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                    <text>SUPLEMENTO CULTURAL VIDA UNIVERSITARIA - SEGUNDA QUINCENA DE MARZO

2001 - N ÚMERO 65

z

A

~.lengua 'latina) lengua eterna.., .,__'"~Genaro Huacal

CROACIA

(

r
Unas lenguas cantan)· otras dibujan y
pintan. El latín graba) y lo que graba
es imborrable.

Roma) que impone el numeroso
hexámetro al obstinado mármol de su
~ lengua.
HERZEGQVIN.A

Jorge Luis Borges
11 ¡

1 t
I

I C, l

(

R t ¼

1

\

El latín nos da fuerza en la expresión)
claridad en el pensamiento) y la clave
de la historia de nuestra lengua y civilización.
H

· Jared W. Sadder

'Esegran imperio que eaucó a iodos los "
demás imperios y cuyas leyes todavía
respetamos) es el que mejor debemos
conocer.
f

'

H

R ¡

\.

,H

J B. Bossuet

�!.ARGO, lARGO HA SIDO EL ÍDEM CAMINO

de la lengua latina hasta nuestros días.
Cuando considerada muerta desde hace
mucho, basta poner oídos atentos para
constatar que a través de los siglos aún está vigente. Cualquiera sabe que en la actualidad pronunciamos más palabras latinas que de cualquier otro idioma en el
mundo.
El doctor Tarsicio Herrera Zapién
menciona que esta lengua clásica tiene
cierta vida superior a otros idiomas, pues
lo usan en frases célebres y en términos
científicos las personas cultas de los cinco
continentes.
"Si la lengua de la Roma clásica y de la
cristiana no es una lengua viv.t como
cualquier otra, sí es en cambio la lengua
madre de todos los idiomas romances y la
lengua internacional de las ciencias y la
comunicación culta.
"El Mercado Común Europeo tiene
interés en usarlo de nuevo como lengua
universal que fue en el Renacimiento y el
Medievo, y como lengua oficial de la terminología científica que sigue siendo."
Si el universo está escrito en lenguaje
matemático, la ciencia básica del universo
está redactada en latín: en esta lengua se
escribieron los tratados fundamentales de
las dos grandes revoluciones científicas de
nuestra era: la teoría heliocéntrica de
Nicolás Copémico: De revolutionibus
orbium caelestium (1537) y la disección
anatómica de Andrés Vesalio: De humanis corporis fabrica, de la misma Epoca.
Latino es no sólo el Opus maius del
franciscano del siglo XIII Roger Bacon,
sino también el Novum organum (1610)
de Francis Bacon. Ambas obras son decisi~as en el avance de la ciencia por el

20

...
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método experimental que postulan.
En el siglo XVII, Isaac Newton
redactaba en latín sus obras capitales:
Tractatus de quadratura curvarum y, sobre todo, su Philosophiae naturalis principia·mathematica.
Carlos Llnneo, en el XVIIl, puso las
bases para la taxonomía moderna con sus
clasificaciones latinas del reino animal y
del vegetal, a partir de sus volúmenes Sistema naturae,Fundamenta botanica,
Genera plantarum, Philosophia botanica,
Species plantarurn, etc.
A su vez, las obras filosóficas de Platón
y Aristóteles fueron conocidas en las universidades medievales, no en sus originales griegos, tampoco en lenguas modernas, sino en traducciones latinas. En
latín se leían, comentaban y enseñaban
los tratados de los grandes filósofos. Actualmente existen universidades europeas
donde.se dicta cátedra en latín.
Desde entonces, hasta ahora, los símbolos químicos son tomados sistemáticamente del latín y nos resultan perfectamente reconocibles. Los médicos de diversas lenguas identifican las partes
anatómicas en el claro latín de la Nómina
anatómica internacional. Los zoologos,
biólogos e historiadores mantienen estrecha relación con esta lengua y hasta el
jurista continúa inmerso en su Derecho
romano, su Pandectas, su Digesto y su
Código.
La curiosidad se pregunta ansiosa: si la
ciencia nació en Grecia, ¿por qué los científicos europeos 'y americanos han escrito
durante veinte siglos en latín?
Porque la lengua romana es bastante
comprensible para los europeos. Porque
usa las mismas letras de la mayoría de las

lenguas europeas y libra fácilmente la
barrera que la lengua griega ópone a
cualquiera. Por último, porque Europa
aprendió todas las ciencias y las artes
en textos latinos, es natural que los
cienúficos escribieran sus obras en la
lengua en que se formaron profesionalmente.
Al pasar las ciencias al nuevo mundo, los maestros españoles enseñaban
al aborigen la filosofia, las ciencias naturales y las humanidades en latín.
Hasta aquí la vigencia de la lengua
latina es un secreto a voces; sin embargo, su actualidad permea hasta los rincones recónditos de nuestra cotidianidad: grandes distribuidores de ropa y
muebles usan nombres latinos como
Suburbia,Domus, Nobilis, Filus y Vicus; hoteles, restaurantes y cines se llaman Stellaris, Stella Maris, Lux,
Rex,Regis, Olympus; escuelas como
Interlingua.
Más sorprendente resulta encontrar
nombres latinos en productos y empresas de automóviles: Fiat, Avis, Itc;r,
Facit, Magna Vox, Lumen, Video Vox,
Novus, Auris, Focus,Anglia, Brasilia,
Excello, Helvetia, Audi.
Y resulta una moda poner nombres
latinos a empresas de la índole más
variada: Premium, Magna (gasolinas),Servus,Optimus, Cuprum, Vita,
Extra, Nova, Intra, Ultra, Femina,
Platinum Plus, etcétera.
Por razones de espacio obviaremos
los grupos y títulos musicales, literarios, cinéfilos latinos.
Como último y feliz argumento de
la pervivencia de la lengua latina,
agregamos el lúdico latín de Guillermo Sheridan.
Novum saeculum
Latín(práctico) para las izquierdas
Ahora que el latín retoma a los discursos de algunos gobernantes, los
izquierdistas corremos el grave riesgo
de no entender, de entender mal o, peor aún, de sentimos acomplejados.
Siempre ex mea sententia, hemos
preferido una izquierda inteligente,
moderna y mirabile visu, elegante.
Una izquierda fl.oruit como la quiso
Alfonso Reyes quien, nil disputandum
de gustibus, tuvo a bien explicar que
tal preferencia sociopolítica _fortuna
suftragante_ mucho podría beneficiarse de leer a Virgilio (los agraristas), a
Cicerón (los senadores) y a Plauto (los
presidentes.
"La lectura de Virgilio_don Alfonso
ipse dixit_ llena los generosos entusiasmos de la plaza pública, dando así una
fuerte arquitectura interior al que se ha
educado en esta poesía. "Lo creo ad litteram. Por ello debemos acicalar nuestros latines e impedir que algunos

izquierdistas, al escuchar dorninus vobiscum, traduzcan "ya llegó la pizza".
O que pidan medio filete diciendo in
media res; que piensen que Ave Caesar, morituri te salutant significa "los
pájaros de César murieron por falta de
salud 11 , o que Alea jacta est es "el acta
se manchó de mermelada" .
Me permito pues proponer un
minúsculo cuanto funcional latín práctico ad hoc con objeto de que líderes,
jefes y diputados estén a la altura de los
tiempos. Debo aclarar, ipso facto, que
trata de traducciones vulgares, realizadas al macarrón (errare humanum
est), y que, en todo caso, los especialistas podrán mejorar sine die. procedamos, pues, a nuestra lección
porque, como sabemos, tempus fugit.
En el baño: Companies, bracae tuae aperiuntur (Camarada, trais abierta
la bragueta). Macedonico, potas bene
(Macedonio, estás bebiendo mucho).
Ubi Rosarius Quercus
est?( ¿Qué fue de Rosario
La parte intelectual de toRobles?)

das las lenguas literarias de
Occidente es alimentada por
el latín. Imitando la articttlación de las frases latinas
han aprendido los prosistas
europeos el arte de escribir.

