación de la violencia que en su problematización, es otra toma
de posición que interactúa con la illusio, con el juego que la autora
mantiene con los campos de poder. Bajo este supuesto, es posible
pensar la reproducción de las convenciones y los estereotipos del
mundo del narcotráfico —que, para el 2007, ya inundaba gran parte
del imaginario mexicano del siglo XXI— en Perra Brava, junto con
la integración de elementos de la cultura popular — las canciones
de Cártel de Santa y los referentes del cine masivo—, como
componentes clave para el posicionamiento de la novela frente a
otro participante importante del campo de poder: el mercado,
constituido por la industria editorial, las reseñas, la crítica literaria,
etc.
Dicho esto, es posible especular que la combinación de
temática, recursos narrativos, apropiación de lo popular, sumado
al hecho de ser la primera narconovela que aborda la posición
femenina en el mundo del narcotráfico y que, además, fue escrita
por una mujer, pudo haber conformado un producto atractivo
para Grupo Planeta, sello bajo el cual se publicaría la obra en el
año 2010 y que, sin duda, aceleraría el proceso de consagración
de la joven autora. De este modo, bajo el sello comercial de la
editorial española y tras la crítica de autores que también han
sido publicado por ella3, la historia de Fernanda Salas, una joven
universitaria de clase media que se ve arrastrada al violento
mundo del narcotráfico por amor, logra visibilizarse tras obtener
el reconocimiento de autores como Cristina Rivera Garza, quien
3 Cristina Rivera Garza y Élmer Mendoza son autores asiduamente
publicados por Tusquets, editorial asociada a Grupo Planeta.

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aplaude la historia de “una mujer que ha tomado las riendas de
sus aspectos más psicológicos” (Rivera Garza, 2010: 44); Élmer
Mendoza, para quien la obra es “sorprendente y vivaz, dura y
propositiva” (Mendoza, 2010); Diego Enrique Osorno quien
afirma que “Fernanda Salas es una mujer que parece no haber sido
inventada antes por la literatura que aborda el tema del narco”
(Osorno, 2010: 26), y finalmente la academia desde donde se le
ha incluido en artículos, trabajos de investigación o compilaciones
como Camelia La Texana y otras mujeres de la narcocultura (2016), libro
compilado por Juan Carlos Ramírez-Pimienta y María Socorro
Tabuerna; “La cabrona aquí soy yo”. Cuerpos y subjetividades femeninas
en la narcocultura (2018), tesis doctoral de la investigadora Kenya
Herrera Bórquez; “De perras bravas y perros falderos: para leer un
thriller de narcoviolencia”, artículo del doctor Christian Sperling,
entre otros.
El género, la edad y la vida de la protagonista de Alarcón
parecen ser los atractivos emblemáticos de una novela que pretende
revelar que el narco no es sólo un asunto de hombres, tanto en el
mundo editorial como en el social, sino que también hay mujeres
implicadas. Ahora, si bien lo descrito al momento representa una
estrategia interesante en cuanto a la toma de posición de la autora
frente a todo un campo de producción, la siguiente pregunta es ¿cómo
logra posicionarse en la mente de lectores que están habituados a
este tipo de mercancías? La estética de la recepción permite esbozar
una respuesta, ya que, al centrar su atención en la relación que el
texto mantiene con los marcos referenciales de la realidad, y por
tanto, con el acto de lectura, facilita el estudio de la revalorización de
los primeros y el impacto en el segundo al momento de que el autor
crea y estructura una obra literaria. De esta manera, la respuesta
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puede encontrarse, no sólo en la novela en sí, sino también en los
elementos que la vertebran, pues, para los teóricos de la recepción,
la obra no es concebida como un todo aislado, ya que el proceso de
ficcionalización forma parte de una red interactiva entre el autor, el
texto, el lector y otros sistemas extraliterarios —sociales, políticos,
culturales, etc.— (Hermosilla Álvarez, 2014: 142), a partir de los
cuales la literatura genera sentido.
A partir de esto, y con base en la multiplicidad de productos
e imaginarios culturales que giran en torno al narcotráfico, resulta
cada vez más difícil e inoperante pensar y analizar estas narrativas
a partir de la oposición realidad - ficción, pues, a decir del teórico
alemán Wolfgang Iser, “the literary text is a mixture of reality and fiction,
and as such it brings about an interaction between the given and the imagined”
(Iser, 1992: 1). Esta interacción entre lo dado y lo imaginado permea,
desde sus orígenes y como se ha evidenciado hasta el momento,
gran parte de estos relatos y es a partir de esta capacidad intertextual
e interrelacional que se gestan sus mecanismos de funcionamiento,
tal y como puede verse en el caso de Perra Brava.
El cártel trae el mando: análisis literario
En su trabajo The Fictive and the Imaginary: Charting Literary Anthropology
(1992), Wolfgang Iser propone tres actos de ficcionalización: la
selección, la combinación y la autoexposición. Aunque los tres
obedecen a funciones específicas y generan distintos tipos de
ficción, no son mutuamente excluyentes; al contrario, se encuentran
en una interacción constante cuyo resultado es la fusión entre lo real
y lo imaginario. A partir de esto pueden conformarse otros mundos
posibles, y, en consecuencia, nuevos horizontes de sentido para el
lector. En el caso de la obra novel de Orfa Alarcón, esta selección
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no genera ficción únicamente por extraer ciertos elementos sociales,
históricos y culturales —en este caso concreto, la realidad contextual
de La Guerra contra el Narco y la Narcocultura— de los sistemas en
los que cumplen funciones específicas (Iser, 1992: 5), sino también
por las tomas de posición estilística a partir de las cuales se acentúa
la transgresión a lo real y se estructuran los marcos referenciales
previamente seleccionados.
Los señalamientos geográficos y locales —como la ciudad
de Monterrey, Linares, McAllen y la Universidad Autónoma de
Nuevo León—, por ejemplo, constituyen la normalidad de Fernanda
y, por su capacidad referencial, también la del lector, genera todo
un marco espacial y político desde el cual la autora construye lo
real, ilusión que es transgredida por la inserción de elementos
claramente ficcionales, como las letras del Cártel de Santa, la alusión
a imaginarios cinematográficos de amplio alcance —que van
del mundo universitario de películas como Mean Girls (2004) a la
violencia explícita del rape and revenge (Sperling,2015: 165) — y la
alusión a estereotipos femeninos de gran popularidad, como Camelia
La Tejana, Regina George, Teresa Mendoza, la buchona, entre otras.
No obstante, estos elementos no anulan lo real, sino que, a partir de
la intencionalidad autoral, lo reafirman, ya que su inclusión activa el
imaginario de un público que ha normalizado e interiorizado estas
narrativas, lo cual le permite a la novela posicionarse frente a un
lector que participa de la misma cotidianidad mediatizada desde
la que Alarcón se enuncia, facilitando la transición de lo real a lo
imaginario y fortaleciendo las formas de éste.
En este punto comienza a desenvolverse el segundo acto
de ficcionalización propuesto por Iser: la combinación. En él todos
los referentes, reales o ficticios, se unen en una amplia variedad de
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lenguajes y puntos de vista que, en otros discursos, podrían resultar
contradictorios (Iser, 1992: 9). Así, los elementos extratextuales
comienzan a estructurar patrones en la organización y las acciones
de los personajes a nivel intratextual, de tal modo que lo ficticio ya
no sólo activa, sino que también se vuelve el medio a través del cual
lo imaginario se reformula. Un ejemplo de esto puede encontrarse
en la alusión a los referentes cinematográficos que, desde la primera
página, trazan la historia y la personalidad de Fernanda Salas:
Supe que con una mano podría matarme. Me había sujetado
del cuello, su cuerpo me oprimía en la oscuridad. (...) No pude
preguntar. Él comenzó a morderme los senos y me sujetó ambos
brazos, como si yo fuera a resistirme.

—Para que no me vuelvas a salir con que te da asco.
(...) Entonces entendí las palabras de Julio: me descubrí frente
al espejo con la cara llena de sangre. Los senos, las manos, la
entrepierna. (Alarcón, 2010: 11)

La violación en medio de la oscuridad, sucedida por el
encuentro con el propio reflejo ensangrentado, que evoca la
icónica imagen de la Carrie (1976) de Kimberly Peirce, muestran
la primera faceta de la protagonista: la sumisión y el victimismo
de una joven que, a lo largo de su vida, se ha visto involucrada en
diversas situaciones de violencia: desde el despojo de la posición
económica familiar, pasando por el bullying escolar en el baile de
graduación, hasta el asesinato de su madre. Situaciones que, por
cierto, pretenden, como se habló anteriormente, apuntalar sobre el
vacío de la perspectiva femenina en las narconarrativas. No obstante,
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la vulnerabilidad de esta posición será subvertida a lo largo de los
capítulos posteriores, donde opera la fantasía universitaria típica de
las películas norteamericanas, a partir de la cual la vida de Fernanda
Salas se apropia del ideal de empoderamiento de las basic bitches o
perras básicas que se alcanza, solamente, a través del atractivo físico,
el cuerpo y el status socioeconómico.
Así, la construcción de una historia de violencia, que además
gira en torno a la vida de y con un grupo de narcos nuevoleoneses,
en conjunción con los referentes cinematográficos, le permite
a la novela construir un puente hacia lo Narcopop, es decir,
hacia el espacio en donde los estereotipos y las convenciones se
interelacionan para resignificar o readaptar lo narco. De este modo,
la convención de mujeres que oscilan entre el empoderamiento
escolar (Regina George y Cady Heron) y la letalidad (Carrie y Beatrix
Kiddo) se conecta con los estereotipos de la narcomujer —sobre
todo, los propuestos por Valenzuela Arce: mujer-acompañante,
mujer-trofeo, mujer- objeto— para delinear a Fernanda Salas y sus
transformaciones a lo largo de la novela. Esta serie de elecciones,
que comienzan a tener lugar al inicio de la obra y que se extienden
hasta su fin, reafirman la cualidad clave del acto de combinación
iseriana; es decir, la de potenciar y evidenciar la intencionalidad
del texto a partir de sus procesos de interrelación. Ante esto, cabe
plantear la pregunta, ¿cuál es la intencionalidad de una obra que se
cimienta, innegable e invariablemente, en imaginarios y estereotipos
de alcance masivo y cómo esto repercute en su construcción literaria?
La unión de los referentes musicales, cinematográficos y
femeninos que predominan en la producción y el imaginario cultural,
marca la dirección de una novela que, en palabras del escritor Élmer
Mendoza, es sólo “un ejercicio no politizante” (Mendoza, 2010) que
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no pretende desenvolverse dentro de los parámetros de la estética,
el valor o la trascendencia literaria, sino dentro de los dispositivos
de enunciación de la cultura de masas, los cuales, como afirma
Martín-Barbero, son reducidos por la crítica culta “a su ‘fórmula’,
a su agotamiento del esquematismo, la repetición y la transparencia
de la convención” (Martín-Barbero, 2002: 155). Por esta razón,
revisar Perra Brava bajo un lente político o de profundo compromiso
social, sólo arrojaría resultados estériles, pues, claramente, la obra de
Alarcón no busca alterar o desenmascarar los estereotipos en boga,
ni generar ningún tipo de impacto social, político o estético. Frente
a esto, cabe plantear una pregunta, ¿desde dónde analizar una novela
que parece apoyarse en los valores y las realidades comerciales de las
mercancías de moda? Ante un mundo en el que los noticieros y el
streaming se construyen desde y para el espectáculo y, en ese sentido,
sólo responden a la inercia del consumo indiscriminado que termina
por vaciar la violencia de significación, el arte —y en este caso, la
novela—, de acuerdo a la investigadora mexicana Rosa Beltrán,
sólo puede expresar este hecho de una sola manera: “hablando de
la superficie desde la superficie” (Beltrán, 2010:16), reafirmando el
estereotipo para orillar a los lectores a pensar si, en una realidad
mediatizada, es posible acercarse al narcotráfico más allá de los
imaginarios y las convenciones que se consumen a diario. Así, Perra
Brava, apoyada en las convenciones formuladas por la industrias de
masas, logra resignificar el narcoimaginario desde el interior.
La novela presenta personajes y escenarios que parten de los
clichés de la cotidianidad del día a día y del mass media: lanzar una tanga
a mitad del concierto; el amigo gay perfecto, ocurrente y dramático;
la relación codependiente con un hombre peligroso, pero irresistible;
la llegada a bares donde las mujeres se pasean como un trofeo. Cada
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uno de los escenarios que se presentan a lo largo de los setenta y
nueve capítulos que conforman la obra, parten y se mueven desde el
cliché, lo cual facilita que la protagonista también se desenvuelva en
esta dinámica: joven, universitaria, atractiva y con un oscuro pasado.
No obstante, la relación que se establece no se mantiene sólo entre
los elementos que impulsan la historia, sino también con el lector, ya
que son estas convenciones los que aluden y establecen conexiones
con la experiencia extratextual, pues, al aludir a lo massmediático
como dispositivo de reconocimiento (Barbero, 1991:147), la
autora emplea los estereotipos para transgredir las demarcaciones
sociohistóricas, meramente referenciales, y aprehender el imaginario,
con el propósito de posibilitar el reconocimiento del mundo narrado
con el mundo del lector popular que pretende resignificar.
Aunado a lo anterior, y como parte de este proceso de
resignificación y readaptación, se encuentra también la inclusión
de la música del Cártel de Santa, lo cual, por un lado, acentúa las
dimensiones de la cultura masiva al interior de la novela, mientras
que, por otro, establece un fuerte diálogo con la tradición musical de
las narconarrativas del siglo XX. Al rescatar las canciones de dicho
grupo que, además, poseen una fuerte carga misógina que afirma
—tal y como lo hacían los corridos a inicios del siglo pasado— el
cliché de la identidad y el poderío masculino hegemónico, así como
sus valores dominantes, la autora explora un camino que le permite
reformular y actualizar el legado del narcocorrido y la estética
norteña para visibilizar cómo “en el medio de la literatura, las
estructuras existentes pueden enriquecerse con elementos nuevos
o interpretarse de manera diferente”(Erll, 2012:209). Aunado
a esto, la interrelación entre la tradición previa y los referentes
extratextuales, permiten el desplazamiento del imaginario hacia un
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nuevo público: la joven clase media que es, precisamente, donde
habita la protagonista de Perra Brava.
Así, con la voz de Babo apoderándose del soundtrack de la
obra, Alarcón musicaliza la inversión que vivirá Fernanda —visible
desde el apellido palindromático Salas—, a la par que refuerza
la imposibilidad del personaje —y quizá también del autor y los
lectores— de significar la violencia más allá de los clichés y las
mediaciones. Desde su vida universitaria estereotipada, cruza hacia
el narcotráfico de la mano de Julio, quien, como representante
convencional de una masculinidad omnipotente, da sentido a la
experiencia de Fernanda al interior de aquel mundo; sin embargo,
el encuentro de ambas realidades —convención y violencia— no
puede darse nunca de forma directa. El encuentro sexual, que alude
a una violación, se da en medio de la oscuridad; el primer encuentro
con la sangre, frente a un espejo-pantalla que introduce las múltiples
veces que la protagonista conoció a Julio narradas, siempre, desde
la superficialidad de diversos clichés que se suceden unos a otros
como por obra del zapping: el niño fresa transformado en hombre
durante el baile de graduación; el novio de su rival universitaria que
cae seducido y rendido a sus encantos en el baño de un antro; el
compañero de secundaria que, años después, la reconoce vuelta otra
en la terminal de autobuses; el acosador callejero que, al final, se
disculpa y se presenta en un acto de ternura. Todo como sacado
de “la típica broma de película gringa” (Alarcón, 2010: 13), porque,
para poder participar de un mundo violento que parece rebasarla,
Fernanda Salas no conoce otra forma más que la de la convención.
De esta manera, a lo largo de la novela, la protagonista
comienza a encarnar las diversas imágenes femeninas, y situaciones,
de la cultura masiva del narco que, para el 2010, ya eran altamente
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comercializadas y consumidas. Aunado a esto, tal como en la realidad
extra literaria, la violencia también comienza a tomar las formas de
lo convencionalizado, es decir, de aquello familiar y rentable que
contribuye a hacer de la obra un hecho social “en tanto establece
formas compartidas de cooperación y comprensión” (Canclini,
1990: 39) con sus receptores. Así, tras entrar en su Atos a mitad de
la madrugada para perseguir a uno de Los Cabrones, Fernanda se
ve envuelta en una escena fílmica típica de las narcoseries: a mitad
de la carretera y con “Santa Muerte”, de Cártel de Santa, a modo
de banda sonora, la novia de Julio Cortés se ve perseguida por una
Suburban del lado izquierdo y por una patrulla del lado derecho,
hasta que finalmente:
(Los policías) me pararon en plena Constitución (…) No sabía
si tenerle más miedo a los de la Suburban o a los policías. Iban
llegando más y más patrullas. El oficial de los lentes oscuros me
preguntó:

— ¿Cuánto ganas? (…) Te pregunto porque ya agarraron a los
putos de la Suburban: eran cinco y estaban todos armados. Iban
a secuestrarte.

Me agaché sobre el volante, no sabía qué hacer ni qué decir. Sentí
que se me desvanecían los brazos y las piernas. Seguramente me
habían asociado con Julio y por eso me buscaban. Justo ahora que
él me había dejado sola. (Alarcón, 2010: 70-71)

El drama de la escena se desarrolla in crescendo cuando el
comandante Ramiro Silva, en primer plano, extiende la mano a
través de la ventana para presentarse, mientras que, en segundo
plano, un perro policía dirige sus ladridos furiosos al Atos. La tensión
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aumenta: un rifle señala la frente de Fernanda; el perro, de un salto,
entra a la parte trasera del auto para señalar la presencia de una
sospechosa bolsa negra; finalmente, “como si fuera una película de
terror” (Alarcón, 2010: 73), el comandante Silva saca el contenido
de la bolsa:
De los cabellos, el policía sostenía una cabeza que aún tenía los
ojos abiertos. De inmediato todas las armas fueron apuntadas
hacia mí.

—Date vuelta, manos arriba. ¿Este carro es tuyo?
— De mi esposo.
— Nombre.
— Fernanda Salas.
— De él, no te hagas pendeja.
— Julio Cortés.
— ¿Y este muerto se lo cargamos a Cortés?
—Fui yo.
(Alarcón, 2010: 74)

A poco menos de la mitad de la novela, Fernanda Salas se
confronta —quizá por primera vez— con la violencia del submundo
del narcotráfico que no había conocido más que indirectamente por
los Cabrones, Julio y las noticias transmitidas en vivo y en directo por
la televisión; sin embargo, su presencia actúa como la mano de Midas,
convirtiendo todo lo que toca en convención. Así, nuevamente,
el encuentro no puede operar sino desde la superficialidad de un
lenguaje cinematográfico que lo vuelva reconocible, por lo que
la violencia atestiguada por Fernanda adquiere la forma de las
representaciones masivas para, desde ahí, construir su sentido.
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Desde el gesto de su entrega a la policía, comienza a
operar en Fernanda, y en su transformación, una reafirmación
del estereotipo de la mujer en el hampa. Al salir de la pesadilla
narcotelevisiva en brazos de Julio, por primera vez se dirige a él
de forma desafiante “No me digas princesa” (Alarcón, 2010: 83),
pues su salida de la casa del alcalde regiomontano es también su
salida de la convención universitaria, de la femme fragile, y su entrada
al mundo masculino de la violencia. Fernanda Salas se reintroduce
al protagonismo de la novela vuelta otra: menos ingenua, más
desafiante, más seductora, más poderosa, pero siempre bajo el
espectro de lo pop como un acceso engañoso a la realidad aludida.
La protagonista de Perra Brava no se sale del estereotipo, sino que
se introduce a otro que alude a las figuras heróicas de Rosario
Tijeras y La Reina del Sur, por mencionar algunas; esto puede
evidenciarse en la aceptación de su condición de mujer-trofeo que
la lleva a cambiar el Atos por una Nitro, la cual anteriormente
consideraba de mal gusto, y su amor incondicional por dinero. De
igual manera, comienza a interiorizar la música de Cártel de Santa,
que antes consideraba machista y misógina, y con ello un discurso
masculino a partir del cual se afirma y se desenvuelve como una
femme fatale en tiempos del narco:
Alcé la pistola con la izquierda nada más para que la tipa la viera.
En cuanto volteó, gritó, perdió el control y se subió a la banqueta.
(…) No estuvo nada estrepitoso, como que coleó, le dio al árbol
con el lado derecho, con la puerta de atrás y ahí quedó estrellada.
(…) Todavía frené junto a ella y le grité:
—¡Para que aprendas a no jorobarme, pendeja! (Alarcón,
2010: 108)
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Asimismo, mientras Fernanda Salas descubre el atractivo
de ostentar su poder a partir de la violencia, de forma simultánea
tiene lugar la inversión de Julio, quien, desde la perspectiva de
Fernanda, pasa de macho alfa a perro sumiso, transición que
se efectúa tras la propuesta de matrimonio en la finca de Villa
Santiago. Es en ese momento cuando el sentido de la violencia,
que era representado por Julio, queda subvertido para revelarse
como falso, pues se muestra como “toda una penosa y estúpida
farsa (…) [Julio] no era mío, y cuando comenzó a serlo, dejó de ser
él” (Alarcón, 2010: 118).
Al verse inmersa dentro de esta realidad fársica, Fernanda
decide fingir un viaje a Japón para huir del mundo de Julio y encontrar
su esencia auténtica. De este modo, la protagonista, sentada en el
aeropuerto con botas y accesorios Gucci, se pregunta por primera
vez “¿Quién eres?”. La respuesta comienza a plantearse en una
serie de lugares comunes que van desde esconder marihuana en
los baños del aeropuerto y vivir la fantasía del empezar de cero,
hasta mantener una relación clandestina con el guarda espaldas
de su marido. A lo largo de sus dos semanas de retiro, Fernanda
no hace más que “lo que había visto en las películas” (Alarcón,
2010: 140), herencia que, desde la primera página, estructura toda
su visión respecto al mundo violento que vive y experimenta. Así,
a través de un encadenamiento de imágenes o situaciones cliché,
Fernanda Salas, paradójicamente, emprende la búsqueda hacia
algo que le sea real y genuino, que pueda trascender el mundo
de Julio y Los Cabrones. Es aquí donde la autora pretende que
Fernanda encuentre su potencia, la cual sólo encuentra no sólo en
relación con los clichés, sino en su camino por reafirmarlos. No
es gratuito que, al regreso de su viaje a “Japón”, la protagonista
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comience a formar parte del engranaje del Cártel y a repetir sus
conductas violentas. Al salir a patrullar y usar el arranque agresivo
como medio para dejar en claro su posición de poder, tanto con
la mujer embarazada como con la amante de Julio, se refuerza su
posición de mujer mortífera, la cual encuentra su punto cumbre en
su último encuentro con su antagonista.
En él la autora vuelve a hacer uso del imaginario pop del
narco: la traición, el ajuste de cuentas, el plomo. Tras enterarse
de que su hijo ha sido asesinado por Fernanda, Julio va a
encontrarse con ella con un objetivo específico: “ojo por ojo,
injusticia por injusticia” (Alarcón, 2010: 201), vida por vida. No
obstante, envuelto en un drama amoroso y subyugado por su
cariño a Fernanda, confronta su incapacidad para matarla y, en
consecuencia, se dispara. Más allá de una secuencia melodramática,
el cierre pone en manifiesto cómo la violencia —representada en la
novela por Julio— se diluye y vacía de sentido ante la convención.
En consecuencia, frente a representaciones cuyo objetivo es la
espectacularidad, la realidad fáctica de la violencia no puede ceder
más que al colapso, pues se presenta a un público que se forja y
existe sólo a través de los imaginarios que adopta de los medios
masivos y que en ellos encuentra, tal como evidencia la autora
con esta novela, sus nuevos centros de verdad. De este modo, la
imagen final de Fernanda Salas bebiendo la sangre de su amado
muerto no es más que parte de un espectáculo lleno de sangre,
sexo y drogas, a la par que representa el carácter vampírico de las
realidades mediatizadas que sólo absorben y seleccionan, los trozos
de vitalidad de los fenómenos referenciales para recodificarlos
y transmitirlos a través de convenciones y estereotipos que no
ponen en riesgo ni transgreden el sentimiento de seguridad de
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los lectores. No obstante, también queda en manifiesto que, en
un mundo en el cual la imagen ha devenido en realidad (Beltrán,
2010:41) es probable que, así como Fernanda Salas, nosotros como
lectores tampoco podamos aproximarnos a la violencia si no es a
partir de la reafirmación de las convenciones, pues sólo así, a decir
del teórico Wolfgang Iser, “the diffuseness of the imaginary is controlled
and called into form” (Iser, 1993: 3).

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�Dosier
Humanitas, vol. 1, núm. 2, 2022

Quien escucha, tiembla. El uso del sonido en Las
voladoras de Mónica Ojeda
Who listens, trembles. The use of sound in Las
voladoras by Mónica Ojeda
Isabel Alcántara Carbajal
AM-Azcapotzalco
isanami7@gmail.com

Álvaro Ernesto Uribe
UAM-Azcapotzalco
aeuh@azc.uam.mx

Fecha entrega: 22-12-2021 Fecha aceptación: 11-2-2022

Resumen. El presente artículo analiza el papel del sonido dentro del
libro Las voladoras de Mónica Ojeda. El punto de partida, y eje principal,
es el cuento “Slasher”, a partir del cual se estudia el lugar que ocupan el
sonido y el grito. Proponemos que es posible observar el vínculo de estos elementos con una serie de referencias intertextuales e intermediales
ordenadas alrededor de un dispositivo literario diseñado para generar
horror.
Palabras clave: sonido, grito, literatura latinoamericana, Mónica Ojeda.

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�Isabel Alcántara Carbajal y Álvaro Érnesto Uribe / Quien escucha, tiembla

Abstract. This article analyzes the role of sound within the book Las
voladoras by Mónica Ojeda. For that purpose, the place occupied by sound
and scream is studied in the story “Slasher”. We propose that it is possible
to observe how these elements are linked to a series of intertextual and intermedial references ordered around a device designed to generate horror.
Keywords: Sound, Scream, Latin American Literature, Mónica Ojeda.

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DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.2-8

�Humanitas, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

Introducción
Los estudios literarios paulatinamente han dado cuenta de la manera
como la literatura se vincula con otros sistemas, del mismo modo
que otras disciplinas le han prestado atención como fuente de
estudio. Más allá de la emergencia de nuevas fuentes y objetos de
investigación, conviene destacar que, tal vez, lo anterior se vincule
con la manera como un conjunto de plumas ha posicionado su obra
como iconoclasta. Entre ellas está la de Mónica Ojeda (Ecuador,
1988), quien ha desarrollado una narrativa inquietante, peculiar por
la manera como el horror vertebra un sistema literario que le permite
explorar temas como la violencia en la familia, ser mujer, el cuerpo,
la oralidad andina y fenómenos contemporáneos: los videojuegos,
la Deep web o las Creepypastas. Narradora y poeta, Ojeda ha publicado
tres novelas, dos poemarios y recientemente un libro de cuentos.1
Dos publicaciones de Ojeda, Mandíbula y Nefando, han motivado
sendos análisis que permiten identificar los temas recurrentes
de su producción (Ortega Caicedo, 2018; León, 2019; Jiménez,
2021), además recientes trabajos han caracterizados algunos de sus
dispositivos narrativos (Meza, 2016; Sánchez-Aparicio, 2019; Pezzè,
2020). Con esto en cuenta, nos proponemos abonar al estudio
de los hilos que sostienen la obra narrativa de Ojeda a partir del
uso del sonido en su prosa, elemento temático que cobra especial
dimensión en su más reciente libro de cuentos, Las voladoras (Páginas
de Espuma, 2020). Consideramos que la presencia de lo sonoro en
esta colección de relatos no es gratuita, sino que responde a una
1 Ojeda ha publicado las novelas La desfiguración Silva (2015), Nefando
(2016), Mandíbula (2018); los libros de poesía El ciclo de las piedras (2015) e
Historia de la leche (2019); la colección de cuentos Las voladoras (2020).
DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.2-8

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�Isabel Alcántara Carbajal y Álvaro Érnesto Uribe / Quien escucha, tiembla

búsqueda temática que en el camino logra articular un original
sistema literario que no ha hecho más que anunciar sus posibles
alcances.
El papel del sonido en la narrativa de Ojeda
La atención por lo sonoro en soportes considerados silentes ha sido
objeto de debate desde los estudios literarios y los estudios del sonido,
estos últimos más jóvenes que los primeros. La crítica literaria, con énfasis
en la poesía, ha prestado atención a la representación de la escucha, su
descripción y la manera como se hace presente a través de distintos
tropos; también ha resaltado el uso recurrente de sonidos y silencios
como formas de explorar aquello que la lengua no puede nombrar.
Por otra parte, Igor Reyner (2018) sostiene que desde los estudios del
sonoros podemos observar que a la literatura se le consideró en un
principio fuente para ejemplificar propuestas teóricas; con el paso de
tiempo se transformó en fuente documental para reconstruir los sonidos
de épocas en las que no existían otros soportes de almacenamiento y,
recientemente, como base para la existencia de teorías autónomas como
el unseen sound de Brian Kanel y su investigación sobre el la escucha
acusmática en la narrativa de Kafka.2
2 Reyner se refiere al trabajo de Brian Kane (2014), Sound Unseen:
Acousmatic Sound in Theory and Practice, publicado por Oxford University
Press. Kane analiza el cuento “La madriguera” y el papel que juegan los
sonidos para inquietar al lector con la finalidad de conceptualizar desde la
literatura el sonido acusmático:
[…] to show how literature engenders its own productive, informative, and
thought-provoking accounts of sound and listening. It not only offers a solution
to problems of sound and listening, but also presents puzzles to be solved. What
Kane’s reading of Kafka reveals is that while key theoretical categories related to
sound and listening seem to be always already given – such as the dichotomies
listed above –, literature, in dislocating the reader’s attention from sound and

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DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.2-8

�Humanitas, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

En el caso de Las voladoras advertimos que el sonido adquiere
vital relevancia como mecanismo para transgredir el lenguaje y
hacerlo llegar a lo que está fuera de él. Esta búsqueda descansa en un
sistema literario cuidadosamente integrado a través de un inventario
de referencias extratextuales y literarias; en palabras de Andrea
Pezzè, una biblioteca, la cual está ordenada para develar un secreto,
lo terrorífico (Pezzè, 2020: 49). Ese terror que se busca alcanzar se
vincula generalmente con historias familiares (madres e hijas, infancia,
el padre) y se manifiesta a través de cuerpos monstruosos. Pezzè
enmarca la producción de Ojeda y de otras escritoras latinoamericanas
dentro del Weird; es decir, obras que dependen de la mezcla de
elementos que ocupan espacios no heterodoxos y producen un
efecto perturbador. Al mismo tiempo, la lectura de Ojeda exige
un sistema de referencias distinto al anidado en el sentido común.
Por tanto, el resultado consiste en: “la exhibición de una biblioteca,
en la que lo literario no depende de un canon o de una definición
académica de literatura, sino de la posibilidad de combinar entre
ellos elementos heterogéneos” (Pezzè, 2020: 53). Siguiendo a Pezzè,
Nefando y Mandíbula recurren a la narración polifónica y fragmentaria
para esconder un artefacto literario, un secreto.3 Del mismo modo,
la puesta en marcha de este artefacto narrativo exige por parte del
lector la resolución del misterio planteado en la narración, del cual se
desprenden todas las interrogantes sobre los personajes.
listening to other subjects at the very moment it speaks of sound and listening,
invites the reader to reassess what they know about what they read, to rethink
in novel terms auditory experiences and aural-related concepts that seem far too
common or familiar. As regards research methodology, literature can be thought
of, therefore, as the written equivalent of sound […] (Reyner, 2018:139).
3 Pezzè recurre al concepto de secreto acuñado por Piglia para estudiar la
narrativa de Onetti, particularmente sus nouvelles (Ver Piglia, 2019).
DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.2-8

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�Isabel Alcántara Carbajal y Álvaro Érnesto Uribe / Quien escucha, tiembla

Escarbar en los fragmentos del secreto no lleva, como en el
policial, a la resolución de los hechos, al contrario, el artefacto está
diseñado para perturbar. Dice Pezzè que “la búsqueda del horror
es una constante y, de hecho, una aporía” (Pezzè, 2020: 49). El
resultado, por ello, es una diégesis cuyo mundo está estructurado
alrededor de un secreto disruptivo e incómodo, una subversión
heterodoxa e incluso criminal. Y como resultado, en palabras de
Pezzè, el secreto pone en escena “la idea de que en todo género
dicho ‘popular’ se podrían encontrar los elementos literarios que
justificarían su inserción en el mundo del canon de la literatura, o,
desde otra perspectiva, que toda literatura de masas constituiría un
canon en sí misma” (Pezzè, 2020: 60).
Con esto presente conviene preguntarnos qué elementos
conforman dicha biblioteca en Las voladoras y de qué manera se
vinculan para transgredir el canon a través de la construcción del
secreto. Es posible considerar a los elementos del sistema literario
de Ojeda como mecanismos narratológicos: biblioteca, secreto y una
tercera categoría que denominaremos cruce. La biblioteca consiste en
el conjunto de recursos intertextuales e intermediales que construye
a los personajes, el espacio y el conflicto de la historia. Una estrategia
narrativa muy usual es el empleo de mecanismos de fragmentación
de la información discursiva y reiteraciones. Una diversa gama de
temas conforma dicha biblioteca: tradiciones y relatos orales, música,
cine, literatura, leyendas urbanas, internet. La oralidad andina,
secundaria en sus novelas, cobra mayor protagonismo en algunos
de sus cuentos: voladoras, brujas, cóndores y otros imaginarios de la
región se manifiestan como formas de la alteridad que rodean a los
personajes y, al mismo tiempo, permiten resignificar el espacio: la
montaña, el campo y la ciudad. Los recursos provenientes de otros
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�Humanitas, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

soportes (como la música, el cine y los videojuegos), además de
funcionar como referentes intertextuales, reordenan el lenguaje en
un sentido intermedial, es decir, la prosa emula sonidos, murmullos,
ruidos, gritos, recurre a sinestesias con el fin de descolocar al
lector. Cuando hablamos del secreto, segundo elemento del sistema
literario de Ojeda, nos referimos a la construcción de un artefacto
cuyo fin es subvertir y descolocar la realidad de los personajes, lo
entendemos como un componente que reemplaza aquello imposible
de asir con el sistema de la lengua, el horror. El cruce, entonces, es
la instancia donde la narración ordena todas las piezas del secreto y
este se despliega; es el momento cuando los personajes transitan a
la otredad. Tras el cruce, los elementos del sistema literario quedan
subvertidos y se articula un nuevo código de intercambio donde la
inteligibilidad se manifiesta a través del dolor y el horror.
En suma, el sistema literario de Ojeda es uno que pretende
descarnar la palabra para llevar la experiencia lectora hasta los
huesos. Las capas de sentido que crea la lengua sobre la experiencia,
según Ojeda, incomunican a los sujetos; resulta necesario buscar en
la experiencia del trauma y del dolor la posibilidad de abrir vasos
comunicantes.
En una entrevista virtual realizada en marzo de 2021, Ojeda
recalcó que Las voladoras constituyen una exploración de lo que
ella considera el gótico andino: “Entiendo el gótico andino como
una literatura que aborda la violencia y los miedos particulares de
ese territorio, con toda su historia y su contexto” (Ojeda en Pina,
2021: s/p). En esta colección de ocho cuentos, el entorno físico
y cultural de Ecuador nutre con mayor intensidad las ficciones. Y
para explorar el miedo a través de la violencia, Ojeda crea historias
habitadas en su mayoría por mujeres: un mundo femenino que se
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�Isabel Alcántara Carbajal y Álvaro Érnesto Uribe / Quien escucha, tiembla

reestructura por y contra la violencia para resistirla o ejercerla. Si
entendemos a ésta como una relación social caracterizada por la
negación de una subjetividad (Wieviorka, 2001), podemos especular
que sus historias son las de aquellas subjetividades, cuya incapacidad
de agencia moldea su persona y su entorno bajo nuevas reglas.
Aquella imposibilidad de ser agentes no se traduce en pasividad. No
es así, puesto que las protagonistas de Ojeda gestionan y resisten
una violencia estructural y simbólica (Segato, 2003). Podemos
aseverar que diversos recursos sonoros en estos cuentos dan cuenta
de las tensiones generadas por dichas violencias: en Las voladoras
escuchamos zumbidos, vibraciones, estruendos y ruidos telúricos:
siempre hay una disonancia inquietante.
En este libro de cuentos apreciamos un menor uso de
la polifonía (salvo la empleada en el cuento “Soroche”) y un
aprovechamiento constante de mecanismos que fragmentan los
relatos a través de analepsis y elipsis. Por ejemplo, el tiempo de la
historia de relatos como “Caninos”, “Slasher” y “Terremoto” resulta
extremadamente breve: algunos momentos de visita por parte de
una madre a su hija, la ejecución de un performance en público
o el encuentro sexual de dos hermanas durante un cataclismo. El
resultado, entonces, es un proceso de búsqueda por parte de los
personajes a través del recuerdo.
Al atender los elementos de la oralidad andina, observamos
que en “Las voladoras”, cuento que le da nombre a la colección, la
autora explora las posibilidades narrativas del relato oral protagonizado
por mujeres aladas en la zona rural de Ecuador. A estas mujeres les
agrega como característica adicional el tener un solo ojo, detalle que
las vincula con los cíclopes homéricos. Consideramos que el vínculo
voladora-cíclope configura una narrativa que pretende subvertir la
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asociación semiótica entre Ulises/Polifemo. En la Odisea, Ulises ciega
a Polifemo con una lanza del Cíclope y se esconde entre su ganado
para huir, arrebatándole a la criatura la única cualidad que le daba
civilización, el ganado, porque ya antes se le había caracterizado como
un monstruo sin ninguna ley, que no come pan y vive al descubierto
(Calame, 1986). Al contrario, las voladoras arrebatan a la narradora
y su madre del espacio regido por reglas masculinas de civilización,
orientadas por un miedo y odio hacia lo femenino.
El uso del recurso oral también resulta evidente en “Sangre
coagulada”, donde también se presenta un cruce a la otredad, en
este caso la narradora aprende a ser bruja bajo la tutela de su abuela:
es capaz de sanar o de matar, además realiza abortos clandestinos
para las habitantes de una comunidad que la desprecia. Al cruce y
resignificación podemos agregarle la manera como la protagonista
resignifica la sangre como bella y placentera, acaso un símil que narra
un tránsito de la violencia recibida a la violencia que se puede ejercer.
En palabras de Claudia Salazar: “en Sangre coagulada’ aparece el
saber de la bruja que le confiere agencia y capacidad de responder
o de vengarse frente a estas violencias, así como de permitir a sus
clientas recuperar el control de su capacidad reproductiva” (2021: 15).
Aunado a la compleja relación de las protagonistas de los dos
anteriores cuentos con la alteridad y la manera como la encarnan,
consideramos que un factor de vital importancia en las historias
de Ojeda es el apego como el motivo que lleva a los personajes a
subvertir las reglas del mundo. Lo último resulta más evidente en
“El mundo de arriba y de abajo”, donde el único narrador hombre
de entre todas las historias crea un conjuro espurio que le permite
revivir temporalmente a su hija y nos adelanta una premisa: lo
masculino no puede acceder a este secreto.
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Estos rituales heterodoxos culminan en cuerpos
monstruosos, por ejemplo, el de la hija en “El mundo de arriba y de
abajo”, quien despierta en estado de putrefacción. Lo mismo ocurre
con la necesidad de llevar la experiencia de la violencia al organismo
de sus protagonistas. El cuerpo de las voladoras, la sangre, la cabeza
decapitada de una niña, una lengua cercenada o el cadáver podrido
de una hija, todos ellos son parte medular del secreto: para construir
el sentido abrevan de intertextualidades cultivadas en el horror,
como las brujas, el cuerpo zombi o a las tradiciones orales. Otro
recurso recurrente es el empleo de símbolos animales: las voladoras
y las abejas, el padre-perro en “Caninos”, los cóndores en Soroche
o un lobo-chamán en “El mundo de arriba y de abajo”.
Los elementos de las bibliotecas perfilan la ruta de una
transferencia semiótica, mientras develan atisbos del artefacto
que sostiene la narración (el secreto de Piglia en Pezzé, 2020). La
revelación se completa a través de cruces, momentos climáticos que
narran la transición de las protagonistas y muestran la última pieza
del secreto. El cruce traza la dirección que debe seguir la transferencia
de los elementos de la biblioteca y, al mismo tiempo, devela el orden
del mundo narrado. Para lo primero, la simbología puede parecer
elemental: caídas y ascensos; es decir, en “Las voladoras” la narradora
se une al vuelo de las criaturas que dan nombre a la historia, en
“Cabeza voladora” se eleva con las Umas hasta el momento en
el que describe como su cabeza logra desprenderse de su cuerpo,
“Slasher” describe un escenario desde donde las protagonistas
montarán su acto final. Por otra parte, “Soroche” emplea la figura
de un cóndor arrojándose al vacío como preludio de la decisión de
su protagonista, “Terremoto” juega de nuevo con la idea de elevarse
y caer, en este caso un edificio durante un terremoto apocalíptico y,
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finalmente, “El mundo de arriba y de abajo” aprovecha el descenso
a la muerte y el ascenso a la resurrección como eje de sentido para
la narración, en particular cuando después del ascenso a la montaña
llega la muerte. Todas estas direcciones se construyen sonoramente:
Las Umas murmuran, las voladoras vienen acompañadas del
zumbido de las abejas, las vibraciones de una pieza sonora en
“Slasher” funcionan de manera similar al estruendo del apocalipsis
que viven las hermanas en “Terremoto”, sin olvidar que la montaña
y su fauna crean un ambiente que descoloca a los personajes.
En suma, hasta aquí hemos descrito algunos recursos
recurrentes de Ojeda y la resignificación de sus referencias
intertextuales a través un momento de cruce que reordena el sentido
del mundo narrado. Conviene ahora detenernos en el cuento
“Slasher”.
“Slasher” como texto programático
“Slasher” narra la historia de Bárbara y Paula, hermanas gemelas
que forman un grupo de música noise underground. El relato narrado
desde la perspectiva de Bárbara relata cómo ellas están por presentar
un performance en cuyo clímax Bárbara mutilará la lengua de Paula.
El cuento recurre a la analepsis para introducirnos al mundo de las
hermanas y la razón de la mutilación de Paula: ella es sordomuda
y eso les impide compartir algunas vivencias con su gemela, en
especial el trauma de haber escuchado durante la infancia las crisis
depresivas de su madre.
Resulta posible interpretar “Slasher” como una lectura
programática dentro de la colección de cuentos. El hecho de que la
historia explora la incesante búsqueda de dos artistas sonoras por
transmitir la experiencia del horror y el trauma puede servir como
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�Isabel Alcántara Carbajal y Álvaro Érnesto Uribe / Quien escucha, tiembla

guía narrativa para el resto de las historias. Podemos organizar la
biblioteca de esta narración alrededor de tres ejes: la mutilación del
cuerpo (lengua, slasher, giallo, John y Lorena Bobbit), las gemelas
(la doble) como recurso para explorar la comunicación con el
otro y, por último, la reflexión sobre el sonido como forma de
entendimiento previa y paralela al lenguaje. El sentido de estos
elementos logra configurarse a través del secreto que moviliza la
trama, el performance de las hermanas, el cual anticipa un cruce:
lograr que Paula y el público vivan el mismo horror que Bárbara es
incapaz de comunicar por otro medio.
Mutilar la babosa carnívora
Los elementos de la biblioteca necesitan transmutarse para completar
el cruce. Este consiste en transferir las cualidades de un objeto a
otro, transitar, escindir o fusionar, y en el camino revelar un secreto
que ordena el mundo narrado. En “Slasher” el primer elemento
enunciado es la referencia al subgénero cinematográfico de horror,
el cual se complementa con la primera frase dicha por la narradora:
“Bárbara quería cortarle la lengua a su hermana gemela con un
estilete” (Ojeda, 2020: 59).4 Un tercer elemento que dimensiona
sonoramente esta idea es cuando se asevera que a ambas les gustaba
imaginarse a sí mismas componiendo la banda sonora de una
película giallo: “Reproducían el sonido de los cuchillos./Apuñalaban
frutas en bosques fluorescentes” (62). La referencia cinematográfica
perfila la imagen del cuerpo mutilado de una mujer, pero esta cede
a las metáforas sonoras: pasamos de la descripción de una lengua al
sonido de los cuchillos y las puñaladas. Incluso Bárbara caracteriza
4 De ahora en adelante indicaremos solamente las páginas del cuento.

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los gritos de su madre durante sus crisis depresivas, “Mamá suena
por las noches como las mujeres que mueren en los slashers” (73).
Por otro lado, cortar la lengua prefigura también un segundo
nivel de interpretación: rasgar y subvertir los significantes. En suma,
tenemos dos elementos de la biblioteca: referencias de la cultura
popular y cuerpos monstruosos; sin embargo, por sí mismas no
revelan el secreto, necesitan subvertirse a través de un cruce que la
narración se encargará de perfilar. En este caso, a la sonoridad de
los cuerpos mutilados de mujeres se contraponen las referencias a
la historia de Lorena Bobbit y la mutilación de John Wayne Bobbit.
Durante una digresión la voz narrativa nos indica que las hermanas
improvisaron un performance inspirado en el caso de Lorena Bobbit,
una mujer que en 1993 cortó el pene de su maltratador. Después
del incidente ella, estigmatizada, fundó una organización para
apoyar mujeres víctimas de violencia de género y él se convirtió en
actor porno. Una operación de resignificación se perfila durante
la analepsis: “«Nuestra madre se llama Lorena», mentían en sus
presentaciones. «No tenemos padre»” (71). Estos dos elementos
permiten perfilar una morfología: el sentido transita del sonido de
mujeres mutiladas a las hijas de quien mutiló a su abusador, las hijas
sin padre.
La transición de un hombre que mutila a mujeres, propio del
género cinematográfico, hacía una mujer que mutila a su abusador
incorpora una capa más de sentido en el momento en que las
hermanas plantean la posibilidad de explorar con consentimiento
lo extremo. Este giro se perfila cuando las ellas miran la película
porno de John Wayne Bobbit: “Cuando la vieron juntas Paula le
preguntó: «¿A qué suena el sexo?», y Bárbara le contestó: «A selva, a
sudor, a sed». /Le respondió: «El sonido del dolor es muy parecido
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al del deleite»” (71). La similitud entre ambos sonidos perfila ahora
sí una dirección, la exploración consensuada del dolor resignifica
los elementos de la biblioteca al instrumentalizarlos como una
forma de compartir, experimentar y apropiarse la experiencia
extrema del dolor: “las llamaran bárbaras por explorar entre ellas,
de forma consensuada, algo que era parte de la experiencia de tener
un cuerpo” (68). Sin embargo, eso no impedía que Bárbara tuviera
miedo de lastimar a su hermana:
Decirle a Paula lo que había en su cabeza, pronunciárselo aunque
ella no la oyera, le daba a Bárbara la ilusión de tener el control,
pero a veces temía perderlo igual que las personas que salían en
los noticieros y en el Diario Extra; personas normales que, en
cuestión de segundos, lastimaban a sus parejas, a sus hijas, a sus
hermanas o a sus madres. Se enfermaba de miedo en la cama,
boca abajo, y Paula volvía a decirle, con pereza, que no tenía razón
alguna para sentirse culpable.

Que si un día le cortaba la lengua, ella la perdonaría.

Que si un día se hacían daño sería por amor. (72)

La compleja relación con el dolor y las mutilaciones que
la historia quiere explorar nos lleva a aventurar una interpretación
a partir del ensayo de Lucía Guerra-Cunningham titulado “El
personaje femenino y otras manipulaciones” (1986). En su trabajo,
Guerra-Cunningham sostiene que la imaginación masculina
construye relatos de mujeres mutiladas, es decir, que refuerzan el
mito cultural de lo femenino como aquello subversivo que debe de
ser conquistado por la cultura y que en las obras analizadas por ella
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se traduce en la castración erótica, la pasividad y otros elementos
de un Deber-ser (buena mujer y potencial víctima pasiva) (GuerraCunningham, 1986: 12). Algo que Humbelina Loyden caracterizó
como el fantasma femenino imaginado por los hombres para
modelizar la conducta (1998: 40-42). En consecuencia, frente a
personajes femeninos entendidos como sujetos mutilados por un
Deber-ser podemos anteponer la manera como Ojeda desarrolla
en “Slasher” (y en su narrativa en general) mujeres que resisten
esos imaginarios y exploran comportamientos subversivos para
el imaginario masculino, por ejemplo: la búsqueda del placer e
infligir dolor. Se trata de algo más que resignificar a los personajes
femeninos; a veces el afán es mutilar y destruir los relatos nacidos
desde la imaginación masculina.
Gemelas, ecos, reverberaciones
“Slasher” explora la figura de las gemelas en tres niveles. En primer
lugar, dentro de la diégesis las protagonistas (particularmente Paula)
explotan de manera performática su imagen para perturbar a quienes
les rodean: “a su público le daba miedo oír cualquier cosa viniendo
de una gemela” (59). Paula interpreta el juego de dobles y pretende
construir una imagen de gemela malvada. Para René Girard, el otro
(manifestado en este caso en una gemela malvada) representa una
fuerza que elimina la diferencia y mimetiza el deseo. Esto quiere decir
que aquello que se desea es lo que mimetiza a los sujetos. Deseamos
lo que el otro tiene y lo que carecemos; en suma, se abre la puerta “al
reino de la violencia” (Girard, 1995: 150-172). Paula actúa como la
doble que enfrenta a los otros, que les recuerda la existencia del reino
de la violencia y les atormenta. Sin embargo, este es solo un papel
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representado por ella; Bárbara revelará una morfología diferente entre
las hermanas que no es el conflicto, sino la búsqueda de la fusión.
Un segundo nivel es el juego de dobles construido por la voz
narrativa a través de dos mecanismos: en un principio, como sujetas
que guardan una relación estrecha de entendimiento y, después, por
el miedo a perder ese vínculo. Lo primero se manifiesta en la historia
mediante la composición de sus piezas sonoras, Paula improvisa una
serie de sonidos a partir de los cuales Bárbara construye; “su objetivo,
sin embargo, era crear a partir del interior de Paula” (65). La comunión
entre las hermanas se manifiesta a través del sonido y del cuerpo.
Paula es “una anguila nadándole en la sangre [como si] estuvieran
muy adentro una de la otra” (65), aquella que puede leerle los labios
“como si le leyera la mente”. Cabe destacar que la comunión entre
ellas se describe a través del movimiento: nadar, “pelar las palabras y
comer la pulpa”. Bárbara reconoce que es más sencillo comunicarse
con Paula porque “a ellas las unía el pelo, las vértebras, la pelvis. Eran
iguales en cuerpo y sus huesos respondían a una gramática superior”
(72). El empleo de las dobles en la narración pretende explorar las
posibilidades de entender al otro y, por tanto, el motor de las acciones
de las hermanas es salvar un abismo que las separa: “Sus palabras, en
cambio, eran distintas e incompatibles” (72).
Al respecto, Juan Bargalló propuso una morfología del doble
en la literatura. Algunos tienden a la fusión (la mutua aproximación
de dos sujetos, como en Willian Wilson o El Horla), otros a la fisión
(la separación del sujeto en dos personificaciones, como en La
nariz de Gogol) y otro grupo a la metamorfosis (la transformación
reversible o irreversible de un sujeto, como El extraño caso de Dr. Jekyll
y Mr. Hyde o La metamorfosis) (Bargalló, 1994: 7). En “Slasher” las
hermanas tienden a la fusión, procuran salvar cualquier abismo que
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las separa hasta llegar a la reconciliación a través del terror. Tengamos
presente que el yo no se ve a sí mismo, por ello debe desdoblarse, y
esos reflejos son formas invertidas de sí, figuras del otro. Además,
en la historia las gemelas requerían compartir el terror de la madre
para evitar lo que Carl Jung denomina abdicar de sí mismas. Según
Jung el doble se manifiesta por la excesiva influencia que ejercen
determinados esquemas procedentes de los arquetipos ancestrales y
socioculturales propios del inconsciente colectivo (Jung en Herrero
Cecilia, 2011: 18-19). En consecuencia, la persona (imagen social)
somete al ánima. Bárbara y Paula como dobles buscan encontrar en
la otra aquello que les permita liberarse de los padres monstruosos.
Finalmente, un tercer nivel es programático, la historia se
puede leer como una pieza musical en canon donde se intercalan,
por un lado, párrafos con analepsis y narración sincrónica y, por
el otro, pasajes líricos ordenados en verso. La forma de las partes
líricas no solo reitera lo narrado, ofrece variaciones que desplazan el
sentido. En las variaciones, a modo de ecos, localizamos referencias
sonoras que configuran la comprensión del otro:
[prosa] Su objetivo, sin embargo, era crear a partir del interior
de Paula:
[canon] un fracaso, un océano negro en Saturno. (63)
[…] como si el cliché fuera cierto, una verdad mística en la
placenta, y estuvieran muy adentro la una de la otra.
[Canon] Inseparables. Indistinguibles.
Latiendo al mismo ritmo de la mente.
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El sonido como hechizo
El cuento plantea la cercanía del sonido con la animalidad. En algún
momento la lengua es una babosa carnívora; en otro, el chasqueo de
la lengua consistía en el sonido “acuático de la saliva y el músculo
que, como un delfín, se hundía en la carne golpeando el paladar”.
En la historia no interesa el uso del sonido para generar palabras;
importan más los gritos de ballena tráquea y su animalidad. Además,
la exploración sonora de las protagonistas buscaba el efecto de estos
sonidos en el cuerpo: “le gustaba la gente que temía y ver lo que
les pasaba en los ojos, el estado acuático de sus pieles, la tensión
muscular, la cabalgata abierta de los pulmones” (61).
El cuento muestra a las protagonistas en una constante
búsqueda estética. El recorrido permite observar los hilos del
dispositivo narrativo de Ojeda. “¿A qué suena el verdadero fondo de
las cosas?” (62), se preguntaban las hermanas, y esa misma cuestión se
abre al lector cuando los recuerdos de Bárbara anticipan una posible
respuesta: “Había sonidos que revelaban sucesos anteriores al lenguaje”.
La frase la enuncia Paula cuando recuerda su nacimiento a partir de
un concierto de piedras y agua en la licuadora. Más allá de creerle
al personaje, caracterizada en la historia por sus artificios, conviene
reflexionar cómo las protagonistas están convencidas de llegar a las
cosas a través del sonido y no de las palabras. A propósito, conviene
mencionar como Benveniste indicó que el sistema lingüístico está por
fuera del ser humano, los sujetos estamos separados del sistema de
signos y, en consecuencia, lo que el sistema permite expresar es algo
diferente de lo que la persona siente en realidad (Benveniste, 1999).
En “Slasher”, Bárbara y su hermana están moldeadas por un lenguaje
que les resulta insuficiente, externo y ajeno.
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Este planteamiento desplaza la búsqueda de lo lingüístico
y humano a lo sonoro de los objetos, “«El sonido es la poesía de
los objetos», «Yo saco poemas de las cosas»” (63). Esta búsqueda
sonora se manifiesta en el texto a través de metáforas que semejaban
el sonido con lo telúrico: “como una fractura de tierra”, “Un
descubrimiento de lo telúrico de la mente a través de lo que resuena,
vibra y retumba” (64). Para las gemelas, explorar los sonidos
extremos era el único camino para encontrar un “regreso a la vida
previa del lenguaje. Un recuerdo” (64). En este tenor, la búsqueda
de experiencias no mediadas por la realidad lingüística únicamente
resulta posible a través del grito: “«Yo quiero enseñarte lo que
es gritar», le confesó Bárbara a su hermana luego de decirle que
fantaseaba con cortarle la lengua. «Yo quiero enseñarte el verdadero
tamaño de un grito»” (64).
La reflexión de Bárbara entiende al grito como la instancia
anterior al lenguaje, capaz de mostrar aquello que éste enmascara.
Paula, en consonancia con la idea de animalidad, vincula al grito
con la amígdala, el miedo y el afán de supervivencia más primitivo
posible: “Sé que [los gritos] deforman el rostro de la gente, que
hacen temblar la materia, que activan una señal en la amígdala que
genera el miedo y que la naturaleza del miedo es la supervivencia”
(65). Su carácter no mimético se manifiesta cuando Bárbara expresa
que un grito es una “explosión de palabras”, no es un discurso
compuesto por proposiciones, su forma desordena cualquier
semántica: “Cuando alguien grita, las letras se disparan sin ningún
orden y atraviesan el tórax de las personas” (65).
Si el grito es algo que dinamita el lenguaje, una experiencia
que lo atraviesa y destruye, entonces es posible considerar que su uso
y apropiación requiere estructuras culturales que permitan asirlo e
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�Isabel Alcántara Carbajal y Álvaro Érnesto Uribe / Quien escucha, tiembla

instrumentalizarlo. Una de ellas es la magia: “«Un grito es una emoción
que se contagia como un hechizo», «Un sonido es una emoción que
se conjura como magia»” (65). En la historia, Paula crea alrededor de
sí una imagen de bruja ante los otros, alguien que manipula el sonido,
“«La magia es que algo invisible pueda enfermarte», le dijo Paula
alguna vez. «Para mí lo sonoro es una deidad imposible»” (66). Este
performance las habilita como demiurgas ante los ojos de su público,
pues se saben conscientes del efecto de este sobre los cuerpos: “Un
sonido era capaz de hacer que los pulmones estallaran, provocar
ansiedad, náuseas, tristeza, migrañas, percepción de movimientos
fantasmagóricos a los costados del campo visual que muchos
confundían con apariciones” (67).
El sonido permite hechizar; abre canales de comunicación
entorpecidos por el lenguaje. Los recuerdos de Bárbara y Paula nos
permiten comprender el rumbo que tendrá el uso de la experiencia
sonora en la historia: Bárbara desea utilizar el performance para salvar
el único abismo entre ella y su hermana: “Su hermana ignoraba la
violencia real del sonido. En cambio, Bárbara se agarraba a la cama
poseída por los ruidos del otro lado de la puerta: golpes, cajones
abriéndose y cerrándose, sollozos, reptares, uñas afilándose contra
las cosas” (68). La revelación del secreto permite conjuntar las
piezas: el horror sonoro de la mutilación será el único puente para
comunicar a las hermanas entre sí y con su público. Esto a través
del montaje de un dispositivo al interior de la historia, que anuncia
la estructura narrativa del cuento: “«Hagamos algo diferente»,
le dijo a su gemela. «Algo que nos una la piel y el pulso» / Una
investigación de lo primigenio/ Un estudio del grito” (69). Bárbara
y Paula preparan las piezas de un hechizo, el secreto (Pezzè, 2020),
ese dispositivo que permitirá que Paula:
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[…] comprendiera las noches de los cajones y de los pies [las camas
separadas son metáfora de su separación en el abismo, la madre
llorando en los pasillos], lo que se sentía estar aterrada oyendo los
alaridos salvajes pero incapaz de moverse fuera del colchón, incapaz
de quitarse la sábana que ardía y se le pegaba como una piel enferma
y viscosa. Pensaba que era su deber enseñarle a su hermana lo que
un sonido era capaz de hacerle a la imaginación (69).

El grito puede equipararse con el hechizo en la manera como
lo intangible tiene efectos reales, en este caso el miedo y, al igual
que los hechizos, algunos refieren a temores antiguos: “El ruido
más alto que Bárbara había escuchado era el de su madre gritando
toda la noche después de haberse roto la cabeza contra el váter.
«Un grito es un cráneo mordido»” (69). La narración explora las
posibilidades que el sonido tiene para representar e insinuar hechos.
El terror está en la sugestión. Los sonidos entonces se construyen
como representaciones de lo que insinúan o a través del efecto que
generan en quien los escucha: “Es un fantasma orinándose encima
de todos los tímpanos” (69)
A partir de la revelación del trauma que se pretende
transmitir a través del secreto, el cuento recurre a las repeticiones.
Bárbara reitera la carencia de Paula, la necesidad de compartirle el
efecto del sonido en la imaginación y el terror de haber escuchado a
su madre durante sus crisis. Reverberar estas ideas semeja un ritual
que condensa los tres elementos que identificamos (mutilaciones,
hermanas, sonido): “Por eso a Bárbara le gustaba imaginar a su
hermana mutilada: para que en verdad lo conociera. Para que a través
de la pérdida entendiera lo que un sonido era capaz de hacerle a la
imaginación” (70). Para expresarlo con mayor claridad compartimos
la siguiente cita:
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�Isabel Alcántara Carbajal y Álvaro Érnesto Uribe / Quien escucha, tiembla

[…] estar juntas en el sonido de los rasguños que la madre se
hacía a sí misma, en el de los cajones de las pastillas abriéndose
y cerrándose, en el del agua de los grifos saliendo a toda presión,
en el del llanto pesado. Quería comunicarse con su igual, que el
amor las juntara en el miedo y en el espectáculo de los ruidos de
la noche de la madre.
Paula no sabía cómo sonaba una madre sufriendo de insomnio
crónico y de depresión. Tampoco sabía lo que era levantarse en
medio de la oscuridad y que las rótulas saltaran fuera del cuerpo
como ranas óseas. «Mami está enferma de la mente» (72-73).

Lo que aterroriza a Bárbara es un sonido acusmático.
Proveniente del griego ακουσματικός, la palabra refiere a aquello que
se oye sin ser visto, algo inaccesible para Paula, quien requiere de
otros sentidos o de las descripciones de su hermana para activar su
escucha; sin embargo, estas últimas resultan insuficientes, porque la
lengua también lo es. Otra razón se encuentra en la ambigüedad de las
palabras que podemos apreciar tras la confesión de aquello que oculta
el secreto: “Años atrás su madre les contó algo sobre el padre: que era
un mal hombre, un puño, una cuchara, una aguja. Que se fue antes
de que ellas nacieran. Que era culpa de él que Bárbara hubiera nacido
mala” (70). En el canal de la palabra los significados enmascaran, callan
y en el mejor de los casos insinúan, “Una vez un niño les dijo: «Mami
dice que su papá es su abuelo»” (71). Incluso, Bárbara reconoce que
“Sus palabras […] eran distintas e incompatibles”. En cambio, los
sonidos y el efecto que provocan son más certeros, resultan imposibles
de ocultar, porque “los oídos no tenían párpados” (74).
En consecuencia, ellas diseñan un performance que recurre
nuevamente a la acusmática, pero esta vez definida por Pierre
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�Humanitas, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

Schaeffer como un conjunto de sonidos reproducidos por medios
electroacústicos, cuyo fin es el ocultar las causas del sonido para
llevar al espectador a preguntarse qué está escuchando con la
intención de que el sujeto describa su percepción como tal y no las
referencias externas del sonido (Schaeffer en Reyner, 2018: 132).
En el cuento los sonidos que salen de los altoparlantes incomodan
a los oyentes, algunas personas piden a gritos que se interrumpa,
otros se retiran, unos cuantos permanecen, “Nadie en el público
podría evitar escucharlas y, si decidían hacerlo, tendrían que correr”
(74). El sentido de la escucha acusmática es reiterado cuando
Bárbara describe para su hermana lo que escucha: “Suena a abetos
derribados./ A montañas que hieden. / A campos y llanos de
costillas. /A Dios pudriéndose sobre el mar. /A futuro.” (75). Y este
mecanismo es el que recrea el horror, en este caso, la madre:
Había ruidos que hablaban de un tiempo antiguo de la carne.
Cuando Bárbara escuchaba golpes huecos y repetidos, por
ejemplo, los confundía con el de un cráneo pegándose contra la
pared. Algunos rumores la devolvían a las puertas arañadas de las
habitaciones y de los baños de su casa. Los crujidos y los chirridos,
a los cajones con las pastillas de su madre (75).

“Todo el que escucha tiembla”, repite Bárbara. En el
clímax de la historia, el hechizo del sonido se transmuta en una
violación; es imparable, y quienes prestan su escucha (voluntaria o
involuntariamente) se transforman en “templos donde cabalgar” o
“una gruta que demostraba lo que un sonido era capaz de hacerle
a la imaginación” (75). La disposición de las gemelas durante este
momento de la narración es importante, constituye el cruce que
reordenará el sentido de todo lo referido en la biblioteca del relato.
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�Isabel Alcántara Carbajal y Álvaro Érnesto Uribe / Quien escucha, tiembla

Las hermanas se elevan en el escenario y están por encima de su
auditorio. Tras encender los altoparlantes, Paula se arrodilla para
tocar el suelo y las paredes; sin embargo, Bárbara conjura el umbral,
enuncia el sentido del cruce: “Pero aunque se arrodillara y palpara
el cuerpo sudoroso de la madre, solo una de las dos llevaba consigo
el territorio sonoro: el que no se podía contemplar” (76). La pieza
sonora es su madre llenando el espacio y el cruce solo es posible
con esa pieza-hechizo de por medio. Nuevamente la narración
recurre al espacio: las gemelas ascienden, Paula se hinca, el público
se encoge y después se abre, Bárbara levanta y purifica el estilete.
Las contraposiciones anuncian la transferencia: subir-bajar, cerrarabrir, penetrar (con el sonido)-sacar la lengua. Todas estas acciones
se leen como movimientos controlados por el sonido para llegar a
“la verdad y no su simulacro”.
Conclusiones
Para realizar este estudio resultó pertinente caracterizar el lugar que
ocupan el sonido y el grito en la escritura de Mónica Ojeda. Como
resultado, fue posible observar que estos elementos se vinculan
con una serie de referencias intertextuales e intermediales que se
ordenan alrededor de un dispositivo que genera el horror. Para
esto retomamos los conceptos de biblioteca y secreto, además de
proponer el cruce como la instancia ritual que marca la dirección de
las transferencias semióticas en los relatos. De entre ellos, elegimos
analizar el cuento “Slasher” por dos razones: primero, por ser un
texto que tiene como hilo temático el sonido, el grito y la escucha
y, segundo, por ser un texto protagonizado por dos personajes en
una búsqueda estética del horror: un texto programático. De él
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pudimos apreciar que la dimensión sonora permitió caracterizar
intertextualidades relacionadas con la mutilación, el doble y el grito
como forma de comunicación paralela al lenguaje.
En el centro de la obra de Ojeda está la búsqueda de una
forma de comunicar el trauma de la violencia. Para ello sus historias
recurren a una diversidad de elementos heterodoxos. Los ruidos y
los gritos, entonces, forman parte de estos recursos necesarios para
revelarse contra el lenguaje, y con ello contra realidades normalizadas
por éste: la violencia en la familia y contra las mujeres.

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�Isabel Alcántara Carbajal y Álvaro Érnesto Uribe / Quien escucha, tiembla

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DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.2-8

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�Dosier
Humanitas, vol. 1, núm. 2, 2022

La narrativa contemporánea mexicana frente a la
territorialización del cuerpo: mujeres narradoras
de un cuerpo-territorio
The Mexican contemporary narrative against the
territorialization of the body: women narrators of a
body-territory
Francisco Tijerina
Washington University in St. Louis
paqotj@gmail.com

Fecha entrega: 26-12-2021 Fecha aceptación: 11-2-2022
Resumen. Este artículo explora los procesos de colonización y conquista
del cuerpo de las mujeres
Que la violencia en el cuerpo
de las mujeres no tiene un afuera y un adentro, un origen definido, aún menos un lugar estable. La violencia se mete por
puertas y ventanas. Entra en
nuestras casas, en nuestras habitaciones, en nuestros cuerpos.
Daniela Rea

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�Francisco Tijerina / Mujeres narradoras

El proceso de colonización latinoamericano situó al cuerpo de las
mujeres como un territorio de conquista a través de estrategias
de dominación y control que van desde las políticas públicas
hasta la perpetración de actos violentos. Estas prácticas hoy en
día pueden observarse en distintas latitudes y extrapolaciones que
abarcan otras formas de vida regularmente alterizadas, cuerpxs
y sujetxs feminizadxs, y seres no-humanxs, en distintos cruces
espaciotemporales, también llamados deícticos. En particular, es
evidente que los conflictos bélicos modernos, las guerras contra
el narcotráfico en Latinoamérica y en especial en México y los
sitios emergentes para actividades de extractivismo mineral y
de hidrocarburos han sido parajes para la visualización de este
fenómeno. Esta asociación ha generado un cúmulo de violencias
irreparables de las que hoy numerosos colectivos feministas,
escritoras y activistas dan cuenta diariamente.
El texto que aquí busco esbozar es un ejercicio cartográfico
de obras literarias contemporáneas publicadas en México que
responden al entendimiento hegemónico de los cuerpos como
territorios en disputa, siempre a la espera de quien los ‘descubra’ y
les dé sentido bajo sistemas de explotación capitalista y patriarcal.
Vale la pena detenerme aquí en dos cuestiones. En primer lugar,
quisiera aclarar que entiendo la noción de cuerpo como aquel
referente a seres humanxs y no-humanxs, pero también como
el que es habitado por dichos seres. ¿Qué significa habitar un
cuerpo? Somos cuerpos que habitan otros cuerpos, ya sea a través
de afectos o efectos. Repensar nuestro planeta como un cuerpo
habitado y conformado por cuerpos es también un ejercicio de
decentralización. De esta forma, la idea es cartografiar un cuerpo
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�Humanitas, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

habitado por cuerpos múltiples; un mapa de mapas. Es por eso
que, entrando a la segunda cuestión, me gustaría hacer hincapié
en la no fijeza de este mapeo. Si bien yo propongo la lectura de
algunas obras, pretender una mirada oblicua es entender la siempre
incompletitud de esta tarea. No existen, pues, fronteras estáticas,
ni se busca crearlas.
Tomando en cuenta la importancia que ha tenido el campo
literario para la construcción de conocimiento y la reificación
de narrativas y discursos que se alinean con las exigencias de un
mercado dominado por dichos sistemas, me dispongo a traer a
colación distintos textos que, más allá de su contenido, nos invitan a
repensar la estructura dominante. Entonces, lo que propongo aquí
es una mirada con otras lentes a objetos literarios que hacen otras
cosas más allá de ser novelas, cuentos, ensayos o poemas. Se trata
de que nos adentremos a observar algo que ya existía, pero que
ociosamente, en favor de la preservación del orden determinado, se
veía oscurecido. No es que no hubiesen escritoras mexicanas o que
ahora exista una moda entre las mujeres por escribir y adherirse al
fenómeno literario, sino que ahora existen más oportunidades desde
el mercado y quiénes lo operan para que sus voces sean escuchadas y
visibilizadas. Las razones para escribir pueden ser diversas y algunas
pueden estar o no a favor de un proyecto revisionista y contestario
al status quo. Lo cierto es que sin duda es un cambio de paradigma
que nos obliga a replantearnos nuestros patrones de consumo:
revitalizamos nuestra mirada, discurrimos entre otras narrativas y
discusiones y nos planteamos una cosmovisión compleja que asume
sus huecos en lugar de pretender una respuesta totalizante a aquello
que nos acontece.
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�Francisco Tijerina / Mujeres narradoras

El cuerpo-territorio vs. la territorialización del cuerpo: la
respuesta a la colonización epistémica y física sobre los cuerpos
¿Qué significa territorializar el cuerpo? María Lugones retrata en
Colonialidad y género, en primer lugar, el espacio de distinción que
se generó para las mujeres de color en oposición a las mujeres
europeas. Lugones califica a este espacio como binomial y maniqueo
entre la pasividad y la agresividad; lo educado y lo bestial. Más tarde,
Lugones también explora otra veta donde expone la tradición de la
territorialización del cuerpo femenino cuando explica cómo en el
imaginario de Colón la tierra era retratada como un pecho de mujer,
dando lugar así, también, a una imagen clara: el cuerpo, celeste y
humano, a la mira del ente colonizador, es uno mismo para la tarea
de conquista y explotación. Esta violencia queda evidenciada, tal
como menciona Lugones, cuando tomamos en cuenta la forma en
la que se consideraba a las mujeres no blancas. Menciona Lugones
que “las hembras no-blancas eran consideradas animales en el
sentido profundo de ser seres ‘sin género’, marcadas sexualmente
como hembras, pero sin las características de la femineidad” (94).
Esta categorización, leída desde el trato que se les otorga a los
animales, permite asimilar el potencial de explotación bajo el cual se
observaba a estas mujeres.
El cuerpo, entonces, pasa a ser parte de un panorama
disponible para el ente colonizador. Carecer de género es carecer
de facultades sociales. La dicotomía sexo-género posibilita una
dominación sobre las mujeres y sujetxs disidentes. Pero la exclusión
de esta etiqueta produce una segregación todavía más evidente y
agresiva. Es, en gran medida, calificarles de menos-que-humanos.
Por tanto, esta dominación se caracteriza por no traer a colación
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DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.2-9

�Humanitas, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

cuestionamientos éticos que permitirían poner en entredicho las
suposiciones y tratos que se les brindan a estas personas.
La relevancia de esta discusión, a pesar de la distancia temporal
con la que contamos hoy en día, es que en mucha medida estas ideas han
permeado la construcción de este presente. Tal como expone Yásnaya
Elena A. Gil en Tres veces tres. En clave Malintzin: Nueve aproximaciones
a su figura, “contrario a lo que nos muestra la historia oficial, la
Independencia no supuso la suspensión de ese orden colonial” (22).
En lugar de ello, la Independencia posibilitó que el deseo de Estado,
inducido por ideales europeos, permeara en la conformación social
del México moderno. Una vez determinada una jerarquía de orden
patriarcal, donde las mujeres blancas, a pesar de su posicionalidad con
respecto a mujeres indígenas o negras, también estaban expuestas a
ser colocadas por debajo de sus pares hombres, este ideal se mantuvo
y mantiene vigente hasta nuestros días. Esto se refuerza a través de
discursos maniqueos que establecen peyorativamente una inferioridad
ficticia de la mujer con respecto al hombre y justifican su preservación
con ánimos paternalistas y abusivos.
Pero los esquemas de control son mucho más violentos. Rita
Segato, tras su larga investigación sobre los feminicidos en Ciudad
Juárez, establece en La guerra contra las mujeres que “[e]n la lengua
del feminicidio, cuerpo femenino también significa territorio y su
etimología es tan arcaica como recientes son sus transformaciones”
(Segato 47). De esta forma, lo que retrata inicialmente Lugones es
retomado por Segato. Si bien, antes esta inferioridad estaba mucho
más marcada por el esquema racial, ahora podemos extrapolarlo
dentro del locus poscolonial. Lejos de tener una discusión sobre
el fin o la permanencia de lo colonial, lo que demuestran Segato
y Lugones es que la estructura por sí misma no ha dejado de
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�Francisco Tijerina / Mujeres narradoras

funcionar, sino que ha mutado y se ha disfrazado de otras formas
para mantenerse vigente dentro del entramado social.
Una de las consecuencias más evidentes de la territorialización
del cuerpo de las mujeres a las que hace referencia Segato es la
violación. A través de ella determina que “[l]a víctima es expropiada
del control sobre su espacio-cuerpo. Es por eso que podría decirse
que la violación es el acto alegórico por excelencia de la definición
schmittiana de la soberanía: control legislador sobre un territorio y
sobre el cuerpo del otro como anexo a ese territorio” (La guerra contra
las mujeres 38). Este control sobre los cuerpos posibilita el ejercicio
del control patriarcal principalmente sobre los cuerpos de las
mujeres, pero también sobre los cuerpos culturalmente feminizados.
El mecanismo de control, además, se ve magnificado por lo que
Sayak Valencia, en Capitalismo gore, considera como “sociedad del
espectáculo”, que se refiere a aquella que brinda “publicidad y
legitimación, gratuitas, poder medio de la espectacularización de la
violencia” a formas de “propagación de su poder y control sobre
el territorio” (Valencia 115). Con esto, la dominación no sólo se
mantiene en un nivel pragmático sobre los cuerpos, sino que se
inserta en el imaginario social a través del permeado gradual y
constante de la mediatización del terror.
En ese mismo entronque y a manera de síntesis, Julieta
Paredes en “El feminismo comunitario: la creación de un
pensamiento propio” afirma que:
Dos palabras que describen la realidad que pretendemos mostrar.
Penetración nos plantea la acción de introducir un elemento en
otro. Colonial como la invasión y posterior dominación de un
territorio ajeno, empezando por el territorio del cuerpo. Como las
palabras y los discursos son formas auditivas que toman posición

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ante las hegemonías discursivas del poder, podemos decir que la
penetración colonial nos puede evocar la penetración coital, como
la imagen de violencia sexual, de la invasión colonial. No decimos
con esto que toda penetración coital o penetración sexual en
general sea necesariamente violenta, no lo es cuando se la desea,
pero la violación de nuestros cuerpos, ninguna mujer la desea, y la
invasión colonial, ningún pueblo la quiere. (7)

En este sentido, la alegoría del cuerpo como un territorio
de conquista y la penetración no consensuada, como acto político,
social y sexual, forman parte de un imaginario social que se incrusta
en el panorama poscolonial latinoamericano; un pasado vivo al que
aún se le debe hacer frente.
Ahora bien, ¿qué significa responder a todo esto desde el
cuerpo-territorio? Tanto Julieta Paredes como Lorena Cabnal, según
recogen Sofia Zaragocin y Martina Angela Caretta, sostienen que el
cuerpo-territorio opera dentro de un marco de referencia feminista
que le permite evolucionar apoyado en la afirmación de que no
existe una diferencia ontológica entre el cuerpo y el territorio. En
ese caso, lo que le sucede al cuerpo también le sucede al territorio
y viceversa (6). Por su parte, Delmy Tania Cruz Hernández destaca
que la propuesta de un acercamiento a través del concepto de
cuerpo-territorio implica:
mirar a los cuerpos como territorios vivos e históricos que aluden
a una interpretación cosmogónica y política, donde en él habitan
nuestras heridas, memorias, saberes, deseos, sueños individuales y
comunes, y a su vez, invita a mirar a los territorios como cuerpos
sociales que están integrados a la red de la vida y por tanto, nuestra
relación con ellos debe ser concebida como ‘acontecimiento ético’
entendido como una irrupción frente a lo ‘otro’ desde la posibilidad
de contrato, dominación y poder no tienen cabida. Donde existe
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la acogida comprendida como la co-responsabilidad y la única
propuesta viable para mirar el territorio y entonces para mirarnos a
nosotras-nosotros-nosotres mismxs. (44, énfasis en el original)

Entonces, queda en evidencia tras esta comparativa entre
ambas operaciones que la formulación de la territorialización del
cuerpo funciona de manera unilateral. Se coloca al cuerpo en el
terreno del objeto de conquista. Del cuerpo se podrán extraer bienes
que satisfacen las necesidades del colonizador o el sujeto patriarcal en
este caso. La respuesta a esta operación desde una mirada feminista
decolonial responde a replantear estos términos bajo los cuales se
coloca, más allá del cuerpo, al territorio. Entonces, el cuerpo-territorio
es una doble operación dialógica: tanto el cuerpo como el territorio
son espacios que no deben encontrarse en disputa, sino entenderse
como dos cuerpos que se comparten. El giro afectivo al que se sujeta
el binomio cuerpo-territorio permite entretejer las necesidades de
todxs aquellxs que coexisten, sin importar la categoría nominal que se
les asigna. Descentralizar y desjerarquizar es entonces una pieza clave
del ejercicio de imaginar otros mundos posibles.
En esta veta, el objetivo del siguiente apartado es hacer
visibles los hilos que se entretejen entre las autorías contemporáneas
que responden, algunas en mayor medida que otras, a las narrativas
coloniales y capitalistas hegemónicas.
Cartografías críticas: miradas especulativas contra el andro
y antropocentrismo
La literatura latinoamericana, así como el fenómeno literario
internacional, ha sido dominada históricamente por hombres.
Recientemente se habla de un boom de mujeres escritoras, pues
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ahora circulan con una mayor facilidad dentro del mercado
literario. La etiqueta, tal como critican autoras como María
Fernanda Ampuero, Fernanda Melchor, Mariana Enríquez y
Samatha Schweblin, no corresponde con lo que sucede realmente.
El fenómeno editorial del boom latinoamericano poco tiene
que ver con la facilidad en la circulación de textos y artefactos
literarios producidos por mujeres contemporáneas más allá de su
éxito de venta (Scherer). Pretender que esta nueva configuración
simula una repetición en los patrones de consumo es ignorar que
las mujeres no han tenido “sitio en la historia ni en la cultura
porque la historia y la cultura se ven desde un lugar en el que ellas
no han podido estar y al que muy rara vez han tenido acceso”
(Sefchovich 10).
Los textos y proyectos que aquí se exploran de forma
superficial no son más que una forma de entre miles de trazar un
mapa de escrituras que se adentran a estos mercados. Si los textos
subvierten o no ciertas normas y estructuras, no corresponde a
esta discusión. Lo que busco a través de estas líneas es plantear la
posibilidad de otras miradas que a su vez replantean lo canónico de
ciertos textos con respecto a otros; de mantener en silencio y tras
una pantalla oscura otras formas de escritura y pensamiento que ya
estaban presentes, pero ignorábamos con facilidad.
La selección de estos textos responde a la capacidad de
cuestionar ciertas posturas sobre hechos sociales y afrentas que se
viven en el México contemporáneo. A pesar de tener una amplia
variedad de opciones para analizar, me centraré aquí en Temporada
de huracanes (2017) de Fernanda Melchor, La compañía (2019) de
Verónica Gerber Bicecci y Ya no somos las mismas y aquí sigue la guerra
(2020) editado por Daniela Rea Gómez.
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Uno de los puntos clave que tienen en común estas
escrituras es que develan la puntual relación que mantiene el capital
con el patriarcado. Esta hace presente cómo se articula una serie de
configuraciones sociales a las que Rita Segato llama pedagogías de la
crueldad, a las cuales define como “todos los actos y prácticas que
enseñan, habitúan y programan a los sujetos a transmutar lo vivo y
la vitalidad en cosas” (“Manifiesto en cuatro temas” 223). De esta
forma, Segato encuentra relación entre las actividades extractivistas
de explotación y la explotación sexual:
La trata y la explotación sexual son los más perfectos ejemplos
y alegorías de lo que quiero decir con pedagogía de la crueldad. Es
posible que eso explique el hecho de que toda empresa extractivista
que se establece en los campos y pequeños pueblos de América Latina
para producir commodities destinadas al mercado global al instalarse
llega junto o es inclusive precedido por burdeles y el cuerpo-cosa de
las mujeres que allí se ofrecen. (“Manifiesto en cuatro temas” 223)
Pareciera que esto ha resultado de gran interés para algunas
de las autoras mexicanas contemporáneas, pues es notorio cómo
ciertas obras recientes expanden nuestra visión sobre el extractivismo
mineral y de hidrocarburos, así como la explotación medioambiental
y las consecuencias directas sobre los cuerpos que habitan los
espacios periféricos a ellas. Estas autoras dibujan un paisaje que
también se constituye a través del comercio de los cuerpos del que
habla Segato. Prueba de ello son textos como Temporada de huracanes
de Melchor o La compañía de Gerber Bicecci donde la extracción
de petróleo o mercurio, respectivamente, ayuda a la constitución de
espacios para la explotación en los cuales la instalación de zonas
de tolerancia o zonas rojas es una de las primeras edificaciones
en los asentamientos poblacionales. Pero es el componente de
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verosimilitud de ambos textos el que permite puntualizar una crítica
a la configuración que posibilitan las tareas extractivas.
En el caso de Temporada de huracanes, Melchor crea una ficción
alrededor del asesinato de Raúl Platas Hernández, “El Brujo” (Tijerina
14). Su narración, ilustrada de violencia física, psicológica y estructural,
ilumina las prioridades de un Estado negligente y de actores de
instituciones privadas cuyo único interés reside en su propio beneficio.
La novela cuenta con ocho capítulos, entre los cuales siete mantienen
una estructura similar: un párrafo continuo que simula una historia
contada a largo aliento; una narración popular o un chisme (215-218).
El séptimo capítulo, por su parte, se asemeja a esto en un espacio más
reducido: presenta algunas versiones sobre el destino de un tesoro que
presuntamente tenía guardado La Bruja y lo que se vive en La Matosa
tras su muerte. De esta forma, Melchor nos adentra a un espacio vivo.
La Matosa, aunque ficcional, mantiene anclajes puntuales con nuestra
realidad. Se comparten referentes musicales como Daddy Yankee,
Yuri y Luis Miguel; se observan prácticas políticas clientelares donde
se prometen más y más proyectos progresistas y desarrollistas que
alimentan una falsa idea de un futuro prometedor (Araoz); y se nos
provee de la frase “Algunos de los acontecimientos que aquí se narran
son reales. Todos los personajes son imaginarios”, a modo de epígrafe
que abre la novela, de Las muertas de Jorge Ibargüengoitia, texto en el
que, de igual forma, se ficcionaliza el caso de “Las Poquianchis”, un
grupo de asesinas seriales que operó entre 1945 y 1964 en el estado
de Guanajuato, en México. Bajo esta línea, la estrategia narrativa de
Melchor posibilita una lectura crítica de un evento que, sin los matices
que proveen los personajes que habitan el universo que construye,
fácilmente podría catalogarse como un ‘crimen pasional’ o ‘un caso
más de abuso de sustancias y violencia irracional’. De esta forma,
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Temporada de huracanes funciona como un vehículo narrativo no sólo
para cuestionar, sino para además prestar mayor atención a aquellas
historias que diariamente aparecen en los diarios y que terminan
siendo parte de una estadística gubernamental. Detrás de cada muertx
hay una vorágine de voces que ayudan a profundizar en su historia de
vida.
Por su parte, La compañía de Verónica Gerber Bicecci consta
de dos partes: la reescritura de “El huésped” de Amparo Dávila,
en la cual se presenta un futuro postapocalíptico más cercano de lo
aparente, y una serie de 100 viñetas que recopilan, a manera de archivo,
documentos sobre la adquisición de derecho para extraer en Nuevo
Mercurio por parte de la Compañía Mercurio Mexicano (más tarde
Compañía Minera Veta Rica, S.A.), testimonios, estudios geológicos,
informes sobre afectaciones en la salud de los pobladores y trabajadores
de Nuevo Mercurio, mapas de los túneles, planos de la maquinaria y
documentos de investigaciones variadas a cargo de académicos e
instancias gubernamentales. En la primera parte de este objeto literario,
al intercambiar al personaje de Guadalupe por “la máquina” y al huésped
por “la Compañía”, Gerber Bicecci cuestiona la posición maquinal en
la que comúnmente se mantiene a las mujeres, en específico a las que
se encargan a las tareas del cuidado, mientras que brinda agencia a esta
figura tecnológica para rebelarse contra el sistema o, como se plantea
en el texto, a la compañía extractivista. Mientras que, en la segunda
parte, brinda herramientas críticas a sus lectores para profundizar en
las implicaciones que tiene la práctica extractiva y la participación de
actores públicos para facilitar estas empresas.
Ambos textos dejan en evidencia que la satisfacción del deseo
masculino es su prioridad, tanto en la generación de un mayor capital
económico como en la dominación sobre los cuerpos: en Temporada de
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huracanes podemos observarlo principalmente con los variados casos
de violencia sexual, pero ambos textos nos presentan, como ya se
había mencionado anteriormente, la instalación de zonas de tolerancia,
habilitando un mercado sexual para la satisfacción masculina, y una
empresa extractiva que invariablemente daña al cuerpo de la Tierra.
Pero esto no es todo, también en ambos casos se discute una forma de
dominación sobre seres no humanos. En Temporada de huracanes sucede
desde el plano sexual: Brando, mientras ve una película pornográfica,
se encuentra con un clip donde un perro es captado dándole sexo
oral a una chica (Melchor 164). Mientras que en La compañía sucede
desde el plano económico: una vez que la contaminación producida
de la extracción de mercurio es tanta que se precisa clausurar el sitio,
se identifican a los Tadarida brasilensis Tadarida brasilensis y a los Plecotus
mexicanus, un par de especies de murciélagos a los que se les pretendía
usar como parte de un sitio ecoturístico (Gerber Bicecci 182). Aunque
de distintas formas, en ambas instancias es evidente que estos seres
pasan a funcionar como elementos que dan servicio a las necesidades
del deseo patriarcal-capitalista. El perro, al igual que los murciélagos,
es incapaz de consentir a formar parte de la actividad a la que lo
someten.
Por tanto, vale la pena traer a colación lo que establece
Rita Segato sobre la expresión patriarcal-colonial-modernidad, la
cual “describe adecuadamente la prioridad del patriarcado como
apropiador del cuerpo de las mujeres y de éste como primera
colonia” (Segato, “Manifiesto en cuatro temas” 214). Aquí, me
parece pertinente expandir, más allá del cuerpo de las mujeres al
que hace referencia Segato, hacia el sintagma cuerpo-territorio.
Volvemos, entonces, al ejercicio dialógico al que apuntan Julieta
Paredes y Lorena Cabnal para entender el ejercicio violento al
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que se somete no sólo el cuerpo de las mujeres sino también al
planeta y demás cuerpos no-humanxs que le habitan. Entonces, el
patriarcado, inseparable integrante de la tripartición patriarcadocolonia-modernidad, se apropia de los cuerpos de las mujeres, los
feminizados y los no humanxs para conformar su colonia en su
ejercicio de poder y dominio.
Ahora bien, en 2020 se publicó un conjunto de crónicas
titulado Ya no somos las mismas y aquí sigue la guerra. Este libro reúne
los trabajos de periodistas como Verónica Gargo, Daniela Pastrana,
Celia Guerrero, Paula Mónaco, José Ignacio de Alba, Lydiette
Carrión, Emanuela Borzacchiello, Raquel Gutiérrez, Sara Uribe,
Marina Azhua, Daliri Oropeza, Marcela Turati y Erika Lozano.
A lo largo de los distintos textos presentados en la compilación,
las autoras dan cuenta de los estragos de los sujetos endriagos,
aquellos que “utilizan la violencia como medio de supervivencia,
mecanismo de autoafirmación y herramienta de trabajo” (Valencia
10) que han reconfigurado el imaginario y la praxis social del
México contemporáneo. A través de la llamada “guerra contra el
narcotráfico”, México entró en un Estado de excepción donde
el terror no se limitaba a las figuras paraestatales. Por igual, los
representantes de la ley como los representantes de lo ilegal
convirtieron el espacio público, el territorio, en plazas en disputas.
Estas plazas, a su vez, también incluían los cuerpos de las mujeres,
tal como destaca Segato.
Uno de los textos más desgarradores de la compilación es el
de Paula Mónaco. En él, titulado “Dos mil días robados”, Mónaco
narra las vivencias de Denise Blanco y Korina Utrera, dos mujeres
detenidas por miembros de la Marina mexicana en lo que parecía ser
un operativo armado para la detención de miembros sospechosos
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del crimen organizado. Denise y Korina no sólo se encontraron ‘en
el lugar equivocado, a la hora equivocada’, sino que incumplieron
con una norma social no escrita: eran pareja. La sexualidad de
estas mujeres las convirtió en un terreno de conquista alterizado,
pues ahora los agentes que las detuvieron consideraban que era su
deber convertir a estas mujeres a la heteronorma. Con frases como:
“ahorita te vamos a enseñar lo que es la verga para que pruebes,
maldita machorra” (62) y “—Tú estás bien bonita, tú te puedes
buscar a un hombre que te haga algo bien. No has probado, ven que
te voy a enseñar [...] ¿A poco no te gusta esto? ¡Mira, te va a gustar
más que tu novia!” (66), estos hombres utilizan su investidura como
símbolo de poder de conquista. Bajo el manto de la protección de la
ley, no hay acto ilegal que no puedan cometer.
La narración no escatima en los detalles explícitos y más
descarnados de la violencia desplegada sobre estos cuerpos: “Uno de
los marinos le toca violentamente sus genitales [...] le pellizca fuerte
sus pezones y sus pechos bajo una delgada blusa de tirantes” (63).
La violación se da de manera continua, “[l]a mano-objeto lastima
su cuerpo sin pausa” (63), y no parece tener como objetivo otra
cosa más allá del simple control y la dominación, pues es notoria
la intención de lastimar su cuerpo y quebrar su espíritu, pues “la
violación se dirige al aniquilamiento de la voluntad de la víctima,
cuya reducción es justamente significada por la pérdida de control
sobre su cuerpo” (Segato, La guerra contra las mujeres 38). Es aquí
donde se instaura un Estado paralelo a las leyes, pero indisoluble del
que se desprende.
El territorio de conquista, ahora bajo el conflicto armado
que posibilita la violencia sin repercusiones, es un campo abierto
para los uniformados. Mónaco destaca dos elementos particulares:
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el silencio de quienes no las lastiman, “—Me violaron, me lastimaron
—le cuenta en el instante de paz pero él no responde” (65) y la
voz de las mujeres que defienden esas acciones: la llevan con una
enfermera. Intenta contarle todo lo que le hicieron, pero la mujer la
interrumpe:
“¡Cállate, pendeja! Te has de haber lastimado cuando te aventaron
a la camioneta. No digas esas pendejadas de que te violaron porque
aquí no se hace eso. Yo trabajo aquí y te puedo decir que a eso no
le hacemos”. [...] “Son mis amigos y son buenas personas”. (68)

Es así que el pacto patriarcal se exhibe en dos formatos:
a través del silencio de los hombres y a través de la complicidad
de las mujeres, facilitadoras de un sistema que les usa mucho y
beneficia poco.
En términos discursivos, la narrativa de seguridad provee
un marco que blinda a los agentes del Estado para cometer actos
violentos en/a los cuerpos de las mujeres. Pero, tal como destaca
también Paula Mónaco, estos discursos carecen de validez práctica
cuando se toma en cuenta que “de 100 mujeres arrestadas por
policías y militares en México 97 sufrieron violencia física y 72
violencia sexual” y que “sólo el 0.89% del total de detenidos estaban
‘plenamente identificados’ con alguna organización criminal o cártel
del narcotráfico” (73). La yuxtaposición de ambos datos nos provee
de herramientas suficientes para destacar el acto de la detención
como uno arbitrario que les posibilita el control, posteriormente
exacerbado por la acción violenta que suele acompañarlo.
Estas expresiones de violencia no se limitan a la vía pública; lo
que ocurrió es que, tras la declaración de guerra por parte del Estado
mexicano a ese enemigo invisible que representa el narcotráfico, la
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violencia en lo público aumentó con mucha notoriedad. Estefanía
Barba Vela describe en su ensayo titulado “Desigualdad de género:
más allá de los síntomas y del castigo”, que
[e]l porcentaje de mujeres que eran asesinadas en la vivienda solía
ser mayor. Entre 2004 y 2007, por ejemplo, los porcentajes oscilan
entre el 41% y el 46%. Los números empezaron a bajar porque la
cifra de mujeres asesinadas en la vía pública comenzó a aumentar.
En 2004 el 25% fueron asesinadas en la vía pública (contra el 47%
que lo fue en la vivienda). En 2016, el 41% de las mujeres fueron
asesinadas en la vía pública (contra el 31.4% que fue asesinada en
la vivienda). (44)

Es con esto que no se pretende considerar que la problemática
existe sólo en relación con las figuras paraestatales del Segundo
Estado descrito por Segato (La guerra contra las mujeres), sino también
en los espacios parasociales.
Contrastar el texto de Mónaco a lo que se narra en artefactos
literarios como Temporada de huracanes y La compañía hace evidente que
la idea de la dominación no existe sólo en términos de poder social,
sino también de poder económico. Se coloniza el cuerpo (humanx,
no humanx y celeste) y se empaqueta como producto comercializable
para el consumo patriarcal masculino que lo vuelve herramienta
para saciar sus necesidades alimentadas por el mismo capital. Y en
respuesta a ello, los textos de las autoras que aparecen en Ya no
somos las mismas…, el de Fernanda Melchor y el de Verónica Gerber
Bicecci se nos anticipan las voces de “[l]as mujeres cuyos territorios
y cuerpos están bajo amenaza de despojos vinculados a proyectos
petroleros, mineros, agroindustriales o urbanos [y que] se están
uniendo para convertirse en un río de resistencia transcontinental
(García-Torres, Vázquez, Cruz y Bayón Jiménez 39).
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Cartografías móviles y contradictorias
Me permito, pues, aceptar que la cartografía que presento aquí
es totalmente fragmentada. Que, en un esfuerzo inicial, tenía una
lista más amplia de obras y esfuerzos editoriales entre los que
destaco: Tsunami I (2018) y Tsunami II (2020) editados por Gabriela
Jauregui, Su cuerpo dejarán (2019) de Alejandra Eme Vázquez,
lamaquinadistopica.xyz (2018) de Verónica Gerber Bicecci, Permanente
obra negra (2020) de Vivian Abenshushan y las colecciones Vindictas
de la Universidad Nacional Autónoma de México y A golpe
de linterna: más de 100 años de cuento mexicano editado por Liliana
Pedroza. A esta lista le hacen falta muchísimos otros textos, otro
más que escapan los límites geográficos a los que elegí ceñirme
para efectos de este trabajo. Lo cierto es que este esfuerzo ha sido
alimentado por sus lecturas, conversaciones alrededor de los textos
y esos nuevos mapas que he logrado trazar gracias a las nuevas y
múltiples miradas que proveen.
Finalmente, para cerrar, hilo aquí un pequeño esbozo
de aquello a lo que responde, desde mi perspectiva, el cuerpoterritorio. Retomando a Silvia Federici en El patriarcado del
salario:
El neoliberalismo es un ataque feroz, en su común denominador,
a las formas de reproducción a nivel global; empieza con el
extractivismo, la privatización de la tierra, los ajustes estructurales,
el ataque al sistema de bienestar, a las pensiones, a los derechos
laborales […] Y cada vez más, a la cabeza de estas luchas,
encontramos mujeres que comprenden que hoy no se puede
separar la lucha por una sociedad más justa, sin jerarquías,
no capitalista —no fundada sobre la explotación del trabajo
humano—, de la lucha por la recuperación de la naturaleza y la

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lucha antipatriarcal: son una misma lucha que no se puede separar.
(Federici 20-21)

Es por ello que me gustaría hacer todavía un mayor hincapié
en el gran esfuerzo que escritoras, activistas, madres, trabajadoras
y estudiantes realizan. A través de marchas, publicaciones y la
resistencia continua, estas mujeres han respondido al silencio del
pacto patriarcal y a sus abusos ejercidos sobre los cuerpos. De esta
forma responden a la necesidad de
desbordar el conteo necropolítico que es, lamentablemente,
muchas veces a-significativo, para concentrarnos en construir explicaciones
y contribuir a que, entre muchas, logremos organizar la experiencia colectiva de
estar viviendo en medio de esta guerra que nos ha despedazado, también, como
sociedad. (Gutiérrez Aguilar 120, cursivas en el original)

Pero esto no quiere decir que la tarea es fácil o exenta
de contradicciones. Tal es el caso de La compañía. En una de las
presentaciones del libro, Gerber Bicecci profundizó sobre el hecho
de que la parte A de su texto, la fotonovela con la reescritura del
cuento de Amparo Dávila, fuese financiada por FEMSA a través
de su Bienal de Arte (Lata Peinada). Pensando también en la
publicación de Temporada de huracanes o de Ya no somos las mismas
y aquí sigue la guerra bajo sellos del conglomerado editorial de
Penguin Random House, hay una pregunta necesaria que debemos
plantearnos: ¿qué exigimos a las demostraciones de resistencia? ¿A
qué estándares deben de responder estas autoras? ¿Deben eludir
al capital, como si fuese posible, y hacer una crítica vivencial o
es injusto pedírselos desde nuestra propia comodidad? ¿Serviría
de algo realmente? ¿Nos llegarían sus mensajes sin estos móviles?
Probablemente la respuesta sea negativa.
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“Frente a la globalización neoliberal, social y ecológicamente
devastadora, numerosas personas se esfuerzan hoy por lograr un
viraje que posibilite un presente sostenible y un futuro aceptable
para la humanidad y los demás seres vivos” (Puleo 73) y siguiendo
los preceptos del cuerpo-territorio, es en sus contradicciones,
indeterminaciones, huecos, telas cortas o deshilachadas, donde se
puede construir otro futuro posible.

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241

�Notas
Humanitas, vol. 1, núm. 2, 2022

Gilgamesh, superhéroe cultural
Adbeel Darío Duarte Hernández
Universidad Autónoma de San Luis Potosí
Fecha entrega: 21-11-2021 / Fecha aceptación: 28-2-2022

“Creemos, tal y como ha dicho
Jack (Kirby), que no necesitamos
ser tan exactos, porque nos consideramos capaces de mejorarlos.
Después de todo, la mitología es
mitología, ¿y quién es nadie para
decir que no podemos adaptar
nuestros propios mitos? Eso es
justo lo que estamos haciendo
al basarnos en el pasado, y disfrutamos muchísimo al hacerlo”.
–Stan Lee1

A guisa de introducción
La figura del protosuperhéroe es comúnmente relacionado con la
obra La pimpinela escarlata de Emma Orczy antes de la aparición en
las historietas de Superman en el Action Comics #1 en 1938, donde
encontramos al último hijo de Krypton, quien en la Tierra posee
1 Escritor y editor de Marvel Comics.

245

�Abdeel Darío Duarte Hernández / Gilgamesh, súper héroe cultural

habilidades metahumanas. En su primera publicación se presenta
como “el campeón de los oprimidos. ¡la maravilla física que juró
dedicar su existencia a cualquiera que necesite ayuda!” (Action
Comics, no. 1, 1938).
Sin embargo, desde la literatura y el mito nos hemos topado con
seres que superan los límites de lo humano, como la figura de los dioses
y su descendencia con los humanos, cuyo referente desde la tradición
helenística está el semidios Heracles (conocido en el panteón romano
como Hércules), hijo de Zeus con una fuerza descomunal innata.
Marc Bloch (1982: 52) describe que las fuentes narrativas, es
decir, los relatos deliberadamente dedicados a la información de los
lectores, no han dejado de prestar ayuda al investigador, ya que son
las únicas que proporcionan un encuadre cronológico casi normal
y seguido. Sin embargo, Fernand Braudel (1970: 77) ha expresado
una desconfianza respecto a una historia que se limite simplemente
al relato de los acontecimientos y sucesos.
Jesús de la Torre sostiene que la tradición iberoamericana de
derechos humanos tiene como elemento esencial su teoría y praxis
desde el pobre, con su raigambre bíblica entendiendo lo jurídico como
Mispat: la justicia al oprimido. Porfirio Miranda nos enseña que Mispat
viene de la raíz spt que significa salvar de la injusticia a los oprimidos
(1971:111); y según de la Torre: “ha sido traducido como derecho ley,
acto judicial, justicia, intervención justiciera extrajudicial, y algunos
términos análogos” (2007: 111). Esta palabra posee en la tradición
bíblica y profética un sentido de liberación de la opresión al débil, es
“velar por los derechos de los pobres, de los oprimidos, de los débiles”
(2007:53). Juan Alfaro valida la interpretación que Porfirio desarrolla
sobre el Mispat: “Que yo sepa, nadie hasta ahora había puesto de
relieve la importancia primordial que en todo mensaje bíblico tiene la
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DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.2-10

�Humanitas, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

justicia liberadora de Dios (liberación de los oprimidos) y la exigencia
divina de justicia entre los hombres” (1973: 17).
Mispat “no es dar a cada quien lo suyo en el sentido de la
justicia conservadora, de derechos adquiridos, sino que implica,
especialmente, velar por los derechos de los pobres, de los oprimidos,
de los débiles. Esto también en virtud del paralelismo sinonímico
entre las raíces spt y sdq, derivándose de esta última sedaqa, que se
traduce como justicia” (De la Torre, 2007: 11).
Todo esto lleva a Porfirio Miranda a la siguiente afirmación:
“El mispat es la defensa de los débiles, la liberación de los oprimidos”,
el hacerle justicia a los pobres. El hecho de que las leyes originalmente
sean llamadas mispatim constituye un dato de importancia incalculable,
indicando cuál era la intención y el sentido original de la legislación,
dando así el criterio que permite discernir cuándo los legisladores
posteriores acertaron realmente con la voluntad de Dios, y cuándo,
por el contrario, mitizaron la ley y la autoridad erigiéndolos en entidaden-sí que en peor de los casos se torna en instrumento de opresión y
de injusticia (Miranda, 1971: 129).
Los dos creadores de Superman, el escritor Jerry Siegel y el
dibujante Joel Shuster; el primero nacido en Ohio y el segundo en
Toronto, ambos son hijos de inmigrantes judios. La formación de
los dos artistas se dio viviendo en la sociedad estadounidense (Joel
Shuster se muda con su familia a Ohio, donde conoce a Siegel) pero
cuya formación en casa arraiga los valores de la cultura semita, entre
los que destaca la justicia.
Cultura babilónica
El concepto de derecho y de justicia en la Biblia tiene una de sus
raíces en la antigua cultura de Mesopotamia (De la Torre, 2014: 28),
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�Abdeel Darío Duarte Hernández / Gilgamesh, súper héroe cultural

es en esta cultura donde encontramos la primera obra maestra de
imaginación de la literatura universal: El poema de Gilgamesh, o “aquel
que ha visto todo hasta los confines del mundo” (2020), como
lo describe la primera línea del poema. George Roux tiene casi la
certeza de que Gilgamesh gobernó en Uruk hacia el año 2900 a.
C., por lo que sugiere que algunos de los episodios de esta epopeya
estén inspirados en hechos reales.
Jim Sharpe nos comenta que la historia se ha contemplado
tradicionalmente como un relato de los hechos de las grandes
personalidades, y a pesar de que en el siglo XIX se procedió con
un interés por una historia social y económica de mayor alcance, su
principal tema siguió siendo la exposición de la política de las élites
(en Burke, 1996: 39). El poema nos indica la naturaleza divina del
rey Gilgamesh:
047 Desde el día que nació se le puso el nombre de Gilgamesh.
048 Dos tercios de él eran dios, su otro tercio era condición
humana (2020: 107)

Tal como dice Peter Watson (88), una de las tareas del rey
de Mesopotamia era la de administrar justicia, y que, en las primeras
ciudades, la injusticia era considerada una afrenta a los dioses. Los
jueces trabajaban en los templos o en sus puertas, en particular
aquéllos dedicados al dios de la justicia, Shamash. Sin embargo, el rey
era siempre el tribunal de apelaciones e intervenía cada vez que quería
hacerlo. Los babilonios estaban menos interesados en una teoría
abstracta de la justicia que en encontrar soluciones aceptables que
no trastornaran a la sociedad. Esto lo podemos ver claramente en el
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Código de Hammurabi: “para que yo mostrase la equidad al país, para
que yo destruyese al malvado y al inicuo, para que el prepotente no
oprimiese al débil, para que yo, como el divino Shamash, apareciera
sobre los «Cabezas Negras» e iluminara la tierra, para que promoviese
el bienestar de la gente, me impusieron el nombre.
Al igual que los reyes de Mesopotamia, el discurso de los
profetas del Antiguo Testamento tiene como tema central la justicia,
ya que se presenta como punto de partida para una crítica de la
realidad social existente y como punto de término de la sociedad por
vivir; no defienden la justicia en abstracto, sino que la concretizan en
su opción por la defensa del pobre, del oprimido, del indigente, que
es el que padece la justicia.
Gilgamesh, de tirano a héroe
Felix Morales Luna describe que la imagen de un superhéroe que
opta decididamente en luchar por la justicia está tan asumida que
siguiendo sus historias pasamos por alto el hecho que no hay nada
que impida al superhéroe emplear sus poderes para fines egoístas o
incluso malignos. Jeff Brenzel (2010), sin embargo, menciona que,
si un personaje dotado de poderes fuera de lo normal no hiciera
el bien y luchase contra el mal de algún modo reconocible por el
lector medio, es de suponer que no aparecería como protagonista
de una historia de superhéroes y encarnaría el papel de personaje
supermalvado.
En la primera tablilla nos hablan del gran rey de Uruk-el
Redil, sin embargo, los dioses intervienen al ver el comportamiento
déspota de este con los jóvenes, en especial con una joven prometida
a la que Gilgamesh piensa someter al ius primae noctis:
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�Abdeel Darío Duarte Hernández / Gilgamesh, súper héroe cultural

075 [–«Sumamente poderoso, ilustre, experto […]
076 No deja libre [Gilgamesh] a jovencita alguna [a su novio.»]
077 De la hija del guerrero, de la prometida del joven]
078 sus lamentos [estaban escuchando] las diosas.
079 Los dioses de los cielos, poseedores del mando,
080 (ellos acudieron/ dirigieron su palabra al dios Anu:)
081 –«Tú has hecho que haya un búfalo impetuoso en Uruk-el
Redil.
082 Él no tiene rival y en [hiestas] están sus armas,
083 En el juego de la bola son alzados sus compañeros.
084 Aterró [a los jóvenes de Uruk] sin razón.
085 No deja libre Gilgamesh hijo alguno a su padre.
086 Día y noche se muestra arrogante y violento.
087 ¡Él es el pastor de Uruk-el Redil! (2020: 112)

Max Weber define el poder como “la probabilidad que tiene un
hombre o una agrupación de hombres, de imponer su propia voluntad
en una acción comunitaria, inclusive contra la oposición de los demás
miembros” (2002: 682). Gilgamesh al no tener un rival puede dominar
la ciudad a placer, es hasta que encuentra un igual con Enkidu.
094 (Los dioses convocaron a Aruru la Grande (diciéndole:)
095 –«Tú, Aruru, creaste [al hombre.]
096 Crea ahora una réplica suya,
097 para que pueda enfrentarse al ímpetu arrollador de su corazón,
098 y continuamente contiendan entre sí y Uruk descanse».

Al enterarse del comportamiento tiránico del rey con su
pueblo, Enkidu se llena de furia y decide confrontar a Gilgamesh
en tan equilibrada batalla, lo que los lleva a entablar una fraternal
amistad. Enkidu sirve como el asistente de Gilgamesh, así como
Patroclo a Aquiles, Yolao e Hilas a Heracles, y Robin para Batman.
Enkidu representa el dominio del hombre sobre la naturaleza
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a través de la civilización, los rasgos de comer pan y beber cerveza
lo convierten en hombre, en un ciudadano sujeto de derecho como
varón gracias a la vida sexual activa:
090 No sabía Enkidu/ 091 comer el pan
092 ni a beber cerveza/ tampoco había sido enseñado.
094 La prostituta abrió su boca y/ 095 así habló a Enkidu:
096 –«Come el pan, Enkidu/ 097 bien imprescindible para vivir,
098 bebe la cerveza, destino del país. (2020: 136)

Más adelante, vemos cómo concluye su transformación:
106 Acicaló el barbero/ 107 su velludo cuerpo
108 se ungió el aceite y/ se convirtió en un hombre.
110 Se puso él un vestido,/ 111 era todo un guerrero. (136)

Gilgamesh le comenta a Enkidu la idea de buscar la gloria al
enfrentarse a Humbaba, un monstruo gigante y guardián del Bosque
de los Cedros. Sin embargo, enfrentar a Humbaba es ponerse en
contra de los designios de los dioses, tal como se lo comenta Enkidu:
217 –«¿Cómo vamos [a ir, amigo mío, al Bosque del Cedro]
218a Con el fin de proteger los cedros
219a como terror de la gente lo destinó Enlil.
218b Esta misión n[o debe ser emprendida,] (146-147)

Gilgamesh, sin embargo, convencido de la petición que
su madre Ninsun le rezó a Samash, el dios de la justicia, y ante el
consejo de los ancianos de no continuar su aventura, el rey de Urukel Redil se mantiene firme en su empeño de pelear con el monstruo
para erradicar todo mal:
202 Hasta los días en que, tras partir, regresemos,
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�Abdeel Darío Duarte Hernández / Gilgamesh, súper héroe cultural

203 hasta que lleguemos al bosque del Cedro,
204 hasta que al feroz Humbaba demos muerte
205 y todo el mal que Shamash detesta, hayamos erradicado del
país. (168)

Antes de partir al Bosque de los Cedros, Gilgamesh se dirige
a los jóvenes para pedirles su bendición durante el camino y poder
contemplar sus rostros de nuevo, franquear las puertas de Uruk-el
Redil y celebrar las fiestas de Akitu dos veces al año. Todo indica
que enfrentar a Humbaba significa atentar contra la naturaleza, sin
embargo, la revelación del segundo sueño premonitorio de Gilgamesh
y su interpretación por parte de Enkidu parece significar lo contrario.
020’ Enkidu se dirige a él.
021’ así dice a Gilgamesh: [–«Iremos hacia él, él no es la
montaña]
022’ Él es un ser muy extraño: Huwawa, [iremos hacia él,]
023’ Él no es la montaña. Es un ser muy extraño.

El diluvio y la injusticia arcana de los dioses
Tras la muerte de Humbaba y el toro celeste, Enkidu le comenta a
Gilgamesh el fatídico sueño que tuvo, donde los dioses se pusieron a
deliberar sobre las acciones de los dos héroes, condenando a uno de
ellos a morir, solicitando que fuera Enkidu en vez de Gilgamesh quien
pereciera. Shamash, el dios solar, le reclama a Enlil por la inocencia
de Enkidu al ser una orden de este dios de la justicia la muerte de los
monstruos. Después de un segundo sueño Enkidu fallece.
Ante la muerte de su amigo, Gilgamesh cuestiona su mortal
destino y decide ir a buscar la inmortalidad, con lo que emprende un
viaje al lugar donde mora Utanapishti, quien ha sido el único que ha
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�Humanitas, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

logrado la inmortalidad entre los humanos. Nuestro héroe atraviesa
la senda del Sol para llegar al bosque encantado donde reside el
barquero Shiduri, quien lo conduce por las aguas de la muerte que
lo llevan con el héroe del diluvio, quien le cuenta cómo los dioses
orquestaron la masacre. El Noé babilonio logró escuchar el plan de
los dioses por designio de Ea, para construir una barca y salvarse de
la tragedia. Una vez iniciado el diluvio, los dioses contemplaron el
horror como si de una batalla se tratase:
114 ¡Hasta los dioses sintieron pavor del diluvio!
115 Se retiraron, subieron al cielo del dios Anu.
116 Los dioses se acurrucaron como perros y se echaron
en la parte exterior de las murallas. (321)

Impacta más la reacción de la diosa madre quien muestra
una actitud de arrepentimiento:
117 Gritaba Ishtar como una parturienta,
118 gimió Belet-ili, la de la dulce voz, diciendo:
119–«En verdad aquel día se trocó en barro,
120 porque yo en la asamblea de los dioses aprobé el mal.
121 ¿Cómo pude yo aprobar en la asamblea de los dioses el mal
122 (y) declarar la guerra para aniquilar a mis gentes?
123 ¡Yo misma los parí! Son gente mía y
124 ahora como peces llenan el mar». (322)

Vemos en este pasaje la angustia de los dioses al ver el
holocausto al que condenaron a la raza humana. Utanapishti, siendo
el único sobreviviente junto con su esposa, recibió el regalo de la
vida eterna por parte de los dioses. Gilgamesh, al saber que no podía
recibir ese don, regresa a Uruk-el Redil devastado; sin embargo,
regresa como un héroe y recordado eternamente por su hazaña de
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�Abdeel Darío Duarte Hernández / Gilgamesh, súper héroe cultural

contemplar el Abismo, enfrentar a las dos terribles bestias y por
revelar las noticias antes del Diluvio.
Jesús de la Torre nos habla sobre la relación de la búsqueda
de la justicia con el derecho al describirnos la matanza de Acteal
ocurrida en Chiapas el 22 de diciembre de 1994, que constituye la
negación más clara de todo derecho:
Estos acontecimientos, como tantos otros que desgraciadamente
son frecuentes en nuestro mundo de hoy –como la muerte
por hambre de tantos seres humanos, por citar sólo uno–,
estos acontecimientos, decimos, nos muestran la injusticia en
su desnudez, y, por lo tanto, nos llevan a pensar en lo jurídico,
nos invitan a reflexionar en eso que se llama Derecho[sic]. Esto
porque una corriente iusfilosófica sigue relacionando la justicia
con el Derecho[sic], y la ausencia de Derecho[sic] con la injusticia,
se trata del iusnaturalismo. (1999: 148)

Tanto el Diluvio como la masacre de Acteal muestran un
mundo lleno de injusticias, ya sea perpetrado por los dioses o por
las élites del poder, que a través del iusnaturalismo a la presencia del
derecho como justicia.
Elementos de Gilgamesh en los cómics de superhéroes
En el poema de Gilgamesh vemos que los principales antagonistas
son creaturas fantásticas, como el guardián del bosque Humbaba y
el toro celeste; son los monstruos los primeros supervillanos que
se enfrentan a los héroes. Lo mismo podemos encontrar en la era
Marvel de los cómics de 1961 a 1978, donde surgen figuras como
los Cuatro Fantásticos tal y como se describe en su primera portada
del primero de noviembre:
Lo primero que ves es el enorme monstruo.

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�Humanitas, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

Una especie de Gargantúa con una piel llena de púas y correosa
como una coraza, unos ojos vacíos de extraño brillo blanco y una
boca que parece la tobera de una aspiradora de tamaño colosal.
Además… ¡es verde! ¿Y he mencionado ya que surge dando
terribles zarpazos del subsuelo de la calzada de una gran ciudad?
Solo después te fijas en las otras personas que aparecen en la
portada del cómic. Pero no en el policía, ni tampoco en los civiles
que se encogen aterrorizados en la acera.
Sino en los otros cuatro tipos. (2020: 5)

Ivan Gaskbell (en Burke: 209) menciona que los historiadores
están mal adaptados para tratar el material visual, utilizando las imágenes
de manera meramente ilustrativa, y apenas se tiene en cuenta cuando se
analizan imágenes en un contexto más amplio. Sin embargo, Roland
Barthes (2016: 7) dice que los relatos existentes son innumerables con
una variedad prodigiosa de géneros, con lo que el relato puede ser
soportado por el lenguaje articulado, oral y escrito, por la imagen fija
o móvil; está presente en el mito, la leyenda, la historia, el cine, las tiras
cómicas, entre otras. Vemos cómo los elementos narrativos del poema
de Gilgamesh los podemos encontrar miles de años después en nuevos
géneros y formatos como los son los cómics de superhéroes.
A manera de conclusión
Podemos encontrar en Gilgamesh un primer precedente histórico para
el análisis de superhéroes y las nociones de justicia, dándonos el elemento
de poder con el que dominaba a su pueblo y cómo pasó de cruel tirano
a héroe cultural de Mesopotamia, todo esto antes de Heracles en la
mitología helénica, de la Pimpinela Escarlata de Emma Orczy y de los
superhéroes que continuaron después del Action Comics #1.
DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.2-10

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�Abdeel Darío Duarte Hernández / Gilgamesh, súper héroe cultural

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257

�Notas
Humanitas, vol. 1, núm. 2, 2022

El mundo alucinante de Ezra Pound. Un artículo de
aventuras
Roberto Kaput González Santos
Universidad Autónoma de Nuevo León
Fecha entrega: 21-11-2021 / Fecha aceptación: 11-2-2022
I make truce with you, Walt
Whitman—
I have detested you long enough.
Ezra Pound

La risa de Ford Madox Ford
Ford Madox Ford no sólo escribió la historia más triste jamás
contada, la risotada que produjo en él la lectura de Canzoni (1911)
le ahorró a su autor, Ezra Pound (1885-1972), años de búsqueda
poética. El problema no eran las ideas, maduras desde 1909, era
el lenguaje hinchado del romanticismo académico que tornó
ilegibles muchas de las antologías de poesía norteamericana
finiseculares. El mago de Idaho, territorio estadounidense de
1863 a 1890, abandonó la Unión en 1908, destino Gibraltar, pero
no sus artificios. La carcajada de Ford lo arrancó del más allá
de Yeats, arrojándolo al más acá de los poetas modernos: el uso
259

�Roberto Kaput González Santos / El mundo alucinante de Ezra Pound

de una lengua viva, el lenguaje de los expatriados. Para lograrlo,
echó mano de la crítica.
Las descalificaciones en torno a la crítica de Pound arrancan
en los 30, en pleno fascismo. En 1936 el poeta norteamericano Allen
Tate declaraba: “Probablemente llegará a ser uno de los dos o tres
autores estadounidenses recordados como poetas de primer orden.
Sin embargo, más allá de su oficio, no hay razón para creer que el
Sr. Pound sepa lo que está haciendo o diciendo” (Russell, 1950: 72).
En 1943, el crítico inglés F. R. Leavis dedica unas palabras a How to
read (1931): “Es difícil creer que el Sr. Pound sea igual de ingenuo
que su panfleto” (1943: 114). En 1955 William Carlos Williams, el
más íntimo de sus colegas, abogó por él en los siguientes términos.
“No debemos reconocer su genio en el ámbito de las cosas generales,
donde se pavonea y revela como un tonto, sino en su lenguaje” (1955:
3). Tonto, ingenuo o ignorante, el engreído Pound creía que la crítica
mejoraba la poesía, llegándola a clasificar en cinco tipos: 1) discusiones,
lo mismo en reseñas que en la formulación de principios generales; 2)
traducciones, llamadas a mediar entre culturas; 3) imitaciones, donde
la prueba final del poeta dependía de su capacidad para reconocer y
recrear estilos esenciales, medio para renovar el pasado y nombrar el
presente; 4) melopoeia, dirección musical del significado de las palabras;
5) nuevas composiciones, su forma más alta. Esos cinco tipos, dentro
o fuera, están presentes en la edición de Personae de 1909. Lo que no
aparece hasta 1912 es el lenguaje.
Fantasmas del Érebo
Los dioses siguen con nosotros, o eso creía Pound. Por supuesto, sus
dioses eran literarios. Pero si no nos apuramos a sacar conclusiones,
notaremos en seguida que su idea de literatura es mucho más rica que la
260

DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.2-13

�Humanitas, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

de sus contemporáneos. Bastaría hojear la versión de The cantos (19171970) para probarlo. Pero detengámonos en la evolución de personae:
en la recopilación de 1926, el término se revela como algo más que una
mera máscara, transformándose en sensibilidad verbal, traducciones
contemporáneas de antiguos fantasmas. Ese ethos trasciende o cuando
menos curva las ansiedades modernas de la poesía en el siglo XX.
Aquí la tradición es el inframundo del poeta popular posodisiaco.
Superposiciones presentes en el Canto I: fábula homérica,
traducción latina, rasgos estilísticos anglosajones.
Dos &amp; don’ts en el tratamiento de la cosa
según un imagista transitorio
Réplicas, estocadas, no refutaciones, así traduciría el libro que
marca un antes y un después en su obra, Ripostes (1912): respuestas
ingeniosas, a bote pronto, emitidas tras los efectos curativos de
la crítica en la propia escritura. Y con ello hundiría en el olvido
la traducción entera. Pero lograría acercarme –¿acaso menos
torpemente si me decidiera por ripostas?– a la sintaxis conversacional,
la cadencia desatada, la economía verbal de sus mejores poemas. O
no. Lo importante en todo caso son los hallazgos de las tres reglas
originales del imagismo: tratamiento directo de la cosa, objetiva o
subjetiva; economía en el uso de palabras; crear frases musicales, no
secuencias de metrónomo. O crowd of foolish people!
Con la publicación de la antología Des imagistes en 1914
(Aldington, H.D., Flint, Cannell, Amy Lowell, William Carlos
Williams, Joyce, Pound, Ford, Upward, Cournos), Ezra abandona
el once de la poesía moderna en inglés, adentrándose en las
fantasmagorías orientalistas de Ernest Fenollosa.
DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.2-13

261

�Roberto Kaput González Santos / El mundo alucinante de Ezra Pound

Ideogramas
Fenollosa muere con siete u ocho títulos del imperio nipón pero sin
terminar The Chinese written character as a medium for poetry, manuscrito
con el que esperaba instalarse en Occidente. El americano parece
haber sido esa clase de académico. Pero el valor de su trabajo no fue
menor: durante sus diferentes estadías en Japón, reunió notas sobre
el teatro Noh y el arte chino con base en testimonios de maestros
locales. Pound escuchó la oferta de la viuda, Mary McNeill, autora
de romances ambientados en la guerra rusojaponesa: completar y
editar los papeles de su marido, ese tarambana delicioso, el cual murió
sin ocurrírsele que el arte del futuro era el cine. Ella ya negociaba
con Universal-Jewel los derechos de The breath of the gods (1905). La
curiosidad moderna del mercado estadounidense era insaciable.
Pound dijo sí, el viejo zorro. ¿Hay algo más americano
que las creaciones de frontera americana? Pound estaba a punto
de entrar en contacto con la cosa más nativista desde Whitman:
el ideograma de Fenollosa, un método para organizar imágenes en
patrones largos sin las pesadas transiciones de los poemas de gran
aliento. Iba a extraer de ahí la idea de montaje: la yuxtaposición
de episodios narrativos o dramáticos, imágenes tradicionales
opuestas, unificadas en la sensibilidad del letrado de frontera, en el
lenguaje del expatriado moderno, rigiendo ambas presencias sobre
los materiales chinos. El fascismo de Pound, el sedimento que le
reclaman a menudo sus compatriotas, es estadounidense. Eliot lo
nombró inventor de la poesía china de su tiempo. Pero como a Tom
nunca le sienta mal la manita de un editor, me detendré en el apunte:
Pound se declara vorticista en el 14, en el 15 publica Cathay.
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Il miglior fabbro
Tres ángulos de The cantos bastarían para llamar la atención sobre sus
patrones geométricos: odisea homérica, metamorfosis ovídica, ética
confuciana. No sé si la palabra sea ángulos. La crítica suele relacionar
el conjunto con los entramados del Tempio Malatestiano de Rimini,
Italia. Hablo en cualquier caso de las superposiciones de motivos
paganos, cristianos, humanistas en la catedral. O para traducirlo
a la jerga del día: hablo de tres reconstrucciones ideogramáticas,
sobrepuestas en una doble serie temporal, interpretadas desde el
presente como un todo, generando nuevos sentidos. Eso son los
cantares: el ideograma pagano, inspirado en una catedral inacabada,
soñada por un renacentista moderno. Obra concebida primero
como borrador, después como notas, finalmente como palimpsesto.
Era el regreso al origen de la poesía del siglo XX.
El artífice de esa “desintegración monstruosa, producto de
un espíritu que carece de verdades centrales” (1984: 189), según
Agustí Bartra, dedicó a la obra poco más de 50 años.
Usura
El 26 de febrero de 1987 The New York Times publicó la esquela del
traductor mexicano de Los cantares completos (1975): “El profesor
José Vázquez Amaral, crítico de literatura española y profesor de la
Universidad de Rutgers, murió el martes en el Hospital Overlook,
Summit, NJ. Tenía 73 años y una afección cardíaca. Vivía en
Warren. De 1947 a 1982 dirigió el departamento de Español y
Portugués en Rutgers. Nació en Los Reyes, Jalisco. Fue alumno
de la Universidad Nacional Autónoma de México, de la cual se
licenció también en Derecho”. Lo sobrevivía la familia de siempre
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�Roberto Kaput González Santos / El mundo alucinante de Ezra Pound

y ese bellísimo tomo editado por Joaquín Mortiz, el cual ponía
punto final a una ardua traducción de 23 años: pasta dura, forro
de tela, camisa plastificada, estuche de cartón, viñeta del perfil de
Pound en el lomo, autoría de Gaudier-Brzeska, el mesías salvaje.
Ya no hay editores como esos.
Por algún tiempo ese volumen fue la caja de seguridad
de mi padre, le parecía el escondite perfecto. Ese fue mi primer
contacto comercial con la obra de Ezra: sacar un billete de viejos
pesos, regresar la moneda de los cigarros. Así conocí el canto
XLV. Después leí sobre su bel espirit en el libro de memorias de
Hemingway; conocí los pormenores de la dedicatoria de Eliot,
la correspondencia de Pound con Williams; hace no mucho
pude escuchar una de sus transmisiones en Radio Roma. La
imagen del poeta en el Centro de Entrenamiento Disciplinario
del ejército norteamericano en Pisa, encerrado en la jaula de los
incorregibles, es la traducción al inglés americano de la Apología
de Sócrates. Las secuelas de esa superproducción siempre se leerán
como transiciones menores de un poema largo: colapso mental,
arresto hospitalario en el psiquiátrico de Washington, escándalo
alrededor de la entrega del premio Bollingen. Pero el vórtice de
aquel mundo alucinado está en The Pisan cantos: el buey blanco en
la ruta de la ciudad italiana, como enfrentando la torre inclinada,
entrevisto desde un campo de maniobras nublado, bajo la lluvia de
los puestos de guardia del canto LXXIV.
Esas primeras líneas de la poesía de la segunda posguerra
aparecieron en 1948, Adorno escribe Cultural criticism and society en
1949. En 1951 el quiebre parecía definitivo, pero no fue así. Más
allá de su influencia en Eliot, Lowell, Williams, el mismo Yeats,
expatriaciones como la de los Bowles, experimentos como los de
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Burroughs, salmos como los de Cardenal deben mucho a la estela
de su obra. En 2014, el dibujante y ensayista francés Frédéric Pajak
entregó el tercer volumen de su serie de ensayos gráficos Manifiesto
incierto, titulada La muerte de Walter Benjamin y la jaula de Ezra
Pound. Ensayo gráfico. Yuxtaposición crítica. La literatura del XXI
parece estar llegando a ciertas conclusiones. Let there be commerce
between us.

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�Roberto Kaput González Santos / El mundo alucinante de Ezra Pound

Bibliografía
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Universidad Nacional Autónoma de México.
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USA: The University of Florida.
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�Humanitas, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

Vázquez Amaral, J. (1975). Cantares completos de Ezra Pound. México:
Joaquín Mortiz.
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Pound Newsletter. USA: New Directions.
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Williams. USA: New Directions.

DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.2-13

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�Notas
Humanitas, vol. 1, núm. 2, 2022

Aura: un emblemático fantasma de la
tradición literaria
Carlos Rutilo
Universidad Autónoma de Nuevo León
Fecha entrega: 23-1-2022 / Fecha aceptación: 11-2-2022

Me detengo delante de la pared en blanco, me tomo la famosa
píldora de Luis Buñuel, pero en lugar de ver la película de mi vida o
la de mi primer encuentro con Aura (Ediciones Era, 1962), termino
por imaginar a un joven Carlos Fuentes (1928-2012) dialogando con
Julio Cortázar (1914-1984) en alguna calle de París y a principios de
la década de los años sesenta, tal vez Alfonso Reyes reaparezca como
otro fantasma en medio de la conversación, y el escritor argentino
le hablará con entusiasmo sobre la cinta japonesa que acaba de
ver: Ugetsu Monogatari (1954) del director Kenji Mizoguchi (18981956), y que está ligeramente basada en algunos cuentos del mismo
título, pero del escritor japonés Ueda Akinari (1734-1809) y a la vez
dichas narraciones estarían inspiradas en varios cuentos populares
de la China medieval. ¿Qué habrá visto Cortázar en Fuentes para
recomendarle con entusiasmo la película? o ¿Se habrá acordado del
fantasma del cuento “Tlactocatzine del jardín de flandes” que aparece
en Los días enmascarados (1954)?
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�Carlos Rutilo / Aura: un emblemático fantasma

En la película hay dos historias de las cuales solamente me
interesa resumir una, la principal: en medio de las guerras de su
tiempo un comerciante japonés en uno de sus viajes se encuentra
seducido bajo los encantos de una enigmática mujer que siempre
estará acompañada de una anciana. Ambas lo invitan a pasar la
noche en su templo y bajo los encantos del deseo nuestro personaje
principal pierde la noción del tiempo y no sospecha de las ruinas
en las que vive ni de los espíritus que lo cautivan y “aprisionan”,
como si quedara atrapado en los espejos de un sueño. Dicho espejo
poético es probable que también sea el mismo que nos termina
seduciendo en Aura. La novela de Fuentes está contada en segunda
persona e inicia dirigiéndose a un personaje, a Felipe Montero, que
podríamos ser todos nosotros, sus lectores: “Lees ese anuncio: una
oferta de esa naturaleza no se hace todos los días. Lees y relees el
aviso. Parece dirigido a ti, a nadie más…”
La narración de Fuentes nos lleva a una antigua casona de la
Calle Doncelles 815, donde viven exiliadas del espacio y del tiempo
la anciana Consuelo junto con su joven sobrina Aura, cuyos ojos
“fluyen, se transforman, como si te ofrecieran un paisaje que sólo
tú puedes adivinar y desear…”, quienes atraen con el anuncio del
periódico a Felipe Montero, historiador joven, con la idea de ordenar
las memorias del General Llorente, otro fantasma de la ocupación
francesa.
La estructura parece ser la misma que siguen “La dama de
picas” (1834) de Alexander Pushkin (1799-1837) o la de Los papeles
de Aspern (1888) de Henry James (1843-1916), donde encontramos
a dos mujeres (una anciana y la otra joven) resguardando algo
importante y a la vez seducidas por un hombre joven que busca
obtener dicho objeto de deseo; pero desde “La cena” (1912) de
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�Humanitas, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

Alfonso Reyes (1898-1959) y pasando por “La noche de Margaret
Rose” (1943) de Francisco Tario (1911-1977) hasta Aura esta
estructura da un giro de tuerca agregando el elemento de lo fantástico
dentro de la narración misma; pues Aura parecer ser algo más que
una simple muñeca de Consuelo, es un avatar que solo responde a
los movimientos de la anciana y Consuelo es la viva imagen de la
bruja oriental que parece evocar desde el más allá a su juventud, le
da forma y la mueve como a un vampiro para atraer a sus víctimas
y conseguir así su propio objeto de deseo: “Sí, sí, sí, he podido: la
he encarnado; puedo convocarla, puedo darle vida con mi vida…”
El tiempo parece detenerse y solamente existe en los
momentos de encarnar los deseos de nuestro protagonista y a la
vez nos lleva a ese otro abismo con que se caracteriza el misterio y
el silencio, la vida y la muerte, en ese otro espejo manchado entre
la soledad y el deseo de encarnar a los fantasmas del pasado: “Aura
encerrada como un espejo, como un ícono más de ese muro religioso,
cuajado de milagros, corazones preservados, demonios y santos
imaginados”. Aura es un canto a la vida de la muerte, su estructura
prácticamente con tonalidades poéticas no es para nada gratuita y
prueba de ello es el tiempo con el que se ha mantenido vigente hasta
la fecha, cumpliendo 60 años desde su primera aparición junto con
La muerte de Artemio Cruz, que es un canto desesperado de la muerte
de la vida.

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�Reseñas
Humanitas, vol. 1, núm. 2, 2022

Diego Alejandro Zuluaga Quintero y
Luis Fernando Quiroz Jiménez (eds.):
Ensayos de historia intelectual. Incursiones metodológicas,
Medellín: FOCO, 2021, 161 páginas.
Fecha entrega: 28-5-2021 / Fecha aceptación: 11-2-2022

El Fondo Editorial de la Facultad de Comunicaciones y Filología
de la Universidad de Antioquia (FOCO) acaba de publicar este
libro, ganador de la convocatoria 2019-2020 en la categoría de
investigación colectiva como producto académico del Grupo
de Estudios de Literatura y Cultura Intelectual Latinoamericana
(GELCIL). Algunos de sus integrantes fueron invitados a responder
entre otras cuestiones: “¿cómo se definió la investigación en la
historia intelectual?, ¿cómo se delimitó la búsqueda de las fuentes?,
¿cómo se analizó la información?”. Las respuestas muestran las
particularidades de sus investigaciones y la formación de cada
integrante con diferente grado de participación en el grupo.
Dos mujeres y cinco hombres están a cargo de los siete
capítulos. Es notoria la claridad del contenido que introduce al lector
en cuestiones como: ¿qué es la historia intelectual?, ¿cómo producir
un trabajo académico en este campo de estudio?, ¿cuáles son las
metodologías? En esta dirección, los editores, bajo el título “Hacia la
construcción del objeto de estudio”, hacen una breve introducción
275

�Esnedy Zuluaga / Sobre Ensayos de historia intelectual

señalando que el propósito del libro son las formas que tiene la
historia intelectual de abordar el objeto de estudio: pensado como
el resultado de la presencia e interacción del creador con otros
creadores, lectores e instituciones.
Juliana Vasco Acosta utiliza los conceptos de sociabilidad
y prosopografía para adentrarse en la conformación de la
literatura como institución en la Colombia de finales del XIX. La
sociabilidad, formas en las que se asocian e interactúan los grupos
sociales, es empleada como herramienta de la historia intelectual
y la prosopografía, entendida desde la historia como el estudio de
un conjunto de biografías de los integrantes de un grupo que da
lugar a una biografía colectiva, como metodología para agrupar y
estudiar las asociaciones y las formas de sociabilidad. El problema
particular que trata es el de la profesionalización de los escritores
mediante el estudio de publicaciones seriadas (se abordan como
sociabilidades) entre la segunda mitad del XIX y principios del
XX, que visibilizan tanto prácticas literarias particulares como a
un grupo de escritores.
En un marco sociológico están también las propuestas
de Zuluaga Quintero y Sandra Jaramillo Restrepo, incluso en la
introducción estos tres trabajos se agrupan en un enfoque de
“carácter social de la producción intelectual”. Zuluaga Quintero
emplea los conceptos de rituales de interacción intelectual y campo
intelectual para el estudio de la correspondencia de Rafael Gutiérrez
Girardot con Alfonso Reyes, Ángel Rama, Eduardo Mallea y R.
H. Moreno-Durán. Eventos académicos, publicaciones, relaciones
amistosas y enemistades que legitiman autores, lectores, críticos,
editores, directores de revistas y toda figura de la cultura tenga
visibilidad y alcance entre remitente y destinatario, determinados
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DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.2-13

�Humanitas, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

por jerarquías y protocolos mediados por una carta que va de unas
manos a otras con emociones y marcas de elementos rituales que
sellan la relación. La carta se convierte de esta manera en un producto
material cargado de un contenido sentimental que se conserva
como memoria de ese vínculo afectivo. Sin duda el estudio de esta
correspondencia, desde la historia intelectual, revela la dinámica de
la vida cultural de la época antes del correo electrónico. El autor
tiene acceso al objeto de estudio, producto de un esfuerzo colectivo
que describe en detalle como integrante del equipo de trabajo del
archivo epistolar en construcción de Gutiérrez Girardot.
Por su parte Jaramillo Restrepo utiliza los conceptos de
afinidades electivas y sociabilidad para estudiar la vida intelectual de
Medellín en las décadas del sesenta y setenta, a partir de los casos de
los antioqueños Mario Arrubla y Estanislao Zuleta. Dos intelectuales
autodidactas provenientes de familias con estatus socioeconómicos
disímiles, que tienen como primer lugar de encuentro el Liceo de la
Universidad de Antioquia, los centros literarios y las revistas en las
que participan. Años después se reencuentran en Bogotá y fundan la
revista Estrategia. Sus afinidades electivas determinadas por su apoyo
al pensamiento de izquierda les permiten emprender un proyecto
simpatizante con las ideas socialistas y marxistas. Las revistas como
fuente de sociabilidades políticas e intelectuales son documentos
que le permiten configurar a Jaramillo Restrepo los itinerarios no
solo de Arrubla y Zuleta, sino perfilar modelos intelectuales que
dan cuenta de la vida política. Además, La infancia legendaria de Ramiro
Cruz (1967), novela autobiográfica de Arrubla, le posibilita también
adentrarse en la dinámica urbana de la Medellín de la época que
alimentan testimonios, documentos personales, cartas, diarios y
demás material de archivo.
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�Esnedy Zuluaga / Sobre Ensayos de historia intelectual

La segunda parte del libro está más ligada a la historia.
Con la pregunta ¿Qué es una biografía intelectual?, Gómez García
introduce la figura del crítico colombiano Gutiérrez Girardot, que
trabaja desde hace décadas. El autor apunta a la moda de la biografía
ligada al tratamiento de la persona (objeto de estudio) como héroe o
genio, a la que ya no es posible pensar en esos términos por acción
de la ruptura definitiva entre vida, obra y nación. De modo que
la metodología biográfica está dada por “un horizonte enrarecido
en el plano de la filosofía de la historia”, alejada de esa utopía. La
biografía en el marco de la historia intelectual conjuga los postulados
intelectuales (contenido de pensamiento) con la praxis (dinámicas
sociales, políticas y culturales) porque los contenidos no pueden ser
entendidos en su totalidad por sí mismos sino solo en relación con
los soportes en los que se originan. Desde la metodología, la biografía
intelectual “es un ejercicio que busca enlazar pensamiento y vida,
forma de pensar y praxis de producción”. A esta discusión teórica
se enfrenta el autor antes de describir el proceso de consolidación
del extenso archivo de Gutiérrez Girardot, la fuente de su proyecto
de investigación histórica en el marco de la historia intelectual y bajo
la consideración de la biografía intelectual como ciencia empírica.
En esta misma línea, Gildardo Castaño Duque se enfrenta a
la ausencia de un archivo familiar, personal o municipal, que lo obliga
a reflexionar sobre la diversificación de las fuentes que incluyan
“cualquier indicio del pensar”, como las orales, los objetos, entre
otras. De ahí la importancia de que el biógrafo construya su archivo
de acuerdo a sus propias necesidades y posibilidades, porque en un
laberinto documental sin hipótesis de investigación claras lo más
seguro es que el biógrafo se pierda. El objeto de estudio de Castaño
Duque es Baldomero Sanín Cano, intelectual de la provincia de
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�Humanitas, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

Rionegro, específicamente sus años de formación, que comprenden
el periodo poco conocido de su niñez y primera juventud. Su apuesta
es pensar la biografía intelectual como estrategia metodológica de
investigación, que no está desligada de la invención de un origen ni
de un archivo diverso para sustentar esa creación del biógrafo.
Aunque en la mayoría de capítulos los autores emplean
en alguna medida la autobiografía, de tipo intelectual porque la
narración de la experiencia personal está direccionada al proceso
de investigación, para Rafael Rubiano Muñoz es la herramienta de
su abordaje. “Autobiografía de un viaje intelectual con Baldomero
Sanín Cano” es la descripción honesta de su formación intelectual,
primero como lector de biografías desde su faceta de estudiante de
sociología hasta sus tropiezos en el doctorado, que lo encaminaron
a la historia intelectual. En ese replantearse como investigador se
encuentra con Sanín Cano, de la misma manera que se enfrenta a
la “pérdida de su biblioteca, epistolario y archivo personal”. Como
parte de sus publicaciones las hizo en periódicos y revistas, una de
sus tareas consistió en reunir ese material, epístolas, documentos
diplomáticos, conferencias y todo cuanto pudo recabar creando
su archivo. En 2019 Rubiano Muñoz presenta su tesis doctoral
enfatizando en las ideas de izquierda en el ámbito social y político
de este intelectual liberal. Lo interesante de este recuento de su
vida académica es la confesión de que entra al doctorado en 2010
con un proyecto diferente al que se gradúa. El autor enfatiza en
los tropiezos a los que puede enfrentarse cualquier estudiante,
porque la investigación no escapa a la complejidad de lo que somos,
a nuestra formación, fortalezas y limitaciones, problemáticas
personales, sociales y académicas que están de telón de fondo de
toda investigación.
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�Esnedy Zuluaga / Sobre Ensayos de historia intelectual

El último capítulo, a cargo de Andrés Alejandro Londoño
Tamayo, estudia desde la historia intelectual un expediente criminal
contra el impresor liberal Manuel Antonio Balcázar por delito de
imprenta en la Medellín de 1846. El expediente criminal es una
fuente poco estudiada en las ciencias sociales, pero la apertura
disciplinaria a la que se abre la historia intelectual le permite al
autor explorar en la construcción de perfiles (de las ideas de un
intelectual) e indaga en la actividad y práctica judicial de la época.
El carácter ideológico de los operadores de la justicia, la descripción
del hecho delictivo, las estrategias de defensa, la opinión pública, la
libertad de prensa, la incriminación son algunos de los elementos
que evidencian la cultura judicial que dan cuenta de la tensión entre
el mundo editorial, la política y la religión.
No es gratuito que el capítulo de Londoño Tamayo cierre
el libro. Dentro de los planteamientos de este proyecto colectivo es
el aporte diferenciado en tanto es el único que emplea un archivo
judicial como fuente para la historia intelectual. De igual manera
el volumen en conjunto es de una singularidad única en el ámbito
nacional, si bien existen importantes trabajos en este campo de
estudios en construcción es el primero en términos colectivos que
reflexiona en las metodologías. Es un material invaluable para que
un estudiante lea ejemplos tangibles que le sirvan como modelo e
inspiración de sus trabajos. Sin embargo, es importante mencionar
por lo menos los libros de Gilberto Loaiza Cano (Manuel Ancízar
y su época (1811-1882) (2004) y El poder letrado en Colombia (2014),
Renán Silva (Los ilustrados de la Nueva Granada, 1760-1908 (2002)),
Ricardo Arias Trujillo (Los Leopardos una historia intelectual de los
años 1920 (2013)) y Juan Guillermo Gómez (Cultura intelectual de
resistencia (2005)).
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�Humanitas, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

Enhorabuena aparece una propuesta que reflexiona en
las metodologías de la historia intelectual en consonancia con
una dinámica grupal. Una de las pruebas es la manera orgánica
como referencian las investigaciones de los otros en sus propios
capítulos. Comparten el interés por consultar archivos de todo tipo,
que les permiten acceder a cartas, diarios, periódicos, entrevistas,
manuscritos, actas de nacimiento, partidas de bautismo, testimonios,
publicaciones y hasta expedientes criminales como fuentes para el
estudio intelectual. Pero la ausencia de un archivo físico tampoco
es impedimento para el investigador. Parte de la concepción de la
historia intelectual permite ampliar el espectro a fuentes de otra
naturaleza como las orales, el canto, la danza, los objetos y de un
sinnúmero de elementos que solo tienen sentido en la forma como
se trate la hipótesis de investigación. Finalmente, el investigador es
el que da sentido al material al que puede acceder, es él quien crea
el archivo en la medida que lo consulta, descubre, copia, conserva,
estudia y difunde en el marco de su trabajo.
Esnedy Zuluaga

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�Reseñas
Humanitas, vol. 1, núm. 2, 2022

Edwidge Danticat: crear peligrosamente
Edwidge Danticat: Crear en peligro: el trabajo
del artista migrante, traducción de Lucía Stecher
y Thomas Rothe, Santiago de Chile: Editorial
Banda Propia 2019, 199 páginas.
Edwidge Danticat: Claire de Luz Marina,
traducción de Lucía Stecher y Thomas Rothe,
Santiago de Chile: Editorial Banda Propia
2021, 254 páginas.
Fecha entrega: 31-01-2022 / Fecha aceptación: 11-2-2022

La madrugada del 07 julio del 2021, Jovenel Moïse, el presidente de
Haití, fue asesinado a tiros en su residencia privada. El magnicidio
conmovió al mundo entero y, por unas semanas, el país caribeño
estuvo en el ojo del huracán. Luego, el olvido se cerniría nuevamente
sobre aquella porción de isla de la cual tenemos noticias de tanto
en tanto, a propósito de sus desastres naturales, sus convulsiones
políticas, su compleja realidad social y económica o sus migraciones
(recuérdense las brutales imágenes de agentes fronterizos
persiguiendo a caballo a migrantes haitianos en la frontera del Río
283

�Leonardo Pérez Díaz / Edwidge Danticat: crear peligrosamente

Grande en EEUU, difundidas en septiembre de 2021 por los medios
de comunicación). ¿Pero estas mediáticas imágenes contribuyen al
conocimiento profundo del país que hace 218 años se transformó
en la primera nación independiente de América Latina, cuya
revolución fue tanto o más gloriosa -y radical- que la francesa? ¿Qué
expresiones culturales y artísticas ha producido esta tierra dolorosa
desde ese simbólico momento? ¿Qué genealogía de intelectuales,
escritores y escritoras se ha gestado en su suelo? Como miembros
de una comunidad de habla hispana, tendemos a centrar nuestra
atención en aquellas obras y creadores/as que comparten nuestra
lengua, excluyendo o dando un tratamiento más ocasional a otras
literaturas (no hegemónicas) que, sin embargo, tienen en común con
la nuestra bastante más de lo que creemos. La literatura haitiana es
un ejemplo de aquello.
En estas líneas acometo un doble propósito: dar cuenta de
dos obras de la escritora haitiano-estadounidense Edwidge Danticat
(Puerto Príncipe, 1969). Por un lado, el libro de ensayos Crear en
peligro: el trabajo del artista migrante (2019) y, por otro, la novela Claire
de Luz Marina (2021). Ambas han sido recientemente editadas en
Chile. No es menor señalar que el empeño editorial de Banda Propia
es pionero, dado que por vez primera estas dos obras son traducidas
para el público de habla hispana. No obstante, la trayectoria
literaria de Danticat tiene larga data: se inicia con la publicación
de la novela Palabras, Ojos, Memoria (1994) y continúa a lo largo de
casi tres décadas con una producción que incluye novelas, varias
colecciones de cuentos, relatos para jóvenes, poemas, artículos de
prensa, ensayos, inclusiones en antologías, importantes premios
(National Book Awards, National Critics Circle Award, Neustadt
International Prize, entre otros) y apariciones públicas en diversos
284

DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.2-12

�Humanitas, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

medios de comunicación. Nacida y educada en su primera infancia
en Haití, Danticat emigra hacia EE. UU. a los doce años y comienza
a escribir en lengua inglesa, aunque con un sustrato latente de creol
y francés, lo cual da cuenta de la multiculturalidad de su perspectiva.
Su trabajo está estrechamente vinculado a la realidad haitiana; los
problemas de la isla, su herencia histórica (americana, francesa,
africana), sus tradiciones (la oralidad aparece una y otra vez en sus
relatos), su naturaleza feraz y accidentada, la migración y la diáspora
en EE. UU., las relaciones marcadas por la violencia (a nivel político,
social, familiar) son tópicos recurrentes en su obra.
En Crear en peligro: el trabajo del artista migrante Danticat
reflexiona largamente sobre la creación artística en momentos de
crisis, violencia y diáspora: “Crear en peligro para gente que lee en
peligro. Siempre pensé que eso era lo que significaba ser escritor.
Escribir sabiendo que, sin importar cuán triviales parezcan tus
palabras, algún día, en algún lugar, alguien podría arriesgar su vida
para leerlas” (20). A través de los 12 ensayos que componen el libro,
la autora nos va presentando una verdadera galería de personajes
(haitianos en su mayoría, activistas, escritores/as, pintores,
fotógrafos) que han creado peligrosamente. El ensayo que inaugura
el libro —y le da título– trata acerca de lo que Danticat considera
su propio “mito de creación”: la ejecución de dos jóvenes haitianos
exiliados (Marcel Numa y Louis Drouin) que en 1964 dejaron su
vida en EE. UU. para convertirse en guerrilleros y luchar contra el
dictador François Duvalier. A partir de ese hecho, la autora reflexiona
sobre la vida y la muerte, la patria y el exilio, la migración y el destino
de Haití en aquellos años en los que “Papa Doc” Duvalier y su
cuerpo privado de seguridad, los tonton macoutes, sembraron el horror
en la sociedad haitiana. Desde luego en aquellos años la literatura
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jugó un rol esencial como forma de resistencia y de humanización,
ante la barbarie imperante. A pesar de los arrestos, las ejecuciones
y la vigilancia, tanto los/las lectores/as como los/as autores/as
pudieron “encontrar el coraje”, la valentía de leer o escribir una obra
prohibida. Según Danticat, se trata de “crear rebelándose contra el
silencio”, aun cuando la lectura y la escritura se vuelvan actividades
peligrosas porque desafían un mandato.
Una de las líneas de reflexión desarrolladas en los ensayos
tiene que ver con la propia autora y su biografía como artista
migrante. Así, en “Camina derecho” narra su viaje a las montañas
a ver a su tía Tante Ilyana, una campesina que a su manera la honra
como escritora llamándola jounalis, periodista. En la misma ocasión,
Danticat reflexiona sobre su oficio escritural y le escribe una
carta a Sophie, la protagonista de su primera novela (fuertemente
cuestionada en Haití por ciertos sectores). Y en “Hijas de la
memoria”, la autora rememora sus primeras lecturas realizadas en
la Biblioteca de Brooklyn, EE. UU., buscando un contacto con sus
orígenes, su tierra natal: Jacques Roumain, Jan J. Dominique y Marie
Vieux-Chauvet se convierten así en sus parientes literarios y ella se
inserta en una genealogía de escritoras haitianas.
Otra de las líneas se relaciona con las biografías de artistas
migrantes que crearon en peligro, en las circunstancias más adversas.
En “Vuelo a casa”, Danticat vincula el ataque terrorista a las torres
gemelas con la vida y obra del escultor Michael Richards, nacido en
Kingston (Jamaica) y fallecido en ese atentado. La obra de Richards
representa a hombres alienados y que no son reconocidos, lo que
expresa sus propios sentimientos existenciales como hombre negro,
artista e inmigrante. Otros artistas que Danticat cita y homenajea en
similares términos son los pintores Héctor Hyppolite y Jean-Michel
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Basquiat (“Fantasmas acogedores”) o el fotógrafo Daniel Morel
(“Acheiropoietos”), todos de procedencia haitiana.
En estos ensayos, tampoco está exenta la discusión sobre
Haití y sus vicisitudes. En “No soy periodista”, se problematiza el
exilio y la violencia política a través de la narración del asesinato
de Jean Dominique, un destacado periodista radial y comentarista
político de Haití, además de amigo de Danticat. Estos temas se
tratan también en “Alzo la voz”, ensayo que expone el desgarrador
testimonio de Alérte Betance, una mujer mutilada por un grupo
paramilitar que debe refugiarse en Brooklyn. En “Bicentenario”,
se reflexiona sobre la Revolución Haitiana y, a partir de ella, se
realiza un balance tras el aniversario de los 200 años de aquella
rebelión negra que fue pionera en el mundo entero y que marcó
el destino y la identidad de la joven nación. El libro finaliza con
el ensayo “Nuestra Guernica”, en donde la autora viaja a Haití,
luego del terremoto de 2010, para cooperar en la búsqueda de su
primo Maxo que ha sido sepultado por un derrumbe. Un texto
emotivo atravesado por la muerte (“la vida, como la muerte, solo
dura yon ti noman, un breve momento”), la vulnerabilidad de la isla
(“el país puede tener estabilidad en un momento y derrumbarse en
otro”), el replanteamiento de su misión como escritora (“ser una
caja de resonancia, que juntaba y luego reproducía las voces de la
devastación”) o la denuncia del racismo de Estados Unidos ante
una posible avalancha migratoria (“mar adentro hay barcos de la
Guardia Costera estadounidense, cuyo rol es interceptar a cualquier
haitiano que trate de tomar una lancha hacia Estados Unidos”).
Por su parte, Claire de Luz Marina es una novela que aborda
el drama de un padre, un humilde pescador que se ve obligado a
entregar a su hija –Claire— a Madame Gaëlle. Este hecho refleja
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�Leonardo Pérez Díaz / Edwidge Danticat: crear peligrosamente

una práctica real, que está enraizada en ciertos sectores rurales de
Haití: las familias pobres entregan a sus hijos a familias de mejor
situación económica, con la esperanza de que tengan un mejor
futuro. Son los restavek, niños de entre 5 y 17 años que –al contrario
de la intención original de sus padres– ocupan habitualmente un rol
de servidumbre al llegar a una nueva familia: la mayoría no asiste a
la escuela, realizan tareas peligrosas y están expuestos a todo tipo de
abusos físicos, sicológicos y sexuales (Unicef).
La noche que Nozias, el padre de Claire, toma la difícil
decisión de entregar a la niña, esta huye por la playa en dirección
desconocida. Este hecho constituye el nudo central del relato. A
partir de esta circunstancia, la voz narrativa va asumiendo distintas
perspectivas, de acuerdo a cada uno de los personajes que nos
presenta: el pescador Nozias, atormentado por los recuerdos de su
esposa (muerta en el parto) y por la culpa de entregar a Claire;
Madame Gaëlle, comerciante acaudalada que ha sufrido la pérdida
de su esposo e hija; Bernard, un joven pobre que sin quererlo se
ve involucrado con las pandillas o quimeras de Cité Pendue; Max
Ardin jr., joven rico que, apoyado por su familia, sigue las lógicas
abusivas propias de la clase alta; Louise George, insigne locutora de
radio de una emisora local, en cuyo programa se escuchan historias
y se revelan verdades; Flore Voltaire, una joven que en su pasado de
restavek fue violada y se convirtió en madre y ahora debe proteger a
su hijo; y Claire, una niña de siete años, cuya madre muerta solo es
un recuerdo en los labios de otros y que, cada año que pasa, teme ser
entregada por su padre a otra familia.
Todos estos personajes entrecruzan sus destinos en Ville
Rose, un pueblo ficticio (como el Macondo de García Márquez, la
Comala de Juan Rulfo o la Santa Teresa de Bolaño) cuyo perímetro,
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visto desde las alturas, se asemeja a una rosa tropical. “En Villa Rose
vivían aproximadamente once mil personas, de las cuales un cinco por
ciento era rico o acomodado. El resto era pobre, algunos pobrísimos.
Muchos no tenían trabajo, otros eran campesinos o pescadores
(algunos eran ambas cosas) o temporeros en las plantaciones de caña”
(17). Trasunto, imagen vívida, metáfora de Haití creada por Danticat y
que aparece también en otros de sus relatos.
El eje central de la novela es la relación padre-hija en un
contexto de precariedad y violencia. Si bien Nozias ama a su hija
y busca su bienestar, son las circunstancias sociales, la miseria
imperante, las que lo llevan a tomar la dolorosa decisión de regalarla
a otra familia. Hay una crítica soterrada, una denuncia implícita hacia
la violencia institucional de un Estado que abandona a las familias
a su suerte y estas, en su desesperación, convierten a sus niños en
restavek con el objetivo (aparente) de darles una mejor vida.
A la vez que el tema central se desarrolla, van apareciendo en
la novela otros asuntos que dan cuenta de la realidad de Haití, pero que
tienen la virtud de traspasar el ámbito local para hacerse universales
(o a lo menos, muy atingentes a la realidad latinoamericana): la
maternidad y sus complejidades; la pérdida y el posterior trauma;
el problema de las pandillas de las barriadas pobres, sus causas y
los efectos que provocan en el tejido social; la imposibilidad de
obtener justicia en una sociedad corrupta; la extrema pobreza y la
desesperada lucha por la sobrevivencia en el gueto; las elites y sus
lógicas abusivas; la sumisión de los pobres ante los poderosos; la
migración a Estados Unidos y la vida en la diáspora. Pero también
la exuberante y magnífica naturaleza, la fuerza y belleza del mar, las
tradiciones orales de los pescadores, la solidaridad de los humildes,
la importancia de la radio como medio de comunicación en Haití.
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Claire de Luz Marina es una novela con oficio: elaborada con
una sabia arquitectura, la voz narrativa va tejiendo (en el sentido
etimológico de la palabra texto: textum, tejido) las existencias
de los habitantes de Villa Rose, anudando de manera magistral
los diferentes destinos de los personajes del relato. La capacidad
de la narradora de abordar una misma situación desde distintas
perspectivas genera un efecto muy sugestivo: la realidad tiene
distintas capas y la narración penetra en cada una de ellas, en un
movimiento concéntrico que posibilita comprender las situaciones
y emociones en toda su complejidad. Como lectores, asistimos al
drama íntimo de la existencia humana que se gesta en el pequeño
poblado de Ville Rose.
Otro elemento para destacar en la obra es la delicada poesía
de la prosa de Danticat. Las imágenes marinas son recurrentes:
“Remó hacia ella y su rostro se relajó cuando vio lo que había
llamado su atención. Estaba rodeada por un brillo deslumbrante.
Era como si en ese lugar el mar se iluminara desde la profundidad
(…) En ese momento era su Lasirèn, su diosa marina de cuerpo
largo y oscuro, de cabellos largos” (45). El mismo nombre de la
niña, Claire Limyè Lanmè: “…era el tipo de nombre que se puede
encontrar en poemas o en cartas de amor, o en canciones. Era un
nombre de amor, no de venganza. Era el tipo de nombre que tenía
el poder de controlar la salida del sol” (129). El estilo de Danticat
alcanza, en ocasiones como éstas, una gran fuerza lírica.
Por último, es destacable el formidable trabajo de traducción
al español de esta novela, ya que, si bien Danticat escribió la versión
original en inglés, el texto contiene abundantes expresiones,
canciones y poemas en creol y francés, reflejo de la visión de
mundo y la cultura representada en la obra. Frente a estos rasgos
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plurilingües de la escritura de Danticat, la edición comentada respeta
la propuesta estética de la autora y para el lector de habla hispana no
existe dificultad alguna con relación a la comprensión.
En suma, ambas obras constituyen una magnífica
oportunidad para quienes deseen acercarse al universo cultural
de Haití y a la producción de una de las escritoras haitianas más
celebradas en los últimos años. A su vez, no me cabe duda de que
la lectura de Danticat contribuirá a la comprensión e integración
de la creciente comunidad haitiana que, en los últimos años, ha
migrado a diferentes países de Latinoamérica en busca de nuevas
oportunidades de vida.
Leonardo Pérez Díaz

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                    <text>�D.R. 2022 © Humanitas. Revista de Teoría Crítica y Estudios Literarios, Vol. 1, No. 1, juliodiciembre 2021, es una publicación semestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo
León, a través del Centro de Estudios Humanísticos, Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías,
Piso 1, Avenida Alfonso Reyes #4000 Norte, Colonia Regina, Monterrey, Nuevo León, México.
C.P. 64290. Tel.+52 (81)83-29- 4000 Ext. 6533. https://revhumanitas.uanl.mx Editor Responsable:
Víctor Barrera Enderle. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo 04-2022-020212344100-102, ISSN
en trámite ambos, ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última
actualización de este número: Centro de Estudios Humanísticos de la UANL, Mtro. Juan José
Muñoz Mendoza, Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías, Piso 1, Avenida Alfonso Reyes #4000
Norte, Colonia Regina, Monterrey, Nuevo León, México. C.P. 64290. Fecha de última
modificación de 19 agosto de 2021.
Rector / Santos Guzmán López
Secretario de Extensión y Cultura / Celso José Garza Acuña
Director de Historia y Humanidades / Humberto Salazar Herrera
Titular del Centro de Estudios Humanísticos / César Morado Macías
Director de la Revista / Víctor Barrera Enderle

Autores
Alberto Enríquez Perea
Aleida Alexandra Argueta Castañeda
Nora Elvia Cruz Camacho
Rosa María Gutiérrez
Mónica Torres Torija
Michelle Monter Arauz
Nínive Vargas de la Peña
Coral Aguirre
Ana Patricia Torres Vázquez
María Fernanda Martínez Quintanilla
Carlos Rutilo
Editor Técnico / Juan José Muñoz Mendoza
Corrección de Estilo / Francisco Ruiz Solís
Maquetación / Concepción Martínez Morales

Se permite la reproducción total o parcial sin fines comerciales, citando la fuente. Las opiniones
vertidas en este documento son responsabilidad de sus autores y no reflejan, necesariamente, la
opinión de Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Este es un producto del Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad Autónoma de Nuevo
Léon. www.ceh.uanl.mx
Hecho en México

�HUMANITAS
Revista de Teoría,
Crítica y Estudios
Literarios

El Maestro. Revista de Cultura Nacional:
en el origen del universo educativo y cultural vasconcelista
“El Maestro. Revista de Cultura Nacional:
at the origin of José Vasconcelos's the educational and cultural
universe”
Alberto Enríquez Perea
Universidad Nacional Autónoma de México
orcid.org/0000-0002-5870-7231
Fecha entrega: 25-1-2021 Fecha aceptación: 30-3-2021

Editor: Víctor Barrera Enderle. Universidad Autónoma de
Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos, Monterrey,
Nuevo León, México.
Copyright: © 2021, Enríquez Perea Alberto. This is an open-access
article distributed under the terms of Creative Commons
Attribution License [CC BY 4.0], which permits unrestricted
use, distribution, and reproduction in any medium, provided

the original author and source are credited.

DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-1
Email: enriquezperea@yahoo.com

�Artículos
Humanitas, vol. 1, núm. 1, 2021

El Maestro. Revista de Cultura Nacional:

en el origen

del universo educativo y cultural vasconcelista
Alberto Enríquez Perea
Facultad de Ciencias Políticas y Sociales
Universidad Nacional Autónoma de México
enriquezperea@yahoo.com

Fecha de entrega: 25-1/-2021 / Fecha de aceptación: 30-3-2021

Resumen. El presente artículo narra y analiza uno de los aspectos más
importantes de la vida de José Vasconcelos, hacer de la educación un elemento sustantivo de la vida nacional y tener los elementos para hacerla
realidad. Asimismo, se rememora su pasado convencionista, sus reflexiones sobre la educación, la idea maderista que la hizo suya: con educación
el hombre es libre y en libertad puede construir y defender un Estado
democrático y de derecho. A Vasconcelos se le presentó con el triunfo de
los sonorenses la oportunidad de llevar a cabo sus ideas y para ello, como
rector de la Universidad Nacional, las impulsó para que fueran una realidad. Entre esas tareas que eran sustantivas de su pensamiento educativo
estaba la creación de El Maestro. Revista de Cultura Nacional. Y como todo
lo que emprendía el oriundo de Oaxaca la revista la pensaba en grande.
Grande por el número de ejemplares, grande por lo que contenía, grande
por su diseño y sus ilustraciones, grande por el mensaje que llevaba. La
anunció como parte de su gran proyecto educativo, sin olvidar los libros
de “pastas verdes”, y la concibió para que a través de ella dar a los mexicanos elementos de información y de cultura nacional y universal. Para ello
reunió a un grupo de intelectuales mexicanos para que le dieran forma y
contenido tal como él la había diseñado. Así pues, en torno a la revista se
reunieron todos aquellos que tenían un espíritu reformista o regeneracionista,
pues El Maestro. Revista de Cultura Nacional era un símbolo de esta etapa
que Vasconcelos quería y ahora inspiraba e impulsaba. Colaboraban los

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�Alberto Enríquez Perea / El Maestro

espíritus más finos y de mayor raigambre de nuestra América y de Europa.
Páginas que se rescataron o se tradujeron de los autores dilectos del educador y filósofo mexicano. Por fin se tuvo la revista y fue uno de los medios
que acompañaron a Vasconcelos en esta odisea transformadora y generosa por la educación y la cultura de todos los mexicanos. En este recuento
de esos días se podrá observar el ánimo y ambiente que prevalecía en esta
gran cruzada por la educación pública en México.
Palabras claves: revista, libros, lectura, educación, democracia.
Abstract. This article narrates and investigates one of the most important aspects of José Vasconcelos´s life, making education a fundamental
element of national life. Likewise, his “conventional past” is reminded,
his reflections on education he made it his own the Maderista idea: with
education, man is free and in freedom can build up and defend a democratic rule of law. Vasconcelos was awarded with the opportunity to
carry out his ideas, due to the achievements of the “sonorenses”, as the
Universidad Nacional rector, he endorsed them, so they became a reality.
Among those tasks that were fundamental of his educational thinking was
El Maestro. Revista de Cultura Nacional. Everything that the native of Oaxaca
undertook, the magazine was profitable. The magazine was part of his
terrific educational project, without forgetting the books known as “pastas
verdes”, and he envisioned it so that through it he would give Mexican’s
elements of information and national and universal culture. The magazine
was a symbol of this phase. The brightest and most deeply rooted spirits
of America and Europe collaborated. Pages were rescued or translated
from the favorite authors of the Mexican educator and philosopher. Finally, the magazine come with Vasconcelos in this odyssey for the education
and culture of all Mexicans. In summary, you might see the attitude and
the environment that prevailed in this great struggle for public education
in Mexico.
Key words: magazine, books, reading, education, democracy.

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DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-1

�Humanitas, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

La hora de Vasconcelos.
El año de 1920 fue en la vida de José Vasconcelos uno los más
importantes. Al fin tenía la posibilidad de hacer algo que, por los
menos desde hacía una década deseaba tener, una alta responsabilidad para realizar una obra educativa de alcance nacional y un medio
para expresar sus inquietudes y su pensamiento. Para llegar a este
momento clave en la vida del país y de la biografía del oaxaqueño
recorrió un largo camino. Mas la hora llegó. El aprendizaje que
tuvo a lo largo de los años fue fundamental en su pensamiento al
dotarlo de los instrumentos que necesitaba y que los puso en inmediato ejercicio cuando asumió las responsabilidades que le asignó el
gobierno mexicano.
Ese camino largo, sinuoso, paradójico, acaso empezó, como
dice uno de sus estudiosos, Benito Guillén Niemeyer, cuando la madre de Vasconcelos le daba “enseñanza religiosa”, que las vivía “con
pasión” así como la “instrucción en la historia y el cariño por la
tierra” (2008: 41). Efectivamente, cuando el ex maderista escribía
Ulises criollo. Vida del autor escrita por él mismo tuvo una “visión imborrable” sobre ese episodio que hubo en su infancia. Lo dejó por
escrito para que nunca olvidara sus orígenes ni los renegara:
Mi madre retiene sobre las rodillas el tomo de la Historia Sagrada.
Comenta la lectura y cómo el Señor hizo al mundo de la nada,
creando primero la luz, enseguida la tierra con los peces, las aves
y el hombre. Un solo Dios único y la primera pareja en el Paraíso.
Después, la caída, el largo destierro y la salvación por la obra de
Jesucristo; reconocer al Cristo, alabarlo; he allí el propósito del
hombre sobre la tierra. Dar a conocer su doctrina entre los gentiles, los salvajes; tal es la suprema misión (1936: 10).
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�Alberto Enríquez Perea / El Maestro

Vasconcelos, en su sacerdocio laico, hizo cosa parecida a las
enseñanzas cristianas: exaltaba la obra de Dios y la de Atenea porque su “suprema misión” era llevar el nuevo evangelio: el alfabeto
a una nación para liberarlo de la esclavitud que daba la ignorancia.
Guillén Niemeyer (2008: 46) también apunta una fecha axial en la
vida de Vasconcelos que fue la de 1909. Tres cosas le sucedieron
que le cambiaron la forma de ser y el pensar del joven y próspero
abogado: nació su primer hijo, asumió la dirección del semanario
El Antirreeleccionista y se fundó el Ateneo de la Juventud. Tres momentos claves en la vida personal y nacional. Y, sin embargo, fueron
Francisco I. Madero y el maderismo los que hicieron posible que
redefiniera su vida y sus propósitos. Cuando tomó la determinación
de lanzarse a la lucha política lo hizo con toda su energía, con toda
su voluntad y su pensamiento para tener un país diferente al porfirismo; es decir, un país democrático.
En esta etapa aprendió mucho: organizó a los “ciudadanos”,
hizo todo lo que tenía a su alcance para que los hombres y mujeres abandonaran la “indiferencia” ante los problemas nacionales,
redactó el lema Sufragio Efectivo y No Reelección, aprendió a ser buen
orador, a hacer discursos, y de sus fracasos: obtuvo múltiples lecciones. Como aquel día que frente a su auditorio expresó: “antes” de
“intentar democracia y actividad política, el pueblo necesitaba emprender la campaña del agua y del jabón” (1936: 356-366); y le llovieron las críticas. Y, en el semanario bajo su orientación, logró que
tuviera suscritores en casi toda la República, además, “en ella vaciamos nuestro encono contra el régimen” y apareció en la misma publicación “un talento inédito de no pocos compañeros” (1936:366).
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�Humanitas, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

Por otra parte, Madero ponía toda su atención en los escritos que
Vasconcelos publicaba en El Antirreeleccionista. Susana Quintanilla,
a quien se le deben estudios sobresalientes sobre los ateneístas, nos
dice que el “autor preguntó al líder, por intermediación de un tercero, qué opinaba de sus escritos. Madero respondió lo siguiente:
‘Todo lo que él escribe me gusta por la serenidad y el reposo que
revela […]. Al leer esos artículos no parece que vienen de un joven como Vasconcelos, sino de una persona de edad’” (Quintanilla,
2008: 283).1
Desde el Ateneo de la Juventud, dice Roberto Lasa Cavonia, Vasconcelos se opuso al positivismo con “un ideal, una mística, el alma y la música, la literatura, el arte” (2008: 22). Y en esta
línea, Leticia Padilla Arriaga abundaba al decir que la “belleza, el
amor, la libertad, la voluntad fueron valores que siempre privilegió”
(1987:20). Es decir, que empezaba a germinar esa “visión humanística
y no sólo humanitaria” en el abogado oaxaqueño.2 A partir de los
años ateneístas adquirió su “nihilismo nietzscheano y la metafísica
bergsoniana” de acuerdo con Kevia Aréchiga del Río (2019: 29); y
del “espiritualismo francés elaboró la idea de una educación para la
democracia”, según Berenice Amador Saavedra (2013:119). Para redondear estas opiniones, con palabras de Miguel Enrique Morales:
“los ateneístas enarbolaban el humanismo, el afán de saber, la fe en
la educación” (2020). En resumen, como lo dijo otro de sus estu1 Véanse también estos otros estudios sobre ateneístas de Susana Quintanilla: A salto de mata. Martín Luis Guzmán en la Revolución Mexicana, México, Tusquets Editores, 2009; “¿Por qué importa José Vasconcelos?”, en Revista
Mexicana de Investigación Educativa, vol. 22, núm. 75, octubre-diciembre de
2017.
2 Los adjetivos son de Roberto Ernesto Lasa Cavarria (22).
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-1

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�Alberto Enríquez Perea / El Maestro

diosos, José Joaquín Blanco, fue aquí donde “dio su primer grito de
guerra, de rebeldía totalizante, con una convocatoria al intelectualismo. Un intelectualismo muy intelectual: el de Nietzsche, Schopenhauer, Wagner, Bergson, sus inspiraciones de toda la vida” (2020).
Vasconcelos conoció los pormenores de la lucha electoral
maderista, su triunfo, el desconocimiento del resultado electoral, el
exilio, la revolución de 1910-1911 y también el gesto de Madero
cuando venció a las fuerzas federales y la rendición del porfirismo:
el alto grado de civilidad al no querer derramamiento de sangre sino
construir un Estado democrático y de derecho. En los quince meses de gobierno maderista igualmente observó que el presidente aumentaba el gasto para la educación en un cincuenta por ciento más
que el porfirismo. Se pasó, tomando en cuenta el gasto más alto que
se hizo en esa época de cerca de ocho millones de pesos, a doce
millones y así se establecieron las “primeras escuelas rurales sostenidas por la Federación”. También Vasconcelos recordaba en su Ulises
Criollo que la Universidad le era “antipática” a Madero por ser positivista y deseaba sustituirla “con un espiritualismo libre”. Pero ¿por
qué tanto interés de parte de Madero de “difundir la enseñanza”?
Porque la “enseñanza respondía al deseo de cimentar la democracia”, de acabar con el “sistema de sacrificios humanos” y terminar
de una vez por todas la época de la “supremacía del bruto armado”.
Madero deseaba un país “civilizado constructor” para que cambiara
el “sentido de la historia nacional” (Vasconcelos, 1936: 505).
Mas esta experiencia democrática maderista terminó con el
retorno del “sistema de sacrificios humanos”. Así pues, Vasconcelos tomó el derrotero de los seguidores y simpatizantes de Madero:
destierro, secretario de Instrucción Pública y Bellas Artes por brevísimo tiempo en la era de la Soberana Convención Revolucionaria,
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�Humanitas, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

colaborador de Venustiano Carranza y posteriormente su acérrimo
adversario. Arreola Martínez nos recuerda que el oriundo de Cuatro Ciénegas nombró al de Oaxaca director de la Escuela Nacional
Preparatoria, “pero lo cesó después de una semana, ante su negación de pronunciarse contra Villa y Zapata”. Más tarde, cuando el
oaxaqueño estuvo en la Soberana Convención dio “forma jurídica
a la voluntad de Villa y Zapata al desconocer a Carranza” (Arreola
Martínez, 2009: 6).
Martha Robles, por su parte, con documentos en la mano,
señala este episodio que nos permitirá conocer otro perfil de Vasconcelos. Mientras el antiguo director de El Antirreeleccionista deseaba, ante la invasión estadounidense al Puerto de Veracruz, la conciliación, Carranza quería sentar un precedente contra la intervención
extranjera en nuestro país. Esta “lección moral” que le dio el primer
Jefe del Ejército constitucionalista nunca se la perdonó3 y se convirtió desde entonces en su más acérrimo contendiente. Como prueba
de ello tenemos: La caída de Carranza. De la dictadura a la libertad
(1920) y su exaltación al obregonismo.
Y, sin embargo, Vasconcelos dejó este reconocimiento de la
obra del presidente de la República asesinado en medio de artificios
verbales que sólo nos indican lo que le pesaba reconocer los aciertos
de sus antagonistas. He aquí sus palabras:
con Agua Prieta triunfó el carrancismo sin Carranza; la plebe
sin su jefe; con ella, una doctrina o seudo doctrina canalla, […]:
Carranza había sido un gran hombre, un estadista, un patriota,
pero había cometido un error; la imposición de Bonillas; o sea,
oponerse al triunfo de Obregón; o sea negarse a que una fac3 Véase la tesis de Martha Robles, Entre el poder y las letras: Vasconcelos
en sus memorias (1988).
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-1

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�Alberto Enríquez Perea / El Maestro

ción de los suyos se quedase con todo el botín… Lo demás, el
crimen verdadero, quedaba absuelto, era perfecto…” (Vasconcelos, 2011: 21)

La hora de Vasconcelos llegó en 1920 dotado de una gran
experiencia política, educativa, periodística y de divulgación de su
obra que era conocida en buena parte del mundo hispanoamericano: Pitágoras. Una teoría del ritmo (1916), Monismo estético (1918), Divagaciones literarias (1919), Artículos (libros que leo sentado y de pie) (1920),
Estudios indostánicos (1920). Muy bien sabía cómo movilizar las conciencias: con la palabra y la letra impresa. Pero se daba a querer.
Según él, al triunfar los sonorenses, caído y asesinado el presidente
de la República, se quería dedicar a su “trabajo profesional”. Pero ya
sostenía pláticas con los emisarios de los triunfadores. Vasconcelos
mismo era y pertenecía a esas fuerzas que derrotaron y sacrificaron
a Carranza. Los emisarios o mensajeros de los sonorenses se acercaban y la preguntaban qué deseaba. Y en entre sus anhelos germinaba
aquella idea que pronto fue realidad: “me obsesionaba -confesaba
en La tormenta- la idea de la Universidad, como base para crear el
Ministerio, que acaso transformaría el alma de México” (1936: 507).
Su anhelo se logró al ser nombrado rector de la Universidad
Nacional de México. Su discurso de toma de posesión de la Rectoría, lo reconoce muy bien Álvaro Matute, es un “manifiesto, es anuncio de una actividad en el cual el ciclo iba a cumplirse. Él tenía que
llevar la Revolución a la Universidad. Las vías paralelas que había
transitado desde 1910 tenían que juntarse. Eso comenzó a suceder
desde junio de 1920” (1983: 11).
Recordemos las palabras del rector Vasconcelos dichas en
ese mes de junio:
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�Humanitas, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

Yo soy en estos instantes, más que un nuevo Rector que sucede a
los anteriores, un delegado de la Revolución que no viene a buscar
refugio para meditar en el ambiente tranquilo de las aulas, sino a
invitaros a que salgáis con él a la lucha, a que compartáis con nosotros las responsabilidades y los esfuerzos. En estos momentos
yo no vengo a trabajar por la Universidad, sino a pedir a la Universidad que trabaje por el pueblo. El pueblo ha estado sosteniendo a
la Universidad y ahora a menester de ella, y por mi conducto llega
a pedirle consejo (1950: 9).

Desde este primer día de su rectorado Vasconcelos se propuso que, para combatir la ignorancia y la pobreza, había que hacerlo a través de reformas constitucionales, es decir, elaborar una
la Ley para crear lo que hoy se denomina Secretaría de Educación
Pública y que esta Ley saliera de la Universidad. Además, lanzó una
convocatoria para que las mujeres hicieran “compaña contra el analfabetismo” y creación de comedores para alumnos, entre otros proyectos. Para hacer posible toda esta tarea se necesitaban los sabios
y los artistas mexicanos. Llamaba a todos ellos porque deseaba que
México fuera país de “hombres libres”, para impulsar la educación
y la enseñanza y no olvidar a los indígenas (Vasconcelos, 1950: 1112). El rector trabajó incansablemente desde ese día sin dejar de
atender las propias responsabilidades que tenía con la Universidad
y, a tal grado se involucró en una reforma universitaria que le dio
escudo y lema: Por mi raza hablará el espíritu, que “significa[…] la
convicción que la raza nuestra elaborará una cultura de tendencias
nuevas, de esencia espiritual y libérrima. Sostendrán el escudo un
águila y un cóndor apoyado todo en una alegoría de los volcanes y
el nopal azteca” (en Sicilia, 2001: 125). Y con este acto, de acuerdo
con lo que dice Eva Hernández Avilés, “inmortaliza su convicción
DOI: https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-1

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�Alberto Enríquez Perea / El Maestro

más profunda, que expresaría ampliamente en La raza cósmica: la idea
que toda América Latina debe trabajar junta hacia el bienestar y la
unidad espiritual, para crear una nueva sociedad de hombres verdaderamente libres” (2014: 58).
Mas no sólo llamó sino buscó y se hizo de un equipo que lo
entendió y lo siguió en sus proyectos culturales, educativos y editoriales. Este grupo fue el que dio impulso, vigor y fortaleza a los proyectos vasconcelistas: Daniel Cosío Villegas, Samuel Ramos, Eduardo Villaseñor, Julio Torri, Mariano Silva y Aceves, Pedro Henríquez
Ureña, Jaime Torres Bodet, Rafael Martínez, Eulalia Guzmán, Miguel Bernard, Adolfo Best Maugart, entre otros. Aunque en el camino algunos se separaron por discrepancias y malentendidos.4 Mas la
plaga de la ignorancia había que extinguirla con la vacuna de la letra
impresa y que los signos alfabéticos circularan por todo el cuerpo de
México para lograr un país vigoroso y dispuesto enfrentar los más
grandes desafíos. El Estado y la Universidad estaban listos para emprender esta campaña en contra del mal endémico. Y el hombre que
era puente entre estas dos grandes instituciones nacionales estaba
listo, se llamaba Vasconcelos.5
Ejemplo sin igual se dio en el México de la Revolución
Mexicana. El propio rector de la Universidad reconoció el apoyo
que le concedieron, primero, Adolfo de la Huerta, en su carácter
de presidente provisional (1920) y, después, como secretario de Hacienda (1920-1923), así como del presidente constitucional, Álvaro
4 Véanse Enrique Krauze: “Vasconcelos: libros, aulas, arte” (en Matute
Aguirre, 2011: 3-16), Javier Garciadiego: Autores, editoriales, instituciones y libros. Estudios de historia intelectual (2015), y Federico Lazarín Miranda, “José
Vasconcelos: Apóstol de la educación” (2009).
5 Título del libro de José Joaquín Blanco, que tomo prestado.

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Obregón (1920-1924).6 Gracias a esos esfuerzos compartidos y a las
altas responsabilidad del Estado y de la Universidad Nacional, pronto circularon miles de libros, ediciones de clásicos mexicanos y universales, creación de bibliotecas y también, una revista. Revista que
siempre fue anunciada por Vasconcelos como uno de los proyectos
culturales más importantes en su gestión como rector y secretario
de Educación Pública.
El Maestro. Revista de Cultura Nacional
El año nuevo de 1921 trajo noticias alentadoras para la “educación
del pueblo”. El 19 de enero se dio a conocer la creación de la editorial universitaria. Por disposición del presidente de la República,
Álvaro Obregón, los Talleres Gráficos de la Nación pasaban a depender de la Universidad Nacional. Así pues, “sin demora”, el rector
José Vasconcelos ya tenía sus planes para ejecutarse al instante. En
tres secciones dividió las tareas de los Talleres: 1) la de “ejecutar los
trabajos de imprenta de los distintos departamentos del Gobierno”,
2) la “edición de libros de textos de las escuelas oficiales”, y 3) la que
el rector consideró la más importante: la edición de “obras de cultura general”. Ocasión para anunciar la colección llamada de “pastas
verdes”. Este plan era ambicioso. Más de treinta autores, y algunas
de sus obras en varios volúmenes, con un tiraje de “por los menos”
treinta mil ejemplares. Más diez “obras notables que serán designadas por el público” y todo el proceso editorial se cuidaría para tener
libros de calidad: desde la selección y traducción a la creación de una
comisión y colaboraciones remuneradas (en Sicilia, 2001: 118).
6 Véase Hombre, educador y candidato, introducción, selección y notas
de Guadalupe Lozada León (1998).
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El rector explicaba la importancia y selección de los siguientes títulos y autores en donde estaba toda su huella, sus autores preferidos, sus dilectas lecturas. Así Vasconcelos explicó: “Se comienza
con la Ilíada de Homero que es la fuerte raíz de toda nuestra literatura y se da lo principal de los clásicos griegos, los eternos maestros. Se incorpora después una noticia sobre la moral budista que es
como anunciación de la moral cristiana y se da enseguida el texto de
los Evangelios que representa el más grande prodigio de la historia
y la suprema ley entre todas las que norman el espíritu; y la Divina
Comedia, que es como una confirmación de los más importantes
mensajes celestes”. El rector también manifestó que el “anuncio de
tal feliz acuerdo” hacía que la Universidad declare este día como el
“más importante en toda su historia” en que se puso “a sus órdenes
una casa Editorial”. Confiaba en que recibiría “ayuda” y “colaboración de todo el pueblo mexicano en la noble empresa” (en Sicilia,
2001: 119).
Y poco tiempo después hizo otro anuncio, la “Fundación de
una gran revista educativa”. Por acuerdo del presidente de la República la Universidad Nacional debería “fundar muy próximamente
una Revista con los más altos propósitos educativos”. La revista
completaba la labor que ya se estaba haciendo de editar y distribuir
libros y folletos y, como estos, debería llegar a todos los “habitantes
de la República”. En esta revista el público encontraría “el dato
útil, la información aprovechable, en una palabra, les permitirá sentir las palpitaciones que producen los más avanzados movimientos
de ideas en el mundo, ampliando los horizontes del obrero y del
campesino, estimulando el estudio de profesionistas y escolares, animando con sugestiones prácticas a los industriales y explotadores
de la tierra y vigorizando el espíritu de todos” (en Sicilia, 2001: 121).
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El tiraje de la revista debería tener un número “máximo”
para llegar a los que sabían “leer y escribir y se interesen por su
propio cultivo”. Porque el gobierno mexicano ponía “al servicio de
todas las clases sociales del país, un órgano de divulgación con las
ideas más nuevas, que servirá a la vez de vehículo para la difusión
de las actividades pensantes mexicanas”. La revista, además, estaba
abierta a todos los mexicanos que quisieran y deseaban escribir y,
sobre todo, “contribuir a esta obra de cultura que aportará las máximas enseñanzas extranjeras y llevará fuera del país la vibración de
nuestra sociedad con las más altas aspiraciones de mejoramiento”
(en Sicilia, 2001: 121).
La Universidad Nacional era la encargada de la distribución
de la revista, era gratuita y se llamaría El Maestro, cuyas oficinas estaban en la calle de Gante, número 3, y sus directores eran Enrique
Monteverde y Agustín Loera y Chávez. Para Francisco Monterde,
Vasconcelos la “puso bajo la guía de dos hombres con caracteres
complementarios”, es decir, uno “estático” y el otro, “dinámico”
(Monterde, 1963: 124), respectivamente.
Evidentemente, este último, hidrocálido, nació el 10 de marzo de 1893 y tenía una larga experiencia editorial y funcionario de
probidad. Fue subdirector de la Biblioteca Nacional (1915-1916).
Fundó y dirigió la Escuela Nacional de Bibliotecarios y Archivistas
(junio de 1916-noviembre de 1917). Al lado de Julio Torri fundaron y dirigieron Cvltura. Antología quincenal de buenos autores que, para
septiembre de 1919, había publicado VIII tomos, 48 títulos, entre
otros, Cartones de Madrid, de Alfonso Reyes; poesías de Sor Juana
Inés de la Cruz, Ignacio Altamirano y Manuel José Othón; cuentos
de Micrós, Manuel Gutiérrez Nájera, Voltaire, y a Selma Lagerlöf,
Premio Nobel de literatura (1909). En ese mismo año de 1919 creó
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con Enrique González Martínez la editorial México Moderno, casa
que editó la revista México Moderno, dirigida primero por el poeta
jalisciense, después por Manuel Toussaint y el citado Loera y Chávez, que fue “presencia cenital de la incipiente cultura posterior a la
Revolución”, de acuerdo con Sheridan (2021); la Revista Musical de
México de Manuel M. Ponce y Rubén M. Campos (tomo I, 12 números, 15 de mayo de 1919 a 31 de mayo de 1920), Boletín Bibliográfico,
y la colección Biblioteca de Autores Mexicanos Modernos.7 Sobre
Monteverde, no hay muchos datos.
Por último, hay que hacer notar que el Boletín de la Universidad anunció el advenimiento de la revista de esta manera: “Nunca
como ahora el Gobierno de la República pone al servicio de todas
las clases sociales del país, un órgano de divulgación con las ideas
más nuevas, que servirán a la vez de vehículo para la difusión de las
actividades pensantes mexicanas” (en Ortega Ibarra, 2004: 63).
Pero, por si no era suficiente lo que el rector de la Universidad Nacional estaba haciendo por la revista, personalmente se dirigió a escritores para solicitarles colaboración para la publicación
recién anunciada porque estaba ya en proceso de edición su primer
número. Tal fue el caso de Carlos Pellicer que Vasconcelos, en carta
de 14 de febrero de 1921, le informó, primero que, por acuerdo del
presidente de la República, la Universidad a su cargo iba a fundar El
Maestro, “con los más amplios propósitos educativos”. Se deseaba y
se quería hacer una “publicación de máxima importancia por su cir7 Véanse Carlos Rubio Pacheco: “Agustín Loera y Chávez (1893-1961)
(en Aurora Ocampo, 2003: 396); y el Archivo Carlos Pellicer. Sección
Correspondencia General (1906-1976). Serie: Léveillé, Charles H. – Loryeus,
Nino. Carpeta: Loera y Chávez, Agustín (1916-1953). Documento 8. Biblioteca Nacional de México.

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culación” y que fuera al mismo tiempo “una obra de cultura intensa
y eficiente”. Y último, que el propósito del gobierno mexicano era
“estimular la educación de todas las clases sociales del país creando
un órgano capaz de interesar al mayor número de personas, así por
su texto cuidadosamente dirigido como por la forma breve, sencilla
y clara de sus escritos”. Lo invitaba pues, a escribir un artículo sobre
Congresos estudiantiles latinoamericanos, pues Pellicer era uno de
los más distinguidos miembros de la Federación de Estudiantes de
México que estuvo en Colombia y Venezuela difundiendo la doctrina internacional de la Revolución Mexicana y fundó la Federación
de Estudiantes de Colombia. Por lo tanto, Vasconcelos le pidió que
su artículo lo debería entregar el 20 de este mismo mes, pues la
revista saldría el primero de marzo de 1921.8 Empero, el primer número de El Maestro. Revista de Cultura Nacional apareció el 1º de abril
de 1921, bajo la dirección de Monteverde y Loera y Chávez.
Los investigadores y tesistas que se han dedicado al estudio
de esta revista, en forma parcial, por temas o en lo general, coinciden en que esta publicación era para “fomentar la obra educativa”
que el rector Vasconcelos estaba impulsando, como lo señala Luis
de la Peña Loredo (2017: 73). A su vez, Ileana Casasola Ruiz Pérez
cree que era para “brindar un espacio al magisterio” (2006: 102).
Berenice García Arteaga asegura que fue la más “relevante” de este
periodo vasconcelista, “planeada como pequeño manual de cultura
general” e “integral, útil para el público más culto, como para los
alumnos de escuelas e incluso funcionó como revista familiar, por
8 Carta de José Vasconcelos a Carlos Pellicer. México, 14 de febrero de 1921,
consultada en el Archivo Carlos Pellicer de la Biblioteca Nacional de México.
Sección Correspondencia General (1906-1976). Serie: Varios (III). Vázquez Gómez, Elena. Carpeta: Vasconcelos, José (I) (1921-1924). Documento 2.
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su amplitud temática” (2006:108). Coincide Leticia Padilla Arriaga
en esa visión y agrega que, en El Maestro se encontraban artículos
“con contenidos educativos […] y era al mismo tiempo informativo,
cultural y de conocimientos prácticos” (1987: 30). Tienen toda la
razón los autores anteriormente citados. El Maestro. Revista de Cultura
Nacional se convirtió en una de las mejores cartas de presentación de
Vasconcelos para realizar su obra educativa, cultural y difusión donde se encontraban herramientas básicas para el quehacer cotidiano
del mexicano y que circuló ampliamente por nuestro país y se envió
a varias repúblicas americanas.
Y como se hizo con los libros de los “clásicos” o de “pastas
verdes” su tiraje fue algo nunca visto en México. El responsable
de la política educativa, en la conferencia que dictó en Washington
en 1922, dijo que se tiraban sesenta mil ejemplares y se repartían
“gratuitamente entre escuelas, maestros de México y de la América
Latina” (en Sicilia, 2001: 155-156). Sin embargo, María del Rocío
García Rey (2006: 30), tomando nota de las cantidades estimadas
por Claude Fell y José Joaquín Blanco, quienes opinaban que la edición de El Maestro. Revista de Cultura Nacional oscilaba entre 50 y 60
mil ejemplares, arriesga una cifra más impactante: 75 mil; lo mismo sugiere Basila Delgado (1983: 67-68). En contraparte, Engracia
Loyo (2020) y Carlos Ortega Ibarra (2004: 54) sostienen que fueron
50 mil ejemplares los que se publicaron.
Gracias a las investigaciones que hizo el último autor citado
en el Archivo de la Secretaría de Educación Pública y al acopio de
documentos del Departamento de Bibliotecas también sabemos que
el costo de la revista fue de $9,190,50. Y de este monto, $4,940.70
fueron para el papel, $4,030.80 para pagar los sueldos de empleados y $220 para gastos generales y de colaboración. Así pues, por
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un tiraje de cincuenta mil ejemplares la revista costó $0.18 (Ortega
Ibarra, 2004: 77).
Si se compara el número de ejemplares de los “clásicos” con
los de la revista se observará todavía más su importancia como obra
de difusión y divulgación de la educación, la enseñanza y la cultura.
Ortega Ibarra, estudioso minucioso de estos menesteres, nos dice
que de las Vidas ejemplares de Romain Rolland y los Evangelios se editaron 25 mil ejemplares; de las Eneadas, de Plotino, cinco mil. Loyo,
interesada también en estos aspectos, señaló que de La Ilíada se hicieron 38,940 ejemplares; de Esquilo, 15 mil; y de La divina comedia
de Dante, 6,300. El costo de cada libro de los clásicos era de “$0.95
aproximadamente y se vendían a un peso, pero se repartían gratuitamente en escuelas y bibliotecas” (2020). Hubo otras ediciones de
gran tiraje como la Historia Nacional de Justo Sierra: 100 mil volúmenes y La muerte de Juan Hidalgo de Lope de Vega: 50 mil. Mientras
que Ezequiel Castillo Braun señala que, en el caso especial de El
Quijote, como no se pudieron adquirir los derechos para una edición
popular, “en su lugar se compraron en España 50,000 ejemplares”
(2008:36).
Un lujo para una revista contar con el siguiente personal para
todo el proceso de edición. Vicente Lombardo Toledano era el jefe
del Departamento de Bibliotecas y veló por ella hasta 1921; a partir
de 1922 lo fue Carlos Pellicer y, por último, Jaime Torres Bodet. El
Departamento Editorial, de julio de 1921 a febrero de 1922, estuvo
en manos de Julio Torri. En la redacción estuvieron, en diferentes
momentos, José Gorostiza, Juan José Tablada, Atenógenes Pérez
y Soto, que también fue administrador. Salomón de la Selva, poeta
nicaragüense, uno de los traductores, como también lo fue Torri. Y
entre los ilustradores y dibujantes que dejaron su huella y que sus
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trabajos en la revista han ameritado señalamientos importantes están Antonio Gómez, Gabriel Fernández Ledezma y Diego Rivera.
Justamente uno de los estudiosos del pintor guanajuatense,
Ricardo Pérez Escamilla, nos dice que, en esa revista, en el tomo II,
número 1, de octubre de 1921…
…Rivera muestra una tipografía que, inspirada en los glifos y estelas mayas, nos remite al tablero de Cruz de Palenque y que se
constituye por méritos propios, en una obra de arte en sí. De
hecho el dibujo ya pone al descubierto el conocimiento que Rivera tenía del mundo prehispánico y su versión estética moderna,
elementos que estarían presentes en toda su obra. (2007: 66)

Además, este estudioso consideraba que, a partir de este año
de 1921, “las ilustraciones de Diego Rivera empezaron a constituirse
en códices visuales de un México recién emanado de la Revolución y
que se hallaba sumido en la encrucijada de encontrar una identidad
política, social, económica y cultural propia” (67).
El universo americano y europeo estaban presente en El
Maestro, y páginas de los escritores favoritos del rector. He aquí algunos de tantos nombres que aparecieron en la revista vasconcelista
iniciando por la del propio Vasconcelos, Ezequiel A. Chávez, Alfonso Cravioto, Antonio Caso, Alfonso Teja Zabre, Jaime Torres Bodet, Ramón López Velarde, Loera y Chávez, Pedro de Alba, Ernesto
Martínez de Alba, Heriberto Ruiz Stanford, Gabriela Mistral, Francisco García Calderón, Pedro Prado, Juan Ramón Jiménez, Miguel
de Unamuno. Traducciones de León Tolstoi, Bernard Shaw, Anatole
France, Romain Rolland, Henri Barbusse. Mención y atención especial merecen dos grandes educadoras mexicanas, con posiciones
diferentes en cuanto a la enseñanza en el Jardín de niños y el papel que
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debería tener y tomar la profesora en la educación: Rosaura Zapata
y Estefanía Castañeda.9
Así pues, entre 1921 y 1923 salieron tres tomos. El primero,
con cuatro números sencillos, del 1 al 4; y uno doble, 5 y 6; de periodicidad mensual, regular, que van del 1º de abril al 1º de septiembre
de 1921. El segundo tomo: cuatro sencillos, del uno al 3, y 6; y uno
doble 4 y 5, de octubre de 1921 a marzo de 1922. Y el tercero, tres
sencillos, 1 al 3 y uno doble, 4 y 5, entre 1922 y 1923 (Leines Mejía,
2020). A partir de este último tomo se hizo cargo de la dirección
Monterde y la periodicidad fue irregular. Por otra parte, en el interior
de la revista, en la página legal, se puso esta leyenda en los números
que aparecieron en tomo I: Departamento Universitario // Talleres
Gráficos de la Nación. - Filomeno Mata Núm. 8; y en los tomos II
y III se modificó por Secretaría de Educación Pública. – Talleres
Gráficos de la Nación. - Filomeno Mata Núm. 8. El cambio era el
tránsito de Vasconcelos de la rectoría de la Universidad Nacional de
México a la secretaría de Educación Pública. Hubo ese movimiento,
pero no se modificaron los propósitos, sino que se redoblaron (Fell,
2009: 485). Por eso, en el primero número, del tomo II, quedó en la
portada de la revista, como testimonio de esa continuidad y de esos
propósitos, el escudo y la leyenda de la Universidad.
Con buenos presagios apareció El Maestro. Revista de Cultura
Nacional en el horizonte mexicano. Los que estaban haciendo posible esta revista querían que en sus páginas quedara el mejor ejemplo
de ese empeño y referencia para el futuro. Todos, pues, listos para
participar en esa gran odisea vasconcelista.
9 Sobre este aspecto, véase el artículo de María Eugenia Reyes Jiménez,
“Estefanía Castañeda Núñez de Cáceres (1872-1936)” (2016).
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El Maestro: Vasconcelos
Como bien lo señalan los estudiosos de El Maestro. Revista de Cultura
Nacional el artículo de Vasconcelos, en su primer número, intitulado,
“Un llamado cordial” era “agudo y reflexivo”, justificaba la revista
y “su proyección” que tendría “a nivel nacional”, como lo señala
Leines Mejía (2020). Y, por su parte, Ortega Ibarra, apunta que este
texto vasconcelista “tenía como objetivos, antes que cualquier otra
cosa, difundir conocimientos útiles entre toda la población de la
República y ser una tribuna libre y gratuita para ideas nobles y provechosas, ninguna de éstas al servicio de un grupo ni de un partido,
sin limitarse a un credo o a una época” (2004: 83).
Pero no sólo hubo tales propósitos en este texto vasconcelista que apareció en este primer número de la revista. También
estaban su pensamiento, sus preocupaciones y sus anhelos de redención del pueblo de México a través de la educación y la cultura.
Estaba, asimismo, la crítica a la situación pasada pero no se quedaba
en criticar sino señalar sus proyectos, algunos en marcha, como esta
revista. Era un texto fundacional donde expresaba claramente que
en esta fecha su propósito era publicar y difundir libros y revistas,
herramientas de papel y tinta, para que se dispersaran por todo México como las semillas del sembrador. Así se empezaba esta gran
campaña para la liberación del mexicano de su ignorancia a través
de la lectura puesta al alcance de sus manos y con toda libertad.10
Efectivamente, el primer número de El Maestro. Revista de
Cultura Nacional lo abrió el rector José Vasconcelos con “Un llamado cordial” al público en general e interesados en colaborar en la
10 Cf., Felipe Garrido: “Lectura, escritura y desarrollo” (2015: 69-71)

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revista. Al primero, reiteraba lo que en otros momentos había dicho,
que esta revista tenía como uno de sus objetivos “difundir conocimientos útiles entre toda la población” mexicana; no costaba un
solo centavo; no iban a pagar por ella a quien le interesara. Era para
servir a “un país entero”. Y a los segundos, les dirigió este mensaje:
deberían tener la
… convicción de que no vale nada la cultura, de que no valen
nada las ideas, de que no vale nada el arte, si todo ello no se inspira en el interés general de la humanidad, si todo ello no persigue
el fin de conseguir el bienestar relativo de todos los hombres, si
no asegura la libertad y la justicia, indispensables para que todos
desarrollen sus capacidades y eleven su espíritu hasta la luz de los
más altos conceptos (Vasconcelos, 1921: 5).

Mientras haya un hombre en el mundo y este mundo sea
infeliz y haya una “criatura” “víctima de injusticia” nunca se debe
dejar de luchar. Por eso, Vasconcelos estaba convencido de que sólo
con “la justicia absoluta, la justicia amorosa y cristiana puede servir
de base para reorganizar a los pueblos” y anhelaba que, “antes de
propagar la alta cultura” se tenía que “hacer llegar a todas las mentes
los datos más elementales de la civilización”. La alta tasa de población analfabeta le aterrorizaba y ansiaba que esta situación cambiara
por el bien de México y de los mexicanos. Con un pueblo analfabeto
no era posible llevar a cabo los empeños de los gobiernos de la Revolución Mexicana. Así pues: “Educar a la masa de los habitantes, es
mucho más importante que producir genios, puesto que en realidad
el genio no vale sino por la capacidad que tiene de regenerar a una
multitud además de su propia persona”. Entregar a todos los “datos
del saber” era un requisito para los que quisieran instruirse.
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Vasconcelos no se quedó con este mensaje cargado de humanismo, sino que entró en polémica con los intelectuales positivistas
que aún quedaban y que aseguraban que “nuestro pueblo” no tenía
“remedio, que este mundo” era de los “aptos, y que los ineptos”
carecían “de todo derecho”. El rector consideraba estas ideas como
“perversas” y “cobardes doctrinas” a las que había que “desacreditar y destrozar al comienzo de nuestras labores educativas”. Esta
“falsa ciencia” todavía nos tenía “invadidos”. Era “menester volcar
el entusiasmo arrasador de la fe en nuestros destinos y de la fe en el
triunfo definitivo de una justicia sin transacciones, de un bien grande, generoso y absoluto” (Vasconcelos, 1921: 5).
El talante de Vasconcelos, sus experiencias políticas, sus estudios filosóficos y pedagógicos, todo ello se muestra, se comprueba y se expone en este pasaje al decir, que: “No sólo la razón nos
dice que todos los hombres tienen derecho al bienestar y a la luz”
también “las más poderosas corrientes del pensamiento contemporáneo proclaman esa verdad”, igualmente “la historia, el pasado
mismo”. Todo ello lo hacían pensar que “cada pueblo” se distinguía
y alcanzaba su “poderío, únicamente cuando ha logrado organizarse
conforme a bases de justicia; sólo cuando todos o casi todos sus habitantes han sido libres y fuertes, igualmente libres y fuertes, no sólo
en los derechos teóricos, sino también en las posesiones materiales
y en la educación personal”.
Además, decía algo que ya estaba tan arraigado en su pensamiento, producto de lecturas, vivencias y modelos que fue construyendo y reconstruyendo a lo largo de su vida: que podemos ser
“libres e iguales” como lo fue Grecia y Roma. La “desigualdad y
la injusticia”, las “facultades excesivas” de los gobernantes, el acaparamiento de la tierra en pocas manos hizo posible la corrupción
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del imperio romano. Roma entonces “se convirtió en la presa fácil
y codiciada de los invasores bárbaros”. Sin embargo, los romanos
eran “libres y fuertes y orgullosamente igualitarios” y con estas conquistas espirituales supieron defenderse del invasor y resistir y cambiar sus gobernantes (Vasconcelos, 1921: 5-6). Esta situación debería ocurrir en México: sólo con justicia los pueblos organizados
crecían; sólo con libertad adquirían conciencia de sus obligaciones
y deberes; sólo iguales podían hacer cosas jamás vistas; sólo con
educación se podría crear y tener Atenas o Roma. Justicia, libertad,
igualdad y educación es la cuadratura vasconcelista perfecta para
fundar un México nuevo.
Mas al rector Vasconcelos le interesaba destacar la educación pública. Era su más alta responsabilidad y desde la Universidad
quería hacer cosas nunca vistas. Entre ellas, atender a “las antiguas
razas conquistadas” que pululaban en la República mexicana, es decir, a los indígenas. Por ello dijo, que la “ciencia encerrada en las
cuatro paredes de unos cuantos colegios” era “vana y servil” sino
iba a esas “antiguas razas”. Los indígenas era también nuestros hermanos. No había que desatenderlos, no había que ignorarlos. Había
que educarlos y hacerlos fuertes, porque siendo educados y fuertes
“su fortaleza sumada a la nuestra nos hará invencibles” (Vasconcelos, 1921: 7).
El indigenismo de Vasconcelos estaba en sus convicciones
que venían de su época de maderista cuando ya tenía arraigada la
idea que la educación era también liberación. El indígena educado
podría decidir más adelante qué hacer con su vida y su proyecto
de vida. Pero si no tenía esas herramientas básicas cómo iba a salir
de esa soledad y de ese abandono que estaba y que al Estado no le
había importado ni tomado en cuenta. Ahora se le reconocía. Era
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nuestro hermano. Juntos, todos los mexicanos, lo decía muy bien
el rector, seremos invencibles ante cualquier adversidad. Y, además,
como lo advierte Zavala, en Vasconcelos también estaba esa cara
idea que postulaba en La raza cósmica: “la creación de una nueva raza
y una nueva cultura” que no significaba una “regresión a lo indígena”. Y aquí la interesante observación de Jacinto Zavala a lo que nos
pide pongamos atención: que esa nueva raza y cultura será posible
“sobre las bases sólidas de nuestra castellanidad, que ya es ilustre
síntesis de la más fecunda antigüedad” (2020).
Y Elba Lira García nos pide reparar cómo veían, en esta
época de los años veinte, los extranjeros a México en su “diversidad
étnica”. Se auxilia del ensayo de Ramón Eduardo Ruiz: México 19201958. El reto de la pobreza y el analfabetismo, y nos señala que en esos
años había más de cuatro millones de indígenas, “más de ochenta
grupos” con diverso número y lenguas. Y estas palabras que parecían que no se erradicaban: los indios eran “nómadas”, “bárbaros”,
“salvajes”, pobres, desnutridos, enfermos, supersticiosos (2020).
El llamado de Vasconcelos, por lo tanto, de prestar atención
a este asunto era relevante porque lo hacía desde la Universidad y
porque lo que se llamaría Secretaría de Educación Pública estaba a
punto de ser una realidad y obrar en consecuencia. Así pues, desde
este momento el indigenismo vasconcelista entraba en la agenda
federal. El primer paso estaba dado. El indígena estaba en la política
educativa de José Vasconcelos.
Otro punto importante que se señala en “Un llamado cordial” era que la edición de El Maestro. Revista de Cultura Nacional era
gratuita y su gratuidad la defendió contestando a los que estaban
contra esta política porque la consideraban un derroche de dinero.
Asimismo, aquella otra que andaba de boca en boca de los adver40

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sarios de la educación pública. Un pueblo analfabeto cómo iba a
leer y ya ni se diga leer a los clásicos. En defensa de su política
educativa y cultural, Vasconcelos dijo que “la verdadera luz” no
tenía “precio, y luz será lo que procuremos difundir, ofreciéndola,
dándola aún a los que no la pidan”. La revista era gratuita porque
deseaba que entrara en “todos los hogares”, y si había “perezosos”
en la familia que no se dignaban “hojearla, no faltará algún niño o
algún sirviente que aproveche la dádiva”. Además, había una razón
elemental para que esta revista fuera gratuita: “nuestro pueblo es
pobre”; y una verdad absoluta, este pueblo no tenía el “hábito de
gastar en lectura”.
Que la revista llegara a todos los rincones de México, a los
hogares, escuelas y bibliotecas, que ya también se estaban construyendo, era crear una necesidad, “la necesidad de leer”.11 La revista era
una simiente más que dejaba caer sobre la tierra y convencido estaba “que al cabo de algunos años ya él sólo podrá fundar y pagar
sus propios órganos de publicidad”. Mientras no llegara ese día era
“necesario y perfectamente legítimo que el gobierno invierta una
pequeña parte de los impuestos, una pequeña parte del dinero del
pueblo, en lo que el pueblo más necesita: en propagar hechos que lo
instruyan, datos que le informen e ideas nobles que aviven el poder
de su espíritu” (Vasconcelos, 1921: 7).
Esta política la siguió defendiendo Vasconcelos a lo largo
de su vida. Cuando escribió la tercera parte de Ulises criollo, recordó
ese capítulo y señaló que, “nadie ha explicado por qué se ha de privar al pueblo de México, a título de pueblo humilde, de los tesoros
del saber humano que están al alcance de los más humildes de las
naciones civilizadas”. No tomaban en cuentas sus “detractores” que
11 Las cursivas son mías.
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donde no había, “precisa crear”; y, les informaba, que hasta en “la
más humilde biblioteca de Norteamérica cuenta con su colección de
clásico” (1938: 56-57).
Roberto Bergés recuerda la evocación de Pedro Henríquez
Ureña, colaborador de Vasconcelos en esta etapa, he aquí sus palabras:
La instrucción es necesaria para todo hombre. la naturaleza educa
por sí sola, a su modo, pensaba Huxley; su educación es ‘obligatoria’; pero dura y larga con exceso. La educación artificial debe ser
una anticipación de la natural. En la vida moderna, ser ciego no es
mayor limitación que no saber leer; ser cojo es menos grave que
no saber escribir. Supuesta la necesidad práctica de la educación,
el primer deber del Estado es exigirla a todos; el segundo deber
es darla a los que no tengan recursos para proporcionársela a sí
mismos (2020).

En “Un llamado cordial” también encontramos la línea editorial que debería seguir aquellos que quisieran publicar sus textos
en esta revista. Es decir, no quería escritores que hicieran “literatura
vana o bien ironía mordaz y destructiva” sino quería aquellos que
supieran hacer una “Obra constructiva”. ¿Qué quería decir esto? Lo
que ya había reiterado muchas veces: no quería escritores que estuvieran sólo en su mundo de cristal y ajenos al mundo y se burlaran
del resto de la humanidad por su pobreza y su ignorancia. Quería
con esta política editorial, reformar. Reformar la mentalidad de los
intelectuales que en su opinión “había perdido su influencia en el
pueblo”. Estaban apartados, no quería la “renovación” y la “regeneración” de México y los mexicanos (Vasconcelos, 1921: 8).
El Maestro. Revista de Cultura Nacional buscaba precisamente el tipo de escritores reformadores o regeneracionistas. Porque si esta
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publicación estaba “libre de la fórmula, libre de la moda, libre de la
retórica y libre del estilo, y así, sin más normas, que un inmenso anhelo de regeneración […] se regocijará cada vez que una idea noble
pueda ser acogida en sus páginas, así proceda del más humilde, del
más ignorado de los hombres, y aunque esté expresada con la sencillez elemental de las verdades profundas” (Vasconcelos, 1921: 9). El
último párrafo fue contundente en este aspecto. Podemos decir era
la síntesis de su pensamiento. Quería y buscaba la regeneración del
mexicano, su educación y cultura, y agregó esta palabra: pero igualmente no debería estar exenta de belleza. Así lo dijo Vasconcelos,
como si fuera una proclama y la lanzara a los cuatro vientos:
Publicaremos los hechos que interesan a la generalidad, las verdades que son la base de la justicia social, las doctrinas que se proponen hacer del hombre el hermano del hombre y no su verdugo, y
daremos a conocer las expresiones de la belleza que es eterna y no
de la belleza pueril que los hombres fabrican y las modas cambian,
¡Verdad, Amor y Belleza, Belleza Divina, tal sea el lema radiante
de los que en esta publicación escriban!” (Vasconcelos, 1921: 9).

Y en este primer número, para demostrar lo que se quería,
tenemos al escritor francés, Romain Rolland, con “Una declaración
de independencia intelectual” que, en el último párrafo, declaró:
Es por la humanidad por la que trabajamos, por la humanidad
entera. No conocemos nacionalidades. Conocemos una nación
universal y es la nación de la gente que sufre, lucha y cae para
levantarse otra vez, regando con su propia sangre y sudor ese
tortuoso camino. Luchamos por la unión de todos los hombres,
todos hermanos, y por el conocimiento de esta verdad, de esta
hermandad sublime, es por lo que nosotros levantamos sobre esas
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horrendas batallas el arca de la alianza. ¡El pensamiento perenne,
firme, siempre eterno! (Rolland, 1921: 12)

En este número inaugural encontramos en la sección “Sugestiones Sociales”, “El trabajo”, por León Tolstoi y “El espanto
ruso” por Bernard Shaw; en la llamada “Pláticas Instructivas”, vieja
y nueva generación: “Los rasgos definitivos de la educación moderna”, por Ezequiel A. Chávez; “Recordando a los humildes”, por
José Gorostiza; “El Emilio de Juan Jacobo Rousseau”, por Jaime
Torres Bodet; “A los estudiantes”, por Carlos Pellicer; en “Conocimientos Prácticos” y “Sección de los Niños”, dos mujeres, Estefanía
Castañeda y Rosaura Zapata, respectivamente. Y un trabajo que cierra este breve repaso de algunos colaboradores del primer número
de El Maestro. Revista de Cultura Nacional que hay que rescatar.
El título del artículo de Ramón López Velarde fue la señal
de lo que se estaba haciendo en México y no hacía mucho tiempo, y
por eso la llamó, “Novedad de la patria”, cuando dice: “El descanso
material del país, en treinta años de paz, coadyuvó a la idea de una
Patria pomposa, multimillonaria, honorable en el presente y epopéyica en el pasado. Han sido precisos los años del sufrimiento para
concebir una Patria menos externa”. Y las siguientes palabras son
el colofón de los anhelos lopezverdianos al señalar que deseaba tener una Patria “Más modesta y probablemente más precisa” (López
Velarde, 1921: 61).
En esa estaban todos los que estaban haciendo posible El
Maestro. Revista de Cultura Nacional, desde José Vasconcelos hasta el
repartidor de la revista, desde los articulistas a los diseñadores, de
los formadores y correctores, todos participando en esta gran odisea vasconcelista.
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Conclusión
Cuando hay voluntad política y altas miras del gobernante, así como
el idóneo encargado de llevar a cabo un proyecto educativo y cultural, los resultados son generosos, permanentes y definitivos. José
Vasconcelos desde hacía años pensaba que uno de los grandes problemas que había que resolver era el de la educación y abatida la
ignorancia habría hombres y ciudadanos libres, capaces de construir
y sostener un Estado democrático y de derecho, como lo vio en la
época maderista. Pero este proyecto lo hicieron fracasar. Pasó algún tiempo. Ahora con el triunfo de los sonorenses esos designios
de inmediato se pusieron en marcha y se invitó a Vasconcelos a
concretarla. Desde la Universidad Nacional empezó a trabajar para
hacer ley la educación y poner las bases de ese edificio que llevaría la
enseñanza y la cultura a todos los mexicanos.
Entre las muchas tareas que se impuso el rector era la de
tener una imprenta para hacer diferentes tipos de publicaciones
como fueron los clásicos de “pasta verde”, obras de interés general y El Maestro. Revista de Cultura Nacional. Esta revista estaba en el
origen de su proyecto educativo y cultural y tenía para ella un lugar
privilegiado. Deseaba renovar la edición de las revistas, aprovechar
las plumas de los poetas y escritores mexicanos como la de Carlos
Pellicer, Ramón López Velarde, Jaime Torres Bodet, los escritores
tan entrañables para él como Roland, difundir páginas como las de
Tolstoi, y americanos como las de la gran Gabriela Mistral, dibujantes, diseñadores e ilustradores como Rivera y Fernández Ledezma y
tantos otros que hicieran posible hacer realidad la regeneración del
alma nacional.
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En esta cruzada educativa El Maestro. Revista de Cultura Nacional estaba destinada a ocupar un lugar trascendental, como los
libros de “pasta verde”. Por eso Vasconcelos señaló las reglas y las
características que deberían tener los poetas y escritores que colaboraran en esta revista, así como las secciones que la integraba. Quería
una revista que además de las plumas antes mencionadas también
hubiera todo de información para que los mexicanos se informaran,
meditaran y pudieran obrar en consecuencia. Esta revista fue pensada para que se distribuyera en toda la República mexicana y llegara
a varios países americanos. Era la carta de presentación de Vasconcelos y también los anhelos de redención que estaba poniendo en
marcha. Abatir el analfabetismo para que, libres de la ignorancia, los
mexicanos en libertad construyeran y defendieran un Estado democrático y de derecho. Esta era la gran aspiración vasconcelista y El
Maestro. Revista de Cultura Nacional era uno de sus medios más importantes para realizar esa tarea. Lo que se logró en esos años fue una
gran odisea por la educación y la cultura para todos los mexicanos.

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�Artículos
Humanitas, vol. 1, núm. 1, 2021

El suplemento sábado del unomásuno: Breve panorama de la hegemonía cultural en México durante el
XX a través del periodismo cultural
Aleida Alexandra Argueta Castañeda
Universidad Autónoma de Nuevo León
aleidaarguetac@gmail.com

Fecha de entrega: 1-4-2021 / Fecha de aceptación: 13-6-2021

Resumen. Este artículo describe, a través de la reconstrucción del campo
cultural mexicano durante el siglo XX, la lucha del suplemento cultural
sábado, del periódico unomásuno, por el monopolio de la legitimidad en el
periodismo cultural en el México moderno. Muestra, asimismo, el proceso
de configuración de la hegemonía cultural en el país haciendo uso del concepto de ‘’naciones intelectuales’’ y abordando las dimensiones intelectual
y política de las producciones culturales. A través de una revisión histórica,
se explica el papel de las publicaciones periódicas para demostrar (y desmontar) las posturas políticas e intelectuales dentro del campo, retomando
el concepto de ‘’autonomía relativa’’ para hablar del suplemento sábado
como un medio donde predomina la ausencia del Estado y su poder coercitivo dentro de sus publicaciones.
Palabras clave: Periodismo cultural, campo cultural, naciones intelectuales, suplemento sábado, publicaciones periódicas, hegemonía.
Abstrac. This article describes, through the reconstruction of the Mexican cultural field during the 20th century, the struggle of the cultural supplement sábado, of the unomásuno newspaper, for the monopoly of legiti-

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�Aleida Argueta / El suplemento sábado

macy in cultural journalism in modern Mexico. It also shows the process
of configuration of cultural hegemony in the country by making use of
the concept of ‘’ intellectual nations ’’, and addressing the intellectual and
political dimensions of cultural productions. Through a historical review,
the role of periodicals to demonstrate (and dismantle) political and intellectual positions within the cultural field is explained, taking up the concept of “relative autonomy” to speak of sábado as a predominant medium.
the absence of the State and its coercive power within its publications.
Key words: Cultural journalism, cultural field, intellectual nations, sábado
supplement, periodicals, hegemony

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�Humanitas, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

El propósito de este artículo consiste en brindar una base histórica
del periodismo cultural mexicano a lo largo del siglo XX, y mostrar
de qué forma éste evidencia las estructuras de poder y dominación
dentro del campo cultural. Todo ello a través el posicionamiento
del suplemento cultural sábado del periódico unomásuno. Por tanto, se
partirá desde la siguiente premisa: entender la producción cultural
como el resultado de un conjunto de fuerzas dentro de un contexto
determinado; partiendo, claro está, de la idea de que el campo cultural se encuentra inmerso dentro del campo del poder.
Hasta el momento hemos encontrado y revisado diversas
investigaciones sobre sábado, todas ellas realizadas desde la academia
(en concreto: desde las aulas de la Universidad Nacional Autónoma
de México). En primer lugar, consultamos la tesis de licenciatura, defendida durante el año 2001, titulada El suplemento cultural sábado de
unomásuno, elaborada por Adriana Catalina Miranda Gasca y dirigida por Huberto Batis. Esta investigación se enfoca en el proceso de
elaboración del suplemento; específicamente, en la estructuración,
diseño y contenido. Revisamos igualmente la tesis de Alejandro Román Rivera (también presentada durante el 2001): Literatura erótica
en los suplementos semanales sábado y La Jornada Semanal 1992-1994.
El estudio de Rivera pone el acento en la estructura y las categorías
éticas y estéticas del suplemento, incluyendo, además, una entrevista
a Huberto Batis. Esta entrevista nos permitió vislumbrar la posición
del suplemento dentro del campo cultural y regresaremos a ella un
poco más adelante.
Por otro lado; en 2004, Ariana Noemí Reyes Llamas realizó
la investigación: La cultura mexicana en el suplemento cultural sábado del
unomásuno (1977-1988), donde abordó la situación política, social y
cultural de México durante esos años, y cómo estos ámbitos reperDOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-2

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�Aleida Argueta / El suplemento sábado

cutieron tanto en el periodismo y en las manifestaciones culturales,
ya sea las artes plásticas, el cine, la literatura y el teatro. En el área
de la bibliotecología, existe una tesis del año 2006 que presenta la
indización de la publicación de un año de dicho suplemento; el título es “sábado, suplemento cultural de unomásuno. Índice del año 1999”
de Celia María Licona López. Todos estos trabajos fueron de gran
utilidad a la hora de acercarnos al corpus de investigación, aunque
sus enfoques daban prioridad al contenido y la estructura del suplemento, y no al rol de éste dentro del campo cultural.
La perspectiva teórica de este artículo retoma a Pierre Bourdieu y sus planteamientos sobre el campo artístico y literario expuestos tanto en su ensayo emblemático Las reglas del arte (2002) como en
su artículo “El campo literario. Prerrequisitos críticos y principios
del método” (1990). Bourdieu define al campo como un espacio
en el que se establecen relaciones de lucha entre los agentes; dicha
lucha consiste en la obtención de un capital simbólico que brinda
autoridad, legitimidad y prestigio. Para él, cada campo tiene sus instituciones y reglas específicas de funcionamiento; además, dentro del
territorio literario, existen un conjunto de fuerzas que actúan sobre
todos lo que entran en él; así, dichas determinaciones externas se
ejercen sobre la producción cultural. Dicho en sus propias palabras:
[…] se trata de comprender a la obra de arte como una manifestación del campo en su conjunto, en la que se hallan depositadas
todas las potencias del campo, y también todos los determinismos
inherentes a la estructura y funcionamiento de éste (Bourdieu,
1990: 11).

De acuerdo con Bourdieu, lo que está en juego en las luchas literarias es el monopolio de la legitimidad. Al mismo tiempo,
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�Humanitas, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

se despliega, al interior del campo literario, la contienda entre dos
principios de jerarquización. Por un lado, la jerarquización heterónoma, la cual es favorable a los que dominan el campo política y
económicamente; por el otro, la jerarquización autónoma, desprovista de capital específico y, por lo tanto, independiente respecto a
la economía.
Así, partiendo de una reconstrucción similar de la producción cultural, hemos retomado también el concepto de “naciones
intelectuales’’ propuesto por Ignacio Sánchez Prado, y las cuales
podrían definirse como aquellas enunciaciones discursivas que proponen, dentro de un contexto hegemónico, proyectos alternativos
de nación. Sánchez Prado menciona que “las ‘naciones intelectuales’
resultan, en parte, de los desplazamientos discursivos e ideológicos
hacia adentro del campo intelectual como resultado de un reacomodo discursivo del campo del poder’’ (2009:18). Finalmente, para
abordar el posicionamiento del suplemento sábado dentro del campo intelectual, tenemos que hacer uso, igualmente, del concepto de
‘’autonomía relativa’’, pues las publicaciones emergentes permiten
mostrar articulaciones al espacio público sin el Estado como mediador coercitivo.
La hegemonía cultural en México
Para hablar de producciones culturales, dentro del campo literario
mexicano, necesitamos inscribirlas previamente dentro de un marco
nacional hegemónico, ya que en éstas se articulan posturas que legitiman la hegemonía o, en el caso contrario, se le oponen. Raymond
Williams retoma el concepto de hegemonía y menciona que:
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�Aleida Argueta / El suplemento sábado

Gramsci planteó una distinción entre «dominio» (dominio) y «hegemonía». El «dominio» se expresa en formas directamente políticas y en tiempos de crisis por medio de una coerción directa
o efectiva. Sin embargo, la situación más habitual es un complejo entrelazamiento de fuerzas políticas, sociales y culturales; y la
«hegemonía», según las diferentes interpretaciones, es esto o las
fuerzas activas sociales y culturales que constituyen sus elementos
necesarios (2000:129).

Esto quiere decir que las formas de subyugación constituyen
procesos de organización social, y la hegemonía, por tanto, se puede
entender también como un proceso por el cual se ejerce una coerción política, intelectual y moral que tiene como fin la preservación
del poder de los grupos dominantes, articulando los intereses de
aquellos en posición de subordinación.
Una vez definido el concepto de hegemonía, podemos aterrizar en el caso de la hegemonía cultural del país. Ignacio M. Sánchez Prado explica, en su ensayo ya citado, que existen producciones
discursivas que se enuncian como proyectos alternativos de nación,
a estas producciones el autor las definió, según referimos hace un
momento, como “naciones intelectuales”.
El concepto de naciones intelectuales es importante puesto
que abre pauta para comprender a la literatura (o a una parte de
ella) como una articulación de resistencia a sistemas hegemónicos,
asimismo, se le asimila como una toma de posición dentro de un
campo de poder. Sánchez Prado aborda el concepto de hegemonía
para hablar de la relación entre la literatura y los poderes del Estado, en el caso de México tiene que ponerse el acento, sobre todo, en
el periodo posrevolucionario (cuando se reconfiguran de manera
profunda el campo literario y sus relaciones con las instancias de
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poder). Continuando con el concepto de hegemonía el autor menciona que éste
[…] permite comprender la manera en que las construcciones estético-literarias de la nación, así como los proyectos alternativos
de nación que agrupo debajo de la noción de ‘ʻ naciones intelectuales’’, constituyen no sólo posturas intelectuales, sino políticas, dado que el contenido ideológico de las narrativas, ensayos y
poemas escritos en la época que me ocupan mantienen siempre
relaciones particulares con la construcción del campo del poder
(2009: 17).

Pierre Bourdieu, en Las reglas del arte, define al campo del
poder como: “el espacio de las relaciones de fuerza entre agentes o
instituciones que tienen en común el poseer el capital necesario para
ocupar posiciones dominantes en los diferentes campos (económico y cultural en especial)’’ (2002: 319-320). Desde esta perspectiva,
resulta conveniente concebir a las producciones culturales o artísticas como una manifestación del campo en su conjunto, en el cual se
hallan depositadas las potencias del campo, pero también las cualidades inherentes de su estructura y funcionamiento.
Ahora bien, en este punto es importante mostrar brevemente el panorama histórico de los principios de constitución de la
hegemonía cultural nacional. Sánchez Prado aclara que ‘’El periodo que va desde la constitución de 1917 al debate sobre la cultura
revolucionaria de 1925 constituye un espacio abierto en el cual se
desarrolla una pugna entre los diversos grupos intelectuales por la
definición del discurso hegemónico’’ (2009: 19). Esta etapa se llevó
a cabo bajo las presidencias de Venustiano Carranza, Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles, y se caracterizó, básicamente, por el debaDOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-2

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�Aleida Argueta / El suplemento sábado

te en torno a la naturaleza de las instituciones culturales del régimen
emanado por la revolución.
Unos cuantos años antes se había creado el Ateneo de la
Juventud, primea asociación intelectual moderna en México, constituida por un grupo de intelectuales y escritores emergentes, y bajo
la tutela de Justo Sierra, ministro de Instrucción Pública durante
la última etapa del porfiriato. El Ateneo contaba entre sus socios
a figuras como José Vasconcelos, Alfonso Reyes y Antonio Caso,
entre otros. Esta institución fue pensada y diseñada para trabajar
por la cultura con el propósito de renovación y creación de un proyecto cultural de completa reconstrucción del país, vía la búsqueda
de la universalidad de saberes. Sánchez Prado describe – retomando
a Héctor Aguilar Camín – los esfuerzos de estos agentes por elaborar una cultura nacional, con base en la educación como forma de
redimir al pueblo, y haciendo ver a la historia nacional como obra
inconclusa (ante la falta del “desarrollo espiritual”). Finalmente, expone cómo la universidad y los intelectuales terminaron siendo vistos como figuras ajenas a las necesidades del pueblo. Movimientos
como el muralismo nacionalista y los colonialistas también forman
parte en la escena de esta lucha por el poder simbólico y la hegemonía cultural.
De acuerdo con Sánchez Prado, fue a inicios de la década de
los veinte que entró a la lucha por la hegemonía literaria otro grupo
de escritores y artistas: los estridentistas: ‘ʻel estridentismo proviene
de una cultura urbana que se asume como tal y que busca el establecimiento de la cultura en la base de la modernidad tecnológica’’
(2009: 24).
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En tercer lugar, hay otro movimiento que consolidó la constitución de la hegemonía cultural en México: la vanguardia posmodernista, la cual inicia con la obra de Ramón López Velarde y termina con la irrupción de los Contemporáneos. En este movimiento
heterogéneo se reescribe el significado de lo nacional en la literatura
y se desemboca en una concepción cosmopolita de lo poético en
oposición a la literatura nacional. Estas etapas concluyen con la idea
acerca de que “el vacío hegemónico permitió la construcción de
proyectos imaginados de nación desde la literatura, que permitirán
dar cuenta de las distintas ideologías y estéticas en contención en la
época’’ (Sánchez, 2009: 25). En otras palabras, fue:
En las primeras décadas del periodo revolucionario cuando el
campo literario desarrolla un aparato más amplio de publicaciones y casas editoriales que proveen articulaciones de la literatura
al emergente espacio público, sin la intervención directa del rol
pedagógico promovido por el Estado (Sánchez, 2009:27).

El ensayista menciona que ‘’la noción del ‘campo literario’
acarrea la idea de configuración institucional’’ (2009:28). Esto es importante puesto que todos los discursos tienen una base institucional
que puede ir desde instituciones educativas a revistas, de espacios
alternativos como Casa del Lago a movimientos políticos; así las naciones intelectuales pueden tomar una postura concreta de oposición
dentro del campo del poder. En general, estas instituciones funcionan como plataformas para el intercambio cultural dentro del campo
literario. En el caso de las publicaciones periódicas, como pueden ser
las revistas, funcionan como mediación cultural: su publicación contrasta la existente diversidad ideológica y estética de los agentes sociales que se encuentran en lucha por el monopolio de la legitimidad.
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�Aleida Argueta / El suplemento sábado

Periodismo cultural en México
Una parte de los impulsos intelectuales dentro del país ha sido manifestada a través de publicaciones periódicas y, al igual que la historia
política mexicana, los productos intelectuales se seccionan en distintas etapas. De acuerdo con Francisco Paoli Bolio, la historia de México en el siglo XX se caracteriza por cinco en específico: la revolución
mexicana en 1910 y el derrocamiento de la dictadura porfiriana; la
primera etapa posrevolucionaria con figuras como José Vasconcelos
o Alfonso Reyes; la segunda etapa posrevolucionaria que se ubica
entre la década de los treinta y los cincuenta; así, estas etapas anteriores tienen como resultado una serie de producciones intelectuales,
políticas o culturales que se divulgan por medio de portales como la
prensa o revistas especializadas. Con respecto al periodo posterior
que abarca de los sesenta a los noventa, Paoli Bolio menciona que:
En esta etapa hay que ubicar publicaciones como el periódico
Excelsior (dirigido por Julio Scherer) y la Revista Proceso (en la que
el equipo de Excelsior continúa una tarea crítica y promotora de la
cultura democrática), el periódico La Jornada (que da espacio en
sus páginas a muchos intelectuales). Se fundan revistas dirigidas
por Octavio Paz (Plural, Vuelta), Nexos, Este País y Letras Libres, en
las que hay impulsos notables a la cultura política activa (2014).

Al hablar, entonces, de campo literario, debemos considerar
su funcionamiento como un espacio donde existe un entramado
de relaciones entre los actores sociales, quienes, desde su propio
posicionamiento, luchan por la obtención de los distintos capitales,
que, según Bourdieu, serían: el económico, el simbólico, el social
o el cultural. Y, como expone Martha Zapata Galindo, “Una de
sus características principales radica en la autonomía relativa que
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puede alcanzar frente a otros campos y ante todo frente al político’’
(2003:191).
Para Bourdieu el campo cultural está ubicado dentro del
campo del poder, pero como menciona Zapata Galindo en la cita
anterior, el campo cultural tiene cierta autonomía relativa respecto
a él, específicamente en los principios económicos y políticos de jerarquización (Bourdieu, 1990). Zapata Galindo también afirma que:
La autonomía relativa se expresa mediante la facultad de traducir
planteamientos sociales, políticos y económicos externos en tal
forma que las coerciones que vienen del exterior desaparezcan y
no sean reconocibles dentro de la lógica específica de las disciplinas científicas y las prácticas culturales (Zapata, 2003:191).

Esta autora retoma a las instituciones que se encargan de la
elaboración y consagración de las obras literarias, de esta manera,
elaborar una división temporal-histórica de las etapas de institucionalización en México: la primera abarca de 1930 a 1970. Zapata Galindo menciona que esta etapa se caracteriza por la injerencia en los
procesos de institucionalización de la cultura, y aunque las instituciones dependían del poder del Estado, los agentes sociales podían
desempeñarse con libertad, actuando de acuerdo con los parámetros establecidos (Zapata, 2003).
De manera posterior a la revolución en México se fortaleció
el sistema político autoritario y central basado en el poder ejecutivo
del presidente, que dominaba el poder legislativo y judicial, obstaculizando otras formas de acumulación de capital económico. Debido
a ese sistema de monopolización de los recursos y la centralización
del poder político es posible explicar la falta de autonomía relativa
de los actores intelectuales dentro del campo. En consecuencia, los
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productores culturales se convirtieron en una suerte de legitimadores del Estado.
En relación con esto, y retomando el tema del periodismo,
Berenice Rojas menciona que:
Los periódicos nacionales en el siglo XX respondieron en sus inicios a reproducir la ideología de la clase en el poder, contribuyeron a la formación de una opinión pública favorable al sistema
social imperante legitimándolo, haciéndose la prensa un instrumento de control político (2011: 64).

Es en esta época, a finales de la década de los treinta, que
Fernando Benítez, agente fundamental en el periodismo mexicano
del siglo XX y creador del suplemento sábado, comenzó a adentrarse
en el mundo del periodismo cultural. Al hablar de su temprana vocación periodística, la investigadora Teresa Férriz apunta: “La creación de un suplemento semanal similar al de los grandes periódicos
argentinos La Nación o La Prensa era un proyecto hondamente acariciado por Benítez desde muchos años antes’’ (Férriz, 1998: 235)
Benítez inició su labor en el periódico El Nacional en 1936, once
años después se convertiría en su director. En este espacio Benítez
colaboró habitualmente con autores españoles (Juan Rejano o José
Moreno Villa) y otros escritores e intelectuales nacionales. Poco
tiempo después, en 1949, emprendió la creación de uno de sus proyectos más ambiciosos: el suplemento cultural México en la Cultura
del periódico Novedades, que luego (en 1961) trasladaría a la revista
Siempre! con el título de La Cultura en México.
Berenice Rojas define al suplemento cultural como ‘’un cuadernillo semanal inserto en el periódico con propia numeración y
con la posibilidad de tener otro formato que lo diferencie del diario
en el que se incluye’’ (Rojas, 2011, p. 66). Un suplemento cultural es,
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de esta manera, un agregado que se divide en secciones como teatro, música, literatura, arte, pero que construye su propia identidad
editorial. Otro aspecto importante de los suplementos culturales es
el hecho que en la noticia no figuran los intelectuales y productores culturales como protagonistas, sino que son los mismos intelectuales quienes toman diversos temas y los comparten a través
de reseñas, ensayos, poemas o crónicas, en el caso de los primeros
suplementos culturales como los de El Nacional y Novedades se especializan en temas de literatura.
Fernando Benítez representó una figura importante dentro
del periodismo cultural, ya que amplió y mostró una visión más
extendida de las manifestaciones culturales, su equipo de trabajo
de La cultura en México fue uno de los mejores del siglo XX, ahí se
abrió senda para la crítica, la narrativa y la entrevista. Colaboraron
en sus suplementos escritores como Carlos Monsiváis, José Emilio Pacheco, Juan Rulfo, Juan García Ponce, entre muchos otros,
pues “Los suplementos culturales de periódicos y revistas ofrecieron empleo a los escritores, un público para sus ensayos, poemas
o cuentos más amplio que cualquiera de las revistas pequeñas’’
(King, 2011, p. 51).
El periodista dejó a un lado el nacionalismo, característico
de la época, y apostó por la pluralidad para hacer llegar nuevos conocimientos a la sociedad mexicana y demostró que en un país tan
institucionalizado los temas culturales formaban parte del primer
orden. Ahora bien, en lo que respecta a la siguiente etapa de institucionalización del país, Martha Galindo plantea que esta:
… va de 1970 a 1988 coincide con el momento en que el Gobierno intenta dar una solución a la crisis de legitimidad y a la pérdida

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de hegemonía del partido de estado y su sistema político después
de 1968, a través de una intervención y un control de la economía
y de una inversión masiva en la expansión del sector educativo.
(Zapata, 2003:196)

La autora menciona que en esta época hubo un mejoramiento de la infraestructura educativa y que como consecuencia impulsó el establecimiento de la investigación e intensificó la producción
científica, así como fomentó el desarrollo creativo y artístico. Una
cualidad determinante es que durante esta fase se desarrolla por primera vez en el campo intelectual una conciencia acerca de la necesidad de una autonomía relativa, sin que se genere un cuestionamiento o una ruptura de los vínculos concretos que se tienen con el
Estado (Zapata, 2003).
Es en este periodo cuando aparece uno de los suplementos
culturales más importantes de la segunda mitad del siglo XX. El 19
de noviembre de 1979 se publicó, bajo la dirección de Fernando
Benítez, el primer número de sábado suplemento cultural del periódico capitalino unomásuno. Desde las primeras páginas era posible
advertir esa conciencia de autonomía relativa (con respecto al orden
político y económico) descrita por Bourdieu, pues “mientras más
autónomo es el campo literario y artístico, más suspendida se halla
en él la eficacia del principio de jerarquización dominante, es decir,
el económico y político’’ (1990, p.16). El suplemento no tardó en
posicionarse como el más controvertido de la época.
Suplemento cultural sábado del periódico unomásuno
Estamos hablando de una época de convulsión política no sólo para
México, sino para toda América Latina. En 1973 se había llevado a
cabo el golpe de Augusto Pinochet al gobierno de Salvador Allende en
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Chile. En Argentina, tres años más tarde, ocurriría una acción militar
semejante, creando otra dictadura en el Cono Sur. Ese mismo año, el
gobierno de Luis Echeverría dio el famoso “golpe” al periódico Excelsior, provocando una diáspora de periodistas, intelectuales y escritores.
Julio Scherer, exdirector del diario, creó, junto con Vicente Leñero,
el semanario Proceso. Octavio Paz, otrora director de la revista Plural,
tomó a sus colaborados y fundó Vuelta. Pero no fueron los únicos…
Otro grupo de desterrados de Reforma 18, con Manuel Becerra
Acosta al frente, fundó en noviembre de 1977 el diario unomásuno,
que desde el primer día salió con varias páginas dedicadas a la cultura, las que estaban bajo la conducción de Rodolfo Rojas Zea, al
que sustituyó Jorge Hernández Campos, quien optó por dejar en
manos de Roberto Vallarino, hasta que el autor de estas líneas se
hizo cargo de la sección’’ (Mussacchio, 2007:53).

Posteriormente nació el suplemento que, siguiendo una fórmula de
pluralismo, crítica de calidad y el constante debate de ideas logró
posicionarse en la vanguardia cultural del momento: “El suplemento del diario fue sábado, creado y dirigido por Fernando Benítez,
con Huberto Batis y José de la Colina como jefe y secretario de
redacción, respectivamente’’ (Mussacchio, 2007: 153). También Pablo Rulfo estuvo encargado del diseño y en las primeras entregas
contaron con la participación de los mejores escritores, dibujantes y
fotógrafos (Miranda, 2012).
De acuerdo con la entrevista realizada a Huberto Batis por
Catalina Miranda, incluida dentro del libro Huberto Batis: 25 años en
el suplemento sábado de unomásuno (1977-2002) publicado en el año
2012, Batis cuenta que: “Se decidió que el suplemento saliera el sábado y que se llamara sábado porque queríamos que la gente tuviera
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tiempo de leer el fin de semana, para ganarles a todos los demás
periódicos que publican sólo suplementos dominicales’’ (39). Esa
primera etapa duro un lustro.
Con la escisión de 1983, el periódico entró en una gran y marcada
decadencia y con él la sección cultural, que había sido una especie
de bitácora del mundillo intelectual mexicano. Fernando Benítez
salió meses después y Héctor Aguilar Camín le cedió la dirección
de La Jornada Semanal, donde se mantuvo Benítez hasta su muerte,
en tanto que Huberto Batis, quien quedó al frente de Sábado, fue
abandonado por sus colaboradores de mayor renombre y a guisa
de compensación dio mayor espacio a la polémica entre los que
se quedaron y abrió la sección Desolladero que alguien, tal vez
espantado por las cosas que allí se decían, calificó como los bajos
fondos del ámbito literario (Mussacchio, 2007: 153).

Tras la partida de Benítez a La Jornada Semanal, correspondió
a Huberto Batis la tarea de buscar nuevas colaboraciones y mantener en marcha a la publicación. Sus primeras estrategias: ampliar el
repertorio de temas hacia la política y buscar mayor injerencia en
la opinión pública. Las funciones de Batis se dividieron, entonces,
entre trabajar en el diario, pero también ocuparse de la edición del
suplemento. Poco después se fundó el suplemento de El Universal
a cargo de José de la Colina y Eduardo Lizalde, dejando sólo a Batis
en los talleres del unomásuno.
Sin Benítez, quizá habría llegado la oportunidad de hacer de sábado un suplemento libre de facciones. Al unomásuno las derechas y
las izquierdas lo daban por liquidado y muerto; quedó como un
fantasma y, sin embargo, lo sacamos a flote dirigidos por Manuel
Becerra Acosta y luego por Luis Gutiérrez, y logramos que sobreviviera estos 22 años (Miranda, 2012: 46).

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En sábado se trataba de llevar a cabo un periodismo audazmente crítico, siempre al pendiente de los temas actuales, además de
ser un suplemento sin favoritismos ni inclinaciones por conveniencia, puesto que su fin no era precisamente el dinero. Huberto Batis
menciona en la entrevista de marras que en varias ocasiones escritores que comenzaron a publicar en sábado mientras consolidaban
su talento e iban adquiriendo mayor reconocimiento terminaban en
revistas como Vuelta, Nexos, otras revistas universitarias o grandes
editoriales; pues a final de cuentas el unomásuno era un periódico pequeño con salarios bajos.
Así, menciona que Octavio Paz, a través de buena paga
y oportunidades como becas o viajes al extranjero y exigiendo la
exclusividad absoluta de los escritores, condicionaba a autores a
terminar sus colaboraciones con el suplemento sábado, logrando así
llevarse consigo a figuras de la cultura como Guillermo Sheridan y
Fabienne Brandu, entre otros. Muchos escritores reconocidos formaron parte de sábado usándolo como un medio para obtener mejores oportunidades dado que el periódico no podía darles el mismo
nivel de beneficios a sus colaboradores. Se entiende así que el medio
se desarrolla en un marco englobante de relaciones de poder que
funciona sobre una base económica, por tanto
Debido a la jerarquía que se establece entre las relaciones entre
las diferentes especies de capital y entre sus poseedores, los campos de producción cultural ocupan una posición dominada, temporalmente, en el seno del campo del poder. Por muy liberados
que puedan estar de las imposiciones y de las exigencias externas,
están sometidos a la necesidad de los campos englobantes, la del
beneficio, económico o político. (Bourdieu, 2002: 321)
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�Aleida Argueta / El suplemento sábado

Así en su entrevista, Batis menciona:
Me tocó estar en un periódico de salarios magros, con pobres
emolumentos para los escritores, consiguiendo textos de mis
alumnos en la Universidad, trayendo escritores de provincia, a
quienes nadie les publica, y tratando de llenar un hueco con sentido del humor y chispa, lo que afortunadamente se logra ya sea
por el lado de la irreverencia, del erotismo, de decir la verdad, por
el lado de no ocultar los juicios adversos hacia nosotros, echándonos enemigos por poderosos que sean, dando a conocer opiniones de la más elemental política diría: ‘’No publiques esto porque
vas a pagarlo caro, porque te lo van a cobrar a la corta o a la larga’’
(Miranda, 2012: 101).

Dentro del campo cultural el reto de sábado fue, sin duda,
su posicionamiento. En un comienzo la figura de Fernando Benítez
hizo posible que este suplemento se volviera el centro y escenario
donde importantes debates sobre la cultura y la literatura se llevaban a cabo. Después de su partida y la de muchos colaboradores de
renombre en el año 1983, fue Huberto Batis quien quedó al frente
del suplemento. La autonomía relativa del suplemento dio lugar a
los dos puntos claves en la dirección de Huberto Batis: la polémica
y la visibilidad a las producciones culturales de autores aún no institucionalizados. Al suplemento cultural sábado se le consideró en su
tiempo como el más controvertido del país y demostró la importancia de centrarse en la actualidad y utilizarla como un medio que
permite reflejar las inquietudes de los nuevos escritores del país.

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Referencias
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pp. 20-42.
Bourdieu, P. (2002). Las reglas del arte: génesis y estructura del campo literario. Barcelona: Anagrama.
Férriz, T. (1998). Fernando Benítez, la prensa cultural mexicana y el
exilio republicano. Arrabal, número(1), pp. 235-242.
King, J. (2011). Plural en la cultura literaria y política latinoamericana. México, D.F.: FCE.
López-Mijares, A. (2004). La vida política de México y la revista Plural
de Octavio Paz (1971-1976) (tesis de maestría). ITESO, Tlaquepaque.
Paoli, F. (2014). Los intelectuales y la formación de la cultura política
en México. Razón y palabra, numero (89). Recuperado de
http://www.revistarazonypalabra-.org/index.php/ryp
Rojas, B. (2011). Los suplementos culturales en la prensa mexicana: 19451965 (Tesis de licenciatura). BUAP, Puebla.
Sánchez, I. (2009). Naciones intelectuales. West Lafayette: Purdue University Press.
Williams, R. (2000). Literatura y marxismo. Barcelona: Ediciones Península.
Zapata, M. (2003). “Modernización, poder y cultura: cambios en la
relación de los intelectuales mexicanos hacia la política, el
gobierno y el Estado”. Awal, número(27-28), pp. 191-208.
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�Artículos
Humanitas, vol. 1, núm. 1, 2021

Luz Corral y Pancho Villa: análisis de una fotografía
Nora Elvia Cruz Camacho
Universidad Autónoma de Nuevo León
necruz1990@gmail.com

Rosa María Gutiérrez
Universidad Autónoma de Nuevo León
rosgutig@yahoo.com.mx

Fecha de entrega: 4-2-2021 / Fecha de aceptación: 4-5-2021

Resumen. En el presente trabajo, se proponen a la fotografía y a los
textos escritos en una autobiografía de una mujer como opciones para
evidenciar y para profundizar la situación femenina en el Norte de
México la primera parte del siglo XX. Al respecto, se observa que tal
situación es de subordinación femenina con respecto a la figura masculina como resultado de las prácticas sociales de esa época. Se elige
como corpus de estudio elementos que están en el texto Pancho Villa
en la intimidad (1948) de la norteña Luz Corral, la primera de las esposas del general revolucionario. Para el análisis, se utilizarán conceptos
de semiótica propuestos por Roland Barthes en su investigación La
camara lúcida. Nota sobre la fotografía, que se relacionarán con lo que desarrollan sobre la historia de las mujeres Cano (2010), Nash y Tavera
(1995), entre otros; así como, lo que explica Michel Foucault (2002)
y Sheila Benhabib.
Palabras clave: fotografía, situación de las mujeres, subordinación

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�Nora Cruz / Luz Corral y Pancho Villa

Abstract. In the following study we propose that picture and writtings in a woman autobiographyis an option to prove and to study
about women situation in the North of Mexico the first half of the
twentieth century. We observe that the situation is of subordination
as a result of the social practices of that period. In order to do this,
we select elements found at the text Pancho Villa en la intimidad (1948)
of the northern Luz Corral, who is the first of the Pancho Villa´s
wives. We will use Roland Barthes concepts that can be found at at
his investigation Camera Lucida: Reflections on Photography, that will be
relate with what Cano (2010), Nash y Tavera (1995) among others that
developed investigations about women history as well, we will also use
what Michel Foucault (2002) and Sheila Benhabib sugest.
Keywords. picture, women situation, subordination

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�Humanitas, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

Introducción
Estudiar y conocer la historia de las mujeres nos lleva al descubrimiento de una serie de protagonistas que se han sido dejadas de
lado por el predominio de la visión masculina sobre el pasado. En
ese sentido, y de acuerdo con Mary Nash y Susana Tavera (1995), la
historia de las mujeres surgió y tomó forma a partir de la década de
los sesenta, con una aproximación que ellas denominaron “tradicional”, y en la que se incluyeron temas como los roles femeninos, la
educación, el control de la natalidad, entre otros. Este tipo de roles
correspondían con el tipo de actividades que realizaban las mujeres, pues, hasta hacía muy poco, las tareas femeninas se llevaban a
cabo casi exclusivamente en la esfera privada. En otras palabras, a las
mujeres les correspondía el cuidado del hogar y de los hijos, asuntos que no solían valorarse y que, de acuerdo con Henrietta Moore
(2004), repercutían en la invisibilidad de lo que ellas realizan (60).
Esta circunstancia, desfavorable para el género femenino,
incita a cuestionar la percepción que se tienen en los hogares en
cuanto a las actividades familiares y a las prácticas sociales que la
sustentan; sobre todo, estimulan los cuestionamientos, sobre todo
188), el poder se ejerce por grupos y no por individuos. Llama particularmente la atención la problemática de género que se presenta
día a día y la aceptación de cuestiones recurrentes, en las que parece
evidente la discriminación y la violencia hacia las mujeres, entre las
que se puede mencionar la falta de remuneración al realizar sus actividades en la esfera privada (Samaniego y Ochoa, 2009: 36).
Ante tal contexto, hemos elegido investigar a las mujeres que

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�Nora Cruz / Luz Corral y Pancho Villa

jaron las costumbres de su época, logrando, además, participar en
la esfera pública que les estaba negada. Por el especial interés en el
tema de la subordinación de la mujer, hemos seleccionado para este
análisis el texto Pacho Villa en la intimidad escrito por Luz Corral y
publicado por primera vez en 1948. En esta obra la autora recuerda
sus experiencias como la primera esposa de Pancho Villa y como
testigo de la Revolución mexicana. Como dicho libro es una autobiograía nos brinda la posibilidad, a través del análisis, de indagar las
percepciones y las ideas en torno a la situación femenina de acuerdo
a la autora.
Así, nos enfocamos en conocer aspectos de Luz Corral
como la esposa del revolucionario mexicanao Pancho Villa: una
con más de cuarenta años, escribió el texto en cuestión. La lectura
nos proporciona, de entrada, algunos datos básicos que aquí consignamos: su nombre completo era María Luz Fierro Corral de Villa;
nacida el 2 de julio de 1892 en San Andrés, Chihuahua, y muerta el 6
de julio de 1981 a la edad de 89 años en Chihuahua, Chihuahua. De
las trece esposas de Pancho Villa, como ya hemos mencionado, Corral fue la primera y, segú
quien el Centuario del Norte contrajo matrimonio tanto por la iglesia católica, como por lo civil: en 1911 en San Andrés, Chihuahua.
A la chihuahuense le tocó ser testigo de cambios sociales,
económicos y políticos, especialmente los concernientes a la mujer.
Entre los eventos que acontecieron en ese tiempo destacaban los
inició como resultado de la inconformidad de los mexicanos por el
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�Humanitas, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

falta de alternativas para que otros interesados en llevar las riendas
del país tuvieran posibilidades de ocupar ese puesto, teniendo como
consecuencia inconformidades a lo largo y ancho del territorio nacional. Como se sabe, Díaz fue presidente de 1877 a 1880 y después
de 1884 a 1911.Tras el estallido, el general se exilió del país y el
movimiento reformista de Francisco I Madero triunfó llevándolo a
la presidencia. Resulta importante recordar que Madero era originario de Coahuila, estado donde vivía como un próspero hacendado
hasta antes de incursionar en la política (Rosas Sánchez, 2012). El
te derrocado dos años después, en la llamada Decena Trágica que
abarcó del 9 al 22 febrero de 1913 (y que culminó con el asesinato del presidente y de su vicepresidente: José María Pino Suárez).
Después de este hecho sangriento, Victoriano Huerta se instauró
como dictador, provocando el alzamiento de revolucionarios como
Venustiano Carranza, Francisco Villa y Emiliano Zapata entre otros.
todo por su intervención en el Norte del país, zona en donde este
militar contaba con un gran número de simpatizantes. Este hombre
fue quien desposó a Luz Corral. Ella, como tantos otros ciudadanos, se vio ve trastocada en su cotidianidad por los embates de la
lucha armada.
El complejo (y muchas veces contradictorio) proceso revolucionario trajo una serie de transformaciones drásticas en el país.
Surgieron, entre otras, propuestas de cambios sociales, algunas de
índole feminista, por parte de quienes creían que era necesario geDOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-3

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nerar cambios para incorporar a las mexicanas en el ámbito de lo
público. Por ejemplo, en Yucatán, durante el gobierno del general
Salvador Alvarado (1915-1918), se plantearon escenarios que contemplaban cambios en la situación laboral de las mujeres, en especial, se buscaba que sus empleos les permitieran llevar a cabo las labores domésticas y familiares (Cano, 2010). Pero, así como Alvarado
se percató de la problemática de género, también surgieron mujeres
que alzaron la voz sobre este asunto, como es el caso de Hermila
Galindo, quien defendió la educación igualitaria para hombres y mujeres; y presentó la demanda del sufragio feminista ante el Congreso
Constituyente en 1916. La decisión a la que se llegó en la Constitución de 1917 fue negar a las mujeres estos derechos del ciudadano,
resolución que se tomó bajo dos supuestos: la falta de educación de
686-687). Es decir, prevaleció la idea de Locke en cuanto a que la
mejor alternativa para la participación de la mujer en la política era
a través del padre, hermano o marido. Sin embargo, en el hogar, la
mujer adquirió poder, ya que se estableció en la Ley de Relaciones
Familiares en 1917, y con ello se les permitió decidir sobre la educación de los hijos y sobre la administración de los bienes familiares.
En suma, aunque se dieron pautas para equilibrar la condición de
las mujeres en ese período, sus tareas siguieron encaminadas hacia la
permanencia de la esfera privada.
De ahí la importancia de recurrir a materiales como los ya
señalados (una fotografía y fragmentos de texto de la autobiografía
Pancho Villa en la intimidad que escribe Luz Corral Vda. de Villa) para
indagar más en este tema poco explorado. No existen, hasta donde
hemos podido explorar, muchos trabajos críticos sobre el libro de
Corral. La autora incorporó a su escritura algunas fotografías, apor80

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tando con ello un contenido visual a sus recuerdos. Hemos querido,
en este ensayo, recalcar que la fotografía constituye una evidencia
de cierta situación y que eso puede relacionarse en el análisis con
los textos escritos para profundizar y averiguar un poco sobre la
situación de las mujeres en el norte de México. He aquí la fotografía
seleccionada:

En cuanto al análisis de esta investigación, partimos del hecada de los cuarenta y que la fotografía fue tomada en 1914: durante
ese periodo la cultura era predominantemente patriarcal en México,
lo que se traducía en prácticas sociales aceptadas por hombres y
mujeres del país, y que pueden ser explicadas con los conceptos
desarrollados por Michel Foucault (2002), y cuya premisa podría ser
la siguiente: las sociedades controlan los discursos. El discurso con
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centro masculino repercute en lo que percibe de sí misma la mujer;
al respecto, Sheila Benhabib, propone que la conciencia de sí mismo
se constituye por la unidad de la narrativa que tiene que ver con lo
que yo puedo hacer, he hecho y lo que se espera de mi (2005: 5). Al
primera mitad del siglo XX vivían, descubrimos que se visualizaban
a sí mismas dentro de la esfera privada, sin más responsabilidad que
las labores del hogar y la educación de los hijos. Esto podría ser la
respuesta a la escasez de textos escritos por mujeres.
Objetivos
En este trabajo hemos planteado dos objetivos. El primero: establecer el estudio de la fotografía como alternativa para evidenciar
aspectos de familiaridad entre parejas de hombres y mujeres. Segundo: pretendemos hacer notar que las imágenes en una autobiografía
(complementándolas con fragmentos escritos en ese tipo de textos)
es una opción para indagar sobre la situación femenina que acontece
en el transcurso de la Revolución mexicana.
Metodología
Recurrimos a la semiótica para llevar a cabo el presente estudio. En
el análisis de la fotografía de Corral utilizamos especialmente conceptos desarrollados por Roland Barthes en su clásico ensayo La
camara lucida. Nota sobre la fotografía (1990), esto para establecer que en
esa imagen es posible observar evidencias y aspectos de las mujeres
que vivían a principios del siglo XX, cuyas actividades correspondían a la esfera privada, y que, en ocasiones, como ya se mencionó,
la sociedad no las considera como iguales a los hombres.
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Para realizar esta tarea, buscamos las imágenes que cubrieran las características antes marcadas para llevar a cabo lo planteado.
Análisis y conceptos de Barthes
Tomando en cuenta lo anterior, el material que capta la atención en
aras de lograr lo que se pretende despierta atracción para investigar
cierto corpus de estudio, es decir, profundizar en ese objeto de estudio se relaciona con lo que Roland Barthes llama “aventura” (1990:
54). Ese proceso de búsqueda culminó con la elección de la fotografía que se considera adecuada y que se estima que es en la que
se puede ver lo que enfrentan las mujeres en cuanto a su situación
Prisionera de mi marido del texto escrito por Corral. Se considera que
esa fotografía posibilita conocer la situación de las mujeres del periodo que se determinó: principios del siglo XX, objetivo que, de
acuerdo con Barthes, es el “stadium”, el cual “está en función de mi
saber y cultura cuya emoción es impulsada racionalmente por una
cultura moral y política” (64). Si bien es cierto que la selección de la
fotografía para este trabajo involucró en primer lugar ver varias de
ellas en el texto de Corral, la que se eligió despertó la curiosidad por
saber más de ella, no en sí del objeto o el proceso de la fotografía,
sino de las impliciones de la imagen.
Al observar la imagen de la fotografía visualizamos una
pareja hombre-mujer, en la que destaca Pancho Villa y que remite
a otra, cuestión que será relevante para el análisis y que se explicará
más adelante en este artículo.
En cuanto a las posibilidades que tiene este análisis de la fotografía, hemos subrayado su utilidad como una herramienta crítica
para profundizar en el conocimiento de la historia de las mujeres
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se convierte en una evidencia para establecer que efectivamente
existió una relación familiar (y sentimental) entre Pancho Villa y
Luz Corral, sobre todo si se toma en cuenta que de acuerdo a Barthes, con la fotografía “no se puede negar que la cosa haya estado
muestra en la imagen, se puede conjeturar que esas dos personas se
conocen de manera cercana.
Es impresindible, entonces, proseguir con la descripción de
la fotografía para comprender sus caracteristicas. Hay varios aspectos involucrados en esta imagen: se puede mencionar, en primer
lugar, que corresponde a un retrato, en resolución blanco y negro,
en donde se aprecian dos personas. Otro aspecto relevante en este
Pancho Villa está situado a la izquierda y Luz Corral a la derecha.
Con respecto a la indumentaria y apariencia de la pareja: por un lado,
Pancho Villa porta un traje militar, condecoraciones y sombrero.
En contraparte: Luz Corral lleva como joya una gargantilla; aparentemente la blusa es de cuello redondo, su cabello está peinado con
raya a su izquierda, con un recogido no completamente restirado: el
cabello tapa casí por completo ambas orejas, y, por lo mismo, no es
posible saber si porta o no aretes. En cuanto a sus rostros, la imagen
Por el contrario, Corral sin asomar una sonrisa, sino con un gesto
serio mira al frente directamente a la camara.
Otro elemento a tomar en cuenta: el fondo, que si bien es
muy difuso, permite advertir que la pareja de esposos se encuentra
en el exterior, porque a sus espaldas es posible contemplar las rejas
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de una ventana o puerta tras la imagen de Pancho Villa, mientras
detras de Luz Corral se observa una pared clara.
El dato sobre la locación al exterior es importante en este
análisis, ya que a inicios del siglo XX los retratos que se solicitay acondicionaban para recibir a los clientes interesados en contratar los servicios de los fotográfos. Estos sujetos, a los que Roland

al hombre de pie y a la mujer sentada. Otra pose frecuente en las
fotografías de la primera mitad del siglo XX era la de los varones
posando su mano sobre el hombro de la mujeres. Todas estas fotos se realizaban en el interior de los estudios. Tomando en cuenta
lo antes expuesto, si la fotografía que se analiza en este trabajo, se
tomó en el exterior, entonces es probable que haya sido capturada
de manera espontanéa. Ante esta aseveración, destaca que la mano
de Pancho Villa este sobre el hombro de Luz Corral, es este detalle
el que, siguiendo el análisis de Barthes en su investigación sobre la
fotografía en La cámara lucída, representa el punctum del análisis, es
decir: “el que sale de la escena y viene a punzarme” y que va más
allá de la foto. El punctum tiene que ver, aquí, con la mano de Villa
sobre el hombro de Corral: es lo que ha llamado nuestra atención
para decidir realizar esta investigación en relación a la situación de
la mujer. Esto, en un inicio, lleva a pensar que esa imagen de la pose
de la pareja puede ser el resultado de una práctica social arraigada a
inicios del siglo XX.
Como comentamos anteriormente, seleccionamos esta fotografía de Villa y Corral porque la misma remite a otra, que es la de
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una pareja de pintores destacados en el mundo de las artes plásticas
mexicanas contemporaneas constituida por Diego Rivera y Frida
Kahlo. En esa fotografía como en la de Villa y Corral; Rivera, el
esposo, reposa la mano sobre el hombro de Kahlo, la esposa, es una
foto en el exterior, no en un estudio.
Observar los retratos de ambas parejas y de otras, sugiere
que la pose de la mano del hombre sobre el hombro de la mujer podizar en el análisis de la fotografía y relacionar las prácticas sociales
con el papel de la mujer de inicios del siglo XX, la mano del hombre
puede tener otra interpretación.
Discusión
Si se toman en cuenta los antecedentes de la situación de la mujer
en México a inicios del siglo XX y el texto de Corral al analizar la
fotografía seleccionada, la interpretación del puctum, es decir de la
mano Villa sobre el hombro de Corral, puede ser de sometimiento
de la mujer por parte de su marido, ya que la mano del esposo parece
detener a la esposa. Más aún, Luz y Villa posaban ante el operator
como lo hacían otras parejas dentro de los estudios de acuerdo a las
instrucciones del fotográfo. Es decir, podría ser que esa pose fuera
en esa época una práctica social que traspasó el espacio del estudio
percepciones sobre la fotografía que se elige, ya que es evidente en
el escrito por dicha mujer que se sometía a las ordenes de su marido
voluntariamente y que otras personas eran testigos de que eso ocurría, cosa que se puede constatar en este fragmento de la autobiografía en cuestión: “Señora, yo me resisto a cumplir con esta orden;
¿Por qué no se va Ud. a El Paso, Tex. Mientras se le pasa el coraje a
mi General?” (Corral, 1948: 90)
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Estas lineas del texto Pancho Villa en la intimidad, las envió
Villa en un telegráma a Corral y como su esposa no se encontraba
en casa para recibir el mensaje, la amonestación a la que se hizo
acredora por esa “falta” que cometió fue la de sufrir por la furia de
su marido, quien ordena su encarcelamiento. El militar, a quien se
le ordena arrestarla, se niega a seguir la disposición, pero Corral lo
exhorta a cumplir con la orden de Villa.
Con el análisis de la fotografía y la lectura de este fragmento se puede comprender la práctica social con respecto a la mujer
objeto (Corral), propiedad del hombre (Villa), quizas no aprobados
pero si aceptados por la sociedad. En el texto, Corral aceptó su situación aún y cuando se le presentaba la alternativa de cambiarla, de
la misma manera, la pose de la fotografía también podría haber sido
otra. En ambos casos, Corral siguió las costumbres de la época, de
posar y de obedecer a su marido, pero la posibilidad de cambiar las
prácticas sociales estaban presentes.
Es importante recordar, que, como se mencionó anteriormente, a inicios del siglo XX la sociedad en México era predominantemente patriarcal, cuestión que se relaciona con la conciencia sobre
el “yo” que las mujeres tenían, que era la del “otro masculino”. En
relación a este asunto, Michel Foucault propone que la disciplina
trae consigo “cuerpos dóciles” que pueden ser sujetos para ser usados, transformados o mejorados (2002: 198), el discurso central era
el masculino y por lo tanto las prácticas sociales se traducíann en
mujeres dóciles que aceptaban la situación prevaleciente. El orden
establecido en México a inicio del XX, probablemente invisibilizaba
la situación de la mujer no solo para los hombres, sino para ellas
mismas.
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Siguiendo con las propuestas de Foucault, quien relaciona el
orden social con la subjetividad e identidad (2002: 198), podemos
decir que una práctica social que exalta el poder masculino puede
generar que lo femenino sea subestimado y que la misma mujer se
sienta inferior, cuestión que está latente en la fotografía y en el texto
en los que Corral está involucrada.
Los análisis con respecto a la situación de las mujeres puede generar cuestionamientos para cambiar ciertas prácticas sociales
que la afectan negativamente. Estar inmersos en ciertas situaciones
repercute en la falta de visión sobre las problemáticas que se presencostumbres que afectan al “otro” (que por lo general son la minoría), con expectativas de un futuro mejor. En este mismo orden de
ideas, de acuerdo a Judith Butler: “es necesario formar y construir
2014: 76-77). Revisar la historia de la mujer con una mirada crítica
probablemente se convirtieron en prácticas sociales aceptadas por
hombres y mujeres y que eran recurrentes. De acuerdo a Barthes la
fotografía “es subersiva si se piensa”, por lo que un medio para alcanzar ciertos cambios sociales es confrontar a los espectadores con
la imagen como evidencia de cuestiones negativas, lo cual conlleva
la posibilidad de observar con detenimiento y a detalle cuestiones
que de otra manera no tomaríamos en cuenta y proseguiríamos sin
reparo cometiendo los mismos errores.
Conclusiones
En este artículo presentamos cuestiones relativas al papel femnino,

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la cual afecta a las mujeres de diverssa manera, como la falta de remuneración y vida independiente. Revisamos diversos aspectos de
la biografía de Luz Corral vda. de Villa, una de las trece esposas del
general revolucionario Pancho Villa, para establecer ciertas pautas
de conductas femeninas de la época.
Realizamos, posteriormente, un análisis semiótico, utilizando para ello las propuestas de Roland Barthes en su investigación La
camara lucida. Nota sobre la fotografía
tografía que se encuentra dentro del libro Pancho Vila en la intimidad,
y establecimos que esa es una alternativa para mostrar evidencias
de una situación femenina y profundizar, así, en la historia de las
mujeres. Entre otras cosas, pudimos percbir y describir prácticas
sociales que propician la subordinación femenina. De tal manera,
hemos hecho notar que la fotografía es un medio con el que es
posible observar y corregir circunstancias desfavorables en el caso
de esta investigación para las mujeres, que son sujetos que tienen
desventajas en la sociedad.