En el café: Quo signo
nata est? (¿De qué signo
eres?). Minime senuisti!
(¡No has envejecido nada!) Nonne macescis?
(¿Has adelgazado?) Balaena nobis conservandae
sunt!(¡Salvemos a las bal- A. Meillet
lenas!) Heu non, malo
Francisculum
muruc1palensis quam Paulina
Rubeus, audite (Ay no, yo prefiero a
Paquita la del Barrio que a Paulina Rubio, oyes).
En el restaurante: Ringnnuntius
meus sonat! (¡Está sonando mi beeper!) Locum electoralem perditum recipiemur! (¡Recuperemos el terreno
electoral perdido!) Nec est bibendum!
(¡Y ahora bebamos!) In dentibus anticis frustrum magnum huitlacotxae
babes (Traes un pedazote de huitlacoche en un diente).

ALAs DE TIGRE
Blues
Hay hombres que no ven
hay hombres de color
y habemos otros
-los másque se lamentan porque una tipa como tú
tan limpia en sus tenis Converse
suele irse
y uno queda sin gestos
y sin poder fumar porque lo ha prometido
como a diario te prometo estos huesos
cariño
regresa con tu -voz ronca
y con aquella peluca puesta porque meurge hurgar
[bajo
tu werol
-ya sé que siempre tarareo la misma ro/apero es cierto
estás hecha una muñeca
y y_o que no soy cf.ego
ni negro
¿por
estaré tan
azul.

F

Paulitw Ordlmez
UANL

En la Cámara: nescio quid meretriceÍn dicas (No netiendo ni puta de
lo que dices). Malo tres animae in
mente mea quam mortui grati (Prefiero a Three Souls in my Mind que a
Grateful Dead). Stalin si vivere, in
$iberia eris, vitam meam (Si viviera
Stalin, a Siberia vida mía). Iusacellus
interruptus! (¡Se cortó la comunicación! ) Vidistine nuper imagines
moventes bonas? (¿Has visto alguna
buena película?)
Urbis mexicana, februario MMI

21

�Páginas grises

Páginas grises

El viernes que siempre debe ser viernes
NUFSI'RA SOCIEDAD ACTUAL CELEBRA AÑO CON AÑO CIERTAS FE·

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11

22

lj

Napoleón Nevarei; Pequeño. &amp;/aros de mi
pueblo. Vi/14 San Cristcbtú H11a/ahuúts. febre-

Jorge Torres
chas que tienen un significado especial. Celebramos el día de la
bandera, de la madre, del trabajo, etc. La mayoría de estas festividades se celebran en un día especifico del calendario, por ejemplo
el 24 de febrero, el l Ode mayo y el l de mayo en relación a los arriba mencionados. Existen también fechas importmtes de orden religioso que se celebran a nivel mundial, como la navidad el 25 de diciembre. En cualquiera de las fechas arriba mencionadas no importa si el día de la semana es lunes, martes o cualquier orro día.
En el caso de la semana santa aquí es distinto. Los días conocidos como santos, jueves y viernes santos, sábado de gloria y
domingo de resurrección deben ser los días de la semana señalados. No tendría mucho sentido, desde el punto de vista religioso,
hablar de un lunes de gloria o un miércoles de resurrección.
La razón es evidente desde ese mismo punto de vista religioso.
Perdería su alegoria, simbolismo o significado si fuera de otra forma. Hablando específicamente sobre esta celebración cristiana, la
semana santa, ·tenemos que remontarnos hasta sus orígenes para
ver la importancia de conser_var esos días especi.ficos y su relación
con algo que aparentemente no tiene conexión: la ciencia.
Nos resulta fumiliar el relato bíblico del Éxodo. El pueblo israelita se encuentra cautivo en Egipto. El rey de esta nación,
Faraón, no quiere dejar libre al pneblo que mantiene esclavizado
para realizar las tareas más rudas del reino. Moisés comisionado
por Dios, tiene la misión de liberar al pueblo, incluso mediante
señales milagrosas, las fumosas plagas. :&amp;tas se suceden w1a a una,
hasta que Egipto se ve sumido en una oscuridad total de tres díasJ.
Después, Moisés anuncia la última plaga, la muerte de todo primogénito, desde el hijo del rey, hasta el primogénito de la sierva
y todo primogénito de las bestias. El pueblo israelita estaría a salvo de esta plaga sólo sí cwnplían las instrucciones de Dios2:
'Habló Jehová a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto diciendo: Este mes os será principio de los meses; para vosotros será éste
primero en los meses del año. Hablad a toda la congregación de
Israel, diciendo: En el diez de este mes tómese cada uno un
cordero según las fumilias de los padres, un cordero por fumilia ...
Y lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las d0$ tardes'l.
Tras realizar el sacrificio se debía tomar la sangre del cordero y
ponerla en los marcos de las casas, porque esto serviría de señal
para cuando el Señor pasara sobre esa tierra e hiriera a todo primogénito. En ese momento se instaura la pascua, que en inglés es
Passover (pasar sobre) y en hebreo pesaj (el que hiere)'. El relato
sigue diciendo que la pascua se celebraría generación tras generación en recuerdo de este acontecimiento. · ·
Muchos siglos después (cerca de 1500 años), encontramos al
pueblo israelita celebrando el sacrificio del cordero, sólo que ahora, Juan el Bautista, identifica a Jesús de Nazareth, como "el
Cordero de Dios" 5• Al final del ministerio de Jesús por tierras
palestinas, tres años después de esta declaración, lo encontramos
dirigiéndose a Jerusalén para la celebración de la pascua. Jesús mismo deáa a sus discípulos que debía acudir en esa fecha a la ciudad
para ser entregado a las autoridades jndías y ser muerto6. Ahora
bien, ,dónde entra la ciencia en todo esto?
La explicación comienza con situar el día de la pascua. ¿Qué día
específico del año debía celebrarse la pascua?. Arriba se menciona
cómo Dios declaró inicio de año e inicio de mes un día especifico.
En la antigüedad el inicio de mes se consideraba cuando se veía
por primera vez la luna en su fase creciente, por ello se le llamaba
'Luna Nueva'. Ese día era día uno y el catorce del mes se realiz.