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�Nora Cruz / Luz Corral y Pancho Villa

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DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-3

. Madrid: An-

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�Artículos
Humanitas, vol. 1, núm. 1, 2021

La violencia del machismo en Adiós, Tomasa de
Geney Beltrán Félix
Mónica Torres Torija G.
Universidad Autónoma de Chihuahua
mtorrestorija@hotmail.com

Fecha de entrega: 15-3.2021 / Fecha de aceptación: 30-5-2021
Resumen. Geney Beltrán Félix propone en Adiós, Tomasa una revisión
a los patrones de violencia que son inculcados desde la niñez y que afectan a los seres más vulnerables como las mujeres y los niños. En un área
serrana, donde las comunicaciones y la presencia del gobierno se caracterizan por su ausencia, impera la proliferación de actividades ilícitas
que están promovidas por la presencia del narcotráfico y la corrupción
del Estado, lo que va convirtiendo el Triángulo Dorado mexicano en
un espacio geográfico donde abundan experiencias trágicas provocadas
por las violaciones, los crímenes y los actos delictivos de esta zona de
clivaje. En este trabajo se analizará la irrupción de la violencia en el
seno familiar y social que prevalece en el pueblo de Chapotán derivado
del machismo cultural y que, junto a las amenazas intimidantes del crimen organizado, trastocan la vida de las personas que intentan subsistir
pese al peligro y de otros que desisten y se aferran al sueño americano optando por la aventura migrante. El elemento autobiográfico y la
focalización infantil serán los recursos con los cuales el autor nos sumergirá en un México con un escenario crudo y grotesco de la realidad
contemporánea que finca su territorio imaginario sobre el desasosiego y
la violencia de la sociedad mostrando cómo la violencia y el odio generado por el negocio del narco han cambiado gradualmente la dinámica
social del norte del país.
Palabras clave. violencia, narcotráfico, machismo, corrupción, migración.

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�Mónica Torres / La violencia machista

Abstrac. Geney Beltrán Félix proposes in Adiós, Tomasa a review of the
patterns of violence that are instilled from childhood and that affect the
most vulnerable beings such as women and children. In a mountainous
area, where communications and the presence of the government are characterized by their absence, the proliferation of illicit activities prevails
that are promoted by the presence of drug trafficking and State corruption, which is turning the Mexican Golden Triangle into a space geographical area where tragic experiences caused by rapes, crimes and criminal
acts in this cleavage zone abound. This work will analyze the irruption of
violence in the family and social that prevails in the town of Chapotán
derived from cultural machismo and that, together with the intimidating
threats of organized crime, disrupt the lives of people who try to survive
despite danger and others who give up and cling to the American dream
by opting for the migrant adventure. The autobiographical element and
the child focus will be the resources with which the author will immerse us
in a Mexico with a crude and grotesque scenario of contemporary reality
that establishes its imaginary territory on the restlessness and violence of
society, showing how violence and hatred generated by the drug business
have gradually changed the social dynamics of the north of the country.
Key words: violence, drug trafficking, machismo, corruption, migration

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DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-4

�Humanitas, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

La violencia nunca puede ser
un espectáculo porque resulta imposible mantenerse al
margen, no hay espacio mental para la existencia de un testigo, de un público mudo, un
pueblo que se diga neutral.
Nadie puede contemplar la violencia
desde una distancia segura. (Chávez,
2011: 133)

Indudablemente, la literatura mexicana contemporánea está permeada por la ola de violencia que se ha desplegado por todo el
territorio nacional y la narrativa ha dado muestras de ello al expresarlo de manera explícita propugnando por un nuevo realismo que
ha suscitado el debate de la crítica por considerar si estamos frente
a una estética que pudiera relacionarse con una narconarrativa, o,
dicho de otra manera, con una estética de la violencia. Lo que es un
hecho es que el escritor mexicano de hoy en día, como lo expresa
Silvia Ruiz Otero…
… es contestatario, irónico, indiferente, transgresor, apático, rebelde, fragmentario, honesto y pretencioso […] tiene una voz
propia que se alimenta de las voces de su región y, al mismo tiempo, pretende elevarse por encima de regionalismos […] responde
con la crítica feroz a su mundo globalizado (2013: 38)

Tales actitudes reflejan el compromiso del novelista por plasmar la realidad en su total desnudez y compaginarlas con un agudo
sentido crítico que pone en tela de juicio la falta de gobernabilidad
de un Estado que ha sido presa fácil de la corrupción, fomentando
la violencia en diferentes zonas del país, en particular en aquellas
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�Mónica Torres / La violencia machista

donde se está más desprotegido de los avances de la civilización y en
donde los patrones culturales refuerzan los mecanismos de control
de la masculinidad dominante, lo que perjudica la vulnerabilidad de
los seres más indefensos como lo son las mujeres y los niños.
Tal dilema ante las circunstancias que delinean el panorama
atroz que sacude a la sociedad, lleva a cuestionarse el papel que la
literatura enfrenta al recurrir a la ficción para narrar un mundo tan
agresivo. ¿Es posible, entonces, subsistir en una cotidianidad que
constantemente nos estruja con las irrupciones violentas y nos deja
impávidos al grado de perder el asombro, corriendo el grave peligro de normativizar este desenfreno violento? ¿Cuáles son los efectos que se producen a través de esta experiencia desoladora de la
violencia tanto a nivel personal, como de la colectividad y del país?
Por último, habría que reflexionar lo que la literatura asume como
reto ante la ficción. Como lo expresa Ramón Alvarado Ruiz: “¿puede la literatura comunicar esas experiencias o nos enfrentamos a lo
indescriptible, a lo inenarrable?” (2016: 53). Invariablemente hay
una especie de seducción del escritor por narrar esta literatura de la
violencia, que implica no sólo el abordaje de un contenido lleno de
crudeza y testimonios de una realidad casi aberrante, sino también
el trabajo de una composición narrativa, el uso del lenguaje como
materia primordial para construir un discurso que fincado en las
voces coloquiales y regionales se erija como un rasgo estético más
allá de un tinte costumbrista. Narrativas del dolor que se fincarán
en función de la voz y la mirada de sus personajes testigos de una
realidad que los agredes, los confronta y en ocasiones los aniquila.
Testimonio, relato autobiográfico e historias que mediante el pacto
de ficción revelan la sordidez que nos ha envuelto y que ha propi96

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�Humanitas, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

ciado los altos índices de la violencia en todas las esferas de la vida
pública.
¿Cómo representar esta materia de la violencia, este cuerpo que
tiene menos valor que la moneda? Algunos artistas y escritores
parecen creer que directa e inmediatamente, esto es, en toda su
crudeza. […] Los novelistas, dijo Vargas Llosa, son como buitres:
se alimentan de carroña. [...] Por eso, construir una mirada sobre
la violencia es el dilema ético actual, porque supone asignarle un
lugar a quien encarna la exclusión y desencarna el sistema; esto es,
darle un valor a su agonía. (Ortega, 2012)

De esa carroña que desafortunadamente nos topamos día
con día en las noticias, en nuestro cotidiano andar por este agitado
México, se llega a comprender que la literatura de la violencia es un
intento por acercar la mirada del lector a una realidad que propicie
una reflexión crítica de su entorno para comprender y poder reaccionar a lo acontece a nuestro alrededor y quizá, en alguna medida
posible, hacer algo por cambiar el escenario.
Geney Beltrán Félix, hombre polifacético en el ejercicio de
las letras (editor, traductor, ensayista, crítico literario y narrador) ha
logrado forjarse un perfil literario que ya lo distingue como una figura señera dentro la literatura mexicana contemporánea. Una narrativa caracterizada, a juicio de algunos críticos como Eduardo Antonio
Parra, por “un realismo brutal como una estrategia para reflejar el
caos de nuestro tiempo. Un paso por el infierno muy difícil de olvidar” (2014), o Vicente Alfonso quien la considera una “literatura
compleja cuyos personajes no son sólo víctimas ni sólo verdugos,
sino complejas estructuras sicológicas en precario equilibrio” (2011)
y “la descripción minuciosa del aire de apocalipsis que reina en México y sus efectos en el alma”, según Verónica Murguía (2010).
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�Mónica Torres / La violencia machista

La violencia ha sido un tema ya recurrente en la narrativa
de Geney Beltrán Félix, escritor duranguense quien en 2015 fue
ganador del Premio Bellas Artes de Narrativa Colima por su obra
Cualquier cadáver (2014), donde aborda sus efectos en la sociedad
mexicana contemporánea, a partir de la reflexión ¿qué hacer ante
el dolor y la culpa en el ánimo de las víctimas de la violencia? Un
compromiso asumido por el autor que también se palpa en textos
anteriores como Habla de lo que sabes (2009) y Cartas ajenas (2011),
por desarrollar una sensibilidad y una preocupación para que la
escritura otorgue una voz a aquellos personajes silenciados por la
violencia. En los cuentos de Habla de lo que sabes (2009), se muestra una galería de personajes que son devorados por la vorágine
urbana tanto por sus impulsos, como por su ignorancia o por
malas decisiones. Un mundo absurdo donde la ciudad irascible
surge como un ente que devora y somete a sus habitantes. Por
otro lado, en Cartas ajenas (2011) se puede observar como línea
central de la novela el desencanto, que lleva al protagonista en
su vicio de abrir cartas ajenas, a involucrarse con los remitentes
y rebelársele ante sí un violento trasfondo social, que lo llevará a
planear el estallido de una Nueva Revolución para cambiar desde
raíz tanta injustica y abuso. Se puede señalar entonces, que algo
que ha prevalecido en el universo narrativo de Beltrán Félix es
el escenario crudo y grotesco de la realidad contemporánea que
finca su territorio imaginario sobre el desasosiego y la violencia
de la sociedad mexicana actual. Es interesante conocer la opinión
del autor ante la controversia de la violencia como leitmotiv en la
literatura mexicana:
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No entiendo por qué se les reprocha a muchos [escritores] que
aparezca [en sus obras] la violencia asociada al narcotráfico, al estado, al ejército o a la policía (que muy frecuentemente son la misma violencia), cuando es algo que está definiendo muchas otras
cosas de nuestra actualidad como la vida económica, la contienda
política… la violencia está ahí, permeando todo eso. Se trata, entonces, de una literatura que es muy importante porque dejará un
registro de cómo estamos lidiando con esto. Más allá de la precisión histórica (que es algo que en realidad no se le puede exigir
a la literatura de la misma manera que a la investigación histórica
o al periodismo), queda como un registro muy importante. Y es
que hablemos de lo que hablemos siempre estamos hablando de
nosotros mismos, de nuestro tiempo. (Herrera, 2014, como se
citó en Valencia Badillo, 2017: 28)

Aun y cuando Adiós, Tomasa no es una narconovela, opinión
que también ha sido expresada por el autor, sí pueden encontrarse
en ella algunos elementos que podrían vincularse con ese “nuevo
realismo” que todavía está en un proceso de definición. La presencia
del narcotráfico en la novela de Beltrán Félix se convierte no solo en
un elemento antagónico, sino también en una fuerza temática y en
un motor de la acción, aunque la obra gira en torno de los efectos de
la violencia que sufre la mujer, en este caso Tomasa, y Flavio, el niño
que es testigo de esta realidad que estruja y zarandea la vida familiar
y social del pueblo de Chapotán ante la presencia del crimen organizado en la zona serrana de Durango. Por ello considero conveniente
referir lo que Herlinghaus argumenta en torno al género de la narcoliteratura y el vínculo que sostiene con la obra de Beltrán Félix:
Las narconarrativas (y ahí deberíamos incluir novela, testimonio
y narrativas etnográficas, periodismo literario-investigativo, cine
documental, cines de ficción, teatro) nos interesan como lente

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que permite captar, intensificar, descentrar o refocalizar asuntos
claves de la vida y sociedad contemporáneas desde territorios de
experiencia dolorosos y anacrónicos. Una definición tentativa de
narconarrativas […] podría apuntar en la siguiente dirección. Designan una multiplicidad de dramas expresados en lenguajes anacrónicos y articulados, en América Latina y en espacios de la frontera hemisférica, a través de fantasías que se mueven alrededor de
la depravación y desterritorialización de ámbitos individuales y
comunitarios por diversos factores. Entre esos factores encontramos el deterioro de las relaciones tradicionales de carácter social
y al mismo tiempo de las reglas democrático-civiles, las nuevas
escalas de movilidad y experiencia espacial de la gente común,
junto con el crecimiento drástico de economías informales, especialmente el ascenso de la economía trasnacional del tráfico de
estupefacientes. (Herlinghaus, 2016: 248)

Lo que se propone Beltrán Félix a través de una narrativa
elaborada a partir del recuerdo y la vivencia autobiográfica, es captar
y sobre todo de “refocalizar” la vida social de un pueblo serrano que
ha estado padeciendo experiencias terribles por la violencia desatada
en la región. Debido a esto, se percibe el deterioro de las relaciones
tradicionales de carácter social, lo que repercute en la movilidad de
la gente que opta por la migración como una tabla de salvación a sus
miserias. Todo este cambio generado en la vida que en otro momento se llevaba a cabo en ese lugar, se ha trastocado por el crecimiento
drástico de economías informales, como sería el narcotráfico. Por
ello, Adiós, Tomasa, sin ser propiamente una narconovela, está en
una zona colindante que incorpora la problemática del narcotráfico,
pero se centra más en la vulnerabilidad de los personajes que son sometidos por la violencia que se genera a partir de éste. Silvia G. Alarcón Sánchez (2018) propone un “nuevo realismo” que incorpora lo
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que ella denomina una estilística gore por la representación explícita de
la violencia al describir los crímenes vinculados al narcotráfico; personajes que suelen ser víctimas y victimarios, personajes violentos
y violentados y con narradores testigos; una estética traqueta donde
el lenguaje tiende a mimetizar el usado por el narcotraficante o las
voces regionales; la deslegitimidad del estado y la nación criminal, ya que
el gobierno que debe proteger es el encubridor y coadyuvante de
las prácticas de los narcotraficantes; hay una falta de gobernabilidad
sostenida por una falta de reglas o normas desiguales para todos los
individuos y por último, un pacto de lectura: donde el lector tiene a la
mano muchos recursos informáticos y de los medios que sostienen
la “verdad” de lo narrado (Alarcón Sánchez, 2018: 79).
Algo que es claro en la novela Adiós, Tomasa es la extremada violencia explícita que se da derivada en primera instancia
del machismo, de esa masculinidad dominante que se ve reforzada
por la supremacía del narcotráfico. Violaciones, vejaciones, raptos, golpizas y asesinatos serán plasmados como muestra de esta
violencia desplegada en el Triángulo Dorado de la zona serrana.
De igual manera, Beltrán Félix reproduce muchas de las voces y
de las expresiones propias de lenguaje serrano, lo que le otorga al
discurso narrativo una riqueza invaluable. El gobierno se convierte en un personaje más, un ente escurridizo que se confabula con
los capos del narco para hacer proliferar el Negocio en esa zona,
fomentando la corrupción y evitando la impartición de justicia.
Tales acontecimientos traen a colación para el lector sucesos que
han salido a la luz pública, ya sea por los medios informativos o
incluso pueden llegar a verificarse por medios electrónicos. Esta
verosimilitud de lo narrado fortalece el pacto de ficción y el comDOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-4

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promiso del escritor no solo con la literatura sino también con la
función social del arte.
“¿Cómo se puede narrar la violencia, sobre todo cuando alcanza niveles de desmesura y horror que arrasan con todo lo que de
humano hay? pero comprometiéndose a producir efectos de verdad” (Foucault, 1996: 137-138). Detrás de una historia vivida que es
traída al presente por el autor a través del recuerdo, se abordan los
temas “del machismo, el narcotráfico, la violencia contra las mujeres
y contra los niños” (Maristain, 2019). Como lo expresa Geney “...
me interesaba recuperar la épica de puertas adentro, el mundo intimista y doméstico de la familia” (En Alfonso, 2020). Esas historias
de familia, esa épica como él menciona, que resalta lo que pudiera
considerarse la heroicidad de esos personajes que, en su inocencia,
se enfrentan a la adversidad y desafían lo abominable. Un mundo
interior que se verá reforzado por el espacio privado, el doméstico
de la familia, sobre todo el mundo de las mujeres, será el campo de
cultivo en el cual Beltrán Félix narrará la historia de Tomasa y de la
familia Carrasco del pueblo de Chapotán.
Adiós, Tomasa aborda con crudeza la brutalidad de la realidad
en los pueblos anclados en la sierra y muestra cómo la violencia y el
odio generado por el negocio del narco han cambiado gradualmente
la dinámica social del norte del país. “Beltrán Félix interna al lector
en lo más recóndito de la Sierra Madre Occidental, donde el crimen
organizado y la rudeza del sistema heteropatriarcal son asuntos que
las personas han asimilado con naturalidad y resignación” (Cruz,
2019). Más allá de la historia de Tomasa, Geney Beltrán parece advertirnos que la encrucijada por la que atraviesa México, cuyo origen
es impreciso, ha sido detonada en silencio. Los principales testigos
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de esa metamorfosis son personas ordinarias como la familia de los
Carrasco y otras tantas que fueron desplazadas o que, sin otra opción, se integraron a la nómina de los grupos delincuenciales. Los
hechos nos llegan contados por las voces de distintos personajes,
donde predomina la mirada de Flavio, el hijo menor de la familia,
cuya vida se ve trastocada cuando irrumpen en el pueblo narcotraficantes protegidos por el ejército. Así, el libro reflexiona en
torno a fenómenos como la migración forzada, el abuso infantil,
la trata de personas y la ausencia del estado de derecho. Adiós,
Tomasa exhibe el machismo y la no existencia de un sistema legal que
provocan la aparición de arbitrariedades como las desapariciones y violaciones de mujeres, entre otros crímenes.
Adiós, Tomasa trata de una manera general las formas de la
“masculinidad dominante” en Chapotán, un pueblo duranguense
asentado en el “Triángulo Dorado” de la droga, en las estibaciones
de la Sierra Madre Occidental, donde confluyen los estados de Sinaloa, Chihuahua y Durango. (“Adiós, Tomasa no es una narconovela:
Geney Beltrán en el Cecut”, 2019). Un pueblo enclavado en la sierra,
donde dos cosas son incuestionables: el hombre manda en la casa y
la única salida a la pobreza es volverse narco o emigrar al Gabacho.
En ese pequeño lugar, que no es más que un microcosmos del gran
universo del país, una joven es raptada por dos narcotraficantes ante
el pasmoso silencio de una familia y un niño de nueve años.
La novela aborda las formas de la masculinidad dominante
en el pueblo de Chapotán, donde un par de hermanos con fama de
narcotraficantes raptan a Tomasa, una adolescente que sufre la violencia del machismo en un estado de excepción donde no hay ley y
donde los habitantes ven esto como normal.
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Ocurre en uno de esos confines patrios del todo olvidados, ajenos
a la justicia de cualquier clase y a todo tipo de progreso, surtidores
de migrantes a los Estados Unidos, los cuales sólo han ingresado
a la geografía nacional por garantizar seguridad, silencio, terror y
complicidad al narco, gracias a la población sometida, abastecedora del sicariato y a las escasas autoridades en connubio con el
ejército. (Domínguez, 2019)

La novela inicia con una escena brutal que es el rapto de
Tomasa. La violencia se rebela con toda la crudeza cuando se narra
la violación de El Chalío a la joven Tomasa. Insultos y golpes van
cayendo en tropel en la figura de la muchacha que es ultrajada sin
piedad y de la que nos enteramos de que ha sido víctima de estupro
en varias ocasiones, que ha tenido tres embarazos, dos abortos y
solo se le logró el tercer bebé. Este encuadre macabro será el marco
narrativo de este entorno donde la violencia hacia la mujer vilipendiada constantemente por el hombre será la constante que se recrudecerá con las fricciones y rivalidades que afloran con la presencia
del narcotráfico. Beltrán llegó a comentar respecto a los hechos que
sirvieron como referente del argumento de la novela lo siguiente:
No todos los días se encuentran cadáveres, ni se oyen balaceras,
pero hay otras formas de violencia que hoy en día se llamarían
micromachismos, que tienen que ver con la utilización del habla
para trasmitir una educación machista a niños y niñas desde que
están en la primaria. (“Adiós, Tomasa no es una narconovela: Geney Beltrán en el Cecut”, 2019)

La historia de Tomasa es el parteaguas de un mundo que
se ve cimbrado por un machismo, en donde la figura del hombre
tiene que ejercer el control desde el dominio del ámbito familiar y
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del social. De ahí que las relaciones familiares se establezcan mediante el sometimiento y la obediencia ciega al yugo que se ejerce
no solo hacia las mujeres, sino también frente a los plebes. En
el ámbito social, hay que establecer quién es el que manda en su
territorio y establecer, bajo las formas de coerción e intimidación,
quién ostenta la autoridad y el mando para ganarse el respeto y
ser temido por ello, como lo es la figura del Eutimio, el padre de
Flavio.
Los hechos narrados en el pueblo de Chapotán nos muestran a través de sus descripciones a “una novela triste, pero también
un acto de reivindicación y de denuncia ante la vorágine de una
violencia interiorizada en el lenguaje” (Rojas, 2019). Es también un
relato fidedigno acerca de las contrariedades sociales “que emanan
de la desigualdad y de la deuda pendiente del Estado con las víctimas” (Rojas, 2019: 4). No en balde, Maruca, la mamá de Flavio,
al narrarle el encuentro que tiene con el ejército, lo describe de la
siguiente manera:
¡Cuándo el gobierno se iba a hacer cargo de eso! ¡El gobierno sólo
está para robar, mijo!
-Pero ma, ¿quién es el famoso gobierno? ¿Son los guachos?

-Eso decimos siempre, mijo, pero no nada más ellos. (Beltrán Félix, 2019: 113)
Los personajes más indefensos, las mujeres y los niños viven
inmersos en un mundo donde las amenazas, no sólo son la pobreza,
la ignorancia, el aislamiento del pueblo, la migración de los jóvenes
al Gabacho, sino también el secuestro y asesinato por parte de El
Negocio y de la corrupción de los Guachos. Frente a este contraste
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2019). La mirada de Flavio recorre el diario acontecer de la vida
familiar y social; testigo ocular al que los hechos le van arrebatando
paulatinamente su inocencia, transitan frente a él tanto las imágenes
del asombro como del horror: “el descubrimiento gozoso de la escuela, la tensa y amarga relación de sus padres, el dominio creciente
del negocio de la siembra de droga, la migración al Otro Lado como
única alternativa para los chicos del pueblo y la, en apariencia, inmutable vida en la sierra, que termina trastocada por los asesinatos”
(Cruz, 2019).
La infancia de Flavio se desenvuelve en un mundo donde
su padre representa una autoridad intimidante, incapaz de mostrar
afecto y cuya presencia tan solo le produce ansiedad y temor, incluso
sin poder sostenerle la mirada. Por eso se refugia en el espacio que
ocupa la madre, que es la cocina o en la tienda de abarrotes. Es en el
mundo de la mujer, donde Flavio puede mostrar la sensibilidad que
en el mundo del varón se le reprime. Ve en la figura de su padre, un
patrón de comportamiento con el cual le es difícil empatizar, además de que suele ser una figura ausente con el cual conversa poco
y cuando lo llega a hacer, es para acatar las órdenes recibidas. Con
sus pares, Flavio observa y reconoce la manera en que los chicos y
jóvenes van reproduciendo los patrones machistas y anhelan pese a
sus años mozos tener ya sus primeras experiencias sexuales para ir
probando su hombría y presumir de ello; que se conozca y se sepa
que ya son “muy machos”.
Tomasa, por otro lado, es una adolescente que sufre la violencia del machismo. Joven serrana del pueblo Del Toro, las adversidades la llevaron a vivir con Maruca y pareciera que por más que
se le trata de proteger de las amenazas, las calamidades la persiguen.
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de violencia normalizada en los pueblos de la sierra, Geney Beltrán
muestra especial interés al retratar los aspectos de la ternura, del
apego, de la esperanza porque cuando se habla de la violencia rural
se crea la idea de que en los pueblos se piensa todo el tiempo en
muerte y dinero.
Yo quise mostrar que hay ternura en el infierno, que no hay
balaceras todas las tardes, pero sí hay hombres que siembran droga
y se convierten en los machos alfa en un pueblo sin ley que creen
que tienen el derecho de raptar a una muchacha. Por eso la mirada
infantil es importante, es la que permite cuestionar una violencia
que en los adultos es normal. (Piñón, 2019)
Para lograr evitar en una narrativa que bien pudiera caer en
los confines de las ambigüedades de la narcoliteratura, Geney Beltrán utiliza la voz y la mirada de sus habitantes y en particular, la de
Flavio, quien es el hijo menor de ese núcleo familiar de los Carrasco,
el pequeño varón que está abierto al descubrimiento de la otredad,
esos seres que lo rodean y no termina por comprender, que vive un
momento en el que todavía no se ha endurecido y su identidad se
está formando, tanto así que se siente reprobado por la mirada de su
padre y que cuestiona constantemente el mundo que lo rodea.
La historia es contada a través de la mirada de Flavio, un personaje que le permite al autor cuestionar la violencia normalizada.
“Con una educación muy dura, muy de forjar a todos los varones
como futuros machos” (Quiroga, 2019). Identifica en ese tipo de
educación, “tan brutal, indiferente a las emociones y a la sensibilidad
de un niño, como el momento en el que se siembra la semilla de
la futura violencia que esos niños ya adultos van a cometer contra
mujeres a quienes se les educa como objetos de placer” (Quiroga,
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Habiendo quedado huérfana de madre al nacer, fue criada por su
tía Gertudris quien la cuida y protege y le enseña labores propias
del campo. Entre la inocencia de Tomasa y la de Flavio surgirá una
especie de complicidad pues ambos son víctimas en un mundo que
los confronta y que irá interrumpiendo violentamente su inocencia.
Pese a la diferencia de años, pues Tomasa tiene alrededor de unos
catorce o quince años cuando llega la casa de la familia Carrasco y
Flavio tiene unos nueve, la solidaridad que surge entre estos dos
personajes que se comprenden, reconfortan e ilusionan en un amor
idílico al pretender Flavio protegerla de cualquier peligro o amenaza
que pueda lastimarla. Los años mostrarán que este candor infantil
tendrá que desaparecer al igual que la forma en que Tomasa será
secuestrada de manera violenta cuando Flavio se queda dormido en
la tienda de abarrotes. Muchos años después, tendrá la oportunidad
de volver a verla, con su hijo, cuando ya radican en Culiacán, pero
será un encuentro fugaz; la vida misma los ha curtido al grado que
ya no son los mismos.
Se ha dicho que la fatalidad perseguía a Tomasa. Su juventud y lozanía la habían convertido en una atracción y objeto sexual
deseado para los hombres que querían hacer gala de su hombría.
Desde pequeña había sufrido el abuso de su tío sin poder decir nada
al respecto, primero empezó como un manoseo hasta que terminó
con una violación brutal y salvaje:
Él aplastó su cuerpo sobre el de ella. Con una mano le jaló la
pierna izquierda hacia un lado, con la otra velozmente le juntó
las muñecas y las apretó contra el borde del catre. Ella sintió una
quemazón en la entrepierna. Una víbora reseca y con hambre devorándole el adentro. Volvió a intentar un grito, abrió la boca tra-

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tando de jalar aire, él la aplastaba, le hundía la víbora quemante,
le dio un golpe más en la cara cuando ella intentó morderlo en
un hombro, él siguió sacudiéndose, jadeando, y le soltó las manos
para fijarla en un abrazo denso que le impedía finalmente todo
movimiento, hubo un instante en que dejó de convulsionarse, soltó un gruñido y se salió de ella. (Beltrán Félix, 2019: 306)

Ésta no será la única violación que padezca Tomasa, sufrirá
más delante otra, cuando sea secuestrada por El Chalío, cuando se
fue a trabajar con la familia Carrasco.
La novela nos ubica en el México de la década de los ochenta, en el contexto rural, concretamente en el ámbito de la sierra de
Durango. Flavio es un niño que está siendo educado para ser un futuro macho, lo que escucha de los adultos respecto de la sexualidad
es procaz, pero también va a la cocina, lo que puede considerarse el
mundo de la mujer, en donde se relatan historias de familia que para
Flavio representan muchas de las respuestas a las interrogantes que
se plantea ante el mundo que pone en cuestión. El personaje Flavio
es una especie de puente para crear una novela que revindique la
vida en esos pueblos sin énfasis panfletario, ni didáctico, sino para
hacer que el lector pueda estar ahí y entender estos hechos desde la
subjetividad y la sensibilidad infantil. De ahí que el autor compagine
la proliferación de El Negocio con la cotidianeidad en el ámbito de
lo familiar a la luz de la óptica de los seres más vulnerables. Beltrán
Félix ha comentado:
Desde ahí quería yo relacionar lo que es la emergencia de un poder económico como el narcotráfico a nivel micro, como en esta
región, con la situación de las mujeres y los niños. (“Adiós, Tomasa
no es una narconovela: Geney Beltrán en el Cecut”, 2019)
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Indudablemente quienes salen perdiendo en primer grado
al emerger el narcotráfico son las mujeres, porque las pone en una
condición de vulnerabilidad, no solo porque los principales representantes del narco, quienes ejercen el poder en estos núcleos son
varones, sino por la violencia extralegal, de ahí que haya una mayor
desprotección en ese ámbito. ¿Qué instituciones pueden proteger
a mujeres violentadas por narcotraficantes? (“Adiós, Tomasa no es
una narconovela: Geney Beltrán en el Cecut”, 2019). Para el autor
es una gran incógnita que sigue sin resolverse y la brutalidad de la
violencia del machismo es que lo que se muestra en la trama de la
novela, como es en el caso de Maruca cuando se da cuenta de que
tiene que tolerar las infidelidades de su marido, aunque sea algo que
no consiente y peor aún, porque no cuenta ya con el apoyo de su
padre, así es que, si quisiera rebelarse, pues estaría sin apoyo alguno
y estaría totalmente sola.
Sabe que, si lo confronta, en una de esas él y hasta la viene agarrando a reatazos. Si no conocerá historias así de sus vecinas….
Y de arriendarse a vivir con su padre, Eutimio podrá ir a buscar
y su tata Don Gumersindo le dirá te aguantas mijita, tu marido es
bien macho y con el horno caliente cualquiera es panadero, cállese
mujer. (Beltrán Félix, 2019: 83)

Otro ejemplo es cuando la Prócora va al pueblo y quiere hacerle alboroto a Eutimio y éste rápido la pone su lugar, recordándole
quién está al mando:
Tú te aguantas y te callas o te arriendas a Los Mayos y a ver cómo
le haces para criar a los mocosos. Ni me armes argüendes. La llevé
de vuelta a Sahuaténipa y ya no vendrá a querer joder. (Beltrán
Félix, 2019:159)

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Beltrán Félix ha señalado que más allá de hacer denuncia
social a través de la ficción, es una posibilidad del escritor de dar una
imagen compleja de la experiencia humana sin enjuiciar. Asegura
que ése es un aprendizaje que coloca al lector ante la posibilidad de
cuestionarse, con una visión oblicua e íntima a través de la cual se
puede ver una relación con el mundo real.
El reto es no caer en la trivialización y tratar de que lo que uno
represente tenga la sensibilidad para no comerciar con el dolor
de las víctimas. Si eso logra llegar a la conciencia del lector, creo
que la ficción habría cumplido un propósito que es no cambiar
el mundo, sino cambiar la visión que del mundo tiene el lector.
Ahí es donde creo que está el espacio de combate del escritor.
(Quiroga, 201913)

Es sabido que la presencia del narco se agudizó en el llamado
Triángulo Dorado en la década de los ochenta creando un clima en
el ámbito nacional de inestabilidad y de continuas luchas armadas,
no solo entre los carteles y el ejército, sino también entre las mismas
rivalidades entre carteles que se fueron creando por ejercer el control en diferentes zonas del país. El territorio nacional se convirtió
entonces en una continua zona de conflicto que fue perfilando las
áreas donde se fueron fincaron las áreas de dominio, particularmente en las zonas serranas de difícil acceso, pero de fácil control para
la siembra de la droga. Esto contribuyó a cambiar la fisonomía del
país: ¿Qué era México a fin de cuentas? Un país de pura inflación y
crisis, de mentiras y matones (Beltrán Félix, 2019: 288).
Esta descripción que se da de la realidad de nuestro país
es lacerante. Es inevitable dejar de lado el referente del México de
los ochenta y constatar lamentablemente que sigue siendo un vivo
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retrato de lo que todavía acontece actualmente y no solo en el norte
del país. Inflación y crisis, mentiras y matones. Se suscita una debacle imposible de detener, peor aún, una batalla contra el crimen
organizado que no ha podido ser vencida y todavía continúa como
constelación de esta mórbida realidad, la preservación de este machismo recalcitrante que fomenta la violencia atroz, particularmente
contra las figuras más vulnerables, como el caso de Tomasa.
¿Cuál es la relación entre el narcotráfico y el machismo? Los
que se dedican al trasiego de la droga son la manifestación de una
violencia posible, del poder que viene de una práctica a la que muchos aspiran. Dedicarse a sembrar mariguana es mucho más rentable que sembrar maíz y forma parte de un fenómeno progresivo
que ejerce presión para que se respete el poder del narcotraficante.
“Como una manifestación extrema del capitalismo, el narco parte de
que lo que importa es el dinero y que si los cuerpos son utilizables
no importa traficarlos, asesinarlos o violarlos” (Rojas, 2019, párr.13).
En la novela, Maruca tratando de evitar que sus hijos caigan en la
trampa de la seducción de El Negocio, les describe claramente la
otra cara del narcotráfico con miras a evitar que no sean arrastrados
por el narco.
El Negocio era una trampa: al principio te forras de billetes verdes, compras una troca del año, le pones antena parabólica a tu
santa madre para que vea las telenovelas que se le antojen y lo mejor: te la puedes pasar pisteando hasta reventar, sacando a bailar
a las morras más güeritas sin temor a que te hagan el feo, pero al
poco tiempo te pasa lo que le pasó al Ventura, terminas balaceado
por la espalda, aquí no hay lealtades, los mondaos de tu propia
clica te van a querer andar baleando mijo, o te puede pasar lo que
a tu primo el César, que está en las Islas Marías desde hace tres

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años, y sus plebitos, tus primos, pasan las hambres más flacas….
(Beltrán Félix, 2019: 175)

Pero, así como también se da la incidencia de El Negocio en
el ámbito de la sierra, también se da el fenómeno de la migración.
La vida en el campo y las posibilidades de desarrollar una actividad
económica sin los riesgos que puedan eludir el crimen organizado
o la corrupción del ejército propicia que los jóvenes emigren a Estados Unidos a cumplir el sueño americano. Paradójicamente, también este anhelo está construido bajo una falsa concepción pues no
es ni la Jauja, ni de cerca la Tierra prometida.
¿Qué era El Otro Lado exactamente? Parecía no un sitio ubicado
en quién sabe qué región de los mapas, sino una esfera aparte,
casi una pura irrealidad. Algo así como un paraíso envenenado en
que todo es azaroso: te pueden matar a la mala o igual te vuelves
milloneta. (Beltrán Félix, 2019: 173)

Flavio es la voz y la mirada hegemónica del relato y será
quien con su candidez nos revela la crudeza del mundo en que vive
y que se deleita con aprender de los libros en la escuela “lejos de los
pleitos de sus padres, en un sitio distante de las historias de balaceras, guachos, matones y raptos que luego iban y venían por los pueblos de la sierra” (Beltrán Félix, 2019: 174). Es un niño que alterna
sus ilusiones, sus sueños y sus miedos de manera cotidiana. Disfruta
correr por la huerta, bañarse en el río, atender a sus amigos en la
tienda de abarrotes, escuchar las historias en la cocina de su casa…
pero todo se turbia cuando aparece la figura de Eutimio su padre.
Pero ahora que está sentado en la sala, esa voz del padre, enemistosa y ruda como suele dejarse ir y venir por los surcos del aire, esa
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voz lo hace temblar. En una parte del estómago hay un martillo
que golpea, haciendo eco de cada palabra paterna, azuzando inestables, mínimos apocalipsis. (Beltrán Félix, 2019: 15)

Flavio crece a la sombra de un padre rígido al que teme y no
comprende. La timidez del niño lo orilla a una introspección que deviene en una rica vida interior y un agudo sentido de la observación.
Para Héctor, su hermano es un personaje débil y coyón.
Se la vive siempre bajo las faldas de mi amá. Capaz que está escondido debajo de la cama el muy coyón. ¿Por qué salió muy miedoso? El Flavio le parecía el colmo de la debilidad. Lo avergonzaba
con su voz titubeante, las flacuchas facciones de quien salió tan
mal para comer y una expresión (todos los días) de no saber dónde está poniendo los pies. De no confiar siquiera en la realidad del
aire que respira. (Beltrán Félix, 2019: 131)

El machismo en la novela lo vemos reflejado también en
la forma como constantemente se maneja en el discurso que se
dirige a los niños en situaciones en que se les priva de mostrar
debilidad por mostrar públicamente sus emociones. Hay patrones y códigos de comportamiento que hay que seguir si se quiere
demostrar que es “muy hombre”. Estos sentimientos reprimidos
en la infancia por una madre que inhibe la expresión de las emociones, es como si fuera una especie de castración emocional que
en un futuro detonará la violencia extrema hacia las mujeres evidenciándola en el sometimiento que se les exigirá bajo el yugo del
macho.
Deje de llorar, mijo, usted es varón y los varoncitos nada de que
lloran. (Beltrán Félix, 2019: 118)

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… un hombre parrandero que no se cansó de insultarlo y tundirlo
a golpes, a él, ante el silencio de la madre, que le decía así te vuelves hombrecito más pronto, mijo, no lo tomes a mal… (Beltrán
Félix, 2019: 143)

Antes de que rapten a una muchacha, tuvo que haber una
violencia en la educación y sensibilidad de los varones. Tuvo que haber una educación machista que se transmite y refuerza en la palabra,
que obliga a pensar el mundo desde esa palabra. Es fundamental exhibir esa violencia verbal, observar que no son fenómenos aislados,
sino que la violencia de la palabra es el antecedente de la violencia
en los hechos, puesto que legitima al varón con un derecho natural a
agredir a una mujer porque infiere que ser mujer es ser inferior. Bajo
la óptica del sistema patriarcal en el que Chapotán está inmerso, la
realidad funciona así y el único camino para salir de ello es volverse
narcotraficante o emigrar a los Estados Unidos. Porque se piensa
que como el pueblo es un lugar de pobreza, la única forma de salir
de eso es irse a los EU, comprarse una camioneta que al regreso
se presume a los vecinos, pero la explotación laboral en Oregon o
Idaho y la brutalidad de la migra no forman parte de la leyenda americana. “Lo gringo es asumido como naturalmente superior y eso va
de la mano con lo que es la imagen de autodenigración de lo propio.
Hay una dualidad de despecho y admiración por lo gringo que va
de la mano con la desconfianza ante lo gringo que no responde al
universo de masculinidad del mexicano” (Rojas, 2019).
Conclusiones
La literatura aparece como un espejo de la vida que se convierte a la
vez en fuente de respuestas y de interrogantes. La filósofa española
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María Zambrano afirma que cuando la filosofía perdió contacto con
la realidad, la literatura ocupó su lugar. Las obras literarias muestran
una filosofía de vida que es utilizada por el lector. “Con frecuencia
los personajes de papel le ofrecen una compañía donde encuentra
una explicación y vía de salida a las propias situaciones existenciales” (Viñuela, 2010: 5-6).
Con la finalidad de saldar una memoria con su pasado, Beltrán Félix escribió Adiós, Tomasa con una particular observación
mordaz al México olvidado por las instituciones, aquel que persiste en la lejanía del campo y que es controlado por la violencia y
el crimen organizado. El pueblo duranguense de Chapotán tiene su
propia ley. Corren los años ochenta y Tomasa trabaja para la familia Carrasco Heras. Tímida y hermosa, la empleada doméstica es
objeto de disputa entre los varones del lugar. Alrededor de ella se
desdoblan los códigos de una comunidad donde la violencia está tan
normalizada que es difícil reparar en ella.
El asesinato era ya en la sierra una cosa normal; pero esto era
romper a un ser indefenso. Y esa era la palabra que estuve buscando en aquellos tiempos sin nunca discernirla: era Tomasa una
morrita indefensa. (Beltrán Félix, 2019: 314)

Tomasa es un personaje emblemático que vive en el silencio
y que representa el silencio en que viven la gran mayoría de las mujeres cuya educación está subordinada al sistema patriarcal como en
el que está inmerso el pueblo de Chapotán. Sabe que no tiene la voz
para dar cuenta de sus agravios, por eso su silencio es el silencio de
las víctimas que forma parte de la pervivencia de la injusticia. De ahí
que la novela intente rescatar del silencio y del olvido las historias
que las víctimas no han podido transmitir. El silencio de Tomasa es
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el silencio de la madre de Flavio; es el silencio de Flavio, que toman
partido por las mujeres.
La figura de Tomasa encarna el sujeto del placer y los habitantes de Chapotán proyectan en el cuerpo de Tomasa, en su esplendorosa juventud, sus deseos y frustraciones; hay un halo de misterio
que cautiva aún más y que terminará atrayendo la fatalidad que la
persigue, pues es el objeto de deseo sexual de todos los muchachos
del pueblo y de los narcos que transitan por Chapotán. Uno de los
personajes, amigo de Héctor, el Seco es quien al final se convierte
en el narrador de la historia quien reflexiona en todo ese torbellino
de violencia que los vio crecer y reflexiona en ese rememorar de la
infancia:
¿Acaso tengo el derecho a contar la historia de alguien que vivió
en el infierno?… ¿Cómo puedo creer que, desde la sordera de mi
experiencia, tengo el derecho de imaginar lo que ella sintió? ¿Es
posible contar, sin traicionarlas, todas estas historias de vidas desfavorecidas? ¿De qué manera es un acto de justicia el rescatar del
olvido el dolor de los olvidados? (Beltrán Félix, 2019: 324)

Adiós, Tomasa aspira a recuperar el lado íntimo, sensible, de la
violencia machista que destruye la vida de las mujeres. Tomasa es un
personaje vigente lamentablemente. La pregunta que surge entonces
es el cómo enfrentar el problema de la violencia machista ¿Cómo
se crea en el alma de un agresor esa condición violenta? ¿Qué es
lo que ocurre con los lazos afectivos? El móvil de Beltrán Félix ha
sido presentar el todo para que haya una toma de conciencia de
cómo se crea la violencia machista. Esa educación que reciben los
varones desde la infancia, desde la voz de las figuras de autoridad y
que luego deriva a que de la misma manera y con la misma dureza
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�Mónica Torres / La violencia machista

hay que tratar a las mujeres; es una agresión al mundo emocional
de los niños, pues se transmite que la forma de relacionarse con las
mujeres es a través de la violencia y no como iguales. No se respeta
la sensibilidad de un niño, alguien que descubre el mundo, cómo
reacciona ante las cosas violentas que ve. Se le impone un machismo
que fomenta la violencia sistemática contra la mujer o las figuras
vulnerables. La novela va cerrando con el narrador que se convierte
en cierta manera en un alter ego del autor que sigue cuestionando la
realidad convertida en ficción:
¿Vale la pena escribir si no es para aspirar a que haya en mi escritura el don de sanar lo que Tomasa vivió en la indefensión? ¿Y
si de nada sirve? Llevamos tanto tiempo dando excusas para que
la imaginación se adentre en el mal, y nada: la vileza y la violencia siguen y siguen no obstante en nuestro mundo… ¿Y si acaso
escribir ficción no es ningún acto de justicia sino una forma hipócrita de servirse del dolor ajeno? ¿De hacernos posar como
insobornables guerrilleros de la verdad? No sólo basta con ocultar
los apellidos de Tomasa… (Beltrán Félix, 2019: 325)

¿Puede entonces la ficción ser un vehículo para incidir sobre la realidad?, cuestiona la escritora Atenea Cruz (2019). La literatura de la violencia incita al lector a crear un puente de empatía
con las víctimas y señala que no podemos cerrar los ojos ante
aquellos personajes que han sido víctimas de asesinato, de violación o que han sido desaparecidos, pues cada uno de ellos tiene
una vida propia, una historia vinculada con la otros, así es el daño
que se produce no solo es con las víctimas, sino también con sus
familiares y la comunidad a la que pertenecen. Por eso hay que
no hay que refugiarse en el silencio “alguien tiene que seguir contándolas para que hablemos. Para no decir adiós y olvidar” (Cruz,
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2019).
Orfa Alarcón por su parte, al mencionar también a las víctimas, enfatiza la importancia de la memoria que debe permanecer
diáfana sin obstrucción alguna. Pero el miedo provoca que la gente
calle y no cuente las historias impregnadas de dolor, por lo que calla
en público por el temor de que “aquellos” puedan estar escuchando
y puedan arremeter contra uno. “Se les nombra «aquellos» porque
queremos sentirlos lejanos, cuando, en realidad, están junto a nosotros en la fila del banco” (Beltrán Félix, 2017). Es en la literatura
donde se puede nombrar y hablar de esos otros que atosigan la existencia y aunque cause estupor la literatura de la violencia requiere
hacerlo explícito para poder lidiar con aquello. “La ficción nos ayuda
a entender que aquellos no son tan lejanos, que los otros no son tan
aquellos” (Beltrán Félix, 2017).
Según Ignacio Sánchez Prado, el autor “construye con ética,
inteligencia y talento una escritura comprometida y de gran fuerza
que vislumbra un camino para representar y pensar nuestros atroces predicamentos” (2019). Geney Beltrán Félix nos sumerge en
un México que quisiéramos no contemplar. Adiós, Tomasa recorre el
velo de la realidad encubierta por la historia oficial, por las víctimas
silenciadas no sólo por la violencia normalizada por el crimen organizado y la corrupción del gobierno, sino también por el machismo
imperante en la sociedad mexicana. Una mirada que no deja de ser
cruda y agresiva como el mismo escenario contemplado. El papel
del lector entonces será el de asumir el compromiso de reproducir
las voces víctimas de la violencia que merecen ser escuchadas y erradicar los patrones de comportamiento machista tan arraigados en
nuestra sociedad que son detonadores de violencia atroz.
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�Mónica Torres / La violencia machista

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�Artículos
Humanitas, vol. 1, núm. 1, 2021

The Monterrey News: la ciudad novelada de Hugo
Valdés
Michelle Monter Arauz
Universidad Autónoma Metropolitana- Azcapotzalco
monter.michelle@gmail.com

Fecha de entrega: 6-4-2021 / Fecha de aceptación: 20-6-2021
Resumen. En este artículo argumento mi lectura de The Monterrey News
de Hugo Valdés como una obra que privilegia la reconstrucción de la urbe
regiomontana. El análisis de la novela de efectuará por medio de tres ejes:
“mito fundacional”, “ciudad sin estilo” y “espacios subversivos”. El objetivo es desentrañar las diversas representaciones de una ciudad norteña
que, si bien se ha construido particularmente en oposición a la visión centralista de la Ciudad de México, contiene diversas similitudes respecto a lo
caótico de la urbe moderna.
Palabras calve: The Monterrey News, literatura urbana, espacio, ciudad.
Abstract. This article argument is that The Monterrey News by Hugo Valdés is a novel that privileges the reconstruction of Monterrey city. The
analysis is made through the following axis: “foundational myth”, “city
without style”, and “subversive spaces”. The objective is to unravel the
several representations of a northern city that has been constructed as an
opposition to the capital of Mexico, but that also contains similarities as
in the chaos of the modern city.
Keywords: The Monterrey News, urban fiction, space, city.

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�Michelle Monter / The Monterrey News

The Monterrey News como literatura urbana
Lo más ordinario para todos, la
calle, fue la que llevó a
cabo
esta revolución del lenguaje.
Mediante los nombres de las calles,
la ciudad es un cosmos lingüístico.
Libro de los pasajes, Walter Benjamin

Este artículo parte de la concepción de que la literatura urbana funciona como un espacio de representación donde el autor
modeliza tanto la ciudad física y sus habitantes, así como las múltiples ficciones que se imbrican en la diégesis. De esta forma, en el
estudio de la literatura urbana1 no se puede prescindir del análisis de
la representación del ámbito social puesto que en ella se encuentra
un registro que da cuenta de las transformaciones de una ciudad paradigmática. Así, la transformación incesante de la ciudad se vuelve
una cualidad para su tratamiento narrativo. Muchos de los estudios
sobre el panorama de literatura urbana en México se fincan en el tratamiento literario que se le ha dado a la capital del país, dejando de
1 Según la entrada sobre ‘Literatura urbana´ en la Enciclopedia para la
literatura en México es “a partir de La región más transparente, de Carlos
Fuentes, publicada en 1958, [que] la ciudad no se conquista, sino que pertenece a
los escritores. En esta novela, Fuentes aborda alrededor de la consolidación de
la burguesía y la ruina de las clases trabajadoras. El sitio físico que elige para
ello es la ciudad de México. En un país que deja de ser presidido por militares
para dar paso a los civiles, Fuentes descubre la vida de los citadinos que han
dejado atrás la Revolución y el antiguo régimen, para insertarse de una vez
por todas en el nuevo orden. Esta obra es considerada, por la mayoría de los
críticos, como la novela que origina la literatura urbana”. Disponible en: http://
www.elem.mx/estgrp/datos/42

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�Humanitas, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

lado las representaciones literarias de otras ciudades. Una de esas representaciones corresponde con The Monterrey News (Grijalbo, 1990)
de Hugo Valdés Manríquez,2 obra que, si bien contiene elementos
del género de la novela histórica, es unas de las primeras novelas
urbanas donde se retrata a la ciudad moderna de Monterrey.3
Cuando hablo de representaciones en TMN,4 me refiero al
proceso de percepción, interpretación y reproducción que Hugo
Valdés efectúa en la novela. El autor, al hacer una reconstrucción de
un cuerpo social, presenta su propia representación de Monterrey.5
Además, recupero la definición de ‘espacio vivido’ de Henri Lefebvre en la cual alude a los espacios de representación “a través de las
imágenes y los símbolos que lo acompañan, y de ahí, el espacio de
los habitantes, de los usuarios, pero también el de ciertos artistas y
2 Hugo Valdés nació en Monterrey en 1963 y en su obra confluyen tanto
la novela, el cuento y el ensayo. Además de la novela a tratar en este estudio,
también ha publicado El crimen de la calle de Aramberri (Ediciones Castillo,
1994), Días de nadie (Fondo Editorial Tierra Adentro, 1992) La vocación insular
(Ediciones Castillo, 1999), Breve teoría del pecado (Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Nuevo León, 2013), El asesinato de Paulina Lee (Tusquets,
2016), y Los confines del fuego: diarios de Santiago Vidaurri (Analfabeta, 2020).
3 Con respecto al título de la novela, está tomado del periódico del Coronel J. A. Robertson The Monterrey News cuyo primer número apareció el 23 de
abril de 1882. La característica principal de este periódico es que estaba escrito
en inglés, indicio de que posiblemente estaba dirigido a un público extranjero
en Monterrey. Así como el periódico, la novela da cuenta de los hechos históricos que conformaron la ciudad de Monterrey, así como de las relaciones
sociales de sus habitantes. La publicación en español comenzó a realizarse
hacia 1902 y finalizó hacia 1911. (González citado Bennett, 2007: 14).
4 De aquí en adelante se usarán las siglas TMN.
5 En el Diccionario de estudios culturales se plantea que “la representación constituye la estructura de comprensión a través de la cual el sujeto mira
el mundo: sus ‘cosmovisiones’, su mentalidad, su percepción histórica” (Szurmuk y McKee, 2009: 252).
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quizá de aquellos novelistas y filósofos” (2013: 98). Estas premisas
se concatenan con las ideas de Alex Matas Pons quien propone que
el análisis de la literatura urbana debe tomar en cuenta la relación
entre la creación artística y la práctica material que estructura el espacio, de tal suerte que “su densidad semiótica [de la ciudad] incluye
tanto la imaginación del progreso y la tecnificación encargada de su
realización como su contrapartida crítica, revela la falacia del poder
de las representaciones. La ciudad-concepto de la modernidad no
es imaginable […] sin sus contradicciones” (2010: 17-20). Por otro
lado, García Canclini en Imaginarios Urbanos plantea que “debemos
pensar en la ciudad a la vez como lugar para habitar y para ser imaginada. Las ciudades se construyen con casas y parques, calles, autopistas y señales de tránsito. Pero las ciudades se configuran también
con imágenes […] La urbe programada para funcionar, diseñada
en cuadrícula, se desborda y se multiplica en ficciones individuales
y colectivas” (1999:107). Los autores citados hacen hincapié en la
cuestión de las imágenes con las cuales se construye la ciudad. Estas
imágenes están cargadas de significados sobre la ciudad y sus habitantes. Las múltiples ficciones individuales y colectivas que plantea
Canclini nacen de las interacciones del cuerpo social que habita la
ciudad. Esta característica visual está íntimamente relacionada con la
capacidad imaginativa que es el impulso de la creación literaria. Entonces es posible argüir que cuando un escritor reconstruye una ciudad invariablemente reconstruye también el entramado social que
la habita, logrando desentrañar las diversas capas que conforman
un cuerpo social.6 Un ejemplo del ejercicio de reconstrucción de la
6 Es José Manuel Prieto en Poéticas urbanas: representaciones de la ciudad en la literatura quien define a la ciudad como “un sitio, un lugar que acoge
una serie de construcciones e infraestructuras que dan servicio a una pobla-

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ciudad que plantea TMN es visible en el siguiente apartado:
Gilberto Salas se encaminó al estacionamiento donde lo esperaba
su automóvil recién afinado. Tomó avenida Constitución luego
de haber dejado el Monterrey añoso de la colonia Obispado […]
Antes de llegar a Zaragoza, vio los picos de concreto del nuevo
santuario de Guadalupe, y junto a ellos la mole gris del viejo santuario, en cuya planicie fue siempre un niño mimado por el amor
de un padre que se esforzó hasta lo último por no vivir en la pobreza del barrio de San Luisito (Valdés, 2006: 110).

Gilberto Salas es un personaje que pertenece a la clase media trabajadora, pero como podemos observar en el pasaje anterior, proviene del barrio de San Luisito, también conocido como la
colonia Independencia. Para entender el marcador de clase social
es necesario saber que San Luisito es uno de los barrios más antiguos de la ciudad, inclusive se encuentra descrito en el Corrido
de Monterrey.7 Se localiza al sur de lo que ahora es la Macroplaza
y divide el centro de la ciudad del municipio de San Pedro Garza
García. Su antigüedad va de la mano con el desarrollo industrial
de la región a finales del siglo XX. Con la fundación de Cerveción” y que lo urbano “apela a lo social y antropológico; no es la ciudad, sino
el espacio social o urbano donde se genera la vida urbana” (Prieto, 2012: 382-383).
Su libro es una cartografía de la ciudad de Monterrey a través de los espacios
representados en la literatura regional, es decir, el arquitecto usa la literatura
como herramienta para describir la ciudad como espacio físico, a través de sus
calles y sus edificios.
7 “Tengo orgullo de ser del norte, del mero San Luisito, porque de ahí es
Monterrey, de los barrios el más querido, por ser el más reinero, ¡sí señor!,
barrio donde nací”. Este corrido fue escrito por Severiano Briseño Chávez
originario de San Luis Potosí. Se cree que pudo haber sido compuesto entre
1939 y 1941. Ver: https://www.info7.mx/seccion/el-corrido-de-monterrey-es-cantado-con-orgullo-pero-pocos-saben-su-origen/1514748
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cería Cuauhtémoc y la Fundidora de Fierro y Acero se produjo
una ola de migración debido a la gran cantidad de empleos que se
generaron. Gran parte de los migrantes que llegaron a trabajar a
las empresas regiomontanas provenían de San Luis Potosí, lo que
originó que a su lugar de asentamiento se le conociera como Barrio de San Luisito. En 1910, en la celebración de los 100 años de
la Independencia de México, el Gobierno del Estado, encabezado
por Bernardo Reyes, nombró al barrio como se le conoce hasta
ahora: colonia Independencia.
El marcador que tiene esta colonia en particular corresponde con su historia, es decir, es un barrio de migrantes que llegaron
a Monterrey para trabajar como obreros. Así como Valdés muestra
la ficción colectiva en la cual el barrio de San Luisito es un barrio
marginal, aún en la actualidad los habitantes de la colonia Independencia siguen bajo el estereotipo de la pobreza y la delincuencia,
cuestiones que han generado la discriminación de otros sectores de
la población en conjunto con la estigmatización de la zona. Mientras
que el personaje de Gilberto Salas logró salir del barrio, la mirada de
otro personaje, un empleado de mediana edad subordinado de Salas llamado Francisco Cavazos, sirve como muestra del estereotipo
planteado anteriormente:
Para qué cambiar lo que uno es, se dijo don Pancho, lo que uno
nunca va a dejar de ser; Gilberto Salas, un muchacho lleno de
ambiciones, siempre sería para él alguien sin más futuro que aquél
que le impusiera el licenciado Milmo. Aunque odiaba tener razón
sobre ese tema, Francisco sabía bien que Gilberto no llegaría más
lejos, aun con el engaño de creerse una especie de secretario personal de Mario, y que nada iba a ganar copiándole los modos y
hasta la marca de cigarros que fumaba (Valdés, 2006: 116).

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Aunque Gilberto Salas tenga la capacidad y la ambición
como para subir desarrollarse profesionalmente, el personaje de
don Pancho logra ver que Salas está a merced de su jefe, el licenciado Mario Milmo, empresario miembro de la élite regiomontana. La
vida de Gilberto Salas no está bajo su control, sino que alguien de
una clase social más alta es quien podrá decidir sobre su futuro. En
este apartado el autor realiza una crítica hacia la falta de movilidad
en la sociedad regiomontana, donde la meritocracia no es una opción para el desarrollo: Gilberto Salas es un personaje marcado por
el signo del barrio de San Luisito.
El origen de la ciudad como articulación
Anzaldo González indica que es una falacia creer que las ciudades
modernas se crean de la nada porque se tiene el antecedente de
las grandes civilizaciones prehispánicas (2003: 35). La idea general
que enfatiza el autor es muy común dentro del imaginario social:
las ciudades prehispánicas como antecedente de las grandes ciudades de la modernidad mexicana. En Nuevo León no existe este
antecedente de la gran ciudad a la manera del canon prehispánico mesoamericano en el que se encuentran las grandes ciudades
de Tenochtitlán, Chichén Itzá, o Tzintzuntzan. Lo anterior está
relacionado con la concepción del indígena del noreste construida en oposición al indígena mesoamericano; mientras el primero
era nómada, el segundo fue capaz de erigir ciudades. Además, los
grupos indígenas del noreste no tenían una religión como en el
canon mesoamericano, por lo que no construyeron templos. Este
hecho fue un obstáculo al momento de la evangelización ya que,
a diferencia de las culturas mesoamericanas, no existían figuras o
elementos con los cuales realizar un sincretismo. Estos factores
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ayudaron en su momento a crear el estereotipo del “bárbaro del
norte” o del “indígena incivilizado”, el cual condujo a las prácticas de segregación que desembocaron en el etnocidio sufrido por
los indígenas nómadas del noreste (Ramírez, 2006: 23-25). Este
etnocidio fue gradual si tomamos en cuenta que la fundación de
Monterrey se realizó en 1596 y los últimos sobrevivientes fueron
registrados en los albores del siglo XIX. Durante más de dos siglos los grupos indígenas del noreste estuvieron sometidos a las
crueldades de los españoles que se asentaron en la zona. Según
Ramírez, “los indios potencialmente eran una manada que el español podía salir a capturar o un rebaño al que se le podía explotar.
De igual forma en que se hacía para reconocer la propiedad del
ganado, los españoles colocaron marcas corporales a los indígenas
para su identificación” (2006: 34-35).8 Fue la crueldad de los mecanismos con los que los españoles intentaron someter a los indígenas, que éstos terminaron por adoptar acciones de resistencia que
fueron catalogadas como agresiones. Este factor también ayudó a
que se formara la concepción del indígena bélico del norte. Aún en
la actualidad el término “indio bárbaro” es utilizado dentro de la
academia para referirse a los grupos indígenas del norte por lo que
se continua con la estigmatización que justificó el etnocidio. En
8 La figura de las encomiendas era el sistema por el cual se utilizaba a la
población indígena a través del trabajo forzado y funcionaba como un dispositivo de dominación del espacio que se conquistaba. La encomienda dio lugar
a tal nivel de esclavitud que la corona mandó a Francisco Antonio de Barbadillo y Vitoria para regular la situación de las encomiendas. Reproducimos una
propuesta de un encomendero en 1675 en Nuevo León: “antes se marcaba a los
indios para saber con una seguridad de que eran de ellos y no de otros… unos
usaban cuchillo al rojo vivo […] otros usan su marca de ganado […] pero eso
hoy no se usa y es necesario volver para evitar las confusiones que hay […]”
(Montemayor citado en Ramírez, 2006: 35).

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el contexto del folklore nacional el término “bárbaros del norte”
alude a quienes habitan el norte del país.9
En TMN encontramos, sobre todo en la línea narrativa histórica, una perspectiva crítica hacia el hispanismo que ha dominado
la investigación regional.10 Las menciones hacia la esclavitud y el
maltrato de los grupos indígenas en Nuevo León se realizan desde la
voz de los fundadores de la ciudad, Diego de Montemayor, Alberto
del Canto y Luis de Carvajal y de la Cueva, en el diálogo que comparten en el capítulo “Nuestra Señora de Monterrey (1526-1723)”:
Mientras que los españoles, en constante desobediencia de su majestad, seguían llevando indios en abundancia a los duros trabajos
de las estancias de labor, y los naturales se alzaban una y muchas
veces para llevarse consigo yeguas, vacas y cabras; mientras los
gobernadores se sucedían, y el último cronista vivo de Zavala tra-

9 Ver Luis Medina Peña, Los bárbaros del norte. Guardia nacional y política en Nuevo León, México, Fondo de Cultura Económica, 2015. En este libro,
Medina Peña aborda la conformación de la clase política nuevoleonesa durante
el siglo XIX, caracterizada por las batallas con comanches y lipanes, el ejército
estadounidense y por la gran actividad comercial que se desarrolló en el territorio fronterizo. Por otro lado, es de sobra conocida la frase de José Vasconcelos:
“Donde termina el guiso y comienza la carne asada, comienza la barbarie”
(Vasconcelos, 2011: 186). En ella podemos rastrear el estereotipo con el que aún
se habla de los habitantes del norte del país, relacionados con lo salvaje, lo
bárbaro y lo incivilizado.
10 Respecto a este punto Ramírez Almaraz indica que “existían otras prácticas que colocaban al indígena en igualdad de circunstancias que los animales,
prueba de ello es una de las ordenanzas de quien irónicamente ha sido llamado
el ‘defensor de los indios’, el gobernador Barbadillo, quien decretó ‘prohíbese
que a los indios se les eche lazo corredizo por el pescuezo, y sólo se amarren
en manos y brazos’[…] El historiador regiomontano Israel Cavazos describe a
Barbadillo como “pacificador y fundador de pueblos[…] libertador y padre de
los indios” (Ramírez, 2006: 35). Cabe mencionar que Israel Cavazos es una figura
fundamental en el estudio de la historia en la región.
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bajaba para todos ellos, a Juan Bautista Chapa11 se le veía siempre
con un revoltijo de hojas donde, de tanto en tanto, garrapateaba
alguna idea que le venía a la cabeza. Se la pasaba así anotando
[…] perpetuando acusaciones de sublevación y desorden, y proclamando aunque con letra muy queda, anuncios de azotes para
los lomos de los indios. Pero la gente era tan desbaratada y tan
necia a mal usar de aquéllos, que al cronista Chapa no le quedaba
sino lamentarse en silencio (Valdés, 2006: 47).

Una vez que el licenciado Barbadillo calmó con sus gestiones la
violencia de los ánimos, se retiró satisfecho del Reyno, sin saber
hasta algunos años después que los españoles en nada se habían
calmado, y que era necesaria su presencia vigilante en ese lugar
para que los ultramarinos dejasen ya de provocar a los indios que
no podrían sino defenderse con el ataque (Valdés, 2006: 49).

Como podemos observar, el mito fundacional de la ciudad
de Monterrey es una construcción que califica su pasado prehispánico como bárbaro, salvaje e incivilizado a diferencia del de la Ciudad
de México cuya identidad realza ese pasado, cargado de una exotización que también tiene sus bemoles, pero que a fin de cuentes rinde
un homenaje a la civilización que habitó ese espacio desde tiempos
prehispánicos. Al contrario, en Nuevo León poca gente tiene conocimiento de las poblaciones indígenas que hubo en la región y
ese vacío identitario fue llenado con la herencia industrial que dejó
el auge fabril de la ciudad a finales del siglo XIX. Después, cuando
ese auge industrial fue destruido con la declaratoria de quiebra de la
11 Juan Bautista Chapa (nacido Giovanni Bautista Schiapapria, 1627-1695) fue
un conquistador y escritor de origen italiano, llamado El Cronista Anónimo
debido a su crónica de la vida del Nuevo Reino de León en el siglo XVII, cuya
autoría permaneció en secreto por más de 300 años. Escribió el libro Historia
del Nuevo Reino de León de 1650 a 1690.

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Fundidora de Fierro y Acero en la década de 1980, la identidad de la
ciudad se configuró alrededor del discurso empresarial con base en
el trabajo y el hábito emprendedor como emblemas de la sociedad
regiomontana.
Monterrey como una ciudad sin estilo
Fue Alejo Carpentier quien puso sobre la mesa la idea de la ciudad
latinoamericana como “ciudad sin estilo”:
La gran dificultad de utilizar nuestras ciudades como escenarios
de novelas está en que nuestras ciudades no tienen estilo. Más o
menos extensas, más o menos gratas, son un amasijo, un arlequín
de cosas buenas y cosas detestables -remedos horrendos, a vecesde ocurrencias arquitectónicas europeas. Nunca he visto edificios
tan feos como lo que pueden contemplarse en ciertas ciudades
nuestras (Carpentier, 2003: 124).

Aunado a Carpentier, Manuel Delgado ha aludido a los inconvenientes que supone crear ciudades literarias a partir de ciudades “sin chiste”, mientras que José Manuel Prieto planteó la siguiente pregunta: “¿Es Monterrey una de esas ciudades?” (2012: 383).
Monterrey es una ciudad que, como vimos anteriormente, a razón
de negar el pasado indígena de la región, construyó su identidad a
partir de la idea del progreso modernizador de la mano del desarrollo de la industrial hacia finales del siglo XIX. No obstante, es
justamente ese desarrollo industrial el que caracterizó a Monterrey
como una ciudad hostil, contaminada y gris. Respecto a la arquitectura, Monterrey no cuenta con edificios coloniales y no posee
muchas construcciones históricas ya que, como vimos en el capítulo
1, durante la década de 1980 se destruyó el centro histórico. Por lo
anterior consideramos que, en efecto, Monterrey es una ciudad sin
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estilo a la manera de Carpentier, pero también el escritor cubano ve
una oportunidad para los novelistas americanos en la falta de estilo
de las ciudades:
El pasado siempre deja unas decoraciones magníficas, cuya descripción nos sugiere “buenos trozos de bravura” … Pero cabe
preguntarse si el verdadero papel del novelista no consistirá, precisamente, en prescindir de ciertos escenarios demasiado vistosos,
demasiado ricos en sugerencias, para conferir categoría humana y
universal a lo que se ofrece sencillamente a nuestra visión […] Es
precisamente en valorizar lo que carece de estilo propio, en hallar
la poesía donde no pareciera que existe, en valerse de elementos
pobres, donde está el genio de quienes saben elevar lo local y circunscrito a una categoría universal (Carpentier, 2003: 118).

El autor plantea que en el ejercicio de escribir una novela es
importante desarrollar la capacidad de universalizar una representación particular y de brindarle el ámbito humano a lo representado.
La ciudad sin estilo en sí misma no es un impedimento para el trato
narrativo, pues es en el genio del escritor donde reside la capacidad
de novelar.
Existe un carácter monstruoso de la ciudad que se enaltece
en la obra de Valdés a partir de pasajes como el siguiente en el que
el sol, a diferencia del conocido poema de Alfonso Reyes,12 resulta
ser una representación de la hostilidad de la ciudad a partir de la voz
de Rogelio Villarreal, personaje de la línea narrativa contemporánea
que entra en conflicto con Mario Milmo debido a la compra de un
terreno:
12 “No cabe duda: de niño, / a mí me seguía el sol. Andaba detrás de mí/
como perrito faldero; /despeinado y dulce, /claro y amarillo: /ese sol con sueño
/que sigue a los niños […]”

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Pinche Monterrey: pinche Monterrey […] lo dijo cuando dejaba atrás
la calzada Madero para enfilar por Zaragoza. […] Sol enfermo,
rabioso el de la ciudad, el de este cielo tan azul. Lo detuvo un semáforo, casi al alcanzar el verde para seguir, en la calle Espinosa.
Rogelio dejó que su vista corriera hasta la iglesia del Perpetuo Socorro que se alzaba con sus campanarios y sus cúpulas sobre los
locales del mercado. Oyó los pitazos constantes, el golpeteo de un
martillo hidráulico que abría una parte de la calle Zaragoza. Oyó
la radio, oyó que le pitaban y que le mentaban la madre porque
no avanzaba, y se oyó a sí mismo reprochándose por tratar una
vez más con Mario Milmo: pareciera que no escarmiento. Siguió por
un lado del Palacio de Gobierno y vio el color de la cantera vieja
de los muros del edificio […] Entró a las vías de sombra bajo la
Gran Plaza, se olvidó del sol y del calor […] Dejó Padre Mier y
miró de reojo el monumento en homenaje a los obreros asesinados en 1936, y vio el faro anaranjado del Comercio, y detrás de él
el Casino y la catedral, y su vista regresó al encallar en la estatua
cercana de Ignacio Zaragoza. Luego vio las altas paredes del Palacio Municipal que le daban paso a un trabajo de Rufino Tamayo:
el Homenaje al Sol (Valdés, 2006: 85).

En este pasaje la monstruosidad de la ciudad sin estilo es aumentaba por la enumeración caótica a la cual se somete al lector. Los
diversos edificios y la rapidez con la que son nombrados, uno detrás
de otro, dan la sensación de ir por una ventana viendo cada uno de
estos objetos pasar a nuestro lado sin lograr entender del todo su
orden. La relación del sol de Monterrey con la escultura de Rufino
Tamayo funciona como una ironía ya que, en los veranos, Monterrey puede alcanzar temperaturas de hasta 40 grados centígrados,
lo cual le otorga al sol la característica de “rabioso”. También en
este pasaje podemos observar a la ciudad siendo “abierta” por un
martillo hidráulico, justo sobre la calle Zaragoza que cruza el centro
de norte a sur. Anteriormente mencionamos que la capacidad de
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transformación de las ciudades paradigmáticas resulta ser una cualidad al momento de representarla en una obra literaria. Esta idea
podría no contraponerse sino complementar a la “ciudad sin estilo”
de Carpentier y el reto narrativo que implica. En efecto, Monterrey
no es una ciudad estática, está en constante transformación y son
justo estas transformaciones urbanas tan radicales las que la inhiben
de la armonía de un estilo.
Siguiendo con la categoría de ciudad sin estilo, en este pasaje
se describen diversos edificios y monumentos que no guardan relación alguna más allá de que comparten el mismo espacio. El Palacio
de Gobierno fue un proyecto arquitectónico llevado a cabo durante
el gobierno de Bernardo Reyes; es un edificio de cantera rosa cuya
construcción comenzó en 1895 y concluyó en 1908. Por otro lado,
la Gran Plaza, mejor conocida como la Macroplaza, se inauguró en
1987 y es una placa de cemento que cubre casi 40 hectáreas en donde se encuentran, entre otros monumentos, el Faro del Comercio de
70 metros de altura, de color naranja y que por las noches enciende
un láser verde que se puede ver desde varios puntos de la ciudad. Su
autoría se le atribuye a Luis Barragán, pero él jamás lo reconoció.
Este bastardo del diseño es uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad. Recuperamos una crónica de Guillermo Sheridan
que narra la inauguración del monumento:
Desde nuestro concepto del urbanismo hasta los nombres de las
tiendas, pasando por las ideologías, siempre nos las arreglábamos
para atinarle a lo más feo. Los monumentos son tan espantosos
que no se sabe si están allí para adornar a la ciudad o son su sistema de control de plagas […] Pero lo más macro de la Macroplaza
es el Faro del Comercio. Se trata de un monolito como el de 2001
pero cien veces más grande y no negro sino anaranjado y de estilo

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abstracnaco. Está erigido en el mismo lugar donde hace apenas
unos lustros algunos industriales jugaron al tiro al blanco con una
manifestación obrera desde las ventanas del Casino. […] Yo estuve ahí el día en el que fue inaugurado el macrofaro del comercio.
Martínez soltó un macrodiscurso tan elegante como la fuente de
Neptuno. Después conectó el interruptor que debería encender
los treinta millones de pesos de rayos láser que, encendidos en
la parte más alta del monumento, harían saber al paseante que
había llegado a la tierra de la libertad empresarial. Miles de gentes
volteaban hacia las torres esperando ver los rayos láser. El gobernador apretaba una y otra vez el interruptor y… no pasó nada.
Absolutamente nada (Sheridan, 1988: 107).

En esta crónica de Sheridan es posible visibilizar de nuevo el
proceso de encubrimiento de un evento infame con un instrumento
que diera otro significado al espacio. En este caso, Sheridan se refiere a la masacre del 29 de julio de 1936 cometida por miembros del
grupo de corte fascista Acción Cívica Nacionalista en contra de la
Federación Trabajadores de Nuevo León. Para 1936 los conflictos
entre el presidente Lázaro Cárdenas y la burguesía regiomontana
habían alcanzado un punto álgido que culminó con la llegada a la
gubernatura de Nuevo León del general Anacleto Guerrero. Una
de las primeras declaraciones de Guerrero hacia los dirigentes de
las organizaciones obreras de Monterrey fue la siguiente: “Funestos
logreros de la revolución […] zánganos que viven a expensas del
proletariado, escudados en el pomposo nombre de líderes” (Gutiérrez citado en Vázquez: 2017: 169). Después de tal declaración,
el ambiente en Monterrey se polarizó gracias a la afrenta que tanto la prensa como los empresarios a través de sus sindicatos blancos iniciaron. A través de la Asociación Cívica Nacionalista, cuyos
miembros pertenecían a la burguesía regiomontana y donde se enDOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-5

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contraban personajes como Eugenio Garza Sada, Roberto Garza
Sada, José Saldaña, Manuel L. Barragán, y Joel Rocha, se gestó un
atentado en contra de las organizaciones obreras.
El 29 de julio de 1936 la Federación de Trabajadores de
Nuevo León organizó un mitin para exigir la disolución de grupos
fascistas como Acción Cívica Nacionalista y Acción Revolucionaria Mexicanista, el cese de los sindicatos blancos en los cuales el
patrón seguía liderando y la creación de una ley de inquilinato que
protegiera de los abusos de los casatenientes. Después del mitin, los
trabajadores fueron atacados con ladrillos que eran lanzados desde
las alturas de los edificios que rondan la Plaza Zaragoza y atacados
con armas de fuego que eran disparadas desde las alturas del Casino
Monterrey por los miembros de Acción Cívica Nacionalista. Los
burgueses asesinaron a tres obreros: Feliciano Alcocer, José Guadalupe Palacios y José Bárcenas, e hirieron a una veintena más, entre
ellos Tomás Cueva, secretario general de la Federación de Trabajadores de Nuevo León. Según Meynardo Vázquez, “el presidente
Cárdenas ordenó al gobernador desaparecer la Asociación Cívica
Nacionalista, lo cual acató, pero los agresores nunca fueron juzgados ni sentenciados, su arresto fue de sesenta horas y no en la cárcel
municipal, o en el penal del estado; sino en las cómodas instalaciones del Campo militar. Los expedientes de ese asunto desaparecieron y a los agredidos nunca se les tomó declaración por parte de la
Procuraduría del Estado” (2017: 170).
No es azar que el Faro del Comercio se encuentre justamente en el mismo lugar donde ocurrió la masacre de trabajadores. Más
aún, la intervención que se hace del espacio no implica solo una imposición del gobierno sobre la población, sino que es también una
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imposición sobre la memoria y la identidad. Ya no son los obreros
antaño los que construyen la ciudad, sino los empresarios junto con
los gobernantes, y el poder económico que representan.
El centro de la ciudad como espacio de marginación
Desde la fundación de Monterrey en 1596 pasaron tres siglos en los
cuales las dimensiones de la ciudad permanecieron muy similares al
encuadre del centro. Su desarrollo a finales del siglo XIX se vincula
con el progreso de su industria. Monterrey comenzó a desbordarse
gracias a la oferta de empleos brindados por las nacientes fábricas.
Incluso para 1900, año de creación de la Fundidora de Fierro y Acero, ésta se encontraba en la periferia de la ciudad. Actualmente el
Parque Fundidora, situado en los terrenos de la fábrica, está considerado dentro del centro de la ciudad. Es decir, el corazón urbano
de Monterrey también ha sido sometido a diversas transformaciones a lo largo del siglo XX. Como en toda ciudad, el centro ocupa
un lugar privilegiado en la dinámica urbana. Por ejemplo, la principal
razón del proyecto de la Gran Plaza estuvo relacionada con la mala
imagen del centro relacionada con el tipo de establecimientos que
abundaban: cantinas, burdeles, vecindades y la gente que habitaba
o frecuentaba estos lugares. En este sentido, el objetivo del proyecto fue desmantelar las estructuras comerciales (en el caso de las
cantinas y burdeles) y habitacionales (en el caso de las vecindades),
también alterando el tejido social que se construía a partir de esos
espacios.
Según Anzaldo, “en la ciudad siempre han existido espacios
negados o ignorados por la sociedad en los cuales los seres humanos
han dado rienda suelta a sus preferencias y conductas sexuales. En el
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caso de los homosexuales, esta población distanciada de la represiva
dicotomía genérica es casi siempre relegada a los suburbios bajos y
a la clandestinidad, oculto ante la mirada de las buenas conciencias”
(2003: 33). En TMN, mucha de la experiencia narrativa situada en
el centro durante la década de 1980 corresponde con espacios subversivos. Valdés enfrenta dos realidades al incorporar estos espacios
de ruptura, ya que los clientes asiduos a este tipo de lugares son los
personajes masculinos de clase alta, como podemos observar en los
siguientes extractos de la novela:
Ahora se dirigía [Julio Villarreal] al Manolo’s para acostarse con la
muchachita que cobraba una moneda por pieza bailada […] Las
puertas del mercado Victoria seguían abiertas; más que la mercancía de sus frutas apiñadas, bajo la amarillenta luz de los focos el
local mostraba el desafío y la miseria de un grupo de prostitutas
tristes que tomaban su café con leche hasta que eran empujadas
de nuevo a la cama prestada (Valdés, 2006: 117).

Recién ingresado, el diputado Luis Orozco permaneció solo en
una de las mesitas […] un travestido se ocultó a un lado, cerca
de los focos de una de las columnas, y se reacomodó un sostén
que ceñía sus senos falsos […] El ayudante que conducía a veces
el auto del diputado advirtió en la sonrisa complacida de su jefe
el preludio de lo que pasaba siempre: las primeras definiciones
sociológicas como un reconocimiento del lugar y luego, con una
presa joven a la vista, la petición de hacerle traer a ese o el otro
muchacho de la barra para platicar a solas con él (Valdés, 2006:
119).

Además de la clandestinidad en la que se enmarcan los actos narrados por Valdés, el caso del diputado Luis Orozco contiene
otros factores que llaman la atención. Orozco, al estar dentro de un
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establecimiento se encuentra fuera del espectro público, pero aún y
con este nivel de ocultamiento Orozco no es capaz de manifestar su
deseo. Su chofer tiene que entrar a cuadro para realizar el ritual de
buscar un acompañante para el diputado. En el mismo tenor, Valdés
como narrador tampoco expresa el acto sexual de manera directa,
sino que lo disfraza con eufemismos como “platicar a solas”. En
este caso, el proceso de ocultamiento atraviesa no solo la capa de lo
público y lo privado, sino que también pasa por la capa del lenguaje
al no ser nombrado.
Por otro lado, la representación que hace Valdés de estos
espacios subversivos, al menos en la literatura regional de la época,
es una cuestión innovadora, aunque en esa misma época, otro exponente literario de la marginalidad regiomontana corresponde al
ámbito de la poesía. Samuel Noyola (1965) publica en 1986 Nadar
sobre mi llama, libro que contiene uno de los poemas más grandes
hacia la ciudad de Monterrey, “Nocturno de la calzada Madero”,
donde a través del recorrido sobre la calzada Madero, que cruza de
oriente a poniente el centro de la ciudad, revela los espacios ocultos
que, de manera paradójica, es en la noche cuando son más visibles:
Porque mis días se han levantado
contra una ciudad enjoyada de mendigos,
circos donde la razón atraviesa aros de fuego,
pirámides con sacerdotes adorando la cifra y el puñal, […]
Allá donde la puta, el califa y el maricón
se deslizan orgullosos de su techo de estrellas,
como una corriente afiebrada que va puliendo las mesas,
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el vidrio turbio de las botellas
donde respiran rumorosas abejas,
y levantan burbujas hasta el ojo ebrio,
que revientan con el tambor y las maracas
si dos bailarines se tallen entre el viento dorado de una cumbia.
(Noyola, 2011:77)

Esta similitud en cuanto al tema de la marginalidad no es
arbitraria. Existe una relación directa entre TMN y “Nocturno de
la Calzada Madero” en tanto que la primera edición de TMN en
1990 contiene el siguiente verso como epígrafe: “Porque mis días se
han levantado contra una ciudad enjoyada de mendigos”. Esta relación también se hace evidente a través de la representación de los
personajes marginados que habitan los espacios subversivos. Tanto
Noyola en la poesía como Valdés en la narrativa posicionan a la
puta, el califa y el maricón como personajes que viven la ciudad nocturna. La calzada Madero en conjunto con las calles de Guerrero,
Reforma y Arteaga, además de algunas partes de la Avenida Colón
y Cuauhtémoc, poseen en conjunto este marcador de zona roja. Las
cantinas, burdeles y comercios que se encuentran en esta zona aún
en la actualidad corresponden a los mismos narrados por Valdés en
TMN. En este sentido, es irrelevante si Valdés nombra los lugares
sobre los que escribe, es suficiente saber que esta parte de la diégesis se desarrolla en el centro de la ciudad para entender qué tipo de
sitios son los descritos en la novela. Mientras que los sitios que pudieran ser catalogados como patrimonio histórico de la ciudad han
sido demolidos o transformados, la cartografía de la marginalidad
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ha permanecido vigente a pesar de los casi 30 años que separan la
publicación de TMN.
Consideraciones finales
En este artículo argumento que la identidad de la ciudad en constante transformación es el gran tema de The Monterrey News. La tesis de
Valdés sobre Monterrey proviene de la vileza de los cimientos sobre
los cuales se ha construido la ciudad y que han quedado ocultos a
través de estas transformaciones identitarias que van de la mano
con sus cambios físicos, no en balde el autor concede amplios pasajes a la reflexionar sobre ello. Además, es posible sostenes que
la principal característica de Monterrey como ciudad sin estilo es
el proceso de trasformación que se realiza constantemente en los
espacios cargados de memoria (el Faro del comercio, la Macroplaza)
despojándolos de una armonía estética. Estos espacios son también
cimientos de la diégesis que, aunados al tratamiento del origen de
Monterrey, funcionan como ejes articuladores de la novela.
Dado que la novela se finca en la representación de la ciudad
a través de las múltiples capas del tejido social, la narración logra
imbricar las características de la ciudad contemporánea con los aspectos históricos que le dieron origen, develando una fuerte crítica
hacia Monterrey. A través de las categorías de análisis propuestas el
mito fundacional, la ciudad sin estilo y los espacios marginados fue
como logré definir que el motivo en la novela resulta ser la vileza
primigenia de la ciudad que se plantea en los pasajes históricos y se
reafirma en la línea narrativa contemporánea.

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�Artículos
Humanitas, vol. 1, núm. 1, 2021

“It’s not Art, It’s State”: Rethinking the Feminist
Interventions into the Mexican Monument of
Independence through the Post-Aesthetic Concept
of Emptiness and Leerraumkunst 1
Nínive Vargas de la Peña
Columbia University
nmv2124@columbia.edu

Fecha de entrega: 29-4-2021 / Fecha de aceptación: 30-6-2021

Resumen. Después de la intervención feminista sobre el Monumento a
la Independencia, aunado a otras acciones históricas en contra de comisiones del Estado, se ha vuelto crítico el cuestionamiento sobre la “profanación” de monumentos identitarios y obras de arte para actualizarlos
históricamente a través de un proceso de violencia creativa. Basados en
el concepto post-estético de Raum o espacio, expuesto por Heidegger,
entendido tanto como presencia, así como el vacío para convenir significado, aunado al nuevo concepto de “arte vacío” (Leerraumkunst), esta
investigación realiza un estudio filosófico e historiográfico del monumento a la independencia, junto con la intervención feminista sobre el mismo.
Teniendo en cuenta el término Heideggariano de “preservación” en el
1 This research could only be achieved through the invaluable guidance
of Professor Diane Bodart, from Columbia University for whose research into
the interaction between public monuments and spaces stands as an exemplary
work into the projection of power in Imperial Spain and its colonies. Equally
indebted is this study to the philosopher and Professor John Rajchman whose
philosophical understanding of art strives for the creation of a new understanding of its importance within post-modern thought.

147

�Nínive Vargas / “It´s not art…”

arte, esta investigación vendrá a demostrar cómo actos de intervención en
el arte del estado pueden ser equivalentes a tal concepto. Esta discusión
nos permitirá cruzar el puente de la singularidad de este evento histórico, a
una verdad ontológica que pueda cuestionar la sacralización totalitaria del
arte identitario del estado.
Palabras clave: feminismo, Heidegger, Leerraumkunst, Raum, arte,
postestética
Abstrac. Leading the feminist intervention on the Mexican Monument of
Independence, and further historical actions into commissions of the State,
question have risen upon the “desecration” of identitarian monuments
and artworks as to historically actualize them through a process of creative violence. Grounded upon Heidegger’s post-aesthetic concept of Raum
or space, understood both as presence and emptiness in which to imprint
meaning, along the newfound concept of Leerraumkunst, this research
conducts a philosophical and historiographical study of the Monument of
Independence, along with the feminist intervention upon it. Taking into consideration Heidegger’s term of “preservation” within art, this research will
come to demonstrate how acts of intervention into the art of the State
might become akin to such concept. This discussion will let us cross the
bridge from the singularity of this historical event and monument, into
an ontological truth that might question the mindless sacralization of the
State’s identitarian art.
Keywords: feminism, Heidegger, Leerraumkunst, Raum, art, postaesthetics

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“Solo
tante
ción
mos

durante el fugaz insde nuestra participacon lo absoluto podeafirmar que existimos”.
José Vasconcelos

Sculpture: the embodiment
of the truth of Being in its
work of instituting places.
-Martin Heidegger, Die Kunst und der
Raum

After four policemen in Mexico raped a 17-year-old girl a massive feminist protest was convoked on August 16, 2019. As part of
the historical strike in Mexico City, the monument commemorating
Mexico’s Independence was vandalized, or shall we say ‘intervened’.
The Angel of Independence, as it’s commonly known, a golden statue of
a female allegorical Victory standing in a column with a mausoleum
at its base, was set partly on fire and covered in feminist mantras and
cries of rebellion at its foundation, such as: “Ni una más” (Not one
more), “Amigas, se va a caer” (Friends, it shall fall), “México Feminicida” (Mexico, murderer of women) and the phrases “No es Arte”
and “No es Arte; es Estado” (It isn’t art, it’s the state) surrounding
its base.2 As the state decided to pardon the women who intervened the monument—along with any vandalization occurred during
the protest—questions have risen regarding the validity of acting
2 Los Angeles Times (2019)  Vandalizan Ángel De La Independencia Durante Marcha De Mujeres. [Video].
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upon established identitarian monuments and artworks as to re-signify and historically actualize them through a process of creative
violence. This research aims to discuss this predicament, along with
its occurrence in any future acts of intervention aimed towards the
art of the State. Grounded upon Heidegger’s post-aesthetic concept
of Raum or space, understood both as presence and vacuum, along
the newfound concept of Leerraumkunst, this research will conduct
a philosophical and historiographical study of the Monument of Independence itself, along with the feminist intervention upon it. Ultimately, this research pursues the Heideggerian conviction that thinking
through art can guide us into the future and can help us demonstrate a genuine understanding of the being, as well as his creations
within history.3
Furthermore, as the feminist intervention wasn’t a simple
destruction, or iconoclastic action against the monument but they
imprinted on its surface mottos and phrases in a rebellious act of
“poetic intervention”; a concept underwritten through the covering
of the pedestal (and its surrounding statues) with symbols that rephrased and recontextualized the monument as a landmark of resistance along with a memorial to the fallen women, this study, will
rather contemplate the post-aesthetic validity of its desecration as
an act of reassertion of the self and being—in this case that of
Mexican identity—through Heidegger’s own writings. Therefore,
this research will not only revisit the history of the memorial itself
to understand its contradictory origins and significance, but contrast
3 As Heidegger himself would say in his defense of art as an ontological
tool: “The essential nature of art would then be this: the setting-itself-to-work
of the truth of beings. Yet until now art has had to do with the beautiful and
with beauty—not with truth” (Heidegger, 2002: 16)

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it along with post-aesthetic concepts that might lead us to understand how this memorial, along with any art of the State, has become
susceptible to be actualized when they turn into a Leerraumkunst or
empty art; be it through preservation, as Heidegger envisions, but
also through intervention—a concept he never considered but will
be grounded in his philosophical reflections on creation and preservation, as they both actualize the being across history. In this
way we aim to cross the phenomenological bridge that allows us to
move from an interpretation of a particular work of art or historical
action—the feminist intervention—into an ontological truth that
concerns other interventions into the art of the State.
However, this study sets itself aside of the discussion of
Heideggerian aesthetics (or anti-aesthetics),4 and rather takes on an
approach based upon his famous essay The Origin of the Works of
Art, for which artworks shape and express our historical reality while considering the concept of “preservation” through interaction as
a new origin for the artwork.5 Only through such a post-aesthetic
thinking can we recognize art’s true purpose, helping us understand
4 Through his “Afterword” (late 1930’s) and later “Addendum”(1957) to “The
Origin of the Work of Art”, Heidegger criticizes the modern aesthetic focus
into the beauty of an artwork rather than its potential to create history through
the confrontation of beings with ontological truths of themselves and their realities. Therefore, the philosopher called for its surpassing in what has been
called by posterior thinkers, such as Lan Thomson, post-aesthethics.
5 “The Origin of the Work of Art”, is the essential source to understand the
philosophers attempt to overcome aesthetics through an understanding of the
work of art in relationship to history. Delivered repeatedly between 1935 and 1936,
the essay was held closely by Heidegger himself who added an “Afterword”
in the late 30’s and a further “Addendum” in 1957, making us believe in the
continued importance of his conclusions through his lifetime. Please refer to,
Heidegger, M. (2002). The Origin of the Work of Art. In J. Young &amp; K. Haynes,
Heidegger:Off the Beaten Track. Cambridge University Press.
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the inconspicuous way in which its creation and further contact with
the work of art—be it as an act of conservation or intervention—
unveils the truth of the artwork and actualizes its essence within
history. Furthermore, as we concern ourselves with the notion of
art, we will inevitably deal with the concept of Dasein or being, Raum
or space (both as presence and absence), and history, and thus, his
foundational work Being and Time would be attentively held in this
study, alongside his late-life lecture of Kunst und Raum where all the
aforementioned concepts will be joined. Finally, while this exercise
emphasizes upon the intervention to the Monument of Independence,
the truth uncovered could apply to any historical art produced by
the State. As we will come to see, such works expressly depend on
their interaction among beings as to gain meaning, and not through
their pristine existence without any connection to its surrounding
context.
Emptiness within Presence: Understanding the Leerraumkunst
In ages past the vandalization or damage of a monument, especially one pertaining to the image a figure of authority, would have
had the perpetrator executed or heavily penalized. As mentioned
by Gabriel Paleotti, the statue acted as a replica or extension of
the persona, therefore wounding its image was a crime tantamount
to hurting the person itself, and so a crime of lèse-majesté.6 Nevertheless, the Angel of Independence, as we will explore in our next
section, does not stand in for a figure of authority but as an unclear
commemoration of Mexico’s Independence from Spain—while still
6 Paleotti, G., McCuaig, W., &amp; Prodi, P. (2012). Discourse on sacred and
profane images (191-201). Getty Publications.

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being constructed by the implementation of iconography from Imperial Rome along with other European models of remembrance.
Furthermore, its construction was consistently attempted to glorify and serve authoritarian leaders in Mexican history and not as a
genuine celebration of the liberation of European interventionism.
Thus, in the contradiction of its own existence in accordance with
its ‘intended’ essence other rules might apply to its desecration and
the intervention done upon its plastic presence.
Grounded on Heideggerian metaphysics, when monuments
and statues become empty of meaning they lend themselves to be
rethought. Not as a defect, but rather as an opening; being that truth
can only exist within the possibility of an unveiling and meaning can
only be obtained where there is an empty space to project it into. As
said in Kunst und Raum, “Emptiness is not nothing. It is also no deficiency. In sculptural embodiment, emptiness plays in the manner
of a seeking-projecting instituting of places” (Heidegger, 1969: 7).
This nothing will come to be as the mouth in the Genesis in Judaic
thought that suddenly opened, and sound was born; as it is from the
silence that everything emerges. Heidegger says, “Does truth arise
out of nothing? It does indeed, if by nothing is meant the mere not
of beings ” (Heidegger, 2002: 44). This sort of reflection is made
explicit with his early phenomenological analysis of Van Gogh’s
representation of a pair of tough farmer’s shoes, in which he would
emphasize the nothingness surrounding it as the space in which
meaning is projected. Heidegger says, “There is nothing surrounding this pair of shoes to which and within which they could belong;
only an undefined space. […] A pair of peasant’s shoes and nothing
more. And yet. From out of the opening of the well-worn shoes the
toil of the worker’s tread stares forth” (Heidegger, 2002: 14). In his
Introduction to Metaphysics, the philosopher examines once again the
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painting, and delves even further into the nothing that it contains
along with the potency that that fact encompasses.7 As he says, “The
picture really represents nothing [Das Bild stellt eigentlich nichts dar].
Yet, what is there, with that you are immediately alone, as if on a
late autumn evening, when the last potato fires have burned out, you
yourself were heading wearily home from the field with your hoe”
(Heidegger, 2002: 37-38). For Heidegger, this visible “nothingness”
exists as an entity and not merely a no-thing or no-being at all; after all,
the concept of emptiness, by embodying itself through art as a medium, comes to being. For the philosopher, the encounter with the
void conditions our experience rendering us able to project our Dasein within the painting and uncover an ontological truth of the self.
It is from the experience of nothingness where beings can come
to inhabit an artwork, and thus create an act of historical meaning.
Accordingly, with the dilution of significance and within the
absence of truth, we might be in need of a new term to describe
such state when it comes to inhabit the artworks from within for
which Leerraumkunst, being ‘art of emptiness’ or ‘empty art’ could
be of service. Building upon Heidegger’s concept of Raum, the term
allows to convey both the temporal displacement suffered by the
monument, along with it becoming devoid of meaning while bringing forth an opportunity to be actualized. Furthermore, the term
let us rehabilitate Heidegger’s colonial gaze, not as an ‘art of space’
(Raumkunst) but rather ‘an art of emptied space’ as Leerraumkunst
exists as literally “vacuum art”.8 It is then that when form and con7 Please refer to Heidegger, M. (2000). Introduction to Metaphysics. Yale
Nota Bene.
8 Leerraum also brings forth other sorts of associations such as Leerraum
a space that has been emptied through an act of aggression, be it genocide or

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tent, intent and existence, coming-into-being and actual being occurs in a state of self-contradiction, and the artwork comes close
to the nullification of its essence creating a condition of voidness,
it becomes subject to being resignified; as the basket that has been
cleared in Heideggerian thought, and it is within this emptiness that
it holds potency of carrying fruit once again.9 Therefore, the Leerraumkunst exists as formed matter whose being has become devoid
of meaning and is essentially contested through its own history or
conflicting relation to its contemporaneity for which the art of the
State, due to the ever-changing waters of time and political power, is
more susceptible to fall into. If art is truth made manifest, in the Leerraumkunst the essence of the work will not abide to the occurrence
of truth, informed by its political purpose along with its manner
of interaction with the people of its contemporaneity. This is why
we must emphasize its relationship to this sort of art, and not any
simple artistic creation, as it should inherently belong to the people
that conform it, along with an understanding that this condition of
emptiness tends to occur within this category of art as a more palpable phenomena as it is a being existing through time connected to
the ever-changing identity of a Nation. After all, art is the “Being of
Beings”. 10 Thus, this emptiness should be understood not as a fault,
but rather a condition that brings forth an opportunity.
complete nullification.
9 “To empty the collected fruit in a basket means: To prepare for them this
place.” Heidegger. 1969
10 Heidegger refers to it as such both in in his Introduction to Metaphysics
(p.38), as well as in The Origin of Art. A similar discussion of art as an entity is
developed in Die Kunst und der Raum.
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While Meyer Shapiro saw this self-projection into the nothing as a fault of Heidegger’s interpretation—a vision contemporary commentators do not share—when applied to the art of the
state, this act of projection of the self becomes essential as to position an artwork within its contemporaneity, and thus, in history.
11
Thus, in this developed concept of space, both as presence but
also as the emptiness, such as the nothingness surrounding Van Gogh’s painting but that now inhabiting the artwork from within, is
what the Leerraumkunst conceptualizes. It is through its usage and
comprehension that we might come to understand how an act of
intervention done into a commission of the State, comes to be an
actualizing act upon the essence of the artwork. These new associations will make themselves clearer once we immerse in a brief
exercise of historiography using the “Monument of Independence”
as our object of study, along with its intervention, as to understand
how the memorial since its inception was ultimately created for the
glorification of authoritarian figures within the nation, and not for
the combatants of Independence or the inhabitants of such state.
Thus, its name and identity, along with its chosen iconography and
placement—and displacement from “El Zocalo” to the promenade
of Reforma—, generated a void in which the women of Mexico
could activate the monument, imprinting meaning upon the already
existent vacuum.

11 Please refer to Meyer Schapiro, “The Still Life as a Personal Object – A
Note on Heidegger and van Gogh (1968),” in Schapiro, M. (1994). Theory and
philosophy of art. George Braziller. For a critic into his view, please refer to the
third chapter in Thomson, I. (2012). Heidegger, art, and postmodernity. Cambridge University Press.

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A Conflicting History: The Creation of the Vacuum 12
Once the fight for sovereignty had been won, the ever-changing
governments of the Mexican territory considered building a monument in the Plaza de Armas that would commemorate Mexico’s
independence from Spain. This strategic location not only represented the heart of the colonial cosmos, but also the center of the
Aztec empire, marking itself as a ‘lieux de memoire’, a place where
the society could rally around to assert a common past.13 The creation of an identitarian monument following the experience of the
war, fell in line with an artistic trend firmly established in Europe;14
and so, between 1821 and 1843 several competitions were called but
the project never came to fruition due to the constant conditions of
political instability (Martínez Assad, 2005: 13). However, after the
loss of the territory of Texas in 1836, the fraught experience of the
first French Intervention in 1839, and the increasing tensions with
the American government that anticipated a bigger conflict on the
horizon, Mexico finally decided upon the building of a war monument in Mexico’s main square that would help serve as a reminder
12 This historiographical study is made possible due to the extraordinary
research of Martinez Assad, C. (2005). La patria en el Paseo de la Reforma.
Universidad Nacional Autónoma de México.
13 The term was developed by Nora, Pierre (1997) Realms Of Memory.
Rethinking The French Past.. New York, NY: Columbia Univ. Press and was
found in Rausch, H. (2007). The Nation as a Community Born of War? Symbolic
Strategies and Popular Reception of Public Statues in Late Nineteenth-Century
Western European Capitals. European Review Of History: Revue Européenne
D’histoire, 14(1), 73-101.
14 Please refer to Rausch, Helke (2007) “The Nation As A Community Born
Of War? Symbolic Strategies And Popular Reception Of Public Statues In Late
Nineteenth-Century Western European Capitals”.
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�Nínive Vargas / “It´s not art…”

of Mexico’s unification within the increasingly unstable geopolitical
situation. And thus, this monument could stand as a symbol of a
novel republican consensus on political organization as well as a
connection to the building of a new state with a self-defined identity apart from Spain; as the Mexican needed not only to project a
coherent identity to the nations abroad, but also render it visible to
its own citizens who had been continuously hit by foreign entities.
Therefore, by 1843 the Mexican President Antonio López
de Santa Anna—the same man that had signed for Texas’s Independence in 1836 and who had tackled the first French Intervention—
convoked an art contest with the support of the former Royal Academy of Arts of San Carlos. Be it as strategy to help consolidate his
decaying authoritarian image, or as a message of union in a clearly
divided political panorama, he led the efforts for the creation of
the artwork.15 As part of the endeavor, he formulated a series of
requirements for the monument, which will impact and remain into
the final design of 1910. Conforming to his petitions, an honorary
column with a minimum height of 42 m, topped by a statue of Victory, among other requests for the pedestal were established.16 This
structure was meant to act on direct referentiality to the July Column,
15 As part of the design of the column contemplated the inclusion of three
scenes that enhanced the persona of Santa Anna in correlation with the creation
of the Mexican state: el Grito de Dolores, Mexico’s first call for independence;
the triumphant entry of the “Ejercito Trigarante” into Mexico City, marking
the beginning of Independence; and finally, the battle of Pueblo Viejo, a minor
struggle that happened in Tampico for which Santa Anna was responsible for
its victory.
16 At the base of the column the pedestal was meant to be adorned with
statues and bas-reliefs, that would be surrounded by a fence and other minor
statues that would adorn the square as to create a monument within an artificial
public square inside the Plaza the Armas.

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a European monument located in Paris commemorating the French
Revolution. And while the election of its design might have responded to the overall taste for French culture that existed among the
population,17 as well as the increasing influence of that said culture
in Mexico’s ruling classes,18 it was certainly an odd choice considering the Napoleonic intervention that had occurred some years
prior, and the supposed intent of the war monument to commemorate its independence from the European forces.19 By September of
1843, in the frame of national celebrations, the first stone was laid in
the Plaza de Armas. However, when roughly a meter and a half of
the pedestal, or ‘zocalo’, had been constructed the project was abandoned for lack of resources aimed toward its erection (Martínez
Assad, 2005: 13-23). This ‘zocalo’, now long lost, ended up granting
its nickname to the Plaza de Armas now known as “El Zócalo”.20
17 “Las modas y usos franceses han dado tono a la sociedad mexicana
que estaba muy dispuesta a recibirlos, por la conformidad con los que habian
cimentado la educación dada por los españoles que en ésta, como en todas materias, reciben cuanto les viene del otro lado de los Pirineos” (Luis Mora [1836]
in Flores, Torres, 2003: 111).
18 About a third of the population in Mexico City, as well as an important majority of the ruling class, was supposed to have been French or Italian
speakers at the time. As stated by one of Mexico’s first historians José Luis
Mora: “La inteligencia y uso de los idiomas cultos de la Europa, lo mismo que
el gusto y conocimiento por su literatura clásica, son ya demasiado comunes
en México, antes de la Independencia pocos entendían y menos hablaban el
francés, en el día es un ramo necesario de educación; y muy pocos o ninguno
de los que constituyen la generación que va reemplazando a la actual dejarán
de poseer este idioma” (104).
19 Let us be reminded that the first intent of Independence wasn’t even
from Spain itself but from the French intervention in the Spanish territories,
recognizing Ferdinand VII as the only true monarch of New Spain, and not
José Bonaparte who had been appointed by Napoleon to lead Spain.
20 This name has had such an influence in Mexican culture that the word
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The second serious attempt in the construction of the monument will fall once again in the hands of authoritarian figures, but
now from European origin. On September 16, 1865, during the Second Mexican Empire—a monarchy established by the French, with
an Austrian leader, made to restrain the growing power of the United
States—, the new founding stone laid by Empress Carlota was set.
The production of this artwork celebrating Independence, but now
being done by an interventionist force, responded to the need of
unifying the country’s morale through the appointment of a common enemy for both the French and Mexican culture: the Spanish.
However, it will prove to be unsuccessful owing to the fall of the
Empire some years later (Martínez Assad, 2005: 23-32). And so, with
this second attempt, any actual individual that would have participated in the Independence would have been long deceased before the
third and final successful attempt would have been realized.
By the end of the XIX century, a series of real estate developments aimed towards the high class in Mexico City began to
develop in the Paseo de la Reforma. These exclusive neighborhoods
needed public art that would justify its elevated cost of living, therefore the promenade needed to be beautified by statues of heroes,
cobbled sidewalks, groves, and ultimately one of Mexico’s most important public artwork, the long-planned Monument of Independence
(Martínez Assad, 2005: 33-76). And so, its intended original location
in the axis of popular gathering—along with the association that it
entailed— was foregone in favor of this great project of re-urbanization. In regard to its design, in 1884, an international contest
was convened and the American firm Cluzz and Shultze, based on
has come to signify public square.

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Washington D.C., was the winner for the project. But, as it became
temporary postponed, the firm sold its rights to the Mexican government (Martínez Assad, 2005: 77-98).
Therefore, in 1910, 100 years after the Independence, the
monument was finally inaugurated: miles away from its original location, now with a more urbanistic purpose, and maintaining the
European influence on its design that had existed since its inception. However, there weren’t any of the associations to the past before colonial rule, other than a small eagle in one of the sides of the
pedestal, alongside a snakeskin surrounding the base of the column.
Furthermore, more than celebration of Independence from foreign
influence the monument served as a testimony of the power of
the reigning leader, the general Porfirio Diaz who had been leading
the nation for the last 35 years, and who was a known francophile
and lover of European culture himself. Attesting to this fact was
not only the Winged Victory who was based in the small statue of
Victory held by Athena in the Pont Alexandre III in Paris, alongside
phrygian caps in the interior of the monument, but the inclusion
of other questionable symbols through the bas-relief in its pedestal
with figures such as the shield of Medusa, a battle baton with the
initials SPQR, along with other Roman imperial motifs that appear
everywhere throughout the monument. A plausible artistic liberty
taken by the Italian Enrique Alciati, as he was in charge for the
sculptures and bas-reliefs of the memorial. Therefore, the monument acted symbolically as a continuation and celebration—as well
as a house-warming gift—for the European-descending oligarchy
that had come to live and govern in Mexico, along with the commemoration of power being held by Porfirio Diaz, a man with the
uncontested authority of an emperor.
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Years later, once the Mexican Revolution had been won, but
a new authoritarian leader had been established in the period known
as Maximato, the monument will be twice intervened by the standing presidents under the orders of the “Jefe Máximo”, or Supreme
Leader, Plutarco Elias Calles. The first intervention will occur in
1923, with the creation of three niches to house the remains of
the heroes of Independence, further transforming the monument
which was now being converted into a mausoleum (Martínez Assad,
2005: 99-115). And, in 1929 the last modification will occur with the
addition of a niche to add a votive gas lamp with clear pre-Hispanic
style which was meant to be kept always aflame (Martínez Assad,
2005: 115-126). The heavy design of the lamp greatly contrasted
with the rest of the monument, making it stand as the only direct
allusion to a more “authentic” pre-colonial identity, in a sea of European symbols.
Both of these interventions can be interpreted as an attempt
of the current power to appropriate the monument into a symbol
of the—short-lived—glory of the Maximato, as well as a venture
for a more profound connection with the Mexican identity by sacralizing the space through its usage as a mausoleum, along with the
nascent pride of the pre-Hispanic past, palpable within the art of
the beginning of the century. Nevertheless, this endeavor will prove
unsuccessful with time, as the monument became an urban landmark rather than a space of reverence. Categorically, throughout its
history, the monument of Independence has acted as an exercise of
self-reassertion of power rather than identity or being, what is left
then appears merely as a simulacrum of the truth. At least, until the
reactivation of the memorial through the historical feminist inter162

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vention.
“It’s not Art, It’s State”: Rethinking the Feminist Intervention
The female motto inscribed upon the pedestal, “It’s not art; It’s state” can speak to us about the desacralization that this monument
has suffered throughout the years, as well as its difficulty to install itself as an actual reassertion of Mexican identity. However, the
disconnection from the general population has existed prior to the
protest, as well as the need to implement meaning upon it through
acts of ‘non-apparent’ intervention. It is only natural, as Koselleck
mentions in The Practice of Conceptual History, numerous memorials
have fallen into oblivion, and if they are maintained and visited, it is
rarely done to reassert their original political sense (Koselleck, 2011:
324). Attesting to this, nowadays the monument is widely experienced as a desacralized landmark meant for any type of social gathering, ranging from wild football celebrations, quinceañera photoshoot
locations and even a site for Mexico’s Fashion Week. Following the
Heideggerian critique of modern aesthetics, the monument stands
only for its ‘beauty’ and not within a real interaction that withholds
the meaning of Independence, or at least a memorial to the death
that holding within.
As this war monument tried to become an icon that would
celebrate the Mexican Independence from foreign European intervention, and that would therefore assert national identity, it did so
through the appropriation of European symbols that didn’t necessarily connect with the iconographical language of the Mexican population. Corroborating this fact, the Victory has had the need to
be rethought into ideas that pertain to Mexican visual culture, transDOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-6

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forming itself from a winged Greco-Roman Victory into a Christian angel to create an actual connection with the core beliefs of
the population. Furthermore, the exclusion of the Roman inspired
figures in the collective memory existed even before the feminist
intervention, as the elimination of these components is so patent
in Mexican visual culture that the majority of pictures displaying
the monument, as well as the visual propaganda, mostly included
the column and the Victory, or just the pagan icon, nullifying the
rest of the structure. The monument has even been renamed in the
collective memory from “Monumento de la Independencia” to the
interpretation of the figure at its top, the “Angel de la Independencia”, or just “El Ángel”, its most distinguishable figure (if it were an
angel). These proceedings could in themselves be interpreted as acts
of intervention upon the “pure” identity of the moment, an inevitable phenomenon within this storm of circumvoluted meaning. Ultimately, the monument has been understood and interacted with as
if it were empty of meaning and reverence long before the historical
feminist intervention, so much so, that most of the structure has
had the need to be rethought from a mausoleum to a landmark, and
its pagan iconography and name converted into Christianity. Again,
not as a fault but simply as the phenomena of the Leerraumkunst at
work, as the art of the State needs to resonate within the people that
it comes to represent, and it is only natural that the being will strive
as to implement meaning upon its world.
Most importantly, alongside its resignification, the pagan
icon has suffered from the asexualization that comes from the
change of identity in the Spanish language, as it has been trans164

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formed from the female winged Victory, or “la Victoria alada”, into
an asexual or even male angel by naming it “el ángel”. Moreover,
even if we didn’t pay any regard into the gender change through language, we can just refer ourselves to its iconology, as Victories tend
to be female, while angels are generally asexual or male-presenting.
Furthermore, the intervention that occurred in the monument was
a dire reminder of the empty symbolism and political implications
that any female allegorical statue contains at its core. As mentioned
by Warner, while female figures are often used to represent abstract
concepts such as liberty, justice, or victory, their gendered form only
serves as an aesthetic choice but not one that actually permeates reality, as women will be often disadvantaged in the claims on liberty,
victory, or justice (Warner, 1985: 17). Thus, “interventionist” acts
upon the identity and into the emptiness carried within the monument had existed prior to the feminist involvement, what is singular
about this historic event is that for the first time since its inception
the monument actually pertained to a being reminiscent of a contestatory memorial that actually celebrated Mexican identity from
an oppressive authority, thus, a true Monument of Independence.
Most significantly, it will be through the usage of symbols and poetic hymns that actually pertain to national culture.
Attesting to this phenomenon, during the Feminist intervention on the monument, while the pedestal and its Europeanized
bas-relief were completely covered and nullified by feminist mottos,
the eagle at the entrance of the monument was colored with pink
painting, respecting and highlighting the outline and the figure itself in an act of hergestellt or setting forth. As Heidegger would say,
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�Nínive Vargas / “It´s not art…”

“when a work is brought forth, out of this or that work-material—
stone, wood, metal, color, language, tone—we say that it is made, set
forth [hergestellt] out of it” (Heidegger, 2002: 23). Therefore, the
symbol was reappropriated but not negated or nullified as the rest
of the monument’s pedestal. It was rather emphasized—a meaningful action that speaks not only to the recognition of a common
identity, but to a rejection of the other symbols. In addition, the Europeanized bas-relief acted as an ‘empty’ canvas for poetic intervention, demonstrated through their covering in mottos that nullified
and blocked the view of any iconography while stressing the cries
for justice and dispute against the State. Through the addition of
mottos, alongside the emphasis of the eagle, the work of art started
to make itself anew, while underlining the condition of emptiness
of representation being held not only throughout the pedestal, but
within the walls of the monument itself.
In addition, pictures of the desacralized monument
went around social media with a modified stanza of the Mexican
anthem: “Y tus templos, palacios y torres se derrumben con hórrido estruendo, Y sus ruinas existan diciendo: de mil heroínas la patria
aquí fue.” Or may your temples, palaces, and towers collapse with
horrid clamor, and may their ruins continue on, saying: of one thousand she-roes, here the Motherland was. For the first time since its inception the monument was effectively reaffirming the self, through
elements of poetry and art pertaining established Mexican identity
and framing it through the use of female citizen action; instead of
existing as a monument reaffirming authoritarianism or European
intervention, with the usage of a language—both visual and written—unrecognizable to the nationals. Therefore, this act of namely
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‘creative destruction’ done to the unmistakably Europeanly inspired
monument acted then as the reaffirmation of the self. This was both
an act of independence and the creation of an artwork. As “whenever art happens, whenever that is, there is a beginning, a thrust enters history and history either begins or resumes […] History is the
transporting of people into its appointed task (Aufgegebenes) as the
entry into its endowment (Mitgegebenes)” (Heidegger, 2002: 49).
Art in itself is origin, as Heidegger discussed, and a distinctive way
in which truth manifests itself. The monument covered in mantras,
was as much—or even more—than was existent beforehand, or the
pristine monument that now stands thereafter. As said by Heidegger, when analyzing Hegel’s conception of time and spirit, the progress of the spirit in history carries within a principle of exclusion,
which is meant to surpass the former being (Heidegger, 2021: 467).
As the philosopher would later criticize, if works are to be presented
and enjoyed merely as ‘art’, that is for their beauty, then, it is not yet
established that they actually stand in essence as real works of art
(Heidegger, 2002: 42).
In this act of seeming violence the setting-into-work of the
monument’s intended essence came to be, and thus transformed
itself into art through a process of nullification, that existed in
simultaneity as an act of creation and restoration of essence (2002:
47). As Heidegger would say, “for a work [of art] actually is a work
when we transport ourselves out of the habitual and into what is
opened up by the work so as to bring our essence itself to take a
stand within the truth of beings” (2002: 47). If it is only through
strife that truth might be born, the pink highlighting of the figure
manifests that identitarian conflict, along with its resolution and
coming-to-being of this renewed graffiti covered monument that
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brought itself into a more genuine understanding of contemporaneity. Furthermore, the response of society as to contextualize
it within the national hymn, along with evocative photographs of
the event, created the Mexican Gesamkuntswerk or the total artwork,
even if it was short-lived. This temporary work of art, came to
be aligned with the intended true essence of the memorial along
with the historical reality faced not only by these women, but any
other civilian standing within a position of helplessness and anyone who must face a systemically oppressive system; thus, this action
constructed a genuine artwork that reflects upon the concept of
Independence and contextualized to Mexican motifs, maybe for
the first time since its inception. Desecration suddenly becomes art
creation.
As Thomson compiles in Heidegger, Art, and Postmodernity
(2011), art according to the Heidegger should first give to things
their look, that is, they help establish an historical community’s
implicit sense of what things are in essence, but most importantly
“they give ‘to humanity their outlook on themselves,’ that is, they
also help shape an historical community’s implicit sense of what
truly matters in life (and so also what does not), which lives are most
(or least) worth living, which actions are noble (or base), what
in the community’s traditions most deserves to be preserved (or
forgotten), and so on.” (Thomsom, 2012: 43). The encounter with
the work of art confronts us with the unveiling of a truth for the
individual. Art seen through a post-aesthetic’s lens, should convey
to the community the necessary truths for a more engaged existence within its contemporaneity, while implicitly understanding
himself further through the light of this artwork. As Heidegger
would say, “in the [art]work, the happening of truth is at work”
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(Heidegger, 2002:19). Art, and great art, is capable of setting the
wheels of history into motion, transforming the understanding of
our world and place within it, “Whenever art happens – that is,
when there is a beginning – a push [Stoß] enters history, and history either starts up or starts again”(2002: 49) As said by Heidegger,
“Art is history in the essential sense: it is the grounding of history”
(2002:49).
Finally, as Koselleck mentions, war memorials not only commemorate the dead, but also compensate by rendering survival meaningful (2011: 287). This holds especially true in a country where femicides exist as a looming threat. While the monument as any other
combat memorial, stands as a reminder of the maxim mortui viventes
obligant (the living are obliged to the dead), the feminist intervention is a reminder that the living are also obliged to the living. And
every woman that conveyed that day, was a survivor of the systemic
violence and exists in confrontation to her own plausible death. In
regard to the concept being, the Dasein is incapable of withstanding
the possibility of its death (Heidegger, 2021: 274). The feminist intervention then also acts as an explicit manifestation of the being
trying to dodge its own finite existence, as it is intended (2021: 278).
The reminder and anguish expressed through the slogans of “Estado feminicida” (Feminicide State), set up a theme that was indeed
befitting of the mausoleum existent within the monument and gave
a more profound reflection on death than the usual gatherings that
occur within the memorial since its origin. Through this cumulative
set of actions is that the artwork suddenly became anew, actualizing
itself within history and bringing forth a more profound understanding of both beings within their contemporaneity.
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From Intervention to Restoration: Crossing the Ontological
Bridge
This research has throughout referred to the activists’ demonstrations in the monument as interventions, rather than vandalizations.
However, we can go even further and understand it as an act parallel
to the concept of “preservation” that Heidegger examined and pursued within his post-aesthetics. This discussion will let us cross the
bridge from the singularity of this historical event into an ontological truth that might question the mindless sacralization of the art of
the State, along with aiding in any future argumentation regarding
its intervention. As it has been claimed, the legitimacy and artistic
value of an art intervention may vary, depending on the perception
and the standpoint of the viewer. The following statement, entitled
Stuckism Handy Guide to the Artworld (2011), presented in the Tate
Museum in London, is an interesting take on this discussion:
An act by an individual which interferes with an existing artwork
is termed an “intervention” and the individual termed an “artist”
if they are endorsed by a Tate curator or are dead. The same, or
similar, act by an individual interfering with the same artwork (or
even interfering with the interference to the artwork), if they are
alive and are not endorsed by a Tate curator, is termed “vandalism”, and the individual termed a “criminal”.

Aside from our own individual motivations, we need to
accept that the interaction with the monument gave it emotional
and political value parallel to its intended essence, where before laid
mainly its aesthetic worth and a (mostly unknown) contradicting
history. As mentioned, while Heidegger didn’t contemplate the con170

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cept of intervention, when existent within the Leerraumkunst it is
tantamount to his idea of preservation, as it creates meaning and
historical significance were beforehand the artwork stood as empty.
In no moment preservation, as discussed by Heidegger, resembles its common usage as the maintenance of appearance, but
rather focuses on the interaction of beings across time along with
a return to their historicity. What the philosopher actually tells us is
that the act of preservation is as much of a genesis, as the creation
of the artwork itself and dependent of such.21 Just as a work cannot
exist without being created and creators, “so what has come-to-being cannot also exist without preservers” (Heidegger, 2002: 40).
This notion of art preservation might become more complicated
within the framework of any art produced to honor the State, as it
has a diverse group of owners with an equally shifting set of political ideas. However, if we focus our attention into art’s intended
purpose to bring us back to this “engaged level of existence”, and
how our experience with it must exist within the un-concealment
of truth among beings, when falling into the Leerraumkunst, intervention becomes the only action akin to preservation. As said by
Heidegger, “Preservation of the work does not individualize human beings down to their experience but rather, brings them into
a belonging to the truth that happens in the work. By doing it, it
founds their being-with-one-another as the historical standing out
of human existence. Beings from out of the relation to the unconcealment [of truth]” (2002: 41). When art exists within a state of
disconnection with is contemporaneity it is only through the inte21 As said by Heidegger, “It is not only the creation of the work that is
poetic; equally poetic is the preservation of the work” (2002: 47).
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raction of beings that truth can be produced once again. However,
who is to decide who is allowed to preserve the monument and its
intended manner of preservation? The philosopher establishes that
the correct form is set to be decided in accordance with the subjects
of its contemporaneity and the artwork in itself; as “the manner of
proper preservation of the work is created and prefigured for us
only and exclusively by the work itself ” (2002: 42). Thus within this
set of ideas, is that the notion of intervention can exist as preservation, being that ultimately preservation comes to be defined by its
power to become origin, its meant virtue of providing an interaction among beings, and it is permanently open to interpretation as
who is to interact with it and its intended manner.
Monuments, as any other creation, are vulnerable to be redefined. As authorities attempted to build a monument attesting to
“Mexican identity” in the Monumento a la Independencia, it is within
its own desacralization that we have come to find an actual assertion of Mexican identity. It is through the actualization of beings
through intervention where the truly poeticizing projection in “the
opening up of that in which human existence [Dasein], as historical,
is already thrown [geworfen].” Therefore, it will be through these
and other interventionist acts where we are able to reconsider the
history of our monuments, as well as the inherent state of emptiness in which they exist when they do not interact with contemporaneity in a historical way. Furthermore, it invites us to strive instead in the construction of meaning through active interaction that
understands any artwork as a being, susceptible to falling into the
voidness of the Leerraumkunst; while also, through this condition,
opening the possibility of actualizing itself through history. While
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the origin of the Monument of Independence had always been associated
with the reassertion of authoritarian figures of power, by an act of
“poetic annulment” and “destructive creation”, the monument then
re-emerged and was “preserved” as a work of art, that while being
temporary it was no less meaningful in its demonstration of a true
essence of Independence, as well as a landmark of resistance within
the political panorama.
Heidegger’s postmodern hope is that we come to understand art as a medium to encounter the truths of our own beings,
and thus we cannot preconceive and assume any work posing as art
as an artwork, and we should rather strive for creations that bring
forth the truth of beings. However, when encountered with art that
time has been rendered empty, as in the Leerraumkunst, interaction
through intervention comes to be a possibility that lets us transition from a modern world where meaning-bestowing subjects stand
against an objective world, into a world where beings bestow meaning into the world while aiming to generate another being that will
return to them and their community a sense of historicity through
the unveiling of truth. It is then that intervention can become preservation and a new beginning within history. Never forgetting that
meaning is produced through the collaboration of beings, rather
than vehement acts of mindless sacralization. Meanwhile, we are
convoked to constantly question ourselves of the works that come
to inhabit our world as art, especially when pertaining creations assumed to commemorate the State, its inhabitants, and their history.
If we are meant to cultivate memory, let it be through a careful observation of the tempests and emptiness that comes to inhabits all
beings within the waters of time.
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�Nínive Vargas / “It´s not art…”

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�Notas
Humanitas, vol. 1, núm. 1, 2021

Creación y memoria
Coral Aguirre
Fecha de entrega. 7-2-2021 / Fecha de aceptación: 9-5-2021

Qué impulsó a nuestros antepasados a levantar esas piedras informes la mayoría de las veces y sin embargo cargadas de algo misterioso que no sabemos cómo calificar. Esos dólmenes, esos menhires y
tantos túmulos. Me he plantado frente a ellas con la rara sensación
de rozar el infinito. Piedras albatros, donde su asentamiento en la
tierra las hace torpes y ajenas a este tiempo de hoy en que reinan
no las mariposas sino los artefactos, feos artefactos cuadrados, rectangulares, opacos. Ellas, las piedras no me remiten al simulacro de
la vida, a la prótesis en que los humanos hemos venido a parar. Me
acercan a la Muerte. Muerte con mayúscula, Muerte de persistencia,
Muerte rotunda hecha de granito y laja, mármol y obsidiana. Porque
ellas se levantan, se levantaron para eso, a causa de la Muerte, para
honrarla, para retrotraerla de tal modo que los rostros que esconden
no pudieran ser olvidados.
Nuestra primera creación no es a causa del juego ni del ocio,
ni por hacer cualquier cosa bonita que nos entretuviera del miedo o
del frío. Nuestro impulso estético viene de la Muerte. De la Muerte
de quienes amamos y no queremos olvidar. Las piedras acumuladas
179

�Coral Aguirre / Creación y memoria

de todos los sitios del mundo, en todos los rincones de la tierra,
esos torpes amontonamientos pedregosos que uno ve al borde de
los caminos y los senderos, en la profundidad del bosque y en las
colinas y las costas, significa la ausente presencia de alguien que fue
amado por su clan, o su familia o su amante o sus hijos. Se prolijeó el
hombre al hacerlos, acuñó recursos, reflexionó con las manos, soñó
lo imposible: el lento regreso de los seres queridos. Acaso entonces
levantó un altar con las mismas piedras que señalaban la pérdida
para procurarse el vuelo de la esperanza, de los milagros, del eterno
retorno. Entonces la muerte creó los primeros dioses con las caras
de lo que habían partido inexplicablemente.
Luego de la acumulación de piedras llegaron los primeros
monumentos, toscos e informes, representaban a algún valiente, a
algún padre comunitario, algún defensor del clan y su tierra, que
había sido amado por su pueblo o sus huestes, o tal vez temido. Antes, los tiempos habían grabado manos en todas las cuevas. Manos,
dedos, palmas, huellas de la existencia de un aliento que estuvo allí
y deja su marca. Mucho después la primera pintura que denunciaba
una cara, significó también, aunque no lo advirtamos, un perfil en
particular, el hálito de un ser que quedó grabado a causa de un contorno y unos colores. El retrato fue alguna vez sólo la recuperación
de ese hálito que se había agotado.
Es verdad que en el principio todos los retratos se parecían,
todas las esculturas se parecían; sin embargo, estaban encarnando
la diversidad de seres humanos que hubieron de ser amados y cuya
partida había producido tal desolación como para querer retenerlos
a través de unos rasgos grabados, que implicaban todos los rasgos
de la tribu, y que por eso mismo, para sus herederos, era único e
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�Humanitas, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

inconfundible.
Vale decir la obra de arte nace a causa de la Muerte. Como
forma de retener lo que se ha perdido. Será después cuando lleguen
las palabras que iluminarán las arenas y los matorrales y cubrirán
de vida el páramo o el valle que alguna vez fue habitado como si
fuera el jardín de las delicias. Piedras, pigmentos, yesos, monumentos, manos y rostros grabados, y por fin la palabra iluminando sus
contornos, son la conciencia que hay un más allá de “el gran universo oscuro del que la literatura puede definir sólo una parte, lo más
cercano, reconociendo sin embargo que es parte de la noche general
circundante” según confiesa José Donoso en sus memorias.
A causa de la Muerte estoy hablando de la Memoria. Muerte y Memoria se entrelazan en una mórbida espiral inacabable. Me
atrevería a decir que todo el Arte es Memoria consentida o inconsciente. Pero la literatura… ¡ay la literatura! Esa recuperación de las
imágenes más allá del olvido. Ese empecinamiento del que escribe
en querer hacer del pasado el presente y proyectarlo más allá de él,
arrojándolo al futuro.
No obstante, lo que conmueve y agobia es que la mayoría
de nuestra literatura latinoamericana, pienso en la sureña particularmente, está hecha en el olvido. Quiero decir en el exilio que lleva a
ver lo que hemos perdido con una suerte de aura que nos propone
el ejercicio de la memoria como un juego de las escondidas. Está,
pero no está, es pero no es. Memoria que se va por las entretelas del
realismo mágico, que se pierde en las fronteras de los cuerpos libidinosos, que se arranca la cara en el momento del reconocimiento.
Los que nos fuimos de nuestra tierra, los que nos exiliamos,
apelamos a la memoria como si ella pudiera devolvernos un mundo
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181

�Coral Aguirre / Creación y memoria

que, desde nuestra partida, es infinitamente extraño. Muchos de nosotros nos pusimos a escribir, o mejor aún no podemos dejar de escribir porque somos marginales. En alguna parte tenemos que vivir
por cierto, entonces vivimos en la reconstrucción de mundos que
se nos han vuelto inaccesibles. Los de nuestra patria. Lo que fueron
nuestros, los que en el presente parecen añorarnos y sin embargo
uno llega, porque a veces uno llega, quiero decir regresa, con el oculto ánimo de reconocer y ser reconocido y ambos movimientos se
tergiversan, se trastocan, operan en sentido contrario y entonces lo
que es peor, uno sigue escribiendo de aquellos pagos en la propia
tierra o por el contrario en la tierra ajena que ahora es la suya tergiversando los datos, los nombres y retorciéndolos en este único lugar
que es el presente y que es el aquí. No sabe cuál, porque ya no los
reconoce y cree estar siempre en otra parte.
Sin embargo, se ha hecho la tarea, se ha puesto la memoria
en la proa y se han recuperado miles de leguas y de lenguas que
no tienen su lugar en el presente. El escritor ahíto de nostalgias ha
provisto a pesar de ello, el rostro que había partido. Se enseñorea
en los retratos de los desaparecidos, los idos, los perdidos, los que
no volverán. EL escritor, quien de alguna manera es siempre un
exiliado, atrapa al vuelo el aire de aquella pianola, el blue de aquel
bar, las puertas destrozadas de aquella universidad, los gritos de los
muchachos o la soledad de las mujeres viendo pelear a sus hombres, y toda la Muerte que ello conlleva se cifra en la letra que ha
sabido parir.
También el escritor exiliado o no respira por las ropas y las
modas, se aloja en las calles y su despilfarro, se acerca al transeúnte
común, ese que no pelea por nada sino por sobrevivir y de un trazo
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�Humanitas, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

lo perfila entero y nos lo regala como quien ofrece un caramelo a
un niño o una flor a una muchacha. Y así nos deja la memoria de lo
pueril y cotidiano, que también es memoria trascendente.
La memoria está presente en un cuadro de Orozco o de Izquierdo o de Herrán, como está presente en la fuente de Lola Mora
en la Universidad del Sur. La Memoria se pasea cabronamente por los
cuadros de Goya y se ampara detrás de la sabiduría popular de Sancho Panza. Esa Memoria que es alusión de la Muerte.
Memoria y Muerte, hermanitas gemelas que nos acompañan
desde que venimos a ser gente.

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�Notas
Humanitas, vol. 1, núm. 1, 2021

La voz y la armadura. Revisión de Armas y Letras
Andrea Gorgonia Treviño
Karina Lizeth Tirado Alcalá
Ana Patricia Torres Vázquez
Fecha de entrega: 21-2-2021 / Fecha de aceptación: 25-5-2021

Primeros ecos como escudo: La formación y contexto
histórico de Armas y Letras
Su nombre viene de la mediación y del equilibrio de dos acciones
diferentes: la que remite a la fuerza y lo práctico; y, por otra parte,
la que se enfoca al sentido y lo intelectual. La revista Armas y Letras
ha procurado, desde su nombre, ser un espacio de carácter íntegro
horaciano; un foro donde se medie el fondo y la forma y lo útil con
lo gustativo cuyo fin es instruir a quien se acerque a sus páginas.
Al ser una revista que ha buscado alcanzar cada capa social
en sus publicaciones, ha logrado irrumpir en el ámbito social, en un
contexto donde se ha ponderado la importancia de lo empresarial
y lo industrial en el noreste del país. Armas y Letras, con una autonomía que incita a la reflexión, se ha constituido como un medio
que trata, recibe y promueve las artes, la literatura y la cultura. Ha
sabido explorar un espacio, un tiempo y diversas perspectivas re185

�Ana Torres / La voz y la armadura

flexivas desde su nombre hasta la manera en que está constituida. La
emisión de su voz significó la creación y organización de un público
universitario interesado en las humanidades.
De acuerdo con los públicos y contrapúblicos, todo lector
se constituye a partir de su relación con un discurso y la manera
en que este circula. Esta relación ha sido vital para entender cómo
una revista ha logrado permanecer durante el paso del tiempo a lo
largo de 70 años de historia. En la medida en que dicha publicación
cambia y se adapta, su público lo hace también. Debido a la circulación y construcción de la revista, Armas y Letras ha promovido una
evolución histórica aun cuando su esencia horaciana se mantiene,
pues construyó un mundo poético en el cual el lector pudo formar
parte. Puede decirse que esta publicación ha entendido que escribir
para un público implica no solo dirigirse a él, alzar la voz y encontrar
a alguien que parara el eco, sino que debe moldear un espacio para
que funcione como punto de encuentro, espacio donde la difusión
y la crítica puedan coincidir sí.
Es por eso que cada etapa que ha tenido Armas y Letras ha
sido vital para comprender sus objetivos y la caracterización del público lector. Al hacer un recuento histórico, lo podemos entender
mayormente. Pensemos en el primer modelo de Armas y Letras, fundada por Raúl Rangel Frías en 1944, como parte de las actividades
del recién creado Departamento de Acción Social de la Universidad
de Nuevo León. Apareció como un boletín-folleto de formato sencillo (tipo tabloide), con un tiraje aproximado de 2500 ejemplares,
periodicidad mensual y con un propósito bien definido: ilustrar,
acompañar e instruir al lector universitario en un repertorio de temas de carácter universal, nacional y regional.
186

DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-9

�Humanitas, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

Desde su comienzo en la década de los cuarenta, y durante
su primera etapa hasta 1957, la revista recordó el sentido de la Ars
poética, premisa donde se rescata la idea de instruir al lector mediante
dos niveles: la producción escrita y la agregación de elementos poéticos a su publicación. Al mismo tiempo, en sus páginas se exponía
literatura clásica y poesía del siglo de oro. Armas y Letras aportaba
también extractos editoriales de las obras comentadas. En tanto que
la revista hacía un recuento sobre las novedades literarias en el país,
recurría a recursos interiores como crónicas, reflexiones o perfiles
para dar a conocer su centro de interés, de manera que su primera
fase mostró la importancia de crear un espacio característico para
también formar lectores con estas cualidades.
Esta revista se transformó y durante dos décadas siguientes emigró a otro formato. Armas y Letras evolucionó en tamaño
e intereses extendiéndose en cuanto a temas y públicos; sus medidas pasaron de un boletín a una publicación con formato de libro
y orientado a un público cada vez más especializado (formado en
las carreras humanísticas de la recién creada Facultad de Filosofía y
Letras). Su orientación cambió y por añadidura su propósito también. La periodicidad se hizo más constante, siendo una de las pocas
revistas en México en publicarse de tal manera. Esta vez no contó
con la ayuda de ilustraciones o textos que la acompañaran como en
su inicio, pues su carácter era meramente formal y concreto sin grabados ni elementos de ilustración, pero eso no significó que Armas
y Letras, durante su segunda época, se volviera más rígida (aunque
sí más académica); nada ocasionó que su público también cambiase
debido a su sentido de historicidad, pues mostró que el concepto de
circulación resultó crucial en su cambio, ya que constataba que los
DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-9

187

�Ana Torres / La voz y la armadura

lectores se mantenían vigentes según la manera en que se publicara
para ellos. La revista se mantuvo, con algunos cambios y algunas
dificultades, hasta 1976. Durante dos décadas no se publicó.
Formación poética: la vestidura como artefacto
Saber dirigirse y acercarse al público según el contexto es una tarea
compleja, pero si hay una revista que lo sabe hacer bien es Armas y
Letras de la UANL.
En este recuento histórico llegamos, por último, a la Armas
y Letras contemporánea, que inició en 1997 y se extiende hasta la
actualidad. El principal cambio en esta etapa ha sido que la revista se ha hecho más atractiva visualmente: presenta un juego entre
imágenes, colores y tipografías que la hace más fascinante al público
actual. Pero ¿por qué este juego con la forma se dio hasta la tercera
etapa?
Nos arriesgamos a presentar una respuesta: Armas y Letras
conoce a su público cambiante y al contexto en el que se desarrolla y sabe que, en este, la forma lo es todo. La revista sabe que los
públicos tienen una vida vigente, cuarenta años y su público es,
en teoría, el mismo. Sin embargo, -los universitarios- crecen, se
gradúan y así siguen entrando nuevos lectores potenciales, cuya
generación es atraída por distintas características. Su público es,
entonces, cambiante: estos jóvenes están interesados en diferentes aspectos de lo humanístico que las generaciones anteriores y
prestan especial atención en la forma en la que se presentan los
contenidos.
Es verdad: vivimos en una época en la que el estímulo visual
es primordial. Entre videos, series, películas todo se trata de lo que
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�Humanitas, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

vemos y en los textos el juego con las imágenes pasa a ser, más que
un complemento, una parte fundamental del escrito. Así, en la tercera etapa de Armas
y Letras, el diseño ya
no es un acompañante o algo pragmático, sino otro
mensaje que configura a la poética de
la revista. Cuando
me refiero a que el
diseño es ahora un
mensaje, pienso en
la principal característica del medio actual: lo visual.
Hoy en día
nos movemos con
imágenes, y la literatura junto con toda la tradición escrita se adapta
a esta forma; surgen los libros álbum, se atrae al nuevo público con
portadas interesantes, las revistas incluyen como parte importante de
su construcción el juego editorial. Y es justo lo que distingue a este
periodo de Armas y Letras con el anterior: es consciente de esta importancia visual y une los discursos con una propuesta estética que
atrapa al lector desde los juegos con la forma, y lo mantiene ahí con
el contenido. Pienso en el número 95-96 que se centra en Juan Rulfo
y tiene como invitada a Ana Fabiola Medina, cuyo arte va incluido en
la mayoría de los ensayos de la revista. Así, acompañado de una paleta
DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-9

189

�Ana Torres / La voz y la armadura

de colores monocromática en azul, títulos adornados con diferentes
formas y de fotografías del trabajo de la artista invitada, el lector se
mueve por lo que parece una galería de arte de la mano del ensayista,
quien lo guía mediante el texto hacia sus descubrimientos e ideas.
La revista comprende el peso de lo visual y se adapta al marco actual. Aunque su discurso es esencialmente el mismo, el contexto no es igual que hace dos o cuatro décadas e incluso, ante la nueva
presentación de Armas y Letras en su versión en línea, dígase, su
último cambio, este aspecto contextual sigue cambiando para reinventarse dentro de nuestros días.
La evolución de las armas para la permanencia de las letras
Aunque Armas y Letras ha mantenido su público desde su inicio y
ha sabido resolver las necesidades, el reto ahora ha sido mayor, pues
también se ha creado una distancia entre la revista y el lector debido
a su formalidad.
Recordemos que las revistas de divulgación enfocan su propósito en facilitar la recepción de información mediante el estilo y
el contacto con los receptores, en este caso los universitarios. La
misión inicial de Armas y Letras, al ser una revista universitaria, es
ejercer como marco histórico de la universidad, así como visibilizar
el pensamiento universitario. Sin embargo, la universidad actual es
diferente a la que se refería Rangel Frías en su comienzo, pues tiene
ahora más matices y públicos dentro de ella como consecuencia del
contexto histórico de la humanidad. La actualidad y sus medios son
parte de ese marco histórico que Armas y Letras pretende establecer;
por lo tanto, sería un error evitarlos para llegar a otros públicos, así
como también lo sería delimitarla a los ya letrados.
190

DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-9

�Humanitas, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

Fue Alfonso Reyes, quien habló en su momento de la
prensa oficial como una enorme máquina de noticias y anuncios
que impone obligaciones al espíritu, así, Armas y Letras cumple
el otro lado de la moneda: se consolida como la prensa libre que
redacta de manera congruente, con ideales definidos y está lejos
de imponer obligaciones. La cualidad principal de esta revista es
ser una voz que reclama el bienestar y la dignidad del hombre,
que busca cambiar al público y, a través de la reflexión, asegurar
su libertad; es decir, busca incidir sobre el público un pensamiento que ayude a los hombres en sus actividades, y así, la manera
de ejercer un cambio político y ético. Armas y Letras es práctica
e intelectual, y justamente tuvo el propósito inicial de contrapeso ante los ideales de los empresarios de Nuevo León, que en la
actualidad se traslada al cambio de ideas ante el pensamiento imperante y la visibilidad de las humanidades ante un contexto cada
vez más positivista.
Dicho todo esto, era necesario otra transformación dentro
de Armas y Letras: tenía que dar un paso adelante para presentar las
humanidades y atraer otro tipo de público, la respuesta y modalidad
fue, entonces, cambiar dentro de lo actual por el recurso estilístico. La revista cambió como los medios de circulación lo hicieron,
evolucionó hasta su integración al espacio digital, lo que superó la
barrera formal entre la revista y el lector y presentó entonces una
nueva plataforma para su difusión. Armas y Letras, ahora, mantiene
un diseño tan intuitivo que permite que las ideas plasmadas dentro
de estas ediciones lleguen a una diversidad de personas que enriquecen al público ya creado en su lectura, y, por lo tanto, a la revista
como medio de difusión.
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�Ana Torres / La voz y la armadura

Nuevos métodos de defensa
Aunque se denomina a sí misma como una publicación trimestral,
ahora con la nueva evolución y el salto del papel impreso a las nuevas plataformas de internet dentro de su versión en línea en la web,
podemos decir que, aunque las entradas de Armas y Letras son esporádicas, su contenido está siempre vivo en el tiempo. La publicación
ha dado un paso hacia adelante al marcar una nueva era dentro del
espacio digital, mientras responde a los cambios de la distribución,
publicación y formato para seguir siendo la plataforma del lector
interesado en las humanidades y la cultura que, si bien se enuncia
desde la universidad y la institución educativa pública, puede llegar a
nuevos públicos de diferentes edades y contextos.
Si bien su base siempre ha estado centrada en los abordajes para la crítica literaria, del arte y cultural desde la transmisión y
ensayo de la palabra y la imagen, Armas y Letras como revista sigue
transformándose desde la suma de voces diversas y creatividad con
su publicación en línea: armasyletrasenlinea.uanl.edu.mx, donde recrea su línea histórica desde el comienzo y sigue dejando una huella
en la perdurabilidad con nuevos métodos de batalla.
Con un cambio que emerge desde las profundidades de la
armadura, esta publicación emerge desde las ya sabidas secciones
que giran en torno a letras de Armas tomar, una Anatomía de la crítica,
Andamios a la redonda de textos que integran la política, crónica o
filosofía seguida de otra parte dedicada a Artes y espejismo, pero sobre
todo, abogando por nuevas formas de presentación que tengan que
ver con una contextura de temas diversos y la bien sabida sección
de Caballería con una selección de obras que permanece desde su
comienzo hasta el día de hoy.
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�Humanitas, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

Podemos concluir entonces, con nuestra espada y pies firmes en tierra, cargando la misma caballería de siempre, pero con
una nueva visión, que Armas y Letras sigue demostrando que conoce
a sus lectores y aquellos públicos en potencia que pueden pasar a
formar parte de su lectura, al mismo tiempo que evoluciona al ser
fiel a sí misma.
La existencia de una dialéctica enriquecedora por su diversidad permite que el marco y pensamiento universitario que Armas y
Letras sea más fidedigno, además que se convierte en una herramienta de cambio social, más que permanecer solo como patrimonio y
memoria.
Como conclusión, con el recuento histórico de esta revista,
sumado a su más reciente cambio virtual, se puede decir que. Armas
y Letras tiene materia para llegar a ser aquella revista de accionaria
que cambie a una sociedad sumergida en la inmediatez y el orden
desde el fondo y la forma, o bien, desde la voz y la armadura.

DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-9

193

�Reseñas
Humanitas, vol. 1, núm. 1, 2021

Víctor Barrera Enderle:
Ahora colecciono miradas,
Monterrey: UANL; 2021, pp.
Fecha de entrega: 28-5-2021 / Fecha de aceptación: 30-6-2021

Cuando leí el título del nuevo libro de Víctor Barrera Enderle, lo
primero que vino a mi mente fue una cita del escritor francés Pascal
Quignard: “Existe una mirada que no resistimos”, lo escribió en su
novela ensayística La vida secreta y esa imagen me sedujo desde el
primer momento. Una mirada es capaz de someternos, motivarnos
o inclinarnos hacia una acción, un nuevo impulso; una mirada que
podemos percibir en el rostro de otros, o mejor, una mirada nueva
con la que hemos de observar el mundo.
Quiero destacar cuatro elementos importantes de lo que estos ensayos nos ofrecen: el primero, como lo sugiere el título, las
miradas alfonsinas que nutrieron la escritura de Reyes en su época
de autoexilio; la segunda, entender que el discurso ensayístico puede tomar múltiples formas que escapan a la estructura clásica que
conocemos y la que pensamos cuando se dice ensayo; lo tercero, la
capacidad que tiene el lenguaje para atravesar fronteras geográficas y
literarias; por último, la manera en que el autor revisa la producción
literaria de Reyes, cómo logra concretar una visión homogénea de
la simultaneidad en la que se gestó y nació la escritura de Alfonso
197

�María Fernanda Martínez / Ahora colecciono miradas…

Reyes en Madrid mientras en México continuaba la Revolución y
surgían sus consecuencias: el desarrollo de la literatura mexicana,
la institucionalización de la cultura; en América Latina las discusiones que partieron del ensayo con Rodó, Mariátegui y otros sobre
la literatura, su tradición, cuál es su característica principal que vale
la pena decir es su heterogeneidad. La literatura latinoamericana se
une por sus diferencias. Y es importante señalar este panorama de
la discusión literaria en América Latina durante el siglo XX porque
una cuestión con Reyes es que nació en Monterrey, pero se autoexilió joven y escribió en España, pero quería un lugar en la literatura
mexicana, pero reconoció su tradición occidental, y sí, todo eso es
cierto, mas no por eso su escritura no ocupa un lugar en las letras
mexicanas, hispánicas y en las Letras en general.
El libro inicia con un ensayo acerca de Oración del 9 de febrero,
texto que escribe Reyes en 1930 en la fecha del aniversario luctuoso
de su padre y termina en la fecha de su nacimiento; este libro de
ensayos inicia con la pérdida, un texto sobre la muerte del general, y
termina con el regreso y reencuentro de una identidad, Ifigenia Cruel
y Calendario.
Alfonso Reyes se exilió de México después del 9 de febrero
de 1913, fecha trágica en la que su padre, el general Bernardo Reyes,
fue asesinado. Su hermano se quedó en México, pero Alfonso decidió partir a Francia, primero, y después a España con el estallido de
la Gran Guerra. El primer ensayo de este libro inicia con esta huida
y con el texto Oración 9 de febrero en el que Reyes, más que alabar
la figura del padre que perdió muy joven, interpreta la ausencia y
conjura el dolor. Víctor Barrera señala muy bien la Carta al padre del
escritor checo Kafka y Oración… como dos textos que conjuran dis198

DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-10

�Humanitas, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

tancias, pero que tienen como destinatario final a ellos mismos, ya
que la persona a quien va dirigida no leerá estas palabras. Yo agrego
el libro colombiano El olvido que seremos de Héctor Abad Faciolince,
que se une al lenguaje para escribirle a una sombra. Reyes recurre al
lenguaje para salvar(se). La imaginación, lo retoma Barrera del Diario
de Reyes, acudió en su auxilio: “Consuélate. Acuérdate que, después
de todo, allá en Monterrey, te queda algo sólido y definitivo: Tu casa,
tu familia, tu padre”. Sabemos que no es cierto, la casa familiar y
el padre están perdidos, pero los espacios no son sólo físicos, y las
distancias pueden salvarse con la palabra. La memoria también es
una casa. Y Reyes se refugia en la memoria de sus recuerdos y en la
memoria que la literatura guarda, encontrando así su casa en Monterrey, su patria chica. De esto ya nos da un atisbo Barrera en su libro
Reyes. La conquista de una vocación: “Reyes, sin embargo, evoca (y de
paso reinventa) su nacimiento como un acontecimiento simbólico:
el lazo de unión entre su ser y el suelo que lo recibió al mundo”
(Barrera, 2018: 43). Por esta tierra, desde Madrid, Reyes busca la
vida y obra de Fray Servando Teresa de Mier, inconscientemente,
en un primer momento, su vida se ve espejeada en la vida de Mier,
y después, consciente, reconoce que quiere ser visto como el otro
gran regiomontano.
En este libro encontramos una relectura de distintos textos
de Reyes como Oración del nueve de febrero, Visión de Anáhuac, Cartones
de Madrid, reseñas de cine que hizo Reyes, Plano Oblicuo, Cuestiones
Estéticas, Ifigenia Cruel, entre otros. Textos que van de la narrativa, el
poema dramático a la crítica e incluso a la biografía, así que no nos
inclinemos con la falsa idea de que aquí se ensayan ensayos, sino que
se escribe sobre el discurso ensayístico que es argumentativo a la vez
DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-10

199

�María Fernanda Martínez / Ahora colecciono miradas…

que seductor, intelectual, creativo y poético; ningún ejemplo más
claro que Visión de Anáhuac. Como señalé más arriba, el lenguaje
atraviesa fronteras literarias, eso incluye los géneros:
Comparar, intuir, apostar por la razón misteriosa de la literatura y
no dar por sentado nada. Porque aquí no hay cosa segura, y cada
libro puede, a la vez, ser todos los libros (…). Reyes hacía del
ensayo un continente nuevo (…) el ensayo es el ensayo y siempre
algo más. (Barrera, 2021: 57).

Esto nos lleva a pensar dos cosas: al decir Barrera que cada
libro puede ser todos los libros, nos cuestionamos sobre la originalidad de la escritura. ¿Qué poema que se haya escrito no es reescritura
de otro? Soy una fiel creyente que la escritura es consecuencia natural de la lectura, al tomar la pluma se refleja los autores que hemos
leído, la forma en que nos hemos nutrido de ellos y ellas y hemos
de establecer un diálogo, por lo tanto. Otro asunto es que el ensayo,
muy generosamente nos recuerda Barrera, y Reyes es gran ejemplo,
escapa a la estructura académica, cuadrada y fríamente metódica
para convertirse en creación literaria; nos han abierto las puertas
para ensayar literariamente.
Siguiendo con el proceso de escritura de Reyes y con su búsqueda literaria en Madrid, en Visión de Anáhuac nos damos cuenta
que ya no persigue la consolidación de su escritura, sino el reconocimiento: “Cada texto es una prueba de fuego: demostrar la pertenencia a la tradición occidental, pero dejar en claro su procedencia particular” (2021:59). En el discurso ensayístico de Reyes encontramos
una autoafirmación, un reconocimiento de la identidad que también
se ve en Ifigenia cruel, poema dramático que retoma a la literatura clásica —acción nada moderna y que Reyes la vuelve a insertar en Oc200

DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-10

�Humanitas, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

cidente—, pero la transforma en otra cosa, en un texto donde hay
conciencia, crisis existencial y una nueva identidad, acto moderno de
Reyes y con el que deja también en claro su procedencia. Y esto lo
logra Reyes “al volver la mirada, luego de adentrarse firmemente en
la cultura occidental”.
En el ensayo “Primeros prejuicios de la retina” Barrera escribe acerca de Cartones de Madrid, del primer filtro que la vista es
para pasar a la escritura. “La pintura rompía con la referencia directa
a la realidad. La literatura comenzaba a hacer lo mismo” (2021:66),
y aquí es donde aparece una cuestión: cómo lo hace el ensayo si, en
primera instancia, siempre se piensa en él como una prima de la literatura, solo que mucho más seria, más formal, y que se le había conocido con otros nombres: erudición, filología, historiografía. Pero
Reyes transforma su escritura ensayística en una expresión literaria,
lejos de la disección de ideas, de ese tratamiento casi quirúrgico de
las ideas, ajeno a la visión que Ortega tenía del ensayo, como una
“meditación privada que se volvía pública”. Para Reyes, el ensayo
es materia viva que habla, y la mirada es el vehículo para llegar a la
traducción: Barrera se pregunta si hoy, con el registro fehaciente
de las imágenes que los celulares pueden hacer, valdrá la pena escribir nuestras impresiones. Yo, como él, me inclino a pensar que
sí: “nuestras retinas aún podrán albergar un espacio exclusivo para
las primeras impresiones: nuestro desafío será, entonces, encontrar
la manera de expresar tales imágenes en prosa literaria. Tendremos
que aprender a leer de nuevo” (2021: 80).
María Fernanda Martínez Quintanilla

DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-10

201

�Reseñas
Humanitas, vol. 1, núm. 1, 2021

Luis García Montero: Almudena,
México: Valparaíso, 2015
Fecha de entrega: 29-5-2021 / Fecha de aceptación: 30-6-2021

Aunque tú no lo sepas también me he inventado los sonidos de tu
nombre, mis manos también han pasado por los bordes de la playa
de tus labios y hemos hablado de los sueños que se construyeron
a partir de los espejos limpios del amor hasta en una infinidad de
ocasiones. Aunque tú no lo sepas también hemos aprendido a caminar
juntos desde la distancia de nuestras respectivas soledades, vimos
las mismas películas chinas de amores frustrados, releímos los
mismos libros de poesía hispanoamericana, escuchamos las
mismas canciones, desempolvadas con el tiempo, junto a las ideas
de nuestros primeros amores caídos y comentamos cada uno de
los poemas que hallamos en Almudena (Valparaíso México, 2015)
del poeta, narrador y ensayista español, Luis García Montero
(Granada, 1958); y aunque tú no lo sepas, hemos hecho esta
reseña con la esperanza y la necesidad de que algún día la tierra
vuelva a conmoverse en medio de un abrazo.
Tal vez no sea un secreto, y tampoco un atrevimiento, pensar
en la obra poética de Luis García Montero como una de esas obras
fundamentales dentro la poesía contemporánea que trascienden
nuestro tiempo y con una mirada directa, y sincera en particular, nos
203

�Carlos Rutilo / Almudena

cuestione y nos hable sobre temas y asuntos cotidianos, pero necesarios como el amor, para volver a aprender a caminar por el mundo
sin la necesidad de solemnizar el lenguaje de su propio discurso poético: “Porque a veces el mundo, // cabe entre dos palabras”. En este
sentido Almudena no es solamente una antología poética en el cual
se recopilan varios poemas de Luis García Montero publicados
anteriormente en Habitaciones separadas (Visor, Madrid, 1994), Completamente viernes (Tusquets, Barcelona, 1998), Vista cansada (Visor,
Madrid, 2008), Un invierno propio (Visor, Madrid, 2011) y A puerta
cerrada (Visor, Madrid, 2017), que ya de por sí ocupan un lugar
especial dentro de la poesía española actual, además de contar con
un prólogo entrañable de la gran escritora, y compañera de vida
del poeta, Almudena Grandes (Madrid, 1960); más bien busca
ser un libro enteramente nuevo, independiente y dedicado a cada
una de las distintas etapas del amor que nos ayuda a comprender
la realidad a través de las raíces del diálogo que logran construir
con el lector: “Yo estoy donde tú estás, pero en la vida//hay cosas
que no pueden compartirse.//Por eso sigo aquí y voy contigo,//
cercano y lejanísimo,//en busca de otro mundo que no es mío,//
aunque está junto a mí”.
¿Cabe el amor en un mundo tan asfixiante, instantáneo
y caótico como el nuestro donde la realidad tiende a ser más
relacionada con el dolor y la desesperanza? Nos cuestionamos
a lo largo de la lectura y los poemas de García Montero parecen
responder con un rotundo sí y la armonía universal, de la que tanto
nos habló Octavio Paz en El arco y la lira, también logra resonar y
ser comunicado en cada uno de los versos de este libro como un
infinito caracol de ecos azules.
204

DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-11

�Humanitas, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

El lector mexicano que no se haya acercado jamás a la obra
de Luis García Montero encontrará que, en cada uno de los versos recogidos en este libro de voz firme, y poderosa, se atreven a
mirarnos desde la otra orilla de la experiencia literaria y a dialogar
con nosotros mismos sobre varios asuntos relacionados al amor visto como una manera más de experimentar al mundo: “Que no me
lea//quien no haya visto nunca conmoverse la tierra//en medio de
un abrazo”. Y el amor no es para nada un tema desconocido para la
tradición poética de nuestro país que cuenta con enormes representantes como Efraín Huerta, Alí Chumacero, Rubén Bonifaz Nuño,
Jaime Sabines, José Carlos Becerra y Homero Aridjis entre otros
tantos.
Es probable que también encuentre algo más en Almudena que la sencilla dedicatoria de toda una vida, y más bien termine
por encontrar esa revelación poética que tanta falta nos ha hecho
en estos tiempos de encierro e incertidumbre, donde es fácil
cansarse de uno mismo y no ver que detrás de la puerta de un
nombre también pueda albergar la deseable señal de una posible
esperanza y ediciones como este emblemático libro de Luis
García Montero solamente pueden ser celebradas en los nobles
actos de la lectura y de la relectura que tanto merecen.
Carlos Rutilo

DOI https://doi.org/10.29105/revistahumanitas1.1-11

205

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                <text>Humanitas: Revista de Teoría Crítica y Estudios Literarios,  2021, Vol. 1, No. 1,  Julio-Diciembre</text>
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                <text>Heredera del Anuario Humanitas, publicación emblemática del Centro de Estudios Humanísticos de la UANL creada en 1960, Humanitas. Revista de Teoría, Crítica y Estudios Literarios responde ahora a la necesidad de la diversificación de enfoques y acercamiento a la literatura en y desde el ámbito latinoamericano.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�D.R. 2023 © Transdisciplinar. Revista de Ciencias Sociales, Vol. 2, No.
4, enero-junio 2023, es una publicación semestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través del Centro de Estudios Humanísticos, Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías, Piso 1, Avenida
Alfonso Reyes #4000 Norte, Colonia Regina, Monterrey, Nuevo León,
México. C.P. 64290. Tel.+52 (81)83-29- 4000 Ext. 6533. https://transdisciplinar.uanl.mx Editora Responsable: Beatriz Liliana De Ita Rubio.
Reserva de Derechos al Uso Exclusivo 04-2022-020213472000-102,
ISSN 2683-3255, ambos ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última actualización de este número: Centro de
Estudios Humanísticos de la UANL, Mtro. Juan José Muñoz Mendoza, Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías, Piso 1, Avenida Alfonso
Reyes #4000 Norte, Colonia Regina, Monterrey, Nuevo León, México.
C.P. 64290. Fecha de última modificación 25 de enero de 2023.

Rector / Santos Guzmán López
Secretaría de Extensión y Cultura / José Javier Villarreal
Director de Historia y Humanidades / Humberto Salazar Herrera
Titular del Centro de Estudios Humanísticos / César Morado Macías
Directora de la Revista / Beatriz Liliana De Ita Rubio
Autores
Federico Hans Hagelsieb
Luis Alonso Hagelsieb Dórame
Yenisey López Cruz
Guillermo Lizama Carrasco
Abril Zúñiga Martínez
Rosselys Rodríguez de Hernández
Diana Leslie Mendoza Robles
Víctor Manuel Zamora
César Morado Macías
Emilio Machuca
Margarita Arvide

�Editor Técnico / Juan José Muñoz Mendoza
Corrección de Estilo / Francisco Ruiz Solís
Maquetación / Concepción Martínez Morales
Se permite la reproducción total o parcial sin fines comerciales, citando
la fuente. Las opiniones vertidas en este documento son responsabilidad de sus autores y no reflejan, necesariamente, la opinión de Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad Autónoma de Nuevo
León.
Este es un producto del Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad Autónoma de Nuevo Léon. www.ceh.uanl.mx
Hecho en México

�Transdisciplinar
Revista de Ciencias Sociales
Acciones afirmativas en materia electoral en
México: el caso de los grupos y personas de
la comunidad LGBTTTIQ+
Affirmative actions in electoral matters in Mexico: the case
of groups and individuals of the LGBTTTIQ+ community
Guillermo Lizama Carrasco
Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, Pachuca,
Hidalgo, México
https://orcid.org/0000-0003-2985-0933
Abril Zúñiga Martínez
Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, Pachuca,
Hidalgo, México
https://orcid.org/0000-0001-9947-668X
Fecha entrega: 4-10-2022 Fecha aceptación: 12-1-2023
Editor: Beatriz Liliana De Ita Rubio. Universidad Autónoma de
Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos, Monterrey,
Nuevo León, México.
Copyright: © 2023, Lizama Carrasco, Guillermo. This is an
open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are credited.
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-63
Email: guillermo.lizama@gmail.com zzuigaabril@gmail.com
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�Presentación
Como es propio de su orientación, Transdisciplinar reúne en este nuevo número artículos que
abordan problemas relevantes para nuestras sociedades contemporáneas, desde la perspectiva
de una diversidad de disciplinas cuyos enfoques teórico metodológicos se entreveran. En esta
edición, particularmente se presentan escritos de índole política con los enfoques de la ciencia
política, la filosofía, -política y social-, y el derecho, además de la sociología, la epistemología, y
el enfoque de la sustentabilidad. Las diversas temáticas, investigaciones que las sustentan,
metodologías empleadas y resultados que exponen, contribuyen a la construcción de la
transdisciplinariedad como paradigma teórico-metodológico para el análisis y solución de los
problemas de sociedades complejas y en permanente transformación.
Guillermo Lizama y Abril Zúñiga, en su artículo: Acciones afirmativas en materia electoral en México:
el caso de los grupos y personas de la comunidad LGBTTTIQ+, por medio de una investigación
documental, revisan acuerdos y sentencias de documentos de autoridades electorales y medios
de comunicación de las distintas entidades federativas y examinan la situación en México de las
acciones orientadas a fortalecer la representatividad democrática y los derechos de poblaciones
tradicionalmente marginadas como la comunidad LGBTTTIQ+. Los resultados de su análisis
permiten valorar el avance de la participación en las decisiones políticas de representantes de la
citada comunidad.
Yenisey López en su texto: En torno a la dimensión filosófica del pensamiento de Armando Hart. Rasgos
generales, presenta a un teórico cubano, Armando Hart Dávalos, y su contribución desde las reflexiones
críticas de la filosofía, al constructo teórico cubano revolucionario, que en opinión de la autora fueron
determinantes de “la configuración de la herencia epistemológica que señala la Revolución

cultural realizada en Cuba.”
Federico Hans Hagelsieb y Luis Alonso Hagelsieb Dórame en su escrito: Axel Honneth: amor,
derecho y solidaridad, realizan un análisis sociológico de tres conceptos esenciales propuestos por
el filósofo y sociólogo alemán: amor, derecho y solidaridad. Los autores relacionan estas y
otras nociones propuestas por Honneth, para reivindicar desde la perspectiva del filósofo, los
valores constitutivos de la persona y la dignidad humana que, -proponen-, conllevan al
progreso moral de la sociedad.
Rosselys Rodríguez de Hernández, muestra en: Las tesis doctorales y los transmétodos, una
investigación documental acerca de la utilización de transmétodos en las tesis doctorales
publicadas en español en el período 2015-2020,enfocando su atención en aquellas que fueron
realizadas con apoyo de una metodología sustentada en la transcomplejidad y “…abordar los
fenómenos desde la transdisciplinariedad y los fundamentos de la complejidad, es decir, desde
la multirreferencialidad y la multidimensionalidad”. El artículo presenta los resultados de la
investigación realizada por la autora.
Diana Leslie Mendoza Robles, en su escrito: La capacitación laboral en el marco jurídico nacional e
internacional. Con apoyo de una metodología jurídica mixta, desde la perspectiva de los derechos
humanos, examina la situación de la capacitación en México y compara la legislación mexicana,

�en esta materia, con la internacional. La autora propone el derecho a la capacitación laboral
como una vía para fortalecer el propio derecho al trabajo a través de la permanencia de los(as)
trabajadores(as) en sus empleos, la mejora de las prestaciones y en suma para acceder a un
trabajo decente que es aquel que le permite una vida digna.
Víctor Manuel Zamora expone resultados de una investigación mixta en su artículo: Prácticas
ambientales de los estudiantes de la Universidad Autónoma de Nuevo León. El caso de tres facultades del
campus de Ciudad Universitaria. Analiza ciertas prácticas y hábitos del estudiantado que, pese a
tener consciencia de la importancia del cuidado al medio ambiente, se contraponen a ello. El
cuidado al medio ambiente es ciertamente un aspecto prioritario en el ámbito global y
particularmente en el estatal, por ello analizar estas prácticas nocivas permitirá diseñar algunas
estrategias para evitar que se sigan presentando.
Incluimos también tres reseñas, la primera realizada por Emilio Machuca: Jesús Treviño
Guajardo. La Acción Católica en Monterrey: una generación con carácter social, 1930-1971, sobre

un libro recién publicado por el Centro de Estudios Humanísticos. La segunda efectuada por
César Morado sobre un hecho de importancia e interés para la comunidad científica y cultural
de Nuevo León y nuestro país, aunque de trascendencia internacional: Víctor Zúñiga: Hacer
sociología desde la tierra del cabrito. La tercera reseña: César Morado: Cuando el dinero era del Diablo.
Presentación de su discurso de ingreso a la Academia Mexicana de la Historia como
Académico Corresponsal, hecho de gran relevancia también para la comunidad científica y
cultural nuevoleonesa con impacto nacional e internacional.
Liliana De Ita

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

Acciones afirmativas en materia electoral en
México: el caso de los grupos y personas de la
comunidad LGBTTTIQ+
Affirmative actions in electoral matters in
Mexico: the case of groups and individuals of the
LGBTTTIQ+ community
Guillermo Lizama Carrasco1 Abril Zúñiga Martínez2
Resumen: El objetivo del presente artículo es analizar las acciones
afirmativas en favor de la comunidad LGBTTTIQ+ en materia electoral
implementadas por los Órganos Públicos Locales Electorales (OPLE´s),
con el fin de describir su profundidad y eficacia para la ampliación de
la democracia representativa. Se realizará una revisión documental de
los acuerdos y sentencias de las autoridades electorales, además de
algunos medios de comunicación locales. Veinte entidades federativas
implementaron acciones afirmativas en favor de la comunidad a
través de los OPLE´s, sin embargo, sólo cinco de ellas presentaron
candidaturas ganadoras para un puesto de elección popular. De esta
manera, las acciones afirmativas se consolidan como un mecanismo de
profundización de la democracia en favor de los grupos históricamente
1
Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, México. Correo
electrónico: guillermo.lizama@gmail.com
2 Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, México. Correo
electrónico: zzuigaabril@gmail.com

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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

marginados, fomentando su inclusión y representación en la toma de
decisiones públicas.
Palabras clave: Acciones afirmativas, comunidad LGBTTTIQ+,
democracia, representación, diversidad.
Abstract: The objective of this article is to analyze affirmative actions in
favor of the LGBTTTIQ+ community in electoral matters implemented
by the OPLEs, in order to describe their depth and effectiveness for
the expansion of representative democracy. A documentary review of
the agreements and judgements of the electoral authorities, as well as
local media, will be carried out. Twenty federal entities implemented
affirmative actions in favor of the community through the OPLEs,
however, only five of them presented winning candidates for a popular
election position. Affirmative actions are consolidated as a mechanism
for deepening democracy in favor of historically marginalized groups,
promoving their inclusion and representation in public decisionmaking.
Key words: Affirmative actions, LGBTTTIQ+ community, democracy,
diversity, representation.

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-63

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�Guillermo Lizama, Abril Zúñiga / Acciones afirmativas en materia electoral en México

Introducción
Las acciones afirmativas emergen como una posibilidad para el logro
de la igualdad material de los grupos históricamente vulnerables
(Bolaños, 2016), teniendo avances evidentes en la materia electoral,
por ejemplo en la paridad de género. En los últimos años la
comunidad LGBTTTIQ+ (lesbianas, gays, bisexuales, transgénero,
transexuales, travesti, intersexuales, queer, más otras identidades)3
ha sido acreedora de una serie de acciones afirmativas en materia
electoral, impulsadas desde el Instituto Nacional Electoral (INE) y
la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) e implementada
por los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE´s).
Consideramos que lo anterior ha impulsado la diversidad en la
3 Para efectos del presente trabajo, se tomarán en cuenta las
definiciones de las siglas del acrónimo LGBTTTIQ+, proporcionadas por
la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco (2022) en el informe “La
población LGBTTTIQ+ también tenemos derechos”: Lesbiana: mujeres que
sienten atracción sexual por mujeres. Gay: hombres que sienten atracción
sexual por hombres. Bisexual: personas que se sienten atraídas por personas
de nuestro mismo género o sexo y por personas del género o sexo opuesto.
Transgénero: personas que se identifican y expresan con un género distinto
al de nuestro sexo biológico, sin pretender hacer modificaciones corporales.
Travesti: personas que adoptan comportamientos, vestimentas y expresiones
que corresponden a un género distinto al de nuestro sexo, sin que ello
implique una orientación. Transexuales: personas que han modificado su sexo,
adquiriendo las características físicas del otro. Intersexual: personas que han
nacido con características físicas y biológicas de ambos sexos. Queer: personas
que construyen y manifiestan su sexualidad fuera de cualquier clasificación
de género binario. Actualmente, el término queer es utilizado como un
término sombrilla, que puede servir para nombrar a las personas que no se
identifican como heterosexuales y/o cisgénero. Así, lo queer será el conjunto
de planteamientos teóricos que tienen como características compartidas
su resistencia a dividir a las personas en categorías, el cuestionamiento de
binarios como gay/hetero y hombre/mujer, y el análisis de las relaciones de
poder entre identidades y categorías (Barker y Scheele, 2017).

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representación y en el ejercicio del poder hacia una democracia
incluyente.
La condición de vulnerabilidad y discriminación en
la que se encuentra la comunidad LGBTTTIQ+ es producto
del carácter histórico con el que el Estado-Nación liberal fue
creado, en donde primó la heterosexualidad y el cissexismo. Así
el orden legal proveniente del Estado solamente identifica el
marco de comprensión de los cuerpos y trayectorias de vida que
cumplieran con los términos y condiciones establecidos por la
heterosexualidad y el cissexismo. Lo que llevó a todas las personas
que no cumplieran dichos estándares a habitar los bordes de
la legalidad (López, 2022), a ser discriminados, marginados y
con poco respeto por sus derechos humanos y menos aún ser
considerados en el ejercicio del poder político.
El objetivo del presente trabajo es analizar las acciones
afirmativas en favor de la comunidad LGBTTTIQ+ en materia
electoral implementadas en las entidades federativas de México,
con el fin de describir su profundidad en el marco de la democracia
representativa. Para ello se revisa el concepto de acciones afirmativas
como una medida implementada para alcanzar la igualdad material
de un grupo históricamente vulnerable, también se realiza un breve
repaso histórico sobre la representación política de la comunidad
LGBTTTIQ+ en México, con el fin de examinar su condición de
grupo vulnerable y excluido del poder político. Por último, se hará
una interpretación de los datos recabados acerca de las acciones
afirmativas en materia electoral acordadas e implementadas por el
INE y los OPLE’s, los cuales se han impulsado mediante acuerdos
o juicios para la Protección de Derechos Político-Electorales (JDC),
mismos que han jugado un rol en la ampliación del ejercicio de los
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derechos políticos-electorales a grupos históricamente excluidos
del poder y la representación electoral. Con ello, se propone como
hipótesis que las acciones afirmativas en torno a la comunidad
LGBTTTIQ+ constituyen una ampliación de la democracia
representativa, al reforzar a través de nuevos mecanismos de
representación el ejercicio de los derechos político-electorales de
este grupo históricamente marginado.
La democracia representativa tiene como propósito alcanzar
altos niveles de participación y representación de la diversidad de
intereses que disputan el acceso al poder. Por ello la idea de una
democracia como el gobierno de muchos es también entendida
por Dahl (1997) como poliarquía, en donde los procedimientos
para el acceso y la igualdad en la representación democrática
ocupan un lugar central. Para ello la construcción procedimental
de los sistemas democráticos requiere ámbitos como las acciones
afirmativas que mejoran la integración social en la democracia. En
este sentido las acciones afirmativas para los grupos excluidos como
el LGBTTTIQ+, se interpretan en la perspectiva de la ampliación
de la representación política y del acceso al poder (Pitkin, 1967;
Philips, 1995) como aspectos centrales en la construcción inacabada
de la democracia.
Las acciones afirmativas se sustentan en la igualdad política
como principio articulante de la democracia, en donde los primeros
desafíos de la democracia moderna han sido el sufragio universal y las
condiciones procedimentales para su ejercicio. Sin embargo, en las
últimas décadas el debate se ha centrado no sólo en el voto sino en la
representación y en el acceso al poder de forma sustantiva de actores
excluidos del mismo, en donde la paridad de género propició los
elementos conceptuales y jurídicos para avanzar en una democracia
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paritaria (Gilas, 2016). Es en este sentido que las acciones afirmativas
para la comunidad LGBTTTIQ+ son parte de la construcción de
una democracia que genere condiciones sustantivas para la igualdad
entre los ciudadanos (Bareiro y Soto, 2015). Haciendo efectivo
aspectos identificados por Llanos (2018:73) como son la política de
la presencia (Mayor representación de grupos y sujetos excluidos o
subrepresentados) y la política de la diferencia (Sistema de derechos
para el reconocimiento de la diversidad social) en el sistema
democrático. Es con esta perspectiva que se analizan los avances
de las acciones afirmativas para la comunidad LGBTTTIQ+ en las
entidades federativas de México.
Acciones afirmativas en materia electoral como herramienta
para garantizar derechos
Las acciones afirmativas tienen su origen en Estados Unidos
(Santiago, 2011) al implementarse -desde los años 80- como
consecuencia de la discriminación racial y sexual. Surgieron
en materia de empleo y educación, expresada en casos como el
Sheet Metal Workers contra la Comisión para la Igualdad de
Oportunidades en el Empleo (EEOC) en 1986 (Bolaños, 2016).
De esta manera, una definición de las acciones afirmativas se
refiere a “las medidas de discriminación inversa que son las acciones
positivas que se traducen en cuotas reservadas a los colectivos en
los procesos selectivos para acceder a bienes escasos de la sociedad”
(Giménez, 2011, p. 156). Para acotar el análisis, la definición de acción
afirmativa a utilizar a lo largo de este artículo será la proporcionada
por Saldarriaga y Ramírez (2015) que las define como una “unidad
teórica cuyo objetivo es la incorporación de privilegios para que
los sectores y grupos tradicionalmente excluidos puedan integrarse
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�Guillermo Lizama, Abril Zúñiga / Acciones afirmativas en materia electoral en México

paulatinamente a los procesos, estructuras e instituciones sociales sin
que se cometa algún tipo de discriminación” (p. 121). Respecto a esta
y otras definiciones del mismo tipo, existe un debate que involucra el
concepto de discriminación positiva y lo que se podría llegar a creer
es una diferenciación entre distintos grupos sociales, sin embargo,
Bolaños (2016) explica esto, al afirmar que “una diferencia de trato
cruzará los límites, y por tanto será una discriminación, si no tiene
justificaciones objetivas y razonables” (p. 317). A nivel jurisdiccional,
esto se refuerza por la Corte Interamericana de Derechos Humanos
(CIDH) en su opinión consultiva OC-18/03 del 17 de septiembre de
2003, en donde establece que no toda distinción de trato es ofensiva
de la dignidad humana.
En este sentido, recuperamos la tipología de Bolaños (2016),
que contempla cuatro tipos de acciones afirmativas: en primer lugar,
acciones de concientización, referidas a la formación y orientación
en un público, incluyendo la sensibilización en torno a un problema;
en segundo lugar las acciones de promoción, que consisten en
impulsar la igualdad a través de incentivos. En tercer lugar se
tiene a las acciones de discriminación inversa, las cuales establecen
prerrogativas utilizando criterios de diferenciación hacia grupos
históricamente discriminados; y por último tenemos a las acciones
afirmativas de ajustes razonables, que se refieren a modificaciones y
adaptaciones necesarias para garantizar la igualdad de condiciones.
La exposición de esta tipología ayuda a determinar que,
aunque el INE y algunos OPLE´s han implementado tanto acciones
de concientización como acciones de promoción, como se verá más
adelante. Este estudio se concentrará en las acciones de promoción,
al ser las que más abundan y las que se conectan mayormente con
la garantía de derechos político-electorales y la correspondiente
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ampliación de la democracia representativa. Esto debido a que
las acciones de promoción: “Vinculan no sólo al sujeto, sino que
generan una expectativa en favor de quien adelante la acción deseada
(...) [de modo que se] establecen ciertos beneficios adicionales,
premios o distinciones para quienes promuevan la superación de la
situación de discriminación de un determinado grupo en situación
de vulnerabilidad” (Bolaños, 2016, p. 332). Para que la comunidad
LGBTTTIQ+ sea considerada como grupo social históricamente
discriminado, y ser sujeto a la serie de acciones afirmativas, se puede
realizar un análisis a partir de la serie de pasos propuestos por Saba
(Bolaños, 2016) para determinar la existencia de una desigualdad
manifiesta: 1. Identificar al grupo como entidad individualizable; 2.
Comprobar la existencia de ámbitos relevantes para su desarrollo
autónomo o el ejercicio de sus derechos; y 3. Verificar si dicho grupo
ha sido excluido de dichos ámbitos por un tiempo considerable de
tal manera que dicha exclusión se perpetúe, al tiempo de volverse
natural y normalizada.
De esta manera, se identifica a la comunidad LGBTTTIQ+
como una entidad individualizable con identidad grupal a partir de
que sus miembros comparten una orientación sexual, expresión
sexual y corporalidad diferente a la cis-heterónorma, lo que define a
su vez su condición de exclusión política. Es así que encontramos un
amplio marco de identidades, orientaciones sexuales, expresiones,
corporalidades e identidades de género que han sido históricamente
marginadas de puestos de poder público.
El movimiento de la diversidad sexual contemporáneo
se mantiene en constante evolución y desarrollo, dando origen a
un amplio espectro que permite a las personas nombrarse, crear
identidades y comunidades de lucha, obedeciendo a sus contextos
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�Guillermo Lizama, Abril Zúñiga / Acciones afirmativas en materia electoral en México

sociales, políticos y culturales en los que se desarrollan. Lo anterior,
nos muestra la manera en la que la pertenencia a una comunidad en la
que se comparten gustos, expresiones, orientaciones y preferencias
contribuye a la creación de identidades que motivan a la resistencia
y lucha conjunta por sus derechos.
Hablando específicamente del caso mexicano, las personas
de la comunidad LGBTTTIQ+, continúan siendo ampliamente
discriminadas, tal como lo muestra la primera Encuesta Nacional
sobre Discriminación en México (2005), la cual muestra que nueve
de cada diez homosexuales opinan que existe discriminación por su
condición, y 42.8% afirma haber sufrido algún acto de discriminación
en el último año (Flores, 2007).
Dada la discriminación y acciones de odio en contra de las
personas de la diversidad sexual, es que las acciones afirmativas
son instrumentos de inclusión, igualdad y respeto por los derechos
humanos de dicho sector. Lo anterior se reconoce en la Declaración
de Montreal, resultado de la Conferencia Internacional sobre los
Derechos Humanos LGBT en Montreal (Canadá) en julio de 2006.
Este documento concentra el conjunto de demandas de la comunidad,
expuestas en las ponencias y debates que se llevaron a cabo. Aunque
no menciona explícitamente los derechos político-electorales, hace
un manifiesto de lo importante que es la participación política en la
sociedad de las personas LGBTTTIQ+, exigiendo igualdad legal e
igualdad social, así como participación en la planificación, ejecución
y seguimiento de las políticas.
Otro sustento internacional de las acciones afirmativas
se encuentra en los Principios de Yogyakarta, los cuales surgen
a partir de una iniciativa de la Oficina del Alto Comisionado de
las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Conjuntan una
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serie de normas sobre cómo se aplica la legislación internacional de
derechos humanos a las cuestiones de orientación sexual e identidad
de género. Se presentan como normas legales internacionales
vinculantes que todos los Estados deben cumplir, por lo que al
reivindicar los derechos humanos de la comunidad LGBTTTIQ+,
constituyen una fuente en donde se sustentan acciones a favor de
los derechos político-electorales de este sector. Esto se muestra en
el Principio 25 “El derecho a participar en la vida pública”, el cual
defiende el derecho de las personas de la diversidad sexual a participar
en los asuntos públicos, en su dirección y en la implementación de
políticas, así como postularse a un cargo público. Por lo que instan a
los Estados a realizar una revisión, tanto legal como de sus acciones,
para garantizar que este principio se esté cumpliendo en pro de los
derechos humanos de la comunidad LGBTTTIQ+.
Los derechos político-electorales de las personas de
la diversidad sexual han sido históricamente invisibilizados,
principalmente debido a dos razones: la primera por una masculinidad
que hegemonizó la participación política en hombres; y la segunda
por el sistema político que heteronormaliza al ámbito del poder,
en donde queda poco espacio para mayores niveles de integración
de sociedades intrínsecamente diversas y diferenciadas. Lo anterior
continúa expresándose en la actualidad, aunque se reconocen
avances, tales como el registro de 121 candidaturas a diputaciones
federales de personas pertenecientes a la comunidad LGBTTTIQ+
en el último proceso legislativo federal (2020-2021). Sin embargo, de
estas 121 candidaturas solamente hay 4 diputadas federales electas
que reconocen su identidad con la diversidad sexual.
La representación legislativa de dicho grupo se hace aún más
necesaria a partir de los datos que recientemente ha proporcionado
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�Guillermo Lizama, Abril Zúñiga / Acciones afirmativas en materia electoral en México

el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI, 2022), en
la primera Encuesta Nacional sobre Diversidad Sexual y de Género
(ENDISEG). La cual refleja estadísticas acerca de la población
LGBTTTIQ+, siendo que 4, 999,548 personas mayores de 15 años
se autodenominan pertenecientes a la comunidad, lo que representa
un 5.1 % de la población mexicana, manifestando una oportunidad
tanto para los partidos políticos en relación con el porcentaje que
podría representar del padrón electoral, como para la realización de
políticas públicas en beneficio de este sector en particular.
Regresando al proceso por medio del cual se determina
la existencia de una desigualdad manifiesta, en este caso de la
comunidad LGBTTTIQ+, se establece que existen ámbitos
relevantes de los que son excluidos, y que impactan directamente en
su desarrollo autónomo o el ejercicio de sus derechos. Un ejemplo
de dichos ámbitos es el político-civil, en donde es:
Poco probable que una persona abiertamente reconocida como
miembro del acrónimo LGBTTTI+, obtuviera los sufragios necesarios para un cargo de elección popular, y no tanto por su
poca o mucha capacidad y preparación, sino que las personas
que pertenecen a esta comunidad son mayormente vulneradas,
juzgadas, señaladas, segregadas y discriminadas en lo social, lo
legislativo y, por supuesto, en lo político, pues en ocasiones se
vulneran esos derechos irrestrictos al ser humano (Alemán y de
los Santos, 2021, pp. 21-22).

Por consiguiente, y tomando en cuenta el estado en que
se encuentra actualmente la discriminación hacia la comunidad y
las condiciones en que se encuentra la representación política, se
presenta al grupo LGBTTTIQ+ como un grupo históricamente
discriminado y excluido, por lo tanto, se hacen necesarias las acciones
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afirmativas en materia electoral en favor de la comunidad. Estas
tendrán como fin revertir la condición de exclusión y discriminación
que las alejan del ámbito público y mejorar la integración al sistema
político a través de una mejor representación democrática.
De esta manera, las acciones afirmativas son instrumentos
tendientes a maximizar los derechos humanos de los grupos
vulnerables, específicamente los derechos político-electorales.
Brindando con ello más participación en el poder, una protección más
amplia y un marco de atención a los principios de interdependencia,
universalidad, progresividad y continuidad, siendo que “las acciones
afirmativas se han convertido en una herramienta fundamental para
establecer las condiciones de una democracia incluyente” (Andrade,
2022, p. 11). Por lo tanto, este avance apunta a incluir a estos grupos
de la población en la representatividad política y en el acceso al
poder.
Acciones afirmativas en materia de diversidad sexual en México y las entidades federativas
La comunidad LGBTTTIQ+ comenzó a tener representatividad en
cargos de elección pública desde 1997, en donde la primera mujer
declarada abiertamente lesbiana en ostentar un cargo público fue
la ex diputada federal Elsa Patria Jiménez Flores (1997-2000),
quien accedió al poder por representación plurinominal de parte
del Partido de la Revolución Democrática (PRD) (Secretaría de
Gobernación, 2022 y LEDESER, A.C., s.f.). Sin embargo, dado
que el proceso de inclusión ha sido lento y aún se encuentra
sujeto a una serie de estigmas, la representatividad de este
sector en particular se ve sometida a los prejuicios y estereotipos
discriminatorios que no permiten su acceso al poder.
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Las acciones afirmativas en materia electoral son facultad
de los Institutos Electorales y del TEPJF, por lo que los avances
se han concentrado a partir de la facultad reglamentaria de los
OPLE´s, lo que también ha sido reforzado a nivel jurisdiccional
con las sentencias SUP-RAP-121-2020 y acumuladas. Esto
genera una amplia gama de acciones afirmativas, lo que se
deriva de diversas resoluciones que consideran a las acciones
afirmativas con un amplio fundamento constitucional, siendo
que este mismo instrumento tutela los principios y acciones para
promover las acciones en favor de la comunidad LGBTTTIQ+.
Además, lo anterior se sustenta en la jurisprudencia P./J.
20/2014, en donde queda establecida que la Constitución y los
tratados internacionales constituyen un parámetro de control
constitucional.
Dadas estas condiciones, las acciones afirmativas en
materia electoral han tenido grandes avances en sectores de
la población como las comunidades indígenas y las mujeres,
quienes inclusive poseen un nivel alto de profundidad de la
acción afirmativa, al encontrarse consagrado en la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos (art. 2 en el caso de
los pueblos indígenas; y art. 1, párrafo quinto, 35 fracción II y
41 párrafo primero, en el caso de la paridad de género). De esta
manera, estos conjuntos de resoluciones sientan un precedente
para las acciones afirmativas en materia de diversidad sexual, tal
y como lo demuestran las solicitudes de acciones afirmativas las
cuales se fundamentan en:
El artículo 1º, párrafo quinto, en relación con los diversos 35,
fracción II, y 41, párrafo primero, Base I, párrafo segundo, de

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la CPEUM en cuanto a favorecer la inclusión y el ejercicio de
derechos político-electorales en su vertiente de ser votado de
un sector de la población que históricamente ha sido estigmatizado y excluido de la participación de las decisiones políticas
de la sociedad como son las personas de la diversidad sexual
(INE, 2021, s/p).

De esta manera, se han establecido una serie de sentencias y
tesis que han nutrido la justificación jurisdiccional de las acciones
afirmativas en favor de las personas de la diversidad sexual, las
cuales han motivado su promoción a lo largo de los distintos
OPLE´s del país. Aunque existieron algunos antecedentes, la
primera figura jurisdiccional que obliga a los institutos electorales
a la implementación de acciones afirmativas en favor de la
comunidad LGBTTTIQ+ es la sentencia SUP-RAP-121/2020 y
acumulados, la cual insta al INE a la implementación de acciones
afirmativas a favor de grupos vulnerables, en donde se considera
a las personas de la diversidad sexual.
A raíz de dicha sentencia, el INE aprobó el acuerdo INE/
CG160/2021 e INE/CG18/2021, el cual contemplaba la instauración
de cuotas progresivas como acciones afirmativas para diversos
grupos en situación de vulnerabilidad histórica, aprobando para
el proceso electoral federal 2020-2021 acciones afirmativas para
personas afromexicanas, personas con discapacidad, personas de
la diversidad sexual, personas indígenas y personas migrantes.
Esto generó un amplio sustento constitucional y jurisdiccional
respecto a la integración y ampliación del sistema democrático
en México.
Asimismo, se instó a los OPLE´s a realizar lo mismo en las
elecciones locales, dando origen a una serie de sentencias y tesis
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-63

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�Guillermo Lizama, Abril Zúñiga / Acciones afirmativas en materia electoral en México

que fundan las acciones afirmativas en favor de la comunidad
LGBTTTIQ+, las cuales se muestran en la figura 1:
Figura 1.
Justificación jurisdiccional de las acciones afirmativas en favor
de la comunidad LGBTTTIQ+
Temática de la acción

Justificación jurisdiccional

La acción afirmativa debe ser una
cuota específica para personas de la
diversidad.

SUP-JDC-59/2022,
SX-JDC-62/2022

La acción afirmativa debe ser por
ambos principios Mayoría Relativa y
Representación Proporcional.

SX-JDC-62/2022

La cuota puede fundarse en la Constitución y los Tratados Internacionales y no necesita una ley habilitante,
ni le aplica el artículo 105.

SUP-REC-117/2022,
SUP-REC-123/2022

La acción afirmativa puede establecerse incluso iniciado el proceso
SUP-REC-123/2022
electoral y hasta el registro de las candidaturas.
La acción afirmativa no violenta los
principios de autoorganización y autodeterminación de los partidos no
son óbice en la ideología o plataforma política de los mismos.

SUP-REC-117/2022

En la acción afirmativa se deben respetar los datos personales.

SUP-REC-117-2022

Fuente: Rodríguez (2022).

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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-63

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

Asimismo, es importante mencionar que la mayoría de
las acciones afirmativas en las diversas entidades federativas
han sido promovidas por ciudadanos e inclusive por miembros
de partidos políticos, a través de los JDC. Lo cual implica que la
regulación del ejercicio de dichos derechos y su aplicación son
acordes al principio de igualdad y no discriminación, instando a
las autoridades electorales a adoptar las medidas necesarias para
garantizar su protección.
A nivel federal, las acciones afirmativas implementadas
para el proceso electoral federal 2020-2021 se materializaron
en la modificación a los Lineamientos y Reglamentos para
el Registro de Candidaturas, siguiendo lo establecido en el
acuerdo INE/CG18/2021, de manera que se estableció una cuota
mínima de 3 candidaturas para la comunidad LGBTTTIQ+, que
contempla:
Postular 2 fórmulas integradas por personas de la diversidad
sexual en cualquiera de los 300 Distritos Electorales; mientras,
en el caso de las candidaturas de representación proporcional,
se debería reservar 1 fórmula dentro de los primeros diez lugares de la lista de cualquiera de las cinco circunscripciones
electorales (Andrade, 2022, p. 12)

El resultado de la acción afirmativa a nivel federal fue el
registro de al menos 102 candidaturas a diputaciones federales,
aunque las personas ganadoras solamente fueron cuatro,
destacando a María Clemente García Moreno de Movimiento
de Regeneración Nacional (Morena) de la Ciudad de México;
y a Salma Luévano Luna de Morena, Diputada Federal por
Aguascalientes.
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-63

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�Guillermo Lizama, Abril Zúñiga / Acciones afirmativas en materia electoral en México

Figura 2.
Avance de las acciones afirmativas a favor de la comunidad LBGTTTIQ+ en México.

Fuente: elaboración propia con información de los OPLE´s y las sentencias emitidas por las salas regionales y la sala superior del
TEPJF, así como diferentes medios de comunicación.

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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

Por el contrario, la situación de las acciones afirmativas en
favor de la comunidad LGBTTTIQ+ en las entidades federativas
es diversa, principalmente debido a que, aunque todos los OPLE´s
recibieron la indicación de parte del TEPJF y del INE de diseñar
e implementar dichas acciones, no todas las implementaron de la
misma forma. Algunos OPLE´s tendieron a omitir la indicación,
otros a reglamentar solamente a partir de la demanda de la
ciudadanía a través de JDC, y algunos a tener buena disposición
al diseñar e implementar las acciones afirmativas, teniendo
buenos resultados con candidaturas electas o simplemente con
su postulación.
Para facilitar el análisis, la implementación de las acciones
afirmativas a lo largo de las entidades federativas fue dividida en
cuatro clasificaciones: 1. No cuenta con acción afirmativa; 2. Cuenta con acciones afirmativas de concientización, entre las que se
contempla la visibilización y reconocimiento; 3. Se diseñó e implementó la acción afirmativa, materializada en acuerdos y lineamientos; y por último, 4. Implementación de acciones afirmativas con
resultados concretos, es decir, la representación efectiva al contar
con candidatos electos pertenecientes a la comunidad LGBTTTIQ+. La siguiente figura representa dicha clasificación a través de
un mapa de las entidades federativas en México.
La investigación realizada a través de la revisión de
documentos y acuerdos oficiales del INE, del TEPJF y de los
OPLE´s, así como de información de los medios de comunicación,
ha revelado que en total 21 entidades federativas han impulsado
acciones afirmativas en favor de la comunidad LGBTTTIQ+,
materializadas en cuotas de representación que, como regla
general, se manifiestan en la modificación de los lineamientos y
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�Guillermo Lizama, Abril Zúñiga / Acciones afirmativas en materia electoral en México

reglamentos para el registro de candidaturas a cargos de elección
popular, haciendo obligatorias la postulación de candidaturas
por parte de los partidos políticos. Las 21 entidades federativas
con acciones afirmativas en la materia fueron agrupadas en dos
dimensiones de análisis: 1. entre las que tuvieron resultados
efectivos con personas de la diversidad sexual obteniendo los
cargos de elección popular a los que fueron postulados y; 2. las
que implementaron las acciones afirmativas, pero no han tenido
resultados tangibles, es decir, con la ocupación de los espacios de
representación popular para las personas LGBTTTIQ+.
La implementación de las acciones afirmativas en favor
de este sector poblacional a lo largo del país es relativamente
reciente, impulsada a lo largo del territorio nacional a partir de
la sentencia SUP-RAP-121/2020 y los acuerdos INE/CG160/2021
e INE/CG18/2021 ya mencionados, por lo que la mayoría de las
entidades federativas aprobaron la acción afirmativa entre 2020
y 2021, a excepción de la Ciudad de México (2012), que ha sido
la entidad más avanzada en cuanto a derechos de la comunidad
LGBTTTIQ+ en el país.
De esta manera, los resultados de las acciones afirmativas
a nivel nacional fueron mayormente visibilizados en las elecciones
locales y federales de 2021, siendo que solamente 5 entidades
federativas cuentan con cargos públicos ocupados y ganados
por personas de la diversidad sexual. En la Ciudad de México,
se presentaron 5 candidaturas, de las cuales triunfó Temístocles
Villanueva, quien fue electo diputado, mientras que en el estado
de Hidalgo se presentaron 30, ganando una diputación Ángel
Tenorio. Este estado en particular cuenta con casos emblemáticos
en la historia de la representación, con:
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Diana Laura Marroquín Bayardo, (...) [mujer trans, quien]
compitió por la diputación federal del distrito 04 del Estado de
Hidalgo, en el proceso 2012. De igual forma, fue precandidata
a gobernadora de Hidalgo por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) en el año 2016; nuevamente en el año 2018 fue
candidata del Partido del Trabajo, en la coalición Movimiento
Progresista, a diputada federal por el distrito 04 con cabecera
en Tulancingo, Hidalgo. En diciembre de 2018 fue la primera
mujer transgénero en representar a un partido en el Instituto Electoral del Estado de Hidalgo, por el Partido del Trabajo
(Caldelas, 2022, p. 135).

En Morelos se cuentan con tres regidoras de la diversidad
sexual: Mónica García, Venus Ailin de Sousa y Juan Carlos
Castilla. En Baja California, aunque se presentaron 13 candidaturas
al Congreso local, entre quienes destaca Víctor Aguirre como
candidato, no resultó electa ninguna candidatura LGBTTTIQ+.
Sin embargo, se cuenta con una persona electa perteneciente a la
comunidad en el ayuntamiento de Tijuana.
En Oaxaca los resultados del proceso electoral local
2021 se reflejan en la presentación de “12 candidaturas por MR
[mayoría relativa] (2.4% del total) y 12 por RP [representación
proporcional] (4.4% del total), resultando electas 2 personas
LGBTTTIQ+muxhe. En concejalía, se presentaron 495
candidaturas de 14,323 (3.4%) y resultaron electas 76 personas
LGBTTTIQ+muxhe equivalente al 3.14% del total” (Bautista y
Velásquez, 2022, p. 35).
En la categoría “cuenta con cuota como acción
afirmativa” existen otras 15 entidades federativas que diseñaron
e implementaron acciones afirmativas para el proceso electoral
local 2021 y aunque algunas de ellas tuvieron postulaciones
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a candidaturas de personas pertenecientes a la diversidad
sexual, esto no se reflejó en la victoria en casillas o en una mejor
representación legislativa. Entre estas entidades federativas,
abundan las que postularon solamente una candidatura (al
menos públicamente): Campeche, con la postulación de una
persona trans a diputación local; Durango, con la postulación
a diputación local de Tadeo Campagne; Querétaro, con Walter
López, candidato a la presidencia municipal de Querétaro;
Sinaloa, con la candidatura de Benjamín Ramón Jalapa por el
distrito local 14; Sonora, en donde Daniel del Sol se registró como
candidato al distrito local 10 de Hermosillo; Tamaulipas, en donde
Harley Frida Barral, una mujer trans, se presentó como candidata
al congreso local; y Yucatán, con Quique Polanco, candidato a
diputado por el distrito 2 de Mérida.
Por otro lado, también hubo entidades federativas que,
aunque acordaron la implementación de acciones afirmativas,
no mostraron candidaturas LGBTTTIQ+, como lo fueron Baja
California Sur, Chiapas y Guerrero. Asimismo, también se cuenta
con entidades federativas que tuvieron un número moderado de
candidaturas de personas de la diversidad sexual: Guanajuato (3),
Puebla (4) y Zacatecas (4); así como las que tuvieron candidaturas
numerosas, como Michoacán (56) y Nuevo León (40).
La tercera categoría, “acciones afirmativas de
concientización” se refiere a aquellas entidades federativas que no
han aprobado cuotas de representación como acción afirmativa
para la comunidad LGBTTTIQ+, pero que han realizado acciones
de concientización y visibilización de la comunidad. Tal es el
caso del estado de México, en donde existe constante promoción
de los derechos de la comunidad LGBTTTIQ+, lucha contra la
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discriminación y violencia, además de la invitación de los partidos
políticos a formar parte de las candidaturas, teniendo como
resultado la postulación de tres candidaturas y dos victorias, así
como la presencia de Adolfo Cerqueda Rebollo como presidente
del ayuntamiento de Nezahualcóyotl.
En esta categoría también se encuentra Aguascalientes,
en donde a partir de la resolución del Tribunal Electoral del
Estado de Aguascalientes (TEEA) se ha considerado la inclusión
expresa en la convocatoria a la comunidad LGBTTTIQ+, presente
en el expediente SUP-JDC-1109/2021 y TEEA-JDC-018/2020, la
cual contempla la inclusión de la casilla “no binario” al momento
de seleccionar el género. Dicha sentencia fue impulsada desde la
sociedad civil, signada por la presidenta del Colectivo “Juntes
por el Camino de la Diversidad”, Salma Luévano Luna. En la
demanda se requería la incorporación de cuotas arcoíris para
la conformación de los consejos distritales, y aunque en un
principio se encontró con la negativa del OPLE de Aguascalientes,
la solicitante impugnó dicha negativa ante la sala regional
Monterrey del TEPJF, dando origen a una cuota arcoíris y otras
para grupos vulnerables, confirmadas por la sala regional y la sala
superior (Baena, 2022).
Chihuahua ha impulsado recientemente acciones de
concientización, con la aprobación del protocolo y la guía de
actuación para prevenir la discriminación por identidad y
expresión de género en el ejercicio de los derechos políticos y
electorales de las personas de la diversidad sexual. Esta guía tiene
como objetivo contribuir a “eliminar las barreras normativas,
actitudinales, procedimentales, materiales y comunicacionales
que dificultan que las personas de la comunidad LGBTTTIQ+
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�Guillermo Lizama, Abril Zúñiga / Acciones afirmativas en materia electoral en México

puedan acceder y concretar, de manera efectiva, su derecho al
voto y de participación” (Instituto Estatal Electoral Chihuahua,
2022). Por el contrario, esta entidad también cuenta con
antecedentes de haber omitido la implementación de acciones
afirmativas, tal como lo denunciaba el JDC-45/2021, en el
cual se buscaba la participación política de las personas de
la comunidad de la diversidad sexual. Asimismo, en la Ley
para Prevenir y Eliminar la Discriminación en el Estado de Chihuahua
se establece la necesidad y obligación a los órganos públicos
estatales de establecer acciones afirmativas progresivas, tal
como lo menciona el artículo 3, sin embargo, no es explicita
sobre acciones afirmativas en materia electoral o en protección
de los derechos político-electoral.
Por otro lado, el Instituto Electoral del Estado de Colima,
aunque no ha implementado ni discutido acciones afirmativas en
favor de la diversidad sexual, cuenta con algunos materiales que
promueven la concientización en contra de la discriminación hacia
este sector de la población, tal como lo muestran los Lineamientos
para el uso del lenguaje incluyente, no sexista y no discriminatorio en el
Instituto Electoral del Estado de Colima.
Por último, se encuentra Nayarit, en donde el OPLE
ha promovido los derechos de la comunidad LGBTTTIQ+,
sin embargo, aún no se les incluye en la elección a cargos de
elección pública. Además, en Jalisco existe el Pacto por el Respeto,
Reconocimiento y Participación de las personas de la Diversidad Sexual
LGBTTT+, el cual contempla la capacitación para la inclusión
y el compromiso con la comunidad de la diversidad sexual, no
obstante, no considera las cuotas de representación para cargos
públicos.
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La última categoría, “no cuenta con acción afirmativa”,
hace referencia a las entidades federativas que no han aprobado
cuotas de representación como acciones afirmativas, ni han
demostrado acciones afirmativas de concientización. Dentro de
esta categoría se habrá de destacar dos tipos de casos: aquellos
en los que la sociedad civil o los tribunales electorales locales
han impulsado la implementación de acciones afirmativas,
encontrándose con la negativa del OPLE, y aquellos en donde
a pesar de no contar con acciones afirmativas aprobadas, han
tenido candidaturas LGBTTTIQ+ e inclusive representantes de
la diversidad sexual en cargos de elección popular.
Todas las entidades federativas que no cuentan con
acciones afirmativas a favor de la comunidad LGBTTTIQ+
aprobadas se han enfrentado a diversos procesos en los que se
demanda su omisión y negativa. En el caso de Coahuila, el TEPJF
a través del expediente SM-JDC-167/2021 denunció la omisión de
la inclusión de la comunidad LGBTTTIQ+ en el proceso electoral
2021, promovido desde:
La comunidad San Alfredo A.C., [en donde] se le pidió al IEC
que para el proceso Electoral 2021 se implementará el acceso de
las personas LGBT+ a cargos de elección popular, pero por razones de que ya había iniciado del proceso electoral, fue considerada para su análisis al término del mismo, aunque exhortó a
los partidos políticos incluir a personas de grupos vulnerables
en los registros de cargos a elegirse en el proceso electoral 2021
(IEC/CG/032/2021) (Hernández, 2022, p. 54).

También se destaca el recurso de queja TECZ-RQ-02/2021,
denunciando de igual manera la omisión de acciones afirmativas.
Lo que se resolvió fue la publicación de un acuerdo para iniciar
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�Guillermo Lizama, Abril Zúñiga / Acciones afirmativas en materia electoral en México

y planear los trabajos para las acciones afirmativas a favor de la
comunidad LGBTTTIQ+, así como la vinculación con el Congreso
local para su regulación, y la invitación a los partidos políticos
para promover la participación de las personas LGBTTTIQ+ en
los registros de candidaturas. (Hernández, 2022, p. 55). Producto
de esta iniciativa, se ha tenido más compromiso del OPLE de
Coahuila frente a la participación política de las personas de la
diversidad sexual, tal como lo muestra el foro para la inclusión
organizado en 2022.
En Quintana Roo, los expedientes JDC/015/2021 y su
acumulado JDC/021/20201, en donde se buscaba la inclusión
política de las personas de la diversidad sexual en las candidaturas
a cargos de elección pública y se denunciaba discriminación,
fueron desechados por el Tribunal Electoral de Quintana Roo
declarado improcedente. Sin embargo, la Sala Superior ordenó
establecer acciones afirmativas para la comunidad LGBTTTIQ+,
presente en la sentencia SUP-REC-123/2022, confirmando la
resolución emitida por la sala regional (SX-JDC-62/2022) en la
que ordenó al OPLE de Quintana Roo la emisión de lineamientos
para la implementación de acciones afirmativas a favor de la
comunidad LGBTTTIQ+.
En San Luis Potosí se solicitó la inclusión de las personas
de la diversidad sexual a través de los oficios 072 y 073 dirigidos
al Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana,
solicitando la inclusión de candidatos LGBTTTIQ+ en la
postulación de candidaturas. La respuesta a dichos oficios fue una
recomendación a los partidos políticos para incluir candidaturas
de personas de la diversidad sexual, aunque no fue una obligación
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expresa a los partidos a cumplir con una cuota, por lo que no es
considerado acción afirmativa.
Tabasco no ha tenido denuncias por omisión de
implementación de acciones afirmativas, y aunque no cuenta con
acciones afirmativas aprobadas, tiene planes para la realización
de un estudio que refleje la efectividad en la aplicación de acciones
afirmativas a favor de grupos vulnerables, tal como lo muestra el
acuerdo CE/2021/013 del Instituto Electoral y de Participación
Ciudadana de Tabasco.
En Tlaxcala, el interés de la sociedad civil organizada
en colectivos LGBTTTIQ+ se ha demostrado a partir de los
diferentes oficios dirigidos a la Secretaría Ejecutiva del Instituto
Tlaxcalteca de Elecciones, con los folios 0292, 0342 y 0423, sin
embargo, se dio una respuesta negativa a la implementación de
las acciones afirmativas, expreso en el acuerdo ITE-CG 34/2021.
Por último, a partir de la negativa del OPLE de Veracruz
de implementar acciones afirmativas en favor de la comunidad
LGBTTTIQ+, el Tribunal Electoral de Veracruz revocó dicho
acuerdo a partir de una impugnación interpuesta por militantes
de Morena pertenecientes a la diversidad sexual. Dicha omisión
ya había sido denunciada en el Acuerdo del Consejo General del
Organismo Público Local Electoral del estado de Veracruz, por el que se
aprueba el Estudio sobre la viabilidad de implementar acciones afirmativas
en favor de personas indígenas y jóvenes, sin embargo, no fue hasta la
impugnación del acuerdo OPLEV/CG068/2021 emitido por el
Consejo General del OPLE, en que se revoca dicho acuerdo y se
insta al OPLE a implementar acciones afirmativas.
En segundo lugar, tenemos a dos casos especiales,
en donde no se cuenta con acción afirmativa, pero se han
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presentado candidaturas LGBTTTIQ+: en este caso se
encuentra San Luis Potosí, con las candidatas trans Vanessa
Esmeralda Hernández y Bárbara Irazamy Portillo (suplente
y propietaria) quienes contendieron por el distrito 5 local.
Además, también se destaca Veracruz, con la candidata al
congreso local, Jazz Bustamante.
Como ya se mencionó, la implementación de dichas
acciones afirmativas se mantiene en acuerdos y sentencias
de las autoridades electorales tanto locales como nacionales,
lo que sumado a su reciente difusión y ejecución a lo largo del
país, ha resultado en que el nivel de profundidad de la acción
afirmativa no haya pasado al orden jurídico como a las leyes
electorales y las constituciones locales, manteniéndose en un
nivel reglamentario. A esta afirmación se excluye la Ciudad de
México, la cual en el artículo 11, sección H, establece como grupo
de alta prioridad a la comunidad LGBTTTIQ+ reconociendo sus
derechos, protegiéndolos y promoviendo “Medidas de nivelación
con enfoque de atención diferencial” (sección B, fracción 3, inciso
a). Además, insta a las autoridades de la Ciudad de México
a realizar estas actividades de reconocimiento, protección y
garantía, sumado a la promulgación de la Ley para el Reconocimiento
y la Atención de las Personas LGBTTTI de la Ciudad de México, que
establece los derechos políticos-electorales para postularse a
candidaturas. Sin embargo, la mayoría de las acciones afirmativas
fueron impulsadas desde la sociedad civil, tal como lo muestra la
figura 3 con la cantidad de JDC promovidos tanto por miembros
de asociaciones civiles LGBTTTIQ+ como militantes de partidos
políticos.

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Figura 3.
Acuerdos, sentencias e instrumentos jurisdiccionales que promueven,
impulsan e implementan acciones afirmativas en favor de la comunidad
LGBTTTIQ+.

Entidad
federativa

Acuerdo del OPLE

Sentencia (Sala regional y
sala superior)

Aguascalientes S/I

TEEA-JDC-018/2020,
TEEA-JDC-007/2021,
SUP -JDC-59/2022, SUPREC-117/2022 y SUPJDC-1109/2021

Baja California S/I

RI-47/2020 Y ACUMULADOS del Tribunal de Justicia
Electoral del Estado de Baja
California (TJEEBC)

IEEBCS-CG051-MARBaja California
ZO-2021 y IEEBCSSur
CG095-ABRIL-2021

S/I

Campeche

CG/34/2020

TEEC-JDC-8-2021

Coahuila

IEC/CG/032/2021

SM-JDC-167/2021 y TECZRQ-02/2021

Chiapas

IEPC/CG-A/049/2021,
IEPC/CG-A/050/2021 y TEECH-JDC-029-2021
IEPC/CG-A/085/2020

Chihuahua
Durango

JDC-45/2021
IEPC/CG145/2021 y
IEPC/CG51/2020

S/I

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Guerrero

094/SO/24-03-2021

SUP-JDC-304/2018 Y
ACUMULADOS

Hidalgo

IEEH/CG/018/2021

TEEH-JDC-025/2021

Michoacán

IEM-CG-72-2021

Morelos

S/I

TEEM/JDC/26/2021-3 Y
SU ACUMULADO TEEM/
JDC/27/2021-3

Nuevo León

CEE/CG/027/2021 y
CEE/CG/014/2021

JDC-033/2021 Y ACUMULADOS

Oaxaca

IEEPCO-CG-36/2021

JDC/62/2021

Puebla

CG/AC-028/2021

Quintana Roo S/I

JDC/015/2021, SXJDC-62/2022 y SUPREC-123/2022

Querétaro

IEEQ/CG/A/025/21

S/I

Sinaloa

IEES/CG039/2021

S/I

Sonora

CG121/2021

RA-TP-08/2021 y acumulados

Tamaulipas

IETAM/CG-35/2020

S/I

Tlaxcala

ITE-CG 34/2021

S/I

Fuente: elaboración propia con información de los OPLE´s y las sentencias
emitidas por las Salas Regionales y la Sala Superior del TEPJF.

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En 2022 han existido múltiples esfuerzos desde los OPLE´S
y el TEPJF por garantizar, promover e impulsar los derechos
político-electorales de la comunidad LGBTTTIQ+, tal como lo
demuestra los distintos foros y paneles organizados en el marco
del Día Mundial de la Diversidad Sexual (28 de junio), destacando
el Foro para la inclusión en Coahuila, organizado por el Instituto
Electoral en Coahuila; la mesa de trabajo titulada “La comunidad
LGBTTTIQ+ y sus Derechos Políticos Electorales: Avances y
desafíos”, organizada por el Instituto Electoral del Estado de
México; el Panel: “Derechos políticos-electorales de las Personas
de la Diversidad Sexual LGBTTTI+” organizado por el Instituto
Electoral del Estado de Guanajuato; y el Panel “Derechos PolíticoElectorales de Integrantes de las Comunidades LGBTTTIQ+:
Avances y Desafío”, de parte del Instituto Estatal Electoral de Baja
California. Este tipo de eventos constituye un mecanismo por medio
del cual se escuchan las demandas y necesidades de las personas de la
comunidad, a fin de conocer sus inquietudes y realizar un adecuado
diseño e implementación de las acciones afirmativas.
Otra de las iniciativas por la que las autoridades tanto
electorales como legislativas han promovido los derechos es la
convocatoria a una “Declaración sobre derechos políticos electorales
de la población LGBTTTIQ+ en el continente americano”. La cual
prevé poner a discusión los retos a los que se enfrenta este sector,
la manera en que se ha relegado de la agenda pública la garantía
de sus derechos y el activismo que hay detrás de toda la lucha por
la reivindicación de estos derechos. Este ejercicio constituye un
esfuerzo por ampliar la democracia representativa en toda América,
en donde se tendrá participación de las 35 naciones americanas, y
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�Guillermo Lizama, Abril Zúñiga / Acciones afirmativas en materia electoral en México

cuenta con el apoyo de intersectorial y multinivel de los tomadores
de decisiones en el ámbito político-electoral.
Asimismo, las acciones afirmativas implementadas por los
OPLE´s en favor de la comunidad LGBTTTIQ+ han suscitado
controversias con el carácter constitucional de la paridad de
género, es decir, se ha creado una superposición entre las acciones
afirmativas en favor de las mujeres, a quienes se les reserva el
50% de las candidaturas, y las acciones afirmativas en favor de la
comunidad, que en la mayoría de los estados cuentan con una cuota
de representación.
Esta controversia se expresa en los hechos que involucraron
al Instituto Electoral de Quintana Roo, luego que se ordenara la
sustitución del candidato de Morena al haber ocupado la quinta
posición de la lista de diputaciones por representación proporcional
como persona no binaria, siendo que dicho lugar se encontraba
reservado a las mujeres. Inicialmente, la sala regional Xalapa
determinó al recurrente inelegible al existir una sentencia firme que
lo sancionó por violencia política de género, a lo que se presentó
una demanda de reconsideración. Finalmente, la controversia fue
resuelta por la sala superior del TEPJF, confirmando la resolución
de la sala Xalapa al considerar constitucional el impedir postular
a personas no binarias en los lugares reservados para mujeres, sin
embargo, esto llevó a una armonización entre acciones afirmativas
para personas no binarias y el principio de paridad, presente en
el expediente SUP-REC-256/2022. El cual determinó que, en el
caso de la postulación de candidaturas de personas no binarias, los
lugares que habrán de ser cedidos son los correspondientes a los
hombres, quienes conforman el sector que históricamente no ha
sido discriminado en materia de representación política.
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Finalmente, identificamos que las acciones afirmativas en
favor de la comunidad LGBTTTIQ+ se presentan como cuotas de
representación en materia electoral con el objetivo de garantizar el
acceso al poder de grupos de la población históricamente discriminados
y marginados, así como asegurar la representación de la pluralidad
social en el ejercicio del poder político. De esta manera, las acciones
afirmativas en favor de un grupo vulnerable se consolidan como un
mecanismo para la igualdad, asumiendo asimetrías y desigualdades
estructurales en la sociedad. Esto según diversos autores (Domínguez,
2019; Flores, 2007 y Durango 2016) representa un proceso de
ampliación y mejora de la democracia representativa, en su tarea de
integrar la mayor cantidad de actores en el ejercicio del poder.
Conclusiones. Acciones afirmativas y democracia en México
En México las acciones afirmativas para la diversidad sexual han
avanzado en la última década, aunque a nivel federal y en las
entidades federativas observamos distintos esfuerzos con niveles
de institucionalización diferentes. Lo anterior es un proceso que
amplía los alcances de la democracia representativa, ya que las
acciones afirmativas son herramientas para la integración de grupos,
comunidades y actores históricamente excluidos del ejercicio del
poder político. De esta manera, las acciones afirmativas constituyen
un mecanismo que facilita la profundización de la democracia y la
representación política.
La evidencia revisada permite señalar que las acciones
afirmativas impactan en la democracia representativa a través de tres
aspectos: en primer lugar, la integración de grupos históricamente
marginados en procesos de toma de decisión en cargos públicos
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�Guillermo Lizama, Abril Zúñiga / Acciones afirmativas en materia electoral en México

y de elección popular, disminuyendo la discriminación y exclusión
del sistema político. En segundo lugar, las acciones afirmativas
constituidas como un canal institucional para la participación e
integración de los grupos históricamente marginados, ya que son
las asociaciones civiles y militantes de partidos políticos los que
han denunciado la falta de representación política a través de los
JDC. El tercer aspecto es referente a la mejora en la democracia
representativa, debido a que a partir de las acciones afirmativas el
modelo de representación e integración se robustece con la inclusión
de diversos sectores de la población, especialmente aquellos que
históricamente han sido discriminados y marginados, los cuales en
contadas ocasiones han tenido acceso al poder. De esta manera, los
órganos de decisión pública y el ejercicio del poder se enriquecen
con la pluralidad que ofrecen las acciones afirmativas, dando más
oportunidad a la promoción de agendas de un sector específico o al
mejor diseño e implementación de políticas públicas.
También se reconoce el carácter íntimo que debe tener la
relación entre acciones afirmativas con los derechos humanos, en
específico los derechos político-electorales, ya que son una herramienta
que permite la garantía de dichos derechos a pesar de las estructuras
que discriminan y marginan. Por lo tanto, las acciones afirmativas
contribuyen a la protección de los derechos político-electorales, al
garantizar el derecho al voto y a ser votado consagrado en el Art. 35
de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
En este sentido, y dado lo reciente de este tipo de acción
afirmativa, es que uno de los desafíos a los que se enfrentan tanto
las autoridades electorales como demás actores participantes
en el proceso electoral, es la visión binaria (heteronormativa y
cis-heteropatriarcal) que prevalece, los prejuicios sociales y la
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discriminación, dificultando la implementación de las acciones
afirmativas en favor de la comunidad LGBTTTIQ+. Por otra
parte, un desafío será que estos mecanismos representen al amplio
espectro de diversidades existentes, ya que la presentación de
candidaturas LGBTTTIQ+ en los procesos electorales pasados
reflejan la poca representación de todas las identidades del acrónimo
de la comunidad. Esto también es una denuncia que hacen algunos
miembros de asociaciones civiles de la diversidad sexual, debido
a que las candidaturas se ven más ocupadas por hombres gay y
personas trans, pero no se observa una representación de mujeres
lesbianas, personas bisexuales, intersexuales, o queer. Aun cuando
los datos de las personas postuladas a candidaturas son protegidos,
las candidaturas en la que las personas se declaran abiertamente
pertenecientes a la comunidad son en su mayoría gay o trans,
dejando fuera a otros grupos de la comunidad.
En este sentido, no basta con las acciones afirmativas para la
integración de la diversidad sexual en el ámbito electoral, sino que es
necesario superar el patriarcado, los sistemas de opresión y los prejuicios en contra de la población LGBTTTIQ+ que no permiten muchas veces a los candidatos a llegar al poder, por más que los partidos
políticos estén obligados a postular candidatos. De esta manera, un
desafío para los actores electorales será la concientización de la sociedad en general desde la educación de las infancias hasta la capacitación de los funcionarios electorales, así como a los partidos políticos.
El análisis de las acciones afirmativas en México coincide
con otros hallazgos (Domínguez, 2019; Flores, 2007 y Durango,
2016) que reconocen que estas acciones constituyen un paso desde
la institucionalidad por compensar la vulneración de los derechos
político-electorales de un grupo de la población
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�Guillermo Lizama, Abril Zúñiga / Acciones afirmativas en materia electoral en México

Es así que se consolida la idea de que la implementación
de las acciones afirmativas surge de la “imperante e impostergable
necesidad de que estos grupos históricamente subrepresentados
accedan a cargos de elección popular, donde se toman decisiones
que trascienden en sus vidas, [...] ya que representan a estos sectores
discriminados” (Baena, 2022, p. 26). Los resultados se observan
con miembros de la comunidad LGBTTTIQ+ siendo parte de los
órganos de poder y decisión pública, lo que se traduce en una agenda
pública a favor de los problemas de las personas de la diversidad
sexual, tal como lo muestra la iniciativa de reforma constitucional “del
artículo 35 constitucional, así como de la legislación electoral, para
que sean incluidas cuotas para grupos en situación de vulnerabilidad
y así poder asegurar el acceso real y efectivo de dichos grupos a los
cargos de elección popular” (Mercado, 2022, p. 59).
Finalmente, el análisis del desarrollo de las acciones
afirmativas a favor de la diversidad sexual nos permite dar
cuenta de la importancia de la integración e inclusión de grupos
históricamente marginados en órganos de decisión pública, tales
como los congresos locales y los ayuntamientos. Esto da lugar a
una democracia representativa plural (Dahl, 1997), en donde la
sociedad civil toma un papel preponderante, al ver la pluralidad de
sus intereses representados en el ejercicio del poder público. De esta
manera, las acciones afirmativas en materia electoral se consolidan
no sólo como canales institucionales que permiten la integración,
la inclusión y la pluralidad, sino que también funcionan como un
mecanismo de ampliación de la democracia representativa mexicana
y de protección de derechos humanos de un grupo históricamente
marginado como lo es la comunidad LGBTTTIQ+.
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

En torno a la dimensión filosófica del pensamiento
de Armando Hart. Rasgos generales
About the philosophical dimension of Armando Hart’s
thought. General features
Yenisey López Cruz1
Resumen: Los estudios filosóficos en torno a personalidades de la
historia de Cuba han marcado desde algunos años una tendencia hacia
el rescate de la identidad nacional. Fundamentalmente, las reflexiones
colocan su atención en los períodos comprendidos antes del triunfo
revolucionario. Sin embargo, muchos de los protagonistas de este suceso
cultural, han expresado un pensamiento propio, electivo y universal.
Por eso una de las urgencias que a nuestro juicio tiene la Filosofía en la
actualidad, se refiere al rescate de estas ideas generadas en el proceso
de construcción del socialismo cubano. Uno de estos pensadores es
Armando Hart Dávalos, representante de la generación del centenario
y sujeto activo de este proceso, quien tuvo un pensamiento auténtico,
antidogmático, electivo y universal. En tal sentido el objetivo nuestro
es aproximarnos a la dimensión filosófica del pensamiento de Armando
Hart Dávalos y su contribución al constructo teórico cubano.
Palabras clave: Armando Hart, pensamiento electivo, antidogmático,
marxista.
1 Profesora. Universidad
yeniseylopezcruz79@gmail.com

de

Oriente,

Santiago

de

Cuba.

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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

Abstract: Philosophical studies about personalities from the history
of Cuba have for some years marked a trend towards the rescue of
national identity. Fundamentally, the reflections focus their attention
on the periods before the revolutionary triumph. However, many of the
protagonists of this cultural event have expressed their own elective
and universal thought. For this reason, one of the urgencies that in
our opinion Philosophy currently has, refers to the rescue of these
ideas generated in the process of construction of Cuban socialism.
One of these thinkers is Armando Hart Dávalos, representative of
the centennial generation and active subject of this process, who had
an authentic, anti-dogmatic, elective and universal thought. In this
sense, our objective is to approach the philosophical dimension of the
thought of Armando Hart Dávalos and his contribution to the Cuban
theoretical construct.
Key words: Armando Hart, elective thought, antidogmatic, marxist.

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-57

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�Yenisey López / En torno a la dimensión filosófica del pensamiento de Armando Hart

Introducción
En la actualidad los estudios filosóficos se enfrentan a la necesidad
de proyectar miradas críticas y constructivas ante las complejas
problemáticas que enfrenta la humanidad. En Cuba estas miradas
han estado acompañando los procesos sociopolíticos que
marcaron nuestra historia. Sin embargo el estudio de las ideas en
Cuba aún posee muchos vacíos teóricos. Una de las consecuencias
de esta problemática se evidencia a partir de identificar por medio
de la historiografía, el tratamiento privilegiado que ha tenido la
producción intelectual en el siglo XIX cubano, con respecto al
periodo insurreccional y a la Revolución en el poder. Durante
estas etapas de la historia de Cuba, se destacaron relevantes
personalidades, sujetos activos del proceso revolucionario que
han expresado un pensamiento propio, electivo y universal.
En el caso del período de la Revolución en el poder, se ha
prestado mayor interés a la defensa de los logros alcanzados por
la Revolución. Aunque existen intelectuales que en la medida del
desarrollo alcanzado por el socialismo cubano han construido
reflexiones filosóficas sobre este proceso que constituyen
aportaciones al constructo teórico cubano que se presentan aún
como una incógnita para su estudio.
Este fenómeno convoca a dilucidar las aportaciones de
estas personalidades que condicionaron la configuración de
la herencia epistemológica que señala la Revolución cultural
realizada en Cuba. Es el caso de Armando Hart Dávalos. Durante
sus responsabilidades en el gobierno revolucionario y como
hacedor de importantes transformaciones sociales, políticas y
culturales construyó un pensamiento auténtico, crítico y con
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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-57

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

una cosmovisión universal. Sus reflexiones respondieron a las
necesidades de la sociedad cubana en particular y a la humanidad
en general.
Ideas expuestas en discursos, artículos, ensayos, libros y
epistolario. Documentos en los que están presentes sus amplios
análisis, en torno a la necesidad de estudiar los fundamentos
ideológicos y espirituales que subyacen en la formación de una
sociedad más justa. Elementos que no han sido suficientemente
sistematizados. Y en los cuales está su contribución a la
construcción del socialismo a lo cubano.
Aun cuando encontramos mucha referencia2 al valor
del pensamiento de Armando Hart, pocos han sido las
sistematizaciones en las cuales se revelen las aportaciones de este
intelectual al constructo teórico cubano. No obstante, no puede
hablarse de un vacío teórico. Desde la filosofía se han obtenido
importantes resultados científicos en los cuales se analizan las
aristas pedagógica, ética, cultural, humanista y marxista del
pensamiento de Hart. Maritza Victoria Martínez Lima (2010),
Mario Antonio Padilla Torres (2014), Eloísa Carreras Varona
(2015), María Isabel Landaburo Castrillón (2016), Aimé María
Pando Heras (Pando et al, 2017), y Lídice Duany Destrade (2020).
Sin embargo, la universalidad del pensamiento de
Armando Hart se ve fracturada debido a la simplificación con que
se analizan los rasgos que conforman su reflexión. En tal sentido
2 Entre los que han enfatizado en la valía de las ideas de Hart están:
Pogolotti (1990, jun. 26), Prieto (1990, jun, 26), Barnet (1990, jun 26), Vitier
(1990, jun, 26), I. González (1996, dic, 20), Leal Spengler (2013, jun, 13), Rojas
Soriano (2002), Torres Cuevas (2000, jun 27), O. González (2017, feb, 13).
Todos ellos, identifican reflexiones filosóficas en el pensamiento de Hart, y
coinciden en reconocer que este se presenta.
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-57

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�Yenisey López / En torno a la dimensión filosófica del pensamiento de Armando Hart

el objetivo nuestro es aproximarnos a la dimensión filosófica
del pensamiento de Armando Hart Dávalos y su contribución al
constructo teórico cubano.
Materiales y métodos
La investigación se desarrolla a partir de un enfoque dialéctico
materialista y apoyado en el paradigma hermenéutico de
investigación. Durante su desarrollo se utilizaron como
métodos científicos el histórico lógico, el analítico-sintético, el
inductivo- deductivo. Los mismos fueron útiles para extraer de la
documentación generada por Armando Hart las ideas que definen
la dimensión filosófica de su pensamiento.
Análisis y resultados
El pensamiento de Armando Hart es resultado de los contextos
en los que se desarrolló su ciclo vital. En la formación de
su personalidad - cosmovisión y práctica revolucionaria
intervinieron las condiciones socio históricas que definieron las
diferentes etapas que transversalizaron su praxis social. Así como
las fuentes teóricas, nacionales y universales, que confluyeron y
que llegaban a Cuba para ser asumidas en función de interpretar
y transformar la realidad nacional. Evaluar este proceso es
indispensable para entender cómo se formó en él un pensamiento
que se destacó en respondió a su época y trascendió en el tiempo.
Para hablar del pensamiento de Hart es necesario destacar
el que consideramos como el primer rasgo del pensamiento de
Armando Hart, y es el condicionamiento socio-histórico de
sus ideas. Cada etapa de su ciclo vital lo puso en contacto con
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

una realidad social y las urgencias que emanaban de ella. Sus
reflexiones son expresión de una construcción lógica e histórica
de los hechos a partir de buscar respuestas a las interrogantes
que se le presentaron. Contextualizando para ello todo el arsenal
teórico y práctico resguardado por la historia nacional y universal
con la nueva realidad.
Esto le llevó a asumir el electivismo como instrumental
teórico - metodológico. Asumió este método para pensar y
hacer filosofía, ajustado al afán de escoger lo mejor de todos los
sistemas, sin adscribirse a ninguno, lo que le permitió conocer y
valorar toda la producción teórica elaborada dentro y fuera de
Cuba, escoger aquellas ideas que resultaran útiles en su contexto
para el alcance de los ideales sociales pensados para la nación.
Hart utiliza este procedimiento orientado a hacer prevalecer la
integralidad de la cultura para alinear el camino hacia la práctica
de la justicia que tiene en su esencia esa aspiración de síntesis e
integración de lo mejor de la cultura universal.
El estudio de los presupuestos teóricos y metodológicos
de la tradición electiva cubana le permitió enjuiciar las diversas
fuentes de las que se nutrió su pensamiento, a partir de asumir lo
más valioso de ellas, en correspondencia con la realidad del país.
Es por ello que Carreras Varona advierte:
Al decir de Hart, dentro de la tradición cultural cubana, el propósito de elegir va orientado a hacer prevalecer la integralidad
de la cultura para orientar el camino hacia la práctica de la justicia; estas concepciones se relacionan con los conocimientos
que adquirió de los principales representantes del pensamiento filosófico cubano electivo. Hart afirma, que él ha considerado siempre muy necesario reivindicar el electivismo cubano,
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-57

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�Yenisey López / En torno a la dimensión filosófica del pensamiento de Armando Hart

y que asimismo, ha saludado con orgullo que, el electivismo
pueda ser enarbolado frente a los peligros que entrañan las
posturas filosóficas dogmáticas, que en su opinión no permiten
concretar la esencia transformadora del hombre en su entorno
y realidad (2014, p. 159)

En tal sentido Hart utiliza el electivismo como herramienta
para determinar la herencia de la tradición filosófica universal
y cubana, en su unidad y discontinuidad, así como principio
para desarrollar una elección crítica, en contraposición a los
juicios preconcebidos. De este modo enjuicia las concepciones
dogmáticas que nublan el entendimiento humano.
La utilización de este método es llevada por este pensador,
no sólo a los aspectos lógicos del conocimiento y el pensamiento,
sino a los planos de la emancipación social. Cuestión que enfatiza
Carreras Varona al exponer que:
Hart plantea que si el método electivo en la búsqueda del conocimiento y los caminos de la acción los relacionamos con
el principio lucista, “la justicia es el sol del mundo moral”, se
llevaran de la mano con el propósito del Apóstol de echar la
suerte con los pobres de la tierra y sus ideas en relación con
el equilibrio del mundo, hallaremos con esta selección el pensamiento social y filosófico que necesita América (Carrera,
2014, p. 159).

Lo cual determina la consideración de entender que
su electivismo no estuvo dirigido conscientemente a elaborar
un sistema filosófico de comprensión de la realidad social. Su
propuesta estuvo orientada a aportar objetividad y cientificidad a
los análisis referidos a la defensa de los intereses de los oprimidos
y explotados, “sin ismos ideologizantes” (Carreras, 2017, p. 30).
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O sea, este método, le llevó a emplear los argumentos necesarios
para oponerse a las teorías hegemónicas. Como se constata
cuando Armando Hart refiere:
Lo primero es que un modelo tiene que nacer de una necesidad y situación específica y no se puede imitar. […] Para que un
modelo funcione como tal, deben estudiarse las realidades particulares en la cuales surgió; y para servir de orientación ha de
valorarse sobre la base del contexto donde se quiere introducir
una política determinada. Es decir, “modelo” no puede ser reproducción mecánica, sino exclusivamente punto importante
de referencia para el análisis de nuevas realidades.

La herencia cultural latinoamericana y caribeña rechaza la asimilación acrítica de lo que viene de afuera y acepta su asimilación crítica sobre el fundamento del análisis de las realidades
concretas. (Carreras, 2017, p. 107)

Esta mirada electiva en cuanto a la interrelación entre
la necesidad de justicia social universal y la realidad objetiva
particular de cada país poseía un carácter materialista y dialéctico.
Dicha visión eleva a un plano superior el enfoque anterior de esta
metodología, concebida sólo en los marcos de la introducción
de las nuevas ciencias. Su enfoque posee a nuestro juicio, un
carácter integrador, dado a partir de otorgarle importancia a
la aplicabilidad de este método no sólo en el desarrollo de las
ciencias, sino también en el plano social. Partiendo del análisis
de las experiencias anteriores en aras de evitar por un lado los
errores ya cometidos y por otro, la extrapolación dogmática de
métodos y modelos ajenos a la realidad objetiva. Esta cosmovisión
se aprecia cuando afirma:
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�Yenisey López / En torno a la dimensión filosófica del pensamiento de Armando Hart

Las ciencias naturales han creado símbolos para adentrarse en
el conocimiento de una realidad que abarca tanto los espacios
infinitos del Universo como el inagotable micromundo. Sin
ellos no se hubieran alcanzado las cumbres del saber que el
hombre ha conquistado. Las de carácter social necesitan también sus propios símbolos. Ellos están presentes en los grandes
procesos sociales, económicos, culturales y políticos. También
en los pueblos y los hombres que los representan y promueven.
(Hart, 2004, p. 63)

Su reinterpretación procura otorgar a las prácticas
políticas las herramientas necesarias que permitan aportarle
objetividad y cientificidad a la hora de producir sus alternativas
sociales. Estas reflexiones denotan en él la originalidad con que
integra los elementos teóricos y metodológicos de las ciencias con
las urgencias sociales. Por tanto son inaceptables las posiciones
dogmáticas y hegemónicas para este intelectual.
Esta visión revolucionaria y dialéctica con que aborda
la interrelación entre las ciencias y la emancipación humana,
apunta a otra de las características de su pensamiento, que es su
carácter esencialmente ético. Principio que asumió desde muy
temprano en su formación patriótica y durante su estancia en la
Universidad, donde aprendió de los padres fundadores de nuestra
nacionalidad y amplió sus estudios de la historia y las ideas en
Cuba, y al respecto señaló:
En esta historia se internó mi vida en los años cincuenta, a ella
llegué por una línea de pensamiento y sentimientos que identifico con los recuerdos de la infancia. Las ideas de justicia y la
búsqueda de equilibrio se encuentran en sus raíces más íntimas.
Asumí estos valores y convicciones con un sentido ético trasmitido por la familia, la escuela y la tradición cultural cubana,

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cuyo punto más elaborado está en José Martí. Para mí todo empezó como una cuestión de carácter moral. (Hart, 2005, p. 14.)

Su alto sentido de la eticidad y la justicia, estuvo vinculado
a su afán por dignificar la herencia de los padres fundadores de la
nación cubana. En los cuales reconoció y asumió la raíz ética de su
pensamiento a partir de los preceptos del cristianismo, sin que ello
significara una contradicción con las ciencias. Por lo cual expresa:
El tema de la ética ha sido durante milenios la cuestión central
de las religiones. Por ello he afirmado que la importancia práctica de la ética para los seres humanos, la necesidad de ella, se
confirma por la propia existencia de las religiones.

Su valor y significación son válidos tanto para los creyentes
como para los no creyentes. Los creyentes derivan sus principios del dictado divino. Los no creyentes podemos y debemos
atribuírselos, en definitiva, a las necesidades de la vida material, de la vida en comunidad, de la convivencia de los seres humanos. La clave se halla en que en nuestro país desde la forja de
la cultura nacional se asumió el movimiento científico moderno
sin ponerlo en antagonismo con la creencia en Dios. Ella quedó
como una decisión de conciencia individual. Esa singularidad
de la historia de las ideas cubanas permitió que la fundamentación ética de raíz cristiana se asumiera y se articulara con las
ideas científicas, lo cual le abrió extraordinarias posibilidades
(Hart, 2007, p. 2).
Ello unido a la autenticidad con que revela la unión existente en
el pensamiento ético cubano entre la corriente de pensamiento
ético denominada cultura Maceo Grajales3 y la cultura
3 Armando Hart denomina cultura Maceo-Grajales a la cultura
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�Yenisey López / En torno a la dimensión filosófica del pensamiento de Armando Hart

más elaborada proveniente de los sectores que tuvieron la
posibilidad de estudiar (Hart, 2007, p. 3). Lo cual a juicio de Hart
dio lugar al surgimiento de un nuevo pensamiento que expresa
toda la complejidad del sistema social y cultural, a partir de
posturas más sólidas en correspondencia con las necesidades
del país. Por este motivo puede sustentarse que desde el
análisis de la tradición espiritual cubana, Hart va conformando
coherentemente a manera de síntesis las aportaciones reales y
limitaciones del constructo teórico cubano.

Por otro lado, sus conclusiones manifiestan, la presencia
latente de su preocupación por el hombre, lo que indica
precisamente un sentido humanista y de justicia a escala
universal que establece como nexo entre las ciencias y la religión.
Situando en su comprensión del mundo al hombre como centro de
atención, al que debe estar dirigido el proceso de transformación
de la sociedad. Esto responde al importante papel que le confirió
a la ética para enfrentar y resolver los problemas del mundo,
convencido que “sin ética no hay solución a los problemas.”4
Es imprescindible en este sentido, resaltar la comprensión
de la relación dialéctica que concibe entre el conocimiento y los
sentimientos y valores que fortalecen la solidaridad humana.
Se trata de una visón integradora que asume los fundamentos
científicos e influencia objetiva en la historia que tiene el aspecto
subjetivo del ser humano. Este juicio es tratado reiteradamente
inmediatamente popular que expresa la forma en que la población explotada
y esclava del Caribe reelaboró la cultura que le llegó de Europa, que identificó
con la familia Maceo Grajales.
4 Armando Hart, ofrece una Conferencia en el X Simposio Internacional
Iberoamericano y terceros sobre Pensamiento Contemporáneo y de Estudios
Sociolingüísticos. Universidad Central de las Villas Marta Abreu, Villa Clara,
2006.

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en toda su obra, asociado a la experiencia acumulada en la
historia universal y de Cuba. Cuestión que define una de las
aristas medulares de su pensamiento -marxista-, la cual apunta
a la revitalización de la concepción dialéctica y materialista de
la sociedad. El pensamiento de Hart determina la necesidad de
la ética como elemento sustantivo en el nacimiento y desarrollo
de la nación, presente de manera insoslayable en la práctica de
una política culta: la política concebida a partir del vínculo entre
la educación, la ética, la cultura y la práctica emancipatoria o
política práctica (Hart, 2001, p. 52).
Lo cual nos conduce a considerar que aún cuando no
podríamos asegurar la existencia de reflexiones puramente
gnoseológicas en este intelectual, se descubre una comprensión
de la interrelación entre la realidad objetiva y el hombre como
sujeto activo del proceso de conocimiento y transformación de la
realidad social. En su concepción, el hombre cumple con la misión
de conocer, interpretar el conocimiento adquirido en su relación
con el mundo, y el acumulado por la tradición intelectual para
volcar esa cultura en una práctica transformadora con objetivos
emancipatorios universales.
Al respecto expresa:
Al desdeñarse la importancia de los elementos subjetivos en los
procesos históricos se estaba reduciendo el papel de la práctica
humana y social. Se le estaba dando a lo objetivo un valor simplemente abstracto o metafísico, porque propiamente la objetividad
se expresa también en nosotros mismos y se revela en nuestras
emociones, sentimientos, inteligencias y acciones. Ha de exaltarse lo más elevado del hombre: su vocación social y el amor donde
precisamente está el origen de la vida (Hart, 2005, p. 43).
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-57

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Para Armando Hart es esencial la relación ciencia,
ética y política para eliminar las injusticias sociales y el dolor
humano. Útil para buscar el progreso social y explotar todas las
potencialidades humanas al asumir el sentido ético en el quehacer
político actualizado en función de los intereses de la humanidad.
De este modo construye su cosmovisión. Por tanto el humanismo
es otra de las características de su pensamiento.
Al revelar el vínculo existente en su cosmovisión entre
la justicia social, la ética, el humanismo, la cultura universal,
el electivismo, la ciencia y el afán político por la emancipación
humana, se confirma la existencia de un pensamiento martiano,
marxista y fidelista. Con el ideario de Armando Hart, nos situamos
ante un constructo teórico donde se imbrican la sensibilidad
humana y el amor por la humanidad con el carácter revolucionario,
crítico y auténtico de las reflexiones éticas, humanistas y
culturales comunes en Martí, el Marxismo y Fidel. Dada la síntesis
que logra articular de cada uno de estos pensadores, resultaría
complejo establecer un análisis por separado de estas aristas de
su pensamiento, puesto que la magnitud de una se complementa
con la otra.
Por tanto, se coincide con el criterio de Miguel Barnet
cuando expresa:
Él es uno de los marxistas más consecuentes de Cuba, más convencidos, el más obstinado de los revolucionarios y uno de los
más lúcidos. El más fidelista, el amigo leal y el honesto, el gladiador de mil batallas, el incansable que convierte lo cotidiano
en extraordinario, él es él, inquieto e hiperquinético, creativo,
con las balas en la cartuchera y el gatillo listo en el disparador
de ideas, proyectos y acciones […] (2017, párr. 3)

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Entre los grandes méritos de la obra de Hart, está, el haber
investigado, estudiado, promovido y asumido los vínculos que unen
a estos referentes espirituales sobre el fundamento de una síntesis
universal de ciencia y conciencia. Es que la universalidad del
método electivo lo conduce eficientemente a asociar las enormes
posibilidades de aplicar la herencia cultural de estos hombres con
la praxis real en función de hacer justicia. Sus reflexiones acerca
de las ideas de estos próceres de la humanidad, responden a una
posición antidogmática, con respecto al proceso de continuidad y
ruptura en el desarrollo de las ideas y su papel en la historia.
Entonces cuando se analiza su pensamiento, debe admitirse
en su construcción teórica la existencia de una dialéctica en su quehacer interpretativo y metodológico. Donde se integran las facultades emocionales, intelectuales cognitivas, axiológicas, racionales y
prácticas. A partir de una reelaboración y contextualización de la
tradición intelectual que le precedió. Esta construcción epistemológica requiere de un acercamiento reflexivo que revele a partir del
análisis de los núcleos teóricos de su pensamiento, el aporte de Hart
a la producción de ideas y prácticas políticas en Cuba.
En primer lugar a consideración de esta autora, desarrolla
un análisis ontológico acerca de la importancia estratégica de la
espiritualidad en la evolución del hombre como individuo y como
ser social transformador. Como se constata cuando expresa: “No
se trata solo de lo físico, del ser, porque es también el pensar y
la conciencia, ese es el hombre que objetivamente existe” (Hart,
2005, p. 42). En el que sin negar el vínculo dialéctico entre el ser
y el pensar, revitaliza el lugar del pensar o la conciencia en la
existencia del hombre como ser social.
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-57

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�Yenisey López / En torno a la dimensión filosófica del pensamiento de Armando Hart

Y en segundo lugar aun cuando defiende el papel de la
subjetividad en el conocimiento, comprende la articulación que
se establece entre la teoría y la práctica, sin absolutizaciones
al respecto. Lo cual fundamenta a partir de reconocer que “los
fundamentos materialistas de la espiritualidad se perciben en la
propia naturaleza del hombre” (Hart, 2005, p. 42). Por cuanto es
Hart partidario de la postura epistemológica de Marx y Engels,
que concibe al sujeto como productor y reproductor de su vida
social a partir de reconocer “la validez científica de la sensorialidad
y de la práctica humana que ella genera” (Hart, 2005, p. 42).
En este caso nos conduce a valorar la existencia de
una interconexión en su pensamiento entre lo axiológico, lo
pedagógico y lo político. En este sentido se coincide con la
investigadora Carreras Varona cuando asevera que para “Hart
la educación es la fuerza y el instrumento que tiene el hombre
para cambiar su entorno, así como la cultura es el elemento
indispensable para la salvaguarda y continuidad de la obra
realizada” (Carreras, 2014, p. 125). Puesto que en su pensamiento
la educación tiene un extraordinario valor, vinculado no solo a la
instrucción del hombre, sino a la formación de valores morales
que provienen de la mejor tradición patriótica y pedagógica del
pueblo cubano con profundas raíces éticas. Así conjuga en su
comprensión epistemológica, las diversas esferas de la cultura,
la ciencia, la educación y la política, en una política culta.
Determinado por su identificación con la dimensión humanista
del pensamiento martiano
De esta manera, se expresa otra de las particularidades de
su pensamiento, a partir de la relación entre la ética, la cultura y la
política, como núcleo que lo transversaliza. Su propuesta integradora
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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-57

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

pretende contextualizar la concepción de política culta que nos legó
José Martí. Si bien está concepción, en su momento revolucionó
la práctica política de la historia cubana, cumplimentada por la
Revolución ejecutada por Fidel Castro; en estos tiempos el objetivo
de la cultura de hacer política que denomina Armando Hart, posee
nuevos derroteros. En su obra Ética, Cultura y Política (2006), Hart
hace referencia a esta problemática cuando expresa:
El punto de partida de la cultura cubana está en la ética como
principio rector de la política y que nos conduce a destacar el
papel de la educación en el desarrollo y fortaleza de la civilización. Nuestra tradición cultural subraya, asimismo, la necesidad de hallar formas de acción y movilización social que resulten eficaces para la materialización de los objetivos propuestos.
Allí es donde se encuentra lo original en el aporte de la cultura
de Fidel (pp. 89-90).

Esta reflexión da cuenta de la necesidad que le imprime
a revitalizar, la originalidad y el mérito de estos maestros a
partir de una mirada en contexto. En aras de corregir los errores
cometidos en la historia para encuentran respuestas teóricas
y posicionamientos prácticos, ante el enfrentamiento a la
dominación hegemónica.
Lo auténtico de esta forma de hacer política está en
otorgarle al pueblo el valor primigenio que posee. Es importante
otorgarle las herramientas cognitivas, culturales, morales y
políticas necesarias para que defienda a partir de una aptitud
creadora y activa su libertad. Sin embargo entender este reto
impone aceptar el papel que se le otorga a la educación en la
conformación de una política culta, acompañada del vínculo
entre la cultura y la economía, tal como lo afirmó Armando Hart.
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-57

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�Yenisey López / En torno a la dimensión filosófica del pensamiento de Armando Hart

La visión dialéctica con que reconoce en el pensamiento
cubano la interrelación entre ética, cultura y política, así como
la asunción por él de este legado, apunta al mérito mayor de su
pensamiento. Para Hart las exigencias ideológicas del siglo XXI
imponen, a la producción de ideas, tener en cuenta la relación
que se establece entre política, cultura, educación y practica
revolucionaria. Apunta que la trascendencia actual de esta
relación reside en que no hay otra alternativa para que sobreviva
la humanidad y para alcanzar un desarrollo sostenido y estable,
que promover la cultura en toda su extensión y profundidad,
posible solo si se reconoce la ética como eslabón primario y
clave en la historia del hombre, del pasado y, sobre todo, del
futuro.
De esta manera se expresa su comprensión de la relación
entre ética, cultura y política, presente en su discurso y praxis
revolucionaria. Es que sitúa en su epistemología al hombre como
centro de atención hacia el beneficio del cual está dirigida la mejor
política, fundamentada en la tradición educacional y cultural de
la nación cubana. Por tanto expresa lo siguiente:
La estrecha relación entre política, cultura, educación y práctica revolucionaria se halla en las exigencias ideológicas que nos
impone el siglo XXI.