CONVOCATORIAS

BIBLIOFILIA

CIENCIA Y RELIGIÓN

aba el sacrificio. El relato bíblico dice que Jesús realiza su entrada
triunfal a Jerusalén el día primero de la semana, es decir, un
domingo. No un martes ni miércoles. La Santa Cena se instaura
un jueves de tarde, en el aposento alto, junto con el lavamiento de
pies. Jesús es entregadq horas después y sentenciado a muerte. El
viernes, tras ser sacrificado muere en la hora nona (3:00 p.m.), en
la hora del sacrificio vespertino'. Dada la importancia que revisten estos acontecimientos para cliterentes grupos religiosos y para
la realización de una celebración más cercana a los hechos ocurridos, aquella debe ir acorde a los días especificados. '
.Asi que la siguiente pregunta es vital: ¿Qué día
Cristo? La
respuesta sencilla es un viernes. ¿Pero cuál viernes? En el año hay
muchos viernes. ¡Porqué la Semana Santa no es siempre la primera
semana de abril o la última de marzo? De hecho la celebración de
muchas festividades religiosas dependen de esa fecha, como por
ejemplo el pentecostés, 50 días después de la pascua, etc.
Es aquí donde la astronomía acude en nuestra ayuda. Ya que
Cristo murió en la fecha de la pascua, ¿qué viernes del año correspondería a esa celebración? El día 14 del mes primero. AntiguaQ1ente se escrutaba el cielo y el primer plenilunio de primavera era
inicio de año y de mes. Catorce días después se celebraba la pascua. En la actualidad ya no se hace así. Carlos Federico Gauss, astrónomo, matemático y fisico alemán (1777-1885) estableció la
!ormula más sencilla para encontrar la techa del domingo de pascua. Dado que el ciclo de la luna alrededor de la tierra (28 días y
medio, aproximadamente) no se corresponde exactamente con
un mes de 28, 29 o 30 días, el primer día de lunación de primavera puede ocurrir entre el 22 de marzo y el 5 de Abril.
Esta !ormula• cumple con los dos requisitos, a saber: el primer
plenilunio de primavera y el primer domingo que sigue a la
catorceava noche de lunación. Se fundamenta, además, en el resto
de ciertas divisiones:
a es el resto de la división del año por 19;
b es el resto de la diPisión del año por 4;
ees el resto de la división del año por í;
d es el resto de la diPisión por 30 de 19a + M (Mes igual. a J5 sí se
emplea el calendario juliano y a 24 si se recurre algngtniano);
ees el resto que queda al dividir por 7la suma 2b + 4c + 6d + N (N
es igual a 6 en el calendario juliano y a 5 en elgngtniano).
La Pascua es igual a:
22+d+c (si cae en marzo)
d + e - 9 (si cae en abril).
Así que si el año es 2001, a es el resto de 2001/19, a= 6; bes
el resto de 2001/4, b = l; ces el resto de 2001/7, c = 6; es el
resto de [19(6) + 24) / 30, d = 18; e es el resto de [2 (l) + 4( 6)
+ 6(18) +5] /7,e =6. Por lo tanto, si el domingo de pascua fuera
en marzo sena 22 + 18 + 6 =48. Obviamente no existe. Entonces
la fecha en abril es 18 + 6 - 9 = 15. El domingo de pascua en el
año 2001 será el 15 de abril.
En el transcurso de los siglos la humanidad ha utilizado el
conocimiento científico con diversos propósitos. :&amp; sorprendente, como vemos aquí, el uso tan inesperado que se le puede
dar. La ciencia nos es útil a todos. Felices pascuas!

murió

Referencias:
1 (Éxodo 10: 21, 22) 2 l.as ótas bfülicas textuales son tomada5 de la versión
llcina-Valera, te\isión de 1960. 3 (Éxodo 12: 1,3,6) 4 Diccionario Bfülico,
Asociación Casa Edirora Sudamericana, 1997. Bajo la entrada pascua. 5 (Juan
1: 29) 6 (Mateo 20: 17-19) 7 (Mareo 27: 45, 46; l Corintius 5: 7) 8 l.arousse
Diccionario Ilustrado de la Cíencia, bajo la enirada cómpuro.

Quien resulte ganador deber.í entre$ar su obra en diskette
'31/2", Word 97 en adelante, letra Aria! número 12.
11
Tema central:: 'Los profi:sionistas y su compromiso social
Los trabajos se inscribirán con seudonimo, y en un sobre
1
México'
cerrado adjimto, se establecerá la identidad del autor partici' Para dar oportunidad a nuevos valores, no podrán participar pante, su domicilio y teléfono, Solaniente se abrirá el sobre del
Nacido en el municipio de Znazua, a la orilla del río,
lpliencs hayan obtenido el ler. Lugar de este certamen en años ganador y las restantes serán destruidas.
La presente convocatoria estará abierta a partir del día de Servando Vtllarreal Marónez furmó hace 15 años dueto
amenores.
con Armando Vélez para, con el nombre de Servando y
Habrá dos categorías: Preparatorias y facultades.
publicación y se cierra el 30 de OL'tllbre a las 13:00 horas.
Podrán participar un máximo de tres estudiantes llniversiEl jurado estará integrado por especialistas de reconocida Mando, mantener viva una tradición ancestral heredada
wios regulares por dependencia. El interesado deberá acudir a trayectoria y prestigio literario.Su fallo será inapelable. Los re- por generaciones: la canción ladina.
íusaíbinc personalmente entregando una copia de su creden- sultados darán a conocer en el mes diciembre.
Retomaron el viejo repertorio de los "diositos", que
Se public¡¡rá la obra literaria ganadora.
cial \&gt;igente resellada y carta del director de su escuela autoreran
sn padre Margarito Villarreal y Epifunio Marónez,
íwido su participación.
Se concederá un premio único de
conocidos
como Mllge y Epi, para acondicionarlo a lo
25,000.00
(veinticinco
mil
pesos
ús inscripciones quedan abiertas a partir de la publicación
de la presente convocatoria, hasra las 12:00 horas del 18 de 00/100 M.N).
moderno, el bajo sexto y el acordeón, que ya grande
mayo tlel 2001.
aprendió a tocar Mando.
El jurado evaluará los siguientes as- PREMIO BANAMEX A LA
Su repertorio
pectos: En el orador: r,resencia, voz y EVOLUCIONEN INTERincluyó
canciones
dicción, dominio del publico. En el dis- NET
ladinas, habaneras,
curso: estrucrura, contenido y fluidez.
Los discursos deberán tener una duSu objetivo es la promoción del desarrollo de proyectos romances, es decir,
ración mínima de tres minutos ymáxima basados en el uso de imemet que aporten soluciones a proble- "lo que está en el
de cinco.
mas existentes en nuesrro país o representen nuevas alternativas ambiente de la coHabrá dos fuses eliminatorias para de negocio.
......
ambas cate~orías, los días 4 y 5 de jllnio.
Categorías: educativa, salud, social, cultural, ecología, gob- munidad". Raúl
García Flores, a
ufiual tendrá lugar el 14 de j11D10 a las 10:00 horas en el au- iemo, comercial, entretenimiento y tecnológica.
fimo de la Biblioteca Universitaria 'Raúl Rangel Fáas'.
requisitos: ser persona física de nacionalidad mexicana may- través de la FaculPrcmios: 4 000 ,3 000 y 2 000 pesos para el primero, se- or de 18 años
,.
tad de Filosolia y
y tercer lugar, respectivamente tanto en preparatorias
Cada proyecto debe contar con, un represen~te y maxuno Letras
de
la
en facultades.
cuatro colaboradores que entregaran 1dentíficaaon con rotogaUANL, realiz6 la
, rfia.
primera grabación
Los trabajos se recibirán hasta el 17 de agosto del 2001.
PREMIO UNICORNIO
Premios: por categorías: primer lugar: 100 mil pesos; se- de este dueto reEl amsejo estudiantil de la Facultad de Ftlosofía y Letras de gundo lugar: 50 mil pesos. El mejor proyecto de todas las cat- uniendo una gran
egonas recibirá un premio adicional de 300 mil pesos.
UANI.. convoca a este premio de poesía y cuento
Los resultados se darán a conocer el lunes 5 de noviembre diversidad de géneros, canciones a capela, corridos y
Podrán participar todos los estudiantes regulares de la
del 2001 a través de banamex.com y en diarios de circulación temas románticos en el cassete "Canciones tradicionales
UANL.
Par.a la categoría de poesía se recibirán tres poemas por par- nacional. Informes: 5725-7385 y 5725-2966 de la ciudad de de Zuazua' (1993). La segunda producción fue por
icipante. En la modalidad de cuento el trabajo deberá tener México.
medio del Grupo Tayer, gracias a un apoyo de Financiaatensión mínima de tres cuartillas y una máxima de diez.
. rte, titulada "Recordando aJos viejitos' (1998). Luego
LITERATURA JOVEN UNIVERSITARIA Poncho Víllagómez les promovió en la frontera con el
tnbajo deberá ser entregado a máquina, ea fuente Aria!,
12 a doble espacio. Los trabajos deberán ser inéditos.
Podrán participar los estudiantes regulares de las preparato- nombre de los 'diositos de Zuazua •.
Deberán entregarse original y tres copias del trabajo firRehuyendo a reflectores, al mercado y a rerias
y facultades de la UANL, incluidas las incorporadas.
fiadaHon seudónimo y en un sobre aparte se deberán incluir
Podrán
participar
en
los
géneros
de
cuento
y
poesía.
conocinúentos,
Servando y Mando, obtuvieron quizá el
~mes datos: Nombre del autor, dependencia de origen,
Deberán ser originales e inéditos, presentados en original y mejor premio, al conservar las canciones de tradicional
semestre, dirección, teléfono, e-mail y copia de la
tres copias, tamaño carta, a doble espacio, con extensión míni- oral, el pueblo se identificó plenamente con ellos al ele·a1 resellada.
·
Se podrá participar con uno o más trabajos por estudiante. ma en poesía de 10 cuartillas y máxima de 20 y en cuento tres girlos como los portadores de esa rica herencia.
llcimc de la convocatoria será el 27 de abril de 2001. Los tra· cuartillas mínimo. El ganador deberá entregar en diskette de 3
Afectado por el cáncer, este gran haceedor de leche
~ deberán ser dirigidos al cubículo del Consejo Estudiantil 1/2, Word 97, letra Aria! número 12.
La convocatoria cierra el 29 de jllnio de 2001 a las 15:00 recocida, falleció finalmente a las siete de la mañana del
uacado en la Facultad de Ftlosofia y Letras. Los premios, para
horas.
ambas categorías, serán los siguientes:
lunes 12 de marzo a la edad de 57 años. Su entierro al
El fallo inapelable del jurado se publicará a fines de agosto día siguiente fue una larga procesión, no sólo de miles de
Primer premio l 500 y reconocimiento.
del 2001.
Segundo premio 1000 y reconocimiento.
Premios: 6 000, 4 000 y 3 000 pesos para el primero, se- zuazuen.ses adoloridos, sino de música a capela o con inLa premiaci6n tendrá efecto el sábado 12 de mayo de 2001
gundo
y tercer lugar, respectivamente tanto en cuento como en strumentos, con mariachi o grupo regional. Pero así de~ y hora por confinnar. Informes en el Consejo Estudibía ser, música para despedir un músico de pueblo. (Edteléfono:
83-32-32-65,
e-mail poesía.
Las obras serán publicadas.
COllltjocstudiantil@visto.com.
m11ndo Derbez García/ foros: Luisa Fernanda y José
Garza del «Grupo Tayer")
Los trabajos e inscripciones en la dirección de Artes MusiDRAMATURGIA NACIONAL 2001
cales y Disfusión Cultural ubicada en la Biblioteca Universitaria
. ~ cl _propósito de fomentar la participación y revalorar_ el "Raúl RangelFrías", Av. Alfonso Reyes N. 4000 Nte. Monterljcrcicio literano, pro~iciando con eso nuevas tendenaas rey, N.L. C.P 64440. Informes: 8329-4125.
lbtl:ales y ~ d o movaciones en la producción de los
LITERATURA INTERPREPARATORIAS
8'a:ros de dramaturgia.
Las bases M el concuriO soo;
El Noveno concurso organizado por la Preparatoria 16 será
Mán participar los escritores nacionales o exo-anjeros que
de
poesía. Podrán participar los. alllll)llOS ~~ de las
1Cllln un lllÍnimo de 5 años de residir en el país.
Los interesados deberán enviar una o varias obras de teatro, preparatorias de la UANL. la parttopaaón es mdividual.
Presentarán dos poemas, mínimo de dos cuartillas.
de lana y furma libres. Las obras deberán ser originales, inédiEn un sobre aparte con seudónimo incluirán copia de la creDO haber sido representadas y no estar concursando en
dencial acntalizada o constancia del semestre que curzan, adebsimilares.
trO deberán estar los datos siguientes: nombre, dirección y teléLas obru podrán ser de autoria individual o colectiva.
,··~.
~ partiapantes deberán enviar la obra en original y tres fono. La convocatoria cierra el 31 de mayo.
Los trabajos serán recibidos en el Departamento de Dien hoja tamaño carta o dobles espacio, con una extenfusión de la Prepa 16 o en oficialía de partes en la Torre de Rec•
·) )¿, •l.;.J
lllfnima de 70 cuartillas y·máxima de 150.
:~;~1~1
toría.