Más adelante expone:
[…] Proceder político que no se fundamente en la mejor tradición intelectual y académica de la nación, será, en el menos grave de los casos, una superficialidad o ignorancia, pero también
podrá significar engaño, simulación, y conducirá, si no se le detiene a tiempo a la claudicación. (Hart, 2006, p. 102)

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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

Lo anterior demuestra la existencia de una visión
integradora de la política, en tanto posibilita el enfocar en
su indisoluble unidad y diferencia los aspectos axiológicos,
prácticos, cognoscitivos, éticos, educativos que conforman la
realidad individual y social del ser humano. Aspectos que serán
profundizados en el capítulo posterior. Esta perspectiva de análisis
permite comprender la multiplicidad y complejidad de la realidad
social. Así como contribuye al reconocimiento de la identidad de
los conocimientos precedentes de la historia de las ideas en Cuba.
A partir de lo cual enriquece el pensamiento cubano e incorpora
nuevos elementos a la tradición espiritual de la nación.
El complejo escenario que le correspondió vivir, unido a la
multiplicidad de corrientes de pensamiento que confluyeron en
Cuba, influyeron en la formación del pensamiento de Armando
Hart Dávalos. Un acercamiento a su construcción teórica
requiere evaluar en qué medida, este respondió y se enriqueció
de este contexto. Resulta esto el primero de los aspectos que
caracterizan el pensamiento del intelectual: su condicionamiento
socio histórico.
Las ideas de Armando Hart, fueron resultado de los
diferentes contextos que le correspondió vivir. Como se evalúa
en el epígrafe anterior las experiencias vividas le permitieron
dotarse de una comprensión de la realidad a partir de las
circunstancias epocales. Por tanto su pensamiento respondió
a las urgencias sociales que afrontó durante toda su vida. Sus
reflexiones son expresión de una construcción lógica e histórica
de los hechos, sucesos, tendencias y personalidades de la historia
que contribuyen a salvaguardar la identidad nacional.
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�Yenisey López / En torno a la dimensión filosófica del pensamiento de Armando Hart

Fue un ideólogo a nuestro juicio que buscó dar respuestas
a las interrogantes que se presentaron a partir de la producción
teórica de la época y la contextualización de las enseñanzas
adquiridas de la historia con la nueva realidad. Idea que sintetiza el
electivismo, otro de los rasgos que define al pensamiento de Hart.
Hart asume el electivismo como instrumental teórico –
metodológico para pensar y hacer su praxis política, ajustado al
afán de escoger lo mejor de todos los sistemas, sin adscribirse a
ninguno. Lo que le permitió conocer y valorar toda la producción
teórica elaborada dentro y fuera de Cuba, y escoger aquellas ideas
que resultaran útiles en su contexto para el alcance de los ideales
sociales pensados para la nación. En tal sentido Hart utiliza el
electivismo como herramienta para analizar la herencia de la
tradición filosófica universal y cubana, en su unidad, superación y
ruptura, así como principio para desarrollar una elección crítica,
en contraposición a los juicios preconcebidos.
Concepción

que

define

el

electivismo

cubano

decimonónico asumido por el intelectual martiano en su vertiente
dialéctica. Es decir, la utilidad de realizar “una selección crítica
coherente que apunte a las tendencias y posibilidades de su
aplicación práctica, considerando el carácter mutable de la
realidad y el nivel de relatividad que acompaña a la verdad en cada
momento del desarrollo histórico de las ciencias” (Pérez, 2012, p. 97).
Carreras Varona advierte que Hart consideró siempre muy
necesario reivindicar al electivismo cubano para “ser enarbolado
frente a los peligros que entrañan las posturas filosóficas
dogmáticas, que en su opinión no permiten concretar la esencia
transformadora del hombre en su entorno y realidad” (2014, p. 159).
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

De ese modo avala la utilidad de este método para enjuiciar
los aspectos lógicos del conocimiento y el pensamiento, y para
alinear el camino de la práctica hacia la emancipación social. Su
enfoque posee a nuestro juicio, un carácter integrador, dado a
partir de otorgarle importancia a la aplicabilidad de este método
no sólo en el desarrollo de las ciencias, sino también en el plano
social.
Por tanto su electivismo no estuvo dirigido
conscientemente a elaborar un sistema filosófico de comprensión
de la realidad social. O sea, este método, le llevó a emplear los
argumentos necesarios para oponerse a las teorías hegemónicas.
Rechaza “la asimilación acrítica de lo que viene de afuera y acepta
su asimilación crítica sobre el fundamento del análisis de las
realidades concretas” (Carreras, 2017, p. 107).
Su reinterpretación procura otorgar a las prácticas
políticas las herramientas necesarias que permitan aportarle
objetividad y cientificidad a la hora de producir sus alternativas
sociales. Estas reflexiones denotan en él la originalidad con que
integra los elementos teóricos y metodológicos de las ciencias con
las urgencias sociales. Por tanto son inaceptables las posiciones
dogmáticas y hegemónicas para este intelectual.
Para Hart:
Si el método electivo en la búsqueda del conocimiento y los caminos de la acción los relacionamos con el principio lucista,
“la justicia es el sol del mundo moral”, se llevaran de la mano
con el propósito del Apóstol de echar la suerte con los pobres
de la tierra y sus ideas en relación con el equilibrio del mundo,
hallaremos con esta selección el pensamiento social y filosófico
que necesita América (Carrera, 2014, p. 159).
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�Yenisey López / En torno a la dimensión filosófica del pensamiento de Armando Hart

Idea que sustenta otro de los aspectos definitorios
del pensamiento de Hart, su carácter esencialmente ético. El
mismo Hart reconoce que todo empezó como una “cuestión de
carácter moral”. A la lucha revolucionaria llega por una línea de
pensamientos y sentimientos asociados a “las ideas de justicia y a
la búsqueda del equilibrio” (Hart, 2005, p. 14.).
En el pensamiento de Hart encontramos valoraciones
asociadas a la dignificación humana, es decir, la búsqueda de
transformaciones sociales que posibilitara el desarrollo de todas
las potencialidades humanas. Su alto sentido de la eticidad y la
justicia, estuvo vinculado a su afán por dignificar la herencia
de los padres fundadores de la nación cubana. De los cuales
asumió un pensamiento ético sustentado en los preceptos
del cristianismo y donde se aborda la interrelación entre las
ciencias y la emancipación humana. Ello unido a la autenticidad
con que revela la unión existente en el pensamiento ético
cubano entre la corriente de pensamiento ético denominada
cultura Maceo Grajales5 y la cultura más elaborada proveniente
de los sectores que tuvieron la posibilidad de estudiar (Hart,
2007, p. 3). Lo cual a juicio de Hart dio lugar al surgimiento
de un nuevo pensamiento que expresa toda la complejidad del
sistema social y cultural, a partir de posturas más sólidas en
correspondencia con las necesidades del país. Por este motivo
puede sustentarse que desde el análisis de la tradición espiritual
cubana, Hart va conformando coherentemente a manera de
5 Armando Hart denomina cultura Maceo-Grajales a la cultura
inmediatamente popular que expresa la forma en que la población explotada
y esclava del Caribe reelaboró la cultura que le llegó de Europa, que identificó
con la familia Maceo Grajales.

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síntesis las aportaciones reales y limitaciones del constructo
teórico cubano.
Lo ético en las reflexiones de Armando Hart sostiene:
primero, la necesidad de la ética condicionada por la vida material,
segundo, el valor de los valores cristianos y el no antagonismo
entre la ciencia y el movimiento científico. Sobre ello escribió:
El tema de la ética ha sido durante milenios la cuestión central
de las religiones […] Su valor y significación son válidos tanto
para los creyentes como para los no creyentes. Los creyentes
derivan sus principios del dictado divino. Los no creyentes podemos y debemos atribuírselos, en definitiva, a las necesidades
de la vida material, de la vida en comunidad, de la convivencia
de los seres humanos. La clave se halla en que en nuestro país
desde la forja de la cultura nacional se asumió el movimiento
científico moderno sin ponerlo en antagonismo con la creencia
en Dios. Ella quedó como una decisión de conciencia individual. Esa singularidad de la historia de las ideas cubanas permitió que la fundamentación ética de raíz cristiana se asumiera
y se articulara con las ideas científicas, lo cual le abrió extraordinarias posibilidades. (Hart, 2007, p. 2)

El pensamiento de Hart posee una raíz cristiana articulada
con el desarrollo científico lo que le ha valido para interpretar. En
esta última idea está la esencia de su pensamiento ético. En el
que se asume y exaltan los valores aportados por el cristianismo,
donde el amor al prójimo se asume como cardinal y las ideas
científicas que buscan el mejoramiento de la especie humana.
De ahí que lo ético en Hart es esencialmente revolucionario y
humanista.6
6

Es representante de un humanismo a escala universal cimentado en

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�Yenisey López / En torno a la dimensión filosófica del pensamiento de Armando Hart

Sus conclusiones manifiestan, la presencia latente de
su preocupación por el hombre, lo que indica precisamente un
sentido humanista y de justicia a escala universal. Situando en
su comprensión del mundo al hombre como centro de atención,
al que debe estar dirigido el proceso de transformación de la
sociedad. Esto responde al importante papel que le confirió
a la ética para enfrentar y resolver los problemas del mundo,
convencido que “sin ética no hay solución a los problemas.”7
Es imprescindible en este sentido, resaltar la comprensión
de la relación dialéctica que concibe entre el conocimiento, los
sentimientos y valores que fortalecen la solidaridad humana.
Se trata de una visón integradora que asume los fundamentos
científicos e influencia objetiva en la historia que tiene el aspecto
subjetivo del ser humano. Este juicio es tratado reiteradamente en
toda su obra, asociado a la experiencia acumulada en la historia
universal y nacional.
Al revelar el vínculo existente en su cosmovisión entre
la justicia social, la ética, el humanismo, la cultura universal,
el electivismo, la ciencia y el afán político por la emancipación
humana, se confirma la existencia de un pensamiento universal.
Es la universalidad otro de los elementos que distingue su
pensamiento. El ideario de Armando Hart, es un constructo
teórico donde se imbrican la sensibilidad humana y el amor por
la humanidad con el carácter revolucionario, crítico y auténtico
una ética humanista que tuvo como máximo exponente a José Martí.
7 Armando Hart, ofrece una Conferencia en el X Simposio Internacional
Iberoamericano y terceros sobre Pensamiento Contemporáneo y de Estudios
Sociolingüísticos. Universidad Central de las Villas Marta Abreu, Villa Clara,
2006.

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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-57

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de las reflexiones éticas, humanistas y culturales comunes en los
más revolucionario de la ideas universales, particularmente de
Martí, el Marxismo8 y Fidel. Dada la síntesis que logra articular
de cada uno de estos pensadores, resultaría complejo establecer
un análisis por separado de cada aprehensión de su pensamiento,
puesto que la magnitud de una se complementa con la otra.
Entre los grandes méritos de Hart, está, el haber investigado,
estudiado, promovido y asumido los vínculos que unen a estos
referentes espirituales sobre el fundamento de una síntesis
universal de ciencia y conciencia. Es que la universalidad del
método electivo lo conduce eficientemente a asociar las enormes
posibilidades de aplicar la herencia cultural de estos hombres con
la praxis real en función de hacer justicia. Sus reflexiones acerca
de las ideas de estos próceres de la humanidad, responden a una
posición antidogmática, con respecto al proceso de continuidad y
ruptura en el desarrollo de las ideas y su papel en la historia.
Entonces cuando se analiza su pensamiento, debe
admitirse en su construcción teórica la existencia de una
dialéctica en su quehacer interpretativo y metodológico. Donde
se integran las facultades emocionales, intelectuales cognitivas,
axiológicas, racionales y prácticas. A partir de una reelaboración
y contextualización de la tradición intelectual que le precedió.
Esta construcción epistemológica requiere de un acercamiento
reflexivo que revele a partir del análisis de los núcleos teóricos
de su pensamiento, el aporte de Hart a la producción de ideas y
prácticas políticas en Cuba.
8 Consultar, Destrade Duany, L.: Apuntes a la concepción materialista
de la historia desde la mirada de Armando Hart Dávalos, en Revista Santiago, No
158.
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�Yenisey López / En torno a la dimensión filosófica del pensamiento de Armando Hart

Aun cuando Armando Hart no elaboró un sistema
filosófico, sí se visualiza una dimensión filosófica expresada en un
análisis ontológico y gnoseológico. Deja establecida su posición
materialista ante la disyuntiva entre el ser y el pensar, lo material
y lo ideal, lo objetivo y lo subjetivo.
Aunque reconoce el condicionamiento objetivo de lo
subjetivo, resalta la importancia estratégica de la espiritualidad
en la evolución del hombre como individuo y como ser social
transformador. Como se constata cuando expresa: “No se trata
solo de lo físico, del ser, porque es también el pensar y la conciencia,
ese es el hombre que objetivamente existe” (Hart, 2005, p. 42).
Es decir, sin negar que lo primario es el ser, revitaliza el lugar
del pensar o la conciencia en la existencia del hombre como ser
social. Particularmente al evaluar el papel de los individuos en la
praxis revolucionaria contemporánea.
Al respecto en el Prólogo del libro, La obra del artista. Una
visión holística del universo, de Frei Betto, Hart escribió:
José Martí nos conduce al proceso de relación entre lo que se llamó objetivo y lo que se denominó subjetivo y ello es, precisamente, lo que nos puede orientar a la solución de los temas prácticos
más importantes de estos comienzos del siglo XXI. Se debe confirmar la importancia del llamado factor subjetivo en la historia y
es importante porque fue la cuestión teórica más olvidada por el
pensamiento materialista (Hart, 2009, pp. XV-XVIII).

En otra de sus obras expresa:

Al desdeñarse la importancia de los elementos subjetivos en los
procesos históricos se estaba reduciendo el papel de la práctica

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humana y social. Se le estaba dando a lo objetivo un valor simplemente abstracto o metafísico, porque propiamente la objetividad
se expresa también en nosotros mismos y se revela en nuestras
emociones, sentimientos, inteligencias y acciones. Ha de exaltarse lo más elevado del hombre: su vocación social y el amor donde
precisamente está el origen de la vida (Hart, 2005, p. 43).

En este sentido, aunque no se puede asegurar la existencia
de reflexiones puramente gnoseológicas en este intelectual, se
descubre una comprensión de la interrelación entre la realidad
objetiva y el hombre como sujeto activo del proceso de conocimiento
y transformación de la realidad social. En su concepción, el hombre
cumple con la misión de conocer e interpretar el conocimiento
adquirido en su relación con el mundo y el acumulado por la
tradición intelectual para volcar esa cultura en una práctica
transformadora con objetivos emancipatorios universales.
Hace referencia al papel de la subjetividad en el
conocimiento, comprende la articulación que se establece
entre la teoría y la práctica, sin absolutizaciones al respecto. Lo
cual fundamenta a partir de reconocer que “los fundamentos
materialistas de la espiritualidad se perciben en la propia
naturaleza del hombre” (Hart, 2005, p. 42). Por cuanto es Hart
partidario de la postura epistemológica de Marx y Engels, que
concibe al sujeto como productor y reproductor de su vida social
a partir de reconocer “la validez científica de la sensorialidad y de
la práctica humana que ella genera” (Hart, 2005, p. 42).
En este caso nos conduce a valorar la existencia en
su pensamiento de una interconexión entre lo pedagógico,
lo axiológico y lo político. En este sentido se coincide con la
investigadora Carreras Varona cuando asevera que para “Hart
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la educación es la fuerza y el instrumento que tiene el hombre
para cambiar su entorno, así como la cultura es el elemento
indispensable para la salvaguarda y continuidad de la obra
realizada” (Carreras, 2014, p. 125). Puesto que en su pensamiento
la educación tiene un extraordinario valor, vinculado no solo a la
instrucción del hombre, sino a la formación de valores morales
que provienen de la mejor tradición patriótica y pedagógica del
pueblo cubano con profundas raíces éticas. Así conjuga en su
comprensión epistemológica, las diversas esferas de la cultura,
la ciencia, la educación y la política, en una política culta.
Determinado por su identificación con la dimensión humanista
de las reflexiones martianas.
Este rasgo antes mencionado se complementa con otra
de las particularidades de su pensamiento, la relación entre
la ética, la cultura y la política, que a nuestro juicio constituye
el núcleo que transversaliza toda su producción teórica. Su
propuesta integradora pretende contextualizar la concepción de
la cultura de hacer política que nos legó José Martí. Si bien está
concepción, en su momento revolucionó la práctica política de
la historia cubana, cumplimentada por la Revolución ejecutada
por Fidel Castro; en estos tiempos el objetivo de la política culta
que denomina Armando Hart, posee nuevos derroteros. En su
obra Ética, Cultura y Política (2006), Hart hace referencia a esta
problemática cuando expresa:
El punto de partida de la cultura cubana está en la ética como
principio rector de la política y que nos conduce a destacar el
papel de la educación en el desarrollo y fortaleza de la civilización. Nuestra tradición cultural subraya, asimismo, la necesi-

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dad de hallar formas de acción y movilización social que resulten eficaces para la materialización de los objetivos propuestos.
Allí es donde se encuentra lo original en el aporte de la cultura
de Fidel (pp. 89-90).

Esta reflexión da cuenta de la necesidad que le imprime
a revitalizar, la originalidad y el mérito de estos maestros a
partir de una mirada en contexto. En aras de corregir los errores
cometidos en la historia para encuentran respuestas teóricas
y posicionamientos prácticos, ante el enfrentamiento a la
dominación hegemónica.
Lo auténtico de esta forma de hacer política está en
otorgarle al pueblo el valor primigenio que posee. Es importante
otorgarle las herramientas cognitivas, culturales, morales y
políticas necesarias para que defienda a partir de una aptitud
creadora y activa su libertad. Sin embargo, entender este reto
impone aceptar el papel que se le otorga a la educación en la
conformación de una política culta, acompañada del vínculo
entre la cultura y la economía, tal como lo afirmó Armando Hart.
La visión dialéctica con que reconoce en el pensamiento
cubano la interrelación entre ética, cultura y política, así como
la asunción por él de este legado, apunta al mérito mayor de su
pensamiento. Para Hart las exigencias ideológicas del siglo XXI
imponen, a la producción de ideas, tener en cuenta la relación
que se establece entre política, cultura, educación y practica
revolucionaria (Hart, 2006, p. 102). Apunta que la trascendencia
actual de esta relación reside en que no hay otra alternativa
para que sobreviva la humanidad y para alcanzar un desarrollo
sostenido y estable, que promover la cultura en toda su extensión
y profundidad. Posible solo si se reconoce la ética como eslabón
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primario y clave en la historia del hombre, del pasado y, sobre
todo, del futuro.
De esta manera se expresa su comprensión de la relación
entre ética, cultura y política, presente en su discurso y praxis
revolucionaria. Es que sitúa en su epistemología al hombre como
centro de atención hacia el cual está dirigido la mejor política.
Fundamentada en la tradición educacional y cultural de la nación
cubana.
Lo que reafirma la existencia de una visión integradora de
la política, en tanto posibilita el enfocar en su indisoluble unidad
y diferencia los aspectos axiológicos, prácticos, cognoscitivos,
éticos, educativos que conforman la realidad individual y social
del ser humano. Esta perspectiva de análisis permite comprender
la multiplicidad y complejidad de la realidad social. Así como
contribuye al reconocimiento de la identidad de los conocimientos
precedentes de la historia de las ideas en Cuba.
Conclusiones
Concluido este análisis se identifican como rasgo del pensamiento
del intelectual martiano: su condicionamiento socio histórico, el
electivismo como herramienta teórica y práctica, la universalidad
de sus ideas, su fundamento ético humanista, la dimensión
filosófica de su ideario expresada en un análisis ontológico y
gnoseológico, la interconexión entre lo pedagógico, lo axiológico
y lo político y la relación entre la ética, la cultura y la política
como núcleo que transversaliza toda su producción teórica. A
partir de lo cual enriquece el pensamiento cubano e incorpora
nuevos elementos a la tradición espiritual de la nación.
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Por tanto es necesario analizar la construcción del
pensamiento de Armando Hart Dávalos a partir de los elementos
que conforman su postura epistémica, lo que permite evaluar
sus aportes al constructo teórico nacional y considerarlo un
pensamiento crítico, vivo y creador comprometido con los
seres humanos y sus circunstancias sociales. La esencia de sus
reflexiones se encuentra alrededor de la triple relación que
establece entre la ética, la cultura y la política. Categorías que
denotan el análisis lógico y dialéctico indispensable para la
comprensión del pasado, el presente y el futuro de la nación
cubana partir de uno de sus protagonistas.
La ética, la cultura y la política guardan una relación
especial en el pensamiento de Armando Hart. No es una
construcción abstracta de ideas que emanan de su reflexión,
provienen de su carácter popular y de las relaciones existentes
en su realidad. En este sentido es un pensamiento de pueblo. Es
por eso que podría considerase como una notable peculiaridad
del hilo invisible que lo une a toda la tradición patriótica de la
Revolución cubana.

Referencias Bibliográfica
Barnet, M. (2017, febrero 17): Hart, un hombre bueno. Granma.
https: //www.granma.cu/opinión/2017-02-17/hart-unhombre-bueno-17-02-2017-00-02-56
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

Axel Honneth: amor, derecho y solidaridad
Axel Honneth: love, rights and solidarity
Federico Hans Hagelsieb1 Luis Alonso Hagelsieb Dórame2
Resumen: Se presenta un artículo sociológico sobre la perspectiva
del filósofo y sociólogo Axel Honneth, en relación con el concepto de
“persona”, la importancia de su pensamiento para la definición de un
concepto de dignidad humana, así como los valores del amor, el derecho
y la solidaridad. En el presente se busca exponer el de manera general
las ideas del autor en relación con los conceptos de dignidad humana,
enriquecido con autores contemporáneos, así como reflexiones de este.
De igual manera se exponen los términos de reconocimiento y de
reificación, estos son fundamentales para hacer un acercamiento a la
dignidad humana, ya que para comprender la valía personal se precisa
al otro, al identificarse como un ser de igual importancia y dignificación,
1 Doctorante en innovación educativa en la Universidad de Sonora,
México. Maestro en docencia de la educación media superior por la
Universidad Pedagógica Nacional, licenciado en psicología por la Universidad
de Sonora y licenciado en filosofía por el Instituto de Ciencias y Educación
Superior. fedehd_3@ Hotmail.com. ORCID: 0000-0002-8133-0903.
2 Doctor en derecho por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de
la Universidad Autónoma de Chiapas y especialista en derecho matrimonial
y procesal canónico por la Universidad de Navarra de España, maestro en
derecho procesal penal, acusatorio y oral por la Universidad de Sonora y
licenciado en derecho por la Universidad de Sonora. alonso_hd28@hotmail.
com. ORCID: 0000-0001-9382-9878.

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�Federico H. Hagelsieb y Luis A. Hagelsieb / Axel Honneth: amor, derecho y solidaridad

ya que con la cosificación se oscurece la visualización del ser personal,
en un primer momento del otro y así consecuentemente del propio,
siguiendo este mismo sentido la búsqueda de progreso moral en el
hombre viene a ser truncada por esta falta de reconocimiento del
otro, el presente artículo es producto de una reflexión de un tema tan
fundamental como lo es el de la dignidad humana y la concepción del
otro en la sociedad actual.
Palabras Clave: Reificación, reconocimiento, sociedad, dignidad
humana, progreso moral.
Abstract: A sociological article is presented on the perspective of the
philosopher and sociologist Axel Honneth, in relation to the concept of
“person”, the importance of his thought for the definition of a concept
of human dignity, as well as the values ​​of love, right and the Solidarity.
In the present, it seeks to expose the author’s ideas in a general way in
relation to the concepts of human dignity, enriched with contemporary
authors, as well as his reflections.
In the same way, the terms of recognition and reification are exposed,
these are fundamental to make an approach to human dignity, since to
understand the personal worth the other is needed, when identifying
himself as a being of equal importance and dignity, since with
reification the visualization of the personal being is obscured, at first
of the other and thus consequently of one’s own, following this same
sense the search for moral progress in man comes to be truncated by
this lack of recognition of the other, the present article It is the product
of a reflection on a subject as fundamental as that of human dignity and
the conception of the other in today’s society.
Keywords: Reification, recognition, society, human dignity, moral
progress.

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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-42

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

Introducción
El presente trabajo es de suma importancia para la época
contemporánea, ya que se vive en una época en el cual el hombre
se ve inmerso en el consumismo y apremiando el materialismo,
por lo que el progreso moral y la dignidad humana se encuentran
en un segundo término.
La postura del filósofo y sociólogo Axel Honnet propone
esta triada de amor, derecho y solidaridad, con el fin de brindar a la
persona un carácter de un reconocimiento, con esto faculta al otro
para identificar la dignidad de sus iguales, así como la propia, lo
cual permite considerar un progreso moral dentro de la sociedad
misma, ya que identificando al otro como un ser poseedor de
dignidad su actuar se verá modificado de una manera positiva.
Dado lo anterior, el presente artículo tiene la finalidad
de presentar al lector la postura de Axel Honnet, con respecto al
“amor, el derecho y la solidaridad” que a su vez se convertirán en
“autoconfianza, autorrespeto y autoestima” y como debido a ellos
se reconoce a la persona y se posibilita el progreso moral, dentro
de la sociedad.
Perspectiva de Honneth
En una conferencia impartida en 2009, Honneth afirma que desde
el marxismo en Europa y las teorías de J. Rawls en Estados Unidos,
se ve la necesidad de eliminar aquellas desigualdades sociales
o económicas que no fuera posible justificar con argumentos
razonables (Honneth, 2010). Sin embargo, él ve una deficiencia en
el sistema político de justicia europeo y norteamericano, ya que
no buscan eliminar la desigualdad, sino, por el contrario, buscan
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-42

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�Federico H. Hagelsieb y Luis A. Hagelsieb / Axel Honneth: amor, derecho y solidaridad

acabar con el estigma y el desprecio asociados a la desigualdad
en la cual la sociedad se encuentra inmersa. Y propone un nuevo
término a la luz del proceso de cambio introducido por Nancy
Fraser (2006), “recognition”, que describe como la función de
determinar las condiciones de una sociedad justa, reconociendo
su dignidad humana.
Honneth propone dos tesis para explicar el giro que se
ha dado en el pensamiento sobre los conceptos de dignidad o
reconocimiento. Por un lado, es posible entenderlo como resultado
del desencanto político, los programas sociales se reducen y las
perspectivas de igualdad social se debilitan. Por otro lado, tal
vez se deba no a un desencanto político, sino todo lo contrario,
a un aumento de la sensibilidad moral hacia los valores políticos
despreciados por la sociedad o la cultura como resultado de una
serie de nuevos movimientos sociales.
Su propuesta tiene que ver con la importancia que el
concepto de reconocimiento asume en el ámbito político-moral.
A lo largo de la historia, el tema ha tenido siempre una función
práctica; no obstante, en las últimas décadas han surgido una serie
de movimientos sociales que reclaman prestar mayor importancia
a la idea de reconocimiento; por ejemplo, los movimientos
feministas, solo por mencionar alguno. Se reconsidera como
ideal la opinión normativa de que los individuos o grupos en la
sociedad deben ser reconocidos o respetados por sus diferencias.
Reconocimiento y progreso moral
Honneth se basado en el pensamiento socio-filosófico de Hegel
(1973: 264) de la eticidad, el cual indica que este es el factor es
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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-42

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

parte del ser, el cual le brinda una conciencia del otro y propia, es
decir se genera una comunidad ética para fundamentar el tema del
reconocimiento; básicamente: la idea de que la autopercepción
depende de experiencias socialmente aceptadas. Honneth formula
una explicación adicional de la reciprocidad dinámica que debía
existir entre el progreso intersubjetivo de la autoconciencia y el
desarrollo moral de la sociedad; las respuestas que halló a estas
complejas cuestiones se encuentran en el núcleo de su modelo de
lucha por el reconocimiento.
En cuanto a la concepción de Axel Honneth (2010) expresa
la complejidad del reconocimiento con base al amor, el derecho
y la solidaridad, ya que dichos patrones se interrelacionan de
manera intersubjetiva, lo que genera una discusión interna de la
persona para identificar su dignidad y la de los otros; estos tres
patrones se interrelacionan en cuanto al reconocimiento y la
dignidad humana con el progreso moral.
Siguiendo este mismo tenor es menester hacer un
pequeño análisis del progreso, ya que el término por sí mismo se
ha interpretado de diversos modos durante el paso de la historia,
lo cual hace importante una breve aclaración sobre este término.
Por lo que en cuanto respecta a la palabra progreso, según
la Enciclopedia de Ciencias Sociales (1981) proviene del latín
“progressus” cual puede definirse como el avance de la sociedad
humana hacia una mejora en cuatro áreas, en la técnica, en la
científica, en el material y en la espiritual (moral). Durante la
época de la Ilustración, Voltaire (1750) tenía una idea de progreso
metafísica, en la cual la razón era la guía para la moral, ya que
en esta etapa de la historia el progreso se centraba en buscar la
felicidad y la plenitud humana. Condorcet (1980) participaba
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�Federico H. Hagelsieb y Luis A. Hagelsieb / Axel Honneth: amor, derecho y solidaridad

de la idea de la perfección humana, decía que la naturaleza del
hombre no tenía límites para perfeccionar sus facultades. En el
contexto posmoderno, Marramao (1989), afirma que el progreso
de la humanidad ha perdido su carga axiológica, así como Morin
(1999) señala con el evento sucedido en Hiroshima, a saber, la
bomba atómica, que el desarrollo industrial causa repercusiones,
no solo ambientales, sino también personales y culturales.
Por su parte Carl Marx en su obra El Capital (1979), se
cuestiona si los inventos mecánicos que se han fabricado facilitan
los esfuerzos del hombre, a lo que el mismo se responde que el
capitalismo no busca dicho objetivo, si bien es cierto, el progreso
tecnológico beneficia a ciertos trabajadores, sin embargo, es
importante señalar el objetivo que dichos inventos tienen, con
qué intención se han pensado, cuál es su propósito último, lo
cual implica una reflexión de tipo ético. Cabe aquí cuestionar si
el progreso científico tiene como fin el bien de la humanidad o
posee un sentido mercantilista.
Amor, el derecho y la solidaridad
Honneth esboza tres formas básicas de reconocimiento: el
amor, el derecho y la solidaridad. Para explicar primeramente
la concepción de reconocimiento en la moral social, se tiene
que realizar al menos un análisis fenomenológico de algunos
daños morales (Honneth, 2010: 23), como aquellas formas de
menosprecio que están presentes en casos de humillación física,
como son la tortura o violación, ya que privan al individuo de la
autonomía física en su relación consigo mismo se destruye con
ello una parte de su confianza básica en el mundo; el tipo de
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reconocimiento que corresponde a esta forma de menosprecio es
la de una inclinación emocional, amor, y que ayuda al individuo en
la formación de una confianza en sí mismo de carácter corporal:
la actitud positiva que este reconocimiento afectivo genera en la
persona es la autoconfianza (Honneth, 2010: 25).
La segunda forma de menosprecio la constituyen la
privación de los derechos y la exclusión social. En este caso, la
persona está tan humillada en su comunidad que no tiene que
asumir la responsabilidad moral de una persona jurídica de
pleno derecho , ésta forma de desprecio subsana una relación de
reconocimiento mutuo que, con los otros participantes, hace que
la persona se considere titular de los mismos derechos (Honneth,
2010: 26), generándose aquí una ampliación material y social del
derecho: “la actitud positiva que un individuo puede adoptar hacia
sí mismo, cuando experimenta el reconocimiento jurídico, es la
del autorrespeto elemental” (Honneth, 2010: 27).
Finalmente, el tercer tipo de menosprecio consiste en
la degradación del valor social de formas de autorrealización
(Honneth, 1997: 164). Esto se da cuando no existe una aprobación
solidaria y una apreciación de las capacidades y las formas de vida
desarrolladas individualmente, es decir, cuando falta solidaridad:
“la actitud positiva que le conviene a este tipo de reconocimiento
es la autoestima” (Honneth, 2010: 29).
Si la exigencia de amor a cada individuo ocupa en este
modelo el primero y más básico nivel, mucho más puede añadirse
respecto de la falta de realización de los dos niveles restantes, a
saber, el autorrespeto y la autoestima, ya que la aspiración a ser
sujeto de los mismos derechos y a tener el derecho a autorrealizarse
en una determinada forma de vida son todavía menos frecuentes
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-42

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�Federico H. Hagelsieb y Luis A. Hagelsieb / Axel Honneth: amor, derecho y solidaridad

en la sociedad mexicana. Como es evidente, en ambos casos lo
que falta es un reconocimiento a la igual dignidad que porta cada
persona en el concierto social.
La dignidad humana como exigencia de reconocimiento
Siguiendo el pensamiento del filósofo-sociólogo Axel Honneth
(2007):
En la conducta social del hombre existe una primacía al mismo
tiempo genética y categorial del reconocimiento frente al conocimiento, de la implicación frente a la aprehensión neutral de otras
personas: sin esta forma de reconocimiento previo, los lactantes
no estarían en condiciones de adoptar las perspectivas de sus
personas de referencia, y los adultos no podrían entender las manifestaciones lingüísticas de sus interlocutores. (p. 30)

Esto quiere decir que en el hombre hay una conducta de
un pre-reconocimiento de las personas, de sus necesidades de su
dignidad, todo esto incluso sin mantener una relación; además,
este pre-reconocimiento nos hace a su vez relacionarnos y ver
a las demás personas como iguales, se puede afirmar que ese
pre-reconocimiento se encuentra intrínsecamente asociado a la
esencia humana misma.
Honneth hace hincapié en que la actualidad se ha olvidado
de esta primacía del reconocimiento y se plantea cómo es posible
volver a formular el concepto de “reificación” de Lukács (1968),
quien lo define como:
Una clase de hábito de pensamiento, de perspectiva habitual
petrificada, en virtud de cuya adopción los hombres pierden su
capacidad de implicarse con interés en las personas y en los su-

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cesos; y en consonancia con esta pérdida –creía él– los sujetos
se transforman en observadores puramente pasivos a quienes
no sólo su entorno social y físico, sino también su vida interior,
les debe parecer como un conjunto de entidades cósicas” (Honneth, 2007, p. 46).

Este olvido obstaculiza la relación activa entre las personas,
convirtiéndolas en espectadores ante las injusticias, las desigualdades
y acciones que atentan contra la dignidad humana, el tomar el
rol de observador ante las demás personas implica un desinterés
evidente, el siguiente apartado aborda específicamente el termino
de reificación, lo cual es de suma importancia para comprender este
reconocimiento del otro a través de la dignidad humana.
Reificación
Es pertinente comenzar con el antecesor de esta concepción,
Karl Marx (1979) el cual inspira la reificación con la siguiente
frase: “no como relaciones directamente sociales de las personas
en sus trabajos sino como relaciones materiales entre personas
y relaciones sociales entre cosas” (p. 38), en la cual se puede ver
claramente el carácter mercantilista que le atañe al trabajador,
enuncia esa pérdida del reconocimiento y comienzo de la
cosificación, tal es el caso que en la industria se pierde ese sentido
personal de ver al otro en su naturaleza humana.
La omisión de esta actitud original en el hombre produce
una conducta “reificada”; por este camino, Lukács (1968) debe
explicar el proceso de tal pérdida mediante las circunstancias
sociales mismas, es decir, mediante una red de prácticas y
de instituciones sociales, en las que, por su parte, deberían
manifestarse aquellas actitudes de reconocimiento (Honneth,
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�Federico H. Hagelsieb y Luis A. Hagelsieb / Axel Honneth: amor, derecho y solidaridad

2007). En este sentido, las instituciones sociales, de salud,
políticas, servicio social y atención al público deben favorecer
el reconocimiento de cada persona, esto en el sentido de que
el hombre no se encuentre reificando cada día más desde las
instancias públicas o privadas en las cuales se encuentra inmerso.
Aunado a esto, “Lukács (1968) considera que toda
innovación social que haga necesaria una neutralización de nuestro
reconocimiento previo y, por consiguiente, lo institucionalice de
manera permanente, es necesariamente un caso de reificación” (p.
110). Para evitar estos errores, propone que es necesario decidir
“con la ayuda de criterios externos en qué esferas sociales son
necesarias funcionalmente ya la postura de reconocimiento, ya la
actitud objetivadora” (Honneth 2007).
Este proceso de “reificación” empieza donde se abandona
la actitud de reconocimiento; por reificación, “nos referimos al
proceso por el cual en nuestro saber acerca de otras personas y
en el conocimiento de las mismas se pierde la conciencia de en
qué medida ambos se deben a la implicación y el reconocimiento
previos” (Honneth, 2007, p. 93). Por consiguiente,
instrumentalizamos a las personas olvidándonos que son igual de
importantes que nosotros e incluso muchos de los casos nuestra
conciencia pierde este reconocimiento.
Ahora bien, hay dos tipos de procesos de reificación,
“uno es el caso en el que la ejecución de una praxis perseguimos
tan enérgica y unilateralmente un solo propósito asociado con
ella que perdemos la atención para todos los otros motivos,
quizá más originales” (Honneth, 2007, p. 94), en este caso, en
la praxis instrumentalizamos a la persona para nuestros fines
olvidándonos de sus notas esenciales: que es digno, racional,
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

libre. El segundo caso es cuando “una serie de esquemas de
pensamiento que influyen en nuestra praxis llevándonos a
realizar una interpretación selectiva de los hechos sociales
pueden concretamente reducir en gran medida la atención hacia
los datos significativos de una situación” (Honneth, 2007).
Después de este olvido del reconocimiento de las personas,
Honneth ha constituido una nueva definición del concepto de
“reificación” que reza así: “en la medida en que nuestra ejecución
del conocimiento perdamos la capacidad de sentir que éste se debe
a la adopción de una postura de reconocimiento, desarrollaremos
la tendencia a percibir a los demás hombres simplemente como
objetos insensibles” (Honneth, 2007, p. 93). En este sentido, la
pérdida del reconocimiento deriva por el aumento de la ejecución
del conocimiento, siguiendo esta misma idea, el autor habla sobre
la perdida de la capacidad de sentir, en este punto cabe aclarar
que la capacidad ahí está, se encuentra en el mismo sentido, sin
embargo, la capacidad de utilizar esa capacidad para reconocer al
otro y no cometer atrocidades es lo que se va perdiendo.
Conclusiones
Parece pues, concluye Honneth, que, con estos tres modelos de
reconocimiento, el amor, el respeto y la solidaridad, se construyen
términos formales de interacción en los que las personas pueden
ver garantizada su dignidad o su integridad. “En conjunto, las
esferas de reconocimiento que se van generando de esta manera
producen la red de premisas normativas en la que una sociedad
moderna y liberal debe basarse a fin de producir ciudadanos
libres y comprometidos”. (Honneth, 2010: 22), el hecho de
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-42

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�Federico H. Hagelsieb y Luis A. Hagelsieb / Axel Honneth: amor, derecho y solidaridad

producir ciudadanos libres y comprometidos, en el fondo se
pudieran referenciar a la dignidad de la persona y cómo es posible
que en la propia libertad es donde se encuentre la capacidad de
reconocer al otro con base a su dignidad, ya que se necesita de ese
compromiso al reconocer al otro.
El amor, el derecho y la solidaridad generan, respectivamente,
autoconfianza, autorrespeto y autoestima. Puede observarse que estas
exigencias se originan justamente de la común esencia que le
corresponde a cada individuo humano, misma que lo convierte
en sujeto merecedor de amor, de respeto y de solidaridad.
Naturalmente, nadie podría aspirar a reclamar para sí estas
actitudes frente a la comunidad, ya que participan del mismo
talante ontológico, esto es, que son sujetos acreedores a la misma
dignidad.
Siguiendo esta perspectiva de Honneth, cabe la posibilidad
de analizar de forma posterior estas cuestiones desde el escenario
político mexicano, considerando los fenómenos propios del país, tales
como la dinámica social, política y cultural, ya que el autor expone de
manera general los términos de amor, derecho y solidaridad.

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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

Las tesis doctorales y los transmétodos
Doctoral thesis and transmethods
Rosselys Rodríguez de Hernández1
Resumen: El presente artículo tuvo como finalidad investigar el nivel
de avance sobre el uso de los transmétodos en las tesis doctorales
publicadas en español durante los años (2015-2020). Se utilizó
una metodología de tipo documental, que incluyó la selección y
sistematización de la bibliografía relacionada con los puntos de interés.
Entre los hallazgos se precisaron, primero, el académico motivado a
realizar un doctorado debe conocer su significado y las implicaciones
del proceso de formación; segundo, el desarrollo de un trabajo doctoral
en el marco de una sociedad inestable debe plantearse desde una
metodología que se acople a su complejidad como medio para develar
la realidad a través de un proceso interdisciplinar y dialógico; y,
tercero, las investigaciones confeccionadas desde la transcomplejidad
deben tener un alto nivel académico, pues en ellas se demuestra la
capacidad de diseñar una estructura metodológica novedosa y el uso de
multimétodos para alcanzar una construcción teórica.
Palabras
clave:
doctorado;
transcomplejidad; transmétodos.

investigación;

metodología;

Abstract: The present article aimed to investigate the level of progress
on the use of transmethods in doctoral theses published in Spanish
1 Universidad de Carabobo de la República Bolivariana de Venezuela
estado de Carabobo. Correo electrónico: rosselysr2@gmail.com https://orcid.
org/0000-0003-4494-5674

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�Rosselys Rodríguez / Las tesis doctorales y los transmétodos

during the years (2015-2020). A documentary-type methodology
was used, which included the selection and systematization of the
bibliography related to the points of interest. Among the findings
were specified, first, the academic motivated to pursue a doctoral
degree should know its meaning and the implications of the training
process; second, the development of a doctoral work in the framework
of an unstable society should be raised from a methodology that fits its
complexity as a means to unveil reality through an interdisciplinary
and dialogic process; and, third, research based on transcomplexity
must have a high academic level, since it demonstrates the ability to
design a novel methodological structure and the use of multi-methods
to achieve a theoretical construction.
Keywords: doctorate, research, methodology, transcomplexity,
transmethods.

98

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-45

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

Introducción
La sociedad actual cada día es más inestable e incomprensible, el
escenario pandémico aceleró el uso de la tecnología y la convirtió
en uno de los principales medios para desarrollar la mayoría de las
actividades cotidianas de los sujetos, este entorno es descrito por
Bauman (2008) como líquido, por la fragilidad de las estructuras
sociales y la presencia de la comunicación como eje central de los
procesos; rasgos que indiscutiblemente afecta la generación de
conocimiento, incluyendo el nivel doctoral.
En este contexto social incierto, los programas doctorales
tienen suma importancia, dado que de ellos germinan las
respuestas epistémicas a los conflictos sociales, es decir, en estos
programas se profundiza sobre los problemas y plantean posibles
opciones para su solución en el marco de la sostenibilidad y la
sustentabilidad, contribuyendo así, a crear entornos preparados
para responder a las exigencias externas. Según Jacomé (2016):
Estudiar un doctorado es un camino que desarrolla habilidades profesionales, académicas y humanas, nos permite forjar
nuestro carácter, fortalecer nuestra voluntad y constancia, y
transformar nuestra visión de la sociedad asumiendo la responsabilidad de plantear soluciones a los problemas de nuestra comunidad, desde cada uno de nuestros campos de acción. (p. 1).

Como puede apreciarse, la relevancia de los estudios de
quinto nivel y la urgencia de incrementar la producción científica es
un asunto de interés para las universidades; según lo expresado por
Aguirre, Castrillón y Arago-Alzate (2019) América Latina busca
ser referente en alta calidad en cuanto a producción académica.
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-45

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�Rosselys Rodríguez / Las tesis doctorales y los transmétodos

Para lograr lo antes indicado las universidades deben
adoptar nuevas orientaciones investigativas amoldadas
al arquetipo de sociedad vigente, siendo de interés, la
transcomplejidad una episteme que fusiona la complejidad y
la transdisciplinariedad para el estudio de los fenómenos. No
obstante, a pesar de lo acertada que es esta visión transcompleja
para la comprensión de este mundo inestable, de acuerdo a
un estudio realizado por Alfonzo y Villegas (2017) sobre los
trabajos de posgrado “la investigación sigue siendo tradicional,
disciplinaria y reduccionista” (p. 8).
Con base en lo mencionado previamente, la intención
de este artículo es investigar el nivel de avance sobre el uso de
los transmétodos en la producción de tesis doctorales durante
el periodo (2015-2020). Adicionalmente cabe mencionar que
la sección de resultados será estructurada considerando los
siguientes puntos: las tesis doctorales y su taxonomía operacional;
la investigación transcompleja y los transmétodos; y, los trabajos
doctorales generados desde la transcomplejidad.
Métodos
La metódica fue de tipo documental, según Coral (2016) esta
metodología se asocia a “un análisis de documentos acerca de un
tema que se está rastreando. Presenta la información publicada sobre
un tema y plantea una organización de ese material de acuerdo con
un punto de vista” (p. 1). Por consiguiente, se trata de la selección
y de la sistematización de la bibliografía de interés para su estudio.
Siguiendo este orden de ideas, la construcción del discurso
relacionado con los dos primeros tópicos de este artículo, comenzó
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con la búsqueda en las bases de datos científicas (Dialnet, Redalyc,
Google académico y Scielo) de las investigaciones afines a: primero;
la producción doctoral, su definición y sus características; y
segundo; los métodos de la investigación transcompleja. En esta
etapa se incorporó el Atlas ti como herramienta cualitativa para la
selección organizada de citas, las cuales se fueron incorporando en
el proceso de argumentación científica.
Posteriormente, para la determinación del avance en las
tesis doctorales desde los transmétodos, se rastrearon en las
bases de datos antes mencionadas los trabajos doctorales que
cumplieran los siguientes criterios: (1) estar publicados en español
durante el periodo 2015-2020; (2) poseer una construcción
metodológica edificada sobre la transcomplejidad y; (3) abordar
los fenómenos desde la transdisciplinariedad y los fundamentos
de la complejidad, es decir, desde la multirreferencialidad y la
multidimensionalidad. Así mismo, entre las palabras claves
utilizadas para el arqueo de fuentes, se incluyeron: trabajo
doctoral, tesis doctoral, investigación doctoral, trabajo de
doctorado, transcomplejidad, transcomplejo, transcompleja y
transmétodos.
Ya seleccionadas las tesis doctorales, se utilizó la
metodología prisma 2020 para la realización de una revisión
sistematizada. Dicho proceso consistió en examinar los
documentos con base a los siguientes ítems: el título, el resumen
estructurado, la justificación, los objetivos, los criterios de
elegibilidad, la fuente de información, la estrategia de búsqueda,
los procesos de extracción de datos, la lista de datos, la evaluación
del riesgo de sesgo de los estudios individuales, las medidas
del efecto, los métodos de síntesis, la evaluación del sesgo en
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-45

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�Rosselys Rodríguez / Las tesis doctorales y los transmétodos

la publicación, la evaluación de la certeza de la evidencia, la
selección de los estudios, las características de los estudios, el
resultado de los estudios individuales, el resultado de la síntesis,
el sesgo en la publicación, la certeza de la evidencia, la discusión,
el registro y el protocolo, si el trabajo tiene financiamiento, si hay
conflicto de intereses y si hay disponibilidad de datos, códigos y
otros materiales (Bravo, 2021).
Resultado
Dando continuidad al proceso, se procedió a confeccionar la
narrativa de la sección de resultados siguiendo la secuencia
establecida en la introducción. En ese sentido para conocer el nivel
de avance sobre el uso de los transmétodos en la producción de tesis
doctorales durante periodo (2015-2020), fue necesario explicar los
términos afines a las tesis doctorales y su taxonomía operacional, es decir,
qué es un doctor, qué es una tesis o trabajo doctoral y cuál es la
taxonomía operacional de este tipo de trabajos.
Con relación a la definición de Doctor (PhD) o Doctor en
filosofía, este es considerado un investigador de alto nivel en un
área científica específica, se orienta a producir conocimiento y
a ser un gestor de transformación social. Hasta este momento
un doctorado es el más alto nivel académico que otorga una
Universidad en un área de conocimiento, para obtener dicho
grado el doctorante debe presentar y aprobar una tesis doctoral;
durante este periodo de formación la persona en cuestión debe
haber demostrado la adquisición de técnicas y aptitudes para
llevar a cabo un proceso de investigación científica, generar
producción intelectual y por consiguiente realizar aportes a
la comunidad científica. Para afianzar lo antes explicado, a
102

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-45

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

continuación, se presentan en la tabla 1, diversas definiciones de
doctor (PhD) generadas por varias instituciones:
Tabla 1.
Definiciones de doctor (PhD) desde diversas posturas.
Autor

Definición

The Council of Graduate Schools: The doctor’s
degree in professional fields. Washington
(1971).

El doctor en filosofía (PhD) debe ser dado
en reconocimiento de la preparación para
la investigación en un campo particular de
aprendizaje, sea pura o aplicada. Un estudiante puede completar apropiadamente el
grado doctoral profesional, tal como el M.D.,
y tomar el grado de investigación o Ph.D., o
viceversa.

The Council of Graduate Schools: The Doctor
of Philosophy Degree
(1990). USA.

El Grado de doctor en filosofía es el mayor
grado académico concedido por una Universidad Norteamericana. [...] El programa
de doctorado en filosofía está diseñado para
preparar al estudiante para hacerse un erudito, es decir descubrir, integrar, y aplicar el
conocimiento, así como comunicar y diseminarlo.

Universidad Iberoamericana: Catálogo General
de Postgrado. México
(1993).

Los doctorados están orientados hacia la formación de personas capaces de desarrollar
investigación original, administrar programas
de investigación e impartir docencia especializada del más alto nivel.

República de Colombia:
Ley de Educación Superior. Bogotá (8 de febrero de 1994).

Los programas de doctorado se concentran
en la formación de investigadores a nivel
avanzado tomando como base la disposición,
capacidad y conocimientos adquiridos por la
persona en los niveles anteriores de formación. El doctorado debe culminar con una
tesis.

Fuente: elaboración propia a partir de Vara (2010.)
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-45

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�Rosselys Rodríguez / Las tesis doctorales y los transmétodos

En cuanto al trabajo doctoral es definido por Vara (2010:50)
como aquel requisito “exigido para la obtención del grado de
doctor (…) caracterizada por la exigencia de originalidad, grado
de profundidad de las cuestiones teóricas tratadas, cientificidad
y por el hecho de ser un trabajo escrito que revela legítima
investigación científica”.
Se puede afirmar entonces, que la tesis doctoral debe tener
una reflexión profunda de la problemática o asunto de interés,
además dicha introspección (orientada a generar conocimiento de
utilidad social) se construye con base en un proceso metodológico
que demuestre rigurosidad científica. Se trata de discurrir sobre
el fenómeno desde la filosofía, la teleología, la axiología y los
paradigmas de investigación.
Vale destacar que, el proceso de investigación a nivel
doctoral comienza con una idea y termina en generación de
nuevas ideas. Se asocia a la confrontación con lo real, con los
hechos; ya que los hechos o fenómenos por sí solo no dicen
nada. La ciencia no se queda en los hechos, estos solos y aislados
no tienen significación científica. Entonces, la generación de
conocimiento desde esta perspectiva es profunda y rigurosa, tiene
que ver con la verificación mediante una metodología definida por
el investigador, la cual es entendida como un proceso complejo,
recursivo, que parte de la teoría existente, desciende a la realidad
empírica y produce nueva teoría.
Estos trabajos doctorales tienen rasgos específicos, entre
ellos destacan:
•

104

“Son inéditos y creativos cuyo fin es generar un aporte
significativo al conocimiento” (Mogollón, 2015:141)
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-45

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•

•

•

•

Debe demostrar la creatividad del investigador, dado que,
el trabajo final deja en evidencia la habilidad del doctorante de apropiarse de los elementos de la ciencia, contribuyendo a su vez con su progreso; situación que se logra mediante la aplicación de las metodologías científicas
para buscar explicaciones y hallar soluciones a las situaciones o problemáticas estudiadas.
Poseen una postura epistemológica sobre la cual se diseñan las bases de la producción doctoral, dado que, es allí
donde el doctorante edifica los elementos científicos de
su labor investigativa, y selecciona pertinentemente: las
corrientes filosóficas, las teorías y el paradigma; elementos bases para la construcción de su aporte cognitivo.
El trabajo final de un doctorado debe ser resultado de la
labor del investigador, logrando una argumentación clara
sobre el tema o los temas desarrollados.
En la redacción científica del trabajo doctoral se debe evitar la improvisación y la manifestación de ideas sin la debida argumentación o evidencia científica que las avalen.

Como puede observarse, la tesis doctoral debe ser original,
creativa, lógica y a la vez rigurosa, tiene que incluir mínimo
algunas dimensiones del conocimiento, entre ellas: la filosófica,
la teórica, la paradigmática y la metodológica. Aunado a lo
anterior, para desarrollar este tipo de trabajos es necesario que
el candidato a doctor posea ciertas habilidades: entrenamiento
en investigación, dominio del conocimiento científico del área
estudiada, capacidad de redacción, el uso de herramientas o
softwares de investigación, entre algunos otros factores.
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-45

105

�Rosselys Rodríguez / Las tesis doctorales y los transmétodos

En ese mismo sentido, estos trabajos doctorales poseen
una taxonomía operacional, desde la postura de López (2015).
Este autor explica que las investigaciones en el contexto de un
doctorado se pueden desarrollar desde tres niveles: el hipotético,
el teorético y el filosófico, véase tabla número 2, donde se
profundizan estos puntos.
Tabla 2.
Taxonomía operacional de los trabajos doctorales
Niveles

Saberes

Campo en
el que se
investiga

Objeto de estudio

Nivel
doctoral 3

Filosófico,
Ontológico
El ser y la existencia
metadiscursivo,
su propósito es
La verdad y la
la generación de Epistemológico
interpretación,
su
sentido
soporte ontológico

Nivel
doctoral 2

Teorético. su
propósito es
descriptivo,
explicativo,
comprensivo y
predictivo

Nivel
doctoral 1

Hipotético. su
propósito es
conjetural

Las teorías

La consistencia
lógica de sus
principios,
conceptos e
hipótesis. Además
de su soporte
filosófico

Los modelos

Viabilidad, soporte
teórico y filosófico

Las hipótesis

Pertinencia de las
hipótesis, soporte
teórico y filosófico

Fuente: elaboración propia a partir de López (2015).

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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

Al observar la tabla 2, se percibe que los trabajos doctorales
se pueden clasificar en tres distintas categorías, determinadas en
función al nivel de exigencia en cuanto a la generación del tipo
de conocimiento, el cual tiene que ser inédito y de un alto nivel
académico, es decir, el trabajo debe realizar un aporte innovador
que brinde soluciones a situaciones o problemáticas existentes.
Es por ello que Nohelia Alfonzo (2015) citada por Alfonzo y
Villegas (2017) manifestó que:
La importancia de que la investigación doctoral sea realizada
desde un pensamiento que emplee como episteme el enfoque
integrador transcomplejo, ya que las tesis doctorales deben
caracterizarse por su originalidad, es decir, deben proponer
aspectos no abordados antes por ningún otro investigador, lo
cual garantiza la transcomplejidad por cuanto plantea una mirada desde múltiples disciplinas y actores, más abarcadora y
profunda (p. 8-9).

Retomando la idea anterior y dada la complejidad de
la sociedad en que se vive actualmente, se hace imprescindible
dirigir los esfuerzos del investigador a conocer y manejar el
enfoque integrador transcomplejo, ya que el mismo facilitará el
abordaje de los trabajos doctorales en cualquiera de sus niveles,
mediante la incorporación de los multimétodos y el acople de la
transdisciplinariedad; por consiguiente ayudará a lograr en el
nivel 1 (la validación de hipótesis y la estructuración de su soporte
filosófico y teórico), en el nivel 2 (la generación de teorías o el
desarrollo de modelos, ambos edificados sobre soportes teóricos
y filosóficos) y en el nivel 3 (estudiar el ser y la existencia o la
verdad y su interpretación desde una postura ontológica).
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�Rosselys Rodríguez / Las tesis doctorales y los transmétodos

Siguiendo la dirección trazada, se llegó al segundo
tópico la investigación transcompleja y los transmétodos, en lo tocante
a esto se dilucidó que, el planteamiento teórico y científico de
la transcomplejidad vino al rescate de la producción doctoral,
y se convirtió con su enfoque integrador transcomplejo en una
alternativa para alcanzar los criterios asociados a la calidad
científica en un escenario inestable y cambiante.
Es importante aclarar que los modelos sociales
evolucionan y con ellos todos sus procesos, la investigación no
es la excepción, por ende, la esencia y las acciones vinculadas a la
tarea del investigador deben trascender la rigidez metodológica
y el reduccionismo para generar un conocimiento científico,
considerando tanto los principios de la complejidad como la
transdisciplinariedad en el marco de una sociedad que también
es transcompleja.
En lo concerniente a los principios de la complejidad Morin
(1994) destaca: el dialógico, responsable de crear una unidad
compleja entre dos lógicas similares o contrarias. El recursivo,
garante de que los sistemas produzcan siempre nuevos efectos a
partir de las acciones realizadas. Y el principio hologramático, el
cual ayuda a comprender que las partes de un sistema están en el
todo y el todo está en cada una de sus partes.
Por su lado, Wilinski, Méndez y Martínez (2013) explican
que:
•

108

El principio dialógico conserva la dualidad en la unidad,
añade las palabras complementariedad y antagonismo al
estudio de las situaciones.
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

•

El principio de recursividad se asocia a la autorreferencialidad y la autopoiesis, es decir, a la propiedad de reproducción y mantenimiento de un sistema.

•

El principio hologramático; supera el reduccionismo, y
muestra los fenómenos como un todo relacionado con sus
partes, presenta una alternativa holística de estudio con
ayuda de dos o más disciplinas.

Estas mismas investigadoras expresaron que la forma de
concebir la realidad desde la complejidad, se compone por un
razonamiento capaz de dialogar y encontrar puntos medios con lo
real; que además rinde cuenta por los acoplamientos de pensamientos
fracturados; es decir, se trata de forjar un pensamiento que imagine
y alcance el conocimiento desde disímiles dimensiones, esto tiene
que ver con la forma de abordar los estudios: desde el contexto
actual, desde los antecedentes o elementos históricos relacionados
al tema en cuestión y desde la concepción de un futuro que incluya
la posibilidad de cambios en su esencia.
En otra dirección, cuando se hace referencia a la sociedad
transcompleja es ese modelo social voraginoso integrado por
elementos físicos y virtuales; implica la apertura de nuevos
escenarios ante los cambios intempestivos en los procesos
cotidianos de los sujetos, los cuales dejan rastros digitales
asociados al comportamiento social y, por consiguiente,
representan una cantidad ilimitada de información generada
continuamente en tiempo real, según Zaá (2020):
En un contexto de pensamiento transcomplejo, sistema y
entorno fluyen acoplándose recíprocamente. Los sistemas
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-45

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�Rosselys Rodríguez / Las tesis doctorales y los transmétodos

físicos reales sólo se mantienen viables si importan energía desde su entorno próximo y exportan entropía hacia él.
Las interrelaciones entre los elementos de un nivel originan
nuevos tipos de elementos en otro nivel, pero cada nuevo
estado es sólo una transición. Cuantos más estados tenga el
sistema, mayor será su “variedad”, su capacidad de respuesta
ante las perturbaciones, de supervivencia y su complejidad
(p. 2).

Se puede aseverar que, las permanentes alteraciones,
la inestabilidad de las estructuras de esta sociedad caótica y la
necesidad de dar respuesta a las problemáticas existentes en el
corto plazo, trajeron consigo el surgimiento de una novedosa
vía denominada investigación transcompleja, con relación a ella,
Murillo (2020) elucida que:
Es asumida como una nueva cosmovisión investigativa complementaria que permite la producción de conocimiento complejo.
Es entonces, integración de saberes, favorece el acercamiento
entre las culturas, la comunicación entre el conocimiento científico y la reflexión filosófica; reconoce la existencia de múltiples niveles de la realidad, la incertidumbre, lo imaginario, se
corresponde con la afectividad y creatividad; la experiencia y la
creación artística (p. 13).

Siguiendo este orden de ideas, de acuerdo a lo expresado
por Zaá (2017) la esencia de la investigación científica son los
transmétodos una concepción que representa un rebasamiento
de los paradigmas tradicionales, implica reflexionar
permanentemente sobre la situación de las ciencias desde la
multirreferencialidad y la multidimensionalidad. Este enfoque
integrador transcomplejo se define como un transmétodo:
multivariado, creativo y complementario, es decir, que puede
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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-45

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

mezclar lo cualitativo, lo cuantitativo y lo dialectico para generar
conocimiento. Sobre esto Schavino y Villegas (2010) añaden que
esta idea investigativa asume los métodos existentes, los integra
y evolucionan a una transmetodología, “donde la reflexión
profunda y permanente sea el eje articulador en un itinerario
singular y a la vez compartido” (p. 1).
Vale resaltar que acá no se maneja una metodología única
de trabajo, el investigador tiene la libertad de diseñar un proceso
adaptado la situación estudiada. Sin embargo, es imperativo
que domine a profundidad los métodos y los procedimientos
de investigación, así como los instrumentos de recolección de
datos, las herramientas o formas de análisis y el diseño de la etapa
integrativa o de triangulación. Ya que el dominio de los elementos
antes indicados más la información recolectada durante el estado
del arte le permitirá al investigador estructurar un diseño asertivo
para llevar a feliz término su trabajo doctoral con los criterios de
calidad requeridos.
Es importante comprender que, a pesar de no existir un
modelo único para la aplicación de los transmétodos, en el diseño
metodológico se deben complementar las ciencias del espíritu, las
ciencias blandas y las ciencias duras, cada una con sus métodos;
esto con la finalidad de garantizar la profundidad, la amplitud y
la comprensión de la situación estudiada, mediante un proceso
de reflexión sinérgica y de diálogo con los autores. Tal como se
muestra en la imagen 1.
Ya esclarecidos los puntos de interés afines con la
investigación transcompleja y los transmétodos, se llegó a la
tercera etapa de este artículo, vinculada al nivel de avance del
uso de los transmétodos en la producción de las tesis doctorales,
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-45

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�Rosselys Rodríguez / Las tesis doctorales y los transmétodos

para lo cual se recopilaron los trabajos doctorales generados
desde la transcomplejidad según los criterios de selección, ya
especificados el apartado metodológico.
Imagen 1.
Dinámica de la mirada transcompleja.

Fuente: elaboración propia a partir de Villegas (2020).

Cabe destacar que, durante el arqueo de las bases de datos
se hallaron nueve trabajos doctorales realizados con ayuda de los
transmétodos, la totalidad de ellos asociados a un nivel doctoral 2
(teorético) según la taxonomía operacional planteada por López
(2015). De ellos se seleccionaron las versiones completas, que
brindaran la suficiente información para realizar las revisiones
sistematizadas; las cuales se presentan seguidamente, en
tablas ordenadas cronológicamente, elaboradas de acuerdo a la
metodología prisma 2020 (véase tablas de la 3 a la 8).
112

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-45

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

Tabla 3.
Revisión sistematizada de la tesis doctoral 1 de Mendoza (2015).
Ítems
Institución,
Programa y país
1.
Título
3. Justificación

4. Objetivo

5.Métodos
(criterios de
elegibilidad)
6. Métodos
(fuentes de
información)
7. Métodos
(estrategias de
búsqueda)

Desarrollo
Universidad Fermín Toro, doctorado en ciencias de la educación, Venezuela.
Pensamiento axiológico del líder educativo en
la redefinición transdisciplinar de los valores
sociales.
Los valores sociales se deben llevar con responsabilidad en las organizaciones educativas. Es relevante que la formación en valores
tenga los efectos deseados en la educación del
carácter moral de cada individuo social. Por
ello, se debe propiciar una reforma educativa
desde cambios de paradigmas con la construcción teóricas de nuevos puntos de vista
que afiancen los valores propios de las relaciones entre los individuos.
Generar las aproximaciones teóricas relacionadas con la transcendencia del pensamiento
axiológico del líder educativo en la redefinición de valores sociales.
En este caso se seleccionaron escritos asociados al objeto de estudio.
En esta investigación se consideraron las
fuentes impresas en cualquier presentación
que expresaron lo relacionado con las categorías y subcategorías de las temáticas que se
trataron.
La observación documental, resumen analítico y análisis crítico.

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-45

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�Rosselys Rodríguez / Las tesis doctorales y los transmétodos

8. Métodos
(procesos de
selección de los
estudios)

La investigadora seleccionó los estudios asociados a las distintas categorías que integran
el fenómeno, no obstante, carece de delimitación temporal.

9. Métodos
(proceso de
extracción de
datos)

Se aplicó el enfoque para el análisis sistémico
de diversos textos, el cual se apoyó en el estudio de contenidos con base al método hermenéutico y dialéctico.

11. Evaluación del
riesgo de sesgo2
de los estudios
individuales

El riesgo de sesgo observado se centra en
la falta de métodos adicionales que proporcionen otras dimensiones para analizar el
fenómeno. Únicamente se están utilizando
métodos cualitativos de corte dialéctico-comprensivo. Esto evita que el fenómeno fuera
estudiado desde distintas dimensiones y referencias, por ende, no se aproxima a una realidad pluridimensional.

12. Métodos
(medidas del
efecto)

No aplican en este caso las medidas de efecto,
el trabajo es netamente cualitativo, se apoyó
en una investigación teórica enfatizada en el
diseño bibliográfico con una dimensión hermenéutica y dialéctica.
Se recurrió a la categorización, al análisis de
contenidos y la triangulación; en este caso se
triangularon distintos discursos en torno a
cada variable, generando un proceso de descomposición, análisis y reconceptualización
(síntesis base para la teorización) mediante
una matriz de doble entrada.

13. Métodos de
síntesis

2 Se considera la existencia de sesgos cuando la tesis doctoral evaluada
no cumple con el estudio del fenómeno desde distintas dimensiones, es decir,
desde las ciencias del espíritu, las ciencias duras y las ciencias blandas y la
consecuente aplicación de sus métodos desde una visión complementaria,
creativa e integral.

114

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-45

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

14. Evaluación
del sesgo de la
publicación

De acuerdo a la investigadora las categorías
de los fenómenos revisados son poco tratadas desde la postmodernidad, la complejidad
y la transdisciplinariedad, esto afectó el nivel
de profundidad en el proceso de diálogo y
comparación y, por consiguiente, redujo lo
reajustes teóricos con base al análisis crítico
de la temática.

15. Evaluación
No se puede hablar en este caso de una cerde la certeza de la teza de la evidencia en términos de aproximaevidencia
ción a la realidad, a causa del sesgo existente
explicado por la investigadora (ver punto 14).
16. Resultados
(selección de
estudios)

No se evidencia un resultado en lo concerniente a la selección de estudios, dicha elección está implícita en las tablas de análisis.

17.Resultados
(características de
estudio)

Se insertó en el paradigma cualitativo para la
comprensión de los fenómenos, interpretando el pensamiento de autores sobre las teorías
que le rigen, es decir que prevalecen pensamientos, emociones, exaltaciones, experiencias e interrelaciones, por ello se analizaron
los componentes teóricos de las categorías
que se desprendieron de la investigación.

18. Resultados
(riesgo de sesgo
de los estudios
individuales)

El análisis cualitativo está libre de sesgos,
sin embargo, en el caso de investigaciones
transcomplejas se hace imperativo usar los
transmétodos para estudiar distintas relaciones y dimensiones del fenómeno, eso no se
observó en esta investigación, evitando así la
elaboración de un estudio multirreferencial y
multidimensional.
El resultado del estudio discursivo de cada
autor se encontró en las tablas presentadas
entre las páginas 99 y 132.

19. Resultado
de los estudios
individuales

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-45

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�Rosselys Rodríguez / Las tesis doctorales y los transmétodos

20. Resultado de
la síntesis

La complejidad abarca la formación de un ser
humano conscientemente social (líder educativo) por la sabiduría que adquirirá en los procesos encaminados hacia la conciencia profunda y certera en la conducción de su vida,
motivo por el cual, el docente pensará desde
la perspectiva reconstruccionista, que marque
la diferencia con novedad, en donde educar
sea darle el auténtico valor a la capacidad humanizadora.

21. Resultado
(sesgo de
publicación)

Existe un sesgo parcial de publicación en
cuanto al resultado, no cabe duda de que sí
se genera un conocimiento, más no se considera transcomplejo en su totalidad, ya que, la
investigación carece de la utilización de transmétodos para conjugar una teoría más cercana a la realidad.

23. Discusión

La discusión permitió presentar el encuentro
dialógico de los autores citados con respecto
a la relación establecida entre el sujeto y el
objeto del estudio, que subyace dentro de una
realidad aparente, desde la subjetividad de lo
que ello representa, necesario para la comprensión de la visión de los valores sociales
desde el marco educativo en la redimensión
del pensamiento axiológico del líder docente
para su redefinición transdisciplinar.

27. Disponibilidad El trabajo completo se encuentra disponible
de datos, códigos en el registro nacional de trabajos de investiy otros materiales gación:
https://renati.sunedu.gob.pe/handle/sunedu/741046?mode=full

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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-45

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Nota: los ítems 2,
10, 22, 24, 25 y 26
de la metodología
prisma 2020
se obviaron,
dado que, su
información
estaba contenida
en otros ítems o
no aplicaba.
Fuente: elaboración propia a partir de Mendoza (2015).

Tabla 4.
Revisión sistematizada de la tesis doctoral 2 de Salazar (2016).
Ítems

Desarrollo

Institución,
Programa y país
1. Título

Universidad de Carabobo, doctorado en
educación, Venezuela.
El aprendizaje de una lengua extranjera.
Una visión transcompleja
3. Justificación
El estudio se justificó en atención a la necesidad que se tenía de generar nuevos discursos para una comprensión que diera cuenta
de la realidad compleja de la sociedad actual
y que permitiera introducir nuevas perspectivas educativas de complementariedad con
respecto al aprendizaje de una lengua extranjera.
4. Objetivo
Generar una visión transcompleja del
aprendizaje de una lengua extranjera.
5.Métodos (criterios Se seleccionaron fuentes documentales
de elegibilidad)
asociadas a las variables de estudio y sujetos
vinculados al departamento de idiomas de
la Universidad de Carabobo.
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-45

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�Rosselys Rodríguez / Las tesis doctorales y los transmétodos

6. Métodos (fuentes Fuentes documentales primarias y secundade información)
rias; en el momento empírico-analítico, las
fuentes de información fueron 36 estudiantes del departamento de idiomas modernos
de la Facultad de Ciencias de la Educación
de la Universidad de Carabobo de ambas
menciones francés e inglés y 03 docentes;
y, en el momento interpretativo hermenéutico las fuentes de información fueron 02
docentes del área de idiomas.
7. Métodos
La revisión documental, el cuestionario y la
(estrategias de
entrevistas.
búsqueda)
8. Métodos
Con relación a la investigación documental,
(procesos de
la investigadora seleccionó estudios asociaselección de los
dos a las teorías del lenguaje, así como en
estudios)
la transdisciplinariedad, la complejidad y la
transcomplejidad.
9. Métodos
Se aplicó el cuestionario a los sujetos selec(proceso de
cionados, se entrevistaron los docentes de
extracción de datos) idiomas y se utilizó el análisis documental
en las investigaciones relacionadas con las
variables de estudio.
10. Lista de datos
Respuestas del cuestionario de 24 estudiantes de género femenino y 12 masculinos
y 03 docentes sobre la comprensión oral,
escrita y la forma de expresión. La transcripción de entrevistas a 02 docentes de
idiomas.
11. Evaluación del No se observa sesgo en los estudios indiviriesgo de sesgo
duales. Cada dimensión metodológica tuvo
de los estudios
su forma de validación y luego, se estableció
individuales
un proceso sistematizado de triangulación.
12. Métodos
La confiabilidad del análisis de datos cuanti(medidas del efecto) tativos fue de 0,86, la cual se consideró alta.
118

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13. Métodos de
síntesis

Se fue interpretando el discurso a partir de
la interconexión de la información, de la
búsqueda de los significados coincidentes o
divergentes en los contenidos examinados
para luego realizar la triangulación de los
todos los testimonios en función de la luz
teórica para dar paso a la teorización.

15. Evaluación
de la certeza de la
evidencia

Se determinó un indicador de confiabilidad
del 86% para la revisión cuantitativa, información que se contrastó con la evaluación
hermenéutica de las entrevistas. La evidencia demostró una realidad aproximada al fenómeno objeto de estudio desde distintas
dimensiones.

17.Resultados
(características de
estudio)

El resultado se centró en la siguiente afirmación: “los estudiantes poseen una concepción particular de competencia lingüística y los docentes plantean la necesidad de
una pedagogía vivencial basada en múltiples
enfoques y métodos, lo que está en correspondencia con la visión transcompleja de
complementariedad educativa que se presenta” (p. xviii).

18. Resultados
(riesgo de sesgo
de los estudios
individuales)

Ver punto 11.

19.Resultado
de los estudios
individuales

Una confiabilidad del 86% en el estudio
cuantitativo; y en cuanto a la dimensión
cualitativa los resultados analizados y sintetizados se presentaron en matrices de las
cuales surgieron categorías que sirvieron de
insumo para la construcción teórica.

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-45

119

�Rosselys Rodríguez / Las tesis doctorales y los transmétodos

20. Resultado de la
síntesis

La diversidad de las lenguas dejó abierta la
puerta para la pluralidad, la aceptación del
otro, la unión entre la diferencia. La coexistencia entre las culturas se afianzó en la
adquisición de nuevas lenguas. Esto permitió alzar un puente entre las problemáticas
sociales y humanas; proyectar en cada cultura un entretejido cada vez más humano,
racional.
21. Resultado (sesgo No se evidencia sesgos en el proceso de pude publicación)
blicación. En el análisis cualitativo y en el análisis de resultados cuantitativos se observa la
construcción de un discurso crítico, es decir,
constatación de ideas a favor y en contra.
23. Discusión
El aprendizaje de una lengua extranjera fue
reconocido como una competencia clave
en el contexto universitario, más aún, si se
trata de futuros docentes del área. En tal
sentido para facilitar su adquisición como
una competencia real y efectiva se consideró indispensable cambiar el enfoque y la
motivación detrás de su aprendizaje.
27. Disponibilidad El trabajo completo se encuentra disponide datos, códigos y ble en el repositorio institucional de la Uniotros materiales
versidad de Carabobo: http://mriuc.bc.uc.
edu.ve/handle/123456789/2764
Nota: los ítems
2, 14, 16, 22,
24, 25 y 26 de la
metodología prisma
2020 se obviaron,
dado que, su
información estaba
contenida en otros
ítems o no aplicaba.
Fuente: elaboración propia a partir de Salazar (2016).

120

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-45

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

Tabla 5.
Revisión sistematizada de la tesis doctoral 3 de Castillo (2017).
Ítems

Desarrollo

Institución,
Programa y país

Universidad Pública de Navarra, doctorado en
prevención de riesgos laborales departamento de
sociología., España.

1.Título

Lineamientos para el desarrollo humano, familiar y socio laboral del estado apure: propuesta
de superación de los aspectos que atentan contra
la calidad de la educación universitaria del estado
Apure.

3. Justificación

Se consideró urgente una actuación para adecuar
las universidades “centro laboral” a las exigencias
de la legislación laboral vigente y hacer de ellas
entornos saludables que crean procesos de salud
para la comunidad universitaria y para la región.

4. Objetivo

Generar un soporte teórico-práctico que fundamente la concepción de las universidades como
entonos saludables e instrumento de desarrollo
humano familiar y sociolaboral haciendo del docente un agente de cambio social.

5.Métodos (criterios Se seleccionaron fuentes documentales vinculade elegibilidad)
das a las variables de estudio y sujetos inmersos
en el fenómeno desde dos enfoques diferentes (el
diagnóstico y la reflexión) elementos vinculados a
la docencia investigación y atención a público en
la UNELLEZ.
6. Métodos (fuentes Fuentes documentales primarias y secundarias;
de información)
para el diagnóstico de factores peligrosos y 45
informantes claves; se seleccionaron también los
miembros de siete familias según su disponibilidad.
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-45

121

�Rosselys Rodríguez / Las tesis doctorales y los transmétodos

7. Métodos
(estrategias de
búsqueda)

Se destacó el uso de la observación participante,
la utilización de grupos focales de discusión y actuación y el análisis de contenido aplicado en la
investigación documental.

8. Métodos
(procesos de
selección de los
estudios)

Se utilizó la investigación participante, la cual pretendió mejorar las situaciones colectivas basando la investigación en la participación de los propios colectivos a investigar que son sujetos protagonistas que
interactuar a lo largo del proceso de investigación.

9. Métodos
Se hizo uso de técnicas de investigación que in(proceso de
cluyeron la entrevista individual y/o encuesta,
extracción de datos) la observación de grupos mediante la entrevista
abierta con discusión grupal; la observación participante incorporando la perspectiva del autor
que es investigador activo del centro universitario
donde se realiza la investigación; la encuesta mediante instrumento diseñado por el investigador.
10. Lista de datos

Los datos recolectados están dispersos en distintos capítulos de la tesis, según el propósito de
ellos para la investigación.

11. Evaluación del
riesgo de sesgo
de los estudios
individuales

No se considera la existencia de sesgo en los estudios individuales, ya que se recolectaron datos
desde distintas dimensiones, los cuales fueron validados cualitativa y cuantitativamente, además de
ser comparados continuamente para comprender
la realidad compleja.

12. Métodos
Se observaron muchas medidas de efecto (canti(medidas del efecto) dades para evaluar la relación entre los efectos y
la situación estudiada), en el capítulo de la evaluación cuantitativa que incluye el estudio de todos los
componentes asociados a las condiciones laborales
de los trabajadores, véanse páginas 108-241.

122

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-45

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

13. Métodos de
síntesis

Se utilizó un enfoque de triangulación de método,
de técnicas y de investigadores Al aplicar las bases
valorativas de la investigación cuantitativa y la investigación cualitativa, se logró la triangulación de
método. Al emplear diferentes técnicas para la observación de la realidad de estudio se consideró la
triangulación por técnica (ergonómica, diagnostico
socioeducativo, acción participante, evaluativa, documental) y al incorporar diversos investigadores
en la planificación y ejecución de actividades, se
logró la triangulación de investigadores (el autor y
otros investigadores venezolanos).

15. Evaluación
de la certeza de la
evidencia

Con base a la información presentada en la tesis se
puede afirmar que es estudio se aproxima a la realidad estudiada y existe un grado aceptable de certeza.

17.Resultados
(características de
estudio)

En esta tesis se consideró la situación de la educación en ámbitos universitarios y no universitarios de una región en Venezuela. Se hizo énfasis
además en la importancia de generar condiciones
de trabajo seguras y de salud para los miembros
de la sociedad y se reconsideraron aquellos aspectos relacionados con la calidad de la educación,
tomando en cuenta que la realidad es compleja y
puede ser abordada en los diversos sistemas interdependientes, fundamentales para concebir líneas
e impulsar el desarrollo.

18. Resultados
(riesgo de sesgo
de los estudios
individuales)
19.Resultado
de los estudios
individuales

Ver punto 11.

Se observaron capítulos separados orientados a
presentar los resultados desde cada tendencia investigativa, cuyo discurso estaba sustentando en
los datos analizados. Capítulo IV-acercamiento
a la realidad desde la fase empírica. Capítulo Vsolución práctica al problema concreto. Capítulo
VI- evaluación de la experiencia investigativa.

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-45

123

�Rosselys Rodríguez / Las tesis doctorales y los transmétodos

20. Resultado de la
síntesis

En relación a la pregunta central de la investigación
vinculada con el desarrollo de una comunidad (Estado Apure) y que planteaba la interrogante para
encontrar una forma para impulsar en desarrollo de la región, la respuesta ha sido dada en dos
etapas: 1) Reconocer el influjo existente entre los
conglomerados sociales vinculados al mecanismo
de dominación y; 2) Activar respuestas para atenuar la carga social colectiva mediante el desarrollo
de acciones coordinadas desde la triada I-D-E que
permita aumentar la capacidad de resistencia de
los dominados. En este sentido la respuesta para
el problema de investigación se ha ido dando de
forma progresiva en todos los capítulos de la tesis
y que se resumen en impulsar el trabajo digno, proteger promover y preservar la salud y desarrollar
procesos educativos pertinentes y adecuados.
21. Resultado
Se consideró que no hay sesgo en el resultado de
(sesgo de
la publicación, ya que, en este trabajo se confecpublicación)
cionó una lógica configuracional que condujo a la
solución teórica en el capítulo VII.
23. Discusión
Se reconoció que el avance social se logra cuando
cada uno de los individuos realice acciones para
mejorar su entorno, realice asociaciones y reconozca y aporte para dar respuesta a las demandas colectivas. Todas las personas tienen que implementar cambios desde el ámbito en el que se desarrolla,
reconociendo la existencia y coexistencia de todos
en un mundo global, y tomando en cuenta una realidad que se nos muestra parciamente y caracterizada por un reinante caos que obliga a ser creativo.
27. Disponibilidad El trabajo completo se encuentra disponible en
de datos, códigos y el repositorio institucional de la Universidad de
otros materiales
Navarra: https://academica-e.unavarra.es/handle/2454/29043
Nota: los ítems 2, 14, 16, 22, 24, 25 y 26 de la metodología prisma
2020 se obviaron, dado que, su información estaba contenida en otros
ítems o no aplicaba.
Fuente: elaboración propia a partir de Castillo (2017)

124

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-45

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

Tabla 6.
Revisión sistematizada de la tesis doctoral 4 de Suarez (2017).
Ítems
Institución, Programa
y país
1.Título

3. Justificación

4. Objetivo

5.Métodos (criterios de
elegibilidad)
6. Métodos (fuentes de
información)
7. Métodos (estrategias
de búsqueda)

Desarrollo
Universidad de los Andes, doctorado en
ciencias contables, Venezuela.
Fundamentos onto epistemológicos de una
teoría general del control interno en las organizaciones bajo un enfoque transdisciplinario.
Se determinó la necesidad de desarrollar
fundamentos onto epistemológicos para una
futura teoría del control interno en el marco
de la intersubjetividad, inter-objetividad y las
condiciones contextuales donde se produce
el encuentro del sujeto con el objeto a ser
conocido, bajo una concepción pluralista y
abierta de asumir el diálogo como fuente
para crear en la integración complementaria
de la diversidad.
Generar fundamentos onto epistemológicos
como base para una teoría general del control interno en las organizaciones bajo el enfoque transdisciplinario.
Documentos asociados al control interno o
de especialidad en auditoría y distintos actores: contadores públicos, auditores, administradores y financieros.
Fuentes documentales primarias y secundarias y siete informantes claves.
La modalidad de esta investigación es cualitativa, lo que permitió interpretar el fenómeno objeto de estudio de acuerdo con los
significados que le atribuyeron los informantes clave, constituidos por siete expertos en
la temática.

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-45

125

�Rosselys Rodríguez / Las tesis doctorales y los transmétodos

8. Métodos (procesos
de selección de los
estudios)
9. Métodos (proceso de
extracción de datos)
11. Evaluación del
riesgo de sesgo de los
estudios individuales

12. Métodos (medidas
del efecto)
13. Métodos de síntesis

El análisis documental y una entrevista electrónica a profundidad dirigida a recolectar las
opiniones de los especialistas en lo concerniente al Marco Integrado de Control Interno desde un enfoque transdisciplinario.
La observación participante y el guión de la
entrevista.
En esta investigación se incluyó el enfoque
cualitativo y el dialéctico; sin embargo, no se
apreció el enfoque cuantitativo responsable
de proporcionar amplitud al estudio, en este
sentido, se consideró que el trabajo posee un
sesgo parcial, es decir, la realidad construida
no aborda todas las dimensiones incluidas en
un proceso transcomplejo.
No se aprecian medidas del efecto, ni ningún
indicador de tipo cuantitativo; la validez de la
tesis se centra en el proceso de triangulación.
La credibilidad, transferibilidad, confirmabilidad
y consistencia son atendidas al triangular información recogida mediante entrevistas con aquella
proveniente de referentes teóricos; describir detalladamente el proceso investigativo, informantes,
contextos, recogida y procesamiento de datos.

15. Evaluación de la
certeza de la evidencia

Se evidenció certeza en el proceso de análisis
de datos cualitativos y hermenéuticos. La tesis
carece de una dimensión de análisis cuantitativo.

17.Resultados
(características de
estudio)

La investigación respondió a una narrativa
científica en una perspectiva transdisciplinaria, en la cual hay descripciones y explicaciones, pronósticos y prescripciones; todo
basado en el ejercicio hermenéutico; que
permitió por una parte profundizar en el
control interno, no como un hecho objetivo
sino como un hecho vivencial, experimentado por el sujeto, debido a que no está apartado, no lo observa de manera aséptica, el
mismo se integra al proceso organizacional.

126

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-45

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

18. Resultados (riesgo
de sesgo de los estudios
individuales)
19.Resultado de los
estudios individuales

20. Resultado de la
síntesis
21. Resultado (sesgo de
publicación)
23. Discusión

27. Disponibilidad de
datos, códigos y otros
materiales

El sesgo metodológico fue trasladado al sesgo asociado a los resultados, es decir, se asoció sólo a dos dimensiones de estudio.
Los objetos del conocimiento de control
interno desde el enfoque desarrollado se
caracterizaron por ser entidades filosóficas,
multidimensionales, flexibles, dinámicas,
adaptables, narrables, sujetas a la interpretación, comprensión y explicación.
Desde una mirada transdisciplinaria, los fundamentos ontoepistemológicos para la nueva teoría se
fundamentaron en una argumentación sustantiva
que reflejó una armónica concurrencia de saberes.
Ver puntos 11 y 18.
El control interno transdisciplinario respondió
a una serie de elementos que le son propios y
explicaron su expresión en la realidad organizacional, se consideró hologramático; se dio,
tanto en los sistemas principales de la organización, como en los terminales, en la misma forma, fisonomía, procesos, dinámica y productos.
También se consideró sinérgico; todos los sistemas complejos buscaron un objetivo común,
el equilibrio, armonía y pervivencia. Se precisó
recursivo; constante y permanentemente alimentando toda la organización y corrigiendo,
ajustando y equilibrando procesos y el rumbo.
El trabajo completo se encuentra disponible
en el repositorio institucional de la Universidad de los Andes: http://www.facesulavirtual.
net/pcc/wp-content/uploads/2021/05/13.
Tesis-_Doctoral_Sergio_Suarez.pdf

Nota: los ítems 2, 10, 14, 16, 22, 24, 25 y 26
de la metodología prisma 2020 se obviaron,
dado que, su información estaba contenida
en otros ítems o no aplicaba.
Fuente: elaboración propia a partir de Suarez (2017).
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-45

127

�Rosselys Rodríguez / Las tesis doctorales y los transmétodos

Tabla 7.
Revisión sistematizada de la tesis doctoral 5 de Pauccar (2018).
Ítems

Desarrollo

Institución,
Universidad Nacional del Altiplano, doctorado en
Programa y país ciencias sociales, Perú.
1.Título
Construcción del conocimiento transcomplejo en las
ciencias sociales generativas en el sistema educativo
lineal en la Universidad Andina del Cusco.
3. Justificación La cultura global en sus diferentes dimensiones es
cada vez más hegemónica por el desarrollo de la ciencia y la tecnología, que conlleva a generar nuevos sistemas productivos como es la economía de servicio
o de información, en base a las redes informáticos,
que afectan a culturas conservadoras y obviamente a
la educación universitaria, la cual está inmersa en patrones educativos clásicos tradicionales evidenciadas
en la formación de profesional y por ende surgió la
motivación de construir conocimiento educativo novedoso, adaptado a los rasgos sociales actuales.
4. Objetivo

5.Métodos
(criterios de
elegibilidad)
6. Métodos
(fuentes de
información)

128

Construir el conocimiento transcomplejo en las ciencias sociales generativas a partir del sistema educativo lineal, en contextos sociales educativos complejos
interaccionados con teorías y principios plasmada en
la estrategia didáctica artificial cuántico, hacía la autoformación y autoaprendizaje con capacidades imaginativas y creativas en su formación profesional con
cultura de paz e inclusiva.
Se seleccionaron sujetos de las asignaturas de Antropología que corresponde al primer semestre y de
Realidad Nacional y de Globalización del segundo
semestre.
216 alumnos de las asignaturas mencionadas en el
punto 5, los cuales fueron distribuidos en grupos de
control y grupos comparativos para la realización de
los experimentos.

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-45

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

7. Métodos
(estrategias de
búsqueda)

8. Métodos
(procesos de
selección de los
estudios)
9. Métodos
(proceso de
extracción de
datos)

La metodología se orientó; primero, a un enfoque interpretativo-comprensivo, conocido procedimentalmente
como cualitativo; segundo, se utilizaron técnicas e instrumentos del enfoque hipotético-deductivo (cuantitativo) desarrollados en el bucle educativo a través de la
estrategia didáctica a partir de la experimentación.
Se utilizó el análisis documental y la selección de
sujetos para la conformación de grupos experimentales en el marco de las asignaturas precisadas en el
punto 5.
En la primera fase, se utilizaron: las fichas para registro de los experimentos, encuestas a estudiantes y
docentes, y entrevistas sobre teorías científicas. En la
segunda parte la técnica que contribuyo a la validación de la propuesta de la estrategia didáctica artificial
cuántica fue el análisis documental.

11. Evaluación
del riesgo
de sesgo de
los estudios
individuales

No se evidencia riego de sesgo en los estudios individuales, el proceso de investigación fue claro, se desarrollaron todas las dimensiones del fenómeno y cada
proceso condujo a la triangulación y la generación de
conocimiento transcomplejo.

12. Métodos
(medidas del
efecto)

En la sección de resultado y discusión se presentó
toda una construcción de indicadores cuantitativos
vinculados a los Factores perceptible del proceso
educativo lineal en la actividad educativa y la forma
de generar conocimiento, estas son las medidas de
efecto utilizadas en esta tesis doctoral.
El método de síntesis fue la triangulación, la cual
condujo a procedimientos integrados dinamizados de
los métodos: deductivo, inductivo, analítico, sintético,
histórico y otros.
La certeza se afianza en la triangulación de diversas
tendencias metodológicas, aplicadas de forma secuencial e integradas en un enfoque diseñado por el
investigador que lleva por nombre “estrategia didáctica artificial cuántica en la construcción del conocimiento transcomplejo en las ciencias sociales generativas en la educación lineal universitaria.

13. Métodos de
síntesis
15. Evaluación
de la certeza de
la evidencia

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-45

129

�Rosselys Rodríguez / Las tesis doctorales y los transmétodos

17.Resultados
(características
de estudio)

Esta tesis doctoral buscó reorientar la práctica educativa universitaria a través de la estrategia didáctica
artificial cuántica como una metodología transdisciplinar en el contexto de las ciencias sociales generativas que involucró el crecimiento y la emergencia de
nuevos sistemas sociales a partir de la ciencia, la tecnología y la cibernética.

18. Resultados No se evidenció riesgo de sesgo de los estudios indi(riesgo de sesgo viduales con relación a los resultados.
de los estudios
individuales)
19.Resultado
de los estudios
individuales

La experimentación, el análisis de documentos y la
interpretación de las encuestas y las entrevistas fue
el sustento de la propuesta de estrategia didáctica
artificial cuántica, la cual se desarrolló en contextos
complejos interaccionados, procesos de disciplinariedad, criterios de razonamiento, niveles cognitivos y
los procesos cognitivos centrados en el bucle educativo, que orientaron los tiempos y circunstancias de
aprendizaje.

20. Resultado
de la síntesis

Los resultandos son significantes de la construcción
del conocimiento transcomplejo, donde los niveles
cognitivos que más destacan son evaluar y crear, es
decir la racionalidad estuvo dentro de la metacomplejidad. De igual forma el conocimiento imaginario–
abstracto que se construyo es sorprendente, ya que
en base a ello se produce los nuevos conocimientos.
Finalmente, los bucles educativos para lograr el conocimiento transcomplejo requieren la cooperación
de las distintas disciplinas, para las sesiones del bucle
educativo.

21. Resultado
(sesgo de
publicación)

Ver puntos 11 y 18.

130

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-45

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

23. Discusión

La estrategia didáctica artificial cuántico y el bucle matriz y de actividad educativa fueron consideradas herramientas didácticas innovadoras, porque permitieron
involucrar contextos complejos interaccionados para
desarrollar acciones educativas abiertas a través de la
participación de la disciplina, a través de las disciplinas y más allá de las disciplinas, con la cooperación
de la tecnología digital que generó informaciones en
la mente humana, los cuales provocan imaginaciones
o pensamiento súbitos en el aprendizaje del hombre.

27.
Disponibilidad
de datos,
códigos y otros
materiales

El trabajo completo se encuentra disponible en el repositorio institucional de la Universidad Nacional del
Altiplano:
http://repositorio.unap.edu.pe/handle/UNAP/10318?show=full

Nota: los ítems 2, 10, 14, 16, 22, 24, 25 y 26 de la metodología prisma
2020 se obviaron, dado que, su información estaba contenida en otros
ítems o no aplicaba.
Fuente: elaboración propia a partir de Pauccar (2018).

Tabla 8.
Revisión sistematizada de la tesis doctoral 6 de Perdomo (2019).
Ítems

Desarrollo

Institución, Programa
y país

Universidad Bicentenaria de Aragua, doctorado en ciencias de la educación, Venezuela.

1.Título

La educación como eje transformacional de
la sociedad: una visión transcompleja.

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-45

131

�Rosselys Rodríguez / Las tesis doctorales y los transmétodos

3. Justificación

El desarrollo del estudio se justificó por cuanto la situación de Venezuela amerita un cambio en su sociedad, para el aprovechamiento
de su potencial humano, mediante la transformación educativa, sus sistemas y elementos que logren incrementar las competencias
necesarias para la adaptación de nuestros ciudadanos a los retos de la posmodernidad, la
nueva ciudadanía y a la convergencia tecnológica global.

4. Objetivo

Construir una teoría acerca de la educación
como eje transformacional de la sociedad,
bajo una visión transcompleja.

5.Métodos (criterios de
elegibilidad)

Se escogió un método propio e integrativo,
que tiene como objetivo dialogar, explicar,
comprender y transformar la realidad estudiada; desarrollado desde la transepistemología.

6. Métodos (fuentes de
información)

Fuentes documentales relacionadas a las variables del objeto de estudio, 14 informantes
claves pertenecientes a diferentes disciplinas
académicas y 145 individuos (115 profesionales y 30 estudiantes de diferentes disciplinas
académicas.

7. Métodos (estrategias
de búsqueda)
8. Métodos (procesos
de selección de los
estudios)
9. Métodos (proceso de
extracción de datos)

Análisis documental, cuestionario y entrevistas.

11. Evaluación del
riesgo de sesgo de los
estudios individuales

No se consideró la existencia de riesgo de
sesgo, pues se abarcan todas las dimensiones
del estudio desde la transcomplejidad y los
transmétodos.

132

Se integraron tres tipos de procesos: el ideográfico, el nomotético y el hermenéutico.
Observación documental, un instrumento
nomotético diseñado con la escala Likert y el
guion de entrevista semiestructurada.

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-45

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

12. Métodos (medidas
del efecto)

Se calcularon las medidas estadísticas para la
validación de los expertos asociadas al instrumento nomotético y luego, se determinó la
correlación según Spearman- Brown, siendo
-1,20. Este valor indicó una muy alta correlación entre las variables incorporadas en el
instrumento.

13. Métodos de síntesis

Se aplicó la triangulación como una herramienta metodológica utilizada para sintetizar
la información y dar legitimidad metodológica y de esta forma acceder de mejor manera a
una realidad social compleja.

15. Evaluación de la
certeza de la evidencia

En la dimensión cuantitativa se utilizó el
procedimiento conocido con el nombre de
juicio de expertos para la evaluación de la
certeza y la dimensión cualitativa se validó
en la fase de contrastación de respuestas con
incidentes en la construcción de una teoría
fundamentada.

17.Resultados
(características de
estudio)

El entretejido paradigmático que se produjo
fue la construcción de una teoría que propuso un nuevo pensamiento para construir,
percibir y abordar una realidad educativa en
plena transformación, lo que permitió conocer las condiciones que han desembocado la
situación actual, cuales áreas que ameritan
intervención y una nueva forma de construcción.

18. Resultados (riesgo
Evaluando la aplicación de transmétodos se
de sesgo de los estudios identificaron tres tipos de procesos cada uno
individuales)
con sus propios resultados y su criterio de validez, por ende, desde esta perspectiva no se
consideró la existencia de riesgo a sesgo en la
publicación de resultados.

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-45

133

�Rosselys Rodríguez / Las tesis doctorales y los transmétodos

19.Resultado de los
estudios individuales

Venezuela se consideró un crisol de contrastes,
por lo que explicar los factores sociales, económicos, políticos, tecnológicos y espirituales
que intervienen en la educación resultó ser un
tema complejo. Para lograr su comprensión,
fue necesario analizar el momento histórico,
su devenir para mirar el resultado actual de la
educación. Acá se confrontó con la aplicación
del instrumento nomotético dónde la dimensión más impactada fue la social con 13% de
aprobación. A partir de ello, los instrumentos
ideográficos confirmaron las razones por las
cual quedan los restos del naufragio del sistema educativo abandonado, fragmentado y
víctima de las decisiones políticas incorrectas,
medidas económicas equivocadas, decisiones
sociales que han convertido al ciudadano en
dependiente laboral y la inexistencia de una
educación con desarrollo espiritual.

20. Resultado de la
síntesis

La educación 2020 se acercó a la educación
como eje transformacional de la sociedad,
bajo una visión transcompleja. Se pensó
como un nuevo modo de ver la educación y
se construyó a partir de diversos informantes, diferentes métodos aplicados, con teorías
que resultaron contrarias pero que coexistieron en un mismo nivel de realidad. Para esta
producción teórica fue necesaria la triangulación entre métodos de ciencias duras, ciencias
blandas y ciencias del espíritu, pues a partir
de ese andamiaje ideático, se formaron los
cinco constructos teóricos que formaron la
educación 2020: praxis educativa, crecimiento económico, justicia política, energía y conciencia, convergencia transdisciplinar.

21. Resultado (sesgo de
publicación)

Ver punto 11 y 18.

134

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-45

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

27. Disponibilidad de
datos, códigos y otros
materiales

El trabajo completo se encuentra disponible
en el repositorio institucional de la Universidad de Navarra: https://academica-e.unavarra.es/handle/2454/29043

Nota: los ítems 2, 10, 14, 16, 22, 23, 24,
25 y 26 de la metodología prisma 2020 se
obviaron, dado que, su información estaba
contenida en otros ítems o no aplicaba.
Fuente: elaboración propia a partir de Perdomo (2019).

En la revisión sistemática de las tesis doctorales
seleccionadas, se observó que:
En términos de volumen, no hay un avance notable en la
aplicación de los transmétodos en las tesis doctorales, ya que su
frecuencia de aparición durante el arqueo de las bases de datos, se
mantuvo en una tesis doctoral por año desde el 2015, a excepción
del 2017, en cuyo año se publicaron dos.
En cuanto a la aplicación del enfoque metodológico
emergente de la transcomplejidad en las tesis doctorales
examinadas, se visualizó un avance, dado que, en ellas se estudiaron
los fenómenos desde la complementariedad de las ciencias (del
espíritu, blandas y duras) con sus diversas metodologías, lo cual
condujo a resultados multirreferenciales y multidimensionales.
Exceptuando los trabajos de Mendoza (2015) y Suárez (2017) en
cuyos casos no se aplicaron todas las dimensiones requeridas por
los transmétodos.
A manera de cierre
Con relación a los puntos tratados, se dilucidó que:
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�Rosselys Rodríguez / Las tesis doctorales y los transmétodos

Los individuos que deseen realizar un doctorado deben
conocer su significado y las implicaciones inherentes al proceso
de formación. Además, deben fortalecer sus competencias
investigativas para alcanzar la realización de la tesis doctoral
(garantizando que la misma cumpla con los niveles requeridos de
calidad científica) y, por ende, les permita obtener la titulación.
Así mismo, desarrollar un trabajo doctoral en el marco
de una sociedad caótica e incierta, basada en la comunicación
y la tecnología requiere de metódicas innovadoras que rebasen
las limitaciones de las formas tradicionales de investigación, en
este sentido, la transcomplejidad es un camino viable y asertivo
para el abordaje de los fenómenos desde la complejidad, la
transdisciplinariedad y la creatividad, una forma de dialogar
sobre las ideas desde disímiles disciplinas, posturas teóricas y
filosóficas y los multimétodos.
Seguidamente, en la evaluación del uso de los transmétodos
en las tesis doctorales seleccionadas, se observó; primero que, no
hay un aumento en el volumen de tesis doctorales realizadas desde
la episteme de la transcomplejidad, en promedio una por año a
partir del 2015, a excepción del año 2017 en el cual se publicaron
dos; y, segundo, si hubo un progreso en lo concerniente a la forma
de implementar los transmétodos: desde la creatividad, la pericia
del investigador y la rigurosidad científica.
No cabe duda, que la transcomplejidad condujo a los
candidatos a doctores a realizar ejercicios de pensamientos para
construir procedimientos metodológicos propios: innovadores,
multimétodos con alternativas distintas para validar la
razonabilidad de los datos recolectados y una etapa integradora
para la construcción teórica final. A pesar de ello, en las tesis de
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

Mendoza (2015) y Suárez (2017) no se aplicaron procedimientos
asociados a todas las dimensiones requeridas por los transmétodos,
es decir, relacionadas con las ciencias del espíritu, las duras y las
blandas; esto evitó en su caso, la construcción de una realidad
multidimensional.
Como pudo notarse, para poder afirmar que una tesis
doctoral cumple con los criterios de la transcomplejidad y, por
ende, generó una teoría aproximada a una realidad de múltiples
dimensiones y referencias; en su estructura debe contener
los siguientes aspectos: los pilares de la transcomplejidad (la
transdisciplinariedad y los fundamentos de la complejidad), las
nociones transcomplejas y los multimétodos.
Finalmente, se considera necesario promover la
elaboración de tesis doctorales desde de la transcomplejidad en
el nivel 1 (ontológico y epistemológico) y el nivel 2 (modelístico),
lo cual asegurará el aumento de la producción de tesis doctorales
en todos los niveles, contribuyéndose así, a la comprensión
de la sociedad y a la búsqueda de soluciones de los problemas
emergentes en escenarios caóticos e inestables.

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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-45

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

La capacitación laboral en el marco jurídico nacional
e internacional
Job training in the national and international legal
framework
Diana Leslie Mendoza Robles1
Sumario: I. Introducción, II. Materiales y métodos, III. Resultados, a)
Problemática mexicana, b)Ámbito internacional, c) Marco jurídico
mexicano, d) Reforma Constitucional en materia laboral de 2017
y de la Ley Federal del Trabajo de 2019 en México, IV. Discusión,
V.Conclusiones, VII. Futuras líneas de investigación, VIII. Referencias
bibliográficas.
Resumen: El presente artículo tiene como objetivo desarrollar el
conocimiento del panorama relativo al derecho a la capacitación
laboral, siendo éste influenciado por la doctrina y legislación nacional e
internacional, así como el impacto previsto a partir de la reforma laboral
derivada de la modificación de preceptos constitucionales relacionados
con la materia, y por consiguiente de la Ley Federal del Trabajo, teniendo
como parte de su ruta crítica, a la capacitación y adiestramiento de las y
los trabajadores a partir del empleo de una metodología jurídico-mixta,
permitiendo ver la existencia de desigualdad dentro de los empleadores
de garantizar el derecho laboral de capacitación a sus trabajadores,
1 Doctora en estudios regionales, licenciada y maestra en derecho.
Defensoría de los Derechos Humanos y Universitarios en la UNACH.
Universidad Autónoma de Chiapas, México. Correo electrónico: diana.
mendoza@unach.mx

142

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

así como causas relacionadas con dicha práctica a nivel nacional y los
sectores mayormente fortalecidos por la capacitación existente en el
país.
Palabras clave: Derechos humanos, capacitación
adiestramiento, derecho laboral, cultura laboral.

laboral,

Abstract: The objective of this article is to develop knowledge of
the panorama related to the right to job training, being influenced
by national and international doctrine and legislation, as well as the
expected impact from the labor reform derived from the modification
of related constitutional precepts. with the matter, and consequently
of the Federal Labor Law, having as part of its critical path, the training
of workers based on the use of a legal-mixed methodology, allowing to
see the existence of inequality within of employers to guarantee the
labor right to training their workers, as well as causes related to said
practice at the national level and the sectors that are most strengthened
by the existing training in the country.
Keywords: Human rights, job training, training, labor law, work
culture.

DOI: https://doi..org/10.29105/transdisciplinar2.4-48

143

�Diana L. Mendoza / La capacitación laboral en el marco jurídico nacional e internacional

Introducción
La reforma laboral en México trajo consigo varios debates
relacionados al derecho social, en el cual se toman en consideración
diversas necesidades de la población, ello, en torno a sectores
de ésta que se encuentran en desequilibrio, aparecen entonces,
en contraposición, los derechos de las personas trabajadoras
a asociarse y el combate a prácticas deshonestas arraigadas
al funcionamiento de los sindicatos, o las modificaciones
estructurales a las instituciones encargadas de impartir justicia
laboral, por mencionar algunos.
En este trabajo, sin embargo, no nos detendremos a
exponer las reformas laborales, sino que nos enfocaremos en una
necesidad también actual, muy relacionada con el impacto social
del derecho, y que forma parte además de los derechos humanos
de las personas trabajadoras, toda vez que dicha capacitación
está relacionada con la eficiencia en el empleo, que puede estar
relacionada con la permanencia y una mejora en las condiciones
y prestaciones.
De acuerdo con Badilla y Urquilla (2008), el derecho
al trabajo, es un “mecanismo eficiente para la superación de la
pobreza, pues en la medida en que haya más empleo o trabajo digno,
las familias tendrán mejores ingresos y acceso a bienes y servicios
que las pueden excluir de la condición de pobreza” (p. 191).
Es así, como los derechos derivados de éste, componen un
grupo de derechos laborales que tienen como objetivo el trabajo
decente, entendido éste como aquel que le permite a la persona
trabajadora, vivir con una calidad de vida digna, empleando
el trabajo como medio de superación y de desarrollo personal,
144

DOI: https://doi..org/10.29105/transdisciplinar2.4-48

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

es aquí en donde retoma especial importancia el derecho a la
capacitación laboral.
Sin embargo, y aún ante tal obligación, la capacitación
laboral en nuestro país, cuenta con números bajos, ello de acuerdo a
datos estadísticos proporcionados por fuentes privadas y públicas,
como OCC mundial, De las Heras Demotecnia o incluso el Instituto
Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI).
Es en ese sentido, que el presente trabajo parte de la
realización del derecho humano al trabajo, y más específicamente
al derecho del trabajador de recibir una capacitación laboral
adecuada, en aras del respeto a la normativa internacional en la
materia, obligatoria para el Estado mexicano, ante la importancia
que ello reviste para el desarrollo laboral y la necesidad de su
observancia.
Es así, como a través del método de análisis documental
principalmente, pero tomando en consideración datos
estadísticos oficiales, se realiza un recorrido relativo al marco
internacional y nacional referente a la materia laboral y la
importancia del reconocimiento del derecho a la capacitación del
trabajador, reflejado también en las reformas constitucional y de
la ley reglamentaria en materia de derecho laboral de 2017 y 2019
respectivamente.
Materiales y métodos
Para llevar a cabo el análisis contenido en el presente artículo,
se opta por una metodología jurídico mixta, basada en datos
referenciales estadísticos oficiales y legislación nacional e
internacional como fuentes primarias, así como el uso de la técnica
DOI: https://doi..org/10.29105/transdisciplinar2.4-48

145

�Diana L. Mendoza / La capacitación laboral en el marco jurídico nacional e internacional

de investigación documental bibliográfica de fuentes secundarias
como la doctrina contenida en libros y artículos científicos en
materia laboral y de derechos humanos.
Es importante señalar que, aunado a la consulta legislativa
que nos brinda el “deber ser” en el marco de la capacitación, se
toman en cuenta cifras oficiales del INEGI, que nos sirven para
construir un panorama general a través de datos cuantitativos
y cualitativos que arrojan un deficiente seguimiento a la
importancia que las empresas dan al ámbito de la capacitación a
sus trabajadores y trabajadores.
Es en ese sentido, que se tiene como objetivo principal,
conocer el marco jurídico que rodea al derecho a la capacitación
laboral, así como el ámbito internacional y nacional, empleando
además de la perspectiva del derecho, una social.
Resultados
a)Problemática mexicana
De acuerdo con el glosario de los Censos económicos del INEGI
(2019), la capacitación comprende varios procesos, entre ellos
el de enseñanza, aprendizaje y entrenamiento, mediante la
práctica y la demostración para desarrollar las habilidades,
destrezas y conocimientos que todo el personal ocupado del
establecimiento requiere para el desarrollo de sus actividades
productivas de manera más eficiente. Éste incluye además
la capacitación interna y externa, excluyendo las pláticas
de orientación o inducción y las sesiones informativas o de
orientación.
146

DOI: https://doi..org/10.29105/transdisciplinar2.4-48

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

Para México, la capacitación del personal es aún incierta,
si bien, está reconocido como uno de los derechos dentro del
grupo de derechos laborales del trabajador, podemos observar de
acuerdo a datos estadísticos, que no es algo constante.
Aun ante el reconocimiento de dicha obligación patronal a
nivel constitucional, como más adelante analizaremos, la capacitación
laboral en nuestro país cuenta con números bajos, ya que sólo el
12.6% de las empresas llevan a cabo la especialización del personal,
en tanto que el 87.4% restante manifiesta no realizar acciones de este
tipo, lo cual obedece a causas diversas (INEGI, 2019).
Es a partir de la Encuesta Nacional sobre Productividad
y Competitividad de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas
(ENAPROCE) 2018 publicada por el INEGI en 2019, que se
obtienen datos que dejan ver la existencia del problema:
Figura 1.
Distribución del número de empresas que imparten capacitación por tamaño de empresa (2017)

Fuente: INEGI (2019).
DOI: https://doi..org/10.29105/transdisciplinar2.4-48

147

�Diana L. Mendoza / La capacitación laboral en el marco jurídico nacional e internacional

A partir de la ilustración 1, es posible observar números
bastante desiguales dentro del número de empresas que
imparten capacitación laboral a sus trabajadores, existiendo
principalmente la práctica de no hacerlo.
Por otro lado, parece necesario señalar cuáles son algunas
de las causas por las que dicha capacitación no se lleva a cabo,
en primer lugar tenemos la consideración de la empresa acerca
de que el conocimiento y las habilidades de los trabajadores
son adecuados, en segundo lugar que se contrata a gente lo
suficientemente capacitada, en un tercer lugar, que la capacitación
genera un costo elevado.
Es importante también señalar que dentro de otras causas que las empresas expresaron, muchas de ellas giran en torno a
atender las propias necesidades de ésta, incluso excusándose de su
incumplimiento, soslayando así la obligación que tienen hacia sus
trabajadores y su desarrollo, como a continuación podemos constatar de los siguientes factores: no se encontró capacitador adecuado,
se interrumpe la producción, se impartió previamente, mayores exigencias salariales, renuncia del personal, no hay beneficios palpables
y se solicitó a instituciones públicas, pero no se otorgó, cuyos porcentajes podemos observar en el gráfico número dos:
Es importante revisar también algunos datos cualitativos,
integrados por la edición 2019 de los Censos Económicos, a
través de información correspondiente a innovaciones y variables
cualitativas, orientadas a captar entre otras, información
sobre la capacitación impartida al personal que laboró en los
establecimientos durante el año de 2018, lo cual nos permitirá
complementar el panorama general antes establecido.
148

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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

Figura 2.
Distribución del número de empresas que no impartieron capacitación según causa para no impartirla, 2017.

Fuente: INEGI (2019).

Dichos datos refieren al tema de capacitación,
entendiéndose como tal, el proceso de enseñanza-aprendizaje
que todo el personal ocupado del establecimiento requiere para
el desarrollo de sus actividades productivas de manera más
eficiente.
A nivel nacional, 59.1 % de los negocios grandes (de 251
y más personas) sí otorgaron capacitación a sus trabajadores,
mientras que en los micronegocios este porcentaje registró apenas
el 2.4% (INEGI, 2019), dicho dato, permite ver la enorme brecha
en torno a la importancia brindada al tema en las empresas de
DOI: https://doi..org/10.29105/transdisciplinar2.4-48

149

�Diana L. Mendoza / La capacitación laboral en el marco jurídico nacional e internacional

mayor tamaño, toda vez que de acuerdo a las cifras el porcentaje
de capacitación decrece de acuerdo al tamaño de los negocios.
Cabe señalar que el sector en el que se pone mayor esfuerzo
para la capacitación varía también dependiendo del tamaño de
la empresa, ya que se cuenta con más del doble del porcentaje
en el área de producción, ventas y servicios por sobre el sector
administrativo, contable y de dirección.
b)Ámbito internacional
Es importante mencionar, que a nivel internacional, es la
Organización Internacional del Trabajo (OIT), creada mediante el
Tratado de Versalles en 1919, y del cual nuestro país forma parte
de esa organización desde 1931, dicha institución está encargada
de promover el “progreso social” como condición necesaria para
alcanzar un desarrollo socioeconómico armonioso (Lacavex, 2013).
Es a través de dicha organización, que se adoptan los
convenios 140 y 142, en 1974 y 1975 respectivamente, ambos
ratificados en el Senado mexicano en los años 1977 y 1978. Dichos
convenios, encaminados a la capacitación y adiestramiento para
el trabajo, estando el convenio 140, enfocado en la licencia pagada
de estudios concedida a trabajadores, con fines educativos, por
un periodo determinado, durante las horas de trabajo y como
pago de prestaciones económicas adecuadas (OIT, 1974).
En cuanto al convenio 142, éste va en torno a la orientación
en el desarrollo de los recursos humanos profesional y formación
profesional en el trabajo.
Posteriormente surge la recomendación 150 de la OIT, que
señala que las políticas de capacitación y adiestramiento deben te150

DOI: https://doi..org/10.29105/transdisciplinar2.4-48

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

ner por objeto: “asegurar el acceso a un empleo según las aspiraciones de cada trabajador; proteger al trabajador contra el desempleo,
el subempleo y los riesgos profesionales; y conseguir el avance social, cultural y económico que los tiempos demandan” (OIT, 1975).
Cabe señalar que la OIT establece a través de dichos
convenios, que los Estados miembros cuentan con la obligación
de establecer sistemas caracterizados por ser abiertos, flexibles
y complementarios de enseñanza general técnica y profesional,
así como de orientación escolar y profesional y de formación
profesional, tanto dentro del sistema oficial de enseñanza, como
fuera de éste, dada la obligatoriedad que poseen como norma
vigente en México (Dávalos, 1998, p. 281).
Por su parte, tanto el Pacto de San Salvador, como el Comité
de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Naciones
Unidas (CDESC) ponen énfasis en distintas disposiciones del
derecho del trabajo, éste último mediante el Pacto Internacional
de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.
Es así, como ambos pactos, contemplan en su artículo 6
punto 2, disposiciones relacionadas con el compromiso Estatal
de “adoptar las medidas que garanticen plena efectividad al
derecho al trabajo, en especial las referidas al logro del pleno
empleo, a la orientación vocacional y al desarrollo de proyectos
de capacitación técnico-profesional” (Pacto de San Salvador, art.
6), así como la obligación de adoptar medidas para el logro de la
efectividad del derecho al trabajo, mediante la “formación técnicoprofesional, …encaminadas a conseguir un desarrollo económico,
social y cultural constante y la ocupación plena y productiva, en
condiciones que garanticen las libertades políticas y económicas
fundamentales de la persona humana”( PIDESC, art. 6).
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151

�Diana L. Mendoza / La capacitación laboral en el marco jurídico nacional e internacional

Dichas medidas, las cuales son exigidas a los Estados, con
la finalidad de lograr el derecho del trabajo, tienen como objetivo
ofrecer mejores mecanismos de capacitación laboral, que permitan
a los trabajadores insertarse en un mercado laboral cambiante,
evolutivo, cada vez mucho más modernizado y tecnificado.
La capacidad productiva del ser humano tiene una tendencia
creciente, de mayor complejidad, que busca y requiere que las
personas, por ser empleadas, tengan la capacidad suficiente para
ajustarse a esos cambios… Se trata de una intervención social del
Estado, que no supone que él directamente sea el prestador de
estos servicios educativos, pero sí que controle que los programas existentes tengan como finalidad facilitar, de manera efectiva, la inserción laboral (Badilla y Urquilla, 2008, p. 199).

c) Marco jurídico mexicano
El derecho al trabajo está protegido en la Constitución Política de
los Estados Unidos Mexicanos en su artículo 5º, cuando establece
que “A ninguna persona podrá impedirse que se dedique a la
profesión, industria, comercio o trabajo que le acomode, siendo
lícitos…” siendo dicho derecho limitado excepcionalmente.
Es así, como nuestra Carta Magna establece también, que
dicho trabajo deberá de ser digno, ello, derivado del contenido
del artículo 123 apartado A, el cual especifica aspectos relativos
a la relación obrero-patronal, estableciendo también en su
fracción XIII una obligación patronal relativa a “proporcionar a
sus trabajadores, capacitación o adiestramiento para el trabajo”.
Siendo determinados en la ley reglamentaria del trabajo los
sistemas, métodos y procedimientos a partir de los cuales ello
deberá cumplimentarse.
152

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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

Es en 1978 que los conceptos de capacitación y
adiestramiento en el trabajo se integran a la Ley Federal del
trabajo (LFT, 1970), siendo actualmente parte del contenido del
artículo 153-A de la LFT, desprendiéndose como tal el concepto
de la capacitación laboral, siendo ésta, una obligación patronal,
la cual tiene como finalidad, elevar la calidad de vida de los
trabajadores, que conllevará además al logro de la competencia y
productividad dentro de la empresa.
Los patrones tienen la obligación de proporcionar a todos los
trabajadores, y éstos a recibir, la capacitación o el adiestramiento en su trabajo que le permita elevar su nivel de vida, su
competencia laboral y su productividad, conforme a los planes
y programas formulados, de común acuerdo, por el patrón y el
sindicato o la mayoría de sus trabajadores.

Es en el capítulo III Bis de dicha ley reglamentaria, que
se contemplan todas las condiciones relacionadas con dicha
obligación, teniendo como objetivo la productividad laboral, a
través de la formación y capacitación de los trabajadores.
Haciendo un paréntesis, y antes de incluir, además de
la capacitación, al concepto de adiestramiento, es necesario
señalar que la LFT no hace una distinción entre ambas figuras,
lo que sí se realiza en la doctrina. En palabras de Dávalos, “la
capacitación implica el habilitar al trabajador, tenerlo en aptitud
de desempeñar una actividad superior a la que realiza, a través
de la obtención de conocimientos nuevos. El adiestramiento
consiste en enseñar, instruir, al trabajador en el trabajo que
desempeña normalmente buscando su perfeccionamiento”
(Dávalos, p. 280-281).
DOI: https://doi..org/10.29105/transdisciplinar2.4-48

153

�Diana L. Mendoza / La capacitación laboral en el marco jurídico nacional e internacional

Sin embargo, también resulta necesario mencionar más
doctrina, cuando Méndez señala que la obligación patronal, a la
vez, derecho del trabajador, puede traducirse en:
Una mejora en diversos ámbitos de la vida del trabajador; estar
capacitado le representa al trabajador una ventaja sobre otros
trabajadores; esta competencia beneficia también al patrón,
quien podrá tener trabajadores más capacitados y, por ende,
elevar la productividad de su empresa (Méndez, 2009 p. 88).

El objeto del adiestramiento laboral, de acuerdo con la ley,
se enfoca en cumplir los puntos siguientes:
I. Actualizar y perfeccionar los conocimientos y habilidades de
los trabajadores y proporcionarles información para que puedan aplicar en sus actividades las nuevas tecnologías que los
empresarios deben implementar para incrementar la productividad en las empresas;
II. Hacer del conocimiento de los trabajadores sobre los riesgos
y peligros a que están expuestos durante el desempeño de sus
labores, así como las disposiciones contenidas en el reglamento
y las normas oficiales mexicanas en materia de seguridad, salud
y medio ambiente de trabajo que les son aplicables, para prevenir riesgos de trabajo;
III. Incrementar la productividad; y
IV. En general mejorar el nivel educativo, la competencia laboral y las habilidades de los trabajadores (LFT, 1970, Artículo
153-C).

Cabe señalar que al respecto, la Comisión Nacional de
los Derechos Humanos define al derecho a recibir capacitación y
154

DOI: https://doi..org/10.29105/transdisciplinar2.4-48

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

adiestramiento, como “aquel que permite que el trabajador pueda
acceder en su caso a los programas de escalafón y mejora en el
empleo, que se traduce en una mejor rendimiento y remuneración”,
(Comisión Nacional de Derechos Humanos, 2016, p. 23), que
resultan tan importantes en el logro de un trabajo digno y una
mejora en el proyecto de vida.
Las diversas legislaciones que contemplan disposiciones
relativas a los trabajadores, deben partir de las anteriores
consideraciones, dada la existencia de esta obligación patronal,
poniendo énfasis en la capacitación laboral a través de sistemas
flexibles y complementarios de preparación en el empleo, que
coadyuven a la realización del trabajo de manera digna, primando
la observancia de los organismos e instrumentos internacionales
en la materia.
d) Reforma Constitucional en materia laboral de 2017 y de la Ley Federal
del Trabajo de 2019 en México
Es importante recalcar por supuesto, que actualmente, México
se encuentra en un proceso de cambio en cuanto a la materia
que nos atañe, toda vez que al menos 10 entidades federativas
se encuentran en un proceso de adaptación a las modificaciones
sustanciales al sistema laboral, principalmente en cuanto a
tres puntos importantes: el nuevo sistema de justicia laboral,
la democracia sindical y el Centro Federal de Conciliación y
Registro Laboral.
Con fecha 24 de febrero de 2017, se publica en el Diario
Oficial de la Federación el “DECRETO por el que se declaran
reformadas y adicionadas diversas disposiciones de los artículos
107 y 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos
DOI: https://doi..org/10.29105/transdisciplinar2.4-48

155

�Diana L. Mendoza / La capacitación laboral en el marco jurídico nacional e internacional

Mexicanos, en materia de Justicia Laboral”. Dentro de dicha
reforma, nos encontramos aquella relacionada a la obligación
patronal de capacitación y adiestramiento.
Dentro de la exposición de motivos relativa a la Ley Federal
del Trabajo, damos cuenta también de la importancia que revisten
factores como la capacitación y adiestramiento para el logro de los
objetivos principales de la reforma, al considerarse parte de una
ruta crítica para una transición exitosa al nuevo sistema laboral.
Discusión
Para Reynoso, el trabajo constituye, una actividad económica, pero
también representa un espacio de desarrollo y desenvolvimiento
del trabajador, que le permite aplicar sus habilidades, obtener
un ingreso remunerado y realizar aportaciones en beneficio de la
sociedad (Reynoso, 2006).
El derecho humano al trabajo, conjunta en su contenido,
otros derechos, que se derivan de la relación laboral, y que
pertenecen al ámbito de los derechos sociales, ante la sujeción a
una relación subordinada y la necesidad de un equilibrio en los
factores de la producción.
En ese mismo sentido, podemos afirmar que este derecho
humano, dentro de sus características, cuenta con la de ser
digno, de dicho concepto devienen temas diversos, como el de
la capacitación necesaria para llevar a cabo el empleo que se le
asigna al trabajador, convirtiéndose entonces, en una obligación
patronal. Dicho derecho, ha retomado especial atención, a partir
de instrumentos internacionales en materia de reconocimiento
de derechos económicos, sociales y culturales de las personas.
156

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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

Para el logro de esa dignidad en el empleo, ello deberá
traducirse en la calidad de vida laboral, la cual, requiere para
su existencia del respeto de diversos derechos, como el de
desempeñar un trabajo que proporcione equilibrio con las
actividades personales y familiares, que éste sea también un
trabajo satisfactorio, y muy importante para el tema que nos
atañe, que se observe el derecho a un trabajo que brinde desarrollo
laboral o profesional al trabajador (Patlán, 2016).
Es así, como en esta aproximación, podemos partir del
Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos
Humanos en materia de derechos económicos, sociales y culturales
(Protocolo de San Salvador), suscrito el 17 de noviembre de 1988,
el cual reconoce como contenido de dicho derecho, la obtención
de los medios para poder llevar “una vida digna y decorosa a
través del desempeño de una actividad lícita libremente escogida
o aceptada” (Protocolo de San Salvador, 1988, Artículo 6).
En ese tenor, dicho Protocolo establece ciertas medidas,
cuyo objetivo es el logro de una plenitud del empleo, así como la
orientación vocacional, que permitan el desarrollo de proyectos
de capacitación técnico-profesional.
Es necesario reflexionar en el papel que la capacitación laboral representa para las personas, sobre todo aquellas en estado
vulnerable, por cuanto les permite insertarse en la sociedad y participar de manera plena en la vida pública, privada y social, estando
obligados los Estados a garantizar ese derecho (Salvioli, 2004).
Debemos mencionar que los derechos contenidos a su vez
en el derecho al trabajo digno, como lo es el que atañe al presente
trabajo, el derecho a la capacitación y adiestramiento laboral,
están en suma relacionados con la construcción de la cultura
DOI: https://doi..org/10.29105/transdisciplinar2.4-48

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�Diana L. Mendoza / La capacitación laboral en el marco jurídico nacional e internacional

laboral, a la cual hace alusión la Comisión Nacional de Derechos
Humanos cuando señala que:
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos considera
oportuno hacer difusión a todo el público en general y a quienes son trabajadores en lo especial, de los derechos humanos
al trabajo y en el trabajo, en el ánimo de fomentar una cultura
laboral (CNDH, 2016, p. 4).

Carlos de Buen considera trascendental el tema de la
previsión social, relacionándolo con dos aspectos, por un lado, la
necesidad de contar en las empresas con instalaciones adecuadas y
cumplir con normas de seguridad e higiene, sino también, el trato
adecuado a los trabajadores, mediante el ambiente adecuado, el
respeto, la equidad y la apreciación de sus labores, siendo éstos
incentivados por la mejora constante (De Buen, 2014).
Es aquí en donde entra en juego el tema de la capacitación,
que si bien, y como podemos observar, los patrones pueden
asumir como una forma de dar atención a los requerimientos
de la empresa, como por ejemplo, la obtención de una mayor
producción, o de mejoras del recurso humano con el que
cuentan para una actividad determinada, o incluso y como
pudimos observar en las estadísticas, no verla necesaria, dado
el cumplimento de los estándares que ellos mismos delimitan,
es trascendente retomarla con un enfoque humanista, ante el
hecho de que la capacitación laboral continua mejora de gran
manera las condiciones de vida del trabajador y la trabajadora,
logrando que puedan tener mayor incidencia en las áreas
correspondientes a sus actividades, respetándose así el conjunto
de derechos laborales.
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DOI: https://doi..org/10.29105/transdisciplinar2.4-48

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

a) Capacitación laboral y pandemia
Es innegable que la pandemia de SARS-CoV-2 trajo consigo
diversas problemáticas, y permitió hacer visibles muchas
necesidades en ámbitos como el sector educativo y por supuesto
el laboral. Pasar de la presencialidad a la virtualidad implicó
grandes cambios para los que muchas personas no estaban
preparadas, ello, de forma económica, tecnológica y por supuesto,
en cuanto al tema de la capacitación.
La virtualidad laboral, mediante prácticas como el home
office, la actividad en plataformas y el uso de streaming y video
conferencias permitió visibilizar las necesidades de capacitación
de mucho personal de empresas y organismos gubernamentales.
Es así, como de nuevo, esa necesidad se sumó a muchas otras que
presentan diversos sectores sociales.
En ese sentido, algunas cifras señalan que contrario a la necesidad de capacitación durante la pandemia, el 46% de la fuerza
laboral global expresa que su empleador redujo las oportunidades
de desarrollo durante la pandemia, y que en el caso específico de
México esa proporción incrementa a 56 % (Degreed, 2021).
Dichos datos alrededor de la pandemia indican la
importancia de desarrollar políticas públicas encaminadas a
alcanzar el rápido avance tecnológico que aceleró este cambio
mundial, y que implicó necesidades laborales que no todas las
personas, incluso aquellas que ya se encontraban capacitadas
para el trabajo que desempeñaban, pudieron cubrir, hay que
señalar que mucha de la tecnología empleada para mantener la
sana distancia no va a dejarse de emplear, dado que visibilizó las
múltiples facilidades de comunicación.
DOI: https://doi..org/10.29105/transdisciplinar2.4-48

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�Diana L. Mendoza / La capacitación laboral en el marco jurídico nacional e internacional

Conclusiones
Los derechos humanos en materia laboral se encuentran ligados a
diversas temáticas relacionadas con el trabajador, sus relaciones
laborales y desempeño, como el derecho a contar con un salario
justo, el derecho a la seguridad social, el derecho a una vivienda, o
el derecho a contar con capacitación y adiestramiento en el empleo.
Sin embargo, aunado a la capacitación en materia laboral,
entendiendo ésta como el adiestramiento y formación técnica
para el desempeño de las actividades que le son encomendadas, es
necesario considerar lo importante que es el desarrollo también
de una cultura laboral.
Dicha cultura laboral consistirá entonces en una
capacitación constante en materia de derechos humanos, su
defensa y respeto, y por supuesto cabrá incluir de manera
preponderante, el conocimiento del marco jurídico, es decir, el
contenido Constitucional y legislativo en materia laboral, así
como los preceptos internacionales que deberán observar los
Estados, con el objetivo de garantizarlos.
En ese sentido, es preciso considerar a manera de propuesta,
la formación legal en materia laboral, dentro de las empresas e
instituciones, como obligación patronal de capacitación laboral,
cumplimentando así, este derecho.
Es así, que se tiene como necesidad inmediata, en la ruta crítica de implementación de la reforma del trabajo en nuestro país, la
garantía de la capacitación laboral, que transite en un futuro, hacia a
la profesionalización de las personas trabajadoras en cada área que se
desempeñen, garantizando así, el cumplimiento de las funciones encomendadas de la mejor forma, y por lo consiguiente el desarrollo social.
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DOI: https://doi..org/10.29105/transdisciplinar2.4-48

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

Es importante entonces, comprender que la inversión
estatal en el tema de la capacitación, a partir de proporcionar las
herramientas que ello conlleva para la especialización de las y los
trabajadores debiera ser parte de una estrategia de desarrollo, que
busca hacerle frente a un veloz cambio globalizador de carácter
económico, social y tecnológico, lo cual quedó bastante visibilizado
durante la pandemia y las múltiples necesidades de capacitación
laboral que surgieron y que debieron ser cubiertas a gran velocidad,
trayendo consigo que personas antes eficientes tuvieran que dar
paso a trabajadores mejor capacitados en el área tecnológica.
Futuras líneas de investigación
En cuanto a las futuras líneas de investigación, se considera,
quedan muchas en el tintero esperando por ser abordadas, dada
la actual implementación del sistema laboral en la república
mexicana, con temas tan trascendentes como la democracia
sindical, la nueva justicia laboral o el inicio de las funciones
similares a las de la justicia alternativa del Centro federal de
conciliación y registro laboral, que den lugar a la aparición de
nuevas áreas de estudio.
Existe además, la necesidad de fomentar la visibilización de
los diferentes derechos laborales, sobre todo en el sentido de que
cuentan con un enfoque de desarrollo de la población trabajadora,
así como sus habilidades académicas y profesionales, además del
marco jurídico sobre el que estarán siempre parados en su calidad de
trabajadores, y que cuyo desconocimiento ha sido fuente de diversas
injusticias, siendo todo lo contrario a lo que representa el derecho
laboral, teniendo como estandarte el logro de la justicia social.
DOI: https://doi..org/10.29105/transdisciplinar2.4-48

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�Diana L. Mendoza / La capacitación laboral en el marco jurídico nacional e internacional

Los estudios alrededor de la pandemia son amplios, se
han centrado significativamente en el tema educativo, el cual
está íntimamente relacionado con la capacitación, sin embargo,
el análisis desde el enfoque laboral seguramente traería consigo
políticas públicas adecuadas para hacer frente a las necesidades
de profesionalización y el ofrecimiento de un mejor servicio.
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162

DOI: https://doi..org/10.29105/transdisciplinar2.4-48

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

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Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos
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Salvador, El Salvador, el 17 de noviembre de 1988, en el
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DOI: https://doi..org/10.29105/transdisciplinar2.4-48

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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

Prácticas ambientales de los estudiantes de la
Universidad Autónoma de Nuevo León. El caso de
tres facultades del campus de Ciudad Universitaria
Environmental practices of the students of the Universidad
Autonóma de Nuevo León. The case of three faculties of the
Ciudad Universitaria campus
Víctor Manuel Zamora1
Resumen: El presente estudio se centra en analizar las prácticas
ambientales de las y los estudiantes de la Universidad Autónoma de
Nuevo León. Para esta investigación participaron estudiantes de las
Facultades de Derecho y Criminología, Filosofía y Letras, y Contaduría
y Administración. Como herramienta de recolección de datos se
utilizó un cuestionario de corte cuantitativo, los datos ahí obtenidos
fueron tratados de forma cualitativa. Los resultados muestran que las
y los estudiantes, no obstante estar conscientes de que las prácticas
ambientales positivas contribuyen a conservar el medio ambiente y,
por ende, a mejorar nuestra calidad de vida, en mucha medida llevan a
cabo prácticas negativas que, de manera progresiva, abonan al descuido
y deterioro de nuestro entorno, por lo que resulta relevante y urgente
promover, entre las y los estudiantes, hábitos de responsabilidad social,
que les permitan hacer consciencia de lo mucho que podemos hacer por
mejorar nuestro medio ambiente si en colectivo, todas y todos, llevamos
a cabo prácticas ambientales positivas.
1 Doctor en filosofía con acentuación en educación. Universidad
Autónoma de Nuevo León, México. Correo electrónico: vmz08@hotmail.com

165

�Víctor M. Zamora / Prácticas ambientales de estudiantes de la UANL

Palabras clave: Medio ambiente, estudiantes, prácticas ambientales,
universidad.
Abstract: This study focuses on analyzing the environmental practices
of the students of the Autonomous University of Nuevo León. Students
from the Faculties of Law and Criminology, Philosophy and Letters,
and Accounting and Administration participated in this research. As
a data collection tool, a quantitative questionnaire was used, the data
obtained therein were treated qualitatively. The results show that the
students, despite being aware that positive environmental practices
contribute to conserving the environment and, therefore, improving
our quality of life, to a large extent carry out negative practices that
progressively , contribute to the neglect and deterioration of our
environment, so it is relevant and urgent to promote, among students,
habits of social responsibility, which allow them to become aware of
how much we can do to improve our environment if collectively, each
and all, we carry out positive environmental practices.
Keywords:
university.

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Environment,

students,

environmental

practices,

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-50

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

Introducción
Las prácticas ambientales son aquellas acciones que llevamos
a cabo en nuestro día a día y que tienen impacto, positivo o
negativo, en el medio ambiente. Prácticas como el correcto
manejo y clasificación de la basura, cuidado del agua, uso
eficiente de la energía, siembra y cuidado de árboles, reducir
el uso de materiales desechables, reducir el uso del automóvil,
evitar el uso de aerosoles u otros productos que dañan el
ambiente, entre otras, son ejemplo de prácticas ambientales
positivas.
De acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y
Recursos Naturales SEMARNAT (2016), el crecimiento de la
población ha causado un enorme impacto negativo en nuestro
medio ambiente, este aumento demográfico es, también, un
factor determinante para entender la sobreexplotación de los
recursos naturales y la degradación ambiental que sufrimos.
Como consecuencia de lo anterior, los efectos del cambio
climático se hacen sentir cada vez con más fuerza en México,
los estudios realizados por la misma SEMARNAT (2016),
apuntan que, las temperaturas han aumentado desde 1960,
en consecuencia, los días frescos han disminuido de manera
considerable, las lluvias, por su parte, también se han reducido
de manera alarmante. El caso más reciente en el 2022 es el de
Nuevo León, Estado industrial del norte de México, este sufre
una grave crisis por falta de agua en la región, de continuar con
esta tendencia, muchas regiones de nuestro país y del mundo,
sufrirán de manera irreversible el impacto del cambio climático.
De acuerdo con Conde:
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-50

167

�Víctor M. Zamora / Prácticas ambientales de estudiantes de la UANL

La Tierra se ha calentado en los últimos 100 años alrededor de
0.74 grados centígrados. De seguir esta tendencia, para el 2100
el planeta se calentaría entre 1.8 y 4.0 grados centígrados, se
incrementaría con ello el nivel del mar, cambiando los patrones de lluvia y aumentando los eventos climáticos como las ondas de calor, las lluvias torrenciales y las sequías, por ejemplo.
(Conde, 2011:18)

Muchos ciudadanos, a lo largo y ancho del mundo,
han mostrado su preocupación ante los acontecimientos de
los últimos años: huracanes mucho más agresivos y peligrosos,
sequías más prolongadas e intensas, incendios e inundaciones
devastadores, escasez de productos alimenticios, frecuentes
olas de calor, entre otros episodios que han hecho que la
humanidad ponga especial atención en el problema del cambio
climático y su impacto en la sociedad. Por esta razón, en un
esfuerzo en conjunto, el pasado 20 de septiembre del 2019, el
mundo fue testigo de una marcha a nivel global en favor de la
lucha para disminuir los efectos del cambio climático, las calles
de las principales ciudades en muchos países (México, Francia,
Costa Rica, Estados Unidos, Inglaterra, España, Alemania,
solo por mencionar algunos) se vieron repletas de personas
manifestantes que exigían a los gobernantes, actores sociales,
empresas y a la ciudadanía en general, acciones para combatir
de forma urgente y eficiente esta problemática mundial.
En el caso de México, la lucha por disminuir el impacto
del cambio climático se da a través de diferentes organismos
gubernamentales y no gubernamentales, encargados de proteger
y conservar el medio ambiente, entre ellos destaca la Secretaría
del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), la
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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-50

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) y la
Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP),
Green peace México, entre otros. Los desafíos que enfrentan estas
instituciones son grandes, toda vez que la lucha por el cuidado
y preservación de nuestro medio ambiente no puede ser llevada
a cabo desde una perspectiva administrativa, es necesario contar
con la ayuda y voluntad de toda la ciudadanía para poder
concretar avances en este rubro.
En el estado Nuevo León, lugar en el que centramos
esta investigación, se encuentra una de las instituciones más
emblemáticas y prestigiada a nivel nacional e internacional, la
Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL). Esta institución,
a través de sus distintas Facultades y preparatorias, ha tomado
acciones para contribuir en la mejora de las condiciones de
nuestro entorno. Con sus más de 215 mil estudiantes, esta
universidad se ha convertido en la Institución de educación
superior más sustentable de México (UANL, 2022).
Es por lo anterior, que en este estudio se analizan las
prácticas ambientales de los estudiantes de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, específicamente en tres Facultades,
la Facultades de Derecho y Criminología, Filosofía y letras, y
Contaduría y administración. Para el logro de nuestro objetivo, se
utilizó un cuestionario de diez preguntas de corte cuantitativo,
los datos ahí obtenidos fueron interpretados de manera
cualitativa. Los resultados apuntan a la necesidad de fortalecer
en los estudiantes universitarios, la educación ambiental que los
lleve de manera gradual a relacionarse, identificarse y apropiarse
de las causas que favorecen la lucha en contra del deterioro de
nuestro entorno.
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-50

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�Víctor M. Zamora / Prácticas ambientales de estudiantes de la UANL

Este documento está dividido en cinco secciones, en
la primera se encuentran los objetivos, preguntas, propósito y
justificación planteados para esta investigación. En la segunda
parte, se presenta el marco teórico para este estudio en el que
se abordan algunos de los factores y actividades económicas
que contribuyen al deterioro del medio ambiente así como las
leyes mexicanas vigentes en esta materia. En el apartado tres,
se explica la metodología que se siguió para dar respuesta a
nuestras incógnitas, aquí, además del universo y la muestra, se
presenta el diseño de la herramienta de recolección de datos así
como la prueba de confiabilidad que se le realizó. En el capítulo
cuatro, presentamos, por medio de tablas de distribución, los
resultados del cuestionario aplicado y el análisis de los mismos.
En el apartado final, se da respuesta a las incógnitas de nuestra
investigación, aquí se integran las conclusiones que permiten el
cierre de este estudio.
Para contextualizar lo anterior, se estima que, actualmente,
la población en México asciende a más de 125 millones de personas
(INEGI, 2022), esto indica que los recursos (que provienen de la
naturaleza o que impactan en ella) que se necesitan para satisfacer
las necesidades de este número de habitantes no son menores, de
hecho, existe ya una sobre explotación de nuestro entorno debido
a la concentración de personas en las zonas urbanas de nuestro
país (Sánchez, 2019). Por esta razón, resulta imperante y urgente
concientizar a la población para cuidar y hacer buen uso de estos
recursos, y así, juntos contribuir en la mejora progresiva del
medio ambiente, a través de prácticas ambientales que abonen
a este propósito. Si queremos contribuir a esta causa, debemos
identificar aquellos hábitos y comportamientos que impactan de
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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-50

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

manera negativa en nuestro medio ambiente y hacer un esfuerzo
por modificarlos (PNUMA, 2011).
Sensibilizar a tantos millones de personas para que
contribuyan con sus acciones cotidianas a cuidar su entorno,
no es tarea fácil, resulta conveniente que dicha labor inicie
en casa y continúe de manera responsable en su paso por
las instituciones de educación básica , media y superior. Es
necesario, entonces, fortalecer el aprendizaje e interiorización de
hábitos ambientales positivos para que nuestros niños, niñas y
jóvenes se conviertan en guardianes de su propio entorno, que
logren comprender la relación, impacto, y reciprocidad que
existe entre la comunidad y su medio ambiente. Así lo mostró,
el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, por
sus siglas en inglés). Este organismo, realizó en Honduras un
estudio titulado Buenas prácticas ambientales y su vinculación con la
acción climática. Este estudio promovió la “Asistencia técnica para
la elaboración de casos de estudio sobre experiencias de gestión
del cambio climático (adaptación y mitigación) implementadas
en centros educativos.” (UNICEF, 2019, p. 3). Los resultados de
este estudio muestran que:
…las buenas prácticas ambientales (BPA) implementadas en
los centros educativos hondureños cuentan con el potencial de
formar una cultura en los niños y adolescentes llena de valores,
conocimientos, destrezas y actitudes desde la transversalidad
del tema ambiental, y para la consolidación de la acción climática (adaptación y mitigación) requerida (UNICEF, 2019, p .7).

En México, como en muchas partes del mundo, los efectos
del cambio climático se han dejado sentir cada vez con mayor
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-50

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�Víctor M. Zamora / Prácticas ambientales de estudiantes de la UANL

intensidad, a lo largo de estos años hemos sufrido los embates
de muchos fenómenos naturales que han dejado honda huella
en la memoria de los mexicanos. Los largos periodos de sequía,
tormentas y huracanes que año con año azotan, cada vez con más
fuerza, a nuestro país, han ocasionado inundaciones y deslaves
que han dejado sin hogar a miles de personas y otras más pagaron
con su propia vida al enfrentarse cara a cara con esta realidad que
hoy nos rebasa (Lucatello y Garza, 2017).
Como ya mencionamos con anterioridad, en la parte norte
de nuestro país se encuentra el estado de Nuevo León, lugar que
también ha sentido el poder devastador de los fenómenos naturales,
como el paso del huracán Gilberto en septiembre 1988 y en fechas
más recientes, en el 2010, el huracán Alex. Ambos fenómenos dejaron
al descubierto el gran reto que tiene el estado de Nuevo León en materia de educación ambiental, en ambos eventos naturales se pudo
apreciar que la basura que se arroja en las calles fue un elemento clave para que las inundaciones causaran daños aún mayores a la población neolonesa. En el año 2022, el panorama es distinto, una sequía
y consiguiente escasez de agua golpea a los habitantes de esta parte
del país, los efectos del cambio climático han llegado a los hogares de
los casi 6 millones de habitantes de este Estado.
I. Objetivos y preguntas de investigación
El objetivo de esta investigación es conocer y analizar las
prácticas ambientales de los estudiantes de tres Facultades de
la Universidad Autónoma de Nuevo, a través de un cuestionario
que arroje respuestas de corte cuantitativo, mismas que serán
interpretadas y analizadas de forma cualitativa, para identificar
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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-50

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

los hábitos positivos y negativos que los participantes puedan
tener en materia de medio ambiente y responsabilidad social.
Para guiarnos en esta investigación, se plantearon las
siguientes preguntas de investigación:
1. ¿En qué medida los estudiantes de la UANL son conscientes de la relación y reciprocidad que existe entre la sociedad y su medio ambiente?
2. ¿De qué manera los hábitos y prácticas de las y los estudiantes de la UANL contribuyen al cuidado del medio
ambiente?
3. ¿Qué hábitos y prácticas de las y los estudiantes de la
UANL contribuyen al deterioro del medio ambiente?
4. ¿En qué medida las y los estudiantes de la UANL son conscientes de que algunos de sus hábitos y prácticas cotidianas contribuyen al deterioro o mejora del medio ambiente?
5. ¿De qué manera la educación que recibieron o reciben las
y los estudiantes universitarios, contribuye a fortalecer
prácticas de cuidado y conservación del medio ambiente?
Como supuesto de investigación, se plantea lo siguiente:
Las y los estudiantes de tres facultades de la universidad
Autónoma de Nuevo León, presentan dificultad para reconocer
y desarrollar hábitos o prácticas que contribuyan al cuidado
y conservación del medio ambiente dentro del contexto donde
interactúan, esto puede ser generado por la endeble educación
en esta materia y por la falta de modelos sociales que las y los
inspiren a realizar prácticas ambientales positivas.
Marco teórico
La teoría que enmarca esta investigación está orientada a delimitar
los referentes teóricos de este estudio, así, en este segmento se
presentan algunos de los factores que contribuyen al deterioro
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�Víctor M. Zamora / Prácticas ambientales de estudiantes de la UANL

del medio ambiente, asimismo, se exploran algunos aspectos de
la legislación vigente que existe en relación al cuidado ambiental.
I. Factores que contribuyen al deterioro del medio ambiente
Si se pretende conocer cuáles son los factores que de forma
progresiva han contribuido en el deterioro ambiental, es
imperante señalar como uno de los principales factores, al
crecimiento poblacional, de acuerdo con Hikal y Estrada:
Los factores que más afectan al deterioro ambiental son el crecimiento poblacional que desde 1960 se ha duplicado para llegar a 6,100 millones de habitantes y ese incremento ha sido en
los países más pobres mientras que en los ricos los gastos de
consumo han aumentado. (Hikal y Estrada, 2012. p. 01)

La demanda y sobre explotación de recursos para
satisfacer las necesidades de los habitantes en cualquier país del
mundo ha permitido, que se generen problemáticas asociadas a
este fenómeno, uno de ellos y al parecer el más recurrente, es la
gran cantidad de basura que se produce de forma constante, de
acuerdo con el informe del Banco Mundial (2018), la cantidad de
basura en el mundo es preocupante y crece a ritmos acelerados.
En México, según el INEGI (2019), la cantidad diaria de basura
recolectada asciende a 86 mil 343 toneladas, siendo la Ciudad de
México, con un 19.7% del total, la entidad que más basura genera
en nuestro país. Por su parte, Nuevo León, con un 3.6%, se ubica
en el quinto sitio, esta circunstancia exhorta a los organismos
encargados de proteger el medio ambiente a fortalecer la lucha
en favor del medio ambiente. No debemos olvidar, que el mal
manejo, separación y falta de recolección de nuestra basura puede
174

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-50

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

causar diversos efectos contaminantes que abonan a la progresiva
degradación del ambiente.
Los vínculos entre la población, el medio ambiente y los recursos naturales están mediados por múltiples factores. El acelerado crecimiento demográfico y la distribución desequilibrada de
la población en el territorio-al interactuar con desigualdades
sociales y regionales-,las pautas de acceso y uso de los recursos naturales, las tecnologías utilizadas para su explotación y
consumo vigentes, ejercen una fuerte presión sobre el medio
ambiente y los recursos naturales (Zurrita, et al. 2015, p. 04).

Otro de los problemas que trae consigo la concentración
urbana, es aquel que provocan las actividades agrícolas, ganaderas
y de pesca, mismas que abordamos a continuación.
II. Actividades agrícolas, ganaderas y pesca
Las actividades agrícolas y ganaderas han generado que
desaparezcan grandes hectáreas de bosques y selvas, toda vez
que la extensión de las tierras para cultivo, debido a la necesidad
de aumentar la producción productos del campo, ha llevado a los
agricultores y ganaderos a deforestar de manera indiscriminada las
áreas verdes de nuestro país, provocando con esto una alteración
en los ecosistemas que termina con la flora y fauna de esas
regiones, en muchos casos, se han disminuido áreas importantes
que suministraban grandes cantidades de oxígeno al ambiente.
La erosión y la falta de lluvia, son también consecuencias de la
actividad agrícola. (Zurrita, et al. 2015).
Por su parte, los pescadores, movidos por la alta demanda
de productos del mar, han hecho una reingeniería de sus técnicas
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�Víctor M. Zamora / Prácticas ambientales de estudiantes de la UANL

de pesca, de este modo se utilizan grandes embarcaciones que
derraman desechos químicos a los océanos, ríos o lagunas, esto,
junto con la sobreexplotación pesquera, acaban con la vida de
muchas especies marinas, alterando ecosistemas que de igual
manera afectan directa o indirectamente a la vida marítima.
(Hikal y Estrada, 2012)
En el área urbana, la industria del transporte aporta
también elementos dañinos que de forma paulatina deterioran
el medio ambiente, en el siguiente segmento hablaremos de la
industria del transporte y sus consecuencias en el medio ambiente.
III. La industria del transporte
No obstante, la importancia del transporte en la vida cotidiana
de las personas y en la industria del comercio, la emisión de gases
contaminantes que esta provoca, ha convertido a los automóviles
en los agentes contaminantes más comunes y aceptados por la
sociedad en general. El ruido, los desechos químicos, el efecto
invernadero, entre otros, son algunos efectos que hereda el uso
diario y excesivo del transporte. En todas las ciudades se utiliza
el automóvil como medio de transporte, es así como entre mayor
población exista, más será la exigencia y necesidad de que salgan
a las calles un mayor número de autos para uso cotidiano de las
familias y para el transporte para uso comercial, en este sentido,
los grandes problemas contaminantes que trae consigo

esta

industria parecen no disminuir. De acuerdo con Zurrita, et al., “las
actividades relacionadas con el transporte representan la fuente
más importante de contaminación de la atmósfera, especialmente
en los grandes asentamientos humanos” (Zurrita, et al. 2015, p. 06).
176

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-50

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

IV. Industria de producción
La industria de producción contribuye de manera importante
a que diariamente se contaminen ríos, mares, lagunas, el suelo
y la atmósfera. El derrame de desechos tóxicos, provenientes
de las muchas fábricas que existen en el país, ha alterado de
manera preocupante la flora y fauna local, provocando la muerte
y extinción de ecosistemas que albergaban muchas especies
locales. No se puede negar la relevancia que tiene esta industria
para la economía de los miles de trabajadores, sin embargo,
el desacato de las leyes ambientales, ha desencadenado que de
manera constante, las fábricas y negocios arrojen a la atmósfera
y suelo, sus desechos contaminantes sin ningún control. En
concordancia con esto, “en 2016, se generaron 2010 millones de
residuos municipales en el mundo, 0,74 kilos por habitante y día.
De seguir esta dinámica, en 2050 generaremos 3,400 millones
de toneladas de residuos sólidos municipales” (Banco Mundial,
2018. p. 1).
V. Leyes vigentes en materia ambiental
Para esta investigación, es relevante abordar la legislación
vigente en materia ambiental, esto aporta un marco legal a la
lucha a favor del medio ambiente. En este contexto, la Ley general de
cambio climático es un referente obligado cuando se habla de medio
ambiente, fue promulgada el 6 de junio del 2012 y la última reforma
fue realizada el 11 de mayo del 2022 (SEMARNAT, 2022). El
objetivo de esta ley es garantizar que los ciudadanos interactúen en
un ambiente sano y limpio, que permita mejorar su calidad de vida.
En esta ley se definen algunos conceptos referentes a la definición
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-50

177

�Víctor M. Zamora / Prácticas ambientales de estudiantes de la UANL

del término cambio climático, la cual atribuye a la actividad
humana, gran parte del deterioro de nuestro ambiente.
Otra ley que versa a favor de la lucha contra el deterioro
ambiental, promulgada en 1988 y recientemente reformada en
abril del 2022, es la Ley general del equilibrio ecológico y protección al
medio ambiente, el objetivo de esta, es garantizar el derecho de toda
persona a vivir en un medio ambiente sano para su desarrollo, salud
y bienestar (SEMARNAT, 2022); al igual que la ley mencionada
en el párrafo anterior, se buscan mecanismos, en cooperación
con todas los niveles de gobierno, para establecer compromisos y
acuerdos que los lleven a mejorar el medio ambiente.
En la parte norte de México, existe la Ley ambiental
del estado de Nuevo León, fue promulgada en el año 2005 y
reformada en octubre 2022, esta guarda el mismo objetivo que
las dos leyes citadas con anterioridad, esta, sin embargo, se
enfoca exclusivamente en este Estado. De este modo, se garantiza
que las problemáticas particularidades del entorno se atiendan
de acuerdo con el contexto de las mismas.
Las tres leyes anteriores van orientadas hacia un mismo fin,
promover buenas prácticas ambientales que nos lleve a conservar
y proteger nuestro medio por medio de acciones responsables y
consientes que promuevan en todo momento la mejora del medio
ambiente.
VI. La universidad como modelo social
La educación que recibimos en casa y la recibida a lo largo de nuestro tránsito por las instituciones escolares, en todos los niveles, es
determinante de nuestra conducta, así, ciertos hábitos son apren178

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-50

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

didos en el entorno familiar, otros más en el contexto social, otros
tantos en el espacio académico. Existe, en este sentido, una cierta
relación y reciprocidad entre un universo y otro, la constante en
ellos, somos nosotros, quienes, mientras interactuamos, nos apropiamos de aquellas conductas o prácticas que observamos de manera constante y casi repetitiva en dichos escenarios, de este modo,
si consideramos que responden a nuestros intereses personales,
nos las apropiamos, las hacemos nuestras, en términos hegelianos,
nos alienamos. De ahí la relevancia de construir espacios cuyas
prácticas corrientes sean siempre positivas, orientadas a la construcción de una sociedad más justa, pacífica, empática, tolerante,
responsable y respetuosa en todo sentido. Debido a que los entornos familiares y sociales son muy difíciles de controlar, ya que quienes ahí interactúan responden a los intereses o necesidades de un
grupo reducido de personas; es el espacio educativo (por su natural
responsabilidad con la sociedad en general), el contexto ideal para
la práctica, promoción y fortalecimiento de valores positivos entre
sus integrantes. En el caso de la universidad y su vinculación con
la responsabilidad social, Huerta y Gaete lo exponen como sigue:
En concreto, la responsabilidad social universitaria (RSU)
busca visualizar el rol que la universidad tiene con la sociedad,
alineando explícitamente sus cuatro funciones o procesos
tradicionales que son: gestión, docencia, investigación y extensión, con la misión y valores institucionales, es decir, con
el compromiso social (Huerta y Gaete, 2017, p. 122).

La universidad, debido a su vínculo directo con la sociedad,
se convierte en el espacio en el que las prácticas o hábitos deben ser
reorientados hacia el bien común, muchas de las actividades que se
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-50

179

�Víctor M. Zamora / Prácticas ambientales de estudiantes de la UANL

llevan a cabo en los distintos espacios universitarios tienen clara
influencia en los estudiantes, aquí en palabras de Huerta y Gaete:
“(…) el impacto que generan las actividades de las instituciones de
educación superior es inmediato en el medio, y su alcance es mayor
por estar asociado a la sociedad en general, a través del ejercicio de la
profesión de las personas que forma.” (Huerta y Gaete, 2017, p. 134)
Es en ese sentido que, la UANL tiene como misión:
Formar bachilleres, técnicos y profesionales competentes,
competitivos e innovadores, socialmente responsables, con
plena conciencia del entorno regional, nacional y mundial, con
principios y valores, comprometidos con el desarrollo sustentable, científico, tecnológico y cultural. Generar contribuciones oportunas, relevantes y trascendentes al avance de la ciencia, la tecnología, la innovación y las humanidades, y a la mejora
del nivel de desarrollo humano de la sociedad nuevoleonesa y
del país (UANL, 2022)

La universidad de manera progresiva, a través de sus
estudiantes y egresados, entrega a la sociedad, entre otros
elementos,

nuevo conocimiento, competencias, habilidades y

valores, que serán puestos en práctica en los distintos contextos
donde interactúen los aún y otrora universitarios, y aunque su
actuar no dependerá solo de la formación recibida en las aulas,
sino que es resultado del choque de la educación recibida en
el seno familiar, en el universitario y en su contexto social , su
conducta sí estará supeditada a los modelos de comportamiento,
conducta y hábitos que practican aquellas personas que ejercen
cierta autoridad moral o académica en cualquiera de esos espacios
(universitario, familiar y social), el estudiante al considerar, ciertas
conductas, como válidas se apropia de ellas y las reproduce. Es
180

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-50

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

por ello que, es importante que en todos los contextos donde
interactuemos (no solo en el universitario), existan personas que
sean modelos de conducta positiva y que permitan a los estudiantes
constatar que las practicas positivas, en cualquier campo, siempre
pueden llevarse a cabo si tenemos la actitud y voluntad de hacerlo.
Aquí, son muy pertinentes aquellas líneas de Freire (1997) cuando
comenta que la educación posiblemente no cambie al mundo pero
sí puede cambiar a las personas que van a cambiar al mundo.
Metodología
La metodología utilizada para este estudio es el estudio de caso,
tal y como lo menciona, Stake:
De un estudio de casos se espera que abarque la complejidad de
un caso particular. Una hoja determinada, incluso un solo palillo, tienen una complejidad única pero difícilmente nos preocuparán lo suficiente para que los convirtamos en objeto de estudio. Estudiamos un caso cuando tiene un interés muy especial
en sí mismo. Buscamos el detalle de la interacción con sus contextos. El estudio de casos es el estudio de la particularidad y
de la complejidad de un caso singular, para llegar a comprender
su actividad en circunstancias importantes (Stake, 2004, p. 8)

Para el desarrollo de esta investigación se utilizaron los
elementos que ofrecen los enfoques cuantitativos y cualitativos
en investigación, Ambos enfoques cuentan con las características
necesarias para el adecuado desarrollo de este trabajo, toda vez
que en esta búsqueda, por medio de nuestra herramienta de
recolección de datos, se obtuvieron resultados cuantitativos que
posteriormente fueron analizados desde una postura cualitativa.
En relación a la parte cuantitativa, y como herramienta de
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-50

181

�Víctor M. Zamora / Prácticas ambientales de estudiantes de la UANL

recolección de datos se utilizó un cuestionario. A continuación,
se describen los pasos para el diseño, validación y prueba de
fiabilidad realizadas al cuestionario.
I. Diseño del cuestionario
Para responder a las incógnitas planteadas para esta investigación,
se elaboró un breve cuestionario de diez preguntas, todas ellas
orientadas a conocer los hábitos y prácticas de los estudiantes
de la Facultad de Derecho y Criminología, Filosofía y letras,
y Contaduría y administración, en relación con el cuidado del
medio ambiente. Se eligió solo este número de preguntas, debido
a los altos costos (económicos y de recursos humanos), que
representa un cuestionario con mayor número de preguntas. El
cuestionario cuenta con las tres secciones siguientes:
1. Datos del encuestado
2. Instrucciones y objetivo del cuestionario
3. Área de preguntas
En la primera sección, se busca obtener datos básicos del
encuestado, de este modo, los datos se orientan a conocer el género,
edad, carrera, semestre, turno y estado civil de los encuestados,
esto ayudará a obtener mejores referencias estadísticas a la hora
de analizar los resultados.
En la segunda sección, además de presentar las directrices
para responder a este cuestionario, se informa al encuestado
acerca del objetivo de este ejercicio y se hace referencia también a
la confidencialidad del mismo.
En la tercera parte del cuestionario, se encuentran las
diez preguntas, todas ellas diseñadas de acuerdo con la escala
182

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-50

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

de Likert, con el propósito de medir con mayor precisión las
tendencias de opinión de los encuestados, así,
Las escalas de Likert,…, están formadas por un conjunto de preguntas referentes a actitudes, cada una de ellas de igual valor.
Los sujetos responden indicando acuerdo o desacuerdo. Se establecen generalmente cinco rangos, pero pueden ser tres, siete, o
más. El sujeto señala con una cruz o un círculo la categoría elegida para cada persona (García, Aguilera y Castillo, 2011: 03).

II. Validación del cuestionario
Para validar este instrumento de recolección de datos, se utilizó
el método Delphi, esta,
“…es una técnica de recogida de información que permite obtener la opinión de un grupo de expertos a través de la consulta
reiterada. Esta técnica, de carácter cualitativo, es recomendable
cuando no se dispone de información suficiente para la toma de
decisiones o es necesario, para nuestra investigación, recoger
opiniones consensuadas y representativas de un colectivo de
individuos.” (Reguant y Torrado, 2016, p. 16).

Para este efecto, se realizó la validación con dos doctores
especializados en investigación, uno en el área de derecho y el
segundo en el área de educación. Como resultado de este ejercicio,
se realizaron ajustes a todas las preguntas planteadas en un inicio,
principalmente en el tipo de redacción y vocabulario que se
pretendía usar, este no era adecuado para este tipo de cuestionario,
que parecía ser poco claro y confuso para este propósito.
Así, después de validar el cuestionario, era necesario
someterlo a la prueba de fiabilidad, misma que describimos a
continuación:
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-50

183

�Víctor M. Zamora / Prácticas ambientales de estudiantes de la UANL

III. Fiabilidad del cuestionario
Para realizar la fiabilidad de este cuestionario, se utilizó el programa
estadístico statistical package for the social sciences (SPSS) en el que
se ingresaron los datos de 150 cuestionarios que se obtuvieron
de la prueba piloto realizada, como resultado de este ejercicio,
el Alfa de Cronbach se ubicó en .712, por lo que de acuerdo con
Bizquerra (2004), este resultado se considera que goza de una
alta consistencia interna en su fiabilidad, mientras que George y
Mallery (2013) estiman este resultado como aceptable.
Las tablas siguientes muestran los datos obtenidos de la
prueba de fiabilidad referida.
Tabla 1.
Prueba de fiabilidad.
Resumen del procesamiento de los casos

Casos

N

%

Válidos

150

Casos

Excluidosa

0

.0

Total

150

a. Eliminación por lista basada en todas las variables del procedimiento.
Estadísticos de fiabilidad

184

Alfa de Cronbach

N de elementos

.712

9

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-50

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

IV. Obtención de la muestra
En este estudio, se utilizó el muestreo por conveniencia debido
al alto número de estudiantes en las tres facultades que forman
parte de nuestro universo. La Facultad de Derecho y Criminología
cuenta con más 8,130 estudiantes en sus dos licenciaturas, La
Facultad de Contaduría y administración alberga a 11,439 alumnos
en las tres carreras ofrecidas (Contaduría, Administración e
Informática), por su parte la Facultad de Filosofía y Letras cuenta
con 4,268 en sus nueve licenciaturas (Educación, Sociología,
Historia, Filosofía, Licenciado en lingüística aplicada a la
enseñanza y traducción del francés, Licenciado en lingüística
aplicada a la enseñanza y traducción del inglés, Letras hispánicas,
Gestión de la información, Ciencias del Lenguaje). Se lograron
recabar en total 150 cuestionarios en cada facultad, para dar un
total de 450 ejercicios contestados. Sin embargo, 78 cuestionarios
fueron desechados debido a que estaban incompletos o los
participantes no aceptaron que sus respuestas fueran divulgadas,
quedando solo la cantidad de 372 ejercicios válidos, de los cuales
195 son de mujeres y 177 varones. Para este propósito, abordamos
a los estudiantes en las afueras de cada facultad, a excepción
de los conseguidos en la Facultad de Filosofía, en este caso, los
estudiantes fueron abordados en el salón de clases y los pasillos
de esa institución, todo con el debido y previo permiso de las
autoridades de dicha Facultad.
Presentación y análisis de resultados
En este apartado, presentamos los resultados y el análisis de los
mismos.
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-50

185

�Víctor M. Zamora / Prácticas ambientales de estudiantes de la UANL

Con respecto a la pregunta 1, que hace referencia al grado
en el que los estudiantes están conscientes de la relación que
existe entre la sociedad y su medio ambiente, los encuestados
comentaron en general, que están conscientes en mucha medida
de esta relación, la mayoría de los participantes mostró que en
algún grado, conocen de la reciprocidad que guardan las personas
con su medio natural. Esto se muestra en la tabla siguiente:
Tabla 2.
En esta medida estoy consciente de la relación que existe entre

Frecuencia

Porcentaje

Porcentaje válido

Porcentaje
acumulado

la sociedad y su medio ambiente.

Algo

41

11.0

11.0

11.0

Bastante

125

33.6

33.6

44.6

Mucho

206

55.4

55.4

100

Total

372

100.0

100.0

Fuente: elaboración propia. Datos: obtenidos en el campo.

En la pregunta 2, ¿Con qué frecuencia separo la basura que
género?
El 35.5 % de los encuestados afirmó que a veces; mientras
el 22% dijo que casi siempre, llama la atención el valor de los nunca
y casi nunca, mismos que arrojaron 9.9% y 17.7% respectivamente,
esto no es un porcentaje menor, ya que habla de los hábitos más
186

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-50

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

comunes toda vez que generamos basura todos los días y a todas
horas. Solo el 14.8% tiene como hábito la separación de basura que
genera. La tabla de frecuencia siguiente muestra esta tendencia:
Tabla 3.

Frecuencia

Porcentaje

Porcentaje
válido

Porcentaje
acumulado

Válidos

¿Con qué frecuencia separo la basura que genero?

Nunca

37

9.9

9.9

9.9

Casi nunca

66

17.7

17.7

27.7

A veces

132

35.5

35.5

63.2

Casi siempre

82

22.0

22.0

85.2

Siempre

55

14.8

14.8

		 100.0

Total

372

100.0

100.0

Fuente: elaboración propia. Datos: obtenidos en el campo.

Otra pregunta muy relacionada con la anterior pero que
habla acerca de los hábitos de los estudiantes y que contribuyen
al cuidado del medio ambiente fue: ¿En qué medida mis hábitos
cotidianos contribuyen al cuidado del medio ambiente? En este caso,
dijeron en un 44.6% que a veces, el 34.7% comentó que casi
siempre, el 12.9% casi nunca, solo un 5.9% siempre y un lejano
1.9% mencionó que nunca. Estos valores son muy cercanos a
los obtenidos en la tabla anterior, los hábitos de los estudiantes
no siempre contribuyen al cuidado del medio ambiente. Aquí la
tabla 4 muestra esta tendencia:
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-50

187

�Víctor M. Zamora / Prácticas ambientales de estudiantes de la UANL

Tabla 4.
¿En qué medida mis hábitos cotidianos contribuyen al cuidado

Frecuencia

Porcentaje

Porcentaje
válido

Porcentaje
acumulado

Válidos

del medio ambiente?

Nunca
Casi nunca
A veces
Casi siempre
Siempre

8
48
166
128
22

1.9
12.9
44.6
34.7
5.9

1.9
12.9
44.6
34.7
5.9

1.9
14.8
59.4
93.8
100.0

Total

372

100.0

100.0

Fuente: elaboración propia. Datos: obtenidos en el campo.

Para especificar los hábitos que deterioran el medio
ambiente y que son practicados por los estudiantes y/o por
personas cercanas a ellos, mencionaron en un 32.3 % que, no
depositar la basura en su lugar es el hábito más común entre los
estudiantes y sus allegados; el uso de material desechable es otra
práctica recurrente entre los encuestados y sus cercanos, así lo
hizo patente el 26.9%; arrojar las colillas de cigarro en el piso es
otro hábito muy común, eso lo dijo el 19% de los participantes.
Un 18% dijo no clasificar la basura, esto va muy de la mano con el
resultado en la tabla número 2, donde se obtuvo un valor similar
en este mismo rubro.
Como se puede apreciar, el mal manejo de la basura y los
materiales desechables son el mayor problema de los estudiantes
188

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-50

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

y sus seres más llegados, este hallazgo es relevante, toda vez que
la generación de basura es continua y al día son generadas muchas
toneladas y mucha de esa cantidad, va a parar a ríos y calles.
La tabla siguiente muestra la frecuencia referida:
Tabla 5.
¿Cuál de los siguientes hábitos propios o de tus familiares, compañero(a) s/amigo(a) s contribuye en mayor medida al deterioro

Frecuencia

Porcentaje

Porcentaje válido

Porcentaje
acumulado

Válidos

del medio ambiente?

No clasificar la
basura

67

18.0

18.0

18.0

No depositar
basura en su lugar

120

32.3

32.3

50.3

Uso excesivo de
material desechable

100

26.9

26.9

77.2

Tirar colillas al piso

74

19.9

19.9

97.0

Otro

11

3.0

3.0

100.0

Total

372

100.0

100.0

Fuente: elaboración propia. Datos: obtenidos en el campo.

No obstante, los datos revelados en la tabla anterior, la
siguiente tabla muestra una tendencia favorable en las acciones
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-50

189

�Víctor M. Zamora / Prácticas ambientales de estudiantes de la UANL

que contribuyen a la mejora del medio ambiente, sin embargo, la
falta de educación en materia ambiental puede ser un factor que
separe las intenciones de los estudiantes con su práctica en este
respecto. La tabla 6 muestra esta tendencia:
Tabla 6.
En esta medida apoyo las acciones que contribuyen a la mejora

Frecuencia

Porcentaje

Porcentaje
válido

Porcentaje
acumulado

Válidos

del medio ambiente.

Nada

13

3.5

3.5

3.5

Poco

26

7.0

7.0

10.5

Algo

166

44.6

44.6

55.1

Bastante

108

29.0

29.0

84.1

Mucho

59

15.9

15.9

100.0

Total

372

100.0

100.0

Fuente: elaboración propia. Datos: obtenidos en el campo.

En relación con los datos de la tabla anterior (tabla 6),
los estudiantes están conscientes de que sus hábitos y prácticas
cotidianas contribuyen al deterioro del medio ambiente, esto es
visible en la siguiente tendencia (tabla 7), otra vez parece surgir el
tema de la educación ambiental, ya que se ha encontrado también
que los estudiantes apoyan las acciones para mejorar el medio
ambiente. Ver tabla 7:
190

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-50

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

Tabla 7.
En esta medida estoy consciente de que mis hábitos y prácticas

Frecuencia

Porcentaje

Po r c e n t a j e
válido

Po r c e n t a j e
acumulado

Válidos

cotidianas contribuyen al deterioro de medio ambiente

Nada

15

4.0

4.0

4.0

Poco

42

11.3

11.3

15.3

Algo

72

19.4

19.4

34.7

Bastante

168

45.2

45.2

79.8

Mucho

74

19.9

19.9

99.7

6

1

.3

.3

100.0

372

100.0

100.0

Total

Fuente: elaboración propia. Datos: obtenidos en el campo.

La pregunta es clara y las respuestas aún más, no
obstante que un 44.9% de los participantes dijo que en todas
las instituciones educativas se nos orienta hacia el cuidado de
nuestro entorno, la tendencia también muestra que en educación
secundaria (1.6%), preparatoria (5.9%) y en la universidad
(7.5%) se enseña menos el tema del cuidado del medio ambiente,
mientras que la primaria (19.9%) parece ser la más comprometida
con este tema, en casa (14.8%) también se educa para cuidar el
medio pero en menor medida que en la primaria. La tabla 8, lo
muestra así:
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-50

191

�Víctor M. Zamora / Prácticas ambientales de estudiantes de la UANL

Tabla 8.
¿En cuál de las siguientes instituciones se enseña en mayor me-

Frecuencia

Porcentaje

Porcentaje válido

Porcentaje
acumulado

Válidos

dida a cuidar el medio ambiente?

En casa

55

14.8

14.8

14.8

Primaria

74

19.9

19.9

34.7

Secundaria

6

1.6

1.6

36.3

Prepa

22

5.9

5.9

42.2

Universidad

28

7.5

7.5

49.7

Todos

167

44.9

44.9

94.6

Ninguno

20

5.4

5.4

100.0

Total

372

100.0

100.0

Fuente: elaboración propia. Datos: obtenidos en el campo.

Los resultados en este estudio son muy relevantes, estos
muestran la perspectiva de los estudiantes universitarios en
relación al tema de las prácticas ambientales, los hallazgos aquí
señalados dan luz en un tema que conviene seguir explorando y
fortaleciendo.
En este sentido, se da respuesta a las incógnitas
presentadas al inicio de esta investigación. Para categorizar las
respuestas, se vincularon las preguntas de investigación con las
tablas de resultados, de la siguiente manera:
192

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-50

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

La pregunta 1, se relaciona con la tabla número 2 y 6
La pregunta 2, se vincula con la tabla 4,5, 6
La pregunta 3, se relaciona con la tabla 3,5 y 7
La pregunta 4, se relaciona con la tabla 3,5 y 7
La pregunta 5, se relaciona con la tabla 8
1. ¿En qué medida los estudiantes de la UANL son conscientes de
la relación y reciprocidad que existe entre la sociedad y el medio ambiente?
Los estudiantes participantes están en mucha medida
conscientes de que las acciones de la comunidad impactan de
manera positiva o negativa en nuestro entorno, existe también
en ellos, mucha preocupación por la grave situación en la que se
encuentra nuestro medio ambiente.
2. ¿De qué manera los hábitos y prácticas de los estudiantes de la
UANL contribuyen al cuidado del medio ambiente?
Los hábitos de los estudiantes en materia de cuidado y
preservación del medio, en muy poca medida están orientados
hacia las buenas prácticas, no todas ni todos contribuyen al
cuidado del medio ambiente. Se dicen conscientes de que sus
hábitos y prácticas cotidianas contribuyen, en cierta medida, al
deterioro del medio ambiente. Sin embargo, Afirman también,
estar a favor de las acciones que favorecen el cuidado de nuestro
entorno, no obstante, de acuerdo con los resultados, les cuesta
llevarlo a la práctica.
3. ¿Qué hábitos y prácticas de los estudiantes universitarios
contribuyen al deterioro del medio ambiente?
La basura parece ser el problema más común entre los
estudiantes y sus allegados, el mal manejo de la misma y el uso
excesivo de material desechable son prácticas negativas que llevan
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-50

193

�Víctor M. Zamora / Prácticas ambientales de estudiantes de la UANL

a cabo de manera recurrente y de manera consciente; esto es
alarmante, debido a que los jóvenes universitarios, en este sentido,
presentan señales de apatía o desinterés al respecto. De no ser
modificados estos hábitos de manera urgente, pueden agravar,
todavía más, el problema del deterioro de nuestro medio ambiente.
4. ¿En qué medida los estudiantes universitarios están conscientes
de que algunos de sus hábitos y prácticas cotidianas contribuyen al deterioro
del medio ambiente?
Los estudiantes se dicen conscientes de que sus hábitos y
prácticas pueden llegar a dañar el medio ambiente, sin embargo,
como se destaca en las respuestas

anteriores, sus acciones

parecen orientarse más al desinterés o a la falta de compromiso
o apropiación de los temas relacionados con el medio ambiente.
5. ¿De qué manera la educación que recibieron o reciben los
estudiantes universitarios, contribuye a fortalecer prácticas de cuidado y
conservación del medio ambiente?
No obstante que, la mayoría de los estudiantes
universitarios comentan que durante todo su trayecto educativo
han recibido formación en relación al cuidado del medio ambiente,
es en la educación primaria en la que se fortalece más este tema,
conforme avanzan en su trayecto escolar el tema se diluye, de
acuerdo con la percepción de los participantes, la universidad
en poca medida les enseña a cuidar el medio ambiente.
En ese sentido, el supuesto que orienta esta investigación,
mismo que presentamos nuevamente a manera de recordatorio:
Los estudiantes de la universidad Autónoma de Nuevo León,
presentan dificultad para reconocer y desarrollar hábitos o prácticas que
contribuyan al cuidado del medio ambiente dentro del contexto donde
194

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-50

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

interactúan, esto puede ser generado por la endeble educación en esta
materia y la falta de modelos sociales en la universidad que las y los inspiren
a realizar dichas prácticas.
De acuerdo con los resultados y análisis de los mismos,
se considera que este supuesto se confirma, toda vez que los
estudiantes universitarios conscientemente presentan hábitos
que contribuyen al deterioro del medio ambiente, esto puede
ser causado por la poca o endeble información que reciben a lo
largo de su trayecto educativo, falta de contacto con personas
socialmente responsables en la universidad, escaza educación
ambiental o por desconocimiento del tema.
Conclusiones
Los hallazgos de este estudio apuntan hacia la necesidad de
educar o seguir educando la consciencia de cuidado ambiental
entre los estudiantes universitarios, es relevante destacar que
los hábitos y prácticas de los jóvenes parecen ser causadas por
falta, precisamente, de una educación sólida y práctica orientada
a despertar conciencia acerca de esta problemática global y de la
que todos somos parte.
Uno de los hallazgos a destacar es, que los estudiantes y
sus allegados utilizan de manera excesiva material desechable
y el mal manejo de la basura como práctica recurrente. Esto es
palpable en los pasillos de las Facultades y en toda la universidad,
constantemente se puede apreciar basura fuera de los
contenedores correspondientes. Esto es un área de oportunidad
en relación al sentido de pertenencia y responsabilidad social
que debemos fortalecer.
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-50

195

�Víctor M. Zamora / Prácticas ambientales de estudiantes de la UANL

Es en la educación primaria, según los universitarios,
donde se les enseñó en mayor medida a cuidar el medio ambiente,
y es en el nivel de secundaria donde menos recibieron educación
ambiental. En esta transición, los estudiantes experimentan
una interrupción en la enseñanza del cuidado del medio,
según la tendencia, en los niveles subsecuentes (preparatoria
y universidad), no se retoma con fuerza el tema del cuidado
y preservación del entorno, esto ocasiona que los jóvenes
universitarios pierdan mucho sentido de responsabilidad social
o se sientan apáticos al respecto.
Las mujeres, según los hallazgos, presentan más hábitos
orientados a preservar el medio ambiente, en comparación a los
varones, quienes tienen mayor tendencia a llevar a cabo prácticas
ambientales más negativas.
La Facultad de Filosofía y Letras de la UANL es la Institución
que alberga a más estudiantes con prácticas ambientales positivas.
Quizás, y en concordancia con el hallazgo anterior, porque es la
facultad que alberga un gran número de mujeres.
La educación ambiental juega un papel clave en la lucha
por mejorar nuestro entorno, ya que, no obstante estar conscientes
de que realizan prácticas que dañan el medio, los estudiantes
continúan con esos hábitos negativos, de este modo, se considera
que los jóvenes universitarios pueden mejorar esas prácticas, a
través de constantes campañas de concientización ambiental, así
como al estar en contacto con personas comprometidas con el
ambiente que sirvan, como modelo de responsabilidad social.
En ese sentido y a manera de cierre, se sugiere que el tema
del cuidado ambiental sea abordado desde la educación básica y
escale de manera positiva y gradual hacia los niveles superiores,
196

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-50

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

esto, con el fin de crear una consciencia para el desarrollo de
prácticas ambientales positivas desde pequeños, y que estas
se sigan reproduciendo en los hogares y en todos los contextos
donde interactuemos.

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199

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

Jesús Treviño Guajardo. La Acción Católica en Monterrey:
una generación con carácter social, 1930-1971.
1930-1971 Monterrey:
Centro de Estudios Humanísticos, Universidad
Autónoma de Nuevo León, Colección Cuadernos del
CEH Núm. 13, 2022, 315 pp. ISBN: 978-607-27-18876.
En Nuevo León, la primera gran aportación a la historiografía de
la Iglesia católica fue la obra del doctor José Eleuterio González,
titulada Apuntes para la historia eclesiástica de las provincias que
formaron el Obispado de Linares, desde su primer origen hasta que se fijó
definitivamente la silla episcopal en Monterrey, publicada en 1877. Bajo
un enfoque evidentemente hagiográfico, aunque no por eso menos
crítico con sus fuentes de información, el doctor González se
abocó a detallar el proceso de la conquista espiritual en el noreste
de México durante toda la época virreinal, desde la llegada de los
primeros misioneros franciscanos hasta la erección canónica de
la diócesis de Linares en 1777.
La obra de González es importante, entre otras cosas,
porque inauguró una línea de investigación que, a lo largo del siglo
XX, fue retomada por otros destacados estudiosos. Por ejemplo, el
presbítero Aureliano Tapia Méndez (1931-2022), considerado en su
momento como cronista de la arquidiócesis de Monterrey, dedicó
201

�Emilio Machuca / Jesús Treviño Guajardo. La Acción Católica en Monterrey

sus esfuerzos principalmente a la elaboración de muy completas
biografías de varios de los clérigos y obispos que dejaron huella en la
historia regiomontana, tales como Fray Rafael José Verger, Andrés
Ambrosio de Llanos y Valdés, José María de Jesús Belaunzarán,
Pablo Cervantes y Guillermo Tritschler y Córdova. Por su parte,
el maestro Israel Cavazos Garza (1923-2016), especializado en
historia del noreste durante la época novohispana, investigó
antiguas devociones locales, la labor evangelizadora y educativa
de las órdenes religiosas y los orígenes de varios templos y capillas
del Monterrey antiguo. Estudios más recientes, y elaborados bajo
nuevos y más rigurosos parámetros metodológicos, han analizado
otros aspectos de la historia de la Iglesia católica en Nuevo León
durante el siglo XX, como la irrupción del catolicismo social, las
relaciones Iglesia-Estado durante la época de anticlericalismo
oficial y del modus vivendi, y los efectos inmediatos del Concilio
Vaticano II en la arquidiócesis regiomontana.
Una tarea, sin embargo, había quedado pendiente:
examinar a profundidad el papel de la Acción Católica en el
quehacer diario de la Iglesia en Nuevo León. Cierto que las
investigaciones actuales han puesto cada vez mayor atención en
las actividades de los laicos de Monterrey, en la medida en que
se ha ido abandonando la anticuada imagen clericalista de la
Iglesia en favor de una concepción eclesial de la institución como
comunidad de fe. Sin embargo, la historia de la Acción Católica
en Nuevo León había sido un campo prácticamente desatendido.
De ahí la gran relevancia del libro publicado por Jesús Treviño
Guajardo, titulado La Acción Católica en Monterrey: una generación con
carácter social, 1930-1971, editado en 2022 por el Centro de Estudios
Humanísticos de la Universidad Autónoma de Nuevo León. La
202

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-75

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

amplitud, longitud, altura y profundidad de esta investigación
es directamente proporcional al nivel de estudios alcanzado por
su autor: Treviño es sacerdote católico, formado en filosofía y
teología en el Seminario de Monterrey, y con una especialización
en historia de la Iglesia por la Pontificia Universidad Gregoriana
de Roma. Posteriormente, obtuvo el doctorado en teología con
especialidad en historia de la Iglesia en la Universidad Pontificia
de México, donde presentó como tesis doctoral la investigación
sobre la Acción Católica que ahora publica la Universidad
Autónoma de Nuevo León.
La formación académica del autor explica su interés
por hilvanar la historia de la Iglesia regiomontana, con una
aportación original cuya óptica de análisis no se centra en la
jerarquía eclesiástica sino en el llamado apostolado de los laicos.
Específicamente, Treviño problematiza en torno a la incidencia
social de la Acción Católica en Monterrey para, a partir de ahí,
ir reconstruyendo la historia de esta asociación laical, a la que
caracteriza no como un grupo, movimiento o programa, sino
como “un modelo de organización eclesial” (p. 20). Tal aclaración
conceptual es medular de la investigación, pues lejos de
simplificaciones, permite avizorar la complejidad del fenómeno de
la Acción Católica como matriz para la organización y despliegue
de la actividad de los laicos.
El libro se divide en tres capítulos, en los que el autor
procuró abordar este fenómeno desde lo general hasta los
particular. En el primero de ellos, titulado “La Iglesia a principios
del siglo XX y la Acción Católica”, Treviño rastrea los orígenes de
dicho modelo eclesial en “la cuestión social”, como se denomina
en la historiografía a las problemáticas laborales, económicas y
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-75

203

�Emilio Machuca / Jesús Treviño Guajardo. La Acción Católica en Monterrey

sociales que surgieron a raíz de las revoluciones industriales de
los siglos XVIII y XIX. Aquí el autor reconstruye el discurso de
la Iglesia católica frente a las distintas ideologías políticas de la
modernidad, así como las vicisitudes de la clerecía y de los laicos
mexicanos durante la Revolución y la época del anticlericalismo
oficial. Fue en todo ese escenario en que, para “dar solución
a las principales problemáticas sociales y reconquistar a la
humanidad, haciendo frente a las ciencias modernas y filosofías
contemporáneas” (p. 92), la Iglesia impulsó el apostolado de
los laicos a través de la Acción Católica, posibilitando así la
colaboración de los fieles en la “recristianización” de la sociedad.
En el segundo capítulo, titulado “La Acción Católica y
la Iglesia en Monterrey”, Treviño estudia los orígenes de esta
asociación laical en Nuevo León, explicando la situación de
la Iglesia regiomontana durante y después del primer auge
industrial (con base en detallados informes elaborados por los
arzobispos en turno, y que se encuentran resguardados en el
Archivo Apostólico Vaticano). Asimismo, detalla el impacto de
la legislación anticlerical callista en Nuevo León, la forma en que
el gobierno episcopal de José Guadalupe Ortiz y López afrontó
las políticas jacobinas, y la fundación de la Junta Diocesana
de la Acción Católica en 1930, que integró a las ya existentes
Asociación Católica de la Juventud Mexicana (ACJM) y Unión
de Damas Católicas (precedente de la Unión Femenina Católica
Mexicana). En todo este proceso, el autor subraya la actuación
decisiva de la mujer, pues advierte que “las mujeres regiomontanas
muy pronto asumieron con protagonismo la misión de restaurar
el orden cristiano de la sociedad” (p. 212).
204

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-75

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

En el tercer y último capítulo, titulado “Crecimiento y
consolidación del modelo eclesial”, Treviño analiza la actividad
de la Acción Católica entre 1941 y 1971, durante los gobiernos
episcopales de Guillermo Tritschler y Córdova y Alfonso
Espino y Silva. Demuestra como, tras los arreglos de la Iglesia
con el Estado, la Acción Católica creció, de manera que entre
las principales prioridades de la asociación se encontraban: la
organización de grupos parroquiales, la instrucción religiosa
e impartición de catequesis, la promoción de la moralidad y
los valores cristianos, el fomento de la doctrina social de la
Iglesia, la recaudación de fondos para el sostén del seminario
diocesano, la “defensa” de la fe católica y los trabajos caritativos.
Se destaca la labor del presbítero Pablo Cervantes (1891-1956)
como “principal promotor de la cuestión social, de la formación,
tanto de presbíteros como de laicos, y de la organización” de la
Acción Católica (p. 225). Ya en tiempos del arzobispo Espino y
Silva, la Acción Católica incorporó a su agenda la lucha contra
el comunismo, la renovación de su estructura interna y el
apostolado estudiantil, si bien tras el Concilio Vaticano II (19621965) se puso de manifiesto que “había llegado, como en todo el
mundo, un agotamiento del modelo eclesial centralizado, y un
tanto sujeto a la autoridad jerárquica” (p. 262).
La obra destaca no sólo por su ya ponderada originalidad,
sino también por la profusión de sus fuentes de información.
El autor se valió de testimonios procedentes de muy variados
repositorios documentales, tanto locales como nacionales e
internacionales (baste con señalar algunos de ellos: el Archivo
Histórico de la Arquidiócesis de Monterrey, el Archivo de la Casa
de la Acción Católica de Monterrey, el Archivo General de la
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-75

205

�Emilio Machuca / Jesús Treviño Guajardo. La Acción Católica en Monterrey

Nación, el Archivo Histórico de la Conferencia del Episcopado
Mexicano y el Archivo Apostólico Vaticano), así como de
informes orales recabados entre algunos presbíteros y laicos que
estuvieron involucrados con los grupos diocesanos de la Acción
Católica durante la época analizada. Lo anterior se ve reflejado en
el análisis preciso, esclarecedor y bien documentado, que pone de
relieve la forma en que la feligresía regiomontana se organizó para
respaldar a la jerarquía eclesiástica en un momento de tensión
entre Iglesia y Estado, y cómo tras el modus vivendi, el modelo de
organización eclesial que representaba la Acción Católica se
expandió y consolidó.
En suma, la obra de Treviño Guajardo viene no sólo a
enriquecer la historiografía de la religión en Nuevo León, sino
también a recordarnos que el estudio del catolicismo no puede
ni debe centrarse exclusivamente en la jerarquía eclesiástica, sino
que exige tomar en consideración a esa gran multitud de fieles no
consagrados al ministerio sacerdotal, pero que también son parte
integrante de la Iglesia. Después de todo, la Iglesia romana está
constituida por dos grupos, según lo señala el propio Código de
Derecho Canónico: “hay en la Iglesia ministros sagrados, que en el
derecho se denominan también clérigos; los demás se denominan
laicos” (CIC, canon 207, 1).
Emilio Machuca Vega
Centro de Información de Historia Regional
Universidad Autónoma de Nuevo León
orcid.org/0000-0002-9994-388X

206

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-75

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

Víctor Zúñiga: Hacer sociología desde la tierra
del cabrito
Cesar Morado
El Comité Editorial
de la Revista Transdisciplinar y el cuerpo directivo del
Centro de Estudios
Humanísticos de la
UANL, celebra la
nominación de Víctor Zúñiga como Investigador Emérito
del Sistema Nacional de Investigadores del Conacyt, decisión
dada a conocer en diciembre del 2022. Consideramos que se trata
de un digno reconocimiento a una trayectoria académica de casi
cuatro décadas no siempre valorada justamente en tierra de cabritos…ya crecidos. Su trayectoria, la inicio en 1988 como catedrático e investigador de la Facultad de Filosofía y Letras donde
formo a numerosos sociólogos, impulso la investigación y coordino valiosas publicaciones hasta el año 2002. Su incorporación
docente como primer doctor al Colegio de Sociología fundado en
208

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

1974 constituyo un parte aguas en el desarrollo de esta carrera en
la UANL1. Posteriormente, trabajo en la UDEM y en el Tecnológico de Monterrey donde continuó consolidando sus líneas de investigación en torno a la migración México-Estados Unidos y
temas educativos conexos.
Sus trabajos publicados en México y en el extranjero,
le convierten en un referente de la investigación sociológica
realizada en Monterrey, donde las circunstancias nunca has
sido propicias para el desarrollo de las ciencias sociales. Quienes
gozan de su amistad y trato afable en los bares de la capital
regiomontana, quizá no dimensionen

la versatilidad de un

académico que lo mismo expone sobre el corrido y la radionovela
de Porfirio Cadena, que sobre la última obra sociológica de gran
calado teórico, epistemológico. Una de sus grandes virtudes, es
la amplia difusión que realiza de sus trabajos en los principales
foros sociológicos internacionales, de ahí en reconocimiento
que recibió en 2018 por parte de la American Educational
Association (Distincion Henri T. Trueba) por sus aportes para
visibilizar el componente social de la educación, sus exclusiones
y desigualdades, de cuya problemática es una de los exponentes
más destacados en México2.

1 García, Blanca, et al. La sociología en el noreste de México: Nuevo león,
Coahuila y Tamaulipas en Cesar Morado y Lucila Hinojosa (coordinadores) Las
Ciencias Sociales en el Noreste de México. Monterrey. UANL. 2016. pp.129-144.
2 Escobar, Agustín. Las ciencias sociales y las políticas sobre exclusión,
desigualdad y pobreza en Contreras, Oscar y Carolina Puga (coordinadores) Las
Ciencias Sociales y el Estado Nacional en México. 2018. México. Fondo de Cultura
Económica. pp. 297-338.
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-73

209

�César Morado / Víctor Zúñiga: Hacer sociología desde la tierra del cabrito

Actualmente, Víctor forma parte del cuerpo de
investigadores de nuestra querida Facultad de Derecho en
la UANL, aunque ha sido desde luego, profesor visitante en
prestigiadas universidades del mundo. Su designación como
Investigador emérito del SNI, llena de entusiasmo a la comunidad
académica de Monterrey, alimenta la esperanza de que aumente
su participación monetaria en las cuentas que haya que pagar en
La Chunga en lo sucesivo.

210

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-73

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

César Morado presenta su discurso de ingreso a la
Academia Mexicana de la Historia como Académico
Corresponsal
Liliana De Ita1
El pasado 3 de noviembre de
2022 el Dr. César Morado
Macías, investigador de la Facultad de Filosofía y Letras de
la Universidad Autónoma de
Nuevo León, presentó en ceremonia solemne su discurso
de ingreso a la Academia
Mexicana de la Historia, titulado: “Cuando el dinero era del Diablo. Una historia del dinero en
Monterrey. Crédito, mercado inmobiliario y empresa. Siglo XIX”.
El ingreso del Dr. Morado como Académico Corresponsal en Nuevo León, fue obtenido desde el año 2019, pero la pandemia impidió
la presentación de la disertación en ese momento.

1 Centro de Estudios Humanísticos, Universidad Autónoma de Nuevo
León. Monterrey, Nuevo León, México. ORCID: https://orcid.org/0000-00028615-0418 Correo electrónico: deitarubioliliana@gmail.com

212

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

En su disertación el galardonado presentó la historia
del dinero en Monterrey y expuso los orígenes, el proceso
metodológico y los resultados de la investigación de larga
data, que exploró tres variables: crédito, mercado inmobiliario
y natalidad empresarial. El evento contó con la participación
de connotados investigadores, en el campo de la historia: Dr.
Mario Cerutti, Dra. Ana Cecilia Ibarra y Dr. Javier Garciadiego,
-miembros y director de la academia respectivamente-, y en
Literatura, el poeta Dr. José Javier Villarreal, Secretario de
Extensión y Cultura de nuestra máxima Casa de Estudios en el
estado.
Tal como reconocieron los notables académicos que
presidieron el acto, esta distinción es producto de la trayectoria
en investigación y capacidad de gestión e influencia cultural
del Dr. Morado quien es Doctor en Ciencias Sociales por la
Universidad de Guadalajara y se desempeña como profesor
titular en la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. Desde
hace 15 años forma parte del Sistema Nacional de Investigadores.
Se desempeñó como Presidente de la Sociedad Nuevoleonesa de
Historia en 1994. Investiga sobre historia social de la guerra y
biopolítica. Es miembro fundador (2003) del Comité Académico
del Coloquio Internacional sobre el Noreste de México y Texas.
Actualmente, es titular del Centro de Estudios Humanísticos en
la UANL en Monterrey México.
En Nuevo León han sido Académicos Corresponsales,
Israel Cavazos y Carlos Pérez Maldonado, recientemente Cecilia
Sheridan y César Morado y académico de Número, Mario Cerutti,
desde 2019.
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-76

213

�Liliana De Ita / César Morado. Cuando el dinero era del Diablo. Discurso de ingreso AMH

El Comité Editorial de Transdisciplinar. Revista de Ciencias Sociales y los integrantes del equipo de trabajo del Centro de
Estudios Humanísticos nos congratulamos por la distinción recibida y nos sentimos orgullosos y honrados por compartir proyectos culturales bajo el liderazgo de César Morado, nuestro director.

214

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.4-76

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 4, enero-junio, 2023

Nota sobre la integración de la Dra. Beatriz Liliana
De Ita al SNI
Por: Margarita Isabel Arvide Basterra
Desde 1984, la producción del conocimiento científico y
tecnológico en nuestro país ha sido celebrada a través del Sistema
Nacional de Investigadores. Este reconocimiento simboliza
la calidad y el prestigio de las contribuciones de la persona
galardonada.
Estas características se manifiestan en la obra de Beatriz
Liliana De Ita Rubio, quien ahora miembro del SNI, ha trabajado
incansablemente para impulsar una sociedad con miras hacia un
desarrollo sustentable. Los textos de la Dra. sobre pedagogía,
diversidad cultural, estudios de género, sustentabilidad y
participación ciudadana reflejan su carácter transdisciplinar, el
cual cruza las fronteras de las ciencias sociales.
En un contexto donde menos del 40% de los miembros
son mujeres, la integración de la Dra. De Ita al SIN, constituye
una victoria más en la participación, permanencia y visibilidad
de las mujeres en la ciencia. Enhorabuena para la Dra. Gracias por
ser un referente para todas las mujeres que buscan abrirse paso
en el ámbito académico; con usted en la mesa, ya no es un mundo
de hombres.
216

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                  </elementText>
                </elementTextContainer>
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                  <text>Transdisciplinar: Revista de Ciencias Sociales, publica semestralmente en formato digital  artículos académicos con temáticas relevantes para las ciencias sociales, con especial interés por aquellos que presenten un enfoque transdisciplinario  imprescindible ante la complejidad de las organizaciones, sujetos, interacciones y problemáticas sociales actuales y en prospectiva. El propósito es ofrecer un espacio para lectores y autores en el que se dé el diálogo y el intercambio entre las disciplinas y propicie la construcción de conocimiento relacional (Edgar Morin), complejo, transdisciplinario e integral en el ámbito de lo social.</text>
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                <text>Transdisciplinar: Revista de Ciencias Sociales, publica semestralmente en formato digital  artículos académicos con temáticas relevantes para las ciencias sociales, con especial interés por aquellos que presenten un enfoque transdisciplinario  imprescindible ante la complejidad de las organizaciones, sujetos, interacciones y problemáticas sociales actuales y en prospectiva. El propósito es ofrecer un espacio para lectores y autores en el que se dé el diálogo y el intercambio entre las disciplinas y propicie la construcción de conocimiento relacional (Edgar Morin), complejo, transdisiciplinario e integral en el ámbito de lo social.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�D.R. 2022 © Transdisciplinar. Revista de Ciencias Sociales, Vol. 2,
No. 3, julio-diciembre 2022, es una publicación semestral editada
por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través del Centro de
Estudios Humanísticos, Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías,
Piso 1, Avenida Alfonso Reyes #4000 Norte, Colonia Regina, Monterrey, Nuevo León, México. C.P. 64290. Tel.+52 (81)83-29- 4000 Ext.
6533. https://transdisciplinar.uanl.mx Editora Responsable: Beatriz
Liliana De Ita Rubio. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo 04-2022020213472000-102, ISSN 2683-3255, ambos ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última actualización de
este número: Centro de Estudios Humanísticos de la UANL, Mtro.
Juan José Muñoz Mendoza, Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías,
Piso 1, Avenida Alfonso Reyes #4000 Norte, Colonia Regina, Monterrey, Nuevo León, México. C.P. 64290. Fecha de última modificación
05 de octubre de 2022.
Rector / Santos Guzmán López
Secretario de Extensión y Cultura / José Javier Villarreal
Director de Historia y Humanidades / Humberto Salazar Herrera
Titular del Centro de Estudios Humanísticos / César Morado Macías
Directora de la Revista / Beatriz Liliana De Ita Rubio
Autores
Leonardo Lavanderos
José Alirio Peña Zerpa
Hilda G. Hernández Alvarado
Adriana del C. Enríquez Robledo
José A. Morales Pérez
Tonatiuh Morgan
Mónica Del Arenal Martínez del Campo
Gabriel Gallegos Cantú
César Morado
Angie Sophía Flores de la Cruz
Macarena Irupé Jofre Larrea
Beatriz Liliana De Ita Rubio

�Editor Técnico / Juan José Muñoz Mendoza
Corrección de Estilo / Francisco Ruiz Solís
Maquetación / Concepción Martínez Morales
Se permite la reproducción total o parcial sin fines comerciales, citando
la fuente. Las opiniones vertidas en este documento son responsabilidad de sus autores y no reflejan, necesariamente, la opinión de Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad Autónoma de Nuevo
León.
Este es un producto del Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad Autónoma de Nuevo Léon. www.ceh.uanl.mx
Hecho en México

�Transdisciplinar
Revista de Ciencias Sociales
Hidroarsenicismo. Un acercamiento a su significado
en localidades emblemáticas del norte de México
Hydroarsenicism. Approach to its meaning in emblematic localities of northern Mexico
Hilda G. Hernández Alvarado
https://orcid.org/0000-0003-1646-6289
Adriana del C. Enríquez Robledo
https://orcid.org/0000-0002-9293-1536
José A. Morales Pérez
https://orcid.org/0000-0002-6160-8728
Fecha entrega: 25-5-2022 Fecha aceptación: 05-10-2022
Editor: Beatriz Liliana De Ita Rubio. Universidad Autónoma de
Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos, Monterrey,
Nuevo León, México.
Copyright: © 2022, Hernández Alvarado, Hilda G. This is an
open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium,

provided the original author and source are credited.

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.3-36
Email: hildahernandez@uadec.edu.mx adrianaenriquez@uadec.
edu.mx alfredomorales@uadec.edu.mx
64

�Presentación
El tercer número de Transdisciplinar. Revista de Ciencias Sociales
que ahora presentamos, conforma un abanico de temáticas que
son muestra de la gran diversidad en las problemáticas que se
viven en las sociedades actuales, en las que, no obstante, convergen
causas y consecuencias comunes que se entrelazan y requieren
de la perspectiva transdisciplinaria para su análisis y propuestas
de solución. Los textos exponen también las metodologías
empleadas como parte de dichas investigaciones.
En el artículo denominado “La destrucción del OIKOS:
Mercantilizar el Conocimiento”, Leonardo Lavanderos analiza las
transformaciones generadas en los fines últimos de la educación
en el contexto neoliberal del capitalismo cognitivo que han
llevado a su mercantilización y a la destrucción de su esencia
crítica y transformadora, para concebirse como ámbito para la
creación de nuevo conocimiento con el propósito de ser aplicado
en forma de nuevas tecnologías, a la producción y al rendimiento
económico y la competitividad mediante el consumo. Advierte
también el autor de otras consecuencias negativas asociadas a la
concepción mercantilista de la educación, tales como la pérdida de
identidad de los ciudadanos y de otros atributos o virtudes cívicas
indispensables para una educación política y ciudadana, que apoye
la transformación social y la construcción de un auténtico oikos en
tanto comunidad sustentable. Presenta como caso de estudio, a las
universidades chilenas y por medio del examen de su misión y visión,
analiza la orientación neoliberal de sus propuestas educativas y la
pérdida de su sentido social en perjuicio de la comunidad.

�José Alirio Peña Zerpa en su artículo “Matan a una marica: la
lengua de la loca como fuente histórica de represión y asesinatos
de locas en la Argentina de los ochenta” comparte un complejo
análisis, que da muestra de un ejercicio transdisciplinario, que se
centra primero en el texto y los significados que de él se extraen y
transita al contexto de los años ochenta del siglo pasado, en el que
fue publicado en la revista argentina Fin de Siglo, el artículo Matan
a una marica, del poeta Néstor Perlongher. Peña Zerpa considera
el citado ensayo como una forma de resistencia y activismo para
denunciar la violenta represión ejercida contra la población de
homosexuales y travestis en Argentina, así como fuente histórica
primaria para comprender ese contexto. El autor expone el
ejercicio metodológico empleado para el análisis bidimensional
del ensayo: los sentidos que se extraen del texto en sí mismo y
como producto histórico, interpretado a la luz de consideraciones
epistemológicas y ontológicas, en el que el investigador marca su
propio posicionamiento.
En un texto que presenta resultados de investigación en el
que convergen campos disciplinares como la hidrología, la medicina
y la psicología social, que lleva el nombre de “Hidroarsenicismo.
Un acercamiento a su significado en localidades emblemáticas
del norte de México”, Hilda Hernández, Adriana Enríquez y José
Morales además de exponer la grave situación en que se encuentra
el recurso hídrico, investigan, los significados socialmente
construidos por la población expuesta a los problemas de mala
calidad del agua y particularmente a la presencia de arsénico en
la misma. El estudio de esta seria problemática, se realiza en la
región Lagunera del estado de Coahuila, México. Los resultados
que se comparten respecto de la investigación realizada,

�muestran interesantes mecanismos de dotación de sentido a sus
experiencias, que las personas afectadas construyen y utilizan
para conservar la estabilidad emocional ante el reconocimiento
de estar expuestos al problema y la necesidad de sentirse a salvo.
Tonatiuh Morgan, autor del artículo: “El discurso urbano,
hacia una interpretación teórico-metodológica de la intervención
política en la ciudad” plantea la importancia para la investigación
social de analizar el discurso de quienes han sido expulsados de
la ciudad a consecuencia de un discurso político que por medio
de su identidad y realidad da lugar a formas de dominación,
fronteras sociales, identitarias y territoriales, Plantea el autor la
necesidad de que el análisis social examine la vinculación entre
discurso, representaciones y prácticas sociales que posibilite al
investigador acceder a la dimensión ideológica o discurso político
que se construye.
Mónica del Arenal presenta en el texto “No ‘tenemos’
un cuerpo, somos un cuerpo”, un ejercicio de auto-etnografía
relacionado con una experiencia médica. La metodología de la
auto-etnografía es relevante en la medida que le permite describir
una experiencia vivida en cuestiones de salud-enfermedad y
compartir con el lector las emociones que experimentó y la toma
de conciencia respecto a la corporalidad y a la imagen corporal
como ámbitos de integración de aspectos visuales, emocionales
y sociales.
En el artículo “Bosquejos de reflexión. Sobre los contornos
de la cultura: el lugar del otro en la sociedad y la educación”,
Gabriel Gallegos Cantú realiza una revisión de conceptos desde
los cuáles establecer las relaciones entre cultura y sociedad y por
ende educación y sociedad. A partir de su interpretación personal

�de diversos autores plantea la importancia de repensar y revalorar
la otredad ante la fuerza que cobra el individualismo en nuestras
sociedades y las problemáticas que genera.
Se incluyen cuatro reseñas:
Reseña de ¨La noche de las ideas en Houston¨ a cargo
de César Morado. Taller Coller la Societé. Estudiantes del
Colegio de sociología. FFyL. UANL. Coller la Societé. Taller de
Collage para la aplicación del conocimiento sociológico a la vida
cotidiana.
Arderá su memoria. Hasta que todo sea como lo
soñamos. Macarena Irupé Jofre Larrea. “instalación artística
que versa sobre las mujeres en la historia, tanto aquellas acusadas
y quemadas por brujas, como de las mujeres que nos son
contemporáneas que lucharon y siguen luchando por un mundo
más justo.”
Reseña de la presentación de los libros ¡Volvimos a
salir! Una historia oral del movimiento estudiantil de 1971 y
el Halconazo, de Alicia de los Ríos Merino, Alonso Getino Lima
y Gerardo Necoechea Gracia; A 50 años del Halconazo. 10 de julio
de 1971.
Volumen 1. Antología documental; y A 50 años del
Halconazo. 10 de julio de 1971.
Volumen 2. Antología de testimonios. Beatriz Liliana De
Ita Rubio

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

La destrucción del Oikos: Mercantilizar el
conocimiento
The destruction of the Oikos: Commodifying
knowledge
Leonardo Lavanderos1

Resumen: En este ensayo, reflexionamos sobre los sustratos políticoepistémicos transdisciplinarios en la generación de conocimiento en
los espacios universitarios, en relación con la complejidad, el poder, la
ideología y la territorialidad. Finalmente, y queda como hipótesis, la
reducción del aprendizaje a través de la normalización impuesta por
el modelo neoliberal para lograr la transformación en una mercancía
del conocimiento se topará con un impedimento con el que no estaba
preparado: las ideas libertarias de complejidad e incertidumbre, que
se acumularán en relaciones transdisciplinarias que, sin duda, atacan
los fundamentos del pensamiento neoliberal: el cálculo, la certeza y
la falsa idea del conocimiento como mercancía. En pocas palabras, es
un capitalismo de soledad, una condición insostenible para la relación
cultura-naturaleza.
Palabras Clave: capitalismo, cultura-naturaleza, complejidad, poder,
ideología.
Abstract: In this essay, we reflect on the transdisciplinary politicalepistemic substrates in the generation of knowledge in university
1
Corporación Sintesys. Chile. Correo electrónico: l.lavanderos@
sintesys.cl

9

�Leonardo Lavanderos / La destrucción del OIKOS: Mercantilizar el Conocimiento

spaces, in relation to complexity, power, ideology and territoriality.
Finally, and it remains as a hypothesis, the reduction of learning
through the normalization imposed by the neoliberal model to achieve
the transformation into a commodity of knowledge will run into an
impediment with which it was not prepared: the libertarian ideas of
complexity and uncertainty, that will accumulate in transdisciplinary
relationships that, without a doubt, attack the foundations of neoliberal
thought: calculation, certainty and the false idea of knowledge
​​
as
merchandise. In short, it is a capitalism of solitude, an unsustainable
condition for the culture-nature relationship.
Keywords: capitalism, culture-nature, complexity, power, ideology.

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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

1. Introducción
Al parecer, existiría una nueva forma de apropiación y
concentración del valor de cambio, producto de la metamorfosis
del capitalismo industrial al capitalismo cognitivo. Si bien hoy es
posible que empecemos a entender que la mal llamada riqueza,
es producto del conocimiento, el cual no puede reducirse a
horas hombre, dada la mutación planteada; entonces, no cabe
duda de que la estrategia actual es otra forma de apropiarse de
la imaginación, robar el proceso creativo y disfrazarlo a la luz de
las formas y estilos libertarios neoliberales (Lavanderos y Fiol,
2021).
En el proceso de acumulación de capital, la apropiación de
la creatividad (ignorar el valor del intangible) no es algo nuevo, ya
que éste queda invisibilizado en la relación conocimiento-valorprecio (Lavanderos y Fiol. Op.cit). La contribución humana a la
creación de riqueza, ya sea de manos o de conocimientos, ha sido
cosificada y asociada con el intercambio transaccional; primero
sal (salario) y luego monedas (tal vez monedas de bits algún
día). El problema hoy es que cuando se produce la inversión
de la riqueza –entendida ésta como la expresión productiva
explícita del proceso de conocimiento– las relaciones dentro
del sistema capitalista no pueden ser sostenibles, ya que no es
posible una apropiación asimétrica de la producción de la fuerza
cognitiva. Hoy, éste es uno de los problemas fundamentales en
las organizaciones, ya que la generación de riqueza implica una
disociación en la relación conocimiento-valor, de modo que el
valor en uso y el valor de cambio, del que se hace la mercancía,
carecen de significado para el hombre común.
11

�Leonardo Lavanderos / La destrucción del OIKOS: Mercantilizar el Conocimiento

El mundo ha cambiado en alguna dirección, esto no sólo
resulta evidente, más bien es una afirmación indiscutible; en este
cambio, del cual no hemos sido partícipes activos, sino más bien
actores pasivos, aceptando un modelo económico neoliberal y
adoptando una postura individualista, reduciéndonos finalmente
a una cómoda actitud crítica. Entonces, y dadas las actuales
condiciones en que vivimos, en donde la crisis de la educación y las
reformas prometidas apuntan sólo a un maquillaje financiero, sin
entrar a desmantelar la maquinaria de los desafectos, el simplismo
y lo vulgar, nos obliga a crear nuevas formas y estrategias para
actuar autónomamente. Esta forma retrógrada de conocimiento
y educación, donde nuestros hijos están “insertados”, tiene como
objetivo producir no sólo un estado con ánimo de lucro, sino
también individuos implacablemente autodestructivos, ávidos de
lograr éxito sin esfuerzo y sin sentido de pertenencia; en definitiva,
una educación para la cultura fetiche y sus injusticias. No resulta
extraño, entonces, que en las mediciones de desconfianza entre
connacionales desarrolladas por la OCDE, Chile obtenga el último
lugar. Por lo mismo, las actuales formas y estilos de explicación
fundadas en un fantasma (el mercado), en donde sus supuestas
“leyes” de oferta y demanda tienen la condición de regular y
autorregular los vínculos sociales que le dan vida a una cultura
mezquina como lo es el neoliberalismo, no pueden, aunque hagan
todos los “esfuerzos” ofrecer una educación diferente a lo que lo
sostiene, su implacable sed de acumular, poseer y ostentar.
Por lo mismo, hoy se padece de una educación
discriminatoria, sesgada, de rivalidad y competencia (en vez de
colaboración), coherente con un sistema de pensamiento que
no sólo reduce el conocimiento a monedas de éxito, sino que
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

transa con los valores fundamentales con que se ha construido
humanidad y su sentido.
Uno de los síntomas cotidianos del cambio aludido, es la
sensación de rapidez con que se producen las transformaciones
a nivel global; el impacto feroz de esta aceleración ha golpeado
sin piedad a lo que denominamos conocimiento, de manera
que las bases de certidumbre y apego a lo inamovible se han
comenzado a desfigurar, derribando las creencias simplistas de
la causalidad. En este espacio de incertidumbre, el proceso de
formación del ciudadano ha empezado a desfigurarse, tanto es
así que las formas y estilos de enseñanza clásica ya no responden
a lo que se necesita (Lavanderos y Oliva, 2012). Por lo mismo,
el conocer como proceso ha adquirido una importancia central
en los modelos sociológicos y económicos a escala global. Tal
como lo hemos señalado, ello se ha expresado en una importante
variedad de conceptos asociada a conocimiento, información,
economías cognitivas, incertidumbre, gestión del conocer,
organizaciones que aprenden, entre otras (Lavanderos y Oliva,
op.cit). No obstante, pese a convertirse en uno de los axiomas
más importantes de la sociología y economía contemporánea,
el cómo conocemos sigue siendo trivializado desde enfoques
reduccionistas, causales y lineales; en otras palabras, la fiesta
neoliberal tiene a su mejor invitado, el paradigma del fetiche. El
neoliberalismo se ha encargado de romper la pauta que conecta
las diferentes áreas de la enseñanza, destruyendo paradojalmente
lo que estridentemente ofrecen como su atributo estrella: la
calidad. Esto último, que pareciese tan académico y alejado de
un juego de pelota en un patio público, implica la pandemia del
olvido; un oscurecer en la pertenencia implica un educar en donde
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�Leonardo Lavanderos / La destrucción del OIKOS: Mercantilizar el Conocimiento

la formación, propagación y reproducción de la huella matricial
de la trama sociocultural que genera y a la que pertenece, en otras
palabras, lo que llamamos Chile, desaparece.
La educación actual es un legado de estructuras jerárquicas,
incapaces de incluir la rapidez con que hoy día nos conectamos.
Efectivamente, se educa desde la competencia y rivalidad, para ser
disciplinadamente obedientes de una felicidad que tiene futuro
para unos pocos, como en la película Logan’s Run (IMDB, 1976). Es
una educación envasada, llena de respuestas que ya están (no hay
que pensarlas ni crearlas) y vacía de preguntas fundamentales.
Esto no sólo la hace inútil, sino que ilegítima, pues intenta hacer
una conexión fantasmal, barbárica, lentamente demoledora, que
degrada la identidad y banaliza a su paso todo lo que constituye
la base identitaria del conocimiento, transformando al ciudadano
en un acrítico y pasivo. Conocida como globalización, ha logrado
lo impensable, el individualismo extremo, lo que paradojalmente
en una sociedad del conocimiento se constituye en relaciones
insostenibles, las cuales, para lograr su viabilidad, deben de
manera insensible repartir a través de un imaginario, como es el
consumo, el espejismo de acceso a los recursos. Así, la degradación
de la complejidad del conocimiento a tecnocracia, ha reducido la
política a un problema de gestión y a la educación a la generación
de tecnócratas cuyas reivindicaciones son a través del “derecho”
a exigir una prestación de servicios acorde a sus caprichos. En
una acción cómplice, la tecnocracia de las comunicaciones da
tribuna a opinólogos (nuevos “intelectuales”) que ametrallan al
común, sin vacilación ni pudor en sus afirmaciones, con temas
que van desde política a ciencia y arte, indicando hacia dónde ir,
sin realmente ir a alguna parte.
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

La intelectualidad no escapa a ello. Excluidos cada vez más
de las discusiones de interés público y sin un concepto ideológico
de mundo, su creación no sólo ha perdido la autonomía de la
producción cultural, sino que se suma a una participación en lo
político que no pasa de listas de peticiones basadas en su valor de
cambio. Este doble vínculo hace que el científico y el artista vivan
una ilusión ética entre lo que generan y a lo que se comprometen,
ya que producción y compromiso son reducciones del valor de
uso al valor de cambio.
A modo de ejemplo, en el documento de Conicyt, Ciencia
y tecnología en Chile: ¿para qué? (2010) se pregunta: “¿Para qué
invertir en ciencia y tecnología en Chile?
Respuesta: “Básicamente, para obtener nuevo
conocimiento, nuevas tecnologías e innovaciones, junto con los
beneficios que la ciencia y la tecnología traen consigo en los
ámbitos económico, social, cultural, político, educacional, en
salud, ambiental, organizacional y simbólico.”
Es impresionante esta “ensalada” de tipos lógicos que
sólo da cuenta de un pensamiento disociado que no respeta la
complejidad de los conceptos, ¿acaso lo económico, social, político
no es cultural?, o ¿ésta se reduce a la producción de las artes?
Por otra parte, la justificación de obtener nuevo
conocimiento funciona como una posverdad (de moda), como
si el hecho de generarlo, por sí solo, llevara apañado la solución
a la lista de peticiones de fin de año. Esta arrogancia de la
ciencia clásica nos ha alejado de la vida común, generando un
encapsulamiento religioso, obispal, un pontificado de la verdad.
En este sentido, como intelectuales, no hemos sido capaces, desde
nuestra autonomía y compromiso político, de proponer un tipo
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�Leonardo Lavanderos / La destrucción del OIKOS: Mercantilizar el Conocimiento

de mundo para Chile porque irremediablemente somos producto
del individualismo global.
Hemos sido ingenuamente cómplices al aceptar
formularios de postulación a proyectos de innovación con cálculo
de TIR (Tasa Interna de Retorno) y VAN (Valor Actual Neto),
como si el riesgo constitutivo de la innovación fuese materia de
evaluación financiera. Me imagino a los ingenieros soviéticos
preguntándole al ministro de finanzas de la época cuáles eran la
TIR y el VAN de poner el Sputnik en órbita. Son las decisiones
políticas las que determinan el rumbo y los cambios, acá hemos
puesto la carreta delante de los bueyes.
Hemos perdido, sin duda, en un juego de obscenidad
ética, tanto la autonomía de la creación de conocimiento como el
compromiso con lo político que nos hace parte de lo que sentimos
como Chile. Hoy, en esta pérdida, aparecen narrativas tales
como “Nuestra iniciativa busca trasladar todo el conocimiento
científico que se genera en los laboratorios hacia la vida social,
hacia la calle (…). Plasmar los proyectos generando y visibilizando
transformaciones sociales a gran escala”. CNN Pablo Rivera.
Este infantilismo científico posverdadero y paternalista, no
nos permite ver que hemos generado una enfermedad de
segundo orden (no ver que no vemos), para terminar vendiendo
nuestra fuerza de trabajo (el conocimiento), mutando desde la
intelectualidad a obreros cognitivos; en definitiva, somos hoy una
nueva clase, los cognoproletarios. De esta manera, y como inicio
para entender nuestro rol en el capitalismo tardío debemos, sin
arrogancia, empezar a entender la historia sindical de la sociedad
industrial, porque dado nuestro nuevo potencial estatus, las
sociedades científicas y otros tipos de organizaciones no van a
estar a la altura de jugar un papel de transformación.
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

Este escrito tiene como objetivo mostrar el total
desmantelamiento de las universidades en Chile, a partir de
su transformación en mercancía, dado el proyecto neoliberal
implantado en la dictadura cívico-militar. Para lo anterior,
vincularemos la destrucción de la concepción relacional del Oikos
con la construcción de objetos (mercancía), base de la estrategia
neoliberal, la cual se refleja en la narrativa asociada a la Visión,
Misión y valores que ofrecen la mayoría de las universidades
chilenas.
2. El Oikos
De acuerdo a la definición de Aristóteles, se define como Oikos a
“Una comunidad necesaria y natural, base misma de la existencia,
y, en el caso humano, ‘constituida para la vida de cada día’,
cuyos miembros comen del mismo pan y se calientan del mismo
fuego (1252ab), en alusión a su condición de unidad básica de
subsistencia que se caracteriza por compartir el mismo alimento
y vivir bajo el mismo techo”. Para él, la oikonomía trata del
gobierno “de los hijos, de la mujer y de toda la casa” (1278b45),
mientras que la política trata del gobierno de la ciudad. Considera
la familia y la economía (del oikos) las bases de la vida política
(1252a-1253a)” en Mirón (2004).
“Aristóteles menosprecia los componentes materiales, ya
que opina que ‘el cuidado de la administración de la casa debe
atender más a los hombres que a la posesión de cosas inanimadas,
y a las virtudes de aquéllos más que a la posesión de la llamada
riqueza’ (1259b23-26). De este modo, llama crematística a la
actividad que busca el beneficio material mediante el intercambio
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�Leonardo Lavanderos / La destrucción del OIKOS: Mercantilizar el Conocimiento

de productos o dinero —o sea, la economía mayoritariamente
admitida hoy en día—, a la que considera ocupación parasitaria
y poco recomendable (1256a-1259a)” sin embargo, el filósofo
sostiene que la segunda era parte de la primera, pues “la riqueza es
la suma de instrumentos al servicio de una casa y de una ciudad”
(Pol., 1256) en Mirón(2004).
De acuerdo a lo anterior, el Oikos apunta directamente a
un sistema de relaciones, lo que implica que la base económica
(Oikonomía) se funda en el tipo de relaciones que permite su
sostenibilidad y la crematística es el patrimonio material y energético
que permite su sustentabilidad. En otras palabras, podríamos
entender el Oikos como la unidad sistémica de base que tiene como
condición su viabilidad relacional, la cual se expresa en su cultura.
Desde la perspectiva relacional del conocimiento, definiremos
cultura como la poiesis de meta-configuraciones (pautas, patrones
o prácticas) de agenciamiento (lo que uno hace suyo) y pertenencia
(uno se hace parte de) constituidas de manera de lograr conservar
la organización relacional (Lavanderos &amp; Malpartida, 2001). Este
proceso es al que designamos como Territorialidad, dentro del
cual se produce el proceso de aprendizaje como la estrategia de
articulación que emerge entre las decisiones, que operan procesos,
y las relaciones que generan territorialidad (Lavanderos &amp; Oliva,
2012). De esta manera, la viabilidad relacional del oikos depende
del calce entre la sostenibilidad y la sustentabilidad o, visto de otra
manera, de la concepción del hogar y del uso de la crematística de
valor de uso para conservarlo.
En definitiva, la viabilidad relacional sistémica de una
unidad cultura-naturaleza, está determinada por el tipo de relación
que le da soporte y que emerge como estructura o configuración. En
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

consecuencia, lo que definimos como aprendizaje (o formalmente
como educación), va orientado a la reproducción de las relaciones
que permiten la viabilidad relacional del sistema. Sobre esta idea,
es que discutiremos la tipología relacional del neoliberalismo en
Chile y cómo las universidades se han alineado en relación con su
planteamiento.
3. Las bases relacionales del neoliberalismo en Chile
A partir de la crisis política instalada en los setenta, donde
se impiden las profundas transformaciones de la sociedad
chilena mediante una dictadura cívico-militar de derecha y
frente al impacto producido por la violencia ejercida, queda
abierta la posibilidad de introducir cambios en un terreno
baldío en lo cognitivo, en lo político y en lo económico. De esta
manera, la viabilidad relacional queda abierta al calce desde
la sustentabilidad hacia la sostenibilidad. Para lograrlo, se
maquilla el sistema relacional con la idea de libertad individual
y se consagra el principio de que el individuo está por sobre
el Estado, lo que justifica el rol subsidiario de éste respecto
a la acción económica privada. Ello se basa en los valores
cristianos y nacionalistas ingenuos del ser chileno, potenciado
con un enemigo creado (el marxismo y los “señores políticos”).
El núcleo de reproducción de estas ideas recae en la familia,
célula moral abierta a mutaciones nacionalistas de entrega
y generosidad hacia los semejantes y de impoluto amor a la
patria. El alto grado de conciencia cívica y política alcanzado
previamente es degradado a partir de una concepción social
fundamentada en un imaginario de sustentabilidad a través del
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�Leonardo Lavanderos / La destrucción del OIKOS: Mercantilizar el Conocimiento

consumo, lo que permitiría la despolitización de la sociedad
civil. El logro de este tipo de calce necesita el cambio en la
educación, por lo que resulta estratégico que ésta estuviese
en manos de estructuras de confianza, éste sería el rol de la
familia y la iniciativa privada.
Según Orellana (2014), “en este contexto, la importancia
de la expansión del mercado a esferas sociales antes consideradas
derechos universales (donde está, en efecto, buena parte de la
economía terciaria)”. Se trata entonces de diseñar una nueva
forma de romper con la relación valor–trabajo humano, pero
esta vez a partir de un recurso que estuvo oscurecido en dicha
relación, el conocimiento.
El capital de la era industrial, de manera de romper la
relación valor–trabajo humano, permitía localizar el valor en el
objeto, la máquina, de manera de concebirlo como inversiones
de activos, mientras que los trabajadores cualificados seguían y
siguen siendo considerados como un pasivo contable que abre el
espacio para la llamada “gestión científica”. Este mismo fenómeno
se traslada a hoy, donde el rol de la maquina es remplazado
por la Inteligencia Artificial (IA), la cual aún con todas sus
limitaciones tiende a reemplazar no sólo a trabajadores de tareas
rutinarias y de baja calificación sino también a profesionales.
Este taylorismo digital genera la alienación del profesional
mediante la imposibilidad de comprensión del proceso de
producción como un todo, conservando la estructura jerárquica
y en silos. Así, independiente del grado de especialización del
profesional, éste pasa a ser reemplazable en cualquier momento
en que la tecnología brinde una solución de más bajo costo.
En esta misma línea reductivista, la contabilidad de gestión
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

trata de dar cuenta de cómo se crea el valor, pero se pierde en
la coordinación humana y en diversos intangibles, incluidos
los conocimientos, las aptitudes y las competencias, mientras
que las aptitudes desempeñan un papel más importante en la
creación de riqueza. La palabra capital comienza, entonces, a
cambiar de significado, refiriéndose no sólo a los instrumentos
financieros sino a las capacidades individuales y grupales. El
hecho de que estas capacidades se denominen capital intelectual
demuestra el grado en que el pensamiento empresarial continúa
confundiendo las manos con las mentes. La mayoría de las
empresas insiste en que sus “trabajadores del conocimiento”
cedan a sus empleadores todos los derechos de su propiedad
intelectual, sin advertir que los empleados no sólo se siguen
quedando con el conocimiento, sino que, además, saben que se
lo vendieron a sus empleadores. Está claro, entonces, que la idea
de objeto como propiedad, sigue siendo el paradigma reinante
para estos empresarios.
Por otra parte, la contabilidad no tiene forma de hacer
visible a los gerentes y propietarios de empresas el costo de las
oportunidades perdidas por su propia ceguera frente a lo que
es el conocimiento (ceguera cognitiva). Así que, hoy en día,
nos encontramos con visiones de un tipo u otro destinadas
a reorganizar las organizaciones en torno al conocimiento, a
menudo bajo la contradicción de ese término. En algún lugar de
este discurso, las propiedades de la creatividad, la flexibilidad
y tantas otras continúan siendo cosificadas como “capital” y
la humanidad se pierde de nuevo en el mundo del trabajo: una
trampa ingenua, especialmente para estos tiempos.
21

�Leonardo Lavanderos / La destrucción del OIKOS: Mercantilizar el Conocimiento

4. La estrategia de mercantilización de la universidad
Paradojalmente, la base de las relaciones capitalistas es la
transacción de mercancía, esto implica obligatoriamente a la
producción de objetos tangibles. En este sentido, se pretende
incluir en la producción alienada de valor de cambio a toda
la producción “de intangibles”, aquella que es de naturaleza
relacional y que no es posible de cosificar como objeto de
transacción (mercancía).
La cosificación del conocimiento, en el caso de la
universidad, es la creación del valor de cambio a partir de la
reducción de complejidad. Esto se traduce en estandarizar bajo el
concepto de un observador universal y una narrativa invariante. Al
disolver las diferencias de valor en las complejidades cualitativas
de los saberes adscritos en las universidades, éstas deben competir
para lograr sobrevivir al mercado de la educación superior. De esta
manera, encontramos el proceso de estandarización reflejado en
las siguientes acciones: de acuerdo a Orellana (op.cit):
•
•
•
•

•

22

La estandarización de las habilidades y conocimientos.
La estandarización y medición del rendimiento y las aptitudes académicas
La estandarización y objeción de la enseñanza por modelos o “educación total de calidad”.
La objetivación de la producción y productividad académica por cantidad y tipo de publicaciones, su indexación,
y la inscripción de patentes.
La racionalización de grados y títulos en base a competencias.

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

•

•
•

La racionalización y objetivación de los desempeños globales de las instituciones, medidos por agencias nacionales o internacionales (años o indicadores de acreditación
de calidad, rankings, etc.).
La estimación en base a varios aranceles de referencia
para programas de pregrado.
La estimación y proyección de salarios futuros de los estudiantes.
Las acciones anteriores, permiten la generación de

indicadores y, por lo tanto, medir “valor”, lo que permite cumplir
con la idea de mercancía. A partir de ellas, podemos ofertar y
competir frente a las necesidades del cliente que, como capital
humano, aspira a tener mejores ingresos invirtiendo en educación.
Y la explicación es simple: tienen más ingresos porque se supone
que son más productivos.
De acuerdo a lo planteado, hemos tomado como unidad
de análisis los resultados de la ‘planificación estratégica’ de una
variedad de universidades chilenas. De esta manera, a partir de
la visión y misión declaradas, procederemos a clasificarlas de
acuerdo a criterios que sustentan las ideas neoliberales como son:
el estado subsidiario, el capital humano y la calidad en la oferta
como producto tangible o mercancía.
La primera es la concepción corporativista, la cual
considera la corporación y no el individuo como unidad básica
de la sociedad. Este es el caso de la iglesia católica que, aunque
no comparte explícitamente el neoliberalismo, mantiene la idea
del Estado subsidiario. En este esquema tenemos las siguientes
universidades:
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�Leonardo Lavanderos / La destrucción del OIKOS: Mercantilizar el Conocimiento

•
•
•
•
•
•
•

Pontificia Universidad Católica de Chile
Universidad Católica del Maule
Universidad Católica de la Santísima Concepción
Universidad Católica del Norte
Universidad Católica Silva Henríquez
Pontificia Universidad Católica de Valparaíso
Universidad Finis Terrae

Otro tipo de oferta explícita son aquellas universidades
que, de forma manifiesta, basan su oferta en el capital humano,
la calidad y la libertad personal; es decir, son abiertamente
neoliberales en lo que ofrecen. Tal es el caso de:
•
•
•

Universidad Autónoma de Chile (libertad individual) calidad
Universidad de Atacama (capital humano) calidad
Universidad Bernardo O´Higgins

Y finalmente, universidades que tratan de evolucionar
en su institucionalidad poniendo una cuota de mercado no
tan agresiva como las anteriormente mencionadas, en ellas se
privilegia lo político por sobre lo estrictamente financiero. Es
efectivamente tecnocrática y de excelencia, pero con la idea de
calidad explícitamente expuesta como parte de la oferta:
•
•
•
•
•
•
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Universidad de Chile
Universidad de Aysén
Universidad de Biobío
Universidad Tecnológica Metropolitana
Universidad de Valparaíso
Universidad Viña del Mar

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

•
•
•
•
•
•
•

Universidad Austral de Chile
Universidad Arturo Prat
Universidad Diego Portales
Universidad Técnica Federico Santa María
Universidad Andrés Bello
Universidad de Santiago de Chile
Universidad de Talca

5. A manera de conclusión
De acuerdo a lo planteado, estamos asistiendo a la muerte del
Oikos, las bases relacionales que fundamentan la viabilidad de
las unidades cultura-naturaleza son disociadas de manera de
localizar las fuentes de valor en la sustentabilidad (la contabilidad
de recursos materiales y energía). El Oikos reproducido a través
de la educación pública, entendida como bien social es destruido
mediante la imposición de una supuesta libertad de elección, la
cual es fundamental para asegurar la autonomía de los individuos
en desmedro de la co-autonomía que sustenta la base relacional
de la solidaridad y la cooperación.
Tal como señalamos, la estrategia de sustentabilidad
es el resultado de la convergencia entre la ideología católicaconservadora y la ideología neoliberal en torno a la forma de
conocimiento y reproducción de éste a través de la mal llamada
libertad de enseñanza. Las universidades, a través de sus
documentos de planificación estratégica, muestran claramente
la mercantilización de la educación y el fomento de la lógica
clientelista, así como demandas de calidad. Sin embargo, el cliente
va hacia su propia trampa, dado que el sujeto del rendimiento del
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�Leonardo Lavanderos / La destrucción del OIKOS: Mercantilizar el Conocimiento

neoliberalismo, que se pretende libre, es en realidad un esclavo
(Galparsoro, 2017). Cambia la forma del capitalismo; pero,
con ello, cambia también el papel del trabajador: éste pasa de
trabajador a empresario. Según Han, “Hoy todo el mundo es un
trabajador explotador en su propio negocio. Cada uno es amo y
esclavo en una persona (Han, 2014b, 17).
Finalmente, y queda como hipótesis, la reducción
del aprendizaje mediante la normalización impuesta por el
modelo neoliberal, para lograr la transformación a mercancía
del conocimiento, encontrará un impedimento con el que no
contaba, las ideas libertarias de complejidad e incertidumbre,
las cuales serán coaguladas en relaciones transdisciplinarias
las que, sin duda, atentan contra las bases del pensamiento
neoliberal que son el cálculo, la certidumbre, la falsa idea de
libertad, a partir de la autonomía del individuo, y la meritocracia
del esclavo. La perspectiva anterior, tiene consecuencias
“cognopolíticas”, es decir, formas de conocimiento que se
instalan en el Oikos, ya que al disociar y romper la relación
cultura-naturaleza, reducen la complejidad relacional de la
comunidad a objetos transables, sean humanos o naturales.
De esta manera, el valor es linealizado y reducido a formas de
certidumbre de manera de poder fabricar verdades apropiables
asignando su constancia e invarianza a un mediador, un avatar,
en estricto rigor un fetiche. En otras palabras, transforman
la condición de viabilidad relacional de la comunidad en
fetiche, poniendo al ser humano como dueño de la naturaleza.
Este proceso es el que hemos denominado colonización y
extractivismo epistemológico, por demás, en contra de toda
bioética.
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

En síntesis, más que un capitalismo financiero es un
capitalismo de la soledad, condición imposible para la relación
cultura-naturaleza.
Su antípoda es la concepción relacional cultura-naturaleza
la que permitirá migrar obligatoriamente a un sistema relacional
viable (Lavanderos and Massey, 2015), cuyas bases son las
relaciones de cooperación y reciprocidad basadas en estructuras
heterárquicas para recursos energéticos materiales finitos. Esta es
la base del ecotomo (Malpartida &amp; Lavanderos, 2000), que obliga
a volver a la economía en su sentido aristotélico, de manera de
reducir la producción de Variedad No Requerida como resultado
de la visión crematística del mundo (Lavanderos et al, 2019). En
conclusión, el conocimiento encuentra su nicho en la arqueología
de lo escondido, de lo negado históricamente, en la forma de Ayllu
como concepción relacional (Calapucha, 2012, p46), esto permite los
cambios y transformaciones a partir de una cosmovisión en que se
fusiona el territorio de la comunidad misma o Marka Uraqi, con el
vivir bien o Sumak Kaway; el territorio sacralizado o Pacha Uraqi,
con el concepto Sumak Allpta (Hidalgo-Capitán, 2014), conceptos
fundamentales para una ciencia y un conocimiento descolonizado.

Referencias bibliográficas
Calapucha, C (2012). Los modelos de desarrollo. Su repercusión
en las prácticas culturales de construcción y del manejo
del espacio en la cultura Kichwa Amazónica. En Serie
Amazónica 7. Cuenca, Ecuador.
Anderson, M. (Director). (1976) Logan´s Run [Película] IMDBpro. https://www.imdb.com/title/tt0074812/?ref_=nm_
flmg_act_140
27

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�Transdisciplinar
Revista de Ciencias Sociales
Matan a una marica: la lengua de la loca como fuente
histórica de represión y asesinatos de locas en la
Argentina de los ochenta
Matan a una marica: the tongue of the queer as
a historical source of repression and murders of
queers in the Argentina of the eighties
José Alirio Peña Zerpa
Universidad Central de Venezuela, Caracas, Venezuela
https://orcid.org/0000-0001-6367-0691
Fecha entrega: 25-5-2022 Fecha aceptación: 05-10-2022
Editor: Beatriz Liliana De Ita Rubio. Universidad Autónoma de
Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos, Monterrey,
Nuevo León, México.
Copyright: © 2022, Peña Zerpa, José Alirio. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons
Attribution License [CC BY 4.0], which permits unrestricted
use, distribution, and reproduction in any medium, provi-

ded the original author and source are credited.

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar2.3-34
Email: aliriocine ilo@gmail.com
30

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

Matan a una marica:
marica la lengua de la loca como fuente
histórica de represión y asesinatos de locas en la
Argentina de los ochenta
Matan a una marica:
marica the tongue of the queer as a
historical source of repression and murders of
queers in the Argentina of the eighties
José Alirio Peña Zerpa1
Resumen: El presente artículo aborda el contexto de represión y
asesinatos de las locas en la década de los ochenta en Argentina. Se
toma como punto de arranque el ensayo Matan a una marica, escrito
por Néstor Perlongher para la revista porteña Fin de siglo en octubre
de 1988. Se propone un análisis de texto, aislante y vinculante, del
texto al contexto, partiendo de la consideración que el propio texto
corresponde al lugar enunciativo y militante de la lengua de la loca,
permitiendo develar un contexto histórico caracterizado por la represión y
asesinatos de las locas, frente al cual Perlongher se opone con su resistencia
de loca.
Palabras clave: lengua de la loca, represión, asesinatos, locas, Argentina,
Néstor Perlongher.

1 Universidad Central de Venezuela. Correo electrónico: aliriocinefilo@
gmail.com

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�José Alirio Peña / Matan a una marica: la lengua de la loca como fuente histórica de represión

Abstract: This article deals with the context of repression and murders
of the queers in the 1980s in Argentina. The essay Matan a una marica,
written by Néstor Perlongher for the Buenos Aires magazine Fin de
Siglo in october 1988, is taken as a starting point. An isolating and
binding text analysis is proposed, from the text to the context, based
on the consideration that the text itself corresponds to the enunciative
and militant place of the language of the queer, allowing to unveiling a
historical context characterized by the repression and murders of the
queers, against which Perlongher opposes with his madman resistance.
Keywords: queer language, repression, murders, queers, Argentina,
Néstor Perlongher.

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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

1. Consideración inicial
Hoy en día resulta difícil tener un registro de los crímenes de odio
a personas LGBT. Los observatorios dedicados a ello proceden
a levantar estadísticas a partir de las publicaciones de prensa y
las denuncias atendidas por organizaciones no gubernamentales
dedicadas a la defensa de los derechos humanos. No es difícil
suponer que a finales de 1988 sería complicada esta labor en
una Argentina presidida por Raúl Alfonsín, presidente de una
dilatada reconstrucción democrática, después de haber vivido
una dictadura militar.
En este contexto histórico cobra importancia el ensayo de
Perlongher como fuente que visibiliza la represión y asesinatos de
las locas (homosexuales y travestis), impregnados por el machismo
y la violencia policial frente a las cuales el poeta, también, se resiste
como loca. Aquello que los titulares de la prensa, probablemente,
reseñaron de modo sensacionalista, Perlongher lo denunció en
la revista Fin de siglo con su lengua de loca, es decir una lengua
descriptiva, militante2, disidente y exagerada o como escribieran
Palmeiro y López (2021): “La loca ocupa su lugar de enunciación
como quien ocupa una trinchera: su lengua es una lengua en
estado de emergencia, una lengua de combate, de guerra” (p. 190).
La lengua de Perlongher es fuente histórica primaria en cuanto
representa la voz en primera persona de las locas.

2 Panesi (2013) prefiere sustituir la palabra militante por agent
provocateur, utilizada por Baigorria y Ferrer en el prólogo que realizaron
a Prosa Plebeya de Perlongher. El agent provocateur pone a relieve la
jerarquización policíaco- militar de las organizaciones políticas y los grupos
activistas.

33

�José Alirio Peña / Matan a una marica: la lengua de la loca como fuente histórica de represión

2. Consideraciones metodológicas
El análisis de un texto que, fundamentalmente, es literario revela
tantos códigos del entramado hipercodificado que se hizo necesario
trabajar en dos dimensiones. En la primera, se utilizó un método
aislante, donde el centro de estudio fue el texto en sí mismo. En la
segunda, un método vinculante, donde la significación correspondió
a un producto histórico. Me interesó la relación texto/contexto.
El punto de partida fue del texto al contexto considerando la
propuesta metodológica de Solano y Ramírez (2016). El propio texto
marcó las pautas para guiarme hacia sus fronteras. Quería ver cómo
el texto representaba y no cómo reflejaba. Desde el texto establecí la
estructura de la lengua de la loca (la lengua de Perlongher) en torno
a la represión y asesinatos, buscando las huellas o marcas textuales y
discursivas que me permitieron relacionar esa estructura interna con
la estructura histórica (social y cultural).
El aporte más valioso que encontré en la propuesta de
Solano y Ramírez (2016) fue el movimiento analítico realizado desde
el adentro (texto) hacia el afuera (contexto). Solo de esta manera
puede permitirse que el texto hable y “… no se sienta amordazado por
información extratextual con la cual no mantiene ningún diálogo…
buscamos evitar que al texto se le repuje información externa que
impida el que escuchemos lo que tiene que decirnos” (p. 72).
Recuerdo en 2019 las palabras de una historiadora en las
Jornadas Académicas (realizadas en Buenos Aires) A 100 años de
la semana trágica. A 80 años del comienzo de la segunda guerra mundial3.
3 Estas jornadas se realizaron el 2 y 3 de septiembre de 2019 en la
antigua sede del Museo del Holocausto de Buenos Aires, quien fungió
como coorganizador junto al Seminario Rabínico Latinoamericano

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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

Ella se dirigió a sus colegas investigadores y les indicó que había
escuchado varios saltos mortales en las ponencias. Les recordó
que las investigaciones históricas tenían que respetar dos
variables: espacio y tiempo.
Esta consideración fue crucial en mi análisis porque
la pretensión era acercarme a la lengua de la loca en un ensayo
específico y a partir de ella develar la represión/asesinatos y la
resistencia de las locas. Evité convertir la literatura perlongheriana
en un conjunto de características propias del activismo LGBTIQ+
argentino de nuestros tiempos. Por ejemplo, no dimensioné
a Perlongher como precursor de los estudios queer. Eso era una
posibilidad resignificativa que no me interesó abordar.
El paso del texto al contexto desde mi proximidad y
experiencia personal activista LGBTIQ+ implicó un sinnúmero
de sensibilidades en la lectura. Esto incluyó interpretaciones que,
bien, habrían podido no limitarse al tiempo y el espacio, pero
opté por respetarlos. Soy consciente de que podría significar la
posibilidad de anulación de mi estatuto e inscripción activista
por parte de algunas personas quienes consideran letra muerta la
literatura no resignificada.
El ensayo Matan a una marica, especialmente, no presenta
el delirio y desborde de los poemas escritos por Perlongher. Los
poemas perlongherianos, usualmente, son aprovechados por la
hermosa locura y desborde de los propios investigadores. Estos
prefieren jugar con los tiempos y espacios de los propios textos,
afirmando su rol militante en el presente. Esa es una postura. Yo
ya dejé clara la mía. Ambas son válidas.
Marshall T Meyer.

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�José Alirio Peña / Matan a una marica: la lengua de la loca como fuente histórica de represión

Al abordar el contexto no dejé de asumir una distancia
próxima (cercana) por cuanto son realidades que me interesan
conocer, una posición crítica y una actitud de adhesión (soy parte
de). No me quedé con la descripción. Me situé en el contexto que
emergió desde el propio texto.
3. La loca:
loca 4 un devenir mujer
Perlongher reunía en la categoría loca(s) a las personas
homosexuales y travestis.5 La loca era un devenir mujer, en el
sentido de ir a lo menor en la cuota del poder (al margen) para
producir desde sus cuerpos el lugar de la disidencia respecto al
deseo normado.
Si bien, el escritor utilizó las palabras devenir mujer en
sus ensayos y, más exactamente, “devenir mujer del hombre”
(Perlongher, 1988, p. 22), la explicación de este concepto en el
sentido deleuzeano (no del transformarse de una cosa en otra
sino de la funcionalidad que hay entre esos extremos o polos)
puede entenderse a partir de tres aspectos.
El primero, una especie de equivalencia entre el
homosexual escandaloso y la mujer prostituta (o aquella que no
4 Debo hacer la aclaratoria que la acepción de Néstor Perlongher del
término loca está relacionada con sus teorizaciones sobre lo minoritario, las
márgenes y el devenir mujer. Otra cosa es la resignificación actual del término
por parte de algunos grupos activistas. Lo mismo que con las palabras puto,
joto y marica. Particularmente, no uso loca como categoría identitaria, pero
respeto a quienes la usan y rescato el sentido político y de resistencia que le
impregnan algunos.
5 En la Argentina de los ochenta y noventa se utilizaba la palabra
travesti como equivalente a trans, mujer trans o transexual. En la actualidad
se usa más como categoría política diferenciadora de trans (considerada una
categoría impuesta) y mujer trans (que recuerda al binarismo de género).

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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

se vestía como establecía el canon de la época) que describe en
su artículo Nena, llevate un saquito.6 Ambos eran objeto de censura y
represión. Subjetividades al margen, disidentes, que no se sitúan
en los polos de un binario de género moralmente impulsados por
la sociedad.
El segundo, la consideración del propósito liberacionista.
Era el espíritu predominante a fines de los sesenta y principios de
los setenta. El Frente de Liberación Homosexual (FLH), donde
Perlongher militó, era muestra de ello. En ese momento el escritor
pensaba que no habría una revolución social sin una revolución
sexual. Sostuvo encuentros con algunas mujeres feministas. Con
una de ellas, María Elena Oddone, fundadora del Movimiento de
Liberación Femenina (MLF), mantuvo un largo debate.7 Acordaron
algunas maneras de intervenir sobre lo público, aunque nunca
consensuaron sobre un aspecto: la prostitución femenina.
El tercero, el devenir mujer como un devenir minoritario8.
6

Este artículo fue publicado en 1983 en la Revista Alfonsina.

7 Puede encontrarse la transcripción del audio de este debate en la
página web Moléculas Malucas. Archivos y memorias fuera del margen.
Acceder en: https://www.moleculasmalucas.com/post/una-porfía-entrenéstor-perlongher-y-maría-elena-oddone
8 Este devenir minoritario en la teorización de Perlongher parece
funcionar en el binomio bicha/bofe, marica/macho o loca/chongo, donde
bicha-loca-marica representa la minoría, mientras que el bofe-macho-chongo
es el varón que no renuncia al prototipo de masculinidad. En consecuencia,
queda por fuera del análisis (del autor) la posibilidad de la loca misógina, a
quien le incómoda las mujeres exitosas, y dos especies de locas más descritas
por el escritor cubano Arenas (2010) en Antes que anochezca: la loca tapada
(que condena a los demás homosexuales) y la loca regia (con enormes cargos
y el privilegio de ser loca públicamente). Estas locas desplazan su devenir
minoritario al representar al machismo u ostentar el poder. No podemos omitir
estas variantes que agregan la complejidad del poder desde la perspectiva
foucaulteana.

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�José Alirio Peña / Matan a una marica: la lengua de la loca como fuente histórica de represión

Perlongher (2016) planteaba que todos los devenires comenzaban
y pasaban por el devenir mujer ya que esta ocupaba una posición
minoritaria respecto al paradigma de hombre mayoritario,
machista, blanco, heterosexual, cuerdo, padre de familia y citadino.
Aclara que el devenir en cuerpo femenino no equivalía a la categoría
mujer como unidad constituyente del matrimonio y de la familia
tradicional.
4. La(s) loca(s) y la lengua de la(s) loca(s): consideraciones
ontológicas y epistemológicas
Ontológicamente la loca se constituye como un devenir y no una
identidad. Tiene un sentido más postidentitario e insurgente, “no
se elige ser loca, se deviene, de acuerdo con un proceso alineado y
desalineado con el deseo y sus objetos oscuros. Y su insistencia en una
cultura –digamos hoy: la nuestra – adviene como un acontecimiento
histórico. Cada presente tiene su loca” (Palmeiro y López, 2021, p.
188). La loca, es pues, desde la teoría crítica, una persona que posee
un cúmulo de factores sociales, políticos, culturales, económicos y
de género que están materializados en estructuras históricas. Así es
concebida por un grupo de investigadores.
Ahora bien, las locas9 pueden construirse a partir de
las múltiples representaciones mentales de las personas y
estas representaciones son modificables. En este sentido, ha
de suponerse que, epistemológicamente, el investigador y las
locas están vinculados de manera que ellas se van construyendo
ontológicamente con el avance del proceso investigativo.
9 Se usa el plural para corresponder apropiadamente al paradigma
construccionista que se sumerge en un entramado de construcciones sociales
de los grupos.

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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

En Matan a una marica, la loca es un abordaje como devenir
mujer que trae consigo implicaciones sociales, políticas y de género,
visibles en el entramado de relaciones institucionales en una época
determinada (finales de los ochenta). Por otro lado, la loca como una
política de la lengua, nos recuerda que el ensayo, probablemente,
refleja no la lengua de una loca sino de muchas locas.
En todo caso, es ambiguo y confuso tratar de determinar a
partir del texto a cuántas y cuáles voces representa. No pensemos
en una singularidad plural sino en subjetividades que emergen.
Una micropolítica (entendida como el nivel de las subjetividades,
los cuerpos y el deseo) que dialoga con la macropolítica (o nivel
de las leyes y el estado de derecho).
Pensemos en un posicionamiento epistemológico y
ontológico donde la lengua de la(s) loca(s) se corresponde(n) a un
estilo de vida que se enuncia de manera hiperbólica, excesiva y antimito desde una posición disidente. Laguna (citada en Palmeiro y
López, 2021) nos detalla estos aspectos del siguiente modo:
… la loca es efecto de una técnica. Una técnica literaria, una
técnica artística, una política de enunciación. Las locas tienen
sus géneros: el drama, el melodrama, la tragedia, la picaresca,
el grotesco, pero también el chisme, la maledicencia. Pero también tienen sus tonos: el grito, el gemido, el susurro, la exclamación. Y sus estratagemas retóricas: la hipérbole, el oxímoron, la
catacresis, la cita, el plagio. Y por medio de esas técnicas, haciendo operar y trabajar esas técnicas, se puede crear una obra,
pero también un estilo de vida. (p. 189)

Lo que quiere destacar Fernanda Laguna es esa posición
provocadora de la loca y su lengua frente al machismo al cual
no le queda opción sino subordinarse. Sin embargo, se ríe del
39

�José Alirio Peña / Matan a una marica: la lengua de la loca como fuente histórica de represión

dominador y su fragilidad. Esto es común en los poemas, cuentos
y ensayos de Perlongher, aunque eso que él denominó neobarroso10
es más propio de la poesía.

Retrato de Néstor Perlongher por
Madalena Schwartz.
Foto tomada al retrato exhibido
en la exposición Las Metamorfosis
realizada en el Museo de Arte
Latinoamericano de Buenos Aires
(MALBA) entre el 4 de noviembre
de 2021 y el 14 de marzo de 2022.

5. ¿Quién fue Néstor Perlongher?
La forma más rápida y sintética para presentarles a Néstor
Perlongher será a partir de algunas ideas clave estudiadas en el

10 Perlongher propone el neobarroso en la poesía como alusión al
neobarroco o barroco latinoamericano, pero profundizando en aquellos
elementos que embarran y oscurecen. El barro, lo escatológico, es un elemento
de abyección y con ellos logra erotizar. Se parte de la repetición y aliteración
de sonidos, poco importa el significado. El centro es el efecto sonoro sobre los
cuerpos. En definitiva, la poesía corresponde al decir, ver y escuchar lo que no
se puede.

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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

curso11 Introducción a la obra de Néstor Perlongher, dictado por
la doctora Cecilia Palmeiro en la Fundación MALBA, Museo de
Arte Latinoamericano de Buenos Aires.
Néstor Osvaldo Perlongher nació en Avellaneda, Buenos
Aires, en 1949. Fue sociólogo por la Universidad de Buenos
Aires (UBA). Realizó una maestría en antropología social por la
Universidad Estatal de Campinas (UNICAMP), en Brasil, donde
había llegado en 1981 reconociéndose como exiliado sexual.
Fue profesor, poeta, crítico, cuentista, ensayista, militante de
izquierda y por la diversidad sexual.
Es figura central de la literatura y la historia intelectual
de América Latina. Poeta y militante del deseo, su obra es
variada en géneros literarios. Es en el ensayo y la crítica
donde desarrolla las herramientas para pensar su poesía:
el neobarroso, que es efecto y técnica. Su poética y ensayos
están cargados de claves históricas desde las márgenes, las
disidencias. La vuelve un arma con su lengua de loca, afilada,
en castellano y portugués.
Su escritura, especialmente, política se fue encarnando
desde sus inicios en el Frente de Libración Homosexual (FLH),
el grupo Somos en Brasil, la dictadura y su resistencia, las
contraculturas y la crisis del sida.
Pueden establecerse tres áreas para el estudio de la obra
de Perlongher:
11 Realicé el curso los días 7, 14 y 21 de febrero de 2022. Este curso se
programó como actividad paralela en el marco de la muestra Las metamorfosis.
Madalena Schwartz. Además de las clases presenciales tuve la oportunidad de
compartir con la comparsa drag queen que ejecutó una performance en clave
neobarroso.

41

�José Alirio Peña / Matan a una marica: la lengua de la loca como fuente histórica de represión

•
•

•

La loca militante del FLH, la poética política y el neobarroso.
El exilio sexual, el Brasil de la apertura y el desbunde,
los ensayos y correspondencias, el sexo de las locas y
la(s) lengua(s) de la(s) loca(s).
El misticismo, la práctica de la ayahuasca, la crítica literaria, poesía y éxtasis.

Perlongher murió en Sao Paulo, en 1992, por complicaciones
de salud producidas por el SIDA que padecía desde hacía algunos años.
Entre sus poemas destacan: Canción de amor para los nazis
de Baviera, Cadáveres, Por qué seremos tan hermosas, La fuga de la pantera
acuática, El chorreo de las iluminaciones en el combate bicolor. El cuento
más destacado es Evita vive. Entre los ensayos resaltan: Todo el
poder a Lady Di, Historia del Frente de Liberación Homosexual, Matan a
una marica, El sexo de las locas, Los devenires minoritarios, Antropología
del éxtasis y La desaparición de la homosexualidad.

Dra. Cecilia Palmeiro encargada del curso Introducción a la obra de Néstor
Perlongher, dictado en la Fundación MALBA. Foto: José Alirio Peña.

42

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

6. Sobre la revista Fin de siglo
La revista se consideró una publicación literaria, cultural y
política. Nació en julio de 1987, dos meses después que culminara
la segunda etapa de la revista Crisis que dirigió Vicente Zito Lema.
Será este mismo quien dirigirá en lo periodístico a Fin de Siglo,
contando con el apoyo de Eduardo Luis Duhalde, desde la línea
editorial y Fernando Peña en lo administrativo.
La revista, además, contó con un consejo editorial integrado
por Carlos Aznárez, Daniel Molina, María Moreno, Roberto Jacoby
y Enrique Symns, desde el número 5. Todos, excepto Roberto Jacoby,
lideraron secciones, separatas y dossiers. La publicación tenía una
posición crítica frente a las políticas del gobierno de Alfonsín.
Participaron varios de los escritores colaboradores de la
segunda etapa de Crisis, dirigida por Zito Lema. Korn (2020) indica
que el análisis político era la vértebra que se construía a partir
de una columna de opinión y entrevistas a dirigentes políticos
y referentes culturales. Se apostaba a la creación de un frente de
izquierdas en lo político, bajo la consigna unidad en la diversidad.
Roman (1997) describe que el frente de izquierdas (en
plural) en Fin de siglo no existió. En realidad, fue una revista con
cargos ordenados y jerarquizados. Se abandonó la idea de un
frente de representatividad que compartiera una utopía común.
En su lugar, se consolidó el margen, lo censurable, lo exagerado.
Había que prestar oído y letras a los otros (los colectiveros, las
obreras textiles, las locas, los drogadictos y los delincuentes). El
ensayo y la crónica se apoderó de la revista y terminó dejando
poco espacio a la voz del interpelado. Era el enunciador (escritor)
quien hablaba, generando “…un monólogo más o menos lírico,
43

�José Alirio Peña / Matan a una marica: la lengua de la loca como fuente histórica de represión

pero solitario. Tal vez, porque después de la derrota, uno mismo
se convierte en otro” (Roman, 1997, p. 105).
Quizá, después de vivir la dictadura en Argentina, y
esperanzados por la construcción democrática, las expectativas
eran tan altas que resultaron en frustración al experimentar las
medidas adoptadas por el gobierno de Alfonsín. Continuaron
experimentando represión, desigualdad e injusticia, especialmente
las minorías (no por menos sino por no hegemónicos).
La revista produjo 18 números entre julio de 1987 y
diciembre de 1988. Luego dos números en noviembre y diciembre
de 1991. Finalmente, un número especial en octubre de 1996.
7. Sobre el número 16 de la revista Fin de Siglo
En la portada de la revista se observa una foto de un hombre en
una manifestación y de fondo lo que se presume como represión
policial. Un abreboca del contexto del momento resumido en
lo que anuncia la revista: Disparen sobre la CGT; Historias del
gatillo fácil; Diario Clarín: la voz del poder; Fanzines, feminismo
y homosexualidad. Destaca en la parte inferior la autoría de
textos de Gelman, Barnes, Perlongher, Symns y Zito Lema.
En el sumario encontramos un único escrito dedicado
a la diversidad sexual: el ensayo Matan a una marica por Néstor
Perlongher. Los demás se pasean entre el acontecer político,
cultural y feminista. Incluyendo una conversación con el cantante
Fito Páez y un reportaje al abogado León Zimmerman bajo el
título El gatillo fácil tiene su tradición, qué más se corresponde con
una entrevista cuyo propósito es poner en el tapete de la discusión
la represión policial y el papel de la justicia.
44

�Portada y contraportada de la revista Fin de siglo, n°16, octubre, 1988,
Fuente: Archivo Histórico de Revistas Argentinas.

Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

45

�José Alirio Peña / Matan a una marica: la lengua de la loca como fuente histórica de represión

Matan a una marica (pp. 20-22) por Néstor Perlongher, revista Fin de siglo, n°16, octubre, 1988,
Fuente: Archivo Histórico de Revistas Argentinas.

46

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

En la contraportada se encuentra un poema del argentino
Juan Gelman quien fuera militante de organizaciones guerrilleras
y exiliado durante la dictadura militar que inició en 1976. Regresó
a Argentina en 1988 y, finalmente, se radicó en México hasta su
muerte.
8. Represión y asesinatos de las locas en la Argentina de los
ochenta
8.1. Una aclaratoria sobre el concepto crímenes de odio
Debe quedar claro que, aunque la represión y los asesinatos
de las locas podrían corresponderse con el término crímenes
de odio, en el sentido de un delito cometido con violencia y
ensañamiento por la pertenencia supuesta o real de la persona
al grupo al cual representa, el concepto no se corresponde al
momento de la producción y publicación del ensayo Matan a
una marica en 1988.
El Centro por la Justicia y el Derecho Internacional- CEJIL
(2013) recuerda que si bien, el concepto crimen de odio (hate
crime) surgió en 1985, en Estados Unidos, cuando varios delitos
basados en prejuicios raciales y étnicos fueron investigados por
el Federal Bureau of Investigation, no pasó a América Latina
tan rápidamente. Primero, circuló en los titulares de la prensa
estadounidense. Luego, en 1989, pasó al marco legal, destacando
su aparición en el código 22-4001 de Washington DC, donde
se definía como un acto designado que demostraba el prejuicio
del acusado, basado en la raza, color, religión, origen nacional,
sexo, edad, estatus marital, apariencia personal, orientación
47

�José Alirio Peña / Matan a una marica: la lengua de la loca como fuente histórica de represión

sexual, responsabilidad familiar, discapacidad física o afiliación
política real o percibida.
El concepto crimen de odio por orientación sexual e
identidad/expresión de género, tal como lo conocemos hoy en
día, contiene al menos cuatro elementos:
•

Las agresiones identificables que cercenan derechos humanos.

•

La vulnerabilidad del grupo LGBT al cual se le cercenan
derechos.

•

El odio y la intolerancia como motivación del delito.