Ha callado un "diosito

ro, 2001, 80 p. En estas
narraciones recuerda no al ,.~,-.....
hombre pudiente, o del
-). :.
poder económico y político, dice al autcx,
sino al catpintero, al peluquero, al carnicao
y otros personajes de variados oficios que
son parte de la historia de los pue~
Adem~ transita por el cine y su época de
oro, el circo, las moliendas, las pastortlas,
las panadenas, la herencia tlaxcalteca, la
iglesia y sus panteones. La tarea de este cronista egresado de las aulas de la UANL, ic
enmarca en la concepción de la historia como maestra de vida, en el rescate de pa·
sonajes expuestos como modelos de ,ida
con una escritura clara y senálla, de ápo
anecdótica.

Myma Alicia Cisncros
Fernánde-i. Espejos tld
mar. Preparatoria 2, diciembre de 2000, 71 p.
Profesora desde hace dos
Es'PIJOSOnMAR
décadas en la institución
-e=,.-- de enseñanza media superior, la autora da a conocer los escritos que en 1986 empero a darles fonna y a incremenror en número en
base al ejercicio de la escritura que, dice, 'ic
ha convertido en una forma personal, íntima de recrear Íl)lágenes sobre lo que veo y
,ivo'. El texto se compone de 41 poemas
en los que aborda temas como el amor, la
soledad y la muerte, matizados de ciem
nostalgia y añoranza, asi como un apamdo
que llama divertimentos que poseen 1Dl.
carácter lúdico. El libro se presentó d 16 de
febrero en la biblioteca de la dependencia.

¡Quiénes somos!
Somos un grupo dc ciudadanos comprometidos con la comunidad cooscicnres de sus
problemas y preocupadus por los aumenws en
los índices de abuso y cónswno de sustanaas
que alteran el estado de ánimo de las persoml
(bebida5 alcohólicas, tranquilizantes, drogas ilegales e inhalantes)
¡Qué hacemos!
.
Prevención primaria: t&gt;lleres para ~
jóvenes, adultos y padres sobre la f.troilia en as·
pectos como integración, comunicación y valores, ademá&amp; drogas yconsecuencias, escuelas Y

empresas libres de adicciones.

SÉPTIMO CERTAMEN DE ORATORIA

.

Prevención secundaria: diplomados en adic·
dones, soluciones comunitarias, grupos dc au·
toayuda, t&gt;lleres para famifures.
.Prevención terciaria: información sohti
centros de rehabilitación, asesoría, planeación,:
desarrollo de modelos de rehabilitación.
Vasconcelos 209 ptc. Tel. 83-38-58-07
http://www.adicciones.org.mx

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23

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                  <text>Inicialmente llamada Vida universitaria: semanario informativo y cultural auspiciado por el patronato universitario de Nuevo León, su periodicidad al inicio fue semanal, hasta el 1 de junio de 1975, con el No 1262 cambia a docenal y es hasta el 1 de febrero de 1982 con el No 1501 que cambia a quincenal. Periódico de tradición, información y difusión cultural de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Fundado en marzo de 1951, bajo el rectorado del maestro Raúl Rangel Frías. Fue registrado como artículo de segunda clase el 16 de abril de 1951.</text>
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                <text>Inicialmente llamada Vida universitaria: semanario informativo y cultural auspiciado por el patronato universitario de Nuevo León, su periodicidad al inicio fue semanal, hasta el 1 de junio de 1975, con el No 1262 cambia a docenal y es hasta el 1 de febrero de 1982 con el No 1501 que cambia a quincenal. Periódico de tradición, información y difusión cultural de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Fundado en marzo de 1951, bajo el rectorado del maestro Raúl Rangel Frías. Fue registrado como artículo de segunda clase el 16 de abril de 1951.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>_J/
Boletín Mensual de la U11iversidad de Nuevo León
RegiSlr ado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 29 de Abr il de 1944.