•

El grado de violencia con el cual se ejecuta el delito pudiendo causar la muerte.
Estos elementos emergen de diferentes definiciones de

crímenes de odio presentadas por el Centro por la Justicia y el
Derecho Internacional CEJIL (2013). Destacan los prejuicios,
la ofensa criminal, la intencionalidad e incitación al odio como
indicadores de las cuatro características descritas. En todo
caso, resulta curioso que algunas definiciones se limitan a
establecer una tipología de crímenes de odio, mientras que otras
nombran a los grupos vulnerables. La presencia de legislaciones
ambiguas y poco precisas en torno a los crímenes de odio obliga
a los administradores de justicia a empujar la discusión sobre los
crímenes de odio en términos de la vulneración del derecho a la
vida y a la no discriminación.
Si en la actualidad, muchas veces, es difícil demostrar y
registrar los crímenes de odio, imaginemos, entonces, el contexto
48

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

de los ochenta. Preferí delimitar el análisis en la represión y
asesinatos de las locas, pues a través del texto y contexto, se produjo
una aproximación a la relación de poder, que bien podría tener
alguna correspondencia con el concepto crimen de poder de la
investigadora Segato (2013). Ella sustituye el peso emocional
del delito contenido en la palabra odio por el carácter social y
desigual, que en definitiva era la intención de Perlongher en su
ensayo.
No obstante, debo destacar una consecuencia generada
del concepto crimen de poder. Poco ayuda a identificar
responsabilidades del poderoso que comete el crimen. En muchos
casos, se sigue señalando a la policía, pero ¿ha servido para
identificar y castigar a los responsables? ¿el Estado Argentino ha
asumido sus responsabilidades?
La Agencia Presentes,12 una organización de la sociedad civil
de comunicación feminista con base legal en Argentina y alcance
regional señala en su página web que las estadísticas reflejan una
ausencia del Estado.
El informe anual 2021 del Observatorio Nacional de
Crímenes de Odio LGBT (Federación Argentina LGBT y
Defensoría LGBT, 2022) en Argentina refleja que ocurrieron
ciento veinte (120) crímenes de odio basados en la orientación
sexual, la identidad y/o la expresión de género. Del total de las
víctimas el 80% de los casos (96) corresponden a mujeres trans
(travestis, transexuales y transgéneros); en segundo lugar, con el
12% (14) se encuentran los varones gais cis; en tercer lugar con el
12 La página web de esta agencia comunicacional es https://
agenciapresentes.org

49

�José Alirio Peña / Matan a una marica: la lengua de la loca como fuente histórica de represión

4% de los casos (5) le siguen los varones trans; luego con el 2%
(3) las lesbianas.
8.2. Texto y contexto
Comencemos con las descripciones de violencia sobre los cuerpos
de las locas:
…cogotes donde las huellas de los dedos se han demasiado
fuertemente impreso, torsos descoyuntados a bastonazos,
lamparones azules en la cuenca del ojo, labios partidos a que
una toalla hace de glotis, agujeros de balas, barrosas marcas
de botas en las nalgas (…) Varios de los crímenes, citaban en
su metodología (manos atadas a la espalda, bocas entoalladas,
emasculaciones o inscripciones en la carne, a la manera de la
máquina kafkiana), el estilo de los Escuadrones de la Muerte…
(Perlongher, 1988, pp. 20-21)

Todas las descripciones son indicios de la agresividad
y el ensañamiento del delito que tiene como final la muerte
de la loca. Perlongher no vacila en responsabilizar de los
bastonazos, las balas y las marcas de las botas a la policía. Ella
encarna el poder mayoritario. “El encuentro entre la loca y el
macho deviene fatal” (Perlongher, 1988, p. 20). Esa fatalidad
está registrada en el libro El pecado de Adán (publicado en ese
momento en Brasil) donde se insiste en el agente policial y el
soldado como violentos. Perlongher hacía referencia a Brasil
porque era el país donde residía desde 1981 cuando decidió irse
de Argentina13 en medio de la dictadura.
13 Aunque Perlongher afirmó comenzar un sexilio cuando partió a
Brasil, debe aclararse que en Argentina no había una orden de detención por

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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

El encuentro no cordial entre la loca y la policía parecía
inevitable y esto puede corroborarse en unas hojas con textos
y dibujos de Gladys Croxatto, correspondientes a la primera
asamblea de la Coordinadora de Grupos Gays en 1984. Las locas
debían estar atentas al proceder policial en caso de detención. Si
las llamaban borrachos, vagos, escandalosos o le reprochaban la
vestimenta no se estaban cumpliendo las libertades que la recién
instalada democracia prometía. Esos derechos humanos que
Raúl Alfonsín había anunciado que garantizaría, se tradujeron,
más bien, en la vigencia del aparato represivo a las locas a través
de los edictos policiales que eran prácticas de control punitivas.
Por ejemplo, en la ciudad de Buenos Aires existía un edicto para
controlar la prostitución y otro para no permitir el baile de parejas
del mismo sexo en público o en locales. La excusa siempre fue que
estas acciones eran inmorales. De hecho, era la palabra usada en
los edictos: inmoralidad.

ser homosexual. Su exilio fue político. No estaba de acuerdo con la dictadura.
Se había expuesto comprometedoramente con el Frente de Liberación
Homosexual. En el artículo Formulación poética de la persecución y el
activismo: Néstor Perlongher en el Frente de Liberación Homosexual
argentino, Cid (2020) indica que el escritor fue detenido 17 veces entre 1975
y 1981. Se cita como fuente de este dato una entrevista que el autor del paper
realizó al poeta uruguayo Roberto Echavarren. Una fuente secundaria que
no podría triangularse con algún documento de la época de la dictadura,
pues muchos de los expedientes de las detenciones fueron destruidos. En
todo caso, solo queda lo escrito por el propio escritor: “… mucha gente
se fue en la época de la dictadura, porque era insoportable ser gay en la
Argentina… y realmente fue un exilio” (Perlongher, 2004, pág. 274). Ahora
bien, probablemente, la partida de Perlongher no fue tan abrupta como la
de otros. Tuvo la oportunidad de irse en calidad de becario para cursar una
maestría en Brasil, planificó su partida.

51

�José Alirio Peña / Matan a una marica: la lengua de la loca como fuente histórica de represión

Hojas con textos y
dibujos de Gladys
Croxatto.
Primera
asamblea
de
la
Coordinadora
de
Grupos
Gays.
14
de enero de 1984.
Fuente:
Archivos
Desviados. Disponible
en:
https://www.
moleculasmalucas.
com/post/con-lademocracia-se-comese-cura-se-educa-ytambi%C3%A9n-sereprime

Perlongher asomó el caso de la represión y asesinatos de
las locas en Argentina sin dejar de comparar con la situación de
Brasil, país donde residía:
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

“Homosexual asesinado en Quilmes”. De vez en cuando, noticias de la muerte violenta de las locas ganan, con macabro regodeo, pringan de lama o bleque los titulares sensacionalistas,
compitiendo en fervor, en columna cercana, con las cifras de las
bajas del Sida… Pocos meses atrás, una ola de asesinatos de homosexuales recorrió el Brasil. Entre noviembre del 87 y febrero
de este año, una veintena de víctimas, un verano caliente. Quiso
la fatalidad que los muertos se reclutaran entre personalidades
conocidas… un director de teatro, algunos periodistas, modistas, peluqueros… Así, ametrallamiento de travestis en las callejas turbias de San Pablo, achacado fabulosamente por portavoces policiales a un paciente de Sida deseoso de venganza -pero
de inequívocos rasgos paramilitares. (Perlongher,1988, p. 21)

Perlongher parecía tener más elementos para describir
la realidad brasilera que la Argentina. No en vano, en 1986 ya
había defendido su trabajo de maestría en la Universidad de
Campinas, basado en el negocio de la prostitución a partir de
datos tomados en el área central de la ciudad de Sao Paulo, tras
realizar observaciones efectuadas entre marzo de 1982 y enero
de 1985. En 1987, se publicaría como libro bajo el título O negócio
do michê. Traducido luego al castellano (en Argentina) como La
prostitución masculina,14 en 1993.
Un artículo en la revista Flash que data de enero de 1987
nos permite verificar la represión policial y la presencia del
sida. Ambos aspectos destacados en el ensayo de Perlongher.
Una persona travesti (Deborah Singer) comenta en una nota
realizada para la revista que ella y sus compañeras habían votado
14 Este libro sigue teniendo buenas ventas en las librerías argentinas.
Tengo la edición de Editorial Madreselva del año 2018 con un diseño collage
de la artista Lea Jael Caiero en la portada.

53

�José Alirio Peña / Matan a una marica: la lengua de la loca como fuente histórica de represión

por el gobierno democrático y no veían todavía los cambios;
que continuaba la violencia por parte de la policía, así como
las amenazas de muerte y asesinatos a 4 travestis, esas que “…
exhibían, en la Panamericana la audacia de sus blonduras”
(Perlongher,1988, pág. 21). Sobre el sida mostró tener información
precisa.

Revista Flash. Enero de 1987. Archivo: Fondo Marcelo Ernesto Ferreyra.
Programa de Memorias Políticas Feministas y Sexogenéricas, CeDInCI.
Disponible en: https://www.moleculasmalucas.com/post/las-embajadorasde-travestilandia

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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

Ferreira (2021) comparte en la web Moléculas Malucas
un reportaje realizado a Néstor Perlongher (durante su paso por
Buenos Aires en septiembre de 1988) por su antiguo compañero
del Frente de Liberación Homosexual, Marcelo Benítez. En este
reportaje Perlongher se muestra escéptico15 sobre las formas
de información y prevención del sida, señalando que ante esta
peste contemporánea la medicina y sus aliados han decretado
un Estado de Sitio (toque de queda) de los cuerpos, a través
de una domesticación moral del deseo bajo la identidad gay16
anglosajona, con la cual hacía referencia a una masculinidad
dominante y modelada. Y en el otro extremo de estos cuerpos
sobrevivientes y normalizados, estaban, también, aquellos
pacientes de sida dibujados por el propio gobierno como
15 Esta postura cambiará radicalmente cuando manifiesta el sida. En
ese momento se acerca a la práctica de la Ayahusca (el Santo Daime). Incluso,
en esta etapa -que algunos denominan mística- Perlongher, recurrió a la ayuda
del Padre Mario Pantaleón, popular sacerdote de la localidad de González
Catán en la Provincia de Buenos Aires, quien era conocido por sus poderes de
sanación. La investigadora Palmeiro (2022) considera que en la última etapa
de Perlongher la poesía está cargada de un barroquismo alucinatorio y de
visiones (revelaciones), una síntesis de algunos conceptos trabajados antes:
iridiscencia, cantos y delirios. Yo, especialmente, considero que el poema
Alabanza y exaltación al Padre Mario presenta una fractura clara a la vida de
loca y militante. Es un diálogo con la vida y la muerte, con el agradecimiento,
la esperanza y la espiritualidad como norte. La lengua de la loca deviene en
lengua espiritual, pero no como aquel postulado que salva frente a la religión
que ata sino como una vivencia misma.
16 Néstor Perlongher consideraba que la micropolítica de las identidades
se correspondía con el modelo hegemónico gay que exaltaba la masculinización.
En su libro La prostitución masculina, Perlongher (2017) deja claro que usa el
término masculino para diferenciarlo de la prostitución de las travestis. Por
otro lado, lo gay no se refiere a la relación loca/chongo. La relación gay/gay,
para él, es una demanda de consumo, de cuerpos normalizados, musculosos,
con bigotes.

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�José Alirio Peña / Matan a una marica: la lengua de la loca como fuente histórica de represión

sedientos de venganza y responsables de las muertes de las locas,
“… la referencia al sacrificio justiciero. ¿De qué justicia, en este
caso, trátase?” (Perlongher,1988, p. 21).
Insiste Perlongher, que la represión policial se relaciona con
aquello que los ideólogos liberacionistas de la década del sesenta
llamaron homofobia, una estrepitosa fobia a la homosexualidad
dispersa en las diferentes instituciones de la sociedad, con la
consecuente producción de los cadáveres exquisitos de las locas.
La homofobia en el cuerpo social se traduce en la presencia
cotidiana del modelo masculino dominante a través del lenguaje:
… la grosería chongueril -andando siempre “con el culo en la
boca” … Insistencia en el chiste pesado, cuya concreción, en la
“llanura del chiste” … desata la violencia (irresistible contar el
argumento de “La Causa Justa”: dos compañeros de oficina se
la pasan todo el día diciéndose: “Si fuera puto, me la meterías
hasta el fondo”; “si fueras puto, te acabaría en la garganta”, y
otras lindezas por el estilo... (Perlongher, 1988, p. 21)

9. La resistencia de las locas: texto y contexto
Hasta ahora el texto nos reveló una lengua de loca exiliada,
militante, que denunció la represión y asesinatos de las locas. Todas estas
descripciones se encontraron en el contexto, evidenciado en
revistas, entrevistas y documentos del momento. Pasemos ahora
a describir el otro nivel que fue abordado, aquel de la lengua de la
loca teórica, exagerada y desbordante, una estrategia de resistencia,
una erotización de lo político.
… todo un problema con la analidad. La privatización del ano,
se diría siguiendo al Antiedipo, es un paso esencial para instau-

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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

rar el poder de la cabeza (logo-ego-céntrico) sobre el cuerpo:
“sólo el espíritu es capaz de cagar”. Con el bloqueo y la permanente obsesión de limpieza (toqueteo algodonoso) del esfínter,
la flatulencia orgánica sublímase, ya etérea… Irse a la mierda o
irse en mierda, parece ser el máximo peligro, el bochorno sin
vuelta… Controlar el esfínter marca, entonces, algo así como un
“punto de subjetivación” (…) sujetar el culo es, de alguna manera, sujetar el sujeto a la civilización, diría Bataille, a la “humanización” … La homosexualidad, condensa Hocquenghem,
es siempre anal. Puto de mierda. (Perlongher,1988, pp. 21-22)

El problema de la analidad es asomado por Perlongher
muchísimos años antes que la excreción anal de Paco Vidarte
en su Ética Marica y el Terror Anal de Paul Preciado. Perlongher
partiendo del Antiedipo: capitalismo y esquizofrenia de Gilles Deleuze
y Félix Guattari, publicado en la década del setenta, logró teorizar
sobre el control de los deseos que ejerce la sociedad capitalista,
capaz de normar la homosexualidad, convirtiéndola en una
identidad gay a partir de la cual se establece una relación gay/gay,
importando exclusivamente la relación órgano/órgano. El asunto
es el encaje, esto entra allí o aquello otro encaja aquí. Un nicho de
mercado normalizado.
Ahora bien, pasando al plano del deambuleo, yiro, chanceo
o cruising hay convicción del riesgo, de la posibilidad de muerte
de la loca, pero ella sucumbe, le seduce encontrar al macho,
así como el personaje de la Manuel, 17 del chileno Donoso, que el
propio Perlongher menciona como ejemplo del deseo que desafía
la muerte, triunfando esta última. En definitiva:
17 Protagonista de la novela corta El lugar sin límites autoría del escritor
y periodista chileno José Donoso, originalmente publicada en 1966. Fue llevada
al cine en 1977 por Arturo Ripstein.

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�José Alirio Peña / Matan a una marica: la lengua de la loca como fuente histórica de represión

… si toda esa deriva del deseo, esa errancia sexual, toma la forma
de la caza, es que esconde, como cualquier jungla que se precie,
sus peligros fatales. Es a ese peligro, a ese abismo de horror… a
ese goce del éxtasis -salir: salir de sí- estremecido, para mayor
reverberancia y refulgor, por la adyacencia de la sordidez, por la
tensión extrema, presente de la muerte, que el deambuleo homosexual (¡curiosa seducción!) el yiro o giro, se dirige de plano
-aunque diga que no, aunque recule: si retrocede, llega- y desafia,
con orgullo de rabo, penacho y plumero. (Perlongher, 1988, p. 22)

Esta exposición al riesgo es resistencia. Se ilustra en las
caricaturas de la revista Humor de enero, 1987, donde particularmente
un policía al ver una travesti se cuestiona si reprimir o reprimirse,
mientras que otras travestis tienen una pancarta titulada “Hasta el
fondo”. Esta publicación, aunque contiene un humor que recuerda
el machismo mencionado por Perlongher y podría haber ofendido a
muchas travestis, tenía un propósito solidario, recordándonos que
“Tal vez en el gesto militar del macho está ya indicado el fascismo
de las cabezas. Y al matar a una loca se asesine a un devenir mujer
del hombre” (Perlongher,1988, p. 22).
En la aceptación del riesgo las locas no controlan sus deseos,
son subjetividades que no se reprimen, afirmándose políticamente
y constituyendo frentes de resistencia contra la represión policial.
Muy detalladamente describen Butierrez y Simonetto (2020) que en
el tramo de la Panamericana al norte de la ciudad de Buenos Aires al
caer la noche ocurría la fantasía, pero también las persecuciones. Y
son esas mismas travestis que llegaron a Plaza de Mayo en diciembre
de 1986 con la intención de ir a la Casa Rosada y dejarle al presidente
Alfonsín o a su ministro del Interior, Antonio Tróccoli, un petitorio.
El miedo les ganó y solo dieron declaraciones a los medios presentes.
Esos mismos que realizaron notas sensacionalistas o humorísticas.
58

�Revista Humor. N° 187. Enero de 1987. Archivo: Fondo Marcelo Ernesto Ferreyra.
Programa de Memorias Políticas Feministas y Sexogenéricas, CeDInCI.
Disponible en: https://www.moleculasmalucas.com/post/las-embajadoras-de-travestilandia

Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

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�José Alirio Peña / Matan a una marica: la lengua de la loca como fuente histórica de represión

10. A modo de cierre
Fin de siglo es una de esas publicaciones que en la década del
ochenta mantuvo una posición crítica frente a la presidencia
de la República Argentina que tenía el propósito de la
reconstrucción democrática. En octubre de 1988 Perlongher
escribió en nombre propio y de las voces de muchas locas
(aquellos homosexuales y travestis que no reprimían sus
deseos) constituyendo visiblemente subjetividades disidentes
que incomodaban y eran el foco de la represión policial,
especialmente la loca militante y la travesti,18 que en ocasiones
tenían un destino fatal: la muerte.
A partir de archivos19 pude tener acceso a revistas (donde
bien se visualiza el sensacionalismo o el humor) y documentos
militantes. En Fin de siglo se halla la lengua de la loca Perlongher,
militante, teórica, desbordante, sin reparos al responsabilizar a la
policía de los asesinatos y sin miedo al hablar del culo.

18 Hago la aclaratoria porque he conocido en Buenos Aires varias
personas de más de 60 años que coinciden en considerar que ellos no
tuvieron problemas por el hecho de ser gay en la dictadura ni el período de
reconstrucción democrática. Se mantuvieron al margen de la militancia LGBT
y de los grupos opositores. No quise entrevistarlos para este artículo. Lo
haré para un estudio donde contraste sus experiencias homosexuales con los
grados de masculinidad y el ejercicio de sus profesiones. En el mismo, partiré
de la hipótesis que la loca evidente (aquella se exhibe sus plumas) y la loca
militante (opositora y de izquierda) siempre estuvieron fuera del armario,
como afirmaría Eve Kosofsky Sedgwick, y por tanto se convirtieron en el
centro de la persecución.
19 Todos los materiales usados provinieron de archivos: el Archivo
Histórico de Revistas Argentinas, los Archivos Desviados y el Archivo
Fondo Marcelo Ernesto Ferreyra ubicado en el Centro de Documentación e
Investigación de la Cultura de Izquierdas- CeDInCI.

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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

Si bien, Matan a una marica es un ensayo donde encontramos la
lengua de la loca que denuncia represiones y asesinatos por orientación
sexual e identidad de género, desborda -también- en resistencia a
partir de la exageración y teorización de lo anal y lo abyecto.
Faltaría explorar todas aquellas otras experiencias
homosexuales (más cercanas al mundo normado masculino) que
no entraban en la categoría locas y, claramente, no fueron objeto
de la represión a través de los edictos policiales.

Referencias:
Arenas, R. (2010). Antes que anochezca. Maxi Tusquets Editores.
Butierrez, M. y Simonetto, P. (2020, octubre). Las embajadoras
de Travestilandia. Moléculas Malucas – Disponible en https://www.moleculasmalucas.com/post/las-embajadoras-de-travestilandia
Centro por la Justicia y el Derecho Internacional- CEJIL (2013).
Diagnóstico sobre los crímenes de odio motivados por la orientación sexual e identidad de género en Costa Rica, Honduras y Nicaragua. Hivos People Unlimited/ CEJIL.
Cid, J. (2020). Formulación poética de la persecución y el activismo:
Néstor Perlongher en el Frente de Liberación Homosexual
argentino. Revista Nomadías. 29, 159-180. Disponible en https://revistas.uchile.cl/index.php/NO/article/view/61060
Federación Argentina LGBT y Defensoría LGBT (2022). Informe
2021. Observatorio de Crímenes de Odio LGBT.
Ferreyra, M. (2021, junio). Un encuentro entre Néstor Perlongher
y Marcelo Benítez. Entrevista para el boletín Vamos a
61

�José Alirio Peña / Matan a una marica: la lengua de la loca como fuente histórica de represión

Andar. Moléculas Malucas, Disponible en https://www.moleculasmalucas.com/post/un-di%C3%A1logo-entre-n%C3%A9stor-perlongher-y-marcelo-ben%C3%ADtez
Korn, G. (2020). Fin de siglo. Presentación de la revista. Disponible en
https://ahira.com.ar/revistas/fin-de-siglo/
Moléculas Malucas (2020). Web Moléculas Malucas. Archivos y
memorias fuera del margen. Disponible en https://www.
moleculasmalucas.com/
Palmeiro, C. (2022). Introducción a la obra de Néstor Perlongher,
curso dictado en la sede del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires- MALBA los días 7, 14 y 21 de
febrero de 2022.
Palmeiro, C. y López, M. (2021, abril). La lengua de las locas. El
lugar sin límites. 5, 186-192.
Panesi, J. (2013). Cosa de locas: las lenguas de Néstor Perlongher.
Cuadernos LÍRICO. 9. Disponible en https://journals.openedition.org/lirico/1139
Perlongher, N. (1988, octubre). Matan a una marica. Fin de siglo.
16, 20-22.
------------------- (2004). Papeles insumisos. Comp. Reynaldo Jiménez y Adrián Cangi. Santiago Arcos.
------------------- (2016). Los devenires minoritarios. Diaclasa.
------------------- (2017). La prostitución masculina. Editorial Madreselva.
Roman, C. (1997). 1983-1993: Revistas literarias de Buenos Aires en los
años de la democracia. Informe final de investigación. Beca
62

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

UBACyT. Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de
Buenos Aires.
Segato, R. (2013). Las nuevas formas de la guerra y el cuerpo de las mujeres. Pez en el árbol.
Solano, S. y Ramírez, J. (2016). Análisis e interpretación de textos
literarios. Universidad de Costa Rica.

63

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

Hidroarsenicismo. Un acercamiento a su significado en
localidades emblemáticas del norte de México
Hydroarsenicism. Approach to its meaning in
emblematic localities of northern Mexico
Hilda G. Hernández Alvarado,1
Adriana del C. Enríquez Robledo,2
José A. Morales Pérez3
Resumen: El arsénico en la Comarca Lagunera tiene un origen natural,
su presencia en el agua de origen subterránea se vincula a las decisiones
humanas relacionadas con el desarrollo regional. La presencia del
HACRE4 en la zona data de la década de 1950, su reconocimiento y
estrategias de solución se localizaron en una zona rural específica.
1 Departamento de Investigación e Intervención Socioambiental.
Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, Universidad Autónoma de Coahuila.
México. Correo electrónico: hildahernandez@uadec.edu.mx
2 Departamento de Investigación e Intervención Socioambiental.
Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, Universidad Autónoma de Coahuila.
México.
3 Departamento de Investigación e Intervención Socioambiental.
Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, Universidad Autónoma de Coahuila.
México.
4 Hidroarsenicismo Crónico Regional Endémico.

65

�Hilda G. Hernández; Adriana del C. Enríquez; José A. Morales / Hidroarsenicismo

Las enunciaciones de los habitantes de las localidades directamente
afectadas muestran al hidroarsenicismo como ordinario y común,
pero a la vez ajeno. La cuarta parte de los sujetos observados refieren
afectaciones en su persona y en otros, ya sean cercanos o lejanos.
Palabras clave: Agua, arsénico, ordinario, extraordinario, propio, ajeno,
proximidad.
Abstract: Arsenic in the Lagunera region has a natural source, its
presence in groundwater is linked to human decisions related to
regional development. HACRE’s presence in the area dates back to
the 1950s, and its recognition and solution strategies were localized
in a specific rural area. Enunciations of people from affected localities
indicate hidroarsenicism as ordinary and common, but at the same
time distant. A quarter of the subjects observed report personal and
personal effects on others, whether close or distant.
Key words: Water, arsenic, ordinary, extraordinary, own, not own,
proximity.

66

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

El arsénico (As) es un metaloide presente de manera natural en
la corteza terrestre, por lo que puede contaminar tanto las aguas
superficiales como las subterráneas y convertirse en un problema
para las personas que la consumen directa o indirectamente
a través del agua de bebida, los alimentos preparados con
agua contaminada o, en menor medida, por la inhalación,
principalmente en zonas mineras, de aire contaminado (IECS,
2016).5 La cantidad de este elemento en el vital líquido y el
periodo de tiempo de su ingesta son fundamentales en lo que
concierne a su impacto en la salud de las personas.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que el
arsénico es una de las 10 sustancias químicas más preocupantes
para la salud pública y establece como máximo permisible 10
µg por litro, mientras que en México la norma oficial mexicana
PROY-NOM-127-SSA1-20176, en lo que corresponde a
especificaciones sanitarias de metales y metaloides, establece
como límite permisible 25 µg por litro (SSA, 2019).7
El pasado dos de mayo del 2022 se publicó la Norma
Oficial Mexicana NOM-127-SSA1-2021, Agua para uso y consumo
humano. Límites permisibles de la calidad del agua, la cual mantiene
como límite permisible 0.025 mg/L en todas las localidades, pero
determina que éste se ajustará, a partir de la fecha de su entrada
5 Hay quienes afirman que además del agua de bebida y el consumo
de alimentos contaminados, el arsénico puede ser consumido a través del
consumo de tabaco (Instituto Nacional del Cáncer, 2015) y por absorción
dérmica (Medina, María, 2018).
6 “Agua para uso y consumo humano establece los límites permisibles
de la calidad del agua”
7 0.025 mg/L

67

�Hilda G. Hernández; Adriana del C. Enríquez; José A. Morales / Hidroarsenicismo

en vigor, de acuerdo a su población y a la temporalidad, con
el propósito de aplicar paulatinamente 0.01 mg/L como límite
permisible en todo el país. Las localidades con población mayor
a 500 mil habitantes tienen un año para cumplir la norma, las que
concentran entre 50 mil y 499,999 habitantes tienen hasta tres
años, mientras que las que cuentan con menos de 50 mil habitantes
tienen como límite seis años (Secretaría de Salud, 2022).
En cuanto al período de ingesta los textos especializados
generalmente no precisan mediciones temporales y su relación
con las alteraciones a la salud, pero sí establecen que los periodos
prolongados de consumo impactan negativamente en la salud de
las personas, muy probablemente a ello se vinculan también las
condiciones particulares de los individuos expuestos al arsénico
a través del agua de bebida.
Por otro lado, es importante considerar que el arsénico
puede ser orgánico e inorgánico, este último, el más tóxico, es el que
precisamente de manera natural se localiza en aguas subterráneas
de algunos países en que las fuentes de abastecimiento del agua
de consumo humano es de origen subterráneo. Otro factor
a considerar es que el organismo vivo tiene la capacidad de
eliminarlo de manera natural en determinadas condiciones:
El Arsénico presente en el agua es absorbido por los tejidos,
para posteriormente ser eliminado en la orina; pero cuando la
ingesta es mayor que la excreción éste tiende a acumularse en
cabello y uñas, al igual que en la orina y la sangre… (Altamirano,
2020, p. 95)

De acuerdo a la OMS el cáncer y las lesiones cutáneas son
algunas de las expresiones derivadas de la exposición prolongada
68

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

al arsénico a través del agua y los alimentos contaminados,
aunque también se ha asociado a enfermedades cardiovasculares,
neurotoxicidad, diabetes y problemas de desarrollo.
Los síntomas y signos asociados a elevados niveles de exposición prolongada al arsénico inorgánico difieren entre las personas, los grupos de población y las zonas geográficas. No existe
pues una definición universal de las enfermedades causadas
por el arsénico, lo que complica la evaluación de su carga para
la salud. De modo análogo. No existe tampoco un método para
distinguir los casos de cáncer causados por arsénico de los inducido por otros factores, por lo que se carece de una estimación fiable de la magnitud del problema a nivel mundial.(OMS,
2018, párr. 22)

La emergencia del hidroarsenicismo como problema
social en la Comarca Lagunera tuvo lugar en localidades rurales.
Las mayores afectaciones a la salud, documentadas en artículos
científicos ocurrieron en el municipio de Franciso I. Madero
en el estado de Coahuila, entre sus localidades Finisterre fue la
mayormente focalizada, sin embargo el fenómeno se presentó
en un conjunto de pequeñas localidades rurales de la zona.
Si bien el reconocimiento de tal problema en la década de los
ochenta determinó la aplicación de algunas medidas paliativas,
los factores causales importantes como la sobreextracción de
grandes volúmenes de agua subterránea para la producción
láctea están aún vigentes, el número y localización de pozos
de los que se extraen agua con altos contenidos de arsénico se
ha incrementado y ampliado, lo que significa que el problema
no solamente no se ha resuelto, sino que se agudiza de manera
permanente.
69

�Hilda G. Hernández; Adriana del C. Enríquez; José A. Morales / Hidroarsenicismo

La identificación del fenómeno plantea a los directamente
afectados una situación conflictiva en su mundo de sentido,
lo que deriva en diversas formas de enfrentarlo que van del
reconocimiento a la negación con todo lo que le es inherente,
aunado a ello se encuentran los significados que de manera
individual y colectiva construyen en torno a la problemática.
De la complejidad de significados que los habitantes de la zona
afectada ha construido, aquí se explora la ubicación espacial, las
afectaciones y los afectados por el hidroarsenicismo, esto último
en tres niveles de proximidad: la persona, los otros cercanos y los
otros lejanos.
Método
Este trabajo forma parte de una investigación de largo aliento
sobre los procesos sociales de la sobreexplotación del agua
subterránea en La Laguna, lo que implica la búsqueda de
soluciones a los problemas de la disponibilidad y calidad del
agua en La Laguna. Precisamente el deterioro de la calidad del
agua es uno de los elementos que articulan la trama de problemas
hídricos en la zona. En este contexto, con el objetivo de identificar
los significados socialmente construidos por los directamente
afectados por el hidroarsenicismo se revisaron las entrevistas
aplicadas en el “Estudio y diagnóstico interdisciplinario de la
problemática del arsénico en el agua de La Laguna” financiado
por el Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología.8 Se recuperan
8 Con la participación de investigadores del Instituto Tecnológico de La
Laguna, el Centro de Investigaciones Biomédicas-UA de C y el Departamento
de Investigación e Intervención Socioambiental-UA de C, la investigación se
desarrolló de julio de 2008 a julio de 2009.

70

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

tales entrevistas para observar como eje temático el problema de
la calidad del agua en convergencia con la focalización del grupo
social afectado en la etapa inicial de identificación de la presencia
de altos contenidos de arsénico en el agua de la región, así como
las afectaciones a la salud de los habitantes de la zona en cuestión.
Para efectos del análisis que a continuación se presenta
se desarrollaron tres momentos, el primero consistió en la
contextualización a través de la revisión documental sobre el
hidroarsenicismo. En un segundo momento se priorizó la revisión
de documentos de archivo del ámbito local que dieran cuenta
de la forma en que se identificó el fenómeno como problema
y en un tercer momento se revisó una serie de 87 entrevistas
estructuradas,9 aplicadas en el 2009 a habitantes de las localidades
afectadas, si bien no se pretendía priorizar la mirada femenina, en
la práctica el mayor número de entrevistas, 55, fueron aplicada a
mujeres, el resto, es decir 32, a hombres. Todos los entrevistados,
excepto uno, nacieron en la zona afectada; todos habían vivido
en la misma zona toda su vida, excepto uno de ellos que pasaba
algunas temporadas fuera por situaciones familiares.
Con la finalidad de recuperar la mirada de quienes vivieron
directamente el período de reconocimiento y focalización de
la zona en la década de los ochenta, se entrevistaron personas
mayores de cuarenta años.10 Las localidades en que se aplicaron
las entrevistas fueron 11 en total, precisamente aquellas señaladas
9 Si bien las entrevistas fueron estructuradas, no tuvieron un formato
rígido con la finalidad de, en situaciones extraordinarias, indagar con mayor
profundidad sobre temas relevantes.
10 31 personas en el rango de 40 a 49 años; 20 de 50 a 59; 18 de 60 a 69;
15 de 70 a 79 y; tres personas mayores de 80 años.

71

�Hilda G. Hernández; Adriana del C. Enríquez; José A. Morales / Hidroarsenicismo

como afectadas en artículos científicos y notas hemerográficas
de la época: Colón, Covadonga, Finisterre, Lequeitio, La Pinta,
Nuevo Mundo, San José de la Niña, San Salvador de Arriba, Sofía,
El Venado y Vega Larga, en la Región Lagunera de Coahuila en el
norte de México.
Del conjunto de temas registrados en el acervo de
entrevistas, se analizó a detalle la narrativa en torno a los
cuestionamiento sobre haber escuchado hablar del arsénico,
la localización del agua con altos contenidos de arsénico, los
problemas de salud vinculados a su consumo, el conocimiento de
la expresión corporal del hidroarsenicismo y el impacto en la salud
en su entorno inmediato. Lo anterior posibilitó el acercamiento
al acervo de conocimientos, al mundo de sentido y significados
socialmente construidos.
El contexto
El conocimiento del arsénico como elemento químico tiene
sus orígenes en Aristóteles, posteriormente, en 1556 Georgius
Agrícola11 en el Tratado de Re Metallica estableció la relación
entre enfermedad y manipulación de arsénico, en 1888 Hutchinson
detalló el riesgo carcinógeno. (Ramírez, 2013, p. 238) De acuerdo
a Stöhner (1991 en Carabantes, 2003) “Gracias a los estudios
realizados en 1888 por el investigador Hutchinson se tienen los
primeros antecedentes históricos que relacionaron la presencia de
arsénico en el agua y lesiones en la piel como hiperpigmentación,
hiperqueratosis y cáncer cutáneo” (Carabantes, 2003, pp. 367-368).

11 Seudónimo de Goerg Bauer.

72

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

De acuerdo a Anawar en Argentina, Chile, Brasil, Perú,
Bolivia, México, Tailandia, China, India y Estados Unidos la
contaminación por arsénico representa un grave problema
ambiental (2003, en Altamirano y Delgado, 2020, p. 59). En
América Latina el Hidroarsenicismo Crónico Regional Endémico
(HACRE) es un problema de salud identificado desde principios
del siglo XX en Argentina. Las primeras afectaciones de este tipo
fueron denominadas como enfermedad de Bell Ville, por haber
sido localizadas en la localidad del mismo nombre en Córdoba.
En 1913 Goyenechea y Pusso relacionaron esta enfermedad con el
consumo de agua contaminada con arsénico, fue Ayerza quien la
denominó, en 1917, arsenicismo regional endémico (Ministerio de
Salud, 2011, p. 11).
En México, la mayor presencia de arsénico en el agua
subterránea se vincula principalmente a tres tipos de ambientes
hidrogeológicos: acuíferos aluviales, áreas geotérmicas y áreas
de actividad minera. Las aguas geotérmicas están asociadas a las
rocas volcánicas y se localizan en el centro del país, mientras que
las planicies aluviales se localizan en el norte y centro de México,
precisamente en este ambiente se encuentra la Comarca Lagunera,
que según Arreguín constituye una zona representativa de la
presencia de arsénico en aguas subterráneas en el país (Arreguín,
2012, p.1). De acuerdo al autor la Comarca Lagunera se ubica en el
primer lugar de las 15 localidades más documentadas que muestran
presencia de arsénico en aguas subterráneas en México. Después
de esta región se ubican Jiménez-Camargo, Meoqui-Delicias,
Valle de Juárez, Caborca, Magdalena, Río Verde, San Luis Potosí,
Valle de Guadiana, El Carrizal, Los Planes, Guanajuato-Distritos
Mineros, Zimapán, Los Azufres, los Humeros. (SSA, 2019)
73

�Hilda G. Hernández; Adriana del C. Enríquez; José A. Morales / Hidroarsenicismo

La Comarca Lagunera se ubica en norte de México en la
confluencia de los estados de Coahuila y Durango, en la parte
baja de la cuenca endorreica Nazas-Aguanaval, está formada por
once municipios del estado de Durango12 y cinco de Coahuila.13
De acuerdo a CONAGUA “En esta Región el arsénico es de origen
natural y su fuente principalmente son las rocas extrusivas
presentes en las capas geológicas del suelo” (Pérez Canedo, 2011,
párr. 9).
El hidroarsenicismo en La Laguna
Es de vital importancia reconocer el origen natural del metaloide
y la dimensión antropogénica de su vinculación y manifestación
social. En La Laguna, las decisiones de carácter antropogénico
devienen en el factor determinante del hidroarsenicismo, pues
si bien la planicie aluvial en que se localiza la región explica la
presencia natural del As, la explotación y manejo de las fuentes
subterráneas expresadas en la extracciones de agua subterránea
en volúmenes superiores a la recarga natural han determinado que
las perforaciones sean cada vez a mayor profundidad, alcanzando
capas del subsuelo con altos contenidos de esta sustancia tóxica.
La evidencia de la importancia de factores antropogénicos
en las altas concentraciones de arsénico en las aguas subterráneas
es que en el Acuífero Principal, cuya agua subterránea es la mayor

12 Gómez Palacio, Lerdo, Tlahualilo, Mapimí, San Pedro del Gallo, San
Luis del Cordero, Rodeo, Nazas, Cuencamé, General Simón Bolívar y San Juan
de Guadalupe.
13 Torreón, Matamoros, San Pedro de las Colonias, Francisco I. Madero
y Viesca.

74

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

fuente de abastecimiento de los distintos usos en la región,
registra una recarga de 518.9 Mm3/anuales y un volumen de
extracción de 930.9 Mm3/anuales, esto último aun cuando el
volumen concesionado formalmente es de 642.49 Mm3/anuales
(CONAGUA, 2016).
En la Comarca Lagunera el reconocimiento de la presencia
de arsénico en el agua de bebida data de la década de 1950, así
lo registran documentos de circulación interna de la Comisión
de Conurbación de La Laguna, al señalar que “Desde 1952 hay
reportes en relación al arsenicismo crónico en humanos, que
culminan con el brote de 1962 en que se registró una defunción
en humanos” (Grupo Interinstitucional, 1977).
El reconocimiento del fenómeno es notorio en la década
de 1960 cuando los artículos de investigación científica así lo
documentaron. En ese tiempo la Secretaría de Salubridad y
Asistencia interesada por los casos de intoxicación arsenical
crónica en La laguna, encomendó al Instituto Nacional de
Nutrición el estudio de una de las comunidades más afectadas,
el cual se realizó en 1963 en el ejido de Finisterre Coahuila. Las
conclusiones en cuanto al agua establecieron que:
…es difícil sugerir medidas que tiendan a mejorar sustancialmente la situación de la comunidad; la urgente sin lugar a dudas, estriba en el agua. Se necesita tanto cantidad como calidad; sin embargo, las medidas para lograrlo son difíciles y sobre
todo en el primer aspecto, la solución debe ser regional. En el
segundo, en el aspecto de la calidad, quizá la medida pueda
ser la construcción de una unidad para dotación de agua con
su equipo para potabilizar y quitar el arsénico para aquella de
consumo humano. (Chávez, 1964, p. 432)

75

�Hilda G. Hernández; Adriana del C. Enríquez; José A. Morales / Hidroarsenicismo

El estudio antes referido tuvo como uno de sus ejes temáticos
la ingestión y excreción de arsénico de una selección de 12 personas
con diferentes grados de manifestaciones de intoxicación y registró
que ingerían de 852 a 1729 mmg./24 horas de arsénico en el agua
de bebida y eliminaban menos del 35% en todos los casos, por lo
que derivado de las altas retenciones observadas concluyó que en
el tratamiento era indispensable suprimir la fuente de arsénico, es
decir, proveer de agua no contaminada a la comunidad. (Tovar,
Enrique, et.al., 1964, p. 448).
En 1966 en una publicación médica se reconocía la
presencia del arsénico en comunidades rurales en virtud de que
el análisis de 193 pozos, como muestra de los 3000 que existían en
la región, mostró que el 37% de ellos no tenían arsénico es decir
que su contenido estaba por debajo de las cifras de tolerancia
aceptadas internacionalmente mientras que el 46.75% registraban
un contenido de arsénico superior a 0.85 mg por litro, máximo
permisible de la época, por lo que se reconocía que tal situación
representaba una grave amenaza para la salud pública (Viniegra,
Gustavo, 1966, p. 606).14
14 El curso de la enfermedad puede ser dividido en 4 etapas, que pueden
sucederse unas a otras o bien superponerse: Periodo hiperhidrótico: las palmas
y plantas presentan una descamación furfurácea acompañada de prurito,
disestesias y sudor, con el mismo aspecto de una dishidrosis inespecifica.
Periodo hiperqueratósico: engrosamientos epidérmicos difusos, en las mismas
zonas palmoplantares (callosidades difusas, globos córneos circunscriptos,
raras veces cuernos epiteliales y otras deformaciones intercaladas por zonas
de piel que suele fisurarse y ulcerarse, y a su vez infectarse) con intenso dolor.
Dificultades para realizar tareas manuales e incluso para caminar. El pelo se
vuelve ralo y quebradizo y surgen lesiones ungueales. Periodo melanodérmico:
aparecen manchas que comienzan en el tronco y se extienden sin afectar las
mucosas. Este trastorno puede no aparecer en el curso de la enfermedad. Período
final: algunas de las lesiones ulceradas de la piel terminan por transformarse

76

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

Posteriormente, en 1976 el estudio comparativo de
hidroarsenicismo crónico en dos comunidades rurales de la región
lagunera de México focalizó a los municipios de Francisco I. Madero
y San Pedro de las Colonias en Coahuila, así como el municipio de
Tlahualilo en Durango. Las localidades estudiadas fueron El Salvador
de Arriba en Coahuila y San José de Viñedo en Durango. El estudio
partía del reconocimiento de que en algunos sitios de la Región
Lagunera de México el hidroarsenicismo crónico es endémico
presentando afectaciones a seres humanos y animales y tenía como
propósito conocer las características regionales del padecimiento
y evaluarlo como problema de salud pública expresada en la
disminución de la calidad y la esperanza de vida, así:
… se descubrió que en la población expuesta a altas concentraciones de arsénico las discromías fueron el signo más frecuente, que
afectaron al 31.7 de la población, mientras que el segundo signo en
importancia de frecuencia fue la hiperqueratosis palmoplantar de
la que padecía el 14.8 de los habitantes. Ambas lesiones se consideraron como precancerosas. (Albores, Mariano, 1979, p. 202)

El siguiente año, en 1977 el Grupo Interinstitucional15
tenía como propósito el seguimiento a los estudios que
en carcinomas. Otros enfermos sufren cambios degenerativos e inflamatorios
crónicos: hepatosis, nefrosclerosis, polineuritis con sus secuelas, cardiopatías
y consunción general, exponiéndose a que cualquier proceso intercurrente
produzca la muerte (Centro de Investigación en Materiales Avanzados, 2013,
p. 12).
15 Conformado por la Directora General en Jefe de la Subsecretaría
de Mejoramiento del Ambiente, la Secretaría de Agricultura y Recursos
Hidráulicos; la Secretaría de Asentamientos Humanos y Obras Públicas; la
Dirección General de Servicios Coordinados de Salud Pública en los Estados
y; la Escuela de Medicina de la Universidad Autónoma de Coahuila.

77

�Hilda G. Hernández; Adriana del C. Enríquez; José A. Morales / Hidroarsenicismo

pretendían precisar las características y magnitud del problema
del arsenicismo y formular programas a corto y largo plazo16
(Grupo Interinstitucional, 1977).
Derivado del reconocimiento de la presencia de alto
contenido de arsénico en el agua de las zonas rurales ya mencionadas,
del impacto en la salud de los habitantes de la zona, así como de
la importante participación de diversos grupos organizados en
torno a la demanda de garantizar agua de buena calidad para el
consumo humano, el gobierno de los diferentes niveles realizó, en
la década de 1980, la sustitución y construcción de sistemas de
abastecimiento de agua así como la implementación de tecnologías
para la remoción de arsénico, particularmente la llamada ósmosis
inversa en pequeñas plantas de comunidades rurales, así como el
abastecimiento de garrafones de agua y clausura de pozos.
En esta década se señaló como factor importante la
sobreexplotación del agua subterránea vinculada al modelo de
desarrollo regional centrado en la producción lechera. Con el
paso de los años tal sobreexplotación se ha incrementado, en
la actualidad de los ocho acuíferos que conforman La Comarca
Lagunera seis presentan déficit en su disponibilidad.
16 En una minuta de una de las reuniones se inscribieron como puntos
sobresalientes los siguientes hechos: reportes de arsenicismo crónico en
humanos que datan de 1952; una defunción humana en 1962 vinculada al
arsénico documentada en la revista Salud Pública de México mayo-junio
de 1964; tesis publicada en 1973 que analiza el caso de una localidad que
registró signos de arsenicismo crónico: hiperqueratosis palmoplantar en 14%
y 31.7 de discromías; afectación, en 1976, a 6,014 bovinos de 11,000 existentes
en 25 establos, de los cuales 1,500 fallecieron; 1,396 registraron secuelas
de intoxicación por arsénico y 3,118 sanaron; la presencia de 0.07 p.p.m de
arsénico en la leche; la queja de un grupo de vecinos de Finisterre, en enero de
1977, de afectación a la salud por la ingestión de arsénico.

78

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

Figura 1.
Disponibilidad Media Anual de Acuíferos de La Laguna
Acuífero

Positiva

Negativa (Déficit)

Principal-Región Lagunera

0.000000

-113.432028

Acatita

0.000000

-2.130793

Las Delicias

1.870731

0.000000

Villa Juárez

0.000000

-0.057576

Ceballos

0.000000

-18.656884

Oriente Aguanaval

0.000000

-46.695242

Nazas

15.197121

0.000000

Vicente Suárez

0.000000

-5.721938

Fuente: Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, (2018).

Vinculado a la fuerte demanda de agua subterránea en la
región, la profundidad de las extracciones se ha incrementado a
lo largo del tiempo, así las altas concentraciones de arsénico en el
agua subterránea en la Laguna, no solamente no han disminuido
sino que se han incrementado y ampliado, de tal forma que
ahora las localidades urbanas en que se concentra la mayor parte
de la población se enfrentan la necesidad de abastecer de agua
suficiente y de buena calidad a su pobladores.17
17 Hace más de una década, con recursos del Fondo Metropolitano
de La Laguna se evaluaron cinco tecnologías para remoción de arsénico. La

79

�Hilda G. Hernández; Adriana del C. Enríquez; José A. Morales / Hidroarsenicismo

Los significados del hidroarsenicismo
El significado de los objetos, ya sean materiales o simbólicos tiene
origen social y presencia en el mundo interior, se configura a
través de la interacción con los otros y consigo mismo, esto último
mediante la auto-indicación en que se despliegan procesos de
interpretación que determinan las actuaciones de las personas.
El significado que el hidroarsenicismo tiene para los habitantes
de las localidades rurales donde se ubicaron y documentaron
importantes afectaciones a la salud por el consumo de agua con
altos contenidos de arsénico en la década de 1960, se vincula
directamente con las vivencias y experiencias colectivas en la
vida cotidiana en el entorno inmediato y puede ser observado a
través de códigos binarios y círculos concéntricos de proximidad.
En cuanto a los primeros, los binomios ordinario/extraordinario
y propio/ajeno devienen en ejes de análisis, mientras que los
círculos concéntricos se despliegan a partir de la experiencia
autobiográfica de las personas entrevistadas, por lo que se
observan las afectaciones a la propia persona, a los otros con los
que se relaciona de manera directa en un círculo cercano y los

evaluación técnica y económica concluyó que “… no hay una solución única
ya que no en todos los predios en que se ubican los pozos con problemas de
arsénico hay mucho espacio disponible. La tecnología a adoptar debe acoplarse
a cada uno de los sitios en los que se instalaría: si hay espacio suficiente y
se tiene la seguridad de contar con suficientes operadores capacitados se
debe optar por las de coagulación convencional; si el terreno disponible o la
disponibilidad de mano de obra son factores limitante la microfiltración y la
adsorción en medios específicos son soluciones atractivas. En los pozos en que
el agua, además de arsénico, presenta alta dureza y/o conductividad, la nanofiltración es una alternativa a considerar.” (Instituto Mexicano de Tecnología
del Agua, 2010)

80

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

otros con los que no se relaciona directamente pero sabe de su
existencia.
Lo ordinario y lo extraordinario
En un contexto regional, nacional e internacional de observación
y documentación del fenómeno, los significados socialmente
construidos en las localidades mencionadas se caracterizan por
una dualidad conformada por la reproducción de un discurso
ampliamente extendido que ubica el hidroarsenicismo como
fenómeno reconocido pero a la vez como ajeno, predominantemente,
en lo que concierne a su presencia y sus afectaciones. Lo ordinario
como común o regular y lo extraordinario, en contraposición,
como fuera de lo común permiten visualizar el significado
socialmente construido del hidroarsenicismo.
La revisión de las enunciaciones de sus habitantes de
la zona evidenció un amplio reconocimiento del fenómeno, en
tanto las personas entrevistadas expresaron en su mayoría haber
escuchado algo sobre el fenómeno, mientras que las pocas personas
que dijeron no haberlo hecho, en otro momento de la entrevista
expresaron comentarios al respecto, la revisión detallada de tales
casos mostró que al decir que no habían escuchado algo sobre
el arsénico en el agua, se referían al período de tiempo en que se
aplicó la entrevista, mientras que sus comentarios posteriores
aludían a la situación ampliamente conocida de la década de los
setenta y ochenta en que se detectaron afectaciones a la salud
y se instrumentaron estrategias para abastecer de agua libre de
arsénico a tales localidades. En consecuencia es posible afirmar
que la totalidad de los entrevistados explicita e implícitamente
81

�Hilda G. Hernández; Adriana del C. Enríquez; José A. Morales / Hidroarsenicismo

mostraron conocimiento, en mayor o menor medida, sobre el
fenómeno del hidroarsenicismo en la zona, por lo que forma parte
del saber común y se convierte en elemento del “mundo natural”
y ordinario del grupo social observado.
Lo propio y lo ajeno
Aunque las 87 personas entrevistadas tenían alguna idea sobre
el hidroarsenicismo, a la mayoría, es decir 54 personas, le fue
imposible ubicar espacialmente su presencia, un poco más de
la tercera parte, es decir 33 personas, sí lograron hacerlo. Esta
situación que podría explicarse a partir del olvido, también
podría observarse como un mecanismo colectivo de negación,
pues como se observa en las figuras tres, cuatro y cinco solamente
los habitantes de dos localidades, Covadonga y Finisterre,
identificaron a su localidad entre las afectadas por el fenómeno. Es
significativo que de 87 personas que reconocen, en menor o mayor
medida, la existencia del hidroarsenicismo en la zona, solamente
ocho consideran a su localidad como una de las afectadas.
Considerando al binomio propio-ajeno como componente de la
significación atribuible al hidroarsenicismo puede afirmarse que
es lo ajeno, lo predominante pues aunque hay reconocimiento del
fenómeno, su presencia, según los entrevistados, es ajena a ellos.
Como ya se mencionó, es significativo que los entrevistados
por lo general visualizan la presencia del hidroarsenicismo de
manera focalizada en localidades cercanas, y hasta contiguas,
pero escasamente en la de residencia. Cabe señalar que todas
las localidades referidas se ubican en la misma zona, lo que hace
suponer que comparten características y
82

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

Figura 2.
Reconocimiento de localidades afectadas por el
hidroarsenicismo
Localidad

Núm. de
Entrevistados

Núm. de
entrevistados
que mencionaron
localidades
afectadas

Núm. de
entrevistados
que
mencionaron
SU localidad
como afectada

Colón

7

3

0

Covadonga

7

6

5

El Venado

9

2

0

Finisterre

7

3

3

La Pinta

8

5

0

Lequeitio

6

3

0

Nuevo Mundo

9

3

0

San José de la Niña

9

3

0

San Salvador

7

1

0

Sofía

8

1

0

Vega Larga

10

3

0

Total

87

33

8

…cualidades en cuanto al suelo y comportamiento de
las aguas subterráneas, sin embargo en la percepción de sus
habitantes hay diferencias importantes entre localidades, de tal
forma que se reconoce el hidroarsenicismo en tres localidades:
Finisterre,Covadonga y San Salvador, pero se niega en las demás.
83

�Hilda G. Hernández; Adriana del C. Enríquez; José A. Morales / Hidroarsenicismo

Lo anterior coincide con la situación documentada en
los medios de comunicación y reportes científicos durante la
década de 1960 y 1970. Un ejemplo de lo anterior es el título de
la nota periodística que data de mayo de 1963, la cual señalaba
que “Cientos de personas envenenadas con arsénico en ejidos
laguneros” en el cual se indicaba la duración de la situación
mayor a 13 años; la forma en que se expresaban las afectaciones;
la intervención de la Secretaría de Salubridad y Asistencia en el
tema y; los ejidos afectados como Finisterre, El Salvador, Nuevo
Mundo y Covadonga. Este hecho haría suponer que los habitantes
de estas localidades identificarían, en menor o mayor medida, a
su propia localidad como una de las afectadas por este fenómeno.
Las entrevistas aplicadas en esta zona muestran que así ocurre en
Covadonga y, en menor grado, en Finisterre, mientras que en El
Salvador, Nuevo Mundo y el resto de las localidades se visualiza
como algo ajeno.
La observación a detalle de las enunciaciones de cada una
de las 33 personas que ubicaron espacialmente la presencia del
fenómeno, lo visualizan como algo ajeno a ellos, pues 25 personas
ubican el fenómeno fuera de su lugar de residencia, mientras que
cinco habitantes de Covadonga y tres de Finisterre lo reconocen
en la propia localidad
Las figuras tres, cuatro y cinco muestran íconos que
representan a las personas entrevistadas, los dos primeros
caracteres corresponden a las iniciales del nombre del lugar de
residencia del entrevistado, el tercero al sexo (H para hombre y
M para mujer), mientras que los dos últimos caracteres registran
los años cumplidos al momento de la entrevista.
84

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

Figura 3.
Localidades afectadas por el hidroarsenicismo, según los habitantes de
Finisterre

Las tres figuras muestran las 33 personas que señalaron
localización de la presencia del hidroarsenicismo. Los ícono
sombreados corresponden a las personas que mencionaron
a su propia localidad entre las afectadas. De siete personas
entrevistadas en Finisterre menos de la mitad, reconocieron a este
lugar como uno de los perjudicados. Destaca que la localidad en
85

�Hilda G. Hernández; Adriana del C. Enríquez; José A. Morales / Hidroarsenicismo

que hay mayor auto reconocimiento es Covadonga pues de siete
entrevistados cinco mencionaron a su propia localidad como
afectada. En el lado opuesto destaca Nuevo Mundo, incluida en el
conjunto de localidades con hiroarsenicismo de acuerdo a notas
periodísticas y documentos gubernamentales y de investigación
científica de la época, en donde se entrevistaron nueve personas y
ninguna de ellas mencionó a su localidad como afectada.
Figura 4.
Localidades afectadas por el hidroarsenicismo, según los habitantes de
Covadonga

86

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

Figura 5.
Localidades afectadas por el hidroarsenicismo, según los habitantes de San
Salvador

La Proximidad de las Afectaciones y los Afectados
La situación antes descrita contrasta con el amplio conocimiento
de las expresiones visibles de las afectaciones a la salud por el
consumo de agua con altos contenidos de arsénico en periodos
prolongados. El 62% de las personas entrevistadas mencionó
diversas afectaciones del hidroarsenicismo, en general de
87

�Hilda G. Hernández; Adriana del C. Enríquez; José A. Morales / Hidroarsenicismo

manera recurrente se señalan las manchas en la piel, el cáncer,
la amputación de alguna de las extremidades y la muerte18, tal y
como se muestra en el siguiente relato:
… pues sí, porque aquí a mucha gente se le han llagado sus pies,
pues de que antes, sí hay gente que les salen úlceras en sus pies
o manchas en su piel, sí y este, les van creciendo, hace poquito
se murió un señor, a él le salió una mancha en la espalda, pero
haga de cuenta que la mancha como que se le agrietó, como que
se le hizo muchas grietillas y le supuraba como algo amarillentillo, que porque era el arsénico y le amputaron un pie al señor
y una señora también que se fue, nada más que ya no vive aquí,
se fue para Juárez, esa señora ya falleció, pero ella de aquí era,
pero se fue para Juárez y allá le amputaron un pie, pero a ella le
hacían, le salían unas llaguitas, o sea unas úlceras en sus pies y
pues dicen que es por eso, por el arsénico …. (DIIS, 2009, p. 190)

Dos elementos reiterados en la narrativa socialmente
construida en la zona es la presencia del hidroarsenicismo y,
en segundo lugar, sus afectaciones a la salud, en este contexto
es significativo rescatar la identificación de los afectados en
el entorno de los entrevistados. En un primer nivel se ubican
quienes se visualizan a sí mismos como afectados, en el segundo
los miembros de la familia con quienes tienen proximidad espacial
y en el tercero los conocidos, vecinos y demás miembros de su
comunidad. De los 85 entrevistados 64 personas niegan ser o
conocer personas afectadas en su salud por hidroarsenicismo, las
21 personas restantes son o conocen personas en tal condición.
18 Cabe señalar que ocasionalmente los entrevistados señalaron los
dientes con manchas amarillas como un resultado del hidroarsenicismo, sin
embargo de acuerdo a la literatura especializada no es así, sino que se atribuyen
a los altos contenidos de flúor en el agua de bebida.

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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

Como puede observarse casi la cuarta aparte de los entrevistados
dijo conocer personas con problemas de salud en el entorno
inmediato, lo que es altamente significativo en cuanto deviene en
evidencia empírica de la presencia del fenómeno.
En el grupo de 21 personas afectadas directa o
indirectamente, se encuentran en el tercer nivel de proximidad
a los entrevistados 12 personas que señalan a otros lejanos,
como conocidos, vecinos o amigos. Cinco personas ubican en
un segundo nivel de proximidad a otros cercanos, miembros de
familia extensa o nuclear, mientras que cuatro personas afirmaron
ser ellos mismos los afectados en su salud, a continuación se
presentan algunos de los relatos que lo demuestran.
Como puede notarse en los siguientes relatos, el pasado
y el presente se distinguen con claridad, de tal manera que el
fenómeno se ubica recurrentemente, aunque no se restringe, al
pasado. La mayoría, aunque no todos, ubica temporalmente el
problema en el pasado, a la vez que afirman que en la actualidad
no se manifiesta, aunque cabe señalar que generalmente lo hacen
con expresiones de duda e incertidumbre. Lo recurrente es la
identificación de las afectaciones en lo que aquí se identifica
como los otros lejanos.
… Sí había problemas, de que había arsénico cuando pusieron la
red, había mucha gente enferma de eso, pero ya oríta ya no […]
Pues muchas ya se fueron, estaban malos tenían manchas aquí
negras, en la espalda…

…Hace como 8 años un señor de nombre Chuy Lira de cómo 60
años murió a causa de eso, bueno eso se dijo aquí en el ejido. Pos

89

�Hilda G. Hernández; Adriana del C. Enríquez; José A. Morales / Hidroarsenicismo

el señor murió por las heridas causadas por las manchas cafés
que le salían en todo el cuerpo.

…Yo he escuchado que unas señoras de aquí tienen granos en
sus manos y le salen unas manchas cafés pero pos no sé qué le
han dicho los doctores. Con ellas habló una doctora de Nuevo Mundo creo que les dió unas pláticas sobre el agua. (DIIS,
2009, pp. 270, 417, 420)

El grupo de entrevistados que alude a los otros cercanos,
expresó tener afectados en la familia generalmente lo hicieron
basándose en diagnóstico o tratamiento médico, sin dejar de
expresar ocasionalmente dudas al respecto.
… Pos a lo mejor sí, no me doy muy bien cuenta pero en la clínica sí salieron a ver a las personas que supuestamente tenían
arsénico, que una tía mía sí tenía unos granos por aquí, dijeron
que era a causa del arsénico de ella, la operaron y todo eso, y
dijeron que era por eso.

… Pos´ sí hay gente que les están saliendo manchas blancas, yo
tengo un cuñado que tiene así como roña y le dijeron hace como
5 años que era por eso. Pero aparte hay mucha gente que tiene
como úlceras…

… Pos´ mi marido tiene sus manos rasposas y dicen que es por
arsénico. Pos no le digo de mi marido, fue con el doctor y le
dijeron que era por el agua, pero quién sabe. (DIIS, 2009, pp.
396, 545, 548)

Los entrevistados que afirmaron ser ellos mismos los
afectados por el hidroarsenicismo fueron capaces de describir
90

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

con gran detalle las afectaciones y el proceso vivido en cuanto
a la identificación del problema, el tratamiento médico y los
resultados.
… Nomás los granos que me han salido y unos me operaron.
Me salieron como… así mire, póngale, como unos jijiotes mire.
Aquí tengo uno mire, también. Asina me empezaron, nomás
me daban comezón a mí, nomás me daban comezón. Pero ya
después ya me dieron la.., como tengo derecho a mi seguro ahí
es en donde […] estoy yendo. Y ahorita ya me la ponen cada
seis meses las citas. A la 71, primero sí cuando me operaron,
orita tendré cinco años que ya me operaron esos granos. Y
no, ya no me han salido así. Pero chiquitos pero así, así como
rasguñitos así nomás. […] hace poquito me toco ir […] y me
dijeron que si me los operaban otra vez estos que le enseñé.
¿Si veda?. […] Y así me salieron unos así también en la espalda. Sí, me operaron unos así como en la espalda. Me operaron
unos tres o cuatro. Y no, ya no, ¿Cómo decirle? Me sacaron
con todo y los retoñitos y así me han salido, pero chiquitos,
pero a como andaba ya no…

… El problema del arsénico …grande porque les digo yo primero
me llevaron, que fui al médico y luego me dijo el dotor -oye ¿Qué
tan lejos vives tú de Finisterre? Y me estaban viendo y le dije yo:
oye yo sé porque me dices y te voy a decir una cosa por qué ¿por
el arsénico que traigo en los pies verdad? y me dijo en verdad que
sí, le dije pos sí yo sé que ahí yo mismo lo agarré ahí y ahí está,
pero pues no hay de otra [fue en esa época]… pero pos no, orita
ya no sentimos ninguna dolencia ni nada […] la hemos llevado
nosotros[…] [le amputaron los pies] Hey […] y tengo otro hermano… sí también un pie y los otros sí se han atendido bien y más
o menos han ido yo creo que a tiempo [¿Usted lo tenía ya muy
avanzado?] Sí ya, […] un médico me quitó, en el talón tenía así
un botoncito y lo cortaron y nomás ahí lo aventaron con eso que
hacen operación y luego empezaba a fluir aquello que me quita-

91

�Hilda G. Hernández; Adriana del C. Enríquez; José A. Morales / Hidroarsenicismo

ron y ya me llamó al seguro y empezaron a escarbar y a escarbar
y todos los días me hacían viajar hasta allá hasta Chávez y un día
me enojé y dije: mire doctor le voy a pedir un favor, haber dime,
te voy a decir una cosa –si ves que esto ya va pa´ arriba mejor córteme los pies, se quedó serio, serio y dijo una enfermera que me
conocía, ándele doctor contéstele a Don Fernando y no me dijo
nada. Como a los 3 días, es cierto don Fernando, se va a ir más
arriba, más arriba y me habían dicho que me iban a mochar poquito debajo de la rodilla y ya pa´ cuando me llevaron a la camilla
ya me llevaban arriba de la rodilla ¿y ya qué hacía? […] estaba un
compañero que se iba a mochar un pedacito nomás, así la punta
de los dedos y no me lo cree, pero dicen, todavía no lo he visto yo,
que ya no tiene ni manos… (DIIS, 2009, pp. 82, 248)

Reflexiones Finales
Las características naturales de la Comarca Lagunera determinan
la presencia de arsénico en capas profundas del suelo. Las
decisiones expresadas en extracciones de agua en volúmenes
superiores a la recarga natural conllevan a la extracción de
agua con altos contenidos de este metaloide, cuyo consumo
en el agua de bebida por largos periodos ha determinado
importantes afectaciones a la salud en los habitantes de una
zona rural de la comarca. A más de 40 años del reconocimiento
del hidroarsenicismo, las enunciaciones de los habitantes de la
zona afectada muestran una dualidad constituida por el amplio
reconocimiento del fenómeno y las afectaciones a la salud y, a
la vez, la atribución situacional hacia los otros, en este caso, las
otras localidades, cercanas o contiguas a su lugar de residencia.
Con base en los medios de comunicación locales, Finisterre
es identificado tanto al interior como al exterior de la localidad
como el más afectado, sin embargo tanto en las notas de los
92

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

periódicos locales, como en los artículos científicos, el problema
trasciende a esta localidad y abarca a otras localidades cercanas
entre las cuales solamente en Covadonga se autoreconocen como
afectados. El hecho de que en general la población de la zona
atribuye a otras localidades, antes que a la propia, la presencia
del hidroarsenicismo, sugiere la construcción colectiva de lo que
podría denominarse atribución situacional, a partir de lo que
Heider denominó atribuciones 19 término que se ha vinculado a lo
“social” o “causal”, para el caso aquí tratado la denominación de
atribución situacional tiene mayor pertinencia en cuanto alude a
una situación en la que nadie desearía estar pero que sin embargo
está. Ello ocurre como respuesta a la disyuntiva que plantea, por
un lado, una realidad indeseable objetivamente reconocida y, por
otro lado, la necesidad de auto percibirse “a salvo”, de tal forma
que explícitamente se reconoce la existencia del fenómeno en la
zona pero a la vez se niega para el lugar de residencia. La atribución
situacional expresa un mecanismo de estabilidad emocional y de
sentido, que como lo demuestra este caso consiste en reconocer
el fenómeno pero ubicarlo en el exterior, aun cuando ese espacio
se localice a escasa distancia.

19 “Fritz Heider profundizó en el estudio de las atribuciones. Desde
su postura se conciben como la forma que tienen las personas para emitir
juicios sobre los fenómenos que los rodea,[…] Estas atribuciones Heider las
nombró atribuciones internas y externas (El-Sahili, 2016) […] Las atribuciones
externas “se generan cuando una persona considera que la causa de un
fenómeno es ajena a determinado individuo; cuando cree que alguien no tenía
opción para elegir porque el elemento exterior determinó (...) algún tipo de
dominio sobre la conducta” (El-Sahili, 2016, p. 47). Es decir que la persona no
se siente responsable de su comportamiento […] las atribuciones internas […]
“se generan cuando una persona considera que el resultado de la acción de un
sujeto depende de las características inherentes a él” (Muñeton Clavijo, 2020)

93

�Hilda G. Hernández; Adriana del C. Enríquez; José A. Morales / Hidroarsenicismo

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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

El discurso urbano, hacia una interpretación
teórico-metodológica de la intervención política en
la ciudad
Urban discourse, towards a theoreticalmethodological interpretation of political
intervention in the city
Tonatiuh, Morgan1

Resumen: La creación de espacios de exclusividad social en áreas
públicas por medio de intervenciones políticas, son una muestra
de la inserción de una visión hegemónica de la ciudad. Ello, genera
representaciones, discursos y prácticas que, establecen significados con
respecto al lugar. El objetivo de esta investigación es mostrar cómo las
acciones políticas construyen fronteras, físicas y simbólicas, de sentido
territorial en espacios de convivencia social. Un contexto donde se
simboliza a un actor social, el otro, quien es expulsado del espacio
público. Los resultados muestran cómo la representación política de la
ciudad genera otro tipo de discurso, uno que emerge del espacio urbano,
donde el actor expulsado, a través de sus relatos, diálogos y narrativas
da vida un adversario político. El discurso del expulsado es importante
para la investigación social, porque muestra: un proceso invisible, un
actor anónimo y un proceso histórico que son parte de la ciudad.
Palabras clave: espacio, discurso, política, otredad, territorio.
1 Universidad Autónoma de Baja California Sur, México. Correo
electrónico: pimenia@hotmail.com

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�Tonatiuh, Morgan / El discurso urbano , hacia interpretación teórico-metodológica

Abstract: The creation of spaces of social exclusivity in public areas
through political interventions, are an example of the insertion of a
hegemonic vision of the city. This generates representations, discourses
and practices that establish meanings with respect to the place. The
objective of this research is to show how political actions build borders,
physical and symbolical, with a territorial meaning in spaces of social
coexistence. A context where a social actor is symbolized, the other,
who is expelled from public space. The results show how the political
representation of the city generates another type of discourse, one that
emerges from the urban space, where the expelled actor, through his
stories, dialogues and narratives gives life to a political adversary. This
speech of the expelled is important for social research, because it shows
an invisible process, an anonymous actor and a historical process that
are part of the city.
Key words: space, discourse, politics, otherness, territory.

100

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

Introducción
Hablar del discurso es remontarse a una corriente de pensamiento
en torno al signo lingüístico y sus aplicaciones, desde Ferdinand
de Saussure, Charles Sanders Pierce a Michel Foucault, donde
se presenta y se piensa al signo lingüístico como parte de una
multiplicidad de textos que, circundan al hombre dentro de
un contenido informático ilimitado. No obstante, la reflexión
en torno a la construcción de sentidos, inevitablemente,
vincula a las prácticas y representaciones sociales con un
conocimiento subjetivo que se torna en objetivo por medio de
esta conceptualización y, con ello, es posible analizar contenidos
ideológicos, imaginarios y creencias que norman el actuar, pensar,
percibir y aprehender la realidad.
Fue Michel Foucault, quién vio en la práctica discursiva
una forma peculiar de establecer normas sociales en periodos
históricos. Ello, llamó su atención, porque a través de este tipo
de análisis social se muestran, conceptos y formas retóricas
con respecto a la construcción de personas, objetos y espacios,
es decir, el discurso determina a los sujetos, y con ello, a las
formas de dominio, control y manipulación. Esta forma de
análisis histórico, además, muestra cómo operan los regímenes
políticos, pues deciden qué tipo de discurso deben ejecutar para
construir a los sujetos con respecto a su identidad y su realidad.
Así, consecuentemente, se crea un sentido estructural que,
jerarquiza, organiza y clasifica al hombre, pues se le simboliza y,
con ello, se le sujeta a las formas del dominio por medio de una
ejecución semiótica que, deriva en fronteras sociales, identitarias
y territoriales.
101

�Tonatiuh, Morgan / El discurso urbano , hacia interpretación teórico-metodológica

Ello pone al descubierto cómo opera la estructura política,
jurídica y económica del capital, la cual genera ideologías y prácticas
por medio de complejas representaciones, sentidos de significado,
que son parte de la realidad cotidiana de toda sociedad. Este
contexto de complejidad social, trae a otro autor importante que
es parte de la corriente estructuralista, Claude Lévi- Strauss, quién
mostró la importancia de la corriente lingüística para el estudio
de fenómenos socioculturales, porque la estructura del capital
no sólo se enfoca en la creación de formas políticas de dominio,
sino, también, genera una producción sociocultural extensa y,
con ello, experiencias y percepciones a través de expresiones,
arquitectónicas, artísticas, comunicativas, tecnológicas, etc., donde
imágenes, colores, olores, sonidos y objetos dan vida a paisajes
ficticios. Un mundo ilusorio que narra y estructura al hombre, ya
sea por medio de formas de vestir, alimentarse, entretenerse, viajar
o habitar, todo forma parte de una mercantilización de la realidad
y, una estructuración de las economías locales a una global. Por ello,
las representaciones, prácticas y discursos son tres conceptos clave
que ayudan a comprender la construcción de lenguajes semióticos,
el uso de signos, en torno a la estructura socioeconómica del capital
que, se apropia y explota recursos, ya sean: humanos, económicos,
ambientales, paisajísticos, naturales, socioculturales, mentales,
etc., fragmentando al hombre, su espacio y experiencia cotidiana
de la realidad.
Qué es el discurso político
El discurso es una práctica social que, usan las personas en el
contexto de su vida cotidiana para comunicarse entre sí y, ejercer
102

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

acciones sobre su contexto inmediato de interacción. Al enunciar
o expresar posturas personales, junto a otros, manifiestan
situaciones que les conciernen y afectan, como lo son, las
problemáticas que viven en común al interior de una comunidad,
donde se hace manifiesto una perspectiva subjetiva y, con ello se
puede acceder a una dimensión humana, histórica y social. Para
Anthony Giddens (2011) el discurso es una conciencia práctica
que reflexiona sobre sí misma, cuál es su papel en el mundo, por
qué se generan acciones, para qué se interacciona junto a otros
y, qué tipo de experiencias se viven. Este autor ve al discurso
como un agente social determinado por circunstancias, porque
aglutina a personas dentro de un tiempo y un espacio y, con ello,
se establecen significados con respecto a un lugar, lo cual deriva
en un sentido sociocultural y territorial. Además, esta conciencia
discursiva expresa el accionar de actores sociales, el cómo
generan sus identidades, espacios y formas de interacción con
respecto a otros. Y, sobre todo, este autor considera al discurso
como un fenómeno comunicativo que enlaza a varias personas y,
con ello, se hace visible su condición social y realidad, lo que es el
acontecer de su día a día. Un hecho que, deriva en una delimitación
entre dimensiones subjetivas con respecto a situaciones, ya sean,
sociales, culturales, urbanas, políticas, económicas, religiosas,
históricas, etc., donde la reflexividad del actor social explica
cómo construye su entorno. De ahí que, se considere al acto
reflexivo, como el punto nodal en la construcción del discurso,
pues, se simbolizan las formas del vivir, aprehender y relacionarse
socialmente, ya sea al interior de un círculo familiar, con amigos,
comunidades o la sociedad en general.
103

�Tonatiuh, Morgan / El discurso urbano , hacia interpretación teórico-metodológica

La propiedad de la reflexividad tiene que ver al mismo tiempo
con la descripción de una situación y con su construcción, en el
sentido de que describirla es construirla. Asimismo, la reflexividad se relaciona, simultáneamente, con el entendimiento de
aquello que está aconteciendo y con la explicación de dicho entendimiento. (Iñíguez, 2006, pág. 47)

Por tanto, el discurso (Salgado, 2019) genera que, personas
y grupos sociales interactúen, construyan, perciban y aprehendan
la realidad en torno a otros, ya sea en espacios de poder, de carácter
personal o ante una institución, religiosa, política, comunitaria,
etc. Ello, genera diversas posturas comunicativas, generando,
así, diálogos, relatos y narrativas que, muestran cómo un actor
se involucra, expresivamente, en asuntos sociales al integrar un
contexto de acción social, al compartir posturas en común.
Estas formas expresivas pueden ser verbales o no
verbales, como los discursos visuales o sonoros, los cuales son,
también, parte de una complejidad lingüística, que se añade
al contexto de interacción humana. Además, el discurso, no
sólo usa palabras escritas o habladas, sino también construye
sentidos de significado a través de imágenes, sonidos, gestos,
objetos, movimientos, cuerpos, etc. Esto muestra que, el
discurso es un campo amplio de comunicación humana y emplea
una infinidad de objetos para constituir una multiplicidad de
lenguajes y formas expresivas. Esta capacidad representativa se
concreta a través de la imaginación humana, donde el uso de
signos e imágenes generan una infinidad de lenguajes en torno
a objetos que son parte de la percepción humana, donde el
hombre integra una mediación simbólica (Méndez, 2014) con
104

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

respecto a todo lo que percibe, pues el hombre dialoga ante un
entorno paisajístico que le circunda, con el cual se identifica. El
discurso es, por tanto, una forma de conocimiento importante
donde las posturas subjetivas adjetivaban la realidad y
establecen formas de territorialidad, es decir, se crean formas de
percepción, expresión y de acción con respecto al mundo social,
el cual, también, es mediado por cuestiones políticas, religiosas,
comunitarias, según sea el caso.
Así, el discurso como concepto guía, sitúa al investigador
dentro de un contexto social con vínculo a condiciones históricas,
políticas, culturales, económicas, urbanas, donde se conforman
formas del existir, ser y percibir, sean individuos, grupos,
asociaciones o comunidades. El discurso al ser un producto
derivado del pensamiento humano, es, sobre todo, una práctica
social. Es decir, es una estructura mental y sociocultural que, es
tangible y legible a través de: formas de pensar, hablar, interactuar,
ver, etc., lo cual conecta al intérprete del discurso con posturas
humanas profundas, como las creencias, ideologías, costumbres,
tradiciones, hábitos, modos de vida históricos, usos del espacio,
memorias colectivas.
Por ello, la realidad social constituida a través del discurso,
siempre está vinculada al actor y sus condiciones sociales,
históricas y materiales, manifiestas en el espacio. Pues, el discurso
hace posible aprehender la materialidad física, el contexto
inmediato de acción, y, el pensamiento humano manifiesto en
los diálogos, relatos y narrativas, donde se observa desde fuera,
desde la distancia a, los sujetos, objetos y sus formas de concebir
lingüísticamente su realidad. Así, la práctica discursiva, muestra
105

�Tonatiuh, Morgan / El discurso urbano , hacia interpretación teórico-metodológica

al investigador y a todo observador, una concepción subjetiva que
es parte de procesos económicos, políticos, jurídicos, culturales y
urbanos.
Hablar de discurso es, ante todo, hablar de una práctica social,
de una forma de acción entre personas que se articula a partir
del uso lingüístico contextualizado, ya sea oral o escrito. El discurso es parte de la vida social. Desde el punto de vista discursivo, hablar o escribir no es otra cosa que construir piezas textuales orientadas a unos fines y que se dan en interdependencia
con el contexto (lingüístico, local, cognitivo y sociocultural).
Nos referimos, pues a cómo las formas lingüísticas se ponen
en funcionamiento para construir formas de comunicación y de
representación del mundo real o imaginario. (Blancafort, 2002,
pág. 15)

Por consiguiente, es necesario ver el punto de vista de la
psicología estructural de Jean Claude Abric (1994) quien establece
que, las representaciones y prácticas sociales junto al discurso
son parte de un mismo sistema y, no es posible comprender este
sistema sin la mutua interacción entre estos tres elementos que
hacen posible una objetivación de la realidad. “Es por eso que,
la casi totalidad de los investigadores están de acuerdo con
el principio que sigue: las representaciones y las prácticas se
generan mutuamente. No se puede disociar la representación,
el discurso y la práctica. Forman un todo. Sería vano buscar si
la práctica produce la representación o es a la inversa. Es un
sistema”. (Abric, 1994, pág., 207)
Este punto de vista, ve al discurso como una forma
objetiva y como una estructura que ubica el contexto de acción
social donde se narran e inscriben las situaciones históricas,
106

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

colectivas y cotidianas. Por ello, el discurso ordena al actor social
“agente” en torno a una institución y una relación de poder que,
estructura un sentido práctico (Bourdieu, 2007) de la vida. De
ahí que, el discurso es la vía de encuentro ante las prácticas y
representaciones y, en consecuencia, puede integrarse un análisis
sociológico, porque el discurso…
Puede abrir alternativas y contribuir a crear condiciones de
posibilidad para que los agentes […] construyan sus propios
puntos de vista sobre ellos mismos y sobre el mundo social,
y hagan manifiesta su posición en el mismo. Es decir, que los
agentes puedan explicar el punto a partir del cual ellos se ven a
sí mismos y ven el mundo, y de este modo, hacer comprensibles
sus prácticas y sus percepciones sobre ese mundo”. (Gutiérrez,
2005, pág. 76)

Por tanto, no es posible hacer una lectura analítica
de la sociedad sin el vínculo entre estos tres conceptos, el
discurso, la representación y la práctica, sobre todo, porque
por medio de estos tres conceptos se proyecta una conciencia
e ideología colectiva, donde personas comparten afinidades,
contradicciones y tensiones, que derivan en un contexto de
política. Si bien se muestra una afinidad ideológica, también se
muestra una diferencia que los agrupa y clasifica políticamente.
Derivado de ello, el discurso se inserta en la política porque su
accionar, delimita, simboliza y construye al otro, el adversario,
pues, esta red de relación en común genera una autoidentificación que establece una frontera política. Por tanto,
la figura del adversario expresa una postura discursiva desde
un nosotros con respecto al otro, es decir, genera un contexto
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�Tonatiuh, Morgan / El discurso urbano , hacia interpretación teórico-metodológica

de acción social. Un contexto comunicativo donde la postura
del adversario hace posible un diálogo ante otro actor y, en
consecuencia, otra perspectiva social. De hecho, el discurso
político guarda una fuerte posición etnocéntrica, pues, remite a
un grupo social o comunidad en específico, donde se comparte
experiencias por medio de una relación simbólica y territorial,
donde un grupo se contrapone la postura del otro. Así, este
contexto muestra al observador una circunstancialidad y
condición social específica.
Podemos asumir que el discurso político también expone temas
preferidos. Ante todo, el discurso político será primariamente
sobre política […] Debemos esperar manifestaciones típicas, relacionadas con los sistemas políticos, ideologías, instituciones,
procesos y actores políticos y eventos políticos. En pocas palabras, mucho del discurso político es reflexivo […] Ellos hablan
sobre adversarios y enemigos políticos y sobre políticas y las
malas gestiones de presidentes, gobiernos o parlamentos previos. (Van Dijk, 1999, pág. 39)

Este proceso comunicativo de retroalimentación mutua
entre distintos actores, a través de la figura del adversario,
despliega un significado de lo opuesto. Y, es por medio del canal
comunicativo entre el adversario y la autoridad política que, el
observador puede ver y concebir las representaciones discursivas
y dinámicas del ejercicio político, donde, el antagonismo entre
actores despliega la frontera de la diferencia y organiza al discurso
político. Por ello, el discurso y sus distintas representaciones
tienen una fuerte presencia dentro de todo contexto social,
porque, materializa las conciencias y pensamientos con respecto
a la ciudad y sus espacios. Entonces se considera que…
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

Es en la lucha política como proliferación de discursos donde se
desenvuelve la conciencia social en su más alto nivel […] Vista
desde la perspectiva lingüística de la cuestión de la hegemonía,
el terreno específico de la política es la construcción discursiva
propiamente dicha. La política se presenta como la lucha de
fuerzas antagónicas con articulaciones discursivas que tratan
de incidir, invadir y construir el campo discursivo del adversario. […] Esto implica apropiar y re-articular los elementos del
discurso del adversario o interlocutor en un nuevo conjunto de
sentido. (Mayorga, 2003, págs. 271-272)

De ahí que, para comprender el contexto de acción y
ejecución del discurso político, la figura de Ernesto Laclau
(1987) es fundamental, sobre todo, porque este autor habla del
anti-discurso del adversario político, lo cual establece una nueva
forma de ver lo social. Esta visión política por medio del actor
adversario, muestra cómo una colectividad que se opone al
ejercicio y acciones políticas, poseen la capacidad de romper con
la concepción estructural del espacio capitalista, al mostrar otras
realidades y pensamientos que, también, son parte de la sociedad.
Por ello, este autor, por medio de una condición colectiva y
adversativa, muestra una abertura del espacio político en base a
una oposición entre actores. Ello, expone un ciclo de continuidad
interactiva a través del discurso, porque, al ser una práctica social,
se auto-regenera, es decir, se nutre de los procesos interactivos,
donde una dimensión colectiva impone nuevos sentidos de
significado. Así, el discurso posee la capacidad de aglutinar a una
totalidad y, también, puede construir otro tipo de relato, uno que
difiere de las posturas oficialistas, donde se viven problemáticas
a nivel grupal, comunitario o personal.
109

�Tonatiuh, Morgan / El discurso urbano , hacia interpretación teórico-metodológica

De modo que, esta noción simbólico-adversativa, lo
ideológico, permite integrar a nuevos elementos que le asignan
un nuevo sentido a la estructura cerrada del sistema político,
jurídico y económico y, para lograrlo, Laclau aplica la teoría del
estructuralismo lingüístico de Ferdinand de Saussure (1990).
Este autor considera al lenguaje como una estructura fija y
cerrada que, en base a relaciones de oposición entre distintos
elementos, los signos, crea nuevos sentidos de significado, lo cual
deriva en la construcción de nuevas formas de representación y
aprehensión de la realidad, porque, en el espacio estructurado y
cerrado del lenguaje, cada nuevo elemento que se contrapone a la
estructura fija y ello, asigna un nuevo sentido y significado, esto
abre la estructura cerrada y rígida del sistema lingüístico. Así,
de igual forma, Laclau ve en esta lógica estructural del lenguaje
a la estructura del sistema capitalista y el espacio vivencial que
genera. Por ello, considera la posibilidad de ir más allá de esta
estructura cerrada del capitalismo y busca construir un nuevo
sentido social por medio del discurso del adversario político y,
con ello, articular nuevas posibilidades de integración política
y social. Así, sólo a través del discurso y su dimensión política e
ideológica se puede constituir una emancipación social.
No obstante, se resalta que la postura de Ernesto Laclau
se enfoca, principalmente, en la relación de hegemonía social
(Laclau, 1987) que ejerce una clase con respecto a otra, donde la
actitud hegemónica genera las fronteras que dividen socialmente
a los individuos, pues, el concepto de hegemonía da vida a una
élite y una masa popular que, no tiene nitidez social. Este vínculo
adversativo entre estos dos elementos, la élite y la masa popular,
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

se integran dentro de la lógica comunicativa del discurso político,
donde lo ideológico simboliza y articula posturas y, con ello,
las diferencias enunciativas de distintos grupos. Debido a que,
por medio de la dimensión ideológica del adversario político se
articula otro ámbito de significado ante el orden hegemónico y
estructurado por medio de lo jurídico, político y económico. De
ahí que, la ideología como forma de pensamiento genera una
postura reflexiva, una conciencia crítica donde se cuestiona a la
autoridad y su actuar. Esta postura hace posible articular otro
tipo de consciencia y sentido social, porque cada persona puede
generar sus concepciones ideológicas en base a sus creencias y
vivencias, y con ello, emitir juicios de valor éticos con respecto a
la realidad.
Así mismo, se considera a Louis Althusser (2005) quién ve
en lo ideológico a una dimensión del pensamiento con potencial
político y revolucionario, porque, considera a lo ideológico como
parte de toda concepción representativa de la realidad, al grado
que, a veces, resulta imposible separarla de la experiencia del
mundo vivido. Además, establece que, lo ideológico expone cómo
se articula un dominio omnipotente por encima de la voluntad
del hombre y su sociedad, donde, este dominio configura una
falsa conciencia que, obliga al hombre a aceptar un dominio
de sujeción y explotación política. Pues, esta falsa conciencia
establece la representación de una ilusión que engaña a la razón y
pensamiento lógico del hombre con respecto a él y su mundo. De
ahí que, la ideología está presente en imágenes, representaciones,
personas, edificios, prácticas, discursos, etc., y, ello, hace posible
un sistema, una falsa ilusión que, termina por estructurar política,
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�Tonatiuh, Morgan / El discurso urbano , hacia interpretación teórico-metodológica

jurídica y económicamente al hombre y su sociedad. Sin embargo,
lo interesante de esta postura de Althusser es que, este hecho
también, deriva en la producción de un sentido inverso, contrario
a la falsa ilusión del sistema político, jurídico y económico,
donde emerge la consciencia colectiva del adversario político,
al ser parte de los conflictos, apropiaciones, desplazamientos,
expulsiones, fronteras y distanciamientos, experiencias sociales
que, inevitablemente, generan un contexto de antagonismo
político.
Las ideologías también establecen vínculos entre el discurso
y la sociedad. En un sentido, las ideologías son la parte cognitiva del poder. Como en el caso del conocimiento social, las
ideologías supervisan cómo los usuarios del lenguaje emplean
el discurso en tanto miembros de un grupo u organizaciones
(dominantes, dominados, competidores), y de ese modo también tratan de realizar los intereses sociales y resolver los conflictos sociales. Al mismo tiempo, el discurso es necesario para
la reproducción de las ideologías de un grupo. (Van Dijk, 2000,
pág. 27)

Por ello, la ideología es un elemento importante para la
integración de un nuevo tipo de discurso político, es un dominio
simbólico que está presente en todo el espacio social y genera
contradicciones y tensiones entre personas, grupos, comunidades
e instituciones. Lo ideológico es un campo de calor social donde se
fijan posturas, ya sea, con respecto a nociones religiosas, políticas,
sociales, de raza, de género, etc. Se extiende de forma orgánica en
todos los aspectos de la realidad y, por tanto, no puede separarse
de la forma expresiva del discurso.
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

La intervención política en lo urbano
Para Jan Mosedale (2011), los términos de la teoría política
económica marxista, muestran cómo operan en realidad las teorías
del desarrollo, pues, considera al desarrollo como una política
global que generan un intercambio desigual, donde las ganancias
fluyen de los países del tercer mundo hacia los países del primer
mundo. De ahí que, la ejecución de este tipo de política sólo
favorece al país o ciudad, la cual es sede del capital transnacional.
Asimismo, este autor ve en las dinámicas en torno al consumismo,
una producción social que, deriva de un hecho político donde se
da vida a la estructura hegemónica del capitalismo global. Un
sistema que se caracteriza por establecer significados en torno
a: 1- Una economía que construye un tipo de sociedad. 2- Genera
una relación entre proceso económico y significado social.
3-Configura representaciones socioeconómicas a través de:
signos, símbolos y discursos. 4- Produce bienes socioculturales
de consumo.
En este proceso, el actuar del discurso y la práctica
política son un sinónimo del poder capitalista, de ahí que, el
discurso político se considera una pieza fundamental para
establecer modelos de desarrollo, pues, representa y reproduce,
fielmente, la visión hegemónica de una clase dominante, porque,
estructura normas sociales e influye la sociedad, reproduciendo
el dominio social. Por ello, considera que, el discurso político
muestra cómo se perpetúa el domino de una clase social por
medio del gobernante en turno, quien avala y justifica los
modelos de desarrollo ideales, terminando, así, por beneficiar al
empresario poseedor del capital. Esta es una práctica “arraigada”
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�Tonatiuh, Morgan / El discurso urbano , hacia interpretación teórico-metodológica

en el ejercicio administrativo de todo gobierno que, muestra la
obscura relación entre política y economía, donde el político
se encarga de justificar y legitimar los modelos de desarrollo
en beneficio del capital hegemónico, a través de la explotación,
apropiación y saqueo territorial. Sobre todo, porque, el sector
privado siempre buscará que sus inversiones sean rentables,
reconfigurando con ello, espacios, experiencias y comunidades.
Por ello, el capital transnacional siempre busca invertir en zonas
urbanas, donde genera desarrollos en torno al comercio, turismo,
zonas residenciales, oficinas, etc. Pues se considera a la renovación
de espacios urbanos como, altamente, rentable, porque, sólo se
requiere un acuerdo “oscuro” con la autoridad política quién
se encarga de los trámites administrativos para iniciar dichos
desarrollos, una situación donde, el espacio de la ciudad es objeto
de privados que invierten su capital en busca de reproducirlo.
Así, el estado y su poder político se ajustan a la dinámica
de la lógica de la libre empresa, por ello, el aval del poder político
es fundamental, porque modifica la propiedad pública, en busca
de que, agentes privados administren de forma eficiente los
bienes públicos, pues ya son inservibles e inoperables. Pero, para
atraer las inversiones privadas y generar está dinámica en torno al
capital, primero, la autoridad debe comercializar al lugar y, para
ello, crea un producto urbano en base a un paquete de bienes y
servicios que ofrecen: transporte, hospedaje, alimento, bebida,
actividades recreativas, entretenimiento, etc. Este producto
urbano es en sí, es un artefacto cultural (Appadauri, 1991), un
capital simbólico (Harvey, 1992) que modifica la vida social, pues
la creación de este producto dentro del espacio de la ciudad, genera
un tipo de consumo específico. Entonces, estos dos procesos, la
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

comercialización y el consumo del espacio en la ciudad, deriva
en una imposición vertical de significados socioculturales, los
cuales se advierten en: objetos, textos (publicidad), espacios,
edificios, etc., por medio de la intervención política. Pero, esta
comercialización del lugar sólo es rentable para el capital si, el
sitio que se oferta, cuenta con un entorno construido, el cual,
en la mayoría de los casos, se constituye a través de fondos
públicos. Una acción política, “necesaria”, donde la autoridad
remodela el espacio público para ajustarlo a las necesidades del
desarrollo privado. Así, consecuentemente, en esta intervención,
“estratégica”, el inversionista privado disputa lugares de
explotación comercial, lo cual deriva en un conflicto entre el
ciudadano local e inversionista. De ahí que, dos grupos sociales
se enfrentan y, hacen evidente quién y para quién se crean los
espacios públicos, sobre todo, porque el inversionista privado
genera un conflicto ante el nuevo uso social que genera en el
espacio público, pues busca establecer una nueva experiencia,
“comerciable”, del lugar. Por ello, este conflicto urbano que
acontece en el espacio público es una disputa ante otro tipo de
práctica, innovadora y competitiva, la del capital privado que
llega a la ciudad y ve al espacio público como una oportunidad,
“interesante”, de negocios.
Por tanto, la modificación del espacio urbano indica
consecuentemente una nueva etapa de la ciudad en su
conformación interna, donde una visión de modernidad se
instituye, la generación de oportunidades de negocios por medio
de una comercialización del espacio. Esta nueva visión modifica
el uso y acceso a áreas públicas por medio de la creación de un
producto urbano, el cual crea una nueva experiencia del lugar
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�Tonatiuh, Morgan / El discurso urbano , hacia interpretación teórico-metodológica

a través de una estética que se comercializa y es visible en la
modificación de: aceras, edificios, fachadas de casas, avenidas,
parques, jardines, monumentos, etc., donde se les asigna un nuevo
color, se colocan luces, se agregan ornatos decorativos en busca
de captar la mirada, entonces, la ciudadanía debe de adaptarse
a esta nueva concepción paisajística y estética del espacio. Ello,
genera una denominación ambigua de qué es lo público y crea
una problemática que permite comprender las transformaciones
territoriales de la ciudad, porque muestra cómo se impone un
nuevo orden sociocultural, el del neoliberalismo por medio de la
comercialización del espacio urbano. Esta nueva denominación
urbana, integra una trama de significado social en la ciudad,
donde el patrimonio histórico-cultural y zonas circundantes, se
ven sujetos a generar zonas, “netamente”, exclusivas de consumo.
Para ello, la autoridad política ejerce acciones de ordenamiento
social en estas zonas, pues se consideran como estratégicas
para el ejercicio político y la reproducción del capital. Así, un
centro histórico se torna, por medio de la acción política, en un
activo importante para el mercado, porque genera un producto
innovador y competitivo (Hartmunt, 2016) de consumo que
vende a la ciudad, al poseer elementos ideológicos, como la
memoria colectiva, identidad e historia territorial del lugar.
Ello, deriva en una transformación de la percepción del lugar
y experiencia humana, lo cual termina por edificar un nuevo
espacio de interacción social y flujo urbano en la ciudad.
Bajo la lógica del urbanismo neoliberal, el espacio urbano se
constituye como una mercancía producto del accionar de desarrolladores inmobiliarios, operadores turísticos y gobiernos de

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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

todos los niveles, de forma que las ciudades devienen en marcas
registradas, experiencias o estilos de vida para ser comercializadas y consumidas por élites locales y globales con capacidades económicas diferenciales. Estos usos de la ciudad como
valor de cambio y reserva de valor entran en conflicto con aquellas prácticas ligadas a su valor de uso, es decir, a las apropiaciones que los habitantes de la ciudad hacen del espacio urbano
en la reproducción de la vida urbana. (Mancilla, 2019, pág. 13)

El patrimonio, al ser usado como una herramienta de
intervención urbana, pues se le constituye como un escenario
constructor de narrativas y experiencias, ello, muestra cómo
opera la dinámica del consumismo dentro del contexto de
la vida cotidiana. La finalidad de la intervención urbana en
torno al espacio próximo al patrimonio histórico y cultural, es
generar una eliminación de la experiencia negativa del lugar,
para ello, se eliminan los elementos nocivos que puedan afectar
el, “nuevo”, significado comercial y turístico que vende a la
ciudad. Pues, esta acción busca higienizar al espacio público
por medio de una eliminación de todo aquel elemento negativos
que afecte la imagen estética que vende al lugar y, esto termina
por alterar el desarrollo de las prácticas cotidianas del habitante
común, quién entra en conflicto territorial ante esta nueva
denominación del espacio público. Por tanto, se considera que
esta nueva perspectiva, “neoliberal”, de la ciudad busca eliminar
la experiencia histórica, colectiva y cotidiana del ciudadano
común, para así, vender una nueva experiencia urbana de la
ciudad y, con ello, generar dinámicas en torno a comercios por
medio de sonidos, olores, gustos, percepciones que, se ofertan
en: restaurantes, hoteles, transportes, zonas de entretenimiento
diurno y nocturno, zonas peatonales, playas, zonas industriales,
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�Tonatiuh, Morgan / El discurso urbano , hacia interpretación teórico-metodológica

áreas culturales, etc., espacios que narran a la ciudad y generan
una nueva conceptualización del lugar. Para lograr este objetivo, a
través de la intervención urbana, la autoridad política reglamenta
las prácticas que se consideran negativas para el nuevo concepto,
“comercial”, del espacio público, lo cual expone a un actor
vulnerable que depende del acceso al espacio para poder subsistir.
La esfera pública se encuentra conformada por la confrontación entre diversos públicos que pugnan por el espacio. De ese
modo, la tensión en el espacio público aparece de igual forma en
los casos donde los sectores más vulnerables se auto-gestionan
a partir de una serie de prácticas de las denominadas informales que, si bien a primera vista parecen espontáneas, en realidad
están profundamente organizadas. Estas prácticas, además, la
suelen llevar a cabo actores sociales percibidos por el imaginario hegemónico, como sectores naturalmente excluible del
espacio público –migrantes, trabajadoras sexuales/prostitutas,
vendedores y vendedoras ambulantes, personas que viven en la
calle, cartoneros y cartoneras, etc.-, pero que hacen de la calle
su refugio, campo de juegos o medio de subsistencia. (Mancilla,
2019, pág. 18)

Esta postura conlleva a formular una pregunta obligada,
¿qué criterios justifican la exclusión del espacio público de estos
actores vulnerables que se consideran como nocivos? Cuando
el sentido de lo público es connatural a todo el habitante de la
ciudad. Esta situación pone al descubierto un sentido ideológico
(Althusser, 2005, Thompsom, 1998) en torno a la ciudad, donde
el discurso y acciones políticas manifiestan la creencia de que el
espacio público sólo es para el uso y disfrute de una clase social
en específico, las “élites” que, ostentan el poder socioeconómico,
lo cual les atribuye la facultad de excluir del entorno urbano
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

a ciudadanos “no deseados”, porque afectan la nueva imagen
y experiencia “estética” con la que se identifican como una
comunidad “exclusiva”.
Por estas razones, esta nueva representación del espacio
público expone “claramente” cómo el discurso político genera
una “estructura de significado” social a través del diseño del
lugar como: avenidas, parques, jardines, plazas, monumentos,
aceras, etc., donde la autoridad política los interviene en busca
de generar un nuevo sentido interactivo y flujo urbano entre los
ciudadanos. Sobre todo, este contenido ideológico, la “estructura
de significado”, se manifiesta en el espacio público, porque es
un sentido social que el urbanista representa por medio de la
proyección que le asigna a los espacios de convivio e interacción
entre ciudadanos (Aragón, 2014), ello, establece una relación
social advertible a través de las prácticas y representaciones,
de exclusividad, del lugar. Por tanto, se comprende que, la reordenación de lo público en torno a una proyección estratégica,
(Molina, 1990) “comercial”, asigna un uso y una función,
específica, de interacción social conforme a una norma urbana,
la cual es instituida políticamente y no ocurre de otra forma.
Derivado de ello, esta representación política de la ciudad fija,
contundentemente, un nuevo orden urbano que estructura y
organiza las prácticas dentro del espacio público y, con ello, se
crea un nuevo sentido social y político en torno a lo que debe ser
el lugar.
Ese lugar al que llamamos espacio público es así una extensión
material de lo que en realidad es ideología, en el sentido marxista clásico, es decir, enmascaramiento o fetichización de las

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�Tonatiuh, Morgan / El discurso urbano , hacia interpretación teórico-metodológica

relaciones sociales reales, y representa esa misma voluntad que
toda ideología comparte de existir como objeto: su creencia
material, en tanto esas ideas son actos materiales inscritos en
prácticas materiales, reguladas por rituales materiales, definidos a su vez por el aparato ideológico material del que proceden las ideas. (Delgado, 2011, pág. 29)

Este proceso, por medio de su “estructura de significado”
da vida a un discurso político en la ciudad que, a través de una
representación urbana (proyección estratégica) simboliza
un orden político e ideológico presente en: la arquitectura de
edificios, el diseño de parques, monumentos, jardines, trazado
de calles, avenidas, etc., en toda la materialidad física urbana
que busca privilegiar al orden y flujo socioeconómico del capital.
Esta imposición política de lo que debe ser la ciudad, deriva en
otro tipo de representación, en una contraria a la visión política
que privilegia a la reproducción del capital y a las élites sociales.
Esta otra perspectiva de lo urbano es la del ciudadano común,
quien, entra en conflicto ante la nueva denominación comercial
de lo público y la inserción de un nuevo tipo de cotidianidad
que se antepone a sus experiencias y percepciones históricas y
colectivas del espacio.
Manuel Delgado (1999) ve en este proceso de
intervención del espacio público la creación de dos órdenes
contrarios entre sí, la “polis y la “urbs”. La “polis” el orden
político estructural, institucional y hegemónico que administra
a la ciudad y, la “urbs” un orden que habita en las personas a
través de sus prácticas, discursos y representaciones, históricas,
colectivas y cotidinas (Abric, 1994). Delgado resalta el papel del
orden de la “urbs”, pues la considera como un ente social que
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

se nutre y adquiere vida por medio del interaccionismo entre
ciudadanos. La Urbs, siempre está en continua construcción,
en permanente re-estructuración, es un calor social, un flujo
continuo que nunca se detiene. Derivado de ello, se considera
a lo urbano como un orden que se conforma a sí mismo, no es
obra de una acción política, es algo espontáneo, pues, lo urbano
nace en lo colectivo, en el flujo continuo e indeterminado, es un
espíritu que habita en los espacios de la ciudad. En cambio, la
“polis”, es un orden en torno al establecimiento de las bases de
una convivencia sana y armónica y, se representa por medio de
la arquitectura y diseño de los espacios. Por ello, la polis busca
eliminar elementos y lugares negativos que, representan un
peligro a su dominio, pero, aun así, con las medidas de control,
el flujo indeterminado de la “urbs” siempre está presente en la
vida colectiva y cotidiana.
La práctica social sería la que, como fuerza conformante que
es, acabaría impregnando los espacios por los que transcurre
con sus propias cualidades y atributos. A destacar que esa codificación alternativa que el usuario de la calle no genera algo
parecido a un continente homogéneo y ordenado, sino un archipiélago de microestructuras fugaces y cambiantes, discontinuidades mal articuladas, inciertas, hechas un lío, dubitativas,
imposibles de someter. (Delgado, 1999, pág. 182)

Producto de esta relación contradictoria entre estos
dos órdenes, nace un discurso, un anti-discurso urbano que, se
caracteriza porque está presente en todo conflicto territorial y
urbano que acontece en lo público como: formas de apropiación
del espacio, la delimitación de bordes que dividen espacios,
el trazado de avenidas, construcción de viviendas, acciones
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�Tonatiuh, Morgan / El discurso urbano , hacia interpretación teórico-metodológica

policiacas de persecución y estigmatización de persons, etc.
Así, en consecuencia, del espacio urbano brota un universo
indeterminado de posibilidades, articulaciones y formas diversas
de representación, el anti-discurso urbano, el discurso que
manifiesta el pensamiento ideológico del adversario político,
(Laclau 1987), un antagonista al orden “hegemónico” de la “polis”,
quién a través de sus prácticas, genera resistencias y manifiestos
en contra de imposiciones institucionales. Pero, se resalta, lo
característico de este anti-discurso de la “urbs”, es su carácter
fragmentario, pues está disperso en el espacio público, ello,
permite al investigador social del fenómeno urbano, articular una
multiplicidad de posturas diálogos, opiniones, hechos, relatos y,
con ello, construir una relación antagónica de poder político ante
las posturas institucionales, es decir, construir el discurso del
adversario político (Laclau, 1987, Van Dijk, 1999).
El espacio público, el lugar por definición de lo urbano, puede
entonces ser contemplado como el de la proliferación y el entrecruzamiento de relatos, y de relatos que por lo demás, no
pueden ser más que fragmentos de relatos, relatos permanentemente interrumpidos y retomados en otro sitio, por otros interlocutores. (Delgado, 1999, pág. 190)

Así, el discurso hace posible la expresión de un
conocimiento simbólico, donde las personas comparten
situaciones en común, integrando con ello, relaciones de poder
que, derivan en situaciones de confrontación social. Esto,
constituye una circularidad comunicativa que traza distintas
perspectivas de lo social, donde se puede involucrar a distintos
actores, prácticas y escenarios que interaccionan entre sí.
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

Interpretando a la ciudad como un discurso urbano
La teoría urbana del espacio (Lezama, 2002) permite hacer
un análisis de la realidad subyacente al lugar y la variedad
de elementos que se interrelacionan, lo cual permite integrar
un análisis del espacio. Ello, porque los fenómenos sociales
son de índole territorial, y están vinculados a la estructura
socioeconómica del capitalismo, lo cual crea representaciones
culturales (Harvey, 1998). Este punto es importante, porque a
partir de la configuración del espacio como realidad, se organizan
diversos tipos de comportamiento y significado. Así, los procesos
históricos, colectivos y culturales de una comunidad pueden
comprenderse por medio del contraste ante los nuevos fenómenos
de la modernidad, como la globalización, las nuevas tecnologías
de la comunicación, las políticas de índole internacional, etc. De
ahí que, la experiencia urbana (Vera, 2019) sea una expresión
conflictiva y, es por medio del agente social y sus dinámicas
acorde a sus prácticas que se muestra la realidad espacial, ya sea
en torno a una comunidad y sus conflictos de índole territorial
al confrontarse ante otro tipo de realidades. Ante este tipo de
complejidad interpretativa, la metodología de Henri Lefebvre
(1990) interpreta al espacio y su aspecto simbólico como un
vehículo expresivo de la materialidad urbana y las prácticas
asociadas a ella, la “estructura de significado”. Lo urbano, por
tanto, es un pensamiento en torno a lo social, lo cual devela el
sentido de una ideología y sus creencias. La metodología de
análisis espacial, la trialéctica, ve al espacio como un texto, donde
el espacio percibido se leen las prácticas y, cómo éstas manifiestan
la producción de la experiencia material. En cambio, en el espacio
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�Tonatiuh, Morgan / El discurso urbano , hacia interpretación teórico-metodológica

concebido se ven cómo se articulan las representaciones, donde
arquitectos, diseñadores, científicos, políticos, etc., constituyen
un tipo exclusivo de espacio. Por consiguiente, contrario al orden
de lo concebido está el espacio vivido, donde se consideran las
construcciones del ciudadano común dentro del ámbito de
lo cotidiano, histórico y colectivo, el desarrollo de su día a día
donde simboliza y establece experiencias en común. Lefebvre
considera al espacio como un texto urbano donde se pueden leer
las problemáticas sociales, sobre todo, cuando la racionalización
funcionalista, el espacio concebido o representación política,
imponen, verticalmente, un tipo de desarrollo. Esta acción política
acontece en detrimento del habitante común y sus sentidos
colectivos, cotidianos e históricos, al erigirse fronteras físicas y
simbólicas que impiden el libre tránsito, por ello, la trialéctica y
su interrelación entre sus tres aristas, muestran el origen de las
contradicciones sociales que afectan al ciudadano. Por tanto, se
considera que, la postura metodológica del análisis trialéctico de
Henri Lefebvre, muestra cómo se genera un discurso político y
urbano (Delgado, 1999) que influye en la organización social y
territorial de la ciudad.
Así mismo, el análisis del discurso (Fairclough, 2003), es
una metodología lingüística donde, se muestra cómo se generan
los lenguajes, díalogos, relatos, pensamientos, narrativas,
en torno a procesos sociales, el cómo este lenguaje adquiere
un significado territorial, sea a través de la conformación de
imágenes, prácticas o representaciones, donde generan una
serie de redes, interconectadas, de diferencias, sean culturales,
económicas, sociales, políticas o urbanas. Al centrarse en las
prácticas sociales, el análisis del discurso ubica la estructura
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

y las acciones que derivan de dicha forma, como los dominios
e interacciones, los escenarios donde se reproduce la vida
social de forma cotidiana, las fronteras y expulsiones dentro
del espacio público, etc. Por tanto, el discurso es parte de
las prácticas y representaciones (Abric, 1994), donde la
construcción de narrativas manifiestan el punto de vista del
actor implicado en algún conflicto social. “La representación
es un proceso de construcción social de prácticas, incluyendo
la autoconstrucción reflexiva, las representaciones participan
en los procesos y en las prácticas sociales”. (Faircluogh, 2003,
pág. 182). Por ello, la construcción de lenguajes, significados
y fronteras, el proceso semiótico, es parte de la vida social
y, deriva en una variedad de narrativas como las formas de
interaccionar entre las personas, el producir vida social, el
establecer límites políticos, sociales, culturales, territoriales,
etc. Por medio del interaccionismo social se constituye una
variedad de representaciones del discurso, y con ello, formas
de prácticas que expresan un contexto social. Esta postura en
torno al discurso, varía dependiendo del actor que se analice,
constituyendo así, toda una red y orden social.
El orden del discurso es la manera en que las diferentes variedades discursivas y los diferentes tipos de discurso son ubicados
juntos en la red. Un orden del discurso es una estructuración
social de la diferencia […] un particular ordenamiento social de
las relaciones entre diferentes formas de generar significado, es
decir, de producir discurso y variedades discursivas diferentes.
Un aspecto de este orden es el dominio: algunas de las formas
de generar significado son dominantes o mayoritarias en un
particular orden del discurso; otras son marginales, o de oposición, o alternativas. (Fairclough, 2003, pág. 183)

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�Tonatiuh, Morgan / El discurso urbano , hacia interpretación teórico-metodológica

Ante ello, una forma de análisis del discurso donde se
manifiestan las diferencias, dominios, expulsiones, marginaciones,
etc., es por medio del concepto de hegemonía (Laclau, 1987). Este
concepto permite ubicar, claramente, formas de dominio donde un
actor es afectado por este orden. Ello, ubica al análisis del discurso
ante un contexto donde se genera una doble realidad por medio
de la representación política de la ciudad, un orden estructurado
económica y jurídicamente que termina por afectar el orden social
del ciudadano común, al establecer una nueva concepción del lugar.
La condición social del ciudadano común se manifiesta por medio
de formas expresivas, diálogos, relatos y narrativas que, exponen
las acciones abusivas del orden hegemónico, el espacio concebido
políticamente. En cambio, el espacio vivido es relevante ante este
dominio de lo hegemónico, porque es una trama de significado
interesante, porque actor pobre, el ciudadano común es: excluido,
marginado, expulsado, oprimido y perseguido, es decir, expresa
una experiencia vivida del espacio.
No obstante, se considera a esta relación antagónica entre
grupos sociales como una integración territorial “excluyente” que,
de acuerdo con María Cristina Bayón (2015), acontece dentro de
la estructura de los espacios de consumo, sean de tipo comercial
o turístico, pues esta representación del espacio se traduce en
términos de estigmas sociales, denominativo que ubica al otro y
su territorio. La integración excluyente es la asignación social del
expulsado, el desplazado de un lugar, aquel que no tiene acceso
al espacio. Esto, se origina como parte de una realidad estructural
del capitalismo, donde la distribución desigual de la riqueza,
recursos y oportunidades, genera una distancia urbana y social,
por ello, consecuentemente, se generan las fronteras, estigmas,
126

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

expulsiones, persecuciones, etc. Así, el estudio de la exclusión
urbana permite ver este tipo de representación y discurso de
exclusión que, manifiesta una experiencia y forma de realidad
propia de la ciudad.
La exclusión como realidad material es construida, expresa una
realidad económica y social donde un grupo social es minimizado y confinado a territorios negados por parte de grupos dominantes que ostentan el poder político y económico. El espacio de la exclusión crea la frontera imaginaria que establece al
nosotros y los otros. Los límites simbólicos definen jerarquías,
similitudes y diferencias entre grupos, trazando fronteras entre
ellos y nosotros; revelan cómo los individuos caracterizan a los
miembros de las distintas clases sociales, sus características,
defectos o limitaciones, y pueden construir, tanto, un producto
como una fuente de desigualdad social. (Bayón, 2015, pág. 132)

Por tanto, la exclusión social expone una lógica
contradictoria organizada por el mismo sistema político y
económico, pues los excluidos son parte de un mismo contexto,
aunque se les niegue, los excluidos hacen posible un sentido
social, como la identidad, grupo o comunidad de las élites que se
apropian de los espacios y generan las expulsiones de gente no
deseada. Esta lógica social vincula al excluido dentro del proceso
interactivo y hace visible cómo opera la verticalidad política en la
ciudad, al clasificar y establecer una división entre las personas.
Así, el otro, el excluido, se torna en un ciudadano carente de
derechos que no merece trato humano, por ello se le persigue y
margina y no se le desea ver en ciertos espacios urbanos.
Pero, se debe ver a esta problemática como parte de las
acciones de las políticas públicas y normas jurídicas que son
127

�Tonatiuh, Morgan / El discurso urbano , hacia interpretación teórico-metodológica

parte del ordenamiento urbano, como lo es el Plan de Desarrollo
Urbano (PDU), donde se justifica y legitiman las intervenciones de
la autoridad de gobierno en busca de un desarrollo social. Así, las
intervenciones políticas terminan por zonificar un control absoluto
sobre el uso de suelo, mediante la proyección estratégica, lo cual
deriva en la generación de un espacio instrumental no negociable,
pues está respaldado por las normas jurídicas y el poder político.
Por tanto, el otro, el expulsado conforma una expresión de pobreza
urbana a través de su exclusión, pues se le niega acceso a los recursos
públicos, al espacio público de la ciudad, a servicios urbanos, etc.,
ello, termina por crear un impacto directo en el desarrollo de su día
a día, porque al carecer del recurso público, se modifica su vida y
condición y, experiencia social.
Además cabe señalar que los procesos que generan exclusión
social no sólo pertenecen al ámbito de lo económico […] sino
también de lo político (carecer de documentos que permitan
ejercer el más elemental de los derechos políticos: votar a los
representantes), de lo social (discriminación en el acceso a los
espacios públicos o a determinados centros comerciales) y de
lo cultural (limitado acceso a los servicios culturales o a las representaciones colectivas de la sociedad que predomina y que
generan prácticas discriminatorias). Todo ello impide lograr
aceptables niveles de cohesión social y, por el contrario, alimenta posibles conflictos sociales. (Ziccardi, 2010, pág. 33)

Por ello, se considera que, en este punto convergen las
metodologías del análisis espacial de Henri Lefebvre (1990) y
la metodología del análisis del discurso de Norman Faiclough
(2003), pues, ambas posturas ven en la estructuración de
un orden hegemónico en la ciudad, como la causa de las
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

contradicciones sociales. Este orden hegemónico opera a través
de la representación política de la ciudad (Lefebvre, 1990,
Delgado, 1999) y, sus acciones terminan por establecer los
espacios de dominio social, control y sujeción, lo cual afecta
a un actor, quien se ve expulsado, estigmatizado, perseguido,
marginado, etc,. Consecuentemente, este actor a través de su
postura subjetiva manifiesta un discurso de inconformidad
social por el conflicto que vive, donde el análisis de sus
narrativas, diálogos y relatos, muestran una dimensión vivida.
Por tanto, se resalta que:
Los relatos […] también son importantes por lo que nos dicen
sobre la gente que los produce. Podemos emplear los relatos
que nos proporcionan los informantes como evidencias de las
perspectivas de los grupos o de las categorías particulares de los
actores. En efecto, el conocimiento de esas perspectivas puede
ser un instrumento importante del desarrollo teórico. Aquí el
modelo de análisis es el de la sociología del conocimiento […]
lo que aquí resulta interesante son las formas de discurso que
constituyen los relatos […] demuestra que los relatos no son
simples representaciones del mundo; forman parte del mundo
que describen y por lo tanto comparten el contexto en el que
tienen lugar. (Hammersley , 1994, págs. 142 - 143)

De ahí que, el relato de los distintos actores ayuda a
comprender cómo el espacio urbano es objeto de una disputa
territorial. Muchas veces, este tipo de conflicto es invisible ante
la mirada de los demás, porque es de carácter estructural y ejerce
una ordenación social y territorial por medio de acciones de los
actores dominantes, sean políticos, abogados y empresarios,
quiénes imponen un estilo de vida y representación del espacio
129

�Tonatiuh, Morgan / El discurso urbano , hacia interpretación teórico-metodológica

que, requiere de apropiaciones ventajosas de bienes colectivos,
lo cual deriva en una, virtual expulsión de otro actor, el excluido.
Estas apropiaciones de lo colectivo por parte del capital,
generan una desigualdad social, sobre todo, porque son despojos
“abusivos” del espacio colectivo y son parte de la gestión política
y económica de cada gobierno. Por ello, el investigador social
al analizar la desigualdad social muestra al conflicto urbano,
por medio de sus discursos, devela las consecuencias, de estas
acciones políticas en beneficio del capital, donde distintos
actores se confrontan en torno a problemáticas que se generan en
el espacio y, son producto de la mercantilización de la ciudad. Y,
sobre todo se ve cómo por medio del actuar político se observa la
venta del espacio urbano, pues se le representa como oportunidad
de negocios innovadora e interesante.
Será un desafío central descubrir cómo se invisibiliza la desigualdad territorial. Si podemos detectar las discontinuidades
entre políticas urbanas, como discurso, y las dinámicas que
efectivamente se despliegan en la ciudad, será posible desenmascarar los mecanismos que subyacen en la producción de
injusticias espaciales y, aún más, vincularlas con actores e intereses concretos. (Granero, 2017, pág. 21)

Por ello, metodología en torno a la trialéctica de Henri
Lefebvre (1990) sólo es compatible con la postura del análisis
del discurso de Norman Fairclogh (2003) si se une al espacio
percibido con el espacio concebido pues, se muestra cómo se
estructura socialmente una visión hegemónica (Laclau, 1987,
Fairclough, 2003) de la ciudad por medio del espacio intervenido
y renovado, porque deriva en la creación de nuevas formas de
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

interaccionismo social en lo público, donde nuevos actores crean
una nueva identidad y comunidad en torno al nuevo concepto
de espacio como consecuencia de la proyección estratégica de
la ciudad. Este reajuste urbano de la ciudad pone de manifiesto,
además, una integración a las dinámicas del capitalismo global
y la injerencia de meta-narrativas políticas de instituciones
como: la Organización Mundial del Turismo (UNWTO), Fondo
Monetario Internacional (FMI), el Banco Interamericano de
Desarrollo (BID), etc., que recomiendan a los gobiernos locales
ejecutar estas políticas en busca de generar un desarrollo
sustentable que, contradictoriamente, crea las fragmentaciones
sociales y territoriales.
Conclusiones
Se comprende primero que, la ciudad es zona vivida e imaginada
por quién la habita, por ello adquiere diferentes tipos de matices
en su aspecto. Estos matices (representaciones) son producto de
un mundo habitado, narrado y significado acorde a un actor social,
quienes establecen marcas para delimitar su presencia y al entrar
en contacto con otro tipo de representación en su propio espacio
habitado, entra en conflicto, pues lo considera una intromisión
que afecta el desarrollo de sus actividades. Segundo, se considera
al espacio urbano como un contenedor de distintas realidades,
donde interaccionan distintos grupos de personas, y establecen
distintos tipos de realidad con respecto a sus objetos, calles,
edificios, casas, parques, etc. Tercero, se debe tener en cuenta
que estas personas establecen sentidos de afecto, pertenencia,
convivencia, identidad, etc., en torno a la infraestructura urbana
131

�Tonatiuh, Morgan / El discurso urbano , hacia interpretación teórico-metodológica

que le rodea cotidianamente, desde una piedra, persona, objeto,
calle, árbol, auto, etc., hasta un paisaje, puente, playas, parque,
etc., es decir, establecen un vínculo afectivo y emotivo con
respecto a su vivencia diaria, lo cual implica desplazamientos y
permanencias en determinados lugares de la ciudad.
Esto deriva en la creación de significados y simbolismos
subjetivos con respecto al espacio, pues una persona puede
identificarse con una piedra, o puede considerar de su propiedad
un espacio amplio como colonia o un defender un espacio
natural al cual considera necesario para su subsistencia. Estos
lazos emotivos y afectivos construyen una perspectiva subjetiva
con respecto a la realidad. Una conciencia humana y social que
expresa experiencias e ideologías del lugar, Pero, acontece un
fenómeno peculiar, esta conciencia e ideología, también tiene
presencia en la materialidad física del lugar, es decir, permean el
lugar. En el espacio habitado, desde las pequeñas marcas, hasta la
colocación de objetos y construcción de edificaciones tienen un
propósito, crear las condiciones necesarias para el desarrollo de
actividades cotidianas.
Así, la configuración urbana, pone al estudio cultural,
histórico e identitario (humanista), dentro del fenómeno urbano
para integrar una perspectiva de análisis del discurso (relatos,
diálogos y narrativas) con énfasis en el actor social y su entorno
urbano donde establece, imágenes, códigos, signos y narrativas. El
espacio guarda en sí al flujo, al tránsito e interaccionismo continuo
de entidades físicas (personas) y materialidades (edificaciones)
que configuran su producción y reproducción social a través de
prácticas y representaciones. Entonces, la finalidad del análisis
del discurso es hacer una indagatoria del espacio por medio de sus
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

actores, con la finalidad de acceder a la dimensión ideológica que
construye un discurso político en torno a otra realidad que se vive
dentro del proceso de turistificación de la ciudad. Esto derivado
del espacio concebido, donde la autoridad política establece un
discurso dominante, lo cual muestra la presencia de una ideología
e imaginario, mediante la intervención y renovación del espacio
público, que establece el desarrollo turístico y sus actividades.

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136

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

No “tenemos” un cuerpo, somos cuerpo
We do not “have” a body, we are a body
Mónica Del Arenal Martínez del Campo1
Resumen: Se presenta una auto-etnografía que describe las experiencias
de una paciente neurológica residente en Roma, Italia y narra las
vivencias y emociones que la acompañaron en el momento del evento y
a lo largo de la experiencia de vida que suscitó.
Palabras clave: cuerpo, enfermos, cuidadores familiares, discapacidad,
imagen corporal, intercorporalidad, autoetnografía, autobiografía
corporal, erótica de la investigación, intersubjetividad.
Abstract: An autoethnography is presented that describes the

experiences of a neurological patient residing in Rome, Italy and
narrates the experiences and emotions that accompanied her at
the time of the event and throughout the life experience that it
aroused.

Palabras clave: body, patients, family caregivers, disability, body
image, intercorporality, autoethnography, body autobiography,
erotic research, intersubjectivity.

1

CIESAS. México. Correo electrónico: mdarenalmdcampo@gmail.

com

138

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

A todos los cuidadores
que me han acompañado
desde que comenzó
esta aventura neurológica

Introducción
Yo soy una paciente neurológica desde el 2019, año en que me
diagnosticaron un glioma de bajo grado en el temporal derecho.
Puedo dividir mi enfermedad en dos etapas temporales y
espaciales: la primera que consta de una semana en la ciudad
de Roma, Italia, en la que me “ausenté”, estuve interna en Pronto
Soccorso (Emergencias), en el Dipartimento di Neuroscieneze Umane
della Sapienza y viajé, en compañía de mi padre, desde la ciudad
italiana, pasando por Madrid, hasta la Ciudad de México. La
segunda etapa va desde que llegué a mi ciudad natal en marzo de
2019 hasta el día de hoy (abril 2022). Nos podríamos preguntar,
¿por qué es tan importante la primera etapa si solo duró una
semana? En el presente ensayo busco relatar y analizar, desde
la autoetnografía, esos escasos diez días (del 21 de febrero al
2 de marzo) en que permanecí interna en dos instituciones
hospitalarias de Roma. En dicho análisis se comprenderá el
por qué de su importancia con independencia de su corta
temporalidad.
Por cuestiones metodológicas decidí dividir esta
autoetnografía en dos apartados: el primero consta del marco
teórico y el segundo del relato sobre mi experiencia como
enferma neurológica en Roma. Finalmente, con base en estos dos
apartados, expongo algunas de las conclusiones a las que llegué
en el presente ensayo.
DOI: https://doi.org/10.29105/trdr2.3-26

139

�Mónica Del Arenal / No “tenemos” un cuerpo, somos cuerpo

Autoetnografía
Marco teórico
En la presente autoetnografía se retomará el concepto que dan
Silvia Bérnard Calva (2016) y Mercedes Blanco (2012) sobre
auto-etnografía; el concepto de autobiografía corporal y la teoría
de la erótica de la investigación planteada por Mari Luz Esteban
(2004, 2020); el concepto de cuerpo e intersubjetividad de Miguel
Ángel Villamil Pineda (2005); los conceptos de imagen corporal
e intercorporalidad de Gabriel Luis Bourdin Rivero (2011); los
conceptos de cuidadorxs familiares y de enfermxs o dependientes de
Pedro Yañez Moreno (2016); y el de discapacidad de Elías Vargas
Amezcua (2012).
Para Silvia Bérnard Calva la propuesta más importante
de la autoetnografía es: “que lo personal es social y que, a
través de un análisis de nosotros mismos mediante un proceso
de introspección, podemos lograr entender el contexto más
amplio.” (Bérnard, 2016, p. 18). Bérnard refiere que la finalidad de
la autoetnografía es meterla dentro de un campo de análisis que
incluya al “nosotros”, idea que yo retomo en el presente ensayo,
pues deseo incorporarlo como un apartado de mi tesis de maestría
que incluirá las experiencias de diferentes pacientes neurológicas
y las de sus cuidadores familiares.
Por su parte, Mercedes Blanco (2012) considera que la
autoetnografía es un enfoque alternativo para la generación
de conocimiento (P. 50). Blanco agrega que podemos ver a la
autoetnografía “ubicándola en la perspectiva epistemológica

140

DOI: https://doi.org/10.29105/trdr2.3-26

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

que sostiene que una vida individual puede dar cuenta de los
contextos en los que le toca vivir a esa persona, así como de las
épocas históricas que recorre a lo largo de su existencia” (Blanco,
2012, pp. 54-55).
En relación con los conceptos que refieren las autoras
antes citadas, Mari Luz Esteban (2004) refiere que la
autobiografía corporal tiene por objetivo concientizar sobre la
interconexión entre los procesos de investigación en torno al
cuerpo y la experiencia corporal propia. La autobiografía tiene la
finalidad, entre otras, de comprender a las otras y que los otros lo
comprendan a una cuando se han tenido experiencias parecidas.
Para la presente autoetnografía vale la pena recuperar
lo que Esteban (2020) entiende por erótica de la investigación,
metodología que no solo incorpora goce y placer en el proceso
investigativo, sino “una intensidad vital, sensorial, entre las
distintas personas que comparten una investigación en sus
distintas fases: trabajo de campo, escritura, presentación ante
el público, docencia, etc.” (p. 565). [Investigaciones] en las que
evidentemente, y siguiendo a Esteban, se incluyen experiencias
dolorosas, desgastantes, decepcionantes, etc. Considero que Marta
Allué, en su libro Perder la piel (1996), está haciendo una erótica de
la investigación: en muchos momentos, a lo largo de la lectura, me
transmitió su sufrimiento, y su dolor físico y psicológico.
Esteban (2020) ve al erotismo como una fuerza creativa
que “permite la apertura, el ir al encuentro de las/os otras/os,
entendidas/os siempre como sujetos encarnados” (p. 567). Señala
que las herramientas de la erótica de la investigación son el marco
teórico-metodológico corporal, el carácter feminista del estudio
y la perspectiva autoetnográfica. De acuerdo con la investigadora
DOI: https://doi.org/10.29105/trdr2.3-26

141

�Mónica Del Arenal / No “tenemos” un cuerpo, somos cuerpo

española, la etnografía corporal o somática es:
Una estrategia teórica y metodológica “desde el cuerpo y con
el cuerpo”, influida por autoras/os, que toma la carnalidad humana como nicho privilegiado para el análisis de distintos fenómenos políticos, sociales y económicos, aunque haya diversidad de propuestas teóricas respecto a cómo entender el cuerpo
y sus relaciones con el entorno. (Esteban, 2020, p. 573)

Para la presente autoetnografía resultan fundamentales
conceptos y teorías en torno al cuerpo. En primer lugar, vale
la pena rescatar la lectura Fenomenología del cuerpo de Miguel
Ángel Villamil Pineda (2005), quien señala que el ser humanx
es presencia en el mundo, presencia temporal. Puntualiza
que nuestras vivencias conforman una estructura unitaria de
pasado, presente y futuro, que no somos solo lo que somos, sino
también lo que hemos sido y lo que seremos: el ser humanx está
abiertx a todos los espacios y tiempos. Partiendo del propio
cuerpo como punto cero es que podemos organizar el mundo:
mi cuerpo hace que haya un lejos y un cerca, un alto y un bajo,
un arriba y abajo, un antes y después, un presencia y ausencia.
Pero nuestros cuerpos no son estáticos, sino dinámicos: mover
el cuerpo significa apuntar hacia las cosas y reorganizarlas
de forma distinta. En la dinámica de la experiencia vivida y
la reflexión personal, podemos concebirnos como proyectos
que tienden hacia la autorealización. La apertura del cuerpo
nos muestra al ser humano como un ser que, además de estar
situado, posee la capacidad de crear nuevas situaciones. El
cuerpo humano es un cuerpo fenomenal que está abierto a
aprehender las cosas como los fenómenos y a usarlas como
medios para lograr fines y tareas. En correlación con lo
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DOI: https://doi.org/10.29105/trdr2.3-26

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

anterior, Esteban (2004) refiere que desde el feminismo “lo
corporal no es nunca natural, sino que siempre es construido
social y políticamente.” (p. 3)
De acuerdo con Gabriel Luis Bourdin Rivero (2011), quien
sigue el pensamiento de Merleau-Ponty, el cuerpo no es un objeto
ni se puede reducir a tal cosa “ya que es sostén de la conciencia
de sí, es decir que el cuerpo es también, de algún modo, sujeto del
conocimiento.” (p. 67). Desde la neurofisiología, neuropatología,
neuropsicología, psiquiatría y psicoanálisis la imagen corporal
puede ser considerada como una función psicofísica de tipo
integrador o unificante: “la imagen corporal es el modo en que
el cuerpo propio se manifiesta a la autoconciencia…El esquema
corporal concreta ambos dominios (el psicológico y el sensitivo)
y pueden concebirse como un fundamento no gramatical de la
noción del yo o de la persona.” (Bourdin, 2011, pp. 68-69). Con
base en el pensamiento del psicólogo austriaco Paul Schilder,
del concepto de imagen corporal deriva el de intercorporalidad
(igualmente importante para la presente autoetnografía):
Además de los aspectos psicológicos o emocionales de la imagen corporal, la misma presenta una dimensión social. De tal
modo, el espacio personal construido en torno al esquema
corporal es asimismo un espacio interpersonal, pues junto a
la imagen del propio cuerpo se presenta de modo inmediato la
imagen del semejante, de manera que la corporalidad debe entenderse como intercorporalidad (Bourdin, 2011, p. 70).

Para Shilder (1994) la imagen corporal se extiende más
allá de los límites del cuerpo, existe una profunda comunicación
entre la propia imagen corporal y la de las demás: “Cuando
DOI: https://doi.org/10.29105/trdr2.3-26

143

�Mónica Del Arenal / No “tenemos” un cuerpo, somos cuerpo

miramos nuestro propio cuerpo, también sentimos curiosidad
con respecto al mismo, y no menos con respecto al cuerpo de los
demás”. (como se citó en Bourdin, 2011, p. 71)
Por lo demás, la imagen corporal es social en el sentido de que en
la vida de relación el ser humano incorpora permanentemente
“partes” y detalles de la imagen corporal de sus semejantes en
un proceso ininterrumpido de identificaciones con los “otros”,
es decir, con sus acompañantes de la vida social. Dicho proceso
tiene también su contraparte proyectiva, ya que proyectamos
sobre la imagen corporal de los demás rasgos que son característicos de nuestra imagen corporal (Bourdin, 2011, pp. 71-72).

En este mismo sentido para Villamil, además de que
nuestro cuerpo da lugar a la experiencia particular, nos inserta
en un mundo donde existen otros sujetos corpóreos: el mundo
intersubjetivo. En éste, mi cuerpo existe para los otros y el
cuerpo de los otros existe para mí. El otro es una evidencia
corporal. Gracias al otro, nuestro ser conoce y amplía su radio de
experiencias y posibilidades. El ser humano es un ser solidario
que vive en un mundo cultural intersubjetivo.
Finalmente, se tomarán en cuenta conceptos propios de
la antropología médica, como el de cuidado, enfermo, cuidador
familiar, entre otros. Para Pedro Yañez Moreno (2016), el
cuidado es una acción de cura y tratamiento en función del tipo
de enfermedad. Para el investigador mexicano, los cuidadores
familiares adquieren su conocimiento en su tránsito por las
instituciones de salud y por las experiencias provistas por otros
enfermos en condiciones similares: “Así, entre el ensayo y el
error, desde lo empírico y lo que les funciona, por la experiencia
colectiva donde todos opinan o intervienen; recurriendo a otras
144

DOI: https://doi.org/10.29105/trdr2.3-26

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

alternativas terapéuticas que tranquilizan, aunque no siempre
son las mejores.” (Yañez, 2016, p. 26).
Además, los cuidadores familiares (informales) no reciben
sueldo, no tienen límite de horario y tienen una relación con una
carga afectiva muy fuerte con “su dependiente”. Para el mismo
autor, los enfermos o dependientes son
aquella [persona] que, por motivos de edad, enfermedad o discapacidad, y ligadas a la pérdida de autonomía física, sensorial, mental o intelectual, precisa con carácter permanente la
atención de otra persona o ayuda para realizar las actividades
básicas de la vida diaria” (Yañez, 2016, p. 27).

Para terminar con el marco teórico es fundamental
retomar el concepto de discapacidad (característica propia de
algunas enfermedades neurológicas) de Elías Vargas Amezcua
(2012):
Al reconocer a la discapacidad como un proceso se considera
como una carrera de transiciones que encuentra en las limitaciones a la actividad el catalizador que supone una serie de
cambios tanto a nivel subjetivo, como social en el cual el sujeto
transitará no sólo de un estado físico a otro, sino que será re
identificado y ocupará otros roles diferentes a los que solía realizar. También el efecto implicará transformaciones en las relaciones sociales y familiares junto a las condiciones económicas
y materiales. Al considerar la discapacidad como un proceso se
define como un hecho biológico significado culturalmente que
opera diferencialmente por las condicionantes económicas, sociales, políticas y del entorno donde ocurren (pp. 22-23).

Relato
DOI: https://doi.org/10.29105/trdr2.3-26

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�Mónica Del Arenal / No “tenemos” un cuerpo, somos cuerpo

El año 2019 fue un parteaguas en mi vida. Tenía 33 años, los años
que tenía Cristo cuando murió. Cada vez que alguien de mi gente
alcanzaba esa edad hacíamos algún comentario al respecto. Esta
vez me tocaba a mi y dichos años me dieron la bienvenida con una
“ausencia” (Esteban, 2004) mientras comía con mis compañeras
de casa en la ciudad de Roma, Italia.
Cuando recuperé la conciencia (todavía medio
“atontada”) vi a mis amistades y llorando les comencé a pedir
perdón por la “performance” que acababa de hacer. Yo en aquel
tiempo estudiaba una maestría en pintura en la Accademia di Belle
Arti di Roma y desde hacía algún tiempo coqueteaba con la idea
de trabajar con mi cuerpo (Villamil, 2005). De hecho, uno de
mis profesores me dijo que se notaba que quería trabajar con él
cuando vio mis collages en mi cuaderno de bocetos. En realidad,
no sabía bien a bien como trabajar con mi cuerpo, pero cuando
“desperté” llorando después de la “ausencia” creo que comprendí
que la vida me estaba regalando mi campo de estudio: trabajar
con mi cuerpo enfermo. (Yañez, 2016)

Collage, 2018.

Estuve cuatro días en
Pronto Soccorso (emergencias), primero en una camilla en un
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

pasillo, después en mi misma camilla, pero dentro de un cuarto
con enfermos (como se observa en la siguiente fotografía), y
finalmente, en una cama en otro cuarto con puras mujeres. Todos
los días me daban mis tres comidas, me atendían las enfermeras,
y me visitaban mis amistades y las de mis padres. Durante
esos días me realizaron una Angiografía por Tomografía Axial
Computarizada (ATAC) y, fue con base en sus resultados, que
me trasladaron al Dipartimento di Neuroscieneze Umane della Sapienza
(Blanco, 2012).

En Pronto Soccorso,
2019.

Al igual que en Pronto Soccorso, en el Dipartimento me visitaron
todos los días amistades mías y de mis padres (Yañez, 2016), creo
que fue en ese momento cuando comencé a percibir al actor social
del y la cuidadora. Durante esos días me hicieron una punción y un
segundo ATAC, sin tener resultados claros y, por lo tanto, sin darme
de alta. En la habitación dormíamos cuatro mujeres: una monja, dos
señoras de la tercera edad y yo. Recuerdo que una de ellas “gemía”
constantemente y que los familiares de otra me “compadecieron” al
verme “tan joven” en ese cuarto. El cuarto era muy limpio, ordenando,
iluminado, amplio y con muebles bien conservados, me sentía
contenta y tranquila en ese lugar (aunque en otras condiciones
DOI: https://doi.org/10.29105/trdr2.3-26

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�Mónica Del Arenal / No “tenemos” un cuerpo, somos cuerpo

podría haber estado recorriendo las calles de Roma y en la Accademia).

Con mis amistades
y las de mis padres,
cuidadores informales,
en el Dipartimento,
2019.

Durante los seis días que estuve en el Dipartimento hice
amistad con mis enfermeras, creo que mi actitud, mi “juventud” y
las visitas que recibía todos los días les divertía. Estas cuidadores
formales fueron un nuevo descubrimiento en mi vida, cuidadores
que se prolongaron simbólicamente en el tiempo y espacio con
las enfermeras que meses después me atendieron en el Instituto
Nacional de Neurología y Neurocirugía en la Ciudad de México.

Con mis
enfermeras,
cuidadores
formales, en el
Dipartimento, 2019.

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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

Gracias a nuestras amistades mi familia se enteró de que
yo estaba en el hospital (desde el principio estuve sin celular) y
decidieron que mi papá viajará en su representación para cuidarme
(Yañez, 2016) y saber que estaba pasando. Ya estando mi papá en
Roma, uno de los doctores nos dijo que todavía no sabían bien
que me pasaba, pero que los resultados de los estudios indicaban
que tenía una lesión en el cerebro (Bourdin, 2011). Este doctor
(muy joven) nos ofreció que nos esperáramos unos días más en el
hospital para que mi caso lo viera un doctor con más experiencia;
sin embargo, mi padre prefirió que regresáramos a México para
que acá continuarán con los estudios pertinentes.2
Antes de volar a la Ciudad de México, vía Madrid, pasamos
a aventar la típica moneda a la Fontana de Trevi para “garantizar”
que volveríamos a la ciudad que tanto cariño me dio. Tuvimos
que ir en auto, yo me sentía muy cansada y tenía que caminar
despacio y “del guante” con mi papá.
Desde que llegamos al aeropuerto Fiumicino comencé a
vomitar, no dejé de hacerlo hasta que me recosté en el avión que nos
llevó a Madrid. Cuando llegamos a Barajas, Madrid, esperábamos
salir para ver a mi hermano Andrés, que vive en dicha ciudad y
que nos estaba esperando; sin embargo, yo me sentía muy mal
(Esteban, 2020). Desde Roma mi papá solicitó “asistencia”
para que me llevaran en silla de ruedas (Vargas, 2012), éramos
varias personas quienes la solicitamos (Bourdin, 2011). Durante
2 El día que salimos del Dipartimento, 2 de febrero de 2019, nos entregaron
mi ‘Relación clínica’, que, entre otras cosas dice: “La Sig.ra Del Arenal Martínez
del Campo, Mónica, de 33 años, ha sido hospitalizada en este reparto desde
el día 25/02/2019 con diagnosis de “Crisis epiléptica en paciente con lesión
cerebral de no segura origen: indagines bioumorales y neuroradialogicos en
curdo”. El doctor que nos estuvo atendiendo al final hablaba español.
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�Mónica Del Arenal / No “tenemos” un cuerpo, somos cuerpo

el trayecto hasta nuestra próxima puerta de embarque, mucho
más lento porque todas las de sillas íbamos juntos, me sentí muy
mal: no podía mantener la cabeza firme y sentía ganas de vomitar
constantemente. Mi papá decidió quedase a cuidarme sin salir
a ver a Andrés, solo habló con él por teléfono para explicarle
porque no salimos. Todavía antes de abordar al avión tuve que ir
al sanitario a vomitar. Ya en el avión, afortunadamente, me toco
una fila de cuatro asientos vacíos donde pude dormir durante
todo el trayecto hasta México.
Ahora que busco fotografías, me da gracia notar que no
tengo. Parece que en esos momentos “trágicos”, a diferencia de los
que viví en las instituciones hospitalarias romanas, no fue opción
sacar la cámara para hacer “registro”. Mi padre tenía que estar
100% atento de mi persona y yo era “incapaz”, tanto física como
psicológicamente, de pedir una fotografía “para el recuerdo”.

“Cartón de Asistencia” con el
que transité por el aeropuerto de
Barajas, 2019.

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DOI: https://doi.org/10.29105/trdr2.3-26

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

La llegada al aeropuerto de la Ciudad de México hasta
el encuentro con mi mamá y amigas fue otra aventura. Mi padre
volvió a solicitar asistencia con silla de ruedas para mi. Las filas
para pasar migración eran enormes, así que el señor me llevó
a una fila “más rápida” para, me imagino, gente con alguna
discapacidad. Ya en la zona de maletas yo seguía sintiéndome
muy cansada, con dificultad para mantenerme firme y creo que
ya sin ganas de vomitar. Por fortuna, mi papá se encontró a unos
conocidos por lo que él se pudo quedar a esperar las maletas y el
señor que me llevaba me condujo hasta donde estaban mi mamá
y amigas. Creo que cuando las vi empecé a llorar, rápidamente
me llevaron al auto y me acomodaron el asiento para que fuera
acostada. Pasamos por unos sueros a la farmacia, unos tacos para
comer y nos dirigimos las cuatro a mi casa. Ahí nos esperaba mi
perro Romualdo. Un rato más tarde llegó mi papá con el equipaje.
Conclusiones
Este ejercicio de autoetnografía me sirvió como catarsis
en el relato y análisis de mi experiencia en Roma y Madrid como
enferma neurológica. Al escribir estas líneas todavía siento dolor
de no haber visto, ni yo ni mi padre, a mi hermano Andrés en el
aeropuerto de Barajas.
Gracias al cariño de mis cuidadores amistades y de mis
cuidadoras enfermeras, la vivencia como enferma en una ciudad
extranjera ha sido de las experiencias más hermosas que he vivido.
Las primeras palabras de Marta Allué Martínez en su libro
Perder la Piel (1996) me sonaron tan contrastantes a las mías en esta
autoetnografía. Ella comienza con un “desde aquel maldito 9 de
DOI: https://doi.org/10.29105/trdr2.3-26

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�Mónica Del Arenal / No “tenemos” un cuerpo, somos cuerpo

julio de 1991 en el que perdí la piel en un lugar de la Alcarria” (p.11);
mientras que yo, como se puede leer en el párrafo anterior, refiero
que esta experiencia de enfermedad en Roma ha sido de lo más
hermoso que he vivido. Sin embargo, me horrorizo el pensar en
las “cuatro o cinco intervenciones quirúrgicas” (Allué, 1996, p.12)
que refiere la autora. Alguna vez les pregunté a las residentes de
Neurología, que veían el tratamiento de mis radiaciones, cuanto
tiempo me quedaría de vida si dicho tratamiento no funcionaba
y el tumor seguía creciendo; todavía hoy me resulta impensable
someterme a una segunda cirugía y su dolor, la destrucción de su
cuerpo (Allué, 1996), por supuesto que en ningún modo tienen
que ver con lo que yo he vivido desde el año 2019.
Después de esta experiencia con mi cuerpo enfermo y
gracias a la maestría en Antropología Social he comprendido que
no tengo un cuerpo, sino que Soy un cuerpo; esto especialmente
a la lectura Fenomenología del cuerpo de Miguel Ángel Villamil
(2005). Yo me consideró “víctima” del pensamiento platónico,
cristiano y cartesiano que divide al ser en conciencia (alma o
espíritu) y cuerpo. Me parece impresionante que, sí gracias a una
enfermedad neurológica y a una maestría en antropología social,
pero hasta mis 36 años, esté finalmente empezando a concebirme
como cuerpo.
A partir del libro Atrapada en provincia. Un ejercicio
autoetnogáfico de imaginación sociológica, de Silvia Bérnard Calva
(2016), me surgió la siguiente pregunta sobre la metodología de
la autoetnografía: cuándo quien realiza la autoetnografía tuvo o
tiene una relación “complicada” con uno de los sujetos sociales
que refiere ¿cómo se puede mantener el anonimato de dicho
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

sujeto? En la presente autoetnografía no existe ese problema,
al contrario, por el tipo de relaciones “positivas” que tuve con
la gente que me rodeó durante ese tiempo refiero quienes son y
hasta incluyo fotografías con sus rostros.
Al igual que el investigador Rubén Muñoz (2013), en “Un
antropólogo en la consulta hospitalaria”, no puede separar sus
“papeles” como antropólogo y terapeuta, yo no he separado, desde
que me enfermé, el de antropóloga, artista y paciente neurológica.
En la presente autoetnografía retomo las palabras de la
antropóloga Patricia Ponce quien nos incitó a que escribiéramos
ameno para invitar a la gente en general (y [no] solo a los
especialistas) a leer nuestros textos, espero haber cumplido
con este objetivo (creo Esteban, Bérnard y Muñoz también lo
consiguen).

Bibliografía
Allué Martínez, Marta, Perder la Piel, Barcelona, Planeta Seix Barral, 1996.
Bérnard Calva, Silvia, Atrapada en provincia. Un ejercicio autoetnogáfico de imaginación sociológica, Universidad Autónoma de
Aguascalientes, Aguascalientes, 2016.
Blanco, Mercedes, “Autoetnografía: una forma narrativa de generación de conocimiento”. Andamios. Revista de Investigación Social. Núm. 19, vol. 9, pp. 49-74, 2012.
Bourdin Rivero, Gabriel Luis, Acerca de la Corporeidad como hecho
semiótico, Instituto de Investigaciones Antropológicas,
Universidad Nacional Autónoma de México, México,
2011.
DOI: https://doi.org/10.29105/trdr2.3-26

153

�Mónica Del Arenal / No “tenemos” un cuerpo, somos cuerpo

Esteban, Mari Luz, “Antropología encarnada. Antropología desde una misma”, Papeles del CEIC, N. 12, junio, 2004.
- “La antropología y el poder de lo erótico”, Revista de
Antropología Iberoamericana, Vol. 15, Num. 3, septiembre – diciembre 2020, pp. 557-581.
Muñoz, Esteban, “Un antropólogo en la consulta hospitalaria”,
en Etnografía, metodologías cualitativas e investigación
en salud: Un debate abierto, número 12, Romaní, Editorial Oriol, Publicaciones URV, 2013.
Vargas Amezcua, Elías, No es lo que uno quiere, sino lo que le toca. El
proceso de cuidados familiares prolongados a los adultos mayores
con discapacidad, Tesis de Maestría en Antropología Social, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en
Antropología Social Ciudad de México, México, 2012.
Disponible en http://repositorio.ciesas.edu.mx/bitstream/handle/123456789/122/M506.pdf?sequence=1&amp;isAllowed=y
Villamil Pineda, Miguel Ángel, Fenomenología del cuerpo, Cuadernos de filosofía latinoamericana, Vol. 26, No. 92, 2005.
Yañez Moreno, Pedro, La pena muda: sufrimiento en cuidadores de familiares con diabetes mellitus tipo 2 y amputación, en Guadalajara,
Jalisco, Tesis de Doctorado en Ciencias Sociales, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social Occidente, México, 2016. Disponible en
https://ciesas.repositorioinstitucional.mx/jspui/handle/1015/475

154

DOI: https://doi.org/10.29105/trdr2.3-26

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

Bosquejos de reflexión. Sobre los contornos de
la cultura: el lugar del otro en la sociedad y la
educación
Reflection sketches. On the contours of culture: the
place of the other in society and education
Gabriel Gallegos Cantú1
Resumen: El presente trabajo alude a los contornos de la cultura, tales
como la sociedad y la educación, que por supuesto no se pueden plantear
como los únicos, empero, para los fines del presente, son contornos con
vías de aproximación directa a lo que pudiéramos plantear como una
pregunta que se encuentra implícita en el desarrollo, a saber, la pregunta
por el otro. El papel que juega este último en relación a otros no es
neutro, la influencia, intersubjetiva del encuentro con otro se encuentra
impregnada en toda la historia de la cultura y, en consecuencia, en la
vida social y en la educación. Partiendo de estos esbozos nos puede
permitir vislumbrar su lugar en la actualidad.
Palabras clave: contornos, cultura, sociedad, educación, otro.
Abstract: The present work alludes to the contours of culture, such as
society and education, which of course cannot be considered as the only
1 Universidad Autónoma de Nuevo León. Correo electrónico:
gabrielcantu1@live.com.mx

156

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

ones, however, for the purposes of the present, they are contours with
direct approximation routes to what we could propose as a question
that is implicit in development, namely, the question of the other.
The role played by the latter in relation to others is not neutral, the
intersubjective influence of the encounter with another is permeated
throughout the history of culture and, consequently, in social life and
education. Starting from these sketches, it can allow us to glimpse its
place today.
Key words: contours, culture, society, education, other.

157

�Gabriel Gallegos / Bosquejos de reflexión. Sobre los contornos de la cultura: el lugar del otro

Introducción
Un bosquejo es una forma de lanzar ideas, plasmarlas, como el
artista con el lienzo en blanco, ese momento del impasse a la acción
a punto de construir una obra. Bosquejar es una forma de jugar con
las ideas y las palabras, de esbozarlas. Es intentar, primeramente,
dar forma y, después, transmitir. Como es el caso de los caminos
de bosque en Martín Heidegger (1950), ese largo transito dedicado
a la reflexión y la creación. Los caminos del presente escrito se
dirigen a contornos específicos de la cultura, a saber, la sociedad y la
educación. Sin embargo, habría que señalar que tanto la sociedad
y la educación son dimensiones y parte de la cultura. No son ejes
ajenos a esta. La cultura no es un agente neutro, ejerce influencia
sobre el sujeto y en sus formas de relación, en la construcción de
sociedades y de los formatos de enseñanza. Pensar sus contornos
permite ópticas de aproximación y de pensamiento.
Empero, implícitamente, el camino a transitar supone
una distancia, un extrañamiento. ¿Cómo poder visualizar los
contornos cuando se sabe dentro de ellos?, y, en caso de ser posible,
¿se pudiera vislumbrar su estructura y bordes? Si pensamos
por un momento el título de la obra citada de Heidegger, decir
bosque es otra manera de señalar esas veredas no aventuradas,
a los de la incógnita y de la incertidumbre. El bosque es un lugar
de misterio, en donde no es posible saber qué es lo que ahí se
va a encontrar. Hecho previamente enunciado por el padre del
psicoanálisis, Sigmund Freud:
Si durante todo un lapso uno ha vivido dentro de una cultura
determinada y por eso se empeñó a menudo en explorar sus

158

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

orígenes y su ruta de desarrollo, en algún momento lo tentará
dirigir la mirada en la otra dirección y preguntarse por el destino lejano que aguarda a esa cultura y las mudanzas que está
llamada a transitar. (Freud, 1927: 5)

Esa otra dirección, diremos entonces, es el bosque de
Heidegger. Puesto que la pregunta sobre la cultura es siempre
una incógnita sobre la cultura. Cuestionarla alude al hecho de
un escenario, por decirlo así, atemporal, donde pasado, presente
y futuro confluyen. Acudir a su historia, es decir, del pasado, es
desde un presente que referencia su futuro. Hablar de ella desde
sus contornos en relación al lugar del otro nos permite percibir
sus características, potencias y fuerzas. Entonces, adentremos al
presente camino.
Desarrollo
Cultura, ¿cómo empezar a decir algo sobre ella?, ¿bajo qué
premisas, vicisitudes, ejes habría que colocarla para construir
una dimensión y/o visión de ella? Si bien, se encuentra
constantemente en transformación, no es estática, es de un
carácter, digamos, plástico. En el caso de los antiguos griegos
encontramos, por ejemplo, la noción de paideia, a saber, un
imaginario que recae y se inscribe sobre la educación y la
crianza de un individuo que es educado tanto en una tradición
como de un conglomerado de creencias de su comunidad que
resguardan los valores compartidos y, en consecuencia, vele en
favor de estos.
La antigua paideia no se proponía formar especialistas, sino
sólo buenos ciudadanos en general (Jaeger, 1933:273-4).

159

�Gabriel Gallegos / Bosquejos de reflexión. Sobre los contornos de la cultura: el lugar del otro

Por otro lado, otra óptica nos es presentada por El
Diccionario de la Real Academia Española, nos dice:
I.

Cultivo.

II. Conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su
juicio crítico.
III. Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de
desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social,
etc.
IV. Culto religioso.

Por un lado, cultura en tanto cultivo, el cuidado de la
tierra y la relación con la tierra; la segunda, que responde a un
conjunto de saberes que regulan los modos y las formas de acción
en el mundo; el tercero determina una localidad geográfica,
temporal y social; el ultimo, a una creencia o fe. Empero, no es que
se antepongan estos matices, más bien se articulan. Puesto que
la cultura es un basto campo. Lo cual supone una problemática a
abordar, en consecuencia, ¿cómo pensar la cultura fuera de, aparte
de, a un lado de?, ¿de qué?, de lo ya dicho, sabido, comprendido,
conquistado o con-vencido. Para Norbert Elías, en El proceso de
civilización (1939), nos dice que esto supone una dificultad, el pensar
la cultura fuera de la cultura, introduce a un tipo de barbarie o, en
otras palabras, lo desculturalizado, lo incivilizado.
En base que la cultura es, en sí misma, una suerte de
saber, nos otorga un lenguaje y, hasta cierto punto, una forma
de pensamiento. Los imaginarios de un espacio geográfico a otro
testimonian que la territorialidad donde subyace una cultura en
particular impone diferencias y esto se nos presenta día con día
de diversas maneras. Ejemplifiquémoslo de la siguiente forma
160

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

no sin antes señalar que no es más que un intento de ilustrar,
en base que puede haber, y de hecho los hay, ejemplos más
fructíferos: En una serie cinematográfica llamada Vikings nos
cuenta las aventuras de un guerrero agricultor llamado Ragnar
Lodbrok y que se adentró a explorar el mundo construyendo
barcos capaces de soportar largos trayectos y la ferocidad del
mar. Acción que lleva a cabo por sus plegarias a Odín y augurios
del vidente de su comunidad; en uno de sus muy diversos viajes
forma lazos políticos con el rey de Northumbria, sin embargo,
este último le tiene una solicitud al protagonista y al resto de
sus compañeros, que al menos alguno de ellos sea bautizado por
un sacerdote cristiano, esto como un acto de buena fe y voluntad
para construir lazos de confianza, para así poder convivir ambos
pueblos en paz. Finalmente, drama de por medio, acceden a esta
solicitud.
¿Pero qué significa esta acción?, podemos pensarla como
una manera de introducir al otro-extranjero-extraño-bárbaro al
mundo de la cultura, que renuncie a sus creencias otras (de otros),
a sus modos y formas de vida errantes, pecaminosas e incluso
perversas, que de hoy en adelante sea un sujeto civilizado y, en
consecuencia, parte del culto, de la cultura, en el caso de este
ejemplo, del cristianismo. Retomando nuevamente a Norbert
Elías, nos diría este concepto expresa la autoconciencia de Occidente (1939:
85). El bautismo sería, más allá de su aspecto ritual-espiritual
y formato intermediario para establecer lazos, es también una
forma de culturalizar al otro, de conquistarlo, occidentalizándolo,
civilizándolo e introducirlo en esa otra conciencia, de
introyectarla, para que devenga autoconciencia.
161

�Gabriel Gallegos / Bosquejos de reflexión. Sobre los contornos de la cultura: el lugar del otro

Decimos occidentalizarlo en base que cultura es un
problema heredado de la tradición, pensamientos y creencias
de Occidente, y no solo, retomemos lo mencionado al inicio
con la noción de paideia: formar buenos ciudadanos, pero, ¿qué
es formar buenos ciudadanos o, dicho de otra manera, qué es
formar al otro?, bajo el ejemplo previamente citado hay un intento
de formar al otro, al menos desde el ritual, empero, ¿eso garantiza
la formación del otro como para considerarlo parte del culto de la
cultura?
Un supuesto que pudiéramos nombrar general es
cuando a algo se le nombra o señala como perteneciente a
la cultura, también es una forma de subrayar lo que es, por
un lado bienvenido a la cultura y, por el otro, lo que sería lo
expulsado, lo bárbaro, lo reprimido en el status quo. La historia
nos presenta diversos escenarios en donde la cultura ha sido
un tema de guerra con aspiraciones de conquista, México
es un claro ejemplo. Pero no solo en la historia en sí misma,
también la manera de enseñar la historia, no solo en su aspecto
narrativo-biográfico, sino de los semblantes culturalizadores
que, por supuesto, brindan identificaciones e identidades, no
solo geográficas, también psicológico-subjetivas. El lugar en
donde devenimos al mundo nos subjetiva inevitablemente,
ya sea por sus tradiciones, lenguaje, símbolos, sistemas
económicos, políticos, sociales y un largo etcétera. Nos brinda
un entendimiento sobre el bien y el mal, la bondad y la crueldad,
la paz y la guerra, el amor y el odio, la riqueza y la pobreza, la
salud y la enfermedad. Tomemos por ejemplo las naciones del
Medio Oriente y Oriente, y los llamados choques culturales,
que, como lo veremos más adelante, sean estos, verbigracia, de
162

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

comportamiento, del lugar del hombre, de la mujer y la lista
puede seguir.
La cultura es una atmosfera compartida, un ambiente
facilitador, tal y como lo plantea el pediatra y psicoanalista Donald
Winnicott (1965), al hablarnos de ese momento de la vida del infans
y que siembra las bases intimo-personales del sujeto en el mañana,
pero dichos ambientes, lo hemos mencionado, no son estáticos,
hay una metamorfosis continua, se mueven, se transforman y
se trastocan. Los estatutos de un espacio-tiempo en la historia
de la cultura siempre están por verse. La obra de Zygmunt
Bauman es un claro ejemplo, en sus tan valiosas investigaciones
de lo que denomina Modernidad líquida (1999), a saber, un cambio
de paradigma de un sujeto adentrándose a otra forma de ser y
estar en la cultura y con los otros de la cultura. Este último punto
hay que subrayarlo, pensemos por un momento la complicada
situación de estar con el otro, una de las grandes encrucijadas del
culto moderno, Jean-Paul Sartre no sin razón lo plasmó en su obra
A puerta cerrada (1944) la tesis L’enfer c’est les autres, a saber, el infierno
son los otros. Esta abre una vertiente a los contornos que se producen
a lo largo del tiempo. Hoy los paradigmas culturales en relación
al otro se encuentran en un movimiento de suma importancia.
Estos transforman las sociedades, en su interacción y ritmicidad,
así como también la educación, por ejemplo, los currículos
académicos.
El ejemplo previamente citado testimonia que el tema de
la cultura y el otro gozan de una fuerte relación. Razón por la cual,
entender los contornos de la cultura en relación al otro adquiere
valor capital. Dicho esto, pasemos entonces a los siguientes
puntos.
163

�Gabriel Gallegos / Bosquejos de reflexión. Sobre los contornos de la cultura: el lugar del otro

Sociedad
El primero, sociedad. El ser humano es un sujeto social, en
tanto que necesita de socios para poder ser, o sea, necesita del
otro. Reflexionar sobre el tema de la sociedad implica, no solo la
relación estructura-individuo, y cómo esta se (re)produce. Alude
también a pensar al otro y el lugar del otro.
En realidad, no puedo existir en la vida cotidiana sin interactuar y comunicarme continuamente con otros (Berger y Luckman, 1996:40)

Desde las culturas originarias, los antropólogos nos
dirán, hubo un punto crítico en donde el ser humano requirió
el vincularse, asociarse con el próximo, ya sea por aspectos de
fuerza, la caza, la siembra, la construcción de hogares y, como
efecto colateral, comunidades, formando tribus, estandartes,
entre otras cosas. Formar masividad fue necesario, pensemos
el ejemplo que nos brinda Bolívar Echeverría en Definición de la
cultura (2001), al hablarnos de los trobriandeses los cuales han creado
sus propios sistemas de cultivo, comerciales y de intercambio, de
creencias espirituales, de crianza, de educación, de lenguaje, del
sexo y la sexualidad, la gestación y demás, siendo hasta nuestros
días una cultura que aún persiste y resiste. Sin embargo, ejemplos
como estos, sabemos, son menores día con día, en algunos casos
considerándose tribus muertas, de lengua muerta y sin relevancia
en la contemporaneidad.
Pensemos la enormidad de pueblos originarios de nuestro
país, claro que algunos aspectos coexisten ya sea en imágenes,
alimentos o, en el extremo, solo como artefactos de museo. Pero
164

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

no trascienden, son imágenes muertas sin historia en la historia,
solo como algo que fue hace una vez.
Previamente señalamos que el lugar en el que un sujeto
deviene al mundo le otorga juicios, por ejemplo, morales, porque
en el día a día la moral que rige no es una que permita espaciotiempo a las culturas originarias, Herbert Marcuse en su obra El
hombre unidimensional (1964), advertía esto al hablarlos de la sociedad
industrial avanzada que va derrocando la colectividad y la tradición,
privilegiando la industria, la fuerza de trabajo y acotando toda
dimensión del Geist, es decir, el hombre que solo tiene una dimensión,
la individual atemporal, sin pasado ni futuro, un hombre de la
dimensión del instante.
Alrededor del año 2009, en diversas notas de periódicos
vislumbran encabezados que hacían alusión a eliminar de los
libros de historia de la Secretaría de la Educación Pública (SEP)
lo relacionado al tema de la conquista española y todos los hechos
trágicos ocurridos en aquel tiempo. Las consecuencias de llevar a cabo
estas acciones son sumamente peligrosas y dañinas, es, por decirlo
de alguna manera, producir una nueva noción de la mexicanidad,
borrando todo rastro o huella de aquellos días, como una suerte de
reset de la historia, comenzando a partir de los efectos post conquista,
el nuevo mundo. Y esta tendencia se ha perpetuado, un claro ejemplo
fue el 13 de agosto del 2021, en la mal llamada celebración de la caída
de Tenochtitlan, el partido Vox España, como se sabe, un partido de
ultraderecha realizó una publicación a través de sus cuentas de redes
sociales que produjo gran polémica, se leía:
“Tal día como hoy de hace 500 años, una tropa de españoles
encabezada por Hernán Cortés y aliados nativos consiguieron

165

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la rendición de Tenochtitlán. España logró liberar a millones
de personas del régimen sanguinario y de terror de los aztecas.”.

Por supuesto los usuarios de diversas plataformas
comentaron una gran gama de respuestas, tanto a favor como en
contra, en base a estos sucesos. El climax social está sujeto a los
acontecimientos propios de su época, plasma y gesta su propio
culto. Bajo esta óptica pudiéramos señalar lo que, siguiendo
a Bauman nos dice sobre la moda, que, si emparentamos a esta
última el tema de la cultura, sería entonces el inducirse o
alinearse a este por obtener un sentido de pertenencia en el seno de un
grupo o una aglomeración […] (Bauman, 2011: 24).
Otro punto cercano a esto sería la globalización y el
multiculturalismo. Los tratos que responden al libre mercado,
junto con las leyes y las políticas que la regulan, la avalan y la
velan, dejan claras sus intenciones. Pero también abriendo un
libre tránsito de encuentros con el otro-extranjero y ocasionando
comunidades, por así llamarlas, mixtas. Nuevo León, por
ejemplo, dio cabida a una empresa coreana alrededor del 2016,
ahora situada en el municipio de Pesquería. Y gradualmente
fue cada vez más frecuente encontrar personas de nacionalidad
coreana presentes en el estado; dicho municipio sufrió una
transformación como efecto de esto, hoy es común al transitar
por este encontrar señalamientos de tránsito vial que se leen
en dos idiomas, español y coreano. Pero el multiculturalismo
no solo se limita a encuentros de nacionalidades que ahora
comparten un mismo espacio, al menos geográfico, que Seyla
Benhabib lo sustenta al hablarnos en Sobre el uso y el abuso de la
cultura (2006) y León Olivé en Los retos de las sociedades multiculturales:
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

interculturalismo y pluralismo (2011). Puesto que el multiculturalismo
también se representa en los movimientos sociales, ya sea en los
feminismos, la comunidad LGTBIQ+, las nuevas masculinidades,
lo llamado viral en las plataformas virtuales, incluso la virtualidad
misma, el movimiento llamado Black lives matter, la inclusión, el
lenguaje inclusivo, entre muchos otros más.
La multiculturalidad exige a lo social cabida, lo que lleva
inmersa la renovación de las culturas. No obstante, producto de
ellos, y por ellos, también ocasionando conmociones. Las marchas
que se han producido en estos últimos años en nuestro estado,
país y alrededor del mundo, de diversa índole, y de las respuestas
que se reciben de aquellos que no participan en ellas es una
muestra de esto. Pareciera que el juicio moral contemporáneo,
de alguna forma, no respondiera o se resistiera a las necesidades
de aquellos que no se ven afectados, al menos de forma directa,
de quienes se manifiestan para solicitar una reivindicación de su
lugar en la constelación social compartida. Es una muestra clara
del status del otro en los contornos de los presentes días. El otro
como diferente, el otro que no responde a otra noción y visión
del mundo y, en ese sentido, pone en tensión los preceptos (pre)
establecidos. Digámoslo de una vez, el otro, por definición, es el
lugar de la alteridad y diferencia, de ahí que sea extraño e incluso
ajeno, ¿pero, respecto a qué?, al otro, otro que no es yo.
En razón a esto señalemos el tema de la ideología, tal y
como lo señala Slavoj Žižek al hablarnos, en El sublime objeto de la
ideología (1989), de la ideología como cínica, incapaz de ver o fisurar
sus propios planteamientos, ideas o concepciones, tomando como
punto de análisis para esto la tan famosa expresión de Das Kapital
(1867) de Karl Marx, ellos no lo saben, pero lo hacen, nos dice:
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�Gabriel Gallegos / Bosquejos de reflexión. Sobre los contornos de la cultura: el lugar del otro

La definición más elemental de ideología es probablemente la
tan conocida frase de El capital de Marx: “Sie wissen das nicht,
aber sie tun es”, ellos no lo saben, pero lo hacen”. El concepto mismo de ideología implica una especie de naïveté básica y
constitutiva: el falso reconocimiento de sus propios presupuestos, de sus propias condiciones efectivas, una distancia, una divergencia entre la llamada realidad social y nuestra representación distorsionada, nuestra falsa conciencia de ella. Está es la
razón de que esa “conciencia ingenua” se pueda someter a un
procedimiento crítico-ideológico. (Žižek, 1989: 55).

Puesto que, la ideología como pivote de la cultura y,
en consecuencia, de la sociedad, produce separaciones entre
quienes pertenecen o buscan pertenecer en la atmosfera social.
Retomemos nuevamente el ejemplo de la serie mencionada
con anterioridad, el protagonista y el rey con quien buscaba
establecer lazos, cada uno proviene de diferentes sociedades,
profesan diferentes credos, pero es el rey quien solicita que el
otro (en este caso, el que es otro-extranjero-extraño-bárbaro) como
condición para prevalecer en su tierra sea que renuncie a su modus
vivendi. Es el rey, quien reproduce, ideológicamente, un discurso
que acusa como portador de la verdad y de la razón.
Pierre Bourdieu y Jean-Claude Passeron en La reproducción.
Elementos para una teoría del sistema de enseñanza (1970), marcarían
este hecho como violencia simbólica, ya que en ella se sientan las
bases de la reproducción misma, puesto que corre esta suerte. Si
pensamos este fragmento de la serie, como una acción pedagógica,
como paideia, no es sin la implementación de un tipo de fuerza
especifica, ya sea por la corrección o autoridad pedagógica porque
saca su fuerza de la delegación tacita que le otorgan los grupos o las clases
comprometidas en esas relaciones de fuerza (Bourdieu y Passeron, 1970: 66).
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

Con lo cual son formas de crear, si se puede decir así,
un imaginario o, si se prefiere una noción de realidad, de vida
cotidiana, de ritmicidad del mundo y del tiempo, de orientación
en el hacer y en el actuar, puesto que, como nos señalan Peter L.
Berger y Thomas Luckmann la vida cotidiana se presenta como
una realidad interpretada por los hombres y que para ellos tiene
el significado subjetivo de un mundo coherente (Berger y Luckman,
1996: 36).
Esta interpretación no se da sin condiciones necesarias, de
la presencia del otro, de un discurso ideológico y del lenguaje, para
que tenga características objetivas de eso que llamamos mundo y,
en consecuencia, de la cultura de ese mundo que constantemente
dilucidamos. Pero ese mundo coherente choca constantemente
con otros mundos, con otras culturas, con otras ideas y con
otros; los lugares, pensamientos, percepciones de todo lo que lo
conforman penden de un hilo frente a aquel que no pertenece al
culto. Razón por la cual, esto el cine le puede testimoniar bastante
bien, el otro-extranjero-extraño-bárbaro es el enemigo.
Sigmund Freud nos decía en Psicología de masas y análisis
del yo (1921) que, “en la vida anímica del individuo, el otro cuenta,
con total regularidad, como modelo, como objeto, como auxiliar y
como enemigo […]” (Freud, 1921: 67), esto es un elemento capital en
términos de psicología social. La cultura es una masa formadora
de yo. Acudamos a Freud (1921) nuevamente: “Una masa […] es
una multitud de individuos que han puesto un objeto, uno y el
mismo, en el lugar de su ideal del yo, a consecuencia de lo cual se
han identificado entre sí en su yo.” (p. 67) Esta condición admite
representación gráfica:
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�Gabriel Gallegos / Bosquejos de reflexión. Sobre los contornos de la cultura: el lugar del otro

Expliquemos esto, para Freud, el ideal del yo es aquello se
traduciría en eso que quiero o aspiro llegar a ser. Si prestamos atención
las flechas que van de izquierda a derecha van del objeto hacía el
ideal del yo, esto se pudiera traducir como llegar por medio del ideal
al objeto. Pero al mismo tiempo formando una especie de circuito
en donde quien se encuentra en medio es el yo. Ahora bien, el yo
encuentra en un objeto exterior, que no es el objeto. Objeto exterior
que, de alguna manera, tiene su reciprocidad con el objeto y, en
consecuencia, con el ideal. Este objeto exterior puede ser, por
ejemplo, un líder, una bandera, un himno, una nación, una cultura.
Freud ilustra con este esquema la identificación y a la
masa. Las líneas que van del yo hacia el objeto y al objeto exterior
en los tres niveles son identificaciones que llama horizontales, que
se fijan en el mismo punto, el encuentro de ellas permite con los
otros, otros yo, crear un sistema social y un sistema de creencias,
puesto que esta acción se pudiera traducir como tú y yo somos
iguales, puesto que creemos en lo mismo.
Esto nos permite entender las características
intersubjetivas y metapsicológicas de los elementos que
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

construyen a la masa, a la cultura y a la sociedad en sí mismas.
El objeto exterior toma este lugar de líder, quien rige, acota
y determina, en otras palabras, dicho objeto exterior es la
cultura. Los choques culturales mencionados con anterioridad,
pensados bajo este esquema, son formas de poner en crisis al
objeto exterior, en razón que estas identificaciones horizontales
que se dirigen al mismo punto funcionan como espejos que
retroalimentan al yo. Si en el contorno de este yo opera una
diferencia, sea esta, como ya se ha señalado, un otro-extranjero,
al menos bajo este ejemplo, el yo mismo se siente en peligro,
véase el ejemplo de Hitler y los judíos, la discriminación
étnico-racial, la homofobia o la xenofobia que son maneras de
poder visualizar esto.
El lugar que ocupa el otro en la construcción de
sociedades pareciera ser endeble. Por un lado necesario
en la formación de masas y en las ideas que gravitan en la
pertenencia a una cultura, pero, y al mismo tiempo, eclipsado
por el objeto exterior. Lo que liga a un sujeto a otro, desde este
esquema presentado, son los ideales compartidos. Hecho por
el cual, de acontecer lo opuesto, es, de alguna forma, la guerra.
La violencia se tornaría el lenguaje prínceps de abolir al otro,
de destruirlo. Está lógica trasciende y subyace. En nuestros
días es frecuente prácticas que aluden a la individualización,
a la competitividad y al rendimiento, que son formas de gestar
tensión en el sujeto en relación al otro y en los ideales culturales
(objeto exterior). Acontece con una fuerte tendencia en los
presentes días. Las problemáticas sociales responden a —¿cuál
es el lugar del otro? —, retomando a Freud, como modelo, como
objeto, como auxiliar o como enemigo. (1921)
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Educación
Pasemos entonces al siguiente punto, la educación. Retomando
nuevamente lo mencionado sobre el texto La reproducción… (1970),
Bourdieu y Passeron son concisos, no sin razón insisten en la
acción pedagógica, es decir, maestro desempeñando su labor frente
a su educando, aquí la cuestión es, siguiendo a los autores, es
entender el proceso de enseñanza por lo que está, por un lado,
rodeado, y por el otro, lo que implícitamente gesta. Con lo cual,
dicho proceso de reproducción no cae solo y exclusivamente en
el educando, puesto que el maestro no solo reproduce un tipo de
alineación en él, sino que él mismo es objeto de la alineación, o, si
se prefiere, de culturalización. En este sentido, el maestro es una
maquina operativa de la reproducción no solo de un modelo o forma
de enseñanza o de impartición de conocimiento, también lo que,
en otros tiempos, principalmente en Francia en los años de 1800,
se le nombraba alienista. El alienista es lo que hoy entenderíamos
como un psiquiatra o psicólogo. Se sabe que buscaba o disponía
a alienar a quienes se suponían desalineados, a saber, sujetos con
alguna condición problemática, principalmente para el entorno,
y a quienes habría que curar o mantener en cautiverio. Veamos
por ejemplo la obra de Michel Foucault, principalmente en El
nacimiento de la clínica. Una arqueología de la mirada médica (1963)
y Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisión (1975). En la primera
realizando un análisis exhaustivo y crítica a la forma de operar
de la disciplina médica y de su violencia; en el segundo, esta
observación constante sobre lo que llama el cuerpo de los condenados,
en donde la inserción o intervención, a forma de reprimenda, de
castigo, es el cuerpo. El o los lugares del otro en los contornos de la
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cultura también responde y corresponde en estos ámbitos, desde
la intolerancia a la violencia suscribe su disputa.
Diversa cantidad de autores, en los que, por supuesto se
incluye Foucault, han señalado el papel alienante que profesa las
escuelas, los hospitales (en donde por supuesto también se ubican los hospitales
psiquiátricos y producto de esto todo lo que rodea lo denominado como salud
mental) y las prisiones, a lo que hoy en día pudiéramos agregar la
industria o la empresa privada, que son formas de contener al otro.
Punto importante para destacar, las escuelas hoy en día
tienen una lógica más próxima a la industria, de fabricación de
sujetos para laborar en estas, construyendo autoconciencias de un
camino al cual no hay manera de oponerse, desviarse (desalinearse)
o, en el extremo, buscar esperanza. La taza creciente de deserción
escolar en nuestro país ya sea por falta de recursos, tiempo,
elegir entre estudiar o trabajar, el abandono escolar en general,
nos señala que esto sigo operando. Según el Instituto Nacional
de Estadística y Geografía (INEGI), 5.2 millones de personas de
entre tres y 29 años no se inscribieron al ciclo 2020-2021 (INEGI,
2021), esto también precipitado por las situaciones causadas por
la pandemia de COVID-19.
Paulo Freire, en Pedagogía del oprimido (1968), nos lo advertía
que, de persistir estos sistemas de enseñanza, traería consigo
una agonía al sistema educativo mismo y, por supuesto a la vida
social, a causa de un miedo paralizante, confundido con un falso
sentimiento de bienestar, pero el cual solo es perpetuador de la
miseria.
Se hace indispensable que los oprimidos, en su lucha por la liberación, no conciban la realidad concreta de la opresión como

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�Gabriel Gallegos / Bosquejos de reflexión. Sobre los contornos de la cultura: el lugar del otro

una especie de “mundo cerrado” (en el cual se genera su miedo
a la libertad) del cual no puede salir, sino como una situación
que sólo los limita y que ellos pueden transformar (Freire, 1968:
47).

Es innegable que la cultura tiene un (o)culto hacia la
educación, al menos por lo que se ha señalado, un culto que,
destinado a la fabricación desmesurada de sujetos carentes
de libertad y aterrados por ella, no puede más que ofrecerles
promesas, siempre imposibles e inalcanzables, pero las cuales son
imperativos por seguir y perseguir. La educación como aparato
ideológico de la cultura promete, por ejemplo, libertad, pero en
realidad solo es otra manera de gestar aparatos y mecanismos (sean
estos psíquicos, sociales o cognitivos) de dominio. La institución
por medio de la relación maestro-educando, de un sujeto en
relación al otro, revela sus dificultades. El filósofo surcoreano,
Byung-Chul-Han, los describe de la siguiente manera:
Así, incluso se explota la libertad. Uno se explota voluntariamente a sí mismo figurándose que se está realizando. Lo
que maximiza la productividad y la eficiencia no es la opresión
de la libertad, sino su explotación. Esa es la pérfida lógica fundamental del neoliberalismo (Han, 2017: 32).

En Democracia y educación (1916), John Dewey alude a que
la educación tiene este carácter formador del espíritu y sus
facultades, puesto que esta es capaz de entablar asociaciones o
conexiones del afuera para su propia alimentación. Lo que irá
señalando bajo esta idea es que las representaciones (Vorstellungen),
a las cuales está inmersa, terminan por tener efecto de estímulorespuesta, en donde la capacidad asociativa y creativa se ve
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reducida. El afuera impone una alineación del espíritu, del otro,
y su objetivo es producir sobre las representaciones el refuerzo
de su carácter inamovible y determinado. Para Philippe Meirieu
esto es claro, la educación tiene el atributo de fabricar y, al
mismo tiempo, apuntar a la libertad. Pero esta última es la que
termina viéndose obturada. En su libro Frankenstein educador (1996)
suscribe la dinámica maestro-educando, en la cual este último
tiene características de proyecto, en este sentido el maestro sería
el medio por el cual hay una formación del espíritu, pero también
de alienador. Esto en base a que el maestro, el master, es el Amo.
Meirieu ejemplifica esto retomando principalmente la famosa
novela de Frankenstein o el moderno Prometeo (1818) de la escritora
dramaturga Mary Shelly.
Cometido que logra no solo al desarrollar sus ideas con
el icónico personaje Frankenstein, sino a su creador, el Dr. Víctor
Frankenstein, pero también a Gólem, personaje de la mitología judía,
a Pinocho, entre otros más. Si el monstruo Frankenstein deviene como
monstruo, es porque algo de él le permite, como al mismo Prometeo
tomar algo del Amo, un secreto de este. Prometeo es encarcelado por
robar el fuego a los dioses, Frankenstein es perseguido.
Este último punto no deja de tener aspectos que valdría
la pena analizar. En la mitología griega es Zeus quien prohíbe
a los hombres el fuego y es Prometeo quien decide robarlo y
entregárselos, producto de esta acción Prometeo es encadenado
en el Cáucaso, donde un águila le devora diariamente el hígado,
que volvía a crecer durante la noche y el ciclo se repetía. Pero es
ahora el fuego lo que el monstruo Frankenstein teme. El fuego
proveedor de calor, pero también de invención, el fuego crea y
destruye. El fuego es el anima del otro.
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�Gabriel Gallegos / Bosquejos de reflexión. Sobre los contornos de la cultura: el lugar del otro

Para Frankenstein esto representa un descubrimiento
de asombro al percatarse que algo tan confortable es capaz de
producir displacer al mismo tiempo. Hecho que descubre al
aproximarse a él:
Un día, cuando me hallaba aterido de frío, encontré un fuego
que habían abandonado algunos mendigos vagabundos y me
embargó un gran placer cuando sentí su calor. En mi alegría,
alargué mi mano hacia las brasas vivas, pero rápidamente la
aparté con un grito de dolor. Qué extraño, pensé, que la misma
causa produjera al mismo tiempo efectos tan contrarios (Shelly, 1818: 66).

El monstruo Frankenstein es también producto del fuego, de esa
flama que incentiva y mueve al Dr. Frankenstein, esa Alere Flammam
Veritatis, sin embargo, no se reduce a esta. De hacerlo, se entrega a su
muerte, tal y como Gólem, Emet y Met, verdad y muerte. Pero esta verdad
de Frankenstein es una verdad que se vuelve fuente de peligro, Frankenstein
en sí mismo es fuente de vida, de secreto de la vida, de otra vida posible, pero
abandonado por su creador a su suerte, el proyecto estudiante se torna una
figura de terror, un monstruo.
El moderno Prometeo tiene esta doble acepción, Dr. Víctor
Frankenstein y el monstruo Frankenstein, del creador y su creación, y de
una creación que se revela contra su creador. No es de sorprenderse que
Meirieu retome finalmente planteamientos de G. Hegel y de Alexandre
Kojève, a saber, la dialéctica del amo y el esclavo, para explicar estos
eventos. El sujeto Amo, quien se posiciona como el dueño, el Master, el
creador, en el lugar del saber, no deviene sin que el esclavo acepte esta
condición, lo cual implica consecuencias, puesto que esclavo
quedaría a la sombra del Amo, en un vínculo de dominación y
dependencia absoluta. El Amo se posiciona en el lugar del deseo
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

del esclavo, hace las veces de objeto que colma y calma, de ahí la
supremacía de su dominio.
El esclavo no es un otro, para tener esta condición implica
alteridad, diferencia y distancia, en este caso, respecto al Amo. El
esclavo no introduce experiencia de otredad., situación prescrita en
el Derecho Romano, es decir, las bases político-legales y sociales
de nuestra ahora cultura y, una vez más, provenientes de la
tradición del pensamiento de Occidente y que Roberto Esposito
en Personas, cosas y cuerpos (2015) retoma para decirnos que
solo cuando se puede poseer cosas se es persona, y esto no atañe solo al derecho privado, sino a la condición más general de
toda persona y cosa: la segunda lo es por estar sujeta a la primera y bajo su dominio, mientras que la primera se reconoce por
las cosas que posee, y en particular por lo que ella misma tiene
de dominable y poseíble (p. 11).

Es decir, el esclavo no tiene estatuto de persona, puesto
que es una cosa, para serlo requiere ser dueño de sí mismo, señor
de sí mismo, a saber, sustraerse del Amo. Pero el Amo, por otro
lado, es persona, dueño del esclavo.
En sus reflexiones, Meirieu finalmente nos dirá que en este
proceso dialectico hay una suerte de espejos que se producen entre
el maestro y el educando, puesto que, el primero tiene las intenciones
de hacer de ése, su estudiante, un igual. Transmite y hereda un saber
respecto al mundo y sus contornos, liberarlo de las cadenas que lo
tienen vuelto esclavo, un gesto que pueda situarlo en el yo, un yo que no es
esclavo; pero este proceso sufre un inevitable trastorno.
De volverse libre, la figura del Amo se borra, ya que goza
de su atención, por eso posiciona frente a él, de forma asimétrica,
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�Gabriel Gallegos / Bosquejos de reflexión. Sobre los contornos de la cultura: el lugar del otro

por ejemplo, en un foro del aula de clases. Si el esclavo deviene
hombre, es decir, un otro se aventura a otra dimensión, una en la
cual el Amo es prescindible.
“Tú eres mi creador, pero yo soy tu amo ¡Me obedecerás!”
(Shelly, 1818: 113)
Pigmalión crea una escultura, Galatea, que testimonia
sus deseos, los talla, los lija y los moldea, pero de un material
inanimado no se puede recibir ni admiración, ni estima, ni amor.
Porque, ¿qué quiere, de veras, el Amo, que ha arriesgado todas
sus energías en una empresa insensata en busca de servidores
obedientes? Quiere ser obedecido, por supuesto y gozar así de
su victoria. Pero no quiere ser obedecido por máquinas. Eso no
le interesa, porque, de ser el caso, no sería de verás un «Amo»,
Quiere ser obedecido por hombres, por hombres como él, dado
que no tienen más remedio que obedecerle. «Para ser hombre,
ha querido hacerse reconocer por otro hombre. Pero si ser hombre es ser Amo, entonces el Esclavo no es un hombre, y hacerse
reconocer por un esclavo no es hacerse reconocer por un hombre» (Kojève e, 1947: p.174, como se cita en Meirieu, 1996: 47)

La educación como fabricación tiene sus parentescos no
solo con el mito de Pigmalión de Ovidio, también con el mito de
Narciso. En frente del estaque del agua hay un reconocimiento,
un reconocimiento de que ese se es y ser implica libertad. El esclavo,
bajo estos términos, no se aventura a la odisea de adentrarse al
bosque, perderse y algo encontrar, tal y como ocurre en el mito
de Narciso. Este último sale a la búsqueda de eso que falta, el
esclavo, por otro lado, no se produce en él la conciencia de algo
que haga las veces de falta o carencia, de un deseo que lo mueva
para salir del lugar de esclavo, se encuentra atrapado en la imagen
que se otorga no en la imagen que se busca.
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

Pero es el maestro-Amo quien tiene que también saber
renunciar, renunciar al esclavo, permitirle devenir otro y permitirse
él mismo ser prescindible, permitir que la no necesidad se construya,
aunque eso implique, al menos simbólicamente, su muerte.
Johann Wolfgang Von Goethe en Fausto (1808), escena I, lo
plasma elocuentemente de la siguiente manera: “Lo que has heredado
de tus padres adquiérelo para poseerlo” (Goethe, 1808: 17).
Pues la herencia implica un pasaje, un movimiento de
un lugar a otro, para ser otro, la herencia es una forma de no
reproducción, ya que en su posesión se hace de ella otra cosa. Poseer lo
heredado, conquistarlo, es servirse de para hacer con, ¿con qué?,
con lo que es yo y que no es (más) del otro en posición de Amo,
porque si es yo, el yo puede hacer con lo suyo lo que él disponga.
Por supuesto que este hecho no siempre se produce, la
educación en sí misma es no-todo, en tanto que no siempre se
transmite todo, ni se enseña todo, ni se aprende y aprehende todo.
Freud, en 1925, nos los advertía en el prefacio que realizó
para el libro del pedagogo austriaco August Aichhorn, Juventud
desamparada (1925):
En los primeros momentos acepté la humorística aseveración
de que hay tres profesiones «imposibles», -educar, curar y gobernar-, y yo estaba totalmente entregado a la segunda de ellas,
pero esto no quiere decir que desdeñé el alto valor social del
trabajo realizado por aquellos de mis amigos que se han consagrado a la tarea educadora (Freud, 1925; 7, en Aichhorn, 1925).

¿A qué alude Freud cuando nos dice profesiones imposibles?, a
que en estas profesiones siempre hay un no-todo y como producto de
ello siempre queda algún malestar de insatisfacción con los resultados.
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�Gabriel Gallegos / Bosquejos de reflexión. Sobre los contornos de la cultura: el lugar del otro

La otredad se hace presente, el otro se hace presente, este
no es posible reducirlo a las pretensiones, sean estas explicitas
o implícitas a lograr, de los anhelos que cualquiera de estas
profesiones apunte. Hoy por hoy, la cultura contemporánea
buscar reducir esta dimensión del no-todo por el todo, incluyendo
al otro. Veamos por ejemplo la cada vez mayor cantidad de los
currículos académicos, sobre todo en la educación básica, puesto
que la lógica es a más información, por consecuencia, mayor
rendimiento y, bajo esa noción, se erradica el espíritu del otro, de
ahí la gran importancia de pensar y re-pensar los contornos de la
cultura en relación al otro.
Conclusión
Concluyamos, a forma parcial, que entender los contornos de la
cultura son, como se ha visto, los contornos del otro y que esto
nos lleva inexorablemente a plantear cuestiones en los contextos
en donde surgen, a saber, a los fenómenos sociales que esta
misma nos pone en escena y en los que también somos participes
el día a día. Esto nos brinda formas de construir ópticas otras,
como partimos en un comienzo, de lo ya sabido, entendido,
comprendido, a saber, de lo que ha con-vencido.
Se subraya el lugar del otro, no solo por su importancia en
la construcción de, por ejemplo, una sociedad, más bien, porque
al mismo tiempo que su presencia deviene como necesaria
también como algo que presenta eventuales dificultades. Desde
los escenarios señalados, tanto los ficticios como los cotidianos,
destacamos la importancia que ocupa el otro; sin embargo, en las
lógicas de los presentes días remitan a pensar que de hecho una de
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

las más grandes complejidades de la contemporaneidad radica en
la desaparición del otro, como puede ser desde las problemáticas
sociales, que es una problemática del sujeto en relación al otro,
en la violencia o en su discriminación, en su cabida o el uso de
fuerza, sea esta física o simbólica y que deja entre ver que es en
sí misma la experiencia de la otredad la que se encuentra en crisis.
La fuerte tendencia a la individualización es una clara muestra de
este punto.
La desaparición del lugar del otro, que, como partimos al
comienzo, es también desaparición de la pregunta sobre el otro y que,
por ejemplo, privarlo de su libertad destruye todo lazo posible.
Retomemos el tema de la educación que apunta al mundo de la
competencia y a la rivalidad, es decir, a la intolerancia de la o las
lógicas que no respondan la dimensión del uno. Reformular esta
premisa se torna de carácter urgente o, dicho de otra manera, es
sumamente necesario replantear los contornos de la cultura en
relación al lugar del otro en la vida cotidiana.

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182

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

Kojève, A. (1947). La dialéctica del amo y el esclavo en Hegel. Ed. La Pléyade.
Lacan, J. (1975). El seminario. Libro 20. Ed. Paidós.
Marcuse, H. (1964). El hombre unidimensional. Ed. Ariel.
Meirieu, P. (1996). Frankenstein educador. Editorial Laertes.
Olivé, L. (2011). Los retos de las sociedades multiculturales: interculturalismo y pluralismo. Cuadernos Inter.c.a.Mbio Sobre Centroamérica Y El Caribe, 8(9), 207-227. Recuperado de https://revistas.ucr.ac.cr/index.php/intercambio/article/view/2222
Real Academia Española. (s.f.). Cultura. En Diccionario de la lengua española. Recuperado el 10 de Noviembre 2021, de
https://dle.rae.es/cultura?m=form
Shelly, M. (1818). Frankenstein o el moderno prometeo. Freeditorial.
Winnicott, D. (1965). Los procesos de maduración y el ambiente facilitador. Ed. Paidós.
Žižek, S. (1989). El sublime objeto de la ideología. Ed. Siglo XXI.

183

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

Reseña del evento “La noche de las ideas 2022”
Cesar Morado
Primero que nada: ¿Qué es la Noche de las Ideas? Se trata de un
evento cultural internacional que se realiza en más de 100 países,
que nos reitera el rol de Francia como promotora de los valores
de la modernidad durante el famoso siglo de las luces. Segundo.
¿Quién lo organiza? El evento es promovido por el Ministerio
de Cultura Francés y replicado en las capitales nacionales y
en ciudades donde es posible vincularse con los consulados
franceses, universidades, centros de investigación y organismos
no gubernamentales.
Cobijados por la noche, como en las “tenidas” de las
antiguas logias masónicas francesas, se reúnen intelectuales,
artistas, lideres culturales y comunitarios para discutir sobre
algún eje fundamental. Fundado desde 2015 se ha venido
consolidando como una especie de “Davos de las ideas” si se me
permite la equivalencia. Este año, el 2022 a escala internacional el
tema de la convocatoria es: Re reconstruir lo común.
Cada país le imprime su sello. El evento en los Estados
Unidos de América, organizado por la embajada francesa en
este país, 2022 gira en torno al tema: ¿Hacia dónde vamos?
Aludiendo el tema complejo del mundo pos covid y del conflicto
185

�César Morado / Reseña del evento “La noche de las ideas 2022”

bélico en Ucrania. Por el tamaño de los Estados Unidos y debido
a que cuenta con el financiamiento de Villa Albertine y otras
numerosas fundaciones, en la edición del 2022 participan más
de 250 invitados y el evento se realiza en distintas fechas a lo
largo de 19 importantes ciudades norteamericanas: Nueva York,
Los Ángeles, Chicago, Boston, Washington y Houston entre
otras. Destaca entre los ponentes la presencia de Bruno Latour,
investigador de la ciencia que nos conmovió hace tiempo con la
publicación de su libro: Reensamblar lo social,
social donde cuestionaba la
validez de muchas de las categorías apriorísticas que usamos en
las ciencias sociales.
Aquí reseñamos únicamente “la noche de las ideas en
Houston”. Debo decir que se realizó el pasado 5 de mayo, una
fecha emblemática para los mexicanos que residen en Estados
Unidos, en el local de la Revista Literal, importante publicación
literaria que se distribuye en México, Estados Unidos y Canadá.
El evento contó con la intervención en la sesión inaugural del
cónsul de Francia en Monterrey Guillermo Pierre, la de Francia
en Houston Valerie Baraban y de México en Houston, la doctora
Alicia Kerber.
El evento que se convocó sobre el eje: Vínculos entre
Houston-Monterrey, constó de una conferencia inaugural y 4
mesas de debate. La apertura estuvo a cargo de la colega Jocelin
Frelier de Texas A&amp;M College Station sobre la migración
mediterránea a México, Estados Unidos y como se refleja en los
medios. Enseguida vinieron las mesas redondas.
La primera fue sobre la forma en que cobra vida la cultura
texano mexicana en la sociedad, debate en que participaron Daniel
Centeno de la Universidad de Houston, el activista Tony Díaz entre
186

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

otros. En la segunda mesa el debate fue sobre como los artistas
latinos expresan su identidad en sus obras y participaron varias
mujeres como Rebeca Bouman y Tina Hernández entre otras.
La tercera mesa fue sobre el tema de la gestión del agua
del Bravo en la zona de Texas como desafío a la sostenibilidad,
debatieron Tricia Cortez e Ivonne Cruz que trabajan en
organismos de gestión hídrica en la zona. Finalmente, se debatió
un cuarto tema: el procesamiento de la información en diferentes
comunidades donde participaron académicos y directivos de
medios, el debate giro en torno a las fake news, las redes sociales,
la llamada posverdad y las plataformas de verificación que tratan
de funcionar como un “ministerio de la verdad” orwelliano.
Entre cada mesa fluyó el buen tinto francés y las preguntas
del público que siempre fueron abundantes y pertinentes. El
clima fue de convivencia entre las personas participantes y el
público asistente. La participación de la UANL consistió en la
moderación de dos mesas de debate y una exposición, a cargo
de Marcela Quiroga del CEIIDA y César Morado del Centro de
Estudios Humanísticos.
Al final del evento se agradeció la intervención de los
participantes y se anunció que la edición 2023 de la Noche de
las Ideas será en Monterrey México con fecha e instituciones
convocantes por definir. Enhorabuena por la noche de las ideas
en Houston.

187

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

Taller Coller la Societé
Angie Sophía Flores de la Cruz
¿Pegando la sociedad? Nos imaginaríamos que, dentro de esta
sociedad posmoderna entre las desavenencias acontecidas en el
pasado, así como la incertidumbre por el futuro nos abruma, no
sabemos de qué manera podemos leer la realidad social. Pareciera
que todo lo que nos rodea son simples recortes pegados uno
entre otro creando redes de comunicación, ampliando la cultura y
deconstruyendo la política global. Cada uno está acompañado por el
otro, caminantes sin camino que buscan una respuesta a la enorme
pregunta que nos rodea, ¿quiénes somos y hacia dónde vamos?
Desde el siglo XIX, la sociología ha tratado de comprender
la realidad social por medio de distintos lentes teóricos para darle
forma a los fenómenos y darles respuestas que formen una mejor
sociedad, aspirando a que “otro mundo es posible” tal como
menciona Enrique Dussel. Por tanto, visualizando esta realidad
por medio de una perspectiva visual, podemos ir comprendiendo
aquellos recortes y pegatinas que nos rodean en nuestro mundo
social como un entramado de experiencias, tradiciones y
costumbres, todo plasmado en un collage.
Estudiantes de décimo semestre de la licenciatura de
Sociología se enmarcaron en la aventura de buscar un espacio
que uniera a estudiantes después de una pandemia, clases
189

�Angie Sophía Flores de la Cruz / Reseña Taller “Coller la Societé”

virtuales y una
desconexión en
el
alumnado
que era necesario volver a
unir. Por tanto,
se realizó un taller
reflexivo-creativo de
la creación de
collages que representaran cuestiones, pensamientos y visualizaciones de diferentes fenómenos sociales que las y los estudiantes realizaron regresando nuevamente a las aulas en el semestre enero-junio 2022. Coller la Societé fue la respuesta a la
necesidad de aproximación estudiantil y creación de redes de
apoyo académico, visibilizando la realidad que rodea al estudiantado y las vidas que como estudiantes siguen construyendo día con día.
El
objetivo fundamental de
la elaboración fue
construir una red
de acompañamiento
creativo, escucha activa y participación
estudiantil por medio
de la realización artística de un collage
190

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

como herramienta interdisciplinaria para fomentar la convivencia interna y la aplicación del conocimiento sociológico a
la comprensión de nuestra vida y experiencia universitaria.

El taller reflexivo-creativo de la creación de un collage
se impartió por las estudiantes de sociología acompañados de
la Mtra. Teresa de la Cruz, artista visual con especialidad en
arteterapia y terapia breve sistémica enfocada en soluciones
durante los meses de marzo y abril del 2022. Los tamaños
de los collages realizados son de 30 x 40 cm, trabajados a
mano durante 4 sesiones de 3 horas, completando el taller
en un total de 12 horas extracurriculares. A continuación, se
exponen los resultados que las y los estudiantes de diversos
semestres de la licenciatura en sociología, siendo 9 obras que
realizaron para visualizar nuestra sociedad entre fotografías,
ilustraciones digitales, recortes de revista y materiales
artísticos ilustrando nuestros conocimientos como futuros
sociólogos.
191

�Angie Sophía Flores de la Cruz / Reseña Taller “Coller la Societé”

Quiero respirar en la ciudad
Sandy Santos Alanís
Octavo semestre

Monterrey, la tercera ciudad más contaminada de América Latina.
Aunque una pensaría a primera instancia que ese puesto lo tiene
la Ciudad de México por las medidas como el “hoy no circula” la
realidad es que la ciudad de las montañas se lleva el tercer puesto
en el ranking ofrecido por la OMS, el primero es para la Ciudad
de Juárez, Tijuana.
No hace falta más que voltear a ver los cerros para darse
cuenta de que la situación de la calidad del aire es alarmante.
Con presuntos buenos indicadores de calidad de aire una puede
voltear a ver a donde se supone que habría un cerro y toparse
con una masa de partículas tan densas que borran los diferentes
cerros de nuestra vista.
192

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

Es importante saber que no se cuentan con las estaciones
de medición necesarias, la ciudad de Monterrey cuenta con
14 estaciones, lo cual es una deficiencia para un área con gran
actividad industrial y un número amplio de tránsito vehicular. Por
ejemplo, entre la CDMX y el Estado de México cuentan con más
de 40 estaciones de medición. Además, los parámetros planteados
por la SEMARNAT predominaron por mucho tiempo, desde
1993 hasta 2021 se encontraban por encima de los establecidos
por la Organización Mundial de la Salud (OMS), es decir que en
momentos en los que de acuerdo con la OMS estaríamos en un
nivel de mala calidad de aire, dentro de los niveles establecido
por la federación nos encontraríamos con una calidad de aire
“regular” o incluso “buena”.
A pesar de que desde octubre de 2021 se realizó el
cambio de los niveles establecidos por las ‘Normas Oficiales
Mexicanas de Calidad de Aire’, para que estuvieran a la par
con lo establecido con la OMS, esto entró en vigor desde
el primero de enero de 2022. Sin embargo, en la práctica la
administración actual no ha sabido integrar estos cambios
en las mediciones de nuestro sistema, pues no empatan con
los estándares marcados por el IMECA y la Secretaría de
Desarrollo Sustentable.
Las consecuencias de estas negligencias y la falta de
organización de la mancha urbana repercuten directamente en
la salud de los regiomontanos. Las enfermedades respiratorias
van en aumento en especial en las zonas residenciales ubicadas
cerca de las fábricas o empresas. Desde el crecimiento
desmedido y desorganizado de la mancha urbana, hasta la
falta de compromiso del gobierno por medir y regular los
193

�Angie Sophía Flores de la Cruz / Reseña Taller “Coller la Societé”

contaminantes del aire están provocando el aumento de las
enfermedades y la muerte de las personas. Está en nuestras
manos exigir al gobierno tomar con seriedad nuestra salud e
implementar las medidas necesarias para mejorar la calidad
del aire de la ciudad.

Violencia digital
Carlos Fabrizio Álvarez Macías
Octavo semestre

En los últimos años hemos tenido un incremento del uso de
celulares, computadoras en conjunto con las redes sociales
194

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

y medios de información a los que podemos acceder con
dichos aparatos. Sin embargo, de manera conjunta delitos
cibernéticos como el ciberacoso, extorsiones, robo de
información y linchamientos digitales han alcanzado cifras
que no se habían visto en años pasados influyendo de gran
manera el encierro por la pandemia de COVID-19 que nos
obligó a depender de medios digitales para mantenernos
comunicados durante el aislamiento. Uno de los grandes
problemas de la comunicación digital, además de lo limitado
que puede ser el lenguaje a través de estos medios, es la
manipulación de la información y la fácil propagación
de noticias falsas. El sociólogo Zygmunt Bauman (2018)
menciona que “el uso excesivo de las redes sociales nos
llevó a una crisis en la democracia y al agravamiento de las
divisiones y conflictos políticos e ideológicos” (p.74). El
conflicto actual entre Rusia y Ucrania y las tensiones con la
OTAN y los Estados Unidos puede servir para comprender
la gravedad del fenómeno de desinformación en redes
sociales, ya que es posiblemente el primer conflicto bélico
en la historia que cuenta con tanta cobertura y difusión en
redes y medios de comunicación que vemos un alto grado de
polarización y choque de opiniones e ideologías provocado
por la sobresaturación de información errónea entorno al
conflicto y el pánico colectivo generado por los medios de
comunicación.

Bauman, Z. y Leoncini, T. (2018). Generación liquida. México:
Paidós.
195

�Angie Sophía Flores de la Cruz / Reseña Taller “Coller la Societé”

Divinidad
Nora Elizabeth Camarillo Alvarado
Sexto semestre

El collage pretende hacer una crítica a la satanización de la
sexualidad por parte de la religión, en específico del cristianismo.
Los preceptos bíblicos que tratan el tema posicionan al sexo como
algo impuro, solo aceptable por Dios si es entre parejas casadas
de mujer y varón, con el único fin de procrear. Cito algunos
versículos al respecto:
196

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

•

1 Tesalonicenses 4:3
Porque esta es la voluntad de Dios: vuestra santificación; {es
decir} que os abstengáis de inmoralidad sexual;

•

Efesios 5:3
Pero que la inmoralidad, y toda impureza o avaricia, ni siquiera
se mencionen entre vosotros, como corresponde a los santos;

•

1 Corintios 6:13
El cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor es para el cuerpo.

•

Judas 1:18-19
En el postrer tiempo habrá burladores, que andarán según sus
malvados deseos. Estos son los que causan divisiones; los sensuales, que no tienen el espíritu.

Una de las principales consecuencias de dicha idea de
la sexualidad ha sido la exigencia a la castidad del clero, la cual,
al ir en contra de una necesidad natural del cuerpo humano, o
no es respetada u orilla a prácticas sexuales lamentables como
la pedofilia. Según un estudio titulado La vida sexual del clero
de Rodríguez (1995) llevado a cabo entre sacerdotes españoles
demostró que el 95% de la muestra representativa se masturba,
un 60% mantiene relaciones sexuales, un 26% a tocado a menores,
un 20% ha realizado prácticas sexuales de carácter homosexual,
un 12% realiza prácticas sexuales exclusivamente de carácter
homosexual y un 7% comete abusos sexuales graves contra
menores. Demostrando no solo la dificultad de seguir la norma
de la castidad sino algunas graves consecuencias como el abuso.
Además, esta imagen de la sexualidad ha sido el punto de partida
de discursos homofóbicos e incluso, en casos más extremos, en
contra de métodos de protección sexual.
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�Angie Sophía Flores de la Cruz / Reseña Taller “Coller la Societé”

Viva la verdad
Jorman Benjamín Muñiz Vázquez
Décimo semestre

En un orden social regido por nuestros dispositivos móviles y
computadores (ahora extensiones de nuestro cuerpo), el internet
forma parte del día a día en cuestiones de ocio y aprendizaje. Sin
embargo, entre la gran diversidad de informaciones disponibles
dentro del ciberespacio, hay aspectos que pueden jugar en contra
como lo es la existencia de las noticias falsas. Las noticias falsas,
dentro de sus utilidades políticas y bélicas, han atentado a la verdad
por medio de la desinformación, manipulación y el disfrazamiento de
los hechos. En el presente collage, se representan a las noticias falsas
por medio de personajes y situaciones políticas y sociales que han
sido intervenidas por el “poder” de la información, complementado
de una receta que nos ayuda a curarnos del mal de la desinformación.
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

¿Los payasos también son personas?
Angie Sophía Flores De La Cruz
Décimo semestre

“At the end of the day, If I made
someone smile or happy and forget about the pain then I made
my job as a clown, as a human”
Washington Post, 2018.

El payaso tiene como antecedente el espacio social del carnaval,
la burla, la fiesta, los bufones e intención de desconectarse de la
realidad y embromar de la misma. Se han transformado de forma,
vestimenta, oficio y símbolo a través de los diferentes momentos
de la historia. La burla, la anarquía, la libertad, la risa y la rareza
son parte de la concepción de un payaso, pues dentro de su esencia
denotan sentimientos prohibidos y dignos de un ser humano ante
199

�Angie Sophía Flores de la Cruz / Reseña Taller “Coller la Societé”

su cotidianidad y cómo lleva su relación con ella. Algunos payasos
en este collage son recordados por su impacto social en la sociedad
de Nuevo León, en su cultura, manera de ver lo cómico o incluso
el estigma (Goffman, 1997), que se les adjudica por ser de aquel
oficio que sirve para reírnos del otro sin ponernos en sus zapatos.
La representación social del payaso se separa de lo que se valida
como correcto, pues su papel social no se toma en serio. Por tanto,
surge una cuestión… ¿Se deshumaniza el oficio del payaso?
Y hoy no te sientes con humor, pero la gente pide más. Hoy
tu sonrisa se escondió, te la tuviste que pintar (Duncan Dhu,
1987).

Informados
Pedro Emanuel Figueroa Acosta
Sexto semestre

¿Qué significa informar para los medios? ¿Existe una
responsabilidad entre los medios que informan? ¿Cuál es el
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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

sentido del mensaje que extienden? ¿Existe un consenso editorial
en el mensaje que presentan ante las masas? ¿No es que los
mensajes simples apuntan hacia el fenómeno erróneo?
¿No hay una dosis de desinformación cuando se informa
por informar?

Disrupción pandémica de la normalidad
Iram Rodríguez Reyes
Décimo semestre

Una enfermedad emergente, como la COVID-19, supone un
evento disruptivo que trastoca la normalidad hasta entonces
establecida, genera confusión e inestabilidad. La evolución del
SARS-CoV-2, virus causante de dicha enfermedad, implica un
evento disruptivo en la normalidad social -regularidad y orden
en las prácticas sociales, el uso del tiempo y el espacio-, que
puso en crisis los sistemas de salud a nivel mundial, acentuó las
201

�Angie Sophía Flores de la Cruz / Reseña Taller “Coller la Societé”

problemáticas sociales preexistentes a la pandemia y los riesgos
generados por las condiciones propias de la sociedad globalizada.
La pandemia generó angustia, miedo y confusión, irrumpió
en las trayectorias vitales y trastocó por completo la interacción
cotidiana entre las personas. Este evento pandémico rompió los
espacios y las formas de socialización, acelerando el tránsito hacia la
interacción a través de medios virtuales. La disrupción pandémica
de la normalidad vino a poner en relieve las condiciones propias de
la modernidad actual, y, acrecentó el dominio sobre los cuerpos y
su regulación a través de la biopolítica y las ciencias biomédicas.

La política como espectáculo
Denisse Estefany Leyva Buentello
Décimo semestre

Desde hace tiempo la política ha sufrido una transformación,
esto en el sentido de su desarrollo y difusión, por lo que se ha
202

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

transformado el contenido de la vida pública. A través de la
utilización de diversos medios de comunicación y plataformas
digitales como herramienta de marketing, los políticos actuales
han convertido la política en un espectáculo mediático.
A través de esta transformación y forma de hacer política
es que diversas figuras políticas buscan producir un efecto en
los ciudadanos y, por ende, en la opinión pública. Sin embargo,
a partir de este interés por generar un impacto en la población
(e incluso en resultados electorales) es que se ha generado una
tergiversación de lo que es la política. Por lo cual, indudablemente
la política se vive como espectáculo.

Do you know who you are?
Abril Gabriela Pérez Cuevas
Décimo semestre

El ser humano construye, representa y expresa su identidad
mediante su comunicación, con diversos lenguajes y códigos, una
203

�Angie Sophía Flores de la Cruz / Reseña Taller “Coller la Societé”

de las formas más comunes en el desarrollo de la identidad es con
el contenido que consumimos constantemente. Con el apogeo de
la sociedad red, el joven está en constante exposición de diversas
culturas, sociedades e identidades que van construyendo o
influyendo a formar la suya propia.
En la época actual las jóvenes, en el uso de las redes sociales,
están expuestas a un gran número de contenido, y de influencias,
que hace que la construcción de la identidad se vuelva más difusa,
lo que consumen se reconoce en su propia interpretación de sí
mismo.
En nuestra sociedad red, a la hora de consumir,
interpretarnos, y estar en constante cambio, a la hora de las
jóvenes de tener las tendencias, las modas, las influencias
sociales, es bueno preguntar, si su construcción, ¿una realmente
sabe quién es?

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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

Arderá su memoria. Hasta que todo sea
como lo soñamos
Their memory will burn. Until everything
is as we dream
Sua memória vai queimar. Até que tudo
seja como sonhamos
Macarena Irupé Jofre Larrea1
Mostrar a las mujeres, tanto a aquellas acusadas de brujería en
los albores de la modernidad, como a las que tuvieron que luchar
por ser reconocidas en la modernidad, es un humilde, pero a la
vez necesario, acto de reivindicación a un sector de la sociedad
que ha sido sistemáticamente soslayado, apartado, violentado y
quemado, simbólica y literalmente.
El arte nos permite un espacio donde poner en juego las
sensibilidades, genera lugares comunes desde donde compartir
y visibilizar la lucha de las mujeres a partir, en este caso, de una
1 Universidad Nacional de San Luis, Argentina. Correo electrónico:
irujofre.l@gmail.com

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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

instalación. Arderá su memoria es una instalación artística que versa
sobre las mujeres en la historia, tanto aquellas acusadas y quemadas
por brujas, como de las mujeres que nos son contemporáneas que
lucharon y siguen luchando por un mundo más justo.
La obra no pretende agradar sino, más bien, mostrar,
visibilizar mujeres junto a una muy breve descripción de cada
una de ellas. La obra pretende, al mismo tiempo, crear un espacio
donde se condensan cientos de mujeres que han trabajado por la
transformación del mundo como lo conocían, poniendo en juego
hasta sus propias vidas para ello.
Ésta instalación fue montada en el Teatrino del Instituto de
Formación Docente Continua - Villa Mercedes- en Septiembre del
año 2019. Al entrar las paredes se encontraban cubiertas de tela negra,
sobre las paredes había trozos de lienzo bordados con diferentes
palabras (curanderas, sabias, sanadoras, científicas, intelectuales,
etc.), el piso estaba cubierto de paja y hierbas medicinales, y en el
centro de lugar leña y cenizas en disposición de hoguera que cesó.
La obra contó con 160 cuadros de 16x16 cm conectados unos
a otros por un hilo rojo, que emergen del techo del lugar. De uno de
los lados de cada cuadro se podía vislumbrar el rostro de una mujer
remitiendo a los rostros de mujeres de la historia, y en la otra cara
se encontraban sus nombres junto a una breve descripción de ellas
y el motivo por el cual se encontraban en ésta muestra. Algunos de
los cuadros sólo llevaban una silueta negra donde iría su foto, estos
contornos representan el borramiento de los rostros de las mujeres
en la historia. De esta manera se recuerda que, al silenciamiento de
los nombres, se agrega la negación de las imágenes para rememorar.
Los nombres, que se encontraban en uno de los lados de
los cuadros, estaban realizados con pirograbador, acentuando la
207

�Macarena Irupé Jofre / Reseña. “Arderá su memoria. Hasta que todo sea como lo soñamos”

marca del calor sobre la madera. De esta manera la “madera” que
servía para quemar, hoy sirve para homenajear.
Estos cuadros se encontraban conectados unos a otros ,
formando una hilera de mujeres, que colgaban desde el techo, a su
lado otra hilera, enfrente otra más, al igual que detrás de ella, ya que
las mujeres sabias, sanadoras y científicas estamos en todos lados.

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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

209

�Macarena Irupé Jofre / Reseña. “Arderá su memoria. Hasta que todo sea como lo soñamos”

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�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

Reseña de la presentación de los libros ¡Volvimos a salir! Una
historia oral del movimiento estudiantil de 1971 y el Halconazo,
de Alicia de los Ríos Merino, Alonso Getino Lima y
Gerardo Necoechea Gracia;
A 50 años del Halconazo. 10 de julio de 1971.
Volumen 1. Antología documental; y
A 50 años del Halconazo. 10 de julio de 1971.
Volumen 2. Antología de testimonios

Beatriz Liliana De Ita Rubio
El pasado 15 de julio la Secretaría de Extensión y Cultura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, llevó a cabo un evento
conmemorativo de la matanza estudiantil del Jueves de Corpus de
1971 o ‘Halconazo’, evidentemente no a manera de una celebración,
sino motivado por la relevancia de recapitular y analizar una serie
de hechos que han sido trascendentes para la vida democrática y
cultural de nuestro país.
Se han cumplido ya 51 años de los hechos que nos
convocaron por su importancia histórica, social y política y pese
a que aún queda mucho por saber al respecto, se cuenta con
información que ha permitido reconstruir los acontecimientos.
Dicha información ha dado lugar a diversas publicaciones.
212

�Transdisciplinar, vol. 2, núm. 3, julio-diciembre, 2022

Mayor vigencia y trascendencia adquirió esta
conmemoración, debido al fallecimiento el lunes 11 de julio de Luis
Echeverría Álvarez, quien fuera presidente de México cuando se
llevó a cabo la masacre estudiantil del jueves de corpus y a quién
se le ha responsabilizado por la misma. Además este personaje
fungió como secretario de gobernación en 1968, año en que el
movimiento estudiantil fue reprimido también en forma violenta.
En diversos estados de la república, el movimiento
estudiantil de 1968 había activado procesos de organización y
activismo en las universidades y las demandas por la autonomía en
Nuevo León, serían un ejemplo de ello, con el logro de su objetivo
en el año de 1969. Al tiempo que se decretaba la autonomía
y se creaba un consejo universitario, se nombró una comisión
encargada de crear una nueva Ley Orgánica. Sin embargo el
entonces gobernador Eduardo Elizondo propuso al Congreso un
proyecto de Ley Orgánica, aprobada en marzo de 1971 que a su
vez proponía la creación de una asamblea general. La ley orgánica
y la asamblea general propuestas por el gobierno del estado
fueron rechazadas, debido a la estructura que se planteaba, por
el movimiento estudiantil de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, que con apoyo del Sindicato y otros sectores de la población
se opusieron al gobierno estatal y lograron captar la atención y
el apoyo de los Comités de lucha de la UNAM y el IPN que se
solidarizaron con el movimiento estudiantil de Nuevo León.
Como es sabido, la marcha estudiantil del 10 de junio de
1971 en la Ciudad de México, se organizó en apoyo del citado
movimiento que se gestó en nuestra Máxima Casa de Estudios
en el estado, encabezado por estudiantes y profesores. Por
tal motivo, para nuestra entidad federativa y particularmente
213

�Beatriz Liliana De Ita / Volvimos a salir. Una historia oral del movimiento estudiantil de 1971

para la Universidad Autónoma de Nuevo León, los terribles
acontecimientos del jueves de corpus, conocidos también como
el Halconazo, resultan aún más significativos.
Para rendir homenaje a los compañeros estudiantes que se
solidarizaron con la lucha estudiantil encabezada por estudiantes
de la Universidad Autónoma de Nuevo León y resultaron
víctimas de tal masacre, se presentaron tres importantes
volúmenes documentales y testimoniales, editados en el pasado
año 2021 por el Instituto Nacional de Estudios Históricos de las
Revoluciones de México (INEHRM) al cumplirse 50 años de los
acontecimientos.
El licenciado Carlos Ruiz Cabrera se encargó de presentar
su lectura de los libros que complementó con testimonios y datos
anecdóticos e históricos.
Entre los y las asistentes se encontraban algunos
estudiantes cercanos al movimiento estudiantil, quienes
compartieron testimonios con la audiencia. El evento concluyó
con la inauguración de la exposición fotográfica “Memorias
insurrectas.”

https://www.facebook.com/page/192755377745076/search/?q=Presentaci%C3%B3n%20de%20libros%20Volvimos%20a%20salir

214

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                <text>Transdisciplinar: Revista de Ciencias Sociales, 2022, Vol. 2, No. 3, Julio-Diciembre</text>
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                <text>Transdisciplinar: Revista de Ciencias Sociales, publica semestralmente en formato digital  artículos académicos con temáticas relevantes para las ciencias sociales, con especial interés por aquellos que presenten un enfoque transdisciplinario  imprescindible ante la complejidad de las organizaciones, sujetos, interacciones y problemáticas sociales actuales y en prospectiva. El propósito es ofrecer un espacio para lectores y autores en el que se dé el diálogo y el intercambio entre las disciplinas y propicie la construcción de conocimiento relacional (Edgar Morin), complejo, transdisiciplinario e integral en el ámbito de lo social.</text>
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                    <text>�Transdisciplinar
Revista de Ciencias Sociales
El estatus transdisciplinario de las Ciencias Sociales
The transdisciplinary status of the Social Sciences
Jorge Francisco Aguirre Sala
IINSO UANL Monterrey, México
https://orcid.org/0000-0002-5805-4082
Fecha entrega: 04-3-2022 Fecha aceptación: 04-4-2022
Editor: Beatriz Liliana De Ita Rubio. Universidad Autónoma de
Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos, Monterrey,
Nuevo León, México.
Copyright: © 2022, Aguirre Sala Jorge Francisco. This is an
open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium,

provided the original author and source are credited.

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-1
Email: jorgeaguirresala@hotmail.com
8

�Presentación editorial
Presentamos el segundo número de Transdisciplinar. Revista
de Ciencias Sociales del Centro de Estudios Humanísticos de la
UANL (enero-junio 2022), en el que compartimos una diversidad
de contribuciones realizadas desde distintas disciplinas. Por
medio de una metodología, de tipo hermenéutico, del análisis
crítico conceptual, Jorge Francisco Aguirre Sala analiza la
condición transdisciplinaria de las Ciencias Sociales, que en
su opinión, se orienta a la toma de decisiones y resolución de
problemas y la distingue de la inter y multidisciplinariedad.
Concibe a la primera como un estatus epistemológico cuyo
conocimiento orienta la acción bajo principios y valores éticos.
Con una metodología que vincula historia; estudios del
desarrollo económico; demografía; geografía, territorialidad y
ecología, principalmente, Gerardo Pantoja, Omar Moreno y Carlos
Saldaña, llevan a cabo un trabajo de análisis de la conformación
del municipio de Anáhuac en el estado de Nuevo León, México,
con la intención de delinear un modelo sustentable de acción
territorial. También en relación con el estado de Nuevo León, Luis
Enrique Pérez Castro y César Morado Macías ofrecen un análisis
de las élites políticas que combina las perspectivas sociológica;
politológica e histórica y las examina desde su conformación,
organización y axiología, sus formas de socialización e interacción
social. El estudio se concibe fundamental para comprender el
sistema político contemporáneo.
Víctor Manuel Zamora nos ofrece un análisis de la
importancia de la evaluación en la educación preescolar para

�proporcionar información orientada a la mejora continua de
dicho nivel. A pesar de formar parte de la educación obligatoria
en el Sistema Educativo Nacional, se examina la complejidad
de factores que dificultan la tarea, principalmente porque es un
nivel de enseñanza concebido y diseñado para operar de manera
abierta y cualitativa, que en términos de evaluación se traduce en
dificultades para sistematizar los resultados.
Dos artículos están orientados al análisis de problemas
relativos a los pueblos originarios y sus integrantes. Ernesto
Guerra García, comparte resultados de una investigación realizada
desde los Yoreme Mayo de Sinaloa, con enfoque multi-método que
prioriza el histórico, en el cual sostiene que el neoindigenismo
mexicano surgió de manera paralela con la gobernanza como
forma de administración pública y con la interculturalidad en
la educación y cuestiona que este enfoque ha minimizado la
cuestión indígena y ha generado el surgimiento de diversas leyes,
organismos e instituciones que han operado como medios para
su control. Con un enfoque transdisciplinar, Félix Enrique López
Ruiz nos brinda la historia de vida de un indígena zoque residente
en Nuevo León, que desde los estudios de género de los hombres y
la perspectiva analítica de las masculinidades va entretejiendo con
el imaginario sociocultural de la obra Nada menos que todo un hombre
del filósofo Miguel de Unamuno y construye categorías analíticas
interseccionadas acerca de los conflictos que se generan ante la
diversidad de posibilidades y exigencias en la construcción de la
masculinidad ante las que se encuentran los indígenas residentes
en el estado.
Cultura, Modernidad y camp: resistencia sin agenda
de Alexa Rosales Rivera y Eleocadio Martínez Silva, analiza el

�fenómeno del camp como un tipo de sensibilidad y forma de
expresión que al reproducir la estética de los ideales hegemónicos
en una forma exagerada, conduce a su cuestionamiento y funciona
como una forma de resistencia.
Ponemos también a consideración de lectores y lectoras,
la reseña que Alan Arturo Hernández García lleva a cabo acerca
de la obra Historia y literatura. Tres contextos: Conquista, Reforma y
Revolución. Monterrey, coordinada por: Ludivina Cantú; Óscar
Tamez; José Luis Cavazos y Celso José Garza.
Juan José Muñoz reseña el conversatorio titulado
“Wirikuta: un acuerdo de vida”, dentro del marco de “Las Fronteras
del Medio Ambiente”, emisión 2022 mediante el cual la academia
de la Universidad Nacional Autónoma de México propició el
diálogo entre los actores que luchan por la preservación del medio
ambiente quienes expusieron los problemas medioambientales
que presenta la región sagrada de Wirikuta en Real de Catorce,
municipio de San Luis Potosí, México.
Beatriz Liliana De Ita Rubio
Directora

�Equipo editorial CEH / Manifiesto por la seguridad y la justicia en Nuevo León, México

Manifiesto por la seguridad y la justicia en Nuevo
León, México
El equipo editorial del Centro de Estudios Humanísticos de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, ante el feminicidio de
Debanhi Escobar, -estudiante de nuestra institución-, y de la
gran cantidad de víctimas de este crimen y de las desapariciones
forzadas, -que en el caso de las mujeres generalmente concluye en
feminicidio-, manifestamos nuestra indignación y preocupación,
-compartida con la ciudadanía-, por la situación de inseguridad
que se vive en nuestro estado y país, así como la falta de atención
y solución a estas problemáticas por parte de las autoridades.
Exigimos a las autoridades de todos los niveles que se lleven a
cabo investigaciones de acuerdo a los protocolos establecidos, con
total respeto, transparencia y apego a las leyes, que desemboquen
en el esclarecimiento de los hechos y resolución de los casos
sin impunidad, la impartición de justicia para las víctimas y la
sociedad en general, así como garantizar la seguridad de todas las
personas.

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�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, julio-diciembre, 2022

El estatus transdisciplinario de las
Ciencias Sociales1
The transdisciplinary status of the
Social Sciences
Jorge Francisco Aguirre Sala2
Resumen: Las Ciencias Sociales, por su variedad, fragmentan las
percepciones del fenómeno social. Pero el propósito final es coincidente:
explicar los fenómenos sociales, diagnosticar las problemáticas que
causan y proponer soluciones. Este texto se propone mostrar la vía
transdisciplinaria de las Ciencias Sociales; distinguirla del estatus
interdisciplinario y multidisciplinario y mostrar que la condición
transdisciplinar se enfoca hacia la toma de decisiones y solución de
problemáticas. La toma de decisiones se puede concebir en el esquema
de dilemas. Se utiliza una metodología, de tipo hermenéutico, del análisis
crítico conceptual de las nociones que se establecen y/o construyen en
la literatura al tema. Los resultados muestran la transdisciplinariedad
como un estatus epistemológico deseable, que aporta conocimiento
para actuar y que dicha actuación se hace bajo la rectoría de principios
y valores éticos.

1 Una versión parcial de este texto, con un enfoque exclusivo a las ciencias de la seguridad, fue realizada en 2017, en Archivos de Criminología, Seguridad Privada y Criminalística, 7 (1): 59-84.
2 Profesor-investigador de tiempo completo adscrito al Instituto de Investigaciones Sociales. Universidad Autónoma de Nuevo León, México.

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�Jorge Francisco Aguirre / El estatus transdisciplinario de las Ciencias Sociales

Palabras clave: Ciencias Sociales, transdisciplina, dilemas, toma de decisiones, principios.
Abstract: The Social Sciences, due to their variety, fragment the
perceptions of the social phenomenon. But the ultimate purpose is the
same: to explain social phenomena, diagnose the problems they cause
and propose solutions. This text intends to show the transdisciplinary
path of the Social Sciences; distinguish it from the interdisciplinary and
multidisciplinary status and show that the transdisciplinary condition
focuses on decision making and problem solving. Decision making can
be conceived in the scheme of dilemmas. A methodology is used, of a
hermeneutic type, of conceptual critical analysis of the notions that
are established and/or constructed in the literature on the subject. The
results show transdisciplinarity as a desirable epistemological status,
which provides knowledge to act and that such action is done under
the guidance of ethical principles and values.
Key words: Social Sciences, transdisciplinary, decision making,
dilemmas, principles.

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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-1

�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

Introducción
Un objeto de estudio como “los fenómenos sociales” involucra
a muchos tipos de ciencias. El conjunto de las Ciencias Sociales
incluye métodos y disciplinas que históricamente se ejercieron
de manera aislada y en busca de una propia especialidad. Sin
embargo, los problemas sociales poseen factores múltiples
y para abordarlos es necesaria una agrupación estratégica.
Estrategia de organización y enfoque que, entre otras cosas,
debería aportar conocimiento para la toma de decisiones en
el caso de problemáticas sociales y, por ende, las soluciones
son transversales y sus estudios han de ser transdisciplinarios.
Ésta es la hipótesis principal del presente ensayo. Además, para
orientar con facilidad la toma de decisiones, en muchos casos, las
Ciencias Sociales tienen que adoptar el enfoque de dilemas y por
tratarse de asuntos humanos la transdisciplinariedad hace uso de
principios y valores éticos.
Para validar la hipótesis sobre la transdisciplinariedad de
las Ciencias Sociales es necesario responder al cuestionamiento:
¿En qué consiste la condición transdisciplinaria a diferencia de la
interdisciplinaria y multidisciplinaria?
El método que permite validar la hipótesis de este
ensayo obedece al análisis crítico conceptual de las nociones
que se establecen y/o construyen en la literatura al tema. Por
tanto, corresponde a una metodología cualitativa, de tipo
hermenéutico bajo el enfoque del interaccionismo simbólico.
Dicho método plantea para este caso el siguiente itinerario:
análisis de la fragmentación del fenómeno social dentro de las
Ciencias Sociales con la distinción del propio objeto formal;
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-1

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�Jorge Francisco Aguirre / El estatus transdisciplinario de las Ciencias Sociales

el complejo proceso interdisciplinario y multidisciplinario de
inclusión de datos con la consecuente caracterización de lo
unidisciplinario, interdisciplinario, multi o pluridisciplinario y
lo transdisciplinario; la adopción de la condición o metodología
transdisciplinaria en las Ciencias Sociales, la reorganización de
los problemas que abordan las Ciencias Sociales en el esquema de
dilemas, y la necesidad de principios y valores éticos en Ciencias
Sociales a la luz de las discusiones conclusivas.
Análisis de la fragmentación del objeto dentro de las disciplinas y distinción del propio objeto formal
En la división del saber, advierte Wallerstein (1996), se está
borrando la demarcación entre las Humanidades, las Ciencias
Naturales y las Sociales. De igual manera ocurre al interior de las
Ciencias Sociales, pues su pluralidad deja obviado que se rebasa
la unidisciplinariedad.
Por tanto, las Ciencias Sociales se están consolidando
por la convergencia de varias disciplinas, aunque no debe
desconocerse que Giddens considera a la Sociología como una
disciplina generalizante (2000, p. 26). No obstante, puede
postularse: las Ciencias Sociales son el conjunto de disciplinas
que, agrupadas, procuran el estudio transdisciplinar de la conducta
humana en el campo social referido a la vinculación entre sí de
diversos agentes y cuyo estudio se orienta a la luz de los valores
(sustentabilidad, respeto al derecho de terceros, etc.) y principios
jurídicos, morales y culturales. En esta descripción existen tres
elementos que es preciso destacar: 1) el estudio transdisciplinar
para abordar adecuadamente los factores múltiples que presenta
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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-1

�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

la conducta humana respecto a la sociabilidad, 2) la orientación
de la conducta humana social en los marcos jurídicos y sociales
y 3) el juicio (también jurídico, moral y social) que podría recibir
dicha conducta.
Para ilustrar la diferenciación de las Ciencias Sociales se
puede hacer uso de la distinción entre los objetos materiales y
formales de las ciencias.
El objeto material de una ciencia es el objeto de estudio
en sí mismo, tal y como “se encuentra en la realidad” o “aparece”
al investigador. En las Ciencias Sociales es el comportamiento y
las actividades de los humanos. Pero la diferenciación se da, por
ejemplo: en el caso de la criminología por la conducta criminal;
en el caso de la psicología es la conducta aprendida y adaptada;
en la Sociología es la conducta en la escala social, es decir, los
comportamientos colectivos o comunitarios; en Derecho es la
conducta conforme al canon de lo legal; en Moral desde el canon
de lo legítimo; en Antropología son las formas públicas y privadas
de organización, costumbres, ritos, etc. Y así podría construirse
un larguísimo etcétera de disciplinas que estudian la conducta
en diversas determinantes y variantes. Por tanto, cada disciplina
requiere precisar la formalidad o perspectiva, (el punto de vista),
desde el cual se estudia el objeto material de estudio. A dicha
perspectiva se le denomina objeto formal.
El efecto de precisar el objeto formal fue la especificación, es
decir, el carácter reduccionista, la pérdida de una visión y tratamiento
integrales de los problemas que cada ciencia pretende resolver. Dicha
especificación, con el perfeccionamiento del saber, se convirtió en
especialización. Toledo, hace dos décadas, ilustró ese devenir:
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-1

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�Jorge Francisco Aguirre / El estatus transdisciplinario de las Ciencias Sociales

“La ciencia que domina hoy en día, es aquella establecida bajo
los paradigmas del siglo XVII, autores como Bacon, Newton,
Descartes, etc. Y es fundamentalmente una ciencia de las partes: analítica y de carácter mecanicista, monodisciplinaria, es
decir, especializada o sobre especializada, experimental y finalmente de carácter reduccionista” (2003, p.104).

En el sentido anterior, las ciencias que están fuera de
un contexto transdisciplinario son insuficientes para resolver
problemas fuera de su ámbito específico por dos razones: la
complejidad multifactorial de los problemas que estudian y la
exigencia de una gran cantidad de perspectivas sobre el mismo
problema, no necesariamente sobre el mismo objeto de estudio.
Pero la dificultad no sólo corresponde al conocimiento
científico, sino también a la visión reducida de éste. Nicolescu
advirtió al respecto que:
Las ciencias monodisciplinares ignoran perspectivas y factores
distintos de un contexto más amplio y ocasionan polémicas reduccionistas y errores al estar basadas en una sola racionalidad.
El cientificismo nos ha legado una idea persistente y tenaz: la
de la existencia de un único nivel de Realidad (1996, p. 19).

La advertencia de Nicolescu pesa sobre la idea previa de
un único nivel de realidad, es decir, no se asume la complejidad
de la propia naturaleza, ni se asume el desafío de la complejidad
científica, (Wallerstein, 1998). Ello ha conllevado a complicaciones
que provocan cambios de paradigmas (del geocéntrico al
heliocéntrico, de la física mecánica a la cuántica, del genetista
enfrentado al naturalista, de la geometría de Euclides a la de
Riemann y Lobachevski). En otros casos, esas complicaciones
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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-1

�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

derivaron en falsacionismos o revoluciones científicas, como lo
explicaron Popper y Kuhn respectivamente.
Una prueba ilustrativa de las complicaciones del
reduccionismo se halla en el manejo de la pandemia SARS-CoV2
cuando fue atacada sólo desde la perspectiva de la medicina clínica.
Para controlar las cadenas de contagio y abatirla, se requiere
desde la Farmacobiología hasta la Demografía alimentada con los
algoritmos del big data.
Al no adoptar una visión multidisciplinaria para elaborar
soluciones transdisciplinarias los problemas corren el riesgo
de ser discutidos bajo sólo una perspectiva, o al momento de
encontrarse con otros puntos de vista no se generarán soluciones
sino más conflictos
La complejidad multifactorial, la división y diferenciación
formal de los objetos de estudio y las diversas metodologías
científicas son, en última instancia, adecuadas para conocer una
realidad compleja que se manifiesta en varios niveles y que no
siempre obedece a un mismo sistema teórico o metodológico. Por
tanto, el “fenómeno social” debería transitar hacia una condición
transdisciplinaria. Una experta en ciencias advirtió: “mucho se
discute sobre interdisciplina, quizás porque se presenta como
un intento de superar el estado actual de abstracción de las
ciencias” (Casas, 2008, p. 98). La discusión epistémica, dentro de
los fundamentos y alcances de una misma ciencia, es innecesaria,
pues como argumentó Wallerstein (1998), el análisis de la realidad
social debe ser holístico y al cambio de paradigma lo denominó
“impensar”. Es decir, la reformulación de las Ciencias Sociales
no es una refundación. Si bien la reformulación atraviesa por la
interdisciplinariedad y la multidisciplinariedad, éstos son meros
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�Jorge Francisco Aguirre / El estatus transdisciplinario de las Ciencias Sociales

insumos epistemológicos para nutrir la reformulación: alcanzar la
condición transdisciplinar. Wallerstein visualizó esta necesidad
cuando abogó por programas de investigación que cortaran
transversalmente las líneas tradicionales y reconoció que las
Ciencias Sociales han avanzado en dirección hacia un respeto
cada vez mayor por la naturaleza, al mismo tiempo las Ciencias
Naturales han ido desplazándose hacia una visión del universo
como inestable, puntos de intersección que corresponden a un
movimiento transdisciplinario (Wallerstein, 1998). En pocas
palabras, obtener saberes plurales para tomar decisiones fundadas
en los conocimientos científicos especializados y también más allá
de ellos.
El complejo proceso interdisciplinario y multidisciplinario
de inclusión de datos con la consecuente caracterización
de lo unidisciplinario, interdisciplinario, multi o
pluridisciplinario y lo transdisciplinario
El saber sobre los fenómenos sociales implica la necesidad
de la información interdisciplinaria y de posterior adhesión
multidisciplinaria, para derivar en alternativas transdisciplinarias;
pues la mayoría de las soluciones exigen acciones transversales.
Por tanto, es pertinente distinguir la secuencia y jerarquización
de estas nociones.
Guy Palmade (1979) define a la disciplina como:
“Conjunto específico de conocimientos que tiene sus
características propias en el terreno de la enseñanza, de la
formación, de los mecanismos, métodos y materias” (p. 21). Si se
agrega el prefijo uni, se hace énfasis en que la unidisciplinariedad
versa sobre cuestiones delimitadas y hace uso de herramientas y
procesos también delimitados, esto conlleva a que el fenómeno
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estudiado por la disciplina sea visto desde la única perspectiva
de su objeto formal.
Puede agregarse a la definición de Palmade que el conjunto
de conocimientos tiene como objetivo conocer las causas de los
fenómenos y aplicarlo a resolver sólo ciertos problemas definidos
o delimitados por la misma disciplina debido a la estandarización
de sus herramientas y metodología.
En contraste, la interdisciplinaridad se refiere a la transferencia
de métodos entre disciplinas. Como si las disciplinas dialogaran
entre sí profundizando temas a partir de varias miradas. Aunque
todavía no generen nuevos conocimientos trasformadores. Por
ejemplo, la Informática que es utilizada en Sociología, Epidemiología,
Demografía, etc. Pero cuando los conocimientos apuntan a las
transformaciones, por ejemplo, en el caso de la prevención de la
pandemia por SARS-CoV2, entonces el saber es claramente de
índole transdisciplinario, pues la mayoría de las veces terminan por
involucrar los presupuestos económicos de las políticas públicas, las
dinámicas sociológicas de mayor cohesión social, los aspectos de la
psicología comunitaria para organizar jerárquicamente a los agentes
sociales y hasta los liderazgos exitosos.
Así, según el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología
(CONACYT) de México,
Interdisciplina, la que se da cuando se combinan dos o más disciplinas para generar un nuevo nivel de integración donde las
fronteras disciplinares empiezan a desdibujarse. La interdisciplina no es la simple adición de partes, sino el reconocimiento
que la incidencia de una disciplina y sus lógicas de indagación
afectan el resultado de la investigación de la(s) otra(s) disciplina(s). (CONACYT, 2021, Art. 2, XIII, DOF, p. 234)
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�Jorge Francisco Aguirre / El estatus transdisciplinario de las Ciencias Sociales

En consecuencia, en la interdisciplina existe la
transferencia de métodos que provoca la cooperación de varias
disciplinas para encontrar soluciones y rutas de acción ante los
problemas.
La interdisciplina, por ende, no tiene por misión convertir
a las Ciencias Sociales en un conjunto de ciencias panópticas,
sino poseer la información suficiente para construir de manera
correcta los conceptos que expondrán de manera adecuada
el problema. En otras palabras, antes de buscar soluciones, las
Ciencias Sociales acopian perspectivas para plantear de manera
conceptualmente correcta el problema con el propósito de no
generar pseudoproblemas. En este sentido, debe suscribirse
lo que ha denunciado Paquet al constatar los límites de la unidisciplinariedad impuestos por el lenguaje mono-especializado:
Los científicos sociales perdieron interés por encontrar soluciones para los nuevos “problemas retorcidos” (wicked problems) que
enfrentaba la sociedad, y están más interesados en promover el
poder heurístico de los lenguajes disciplinares para la definición
de los problemas […] La investigación de los académicos no parece hacer una contribución significativa a la gestión de la turbulencia: se prefieren respuestas elegantes a preguntas sin sentido,
en lugar de respuestas no elegantes a buenas preguntas. Como
resultado, la capacidad para comunicar ha disminuido al grado
de que ha sido distorsionada por lenguajes que sólo son la provincia de los expertos. (Paquet, 2009, pp- xi y 29).

La interdisciplinariedad entonces es necesaria para
concebir correctamente los problemas que los fenómenos sociales
presentan, evitar pseudoproblemas y discusiones estériles. Si
una disciplina pone su método, fundamento epistémico y saber
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al servicio de las demás, entonces podrá mostrar un verdadero
problema y evitar una confusión. Así, cabe concebir que, desde
la multiplicidad de factores analizables de una misma realidad,
se exija la interdisciplinariedad de las ciencias que intervienen
en la investigación. Ello no resta autonomía a ninguna ciencia
y las enriquece a todas, pues como apuntó Wallerstein (1998),
las separaciones artificiales de las disciplinas del siglo XIX son
actualmente ignoradas de facto por los científicos sociales.
Ignorar las separaciones artificiales es una condición que
constató Giddens (2000) al describir que el pensamiento
sociológico se transforma para profundizar las implicaciones
prácticas y de decisión política. En términos categóricos: las
Ciencias Sociales no sólo constatan, describen o explican
fenómenos sociales, también abordan sus problemáticas y deben
apuntar a soluciones, aunque éstas constituyan respuestas no
elegantes.
Se pueden distinguir, según Nicolescu (1996, p.37) tres
grados de interdisciplinariedad: a) un grado de aplicación; b) un
grado epistemológico; c) un grado de generación de nuevas disciplinas. En
el primer grado, corrigiendo a Nicolescu, puede decirse que se
aplican técnicas y no métodos de una disciplina a otra. Nicolescu
ejemplifica con los métodos que de la física nuclear transferidos
a la medicina conducen a la aparición de nuevos tratamientos
del cáncer, pero eso no es una transferencia de método, sino
de técnica, pues el método es para descubrir nuevo saber y la
técnica para hacer uso del saber. La medicina no renuncia a su
autonomía indagatoria para recuperar la salud humana cuando
aplica técnicas químicas, físicas. Del mismo modo el conjunto de
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�Jorge Francisco Aguirre / El estatus transdisciplinario de las Ciencias Sociales

las Ciencias Sociales no condesciende a una sola disciplina del
grupo cuando indagan y proponen soluciones.
El segundo grado de interdisciplinariedad puede
ejemplificarse de una manera distinta al ejemplo tautológico que
aporta Nicolescu (la transferencia de los métodos de la lógica
formal en el campo del derecho genera análisis interesantes
en la epistemología del derecho), si puede concebirse que las
aportaciones de la psicometría son útiles para las ciencias de
la educación, la pedagogía, las ciencias de administración de
recursos humanos, la psicología del deporte y hasta para los
programas de rehabilitación en los centros penitenciarios. O
que los aportes de la informática son imprescindibles para el
almacenamiento, manejo y predicción estadística de cualquier
investigación cuantitativa. En estos dos ejemplos no es notoria
que la transferencia de métodos genere una relación fundacional
entre la disciplina emisora y la receptora como en una relación
fundamento-fundamentado. No así, por ejemplo, en el caso donde
la ingeniería civil, sin el saber o fundamento del cálculo, carecería
de garantías para construir y sostener una edificación. Así mismo
el derecho, si careciera de las nociones básicas de la moralidad
como son la justicia y la proporción equitativa, quedaría reducido
a una técnica retórica de alegatos.
El tercer grado de interdisciplinariedad parece la fusión
bien asimilada de aspectos materiales y formales cuando se
ejemplifica con la física matemática o el arte informático. Es
decir, la materia o contenido de saber propio de una disciplina
es tratado bajo la formalidad o estructura de otra disciplina,
tal ocurre con la matematización no sólo de la física (física
matemática que expresa las leyes de la física en fórmulas
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�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

algebraicas y no en enunciados del lenguaje común), sino de la
psicología (psicometría), de la sociología (la estadística social),
de la medicina misma (las coordenadas cartesianas de los electroencefalogramas o cardiogramas).
En definitiva, son fácilmente aceptables los dos primeros
grados de interdisciplinariedad propuestos por Nicolescu, pero el
tercero requiere de mayor innovación. Obedece a lo que Jacques
Maritain denominaba ciencia media. Maritain la definió como
una ciencia intermedia, que en una jerarquización ascendente
de abstracción se encuentra sobre las ciencias empíricas de
la naturaleza, cuya materia la proporciona la realidad física, y
debajo de las matemáticas, cuyo objeto formal y procedimiento
de conceptualización siempre es cuantificacional. En pocas
palabras, es una “ciencia materialmente física y formalmente
matemática” (Maritain, 1978, p.80). En todo caso el tercer nivel
de interdisciplinariedad se parece más a la multidisciplinariedad.
Y cualquiera de las dos versiones no es propia para las Ciencias
Sociales.
Porque si bien es cierto que la interdisciplinariedad y la
multidisciplinariedad desbordan la unicidad de las disciplinas de
las Ciencias Sociales, éstas están más allá de tal desbordamiento,
puesto que no sólo aplican técnicas, indagan los fundamentos
científicos y asimilan objetos materiales de estudio con las
perspectivas formales de diversos modos de estudiarlos, sino
que además orientan decisiones que habrán de ser evaluadas con
criterios distintos a los cánones epistemológicos de las ciencias
individuales. El todo del conjunto llamado Ciencias Sociales es
un todo más grande que la suma total de sus partes.
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�Jorge Francisco Aguirre / El estatus transdisciplinario de las Ciencias Sociales

Además de los grados, también se han establecido tres tipos
de interdisciplinariedad: la lineal, la restrictiva y la estructural. En
la primera se da, nuevamente, el intercambio de una o más leyes
tomadas de una disciplina para explicar fenómenos de otra; sólo
se requeriría alguna redefinición de las variables y parámetros
para ajustarla al nuevo contexto disciplinario. En la tercera, las
interacciones entre dos o más materias llevan a la creación de un
cuerpo de conocimiento que forman la estructura básica de una
disciplina original, la cual no puede ser reducida a la coordinación
formal de sus generadoras, lo cual es muy parecido al tercer grado
expuesto arriba. Pero el segundo tipo, el restrictivo, consiste en una
aplicación a un campo específico y hacia un objetivo concreto. Y
podría aventurarse que las Ciencias Sociales constituyen un cuerpo
de saber de este tipo porque reciben aportaciones con el propósito
de orientar decisiones que buscan ubicarse estrictamente en el
campo del “fenómeno social” y sus áreas afines.
Si bien es cierto que existe la integración de saberes para
constituir el fenómeno social y sus áreas afinas, las estrategias de
alineación a pesar de la diferenciación no siempre pueden lograr
un mismo objetivo. Las ciencias tienen como objetivo conocer,
pero sus indagatorias no tienen el mismo objeto formal de estudio
ni los mismos procedimientos metódicos. Por ello es que, en el
caso de las Ciencias Sociales, se ha requerido la agrupación de
saberes que tienen como objeto una parcialidad o alguna de
las aristas que llevan a la realidad del fenómeno social desde la
perspectiva multi y transdisciplinar.
En lo que respecta a la multidisciplinariedad o
pluridisciplinariedad (que se considerarán como sinónimos con
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�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

objeto de no multiplicar los entes lingüísticos sin necesidad)
ésta representa el estudio de un objeto perteneciente a una única
disciplina pero abordado por varias disciplinas al mismo tiempo
cada una con su enfoque. El conocimiento del objeto en su propia
disciplina se profundiza y la investigación pluridisciplinaria
aporta un plus a la disciplina en cuestión, en opinión de Nicolescu
(1996, p.37). Pero más que profundizar, debería decirse que el
conocimiento se extiende o complementa.
Cabe advertir, en primer lugar, que las disciplinas tienen
un objetivo, proyecto o tarea común de manera parcial, es decir,
todas buscan conocer al propio objeto de estudio. No parece
entonces que el estudio de un mismo objeto desde diversos
ángulos sea multidisciplinario si no se comparte un mismo
problema a resolver. En este sentido, el ejemplo de Nicolescu
(que un cuadro de Giotto puede estudiarse a través de la mirada
de la historia del arte cruzada con la de la física, la química, la
historia de las religiones, la historia de Europa y la geometría) no
resultan muy ilustrativos. La química estudiará los componentes
físicos del lienzo de Giotto y eso puede generar admiración,
pero no auxilia a una experiencia estética, motivo para el cual el
lienzo fue pintado. La historia de las religiones podrá aportar el
contexto del autor, de los receptores de su época y del mensaje,
pero si el espectador pertenece a otra tradición, religión y cultura,
no obtendrá la misma intuición privilegiada de la experiencia
estética que busca el autor de la obra.
Es decir, la multidisciplinariedad es útil para entender,
pero limitada para comprender (distinción que se caracterizará
más adelante). La multidisciplinariedad parece ser un mero acopio
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-1

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�Jorge Francisco Aguirre / El estatus transdisciplinario de las Ciencias Sociales

de información y saber sobre un mismo objeto de estudio general
y eventualmente hace emerger la construcción conceptual de un
problema o dilema, por ello –aunque valiosa- es insuficiente para
los propósitos prácticos (prescriptivos y de juicio) que podrían
poseer las Ciencias Sociales. El CONACYT mexicano postula:
Se entiende como multidisciplina al contraste de perspectivas
disciplinares en una forma aditiva: cuando dos o más disciplinas independientemente y de forma limitada interactúan para
proveer un punto de vista a un problema desde sus propias
perspectivas. (CONACYT, 2021, Art. 2, XIII, DOF, p. 234)

Así, por ejemplo, en el conjunto de las Ciencias Sociales
se encuentra la Antropología Social y las Ciencias Políticas; en la
primera pueden estudiarse conductas presentes en algunas etnias,
pero no en todas las civilizaciones (por ejemplo, la poliandria),
mientras que en las segundas se hallarán formas históricas de
organizar el poder de una comunidad (por ejemplo, patriarcados
monárquicos). La mera suma de ambos saberes no aporta un
problema, sin embargo, pueden generar un dilema (¿qué forma
debe promoverse, la poliandria o el patriarcado?) o plantear la
necesidad de defender un derecho humano universal (bajo el
supuesto de que una de las dos es la correcta) al añadir saberes de
otras Ciencias Sociales.
Por último, la transdisciplinariedad, con el peso que le
da el prefijo trans, que quiere decir ‘al otro lado’ o ‘a través de’,
y por ello, pretende ver más allá de las mismas disciplinas, busca
la integración teórica y práctica: “lo que está a la vez entre las
disciplinas, a través de las diferentes disciplinas y más allá de
toda disciplina” (Nicolescu, 1996, p. 37). Por ende, apunta a una
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�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

práctica: la solución de un problema o dilema, toda vez que se han
integrado múltiples ideas, principios, perspectivas y postulados
de áreas muy distintas.
El término transdisciplinariedad ha sido promulgado por
la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura (UNESCO) y el Centro Internacional para la
Investigación Transdisciplinaria (CIRET) (Rivas, 2010), también
por el CONACYT de México, que apunta:
Se entiende por transdisciplina cuando las perspectivas de dos
o más disciplinas trascienden entre sí para formar una nueva
aproximación holística; el resultado será completamente diferente o nuevo a lo esperado de la suma de las perspectivas
individuales de las disciplinas. (CONACYT, 2021, Art. 2, XIII,
DOF, p. 234).

Es decir, es la cualidad que se desarrolla a través de las
disciplinas (y por ello implica la multidisciplinariedad), pero a su
vez va más allá porque conceptualiza de modo integral problemas
y toma decisiones para resolverlos. Quienes la han pensado y
ejecutado, la consideran el producto de una investigación referida
a un problema definido conceptualmente de manera inter y multi
disciplinaria y, por supuesto, como algo más allá que la simple
suma de disciplinas porque promueve nuevos conocimientos
(Casas, 2008, p. 98; Garrafa y Osorio, 2009, p. 85). Es un concepto
avanzado y dinámico que está, al mismo tiempo, “entre”, “a través”
y “más allá” de las disciplinas y que, como se ha dicho: constituye
un todo mayor a la suma de sus partes.
Las
la

consideraciones

manifestación

de

anteriores

Nicolescu

quien

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-1

coinciden
agrega

que

con
la
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�Jorge Francisco Aguirre / El estatus transdisciplinario de las Ciencias Sociales

transdisciplinariedad posee tres pilares: los niveles de Realidad,
tal y como se encuentra en el Artículo 2 de la Carta de la
Transdisciplinariedad (1996) [y Nicolescu ejemplifica con la física
mecánica y la física cuántica y los cambios de paradigmas], la
lógica del tercero incluido [ejemplificados con casos que rebasan
la lógica, en especial el Teorema de Gödel] y la complejidad
[generada por el objeto y sus abordajes pluri o multi disciplinarios
y reconocida también como un desafío para las Ciencias Sociales
por Wallerstein (1996, 1998)]. Entre estos tres pilares se
determina la metodología de la investigación transdisciplinaria
(Nicolescu, 1996, p. 37-38).
Los niveles de Realidad y la lógica del tercero incluido
(consistente en un modelo o nivel coherente en sí mismo, pero
inconsistente en otro), sirven a Nicolescu para discurrir sobre la
posibilidad de pasar de un nivel de Realidad a otro. Ello puede
implicar el deseo de un modelo de conocimiento completo, pero
más que nada, implica un modelo de realidad coherente y abierta
donde desde la interdisciplinariedad y la multidisciplinariedad
se acaba por construir un conjunto de saber globalizador. Tal
caso puede postularse para las Ciencias Sociales con el amplio
tema del desarrollo sustentable, pues lo mismo abarca tópicos
biológicos, ecológicos, económicos, que culturales, sociales,
históricos, éticos y hasta de bioseguridad, etc.
Ahora bien, la lógica de un tercero incluido, en vez del
tradicional lógico y metafísico del tercero excluido, nos muestra la
validez de ciertos conocimientos dentro de un modelo y su invalidez
dentro de otros. Nicolescu, como se ha dicho, refiere el Teorema
de Gödel al respecto, pero también puede ejemplificarse con casos
indubitables: los principios de la física mecánica inválidos en las
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áreas de la física cuántica; la geometría euclidiana improcedente en
el espacio elíptico o hiperbólico, y para ejemplificar en las Ciencias
Sociales se podrían enumerar ejemplos en diversos tópicos, como
el caso de la globalización versus el regionalismo, el universalismo
versus el comunitarismo, la economía de desarrollo extraccionista
versus la ecología de la conservación, y un larguísimo etcétera.
Con ello quiere ejemplificarse que la transdisciplinariedad es la
única condición de posibilidad para plantear conceptualmente
problemas bajo la fórmula de dilemas. Asunto que se explicará en
el siguiente apartado.
Por lo pronto, las consecuencias de una transdisciplinariedad
que reconoce diversos niveles de realidad y su respectiva
complejidad implican reconocer diversos niveles de percepción. Es
decir, si existe una ciencia transdisciplinaria es porque el objeto
de estudio de dicha ciencia posee material suficiente para requerir
y exigir un tratamiento transdisciplinario y, consecuentemente,
también para requerir y exigir diversos niveles de percepción. Es
decir, la transdisciplinariedad pone en evidencia la necesidad del
Sujeto transdisciplinario (Nicolescu, 1996, p. 44).
Y todavía más allá, desde la perspectiva del sujeto
cognoscente, que no es uno solo y abstracto, sino el cúmulo
de investigadores abocados a la indagatoria de los objetos de
estudio. Y dadas las diversas percepciones de los investigadores
y la multiplicidad de paradigmas de conocimiento que
corresponden a diversos niveles y complejidades de la realidad
a estudiar transdisciplinarmente, se requiere de la teoría de
la interpretación (hermenéutica) para poder comprender las
variaciones de significados de datos e informes en las múltiples
perspectivas; tanto de las disciplinas como de sus investigadores.
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�Jorge Francisco Aguirre / El estatus transdisciplinario de las Ciencias Sociales

Es decir, la teoría de la interpretación se requiere para trasladar
la significación de las nociones de una ciencia a otra de manera
que también resulten significativas. Por tanto, el servicio
de la hermenéutica ante las diferencias conceptuales de las
ciencias, por donde transita transversalmente la metodología
transdisciplinaria, es invaluable.
Por estas razones puede coincidirse con el Manifiesto
de la Transdisciplinariedad de Nicolescu (1996) y con los ilustres
firmantes de la Carta de la Transdisciplinariedad (1994) cuando
afirman: a) se generan diferentes grados de transdisciplinariedad
(Nicolescu, 1996, p. 38); b) la unidad abierta son dos facetas de una única
y misma Realidad (Nicolescu, 1996, p. 43); c) Artículo 4. La clave
de la bóveda de la transdisciplinariedad reside en la unificación
semántica y operativa de las acepciones a través y más allá de
las disciplinas. Ello presupone una racionalidad abierta, a través
de una nueva mirada sobre la relatividad de las nociones de
«definición» y «objetividad» (Carta, 1994).
Este último punto puede ilustrarse perfectamente en la
unificación semántica del traslado de significaciones lingüísticas.
Así, por ejemplo, al hablar de “fenómeno social”, algunos
científicos pueden considerar estrictamente lo que acontece
exclusivamente con la conducta, mientras otros toman en
consideración los recíprocos impactos ecológicos entre humanos
y su medio ambiente. Por tanto, “fenómeno social” resulta una
noción por encima de la univocidad, pues es análoga y, por ende,
aplicable transdisciplinariamente.
Para evitar equívocos el “fenómeno social” debe abordarse
con la transdisciplinariedad y apertura de su semiótica analógica. El
lenguaje transdisciplinario, en opinión de Nicolescu, fundamenta
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la inclusión del tercero (1996, p. 87). Ello, como es obvio, permitirá
la apertura, entendida como la aceptación de lo desconocido o
imprevisible. Para las Ciencias Sociales la inclusión de un tercero
y la imprevisibilidad es fundamental, porque posibilita plantear
su tarea en forma dilemática.
Otros expertos (Instituto Transdisciplinar de Estudos
Criminais, Porto Alegre, Brasil. http://www.itecrs.org/) han
querido caracterizar a la transdisciplinariedad como la intención
de superar la fragmentación del conocimiento provocada
por el positivismo. Obrando más allá del enriquecimiento
de las disciplinas con diferentes saberes (multidisciplina)
y del intercambio epistemológico y de métodos científicos
de los saberes (interdisciplina), desean concebirla como
una ciencia interactuante y totalizadora (Pérez y Setién,
2008) y también como integradora (Martínez, 2007). En ese
sentido, la transdisciplinariedad puede adoptar el modelo de
la interdisciplinariedad integradora sistémica, pues ésta se
considera un fenómeno transdisciplinario.
La interdisciplinariedad integradora sistémica es definida
como “varias disciplinas interactúan dialécticamente hacia una
disciplina” (Pérez y Setién, 2008) y como ejemplo cabe citar los
aportes de todo tipo de ciencias ante la problemática del SARSCoV2. En el caso de las Ciencias Sociales, los aportes provienen,
al menos, de la Antropología, la Economía, la Historia, la
Lingüística, la Política y la Sociología. Y no debe confundirse con
la interdisciplinariedad sistémica común en donde “una disciplina
desemboca en varias”, como por ejemplo de la matemática surgen
la sociometría, infometría, optometría, etc., es decir, la forma
matemática de hacer las cosas, de formalizar o tratar a diversos
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�Jorge Francisco Aguirre / El estatus transdisciplinario de las Ciencias Sociales

objetos de estudio, según la expresión de Maritain utilizada
más arriba. Un esquema de la llamada interdisciplinariedad
integradora sistémica como transdisciplina es otorgado por Pérez
y Setién (2008)
en la Figura 1 “Figura de procedimiento de
gestación transdisciplinario”:

Esta figura explica lo estipulado en el Artículo 3 de La
Carta:
…hace emerger de la confrontación de las disciplinas nuevos
datos que las articulan entre sí, y nos ofrece una nueva visión de
la naturaleza y de la realidad. La transdisciplinariedad no busca el dominio de muchas disciplinas, sino la apertura de todas
las disciplinas a aquellos que las atraviesan y las trascienden
(Nicolescu, 1996, p. 106).

Por tanto, la transdisciplinariedad, en efecto, rebasa las
aportaciones interdisciplinarias y multidisciplinarias, no sólo
porque supera la fragmentación del objeto de estudio, sino
porque integra las formalidades de la metodología, investigación
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y saberes hacia los propósitos de la disciplina transdisciplinaria:
cumplir con el reconocimiento e integración bien discernida de
varios niveles de realidad, estructura del conocimiento complejo
y la apertura para la inclusión de un tercero dilemático. Y, sin
embargo, debe quedar claro que la transdisciplinariedad “no
constituye una ciencia de las ciencias”, como lo declara el Artículo
7 de La Carta. Pues, en efecto, más bien persigue, y en eso estriba
precisamente su condición de trascendente, “la unidad de acción
como una correlación del conocimiento científico, pragmático y
moral…” (Hadorn, 2004, s/p).
Así, los rasgos fundamentales de la transdisciplinariedad
derivan acciones no sólo con carácter pragmático (conocer para
actuar), sino también de índole moral por los beneficios que persigue
la trascendencia del saber transdisciplinario (actuar para mejorar).
La transdisciplina se encuentra propicia a constituirse como un
elemento esencial y comprometido en las Ciencias Sociales, uno de
los aspectos que la hace mayor a la suma de sus partes.
La adopción de una metodología transdisciplinaria en las
Ciencias Sociales
A pesar de la fragmentación de los objetos de estudio y la
incomunicabilidad de los niveles de realidad, cuando se debe
aportar conocimiento para tomar decisiones, cabe recordar la
advertencia de Nicolescu: “un verdadero decisor debería poder
dialogar con todos a la vez”. (1996, p.36). Pues siempre se desea
que las decisiones adoptadas sean las mejores posibles.
La transdisciplinariedad, como se ha visto, intenta retomar
la comunicación entre las diferentes disciplinas tras haber
pasado por un periodo de fragmentación y especialización, lo que
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�Jorge Francisco Aguirre / El estatus transdisciplinario de las Ciencias Sociales

provocó una incapacidad de comprensión de las problemáticas
y de cómo se pueden postular soluciones. A partir de ahí es
preferible agrupar en un modelo transdisciplinario al grupo de
las Ciencias Sociales en vez de tergiversar cada una de dichas
ciencias. Parafraseando a Palacios (2014, p. 416) se podría decir:
las Ciencias Sociales podrían ser una transdisciplina juntamente
con otras ciencias tanto naturales como sociales. Sin embargo,
antes de serlo primero deben lograr que sus corrientes internas
dejen de conflictuarse entre sí y comiencen a colaborar en la
búsqueda de respuestas a la complejidad. Así las cosas, sin duda
es preferible construir el conjunto de las Ciencias Sociales de
manera transdisciplinaria en vez de esperar a un consenso de las
ideologías epistémicas de cada una de las ciencias del grupo.
Como la transdisciplinariedad abarca una unidad de
conocimiento y también la trascendencia del tomar decisiones
más allá del simple conocer, entonces postulamos que las
Ciencias Sociales deben definirse como transdisciplinarias por el
solo hecho de su interés: explicar el fenómeno social y aportar
soluciones a las problemáticas humanas. Es decir, no sólo es una
integración de diferentes disciplinas, sino que además tiene como
prioridad y compromiso que puedan proponerse soluciones
ejecutables.
Una ciencia transdisciplinaria, en sí misma o de manera
pura (en el sentido kantiano), puede definirse como “el proceso
por el cual los límites de las disciplinas individuales trascienden
para tratar problemas desde perspectivas múltiples con vistas
a generar conocimiento emergente. Es la transformación e
integración del conocimiento desde todas las perspectivas
interesadas para definir y tratar problemas complejos” (Pérez y
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Setién, 2008, p. 5). Pero si añadimos la intencionalidad axiológica,
entonces deben sumarse las orientaciones y obligaciones morales
inherentes.
Las Ciencias Sociales, en tanto un conjunto de saberes
transdisciplinarios juzgará las decisiones que aporta cada
disciplina de acuerdo con lo más conveniente, a la mejor bondad
moral. De esta forma, recaudan cualquier tipo de información
de cada área, validándola de acuerdo con sus pros y contras, e
integrando una visión que irá más allá de la que implican las
ciencias uni-disciplinares y también más allá de la construcción
multidisciplinar o pluridisciplinar, pues, finalmente, busca
orientar o regular la acciones conforme a lo que se considera como
bueno. Para conseguir el éxito de este método, es importante
conocer y mantenerse abierto a las aportaciones de cada una de
las disciplinas que pueden estar involucradas, ya que ésa es la
única manera de percatar cómo cada decisión tiene un impacto
en otro ámbito o corre el riesgo de caer en la dinámica del doble
efecto. Por ejemplo, si se pone un muro perimetral para que una
zona quede resguardada de la SARS-CoV2, este consejo generará
la criminalización de cualquier sujeto “ajeno” al área limítrofe y
con ello también degenerará la cohesión del capital social.
Puede

entonces

proponerse

que

las

Ciencias

Sociales, con su característica transdisciplinaria, busquen la
transformación e integración del conocimiento de todas las
perspectivas interesadas, y se constituyan en el medio orientador
imprescindible para regular las acciones científicas, tecnológicas,
económicas, políticas, jurídicas, sociales, etcétera, que toma en
cuenta los diversos impactos axiológicos en esos mismos ámbitos.
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�Jorge Francisco Aguirre / El estatus transdisciplinario de las Ciencias Sociales

Por lo tanto, las Ciencias Sociales, en tanto
transdisciplinarias, no se basan en una deontología del derecho,
de la economía o de la educación. Tampoco establecen un
lineamiento reduccionista aplicable a los científicos de sus propias
disciplinas, sino que, al reunir distintas áreas de conocimiento,
indican con criterios axiológicos el campo de las decisiones.
Debe hacerse hincapié entonces que las ciencias que
conforman el conjunto de las Ciencias Sociales tienen como
objetivo conocer; que sus indagatorias no tienen el mismo objeto
formal de estudio, ni los mismos procedimientos metódicos. Que,
cognitivamente considerado, el método y sus logros o alcances
cognitivos son moralmente neutrales. Y que corresponde a la
dimensión transdisciplinar decidir por el bien o beneficio y,
por ende, su misión es orientar la ejecución de las aplicaciones
técnicas de los demás conocimientos científicos.
La transdisciplinariedad de las Ciencias Sociales da pauta
para recordar la diferencia entre entender y comprender establecida
por Dilthey3, donde el sujeto cognoscente tiene diferentes roles.
En el entender el sujeto cognoscente no se involucra con lo que
conoce. En el comprender, el sujeto cognoscente está involucrado
en la indagatoria al grado que el sentido de sí está en juego en la
misma indagación y comprensión, pues comprende y se comprende
también a sí mismo. Wallerstein (1996, 1998) insistió en establecer
la relación entre el investigador y la investigación. No es lo mismo
admirar la estética gótica de una catedral medieval cuando se posee
3 Dilthey, W. (1970) La estructura del mundo histórico en las humanidades, Fráncfort del Meno: Suhrkap, después ampliamente retomada por K.O.
Apel, K.O. (1979) Die Erklären-Verstehen-Kontroverse in Transzendental-pragma-

tische, Frankfurt, Suhrkamp.
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una profunda devoción católica que cuando se visita como turista
desde el budismo asiático. El primero comprende y se comprende,
el segundo entiende, pero no se encuentra a sí mismo reflejado en
el quehacer de su indagatoria.
En

consecuencia,

las

Ciencias

Sociales

con

la

caracterización de transdisciplina pertenecen al comprender,
dado que el sujeto está requiriendo una orientación para actuar
y está involucrado en la calificación de responsabilidad social,
jurídica y moral que recibirá su actuación. La eticidad irrumpe
en su existencia a diferencia de la neutralidad epistémica que se
patentiza en las demás ciencias cuando proceden exclusivamente
en su quehacer cognitivo. No es igual, por ejemplo, obtener
una estadística de crímenes de lesa humanidad, que tomar las
acciones para mejorar con mayor eficiencia la prevención de
éstos; así las Ciencias Sociales tienen como objeto de estudio la
conducta humana en relación con el respeto, la conservación y
la promoción del humano y deben caracterizarse como ciencias
transdisciplinarias de un acto cognitivo de comprensión y no de
mero y ajeno entendimiento de datos.
Respecto al científico social que ejerce dichas disciplinas,
éste deberá cumplir con la percepción de diversos niveles de
realidad, comprender la circunstancia del conocimiento complejo
y sobre todo la estipulación del tercero incluido que se traduce en
no-resistencia. Es decir, el investigador no debe racionalizar al
objeto de estudio dentro de un solo marco lógico o un único y
exclusivo modelo o paradigma de conocimiento.
Las

Ciencias

Sociales

entonces

son

un

saber

privilegiadamente transdisciplinario porque, como explica
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�Jorge Francisco Aguirre / El estatus transdisciplinario de las Ciencias Sociales

Hadorn (2004): “la investigación transdisciplinaria implica ver
un problema en un nivel descriptivo, normativo e interactivo”
(párr. 22).
Las Ciencias Sociales cumplen estas tres condiciones
sumadas a los tres pilares de la transdisciplinariedad. De donde
los diversos niveles de realidad y las condiciones hermenéuticas
para comprender dicha diversidad, aún desde perspectivas
diversas, son efectivamente abordados.
Nicolescu aporta un ejemplo donde asoma el carácter
transdisciplinario de las Ciencias Sociales, si se consideran éstas
en su sentido más básico como Ciencias de la sobrevivencia: dice
sorprenderse por la multiplicidad de enfoques que requiere el
acompañamiento a los moribundos. Para él
El acompañamiento a los moribundos no puede ahorrarse una
investigación transdisciplinaria en la medida en que la comprensión del mundo actual pasa por la comprensión del sentido de la
vida y de la muerte en este mundo que es el nuestro (1996, p.39).

Este ejemplo no postula a las Ciencias Sociales
como el conjunto de ciencias con mayor gradación y calidad
transdisciplinarias. Quizá la tanatología, la medicina, la geriatría
(en el mejor de los casos para el moribundo), la psicología de
los cuidados paliativos, tendrían prioridad como arquetipos de
disciplinas que requieren la transdisciplinariedad.
Por otra parte, Nicolescu afirma que “existen grados de
transdisciplinariedad, pero no pueden existir disciplinas con carácter
transdisciplinario, [porque] la metodología transdisciplinaria
no remplaza la metodología de cada disciplina” (1996, p.89).
Sin embargo, desde la mirada a las Ciencias Sociales no puede
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�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

compartirse esta opinión. Es cierto que la finalidad de las
disciplinas es obtener descubrimientos verdaderos y que éstos
pueden hilarse y sumase a diversas disciplinas para que, a su
vez, obtengan nuevos descubrimientos. No obstante, lo “trans”
de la transdisciplinariedad en las Ciencias Sociales reside en que
el quehacer transdisciplinario va más allá de la metodología de
indagación, está en la normatividad e interactividad de la toma
de decisiones que incluye la adhesión a principios y el respeto
a valores.
Así entonces, las Ciencias Sociales son un corpus
transdisciplinario no sólo en el sentido de que su indagatoria
es transversal a diversas disciplinas, sino que trasciende en su
información hacia la normatividad y la acción a tomar. Es decir,
las Ciencias Sociales en la tarea de la descripción recogen los
niveles de realidad y complejidad; en la normatividad establecen
el tercero incluido en forma de dilemas, pues no existen modelos
únicos para garantizar la conducta deseable que anhelan los
humanos, ni protocolos de actuación infalibles o de aplicación
de recetario por encima de la discrecionalidad y la prudencia
aplicada a los casos concretos. Y en la interacción apunta a la
ejecución de actos que deben ser orientados por la normatividad,
la valoración y, eventualmente juzgados por los cánones de la ley
(los códigos) y los principios de la moralidad.
A pesar de que Pérez y Setién (2008) consideren que
la esencia de la transdisciplinariedad “no sea una disciplina
sino un enfoque”, no debe coincidirse en esta apreciación
cuando de las Ciencias Sociales se trata. La interactividad, las
decisiones, las ejecuciones en materia social no se reducen a
enfoques, opiniones o cosmovisiones. Las Ciencias Sociales
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�Jorge Francisco Aguirre / El estatus transdisciplinario de las Ciencias Sociales

son transdisciplianarias porque están fundadas en principios,
argumentos y jerarquizaciones axiológicas que rebasan los
meros enfoques descriptivos precisamente por su capacidad
para abordar problemas con demostraciones y otorgamientos de
evidencias (tanto con metodologías empíricas como lógicas).
Discusiones conclusivas
Se ha mostrado que la noción de “fenómeno social” es análoga
(puede atribuirse el adjetivo “social” a variados sustantivos:
trabajo, economía, medicina, seguridad, condición, interacción,
etcétera). En consecuencia, reducir las Ciencias Sociales sólo a
funciones interdisciplinarias o multidisciplinarias, provocaría,
parafraseando a Baratta: que el adjetivo social estrangule
a los sustantivos (Baratta, 1997, p. 21). Pero la propuesta
transdisciplinar busca lo contrario: que “lo social” amplíe y
expanda a los sustantivos y sus correspondientes sustancias.
Reducir “lo social” a exclusivo objeto de una disciplina
o interdisciplina o multidisciplina implicaría una reducción del
objeto de estudio. Por ende, “lo social” requiere de la apertura
y la tolerancia epistémica de la transdisciplinariedad, pues
sus problemas constituyen lo que Paquet denominó, como se
citó arriba, “los problemas retorcidos” que requieren buenas
respuestas, aunque no sean elegantes.
No obstante los riesgos epistemológicos anteriores,
las Ciencias Sociales se superan con el tránsito hacia la
transdisciplinariedad a través de una mayor integración de
temáticas, ciencias y metodologías parcelarias con el itinerario:
Diversos Niveles de Realidad, la Complejidad del Conocimiento
ante esos niveles de Realidad, el Orden Descriptivo que implica
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�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

en sí mismo la descripción constatativa, la normatividad y la
interactividad.
Para completar el itinerario debe recordarse que la
propuesta transdisciplinaria se caracteriza por la toma de
decisiones y ello requiere dos condiciones más: la reorganización
de un problema a abordar en forma de dilema y la respectiva toma
de decisión bajo la tutela de principios y valores. Por ello, ha de
insistirse en parafrasear la idea referida de Paquet: es preferible
obtener respuestas no elegantes, pero sobre problemas en verdad
pertinentes.
Finalmente, pero no menos importante, cabe recodar
cuáles son esos principios que tutelan las Ciencias Sociales:
el orden social, la paz y el bien común. En este sentido, los
principios, precisamente en razón de ser principios y detentar la
cualidad de universalidad, son exigibles a todos los miembros del
conjunto social.
Bajo la tutela de dichos principios se pueden operar los
valores. Debe recordarse que los valores son realidades inteligibles
comprendidas como bienes; que poseen efectos tanto materiales
como intangibles y que resultan auténticamente valorados cuando
se pone interés en conseguirlos. Los valores pueden enlistarse y
jerarquizarse según diversos criterios (cronológicos, lógicos,
jurídicos, pertenecientes a una tradición o moralidad y, también
según una escala de preferencias). Será tema de otro ensayo
exponer y argumentar los mejores criterios y sus consecuentes
listados y jerarquizaciones, baste por lo pronto enlistar los
valores referentes a la interactividad de las decisiones tomadas en
función del saber que aportan las Ciencias Sociales: la dignidad
humana, las garantías que protegen los derechos humanos, el
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�Jorge Francisco Aguirre / El estatus transdisciplinario de las Ciencias Sociales

respeto, la tolerancia, el bien común, la solidaridad, la justicia,
la honestidad, la veracidad, la independencia y autonomía. Sin
duda, la presencia transversal de los principios y valores de las
Ciencias Sociales también avalan su condición transdisciplinaria.

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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-1

�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, julio-diciembre, 2022

Anáhuac, Nuevo León, México.
Oportunidad y Desafío
Anáhuac, Nuevo León, México.
Opportunity and Challenge
Gerardo Macario Pantoja Zavala1
Omar Alejandro Moreno Garza2
Carlos Emmanuel Saldaña Villanueva3
Resumen: El desarrollo socioeconómico de los municipios constituye
parte de las fuerzas productivas de un estado y de una nación. El objetivo de este trabajo es analizar la conformación del municipio de Anáhuac, Nuevo León, desde su fundación, para obtener elementos evaluativos encaminados a configurar una plataforma de proyección hacia el
desarrollo regional considerando la naturaleza operativa del área y su
espacio geográfico. Los aspectos examinados permitirán delimitar la
implementación de un modelo sustentable y de acción territorial con
el propósito de desarrollar industrias, empresas de servicios o negocios
agropecuarios donde los entornos ecológicos sean preservados o recuperados para futuras generaciones.

1 Profesor/Investigador. ESCUELA PREPARATORIA Núm. 25. Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), Escobedo, Nuevo León, México.
2 Profesor. ESCUELA PREPARATORIA Núm. 25. Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), Escobedo, Nuevo León, México.
3 Universidad Autónoma de Nuevo León, México.

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�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

Palabras clave: Historia, territorialidad, geografía, recursos naturales,
demografía.
Abstract: The socioeconomic development of the municipalities constitutes part of the productive forces of a state and of the nation. The
objective of this work is to analyze the conformation of the municipality of Anáhuac, Nuevo León, since its foundation, to obtain evaluative elements aimed at configuring a projection platform towards
regional development considering the operational nature of the area
and its geographic space. The aspects examined will allow defining the
implementation of a sustainable model and territorial action with the
purpose of developing industries, service companies or agricultural businesses where ecological environments are preserved or recovered for
future generations.
Keywords: History, territoriality, geography, natural resources, demography.

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-2

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�Gerardo Pantoja; Omar Moreno; Carlos Saldaña / Anáhuac, Nuevo León, México

1. Introducción
El inicio del municipio de Anáhuac, integrado al resto de los
municipios del estado de Nuevo León en México, se considera
de manera oficial desde la promulgación del “Decreto 115 de la
H. XLV Legislatura del Estado de Nuevo León, el 29 de mayo de
1934” (Secretaría de Gobernación México, 2020). Esa perspectiva
proporciona una historia muy corta, pero interesante. Ante el
contexto y los hechos históricos de la época, la fundación del
municipio es un efecto de la Revolución mexicana, se fundó
en la posrevolución, durante la etapa del Maximato. En la
cúpula mexicana admiraban el progreso liderado en el mundo
por Norteamérica, Europa y la Unión Soviética: reflejado en
gigantescas obras de infraestructura, algunas de naturaleza
agropecuaria. Historiando desde esa época permite adentrarnos
en la edad contemporánea y así lo haremos. Pero tendremos
que dedicarle letras a épocas más lejanas como a las etapas de
la historia moderna, colonial y prehispánica, con el objetivo de
encontrar tendencias a largo y mediano plazo.
Para dotar al trabajo de varios ángulos de observación,
Anáhuac será estudiado también desde la perspectiva de la
historia ambiental, entendida en este caso como la que se encarga
de la interacción de los humanos con los espacios ecológicos, no
sólo su fauna y vegetación, también sus suelos, su clima y como
producto de dicha interacción suelen reproducirse condiciones
socioeconómicas y políticas marcadas por esa dinámica.
La historia agraria y la social proporcionarán objetos
y sujetos de estudio; de la primera, elementos como la tierra, el
agua, los ranchos, así como los rancheros, ejidatarios, entre otros;
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de la segunda, grupos como terratenientes, rancheros, peones,
ejidatarios, asalariados, burócratas, patrones y sindicatos. En
la época colonial la zona fue influenciada por misiones, villas,
burocracia virreinal, indios, entre otros, ya mencionados.
Para estudiar la frontera, aparentemente despoblada,
hasta finales del siglo XIX será considerado el estudio de
colonizadores, ejércitos y grupos fuera de la ley como gavilleros,
indios, revolucionarios, prófugos y contrabandistas. En el siglo
XX y todavía en el XXI se siguen presentando -en la zona- grupos
al margen de la legalidad.
Por justicia es necesario hacer historia del papel de los
habitantes originarios americanos del espacio de estudio o que
en algún momento llegaron a asentarse de manera temporal; es
decir, los grupos étnicos prehispánicos de América del Norte y
presentes en el territorio del actual Anáhuac hasta poco antes del
Porfiriato, cuando menos.
Los mexicanos del siglo XXI deben de tener claro que
Anáhuac, además de formar parte fundamental de un proyecto
agrario iniciado en el siglo XX, pasó a integrarse en el siglo XXI a
un proyecto aduanero y de comercio exterior, cuando la época del
libre comercio se cristalizó. Por lo tanto, el municipio hoy es más
complejo. En cierto punto, los dos grandes proyectos –y otros de
menor envergadura- se han cruzado y serán estudiados.
Hoy se necesita un proceso evaluativo y de diagnóstico de
necesidades de mejora; que integre características sustentables
ecológicamente, con claro sentido social y cultural, apoyadas o
basadas desde la productividad. El modelo deberá gestionar esos
recursos con el propósito de desarrollar industrias, empresas de
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servicios o negocios agropecuarios donde los entornos ecológicos
sean preservados o recuperados para futuras generaciones.
Pensamos que para generar una plataforma adecuada
para desarrollar el presente y el futuro es necesario un estudio
que analice la creación del municipio desde una perspectiva
histórica; se localicen momentos históricos con altibajos en el
desarrollo económico y social; se observe reflejada la teoría de
la territorialidad, seleccionada por su pertinencia para lograr un
entendimiento de la conformación del citado municipio.
2. Metodología
En cuanto a la elaboración de este trabajo, se retomarán en
primera instancia para el apartado teórico, los escritos de
Robert Sack, Raúl Prebisch junto a Pedro Vuskovic, textos
referentes a la territorialidad y a la perspectiva centro-periferia,
respectivamente. Correspondiente a la comprensión de los
recursos naturales de la zona de estudio, específicamente la flora
y fauna, se recurrió a consultar los datos del Instituto Nacional
de Estadística y Geografía4 (INEGI) y del portal de la Comisión
Nacional del Agua (CONAGUA) para valorar la climatología. La
sección histórica del territorio se elaboró considerando textos
antiguos como los de los cronistas del siglo XVII Juan Bautista
Chapa y Alonso de León; del siglo XVIII se estudiaron las visitas
de los gobernadores, la de Don Joseph Antonio Fernández de
4 Nota de la editora. El INEGI fue creado en 1983 como Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática y en el año 2008 cambió su personalidad jurídica y su denominación por Instituto Nacional de Estadística y
Geografía, aunque conserva las mismas siglas. Fuente Instituto Nacional de
Estadística y Geografía - INEGI (Quienes somos).

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Jáuregui Urrutia dio luz sobre el territorio; del siglo XIX se
consideraron las memorias de la Comisión de Límites 1827,
cuando el contingente cruzó el territorio de estudio; algunas
Memorias de Gobierno del siglo XIX y otros documentos del
archivo histórico de Nuevo León. También fueron consultados
historiadores como Israel Cavazos Garza, Eugenio del Hoyo,
Hortencia Camacho Cervantes y Antonio Peña, quienes
mantienen grandes aportaciones historiográficas, entre otros.
Para el apartado demográfico se consultaron documentos
de archivo y censos poblacionales, así como algunos datos
del contemporáneo INEGI que son indispensables porque
proporcionaron la materia prima para una interpretación de
los números y variantes de población que permiten una mejor
interpretación del estudio.
Además, como última instancia, se recurrirá a entrevistas
con pobladores que participaron en algunas actividades de la
zona en cuestión, esto para explicar la constitución del municipio
como un ente vivo, que goza de cierto sentido regional –propioaunque de carácter irregular, entre su población.
3. Marco teórico: geografía humana y territorialidad
Como parte del método de comprensión de la conformación
de un municipio, en este caso Anáhuac, se utilizará la teoría
de la territorialidad de Robert D. Sack (1983). En términos
generales posee las siguientes características:

los contextos

sociales, políticos, económicos y culturales impactan sobre
un determinado territorio, condicionando el comportamiento
del ser humano; la conformación del territorio es generada por
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propósitos específicos; esta teoría determina la importancia
del área geográfica, sus límites y las relaciones sociales. En esta
lógica, la territorialidad “no es la simple circunscripción de las
cosas en el espacio. No es igual a una región, área o territorio en
el sentido antiguo. Es una circunscripción con la intención de
influir, afectar o controlar” (Sack, 1983, pág. 56).
A continuación, se aplicarán las aportaciones de Sack en
el desarrollo histórico de Anáhuac. Es decir, por cada elemento
considerado como rasgo de lo que el autor concluyó como propio
de la territorialidad se mencionará un ejemplo, al menos, de
los hallazgos empíricos del devenir de Anáhuac. Cada hallazgo
escrito, es enunciativo, no limitativo. A través del resto de los
segmentos del presente estudio, se observarán más ejemplos, más
casos o más situaciones que reflejarán empíricamente los rasgos
encontrados por el autor cuando se forja un territorio. Después
de aclarar, continuamos con este segmento.
Históricamente, una comunidad es imposible de
contextualizar si no existe una territorialidad. El territorio
depende generalmente de un control político para hacer sentir
pertenencia, entre otros elementos; ésta es una aportación de
la teoría de la territorialidad: es “extremadamente eficaz en
determinadas circunstancias. La territorialidad clasifica al
menos en parte por área, más que por tipo” (Sack, 1983, pág.
58). En nuestro caso, podremos observar como el área ha sido
parte de uno o más municipios o incluso de uno o varios estados.
Una segunda consideración “la territorialidad puede ser fácil de
comunicar porque sólo requiere un tipo de marcador o signo: el
límite” (Sack, 1983, pág. 58).
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La tercera y cuarta propuestas teóricas de la territorialidad
enuncian que lo mejor es ejercer el control de un territorio
cuando en el tiempo y en el espacio de estudio los recursos son
imprevisibles (Sack, 1983, pág. 58). En el caso de Anáhuac ha
sido difícil gestionar aspectos muy complejos como el agua, la
población y la inseguridad, entre otros; pero cuando se ha logrado
controlar el territorio se fortalece. En el elemento de análisis
“el territorio aparece como el agente que controla” (Sack, 1983,
pág. 59), en el caso de Anáhuac se observó que cuando el cuerpo
burocrático con leyes y planes de desarrollo ha funcionado
controlando el territorio se desarrolla.
Ese control podrá verse, nítidamente, en las actividades
económicas de los primeros habitantes, aunque Sack señala,
“las actividades que encierran [los territorios] pueden ser tan
complicadas que es prácticamente imposible desentrañar todas
las razones para controlar las actividades de manera territorial”
(Sack, 1983, pág. 59). Sin embargo, el presente estudio aporta
una panorámica donde se mencionan especificidades como el
problema generado por la gran evaporación del agua, aunque
también se demostrarán en el desarrollo de este trabajo, en
las principales actividades económicas y en las tendencias
poblacionales del municipio.
La octava tesis teórica: “la influencia y la autoridad de una
ciudad, aunque se extienda por todas partes, se asigna legalmente
a sus límites políticos” (Sack, 1983, pág. 59). En este caso, por más
que acumule poder y riqueza, aunque no sea el caso, Anáhuac
será acotada en su acción legal al territorio. Sin embargo, aunque
parezca contradictorio cuando se fijan límites, se robustece el
municipio.
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Otra perspectiva que llama la atención, es la novena, la
territorialidad “ayuda a crear la idea de un espacio socialmente
vacío. Toma la parcela de terreno baldío de la ciudad. Está vacío
porque carece de artefactos social o económicamente valiosos”
(Sack, 1983, pág. 59). En nuestro caso, el municipio de Anáhuac,
se asignaron recursos para generar proyectos de infraestructura
que atrajeron a personas a los territorios no ocupados y a
otros expropiados, finalmente, aunque de manera paulatina
configuraron el territorio.
La última tesis, “la territorialidad puede ayudar a generar
más territorialidad” (Sack, 1983, pág. 59). En el caso anahuaquense
fue observable como a medida que se ocupaba el territorio surgía
una sinergia que servía como plataforma a otros habitantes para
desarrollar lugares cercanos y también distantes, en una dinámica
de auto reproducción.
Otra teoría diferente a la de Sack, es la aplicada por
Raul Prebisch, él propuso las conceptualizaciones de “centro”
y “periferia” al observar la dependencia de las regiones hacia el
centro. Si bien se aplicó en un entorno global, puede ser más
versátil y capaz de reflejar entornos, incluso, locales. En la
dinámica más usual, las regiones cumplen la función de dirigir
todo el entorno productivo hacia las áreas centrales; así, las
regiones periféricas producían las materias para el centro,
generando una dependencia específica (Prebisch, 1950).
No necesariamente el direccionamiento iba sobre un área
determinada, sino buscaba áreas con especificaciones similares,
según Prebisch, como se citó en Vuskovic, “la periferia se
desenvuelve bajo un patrón esencialmente imitativo” (Vuskovic,
1987, pág. 410). Por ejemplo, el cultivo del banano en los territorios
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americanos circundantes al Mar Caribe; y en un caso más próximo,
el cultivo del algodón en América del Norte, tanto en la parte sur
de Estados Unidos de América, como en la parte norte de México,
ambos territorios son vecinos o es parte de un solo espacio, como
sea; pero, en esa lógica, se podría incluir, también, la producción
del algodón en Egipto - un área con resultados iguales- , al final
llegaba a las áreas industriales del norte de América y de Europa,
sobre todo; es decir, su centro.
Es importante considerar la intervención de múltiples
aspectos y factores que pueden alterar el proceso “hay
mutaciones estructurales, por ejemplo, que generan conflictos
en el desarrollo” (Vuskovic, 1987, pág. 411). Estudios de este tipo
pueden ser pertinentes y relevantes debido a que en los territorios
ha habido cambios, a veces desfavorables, desde el punto de vista
ambiental. Como ejemplos, de desarrollos mal planteados, en los
que predominó el enfoque de aumentar la producción sin hacerla
sustentable, tenemos tres; el Mar Aral de la antigua URSS
dañado de forma terrible, actualmente sigue así, además, los ríos
que lo alimentaban fueron, también, impactados para aumentar
la producción, algodonera; otro caso, en el norte de México, es
el de la región de la Laguna cuando con fines productivos se
afectó a los ecosistemas de forma irreversible; se sabe de impactos
ambientales de mucho menor daño en Anáhuac, no es casual que
sea para los mismos fines y el mismo producto.
4. Medioambiente y recursos naturales de Anáhuac
El territorio del municipio de Anáhuac colinda al norte con el de
los estados mexicanos de Coahuila y Tamaulipas, y con el territorio
estadounidense del estado de Texas; hacia el sur, es contiguo al
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de Tamaulipas y al de los municipios neoloneses de Vallecillo y
Lampazos, y con este último también limita al oeste. Su territorio
equivale al 7.1% de la superficie neolonesa (INEGI, 2009).
Fisiográficamente, se ubica en la Provincia de las “Grandes
Llanuras de Norteamérica” en concordancia las “topoformas”
superficiales son: “Llanura aluvial con Lomerío,” ocupa un 44%
del territorio; el “Lomerío de Laderas Tendidas con Llanuras”,
abarca otro 39%; y la “Llanura aluvial con Lomerío de Piso Rocoso
o Cementado” posee una extensión de un 17%. La mayor parte del
suelo es aluvial con poca presencia de piso rocoso y un 2% de suelo
lacustre (INEGI, 2009). El uso de suelo y vegetación de Anáhuac
se divide en 58% matorral, 36% agricultura y 1% zona urbana. Los
porcentajes de mezquital y chaparral no son mencionados, pero
están presentes (INEGI, 2009).
La fauna típica del matorral desértico predomina en
Anáhuac, se compone de “especies carroñeras, búhos, aguilillas,
halcones, jaguarundis, gato montés, cenzontle aliblanco, venado
colablanca y lechuzas, entre otras” (Contreras, 2007, pág. 60).
También, es el hábitat de palomas, codornices, jabalíes, marranos
de monte, perdices, según los datos de algunos ranchos cinegéticos
de Anáhuac (Federación Mexicana de Caza, 2020).
Durante 2019, según el director general de Parques y
Vida Silvestre de Nuevo León, la pieza de caza más importante
de Anáhuac fue el venado cola blanca texano, ya que esta área
cuenta con la ventaja, respecto a otros municipios, de poseer
una extensión territorial relativamente grande. Ese año el estado
incrementó su actividad cinegética, al empezar la década pasada,
hubo varios años malos; acerca de estos últimos, el director
concluyó “la realidad es que nos afectó más la sequía que cualquier
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otro evento aun considerando la inseguridad y la caza furtiva”
(Ortíz, 2020).
La disponibilidad de agua, efectivamente, es de crucial
importancia para el territorio de estudio. El municipio pertenece
a la región hidrológica “Bravo-Conchos”. El río Salado es el único
permanente, aunque existen ríos intermitentes, son casi tres
decenas. Cuenta con tres presas, la Salinillas destaca entre ellas
(INEGI, 2009). La presa Venustiano Carranza no forma parte
de la geografía del municipio. No es un embalse natural, pero
se vale de la naturaleza para proporcionar de forma adecuada
agua al distrito de riego 04, al que pertenece Anáhuac y a su
población; tiene una capacidad de 613.70 hectómetros cúbicos, la
Salinillas, que sí está en Anáhuac, es de 19.01 hectómetros cúbicos
(CONAGUA, 2020).
En general el clima es “seco muy cálido y cálido”, de
acuerdo a las clasificaciones pertinentes (INEGI, 2009). Un
panorama amplio de las temperaturas lo proporciona la estación
meteorológica 00019024 de la Comisión Nacional del Agua,
ubicada en la ciudad de Anáhuac.
La estación ha recopilado datos por un periodo mayor
a medio siglo, todos son expresados en grados centígrados: la
temperatura media de todos los meses es de 23º C, pero esta cifra
ofrece una perspectiva reducida. Cuando se observa la media
mensual, llaman la atención varios meses, como julio y agosto, los
de temperaturas más altas con 30.7, durante 57 años; o enero, con
la media más baja del año, 12.8, durante 59 años; pero ha sido un
clima aún más extremo, como julio de 1998 con 41.3 en promedio,
o los 5.8 en promedio –así es, cinco punto ocho- en enero de 1962
(CONAGUA SMN, 2020).
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La evaporación del agua, posiblemente sea el factor
climático de más alto impacto en Anáhuac, de acuerdo a nuestro
estudio. Ya que se evapora una media anual de 2091.7 mm, de los
doce meses del año, julio es el de evaporación más alta, con una
media de 303.3 mm; la menor es 16.9 mm, en diciembre; seguida
de enero, con 18.0 mm. (CONAGUA SMN, 2020).
El dato extremadamente elevado de la media de
evaporación anual coloca el problema al descubierto. De hecho, se
vivió por décadas en el suministro de agua a la ciudad de Anáhuac.
Se perdía agua al evaporarse y filtrarse cuando fluía por los canales
a cielo abierto, llamados “Principal” y “Camarón” trazados desde
la “laguna de Salinillas hasta la ciudad de Anáhuac.” A la solución
le llamaron “Acueducto Laguna de Salinillas-Anáhuac.” En 2003
se planeó una consulta pública y según su documento se disponía
“normalmente de un gasto de entre 440 y 500 l. p. s., de los cuales
sólo se aprovechaban 100 l. p. s. en la localidad” (Agua y Drenaje
N.L., 2020, pág. 2).
Es necesario considerar que ese riesgo de alta evaporación
afecta a todos los cuerpos de agua superficiales, por lo que el agua
extraída del subsuelo y entubada para su aprovechamiento es un
proceso más eficiente. Aunado a que en el norte de México llueve
poco y Anáhuac no es la excepción.
Las precipitaciones pluviales se presentan durante 46.2 días,
de acuerdo a los datos acumulados durante poco más de medio siglo.
Las precipitaciones anuales acumuladas dieron un total de 470.6
mm, el mes más lluvioso fue septiembre, 88.5 mm. El menos lluvioso
fue marzo con 15.5 mm, seguido de diciembre con 16.9 mm. Seis
días del año son impactados por tormentas, según la media anual,
durante poco más de medio siglo (CONAGUA SMN, 2020).
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La cantidad de tormentas es leve, sin embargo, sublima
pocas, pero grandes tragedias. El huracán Beulah en septiembre
de 1967, fue tan intenso que “el poblado Los Rodríguez quedó
devastado” (Fuentes, 2014, págs. 13-58). El 6 de julio de 2010
cuando impactó el huracán Alex, evacuaron el municipio ante
el riesgo inminente del desbordamiento de la presa Venustiano
Carranza (Informador , 2020, pág. 1).
En cuanto al uso potencial de la tierra como recurso
natural se encuentra que en Anáhuac para la agricultura
mecanizada continua es adecuado el 87% del territorio;
para la agricultura mediante tracción animal continua, sólo
es apta el 1% de la tierra; la no apta para la agricultura es el
12% de la zona de estudio. Es adecuado para la ganadería
mediante praderas cultivadas con maquinaria agrícola el
87% de Anáhuac; la vegetación natural diferente del pastizal
puede ser aprovechada únicamente en un 12% del territorio.
Si se proyectara “el aprovechamiento de la vegetación natural
únicamente por el ganado caprino” sólo es posible en un 1% del
área de estudio (INEGI, 2009, pág. 3). La zona urbana crece en
terrenos previamente ocupados por agricultura y matorrales,
así como en las llanuras. En el 2009, existían 795 localidades en
la totalidad del área territorial (INEGI, 2009, pág. 2). Pero es
necesario considerar que tres personas en un asentamiento son
tomadas como una localidad, y se cuenta igual que la población
más grande.
La afectación a las plantas degrada los espacios; Nuevo
León cruza por un severo problema en este sentido, tiene
sesenta y seis “especies ubicadas dentro de las categorías de
riesgo” (Alanís, 2004, pág. 212). La “degradación de tierras” es
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un problema en el país. El 54% del territorio presenta diferentes
niveles de ese fenómeno. Los estados donde se ubican “los
principales puntos de degradación extrema se localizan en
Veracruz, Tabasco, Tamaulipas y Nuevo León” (ONU, 2019).
Dada la aridez y otras condiciones del territorio de Anáhuac es
muy posible que sea parte del área estatal afectada, pero su gran
cantidad de tierra fértil, equilibra los elementos productivos y
propicios para el desarrollo.
El territorio anahuaquense carece de agua suficiente para
desarrollar esa tierra; el agua de la que dispone es proporcionada
por la presa Venustiano Carranza, pero este embalse se ubica
en el estado vecino de Coahuila y el líquido está comprometido
en un sistema de gestión del agua conocido como el distrito de
riego 04, que, a su vez, involucra a varios estados e incluso a dos
naciones. Quizás ser una pieza más del sistema hidrológico sea
un riesgo, dadas las presiones por ese líquido ante el cambio
climático.
Sin embargo, el agua y una vegetación profusa no son
factores de indudable desarrollo agropecuario. En un ejercicio de
contraste, los sentidos pueden engañar al comparar a Anáhuac
con el municipio, también nuevoleonés, de Santiago. El verdor
del paisaje, lo relativamente agradable de su temperatura y la
evidente disponibilidad de agua pueden conducirnos a pensar que
aquel municipio tiene más potencial agropecuario que Anáhuac.
Pero en realidad, Santiago no tiene potencial para el desarrollo
agrícola y ganadero. Ya que un 90% de su tierra no es apta para
la agricultura y es el mismo caso para la ganadería. Sólo un 10%
del territorio puede ser usado en el establecimiento de praderas
cultivadas con maquinaria agrícola (INEGI, 2009).
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La oportunidad latente se presenta con la posibilidad de
maximizar la producción agropecuaria optimizando sus recursos
mediante la tecnología adecuada para exportar una parte de sus
excedentes de producción al mercado vecino y contiguo, los
Estados Unidos de América, además de tener un enclave logístico
y aduanero de importaciones y exportaciones que podría
dinamizar la actividad agropecuaria.
5. Antecedentes históricos del territorio de estudio
El territorio del actual Nuevo León posibilitó la existencia de
sociedades con una economía que obtenía materias primas de la
naturaleza mediante la caza, pesca y recolección (Valadez, 2008,
pág. 365). En Anáhuac se vivió esa dinámica. Pocos grupos, de
los que poblaron el territorio nuevoleonés, sobrevivieron hasta
las primeras décadas del México independiente. A medida que
disminuían los grupos indígenas locales llegaban otros grupos
indígenas originarios del norte del río Bravo. Intentaron proseguir
con una economía parecida –era más de rapiña- hasta más allá de
la mitad del siglo XIX.
El principio del encuentro entre europeos y americanos
estuvo marcado por la violencia. En el territorio del actual
Anáhuac se desarrolló esa fricción muy tempranamente porque
el primer gobernador del Nuevo Reino de León, el portugués
Luis de Carvajal y de la Cueva, de 1579 a 1581 (Temkin, 2011,
pág. 4) capturó indios para esclavizarlos en las inmediaciones
del territorio. Eugenio del Hoyo menciona que eso estaba en
contra de las políticas del virrey. El gobernador y su gente
realizaron esa actividad prohibida de “tierra adentro al Río
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Bravo y al de las Palmas,” causando indignación (Hoyo, 2005,
págs. 166-167).
El proceso de fundaciones de poblaciones dirigido por los
españoles en el norte del Nuevo Reino de León se desarrolló lenta
y paulatinamente durante el siglo XVII. La iglesia fue el operador
principal del proceso a través del clero regular. La fundación de la
misión de Nuestra Señora de los Dolores de la Punta de Lampazos
en 1698, después de más de un siglo de fundarse el Nuevo Reino
de León, se acercó a nuestra zona de estudio. Cumplió parte de su
cometido, “ayudó mucho a contener las incursiones de los indios
de la región” sobre todo a los catujanes (Cavazos, 2000, págs. 3336). De acuerdo a la lectura elaborada a Juan Bautista Chapa, que
vivió en el Nuevo Reino de León en el siglo XVII concluimos: los
españoles sólo transitaron por el territorio estudiado para realizar
expediciones punitivas y de exploración (De León, 2005, págs.
206-214).
El siglo XVIII dejó más registros de la zona. Prosiguieron
los problemas. Entre 1734 – 1740, el gobernador Fernández de
Jáuregui visitó la misión de Lampazos, en donde le informaron
que los “enemigos” eran –otros indígenas– tobosos y apaches;
además algunos indios huían “a vivir con los que son gentiles,”
es decir con un grupo o grupos de indios en conflicto con los
españoles, su cantidad “pasa de miles” (Fernández, 2006, pág. 15).
Quince años después, en 1754, el gobernador Pedro de
Barrio Junco y Espriella también visitó Lampazos; su visita oficial
ofrece la oportunidad de saber quiénes eran los propietarios de
parte de las tierras de Anáhuac. Cuando la misión se transformó
en villa, llegó el momento de repartir las tierras del común,
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correspondientes al uso y aprovechamiento de sus vecinos,
entonces fue cuando surgió un impedimento que nos atañe. Las
tierras del norte, contiguas a la villa, tenían propietarios, estaban
“mercedadas y compuestas por Su Majestad, que competen a
unos Pérez” (Barrio, 2006, pág. 85).
Seguramente estos Pérez descendían de Fernán o Hernán
Blas Pérez a quien le mercedaron tierras entre 1703 y 1704, según
Israel Cavazos (2020, pág. 475). Otras tierras, que abarcaban
hasta el actual Anáhuac, estaban “en propiedad”, formaban parte
de El Carrizal, los de esta hacienda informaron estar con “legítima
posesión de tierras hasta las márgenes del río Grande del Norte”
(Barrio, 2006, pág. 83).
Más características del territorio de Anáhuac podemos
conocerlos por los relatos de la fundación de “Nuestra Señora de
la Candelaria de Azanza” a finales del siglo XVIII, la efímera villa
existió de 1798 a 1804, una inundación la devastó. Las autoridades
virreinales no enviaron recursos para su recuperación. Para la
historiadora Hortencia Camacho su fundación tenía por objetivo
ubicar un poblado en la frontera para contener a los indios
“bárbaros” que llegaban desde el norte del Río Bravo (Camacho,
1991, págs. 11-12, 73). “Nuestra Señora de la Candelaria de
Azanza” y en general el territorio de estudio estaba despoblado,
otro motivo para fundar la villa. En 1797 “más de 13 ranchos” se
abandonaron, la mayoría al norte de Lampazos y algunos por
el Río Salado. De nueve rancheros que “habían mantenido sus
bienes” cerca del río, en aquel año, sólo uno proseguía, y lo hacía
“a pesar de los grandes golpes del enemigo bárbaro” (Camacho,
1991, págs. 51-53).
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Se rescatan un par de descripciones del entorno de
nuestro territorio de estudio, los lugareños, “criadores de ganado”
y “españoles” proporcionaron testimonios a las autoridades. Ellos
mencionaron que había “todo terreno de caza” y “perlas de rico
oriente habidas en abundancia” del río Salado, así como gran
cantidad de caballos “mesteños” es decir salvajes (Camacho, 1991,
págs. 51-53).
La descripción del paraje para la ubicación de “Azanza”
era una zona con “una saca de agua” del río Salado, con quince
años de abandono y contiguo a un llano “espacioso” sin “lomerío
alguno”; estratégicamente ideal para luchar contra los indios, a
juicio de los lugareños. Las orillas del río eran adecuadas para
“todas clases” de árboles frutales mediante “aguas de temporal”.
Los pastos adyacentes servían para “ganado mayor” y “menor”
porque eran “sólidos, buenos y abundantes” (Camacho, 1991,
págs. 52-53).
Ante la falta de excedentes, pensar en el rescate de
“Azanza” por los lampacenses no era posible. En ese momento,
no tenían manera de poblar el norte de su territorio como era
debido y necesario, al menos, desde la perspectiva defensiva.
Décadas después la Comisión de Límites de 1827 describe,
parte del entorno, mencionaron un “gran número de venados”
y “partidas de caballos silvestres” que tenían como parte de su
hábitat las inmediaciones del Huisachito, actualmente existe un
paraje con ese nombre (Berlandier, 1850, págs. 90-91).
Cuando en 1827 el contingente se desplazó desde
Lampazos a Laredo por el rumbo al río Salado, comentaron que
aquellos caminos en época “de guerra,” eran de “horror” por
las acciones de guerra y rapiña de los lipanes y comanches. El
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problema era doble, en época de paz, los pastores “aún eran más”
extorsionados por los “bárbaros”. Para los escritores del diario,
en estos “estados tan retirados” sucedía eso porque la “autoridad
suprema” ellos no concretaban “acciones contundentes”
también era responsabilidad de los “aventureros que habitan las
fronteras” al venderles armas, a aquellos indígenas, según ellos,
“independientes y perezosos” (Berlandier, 1850, pág. 87).
Ante tales adjetivos hacia aquellos indígenas, no se
comparte la opinión. Pero lo cierto es que existió esa terrible
complejidad territorial; se heredó y se exacerbó al descuidarse
la línea defensiva antes de terminar la época colonial. Sumada,
al empuje hacia el sur que sufrían las tribus “bárbaras” por los
colonos y el gobierno estadounidense aumentada paulatinamente
a lo largo del siglo XIX.
Pero no todo era difícil o riesgoso en aquel territorio, la
naturaleza ofreció lo suyo -y fue maximizado- en el siglo XX.
Aunque se observara “siempre monótono”, afirmaban los de
la Comisión, el “desierto sin agua” con vegetación “reducida
a una gramínea corta, seca y sin flores”. Esa modesta planta, se
consideró un “excelente pasto para los animales” aunque “inferior
a la Raqueta espinosa” de otras zonas del estado. Todo indica que
casi no transitaban carruajes porque la “jornada fue muy lenta
y penosa: “los soldados tenían que abrir camino con sus sables,
cortando” (Berlandier, 1850, pág. 91).
La Memoria del Ayuntamiento de Lampazos en 1830
brinda una descripción del camino que atravesó Anáhuac hacia
el norte, trazado de dicha villa a la “de San Agustín de Laredo y
terrenos desiertos del Estado de Tamaulipas”. Eran 40 leguas en
un camino llano y de “de tierra muerta aunque de buena calidad,
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existen cuatro arroyos y dos ríos permanentes uno nombrado el
río Salado y el otro río Gde” (AGENL, 2019).
El territorio fue impulsado al recibir inversiones. Francisco
Naranjo, un general y político con área de influencia en la zona
norte del estado de Nuevo León realizó compras “de porciones de
terrenos de la merced de la Chancaca, en la margen izquierda del
río Salado” durante el primer lustro de la década de 1870 (Peña,
2002, pág. 74).
Se debe de considerar lo fuera de la ley en que seguía
manteniéndose la zona. Poco tiempo antes de las inversiones
mencionadas, cuando el gobernador neolonés y Francisco
Naranjo se unieron a Porfirio Díaz y su Plan de la Noria en 1871,
un grupo de hombres huyó de la leva “para los ranchos del río
Salado,” según el alcalde Villaldama o al menos eso decía “la voz
pública” (Peña, 2002, pág. 69).
6. El primer censo nacional en que se contó Anáhuac en 1940.
Una radiografía social del proyecto socioeconómico posrevolucionario
Anáhuac fue fundado en 1934, el censo más confiable, inmediato
y posterior a la fecha de su fundación fue el de 1940. Siete
años después de su fundación, Anáhuac contaba ya con 12,498
habitantes, de los cuales 6,380 eran varones y 6,118 eran del sexo
femenino. Los nativos del lugar eran 5,631 de los cuales 2,893 eran
hombres y 2,738 eran mujeres, quienes configuraban los oficios,
usos y costumbres del lugar (Secretaría de la Economía Nacional.
Dirección General de Estadística, 1943).
La plaza central era el espacio considerado importante
para desarrollar distintas actividades, aunque el régimen del
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Maximato no construyó una iglesia católica en la plaza central
como reflejo de la laicidad o del movimiento antirreligioso de un
segmento de los políticos revolucionarios y de la posrevolución.
La población letrada, es decir la que sabía leer y escribir
era de 7,525 de los cuales se registraron 4,018 hombres y 3,507
mujeres (Secretaría de la Economía Nacional. Dirección General
de Estadística, 1943). No es una sorpresa, que, en el campo, por
la época de estudio los hombres fueran alfabetizados más que las
mujeres, desafortunadamente.
Los extranjeros sumaron un total de 1,443 repartidos en
677 hombres y 766 mujeres (Secretaría de la Economía Nacional.
Dirección General de Estadística, 1943). Era un porcentaje alto de
extranjeros, un 8.6 % de la población de Anáhuac era extranjera.

Entre las nacionalidades de los pobladores de Anáhuac
se encontraban alemanes, árabes, británicos, cubanos, chinos,
españoles, guatemaltecos y libaneses. Algunos adquirieron
-posteriormente- la nacionalidad mexicana, un grupo de ellos
incentivaron parte de las actividades comerciales.
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La inmigración se debió en parte, a una etapa de
inestabilidad política mundial que ocurrió a finales del siglo XIX
y principios del siglo XX, coronada nefastamente por la crisis
económica mundial de 1929, así como de “deportaciones masivas
(1921, 1929-33 y 1939), fueron una respuesta selectiva en tiempos
de crisis y contracción del mercado de trabajo estadounidense”
(Durand, 2007, pág. 28). La esperanza de encontrar un lugar
donde trabajar y establecerse estaba presente. Además, Anáhuac
figuró como un área geográfica con recursos naturales, con futuro
económico promisorio y amplia relación con la capital mexicana,
por ser un proyecto de desarrollo federal. Además, a fines del
año de la década de los treintas, el poblado se caracterizaba
por el auge algodonero, el cual trajo consigo altas expectativas
económicas, inclusive con el paso de los años se establecieron
empresas como Almacenes Anáhuac, Algodonera del Norte y
Algodonera Longoria. En cuanto a los nativos de otras entidades
federativas, encontramos 2,810 hombres y 2,614 mujeres para un
total de 5,424.
6.1. Población por credo religioso
En el conteo de población, según su religión 11,942 habitantes
eran católicos, 354 protestantes, 4 budistas, 11 señalaron profesar
otra religión y 187 informaron no profesar ninguna (Secretaría de
la Economía Nacional. Dirección General de Estadística, 1943).
Pensamos que, en aquella época, subyacía en la mentalidad de las
personas que profesaban religiones, la esperanza permanente de
mejorar. Si bien no era un deseo o una meta exclusiva de ellos
–aún persiste- la religión era una fuente más de motivación.
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6.2 Actividades económicas por ocupación, oficio o profesión, y posición económica con divisiones y clases de la nomenclatura nacional de ocupaciones de 1940
Según el censo de 1940, las actividades económicas se
esquematizaron por divisiones. En el primer segmento resultó
que 2,808 habitantes se dedicaron a labores de agricultura, pesca,
silvicultura y ganadería; las labores agrícolas tenían preeminencia
sobre las demás, razón que fortalece la idea del proyecto
agropecuario de la posrevolución. En el segundo segmento, el de
minas metálicas y plantas metalúrgicas, plantas de tratamiento
e industrialización, petróleo y gas natural laboraron sólo 13
habitantes. Actividad que, según el relato de un habitante, se
incrementó cerca de la década de los años sesenta y setenta (PS,
2010).
En la tercera división laboraban 225 habitantes, era
dedicada a los textiles, manufactura, construcción y edificación,
artes gráficas, tabaco, productos alimenticios, trasformación
de la madera, indumentaria, cerámica de vidrio, cueros, pieles,
luz, química, papel, joyas e industria (Secretaría de la Economía
Nacional. Dirección General de Estadística, 1943).
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Estos artesanos proveían al pueblo de productos y bienes
necesarios en cualquier población.
En el cuarto segmento, dedicado a las comunicaciones
y transporte (marítimo, fluviales, aéreo, teléfono, telégrafo
y radiodifusora) laboraban 155 habitantes. Sabemos de la
importancia que significa este segmento en la logística de un
municipio que necesitaba transportar el algodón, así como
otros insumos y bienes de producción, además del transporte de
personas y de otros bienes y mercancías de consumo.
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En la quinta división, de labores de comercio, se
registraron 424 habitantes, eran trabajadores de instituciones
de crédito, hoteles, restaurantes, agencias comerciales y el
comercio en general, una división de suma importancia a la que
hoy llamamos prestación de servicios. De suma importancia fue
el desarrollo de actividades bancarias, debido a que este servicio
era delicado porque el país aún estaba algo convulsionado por
los resabios violentos de la Revolución mexicana y sobre todo
su recuerdo. Anáhuac se encontraba cerca del punto fronterizo
de Nuevo Laredo, razón que urgía una institución sólida que se
estableció en ese puerto tamaulipeco en la década de 1930, el
Banco Longoria, fundado por el empresario Octaviano Longoria,
el cual también se instaló en Anáhuac (EL, 2010).

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En la sexta división trabajaron 97 habitantes dedicados
al trabajo burocrático federal, estatal y municipal (Secretaría
de la Economía Nacional. Dirección General de Estadística,
1943). Era muy importante controlar el municipio. La mejor
manera es un aparato burocrático robusto y que responda a
los intereses más importantes. Unas decenas de trabajadores
federales representaban al régimen central, el principal
interesado en el desarrollo del proyecto agropecuario de
Anáhuac. Diseñaron y construyeron la ciudad de Anáhuac, la
principal sede de los poderes de acuerdo a su mentalidad, y al
papel y a la imagen que el régimen posrevolucionario deseaba
o necesitaba.

En el séptimo segmento dio por resultado que 8 habitantes
trabajaron específicamente en profesiones y ocupaciones
liberales; ellos eran abogados, médicos, contadores y personas
con actividades similares. Era un escaso número, el grueso de
los trabajadores estaban enfocados en la producción y servicios
esenciales.
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En la octava división, la cual se dedicaba a trabajos
domésticos, en 1940 laboraron 3,903 habitantes, si bien
generalmente eran las mujeres: madres, hijas, abuelas, seguramente
también había hombres de edad avanzada dedicados a algunas
labores domésticas asociadas con el campo. Trabajos rudos, con
temperaturas extremas, ya sea calientes o frías.

Mientras que en la novena división laboraron 97
habitantes, categoría definida como ocupaciones insuficientes
determinadas. Era imposible clasificar sus actividades, ello se
debía a que los ocupaban en todo, eran “ayudantes”. Cargaban
leña, ayudaban en los comercios de abarrotes, barrían calles,
lavaban vehículos de transporte, aseaban en los expendios de
pan, entre otras actividades (AZT, 2010).
En la última división, llamada ocupaciones antisociales,
sin ocupación e improductivos, se registraron 4,803 habitantes
(Secretaría de la Economía Nacional. Dirección General de
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Estadística, 1943). El gran número muy posiblemente, se deba
a que algunos habitantes estaban esperando el reparto o venta
de tierras, otros quizás eran peones estacionales, en época previa
o posterior al levantamiento de cosechas. Refuerza la idea lo
recopilado en entrevistas, el objetivo era sólo dedicarse a la
siembra y cosecha de algodón (AZT, 2010).

La investigación hemerográfica arrojó evidencia de
labores ganaderas al registrarse “el fierro de herrar” de “la
propiedad” de Juan A. Durón, que habitaba en la Congregación
Camarón de la “jurisdicción del Municipio de Lampazos, N.L.”
y otro fierro de Salvador Garza entre el 12 y 13 de junio de 1935
(Secretaría de Gobierno del Estado de Nuevo León, 1935, pág. 6).
Si bien desconocemos por qué aparece Camarón en Lampazos,
suponemos que los trámites del fierro de herrar empezaron antes
del nacimiento legal de Anáhuac.
7. Estadísticas sociodemográficas de 1950 a 2015
Las siguientes estadísticas aluden a movimientos poblacionales
en el municipio con tendencia a la baja, debido a la emigración
como efecto de los problemas en la agricultura y por la búsqueda
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del sueño americano. En el censo de 1940 Anáhuac tenía una
población de 12,498 habitantes, aumentó en 1950 a 20,001
habitantes, para 1960 se redujo un poco respecto a la década
anterior, a 18,116 habitantes y la tendencia fue a la baja, cuando
en 1970 se contaron 13,341 habitantes, en 1980 se recuperó un
poco y se contaron 16,479 habitantes, en 1990 siguió la tendencia
hacia la alza, se contaron 17,316 habitantes, en 1995 –un censo,
intermedio- contó 18,278 habitantes, el aumento en la última cifra,
quizás se deba a la inauguración de un puente transfronterizo en
la Congregación Colombia (INEGI, 1995-1996).
En el siglo XXI, más precisamente en el año 2000 la
población aumentó poco, a 18, 524; en 2010 se estancó, incluso
retrocedió a 18,480. En 2015 se contrajo, a 18,194, prácticamente
retrocedió al conteo de 1995, es decir, 20 años. Pero es concluyente,
después de 70 años, sigue sin alcanzar los 20,000 habitantes.
Si bien se recuperó de su punto más bajo en 1970 con 13,341
habitantes, hace 50 años (DATA Nuevo León, 2020).
En el periodo de los años noventa existían actividades
comerciales y agropecuarias que generaban flujo monetario en
la sociedad de Anáhuac, aquel flujo también era producto de
las remesas de los habitantes del municipio que emigraron a
Estados Unidos. Posiblemente, ese aspecto se reflejó entre 1990
y 1995 en un incremento poblacional. Pero a finales del siglo XX
y principios del siglo XXI, una sequía impactó a los municipios
nuevoleoneses de “Anáhuac, Vallecillo, China, General Bravo, la
ganadería se vino abajo y con ello la industria lechera (García,
2002)”, los años de 1999 y 2000 fueron claves en ese problema.
Quizás el número de pobladores del municipio se estancó por la
sequía.
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8. Triple fase histórica: Congregación Colombia, fundación
de Anáhuac e incursión industrial
En el siglo XIX, seis décadas antes de los dinámicos años treinta
del siglo XX, sucedieron hechos históricos importantes en
Anáhuac. Primeramente, la Congregación Colombia nació en
1892 (Gobierno del Estado de Nuevo León, 1899), su nacimiento
obedece a las negociaciones del general Bernardo Reyes por hacer
de Nuevo León un estado fronterizo.
La frontera se ganó al realizar negociaciones con el estado
de Coahuila para que éste cediera una parte de terreno de Candela,
Coahuila. Así surgió la congregación.
En la década de 1930 la Junta de escrutadores en Anáhuac
declaró abiertos los trabajos de una elección donde resultó electa
la planilla del Partido Social Democrático de Nuevo León, órgano
en el Estado del Partido Nacional Revolucionario (Pantoja, 2010).
Las figuras políticas de ese tiempo eran el C. Valentín Maldonado
como Alcalde 1º, por lo tanto, Encargado Político; para Alcalde 2º
o Judicial, el C. Pedro Lozano Rendón; y con el cargo de Alcalde
2º o Judicial Suplente, el C. Félix Salinas. Hasta 1937 se conformó
su primer cabildo (Secretaría de Gobierno de Nuevo León, 1933).
La Congregación Colombia y la manera en que Anáhuac
la absorbió para convertirse en municipio fronterizo no fue
inmediata. El artículo 3º del mismo decreto fundacional expresa
dónde quedó incrustado, teniendo “los límites del antiguo
municipio de Lampazos con Tamaulipas, con Congregación de
Colombia y Estado de Coahuila.” No menciona en este artículo ni
en ningún otro el límite con Estados Unidos de América o Texas
o con el río Bravo. Ceballos planteó como “supuesto principal”
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que la fundación “no se trató de una determinación de tipo
económico, sino que el asunto se inscribió en los mecanismos de
control político” (Ceballos, 2006, pág. 9).
La investigadora Hortencia Camacho nos dice que en
“1978 el territorio de la abandonada Congregación Colombia”
intentó ser una “villa fronteriza” en la margen mexicana del río
Bravo; cuando se fundó en 1892, era “una estrategia política para
convertir a Nuevo León en una entidad fronteriza” (Camacho,
1991, págs. 19-20).
En el siglo XX fue crucial que en octubre de 1930 se
inaugurara la presa “Venustiano Carranza”, con el objetivo de
suministrar agua para el riego y en el futuro brindar lo mismo a
un centro poblacional, el cual daría vivienda a los trabajadores
y agricultores del área. El 8 de junio de 1935 se publicó en el
Periódico Oficial de Nuevo León el decreto número 115 por el
gobernador Pablo Quiroga. El artículo primero y más importante
estableció “una nueva Municipalidad denominada ANAHUAC”
(Secretaría de Gobierno de Nuevo León, 1935). El preámbulo,
institucional y socioeconómico, de la fundación de Anáhuac fue
el 5 de mayo de 1933, cuando Ciudad Anáhuac “fue declarada”
como “cabecera política” del “Sistema Nacional de Irrigación No.
4” llamado “Proyecto del río Salado, Coahuila y Nuevo León” de
la “Comisión Nacional de Irrigación” o CNI (Camacho, 1991, pág.
19). El municipio se formó “con más de la mitad del hasta entonces
municipio de Lampazos de Naranjo y con una parte importante
del de Vallecillo” (Camacho, 1991, pág. 19).
La etapa de industrialización de Anáhuac principió en
1935, con la instalación de la planta despepitadora de algodón,
cuya creación se publicó en el Periódico Oficial de Nuevo León, el
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propietario era el señor Donaciano Echavarría y la puso en marcha
en la Ciudad Anáhuac para el despepite de algodón (Secretaría de
Gobierno de Nuevo León, 1935).
Este personaje inicia un empresariado en la zona de la
denominada pizca del algodón, la cual tuvo una larga y productiva
vida, como un elemento crucial de la producción algodonera del
prometedor municipio.
9. Destellos de progreso. Sistema de caminos – forestación –
transportes – Puente internacional
Como parte del programa de desarrollo gubernamental estatal
de Nuevo León, en 1974 dentro del rubro de sistema de caminos
se terminó el puente de la ciudad de Anáhuac, de la carretera
Monterrey-Colombia; construyéndose, además, 43.5 kilómetros
del tramo Anáhuac – Las Jaritas – límite de Estado (El Porvenir,
1974).
En 1978 se crearon grupos de apoyo para la reforestación
de algunas zonas del estado de Nuevo León, parte de un programa
implementado en zonas de Galeana, Aramberri y Anáhuac. Se
realizaron campañas de prevención de incendios forestales y
educación forestal en el medio rural, este programa benefició a
la conservación de zonas forestales con impacto positivo para la
agricultura y la precipitación pluvial, además de la conservación
general de la flora y fauna en el área de Anáhuac (El Porvenir,
1978).
Previo al Tratado de Libre Comercio de América del
Norte (TLCAN), en el año de 1991 se inauguró este importante
paso que une a Colombia con Dolores, Texas en Estados Unidos,
fue un suceso que marcó a Nuevo León y a su municipio de
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Anáhuac como la frontera más joven. Este emblema de conexión
transfronteriza internacional y tránsito económico mantiene tres
aristas esenciales: 1) la facilidad de transportar mercancías de
forma eficiente y segura por medio de más de 4,000 tráileres; 2)
reducir el tiempo de cruce de las mercancías; 3) gran capacidad de
acceso a través de sus múltiples sistemas de carriles de ingreso; por
último, su gran ubicación por la carretera Monterrey-Colombia a
poco más de 200 kilómetros de la ciudad de Monterey.
10. Conclusión
En un primer aspecto, la transformación de la historia a partir
del siglo XIX y los acontecimientos que originan la creación
de un municipio en el siglo XX permiten cumplir con cambios
y transformaciones en el mosaico de uno de los estados más
importantes de la República mexicana por la gran derrama
económica y laboral que genera. Destaca, además, que en
el transcurso de la formación de Anáhuac se adquiere una
funcionalidad hasta ahora limitada u operativamente errónea que
ha aletargado al sistema social, político, económico, ante la gran
ubicación geográfica y los recursos naturales que esta área posee.
Estos aspectos se resumen en una perspectiva de historización de
la propia zona: así puede ser entendida como triple fase histórica
que va de lo trascendental a lo contingente, esto se debe porque
depende de los manejos gubernamentales y las tendencias y
conceptos entendibles de desarrollo de cada responsable de
gobernabilidad en turno desde la esfera estatal y municipal.
El trabajo desarrollado hasta aquí ha buscado describir
las condiciones a partir de las cuales la historia pudo acceder a
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�Gerardo Pantoja; Omar Moreno; Carlos Saldaña / Anáhuac, Nuevo León, México

su propio engranaje desde el siglo XIX hasta lo contemporáneo
con destellos de progreso. Pero también aborda los procesos
por los cuales alcanza hasta el momento sus peculiares formas
de mantenerse vigente en el siglo XX y XXI. La triple fase
histórica cumple con la secuencia que va de finales del siglo
XIX, pasando por la primera mitad del siglo XX con alcances
en cifras poblacionales hasta 2015. Con esta larga configuración
se mantiene la base necesaria para esclarecer oportunidades
y desafíos vistos a través de la historia, siempre y cuando se
considere su naturaleza operativa y cómo ésta puede transformar
la vida de un espacio geográfico partiendo de sucesos cuya
importancia no se ha analizado como debiese.

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�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, julio-diciembre, 2022

Abordajes sobre el análisis de las élites políticas de
México y Nuevo León
Approaches on the analysis of the political elites of
México and Nuevo León
Luis Enrique Pérez Castro1
César Morado Macías2
Resumen: En este trabajo se presentan los resultados de la examinación detallada sobre diferentes investigaciones relacionadas con las
élites políticas a nivel nacional y regional. Mediante la triangulación de
datos se identificaron las principales líneas temáticas y metodológicas
de los estudios más representativos del área en las últimas décadas; el
objetivo es reconocer las alternativas para posibles aproximaciones en
el ámbito local. A través de éste se reconoce la pertinencia de recuperar
a las élites políticas como un objeto de estudio para el contexto geográfico inmediato debido a su relevancia en la estructuración del sistema
político contemporáneo, a partir de criterios como su composición interna, formas de socialización, sistema de valores e interacción social.
Palabras clave: teoría de las élites, élites mexicanas, historiografía.
1 Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL). Monterrey,
México.
2 Profesor-investigador de tiempo completo. Facultad de Filosofía y
Letras. Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL). Monterrey, México.

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�Luis Pérez; César Morado / Abordajes sobre el análisis de las élites políticas

Abstract: This paper presents the results of a detailed examination of
different research related to political elites at the national and regional
levels. Through the triangulation of data, the main thematic and methodological lines of the most representative studies in the area in the
last decades were identified; the objective is to recognize the alternatives for possible approaches at the local level. Through it, the relevance
of recovering political elites as an object of study for the immediate
geographical context is recognized due to their relevance in the structuring of the contemporary political system, based on criteria such as
their internal composition, forms of socialization, system of values and
social interaction.
Keywords: Elite theory, mexican elites, historiography.

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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-3

�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

Introducción
Los estudios sobre las élites cuentan con una larga trayectoria
dentro de la sociología, la ciencia política, la antropología
cultural y la historia. Como objeto de estudio resulta sumamente
atractivo para diferentes investigadoras e investigadores
debido a, entre otros aspectos, su visibilidad pública, el rol
que desempeñan dentro del sistema político, su influencia en
el ámbito económico, así como su composición y dinámica
interna. Además de estos criterios, la disponibilidad de
fuentes representa una ventaja metodológica para su análisis, a
diferencia de otros sujetos sociales tradicionalmente asociados
a un contexto de marginación o subalternidad (Arellano Ríos,
2018; Imízcoz Beunza, 2009).
En América Latina se aprecia una tendencia similar en el
que se atienden las particularidades sociopolíticas y culturales
de la región, siendo un tema en constante actualización (Estrada
Álvarez y Puello-Socarrás, 2006; Mancilla, 2006; Busquets, Sarlo y
Delbono, 2015). En este trabajo se llevó a cabo una pormenorizada
examinación de diferentes estudios relacionados con el tema de
las élites políticas mexicanas, en general, y de Nuevo León en lo
particular en el transcurso del siglo XX.
Esta revisión busca responder a las siguientes
interrogantes: ¿las propuestas teóricas predominantes sobre las
élites han orientado los estudios a nivel nacional y local?, ¿cuáles
han sido los principales abordajes temáticos sobre las élites en
México y Nuevo León?, ¿qué aspectos metodológicos destacan
en estas propuestas?, ¿qué otras posibilidades analíticas pueden
desarrollarse?
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-3

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�Luis Pérez; César Morado / Abordajes sobre el análisis de las élites políticas

De esta forma, el presente trabajo se divide en tres
apartados. En el primero se plantean los postulados de las
principales teorías que han fungido de base para explicar el
fenómeno de las élites, mismas que han sido retomadas por los
trabajos latinoamericanos: clásica y neoelitista o contemporánea;
de manera conjunta se exponen los rasgos generales del concepto
de élite. Posteriormente, se lleva a cabo una aproximación
historiográfica en torno al tema de las élites en el México
contemporáneo.
Por último, se presentan los resultados obtenidos en
el proceso señalado con anterioridad; para ello se recurrió a
la triangulación de datos pues permite verificar y comparar la
información de diferentes niveles –temporal, espacial o personal-,
recabada a través de varias fuentes (Okunda y Gómez-Restrepo,
2005; y, Alzás, Casas, Luengo, Torres y Verissimo, 2016).
Una vez realizada la validación de información, se recurre
al agrupamiento de datos como auxiliar de la triangulación para
reconocer los rasgos comunes entre los datos y la vinculación
entre éstos. En relación con lo anterior, la triangulación permite
visualizar el fenómeno desde diferentes ángulos, reconociendo la
complejidad del mismo al no limitarse a una sola perspectiva.
Perspectivas teóricas y conceptuales sobre las élites
En términos generales, la teoría de las élites se constituye por
un conjunto de elementos que buscan explicar las formas de
distribución del poder político en las sociedades liberales
contemporáneas. Su principio básico es el de reconocer que a lo
largo de la historia siempre ha existido una minoría gobernante,
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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-3

�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

pero los fundamentos de esa concentración de poder sobre
la mayoría han variado de acuerdo con diferentes momentos
históricos y contextos socioculturales. En este sentido, se
identifican dos grandes tendencias interpretativas: la escuela
clásica italiana y la norteamericana.
El contexto en que se desarrolló la teoría clásica para
el estudio de las élites fue particularmente significativo. Sus
máximos representantes –Mosca, Pareto y Michels (Bolívar,
2002)-, experimentaron una serie de cambios económicos y
políticos que influyeron en su percepción y explicación de la
realidad social. No sin un dejo de pesimismo, estos autores
percibían en el cambio de siglo una modificación elemental en
las formas de organización política y, por ende, en la disputa y
conservación del poder.
Los intelectuales italianos, y hasta cierto punto Michels
(alemán), provienen de una generación que fue incapaz “de
aprehender el verdadero sentido de las convulsiones de la Europa”
de finales del siglo XIX y principios del XX, “viven la decadencia de
la sociedad y civilización occidentales […] y el advenimiento de un
nuevo tipo totalmente distinto de sociedad: la sociedad industrial y
de masas” momento que consideraban “el fin de una época ‘dorada’
de la civilización occidental” (Morán, 1993, pp. 134 y 138).
Por otro lado, desde finales de los años treinta y hasta
principios de los setenta del siglo XX, surgieron diferentes
debates teóricos acerca de la distribución del poder político
en Estados Unidos, pues diferentes científicos sociales
norteamericanos consideraron que las propuestas de Mosca,
Pareto y Michels difícilmente podrían ser replicadas al pie de
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-3

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�Luis Pérez; César Morado / Abordajes sobre el análisis de las élites políticas

la letra en escenarios distintos a los que se desarrollaron: una
Europa en la que la aristocracia liberal se encontraba en plena
decadencia, la multiplicación de movilizaciones colectivistas
y devastada por la guerra (1914-1918). Del otro lado del océano,
Estados Unidos se mantuvo relativamente ajeno de lo sucedido
en Europa, desarrollando un orden radicalmente opuesto: un
sistema democrático consolidado y una economía en expansión.
Debido a la diversidad epistemológica con que se
desarrollaron ambas tendencias, y a las particularidades de
cada uno de los autores, su revisión se planteó a partir de tres
dimensiones analíticas -sociológica, politológica e histórica-,
con el fin de atender los diferentes elementos que constituyen
esta teoría y llevar a cabo su abordaje desde una perspectiva
transversal.
a. Dimensión sociológica
El desarrollo de la teoría de las élites, tanto la corriente clásica
como la neoelitista, parte del principio de asimetría social pues,
aparentemente, todas las sociedades están divididas entre un
sector dispuesto para gobernar y otro para ser gobernado. Para
Bobbio (2014), este argumento ha sido sostenido por diferentes
pensadores para diferenciar el orden político del natural,
asociados con los ámbitos público y privado, respectivamente.
El primero de los casos está definido por la relación subordinada
gobernantes-gobernados, convirtiendo prácticamente a cualquier
sociedad política en desigual (Bobbio, 2014, pp. 15-17).
Carasa (2001) identifica a Mosca y a Pareto como parte
de ese sector aturdido por la inminente caída del statu quo, por
lo que las interpretaciones de los autores fueron inspiradas por
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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-3

�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

dicho proceso. Los califica como aristócratas de extracción
liberal interesados por llevar a cabo un análisis científico de la
realidad a partir de sus propias nociones culturales y políticas.
Insiste en que los trabajos de los sociólogos italianos eran una
advertencia para la sociedad europea frente a “las grandes utopías
igualitarias sociales del momento, bien fueran la socialista o bien
la democrática, en las que veían un peligro consistente en que la
masa acabará imponiéndose a la minoría” (pp. 213-214).
En primera instancia, la teoría clásica de las élites sostiene
la idea de que la desigualdad es natural e inherente a todas las
sociedades debido a las condiciones físicas y psicológicas
particulares de los seres humanos, lo que se traduce en una
dimensión material: riqueza y poder político. Guiados por el
evolucionismo social –aspirando a convertir la ciencia política
en otra ciencia natural-, estos autores sentenciaban que los más
aptos se encontrarían en condiciones de dirigir al colectivo en pro
de la supervivencia general. Así, históricamente se ha constituido
una división “entre grupos dominantes y subordinados como un
hecho universal e inalterable, ‘observación realista’ que conduce
de manera deliberada a la naturalización de la desigualdad del
poder” (Busquets, Sarlo y Delbono, 2015, p. 60).
Por tanto, a partir de esa división se establece un sector
minoritario de individuos considerados como “los más aptos
(‘mejores’) para dirigir y gobernar al resto” (Busquets, Sarlo y
Delbono, 2015, p. 57), denominado élite, que cuenta con diferentes
recursos, tanto objetivos (riqueza, acceso a estudios profesionales)
como subjetivos (inteligencia, vínculos familiares, etc.). Además de
las cualidades personales (liderazgo, carácter, iniciativa, etc.), esa
minoría cuenta, como conjunto, con una ventaja de tipo estratégico:
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-3

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�Luis Pérez; César Morado / Abordajes sobre el análisis de las élites políticas

la organización. A diferencia de la masa amorfa, la élite identifica
entre sus miembros objetivos comunes que le permiten dirigir sus
esfuerzos en una misma dirección.
Para esta teoría, la élite es un grupo bien organizado que
“puede lograr lo que la mayoría no puede: comprensión mutua y una
acción concertada”, así “el éxito y el poder de la minoría dominante
radican en que es una minoría organizada en contraposición con
una mayoría desorganizada” (Bolívar, 2002, p. 388). Precisamente
por esa desestimación a las masas se ha calificado a la de las élites
como una teoría conservadora, no sólo por asegurar el dominio
de una minoría sobre el grueso de la población, sino también por
negar la capacidad organizativa, incluso intelectual, a las masas
para tomar decisiones en los asuntos públicos.
En ese sentido, es evidente la polarización entre una
minoría que “gobierna la cosa pública actuando con racionalidad
y autoorganización” y una “mayoritaria masa irracional, orgánica
y voluble” ante los cambios ocurridos en la sociedad (Busquets,
Sarlo y Delbono, 2015, pp. 56-57). Como parte de sus argumentos,
Mosca (1939) y Pareto (2018) refutan la posibilidad de una
sociedad igualitaria puesto que, como se señaló anteriormente,
concebían una división minoría-mayoría a lo largo de la historia.
Dentro de sus análisis “confesaban la imposibilidad de una
igualdad teleológica, del tipo de la propuesta por el marxismo” ya
que argüían “que siempre habrá una nueva élite o una diferente
clase política que suceda a la anterior” (Carasa, 2001, p. 216)
rechazando toda posibilidad de una sociedad igualitaria.
Finalmente, un aspecto que comparten los teóricos es la
idea de la circulación o renovación de las élites, entendida como
la sustitución periódica de quienes integran la élite. Aunque se
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�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

profundizará más adelante en el sentido que cada autor asigna
al concepto, vale decir que consideran a este proceso como un
elemento fundamental en sus respectivos análisis, ya que la
renovación le permitirá a la élite seguir existiendo como grupo
dominante, pues nuevos miembros –que acceden desde adentro
o desde afuera-, ofrecerán nuevas herramientas y cualidades que
aumenten las posibilidades de mantener el poder.
Por otro lado, las teorías de las élites en Estados Unidos
trataron de dar explicación a los cambios políticos, ideológicos
y, principalmente, económicos experimentados tras el fin de la
Segunda Guerra Mundial, puesto que estaba en juego la hegemonía
mundial de dos proyectos, el capitalista y el comunista, mismos
que representaban dos relaciones diferentes entre el poder
político y el poder económico sobre la sociedad; estas teorías se
desarrollaron a partir de tres supuestos. Primero, la interpretación
relativamente optimista de que en Occidente “la convergencia
de la movilidad social en los países industrializados, que pone
el énfasis en la existencia de generalizados procesos de ascenso
social y progreso material por parte de distintas clases sociales”
y, por consecuencia, “la tendencia por parte de amplios sectores
de la población a justificar el desigual sistema de distribución de
recursos y recompensas” (Benedicto y Morán, 2009, p. 171).
En otras palabras, la organización social dependía
directamente del desarrollo industrial y económico en cada país,
siendo Estados Unidos el máximo representante, frente a una
economía estatizada y poco competitiva como la de la URSS,
donde la movilidad era prácticamente inexistente. El segundo
supuesto es que, derivado de la situación económica se genera
la distribución del poder político en sectores específicos de la
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�Luis Pérez; César Morado / Abordajes sobre el análisis de las élites políticas

sociedad, mismos que se autoproclaman como defensores del
modelo capitalista-liberal-democrático: empresarios, militares
y algunos intelectuales (economistas, ingenieros y abogados),
a diferencia, nuevamente, del sistema soviético en que la clase
política dictaba el rumbo de la economía.
Por último, el hecho de que cualquier proyecto económico
“primero debe ganarse a la élite en un solo país, luego este país
debe ejercer o tener la oportunidad de adquirir un grado de
liderazgo mundial y, finalmente, la élite del país debe estar
motivada y debe aprovechar la oportunidad para difundir el
nuevo mensaje económico” (Hirschsman, 2014, p. 316), ya fuera
capitalista o comunista. Los teóricos norteamericanos sobre
la élite se basaron en este discurso maniqueo, pero matizando
los supuestos mencionados, por lo que se generaron múltiples
perspectivas, distanciándose unas de otros en los años 50 y 60.
b. Dimensión politológica
Otro de los ejes articuladores de la teoría de las élites es el asociado
con la distribución y retención del poder político. En cuanto al
primer aspecto, ambas tendencias lo resuelven atribuyendo a
“los mejores” el acceso al poder político; sin embargo, sería en la
forma de permanecer en una posición preeminente en la que se
manifiestan diferentes perspectivas entre los teóricos.
Mosca (1939) planteó que, sin importar la forma de
gobierno siempre ha existido una minoría dominante que se
encarga de ejercer el poder político sobre una clase mayoritaria
que acata los mandatos de aquélla. A ese reducido sector lo
nombró clase política o gobernante, la cual
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�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

[…] es siempre la menos numerosa, realiza todas las funciones
políticas, monopoliza el poder y goza de las ventajas que ello
trae consigo; mientras que la segunda [clase, la mayoría], más
numerosa, es dirigida y regulada por la primera, de un modo
más o menos legal, ya más o menos arbitrario y violento, y ella
le provee, al menos aparentemente, de los medios materiales de
subsistencia y de aquellos que para la vitalidad del organismo
político son necesarios (Mosca, 1939, p. 50).

Así, no todos pueden mandar, pero la mayoría tiene que
obedecer; la pregunta que naturalmente se desprende de este
postulado es ¿quiénes pueden gobernar y quiénes no? El autor
señala que cada sociedad a lo largo de la historia ha identificado
características especiales en algunos de sus miembros,
reconociéndoles la capacidad –moral, intelectual y/o material-,
de tomar decisiones por el resto.
Aunque Mosca hace referencia a sociedades tradicionales,
propone trasladar ese criterio a un contexto más contemporáneo
en el que la formación profesional es un medio regular para
acceder a puestos políticos. Además de tener cierto control sobre
la información y el conocimiento, la minoría dominante procura
generar herramientas que les permitan cumplir funciones
específicas en la administración pública. La educación formal,
entonces, se convierte en una ventaja estratégica para quienes
pretenden incorporarse o permanecer a la élite política de sus
respectivas sociedades (Mosca, 1939).
Pese a la identificación de cualidades específicas en sus
integrantes, la élite no pervive sólo por este único elemento. En
contraposición a las “masas”, esta minoría gobernante cuenta con
una capacidad de organización que le permite llevar a cabo metas
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�Luis Pérez; César Morado / Abordajes sobre el análisis de las élites políticas

comunes. Mientras que las mayorías se encuentran dispersas, la
élite logra encontrar puntos de acuerdo, para con ello establecer
estrategias, administrar recursos, alcanzar el poder y ejercerlo en
conjunto. La coordinación de la que habla Mosca se logra a través
de lo que denomina fórmula política, la cual permite afinidad entre sus
integrantes. Este postulado se entiende como “aquellas inspiraciones
culturales, religiosas, económicas, etcétera, de carácter ideológico”
que constituyen el “principio de soberanía y legitimación de una
clase política que se sustenta en ellas” (Mosca, 1939, p. 169).
Por su parte, Pareto (2013), además de poseer cualidades
psicológicas para dirigir a la sociedad –revisadas previamente con
Mosca-, hay otras condiciones que podrían tener los integrantes
de la élite. Detecta que los parientes, la riqueza y las relaciones
son elementos que permiten llevar a algunas personas a la cúspide
política. Debido a la heterogeneidad en su composición, la élite
requiere una estructura interna en que un líder o un comité que
establezcan la dinámica del grupo; en última instancia, este rasgo
les permite mantener la cohesión y aumentará sus posibilidades
de subsistencia (Pareto, 2013).
En este sentido, Pareto señala que el mejor vehículo que
tiene la élite prolongue su estancia en el poder es la circulación
entre sus integrantes, especialmente cuando entra en una etapa
de decadencia. Dicha circulación puede ser violenta o pacífica.
En el primer caso, la élite puede sentirse amenazada ante el
ascenso de líderes nuevos, ya sea que provengan de la masa o del
interior de la misma élite. Así, se genera una pugna entre líderes
jóvenes, externos o internos, y veteranos, valiéndose de diferentes
recursos en el enfrentamiento.
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Si la circulación es pacífica, también hay dos vías para
lograrlo. La primera es a través de los procesos electorales;
personas reconocidas por sus cualidades son seleccionadas por la
población para formar parte del gobierno y tomar decisiones en su
representación, aunque los divisionismos políticos corromperían
el procedimiento. La otra opción es el reclutamiento directo
de nuevos miembros; aunque no detalla el procedimiento para
realizarlo, sí especifica que deben ser los mejores en su área, y
deben aportar nuevas ventajas a la élite en la persecución del
poder. Pareto (2013) destaca la importancia de la circulación, ya
que permite la transformación lenta pero constante de la élite,
además de que reduce la posibilidad de revoluciones al fomentar
la movilidad social, y crea un clima de estabilidad que favorece a
los grupos dominantes.
A través de la formación y el funcionamiento de los partidos
políticos a principios del siglo XX, Michels (2001) sentenció una
ley de hierro de la oligarquía: en toda asociación de individuos se
forman líderes que dirigen las acciones colectivas. Esta ley tiene
tres componentes esenciales: la importancia de la organización al
interior de los partidos, la formación de liderazgos y la situación
de las masas, aunque sólo se hará referencia a los dos primeros.
En este sentido, la organización es entendida como
la distribución de tareas específicas al interior de un grupo,
así como la interacción entre individuos para que cumplan
con dichas labores. Sin embargo, en este proceso se forma una
distinción entre dirigentes y dirigidos, siendo los primeros los
responsables de que los subordinados realicen sus respectivas
actividades. Eventualmente esta división se agudiza conforme
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�Luis Pérez; César Morado / Abordajes sobre el análisis de las élites políticas

se expande y complejiza la organización, al grado que los fines
originales por los que fue creada la asociación pasan a segundo
término, priorizándose la necesidad de mantener la organización
como tal (Michels, 2001).
La formación de liderazgos está relacionada a diferentes
situaciones al interior de la organización política. En primera
instancia, a la monopolización del conocimiento técnico sobre
la dirigencia del partido, es decir, concentrar habilidades de
negociación, discursivas, de persuasión, que le permitan al
líder conducir la toma de decisiones (Morán, 1993; Bolívar,
2002). Por otro lado, el autor alemán identifica una “necesidad
psicológica” en las masas por el liderazgo, a las que califica
de “incompetentes”, “apáticas”, “sumisas” y propensas a la
sugestión (Michels, 2001, p. 98).
En la mayoría de los casos, los individuos que conforman la
oligarquía del partido acceden a esa posición a través de mecanismos
democráticos (elecciones) apoyados por la base militante. Sin
embargo, una vez instalados comienza una notoria separación entre
los líderes y las masas, situación que resulta peligrosa al existir
la latente posibilidad de convertir a la dirigencia en dictadura o
conducir a las masas a una rebelión. Al respecto, el autor insiste
en que dentro de cualquier organización debe existir un equilibrio
pues, aunque se requiere cierta continuidad en los liderazgos como
signo de estabilidad, también han de haber periodos regulares de
movilización, reduciendo así la presión social y la independencia
de los líderes (Carasa, 2001; Cisneros, 2014).
De esta forma, los líderes veteranos buscarán integrar
nuevos miembros en la burocracia a su cargo y subordinarlos a
su dirigencia; en el mismo sentido, líderes y aspirantes tratan de
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usar a su favor a las masas, ya sea para desprestigiar a su oponente
mediante la opinión pública, o movilizar el voto para acceder a
una posición en el partido o el gobierno. Sin embargo, aunque las
elecciones y el ascenso de nuevos prospectos promete mejorar el
escenario político, afirma que “es muy raro que la lucha entre los
viejos líderes y los nuevos termine con una derrota completa de
los primeros”, pues éstos buscan postergarse cuanto puedan en el
poder negociando con los aspirantes, o reclutándolos en cargos
burocráticos, por lo que el resultado “ya no es una circulation des
élites, sino una reunión des élites” (Michels, 2001, pp. 206-207), es
decir, una fusión de nuevos y viejos líderes.
En el caso de Burnham, postula que en Estados Unidos y
Europa se estaba desarrollando una revolución en la que el sistema
capitalista tradicional llegaría a su fin. Como parte del proceso,
la clase dominante, entendida como “un grupo de personas que,
en virtud de especiales relaciones social-económicas, ejerce
un grado especial de control sobre el acceso a los medios de
producción y disfruta de un trato preferencial en la distribución
de sus productos” (Burnham, 1967, p. 98), sería desplazada al
no adaptarse a los cambios -sociales, políticos, tecnológicos,
ideológicos-, de dicho proceso.
Así, la incorporación de personal especializado incluiría a
obreros de la construcción, universitarios de áreas como las ciencias
físicas y la ingeniería, así como administradores con conocimientos
técnicos, siendo estos últimos a los que Burnham (1967) reconoce
como supervisores, managers o gerentes de producción. Como
parte de este proceso, los propietarios de los medios de producción,
los burgueses, dejan en manos de los gerentes la administración
de las empresas, dedicándose a otras actividades -benéficas,
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�Luis Pérez; César Morado / Abordajes sobre el análisis de las élites políticas

culturales o al simple ocio-, por lo que los directores adquirieron
mayor relevancia que los propietarios mismos.
En su proyección destacó la importancia del manejo de las
fábricas y sus actividades, pues “los medios de producción son el
asiento de la dominación social; quien los controle no nominal,
sino realmente, controla la sociedad, ya que ésta vive gracias a
ellos”; consideraba que al momento en que planteó su teoría, 1941,
“el control de los grandes capitalistas, el control basado en los
derechos de propiedad privada sobre los medios de producción
y en el ejercicio de aquéllos es, aunque todavía real, cada vez más
tenue, indirecto e intermitente” (Burnham, 1967, p. 136).
Para Sweezy (1956), la clase capitalista es la que
históricamente, a través de su poder económico, ha definido
la estructura política de Estados Unidos ya sea porque sus
integrantes lograron ocupar importantes cargos en el gobierno,
o tuvieron la capacidad de contratar a personal especializado
que cumpliera dichas funciones. En este sentido, el autor
norteamericano insiste en que la democracia no es más que
otra forma de consolidar el dominio de un grupo selecto, de
hecho, consideró que los partidos políticos –específicamente
el Republicano y el Demócrata-, sólo servían a los intereses
de esta clase y funcionaban como canales de transmisión de
la ideología capitalista, y de esa manera controlar a las clases
obrera y media.
Pese a las diferencias entre la élite por el tipo de actividad
económica de la que procedían sus miembros –industrial, bancaria,
financiera-, ésta se mantiene cohesionada por lo que Sweezy
denomina “situación de clase”, es decir, se asumen como parte de
un sector diferenciado de la sociedad con algo en común: el control
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de los monopolios norteamericanos. Esta ideología se refuerza
con lazos matrimoniales, formación profesional en universidades
de prestigio, asociaciones formales e informales (clubes sociales,
cámaras de comercio, organizaciones empresariales, iglesias),
transmitiéndose de una generación a otra. Además de los partidos
políticos, también difundían su ideología a través de los medios
de comunicación masiva, principalmente los periódicos (como el
New York Times) y la radio (Sweezy, 2007; Ruiz, 2009a).
Hunter y Mills coincidieron en que el despegue económico
de los Estados Unidos permitió la formación de grupos compactos
capaces de regir los asuntos políticos del país. Aunque Hunter (en
Domhoff, 2005) se refiere exclusivamente al sector empresarial,
Mills (1957) detalla que existe una triangulación de intereses entre
los empresarios, los políticos y los militares a través del dominio
de las principales instituciones sociales. Debido a esta asociación
de intereses es que el sociólogo norteamericano prefirió utilizar el
concepto “élite del poder” y no “clase dominante”, puesto que no
se refiere exclusivamente a un sector en específico (Mills, 1957).
Además de ocupar lugares institucionales preeminentes,
los miembros de la élite también tienen en común formas de
vida que garantizan su homogeneidad: escuelas, clubes sociales
y la riqueza material, lo que los coloca en un círculo social
diferenciado. Estas características permiten la socialización
entre grupos al interior de la élite, al punto que constituyen “una
entidad social y psicológica más o menos compacta, y tienen
conciencia de pertenecer a una clase social” (Mills, 1957, p. 18);
por ello tienen una perspectiva similar sobre el rumbo social, así
como formas de trabajo con las que puedan alcanzar sus objetivos.
A decir de Mills, la situación socioeconómica es la que determina
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las posibilidades de ascenso al poder, lo que refleja la desigualdad
existente en Estados Unidos en los años cincuenta.
c. Dimensión histórica
Bobbio (2014) refiere que uno de los principios de legitimidad
política a los que tradicionalmente han apelado las
interpretaciones sobre el poder es la historia, tanto desde una
perspectiva pasada como futura. En el primer caso, la tradición
juega un rol fundamental en las teorías de tipo conservador
para explicar el ejercicio del poder por una o varias personas
desde tiempos remotos; por su parte, la segunda acepción se
asocia por una fase revolucionaria que busca instituir un nuevo
orden sociopolítico a partir de la expectativa en el cambio (pp.
121-123).
En este sentido, la noción histórica adquirió un papel
fundamental en las construcciones teóricas sobre las élites, pues
permitió explicar y, ocasionalmente, justificar sus fundamentos
principales, es decir, la asimetría social y la preeminencia de
una minoría en el gobierno. Así, se entiende a la historia no
como método, sino como forma de interpretación de lo social y
lo político a partir de acontecimientos temporalmente situados.
En otras palabras, la comprensión de esta teoría “no depende
de la naturaleza de los ‘datos’ que usaron para sostener sus
generalizaciones”, pero sí de “sus respectivas visiones del campo
histórico” (White, 1992, p. 15).
Para la tendencia clásica europea, como se afirmó
previamente, existe una noción en el que el curso de la historia ha
estado y seguirá siendo marcado por las minorías gobernantes, y
únicamente cambiarían los criterios de acceso y permanencia al
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poder. Mosca (1939), por ejemplo, buscó establecer un modelo
que permitiera el análisis social buscando “leyes generales”
sobre el comportamiento humano a partir de casos específicos,
concluyendo que la humanidad ha transitado por diferentes
estados -en dos sentidos, etapas y organización política-, y en cada
uno ha dominado un tipo específico de cualidades reconocidas
socialmente para conformar la élite: el valor guerrero, la riqueza
monetaria o el sacerdocio.
En la antigüedad, quienes poseían la capacidad militar con
mayor facilidad accedían al poder político puesto que, en teoría,
responderían de forma acertada frente a los problemas colectivos.
Eventualmente, esta minoría guerrera adquirió prácticamente
el control sobre las tierras y sus productos, transformándola
en un sector privilegiado económicamente. Ahora la riqueza,
asociada a un sentido de responsabilidad, buena administración
y prosperidad, sería el factor decisivo en la integración de la élite
(Bolívar, 2002; Morán, 1993; Blacha, 2005).
En esa etapa de transición, la propiedad privada se
vuelve el eje fundamental de la vida social, por lo que las leyes,
la justicia y la autoridad girarán en torno a los propietarios. Así,
“la organización política, que nosotros conocemos como Estado
feudal” muta a uno “esencialmente diferente, que para nosotros
será denominado Estado burocrático” (Mosca, 1939, p. 57). En
forma similar, pero mucho más difusa, la ley de hierro de la oligarquía
planteada por Michels (2001) sostiene la inevitabilidad de los
liderazgos en cualquier colectivo social; aunque su estudio se
centra en los partidos políticos, particularmente los socialistas,
el autor alemán infiere que este proceso es la manifestación
institucionalizada de lo que ocurre a escala social.
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Pese a las divergencias dentro de la tendencia
norteamericana, los diferentes autores coincidieron en que
Estados Unidos estaba experimentando una revolución
económica y social. Para Burnham (1967 y 2019), un síntoma era
el ascenso de los “managers” en el control de las fábricas, proceso
que tomaría cerca de ochenta años completarse, periodo durante
el cual ocurrirían profundas modificaciones en el sistema político
y económico de Europa y Estados Unidos.
En consecuencia, advertía la inevitable disolución de los
parlamentos pues aseguraba que únicamente estaba representada
la clase burguesa, misma que regulaba la actividad de partidos
políticos. En la nueva sociedad, los directores ocuparían los
principales puestos públicos, desplazando el centro de la
soberanía nacional –el rey o el parlamento- hacia las oficinas y
agencias administrativas como parte de la monopolización del
poder político.
Desde su vocación marxista, Sweezy (1956) criticó la
idea de Mills respecto a que Estados Unidos era una sociedad
en la que el poder político está perfectamente equilibrado
entre representantes de las diferentes esferas sociales -política,
económica y militar-; si bien reconoce la diversidad dentro
de la élite, cuestiona el que realmente exista un equilibrio de
poder entre las esferas sociales. Para Sweezy pervive una clase
dominante homogénea “con sus raíces profundamente hundidas
en […] el sistema corporativo” (1956, p. 147). Más tarde, la recesión
económica de las décadas de 1970 y 1980 permitió a Sweezy
corroborar sus postulados de que el sector empresarial dominaba
la política estadounidense.
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Profundizando en los postulados de Mills, éste afirma que
en Estados Unidos existen asociaciones, sindicatos y partidos
que representaron a sectores obreros y de pequeños propietarios,
tanto rurales como urbanos. Aunque llegaron a tener alguna
influencia en la política nacional, especialmente entre 1776 y
1850, la concentración de poder económico de los monopolios en
la revolución industrial anuló la presencia de estas agrupaciones.
Eventualmente, apareció una nueva clase intermedia, la
burocracia de “cuello blanco” que sirve al Estado; sin embargo,
esta clase no se encuentra organizada políticamente, pese a que
cuenta con una situación económica relativamente desahogada
(Fernández, 2012, pp. 319-321).
(Des)centralización de la “Familia Revolucionaria”
Dentro de la historiografía mexicana ha predominado la idea de que
durante el siglo XX (1920-2000) la política nacional estuvo liderada
por una élite política que compartía ciertos rasgos culturales: tener
a la Revolución mexicana como referente histórico, pertenecer al
Partido Revolucionario Institucional (PRI) en sus distintas facetas
desde 1929 y, más importante, asumirse como detentores legítimos
del poder político del país. Esta agrupación fue denominada
“Familia Revolucionaria” (Krauze, 1997; Aguilar y Meyer, 2000;
Medina, 2010; Knight, 2013).
Esta categoría podría interpretarse simultáneamente
como histórica y de análisis. En el primero de los casos, se
derivó de la propia experiencia de la etapa revolucionaria y años
subsecuentes en México (1910-1940), en el que se transitó entre
el sistema oligárquico porfiriano a un Estado que pretendió
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establecerse como moderno, democratizando los medios para
acceder al poder político y desligándolo del poder económico.
Este fenómeno se vio acompañado de un grupo que aspiraba a
cumplir con este y otros objetivos; los líderes militares, primero,
y los civiles, después, encabezaron una serie de proyectos legales,
sociales y económicos que pronto los llevarían a dominar la escena
pública nacional (Aguilar y Meyer, 2000; Knight, 2013).
Las generaciones de políticos que participaron en la guerra
civil y también las posteriores, comenzaron a ocupar los diferentes
puestos públicos a nivel federal y estatal. Durante la década
de los veinte, los contendientes recurrieron constantemente a
la violencia como medio para posicionarse en el gobierno; ello,
sin embargo, aumentaba las posibilidades de diluir los avances
que la Revolución había legado. Rápidamente se buscó unificar
a todo el sector revolucionario, incluso si hubiera dado muerte
a otros contendientes en el pasado, llegando a acuerdos para
definir la sucesión de poderes políticos. En 1928, luego de la
muerte de Álvaro Obregón y el recrudecimiento de la violencia
por la sucesión presidencial, el presidente Plutarco Elías Calles
se refirió a este conglomerado como la “Familia Revolucionaria”
(Medina Peña, 2010, pp. 54-56).
Para Mosca (1939) toda élite se vuelve, con el tiempo,
hereditaria; a través de la sangre, en los sistemas aristocráticos,
o mediante el dominio de las elecciones en los contextos
democráticos (p. 51). Igualmente, Michels (2001) afirma que una
minoría puede convertirse en hereditaria, no necesariamente
por lazos sanguíneos, sino por su perpetuación a través de las
elecciones o de la construcción de una legitimidad basada en
orígenes metafísicos o históricos.
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La “Familia Revolucionaria” bien se podría identificar con
el último caso, pues era indispensable para cualquier aspirante a
un cargo público pertenecer a ella, de lo contrario no sólo reducía
considerablemente sus posibilidades de acceder a cargos públicos,
sino que además se estaba en contra del gobierno. En todo caso,
como familia política desarrolló un conjunto de prácticas y
normas asociadas con la disciplina y la organización que rigieron
gran parte de la dinámica política en el México posrevolucionario
(Ruiz Sánchez, 2009b).
Inicialmente fue encabezada por caudillos militares
auxiliados en las labores administrativas y públicas por
profesionistas urbanos (maestros, periodistas y algunos
abogados). En los años posteriores la organización de este grupo
fue refinada, integrando jóvenes universitarios a la élite mexicana
a través de los vehículos institucionales establecidos en la década
de los treinta: un puesto municipal, afiliándose a un sindicato o
al partido hegemónico. Esta tendencia se mantuvo, con matices,
hasta fines del siglo (Krauze, 1997, p. 110; Knight, 2013).
La segunda connotación a la que se hizo referencia, la
“Familia Revolucionaria” como categoría de análisis, ha sido
recurrente para referirse a los políticos que operacionalizaron la
centralización del poder político y sus respectivos mecanismos.
Pese a que dentro de la historiografía contemporánea permanece
aún el debate de si se logró ese cometido, se reconoce que los
gobiernos posteriores a 1920 tuvieron un éxito “técnico” mediante
el establecimiento y desarrollo de diferentes instituciones (leyes,
organizaciones y estructuras sociopolíticas) que permitieron
la supervivencia, matizada a través de los años, del régimen
revolucionario (Knight, 2013, pp. 211-251).
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La organización del poder disperso luego de la guerra
se realizó de manera gradual a lo largo del siglo XX, a través
de la adopción de modelos administrativos y políticos que,
paralelamente, buscaron ser legitimados por el discurso
revolucionario. Como parte de la reconstrucción del Estado, los
gobernantes mexicanos desarrollaron un sistema centralizado y
basado en la toma de decisiones racionales –es decir, el despliegue
de políticas e instituciones que respondieran a las necesidades
sociales- (Medina, 2010, p. 75).
De forma paralela a la centralización institucional, la
“Familia” construyó su propio sistema de valores y prácticas para
permanecer en el poder; en cuanto a su renovación, sus miembros
[…] se sirven, por ejemplo, de procedimientos convencionales,
como los lazos familiares y regionales, las amistades de vieja
data, las dotes carismáticas [por lo que] el proceso de democratización ha generado notables edificios institucionales que
coexisten en curiosa simbiosis con costumbres ancestrales y
prácticas cotidianas premodernas, particularistas y hasta irracionales (Mancilla, 2006, s/p).

Gradualmente, para mediados del siglo, los integrantes
de la élite posrevolucionaria se profesionalizaron en las
instituciones de educación superior a las que anteriormente sólo
tenían acceso algunos integrantes de las oligarquías, aplicando
sus conocimientos técnicos en las áreas administrativas de
instituciones públicas y privadas. Sin embargo, para Mancilla
(2006) la transición entre oligarquías y élites modernas no
fue un proceso completo pues, aunque aumentó el número de
profesionistas –abogados, médicos e ingenieros-, dentro de
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los gobiernos, muchos elementos tradicionales permanecieron
vigentes. El acceso al poder se realizó a través de medios
considerados democráticos, pero una vez constituidos favorecen
recursos personales para mantenerse en el puesto y extender su
influencia política.
Así, diferentes conclusiones revisionistas coinciden
en el carácter pragmático de la Revolución mexicana en la
que convivieron diferentes proyectos de reestructuración
sociopolítica después de 1920. En este proceso se había asumido
que la “Familia” era un bloque monolítico e inamovible que
concentró el poder político en México durante varias décadas.
Sin embargo, a finales de los años 60 la multiplicación de los
estudios regionales -siendo los de González (1968) y de Womack
Jr. (1969) los más representativos-, comenzaron a reconocer una
amplia gama de versiones y dinámicas del sector gobernante
(Padua y Vanneph, 1986; Knight, 2013).
De esta forma, es posible llevar a cabo un contraste entre
las tendencias analíticas que han tenido como eje principal el
estudio de las élites políticas, tanto del nivel federal como de los
regionales. Igualmente, partiendo de los cuestionamientos hacia las
interpretaciones unilaterales respecto a la “Familia Revolucionaria”,
resulta pertinente atender las características socioculturales de
las élites nuevoleonesas, en lo particular, con el fin de establecer
posibilidades temáticas y metodológicas de análisis.
Abordajes temáticos y metodológicos
En la fase exploratoria se identificaron cuatro líneas temáticas las
cuales se detallan a continuación.
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1.

Élite federal

Cabe aclarar que se habla de federal y no nacional, en el sentido
que sus respectivos objetos de investigación se centran en
diversos personajes que ocuparon cargos públicos en aquel nivel
de gobierno: presidente de la república, senadores, diputados
federales, líderes sindicales, presidentes de partidos políticos
(Revolucionario Institucional y Acción Nacional, especialmente)
y, ocasionalmente, menciones a algunos gobernadores de
diferentes entidades federativas, miembros del Poder Judicial y
del ejército (Smith, 1981; Camp, 1981 y 2006; Hernández, 2015).
En términos generales, los autores indagan aspectos
tales como la formación educativa, los antecedentes familiares,
el interés de los sujetos en cuestión por la actividad política, las
redes de amistades y la experiencia profesional, tanto dentro como
fuera de la esfera pública. La búsqueda de esta información es
fundamental para la reconstrucción de las formas de socialización
entre los miembros de la élite, los medios de reclutamiento de
nuevos miembros, así como tendencias en la circulación de los
integrantes de la élite en diferentes puestos como funcionarios.
Los investigadores coinciden en que la élite política en
el México posrevolucionario, es decir, aquella que se comenzó a
integrar después de terminada la fase armada del conflicto (1920),
estuvo integrada principalmente por personas procedentes de la
clase media urbana, que recibió instrucción formal universitaria
–especialmente abogados-, razón por la que la califican como
“élite educada”.
Respecto a este último punto, la universidad aparece como
un espacio propicio para el estudio parcial de la élite política mexi112

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cana por, al menos, tres razones: en primera instancia, porque es
en esa etapa en que surge con mayor fuerza el interés hacia la actividad política, especialmente por la influencia que los estudiantes
recibieron de sus maestros, así como por las diferentes actividades
realizadas a lo largo de la formación (lecturas, debates, periódico
escolar, participación en comités estudiantiles, etc.). Segundo, la
universidad es entendida como un espacio de socialización profesional y fraternal en la que los estudiantes forjaron vínculos que, en
años posteriores, les permitieron integrarse a la burocracia federal.
Finalmente, destacan la importancia de estudiar el Alma
Mater de los políticos ya que indica algunos aspectos de su
situación socioeconómica; al centrarse en la Universidad Nacional
Autónoma de México (UNAM), los investigadores detectan que
muchos de los sujetos son foráneos, de una clase media que pudo
costear, total o parcialmente, la educación de su(s) hijo(s) en una
universidad pública en la capital del país.
Todas estas características se tornan importantes cuando
se desea identificar la tendencia ideológica de algunos políticos
en particular, su desempeño al frente de un cargo público, la
forma de ingreso y la permanencia dentro de la élite política.
Cabe señalar que estos investigadores destacan, sin profundizar
en ello, la importancia de analizar las formas de vinculación
informal (clientelismo, padrinazgos, corrupción, etc.) para
ampliar la comprensión sobre las élites.
2. Élites regionales
Estos trabajos de investigación se dedicaron al análisis de la
composición y actividades de las élites en los estados de México,
San Luis Potosí, Jalisco, Puebla, Yucatán (Hurtado, 1996; Falcón,
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1984; Hernández, 1998; Ruiz, 2009b; Sauri, 2016; Sánchez, 2018).
Como en el primer caso, también les interesa la formación
académica y la experiencia política como elementos de análisis,
sin embargo, profundizan en las élites “hereditarias”, ya fuera
en un sentido literal (clanes familiares con lazos sanguíneos)
o a grupos que giraban en torno a un personaje específico que
controlaron la actividad política en diferentes momentos del
siglo XX.
Lo anterior se ha atribuido a dos motivos esenciales. En
primer lugar, a los vínculos de diferentes personajes del ámbito
local con miembros de la élite nacional: diputados locales que
generaron amistad con senadores o miembros del gabinete, o
incluso con el propio presidente de la república, por ejemplo. De
regreso en sus lugares de origen contaban con el suficiente apoyo
desde la capital para establecer un sistema de organización basado
en los compromisos informales, mencionados anteriormente.
En otros espacios, la formación y composición de la
élite dependió del desarrollo económico, ya fuera tradicional
(agricultura o ganadería) o moderno (industria mecanizada).
Algunos grupos propietarios ganaron suficiente credibilidad
social como para ocupar cargos públicos; en otros casos, utilizaron
su poder financiero para incorporarse a la vida pública, ya fuera a
través de negociaciones, sobornos o chantaje.
En este sentido, los estudios regionales pueden profundizar
más sobre aspectos anecdóticos o íntimos de la vida política en
sus respectivos espacios, puesto que disponen de fuentes en que
se aprecian esos detalles: diarios personales o memorias, tradición
oral, crónicas municipales y genealogías familiares. A partir de
la información recuperada por estos investigadores, es posible
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reconstruir una parte de la cultura política desde las prácticas de
sujetos en diferentes espacios del país.
Caso particular es el relacionado con el estado norteño de
Sonora, pues su estudio va de la dimensión local a la nacional,
desde la revolución mexicana con la participación de una élite
económica y militar que se llegó a posicionar en las altas esferas
políticas del país durante las décadas de los veinte y treinta del
siglo XX, y no se limitaron sólo a su espacio inmediato (Aguilar
Camín, 1977; Radding, 1985; Vázquez y Hernández, 2001).
Algo similar ocurre con los trabajos relacionados con los
vecinos estados de Coahuila y Tamaulipas. En el primer caso, se
ha considerado que la fuerte influencia política desde la Ciudad
de México, derivado de la oposición entre facciones políticas
(particularmente el carrancismo imperante en Coahuila frente al
Grupo Sonora), imposibilitó la consolidación de uno o varios grupos
que representaran los intereses locales (Santoscoy, Gutiérrez,
Rodríguez y Cepeda, 2000). En lo que respecta a Tamaulipas, las
interpretaciones apuntan hacia una transición entre un cacicazgo
liderado por Emilio Portes Gil, desmantelado durante la presidencia
de Miguel Alemán para dar paso a un sistema influido directamente
por el gobierno federal. Aunado a ello, en aquella entidad
predominaron grupos regionales con perfiles muy diferentes que
tuvieron cierta influencia en sus respectivas zonas geoeconómicas,
pero no a nivel estatal (Alvarado, 1992; y Alonso, 2016).
3. Élite empresarial de Nuevo León
Al respecto, el interés por parte de los historiadores ha girado
en torno a la relación entre diferentes agentes que transitaron de
la acumulación previa de capital –originada por el comercio, la
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minería, la ganadería y la producción agrícola-, hacia la inversión
en la industria mecanizada desde mediados del siglo XIX y las
primeras tres cuartas partes del siglo XX. Estas investigaciones se
desarrollan a partir de diferentes criterios. Uno de ellos tiene que
ver con la “naturaleza” de la élite, es decir, ubicar a sus integrantes
y las razones que los llevaron a relacionarse, tanto familiar como
económicamente.
Los estudios de Cerutti (1983) y Saragoza (1988)
indagan al respecto; el primero lo aborda desde la historia
económica, señalando que los lazos matrimoniales fortalecieron
las asociaciones de capital, constituyendo una élite económica
que permitió ampliar las inversiones y las ganancias. De forma
pormenorizada, Cerutti (1983) establece el sistema de redes
familiares y financieras surgidas en la década de 1880 y que se
extendieron por los siguientes decenios, haciendo una genealogía
de familias empresariales con los apellidos más connotados de
la localidad: Garza, Sada, Muguerza, Ferrara, Milmo, Rivera,
Hernández, Zambrano, entre otras.
Igualmente, detecta la participación de este sector en
diversas áreas de inversión, diferenciándose de otros estudios pues
no sólo por evitar una recopilación reduccionista de nombres y
apellidos, sino que se enfoca en la formación de redes previamente
señaladas. La intención de su trabajo no sólo era analizar las formas
capitalistas de producción en el noreste de México a finales del
siglo XIX y principios del XX, pues “simultáneamente se pretende
observar el nacimiento y articulación de su principal beneficiaria:
Una burguesía con base regional, de Monterrey, que se estructuraría
como fracción de la moderna clase dominante mexicana en los
veinte años previos a la Revolución” (Cerutti, 1983, p. 11).
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Por su parte, Saragoza (1988) se interesa por la influencia
sociocultural y la participación política de este sector social.
Además de retomar el modelo de redes propuesto por Cerutti,
Saragoza (2008) propone voltear a ver la presencia de la élite en
áreas diferentes a la económica, tales como el diseño de instituciones
educativas, el papel activo de las mujeres, la relación de los miembros
de la élite con el clero. Sin embargo, el punto central de ese estudio es
la situación de la élite empresarial con el Estado posrevolucionario,
tanto los conflictos generados por desacuerdos sobre la legislación
laboral, así como medidas en torno a la inversión. Del mismo
modo, se preocupa por estudiar la participación de la élite en la
política local, tanto como funcionarios electos, así como parte de la
oposición política a través de asociaciones y posteriormente con el
Partido Acción Nacional.
Sobre el papel político de este sector, arguye que
La densidad de estos lazos da una extraordinaria coherencia a
la fachada pública del grupo, así como sus puntos de vista de
políticos que motivaban una percepción de uniformidad monolítica entre la élite de Monterrey [...]. De este modo, a medida
que los industriales de Nuevo León enfrentaban al Estado, los
choques contribuyeron al apretar la red de recursos a su disposición. Asimismo, opuestos con el gobierno desarrollaron un
carácter ideológico que acentuó su unicidad y ocultó cualquier
discordia interna. (Saragoza, 1988, pp. 20-22).

En un sentido similar se encuentra la actuación de la
élite empresarial en momentos específicos del siglo XX en el
ámbito político, particularmente en los años revolucionarios, así
como los inmediatos al término de la fase armada del conflicto.
Tal es el caso de Flores (1991), cuyo trabajo analiza la presencia
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directa e indirecta de este sector en el gobierno, pues algunos
de sus miembros ocuparon provisionalmente la gubernatura,
algunas alcaldías y diputaciones con el fin de mantener activa la
administración pública y, con ello, reducir las posibilidades de
ver afectado su patrimonio a causa de la inestabilidad política.
Como ejemplo ilustrativo describe que
En enero de 1915, el grueso de las tropas carrancistas entraba
en la ciudad [...] los socios de la Cámara de Comercio y los cónsules extranjeros, acordaron crear un centro urbano de decisiones, una especie de ‘comuna empresarial’, en sustitución del
gobierno nuevamente errante de Antonio I. Villarreal. [Y aclara que] el término ‘comuna empresarial’ fue utilizado durante
1915 para definir la administración municipal por parte de los
empresarios (Flores, 1991, p. 133).

Igualmente, Pérez Daniel (2013) considera que la élite
empresarial tuvo una injerencia indiscutible en los asuntos
públicos, definiéndola como “modernizadora” al influir en la
toma de decisiones de diferentes gobernadores en las décadas de
los veinte y los treinta, a través del establecimiento de la agenda
pública y la administración del erario.
4. Clase política de Nuevo León. Siglo XIX
Este sector social del ámbito local se mantuvo como parte del
legado colonial, la renovación de los cargos públicos se limitó
a una clase política integrada por individuos que compartían
intereses ideológicos y económicos. En última instancia, las
diferencias entre los grupos “no eran de carácter estructural,
tenían que ver con el deseo de perpetuarse en las posiciones de
poder de los miembros más destacados de la élite y, en menor
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medida, con la impaciencia de algunos por acelerar las medidas
liberalizantes [sic]” en favor de un sistema que promoviera el
desarrollo y protección de la propiedad privada (Galindo, 2005,
pp. 141-142).
La élite agrupó a agentes de diferentes ámbitos
–comerciantes, terratenientes, abogados, miembros del clero
secular-, que ocupó los puestos en los ayuntamientos, la
gubernatura, el congreso y el ejército; además, encabezaron
las juntas electorales y patrióticas. Es decir, prácticamente
regularon la vida política del estado durante la primera mitad
del siglo XIX. Este éxito se debió a diferentes factores; primero,
por la estrechez de sus vínculos familiares. Aunado a ello estuvo
la acumulación de la riqueza, pues los clanes procedían de zonas
económicamente activas: Valle del Pilón (Montemorelos),
Linares y Cadereyta, lugares que albergaban sus propiedades
agrícolas y ganaderas (Galindo, 2005; Martínez Wong, 2012; y
Domínguez García, 2016).
Dado que los poderes políticos y religiosos se asentaban
en Monterrey, que aún no destacaba económicamente, los
grupos familiares mantuvieron lazos con el sector ilustrado
de la capital del Estado. Finalmente, “la ausencia de una
clase media en la región evitó que se suscitaran molestas
discusiones en cuanto a la composición del congreso del estado
y de los representantes enviados al congreso Federal”; por
otro lado, “tampoco se observa una disociación entre la clase
propietaria, los integrantes de la terratenencia rural y urbana
también desarrollaban las principales actividades mercantiles y
crediticias” (Galindo, 2005, p. 162).
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En este sentido, la élite o los notables, según el vocabulario
de la época, eran “personas que poseen influencias y poder por
su sólida base económico-social reforzada políticamente por
apoyos interesados y clientelares”; dichas familias “buscaban el
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progreso económico y la modernización de sus ciudades; para
lograr sus metas construyeron redes económicas, familiares y
políticas” (Domínguez, 2016, p. 227). Al mismo tiempo, asegura
que en estudios previos “habíamos percibido a la élite de Nuevo
León como un grupo altamente cohesionado por sus relaciones
de parentesco y mayormente endogámico. Al menos para este
periodo, se conoce poco sobre los nexos de este grupo fuera del
estado”; considera que “puede hablarse de algunos nexos de
carácter económico y comercial con gente de Tampico, San Luis
Potosí, Guanajuato y Querétaro” (Domínguez, 2016, p. 228).
En lo que respecta a las metodologías de análisis, se
identificaron al menos cinco propuestas diferentes, algunas
señaladas explícitamente por los/as investigadores/as o se
infirieron a partir del desarrollo del trabajo. Estos métodos
son: estadístico-secuencial, descriptivo-lineal, descriptivocomparativo, de redes y mixto.
1.

Estadístico-secuencial

Implica un método sumamente complejo y especializado, puesto
que se basa en el uso de fórmulas estadísticas –de ahí su nombre-,
para “descubrir tendencias y regularidades en el reclutamiento
de las élites” con un “enfoque implacablemente empírico” (Smith,
1981, p. 19). Smith (1981), parte del supuesto de que “en términos
operativos en el grueso de este estudio la élite política del siglo
XX estaría definida como el grupo de personas que han ocupado
un cargo público de importancia a nivel nacional [presidencia,
secretarios de Estado, senadores, etc.] en cualquier momento del
periodo comprendido entre 1900 y 1971” (p. 19).
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Como parte de su proyecto, el investigador no sólo
enumera las razones que lo llevaron a utilizar este método, sino
que explica el procedimiento al respecto:
Al incluir un número tan elevado de personas [6,302] traté de
superar las simples generalidades y las anécdotas de incidentes que giran en torno al tema, buscando descubrir a través de
métodos cuantitativos (y con la ayuda de una computadora)
patrones recurrentes y regularidades. Más aún, he tratado de
indicar fenómenos particulares no sólo si es que los ha habido,
sino que también he tratado de determinar cuestiones de grado: cuántos, qué tanto, qué tan frecuentemente y por cuánto
tiempo. Así pues, mi objetivo ha sido introducir un nuevo nivel
de precisión en las discusiones en torno a la formación de las
élites en México en el siglo XX (Smith, 1981, p. 19).

En el mismo sentido se encuentra la investigación de
Hurtado (1996) el cual se basa en índices y categorías numéricas
para identificar la regularidad de circulación, permanencia y salida
de miembros de la élite en el estado de Jalisco. Adicionalmente,
recurre al modelo descriptivo-lineal con el fin de rastrear los
datos numéricos en una trayectoria de, por lo menos, 45 años,
definiendo las características de los participantes en cada periodo
gubernamental encontrado en ese lapso.
Se trata, pues, de estudios muy especializados pero
que corren el riesgo de caer en reduccionismos, puesto que
prácticamente reconstruye el escenario histórico sólo a partir de
datos numéricos. Sin embargo, esa información constituye una
base de datos elemental para el estudio de las élites, pues no puede
descartarse la información arrojada por el trabajo en cuestión.
Aunque las otras investigaciones consultadas para este trabajo
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no señalan con claridad el método al que recurrieron, muestran
algunos recursos que sirven de base para su clasificación.
2. Descriptivos lineales
Detallan la composición de grupos específicos en periodos que
varían entre la corta y media duración, pero no profundizan en
las relaciones existentes entre los individuos que los conforman.
En no pocas ocasiones, únicamente se limitan a enlistar nombres,
cargos, lugar de origen o edad de los sujetos investigados, casi
siempre en forma cronológica (Hernández, 1998; Galindo, 2005;
Martínez, 2012).
3. Descriptivo comparativo
Si bien coincide con el anterior en el hecho de que se preocupa
por puntualizar la composición de élites políticas, empresariales
o de otra naturaleza, lleva a cabo un esfuerzo por contrastar las
características recopiladas respecto a otro grupo. La intención
de esta metodología es identificar semejanzas y diferencias en
un mismo o diferente plano geográfico o temporal, y entender la
diversidad de sistemas existentes. En el caso de Sauri Riancho
(2016), se realiza una comparación entre Yucatán y Nuevo
León, pues le interesa profundizar sobre “el proceso histórico de
formación de las desigualdades regionales”; en él “asigna un papel
explicativo de las desigualdades actuales a las relaciones entre
el Estado y las élites de las respectivas regiones: su naturaleza y
las características específicas de su conformación, así como a las
instituciones que dieron origen” (Sauri, 2016, s/p).
Recurriendo al “enfoque y el método de la historia
comparativa, se analizan los valores, actitudes, tradiciones y
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prácticas culturales de las élites de las regiones de Yucatán y
Nuevo León, que definieron y a la vez, fueron influidas por las
formas, ritmos, tensiones y resistencias de estas relaciones”
(Sauri, 2016, s/p).
4. Análisis de redes
Ésta se preocupa por comprender las interacciones entre
individuos involucrados en el ámbito político. Retomada de otras
disciplinas, como la antropología y la sociología, “ha demostrado
ser útil para los estudios históricos sobre el ejercicio del poder, el
desarrollo de la economía y la historia de la familia. Los trabajos de
este tipo pueden ser de dos tipos: el análisis relacional, vinculado
al método deductivo y el análisis de redes vinculado al método
inductivo” (Domínguez, 2016, p. 243).
En cuanto al análisis relacional, éste utiliza generalmente
en grupos, entendidos como un “conjunto estructurado de
individuos vinculados por una serie de relaciones personales,
efectivas y más o menos duraderas, de parentesco, de amistad, de
patronazgo, de vecindad y paisanaje, profesionales, confesionales,
asociativas” (Domínguez, 2016, p. 243). Siguiendo esta lógica,
los análisis “son cualitativos, y permite observar los distintos
tipos de vínculos entre los actores sociales [y] es muy útil para
el estudio de grupos de poder, facciones políticas, oligarquías
locales, clientelas, grupos mercantiles y financieros, entre otros”
(Domínguez, 2016, p. 243).
Por otra parte, en lo que respecta al análisis de redes, se basa
en una propuesta de tipo sociológico para reconstruir y examinar
diferentes conjuntos de asociaciones entre sujetos; como parte de
las ventajas de usar este método es que “permite llevar a cabo un
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análisis efectivo de las redes sociales, entendiendo a la red como
‘un conjunto específico de conexiones entre un definido grupo
de personas, [mismas que] pueden usarse para interpretar el
comportamiento social de las personas implicadas’” (Domínguez,
2016, p. 244). Adicionalmente, “con este tipo de trabajo se puede
reconstruir y analizar el conjunto de relaciones de un personaje
en un periodo determinado, es decir, una red ego-centrada”
(Domínguez, 2016, p. 244). En la mayoría de los casos se optó
por el primer modelo, puesto que la información disponible para
abordar el objeto de estudio fue reducida (Cerutti, 1983; Saragoza,
2008; Ruiz, 2009b; y Domínguez, 2016).
5. Estudios mixtos
En estos casos recurrieron a por lo menos dos de los métodos
descritos con anterioridad. En este sentido, hay autores que
para profundizar acerca de la formación de grupos, así como
identificar las características de sus integrantes se pueden
recurrir a diferentes métodos (véase Camp, 1981). Otra de las
alternativas para los investigadores es recurrir a “una metodología
tomada en parte la tradición de la historia oral, conversar con
muchos sobrevivientes que participaron en este drama social y
político, procurando registrar y analizar sus opiniones sobre sus
actividades y valores, así como sobre las decisiones que tomaron”
(Camp, 1981, p. 11).
Y aunque “ningún enfoque es en esencia mejor que el otro”
(Camp, 1981, p. 11), la combinación de ellos puede derivar en una
comprensión más integral de los fenómenos en cuestión. Camp
(1981), en particular, en un primer momento un sistema mixto,
puesto que lo consideraba que era poco usual en su época, pero
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lo cierto es que se apoya en el modelo estadístico para detallar
algunos aspectos como los índices educativos o de la situación
socioeconómica, pero no llega a un nivel tan especializado como
los hicieran Smith (1981) y Hurtado (1996).

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Consideraciones finales
Los trabajos aquí revisados no son los únicos existentes, sin
embargo, se dio cuenta de las principales propuestas desarrolladas
en los últimos 40 años sobre el tema de las élites. Un aspecto por
resaltar es el hecho de que ninguna de las dos corrientes teóricas
resulta dominante como marco referencial, pues dentro de las
discusiones de los diferentes estudios -al menos en los que las
explicitan- resaltan las debilidades de cada una de ellas; esta
situación es atribuida a los contextos socioculturales en los
cuales fueron producidas. Sin embargo, resulta viable vincular
preceptos de ambas tendencias para establecer una definición
conciliatoria, o por lo menos operativa, de la élite que permita
comprender su composición interna tanto como su relación con
el sistema en el que participan (Smith, 1981; Camp, 2006; Sauri,
2016; Domínguez, 2016; Arellano Ríos, 2018).
En este sentido, los estudios revisados retoman de
las tendencias teóricas sobre las élites el priorizar la idea del
asociacionismo por interés común el cual es el poder político.
Dentro de este grupo selecto predomina una organización interna
semiestructurada la cual establece criterios para la incorporación
y permanencia de sus integrantes, hasta cierto punto ajena a la
colectividad. Por otro lado, las “cualidades” que los miembros de
la élite deben poseer constan de recursos materiales y metafísicos
percibidos, por la sociedad o la misma élite, como fundamentales
para encargarse de los asuntos públicos.
Debido a lo anterior existe una constante pugna entre
agentes para ocupar un lugar dentro de la élite, estableciendo
alianzas, compromisos y otras formas de colaboración.
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Finalmente, apelar a la historia como recurso de legitimidad se
identifica como fuente de sustento en la “Familia revolucionaria”;
cabe destacar se registran las dos acepciones de legitimación
histórica, tanto pasada como futura, dando como resultado una
asociación entre lo tradicional y lo moderno dentro del clan
posrevolucionario.
Por su parte, la variedad de los procedimientos
metodológicos evidencia no sólo los objetivos particulares
planteados por las y los investigadores, sino también las
posibilidades de estudio. Los estudios de tipo descriptivo-lineal
han representado la ruta más frecuente para abordar a las élites
mexicanas, mientras que otras propuestas cuentan con una
preferencia menor y esporádica. De la misma forma, se detectó
una tendencia a la especialización disciplinar pues únicamente
en escasos ejemplos existe una relación trans o interdisciplinaria,
especialmente entre la ciencia política, la sociología y la historia.
Sobre esta última área del conocimiento, también resulta
pertinente señalar que ha tenido un rol ambivalente, que va
desde una perspectiva central como complementaria para la
contextualización del fenómeno estudiado.
En cuanto a los estudios del ámbito local, resaltan
aquellos centrados en el sector empresarial organizado durante
el Porfiriato y sus respectivas transformaciones en el periodo
posrevolucionario y en la clase política de origen aristocrático
colonial que dominó el ámbito público por lo menos hasta
mediados del siglo XIX. En este sentido, no se detectó ningún
trabajo sistemático de investigación en torno a la élite política
nuevoleonesa del siglo XX.
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Si bien el de Pérez Daniel (2013) ofrece algunos rasgos
concluye a principios de la década de los treinta, aunque en una
investigación previa (Pérez Daniel, 2002) reconstruye parte
de la dinámica política a través de los integrantes del Partido
Acción Nacional, ligados al ámbito empresarial, entre 1939 y
1946. Esta situación representa una veta para el abordaje del
sector gobernante en Nuevo León pues, como evidencian las
investigaciones consultadas para otras latitudes, estos grupos han
tenido amplia influencia en la vida política y social, especialmente
en centros poblacionales clave del México contemporáneo.
¿Cuáles han sido los principales abordajes temáticos
sobre este agente social?; ¿qué aspectos metodológicos destacan
en estas propuestas?; ¿qué interpretaciones se desprenden de los
trabajos existentes?, ¿qué otras posibilidades analíticas pueden
desarrollarse?

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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-3

�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, julio-diciembre, 2022

La evaluación en educación preescolar:
El dilema docente
Evaluation in preschool education:
The teaching dilemma
Víctor Manuel Zamora1
Resumen: Dentro del Sistema Educativo Mexicano se encuentran articulados los niveles iniciales de educación básica como preescolar, primaria y secundaria. En el caso específico de la educación preescolar,
a más de diez años de su implementación obligatoria, la efectividad,
los avances, así como los niveles de aprendizaje que desarrollan los
alumnos en este estrato educativo son hasta cierto punto imprecisos,
debido a que el carácter abierto y cualitativo del programa de estudio
permiten que las y los educadores implementen actividades de aprendizaje según lo consideren pertinente en concordancia con las necesidades de sus alumnos, situación que hasta este punto se considera
razonable y académicamente productivo, la naturaleza de este nivel
educativo lo exige de esa manera. Los resultados muestran que los docentes se debaten entre el cumplimiento de los aprendizajes marcados
en el programa de estudio y la práctica cualitativa que se vive dentro de
las aulas. Esto desencadena una serie de conflictos que son más visibles
durante el proceso de evaluación, el cual, debido a lo anterior, se percibe como un trámite administrativo y no como un elemento formativo
de mejora continua.
Palabras clave: Preescolar- Evaluación - Aprendizajes esperados.
1

Universidad Autónoma de Nuevo León. Monterrey, México.

138

�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

Abstract: The educational system in Mexico is mainly made up of basic education, higher secondary education and higher education. Within basic education are the initial levels such as preschool, primary
and secondary. In the specific case of preschool education, ten years
after its mandatory implementation, the effectiveness, progress, as well
as the learning levels developed by students in this educational stratum are to some extent imprecise, due to the fact that the open and
qualitative nature of the study program allows educators to implement
learning activities according to their criteria in accordance with the
needs of their students, a situation that we consider reasonable and
productive to this point, the nature of this educational level demands
it in this way. The results show that educators debate between achieving the expected learnings set out in the official curriculum and the
qualitative teaching that prevails within the classrooms, as a result, the
assessment process is seen as an administrative procedure and not as a
tool for ongoing improvement.
Keywords: Preschool- Assessment – Expected learning

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-4

139

�Víctor Zamora / La evaluación en educación preescolar: El dilema docente

Introducción
En este artículo se exploran y analizan las dificultades que
atraviesan las y los educadores de educación preescolar en
Nuevo León, México, para desarrollar el proceso de evaluación
cualitativa y al mismo tiempo cumplir con los estándares
curriculares que demanda su programa de estudios. Con el
propósito de contextualizar dicha problemática, se presentan los
apartados siguientes: Antecedentes de la educación preescolar en
México; Los aprendizajes esperados en educación preescolar, La
evaluación cualitativa, así como El dilema de evaluar en educación
preescolar.
Los docentes orientan su planeación y práctica docente
hacia los aprendizajes esperados por medio de situaciones
didácticas o de aprendizaje, sin embargo, la evaluación en este
nivel educativo, debido a su carácter cualitativo, toma un rumbo
distinto, esto dificulta la identificación del cumplimiento de los
aprendizajes esperados marcados en el programa de estudios de
educación preescolar.
Después de muchos años de no figurar entre los niveles
preceptivos de educación básica en México, la educación
preescolar ha conseguido consolidarse como un eslabón
imprescindible en la formación de los miles de niños y niñas
que año con año se integran a las filas de este nivel educativo.
Fue a partir del ciclo escolar 2004-2005 que se implementó
la obligatoriedad del tercer año de preescolar (SEP, 2017), de
este modo, todos los niños y niñas con 5 años cumplidos deben
transitar por las aulas del último grado de este nivel educativo
antes de su ingreso a la educación primaria.
140

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-4

�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

En el ciclo escolar 2008-2009, la educación preescolar se
levantaba con una nueva conquista académica y administrativa,
el segundo grado de ese nivel educativo adquiría la obligatoriedad
dentro de la educación básica del país, fortaleciendo con ello
el temprano desarrollo académico de los niños y niñas del país
(Barrera, 2009).
De acuerdo con diferentes estudios como el de la
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos
(2018), el Perry Preschool study (2015), la Organización
Internacional del Trabajo (2012), la UNESCO (2007), la Comisión
de las Comunidades Europeas (2006), entre otros, cuanto más
temprano se acerque a los niños a la educación, existen más
probabilidades de que desarrollen habilidades, procedimientos,
valores, actitudes y aprendizajes que les servirán para sobresalir
en su vida profesional y personal. Aquí en palabras de Escobar:
Durante los primeros años de vida se produce la mayor parte
del desarrollo de las células neuronales, y la estructuración de
las conexiones nerviosas en el cerebro; este proceso depende de
diversos factores tales como: la nutrición y salud; no obstante,
también influye en gran medida la calidad de las interacciones
con el ambiente y la riqueza y variedad de estímulos disponibles (Escobar, 2006:6).

En ese sentido, la interacción positiva a la que los alumnos
se ven expuestos durante la educación preescolar puede aportar
valiosos elementos académicos, sociales y emocionales que
contribuyen de manera significativa en el desarrollo de los niños
y niñas en todos los campos formativos.2 Es por esta razón que
2 Lenguaje y comunicación, Pensamiento matemático y Exploración y
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-4

141

�Víctor Zamora / La evaluación en educación preescolar: El dilema docente

cobra importancia la labor de los docentes dentro de las aulas
de nivel preescolar, hablamos de establecer bases cognoscitivas
sólidas en los primeros años de los estudiantes que les permitan,
de manera progresiva, acceder a más y mejores formas de aprender.
En este contexto, la intervención docente y la evaluación
se convierten en los insumos más importantes en el avance
educativo de los alumnos, esto debido a que la labor de los
educadores en esta etapa desencadenará en los estudiantes
una serie de fenómenos de aprendizaje que serán en lo sucesivo
identificados por los docentes al realizar el proceso de evaluación
pertinente. Estos cambios (aunque de manera empírica),
también serán percibidos por las personas que forman parte del
contexto inmediato de los estudiantes, no podemos olvidar que
en esta etapa de la educación ocurren cambios relevantes en la
formación de los preescolares, en ese sentido Seefeldt y Wasik
(2005) mencionan que: “Los niños de cuatro años manipulan
su ambiente de manera activa y construyen el significado de
su mundo. Uno de los cambios cognitivos más importantes
de los tres a los cuatro años es el desarrollo del pensamiento
simbólico” (p. 69).
Debido al carácter abierto del programa de estudio de
preescolar y a la evaluación cualitativa que se establecen en
este peldaño educativo, las y los docentes poseen la libertad
para elegir, planear, diseñar e implementar las actividades de
enseñanza que consideren apropiadas para sus alumnos, así como
decidir el orden en el que se abordan las competencias propuestas
comprensión del mundo natural y social, además de los campos formativos
incluidos en las tres áreas de desarrollo personal y social: educación socioemocional, artes y educación física.

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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-4

�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

para este nivel escolar. Las herramientas para la evaluación de
dichas actividades también deben ser diseñadas, implementadas
y analizadas por los propios docentes.
En este sentido, el programa tiene un carácter abierto, lo que
significa que la educadora es responsable de establecer el orden
en que se abordarán las competencias propuestas para este nivel educativo, y seleccionar o diseñar las situaciones didácticas
que considere convenientes para promover las competencias y
el logro de los aprendizajes esperados. (SEP, 2011, p. 15)

De acuerdo con lo anterior, los educadores se apoyan
en, al menos, uno de los siguientes instrumentos para recabar
información acerca del progreso de sus educandos: expediente
personal de los alumnos, diario de trabajo y portafolios de
evidencias. No obstante, los educadores y directivos presentan
dificultades para definir cuál es el grado de avance de los
alumnos en los campos formativos que se trabajan en el aula,
esto es palpable cuando se quiere obtener información acerca
de los aprendizajes de sus estudiantes, está, de acuerdo con la
libertad del propio programa de estudios, suele ser subjetiva
y supeditada al criterio de cada educador. Los docentes se
basan en el desempeño, asistencia y comportamiento general
de los niños, así como en las evidencias de trabajo que son
archivadas en el portafolio de los mismos, para emitir una
valoración acerca del nivel de logro de sus alumnos, siendo
difícil determinar de manera confiable o al menos objetiva el
alcance que tienen, el diseño de las actividades de aprendizaje
implementadas, la intervención docente y la evaluación
durante el desarrollo del proceso de enseñanza aprendizaje en
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-4

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�Víctor Zamora / La evaluación en educación preescolar: El dilema docente

este nivel educativo. De esta forma, la libertad consustancial,
que por razones pedagógicas, debe otorgarse a los docentes
para operar en la etapa de desarrollo preescolar, ha provocado
que en algunos contextos educativos la práctica dentro de las
aulas se caracterice por la implementación de actividades poco
desafiantes para los niños, en este contexto Escobar (2006) lo
expone como sigue:
…en el nivel de educación inicial he evidenciado que la gran mayoría de docentes de preescolar son afectuosas con los niños,
se esmeran en preparar los ambientes y en realizar actividades
para favorecer parte de su desarrollo motor, se observan acciones orientadas a que los niños y niñas realicen actividades
de recortar, pegar, delinear, pespuntear, modelar y copiar. No
obstante, aquellas actividades inherentes a promover desarrollo del lenguaje, el cognoscitivo, físico, moral, social, emocional
y sexual son muy limitadas o inexistentes. (p. 8)

Es relevante comentar también, que la evaluación con
características cualitativa que ciñe a esta primera etapa de
formación descarta el uso de parámetros rígidos, inflexibles,
estandarizados u objetivos. Sin embargo, el mismo programa
de estudios que inviste de libertad operativa a los educadores,
también guarda un aspecto controlador que forma parte de
la institucionalización y estandarización de la educación
en nuestro país, con esto nos referimos a los aprendizajes
esperados, estos exigen, a su vez, cumplir con ciertos estándares
académicos al final de cada ciclo escolar, lo que también
obligaría a los docentes a evaluar de manera objetiva, para poder
identificar el grado en el que dichos aprendizajes esperados han
sido alcanzados.
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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-4

�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

Antecedentes de la educación preescolar en México
La educación básica en su conjunto ha sido impulsora indiscutible
en materia de cobertura y universalización de este nivel educativo.
En la actualidad, se trabaja para que todos los mexicanos desde
los tres años de edad puedan acceder sin costo ni discriminación
alguna a la educación básica en el nivel que les corresponda, según
lo establecido en el Artículo Tercero de la Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos.
Con el marco anterior, nos centramos en el comienzo
de la educación formal, misma que, en la mayoría de los casos,
tiene lugar en las aulas de nivel preescolar. Año tras año miles de
niños entre los 3 y cinco años de edad hacen su aparición oficial
en el sistema educativo mexicano (SEM) para emprender una
aventura académica que en el mejor de los casos durará hasta
finalizar sus estudios profesionales. La educación preescolar
fue el último nivel educativo en aparecer en las vitrinas de los
sistemas educativos internacionales, y como ya mencionamos
en los apartados anteriores, la idea de un espacio académico
pensado para que los niños y las niñas desarrollaran habilidades
en total libertad como en un jardín, fue concebida por el alemán
Friedrick Fröebel, este espacio abriría la puerta para que niños
de temprana edad, contaran con un lugar especial adaptado a sus
características y necesidades que sirviera como antesala al inicio
de la educación primaria:
Friederik Fröebel (1782-1852) abrió el primer jardín
de niños en Alemania en 1837. El alemán concebía al jardín
de niños, como un lugar en el que los niños de tres a seis años
podían crecer de manera tan natural como las flores y los árboles
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-4

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�Víctor Zamora / La evaluación en educación preescolar: El dilema docente

crecen, echan brotes y florecen en un jardín. Desde el principio
se reconoció el jardín de niños como un tipo de escuela muy
diferente y pertinente para los niños pequeños (Seefeldt y
Wasik, 2005).
La influencia de Fröebel y sus ideas acerca de la formación
de escuelas como jardines de niños, no tardó mucho en hacer
eco en el mundo, en América, se inició en Estados Unidos y en
nuestro país. El inicio de la educación preescolar en México se
remonta al 5 de mayo de 1886 en la ciudad de Veracruz, donde se
forma la primera “Escuela auxiliar primaria” en una casa de clase
media acondicionada para recibir a niños de entre 4 y 5 años
de edad que eran atendidos con juegos, cantos y actividades
académicas propias de una “escuela de párvulos” (Arteaga,
2012).
El éxito de la implementación de este primer ensayo
educativo con niños y niñas, derivó en el establecimiento del
primer “Kindergarten Normal” (llamado así por depender de la
escuela Normal) el 7 de marzo de 1887 (Arteaga, 2012).
Así, entre ensayo y error por parte de docentes y
autoridades educativas, se enfrentaban retos en temas de
infraestructura, así como pedagógicos, sin embargo, la educación
preescolar crecía y se consolidaba como parte del servicio
público de nuestro país en la última década del siglo XIX. Entre
los datos estadísticos más significativos se encuentran aquellos
que mostraban el avance de la formación de instalaciones
preescolares cercanas a donde se ofrecía educación primaria. “En
1926 apenas se contaba con 25 planteles; en 1942 este número
ascendió a 480, que atendían un total de 24,924 alumnos en
todo el país” (Barrera, 2005:31).
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�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

A la par de la pobreza y del ingreso de las mujeres
al mercado laboral,3 la demanda del servicio de planteles
preescolares crecía de modo exponencial, y con ella los desafíos
en materia de cobertura y calidad educativa para los gobiernos
en turno. No fue sino hasta el año 2002 que se reforma el artículo
3° de la Constitución (DOF, 12 noviembre, 2002), mismo que
estableció las bases para la posterior obligatoriedad del tercer
grado de educación preescolar.
La educación preescolar ha tenido una notable
expansión en nuestro país, de hecho, fue el nivel educativo con
mayor incremento de matrícula en la década de los noventa; de
2 millones 734 mil 54 inscritos en el ciclo 1990-1991, aumentó
a 3 millones 423mil 608 alumnos para el ciclo 2000-2001, es
decir, cerca de un millón más, de alumnos atendidos en diez
años, según las estadísticas históricas de la propia Secretaría de
Educación Pública.
De acuerdo con Consejo Nacional de Población
(CONAPO), la población de niños y niñas en el 2022 alcanzaría
casi los 30 millones, de estos, casi el 50% se ubican entre los 0
y 5 años de edad, lo que nos habla de que cada vez más de estos
niños y niñas solicitarán su ingreso a la educación preescolar. En
el 2021 el sistema educativo mexicano albergó a casi 5 millones
de alumnos preescolares, todos distribuidos en correspondencia
a su edad, en los tres grados que se ofrecen en los planteles de este
nivel educativo.

3 La educación preescolar se convierte en un espacio para el ingreso y
desarrollo de las mujeres en el mercado laboral.
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�Víctor Zamora / La evaluación en educación preescolar: El dilema docente

La evaluación cualitativa
No obstante que, en palabras de House (1994), “el enfoque más
popular de la educación es el cuantitativo” (p. 85), el proceso
de evaluación en educación preescolar, a diferencia de los otros
niveles educativos es en esencia cualitativo. A los preescolares se
les evalúa con este enfoque, así, los padres de familia, docentes y
alumnos se han familiarizado y entienden de manera general este
término. No obstante el conocimiento empírico de este concepto,
es importante preguntarnos ¿qué significa en realidad evaluar de
manera cualitativa?
Comenzaremos refiriendo que en las ciencias sociales es
necesario valorar situaciones que no son posibles de abordar
desde las estadísticas o métodos de medición objetivos. En
este sentido, acercarse de forma cualitativa a los estudiantes en
el mismo contexto donde se desarrollan de manera natural y
espontánea, además de darle fluidez, enriquecer y fortalecer la
tarea de evaluar, permite que este proceso se acerque más a la
realidad que viven los estudiantes.
Con base en lo expuesto con anterioridad, se puede
afirmar que, cuando se habla de evaluar con enfoque cualitativo
se refiere al acercamiento de las relaciones humanas y lo que de
ellas emana, es decir, lo subjetivo, lo impredecible, lo que no
es posible de entender o explicar a simple vista. Es pertinente
entonces, enfatizar en la importancia que tienen la experiencia
y saberes del evaluador o evaluadora en este rubro, ya que es
él o ella quien habrá de dar cuenta de todos los fenómenos
que ocurren en la práctica docente. Es así que en el enfoque
cualitativo, debido a que está muy relacionado con el pensamiento
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�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

constructivista (Sandin, 2003), habrá de enriquecerse nuestra
práctica profesional con información viva, dinámica, activa
y variable, en lugar de datos duros y fríos. Es decir, al utilizar
este enfoque obtendremos referencias de nuestros estudiantes
basadas en sus experiencias, mismas que estarán enmarcadas
y enriquecidas por la respuesta de estos al clima, al ruido, a
los aromas, al horario, entre otros elementos que modifican el
comportamiento, y por asociación, la interacción de los actores
involucrados en este proceso. Por lo anterior, la información
obtenida de manera cualitativa, provendrá de un medio natural,
espontáneo y no manipulado, lo que simboliza la inédita y muy
particular situación de cada contexto para elevarlo al carácter
de único, por lo tanto, los datos y experiencias ahí recabadas
para su análisis e interpretación no estarán disponibles en
ningún otro ambiente, entorno social o individuo.
No olvidemos comentar que, la evaluación cualitativa ha
de encontrar su base en el contexto habitual de los estudiantes,
en sus características propias, sus gustos, sus afectos, fortalezas
y áreas de oportunidad, así como en los fenómenos que surgen de
la interacción entre ellos.
En el contexto de educación preescolar, es muy recurrente
escuchar de manera articulada las palabras “evaluación
cualitativa” como referencia a un proceso formativo orientado a
la mejora de los aprendizajes. Este constructo de palabras y el
mismo proceso, han formado parte de la comunidad educativa
de preescolar desde que se creó de manera formal, y aunque, es
habitual encontrarlas en cualquier otro contexto educativo; es
en preescolar, donde tienen un arraigo muy particular debido a
la singular característica de los alumnos. En ese sentido, todos
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-4

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�Víctor Zamora / La evaluación en educación preescolar: El dilema docente

los procesos educativos que ahí se desarrollan adquieren por su
naturaleza una acentuación cualitativa.
Evaluar, según López (1999) es “conocer para mejorar
y conocer los hechos y los factores que lo condicionan” (p.22).
De este modo, es relevante encontrar herramientas efectivas,
eficientes y pertinentes que nos permitan acceder a la información
que habitualmente no tenemos de manera espontánea en nuestra
práctica diaria. Esta información, debe arrojar pistas sólidas de
lo que ocurre en nuestro proceso de enseñanza – aprendizaje.
Así, “…una evaluación tiene sentido en la medida que satisface
cada una de las cuatro cualidades: idoneidad, eficacia, fiabilidad,
y generadora de un plan de mejora” (López, 1999:40).
De acuerdo con lo anterior, todo proceso de evaluación
cualitativa, debe ser orientado a la mejora de los aprendizajes, de
la enseñanza y del programa en sí. Conviene, por ello, resaltar lo
expresado por Pérez (2014), en relación a que “El salto cualitativo
se produce cuando a la evaluación se le asigna, o se le reconoce, la
función de mejora” (Pérez, 2014: 24).
En resumen, la evaluación cualitativa es subjetiva y está
supeditada a la habilidad y maestría de los que evalúen bajo este
enfoque, así, si no se está entrenado para esta tarea, “el evaluador
puede perderse en las complejidades de la vida real; puede carecer
de habilidades interpersonales y perceptibilidad individual, por
lo cual puede terminar haciendo afirmaciones poco significativas,
basadas en meras impresiones” (Picado, 2002:48). Otro argumento
relevante, con el que cerraremos este apartado y que también se
relaciona con lo anterior, es el siguiente: The evaluation focus, then,
becomes a question of understanding under what conditions programs get
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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-4

�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

into trouble and under what conditions programs exemplify excellence4
(Patton, 1990, p. 170). En este mismo hilo de ideas, la evaluación
cualitativa ha de contribuir en gran medida a la mejora de nuestro
proceso de enseñanza-aprendizaje y del programa educativo que
estamos desarrollando.
Las primeras experiencias con la evaluación
Evaluar en el ámbito educativo constituye un desafío de grandes
proporciones, esto se debe, quizás, a que la sola palabra encierra
diferentes matices y contrastes, algunos la consideran un elemento
importante para el crecimiento y mejora de su labor profesional,
otros la perciben como un requisito obligado e ineludible que
deben cumplir para evitar tribulaciones de carácter institucional.
Algunos, escuchan la palabra evaluación con temor y la perciben
de manera negativa, someterse a este proceso les causa estrés,
angustia y ansiedad. Muchos de los docentes que reconocen los
beneficios de la evaluación, también consideran que es una tarea
compleja. Álvarez (2003) lo describe así:
El tema de la evaluación es considerado por una buena parte
del profesorado, como uno de los aspectos más problemáticos
tanto desde el punto de vista de su diseño como de su práctica, debido, entre otras razones, a la complejidad del proceso
evaluador y a la confluencia de intereses, intenciones, valores,
ideologías y principios muy distintos entre sí e incluso contrapuestos. (p. 124)

4 El enfoque de la evaluación, entonces, se convierte en una cuestión de
entender bajo qué condiciones los programas representan una problemática y
en qué condiciones son ejemplo de excelencia.
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-4

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�Víctor Zamora / La evaluación en educación preescolar: El dilema docente

Tal vez, la connotación negativa que ha acompañado
a la evaluación por muchas décadas, está ligada a nuestros
primeras experiencias como estudiantes, en aquellos años (y
aún en nuestros días), someterse a cualquier tipo de evaluación
era causa de preocupación por parte de todos los participantes,
así, los estudiantes eran sometidos a periodos exhaustivos de
estudio por parte de los docentes y padres de familia, cada quien
desde su trinchera pero unidos con un mismo fin, se ejercía en los
estudiantes una desgastante presión para que estos alcanzaran
buenas notas al final del curso, “el fin justifica los medios” reza
un dicho muy conocido, la calificación final, después de todo, era
lo que importaba, de ella dependía y depende aprobar o reprobar
(Diez, 2007).
El temor a ser evaluado, es producto de nuestras
experiencias previas con un tipo de evaluación centrado en la
promoción; la obtención de un beneficio palpable, un diploma, un
ascenso o un título son claros ejemplos de ello (Ornelas, 2004).
Obtener un resultado negativo, es ya de por sí un duro flagelo
para el evaluando, representa el fracaso, el desconocimiento
a su desempeño y el señalamiento por parte de la comunidad
educativa que excluye y rechaza a quienes presentan dificultades
para adaptarse a un sistema de medición centrado en el grado de
avance o estancamiento académico (Ornelas, 2004). Si el fin de la
evaluación es obtener el “sí” o el “no”, aprobar o reprobar, titularse
o no; en ese caso, el temor por ser examinado está justificado,
ningún estudiante ingresa al sistema educativo con miras a la
desesperanza, ¡NO! ni siquiera aquellos que son conscientes de
sus limitaciones académicas.
152

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�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

Los aprendizajes esperados en educación preescolar
En preescolar, primaria y secundaria existen aprendizajes
esperados que contribuyen al cumplimiento del perfil de egreso
de la educación básica, estos muestran, -como su nombre lo
indica-, lo que se espera que los alumnos logren al final del
ciclo escolar. El grado de complejidad de estos aprendizajes
versa en relación al propio nivel educativo donde se desarrollen.
En todos los contextos escolares, los aprendizajes esperados
cumplen funciones de carácter institucional, es decir, cumplen
con un interés público. Berger y Luckman (2003) destacan en
ese sentido, el papel de la institucionalización como medida de
control social, ya que “…las instituciones implican historicidad
y control” (p. 74). Se entiende entonces, que el cumplimiento de
estos objetivos obedece al carácter de rendición de cuentas a la
que están sometidas las instituciones de índole oficial.
Las instituciones, por el hecho mismo de existir, también
controlan el comportamiento humano estableciendo pautas
definidas de antemano que lo canalizan en una dirección determinada, en oposición a las muchas otras que podrían darse
teóricamente. Importa destacar que este carácter controlador
es inherente a la institucionalización en cuanto tal, previo o
aislado de cualquier mecanismo de sanción establecido específicamente para sostén de una institución. (Berger y Luckman,
2003, p. 74)

El control, como lo mencionan Berger y Luckman, va de la
mano con la institucionalización, razón por la cual, los mecanismos
de evaluación emergen como una herramienta indispensable para
conocer no sólo en qué medida se han cumplido los aprendizajes
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-4

153

�Víctor Zamora / La evaluación en educación preescolar: El dilema docente

esperados; sino cuáles sí se alcanzaron y cuáles no. Asimismo, la
evaluación nos permitirá conocer la pertinencia y efectividad del
programa de estudios implementado. En ese sentido, conviene
aterrizar este siguiente enfoque: Therefore a key factor for success (and
thus for evaluation) is the ability of the program to be responsive to change5
(Vanclay, 2012, p. 2).
En educación preescolar encontramos aprendizajes
esperados para tres campos de formación académica, tales
como: Lenguaje y comunicación, Pensamiento matemático y Exploración y
comprensión del mundo natural y social, además de los incluidos en las
tres áreas de desarrollo personal y social: educación socioemocional,
artes y educación física.
De acuerdo con el programa de estudios de educación
preescolar (SEP, 2017, p. 158), los aprendizajes esperados en
la etapa preescolar cuentan con cuatro características que
enunciamos a continuación:
a. Respetan las características de los niños y se centran en el
desarrollo de sus capacidades.
b. Su presentación no obedece a una secuencia lineal.
c. Están planteados para ser logrados al finalizar la educación
preescolar.
d. Están organizados en congruencia con los de la educación
primaria y secundaria.
Los aprendizajes esperados definen el rumbo que debe
tomar la práctica profesional de los educadores, éstos, deben
5 Por lo tanto un factor determinante para el éxito (y por ende para la
evaluación) es la habilidad del programa para poder responder al cambio.

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orientar y moldear los procesos de planeación, intervención
académica, así como el de la evaluación, en otras palabras, son
el puerto al que debemos dirigir nuestro barco de la práctica
educativa. Y no obstante que su cumplimiento está supeditado
a distintos factores, debemos tener en claro que alcanzar estos
objetivos significa cumplir con la tarea que como docentes nos fue
encomendada, de ello depende la contribución ética y profesional
que cada docente desde su trinchera realiza para mejorar la
calidad de la educación en México.
El proceso de evaluación juega un papel sustancial en el
reconocimiento del progreso conseguido, de ello depende que
reflexionemos, moderemos, direccionemos, metamos freno,
reversa o acelerador a nuestra práctica docente.6
Es preciso considerar, que al cumplir o no los
aprendizajes esperados se revisa también su actualización,
pertinencia y efectividad dentro del programa de estudios,
esto también le otorga validez y fiabilidad, al mismo programa,
ya que, de otra forma, el avance del conocimiento científico en
educación, las tecnologías, así como las crecientes necesidades
y demandas sociales, provocarían el debilitamiento y la
6 Cabe recordar que en la educación preescolar se pretende que los
niños aprendan más de lo que saben acerca del mundo, que sean seguros,
autónomos, creativos y participativos a su nivel mediante experiencias que
les impliquen pensar, expresarse por distintos medios, proponer, comparar,
consultar, producir textos, explicar, buscar respuestas, razonar, colaborar con
los compañeros y convivir en un ambiente sano. Para conocer cómo avanzan
los niños en su proceso formativo y poder orientarlo, es indispensable contar
con información confiable y clara acerca de su desempeño en las situaciones
didácticas en que participan con su grupo. Por ello la evaluación tiene un sentido formativo con las siguientes finalidades: valorar los aprendizajes de los
alumnos, identificar las condiciones que influyen en el aprendizaje y mejorar
el proceso docente y otros aspectos del proceso escolar. (SEP, 2017, p.174)
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progresiva extinción de cualquier plan y programa de estudios
(Roldán, 2005).
Es por lo anterior, que el cumplimiento de dichos
aprendizajes es relevante, esto orienta, pero sobre todo obliga
a los docentes a encontrar un proceso de evaluación efectivo,
pertinente e integral que marque el camino hacia la mejora de
los aprendizajes en los estudiantes. Sin embargo, en la práctica,
como lo muestran los informes de las autoridades educativas, el
proceso de evaluación es, todavía, el talón de Aquiles de este nivel
educativo (INEE, 2010). Esto debido a que, como ya mencionamos,
los docentes se encuentran con muchas tareas académicas y
administrativas que deben cumplir dentro de las 4 ó 5 horas que
integran su jornada de trabajo, ocasionando con esto, el traslado
de dichas actividades al contexto familiar del propio docente, ahí,
habrán de concluir los procesos académicos y administrativos
que iniciaron y quedaron inconclusos en el aula. Esto a su vez,
permite que la evaluación quede relegada y reducida a un proceso
administrativo, forzado, agobiante y monótono que hay que
cumplir en el papel en su debido tiempo y forma.
Evaluar o no evaluar: el dilema docente
En el contexto del Sistema Educativo Mexicano, como ya lo hemos
señalado, la educación básica está integrada por los niveles de
preescolar, primaria y secundaria, cada una con sus características
propias de acuerdo con la naturaleza y edad de los estudiantes,
en ese sentido, la formación docente, la estructura curricular, la
planificación, la didáctica y el proceso de evaluación, varían de
acuerdo con el nivel educativo donde éstas se implementen.
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Para ofrecer una mejor perspectiva del tema en este
apartado, es importante centrarnos en el espacio donde comienza
todo andar educativo, ahí donde la aventura escolar y nuestras
primeras experiencias académicas pueden ser determinantes
en nuestro futuro como estudiantes, hablamos de la educación
preescolar, esta “…puede, además, influir para reducir el riesgo
de fracaso cuando accedan a niveles posteriores de escolaridad”
(SEP, 2017, P. 58). En este horizonte, y a diferencia de la educación
primaria y secundaria, los procesos académicos se llevan a cabo
de manera cualitativa; la naturaleza y características de los
alumnos, el creciente conocimiento científico que existe en el
área de desarrollo infantil, así lo demandan. Por esta razón la
planificación, la intervención docente y la evaluación, se realizan,
según el nuevo modelo educativo, sin una secuencia lógica, “De
ahí que no exista un programa de estudio, en el sentido de una
secuencia de temas” (SEP, 2017, p. 65).
Como ya hemos mencionado con anterioridad, el tema
de la evaluación representa un enorme desafío tanto para el
evaluador como para el evaluando sin distinción del nivel
educativo en la que ésta se realiza (Canales, 2007; INEE, 2010),
sin embargo, los docentes de preescolar parecen tener un reto aún
mayor: el carácter cualitativo (generoso en esencia) que abraza a
este primer estrato de la educación y que encuentra su punto más
sombrío en el proceso de evaluación.
Lo anterior obedece a que, en este peldaño de la educación
básica, las y los educadores se convierten en planificadores,
diseñadores, ejecutores y evaluadores de su propia práctica dentro
del aula, situación que puede ser poco productiva si no se cuenta
con la capacitación, asesoría y actualización en esos rubros.
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No obstante la característica cualitativa que tiene la
evaluación en este peldaño de la educación, existe la exigencia de
cumplir aprendizajes esperados hacia el final del ciclo escolar, por
lo tanto, en esa lógica, y como contrasentido a la particularidad
cualitativa que también se promueve en el mismo programa, el
proceso de evaluar también adquiere tintes objetivos, lo anterior
para poder identificar qué aprendizajes fueron alcanzados y
cuáles no.
Esta situación enfrenta a los docentes a una gran
encrucijada educativa, ya que por una parte, la naturaleza del nivel
exige buscar un acercamiento cualitativo a la hora de planificar,
implementar actividades y evaluar; pero también, producto de
la institucionalización y exigencia del programa de estudio, hay
que hacerlo de modo objetivo, para conocer el grado en el que se
alcanzaron los estándares de aprendizaje.
Para los docentes, coexistir con estas dos características
representa uno de los desafíos más significativos, las multitareas
asignadas, la diversidad de criterios que existe entre ellas, la
escasa orientación, así como la falta de tiempo durante su jornada,
promueven en muchos casos, el distanciamiento entre la práctica
real dentro del aula y los aprendizajes que se espera adquieran
los niños al final de cada periodo. De ahí la importancia de una
evaluación reflexiva y autocrítica, debido a que “Cuando evaluamos
no lo hacemos únicamente en relación con la evolución del niño,
sino que también evaluamos nuestro programa, nuestro proyecto, y
nuestra intervención educativa” (Bassedas y Huguet, 1998, p. 190).
De acuerdo con la SEP, en la educación preescolar
“la evaluación tiene un sentido formativo con las siguientes
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finalidades: valorar los aprendizajes de los alumnos, identificar
las condiciones que influyen en el aprendizaje y mejorar el
proceso docente y otros aspectos del proceso escolar” (SEP,
2017, p. 174). En este sentido, “qué evaluar” y “cuándo evaluar”,
es tema muy recurrente en la bibliografía de la SEP, tal vez el
conocimiento e implementación de estos dos rubros no sea motivo
de preocupación para los educadores, esos son campos que ellos
dominan. Las pregunta principales, y el desafío más grande, no
obstante, sigue siendo, ¿cómo evaluar de manera cualitativa en
educación preescolar y cómo en el mismo proceso identificar el
grado en el que se alcanzaron los aprendizajes esperados?
Conclusión
El presente artículo nos permitió explorar el proceso de evaluación en educación preescolar, un tema que se mantiene como una
condición sombría dentro de una atmósfera de resplandor como lo
es el nivel de educación preescolar. En ese contexto, los docentes
se enfrentan a un panorama poco alentador, toda vez que el cumplimiento de los aprendizajes esperados7 al final del ciclo escolar

7 Al iniciar el trabajo con los aprendizajes esperados de todos los campos de formación y áreas de desarrollo, comenzará el proceso de valoración de
lo que saben y pueden hacer los niños, ya que la información que vaya obteniendo será fundamental para planear su trabajo docente a lo largo del ciclo
escolar, conducir el proceso de aprendizaje de sus alumnos y proponer situaciones que de manera permanente favorezcan que los niños aprendan más de
lo que ya saben y dominan. Será también información de inicio que le permitirá
responder qué hacía y qué sabía al inicio del ciclo escolar, así como qué hace y
qué sabe al final del ciclo en relación con los aprendizajes esperados planteados en los campos y áreas del programa de educación preescolar (SEP, 2017, p.
170).
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es un aspecto que todavía no se alcanza a identificar, esto debido
a que la visión estandarizada de dichos aprendizajes llevaría a los
educadores a utilizar herramientas de evaluación más objetivas
y estandarizadas, contraponiéndose así a la naturaleza cualitativa de este nivel educativo. Además de que faltan elementos en la
práctica de las autoridades educativas, directivos y de los propios
educadores, que contribuyan a orientar y promover el logro de los
mismos. Es innegable la poca claridad que existe al respecto del
cumplimiento de los aprendizajes esperados y debido a la característica del nivel educativo, tampoco parece haber exigencia para
ello. En opinión de quién esto escribe, todo indica, que el cumplimiento de los aprendizajes esperados tiene poca relevancia para las
autoridades educativas y por ende, en la práctica de los docentes.
No es intención de este artículo promover la estandarización o
el uso de herramientas objetivas para la evaluación en este nivel
educativo, sólo se subraya que existe cierta contradicción entre
la operación cualitativa que se lleva a cabo en las aulas y el logro
de los aprendizajes esperados que se indican en el mismo programa de estudio. De este modo, y debido a la disyuntiva de evaluar
cualitativamente (como también demanda el programa) o dirigir
su operación al cumplimiento de los aprendizajes esperados, los
docentes se ven obligados a mover la balanza y tienden a orientar
su planeación y su práctica docente hacia el cumplimiento de los
aprendizajes esperados, no así el proceso de evaluación, este importante aspecto de la práctica docente queda huérfano y en poca
medida es relacionado con el cumplimiento de los aprendizajes
o con la identificación del avance de los alumnos.8 Por lo tanto,
8

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Por su parte, la evaluación tiene como objetivo mejorar el desempeño
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conocer si los aprendizajes esperados en educación preescolar se
cumplen o no, se quedará, al menos por ahora, en incógnita.

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factor que impulsa la transformación pedagógica, el seguimiento de los aprendizajes y la metacognición. La planeación y la evaluación se emprenden simultáneamente; son dos partes de un mismo proceso. Al planear una actividad o
una situación didáctica que busca que el estudiante logre cierto aprendizaje
esperado se ha de considerar también cómo se medirá ese logro. Dicho de otra
forma, una secuencia didáctica no estará completa si no incluye la forma de
medir el logro del alumno. Un reto clave para el profesor es tener control de
ambos procesos. Por ello ha de lograr que ni la planeación ni la evaluación sean
una carga administrativa, sino verdaderos aliados de su práctica, vehículos
para conseguir los fines educativos (SEP, 2017, p. 125).
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�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, julio-diciembre, 2022

Gobernanza e Interculturalidad del Neoindigenismo
Mexicano, desde los Yoreme Mayo de Sinaloa
Governance and Interculturality of Mexican
Neoindigenism, from the Yoreme Mayo of Sinaloa
Ernesto Guerra García1
Resumen: Se presenta, en el contexto de la etno-región yoreme mayo de
Sinaloa, un análisis del neoindigenismo mexicano que surgió a la par de
la incorporación de la gobernanza como estrategia de administración
pública y la intensificación de la interculturalidad, principalmente en
la educación. A través de un desarrollo multi-método con predominio
del método histórico cronológico se describen a) la interculturalidad y
la comunidad gubernamentales como supra-conceptos que minimizan
la cuestión indígena, b) los cambios en la legislación nacional y estatal,
c) el aumento de organismos e instituciones de control indígena, d)
la diversidad de sistemas educativos atendiendo las comunidades.
Además, se determinan las estrategias que esta gobernanza ha
presentado.
Palabras clave: neoindigenismo, gobernanza, interculturalidad,
yoreme mayo, comunidad

1 Profesor-investigador. Universidad Autónoma Indígena de México.
Mochicaui, Municipio de El Fuerte, Sinaloa, México.

166

�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

Abstract: In the context of the Yoreme Mayo ethno-region of Sinaloa,
It is presented an analysis of Mexican neo-indigenousism. This
emerged at same time as the incorporation of governance as a public
administration strategy and the intensification of interculturality,
mainly in education. It is described through a multi-method
development, with a predominance of the chronological historical
method, a) interculturality and the governmental community as
supra-concepts that minimize the indigenous question, b) changes
in national and state legislation, c) the increase of indigenous control
agencies and institutions, d) the diversity of educational systems
serving communities. In addition, the strategies that this governance
has presented are determined.
Keywords: neo-indigenousism, governance, interculturality, yoreme
mayo, community

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-5

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�Ernesto Guerra / Gobernanza e Interculturalidad del Neoindigenismo Mexicano

Introducción
El neoindigenismo en México surge en el periodo posterior al
levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en
1994, donde hay un cambio en el Estado con el establecimiento del
neoliberalismo y la relación de éste para con los pueblos originarios
(Korsbaek y Sámano, 2007; Bretón, 2007). De forma paralela la
gobernanza, un concepto propio de la administración, se ha ido
introduciendo en las políticas públicas mexicanas hace apenas
algunas tres décadas. Los preceptos teóricos de la gobernanza
se orientan a incluir la participación de todos los actores, pero
sin discutir los pesos ponderados de su poder político. En este
contexto, el gobierno ‘no indígena’ ha jugado un papel central,
único y definitivo en el desarrollo del interculturalismo del país,
entendido esto, como lo que ha deseado hacer, tanto en el discurso
como en la práctica, con su diversidad étnica y cultural, ya que
ha sido el único que ha tenido voz y voto para crear políticas
públicas, así como el marco de acción legal que ha requerido
(Zurbriggen, 2011).
De esta forma el neoindigenismo mexicano en el contexto
de la etno-región yoreme mayo se ha caracterizado por al menos
cinco elementos que lo han configurado en más de dos décadas de
su proceso histórico: 1) el esquema de gobernanza implementado
por los gobiernos en turno; 2) cambios en la legislación nacional
y estatal para estipular formas de inclusión; 3) el aumento de
organismos e instituciones de control indígena; 4) la diversidad
de sistemas educativos atendiendo las comunidades y 5) la
interculturalidad y la comunidad gubernamentales como supra
conceptos que minimizan la cuestión étnica. Particularmente la
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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-5

�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

gobernanza ha desplegado una serie de estrategias que han sido
características de las organizaciones del Estado: a) la motivación
del diálogo y la participación, para luego generar compromisos y
finalmente incumplirlos; b) la fragmentación y diversificación de
los recursos; c) el manejo asincrónico de los tiempos, de tal forma
que las acciones lleguen tardías o incompletas, entre otras.
A partir de lo anterior las preguntas de investigación son:
¿Con qué intenciones se ha aplicado gobernanza por el gobierno
mexicano en la línea de tiempo del indigenismo, en el contexto
de la etnoregión yoreme mayo?, ¿cuáles han sido las estrategias de
control que ha buscado implementar mediante esta pretendida
gobernanza?, en este marco ¿qué implicaciones negativas han
tenido estas estrategias en la educación indígena de este pueblo?
A continuación, se describe el marco teórico - contextual
donde se desarrollan elementos del neoindigenismo, la
gobernanza, la interculturalidad y la comunidad gubernamentales,
posteriormente se explica el marco metodológico empleado y los
resultados que se obtuvieron en dos aspectos: el análisis en la
línea del tiempo del neoindigenismo y lo que ha acontecido con el
pueblo yoreme mayo, principalmente en la práctica de la educación
indígena.
Marco teórico – contextual
Neoindigenismo
La mayor parte de los países latinoamericanos comenzó a
configurar la política neoindigenista mediante trasformaciones
institucionales y desarrollos legislativos (Giraudo y MartínSánchez, 2008), al mismo tiempo que iban adquiriendo los
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-5

169

�Ernesto Guerra / Gobernanza e Interculturalidad del Neoindigenismo Mexicano

preceptos de una gobernanza para modificar el indigenismo
institucional que había operado previamente y así tratar de
incluir a todos los actores involucrados, tanto en la normatividad,
como en formas particulares de participación, con la intención
de que los pueblos indígenas perciban que pueden formular y
proponer su propio indigenismo. Dentro de esta perspectiva
neoliberal, el Estado se va despojando de responsabilidades y
las va transfiriendo a los mismos actores, a la sociedad misma
(Korsbaek y Sámano, 2007).
Se trata de la introducción de nuevos matices en la postura
gubernamental en relación con los pueblos originarios cuyo
objetivo ha sido mantener su subordinación. De las diferentes
estrategias que se siguen en esta postura han sido: a) la postura
integracionista que busca incorporar al indio a la dinámica
capitalista, b) la redefinición de conceptos para usarlos de
acuerdo con los intereses del Estado, c) visibilizar e invisibilizar
según la conveniencia, d) la participación de intermediarios
‘no indígenas’ en las negociaciones y toma de decisiones
relevantes, e) la presencia de agentes alineados con los intereses
gubernamentales en los organismos de control indígena, f) la
contratación de militantes de los movimientos indígenas para
integrarlos a puestos directivos, g) el uso de instancias amañadas
de consulta que desvían las genuinas demandas de los pueblos,
entre otros (Cerda-García, 2007; Hernández, Paz y Sierra, 2004).
Gobernanza
Con la implementación de las políticas neoliberales, la
organización gubernamental se fue reduciendo hasta el límite
170

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�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

en que se aceptó abiertamente su incapacidad de hacer frente
a problemas cada vez de mayor magnitud. Dada la complejidad
de la cuestión indígena, a partir del zapatismo, el Estado ha ido
considerando la participación de todos los involucrados, pero sin
perder el poder. Las prácticas y escenarios han ido cambiando
paulatinamente en la medida en que se ha ido incorporando la idea
de la gobernanza que considera la vinculación entre el gobierno,
los actores sociales, la política e incluso el sector privado, en la que
se generan procesos de toma de decisiones, acciones colectivas,
responsabilidades compartidas, con una intervención estratégica
de los actores gubernamentales (Vegas-Meléndrez, 2017).
La gobernanza supone la participación de actores
estatales y no estatales en la formulación e implementación de
políticas públicas. De esta manera los resultados dependen, en
gran medida, de la interrelación de todos los actores, pero en una
disposición administrativa con el predominio del grupo de poder,
en este caso ‘no indígena’ (Canto-Chac, 2008).
Se debe entender que la gobernanza aquí es un modelo
gubernamental que implica un comportamiento diferente de
parte de todos los actores involucrados; se toma en cuenta el
papel que juega y ‘debe jugar’ cada uno de ellos, en la planeación,
coordinación, ejecución y en general en toda la gestión pública;
se genera un sistema formal e informal de reglas, leyes, normas,
procedimientos y políticas y se crean espacios y condiciones
adecuadas para que todos los implicados se interrelacionen,
negocien, discutan y cooperen; pero el juego siempre se arma con
los ‘dados cagados’ a favor de los intereses gubernamentales ‘no
indígenas’ (Zurbriggen, 2011).
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�Ernesto Guerra / Gobernanza e Interculturalidad del Neoindigenismo Mexicano

Es necesario aclarar que la gobernanza es un constructo
que se presenta como positivo en las disciplinas económico
administrativas, pero que en este contexto, se trata de una forma
del ejercicio del poder que se legitima a través de organizaciones,
instituciones, normas y legislación que regulan y sancionan
prácticamente todas las esferas de la vida utilizando aparatos
político-administrativos, en donde se pone a prueba la capacidad
de las clases dominantes para imponer su supremacía (Korsbaek
y Sámano-Rentería, 2007).
Puesto que la propia estructura social es desigual
entonces, siguiendo a Foucalult (1971), el racismo debe formar
parte de la racionalidad política para mantener el poder del
Estado (no indígena) (Gómez, 2014); pero se presenta como
estrategia: negarlo, tergiversarlo, ocultarlo, invisibilizarlo,
confundirlo, o en el sentido contrario naturalizarlo, legalizarlo o
legitimarlo (Illicachi, 2015). De esta manera operan de forma sutil
los mecanismos de dominación social.
Es por esto que en las instituciones orientadas a la atención
de los pueblos originarios frecuentemente se encuentran ‘no
indígenas’ en el poder, que como grupo se resisten a compartirlo y
mucho menos dejarlo; éstos impulsan leyes, normas, reglamentos,
una organización y una estructura jerárquica que les permite
continuidad en los cargos de dirección y en la toma de decisiones
para su beneficio grupal.
Como parte de esta gobernanza se encuentra que se han
realizado cambios en las instituciones existentes de control
indígena y nuevas organizaciones orientadas hacia aspectos
específicos. En la primera estrategia se quiere dar el mensaje
de renovación y de mayor atención a las comunidades, pero
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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-5

�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

como mencionan Hernández, Paz y Sierra (2004), se sigue
reproduciendo el carácter vertical y asistencialista. En la segunda,
aparenta que se atienden todos los aspectos de los reclamos de
los pueblos, pero en realidad se fragmentan y se dispersan las
demandas, de tal manera que se confunde a la oposición indígena
y se minimizan los intentos de empoderamiento (Bretón, 2007).
Aparejado con lo anterior la filosofía2 de la gobernanza
orienta cambios legislativos que incorporan conceptos que
simulan dar solución a las problemáticas, pero que en la práctica
permiten operar nuevos mecanismos de dominación. Por ejemplo,
la agenda neoindigenista, intenta “desplazar, invisibilizar los
aspectos de autonomía y autogobierno en las políticas orientadas
hacia los pueblos indígenas” (Llanes-Ortiz, 2008, p. 57).
En esta gobernanza queda pendiente aún la autonomía
de los indígenas sobre la totalidad de su etnoregión en cuanto
a su gente y su cultura y en la que la educación tendría un papel
relevante (Gatica, 2015).
Interculturalidad gubernamental
Es importante advertir que la interculturalidad, como
elemento de la gobernanza es uno de los emergentes símbolos
nacionales, incorporada el 15 de mayo de 2019 en el artículo 3º
de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos,
en la lógica de su retórica busca la emancipación de los pueblos
indígenas, pero en la forma de operar, reproduce esquemas

2 El término filosofía se utiliza en sentido coloquial y no para hacer
referencia a la disciplina ni a la forma de razonamiento y análisis que la
caracteriza.
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colonialistas, aculturadores y en general etnofágicos; los
discursos, mencionan Baronnet y Morales-González (2018) sólo
sirven “para ocultar, tergiversar o legitimar las consecuencias del
neoliberalismo y la discriminación racial” (p. 22). Como teoría,
pone un velo en las relaciones de poder desplegadas en contextos
postcoloniales etnificados (Dietz, 2005), consecuentemente, no
logra abordar –de manera objetiva y ética – la complejidad en
contextos de diversidad social, cultural y étnica.
Haciendo uso de la gobernanza, la interculturalidad
gubernamental mexicana promueve una visión reduccionista, en
la que sustituye las demandas indígenas por ‘diálogos’, en los que
simula la participación de todos los implicados, cuyo resultado se
aleja de las aspiraciones de los pueblos, sin que haya la verdadera
intención del Estado de atender sus demandas, a menos que estas
no impliquen riesgos políticos (Cerda-García, 2007).
Bretón (2007) destaca tres aspectos de este
interculturalismo: a) asume y apoya a través de modificaciones
constitucionales determinadas demandas de carácter cultural,
redactadas de tal forma que no afecte o más bien beneficie
al neoliberalismo, b) deja en un segundo plano o invisibiliza
las propuestas que ponen en entredicho al capitalismo y c)
profundiza la vía asistencialista (proyectista) de intervención
sobre las comunidades, pero con un carácter más cosmético que
efectivo. Estos aspectos convenientemente manejados, pueden
permitir coartar las expectativas indígenas.
De esta forma el interculturalismo, que favorece al ‘no
indígena’, se convierte en un proceso de violencia, de continua
confrontación de los diferentes, pero en circunstancias
desventajosas para las minorías étnicas y de privilegio para
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el grupo opresor. El discurso de la retórica de la educación
intercultural trabaja cotidianamente en el inconsciente
resaltando la “interculturalidad” como característica totémica
identitaria por encima de lo indígena y se presenta como algo
indiscutiblemente bueno y noble para disimular la intención
racista (Pineda, 2016). Se orienta a la subordinación a la cultura
nacional y está orientada a la adquisición de los contenidos
culturales de la sociedad dominante.
Como mencionan Baronnet y Morales-González (2018),
actualmente las formas etnoculturales son minorizadas y
devaluadas, ya que la política educativa intercultural del Estado
en la práctica, lanza atractores como la lucha contra el bulling y la
violencia, el desarrollo comunitario, la certificación de programas
educativos, los cursos de lengua materna, etc., con los que arroja
una cortina de humo sobre la problemática de los pueblos. Desde
su creación, la Secretaría de Educación Pública (SEP) ha buscado
la castellanización y la des-indianización, a través de diferentes
formas educativas: educación indígena, bicultural e intercultural,
con estrategias asimilacionistas.
En este sentido, menciona Bazán (2014), la interculturalidad es un posicionamiento ideológico que se da principalmente en los discursos oficiales encaminados a mantener el control
a partir de diversas estrategias como, por ejemplo, el establecimiento de políticas asistenciales vinculadas a la integración subordinada de grupos excluidos, el mantenimiento de las estructuras que no cuestionan las relaciones de poder, etc., en un plano
de igualdad simulada.
Los efectos de esta política educativa han representado
violencias reales y simbólicas, a través de la sistematización
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�Ernesto Guerra / Gobernanza e Interculturalidad del Neoindigenismo Mexicano

de formas habituales de afectar las identidades indígenas. Aun
la práctica de la educación intercultural sigue impulsando el
eurocentrismo legitimado por el universalismo ontológico y
epistemológico, reduciendo la posibilidad de entender el mundo
desde filosofías alternativas, como aquellas que se producen en
cada etnia (Baronnet y Morales-González, 2018).
Con el uso del enfoque de la gobernanza, como menciona
Nussbaumer (2014), luego de varias décadas, son pocos los
avances y más los retrocesos en los procesos autonómicos
vivenciados por los pueblos originarios en su territorio; si bien
la invisibilización y el paternalismo fueron políticas fallidas en
el antiguo indigenismo institucional mexicano, la aplicación de
las políticas del interculturalismo neoliberal parecía permitir, a
principios de este siglo, la apertura de espacios de participación,
pero al mismo tiempo generaron límites que han impedido el
desarrollo de acuerdo con la cosmovisión indígena.
Comunidad
El rescate del término comunidad como parte de la gobernanza,
ha servido como menciona Bretón (2007), para generar “los
imaginarios colectivos de todos, de quienes ejecutan y de
quienes se benefician con las mieles del proyectismo” (p. 110).
De acuerdo con esta filosofía gubernamental y con las políticas
neoliberales se presenta lo comunitario como una estrategia para
hacer ver que se toma en consideración a los indígenas, pero
como menciona Nussbaumer (2014): “no se debe confundir el
comunitarismo indígena que promueve el Estado, para mantener
control y dominio, con la defensa de la comunidad que hacemos
los pueblos indígenas” (p. 493).
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Se busca el desarrollo de toda la comunidad, pero para
el caso del norte de Sinaloa, como en cada localidad hay sólo un
porcentaje de población yoreme mayo, los proyectos se orientan
más desde la perspectiva ‘no indígena’.
Un asunto relevante es determinar la importancia que
tienen las comunidades en las políticas públicas. Para el caso de
México, los artículos 2º y 3º de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos (2021), mencionan aspectos sobre la
comunidad indígena.
En el artículo 2º (Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, 2021), se establece un modelo territorial con
pueblos indígenas constituidos por comunidades. Pero en el caso
de Sinaloa y de muchos otros estados de la República no existe
uniformidad cultural en los territorios; en una misma comunidad
pueden coexistir una, dos o más etnias y además mestizos y ‘no
indígenas’, de tal manera que la definición de comunidad de la
Constitución no ajusta con la realidad. Las históricas intenciones
de aculturación y de integración nacional de todas las culturas
han tenido como consecuencia, en la mayoría de los casos, la
desarticulación de los pueblos indígenas. De tal manera que en
el norte de este Estado las comunidades no son yoreme mayo, sino
interculturales, donde se observan diferentes usos y costumbres
que corresponden a identidades diferenciadas compitiendo en el
mismo espacio y tiempo por el uso de los recursos.
Esta falta de correspondencia con la realidad nacional se
observa en los siguientes apartados de la Constitución pues en
términos generales se otorgan derechos bajo condiciones difíciles
de cumplir, por ejemplo, tienen derecho a preservar sus lenguas,
cuando una gran mayoría presenta bajos niveles de vitalidad
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�Ernesto Guerra / Gobernanza e Interculturalidad del Neoindigenismo Mexicano

lingüística, como el caso del yoremnokki, la lengua de los yoreme
mayo, en el que sus hablantes no pueden hacer mucho para su
rescate debido a que su desplazamiento sociolinguístico se debe
más a las relaciones interculturales con los ‘no indígenas’ que a las
propias dinámicas intraculturales. Otro ejemplo lo tenemos con
el derecho a mejorar el hábitat y preservar la integridad de sus
tierras, pues el despojo histórico de sus tierras los imposibilita
decidir sobre las mismas; más bien son víctimas de las decisiones
de los actuales dueños de las tierras, que no son ellos. Además,
esta legislación, con sus aparentes nobles intenciones, llega
fuera de tiempo, tardía a los efectos etnofágicos de las políticas
indigenistas previas.
En el artículo 3º (Constitución política de los Estados
Unidos Mexicanos, 2021) se establece la educación intercultural
con carácter comunitario y no se menciona la educación indígena;
aun cuando se declara el reconocimiento a las diferencias, no se
considera que en los pesos ponderados la cultura dominante
de la sociedad mexicana desplaza a las dominadas y presenta
serios problemas de aculturación. A fin de cuentas, este artículo
sigue las políticas vasconcelistas de aniquilación de las culturas
originarias. Como mencionan Dietz y Mateos (2019), la aplicación
de la educación intercultural, genera tensiones debido a las
contradicciones y a las asimetrías.
Método
El abordaje multi-método es una estrategia de investigación
en la que se utilizan diferentes enfoques metodológicos y
procedimientos para la indagación sobre el fenómeno mencionado
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a través de los diferentes momentos del proceso (GallardoPérez, Vergel-Ortega, Villamizar-Araque, 2017). El método de
investigación utilizado básicamente es el histórico cronológico,
en el que se utilizan aspectos de los métodos analítico-sintético,
el heurístico, el hermenéutico, el deductivo – inductivo, el
geográfico y el etnográfico (Delgado-García, 2010).
El método analítico-sintético fue necesario para
descomponer las cuestiones históricas seleccionadas en sus
partes para conocer sus principales raíces económicas, políticas,
educativas; el análisis se entiende como la separación de un
fenómeno en sus elementos constitutivos; desatar, desliar,
defragmentar, desarmar, entre otros (Lopera, Ramírez, Zuluaga,
Ortiz, 2010); el enfoque heurístico permitió realizar inferencias
en procesos investigativos a través de las fuentes escritas y orales
(Fonseca-Patrón, 2016). Posteriormente se llevó a cabo la síntesis
que permitió reconstruir y explicar lo que sucedió (DelgadoGarcía, 2010); el enfoque hermenéutico tuvo como fin darle
sentido al texto en relación con el tema estudiado.
La investigación también fue de carácter deductivainductiva. Deductiva porque fue de lo general a lo particular,
de lo nacional y estatal a lo particular, e inductiva porque se
aprovechó la posibilidad de pasar de los hechos específicos a las
proposiciones generales. Situarse en la etnoregión yoreme mayo
implica también un enfoque geográfico, la territorialidad implica
en sí misma un enfoque metodológico (Delgado-García, 2010).
Por último, se utilizó la etnografía que “es considerada una rama
de la antropología que se dedica a la observación y descripción
de los diferentes aspectos de una cultura, comunidad o pueblo
determinado, como el idioma, la población, las costumbres y los
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�Ernesto Guerra / Gobernanza e Interculturalidad del Neoindigenismo Mexicano

medios de vida” (Peralta, 2009, p. 37).
De manera más específica se realizó una microetnografía,
que de acuerdo con Álvarez (2008) se centra en el análisis de los
patrones de aspectos específicos y no de manera holista; en este
caso de los aspectos territoriales de las comunidades y localidades
indígenas de Sinaloa. Este método se aplicó aprovechando la
oportunidad de que el autor ha sido observador participante en
la etnoregión yoreme mayo desde hace 30 años.
Resultados
Gobernanza en la línea de tiempo del Neoindigenismo desde los yoreme mayo
Es importante resaltar algunos sucesos que han marcado el
periodo histórico del neoindigenismo. A finales del indigenismo
institucional las políticas agrícolas y agrarias en México cambiaron
radicalmente, para entrar al neoliberalismo. El ejido parecía ser
la principal causa de la crisis del campo y de la pobreza rural
e indígena. Uno de los problemas que más preocupaban era la
prohibición de venta de las tierras, pues se trataba de justificar (sin
lograrlo) que las parcelas privadas eran más productivas (De Ita,
2019), así fue como el 6 de enero de 1992 se publicó el decreto que
reformó el artículo 27 constitucional, dando fin a la base jurídica
que había regulado la relación del Estado y los campesinos del
México posrevolucionario. Las modificaciones a dicho artículo se
apegaron a la recomendación del Banco Mundial para América
Latina, de que los países adoptaran el modelo neoliberal, donde
se redujera el aparato gubernamental y predominaran las fuerzas
del mercado. Entre las principales medidas legales aprobadas
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podemos señalar: 1. La conclusión del reparto agrario; 2. La
apertura del campo a asociaciones y sociedades mercantiles; 3. La
enajenación y renta de los derechos agrarios, y 4. La posibilidad
de cambiar de régimen de propiedad. Con estos cambios se dio
certeza jurídica a los grandes inversionistas, a las inmobiliarias
y trasnacionales. Este cambio en la legislación se instrumentó
a partir del establecimiento de los programas PROCEDE
(Programa de Certificación de Derechos Ejidales y Titulación de
Solares) que funcionó de 1993 a 1998 y marcó el inicio del periodo
neoindigenista en México (Ventura, 2008).
A partir de ser decretada la modificación a la Ley, los
indígenas recibieron fuertes presiones para despojarlos de sus
tierras y territorios considerados necesarios para la modernización
neoliberal del campo, de aquí que un gran número de ellos
malbarataron sus derechos y se quedaron en peores condiciones
de pobreza. Los mayos de Sinaloa ya habían perdido su territorio
y con la entrada del PROCEDE acabaron de vender las tierras que
les quedaban (Santos, 2015).
…la desamortización de los bienes comunes, los proyectos energéticos y extractivos, los megaproyectos de infraestructura e
incluso la conservación de la naturaleza, consideran como punto de partida la desposesión de las tierras y bienes comunes de
los pueblos indígenas y campesinos. (De Ita, 2019, p. 95)

Las manifestaciones de rechazo se hicieron presentes
desde un inicio (Ventura, 2008); diversas organizaciones
campesinas e indígenas se pronunciaron en contra, diversas
coaliciones regionales y El Barzón como movimiento nacional
que aglutinó a los afectados, principalmente por la especulación
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de las instituciones bancarias formaron parte de la trama donde
el gobierno se replegó y mostró ya su franco posicionamiento
neoliberal; los miles de afectados no pudieron revertir la grave
situación que se vivió (García-García, 1993).
De manera paralela a la modificación agraria, el 1º de enero
de 1994 el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN),
integrado en su mayoría por mayas y por intelectuales socialistas
‘no indígenas’, declaró la guerra al gobierno de México. Los
zapatistas eligieron ese día para levantarse en armas porque fue
cuando entró en vigor el Tratado de Libre Comercio de América
del Norte (TLCAN), lo que en su opinión agravaría su ya precaria
situación (Antón, 2010).
En marzo de 1995 se emitió la Ley para el Diálogo, la
Negociación y la Paz Digna en Chiapas y se acordaron las bases
para la negociación con el EZLN que derivó, el 16 de febrero de
1996, en la firma de los acuerdos de San Andrés. De esta experiencia
política se propició la creación del Congreso Nacional Indígena
el 12 de octubre de 1996. Dichos acuerdos, no se cumplieron en
su totalidad pues en términos prácticos la agenda económica
siempre ha estado por encima de la de las culturas (Gómez,
2015). Esta ha sido la estrategia fundamental de la gobernanza:
motivar el diálogo y la participación, generar compromisos y
luego incumplirlos o generar alternativas que disimulen o desvíen
la atención de lo que el gobierno no está dispuesto a hacer.
En el área educativa apareció en los noventa la
interculturalidad en el discurso oficial, de esta forma en 1997 se
introdujo en la Dirección General de Educación Indígena (DGEI)
y el cambio de la orientación bilingüe bicultural al de la educación
intercultural bilingüe (EIB), en ausencia de explicaciones a
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profundidad (Aguilar, 2004). Sin haber hecho un análisis sociolingüístico a profundidad, se trató del cambio de una educación
basada en la instrucción del español a otra basada en el discurso
de la enseñanza de la lengua materna. Se creía ahora que, sin
considerar los procesos de aculturación, la modalidad bilingüe
intercultural ofrecería aparentes ventajas académicas y sociales
sustantivas a las niñas y niños indígenas.
Para el caso de Sinaloa este hecho se ha aplicado con dos
problemáticas: a) la cobertura de la educación indígena no ha
sido completa, de tal forma que algunas comunidades sí reciben
este tipo de programa, mientras que otras reciben educación
convencional (estatal o federal) o rural, lo que debilita aún más
la cohesión cultural; b) la enseñanza del yoremnokki se ofrece
con criterios de segunda lengua a grupos biculturales (yoremes y
mestizos), donde una minoría habla la lengua, generándose así
más desprestigio y desplazamiento lingüístico, que reivindicación
cultural. Esta es otra estrategia de la gobernanza, la fragmentación
y diversificación de los recursos: a unos sí y a otros no, cuyo fin es
desmantelar el empoderamiento.
En este mismo sentido surge también en el área
educativa un fenómeno que alteró la lógica de evolución de la
educación indígena, pues en lugar de promoverse secundaria y
bachillerato, empezaron a aparecer Instituciones de Educación
Superior orientadas a la atención de este sector de la población;
desde 1997, la Universidad Comunitaria de San Luis Potosí
(UNICOM), en 1998 la Universidad Autónoma Indígena de
México (UAIM) y posteriormente las Instituciones creadas
bajo la supervisión de la Coordinación General de Educación
Intercultural y Bilingüe (CGEIB).
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La operación de las políticas de la interculturalidad
resaltó el vacío legal en lo referente a pueblos y comunidades
indígenas; de esta forma se llevó a cabo la reforma constitucional
mexicana de 2001 y así fue como la interculturalidad se formalizó
como estrategia de gobernanza en materia de control indígena
(Rodríguez y Núñez, 2016).
El 2 de noviembre de 2001 se emitió la declaración de la
UNESCO sobre la diversidad cultural, tema que se convirtió en una
preocupación de la comunidad internacional; su importancia creció
en el contexto de la globalización cuando las políticas apuntaban
a proteger y respetar la diversidad y al mismo tiempo garantizar
la interacción armónica entre las culturas (Rodríguez, 2008). De
manera congruente en este mismo año, se modificó el artículo
2º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos
dando reconocimiento a los pueblos indígenas, pero como parte de
la gobernanza, sin permitir asomar esquemas de autonomía ni de
empoderamiento; es decir, se trató del reconocimiento dentro de
los límites del producto histórico de la colonización.
Con la misma sinergia el 16 de enero de 2001 se creó la
CGEIB, cuyo fin fue promover e incluso imponer el discurso oficial
de la diversidad cultural y lingüística en las políticas y propuestas
educativas para todos los tipos, niveles, servicios y modalidades
educativos (Coordinación General de Educación Intercultural
y Bilingüe [CGEIB], 2015). En la práctica, su función principal
fue la de impulsar las políticas interculturales gubernamentales
en la educación. Sus esfuerzos más grandes se orientaron a la
creación y control de las Universidades Interculturales como
parte del neoindigenismo en México. En este clima de época el
5 de diciembre de 2001, se formalizó la UAIM, institución que
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se convirtió en pionera en la educación superior orientada a la
atención de estudiantes indígenas en el país, pero especialmente
de la cultura yoreme mayo de Sinaloa.
De manera tardía, el 13 de marzo de 2003 se publicó en
México la Ley General de Derechos Lingüísticos de los Pueblos
Indígenas, en la que se dio el mismo reconocimiento nacional a
las lenguas originarias que al español. Esta Ley hubiera sido de
gran beneficio antes de que la mayoría de las lenguas en el país
se encontraran en un fuerte riesgo de desplazamiento. En 2003
también se creó el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas
(INALI) pero no fue sino hasta 2005 cuando comenzó a operar.
Con este hecho se dio un giro a la política lingüística en
el país, la que desde la época colonial pretendió erradicar las
culturas indígenas y sus lenguas con el pretexto del progreso
y la civilización (Canuto, 2013). Aquí se refleja otra estrategia
de la gobernanza, el manejo de los tiempos. Se resalta el logro
de la creación de una Ley o una Institución, pero se oculta su
asincronía, de tal forma que, aun cuando se aplique la legislación,
las condiciones son tan adversas que es imposible revertir las
tendencias. Incluso cualquier acción pudiera acelerar procesos
desfavorables si no se analizan con mayor detenimiento.
El 21 de mayo de 2003 se aprobó la Ley de la Comisión
Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) que
entró a substituir al Instituto Nacional Indigenista (INI). A
diferencia del esquema centralizado de intervención del INI, la
nueva comisión se propuso como un organismo descentralizado y
autónomo en materia técnica, administrativa y presupuestal, que
permitió darle forma a la gobernanza y una mayor participación
a los indígenas sin que se perdiera el control gubernamental.
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Aquí es donde la estrategia se reveló claramente: substituir las
instituciones por otras más acordes con las nuevas políticas
y crear más instituciones y organismos, para fragmentar los
intereses y minimizar los conflictos.
En este sentido, el 4 de diciembre de 2018, se publicó en el
Diario Oficial de la Federación la Ley que promulga la creación del
Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), sustituyendo a
la CDI, con la intención de articular nuevas formas de gobernanza
de acuerdo con el nuevo gobierno en turno (García, 2019).
En Sinaloa, el 28 de febrero de 2018 se publicó la Ley
de los Derechos de los Pueblos y Comunidades Indígenas, que
ha permitido dar el marco legal para el establecimiento del
Catálogo de Pueblos y Comunidades Indígenas del Estado de
Sinaloa, reconocido por su Congreso el 7 de marzo de 2018, en
el que se incluyeron sólo 245 de las más de 800 localidades con
presencia indígena (Quintero, 2018). Anteriormente, como parte
de la estrategia de invisibilidad, muchas comunidades con un
porcentaje significativo de esta población no eran reconocidas y
por lo tanto no recibían ciertos beneficios de los gobiernos. Esta
es otra de las estrategias de la gobernanza, realizar concesiones
parciales a las demandas para dar el mensaje de que se tiene la
disposición de hacerlo y de que se está avanzando.
Es de resaltar que en el artículo 1 de este Catálogo, se
establece el criterio para declarar a una comunidad indígena:
Artículo 1. Los pueblos y comunidades de la entidad que tengan
una población residente de 40 por ciento o más de sus habitantes de origen indígena, serán considerados como poblaciones
indígenas para los efectos del desarrollo social.

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Se debe agregar aquí que en el norte de Sinaloa son muy escasas
las localidades con una población de este tipo mayor al 40%, la
conformación intercultural de las comunidades apunta a que
aún las más representativas tienen menos de este porcentaje.
La pregunta es ¿cómo atender a una comunidad como si fuera
indígena cuando la mayoría de la población no se adscribe como
tal, sin tener tensiones y conflictos de interés?
De manera muy tardía, como parte de la estrategia de
gobernanza, ante la circunstancia de una lengua con poca vitalidad
y alto riesgo de desaparición, el INALI presentó el 6 de diciembre
de 2019 la norma de escritura del yoremnokki, que otrora pudiera
haber permitido ayudar en los procesos de enseñanza formal del
idioma, pero que su operatividad se observa ya lejana de alcanzar
(Universidad Autónoma Indígena de México, 2019).
Los yoreme mayo y la educación indígena
En Sinaloa en el año 2020, de los 3,026,943 habitantes (Instituto
Nacional de Estadística, y Geografía [INEGI], 2020) había
alrededor de 78,600 indígenas (Instituto Nacional de los Pueblos
Indígenas [INPI], 2020); es decir, menos del 2.6% de la población.
Como minoría, su fuerza política es más bien simbólica, pues
en cuanto a cantidad es mínima. Los de mayor presencia en la
entidad son yoreme mayo (37%), náhuatl (20%), rarámuri (8%),
mixteco (8%), zapoteco (6%) y el resto corresponde a otros veinte
grupos de menor población.
La mayor densidad de población yoreme mayo se encuentra
dispersa en el norte de Sinaloa en una región conformada
por tres zonas fisiográficas: la serrana, los valles y la costa
(Carpenter-Slavens, 2009). El yoreme ocupa un territorio común
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que comparte en mayor o menor medida con el mestizaje local,
con otros grupos étnicos y con otros ‘no indígenas’; actualmente
sus comunidades se distribuyen de acuerdo con la referencia
geoestadística del INALI (2010) en Sinaloa en los municipios
de El Fuerte, Choix, Guasave, Sinaloa de Leyva, Angostura y
Ahome.
En la actualidad, muchos de los yoreme mayo no hablan
su lengua materna, muy pocos lo alternan con el español y ya
no quedan ancianos totalmente monolingües de yoremnokki
en Sinaloa. De hecho, este idioma se encuentra amenazado y
la tendencia es su desaparición por asimilación a la sociedad
mestiza (Moctezuma y López, 2007).
En las actuales comunidades yoreme mayo, la composición
intercultural de maestros y padres de familia, facilita el esquema de
gobernanza que favorece el dominio no indígena y la aniquilación
(integración) de las culturas; actualmente en una sola familia de
la comunidad se pudiera encontrar que sólo algunos miembros
se adscriben y tienen cierto dominio de la lengua y otros no;
sucede lo mismo con los docentes, adscritos o no a la cultura, sus
capacidades lingüísticas son muy variadas. Este hecho facilita la
orientación gubernamental hacia el interculturalismo y tomar
a la comunidad como unidad de operación, invisibilizando o
minimizando las problemáticas y las demandas indígenas, pero
rescatando sólo el inofensivo folklor.
En este interculturalismo los ‘no indígenas’ destacan el
ideal del mestizaje. La creencia básica en Sinaloa es que todos
tuvieron en algún momento histórico algún ancestro yoreme,
algunos de manera reciente y otros de tiempos inmemoriales. De
esta forma la identidad del indígena se considera como proto188

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mexicana (París, 2002). Es común la expresión “uno de mis
abuelos fue yoreme, pero yo ya no lo soy”.
La idea del indígena es contradictoria, se admira su
pasado y su contribución al mestizaje, pero se desdeña a los que
actualmente existen, de ellos se aceptan sólo los aspectos de
carácter folklórico. Como menciona Velasco-Cruz (2016), por
un lado, se elogia el mestizaje, la raza de bronce como fusión
del indígena prehispánico con lo blanco europeo, pero al mismo
tiempo se niega, se invisibiliza, se minimiza o relativiza, -algunas
veces en forma atenuada, pero otras de manera tajante- a los
actuales indígenas y afrodescendientes, a los que se descalifica
y se denigra. Pero, por cuestiones políticas ahora, bajo el
neoindigenismo, sólo en el discurso se ensalzan, aun cuando en
la práctica es otra realidad, esto último también es una estrategia
de gobernanza.
El efecto directo de este fenómeno es la desarticulación de
su cultura, el desplazamiento lingüístico y el establecimiento de
barreras de empoderamiento de su pueblo, alejando aún más la
posibilidad de autonomía.
La educación indígena en Sinaloa es atendida en el nivel
básico desde 1975 en algunas localidades, cuando se creó la
Dirección General de Educación Indígena; en el nivel medio sólo
por el pequeño Bachillerato Intercultural Villa Benito Juárez, que
inició en 2018 en el centro de la entidad y en el nivel superior, en
el norte del estado por la UAIM y por el Programa de Apoyo a
Estudiantes Indígenas de la Universidad Autónoma de Occidente
(UADEO), en Los Mochis, a partir de 2001. En todos estos niveles,
la cobertura es mínima y la demanda también es atendida por otras
opciones educativas que facilitan las estrategias de gobernanza.
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Incluso al interior de las instituciones la balcanización es
parte de la estrategia de gobernanza. Por ejemplo, en la UAIM,
antes del fenómeno del Covid19, para el ciclo 2018-2019 había
4,774 estudiantes, de los que 658 (14%) eran indígenas, (ahora es
menor el porcentaje). Lo que da prueba de la superioridad de la
matrícula ‘no indígena’, lo que justifica la educación intercultural
e impide los intentos de los yoremes por realizar endo-educación.
Como parte de las estrategias de gobernanza la UAIM
no ha atendido a los estudiantes de todas las etnias que se han
asentado en Sinaloa, tarascos, popolucas, tlapanecos, huastecos, amuzgos
y totonacos, no han registrado matrícula en esta institución. Pero
sí ha atendido a jóvenes de algunas etnias del sur del país que
no tienen presencia en la región, tales como chatinos, mam, mocho
y zoque, entre otros y de América del sur, lo que da muestra de
cierta inconsistencia, pues la institución no ha hecho explícitas
sus políticas en cuanto a la matrícula indígena. De hecho, parte
de esta estrategia es el no tener una atención focalizada a un sólo
pueblo y atender a muchos grupos a la vez, lo que permite instalar
el uso del español y el dominio del gobierno no indígena.
La orientación intercultural de esta institución invisibiliza
la problemática e incluso tiende a justificar que existen pocos
estudiantes indígenas; aplica una política de restricción tanto de
expansión institucional como de recepción de estudiantes, de tal
manera que trata de mantenerlas restringidas.
Si bien la matrícula total se ha ido incrementando en los
veinte años de vida de la institución, el porcentaje de estudiantes
indígenas ha disminuido. Muchas estrategias de crecimiento han
provocado su des-indianización. En la Unidad Los Mochis, por
ejemplo, se implementó un programa sabatino que tuvo mucho
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�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

éxito y que incrementó la matrícula ‘no indígena’, de tal manera
que el crecimiento de esta Unidad ha reclamado una mayor
atención institucional.
El éxito de la postura intercultural en la UAIM radica
en la “mestizofilia’; la interculturalidad se percibe más desde
lo mestizo, que desde alguna perspectiva étnica. La Institución
se auto-adscribe como indígena sólo en cuanto al mestizaje
y trata de mantener pocos estudiantes y profesores de los
pueblos originarios para legitimarse como tal. Su actual Ley
orgánica es un ejemplo de ello, pues les concede muy poco;
existe plena resistencia a usar la cuestión étnica como unidad
de análisis y en su lugar se usan conceptos, orientados a la
gobernanza, en donde la postura ‘no indígena’ pueda prevalecer:
la interculturalidad, la comunidad, la calidad educativa, entre
otros.
Regresando a la distribución de todos los sistemas
educativos el resultado es una radiografía de como la gobernanza
ha desarticulado a las culturas indígenas. La distribución de
los planteles de las distintas modalidades educativas, los poco
asertivos materiales educativos, y las campañas de desprestigio
forman parte de una estructura racista que daña, de manera
ingenua, o magistralmente planeada, las bases identitarias de los
yoreme mayo.
Por otro lado, como parte de la gobernanza, el recurso de
la interpretación de las leyes sigue siendo una estrategia efectiva.
Como mencionan Riedmann y Stefoni (2015), si los indígenas no
tienen un buen ‘argumento’ legal, la acción racista se legitima; ha
sido difícil abandonar las inercias del espíritu de las legislaciones
anteriores que privilegiaban a la sociedad ‘no indígena’.
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�Ernesto Guerra / Gobernanza e Interculturalidad del Neoindigenismo Mexicano

En este proceso de gobernanza han participado
intensivamente las instituciones de control indígena: el INPI, la
CGEIB en su momento, la actual Dirección General de Educación
Indígena, Intercultural y Bilingüe (DGEIIB), los subsistemas
educativos indígena, comunitario e intercultural, el sistema de
gobernadores tradicionales y recientemente la UAIM. Éstas y
la influencia del Convenio 169 de la Organización Internacional
del Trabajo (OIT), las modificaciones de los últimos 20 años a
la Constitución Mexicana, los efectos de la lucha del EZLN, la
elaboración del Catálogo de las Lenguas Indígenas Nacionales
(INALI, 2010), entre muchos otros aspectos, han generado de
manera dialéctica más presiones hacia la aniquilación de la
cultura yoreme mayo que hacia su rescate.
Discusión
El neoindigenismo mexicano en el contexto de la etno-región
yoreme se ha caracterizado por un esquema de gobernanza
implementado por los gobiernos que al menos presenta los
siguientes elementos que lo han configurado en más de dos
décadas de su proceso histórico: la interculturalidad y la
comunidad gubernamentales como supra conceptos que
minimizan la cuestión étnica; cambios en la legislación nacional
y estatal; el aumento de organismos e instituciones de control
indígena y la diversidad de sistemas educativos atendiendo las
comunidades. Específicamente este esquema se ha presentado, a
lo largo del tiempo, con las siguientes estrategias:
a. Motivar el diálogo y la participación, para luego generar
compromisos y finalmente incumplirlos o presentar
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�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

alternativas que disimulen los incumplimientos o desvíen la
atención de lo que el gobierno no está dispuesto a hacer.
b. Fragmentar y diversificar los recursos, tanto de manera

c.

d.
e.
f.

g.
h.

interinstitucional como al interior de las instituciones, para
otorgarlos discrecionalmente solo a algunos con el fin es
desmantelar el empoderamiento.
Manejar asincrónicamente los tiempos, de tal forma que las
acciones lleguen tardías o incompletas y no sólo coadyuvar
a la imposibilidad de revertir los procesos previos, sino
ayudar a acelerar los procesos desfavorables a los intereses
indígenas.
Substituir las instituciones por otras más acordes con las
nuevas políticas.
Crear más instituciones y organismos, para fragmentar los
intereses y minimizar los conflictos.
Realizar concesiones parciales a las demandas para dar el
mensaje de que se tiene la disposición de hacerlo y de que se
avanza en los intereses indígenas.
Ensalzar los discursos de emancipación indígena, pero
mantener en la práctica realidades adversas.
Atender a muchos grupos indígenas a la vez, para diluir el
poder individual de cada uno.

Estas estrategias de Gobernanza no se presentan con un
carácter comprensivo ni totalitario, pudiera haber otras de gran
relevancia que no han sido mencionadas. A fin de cuentas, el
neoindigenismo coincide con la incursión del neoliberalismo en
México y el desarrollo de una administración pública diferente,
no en el sentido de promover objetivos disímiles a las anteriores
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�Ernesto Guerra / Gobernanza e Interculturalidad del Neoindigenismo Mexicano

administraciones, sino en la forma en cómo es que éstos se han
mantenido en más de tres décadas.
La realidad del pueblo yoreme mayo evidencia los efectos
de los procesos del neoindigenismo y de las estrategias de
gobernanza, no solamente en el sentido social en cuanto a su
condición de pobreza sino en cuanto al desarrollo de su cultura,
pues el desplazamiento lingüístico, elemento primordial de sus
repertorios culturales, se presenta con un alto nivel de riesgo,
con poca vitalidad lingüística. El decaimiento de su cultura, en
el norte de Sinaloa es evidente. Esto da muestra de que los planes
‘aculturadores y etnofágicos del neoindigenismo’ (sic), están
funcionando ya sea si estos fueron perversos o si han fallado
considerando que fueron implementados de manera ingenua.

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�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, julio-diciembre, 2022

Todo un hombre. Historia de vida de un indígena
zoque residente en Nuevo León, desde una
perspectiva transdisciplinar
All a man. Life story of an indigenous zoque
resident in Nuevo León, from a transdisciplinary
perspective
Félix Enrique López Ruiz1

1 Es filósofo e investigador social. Licenciado en filosofía y maestro en
Trabajo Social con orientación en Proyectos Sociales por la UANL y Doctorando en Ciencias y Humanidades para el Desarrollo Interdisciplinario por la
Universidad Autónoma de Coahuila y la Universidad Nacional Autónoma de
México. Desde 2011 se desempeña como docente en la Facultad de Filosofía
y Letras de la UANL, y desde el 2016 es Secretario Técnico del Instituto de
Investigaciones Sociales de la UANL. Actualmente es miembro del Cuerpo Directivo de la Comunidad Filosófica Monterrey A. C., y del Grupo de investigación “Identidad y diferencia desde el pensamiento filosófico: debates sobre la
sociedad, la cultura y la política contemporáneas”. Sus áreas de especialización
e interés social: los estudios de género de los hombres y las masculinidades, la
educación filosófica, la ontología social, la interculturalidad, los derechos humanos y la participación ciudadana. Dirección postal: Ruperto Martínez 1901,
edificio 13, departamento 12, Desarrollo Urbano Reforma, Monterrey, Nuevo
León. C.P. 64010; Correo electrónico: felr_1999@yahoo.com

202

�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

Resumen: El texto que aquí se presenta narra la historia de vida de
un indígena zoque radicado en el estado de Nuevo León. Esta historia
es religada a un imaginario sociocultural que está presente en la novela Nada menos que todo un hombre del filósofo Miguel de Unamuno. En la
parte final se integra una breve síntesis analítica de esta historia interseccionada a partir de categorías derivadas de la lectura antes descrita
y de las masculinidades y estudios de género de los hombres. Este trabajo pretende incitar, mediante un recurso transdiciplinar, una serie de
reflexiones respecto a la situación que los hombres indígenas viven en
la ciudad y de las vicisitudes existenciales que implica el ver conflictuadas sus masculinidades en contextos donde no se organizan ni de la
misma manera ni bajo los mismos preceptos culturales.
Palabras clave: transdisciplina, masculinidades, historia de vida,
indígenas.
Abstract: The text presented here tells the life story of a Zoque indigenous living in the state of Nuevo León. This story is related to a
sociocultural imaginary that remains in the novel Nothing Less than a
Whole Man by the philosopher Miguel de Unamuno. In the final part,
a brief analytical synthesis of this intersected story is integrated from
categories derived from the reading described above and from the masculinities and gender studies of men. This work aims to incite, through
a transdisciplinary resource, a series of reflections regarding the situation that indigenous men live in the city and the existential vicissitudes
involved in seeing their masculinities conflicted in contexts where they
are not organized in the same way or under the same cultural precepts.
Keywords: transdiscipline, masculinities, life history, indigenous.

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-6

203

�Félix López / Todo un hombre. Historia de vida de un indígena zoque residente en N.L.

Introducción
En México la mayor parte de las personas indígenas que migran lo
hacen en busca de mejores oportunidades para vivir. Al contrario
de tales expectativas, en las ciudades esas personas suelen vivir en
contextos precarios y de vulnerabilidad; sus necesidades no son
del todo satisfechas, sufren discriminación por su origen étnico
y son estigmatizadas como intrusas. Esta adversidad implica no
sólo desarraigo con su entorno social, sino desagrado, frustración
y desesperanza. Sin embargo, y a pesar de tal panorama, es de
destacar la voluntad de muchos individuos por tratar de superarlo
y vivir de la mejor manera posible.
El texto que aquí se presenta tiene el propósito de relatar
la vida de un sujeto que, a partir de su singularidad, comparte
con otros una determinada forma de ser hombre indígena en una
sociedad que le conflictúa sistemáticamente y que, por ende, ve
pasivamente resignificada su masculinidad de manera constante.
En principio, se aborda la presencia de indígenas
en Nuevo León para la que se despliegan señaléticas que
indican y configuran en el imaginario social su situación ahí.
Posteriormente se relata la vida de un hombre zoque de mediana
edad que personifica características identitarias compartidas con
muchos otros que, como él, han salido de su lugar de origen y
por distintas razones (entre ellas las antes enumeradas) llegaron
a asentarse en el Área Metropolitana de Monterrey (AMM). La
recuperación de su propia voz signa con su particularidad el
destino de este documento circunscribiéndolo a su existencia
y realidad. Así, la orientación metodológica es cualitativa: más
que intentar obtener información generalizable, pretende re204

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-6

�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

conocerle a él en específico. También en razón de eso es que el
abordaje recurrido fue la historia de vida (HV). La selección del
sujeto se efectúo discrecionalmente, a partir de su relevancia y
correspondencia con cierta caracterización común (aunque no
con fines de generalización) de un fenómeno que se sustrae de
distintos individuos en condiciones similares, lo que permite
conocer el impacto que tales condiciones tienen en sus vidas.
En el apartado final se anuda la narrativa biográfica
aquí presentada con la perspectiva metodológico-teórica
que antes se ha descrito y se extienden resultados, lejos de la
intención de ser conclusivos pero sí tendientes a presentar este
documento como una investigación transdisciplinar científica,
útil y pertinente para estudios similares y como insumo de
información para los procesos de visibilización de las personas
indígenas en Nuevo León.
Indígenas en Nuevo León
El estado de Nuevo León de la República Mexicana es una región
de alta recepción migrante, del total de su población actual
compuesta por 5,784,442 habitantes, el 23 %, correspondiente
a 1,319,964 habitantes, es originario de otro lugar (INEGI,
2021). Así también representa el tercer polo urbano nacional
más significativo en recepción de migrantes indígenas y su tasa
de crecimiento anual (10 %) es de las más grandes en el país
(CDI, 2010). En este contexto, la población indígena también
ha aumentado significativamente en las últimas décadas en este
estado (CDI, 2010; CONAPO, 2014; INEGI, 2014; INEGI, 2016;
INEGI, 2021).
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-6

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�Félix López / Todo un hombre. Historia de vida de un indígena zoque residente en N.L.

Con base en los datos de la Encuesta Intercensal 2015 del
INEGI (2016), se conoce que, en términos de autoadscripción, las
personas que se asumían totalmente como indígenas en Nuevo
León serían 352 mil 282, lo que, para ese año, representaba el 6.88
% de su población total (5,119,504); parcialmente se autoadscribían
como indígenas 58 mil 874, lo que significa 1.15 % del total en la
entidad. En suma, y en estos términos, tenemos que en Nuevo
León, total o parcialmente, 411 mil 156 personas, se autoadscribían
como indígenas, lo que representa el 8.03 % de la población total
del estado. Bajo otros términos de identificación (población
hablante de lengua indígena mayor de 3 años) y con base en los
datos del Censo de Población y Vivienda 2020 del INEGI (2021),
tenemos que, en el estado de Nuevo León, habitan 77,945 personas
indígenas, lo que representa el 1.34 % de su población total.
En su proceso migratorio, la mayoría se ha asentado en
alguno de los municipios del Área Metropolitana de Monterrey
(CDI, 2010; CONAPO, 2014; INEGI, 2014; e INEGI, 2016), aunque
recientemente comienzan a ubicarse en municipios periféricos
como Zuazua, Pesquería, El Carmen y Marín (CDI, 2016); migran
principalmente en busca de mejores oportunidades de desarrollo
social: vivienda, seguridad, empleo, educación, salud, entre otras
(López, 2021). La mayor parte vive en Nuevo León en condiciones
de marginación, pobreza y discriminación (CONAPRED, 2011).
Aunque estas condiciones son desfavorables, en general se
descarta el regreso a su lugar de origen, en tanto que en éste
tampoco existen suficientes oportunidades para su desarrollo
y en Nuevo León ya cuentan con un determinado patrimonio;
además, en muchos casos, sus hijos e hijas han nacido y hacen ya
su vida en Nuevo León (López, 2021).
206

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-6

�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

Las lenguas indígenas más habladas en el estado de Nuevo
León son el náhuatl, el huasteco, el zapoteco y el otomí (INEGI,
2021). En el caso específico de las personas hablantes de zoque u
O’ de püt, como los propios hablantes nombran su idioma (INPI,
2020), su presencia en el estado es apenas observable: datos
recientes identifican alrededor de tres centenas (INEGI, 2021).
Ser hombre indígena en la ciudad
La condición étnica y de género de nuestro sujeto de estudio
requiere una comprensión por lo menos sucinta de las
determinaciones, construcciones y adaptaciones que él y otros
como él han debido transitar. Para ello se presentan las siguientes
circunspecciones teóricas.
Los seres humanos como sujetos genéricos configuran
sus identidades, prácticas y relaciones a partir de construcciones
sociales y no de determinaciones naturales (Núñez, 2017); dichos
constructos son simbolizados por cada sociedad organizada
desde su subjetividad, estableciendo así el tipo de relación y
convivencia que tal sociedad instituye entre y para sus miembros.
Así, los individuos personifican los papeles y atributos sociales
impuestos y asignados para cada quien, entre ellos se encuentran
los de género (Huerta, 1999). Tales roles se traducen en conductas
específicas: los hombres desempeñan actividades en las que el uso
de la fuerza, la racionalización y la agresividad están implícitas
y, por otro lado, las mujeres se ocupan de las responsabilidades
destinadas al cuidado del hogar y de los hijos, de la tutela de
las emociones y de los sentimientos (Garda, 2006) –entre otros
aspectos.
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�Félix López / Todo un hombre. Historia de vida de un indígena zoque residente en N.L.

La masculinidad se interioriza en los hombres a lo largo de
un proceso de socialización en el que se fomentan comportamientos
y convicciones pertenecientes a un colectivo que ostenta fuerza,
poder y autoridad, y se les prepara para ejercerlas a su vez
(Ramos, 2006). Así, los hombres se reconocen pertenecientes
a contextos y realidades con diversidades culturales, clasistas,
étnicas, lingüísticas, etarias, sexuales, laborales, territoriales
(Serrano &amp; Pacheco, 2011). En este proceso, en el que intervienen
distintos actores sociales: padres, familia, escuela, amigos, medios
de comunicación, etcétera (Keijzer, 2001), la masculinidad es
grabada en los cuerpos de los hombres, en sus relaciones y en
todas sus prácticas (Rosas, 2008): ser hombre es resultado de un
proceso formativo (Guiza, 2010).
Ahora bien, tal masculinidad no es una sola ni estática
y no tiene “un significado fijo ni trascendente” (Núñez, 2017:
37). En lo cotidiano perviven diferentes tipos de masculinidad
(Connell, 2010), éstos se edifican a lo largo de la trayectoria
de vida y van ajustándose según vicisitudes propias de cada
individuo y de su entorno social. En concreto, la identidad
masculina es el resultado de significados, normas, valores
y códigos de conducta que se imputan a los hombres en una
sociedad y tiempo determinados.
De manera similar al ámbito identitario de lo genérico, las
identidades étnicas refieren a valores y prácticas que describen
a los sujetos que las autoadscriben y distinguen, en general,
a sus grupos culturales o comunidades. En este ámbito tal
identificación involucra aspectos tangibles como el territorio,
alimentación, vestimenta, por mencionar algunos; e intangibles:
lengua, tradiciones, usos y costumbres, etcétera. Así, la etnicidad
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es una herencia donde cada uno de sus componentes reafirma su
patrimonio cultural (Segato, 2002).
Pero esta herencia no sólo deviene en riqueza, sino
también, en el mundo en general, se encuentra sujeta a problemas
de marginación, exclusión y discriminación. Estas dificultades
se acentúan en las personas que migran de territorio. En el caso
de quienes migran a la ciudad, ser indígena implica una lucha
constante contra una posible muerte cultural.
En síntesis, las identidades humanas son subjetividades
inacabadas, las personas se adscriben a ellas ―libremente o
no, conscientemente o no― por lo que les tipifican singular
y grupalmente y les diferencian de los demás. Como procesos
constituyentes, son dinámicas, cambiantes. Los hombres
indígenas, socializados en contextos tradicionales, cuando
migran se insertan en una cultura ajena que transforma, en mayor
o menor medida, su identidad.
En el caso que se presenta, para este zoque migrante el
reconocerse como parte de un grupo étnico implica una serie de
vulnerabilidades que, desde la adversidad y bajo el hábito de la
masculinidad, son vivenciadas a través de los distintos saberes,
voluntades, adscripciones y preferencias que se han adquirido
―y siguen adquiriéndose― a lo largo de la vida. Quizá ser
hombre indígena en una ciudad no sea el espectro de mayor
vulnerabilidad social que una persona pueda vivir: la condición
de mujer, discapacidad, cárcel e infancia podrían ser otras que, en
casos específicos y bajo enfoques problematizadores concretos,
adquirirían mayor urgencia de atención. Sin embargo, al no ser la
pretensión de este trabajo el jerarquizar así el complejo entramado
social, no deja de ser sumamente interesante el describir, conocer y
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aprehender las experiencias que ha vivido, interseccionado por tales
condiciones, un sujeto como él. Las dimensiones étnica y de género
se constituyen como transversales al entendimiento fenoménico de
lo que involucra existir siendo zoque en Nuevo León.
Metodología
La planeación de este trabajo, la construcción de la narrativa
biográfica y la perspectiva que orienta su posterior análisis se
sostuvieron desde un enfoque cualitativo y transdisciplinar. Es
cualitativo porque se centra en el entendimiento del significado
de las acciones de los seres humanos (Cuenya &amp; Ruetti, 2010);
explora la comprensión de los fenómenos y la experiencia
subjetiva (Tarrés, 2008); y tiene por objeto el reconocimiento
de la complejidad de sus hábitos: “cómo las personas viven,
experimentan, interpretan y construyen los significados del
mundo social, y cómo estos son integrados en la cultura, el
lenguaje y las acciones de los actores sociales” (Flick, 2007, p. 41).
Y es transdisciplinar porque, tomando “en cuenta que todas las
disciplinas científicas tienen relaciones con otras” (Flax, 2014,
p. 33), partimos de la consideración de que tales articulaciones
disciplinares permiten, y legitiman el traslado de herramientas
conceptuales entre esas disciplinas (Flax, 2014).
En este marco, la estrategia de abordaje que se utilizó es la
Historia de Vida (HV), porque la intención se finca en “resaltar la
dimensión temporal de los procesos sociales, comprender cómo
la realidad se construye socialmente a partir de la dotación de
significados a las experiencias de vida, y reflexionar sobre el papel
de la memoria en la construcción de las identidades sociales”
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(Chávez, 2014, p. 18). La HV es un método que intenta resolver
interrogantes de investigación, el término se utiliza también
para referirse a los textos elaborados usando dicho método. Para
el antropólogo Guillermo Núñez (2009) las HV no sólo son un
vehículo de recolección de información, sino también funcionan
como resultados concretos del proyecto de investigación y
deben asumirse como documentos de valor intrínseco “por ser
testimonios de una persona y de un momento histórico y social
y porque permiten a las y los lectores ampliar sus conocimientos
sobre otras realidades humanas” (Núñez, 2009, p. 19).
Este enfoque narrativo no sólo trabaja con los datos vitales
de cada individuo, sino que a partir de ellos incluye experiencias
“desde los sentidos y significados que tienen para los que las viven.
(…) Lo que cada sujeto enuncia está articulado por los recuerdos,
lo cual implica olvidar, seleccionar y establecer secuencias,
causalidades y reiteraciones; estos recuerdos nos hablan de la
percepción que de sí mismo tiene cada uno de ellos” (Chávez,
2014, p. 18). Este método implica una fuerte intromisión en la
vida de las personas pues remueve estos “recuerdos y emociones
y suscita una reflexión profunda sobre la propia existencia”
(Núñez, 2009, p. 459). Por tanto, y por no ser de interés más que
anecdótico, se tuvo la precaución de procurar la confidencialidad
e intimidad del sujeto lo que condujo a ocultar no sólo su nombre
sino incluso algunos de los detalles y entornos que le volviera
identificable.
Así, la HV permite tender, por un lado, distintos hilos
conductores o ejes temáticos y “su entramado complejo en la
vida de una persona y, por el otro, visualizar la manera en que
la estructuras sociales condicionan determinadas situaciones y
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acciones en la vida” (Núñez, 2009, p. 17). Por lo tanto, son también
“historias sociales que permiten conocer las fuerzas familiares,
comunitarias, regionales y nacionales que condicionan las vidas
de los sujetos” (Núñez, 2009, p. 18). Es por ello que la HV forma
parte de un proyecto más amplio de conocimiento que no sólo
es útil para comprender los orígenes sociales de los problemas
del entrevistado, sino que tal conocimiento también aporta
información para superarlos o trascenderlos (Núñez, 2009).
Para la construcción de esta HV se asoció esta perspectiva
metodológica con un imaginario cultural que se revela en la novela
corta Nada menos que todo un hombre (obra escrita por el filósofo
bilbaíno Miguel de Unamuno y Jugo).2
Miguel de Unamuno vivió entre los años 1864 y 1936, su
labor académica y política reflejó sus orientaciones intelectuales: formado en un contexto positivista, desfiló por una juvenil
adscripción al socialismo y al final se decantó por un vitalismo o
existencialismo agnóstico (Urrutia, 1997). Fue un filósofo español que vertió gran parte de su pensamiento a través de distintos
dispositivos; su obra escrita se extiende por igual en ensayos, novelas ―o nívolas, como él les asumió-, (Unamuno, 1958), poesía,
teatro, artículos periodísticos, cartas, discursos, etcétera.3
2 Miguel de Unamuno. (1958). Obras completas. Tomo IX. Novelas, II y Monodiálogos. Barcelona: Afrodisio Aguado &amp; Vergara.
3 Además de las innumerables ediciones de sus libros y de distintas
selecciones y compilaciones, sus obras completas han encontrado hasta ahora
preservación en, por lo menos, cuatro ediciones distintas: Publicaciones de la
Residencia de Estudiantes (7 volúmenes impresos de 1916 a 1918), Afrodisio
Aguado &amp; Vergara (16 tomos impresos de 1950 a 1963), Editorial Escélicer (9
tomos impresos de 1966 a 1970) y Biblioteca Castro (10 tomos impresos y publicados en 1995).

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Su pensamiento, al ser tan extenso, puede considerarse de
difícil clasificación; sin embargo, las dificultades de aprehenderlo
no estriban tanto en su extensión como en la condición de cambio
y contradicción implícita en toda su obra. Tales mudanzas
no sugieren dispersión sino más bien una clara intención de
permanecer en tal diversidad, por lo que para un estudioso suyo
como Julián Marías (1997), la obra de Unamuno constituye en su
diversidad literaria y filosófica “la más perfecta unidad” (18).
Para este filósofo español los seres humanos somos, en
esencia, cambiantes, contradictorios y agónicos: “Sus agonistas,
es decir, luchadores ―o si queréis los llamaremos personajes―,
son reales, realísimos, y con la realidad más íntima, con la que se
dan ellos mismos, en puro querer ser o en puro querer no ser, y
con la que le den los lectores” (Unamuno, 1958, p. 415). Su obra es
claro ejemplo de esta constante metamorfosis agónica.
Los personajes que diseña Unamuno no son enteramente
invención,4 son una extensión de su realidad íntima, de una
realidad que surge en su mente, que es parte de una intrahistoria
que se configura en lo común, por ello sus “agonistas” no son
personajes de ficción, sino reflejo de su ser individual y colectivo.
Para Julián Marías (1997) estas vidas ficticias “son historias,
tienen una leyenda, algo que acontece —y no simplemente
está— en el tiempo, algo que se puede contar, que puede ser tema
de una narración; tienen, pues, biografía” (31). Así, estos entes
4 Lo que bien visto, incluso en aquellas fantasías que se supondrían
tan distantes de la realidad, los personajes siempre poseen algo de ella, de la
realidad que se cuela en la obra a través de las anécdotas, de los conflictos, de
los afectos, de las interacciones sociales, o incluso de la realidad íntima vivida
que se muestra deducida, filtrada y expresada por el autor a través de las emociones que impregnan su obra, ¿cómo podría ser de otra manera?
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literarios, en tanto tienen una estructura y una lógica interna que
los determinan e individualizan (Marías, 1997), tratan siempre de
un personaje en el que el individuo importa, pero que en el fondo
es lo de menos: “lo que constituye su núcleo es un ‘caso’, y un
modo de reaccionar ante él, un ‘papel’ (Marías, 1997, p. 42)” que
los define, a su vez, como un “caso” con valor genérico, universal.
Así nos lo cuenta:
Si quieres crear, lector, por el arte personas, agonistas-trágicos,
cómicos o novelescos, no acumules detalles, no te dediques a
observar exterioridades de los que contigo conviven, sino trátalos, excítalos si puedes, quiérelos sobre todo, y espera a que
un día —acaso nunca— saquen a luz y desnuda el alma de su
alma, el que quieren ser, en un grito, en un acto, en una frase, y
entonces toma ese su momento, mételo en ti y deja que como
un germen se te desarrolle en el personaje de verdad, en el que
es de veras real. Acaso tú llegues a saber mejor que tu amigo
Juan o que tu amigo Tomás quién es el que quiere ser Juan o el
que quiere ser Tomás o quién es el que cada uno de ellos quiere
no ser. (Unamuno, 1958: 420)

En este marco puede extenderse este puente entra la novela
y la HV. Aunque en la segunda, sin duda, la mayor pretensión sea
la de conocer la historia de una persona, en la novela el enfoque
“en su sentido más riguroso viene exigido imperiosamente por
el tema” (Marías, 1997, p. 46). En un relato biográfico podemos
localizar una crónica de los hechos que acontecen al personaje en
sucesión temporal como sucesos ocurridos en el mundo, y nada
más. Así, se ignora al personaje mismo porque “aunque sepamos
todo lo que le ocurrió; en rigor, lo que no sabemos es a quién le
sucedió todo aquello; el hombre biografiado aparece sólo como
el punto de enlace de todos esos acontecimientos; no es más que
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una simple localización” (Marías, 1997, p. 46). Aprehendemos del
personaje sólo “una multitud de cosas que se dieron en su vida.
Pero de esta vida, de lo que hizo con ellas y éstas lo hicieron, de
eso, repito, no sabemos nada. Es perfectamente vacío cuanto se
nos diga de un hombre entendido como cosa” (Marías, 1997, p.
46). Es aquí donde la novela adquiere su mayor utilidad en tanto
que lo esencial no es ya la atención exclusiva sobre una persona,
sino “el modo de esa atención, en el que se nos dé la narración
viviente de su historia, de ella misma, conforme se va haciendo,
movida por las raíces de su personalidad, en su vida” (Marías,
1997, p. 47).
De esta manera, y por estos medios, el ser humano real
deviene en símbolo, pero entendiendo y aceptando que también
un símbolo puede devenir en un ser humano real ―quiera serlo
o no―. Así, hasta un “concepto puede llegar a hacerse persona”
(Unamuno, 1958, p. 419). Y todo esto es porque a “un hombre de
verdad se le descubre, se le crea, en un momento, en una frase,
en un grito. (…) Y luego que le hayáis así descubierto, creado, lo
conocéis mejor que él se conoce a sí mismo acaso” (Unamuno,
1958, p. 419). Y de esto es de lo que se trata, de descubrir a un
hombre de verdad, quizá no para conocerle a él del todo, y quizá ni
siquiera para reconocer en él a uno mismo, pero sí para identificar
en él, algo del sedimento que nos queda al pasar-siendo y que, por
ende, nos da continuidad.
Respecto a cómo utilizaré esta obra, espero explicarme
mejor tras presentar una breve síntesis de ella. Es este un relato
trágico que presenta un conflicto profundamente existencial:
Julia Yáñez es una hermosa mujer a quien su padre, para evitar
la bancarrota, obliga a contraer matrimonio con Alejandro
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Gómez, un hombre rico y mayor que ella. Alejandro, aunque “se
ha hecho a sí mismo”, es un hombre misterioso, no se conocen
ni sus antecedentes ni el origen de su riqueza. Al casarse, Julia
empieza a sentir una especie de amor obsesivo, o más bien,
empieza a surgir en ella una incertidumbre sobre la naturaleza
de sus emociones hacia él y una enorme frustración ante el
desconocimiento de los sentimientos de Alejandro hacia ella. A
él le gusta presumir la belleza de su esposa, así que la rodea de
lujos, se instalan en una gran casa y empiezan a frecuentar a las
personas de clase acomodada. Julia queda pronto embarazada
y se convierte en madre de un varón. Ella esperaba que, con la
paternidad, Alejandro fuera menos hermético con sus emociones,
pero no sucede así. Derivado de las tertulias con la alta sociedad,
Julia empieza a ser cortejada por un conde, quien, desafortunado
en su vida conyugal, se convierte poco a poco en su confidente y
consigue seducirla. Para Alejandro, este conde no representa un
mayor peligro, apenas lo llega a considerar como un animal de
compañía. Cuando empiezan las habladurías, Alejandro estalla
en furia y ve inadmisible que esto le suceda a quien se considera
“todo un hombre”. En medio de todo un conflicto marital donde
Julia se ve incluso obligada a “curarse” en un manicomio, ella sigue
desplegando un amor obsesivo por Alejandro. Al retractarse de
cualquier tipo de falta marital, Julia salé del sanatorio y Alejandro,
en un arrebato emocional le declara a ella su amor profundo
y su entrega total. Todo esto quebranta la salud de Julia y cae
gravemente enferma. Alejandro, desesperado, busca por todas
las vías posibles, incluso las religiosas, alguna posibilidad que la
sane. Pero no sucede así, ella muere entre lamentos de su marido
y él, tras despedirse de su hijo, termina con su vida.
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Alejandro Gómez, protagonista de esta obra, con
algunos reajustes y adaptaciones, podría ubicarse sin embozos
en cualquier contexto contemporáneo de nuestras distintas
realidades sociales iberoamericanas. Ahora bien, que se preserven
estas características masculinas en nuestro presente, y que en
este trabajo se destaquen, no implica la condición moral de que
estas masculinidades sean óptimas o deseables en un contexto
sociocultural que ―en efecto― demanda mayores igualdades
y libertades para el ejercicio de convivencias mejores. No es
una intensión glorificadora ni socializante la que me mueve a
incorporar esta narrativa. Tampoco la censura. Simplemente
es por el reconocimiento de una condición común que, entre
hombres, pueda ser considerada como una condición constante,
como un sedimento que permanece y sea parte de lo que a un
hombre lo hace ser lo que es “uno y no otro, el que es y no el que
no es” (Unamuno, 1958, p. 265). Escudriñar en los interiores
de la subjetividad masculina y en todo aquello que les hace ―
consciente e inconscientemente― ser lo que son, me parece
también importante (aunque quizás menos urgente) que la
orientación de los trabajos de intervención realizados para la
atención, prevención y eliminación de la violencia que se ejerce
desde la hombría. En todo caso, y sin menoscabo de las enfoques
que otros realicen en los entendimientos de las masculinidades,
este tipo de transdisciplinariedades resultan pertinentes, en tanto
que lo literario no sólo es un mecanismo de socialización, sino un
depósito donde se concentra ―también― nuestro ser humanos y
―para este caso― evidencian las maneras como, en lo cotidiano,
se intersectan nuestras identidades masculinas preservando un
tronco común.
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Más que categorías analíticas, en esta obra literaria es
posible reconocer tradiciones e identificaciones de una época
distante5 que asimila a sus hombres con características no sólo
afines a las cualidades masculinas predominantes en nuestra
actualidad, sino también registra aquellas que se encuentran
profundamente inscritas en nuestro imaginario sociocultural.
Después de un análisis exegético de la obra, y desde la perspectiva
metodológica propuesta, se desprenden (en tanto resultan
relevantes y pertinentes para el enfoque de este trabajo) las
siguientes categorías (Unamuno, 1958):
Hombría:

En la obra existe la consideración femenina
de que sólo los hombres tienen talento (en
menoscabo de ellas): “—¡Y qué le voy a
hacer, Victorino! Ilústrame tú, que eres aquí
el único de algún talento” (473). Por ello se
abandonan a las voces interiores intrahistóricas
que ordenan lo que un hombre de verdad es:
“Miró entonces a aquel hombre, mientras una
voz le decía: ‘¡Este es un hombre!’” (482).
Esta voz interior la estremecía ante la
figura idealizada de ser hombre: “(…) ante
él sentíase sobrecogida, mientras una voz
misteriosa, brotada de lo más hondo de sus
entrañas, le decía: ‘¡Este es un hombre!’ Cada
vez que Alejandro decía yo, ella temblaba. Y
temblaba de amor, aunque creyese otra cosa o
lo ignorase” (484).
Para Julia, los hombres rudos y herméticos
(los hombres de verdad) generan al mismo

5 Nada menos que todo un hombre es una novela que fue escrita en 1916
como parte de un conjunto (Tres novelas y un prólogo).

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tiempo amor y terror en una mujer, un
hombre no enamora ni compra a una mujer:
la conquista. “Julia, no quería querer a aquel
aventurero, que se había propuesto tener
por mujer a una de las más hermosas, y hacer
que luciera sus millones; pero, sin querer
quererle, sentíase rendida a una sumisión que
era una forma de enamoramiento. Era algo
así como el amor que debe encenderse en el
pecho de una cautiva para con un arrogante
conquistador. ¡No la había comprado, no!
Habíala conquistado” (483).
Cosificación
de la mujer:

Para los padres de Julia, a la belleza femenina
debe sacársele todo el provecho que en un
hombre como Alejandro puede conceder:
“¿Pero y qué quieres que haga? (…) Pensar
con juicio, y darse cuenta, de lo que tiene con
su hermosura, y saber aprovecharla” (473).
La honra femenina, travestida en valor y
tesoro familiar, debe capitalizarse: “¡No, no
lo entiendes! La honra, ¿lo oyes?, la honra
de la familia depende de su casamiento. Es
menester que se haga valer” (473).

Jerarquía sexual:

Se establece una jerarquía entre los géneros
donde el hombre posee a la mujer. Él deja
claro que su voluntad es absoluta, que lo que
se propone lo consigue. Ella se asume como
salvadora de él: “‘Usted acabará siendo mía.
Alejandro Gómez sabe conseguir todo lo que
se propone’. Y al leerlo, se dijo Julia: ‘¡Este es
un hombre! ¿Será mi redentor? ¿Seré yo su
redentora?’” (480).
Alejandro se vestía de una forma monótona,
humilde, “borrosa, [le] “costaba cambiar de

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vestidos, [podría decirse que el día] en que
estrenaba un traje se frotaba con él en las
paredes para que pareciese viejo. En cambio,
insistía en que ella, su mujer, se vistiese con la
mayor elegancia posible y del modo que más
hiciese resaltar su natural hermosura. No era
nada tacaño en pagar; pero lo que mejor y más
a gusto pagaba eran las cuentas de modistos y
modistas, eran los trapos para su Julia” (485).
Ella era su objeto, la joya fruto de su esfuerzo,
con la que él sólo relucía por el logro de su
posesión. La ostentaba, y como su dueño, no
temía perderla: “Recreábase en que las gentes
se quedasen mirando a su mujer, y si ella a su
vez, coqueteando, provocaba esas miradas”
(486). Él era su amo y ella su esclava: “alma de
esclava de harén, de esclava favorita, de única
esclava, pero de esclava al fin” (486).
Autoconciencia
del yo:

Su conciencia de yo es tan fuerte que
estructura toda su identidad a partir de la
autoridad e importancia que delega para sí:
“¡Y había que oír cómo pronunciaba yo! En
esta afirmación personal se ponía el hombre
todo.” 479.
Su regocijo mayor era haberse construido
a sí mismo venciendo a la adversidad de un
contexto precario y de un futuro incierto.
Era tal su fuerza que, habiendo roto con el
mundo, se declaraba a sí mismo totalmente
autónomo: ¿Familia? -dijo Alejandro-. Yo no
tengo hoy más familia que tú, ni me importa.
Mi familia soy yo, yo y tú, que eres mía. (…)
Mi familia empieza en mí. ¡Yo me he hecho
solo!” (486).

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Un hombre que es dueño, no cela, por lo
menos no un hombre que se siente totalmente
seguro de sí mismo, como Alejandro: “Los
celos son cosa de estúpidos. Sólo los estúpidos
pueden ser celosos, porque sólo a ellos les
puede faltar su mujer. ¿Pero a mí? ¿A mí? A mí
no me puede faltar mi mujer” (488). “Después
de haberme conocido y de saber, gracias a mí,
lo que es un hombre, no puedes ya querer a
otro, aunque te lo propusieras” (500).
Trabajo:

Alejandro era un hombre que se ha hecho
a sí mismo a base de voluntad y de trabajo:
“Nada que de veras me haya propuesto, he
dejado de conseguir” (479). Era un hombre
de proyectos ambiciosos. Provenía de cuna
humilde y le gustaba alardearlo. Su dinero le
habría puertas, no sólo porque para eso sirve,
sino porque sabía utilizarlo: “Con dinero se
va a todas partes—solía decir. —No siempre,
ni todos—le replicaban. — ¡Todos, no; pero
los que han sabido hacerlo, sí! Un señoritingo
de esos que lo ha heredado, un condesito o
duquesín de alfeñique, no, no va a ninguna
parte, por muchos millones que tenga; ¿pero
yo? ¡Yo! ¿Yo, que he sabido hacerlo por mí
mismo, a puño? ¿Yo?” (479).

Masculinidades:

Hay distintos tipos de hombres; ser todo un
hombre como Alejandro no es algo habitual,
abundarían más los hombres incompletos,
mequetrefes a los que “es muy natural que
le engañe su mujer” (491). Y aunque de
Alejandro no pueda decirse sino que sea
del tipo de hombres duros, “incapaces de
querer, pero que exigen que se les quiera, y

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Homosocialización:

creen tener derecho al amor y a la fidelidad
incondicionales de la pobre mujer que se les
rinda” (494), desprecia a los otros distintos
a él que viven con su hombría mutilada y que
su completitud la sustituyen con títulos y
abolengos: “Ustedes son de un mundo y yo
de otro. Ustedes vienen de padres ilustres, de
familias linajudas... Yo, se puede decir que no
he tenido padres ni tengo otra familia que la
que yo me he hecho. Yo vengo de la nada, y no
quiero entender esas andróminas del Código
del honor” (497). No era esa hombría la propia
de su mundo, y la despreciaba por insulsa:
“—¿Caballero yo? ¿Yo caballero?—exclamaba
él—. ¿Yo? ¿Alejandro Gómez? ¡Nunca! ¡Yo no
soy más que un hombre, pero todo un hombre,
nada menos que todo un hombre!” (498).
Su amor a sí mismo construido sobre una
férrea voluntad basada en el olvido de un
“recuerdo [de su] vida toda, aquella vida que
ocultó a todos, hasta a sí mismo. Y llegó a su
niñez terrible y a cómo se estremecía bajo los
despiadados golpes del que pasaba por su
padre” (517). No, a él no podía fallarle nadie.

Amor:

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Julia tenía todo lo que él le daba pero no
tenía certidumbre de su amor: ‘¿Me quiere
o no me quiere?—se preguntaba—. Me
colma de atenciones, me trata con el mayor
respeto, aunque algo como a una criatura
voluntariosa; hasta me mima; ¿pero me
quiere?’ Y era inútil querer hablar de amor,
de cariño con aquel hombre. Para Alejandro
esas cosas eran necedades: “Esas son cosas
de novelas” (484), “ya te he dicho que no
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me gustan frases de novelas sentimentales.
Cuanto menos se diga que se le quiere a uno,
mejor” (487). Un hombre se construye como
tal desde la realidad concreta, sin las fantasías
e irrealidades propias de los atributos
que considera femeninos: “¡Yo no vivo de
apariencias, sino de realidades!” (496).
Paternidad:

Trascender en un hijo varón es fundamental
para un hombre así. Con su arribo, el lazo
de la vida se extiende más allá del cuerpo
individual y se sigue siendo en el otro que
le desciende: “Lo esperaba. Ya tengo un
heredero y a quien hacer un hombre, otro
hombre como yo. Le esperaba” (489). Él,
siendo padre, ya no estaría solo: “Ahora tengo
ya familia, y quien me herede y continúe mi
obra” (490). Y lo amaba, aunque la expresión
de ese amor se la guardaba para sí, o mejor
dicho, la silenciaba porque la considera
inapropiada: “El padre rehusaba besar al hijo.
‘Con eso de los besuqueos no se hace más que
molestarlos’, decía. Alguna vez lo tomaba en
brazos y se le quedaba mirando (489)”. Y si
tal amor estallara en un beso, tal expresión
sería respondida con asombro, cuando no
con cierta dosis de rechazo: “el niño, que no
estaba hecho a los besos de su padre, que
nunca recibiera uno de él, y que acaso adivinó
la salvaje pasión que los llenaba, se echó a
llorar” (517).

Muerte:

Alejandro, el hombre fuerte, creador de su
propio mundo, no puede controlar su creación
porque éste no es una acción unilateral sino
un proceso de adaptación mutua del que él

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no es consciente hasta el final. Y cuando la
muerte llega, exigiendo la vida de la amada,
se revela indefenso, destituido de su poder
y dado por completo a un amor que siempre
estuvo ocultando: “Bueno, y al fin, dime,
¿quién eres, Alejandro?—le preguntó al oído
Julia. —¿Yo? -¡Nada más que tu hombre..., el
que tú me has hecho! (517). Su solidez no era
inquebrantable, frente a la muerte inminente,
Alejandro apreció la erupción descontrolada,
viva, de “algo que nunca antes en él viera;
[se] le descubrió un fondo del alma terrible
y hermética que (…) guardaba celosamente
sellado. Fue como si un relámpago de luz
tempestuosa alumbrase por un momento
el lago negro, tenebroso de aquella alma,
haciendo relucir su sobrehaz. Y fue que
vio asomar dos lágrimas en los ojos fríos y
cortantes como navajas de aquel hombre.
Y estalló: ‘iPues no he de quererte, hija mía,
pues no he de quererte! ¡Con toda el alma, y
con toda la sangre, y con todas las entrañas;
más que a mí mismo! Al principio, cuando
nos casamos, no. ¿Pero ahora? ¡Ahora sí!
Ciegamente, locamente. Soy yo tuyo más
que tú mía (508-509). Y aun cuando siempre
se habría creído autosuficiente, poderoso,
clamó por ayuda para salvar la vida de ella:
“¡Sálvemela usted, sea como sea! ¡Toda mi
fortuna, todos mis millones por ella, por su
vida! (…) —¡Mi vida, mi vida por la suya! ¿No
sabe usted hacer eso da la transfusión de la
sangre? Sáqueme toda la mía y désela a ella.
Vamos, sáquemela” (514-515). “No; mi mujer
no puede morirse. Antes me moriré yo. A ver,
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que venga la muerte, que venga. ¡A mí! ¡A mí la
muerte! ¡Que venga!” (515-516).
Y no pudo soportarlo, ante su impotencia,
desvió su fuerza hacia la violencia, y, en un
acto de dolor, ultimó su existencia, no podía
permitirse más, y a una gesta heroica, de esas
en las que los hombres se conmueven, dedicó
su muerte: “Mi sangre por la tuya – le dijo,
como si le oyera, (…). La muerte te llevó. ¡Voy
a buscarte!...” (518).
En la parte final, integro una breve síntesis analítica de
esta historia interseccionada a partir de estas categorías. Esta
síntesis pretende inducir a una reflexión a la luz de la situación
que las personas indígenas viven en la ciudad y las vicisitudes
que implican para el ejercicio existencial de un hombre que ve
conflictuada su masculinidad en contextos donde ella no se
organiza ni de la misma manera ni bajo la misma pretensión.
Historia de Humberto: un indígena zoque en la ciudad
“Hola, mi amigo”. Estas fueron las primeras
palabras que me dirigió Humberto. Lo conocí
hace diez años en una tarde de sábado en
la Alameda6. Me encontraba parado a la
6 La Alameda Mariano Escobedo se encuentra en el primer cuadro
del centro de Monterrey. Es un espacio público a donde, entre otras, suelen
acudir personas desempleadas entre semana y personas indígenas los fines
de semana. Respecto a la importancia de este espacio y de las vicisitudes
que implica su apropiación por parte de las personas indígenas en Nuevo
León. Cfr. Adela Díaz (2009). Migración indígena y apropiación del espacio
público en Monterrey. El caso de la Alameda. Monterrey: Centro de Estudios
Históricos de la Universidad de Monterrey, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, Facultad de Filosofía y Letras de
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sombra de un viejo árbol, observaba a la
distancia a unos predicadores que solían
acudir a evangelizar ahí los fines de semana;
les escuchaba atentamente, asombrado por
sus habilidades de manipulación discursiva,
por lo que me encontraba un poco distraído
de mí entorno. En cierto sentido me molestaba
lo que decían, pensé (con cierto prejuicio)
que no era justo la apropiación que hacían de
ese espacio, y que su mensaje y las artimañas
de que se valían para captar atenciones, eran
tramposas, que tergiversaban su doctrina e
irradiaban ignorancia. “Esos no son modos
naturales de amor”, “no son cosas de Dios
esas marimachas”, “se irán todos ustedes al
infierno si no hacen caso”, expresiones así
se engarzaban una tras otra, ya intentando
exponer algo de su doctrina o criticando algo
de lo que veían a su alrededor.
No me encontraba muy atento de mis
gesticulaciones y expresiones corporales -a
veces se cree uno invisible-, por eso quizás
éstas delataron mis opiniones al respecto.
-Hola, mi amigo. ¿Qué pedo con estos güeyes?,
han de creer que estamos pendejos, -me dijo
al acercarse.

Homosocialización

Tardé un poco en entender que era a mí a
quien se dirigía, pensé que tal vez le hablaba
a alguien más, pero al no ver a nadie más
cerca, lo asumí. Le dije que sí, que a mí me
causaban un poco de risa, pero que al mismo
tiempo me molestaba que fueran groseros.
Supuse que era indígena por el contexto y la

la Universidad Autónoma de Nuevo León

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fisonomía, pero igual podría no haberlo sido.
Me generó curiosidad su interés por charlar
conmigo, porque regularmente las personas
indígenas no suelen ser tan afables en ese
lugar, y en general se encuentran inmersas en
sus dinámicas y suelen considerar a los demás
como intrusos. Pensé que tal vez me pediría
algo, pero no fue así, sólo estaba pasando el
tiempo y se puso a charlar; supongo que pudo
haber sido conmigo o con cualquier otro que
hubiera coincidido con él en ese momento.
Me dispuse a corresponder y me presenté:
-Mi nombre es tal. A veces paso los sábados
por aquí de camino a mi trabajo. Quería
comprarme un elote, pero me detuve a
escuchar a esta gente; casi siempre paso
rápido y les veo, pero no me quedo para
escuchar. Aunque respeto su religión, no me
gusta lo que dicen, creo que se equivocan.
Sin dejar de verlos, Humberto me contestó
más con tranquilidad que con molestia. -Ellos
no saben nada de la palabra de Dios, no han
entendido nada…, supongo que lo hacen de
buena voluntad, pero se nota que no les ha
llegado la verdadera palabra.
Comprendí que me encontraba entonces
con un hombre creyente y temí que empezara
a querer convencerme de su fe. Pero no fue así,
en realidad casi de inmediato cambió de tema.
Autoconciencia
del yo:

-Yo me llamo Humberto y soy de Chiapas,
aquí no habemos muchos de allá de donde soy
yo, pero me gusta venir aquí de vez en cuando.
Ya tengo casi veinte años acá, soy más de aquí,
pero sigo siendo de allá.

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Me empezó a preguntar cosas, como ¿a
qué me dedicaba?, ¿de dónde era?, ¿si estaba
casado y tenía hijos? No era muy insistente
pero sí intenso, parecía que le interesaba
más preguntar que esperar alguna respuesta.
Aunque aguda, su voz sonaba fuerte, sólida,
pausada. Transmitía tranquilidad aunque
no admitía mucho espacio para la réplica, se
notaba que le gustaba escucharse.
Creo que nos caímos bien. Le conté que
colaboraba con una organización que
trabajaba por los derechos de las personas
indígenas de Nuevo León. A lo que, aunque
no pareció muy asombrado, mostró cierto
interés; creo que más en por qué lo hacía que
en los beneficios que tal organización pudiera
brindarle a él o a su comunidad (que en
realidad tampoco eran tantos, por lo menos
ningún apoyo material). Luego de un rato
me dijo que tenía que irse, que lo esperaba su
familia. Es esposo de una mujer regiomontana
con quien tiene dos hijos gemelos que
entonces tendrían unos 8 años. Le comenté
que estaba interesado en volver a charlar con
él para saber su historia, así que le pedí que
nos visitara, y le indiqué que trabajaba cerca
de ahí. Me contestó que no tenía pensado
regresar pronto, pero que quizá luego
podría visitarme. Intercambiamos números
telefónicos.
Homosocialización:

228

No volví a saber de él por más de un año. Un
día me llamó, me preguntó que si sabía quién
podía ayudarle para pedir unos datos de un
amigo suyo que había muerto hacía unas
semanas. Quedamos en vernos para contarme

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un poco la historia de su amigo. En realidad
no necesitaba nada, así que pienso que sólo
quería charlar sobre esto y supongo que me
eligió a mí para eso.
Desde ese día, a lo largo de casi diez años,
nos hemos visto seis o siete veces, siempre
con la misma rutina: Charlamos sobre su vida,
por la tarde de algún sábado durante una
o dos horas. Al principio se intercalaba con
algunos comentarios de mi vida que parecían
de su interés, pero eso fue dejándose de lado.
Nuestra relación se empezó a tejer gracias a
una complicidad dialógica donde mi papel
era el de escuchar. Esto me pareció bien. En
la última de esas charlas le propuse redactar
una historia de su vida. Lo que aquí presento
es un ejercicio narrativo parcial de algo
que quizá demore más tiempo, pues, como
resulta evidente, se encuentra en constante
reescritura.
Hombría:

Humberto tiene actualmente 50 años, vive con
su esposa y sus gemelos en la colonia Lomas
de la Fama en el municipio de Santa Catarina.
Tiene ya alrededor de 30 años viviendo en el
estado de Nuevo León y desde hace 20 trabaja
en Alen, una fábrica de productos químicos y
de limpieza en la que espera quedarse hasta
su jubilación.