D. A. S. U.

AÑO III

Epi~tola':.io

NVM. 12

SOCRATES Y PLATON

del Pad':.e

Edmundo Alvarado Santos

Santiago Roel

Tan nutrida como interesante es la correspondencia que nuestro ilustre y perseguido Fray Servando Teresa de Mier, Guerra y Noriega, sostuvo
durante su azarosa vida con diversas instituciones
y personalidades del país y del extranjero.
Las primeras cartas que de Fray Servando conocemos fueron las que dirigió desde Burgos, España, al Dr. Juan Bautista Muñoz, cronista oficial
de las Indias, sobre la tradición de la virgen de
Guadalupe, el año de 1797. Fueron impresas en la
ciudad de México en 1875 y reimpresas en el Torno 111 de la "Colección de Documentos Inéditos o
muy Raros", de Hernández y Dávalos, en 1879, y
por tercera vez publicadas en el Tomo IV de las
obras del Dr. José Eleuterio González, en esta ciudad, el año de 1887. Son cinco cartas, que en la
publicación últimamente citada ocupan 236 páginas.
Las segundas fueron escritas, una en 1811 y la
otra en 1812, y fueron dirigidas a un periódico que
Blanco White publicaba en Londres con el nombre
de "El Español". Defiende en ellas el derecho que
los pueblos latino-americanos tienen para luchar
por su independencia, y se publicaron en Londres
(imprentas Lewis y Glinton, respectivamente, años
citados), con el seudónimo de "Un Americano";
luego en el "Semanario Patriótico" y más tarde, en
1821, en los "Documentos Importantes para la Historia del Imperio Mexicano", por D. Carlos María
Bustamante: así como también en la citada obra
del Dr. González, en la que ocupan 360 páginas.
Otras muy poco conocidas de Fray Servando son
las que escribió desde México, al Dr. Bernardino
Cantú, distinguido regiomontano de la época, a la
Diputación Provincial de Nuevo León y a D. Miguel
Ramos Arizpe, ilustre coahuilense. Estas cartas, algunas de ellas ya publicadas para 1888, fueron
reimpresas, con otras aún inéditas, después de la
muerte de Gonzalitos, por su distinguido discípulo el Lic. Hermenegildo Dávila, en ese mismo año,
para formar la tercera parte del To~o IV de las
obras de nuestro Benemérito. Son veintidos y fueron escritas casi todas en el año de 1823, cuando
Fray Servando era Diputado Federal por nuestro
Estado. Se refieren a los principales acontecimientos de la época, de preferencia a los q~e tuvieron
relación con nuestro Estado.
Numerosas son también las cartas del Padre
Mier que existen originales en el proceso que la
1nquisición le siguió en 1817, después de ser aprehendido en Soto la Marina, en donde desembarcó
con la expedición de Mina. En unas, solicita velas
para alumbrarse en su calabozo y poder leer; en
otras reclama prendas de vestir y sus libros que le
(Pasa a la Pág. 4)

DICIEMBRE 31 DE 1946

Existen, en el estudio de la Filosofía Griega dos
épocas perfectamente determinadas en .cuanto' a su
propósito. Ambas, como veremos, significan el conocimiento del mundo dividido en dos aspectos: El
conocimiento del mundo material y el del universo
moral. La primera corresponde a los filósofos presocráticos y la segunda a · los grandes desarrollos
filosóficos iniciados por Sócrates. La característica
de los presocráticos es la inquietud por el conocimiento de los elementos de la materia y de la ley
que gobierna el devenir material del mundo. Conocidas son ya las hipótesis de la formación de la
materia, en las que siempre se incluye un elemento
primordial que a veces es el fuego y a veces el
agua. Finalmente Heráclito completa la incipiente
cosmogonía antigua con el conocimiento de los
principios que rigen la evolución y el cambio de la
materia. En Heráclito y Demócrito se inician las
dialécticas.
Una crisis parece observarse después de estos
filósofos con la aparición de los sofistas, que a
manera de los retóricos posteriores, hacían y deshacían las doctrinas de los antiguos más como alarde oratorio que como crítica doctrinal. El fin de
esta crisis lo marca Sócrates.
Hasta él nadie se había preocupado del unívers::&gt;
moral. Satisfecha la íinquietud del conocimiento
de la naturaleza, con una doctrina que llenaba su
inquietud sobre la explicación de los fenómenos
naturales, hecha por toda la antiguedad, los griegos daban por completo su ciclo del conocimiento de los problemas del mundo.
Sócrates, al revés, de los antiguos, dedicó todd
su vida a los problemas del espíritu. Partiendo de
aquella inscripción del oráculo de Delfos: Conócete
a tí mismo, inició el estudio del conocimiento del
hombre. De la misma manera que lo había de hacer
San Agustín siglos más tarde, Sócrates sostenía
que el único indicio hacia la verdad lo constituía
la misma persona que se inquietaba por ella. Propiamente Sócrates no tuvo ninguna doctrina particular fuera de la que nacía de este principio. Su
gran mérito en la Filosofía consistió en el descubrimiento de los procedimientos y métodos del conocimiento. Para llegar al conocimiento de una cosa, decía, hay que hacerse de ella, primero, una idea
general, hay que conocer las características de su
esencia. La .mayéutica bien puede ser el primer
método crítico del conocimiento. Partiendo del conocimiento superficial, llegaba Sócrates hasta el
deslinde más claro de la escencia de las cosas mediante la superación de su sempiterna pregunta.
Difícil es, en verdad, conocer la pureza de su
f,losof ía. Si sus discípulos hubiesen s do solamente
ingeniosos en vez de geniales conoceríamos mejor

a Sócrates, pues solo al través de ellos lo conoce-

mos. Jenofonte no poseía una inteligencia filosófica y el relato que hace de la vida del maestre
tiene un valor histórico solamente, en cambio Platón deformaba con su genio la doctrina del maestro.
Los investigadores de la Filosofía han llegado a distinguir en la obra de Platón una parte que cJnsideran como la ortodoxia de la filosofía socrática,
sin embargo no es posible considerarla así de un
modo absoluto. Puede afirmarse que de Sócrates se
conoce lo que de él dijeron los demás. Si su doctrina no fuera de por si decisiva en el conocimiento
de los problemas del hombre, lo sería por el afecto
y la fidelidad que a ella dedicaron sus discípulos.
Nunca han faltado tratadistas e historiógrafos de
la Filosofía que hayan dicho que Platón, a la vez
que fué el mejor, fué el más infiel de sus discípulos.
Pero es imposible comprender de qué manera, sin
la doctrina de Sócrates, sería posible la filosofía
platónica. Sócrates es en Platón el mejor supuesto
de su magistral desarrollo.
Sócrates, como se ve, causó en la Filosofía el
gran viraje que va de la preocupación por los problemas del cosmos, a la preocupación por los problemas del hombre. Platón fué el encargado de
llevar al hombre descubierto por Sócrates otra vez
al conocimiento total de los principios que rigen
el universo, solamente que la vuelta conducía ya al
conocimiento integral y constituyó la primera doctrina filosófica completa. En Platón se encuentran
ya todas las inquietudes posteriores de los filósofos,
se encuentra también ya sentida político en la Filosofía.
El dualismo en el conocimiento y en el ser, característico de la Filosofía cristiana, tiene su raíz en
Platón. Su doctrina del ser auténtico de las ideas,
y de que la realidad es solo un reflejo especial de
este ser, es el tema a debate por muchos siglos
hasta la filosofía contemporánea. Antes de que el
mundo owdental conociera el pensamiento hebreo,
y su expresión en parábolas, ya Platón se valía de
.. los mitos como una explicación de las verdades a
cuyo conocimiento no podía llegarse totalmente
por la razón. Había para Platón, convienen los filósofos, dos especies de verdades : aquellas que surgían de la búsqueda racional, y aquellas otras cuyo
sentido máximo solo se lograba mediante la confluencia de la razón y algo más que los antiguos
no había delimitado totalmente como método del
conocimiento; esa especie de comprensión poética
de las cosas que posteriormente ha sido la base
de la filosofía de la intuición. Esta clase de verdades eran las reveladas por la comprensión de aquellos mitos que tan magníficamente explicaban la
doctrina del ser de las ideas. Una · sola cosa hay
(Pasa a la Pág. 2)

�Literatura Patrística
Francisco M. Zertuche

La antigua Literatura lat,no-crist1ana encuentra
su más vívida expresión del 836 al 430, en la época de Aurel10 Agustín, conocido ecuménicamente
por San Agustín, en las décadas críticas del lmper·o Romano, que habrían de engendrár el larqo sue110 multisecular de la Edad Media.
San Agustín, hijo de Patricio y Santa Mónica,
nació en la ciudad númida de Tagaste, hoy SukAhras, Argelia, en Africa del Norte, el trece de
noviembre de 354

antológica que Francisco Javier A. Belgodere exhibe en su obra sobre el erud·to pensador tangastense:
"Contra Académ cos", "De beata vita", "De Ordine" (386); "Sol loquia", "De 1nmortal1te Animae"
(387-388); "De Música" (387-391 ); "De Quantitaté Animae" (387-388); "De Moribus Eccles1ae
ca thol icae" et de Moribus man1chaeroum" (388 l 1·
"De libero arbitrio" (388-395); "De magistron
389; "De diversis queaest1on1bus t389-3;6J; "De

Sus padres, prominentes entre la casta de cristianos que luchaban abiertamente contra la Paganidad, procuraron al futuro pensador una educac·ón digna de las Academias.

El 387 San Ambrosio le administró el bautismo;
el 395 se le designó Coepiscopo y al año siguiente
fué consagrado como Obispo de Hipona, sede de
su muerte.
La documentación biográfica y bibliográfica que
se tiene sobre San Agustín nos ha sido preservada
no solamente por su contemporáneo y biógrafo inmediato San Possidio, sino por dos de sus tres más
discutidas obras: Confessiones y Retractationes,
COIT'puestas ya en su ancianidad, en 427, en cuya
época defiende con mayores bríos el patrimonio de
sus graves experiencias.

11

Poss1d10 nos ha legado en emotivas paginas el
relato de los últimos días de San Agust'n.
El veintiocho de agosto ds 430 murió en Hipona,
' coincidiendo su muerte con la invasién de los asediadores de la ciudad mitrada.

En el decurso de su vida que precedió a su
consagración como filósofo cristiano de renOir.bre,
estudró y aun se afilió a algunas corrientes ideológicas imperantes en su siglo, singularmerr--= al
Manniqueísmo, que profesó nueve años, h~sta b::
veintiocho de su edad, para combatirlo post&lt;;riormente en su conversión con un brío y una sagacidad sin precedente.
Después de haber figurado como rétorico célebre
y maestro de Elocuencia en Cartago, Roma y Milán, y después también, de haber vivido extremosamente la vida de su siglo, la autoridad de su
madre, la elocuencia impresionante de San Ambrosio y un escrito oratorio de San Atanasia referente
al ascetismo del solitario egipcio San Antonio, lo
condujeron al sitio que el Catolicismo y la crítica
le han deparado.

"De actis cum Fel1ce manichaeos" (404', "De natura boni contra manichaeos 1405: .: "Con•ra Secundinum manichaeum" (405-406); "Contra Grescon1uJ11 grammaticum partís· Dona ti" (405); "Sex
queaestiones contra paganos" (403-40'.)); "De peccatorum meritis (412\; "De c,vitate Det" (412426); "De bono vidu1tatis (41 4 ); "De natura et
gratia contra Pelagium" (415); "In Joannis Evengel1um tractatus" (416-417); "In Epistolam Jannis ad Parthos" (416); "De grat1a Christi et de
peccato orig,nali" (418); "De anima et ejus origine" (419-420); "Contra duas epistolas pelagianorum" (420); "Contra Julianum", "De cura pro
mortuis gerencia" (421); "De gratia el libero arbitrio", "De corruptione et grat1a", "Retractations"
(426-427); "De haeresibus" (4281; "De praedestinatione Sanctorum", De dono perseverantiae"
(428-429); "Opus 1mperfectum contra Jul1anum
(429-430).

Alfredo Ramos Martínez
Alfonso Reyes Aurrecoechel

El academismo en la pintura constituyó, en épocas pasadas, una corriente artística grandemente
estimada por quienes dedicaron sus afanes en crear
obras de arte. Su influencia aún prevalece entre
los pintores mexicanos que florecieron en las postrimerías del siglo XIX y los albores del presente;
pero es notoria la falta de originalidad y la poca
firmeza que alienta la concepción de sus obras.
Sólo unos cuantos pintores lograron imprimir el
sello de su personalidad, gracias al desarrollo de
sus excepcionales facultades, creando obra original y meritoria cuando supieron volverse hacia el
panorama que ofrecía la atrayente diversidad de
escenas típicas de la vida mexicana.
Entre los artistas que supieron encontrar el tono
apropiado de su vocación dentro de esta corriente
pictórica, ya para entonces en visible decadencia
logró surgir la personalidad del regiomontano Al~
•.,. ,k"'.'"'t,;'
~

t.

servó por mucho tiempo y en el cual demostró
su fecunda actividad y sus excepcionales dotes de
maestro en el arte de la pintura.
En el año de 1913 fundó, en Santa Anita, la primera Escuela de Pintura al Aire Libre en la que
Ramos Martínez inaugura una nueva faceta de su
personalidad: la actividad docente, tan descuidada
por la mayor parte de los artistas. Un año más
tarde fundó otra escuela del mismo tipo en Coyoacán y, más tarde, ayudado por los pintores Rafael
Vera de Córdoba, Fermín Revueltas y Francisco
Díaz de León, estableció cuatro escuelas m~s en
Xochimilco, Tlalpan, Guadalupe Hidalgo y Churubusco. En el año de 1925 se exhibieron las obras
de los niños que concurrían a estas escuelas -óleos,
acuarelas, pasteles y dibujos- en el patio de la
Escuela Nacional de Bellas Artes, causando verdadera sensación esta novedosa forma de encon-

.,fl'f,-"'7\1~

\~

Los resto~ de este profundo pensador se conservan en la iglesia de San Pedro in Coelo Aureo, en
Pavía, bajo la custodia de los frailes de la Orden
que fundó.

BIBllOGRAFIA MINIMA
Gozzoli :-San Agustín llevado a la escuela

Historia Universal de la Literatura, S. Prampolini.
utilitat1 credendi", "De duabus an.imabus contra
manichaeos" (391-392); "Disputatio contra Fortunatum" (392); "De fide et symbolo" (393); "De
Genesi ad l1tteram 11 (393-394); "Psalmus contra
partem Donati" (393-396); "De divers1s q1:Jeaest10nibus ad Simpl1cianum" (396-397); "Contra epistolam (Manicheil quam vocant Fundamenti", "De
doctrina christiana" (397-426); "De cate:::hizand1s
rud1bus "Confessiones", "Contra Faustum", "De
opere monachorum", "De fide rerum quae non videntur", "Contra epistolam Parmenian1 De bap11

,

11

1

Historia de la Literatura Universal, C. Pérez Bus•
tamante.
Historia Universal de la Literatura, A. Millares
Cario.
Historia de la Antigua Literatura Latino-Cristiana,
Alfredo Gudeman. Col Labor.
San Agustín y su obra, F. J. A. Belgodere. Ed. Jus,
1945.
La Ciudad de Dios, y Las Confesiones, en la Ed.
Poblet, de Buenos Aires.