Autoconciencia
del yo:

Él es originario del municipio Simojovel que
se encuentra al norte del estado de Chiapas,
allá vivió hasta los 19 años. Aunque estudió
la primaria, desde los 10 años trabajó en las
minas de ámbar. Sobre esto él pensaba que
“no quería vivir así, cansado de comer sólo

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tortillas heladas, a veces sin sal, con todo
ese peligro, y tan mal pagado”. Sus padres
tuvieron otros dos hijos varones mayores que
él: el más grande se dedica a la venta de ámbar
en la Ciudad de México, por lo que mantiene
contacto constante con su lugar de origen; y
el otro vive en la comunidad.
-Él sí tuvo chance de estudiar. Allá es
maestro de la escuela; le va bien -me comentó
Humberto sobre su otro hermano que vive en
la comunidad de Simojovel.
Sus padres aún viven, pero, desde que
salió de Chiapas hace casi 30 años, los visita
muy poco. Pero no pierde contacto con ellos,
y les envía dinero de vez en cuando algo de
dinero.
Autoconciencia
del yo:

Humberto migró a Nuevo León junto con
su amigo Andrés, a quien conoció “desde
que estábamos chiquititos”. En realidad no
tenían motivo alguno para elegir este estado
como lugar de destino. A diferencia de otras
personas que migran porque ya cuentan con
redes de amistades o lazos familiares que
pueden facilitar su estadía, ellos no contaban
con nadie. A ambos se les ocurrió, les pareció
bien, y así lo hicieron.
-No hacía ni frío ni calor. Nos habían
dicho que el calor estaba fuerte, pero no
lo sentimos sino hasta después, pero como
éramos nuevos ni nos importó tanto -me
dijo Humberto al recordar que su amigo
y él juntaron para sus boletos y llegaron a
Monterrey un octubre.

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Como sabían hablar bien el español, no se les
dificultó comunicarse. Sin embargo, al llegar
sí fue complicado conseguir trabajo.
Trabajo:

-Andábamos en la obra; de garroteros en
un restaurante de allá por San Pedro, pero
duramos poco; luego trabajamos tres días
para un señor que traía un carretón de basura
en San Gilberto (colonia del municipio
conurbado de Santa Catarina), pero ese güey
maltrataba mucho al pobre animal, estaba
todo flaco y la verdad pues nos daba mucha
pena; allá en el rancho también trabajamos
con los animales, pero no es lo mismo, aquí
clarito se les nota que nomás no son felices;
luego fuimos jardineros en el municipio; hasta
nos ofrecieron trabajar en la construcción del
Metro, pero como decían que ahí se moría
gente a cada rato, pues mejor no entramos
ahí; luego yo me metí a una fábrica, y Andrés
ya no me siguió porque no quería atarse a los
turnos y no le gustaba trabajar de noche.

Cosificación
de la mujer:

En ese tiempo no teníamos obligaciones,
nos pasábamos las noches de fiesta, además
aquí hay muchas cosas que allá en el pueblo
pues ni imaginar; ¡un día hasta probamos la
coca! La mera verdad a mí no me gustó; en
ese rato sí, pero después ya no; además que
nos quedamos sin todo el dinero de la semana
que nos acababan de pagar. Yo mejor ya no le
metí a nada de eso; Andrés de repente. Lo de
nosotros era más ir a las cantinas, que luego
se hicieron teibols, por allá en Villagrán. Nos
metíamos a una, luego a otra, y así hasta que
amaneciera y pasaran los camiones para irnos

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Jerarquía sexual:

Cosificación
de la mujer:

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a dormir: esa era la rutina de cada viernes
durante casi diez años… A veces nos tocaba
suerte y pues amanecíamos con alguna mujer
en uno de los hoteles de por ahí. Una vez, sin
querer, nos metimos a un teibol de allá por
Félix U. Gómez. Se veía bien el ambiente y
entramos, pero adentro nos dimos cuenta que
era una onda de jotos. Yo nomás me reí y le dije
a Andrés que mejor nos fuéramos a otro lugar,
pero él quiso quedarse para ver. La verdad
no estuvo tan mal, nadie nos molestó. Hasta
estuvimos platicando un rato con unos jotos
vestidos como mujer, creo que hasta bailamos
con ellos, pero nomás eso eh, hasta ahí nomás.
Ya no volvimos allí, aunque creo que Andrés sí
volvió “a seguirle” en otras ocasiones, cuando
yo me tenía que ir a dormir porque trabajaba
temprano. Los domingos dábamos vueltas
por la Alameda, para ver con quien platicar,
para ver si conocíamos a alguna noviecilla.
Pero no, ni Andrés ni yo agarramos novia en
la Alameda. Yo conocí a Regina [su esposa]
porque es la hermana de un compadre del
trabajo. Un día me invitó a una fiesta de
quinceañera de su hija mayor, donde me la
presentó, y desde ahí empezamos a quedar.
A mí no me gustaba mucho ella, pero yo ya
era grande y un hombre debe tener a su mujer
que lo atienda. Ella lo ha hecho bien, es buena
y pues nos queremos a nuestra manera. A
Andrés no le gustó mucho que me juntara
con Regina; me parece que él quería seguir
en el desmadre, pero a mí ya me andaba por
tener mis hijos, mi mujer. A él como que no
le interesaba mucho eso. Cada vez que lo veía

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Amor:

Muerte:

Masculinidades:

parecía como si estuviera enojado conmigo. Y
un día se fue así nomás, dijo que iba a meterse
al ejército, que ya no quería vivir en Monterrey
ni andar batallando. Nunca había dicho que
quería algo así, pero no me asombró mucho
eso, ya que él tiene familiares que son sorchos,
pero como no los veía mucho que digamos,
y además él ya estaba grande, pues se me
hacía muy raro todo eso. Le perdí de vista
mucho tiempo, hasta que un día me avisó mi
hermano -el maestro-, que Andrés se había
regresado al pueblo nomás para morirse. No
me dijeron bien de qué, y la verdad ni siquiera
quise preguntar, me dio mucha tristeza, ¿qué
se le va a hacer? Cuando toca, pues toca. Ya de
eso hace como dieciocho años, mis gemelos
estaban por nacer. Me acuerdo todavía mucho
de él, ojalá se hubiera quedado aquí conmigo,
pero ya ves…”
Aunque desde que se juntó con Regina, su
familia era toda su prioridad, a partir de que
se enteró que murió Andrés se ha enfocado
más en su trabajo y en su grupo religioso.
Dejó de beber y desde hace cinco años es
parte de un grupo de adoradores nocturnos
en la iglesia de su colonia, grupo al que llegó
luego de que el sacerdote de ahí lo invitara un
día en el que, luego del bautizo de sus hijos,
Humberto se quedó a platicar un poco con el
cura. Le contó que no estaba casado (lo que
haría un año después en ese mismo lugar) y
que quería acercarse un poco más a la religión,
que él siempre había sido creyente pero que
nunca había tenido oportunidad de acercarse
a la iglesia.

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-Sentía que luego de lo que pasó con Andrés,
y después con el nacimiento de mis hijos
necesitaba tener más fuerza para ellos, no sé,
pensé que en la iglesia podía encontrarla y
creo que así fue -me confesó.
Para Humberto, este grupo ha representado
mucho más que una reunión para orar, ahí
encontró empatía y apoyo con otros hombres
que, como él, se necesitaban unos a otros.
-Cuando el padre Rubén me invitó a ese
grupo pensé que podía ser bueno para mí,
pero ¿rezar toda la noche?, además, rezar es
una cosa de mujeres. Me decidí y fui, ya que
fuera del trabajo no tenía mucho que hacer.
Humberto describe a su grupo de
adoradores nocturnos como un conjunto
de hombres que “habiendo jurado al Jesús
Sacramentado, le ofrecemos cada mes una
noche de sacrificio ante su presencia, con
ello no sólo reparamos nuestra faltas sino
también las del mundo entero. Y eso hace
falta ¿no?”. El grupo está conformado por
más o menos diez hombres habituales y
otros cinco o seis que van de vez en cuando a
las “vigilias nocturnas en las que no salimos
del templo imitando a Jesucristo que oró
así en el Sagrado Huerto”. Desde hace cinco
años esta actividad ha representado para
Humberto una salida donde consuela sus
emociones y sentimientos.
-No sé si por la fuerza de Dios o por otra
razón, pero no me siento cansado, salgo lleno
de energía -dijo Humberto al referir su estado
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de profundo impacto cada vez que salía de
tales experiencias grupales.
Hemos acordado que le acompañaría en
alguna ocasión, pero no hemos insistido
mucho en eso. Para él está claro que yo no
soy creyente, y supongo que eso le llevaría a
considerar ilegítima mi presencia en ese lugar.
En cualquier caso, aún no se ha concretado,
espero alguna vez poder hacerlo.
Trabajo:

Humberto no ha perdido su empleo y aunque
dice que “le va bien”, sí ha visto cómo la
pandemia por el SARS-CoV2 (Covid-19)
ha afectado su economía familiar, pues,
además de tener que contratar un servicio
permanente de internet y, aunque ya tenían
una computadora de escritorio que utilizaban
por turnos ambos hijos, tuvo que conseguir
en pagos una computadora adicional para
sus clases virtuales (uno de ellos cursa la
preparatoria en la Universidad Autónoma
de Nuevo León y el otro optó por ingresar a
la Universidad Tecnológica). Su esposa, que
trabajaba de empleada doméstica por horas
en una casa de una familia que se dedica a
la compraventa de autos en el municipio,
sí fue puesta en pausa por sus empleadores.
Al parecer temían que ella introdujera el
virus debido a sus traslados, por lo que le
propusieron trabajar de quedada y no salir
hasta que todo volviera a la normalidad o
esperar a que se resolviera todo. Regina no
tuvo más opción que dejar de trabajar ahí,
por lo menos “mientras pasaba todo esto del
virus”. Humberto fue entendiendo poco a

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poco sobre la gravedad de este virus (si acaso
la pandemia puede ser entendida de alguna
manera).
-Todo está muy cabrón. La verdad al
principio creí que las cosas se arreglarían
rápido. Por ahí tenía un guardadito y creí que
con éste saldríamos adelante porque sería
rápido todo esto. Como nosotros casi no nos
enfermamos, supongo que por nuestra raza,
pues no teníamos mucho miedo; eso es más
para los ricos que tienen tiempo de andarse
enfermando. Pero ya me di cuenta de que no
es así, que este asunto es para todos. Además,
a nosotros los jodidos nos iba a ir peor: los
ricos tienen dinero para atenderse, pero ¿y
nosotros?, apenas tenemos seguro y otros ni
eso tienen, como mi compadre Manuel que se
enfermó de esa chingadera.
Yo sí tengo prestaciones por el trabajo,
pero él trabaja en un taller mecánico, y
pues no le dan nada, antes y le pagan. Yo lo
aprecio mucho porque cuando llegamos a la
colonia él me echó siempre la mano, siempre
es muy parejo, y yo conozco a sus hijos desde
chiquitos y él a los míos; las viejas no se
llevan muy bien, apenas se tragan, pero como
quiera se aguantan cuando nos juntamos en
las fiestas. Cuando Manuel se sintió mal sí se
asustó, él está más chavo, pero como el güey
está gordo, y ya sabes que dicen que eso hace
que te enfermes peor, se asustó. Y, ándale, que
ahí vamos a buscar dónde lo podían curar.
Nos trajeron en vuelta y vuelta, hasta que
un amigo que escribió al feis del Bronco (¿tú
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crees que él conteste su feis?, yo digo que no,
pero igual sí te contestan) supo que debía ir
al Drive-thru del Paseo Santa Catarina. Eso
fue a mediados de julio. Lo lleve ahí, hicimos
una pinche fila de ocho horas y le hicieron la
prueba. Hubieras visto cómo se puso el pinche
chillón, ya después de una semana le dieron
el resultado, aunque él ya se sentía bien, y
¡pum! le dicen que sí tenía covid y se agüitó
de nuevo; se andaba desmayando. Fue cosa de
un rato, ya a los dos o tres días se alivianó y
ahora ahí anda el pinche gordo como si nada
le hubiera pasado. Yo no me sentí mal, por eso
no me chequé. Pero sí nos sacaron un pedo.
Autoconciencia
del yo:

Paternidad:

Yo he batallado mucho aquí en Monterrey
-continuó Humberto relatándome su vida
en esta ciudad-, pero ya no he pensado en
regresarme a Chiapas, ¿pa’ qué?, aquí estoy
bien. Tengo mi casa, mis hijos, mis amigos, mi
mujer. También tengo una camioneta que es
mi orgullo, fui ahorrando de a poco y la pude
comprar con las personas con las que trabajaba
mi señora; me costó cien mil pesos hace tres
años y por eso la cuido mucho. Después está
mi casa, que ya mero termino de pagar, y es
lo que más quiero, claro, primero está Dios
y mi familia. Pero mi camioneta es todo para
mí. Mírala, ¿a poco no está con madre? A
veces no tengo ni para echarle gasolina, pero
no me importa. No tengo dinero en el banco;
cada que podemos le vamos echando algo de
dinero a la cuenta de la caja de ahorro que hay
allá en la colonia. Esto le enseño siempre a mis
gemelos. Yo no tengo nada más que dejarles
que mi ejemplo. Cuando yo me muera ellos

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me representarán en esta tierra, y por eso
deben ser hombres cabales: deben ser fuertes,
ahorrar, trabajar, tener palabra. Un hombre
sin trabajo, sin ahorros, sin familia, no sirve
pa’ nada, ni es responsable, ni es hombre.
¿Que las cosas son duras? Pues sí ¿qué nadie
te ayuda?, pues casi no. ¿Que hay quien se
aprovecha de ti?, pues también. Pero de eso
se trata ser hombre, de salir adelante, de ser
fuerte y no caerse… aunque tenga uno muchas
ganas.
Muerte:

A veces extraño a Andrés. Dentro de unos días
él cumpliría años y me gustaría abrazarlo,
ése era un hombre de una pieza, una media
chueca, pero toda entera.

Conclusiones
En este apartado se añade un conjunto de reflexiones analíticas
que convergen entre las emergencias de las personas indígenas
que viven en la ciudad y las vicisitudes existenciales que se lían
en un hombre que ve conflictuada su masculinidad en contextos
donde no se emprende ni de la misma manera ni bajo la misma
forma. Estas reflexiones consideran, en primera instancia, los
retos y dificultades que implican la combinación de narrativas
y categorías de análisis que, trasladadas, resignificadas e
interseccionadas en un discurso común, recrean y son insumo
para el reconocimiento y aprehensión de una realidad que escapa
al dominio total de una sola disciplina. La transdisciplinariedad,
como se ha dicho anteriormente, se sostiene en la consideración
de que las fronteras disciplinares no son estáticas sino flexibles
y permiten, para la atención, comprensión o estudio de
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problemáticas o realidades complejas el préstamo de contenidos
teóricos que, en este caso, han sido de suma importancia.
Por ejemplo, para María Zambrano (2010) la palabra que
un autor le da al protagonista, la da dentro de los límites de su
situación, “sin romper el círculo mágico de un sueño” (103). Para
ella, como para Unamuno,
trascender no es romper sino extraer del conflicto una verdad
válida universalmente, necesaria de ser revelada a la conciencia
(…). El poeta aquí, como el personaje, ha cumplido por entero su acción trascendente: ha vertido su conciencia intacta –
tiempo-luz– en modo que diríamos transubjetivo. (Zambrano,
2010, p. 103)

Pero con tal transubjetividad no se trata “de aplicar
principios generales en casos concretos, ni tampoco de inducir
únicamente máximas desde las decisiones concretas, sino de
descubrir en los distintos ámbitos la peculiar modulación del
principio común” (Cortina &amp; Martínez, 2001, p. 159). Para cada
campo existe una innegable especificidad y por eso hay códigos
comunes a ellos, pero manifiestos en tantas diferentes versiones
como individuos puedan interpretarlos (Cortina &amp; Martínez,
2001). Por tal complejidad, atender a las innumerables versiones
nos obliga a hacerlo desde la transdisciplinariedad.
En Nada menos que todo un hombre, Unamuno nos relata el
objeto que ha de ser luego tema de su investigación metafísica.
Se podría argüir que ese objeto conseguido en la novela no
tiene realidad ninguna, que se trata de entes de ficción, de
personas puramente imaginarias, pero, aparte de que el ente
de ficción dista mucho de ser nada, sino que, por el contrario,

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tiene una peculiar realidad, basta recordar el principio fundamental de la fenomenología de Husserl —con la que tan honda relación tiene todo lo anterior—, según el cual la fantasía
o la intuición imaginativa son tan aptas como la intuición de
hechos reales para conseguir la aprehensión de las esencias, y
aun acaso ofrecen alguna ventaja(…); porque la aprehensión
de tales objetos ideales no implica en modo alguno la posición
de ninguna existencia individual ni la menor afirmación acerca de hechos. Por tanto, la novela puede servir, como la propia
experiencia de la vida humana, de la cual, en definitiva, deriva, para llegar a conocer las esencias de los modos de ser que
constituyen al hombre. Su sentido excede, pues, del plano de
una mera antropología, se entiende, en cuanto a sus posibilidades, y es capaz de llevarnos a una consideración ontológica.
(Marías, 1997, p. 73)

Para Unamuno, según Julián Marías (1997), la realidad
del personaje de ficción se parece a la concreta en que no está
hecha, en que se tiene que ir haciendo y en que se puede contar,
y en eso radica lícitamente su drama. Se podría decir que los
personajes de ficción no son reales, “pero esto requeriría ponerse
previamente de acuerdo sobre lo que se entiende por realidad [y
es] evidente que ésta les compete de algún modo (…)” (Marías,
1997, p. 33). Para Unamuno, en sus personajes él encuentra al
mismo ser humano, ese ser que para él “es la verdadera realidad
y a la vez el tema de su angustiada preocupación [por lo que
podría decirse] con perfecto sentido: «¿Ente de ficción? ¿Ente
de realidad? De realidad de ficción, que es ficción de realidad»”.
(Marías, 1997, p. 33)
Los personajes de Unamuno, sus pueblos, la descripción
de las cosas, son síntesis colectivas relatadas de lo que a esos
personajes les sucede, son recapitulaciones de muchos hombres
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a lo largo de los años. “Este es el sentido de esa excepción, que
tantos graves problemas suscita: (…), el del sentido de la vida
colectiva —expresión en extremo ambigua— y el del sujeto y la
personalidad de ese vivir. (Marías, 1997, p. 42)
Aunque “nos muestra al personaje viviendo en el mundo,
con otras personas, tratando con ellas, afanado en quehaceres, en
relación con su sociedad y los asuntos de su época” (Marías, 1997,
p. 47) en realidad, Unamuno configura esquemas, creaciones
simbólicas “en que el autor pone en juego figuras convencionales,
que representan problemas o afanes universales (…) [la anécdota]
es el pretexto para que se muestre el drama de la personalidad; lo
que importa no es que suceda tal o cual cosa, sino el ser yo de cada
uno de los protagonistas”. (Marías, 1997, p. 45-46)
Humberto es un hombre que se ha visto debilitado pero
que no es débil ni tiene temor a tal condición. Él no ha admitido
para sí más que un estrecho margen de fracaso. Se ha hecho
solo. Estimó a un hombre mucho más de lo que ha estimado a
cualquier mujer, pero se casó porque era un requisito, y porque
era necesario tanto moral, social como económicamente, pero
ella siempre queda al final de sus prioridades, al final de los
enunciados; tiene un carácter instrumental, ella es usada para
algo o por algo.
Por su heterosexualidad asumida, la improbable
materialización (o por lo menos explicitación) del amor
que Humberto sintió [y siente aún] por su amigo Andrés no
encuentra sustituto y le permanece fragmentado, astillado en sus
afectos presentes y futuros. Acaso, tal orientación es sustituida
con su participación en espacios de homosocialización (como
el grupo de adoradores nocturnos) que le brindan, si no la
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�Félix López / Todo un hombre. Historia de vida de un indígena zoque residente en N.L.

expresión de emociones sexuales, si fraternidades masculinas
que le suplantan. Pero ahora se encuentra acompañado y de tal
vínculo familiar se desprende lo más sólido de su hombría: debe
proteger a su familia.
Siendo críticos, tal mandato de protección familiar
podría considerarse como un constructo identitario que sesga
negativamente sus posibilidades existenciales y ubica en
posición de subordinación a las personas que dependen de él,
y aquí es donde radica la diferencia entre comportamiento e
identidad. La existencia sostenida de puntos de coincidencia en
comportamientos incesantes no significa identidad sino hábito. Y
para Humberto protección no deviene en ejercicio de poder sino
en ejercicio de amor. Y ello sí puede resignificarse en identidad:
la protección de a quién se ama (porque allí uno se da) y no dé a
quien se cree poseer (donde el yo tutor resulta en narciso). Sólo
así, mediante el darse colectivo, la protección como dispositivo
humano puede ser parte de lo que somos (identidad) y no sólo de
lo que hacemos (comportamiento).
Humberto es un hombre que, como tantos otros, migró y
vio reconfigurada su vida en un lugar distinto al de su nacimiento.
En el contexto adverso de rechazo, marginación, exclusión
y discriminación que le ha tocado vivir, tal vez su existencia
no se estime ejemplar, pero sí ejemplo de lo que enfrentan los
hombres indígenas en la ciudad, del conflicto que supone el
verse comprometidos a adaptar su identidad y de la voluntad y
fortaleza con la que responden ―o no― a todo ello. Quizá a ello
se refería el historiador italiano Carlo Ginzburg (2008) cuando
sostenía que el:
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ampliar hacia abajo la noción histórica de “individuo” no es objetivo de poca monta. Existe ciertamente el riesgo de caer en la
anécdota (...) pero no es un riesgo insalvable. (...) Se ha demostrado que en un individuo (…), carente en sí de relieve y por ello
representativo, pueden escrutarse, como en un microcosmos,
las características de todo un estrato social en un determinado
periodo histórico. (p.21).

Obrero en una ciudad industrial, Humberto ha percibido
cómo su vida es determinada o, mejor dicho, subjetivada a partir
de una jerarquización sociocultural en la que no ocupa más
que uno de los escaños inferiores. En tanto que nada se le ha
regalado, su existencia admite una rúbrica de trabajo, esfuerzo
y dedicación y, frente a ella, arroga para sí el derecho a ser
reconocido como nuevoleonés ―signifique lo que fuere. ¿Qué
otros valores culturales o marcas identitarias serían necesarias
para la concesión de tal reconocimiento? Si él lo asume así, ¿por
qué alguien habría de oponerse?
De voz más bien delgada, aguda, pero recia, camina
por el mundo pensándose digno de escucha pero, al mismo
tiempo, lamentándose por no haber encontrado ―aún― las
personas correctas que lo hagan. ¿Vale la pena escuchar esta
voz? La de Humberto, como la de muchos otros similares a
él, simboliza una melodía común que se expresa modulada
en las versiones organizadas de forma diferente por los
acontecimientos de la existencia individual. Es ésta una pieza
colectiva que puede ser sostenida hasta encontrar resonancia
y una vez ahí pueda manifestarse en interpretaciones nuevas.
Este escrito es un dispositivo que se suma ―y vibra― ante
tal reinvención.
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�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, julio-diciembre, 2022

Cultura, Modernidad y camp
camp: resistencia sin agenda
Culture, Modernity and camp
camp: resistance without an
agenda
Alexa Rosales Rivera1
Eleocadio Martínez Silva2
Resumen: El siguiente trabajo tiene por objetivo pensar las expresiones actuales de la sensibilidad camp desde el marco de la cultura y sus
procesos dialécticos. Nos situaremos en el contexto de una Modernidad
tardía considerando sus vicisitudes como factores que explican la proliferación del camp. Así mismo, en su convergencia con las redes sociales, encontraremos que el camp ofrece suficiente material audiovisual en
el que se aprecia su carácter lúdico y hasta frívolo, así como un potencial político para responder a las interpelaciones de la hegemonía en
cuestiones de clase, género, gusto, entre otras.
Palabras clave: cultura, modernidad, camp, resistencia.
Abstract: The present paper aims to reflect on the current expressions
of camp sensibility in the framework of the dialectical processes of culture. To do so we will place ourselves in the context of late modernity
1 Facultad de Filosofía y Letras. Universidad Autónoma de Nuevo
León (UANL). Monterrey, México.
2 Profesor-investigador de tiempo completo. Facultad de Filosofía y
Letras. Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL). Monterrey, México.

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considering its vicissitudes as factors that explain the proliferation of
camp. Taking into account its convergence with social networks, we
will find that camp aesthetics extend and offer enough audiovisual material in which its playful and even frivolous nature can be appreciated,
as well as its political potential to respond to the interpellations of the
hegemony in matters of class, gender, taste, among others.
Key words: culture, modernity, camp, resistance.

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�Alexa Rosales; Eleocadio Martínez / Cultura, Modernidad y camp: resistencia sin agenda.

Cultura y relaciones de poder
Muchos debates se han desencadenado alrededor del concepto
cultura. En sus inicios se le confinó al terreno espiritual y al de
las bellas artes (Thompson, 2002). No obstante, su peso en la
configuración de las sociedades, integrando creencias, valores,
actitudes y productos materiales, obligó a concebirla de manera
holística. La cultura se encuentra en los aspectos más mundanos
y constituye un conjunto de prácticas y significados que crean y
se recrean, desde los cuales fabricamos y asimos el mundo que
nos rodea (Echeverría, 2010). La dinámica de la cultura nos obligó
a cuestionar la posición de las personas en ella y su capacidad
de agencia: ¿somos marionetas que simplemente responden al
contexto histórico, o individuos cuyos deseos pueden expresarse
más allá de los parámetros establecidos por la cultura? No
podemos razonar si no se establece de antemano una identidad a
partir de un conjunto de preceptos aprendidos al llegar al mundo,
pero es imposible que esta identidad que nos es asignada desde
el exterior determine enteramente nuestro razonamiento (Sen,
1998), debe tomarse tan sólo como un punto de partida. De acuerdo
con Freire (2012), efectivamente, existen condicionantes, pero no
tienen que tomarse por destinos; se trata de un proceso dialéctico
entre la pretendida objetividad de instituciones legitimadas, y la
subjetividad de realidades particulares y diversas.
Las subjetividades son construidas en la actuación constante
de los discursos y las prácticas que interpelan a los sujetos.
Y, viceversa, estas subjetividades que se actúan, transforman
también esos lugares de sujeción, cambiando así paulatina o radicalmente los términos mismos de las nuevas actuaciones. O

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�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

sea, no es que por un lado esté ya definido el sujeto y por otro la
subjetividad, sino que ambos están desplegándose y troquelándose mutuamente a propósito de esos puntos de sutura que son
las identidades. (Restrepo, 2006, p. 150)

“Nadie puede darse la vida a sí mismo, y nadie puede,
tampoco, darse su propia identidad” (Meirieu, 1998, p. 21).
Nuestra identidad, ya que no es cien por ciento innata, puede
evolucionar con el paso del tiempo y las experiencias vividas;
estamos sujetas al cambio. Y esto es lo que nos da capacidad de
agencia, la “imposibilidad de clausura como prueba de una vida
que no sea destino” (Ema, 2012, p.100). Así, mujeres y hombres
son capaces de responder a una interpelación reconociéndose en
el nombramiento que otro hace de ellas y ellos, o bien, pueden
volverse contra ésta, superándola o negándola. Y es en este
proceso de negatividad que radica la posibilidad de ser, de la
libertad como posibilidad de transformación (Butler, 2012). La
negatividad constitutiva sería más bien un empuje productivo
para recrearnos (Ema, 2012). Es un proceso generador de opciones
que necesitan existir para luego ser negadas y superadas como
reflexividad de la consciencia, respondiendo a los discursos que
nos producen y cambiándolos (Butler, 2012).
De tal manera, “la desobediencia a la autoridad es uno de
los actos más sanos y naturales” (Hardt y Negri, 2000, p. 176) por
la ambivalencia que forma parte de la identidad, enmarcada en
procesos de opresión y liberación (Bauman, 2005). Son procesos
correspondientes al rechazo de los discursos externos que nos
construyen y a la necesidad que tenemos de ellos, pues, “yo soy
‘yo’ [...] pero no lo soy sino en la medida en la que estoy en la
relación, en la exposición a los otros y en la sorpresa por los otros
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�Alexa Rosales; Eleocadio Martínez / Cultura, Modernidad y camp: resistencia sin agenda.

–los otros humanos, los otros animales, vegetales, minerales...”
(Nancy y Moreno, 2013, p. 209). Tal dinámica impide llegar a
cierres definitivos. Lo único definitivo es nuestra existencia
en condición de devenir. Producimos prácticas y soluciones
contingentes posibilitadas desde el contexto histórico (Ema,
2012), lo cual rechaza la idea de una identidad o esencia original,
anteriores a los discursos que nos construyen (Butler, 2012).
Es en estos procesos que cada persona se va haciendo una
idea del mundo, de sí misma y su posición frente a los demás; se va
construyendo su realidad, y hay tantas realidades/subjetividades,
como personas en el mundo. A pesar de lo anterior, cada subjetividad
comparte un terreno común –una realidad objetivada– con
otras subjetividades (Berger y Luckmann, 2001), un espacio que
pretende mediar, en el que se prolongan las batallas posibilitando
consenso y fricción. Ampliando la escala, pasando de individuo a
colectividad, se forman sociedades que a su vez interactúan con
otras y son susceptibles de cambiarse en sus encuentros.
Sin embargo, a lo largo de la historia humana, los
encuentros entre culturas se han distinguido por la violencia y
el deseo de erradicar al otro. De abrirse una vía de comunicación,
frecuentemente encontramos que los intercambios no son
equitativos; ciertas voces logran tener mayor peso —en ese
supuesto terreno común, una realidad objetivada sin ser
necesariamente imparcial— que otras por el poder material
y simbólico que heredaron de una historia de dominación, que
queda plasmada en una jerarquía estética y cultural, donde
encontramos formas deseables y repudiadas, nobles y ordinarias.
Quien se invista con las formas más valoradas llevará ventaja para
hacer que el mundo escuche lo que tiene que decir; ya la estética
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�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

inculcada nos predispone al hacer una valoración del contenido.
Mediante estos mecanismos culturales aún se puede alinear a
los desposeídos de poder simbólico a los designios de personas
cubiertas por signos de virtud y belleza; se ejerce una violencia
simbólica a través de la cultura oficial que las élites instituyen.
De acuerdo con Néstor García (1981), la cultura oficial
inculca los intereses de la hegemonía y legitima las estructuras
dominantes encubriendo su arbitrariedad, haciéndolas pasar por
naturales y por el único estado posible en el que pudo desembocar
la historia humana y el comportamiento de las personas. Desde
diversos flancos se inculca un modo aceptable para conducirse y
para aspirar. La estética y su clasificación de significantes fungen
como una guía inmediata, casi instintiva, que nos señala el camino
y las personas a las que se debe seguir e imitar por sus supuestas
virtudes en sintonía con la imagen que proyectan.
Es por ello que “la racionalidad requiere esencialmente
representación” (Rodríguez, 1998, p. 4), pues las representaciones
nos sirven para valorar la viabilidad de nuestras empresas. De
esta forma, al ser recibidos por un mundo ya trazado, resultará
más sencillo decantarnos por un camino en lugar de otro; ¿cómo
luce y se comporta la gente más valorada?, ¿qué debe hacer una
mujer?, ¿cuál es el papel de un hombre y qué rasgos físicos engloba
la noción de lo masculino?, ¿cuáles son las prácticas destinadas
para la clase alta, media y baja? Basta ver las formas, las puestas
en escena de nuestro entorno, para descifrar el script social y
darnos una idea de lo que debemos hacer y de cómo debemos
presentarnos frente a la sociedad, la cual ya ha delimitado las
opciones que cada persona tendrá a su disposición, de acuerdo
con su papel.
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�Alexa Rosales; Eleocadio Martínez / Cultura, Modernidad y camp: resistencia sin agenda.

Para lograr que cada persona se ciña a su posición en
la jerarquía, por medio de diversas autoridades, se realiza un
Trabajo Pedagógico (Bourdieu y Passeron, 1996); la familia inculca
por repetición la adhesión a posturas apropiadas, la escuela
hace otro tanto para que el individuo interiorice normas que,
aunque rompa, las reconozca como legítimas. El éxito de la
Acción Pedagógica como dominación radica en que el individuo
interiorice la legitimidad de las reglas y de las autoridades más
que en su fiel adhesión a lo que dictan las reglas, pues romperlas
no atenta contra las jerarquías instituidas, pero cuestionar su
legitimidad, revelar sus prácticas, sus ceremonias y atavíos como
arbitrariedades culturales, por otro lado, es más peligroso para
quienes detentan el poder. Por ello, la cultura dominante prefiere
predicarle al converso, pues se corren menos riesgos de que las
puestas en escena y despliegues de autoridad sean cuestionados.
Por lo tanto, la clase media es presa predilecta de la
dominación simbólica (Lagarde, 2016), mientras que la clase
obrera, más ajena a la idiosincrasia de la burguesía, podría ser
más reacia o, desde otra perspectiva, más racional y crítica, ante
la imposición de otras formas de vida que nada tienen que ver
con ellos ni con sus necesidades o sistema de valores. A pesar de
ello, aún es posible que termine interiorizando la legitimidad de
la hegemonía por la exclusión que ésta hace de ellos (Bourdieu y
Passeron, 1996), principalmente porque la exclusión, a lo largo
de la historia, conlleva represalias como la “muerte, reclusión,
aislamiento social, sanción económica, amonestación”, etc. (Sau,
1991, p. 179). Muchos han sido los intentos por arreglar estas
relaciones de dominación tan arbitrarias como absurdas. Pero
como señala Baudrillard, a menudo, cuestionarlas directamente
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�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

o explotar contra ellas no hace más que resucitar su poder, pues
encuentran la manera de reencarnar en otras formas.
Por otro lado, cuando las autoridades simulan y las masas
se unen a la farsa, se produce un resultado inesperado, “una especie
de parodia, de hipersimulación [...] las masas, que no debían ser
más que el ganado de la cultura”, se transforman en “el agente
exterminador de esta cultura” (Baudrillard, 1978, p. 86). Si antes
los movimientos explotaban, ahora implotan. Cuando tratamos
de arreglar las incongruencias, pero el mundo es sordo ante los
reclamos, entonces dejamos que sus formas crezcan y choquen
entre ellas, provocando el más grande absurdo. Justo como las
mascaradas femeninas, mujeres que se interpretan y exageran a
sí mismas o, mejor dicho, que extreman el ideal hegemónico de la
femineidad, y que, a diferencia de los transformistas, la sorpresa y la
incongruencia se encuentra entre su identidad, conscientemente
enmascarada, y el papel exagerado que interpretan, rol del que
de todas maneras nunca se pueden desprender, pues la sociedad
no las concibe de otra forma (Robertson, 1996). Sólo a través de
la autoparodia existe la posibilidad de neutralizar la estética que
las somete, de despojarla de su poder. Así lo hacía el colectivo de
arte ASCO al reproducir y exagerar los estereotipos chicanos que
los marginaban (Flores, 2020).
En el mismo sentido, Baudrillard habla de la
hipersimulación como un mecanismo amenazante para la
autoridad, pues ‘explotar’, atacar directamente a la autoridad y
su cultura, no hace más que resucitarla; ‘implotar’, por otro lado,
‘simular’ como ellos lo hacen, conlleva a una hipersimulación,
la cual resulta más poderosa para vaciar las prácticas culturales
de todo sentido; se vuelven incongruentes y pierden el poder de
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�Alexa Rosales; Eleocadio Martínez / Cultura, Modernidad y camp: resistencia sin agenda.

volver a tomarse por serias o legítimas. La afronta no se dirige al
discurso que proponen las formas, va contra las formas mismas.
Barthes afirma que estas expresiones, las que comunican
más allá del nivel informativo y simbólico, corresponden a
un tercer nivel de análisis, sería hablar de un ‘tercer sentido’
o ‘significancia’ cuando las formas se exageran a sí mismas y
desbordan el significante. La principal cualidad del tercer sentido
es que borra “los límites entre expresión y el disfraz” (Barthes,
1986, p. 55). El tercer sentido, una cualidad que encontramos en
el camp, suele desbordar la forma y su significado. A partir de la
exageración estética, de su uso gratuito, termina transmitiéndonos
algo más, algo difícil de sujetar porque rebasa lo informativo y lo
simbólico, porque es algo que está fuera de la cultura y tan sólo lo
presentimos, no se aprehende inteligiblemente. De hecho, el camp
echa por la borda las herramientas hermenéuticas, enfatizando,
sin dar justificación alguna, las formas, las texturas y el estilo
(Cleto, 2019). Nos quedamos con una experiencia estética que,
aunque se niegue a aportarnos un mensaje claro, está ahí y debe
ser nombrada, es parte de la experiencia humana.
Hablando de hipersimulación, tercer sentido, o camp,
diversos autores coinciden en la dificultad de describir y analizar
esos sentidos “obtusos” que están “fuera del lenguaje” (Barthes,
1986, p. 61) y que no existen en sí mismos, sino que esperan ser
vislumbrados y completados por una audiencia capaz de apreciar
otras experiencias a partir de los significantes desligados de su
significado informativo y simbólico. La exageración y el absurdo
nos sacude, entonces, en lugar de decodificar el signo como
acostumbramos hacerlo, experimentamos sensiblemente la
arbitrariedad del lazo que une al significante con el significado,
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cualidad básica del signo (Saussure, 1945). Algo similar sucede
con la saturación semántica; después del uso desmedido y
repetitivo de una palabra, ésta deja de tener sentido y hasta nos
extraña su sonido. Entonces apreciamos tan sólo su conjunto
de significantes arbitrarios que, en muchos casos, por ninguna
razón vital llegaron a convertirse en los representantes de cierto
significado. Tal fenómeno hace que cualquier pretensión de
seriedad al volver a actuar bajo ciertas formas resulte graciosa,
pues ya no creemos en una esencia detrás de ellas.
De acuerdo con Fabio Cleto (2019), éste es uno de los
efectos más poderosos del camp, pues gracias a esta dislocación
entre significante y significado, en muchos casos, exhibe las
formas, las prácticas y estilos estéticos a los que recurre la vanidad
moral y su aspiración a la originalidad y autenticidad. Así, el camp
resulta interesante porque dentro de las posibilidades que ofrece
esta sensibilidad, tiende a reproducir la estética de los ideales
hegemónicos, pero exagerando sus formas. Esta exageración
desborda el sentido de los significantes y comenzamos a
apreciarlos por lo que son: disfraces frecuentemente arbitrarios.
Sensibilidad camp
Al hablar del camp es obligatorio remontarnos a la referencia de
base que corresponde a Susan Sontag y su célebre ensayo, Notes
on Camp, publicado por primera vez en 1964. En él describe una
sensibilidad estética cuyas principales cualidades suelen ser la
exageración y el artificio. El camp es una visión del mundo en
términos de un estilo particular que presenta cosas siendo lo que
no son. “El camp lo ve todo entre comillas. No será una lámpara,
sino una «lámpara»; no una mujer, sino una «mujer». Percibir el
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camp en los objetos y las personas es comprender el Ser-comoRepresentación-de-un-Papel” (Sontag, 2005, p. 360). Siguiendo
a la autora, si el camp percibe las cosas como un juego de roles,
entonces el camp es capaz de convertir a un hombre en mujer,
a una mujer en hombre, a una persona en cosa y a una cosa en
persona. Sólo es necesario abstraer la cualidad característica del
objeto o persona en cuestión para jugar con su rasgo distintivo
y reproducirlo en distintos contextos. A menudo, este juego de
asociación de formas que salen de sus campos para desplegarse
en los escenarios más impensables resulta en yuxtaposiciones
absurdas e irrisorias, por lo tanto, el humor es un resultado
común en el camp.
Esta sensibilidad pone especial énfasis en la forma
sobre el contenido, facilita una mirada divertida sobre todos
los artificios y puestas en escena desplegadas en la vida social,
revelando la cómica arbitrariedad de actuaciones que se toman
por serias. Sean los protocolos de la monarquía, las exhibiciones
de hipermasculinidad de Vladímir Putin montando a caballo sin
camisa, o la pose de lujo y glamour de María Félix, todos comparten
cierta exageración y teatralidad, y no pasan inadvertidos por
la sensibilidad camp. El camp puede ser totalmente ingenuo o
consciente de su exageración y comicidad resultante al tratar de
representar un papel.
También, en el camp la ambición suele ser desmesurada,
lo cual garantiza el fracaso. De forma ilustrativa, Sontag expone
que aspirar a lograr la estética cinematográfica y efecto dramático
de grandes producciones, pero contando con sólo tres pesos de
presupuesto, puede resultar en un buen camp; algo tan malo que
es bueno porque fracasa en su intento de ser serio. “El gusto camp
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[...] no menosprecia a quien logra ser seriamente dramático. Lo
que hace es encontrar el éxito en ciertos apasionados fracasos”
(Sontag, 2005, p. 375). Estos “fracasos” son apreciados porque
revelan “otra clase de verdad acerca de la situación humana,
otra experiencia de lo que constituye ser humano; en suma: otra
sensibilidad válida” (Sontag, 2005, p. 369) y legítima, aunque no
se manifieste a través de una imagen seria ni solemne.
Al tratar de identificar las formas del camp, sus creadores
y su público, diversos autores coinciden en su origen marginal.
La sensibilidad para captarlo suele surgir en grupos que no
encuentran un lugar acorde a las prescripciones sociales de
heterosexualidad, belleza, clase, educación, decoro, gusto,
etc. El ejemplo más ilustrativo es el fracaso de las drag queens.
Hombres que en un principio deseaban emular el lujo y belleza
de las divas del cine, encontraron que en su estrafalario intento
(exagerando los ademanes ‘femeninos’ y la opulencia con
extravagantes atuendos) quedaban expuestos como una copia
fallida y bufonesca del ideal de femineidad elegante. No obstante,
esta figura bufonesca tenía una perspectiva valiosa que ofrecer,
sin buscarlo, terminó desencializando las ideas de género; la
femineidad no está atada al sexo, como tantas otras cosas, se trata
de un acto performativo (McElroy, 2017), incluso las mujeres
tienen que actuar la femineidad.
A pesar de producir una reflexión que los liberaría de las
burlas, las drags continuaron celebrando y disfrutando de su figura
marginal e irrisoria, así como de sus puestas en escena, cuyo primer
objetivo es la subjetivación y goce del propio exponente, quien se
divierte escapando de las convenciones del mundo al exagerar las
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formas y afectaciones de personalidad hegemónicas. Éste es un
ejemplo de cómo la sensibilidad camp es propensa a resonar en
la sensibilidad de las personas cuyas biografías están marcadas
por grandes rupturas (Van de Port, 2012), personas que, por su
pobreza, orientación sexual, sexo, color, enfrentan un recorrido
vital más turbulento que el de la población bien adaptada (Core,
1984), que precisamente por estar bien adaptada es más raro
que cuestionen y encuentren vanas e irrisorias las formas que
los rigen. Incluso, asegura Van de Port (2012), en el corazón del
trauma se encuentra la comprensión de que los órdenes sociales,
morales y culturales que siempre se habían naturalizado estaban,
de hecho, fundados en fantasías o arbitrariedades.
Con la creciente precarización laboral y los efectos que
ésta desencadena, cada vez nos encontramos con más personas
cuyas identidades y realidades no encuentran ningún espacio
legítimo para existir dentro de los rígidos scripts sociales. En
estos tiempos se incita a toda la población a superarse, a ser
la mejor versión de sí misma, a ser exitosa y no conformarse
con nada, pero su capital material no da más que para pobres
reproducciones o imitaciones fallidas del éxito. Además,
presenciamos un narcisismo, un ego, una ambición alimentada
por la propia cultura que incita a los jóvenes a representarse
como sujetos saludables (física y mentalmente), atractivos y
prósperos. La cultura de ‘las mejoras continuas’, un proceso de
perfeccionamiento sin fin, (Giddens, 1994) ha proporcionado
un nuevo modelo a perseguir, no obstante, una gran parte de
la población carece de medios para cumplir con el ideal. Justo
como la película ambiciosa de bajo presupuesto, el resultado
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más probable para esta sociedad de ambiciones elevadísimas y
escasos recursos, es el camp.
Jóvenes inmersos en una cultura de masas más vertiginosa
que la que surgió en la postguerra, jóvenes que crecieron con
educación y oportunidades que quizá sus padres no gozaron,
se ven reducidos a la realidad de un futuro laboral incierto. Por
primera vez la calidad de vida va en retroceso para las nuevas
generaciones (Bauman, 2018). Todas las posibilidades que se les
prometían en la infancia se desvanecen en condiciones precarias
de trabajo que los sume en un estado de vulnerabilidad económica,
social, psicológica, ambiental, etc. Se les propone subsistir con
trabajos insuficientes para la subjetivación de su persona, trabajos
que no alcanzan para estructurar su vida y alargan el sentimiento
de infancia en jóvenes adultos aún necesitados del sustento de
sus progenitores.
Disminuye la probabilidad de que la nueva fuerza laboral
experimente la vida como un recorrido lineal y acumulativo en
el que van adquiriendo maestría y bienes materiales con la única
condición de ser constantes y disciplinados (Sennett, 2005).
La perseverancia ya no rinde frutos, constantemente hay que
empezar de nuevo. Esta incertidumbre “hace que los procesos
de subjetivación social deban confrontar y autoconfrontar la
amenaza de la pérdida de continuidad subjetiva, provocando
un alza de procesos reflexivos sobre sí mismos” (Aedo, 2017, p.
410) Sin embargo, ante la contingencia que enfrenta la sociedad
actual, las formas de ego que encuentra el individuo para resolver
sus problemas pierden vigencia rápidamente, y éste descubre que
ya no hay un rol estructural donde poder ejercerlas (Aedo, 2017).
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La inestabilidad de las gestiones en el mercado laboral genera
contrariedades sin la posibilidad de soluciones duraderas.
La autorreflexión surge de la necesidad de resolver
un problema (Malishev, 2002), y las sociedades modernas
continuamente confrontan al individuo con cambios en las
estructuras, desestabilizando su función e identidad en ellas. Estas
situaciones generan quiebres morales (Zigon, 2007), procesos de
cambio que nos obligan a evaluar nuestra situación en el mundo.
La resolución exitosa de los dilemas devolvería al sujeto al modo
automático de las disposiciones morales. Paralelamente, las teorías
de Margaret Archer consideran que estas reflexiones servirían
para que las personas desarrollen planes de acción que resuelvan
un problema y les permita volver a la rutina de la vida cotidiana.
No obstante, en la actualidad, inmersos en una secuencia de
cambios cada vez más vertiginosos, es común que estos procesos
de reflexión se detonen sin proveer una solución satisfactoria.
Así, una posible alternativa sería que estas cuestiones irresueltas
en el plano privado terminarían por desbordarse al plano público
(Aedo, 2017); provocarían la formación de colectivos luchando
por nuevas condiciones estructurales, activando su capacidad de
agencia en conjunto.
Pero ¿qué pasaría con todo el producto de nuestras
reflexiones si no podemos encontrar soluciones prácticas y si
se nos disuade, a través de diversos mecanismos, de tomar parte
en iniciativas colectivas en terreno político? ¿Estos residuos sin
propósito podrían rescatarse en el camp? Una estética que es
capaz de resistir sin luchar, que juega con todas las referencias
a su alcance y que exprime de situaciones desafortunadas o
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vergonzosas material para disfrutar. Nos atreveríamos a deducir
que así lo hace toda una generación de jóvenes adultos, asiduos
consumidores de entretenimiento e información, preocupados y
conscientes de las dificultades que les plantea la época, pero sin
encontrar una solución para el absurdo mundo que se impone;
terminan enfrentándose a una aflicción que los llena de nostalgia,
sentimiento que habla de una percepción de pérdida (Becker,
2018), pérdida de oportunidades para subjetivarse, prosperar y
ser valorados en sociedad. Esta pérdida:
...favorece los vuelos de la mente, en una nostalgia anclada en
el presente, pero perteneciente al pasado, un presente que se
revela como insatisfactorio, gris, tedioso, sin posibilidades de
futuro [...] y no deja otra opción que la deserción del presente,
deserción que, si se realiza con una furtiva mirada al pasado,
con una sobrecarga conscientemente irónica, se vuelve camp
(Hueso, 2012, p. 391).

La ironía, componente frecuente en el camp, es una
distanciación detonada por el “escepticismo más o menos
diletante debido a la desilusión, al cansancio” (Gramsci, 2017, p.
313). Así mismo, encontramos que la ironía es útil para depurar
el dolor, expresándolo con frivolidad en una desafección política
que caracteriza al camp, el cual, desertando de todo compromiso
de seriedad y rectitud moral, encuentra un espacio de libertad y
creación para jugar con los cánones que excluyen o descalifican
a ciertos grupos. Según Echavarren, los cánones pasan por la
relectura de “las minorías clandestinas, irreconocidas,” y son
contemplados o ejercitados “con la conciencia de su falsedad o
arbitrariedad [...] y resultan, por lo tanto, presa de la irrisión”
(2001, p. 208).
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Esta profanación de parámetros culturales desestabiliza
los signos y ofrece la posibilidad de cambiarlos, pero sin dictar
las guías que ayuden a establecer sus remplazos. En este sentido,
“la exacerbación y crispación camp llevan a una disgregación
o diseminación de «lo fragmentario y antiorganizativo»”
(Echavarren, 2001, p. 211). Sería una forma de responder con la
misma moneda: turbando las concepciones canónicas que han
desorganizado la vida de los grupos marginados en primer lugar.
Así, el camp podría considerarse como una resistencia y, a la
vez, expresión consecuente con las vicisitudes de la Modernidad,
definida por sus modos de producción y consumo, medios
masivos e innovaciones tecnológicas que terminan impactando
en las prácticas culturales y el pensamiento contemporáneo, cuya
principal cualidad parece ser una amalgama problemática entre
los conceptos de libertad, identidad e inseguridad.
Tomando en cuenta lo mencionado hasta el momento
proponemos trazar el impacto de una serie de factores en el
estímulo y proliferación de la sensibilidad camp. En el presente
panorama los jóvenes se enfrentan a una serie de cambios
económicos e ideológicos que desestabilizan el curso y merman
la calidad de sus vidas. Encima de ello, corren el riesgo de
culparse por los sinsabores de su realidad, experimentan un odio
internalizado como una nueva forma de vivenciar su pobreza.
Actualmente, desgracia como fortuna son responsabilidad del
individuo. Si eres pobre es tu culpa, si caes enfermo también es tu
culpa. Desde el abandono de la creencia de un Dios para depositar
nuestra fe en las capacidades humanas, hasta la psicología positiva
que acompañó y preparó el terreno para la exitosa asimilación de
las estrategias neoliberales que se pusieron en marcha desde la
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década perdida de 1980, está casi prohibido quejarse y culpar a
alguien más además de nosotros mismos por nuestras desgracias
(Cabanas e Illouz, 2019).
En las sociedades del «yes, we can» o del «sí se puede», hay un
problema con la negatividad [...] cuando «no se puede», el sujeto se culpa y se castiga a sí mismo. No se puede «no poder». El
resultado es que, mientras las sociedades cuya forma de control
y disciplinamiento producen sujetos que si no acatan la norma
se caracterizan como criminales transgresores frente a la ley o
alguna autoridad exterior, actualmente existe la sensación de
que, si no puedes cumplir con lo que se demanda de ti, la culpa
está en ti. Y los sujetos no se viven como transgresores, sino,
efectivamente, como fracasados (Yébenes, 2020, párr. 14).

En la Modernidad, los sujetos se convierten en sus propios
verdugos, se exigen y explotan a sí mismos para escapar de su
miseria, para escapar de la precariedad y sensación de inseguridad
que se generaliza por toda la sociedad occidental a través de sus
variados estratos. Ante tal panorama, Lorey señala que “el «arte
de gobernar» […] no consiste principalmente en las sociedades
modernas en ser represivo, sino en un autodisciplinamiento
«volcado hacia dentro»” (2016, p. 41). Siguiendo la idea anterior,
si antes la homofobia o el racismo se consideraban como las
principales o más obvias formas de discriminación propensas
a la internalización, hoy, el estigma hacia la pobreza, incluso la
tristeza y la enfermedad, también produce sujetos desmoralizados
que, además de ser despreciados por la sociedad, se desprecian a
sí mismos. Para sobrellevarlo, la población ha encontrado formas
de expresar su realidad, de controlar la narrativa que los presenta
ante el mundo y hacer de su situación una historia familiar y
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amigable, que no sea juzgada, sino comprendida.
Esta necesidad de legitimar otras realidades hace del
camp (con el humor que lo caracteriza) una expresión capaz de
dignificar lo ‘otro’ y de formar comunidades. Como explica Horn
(2017) el camp no sólo es exageración, también debe llevar una carga
emocional, busca resonar en otras audiencias que posiblemente
compartan y entiendan la “perspectiva perversa” del performer.
El camp es la estética de una comunidad diaspórica (Van de
Port, 2012), una vía para conectar con la audiencia correcta, con
aquellos que, pudiendo compartir los mismos referentes estéticos,
se identifican y encuentran placer al obviar su subordinación y
sus fracasos mediante una teatralización que extirpa el dolor de
sus infortunios para convertirlos en fuente de placer mediante la
priorización del juego estético por encima del significado, como
se observa en la siguiente publicación compartida en Facebook.

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El camp puede ser ingenuo o intencional. De acuerdo con
Sontag, su forma más pura sería la ingenua (cada vez más rara), sin
embargo, Eve Kososfsky Sedgwick rescata una función especial del
camp intencional. Ella asegura que la idea de intencionalidad puede
generar una comunidad imaginaria para el espectador, quien se
hace las siguientes preguntas: ¿y si la audiencia adecuada para esto
fuera exactamente yo?, ¿qué pasa si, por ejemplo, las inversiones
resistentes, oblicuas y tangenciales de atención y atracción que
puedo aportar a este espectáculo son en realidad una respuesta
asombrosa a las inversiones resistentes, oblicuas y tangenciales
de la persona o de algunas de las personas que lo crearon?, ¿y si,
además, otro a quien no conozco o no reconozco puede verlo desde
el mismo ángulo ‘perverso’? (Sedgwick, 1990, p. 156).
Esta lógica ha sido altamente fecunda en las redes
sociales, donde continuamente las personas crean y comparten
contenido audiovisual esperando resonar en la audiencia
adecuada al proyectar su visión desde lo subalterno sobre
distintas dimensiones de la vida. Igualmente, el camp converge en
perfecta sinergia con las posibilidades que ofrecen las plataformas
digitales, medio compatible en tanto permite adoptar una pose
con mayor libertad y ligereza. A través de una publicación las
personas pueden ser tan extravagantes y juguetonas como lo
deseen. Los aspectos más mundanos pueden convertirse en fuente
de placer y risa al contemplarlos bajo la metáfora de “la vida
como teatro”, una de las máximas del camp, la cual ofrece muchas
posibilidades lúdicas. Como se aprecia en la siguiente imagen, un
evento tan mundano se lleva hasta la exageración, dramatización
e incluso se le añade un toque de glamour; todos los significantes
que observamos son la razón de ser de la imagen, el significado
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pasa a segundo plano. Aquí no importa lo que se hace o dice, sino
cómo se expresa. Las formas son las protagonistas.

Esta falta de seriedad, tanto en las redes sociales como
en el camp, suele ser recriminada cuando no se aprecian virtudes
o contribuciones inmediatas contra los problemas que nos
aquejan como sociedad, más aún cuando los vacían de toda
urgencia y gravedad para transformarlos en fuente de placer y
entretenimiento frívolo. Mientras unos abogan por el camp como
una forma de resistencia frente a la cultura dominante, también
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es importante considerar sus reveses. Diversos autores afirman
que hay una delgada línea entre la revelación contra las normas
hegemónicas y la legitimación que el camp podría hacer de ellas.
Bergman (1993) menciona que, en el mejor de los casos, el camp
puede ser una estrategia para ganar terreno, libertad para vivir
de diferentes formas; y en el peor, puede ofrecer la ilusión de
libertad cuando de hecho sólo repite en distintos formatos las
viejas prescripciones. Nielsen (2016), por ejemplo, afirma que
los clásicos cinematográficos del camp suelen afianzar mensajes
antifeministas y, ahora que el camp se ha popularizado y deja de
ser una práctica discursiva específicamente gay o necesariamente
dirigida a los homosexuales, se torna más difícil identificar sus
cualidades redentoras.
Así, las nuevas expresiones y modalidades del
camp en su convergencia con la web 2.0 corren el riesgo de
aparecer como un simple entretenimiento indiferente a los
problemas de la sociedad. La expresión del camp deja de ser
la herramienta exclusiva de un grupo en opresión y, desde su
asimilación y apreciación por parte del público general, pierde
su carácter subversivo, convirtiéndose parte del consumo
de entretenimiento diario que busca el usuario ‘prosumidor’
(productor y consumidor de contenido) de redes sociales.
En el pasado, el camp convergió con los medios
tradicionales de comunicación y terminó siendo absorbido por
un capitalismo que se apropió de su creatividad para venderla
a las masas. La visión creadora que surgía principalmente de
una subcultura conformada por hombres homosexuales era
explotada en las producciones cinematográficas destinadas al
consumo de la misma sociedad que los marginalizaba (Tinkcom,
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2002). Ahora que el camp converge con las nuevas plataformas
sociales, una vez más esta creatividad vuelve a ser absorbida por
el mercado. Asimila estas expresiones culturales y las despoja
de su valor como resistencia, convirtiéndolas en productos que
se adaptan a las prácticas de consumo y entretenimiento. La
expresión o sensibilidad camp es transformada en un vicio, propio
de la debilidad del individuo moderno, caracterizado como un
monstruo consumista, derrotado y sin aspiraciones que se entrega
a los placeres instantáneos y vanos.
Frente a las acusaciones de superficialidad y
despolitización, Goriunova (2013) rescata una importante
función de las prácticas observadas en las plataformas digitales,
a las que ella nombra bajo el concepto de «creatividad idiota”.
Declara que no nos convierte en individuos más libres y felices,
ni nos lleva hacia un mejor sistema social o político, es una
creatividad procesual y performativa y, como tal, no tiene por
qué culminar en logros sobresalientes o en un producto de
ningún tipo; tal creatividad tiene una función individualizadora
y subjetivante.
En defensa del camp, Isherwood (1999) asegura que no
se puede hacer camp sobre algo que no se toma en serio. El camp,
siendo cómico, artificioso, exagerado, inverosímil y absurdo,
usualmente logra decir algo honesto a través de la mentira (Dyer,
2005), pues incluso a través de sus juegos y exaltación de lo
artificial, la sensibilidad sirve como un catalizador para lacerar
las instituciones de la sociedad y sus gustos (Cleto, 2019), los
desnaturaliza. De igual forma, el efecto de los videos y memes
que los usuarios generan y que frecuentemente convergen con
las cualidades del camp, resulta ligero y gracioso, pero también,
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entre algunos se lee una faceta muy obscura en lo que demandan
y revelan; ofrecen pistas sobre los problemas actuales de la
condición humana (Goriunova, 2013).
Dentro de estas relaciones de poder es necesario
analizar las formas y efectos del camp actual, y permitirnos
observar la verdad que arroja toda esta producción de
videos y memes como muestra de un mecanismo que no sólo
responde a la perspectiva de la violencia del Estado contra
las personas, sino que éstas también producen expresiones
que se moldean y convierten en moneda corriente para los
medios de comunicación y las redes sociales, funcionando
subordinadas a la lógica de la idiotez, en la que todo puede
ser capitalizado, incluso el sufrimiento (Goriunova, 2013). Por
ejemplo, en las figuras 3 y 4 se aprecian asuntos serios como la
precarización laboral y la salud mental. El humor aparece por
la desproporción dramática de los fotogramas que denotan,
en un caso, un excesivo dramatismo para una práctica común
como el trabajo malbaratado –aunque la precarización laboral
no deja de ser un tema serio, ser compensados con pizzas
no alcanza el grado de evento traumatizante que expresan
los fotogramas–; y en otro, demasiado desenfado para la
experiencia real de vivir con una enfermedad mental. Por
supuesto, no recibimos el mensaje de forma lógica y ordenada
como aquí se ha intentado exponer, sin embargo, incluso antes
de racionalizar las imágenes, esta lógica escurridiza logra
transmitirse de forma inmediata a través de lo estético, y lo
primero que produce esta instantaneidad, esta mezcla entre
drama y desenfado, es un brote de absurdo cómico.
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Por las dinámicas descritas anteriormente es fácil
desestimar la posibilidad de reflexión y el potencial político del
camp, no obstante, el camp juega con las nociones de seriedad y
absurdo no para negarlas, sino para redimirlas. Scott Long (1993)
asegura que su empeño particular es arreglar la naturaleza del
absurdo, demostrando que la sociedad que se ríe de lo incorrecto
se ha descarrilado, y que percibir lo absurdo es darse cuenta
de que dos ideas conjuntas no van juntas; detrás del camp está
la expectativa de que una vez que se reconoce adecuadamente
lo absurdo, le seguirá un sentido de seriedad. Y una vez que se
remarca la falsedad, se genera un deseo incontenible por lo real
(Van de Port, 2012).
Modernidad y espacios intermedios
En los últimos años hemos presenciado una mayor proliferación
de la sensibilidad camp, estimulada por una Modernidad
desarrollada y todas las vicisitudes implicadas. Factores como el
pensamiento que ha producido la época, modos de producción
y mass media trabajan en sinergia creando múltiples esferas, cada
una con sus normas, así como espacios intermedios entre los
que se mueven los sujetos, aprehendiendo y resignificando el
mundo con todas sus contradicciones y absurdos desde la
estética que produce. Como veremos a continuación, estas
características crean el ambiente idóneo para el desarrollo de
una sociedad ambivalente; existen más opciones y libertad
para confeccionarnos una identidad, somos más conscientes
de los procesos sociales que nos predeterminan, pero, al mismo
tiempo, nos enfrentamos a modos de producción y consumo
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precarios e inestables, cuyo objetivo es crear plusvalía, la cual se
traduce en una brecha de poder que aumenta la estratificación y,
consecuentemente, crea limitantes en sociedades que pregonan
discursos de libertad e igualdad de oportunidades. En esta
duplicidad, la lucha por un capital material y simbólico que
otorgue cierta distinción se vuelve un proceso más complejo,
en el que las personas adquieren la habilidad para crear y
leer matices en el juego de las apariencias. A continuación,
trataremos de describir y trazar a grandes rasgos cómo es que
estas variables inciden en la proliferación de la sensibilidad
camp.
Empecemos por analizar la identidad del individuo
frente a las turbulencias de la época. La nueva precarización
laboral y la autovigilancia, la obsesión por el perfeccionamiento
propio, producen más personas que, además de ser relegadas a
los márgenes, vivencian sus carencias como estigmas. Lo que
haría posible que desarrollen una sensibilidad hacia el camp es
el hecho de que sus estigmas a menudo pueden ser disimulados.
Esta posibilidad de ocultamiento hace que presten especial
atención a los detalles. Como menciona Erving Goffman (2006),
lo que para gente sin contrariedades al presentarse ante los
demás es el fondo, para el sujeto estigmatizado que trata de
ocultar su situación, es la forma. O en palabras de Dyer al hablar
sobre la relación entre la sensibilidad camp y la subjetividad queer:
“porque teníamos que esconder lo que realmente sentíamos [...]
desarrollamos un ojo y oído para las superficies, apariencias,
formas-estilo. Mirándolo de esta manera, la sensibilidad camp es
considerablemente producto de nuestra opresión” (Dyer, 2002,
p. 53). Bajo esta misma lógica de ocultamiento del estigma,
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podemos preguntarnos, ¿cuántos jóvenes pulcros y educados,
viviendo bajo el cobijo de sus padres, en una primera impresión
logran disimular su desempleo o las carencias de un trabajo
precario, sus ansiedades y estragos en la salud mental, su
continuo temor de aparecer como una persona fallida frente al
modelo ideal? El contexto histórico de transición que enfrentan
los millennials, así como sus características sociodemográficas,
hacen posible que habiten dos realidades: una de privilegios y
otra de marginación. A pesar de convertirse en seres marginales
pueden disimularlo a través del acceso a servicios y bienes.
Aunque no posean nada, por un breve instante puede parecer que
lo tienen todo, pues “los marginados también son articulados a
través de la subcontratación y el consumo” (De la Garza et al,
2008, p. 17).
De esta forma se crea un lugar intermedio, condición
necesaria para desarrollar la sensibilidad camp (Ross, 1993);
jóvenes que de pequeños tuvieron acceso a la educación y a una
variedad de bienes vivencian y moldean su perspectiva desde la
marginación y otro tanto de privilegio. Pero no sólo esto hace
surgir espacios intermedios donde se terminan relativizando
las normas de cada esfera en la que nos desenvolvemos –esferas
apartadas que atraviesan un mismo cuerpo; de la transición de lo
tradicional a lo moderno, lo rural y lo urbano, la familia, escuela,
trabajo, etc.–, el vaivén de los sujetos entre distintos campos
especializados que introdujo la Modernidad, compartimentando la
vida social, maximiza la existencia de espacios intermedios y con
ello, nuestra capacidad para leer el sutil cambio de códigos entre
campos, entre culturas, entre subculturas, entre clases, géneros,
generaciones, etc.
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Otro factor que posibilita la proliferación de la
sensibilidad camp es la velocidad exponencial de la Modernidad.
El camp converge con el rápido y corto ciclo de vida en el que
evolucionan las tendencias contemporáneas; aparece una moda,
nuevas actitudes o estilos, se esparcen rápidamente y se superan
para dar paso a lo siguiente. Las tendencias quedan rápidamente
digeridas y almacenadas en nuestro bagaje cultural; dejan un
rastro que se vuelve parte del pasado. Dado que el camp se nutre
de modas pasadas y ahora todo se convierte en pasado de un día a
otro, abundan las piezas de cultura y entretenimiento para nutrir
su fuente de inspiración. Estos continuos cambios son los que
marcan la velocidad del tiempo, y los que hacen que los productos
de un modo de producción pasado, que ha perdido su poder de
crear y dominar significados culturales, estén disponibles en el
presente para ser redefinidos de acuerdo con los códigos de gusto
contemporáneos (Ross, 1993). Y ya que “las distinciones no son
verdades eternas o categorías suprahistóricas, sino elementos
reales de un tipo de organización social” (Williams, 1994, p.121),
es que los sujetos y objetos campy cambian con el paso del tiempo.
Lo que era un ejemplo de sofisticación y elegancia, al siguiente día
puede convertirse en un signo preciado y cómico para los juegos
del camp. Igualmente, lo que antes era símbolo de vulgaridad
y simpleza, el camp puede rescatarlo desde la consciencia de su
vulgaridad cognoscenti y celebrarlo.
También es importante considerar que el camp podría
extenderse a partir de las reflexiones de la vida social moderna,
es decir, “las prácticas sociales son examinadas constantemente
y reformadas a la luz de nueva información sobre esas mismas
prácticas, que de esa manera alteran su carácter constituyente”
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(Giddens, 1994, p. 46), y en lugar de interiorizarlas podemos
percatarnos del despliegue escénico que suponen. Estos procesos
continuos de reflexión no eran comunes en las sociedades
premodernas, cuando las tradiciones y sus fronteras eran
seriamente protegidas. Contrariamente, hoy en día, el contacto
con distintas idiosincrasias permite transitar entre distintos
códigos, los cuales no se mantienen aislados, sino que en
nuestros procesos reflexivos se ven confrontados sin importar
su procedencia. La importancia de las fronteras, de los límites,
es que “circunscriben el poder” legitimando “su uso dentro del
grupo” (Benhabib, 2006, p. 32); conforme estos límites se han
vuelto menos severos en el paso de las sociedades tradicionales a
las modernas, las formas inculcadas pierden su carácter sagrado,
se disipa el temor simbólico y se introduce en los sujetos la idea
de otras opciones, contrastan códigos y prácticas de distintos
campos sin torturarse mentalmente por transgredir fronteras.
Es así que en el presente se mezclan figuras religiosas con
temas musicales electrónicos y luces estroboscópicas en videos
irreverentes que se comparten en redes sociales sin temor a un
castigo divino. “Ya no hay respeto”, reaccionan burlonamente los
internautas, conscientes de la disolución de las barreras morales
que mantenían las estéticas apartadas.
Así mismo, el generalizado acceso a las tecnologías
de la información facilita algunos de los procesos descritos
anteriormente; ha permitido extender el consumo de
información y entretenimiento, produciendo una creciente
cantidad de personas iniciadas, ‘conocedoras’, capaces de
apreciar el camp y sus referencias provenientes de múltiples
campos. Justo como Villanueva postula, “para consumir el camp,
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se requiere de un capital cultural en constante movilización
y que no es accesible a todos los públicos” (2019, p.177).
Cada vez son más personas las que a través de sus smartphones
tienen acceso a las últimas tendencias y acontecimientos, a los
últimos productos de entretenimiento, así como a los debates
y fricciones generados en redes sociales a partir de asuntos
de relevancia social. Al deambular entre significados y formas
provenientes desde distintos campos, desde los más frívolos
hasta los más serios, aprendemos que entre las distintas esferas
de producción y consumo cultural “hay sutilezas que se leen
diferente, y si las conocemos podemos jugar con ellas de forma
sugestiva y ser deliberadamente camp” (Yinka Shonibare, como
se citó en Pochamara y Wierzchowska, 2017, p.698). Por
ejemplo, en la imagen que se presenta a continuación se mezclan
significantes de terrenos distantes, y para que se produzca el
efecto estético deseado, primeramente, el espectador tendría
que estar familiarizado con ambas referencias; la foto captura
a un personaje de la política mexicana, Claudia Sheinbaum,
mientras que en la descripción de la imagen se inserta una línea
pronunciada por Miranda Priestly, personaje de la película,
The devil wears Prada (2006). El personaje ficticio es símbolo de
gracia y sofisticación, mientras que la jefa de gobierno de CDMX
denota cualidades ordinarias en comparación y, sin embargo, los
internautas juegan maliciosamente posicionándola en el lugar
de lo que no es. Entendiendo que cada figura es portadora de
diferentes grados de prestigio simbólico, podremos notar que
esta yuxtaposición de estéticas y el efecto cómico que produce,
lleva implícita una fuerte carga de dominación, en la que la
producción cultural estadounidense es mejor valorada.
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Como mencionamos en párrafos anteriores, el camp ha
encontrado un ambiente fértil en redes sociales para su expresión,
pero la razón de su popularidad quizá sea la misma que motivó su
gustosa acogida en la década de 1960, principalmente en Estados
Unidos; el camp prometía reírse de las restricciones de identidad,
de particiones de género y clase, brindando la oportunidad de
reinventarse y revaluarse dentro de una forma paradójica de
“meta-elitismo” (Cleto, 2019, p. 27). Mediante la exageración de
formas, se acepta la propia marginalidad y se celebra sin vergüenza
la falta de recato. A diferencia del kitsch, que busca ocultar su
marginalidad mediante guisas opulentas y afectadas, el camp
abre la posibilidad de dignificar, bajo una exhibición cognoscenti
del ‘mal gusto’, las formas de la vulgaridad y lo absurdo. Al ser
‘conocedores’ y tomar consciencia de la arbitrariedad entre lo
estético y los valores morales que se le adjudican, posibilitan una
perspectiva capaz de cuestionar la arbitrariedad de la jerarquía
estética. Un ejemplo actual puede encontrarse en el siguiente
meme. Conforme se vuelve más elegante su indumentaria, más
vulgares se vuelven sus expresiones.

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Paradójicamente, en el camp encontramos que, así como
desestabiliza y desenmascara los parámetros del gusto, también
busca cierta distinción –mostrarse por encima de los códigos
sociales con su creatividad y clarividencia–, incluso cuando su
gracia radica en la burla de dicha pretensión. Esta ambivalencia
se condensa en el siguiente meme que hace mofa de la vestimenta
de los asistentes de la Gala del Met (Museo Metropolitano de
Arte), cuyo tema en 2021 fue, precisamente, la estética camp.

Conclusión
Se observará que a lo largo de este trabajo se ha recurrido a ejemplos
muy diversos y conceptos provenientes de diversos campos, lo
cual podría hacernos dudar de la cohesión y pertinencia de los
mismos al discutir las expresiones contemporáneas del camp. Pero
hay una característica fundamental del camp que justifica nuestro
proceder: es una estética que funciona de forma rizomática y,
como tal, demanda asirse desde diversos flancos. Un rizoma es
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algo ‘acentrado’ que crece en todas direcciones y sin jerarquías.
El rizoma, como el camp, genera formas muy diversas, ya que
obedece a una multiplicidad del pensamiento; es “un tubérculo
que aglutina actos muy diversos, lingüísticos, pero también
perceptivos, mímicos, gestuales, cogitativos: no hay lengua en sí,
ni universalidad del lenguaje, tan sólo hay un cúmulo de dialectos,
de patois, de argots, de lenguas especiales” (Deleuze y Guattari,
2004, p. 13). Es decir, no hay cortes abruptos, es un modo de tomar
las impresiones del mundo como una experiencia continua que
no crea distinciones entre fenómenos que normalmente se nos
obliga a parcelar en distintos campos de acción y conocimiento.
Así, un modo rizomático del pensamiento se opone a estructuras
cognoscitivas que no reflejan necesariamente la forma más natural
y adecuada de pensar, pero que se usan y predican por disciplinas
con el poder dictatorial de regir la sociedad y su pensamiento
bajo categorías jerárquicas y dicotómicas (Deleuze y Guattari,
2004). El camp es una creatividad que se nutre de impresiones
continuas y conecta significantes provenientes de diferentes
áreas, es una estética que juega con las referencias creando
conexiones impensables gracias a este principio de multiplicidad
en el eslabón semiótico que funciona igual que un rizoma.
El principio de multiplicidad en el pensamiento no tiene
un objetivo, pero insiste en aparecerse; estamos más capacitados
para percibir el mundo de otra manera además de aquella que se
nos ha inculcado, siempre destinada a fines utilitarios. Entonces,
cuando el pensamiento múltiple parece no tener una función, sus
expresiones quedarían relegadas al juego, y el juego se opone al
razonamiento ordenado y utilitario impuesto a una gran parte
del mundo en su vida diaria. Por lo mencionado anteriormente,
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al discutir sobre el camp y su funcionamiento rizomático, más que
una corriente estética definida, tratamos con una sensibilidad que,
en su libre y espontáneo ejercicio, no se apega necesariamente a
un tema particular y tampoco pretende ser política. No obstante,
precisamente por dichas características, el camp se convierte en
una forma pre-política valiosa. Como asegura Rancière:
…la libertad del juego se opone a la servidumbre del trabajo. […]
Estas categorías

-apariencia, juego, trabajo- son, de hecho, categorías de división de lo sensible. Inscriben, en efecto, en el tejido mismo de la
experiencia sensible ordinaria las formas de la dominación o de
la igualdad (2011, p. 42).

Desde una perspectiva semiológica, “toda actividad
tiende a devenir juego en la medida en que pierde su función
inmediata” (Guiraud, 2017, p.124). Pero la actividad del camp,
con sus expresiones, en apariencia, absurdas y frívolas, viene
a construir una nueva forma de resistencia, pues esta “nueva y
extraña práctica [...] se afirma contra una práctica mayoritaria
(la de la significación)” (Barthes, 1986, p. 63). Por lo tanto, estas
prácticas lúdicas Barthes las describía como un lujo y resistencia
que, si bien aún eran difíciles de explicar inteligiblemente en su
época, encontrarían su lugar en la política del futuro. Y ese futuro
ha llegado con la ‘creatividad idiota’ que se encuentra en redes
sociales, desestabilizando las fronteras y significados de cada
esfera social que se empeña en jerarquizar y legitimar sus formas
por encima de otras.
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Poco importa si el camp no es solemne o incluso lógico,
esta sensibilidad estética da pie a la expresión y goce de
subjetividades. Las expresiones de estas visiones particulares son
sumamente importantes en los procesos de cambio social, pues
las subjetividades tienen el poder de deshistorizar, abriendo la
puerta hacia la reflexión e ideación de formas más satisfactorias.
Y si en un inicio diversos productos del camp parecerían una
respuesta sin sentido, pesimista y cínica respecto al presente
y futuro, recordemos que, como se mencionaba en párrafos
anteriores, detrás del camp está la expectativa de que una vez que
se reconoce adecuadamente lo absurdo, le seguirá un sentido de
seriedad (Long, 1993). Ésta es la mejor apuesta de una sensibilidad
estética cuyo principal objetivo es el juego y el goce.

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�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, julio-diciembre, 2022

Ludivina Cantú; Óscar Tamez; José Luis Cavazos;
Celso José Garza (coordinadores). Historia y literatura.
Tres contextos: Conquista, Reforma y Revolución.
Revolución Monterrey:
Centro de Estudios Humanísticos, Universidad
Autónoma de Nuevo León, 2021, 240 pp. ISBN: 978607-27-1614-8
En el último siglo, la relación entre la historia y la literatura se
ha vuelto un tema de profundos análisis, tanto para quienes se
dedican al estudio metodológico de ambas disciplinas como
para los interesados en cuestiones prácticas de su investigación.
En este sentido, el debate, desde el estudio de la historia, versa
sobre el papel que la literatura tiene como fuente histórica y,
por otro lado, hasta qué punto la escritura de la historia es
una creación narrativa con elementos propios de la literatura.
La obra Historia y literatura. Tres contextos: Conquista, Reforma y
Revolución, creada a partir de las ponencias presentadas entre
el 6 y 7 de mayo del 2021 en el coloquio nacional del mismo
nombre, es un primer paso en la historiografía local para abrir
esta discusión.
Este libro es un esfuerzo conjunto por parte de la Sociedad
Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística; la Facultad de
294

�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León
(UANL) –así como de diversos cuerpos académicos–; y el Centro
de Estudios Humanísticos (CEH) para generar un espacio en
el cual la relación entre la historia y la literatura sea discutida y
revisada a través de tres momentos en la historia de México: la
conquista, la reforma y la revolución. Así, algunos de los trabajos
que lo conforman tratan cuestiones referentes al análisis del
discurso de obras biográficas y literarias de gran reputación y
el papel que las instituciones –tanto políticas y religiosas como
educativas– han tenido en la conformación de una narrativa
discursiva durante los contextos mencionados.
El comité editorial, en este sentido, se preocupó por el
carácter transdisciplinar de la obra en la medida en que cada
ponencia aporta elementos significativos para entablar una discusión no solo sobre la relación historia-literatura, sino también
sobre sus aportes, características y puntos en común a lo largo
de diversos momentos de la historiografía nacional. La coordinación de la obra, en todo caso, estuvo a cargo de académicos
de renombre: Ludivina Cantú, maestra en Letras Españolas
por la Facultad de Filosofía de la UANL1; Óscar Tamez, maestro en Ciencias Políticas por la Facultad de Ciencias Políticas
y Relaciones Internacionales de la UANL; José Luis Cavazos,
doctor en Filosofía con acentuación en Ciencias Políticas por la
Facultad de Ciencias Políticas y Administración de la UANL2;
1 “Ludivina Cantú Ortiz: Currículum Vítae”, Universidad Autónoma
de Nuevo León, acceso el 20 de abril de 2022, https://www.uanl.mx/funcionarios/ludivina-cantu-ortiz/
2 “Currículum vitae único”, Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León, acceso el 20 de abril de 2022, http://fiDOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-8

295

�Alan Hernández / Historia y literatura. Tres contextos: Conquista, Reforma y Revolución

y Celso José Garza, doctor en Periodismo por la Universidad
Complutense de Madrid3.
Como coordinadores de la obra, el interés por incluir
ponencias que pudieran establecer un dialogo entre ambas
disciplinas desde diferentes puntos de vista académicos es
bastante marcado. Dado que el coloquio, en sí mismo, tenía como
propósito ofrecer un espacio donde la comunidad científica
pudiera exponer sus investigaciones y análisis para repensar los
procesos históricos desde las perspectivas interdisciplinarias
actuales, resulta atractivo para los lectores la multiplicidad
de voces con las que la obra permite abrir un debate entre
investigadores y académicos de la historia y la literatura, así como
de estudiosos del ámbito de las ciencias humanas4.
Los ejes sobre los que centra la obra, por tanto, refieren a
los sitios en los cuáles la historia y la literatura se han encontrado
–y en diferentes momentos distanciado– desde su tránsito a
disciplinas científicas hasta revisiones más actuales a partir de los
enfoques metodológicos posmodernistas. ¿Qué tipo de relación
mantienen, en la actualidad, la historia y la literatura?; ¿cuáles son
sus puntos en común?; ¿se han beneficiado la una a la otra?; y ¿en
qué contextos se puede señalar una mutua ayuda? son preguntas
losofia.uanl.mx/wp-content/uploads/2020/08/CVU-Cavazos-Zarazua-Jos%C3%A9-Luis.pdf
3 “Celso José Garza Acuña: Currículum Vítae”, Universidad Autónoma
de Nuevo León, acceso el 20 de abril de 2022, https://www.uanl.mx/funcionarios/celso-jose-garza-acuna/
4 Comité Editorial, introducción a Historia y literatura. Tres contextos:
Conquista, Reforma y Revolución, coord. por Ludivina Cantú; Óscar Tamez; José
Luis Cavazos; y Celso José Garza (Monterrey: Centro de Estudios Humanísticos, Universidad Autónoma de Nuevo León, 2021), 9.

296

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-8

�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

que sirven para comprender la naturaleza transdisciplinar de la
obra en su conjunto. La conquista española, la guerra de reforma
y la revolución mexicana son, entonces, momentos de la historia
mexicana en los cuales la historia y la literatura se han cruzado
debido al carácter de las fuentes documentales y al establecimiento
de narrativas discursivas desde distintos ámbitos institucionales.
El libro se encuentra divido en cuatro secciones: Historia
y Literatura; La Conquista; La Reforma; y La Revolución. En la
primera, los autores discuten la utilidad que tiene la literatura
como fuente para la historia y, posteriormente, las áreas de
oportunidad entre ambas disciplinas en ciertos contextos
históricos y hechos literarios. Aquí se encuentran las ponencias
“Hechos, estructuras y ficciones en la Historia” de José Luis
Cavazos Zarazúa; “La Literatura como fuente para la Historia” de
Óscar Tamez; “Historia y Literatura: una relación de copresencia
en un cuento de Juan Rulfo” de Ludivina Cantú Ortiz; “Historia y
Literatura. La imagen de Santiago Vidaurri en la novela Los confines
del fuego de Hugo Valdés” de César Morado Macías; y “Literatura
distópica de la posguerra en tres obras: 1984, Fahrenheit 451 y La
naranja mecánica (1948-1962)” de José Aldahir Castillo Rodríguez.
En la segunda sección, los trabajos realizados cuestionan
la influencia que tuvo la iglesia católica, como institución, en la
cosmovisión de los pueblos conquistados y la formación de un
pensamiento filosófico con bases en la religión cristiana. En este
sentido, los autores se preocuparon por mostrar el papel que la
religión tuvo en la creación de un sistema que permitiera, por
un lado, evangelizar a los indígenas y, por el otro, transmitir
sus conocimientos hacia los frailes recién llegados. “La Iglesia
durante y después de la conquista española” de Juan Carlos
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-8

297

�Alan Hernández / Historia y literatura. Tres contextos: Conquista, Reforma y Revolución

Tolentino Flores; “Filosofía de dependencia, una escolástica
medieval en la Nueva España en los siglos XVI-XVIII” de Mayra
Janeth Flores Ramírez; y “El nacimiento del purgatorio: Una
historia estructuralista de larga duración en la obra de Jacques
Le Goff” de Javier Rodríguez Cárdenas son los apartados que la
conforman.
Las ponencias que constituyen la tercera sección versan
sobre el impacto que tuvieron, en su momento, los proyectos de
nación: conservador y liberal en la implementación de un sistema
educativo nacional y los acercamientos que tuvo el gobierno
de Benito Juárez con Estados Unidos recuperados a través
de fuentes biográficas y hemerográficas. Los trabajos de esta
sección son “El proyecto educativo liberal durante la Reforma”
de Érika Armas Madrigal; y “La búsqueda del reconocimiento y
las amenazas europeas: Las bases sobre las cuales se negoció el
Tratado McLane-Ocampo” de Saúl López Bautista.
En la última sección de la obra, las investigaciones
realizadas se enfocan hacia la situación que transitaban diferentes
grupos y clases sociales que, aún en la actualidad, permanecen
como agentes marginados por los discursos historiográficos de
la Revolución Mexicana. A través de diferentes enfoques, como
el análisis del discurso y la hermenéutica, los autores muestran
una variedad de temáticas relacionadas con el ámbito educativo,
literario y político en un periodo de gran conflicto y trascendencia
para la sociedad mexicana moderna. Así, “La situación del ‘no-yo’
en autobiografías escritas por mujeres del noreste que abordan el
tema de la Revolución Mexicana” de Nora Elvia Cruz Camacho
y Rosa María Gutiérrez; “Las escuelas regiomontanas durante
las luchas revolucionarias” de Juana Idalia Garza Cavazos; “Las
298

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-8

�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

profesoras en las escuelas secundarias de Monterrey: Entre el
reconocimiento y el olvido” de Gabriela Guerrero Hernández;
“Discursos historiográficos sobre la violencia en la Revolución
Mexicana” de Enrique Pérez Castro; y “Lo que se dice y no se
dice del señor Reyes. Análisis del discurso de los periódicos
antirreyistas de 1903” de Juan Jacobo Castillo Olivares son los
trabajos presentados.
Historia y literatura. Tres contextos: Conquista, Reforma y
Revolución, como he mencionado, presenta una multitud de
trabajos que, gracias al carácter transdisciplinar de la obra,
permite obtener diferentes perspectivas sobre las áreas de
trabajo en que la historia y literatura han convergido durante los
últimos años. Estos contextos históricos son, pues, ventanas de
oportunidad para ambas disciplinas en la medida en que se nutren
la una a la otra de enfoques metodológicos, fuentes y recursos
para ampliar nuestros conocimientos sobre estos periodos de la
historia de México. Con un potencial interés para quienes estén
investigando o realizando proyectos sobre cualquiera de los tres
contextos presentados, cada ponencia aporta un grano de arena
a la discusión con la que abre el libro: ¿Cuál es la naturaleza de
la relación entre la historia y la literatura? Aunque es posible
que el debate nunca termine, el décimo número de la colección
Cuadernos del Centro de Estudios Humanísticos aporta los
suficientes elementos temáticos para proseguir, al menos durante
un tiempo, con este debate en la historiografía regional actual.
Alan Arturo Hernández García
Número ORCID: 0000-0001-7181-0383

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-8

299

�Alan Hernández / Historia y literatura. Tres contextos: Conquista, Reforma y Revolución

Fuentes utilizadas
Comité Editorial. Introducción a Historia y literatura. Tres contextos:
Conquista, Reforma y Revolución, coord. por Ludivina Cantú;
Óscar Tamez; José Luis Cavazos; y Celso José Garza,
9-11. Monterrey: Centro de Estudios Humanísticos,
Universidad Autónoma de Nuevo León, 2021.
Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de
Nuevo León. “Currículum vitae único”. Acceso el 20
de abril de 2022. http://filosofia.uanl.mx/wp-content/
uploads/2020/08/CVU-Cavazos-Zarazua-Jos%C3%A9Luis.pdf
Universidad Autónoma de Nuevo León. “Celso José Garza Acuña:
Currículum Vítae”. Acceso el 20 de abril de 2022. https://
www.uanl.mx/funcionarios/celso-jose-garza-acuna/
Universidad Autónoma de Nuevo León. “Ludivina Cantú Ortiz:
Currículum Vítae”. Acceso el 20 de abril de 2022. https://
www.uanl.mx/funcionarios/ludivina-cantu-ortiz/

300

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-8

�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, julio-diciembre, 2022

“Wirikuta: un acuerdo de vida” El Aleph Festival
de Arte y Ciencia.
Ciencia Casa Universitaria del Libro
Universidad Nacional Autónoma de México.
Ciudad de México

De izquierda a derecha: Regina Lira, Alfonso Valiente, Eduardo Guzmán,
Óscar Carrillo. Fotografía: Juan José Muñoz Mendoza

El pasado 29 de abril se llevó a cabo el conversatorio titulado
“Wirikuta: un acuerdo de vida”, dentro del marco de “Las
Fronteras del Medio Ambiente”, emisión 2022, actividad del
Festival de Arte y Ciencia El Aleph y la Revista de la Universidad de
México, en la Casa Universitaria del Libro de la Universidad
302

�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

Nacional Autónoma de México con sede en la capital de nuestro
país. Con la moderación de la Dra. Regina Lira, investigadora del
Instituto de Investigaciones Históricas de esa misma institución,
los participantes: Óscar Carrillo en representación de El Consejo
Regional Wixárika A.C., Eduardo Guzmán del Comité por el
Cuidado y Defensa del Agua y la Tierra de Real de Catorce y
el Dr. Alfonso Valiente, especialista en ecología del desierto,
invitaron con su díalogo a que los asistentes cuestionásemos
nuestra posición, más allá de nuestras identidad de mexicanos,
como seres humanos, acerca de las problemáticas que presenta
este territorio del altiplano potosino considerado como sagrado
por el pueblo wixárika1.
Este evento fue organizado como respuesta de la academia
universitaria para dar voz a los distintos actores participantes
en la lucha por la preservación del territorio de “Wirikuta”,
vocablo destinado por el pueblo wixárika para nombrar a la gran
extensión de desierto ubicada en Real de Catorce, municipio del
Estado de San Luis Potosí, que desde hace un poco más de 10 años
se ha visto amenazada por la actividad de consorcios mineros,
mayormente canadienses, como la empresa First Majestic, que
buscan explotar la región con la extracción de metales como el
oro y la plata. Basta echar un vistazo a la historia del municipio
catorceño para conocer que su nacimiento y auge giró en torno
a la actividad minera; sin embargo, concordaron los ponentes
que, el impacto ambiental que causaría tal invasión sería de gran
devastación.
1 Nombre correcto del pueblo originario, comúnmente llamado huichol, que habita en los estados de Nayarit, Jalisco, Zacatecas, mayoritariamente, y que conservan gran parte de sus tradiciones.
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-9

303

�Juan José Muñoz / “Wirikuta: un acuerdo de vida”

En el año de 2012, por diversos medios manifiestos,
la Nación Wixárika, hizo un llamado, no solo local, sino que
también a la opinión internacional que fijó su mirada sobre este
pueblo originario de nuestro país, al externar su preocupación por
el peligro inminente dada la invasión, depredación y destrucción
de Wirituka, cuando el gobierno federal encabezado por el
presidente Felipe Calderón autorizó más de 80 concesiones a las
empresas mineras. Es entonces, que los wixáritari unificaron a la
sociedad civil para sumarse a su legítimo reclamo. Este territorio
representa un pilar para la cultura y cosmovisión de dicho
pueblo, mencionó Eduardo Guzmán, quien afirma que se han
encontrado vestigios ofrendarios en este altar natural datados
con un antigüedad de más de 2,500 años atrás, esto nos habla de la
permanencia y arraigo de estos indígenas a pesar de la conquista,
que sabemos dio lugar al exterminio y casi anulación total de las
tradiciones de las culturas precolombinas.
Además, no sólo se habla de la riqueza cultural que
representa este territorio, sino además es momento de destacar
la importancia biológica ya que ahí conviven gran variedad de
especies animales y vegetales endémicas, tales como la cactácea
lophophora wiilamsi, comúnmente conocida como “peyote”, o
“hikuri” como es llamado por la comunidad wixárika.
Aunque esta lucha ha dejado frutos, tales como la
obtención de amparos contra las mineras que ordenan la
cancelación de algunas concesiones, sin embargo hoy este lugar
nuevamente se encuentra amenazado, dado que a lo largo de
estos 10 años proyectos de agricultura industrial invadieron este
desierto, despojando miles de hectáreas de uno de los ecosistemas
con mayor biodiversidad del mundo y cubriendo la tierra con
304

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-9

�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 2, enero-junio, 2022

granjas porcinas, productoras de huevo, grandes operaciones de
tomate y chile principalmente, junto a un enorme megaproyecto
de turbinas eólicas. Aunado a que los suministros de agua se han
secado y las lluvias han sido cada vez más escasas, esto propiciado
por la intervención de tales productores con bombardeos a las
nubes para disiparlas.
Ante lo anterior expuesto se presentan varios acuerdos,
entre los que se destaca, principalmente la exigencia a los
gobiernos estatales y federales para que a Wirikuta le sea otorgada
la mayor protección jurídica, la intervención de la comunidad
científica mexicana para diseñar proyectos sustentables, viables
y amigables con el entorno ambiental, de tal manera que se pueda
propiciar el progreso económico de los habitantes de la región.
“A diez años del peritaje tradicional, Wirikuta es la flor
de la conciencia universal de la vida, es el epicentro donde nacen
los acuerdos que renuevan el espíritu de todo lo creado, Wirikuta
es un espacio profundo repleta de libros que contienen de como
se origino el mundo, los libros medicinales que sanan el corazón
y fortalecen el lazo que nos aborda como flores en una gran
serpiente, río de luz que no tiene ni principio ni final”2. En estas
palabras se resume la importancia para este gran pueblo, mismas
que nos exhortan a reconocerles en la riqueza cultural que nos
configura como mexicanos.
Juan José Muñoz Mendoza
2 Pronunciamiento en voz de Citlali Carrillo Chino, presidenta de concertación agraria de Waut+a - San Sebastián Teponahuaxtlán, presidenta de
mujeres de Tutsipa (Tuxpan de Bolaños) y de la Comisión Estatal de Derechos
Humanos Jalisco, emitido el 19 de marzo de 2022 en la cima del Cerro del Quemado, Paritek+a, municipio de Catorce.
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.2-9

305

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�D.R. 2022 © Transdisciplinar Vol. 1, No. 1, julio-diciembre 2021, es una publicación semestral
editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través del Centro de Estudios
Humanísticos, Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías, Piso 1, Avenida Alfonso Reyes
#4000 Norte, Colonia Regina, Monterrey, Nuevo León, México. C.P. 64290. Tel.+52
(81)83-29- 4000 Ext. 6533. https://transdisciplinar.uanl.mx Editora Responsable: Beatriz Liliana
De Ita Rubio. Reserva de Derechos al Uso Exclusivo 04-2022-020213472000-102, ISSN en
trámite, ambos ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Responsable de la última
actualización de este número: Centro de Estudios Humanísticos de la UANL, Mtro. Juan José
Muñoz Mendoza, Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías, Piso 1, Avenida Alfonso Reyes #4000
Norte, Colonia Regina, Monterrey, Nuevo León, México. C.P. 64290. Fecha de última
modificación de 8 septiembre de 2021.
Rector / Santos Guzmán López
Secretario de Extensión y Cultura / Celso José Garza Acuña
Director de Historia y Humanidades / Humberto Salazar Herrera
Titular del Centro de Estudios Humanísticos / César Morado Macías
Directora de la Revista / Beatriz Liliana De Ita Rubio

Autores
Arturo Zárate Ruiz
Socorro Arzaluz, Gabriela Zamora
Erika Marissa Rodríguez Sánchez
Rogelio Segovia González
José María Infante Bonfiglio
Mónica Garza Barrera González
Rogelio Cantú Mendoza
Rafael Caballero Alvarez
Editor Técnico / Juan José Muñoz Mendoza
Corrección de Estilo / Francisco Ruiz Solís
Maquetación / Concepción Martínez Morales

Se permite la reproducción total o parcial sin fines comerciales, citando la fuente. Las opiniones
vertidas en este documento son responsabilidad de sus autores y no reflejan, necesariamente, la
opinión de Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Este es un producto del Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad Autónoma de Nuevo
Léon. www.ceh.uanl.mx
Hecho en México

�Transdisciplinar
Revista de Ciencias Sociales
Making the Southern Border American, and Mexico
as well. A reading of Chatfield’s Twin Cities of the
Border
Haciendo que la frontera sur sea americana, y México también. Una lectura de Chatfield’s Twin Cities
of the Border
Arturo Zárate-Ruiz
El Colegio de la Frontera Norte
https://orcid.org/0000-0001-6216-6653
Fecha entrega: 05-5-2021 Fecha aceptación: 13-7-2021
Editor: Beatriz Liliana De Ita Rubio. Universidad Autónoma de
Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos, Monterrey,
Nuevo León, México.
Copyright: © 2021, Zárate-Ruiz Arturo. This is an open-access
article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC BY 4.0], which permits unrestricted use,
distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are credited.

DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.1-1
Email: azarate@colef.mx
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�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

Making the Southern Border American, and Mexico
as well. A reading of Chatfield’s Twin Cities of the
Border
Haciendo que la frontera sur sea americana, y México también. Una lectura de Chatfield’s Twin Cities
of the Border
Arturo Zárate-Ruiz1
azarate@colef.mx

Abstract: Historical documents call attention not only because of
the facts reported, but also because of the views held by the reporter
concerning the matters referred. This essay aims at identifying W. H.
Chatfield’s views of America, Mexico, and their shared border, as they
appear in his 1893 pamphlet The Twin Cities, Brownsville, Texas, Matamoros,
Mexico, of the Border, and the Country of the Lower Rio Grande: that the Texan
region bordering with Mexico then was fully Americanized, moreover, that the Mexican side of the border was undergoing a process of
Americanization very needed for business, process which from that
region would extend to all the Americas, process very convenient for
American capitalists. The identification of those views is done, here,
by highlighting them through a reading of the text itself, their judging
being mostly left to the people reviewing what the author of this essay
has stressed.
1 El Colegio de la Frontera Norte

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�Arturo Zárate / Twin cities

Key words: US/Mexico Border, historical documents, textual analysis,
Brownsville/Matamoros.
Resumen: Los documentos históricos llaman la atención no solo por
los hechos reportados, sino también por las opiniones del reportero sobre los asuntos referidos. Este ensayo tiene como objetivo identificar
las opiniones de W. H. Chatfield sobre Estados Unidos, México y su
frontera compartida, como aparecen en su folleto de 1893 The Twin Cities, Brownsville, Texas, Matamoros, Mexico, of the Border, and the Country of the
Lower Rio Grande: que la región texana limítrofe con México entonces
estaba totalmente americanizada, además, que el lado mexicano de la
frontera estaba atravesando un proceso de americanización muy necesario para los negocios, proceso que desde esa región se extendería
a toda América, algo muy conveniente para los capitalistas estadounidenses. La identificación de esos puntos de vista se hace, aquí, resaltándolos a través de la lectura del texto mismo, reservando en gran
medida su juicio a los lectores que revisen lo que el autor de este ensayo
ha enfatizado.
Palabras clave: Frontera Estados Unidos/México, documentos históricos, análisis textual, Brownsville/Matamoros.

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�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

Introduction
In 1893, W. H. Chatfield published, in New Orleans, a pamphlet
titled The Twin Cities, Brownsville, Texas, Matamoros, Mexico, of the Border, and the Country of the Lower Rio Grande.2 As it will be discussed,
the tract aimed at offering information to entrepreneurs and possible well-to-do settlers about Brownsville, Texas, and Matamoros, Mexico, a binational region, he assured, for very profitable
investment.
Among many arguments, Chatfield pointed out that the
Texan region bordering with Mexico then was fully —or almost— Americanized. Moreover, he explained that the Mexican
side of the border was undergoing a process of Americanization
very needed for business, process which from that region would
extend to all the Americas, something very convenient for American capitalists.
As it will be noticed here, Chatfield and his sources had
their own views on what made something American and something Mexican, and a view that the Americans and the American
way of life should prevail.
This essay’s purpose is highlighting these views as they
actually appear in Chatfield’ tract itself. The author of this essay
counts on that doing so is enough to figure out the beliefs and narrative found in Chatfield’s pamphlet. The contemporary reader
may judge them. If this essay’s author offers some few comments,
2 From now on, the text quoted is Chatfield, W. H. (1893). The Twin Cities,
Brownsville, Texas, Matamoros, Mexico, of the Border, and the Country of the Lower Rio
Grande. New Orleans: E. P. Brandao. References are made by specifying the
page and the column of the text, for example, (p. 4b), (p. 15c, d).
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�Arturo Zárate / Twin cities

he tries to do so barely to clear up a point that may deserve attention, and to fulfill the purpose of highlighting such views.
Features and purpose of Chatfield’s pamphlet
The Twin Cities of the Border is a 52 page pamphlet (covers included)
about Brownsville, Texas, Matamoros, Mexico, and the Country
of the Lower Rio Grande. It resembles a tabloid in its layout. It
includes maps, profiles of renown people and businessmen in the
area, advertisings (mostly from the profiled persons), and many
photos of the places and buildings described.
Concerning this tract’s purpose, Chatfield said:
[The pamphlet] will convey to the outside world a convincing proof of the fact that a grand opportunity for amassing
wealth and providing lucrative employment for an immense
number of people, has been lying dormant in this section
since its territory was first annexed to the United States.
(p. 1b)

This grand opportunity is particularly given to Yankees
and outside capitalists:
This section has much to offer for the mature consideration
of that class of young men who are seeking for the right place
in which to begin a life career, and who possess the capital to
start in business for themselves. Such men, with a little capital, brawny arms, clear brains and “Yankee grit,” are infusions
which will benefit the section they honor by their adoption;
and in whatever field the new-comers may elect to put forth
their efforts, the most undoubted assurances of success are
held out to them by the prolificness of Nature and the improvements to be wrought by the hand of man. (p. 3d)

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Some general arguments for embracing such an opportunity
An important part of Chatfield’s arguments refer to
Brownsville area for its optimal material conditions. Cameron
County, where Brownsville was located, was larger than Delaware and Rhode Island states together, he said (p. 37a). Besides offering a detailed compendium of weather statistics (p. 6-7),
Chatfield summarized his views on this region climate thus:
Summer heat is tempered by cool breezes from the Gulf, which
make the nights delightful, and are laden with moisture sufficient, to prevent a high range of temperature. The winters are
so short and mild that is almost a misnomer to apply this term
to the seasons.

It is an ideal spot to enjoy “life, liberty, and the pursuit of happiness” and secure the blessings of health, wealth and social
distinction. (p. 37a)

Brownsville natural resources included hundreds of native species, so many that only a portion had been named (pp.
21b-22a), he asserted, some of these species apt for industrial
ventures as it was the case of the mesquite tree (p. 44b, c). He
noticed that the land originally was inhabited by large droves of
wild horses and cattle, and that, by 1876, the annual exportation
of cattle and wool was estimated at $3,870,000 (p. 2a). Quoting
a report that would be published in the Express, Chatfield said:
“The garden spot of Texas is situated near Brownsville along
the Rio Grande river [...] There are great opportunities offered
the industrious and practical farmer or fruit grower along the

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�Arturo Zárate / Twin cities

Rio Grande. Land can be purchased very cheaply and by irrigation as fine products can be raised as are grown anywhere in
the United States. Grapes are now grown along the Lower Rio
Grande and ripen a month earlier than those grown in the El
Paso district.” (p. 5 b, c).

“Nature has endowed this land with all things to assist
man’s endeavor”, Chatfield assured: timber, pasture, stock raising, a great variety of fruits, sugar cane and beet, Indian corn,
potatoes, sorghum, hemp, flax, beans, peas, peanuts, sweet potatoes, pumpkins, melons, a complete variety of garden vegetables,
pecans, bee wax and honey, Sea Island cotton, tobacco, and more
(pp. 37-38a, 39b-41b). Prices of land, he said, ranged from $1.50
to $3 per acre of pasture lands, and $5 to $10 per acre for the best
farming land; county and State school lands could be bought for
$2 or $3 an acre (p. 37b).
Besides the important amount of capital invested and value of imports and exports, Chatfield considered, there were a
great variety of business and employments pursued in Brownsville, as he carefully listed them. He also noted that:
[...] in 1889 the assessor’s book showed the taxable valuation
of property to be $840,000. It is now probably very nearly
$1,000,000 and there is no doubt that it could be expanded to
$10,000,000 within ten years. (p. 3d).

Chatfield took care of detailing Brownsville’s municipal
finances, disbursements, expenses, and revenue (p. 15d-16), and
the contributions payed by each tax payer in the area, too (p. 25cd). Attention to the poor was offered, he said, without requiring
poor houses, and the few inmates in prison did not represent an
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important expense for the city, since there was comparatively
very little crime in the area, and there was a well-paid police department that would preclude the idea that violators of the law
would remain uncaught or unpunished (p. 16a).
Besides the police department, Chatfield amply depicted other Brownsville citizen services, organizations, and institutions, such as two organized fire voluntary companies (p.
26d-27a), a Post Office with a money order service (p. 18c-19c),
excellent public and private schools (p 16b-17c), a very active
Custom House (p. 24), several newspapers (p. 24d-25a), a United States Court (in Austin, Texas), a District Court , a County and a Probate Court, a Mayor Court (p. 25a-25c), a well-supplied, cheap, and clean City Market (25d-26c), and a company
of organized militia (27b-28a).
Chatfield called attention to the quality of the urban
planning (p. 2d) and the private and public buildings in this
city. He described them carefully and included many pictures
of them throughout his pamphlet, for example, the Catholic
Cathedral (p. 5b-c), the City Market and Plaza (p. 11), the
High School Building (p. 17b-c), the New Government Building (p. 19b-c), the Mayor’s residence, Mr. Brooks’s residence
(p. 20b-c), the Post Hospital (p. 29b-c). “The Cathedral […]
stands like a wakeful sentinel guarding the city,” he said, “the
appearance of the structure is massive […] which gives it an air
of antiquity, in perfect keeping with the purity of its Gothic
architecture” (p. 5d). He had enthusiastic words about public
schools, too: “handsome brick buildings, neat furniture, spotless walls, good ventilation and abundant light” (p. 16d). And
he did for the New Government Building, as well:
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�Arturo Zárate / Twin cities

Gas fittings are supplied throughout the building, and only
await a Gas Company to fill them. In the meantime, one of
the enterprising citizens has started an electric light plant, and
hopes to furnish to the Government Building very soon […]

The hardware, such as door-knobs, locks, fronts, escutcheons,
etc., is all of real bronze, of a heavy pattern, and entirely suitable to such a handsome structure […]

The gutters and drainage pipes are ample and thoroughly well
fitted. Galvanized iron, moulded and ornamented, was used
for gutters, hips, ridges, finials, cornices, copings, etc. (p. 20b)

Concerning the public buildings, he summed up that they
“will compare favorably with those of any city of its size in the
country, and are conveniently located and thoroughly adapted to
their several uses (p. 3a).”
Chatfield praised Brownsville school education, too. “The
discipline of schools is excellent, and displays a practical application of the Principal’s military training”, he said, “Brownsville is
surely destined to become an educational center for a populous
area, and she has taken a stride forward which places her institutions of learning upon an advanced position of excellence” (p.
17a-b).
Chatfield also commended Brownsville on the grounds
of its governmental officials (for example, its Mayor Thomas
Carson (p. 20c), Postmaster John W. Hoyt (p. 19a), Judge Emilio C. Forto (p. 27b), School Superintendent Cummings (p. 16c),
Custom House Collector R. B. Rentfro (p. 24d)), scientists (for
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example, Mr. Armstrong (p. 22c)), military men and war veterans (for example, William Neale (pp. 12-15), William Kelly (p.
21a-b), Louis Cowen (p. 21d), Adolphus Glaevecke (p. 23)), journalists (for example, Mr. Maltby (pp. 23A, 25a) and Mr. Franklin
(p. 25a)), and many businessmen and women, White American
or European, and mostly from the American side of the border
(for example, Mr. Woodhouse (p. 21b-c), Mr. Raphael (p. 21d),
Mrs. Krausse (p. 22a), Mrs. Bollack (p. 22b), Mr. Putegnat (p.
23d)), although some of them with business offices in both sides of the border (for example, Mr. Cross (p. 21d-22a)). Several
of these businessmen were land owners and urban developers
awaiting for clients to sell them some property (for example, Mr.
Field (p. 22a-b)).
The opportunity was there for newcomers, he noticed:
The present conditions are most favorable for settlers, as they
may now secure the advantages of cheap lands and economical living, and a certainty of transportation for their crops; for
capitalists, because the urgent need of wealth to establish large industrial enterprises and construct public works, will enhance the value of property, and, consequently, the security of
their investment. (p. 4a)

He summarized his own assessment of Brownsville
opportunities thus:
Brownsville has steadily improved, its population has increased, liberal ideas have spread, business has slowly but surely
gained in volume, and its municipal affairs have been well and
economically administered. (p. 3c).
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Or using William Neale’s words, as Chatfield quotes
them, the solid base of Brownsville was “mercantile integrity,
municipal economy and honesty, and obedience to the law” (p.
15a).
To all this, new developments would make Brownsville
an even better place to invest, Chatfield argued, since the construction of railroads, irrigation for agriculture, and the introduction of truck farming were in course, and would surely magnify the profits of any venture (p. 3d-5c, 38b). Even, there were
opportunities of making Point Isabel, in this section, a winter
resort, he assured (p. 41b).
Brownsville, a city bordering with Mexico and Latin America
A particular Chatfield’s argument supporting the opportunity of investing in Brownsville was its bordering with Matamoros, a twin city from another nation, Mexico. If compared with
Brownsville, he said, it is the “stronger” of the border (p. 31a),
perhaps because, “surrounded by a line of fortifications” (p. 33b),
“Matamoros is a strongly fortified city”, moreover, “the soldiers
you see here are the flower of the Mexican army; neatly dressed, thoroughly equipped, and well set up”, and, as he observed,
its streets and sidewalks were well built, laid, and traced (p.
32b-32d).
The place was “romantic”, he said, offering an opportunity of meeting with “dark-eyed senoritas” who, standing on ledges located between bars and window casings, add a “touch of
Old World grace to the scene which is extremely captivating” (p.
32b-c). He also expressed:
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Viewed thus, in perspective, the scenes bring to mind the vivid
pen pictures of Washington Irving descriptive of the modern
surroundings of the Alhambra, and gather about one’s senses a
halo of romance in which he may revel for hours. (p. 32c).

Family bonds in Matamoros were also praised by
Chatfield:
Glimpses of happy domesticity are often caught, where strolling past these gratings in the summer twilight. Three, and sometimes four, generations will be seated around the enclosure,
amid a bower of flowering plants and tropical foliage, engaged
in animated conversations or listening to dulcet tones of a harp,
as they are drawn by the fingers of one of the lovely daughters
of the house [...] nothing can erase the pleasant memory of that
stolen glance. (p. 32c).

Although the buildings were outwardly dull, sometimes
the inside of them, where families lived, were not so, Chatfield
noticed:
In strolling about through the central portion of the city,
the general character of the buildings is observed to be
monotonously regular, and the long lines of close shutters
lead you to suppose that the rooms behind them are vacant. A door suddenly opens, and as a well-to-do-looking
gentleman turns to close it, you glance beyond him and
perceive a handsome apartment, furnished in French style,
with heavily gilded mirror-frames, gilt tables with marble
tops and large glass cases of stuffed birds and artificial
flowers standing upon them, a spotless floor dotted with
fine rugs, an elegant French clock on the mantel-piece, and
horsehair furniture with fantastically carved legs and feet.
(p. 32d-33-a).
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Chatfield celebrated Mexican cuisine, present in Brownsville market, too, and attracting the Americans for its taste, particularly the “dulce” made from “piloncillo”, with fantastic shapes
(p. 30c), and the “tamale”:
The “tamale” is an article of diet among the Mexicans, although
there are many Americans who relish them fully as much as do
the natives […]

Americans select the vendor who sells the smallest and hottest “tamales” […] and buy them from her by the dozen […]
Then they hasten home, occasionally shifting the steaming
hot “brown paper parcel” from one hand to the other, and
share them with friends. When the corn shock in which
the “tamales” are steamed is removed, a roll of corn meal is
disclosed and it is eaten like a banana; there is a streak of
finely minced chicken or beef in the center, highly season
with red pepper, of course; but they should be eaten hot.
(p. 30c).

It was Matamoros City the one enjoying an Opera House,
he reported:
The interior arrangement is somewhat on the order of the Coliseum at Rome […]

[…] on New Year’s Eve […] it was only necessary to watch at
the magnificent chandeliers suspended from the well-ventilated and lofty ceiling, and thence to the hundreds of beautiful
women attired with resplendent costumes and adorned with
costliest jewels, to make one forget that outer darkness existed
in the Teatro Reforma—or anywhere else […]

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The stage is very large and has every appurtenance for the setting of elaborate scenes. (p. 32d)

In Matamoros, Americans also found “amusement”, he
said, as when the Fort Brown garrison and their ladies enjoyed
the “Oriental-looking shops” where “fine linen, laces”, pots,
silver, opals, “gorgeously painted Guadalajara jars, and a host
of articles in Mexican ‘drawn work’” were sold (p. 29d). Quoting a journalist, the “Rambler”, Chatfield pointed out that the
market was well supplied with meat, fish, a great variety of
vegetables, many of them with names unknown by him, and
supplied with curiosities, such as native toys, jugs, pitchers,
many made of Terra Cotta pottery, excellent for water-coolers
(p. 33a).
He also considered:
We frequently attend a “baile” (ball) or a concert, at the Opera House, where we meet the elite of Matamoros, and have a
pleasant opportunity afforded us to observe their manners and
customs. The “baile ground” at Santa Cruz is a public pleasure
resort for the lower classes and is well worth a visit. Sunday is
the gala day, when the grand bailes take place, drawing crowds
from both cities. (p. 29d)

If needed, a relationship of assistance between the twin
cities existed, as Chatfield cited William Neale’s narrative of the
history of Brownsville, for example, when Mexican troops, in
1859, defended the American city from a “200 ruffians” attack (p.
15b), and when, in 1863, Matamoros served as a refuge for Americans fleeing from a fire that destroyed Brownsville (p. 15c).
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A most important issue, for Chatfield, was that Brownsville’s and Matamoros’s commercial affairs were thoroughly identified (p. 32a). To make it clear, he quoted the “Rambler”:
The intercourse between “The Twin Cities of the Border” is so
constant and familiar, that it is difficult to realize they are dependences of separate republics; to the stranger they present
no more marked contrast than New York and Brooklyn, or any
two cities of the United States having similar autonomy. (p.
33a)

Public transportation already existed in Matamoros,
Chatfield continued citing the “Rambler”; moreover, this transportation could connect this twin city with Brownsville, and be
extended through Brownsville:
A street car line belts the central portion of Matamoros, the
schedule being so arranged that cars leave the city and the terminal at Santa Cruz, simultaneously, every half hour […]

A plan was once proposed for carrying this system of street
cars across the river on ferryboats, and belting Brownsville,
also. The matter was carried to such a point that the necessary
capital had been secured, and work was about to begin on the
American side, when some sudden change of plans occurred
and the work was indefinitely postponed. There is but little
doubt of it being taken up again at not distant day, and carried
to completion, as the interests of the Twin Cities will eventually demand such a means of rapid transit. (p. 33a-b)

But the key element concerning the twin cities’ commercial affairs and future development was not reduced to local
transportation and an economic exchange between just the one
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and the other, but they being the route of an economic exchange
between the whole Americas, he said: “Brownsville […] is squarely located on the shortest route to the City of Mexico, and thus
will become of great importance as an intermediate station on
the great Pan-American Railway, which will cross the Rio Grande at this point” (p. 4a). To make this clearer, Chatfield quotes
T. C. Crawford:
It would not be enough to have treaties admitting our articles
of product under specially favorable conditions. But it was highly important to have such means of communication as would
enable to trade, once established, to be swiftly and economically carried. To this end, it was deem necessary to encourage
the establishment of steamship lines, and […] to connect the
United States with the South with a Pan-American railroad.
This road was to traverse the entire length of the South American Continent like a backbone, with branches radiating to the
commercial capitals. (p. 4c).

Chatfield quoted William Eleroy Curtis, a representative
of the State Department, writing:
Whoever builds this road will hold the key to the heart of the
Southern continent […] the greatest expectations are based
upon the opening of the markets of Mexico, Central, and South America, and the West Indies to our manufactures articles.
The annual imports of fifty millions of people that comprise the
countries and the colonies south of the Gulf of Mexico and the
Rio Grande average $600,000,000, and the greater part of this
total is represented by manufactured articles. (p. 4b)

Being Brownsville and Matamoros at the crossroad of this
future railroad led Chatfield to reach this conclusion:
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The merchants, farmers and manufacturers of the United States who shall have located at Brownsville or its vicinity, and
reaped the advantages of being early in the field, will assuredly
be in a position to introduce their goods and products into the
markets of Mexico, Central and South America, at figures with
which it will be difficult for most distant centres to compete.
In the meantime there would exist the certainty of a home market, excellent facilities for exports to the countries of the Eastern Hemisphere either by the Atlantic or the Pacific route, and
a business so firmly established that any desirable expansion
to meet the demands of new trade, could be readily effected.
(p. 4c).

How the Twin Cities became such a great investment opportunity
Chatfield made it clear that the optimal conditions of the twin
cities for investment were not always present, since, before reaching these conditions, this Southern section of the border of the
United States should become fully American.
For that purpose, he reviewed the history of Mexico and
of Rio Grande Valley section.
Concerning Mexico, he said that before the Spaniards
arrived, the Aztecs inhabited the place, a people who possibly
were of a Caucasian race because of their remarkable achievements; once the Spaniards arrived, they dominated the Indians
for 300 years, “took care to suppress all enterprises that could in
any way conflict with Spanish trade and manufactures; appropriated all products of the mines which could be obtained by the
rude workings in vogue; sequestrated immense tracts of land for
the church, and retained the most powerful influences of priest18

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craft and the ignorance of the masses” (p. 31a-b); once Mexico
achieved independence, this country suffered, using William
Neale’s words, “a chronic disease” […] I mean Revolution, or what
they call Pronunciamientos” (p. 14d), and, according to Chatfield
himself, “three hundred revolutions and various wars” (p. 31d),
revolutions which, once Brownsville existed, were an opportunity of business by supplying arms to revolutionaries in Mexico.
Citing William Neale, Chatfield referred that one of Brownsville’s fires, almost destroying the city, was caused by the explosion of a munition store next to Stillman’s brick building (pp.
14d, 23c). Chatfield noticed that, at the time he was writing, revolutions and promiscuous executions were things of the past,
in Matamoros, and that new opportunities of business between
the twin cities were at hand, since their commercial affairs finally
were thoroughly identified (p. 32a).
Concerning Brownsville, Chatfield said, the portion of
land where it was situated “was described as a ‘desert,’ inhabited
only by ‘large droves of wild horses and cattle’ and unexplored unless by ‘mustang hunters,’ who made it their hunting ground for
years.” Nonetheless, he acknowledged that “The wild horses and
the cattle were remnants of the vast herds that formerly swarmed
over these rich pasture lands and constituted the wealth of the
Mexican owners” (p. 2a). Moreover, he noticed, they “were driven from this paradise by the breaking out of the war in Texas,”
their “three millions of heads of stock […] abandoned or destroyed”, and most of the inhabitants withdrawn “to the south of the
river” during the progress of the Texan revolution (p. 2a). Furthermore, during the Mexican War, American ruffians congreDOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.1-1

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gated in “this frontier”, but they finally left to California because
of the Gold Rush, and the few who remained in the area “killed
off one another” (p. 14b-c). Once the north of the river was “annexed to the United States” (p. 1b), Chatfield believed, Mexicans
returned from the south and “re-established their stock ranches,”
the State legislation “assuring them the undisputed possession of
their lands,” and as the Americans began to settle in this section,
too, they purchased “land from the Mexicans” or located “public
domain under the laws of Texas” (p. 2a). Confirming “the titles of
land in the newly acquired territory”, he said, led to the development of this section “unbounded resources” (p. 1c).
Apparently, there were other ways of assuring tracts of
land in this section. Citing William Neale, Chatfield referred to
Colonel Kinney, a Texan revolutionist, claiming “everything he
saw as his property by right of discovery and might of recovery”
(p. 12d). He also referred Kinney’s recommendation to Neale:
“to mount a horse, ride around as a big piece of land as he could
encompass in one day, and the land within the lines he rode over
should be his—Mr. Neale’s” (p. 12d). However, Chatfield said
following Neale’s narrative, “some unscrupulous men got a footing among us; they made vast claims of landed property and instituted suits at law; they in fact claimed all land donated to the
city by the State Legislature, that lay within the corporate limits”
(p. 14c). According to this narrative, one of these men was Juan
N. Cortina, who “issued titles to whoever he pleased, and thus
exhausted the last source of security of property,” titles “of no
validity whatever, […] usurped by the might of terror” (p. 13c).
An important portion of Chatfield’s pamphlet was devoted to
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make it clear that Cortina was a “fugitive of justice,” […] “ignorant and uneducated,” […] “a horse thief, a vagabond” , a leader of
the ruffians and banditti, “cattle thieves, murderers and robbers”
who captured the city of Brownsville in 1859 and liberated the
prisoners in jail (p. 2a-c, 15a-b, 23c-d), “a thing till now unheard
of in these United States” (p. 2b). Thus, this pamphlet offered
an account of Cortina’s “reign of terror” which “lasted for ten
years, […] filled with wanton destruction of human life, wholesale appropriation of cattle and other movable property; robberies,
assaults and organized attacks upon towns, custom-houses and
detached ranches, as to make one shudder to read it” (p. 2c).
As referred in this pamphlet, Cortina even dared to help
Mexicans participate in Cameron county sheriff election, contrary to what was previously agreed in caucus, and thus defeating
who was formerly the chosen candidate (pp. 14c, 15a). Neale’s
Oration celebrating the centennial of American Revolution, in
Brownsville, as quoted by Chatfield, was mostly devoted to depict Cortina’s wickedness (p. 14-15). According to Major Heintzelman’s report cited by Chatfield, Cortina “was the champion
of his race—the man who would right the wrongs of the Mexicans and drive back the hated Americans to the Nuece” (p. 2c).
Threats against Brownsville continued, Chatfield said (following
Neale’s report), since in 1851 American filibusters attacked Matamoros to make this Mexican city a Zona Libre (a duty free point),
something very contrary to Brownsville’s commercial interests:
business subsequently “wane rapidly” in the American city (p.
14d, 33b-d). In any case, “border troubles” ceased, Chatfield assured, once a treaty was signed between the United States and
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Mexico, “stipulating that the troops of either country should be
empowered to pursue marauders into the territory of the other”
(p. 2d). However, by the time Chatfield published his tract, there still were unsolved disputes concerning property. As Chatfield himself reported, the American government had not paid for
forty leagues then occupied by Fort Brown, land confiscated by
the Army that belonged to De la Garza family since 1781 (p. 20c-d,
28a-b).
At any rate, there was a time of prosperity in the region
after Cortina’s reign of terror ceased, Chatfield explained:
During the War of the Rebellion, […] the Rio Grande was
left free and the Confederacy utilized it in exporting immense quantities of cotton and other accumulated products
of the South, and in importing munitions of war and the
food staples it was impossible to produce in the disorganized state of labor. Vast amounts of merchandise were
store in the warehouses of Brownsville and Matamoros, and
the mutual interests then awakened were strengthened by
friendly intercourse, as these cities became in fact as well as
in name, “The Twin Cities of the Border”. Strangers thronged the streets, intent upon the purchase of supplies for filling army contracts or buying goods to replenish their empty shelves. There was money in the Confederacy in those
days, and was freely spent in arming and equipping with the
best the world afforded, those new-fledged defenders who
afterward as proudly wore the tattered gray; and procuring
the finery of noble woman who, a few months later, tore the
most costly fabrics into shreds for the comfort of their suffering kindred at the front. The inland routes were covered
with wagon-trains and travellers were constantly passing
the States and this thriving mart of commerce. Business of
all kinds was revived; wealth flowed into the merchant co-

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ffers, and many large fortunes were made on both sides of
the Rio Grande. Employment was provided for the whole
population, and all—from the heads of large commercial
houses to the messenger boys and the water carriers—found
it exceedingly remunerative. (p. 2d).

Following mostly Neale’s narrative, Chatfield reported
that Federal troops reached Brownsville in 1863, confiscating
many Confederates’ properties, and making many secessionist,
like William Neale, flee to Matamoros; that the Federal troops
welcome the ruffian Cortina in 1863 and 1864; that, in such a year,
Confederates were back in Fort Brown; that in 1865 the last Civil
War battle was fought and won by colored troops in Brownsville;
that Confederates could return to Brownsville in that year, recover their properties, and, since then, live “in peace and quietude”
[…] “enjoying the high esteem and confidence of four generations”
who surrounded them “with well merited honors” (p. 13d), often
being them the mercantile (p. 20c-22b), social (p. 20a), governing (p. 20c), and public opinion elite (p. 24d-25a) in Brownsville, who, members of the old Democratic party, cared about the
city demands of land property (p. 14c-d). Chatfield also reported
that the people who once reached Brownsville as “carpetbaggers”
finally became well established people in the city (p. 13d).
Segregation was enforced, he noticed, since colored people had their own schools, albeit their teacher was white (p. 17b),
and, something “refreshing to witness”, the bootblack, despite
crippled, was white, too (p. 30d). In any case, Chatfield assured,
colored people, even when they were runaway slaves [emancipated] in Mexico, and welcome as middle class people there (p.
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28c), once recaptured by slave hunters like William Neale, preferred to return to the United States to their “Old Cabin Home”,
since that was better than staying Mexico (p. 12d).
By the time Chatfield published his pamphlet, a railway
would penetrate this region and would develop Brownsville’s
unbounded resources, he said (p. 1c). And despite that Chatfield
reported Catarino Garza’s undergoing revolution in the Lower
Rio Grande Valley, he made it clear that this man was not a threat
to the peace of the American side of this section (p. 43c-d).
Some difficulties concerning the task of Americanizing the
border and beyond
Having in mind the task of Americanizing the border and beyond
for successful investment (pp. 16d, 35d), Chatfield identified
some difficulties still unsolved. Half or even a third of the population in Brownsville was Mexican, he said, and this population
neither spoke or understood the English language (pp. 3a, 16d);
moreover, “Englishmen, Frenchmen, Americans, Irishmen, and
Africans […] nearly all use the Spanish language or its Mexican
‘patois,’ in the affairs of daily life” in both sides of the border (p.
33b); this fact required from the City of Brownsville that, with
the exception of the marshal, its police forces were of Mexican
descent, with the requirement of speaking English to aid the
stranger who did not speak Spanish (p. 26c-d). But English language should be learned, and for that purpose, Chatfield applauded, several methods for teaching it were successfully applied
in Brownsville schools (pp. 16b-18c), and several festivals were
celebrated using this language, he approved, such as All Saint’s
Day and Columbus Day (p. 30a-b), no so with “The Pastores”, a
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festival which was of terrible taste, he lamented, because of the
use of Spanish (p. 30b-c):
[…] an object of interest for strangers at first, […] it is totally
un-American […] The participants are all Mexicans, and not
very good actors as a rule. They act as wooden figures, and recite so rapidly that even good Spanish scholars cannot understand half they say. (p. 30c)

Social entertainments often took place in Brownsville,
such as dances, Chatfield informed (p. 27d), but Mexican “bailes”
were rightly banned within the city limits, Chatfield observed, to
prevent the native population disorderly behavior (p. 26d), notwithstanding that such “bailes” were frequented and a source
of amusement for many American boys and girls in the Mexican
side of the border, even at the lower classes’ “baile ground” at
Santa Cruz (p. 29d).
On the one hand, as already noticed, big fires almost destroyed the whole of Brownsville for three times, mostly because
of the explosion of stores that sold ammunitions to Mexican revolutionists (pp. 14d, 23c). On the other hand, “jacales” were the
buildings immediately demolished, although affected by, Chatfield acknowledged, not common fires (pp. 26d-27a). Any case,
Chatfield celebrated the replacement of these dwellings of the
Mexican population for new buildings “attesting the financial
prosperity and refined taste of the owners” (p. 2d), and he expected that this new building style, introduced in Matamoros,
would even replace the monotonous Mexican style of South of
the Border residences (pp. 32d-33a).
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As noticed above, Chatfield quoted William Eleroy Curtis, a representative of the State Department, to stress the opportunities for American capitalists of doing business not also at the
border, but in Mexico and South America, too. This official also
said:
Latin American people never have been and never will be engaged extensively in mechanical pursuits. Their taste does not
run that way. They will always continue to cultivate sugar,
coffee, and other tropical product to which their climate and
soil are favorable. They must continue to buy their bread, their
wearing apparel, their household utensils and equipments,
their railway supplies, their machinery and implements, and
any other form of manufacture goods; and the factories of the
United States can furnish these goods as well as the factories
of Europe. American goods are popular everywhere, so popular
that European factories forge our trademarks and infringe our
patents. Very great advantages have been gained for a great
variety of our goods by reciprocity treaties; but our increase
of our exports must depend upon the enterprise of our merchants in introducing their goods into those markets. The government has open the way; but the merchants must adopt the
same energy and patience that has caused the marvelous development of our in our internal commerce (p. 4b).

For the purpose of facilitating that American investors
successfully do business in Mexico and beyond, it was important
not only the Americanizing of the border, but of the whole Americas, too (pp. 3d-4, 16d, 35d-36b), Chatfield said, which implied
not only the teaching of English language, but an educational
system, values, and religion in accordance with American interests. To make it clear, Chatfield quoted Consul Richardson, in
Matamoros:
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It is hoped and believed that Mexico, and, indeed, the whole of
Spanish America is on the threshold of new national, commercial and social life […] the question [is] changing the stream
of Mexican life at the fountain—changing her ideals, her prepossessions, her prejudices. In the one matter of education,
Mexico is induced to look Northward. Here is our opportunity.
If Mexico could be peppered with American schools, we might
expect to find the next generation more American in its civilization than at present. (p. 36b)

Concerning the “peppering” of Mexico, Chatfield celebrated the American schools that promoted the learning of English,
the teaching of lessons in English, and the use of English textbooks there (p. 36b).
He also celebrated Consul Richardson opinions on changing religion in Mexico. On the one hand, the Consul approved
that “the church no longer has any supervision, and her interference, even to the slightest degree, would not be tolerated”. On
the other hand, the Consul considered, “the year of 1891 presents
to free Protestant America the fact of absolutely free education,
untainted by sacerdotalism in ‘poor priest-ridden Mexico,’ thus,
“Protestantism sees its opportunity and has not been slow to
avail itself of it, and so the foundation of a splendid system of
schools, free and private, has been laid” (p. 35b-c). As quoted by
Chatfield, the Consul also said:
The friends of the United States in Mexico to-day are not the
Americans residing here, but the Mexicans who have been
educated in American colleges and universities, or in the private and mission schools maintained by American enterprise and
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philanthropy. The work done here is fundamental […] I feel
increasingly certain that Mexican trade will be ours only when
Mexican people are ours. (pp. 36b, 35d)

Although Chatfield to some degree lamented that the old
chapel (the only beautiful Church in Matamoros) was already
destroyed because of Juarez banishing of religious orders, he saw
it as a “landmark of the rise and fall of Catholic domination in
Mexico” (p. 34d).
However, the effort of Americanizing the South might
not be successful, if considering some of Chatfield’s and his informants’ observations, for example, Matamoros’s post office was
not good whereas Brownsville’s was excellent (pp. 18c-19c; 36d);
Mexicans could not ride four horse coaches as Neale did (p. 13a);
Mexican and Spanish houses were ill-ventilated, poorly lighted,
and not too well furnished (p. 16b, 33a); Mexican carts (p. 12c),
houses (p. 32b), street light, bedroom furniture (p. 32c), toys, ornaments, silver filigree (p. 31), shops (p. 33a), and cooking utensils (pp. 26b, 26d, 31c, 33a) were ancient, primitive, and underdeveloped; if any good quality furniture was found in Matamoros, it
was bought and made in America (p. 32c); before 1852, there was
no butter at all, and, at any rate, the people’s diet was reduced to
beans, pepper, and a bit of meat (p. 26b);3 if there were buildings
in Matamoros which deserved praise, they were either American
or made by Americans —the old chapel was constructed by a resident in Point Isabel (p. 34c-d), the American Consulate was the

3 This diet may remind Americans that chili now is the official dish of the
state of Texas.

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best furnished place (p. 34a-c), the Opera House was designed
by Architect Peeler (p. 32d), and the Main Plaza, by a General
Taylor’s officer (p: 31d): before the Mexican War, this plaza was
no more than a pond “shared by ducks, goats, naked children and
bull frogs” (p. 12d)—; although Chatfield liked Matamoros people “domesticity” (p. 32d), he would prefer that they were not so
attached to their place of birth because men then were not ready
to work far away from their families, as required by the construction of railroads (p. 31b); people of Matamoros would make
deals, get along, and be fooled by Cherokees, something that
Texans would never do (p. 1d, 12c). Seemingly, Chatfield did not
rely on Mexicans either, since if he gathered information for his
pamphlet openly in Brownsville, he did not do so in Matamoros,
but worked as a “detective” did, using “his faculties of observation to such an extent that he can see and note many things in a
short space of time” (p. 33a).
According to Chatfield’s informant Neale, “mechanics
were of all nationalities, except Mexicans”, and “natives who belonged in the town held fandangoes in the streets and imbibed
pulque or mezcal” (p. 12d), not as [Confederate] Gen. Bee and staff
did, who drank “abundance of champagne” (p. 15c). Chatfield
himself said that “political economy is a science yet to be taught among these degenerate remnants of a noble race, and any
attempt to teach it would be a thankless task, if not a work of
supererogation” (p. 31b). Although he reported that students
at a school unmasked an American “pretended professor of mathematics” (p. 17d), he also reported Consul Richardson saying
that “the Mexican mind is not mathematical; it does not like
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close consecutive thinking [and the] effect of climate is such as
to make the best result unattainable” (p. 35d). Thus, Chatfield
considered that “The ‘burro’ and his native driver may have ‘been
made for each other’” (p. 30c).
The hope of teaching English in order to Americanize the
border was even doubtful in Brownsville, let alone in Matamoros
and the whole of Mexico, as said in the pamphlet:
The foreign element is perceptible in everything about us. The
population of Brownsville is about 7,000, one half of whom are
Mexicans, and their habits and customs preponderate those of
the Americans to a great extent […] It becomes necessary for
us to learn something of the Mexican language, for the lower
classes adhere to it with an obstinate persistence which may
be laudable in the abstract, as evincing a love of their native
land, but it is scarcely to be commended when it is considered
that they are inhabitants of an American town, and are under
the protection of the laws of the United States. This trait is
probably due to the Indian blood in their veins; for an Indian
will resort to every expedient before he admit that he understands or can speak English. I once saw a curious instance of
this at a Sioux Agency on the Missouri.

Our camp have been beset with begging red skins of every age
and sex, for several days, and our arms were tired with our effort
to explain in the “sign language,” that the rations of two companies would not admit of maintaining a soup kitchen for 7,000
Indians; so we took refuge in a statuesque repose. This puzzled
the genuine beggars, and they ceased their importunities. We
discovered a few bucks who wished to barter and exchange, but
we refuse to understand, until finally, in sheer desperation, one
of them seized a paper and a pencil from the table in the tent,
and wrote these words in plain English —“coffee, sugar, flour”—

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making signs that he would pay for them in skins. He would not
speak a word in English in reply to our questions, but we soon
learned that he had been educated at the Agency School.

The Mexican street vendors […] will parley for an hour in their
patois before they will attempt to explain their meaning in
English, of which language they at last evince a slight knowledge, rather than lose a chance of selling something. This happens
only when you enter into negotiations with them, however; if
you shake your head, they will pass on without a word. (p. 29c)

Besides, Chatfield assured, no Mexican would tolerate
anything on his feet unless the shoes were finished with sharp
pointed toes and high tapering heels: “Both Mexican men and women have small feet, and the style of foot wear which they most
affect makes their feet look even smaller than they are” (p. 36d).
It might not be surprising that, being such his belief, Chatfield would not rely on the original settlers to trigger the border
prosperity, but rather rely on new and American settlers to do so:
The attention of agriculturist, capitalists, manufacturers,
stock-raisers and tradesmen, throughout the United States,
is invited to the unparalleled advantages which will accrue
to them by casting in their lot with Brownsville. They are one
and all requested to give this subject careful attention, and, if
possible, to reassure themselves by personal inspection, before
determining the momentous questions of where to locate their
business, or in what section to place their investments.

The citizens of Brownsville will become willing “hostages” for
all who may seek “fortune” within their gates. (p. 5b)
DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.1-1

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�Arturo Zárate / Twin cities

Following Chatfield reasoning, Brownsville would be the
launching platform to make fortune in the South, as some Americans in Brownsville were already doing, for example, Mr. Carson, the City Major, and Mr. Kelly were owners of silver and lead
mines in Mexico (p. 20c, 21a), and Mr. Carson’s interest was in
immense fisheries in the coast of Tampico, too (p. 20c).
One final remark
Although this essay does not include every word of Chatfield’s
tract, it captures the essence of the pamphlet by highlighting
some of its most important features.

References
Chatfield, W. H. (1893). The Twin Cities, Brownsville, Texas, Matamoros, Mexico, of the Border, and the Country of the Lower Rio
Grande. New Orleans: E. P. Brandao.

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DOI: https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.1-1

�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

El refugio y el procedimiento de solicitud de la condición de refugiado en México
The asylum and the procedure for applying for
asylum status in Mexico
Socorro Arzaluz.1
sarzaluz@colef.mx

Gabriela Zamora.2
gabriela_zamora@hotmail.com

Resumen: En México, una serie de instancias y ordenamientos legales
determinan la condición de persona refugiada. Se observa que en años
recientes han aumentado en forma drástica esta clase de solicitudes.
En ese sentido, el objetivo del documento es presentar de manera breve
los principales instrumentos jurídicos que se observan para que una
persona obtenga el estatus de refugiado. También se determinan a las
principales instituciones que cumplen diferentes tareas a lo largo del
proceso. Es de esperar que ante el éxodo de las personas de sus lugares
de origen debido a la violencia y otras condiciones contempladas en la
ley mexicana, la tendencia siga en aumento por lo que es importante
difundir el camino a seguir y dar a conocer a los principales actores que
intervienen en este proceso.
1 El Colegio de la Frontera Norte.
2 Casa Monarca. Ayuda Humanitaria al migrante.

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�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

Palabras clave: migración, refugio, México
Abstract: In Mexico, a number of instances and legal systems determine asylum status. It is noted that in recent years these kinds of applications have increased dramatically. In this sense, the objective of the
document is to briefly present the main legal instruments that are observed for a person to obtain asylum status. The main institutions that
perform different tasks throughout the process are also determined. It
is to be expected that in the face of the exodus of people from their places of origin due to violence and other conditions covered by the law,
the trend will continue to increase so it is important to spread the way
forward and publicize the main actors involved in this process
Key words: Migration, asylum, Mexico

DOI https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.1-2

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�Socorro Arzaluz y Gabriela Zamora / El refugio

Introducción
En el ámbito de los derechos humanos, independientemente de la
condición de estancia, el Estado Mexicano reconoce los derechos
y las garantías para su protección, favoreciendo la defensa más
amplia. El Estado Mexicano ha ratificado todos los instrumentos
del Sistema Universal y del Sistema Interamericano de Derechos
Humanos, en los que se reconoce el derecho a la migración y de
las personas migrantes.
Temas como: 1) el reconocimiento de los derechos y obligaciones, 2) la protección de los derechos humanos, 3) el ejercicio
de los derechos y la gestión de la migración en México, se plasman en el marco jurídico y normatividad en materia migratoria
establecidos en los siguientes instrumentos: 1) la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos; 2) la Ley General de
Población, el 3) Reglamento a la Ley General de Población; 4) la
Ley de Migración; 5) el Reglamento a la Ley de Migración, 6) los
Lineamientos para Trámites y Procedimientos Migratorios; 7) la
Ley sobre Refugiados, Protección Complementaria y Asilo Político; 8) el Reglamento a la Ley sobre Refugiados, Protección Complementaria y Asilo Político; 9) la Ley de Nacionalidad y 10) el
Reglamento de la Ley de Nacionalidad.
Actores y proceso para la obtención del refugio
El ejercicio y gestión de la política migratoria tienen impacto en
otras legislaciones de carácter general que, en su conjunto, integran el marco constitucional y legal en que se fundamenta la política y gestión migratoria en México (UPM, 2013). En este tenor,
las legislaciones mencionadas dan cuenta de la formalización de
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DOI https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.1-2

�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

los derechos de las personas migrantes y refugiadas definiendo
asimismo las diferentes condiciones, derechos y mandato de la
política migratoria y de refugio mexicana. La figura 1 muestra las
normatividades, las dependencias responsables de conducir las
políticas en la materia y las condiciones facultadas a otorgar.
Figura 1.
Instrumentos jurídicos para la gestión de la migración en México

Fuente: Elaboración propia con información de las legislaciones mencionadas.
DOI https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.1-2

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�Socorro Arzaluz y Gabriela Zamora / El refugio

En el ámbito de la protección internacional, la Ley sobre
Refugiados, Protección Complementaria y Asilo Político, se centra en tres figuras: refugio, protección complementaria y asilo
político. Además de contener los elementos de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951 y su Protocolo de 1967,
considera entre los supuestos los incluidos en la Declaración de
Cartagena sobre Refugiados. En su artículo 13 la Ley sobre Refugiados, Protección Complementaria y Asilo Político (LSRPCyAP) establece que:
La condición de refugiado se reconocerá a todo extranjero que se encuentre en territorio nacional, bajo alguno de los
siguientes supuestos:
I.

Que debido a fundados temores de ser perseguido por motivos de raza, religión, nacionalidad, género, pertenencia a
determinado grupo social u opiniones políticas, se encuentre fuera del país de su nacionalidad y no pueda o, a causa
de dichos temores, no quiera acogerse a la protección de tal
país; o que, careciendo de nacionalidad y hallándose, a consecuencia de tales acontecimientos, fuera del país donde
antes tuviera residencia habitual, no pueda o, a causa de
dichos temores, no quiera regresar a él;

II.

Que ha huido de su país de origen, porque su vida, seguridad o libertad han sido amenazadas por violencia generalizada, agresión extranjera, conflictos internos, violación
masiva de los derechos humanos u otras circunstancias que
hayan perturbado gravemente el orden público, y

III.

Que debido a circunstancias que hayan surgido en su país
de origen o como resultado de actividades realizadas, du-

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DOI https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.1-2

�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

rante su estancia en territorio nacional, tenga fundados
temores de ser perseguido por motivos de raza, religión,
nacionalidad, género, pertenencia a determinado grupo
social u opiniones políticas, o su vida, seguridad o libertad pudieran ser amenazadas por violencia generalizada,
agresión extranjera, conflictos internos, violación masiva
de los derechos humanos u otras circunstancias que hayan
perturbado gravemente el orden público
La definición expuesta en la legislación además de progresista, brinda la oportunidad de protección a mayor número
de personas puesto que contempla como solicitante de la condición de refugiado al extranjero que independientemente de su
situación migratoria solicita el reconocimiento de la condición
de refugiado y reconoce con la condición de refugiado a la persona “que ha huido de su país de origen, porque su vida, seguridad o libertad han sido amenazadas por violencia generalizada,
agresión extranjera, conflictos internos, violación masiva de los
derechos humanos u otras circunstancias que hayan perturbado
gravemente el orden público” (LSRPCyAP, artículo 13).
En México la Comisión de Ayuda a Refugiados (COMAR)
es la autoridad competente en materia de refugio, de acuerdo con
lo establecido en la LSRPCyAP y su Reglamento, cualquier extranjero que, encontrándose en territorio nacional, tiene derecho
a solicitar que le sea reconocida la condición de refugiado.
El procedimiento de solicitud y reconocimiento de la condición de refugiado (figura 2) implica presentar en un período de
hasta 30 días hábiles, la solicitud ante la Coordinación General
de la COMAR o ante INM, quien en estos casos deberá canalizar
DOI https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.1-2

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�Socorro Arzaluz y Gabriela Zamora / El refugio

la solicitud a la Coordinación General. En la solicitud se deben
incluir todos los familiares que acompañan a la persona solicitante previa acreditación del vínculo familiar. Las solicitudes también pueden llevarse a cabo posterior al período estipulado, no
obstante, el solicitante debe explicar a detalle el motivo que le
impidió la presentación.
Figura 2.
Procedimiento del trámite de solicitud de la condición de refugiado.

Fuente: Elaboración propia con información de la Comisión Mexicana de
Ayuda a Refugiados (COMAR) y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas
para los Refugiados (ACNUR).

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�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

Recibida formalmente la solicitud, la COMAR emite un
acuse de solicitud y con ello prueba el inicio del procedimiento
y garantiza la no devolución de la persona a su país de origen o
al lugar en donde su vida, seguridad o libertad son amenazadas.
Una vez tramitada la solicitud, la COMAR expide un documento
“Constancia de Trámite con Respecto de la Solicitud del Reconocimiento de la Condición de Refugiado” que comprueba que el
procedimiento de solicitud se encuentra en curso.
A partir de ese momento todos los solicitantes deben permanecer en la entidad federativa en donde le fue otorgado el trámite a la solicitud, salvo autorización expresa de la COMAR ya
que, de no hacerlo, el caso se da por abandonado. Para probar
la estancia, la persona debe acudir cada 15 días a las oficinas de
la COMAR o del INM donde presentó la solicitud a firmar una
constancia de permanencia en el estado, práctica que ha sido suspendida indefinidamente por la contingencia sanitaria.
Una vez obtenida la Constancia de Trámite con Respecto
de la Solicitud del Reconocimiento de la Condición de Refugiado,
la persona podrá obtener su Clave Única de Registro de Población (CURP) y adicionalmente iniciar ante el Instituto Nacional
de Migración (INM) su regularización migratoria por razones
humanitarias, resultado del trámite, se obtendrá la “Tarjeta de
Visitante por Razones Humanitarias”, que permite residir y trabajar legalmente en México durante el trámite.
Como parte del procedimiento, la COMAR solicita una
entrevista a los peticionarios para conocer si la vida, seguridad o
libertad de la persona corre riesgo de regresar al país de origen. Por
lo que además del llenado del cuestionario la COMAR realizará
DOI https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.1-2

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�Socorro Arzaluz y Gabriela Zamora / El refugio

una entrevista personal para conocer los motivos por los cuales
se solicita la protección. Durante la entrevista el solicitante debe
narrar los hechos en los que basa su solicitud y aportar el mayor
número de detalles posibles por los que no puede regresar a su país.
Posterior a la entrevista de elegibilidad, la COMAR lleva
a cabo una investigación y análisis del caso en el que recopila la
opinión de la Secretaría de Relaciones Exteriores, información
objetiva de fuentes confiables, y en caso de ser necesario del Alto
Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Para la obtención del resultado la COMAR tiene hasta 55
días hábiles después de la fecha marcada en la constancia, 45 días
hábiles para emitir una resolución fundada y motivada respecto
del reconocimiento o no de la condición de refugiado, más 10 días
para informar el resultado. En algunos casos, la COMAR puede
ampliar el plazo por otros 45 días hábiles.
De reconocerse el refugio, la COMAR entregará la “Constancia de Reconocimiento de la Condición de Refugiado” al solicitante y a todos los familiares incluidos en la solicitud. En el supuesto de no reconocerse la condición de refugiado, la COMAR
en la misma resolución debe pronunciarse en el sentido de otorgar o no otorgar la protección complementaria.
En los casos en que la resolución de COMAR sea negativa, la persona tiene el derecho a presentar una apelación dentro
de los 15 días hábiles siguientes a la notificación. Posteriormente,
la COMAR revisará el caso por segunda ocasión, si la COMAR
otorga una segunda negativa, el extranjero tiene derecho a continuar la apelación ante un juez, si se opta por la no revisión, la
persona debiera retornar a su país.
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DOI https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.1-2

�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

Con relación a la condición de estancia migratoria, el
INM documentará al extranjero bajo la calidad de inmigrado y
si previamente cuenta con una condición de estancia por razones
humanitarias podrá realizar su cambio de condición migratoria a
“Residente Permanente”, de lo contrario, deberá realizar la Regularización por Razones Humanitarias.
Solicitar asilo es un derecho consagrado en el artículo 14
de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, no obstante, el trámite de la solicitud de refugio es vinculado a la regularización migratoria de la persona, que a su vez depende de
la resolución emitida por la COMAR organismo encargado de
la política de refugio en México. Es facultad del INM la regularización migratoria y en el caso de las personas con necesidad
de protección internacional, les permite regularizar su situación
migratoria por razones humanitarias a fin de permanecer en México, misma que acredita a la persona a obtener la Tarjeta de Visitante por Razones Humanitarias y con esta la regular estancia,
así como el acceso a derechos, entre otros, el empleo formal.

Referencias
Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados
(ACNUR). (2021). ¿Cómo solicitar ser refugiado en
México?
https://help.unhcr.org/mexico/como-solicitar-la-condicion-de-refugiado-en-mexico/
Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión. (21/02/12/Texto
vigente 2021). Reglamento de la Ley de Refugiados, Protección Complementaria y Asilo Político. México: Diario
Oficial de la Federación. Reglamento de la Ley sobre Refugiados y Protección Complementaria (diputados.gob.mx)
DOI https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.1-2

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�Socorro Arzaluz y Gabriela Zamora / El refugio

Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión. (27 enero
2011/ 30 octubre 2014 Texto vigente). Ley de Refugiados,
Protección Complementaria y Asilo Político. México:
Diario Oficial de la Federación. Ley sobre Refugiados,
Protección Complementaria y Asilo Político (www.gob.
mx)
Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR). (2021).
Procedimiento para el reconocimiento de la condición
de refugiado. http://www.comar.gob.mx/es/COMAR/
Procedimiento_para_ser_reconocidos
(26 mayo 2011/ 20 mayo 2021) Ley de Migración. Ley de Migración (cndh.org.mx)
Organización de las Naciones Unidas ONU). (2015). Declaración
Universal de los Derechos Humanos. UDHR_booklet_
SP_web.pdf (un.org)
Secretaría de Gobernación (SEGOB). (08/11/12). LINEAMIENTOS para trámites y procedimientos migratorios. México: Diario Oficial de la Federación. http://dof.gob.mx/
nota_detalle.php?codigo=5276967&amp;fecha=08/11/2012
Secretaría de Gobernación (SEGOB). Unidad de Política Migratoria, Registro e Identidad de Personas. (UPMRIP).
(2013). Legislación migratoria e instrumentos Jurídicos
para la gestión de la migración en México. México: Secretaría de Gobernación. Unidad de Política Migratoria
(politicamigratoria.gob.mx)

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DOI https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.1-2

�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

Fronteras vitales en la frontera: Monterrey, cuerpo y
miedo de habitar
Vital borders on the border: Monterrey, body and
fear of inhabiting
Marissa Rodríguez Sánchez.1
marissardz@gmail.com

Resumen: Se presenta un análisis etnográfico enmarcado en la antropología de las emociones bajo una perspectiva socioestructural, que
vincula la espacialidad territorial, corporal y emocional, como espacios
construidos recíprocamente en relación a procesos sociales específicos,
localizado en la ciudad de Monterrey, donde la violencia derivada de la
guerra contra el narcotráfico colocó en el centro del habitar cotidiano
al miedo, transformando la experiencia vital de sus habitantes en una
triple frontera restrictiva de acción: emocional, corporal y territorial.
Se parte de la conceptualización del cuerpo humano como una porción
de espacio con sus propias fronteras, defensas y debilidades, y del entendimiento de la expresión emocional (de la cual el cuerpo humano
es vehículo) como culturas afectivas. Las experiencias corporal y emocional comparten un carácter relacional, dado que siempre responden
a estímulos exteriores, como es el territorio que ocupan los cuerpos
humanos, en este caso de estudio, caracterizado por el aumento de la
violencia en la frontera.
Palabras Clave: Antropología, Emociones, Cuerpo, Miedo, Territorio
1 Antropóloga Social

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�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

Abstract: An ethnographic analysis is presented, framed in anthropology of emotions, from a socio-structural perspective, that links
territorial, corporal and emotional spatiality, as reciprocally constructed spaces in relation to specific social processes, located in the city
of Monterrey, where the violence derived from the war against drug
traffic placed fear at the center of daily living, transforming the life
experience of its inhabitants into a restrictive triple border of action:
emotional, physical and territorial. It starts from the conceptualization
of the human body as a portion of space with its own borders, defenses
and weaknesses, and from the understanding of emotional expression
(where the human body is the vehicle) as affective cultures. The bodily and emotional experiences share a relational character, since they
always respond to external stimuli, such as the territory that human
bodies occupy, in this case study, characterized by increased of violence.
Key words: Anthropology, Emotions, Body, Fear, Territory

DOI https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.1-3

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�Marissa Rodríguez / Fronteras vitales

Introducción
En términos generales para los estudios antropológicos, el interés
por la dimensión subjetiva y la expresión emotiva de los individuos estuvo por lo menos implícito2. Hasta la época contemporánea, las investigaciones han profundizado en el nivel emocional
de los actores sociales pues, tradicionalmente, la antropología
relegó la vida afectiva al plano de las pasiones irracionales y las
emociones no fueron abordadas como fenómenos relacionales
hasta finales del siglo anterior.
Afirmar el carácter relacional de las emociones y considerarlas como objetos de potencial análisis para comprender las singularidades culturales, atrajo el problema, por una
parte, de desnaturalizar los afectos como universales entre los
seres humanos; por otra, explicar cómo son materializadas
corporalmente tales expresiones o, para emplear la fórmula esgrimida por Michelle Rosaldo (1984), las emociones son “pensamientos corporeizados”, comprometiendo con ello, necesariamente, el análisis del cuerpo y de la geografía social para dar
respuesta a las implicaciones socioespaciales de los afectos en
distintas sociedades. La desnaturalización de las emociones
2 Acerca del tratamiento de las emociones en las etnografías clásicas, en
las que se manifiesta implícitamente su relevancia, en las que se analizó la
vida afectiva de los grupos estudiados o bien, en donde hay atisbos de reconocimiento de la dimensión afectiva como objeto de estudio social o, por el
contrario, en el centro del debate se sopesaba si constituían un objeto pleno
para el análisis antropológico, puede consultarse Bolaños, L. P. (2014). El estudio socio-histórico de las emociones y los sentimientos en las Ciencias Sociales del Siglo XX;
Bourdin, G. (2016) Antropología de las emociones; Calderón, E. (2012). La afectividad en antropología: una estructura ausente; Fernández Poncela, A. M. (2011). Antropología de las emociones y teoría de los sentimientos.

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DOI https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.1-3

�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

universales urgió entonces a una nueva desnaturalización: la
del cuerpo humano.
De igual modo, desde los estudios de la geografía social,
de los estudios urbanos y de ciertas geografías feministas (Lindón, 2009), la noción de “sujeto” se haya ahora indisociablemente
unida y determinada en gran medida por el espacio que habita,
pero también considerado como un agente activo de cambio y
reestructuración de su entorno. Por lo tanto, una propuesta conceptual en este escrito, detallada más adelante, es la de abordar a
los individuos analizados, como sujeto-que-habita.
En este orden de ideas, con este escrito me interesa reflexionar acerca de los vínculos entre la espacialidad territorial, corporal
y emocional, como espacios construidos recíprocamente, en relación a procesos sociales violentos en la ciudad de Monterrey en los
últimos años. El aumento de la violencia en México a partir de la
administración de Felipe Calderón (2006-2012) derivada de la llamada “Guerra contra el Narco” de los cárteles y grupos armados,
tuvo su origen en la militarización del país. El expresidente “decretó de facto un Estado de excepción, en el que las garantías de los
ciudadanos quedaron suspendidas y donde las acciones del ejército
se realizaron por fuera de la ley, con el argumento de resguardar la
seguridad nacional” (Bautista, 2017, p.12).
El estado de guerra a partir de 2006, fue generador de
prácticas y experiencias de extrema crueldad en el país padecidas por los sujetos. Es decir, las vivencias individuales tienen
una localización contextual en la guerra contra el narco, pues la
“violencia se exacerba sólo bajo ciertas condiciones sociales y políticas, o bajo una configuración particular de las relaciones de
DOI https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.1-3

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�Marissa Rodríguez / Fronteras vitales

poder” (Pereyra, 2012: s/p). Así, se colocó en el centro del habitar
cotidiano al miedo, transformando la experiencia vital de sus habitantes en una triple frontera restrictiva de acción: emocional,
corporal y territorial.
Este artículo se organiza en tres momentos de análisis: en
la primera parte, se ofrecen las precisiones teórico conceptuales
que guían la reflexión. Siguiendo a Aguilar y Soto (2013), parto
de la conceptualización del cuerpo humano como “una porción
de espacio, con sus fronteras, sus centros vitales, sus defensas y
sus debilidades, su coraza y sus defectos” (p. 6). Por otro lado,
abordamos el problema de la expresión emocional, en el sentido
propuesto por David le Breton (2012) como “culturas afectivas”.
De las expresiones afectivas regiomontanas, me interesa destacar
la diferenciación entre “miedo” y “temor”, tomando como referencia la conceptualización hecha por Portal (2004) y empleo el
concepto de “territorialidad” para describir los nexos establecidos entre sujetos y territorio a partir de la subjetividad.
En un segundo momento, se expone brevemente el estado
de la cuestión social en la ciudad de Monterrey, en referencia al
aumento indiscriminado de la violencia y presencia de grupos armados en este territorio fronterizo3, producto de la llamada “guerra contra el narco”, orquestada por el gobierno del expresidente
Felipe Calderón. En el mismo apartado, se explica la pauta metodológica seguida. Finalmente, se ofrece una parte del análisis
etnográfico de ese estado de la cuestión con base en materiales
3 Nota de la editora: Fronterizo en relación a la cercanía e intercambio
comercial y cultural, así como al flujo de personas que transitan entre ambos
países, que a lo largo de la historia ha tenido con los Estados Unidos de Norteamérica y mantiene hoy en día.

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�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

empíricos obtenidos en trabajo de campo durante los años 2010
y 2015, así como ciertas previsiones acerca de la importancia de
extender los resultados, con el objetivo de elaborar un análisis de
largo aliento que responda a la realidad social regiomontana del
presente.
Guías teórico conceptuales
La tradición antropológica anclada en la separación de los mundos natural y cultural, rechazaba la comprensión de las emociones y los afectos como fenómenos inscritos en la expresión
cultural; es decir, como parte fundamental y significativa de cosmovisiones particulares, como conductas arraigadas en las normativizaciones sociales o como objetos de potencial análisis para
comprender las singularidades culturales. Antes bien, las emociones fueron subsumidas al mundo de lo natural y las implicaciones de la expresión emocional eran, por mucho, tenidas como
individuales en su expresión, pero intrínsecas y universales en lo
colectivo. Las teorías provenientes del posestructuralismo, de los
estudios culturales, la sociología interpretativa, el feminismo y
de los estudios de género, fueron primordiales para traer a la luz
la naturaleza relacional de las emociones (Calderón: 2012) y con
ello evidenciar que la expresión afectiva siempre es motivada por
un agente exterior, producto de la interacción social.
Al respecto de la naturaleza relacional de las emociones,
David le Breton (2012) propone el concepto de “culturas afectivas” como un saber emocional que circula de manera difusa
en la sociedad y que enseña a los actores, según su sensibilidad
personal, las impresiones y actitudes que deben tomar según las
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�Marissa Rodríguez / Fronteras vitales

vicisitudes que se imponen a su vida personal. De esta manera,
al afirmar que los modos de expresar los afectos y las emociones
cambian de un grupo cultural a otro, se desecha la afirmación naturalista de la universalidad de las emociones para, en su lugar,
resaltar su inscripción en un sistema de sentidos y valores que
son propios de cada conjunto social.
Con Michelle Rosaldo (1984), la escisión entre emoción
y cognición se pone en entredicho4 y abre un camino fructífero
para el análisis de la vida afectiva en su carácter de socialmente
construida y significada en contextos concretos. Asimismo, las
teorías feministas fueron primordiales para superar el dualismo
emoción-cuerpo, herencia de la hegemonía positivista, a partir de
la cual, el cuerpo fungiría como una especie de alter ego del individuo. Por el contrario, entendemos al cuerpo y a lo corporal, ya
no sólo como una condición connatural a la existencia humana,
sino como un espacio de inscripción de lo social, como soporte
del individuo, que es al mismo tiempo su frontera y su límite con
el resto del mundo.
De esta manera, al ser el cuerpo el espacio que habita el
individuo, es asimismo el primer lugar de demarcación geográfica
con el resto del mundo, pero, tal como lo ha sugerido McDowell
(2000), los límites del espacio corporal resultan permeables respecto de los otros cuerpos. Ello es así, dado que el individuo-cuerpo, como entidad espacial, se halla en una compleja relación con
4 Lejos de dar por concluida una discusión que permanece acerca de la
relación entre los procesos fisiológicos, psicológicos, biológicos, cognitivos,
entre otros, y los fenómenos afectivos, me remito a señalar elementos básicos
para la comprensión de la antropología de las emociones tal como se aborda
aquí.

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su entorno cultural, del cual obtiene información que le orienta
socialmente mientras que lo expresa de manera individual según
sus características propias e historia personal. Siguiendo a le Breton (2012), los cuerpos siempre son propios y, al mismo tiempo,
pertenecen a todos, toda vez que en el cuerpo aparecen los simbolismos que dan carne al vínculo social.
Supuesto lo anterior, el cuerpo es también el sitio donde se percibe la experiencia emocional como una realidad individual, empero se comprende como colectiva e indisociable del
entorno cultural, social y político que las motivan. Denzin (1985,
como se citó en Ariza, M, 2017), afirma que: “en estricto sentido,
la emoción y la emocionalidad no se encuentran ubicadas en el
sujeto o en su cuerpo, sino en la relación del sujeto con su cuerpo
vivido en un contexto sociocultural dado” (p. 68). Entonces, las
experiencias corporal y emocional comparten ese carácter relacional, dado que siempre responden a estímulos exteriores, como
es el territorio que ocupan los cuerpos humanos.
El interés por comprender las formas en que se llevan a
cabo tales vínculos entre corporalidad, emocionalidad y espacialidad, ha abierto un campo fecundo en la teoría social y en los
estudios de la geografía humana. En buena medida, el análisis
de la socioespacialidad se ha centrado en las ciudades, en razón
de la creciente urbanización terrestre y, porque, en las ciudades,
se concentra la mayor parte del ejercicio del poder que afecta al
grueso de las sociedades (Lindón, 2009). En la experiencia de la
espacialidad urbana, las perspectivas corporales y emocionales,
resultan más complejas en concomitancia a las estructuras de la
ciudad y, a través del acercamiento analítico, es posible verificar
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�Marissa Rodríguez / Fronteras vitales

las formas de producción y reproducción socioespacial “como
obra constante de sus habitantes” (Lindón, 2009, p. 11).
Por estas razones, propongo que el acercamiento a los
actores sociales que protagonizan este análisis, es decir, a regiomontanos5 que vivieron en Monterrey la experiencia social,
corporal y emocional que significó la guerra contra el narco, sea
bajo el concepto de sujeto-que-habita. Toda vez que este análisis
es guiado bajo los presupuestos teóricos socioespaciales, para
comprender las realidades contextualizadas y demarcadas antes.
Dicha perspectiva socioespacial posibilita la conjunción de una
serie de transversalidades e interseccionalidades contenidas en el
argumento de que “la realidad no sólo es lo material, sino también
lo ideal que está intrínsecamente unido a lo material” (Godelier,
1989, en Lindón, 2009, p. 2).
Al considerar al sujeto cognoscente como sujeto-que-habita, se despliega el entramado de relaciones del actor social con
su espacio, donde su agencia deriva ya no sólo del ejercicio del poder y por medio de la acción social, sino también y fundamentalmente, por las estrategias corporales y emocionales emprendidas,
las cuales, lo movilizan a adecuarse subjetiva y materialmente, y a
dar respuesta a las exigencias de su entorno espacial, a la vez que
modifica ese entorno.
En este orden de ideas, es imprescindible reconocer la
existencia de una motivación ulterior que impele al sujeto a poner
en marcha el cuerpo dentro del territorio que habita al efectuar
actividades, desde las más pragmáticas hasta las más extraordi5 Persona que es de Monterrey, N. L., relativo a Monterrey, ciudad de México o a sus habitantes. [Nota de la editora]

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narias. El sujeto evalúa su lugar en relación a los otros y al espacio
que ocupa interpretándolo a partir de los conocimientos y valores
culturales con los que cuenta, el resultado de esa interpretación
es la actuación volitiva impulsada por la emocionalidad que cada
situación despierte en el sujeto, pero en apego a las formas en que
se realizan las cosas en los contextos cultural y situacional. La
actuación (o la abstención de actuar), reposiciona al sujeto en relación a sí mismo, a los otros y al territorio, transformando dialógicamente el contexto de actuación (Barbalet, 2001).
En este intercambio relacional, la cultura afectiva particular, es decir, el repertorio emocional común del grupo social,
actúa como modo de afiliación a una comunidad y como modo de
comunicarse (le Breton, 2012). La cultura afectiva supone un abanico de posibilidades de interacción social a través de los afectos
antes que una restricción de actuación dado que, en el entramado
de valores y significados atribuidos culturalmente a situaciones
específicas, el grupo y el individuo siempre tienen la posibilidad
de contravenir o modificar, por la razón que sea, la ejecución esperada y además, en la expresión de las emociones y en la ejecución de las estrategias corporales dentro del espacio habitado, las
características interseccionales de edad, género, estatus, etnia,
etc., determinan, en gran medida su ejecución.
Por lo tanto, de los estudios de la socioespacialidad,
considero muy pertinente el concepto de “territorialidad” para
comprender las conexiones dadas a partir de las particularidades de los territorios que habitan los sujetos, su subjetividad y
las estrategias corporales que ejecutan, ya que la territorialidad
refiere a aquel vínculo que une al sujeto con su lugar, a través de
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un lazo emocional. La territorialidad “resulta una entrada analítica relevante para las geografías de la vida cotidiana, ya que
su potencialidad está en su carácter integrador, muy próximo
a la totalidad denominada experiencia espacial” (Lindón, 2006:
384).
El caso que aquí interesa comprender, es de qué manera la territorialidad regiomontana llegó a adquirir significación a
través del miedo experimentado por los actores sociales y de qué
formas los individuos adecuaron sus cuerpos, sus desplazamientos y sus formas de habitar Monterrey en un contexto de violencia. Afirmamos con Alicia Lindón, que:
[…] se produce, por un lado, una simbiosis entre el lugar y el
sentido del miedo. Y por otro, los sujetos que experimentan
miedo en el lugar, viven su cuerpo como prolongación del lugar
significado por el miedo. Así el miedo no sólo da sentido al lugar sino también se corporiza. De esta forma, el lugar y el cuerpo se constituyen en objetivaciones del miedo (2009, p. 10).

El miedo es una emoción compartida entre animales humanos y no humanos, no obstante, su cualidad es la consciencia
introspectiva que implica en los primeros. La capacidad de pensar acerca del miedo experimentado situacionalmente y acerca de
los agentes que lo provocan, atrae la consciencia sobre sí mismo,
de su ubicación social (poder, estatus), de su ubicación espacial
(un lugar seguro, un lugar riesgoso), así como la interpretación de
los peligros o sanciones que conlleva ese intercambio relacional.
Que los riesgos sean reales o inmotivados, inminentes o ficticios,
es asunto meramente contingente, pues ello no interviene en la
realidad del miedo experimentado por los sujetos.
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De la misma manera, el hecho de que el miedo sea una
emoción universalmente compartida entre los seres humanos, no
mengua las características específicas de expresión que adopta
en cada espacio sociohistórico, pues al ser de naturaleza relacional, el miedo no es explicable sin contexto ni es independiente
de los actores sociales. Finalmente, se habrá de destacar la diferencia entre las emociones de miedo y temor para lo cual empleo la
explicación de Mariana Portal (2004) al respecto, donde el miedo
es un sentimiento que no tiene objeto definido, mientras que el
temor sí lo tiene. Desde su perspectiva, el proceso de adjudicar al
miedo un referente:
que permita nombrarlo, significarlo, prevenirlo y controlarlo,
implica la ejecución de tres mecanismos esenciales: un mecanismo de sobrevivencia que protege a los sujetos, un mecanismo de desarrollo que los impulsa a actuar y un mecanismo de
conciencia identitaria que requiere del marcaje de las fronteras
entre el yo y los otros, para ejecutar la acción (p. 2).

Lo relevante para el análisis antropológico, es la significación que los sujetos le dan a la emoción, pues para que se logre
la intelección social del miedo una vez expresado por un individuo, las propiedades que denota deben pertenecer al repertorio
emocional común del grupo social, es decir, a su cultura afectiva
particular.
El estado de la cuestión social y metodología
Durante el sexenio 2006-2012, Felipe Calderón declaró la guerra
contra el narcotráfico para “limpiar el país” y reducir la inseguridad para la población en general. Como medida principal, llevó
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el ejército a las calles para combatir los grupos criminales que en
ese momento estaban bien identificados en dos bandos: el Cártel
del Golfo y el de Los Zetas en disputa por las plazas más valoradas para la distribución y transporte de drogas.
Uno de los lugares donde más rápidamente se implementó, fue en el Área Metropolitana de Monterrey6. Paradójicamente,
para sus habitantes de esa época, la violencia se comenzó a vivir
en toda su realidad precisamente a partir de “la limpieza” de narcos. La vida cotidiana en Monterrey se vio trastocada subrepticiamente. A la presencia de convoyes de militares armados que
circulaban por toda la urbe desde el 2007, se sumaron más tarde,
en los camellones de las avenidas principales, imágenes de cartón
de soldados con armas, con la irónica finalidad de ofrecer tranquilidad a los habitantes. Los medios de comunicación anunciaban a diario sobre combates urbanos entre autoridades y grupos
criminales, sobre enfrentamientos armados entre cárteles, sobre
cuerpos destazados, cabezas humanas arrojadas a la vía pública
y un sinfín de prácticas de violencia extrema. Las conversaciones cotidianas entre los regiomontanos versaban en torno a las
noticias y a las experiencias de primera o segunda mano sobre la
violencia, sobre el miedo y la zozobra por la incomprensión de los
sucesos.
A catorce años de iniciada “la guerra”, aún prevalece el
desconocimiento de cifras reales de heridos, muertos y desaparecidos; de los perpetradores de los actos violentos y de la suma
6 El Área Metropolitana de Monterrey AMM está conformada por 13 municipios: Apodaca, Cadereyta, El Carmen, García, San Pedro Garza García,
Escobedo, Guadalupe, Salinas Victoria, San Nicolás de los Garza, Santa Catarina, Santiago y la cabecera municipal, Monterrey.

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total de los “daños colaterales”, por usar la expresión eufemística
común. Las estadísticas siempre son aproximadas y deben tomarse con precaución, sin embargo, algunos datos, resultado de
estudios hechos por el Centro de Investigación y Desarrollo Económicos (CIDE, 2017), dan un panorama general de la situación:
Los grupos del narcotráfico crecieron más de un 900% durante la administración de Felipe Calderón Hinojosa […] En ese
mismo sexenio se disparó por arriba del 2000% la tasa de civiles
muertos en enfrentamientos entre autoridades y presuntos delincuentes (CIDE, 2017, como se citó en https://www.animalpolitico.com/2017/02/grupos-criminales-aumentaron-900-la-guerra-narco-calderon/, Párr. 2-3)
Se estima, según registros oficiales sistematizados por
Rosen y Zepeda (2016), que las llamadas narcoejecuciones, fueron en claro ascenso de 2007 a 2011, año en que los actos violentos
alcanzaron su punto máximo. Sólo entre diciembre de 2006 y noviembre de 2012 ocurrieron unas 26 mil desapariciones forzadas
y por lo menos, fueron encontrados 10 mil cuerpos en narcofosas.
Por lo tanto, sólo durante el sexenio de Calderón, se estiman más
de cien mil muertes. Y, aunque entre 2012 y 2014 los actos violentos relacionados con el narcotráfico disminuyeron, volvieron a
aumentar en 2015 y 2016 (pp. 57-59).
Para el caso de Nuevo León y particularmente de la población concentrada en el Área Metropolitana de Monterrey
(AMM), Séverine Durin (2012) habla de un primer “éxodo dorado” de regiomontanos con un alto poder adquisitivo hacia Texas
desde mediados de 2008, disparándose en los años subsiguientes
en un desplazamiento forzado hasta conformar un 70% de regioDOI https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.1-3

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montanos del 100% de migrantes mexicanos en Texas. Asimismo,
afirma, 76 mil 153 personas se fueron de Monterrey sólo durante el 2010 hacia otras ciudades del país (52% más que en 2005),
principalmente a Playa del Carmen, Mérida y Guadalajara.
Según la Séptima Encuesta Nacional sobre Inseguridad
realizada por el INEGI en septiembre de 2010, la percepción de
los regiomontanos respecto de la inseguridad se elevó: mientras
en 2004, 41% de la población consideraba vivir en un territorio
inseguro, en 2010 la cifra creció al 82%. Al comparar este estudio
con el realizado en 2008 por el Instituto Ciudadano de Estudios
sobre Inseguridad, la ciudad escaló del décimo al cuarto lugar en
2012, como una de las menos seguras de acuerdo con la opinión
de sus habitantes (Durin, 2012).
En julio de 2009 dejé de radicar en Monterrey, ciudad
donde nací y habité por treinta años continuos. Sin embargo,
desde ese año y hasta el 2015, regresé cada cuatro a seis meses
por un período de entre quince a treinta días. En las primeras
dos visitas, en 2009 y en 2010, me percaté de que en los discursos
con familiares, amigos y conocidos con quienes entablaba alguna conversación cotidiana, se hacía una reiterada mención a los
hechos violentos que se vivían a diario en la urbe, aunado a un
sentimiento de miedo por vivir en Monterrey. Prácticamente, todas las conversaciones o bien giraban en torno a los sucesos que
se iban perpetrando cotidianamente o bien, en algún momento
de una charla cualquiera, mis interlocutores, hombres y mujeres,
abordaban el tema de la inseguridad, la violencia y el miedo.
Entonces, a partir de marzo de 2010, comencé el registro
etnográfico con énfasis en la expresión subjetiva de los individuos,
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a través de los discursos sobre el miedo de habitar Monterrey,
tanto en conversaciones cotidianas, como en entrevistas abiertas
y semiestructuradas que realicé a 7 individuos regiomontanos (4
hombres y 3 mujeres). El trabajo de campo y la observación participante, me permitió examinar las expresiones corporales de los
informantes, vinculadas a los discursos referentes al miedo y sus
impresiones.
Paralelamente, durante los meses que me encontraba habitando fuera de Monterrey, me concentré en la consulta hemerográfica y de otros medios de comunicación, acerca de los hechos
que diariamente se vivían en la ciudad norteña. Asimismo, con
los datos recabados empíricamente en Monterrey, fuera de ella,
fui delineando las pautas teóricas y conceptuales pertinentes, ya
expuestas más arriba. Finalmente, al regresar a vivir a Monterrey
en 2015 (por un año y medio), realicé una encuesta entre 40 regiomontanos, en referencia a la percepción de la inseguridad, 8 años
después de comenzada la ola de violencia en la ciudad.
Siendo regiomontana y habitante de la ciudad por toda mi
vida, el tomar distancia por períodos prolongados, me permitió
hacer una observación distinta a la de los locales y con mayor profundidad del cambio del escenario urbano, de las transformaciones que se iban delineando, tanto en la materialidad territorial,
como en los hábitos cambiantes y las nuevas estrategias emprendidas por los sujetos-que-habitan, en la búsqueda de resguardo y
seguridad de sí mismo y de los otros.
A continuación, lo que se expone, es el resultado parcial
de esa investigación referente a la articulación de las emociones
experimentadas en el cuerpo del sujeto-que-habita Monterrey,
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a partir de la identificación de tres fronteras. La primera es una
frontera espacio-temporal que alude al antes y al después de la
guerra contra el narco; la segunda se trata de una frontera geográfica que divide el territorio urbano público-privado como espacios de mayor o menor propensión a la experiencia del miedo y la
tercera es una frontera subjetivo emocional entre “temor” y “miedo” experimentado por los habitantes de Monterrey cuyo objeto
principal de riesgo es el cuerpo.
Fronteras vitales: cuerpo y miedo de habitar
Entre 2009 y 2013, el comienzo de discursos acerca del miedo a la
inseguridad y anécdotas relacionadas a la violencia, surgían constantemente de manera voluntaria; generalmente, acompañado
del anhelo de “que todo acabara pronto” para regresar a la normalidad de la vida cotidiana. Del 2013 a 2015, la espontaneidad de
tales discursos disminuyó significativamente. Los sujetos dejaron
de iniciar conversaciones acerca del miedo o de hilar el tema a una
conversación previa; sin embargo, al inducir al tema, se registraron tres constantes: 1) que los sujetos compartan alguna anécdota vivida por ellos mismos o por alguien conocido; 2) que hagan
referencia a algún hecho significativo de la historia reciente de
Monterrey como clave de intelección; 3) que se establezcan las
referencias a partir de un antes y un después de la guerra contra
el narco. El antes y el después “de que todo empezara”7 delinea
una frontera espacio temporal en la representación de la geogra7 Es la oración, junto con “antes de que esto empezara” que se emplea
más comúnmente por los regiomontanos para hacer referencia a la guerra
contra el narco.

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fía urbana, cuyos bordes de riesgo se hallan bien demarcados en
la memoria. De entre los espacios abiertos el “antes y allá” refiere
a colonias periféricas y marginadas, a lugares poco transitados
o con poca iluminación que significaban mayor probabilidad de
ser sujeto de la violencia; mientras que los espacios concurridos,
bien iluminados y el resto de las colonias “no peligrosas” representaban la seguridad. Del lado del “aquí y ahora”, los lindes se
han reducido, la totalidad del territorio urbano supone un riesgo;
incluso los espacios público y privado que eran referentes útiles
para la experiencia de la seguridad o del miedo, han mermado su
eficacia como herramienta interpretativa del entorno.
En entrevista con la señora Mague8, de 56 años, ama de
casa, madre de cuatro hijos y domiciliada en Cumbres 3er sector,
refiere:
Antes no te metías a las colonias del cerro, las peligrosas como
la Indepe, la Campana o San Bernabé, porque ibas bajo tu propio riesgo y más en las noches. Pero aquí o en el Centro, andabas con seguridad de ir y venir, de salir a pie hasta en la madrugada a la tienda o que los niños fueran a los mandados. Ahorita
ya no. Antes, pues sí, si te tenías que meter a las colonias feas,
pues te arriesgabas a que te dieran un golpe, a que te quitaran
la bolsa, tus cosas, pero hasta ahí. Ahora te matan por nada, te
matan adentro de tu propia casa; llegan y sacan a tus hijos, se
los llevan y no vuelves a saber de ellos. (Febrero, 2013)

El discurso sobre el pasado reciente es uno cargado de
nostalgia por el sentimiento de pérdida de seguridad y por la añoranza de habitar los espacios urbanos, al que se contrapone el que
8 Los nombres de todos los informantes han sido cambiados para mantener el anonimato.
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versa sobre el presente, el del miedo a la ciudad. Ambos discursos
se alimentan mutuamente en una dinámica de espejo, donde el
miedo actual experimentado se justifica por la pérdida de la seguridad pretérita. El miedo, al ser parte de la cultura afectiva, es a la
vez interpretación, significación, regulación de un intercambio,
“se modifica de acuerdo con el público, el contexto y se diferencia
en su intensidad y en sus manifestaciones de acuerdo a la singularidad de cada persona” (le Breton, 2012: 75).
El segundo hijo de Mague, Alfonso, en el 2007 ya contaba
16 años, es decir, que vivió a consciencia el “antes y el después”
de la vida en Monterrey. Por su parte, a diferencia de su madre,
recuerda que:
Nunca salíamos (sus tres hermanos y él) a jugar a la calle, mis
papás no nos dejaban porque era peligroso ni es cierto que nos
mandaban a los mandados (se ríe). No nos dejaban ir solos a la
casa de mis amigos. Sólo con el vecino de la vuelta y eso porque
mis papás son sus padrinos […] A la escuela empecé a ir solo
hasta la facu, ya había empezado todo esto. (Febrero, 2013)

Las referencias espacio temporales no representan necesariamente la realidad urbana o la realidad de lo vivido en la
cotidianidad pasada por los sujetos-que-habitan. No se trata,
por supuesto, de invenciones deliberadas, sino que los discursos
y narraciones se anclan en la memoria, la cual es más o menos
imprecisa con respecto a los hechos y, al tejer los discursos, se
activa la imaginación (Hirai, 2009), derivando en una narrativa
de cierta ficción idealizada del territorio como más pacífico y armónico en el pasado. Este fenómeno no significa -como ya se dijo
en el apartado anterior- que mengüe la realidad de las emociones
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experimentadas, en este caso, de miedo y de nostalgia, ya que, a
partir de la intensidad del miedo experimentado hacia el territorio, el sujeto-que-lo-habita, adecua sus estrategias de habitar la
urbe y se desplaza, en tanto sujeto corpóreo, hacia los espacios
que interpreta como más seguros.
La casa, espacio privado por antonomasia, ha perdido su
significación de resguardo de sí mismo y de los otros que ahí se
hallan; su significación como referente de ausencia del miedo, se
desvaneció. Se estima que ya en 2009, 1 de cada 20 casas era víctima de robo con violencia; en 2013 el índice aumentó a 1 de cada
28 (ONC, 2016). Me interesa destacar lo registrado acerca de la
transformación del uso y distribución del espacio doméstico destinado a las reuniones sociales a partir de diciembre de 2010. En
ese período grupos delictivos intensificaron una serie de robos a
casas durante las posadas decembrinas. Además de los objetos
de valor, incluidos los regalos navideños que robaban, exigían los
aguinaldos y en ocasiones, se llevaron consigo a las personas, secuestrándolas. Las fiestas y reuniones, dejaron de realizarse en
la parte frontal de la casa, más expuesta al espacio público, para
trasladarlas al interior de la casa o al patio.
La frontera del espacio privado se extendió debido al nuevo uso de la casa habitacional o, mejor dicho, a la restricción de
su uso derivado del miedo. También el espacio corporal habitado
por los sujetos fue constreñido, por el miedo, cada vez más hacia
adentro de las casas; asimismo, la fisonomía de la ciudad cambió:
el enrejado y los muros se construyeron o se elevaron donde ya
los había, incluso por la parte superior, dando un aspecto de jaula
a algunas viviendas. Se volvió manifiesta la ausencia de cuerpos
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transeúntes en muchos lugares públicos y en los exteriores de las
viviendas. Prácticas comunes entre los regiomontanos, como sentarse en las banquetas, a las puertas de la casa, una vez que baja el
sol, fueron dejándose atrás. El nuevo paisaje urbano, más solitario, aumentaba la sensación de miedo:
¡Qué iba uno a salir de su casa! Pa’ dentro todos. Ya no sabes
con qué mañas venga el que pase por aquí. Hasta a las señoras
hay que sacarles la vuelta. Mire, yo, desde güerco, salía con mi
mamá a la calle (Villagrán, Centro de Monterrey). Ella con las
vecinas, en sus pláticas y los niños, pues a lo que nos gustaba: el
béisbol, a la corredera y a jugar. ¿Ahora? No le digo que esto es
como boca de lobo. Allá atrás, en el patio, que lo usábamos nomás para guardar las herramientas y cosas, vino mi hijo a limpiarlo para que me siente allá, a que me dé al aire, pero a que me
siente nomás a ver la pared […] Claro que eso está mal; está uno
encerrado en su propia casa. Pero es así o pasan con las ráfagas
entre malitos y al que le toca, ni dios le ayuda. (Eugenio, 73 años.
Diciembre, 2011).

La medida presidencial tomada durante ese sexenio y sus
consecuencias, derivaron en la transformación radical del contexto social. Los sujetos-que-habitan Monterrey se vieron reposicionados ante la situacionalidad territorial; es decir, adquirieron
consciencia de su nueva ubicación social, de la mayor o menor
sujeción al riesgo según su ubicación espacial en Monterrey. La
acción desplegada como respuesta, la modificación de hábitos, de
desplazarse o no en el territorio urbano, de modificar sus viviendas y los usos de la misma, alteró de nueva cuenta el contexto
espacial, a este fenómeno Barbalet le ha llamado “eficacia social”
(2001). De esta manera, aún cuando las fronteras geográficas que
delimitan los espacios público y privado no se modificaron ma66

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terialmente, el espacio privado sí sufrió una reducción por la restricción del uso corporal, individual y colectivo de ese espacio,
originada en el miedo al riesgo que significa.
En julio de 2015 pedí a 40 informantes (20 hombres y 20
mujeres) de 30 años de edad o más que hubieran vivido al menos
en los últimos veinte años en Monterrey que enlistaran ¿cuáles
son las cinco cosas que más te da miedo que te pase en Monterrey
después de que empezó la violencia? Los resultados fueron los
siguientes:
MUJERES
1. Muerte
2. Violación
3. Desaparición
4. Muerte de un familiar
5. Desaparición de un familiar

HOMBRES
1.
2.
3.
4.
5.

Muerte por arma de fuego
Ser herido por arma de fuego
Desaparición
Robo
Muerte/Desaparición de un familiar

Las respuestas evidencian la objetivación del miedo sentido. A excepción del robo mencionado por una minoría de hombres, todos los actos aducidos vulneran el cuerpo propio o de
otros. El miedo, que por definición carece de un rostro, analizado como parte constitutiva de la cultura afectiva regiomontana,
adquiere significación de “temor” toda vez que el riesgo potencial precisa su ubicación en la corporalidad del sujeto-que-habita Monterrey. La relación del sujeto con su cuerpo vivido, se
efectúa en una prolongación de la territorialidad significada colectivamente por el miedo de habitar, pero toma sentido de temor a partir de la corporalidad individual y de las características
interseccionales: hombres y mujeres temen perder la vida, pero
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los primeros temen más a las armas que las mujeres; éstas temen
ser violadas mientras que los hombres no. Ambos temen en igual
medida a ser desaparecidos en toda su corporalidad o la de sus
familiares. El paso de la frontera del miedo al temor, activa las
estrategias de protección que impelen a la reclusión del cuerpo.
No es de extrañar pues, que las fronteras geográficas del territorio urbano y de los espacios domésticos se estrechen cada vez
más en la búsqueda de protección del bien máximo, la vida, cuyo
depositario es necesariamente el cuerpo.
El miedo es una emoción des-ordenada; se experimenta el
miedo a lo desconocido precisamente porque no se puede ubicar
su referente dentro del orden de las cosas del mundo. No obstante, dentro del sistema clasificatorio construido culturalmente que
recibe cada individuo, los potenciales agentes nocivos se hallan
inscritos en una taxonomía particular (Mary Douglas, 2007), de
la cual, el individuo extrae el referente que se adecue al contexto
situacional que padece en aras de poder nombrar al miedo y así,
ordenar de nueva cuenta su realidad contra el caos emocional que
significa el miedo experimentado individual y colectivamente, en
tanto es “angustia por un riesgo o daño real o imaginario hacia sí
mismo o hacia los otros” (dle.rae.es).
La frontera invisible entre miedo (sin rostro) y temor (a
algo definido) es, pues, un problema de tipo clasificatorio. El inicio de la violencia en Monterrey fue tan repentino, que los esquemas de acción cotidiana se trastocaron en todos niveles. Los
potenciales agentes que detentaran la violencia se vieron obnubilados en la indeterminación y las herramientas para la evaluación
de las relaciones sociales se volvieron ineficaces. Así, ya no sólo
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“los cholos”, “los colombianos”, “los que tuvieran pinta de malandros”, o “los extraños” (son las formas en que los informantes refirieron a los sujetos de temer, antes de la guerra contra el narco)
provocaban temor, sino que todo sujeto desconocido, incluidas
las autoridades de todos órdenes, generan miedo.
Clasificar las cosas del mundo para hacerlo inteligible,
incluidas las emociones, es asunto necesariamente humano; dice
Mary Douglas: “pero ningún individuo vive aislado y habrá recibido su esquema clasificatorio de otros. Estas categorías culturales pertenecen a la cosa pública” (2007, p. 59). Entonces, en el
proceso de dotar de un nombre a los agentes motivo del miedo, se
recurrió a los elementos propios de la cultura afectiva particular
y se emplea el término genérico de “malitos” para identificar a los
sujetos que acometan actos criminales violentos que tengan las
características del narcotráfico.
“Los malitos” fueron personajes de un programa infantil
de la televisión local conducido por un payaso desde finales de los
setenta hasta los noventa. “Las aventuritas de Pipo”, eran historias de buenos contra “malitos” ambientadas en el viejo oeste. En
una entrevista al señor Pepe “el Güero” afirmó lo siguiente acerca
del cierre de su puesto de tacos en 2012:
Estuve más de 15 años en el negocio de los tacos y banquetes,
claro que en tantos años me robaron. En el puesto fueron dos
veces, pero en esos ayeres eran ratillas, cholillos que salían de
acá, de la colonia de al lado y andaban buscando a quién fregar
para monearse, para sus vicios […] No, ya cuando quité mi puesto y todo se lo llevó la chingada, esos fueron los malitos. Esos
cabrones me cayeron un día y me dijeron: “mira Güero, aquí
está bien fácil, o pagas la cuota o te lleva la chingada a ti y a tu
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señora”. Ese día traía poco porque todavía era temprano, entonces me llevaron a la casa para que sacara los ahorros y todo.
¿Sí me entiende? ¡Me llevaron a mi casa a que agarrara dinero
para dárselos! Y se fueron muy tranquilos los cabrones. Esos
no se van con lo del día; a esos hay que darles la cuota o no se
tientan el alma (Pepe J. Agosto, 2014).

Como éste, muchos de los hechos violentos que ocurren en
el territorio regiomontano ni se denuncian ni se registran en cifras,
únicamente los actores sociales que los padecen los mantienen en
la memoria. Estas narraciones se comparten con toda precaución
pues “nunca se sabe con quién se está hablando” (en el caso de un
desconocido) o “quién pueda estar escuchando” (en todos los espacios expuestos a otros). En los lugares públicos o espacios abiertos
de las casas, nunca se hablaba de ello. Durante las entrevistas, mis
interlocutores se aseguraban de que sus palabras se mantuvieran
en la privacidad de sus voces, incluso dentro de las casas, bajaban
la voz al narrar los detalles, al hacer referencias directas o descripciones detalladas. Las voces se modulan, los gestos se mesuran, el
cuerpo se ejercita en la búsqueda de la confidencia. La emergencia
del miedo en el contexto situacional, determina:
las expectativas de los actores respecto de otros actores socialmente significativos y las sanciones sobre el self que pueden
resultar del intercambio relacional, ya sea de manera real o anticipada (Ariza, 2017: 69).

Siguiendo la cita anterior, en la evaluación de las posibles sanciones también se efectúa un reconocimiento colectivo,
en tanto sujetos-que-habitan Monterrey y que comparten en la
memoria hechos reales que justifican el miedo a la ciudad. Los
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medios de comunicación y los informes oficiales, aseguran que
la violencia se ha reducido, pero no concuerda con las pláticas
corrientes de los habitantes. Y, aunque, quizás en la realidad
empírica las prácticas más cruentas de la violencia han disminuido, el territorio y los sujetos, se han transformado históricamente: no ha habido retorno palpable al estado de la vida antes
de la guerra contra el narco. Las nuevas maneras de ejercitar el
cuerpo y sus extensiones, el estar ahí de los regiomontanos como
sujetos-que-habitan los espacios públicos y privados, así como
las narrativas al respecto, se han constituido como parte de una
cultura topográfica y simbólica, que delinean la lógica del paisaje
urbano contemporáneo.
Para concluir
Hasta aquí, he hecho mención de algunas estrategias que adoptaron los sujetos-que-habitan Monterrey en relación al miedo
y temor que genera el territorio, como sujetos forzados a un
desplazamiento espacial cada vez más estrecho. Sin embargo,
a catorce años de la declaración de la guerra, en contraposición
a aquéllas, nuevas estrategias de habitar se han emprendido
colectivamente para la recuperación de los espacios urbanos.
Podemos decir que, frente a la reclusión de los cuerpos individuales, en la actualidad, se reclama su liberación en un cuerpo
colectivo por el territorio. De la misma manera, hay un reclamo
social y político hacia las autoridades porque respondan a los
efectos devastadores que dejó ese período: desapariciones forzadas, asesinatos, pérdida de trabajos, de seguridad y de libertad, entre muchas otras deudas.
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Los sujetos-que-habitan no son seres pasivos que se articulan solamente determinados por fuerzas externas, sino que
son, principalmente, agentes dinámicos en la reconfiguración de
su entorno:
[…] los cuerpos dan sentido al espacio urbano y no lo hacen
sólo en tanto cuerpos vulnerables y victimizados, sino también como cuerpos articulados, actuantes, expresivos y significantes. Son receptores y a la vez productores de espacio,
depositorio de memorias (del dolor, de límite) pero también
dispositivo de experiencia y narración. (Huffschmid, 2014, p.
123).

Sin embargo, es indispensable el paso del tiempo para
hacer inteligibles, individual y comunitariamente, las formas de
organización social que se van gestando. Una de las virtudes de
este tipo de análisis socioespacial centrado en la subjetividad individual y en las emociones, es que resalta la naturaleza procesual
de los fenómenos sociales, en lugar de abordarlos como entidades
permanentes e inmutables. Específicamente en el caso de la ciudad de Monterrey en la época a que nos referimos, ante la súbita arribada de violencia, con prácticas y características que no
se habían experimentado en el territorio, al menos en el pasado
reciente de los actuales urbanitas, resulta forzoso un lapso para
comprender, asimilar y luego, ejecutar estrategias de vida acorde
a las nuevas estructuras.
Será necesario pues, extender el análisis a épocas más cercanas para enriquecer y confrontar con los datos aquí expuestos;
así, lograr el entendimiento del fenómeno social en una mayor
escala diacrónica. Asimismo, atender a nuevos acontecimientos,
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por ejemplo, como el confinamiento a causa de la pandemia mundial por Covid-19 que, en términos territorialmente localizados,
adquieren matices específicos debido a los hábitos adquiridos
postguerra contra el narco que he venido narrando aquí. Pues, en
contextos donde el miedo y el temor han sido directrices para la
ejecución plena de la corporalidad del sujeto-que-habita, pueden
llegar a dotar de una lógica de la violencia la vida social. Como
afirma Nieto:
La antropología ha podido documentar cómo en situaciones de
guerra, conflictos tribales, étnicos y religiosos, o traslados forzados de poblaciones, la vida cotidiana no se borra, no desaparece y el temor, al exacerbarse, se convierte en un organizador
del sentido, por así decirlo, en una parte “dura” de la estructura
de la cultura (2014, p. 38)

Partir del análisis del cuerpo y de las emociones, determinadas por el territorio y su cultura, es pertinente para comprender dichas transformaciones ya que “el cuerpo y lo que le sucede,
se transforma históricamente y por ello no es algo evidente en sí
mismo sino construido social y culturalmente” (Sabido, 2014, p.
24). Entonces, enfocar en la subjetividad y en los sentimientos,
experimentados en el cuerpo de los sujetos-que-habitan, es una
ruta analítica para acceder con profundidad a las versiones culturales íntimas de la sociedad estudiada.
Finalmente, seguir dichas coordenadas, faculta al investigador para establecer un trayecto bidireccional acerca de las
maneras en que los factores económicos y la toma de decisiones políticas que afectan el entorno de los sujetos-que-habitan,
intervienen en la construcción de subjetividades y, a la inversa,
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trasluce cómo las subjetividades operan y transforman la realidad
social. En tal panorama, contextualizar la expresión de la cultura
afectiva, deviene elemento clave del trabajo antropológico, que
prioriza la búsqueda del sentido de la vida social de quien la protagoniza.

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Emociones y competencias conversacionales en las
empresas
Emotions and conversational skills in companies
Rogelio Segovia González1
rogeliosegovia@gmail.com

José María Infante Bonfiglio2
jose.infantebnf@uanl.edu.mx

Resumen: Las conversaciones reflejan a quien las hace; la cultura de
una empresa se refleja a través de su estructura conversacional. Para
tener conversaciones efectivas se requiere contar con ciertas competencias conversacionales; en el presente trabajo nos centraremos en
tres: escucha, indagación y los actos del habla. ¿Qué hay detrás de una
conversación? Un individuo con una coherencia ontológica compuesta
por su lenguaje, su cuerpo y principalmente sus emociones. No hay acto
1 Es abogado (UANL); master en derecho corporativo (UANL); master
en administración de empresas (UDEM); y doctorando en filosofía y cultura,
Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).Vicepresidente de Recursos
Humanos para Latinoamérica de CHRISTUS Health. Correo electrónico: rogeliosegovia@gmail.com, ID ORCID: https://orcid.org/0000-0003-3151-7662
2 Profesor titular en el Instituto de Investigaciones Sociales, Universidad
Autónoma de Nuevo León (UANL). Línea de investigación: comportamiento
electoral / calidad de la democracia. Correo electrónico: JOSE.INFANTEBNF@uanl.edu.mx, ID ORCID: 0000-0003-2678-546X

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del habla o corporalidad exenta de emoción. Este artículo tiene como
objetivo identificar y entender las emociones de los empleados para
adecuar el lenguaje de la organización y, como resultado, crear espacios de acción que permitan gestionar las capacidades organizacionales
de la empresa. Entre las limitaciones del estudio, ha sido que, desde la
perspectiva de la empresa, las emociones se encuentran circunscritas
en el ámbito personal del empleado al ser consideradas “irracionales”.
Sin embargo, se concluye que las conversaciones confeccionan el elemento “bienestar del empleado” y lo forman en un trinomio de seguridad: física, emocional e intelectual.
Palabras clave: Emociones, lenguaje, conversaciones, ser, ontología.
Abstract: Conversations reflect who makes them; The culture of a company is reflected through its conversational structure. In order to have
effective conversations, certain conversational skills are required; In
the present work we will focus on three: listening, inquiry; and speech
acts. What is behind a conversation? An individual with an ontological
coherence composed of his language, his body and mainly his emotions.
There is no act of speech or bodily excess of emotion. This article aims
to identify and understand the emotions of employees to adapt the language of the organization and, as a result, create spaces for action that
allow managing the organizational capabilities of the company. Among
the limitations of the study, it has been that, from the perspective of
the company, emotions are circumscribed in the personal sphere of the
employee as they are considered “irrational”. However, it is concluded
that the conversations make the element “employee well-being” and
form it in a trinomial of security: physical, emotional and intellectual.
Keywords: Emotions, language, conversations, being, ontology

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�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

Introducción
En este trabajo se describen las dinámicas que se desarrollan en
la empresa, entendida ésta como un universo interconectado de
conversaciones, y de la importancia que en dichas conversaciones
tienen, justamente, el lenguaje, las competencias conversacionales y las emociones, para generar una cultura; un cierto tipo de
cultura en la cual, de manera sustantiva, el empleado es primero.
La cultura de la organización se refleja y se vuelve performativa a partir de la manera en la que se conversa o se deja
de conversar. Los silencios también son parte importante de la
conversación. Existen muchos tipos de conversaciones, pero en
las empresas encontramos cuatro con mayor prevalencia: conversaciones de retroalimentación; conversaciones para coordinar acciones; conversaciones para reclamar y conversaciones para construir relaciones. Toda conversación es sostenida por individuos,
las conversaciones son precisamente lo que nos define como seres
humanos y permiten al individuo ser-en-el-mundo. En el individuo que sostiene una conversación confluyen tres elementos de
su ser-ontológico: cuerpo, lenguaje, y emociones. El lenguaje es propiamente la conversación, es el lenguajear (Maturana y Dávila,
2018) sostenido por las emociones que siente el individuo.
Tres de las competencias más importantes en una conversación son: la escucha, la indagación, y los actos del habla. Al referirnos
a competencias, no lo hacemos desde una visión lingüística sino
organizacional, es decir, cuando comprendemos por competencia
aquellas habilidades o comportamientos medibles que marcan
una diferencia perdurable en las personas (Barnfield, 2016). Las
competencias conversacionales, como lo desarrollaremos en el
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transcurso del presente trabajo, se refieren a aquellos factores, es
decir, habilidades o comportamientos de los individuos para sostener conversaciones efectivas en diversos entornos (familiares,
personales, profesionales).
Uno de los retos que enfrentan las organizaciones hoy en
día, es entender cómo las emociones repercuten en el accionar de
sus miembros y, por ende, en sus resultados; ya que éstas producen cambios psicológicos en las personas y afectan su desempeño
y rendimiento de forma positiva o negativa. Uno de los primeros estudios llevados a este respecto son los de Elton Mayo en la
década de 1920 a 1930. El sociólogo Elton Mayo, considerado el
precursor de la teoría de las relaciones humanas a nivel organizacional y profesor de investigación industrial en la escuela de negocios de la universidad de Harvard, lo llevó a cabo en la ciudad
de Chicago de los Estados Unidos de Norte América en la fábrica
de Western Electric en Hawthorne donde se estudió a esta empresa en términos de su cultura organizacional (Tharp, 2009).
Los estudios Hawthorne fueron uno de los primeros y
más famosos experimentos de la historia industrial que marcó
un hito en el análisis del trabajo y de la productividad. Estos estudios sitúan a la persona en un contexto social, estableciendo
que el desempeño de los empleados está relacionado y afectado
por el entorno y las personas con las que trabajan. El proyecto
de Mayo, destinado a estudiar el bienestar de los obreros en su
trabajo como masa de individuos, llegó a especificar con claridad
la relación entre los grupos de trabajo y la administración como
uno de los problemas fundamentales de la industria en gran escala (Hassard, 2012). Uno de los principales descubrimientos fue
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que más que las condiciones físicas, lo que motiva a los trabajadores es el interés que se muestra por ellos como personas, lo que
desde la perspectiva ontológica es la coherencia del ser en cuerpo,
lenguaje, y emociones.
Se podría argumentar la complejidad de entender las emociones de los empleados en el ambiente hiperconectado y de alto
manejo de información en el que vivimos, sin embargo, las emociones reflejan cambios internos biológicos y mentales que suceden en el individuo y que nos alertan de cosas, tanto en la felicidad, como en el miedo o la angustia. Un ejemplo sencillo en el que
podemos observar cómo las emociones influyen en una persona
es cuando habla en público. Ya sea que pararse frente a una audiencia le produzca felicidad o miedo al empleado, la emoción se
mostrará, en uno o en otro sentido, de manera clara en su cuerpo
y, por lo tanto, en su lenguaje. El cuerpo, nuestra corporalidad, es
lo que sostiene la conversación, es la manera en la que andamos.
Con el cuerpo, como vimos en el ejemplo anterior, el individuo
sostiene el lenguaje y sus emociones. Finalmente, encontramos
en esta coherencia ontológica a la emoción. Entender las emociones de los empleados por parte de la alta gerencia de la organización es clave para una mejor toma de decisiones.
La comprensión adecuada de las emociones como parte
integral del individuo, más allá de una mera reacción biológica, es
aún reciente. Aristóteles tiene en su Retórica amplias reflexiones
sobre el concepto, pero su incorporación al estudio del comportamiento de manera sistemática podría situarse en Freud. Todavía en el siglo xx se pensaba en las emociones como algo subsidiario, supeditado a la razón y que debían manejarse (educarse)
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para controlar el daño que pudiesen causar. Y uno de los errores o
defectos de Freud fue tratar de darle racionalidad a las emociones
(en el sentido de explicarlas racionalmente); este es un complejo
problema epistemológico. Hoy en día la teoría económica, todavía considera la existencia de una criatura ficticia denominada
Homo economicus que en oposición al Homo sapiens, es un ser sin
emociones para la toma de decisiones, sobre todo las de carácter empresarial (Thaler, 2015, p. 29). De hecho, Richard Thaler
(2015) ha desmitificado el hecho de la existencia del Homo economicus al señalar que también “las empresas se están poniendo al
día” (p. 36) en la necesidad de una comprensión más profunda del
comportamiento humano y, por lo tanto, apuntamos nosotros, de
sus emociones.
Maturana (1988) critica que con frecuencia se les pide a
las personas controlar sus emociones y comportarse de manera
racional ya que vivimos en una cultura que contrapone emoción y
razón como si se tratase de dimensiones antagónicas del espacio
psíquico, “hablamos como si lo emocional negase lo racional, y
decimos que lo racional define a lo humano” (p. 3). Enfocarse en
las emociones de los colaboradores de una empresa es, en general,
entrar en la subjetividad intrínseca de lo que cada uno entiende
por emoción, pero en particular, es entrar en la misma subjetividad de los empleados, ya que éstos, como individuos, siempre se
hallan inmersos en una emoción, y muchas veces enfrascados en
un estado de ánimo. Mientras que las emociones son efímeras y
superficiales, y se suceden con rapidez al depender de una situación específica, los estados de ánimo son recurrentes y profundos,
y no siempre es posible señalar la situación que los ha desencade84

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nado. Los estados de ánimo son emociones atrapadas que definen
al sujeto, quien suele definirse con un “así soy yo” (Olalla, 2017b).
Entender las emociones y estados de ánimo de los colaboradores
representará para la alta gerencia de una organización un factor
diferencial en la administración y productividad de la empresa,
al tiempo que adquiere un enfoque humanista en la gestión de su
talento humano.
La empresa, como lo referiremos más adelante, al ser una
ficción jurídica de carácter económico tiene existencia real, como
en el imaginario, por las personas que la integran, es decir, por los
accionistas, miembros del consejo de administración, directores,
gerentes, empleados, obreros, operarios, etc., y la relación que se
da entre todos ellos es a partir del lenguaje y específicamente del
conversar. Fernando Flores (1997, como se citó en Solari, 2013),
fue uno de los precursores en definir a las organizaciones como
“redes de conversaciones recurrentes” (p. 258). En 1997, en su libro Inventando la empresa del siglo xxi, Flores afirma que la transición
de fábrica a oficina electrónica del futuro cambiará la forma de trabajo
habitual que conocemos en una fábrica a una mayor integración
de la comunicación y la multifuncionalidad de roles (p. 79).
La manera en la que se entendía la forma de operar de
una fábrica era por la organización científica de Taylor (Pacheco,
2010), en la que el trabajo se organizaba para evitar la ineficiencia
y la simulación, con énfasis en la medición de tiempos, demoras,
movimientos, etc., y en la remuneración al empleado por unidad
de trabajo. Bajo la perspectiva de Flores, (1997) ahora “los pedidos pueden aparecer en cualquier momento, las promesas implícitas requieren ser tomadas en cuenta, etc… no es fácil reconstruir
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la participación de los trabajadores y del gerente” (p.73), por lo
que la comunicación en las empresas migrará de ser racionalista-mecanicista hacia un lenguaje ontológico. Esto es, “una serie
de distinciones y que nos permiten vivir y actuar juntos en un
mundo que compartimos, [ya que la acción humana] ocurre en el
lenguaje en un mundo constituido a través del lenguaje” (p.87), lo
que convierte a las organizaciones en redes de conversaciones recurrentes. Por lo tanto, al ser la empresa una red de conversaciones colectivas recurrentes generadas por sujetos emocionales que
definen la forma en la que las cosas se hacen ahí, el elemento tangible de la interacción de los empleados es precisamente el lenguaje, ya que este es el que nos caracteriza como seres humanos
en nuestro modo de vivir y convivir (Maturana y Dávila, 2018).
Asimismo, las conversaciones confeccionan el elemento
“bienestar del empleado” para formarlo en un trinomio de seguridad para el colaborador: físico, emocional e intelectual. Es por
medio de este trinomio de seguridad que las emociones, como
“ingrediente vivo” del comportamiento humano y de la organización, se constituyen como elemento real y tangible de la gestión
que realizan los empleados al mismo nivel que los procesos de
aprendizaje o capacitación (intelectual) y los procesos de identificación de actos o condiciones inseguras o peligrosas en el área
de trabajo (físico).
Maturana (1988) sostiene que entender la participación
del lenguaje y las emociones en lo que la vida cotidiana se connota
con la palabra conversar, es central para la comprensión de lo que
significa ser humano, tanto en lo psíquico como en lo somático.
De ahí que nosotros postulemos que las emociones dan forma a
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la interacción de los miembros de una empresa e inciden directamente en los resultados de ésta. Tener la habilidad de identificar y entender las emociones de los empleados, para adecuar el
lenguaje de la organización en consecuencia, se convierte en una
necesidad apremiante, y esto se logra con el desarrollo de competencias conversacionales que den forma a las emociones vivas,
creen espacios de acción y posibilidad, y permitan gestionar las
capacidades organizacionales de la empresa.
1.Empresa
La empresa es un concepto de carácter económico que existe de una
ficción jurídica. Desde una perspectiva jurídica, la empresa se define
como “casa o sociedad mercantil o industrial fundada para emprender o llevar a cabo negocios o proyectos de importancia” (Diccionario Jurídico Mexicano UNAM, 1998, p. 1262). Esta misma, como unidad económica contrata “factores de producción y los organiza de
acuerdo con la tecnología que emplee para producir y comercializar
en los mercados bienes y servicios” (Astudillo, 2012, p. 71).
De esta manera, una empresa por antonomasia es un agente económico que produce bienes y servicios, que utiliza trabajo y
capital para la obtención de un beneficio económico. Sin embargo, al hablar de empresa no hablamos solamente de la empresa,
hablamos de: (a) los sujetos que la componen (sus conversaciones
y sus emociones); (b) su cultura (es decir, su sistema de valores
compartidos) ya que “toda obra de cultura tiene por fin esencial,
al menos en último término, al hombre en cuanto tal” (García,
1957/2006, p. 6), y, (c) su forma de utilizar el lenguaje y por lo
tanto, sus emociones. Maturana (1991), sostiene la idea de que
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�Rogelio Segovia y José María Infante / Las emociones

las organizaciones no existen más allá del espacio humano que
las produce y las hace posible. Si no hay empresa, no existe organización. Debe entenderse a la organización como un ecosistema
de personas interactuando entre sí, y con otras personas, precisamente a través de una red de conversaciones interconectada.
Entonces, una organización como ficción jurídica per se,
está constituida por las personas que la integran, que accionan
mediante sus emociones y estructuran sus relaciones a partir de
sus conversaciones. No obstante, partimos de la idea de Maturana
y Dávila (2019) sobre las organizaciones, una organización no es
un sistema vivo, aunque resulte de la interacción de los seres humanos. Una organización es un sistema de procesos entrelazados
en los cuales se conserva una cierta configuración de relación entre los componentes que la realizan. Con las conductas y relaciones de las personas que lo integran, es una red de procesos, pero
no se produce a sí misma, pues está producida por la conducta
de la persona y sus emociones. De lo anterior colegimos que una
organización por su naturaleza de jure como ficción jurídica, no es
un ser u organismo biológicamente vivo (por eso se le llama persona moral); pero también podemos apuntar que una organización sí es un ente integrado por sus empleados (seres humanos),
con todo lo que el ser-humano lleva, ontológicamente, implícito.
2. Emociones
2.1 ¿Qué es una emoción?
Desde una perspectiva biológica, las emociones humanas básicas
priman en la amígdala. Este núcleo de neuronas recibió su nom88

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bre en 1819 por su descubridor, el anatomista alemán Karl Friedrich Burdach, debido a su forma de almendra (Plamper, 2015,
pp. 1-3). En esta área del cerebro tienen lugar los procesos neuronales que responden a las amenazas (ataque de algún animal, por
ejemplo) y que en general, son descritas como miedo y ansiedad.
Esto fue corroborado hasta principios de 1980 a través de estudios con tomografía computarizada. La idea de que la amígdala
es responsable sólo de las emociones negativas es hoy obsoleta,
ya que la amígdala también es responsable del sentido del olfato,
percepción visual, y otras capacidades musicales (Plamper, 2015).
La pregunta que planteamos en el presente numeral 2.1
fue formulada por William James (1884/1985) en su libro What
Is an Emotion? donde afirmó que una emoción es una mera expresión o manifestación de cambios en nuestra fisiología. En 1872,
Charles Darwin, en su libro The Expression of Emotions in Man and
Animals, presenta una descripción de las expresiones físicas de
cuatro de “las sensaciones y emociones más fuertes”. Sus cuatro
ejemplos son la ira, la alegría, el terror y la agonía del dolor físico
(Fisher, 2003, p. 17). Hoy en día no existe una definición genérica
que sea aceptada de manera consistente. Escribir acerca de las
emociones no es sencillo, y tratar de encontrar una definición se
vuelve complejo pues habría que abordar el tema desde diversas
perspectivas, ya sea desde la teología, filosofía, hasta la biología
o psicología.
Entonces, cuando hablamos de emociones ¿de qué estamos hablando? ¿Nos referimos a lo mismo cuando alguien habla de emociones que cuando otro lo hace? No se puede hablar
de emociones sin abordar, aunque sea brevemente, a Descartes,
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quien en el siglo

xvii

promovió la dicotomía razón-sentimiento

y sostuvo que los sentidos ofrecían información poco digna de
crédito. Para Descartes, una emoción o pasión es algo que se siente de un modo infalible, pues no es posible sentir una pasión y
equivocarse respecto a ella (Vicente, 1991, p. 293). La razón por la
cual Descartes impulsó esta dicotomía fue porque las emociones
siempre van acompañadas de cambios corporales (a veces apenas perceptibles) tan provisionales y dependientes del contexto
como son también el rubor, el sudor o las palpitaciones (Grijalba,
2018); esto hace que las emociones no formen parte del principio
de racionalidad y los relega al orden corporal. De hecho, para Descartes las pasiones son “las percepciones, o los sentimientos o las
emociones del alma, que se refieren particularmente a ella, y que
son causadas, mantenidas y fortificadas por algún movimiento de
los espíritus animales” (Vicente, 1991, p. 294). Con esto, Descartes concluye que las emociones son pasivas y no responden a la
voluntad de la persona que las experimenta.
Klaus Scherer (como se citó en Reisenzein, 2007) señala
que las emociones son procesos de elementos mentales (valoración, tendencia a la acción, experiencia subjetiva) y conductuales (reacciones fisiológicas, expresión facial y vocal) causalmente
vinculados. Paul Ekman (1972) menciona que las emociones son
un proceso, un tipo particular de evaluación automática influida
por nuestro pasado evolutivo y personal, en el que sentimos que
ocurre algo importante para nuestro bienestar, y un conjunto de
cambios psicológicos y comportamientos emocionales comienzan
a lidiar con la situación. Para Maturana (1988), al hablar de emociones en la vida cotidiana, connotamos disposiciones corporales
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(sistema nervioso incluido), dinámicas que especifican en cada
instante el dominio de acciones en las que se mueven las personas; pues éstas, como tales, existen en un continuo fluir emocional propio que a cada momento especifica el dominio de acciones
en las que el individuo se mueve cuando opera en el lenguaje. Para
Reisenzein (2007), una definición adecuada del vocablo emoción
ni es necesaria para una investigación ya que no es posible definir
las emociones correctamente antes de la investigación empírica.
Con tener una descripción aproximada para demarcar el vocablo,
es suficiente.
Nosotros, para efecto de esta investigación, trabajaremos con la definición propuesta por Scherer respecto a que
las emociones son elementos mentales (valoración, tendencia
a la acción, experiencia subjetiva) y conductuales (reacciones
fisiológicas, expresión facial y vocal) causalmente vinculados,
puesto que se generan a partir del contexto de vida (constructo
social) del individuo que las experimenta y las reacciones corporales (conductuales) que genera la emoción experimentada
en el individuo. Es decir, y en este orden de ideas con el fin de
contextualizar nuestra selección de la definición de Scherer,
cuando un individuo experimenta (siente) una emoción determinada, como puede ser enojo en respuesta de algo que él en
su diálogo interno, contexto personal y constructos sociales
(experiencia subjetiva) considera una injusticia o traición, en
su cuerpo se generan reacciones conductuales específicas como
lo es la tensión física que, a su vez, desencadena respiración
acelerada e incremento del ritmo cardíaco, entre otros, que al
verbalizarlas (al lenguajear) se traducen en conversaciones con
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carácter defensivo que denotan impotencia, centradas en los
juicios internos de quien siente el enojo.
2.2 Emociones básicas y emociones cognitivas
Silenzi (2019) menciona dos tipos de emociones, las básicas
o primarias y las cognitivas. Las primeras, de tipo perceptivo,
son las reacciones emocionales de carácter universal e innato,
y abarcan alegría, tristeza, asco, sorpresa, miedo y enojo; las segundas no poseen una expresión facial o corporal identificable
dado que se encuentran asociadas a variaciones culturales y al
aprendizaje, y abarcan culpa, orgullo, celos, desprecio y vergüenza, entre otras (p. 77).
Suele hacerse una diferenciación puntual entre las emociones básicas y las cognitivas, principalmente en aquellos casos que las emociones inciden en la toma de una decisión o la
solución de un problema. De Sousa sostiene que las emociones
cognitivas son juicios de tipo valorativo y que son de naturaleza
personal, es decir, que provienen del mismo sujeto, lo cual permite al individuo enjuiciar el mundo en el que se encuentra inmerso con relación a sus propios intereses y creencias (Silenzi,
2019, p. 79). Nosotros rechazamos lo anterior y sostenemos que
este enfoque epistemológico es el que ha causado una disociación (física y emocional) de las emociones y del individuo en su
“rol-profesionista”, puesto que reduce en extremo las emociones y las racionaliza, otorgando al sujeto un papel activo en el
control de las emociones, es decir, las emociones pasan a formar
parte de los elementos racionales del homo economicus, un ser racional, egoísta, falto de empatía, centrado en la maximización
de sus beneficios.
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Ya Richard H. Thaler, Premio Nobel de Economía 2017,
señaló que “las decisiones de las personas no siempre obedecen
a criterios racionales y se ven sujetas a la racionalidad limitada,
la percepción de justicia, y la falta de autocontrol” (como se citó
en Maqueda, 2017, párr. 2). A nuestro juicio, en esta racionalidad
limitada abarcamos las emociones, sean básicas o cognitivas, y no
sólo estas últimas, puesto que, en general, las emociones llevan a
la acción. El individuo se comporta en todos sus roles (“rol-empleado” al “rol-persona o “rol-padre de familia”) como “humano
real” y no como homo economicus, porque experimenta emociones
básicas y emociones cognitivas todo el tiempo.
2.3 Emociones, predisposición a la acción en cuerpo y lenguaje
Lo que las emociones mueven en el ser-humano es su cuerpo y su
lenguaje, pero no podemos obviar algo que, a primera vista, puede
resultar evidente. Cuando hablamos de algún tipo de amor, rabia,
tristeza, hablamos de reacciones fisiológicas y conductas específicas, es decir, de una alteración orgánica en el individuo que
experimenta una reacción determinada. Una emoción se liga a un
cambio en la corporalidad de la persona y en su lenguaje.
Olalla (2017a) afirma que las emociones son poderosas en
todo sentido ya que consisten en cambiar la disposición de la persona que las experimenta: “no hay pensamiento ni acción sin emoción” (2017b, p. 4). El propio Olalla, en su guía El mundo de las emociones (2017b), muestra, basado en los estudios de Susana Bloch, los
comportamientos posturales de las emociones a partir de distintas
emociones básicas (Figura 1) donde se observa la relajación o tensión muscular y el balance del cuerpo hacia adelante o atrás (p.20).

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Figura 1:
Comportamientos posturales de las emociones.

Fuente: (Olalla, 2017b).

Las emociones son expresiones corporales que se enuncian a través del lenguaje. Primero se siente en el cuerpo lo que
más tarde sale por la boca (Belli, 2009, p. 16). Al momento que el
individuo experimenta una emoción, ya sea por un evento externo o por fenómenos como un accidente repentino, celebración de
un resultado deportivo o de un acto del habla perlocucionario,
su cuerpo experimenta un comportamiento postural, y mediante el lenguaje estructura frases o conversaciones de esa emoción.
Así, si el individuo experimenta miedo, emitirá frases como: “¡Yo
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no puedo!”; en un momento de rabia podría expresar: “¡Basta!, ¡no
más!”, con la alegría diría: “¡Celebremos!”; y así podríamos ejemplificar con cada emoción. Para condensar lo expuesto, podemos
decir que la emoción, al convertirse en lenguaje, da pie a las conversaciones donde el receptor experimentará del lenguaje del
emisor ciertas emociones que se reflejarán en su corporalidad y
que se expresarán a través del lenguaje.
2.4 Emociones en la empresa
Aunque el estudio de las emociones en las empresas ha cobrado
mayor importancia en los últimos años, lo cierto es que se ha llevado a cabo desde una perspectiva organizacional, ya que desde
el punto de vista de la teoría económica, el examen del impacto
que las emociones tienen en los resultados financieros de las empresas es aún limitado.
A partir de la revolución industrial (1760), pero principalmente con Frederick Taylor (1903), el estudio de la efectividad del empleado se centró en la razón, esto es, la estandarización científica del trabajo y la creación del trabajador funcional
fungen como bandera de la gestión del empleado. Fue a partir de Elton Mayo (1933), Peter Drucker (1974), Edgar Schein
(1985), y Daniel Denison (1996), que las emociones de los empleados empezaron a adquirir un rol fundamental para entender las causas motivantes que inciden en la productividad de
los empleados y empezaron a relegar la visión empleado-máquina a un segundo plano. En la actualidad, las emociones dejaron de desempeñar un papel pasivo en la racionalidad del
sujeto, donde ya no se conciben solamente como sensaciones
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que se limita a padecer, sino que juegan un papel activo y determinante (Silenzi, 2019).
Más reciente, autores como Daniel Goleman, (como se citó
en Cano Murcia y Jiménez, 2012), quien define emoción como “un
sentimiento y sus pensamientos característicos a estados psicológicos y biológicos y a una variedad de tendencias e impulsos a
actuar” (p. 59); y, la inteligencia emocional como la “capacidad de
resolver problemas de carácter emocional, que involucra el control de los impulsos que sentimos ante determinada situación” (p.
60), han explorado el estudio de las emociones en los individuos
y en las empresas; sin embargo, los primeros acercamientos a las
emociones desde el punto de vista de la teoría económica son aún
limitados, ya que la economía ortodoxa de tradición neoclásica,
según Conthe, defiende la posición de que los consumidores son
plenamente racionales (o “a-mocionales”), esto es, que los consumidores son capaces de hacer a un lado sus emociones en la toma
de decisiones de carácter económico y personal: el matrimonio,
la elección de la universidad donde estudiar, e incluso la carrera
profesional a estudiar son decisiones de carácter económico según ejemplifica el propio Thaler (2015, p. 14).
Los primeros estudios que se animan a salir de la tradición
económica neoclásica datan de los años setenta con Amos Tversky y Daniel Kahneman, quienes se interesaron en conocer cómo
es la toma de decisiones de los seres humanos. Thaler (2015) en
sus investigaciones parte del estudio del individuo como ser-humano, pero extiende a las empresas (la alta gerencia) en su estudio de la racionalidad limitada de los seres humanos, al afirmar
que después de todo, son los humanos los que están al frente de
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las compañías, y sus empleados y clientes también lo están (p.
36). Además, desmitifica la mano invisible del mercado de Adam
Smith y el hecho de que “los mercados” corrijan la racionalidad
limitada de las personas al aseverar que no existe ninguna forma
lógica de llegar a la conclusión de que los mercados transforman a
las personas en agentes racionales (Thaler, 2015, p. 93). De hecho,
los estudios hechos hasta el momento no se hacen del enfoque de
las emociones, sino más bien de la racionalidad limitada de los
individuos. Es por ello que los economistas aún no abordan el estudio de resultados financieros en las empresas a partir del nivel
emocional de sus empleados y prefieran hacerlo a partir de lo que
llaman juicios bajo incertidumbre y racionalidad limitada.
El concepto de juicios bajo incertidumbre fue desarrollado a partir de 1974 por Tversky y Kahneman quienes mostraron
claramente que la gente no actúa “como si” tomara decisiones
conforme al modelo económico racional (Thaler, 2015, p. 85), es
decir, las personas no parecen seguir los cálculos para el azar o
la teoría estadística para la toma de una decisión, sino que comprenden, para la toma de decisiones cotidianas, una gran variedad de procesos y experiencias (Cortada, 2008, p. 70). Como
podemos observar, estos autores (economistas) aún no hablan
de emociones, sin embargo, reconocen que el ser-humano, en su
toma de decisiones, involucra una amplia variedad de procesos y
experiencias. Mientras que la racionalidad limitada fue utilizada
por vez primera por Herbert Simon al afirmar que las personas
carecen de capacidad cognitiva para resolver problemas complejos y por tal motivo sus decisiones no son racionales, sino que se
toman sobre la base de intuiciones y juicios (Thaler, 2015, p. 53).
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Nosotros afirmamos que detrás de las intuiciones y juicios, está el
contexto histórico de cada individuo (educación, creencias, familia, etc.), y, por ende, sus emociones.
El hecho de que de la perspectiva económica aún no se estudie la toma de decisiones económico-empresariales a partir de las
emociones de los empleados (y se le llame juicios bajo incertidumbre, racionalidad limitada u algún otro) es en cierto punto entendible si partimos del hecho de que ni siquiera aún podemos ponernos
de acuerdo en “qué es” exactamente una emoción. Pero también es
innegable que en el campo de la psicología y de los recursos humanos, el estudio de las emociones como parte de la cultura organizacional de una empresa es cada vez mayor y más amplio.
En ocasiones se postula que las emociones son fuerzas
ciegas e irracionales que arrastran al sujeto sin que él pueda hacer
nada para controlarlas (Silenzi, 2019, p. 81). Actualmente existe
un rechazo a la irracionalidad de las emociones, ya que las emociones son (y no son) el producto de la razón por la que se deriva
cómo valoramos lo que sucede en nuestras vidas (Lazarus, 2000,
p. 98). La riqueza implícita en las emociones es la gran cantidad
de características y elementos que contiene, discordantes entre
sí, y que varían de un individuo a otro según su contexto de vida
(como lo es su racionalidad limitada, percepción de justicia, entre
otros), es decir, sus capacidades socio-afectivas y éticas restringidas por sus vulnerabilidades cognitivas y sociológicas. Donald
Calne (como se citó en Olalla, 2017b) apuntó que “la diferencia
esencial entre emoción y razón es que la emoción lleva a la acción,
mientras la razón lleva a conclusiones” (p .1), esto es, la emoción
del individuo acciona y tamiza el lenguajear de éste. Un cambio
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emocional en mí hace mover mi pensamiento hacia una dirección
diferente. Mi emocionalidad es crucial en la forma como pienso,
como veo, como privilegio ciertas acciones sobre otras (Olalla,
2017b, p. 2). Las emociones guían nuestro pensamiento (adjetivo-descriptivo) y nuestro lenguaje (sustantivo-performativo), en
nuestra predisposición a la acción.
3. Competencias conversacionales en la empresa
Sapir (1966) señala que el lenguaje es un componente exclusivamente humano, no instintivo, de comunicar ideas, emociones y
deseos por medio de un sistema de símbolos, ante todo auditivos,
producido de manera deliberada (p. 14); mientras que John Searle, en su libro Actos del habla, filosofía del lenguaje (1969), pregunta
como apertura del capítulo primero, “¿Cómo se relacionan las palabras con el mundo?” (p. 13). La filosofía del lenguaje propuesta
por Searle aborda el estudio de los actos de habla, actos lingüísticos o actos de lenguaje y sostiene la hipótesis de que hablar un
lenguaje es formar parte de una conducta gobernada por reglas
que consiste en realizar actos de habla tales como enunciados,
órdenes, preguntas, promesas, etcétera, y estos actos son posibles
porque se realizan de acuerdo con ciertas reglas.
Maturana (1998), define el lenguaje como el operar en
coordinaciones conductuales consensuales que constituye el
dominio en la que se dan todas las conductas y acciones humanas (p. 1). Maturana en los años setenta acuña el término lenguajear, para expresar las acciones que surgen y afectan al ser
humano a partir del lenguaje. Al ser el individuo una forma biológico-cultural, el lenguajear, al igual que conversar y reflexioDOI https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.1-4

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nar, es la diferencia substancial entre los otros seres vivos (Maturana y Dávila, 2018).
Por lo tanto, ¿por qué lenguajear y no lenguaje? Lo sustantivo, oculta verbos, oculta hacerse. Cuando uno dice que sabe,
contesta con hacer. Lo humano, el vivir y el convivir, surge con el
lenguajear, y el lenguajear y reflexionar ocurre en el fluir consensual recursivo de nuestras coordinaciones de sentires, haceres y
emociones (Maturana y Dávila, 2018); lo que refuerza Echeverría
(2016) al afirmar que el lenguaje nace de la interacción social entre los seres humanos, por lo cual es un fenómeno social del cual
surge un dominio consensual, un dominio donde los participantes comparten el mismo sentido de signos (p. 50). Y es partir de
estos dominios consensuales que se genera la cultura. El mismo
Giddens (1987) señala que la cultura incorpora muchos tipos de
lenguajes, ya sea en la actividad práctica, rituales, juegos o arte, y
estos lenguajes tienen mediaciones en su representación, instrumentalidad y simbolismo.
El ser, desde una perspectiva ontológica, es esencialmente
un conjunto de aspectos lingüísticos, emocionales y corporales.
Al hablar de ontología procuraremos evitar hacer uso de este término desde una perspectiva metafísica y más bien referenciándolo a la ontología fundamental de Heidegger y el Dasein, expresión
alemana que significa ser-ahí (ser-en-el-mundo), y que Heidegger “la expresa para comprender la existencia humana, ser en
el mundo, ser uno mismo” (Ramírez-Pérez, Cárdenas-Jiménez y
Rodríguez-Jiménez, 2015, p. 146). Echeverría (2016) señala, con
base en la ontología fundamental de Heidegger, que la ontología “hace referencia a nuestra comprensión —nuestra interpre100

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tación— de lo que significa ser humano” (p. 28) y dado que “ser
humano” es el lenguajear es que “a partir de aquí se pueden generar ontologías no metafísicas, es decir ontologías del lenguaje”
(Echeverría, 2016, p. 28). En otras palabras, es por medio de la
ontología del lenguaje que se crean competencias conversacionales ontológicas.
Entre los postulados de Rafael Echeverría en su Ontología
del lenguaje (2016), recuperamos tres: (i) Los seres humanos son seres lingüísticos; (ii) El lenguaje es activo generativo; y, (iii) los seres humanos se crean y recrean a sí mismos en el lenguaje.
Al decir que los seres humanos son seres lingüísticos se
parte de que no hay lugar, fuera del lenguaje, desde el cual podamos observar nuestra existencia. Echeverría (2016), plantea
que el lenguaje, al ser generativo, hace que sucedan las cosas (p.
33). En el planteamiento tradicional o “contable” el lenguaje es de
manera fundamental pasivo/descriptivo; esto es, que sólo permite
hablar sobre las cosas, ya sea describir lo que se percibe (mundo
exterior) o expresar lo que se siente (mundo interior), con lo que
se asume que la realidad antecede al lenguaje y éste se limita a
“dar cuenta” de ella. Para Echeverría, el lenguaje, al ser generativo, no sólo permite describir la realidad, sino que el lenguaje crea
realidades, altera el curso espontáneo de los acontecimientos. A
través de lo que se dice, de lo que se calla, de lo que se escucha, la
realidad se moldea en un sentido o en otro.
A nuestro entender, Echeverría toma de John Austin
el carácter perlocucionario del habla, esto es, el acto que se logra realizar a partir de decir algo, para postular al lenguaje como
“generativo”; también los trabajos de Butler en referencia al acto
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perlocucionario van en este sentido, en donde la autora apunta que al momento que el individuo dice algo, produce efectos
y consecuencias en los sentimientos y acciones del emisor y del
receptor (Belli e Iñiguez, 2008, p. 3). Finalmente, los humanos se
crean en el lenguaje, puesto que, con éste, se crean posibilidades
y mundos futuros. Con anterioridad, señalamos que la empresa
es una red de conversaciones dinámicas, esto es, que la manera en
que los integrantes de la empresa conversan hacia adentro y hacia
fuera de la misma, determina lo que perciben y creen posible.
3.1 Competencias conversacionales ontológicas
A través de la medición de competencias específicas se puede determinar el nivel de dominio que una persona tiene sobre ciertos
factores. Las competencias conversacionales se refieren a aquellos factores como las habilidades o los comportamientos de los
individuos para sostener conversaciones efectivas en diversos entornos (familiares, personales, profesionales). Cada organización
debe definir la combinación de competencias y grado de dominio
que sus miembros deben tener para asegurar el éxito de aquella.
Para nosotros, son tres las competencias básicas que un individuo debe dominar para sostener conversaciones de alto desempeño: escucha, indagación y actos del habla.
Escuchar requiere apertura, Maturana menciona que uno
escucha la pregunta que escucha, y nunca la pregunta que hace,
mientras que Dávila, refiere que lo externo no especifica lo que nos
sucede (Maturana y Dávila, 2019). Pasa lo mismo con la escucha, es
un hecho biológico en el que uno no puede especificar lo que el otro
escucha de lo que uno dice, ya que somos responsables de lo que
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decimos, pero no responsables de lo que el otro escucha de lo que
nosotros decimos. En la escucha se pone en juego lo que Maturana
llama el respeto del otro como un legítimo otro (Ortiz Ocaña, 2015,
p. 183). Aceptar al otro como un legítimo otro es aceptar al otro tal
cual es, es reconocerlo por lo que dice, y por lo que le pasa. Es por
la escucha que validamos al otro como un legítimo otro, es decir,
me hago cargo de su hablar. Escuchar no es quedarse callado: el silencio, como parte de la escucha, es reverencial, ya que callar, como
rutina defensiva, es un hablar sustraído.
Indagar es tratar de llegar al conocimiento de lo que el
otro habla; es un resultado de escuchar. Se indaga por medio de
preguntas para hilar la conversación del otro, poder legitimarla a
partir de nuestro contexto, pero principalmente entender lo que
no se está diciendo, es decir, la conversación interna del otro. En
la indagación es donde mejor se representa la danza entre emisor
y receptor, dar vueltas juntos en un ambiente reflexivo al tiempo
que el receptor puede emitir sus juicios (valoraciones) de manera
genuina y constructiva.
La premisa de la que parte la concepción de los actos del
habla es que por medio del lenguaje no sólo describimos el mundo, sino que también lo creamos al realizar acciones determinadas como enunciar, preguntar, ordenar, describir, explicar, pedir,
etc. Los actos del habla han sido desarrollados en épocas recientes como menciona Soler (2010) a partir de los estudios de Austin
(1962) y su caracterización como locucionarios, ilocucionarios y
perlocucionarios. La locución es una expresión con un significado, la ilocución incluye la intención del hablante y la perlocución
la acción resultante (Soler, 1020, p. 365). Searle (1969) continuó
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la obra de Austin, pero difirió del primero al considerar que toda
emisión contiene un indicador de su fuerza ilocucionaria como
parte de su significado y, por tanto, todos los actos son ilocucionarios. Finalmente, Habermas (1987) trabajó a partir de la obra
de ambos (Soler, 2010, p. 366).
Hablar es el resultado de la escucha y de la indagación.
Para Echeverría (2016), el habla es un fenómeno social, se valida
en la escucha que obtenemos frente a lo que decimos. De acuerdo
con el propio Echeverría, dos de las principales competencias del
habla son la proposición y la indagación. En el habla encontramos
en su máxima expresión la emoción del emisor.
4. Conversaciones
Al ser la organización una red de conversaciones, podemos encontrar muchas clases y tipos de éstas, de manera ejemplificativa
enumeramos cuatro tipos de conversaciones que para nosotros
son fundamentales en una empresa: conversaciones de retroalimentación; conversaciones para coordinar acciones, conversaciones para reclamar y conversaciones para construir relaciones.
Para llevarlas a cabo de manera efectiva, cada una de ellas requiere de un hábil manejo de las competencias conversacionales que
mencionamos y una coherencia ontológica específica.
5. Discusión
Las empresas deben cambiar el enfoque epistemológico de la cultura organizacional y poner al individuo (empleado) como centro del negocio, pero no desde la postura Taylorista en la cual
la responsabilidad del empleado se limita a ejecutar lo que se le
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instruye, dejándolo como un factor de producción. Al hablar de
un cambio epistemológico de la cultura de las empresas no hacemos una crítica a la corriente impulsada por Taylor, ya que es
importante resaltar que su propuesta de administración científica fue concebida y elaborada como respuesta a las condiciones
sociales y económicas que marcaron la época, como las migraciones masivas de personas sin calificación alguna para incorporarse
al mercado laboral (Montaño, 2010). La denostación al principio
taylorista de la organización y medición del trabajo obedece en el
mejor de los casos, y a nuestro juicio, a un desconocimiento de su
obra, puesto que Taylor propuso que al trabajador había que pagarle bien, porque sólo así estaría interesado en seguir al pie de la
letra los métodos de trabajo que se le indicaran (Pacheco, 2010).
Nosotros consideramos que las condiciones sociales, económicas y tecnológicas actuales requieren hacer dicho cambio
epistemológico en la manera en la que estudiamos a los empleados y que este cambio responda al actual ambiente laboral. Es
decir, debe establecerse un nuevo pacto entre los actores sociales
(más allá de la visión positivista donde el empresario busca utilidades y el empleado un salario), donde lo humano regrese al ámbito empresarial y que el empleado pueda (dentro de la empresa
donde labora) ser-en-el-mundo. Situar al trabajador como centro
de la empresa es entender que una empresa es una ficción jurídica
per se que tiene relevancia por la emocionalidad de la organización, esto es, las emociones de los individuos que la componen, y
por consecuencia, de su lenguaje, lo cual funge como potenciador
de las capacidades organizacionales de la empresa, aportándole
un valor único y distintivo. Centrar la administración de una emDOI https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.1-4

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presa en los empleados, entender su coherencia ontológica (lenguaje, cuerpo y emociones) conlleva el reconocimiento que como
personas (seres humanos) tienen en la organización y, por medio
de los parámetros ontológicos de sus competencias conversacionales, se puede llegar a (i) impulsar los resultados de la organización; (ii) promover la movilidad económica y social del empleado;
y, (iii) condicionar el comportamiento de los individuos en los
procesos, normas y políticas de la empresa.
6. Conclusiones
Si eliminamos las conversaciones de una empresa, ésta desaparece, el alma de una organización es la capacidad con la que conversan sus empleados. Las empresas nacen de una conversación-diálogo particular, de una conversación fundacional (Scheinsohn,
2011), es decir, a partir de una conversación donde una persona
(empresario) decide poner un conjunto de bienes (factores de
producción) con el fin de obtener un beneficio económico (razón
de ser) mediante la producción de actividades mercantiles, por lo
tanto, los límites y posibilidades de la empresa son esencialmente
conversacionales.
El ser humano no está determinado genéticamente, por lo
cual no está atrapado en un destino predeterminado, y puede modificar su realidad por el lenguaje (Ortiz-Ocaña, 2015), y por las
emociones, ya que precisamente las emociones accionan el tipo
de lenguaje de una organización (Echeverría, 2016). Del lenguaje surgen coordinaciones consensuales y de las coordinaciones
consensuales de los individuos surge la cultura. Las emociones
juegan un rol cíclico y continuo en las empresas, ya que de ellas
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se crea el lenguaje de un grupo de individuos con coordinaciones consensuales que se juntan para crear una organización (o
nuevos individuos que comparten esos dominios se incorporan
a una organización existente), y se construye una cultura que se
sostiene de la emocionalidad de la empresa. Con esto, el lenguaje
pasa de ser un mero instrumento de comunicación a uno performativo, esto es, con capacidad de construcción y sostenibilidad
del sentido de la empresa.
De aquí la relevancia de dejar de observar a las emociones
como elemento irracional de los empleados que se circunscribe
en ambientes privados, para empezar a observarlas como pieza
clave de la organización, con el fin de crear modelos de competencias conversacionales con una base ontológica. Esto es, la gestión
de la coherencia en el lenguajear de sus miembros a partir de las
emociones de los sujetos que la componen, ya que al final, éstas
son las que le permiten al individuo ser-en-el-mundo.

Bibliografía:
Astudillo, M. (2012). Fundamentos de economía. México: Instituto
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DOI https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.1-4

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�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

Emprendimiento y Cultura. Un Acercamiento a las
Industrias Creativas en Nuevo León.
Entrepreneurship and Culture. An Approach to the
Creative Industries in Nuevo León.
Mtra. Mónica Garza Barrera González. 1
monica.garzagnz@uanl.edu.mx

Resumen: Este artículo aborda el tema de las industrias creativas.
Tema relevante e interesante, que merece ser estudiado, analizado y reflexionado desde diferentes perspectivas. Tanto el sector cultural como
el empresarial, son de suma importancia para el desarrollo y bienestar de cualquier población y su estudio requiere de mucha atención.
El vínculo que existe entre valores, creencias y comportamiento de los
individuos y la influencia de estos repercute en la toma de decisiones
del individuo para emprender o trabajar para otros. Con esta propuesta
de investigación, se pretende profundizar en la discusión de estos dos
fenómenos a través de las industrias creativas, las cuales constituyen
un gran reto para el futuro de los trabajadores y profesionistas de este
sector que ha sido muy afectado por una crisis económica a la que nos
enfrentamos actualmente, de la cual ha resultado un mundo diferente
en el que las personas e instituciones relacionadas con el sector cultural
han ido adaptándose a nuevas realidades sociales y económicas.
1 Nació en la Ciudad de Monterrey, Nuevo León. Es Licenciada en Administración de Empresas por el Instituto Tecnológico de Monterrey y Maestra en Humanidades por la Universidad de Monterrey. Actualmente cursa un
Doctorado en Filosofía con acentuación en estudios de la cultura en la Universidad Autónoma de Nuevo León.

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�Mónica Garza / Emprendimiento y cultura

Palabras clave: Industrias creativas, cultura, emprendimiento,
desarrollo
Abstract: This article addresses the topic of creative industries. Relevant and interesting topic, which deserves to be studied, analyzed and
reflected from different perspectives. Both the cultural and business
sectors are of the utmost importance for the development and well-being of any population and their study requires a great deal of attention.
The link that exists between values, beliefs and behavior of individuals
and the influence of these affects the decision-making of the individual
to undertake or work for others. With this research proposal, it is intended to deepen the discussion of these two phenomena through the
creative industries, which constitute a great challenge for the future of
workers and professionals in this sector that has been greatly affected
by an economic crisis. the one we are currently facing. And from which
a different world has resulted in which people and institutions related
to the cultural sector have been adapting to new social and economic
realities.
Keywords: Creative industries, culture, entrepreneurship,
development

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�Transdiciplinar, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

Introducción
El punto de partida de esta investigación surge a partir del vínculo que existe entre la relación cultura-emprendurismo. La cultura del emprendimiento provoca que los individuos elijan acciones
concretas para su crecimiento económico, su productividad y generación de riqueza. El crecimiento económico no es factible sin
la acción resuelta, que debe impulsarse mediante la cultura emprendedora.
La cultura —fundamento de la relación en una empresa— es un término que tiene muchos significados interrelacionados y que es difícil precisar debido a la gran cantidad existente.
Pero una de las definiciones mas relevantes es la del antropólogo
Edward Burnett Tylor (1832-1917), que define a la cultura como
el conjunto complejo que incluye conocimiento, creencias, arte,
moral, ley, costumbre, y otras capacidades y hábitos adquiridos
por el hombre como miembros de una sociedad (Tylor, 1871).
El vínculo entre estos valores, creencias y comportamientos de las personas, es lo que hace posible que las diferencias en
las culturas influyan en una serie de formas de actuar, que incluyen decisiones profesionales como la de ser autónomo, en lugar
de trabajar para otras personas o de simplemente hacer uso de la
cultura como medio de emprendimientos innovadores.
En cuanto al fenómeno emprendimiento, este puede definirse como el desarrollo de un proyecto innovador que generalmente surge como una pequeña empresa que ofrece venta de
productos, servicios o procesos. También es comprendido como
cualquier actividad nueva que realiza una persona la cual engloba
un conjunto de habilidades y destrezas como creatividad, liderazDOI https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.1-5

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�Mónica Garza / Emprendimiento y cultura

go, trabajo en equipo, innovación y toma de decisiones teniendo
como finalidad lograr ganancias económicas. Se advierte que estas
definiciones de cultura y emprendimiento son un tanto iniciales
y estrechas, pero su exposición es relevante puesto que estas dos
concepciones nos conducen a la exploración de las industrias creativas las cuales involucran la generación de ideas y conocimiento y
que a su vez son entendidas por la Organización de las Naciones
Unidas para la Educación la Ciencia y la cultura como: “aquellos
sectores de actividad [organizada] que tienen como objeto principal la producción, reproducción, promoción, la difusión y la comercialización de bienes, servicios y actividades de contenido cultural, artístico o patrimonial” (UNESCO, 2010, p. 17).
La relevancia de las industrias culturales ha aumentado
rápidamente, constituyen un verdadero reto para el futuro de la
cultura. Por su dimensión internacional, resultan ser un elemento determinante para el futuro en lo que se refiere a libertad de
expresión, diversidad cultural y desarrollo económico. Estos intercambios y nuevas tecnologías abren nuevas perspectivas positivas que han acelerado el proceso en el cual los emprendedores
pueden compartir sus actividades con el público global.
Planteamiento
Para describir a la industria creativa, es fundamental hablar de
creatividad, puesto que le da origen a las actividades que la componen. Se puede definir como “el proceso por el cual se conduce
a la producción de algo, que es tanto original, como útil” (Runco
&amp; Pritzker , 1999, p.1). Este concepto está estrechamente relacionado a empresas que venden bienes y servicios. El término de
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�Transdiciplinar, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

industria creativa comenzó a popularizarse en el Reino Unido en
1997. Las empresas que forman parte de esta industria son principalmente las que se dedican a la publicidad, el diseño gráfico, de
modas, industrial, de software, de interiores, la industria fílmica,
la arquitectura, la música y las artes visuales (Townley, Beech, &amp;
McKinlay, 2009).
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y
Desarrollo, por sus siglas en inglés: UNCTAD define a las industrias creativas como ciclos de creación, producción y distribución de los bienes y servicios que tienen como base fundamental
la creatividad y el capital intelectual; es aquella que constituye
un conjunto de actividades basadas en el conocimiento, pero
no limitándose a las artes, para generar ingresos en relación al
comercio y derechos de propiedad intelectual; comprende productos tangibles e intangibles o servicios artísticos con contenido creativo, valor económico y objetivos de mercado; es punto
de convergencia de artesanos, servicios y sectores industriales,
y constituye un nuevo sector dinámico en el mundo del comercio (UNCTAD, 2010). El término de industria creativa también
se aplica a la producción de los bienes y servicios realizados
por las industrias culturales y aquellas empresas que dependen
de la innovación, la investigación y el desarrollo de software
(UNESCO, 2013).
Las industrias culturales y creativas enfrentan grandes
retos, que involucran el capital humano, cultural, social e institucional. Esta industria presenta una tendencia de crecimiento
en la economía, pero en cuanto al tema laboral existen opciones
reducidas de desarrollo para los profesionistas de estos ámbitos.
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�Mónica Garza / Emprendimiento y cultura

Existen altos índices de desempleo y pocas áreas de oportunidad
para el ejercicio profesional.
A partir del brote de la pandemia COVID-19 este problema se ha incrementado, la forma en que vivimos ha cambiado,
de un día para otro la manera en que se trabajaba, estudiaba y
nos relacionábamos se ha visto alterada. La actividad económica
también se ha paralizado, afectando a infinidad de industrias del
mercado local y global. Y las industrias creativas no son la excepción, estás han presentado pérdidas millonarias por la cancelación de espectáculos, conciertos y festivales, cierre de museos,
restaurantes, cines, teatros, y otros establecimientos considerados no-esenciales.
Esto es relevante para esta investigación, ya que en México, datos del INEGI (2020), arrojan que la industria creativa
representa el 3.5% del Producto Interno Bruto. En un entorno de
contingencia sanitaria como el actual, muchas familias se han visto afectadas de forma considerable y México busca una estrategia
de rescate económico para la cultura, ya que la labor de la industria creativa es prioritaria para el desarrollo nacional. Sin embargo
se cree que a pesar de los esfuerzos del gobierno para incentivar
la recuperación económica de estas industrias creativas, con
programas de apoyos directos a esta comunidad, será difícil que
vuelvan a cobrar la fuerza que tenían antes de la actual pandemia
(Mendoza, 2020).
Lo que se sabe de las industrias creativas es que éstas
generan empleos e impulsan la actividad profesional de quienes
ofrecen sus productos o servicios. También se cree que una de las
razones por las que el crecimiento y la expansión de esta indus118

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tria ha sido tan acelerada en las últimas décadas es que ha sido
impactada fuertemente por la tecnología y las nuevas formas de
comunicación, debido a que esta permite un intercambio tanto
local como internacional para la difusión de sus contenidos y productos disponibles en Internet y medios digitales. (Castañeda y
Garduño, 2018).
Natalie Heinich (1992), lo mismo que diversos investigadores que han estado involucrados en el tema de estas industrias,
han analizado las causas del fenómeno de la concentración de los
artistas en las grandes ciudades. Entre las razones se encuentran:
la posibilidad de establecer alianzas entre agentes del sector, la
demanda cultural de los productos por un público altamente
educado y la fácil instalación residencial entre otras (Rius-Uldemolins, 2014).
En la ciudad de Monterrey hay una gran concentración de
artistas y por esta razón debe estudiarse este fenómeno. Y aunque
esta metrópoli no es considerada una ciudad creativa, siempre ha
sido puerta de entrada al país de novedades tecnológicas organizacionales y administrativas; provenientes de nuestro vecino país
del norte. Con la llegada de firmas globales han aparecido nuevas
culturas laborales como la del emprendimiento y ante esta competencia global se ha encontrado un espacio a la creación cultural (López, 2007).
Algunas soluciones de éxito en el Estado de Nuevo León
para continuar con el desarrollo artístico de la comunidad de
creadores, artistas, investigadores docentes y estudiantes, son las
convocatorias de apoyo que ha lanzado el Consejo para la cultura y las Artes de Nuevo León (CONARTE), para fortalecer el
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�Mónica Garza / Emprendimiento y cultura

programa y estímulo del desarrollo artístico ( 2020 ). En el Municipio de San Pedro se han creado espacios digitales abiertos en
facebook e instagram para los ciudadanos, donde ofrecen una extensa programación de diversas disciplinas que integran la vida
cultural, como el teatro, la danza, el deporte, talleres y conciertos
musicales.
1. Antecedentes
El concepto de industrias culturales no es nuevo, Theodore Ludwig Wiesengrund Adorno comenzó a utilizarlo en 1948 refiriéndose a las técnicas de reproducción industrial en la creación y
difusión masiva de obras culturales. En los años 90, emerge el
concepto de economía creativa que entiende la creatividad como
el motor de la innovación, el cambio tecnológico y como ventaja comparativa para el desarrollo de los negocios. Después en
Australia y más tarde en el Reino Unido, se empleó el concepto de industrias creativas, entendidas como aquellas que “tienen
su origen en la creatividad individual, la destreza y el talento y
que tienen potencial de producir riqueza y empleo a través de la
generación y explotación de la propiedad intelectual” (UNESCO,
2010, p. 17).
La concepción de la economía creativa, lo encontramos
en el libro de John Howkins The Creative Economy: How People
Make Money from Ideas (2001), donde definió por primera vez
los ocho pilares que actúan en esta economía: arquitectura, diseño, artes, moda, cine, audiovisual, literatura y artes escénicas.
Es la economía en la que los sujetos dedican la mayor parte de su
tiempo a generar ideas y consiste en transformar la creatividad en
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resultados concretos.
Las industrias creativas, juegan un papel muy importante en el contexto mundial, debido a que se han experimentado
cambios significativos en las dinámicas del mercado de trabajo,
en las oportunidades de empleo y en la organización laboral. Hoy
en día se observa una tendencia a la profesionalización de los saberes y la exigencia de integrar las actividades económicas en
actividades relacionadas con la comunicación, la información y el
desarrollo tecnológico (Castañeda y Garduño, 2016).
La economía creativa es sumamente importante para el
desarrollo de México, y aunque esta ha sido impulsada fundamentalmente en Estados Unidos y Asia, está considerada como
un motor más de crecimiento dentro de la economía actual. Un
informe de ProMexico (2017) ha revelado que México se ubica
en la posición número 14 en importancia en la industria creativa,
lo que representa 3.5% del PIB nacional. De acuerdo con un estudio de Global Entertainment &amp; Media Outlook (2019) se
estima que para el presente 2021 y el 2022 este sector tendrá un
crecimiento de 6.39% y 6.12%, respectivamente.
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se ha reunido con expertos del sector cultural y creativo de América Latina, para pensar en la reactivación del sector creativo y cultural
post-pandemia (Majlis y Ruy, 2020). Por otro lado en México, la
Secretaría de Cultura (2020) anunció la creación de un “banco de
funciones” para pagar a los artistas, creadores y conferencistas
contratados entre el 20 de marzo y el 20 de abril de 2020. También anunció la creación de una plataforma para que los artistas
puedan trabajar desde sus casas. (Luzardo y Zaldívar, 2020).
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�Mónica Garza / Emprendimiento y cultura

La industria creativa se ha caracterizado por ofrecer nuevas opciones de empleo que incluyen situaciones heterogéneas
como contratos de trabajo por tiempo determinado, trabajo provisional, trabajo de jornada parcial, y diferentes formas de empleos sostenidos por el poder público en el marco de la lucha contra el desempleo. En este sentido, las relaciones laborales se han
transformado y las responsabilidades han variado en cada tipo
de contrato (Castañeda y Garduño 2016). A consecuencia de estos tipos de empleo ha surgido una nueva categoría de trabajador
que ha exigido mayor educación que no estaba contemplada en el
pasado, teniendo en cuenta que para que una economía creativa
disponga de trabajadores, requiere de un sistema de educación
eficaz y de un contexto de diversidad cultural.
2. Definición
Las industrias creativas pertenecen al sector de la economía que
involucra la generación de ideas y conocimiento. Comprenden
principalmente a la industria cultural: arte, entretenimiento, diseño, arquitectura, publicidad, gastronomía y la economía del
conocimiento: educación; investigación y desarrollo; tecnología;
informática; telecomunicaciones; robótica; nanotecnología; industria aeroespacial. Algunas de estas industrias están teniendo cambios significativos en la economía, como la industria de la
moda, música, artes visuales y escénicas, televisión, radio, cinematografía, artes del espectáculo, deportes, restaurantes, hoteles
y rituales religiosos entre otros. (Castañeda y Garduño 2016). A
continuación se muestra una clasificación de las industrias creativas según algunos organismos internacionales.

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�Transdiciplinar, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

Tabla 1.
Clasificación de Industrias Creativas.
MODELO DEL REINO UNIDO: DEPARTAMENTO DE CULTURA,
MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y DEPORTE (DCMS)
Publicidad
Arquitectura
Antigüedades (incluyendo restauración)
Artesanía
Diseño gráfico y de interiores
Diseño de Moda
Cine, video y fotografía
Software, juegos por ordenador y edición electrónica
Música, artes visuales y escénicas
Edición
Televisión y radio
BID INDUSTRIAS CULTURALES
Artes escénicas y visuales
Literatura
Música
Cinematografía
Artesanía
Patrimonio cultural
Medios masivos de comunicación
UNESCO
Herencia cultural
Impresión y literatura
Música
Artes del espectáculo
Medios fonográficos
Medios audiovisuales
Deportes y juegos
Medio ambiente y naturaleza
Lenguas
Artes
Espectáculos
Rituales religiosos
Tradicionales orales

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�Mónica Garza / Emprendimiento y cultura

CEPAL
Editorial
Cine
Televisión
Radio
Discrografía
Contenidos para celulares
Producción musical independiente
Contenidos para web
Juegos electrónicos
Contenidos producidos para convergencia digital (cross media) regionales, nacionales y macro regionales, a través de las redes constituidas por empresas independientes y conectadas entre sí, su tendencia es fundirse en el tejido económico, social y cultural.
Fuente: (UNESCO, 2010).

Estas industrias han ido intensificando el proceso de globalización en diferentes partes del mundo y han sido difundidas
como alternativas para superar las dificultades económicas y sociales propias del capitalismo. Su utilización está vinculada a los
círculos de creación, producción y distribución de bienes y servicios en sectores donde la creatividad es una dimensión esencial:
la música, las artes escénicas, la artesanía, el diseño, la moda, el
cine, el video, el radio, la televisión, la arquitectura, el software de
entretenimiento, la publicidad, el mercado editorial, el sector de
arte y antigüedades. Otras clasificaciones incluyen la gastronomía, el deporte, espectáculo, museos y galerías de arte. Estos son
los sectores que componen la “economía creativa” y generalmente
están vinculados al ocio.
Discusión
Richard Florida (2010), experto estadounidense en geografía y
crecimiento económico declaró, que la creatividad es la nueva eco124

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nomía y comprobó que ciertas empresas se movían hacia aquellos
lugares en los que se concentraban las personas más capaces y
creativas.
Llevar a cabo este proyecto de investigación en el Estado
de Nuevo León, aplica ya que existe una gran aglomeración de
empresas y establecimientos pertenecientes a la industria creativa, como lo son los clusters especializados en medios creativos, interactivos y de entretenimiento. También existen clusters
conformados por grupos de emprendedores que buscan integrar
los esfuerzos de la industria de empresas de medios interactivos
en el gobierno, sector financiero y academia de Nuevo León para
desarrollar la industria y lograr beneficios tangibles a través de
la colaboración y el esfuerzo en equipo. El directorio Monterrey
Interactive Media &amp; Entertainment Cluster (MIMEC, 2020) es
reconocido como el consejo ciudadano para el impulso de la industria de medios interactivos, logrando que los medios creativos
en el Estado fueran admitidos como sector estratégico.
Tabla 2.
Miembros del Consejo MIMEC
INICIATIVA
PRIVADA
Playful
Render
Next Studios
La Tuna Group

INSTITUCIONES
ACADÉMICAS
Tecnológico de Monterrey
U-ERRE
CEDIM
UDEM
UANL

GOBIERNO
Secretaría de Economía y Trabajo
Instituto de Innovación y Transferencia
de Tecnología
CANIETI

Fuente: Directorio 2020. Clúster de empresas especializadas en medios creativos, interactivos y entretenimiento.

DOI https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.1-5

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�Mónica Garza / Emprendimiento y cultura

El perfil de los emprendedores creativos es fundamental para que los sectores público, privado y académico puedan
conocer a profundidad quiénes son los actores de la economía
creativa. La industria creativa ha experimentado en México un
crecimiento exponencial y generado 1,04 millones de empleos,
según la Cuenta Satélite de la Cultura en México 2015, del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Forbes, 2019). Estas industrias creativas podrían seguir aportando porcentajes altos de
crecimiento de la economía nacional debido a los grandes avances registrados en materia de conectividad digital entre otros. De
manera que abordar a profundidad estos aspectos del tema será
de gran utilidad.
Lo que se sabe de este fenómeno económico social, que
se le conoce como industria creativa, es que es un término que
comenzó a usarse para describir una serie de actividades, que
pueden encontrarse entre las más antiguas de la historia hasta las que surgieron con la llegada de la tecnología digital. Varias de estas actividades tenían ya fuertes raíces culturales y el
término de industrias culturales ya se utilizaba para describir
el teatro, la música, la danza, el cine y las artes visuales. Este
término era muy controvertido debido a que algunos artistas
lo consideraban degradante, pero el hecho era que estas actividades, tanto de las industrias culturales como las de las nuevas
industrias creativas, eran de suma importancia para la economía de muchos países y estaban dando empleo a un gran número de personas. Ningún gobierno había intentado medir su
contribución a la economía o considerar su importancia, salvo
el gobierno de los Estados Unidos que protegía y fomentaba
126

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�Transdiciplinar, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

su industria cinematográfica. No eran consideradas un sector
industrial concebido en la forma en que el sector aeroespacial,
farmacéutico o automotriz eran comprendidos, pero todas estas
actividades tenían en común que dependían del talento creativo
de los individuos y de la generación de ideas de propiedad intelectual. Pensar en ellos como un sector, era inconcebible hasta
que se evidenció que el trabajo del sector creativo estaba impactando en otras áreas de la economía, especialmente en el uso de
tecnologías digitales. (https://techronga.com/que-es-la-economia-creativa/).
Las industrias creativas están incrementándose en
todo México y son una fuente de crecimiento económico y de
innovación. Esto es debido a la demanda de entretenimiento y
cultura que existe actualmente y del potencial de distribución
que hay a través de los medios digitales que permiten alcanzar audiencias globales. Además, en el mercado tan competido que existe, la creatividad está haciendo la diferencia en
los negocios puesto que es la clave para diferenciarse de otras
empresas. Las industrias creativas crecen a diferentes ritmos
en el país, siendo en la Ciudad de México donde se concentran
la mayor parte de los empleos y establecimientos derivados de
la economía creativa. En otros estados como Quintana Roo,
Tamaulipas, Sinaloa, Yucatán, Coahuila, Monterrey y Guadalajara también ha destacado esta industria (Castañeda y Garduño, 2016).
Los temas relacionados con el estudio de las industrias
creativas en México son relativamente nuevos y para comprender esta materia, es importante entender lo que significan la
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creatividad y la economía creativa. La creatividad como ámbito de las profesiones no tiene una definición oficial, pero existen criterios mediante los cuales es posible identificarla. Para
definirla, la Organización de las Naciones Unidas ha sostenido
que la creatividad implica procesos de imaginación e innovación de ideas involucrando la curiosidad así como la búsqueda
de nuevas soluciones a los problemas teniendo algún impacto en la economía al crear productos o servicios (Castañeda y
Garduño, 2016).
Desde el ámbito educativo, los estudios que relacionan la economía de la educación con la economía de la cultura
son casi inexistentes. Pero la preocupación por la producción
de bienes y servicios culturales en las instituciones educativas crece cada vez más por las implicaciones de las industrias
creativas en los procesos educativos y por las relaciones que
existen entre creatividad, innovación, tecnologías, educación
y proyectos educativos. La relación que existe entre las industrias creativas y la educación ha sido contradictoria, de aceptación y rechazo, por ejemplo los libros, la lectura y la escritura forman el núcleo del proyecto escolar y sería ilógico sin
ellos, pero incluso la industria editorial juega un papel central
en los textos escolares, en cuanto a su producción y comercialización.
De la misma manera y entre muchos otros paradigmas, la relación de las escuelas con el teatro y el cine se han
convertido en artes que dialogan con la formación, el conocimiento y hasta en instrumentos pedagógicos de valor. Es
notable que deben resolverse todavía infinidad de conflictos
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entre el canon ilustrado de la escuela y el del entretenimiento
(Rey, 2018).
Desde el punto de vista de la clusterización, ésta fue
denominada por Alfred Marshall como “fenómenos” y definió
al “clúster” como la concentración de industrias en localidades
particulares (Kuah, 2002). Estas industrias configuran redes
con procesos de operación determinados, los clusters representan una concentración geográfica que incluye competencias, colaboraciones y sistemas interdependientes que enlazan empresas e instituciones a un sistema de mercado (Kuah,
2002). Desde esta perspectiva, los clusters forman cadenas
productivas y generan intercambio de conocimientos, información y fuerza de trabajo, así es como Mercado y Moreno lo
han estudiado (2011).
Reflexiones finales
El Año Internacional de la Economía Creativa para el Desarrollo Sostenible es 2021, así lo declara la UNESCO, la economía creativa es uno de los sectores de más rápido crecimiento en el mundo. “La creatividad es también un recurso
renovable, sostenible e ilimitado que podemos encontrar
en cualquier parte del mundo” (UNESCO, 2021, párr. 1). La
creatividad es la industria del mañana, cuenta con diversos
actores y es una economía que está en auge. Por esta razón, la
línea de investigación de este proyecto es el estudio de este
fenómeno, de cual se presentan a continuación algunos indicadores de esta economía que servirán de base para iniciar la
exploración.
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Figura 1
Indicadores económicos de las Industrias Creativas y Culturales2

Fuente. UNESCO (2021).

En el 2004 fue creada La Red de Ciudades Creativas por
la UNESCO y hoy se compone por 246 ciudades alrededor del
mundo. Esta red tiene por objetivo la de promover la diversidad
cultural y el desarrollo sostenible, reconociendo la creatividad
como un factor estratégico del desarrollo urbano sostenible,
en los aspectos, económicos, sociales, culturales y ambientales
y como un generador de derrama económica a través del turismo (UNESCO, 2021). México tiene ocho ciudades creativas de
distintos estados —Ensenada, San Cristóbal de las Casas, Morelia, Guadalajara, Ciudad de México, Puebla, Mérida y Querétaro— incluidas en esta Red de Ciudades Creativas lanzada
2 Estos indicadores económicos permiten realizar un análisis de la
situación y del rendimiento de la economía tanto pasada como presente,
y pueden servir para realizar previsiones sobre la futura evolución de la
economía creativa.

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por la UNESCO en 2004. Esta Red se compone de siete ámbitos
creativos, que son la artesanía y artes populares, artes digitales,
cine, diseño, gastronomía, literatura y música (UNESCO, 2020).
El término ciudad creativa fue creado por el autor inglés Charles
Landry en la década de 1980 para designar a aquellas localidades donde las actividades culturales suponían un componente de
peso en la economía de la ciudad y en el funcionamiento social
(Landry, 2012).
México tiene un gran potencial y un papel estratégico en
las industrias creativas ya que se ha distinguido en todo el mundo
por su gran creatividad. El gobierno mexicano busca posicionar a
México como uno de los principales actores del mundo y a convertirlo en el vínculo para la producción de contenidos audiovisuales e interactivos de Latinoamérica. Con este fin se esfuerza
por crear una plataforma que integra los esfuerzos del gobierno,
la iniciativa privada y la academia para promover el desarrollo de
estas industrias y mantenerse como destino líder en la producción creativa.
Considerando que sus costos competitivos, su infraestructura de primer nivel, su tecnología de punta, variedad escénica, experiencia, fuerza laboral calificada y su talento son reconocidos internacionalmente. Por añadidura, nuestro pías es el
destino turístico número diez a nivel mundial puesto que cuenta
con su belleza natural y con beneficios derivados del Tratado de
Libre Comercio con América del Norte y goza de infraestructura
de telecomunicaciones de punta, de nodos urbanos conectados a
velocidades altas de banda ancha y abastecimiento eléctrico sin
interrupciones las 24 horas (PROMEXICO, 2016).
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En el recorrido de este trabajo, se presentan datos relevantes que aportan elementos para conocer la industria creativa y que exploran temas relacionados con el crecimiento de esta
industria y del entorno laboral de los individuos creativos relacionados con este sector. Las industrias creativas representan un
futuro para la cultura de México y los empleos vinculados con el
sector cultural seguirán ascendiendo. Las trayectorias y condiciones de trabajo de estos individuos mostrarán el curso de vida
laboral contingente en el que se encuentran con la posibilidad
esperanzadora de obtener condiciones que sean dignas, con salarios decentes y oportunidades de crecimiento.
Del mismo modo, el desarrollo de las actividades artísticas y culturales, seguirá generando ingresos a sus participantes
repercutiendo favorablemente en la economía internacional, nacional y local. El involucramiento de organismos, internacionales,
nacionales y locales seguirá apoyando a las empresas creativas y
culturales, con el propósito de impulsar y fortalecer al sector cultural del orbe de México y Nuevo León respectivamente. Es importante considerar que la cultura no puede ser olvidada, en vista
de que sin cultura no hay humanidad y sin ella la recuperación
económica mundial que se vive actualmente será complicada.
Los alcances de esta investigación serán locales de carácter regional y proporcionarán la información pertinente para conocer la generación de fuentes de empleo que fortalezcan la identidad cultural de la sociedad. En términos generales el estudio
de las industrias creativas, las cuales contribuyen al desarrollo
nacional, se percibe como una alternativa adecuada para generar
el conocimiento necesario para mejorar las condiciones laborales
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actuales de los trabajadores y para desarrollar aun más la industria, lo que como hipótesis final resultaría en beneficios económicos y sociales importantes.3

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3 Agradecimientos al Dr. Eleocadio Martínez Silva y al Dr. Roberto Kaput
González Santos por su valiosa colaboración en la consecución del material
bibliográfico que sirvió de base para la elaboración del presente artículo.
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�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

Relevancia de la educación superior y calidad de
vida: pensar la comunidad en el marco de la agenda
2030
Relevance of higher education and quality of life:
thinking the community within the framework of
the 2030 agenda
Rogelio Cantú Mendoza1
rogeliocantu@ymail.com

Resumen: En este trabajo2 se hace un análisis de los conceptos de evaluación y acreditación con relación a los impactos sociales y la responsabilidad social, a partir de su origen y de su incorporación al discurso
del ámbito universitario, reconociendo los diversos factores que han
propiciado su creciente importancia en las diversas actividades de la
universidad. Se trata de un nuevo referente de las funciones sustantivas de la universidad, por lo que nuestro objetivo general es aportar
elementos para la reflexión sobre la articulación de esta dimensión de
impactos sociales y las funciones sustantivas, incluyendo su gestión y
1 Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. rogeliocantu@ymail.com
2 Artículo desarrollado a partir de la ponencia: La responsabilidad social
y la evaluación de la calidad de la educación superior en México, presentada
en el XIII COLOQUIO INTERNACIONAL SOBRE GESTIÓN UNIVERSITARIA. Impacto y eficacia social de la Universidad. Buenos Aires, Argentina del
27 al 29 de noviembre de 2013. [Nota de la editora]

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evaluación para la acreditación. Se plantea la necesidad de reconsiderar
los marcos de la gestión de las funciones sustantivas, así como de su
evaluación, redimensionando el impacto social como un referente fundamental, teniendo como marco la agenda 2030.
Palabras clave: Universidad, acreditación, sociedad, calidad.
Abstract: In this work, an analysis is made of the concepts of evaluation and accreditation in relation to social impacts and social responsibility, based on their origin and their incorporation into the discourse of the university environment, recognizing the various factors that
have led to their growing importance in the various activities of the
university. It is a new benchmark for the substantive functions of the
university, so our general objective is to provide elements for reflection
on the articulation of this dimension of social impacts and the substantive functions, including their management and evaluation for accreditation. The need to reconsider the frameworks for the management of
substantive functions, as well as their evaluation, is raised, re-dimensioning the social impact as a fundamental reference, taking the 2030
agenda as a framework.
Keywords: University, accreditation, society, quality.

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Introducción
En este trabajo se realiza una aproximación a algunos factores
socioeconómicos y tecnológicos del entorno de la universidad
que han tenido grandes cambios y que propician en la sociedad
y en las instituciones universitarias tendencias de innovación
y replanteamiento de sus funciones sustantivas, así como de su
gestión y evaluación, con el referente de la responsabilidad social
de la universidad.
Las formas como ocurren los procesos productivos, la comercialización, la interacción social y las necesidades sociales se
han reconvertido drásticamente, teniendo como marco el entorno global, lo cual impacta directamente hacia nuevas necesidades
de formación.
Todo lo anterior obliga a que las universidades del nuevo
siglo reconsideren sus formas de relación con la sociedad, es decir
la manera como se realizan sus funciones sustantivas y su correspondencia con las expectativas y necesidades sociales.
Dentro de este proceso general se ha desarrollado una tendencia que busca profundizar y delinear los conceptos sobre la
gestión de la calidad y de la evaluación, ahora con el referente
de la “responsabilidad social de la universidad” y propiciando un
nuevo enfoque en la definición de la cultura académica, la cual
puede ser considerada como “el conjunto de símbolos, códigos,
reglas y saberes que son aprendidos y compartidos por los integrantes de las instituciones educativas, a partir de creencias,
ideologías, leyendas, relatos, para interpretar la realidad educativa” (Didriksson, 2009, p. 14). Esta cultura académica ha sufrido
grandes transformaciones en la universidad pública mexicana,
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particularmente a partir de los años noventa como consecuencia,
entre otros factores, de tendencias globales y de políticas públicas orientadas a la educación superior.
Estos cambios en la cultura académica, a su vez han propiciado nuevos estilos de gestión universitaria, “entendida como
la capacidad de generar una relación adecuada entre la estructura, la estrategia, los sistemas, el estilo, las capacidades, la gente y
los objetivos superiores de la organización educativa” (Casassus,
2000, p. 4) en este caso, la universidad.
Un nuevo énfasis en los modelos de gestión universitaria
emerge a partir del referente de la responsabilidad social de la
educación superior, como expresión de la rendición de cuentas y
la evaluación.
En este trabajo se tienen como objetivos: 1) Realizar un
análisis crítico de la evolución y significado de la dimensión de
responsabilidad social en el ámbito universitario de México, 2)
Reconocer las tendencias actuales para repensar los modelos de
gestión de la educación superior frente al referente de los impactos sociales.
Los antecedentes sobre el concepto de responsabilidad
social son diversos en las universidades latinoamericanas, sobre
todo en América del sur, pues ya en Chile y Perú, diversas instituciones incorporaron al planteamiento de su misión el compromiso de responsabilidad social de su actividad académica en la
ejecución de las diversas funciones.

En México el origen de

esta dimensión (responsabilidad social) se localiza en el ámbito de la empresa privada. Esto ocurre como consecuencia de los
requerimientos sociales y gubernamentales para evitar costos y
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consecuencias no deseadas en el medio ambiente derivadas de los
procesos productivos y buscando conciliar la eficacia productiva
con principios de democracia, ayuda mutua, apoyo a la comunidad y justicia social. En el medio empresarial la responsabilidad
social es el resultado de una evaluación de las prácticas y valores
de una empresa en sus procesos productivos, de donde resulta
una acreditación cuando se cumplen con los indicadores correspondientes.
Este distintivo acredita a la empresa ante sus empleados,
inversionistas, clientes, autoridades, y sociedad en general como
una organización comprometida voluntaria y públicamente con
una gestión socialmente responsable como parte de su cultura y
estrategia de negocio. Es un compromiso que tiene que refrendarse por periodos.
Es así, que la búsqueda de la sustentabilidad y la necesidad de correspondencia con las necesidades sociales, hacen que
algunas universidades incorporen también a sus planteamientos
de planeación y desarrollo la categoría de la “responsabilidad social” en relación a sus funciones sustantivas.
Debemos sin embargo, reconocer que ya existen en México instituciones y metodologías que incluyen la evaluación de diversos aspectos que son, de alguna manera, expresión de la forma
como cada institución universitaria atiende su “responsabilidad
social”.
En este trabajo se realiza un estudio sobre las posibles formas de articulación de la evaluación de las funciones sustantivas universitarias, en términos de responsabilidad social, es decir
de sus impactos sociales.
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�Rogelio Cantú / Educación superior

En el contexto de la educación superior, “la responsabilidad social universitaria se ha de entender como la habilidad y
efectividad de la universidad para responder a las necesidades de
transformación de la sociedad donde está inmersa, mediante el
ejercicio de sus funciones sustantivas: docencia, investigación,
extensión y gestión interna” (AUSJAL, 2009, p.15), por lo que resulta pertinente incorporar la dimensión de “impactos sociales”
en su evaluación.
Desarrollo y planteamiento del problema: repensar la evaluación incorporando la dimensión de los impactos sociales de
la educación superior
El contexto: Al igual que otras organizaciones del sector público,
diversas universidades públicas y privadas han buscado acreditarse como organizaciones socialmente responsables, en el CEMEFI lo que pone de manifiesto el interés por esta acreditación.
Por lo que ya aparecen en la página WEB del CEMEFI, entre las
organizaciones acreditadas, el ITESM (Instituto Tecnológico y
de Estudios Superiores de Monterrey, la Universidad Autónoma
de Sonora y la Universidad Autónoma de Puebla, entre otras.
La responsabilidad social es “el modo en que la institución universitaria se relaciona e impacta a la sociedad a través
de sus políticas, estrategias, prácticas y programas institucionales, y a la influencia que la sociedad y las expectativas de
los actores sociales tienen sobre ella. Por su parte la UANL
(Universidad Autónoma de Nuevo León) obtuvo su acreditación como socialmente responsable a través de la agencia calificadora “WORLDCOB: CSR” en el 2011. El modelo que aplica
la UANL en materia de responsabilidad social incluye cuatro
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dimensiones:1) Gestión ética y de calidad, 2) Extensión y vinculación con el entorno, 3) Formación universitaria integral
y de calidad e 4) Investigación socialmente pertinente”. (Berrún, 2013, p. 44)
En una ponencia presentada en el Congreso de Educación
Superior 2014, en La Habana por el Dr. Francois Vallaeys señaló
que: “la responsabilidad social universitaria se expresa en los siguientes principios:
a)
Lo que la universidad quiere ser: Discursos, normas, planes,
documentos…
b)

Las percepciones: Lo que la universidad cree que es,
opiniones de directivos, maestros, alumnos y trabajadores.

c)

Expectativas: Lo que la sociedad espera de la universidad,
empleadores, gobierno, pueblo en general.

d)

Los resultados de lo que hace la universidad: Es decir los
impactos de sus funciones en los diversos sectores de la
sociedad” (2014)

Desde el punto de vista metodológico el tema de la responsabilidad social de la universidad tiene que ser abordado en
relación con marcos muy amplios y de la precisión metodológica de la evaluación; amplios en el sentido que las instituciones
internacionales, particularmente la UNESCO, durante años
han estado trabajando para analizar la relación de la universidad con las necesidades sociales, sin embargo el análisis no debe
quedarse en el nivel macro institucional, sino profundizar con
mediciones mas específicas del impacto de los programas educativos.
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�Rogelio Cantú / Educación superior

Es en este enfoque metodológico que se pueden construir
orientaciones para valorar el cumplimento de la responsabilidad
social de la universidad contemporánea, es decir la gestión y la
evaluación de impactos sociales derivados del quehacer universitario.
Los grandes principios que deben orientar esta reflexión
sobre la gestión universitaria y la evaluación pueden ser los siguientes:
1.
Pertinencia: Esto se refiere al valor social del conocimiento
que se produce en las IES (Instituciones de Educación Superior), así como los mecanismos de difusión y aplicación
en beneficio de la sociedad.
2.

Calidad de la formación profesional: Se refiere a la transformación de la persona que egresa como profesional universitario y su desempeño profesional.

3.

El ejercicio de la crítica social y política: Las universidades
deben ser evaluadas por la aportación que hacen para el desarrollo de la ciudadanía y el fortalecimiento de la democracia.

4.

Desarrollo económico: El valor del conocimiento constituye
un referente importante para la apreciación del desarrollo
económico, por su aportación al crecimiento y al bienestar
social.

5.

Generación de nuevo conocimiento: En este apartado se ha
de considerar la aportación universitaria a la generación de
conocimiento de frontera y su impacto en los procesos pertinentes a los grandes problemas del desarrollo social.

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�Transdisciplinar vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

6.

La difusión de la cultura: Aquí se ha de considerar la actividad universitaria en función de la forma como promueve
el desarrollo de la cultura en beneficio del ser humano y de
las posibilidades de acceso de la sociedad en general para
participar de los beneficios de la cultura.
Sin embargo, estos principios generales no pueden ser

contemplados de manera aislada, sino en el contexto de los procesos de la demanda internacional y de las metodologías de evaluación, lo cual se va a considerar enseguida.
Se trata pues, de no caer en la reiteración de conceptos,
sino en la construcción de congruencia, donde la evaluación y la
acreditación de la calidad nos informen del nivel de cumplimiento al compromiso social de la educación superior, dando cuenta
de sus impactos sociales.
La pertinencia externa, pensada en términos de externalidades de la educación en una visión holística debe expresar el
nivel de cumplimiento de la responsabilidad social, es decir el nivel de transferencia de resultados e impactos a la sociedad como
consecuencia de la investigación, la difusión de la cultura y el
ejercicio profesional de los egresados.
Construyendo marcos de análisis para esta problemática
En la conferencia de la Cumbre Mundial de la Educación Superior
celebrada en París en 1998 (UNESCO), se tomaron importantes
acuerdos sobre el desarrollo de la educación en todos los países
miembros. Entre los convenios más importantes se destacaron
aspectos que tocaron los siguientes:
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�Rogelio Cantú / Educación superior

a)

b)

c)

“La pertinencia de la educación superior ha de evaluarse
en función de lo que las universidades hacen y lo que la
sociedad espera de éstas. La educación superior debe
reforzar sus funciones al servicio de la sociedad encaminadas
a erradicar la pobreza, la intolerancia, la violencia, el
analfabetismo, el hambre, el deterioro del medio ambiente
y las enfermedades.
La educación superior debe contribuir al desarrollo pleno
del conjunto del sistema educativo, mejorando la formación
del personal docente, la elaboración de los planes de estudio
y la investigación educativa.
En última instancia la educación superior debe apuntar
a crear una sociedad no violenta y de la que esté excluida
la explotación, una sociedad formada por personas cultas,
motivadas e integradas, movidas por el amor a la humanidad
y guiadas por la sabiduría” (UNESCO, 1998, p. 104-105)

Estas orientaciones se han actualizado con los diecisiete
objetivos de la Agenda 2030 de la Organización de las Naciones
Unidas (ONU) y que de manera sintética se expresan en los siguientes postulados de ANUIES, (Visión y Acción 2030):
– Fin de la pobreza.
– Hambre cero: Lograr la seguridad alimentaria
– Salud y bienestar para todos
– Educación de calidad, inclusiva y equitativa durante
toda la vida.
– Igualdad de género.
– Agua limpia y saneamiento.

148

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– Energía asimilable y no contaminante.
– Trabajo decente y crecimiento económico.
– Industria, innovación e infraestructura.
– Reducción de las desigualdades.
– Ciudades y comunidades sostenibles.
– Producción y consumo responsables.
– Acción por el clima.
– Paz, justicia e instituciones sólidas.
Es por ello que resulta impostergable la necesidad de profundizar y fortalecer los términos de la responsabilidad social
universitaria.
En este sentido, la responsabilidad social, según López
Calva (2013) “ha de tener los siguientes rasgos:
– Es un asunto de todos y asumida como una cuestión de
identidad.
– Apunta a lograr una transformación social concertada
plasmada en proyectos.
– Requiere innovación pedagógica y científica, útiles al
desarrollo.
– Implica la interdisciplinariedad.
– Se apoya en la cooperación institucional.”
Por su parte Humberto Grimaldo, coordinador de la ORSALC-UNESCO (Observatorio Regional de Responsabilidad Social para América Latina y el Caribe) destaca que el trabajo del
ORSALC apunta a “la injerencia real en políticas educativas de
inclusión, calidad y equidad. Para ello nos hemos propuesto a nivel regional un mecanismo de comparación propositiva que nos
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149

�Rogelio Cantú / Educación superior

permita sistematizar y evaluar: proyectos educativos; conceptos curriculares; procesos académicos; productos investigativos;
profesionales o comerciales” (2014, p. 3).
En la publicación denominada: Inclusión con responsabilidad social (2012), la ANUIES propone diversas orientaciones
al sistema universitario para que en las diversas instituciones se
profundice en una nueva gestión y caracterización de las funciones sustantivas asumiendo la responsabilidad social de la universidad, reconociendo que esto no está suficientemente atendido
en los actuales esquemas de evaluación y acreditación.
Entre las líneas de acción señaladas por la ANUIES para la
redefinición de las funciones sustantivas que permiten desarrollar el nuevo concepto de paradigma de responsabilidad social
universitaria (RSU), en el documento: Inclusión con responsabilidad social (ANUIES, 2012, P. 77) se proponen tres ejes estratégicos:
1.
2.
3.
A

150

Gestión socialmente responsable de la formación
La gestión socialmente responsable del conocimiento y la
cultura y
La gestión socialmente responsable de la institución en su
conjunto.
En la dimensión de gestión socialmente responsable de
la formación la ANUIES formula orientaciones sobre las
características que debe tener la formación profesional,
entre otras: Promover la ampliación de oportunidades
de acceso, en especial a grupos vulnerables, promover el
aprendizaje basado en proyectos y problemas reales con alto
impacto social, promueve la incorporación al curriculum de
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�Transdisciplinar vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

B

contenidos socialmente útiles.
En cuanto a la investigación y la extensión, se considera
que una institución es socialmente responsable cuando:

C

Impulsa de manera equilibrada el desarrollo de proyectos
que contribuyan a la generación de conocimiento
que favorezcan el desarrollo económico con los que
contribuyen al desarrollo social y humano. Promueve la
utilidad social del conocimiento y la cultura. Hace énfasis
en la investigación hacia la solución de problemas sociales.
Promueve la vinculación de las agendas individuales de
investigación con la sustentabilidad. Fomenta la difusión
de conocimientos socialmente útiles. Convoca a asegurar
la pertinencia social de la investigación y de los proyectos
culturales con las necesidades sociales.
En relación al campus socialmente responsable, es decir
la gestión en su conjunto, se señala que una institución
es socialmente responsable si: Mantiene la coherencia
entre el discurso y las prácticas. Promueve el respeto a
los derechos humanos. Impulsa el comportamiento ético
de los miembros de la comunidad. Fomenta la atención al
desarrollo profesional y personal de la comunidad. Fomenta
el desarrollo de actividades que permiten anticipar
necesidades del entorno. Promueve la iniciativa de políticas
pertinentes al desarrollo. Fomenta la participación social
en el desarrollo institucional. Administra de manera
responsable el patrimonio universitario.

Como se puede observar, la publicación de ANUIES
(2018) ha delineado un paradigma sobre responsabilidad social
DOI https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.1-6

151

�Rogelio Cantú / Educación superior

universitaria, el cual sin duda ejercerá una gran influencia en la
reconstrucción de nuevos marcos para reorientar la evaluación
de la educación superior en México, principalmente en cuanto a
la incorporación de la RSU como una dimensión que influya en
las prácticas universitarias relacionadas con la ejecución de las
funciones sustantivas.
El otro marco en que tiene que ser considerada la responsabilidad social está definido por las metodologías de la evaluación de
la calidad de los programas educativos y de la gestión universitaria.
En este aspecto resultan muy coincidentes, las formas de
evaluar de los Comités Interdisciplinarios de la Educación Superior (CIEES) y de los Organismos Acreditadores reconocidos
por el Consejo para la Acreditación de la Educación Superior
(COPAES) en México, los cuales con el estudio que realizan y las
recomendaciones que formulan buscan mejorar la calidad de los
programas educativos. Sin embargo, estas metodologías deben
reorientarse a la medición de los impactos de la educación superior, más que en los procesos, como ahora sucede.
Es en este aspecto donde la evaluación educativa debe actualizarse y profundizar en la valoración de los impactos de la
educación superior, los cuales pueden ser en las siguientes dimensiones: El impacto directo en la formación de los alumnos,
la dimensión pedagógica de abordar la producción del saber, los
impactos sociales (económicos, sociales, políticos, ambientales)
como consecuencia de las prácticas de la institución y de los
egresados en relación al progreso general, la gestión socialmente
responsable de la organización universitaria y sus efectos en las
personas y la utilización de los recursos.
152

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�Transdisciplinar vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

Es importante desarrollar un modelo que puede servir
como base para el seguimiento y evaluación de los impactos sociales propiciados como consecuencia de la ejecución de las funciones sustantivas de la universidad mexicana y su relación directa con la calidad de vida en la comunidad.
Se trata de una tarea compleja y que requiere articular el
estudio de los problemas del desarrollo de nuestro país con el
quehacer universitario, buscando explicar la forma como esta
actividad académica ha propiciado consecuencias en la vida nacional, esto con base en indicadores confiables y reconociendo
que “los indicadores son herramientas para clasificar y definir, de
forma más precisa, objetivos e impactos, son medidas verificables
de cambio o resultado, diseñadas para contar con un estándar
contra el cual evaluar, estimar o demostrar el progreso con respecto a metas establecidas, que facilitan el reparto de insumos,
produciendo determinados productos y alcanzando objetivos”
(Mondragón, p. 52, 2002).
En relación al tema de indicadores para medir el impacto
de la educación superior y con ello el propósito de evaluar la responsabilidad social de la universidad, hay que aceptar que constituye una tarea compleja, en la cual apenas se inicia un trabajo,
que como diría el Dr. Julio Rubio: “esta tarea se encuentra en sus
inicios” (ponencia, seminario permanente del Cambio Educativo
en FFYL-UANL, 2013) pero que ya está en marcha y la cual debe
orientarse por principios metodológicos serios, entre lo cuales se
pueden reconocer la necesidad de crear indicadores con rasgos
como los siguientes: Estar inscritos en un marco teórico o conceptual, ser específicos, es decir, estar vinculados con los fenóDOI https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.1-6

153

�Rogelio Cantú / Educación superior

menos económicos, sociales y culturales en su imbricación con la
educación superior. Ser explícitos, para entender con su nombre
si se trata de un valor absoluto o relativo, de una tasa, de un índice. Ser perdurables por varios años, con el fin de observar el
comportamiento del fenómeno, en este caso de la función sustantiva que se esté evaluando, finalmente ser relevantes y oportunos,
para la definición de políticas.
Los indicadores son elementales para evaluar, dar seguimiento y predecir tendencias de la situación de un país, un estado, una región en lo referente a su economía, desarrollo humano
y educativo, así como valorar la calidad de vida en su relación al
desempeño institucional encaminado a lograr las metas y objetivos conjuntos.
Se trata de un gran reto que habrá de reorientar la gestión universitaria y los actuales esquemas de evaluación de la
educación superior que se habían cimentado en analizar los
procesos, dedicando un débil acercamiento a la evaluación de
los impactos de las funciones sustantivas de la universidad, los
cuales se materializan en la calidad de vida de los miembros de
la sociedad.
Es por ello, que en las últimas décadas “se ha propiciado
el fortalecimiento del enfoque integrador en la gestión educativa
impulsado por autores latinoamericanos que buscan satisfacer
las necesidades y aspiraciones de la sociedad latinoamericana”
(Sander 1996)
Es en este punto donde la gestión se confronta con el análisis político-ideológico y que nos lleva a reconsiderar la naturaleza de la educación: un servicio o un bien público.
154

DOI https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.1-6

�Transdisciplinar vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

El resultado de este proceso deberá ser “un nuevo paradigma de gestión educativa de carácter multidimensional, que
integre propuestas para desarrollar alternativas hacia la eficacia pedagógica, la eficiencia económica, de administración para
efectividad política, y de administración para relevancia cultural”
(Sander 1996)
El punto de partida será sin duda el lugar que se da a la articulación de la calidad de la gestión y la calidad de vida, donde existen
consensos importantes, pero el trabajo se tendrá que orientar hacia
la búsqueda de consenso sobre la naturaleza de la calidad educativa
y de las estrategias de aplicación en la conducción de la escuela, quedando pendiente el estudio sobre su impacto en la comunidad.
Conclusiones
En México, el concepto de responsabilidad social tiene su origen en el ámbito empresarial, para enfatizar aspectos de los procesos productivos ligados al desarrollo social y
económico, con criterios de sustentabilidad, es decir tratando
de evitar el deterioro del medio ambiente; su transferencia al
ámbito de la universidad va cobrando mayor importancia, en
la medida en que cada vez un mayor número de instituciones
buscan reorientar su desempeño como instituciones socialmente responsables.
En el caso de la universidad pública resulta de mayor
trascendencia la atención al cumplimiento cabal de la responsabilidad social como instituciones creadas y sostenidas por la sociedad para promover su desarrollo con justicia y equidad, lo cual
marca una orientación a la gestión universitaria.
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�Rogelio Cantú / Educación superior

Se hace necesario pensar en la posibilidad de una síntesis, es decir, lograr que la categoría de la responsabilidad social
sea incorporada y pensada de otra manera en nuestros actuales
esquemas de evaluación, para no repetir procedimientos y formatos de evaluación, donde al final es la misma información que
se recicla en diversas instancias, resultando urgente pasar de la
evaluación de procesos a la evaluación de los impactos sociales
de la educación superior, articulando calidad educativa y calidad
de vida.
Se puede insistir en que, una mala capacidad de gestión,
con despilfarro de recursos, desde luego que afecta la responsabilidad social. De igual manera el no cuidar la pertinencia de nuestros programas educativos constituye una forma de desatender la
responsabilidad social de la universidad.
En la medida en que cada universidad atienda de la mejor
manera el ejercicio de sus funciones sustantivas, enseñanza, investigación, crítica, gestión y difusión de la cultura, atendiendo
a las necesidades de la sociedad, en esa medida se estará cumpliendo con la responsabilidad social universitaria, lo cual debe
ser objeto de una evaluación de impactos sociales de la educación
y un buen sistema de indicadores.

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�Transdisciplinar, vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

Participación política y democracia en el siglo XXI.
Reseña de la obra: ¿Qué es la democracia electrónica? La transición política por la transformación digital de la democracia, de Jorge Francisco Aguirre Sala
(México: Tiran lo Blanch, 2021).
Rafael Caballero Álvarez1
r_caballero_a@hotmail.com

En la actualidad la tecnología está presente prácticamente en
cualquier actividad de la vida humana. La pandemia de la COVID-19 quizá haya hecho todavía más evidente esta realidad, si
se toma en consideración que el confinamiento social al que ha
obligado a lo largo de más de 15 meses al momento de escribir
esta reseña, obligó a que muchas actividades continuaran desarrollándose a la distancia, principalmente las educativas y las
de oficina, aunque ciertamente la interacción en la red de redes
tiene un arraigo más antiguo al aislamiento social obligado por
circunstancias sanitarias.
1 Sociólogo, maestro en Derechos Humanos y Democracia y doctorante
en Derecho Electoral. Profesor-investigador en la Escuela Judicial Electoral del
Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (México). rafael.caballero@te.gob.mx

161

�Rafael Caballero / Sobre la democracia electrónica

Para tener una idea de qué tanto la población mexicana tiene acceso a la tecnología y cómo la usa, a continuación se
muestran algunos datos extraídos de la Encuesta Nacional sobre
Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los
Hogares (ENDUTIH) 2021, que da cuenta del año previo2:
•

•

•

En 2020, se estimó una población de 84.1 millones de
usuarios de internet, que representan 72.0% de la población
de seis años o más.
Los tres principales medios para la conexión de usuarios a
internet en 2020 fueron: celular inteligente (Smartphone),
con 96.0%, computadora portátil, con 33.7%, y televisor
con acceso a internet, con 22.2%.
Las principales actividades que realizaron los usuarios
de internet en 2020 fueron comunicarse (93.8%),
buscar información (91.0%) y acceder a redes sociales
(89.0%).
Según la ENDUTIH previa, en la que se da cuenta de lo

registrado en 2019, la principal actividad de los usuarios de internet correspondía al entretenimiento (91.5%), seguido de la
obtención de información (90.7%) y comunicarse en tercer sitio
(90.6%) (INEGI 2020). Esto llama la atención porque pareciera
que actualmente se privilegia la comunicación —incluida la que
2 La ENDUTIH es un esfuerzo del Instituto Nacional de Estadística y
Geografía (INEGI), en colaboración con la Secretaría de Comunicaciones y
Transportes (SCT) y el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT). Desde
2015 capta las respuestas directas de un usuario seleccionado de manera aleatoria en cada hogar, recogiendo su experiencia personal en el uso de las TIC, lo
que permite una mayor profundidad y precisión en los usos que la población
hace de estas tecnologías (INEGI 2021).

162

DOI https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.1-7

�Transdisciplinar vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

se da mediante las redes sociales— y la búsqueda de la información por encima del esparcimiento y el ocio.
Por supuesto que esta tendencia podría cambiar al año
siguiente, pero hoy de lo que nos habla es de un mayor interés
por parte de las y los usuarios para informarse y para interactuar entre sí. Esto es importante porque podría significar una
condición que propicie, o al menos favorezca, una mayor participación política mediante el uso de las tecnologías digitales
(TD).
El ciberespacio es un ámbito que ha extendido las posibilidades de las actividades humanas cotidianas, de tal suerte
que actualmente se pueden hacer transferencias bancarias sin
necesidad de presentarse en el banco, lo mismo que comprar casi
cualquier clase de producto sin acudir a establecimiento alguno,
hacer trámites burocráticos a la distancia o, como ya se mencionó, tomar clases sin asistir al aula. Por ello, no es para nada descabellado pensar que se puede participar en política sin que necesariamente haya de por medio una convocatoria a las urnas o a
colmar las calles y las plazas públicas.
La ciberpolítica es un concepto que de forma genérica
puede referirse a la vinculación entre las entidades del Estado y
las personas, y las personas entre sí mismas, respecto a los asuntos públicos por medio de las TD. Esta premisa sugiere que en el
ámbito digital pueden replicarse prácticas políticas del mundo
físico que bien pueden tener características autoritarias o democráticas, aunque por algunos distintivos de los medios digitales,
como la horizontalidad, se podrían pensar de inicio más afines a
la democracia. Estaríamos hablando entonces de un tipo de deDOI https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.1-7

163

�Rafael Caballero / Sobre la democracia electrónica

mocracia catalogada como democracia digital, democracia electrónica o e-Democracia.
Para tener mayor precisión sobre estos conceptos, identificar rigurosidad en sus contenidos y conocer las posibilidades
que podrían derivar de su aplicación, resulta sumamente pertinente la obra de Jorge Francisco Aguirre Sala intitulada: ¿Qué es la
democracia electrónica? La transición política por la transformación digital
de la democracia.
Se trata de una obra sumamente vanguardista y de enorme valor académico, pero con una estructura y fluidez narrativa
que la hacen asequible para cualquier tipo de público.
El autor atina en plantear el título en clave de interrogante, ya que ello le permite definir con claridad su objeto de
estudio, en función de lo cual se da a la tarea de desarrollar y delimitar el concepto de democracia electrónica. El complemento
del título resulta igualmente certero debido a que la construcción conceptual del autor no se queda en el plano de la abstracción sino que explora algunas posibilidades prácticas, para
lo cual incluso recurre a experiencias concretas que han sido
mundialmente conocidas.
Considerando que una reseña tiene como propósito difundir algunos contenidos básicos de un material en específico
con miras a que otras personas lo consulten, a continuación se
comparten algunas referencias mínimas del libro conforme a su
capitulado.
La obra inicia explicando el desarrollo histórico que ha
tenido el concepto de democracia electrónica a lo largo del siglo
XX y lo que va del XXI. El autor expone que en su origen el con164

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�Transdisciplinar vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

cepto estaba más asociado con medios propiamente electrónicos
como la radio y, principalmente, la televisión y cómo fue posteriormente adoptado para referirse al uso de internet y sus derivados respecto a actividades políticas de naturaleza democrática.
El capítulo es un marco histórico-conceptual de la e-Democracia
en el que el autor no solo identifica sus antecedentes y contornos,
sino que explica otros conceptos como la democracia líquida, la
democracia monitorizada y el gobierno electrónico, precisamente
para imprimir rigurosidad en el uso de tales categorías. El manejo
de fuentes y autores es impecable, aunque en realidad esta es una
constante a lo largo de todo el libro.
La siguiente sección es dedicada al desarrollo del concepto de tecnopolítica. El aparato crítico incluye tanto a autores de
habla hispana como inglesa y de distintas nacionalidades, como
Ismael Peña-López, Manuel Castells, Javier Toret, Iginio Gagliardone, Terje Rasmussen, Antoni Gutiérrez Rubí, Paul Edwards,
Gabrielle Hecht, y Ramón Queraltó, entre muchos otros. Sobre
esta base, Aguirre Sala construye un estado del arte sumamente
sólido de la tecnopolítica, el cual contribuye a entenderla como
una premisa para la democracia electrónica.
A continuación el autor enfoca sus reflexiones en un cuestionamiento toral en su obra: ¿se requiere adaptar la democracia
por y para la era digital? ¿O más bien se deben acondicionar las
TD, en particular las redes sociales, para la democracia como la
conocemos? Los objetivos que Aguirre Sala se traza para esta sección son puntualmente descritos por él: en primer término, hacer
explícita la pregunta de investigación que guía los alcances y limitaciones de su esfuerzo intelectual; establecer las razones de
DOI https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.1-7

165

�Rafael Caballero / Sobre la democracia electrónica

ambas partes del dilema; elaborar una sucinta revisión histórica
del estado de la cuestión y establecer una categorización de los
modelos de e-Democracia, lo cual, dicho sea de paso, logra con
maestría; aportar argumentos para la disolución del dilema y precisar las correlaciones entre las funciones políticas, los mecanismos de participación ciudadana y las herramientas electrónicas
con el propósito de explicar las mutuas influencias entre las TD y
las demandas de la democracia (Aguirre 2021, 48).
El entusiasmo del autor respecto a las posibilidades que
las TD abren a la participación política y en general a la democracia electrónica es un elemento que subyace a toda la obra.
Sin embargo, su esfuerzo intelectual goza de un rigor académico
que evita que el libro se perciba solo como una apología ajena a
aquellos aspectos que podrían considerarse al menos no tan positivos de la e-Democracia, a los cuales se refiere como trampas.
Entre ellos incluye la desinformación y la difusión de noticias
falsas, las amenazas a la privacidad a partir de la interacción
en la red y el Big Data, la fragmentación asociada a fenómenos
como la polarización y lo que podemos entender como posverdad, entre otras.
Resulta encomiable que el autor también identifique igual
número de ventajas o pros a favor de la democracia electrónica
y que los contraste con las trampas para que las y los lectores
cuenten con elementos para hacer un balance entre las dos caras
de la moneda.
Este análisis no se queda en el plano de lo abstracto, sino
que permite al autor perfilar la viabilidad de la e-Democracia,
para lo cual expone casos concretos que han sido conocidos in166

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�Transdisciplinar vol. 1, núm. 1, julio-diciembre, 2021

ternacionalmente en los que las TD han jugado un papel significativo: de la primavera árabe al Occupy Wall Street y del Movimiento Umbrella chino al mexicano Un Día Sin Nosotras.
La obra concluye con un nutrido capítulo de conclusiones
que, naturalmente, recapitula los contenidos y al mismo tiempo
enfatiza la idea de que las TD pueden alentar prácticas de deliberación en las que la sociedad tenga una participación directa
y con incidencia real en la toma de decisiones. No obstante, el
autor advierte con objetividad que es posible que la democracia
electrónica no logre subsanar algunas de las deficiencias de la
democracia tradicional que por sí misma no ha conseguido dejar
atrás. Aun así, insiste en que las TD poseen un potencial democratizador muy importante.
El texto en cita es, sin duda, un gran aporte a la discusión
académica de temas como la comunicación política y digital, la
participación y cultura políticas, así como la democracia y sus
modelos transicionales, por lo que resultará de enorme interés
para las y los estudiosos de la ciencia política, la comunicación, la
sociología, el derecho y la filosofía, entre otras disciplinas. Además, como ya se dijo, gracias a su fluidez y claridad puede resultar
atractivo para prácticamente cualquier tipo de público. En suma,
una lectura obligada para quien tenga interés en comprender mejor la relación entre democracia y TD.

Fuentes:
Aguirre Sala, J. F. (2021) ¿Qué es la democracia electrónica? La transición política por la transformación digital de la democracia, México, Tiran lo Blanch.
DOI https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.1-7

167

�Rafael Caballero / Sobre la democracia electrónica

INEGI. (2021) Comunicado de prensa núm. 352/21, del 22 de junio de 2021. México: INEGI, IFT, SCT. Disponible en:
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de consulta: 12 de julio de 2021).

168

DOI https://doi.org/10.29105/transdisciplinar1.1-7

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Revista de Estudios Históricos
http://sillares.uanl.mx/
La relación fronteriza desde la institucionalidad
indígena: los ayllarewe mapuche del Reino de
Chile en los siglos XVI y XVII
The borderland relationship from the indigenous
institutionality: the Mapuche ayllarewe of the
Kingdom of Chile in the 16th and 17th Centuries
Francis Goicovich
Universidad de Chile, Santiago, Chile
orcid.org/0000-0002-3507-3002
Recibido: 17 de marzo de 2022
Aceptado: 16 de mayo de 2022
Publicado: 1 de julio de 2022

Editor: José Eugenio Lazo Freymann. Universidad Autónoma
de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos, Monterrey,
Nuevo León, México.
Copyright: © 2022, Goicovich, Francis. This is an openaccess article distributed under the terms of Creative Commons
Attribution License [CC BY 4.0], which permits unrestricted
use, distribution, and reproduction in any medium, provided the
original author and source are credited.

DOI: https://doi.org/10.29105/sillares2.3-39

�Dossier
Las naciones indias en las fronteras de la América
Hispánica, siglos XVI-XVIII
Introducción. Naciones indias, fronteras y
territorialidades
The Indian Nations on the Borderlands of the Hispanic Americas, 16th-18th centuries
Introduction. Indian Nations, Borderlands and Territorialities
Nelson Jofrak Rodríguez Cázarez

Centro de Investigación y Docencia Económicas
Álvaro Obregón, México
orcid.org/0000-0002-8042-2136

El dossier Las naciones indias en la América Hispánica, siglos
XVI-XVIII aborda las fronteras que se delimitaron en la América
de los siglos XVI al XVIII. Por un lado, las naciones indias, por el
otro, los reinos americanos. De esta manera los boçalos, pisones,
mapuches y guayupes tuvieron algo en común: compartieron
frontera con la Monarquía Hispánica, así fuera en el Septentrión
con el Reino de Nueva España y el Nuevo Reino de León, o en el
área Meridional con el Reino de Chile y el Nuevo Reino de Granada.
15
Sillares, vol. 2, núm. 3, 2022, 15-18

�Naciones indias, fronteras y territorialidades

Sin embargo, estas fronteras fueron únicas por la diversidad de
sus territorialidades donde se describen sierras, llanuras, selvas,
precordilleras y costas. Ambos grupos compartieron un territorio,
el cual tuvo expansiones, contracciones y estabilidades, pero todo
dependió de los mecanismos e intereses particulares. En algunos
casos la reducción al mundo sedentario fue la opción más viable;
en otros, la reducción no se consolidó por la injerencia de terceros
partidos antagonistas al cristianismo; para otros, la resistencia a
las encomiendas dio un giro al tipo de relaciones en las fronteras
y una resistencia a la esclavitud; y en casos particulares, las
relaciones en frontera fortalecieron instituciones que sirvieron de
contrapeso.
La importancia de estos cuatros trabajos responde al
replanteamiento de una nueva historia de las naciones indias.
Con esto me refiero a que los indios pasen a ser los principales
actores en la historia, no descartando los estudios de encomiendas
o misiones, pero yendo un poco más allá de estos. Los autores
muestran sus objetos de estudio desde diferentes perspectivas
enriqueciendo la historia de cada nación y sus parcialidades.
También es necesario aclarar que una de las finalidades es que
un público, tanto especializado como general, vea las diferencias
y similitudes entre las fronteras indio-hispánicas, debido a que
cada territorialidad india se desenvolvió de distinta manera en
el tiempo. Un ejemplo de ello es cómo emplearon el concepto
de “caribe”, cuando en otras fronteras fue el de “chichimeca”.
El discurso utilizado por los hispánicos respondió a la necesidad
Sillares, vol. 2, núm. 3, 2022, 15-18
16

�Jofrak Rodríguez

de una expansión justificada a través de la guerra y la toma de
presas, hecho que sucedió en diversas fronteras de la Monarquía
Hispánica, pero que no fue una realidad tajante; otros casos
dejan en claro cómo las naciones hacen uso de la diplomacia, se
reducen al mundo hispánico y se vuelven vasallos del Rey, con
sus respectivos deberes y beneficios. Por lo anterior, se pueden
identificar tres partidos: primero, el que acepta la reducción
al mundo cristiano; segundo, el que se mantiene autónomo y
con todo tipo de relaciones en la frontera; y tercero, el que se
encuentra en guerra ante la expansión de la órbita hispánica. Este
primer ejercicio intelectual sobre las naciones viene a abrir un
camino en el estudio de las sociedades indias en algunas regiones
como el Noreste de México, pero también a fortalecer otras en
países como Colombia o Chile. La Araucanía, los Llanos o el
Seno Mexicano están a la espera de nuevas investigaciones que
vengan a poner sobre la mesa interrogantes que en un pasado no
fueron del interés académico.
El estudio de las naciones indias en el Noreste de
México aún deja mucho que desear, pero se están dando los
primeros pasos. Las nuevas generaciones han tenido un sinfín
de obstáculos; aun así, investigadores consagrados han dado el
visto bueno (un pequeño empuje tan necesario para no desistir
ante las exigencias de la academia). Este dossier está dedicado
al Dr. Manuel Ceballos Ramírez, quien siempre apoyó a los
jóvenes investigadores para que salieran de la región Noreste
a estudiar posgrados en el resto del país o el extranjero. En lo
Sillares, vol. 2, núm. 3, 2022, 15-18
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�Naciones indias, fronteras y territorialidades

que respecta a mi persona, nunca olvidaré aquel 2015, cuando
al comentarle mi interés sobre los janambres y la forma que
pretendía abordarlos en la tesis de maestría, se emocionó igual
o más que yo y me preguntaba sobre el tema. A pesar de no ser
su área de especialidad, siempre mostró un interés para que se
trabajara el “noreste histórico” desde diversos enfoques. Hoy
me tomo la libertad de decir, en nombre de los investigadores,
que el Dr. Ceballos Ramírez escuchó, aconsejó y guió. Nuestras
investigaciones y méritos son pequeños homenajes a su persona.

Sillares, vol. 2, núm. 3, 2022, 15-18

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�La relación fronteriza desde la institucionalidad
indígena: los ayllarewe mapuche del Reino de
Chile en los siglos XVI y XVII
The borderland relationship from the indigenous
institutionality: the Mapuche ayllarewe of the Kingdom of
Chile in the 16th and 17th Centuries
Francis Goicovich

Universidad de Chile
Santiago, Chile
orcid.org/0000-0002-3507-3002

Resumen: Pretendemos enriquecer los estudios fronterizos coloniales a
partir de un abordaje institucional de la sociedad mapuche, el cual busca
rescatar la importancia del ayllarewe en el entramado de la Guerra de
Arauco. Nuestra intención es caracterizar a este conglomerado político
y social dentro de un marco que va más allá del carácter belicista con
que se le suele asociar. Mediante una aproximación revisionista de las
fuentes (crónicas y documentación inédita de los siglos XVI y XVII),
pretendemos resignificar la naturaleza, funcionalidad y estructura de
este cuerpo sociopolítico, reconociéndole un carácter más complejo
que el que tradicionalmente se le ha atribuido.
Palabras clave: Guerra de Arauco; Ayllarewe; Vutanmapu; Historia
fronteriza
Abstract: I intend to enrich colonial borderland studies from an
institutional approach to Mapuche society, which seeks to rescue the
importance of ayllarewe in the Arauco War. I attempt to characterize
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this political and social conglomerate within a framework that goes
beyond the warmongering character by which it is usually associated.
I intend to resignify the nature, functionality and structure of this
sociopolitical body by means of a revisionist approaching to the
sources (chronicles and unpublished documentation from the 16th and
17th centuries), recognizing a more complex character than the one
traditionally attributed to it.
Keywords: Arauco War; Ayllarewe; Vutanmapu; Borderlands history

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Dedicado a la memoria de quien nunca debió partir,
y con sincera gratitud a CRT por su luminosa compañía.

Introducción
El quinto centenario del descubrimiento de América abonó el
terreno para la proliferación de propuestas rupturistas y novedosas
en el ámbito de los estudios fronterizos coloniales. Aunque
es indudable que en las décadas previas a la conmemoración
de dicho evento la pluma de diversos autores había gestado
un conjunto de libros y artículos que ponían en entredicho la
visión turneriana de los espacios de frontera, caracterizada
por un marcado anglocentrismo, el ocaso del siglo XX creó un
escenario propicio para la aparición de trabajos que ponían el
acento en una perspectiva más balanceada al momento de valorar
los acontecimientos que describían las fuentes históricas. Una
de las innovaciones más evidentes fue el rescate de las voces
y perspectivas emanadas del mundo indígena, lo cual conllevó
una verdadera resignificación de la documentación disponible,
situando a la alteridad en el centro del foco de discusión.
Esta trasformación epistemológica se inició con
investigadores de la talla de Miguel León Portilla en México,1
Nathan Wachtel en Francia,2 o James Lockhart en Estados Unidos,3
Miguel León Portilla, Visión de los vencidos. Relaciones indígenas de la
Conquista (México, DF: Universidad Nacional Autónoma de México, 1959).
2
Nathan Wachtel, Las vision des vaincus. Les Indies du Pérou devant la
conquête espagnole (1530-1570) (Paris: Gallimard, 1971).
3
James Lockhart, The Nahuas After the Conquest: A Social and Cultural
1

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quienes protagonizaron una renovación en los estudios de historia
indígena al situar el ser, decir y hacer de las sociedades nativas en
la palestra de la investigación, pero focalizados fundamentalmente
en las dos áreas nucleares del continente, brindando escaso margen
e importancia a las regiones periféricas que experimentaron el
surgimiento de fronteras, algunas de ellas de larga duración hasta
entroncarse con los procesos independentistas y de formación
nacional de las primeras décadas del siglo XIX. Fue a fines del siglo
XX que un conjunto de historiadores y antropólogos reorientó los
estudios fronterizos hacia nuevos espacios y culturas, guiados por
preguntas y perspectivas que situaban a la agencia indígena en
un piso de igualdad ante su contraparte europea. Algunas de las
categorías analíticas más señeras y que mantienen vigencia en el
círculo de historiadores son las Relaciones Interétnicas de Rolf
Foerster y Jorge Vergara,4 el Middle Ground (“Tierra Media”) de
Richard White,5 la Tribal Zone (“Zona Tribal”) de Brian Ferguson
y Neil Whitehead,6 o el Indian Country (“País Indio”) de Daniel
Richter.7
History of the Indians of Central Mexico, Sixteenth Through Eighteenth Centuries (Stanford: Stanford University Press, 1991).
4
Rolf Foerster y Jorge Vergara, “¿Relaciones interétnicas o relaciones fronterizas?”, Revista de Historia Indígena, núm. 1 (1996): 9–33.
5
Richard White, The Middle Ground. Indians, Empires, and Republics in
the Great Lakes region, 1650-1815 (New York: Cambridge University Press,
1991).
6
Brian Ferguson y Neil Whitehead, eds., War in the Tribal Zone: Expanding
States and Indigenous Warfare (Santa Fe: School of American Research Press,
1992).
7
Daniel Richter, Facing East from Indian Country: A Native History of EarSillares, vol. 2, núm. 3, 2022, 19-61
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Los estudios fronterizos del último tiempo han abordado
problemáticas diversas cuando se trata de entender las modalidades en que se desplegó la lucha indígena ante las pretensiones hegemónicas hispanas. Cuando nos adentramos en el caso
mapuche, sociedad que detenta el laurel de haber protagonizado
la más férrea y dilatada resistencia nativa en todo el continente,
encontramos que los autores abocados a desentrañar la historia
de los siglos XVI y XVII han concedido especial importancia
a aspectos como el poder y el liderazgo en el sistema tribal,8
la habilidad política para conformar alianzas de amplio rango
que permitieran la circulación de recursos y guerreros al interior del territorio en conflicto,9 el rol de los parlamentos como
ly America (Cambridge: Harvard University Press, 2001).
8
Osvaldo Silva, “Hombres fuertes y liderazgo en las sociedades segmentarias: un estudio de casos”, Cuadernos de Historia, núm. 15 (1995):
49–64.
9
Leonardo León Solís, “Mapu, toquis y weichafes durante la primera Guerra de Arauco: 1546-1554”, Revista de Ciencias Sociales, núm. 40 (1995):
277–344; Francis Goicovich, “La Etapa de la Conquista (1536-1598): origen
y desarrollo del ‘Estado Indómito’”, Cuadernos de Historia, núm. 22 (2002):
53–110; Francis Goicovich, “Alianzas geoétnicas en la segunda rebelión general: génesis y dinámica de los vutanmapus en el alzamiento de 1598”, Historia,
núm. 36 (2006): 93–154; José Manuel Zavala, “Teoría y práctica indígenas de
la guerra en las fronteras de la América hispánica del siglo XVIII: el caso de
los mapuches o araucanos”, en Propaganda y mentalidad bélica en España y
América durante el siglo XVIII, ed. David González (Madrid: Ministerio de
Defensa, 2007), 95–119; José Manuel Zavala, “El ‘Estado de Arauco’ frente
a la conquista Española: estructuración sociopolítica y ritual de los araucano-mapuches en los valles nahuelbutanos durante los siglos XVI-XVII”, Historia 42, núm. 2 (2010): 433–50.
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instancias de negociación,10 y la transformación de la economía
indígena como un fenómeno de adaptación a la nueva realidad.11
Sin embargo, y con la salvedad de unos pocos casos,12 se ha
concedido un limitado interés al estudio de la propia institucionalidad indígena. El presente trabajo busca solventar en algún
grado este vacío al rescatar el lugar que le cupo a los ayllarewe
mapuche en la perpetuación de la resistencia nativa en los siglos
XVI y XVII. El objetivo que orienta la investigación es develar
la naturaleza de esta entidad en todos los niveles en que sea
posible adentrarnos según las posibilidades que nos brinden las
fuentes: ¿era el ayllarewe una unidad organizativa definida por
aspectos puramente bélicos? ¿Se trataba de entidades sociopolíticas perpetuas o su constitución estaba demarcada por el dinamismo? ¿En qué medida la realidad de los ayllarewe definió la
constitución de los vutanmapu?13
José Manuel Zavala, “Origen y particularidades de los parlamentos hispano-mapuches coloniales: entre la tradición europea de tratados y las formas de
negocioación indígenas”, en Pueblos indígenas y extranjeros en la monarquía
hispánica: la imagen del otro en tiempos de guerra (siglos XVI-XIX), ed. David González (Madrid: Sílex, 2011), 303–16.
11
Arturo Leiva, Rechazo y absorción de elementos de la cultura española
por los araucanos en el primer siglo de la conquista de Chile (1541-1655)
[Tesis de licenciatura] (Universidad de Chile, 1977), 729–36.
12
Guillaume Boccara, Los vencedores. Historia del pueblo mapuche en la
época colonial (Santiago: IIAM; Fondo de Publicaciones Americanistas Universidad de Chile; Ocho Libros, 2007).
13
José Manuel Zavala lo define como “alianza de varias unidades territoriales
(ayllarewe) vecinas. En la Araucanía, se trataba de alianzas longitudinales (sentido norte-sur) que cubrían más o menos cada uno de los pisos ecológicos distinguibles: costa, llano interior, precordillera y cordillera”. Véase José Manuel
10

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Diseccionando una institución mapuche en la
dinámica fronteriza hispano-indígena: el ayllarewe
A partir de la última década del siglo XVI las páginas de las
crónicas, así como los informes de los oficiales reales y las
declaraciones de los cautivos incorporan un nuevo término, hasta
entonces inédito, en la documentación colonial: el ayllarewe.
Desde un punto de vista estrictamente etimológico puede
definirse como “una junta y concurso de nueve parcialidades”,14
considerando que se trata de una voz compuesta, constituida
por la partícula numeral aylla (nueve) y el sufijo rewe
(parcialidad).15 La amplia mayoría de las obras y documentos
centrados en la temática fronteriza de esa época y de las
centurias posteriores adscriben a esta definición, estigma que se
Zavala, Los mapuches del siglo XVIII. Dinámica interétnica y estrategias de
resistencia (Temuco: Universidad Católica de Temuco, 2011), 310, https://repositoriodigital.uct.cl/bitstream/handle/10925/502/MAPU_9789567019717_
ZAVA_2011.pdf?sequence=1&amp;isAllowed=y.
14
Miguel de Olaverría, “Informe de don Miguel de Olaverría sobre el Reyno
de Chile, sus indios y sus guerras, 1598”, en Claudio Gay, ed., Historia física
y política de Chile, vol. 2 (París: Casa del autor, 1852), 21, http://www.bibliotecanacionaldigital.gob.cl/colecciones/BND/00/SM/SM0000569.pdf. El sabio
francés juzgó que este documento había sido escrito en 1594, sin embargo las
acertadas consideraciones de Diego Barros Arana le asignan una redacción
más tardía; véase Diego Barros Arana, Historia General de Chile, t. 3 (Santiago: Editoria Universitaria; Centro de Investigaciones Diegos Barros Arana, 2000), 98, http://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-7987.html.
(nota 7).
15
Luis de Valdivia, Arte y gramática general de la lengua que corre en todo
el Reyno de Chile (Sevilla: Thomás Lopez de Haro, 1684), http://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-8485.html. El sacerdote jesuita considera
equivalentes los términos lebo, regua, cahuin y parcialidad.
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perpetúa en los trabajos de muchos historiadores y antropólogos
decimonónicos y de comienzos del siglo XX; así por ejemplo,
Tomás Guevara señalaba que su significado era “reducción de
nueve parcialidades o rancherías”,16 propuesta que no difiere de
la de fray Félix José de Augusta, quien la definía como “nueve
reducciones o parcialidades, cada una con su rehue”,17 ni
de la del padre Ernesto Wilhelm de Moesbach al significarla
como “nueve parcialidades (levos, rehues, cahuines).18 No
obstante, este corpus sociopolítico de convocación numérica
aparentemente rígida no era tal, puesto que envolvía una amplia
gama de posibilidades que lo convertían en un conglomerado de
unidades parentales cuantitativamente variables. Fue Ricardo
Latcham el primero en percatarse de esto al afirmar que “no
sabemos si en un tiempo, el número de rehues de un aillarehue se
limitaba a nueve, pero en el tiempo de la conquista el número era
indeterminado y generalmente más de nueve”.19 Un documento
de 1605 grafica muy bien esta situación:
Dividieron estos yndios esta tierra para convocar gente en
provincias, a las mas provincias dividieron en nueve reguas y
Tomás Guevara, Historia de la civilización de Araucanía, vol. 1 (Santiago:
Imprenta Cervantes, 1898), 185, https://anales.uchile.cl/index.php/ANUC/article/view/21842/23153.
17
Félix José de Augusta, Diccionario Araucano-Español, vol. 1 (Santiago:
Imprenta Universitaria, 1916), 5.
18
Ernesto Wilhelm de Moesbach, Voz de Arauco (Santiago: Ediciones Séneca, 1998), 19.
19
Ricardo Latcham, La organización social y las creencias religiosas de los
antiguos araucanos (Santiago: Imprenta Cervantes, 1924), 378–79.
16

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alguno o algunos que no alcanso este número dividieron en siete
y otras en cinco, a la provincia de nueve llaman ayllarregua
porque aylla en su lengua quiere decir nueve, y a la de siete
llaman relgueregua porque relgue en su lengua quiere decir
siete, y a la provincia de cinco reguas llamanlos quechereguas
porque quechi quiere decir cinco.20

Lo que es más, no son pocos los casos en que la constitución
de estas agrupaciones, denominadas genéricamente como
ayllaregua, ayllaregue o ayllarehue en la pluma de cronistas y
misioneros, transgredían los límites semánticos del término, ya
que con suma frecuencia englobaban a una cantidad superior de
parcialidades. Una minuciosa búsqueda en archivos y fuentes
inéditas ponen en evidencia esta afirmación. Comenzando por
la provincia de mayor renombre, vemos que el literariamente
célebre ayllarewe de Arauco estaba conformado de “ocho o diez
parcialidades o reguas”,21 paradoja que creemos se funda en la
inclusión o exclusión que se hacía, por parte de escribanos y
testigos, de los nativos de la isla de Santa María, en la cual al
momento del contacto había “dos caciques y señores de ella”,22
Archivo Nacional de Santiago, Fondo Vicuña Mackenna (en adelante
ANVM), “Memoria [de] como se han de entender las proviciones de los yndios de Chile y algunos tratos particulares que entre ellos tienen con la declaracion de los nombres de los casiques que de presente an dado la paz, y de los
que la tienen dada de poco tiempo a esta parte que a todos se le an leydo las
proviciones porque la an dado de nuevo, 1605”, vol. 279, f. 46.
21
Alonso Ovalle, Histórica relación del Reino de Chile, vol. 2. Colección de
Historiadores de Chile, t. 13 (Santiago: Imprenta Ercilla, 1888), 288.
22
Jerónimo de Bibar, Crónica y relación copiosa y verdadera de los reinos de
Chile (Madrid: Historia 16, 1988), 251.
20

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los que regían “hasta mill indios de poblazón”.23 El lazo entre
insulares y continentales queda en evidencia al constatar su
participación en el alzamiento general de 1655, cuando “se
rebelaron con todos los de tierra firme, reciviendo su flecha y
haziéndose a una [...] se passaron a tierra firme a vivir con los
rebelados de Arauco y Lavapié”.24
De igual manera, la documentación revela en forma esporádica
los nombres de otras parcialidades constitutivas de esta provincia,
como es el caso de Longonobal. Creemos que la omisión frecuente
de este rewe, como de tantos otros en esta y otras provincias se debe
en gran medida a que los españoles prestaron atención preferente a
aquellos con un volumen demográfico considerable y que jugaron un
rol destacado en la contienda fronteriza.
Situación similar encontramos en el ayllarewe de Purén:
si bien el grueso de la información insiste en describirlo como
compuesto por nueve rewe, no deja de llamar la atención que algunas
parcialidades, como la de Guadava, constantemente excluidas del
registro de su constitución,25 aparezcan frecuentemente participando
Pedro de Valdivia, “Carta a sus apoderados en la Corte, Concepción, 15 de
octubre de 1550”, en José Toribio Medina, ed., Cartas de Pedro de Valdivia
que tratan del descubrimiento y conquista de Chile (Santiago: Fondo Histórico
y Bibliográfico José Toribio Medina, 1953), 138.
24
Diego de Rosales, Historia General de el Reyno de Chile. Flandes Indiano,
vol. 1 (Valparaíso: Imprenta del Mercurio, 1877), 286.
25
Así por ejemplo, la “Relación de lo que sucedió en el Reyno de Chile,
después que el Padre Luys de Valdivia, de la Compañía de Jesus, entró en el
con sus ocho compañeros sacerdotes de la misma Compañía, el año de 1612”
consigna los rewe de Relomo, Calcoimo, Tirúa, Claroa, Videregua, Lleulleu,
23

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de sus alzamientos y malocas, consideración que se refuerza
teniendo en cuenta la extrema cercanía geográfica que dicho rewe
tenía con la cabeza de la provincia –vale decir, Purén– y en que
Paynamacho y Antevilo, sus respectivos lonko26 en el periodo en
que gobernaba Alonso de Sotomayor, eran hermanos.27 A esto
debemos sumar el problema que implica la isla Mocha, la que en
tiempos del alzamiento general de 1598, albergaba una población
de “3.000 indios que de continuo han estado de guerra”28 y que
Ranculgue, Puren y Pellaguén, en tanto Diego de Rosales descarta, en dos
listas que incluye en su “Conquista Espiritual del Reino de Chile”, a Videregua reemplazándola por la parcialidad de Guide y, en una de ellas, el lugar de
Pellaguén es ocupado por el rewe de Curamapu, con lo que el rewe de Guadava jamás es mencionado. Véase “Relación de lo que sucedió en el Reyno
de Chile...”, en José Toribio Medina, ed., Biblioteca Hispano Chilena, vol. 2,
(Santiago: Fondo Histórico y Bibliográfico José Toribio Medina, 1963), 110;
y Diego de Rosales, “Conquista Espiritual...”, en Gustavo Valdés Bunster,
ed., Seis misioneros en la frontera mapuche (Temuco: Centro Ecuménico
Diego de Medellín/Ediciones Universidad de La Frontera, 1991 [1673]), 73,
148.
26
Los lonko eran los cabecillas o representantes de los lov (también llamados
lof) o patrilinajes mapuche. La mayoría de los cronistas los llaman líderes
o jefes. El padre Luis de Valdivia lo traduce como “la cabeza”, mientras el
sacerdote Andrés Febrés incorpora la variante loncogen, a la que define como
“principal, superior”. Félix José de Augusta lo llama “la cabeza, el jefe”, acepción que mantiene Juan Grau. Véase Luis de Valdivia, Arte y gramática general de la lengua que corre en todo el Reyno de Chile (Sevilla: Thomás Lopez
de Haro, 1684 [1606]). Andrés Febrés, Arte de la lengua general del Reyno
de Chile (Lima: Calle de la Encarnación, 1764), 535. Augusta, Diccionario
Araucano-Español, 161.
27
Ovalle, Histórica relación del Reino de Chile, vol. 2. Colección de Historiadores de Chile, t. 13, 20.
28
Diego de Ocaña, Relación de viaje a Chile, año de 1600 (Santiago: Editorial Universitaria, 1995), 39. Esta apreciación contrasta con la entregada por
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en la época de Pedro de Valdivia era regida por “dos señores”.29
Sabemos muy bien que sus habitantes cumplieron un importante
rol en la rebelión iniciada con la muerte del malogrado gobernador
Martín García Oñez de Loyola en 1598, como lo demuestra una
carta de Juan Jaraquemada al rey, en la cual se señala que los nativos
“tributan a estos de guerra mil picas, cantidad de arcos y flechas y
más de quinientas fanegas de comidas de que es abundantísima”.30
La alianza y apoyo para con dicha provincia se canalizaba a través
del rewe costero de Tirúa, conglomerado social y punto continental
más cercano a la isla, “donde los indios de Purén tienen muy gran
sustento por la pesquería de la macha”.31 El arraigo y persistencia
de este nexo en un plano ajeno a la práctica bélica es resaltado por
el padre Diego de Rosales, quien al referir la labor misional del
sacerdote jesuita Alonso del Pozo después del tercer alzamiento,
indica que:
Alonso de Ovalle y Diego de Rosales; el primero nos dice: “sabemos que
los isleños de la Mocha, que son jente humana, cortés y apacible, como lo
han esperimentado las armadas que han arribado a ella”, en tanto el segundo
afirma que “estos jamas han tenido guerra con los españoles”. Véase Ovalle,
Histórica relación del Reino de Chile, vol. 2. Colección de Historiadores de
Chile, t. 13, 288.
29
Bibar, Crónica y relación copiosa y verdadera de los reinos de Chile, 255.
30
Archivo Nacional de Santiago, Fondo Carlos Morla Vicuña (en adelante ANMV), “Carta de Juan Jaraquemada a Su Magestad, 1º de marzo de
1611”, vol. 1, f. 410. Sin embargo, no es claro si la asistencia de los nativos
de la isla Mocha al ayllarewe de Purén se limitó sólo a la entrega de armas
y bastimentos, o si ésta también se manifestó en el traslado de weichafes o
guerreros.
31
ANMV, “Carta de Juan Jaraquemada a Su Magestad, 1º de marzo de 1611”,
vol. 1, f. 410.
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Visitando el P. la Provincia de Tirua, que está en la costa del mar,
y doctrinando aquellos indios, llegaron dos caciques de la isla de
la Mocha en unas balsas de paja, con mucha gente, que venían
a sus tratos y contratos, con los indios de tierra firme de Tirua.32

En su Flandes Indiano el mismo cronista relata que los naturales
de la isla “crían gran cantidad de gallinas, ovejas castellanas y
chilenas, que crezen y engordan a maravilla, y tienen trato de
ellas con los indios de Tirua y tierra firme”.33
De ambas citas es posible extraer dos importantes
consecuencias. En primer lugar, el carácter bigeográfico
que detentaban ciertos ayllarewe, lo que se traducía en una
disponibilidad ecológicamente variada de recursos y en el
manejo estratégico de un vasto territorio, lo que potenciaba
la interacción con agrupaciones de más de una zona. Purén
y Quecheregua son los más connotados casos de ayllarewe
fronterizos que se articulaban sobre un espacio que abarcaba a
más de una faja del relieve.34 En segundo término, es elocuente
la implicancia no sólo bélica, sino también económica de
Rosales, “Conquista Espiritual...”, en Gustavo Valdés Bunster, ed., Seis misioneros en la frontera mapuche (Temuco: Centro Ecuménico Diego de Medellín; Ediciones Universidad de La Frontera, 1991), 87.
33
Rosales, Historia General de el Reyno de Chile. Flandes Indiano,
vol. 1, 289.
34
Para el caso de Purén, véase “Relación de lo que sucedió en el Reyno de
Chile...”, en José Toribio Medina, Biblioteca Hispano Chilena, vol. 2 (Santiago: Fondo Histórico y Bibliográfico José Toribio Medina, 1963), 110, http://
www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-336459.html. Para Quecheregua
véase ANVM, “Autos de las paces y perdón general hechos por el Gobernador
Alonso García Ramón, 1605”, vol. 279, fs. 26-27.
32

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las alianzas que conformaban las respectivas provincias.
Remitiéndonos al caso citado, las parcialidades de Purén, de
las que al menos siete se repartían entre la línea de costa y los
faldeos occidentales de la cordillera de Nahuelbuta y otras dos
o tres en el llano central, se abastecían de productos del mar
y engarzaban con la isla Mocha a través del rewe de Tirúa,
el más austral de su extensión geográfica. Ello no descarta
eventuales intercambios con levo35 de otros ayllarewe,36 pero
creemos que la circulación preferencial de recursos al interior
de cada uno de estos conglomerados contribuía a reforzar los
nexos de reciprocidad que se hacían latentes y necesarios en
los períodos de conflicto con el acero español. Refuerza esta
idea, de la plurifuncionalidad del ayllarewe, la apreciación que
acuñó un siglo atrás Ricardo Latcham, cuando afirmaba que “el
aillarehue parece haber sido una agrupación a la vez política y
religiosa”.37 Lamentablemente la documentación es mezquina
en información de esta naturaleza, careciendo de los detalles
necesarios para elaborar una propuesta más sustentable, ya sea
El levo o lebo, según Boccara, era una “unidad sociopolítica compuesta
de diversos quiñelob”; véase Boccara, Los vencedores. Historia del pueblo
mapuche en la época colonial, 414.
36
Diego de Rosales nos dice que “comercian con los de tierra y Paicabi, por
carneros y obejas de la tierra y lumas para cabar, las cosas que los indios de
tierra firme adquieren de los Españoles, como hachas de yerro, cuñas, añil,
cuentas de vidrio y cosas assi”; véase Rosales, Historia General de el Reyno
de Chile. Flandes Indiano, vol. 1, 289.
37
Latcham, La organización social y las creencias religiosas de los antiguos
araucanos, 379.
35

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por el desinterés de los letrados y hombres de armas en tales
materias o por la dificultad que implicaba acceder a detalles
tan poco visibles en el concierto de los combates, incursiones
y saqueos que fueron el sello de los primeros cien años de
interacción fronteriza.
De estas reflexiones surge una importante conclusión:
consideramos, cuando menos hasta la primera mitad del
siglo XVII, que la dispersión espacial de algunos ayllarewe
deja en entredicho la tradicional visión rectilínea de los
vutanmapu, supuestamente restringidos en su extensión
y alcance sociopolítico a una exclusiva franja de relieve
(costa, valle central, precordillera). Dichos vutanmapu o
“tierras grandes”, según se desprende de su etimología (vuta
significa “gran” o “grande”, y mapu se traduce como “tierra” o
“territorio”), fueron extensos y complejos sistemas de alianzas
socioterritoriales que enlazaron a diversos ayllarewe a lo
largo de las franjas del relieve en que se extendía el espacio
mapuche. Aquellos ayllarewe que detentaban una condición
bigeográfica se encontraban en una situación estratégicamente
privilegiada para concertar pactos y movilizar guerreros por
diversos sectores de la topografía indígena conforme se iban
dando las circunstancias.
El tercer ejemplo de un ayllarewe conformado por un
número mayor de parcialidades es, también, el caso más complejo:
nos referimos a la provincia de Catiray, comprendida entre la
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cordillera de Nahuelbuta y el río Biobío hasta la confluencia del río
Bueno con el Duqueco por el sur. Hacia 1605 la incansable labor
de pacificación del jesuita Luis de Valdivia lo llevó a la región
fronteriza acompañado del gobernador entrante Alonso García
Ramón. Después de haber parlamentado con los ulmen38 de las
provincias de Penco, Tucapel, Arauco y Quecheregua, dándoles
a conocer las provisiones reales que garantizaban su protección
frente a los agravios y la abolición del servicio personal, el 17 de
mayo se reunió con los indios coyuncos, gualquis y catirayes.39
Sobre estos últimos, el acta de la conferencia consigna que dichos
naturales:
[…] se dividen en dos provincias, la una contiene solo siete
reguas que al presente an ofrecido la paz […] la otra contiene
Los ulmen fueron generalmente identificados como personas de prestigio
cuyo reconocimiento iba más allá de los patrilinajes mapuche. Andrés Febrés,
Arte de la lengua general del Reyno de Chile (Lima: Calle de la Encarnación,
1764), 319, le llama “cacique” y “curaca”. El diccionario de Grau lo define
como un “mapuche gobernante de un distrito, jefe, cacique en tiempo de paz,
noble, adinerado”; véase Juan Grau, Voces indígenas de uso común en Chile:
apellidos y patronímicos (Santiago: Ediciones Oikos, 2000), 225.
39
Una descripción detallada de estas conferencias en Barros Arana, Historia
General de Chile, t. 3, 332–34. Véase también Francisco Enrich, Historia
de la Compañía de Jesús en Chile, vol. 1 (Barcelona: Imprenta de Francisco
Rosales, 1891), 503–25. Crescente Errázuriz, Historia de Chile durante los
gobiernos de García Ramón, Merlo de la Fuente y Juan Jaraquemada (Santiago: Imprenta Cervantes, 1908); Antonio Astrain, Historia de la Compañía
de Jesús en la asistencia de España, t. IV (Madrid: Administración de Razón
y Fe, 1913), 668–90. El aporte más reciente es el de José Manuel Zavala, José
Manuel Díaz Blanco, y Gertrudis Payás, “Los parlamentos hispano-mapuches
bajo el reinado de Felipe III: la labor del padre Luis de Valdivia (1605-1617)”,
Estudios Ibero-Americanos 40, núm. 1 (2014): 23–44.
38

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nueve reguas que al presente estan [en] guerra. Y la primera
es llamada rralgueregua [sic] y la segunda ayllaregua por el
número de reguas que a cada qual contiene.40

En otras palabras, al interior de un mismo grupo territorial
–los catirayes– se distinguen dos supuestas provincias que
manejan, cada una por separado, una política conciliadora o de
manifiesta hostilidad hacia los hispanos. A primera vista se diría
que estamos frente a un sistema de dualidad similar al que los
cronistas describen en los Andes centrales o, para no ir más lejos,
al que la hueste valdiviana encontró en el valle de Aconcagua.41
Empero, la realidad distaba bastante de esta posibilidad porque
siete años más tarde, estando el destino del reino ahora en manos
del gobernador Alonso de Ribera, el padre Luis de Valdivia,
investido de amplios poderes, retomó su política de encuentros
y parlas con los representantes de las provincias indígenas.
En este nuevo escenario observamos un cambio respecto a la
ANVM, “Autos de las paces y perdón general hechos por el Gobernador
Alonso García Ramón, 1605”, vol. 279, fs. 35-36.
41
En efecto, al arribar los hispanos a este curso fluvial se encontraron con
una modalidad de organización dual del territorio que se manifestaba tanto
en la nominación diferencial del curso superior de dicho río (valle de Chile)
respecto a su cauce inferior (valle de Conconcagua), así como en la presencia
de dos cabezas de poder que señoreaban sobre ambas mitades. Bibar es quien
mejor grafica esta pretérita realidad cuando señala que “los señores de este
valle son dos: el uno Tanjalongo, éste manda de la mitad del valle a la mar; el
otro cacique se dice Michimalongo, éste manda y señorea la mitad del valle
hasta la sierra. Este ha sido el más temido señor que en todos los valles se ha
hallado”. Véase Bibar, Crónica y relación copiosa y verdadera de los reinos
de Chile, 100.
40

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estructura de la alianza registrada en 1605, puesto que ahora a
una provincia de diez rewe dispuesta a establecer las paces se
contraponía otra de cinco rewe que persistía en la lucha, cuyas
parcialidades estaban “unidas con Purén”.42 Si bien la sumatoria
de las unidades parentales no es coincidente entre ambos años
–posiblemente producto de una omisión del prosista–, salta a la
vista una dinámica autónoma de las mismas para adherir a alguna
de las decisiones políticas tomadas por las coaliciones. En efecto,
al interior de los ayllarewe cada levo conservaba su autonomía y
estaba en posición de decidir su respaldo a las resoluciones que
se tomaban en la relación interétnica. Prueba de ello son las Paces
de Chicuya protagonizadas por el gobernador Alonso de Ribera y
el ayllarewe de Arauco el 20 de noviembre de 161243: a la reunión
asistieron siete de los nueve rewe convocados, ausentándose
las parcialidades de Lebo y Colcura que permanecieron fieles
al alzamiento encabezado por la provincia de Purén. Otro
ejemplo está dado por las paces que el padre Luis de Valdivia y
el gobernador García Ramón sostuvieron en el fuerte de Santa
Inés de Monterrey con el ayllarewe de Tucapel: a dicho evento,
celebrado el 24 de abril de 1605, asistieron igualmente:
[…] quatro embaxadores de las quatro reguas ultimas de Puren
quel dicho dia avian venido a ofrecer la paz al dicho governador,
“Relación de lo que sucedió en el Reyno de Chile...”, en Medina, Biblioteca Hispano Chilena, vol. 2, 100.
43
ANMV, “Tratado entre el gobernador Alonso de Ribera y los indios (Paces
de Chicuya), 20 de noviembre de 1612”, vol. 20, fs. 20-20v.
42

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el primero llamado Ybantureo de la regua de Tirua i el segundo
llamado Pillantureo de la regua llamada Lleolleo y el tercero
Caniunmapo de la regua llamada Rangalme [Ranculgue] y
el quarto llamado Queupuanca de la regua llamada Claroa,
ynbiados de sus caciques al dicho fin no obstante que las
otras cinco reguas restantes de su provincia y [a]yllaregua
perseveraban de guerra […].44

Ahora bien, para el caso de Catiray el empleo de un mismo término
nominativo y de un gentilicio común a sus miembros, los “catirayes”,
implica el reconocimiento de una estructura socioterritorial
unitaria. La pregunta que surge entonces es, ¿por qué se clasifica
a un mismo conglomerado y región como conformado por dos
“provincias”? Creemos que la respuesta reside en el exotérmino con
que los hispanos tradujeron a su propia concepción dicha estructura
nativa. El Diccionario de Autoridades define a la provincia como
“la parte de un Reino ú Estado, que se suele gobernar en nombre
del Príncipe, por un ministro que se llama Gobernador”.45 Sabemos
bien que la formación estatal era del todo extraña a la sociedad
mapuche, numerosos documentos y los cronistas sin excepción
reconocen la ausencia de una organización centralizada del poder,
condición sine qua non de los estados; el testimonio del cautivo
fray Juan Falcón es explícito en esta materia al indicar que entre
los indígenas:
ANVM, “Autos de las paces y perdón general hechos por el Gobernador
Alonso García Ramón, 1605”, vol. 279, fs. 14-15.
45
Real Academia Española, Diccionario de Autoridades, t. V, vol. 3 (Madrid:
Editorial Gredos, 1964), 415.
44

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[…] no hay cabeza a quien obedezcan ni [a]caten sujección, no
tienen modo ni orden de república, ni la conservan de ninguna
manera, ni gobierno en sus cosas, no hay forma de administrarse
justicia de ninguna suerte, y así como no hay a quien poderse
pedir, ninguno trata de pedirla.46

Otro prisionero de los indígenas, el célebre autor del Cautiverio
Feliz, destaca también la falta de una estructura jerárquica que
involucre una cadena de poder propia del sistema estatal:
[…] por no tener esta nacion cabeza superior que los sujete, ni
a quien ellos rigurosamente tengan temor ni respecto, porque
cada uno en su parcialidad y en sus casas es tenido y acatado
conforme sus caudales y el séquito de deudos y parientes que
le asiste.47

Finalmente, Miguel de Olaverría indicaba casi un siglo antes que:
Los indios de Chile en ningún tiempo se save que ayan tenido señor ni rey universal ni particular que sobre ellos tubiesse
poder y dominio ni mas de sus caciques en cada parcialidad.48

De esta manera, cabe preguntarnos dónde descansaba el
fundamento que hacía que los cronistas, soldados, religiosos y
testigos en general homologaran los corpus socioterritoriales del
“Declaración que hizo el padre Fray Juan Falcón en 18 de Abril de 1614”,
en Horacio Zapater, “Testimonio de un cautivo. Araucanía, 1599-1614”, Historia, núm. 23 (1988): 316.
47
Francisco Núñez de Pineda y Bascuñán, Cautiverio feliz, y razón de las
guerras dilatadas de Chile. Colección de Historiadores de Chile, t. 3 (Santiago: Imprenta del Ferrocarril, 1863), 121.
48
Olaverría, “Informe de don Miguel de Olaverría sobre el Reyno de Chile, sus
indios y sus guerras, 1598”, en Gay, Historia física y política de Chile, vol. 2, 22.
46

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mundo aborigen a la categoría de provincia. Consideramos que
la respuesta se encuentra en la rearticulación del poder que se
experimentaba en los períodos de conflicto, cuando el principio
de autoridad, hasta entonces casi imperceptible, se hacía visible
a los ojos hispanos. En efecto, al amalgamarse las parcialidades
de los ayllarewe para enfrentar en forma cohesionada la
amenaza castellana surgía una pseudo jerarquía militar, de
carácter temporal, a cuya cabeza se encontraba el toki49 general
o gentoki. Los hispanos identificaron a este personaje con los
gobernadores50 que regían las diversas provincias peninsulares,
tanto porque socialmente representaba el ejercicio de un precepto
de mando, como porque territorialmente le correspondía
la dirección y resguardo de una región cuyos habitantes se
identificaban con su suelo y se diferenciaban identitariamente de
los circunvecinos. Así se explica, por ejemplo, el que Francisco
Núñez de Pineda llame a la cabeza del ayllarewe de Purén “el
gobernador Ancanamon”.51
Febrés, Arte de la lengua general del Reyno de Chile, 647. Lo define como
“los que goviernan en tiempo de guerra”. Boccara, Los vencedores. Historia
del pueblo mapuche en la época colonial, 415. Lo identifica como “general de
los escuadrones indígenas”.
50
El Diccionario de Autoridades lo define como “el que gobierna, dirige y
encamina alguna cosa, para lograr el fin que desea”. Una segunda acepción,
igualmente válida para nuestra propuesta, señala que “se llama asimismo al
superior que manda y ordena a los inferiores, en orden al debido fin del público...”, en Real Academia Española, Diccionario de Autoridades, t. IV, vol. 2
(Madrid: Editorial Gredos, 1964), 56.
51
Núñez de Pineda y Bascuñán, Cautiverio feliz, y razón de las guerras dilatadas de Chile. Colección de Historiadores de Chile, t. 3, 102.
49

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Si volvemos la mirada a Catiray, repararemos en el alto
número de parcialidades que la conformaban –mínimo 16– y,
seguidamente, en la situación espacial en que se encontraba,
colindante con algunas de las provincias más belicosas y que más
enconadamente sostuvieron la resistencia frente al invasor de
ultramar: Arauco, Gualqui, Coyuncaví, Quecheregua y Purén. La
alianza que los rewe meridionales de Catiray sostuvieron con esta
última fue lo que llevó a los hispanos a distinguir dos provincias,
puesto que cada una de ellas tenía hacia 1605 su propio toki
general: Millapoa encabezaba el relguerewe que deseaba razonar
con el lenguaje del canelo y Maricaneo era el líder del ayllarewe
que prefería continuar con el idioma de la lanza.52 En suma, si
bien en un comienzo los catirayes actuaron cohesionadamente
en el alzamiento general de 1598 junto con la totalidad de las
provincias, ya a mediados de la primera década del siglo XVII se
vislumbra un quiebre que originó dos subalianzas con políticas
fronterizas dispares. El alto número de rewe permitió constituir
dos conglomerados de proporciones suficientes como para que
los hispanos, erróneamente, les otorgaran a cada uno la condición
de provincia, creando así una división artificial.
Considerado lo anterior, es lícito preguntarse por los
factores que incidieron en este divorcio al interior de los catirayes.
Los motivos de la resistencia indígena eran múltiples: evitar los
ANVM, “Autos de las paces y perdón general hechos por el Gobernador
Alonso García Ramón, 1605”, vol. 279, f. 37.
52

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abusos del servicio personal, las condiciones laborales vejatorias,
el pago de tributos excesivos, el rapto de sus mujeres e hijos, etc.
La documentación grafica muy bien esta situación al señalar que:
la principal causa de averse revelado y perseverado tantos años
en su revelion los dichos yndios hera la servidumbre personal
en que ellos en algun tiempo y todos los demas yndios deste
Reyno avian estado y estavan tomándoles sus hijos, hijas é
mugeres para la dicha servidumbre y otros agravios que al
principio recibieron y al presente reciben de los españoles
avitantes en este reyno.53

Sobre la arbitrariedad de los encomenderos Alonso de Ovalle indica:
Esta codicia y deseo de la riqueza y la insaciable sed de aumentar
cada uno su caudal, hacía a los encomenderos menos atentos a
la conservacion de los indios y a guardarles sus fueros, a cuidar
del buen tratamiento con que debieran portarse con ellos, a
pagarles su trabajo y sudor y ser mas solícitos en no permitir
que los agraviasen los que inmediatamente estaban con ellos y
eran sobrestantes de las haciendas.54

Finalmente el cacique Quilalebo, rememorando su pasado de
servidumbre antes del segundo alzamiento general, refirió a
Francisco Núñez de Pineda que los españoles:
[…] solo cuidaban de menoscabar y consumir nuestra nacion,
no dándonos de comer, teniéndonos en un ordinario trabajo de
las minas, dejándonos morir en ellas, sin asistencia de nuestras
mujeres, sin el consuelo de nuestros hijos, y sin el regalo de
ANVM, “Autos de las paces y perdón general hechos por el Gobernador
Alonso García Ramón, 1605”, vol. 279, f. 8.
54
Ovalle, Histórica relación del Reino de Chile, vol. 2. Colección de Historiadores de Chile, t. 13, 71.
53

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nuestras casas; los continuos y lamentables robos de nuestras
reduciones, llevándonos los hijos y las hijas con violencia,
vendiéndolas por esclavas de secreto; la crueldad tan feroz de
las mujeres, que a sus criadas las quemaban vivas y dentro de
sus aposentos las enterraban, despues de haber hecho con ellas
mil anomalías; la libertad con que se servian de nuestras hijas
y mujeres, hasta forzarlas los hombres a vista de sus padres y
de sus madres, y aun de sus maridos; y otras cosas mas graves
que pudiera referiros.55

Indudablemente que los atropellos que sufrieron durante los
años en que imperó el servicio personal, antes de la implantación
de la Guerra Defensiva en 1612, encendió en el espíritu de los
indígenas la llama del descontento y el deseo de resarcir los
agravios. La muerte de Martín García Oñez de Loyola no fue más
que el fruto de un creciente enfado que anidaba en el corazón de
quienes sintieron que había llegado el momento de saldar cuentas,
sentimiento que explica la rápida adhesión de las provincias entre
el río de La Laja y el Seno de Reloncaví, al alzamiento general
iniciado por el poderoso ayllarewe de Purén.
No fue sino hasta 1605 que se vislumbraron los primeros
signos de pacificación, y si bien en forma tímida, gradual e inestable,
una a una fueron arriando sus banderas de lucha algunas de las
provincias fronterizas. Empero, las más enconadas permanecieron
firmes en su posición, ya sea porque desconfiaban de las promesas
hispanas en orden a respetar sus fueros, o porque sus líderes y las
Núñez de Pineda y Bascuñán, Cautiverio feliz, y razón de las guerras dilatadas de Chile. Colección de Historiadores de Chile, t. 3, 307.
55

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comunidades en general hallaban en la guerra una fuente de prestigio
que les permitiría dejar memoria de sí, convirtiendo sus nombres
en tema de las juntas de guerra y en ejemplo para las generaciones
futuras, como lo eran Caupolicán, Lautaro y Galvarino.56 Como
señalábamos en un trabajo previo, en la sociedad mapuche los
hombres:
“[…] participaban paralelamente de una doble contienda desde
el preciso instante en que adquirían la condición de konas57:
de un lado, se trenzaban en las interminables disputas que
alternadamente protagonizaban con las agrupaciones que se
El prestigio fue un fundamento importante en la perpetuación de la guerra. A
lo largo del tiempo surgieron líderes que buscaron concitar alzamientos o dilatarlos en el tiempo a fin de labrar sus nombres en la memoria de sus iguales e incluso de sus rivales, como lo demuestra Anganamón cuando pregunta a Núñez de
Pineda “qué es lo que decían de él entre nosotros [los hispanos], si tenia opinion
de soldado y de valiente”. Sin embargo, también hubo líderes que, inspirados por
el anhelo de alcanzar la fama, fracasaron en su intento de sublevación perdiendo
en ello la vida, como ocurrió al cacique Curiguanque de la Mariquina en 1647.
Véase Núñez de Pineda y Bascuñán, 127, y Biblioteca Nacional de Chile, Documentos Originales de José Toribio Medina, “Copia del proceso seguido contra
los caciques Curiguanque, Maliante y el indio Catigneu, todos de la Mariquina,
por intento de asesinato del Veedor General Francisco de la Fuente Villalobos y
demás capitanes y soldados y sacerdotes que entraron en sus tierras en fe de la
paz que habían ofrecido, 1647”, t. 311, fs. 1-61.
57
Febrés, Arte de la lengua general del Reyno de Chile, 459, dice que son
“los mozetones”, incorporando las acepciones de “esforzado, valiente, guapo”,
definiciones que son mantenidas en el diccionario de Augusta, Diccionario
Araucano-Español, 93. Dado que la mayoría de los jóvenes mapuche se incorporaban a las fuerzas indígenas que resistieron al invasor español, algunos autores coloniales tradujeron el término como “soldado”, aludiendo a los guerreros nativos, lo que sin embargo es un error de concepto, ya que esa definición
le corresponde más bien al término weichafe; véase Valdivia, Arte y gramática
general de la lengua que corre en todo el Reyno de Chile.
56

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convertían en enemigas, del otro, rivalizaban constantemente
entre sí en su afán por ganar el reconocimiento de sus
‘camaradas’ a través de actos de valor y arrojo. La evocación
de estas acciones solía ser el tema central de sus fiestas y juntas,
en las que el arte de la oratoria se encargaba de ensalzar las
adulaciones que cada uno refería de sí mismo”.58

Inducidas por estas razones o por el argumento de la amenaza,
provincias o parcialidades de menor peso demográfico fueron
ocasionalmente arrastradas al enfrentamiento fronterizo o, en
aquellos casos de adhesión voluntaria, a mantener su apoyo inicial
hacia aquellas que encabezaban los levantamientos. Tema poco
tratado por los especialistas ha sido este de las alianzas forzadas.59
Las facciones indígenas y las coaliciones en general solían incluir
agrupaciones que, ya agotadas por las dilatadas campañas y la
devastación de las campeadas hispanas, solo mantenían sus toki
ensangrentados60 para no convertirse en víctimas de sus aliados
Francis Goicovich, “En torno a la asimetría de los géneros en la sociedad
mapuche del período de la Conquista Hispana”, Historia, núm. 36 (2003): 161.
59
Una de las pocas aproximaciones es la que ha realizado Andrea Ruiz-Esquide, Los indios amigos en la frontera araucana, (Santiago: Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos/Centro de Investigaciones Diego Barros Arana,
1993), 46-48.
60
Los toki eran unas hachas de piedra que detentaban una poderosa connotación simbólica en el seno de la cultura mapuche. Dicha simbología estaba fuertemente ligada al color del artefacto, ya que los toki de color negro eran usados
en rituales para concertar alianzas y así llevar adelante la guerra contra los españoles, mientras que los toki blancos eran usados en los rituales de paz. Los
líderes bélicos mapuche, llamados toki o gentoki, eran los portadores de estos
emblemas confeccionados en pedernal negro. Luis de Valdivia, Arte y gramática general…, le llama simplemente “hacha”, al igual que Augusta, Diccionario
Araucano-Español, 216. Para una aproximación al valor simbólico de los toki
58

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más poderosos, los que “de tal manera tienen puesto estanco al
tratar de paz que al que lo tratase le matarían como a traidor”.61
Hacia 1612, por ejemplo, se hacía notar que Utaflame y Pañeguile,
cabezas principales del rewe de Elicura, jamás habían dado la paz
“porque si la dieran les cortaran las cabezas a estos dos las demas
provincias de guerra”.62
Podemos hablar de un verdadero “miedo a la paz” de
los rewe y ayllarewe de menor jerarquía en el escenario bélico
fronterizo o, cuando menos, de aquellas cuyos territorios estaban
cercados por agrupaciones reacias a las tentativas de pacificación.
Convertirse en indios amigos de los españoles era una forma de
enfrentar la amenaza de los antiguos aliados, pero también con
suma frecuencia se debía pagar el precio por lo que aquellos
concebían como una traición. Ya el padre Diego de Rosales hacía
ver que los indios de guerra “siempre enderezan sus tiros a los
amigos, ya por vengarse en ellos, ya por hacerlos sus auxiliares y
quitarnos esas fuerzas”.63 El 19 de diciembre de 1646, poco antes
y su uso en las rituales de paz y guerra, véase Francis Goicovich, “Un sistema
de equivalencias: el ritual del sacrificio en la cultura reche-mapuche de tiempos
coloniales (siglos XVI y XVII)”, Historia 51, n° 2 (2018): 423-454.
61
“Declaraciones de dos mulatos que vivían entre los indios rebelados acerca de las costumbres de guerra de éstos, 27 de diciembre de 1593”, en José
Toribio Medina, ed., Colección de Documentos Inéditos para la Historia de
Chile (2a serie), vol. 4 (Santiago: Fondo Histórico y Bibliográfico José Toribio
Medina, 1960), 387.
62
“Relación de lo que sucedió en el Reyno de Chile...”, en Medina, Biblioteca Hispano Chilena, 111.
63
Rosales, “Conquista Espiritual...”, en Valdés Bunster, Seis misioneros en la
frontera mapuche, 72.
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de concertarse las Paces de Quillín por el gobernador Martín
de Mujica, el toki general de la Mariquina, Juan Manqueante,
expresaba al Veedor General don Francisco de la Fuente Villalobos
y al gobernador de Valdivia don Francisco Gil Negrete, que su
lealtad para con los hispanos le había concitado:
[…] el enojo de las provincias reveladas de Puren, Tucapel y
de las costas de la Imperial y de la cordillera, que muchas y
diversas veces hicieron entradas y corredurías en nuestro país
maloqueandonos como á fieles y declarados amigos de los
españoles.64

Existía una jerarquía de poder tanto entre los rewe que conformaban una provincia, como en la interrelación que se establecía
entre los mismos ayllarewe. El potencial demográfico, la capacidad bélica (habilidad para estructurar confederaciones, así
como la movilización de contingentes y recursos ad hoc) y el
prestigio de sus líderes eran los principales factores que marcaban la diferencia en ambos niveles. El rewe que detentaba
la condición de cabeza de provincia solía marcar la dinámica
de la coalición, como ocurría con el ayllarewe de Purén, cuya
parcialidad homónima era, con frecuencia, la más respetada y
temida por el resto de la corporación socioterritorial;65 sus líBiblioteca Nacional de Chile, Documentos de Diego Barros Arana, “Fray
Agustín Carrillo de Ojeda: relación de las paces ofrecidas por los indios rebeldes del Reino de Chile y aceptadas por el señor don Martín de Mujica, 1648”,
t. 11, f. 221.
65
Sin embargo, en tiempos del alzamiento general de 1598 debió compartir
este liderazgo y preeminencia con el rewe de Pellaguén, de la cual eran originarios los afamados toquis Ainavilo y Anganamón.
64

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deres, investidos del prestigio necesario,66 “se llevaban tras sí
a las demás Provincias de su Aillaregue, que no se avenían a
cosa, sino por el consejo, y gobierno de los de Puren”.67 La labor
misional de los jesuitas procuró sacar ventajas de esta situación,
haciendo de dichos líderes y parcialidades un vehículo de evangelización para expandir la doctrina. Sobre su accionar con los
cabecillas, vemos que en el rewe de Lebo, provincia de Arauco,
el padre Pedro de Torrellas “ganó aquí para Dios al Cacique Cajumari, Toqui general de aquella Provincia, el cual acudía con
mucha aficción y voluntad a oir los sermones, y con su ejemplo
llevaba tras sí a los demás”.68 El padre Francisco de Vargas, por
su parte:
[…] procuró la conversión de los Indios de la Mariquina, de
donde era Gobernador el Cazique Manqueante, que siempre
se mostró fiel. Solicitó su conversión y bautismo, que se hizo
con grande solemnidad [...] Convertida la cabeza fue fácil la
conversión de los demás.69

Así como los toki y lonko fueron importantes en la propagación de
la fe al interior de los rewe, las parcialidades de mayor renombre
Para una aproximación a las formas de ascensión al poder en la sociedad
mapuche, véase Silva, “Hombres fuertes y liderazgo en las sociedades segmentarias: un estudio de casos”; Osvaldo Silva y María Cristina Farga, “El
surgimiento de hombres poderosos en las sociedades segmentadas de la frontera Inca: el caso de Michimalonko”, en Actas del V Congreso Internacional de
Etnohistoria (Lima: Pontificia Universidad Católica del Perú, 1998), 255–65.
67
Rosales, “Conquista Espiritual...”, en Valdés Bunster, Seis misioneros en la
frontera mapuche, 155.
68
Valdés Bunster, 271.
69
Valdés Bunster, 296.
66

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�La relación fronteriza

cumplieron un rol igualmente significativo en su difusión al resto
de los núcleos parentales de las respectivas provincias, amén del
ejemplo que se daba con esto a los demás ayllarewe. El cronista
Diego de Rosales, refiriendo el trabajo espiritual de padre Juan
del Pozo, apunta que “los primeros, que levantaron Iglesias
fueron los de Puren, quién tal dijera ahora pocos años, que eran
los más rebeldes”.70 La esperanza del sacerdote se fundaba en el
prestigio de la parcialidad, pues al construir una iglesia en sus
tierras se esperaba que “a su imitación la habían de hacer las
demás Provincias de su Ayllaregua”.71 Cuál no sería su sorpresa
al ver coronados sus esfuerzos poco tiempo después, cuando “por
el ejemplo de éstos nos han venido a pedir los de la Provincia
de Lumaco [Pellagüén] y Guadaba, que vamos a sus tierras, que
harán también Iglesia en ellas”.72
Del mismo modo, los toki supieron leer las ventajas que
obtendrían con la edificación de las iglesias, las que en su calidad
de puntos de convocación y reunión social, servirían para reforzar
su estatus al interior de las reducciones. Un caso ilustrativo lo
Valdés Bunster, 162.
Valdés Bunster, 156.
72
Valdés Bunster, 162. Las estrategia misional de ejemplo e imitación que
nacían del aprovechamiento de los rewe y ayllarewe principales se resume en
el siguiente fragmento de Rosales: “Mucho puede el buen ejemplo, y confío
en Dios, que el de los Indios de Purén ha de poder mucho, para que otros sigan
sus pasos que como el mal fueron los primeros, pues de esta tierra salió el
alzamiento general, y en seguimiento de los de Puren se rebelaron todas las
Provincias, en su seguimiento, y a su imitación se han de convertir muchas”,
Valdés Bunster, Seis misioneros en la frontera mapuche, 162-163.
70
71

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�Francis Goicovich

hallamos en la provincia de Toltén el Bajo, donde “el Cacique
Millalien ofreció un sitio bueno junto a su casa, diciendo, como
él era Christiano, y quería tener cerca de su casa la Iglesia para
frecuentarla”.73
Claro está que la preeminencia de los conglomerados
debe ser contemplada en su propio contexto histórico. Si en
tiempos del primer alzamiento general Arauco y Tucapel llevaron
la voz de mando, ya en el segundo, 45 años después, tal condición
la detentaban los ayllarewe de “Osorno, Villarrica, Imperial,
Purén y las Quechereguas”,74 muy especialmente aquellas del
llano central. Esta dinámica, que a comienzos del siglo XVII se
traducía en la preeminencia de la provincia de Purén, explicaría
en gran medida la división interna que Catiray experimentó en
su accionar interétnico, por cuanto no deja de ser significativo
el que hayan sido precisamente los rewe meridionales, aquellos
que colindaban con los purenes, los que mantuvieron la postura
hostil en contraposición a sus similares septentrionales. Saber
si la convicción o la amenaza fue lo que determinó la unión de
los sureños con Purén es algo que la documentación no logra
dilucidar. Lo que sí es claro es que el divorcio producido en
Catiray conllevó el conflicto entre ambos segmentos, frente a lo
Valdés Bunster, Seis misioneros en la frontera mapuche, 58-59.
“Declaración que hizo el padre Fray Juan Falcón...”, Valdés Bunster, Seis
misioneros en la frontera mapuche, 319. “Declaración que hizo el padre Fray
Juan Falcón…”, en Zapater, “Testimonio de un cautivo. Araucanía, 15991614”, 319.
73
74

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�La relación fronteriza

cual las fuerzas castellanas debieron “defender a los indios de
Catiray del norte de los de Catiray del sur, que con una gran junta
venían contra ellos”.75
Conclusión
En suma, en estas líneas creemos haber demostrado que:
a. Los ayllarewe se constituían como alianzas
de

unidades

socio-territoriales

numéricamente

variables, por lo que el término con que
tradicionalmente se las ha nominado crea una
imagen falaz de su conformación. En su lugar y
con fines sustancialmente analíticos, hace casi dos
décadas atrás propusimos en un artículo76 el término
wichanrewe (wichan significa alianza o aliado77),
cuya semántica consideramos lo suficientemente
flexible como para abarcar la amplia gama de
posibilidades en que se manifestaba esta estructura.
“Copia de una carta del Padre Luys de Valdivia para el señor Conde de
Lemos Presidente de Indias, Lima, 4 de enero de 1607”, en Medina, Biblioteca Hispano Chilena, vol. 2, 55. El documento también se encuentra en
Biblioteca Nacional de Chile, Manuscritos de José Toribio Medina, t. 111, fs.
22-41.
76
Francis Goicovich, “Reevaluación etnohistórica de las ayllareguas reche-mapuches”, en Actas del V Congreso Chileno de Antropología (San Felipe: Colegio de Antropólogos de Chile, 2004), 559–65, https://www.aacademica.org/v.congreso.chileno.de.antropologia/73.pdf.
77
Augusta, Diccionario Araucano-Español, vol. 1, 188.
75

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�Francis Goicovich

Sin embargo, no ha gozado de una gran acogida en
el círculo de especialistas ya que resulta difícil ir
contra el peso de la tradición.
b. El emplazamiento y dispersión espacial de ciertos
ayllarewe les otorgaba un carácter ecológicamente
diverso, lo que permitía el acceso a recursos
diferenciales

(funcionalidad

económica

de

las

provincias), así como una ventaja militarmente
estratégica en la movilización de los contingentes.
c. Esto viene a cuestionar la visión tradicional de
los vutanmapu, concebidos como macro alianzas
extendidas longitudinalmente en forma excluyente a
lo largo de las fajas del relieve entre los ríos Biobío y
Toltén.
d. Los rewe tenían la autonomía suficiente como para
manejar una política fronteriza independiente del
resto de las parcialidades de la misma provincia.
e. Lo anterior no descarta el uso de la amenaza o la
violencia a fin de conservar las alianzas. Esto se funda
en la jerarquía de poder que existía tanto al interior
de cada ayllarewe como en la interacción que se daba
entre los mismos.
f. Los jesuitas descubrieron el potencial misional de
esta realidad y se valieron de ella para agilizar la
conversión y llevar a buen término su actividad.
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�La relación fronteriza

Cuadro
Parcialidades y emplazamiento de los ayllarewe fronterizos
en la primera mitad del siglo XVII
AYLLAREWE
Penco

Costa

Llano

Precordillera

Penco
Lleltome
Utenper
(Andalién)
Itata

Gualqui

Puchacay
Iriquitanaguen
Quelacoya
Unequentue
Curenchico

Arauco

Arauco
Quidico
Penqueregua
Millarapue
Lavapie
Quiapo
Taulero
Levo
Colcura
Longonobal
Isla de Santa María

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�Francis Goicovich

AYLLAREWE
Tucapel

Costa
Tucapel

Llano

Precordillera

Paicaví
Angolmo
Tomesmo
Cayucupil
Ilicura
Lincoya
Molhuilla
Pilmaiquen
Catiray

Talcamáhuida
Pirenmáhuida
Calunhueno
Taslebo
Lincura
Lembo
Arenco
Pilumrehue
Curalebo

1

Quilimo
Cuyenmeregua
Genche
Chipimo
Coyuncos (?)
Mayuregue
Peteregue

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�La relación fronteriza

AYLLAREWE
Purén

Costa

Llano
Purén

Precordillera

Pellaguén
Guadava
Relomo
Calcoimo
Tirúa
Claroa
Videregua
Lleulleu
Ranculgue
Guide
Isla Mocha
Coyuncos

Rere
Pocoyan
Tomeco
Quinel
Quelpolemo
Conilevo
Guaverilo
Inoregua
Malloco
Cabullanga

Molchén

Molchén
Quillaco
Pillen
Rucalhue

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�Francis Goicovich

AYLLAREWE
Quechoregue

Costa

Llano

Precordillera
Quechoregue
Puchangui
Maquelvo
Panquegue

Cayogueno

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��La última cristiandad: La nación pisona y la órbita hispánica en la América Septentrional durante los siglos
XVII-XVIII1
The Last Christianity: The Pisona Nation and the Hispanic Orbit
in North America during the 17th-18th Centuries
Nelson Jofrak Rodríguez Cázarez

Centro de Investigación y Docencia Económicas
Álvaro Obregón, México
orcid.org/0000-0002-8042-2136

Resumen: La nación pisona habitó una fracción de la Sierra Madre
Oriental durante los siglos XVII-XVIII. A inicios del siglo XVII, en
el lado oeste de la Sierra Madre se encontraba la Monarquía Hispánica y al este se hallaba la janambrería. Así fue como esta nación
se encontró en medio del sedentarismo y el seminomadismo, por lo
que por un siglo y medio estuvo en constante cambio dependiendo
las necesidades de la nación y sus rancherías. Los pisones para resistir las correrías en las fronteras hispánicas, tuvieron que negociar,
ejercer la violencia, integrarse a otras naciones indias o abandonar
el sedentarismo para refugiarse en la sierra por lapsos. Estos indios
auxiliares no pudieron integrarse por completo al mundo hispánico
por el estado de la violencia que se ejercía en las zonas de fronteras y
que los obligaba a defenderse por todos los medios posibles, aunque
Un borrador de este trabajo se presentó en el Coloquio William Breen
Murray. Rupturas y continuidades entre el mundo prehispánico y el colonial,
2020.
1

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�esto significara retornar al seminomadismo. Tanto la población como
la territorialidad se vieron menguadas por actores externos. Los pisones aceptaron definitivamente su anexión a la Monarquía Hispánica
a cambio que se le brindase protección ante sus enemigos ancestrales
los janambres. Con la fundación de la colonia del Nuevo Santander,
las territorialidades indias del Seno Mexicano se vieron fragmentadas
y reconfiguradas, esto no afectó a los guerreros, quienes se habían
convertido en parte de la exploración (1747), la pacificación y el poblamiento (1748) a cargo de don José de Escandón. El interés de este
artículo radica en mostrar a los pisones como actores principales con
su agencia, mecanismos político-militares, relaciones económicas y
transferencias culturales-técnicas entre los distintos partidos de las
zonas de fronteras en la América Septentrional.
Palabras clave: Monarquía Hispánica, nación pisona, pisones, América
Septentrional
Abstract: The Pisona nation inhabited a fraction of the Sierra Madre
Oriental during the seventeenth-eighteenth centuries. At the beginning of the seventeenth century on the west side of the Sierra Madre
was the Hispanic Monarchy and to the east was the Janambrería. This
is how this nation found itself between of sedentary lifestyle and semi
nomadism, so for a century and a half it was in constant change depending on the needs of the nation and its rancherías. To resist the
plunders on the Hispanic borderlands, the Pisones had to negotiate,
exercise violence, integrate into other Indian nations or abandon the
sedentary lifestyle for lapses to take refuge in the mountains. This
nation could not be fully integrated into the Hispanic world because
of the state of violence that was exercised on the borderlands and that
forced them to defend themselves by all possible means, even if this
meant returning to semi nomadism. Both population and territoriality
were diminished by external actors. The Pisones definitively accepted
its annexation to the Hispanic Monarchy in exchange for being given
protection from its ancestral enemies the Janambres. With the foundation of the Colonia del Nuevo Santander the Indian territorialities
of the Mexican Seno were fragmented and reconfigured, this did not
affect the warriors, who had become part of the exploration (1747),
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�pacification and settlement (1748) carried out by Don José de Escandón. The interest of this paper lies in showing the Pisones as main
actors with their agency, political-military mechanisms, economic relations, and cultural-technical transfers between the different parties
of the borderlands in North America.
Keywords: Hispanic Monarchy, Pisona nation, Pisones, North
America

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�La última cristiandad

Viejos relatos, nuevos planteamientos
A lo largo de la segunda mitad del siglo XVI, la Guerra de
los Chichimecas involucró por un lado a los cristianos y
por el otro a los seminómadas. Este acontecimiento coincide
con un abandono de la Sierra Madre por sociedades sedentarias
y la ocupación de estos nuevos grupos que escapaban de la
guerra.2 Las naciones indias involucradas en la Guerra de los
Chichimecas fueron varias, pero entre ellas estuvo la guachichil
y su territorialidad la Guachichila. Para esto propongo que
Pamela Reza Martínez, Asentamientos prehispánicos en la Huaxteca
Septentrional. Un estudio a partir de salvamentos arqueológicos en líneas
de transmisión eléctrica [Tesis de licenciatura] (México, DF: Escuela
Nacional de Antropología e Historia, 2010), 29–32. La autora comenta que
en la zona huasteca de la Sierra Madre los pames, pisones y janambres
llegaron tardíamente. Explica que entre los siglos XVI-XVII los huastecos
se desplazaron al sur de la frontera septentrional mesoamericana la cual se
contrajo hasta alcanzar el río Pánuco. Incluso que los indios de la Sierra
de la Tamaulipa Vieja y los huastecos posiblemente tuvieron relaciones
de tolerancia hasta 1570. Guy Stresser-Péan, San Antonio Nogalar: La
sierra de Tamaulipas y la frontera Noreste de Mesoamérica (México,
DF: Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología
Social; El Colegio de San Luis; Universidad Autónoma de Tamaulipas;
Centro Francés de Estudios Mexicanos y Centroamericanos, 2000), 607.
En la fase San Antonio “contemporánea de la época colonial asistió al
empobrecimiento de la agricultura, mientras que la recolección volvía ser
más activa”. Véase Philip W Powell, La guerra chichimeca (1550-1600)
(México, DF: Fondo de Cultura Económica, 1996) y el mapa de Abraham
Ortelius, Guastecan Reg., ca. 1584. Donde se especifica que al norte de la
Guasteca era zona de “Guxutxiles gens” (nación guachichil). Este mapa
muestra que los guachichiles llegaron hasta la costa y bordearon la región
Guasteca, mientras que mi planteamiento es solo que se desplazaron hasta
la Sierra Madre Oriental.

2

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�Jofrak Rodríguez

las parcialidades guachichiles se refugiaron en la Sierra
Madre para huir de la violencia, buscar un nuevo
comienzo y reinventarse como nuevas naciones indias.
Esto explicaría como desde Tanguachín continuando en
toda la Sierra Madre hasta Monterrey, estas sociedades
cazadoras-recolectoras tuvieron algún lazo familiar o fueron
identificadas como guachichiles en las fronteras por los vecinos
en las diversas poblaciones hispánicas a lo largo del siglo
XVII e incluso, a inicios del XVIII.3 Los grupos que he
identificado son xanambres, pisones, boçalos, negritos y
gualagüises. Los pisones posiblemente fueron una parcialidad
guachichil que fue desplazada a la Sierra Madre entre 1570 y
1590.4
En 1970 Guy Stresser-Péan planteó que los pisones eran
una parcialidad norteña de los pames, que el sigüe fue su comarca

Francisco Mena Larraín, “Cazadores-recolectores y arqueología. Problemas y proyecciones teóricas”, Boletín de Antropología Americana1, núm.
19 (1989): 31–47. “Las sociedades cazadoras-recolectoras son en general más
aisladas y autosostenidas que las sociedades agrícolas, menos determinadas por
alienaciones ideológicas, poderes y presiones políticas, internamente más homogéneas -en una palabra- menos ‘complejas’, para usar un concepto prestado
de la biología, libre de connotación evolutiva”. Óscar Arce Ruiz, “Cazadores
y recolectores. Una aproximación teórica”, Gazeta de Antropología, núm. 21
(2005): 1–9, http://www.ugr.es/~pwlac/G21_22Oscar_Arce_Ruiz.html; David
J. Weber, “Turner, the Boltonians and the Borderlands”, The American Historical Review 91, núm. 1 (1986): 66–81. El autor comenta que la frontera “ya no
se visualiza como la delimitación entre barbarie y civilización. Al contrario, es
la interacción entre dos culturas las cuales están en constante coexistencia. A
través del medio físico en el que se desenvuelven las relaciones culturales se
desarrollan diferentes dinámicas dependiendo del tiempo y espacio”.
4
Actualmente Sierra Madre Occidental.
3

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�más septentrional y terminaría siendo el sector “más salvaje, el más
remoto y el más inaccesible”.5 Sin embargo, existen demasiados
elementos que descartan dicha propuesta. Primero, los pisones
fueron en un inicio seminómadas (cazadores-recolectores),
guerreros experimentados y animistas. Estas características se
asemejaron más a la cultura guachichil que a los pames en sí.
Segundo, la palabra sigüe tuvo diversas variantes como chiguí,
chihué, siguí, xihue o sigué, pero esta nunca representó una
comarca como Jaumave o Tanguachín. En 1680 la palabra de
Suiyo, Xuyo, Juiyo o Juyzo era un paraje de visita perteneciente
al pueblo-misión de San Juan Bautista del Jaumave, el cual se
localizó al norte por el río Sigüe o Xihue.6 Para finales del siglo
XVII el Xihue comenzó a ser mencionado como un cerro entre los
pueblos-misiones de Santa María de los Ángeles del Río Blanco
(Nuevo Reino de León) y San Juan Bautista del Jaumave (Reino de
la Nueva España). Tercero, la única comarca o territorialidad que
se conoció durante el siglo XVIII fue El Siguillon y dentro de este
el cerro del Xihue como fortificación natural. El Siguillon fue el
territorio controlado por los siguillones (también conocidos como
xihues por el cerro del mismo nombre y principal fortificación),
parcialidad pisona que se reinventó a finales del siglo XVII y tuvo
relaciones de toda índole con los janambres a lo largo del XVIII.7
Stresser-Péan, San Antonio Nogalar: La sierra de Tamaulipas y la frontera
Noreste de Mesoamérica, 597–610.
6
En adelante sin cursiva.
7
Octavio Herrera Pérez, Tamaulipas a través de sus regiones y municipios,
5

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�Para finales del siglo XVIII los janambres y pisones aun
mantenían un relato que había sido transmitido oralmente a lo
largo de dos siglos, en donde, en tiempos ancestrales formaron
una confederación para ir a la guerra contra una liga de 12 rancherías borradas provenientes de las llanuras y de la sierra de la
Tamaulipa Vieja. En este conflicto “un pison, sólo hizo frente
a un considerado número de enemigos, les mato cinco, obligo
huir a los demás y el salió ileso, llevando los cadáveres enemigos al lugar a donde estaban los de su partido”.8 Esta práctica
de llevar consigo los enemigos caídos continuó, aún en 1682
se llevaba a cabo, la finalidad era decapitar los cuerpos, hacer
ristras con sus orejas y narices, y danzar con sus cabezas como
parte de un ritual de guerra.9 Los pisones fueron identificados
por no contar con tatuajes, como “gente desnuda” en un inicio,
por practicar el arte adivinatorio “dando crédito a cantos de los
pájaros y otras cosas que observan” y a finales del siglo XVIII por ser “ateístas negativos” por contar con nociones como
t. VI (Ciudad Victoria: Gobierno del Estado Libre y Soberano de Tamaulipas,
2015), 385. Herrera especifica la territorialidad de El Siguillon.
8
Vicente Santa María, “Relación histórica de la colonia del Nuevo
Santander y costa del Seno Mexicano”, en Estado general de las fundaciones hechas por D. José de Escandón en la colonia del Nuevo Santander
costa del seno mexicano; documentos originales que contienen la inspección de la provincia efectuada por el capitán de dragones don José Tienda
de Cuervo, e, ed. Rafael López (México: Talleres Gráficos de la Nación,
1930), 420–21.
9
Archivo General de la Nación (AGN en adelante), Californias, vol. 38D,
exp. 3, f. 133-133v.
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�al morir “que se pasan al otro lado del charco”.10 Una práctica
que emplearon para localizar zonas de recolección y aguajes
consistió en que “suelen estar a la expectativa de los guajolotes
en el monte, afectando sus graznidos, para seguirlos y saber de
ellos en qué paraje es más abundante la cosecha de chile piquín,
de la pitahaya y otras frutas silvestres adaptables”, y “en sus
correrías para encontrar por sus huellas los aguajes y los lugares más retirados y sombríos”.11 Las condiciones climáticas en
la Sierra Madre fueron miserables en lo que respecta a
inviernos: heladas entre noviembre-enero, y nevadas en diciembre, enero y febrero.12 Por lo que los pisones explotaron al
máximo su territorialidad al forjar un conocimiento que se fue
José Ignacio Urquiola Permisán, El Cerro Gordo, Rioverde y Jaumave:
una carta de fran Juan Bautista Mollinedo en 1616 (San Luis Potosí: El
Colegio de San Luis, 2002), 414. Archivo General de Indias (En adelante
AGI), Gobierno, Audiencia de México, leg. 693a, exp. 35a, f. 118. Agustín
López de la Cámara Alta, Descripción general de la colonia de Nuevo
Santander (México, DF: Universidad Nacional Autónoma de México,
2006), 104.
11
Santa María, “Relación histórica de la colonia del Nuevo Santander y costa
del Seno Mexicano”, 414.
12
Luis Berlandier y Rafael Chovell, La Comisión de Límites. De Béjar a
Matamoros, segunda parte (San Luis Potosí: El Colegio de San Luis; Universidad Autónoma de San Luis Potosí, 2010), 174–75. Archivo Histórico
de Monterrey (AHM en adelante), Civil, vol. 13, exp. 7, fs. 36v-38v, 45-48.
AHM, Actas de Cabildo, vol. 001, exp. 1665/002. AHM, Actas de Cabildo,
vol. 001, exp. 1675/006. Eugenio del Hoyo, “Un capítulo desconocido de la
obra de don Fernando Sánchez de Zamora”, Humanitas, núm. 5 (1964): 407.
Fernando Sánchez de Zamora comenta desde 1667 a 1689 sufrieron las “demás
inclemencias del tiempo”. López de la Cámara Alta, Descripción general de la
colonia de Nuevo Santander, 113.
10

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�heredando generación tras generación. Así fue como la pesca,
cacería, recolección y la preparación de pieles permanecieron
hasta la actualidad en las poblaciones de la Sierra Madre.13
Además en rancherías como Jaumave se practicó el juego de
pelota y de palitos.14
Según Antonio de la Maza el nombre pisón fue adoptado
del apellido Pinzón, al parecer dos mestizos en los siglos XVI
y XVII capitanearon algunas rancherías en la Sierra Madre que
continuaron identificándose a posteriori.15 Sin embargo, este
planteamiento carece de sustento al ser identificados en 1616 con
dicho nombre en el valle del Jaumave, zona donde no radicaron
cristianos. Los pisones fueron identificados dependiendo el
territorio que habitaron o confundidos con otras rancherías,
algunos casos como en 1660 “indios del Jaumave”;16 1680 “indios
Giovanni Alberto Chávez Morales, Los janambres del antiguo Tamaulipas. Un estudio etnohistórico y una propuesta de divulgación teatral [Tesis
de maestría] (La Piedad: El Colegio de Michoacán, 2020); Giovanni Alberto Chávez Morales, “Los janambres de Tamaulipas: un estudio etnohistórico
y una propuesta de modo de subsistencia”, Revista Chicomoztoc 3, núm. 6
(2021): 14–51. El autor brinda un estudio desde la arqueología experimental
como las poblaciones actuales en la Sierra Madre en Tamaulipas continúan
reproduciendo las antiguas prácticas de los seminómadas como la cacería, recolección y preparación de pieles.
14
Alberto Carrillo Cázares, Michoacán en el otoño del siglo XVII (Zamora:
El Colegio de Michoacán; Gobierno del Estado de Michoacán, 1993), 404.
15
Antonio de la Maza, “La nación Pame”, Boletín de la Sociedad Mexicana
de Geografía y Estadística 63, núm. 2 (1947): 503. Para los vecinos del Reino
de la Nueva España fue conocido como Sierra Gorda, para los vecinos del
Nuevo Reino de León se le conoció como Sierra Madre.
16
Alonso de León, Juan Bautista Chapa, y Fernando Sánchez de Zamora,
13

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�de Tanguachin” o “tanguachianos”;17 1690 “jaumaltecos”;18
1704 “parpaioes”;19 y 1706 “pizoles”.20 La lengua de los pisones
posiblemente fue un derivado del guachichil, lingua franca (con
variantes) empleada por naciones como los xanambres, boçalos
o gualagüises. En cambio, su lengua no tenía similitud alguna
con la empleada por las naciones borradas del Seno Mexicano,
para esto fueron considerados “intérpretes de varias naciones”,
se cuenta con poca información, sin embargo, la palabra sigüe
significa “monte grande y redondo”.21 En el libro parroquial
de Charcas se tienen identificados pisones radicando fuera del
Jaumave. En 1658, Juana y sus padres Felipe y Ana en Mateguala;
y en 1659 Zahoyamcaname (Catalina), su padre Guanala y madre
Cacaluyyá en San José del Río Blanco.22 Por lo que no fue interés
de la nación regresar al altiplano o pasar a las llanuras de la costa
“Descubrimiento del Río Blanco y conversión de sus naturales, hecha por
los religiosos de Nuestro Seráfico Padre San Francisco, de la provincia
de Zacatecas”, en Historia de Nuevo León con noticias sobre Coahuila,
Tamaulipas, Texas y Nuevo México, escrita en el siglo XVII, ed. Israel Cavazos
Garza (Monterrey: Ayuntamiento de Monterrey, 1985), 203.
17
Carrillo Cázares, Michoacán en el otoño del siglo XVII, 403–4.
18
Hoyo, “Un capítulo desconocido de la obra de don Fernando Sánchez de
Zamora”, 408.
19
AHM, Civil, vol. 26-A, exp. 1, f. 75-76 no. 51.
20
AGN, Reales Cédulas Duplicadas, vol. D38, exp. 130, 167-167v.
21
Archivo General de Indias (AGI en adelante), Audiencia de México, leg.
693a, exp. 35a, f. 118. Isabel Eguilaz de Prado, Los indios del nordeste de Méjico en el siglo XVIII (Sevilla: Universidad de Sevilla-Facultad de Filosofía y
Letras, 1965), 22.
22
Archivo Parroquial de Charcas (APC en adelante), libro de confirmaciones
y bautismos I (1586-1661), fs. 222v, 246v.
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�del Seno Mexicano y prefirieron permanecer en la Sierra
Madre a lo largo de un siglo y medio.
Etnogénesis y cisma en la Sierra Madre
En 1616 fue la primera mención de los pisones en la documentación
ubicándolos en el puesto del Jaumave.23 Sin embargo, fray Juan
de Cárdenas comentaba que tenía contacto con ellos desde
1607.24 El 23 de julio de 1617 se fundó el pueblo-misión de San
Juan Bautista del Jaumave perteneciente a la Custodia del
Rioverde (Obispado de Michoacán) y a cargo de fray
Francisco de Santa Cruz. Los beneficios materiales otorgados
fueron 200 fanegas de maíz, 24 bueyes, 48 rejas de arar, 50
vacas, 2 toros, 200 ovejas con sus padres, 100 cabras con
cuatro padres, 24 cebones y 4 machos.25 En San Juan Bautista
del Jaumave se contaron 2 rancherías con sus capitanes
Francisco y Nicolás, pero tan sólo uno de ellos era
considerado pisón, sin especificar cuál de ellos.26 Por otro
Urquiola Permisán, El Cerro Gordo, Rioverde y Jaumave: una carta
de fran Juan Bautista Mollinedo en 1616, 30.
24
Mariano Alonso Baquer, Defensa y estrategia militar en las
Provincias Internas de Nueva España (1760-1805) [Tesis de doctorado]
(Madrid: Min-isterio de Defensa - Secretaría General Técnica, 2016).
Baquer. Alonso de la Rea, Crónica de la orden de N. Será ico P. S.
Francisco, Provincia de San Pedro y San Pablo de Mechoacan en la Nueva
España (México: Imprenta de J. R. Barbedillo y Ca. Montealegre Núm. 15,
1882), 394.
23

Primo Feliciano Velázquez, Colección de documentos para la historia de
San Luis Potosí, t. IV (San Luis Potosí: Imprenta del autor, 1899), 9–10.

25

Velázquez, 31–32, 34–35, 37, 40; Primo Feliciano Velázquez, Historia de
San Luis Potosí, t. II. Bajo el dominio español (México, DF: Sociedad Mexicana
de Geografía
y Estadística,
1947), 103.
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26

�lado, el territorio de Tula, Río Blanco, Jaumave, Monte Alberne,
Santa Clara y Tanguachín fue guachichil al menos desde finales
del siglo XVI; para esto retomó a Gary Clayton Anderson y su
concepto de etnogénesis, donde varias naciones indias resistieron
la expansión hispánica al alterarse culturalmente para forjar una
unidad con otros grupos, abandonando idiomas, prácticas sociales
y procesos económicos.27 Ante esto, las rancherías guachichiles
cambiaron a ritmos diferentes, este fue el caso de los pisones que
en un inicio solo son conocidos en Jaumave, pero para 1680 toda
la región se identificaba como tales.28
Entre 1616-1617 los pisones fueron considerados como
posibles aliados por el cacique Cristóbal Guscama y sus hijos
para una “rebelión general”, la cual no se concretó; y en 1618
por capitanes indios que escapaban de las encomiendas de “Santa
Gary Clayton Anderson, The Indian Southwest 1580-1830. Ethnogenesis
and Reinvention (Norman: University of Oklahoma Press, 2009), 4, 105–6.
“Apaches survived and prospered also because they replaced, incorporated, or partially acculturated other native peoples who lived in the region.
They accomplished this by force on occasion. But incorporation also occurred through the development of beneficial exchange systems based on
both fictive and affine kinship affiliations. Apaches maintained a dominant
role in these new relationships to such an extent that weaker societies often
adopted aspects of Apache culture and economy and learned the Athapaskan
language.”
28
Un caso particular son los guachichiles de Río Blanco (Nuevo Reino de
León) que fueron identificados como boçalos. Es posible en un inicio los
guachichiles se les otorgaran nombres como boçalos o pisones dependiendo el
misionero en turno, pero, con el tiempo estos grupos adoptaron estas nuevas
identidades por los beneficios que representaban.
27

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�Luisa [Lucia], Saltillo y el reino de Nuevo León”.29 A inicios
de 1619 fue necesario mandasen una compañía volante de 20
milicianos al pueblo-misión de Rioverde a pacificar la comarca,
el obispo fray Baltasar de Covarrubias comentaría la custodia
solo contaba con dos “conventos”.30 Se dio un periodo de tregua
hasta el 26 de enero de 1622 cuando se consolido una alianza de
“indios chichimecas bárbaros guachichiles y de otras naciones
que andaban alzados y rebelados… algunos indios otomíes y otros
diferentes domésticos laboríos”, sin embargo, esta no prosperó
debido a que pactaron mediante la llamada “paz de compra”. La
presencia guachichil en la región fue una realidad, mientras los
que llegaron con los españoles fueron otomíes e indios laboríos
mesoamericanos.
Dos años después las relaciones volvieron a verse
afectadas por la expansión ganadera. Entre más inestable
estuviese la frontera la probabilidad de mantener los pueblosmisiones dentro de la órbita misional era improbable. Además,
en 1621 la Custodia de Rioverde pasó a depender del Comisario
General de la Nueva España lo que provocó una fractura en la
Woodrow W Borah, “Un gobierno provincial de frontera en San Luis Potosí (1612-1620)”, Historia Mexicana 13, núm. 4 (1964): 532–50.
30
Baltasar de Covarrubias, “Relación del obispado de Michoacán por el obispo fray Baltasar de Covarrubias, O.S.A. Valladolid de Michoacán, 1619”, en
Reinar por “relación y noticia”. Cinco informes del obispado de Michoacán
(1619-1649) (San Luis Potosí: El Colegio de San Luis, 2018), 92–93; Mathias
C. Kiemen, “A Document concerning the Franciscan Custody of Rio Verde,
1648”, The Americas, núm. 11 (1955): 295–328; Velázquez, Historia de San
Luis Potosí, t. II. Bajo el dominio español, 107–8.
29

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�entrega de suministros para las rancherías en la Sierra
Madre. Estos factores propiciaron que las rancherías pasaran
de los valles a las serranías entre ellas se encontraban los
pisones. A partir de 1626 se dio un aumento de las hostilidades
en la custodia, para febrero de 1630 la confederación india se
había consolidado y amenazaba la poca estabilidad. Ante esto
se mandó a Antonio Godino de Navarrete con una compañía
volante interétnica para pacificar la región. Fueron necesarios
dos meses para desbaratar la liga, 7 de las cabecillas fueron
ejecutados y otro grupo fue encarcelado. No sólo la violencia
fue impartida para apaciguar a los indios, fue necesaria la
implementación de un sistema de repartimiento anual de 150
fanegas por pueblo para mantener la paz.
Mathias C. Kiemen comenta que entre 1621 y 1645 los
misioneros fueron pocos y por periodos aleatorios. Aclarando en
1628 se destinaron misioneros a la Custodia de Rioverde, pero
estos no llegarían hasta 1633 y que se rotaron turnos entre el
obispado de Michoacán y el Comisario General para administrar
los pueblos-misiones.31 En 1636 los indios del puesto de Tula
entraron en un conflicto con el pueblo de Tanguachín, Salto del
Agua y otras rancherías (Custodia de Tampico), este conflicto se
extendería por 14 meses desestabilizando la región. La tregua
entre partidos se dio gracias a fray Cristóbal Vaz del obispado de
Kiemen, “A Document concerning the Franciscan Custody of Rio Verde,
1648”, 295–328.

31

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�Michoacán quien organizó una serie de pláticas entre los partidos,
uno de los inconvenientes era que la guerra había aislado a los
pisones del Jaumave, Santa Clara y Monte Alberne del resto de
la custodia. Por lo que era necesario buscar una vía diplomática,
fray Vaz empleó un mitote en la frontera para llegar a un común
acuerdo en donde los capitanes entregaron simbólicamente
sus armas, se festejó toda la noche con danzas y las rancherías
obtuvieron regalos como “zaya, frazadas, cuchizalla, […] y
sombreros”.32
Después de 1637, los pisones comenzaron a consolidar su presencia en la Sierra Madre como un grupo
hegemónico que logró integrar a su estructura étnica al resto
de rancherías. Esto fue posible por varios medios, todas estas rancherías habían sido desplazadas por la Guerra de los
Chichimecas y eran parcialidades de la nación guachichil; su
inclinación al cristianismo y vasallaje a la Monarquía Hispánica les facilitó apoyo incondicional en lo bélico-económico;
y su ubicación estratégica era necesaria para expandir la órbita
hispánica hasta “Las Salinas” y río de las Palmas. No queda
claro cuál fue el proceso que empleó la nación para integrar
étnicamente al resto de rancherías de Tula, Jaumave, Monte
Rea, Crónica de la orden de N. Seráfico P. S. Francisco, Provincia de San
Pedro y San Pablo de Mechoacan en la Nueva España, 423; Nelson Jofrak
Rodríguez Cázarez, “El mitote y su multifuncionalidad en las fronteras de la
América Septentrional, siglos XVI-XVIII. El caso del Seno Mexicano y los
reinos contiguos [En prensa]”, Septentrión. Revista de Historia y Ciencias Sociales, núm. 15 (2022).
32

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�Alberne, Santa Clara y Tanguachín. Sin embargo, opino que
los misioneros los nombraron pisones al identificar una serie
de similitudes culturales entre las diversas rancherías. Los pisones para mediados del siglo XVII contarían con una extensión territorial de aproximadamente de 10,000 km².33 Con la
administración definitiva de los misioneros del obispado de
Michoacán en 1645 sobre la Custodia de Rioverde, los pisones
aceptaron el sedentarismo una vez más, pero, este fue gradual,
ya que, aún para 1648 de las 13 misiones originales solo existían nueve.34 Tula fue el único pueblo-misión que para mediados del siglo XVII se integró por completo y estaba bajo la
jurisdicción política de Guadalcázar.
Juan Carlos Ruiz Guadalajara comenta que durante la
segunda mitad del siglo XVII, desde Guadalcázar se consolidó un
corredor que abarcó Rincón, Tula y Jaumave donde se efectuaron
lapsos de reciprocidad económica y transferencias culturalestécnicas.35 Los pisones transitaron entre el seminomadismo
Stresser-Péan, San Antonio Nogalar: La sierra de Tamaulipas y la
frontera Noreste de Mesoamérica, 603. Véase mapa 1.
34
Francisco Arnaldo de Ysassy, “Demarcación y descripción del obispado
de Michoacán y fundación de su iglesia catedral. Numero de prebendas,
curatos, doctrinas y feligreses que tiene y obispos que ha tenido desde que
se fundó”, en Reinar por ‘relación y noticia’. Cinco informes del obispado
de Michoacán (1619-1649), ed. Jean-Pierre Berthe y Óscar Mazin (San
Luis Potosí: El Colegio de San Luis, 2018), 304; Kiemen, “A Document
concerning the Franciscan Custody of Rio Verde, 1648”, 295–328.
33

Juan Carlos Ruiz Guadalajara, “Reciprocidad económica y transferencias
culturales en los procesos de frontera: el caso de Guadalcázar (Nueva España)
en el siglo XVII”, en Fronteras. Procesos y prácticas de integración y con-

35

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�y el sedentarismo. Este mecanismo ayudaría a la nación a
resistir los múltiples desafíos de la frontera. Los pisones nunca
se desprendieron del seminomadismo, aunque estuvieran sus
necesidades elementales cubiertas en los pueblos de indios
por temporadas. Por el puro hecho de que el retorno al mundo
seminómada les garantizaba la sobrevivencia al estar en medio de
dos realidades, al oeste de la Sierra Madre se encontraba la órbita
hispánica en vías de expansión y donde querían integrarse; en
cambio al este se consolidaba una hegemonía india con tinte
regional: la janambrería.
La permanencia de los pisones dentro de la órbita hispánica
beneficiaba ambos bandos, para los pisones representaba recibir
suministros en sus pueblos-misiones, contar con aliados para
las guerras contra los janambres y las transferencias culturalestécnicas que adquirieron como conocimiento en oficios e
idiomas. Mientras la Monarquía Hispánica a través de la Custodia
de Rioverde adquiría indios auxiliares (guerreros, intérpretes,
emisarios, guías y espías) y poblaciones que fueron los primeros
baluartes en la guerra. Los pisones eran considerados “vasallos de
la corona en aquella frontera”, se habían convertido en el último
baluarte cristiano del Reino de la Nueva España. Los pisones se
encontraban:
flictos entre Europa y América (siglos XVI-XX), ed. Valentina Favro, Manfredi
Merluzzi, y Gaetano Sabatini (Madrid: Fondo de Cultura Económica; Red Columnaria, 2017), 489.
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�[…] quietos Ypasificos Ydebajo de la obediencia R[ea]l y
de la de sus ministros y defendiendo y reparando las sierras
queserian lasd[ic]has fronteras nodejando pasar dellas a los
Yndios Alarbes [janambres] y guerreando continuamente
conellos dedonde seasegurado seguridad por aquella p[ar]te
atoda estatierra y que se tiene bisto y berificado que por la parte
donde d[ic]hos naturales no asisten niestan ay inreparables
daños de Yndios Alarbes.36

Los pisones que se encontraban más al norte de Tula-Jaumave no
aceptaron fácilmente el cristianismo, al contrario, se enfocaron
en emplear correrías en las fronteras del Nuevo Reino de León
y Reino de la Nueva Galicia. En un inicio estos tuvieron guerras
al norte con los boçalos, aún después del poblamiento hispánico
esta violencia fue continua contra los reineros. En 1660 el capitán
Fernando Sánchez de Zamora alcalde mayor del Valle del Río
Blanco (Nuevo Reino de León) comenta que:
[…] dieron los indios del Jaumave, que viven en la misma
sierra, misión de los padres del Río Verde, en perseguir
esta población; de manera que no dejaban bestia que no
se la llevaban, hasta consumirse a mí una recua de más de
cuarenta mulas que metí cuando vine; y la gente que cogían
descuidada. Particularmente en una ocasión mataron cuatro
mujeres y un indio; con que, perdida la paciencia, me obligo
darles yo guerra en su propia tierra; con que amainaron y no
perjudicaron más.37
AGN, Californias, vol. 38, exp. 3, f. 140v.
León, Chapa, y Sánchez de Zamora, “Descubrimiento del Río Blanco y
conversión de sus naturales, hecha por los religiosos de Nuestro Seráfico Padre
San Francisco, de la provincia de Zacatecas”, 230.
36
37

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80

�Los reineros llamaron a los pisones erróneamente “indios
del Jaumave” o “Jaumaltecos”, independientemente de esto, las
jurisdicciones entre Río Blanco y Juamave no estaba delimitada.
Por lo que para los reineros al sur de Río Blanco comenzaba el
territorio de Jaumave, de Rioverde y los pisones. Ante esto, es
normal que se presentaran estos errores, debido a que para estas
fechas existían dos tipos de pisones, los que se encontraban en
los pueblos-misiones y los que habitaban el cerro del Xihue. Son
estos últimos lo que se mantenían hostiles contra los boçalos,
reineros y que entre 1670-1672 llegaron cometer correrías en la
jurisdicción de Mateguala.38 Para finales del siglo XVII estos
pisones se separaron definitivamente del circuito de pueblosmisiones de Ríoverde y se acercaron a la janambrería, por lo que
a su territorio se le conocería como El Siguillon y a sus habitantes
los siguillones.
Guerras continuas
La tranquilidad de la que había gozado la Custodia de Rioverde
desaparecería en 1655, a causa de la expansión de los janambres.
Los antiguos aliados de los pisones terminarían como enemigos
jurados hasta finales del siglo XVIII. Las correrías janambres
desestabilizarían dos pueblos-misiones, Santa Clara sería
abandonado entre 1676-1679; en cambio Tanguachín pertenecía a
Archivo Histórico del Estado de San Luis Potosí (en adelante AHESLP),
Alcaldía Mayor de Charcas, caja 9, exp 14, fs. 1-4. AHESLP, Alcaldía Mayor
de Charcas, caja 11, exp. 3, fs. 1-7.
38

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�la Custodia de Tampico, pero al ser despoblado por su misionero
a inicios de 1660, la Custodia de Rioverde lo integraría en 1667
y se le cambiaría el nombre a San José de la Laxa en 1679 al ser
reubicado ante los saqueos y muertes.
Para 1680 se cuenta con el primer conteo poblacional,
Tanguachín tenía 100 individuos, San Antonio de Tula 220 (80
en el pueblo y 140 en las haciendas), Palmillas 60, Jaumave 100
y “cerca otros muchos más”, Xuyo más de 100 y Monte Alberne
más de 500.39 La cifra rondaba en las 1,080 o más personas,
el 46% se encontraba en la frontera en la boca del Jaumave, el
41% se encontraba dividido en puestos o pueblos de indios en
la Sierra Madre y el 13% en las haciendas de Tula (véase Tabla
1). Los pisones de Monte Alberne colindaban con los janambres
de Mesas de Castrejón. Las transferencias culturales-técnicas
fueron palpables al estar los pisones en distintos oficios como
labradores, vaqueros, escoltas, intérpretes y pastores. Estos
oficios se vieron complementados por la cacería y la recolección
de frutos silvestres y de miel.
Los pisones tuvieron que afrontar las correrías de la
confederación por un estimado de tres años (1679-1682), en
Carrillo Cázares, Michoacán en el otoño del siglo XVII, 398–405; Stresser-Péan, San Antonio Nogalar: La sierra de Tamaulipas y la frontera Noreste
de Mesoamérica, 603. El autor comenta que la población llegó a tener entre
3,000 a 4,000 individuos antes de mediados del siglo XVIII. Sin embargo,
como se muestra en 1680 el número de pisones rondaba los 1,080 o poco más,
y al contrario esta cifra se reduciría gradualmente durante la primera mitad del
siglo XVIII.
39

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�primera instancia Monte Alberne fue el blanco por su cercanía a
la janambrería. Un número crecido de pisones pasaron a Jaumave,
pero este también cayó. Una vez más se vivió un desplazamiento,
ahora a Tula y otra fracción de la nación se anexó a la confederación
para sobrevivir. Entre 1680 y 1681 la Laxa fue saqueada en
varias ocasiones, por lo que los sobrevivientes pasaron a Tula.
David Sacaomel, gobernador de Tula, organizó a las rancherías
pisonas restantes consolidando una liga para contrarrestar la
confederación. En las próximas batallas se habla de un saldo de 6
guerreros aniquilados mientras otras fuentes especifican fue una
escuadra completa. Independientemente de la cifra, los pisones
decapitaron a los enemigos, celebraron “bailando las cabezas,
por ser costumbre de ellos” y mandaron una ristra de orejas y
narices a fray Pedro de San Andrés misionero de Tula como
símbolo de su victoria.40 Los pisones resistieron en la frontera,
retomaron Palmillas y Jaumave. El estado de violencia continuó
en la frontera, los pisones por temporadas recuperaban hasta
Monte Alberne, Santa Clara y la Laxa, pero también lo perdían
ante el constante acoso de los enemigos, en cambio Xuyo cayó
permanentemente.

AGN, Californias, vol. 38D, exp. 3, fs. 133-133v. Para adentrarse en la
Guerra de los Alarbes revísese Nelson Jofrak Rodríguez Cázarez, Janambres:
mitote fronterizo, cohesión étnica y zonas imprecisas en la América Septentrional Oriental, siglos XVII-XVIII [Tesis de maestría] (San Luis Potosí: El
Colegio de San Luis, 2019).
40

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�Tabla 1. Censos pisones de 1680, 1695 y 174441
Población o rancherías

Familias

Pisones

44
12
20
20
100
20

220
60
100
100
500
100

216

1080

50

250

100

500

150

750

31
11
34
29
10
19
22
30

105
37
106
99
34
64
75
102

186

622

1680
Pueblo de San Antonio de Tula
Puesto de San Andrés de Palmillas
Pueblo de San Juan Bautista del Jaumave
Puesto de San Antonio de Xuyo
Puesto de Nuestra Señora de Monte Alberne
Pueblo de San Joseph de la Laxa
1695
Pueblo de San Antonio de Tula y puesto de Santa
María
Puestos de San Juan Bautista del Jaumave y Nuestra Señora de Monte Alberne
1744
Puesto de Santa Clara de las Montañas
Puesto de Nuestra Señora de Monte Alberne
Pueblo Santa Rosa del Jaumave
Pueblo San Antonio de Tula
Puesto Santa Ana Naola
Puesto Santa María
Puesto San Joseph de La Laxa
Pueblo Nuestra Señora de los Remedios de Canoas

Carrillo Cázares, Michoacán en el otoño del siglo XVII, 398–405. Biblioteca Nacional de México (BNM en adelante), Archivo Franciscano, Fondo
Reservado, 45/1009.4, fs. 1-8. María del Carmen Velázquez, El marqués de
Altamira y las provincias internas de Nueva España (México, DF: El Colegio
de México, 1976), 91–98.
41

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�El estado de violencia perduraría en las décadas siguientes, la
frontera estuvo inestable ante la avanzada janambre. La extensión
territorial de los pisones en un inicio era aproximadamente de
10,000 km², pero, después de 1682, El Siguillon y Tanguachín
fueron anexados a la janambrería, reduciéndolo a no más de
5,000 km². Este fue un duro golpe a los pisones, perdieron
la mitad de su territorio y este no sería su único problema, a
partir de 1680 la población comenzó a menguar por diversos
factores como las guerras y la integración forzada u opcional
a la janambrería. En un estimado de 15 años (1680-1695) la
población pisona sufrió una reducción del 30%, pasando de 216
a 150 familias. La Custodia de Rioverde suministraba en las
zonas de guerra maíz y “vacca seca”, debido a que sólo algunas
poblaciones sembraban “maíz, chile y otras frutas”, ejemplo de
ello, fue la Laxa que contaba con sembradíos y ganados.42 La
información sobre la nación pisona se encuentra fragmentada,
la mayoría de los escenarios describen de manera general lo
siguiente: la frontera en crisis ante las correrías; los pisones
resistiendo en los pueblos de indios o en las haciendas; el
constante paso del sedentarismo al seminomadismo o viceversa
por factores internos-externos; poblaciones como Xuyo, Monte
Alberne y Santa Clara fueron abandonas y en casos aislados
BNM, Archivo Franciscano, Fondo Reservado, 45/1009.4, fs. 1-8. Ruiz
Guadalajara, “Reciprocidad económica…”, pp. 492. AGN, Californias,
vol. 38, exp. 3, fs. 139-142v. Carrillo Cázares, Michoacán en el…, pp.
403-404.

42

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�visitadas una vez por año; Jaumave como un enclave temporal
aunque con mayor estabilidad y Tula como el baluarte que no
se doblegó.43
A inicios del siglo XVIII la Custodia de Tampico buscó
poblar el valle del Chamal con un pueblo de indios y su misión,
por lo que desde la villa de Santiago de los Valles mandaron
diversos frailes. Sin embargo, en ambas ocasiones los misioneros
fueron aniquilados junto a sus sacristanes. Los janambres
tenían sitiado el valle de Tanguachín, sus correrías provenían
de la sierra de la Tamaulipa Vieja y Mesas de Castrejón. No
solo los pueblos-misiones tenían su destino ligado a la voluntad
de los janambres, en 1714 Antonio Fernández de Acuña envió
desde Tula a Antonio Ramos con siete indios otomíes y algunos
sirvientes mestizos a refundar Jaumave. Los pobladores
fundaron labores de maíz, sin tener perjuicios de los indios del
“Valle y de las sierras del Norte”, pero fueron abandonadas en
época de cosecha aproximadamente cinco meses después por
los constantes saqueos en los campos.44
Los pisones tuvieron que resistir por décadas, esto
no debilitó su aparato diplomático, el cual emplearon con
los hispánicos u otras naciones indias. A inicios de 1727 los
Rodríguez Cázarez, Janambres: mitote fronterizo, cohesión étnica y zonas
imprecisas en la América Septentrional Oriental, siglos XVII-XVIII [Tesis de
maestría], 164–68.
44
Alejandro Prieto, Historia, geografía y estadística del estado de Tamaulipas
(México: Tip. Escalerillas Núm. 13, 1873), 112.
43

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�pisones buscaron aliados que pudieran flanquear el frente norte
de la janambrería, mientras ellos tomarían la iniciativa en la
parte oeste desde Santa Clara y Monte Alberne (véase Mapa
2). El capitán Buitrón (la figura más importante de la nación
pisona) y sus dos hijos mantenían el control en las serranías
del Jaumave, mientras el capitán Jusepillo en Monte Alberne y
otros en Santa Clara. El capitán Jusepillo había formalizado una
alianza a través del parentesco, debido a que su hija contrajo
matrimonio con alguno de los capitanes de indio general
Pedro Botello de la confederación pamorana. El “ejercito” de
Pedro Botello controlaba las “Salinas grandes”, en materia
bélica representaba un fuerte aliado, así la guerra tomó nuevos
escenarios y la comunicación entre las naciones se dio a través
de señales de humo desde las serranías. La ranchería de Santa
Clara defendía la boca de San Marcos, la escuadra de Buitrón
reforzó Monte Alberne y participó en ese frente mientras los
pamoranos entraron por el norte por las Adjuntas. Esta alianza
pisona-pamorana posiblemente atrasó la expansión janambre,
pero fueron tres factores que vinieron a cambiar la suerte de los
pisones. Primero, en 1728 los janambres después de décadas,
lograron desplazar por completo a los indios olives a Tampico,
tomar el control de sus salinas de Piedra Hincada e incendiar su
población; segundo, en 1729 el “indio general” Pedro Botello
comenzó una serie de pláticas para llegar a la paz con los reineros,
en 1732 concretó la Pax Reinera y disolvió la confederación
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�pamorana; y tercero, en 1732 el capitán janambre Salvador de
la Cruz pacto la Pax Reinera. Estos acontecimientos fueron
catastróficos para los pisones, ya que, los janambres orientaron
su expansión a la Sierra Madre después de la victoria contra
los olives, la tregua con los reineros y el rompimiento de la
confederación pamorana.45
Jaumave fue considerada la “última Poblaz[i]on X[ri]
ptiana p[o]r aquella parte” del Reino de la Nueva España. En
1723 fue abandonado nuevamente, sin embargo, en 1727 el
pueblo-misión fue refundado en el paraje de Santa Rosa próxima
a la hacienda de ganado menor propiedad de los carmelitas de
San Luis Potosí. Para 1733 no se encontraba misionero fijo, sólo
se visitaba como de costumbre una vez al año, y en la misma
situación se encontraban Monte Alberne y Santa Clara. En 1731
don Narciso Barquín Montecuesta empleó una campaña en las
“fronteras de Tanguachin” para lo cual recuperó dicho territorio y
fundó el nuevo pueblo-misión de Nuestra Señora de la Soledad de
las Canoas. Aun así, los pisones tuvieron que resistir las correrías
janambres reduciéndose su población de 50 a 30 familias en una
década.46
Primo Feliciano Velázquez, Colección de documentos para la historia de
San Luis Potosí, t. III (San Luis Potosí: Imprenta del autor, 1898), 249–56.
46
Biblioteca Nacional de España (BNE en adelante), Hemeroteca Digital,
Gazeta de México, Núm. 42, mayo de 1731, pg. 334. AGI, Indiferente, 147,
N9. AGN, Indiferente Virreinal, caja 4901, exp. 15, f. 1-2v. AGI, Gobierno,
Audiencia de México, vol. 690a, exp. 1d, f. 1-8v. Tienda de Cuervo, “Estado
general…”, p. 437.
45

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�El 19 de febrero de 1740, el alcalde mayor del real de
minas de Guadalcázar, Luis Vélez de las Cuevas Cabeza de
Vaca, en su visita por su jurisdicción, comenta que el pueblomisión y cabecera de Tula se encontraba con ministro fijo
e iglesia de pie; Palmillas de lo contrario no contaba con
misionero y tenía su iglesia con una construcción pobre; en la
misión de Jaumave el panorama era peor, ya que se encontró
“sin misionero, ni Yglesia aunq[ue] si con vestigos de averla
avido…”; la cuarta misión fue la de “S[an]ta Rosa” que se halló
sin ministro y la iglesia tan solo sus paredes; las misiones de
Monte Alberne y Santa Clara no contaban al igual que el resto
con ministros ni iglesia alguna.47 El panorama del Jaumave
mostraba que hasta los parajes de Santa Clara y Monte Alberne
se encontraban las rancherías pisonas, ya que sus poblaciones
habían sido erradicadas por las correrías janambres.48 Ese
mismo febrero desde el real de minas se organizó una campaña
contra el “barbaro Xanambre” esta compañía volante estuvo
rastreándolos y persiguiéndolos por dos semanas. Todo terminó
en un fracaso, los janambres-siguillones se atrincheraron en el
Xihue y los cristianos no se adentraron y desistieron. Este nuevo
contratiempo no solo fue para los vecinos de Guadalcázar, sino
también para los pisones, quienes asistieron como rastreadores,
guías y flecheros.
AGN, Californias, vol. 38, exp. 4, f. 180-180v.
AGI, Indiferente, 158, N18. Luis Vélez de las Cuevas Cabeza de Vaca llamó al enemigo “bárbaro xanambre”.
47

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�Para 1743 los pisones terminarían integrados a los
janambres ante su expansión o resistirían por sus propios medios
debido al torpe desenvolvimiento de sus aliados hispánicos que
no lograron en siete décadas someter a sus enemigos. Entre
1695 y 1744 la población pisona sufrió una reducción del
17% pasando de 750 a 622 individuos.49 En pocas palabras, la
población pisona desde su primer censo en 1680 a 1743 paso
de 1080 a 622 individuos, lo que representa un 43% de pisones
que fueron integrados a la Janambrería o perecieron en las
guerras. En 1743 la frontera estaba abandonada parcialmente
trasladándose rancherías a puestos de visita cercanos a Tula,
como Naola, Santa María y la Laxa; los puestos de Jaumave,
Santa Clara y Monte Alberne continuaban resistiendo pero
con un número reducido de guerreros; el pueblo de Palmillas
fue abandonado (su población se trasladó a Santa María); el
pueblo de Tula fue el único de todos que resistió los embates
y no fue despoblado; y Canoas vino a reforzar la frontera en el
valle de Tanguachín pero bajo la Custodia de Tampico.
Algunas poblaciones que existieron desaparecieron con el
Eguilaz de Prado, Los indios del nordeste de Méjico en el siglo XVIII,
56–63. Eguilaz de Prado comenta que la unidad familiar de las rancherías
seminómadas pudo componerse de 3,4 miembros. Sin embargo, las familias
pisonas en pueblos de indios se conformaron aproximadamente de 5 miembros por familia. Para 1744 se contabilizan 186 familias, 36 más que las de
1695. Esto explica porque, aunque sea un numero mas elevado de familias son
menos los individuos, debido a que, estos pisones la mayoría estaban en un
estado seminómada.

49

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�tiempo, otras resistieron pagando un precio muy alto
terminando en meras rancherías y algunas que se idearon sólo
quedaron en el papel.
Aliados de la Monarquía Hispánica
La anexión de los pisones a la Monarquía Hispánica fue un pacto
entre dos voluntades, por un lado, la nación ponía a disposición
de las custodias de Rioverde y en menor medida de Tampico
su territorio, y permitía el establecimiento de pueblos-misiones
donde se insertaban en la estructura de la república de indios.
Sin embargo, los problemas en 1669 con los hacendados “Pedro
de Ochoa, Jofeph de Ochoa, y D[on] Felipe de Montezuma, y
otros cinco” habían escalado al tomar los segundos el control de
las tierras de los pueblos de indios y sus ganados perjudicaban
los sembradíos.50 Esta problemática continuó hasta 1689, en 20
años los gobernadores, fiscales y a lcaldes e ntre o tros pisones
defendieron sus derechos ante los ministros del rey. Fray Martín
Herrán comentaba de las poblaciones pisonas “son fronteras y
la llave de el Reino [sin ellas] se podía temer su total ruina” y
que “desampararan sus Pueblos y se bolveran a la infidelidad en
donde seran aun maiores enemigos que los que no han Recivido el
Baptismo y cassi imposible de poderlos reducir a pueblos”. Para
esto el gobernador y alcalde de San Antonio de Tula asistieron a
Ciudad de México en presencia del virrey conde de la Monclova:
50

BNM, Archivo Franciscano, Fondo Reservado, 45/1009.1, fs. 1-3.

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�Pusieron las varas de su gobierno con ultima resolusion que de
no los amparar en su justicia y en las tierras contenidas en el
mandamiento despachado por mi Virrey Marques de Mansera
desampararian sus Pueblos y se Retirarian a los montes.51

En lo que respecta a San Joseph de la Laxa no tuvo que mandar
representante debido a que sus fronteras colindaban con la
Janambrería manteniéndose lo suficientemente alejadas de las
haciendas, aun así, mantenían gobernador, alcalde y fiscal.
Ahora los pisones, independientemente de solo ser visitados por
misioneros, eran “fieles vasallos” al servir como “guerreros” en
los conflictos de la frontera.52 Aun para 1769 en la documentación
aparecen como “indios soldados flecheros” e “indios chichimecos
soldados y defensores de la fe de Dios”.53
Llama la atención la integración de los pisones de Nuestra
Señora de la Soledad de las Canoas a la Monarquía Hispánica,
una práctica que lo ilustra fue que “quando van algunos Soldados
Milicianos a vifitarlos mueftran fu refpecto, y obediencia,
recibiéndolos en Proceffion con la infignia de la Santa Cruz,
cantando las Oraciones”.54 Este tipo de recibimiento fortalecía la
Velázquez, Colección de documentos para la historia de San Luis Potosí,
t. III, 70, 73, 84.
52
AGN, Californias, vol. 38, exp. 3, fs. 139-142v.
53
AGI, Gobierno, Audiencia de México, leg. 693A, exp. 35A, fs. 111, 139v.
54
Antonio Villaseñor y Sánchez, Theatro americano: descripción general
de los reynos y provincias de la Nueva España y sus jurisdicciones, parte I
(México: Imprenta de D. Joseph Bernardo de Hogal, 1746), 111; Luis Alberto García García, Frontera armada. Prácticas militares en el noreste histórico, siglos XVII al XIX (Ciudad de México: Fondo de Cultura Económica;
51

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�confianza en los partidos, de esta manera los pisones demostraban
su voluntad a servir a la Corona y por consecuencia recibir los
beneficios de las repúblicas de indios. El bautismo, el aprendizaje
del castellano y oficios instalaban a la mayoría de los pisones
como cristianos, a la vez actuaban como centinelas contra los
enemigos de las llanuras.
En 1744 los pisones solo mantenían como pueblosmisiones a Tula y Canoas, el resto se trataba de rancherías
ubicadas en ciertos puestos a la redonda. Este había sido uno
de los efectos de las correrías janambres a largo plazo, habían
logrado regresar a los pisones a su estado seminómada. La
Laxa, Naola, Santa María, Jaumave, Monte Alberne y Santa
Clara eran rancherías inestables en constante movimiento
dependiendo de la guerra, en casos extremos abandonaban sus
puestos para buscar refugio en Tula para regresar en épocas de
paz una vez mas o abriéndose camino a través de la violencia
cada vez en menor medida. Un ejemplo es Monte Alberne, en
algún momento llegó a tener 500 individuos defendiendo la
frontera, para 1744 sólo contaba con 37 pisones. Canoas es un
caso interesante debido a que los pisones buscaron un medio
alterno para integrarse a la Monarquía Hispánica una vez más,
esto lo encontraron en la Custodia de Tampico. Nadie pensaría
Centro de Investigación y Docencia Económica, 2021), 101–2. El uso de
la cruz fue empleado por otras naciones a lo largo de la frontera hispánica,
casos como el de tancahuayos y comanches en la segunda mitad del siglo
XVIII.
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�que los mismos actores, después de abandonar ese frente en la
década de 1660, lo retomarían una vez más en 1731. Aún así,
Canoas sufrió una baja en su población, la ayuda hispánica sólo
era cada luna llena cuando la compañía volante de la villa de los
Valles salía a recorrer las “fronteras de Tanguachin”.
No fue hasta 1747 que la nación pisona aceptó reducirse
por completo con tal de que se les brindara protección ante
la “enemiga velicosa nación Xanambre”.55 Este pacto, entre
el capitán Antonio Buitrón y el coronel José de Escandón,
representó la supervivencia de los pisones a cambio de la
reducción en pueblos-misiones, la anexión de su territorialidad
a la Monarquía Hispánica y como fuerzas auxiliares. Esta fue
la oportunidad de cobrar con creces los insultos recibidos por
casi un siglo desde la janambrería. El restante de capitanes
aceptó gradualmente lo pactado por Buitrón. Ruiz Ibáñez
comenta:
[…] cada nueva, o renovada, incorporación a la Monarquía se
podía interpretar por los agentes sociales como el instrumento
para garantizar la pervivencia de su hegemonía política o
social, para lograr la victoria en un conflicto civil o religioso,
Dolph Briscoe Center for American History (DBCAH en adelante),
AGNM, box 2Q212, vol. 518, pp. 27, 184-185. José Tienda de Cuervo y Vicente Santa María, eds., Estado general de las fundaciones hechas por don
José de Escandón en la Colonia del Nuevo Santander Costa del Seno Mexicano. Documentos originales que contienen la inspección de la provincia efectuada por el capitán de dragones don José Tienda de Cuervo, (México: Talleres
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�salvaguardar la integridad de la religión, suprimir un rival…o
bien todas a la vez.56

Para 1749 los pisones eran “tan leales vasallos y tan queridos
hijos de nuestros rey y señor” por su incorporación por
completo a la órbita hispánica y por su disposición en la
exploración del Seno Mexicano en 1747 y poblamientopacificación a partir de finales de 1748.57 Una década después
los pisones se ubicarían en seis poblaciones de la Colonia sin
contar Tula: San Miguel Real de los Infantes, Palmillas, San
Juan Bautista de Jaumave, Nuestra Señora de la Soledad de
San Igoyo, La Divina Pastora de Peña Castillo y San Pedro de
Alcántara Tres Palacios. San Antonio de Tula fue la única
población donde los pisones resistieron más que el resto de
las poblaciones durante el siglo XVII y primera mitad del
XVIII. Esta nación se convertiría en la piedra angular del
poblamiento en la Sierra Madre y valles próximos.
José Javier Ruiz Ibáñez y Gaetano Sabatini, “La construcción de la
Monarquía Hispánica y el uso de la violencia: entre la conquista y la guerra
civil”, Historia, antropología y fuentes orales, núm. 44 (2010): 17–32; José
Javier Ruiz Ibáñez y Igor Pérez Tostado, “Introducción. Los exiliados y el rey
de España”, en Los exiliados del rey de España, ed. José Javier Ruiz Ibáñez y
Igor Pérez Tostado (Madrid: Fondo de Cultura Económica; Red Columnaria,
2015), 9. Los autores comentan “la hegemonía que la Monarquía desarrollo en
su momento de mayor expansión, y su identificación con el catolicismo, trajo
consigo que más allá de sus fronteras se la viera como un lugar donde refugiarse, donde huir en caso de ser perseguido, donde encontrar un pastor que
amparara a los que sufrían por la religión o un aliado que ayudara a recuperar
el poder perdido”. Este fue el caso de la nación pisona para mediados del siglo
XVIII.
57
AGN, Californias, vol. 38D, exp. 3, f. 170.
56

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�Conclusiones
Mi interés fue situar a los pisones como actores principales en
la historia. Es poca la información que se conoce de la nación,
pero, es un aporte más para internarse en futuras investigaciones.
De modo general, para finales del siglo XVI estimo que fueron
desplazados por la Guerra de los Chichimecas y llegaron al
Jaumave como una ranchería guachichil; entre 1570-1610
pasaron por el proceso de etnogénesis y durante la primera
mitad del siglo XVII las rancherías restantes en la Sierra Madre
tuvieron el mismo fin; durante la segunda mitad del siglo
XVII la nación pisona alcanzó su extensión territorial y
poblacional más amplia mientras comenzó a resistir las correrías
janambres; y en la primera mitad del siglo XVIII los conflictos
continuaron, asfixiaron a la nación, se formalizaron alianzas
indias, terminaron perdiendo casi la mitad de su población
(comparada a 1680) y esto los orilló a anexarse definitivamente
a la Monarquía Hispánica en 1747.
Los pisones fueron labradores, vaqueros, pastores,
intérpretes e indios auxiliares (guías, exploradores, emisarios,
guerreros y espías). Los beneficios materiales, como
tecnológicos, recibidos de la Monarquía Hispánica consolidaron
las relaciones entre los bandos. Los pisones también contaron
con responsabilidades como defender la frontera como primer
baluarte en lo que llegaban refuerzos de otras poblaciones,
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�aunque no siempre fue el caso y terminaron resistiendo por sí
solos. No todas las poblaciones pisonas tuvieron la estructura
de la república de indios, Tula fue el único caso permanente al
contar con gobernador, alcalde y fiscal. En cambio, el resto de las
poblaciones fue por décadas, años e incluso meses al terminar sus
pueblos envueltos en llamas y saqueados por los janambres. Un
efecto interesante fue que, entre más avanzó la órbita hispánica
los pisones entraron en un estadio de sedentarismo y este se
vio condicionado con la avanzada janambre retornándolos al
seminomadismo. Sin embargo, los pisones continuaron sus
relaciones con los hispánicos, aunque volvieron por lapsos a la
cacería-recolección.
La anexión a la Monarquía Hispánica respondió a la
necesidad de sobrevivir la expansión janambre. Fue la única
manera para poder mantener su territorio intacto y hacer
retroceder el poderío del enemigo. Los pisones se unieron a
una campaña compuesta por reineros, novohispanos, olives y
guastecos que buscaron poblar el centro-sur del Seno Mexicano.
El interés de los pisones radicó en cobrar las ofensas del pasado
a través de sus nuevos aliados. Después de casi un siglo de
guerras, los pisones fueron testigos del declive de la hegemonía
janambre que había durado un siglo y medio, y de la cual ellos
fueron responsables al no poder someterlos en un inicio en la
Sierra Madre dando como resultado el nacimiento de su peor
enemigo.
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�Mapa 1
Finales del siglo XVI
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�Mapa 2
Pueblos y misiones pisones
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�De guachichiles a boçalos: la reinvención e integración
de los indios del río Blanco a la estructura de la
Monarquía Hispánica
From guachichiles to boçalos: the reinvention and integration
of the Blanco River Indians into the structure of the
Hispanic Monarchy
Diana Xóchitl Gutiérrez Cañada
El Colegio de San Luis
San Luis Potosí, México
orcid.org/0000-0003-4855-2640

Resumen: La presente propuesta radica en visualizar a los indios boçalos
como un grupo perteneciente a la nación guachichil, la cual tuvo que
adaptarse a su contexto histórico y reinventarse o, en su defecto, se
vieron obligados a reconfigurar su estructura político-social e inclusive
tomar un nombre puesto por los hispanos mediante transferencias
culturales-técnicas provenientes de la Monarquía Hispánica. Los
indios boçalos habitaron el área del río Blanco, entendiéndola como
una ubicación hídrica, al sur de la jurisdicción administrativa del
Nuevo Reino de León. Aunque dentro de la historiografía local se hace
mención de los indios boçalos hasta 1648, cuando se da a conocer el
conflicto de la jurisdicción eclesiástica entre la Custodia de Rioverde
y del Convento de Charcas, siendo los franciscanos de Rioverde los
primeros en tener contacto con los indios carriones que habitaban en la
zona junto a otras naciones, y los segundos tendrían conocimiento de
ellos posteriormente, haciendo énfasis que dichos indios bajarían para
contactar a los misioneros de Charcas en la hacienda de Matehuala, por
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�De guachiles a boçalos

ser olvidados por los de Rioverde, y siendo identificados, ahora, como
indios boçalos. La cuestión aquí no es el conflicto eclesiástico per se,
sino el rastrear las primeras menciones de los indios boçalos y proponer
una interpretación de su ser.
Palabras clave: indios boçalos, guachichiles, registros bautismales,
reinvención, Monarquía Hispánica.
Abstract: The present proposal is based on visualizing the Boçalos
Indians as a group belonging to the Guachichil nation, which had to
adapt to its historical context and reinvent itself or, failing that, they
were forced to reconfigure their political-social structure and even take
a name given by the Hispanics through cultural-technical transfers
from the Hispanic Monarchy. The Boçalos Indians inhabited the area
of the Blanco River, understanding it as a hydric location, south of the
administrative jurisdiction of the Nuevo Reino de León. Although within
the local historiography mention is made of the Boçalos Indians until
1648, when the conflict of the ecclesiastical jurisdiction between the
Custody of Rioverde and the Convent of Charcas is made known, being
the Franciscans of Rioverde the first to have contact with the Carriones
Indians that inhabited the area together with other nations, and the
second ones would have knowledge of them later, emphasizing that
these Indians would come down to contact the missionaries of Charcas
in the hacienda of Matehuala, for being forgotten by those of Rioverde,
and being identified, now, as Boçalos Indians. The question here is not
the ecclesiastical conflict per se, but to trace the first mentions of the
Boçalos Indians and to propose an interpretation of their being.
Keywords: boçalos indians, guachichiles,
reinvention, Hispanic Monarchy.

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baptismal

records,

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�Diana Gutiérrez

Introducción
Con la Guerra del Mixtón (1641-1642) los hispanos reconocieron
una diversidad de grupos existentes en el septentrión del Nuevo
Mundo, después identificado como el continente americano, pues
frenó su expansión y cambió el modus operandi hispano ante
una fuerza bélica desconocida proveniente de diversos grupos
seminómadas. Fue así que como dimensionaron el espacio de
los indios en el territorio conocido como la Gran Chichimeca,1
de aquí el nombre de la Guerra de los Chichimecas (1550-1600)
donde se reconocerían a varios grupos que liderarían la campaña
militar y lograrían impedir la avanzada hispana por un largo
tiempo.2
Sobre el término “chichimeca” se tienen varios trabajos sobre el significado o la forma de emplearse, desde Alonso de Zorita, fray Toribio de Benavente Motolinia, Fray Bernardino de Sahagún y fray Guillermo de Santa
María, a trabajos actuales que los retoman para visualizar los significados,
principalmente identificando a los indios de la Gran chichimeca que se
reconocen como chichimecos, se les ha dado el significado como “linaje de
perros” o “perro que trae soga”; posteriormente el empleo genérico por parte
de los mexicanos sobre los indios nómadas por no estar asentados; y con la
llegada de los hispanos se siguió el uso genérico dándole énfasis peyorativo
al tildarlos de bárbaros o incivilizados. José Francisco Román Gutiérrez, La
transformación del concepto chichimeca durante el siglo XVI (Sevilla: Asociación de Historiadores Latinoamericanistas Europeos (AHILA), 1992),
39–54; Alberto Carrillo Cázares, El debate sobre la guerra chichimeca:
1531-1585 (Zamora: El Colegio de Michoacán; Universidad de Guanajuato;
El Colegio de San Luis, 2002), 113; Carlos Manuel Valdés, La gente del
mezquite: los nómadas del noreste en la Colonia (México, DF: Centro de
Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social; Instituto Nacional Indigenista, 1995).
2
Philip W Powell, La Guerra Chichimeca (1550-1600) (México, DF: Fondo
1

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�De guachiles a boçalos

Los indios cazcanes, apoyados de otras naciones, serían
los protagonistas en la Guerra del Mixtón, posteriormente
los indios guachichiles,3 pames, guamares y zacatecos
comenzarían a tener mayor preponderancia durante la Guerra
Chichimeca. De estos cuatro grupos fueron los guachichiles
quienes sobresalieron por su grado de intensidad bélica, tanto
por las estrategias, la forma de pelear y por el amplio territorio
que controlaban, pues para este momento se desconoce los
límites que abarcaban.
Los guachichiles son mencionados en diversos contextos,
algunos de ellos son descritos en la Relación de Pedro de Ahumada
en 1566 ubicándolos:
de Cultura Económica, 1984).
3
Dentro de los registros se pueden identificar variables de la escritura
“guachichil” como “cuachichiles”, “huachichiles”, quachichiltique”, “guachuchules” “guaxutxiles” e inclusive se les puede identificar solo como
“chichimecos”; es posible visualizarlos o distinguirlos a partir de cotejar la
documentación, algunas referencias sobre su vestimenta como el empleo de
decoración rojiza en sus cabezas o bonetes rojizos, así como la identificación
o relación con ellos al momento de nombrarlos como parcialidades guachichiles; también al poder ubicarlos geográficamente en un vasto territorio,
al disponer gran parte de la región “centro-norte, Seno Mexicano, Noreste,
ámbito zacatecano-potosino, neolonés y coahuilense”, Joaquín Meade, Arqueología de San Luis Potosí (México: Sociedad Mexicana de Geografía
y Estadística, 1948), 21; Powell, La Guerra Chichimeca (1550-1600), 48;
Valdés, La gente del mezquite: los nómadas del noreste en la Colonia, 52;
Lucas Martínez Sánchez, Guachichiles y franciscanos. En el libro más antiguo del convento de Charcas, 1586-1663 (Saltillo: Consejo Editorial, 2019),
6–11.
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�Diana Gutiérrez

[…]casi todos ellos quedan a la mano yzquierda del camyno
como venimos de Çacatecas a la parte del norte. Son todos los
q se an visto desnuos y andan como alarves y salvajes, sin tener
lugar cierto. Los primeros son los indios q llaman del Maçapil
q están casi a la parte del nordeste de las minas de Çacatecas a
veunte e dos leguas dellas, donde afirman algunos soldados q
an dado vista a aquella tierra q ay en un valle mas de seis mill
flecheros, y ase hallado entre ellos algunas cosas de las q rroban
en los caminos a Spañoles por donde se entiende q acuden al
rrobo. Tienen guerra con otros sus vecinos q son Çacatecas q
están desta parte de una sierra y son pocos; estos afirman q los
otros q son Goachichiles comen carne humana, y que quando los
prenden en la guerra se los comen. Lo mismo supe de esa parte
de las minas de San Martyn de los indios del Mezquital quando
entre en busca dellos, y no se a sabido de otros ningunos de
esta nación q coman carne umana. Los segundos Goachichiles
son los que llaman de las Salinas: estos estan a doze e a catorze
leguas de las minas de Çacatecas partidos en rrancherias de
çiento en çiento, o poco mas, e corren toda aquella comarca
como alaraves no deteniendose mas en un lugar de quanto
acavan la comida de tunas o mezquite q ay en el. Todos estos
heran salteadores y de los q estavan conçertads en la liga con
los pueblos comarcanos de indios Çacatecas q estan cercanos
a los pueblos de paz; y ellos estando de paz e gozando de la
contratacion de los spañoles, hazian tracto doble e los spiavan
para salirlos a saltear juntamente con los otros, y hecho el salto
se bolbian a sus pueblos e rrancherias[…].4

Partiendo de esta descripción, complementándolo con propuestas
actuales sobre posibles parcialidades o reinvenciones de grupos
guachichiles en la Sierra Madre Occidental,5 se considera a
4
5

Carrillo Cázares, El debate sobre la guerra chichimeca: 1531-1585, 569.
Lucas Martínez Sánchez a través de los textos y la documentación con-

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111

�De guachiles a boçalos

los guachichiles como una nación con una población densa
y que controlaba un vasto territorio, así como su capacidad
de organización y las características aparentemente únicas de
dicha nación, tales como carácter bélico-político, capacidad de
desplazamiento y formas de alimentación.
Los “chichimecas vosales” o “gentiles bosalos”.
La primera mención que se ha encontrado hasta el momento
sobre los indios boçalos6 es respecto a “chichimecos vosales”
sultada propone a los indios “vocalos” como último reducto guachichil, pese
a ello, su interpretación se puede cuestionar por la falta de solidez presentada
en la documentación y trabajos que indiquen la posibilidad de su propuesta. También se debe considerar que su trabajo tiene tiempo en espera y fue
impreso sin considerar investigaciones como la propuesta por Nelson Jofrak
Rodríguez Cázarez, quien presenta a los janambres como producto de la etnogénesis guachichil, la cual conllevó la reinvención de ellos.
6
Dentro de la documentación consultada se hace mención de variantes en la
escritura, siendo los más utilizados “chichimecos vosales”, “chichimecos bocalos”, “nación bocala”, “indios bocales”, “bocalos” o “vozales”; para este trabajo opto por llamarlos boçalos, más adelante explicaré dicha postura. Las primeras dos siendo utilizadas en el Libro bautismal de Charcas, las siguientes tres
utilizadas por Fernando Sánchez de Zamora, y la última también es del mismo,
solo que sus crónicas son transcritas por autores diferentes, siendo la primera en
la edición de Genaro García e Israel Cavazos quienes publican la transcripción
del manuscrito (Cavazos Garza añade un estudio introductorio), y Eugenio del
Hoyo publica un capítulo inédito de la misma crónica que había quedado separada del texto. En el caso del Libro de Charcas se pudo comprobar la escritura,
en caso de la crónica se ven las transcripciones de los autores, las cuales pueden
responder a la indistinción de la escritura o a una decisión del autor. Véase Libro de Bautismo de Charcas disponible en “México, San Luis Potosí, registros
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�Diana Gutiérrez

quienes figuran dentro de los registros de bautismos escritos por
los franciscanos del Convento de Charcas, los cuales datan desde
diciembre de 1622 y fue fray Lorenzo Cantú quien realizó dos
bautizos: el primero es el día cuatro a “maria niña chiquita hija
de chichimecas vosales” y el segundo del día once a “maria niña
chichimeca chiquita hija de chichimecos vosales”;7 también se
hace mención de entradas a la sierra, en enero de 1621, desde el
lado de Matehuala y en la estancia de Miguel Escoriguela (San
Juan de la Punta), en noviembre de 1622, siendo posible que sea
el mismo grupo.8 Lo interesante es que no se vuelve a hacer
Francisco &gt; Confirmaciones, matrimonios, bautismos 1586-1661 &gt; image 1 of
211; parroquias Católicas, San Luis Potosi (Catholic Church parishes, San Luis
Potosi), imagen 78, f. 25. También puede verse en el texto de Martínez Sánchez,
Guachichiles y franciscanos. En el libro más antiguo del convento de Charcas,
1586-1663; Alonso de León, Un Autor Anónimo, y Fernando Sánchez de Zamora, Historia de Nuevo León con noticias de Coahuila, Téjas y Nuevo México.
Documentos Inéditos o muy raros para la historia de México, t. XXV, ed. Genaro
García (México: Bouret, 1909); Alonso de León, Juan Bautista Chapa, y Fernando Sánchez de Zamora, Historia de Nuevo León con noticias de Coahuila, Tamaulipas, Texas y Nuevo México (Monterrey: Fondo Editorial Nuevo León, 2005),
231; Eugenio del Hoyo, “Un capítulo desconocido de la obra de don Fernando
Sánchez de Zamora”, Humanitas, núm. 5 (1964): 404.
7
Family Search, Libro de Bautismos…; imagen 78, f. 25.
8
Dentro de los mismos registros se hace una posible mención temprana del
bautizo de nueve indios chichimecos “en la tierra adentro” fechado el día 30
de julio de 1606, pero no se describe el lugar o sobre los padres, solo se mencionan los nombres ya hispanizados de los indios. Por otro lado, una probabilidad con mayor certeza es la mención de “Juan hijo de miguel de escoriguela
chichimeco” en 20 de junio de 1619, dicho Miguel de Escoriguela chichimeco
podría ser el mismo que se menciona el día 2 de agosto de 1648, “capita[n] Miguel de escoriguela chichimeca”, quien es bautizado a la “edad de setenta años
al pareser” y era uno de los “quatro capitanes de las quatro rrancherias que aviSillares, vol. 2, núm. 3, 2022, 107-143
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alusión de los indios boçalos ni de su origen hasta el año de 1648
donde baja un grupo de indios provenientes de “Rio blanco”,9
encabezados por cuatro capitanes, para pedir ser bautizados en la
hacienda de Matehuala ante la presencia del señor don Juan Ruiz
Colmenero, obispo de Guadalajara;10 posteriormente siendo retomado el contacto de 1648, durante los pleitos jurisdiccionales
eclesiásticos, pues existieron entradas previas por los franciscanos de la Custodia de Rioverde; y siendo reproducido el discurso
de manera sintética dentro de la crónica de Fernando Sánchez de
Zamora.11
tan en el mismo Rio blanco” quienes fueron a Matehuala para ser bautizados
e integrados a la estructura de la Monarquía Hispánica. Family Search; Libro
de Bautismos…; imagen 69, f. 9; imagen 76, f.21; imagen 78, f. 24. También
debe recalcarse que en la mayoría de los registros se suele generalizar al identificarlos como indios, chichimecas o bárbaros; esto podría dejar un margen de
posibilidad que sea perteneciente a alguna parcialidad, pero en este momento
no es posible identificarlos o inclinarse por algún grupo por emplear dichos
términos en lugares donde había movilidad o contacto de varias parcialidades,
tal es el caso de Matehuala o a la estancia de San Juan de la Punta debido a
que la mayoría de los registros de indios boçalos fueron identificados en estos espacios antes de las fundaciones encabezadas por Fernando Sánchez de
Zamora en 1659.
9
Dentro de la documentación aparece de manera indistinta con mayúsculas
o minúsculas, pero hacen referencia a la ubicación hídrica en relación a la ubicación territorial india.
10
Lucas Martínez hace un estudio introductorio estableciendo las relaciones
entre indios e hispanos a través de los registros parroquiales, a su vez propone
que los indios “vocales” son guachichiles y, posteriormente, hace una transcripción de un extracto del libro más antiguo de Charcas a partir de los indios
del río blanco en 1648. En Martínez Sánchez, Guachichiles y franciscanos. En
el libro más antiguo del convento de Charcas, 1586-1663.
11
León, Chapa, y Sánchez de Zamora, Historia de Nuevo León con noticias
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Por otro lado, con la llegada Fernando Sánchez de Zamora
al tomar cargo de “justicia mayor y capitán a guerra” se menciona
que los indios de “nación bocala” están emparentados con los
indios negritos, quienes habitan en la hacienda de Matehuala,
pero eran originarios de Apuchimapa y Sandi y que dichos indios
boçalos se trasladan a dicha hacienda para las faenas.12 Una
interrogante que se puede percibir, tanto en la visita del obispo de
Guadalajara, Juan Ruiz Colmenero, en 1648, como en la crónica
de Fernando Sánchez de Zamora en 1659, es la participación de
los misioneros de la Custodia de Rioverde. Es interesante que
establezcan que las son entradas misionales fueron en marzo
del mismo año al momento de comenzar el conflicto de la
jurisdicción eclesiástica, siendo que Primo Feliciano Vázquez
refiere al ingreso de los misioneros de Rioverde a la zona entre
1607 y 1617.13
Representaciones gráficas: los indios dentro de fronteras
físicas e imaginarias.
Antes de abordar la clasificación de los indios, debe considerarse
la interpretación del autor para plasmarlos en mapas, tanto
de Coahuila, Tamaulipas, Texas y Nuevo México, 230–33.
12
León, Chapa, y Sánchez de Zamora, 230–33.
13
Sobre la visita del Obispo Juan Ruiz Colmenero se puede consultar a
Martínez Sánchez, Guachichiles y franciscanos. En el libro más antiguo del
convento de Charcas, 1586-1663, 279–91; León, Chapa, y Sánchez de Zamora,
Historia de Nuevo León con noticias de Coahuila, Tamaulipas, Texas y Nuevo
México, 230–32; Primo Feliciano Velázquez, Colección de documentos para la
historia de San Luis Potosí, t. IV (San Luis Potosí: Imprenta del Editor, 1897).
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de las épocas contemporáneas a ellos como las propuestas de
historiadores actuales para delimitar los espacios, pues se tiende a
generalizar y limitar su movilidad sin considerar la ocupación de
territorios donde convergen diversas naciones. Esto es algo usual
al tener un panorama limitado, pues algunas fuentes solo hacen
una breve descripción o alusión que no permiten dimensionar
las capacidades de los actores, tanto indios como hispanos, y el
trasfondo de los mismos.
Son escasos los mapas de la época y, por lo general, son
tardíos o generalizan sobre los espacios en los que no se han
explorado. Un mapa temprano sobre la región de la “Guasteca”
es representado por Ortelius donde fija la territorialidad del
septentrión como un espacio donde habita “Guxutxi les gens”, a
los cuales no refiere dentro de su texto titulado “Theatrum orbis
terrarum” de 1579, donde se puede suponer que las dimensiones
que abarcaron los indios guachichiles corresponden a la zona, pues
también Philip W. Powell propone una extensión considerable
que abarcaron los guachichiles al septentrión.14
La propuesta de interpretación de “Guxutxi les gens” como “Gente Guachichil” fue retomada de Nelson Jofrak Rodríguez Cázarez, Janambres: mitote
fronterizo, cohesión étnica y zonas imprecisas en la América Septentrional
Oriental, siglos XVII-XVIII [Tesis de maestría] (San Luis Potosí: El Colegio
de San Luis, 2019), 66 y del curso La Huasteca dentro del proceso de configuración del septentrión oriental novohispano. S. XVI al XVIII impartido por el
Mtro. José Luis Aguilar Guajardo, quien también retoma la postura de Rodríguez Cázarez. Realizado por la Maestría en Historia del Noreste Mexicano y
Texas celebrado del 23 al 25 de marzo de 2022.
14

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Mapa 1. Theatrum orbis terrarum (1579)

Fuente: Theatrum orbis
terrarum (1579) - Ortelius, Abraham, 15271598. [Antuerpiae]:
[Christoph. Plantinus],
[1579]. Disponible en
https://bvpb.mcu.es/es/
consulta/registro.cmd?id=399622.

Los mapas son utilizados para complementar las investigaciones
y en ocasiones se convierten en objeto de estudio, para el área que
conformaba el Nuevo Reino de León se encuentra cartografía tardía
del siglo XVIII. Esto no ha sido impedimento para propuestas
de topográficas por parte de historiadores para dimensionar al
lector en tiempo y espacio, pero debe de considerarse que en
cuestión de los espacios o territorialidades indias no responden
a los parámetros de ocupación hispana, pues responden a otros
intereses donde puede ser una ocupación estacional o no se
comprenda los límites con otras naciones.
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Mapa 2. Las “naciones” del norte

Fuente: Philip Powell, La Guerra Chichimeca…, p.49.
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Por ello, pese a tener algunas incógnitas de la ubicación espacial
de los indios boçalos se puede establecer un área geográfica considerable que emplearon como territorialidades indias, pues mediante los registros de Charcas se conoce que estaban en la estancia de Miguel Escoriguela, es decir, “delante de Matheguala que
llaman Sn Juo de la Punta” ,15 aunque debe considerarse que en
algunos casos se registra el lugar en donde habitaban y no el lugar
de origen o si era una residencia fija. Por otro lado, en la entrada
de los franciscanos de la Custodia de Rioverde realizada en 1607
y en 1617 al tener relación con los indios “carriones” y “otras
naciones” fundando la misión de San Cristóbal; se debe aclarar
que en este momento no se hace mención de indios “guachichiles/vocalos/bozales/boçalos”, aunque pueden estar dentro de las
“otras naciones” a las que se refieren;16 otra cuestión es que las
territorialidades que posiblemente abarcaron no se limitan a la
ubicación hídrica de río Blanco, lo cual permite ver a los indios
boçalos como una posible parcialidad (en un primer momento) y
después percibirlos como una reinvención de los guachichiles.17
El registro realizado en la estancia de Miguel de Escoriguela está fechado el día 24 de noviembre de 1622 menciona el bautizo de “treçe criaturas
chiquitas hijos de chichimecos”, las cuales podrían ser provenientes del río
Blanco; después de este registro se tienen dos más fechados los días 4 y 11 de
diciembre de 1622 donde mencionan a dos niñas chiquitas, ambas llamadas
María, hijas de “chichimecos vosales”, pero no se menciona su origen o donde
habitaban, posiblemente estaban en la estancia o en la hacienda de Matehuala.
Family Search; Libro de Bautismos…; imagen 78, f. 24 y 25.
16
Velázquez, Colección de documentos para la historia de San Luis Potosí,
t. IV, 41–43.
17
Rodríguez Cázarez ha estudiado el caso de los janambres con mayor pro15

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Si dejamos de lado la mención literal de indios boçalos o
sus variantes, se tiene conocimiento por parte de los franciscanos
de Rioverde de “yndios Barbaros Chichimecos” del “serro gordo”
desde 1607, pues ante el “secretario y Testigos, y empressensia
de algunas personas españolas, y de muchos indios chichimecos
Gentiles nombrados Carriones entre los quales auia algunos
combertidos à nuestra Santa feê Catholica, y otras naciones
de dichos yndios que todos estauan Juntos y Congregados”
celebraron misa con los dichos indios el día 15 de agosto de 1617,
de los cuales a algunos visitó, cristianizó y casó en 1607. La misa
fue celebrada en una chosa que tenian por iglesia y en dicho lugar
habían llamado a la misión “San christoval del Rio Blanco”,
pero había quedado pendiente poner a un religioso encargado
de dicha conversión, a lo cual se elegiría al Padre fray Pablo de
Betancur para tomar posesión del puesto y delimitar su ubicación
geográfica a:
[…]doze leguas el Rio abaxo, …; y quatro leguas que es lo
que puede auer asta la mitad del camino de las ocho que ay
asta el puesto y ojo de Agua de San Lazaro caminando assia
Mateguala y Valle penosso y de todas las Rancherias que en
dicha Jurisdicsion estubieren y en delante se poblaren[…].18

fundidad. En Rodríguez Cázarez, Janambres: mitote fronterizo, cohesión étnica y zonas imprecisas en la América Septentrional Oriental, siglos XVII-XVIII
[Tesis de maestría].
18
Velázquez, Colección de documentos para la historia de San Luis Potosí,
t. IV, 41–43.
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Es interesante notar que hace alusión de españoles durante el
contacto entre indios y franciscanos de Rioverde, así como la
mención general de “otras naciones” siendo solo reconocidos a los
indios carriones quienes habían convertido con anterioridad.19 En
este mismo rubro se debe resaltar que no es un espacio dominado
por una nación, sino que es un espacio donde convergen diferentes
naciones y esto no sería una característica temporal, pues en los
mismos registros de los franciscanos de Charcas se puede apreciar
la movilidad de indios guachichiles, borrados, negritos y boçalos.
En relación a ello, se tienen algunas propuestas de mapas para
dimensionar de manera visual las territorialidades indias o espacios
de movilidad, pero no consideran algunos espacios o ahondan en
matizar las relaciones entre naciones. Aunque la complejidad de
determinar el espacio de dominio de una nación es alta, pues al
menos en el caso situado al norte de la estancia de San Juan de La
Punta en la jurisdicción administrativa de San Luis Potosí y el sur
de la Villa de Cadereyta en la jurisdicción administrativa del Nuevo
Reino de León se puede considerar tierra de frontera, pues no se
tendría un control del territorio. No obstante, la participación de
Lucas Martínez Sánchez señala que el hacendado Miguel de Escoriguela
había puesto trabas para el establecimiento de doctrinas años antes de 1648,
esto podría responder a dos causas, la primera que fuera uno de los “españoles”
que mencionan los franciscanos de Rioverde y, la segunda, a la falta de registros de dichos indios, pues se sabe que interactuaban con otras naciones o
parcialidades, así como con la misma hacienda de Matehuala, en Martínez
Sánchez, Guachichiles y franciscanos. En el libro más antiguo del convento
de Charcas, 1586-1663, 285.
19

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Miguel de Escoriguela, dueño de la hacienda de Matehuala, y Juan
Francisco de Escobedo, mayordomo de la misma hacienda, serían
capaces de tener apoyo por ambas jurisdicciones para obtener
cargos para pacificar y mercedes para poblar, esto respondiendo a
sus intereses personales y ante su capacidad de relacionarse con los
indios del territorio aledaño.
Mapa 3. Áreas de tránsito de los indios del sur de la Sierra Madre
Oriental y la Sierra de Tamaulipas: siglos XVII-XVIII

Fuente: Ana Gabriela Arreola Meneses. Poblamiento y conformación espacial del sur del Nuevo Reino de León: los valles ganaderos del Río Blanco y
San Antonio de los Llanos, siglos XVII-XVIII. México: Universidad Nacional
Autónoma de México, 2014. [Tesis de licenciatura].
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Aunque Arreola Meneses hace un loable trabajo abordando el poblamiento en el Valle del Río Blanco y San Antonio de los Llanos complementándolo con un mapa sobre el tránsito de algunas naciones
indias en el territorio de estudio, pero deja a un lado la complejidad
de dimensionar a los indios en un territorio y lo muestra como un
espacio estático o genérico. En otras palabras, es impreciso delimitar
la ocupación india dentro del área cuando los registros parroquiales
muestran la presencia de indios guachichiles, negritos, borrados y
boçalos en varios lugares desde el siglo XVII y el mapa de Arreola
Meneses no considera la movilidad o capacidad de permanencia de
diversas naciones en los mismos lugares proporcionando un análisis
parcial, ejemplo de ello es que se mencionan guachichiles, negritos y
borrados en Matehuala; negritos y boçalos en Río Blanco; borrados,
negritos y boçalos en San Pablo valle de Pablillo.20
Siendo así que el rango de “tránsito” o movilidad de los
indios sería complicado de representar en una larga duración, a
menos de elegir un rango de años y matizar la presencia india
considerando la documentación disponible. Por ello, debe entenderse que los indios podrían mantener su territorio, comprender
el funcionamiento de las instituciones de poblamiento hispanas y
sus prácticas culturales para dar pie a las transferencias culturales
al hacer uso de su adaptabilidad y coexistir con la nueva estructura política-social mediante su reinvención.
Véase Martínez Sánchez, 97–142. Es una transcripción de algunos registros del libro bautismal de Charcas desde agosto de 1648 hasta julio de 1659.
Family Search; Libro de Bautismos; desde la imagen 130 en adelante.
20

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Mapa 4. Nuevo Reino de León, 1652-1752

Mapa tomado de Nelson Jofrak Rodríguez Cázarez. “Mitote”. Revista
Septentrión, 2022. [En Prensa]. Elaboración: Ana Gabriela Arreola
Meneses. Al mapa propuesto por Rodríguez Cázarez le sobrepuse el rango de
la movilidad de los indios y sus respectivas territorialidades partiendo de los
registros bautismales de Charcas.

Una pregunta que traería el dimensionar la población india es
en cuanto a la disponibilidad de recursos naturales, los cuales
se tienen breves menciones de la necesidad de alimentarse de
“tuna y caza en diversos parajes”21 en el caso de los indios
21

Martínez Sánchez, 289.

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establecidos en el río Blanco y sus cercanías. Aunado a ello, se
complementa la información documental con investigaciones
de arqueólogos y biólogos, quienes han identificado algunos
restos vegetales locales en el área del Morro Orgánico,
siendo posible saber cuáles plantas utilizaban y el para qué se
empleaban, tal fue el caso de consumo alimenticio, alucinógeno
o medicinal.
Dentro de los mismos hallazgos se encuentra con
evidencia del cultivo del maíz, frijol y calabaza en tiempos
prehispánicos, aunque no se pueda definir cuál grupo era el que
practicaba una agricultura insipiente en la zona, la cuestión es
que uno o algunos grupos que habitaban la región próxima del
río Blanco realizaban dicha práctica. Se conoce que el río Blanco
es una corriente permanente, también que el cerro El Morro se
encuentra dentro de la provincia fisiográfica de la Sierra Madre
Oriental, siendo caracterizada por un clima árido templado con
lluvias durante la mayor parte del año. Dentro de la vegetación se
encontró con matorral submontano como la barreta, el guajillo, el
chaparro prieto, la lechuguilla, la anacahuita, la sangre de drago,
el granjeno, el coyotillo y algunos nopales. También se encontró
con pictografía rupestre elaboradas con colores negro y rojo.
Dentro de los hallazgos se encontraron:
[…]30 taxones, 21 son de importancia alimenticia, 2 tienen
propiedades alucinógenas, 3 son útiles para la para la
elaboración de cestería y envoltorios, 2 pudieron servir como
combustible para fogatas o fogones, 1 es maderable, 2 de uso
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medicinal u 2 pudieron ser utilizados como paja para dormir
sobre esta[…].22

Es así que, como se puede observar, se encuentra con gran variedad
de recursos naturales, los cuales pudieron ser administrados
o controlados por las diversas naciones para asegurar su
permanencia. También se debe aclarar que el estudio se centra en
registros vegetales, dejando a un lado la alimentación mediante la
caza, y resalta la alta probabilidad del desarrollo de la agricultura
como una actividad complementaria de alimentación.
Los indios boçalos del rio Blanco: naciones indias a
través de los registros parroquiales de los franciscanos
de Rioverde y Charcas.
Como ya se ha mencionado, las entradas misionales se sitúan
entre 1607 por parte de los franciscanos de Rioverde y 1622 por
los franciscanos de Charcas; en cuanto a las misiones de cada una
se menciona que fueron en 1617 por parte de Rioverde y en 1648
por parte de Charcas. Aunado a ello se deja de lado una variante,
la cual es mencionada en la visita del obispo Ruiz Colmenero y es
retomada de manera concisa en la crónica de Sánchez de Zamora:
la relación entre los indios negritos y los indios boçalos al ir a
trabajar por temporadas a la hacienda de Matehuala.23
Raúl Ernesto Narváez Elizondo et al., “Crónica del aprovechamiento de recursos bióticos por poblaciones indígenas serranas en el sur de Nuevo León”,
en Sociedad, cultura y medio ambiente en el norte de México (Ciudad de México: Instituto Nacional de Antropología e Historia, 2019).
23
Velázquez, Colección de documentos para la historia de San Luis Potosí, t.
22

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Pese a ser temprana la participación de los misioneros
franciscanos de la Custodia de Rioverde solo se sabe que
interactuaron con “indios carriones” y otras naciones,24 no se
mencionan nombres en concreto de indios o hispanos presentes.
Es hasta la participación de los misioneros franciscanos del
Convento de Charcas que se tendría información de los indios
provenientes del río Blanco, en un principio serían dos simples
registros ya mencionados, y después se podría ahondar mediante
la visita de cuatro capitanes provenientes de dicho río Blanco y la
participación activa del obispo Juan Ruiz Colmenero, quien daría
seguimiento a las peticiones de los indios para ser bautizados y
contarían su versión sobre las interacciones con los misioneros
de Rioverde.
Es en la visita de Ruiz Colmenero, que se detalla
la interacción de los indios provenientes del río Blanco y
sus cercanías, al declarar el capitán Canoe y Zapina como
representantes de las rancherías, y de los capitanes Escoriguela y
Vocalo, que tenían un papel del custodio del Rioverde por fechas
de marzo prometiendo que volvería con ellos para construir una
iglesia y formar la doctrina deseada por ellos, así como llevarles
maíz, carne y ropa, este no lo había cumplido. Siendo así que
IV, 41–43; Family Search, Libro de Bautismos… imagen 130, f.125; Martínez
Sánchez, Guachichiles y franciscanos. En el libro más antiguo del convento de
Charcas, 1586-1663, 279–91.
24
Por el momento solo se tiene esta versión a través del texto de Primo Feliciano Velázquez, no se descarta la investigación posterior en San Luis para
profundizar en la participación de los misioneros de Rioverde.
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�De guachiles a boçalos

optarían por acercarse con los de Matehuala o Charcas, pues
estaban próximos a ellos y mantenían comunicación con ambos
lugares, optaron por acercarse a los misioneros de Charcas para
ser bautizados y estar asentados en doctrina.25
Esto refleja dos aspectos de los indios provenientes del
río Blanco: la primera es su capacidad de elección entre dos
grupos misioneros, que, a pesar de ser ambos franciscanos,
reconocieron la distinción entre los dos bandos; y, la segunda,
es su alta capacidad para reconfigurar su discurso e implementar
sus conocimientos para negociar al situarse como vasallos, pero
manteniendo su autonomía,26 y ser integrados a la estructura de
la Monarquía Hispánica a través de un mecanismo como era el
bautismo para asegurarse de obtener alimento y vestimenta para
complementar sus actividades de recolección y caza, así como
tener garantías jurídicas para salvaguardar sus intereses.
El registro realizado en 1648 contenía 48 entradas, las
cuales coinciden con lo redactado en la visita del obispo Ruiz
Martínez Sánchez, Guachichiles y franciscanos. En el libro más antiguo
del convento de Charcas, 1586-1663, 286.
26
Aunque se mencionara de su participación con otros indios y la probabilidad de trabajar por temporadas en haciendas, mantenían su autonomía plena
al elegir su duración de trabajo; a su vez se puede identificar su conocimiento
de las prácticas culturales hispanas al considerar como mejor opción el ir por
misioneros interesados en ir a su espacio que habitan y no adaptarse o moverse a otro lugar. De igual forma se debe considerar la postura del misionero
como un intermediario con la autoridad suficiente para integrarlos dentro de
la estructura de la Monarquía Hispánica, su accesibilidad para tratarlos y la
flexibilidad ante su comprensión de la doctrina.
25

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Colmenero, pero en la misma se brindan mayores detalles, tal
es el caso de especificar que existían tres personas bautizadas,
una de ellas hace poco y era hija de Canoe, siendo bautizada
en Matehuala; la segunda fue María, siendo bautizada en el
Venado cuando era niña; y la tercera persona era un indio
llamado Martín.27 Ruiz Colmenero menciona los matrimonios
de los capitanes Miguel de Escoriguela con su mujer María;
Lucas Vocalo con su mujer María; Diego Canoe con su mujer
Isabel y Martín con su mujer Inés, hija del capitán Canoe. Cabe
resaltar que en el libro bautismal aparecen los 48 registros,
pero no se encuentra el dicho Martín, solo se mencionan a los
siguientes:
Tanto en los registros como en la visita del obispo
Ruiz Colmenero aparecen en su mayoría los nombres ya
hispanizados, y son contados los casos donde se registran
el nombre previo al bautismo. Es decir, al menos en la
documentación rara vez se menciona el nombre previo o el
nombre con el cual se reconocen en su lengua y se procura
poner el nombre cristiano que se adopta mediante el bautismo.
La mayoría de los registros de bautismos son firmados por
fray Juan García, quien, según el estudio de Lucas Martínez
Sánchez, es quien se interesa por los indios y registra sus
nombres y/o el de sus padres en su lengua.
Martínez Sánchez, Guachichiles y franciscanos. En el libro más antiguo
del convento de Charcas, 1586-1663, 289–90.
27

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�De guachiles a boçalos

adulta

1

Chichimeco
de Río
Blanco

Lucas vocalo

92 años sus padres son
(aprox.) indios gentiles

Juan
Francisco de
Escobedo

2

del Río
Blanco

Maria

100
años

mujer de dicho
Lucas Vocalo

Juan
Francisco de
Escobedo

3

del Río
Blanco

Bentura

6 años

hijo adoptivo de
Maria y Lucas
Vocalo

Juan
Francisco de
Escobedo

4

del Río
Blanco

Diego Canoe

60 años

5

idem

Isabel

50 años

mujer de Diego
Canoe, bautizó y
casó

(no lo
consignó)

6

idem

Luis

6 años

hijo de Isabel y
diego Canoe

Nicolás de
Herrera,
español

4 años

hijos del capitán
Diego Canoe e
Isable Asualico, su
mujer

Nicolás de
Herrera,
español

Françisco

4 años

hijos del capitan
Diego Canoe e
Isable Asualico, su
mujer

Nicolás de
Herrera,
español

Miguel de
Escoriguela

70 años

capitan,
chichimeco, hijo de
gentiles

7

8

9

idem

idem

Sebastián

Sillares, vol. 2, núm. 3, 2022, 107-143
DOI: https://doi.org/10.29105/sillares2.3-40

bocala de nacion,
hija de Canoe gentil

Padrino

Ines

Notas

Río Blanco

Edad

Lugar de
origen

*

Nombre

Registro

Tabla 1. Registros de los indios del río Blanco

Manuel
Gallardo de
Ochoa

J. ¿el
mismo?

130

�Notas

50 años

mujer del capitan
Miguel de
Escorihuela, hija de
gentiles

10

idem

María de
Escoriguela

11

idem

Lorenso

1 año

hijo de Maria
y Miguel de
Escorihuela

12

idem

Nicolás

5 años

hijo de Maria
y Miguel de
Escorihuela

13

del Río
Blanco

Gabriel
Zapina

40 años

capitán, hijo de
gentiles, [negrito de
nacion]

14

idem

Ana
Guamoaname

45 años

mujer del capitan
Gabriel Zapina, hija
de gentiles [negrito
de nacion]

15

idem

Joseph

5 años

chichimecos
negritos de nacion

16

del Río
Blanco

Diego

6 año

chichimecos
negritos de nacion

17

del Río
Blanco

María

1 año

hija de Magdalena
María chichimeca
negrita

18

idem

Luis

19

idem

Manuel

1 año

hijo de Lucas y
María

20

idem

Elena

7 años

hija de Yalamuchitic
gentil

21

idem

Ynes

3 años

hija de Yalamuchitic
gentil

Padrino

Edad

Nombre

Lugar de
origen

Registro

Diana Gutiérrez

(no lo
consignó)

Juan
Francisco de
Escobedo

hijo de Inansequina
gentil

Sillares, vol. 2, núm. 3, 2022, 107-143
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Pedro Lucas

131

�Edad

Notas

22

idem

Jeronimo

5 años

hijo de
Yalamuchitic gentil

23

idem

Bernardo

6 años

hija de Yalamuchitic
gentil

24

idem

Catalina

6 años

Juana

2 años

hija de
Nisiguachina

25
26

del Río
Blanco

Custodio

2 años

hijo de
Guispinuame y de
Apuena gentiles

27

idem

Raphael

3 años

hijo de Aiguaname
y de Malague
gentiles

28

idem

Juan

4 años

hijo de Macuiloqui
y de Ircigua gentiles

29

idem

Ambrosio

1 año

hijo de Mauname
y de Yacamulue
gentiles

30

idem

Agustin

3 años

hijo de
Nuguaname y de
nciguanuchicali
gentiles

31

idem

Marcos

2 años

hijo de Cuayuguili
y de Cuamocaoqui
gentiles

32

idem

Ygnaçio

6 años

Sebastián

6 años

hijo del dicho
Cuayuguili gentil

Matheo

1 año

hijo de Potuagui
y de Macigualic
gentiles

33
34

idem

Sillares, vol. 2, núm. 3, 2022, 107-143
DOI: https://doi.org/10.29105/sillares2.3-40

Padrino

Nombre

Lugar de
origen

Registro

De guachiles a boçalos

Juan
Francisco de
Escobedo

132

�35

idem

Magdalena

2 años

hija de gentiles

36

idem

Alonso

5 años

hijo de Quepina y
de Yque gentiles

37

idem

Ynes

4 años

hija de Quepina y
de Yque gentiles

38

idem

Maria ana

año y
medio

hija de Quepina
y de Yque
gentiles, todos
son chichimecos
negritos

39

del Río
Blanco

Baltazar

4 años

hijo de Quipinao
gentil

40

idem

Estevan

6 años

hijo de Vocagua y
de Sotochimana
gentiles

41

idem

Barbola

1 año

hija de
Yemanicarame y
de Machusuam
gentiles

42

idem

Françisco

año y
medio

hijo de Vocagua y
de Sotochimana
gentiles

43

idem

Elena

1 año

hija de Clonemua y
de Uychina

44

idem

Juana

8o9
años

hija de Juana y de
José cristianos

45

idem

Isabel

6 años
(aprox)

hija de Clapanigui
gentil

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Padrino

Notas

Edad

Nombre

Lugar de
origen

Registro

Diana Gutiérrez

Juan
Francisco de
Escobedo

José García

José García

133

�46

idem

Juana

Padrino

Notas

Edad

Nombre

Lugar de
origen

Registro

De guachiles a boçalos

hija de José y Ana

Juan Caporal

47

idem

Juan

1 año

hijo del dicho
Clapanigui

fue su
madrina Ana,
chichimecos
negritos,
habitantes
en el Río
Blanco

48

del Río
Blanco

Luçia

2 años

hija de gentiles

Juan
Francisco de
Escobedo

Elaboración propia a partir de Lucas Martínez Sánchez, siendo corroborada
la información del Libro de Charcas.

Indios boçalos: ¿autoidentificación o clasificación hispana?
A pesar de contar con registros que mencionan la coexistencia de
varias naciones o parcialidades en la región del río Blanco esto trae
consigo algunos debates desde el entendimiento por nación, así
como el origen o significado de su nombre con relación a los grupos
ya identificados por los hispanos. En primera instancia se suele
confundir el entendimiento de nación desde las mismas fuentes,
pues en ocasiones este concepto es utilizado de manera indistinta,
así como el uso de historiadores por intentar identificar a un grupo
nativo. El identificarse como tal grupo o legitimarse a través de otros
grupos para salvaguardar sus intereses hasta ser clasificados por los
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134
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�Diana Gutiérrez

hispanos por su apariencia física, lengua, costumbres o apelativo de
algún capitán puede generar confusión cuando la historiografía es
escasa,28 tal es el caso de los indios boçalos.
Por otro lado, al considerar el significado de identificarlos
como “boçalos” o sus variables, pues partiendo del Diccionario de
Autoridades se puede entender por “bozal” a “El inculto, y que está
por desbastar y pulir”29 o hacer alusión por tener nociones básicas
de una materia, en este caso sobre la fe o prácticas hispanas.30
Partiendo de la carta del padre Ruiz Colmenero se menciona que
Véase a Chantal Cramaussel, “De cómo los españoles clasificaban a los
indios. Naciones y encomiendas en la Nueva Vizcaya Central”, en Nómadas
y sedentarios en el norte de México. Homenaje a Beatriz Braniff, ed. Marie-Areti Hers et al. (México, DF: Universidad Nacional Autónoma de México; Instituto de Investigaciones Antropológicas; Instituto de Investigaciones
Históricas; Instituto de Investigaciones Estéticas, 2000).
29
BOZAL. adj. de una term. El inculto, y que está por desbastar y pulir. Es
epithéto que ordinariamente se dá à los Negros, en especiál quando están recien venidos de sus tierras: y se aplíca tambien à los rústicos. Es lo contrário
de Ladíno. Lat. Rusticanus. Agrestis. RECOP. DE IND. lib. 9. tit. 26. l. 18.
No puedan passar à ninguna parte de las Indias ningunos Negros ... salvo los
bozáles recien trahidos de sus tierras. ALFAR. fol. 390. Para los Négros de
Guinéa bozáles y bárbaros, llevan cuentecitas, dixes y cascabéles. Consultado
en el Diccionario de Autoridades, Tomo I, (1726), disponible en línea: https://
apps2.rae.es/DA.html.
30
BOZAL. Tambien se toma por nuevo y principiante en alguna facultad ò
arte: y assimismo por el que apénas tiene conocimiento práctico, y experiéncia
en alguna matéria ò negociado. Lat. Rudis. Tyro, onis. GUEV. Epist. al Conde
de Buendia, pl. 144. Guardaos señor Conde de encomendar vuestras tierras à
bachilleres bozáles, que vienen de Salamanca. ALFAR. fol. 84. Que como en
claro espéjo me representa lo passado, presente y venidéro, hasta oy havía sido
bozál: quadrame bien el nombre. Consultado en el Diccionario de Autoridades,
Tomo I, (1726), disponible en línea: https://apps2.rae.es/DA.html.
28

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135

�De guachiles a boçalos

los indios provenientes del “Rio blanco” habían tenido contacto
con los misioneros de Rioverde,31 siendo así que a pesar de tener
conocimiento de la fe católica podían ser considerados como
incultos a quienes se les debe adoctrinar y no dejar sin cuidado,
pues eran nuevos fieles de la iglesia y conocían que los misioneros
eran los encargados de brindar los sacramentos.
Aunado a ello, otra interpretación valida es propuesta por
Salvador Álvarez, quien aborda el tema de “Indios bozales, indios
de encomienda, indios de repartimiento e indios de pueblo”,32 en
el cual hace alusión a los indios bozales como un estado desde
la perspectiva eclesiástica donde muestran una disposición a
ser adoctrinados. Siguiendo ambas ideas a partir del significado
o calificativo a algunos indios llamados “chichimecas” 33 o
“gentiles” que habían sido forzados u orillados a acceder a
reproducir las prácticas hispanas.
Como ya se ha mencionado, las palabras empleadas en
un principio son “chichimeco vosales o bocales”, “chichimeco
Martínez Sánchez, Guachichiles y franciscanos. En el libro más antiguo
del convento de Charcas, 1586-1663, 279–91.
32
Salvador Álvarez, El indio y la sociedad colonial norteña. Siglos XVIXVIII (Durango: Instituto de Investigaciones Historicas de la Universidad
Juárez del Estado de Durango; El Colegio de Michoacán, 2009), 253–58.
33
El término “chichimecos”, empleado en los registros bautismales consultados, podría referir a dos opciones: la primera ser un uso genérico o sinónimo
de indio, y la segunda puede referirse a indios llamados chichimecas. Aunque
el contexto sugiere su uso genérico ante la incapacidad del hispano por identificarlo dentro de alguna nación india o ignorar como se identificaban por su
calidad de indio.
31

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136

�Diana Gutiérrez

negrito” y “chichimeco borrado”; en cuanto a los indios de río
Blanco, en 1648, se mencionan los nombres de los capitanes,
pero no se les identifica con un nombre, tampoco en los registros
de bautismo dejan dicho que sean boçalos, solo se identifican
a algunos indios como negritos, en su mayoría hacen alusión a
su calificativo de “gentiles”. Más adelante volverían a registrar
a algunos indios provenientes o habitantes del río Blanco (de
misiones o pueblos de indios establecidos cerca del dicho río para
1654), de los cuales serían negritos, borrados o boçalos. Aquí es
posible proponer que el nombre de indios “boçalos” responda
a dos cuestiones: la primera es el significado de “bozalo” al
considerar que se tiene un conocimiento previo de la praxis
hispana y estas son demostradas a través de las transferencias
culturales; la segunda es que los hispanos los distinguieran o los
clasificaran por el nombre de “Lucas vocalo”, el capitán de la
ranchería asentada en río Blanco.
Cabría mencionar que una razón de identificarlos como
boçalos o bozalos podría ser un contraste con los otros grupos
existentes en la región o que respondieran a eventos externos que
los motivara a replantearse su poder político-bélico para defender
o permanecer en su territorio ante la avanzada hispana y la bravura
de otras naciones que habitaban en la Sierra Madre. Esto se podría
observar en años posteriores con la fundación de la jurisdicción
del Valle del Río Blanco,34 con la confederación janambre de
34

Al hablar del Valle del Río Blanco se hace referencia a su carácter políti-

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137

�De guachiles a boçalos

1673-1674, en dicho conflicto Fernando Sánchez de Zamora da su
testimonio de cómo los indios boçalos asentados prefieren huir a la
sierra en lugar de defender el pueblo ante el temor provocado por
los janambres, así como la justificación que tiene el mismo Sánchez
de Zamora por un indio “de nación bocalo” empleado como
embajador para pactar ante la disolución de la liga confederada,
quien se unió a los “alzados” por estar emparentado con una india
borrada.35 Es así que se puede observar dos posturas, la primera es
el temor ante el conocimiento de la capacidad bélica de los indios
confederados, así como la posible posición neutral de no apoyar a
ningún bando y conocer los márgenes de acción y negociación en
caso de ganar uno u otro bando; también se debe reconocer el grado
de cercanía individual con los indios confederados, siendo el caso de
pertenecer de manera directa o indirecta a una nación y el grado de
lealtad hacia el mismo. Por otro lado, existe un caso documentado
en Matehuala sobre un interrogatorio a dos indios borrados sobre
los ataques de indios que estaban sufriendo en 1722, a lo cual
responde que deseando regresar a una hacienda se toparon con un
grupo de “Yndios Xanambres” y describen que el capitán iba a
caballo y su medio de comunicación era a través de un indio y, a su
vez, el idioma utilizado fue el “Castilla”, durante el interrogatorio
se refirieron a los indios janambres como “Yndios barbaros” e
co-administrativo, ya como una territorialidad hispana controlada.
35
León, Chapa, y Sánchez de Zamora, Historia de Nuevo León con noticias
de Coahuila, Tamaulipas, Texas y Nuevo México, 242–43.
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�Diana Gutiérrez

“Yndios Bozales”,36 siendo así que responda al conocimiento de los
indios del esquema y estructura de la Monarquía Hispánica sin ser
integrados a la misma, pues no eran bautizados ni estaban dentro
de alguna institución de poblamiento pero practicaban el montar
a caballo, conocían el idioma castellano y elaboraban estrategias
para asaltos a las poblaciones según la información recolectada.
Conclusiones
Un problema para poder dimensionar a los indios boçalos es
la falta de historiografía especializada sobre ellos, así como de
sus parientes, los negritos de Matehuala. La documentación no
es abundante, pero es significativa al encontrar menciones de
algunos indios y las distinciones en las mismas descripciones, es
decir, leer lo no dicho dentro del documento. Otra dificultad es la
comprensión para matizar la presencia de los indios en el noreste,
pues son pocos los trabajos que ahondan en ello y no solo aluden
a su presencia de manera genérica.
Por ello, mi propuesta es interpretar a los indios boçalos
como una reinvención guachichil, esto responde a dos cuestiones:
la primera es que no se encuentran registros previos por parte de la
entrada misional de Rioverde ni por los habitantes de Matehuala,
quienes posiblemente entraron en contacto con las naciones o
parcialidades existentes al norte de dicha hacienda. Siguiendo esta
idea, las propuestas anteriores a la ocupación hispana sugieren la
Archivo Histórico del Estado de San Luis, Lic. Antonio Rocha. Fondo Alcaldía
Mayor de Charcas, caja 62, Causa Civil, A-43, Legajo 1722, Expediente 10.
36

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�De guachiles a boçalos

existencia de grupos predominantes al norte; en segundo lugar,
una respuesta plausible es que se vieran obligados a desplazarse
al septentrión y, con ello, sufrieron de una reorganización.37
Es así que la propuesta recae en la frecuencia de la
presencia guachichil en el área junto al contacto inherente
de posibles grupos locales que traería consigo una mezcla
heterogénea a la par de una reconfiguración de ambos grupos,
de los cuales algunos siguieron llamándose como guachichiles y
otros optarían por reinventarse, siendo posible que se identificaran
a sí mismos con un nombre o fueran identificados por sus
capitanes; y en segundo lugar, siguiendo esto último, el nombre
puede responder desde la perspectiva hispana a una ranchería que
tomara el nombre de uno de sus capitanes para identificarlos, tal
podría ser el caso del capitán Lucas Vocalo. En cuanto al termino
vocalo, bocalo, vozales o bozales puede ser un rasgo genérico
de la escritura propia de la época donde existen variaciones, por
ello me inclino a llamarlos “boçalos” con “ç” de cedilla por tener
mayor probabilidad de ser utilizada según su fonética.
Referencias
Archivos
Archivo Histórico del Estado de San Luis, Lic. Antonio Rocha.
Libro de Bautismo de Charcas disponible en “MéxiPowell, La Guerra Chichimeca (1550-1600); Martínez Sánchez, Guachichiles
y franciscanos. En el libro más antiguo del convento de Charcas, 1586-1663.
37

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140

�Diana Gutiérrez

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1586-1661&gt;image 1 of 211; parroquias católicas, San
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y Miguel Vallebueno. México, DF: Universidad Nacional
Autónoma de México; Instituto de Investigaciones Antropológicas; Instituto de Investigaciones Históricas; Instituto de Investigaciones Estéticas, 2000.
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141
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142

�Diana Gutiérrez

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C/1080018019_C.html#sthash.o9V0Liao.dpuf.

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143

�Huir o encomendarse: el decaimiento de la
población nativa del Piedemonte Llanero del
Nuevo Reino de Granda (1537-1639)
Escape or Entrust: the decline of the native population
of the Piedemonte Llanero of Nuevo Reino de Granada
(1537-1639)
Juan Nicolás Villamizar Hernández
Universidad de Sevilla
Sevilla, España
orcid.org/0000-0002-9283-4832

Resumen: El propósito central de este artículo académico es analizar
desde la disciplina histórica los resultados del sistema de encomienda
indígena en la provincia de San Juan de los Llanos, ubicada al oriente
del territorio del Nuevo Reino de Granada (actual Colombia) en tiempos
de la ocupación hispánica. Para ello se estudió el registro documental
del Archivo General de Indias de Sevilla (España), desde el año de
1581 hasta 1639, haciendo énfasis en primera medida en la realidad
política y económica de la provincia como lugar concreto, para luego
entender las dinámicas de sometimiento que dieron como resultado la
desarticulación y el decaimiento de la población indígena.
Palabras clave: Antonio de Olalla y Herrera, Encomienda, frontera,
indígenas, Llanos, San Juan de los Llanos.
Abstract: The main purpose of this paper is to analyze from the
historical discipline the results of the indigenous encomienda system
in the province of San Juan de los Llanos, located to the east of the
Sillares, vol. 2, núm. 3, 2022, 145-190
DOI: https://doi.org/10.29105/sillares2.3-48

145

�Huir o encomendarse

territory of the New Kingdom of Granada (present-day Colombia) at
the time of the Hispanic occupation. In order to do so, we studied the
record of the General Archive of the Indies of Seville, Spain from the
year 1581 to 1639, primarily emphasizing the political and economic
reality of the province as an specific place, to then understand the
dynamics of submission that resulted in the disarticulation and decline
of the indigenous population.
Keywords: Antonio de Olalla y Herrera, Encomienda, frontier,
indigenous, Llanos, San Juan de los Llanos.

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146

�Juan Villamizar

Introducción
Por tradición, y sobre todo por falta de investigación, a los pueblos
indígenas que habitaron el piedemonte del actual departamento
del Meta, en Colombia, se les ha denominado de manera general
con el rótulo de “guayupes”. Sin embargo, es probable que la
tradicional área de su dominio, desde el río Humea hasta el
Guayabero, en realidad haya sido el escenario de confluencia de
múltiples pueblos con afinidades culturales. En los documentos
de archivo también se citan otros pueblos del territorio, como
los Operiguas, Saes, Suranejos, Anozas, Yamotoas, Catamaes y
Amayaguas.
El primer reporte documental sobre estos pueblos lo
hicieron Jorge de Espira y Nicolás de Federmann, quienes
los enfrentaron en la tercera década del siglo XVI. Para
finales del mismo siglo, los guayupes desaparecieron de
todo reporte. 1 ¿Cuáles fueron las causas de su desaparición?
Para indagar al respecto es necesario estudiar las
fundaciones hispánicas sobre el territorio de confluencia.
La más importante de ellas es San Juan de los Llanos, la
cual floreció a mediados del XVI como primera ciudad de
frontera en los Llanos Orientales.

Luis Gerardo Franco, “Contexto y pre-texto de la arqueología en los
Llanos Orientales de Colombia”, Boletín de Antropología 32, núm. 54
(2017): 282.
1

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147

�Huir o encomendarse

San Juan de los Llanos: la primera ciudad de frontera
en los Llanos coloniales
Algunos señalan a 1554 como el año de fundación de San Juan
de los Llanos.2 También se suele decir que fue en 1555,3
o que fue incluso en el 1537, año en el que Espira fundaría
Nuestra Señora de Asunción. Esta última fecha, en mi opinión,
se establece con la intención de defender la mayor antigüedad
del pueblo llanero frente a la capital, Bogotá. Sobre la fecha de
1555, se sabe que este fue el año en el que Juan de Avellanera
partió desde el altiplano a buscar un asentamiento en los Llanos;
no obstante, fue hasta el período siguiente que se autorizó la
fundación.4 Lo cierto es que existe una fecha documentada
en el “Apuntamiento de los yndios de San Juan de los Llanos,
1556”,5 año en el que Avellaneda llega al territorio para hacer
Mariano Useche Losada, El proceso colonial en el alto Orinoco-río Negro,
siglos XVI a XVIII (Bogotá: Fundación de investigación arqueológica nacional; Banco de la República, 1987), 26. En el texto de Useche Losada aparece
la fecha 1544 como fecha de fundación de San Juan de los Llanos. Esto es muy
probablemente un error en la digitalización del libro, y la fecha que el autor
quería apuntar era la de 1554.
3
Jane M. Rausch, De pueblo de frontera a ciudad capital. La historia de
Villavicencio, Colombia, desde 1842 (Bogotá: Banco de la República; Universidad de los Llanos, 2011), 4.
4
Jane M. Rausch, Una frontera de la sabana tropical. Los Llanos de Colombia, 1531-1581 (Bogotá: University of New Mexico Press; Banco de la
República, 1994), 62.
5
Archivo General de la Nación, Colombia (AGN, Colombia en adelante)
Caciques e Indios 59, ff. 399r- 441v. En el folio 396r. Interpretado en Hermes
Tovar Pinzón, Relaciones y visitas a los Andes, siglos XVI, t. V. Región de los
Llanos (Bogotá: Ediciones Uniandes, 2010), 81–144.
2

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las reparticiones y comenzar actividades coloniales en el lugar.
También, encontramos en las Recopilaciones de Pedro de
Aguado, un misionero franciscano de la época, una cita de la
fecha exacta de la fundación de la ciudad: el 24 de junio de
1556,6 fecha que coincide con la víspera de San Juan Bautista
y que le daría sentido al nombre de la misma. Es así que la fecha
de 1556 será la que defenderemos debido a la fidelidad de los
documentos que la respaldan.
Juan de Avellaneda Temiño, nacido en Quintanapalla,
España (cerca a Burgos), fue un conocedor de primera línea de
las rutas del Llano, pues tuvo la oportunidad de andar con tres
grandes exploradores de esta región en sus expediciones antes
de aventurarse a la fundación de San Juan. Estuvo explorando
el Uriaporia con Alonso de Herrera, luego se unió a Jerónimo
Ortal para adentrarse en las tierras de Cubagua y al final, se
unió a Federman en su ascenso al altiplano andino.7 En estas
expediciones tuvo acercamientos con pobladores nativos, lo que
le serviría posteriormente para entablar negociaciones y ocupar
sus territorios.
En la opinión del historiador Hermes Tovar, Juan de
Avellaneda sabía desde antes de fundar San Juan de los Llanos,
que el potencial aurífero de la región era pobre, y que debía
orientar la actividad económica hacia el sector agrícola basado en
Pedro de Aguado, Recopilación historia escrita en el siglo XVI (Bogotá:
Imprenta Nacional, 1906), 247.
7
Aguado, 416.
6

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la encomienda.8 Algo muy similar a lo que pasó en el territorio
de Santafé y Tunja, regiones agrícolas carentes de riqueza
minera. Discrepo de esta opinión ya que, en los documentos del
Archivo General de Indias sobre confirmaciones de encomiendas
e informes de los cabildos seculares de San Juan de los Llanos,
se citan siempre sus minas de oro y se resalta la riqueza aurífera
del territorio.
Coincido con la opinión de autores como el antropólogo
Luis Gerardo Franco y Julio Arias Vanegas, quienes defienden la
idea de que la fundación de San Juan de los Llanos obedeció, en
principio, a intereses económicos mineros. Vanegas escribe:
En la región los recursos mineros no alcanzaron las dimensiones
de Antioquia o el Chocó –aunque se contó con yacimientos de
oro en el río Ariari, que incidieron en la fundación de San Juan
de los Llanos (De la Pedraja, 1984)- y la riqueza de la cultura
material de los pueblos prehispánicos no tenían el valor que
esperaban los españoles comparado con las del altiplano y otras
regiones.9

También escribe Franco en consonancia con lo anterior:
No obstante, nuevas incursiones a los Llanos siguieron
realizándose a partir de la posibilidad de sacar provechos de
Tovar Pinzón, Relaciones y visitas a los Andes, siglos XVI, t. V. Región de
los Llanos, 14.
9
Julio Arias Vanegas, “En los márgenes de la Nación: ‘indios errantes’,
colonización y colonialismo en los Llanos Orientales de Colombia, segunda
mitad del siglo XIX”, en Sociedades en movimiento: los pueblos indígenas en
América Latina en el siglo XIX (Tandil: Instituto de Estudios Histórico-Sociales; Facultad de Ciencias Humanas; Universidad Nacional del Centro de la
Provincia de Buenos Aires, 2007), 13–14.
8

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sus recursos (Ruiz, 1992); es el caso de las minas de oro del río
Ariari y de los suelos fértiles de las zonas a las cuales se debe la
elección del lugar para la fundación de San Juan de los Llanos
por Juan de Avellaneda en 1555.10

Juan Rodríguez Freile, en el catálogo de provincias y ciudades
de su obra ‘El carnero’, señala que gracias a las minas de oro que
se explotaban en San Juan de los Llanos, se logró sostener este
asentamiento desde su fundación hasta la fecha en que se hizo el
relato en 1638.11 También se indica en este texto, que la ciudad
fronteriza fue un puerto de paso para las expediciones que iban
en busca del Dorado.
No eran completamente erradas las leyendas sobre este
mítico lugar si se tiene en cuenta que la etnia guayupe, que
poblaba el área del Alto Ariari, zona que llamaban los nativos
Marbechare,12, tenía bajo sus suelos de dominio, puntas de oro.
Estas, mal o bien, fueron explotadas hasta mediados del siglo
XVII por los españoles, tiempo a partir del cual, San Juan de
los Llanos entra en un proceso de decadencia sin reversa. Se
hace evidente en los documentos del siglo XVII, que el oro, aun
siendo un motor principal de la economía sanjuanera, no producía
una riqueza suficiente como para enriquecer a sus pobladores
Franco, “Contexto y pre-texto de la arqueología en los Llanos Orientales
de Colombia”, 281.
11
Juan Rodríguez Freyle, Pedro Simón, y Pedro de Aguado, El gran mito del
Dorado, ed. Jorge Orlando Melo (Bogotá: Planeta, 1989), 345.
12
Ana Joaquina Méndez, “Reseña histórica de San Juan de Arama”, consultado el 4 de noviembre de 2018, https://es.calameo.com/read/0013293253b53b526ea4f.
10

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hispanos como estos hubiesen querido. Aun así, fue la esperanza
de encontrar grandes yacimientos del mineral, lo que motivaría
la fundación del poblado y su prolongación en el tiempo. El río
grande de esta colonia pionera, el Ariari, se traduce en lengua
Guayupe, según se dice en el argot popular, como oro-oro.13
Uno de los hechos que se señalan sobre esta fundación, es la
precaución con las que llegó Avellaneda al territorio guayupe de San
Juan de los Llanos. Estos indios, a quienes se les habían destruido
sus pueblos y se les había hecho esclavos en medio de las incursiones
al Meta, permanecían hostiles ante la presencia española. Gracias
a Juan Gutiérrez de Aguilón, un encomendero de una zona aledaña
al territorio guayupe, quien entendía medianamente la lengua de
este pueblo,14 Avellaneda hizo amistad con el cacique Marizagua,
a quien encargó llevar recado a los señores guayupes Yayay, Quere
y Camazagua: expresándoles que él y sus huestes venían en son
de paz y querían entrar e instalarse en el territorio, razón que fue
bien recibida y concedido el permiso. Probablemente, los pueblos
ariarenses aceptaron la oferta pensando en la posibilidad de acordar
la paz con los españoles, quienes habían demostrado su capacidad
destructiva y con quienes resultaría muy conveniente perpetuar una
alianza.15
“Historia del municipio de Fuente de Oro-Meta”, consultado el 4 de
noviebre de 2018, http://www.fuentedeoro-meta.gov.co/municipio/nuestro-municipio.
14
Rodríguez Freyle, Simón, y Aguado, El gran mito del Dorado, 418–19.
15
Franco, “Contexto y pre-texto de la arqueología en los Llanos Orientales
de Colombia”, 281–82.
13

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En este contexto, parece ser que el primer contacto
que tuvo Avellaneda con el pueblo guayupe, fue en la aldea de
cacique Marizagua, en la cara oriente de la cordillera andina.
Tras un primer encuentro, Avellaneda y sus hombres vivieron
a un margen del río Ariari y los indígenas de Camazagua al
otro.16 Tras conocer y asegurar mejor el terreno, Avellaneda
manda a uno de sus hombres para que explore el río arriba de
su posición, y este encuentra oro de aluvión a una jornada de
distancia. De inmediato, el capitán español envía a Antonio de
Robles a Santafé con algunas peticiones y muestras de oro, en
contestación, se le es concedido el título de teniente y justicia
mayor de la provincia.17
Después del descubrimiento del oro que, por cierto, estaba
alojado en la madre del caudaloso río y era muy difícil de extraer,
las acciones de Avellaneda dieron cuenta de sus verdaderas
intenciones. Su entrada diplomática al territorio guayupe formaba
parte de un subterfugio, que buscaba hacerse con la mano de obra
indígena del lugar. Según las fuentes consultadas, 12.972 indios
fueron repartidos en 1556 entre veinticinco encomenderos,18
cuantía nada desestimable, que junto con las tierras fértiles y
las noticias de yacimientos auríferos, formaban un potencial
de riquezas que hacía de San Juan de los Llanos una población
prometedora y bastante aprovechable. Uno de los caciques que
16
17
18

Rodríguez Freyle, Simón, y Aguado, El gran mito del Dorado, 419.
Rodríguez Freyle, Simón, y Aguado, 424–25, 446–47.
Rodríguez Freyle, Simón, y Aguado, 39.

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participó del encuentro diplomático con Avellaneda, el cacique
Camazagua o Camaxagua, “se entregó en abril de 1556 con
sus gentes para formar parte de la encomienda de Pedro de San
Miguel”.19
No haría falta mucho tiempo para que el nuevo
conquistador acometiera contra la población recién repartida,20
sobreexplotándola en su favor e inaugurando con esto, el
teatro de desmanes que caracterizarían el modus vivendi de las
primeras fundaciones en los Llanos. En 1585, el capitán Pedro
Daza se encontraría con unos indios Guayupes arrochelados,
sobrevivientes de las gobernaciones y expediciones en los Llanos,
quienes según lo relatado provenían del río Guacubia o Guacabia,
territorio recién fundado contiguo a San Juan de los Llanos de
donde habían huido.21 En 1659, Antonio, el bautizado capitán de
los indígenas de Camaxagua, solicitó ayuda oficial para perseguir
al capitán Pedro Collado, vecino de San Juan de los Llanos, quien
incurría en delito de asesinato de indígenas.22 Las menciones
documentales nos acercan a la situación real del indígena que
formó parte de la provincia estudiada.
Tovar Pinzón, Relaciones y visitas a los Andes, siglos XVI, t. V. Región de
los Llanos, 27.
20
Tovar Pinzón, 11.
21
Andrés Castro Roldán, “Santiago de las Atalayas: Una ciudad de la frontera en el Nuevo Reino de Granada, XVI-XVIII”, Frontera de la historia, núm.
12 (2007): 309.
22
Rausch, Una frontera de la sabana tropical. Los Llanos de Colombia,
1531-1581, 79.
19

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Cambiando de tema y para hablar de la ubicación de
tal provincia, debemos ser conscientes que, a falta de un acta
fundacional, es necesario hacer conjeturas a partir de la ubicación
de las provincias vecinas a San Juan de los Llanos o de los relatos
de los exploradores y conquistadores que recorrieron dichos
territorios. Esto, con el fin de establecer los límites virtuales de
la misma.
Antes de que San Martín de los Llanos fuera refundada a
orillas del caño Camoa, se conocía con el nombre de Medina de
la Torre. En 1585, sus límites eran el río grande de San Juan de
los Llanos al sur, el río Meta al norte, la cordillera de los Andes
al oeste y los Llanos adentro hasta el mar.23 El río grande de San
Juan de los Llanos hace referencia al río Ariari, primer punto de
referencia para establecer la zona limítrofe. El Valle de la Plata,
ciudad fundada tras la muerte de Gonzalo Jiménez de Quesada en
1579 por el capitán Alonso de Olalla y sus hijos, se ubicó entre
las líneas de cordillera que limitan con Timaná y Pasca, alrededor
de cien leguas de longitud, y a lado y lado del río Magdalena por
otras 100 leguas hasta los Llanos Orientales.24
Rausch, 309.
“…toda la tierra que hubiera en aguas vertientes sobre el Río Grande de
la Magdalena y sobre los llanos y aguas vertientes de una parte y de la otra,
con la cordillera que corre de esta sierra en que estamos, que comienza en el
pueblo de Pasca hacia la villa de la Plata y Timaná, cien leguas de longitud y
latitud de una parte a otra línea recta por la altura, con todas las provincias de
naturales y en esto entraren y descubrieren”. Según los límites descritos en el
documento de Patronato de Meritos de Alonso de Olalla e hijo de 1585, el
área del territorio del Valle de la Plata es de 250.000 kilómetros cuadrados.
23
24

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Las descripciones limítrofes de estos territorios son
desorbitantes, los 250.000 kilómetros cuadrados del área
aproximada del Valle de la Plata, y el límite oriental de San
Martín de los Llanos, que iba hasta el Océano Atlántico, no deben
ser entendidos como situaciones geográficas reales, sino como
descripciones potenciales de territorios a descubrir, tomando
como referencia y punta de lanza los pueblos fundados. Además,
desde una perspectiva menos optimista, también son muestra de la
falta de control y conocimiento existente en el siglo XVI sobre el
territorio virtual del Nuevo Reino de Granada. Es preciso tener en
cuenta que, hasta las exploraciones de Berrio, quien remontando
el Meta se adentra en el Orinoco y sale a su desembocadura en
el Atlántico, la noción real de la extensión de los Llanos no se
había vislumbrado. Antes de esta gran expedición, como de otras
por el Amazonas, América del Sur se concebía como insular y
estrecha.25
En los repartimientos de 1556 no se nombra el río Meta
como zona de encomiendas, en cambio, desde el Alto Ariari
hacia el sur, pasando por el río Guape hasta llegar al Guaviare
y abarcando gran parte de sus selvas hacia el sur, son las zonas
descritas con mayor concentración de indígenas repartidos. En
Recuperado en: “El Capitán Alonso de Herrera y Olalla (Agudo 1505-1580)”,
2014, http://38gradosnorte.blogspot.com/2014/11/el-capitan-alonso-de-herrera-y-olalla.html.
25
Useche Losada, El proceso colonial en el alto Orinoco-río Negro, siglos
XVI a XVIII, 38.
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una cita sobre los indígenas que más y mejor servían a la ciudad,
se nombran los del río Ariari.26 Sobre esta ribera estaría levantado
el pueblo de San Juan de los Llanos, también se plantea que es
desde allí de donde se pudo haber ejercido un control real sobre
los naturales.
Pedro de Aguado nos indica que, posterior a la primera
fundación de San Juan de los Llanos, la cual se hizo en las riberas
del Ariari, el pueblo se fue corriendo hasta las riberas del río Guape,
donde se asentó de manera estable.27 Según Aguado, el pueblo
se movió alrededor de quince kilómetros del Ariari al Guape. Es
decir; que el pueblo quedó ubicado, muy probablemente, en lo
que hoy es la frontera entre los municipios del Castillo y Lejanías,
Meta, en las riberas del Guape.
En un diario de Antonio de Berrio de aproximadamente
1583, se describe el nacimiento de uno de los ríos que hacen
parte de los límites de sus capitulaciones de la Guayana en el
Alto Orinoco:
En este tiempo procuré informarme del río Papamene, que es
los otros límites de mi gobernación por donde iba, y la más
cierta relación que tuve es que nace de las serranías de San
Juan de los Llanos que es en lo último del Nuevo Reino de
Granada.28
Tovar Pinzón, Relaciones y visitas a los Andes, siglos XVI, t. V. Región de
los Llanos, 51.
27
Rodríguez Freyle, Simón, y Aguado, El gran mito del Dorado, 428.
28
Useche Losada, El proceso colonial en el alto Orinoco-río Negro, siglos
XVI a XVIII, 31.
26

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No estaba mal informado el sucesor de Quesada, pues el río
Papamene nace en la unión de la Serranía de la Macarena con la
Cordillera de Los Andes, en los límites del municipio de la Uribe,
en el actual departamento del Meta. La Serranía de la Macarena
es pues el límite sur de San Juan de los Llanos, siendo San Juan
también, para estas fechas, el último territorio al sur del Nuevo
Reino.
Así pues, la ciudad de San Juan de los Llanos estuvo
asentada en las riberas del río Guape, más específicamente en
la tierra llana de vega y no muy lejos del piedemonte.29 Era
también la zona del piedemonte del Alto Ariari parte del territorio
de la provincia, y bordeando este se extendía hacia el sur por el
territorio de la Serranía de la Macarena, teniendo el final de esta
como límite. Bajando con el Ariari, agregaba las vegas de lado
y lado del río hasta llegar a la desembocadura con el Guaviare.
Siguiendo la ruta del Guaviare abarcaba parte de sus sabanas al
norte y parte de sus selvas intermedias al sur, estrellándose con
los límites que imponía la selva amazónica. Sin adentrarse en
los afluentes del Meta al norte, San Juan de los Llanos limitaba
Así como lo muestra la ubicación de San Juan en el mapa de la imagen N°
4 y la cita de archivo “…por vuestra magestad el capitan Antonio de Olalla y
Herrera esta ciudad fundada en los confines de estos llanos, cerca de enemigos…” En la cita se diferencian claramente los accidentes geográficos de la
región, se identifica a la cierra, la cordillera y la llanura, por lo que podemos
deducir que la ciudad sí estaba ubicada en la tierra llana y no en las contigüidades de montaña. Archivo General de Indias, Sevilla (AGI en adelante). 1625,
Cabildos Seculares. Santa Fe,67,N.66.
29

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su territorio dentro de los afluentes del Guaviare. Tengamos en
cuenta que la ruta que siguió Federmann para llegar a Bogotá
fue la del Ariari hacia el Páramo de Sumapaz. Esta sería la
misma ruta que mantendría en comunicación; si a esos difíciles
desfiladeros se les puede llamar rutas, a la provincia llanera con
los pueblos andinos.
Mapa 1. Provincia de San Juan de los Llanos

Fuente: Elaboración propia.
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El gobernador Antonio de Olalla y Herrera
He decidido trabajar con 7 documentos de la época estudiada
sobre San Juan de los Llanos encontrados en el Archivo General
de Indias. Los 7 pertenecen al fondo de la Audiencia de Santa Fe;
2 son del subfondo de Encomiendas y 5 del de Cabildos Seculares.
La selección la hice de 9 documentos que cumplían con el requisito
temporal, de los cuales 2, teniendo en cuenta mis capacidades,
eran muy difíciles de interpretar. De los 7 documentos escogidos,
6 están inscritos en el periodo de tiempo en el cual Antonio de
Olalla y Herrera, hijo del conquistador Alonso Olalla y Herrera,
fue gobernador y capitán general de San Juan.
En el documento de 1619, Antonio de Olalla y Herrera
aparece nombrado solo con el título de gobernador de la
provincia de San Juan de los Llanos “…Antonio de Olalla
gobernador de aquella provincia…”,30 después, a partir de 1624
y hasta 1640, aparece también con los títulos de gobernador y
capitán general, no solo de San Juan, sino del Valle de la Plata
y de la ciudad del Espíritu del Caguan, “Antonio de Olalla y
Herrera gobernador y capitan general de las provincias de Valle
de la plata, ciudad Espiritu del Caguan [y] San Juan de los
Llanos por el Reyno…”.31 Estos dos pueblos fueron fundados
por Avellaneda años atrás, después de insistir largamente a
AGI. Expediente de confirmación de encomienda de San Juan de los Llanos a Martínez de Alfaro… (1619). Santa Fe, 171, N10, 1.
31
AGI. Carta del cabildo secular de San Juan de los Llanos dando cuenta del
estado de la tierra y la cantidad de indios hostiles… (1625). Santa Fe, 67, N.66, 3.
30

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la Audiencia de Santafé para que le fuesen dados las debidas
licencias. El capitán argumentaba, que en el territorio que los
indígenas llamaban de Sibundoy, se encontraba el ya afamado
Valle de la Plata;32 lugar que era un mito alterno al de la ciudad
de El Dorado.
Por los cargos que ostentó Olalla y Herrera hijo, nos
podemos dar cuenta de la importancia que alcanzó entre los
hombres del Nuevo Reino de Granada. Sobre sus méritos sabemos
que estuvo entre las tropas de Gonzalo Jiménez de Quesada,
donde tenía el cargo de alférez de infantería.33 A parte de ser hijo
de un conquistador, lo que le confería de por sí un nivel destacado
en la América colonial, también participó en la pacificación de los
indios Pijaos y los Carares, sobre la cual el mismo nos cuenta:
[…] e presentado mis servicios que hasta hoya quarenta y seis
años que sirbo a vuestra magestad y en la guerra de los pijaos
con cargo de maestre de campo general y en este gobierno
a mi costa y daños y vistome con 16 mil pesos de deuda y
gastado […].34

Por el mismo documento también nos enteramos del salario que
tenía el gobernador en 1626, los años que llevaba a cargo de
la gobernación, la fecha de la muerte de su padre y la edad del
Rodríguez Freyle, Simón, y Aguado, El gran mito del Dorado, 453–54.
Julián B. Ruiz Rivera, Encomienda y mita en Nueva Granada en el siglo
XVII (Sevilla: Escuela de Estudios Hispano-Americanos, 1975), 260.
34
AGI. Carta de Antonio de Olalla y Herrera, gobernador de San Juan de los
Llanos en que expone que conviene que se tasen los tributos que deben pagar
los indios… (1625). Santa Fe, 67, N.66, 2. Nota: los lugares con raya al piso en
lugar de letras representan palabras que me fueron imposibles de interpretar.
32
33

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mismo. Todos estos datos son utilizados por él, como argumento
en favor de que se le conceda un aumento en su salario:
[…] suplique se me señale salario conforme a la capitulación
y conforme a los demás gobernadores en estas partes de
Indias y se me señalaron mil y dosentos ducados salario tenue
para los eriados de vuestra magestad […] sirviendo a vuestra
magestad 17 años a en este gobierno major grandes gastos sin
ninguna ayuda de costa y en los pijaos y carares donde gaste
mas de 40 mil pesos […] mi padre murió sirviendo a vuestra
magestad el año de 1590 uno de los primeros descubridores
deste reino […].35

Antonio de Olalla y Herrera asumió la posesión de su cargo
como gobernador en 1608, y todavía en la encomienda de
Francisco Velázquez de 1640 permanece en el cargo, “[…] en
testimonio de la nuestra ciudad, la encomendo en el Antonio
de Olalla y Herrera gobernador y capitan general de aquella
provincia […]”.36
San Juan de los Llanos vivió en un gobierno ausentista
durante 15 años, desde 1608 que fue nombrado Antonio de
Olalla y Herrara hasta febrero de 1624, cuando, como lo retrata
el escribano Gaspar Núñez García, llegó el gobernador a vivir
a la ciudad con su familia: “[…] ahora cuatro meses llego a
esta ciudad y gobernación con su casa mujer y familia con muy
AGI. Carta de Antonio de Olalla y Herrera, gobernador de San Juan de los
Lanos en que expone que conviene que se tasen los tributos que deben pagar
los indios… (1625). Santa Fe, 67, N.66, 2-4.
36
AGI. Expediente de confirmación de encomienda de San Juan de los Llanos a Francisco Velázquez… (1640). Santa Fe,167, N.27., 1.
35

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grandes costos en que ha gastado en mas de cuatro mil ducados
en erario de su persona […]”.37
Junto con su familia, el capitán Olalla y Herrera trajo
también algunos soldados y escolteros para recuperar y defender
la población, “[…] y soldados a su costa que al presente tiene en
casa […]”.38 A partir de su llegada, la condición de anarquía que
vivía San Juan de los Llanos menguó. Pero no fue cosa fácil, ya
que la provincia siempre se mantuvo en conflicto con las muchas
naciones indígenas enemigas de la región. Y es precisamente esta
condición de conflicto constante, sumado a la imposibilidad de
expandirse más allá de sus propias fronteras, lo que hace de San
Juan de los Llanos, la primera frontera inmóvil de los Llanos
Orientales.
Población y economía
Para 1625, la ciudad de San Juan tenía una fortaleza y una iglesia
en malas condiciones, algunos barracones para la escolta y casas
para sus treinta y cinco encomenderos, algunos doctrineros y
demás residentes.39 Solo vivía allí la población española, así que
AGI. Carta del cabildo secular de San Juan de los Llanos dando cuenta del
estado de la tierra y la cantidad de indios hostiles… (1625). Santa Fe, 67, N. 65., 5.
38
AGI. Carta del cabildo secular de San Juan de los Llanos dando cuenta del
estado de la tierra y la cantidad de indios hostiles… (1625). Santa Fe, 67, N.
65., 3.
39
De la fortaleza sabemos por “…de noche ni de dia se nos caian las armas
densima por la porta fortaleza desta ciudad…” AGI. (1625). Santa Fe, 67N.65.,
1. De la iglesia por “oro de q(ue)v(uest)ros quintos an sido abmentados y al
presente a benido en diminuçión en tanto grado q(ue) la iglesia del dicho pue37

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la ciudad no pudo haber sido muy grande. Si revisamos el número
de españoles que tenía a su cargo Juan de Avellaneda en 1556;
cuarenta y cinco según Pedro de Aguado,40 podemos entender el
panorama demográfico de una población que no progresó en lo
más mínimo en casi setenta años.
Contrastado con la demografía española, la indígena
llegaba los 12,972 individuos en 1556. Aunque hay que advertir
que esta cuenta fue poco rigurosa, y se basaba muchas veces
en meros avistamientos de grupos indígenas que terminaban
siendo solo fantasías. Tras la primera repartición, algunos de los
beneficiarios fueron a buscar sus indios y no encontraban nada
en el presunto lugar de residencia, se les habían repartido indios
fantasmas.41 A causa de estos inconvenientes, se acusó el proceso
de corrupción y se pidió un nuevo repartimiento.
Así las cuentas hayan sido exageradas, la población
indígena del lugar era abundante a la llegada de los españoles.
Muchas de estas comunidades se preferían ubicar a la ribera de
los ríos, el 70% según este primer censo en los Llanos; el otro
30% se asentaba en los valles.42
blo padeçe mucha nesçesidad de ornamentos y otras cosas nesçesarias para
çelebrar el culto divino” AGN (Bogotá) Caciques e Indios 59, ff. 399r- 441v.
En el folio 396r. En Tovar Pinzón, Relaciones y visitas a los Andes, siglos XVI,
t. V. Región de los Llanos, 201–2. Y de la escolta por “…y soldados a su costa
que al presente tiene en casa…” AGI. (1625). Santa Fe, 67 N.66., 4.
40
Rodríguez Freyle, Simón, y Aguado, El gran mito del Dorado, 247.
41
Tovar Pinzón, Relaciones y visitas a los Andes, siglos XVI, t. V. Región de
los Llanos, 25–26.
42
Tovar Pinzón, 36.
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Tabla 1. Relación de casas repartidas y su porcentaje
Río
Casas repartidas
Porcentaje
Guaviare
Papamene
Ariari

690
330
290

27,6%
13,2%
11,6%

Suma parcial

1310

52,4%

Suma total de ríos

2499

100%43

Fuente: Tomado de las tablas de Hermes Tovar Pinzón en la obra citada
para este trabajo. Cuadro 2., pp. 35-36.

El 35% de la población indígena se ubicaba en estos tres ríos,
convirtiéndose en las arterias principales de la provincia y
dibujando los límites de la ocupación del territorio. Así, la
provincia de San Juan de los Llanos situaba sus límites en la
cuenta del río Guaviare. El Ariari y el Papamene eran dos de sus
principales afluentes, y extendiendo su frontera oriental hasta
80-90 leguas midiendo desde la bajando por el Ariari hasta el
Guaviare medio, como ya lo habíamos dicho atrás.
Dos tipos de economía se desarrollaron en el territorio,
la encomienda y la mita de minas. La primera se basó en la producción agropecuaria que, aunque muy próspera en cuanto a su
producción debido a sus suelos ricos de vega, fue muy pobre en
cambio a causa de la falta de conexión del territorio con otras
ciudades con las cuales comerciar. La encomienda en San Juan de
los Llanos no pareció desarrollar una industria de tejidos como sí
43

Tomado de las tablas de Tovar Pinzón, 35–36.

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lo hizo Santiago de las Atalayas, según lo afirma el padre jesuita
Juan de Rivero, sembrando el algodón y tejiéndolo en los telares
para luego venderlo en Tunja.44
Los pueblos guayupes también sembraron y transformaron
el algodón para su uso e intercambio, como bien lo señala el padre
Aguado: “[…] andan desnudos en carnes, no porque les faltara
algodón del que hiciesen vestido […] algunas veces se recogen el
cabello con unas anchas trenzaderas de algodón […] y su dormir
es en hamacas de algodón o de damajagua.”.45 En la misma nota,
el autor resalta la necesidad del mercado de algodón que tenían
los Muiscas para uso de sus abrigadas prendas, y tácitamente
supone un comercio entre regiones. A pesar de la destreza de los
pueblos guayupes en el uso y siembra del preciado producto, la
fundación hispana jamás sacó provecho de dicho mercado.
La encomienda entregaba la fuerza de trabajo del indio
al encomendero bajo las disposiciones y prohibiciones que
estipulara la ley. Con el paso del tiempo y según las conveniencias
y necesidades, la ley de encomiendas fue cambiando. Por ejemplo,
la ley I de 1509, inserta en la recopilación de las Leyes de India
en el título séptimo del libro sexto, así como la II de 1553 del
mismo libro, avalaban a los gobernadores, alcaldes mayores y
adelantados para que otorgaran encomiendas hasta por dos vidas.
Juan de Riversos, Historia de las misiones en Los Llanos del Casanare y
los ríos Orinoco y Meta (Bogotá: Imprenta de Silvestre y Compañía, 1883),
31, 53.
45
Rodríguez Freyle, Simón, y Aguado, El gran mito del Dorado, 439–40.
44

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Sin embargo, tras la promulgación de las Leyes Nuevas en 1542
se les quitó ese poder a los funcionarios, decisión que no duró
mucho, pues en 1545 ya se les había concedido de nuevo.46 En
estas decisiones legales se deja ver la fuerza que ejercían los
encomenderos sobre la administración del reino, pues se les
privilegiaba por encima del bienestar de la población nativa.
Algunas de las obligaciones de los encomenderos,
aparte del pago de la media anata y la limosna de aceite y vino
para los conventos, era la de velar por la doctrina de sus indios
encomendados, como se ordena desde la ley I de 1509 atrás citada.
También, en la ley XXXXIII de 1575 de la recopilación, se les da
la tarea a los encomenderos y sus vecinos de defender la tierra
de los enemigos. Estas últimas dos obligaciones, como lo afirma
Ruiz Rivera, se convirtieron en los argumentos más usados, tanto
para la petición como para la concesión de encomiendas:
[…] arma importante esgrimida en la concesión de las
encomiendas- la doctrina y enseñanza de los indios en la fe
católica y el cuidado de la iglesia y los ornamentos del culto
[…] La defensa militar -otro de los argumentos esgrimidos para
la justificación de la encomienda- tuvo un papel mucho más
interesante que la doctrina de los indios.47

San Juan de los Llanos no fue la excepción. En el expediente
de confirmación de encomienda de 1640, Francisco Velázquez
acude a este tipo de argumentos para que se le cedan un grupo
46
47

Ruiz Rivera, Encomienda y mita en Nueva Granada en el siglo XVII, 134.
Ruiz Rivera, 32.