Sócrates y Platón

Aoenas se encuentra rama de la Teolog'a y de
'as mismas ciencias liberales que su saber y su fervor no hayan tocado con pasmosa erudicción. Eser bió libros de exégesis, sermones, epistolario, Filosofía, Historia, ciencias varias, etc.; y una de sus
actividades se encaminó a la polémica dentro las
antiguas creencias que había profesado o consultado: el Manniqueísmo, el Donatismo, el Arrianismo, el Priscilranismo y, sobre rodo, el Pelagisnismo.

(Viene

ne

la : a. P~g )

que decir. El mito y la parábola tenían f1nal1dades
distintas. En Platón el poema era explicafvo, en la
Escritura la parábola era también demostrat;va. La
dialéctica cristiana era más evolucionada que la
griega.

Desde la cátedra de su alta autoridad filosófica
Gestaca su obra La Ciudad de Dios, en la que al resumir la historia del mundo antiguo, compara a la
ciudad divina con la ciudad humana· la primera
"posee el amor de Dws hasta el desprecio de s'
mismo", y la segunda "el amor de sí mismo hastél
el desprecio de Dios". Doneso ha dicho de esta obra
en su ensayo: "el libro más grande que la histor:a,
iluminada por los resplandores del genio, ha presentado a los ojos atónitos de las gentes".

't

La obra literaria y filosófica de San Agustín pasma por su magnitud y admira por su profundidad.
A guisa de ilustración, me valgo de la b1bliografíé!

t1smo contra donatistas" (400); "De Sanota Virginitate" (400-401); "Ad catholicos (contra donatistas! epístola" (402l; "De trinitate" (400-416!;

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l~~-- --- -.-... - Una página manuscrita de San Agustín

ARMAS Y LETRAS -

Página 2

Un análisis del pensamiento de los griegos conduciría a este resumen: Los pre-socráticos d eron
las bases para el conocimiento del cosmos y de sus
leyes. Sócrates descubrió la realidad del hombre
como hombre y Platón logró el conoc1m1ento integral del Universo y halló el camino que por mucho
tiempo todavía debe seguir la inquietud filosófica
¿Han hecho los otros pueblos, de todos los tiempos.
algo semejante a lo que hicieron los griegos? Solo
una respuesta puede encontrarse que, si no es respuesta para la pregunta, si es disculpa para la inteligencia posterior de la humanidad: Fueron los
primeros. Por eso quien se interese por el cono:imiento de la humanidad, si no parte de el.os, tendrá que detenerse en ellos o un momento o tod2
la vida.
'

Versión de la Primavera. Oleo: Colección Sr. Crescencio O. Morales. Fotografía de Luis de Avila

fredo Ramos Martínez. La obra de este extraordinario pintor queda comprendida dentro del período
anterior aI movimiento revolucionario del arte en
nuestro país, que culminó con la aparición de la
pintura mural contemporánea. Ramos Martínez era
académico por vocación y por temperamento. Supo captar y resumir fácilmente las tendencias de
su época y sus obras, de gusto afrancesado y frívolo, fueron grandemente aceptadas por la sociedad mexicana de principios de siglo.
Nació Ramos Martínez en Monterrey, en el año
de 1881. A la edad de doce años se dirigió a la
ciudad dde México donde estudió bajo la dirección
del maestro don Santiago Rebull. Ganó premios y
medallas con sus trabajos que recibieron los elogios de la crítica y a la edad de 19 años marchó
a Europa en donde maduró y perfeccionó su depurada técnica. En esa época conoció al gran poeta
nicaragüense Rubén Daría, de quien fué devoto
amigo y vivió intensamente una vida de esplendor
y de romance.
Los más grandes literatos de la época publicaron
artículos elogiando sus obras: Rubén Da río, Leopoldo Lugones, Gómez Carrillo, Ventura García
Calderón, con los que cultivó una gran amistad.
En el Salón de Otoño de París, presentó hermosas
acuarelas que le valieron honrosos premios Y, más
tarde, pintó su gran cuadro "La Primavera", también premiado en la capital francesa, que representa un grupo de bellas mexicanas llevando ramos
de flores.
De regreso a su patria fué designado Director
de la Academia de Bellas Artes, puesto que con-

trar la capacidad plástica de las personas. El gran
pintor regiomontano logró interesar al Gobierno
de México en dar a conocer esa labor en varios
países europeos y organizó un viaje a las más importantes ciudades de la vieja Europa, llevando
consigo la preciosa producción de los niños mexicanos, en su mayoría indígenas, que en esa forma
mostraban la tradicional capacidad artística de
nuestro pueblo.

Holanda, Pastel. Colección Sr. Crescencio O. Morales. Fotografía
de Luis de Avila

El método seguido en estas escuelas para descubrir las dotes de los niños en el terreno de la
pintura era absolutamente voluntaria y gratuíta .
Se proporcionaba a los. niños toda clase de materiales para la ejecución de sus trabajos, se trabajaba durante todo el día y los niños quedaban en
absoluta libertad para escoger los temas, así como
interpretarlos del modo más convencional. La intervención del maestro se limitaba a vigilar la ejecución de los trabajos y cuidaba que el alumno expresara sencillamente su propia sensibilidad sin
que estuviese influído por alguna corriente extraña. El trabajo desarrollado por estas Escuelas fué
considerado únicamente como un medio excelente
para descubrir las facultades innatas de los niños
hacia las artes plásticas y dió brillantes resultados.
En esas escuelas pudieron evidenciarse artistas tan
extraordinarios como David Alfare Siqueiros,
Agustín Lazo, Fernando Leal y Federico Cantú.
Esta labor se hizo notoria al publicarse una interesante monografía publicada bajo la dirección de
Ramos Martínez, en la que pueden verse las ilustraciones de la mayor parte de los trabajos artísticos
de los alumnos.
En el año de 1922, fecha en que se inicia el movimiento que revolucionó el rumbo que tomó la pintura en México, con la ejecución de los grandes
murales decorados por Diego Rivera y José Clemente Orozco, patrocinados por el entonces Secretario
de Educación Pública, Lic. José Vasconcelos, Ramos Martínez fué atacado por considerársele como
conservador y apegado a los cánones de la pedagogía académica, contra la que se rebelaron la
mayoría de los artistas mexicanos de talento. Se
(Pasa a la P~q. 6)

Las muchachas de Monterrey. Pastel. Colección Sr. Adolfo Larralde. Fotografía de Luis de Avila