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de indios, que tras trece años de la muerte del capitán Francisco
de Valdés habían quedado vacíos. Trae a colación el servicio de
su abuelo y de su padre, quienes han servido con sus espadas al
Rey, pacificando indígenas y dándoles la doctrina católica. Así
mismo, en confirmación, el Consejo le encarga la doctrina de los
encomendados y la defensa de la provincia:
[…] habiéndose dado por bacos la encomienda de indios
operiguas saes y sur anejos, en testimonio de la nuestra ciudad
[…] [Francisco de Velázquez pide se le conceda por los logros
de su abuelo] Francisco Velázquez sercuano del cámara que
fue en la Real audiencia de este este Reino cuyos servicios son
tan calificados como públicos y el nuestro Juan Velázquez [,
su padre] de mas de 40 años a esta parte los a continuado en
diversas ocaciones con sus armas y caballo en reducción de los
indios de las provincias del Pueblo de la sal y del rio de Yavia y
del Guaybare haciendo continuas entradas en ellos […] dichos
indios se redujeron al verdadero conocimiento de nuestra Santa
fe Católica y del dia de hoy están de buena […Parte de la
concesión:] ya los de esta encomienda todo buen tratamiento
amparándolos y defendiéndolos y dándoles doctrina suficiente
procurando como habéis de procurar su conversión en las cosas
de Nuestra Santa fe Catolica y con que para las ocasiones que
se oficien del real servicio estéis prevenido en la dicha ciudad
con casa poblada armas y caballo por ser frontera de indios
guerreros […].48

En el siglo XVII, el descenso de la población indígena alcanzó las
más bajas cifras, alcanzándose en el altiplano cundiboyacence,
AGI. Expediente de confirmación de encomienda de San Juan de los Llanos a Francisco Velázquez… (1640). Santa Fe, 167, N.27., pp. 1 – 4.
48

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una tasa de descenso del 50% en tan solo 20 años.49 Las leyes
sobre encomiendas actuaron al respecto ordenando que se juntaran
las encomiendas más pequeñas. En la ley XXIII del compendio
de 1618, se estipuló que las encomiendas en Bogotá deberían
ser de al menos 35 indios, cifra muy pequeña comparada con la
encomienda centenar del siglo XVI.
El descenso en la población indígena tuvo que haber
incidido en los modos de vida de San Juan de los Llanos. El
franciscano Pedro de Aguado, hace una fuerte crítica al modo de
vida y el sistema económico de los colonos españoles en San Juan
de los Llanos; dice que los españoles no se asientan en tierras
fértiles y sanas, sino donde encuentran indígenas y minas para
explotar. Dice también, que aparte de asesinar y sobrexplotar
indígenas, y buscar vetas del preciado mineral, los españoles no
hacen mucho más en estos territorios. Por lo tanto; no saben ni
labrar la tierra, tampoco invierten en ella y no están ligados a su
territorio, lo que ocasiona que el progreso sea inexistente y que
sus sociedades solo engendren vicios.50
A diferencia de las notas de Aguado sobre la administración
hispánica del territorio, el pueblo guayupe “[…] se trataba
de un grupo de agricultores sedentarios, con organización
social y política compleja, cuya economía de subsistencia era
especializada; desarrollando técnicas avanzadas de mejoramiento
Ruiz Rivera, Encomienda y mita en Nueva Granada en el siglo XVII, 135–
36, 150.
50
Aguado, Recopilación historia escrita en el siglo XVI, 472–73.
49

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de suelos para agricultura en los paisajes que lo requerían […]”.51
Aún hoy se puede encontrar evidencia de agricultura antrópica
prehispánica en el territorio del Ariari, como es el caso de los
bosques de cacay y caimarón silvestre.52
El poblador hispano al verse sin la suficiente mano de obra,
muy probablemente adoptó con el pasar de los años, los modos
y producción de la hacienda en detrimento de la encomienda. No
obstante, sin importar cual fuera el camino a seguir, la vocación
agropecuaria sería el sostén de la economía privada en la provincia.
La ganadería mayor sería uno de los modos de
subsistencia de la población sanjuanera, tal vez no a gran
escala, pero sí dentro del comercio local. Existen constancias
de vacadas llegadas a San Juan de los Llanos, desde Avellaneda
hasta de Olalla y Herrera. Se habla de algunas vacas, caballos
y yeguas con los que llegó Avellaneda al territorio llanero,53
también existe constancia del ganado mayor llevado por Olalla
en 1624 en su llegada a San Juan:
[…] mas de cincuenta cargas de bastimentos y peltrechos
necesarios o ganado y mulas, potros y bueyes de arada y
vuestros adherentes […] con la aspereza de los caminos y ríos
Manuel Adolfo Torres N. y Oscar Alfonso Pabon Monroy, eds., Nación
Guayupe. Entre grandeza y olvido. Recopilación de textos sobre una civilización desconocida (Villavicencio: Instituto Departamental de Cultura del
Meta, 2013), 16.
52
Para mayor información, el lector puede acudir al trabajo de Pablo Pérez de
2002 en la biblioteca del ICANH.
53
Tovar Pinzón, Relaciones y visitas a los Andes, siglos XVI, t. V. Región de
los Llanos, 151.
51

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perecio mucha parte de los ganados mulas, caballos y bueyes
y mercado.54

A pesar de que las escarpadas cumbres de los Andes no permitían
un comercio próspero con la provincia de los llanos, la ganadería
en los Llanos Orientales fue prosperando durante el transcurso
del siglo XVI. Para finales de este siglo, cesó la importación de
ganado que se hacía desde Tocuyo, Venezuela, a las cabeceras
del Nuevo Reino de Granada.55 Este ganado europeo traído por
Avellaneda, Olalla y Herrera y demás vecinos de San Juan de los
Llanos; que se haría cimarrón con el paso del tiempo, sería muy
probablemente la semilla de lo que, con el tiempo y la adaptación,
se fue a convertir en la raza de ganado sanmartinera; raza propia
de la altillanura metense.
Las quejas por la falta de rutas comerciales se juntan con
las protestas por los altos impuestos, Antonio de Olalla y Herrera
documenta así la situación de la economía minera y agrícola en
San Juan:
[…] que en este gobierno el oro que se saca es poco que no
se sacan mil pesos cada año y aunque de frutos es abundante
se sacan fuera de esta jurisdicción a vender donde pagan el
alcabala … que corre en contratación para todo los reinos… 56
AGI. Carta del cabildo secular de San Juan de los Llanos en que dan cuenta
del estado de aquella ciudad y los indios que la rodean… (1625). Santa Fe,
67N.66., p, 4.
55
Rausch, Una frontera de la sabana tropical. Los Llanos de Colombia,
1531-1581, 68.
56
AGI. Carta de Antonio de Olalla y Herrera, gobernador de San Juan de los
Llanos en que expone que conviene que se tasen los tributos que deben pagar
54

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Una de los aspectos de la economía de San Juan, es que a pesar
de afirmarse que la provincia tiene vocación minera, el oro que
se saca es poco. Parece en ocasiones que el oro fuera una mera
excusa para hacer destacar la provincia y no dejar que la Corona
pierda su interés en ella, y lograr seguir sacando provecho de la
caja real. Aparte del oro por descubrir y del cual se tienen noticias,
también se habla en un documento de la existencia de indios ricos
en la región y de los intereses puestos en la búsqueda de la ciudad
de El Dorado; fantasma que parece perseguir a San Juan desde su
fundación.
[…] con la continuasion de soldados y capitanes que siempre
por mi horden an trajinado todos estos Llanos que an sido de
tanta importancia que con la continuación se abremido a saber
y tener noticia sierta de las provincias del Dorado […] me
despachase su Real cedula para ello las minas desta tierra es oro
muy solido de 20 y 29 quilates tiene hoy pocos que lo saquen
que no llegan a ochenta personas pretendo lleguen a dosientos
sacando puntas de oro de a sien pesos y sincuenta y de ai arriba
y no se a podido dar con las vetas de donde arrancan…57

Los anuncios de ricas y míticas tierras siguen siendo parte de la
estrategia retórica de los indígenas para alejar a los españoles de
sus tierras. Aun siendo así, el oro que daba San Juan de los Llanos
alcanzó para algunos de sus vecinos acumularan una considerable
fortuna; es el caso de Francisco Aguilar, quien ayudó a patrocinar
los indios… (1625). Santa Fe, 67, N.66, 2.
57
AGI. Carta de Antonio de Olalla y Herrera, gobernador de San Juan de los
Llanos en que expone que conviene que se tasen los tributos que deben pagar
los indios… (1625). Santa Fe, 67, N.66, 2-4.
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la expedición a El Dorado de Pérez de Quesada con el oro del río
Ariari.58
Para redondear el asunto de la minería en la provincia
estudiada, podemos enumerar los tres grandes problemas que
existieron para generar riquezas a partir del oro. Primero; el oro de
aluvión en un río caudaloso que se descuelga por el piedemonte, es
ya de por sí difícil de extraer. Segundo; no existen reportes de que
se encontraran grandes minas, solo vetas y pequeños depósitos.
Tercero; la situación de violencia constante que se vivía en una
provincia fronteriza, no permitía realizar las labores mineras con
ninguna eficiencia:
[…] muchos enemigos de la provincia de indios hay Anozas
y los salteadores Yamotoas, Catamaes, Amayaguas y Poriguas
que de continuo estas solas naciones tienen molestada esta
ciudad. De manera que perturban las labores de las minas
y beneficio de estancias a cuya causa de presente se haya la
nuestra ciudad […].59

Sumado a lo que ya hemos dicho sobre la falta de rutas comerciales
y la casi inexistente inversión que se hacía por parte de los
españoles en las nuevas ciudades fundadas, podemos afirmar que
la economía en San Juan de los Llanos estaba limitada por la
violencia propia de un poblado fronterizo. Temas todos estos, que
explican el porqué de la pobreza y fragilidad de la provincia.
Rausch, Una frontera de la sabana tropical. Los Llanos de Colombia,
1531-1581, 63.
59
AGI. Cabildos Seculares, 20 de mayo de 1625. Santa Fe, 67, N.66., p. 3.
58

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El interés de obtener ganancias de forma rápida era lo que guiaba a
los fundadores de San Juan de los Llanos. La estable fundación que
se puso en pie como pionera en los Llanos Orientales, no era otra
cosa que una empresa extractiva que sin los controles que ejercía la
ley, hubiera fracasado por completo en tan solo unos años.
En tiempos de los Reyes Católicos se expide una ley que
se encuentra recopilada en las Leyes de Indias en el Libro VI,
Título VIII (Sobre las Encomiendas), la Ley 1, que luego sería
ratificada en 1580. Esta estipula que, tras la pacificación de un
grupo de indios, el gobernador, adelantado o pacificador, debe
repartir los mismos entre sus vecinos comarcanos (Ley 3). Las
formas de pacificar a un grupo de indígenas por lo general eran
violentas, teniendo en cuenta que los españoles que se aventuraban
a estas faenas eran normalmente soldados. Era conveniente para
el español que buscaba reducir indios para sus encomiendas o
repartimientos60 emplear métodos violentos, ya que de esta forma
se justificaba con mayor facilidad la desobediencia de los indios
hacia la corona y se les podía emplear en servicios personales con
mayor rigor, como quien pierde sus derechos civiles por rebelión.
El reparto es el primer proceso que se hace tras una pacificación de indios,
éste confiere al beneficiario la capacidad de usufructuar los bienes producidos
por los indios, mientras que la encomienda, que debía cumplir más requisitos
legales como la confirmación del Rey, daba al encomendero el poder institucional de servirse de la fuerza de trabajo del indígena, claro está, bajo los cánones legales y no bajo el servicio personal. Tovar Pinzón, Relaciones y visitas
a los Andes, siglos XVI, t. V. Región de los Llanos, 24.
60

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Aunque las leyes intentaban mitigar los desmanes hacia
los indios, la experiencia en la frontera era bastante ilegal. Si se
toma en cuenta que la obediencia de la ley en Las Indias recaía
sobre un rey ausente; mientras más se tomaba distancia del centro
de poder, más anárquicos eran los procederes.
En los Llanos la violencia y la ilegalidad eran el pan de
cada día. En una relación de 1559 sobre San Juan de los Llanos,
Giraldo Gil Estupiñan relata el mal trato al que estaban sometidos
los naturales, con sus familias y comunidades destruidas por las
rancherías de indios.61 Es decir, sacar a los indios de sus tierras para
llevarlos a rancherías al servicio y conveniencia del encomendero,
muchas veces alejándolos por tiempos muy prolongados de sus
tierras u ordenándoles a vivir fuera. Esta práctica transgredía la Ley
sobre los indígenas del Título 1 de la recopilación, ley XIX, donde
se estipula que los indígenas deben permanecer juntos entre sus
iguales, como la ley XXVIII de encomiendas en donde se ordena
no alejar a los indígenas de sus caciques. El mismo vecino afirmaba
haber sacado a indios de paz en tres ocasiones a rancherías hacia el
Valle de la Plata, estos indios eran obligados a llevar el pertrecho
y los hatos de los soldados y, permanecían “las cadenas e sogas //
llenas de yndios”.62
Se tiene constancia de una visita a Santiago de las
Atalayas, el pueblo de los Llanos casanareños del que mejor
61
62

Tovar Pinzón, 50.
Tovar Pinzón, 51.

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podemos obtener referencias símiles para entender los modos
de vida en San Juan de los Llanos.63 Esta duró de 1600 a 1603
y estuvo a cargo de Luis Henrique, oidor de la Real Audiencia.
Tras los interrogatorios a los caciques y principales todos los
encomenderos de la provincia salieron imputados por cargos por
incumplimiento de sus funciones.64
En 1621, el arzobispo Hernando Arias de Ugarte, visitó
las poblaciones del Casanare. Fue tan horrible el estado en que
encontró a la población indígena, que encargó al general de los
jesuitas de Santafé que empezara misiones en los llanos.65
Aunque la frontera de San Juan era una frontera inmóvil,
las zonas denominadas deshabitadas, que se ubicaban en los
márgenes limítrofes tenían una función bien establecida. Estas
eran utilizadas como territorios para conseguir mano de obra
indígena por medio de la pacificación. Esta situación es reflejo
de la mentalidad del encomendero en los Llanos, que veía al
indígena no reducido como un producto silvestre que era
necesario extraer de su medio, como quien caza un animal para
su provecho.
Esto lo digo debido a que Santiago fue un pueblo fundado en las cercanías
de San Juan, como ya lo hemos expresado anteriormente, que también dependía de la mano de obra de pueblos llaneros y se encontraba supeditado a la
metrópolis andina.
64
Tovar Pinzón, Relaciones y visitas a los Andes, siglos XVI, t. V. Región de
los Llanos, 53.
65
Rausch, Una frontera de la sabana tropical. Los Llanos de Colombia,
1531-1581, 85.
63

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Ya en 1581, veinticinco años desde el repartimiento de
indios en San Juan de los Llanos, en el Memorial de Juan de
Aldaz, se pide a la Corona que se promulgue cédula que le permita
pacificar nuevas tierras de las que se tiene noticia.66
En una confirmación de encomienda de 1619,67 en la
presidencia de Antonio de Olalla y Herrera, el capitán Juan Martínez
de Alfaro (hijo) dice que se han pacificado unos indios de nación
guahiba en los términos de San Juan, de un cacique de nombre
(Caima Curraima o Caimaro Yorraiba). El encomendero pide al
Consejo que se le repartan estos indios para unirlos a su encomienda
heredada en segunda vida de su padre, homónimo suyo. La razón
que esgrime es que este grupo reducido habla la misma lengua y
es de la misma nación del que tiene ya encomendado de nación
aperigua (los caciques de Alfaro padre eran Maneos, Maybare y
Ebacona, o Marcos, Mabiarel y Chabacana68). Sobre la agregación
de encomiendas, el capitán Alfaro apela de forma inteligente a las
recién promulgadas leyes XXI y XVII de 1618-1620, en donde se
ordena no dividir las encomiendas y en cambio procurar agregarlas
para evitar problemas de mal gobierno.
Memorial de Juan de Aldaz en nombre de las ciudades del Nuevo Reino de
Granada, en que solicita diversas mercedes entre ellas para la iglesia de San
Juan de los Llanos. En Tovar Pinzón, Relaciones y visitas a los Andes, siglos
XVI, t. V. Región de los Llanos, 197.
67
AGI. Santa Fe, 167, N.27.
68
Los nombres de caciques dentro de paréntesis que aparecen en este párrafo están escritos en el documento de una forma y otra, unas versiones de los
nombres aparecen en una parte del documento que está fechada el 10 de julio
de 1619 y la otra en la que está fechada de 2 de junio de 1618. AGI. Santa Fe,
167, N.27.
66

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A pesar de la distancia y mala comunicación existente entre
la periferia y la metrópolis, la coincidencia de los argumentos que
utiliza el encomendero Alfaro con lo estipulado en las leyes que
acaban de promulgarse hace apenas un año desde su petición, nos
demuestra que, para aspectos de información judicial conveniente,
no existía traba alguna que les impidiera a los encomenderos
de la frontera estar al día. No obstante, el transporte de cartas
que llevaban los emisarios era cosa muy distinta al transporte
de productos comerciales, agrícolas y las inspecciones de los
funcionarios de la Real Audiencia.
En la confirmación de encomienda al capitán Alfaro
se describe lo que podemos denominar una cacería de indios
por parte de Alfaro padre. Este hacía entradas a los territorios
del río Guaviare, a los que denominaban “frontera de indios
guerreros”,69 para someter la mayor cantidad de nativos que
pudiera y legalizarlos para adherirlos a su encomienda.
El 20 de mayo de 1625 se entregan noticias a la Corona
desde San Juan de los Llanos. Antonio de Olalla y Herrera
informa que ha habido problemas con indios belicosos y pide se
le de dinero de la caja real para pagar las costas que de su bolsillo
han salido para arreglar la situación:
[…] esta ciudad fundada en los confines de estos llanos, cerca
de enemigos que la han tenido para despoblar unos de la cierra
caribes de carne humana belicosisimos que han asestado muerte
69

AGI. (1640). Santa Fe, 167, N.27., 4.

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infinitamente en mas de cincuenta leguas de cordillera y otras
de los llanos…70

El informe sigue contando que estos indios bravos han azotado
la tierra desde hace varios años, que estuvieron pacificados desde
1611 hasta 1621 gracias a los esfuerzos del gobernador, pero
que en el año anterior al informe habían acabado y despoblado
la ciudad vecina de San Johan de Yeyma, llegando también
a San Juan y asesinando a muchos indios ladinos y cristianos.
Los indios que en un primer momento se denominan caribes
comienzan a diversificarse con algunas aclaraciones que hace
Gaspar Núñez García, escribano de San Juan de los Llanos en la
segunda parte del informe. Gaspar escribe que “[…] hay Anosas
y los salteadores Yamotoas, Catamaes, Amayaguas y Poariguas”
quienes han hecho “[…] mucho daño y muerte de españoles
indios ladinos y cristianos”. Empero; estos desordenes fueron
controlados y es por eso que el gobernador pide compensación.
También pide dinero de la caja real para el sostenimiento general
de la ciudad y para futuros descubrimientos en la zona. Se señala
también la necesidad de pacificar naturales debido a la carencia
de los mismos.
En estas noticias se retratan las fricciones que existían
entre indígenas y españoles en la región. A pesar de que se dice que
ha habido periodos apacibles, la revuelta indígena que aconteció
70

66.

AGI. Carta del cabildo secular de San Juan de los Llanos. Santa Fe, 67, N.

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en 1621 y que probablemente prolongo las tenciones hasta 1623,
año en que Antonio de Olalla llega a la ciudad a pacificarla, sería
provocada por indígenas de las naciones reducidas. Los indios
Paoriguas, que en otros documentos aparecen como Aperiguas
o Operiguas,71 son los mismos indios de la encomienda de Juan
Martínez de Alfaro.
También, dentro del informe de 1626 tenemos registro de
los malos tratos que tenían en la provincia de San Juan para con
sus indios. Según el relato del mismo gobernador, para corregir
las conductas de los indios “[…] se han conseguido fustes con
que se an hecho castigos de manera que es tan tan quebrantador
y sonja tanpocos que goza esta ciudad de quietud y las minas
se vuelven a labrar…”.72 Ya que la palabra fuste se entiende de
tantas maneras, valdría la pena aclarar que lo que se entiende
aquí por fuste es, muy probablemente, una vara de madera larga y
delgada, que en el caso concreto su utilizaría para fustigar.
Años atrás, en 1559, los indios del Ariari en medio de
las guerras de soberanía, siendo ellos quienes más servían a la
ciudad de San Juan, “[…] se rrebelaron los yndios del Rio de
Ariare [… quienes] q(ue)rian benir de noche a dar y quemar el
dicho pueblo de San Juan de los Llanos…”.73 Los conflictos
Supongo que se está hablando de una misma nación a pesar de las pequeñas
diferencias existentes entre las menciones en los documentos, siendo esto algo
recurrente con la caligrafía de las voces indígenas.
72
AGI. Carta del cabildo secular de San Juan de los Llanos. Santa Fe, 67, N.
66, 1.
73
Memorial de Juan de Aldaz en nombre de las ciudades del Nuevo Reino de
71

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ocurridos en ambos casos no son producto de una guerra entre
sociedades independientes, sino insurrecciones de los pueblos de
indios sometidos al sistema de encomiendas y demás instituciones
hispánicas; los indios del Ariari, como los llaman, y los Aperiguas.
Otro aspecto para destacar del documento de 1625
es el modo cómo se denominan en un primer momento los
pueblos indígenas arrochelados. “Caribes de carne humana” les
llama Antonio de Olalla, abstracción que abarca a 5 pueblos
diferenciados según el segundo reporte, todos subsumidos en
un concepto cliché de guerra que busca, más allá de señalar un
objetivo militar concreto, encontrar “piezas” para someter con
mayor dureza. No busco con lo dicho adivinar las intenciones
de Antonio de Olalla, más bien, intento poner en práctica las
teorías sobre los símbolos hegemónicos inmersos en el discurso
colonial.
En torno a la fundación de San Miguél de Güesbas, en
el piedemonte casanareño, dentro del territorio de Santiago de
las Ayalayas, aconteció un evento que es símbolo innegable del
discurso guerrerista y hegemónico hispano, el cual propendía
hacia la esclavitud de los indígenas y no hacia la creación de
sociedades estables.
Rodrigo de Cosio levantó el pueblo en las sabanas de
Uricuri, el lugar más rico en recursos de la comarca. Lo asistió
Granada, en que solicita diversas mercedes entre ellas para la iglesia de San
Juan de los Llanos. En Tovar Pinzón, Relaciones y visitas a los Andes, siglos
XVI, t. V. Región de los Llanos, 137–38.
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con indios de varias naciones a quienes dejó instalados antes de ir
por los últimos, unos indios Cusiana que estaban a tres leguas de
distancia. Cuando llegó al caserío donde se encontraban les dio
la orden de emprender el viaje hasta Güesbas, a lo que estos se
negaron inútilmente. Al despertar de Cosio en la mañana se dio
cuenta que todo el caserío estaba abandonado, de los 70 indios
no quedaba ni un alma, se habían esfumado en la noche sin dejar
rastro alguno y se habían llevado junto con ellos otros indios que
allí estaban.74
Tras el incidente con los indios fantasma, el colono
fundador, muy diligente, se vio precisado a levantar un auto en
proceso contra los indios Cusiana. Lo curioso del caso es que no
solo se acusó al pueblo Cusiana por lo acontecido, sino que se
procedió a declarar a toda la nación Caquetía como pendenciera,
revoltosa y hasta asesina. Hermes Tovar opina al respecto sobre
las acusaciones levantadas:
Pero ésta era una verdad a medias. Se trataba de una
manipulación de la historia de este pueblo que iba a ser
usada con fines punitivos. Los colonizadores no olvidaban
fácilmente, así su justicia hubiera sido siempre la del diente
por diente. Sus resentimientos se acumulaban, y ante nuevos
hechos se desencadenaba el castigo con la fuerza que dejaba
la frustración de todo acontecimiento pasado. Aquí no había
perdón y olvido; además, la justicia no borraba los delitos, los
mantenía ahí como agravantes de otros. Y eso era lo que se
inventariaba al emitirse juicios sobre la fuga de los cusiana.75
74
75

Tovar Pinzón, 57–61.
Tovar Pinzón, 61.

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Los indígenas de la frontera eran cazados para conseguir mano de
obra, y se les denominaba caribes para legitimar su pacificación. Los
que estaban dentro de los terrenos de los pueblos y no se sometían
eran tratados peor que los que sí se sometían, a quienes así fuera de
forma intermitente y tenue, protegían las Leyes Nuevas.
En 1659, Antonio, un indígena bautizado en la fe católica,
capitán de los indígenas de Camaxagua, solicitó la ayuda oficial
contra la persecución del capitán Pedro Collado, vecino de San
Juan de los Llanos.76 “Para 1664, estos pueblos, otrora poderosos,
afluían a las misiones de los jesuitas huyendo del hambre”.77
Para los indígenas al sur del río Meta, existía un pueblo
doctrinero fundado por dominicos en 1620. Este pueblo era
Medina, y por su posición en defensa de los indígenas de los
alrededores, siempre estuvo en choque con los encomenderos.78
Las opciones eran pocas para los indios llaneros, o se
encomendaban de buena gana o se escondían llano adentro hasta
alejarse lo suficiente de la zona de influencia hispana. Esta última
opción que ofrecía el llano fronterizo a sus viejos habitantes,
recuerda a la descripción que hace Antonio Muñoz en Raquel
Ángel de Flórez sobre el acto final de la representación indígena
en las cuadrillas79 de San Martín de los Llanos–Meta: “Los indios
Rausch, Una frontera de la sabana tropical. Los Llanos de Colombia,
1531-1581, 79.
77
Rausch, 80.
78
Rausch, 90–91.
79
“Consisten los juegos de las “Cuadrillas” en una especie de Ballet en que
cuarenta y cuatro jinetes presentan figuras de distinto orden, repartidos en cua76

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cansados y fatigados, pero no vencidos, se retiran a la selva a
llorar la pérdida de sus dominios, llevando en su corazón el odio
profundo hacia los blancos, y que aún no se ha extinguido en los
que fueron dueños de América”.80
Fueron algunos de los soldados que hacían parte de las
huestes de Juan de Avellaneda los que se convertirían en los 25
encomenderos del primer repartimiento. La profesión que marcaba
el perfil de estos primeros pobladores hablaría mucho del tipo de
relación que tendrían con sus encomendados y, que terminaría
por moldear la forma común de vida de la población sanjuanera
del siglo XVI. Los soldados coloniales, acostumbrados a vivir de
las conquistas y a recibir su paga sin tener otras obligaciones, la
mayoría de ellos con sus familias al otro lado del atlántico, serían
denominados por Hermes Tovar como “Los señores del ocio y la
servidumbre”.81
Eran soldados hijos de soldados los encomenderos que
en 1619 y 1639 pidieron al Rey algún tipo de beneficio sobre
sus encomiendas. El capitán Juan Martínez de Alfaro, hijo de
su homónimo; el capitán Juan Martínez Alfaro, a quienes ya
tro grupos, [Españoles, Cachaceros, Indios y Moros], los cuales cada uno ocupa una esquina de la plaza, de donde parten en distintas direcciones formando
un conjunto original y de indiscutible belleza.”. Raquel Ángel de Flórez, Conozcamos el deparamento del Meta, t. 3 (Bogotá: Talleres Gráficos del Fondo
Rotatorio Judicial Penitenciaría Central, 1964), 12.
80
Ángel de Flórez, 12.
81
Tovar Pinzón, Relaciones y visitas a los Andes, siglos XVI, t. V. Región de
los Llanos, 33.
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nombramos y; el capitán Francisco Velázquez, hijo legítimo y el
mayor del capitán Juan Velázquez, quien obtuvo encomienda de
indios vacos del también capitán Francisco de Valdés.82
Fredy Antonio Preciado teoriza sobre el método de
apropiación del terreno que se dio en los primeros años de
ocupación colonial en América, dándonos una perspectiva del
espíritu que pudo haber impregnado las prácticas de colonización
en el primer siglo en los Llanos Orientales:
Durante los primeros años del periodo colonial los
colonizadores españoles eran los dueños y señores de toda la
tierra. Los indios simplemente usaban de la tierra con el fin
de rendir tributos. En este primer periodo de colonización y
ocupación los conquistadores trataron de trasplantar el sistema
de tenencia señorial, buscando perpetuar el principio romano
de ‘manu captere’ practicado por los visigodos en España, es
decir, el del derecho por la ocupación armada.83

Con el tiempo y con la decadencia de la población nativa en
el territorio de la provincia de San Juan de los Llanos, esta
jurisdicción se agrega al gobierno de Santiago de las Atalayas,
ciudad que fue por mucho tiempo catalogada como la capital de
los llanos. Según los documentos de títulos de corregidores del
Archivo General de Indias, la agregación sucedió el 22 de abril
de 1709, cuando Antonio de Herrera es nombrado “Corregidor de
AGI. Expediente de confirmación de encomienda de San Juan de los Llanos a Francisco Velázquez. Santa Fe, 171, N.10.
83
Fredy Antonio Preciado, Desarrollo endógeno en una región de frontera:
Los Llanos Orientales, departamento de Casanare y Meta (Colombia) [Tesis
de doctorado] (Varese: Università degli Studi dell’Insubria, 2010), 76.
82

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San Juan de los Llanos con la agregazion del gobierno de Santiago
de las Atalayas”.84 Sobre la fecha de la agregación, Andrés Castro
Roldán, afirma que fue en 1685 con las capitulaciones de José
Encizo y Cárdenas.85
Reflexiones finales
Todos los procesos históricos tienen sus características
particulares. En el caso de la región de los Llanos, podemos
cerciorarnos de qué manera el desarrollo autóctono de un
territorio se ve subvertido por un hecho histórico chocante, como
lo fue la ocupación hispánica. Las sabanas que para los nativos
orinoquenses ofrecían un tránsito comercial y cultural angular
para sus modos de vida, fueron modificadas radicalmente a partir
de estos procesos de ocupación hasta generar un estancamiento
que terminó por diezmar la demografía nativa y, por ende,
generar también un decaimiento en las poblaciones hispanas
que dependían de su encomienda. A este tipo de procesos se les
conoce como procesos mediterráneos,86 pues se hace alusión al
cambio de actividad, o más bien de función, que sufrió el mar
Mediterráneo tras la Modernidad, a decir, pasar de ser un corredor
entre las culturas para transformarse en frontera.
AGI. Títulos de corregidores, desde 1692. Audiencia de Santa Fe. Llanos
de San Juan. Santa Fe, 565., p. 13.
85
Castro Roldán, “Santiago de las Atalayas: Una ciudad de la frontera en el
Nuevo Reino de Granada, XVI-XVIII”, 2007.
86
Tovar Pinzón, Relaciones y visitas a los Andes, siglos XVI, t. V. Región de
los Llanos, 16–17.
84

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�Juan Villamizar

Dentro del discurso que se exhibe en las audiencias
y cabildos seculares consultados, encontramos imaginarios
sobre la población indígena, en su mayoría peyorativos, sobre
los cuales se puede rastrear una intensión capital de dominio y
explotación en miras al enriquecimiento rápido y voraz de los
encomenderos. Los Caribes de carne humana, los belicosísimos
Aporiguas y los Yamotoas salteadores, no eran sino nombres
apropiados para justificar la cacería de indios. Estos discursos,
por tanto, están plagados de símbolos coloniales y enriquecen
la investigación, si son entendidos como tal. Otro de estos
símbolos es el oro o el deseo de encontrarlo. Es así que el
territorio del Ariari se convirtió en una región hechizada, como
pasó con gran parte de los Llanos. A partir de las habladurías
se construyeron mitos de tesoros insondables, de tierras
doradas, que según se iban desmintiendo, corrían escurridizos
a esconderse a otras partes. San Juan de los Llanos fue tal vez
El Dorado más importante del norte de Sudamérica, y como
todos estos, una gran decepción.
La dualidad ‘riqueza y peligro’, u ‘oro e indios guerreros’,
se enfrentó en el territorio de San Juan de los Llanos convirtiéndose
en un maniqueísmo de tierras fronterizas, que hacían del lugar
tanto atractivo como detestable. Las incapacidades de los
españoles por entender las dinámicas de los Llanos dieron origen
a un decaimiento sin reversa, sus propias posturas y discursos no
les permitieron hallar el valor del mundo indiano. A cambio de
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eso, se consolidó una clase encomendera militar improductiva,
que durante más de dos generaciones ostentaría el poder de la
ciudad. Por su parte, los indígenas vecinos, fueron expulsados de
sus territorios de origen y sometidos a la mediterraneidad.
Referencias
Archivo
Archivo General de Indias
Archivo General de la Nación, Colombia
Bibliografía
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Bogotá: Imprenta Nacional, 1906.
Ángel de Flórez, Raquel. Conozcamos el deparamento del Meta,
t. 3. Bogotá: Talleres Gráficos del Fondo Rotatorio Judicial
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de Colombia, segunda mitad del siglo XIX”. En Sociedades en movimiento: los pueblos indígenas en América Latina en el siglo XIX. Tandil: Instituto de Estudios Histórico-Sociales; Facultad de Ciencias Humanas; Universidad
Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires, 2007.
Castro Roldán, Andrés. “Santiago de las Atalayas: Una ciudad de
la frontera en el Nuevo Reino de Granada, XVI-XVIII”.
Frontera de la historia, núm. 12 (2007): 301–39.
“El Capitán Alonso de Herrera y Olalla (Agudo 1505-1580)”,
2014.
http://38gradosnorte.blogspot.com/2014/11/el-capitanalonso-de-herrera-y-olalla.html.
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Preciado, Fredy Antonio. Desarrollo endógeno en una región
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Casanare y Meta (Colombia) [Tesis de doctorado].
Varese: Università degli Studi dell’Insubria, 2010.
Rausch, Jane M. De pueblo de frontera a ciudad capital. La
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Tovar Pinzón, Hermes. Relaciones y visitas a los Andes, siglos
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Useche Losada, Mariano. El proceso colonial en el alto Orinoco
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de investigación arqueológica nacional; Banco de la
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�Historia de una hacienda en la periferia de Ciudad
Victoria, Tamaulipas: Tamatán de 1894 a 1922
The history of a hacienda on the outskirts of Ciudad
Victoria, Tamaulipas: Tamatán from 1894 to 1922
Jaime A. Rodríguez

Universidad Autónoma de Tamaulipas
Ciudad Victoria, México
orcid.org/0000-0002-6249-7775

Resumen: El objetivo de la presente investigación es explicar la etapa
de Tamatán como hacienda para comprender las particularidades
de la finca, su origen, su trayectoria en el porfiriato, su perímetro en
hectáreas, el modo de su administración, la lucha revolucionaria y
el proceso de compraventa a principios de la década de 1920. Los
archivos consultados fueron: el Archivo General e Histórico del Estado
de Tamaulipas; el Archivo Histórico del Congreso del Estado de
Tamaulipas; el Archivo Manuel González y el de Manuel González hijo;
y el acervo documental Joaquín Meade del Instituto de Investigaciones
Históricas de la Universidad Autónoma de Tamaulipas. Investigar el
caso de Tamatán contribuye a llenar una laguna de información existente,
pues sólo hay referencias de la hacienda en algunas obras generales de
la historia de la entidad. Buscar datos de esta unidad productiva del
porfiriato permitió identificar las actividades que desarrolló de 1894 a
1922. Una contribución trascendental del trabajo fue la consulta de los
archivos Manuel González y Manuel González hijo de la Universidad
Iberoamericana, que aportaron información que no ha sido expuesta en
otras investigaciones. Por último, por medio del estudio de la hacienda
de Tamatán se busca enriquecer la historiografía tamaulipeca.
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�Historia de una hacienda

Palabras clave: Tamaulipas; Tamatán; Manuel González; Filizola;
Ciudad Victoria.
Abstract: The objective of this research is to explain the stage of
Tamatán as a hacienda, to understand the particularities of the farm,
its origin, its trajectory in the Porfiriato, its perimeter in hectares,
the mode of its administration, the revolutionary struggle, and the
purchase and sale process at the beginning of the 1920s. The archives
consulted were the General and Historical Archive of the Congress of
the State of Tamaulipas; the Manuel González and Manuel González
Jr. archives; and the Joaquin Meade documentary collection of the
Institute of Historical Research of the Autonomous University of
Tamaulipas. Investigating the case of Tamatán contributes to filling an
existing information gap, as there are only references to the hacienda
in some general works of the state’s history. Looking for data from this
productive unit of the Porfiriato allowed us to identify the activities
developed from 1894 to 1922. A significant contribution of the work
was the use of the archives of Manuel González and Manuel González
Jr. of the Universidad Iberoamericana, which provided information
that has not been exposed in other research. Finally, the study of the
Tamatán hacienda aims to enrich the historiography of Tamaulipas.
Keywords: Tamaulipas; Tamatán; Manuel González; Filizola; Ciudad
Victoria.

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�Jaime A. Rodríguez

Introducción
Este trabajo centra su atención en la historia de la hacienda de
Tamatán, importante unidad productiva durante el porfiriato,
período durante el cual la finca alcanzó su mejor momento
económico. Investigar a Tamatán como hacienda mostrará
el origen y evolución de la propiedad, el cambio que hubo de
propietario en 1894, la estructura, organización y funcionamiento
económico de la finca y la administración de la misma durante
esos años, así como el proceso por el que se transformó en Escuela
de Agricultura en 1922.
La trascendencia de esta investigación radica en dos
hechos importantes. El primero señala el vacío existente en el
estudio de casos de las haciendas agrícolas porfiristas del centro
del estado de Tamaulipas y el segundo se refiere a la importancia
de la finca elegida. A través de la hacienda de Tamatán, no sólo
se podrá ver su decadencia a raíz de la revolución de 1910, sino
también el traspaso de la propiedad a manos del ejecutivo del
estado, que la adquirió para establecer la Escuela de Agricultura
del Estado “General Manuel González”. Este estudio aportará,
además, nuevos conocimientos a la historia empresarial de
Tamaulipas, que se detallarán más adelante.
Aunque en los últimos años se han multiplicado los
estudios sobre las haciendas en varias latitudes del país,1
Enrique Semo, ed., Siete ensayos sobre la hacienda mexicana 1780-1880
(México: Universidad Nacional Autónoma de México; Instituto Nacional de
Antropología e Historia, 2012).
1

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�Historia de una hacienda

todavía queda mucho por hacer en este campo de estudio. En
la agenda de trabajo está pendiente el estudio de las demás
haciendas, ranchos, casas urbanas y otros bienes que la familia
González poseía a nivel nacional. A manera de consideración, es
importante aclarar que el término “hacienda” que manejaremos
en la presente investigación se entenderá como una unidad
económica racionalizada que fue capaz de organizar el medio
rural.2
En Tamaulipas surgió la hacienda como típica forma
de propiedad, debido a que la tierra susceptible de explotarse
se concentró en pocas manos. La falta de una alta densidad
de población y la ausencia de una significativa presencia de
comunidades indígenas determinaron dicho fenómeno.3 Sin
embargo, las leyes de colonización y terrenos baldíos propiciaron
el aumento de haciendas y establecimiento de ranchos a lo largo
del siglo XIX y principios del XX.
Las primeras leyes con la que se quiso favorecer la
colonización del estado y la apropiación de la tierra en el mismo
territorio fueron tres, la de 1826, 1830 y 1833, las cuales tuvieron
escasos resultados por la inestabilidad política y la continua
amenaza de la guerra con los colonos angloamericanos, lo que
obstaculizó la ocupación efectiva del territorio y el acaparamiento
Beatriz Rojas, La pequeña guerra: los Carrera Torres y los Cedillo (México: El Colegio de Michoacán, 1983).
3
Arturo Alvarado Mendoza, El portesgilismo en Tamaulipas (México: El
Colegio de México, 1992), 119.
2

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de la tierra.4 Sin embargo, la aplicación de la ley de ocupación
y enajenación de terrenos baldíos de 1863 permitió la creación
de nuevas haciendas y la extensión de la propiedad privada en el
estado.
Con esta ley hubo casos en que ocurrieron algunos
denuncios de tierras en algunos municipios tamaulipecos, por lo
que a partir de entonces comenzaría el acaparamiento de tierra,
con la consecuente formación de latifundios, auspiciados por el
gobierno del presidente Porfirio Díaz.5 Al inicio del régimen
porfirista, en 1877, la política de colonización y apropiación de
la tierra en Tamaulipas produjo un crecimiento de haciendas y
ranchos. El número de haciendas en el estado casi se duplicó en
treinta y tres años, al pasar de 107 en 1877 a 186 en 1910. Sin
embargo, los ranchos ganaron terreno en las haciendas, al pasar
de 322 en 1877 a 2,879 en 1910.6
Este incremento de propiedades tuvo que ver con las
iniciativas de ley que presentó el gobernador Alejandro Prieto
para proceder a realizar la remedición de las propiedades
originarias de la entidad y la privatización de los ejidos de cada
una de las municipalidades y villas. La ley de procedimientos
para la práctica de deslindes en el estado, expedida y promulgada
Juan Díaz Rodríguez, “La propiedad de la tierra en Tamaulipas y la ley de
ocupación y enajenación de terrenos baldíos de julio de 1863”, en Historia
judicial mexicana, vol. I (México: Suprema Corte de Justicia de la Nación,
2006), 137.
5
Díaz Rodríguez, 139.
6
Alvarado Mendoza, El portesgilismo en Tamaulipas, 119.
4

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en 1889 por el congreso estatal, fijó las reglas y métodos a
realizar con este propósito. A esta legislación le siguió la ley para
la remedida de los terrenos de propiedad particular con la que
se precisaría el régimen de dominio de bienes rústicos, dando
certeza jurídica a los propietarios ante cualquier eventualidad.
Esto estimuló la inversión y el desarrollo de las actividades
agrícola-ganaderas, al no existir ya duda sobre la pertenencia de
cualquier predio.7
El objetivo general de la presente investigación es
conocer la etapa de Tamatán como hacienda. Este estudio
monográfico dejará ver particularidades de la finca, los
orígenes, la trayectoria en sus primeros años, las tierras y
el agua en torno a ella, el modo de administración, la lucha
revolucionaria y el proceso de compraventa a principios de la
década de 1920, profundizando en la historia económica del
noreste del país.
Nuestro propósito es responder, respecto a la hacienda, a
las siguientes cuestiones: ¿dónde se ubica el origen de Tamatán?;
¿cómo evolucionó a través del siglo XIX?; ¿cuáles eran las
características de sus tierras?; ¿cómo era administrada?; ¿cuáles
fueron las dificultades que sufrió a raíz de la revolución?; y ¿en
qué consistió el proceso por el que se transformó de hacienda a
escuela de agricultura?
Octavio Herrera Pérez, Las haciendas de Tamaulipas: el origen de la
propiedad rural en una entidad del Noreste de México (Ciudad Victoria: Gobierno del Estado de Tamaulipas, 2011), 151, 154.
7

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Las hipótesis planteadas en la investigación son las
siguientes. Hipótesis 1: Tamatán, en su etapa como hacienda,
constituyó una oportunidad de negocios para Manuel González
que aprovechó y que impactó positivamente su patrimonio
durante el porfiriato; Hipótesis 2: La hacienda, como tal, fue
rentable durante el porfiriato, pero no pudo recuperarse después
de la revolución mexicana, por lo que fue traspasada al ejecutivo
del estado.
Este trabajo se organizó de acuerdo con dos etapas que
vivió la hacienda y consta de cinco apartados. En el primero se
presentan los antecedentes. Se da a conocer cómo se originó
el dominio territorial, cuál fue la extensión inicial, dónde se
estableció, quiénes fueron sus primeros propietarios, así como a
las actividades económicas a las que se destinó el fundo en un
principio.
El segundo apartado trata de los propietarios y las
razones por las que el coronel González compró la hacienda
de Tamatán. La adquisición de la propiedad se ubica en el
año de 1894, cuando en la economía tamaulipeca operaron
cambios, tales como el tendido ferroviario, la integración neta
a una economía mundial hegemonizada por las sociedades que
habían protagonizado la revolución industrial; la inserción
en el mercado estadounidense; la articulación y expansión un
mercado nacional; el surgimiento generalizado de brotes de
producción capitalista; el arribo masivo del capital extranjero;
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y la emergencia de núcleos burgueses que particularmente
trabajaban desde espacios regionales.8
Esta vigorización económica determinó el surgimiento de
una nueva clase de políticos que utilizando su poder se hicieron
de una vasta fortuna con negocios en la actividad agropecuaria,
los ferrocarriles y los servicios. Un recorrido por la actividad
política de González hijo deja ver su consolidación en un nuevo
tipo de propietario que surgió a fines del siglo XIX.
El tercer subtema explica la estructura, la organización y
la función de la tierra abierta al cultivo en la finca, luego de que
el coronel González adquirió la hacienda de Tamatán. En esta
parte se estudian las características que muestra la orografía e
hidrografía del lugar en la que se ubica la hacienda. Asimismo, se
examina el tipo de clima y la calidad de los terrenos de Tamatán.
Se observa además la proporción de tierra apta para el cultivo en
relación con la extensión total de la propiedad, así como el tipo
de cultivos que caracterizaban la producción de la hacienda. En
la parte final, se habla de los ranchos y huertas que englobaba la
misma finca.
El cuarto apartado estudia cómo se administraba la
hacienda, cuál era el cálculo económico en el que se basaba,
cómo se llevaban la cuentas, así como el mecanismo por el que
Mario Cerutti, “Militares, terratenientes y empresarios en el noreste. Los
generales Treviño y Naranjo (1880-1910)”, en Monterrey, Nuevo León, el
noreste: siete estudios históricos, ed. Mario Cerutti (Monterrey: Universidad
Autónoma de Nuevo León, 1987), 93.
8

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se financiaba la hacienda entre otras cuestiones que se resolverán
en esta parte del capitulado. El quinto subtema aborda el periodo
comprendido entre 1912 y 1922, desde que Manuel González hijo
tuvo dificultades debido a la revolución, hasta que sus herederos
traspasaron o vendieron la finca al ejecutivo del estado. Por
último, analizamos en las conclusiones el cumplimiento de los
objetivos e hipótesis.
El antiguo casco de la hacienda de Tamatán fue modificado
por en su parte superior por decreto gubernamental. En la imagen
el gobernador Emilio Portes Gil y los delegados de los ejidos en
la ex hacienda de Tamatán, 1926
Foto 1

Fuente: Archivo del Ingeniero Marte R. Gómez
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El origen y evolución de la propiedad
El origen de la hacienda se remonta a 1750, cuando el coronel
José de Escandón otorgó merced de tierra a Juan Bautista de
Soto, pardo y vecino de Río Blanco.9 El asentamiento original
se encontraba sobre una planicie de forma irregular de 320 metros
de altitud, al poniente de Santa María de Aguayo, junto al camino
real que conducía a la villa de San Antonio de Tula, a través de
las cumbres de la Sierra Madre Oriental. El fundo se convirtió
en rancho ganadero, trabajado directamente por el dueño y su
familia. Dicha unidad productiva tenía una extensión inicial
menor a 800 hectáreas.10
El fundo original de Tamatán se amplió hasta conformarse
como hacienda de 1750 a 1870. Un mecanismo empleado para
aumentar los límites originales del inmueble fue el recurso de
Instituto de Investigaciones Históricas, Universidad Autónoma de Tamaulipas, en adelante IIHUAT, “Testimonio de las diligencias originales que en el
año de 1750 se hicieron por el Coronel Don José de Escandón, sobre la fundación de la Villa de Santa María de Aguayo, y posesión que se dio del campo
designado para ella, y tierras que fueron señaladas para el común de vecinos”,
en Testimonio de los Autos de la General Visita de la municipalidad de Ciudad
Victoria, Mandado sacar por el Exmo. señor Gobernador del Estado D. Francisco Vital Fernández, el día 27 de septiembre del año de 1848 y concluido
el 25 de mayo de 1853 por el escribano público D. Antonio Jiménez Valdés
(Ciudad Victoria: Oficina Tipográfica del Gobierno, Dirigida por Víctor Pérez
Ortiz, 1906), 152.
10
Pablo Serrano Alvarez, “El sistema de haciendas y la expansión capitalista
colimense en el siglo XIX”, en Regiones y expansión capitalista en México
durante el siglo XIX, ed. María Eugenia Romero Ibarra y Serrano Álvarez
(México: Facultad de Economía, Universidad Nacional Autónoma de México;
Universidad de Colima, 1998), 208.
9

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composición, que era el pago de una suma de dinero a la corona,
por parte de particulares, que aumentaba los recursos del rey. El
perímetro de la propiedad también aumentó por la a falta de una alta
densidad de población y la ausencia de comunidades indígenas.
Estos factores determinaron el surgimiento de la hacienda como
típica forma de propiedad, debido a que la tierra susceptible de
explotarse se concentró en manos de los terratenientes.11
En cuanto a cambios en la producción de la hacienda, se
tiene noticia del funcionamiento de molino para moler caña de
azúcar en el último tercio del siglo XIX. En el último tramo de la
centuria decimonónica, el carrizo dulce y sus derivados -piloncillo
y aguardiente- se convirtieron en productos de importancia en
la dieta popular de la población tamaulipeca. La demanda cada
vez mayor de caña determinó su cultivo de manera extensa en
dos lados de Ciudad Victoria, donde según Alejandro Prieto “se
encuentra cultivado casi en su totalidad el terreno que circunda
a esta población, principalmente el norte y oeste, [donde] son
extensos los plantíos de caña que ahí se tienen.”12 El molino
para moler caña y elaborar endulzante que no podía faltar en los
hogares tamaulipecos es un ejemplo de las innovaciones técnicas
registradas en la finca.
Alvarado Mendoza, El portesgilismo en Tamaulipas, 119.
Alejandro Prieto, Historia, geografía y estadística del Estado de Tamaulipas: obra adicionada de algunos artículos descriptivos y otros concernientes
a las mejoras materiales proyectadas en aquel estado (México: Escalerillas,
1873), 324.
11

12

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FOTO 2
Ganado cebú en las instalaciones de la ex hacienda de Tamatán,
1926

Fuente: Archivo del Ingeniero Marte R. Gómez

Propietarios de la hacienda
De fines de la colonia a inicios del porfiriato la finca cambió
de dueño y aumentaron sus dimensiones. La composición y el
traspaso fueron mecanismos que favorecieron la acumulación.
Los hijos de Juan Bautista de Soto heredaron el sitio y vendieron
el inmueble a particulares, entre ellos a Francisco Lerma, quien
lo adquirió por medio de compraventa. Fue él, probablemente,
quien amplió el fundo original, conformando a Tamatán como una
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hacienda agrícola-ganadera con un molino en funcionamiento que
abasteció a los residentes de Ciudad Victoria. Lerma se había visto
obligado a hipotecar su propiedad para obtener financiamiento; al
no poder cubrir el préstamo e intereses generados por la deuda,
la hacienda fue embargada en 1872 y luego vendida al teniente
coronel Manuel González hijo en 1894, quien adquirió la hacienda
por medio de remate en pública subasta.13
Por la correspondencia entre el coronel González y su padre
sabemos sobre la deuda que pesaba sobre la propiedad, de su origen
y los efectos que ésta tuvo sobre la hacienda. En carta del 29 de
junio de 1890, Manuel González hijo hizo saber al general González
que: “En los suburbios de Victoria, a 3 1/2 kilómetros de la plaza y
sobre el camino de Tula, a 300 metros más allá de San Isidro donde
tienen que terminar el tranvía, queda el casco del rancho de Tamatán,
en pleito desde hace 18 años y abandonado”.14 El testimonio de
Alejandro Prieto corrobora la afirmación de Manuel González hijo. El
ingeniero refiere que: “Algunas de las haciendas de los suburbios de
Ciudad Victoria, por circunstancias especiales, se encuentran casi en
ruinas y en un abandono lamentable por parte de sus interesados”.15
Archivo General e Histórico del Estado de Tamaulipas, en adelante
AGHET, Testimonio de la escritura de venta de agostadero, agua y hacienda
de Tamatán otorgada judicialmente por D. Francisco G. Lerma al teniente
coronel D. Manuel González hijo, en Ciudad Victoria, Tamaulipas en 19 de
abril de 1894.
14
Archivo Manuel González, en adelante AMG, Docto. 237880, Carta de Manuel González hijo en La Mesa a Manuel González en Silao, 29 de junio de 1890.
15
Prieto, Historia, geografía y estadística del Estado de Tamaulipas: obra
adicionada de algunos artículos descriptivos y otros concernientes a las mejo13

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La casa comercial “Filizola hermanos”, que cubría
funciones crediticias propias de los establecimientos bancarios,
recibió en depósito los 14,000 pesos que Manuel hijo pagó por la
hacienda. La mencionada sociedad mercantil era una de las pocas
que dominaba el mercado de dinero y capitales en la capital de
Tamaulipas en una época ausente de bancos, pero en condiciones
de lograr un desarrollo económico acorde a las expectativas
de vigorización económica, social y política que tuvo lugar en
nuestro país durante el porfiriato.
En este escenario, los González se erigieron en modernos
hacendados con visión empresarial debido a la ola modernizadora
por la que atravesaba el país por ese entonces. Al ligar el poder
político con el económico, los González se hicieron de importantes
negocios en varias ramas de la actividad económica a nivel
nacional. En cuanto a bienes raíces, los González eran propietarios
de la hacienda de Laureles en el estado de Michoacán; de la de
Chapingo, en el Estado de México; la de Tecajete, en Hidalgo; la
de San José del Cerrito, en Guanajuato; la de El Trigo, en San Luis
Potosí; y otras haciendas tanto en Veracruz como en Tamaulipas.
Este recorrido por las fincas González deja ver que ellos formaron
parte de una nueva clase de políticos que, utilizando su poder
político, se hicieron de una vasta fortuna.16
Los González eran ricos, contaban con los recursos
necesarios y tenían una intuición especial por los negocios. Al
ras materiales proyectadas en aquel estado, 322.
16
Silvia González Marín, Historia de la hacienda de Chapingo (México:
Universidad Iberoamericana, 1996), 168.
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igual que su padre, el coronel González era hombre de empresa
y de férreo carácter, cualidades que explican por qué compró la
hacienda de Tamatán.17 Ésta ofrecía mayores ventajas debido a
las características hidrográficas que presentaba el lugar donde
se encontraba, “entre las primeras estribaciones de la Sierra
Madre Oriental y la boca del Cañón El Novillo”, donde estuvo
edificada la casa solariega de la hacienda de Tamatán.18 La Sierra
Madre Oriental, al poniente de la hacienda, determinó una mayor
precipitación pluvial que favoreció la formación del río San
Marcos, manantial permanente en la parte baja.
En el marco del predominio de una visión distinta en los
negocios, las oportunidades que detectó el teniente coronel al comprar
la finca se circunscribieron al paso del ferrocarril de Monterrey
al Golfo. El tendido ferroviario trajo beneficios económicos que
impactaron positivamente en el patrimonio de Manuel hijo: 1) las
tierras de su propiedad aumentaron su valor al situarse contiguas a la
estación del tren; y 2) la colocación de rieles contiguos a Tamatán
despertó el interés de Manuel González hijo por invertir en una
tranvía Decauville para transporte de productos agrícolas, negocio
que le trajo beneficios a nivel personal, en el sentido empresarial de
que contar con un medio de transporte permitió mover mercancías
con mayor velocidad y eficiencia, a un menor costo.
AMG, Docto. 237880, Carta de Manuel González hijo en La Mesa a Manuel González en Silao, 29 de junio de 1890.
18
Archivo Gabriel Saldívar, en adelante AGS, Escuela de Agricultura del
Estado de Tamaulipas (C. Victoria, Talleres Linotipográficos del Gobierno,
1923).
17

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La hacienda de Tamatán engloba a los ranchos de San Isidro,
Las Vegas y Los Charcos, así como las huertas de la Quinta Mainero
y de las manzanas de Lerma y Rodríguez. A mediados de 1893,
el coronel González hijo adquirió la Quinta Mainero de la familia
del licenciado Guadalupe Mainero. Esta propiedad comprendía
51,343 metros cuadrados, que equivalían más de 5 hectáreas. La
Quinta Mainero se ubicaba en el ángulo noroeste de la ciudad sobre
terreno, colindante con la vía y predios del ferrocarril de Monterrey
al Golfo y con las calles de Aldama y la número 23.19
En 1895, Manuel González hijo compró el primer rancho
a Guadalupe Treto por 1,000 pesos. El predio de San Isidro estaba localizado contiguo a la hacienda. El de San Isidro tenía una
extensión de una fanega y cinco almudes de sembradura, equivalente a más de 8 hectáreas, las que lindaban con la hacienda en
sus extremos norte, sur y poniente.20 Manuel González hijo había
hecho esta compra por conducto de José Pier.
Este administrador general adquirió también para su
poderdante la manzana de Rodríguez. La escritura que formalizó
esta operación fue otorgada el 21 de octubre de 1903 ante el
AMGH, Inventario de títulos de solares en Ciudad Victoria y algunos valores más, que envía este despacho de Victoria a la Casa de México, por conducto de los Sres. Fernando Díaz Lombardo a Ignacio Flores, con fecha 8 de
febrero de 1917.
20
AMGH, Copia certificada de los testimonios de cuatro escrituras públicas
relativas a la propiedad de la hacienda de Tamatán del municipio de Ciudad
Victoria, Tamaulipas, presentadas por el señor José Pier en nombre de la sucesión del señor teniente coronel don Manuel González hijo para quien se
expide (Ciudad Victoria: Agosto 26 de 1914).
19

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escribano público Porfirio Flores. En esa fecha, Juan Taylor en
representación de Vicente Villa vendió a José Pier el mencionado
inmueble ubicado entre las calles 19 y 20 y Rosales y avenida
Cuéllar, por la cantidad de 800 pesos.21
La apropiación de estos predios contiguos a la hacienda de
Tamatán tuvo que ver con que la ley de junio de 1890 autorizaba
la venta de terrenos del ejido de los pueblos en los municipios
de Tamaulipas. El gobernador Alejandro Prieto había presentado
ante el congreso del estado diversas iniciativas de ley con la
finalidad de declarar jurídicamente como válidas la venta de
tierras, poniendo en marcha los deslindes de ejidos de los pueblos
a los que se referían los Autos de la General Visita. De acuerdo
con la ley de procedimientos de medidas o deslindes de tierras
de 1889 se fijaron las reglas y métodos de remedición de tierras;
la ley para la remedida de los terrenos de propiedad particular
de ese año estableció la precisión del régimen de dominio de los
bienes rústicos para dar certeza jurídica a los propietarios ante
cualquier eventualidad; y con la ley del 7 de junio de 1890 se
consumó la privatización de los ejidos de los pueblos, conforme a
los preceptos liberales de desamortizar las propiedades ligadas al
uso corporativo y común de la propiedad.22
AMGH, Inventario de títulos de solares en Ciudad Victoria y algunos valores más, que envía este despacho de Victoria a la Casa de México, por conducto de los Sres. Fernando Díaz Lombardo a Ignacio Flores, con fecha 8 de
febrero de 1917.
22
Archivo Histórico del Congreso del Estado de Tamaulipas, en adelante
AHCET, Decreto 88 del 16 de enero de 1889; Decreto 90 del 2 de abril de
21

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La idea básica de esta legislación era que los ejidos fueran
remedidos y fraccionados, para enseguida pasar a realizar su oferta
y adjudicar los lotes que no tuvieran propietario. Hechos los trabajos
se promovió la inversión y el fomento agrícola y ganadero de los
terrenos ahora regularizados. En este proceso de la privatización
de la tierra, Manuel González hijo quedó transformado en gran
terrateniente gracias a las leyes agrarias del periodo.
FOTO 3
Delegados de la Convención de la Liga de Comunidades Agrarias
y Sindicatos Campesinos con las banderas de sus ejidos de
Tamaulipas, 1926

Fuente: Archivo del Ingeniero Marte R. Gómez
1889; y Decreto 26 del 7 de junio de 1890, Ciudad Victoria, Tamaulipas.
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Estructura, organización y funcionamiento económico
de Tamatán
Según la escritura de 1894, el espacio territorial de Tamatán tenía
una extensión total de 3 sitios de ganado mayor, 4 caballerías
de tierra y 425,878 varas cuadradas. De éstas, correspondían
a la hacienda 2 1/4 sitios de ganado mayor, es decir, 2, 949
hectáreas. De la superficie restante eran propietarios Antonio
Valdés, Francisco Lerma y Guadalupe Treto. El primero poseía
2 fanegas,23 8 almudes24 y 1,511 metros cuadrados, que
correspondían 9.7 hectáreas; el segundo, 2 fanegas, un almud
de sembradura y 3,169 metros cuadrados, que equivalían a 7. 23
hectáreas; y el tercero, una fanega y 5 almudes de sembradura,
es decir, 5.1 hectáreas. Esto hacía un total de 22.03 hectáreas, las
que absorbió Tamatán al cabo de cinco años en que se rectificaron
judicialmente sus linderos.
A fines del siglo XIX, los límites de dicho espacio territorial
en el que estaba comprendida la hacienda y tres propiedades más,
eran: al norte, con la hacienda de La Presa; al sur, con el río San
Marcos; al oriente, con el casco urbano de Ciudad Victoria; y al
poniente, con la Sierra Madre Oriental. Tamatán tenía forma de
escuadra que se extendía desde arriba de la montaña y terminaba
al norte, en el cañón de El Calamaco. Dentro del perímetro de
la hacienda, los terrenos destinados a la agricultura tenían como
Una fanega equivale a un bulto, que es igual 1/2 carga, 12 almudes y 91
litros.
24
Un almud equivale a 7.6 litros.
23

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colindantes: al norte, con el camino que conducía a las labores de
La Garra; al sur, con el camino a Tula; al poniente, con terrenos de
agostadero de la misma finca; y al oriente, con Ciudad Victoria,
distante a 4 kilómetros de la hacienda.25
Para conocer más de cerca el tipo de cultivos de la
hacienda, se analizará la lista de productos agrícolas que Miguel
Pier presentó en la Exposición Local de Agricultura y Ganadería
del Estado de Tamaulipas, celebrada en Ciudad Victoria en
1907.26
El listado muestra la clasificación de cereales, frutas,
pimientos, cítricos, carrizos, tubérculos y fibras que Tamatán
producía a inicios del siglo XX. Del primer grupo destaca el
maíz, del que había dos cosechas al año, la temprana y la tardía;
asimismo, la tierra abierta al cultivo de maíz era de dos tipos, de
riego y temporal. La extensión irrigable de la hacienda era de
70 hectáreas y la tierra que no era susceptible de riego tenía una
superficie de 23 hectáreas.27

AGHET, Testimonio de la escritura de venta de agostadero, 1894.
Archivo Manuel González Hijo, en adelante AMGH, Carta de Miguel Pier
en Tamatán al teniente coronel Manuel González hijo en Tlalpan, 31 de octubre de 1907.
27
AGHET, José Pier, Apoderado del Tte. C. Dn. Manuel González hijo manifiesta al C. Presidente municipal el capital que posee, para los efectos de la
Ley de Contribuciones vigente en el Estado, cuyo capital está ubicado en la
Hacienda de Tamatán, Ciudad Victoria, 14 de septiembre de 1899, PP. Manuel
González hijo, José Pier, Conforme L. Zorrilla, 264-265.
25
26

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Cuadro 1
Lista de artículos de Tamatán en la Exposición Local de
Agricultura y Ganadería del Estado de Tamaulipas 1907
Cereales

Maíz

Pimientos

Cítricos

Plátano
enano

Chile valenciano

Naranjo
injertado

Caña
blanca

Plátano
guineo

Chile
imperial

Naranja
del país

Caña
morada

Plátano
indio

Chile
quipín

Naranja
agria

Mezotillo

Plátano
manzano

Toronjas

Maguey
amarillo

Uva moscatel

Limón
real

Frutas

Carrizos

Tubérculos

Cacahuate

Fibras

Henequén de
Yucatán

Lechuguilla

Limón
chico

Fuente: AMGH, Carta de Miguel Pier Cárdenas en Tamatán al teniente
coronel Manuel González hijo en Tlalpan, 31 de octubre de 1907.

Miguel Pier describe la situación del maíz en las tierras de
temporal. En carta del 7 de octubre de 1906, dicho administrador
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de Tamatán, en su informe, dio noticia de “Los maíces de
temporal sembrado el 2 de julio están buenos y jiloteando los
que se sembraron a fines de agosto están ya los más escardados y
también regulares pues hasta ahorita no les ha faltado el agua.”28
En general, la producción de maíz en Ciudad Victoria aumentó en
tres años al pasar de 31,000 hectólitros en 1903 a 36,000 en 1906,
a pesar de la sequía que dejó sin agua a los cultivos en el estado.29
Aunque la exposición agropecuaria tuvo el propósito de
promover la economía estatal a raíz de la sequía, la exposición dio
oportunidad a Tamatán de promocionar su cultivo de maíz, el que,
como ya se dijo, se hacía dos veces al año. El 17 de noviembre
de 1909, José Pier fue informado por el administrador de Tamatán
sobre la siembra tardía de maíz: “La siembra de maíz tardío en
esta finca es de 35 hectolitros con 13 litros, siendo de medieros,
14 hectolitros con 82 litros; de terciaros, 9 hectolitros con 97
litros; y sembrado por la finca, 10 hectolitros con 34 litros, estos
maíces van los más regulares y solamente algunos del potrero de la
Ciénega están a medias pero estos son pocos”.30 La participación
AMGH, Carta de Miguel Pier en Tamatán a José Pier en Ciudad Victoria, 7
de octubre de 1906.
29
AGHET, Anuario estadístico del estado de Tamaulipas de 1903 formado
por la Dirección General Técnica a cargo del Ing. Espiridión Ledesma (Ciudad Victoria, Establecimiento tipográfico del Gobierno dirigido por Víctor Pérez Ortiz, 1905), 59; “Censo agrícola”, AGHET, Anuario estadístico del estado de Tamaulipas de 1906 formado por la Dirección General Técnica (Ciudad
Victoria, Establecimiento tipográfico del Gobierno dirigido por Víctor Pérez
Ortiz, 1907), 109.
30
AMGH, Informe de Miguel Pier a José Pier, Hacienda de Tamatán, 17 de
28

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de la producción de maíz fue del 0.7 por ciento en el total de lo
producido en 1909. Dicho porcentaje se obtiene al multiplicar
los 35 hectólitros con 13 litros por 100, dividido entre los 5,000
hectólitros de maíz producidos ese año en Ciudad Victoria.
Como producto agrícola, el frijol formaba parte de la
composición de la carga ferroviaria. Los ferrocarriles le aplicaban
tarifas más caras por no ser cereal, pese a su categoría de artículo
de primera necesidad.31 Como producto fundamental, el frijol
era mayormente consumido por cada familia en Tamaulipas, pues
dicho grano era apreciado como uno de los alimentos principales
de los tamaulipecos, entre ricos y pobres. En la entidad lo había
de diferente especie, tales como: el bayo grande, el negro, el
conocido garbancillo y el bayo chiquito, siendo éste último,
según Argüelles, “el que se prefiere en las siembras por la mayor
parte de los agricultores”.32 Aunque el cultivo de frijol estaba
generalizado en Tamaulipas, sólo se cultivaba para consumo
dentro de algunas fincas.
Miguel Pier ejemplifica lo anterior en su informe: “La
siembra de frijol tardío es muy pequeña, se cosecharán algo
para el gasto de la hacienda”.33 Adalberto Argüelles confirma el
noviembre de 1909; Un hectólitro de maíz equivale a 100 litros.
31
Luis Cossío Silva, “La agricultura”, en Historia moderna de México, ed.
Daniel Cosío Villegas (México: Hermes, 1965), 25.
32
Adalberto J. Argüelles, Reseña del estado de Tamaulipas (Ciudad Victoria:
Oficina tipográfica del gobierno del estado, 1910), 207.
33
AMGH, Informe de Miguel Pier a José Pier, Hacienda de Tamatán, 17 de
noviembre de 1909.
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señalamiento de Pier en las siguientes palabras: “la siembra es en
proporción de la necesidad de sus propias fincas”.34 En cuanto
a la comercialización de frijol, Tamatán no tuvo participación
en el mercado tamaulipeco porque dicho grano revistió la forma
de monopolio controlado por comerciantes, que acaparaban la
producción en tiempo de escasez para venderlo a precios altos, a
pesar del fácil y barato cultivo del grano.
Cabe decir que el cultivo de frijol coexistió con el de las
frutas, como el plátano -en sus variantes enano y guineo-, así como
la uva moscatel. El contenido de una carta que el administrador
de la finca envió a José Pier hace suponer que el rancho de San
Isidro se destinó a la siembra de plátano, pues Miguel Pier dijo a
su hermano que se “limpió el platanal de San Isidro”.35 Además,
un par de cartas más indican que también se cultivó el plátano
en la huerta de la Quinta Mainero, en la calzada de la alberca,
frente a la pedrera, en la acequia de la planta de luz eléctrica y en
la huerta del henequén. El platanal que quedó sembrado en estos
lugares dentro de la finca sumó un total de 899 plantas.36
Del grupo de pimientos producidos en la hacienda
sobresalió el chile en sus tres variantes. Según Luis Cossío, el
chile era, después del maíz, el artículo de mayor consumo, tanto
Argüelles, Reseña del estado de Tamaulipas, 208.
AMGH, Carta de Miguel Pier en Tamatán a José Pier en Ciudad Victoria, 7
de octubre de 1906.
36
AMGH, Informe de Miguel Pier a José Pier, Ciudad Victoria, 18 de enero
de 1908; AMGH, Informe de Miguel Pier a José Pier, Hacienda de Tamatán, 9
de diciembre de 1909.
34
35

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de los sectores populares de más bajos ingresos, como en general
entre toda la población. En Tamatán había tres tipos de chiles, el
valenciano, imperial y quipin.37 Los terrenos de la finca al pie
de la Sierra Madre Oriental eran el lugar donde se cultivaba. La
cosecha se levantaba antes de la madurez del grano en su estado
de color colorado, tono que toma cuando llega el momento de su
desprendimiento de la planta.
Entre los cítricos cultivados en Tamatán se encontraban
el naranjo injertado, las naranjas tanto del país como agrias,
limones real y chico, y toronja. Las tierras húmedas de Tamatán
al pie de la montaña también propiciaron el cultivo de dichos
cítricos. La situación de la naranja en el porfiriato era que su
producción privaba en la mayor parte de la república mexicana.
Particularmente, la naranja producida en zona limítrofe entre
Veracruz y Tamaulipas se consideraba de buena calidad, tanto
así que “podía embarcarse para el mercado norteamericano”.38
Hacia 1910 ya se hacían buenas exportaciones de naranjas por el
puerto de Tampico.
Sin embargo, el consumo de la naranja se limitó en un
principio al autoconsumo, de modo que la producción satisfacía
apenas necesidades locales de la población mexicana. Al iniciar
el régimen de Porfirio Díaz, la ausencia de mercados organizados
y la falta de la modernización en los transportes condicionó que
37
38

Cossío Silva, “La agricultura”, 27.
Cossío Silva, 47.

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�Historia de una hacienda

la producción naranjera mantuviera un estado estacionario. Con
el siglo XX, dicha situación tendió a cambiar con la organización,
en la ciudad de Monterrey, de sociedades para emprender el
cultivo del naranjo a gran escala. Por el éxito que tuvieron las
primeras plantaciones de naranjales en el vecino estado de Nuevo
León fue que Miguel Pier viajó a Montemorelos para observar los
resultados obtenidos por Robertson y los Berlanga en el cultivo
de la naranja.
De su estancia en la plantación de ambos citricultores,
Miguel Pier prestó atención a diversas cuestiones. En cuanto al
modo de plantar, señaló que “respecto a las distancias en que
plantan el naranjo es la misma que plantamos nosotros por acá
pues es de 20 a 22 pies uno de otro”. Pero en torno a la variedad
de la naranja, notó que: “Hay varias clases de naranjos, hay uno
el mejor para mí que le llaman a la naranja de ombligo; otra que
llaman de sangre, otra japonesa y otra mediterránea; la llamada
sangre tiene la forma de naranja agria de por acá, todas estas
clases de naranjas son injertados, y el fruto sin semilla”. No
obstante, Pier reconsideró que “resulta superior la de ombligo,
pues esta naranja es dulce y muy grande”.39 Sobre la ombligona
fue informado el coronel González hijo por la carta del 20 de
noviembre de 1904, que le envió Pier a su regreso a Tamatán.
Entre la fecha de la carta y la publicación de la Reseña del estado
AMGH, Carta de Miguel Pier en Tamatán al teniente coronel Manuel González hijo en Tlalpan, 20 de noviembre de 1904.
39

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de Tamaulipas de Adalberto Argüelles (1910), mediaron seis años
en los que el panorama mostró:
Particularmente la enorme plantación que se ha hecho de
naranjales en los terrenos de la hacienda de Tamatán en Ciudad
Victoria, propiedad esta última del progresista terrateniente
teniente coronel Manuel González hijo, cuyo número de plantas
traspuestas en estos dos últimos años alcanza a más de veinte
mil, estando en perfecto estado de crecimiento debido a lo
apropiado del terreno de la hacienda donde está la plantación,
a que se tiene el agua suficiente para cubrir el servicio de los
riegos y especialmente por el esmerado cuidado que se tienen de
la citada plantación por el entendido horticultor administrador
de la finca Miguel Pier, quien seleccionando las plantas al hacer
el trasplante de las almacigueras del injerto con pie de agrio,
que es el más adecuado en estas comarcas, ha asegurado, previo
unos cuantos años más de cuidado, una producción cuantiosa
que dejará a no dudarlo pingües utilidades a su propietario, y
contribuirá de una manera bien definida al aumento de esa parte
de la riqueza pública del estado.40

Los naranjales a los que se refiere Argüelles en su cita posiblemente
se tratan de los mismos que trajo Miguel Pier de Montemorelos
durante su estancia en dicho municipio neolonés que se desarrolló
económicamente gracias a la naranja. Probablemente, el
administrador de Tamatán contó previamente con el visto bueno
de Manuel González hijo para plantar naranjos en la finca. Dicho
propietario era bien conocido por su fama de rico terrateniente en
tierras tamaulipecas, dada su capacidad empresarial de invertir en
los cítricos, sector productivo que tuvo una participaron activa en
40

Argüelles, Reseña del estado de Tamaulipas, 246.

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el mercado nacional debido al paso del tren que sacó la producción
naranjera hacia otras partes de México a fines del porfiriato.
En esa época era común ver jardines plantados de naranjas
en Tamatán.41 Posteriormente, el cultivo del naranjo continuó
vigente a lo largo de la carretera Panamericana, la que según
Bataillón “permitió la venta de naranja en la capital neolonesa de
Monterrey y en Estados Unidos”. Dicho autor menciona además
que para ese entonces las plantaciones de naranjo se habían
ido multiplicando, sobre todo entre Montemorelos y Ciudad
Victoria,42 donde sobresalió especialmente el cultivo de la naranja
Washington en la época en que Tamatán funcionaba como escuela
de agricultura del estado.43 La mayor parte de la producción
de limón real y chico se consumía en el país. Por un lado, los
fruticultores mexicanos habían importado, al iniciarse el siglo
XX, los pies y retoños de limón de California en Estados Unidos
para formar nuevas plantaciones en el noreste mexicano, sobre
todo en Tamaulipas, donde el cítrico se distribuyó a las diferentes
haciendas agrícolas. Por otro lado, la toronja también alcanzó
importancia al igual que otros cítricos durante el porfiriato.
En este periodo, la caña de azúcar constituyó otro
de los productos agrícolas que se cultivaba en Tamatán. La
Rafael de Alba, La República mexicana. Tamaulipas. Reseña geográfica y
estadística (México: Vda. de C. Bouret, 1909), 42.
42
Claude Bataillon, Las regiones geográficas en México, ed. Florentino M
Torner, Nueva Ciencia. Nueva Técnica (México: Siglo Veintiuno, 1969), 200.
43
AGS, Escuela de Agricultura del Estado de Tamaulipas (C. Victoria, Talleres Linotipográficos del Gobierno, 1923).
41

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importancia de dicho carrizo se cifraba en el hecho de que
constituía parte de la dieta popular de la población tamaulipeca.
Adalberto Argüelles considera como “planta industrial” a la
caña de azúcar debido a que de ella se derivaban dos productos
acabados, el aguardiente y el piloncillo o panocha. El
aguardiente de caña se producía mediante un alambique.44
Por otra parte, el piloncillo era el endulzante que no podía
faltar en los hogares tamaulipecos. En Tamaulipas ambos
bienes derivados de la caña se consumían por la mayor parte de
la población. Para su cultivo se destinó un espacio dentro de la
finca conocido comúnmente como la huerta de caña. Acerca de
la situación del cultivo de la caña en 1909, Miguel Pier, en un
informe que rindió al administrador general, menciona: “Las
cañas han descollado muy poco, y calculo la molienda en unas
30 cargas, ésta participará como el 10 o 12 del presente”.45
A diferencia de la caña de azúcar, que constituía un bien de
El alambique era un aparato utilizado para la destilación de líquidos mediante un proceso de evaporación por calentamiento y posterior condensación
por enfriamiento. Según Tortolero, el alambique era una herramienta de destilación simple que está constituida por una caldera, donde se calienta la mezcla.
Los vapores salen por la parte superior y se enfrían en un serpentín situado
en un recipiente refrigerado por agua. El líquido resultante se recoge en el
depósito final. El proceso consiste en que evaporan primero los fluidos con
menor temperatura de cambio de estado, por lo que, tras la condensación, se
encuentran en el medio final más concentrados. De este modo se concentran
alcoholes, tales como el aguardiente. Alejandro Tortolero Villaseñor, De la coa
a la máquina de vapor: actividad agrícola e innovación tecnológica en las
haciendas mexicanas: 1880-1910 (México: Siglo XXI Editores, 1995), 283.
45
AMGH, Informe, Ib., 17 de noviembre de 1909.
44

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�Historia de una hacienda

exportación, el cacahuate sólo se cultivaba para autoconsumo
dentro de la hacienda.46 Hacia fines de 1906 existe noticia
en la finca sobre el cultivo de 5 1/2 almudes de cacahuate, es
decir, casi dos hectáreas.47
Por otro lado, y frente a la idea de que Bernardo Zorrilla
introdujo el henequén yucateco a Tamaulipas en 1900,48 hoy
sabemos por carta de Miguel Pier enviada a Manuel González
hijo que: “A la planta de henequén de Yucatán se le puso a la
tarjeta que tiene la planta que este señor introdujo Ud. [Manuel
González hijo] por primera vez el año de 1891.”49 El auge
económico en Yucatán, debido al henequén, determinó el interés
del coronel González hijo por introducirlo en Tamaulipas porque
observó en el oro verde una nueva alternativa económica de
ampliar su fortuna.
A manera de ejemplo, para 1906 existe en Tamatán una
plantación de 3,871 plantas yucatecas.50 En cambio, se tenía
proyectado el cultivo de 55,131 henequenales más hacia 1908.51
Argüelles, Reseña del estado de Tamaulipas, 223.
AMGH, Carta de Miguel Pier en Tamatán a José Pier en Ciudad Victoria, 7
de octubre de 1906.
48
Juan Fidel Zorrilla, Estudio de la legislación en Tamaulipas (Ciudad Victoria: Universidad Autónoma de Tamaulipas, Instituto de Investigaciones
Históricas, 1980), 339.
49
AMGH, Carta de Miguel Pier en Tamatán al teniente coronel Manuel González hijo en Tlalpan, 31 de octubre de 1907.
50
AMGH, Carta de Miguel Pier en Tamatán a José Pier en Ciudad Victoria, 7
de octubre de 1906.
51
AMGH, Informe de Miguel Pier a José Pier, Ciudad Victoria, 18 de enero
de 1908.
46
47

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Además del henequén clase Yucatán, hubo el de clase Tamaulipas,
el zapupe, que se cultivó también en la hacienda, al igual que la
lechuguilla que no requería de cultivo, pues crecía en abundancia
y de manera silvestre en los terrenos calizos de la finca. En el
transcurso de esta investigación sólo encontramos información
acerca del zapupe, del que se plantaron 7,778 ejemplares, los
que con los 10,816 que se plantaron en agosto, hacían un total
de 18,594 plantas de zapupe, cuyo cultivo perfeccionó Miguel
Pier “trayendo la plantita de la labor de los Sres. Terán”,52 otros
importantes cosecheros del período. Al cabo de tres meses hubo
un aumento de plantas de zapupe en calidad de cultivo, el que pasó
de 18,594 plantas en octubre a 77,351 en diciembre de 1909.53
Con este cultivo se esperaba “sacar de mil a cincuenta mil matas a
razón de 10 pesos millar”,54 lo cual correspondió a un fenómeno
de mayor trascendencia que experimentó la hacienda, que
Daniela Marino y María Cecilia Zuleta definen como “expansión
de la frontera productiva”,55 la cual se comenzó a expandir con
el cultivo de dicha fibra.
AMGH, Informe de Miguel Pier a José Pier, Hacienda de Tamatán, 5 de
octubre de 1909.
53
AMGH, Informe de Miguel Pier a José Pier, Hacienda de Tamatán, 9 de
diciembre de 1909.
54
AMGH, Andrés González en la hacienda de Tamatán a Manuel González
hijo en México, 28 de febrero de 1911.
55
Daniela Marino y María Cecilia Zuleta, “Una visión del campo: tierra,
propiedad y tendencias de la producción, 1850-1930”, en Historia económica
general de México. De la colonia a nuestros días, ed. Sandra Kuntz Ficker
(México: El Colegio de México, 2010), 462.
52

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�Historia de una hacienda

FOTO 4
Delegados de la Convención de la Liga de Comunidades Agrarias
y Sindicatos Campesinos con el gobernador Emilio Portes Gil y el
ingeniero Marte R. Gómez en la ex hacienda de Tamatán, 1926

Fuente: Archivo del Ingeniero Marte R. Gómez

La administración de la hacienda agrícola
Para conocer a fondo el cálculo económico en el que se basaba la
hacienda, se analizarán los bienes del inventario de la finca del año de
1899, que se relacionarán con el valor de Tamatán. Según el cuadro
2, los recursos naturales, agua y tierra y construcciones dentro de
la hacienda correspondían al grupo de bienes mayoritarios, los que
tenían una participación del 84 por ciento en el total del inventario.
Dicho porcentaje se obtiene al multiplicar 10,022 pesos, que es el
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monto de los bienes mayoritarios, por 100, divididos entre los 11,924.
75 pesos, que forman el total en que está valuada la hacienda. De la
misma forma obtenemos que los bienes promedio equivalían a 13.98
por ciento (1, 667. 75 pesos) en el total del avalúo de la finca; y los
bienes minoritarios 1.97 por ciento en ese mismo total.
Los primeros bienes comprendían las tierras abiertas al
cultivo y el vital líquido para el riego de los cultivos de la finca.
Asimismo, el cuadro 2 muestra que entre los bienes promedios se
encontraban: primero, un terreno de labor situado al sur del F. C.
del Golfo al frente a la estación de ferrocarril, con una medida de
168.80 metros cuadrados de fondo por 193.20 metros cuadrados de
frente; segundo, un solar al sur del paseo Pedro José Méndez, de
42 metros cuadrado frente por 46. 20 metros cuadrados de fondo;
y tercero, un terreno comprado en la parte oriente de la población.
Los dos primeros se adquirieron de particulares, mientras que el
tercero fue comprado por José Pier al cuerpo edil de la ciudad.
Gracias a estas tres adquisiciones, la hacienda de Tamatán aumentó
sus linderos en una segunda etapa. Por último, es menester describir
los bienes minoritarios de la finca, los que eran desde más de 2
hectáreas de tierra hasta una campana, pasando por jacales para
sirvientes, un par de yuntas de bueyes, carretón y carreta.56
AGHET, José Pier, Apoderado del Tte. C. Dn. Manuel González hijo manifiesta al C. Presidente municipal el capital que posee, para los efectos de la
Ley de Contribuciones vigente en el Estado, cuyo capital está ubicado en la
Hacienda de Tamatán, Ciudad Victoria, 14 de septiembre de 1899, PP. Manuel
González hijo, José Pier, Conforme L. Zorrilla, 264-265.
56

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�Historia de una hacienda

Cuadro 2
Inventario de la hacienda de Tamatán en 1899
Bienes
70 hectáreas 2 aras [sic] sembradura de riego en propiedad o
sean 62. 500 metros a 225 pesos fanega
Valor en que se estiman las 242 3/4 horas de agua en la hacienda durante el mes de las 3/4 partes del río de San (Isidro)
Marcos
Una casa material en Tamatán
2, 949 hectáreas 97 aras [sic] de terreno de agostadero o sean
2 1/4 sitios de ganado mayor en la hacienda de Tamatán
Una casa al norte de la plaza de Tamatán construida de piedra
y mide 30.25 metros frente, una alberca y baño exentos de
contribuciones conforme decreto
Otro terreno de labor situado al sur del F. C. del Golfo con
frente a la estación, el cual calculo en 168.80 metros fondo
por 193.20 metros de frente pues las escrituras tanto de estos
terrenos y no me es posible precisar la exactitud de sus dimensiones
23 hectáreas 7 aras [sic] sembradura sin riego, en propiedad o
sean 3 fanegas a 100 pesos una de 62.500 metros
3 casas de adobe en Tamatán
Un terreno en la labor de 38,232 metros cuadrados cuyos
linderos son: al norte, la prolongación de la calle de Alameda;
al sur, el terreno del F. C. del Golfo; al oriente, calle 23; y al
poniente, derecho de la vía del mismo ferrocarril
4 hectáreas 34 aras [sic] terreno de sembradura en San Isidro
3 jacales en mal estado en San Isidro
Un solar al sur del paseo Pedro J. Méndez de 42 metros frente por 46.20 fondo
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Valor en
pesos
2, 475
2, 422

2, 000
1, 125
2, 000

400

300
250
199

168.75
150
100

224

�Jaime A. Rodríguez

Bienes

Valor en
pesos
100

Un terreno comprado al R. Ayuntamiento en la parte oriente
de la población
2 hectáreas 37 aras [sic] sembradura
75
10 jacales para sirvientes
50
2 yuntas de bueyes
50
Un carretón chico 2 lancillas
25
Una carreta
25
Una campana
10
Total
11, 924. 75
Fuente: AGHET, José Pier, Apoderado del Tte. C. Dn. Manuel González hijo
manifiesta al C. Presidente municipal el capital que posee, para los efectos
de la Ley de Contribuciones vigente en el Estado, cuyo capital está ubicado
en la Hacienda de Tamatán, Ciudad Victoria, 14 de septiembre de 1899, PP.
Manuel González hijo, José Pier, Conforme L. Zorrilla, 264-265.

La forma con que se llevaban las cuentas de Tamatán tuvo que
ver con que la legislación federal de la época obligaba a todo
comerciante o empresario a llevar seis tipos de libros contables,
entre los cuales estaba el copiador de cartas, en el que según
Gladys Lizama “se inscribirán íntegra y literalmente las cartas
y telegramas que expida sobre sus operaciones, unos en pos de
otros, sin dejar blancos, y guardando el orden de sus fechas. Este
libro, como los demás prescritos por el Código de Comercio,
debe ser encuadernado, forrado y foliado, mas no timbrado”.57
Gladys Lizama Silva, Correspondencia de Francisco Martínez Negrete
Alba, Guadalajara, México, 1903 y 1904: capital social familiar y vida cotidiana, Colección Fuentes (Zamora: El Colegio de Michoacán; Fideicomiso “Felipe Teixidor y Monserrat Alfau de Teixidor”, 2011), 10.
57

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�Historia de una hacienda

Al reflexionar sobre esta práctica de la cultura escrita de los
empresarios agrícolas porfiristas, es posible establecer cómo
Manuel González hijo llevaba a cabo la cuenta de la hacienda de
Tamatán.
La hacienda de Tamatán financiaba sus actividades por
medio de los recursos generados por la venta de sus productos
de la finca y por la obtención de préstamos. Los ingresos por
la venta de pasajes del tranvía y las ganancias generadas por la
concesión de luz eléctrica, ambos constituían ingresos de efectivo
a la hacienda. Otros de los rubros importantes de las entradas de
dinero a la hacienda lo constituían la venta de ganado, la renta de
pastos, el expendio de aguacate y cacahuate y la venta de solares
de la hacienda. Este proceso de venta de solares por la finca a
particulares continuó en años siguientes, incluso después que la
hacienda pasó a manos del ejecutivo del estado, pero ésta es una
historia posterior. A continuación, se conocerá a profundidad otro
tipo de entrada de efectivo a la finca.
Algunos comerciantes de los más importantes y con
mayor tradición en Ciudad Victoria tendieron relaciones
económicas con el dueño de Tamatán. Entre los comerciantes con
quienes se ligó Manuel González hijo es posible ubicar a Pablo y
Casimiro Lavín, Filizola y hermano, Bernardo Zorrilla, Manuel
Bustamante, Antonio Fernández, Ricardo Madrid y Manuel
María Hinojosa. Estos comerciantes eran al mismo tiempo
prestamistas, los que respondieron a la necesidad del crédito por
parte de quien lo demandaba. La importancia que tuvieron estos
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�Jaime A. Rodríguez

personajes dependió de que eran una fuente natural de crédito
para propietarios, tales como el coronel González, quien tendió
relaciones sociales con ellos para beneficiarse de las mismas. De
los nexos que tendió el teniente coronel con aquellos hombres,
fuente de crédito, dependió el otorgamiento de préstamos para
financiar su hacienda. Entonces fue que Manuel González hijo
empezó a pedir prestado a Lavín, Filizola y Zorrilla en una
primera etapa.
El proceso de compraventa de la hacienda de Tamatán
Con base en lo señalado por Victoria Lerner, la escasez de
capitales constituyó una dificultad que Manuel González hijo y
sus herederos atravesaron en vísperas de la revolución de 1910.
El año en que las fuerzas del general Pablo González ocuparon
Ciudad Victoria, en 1913, el dueño de Tamatán y su familia
estaban atravesando por una fuerte crisis económica que había
empezado a gestarse muchos años antes, desde el porfiriato.58
La escasez de capital también obligó al coronel González
a hipotecar algunas de sus propiedades. En 1912, David L.
Bretzfelder, apoderado del gerente del Banco de Tamaulipas,
prestó al teniente coronel, por conducto de José Pier 80,000 pesos
oro nacional con un rédito anual del diez por ciento, sirviendo
como hipoteca la hacienda de Tamatán. En esta fianza se incluían
Victoria Lerner, “Las zozobras de los hacendados de algunos municipios
del oriente de San Luis Potosí (1910-1920)”, Historia Mexicana 36, núm. 2
(1986): 324.
58

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�Historia de una hacienda

a San Isidro, el agua de riego, las fincas y mejoras, casas, baños,
potreros, la planta de luz eléctrica, a excepción del ganado.59
Las dificultades que el coronel González y sus herederos
sufrieron a raíz de la revolución y durante ésta tuvieron dos
consecuencias. La primera fue que la hacienda de Tamatán pasó
a manos del gobierno del estado; la segunda, que la hacienda
se convirtió en escuela de agricultura del estado a iniciativa del
gobernador César López de Lara, quien gobernó a Tamaulipas del
16 de febrero de 1921 al 8 de febrero de 1923.60 En su gestión como
mandatario estatal, López de Lara buscó recuperar el gobierno
del estado, aliándose con los terratenientes sobrevivientes a la
revolución. Por tal motivo y por el vínculo de amistad que lo unía
con los descendientes del general González fue que César López
de Lara medió a favor de ellos ante sus acreedores.
Las gestiones sobre el asunto iniciaron a fines 1921,
cuando el congreso estatal aprobó la iniciativa del gobernador
tamaulipeco para arrendar o traspasar los terrenos de la hacienda
a favor del gobierno del estado, que para los González significaba
una solución para sus problemas económicos.61 La operación
AMGH, Notaría pública a cargo del Lic. Isidoro C. Salazar, Primer
testimonio de la escritura de cesión onerosa de un crédito hipotecario a cargo
de las sucesiones de Manuel González hijo, y de Guadalupe Fernández de
González, otorgada por el Lic. Guillermo Obregón, por el señor David L.
Bretzfelder a favor del gobierno del estado de Tamaulipas (Ciudad Victoria:
Marzo 10 de 1922).
60
Juan Fidel Zorrilla, Historia de Tamaulipas (Ciudad Victoria: Gobierno del
Estado de Tamaulipas, Dirección General de Educación y Cultura, 1987), 110.
61
AHCET, Decreto 105 del 27 de diciembre de 1921, Ciudad Victoria,
59

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�Jaime A. Rodríguez

formalizada mediante escritura del 9 de marzo de 1922 mencionó
que el gobierno del estado, a la cabeza de López de Lara, pagaría
115,000 pesos, cantidad que resultaba de la suma de los 80,000
pesos del adeudo pendiente más los 60, 000 pesos de gravámenes
generados por la misma deuda en un período de diez años.
Los 115,000 pesos se pagarían en dos partes, en la primera
se cubrirían 60,000 pesos y en la segunda, 55,000 pesos, ambos
pagos se harían en moneda metálica oro nacional. El Banco
Zorrilla Sucesores recibiría el primero de estos pagos en su
sucursal de Ciudad Victoria. El segundo pago se cubriría a más
tardar en 1923 en la ciudad de Tampico, generando un interés del
siete por ciento anual, de lo que dependerían abonos de 3,000
pesos.62 Esta fianza incluiría el potrero de San Isidro, el tranvía,
a excepción de la planta de luz eléctrica instalada en la finca.
Días después de la formalización de tal transacción, el
periódico oficial del estado publicó el primer testimonio de la
escritura de compraventa de Tamatán celebrado entre el gobernador
del estado y Manuel González y Fernández.63 Al mes siguiente,
Tamaulipas.
62
AMGH, Notaría pública a cargo del Lic. Isidoro C. Salazar, Primer
testimonio de la escritura de cesión onerosa de un crédito hipotecario a cargo
de las sucesiones de Manuel González hijo, y de Guadalupe Fernández de
González, otorgada por el Lic. Guillermo Obregón, por el señor David L.
Bretzfelder a favor del gobierno del estado de Tamaulipas (Ciudad Victoria:
Marzo 10 de 1922).
63
AGHET, Periódico Oficial del Estado, Primer testimonio de la escritura de
compraventa de la Hacienda de “Tamatán” y Anexos, Planta de Luz Eléctrica,
manzana de solares núm. 11 y fracción de la manzana núm. 1 de esta ciudad,
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�Historia de una hacienda

el ejecutivo del estado quedó facultado para adquirir formalmente
la finca en virtud del decreto promulgado el 25 de abril de 1922,
por el cual, además, se harían las reparaciones correspondientes
al edificio y se construiría la calzada hacia el centro de la ciudad.
Asimismo, dicho decreto circunscribiría la construcción de las
dependencias necesarias de la Escuela de Agricultura del Estado,
así como las caballerizas y graneros pertenecientes al mismo plantel
educativo. Todo esto generaría un gasto de 140,000 pesos.64 El
decreto del 30 de abril de 1922 permitió al gobernador del estado
sacar a venta o arrendamiento sólo aquellos terrenos de la hacienda
innecesarios para construir los edificios que conformaron la Escuela
de Agricultura del Estado.
El antiguo casco de la hacienda alojó los primeros salones
de clase de la escuela. La utilización del casco de la vieja finca
de Tamatán por la escuela se vio acompañada de la construcción
de tres pabellones, la casa habitación del director, las casas para
los trabajadores, el establo y caballerizas y alberca, así como
edificaciones para lechería, laboratorio, enfermería, sala de actos
y gimnasio; zahúrdas, aprisco y gallineros; talleres de carpintería,
herrería y mecánica; y almacén y trojes y estercolero. La escuela
abrió un campo para las prácticas deportivas para del alumnado.
Dentro del complejo de Tamatán se construyeron las escuelas, la
otorgada por Don Manuel González, jr. y su esposa a favor del Gobierno del
Estado de Tamaulipas (Ciudad Victoria: Marzo 10 de 1923).
64
AHCET, Decreto 40 del 25 de abril de 1922, Ciudad Victoria, Tamaulipas.
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�Jaime A. Rodríguez

socialista Emancipación del Proletariado en 1935 y la Escuela
Primaria “Profesor Matías S. Canales”. Por investigaciones
recientes, sabemos que hubo conflictos por la tierra entre Tamatán
y los habitantes de los centros ejidales vecinos a la escuela. La
dotación de tierras a ejidatarios y el avance de la mancha urbana
determinó la disminución del perímetro de la escuela a mediados
del siglo XX.
Conclusiones
La adquisición de la hacienda de Tamatán formó parte de los
negocios que por cuenta propia emprendió Manuel González hijo,
después de administrar las haciendas de su padre y diversificar
sus actividades económicas de 1885 a 1893. La hacienda de
Tamatán, durante los veintiocho años que estuvo en poder del
coronel González, fue rentable. En esos años, la producción de
la hacienda continuó siendo diversa tal y como se vio en esta
investigación. Parte de la producción se comercializaba y otra
parte era para consumo dentro de la finca. El ferrocarril ayudó
para que se trasladaran los productos de la finca a la ciudad de
Monterrey y el puerto de Tampico. La hacienda contaba con
ranchos que se dedicaban al cultivo de árboles frutales y agaves
entre otros.
Entre la técnica agrícola dentro de Tamatán se encontraban
aperos para la labranza, tales como yuntas de bueyes, así como
carretones para mover y cargar semillas. Otros implementos de
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la finca eran para la siembra, cosecha, limpia y separación de
granos. Entre los edificios de la hacienda se encontraban tres
casas de adobe, diez jacales para sirvientes, una casa de material
y tres jacales en San Isidro.
Manuel hijo ocupaba la cúspide jerárquica de la hacienda.
Después de él, se encontraba el administrador de todos sus bienes en
Tamaulipas, José Pier, quien representaba los intereses de nuestro
protagonista y gozó de toda su confianza. Entre las funciones del
apoderado de González hijo se encontraba desde planear hasta
comprobar que se realizaran las labores propias de la finca. Después
del administrador seguía en jerarquía el mayordomo, ambos los
trabajadores agrícolas más importantes. Ellos eran, además, los
responsables de los diversos cultivos de la hacienda. Como brazo
fuerte del administrador, Miguel Pier rendía informes al propietario
de la finca. Además, Miguel Pier distribuía las cuadrillas de
trabajadores, que estaban al mando del caporal o capataz. Las
cuadrillas estaban formadas por trabajadores alquilados que venían
de otras latitudes del país, principalmente del altiplano mexicano
del Bajío, en el occidente del país.
Como primer mayordomo de Tamatán, Miguel Pier también
empleó a los trabajadores en las adecuaciones realizadas al tranvía
y a la planta de luz eléctrica que correspondían a los negocios
lucrativos de la hacienda. Como parte del personal permanente
de la hacienda, se encontraban los vaqueros y algunos sirvientes;
aunque estos últimos se encontraban en la parte más baja de la
pirámide poblacional de la finca y se ocupaban de labores menores.
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A raíz de la inauguración, en 1891, del ferrocarril de
Monterrey al Golfo, que unía a la capital neolonesa con el puerto
de Tampico, se construyó ese mismo año la estación ferroviaria
de Ciudad Victoria, punto intermedio de dicha ruta del ferrocarril.
Esto alentó a Manuel González hijo a implantar el sistema de
vías móviles desmontables Decauville, que se utilizó tanto para
trasladar pasajeros, como para transportar la producción de la
finca de Tamatán a la estación del tren. El tranvía Decauville se
vio acompañado de otra obra de infraestructura introducida en
la hacienda, el establecimiento de la planta de luz eléctrica que
suministró las luminarias a la capital Ciudad Victoria.
En la hacienda de Tamatán hubo continuidad en la propiedad
por parentesco. La finca perteneció a la familia González desde la
fecha en que Manuel González hijo compró el inmueble.
Referencias
Archivos
Archivo del Ingeniero Marte R. Gómez
Archivo General e Histórico del Estado de Tamaulipas
Archivo Gabriel Saldívar, Biblioteca Central Pública Ing. Marte
R. Gómez
Archivo Histórico del Congreso del Estado de Tamaulipas
Archivo Manuel González, Universidad Iberoamericana
Archivo Manuel González hijo, Universidad Iberoamericana
Instituto de Investigaciones Históricas, Universidad Autónoma
de Tamaulipas
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�La creación de la Secretaría de Educación Pública
(SEP) y la educación rural en el estado de Tamaulipas,
1921-1943
The creation of the Secretariat of Public Education (SEP) and
rural education in the state of Tamaulipas, 1921-1943
Yessenia Flores Méndez

El Colegio de Tamaulipas
Ciudad Victoria, México
orcid.org/0000-0001-8878-9437

Resumen: La investigación analiza la acción educativa federal en el
ámbito rural del estado de Tamaulipas, entidad ubicada en el noreste
de México. El estudio arranca en 1921, año de la creación de la
Secretaría de Educación Pública (SEP), y del inicio de la reforma
administrativa de centralización educativa. El artículo examina las
primeras acciones federales en 1923, y las primeras gestiones del
gobernador de la entidad en 1925. Asimismo, analiza el Convenio
de Unificación y Coordinación de los servicios educativos de 1936
entre el estado y la federación, y la renovación del Convenio de
federalización de la enseñanza en 1943. Utilizando expedientes
del fondo de la SEP, informes del gobierno estatal y fotografías, el
artículo utiliza como enfoque la historia regional de la educación para
recuperar experiencias educativas desde las regiones, sus contextos y
actores educativos. El estudio concluye que la labor que desempeñó
la SEP fue complementaria a la iniciativa local de los agentes
educativos.
Palabras clave: educación rural, escuelas primarias rurales, ruralidad.
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�La creación de la Secretaría de Educación Pública

Abstract: The research analyzes the federal educational effort in the rural
area of ​​the state of Tamaulipas, an entity located in northeast Mexico.
The study begins in 1921, the year of the creation of the Ministry of
Public Education (SEP) and the beginning of the administrative reform
of educational centralization. The article examines the first federal
actions in 1923 and the first responses of the state’s governor in 1925.
It also analyzes the 1936 Unification and Coordination Agreement
of educational services between the state and the federation, and the
renewal of the Education Federalization Agreement in 1943. Using files
from the SEP archive, state government reports, and photographs, the
articles use the regional history of education as an approach to recover
regional experiences of education, their contexts, and the educational
agents. The study concludes that the work carried out by the SEP was
complementary to the local initiative of educational agents.
Keywords: rural education, rural elementary schools, rurality.

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�Yessenia Flores

Introducción
A un siglo de creación de la Secretaría de Educación Pública
(SEP) (1921-2021) en México, el propósito de este estudio es
analizar la acción de la federación en la educación rural en una
región del norte del país poco estudiada, como es el caso del estado
de Tamaulipas. En la historia de la educación rural en México,
uno de los temas principales ha sido el programa educativo
que impulsó el gobierno después de la revolución de 1910.
Juan Alfonseca realizó un primer balance de la historiografía
sobre la educación rural en México de 1910 a 1970, y planteó
que los trabajos inscritos en el análisis de la relación escuelacomunidad son los que aportan a las circunstancias regionales
en que se desenvolvieron las políticas de escolarización. Los
estudios regionales permiten captar el orden rural de vida de
los municipios y ejidos durante la escolarización de los años
veinte y treinta. Por su parte, clasifica tres ejes de estudio de
la educación rural: las políticas educativas impulsadas por
el Estado Nacional hacia la población rural, los procesos
de expansión de la escolarización rural en las regiones y los
procesos de institucionalización de la escuela en las sociedades
agrarias.1
Juan Alfonseca, “La historia de la educación rural en México, 1911-1970”,
en Historiografía de la educación en México, ed. Luz Elena Galván de Terrazas, Susana Quintanilla, y Clara Inés Ramírez González (México: Consejo
Mexicano de Investigación Educativa A.C., 2003), 279–314.
1

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�La creación de la Secretaría de Educación Pública

Alicia Civera realizó un segundo balance historiográfico
de la década de 2003 al 2013, y afirmó que en la década de
1970 había tres interpretaciones del proyecto educativo
revolucionario y en particular de la escuela rural mexicana. En
la primera, representaba una propuesta modernizadora que fue
rechazada por la población mexicana que se oponía al ataque
a la iglesia católica; en la segunda, se trató de un proyecto que
buscó mejorar las condiciones de vida de la población rural;
y en la tercera, significaba una retórica que buscaba legitimar
a los revolucionarios en el poder con fines de manipulación
ideológica.2
Los estudios sobre la reforma de federalización educativa
y la escolarización rural se han enfocado a las regiones del centronorte de México, como San Luis Potosí3 y Zacatecas;4 sureste,
Alicia Civera Cerecedo, “Los libros sobre la educación rural en México publicados en el nuevo siglo: una revisión general”, en Historia e historiografía de la educación en México: hacia un balance, 2002-2011. Vol.
2, ed. Georgina María Esther Aguirre Lora, Colección Estados del conocimiento (México: Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de
Educación Superior; Consejo Mexicano de Investigación Educativa, 2016),
249–72.
3
Armando René Espinosa Hernández, “La institucionalización de la escuela
rural federal y la sindicación del magisterio en San Luis Potosí” (El Colegio de
San Luis, 2006).
4
María del Refugio Magallanes Delgado, “Federalización de la enseñanza y
del magisterio en Zacatecas, 1922-1933”, Anuario Mexicano de Historia de la
Educación 1, núm. 2 (el 7 de enero de 2019): 131–41, https://doi.org/10.29351/
AMHE.V1I2.253.
2

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�Yessenia Flores

como son los casos de Chiapas,5 y Veracruz,6 Oaxaca;7 y en el
centro, particularmente el Estado de México8 y Puebla.9 De los
recientes estudios regionales sobre la educación rural, sobresalen
los realizados en el centro del país, cercanos a la capital de la
república, entre ellos los de Juan Alfonseca, quien analizó la
escolarización rural federal en la región de Texcoco y Chalco,
Estado de México, demostrando cómo ahí operó una dinámica
de sustitución y desplazamiento entre las redes escolares del
gobierno estatal y del federal. El autor valora el impacto que
Óscar Javier Barrera Aguilera, “Entre apatía y colaboración: actitudes
hacia las escuelas rurales federales en la región de San Bartolomé de Los
Llanos, Chiapas, 1926-1940”, LiminaR 11, núm. 1 (2013): 42–56.
6
Laura Giraudo, “No era un desierto: la Secretaría de Educación Pública y
la educación rural en el estado de Veracruz, periodo posrevolucionario”, en
Historia de la educación en Veracruz: construcción de una cultura escolar,
ed. Luz Elena Galván de Terrazas, Gerardo Antonio Galindo Peláez, y Gerardo
Sánchez Vigil, Colección Veracruz Siglo XXI 3 (México: Universidad Veracruzana; Gobierno del Estado de Veracruz; Secretaría de Educación del Estado
de Veracruz, 2014), 173–97.
7
Salvador Sigüenza Orozco, “El sistema educativo estatal y los primeros años de la federalización educativa en la Sierra Norte de Oaxaca (19201942)”, Relaciones 36, núm. 143 (2015): 129–59, https://doi.org/10.24901/
rehs.v36i143.62.
8
Juan B Alfonseca Giner de los Rios, “La federalización de la enseñanza.
Concurrencia escolar y alianzas sociales en contextos rurales del oriente del
Valle de México, 1922-1947”, Relaciones 36, núm. 143 (2015): 11–50, https://
doi.org/10.24901/rehs.v36i143.58; Carlos Escalante Fernández, Mazahuas,
campesinos y maestros : prácticas de escritura, tierras y escuelas en la historia de Jocotitlán, Estado de México (1879-1940) (Zinacantepec: El Colegio
Mexiquense, 2014).
9
Ariadna Acevedo Rodrigo, “Entre el legado municipal y el avance del gobierno federal: las escuelas de la sierra norte de Puebla, 1922-1942”, Relaciones 36, núm. 143 (2015): 51–84, https://doi.org/10.24901/rehs.v36i143.59.
5

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�La creación de la Secretaría de Educación Pública

localmente tuvo el proceso federalizador y encontró que éste no
tuvo rasgos de compensación complementaria; resultó no ser el
Estado posrevolucionario el que llevó la escuela a los pueblos
marginados, sino el poder político estatal.10
Por su parte, Carlos Escalante muestra desde una mirada
local cómo se llevó a cabo el proceso de escolarización en el
municipio de Jocotitlán, Estado de México, entre 1879 y 1940, un
período amplio para dar cuenta de los cambios y continuidades en
los usos locales de la escritura y en los procesos de escolarización;
y que ayuda a entender las formas de apropiación que tuvieron de
la escuela y los usos sociales que hicieron de ésta.11 Escalante
analizó las condiciones que permitieron el establecimiento de
escuelas rurales en el norte del Estado de México, y describe
las respuestas locales a este proceso educativo. Destaca que
el acercamiento regional a la centralizadora “Federalización
de la enseñanza” puede mostrar los alcances que tuvo, las
modificaciones de la cultura escolar y las prácticas; así como la
consolidación de sistemas educativos estatales y la participación
de los agentes escolares locales.12
Alfonseca Giner de los Rios, “La federalización de la enseñanza. Concurrencia escolar y alianzas sociales en contextos rurales del oriente del Valle de
México, 1922-1947”.
11
Carlos Escalante, Mazahuas, campesinos y maestros. Prácticas de escritura, tierras y escuelas en la historia de Jocotitlán, Estado de México (18791940), Zinacantepec: El Colegio Mexiquense, 2014.
12
Escalante, Carlos “Respuestas locales a la escuela rural federal en el norte
del Estado de México (1927-1940),” en Relaciones, Estudios de Historia y
Sociedad, Zamora: El Colegio de Michoacán, Vol. 36, N. 143, 2015.
10

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Ariadna Acevedo, por su parte, examinó la continua
presencia de las escuelas municipales y las limitaciones de la
expansión de las escuelas federales en la sierra norte de Puebla
(1922-1942). En su trabajo, destacó el aporte de los recursos
locales a la escolarización, analizó la distribución de las escuelas
federales, cuestionó si las escuelas llevaron a cabo una función
complementaria y compensatoria frente a la red escolar existente,
y evaluó en qué medida la SEP atendió a las zonas más rurales
y aisladas para entender los límites del avance federal y la
importancia de las localidades para sostener las escuelas. Dicha
autora también menciona que los frecuentes cierres de las escuelas
federales (aún después de 1940, cuando cabría esperar mayor
estabilidad) señalan una limitación más del esfuerzo educativo
federal. Se ha escrito mucho sobre el período de 1921-1940,
pero queda pendiente estudiar qué pasó después con las escuelas
federales. Por último, Acevedo encontró que las localidades
complementaron la oferta educativa; el Estado compensador fue
compensado por los ciudadanos.13
En otras latitudes, los autores Chávez y Medina
coordinaron Los mundos escolares en el noreste de México, donde
agruparon estudios de San Luis Potosí, Nuevo León y Zacatecas,
mostrando la realidad educativa en un territorio enclavado en la
región semidesértica.14 Ramos, en el mismo sentido, realizó un
Acevedo Rodrigo, “Entre el legado municipal y el avance del gobierno
federal: las escuelas de la sierra norte de Puebla, 1922-1942”.
14
Mónica Lizbeth Chávez González y René Medina Esquivel, eds., Los mun13

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�La creación de la Secretaría de Educación Pública

estudio sobre las maestras y expuso la situación de las escuelas
rurales en el sureste de Nuevo León.15
Al estudiar la política educativa nacional dirigida al
medio rural y el proceso de expansión de la escolarización rural
en Tamaulipas, las cuestiones que se busca responder aquí son:
¿Cuál fue la recepción-apropiación de la escuela rural? ¿Cómo
recibieron las reformas educativas orientadas a la educación
rural? ¿Cómo se distribuyeron las escuelas rurales federales y
estatales? ¿Cuál fue la interacción entre las autoridades y agentes
educativos?
En el aspecto teórico se siguen las aportaciones de Elsie
Rockwell, quien propone abordar las investigaciones “desde una
perspectiva que privilegie lo local sobre lo nacional”, porque
el discurso, la legislación y programas del Estado centralizado
se aplican a regiones particulares, y en estos procesos ocurren
tensiones entre centro y localidad.16 También seguimos la
categoría de “negociación”, que señala que en cada lugar ocurren
dos escolares en el noreste de México: ruralidad y género en el siglo XX (San
Luis Potosí: Escuela Nacional de Estudios Superiores, Unidad Morelia; Benemérita y Centenaria Escuela Normal del Estado de San Luis Potosí, 2019).
15
Norma Ramos Escobar, El trabajo y la vida de las maestras nuevoleonesas: un estudio histórico de finales del siglo XIX y principios del siglo XX
(Monterrey: Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León, 2007).
16
Elsie Rockwell, Hacer escuela, hacer estado: la educación posrevolucionaria vista desde Tlaxcala, Colección Investigaciones (Zamora: El Colegio
de Michoacán; Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social; Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto
Politécnico Nacional, 2007), 13.
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�Yessenia Flores

negociaciones entre grupos regionales y nacionales.17 Este ensayo
también se orienta con el concepto de “apropiación”, que subraya
que las políticas y los proyectos educativos fueron disputados,
modificados y apropiados en cada lugar; en este sentido, las
pugnas regionales alteraron la política nacional.18
El trabajo está fundamentado con el análisis e interpretación
de los documentos y expedientes del Archivo Histórico de la SEP,
informes de gobierno y fuentes iconográficas. También se hizo un
recorrido de campo por las escuelas primarias rurales construidas
en el centro del estado durante los años cuarenta del siglo XX,
para recopilar fotografías de los edificios y murales y observar la
materialidad escolar.
La fundación de la SEP y las primeras escuelas
rurales federales de los años veinte en Tamaulipas
A fines del siglo XIX, durante el porfiriato (1877-1910), los
gobernadores porfiristas abrieron las primeras escuelas rurales. En
1897, existían ochenta escuelas rurales en Tamaulipas sostenidas
por el gobierno del estado y vigiladas por los municipios. En
1911, la Dirección de Instrucción Pública en el Estado informó a
la Secretaría de Instrucción Pública (SIPBA) sobre la función de
95 escuelas primarias rurales de las cuales estaban distribuidas 45
Rockwell, Hacer escuela, hacer estado: la educación posrevolucionaria
vista desde Tlaxcala.
18
Mary Kay Vaughan, La política cultural en la Revolución: maestros, campesinos y escuelas en México, 1930-1940, Sección de obras de historia (México: Fondo de Cultura Económica, 2001), 14.
17

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�La creación de la Secretaría de Educación Pública

en el distrito centro, 24 en el Distrito Norte, 12 en el Distrito sur,
y en el cuarto distrito había 14.19
Pero la irrupción de la revolución de 1910 las
disminuyó y varias de ellas fueron cerradas. Con el triunfo del
constitucionalismo, el general Venustiano Carranza devolvió
la enseñanza a cargo de los municipios. Entre 1914 y 1916 el
gobernador constitucionalista, Luis Caballero, designó al profesor
Lauro Aguirre al frente de la Dirección General de Educación
Pública (DGEPET), pero la educación pasó a depender del
gobierno del estado; funcionaban entonces, en total, 214 escuelas
primarias, 90 urbanas y 124 rurales con 12,832 alumnos y 4,604
respectivamente.20
Por su parte, con el presidente Álvaro Obregón (19201924) inició el período de reconstrucción nacional y desarrollo
institucional. El Congreso de la Unión, en ejercicio de la
facultad que le confería el artículo 135 de la Constitución
federal, y con la aprobación de la mayoría de las legislaturas de
los estados, expidió el decreto que reformó el artículo 14, que
suprimió la SIPBA, así como la fracción XXVII del artículo
73, para establecer y sostener en toda la república mexicana
las escuelas rurales y urbanas, secundarias y profesionales.
Así, la federación tendría jurisdicción sobre los planteles que
AGN, SIPBA, Dirección General de Instrucción Pública de Tamaulipas, 31
de octubre de 1911.
20
IIH-UAT, Informe General de educación Pública en el Estado de Tamaulipas, 1914-1916, Ciudad Victoria.
19

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sostuviera sin menoscabo de la libertad que tenían los estados
para legislar sobre el ramo.21
También se decretó el establecimiento de la SEP, y se
asignaron las distintas dependencias, entre ellas, la Dirección de
Educación Primaria y Normal, el Departamento de Educación y
Escuelas que se fundaran con recursos federales, y el Departamento
escolar.22 Luego se crearon el Departamento de Escuelas
Primarias Rurales y Foráneas (DEPRyF), el Departamento de
Cultura indígena (del que dependían las misiones culturales),
entre otros.23 José Vasconcelos fue designado primer secretario,
quien emprendió una cruzada educativa y aplicó la enseñanza
activa. La historiadora Engracia Loyo afirma que la “escuela
rural mexicana” de 1920 a 1940 se insertaba con las comunidades
rurales, era la casa del pueblo, el lugar de reunión de la comunidad.
Ésta surgió con la SEP en 1921, cuando el país entraba en una
etapa de reconstrucción, y se hicieron esfuerzos de extender la
educación al medio rural, ya que la escuela había privilegiado a
las áreas urbanas.24
En los mismos años, en Tamaulipas, el gobernador César
López de Lara (febrero de 1921 a diciembre de 1923) promulgó
la Constitución política del estado y la Ley de Educación Pública
Diario Oficial de la Federación, en adelante DOF, 8 de julio de 1921.
DOF, 29 de septiembre de 1921.
23
Ernesto Meneses Morales, Tendencias educativas oficiales en México
(México: Editorial Porrúa, 1983), 381.
24
Engracia Loyo Bravo, La casa del pueblo y el maestro rural mexicano,
Biblioteca pedagógica (México: Secretaría de Educación Pública, 1985).
21
22

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de Tamaulipas de 1922. Asimismo, decretó que las escuelas
oficiales pasaran a depender directamente del ejecutivo mediante
la Dirección General de Enseñanza Pública (DGEPET), en
la dirección técnica, administrativa y financiera, pero en sus
informes no clasificó las escuelas rurales.
La creación de la SEP permitió a la federación tener
presencia en las entidades. En 1922, la política vasconcelista
pretendió ser auxiliar, ya que dependía de las circunstancias
de cada estado y con cada uno el pacto fue diferente.25 Ese
año, Vasconcelos envió un representante a Tamaulipas, y le
informaron que las escuelas estaban en buenas condiciones al
depender del gobierno del estado. Ese año sólo se efectuaron los
trabajos preparatorios para extender la acción educativa federal
posteriormente en la entidad.26
En enero de 1923 se formularon las “Bases para la
Acción Educativa Federal”, que incluían los presupuestos para
24 estados, y reiteraban que la SEP actuaría sin menoscabo
de la autoridad local.27 El Departamento escolar de la SEP
fundó ese año 1,537 escuelas, de las cuales 1,219 eran rurales.
Engracia Loyo Bravo, “Los mecanismos de la ‘federalización’ educativa,
1921-1940”, en Historia y nación (actas del Congreso en homenaje a Josefina
Zoraida Vázquez), ed. Pilar Gonzalbo Aizpuru, vol. I (México: El Colegio de
México, 2018), 116, https://doi.org/10.2307/J.CTV47W6ST.11.
26
Hemeroteca Nacional de México, en adelante HNM, Boletín SEP, 1 de
enero de 1923.
27
Engracia Loyo Bravo, Gobiernos revolucionarios y educación popular en
México, 1911-1928 (México: El Colegio de México, 1999), 141.
25

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El Estado de México quedó a la cabeza con 211 escuelas
federales, seguido por Guanajuato con 144, mientras la
entidad menos favorecida fue Tamaulipas, en donde solo se
creó una escuela federal. La cantidad de dinero otorgada a
cada estado era proporcional a su población analfabeta. Los
subsidios fluctuaban entre los 350 mil pesos para Guanajuato
y 40 mil pesos para Tamaulipas.28 En otra fuente de 1923, se
registra que se destinaron a Tamaulipas 23,576 pesos para las
escuelas federales.29 Se recomendó mediante circular a todos
los Delegados (Delegación Federal de Educación) de la SEP
en los estados que se siguieran las Bases de la escuela de la
acción. Ya para septiembre de 1923, la SEP había establecido
convenios con los 32 estados.30
La acción paralela en el callismo
El presidente Plutarco Elías Calles (1924-1928), y el secretario
de la SEP, José Manuel Puig Casauranc, siguieron otra política:
crearon un sistema educativo paralelo al estatal, independiente,
para llenar las lagunas de acción de autoridades locales.
Consideraban que había sido un error celebrar contratos mediante
los cuales el gobierno manejaba la educación y la responsabilidad
HNM, Boletín SEP, tomo II, números 5 y 6, 2° semestre de 1923, y 1° semestre de 1924, “La acción federal en los estados”, p. 28, 1 de enero de 1924.
29
HNM, Boletín SEP, “Cuadro que manifiesta las cantidades invertidas en el
sostenimiento de escuelas federales dependientes del Departamento escolar en
los estados de la República en el año de 1923”, 1 de enero de 1924.
30
Meneses Morales, Tendencias educativas oficiales en México, 168.
28

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del estado se limitaba a entregar a éste una suma de dinero, por
lo que los pocos contratos que aún existían fueran anulados. La
SEP fue reorganizada, y en 1925 las Delegaciones de Educación
Federal en los estados se renombraron Direcciones; en 1926
crearon la Dirección de Misiones Culturales y el Departamento
de Escuelas Rurales.
Entre 1925 y 1928 fue gobernador de Tamaulipas el
licenciado Emilio Portes Gil, quien apoyó el reparto de tierras en
ejidos y la educación rural. En la Primera Convención de la Liga
de Comunidades Agrarias (LCA) que se celebró en septiembre
de 1926, el programa de materia agraria que trazó el gobierno
del estado contenía diez postulados; el punto VII, dedicado a la
educación, enunciaba:
Una escuela rural abre nuevos horizontes, introduce variantes
de la monotonía de la vida gris del jornalero y hace menos
duras las faenas del campo. En combinación con la escuela
rural, la escuela nocturna para adultos presta ocasión para que
se instruyan los mayores de edad, y para que adquirieran éstos
la noción de que hay tierras más allá del límite de la hacienda
que los vio nacer. Fiestas escolares a las que asistan los padres
de los educandos y números en los programas de fiestas patrias
desempeñados por adultos, y que pueden ser desde carreras de
caballo, sobre temas que dignifiquen el productor y se ponga
de manifiesto la repugnancia de los vicios y de la ociosidad;
contribuirán hacer amable el aprendizaje, aun a hombres que
llegaron a la mayoría de edad sin haber tenido nunca en sus
manos un libro de lectura.31
Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos del Estado
de Tamaulipas, Primera Convención de la Liga de Comunidades Agrarias
31

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El gobernador Emilio Portes Gil pronunció un discurso en la
apertura de los trabajos de la Primera Convención, y dijo:
Deseamos una “nueva escuela” para Tamaulipas, no la escuela
de la rutina y de programa que se enseñaba en las cuatro paredes
de un cuarto oscuro, no la vieja escuela que martirizaba la pobre
inteligencia del niño, no la escuela de escasos recursos que
hacia añicos la mente y el espíritu infantil; deseamos la “nueva
escuela” de la libertad, la escuela de los nuevos horizontes,
la escuela del corazón que hace nacer en el espíritu el alto
sentimiento de la fraternidad humana. Deseamos sembrar en
cada corazón de mexicano y de tamaulipeco, la simiente de
la “escuela moderna”, que rompe los moldes de la sociedad
opresora del capitalismo, escuela que quita los prejuicios de
clase que hace nacer en el espíritu humano las tendencias
destructoras que siembran en los pueblos la discordia y el
odio.32

En el proyecto de bases para constituir la Liga de Comunidades
Agrarias del estado se establecieron XVI puntos. En el VIII,
se propuso crear escuelas rurales mixtas y escuelas de difusión
que impartieran conocimientos rurales para adultos; gestionar,
además, las admisiones de los hijos de los ejidatarios a la Escuela
Regional de Agricultura del Estado o a la Escuela Nacional de
Agricultura de México, y en general, tratar todo lo relacionado
con la educación del campesino. También se propuso patrocinar
la creación de Juntas locales de educación en colaboración con
y Sindicatos Campesinos del Estado de Tamaulipas (México: Editorial
Cvltvra, 1927).
32
Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos del Estado de
Tamaulipas, 74.
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las autoridades y obtener recursos de los padres de familia para
la construcción edificios escolares adecuados. En el punto IX
se plasmó la idea de organizar campañas de alfabetización e
higiene, combatir el alcoholismo, el fanatismo y en general
todo aquello que pudiera redundar en la degeneración corporal
o mental de los campesinos. El punto XI, por su parte, señaló
la importancia de hacer sana la vida en el campo, introduciendo
deportes y bibliotecas y ofreciendo esparcimiento al hombre del
campo.
El 27 de noviembre de 1926, el gobernador Emilio Portes
Gil expidió un decreto donde expuso que, siendo la educación
popular el medio más eficaz para implantar los principios, estaba
dentro del programa de gobierno el propósito de reformar los
sistemas de enseñanza y procurar la “socialización de la escuela”
para que dejara de ser individualista, ya que la ley vigente no
tenía las orientaciones modernas.33 En abril de 1927, expidió
la Ley de Educación Pública del Estado de Tamaulipas, en
cuyo artículo primero se determinó que la instrucción primaria
impartida por el estado, o la que en él se impartiera bajo la
vigilancia y legislación del mismo a través de la DGEPET,
perseguía el desarrollo de los educandos, capacitándolos con
hábitos para un vida social de cooperación que asegurara el
bienestar y progreso. En el artículo segundo, el gobierno del
Archivo del Congreso del Estado de Tamaulipas, en adelante AHCET, Decreto 265, 27 de noviembre de 1926.
33

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estado aceptó la obligación de impartir la educación elemental
en ciudades, congregaciones y rancherías, impulsando la
Escuela Rural que tanto hacían falta en el país. Todas las
escuelas primarias urbanas y rurales observarían el laicismo
en la enseñanza y tenderían a conseguir la unidad nacional. El
artículo 18 expuso que toda escuela rural que se estableciera
en lugares ejidales se llamaría escuela ejidal y estaría vigilada
por inspectores. También funcionarían comités de educación
rural con la cooperación social. Por otro lado, los dueños de
haciendas también deberían abrir escuelas.34
El plan de estudios de primaria contenía saberes de la
escuela activa: en las primarias rurales mixtas, de un maestro y
con dos grados del primer ciclo, se incluía Higiene y deportes,
Aritmética y Geometría, Pequeñas industrias, Geografía e
Historia, Dibujo, Escritura y Canto. En las Elementales mixtas,
rurales o urbanas, se incluía Higiene, Lenguaje, Aritmética y
geometría, Huerto y Granja escolar, juegos y deportes, Dibujo,
Escritura, Música y canto, Meteorología y Geografía, Historia del
Estado y Patria.
El gobierno del estado publicó en 1927 las Disposiciones
de las escuelas ejidales de Tamaulipas, que presentaba las
sugestiones de funcionamiento de las escuelas rurales, de
los directores, materias y actividades. Los maestros de las
Ley de Educación Pública del Estado de Tamaulipas (Ciudad Victoria,
1927).
34

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escuelas rurales ejidales debían contar en su biblioteca con las
constituciones; con las leyes del trabajo y agraria; con la colección
de las revistas El Surco y La Tierra; folletos de la cría de gallinas,
conejos y cerdos; así como con el Manual del Agricultor, del
horticultor y apicultor.35
Por otra parte, de la relación de escuelas primarias
rurales federales que funcionaban hasta finales de 1924, se
registraron 12 en Tamaulipas, con un maestro cada una.36
En el primer informe, el gobernador Portes Gil mencionó
que al iniciar su gestión en 1925 había 2 escuelas primarias
establecidas por la federación, y llegó la primera misión
cultural. Asimismo, gestionó con la SEP el establecimiento de
50 escuelas rurales sostenidas por la federación, ocupándose
la DGEPET de determinar dónde deberían abrirse los planteles
que se inaugurarían ese mes de enero.37 En el segundo
informe, dijo que en el estado había 60 escuelas sostenidas por
la federación.38
Poder Ejecutivo del Estado de Tamaulipas, DGEP, Boletín número 4, año
1, enero de 1927, Ciudad Victoria, Tamaulipas, MXMXXVII.
36
“Estadísticas. Relación de Número de Escuelas Rurales que funcionaron
hasta el 1 de diciembre de 1924”. El sistema de escuelas rurales en México
(México: Talleres Gráficos de la Nación, 1927).
37
Informe que rinde el C. Gobernador Constitucional del Estado, Lic.
Emilio Portes Gil, ante el XXIX H. Congreso del mismo, el dia 1°. de enero
de 1926 (Ciudad Victoria: Talleres Linotipográficos del Gobierno del Estado,
1926), 21.
38
Informe que rinde el C. Gobernador Constitucional del Estado, Lic.
Emilio Portes Gil, ante el XXX H. Congreso del mismo, el dia 1°. de enero
de 1927 (Ciudad Victoria: Talleres Linotipográficos del Gobierno del
35

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Según los datos de la SEP, en 1926 aumentaron a 40
escuelas primarias rurales federales que atendían 1,872 alumnos,
y en 1927, 52 escuelas y un inspector escolar federal.39 La
mayoría de las escuelas, sin embargo, se ubicaban en el centro
del estado. Así empezaron a operar paralelamente dos sistemas
educativos, el estatal y el federal, con la presencia de la DGEPET
y la Dirección de Educación Federal (DEF).
A fines de 1926, fue nombrado Director de Educación Federal en Tamaulipas el profesor Efrén N. Mata quien informó a
la SEP de su visita.40 La federación el próximo año no pagaría
locales para escuelas en el estado.41 Según los informes de la
DEF del 10 de febrero de 1927, el nuevo Director en Tamaulipas
era el profesor Ocampo N. Báez.42 En mayo de 1927, el Inspector escolar federal José A. Bazán visitó las escuelas rurales federales del centro del estado.43 En 1928, Tamaulipas contaba con
82 escuelas rurales federales, atendidas por 90 maestros y 3,736
Estado, 1927).
39
“Relación que manifiesta las Escuelas Rurales que, sostenidas por el Gobierno Federal y dependientes de la Secretaría de Educación Pública, funcionaron hasta el mes de diciembre de 1926, en la República”, Departamento de
Escuelas Rurales, 1926.” El sistema de escuelas rurales en México.
40
HNM, Boletín SEP, Escuelas rurales, Departamento de Cultura, 1926.
41
HNM, Boletín SEP, Informe del DFE profesor Efrén N. Mata, de los meses
de noviembre y diciembre de 1926, enero de 1927.
42
HNM, Boletín SEP, Informe del Director de Educación Federal en el Estado de Tamaulipas, Ocampo N. Báez, 10 de febrero de 1927.
43
HNM, Boletín SEP, Informe del Director de Educación Federal en el Estado de Tamaulipas, Ocampo N. Báez, mayo de 1927.
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alumnos.44 En 1928, se aprobó crear otras 40 escuelas rurales federales en la entidad. Por el aumento de escuelas, el estado quedó
dividido en dos zonas escolares federales, la del norte, a cargo del
inspector José A. Bazán, con residencia en Villagrán; y la del sur,
a cargo de Delfino Téllez, en Jaumave. La zona norte contaría con
53 escuelas y la sur con 50; es decir, a finales de la década de los
veinte ya se llegaba a más de un centenar de escuelas federales.45
El gobernador Portes Gil, en 1927, estableció 10 escuelas
rurales de varones, 10 de niñas, y 50 mixtas.46 Para 1928, se
construyeron escuelas en Ollama, Estación Cruz, Estación Carrizos,
Barranco azul, San José de Santa Engracia, Las Enramadas
(Hidalgo), El Saucillo (San Carlos) y La Misión (Victoria). Otras
escuelas pequeñas se abrieron en el Ejido San Patricio (Padilla),
Ejido La Diana (Güémez), Tancol (Tampico), La Peña (Soto la
Marina), La Mora (Magitzcatzin), Villa de Juárez, Ejido San
Lázaro, Garza Valdéz (Villagrán) y Jaumave.47 En el distrito sur
también se repartieron ejidos, donde se encontraban otras escuelas.
México. Secretaría de Educación Pública, El esfuerzo educativo en México
(Mexico: Publicaciones de la Secretaria de Educación Pública, 1928).
45
HNM, Boletín SEP, Informes del Director de educación federal en el estado de Tamaulipas, correspondiente a diciembre de 1927 y enero de 1928.
Escuelas rurales, Ocampo N. Báez.
46
Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos del estado de
Tamaulipas, Segunda Convención de la Liga de Comunidades Agrarias y
Sindicatos Campesinos del estado de Tamaulipas (Ciudad Victoria, 1927), 52.
47
Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos del estado de Tamaulipas, Tercera Convención de la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos
Campesinos del estado de Tamaulipas (Ciudad Victoria: Cvltvra, 1930), 65.
44

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En Ollama y en Santa Engracia se construyeron escuelas ejidales
de cemento y fierro, debidamente acondicionadas para los niños
con luz eléctrica, sanitarios de regadera y drenaje. Estas escuelas
las había costeado en su mayor parte el gobierno del estado, y para
completar, cada pueblo contribuyó con 3 mil pesos que se tomaron
del fondo con el 15 por ciento de las cosechas levantadas en el
ejido. Se construyeron escuelas más pequeñas en Estación Cruz,
Estación Carrizos, Ejido La Diana y San Lázaro.48
Según estadísticas de la DGEPET, en el año escolar
de 1927-28, el gobierno del estado administraba 98 primarias
urbanas y 182 rurales, así como nocturnas. Mientras, la SEP tenía
el control de 123 escuelas, de las cuales 60 eran rurales mixtas, 5
urbanas y 58 de adultos; en el caso de Tampico, eran sostenidas por
el municipio y particulares.49 Esta política agrarista y educativa,
sin embargo, solo tuvo alcance en el centro del estado.
La centralización educativa en el Maximato.
Atender las regiones más difíciles y aisladas
Aarón Sáenz, titular de la SEP con el presidente Pascual
Ortiz Rubio (1929-1931), se preocupó por la relación entre la
“Informe sobre la situación y trabajos de los centros ejidales, rendido por el
Ing. Jesús Fernández, agrónomo del departamento ejidal”, en Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos del Estado de Tamaulipas, Primera
Convención de la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos del
Estado de Tamaulipas, 203.
49
Maurilio P. Náñez, Renovación: tópicos del Estado de Tamaulipas desarrollados durante el gobierno del Sr. Lic. Emilio Portes Gil (Saltillo: Coahuilense, 1928).
48

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federación y los estados, y convocó a una Asamblea Nacional
de Educación. Los propulsores de la federalización perdieron,
pues se acordó que gobierno federal y gobiernos estatales
resolverían coordinadamente la educación. Las entidades serían
las que normaran y la federación solo auxiliaría. Los estados
debían dedicar no menos del 40 por ciento de su presupuesto
para la educación pública, del cual se destinaría el 70 por ciento
a la primaria. Un nuevo convenio con los estados asignaba a la
federación a través de la SEP las regiones más difíciles y aisladas
para establecer escuelas.50
En el primer informe del gobernador Francisco Castellanos
(1929-1933), dijo que al hacerse cargo de la administración había
125 escuelas urbanas y 273 rurales y ejidales. En 1928 funcionaban
124 ejidales en la zona norte y sur. En su primer año llegaron
Misiones culturales federales a las zonas escolares 2º, 4º (Jaumave)
y 6º, y el gobierno del estado abrió escuelas rurales. En el segundo
informe, aumentaron a 128 primarias urbanas, 176 rurales y 168
ejidales (344) y 226 nocturnas de adultos. Se fundaron 16 escuelas
ejidales, las misiones culturales operaron en Padilla, San Carlos
y Villa Juárez.51 En el tercer informe, 189 rurales y 178 ejidales
(367), y 197 escuelas entre primarias y rurales sostenidas por el
Loyo Bravo, “Los mecanismos de la ‘federalización’ educativa, 19211940”, 123.
51
Informe rendido por el Co. Lic. Francisco Castellanos, Jr. Gobernador
Constitucional del Estado, ante la XXXII H. Legislatura del mismo, el
día 1°. de enero de 1931 (Ciudad Victoria: Talleres Linotipográficos del
Gobierno, 1931).
50

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gobierno federal. En el último informe, a principios de 1933, se
registraron 385 escuelas, mitad rurales y ejidales, reportándose la
creación de 18 de ellas. La política de la SEP de atender las zonas
más alejadas se vio reflejada en Tamaulipas, pues en 1930 arribó la
primera Normal Rural federal en el Estado para formar maestros y
maestras rurales, misma que se instaló en Los Ébanos (Jaumave)
en un territorio enclavado en el semidesierto tamaulipeco, y en
1933 se adscribió la Misión cultural.
Narciso Bassols, secretario de la SEP (1931-1934)
durante los breves periodos presidenciales de Pascual Ortiz
Rubio y Abelardo L. Rodríguez, sumó a los contenidos de
la escuela activa el trabajo social, promovió campañas de
higiene, antialcohólicas y deportivas para combatir el fanatismo
religioso.52 Bassols, el más radical de los secretarios del
Maximato, amplió el radio de acción del gobierno central por
medio de diversas estrategias, una de las cuales fue desplazar
el centro de acción educativa de la comunidad a la región para
restar espacios de poder a los estados, lo que significaba un
cambio respecto a la política anterior, que hacía de la comunidad
el centro de acción educativa.53
Manuel Mesa, jefe de Misiones Culturales de la SEP,
ordenó al jefe de la misión cultural de Los Ébanos, Tamaulipas,
Vaughan, La política cultural en la Revolución: maestros, campesinos y
escuelas en México, 1930-1940.
53
Loyo Bravo, Gobiernos revolucionarios y educación popular en México,
1911-1928, 126.
52

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para que estudiaran las leyes agrarias vigentes del estado para
dotar de tierras, y sugirió el mejoramiento de las condiciones
de vida de los campesinos.54 El profesor Braulio Rodríguez,
inspector general de la zona norte, informó al secretario de la
SEP, Narciso Bassols, sobre su visita a la Misión Cultural que
estaba atravesando por una crisis, señalando que había tropezado
con dificultades debido a que los hacendados se opusieron a
la labor de los misioneros. Por su parte, el gobernador Rafael
Villarreal dijo que no tenía ninguna prevención contra la misión,
que estaba de acuerdo con el trabajo que la SEP efectuaba en el
estado, y que la región en que la misión estaba operando era la
más difícil para su gobierno, pues estaba controlada por otro
grupo político.
Mientras en 1927 apenas había 5 escuelas rurales
federales en Jaumave, para 1933 éstas ya se habían extendido. El
Departamento de Enseñanza Agrícola y Normal Rural (DEANR)
remitió un croquis de la 4ª zona escolar y de la Misión Cultural, la
cual abarcaba 30 escuelas, de las cuales 15 eran rurales federales,
13 del estado y 2 sin sostenimiento.55
AGN, SEP, DEANR, C. 33444, Artículos relativos a la dotación de agua y
tierras, 12 de mayo, 1933; Informe de las condiciones económicas de los que
viven en las llamadas haciendas ixtleras. Urge organización de cooperativas,
al ing. Manuel Mesa. 23, mayo, 1933.
55
AGN, SEP, DEANR, C. 33447, Misión Cultural del Estado de Tamaulipas,
remite croquis de la 4º zona escolar y de la misión para sus trabajos de investigación e informe que los institutos pueden hacer en vacaciones de julio y
agosto, 1933.
54

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Las escuelas rurales en el cardenismo y la educación socialista
Durante la presidencia de Lázaro Cárdenas (1934-1940) se
reorganizó la SEP, y la Dirección General de Educación Primaria,
Rural y Foránea (DGEPRyF) se convirtió en Dirección General
de Educación Rural y Urbana en los Estados y Territorios
(DGEPEyT). En 1935, las escuelas primarias rurales federales se
extendieron en Tamaulipas de 227 a 270 y aumentaron los maestros
rurales de 152 a 287.56 Dotando de tierras a los campesinos y
convirtiéndolos en ejidatarios y pequeños propietarios, Cárdenas
se había propuesto hacer del ejido el motor de su política de
masas.57
Meses antes de que Cárdenas iniciara su mandato,
el artículo 3° constitucional fue reformado, dictando que la
educación que impartiera el Estado sería socialista. El concepto de
educación socialista tuvo distintas interpretaciones. Para algunos,
la escuela se refería a una “escuela socializada”, relacionada con
la vida y promotora de una sociedad justa. El “plan de acción de
la escuela socialista” estableció que la primaria sería coeducativa,
científica, desfanatizante, de trabajo y cooperativista.58 La
AGN, SEP, DEANR, Informe de la Dirección Federal de Educación en
Tamaulipas, 21 de abril 1935.
57
Arnaldo Córdova, La política de masas del cardenismo, Avances de investigación (México: Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, Centro de Estudios Latinoamericanos, Universidad Nacional Autónoma de México, 1973).
58
Engracia Loyo, “La educación del pueblo”, en Historia mínima. La educación en México, ed. Dorothy Tanck (México: El Colegio de México, 2010),
182.
56

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educación socialista, en su expresión pragmática, pasó en la SEP
por dos fases: la primera, con el plan de acción redactado por el
titular de la SEP Ignacio García Téllez (1934 a 1935), enarbolaba
principios de justicia social y lucha de clases; la segunda, con
Gonzalo Vázquez Vela (1935-1940), la vinculaba estrechamente
con la movilización de los obreros y campesinos por la lucha de
sus derechos.59
Por su parte, el gobierno del estado también promovía la
educación campesina, aunque los resultados no siempre fueron
satisfactorios.60 Durante la gubernatura interina de Enrique
L. Canseco, el 23 noviembre 1936, se formalizó el convenio
de Coordinación y Unificación de los servicios educativos
con Tamaulipas.61 Poco tiempo después, el gobernador Marte
R. Gómez (1937-1940), en su primer informe, anunció la
construcción de una escuela ejidal en el ejido Juan Capitán
(Victoria), con un plan arquitectónico modelo para otras
escuelas, y que se comenzaron a construir las escuelas ejidales
de otro tipo en los ejidos Lucio Blanco (Villagrán), El Olmo,
Cruz y Carmen Galindeño y El Roble. Los ejidatarios aportaron
ayuda económica y trabajo, de forma que la escuela ejidal
Vaughan, La política cultural en la Revolución: maestros, campesinos y
escuelas en México, 1930-1940, 90.
60
Un hecho importante en la promoción educativa fue la publicación en 1934
de El Aula Rural, revista pedagógica editada por los inspectores escolares del
estado en cooperación de maestros rurales, encaminada al mejoramiento del
trabajo de las escuelas del campo. El Aula Rural, vol. 1, 1934.
61
AGN, Ramo presidente Lázaro Cárdenas, 1934-1940, exp. 437, 1936.
59

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comenzaba a ser en Tamaulipas un edificio iluminado, y no la
choza de las escuelas ejidales obra de la revolución agraria en
sus comienzos. Sin embargo, en mismo informe expuso que la
creación de 50 escuelas rurales que la SEP ofreció establecer no
se había logrado por economía. Desprovisto así de sus ventajas
inmediatas, el convenio de federalización de la enseñanza en
Tamaulipas había quedado reducido a un simple esfuerzo de
buena voluntad, desarrollado por la SEP y el gobierno del estado
para coordinar y unificar la educación popular.62
Según el fondo presidencial de Cárdenas, se hicieron
solicitudes de ayuda al presidente de la república para construir
escuelas rurales en varias localidades de Tamaulipas.63 En el
segundo informe del gobernador Gómez, en 1938, se mencionó
que era el primer año en que podían ya examinarse los resultados
de la obra pedagógica emprendida en estrecha cooperación
por la SEP y el gobierno del estado. De las escuelas primarias
“federalizadas”, había 120 rurales y 289 ejidales con más de
14,000 alumnos. De las escuelas “federales”, sumaban 333
rurales con 390 maestros y 11,969 alumnos. El gobierno federal
aportó recursos para los gastos de personal de escuelas primarias
federalizadas (es decir, las que antes pagaba el estado). En el
Informe de las labores realizadas por el Gobierno del Estado de Tamaulipas durante el Ejercicio Anual de 1937 y que rinde ante el H. Congreso local el
ciudadano Ingeniero Marte R. Gómez, Gobernador Constitucional del Estado
(México: Cultura, 1938).
63
AGN, Ramo presidente Lázaro Cárdenas, 1934-1940.
62

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informe de 1939, registraba 399 escuelas primarias rurales
federalizadas, y 323 rurales federales.64
Visita del presidente de la República, Gral. Manuel Ávila
Camacho, a la Escuela primaria La Gloria del ejido del
mismo nombre, municipio de Matamoros, Tamaulipas.
La escuela fue construida por el gobierno del estado, del
Ing. Marte R. Gómez.

Fuente: Fondo Marte R. Gómez.

La región del semidesierto había quedado marginada de la
política educativa del gobernador Portes Gil y sus sucesores,
Informe de las labores realizadas por el Gobierno del Estado de Tamaulipas durante el Ejercicio Anual de 1937 y que rinde ante el H. Congreso local el
ciudadano Ingeniero Marte R. Gómez, Gobernador Constitucional del Estado
(Ciudad Victoria: Cultura, 1939).
64

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pues no se construyeron importantes edificios escolares por la
presencia del cacique militar Francisco Carrera Torres, aliado
del general Saturnino Cedillo. Torres fue jefe de operaciones
del distrito de Tula, Tamaulipas, y del sur de Nuevo León, entre
1920 a 1926; entre este último año y 1938 fue comandante
de la tercera zona militar con sede en San Luis Potosí, donde
Cedillo fue gobernador y después secretario de Agricultura
del presidente Cárdenas, hasta que su rebelión terminó con su
influencia en el suroeste de Tamaulipas, donde fueron afectadas
las colonias militares.65
Ya para principios de 1940, continuaba el avance
territorial de la SEP en el sur Tamaulipas, en la cuarta zona
escolar encabezada por El Mante. Ahí funcionaban 3 escuelas
rurales federalizadas en rancherías, 10 rurales en ejidos, 3 tipo
Artículo 123, y 5 rurales federales en rancherías y 6 en ejidos. En
la segunda zona escolar encabezada en Altamira, se integraba 34
escuelas rurales.66 Por otra parte, el inspector escolar federal de la
6ª zona escolar, M. Velázquez Betancourt, presentó un informe de
la primera visita reglamentaria con cabecera en Tula, Tamaulipas,
Las colonias militares, instaladas en tierras de las haciendas, fueron una
modalidad de agrarismos de corte conservador que dependía de un cacique o
caudillo, ubicándose entre el ejido y la pequeña propiedad, sin tener un estatuto
jurídico.
66
AGN, SEP, DGEPEYT, Tamps. Esc. Urb. Fed. C. 40087, Informe de
los trabajos desarrollados en las escuelas de la 2ª zona escolar del Edo. de
Tamaulipas, correspondiente a los meses de Noviembre y Diciembre de
1939.
65

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que tenía tres años sin inspector y abarcaba comunidades y ejidos
de Bustamante. En ella se registraron 32 escuelas primarias
federales y 16 federalizadas, de las que solo 3 eran urbanas y
la mayoría rurales.67 El inspector dio una descripción de las
visitas, señalando que una parte de las escuelas rurales estaban
localizadas en el semidesierto, un lugar árido que sufría de
sequías, donde la población vivía en condiciones insalubres que
propiciaban las enfermedades y donde las escuelas estaban en
precarias condiciones, poco ventiladas y sin anexos. Las escuelas
más alejadas, en contraste, estaban las ubicadas en la sierra, en
tierras más fértiles. A diferencia de las del centro del estado, las
escuelas del ex cuarto distrito, en aquella parte de la Sierra Madre
Oriental, estaban abandonadas y eran bastante rústicas.
En la primera visita del inspector de la SEP a la Escuela
Rural Federal del ejido Calabacillas, los ejidatarios no habían
construido un edificio escolar, y utilizaban el casco de la ex
hacienda que se encontraba en ruinas; el local era antihigiénico,
el plantel apenas contaba con una mesa grande, un librero, dos
pizarrones y un mapamundi. La inasistencia de los niños era
motivada por el hecho de que en la comunidad residían dos
bandos políticos, la mayoría partidarios de la colonia militar.
En otras fotografías aparece la escuela en un local rudimentario,
hasta que finalmente se construyó un edificio escolar.
AGN, SEP, DGEEYT, C. C. 40087, E. Informe general de las labores desarrolladas en la sexta zona escolar, 1 marzo-30 junio, 1940.
67

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Escuela Rural Federal
Lázaro Cárdenas, poblado
Victoria (después Ejido
Francisco Medrano). Aula
rural, rústica, con techo de
palma del lugar, cercado
de cactus, contaba con
anexos, cocina de madera
y barro, con teatro al aire
libre, campo de cultivo y
huerto escolar.

Fuente: Álbum
grafico de
labores Escuela
Rural Federal
Poblado
Victoria,
Municipio de
Tula,
Tamaulipas,
grupo escolar
con la maestra
rural federal
Dionisia R. de
Sánchez. AGN,
SEP, DGEPEYT, Tamaulipas, Esc. Urb. Fed. Caja 40087, Relación de visitas
de inspección en las escuelas suburbanas y rurales de la sexta zona. 1 de
marzo al 30 junio, 1940.
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Grupo de alumnos de la Escuela Rural Federal “Soy la libertad”
Comunidad La Encarnación, Municipio de Tula, Tamaulipas.

Fuente: AGN, SEP, DGEPEYT, Tamaulipas, Esc. Urb. Fed. Caja 40087,
Relación de visitas de inspección en las escuelas suburbanas y rurales de la
sexta zona. 1 de marzo al 30 junio de 1940.

La escuela de la unidad nacional
En 1943, el gobernador Magdaleno Aguilar (1941-1944) firmó
con el titular de la SEP, Octavio Vejar Vázquez, el convenio en
que el gobierno del estado puso a disposición de la federación
todo su sistema educativo incluidas las escuelas rurales.68 En
el primer informe anunció la construcción de edificios para 84
escuelas ejidales, entre ellas la de Felipe Ángeles en Bustamante,
Luz del campesino, en Güemes; Conrado Castillo, Cinco de
Convenio que celebran la SEP representando al Gobierno Federal y el Gobierno del Estado de Tamaulipas para llevar a cabo la federalización de la
enseñanza en dicha entidad federativa, 13 de enero de 1943, AGN, SEP, Secretaría particular, C. 5259.
68

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Mayo, San José de Salamanca, Emiliano Zapata, El Sotol y San
Vicente en Jaumave; Escuela ejidal Los Arados, en Matamoros;
y Llano de Azua, en Palmillas. En el segundo informe, anunció la
inauguración de la Escuela Práctica de Agricultura de El Barretal, y
la construcción de escuelas ejidales Redención del campesino, San
Juan de Oriente, San Lorenzo, Matías García y otras en Jaumave. El
gobernador Aguilar, originario de Jaumave y de origen campesino,
realizó una 0importante labor por la construcción de escuelas en
su municipio natal, localizado en la región suroeste. En el tercer
informe, comunicó que en el año escolar 1942-1943 funcionaron
en el estado 936 primarias, 313 federales y 575 federalizadas, y 19
Artículo 123, con 897 profesores urbanos y 922 maestros rurales.69
En el cuarto informe de gobierno, comunicó que mediante
el decreto 341 del 10 de abril de 1944 se aprobó el Convenio de
Coordinación para Construcción de escuelas, entre el ejecutivo
del estado y el Comité Administrador del Programa Federal de
Construcción de Escuelas (CAPFCE) constituido por la federación
a efecto de poner en marcha el amplio programa federal relativo
a la construcción de escuelas.70 El convenio fue firmado el 23 de
junio de ese año, quedando ambas partes en aportar recursos.
Informe de las labores ralizadas por el Gobierno del Estado de Tamaulipas
durante el Ejercicio Anual de 1943 y que rinde ante el H. Congreso Local, el
C. Magdaleno Aguilar, Gobernador Constitucional del Estado (México: La
Impresora, 1944).
70
Informe de las labores ralizadas por el Gobierno del Estado de Tamaulipas
durante el Ejercicio Anual de 1944 y que rinde ante el H. Congreso Local, el
C. Magdaleno Aguilar, Gobernador Constitucional del Estado (México: La
Impresora, 1945).
69

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Conclusiones
Investigar sobre la educación rural en el estado de Tamaulipas,
México, permite explicar y entender cómo se implementó la
política educativa durante la época posrevolucionaria en el norte
del país. Antes de la Revolución Mexicana ya existían escuelas
rurales en haciendas y rancherías en la entidad, pero eran pocas.
En los años posteriores al conflicto armado, los gobiernos
implementaron la reforma agraria que consistió en repartir tierras
a los campesinos y surgió el ejido como nuevo centro de población
rural, por lo que abrir nuevas escuelas, sobre todo en el campo, se
volvió fundamental.
Con la creación de la SEP en 1921, la cruzada educativa
vasconcelista llegó lenta al norte del país, ya que hacia 1923
apenas se había creado una escuela federal en la entidad. En
1925, el gobernador Emilio Portes Gil comenzó una primera
fase de reforma agraria que se concentró en el distrito centro del
estado, del mismo modo que su labor educativa se centró en esta
región. Su discurso educativo seguía los principios de la escuela
nueva y activa, y promovió la educación rural, inclusive llamando
“escuela ejidal” a la ubicada en esos lugares. También gestionó
con la federación para que se abrieran más escuelas rurales en el
estado, ampliando la presencia de la SEP. De esta manera, ya para
1928 había 182 escuelas rurales del gobierno del estado y 82 del
gobierno federal. A inicios de los años treinta, la SEP avanzaba
territorialmente con el aumento de escuelas rurales federales, e
intentó ampliar su zona de influencia en el distrito cuarto, labor
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que no fue fácil por encontrarse resistencias de los terratenientes
que se opusieron a la labor educativa federal.
En 1935, un año antes de que se firmara el Convenio
de unificación y coordinación de los servicios educativos, ya
funcionaban 270 escuelas rurales federales. Después de este
acuerdo, la avanzada de la SEP iba en ascenso. El gobernador
Marte R. Gómez coincidió con la política social del cardenismo,
amplió el reparto ejidal y la obra educativa local hacia el cuarto
distrito, donde había sido difícil entrar ante el caciquismo de
Francisco Carrera Torres y su influencia en las colonias agrícolas
militares. La escuela socialista y cardenista, tuvo impacto en la
educación rural, porque estaba involucrada con el mejoramiento
de las condiciones de vida de los campesinos, y fue transformando
su medio. En 1938, ya había 409 escuelas rurales federalizadas y
350 rurales federales.
El último gobernador del grupo político portegilista,
Magdaleno Aguilar, continuó con la extensión de la educación
rural y la construcción de escuelas rurales, aunque la escuela
mexicana había cambiado de orientación hacia la escuela de la
unidad nacional. En 1942, ambos gobiernos firmaron el Convenio
total de federalización educativa; las repercusiones y resultados
de la reforma administrativa produjeron una expansión en el
número de escuelas rurales, profesorado y la matrícula escolar.
En las aportaciones económicas hubo desencuentros
entre federación y gobierno del estado, pero se lograron avances
importantes en la construcción del sistema educativo estatal y
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nacional. En resumen, la SEP realizó una labor complementaria
en la educación rural, pero también aportaron los padres de
familia, ejidatarios y el poder político local que ayudaron a llevar
la escuela a los niños de los ejidos y comunidades rurales.
Referencias
Archivos
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Archivo del Congreso del Estado de Tamaulipas
Archivo Marte R. Gómez
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�Industria e imagen en movimiento: Un acercamiento
al patrimonio fílmico de Fundidora
César Herrera Silva

Fototeca de Nuevo León
Monterrey, México
orcid.org/0000-0001-5026-3771

El uso de todo tipo de fuentes primarias es fundamental para la
investigación histórica. Sin embargo, la mayoría de los historiadores
ha privilegiado solamente los soportes escritos como forma de acceder
al pasado, por lo que resulta necesario acercarse e incorporar al trabajo
académico fuentes documentales alternas, como es el caso de los
soportes audiovisuales, que nos permiten obtener miradas distintas a
las fuentes clásicas y adentrarnos en la versión fílmica del pasado.1
En este sentido, parte del vasto patrimonio que ha legado la
antigua Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey está
compuesto por documentos en diferentes soportes, los cuales van
desde lo documental, fotográfico, arqueológico y filmográfico. En el
caso de la imagen fija y en movimiento, ésta ha sido uno de los principales medios para la documentación y transmisión de ideas, pues la
Yolanda Mercader Martínez, “El cine como espacio de enseñanza, producción e investigación”, REencuentro. Análisis de Problemas Universitarios,
núm. 63 (2012): 47–52.

1

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DOI: https://doi.org/10.29105/sillares2.3-36

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�facilidad que otorga ese medio para capturar una visión particular de
la realidad le ha dotado de gran estima entre académicos y aficionados. No obstante, la delicadeza de sus materiales y las condiciones específicas de resguardo que exigen, han tenido como consecuencia una
revalorización más lenta a diferencia de otros soportes documentales.
Tomando esto a consideración, este trabajo surgió del
proceso archivístico realizado para la creación de la Guía General
de la Colección Fílmica, grupo documental perteneciente al Archivo
Histórico de Fundidora (AHF). El material trabajado forma parte
del acervo de la extinta Compañía Fundidora de Fierro y Acero de
Monterrey, S.A., principal ente productor de la documentación y
propiedad del Archivo General de la Nación, cuyo comodato fue
cedido al Fideicomiso Parque Fundidora en 1988 en un convenio
que involucró la creación del AHF en 1991. Este archivo cuenta
con aproximadamente 1734.23 metros lineales de documentación
que refleja el ejercicio contable, legal, administrativo y productivo
de la empresa cuya información data de 1900 hasta 1986.
Específicamente, comprende cinco fondos documentales dentro su
cuadro de clasificación: 1) Dirección General, 2) Administración,
3) Relaciones Industriales, 4) Empresas Filiales y 5) Producción.
Estos documentos reflejan la compra de equipo, la modernización
de sus departamentos, los problemas laborales, planes de expansión,
así como la relación entre industriales, banqueros y políticos.
Para la caracterización de este trabajo, fue necesario hacer
el proceso de identificación, organización y clasificación de las

�unidades documentales simples, de acuerdo con la metodología
archivística. Este trabajo fue realizado durante tres meses mediante
visitas regulares al acervo. Para lograr esto, se realizó una
investigación documental en fuentes de archivo, hemerográficas
y fotográficas para complementar la respectiva guía general de
la colección filmográfica. Las condiciones de deterioro de los
documentos fílmicos impiden su consulta por parte del público en
general, sin embargo, la copia de estos materiales en DVD brinda
la posibilidad de visualizar al menos la mitad de ellos.
La agrupación documental sobre la cual se realizó la
labor archivística fue de un total de 59 unidades documentales
simples; 57 rollos en un formato de 16 mm y solamente 2 rollos
incompletos en 35mm, los cuales se encontraron en un soporte
de acetato de celulosa, cuya temporalidad comprende desde
1954 hasta 1978. Estas fueron producto de las actividades de la
empresa siderúrgica, por lo que el contenido de las películas gira
en torno a la temática industrial, que incluye la construcción de
diversas instalaciones industriales, modernización de maquinaria,
capacitación de los trabajadores, instrucción en medidas de
seguridad e higiene, así como eventos y actividades recreativas.
Las cintas se encontraron originalmente con una clasificación inicial correspondiente a los inicios del archivo, llevada a cabo
por el fotógrafo francés Jerome Dité; de este periodo data la reprografía del material fílmico a Betacam y posteriormente su transición
a DVD. En este primer trabajo, también fue encontrada una primera
labor de organización y desarrollo de una catalográfica básica. Por
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�Industria e imagen

esta razón, las películas no fueron sometidas a una organización archivística con base en un principio de procedencia u orden original.
Por otra parte, el libro de Marcela Guerra y Alma G. Trejo, El crisol
del temple, hace referencia que la filmoteca del AHF contaba con 75
películas de 16 mm sobre temas de seguridad, elaboración del acero
y aniversarios, cifra discrepa del resultado final.2
La propuesta de seriación se realizó a partir del conocimiento de funciones y actividades de la compañía. Tomando en cuenta el
soporte del material, se llegó a la conclusión que sería organizado en
una colección fílmica, puesto que la totalidad del material trabajado se
encontró en un soporte de acetato de celulosa. Por esto, la clasificación
fue realizada bajo un criterio funcional, es decir, el que está relacionado con el tipo documental en el que se hacen homogéneos los formatos, el contenido y muy regularmente el soporte.3
La colección fue distribuida en grupos documentales que
reflejaran las temáticas específicas, lo que dio como resultado la
conformación de 3 secciones y 9 series identificadas. La primera de
ellas, ordenada de acuerdo con los procesos productivos de la empresa,
corresponde con la Construcción de Instalaciones, la cual comprende
la serie de Instalación del Molino de Combinación Lewis (1954-1956),
primer antecedente de la modernización de la empresa. La segunda
Marcela Guerra y Alma G. Trejo, Crisol del temple: Fundidora de Fierro y
Acero de Monterrey (Monterrey: Gobierno del Estado de Nuevo León, Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas, 2000), 338.
3
Gustavo Villanueva Bazán et al., Manual de procedimientos técnicos para
archivos históricos de universidades e instituciones de educación superior
(México: Benemérita Universidad Autónoma de Puebla; Universidad Nacional Autónoma de México, 2002), 75.
2

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serie atañe la Primera Fase del Plan de Expansión y Modernización
de la empresa, con la construcción de instalaciones industriales como
las naves de aceración, el molino de 46”, la construcción de Aceros
Planos y la construcción de la Planta Termoeléctrica. La tercera serie
corresponde con la Segunda Fase del Plan de Expansión, que da cabida
a las películas relacionadas con la construcción del Horno Alto Núm.
3, así como la Planta Coquizadora.
La segunda sección fue la competente al apartado de
Seguridad Industrial, misma que comprende tres series. La primera
de ella contempla el apartado de Capacitación con cintas que hablan
sobre el funcionamiento de aceración y los procesos siderúrgicos.
La segunda serie es Prevención, que contiene cortometrajes sobre
simulacros de incendios, el uso de equipo de protección y las buenas
prácticas dentro de las instalaciones. La última serie involucra el
apartado de Higiene, que tiene que ver con la presentación dentro
del trabajo y el cuidado de la limpieza personal.
La última sección, titulada Eventos, es menor en comparación con las anteriores. La primera serie de este nivel lleva por nombre Aniversarios, en la cual se documentaron los festejos del 50 y 65
aniversario de la compañía. La segunda serie es Deportes y recoge
dos competencias deportivas, una de atletismo en el Parque Acero,
fechada en 1955, y otra competencia automovilística en Indianápolis.
La tercera es una serie que consistió en varias películas sin identificar,
pues no se encontraron suficientes datos para su clasificación, debido
al avanzado estado de deterioro. A continuación, se muestra la representación gráfica de la distribución del grupo documental (Figura 1).
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Figura 1
Cuadro de clasificación de la Colección Filmográfica
de Fundidora
Sección

Construcción de
Instalaciones

Serie

Película

Construcción de Molino Lewis
Instalación
del Molino de Molino Lewis Proceso
Combinación Instalación de chimenea- primera parte
Lewis
Construcción del Molino Lewis
Plan de
Expansión y
Aceración, reparación del horno No. 5
Modernización
(Primera parte)
Construcción de instalaciones industriales (Alto Horno)
Aceración: Estructura de la Nave
Horno 2 y Aceración en funcionamiento
Aceración: grúa
Aceración: grúa
Aceración: grúa
Construcción de Aceros Planos
Construcción de Aceros Planos
Aceros planos
Aceros planos
Aceros planos
Aceros planos: Sala de motores
Maquinaria Almacenada (Aceros
planos)

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Sección

Serie

Película
Maquinaria Almacenada (Aceros planos)
Construcción del molino de 46” #1
Construcción del molino de 46” #2
Molino 46”
Molino 46”
Instalación de maquinaria en el Molino
de 46” Primera parte
Funcionamiento Molino del 46”
Mecanización de los Hornos Altos 1 y 2
Instalación de grúa portal
Planta termoeléctrica
Planta Generadora
Cimentación Alto Horno

Construcción del Alto Horno No. 3
Plan de
Expansión y
Construcción del Alto Horno No. 3
ModernizaPiso de carga Alto Horno 3
ción (segunda
Coquizadora
parte)
Modernización de la producción de
Fundidora (reseña)
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Sección

Serie

Película
Cómo funciona Aceración 2

Seguridad
Capacitación
Industrial

The basic principles of supervisory
management. Rollo: 8 Eubanks improv.
Mgr. Performance
The basic principles of supervisory management. Sts. 7 Cribbin Motivation
The basic principles of supervisory
management. Sts. 6 Romberger Communications
The basic principles of supervisory
management. Sts. 5 Hayes Standards &amp;
Appraisal
Coupler safety- Job Safety Analysis
Steel and America (inglés)
Steel and America (sin sonido)
Steel and America (español)
Simulacro contra incendio
Simulacros contra incendios
Simulacro de incendios

Prevención

Higiene

Uso de lentes de seguridad
Trabajadores problemáticos
El Exaltado (The Hot head)
Cómo funcionan los órganos del cuerpo
humano
Limpieza, exactitud y cuidado
De rigurosa etiqueta

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Sección

Serie
Aniversarios

Película
65 aniversario de Fundidora Monterrey
Aniversario Fundidora
50 aniversario de Fundidora

Eventos

Deportes

Varios

Competencia de atletismo Parque Acero
31 days in May. Firestone championship. “Indianapolis”.
Sin identificar
Sin identificar
Sin identificar

Fuente: Elaboración propia con documentación del Archivo Histórico de
Fundidora.

Se llegó a la conclusión de que el patrimonio fílmico trabajado es
sustancial y documenta procesos y eventos de suma importancia,
cuyo uso complementa la investigación de otros soportes
documentales y pone a disposición su uso para el desarrollo de
futuras líneas de investigación relacionadas con la cinematografía.
Con relación a lo anterior, su valor va más allá del tipo históricodocumental, pues resalta por las implicaciones científicas y
tecnológicas al retratar los procesos minero-metalúrgicos, uso de
maquinaria y equipo especializado. Por lo tanto, representan un
innegable valor no solamente para la Compañía Fundidora, ahora
extinta y transformada en parque, sino también para otras empresas
que ahora se reconocen como herederas de su legado, como es el
caso de Ternium, que adquirió las Instalaciones de Aceros Planos
a inicios del siglo XXI, o el organismo descentralizado que ahora
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administra Parque Fundidora y otros espacios públicos en el Área
Metropolitana de Monterrey.
Estos apuntes son un primer acercamiento que busca
revalorizar la versión fílmica del pasado e incentivar su consulta
por parte de académicos o el público en general. Así mismo, es
un esfuerzo por incorporar estos materiales no solamente a la
investigación, sino también a la enseñanza de la historia, debido
a su capacidad narrativa y a la posibilidad de mostrar diversas
representaciones, estereotipos, así como relaciones sociales y
de género. Esto favorecería su difusión para generar un mayor
impacto, promoviendo la aplicación de las respectivas medidas
de preservación y conservación preventiva, evitando una pérdida
irreparable para el patrimonio industrial y audiovisual de la región.
Por último, esta reflexión trae a colación el debate por las
llamadas Películas Huérfanas, concepto que no sólo designa un
tipo de orfandad relacionada con los derechos de autor, sino que
se extiende a aquellas películas en muchos casos minorizadas
o menospreciadas, debido al nulo interés comercial y los
pocos ingresos que pueden generar. Estas películas involucran
aquellos metrajes incompletos, películas educativas, materiales
censurados, películas científicas, material experimental, películas
caseras, amateur, noticieros y muchas otras categorías que pueden
situarse en lo inusual, donde justamente radica su encanto y la
necesidad de visibilizarlas.4
Ryan Handley, “The Forgotten Impact of Film: An Introduction to the Film
Preservation Cause”, Screen Culture, núm. 6 (el 7 de abril de 2021), https://
4

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�César Herrera

Referencias
Documentales
Archivo Histórico de Fundidora
Bibliográficas
Guerra, Marcela, y Alma G. Trejo. Crisol del temple: Fundidora
de Fierro y Acero de Monterrey. Monterrey: Gobierno del
Estado de Nuevo León, Secretaría de Desarrollo Urbano
y Obras Públicas, 2000.
Handley, Ryan. “The Forgotten Impact of Film: An Introduction
to the Film Preservation Cause”. Screen Culture, núm. 6
(el 7 de abril de 2021). https://screenculturejournal.com/2021/04/
the-forgotten-impact-of-film-an-introduction-to-the-film-preservation-cause/.

Mercader Martínez, Yolanda. “El cine como espacio de enseñanza, producción e investigación”. REencuentro. Análisis de
Problemas Universitarios, núm. 63 (2012): 47–52.
Villanueva Bazán, Gustavo, Georgina Flores Padilla, Roberto
Montores Martínez, Martha A. Ochoa Esquivel, y Luis
Torres Monroy. Manual de procedimientos técnicos para
archivos históricos de universidades e instituciones de
educación superior. México: Benemérita Universidad
Autónoma de Puebla; Universidad Nacional Autónoma
de México, 2002.

screenculturejournal.com/2021/04/the-forgotten-impact-of-film-an-introduction-to-the-film-preservation-cause/.
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DOI: https://doi.org/10.29105/sillares2.3-36

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�Sala Museo “Dr. Ángel Óscar Ulloa Gregori”, la
memoria de un Hospital- Escuela
Nancy Verónica Gallegos Jiménez

Universidad Autónoma de Nuevo León
Monterrey, México
orcid.org/0000-0001-9015-2988

La Sala Museo “Dr. Ángel Óscar Ulloa Gregori” nació con la
premisa de recolectar todo material -documental y gráficoque sirviera para mostrar el proceso evolutivo del Hospital
Universitario “Dr. José Eleuterio González” y de la Facultad de
Medicina de la Universidad Autónoma de Nuevo León, incluyendo
un amplio acervo documental resguardado prácticamente
desde el nacimiento de la Escuela de Medicina en 1859. Los
antecedentes de la Sala Museo se remontan a la dirección del Dr.
Eduardo Aguirre Pequeño (1945-1947), cuando existía el deseo
de formar un museo referente a la medicina y la biología.1 En
1946, se equipó una sala en la Facultad de Medicina, en donde
se exhibía una pequeña colección de pertenencias y obras del Dr.
Algunos datos básicos sobre los antecedentes pueden consultarse en Eduardo Aguirre Pequeño, Datos para la historia de la escuela de medicina de Monterrey (Monterrey: Universidad de Nuevo León, Instituto de Investigaciones
Científicas, 1944).
1

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�Sala Museo

José Eleuterio González, algunos animales disecados y huesos
pertenecientes a la osteoteca de la misma escuela. Algunos años
después, en 1948, se inició la construcción del edificio donde se
aloja la actual Facultad, por lo cual se tuvieron que vender los
terrenos de la Escuela y las clases se tomaron por un periodo
provisional en el edificio Tirso Garza.
Poco tiempo antes de la inauguración del edificio, el 13
de agosto de 1951, el rector Raúl Rangel Frías solicitó a todos
los directores de facultades y escuelas de la universidad que le
proporcionaran información al profesor Israel Cavazos Garza,
entonces oficial mayor de la Sociedad Nuevoleonesa de Historia,
Geografía y Estadística, sobre los archivos y bibliotecas que
disponían cada una de las dependencias universitarias. Se realizó
un trabajo de reorganización de los acervos documentales y
bibliográficos con los que contaba la Facultad, reportando material
documental desde 1850. En el año 1952, cuando fue inaugurada
la nueva Facultad, no se contempló ningún espacio para el museo,
mientras que los documentos fueron resguardados en una bodega,
donde permanecieron por alrededor de 30 años.
En 1988, dirigido por el Dr. Alfredo Piñeyro López,
el Proyecto Historia de la Medicina en Nuevo León pondría
nuevamente sobre la mesa la importancia de los acervos. Además
de revisar bibliografía sobre la medicina de la entidad, su principal
propósito fue recabar información documental, haciendo un
rastreo por los archivos oficiales de la entidad, así como una
revisión del acervo histórico existente en la Facultad de Medicina.
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�Verónica Gallegos

El responsable en su primera etapa fue el profesor Celso Garza
Guajardo y un equipo de tres asistentes. Cuatro años después,
Garza Guajardo dejó el proyecto y quedó como responsable el
profesor Armando Hugo Ortiz Guerrero.
Como no contaban con un espacio físico para la
recopilación de la información, les fue asignado un pequeño
lugar dentro del Hospital Universitario, hasta que finalmente,
bajo la dirección del Dr. Jesús Zacarías Villarreal (1992-1997), se
impulsó la habilitación del espacio museístico dentro del recién
inaugurado Centro Regional de Información y documentación
en Salud. Para esto, se integró un Comité de Historia donde
participaron la licenciada Georgina Arteaga, los doctores Ángel
Óscar Ulloa Gregori y Hernán Salinas Cantú, así como los señores
Eliézer Alanís Rodríguez, Arturo Benavides y el profesor Ortiz.
En 18 de octubre de 1993 se inauguró la Sala Histórica de
la Facultad de Medicina, albergando una colección con los libros
más antiguos que formaban parte del acervo bibliográfico de la
Facultad, exhibiendo fotografías alusivas a la historia de la misma
y del Hospital, y contando con un limitado acervo museográfico.
En años siguientes se recibieron algunos donativos de instrumental
médico, y en el 2000 el Dr. Med. Ángel Óscar Ulloa Gregori donó
a la Facultad su colección completa de instrumentos, estuches y
aparatos médicos antiguos. Con este lote -de alrededor de mil
piezas- se rediseñó la museografía y desde el año 2002, durante
la gestión del Dr. Jesús Ancer Rodríguez, la Sala Histórica pasó a
llamarse Sala Museo “Dr. Ángel Óscar Ulloa Gregori”.
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�Sala Museo

Actualmente, la Sala Museo está compuesta por un
Acervo bibliográfico, un Acervo Gráfico y Archivo Histórico
Fotográfico, una Colección de instrumental médico antiguo y
un Archivo Histórico Documental que reciben investigadores
tanto del área médica como de las humanidades. A continuación
comentaré brevemente sobre cada una de estas partes.
Acervo bibliográfico
Este acervo tiene su origen en la colección propia de la antigua
Escuela de Medicina, que se formó con los donativos de médicos,
familiares de doctores y personas ajenas a esta institución. Para
1988, esta estantería de libros antiguos se encontraba en el sótano
de la Facultad de Medicina, ya que por su temporalidad no eran
libros de consulta para los estudiantes. En un inventario previo
consignado por Israel Cavazos, dicha sección estaba clasificada y
compuesta por 1,673 volúmenes.2
En el año 2007, la Sala Museo se integró al programa de
digitalización de la Dirección General de Bibliotecas (DGB) de
la UANL con los libros y documentos antiguos existentes en ese
espacio. El proceso se inició en septiembre de ese mismo año, y
el criterio para la selección de los libros a digitalizar consistió en
que fueran volúmenes publicados antes de 1908, exceptuando los
libros duplicados o los que ya se hubieran digitalizado en otras
José Antonio Olvera, “Papeles de Medicina Reorganización del archivo
histórico (1884-1954)”, Memoria Universitaria 1, núm. 10 (noviembre de
2010): 3–13.
2

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�Verónica Gallegos

dependencias de la universidad. En junio de 2008 se instalaron en
la Sala Museo dos equipos de digitalización de alta resolución para
el comienzo de los trabajos; la catalogación en la DGB concluyó
en marzo de 2009, y la digitalización en noviembre del mismo
año, habiendo procesado 750 libros editados entre 1780 y 1908.
Actualmente se reorganizó la colección de libros antiguos con
la ayuda del Centro Regional de Información y Documentación
en Salud de la UANL, y se integraron nuevas colecciones de
donativos recibidos años atrás, por lo que a la fecha contamos con
3,054 volúmenes. La estadística global nos revela que 885 libros
son del siglo XIX y 2,167 del siglo XX; el 32% están escritos en
francés, el 33% en inglés, el 34% en español, y una parte mínima
en otros idiomas como lo son alemán, latín, japonés e italiano.
Acervo Gráfico y Archivo Histórico Fotográfico
La medicina es una disciplina visual, por lo que se considera que
no se puede aprender medicina sin representaciones gráficas. La
fotografía se utiliza para mostrar los resultados de un tratamiento;
retratar la evolución de una enfermedad; el momento de un parto; y
documentar los diferentes procedimientos médicos y quirúrgicos,
como las cirugías de alto riesgo, trasplantes, fracturas y cirugías
estéticas. En el caso particular de la Escuela de Medicina, este
proyecto fotográfico empezó en 1944, tal como se menciona en el
informe del director.3
Archivo General del Estado de Nuevo León. Informe que rinde la Dirección de la Facultad de Medicina a la Universidad de Nuevo León, de los tra3

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�Sala Museo

Dicho laboratorio siguió funcionando hasta convertirse en
el Departamento de Fotografía, que se encargaba de documentar
los eventos y acontecimientos importantes de la Facultad de
Medicina y Hospital Universitario, así como del apoyo gráfico
a los diferentes servicios del Hospital. Desde 1975 se nombró
jefe de ese Departamento al pintor y fotógrafo Eliézer Alanís
Rodríguez, quien había tomado cursos y talleres de pintura
artística y restauración en Monterrey, y en San Miguel de
Allende, Guanajuato. Alanís permaneció en el puesto hasta 2005,
cuando desapareció el departamento. Sus colaboradores fueron
los señores José Abdón y Benigno Leal.
En sus primeros años el departamento se encontraba
en las instalaciones del hospital, y fue hasta 1985 cuando fue
trasladado a la Facultad de Medicina “con el propósito de ofrecer
en un futuro próximo, mayores recursos audiovisuales de apoyo
a la enseñanza”.4 El Departamento de Fotografía se unió al
“Proyecto de Historia de la Medicina en Nuevo León” no sólo
para la recopilación de imágenes, sino para la impresión de
fotografías y la elaboración de pinturas.5 Entre los años 1993
a 1999, Eliézer Alanís pintó veintiocho retratos para formar la
galería de ex directores de la Facultad y Hospital Universitario,
bajos desarrollados durante el año 1943-1944.
4
“Informe de actividades de Dirección de la Facultad de Medicina y Hospital Universitario, 1985” (Monterrey, 1986).
5
“Informe de actividades de Dirección de la Facultad de Medicina y Hospital Universitario, de 1992-1995” (Monterrey, 1996).
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�Verónica Gallegos

así como tres pinturas del antiguo Hospital González y de la
primera Escuela de Medicina, las cuales siguen en exhibición en
el Museo.
En el año 2011 se inició la etapa de reorganización del
archivo histórico fotográfico. Como resultado, se catalogaron más
de 5,000 fotografías en blanco y negro y a color, datadas entre
finales del siglo XIX hasta principios de siglo XXI; así mismo, se
incluye un recuento cronológico de la vida del Dr. José Eleuterio
González, fundador de ambas instituciones. En ese mismo año,
siguiendo con el Programa Memoria del Mundo de la UNESCO,
en el cual la UANL se encontraba participando desde 2007,
se decidió digitalizar el Archivo Fotográfico para ayudar a la
preservación del material y facilitar su uso para los investigadores.
La recopilación de imágenes más recientes se sigue llevando a
cabo por parte del personal del museo. Actualmente, en la Sala
Museo se exhiben 66 reproducciones fotográficas, como muestra
y selección de los contenidos más interesantes con los que cuenta
el Archivo Histórico Fotográfico.
Instrumental Médico Antiguo
Este acervo es el más representativo de la Sala Museo, y se sigue
enriqueciendo gracias a los donativos de los distintos Servicios
del Hospital Universitario, médicos y sus familias. Uno de los
donativos más importantes fue el realizado por el Dr. Ángel
Óscar Ulloa Gregori, que, como se mencionó con anterioridad,
dio lugar al nombre del Museo. El acervo está compuesto por
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�Sala Museo

un aproximado de 1,000 piezas, entre aparatos, estuches,
fármacos, material quirúrgico, mobiliario médico e instrumental,
algunos de los cuales datan del siglo XIX. Está conformado
por una exposición permanente, dividida en distintas secciones,
especialidades o ramas de la medicina, como diagnóstico,
laboratorio clínico, farmacia, anestesiología, cirugía, urología,
obstetricia, traumatología, entre otras; y cuenta además con una
exposición temporal que se renueva semestralmente.
Archivo Histórico Documental
Como ya se mencionó, el entonces rector de la universidad,
Raúl Rangel Frías, solicitó en 1951 que todas las dependencias
universitarias proporcionaran información sobre sus bibliotecas y
archivos; meses después, la Facultad de Medicina declaró contar
con textos y documentos desde mediados del siglo XIX. Los
documentos se resguardaron durante mucho tiempo en diversos
espacios de la facultad, sin clasificarse ni estar disponibles para su
consulta. Afortunadamente, en 1990 se comenzaron a organizar
como parte de los trabajos que realizaba el grupo de historiadores
del Proyecto Historia de la Medicina en Nuevo León.
En febrero de 2010, la administración de la Facultad
encomendó al Lic. José Antonio Olvera Sandoval realizar
el Diagnóstico y Dictamen Técnico del Archivo Histórico
de la Facultad de Medicina de la UANL, así como iniciar la
reorganización de dicho acervo. Actualmente, el acervo se
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�Verónica Gallegos

resguarda en 300 cajas de polipropileno y se tiene un catálogo
de toda la información que cubre un periodo de 1825 a 1980. Es
uno de los pocos archivos universitarios con que cuenta nuestra
Máxima Casa de Estudios. Como un esfuerzo de vinculación, en
el 2016 la Sala Museo se integró a la recién creada Asociación
Noreste de Archivos, organismo autónomo que reúne a los
archivos históricos públicos y privados de la región.
El material que compone la Sala Museo “Dr. Ángel
Óscar Ulloa Gregori” es de gran relevancia para diversos
grupos académicos y para la sociedad en general. Los acervos
biblio-hemerográficos, documentales y fotográficos son los
más consultados no sólo por historiadores, sino por arquitectos
y médicos. Al formar parte de instituciones centenarias como
el Hospital Universitario, único en el noreste de México
durante el siglo XIX, y como la Escuela de Medicina, una de
las primeras dependencias del Colegio Civil, la consulta de
estos acervos resulta casi obligatoria para cualquier persona
interesada en la historia de la salud pública y la educación.
Por otro lado, la Sala Museo, es uno de los pocos museos
especializados en la historia de la medicina y la salud, por
lo que recibe visitantes locales, nacionales y extranjeros que
se convierten en testigos de diversos procesos de cambio a
través de todo el material que compone nuestro espacio, que es
gratuito y abierto a todo público, tanto para visitas culturales
como para proyectos investigación.
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�Sala Museo

Fuentes
Archivos
Archivo General del Estado de Nuevo León
Bibliografía
Aguirre Pequeño, Eduardo. Datos para la historia de la escuela de medicina de Monterrey. Monterrey: Universidad
de Nuevo León, Instituto de Investigaciones Científicas,
1944.
“Informe de actividades de Dirección de la Facultad de Medicina
y Hospital Universitario, 1985”. Monterrey, 1986.
“Informe de actividades de Dirección de la Facultad de Medicina y Hospital Universitario, de 1992-1995”. Monterrey,
1996.
Olvera, José Antonio. “Papeles de Medicina Reorganización del
archivo histórico (1884-1954)”. Memoria Universitaria
1, núm. 10 (noviembre de 2010): 3–13.

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300

�Los documentos de la Junta de Fomento de las
Californias en la Colección Lafragua de la Biblioteca
Nacional de México (1825-1827)
Abraham Uribe Núñez

El Colegio de Michoacán
Zamora, México
orcid.org/0000-0002-9035-3613

La emergencia sanitaria producida por la pandemia de Covid-19
obligó a millones de personas alrededor del mundo a reducir su
movilidad espacial a tal grado de permanecer en cuarentena. La
comunidad académica dedicada a la práctica historiográfica fue
una de las afectadas por tales medidas imperiosas, pues el grueso
de sus actividades, entre las que destacan la consulta de archivos
históricos, debió ser suspendida o trasladada a la modalidad virtual.
Dicho lo anterior, obligó a los historiadores a adoptar alternativas
de consulta y a la generosidad de otros colegas para sortear la
viabilidad documental de sus respectivas investigaciones.
Afortunadamente encontré la Colección Lafragua que,
concentrada en el sitio virtual de la Biblioteca Nacional, está
dotada de documentos muy valiosos para mi investigación sobre
la historia de las divisiones territoriales en el norte de México
durante el siglo XIX. Es de señalar que se había hecho una
301
Sillares, vol. 2, núm. 3, 2022, 301-311
DOI: https://doi.org/10.29105/sillares2.3-25

�Junta de Fomento de las Californias

búsqueda somera a partir del Catálogo elaborado por Lucina
Moreno Valle para los documentos del periodo de 1821-1853,1 no
obstante, al ser éste parcial y ante las circunstancias de emergencia
sanitaria, nos vimos en la necesidad de hacer la consulta remota.
La Colección Lafragua está conformada por documentos
del periodo 1800-1875, acopiados por José María Lafragua (18131875), quien los reunió, ordenó y donó a la Biblioteca Nacional.
Es preciso informar que el instrumento de consulta –elaborado
por el Instituto de Investigaciones Bibliográficas de la UNAM y
la asociación civil Apoyo al Desarrollo de Archivos y Bibliotecas
de México (ADABI)– es muy amigable para el investigador, pues
permite la búsqueda de su catálogo por periodos (1800-1810,
1811-1821, 1821-1853, 1854-1875), pero desafortunadamente
sólo unos cuantos documentos están disponibles para su descarga.2
En ese sentido, el documento que presentamos a
continuación se titula Iniciativa de ley que propone la Junta para
el mejor arreglo del gobierno de los territorios de Californias,
que es una compilación de documentos producidos por la Junta
de Fomento de las Californias entre 1825 a 1827.3 Esta fuente
Lucina Moreno Valle, Catálogo de la Colección Lafragua de la Biblioteca
Nacional de México, 1821-1853 (México: Universidad Nacional Autónoma de
México, Instituto de Investigaciones Bibliográficas, 1975).
2
“Proyecto de conversión de los catálogos de la Colección José María Lafragua de la Biblioteca Nacional de México 1800-1875, a su versión electrónica”, consultado el 29 de diciembre de 2021, https://lafragua.iib.unam.mx/.
3
Biblioteca Nacional (BN), Colección Lafragua (CL). Iniciativa de ley
que propone la Junta para el mejor arreglo del gobierno de los territorios
de Californias, 1825-1827, Documento 427, consultado en https://catalogo.
1

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DOI: https://doi.org/10.29105/sillares2.3-25

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histórica permite reconstruir quiénes fueron los miembros de la
Junta de Fomento de las Californias, a qué sector de la sociedad
y entidad federativa representaban, además de qué propuestas
estaban discutiendo y cuáles fueron sus alcances y limitaciones.
Gracias a sus actas de sesión es posible vislumbrar que sus
miembros pretendieron incidir en una diversidad de temas como
la colonización, divisiones territoriales, gobierno y administración
de justicia.
Tabla 1
Guía de consulta para el documento Iniciativa de ley
Partes

Contenido

Páginas

1

Iniciativa de ley que propone la Junta para el
mejor arreglo del gobierno de los territorios de
Californias

2-26

2

Subdivisión de los territorios de alta y de la Baja
California en cuatro distritos según lo ha creído
necesario la segunda comisión de la junta de fomento de dicha península, por lo que facilitará el
más pronto establecimiento de su nuevo gobierno y administración de justicia

27-34

3

Voto final de la segunda comisión de la junta
sobre el arreglo que conceptúa necesario en los
territorios de Californias

35-43

4

Señores que se han ocupado en la junta de fomento de las Californias, colocados según la antigüedad de sus miembros

44

Fuente: Elaboración propia.
iib.unam.mx/exlibris/aleph/a23_1/apache_media/23IIB36ENRTC1PF4ECVJDSMXRJNHP3.pdf
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Por términos de espacio se presenta la transcripción parcial de
esta fuente histórica; sin embargo, en el recuadro anterior (ver,
Tabla 1) se encuentra una guía para facilitar la consulta y alentar a
los historiadores a su utilización con fines tanto educativos como
para la escritura de la historia.
Referencias
“Proyecto de conversión de los catálogos de la Colección José
María Lafragua de la Biblioteca Nacional de México
1800-1875, a su versión electrónica”. Consultado el 26 de
junio de 2022. https://lafragua.iib.unam.mx/.
Valle, Lucina Moreno. Catálogo de la Colección Lafragua de
la Biblioteca Nacional de México, 1821-1853. México:
Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de
Investigaciones Bibliográficas, 1975.
[35]
VOTO FINAL de la segunda comisión de la junta sobre
el arreglo que conceptúa necesario en los territorios de
Californias
La comisión encargada de realizar las órdenes de esta muy
respetable junta, creyó de su deber reducir sus trabajos a un
solo punto de vista eligiendo el más preciso, para que reúna
todas las materias que tan dignamente trató en las sesiones que
tuvo desde su instalación para que los discuta, las apruebe, si
merecieren su concepto, y después los eleve al Excelentísimo
Señor Presidente de la República, a fin de que solicite su
aprobación en las cámaras, publicándose como ley que haga
la felicidad de las Californias alta y baja, de la que depende en
muchos ramos la de los Estados Unidos Mexicanos.
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La comisión sobre sus cortos conocimientos tuvo que lidiar con
la obscuridad de los escritores, con la ignorancia de otros, y aun
con la cortedad de los que ministran los que ya después de los
últimos descubrimientos se encargan de ellos.
Este país colocado por Dios en el punto más preciso para hacer
la navegación con el Asia y la otra América, que se comenzó
a conocer por el mismo conquistador tirado de México cuyo
nombre lleva el mar que se llama Rojo de Cortés, y es el
central de la California, que desde luego debió atraerse toda
la atención de la corte española, que emula de la de Portugal
ansiaba lograr las riquezas que a este le proporcionaba la
especería; que guiaba de tal emulación, erogando gasto sobre
gasto, cuando Magallanes sale para el Occidente a solicitarlos,
el famoso Sebastián Vizcaíno, penetra por el sur, adelanta los
descubrimientos de Cortés en el puerto de Monterrey, y otros
varios hasta el Cabo de Mendocino, que críticos marinos
estiman como fabulosa; y atraídos de la pesca de la nutria y
el buceo de perla comenzaron a frecuentar tanto la costa del
sur como la occidental de la América; sin embargo de que es
preciso convenir en que las primeras relaciones que publicaron,
ni son tan exactas como la primitiva de Sebastián Vizcaino, por
estar muy diminutas, otras ser inexactas, y las más fabulosas.

[36]
En este estado de confusión hubo un genio sublime que percibió
la utilidad política que podría la California originar a la nación
española que entonces se hallaba apoderada del rico continente
mexicano. El cardenal Alveroni, ministro de Felipe V, italiano
de nación, talento perspicaz y previsor, creyó encontrar en ese
país el punto preciso y más acomodado para libertar a la España
del perjuicio que le originaba comunicar sus riquezas a sus
mismos enemigos por medio del comercio, para que con ellas
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les hicieran la guerra, extenuada su población, sin fábricas, sin
artes, llena de vanidad con la memoria de sus proezas militares
anteriores, y viciados su hijos en la ociosidad, no le era posible
habilitar de lo preciso los extensos dominios que poseía en
ambas Américas, y estaba precisada a tomar la obra de mano
de las naciones que aprovechándose de su descuido, por medio
del trabajo y la industria, habían radicado en su seno una
fuente inagotable de las verdaderas riquezas: a ella ocurrían
por artículos comerciales, contentándose con que vinieran a
sus puertos, para desde ellos comprender la navegación a las
Américas, porque éstas para el extranjero estaban tan cerradas
como el paraíso a quien guarda un paraninfo armado de una
espada de fuego.
El sublime Alveroni discurrió podría castigar a esas naciones
retirándoles las riquezas de las Américas, cerrando los puertos
del norte, y abriendo los del sur, porque en el supuesto de
que los metales preciosos no podían permanecer en ellas ni
conservarse en España por la causa expresada, era mejor fuesen
a parar en último término a las naciones, las que por la enorme
distancia que media entre unos y otros países, nunca podrían
causarle temor, ni inferirle mal.

[38]
Los proyectos grandes no se realizan en el momento que se
conciben, necesitan tiempo para reducirlos a efecto, y energía
desde que se dicta la primera providencia, hasta que finalizan
con ejecución de la última. Así lo comenzó a ejecutar Alveroni:
dio las primeras órdenes, las activó, y seguía con constancia
acalorándolas cuando la Inglaterra y la Francia se iniciaron en
el misterio. Su poder en la corte de un príncipe francés era muy
respetable: hablaron, amenazaron, y por último decididamente
dijeron que si no se arrojaba del ministerio a Alveroni declararían
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la guerra. Esta conminación fue el rayo poderoso que estalló
sobre la cabeza del ministro, que, en el instante mismo, perdida
la confianza del monarca su amo, caminó para Italia, en donde
se le encerró en una estrecha prisión, por motivos que no son
del caso referir. Quedó el proyecto en embrión; y los que le
sucedieron en el puesto, aunque hayan conocido su utilidad,
nunca volvieron a tratar la materia por no tener una púrpura que
les resguardase su existencia. Bien que es necesario decir que,
desde el principio del siglo pasado, que es cuando se empezaron
a expedir las órdenes mejores para el gobierno de la California,
su población y resguardo, con el objeto de que la nao de Manila
que cada año venía a Acapulco, y era la esperanza de la isla de
Luzón, tuviera una escala para refrescar víveres, curar a sus
enfermos, y carenarse con mucha utilidad de aquel comercio.
Con la presencia del visitador don José de Gálvez recibió el
soplo de vida: comenzó a progresar, si este nombre merece los
pasos tardíos con que se le ha visto. No llega su población ni
a 50 personas, debiendo haber sido la Siberia de la América,
a donde desterrados los muchos miles de hombres que han
muerto y mueren anualmente en los arenales de Veracruz, con
sus personas y las de sus hijos habrían formado una población
numerosa, fundando pueblos, villas y ciudades, civilizando las
muchas tribus de indígenas que la pueblan, estaría resguardada
por este rumbo la nación mexicana de las miras hostiles de otras
que emprendiendo navegaciones dilatadas, gastos inmensos, y
superando toda clase de riesgos, hicieron y continúan haciendo
diariamente adquisiciones de terrenos muy considerables, hasta
constituirse nuestros limítrofes.

[40]
Tal es la Rusia, ese colono político que enseñoreado de los
confines de Europa, de parte de la Asia, se ha aposesionado
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hasta puerto de Bodega, distante menos de un grado del de San
Francisco que es ahora el último punto de nuestras posesiones,
de donde saca crecidas sumas de los artículos que debiendo ser
exclusivos del comercio mexicano, lo son de estos advenedizos,
que a más tratan con las naciones del interior, amaestrándolas
en el arte de la guerra, tal vez con el designio de ulteriores
ventajas que les proporcionará la amistad, para o despojar a la
nación de mejores terrenos, o mantener una guerra desoladora,
en la que entrarán de auxiliares y protectores.
Es mucho el tiempo que se ha perdido, y esto es más doloroso
por cuanto hubo elementos que en otras manos que no fueran
las inerrantes y estériles de la España, habrían producido
resultados maravillosos. Los viajes de Ezeta, Pérez, Malaspina,
Cuadra y Camaño dieron a conocer estos terrenos hasta más
allá del mondo de San Elías, Estrecho de Juan de Fuca, y otros
puntos inmediatos al polo, rectificados por los de Cook, La
Pérouse y otros marinos extranjeros.
Los mexicanos siempre piadosísimos, deseosos de la conversión
de las naciones gentiles, franquearon sus caudales para sostener
las misiones que estaban fundadas, y establecieron otras de
nuevo para llevar adelante tan gloriosa empresa, sin que hayan
sacado todo el partido posible, que pudo proporcionarles el
comercio con ellas, que habría facilitado el conocimiento de
todo aquel país.

[41]
Estados son las circunstancias en que lo halló la nación
mexicana en los días gloriosos de su independencia y libertad,
su gobierno es misto de levítico y monárquico, y las costumbres
introducidas por los misioneros, las leyes no escritas que
lo gobiernan en lo general, o en expresión más breve: es tan
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poderoso el influjo de estos ministros que se llaman apostólicos,
que cada misionero asemeja un pequeño gobierno, cuáles son
las costumbres introducidas por los que los presiden, su genio,
carácter y circunstancias. Por esta razón ningún otro país de los
que componen la nación mexicana necesita con más urgencia
de que se sistema el gobierno para radicar en él, el imperio
de la ley, la prosperidad, libertarlo del arbitrio religioso, y
de todo ataque tanto exterior, como interior, porque o bien
los rusos, otras naciones… o bien los misioneros, que siendo
todos españoles, teniendo las llaves de las conciencias, y el
ascendiente más poderoso sobre los pueblos, pueden realizar
a aquella inmensa distancia la revolución que algunos de la
misma nación, proyectaron para volver a la mexicana al yugo
del tirano a quien veneran.
La comisión examinó detenidamente cada una de las circunstancias
que van expuestas, recorrió los trabajos anteriores utilísimos de
esta junta, y penetrada de su importancia creyó que lo más breve,
más útil y conveniente, sería extraer lo más precioso de su médula
dividiéndolo en los ramos de que debe componerse el gobierno
bajo las bases del republicano que hace la felicidad de la nación,
para evitar así otra clase de planes, que por lacónicos que fuesen
siempre serían largos, como tales molestos, y exigirían una
nueva redacción que dilatase por más tiempo el bien que deben
recibir estos territorios, principalmente si se confía la instalación
del gobierno a persona que haya estado en el país, trabajado
en su beneficio, reúna las virtudes de justificación, prudencia,
moderación, actividad, patriotismo, y sea afecto al sistema.

[42]
Si nada dice de los bienes que componen el fondo que se llama
de Californias, hacen en parte la dotación de las misiones, y son
efecto de la piedad con que los mexicanos quisieron contribuir
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por su parte a la grandiosa obra de propagar la religión entre
las naciones que pueblan aquellos territorios; es porque sin
embargo de haberse pedido repetidamente razón exacta de
ellos, y sus productos, aun no se ha ministrado, lo que le es
muy sensible por cuanto habría dado una noticia exacta de sus
productos, y propuesto los medios para que fuesen mayores.
Agrega el plan de subdivisión del territorio de ambas Californias
que presentó a la primera junta el señor don Francisco de Paula
Tamariz, a cuyo celo se debe cuanto se ha adelantado en esta
materia, y el que en veinte años continuados ha sido el más
fervoroso agente del bien de aquellos territorios, para lo cual ni
perdonó trabajo ni diligencia que no haya intentado, haciéndose
muy recomendable por el amor con que mira los progresos de la
nación, y los de ese país tan digno de la atención del gobierno.
La comisión desearía fuese posible que el señor Tamariz pasase
a las Californias a plantear las disposiciones que se sirva dictar
el soberano Congreso, pues así al mismo tiempo de recibir el
premio condigno de sus afanes, las Californias experimentaría
el mayor bien; porque ¿Quién mejor pudiera realizar el plan
que propone la comisión que el señor Tamariz que en todo ha
intervenido llevando una parte muy principal en el trabajo?
Entonces perfeccionaría el de la población, y la estadística la
reduciría a la mayor exactitud.
Tomó igualmente en consideración que está para cerrar sus
sesiones la presente legislatura, y que debe aprovechar la
oportunidad de que las cámaras han de continuar sus trabajos
por el espacio de un mes en la clase de congreso del distrito
federal para dictar las providencias que le sean más necesarias a
fin de fijar su bien y su felicidad; creyó facilitar mucho más este
sublime deseo si presentaba al gobierno diferidas las materias
de las leyes que debe pedir dicten para radicar el de aquel país
en todos sus ramos, porque así aventaja el tiempo.
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[43]
De este modo la junta pone punto a sus sesiones, y manifiesta
que guiada de su celo y acendrado patriotismo procuró
desempeñar la confianza que mereció al Excelentísimo Señor
Presidente que, si no ha hecho más, es por falta de datos, pues
examinó y analizó todos los que pudo, procediendo con la
moderación que dicta la prudencia cuando se trata de países
que no se conocen. Que por lo mismo ya es tiempo de que se
disuelva; sin que por eso los individuos que la componen se
nieguen a trabajar en cuanto el gobierno disponga, porque su
patriotismo, que es inextinguible, los animará a superar todas,
y cualesquiera dificultades que se les presenten.
En consecuencia, la comisión reduce sus conceptos a las dos
proposiciones siguientes.
Primera: propone la iniciativa de ley que debe el gobierno
hacer a las cámaras, para que en clase de congreso del distrito
y territorios federales, se establezca el gobierno de ambas
Californias por el orden que refiere.
Segunda: que estando concluidos los trabajos de la junta, ésta se
disuelva, pero representando antes al gobierno dos cosas; es la
una, que sus individuos siempre estarán prontos a desempeñar
las confianzas que se sirva hacerles, si necesitare de sus escasas
luces; la otra, que siendo precisa una persona inteligente y afecta
a aquel país, de patriotismo acendrado y exactitud, le proponga
la que considera reúne todas estas circunstancias, pues así habrá
llenado sus deberes en cuanto estuvo a sus alcances.
México, mayo 13 de 1827, Juan Francisco Azcárate, Pedro
Cárdenas, Francisco Fagoaga.
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�Rafael Rojas. El árbol de las revoluciones. Ideas y poder en América Latina. México: Turner, 2021, 302 pp.
ISBN: 978-84-18895-02-9.
En 1938 se fundó en la Ciudad de México el Partido de la
Revolución Mexicana, iniciativa surgida durante el gobierno de
Lázaro Cárdenas y que tuvo una resonancia positiva entre los
comunistas mexicanos. En El Machete, legendario periódico del
Partido Comunista Mexicano en esa época, se representaba el
nacimiento de la organización con un árbol. Sus ramas eran las
distintas corporaciones que lo integraban. Deseosos de integrarse
en esa experiencia, a la que leían como la forma específica del
frente popular, los comunistas entregaban una representación
que Rafael Rojas, académico del Colegio de México, utiliza para
nombrar su estudio más reciente. Y es que, el árbol sirve como
una metáfora muy adecuada para exteriorizar el devenir de las
ideas revolucionarias. Como en la vida natural, los árboles se
secan o florecen; son arrancados por la fuerza o vencidos por su
propio peso, son arrinconados por la humanización del espacio o
irrumpen en la cotidianidad del espacio sin que se les controle;
todo eso les pasa a las revoluciones. Además, claro, de que el
marcador de la temporalidad de lo político marca su derrotero:
la primavera es su momento de belleza, crecimiento y esplendor,
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�Reseñas

en tanto que el invierno su periodo de marchitamiento, depresión
y tristeza. El árbol, como las revoluciones, conlleva afectos
profundos de la vitalidad humana.
En un párrafo de El árbol de las revoluciones escribe
Rojas que la revolución “es la materia prima de la política
latinoamericana”, sentenciando con ello el alcance de su trabajo.
De tal manera, si Europa fue la “cuna de revoluciones” durante el
largo siglo XIX, en el corto y fulgurante siglo XX, el continente
latinoamericano ocuparía ese lugar. La aspiración y deseo de un
cambio radical fecundaría, dejando hondas raíces en la vida de
los pueblos y sociedades, ya fuera por los intentos frustrados, ya
por las ansiadas victorias. El libro de Rojas demuestra que este
espacio socio-político vivió con alta intensidad una aceleración de
su desarrollo ante la presencia de las ideas variadas de revolución.
Éstas operaron como motor que movilizó a generaciones enteras,
expresándose en la política, el arte, la literatura y la cultura.
Pero el significante “revolución” que denota el estudio de Rojas,
adquiere tonalidades diversas, matices importantes dependiendo
de contextos y debates y devela un peso heterogéneo en sus
anclajes ideológicos visibles a partir de donde se le mire.
El estudio de Rojas avanza desde distintos vectores.
Encontramos superpuestas explicaciones de corte intelectual,
conceptual y social, al momento de desentrañar los significados
de la palabra revolución para el continente. Abarca, desde los
albores del siglo XX con la independencia de Cuba y su herencia
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�Reseñas

republicana, y concluye con la nicaragüense, como el último
gran momento de mestización de los discursos nacionalistas y
socialistas en un enclave signado por la crisis generalizada,
asociada al fin de un modelo de desarrollo del capitalismo global.
En el centro de la investigación se encuentran tanto las
ideas como las prácticas de la revolución, enmarcadas en el cuadro
general del despliegue de las contradicciones globales y del
diálogo entre tradiciones políticas, tanto de cuño específicamente
latinoamericano (aunque estas a su vez eran herencia de otros
diálogos durante el siglo XIX) y de corte marxista-socialista. El
panorama que observamos, con Rojas, es el de una diversidad
de manifestaciones, una mixtura de corrientes y el eclipse de
trayectorias otrora dominantes. La revolución es un campo
estriado, o, un árbol con ramificaciones tan diversas como
profundas son sus raíces.
El trabajo que ahora reseñamos realiza un primer despeje
de la ecuación que significa la presencia de dos variables: la de
la revuelta y la de la reforma, formas predominantes durante
la hegemonía del liberalismo en el siglo XIX. Esta situación
se quiebra con la aparición de la revolución mexicana, que
tiene consigo el germen de un concepto de revolución anclado
en la reforma agraria, la soberanía nacional, la tensión Estadoiglesia, y la emergencia de derechos sociales en una clave
corporativa. El desplazamiento de las últimas ideas liberales en
clave revolucionaria contrasta con el uso tan común, en medio
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�Reseñas

de la disputa entre el “sovietismo” y las formas concretas de la
política latinoamericana, de la figura de José Martí. Como sea,
la presencia de nuevas veredas a partir de la incursión tercermundista tensiona la herencia liberal, nacionalista (y aún en la
presencia descolonizante, frente al paradigma de pretensión
universal entregado por la revolución de octubre de 1917). Es
el escenario de dos vías, se tiene un ejemplo emblemático en la
diferencia entre el “Che” Guevara versus la palestra del Estado
soviético.
Sin embargo, ese panorama general es reconstruido a
partir de las discusiones y numerosas intervenciones de personajes
centrales en el florido panteón revolucionario latinoamericano.
Haya de la Torre y Julio Antonio Mella expresan en sus
discusiones la tensión de un sendero que se bifurca al responder
tanto a la especificidad continental, como a la recepción jubilosa
del universalismo de la revolución rusa. En ambas, sin embargo,
ya se denota una izquierda latinoamericana que se inscribe en la
dinámica anticolonial como matriz definitoria de su programa.
Esto, sin embargo, no impide el choque de trenes, al calor de
las discusiones iniciales del “Tercer periodo”, diseñado por
la Internacional Comunista al final de la década de 1920.
Antes bien, es el primer round de una trifulca que tendrá como
contendientes a las izquierdas comunistas y populistas y que
perdurará en el tiempo dependiendo del espacio, los liderazgos y
las contradicciones sociales.
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�Reseñas

El itinerario trazado por Rojas tiene en José Carlos
Mariátegui una figura central. La lectura política que el peruano
hace del acontecimiento revolucionario mexicano le resulta
importante, en la medida en que aventura una disrupción dentro
del canon comunista. Lo “feudal” aparece en el peruano como
el elemento que habilita la legitimidad de la revolución, al
tiempo que escapa del eurocentrismo ideológico de la época, al
negar al positivismo y a la teleología, colocándose por fuera del
tiempo político que acarreaba una escasa fortaleza de las fuerzas
productivas técnicas.
El cambio de década también trae una movilización
geográfica. La revolución aparece entonces en Nicaragua, El
Salvador y Cuba auspiciada bajo íconos como Augusto César
Sandino, Miguel Mármol y Antonio Guiteras. Para Rojas, el
caribeño es la intersección de todas las corrientes que cohabitaban
la región al calor de la crisis liberal, la emergencia del comunismo
y el periodo de entreguerras. Es el momento en que se introduce el
socialismo, y se comienza a expandir una inspiración cardenista
en la articulación entre Estado y revolución.
La aparición de la vertiente populista de la revolución
mexicana coincidió con el surgimiento de liderazgos populistas
por la región. Rojas señala la importancia de Almir de Andradre
y Raúl Scalabrini Ortiz dentro de esta saga. Señala, también,
la emergencia de un populismo cívico encabezado por Eliezer
Gaytán y Gómez Hurtado en Colombia. Las variantes son
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�Reseñas

múltiples, pues vemos a civiles, militares y en general un aire
“tercerista” que cuestiona la dominación oligárquica.
El punto medular de Rojas es lo generado a partir de
la revolución cubana de 1959. Se denota una ruptura respecto
al nacionalismo revolucionario que había tenido sus últimos
momentos de predominio con la revolución guatemalteca y la
revolución boliviana, ambas, en el mediano plazo, derrotadas. En
la genealogía para el caso cubano el autor rastrea los vínculos
en el ideario de Fidel Castro con respecto al liberalismo y al
republicanismo, así como un debate con los marxistas más
heterodoxos. Un punto sugerente en este segmento es que Rojas no
ve el surgimiento de una teoría del campesinado revolucionario.
Ni el guevarismo descolonizante ni el pro-sovietismo castrista
habrían producido un puente entre el campesino y el socialismo
agrario.
Los últimos dos casos son el de Salvador Allende en su
breve periodo de gobierno y la triunfante revolución en Nicaragua
en 1979 encabezada por una gran alianza política. Resulta
sugerente que entre las coordenadas de reflexión ubica a Allende
por fuera de lo que la academia norteamericana contemporánea
se aferra a denominar “nueva izquierda”. Allende estaría más
allá de esos marcos, lo cual explica la centralidad de socialistas y
comunistas, que en el espectro chileno son la antítesis directa de
cualquier renovación de la “New Left” que el mainstream de los
estudios latinoamericanos anglosajones se esfuerzan en congelar
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�Reseñas

en sus monografías. En el caso del país centroamericano, Rojas
demarca que, aunque esta era una revolución predominantemente
guevarista en su forma, su contenido se parecía más al
“allendismo”, lo cual explicaría, entre otras cosas, sus alianzas
tan profundas con fuerzas como el PRI mexicano o su renuncia a
replicar un modelo que anulase la participación electoral.
El texto tiene una gran valía, pues posiciona los debates,
las corrientes y los procesos de confusión, negociación y retirada
de perspectivas. Rojas es un investigador consolidado en el
campo de la historia de las ideas, los conceptos y de determinadas
trayectorias al interior de la mayor de las Antillas. Referirse a
Cuba es referirse a la revolución y al lugar que se asume frente a
ese proceso; Rojas, polémico, lo hace. El riesgo de una apuesta
como la que realizó en este libro es, al mismo tiempo, su mayor
fortaleza: una visión de conjunto. En ese sentido se puede decir
que el propósito de entregar una imagen del árbol y algunas
de sus ramificaciones es satisfactorio. Por supuesto, cada una
de esas derivaciones podría ser asediada desde una diversidad
de posibilidades, como lo es la mestización entre corrientes,
las rupturas internas o los desplazamientos. O bien, de las
reapariciones de corrientes que parecían sumergidas o soterradas.
La derrota nunca es definitiva. Quizá la metáfora del árbol sea
la más adecuada para la revolución latinoamericana, pues como
parecen demostrar los trabajos de un Enzo Traverso para el caso
europeo, la melancolía de izquierdas apuntala la experiencia de
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�Reseñas

un contingente que ya no encuentra resguardo en la sombra de
la ideología comunista; en tanto que, las vertientes nacionalpopulares, mucho más proclives en el contexto latinoamericano,
parecen encontrarse permanentemente en un ciclo de renacimiento
y sequía. Breves e intensas primaveras, otoños de mediana
duración así como largos y pesados inviernos.
La lógica neoliberal que siguió al periodo tratado en el
libro, aspiró a arrasar, en su modalidad de capitalismo violento,
mercantilizante y en clave de despojo, al árbol y todos sus retoños.
Quedará para saber si esto aconteció, es decir, si fue arrancado
desde la raíz profunda o si, por el contrario, las versiones
contemporáneas del soberanismo –socialista o populista– deben
ser comprendidas como herederas de esa trayectoria.
Jaime Ortega

Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco
Coyoacán, México
orcid.org/0000-0002-8582-1216

Sillares, vol. 2, núm. 3, 2022, 313-320
DOI: https://doi.org/10.29105/sillares2.3-46

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�Guillermo Nieva Ocampo, Ana Mónica González
Fasani y Alejandro Nicolás Chiliguay (coordinadores).
La Antigua Gobernación del Tucumán. Política,
Sociedad y Cultura (S. XVI al XIX). Salta: Colección
Manuales Universitarios, 2021, 702 pp.
ISBN 978-987-86-9439-9
Con el discurrir del tiempo los discursos historiográficos
especializados en la época virreinal han sido revalorizados,
aumentando significativamente la cantidad de investigaciones,
así como de especialistas que han dedicado parte de su vida a su
desarrollo. Sin embargo, cuando se contrasta el material académico
producido con otros periodos históricos de América como lo son
el siglo XIX o el XX, es considerablemente menor a los trabajos
que se dedican a investigar alguna parte de los 300 años en que
el continente estuvo bajo influencia de la Monarquía Hispánica.
Parte de lo que explica este fenómeno es el grado de dificultad que
conlleva la realización de estos estudios, pues en muchas ocasiones
los jóvenes historiadores tienen que encarar la elaboración de una
tesis donde las fuentes documentales son muy escasas, están a
algunos kilómetros de distancia, y son difíciles de paleografiar. Esta
razón no sólo ha limitado el desarrollo de las investigaciones en este
periodo, sino que también ha provocado que en muchas ocasiones se
321
Sillares, vol. 2, núm. 3, 2022, 321-325
DOI: https://doi.org/10.29105/sillares2.3-38

�Reseñas

focalicen los trabajos en grandes espacios urbanos como lo fueron
las capitales y zonas aledañas al virreinato de la Nueva España o de
Lima.En el libro La Antigua Gobernación del Tucumán. Política,
Sociedad y Cultura (S. XVI al XIX) se realiza una humilde pero
importante aportación para los estudiantes o investigadores que
requieren tener conocimiento de un territorio poco estudiado, pero
de gran trascendencia para la Monarquía Hispánica como lo fue
la antigua gobernación del Tucumán. Esta es una obra que reúne
dieciocho capítulos que parten de la premisa de que se tiene que
continuar la búsqueda de un conocimiento más completo sobre
los distintos territorios bajo la influencia hispana para comprender
cómo funcionaron las interconexiones polisinodiales que tejieron las
autoridades de la Monarquía Hispánica entre el siglo XVI y principios
del XIX. De esta manera, el libro aborda un estudio focalizado en
un territorio en particular, analizando el desarrollo político, social
y económico de la antigua gobernación del Tucumán desde sus
orígenes hasta la Independencia.
Este libro es catalogado por los mismos coordinadores como
una obra guía para todos aquellos estudiantes o especialistas que
busquen adentrarse en el conocimiento de la antigua Tucumán, que es
desconocida para muchos debido a la poca producción historiográfica
que ha existido en torno a esta gobernación. Sin embargo, pese
a ser un libro guía, es de gran calibre pues contribuyen en él una
gran gama de reconocidos investigadores o tesistas pertenecientes
a diversas universidades localizadas en Argentina, Chile y España.
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�Reseñas

Pero para poder realizar una mejor explicación del conjunto general
de las temáticas estudiadas, se mencionarán conforme a los tres ejes
principales que son trabajados dentro del libro:
a. Político: este libro hace especial énfasis en las diferentes
políticas dictaminadas desde la península ibérica,
explicando a grandes rasgos sus afectaciones en el
continente americano y enfocándose primordialmente
dentro de la gobernación del Tucumán. Constantemente,
se trabaja la influencia ejercida por determinadas
instancias como el Consejo de Indias para la selección
de gobernadores, alcaldes, entre otros, y cómo estas
terminan afectando dicho territorio. La importancia
de este enfoque reside en que considera diversas
perspectivas, desde la creación de redes sociales que
conectan intereses de miembros de grupos de poder
del antiguo Tucumán con personajes importantes
provenientes de Chile o del virreinato de Lima.
b. Económico: de las tres temáticas, considero que ésta
es de las menos trabajadas dentro del presente libro,
aunque no está completamente ignorada. La principal
razón por la que se menciona esto es porque se hacen
referencias menores en algunos de los capítulos, mas
no hay uno dedicado explícita o mayoritariamente a
este apartado. Sin embargo, dentro del contexto del
avance administrativo que va teniendo la Gobernación
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del Tucumán se menciona cómo la economía tuvo un
rol importante dentro de este proceso, pues una de
las razones fuertes que impulsó su desarrollo estaba
relacionada con la conexión que tenía este territorio
con la minería dentro del Potosí, en el virreinato del
Perú, así como su conexión con la ganadería que
existía en Chile.
c. Social: este es uno de los apartados con mayor
abundancia, versatilidad y variables que se pueden
encontrar dentro del libro, pues se focaliza en diversas
temáticas que explican el contexto de desarrollo
de la Gobernación del Tucumán dentro del periodo
comprendido. Es de esta manera donde se pueden
encontrar varios capítulos enfocados en el desarrollo
de la institución clerical católica, desde la selección
de los obispos y su influencia dentro del territorio,
hasta el papel de los reyes como monarcas católicos
que tenían el deber “sagrado” de evangelizar a los
indios. También se tratan otras temáticas que oscilan
entre lo cultural y lo social, como la importancia de la
creación de redes familiares para el mantenimiento y
crecimiento de determinadas familias; o la posición
que tenían las mujeres dentro de esta sociedad, ya sea
la instrucción que recibían, o determinados patrones
morales que debían seguir.
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�Reseñas

Ahora bien, lo valioso del libro no sólo reside en la amplitud de la
temporalidad abarcada o en la diversidad temática que contiene. Otra
parte importante a considerar es que realiza estos trabajos desde una
perspectiva de análisis novedosa que sigue la corriente de estudios
de la Monarquía Hispánica, donde se observa a la gobernación
del antiguo Tucumán no como un terruño aislado, alejado de las
principales urbes, donde residían una serie de autoridades que tenían
determinado poder autónomo e independiente de la metrópoli,
siendo individuos opresivos y tiránicos cuyo único placer consistía
en maltratar indios; sino como una gobernación que tuvo un gran
interés para los españoles, pues se encontraban diferentes grupos
indios que fueron de gran importancia para la formación de las
encomiendas, una actividad económica que se vinculó rápidamente
con las minas del Potosí y con la ganadería de Chile.
En suma, se considera que este libro es de gran trascendencia
para todos aquellos historiadores que buscan expandir su
conocimiento dentro del complejo universo que fue la Monarquía
Hispánica en América. La obra invita a todos aquellos lectores a
querer incursionar en nuevos territorios, dándonos a conocer que a
pesar de que existen dificultades dentro del campo de investigación,
siempre se pueden realizar novedosas formas de análisis de territorios
todavía inexplorados para expandir la investigación historiográfica.
Mijael Obando Belard Silvano
El Colegio de San Luis
San Luis Potosí, México
orcid.org/0000-0002-7365-5310

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�Ana Carolina Ibarra González y Pedro Marañón
Hernández (editores). 1519. Los europeos en
Mesoamérica. México: Instituto de Investigaciones
Históricas, Universidad Nacional Autónoma de
México, 2021, 224 pp.
ISBN: 9786073041997
El libro que aquí se comenta se incluye en una corriente que ha
gestado un gran interés en tiempos recientes, ya que se cumplen
500 años desde que se concluyó la conquista de la ciudad de
Tenochtitlan, uno de los eventos más relevantes tras la llegada
de los castellanos a la región de Mesoamérica. Se trata de una
obra compilada, en donde varios conocedores exploran nuevas
preguntas en torno a un tema que aparentemente sólo ha sido
visto de manera tradicional, habiendo aún muchas preguntas que
se pueden plantear; un tema, además, que hasta la fecha causa
controversia y del que existen diferentes posturas al respecto.
El libro lleva por título 1519. Los europeos en Mesoamérica, y
entre sus páginas el lector encontrará una visión fresca de unos
sucesos que fueron trascendentales para la historia americana y
europea, y que aún hoy siguen resonando por su impacto, pues
se trata del origen de un largo trayecto que terminaría cuajando
en la formación de lo que hoy llamamos México. La obra tiene
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una relevancia muy grande para los estudiosos de la historia y
también para el público en general, pues uno de sus objetivos es
aclarar malentendidos y tradicionalismos historiográficos que se
encuentran arraigados desde hace tiempo.
Esta obra fue editada por el Instituto de Investigaciones
Históricas de la UNAM, y fue coordinada por Ana Carolina Ibarra
González y Pedro Marañón Hernández. Sus páginas contienen
un discurso fluido y motivan a querer indagar más en los temas
que se abordan. La estructura temática del libro sigue una línea
en la que pretende estudiar la cuestión de la experiencia que
significó la conquista para los involucrados, fueran los europeos
o los indios, presentando una serie de investigaciones que en los
últimos tiempos han cobrado gran fuerza. En la obra participan
Guilhem Olivier, Federico Navarrete, Eduardo Matos Moctezuma,
Óscar Mazín, Rodrigo Martínez Baracs, Gisela von Wobeser, Pilar
Martínez López-Cano, Antonio Rubial, Berenice Alcántara, y
Pablo Escalante. Todos los autores disponen de una gran diversidad
de fuentes, utilizadas de manera que plantean nuevas interrogantes
a este convulso y complejo proceso que significó la conquista para
historia de lo que sería México. Como mencionan al inicio de sus
capítulos, es necesario que se dé una vuelta a la manera en que
se trata y entiende el pasado; en especial, para aquellos casos de
sucesos que han sufrido de catalogaciones peyorativas y en los que,
quizá, se ha pasado de largo su complejidad.
Los capítulos del libro se dividen en diferentes temáticas
de acuerdo al tema central, que sirve de hilo conductor. Se tratan
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cuestiones que caen en las amplias categorías de historia social y
cultural, entre las que se encuentran las siguientes: los problemas
del entendimiento del otro, particularmente entre indios y españoles;
las cuestiones de la cosmogonía, señalando que quizá haya muchos
malentendidos por haber dado por sentadas muchas cosas del proceso
de conquista (esto es, cuestiones de semántica y del entendimiento
de la realidad misma); la participación de los indios en la conquista,
rescatando la voz de éstos en su historia; algunas cuestiones de
la naturaleza humana y cómo eso pudo haber repercutido en los
procesos de la conquista como fueron los aspectos psicológicos,
cuestiones de salud y la naturaleza de la guerra; el impacto que este
evento tuvo de fondo en las sociedades mesoamericanas, como en
los aspectos demográficos y los cambios de la composición de las
gentes que habitarían el territorio; las repercusiones económicas
habidas en el proceso; y, por supuesto, los aspectos que tienen que
ver con la espiritualidad, como fue el proceso de evangelización del
territorio y lo que representó para la naciente Monarquía Hispánica y
para los habitantes de Mesoamérica.
Vale la pena mencionar algunas de las cosas que el lector
se podrá encontrar en las páginas de este libro. Por ejemplo,
Guilhem Olivier, en el primer capítulo, nos conduce por una
serie de preguntas que tienen que ver con el problema de la
“divinización de los españoles”; esto es, cuestiona la tradicional
visión que se ha tenido de que los indios simplemente aceptaron
su destino, víctimas de su superstición y de no haber podido
entender la realidad que tenían frente a ellos. Ante tal cuestión, el
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autor cuestiona el origen semántico de las palabras, en específico,
de aquellas que tendieron a divinizar la imagen de los europeos;
de esta manera, se abre la puerta para preguntar el verdadero
significado del uso de la palabra teotl o “teules”, como dirían los
cronistas españoles de la época. Esto implica, como dice el autor,
un replanteamiento semántico y ontológico de lo que hay detrás
de las palabras, lo que significa que se debe observar al indio
como constructor de su propia historia y no simplemente como
una víctima de su ignorancia. Probablemente, añade el autor,
el uso de esta palabra no indicaba sumisión, sino más bien una
cautela ante unos desconocidos muy particulares que realmente
causaron un gran impacto cosmológico por su llegada.
Óscar Mazín, por otro lado, aborda la cuestión del porqué
los ibéricos estuvieron entre los primeros que comenzaron este
proceso de expansión de ultramar. Junto a ello, aborda la génesis
cultural a la que pertenecieron Portugal y Castilla, ya que ambas
eran culturas de origen mediterráneo y contaban con la práctica
de tradiciones que se remontaban hasta la Antigüedad clásica.
Ejemplo de lo anterior fue la fundación de ciudades, que no eran
meramente un conjunto de calles y edificios, sino una entidad
jurídica que sirvió como mecanismo de control y continua
expansión, como había sido para los romanos en su momento.
Mazín estudia también las oportunidades de las que dispusieron
los reinos ibéricos para llevar a cabo la construcción de sus
respectivos imperios en el siglo XVI; el autor se remonta hasta la
época griega, explicando el símil que hubo entre una y otra época,
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�Reseñas

dejando en entredicho que algunas de esas consideraciones se
exportaran a las Indias de la mano de castellanos y portugueses,
teniendo en cuenta la tradición jurídico-social que constituyeron
a dichos reinos construídos en el fragor de la Reconquista.
Los anteriores estudios son sólo un botón de muestra
del tipo de investigaciones que se encuentran en este libro
y que aportan una visión renovada de algo que se ha asumido
como superado o completamente entendido. Nada más lejos de
la realidad, sin embargo, pues este fue un proceso del que aún
queda mucho por decir y explorar, ya que como todo, las cosas
suelen ser mucho más complejas de lo que se piensa en primera
instancia. Esta obra es una oportunidad para aproximarse a esa
complejidad, y en ella el lector podrá experimentar el aprender e
incorporar nuevos planteamientos que ayudan a definir la vasta
realidad que se encontraron los europeos en Mesoamérica durante
el siglo XVI.
Edwin Boeta Menzel
El Colegio de San Luis
San Luis Potosí, México
orcid.org/0000-0002-5667-8350

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DOI: https://doi.org/10.29105/sillares2.3-41

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�Octavio Herrera Pérez (coordinador). El delito de
contrabando en la frontera norte de México. México:
Universidad Autónoma de Tamaulipas, Colofón
Ediciones Académicas, 2021, 251 pp.
ISBN: 978-607-635-233-5
En la actualidad, escuchar en los titulares de los noticieros la
captura de traficantes de armas en la frontera de México con
Estados Unidos se ha vuelto algo común. A pesar de que, en las
décadas recientes, las relaciones bilaterales se han esforzado por
implementar medidas y operativos para erradicar el contrabando
entre ambos países, este fenómeno data de siglos de antigüedad.
La frontera, en efecto, se ha convertido en una zona donde este tipo
de tráfico comercial ha dejado una gran derrama económica. Por
ello, desde el ámbito académico, es necesario reflexionar sobre el
carácter cultural e histórico de esta práctica, en la medida en que
se ha afianzado como parte de un área geográfica en particular. En
este sentido, el libro El delito de contrabando en la frontera norte
de México, coordinado por Octavio Herrera Pérez, contribuye a
una serie de estudios relacionados a la evolución de este fenómeno.
Octavio Herrera Pérez es doctor en historia por El Colegio
de México, titulado con la tesis “La Zona Libre. El régimen de
excepción fiscal y la economía, el comercio y la sociedad en la
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Frontera Norte de México, desde su conformación hasta el Tratado de Libre Comercio”.1 Autor de El norte de Tamaulipas y la
conformación de la frontera México-Estados Unidos 1835-1855
y El noreste cartográfico, gran parte de su investigación académica se centra en la conformación del noreste, en particular la del
estado de Tamaulipas, como una región con características políticas y económicas propias a partir de los cambios geográficos suscitados durante el México decimonónico.2 Sus conocimientos
de derecho, tanto en materia fiscal como penal, se hacen presentes
desde el exordio hasta su respectivo capítulo en el libro.
Por ello, como coordinador de la obra, se preocupó por
incluir trabajos dedicados a analizar al contrabando como un
fenómeno sociocultural ligado al contexto político y económico
de la frontera norte desde el virreinato español hasta la
conformación de la nación mexicana contemporánea. Armando
Villanueva, director de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales
Victoria, quien presenta la obra, comenta sobre el interés por un
“análisis razonado de este fenómeno, a través de la perspectiva
de la historia […] en la que se ofrece el recuento casuístico y
“Octavio Herrera Pérez. Curriculum Vitae 2019”, consultado el 6 de
abril de 2022, https://uat-mx.academia.edu/OCTAVIOHERRERA/CurriculumVitae
2
Octavio Herrera Pérez, El norte de Tamaulipas y la conformación de la
frontera México-Estados Unidos, 1835-1855 (Ciudad Victoria: El Colegio
de Tamaulipas, 2003); Octavio Herrera Pérez, El noreste cartográfico: configuración histórica de una región (Monterrey: Fondo Editorial de Nuevo
León, 2008).
1

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�Reseñas

de largo tiempo sobre las expresiones del contrabando […]”.3
En este sentido, cada uno de los estudios detalla la extensión de
esta práctica a través de toda la zona geográfica fronteriza, en
diferentes contextos y momentos históricos.
Los ejes sobre los que se centra la obra, que sirven
también para enlazar los capítulos, son los siguientes: ¿Qué
procesos, políticos y económicos, ayudaron a la proliferación del
contrabando en la frontera norte de México? y ¿cómo afectó este
fenómeno al comercio y a la población de esta zona geográfica?
En sus respectivos trabajos, los autores exponen las causas por las
cuales el contrabando triunfó como medio de tráfico comercial en
los espacios más alejados del centro nacional. Entre estas destacan
la inestabilidad política de la región en los años posteriores a la
independencia y el libre comercio promovido por el gobierno
de los Estados Unidos. Santa Fe, Refugio, Matamoros, Laredo,
Altar y Tijuana son ejemplos de sitios que pudieron desarrollarse
a partir de estas prácticas ilegales.
Las propuestas de los autores, no obstante, son bastante
amplias. Debido a la extensión temporal de la obra en conjunto,
cada investigador muestra, desde su contexto geográfico, un estudio
cronológico de las zonas en que este fenómeno prosperó durante
un determinado periodo de la historia nacional. Así, los primeros
capítulos exponen el panorama económico de la frontera en los años
Armando Villanueva Mendoza, “Presentación”, en El delito de contrabando en la frontera norte de México, ed. Octavio Herrera Pérez (México: Universidad Autónoma de Tamaulipas; Colofón Ediciones Académicas, 2021), 9.
3

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previos y posteriores a la independencia de México. “El contrabando
en Nuevo México desde fines de la colonia hasta el auge del comercio
en Santa Fe, 1750-1846” de Martín González de la Vara; “Relaciones
polémicas por el contrabando en una época de inestabilidad en los
territorios nororientales de Nueva España: El puerto El Refugio,
1794” de Melisa Catarina Galván; “El contrabando por el norte
de Tamaulipas durante el conflicto México-Texas, 1836-1845” de
Benito Antonio Navarro González; y “Panorámica del contrabando
en la frontera norte de México en el siglo XIX” de Octavio Herrera
Pérez conforman esta primera parte de la obra.
Luego, siguiendo un orden cronológico, los análisis se
centran sobre el desarrollo del contrabando en los años posteriores a
la Guerra de Secesión estadounidense. En este periodo, el gobierno
mexicano, en especial durante el Porfiriato, intentó erradicar el
comercio ilegal al fortalecer las aduanas e instituciones fiscales
con el objetivo de acabar con los poderes regionales que permitían
su práctica. Sin embargo, tras la revolución, y con el aumento
de las importaciones de Estados Unidos, resurgió con fuerza este
fenómeno económico. Los capítulos “¿Comercio o contrabando?
La transición del intercambio transfronterizo tras la llegada de
las aduanas fronterizas al Desierto del Altar, Sonora 1880-1893”
de Delia María Piña Aguirre; “Sed de sangre: Violencia en Texas
contra traficantes durante la era de la Prohibición” de George
Díaz; “El cuerpo del delito. Notas y estudios de caso sobre
contrabando, comiso y legislación en Baja California, 19261936” de Jesús Méndez Reyes; y “Carreteras de ilegalidad. El
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robo de automóviles en Estados Unidos y su contrabando hacia
México, 1930-1960” de Alberto Barrera Enderle conforman la
segunda parte del libro.
El delito de contrabando en la frontera norte de
México me parece una aportación interesante para los estudios
transfronterizos sobre esta materia. El tráfico de armas de Estados
Unidos hacia México, así como el de drogas en un sentido opuesto,
es sólo el más reciente tipo de comercio ilegal en una larga lista
de productos distribuidos de esta manera en la nación. El trabajo
de Octavio Herrera, como coordinador de la obra, se suma a
sus estudios sobre el noreste de México al exponer los medios
que permitieron el surgimiento y desarrollo del contrabando en
esta zona geográfica del país durante los últimos dos siglos. En
este sentido, vale la pena reflexionar sobre los procesos que han
normalizado en ciertas comunidades esta práctica como parte
de sus sistemas económicos locales. La corrupción, la falta de
comunicación y las tensiones políticas, por nombrar algunos
ejemplos, deben ser objeto de estudio para quienes investigan
historia en los años por venir.
Bibliografía
Herrera Pérez, Octavio. El noreste cartográfico: configuración
histórica de una región. Monterrey: Fondo Editorial de
Nuevo León, 2008.
Herrera Pérez, Octavio. El norte de Tamaulipas y la conformación de la frontera México-Estados Unidos, 1835-1855.
Ciudad Victoria: El Colegio de Tamaulipas, 2003.
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DOI: https://doi.org/10.29105/sillares2.3-45

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�Reseñas

“Octavio Herrera Pérez. Curriculum Vitae 2019”. Consultado el
6 de abril de 2022. https://uat-mx.academia.edu/OCTAVIOHERRERA/CurriculumVitae.
Villanueva Mendoza, Armando. “Presentación”. En El delito de
contrabando en la frontera norte de México, editado por
Octavio Herrera Pérez, 9. México: Universidad Autónoma de Tamaulipas; Colofón Ediciones Académicas, 2021.
Alan Arturo Hernández García

Universidad Autónoma de Nuevo León
San Nicolás de los Garza, México
orcid.org/0000-0001-7181-0383

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�Ricardo León García, Chihuahua: Un acceso de
modernidad. Algo de su vida económica entre 1880 y
1920. Monterrey: Centro de Estudios Humanísticos,
Universidad Autónoma de Nuevo León, 2021, 228 pp.
ISBN: 978-607-27-1548-6
https://libros.uanl.mx/index.php/u/catalog/book/100

El confinamiento a que obligan las pandemias se convierte, en
ocasiones, en una circunstancia a favor del ambiente intelectual.
Durante los dos últimos años se echó a andar un proyecto de
publicaciones por parte de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, que ha estado en las expertas manos de Mario Cerutti,
Asesor Editorial de NortEstudios, como se llama la serie. Hasta
junio del 2021 son cinco los títulos que ya son parte de ese
conjunto, y el quinto de ellos fue un texto escrito por Ricardo
León García, Chihuahua: Un acceso de modernidad. Algo de su
vida económica entre 1880 y 1920.
Ricardo León es antropólogo, egresado de la ENAH,
e historiador, con estudios de posgrado en la Universidad de
Albuquerque, en Nuevo México, y en la Universidad de Texas en
El Paso. Posee amplios conocimientos de la historia empresarial
del estado de Chihuahua y una profunda comprensión de los
procesos culturales y urbanos de la frontera norte mexicana.
Sillares, vol. 2, núm. 3, 2022, 339-345
DOI: https://doi.org/10.29105/sillares2.3-34

339

�Reseñas

León ha organizado el contenido de su obra en cuatro
grandes apartados. El primero de ellos está dedicado al comercio en
Chihuahua; el segundo habla de una primera ola industrializadora;
luego concentra en el siguiente lo concerniente a los ferrocarriles,
para destinar el cuarto a la banca y sus alrededores.
Como es fácil imaginar, durante el siglo XIX Chihuahua
fue un punto comercial importante entre el consolidado centro
del país y la expansión de los Estados Unidos; era una tierra con
cierto aspecto salvaje, sobre todo si se consideran las entonces
bandas de apaches y comanches que merodeaban todavía por el
territorio.1 Ese paso obligado de sur a norte y viceversa propició
las circunstancias que algunos comerciantes aprovecharon para
establecerse y crecer en la zona. León García señala:
Mientras «los viejos» se dedicaron a comprar haciendas,
deslindar terrenos baldíos y pelear por sostener sus privilegios
políticos -que a final de cuentas muchos perdieron-, los
advenedizos se ocuparon de agrandar sus tiendas, buscar
nuevos proveedores, introducir tecnologías modernas, apoyar
el establecimiento de comercios pequeños en zonas rurales
o recién abiertas a la explotación de recursos forestales o
minerales, promover la infraestructura urbana y de transportes,
reactivar cultivos comerciales y crear aparatos financieros que
“En el caso de los apaches, una de las tribus situadas en la región más septentrional de la Nueva España y que hasta finales del siglo antepasado repelieron el dominio colonial, el estado de barbarie o salvajismo que los caracteriza
está relacionado directamente con la resistencia del pueblo a su colonización”.
Jorge Chávez Chávez, “Los apaches del imaginario mexicano”, Reflexiones marginales, 2016, https://reflexionesmarginales.com/blog/2016/09/29/
los-apaches-del-imaginario-mexicano/
1

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DOI: https://doi.org/10.29105/sillares2.3-34

340

�Reseñas

brindaran un mayor apoyo a las actividades económicas en
general, sobre todo las propias (p. 36).

Esas palabras del autor dan una idea clara tanto del contenido de
ese capítulo inicial como del ambiente económico y social de la
región en la época que trata.
La producción en masa tan normal en este siglo XXI tuvo
sus antecedentes, como bien sabemos, en la revolución industrial
que ahora se identifica en Gran Bretaña durante la segunda mitad
del siglo XVIII. Luego, la producción maquinizada y el desarrollo
de las fábricas en los Estados Unidos, el aumento de la población
y de la idea de una mejor vida fueron determinantes para la
expansión del capitalismo. Durante el porfiriato, Chihuahua, al
colindar con el país cuyo empuje era casi imparable y con una
posición geográfica indiscutible, se montó en el carro de la
industrialización; así pues “el artesanado rural y urbano se vio
obligado a vender su mano de obra en diversos sectores” (p. 63).
Las actividades extractivas (quizá todavía lo son) fueron
más importantes que las de transformación. Sólo para ofrecer
un ejemplo comparativo entre la actividad en el estado en ese
entonces y hoy, en los resultados de octubre del 2021 que el
INEGI muestra, notamos que el estado de Chihuahua ocupa el
segundo lugar en la producción de plomo y de plata, y el tercero
en la de cobre y zinc.2
“Estadística Mensual de la Industria Minerometalúrgica”, consultado
el 24 de junio de 2022, https://www.inegi.org.mx/temas/mineria/#Informacion_general
2

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Una de las fábricas de hilados y tejidos llegó a ser
considerada “la fábrica de ropa más importante y grande de la
República, y uno de los negocios más representativos de todo
Chihuahua” (p. 78). También en la época se vio un aumento
en la producción de harina de trigo, de bebidas alcohólicas,
empacadoras de carne y derivados. Por cierto, un nombre que
aparece repetidamente como uno de los principales socios de esas
fábricas, fue el de Enrique C. Creel, asociado con inversionistas
ingleses y norteamericanos.
Respecto al tercer capítulo, dedicado a los ferrocarriles,
bastante hay que decir. No es la primera vez que Ricardo León
dedica publicaciones a este asunto. En el 2009 vio la luz su
texto titulado “El ferrocarril y la nueva visión de la frontera”,
correspondiente al capítulo VI del libro coordinado por Ben Brown,
Introducción e impacto del ferrocarril en el norte de México. En
ese documento León inicia así: “En México, la frontera del norte,
la frontera mexicana por antonomasia, siempre se ha prestado
a un imaginario provisto de mitos, prejuicios y más un «querer
que sea» que un «así es»”.3 Explica, así mismo, que “la nueva
dinámica de ocupación continental” generó cambios propiciados
por “las innovaciones tecnológicas”; con ello se buscaba cruzar la
ancha frontera sur de los Estados Unidos con trenes cargados de
productos; también transportar pobladores para convertirlos en
Ricardo León García, “El ferrocarril y la nueva visión de la frontera”, en
Introducción e impacto del ferrocarril en el norte de México, ed. Ben Brown
(Ciudad Juárez: Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, 2009), 173.
3

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mano de obra y en clientes; además, esa gente poseía “materias
primas estratégicas para los planes de crecimiento y expansión de
la economía industrial” del país norteño.4
Ese artículo suyo casi funciona como un preámbulo
de lo expuesto en el tercer capítulo de esta obra reseñada, “Los
ferrocarriles: esperanzas y cambios”. Él aclara que “si bien es
cierto que el capital externo fue determinante para la creación de
la red ferroviaria, también los líderes de los diferentes grupos de
poder económico regional intervinieron” (p. 108). Así, en el estado
se siguió la tradicional ruta del Camino Real, que conectaba a la
ciudad de México con los estados de Texas y Nuevo México. La
obra ferroviaria chihuahuense estaba centrada en dos proyectos:
el del Central Mexicano y el de Chihuahua-Pacífico. Una de las
consecuencias del movimiento de la época es que los trabajadores
agrícolas desertaron para subirse al tren de la modernidad y ofrecer
su trabajo a la industria ferrocarrilera.5 Nombra así al entonces
gobernador del estado, Luis Terrazas, quien encabezó la venta de
la concesión otorgada por el gobierno federal; “hizo la compra un
grupo norteamericano” (p. 116) representado por John R. Robinson.
Desgraciadamente las concesiones federales otorgadas a los estados
tuvieron mucho de tinte político y de carácter especulativo.
León García, 180–81.
Por cierto, el Paso del Norte y la llegada del ferrocarril a la zona aparecen
en la narración de Mason, Cension, A scketch of Paso del Norte, la primera
novela de la región, publicada en 1896. Maude Mason Austin, A Sketch from
Paso Del Norte (New York: Harper &amp; brothers, 1896), 23.
4
5

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Llegamos así al cuarto apartado de este ilustrativo
libro sobre la historia económica de Chihuahua. Contrario al
desenvolvimiento de los empresarios chihuahuenses en cuestiones
ferrocarrileras, en la banca fueron un modelo para su tiempo. Por
una parte, “en la economía capitalista, el crédito es necesario para
todos los sectores sociales de la población” (p. 151); por otra,
esos grandes comerciantes que eran “fuente natural de crédito,
[…] prestaban dinero con intereses […], se encontraron con la
oportunidad de crear establecimientos dedicados, legalmente
constituidos y en exclusiva al manejo del dinero” (p. 151). Entre
los participantes en esta actividad estaban “los comerciantes,
ganaderos y propietarios de grandes extensiones de tierra, con
fuertes lazos de parentesco entre sí” (p. 152), eran “ las familias
ligadas al poderoso grupo Terrazas-Creel” (p. 154). La concesión
bancaria que inauguró esta época de bonanza fue la del Banco
de Santa Eulalia, que fue, además, “el primero del país en ser
autorizado a imprimir billetes” (p. 154).
Es notorio pues, que los poderosos grupos locales
participaron en “la fiebre del progreso, contagiada por los discursos
de políticos e inversionistas” (p. 152) y que la época propició.
Como dice el propio Ricardo: “Parece muy largo el recorrido que
debe efectuarse todavía para alcanzar una cabal comprensión de
la historia empresarial y económica del lejano y periférico estado
de Chihuahua” (p. 173), y aunque los estudios son parciales no
olvidemos que todo aspecto de una comunidad es parte del tejido
completo. Las actividades económicas de nuestro estado en el
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siglo XXI son resultado, primero, de un tejido lento y constante
de una red, tanto de personas como de circunstancias, y segundo,
de la propia dinámica alcanzada en una época netamente global.
Bibliografía
“Estadística Mensual de la Industria Minerometalúrgica”. Consultado el 24 de junio de 2022. https://www.inegi.org.mx/temas/mineria/#Informacion_general.
Chávez Chávez, Jorge. “Los apaches del imaginario mexicano”.
Reflexiones marginales, 2016. https://reflexionesmarginales.
com/blog/2016/09/29/los-apaches-del-imaginario-mexicano/.
León García, Ricardo. “El ferrocarril y la nueva visión de la frontera”. En Introducción e impacto del ferrocarril en el norte de México, editado por Ben Brown, 173–91. Ciudad
Juárez: Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, 2009.
Mason Austin, Maude. A Sketch from Paso Del Norte. New York:
Harper &amp; brothers, 1896.
Margarita Salazar Mendoza

Universidad Autónoma de Ciudad Juárez
Ciudad Juárez, México.
orcid.org/0000-0002-5599-4626

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�Gerardo Martínez Delgado. La experiencia urbana.
Aguascalientes y su abasto en el siglo XX. México:
Instituto Mora, Universidad Autónoma de Aguascalientes,
Universidad de Guanajuato, 2017, 534 pp.
ISBN: 978-607-9475-65-9
El libro de Gerardo Martínez Delgado La experiencia urbana.
Aguascalientes y su abasto en el siglo xx es una valiosa
contribución a la historiografía urbana y regional, así como para
los estudios del cambio tecnológico dirigidos a explicar sus
ritmos y vaivenes. En similitud a lo hecho por Jaime Humberto
Hermosillo con las emociones en La pasión según Berenice,1
Martínez Delgado nos convence de que Aguascalientes —ciudad
intermedia del occidente mexicano— es un territorio de límites
porosos que convoca a repensar la relación campo-ciudad, las
escalas de análisis y lo universal de los asentamientos urbanos.
Desde este posicionamiento, los argumentos del autor no ceden
ante al examen de lo particular, de la urbanización o lo moderno,
y en su lugar apuestan por el estudio de la experiencia urbana,
entendida como un conjunto de transformaciones en los usos,
actividades y ocupaciones del espacio, aparejadas con las ideas
que las sustentan. Se consideran así, los cambios en los hábitos
1

Jaime Humberto Hermosillo, La pasión según Berenice (México, 1976).

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de la población y el funcionamiento de la urbe atendiendo sus
relaciones con el exterior, en un periodo que va de 1884 a 1972;
práctica inusual en la academia mexicana y en las pautas de la
creación académica imperantes, que dejan poco margen a las
investigaciones de largo aliento.
La obra reúne los métodos de la historia urbana y regional
con enfoques propios de la historia económica y la geografía
histórica, para compaginar distintos registros temporales y
espaciales. El autor agrupa los tiempos cortos de la producción,
los tiempos intermedios de la construcción y los tiempos largos del
ambiente, poniéndolos en relación con cuatro escalas: la ciudad,
los caminos, la región circundante y los sitios distantes desde
los que se movilizaron los comestibles hacia Aguascalientes.
De esta forma, Martínez Delgado explica el abasto repasando
el encadenamiento de la producción, distribución y consumo de
mercancías, tomando en cuenta las variables que dieron forma a
su ciclo económico, tales como la disposición de bienes naturales,
la tecnificación en la construcción de infraestructura, y la reforma
en las pautas de almacenamiento y conserva de alimentos.
El trabajo en cuestión destaca por varios aspectos más.
Al rastrear el origen de los productos que consumió la población
citadina, el autor estudia fluidamente el espacio urbano junto con
el espacio rural que abasteció a la ciudad. Vemos pues, capítulos
dedicados a comprender la expansión y modificación de la ciudad
y otros abocados a la explicación de la transformación en las
pautas de producción en el medio rural. De manera que la ciudad
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es entendida en conexión con lugares que desbordan sus límites
físicos, con los que guarda un intenso intercambio de materias,
saberes y habitantes.
Otro elemento remarcable es la diversidad de actores que
se relacionan con la ciudad, cuyo accionar es revelado por las
variadísimas fuentes utilizadas. Se presenta así a gobernantes
(locales, estatales y nacionales), comerciantes (mayoristas,
comisionistas, abarroteros), empresarios molineros, dueños de
huertas y establos, hacendados agrícolas y ganaderos, ejidatarios,
latifundistas, pequeños propietarios, arrieros, coyotes, camioneros,
trabajadores del ferrocarril, periodistas, nacionales y extranjeros,
entre otros. Las fuentes a las que Martínez Delgado recurre
son de diverso origen contándose: bases de datos, estadísticas,
cartografía, prensa, informes oficiales, fotografías y entrevistas.
De ellas extrae y articula la información necesaria para construir
su relato, pero también las utiliza como herramientas expositivas
que enriquecen la vivencia del lector.
Un aspecto que el autor ubica en el trasfondo de los
procesos estudiados, pero que se encuentra presente de principio
a fin, es el cambio tecnológico, clave interpretativa de gran
potencia para la comprensión del fenómeno urbano desde los
vínculos locales y regionales. Sin caer en un determinismo
tecnológico, Martínez Delgado destaca en cada capítulo las
consecuencias que la tecnología tuvo sobre la transformación de
Aguascalientes, su región y los elementos del abasto urbano. Por
ejemplo, el cambio tecnológico incidió en la manera de fraccionar
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la ciudad, en la instalación de los servicios modernos y en su
higienización; en las formas de producir, procesar, distribuir,
almacenar y preservar alimentos dentro y fuera de la urbe; en la
construcción de vías de comunicación cada vez más expeditas y
eficientes; y en la organización de las labores agropecuarias con
base en determinados paquetes tecnológicos. Así pues, animamos
la lectura de esta obra siguiendo este ángulo.
La primera parte del libro, centrada en la modernización de
la ciudad y la expulsión de tareas productivas que la autoabastecían,
permite apreciar la influencia de la tecnología en ambos procesos.
El autor explica que a pesar de que Aguascalientes no sufrió un
crecimiento económico exponencial o una expansión urbana
descontrolada, los cambios cualitativos al interior del entramado
urbano estuvieron presentes. La higienización de la urbe se debió
a la tecnología para entubar los ríos que la recorrían, que a su vez
los convirtieron en fuentes de agua potable. La tecnología aplicada
a la ciudad también permitió la instalación de servicios públicos
como luz eléctrica y drenaje. Por otro lado, la industrialización
que llegó con los talleres de la compañía de ferrocarriles y la
instalación de una fundidora fueron resultado de la articulación
del avance tecnológico con los negocios industriales.
Martínez Delgado da seguimiento a dos cursos relativos
al abasto urbano que guardaron sentidos inversos. Por un lado,
los huertos de frutas y hortalizas, y los establos que resguardaban
ganado lechero, cerdos y gallinas fueron expulsados a los márgenes
de la capital bajo el objetivo de higienizarla, pues comenzaron a
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ser vistos como focos de infección y emisores de malos olores, lo
que abrió a estos sectores nuevas opciones dirigidas a aumentar
su productividad. Por otra parte, actividades que antes estaban
ubicadas en el exterior de la ciudad, como el almacenamiento
y procesamiento de trigo y maíz, fueron introducidas conforme
aumentó la población y se incrementó la demanda de mercancías
de primera necesidad, pues resultó más conveniente para las
pequeñas unidades productivas y centros de almacenamiento
insertarse a la trama urbana y ahorrar costos de distribución.
En el caso de la venta de tortillas, el historiador relata cómo el
método tradicional fue transformado gracias a la instalación de
molinos de nixtamal eléctricos, la máquina tortilladora y molinos
industriales.
La segunda parte amplía la mirada y enfoca la región de
abasto de Aguascalientes. Las redes de caminos son de especial
interés para el autor pues éstos permiten la distribución de objetos,
personas e ideas. Transferencia de tecnologías como el ferrocarril,
la petrolización de los pavimentos y el uso de automóviles,
marcaron la transición de un sistema de caminos estrechos
y de velocidades bajas, a una red amplia y de escala nacional
que conectó a Aguascalientes a otros puntos de distribución
de productos agropecuarios. A contracorriente de una visión
etapista, Martínez Delgado da cuenta de la manera en que los
sistemas de transportes modernos, como las líneas de ferrocarril
y las carreteras pavimentadas, dieron renovados bríos a las viejas
carreteras de ruedas y los caminos de herradura, pues dinamizaron
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la economía regional en su conjunto. Por varias décadas estos
sistemas fueron complementarios. El ferrocarril mantuvo precios
competitivos y fue utilizado para viajes distantes, mientras que
los camiones se usaron para destinos más próximos. Hacia finales
de los años setenta, punto final del periodo de estudio del libro,
las carreteras y los camiones de carga ya dominaban el abasto.
La tercera parte se ocupa de establecer el espacio regional
circundante a la ciudad de Aguascalientes, sitio en el que se
generó el grueso de los alimentos consumidos, entre ellos: la
tradicional tríada conformada por el maíz, el frijol y el chile;
cultivos especializados como la vid y la guayaba; y bienes
cárnicos de origen vacuno, ovino, porcino y caprino. Estos
últimos bajo regímenes controlados por las elites de productores
e intermediarios. Martínez Delgado demuestra que los límites
constitutivos de la región no se correspondieron con la frontera
política del estado de Aguascalientes, pues se extendieron hacia
los cañones y valles de Zacatecas, y los Altos de Jalisco, sitios
con vocación y especialización propia. A través de una puntual
revisión del entorno físico y de las redes familiares y comerciales
de las elites, el autor reconstruye un entramado en el que, si bien las
haciendas fueron destruidas como unidad básica de producción,
las familias que las poseían lograron afirmarse como empresarios
privados, beneficiándose de las mejoras tecnológicas y facilidades
de venta. De manera que en la posrevolución menos tierra casi
nunca se tradujo en menores utilidades. El factor central de este
proceso lo constituyó la implantación de la agricultura de riego,
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pues la región en cuestión se caracteriza por sequías recurrentes.
Se vivió, así, un tránsito desde la creación de los primeros
distritos de riego hacia el impulso de los pozos de agua, que, pese
a sus nocivas consecuencias, favorecieron en 1950 un ascenso
de la productividad. Esto, acompañado por la incorporación de
semillas experimentales, fertilizantes y plaguicidas —asociados
a la Revolución Verde— permitió a cultivos como el maíz
incrementar sus rendimientos a razón de su intensificación y no
sólo de su extensión, siendo ésta una de las particularidades más
notables de la región en el escenario nacional. La suma de estos
elementos facilitó el abasto y, por medio de él, el crecimiento
poblacional de la capital de Aguascalientes, que se multiplicó
por tres en el mismo período y logró disponer de un mercado
ganadero consolidado al inicio de la década de 1970.
La cuarta parte se dedica a explicar las dinámicas
particulares de los comestibles que recorrieron distancias más
largas, dando cuenta del papel central de los abarroteros y
mayoristas como artífices de las rutas que tomaron a la ciudad de
Guadalajara y México como pivotes de la dinámica regional. De
este modo, se redondea el proceso que hizo que Aguascalientes
desplazara de su interior la producción y la integrara a mercados
más especializados, al tiempo de afirmarse como un espacio de
consumo de alimentos largamente transportados. En efecto, esta
cualidad se arraigó como una parte medular de la experiencia
urbana de sus habitantes. No se trató exclusivamente del traslado
de satisfactores básicos, sino de manjares ligados a rituales de
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consumo e identidad, mediados por un sector de comerciantes
asociados a la elite posrevolucionaria, muchos de ellos originarios
de los Altos de Jalisco, o bien, de nacionalidad y ascendencia
española, fieles a la religión católica. ¿Cuáles fueron los abarrotes
en este contexto? Alimentos lejanos y de baja caducidad, por
ejemplo: vinos, pescado seco, aceites, aceitunas, tés, especias,
enlatados, pan de caja, refrescos, pastas, galletas, frutas en almíbar,
leche condensada y en polvo. También se incluyen implementos
ubicados en distancias medias como el arroz, el azúcar, la sal y el
café. Si bien la extranjería y los lazos hacia el exterior fueron ejes
fundantes de este sector comercial, a partir de la segunda mitad
de la década de 1950 los mostradores mayoristas comenzaron
a ser sustituidos por los primeros autoservicios —como La
Comercial Mexicana y La Quemazón— que insertaron un patrón
de consumo al que se mantuvieron integrados los mayoristas,
acopiadores, corredores y productores.
El volumen tiene la virtud de observar que la aplicación
de tecnología siempre tiene efectos diferenciados en la
sociedad. Por ejemplo, en el siglo xx los caminos carreteros
profundizaron las desigualdades regionales al fomentar el
desarrollo de infraestructura hacia las principales ciudades y
caminos, relegando a las comunidades pequeñas, lo que dio como
resultado procesos de migración a la ciudad, aislamiento sectorial
y economías estancadas. Por otro lado, la llegada de la tecnología
capaz de perforar pozos para la extracción de agua subterránea
fue de utilidad para los productores privados capaces de sufragar
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su riesgosa inversión, mientras que la ausencia de adecuados
sistemas de crédito hizo que esta no fuera una opción seria para
los ejidatarios y pequeños propietarios.
Asimismo, Martínez Delgado procura enfatizar el papel
de los individuos junto con los usos diferenciados en la adopción
de artefactos técnicos. Se muestra que actores como hacendados,
abarroteros y transportistas tomaron decisiones sobre qué tipo de
transporte utilizar (ferrocarril, automóviles o arrieros), incidiendo
con ello en la revitalización y competencia de las tecnologías de la
movilidad. En otro sentido, coyunturas específicas de la política
estatal y la inclusión de mejoras técnicas para el procesamiento
de productos primarios (como secadoras y empacadoras)
permitieron que algunos ejidatarios de Aguascalientes tuvieran
cierto éxito en la siembra de chile y uva, aunque en márgenes
inferiores a los de los ejidos colectivos ubicados en la Comarca
Lagunera o en Michoacán, especializados en algodón y arroz. Con
ello, el historiador se acerca a las perspectivas que destacan que
los usuarios, los usos y los contextos de recepción son igual de
importantes que los centros de creación de las innovaciones para
comprender cómo la tecnología incide en los procesos sociales.2
Si bien el libro es una ejemplar acometida a la experiencia
urbana y a las redes de abastecimiento, se echa en falta que el
autor explicite las inspiraciones teóricas que dieron forma a la
Wiebe E. Bijker, Thomas P. Hughes, y Trevor Pinch, eds., The Social Construction of Technological Systems. New Direction in the Sociology and History of Technology (Cambridge: MIT Press, 2012).
2

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perspectiva espacial de su investigación y a su lectura del cambio
tecnológico. El posicionamiento de Martínez Delgado quizá
derive de un interés por desarrollar su investigación partiendo del
terreno y no de conceptos o discusiones mayormente informadas
por las trayectorias de ciudades capitales o cosmopolitas. Así,
el estudio de ciudades intermedias, con similares cualidades, se
presenta como una línea promisoria para la renovación de los
cánones interpretativos de la historiografía urbana en América
Latina.
Bibliografía
Bijker, Wiebe E., Thomas P. Hughes, y Trevor Pinch, eds. The
Social Construction of Technological Systems. New Direction in the Sociology and History of Technology. Cambridge: MIT Press, 2012.
Diego Antonio Franco de los Reyes

Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora
Benito Juárez, México
orcid.org/0000-0001-7361-9064

Diana Alejandra Méndez Rojas

Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora
Benito Juárez, México
orcid.org/0000-0001-9305-9412

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                  <text>Sillares: Revista de Estudios Históricos, es una publicación semestral que busca la divulgación de investigaciones que representen un aporte significativo para conocer la historia de México y América Latina. Además de la publicación de artículos originales e inéditos, la revista procura la promoción, difusión y debate de investigaciones históricas a través del análisis de acervos documentales, documentos y reseñas. Todas las colaboraciones son sometidas a procesos de evaluación por pares. La revista Sillares es heredera de la sección de Historia del Anuario Humanitas, publicado por el Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad Autónoma de Nuevo León entre 1960 y 2020. En línea con esta dependencia, que es el centro de investigación más antiguo de la UANL, la revista busca incentivar el diálogo entre la Historia y otras áreas de las ciencias sociales y las humanidades. Esta nueva era va con el ciclo de la transformación digital y sus estrategias, reestructurando sus procesos bajo el Open Journal Systems y siempre con las metas de la comunidad investigadora.</text>
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                <text>Sillares: Revista de Estudios Históricos, 2022, Vol. 2, No. 3, Julio-Diciembre</text>
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                <text>Sillares. Revista de Estudios Históricos, es una publicación semestral que busca la divulgación de investigaciones que representen un aporte significativo para conocer la historia de México y América Latina. Además de la publicación de artículos originales e inéditos, la revista procura la promoción, difusión y debate de investigaciones históricas a través del análisis de acervos documentales, documentos y reseñas. Todas las colaboraciones son sometidas a procesos de evaluación por pares. La revista Sillares es heredera de la sección de Historia del Anuario Humanitas, publicado por el Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad Autónoma de Nuevo León entre 1960 y 2020. En línea con esta dependencia, que es el centro de investigación más antiguo de la UANL, la revista busca incentivar el diálogo entre la Historia y otras áreas de las ciencias sociales y las humanidades. Esta nueva era va con el ciclo de la transformación digital y sus estrategias, reestructurando sus procesos bajo el Open Journal Systems y siempre con las metas de la comunidad investigadora.</text>
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                <text>Lazo Freymann, José Eugenio, Editor </text>
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                <text>Muñoz Mendoza, Juan José, Editor Técnico</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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