ARMAS Y LETRAS -

Página 3

�L I B ROS
Santa Teresa de Avila, de William Thomas
Wals. Traducción directa del inglés por Mariano
de Alarcón. Ediciones de Espasa Calpe Argentina,
1945.
Los estudios sobre la mística doctora abulense
han cobrado en las últimas décadas un redoblado
interés.
Tal parece que, día con día, los frailes del Carmelo y algunos escritores seglares se aplican a escrutar más y más documentos literarios y datos
biográficos en torno a Santa Teresa de Jesús.
Hace algunos años el P. Risco, S. J., publicó una
extensa biografía de la reformadora carmelita: y,
entre las investigaciones de la última hora, nos
merece puntual interés la obra de William Thomas
Walsh, editada en inglés por Bruce Publishing
Company, de Milwaukee, Estado Unidos: en 1945
"Saint Teresa of Avila, A Biography", con el Nihil
obstat y el lmprimatur de rigor, del Censor y el
Arzobispo estadounidense.
Esta nueva obra de Walsh ha sido. traducida en
primera edición española por Mariano de Alarcón,
en las prensas de Espasa Calpe Argentina, en octubre del pasado año, con suma fidelidad. Su estilo
es sobrio y cabal en su forma, y apasionado en su
fondo.
Para llevar al cabo Walsh esta nueva vida de Teresa de Avila, hubo de valerse de las autoridades
más completas en la materia.
En el Reconocimiento (Prólogo) de la obra, el
autor señala las fuentes consultadas, que son las
que tienen la palabra.
El enorme acervo epistolar, de avisos y tratados
de Teresa de Cepeda; las deposiciones y testimonios de la época, que sirvieron para su beatificación
y canonización; las biografías de Ribera y Yépez
y la extensa fuente documental moderna de la Biblioteca Mística Carmelitana, así como la vida escrita por el ilustre Padre Silverio de Santa Teresa,
han servido, originariamente, para la composición
de la obra de Walsh.
El autor fué auxiliado reiteradas veces por notables teólogos que resolvieron consultas de orden
histórico, teológico, en fin, circunstancias que ponen de manifiesto la excelencia historicista y valorativa que caracteriza a la obra.
Las Américas y un Mundo en Crisis.-Arthur P.
Whitaker.- Biblioteca lnteramericana.- Traducción de Ernesto Montenegro. EE. UU. 1946. Un
nuevo volumen de la Biblioteca lnteramericana es
este libro de Whitaker destinado a estudiar los
problemas de las relaciones de los distintos países
de América. Como base para este estudio toma el
autor la organización e historia de la Unión Panamericana, organismo creado a fines del siglo pasado
para el fomento de las relaciones de tipo no-político entre las naciones del continente americano.
1ndudablemente que esta base da pie únicamente
al conocimiento de uno solo de los aspectos de estas
relaciones, pero cierto también que esta base se
ha tomado en consideración de ser el primer intento serio para coordinar en provecho común la actividad de los países americanos.
El Libro señala tres etapas fundamentales: La
posición de los países americanos ante la Unión
Panamericana hasta antes de la guerra; el cambio
de propósito de este organismo durante la guerra
y, finalmente, la perspectiva. que el panora,ma ¡nternacional ofrece a las relaciones de los pa1ses incluídos en ella.
Al hacer el estudio de la primera etapa se observa una cierta superficialidad en el análisis de los
problemas, pues hablando, sobre todo, acerca de
las causas de aquella reacción anti-americanista

resultante en 1930 en la conferencia ¿e La Habana,
no se considera tal como es la influencia que en
esta posición tuvo la política del Big Stick que tan
perjudicialmente favoreció el imperialismo yankee
en detrimento de los intereses nacionales de los
países latinoamericanos. Por más que el autor trate
de suavizar los propósitos de esta política, felizmente en el olvido, no pueden los latinoamericanos
olvidar sus consecuencias, ni el resentimiento que
estas produjeron en su ánimo pará los autores de
tal política. La Doctrina Monroe -América para
los americanos- fué en los principios de vida de
las naciones latinoamericanas, recién independientes, una defensa contra la reacción de Europa que
perdía su imperio colonial. Habrá que hacer notar,
y esto no lo encontramos en las exposiciones del
autor, que no fué únicamente el propósito generoso
de permitir la libre autodeterminación política de
las jóvenes naciones, lo que originó esta política,
pues en ella se encuentra la raíz fundamental de
la situación económica de casi todas las naciones
latinoamericanas. Si bien es cierto qu2 Europa era
desplazada de nuestro continente era para favorecer la potencialidad económica del naciente poderío industrial de los Estados Unidos que necesitaba
conseguir para sí el mercado panamericano. Positivamente para Latinoamérica esta política no significó sino un cambio de dueñA en su economía
colonial.
Mas tarde, en vida ya la Unión Panamericana,
la política del Big Stick no significó sino la aplicación forzosa de estos propósitos a los que las naciones americanas, en su afán de conseguir su independencia total se resistían. Es necesario hacer
notar que la reacción antipanamericanista de dividir las Américas en dos partes -bolivariana y
sajona- nació entonces como muy natural reacción intelectual ante la política que seguía por
aquellos años el Departamento de Estado Norteamericano. Esta reacción tenía que conducir forzosamente a la crisis de la Unión Panamericana de
1930. El mérito fundamental de los períodos de
Roosevelt en la presidencia de los Estados Unidos,
fué sin duda el cambio de frente en la política exterior con respecto a Latino-América, substituyendo
la vieja política del "garrote" por la doctrina de la
"Buena Vecindad" que liberaba a Latino-América
de una odiosa imposición imperialista. El primer
resultado de la política de Roosevelt fué la caída
de las tiranías que el imperialismo había entronizado en el poder en diversas naciones del continente
y la evolución de estos países hacia la democracia
total, aun no lograda completamente.
Durante la guerra, convenimos con el autor, la
necesidad de la defensa continental originó el cambio de rumbo en la Unión Panamericana que abarcó
ya el aspecto político de las relaciones ínter-americanas, y el logro de una mayor comprensión para
la política de defensa continental en todos los sentidos hasta aparecer el continente como una comunidad de naciones con intereses semejantes que
caminaban hacia la fraternidad total.
Después de la guerra las cosas cambian. Cierto
que, como dice el autor, ante el desconcierto de la
paz universal América aparece como un firme bloque que puede servir de ejemplo, pero ¿no será
este bloque una fracción innecesaria en el agrupamiento universal de las naciones cuando se convenga, como ya se ha dicho, en un acuerdo total sobre
las relaciones internacionales que evite la guerra y
que consolide, como hasta ahora en América, la
paz?
Reconocemos en la Unión Panamericana un instrumento eficaz para la comprensión de los países
americanos entre sí, pero creemos que una vez terARMAS Y LETRAS -

Pági11a 4

minada la guerra y las fricciones a que esta da lugar, la Unión Panamericana debe abandonar sus
funciones de control político o de lo contrario se
inc:i irrirá de nuevo en viejos errores que vuelvan
a poner en ap11rado trance las relaciones ir.teramericanas al intervenir en la vida de las naciones
latinas y en su lucha por el logro de su indepencia económica y su mejoramiento social. Si el mundo está, como dice el autor, en crisis, nosotros estamos dentro de él. La Unión Panamericana y la
pol ítica del Departamento de Estado Norteamericano necesitan superarse y tratar a las naciones de
Latinoamérica de igual a igual. Los indicios son
favorahles si se observa el clebate de las mcicnes
en pro de la paz, la América Latina participa en
ellas con propia representación. El autor se muestra temeroso de decir lo que nosotros hemos concluído.

Epistolario del Padre

■

■

•

(Viene de la la. Pág.)
fueron recogidos en Soto la Marina; algunas fueron dirigidas a familiares y amigos, pidiéndoles
ayuda para aliviar las vejaciones de que era objeto. A D. Agustín Pomposo le informa que lo llevan
prisionero, con un par de pesados grillos, sobre un
macho aparejado y con una escolta de 25 hombres:
que va enfermo de fiebre y que varias veces se ha
caído de su cabalgadura. A la marqueza de San
Miguel de Aguayo le relata sus penas y le dice:
"Ya no puedo más; adiós; hasta el valle de Josefat".
En otras cartas se refiere a la Independencia de
Nueva España, a la campaña de Mina, al fuerte
defendido por Sarda en la Marina; y varias fueron
escritas para invitar a sus paisanos y amigos a reunirse a la insurrección; pero todas ellas cayeron en
poder del nefasto Tribunal de la Fe.
En 1821 fué impresa en Puebla una "Carta de
Despedida a los Mexicanos", escrita en el castillo
de San Juan de Ulúa, y el mismo año se reimprimió
en la ciudad de México. En 1826 se imprimieron en
Londres otras con el título de "Cartas de un Americano sobre las Ventajas de los Gobiernos Republicanos Federativos", que también se atribuyen a
Fray Servando, aunque no se ha podido comprobar
su origen.
Por último, en 1940, se publicaron aquí en
Monterrey diez cartas inéditas, nueve de las cuales
el acusioso investigador D. Alberto Galván encontró
en los archivos municipales de esta ciudad, (siete
originales y dos en copias certificadas) y una que
perteneció al archivo de Gonzalitos y que éste no
había publicado. Son del año de 1823 y su importancia no es necesario mencionar.
Todas las anteriores cartas, como se ha dicho,
han sido impresas y reimpresas y son bien conocidas por los aficionados a los estudios históricos;
pero existen aún numerosas epístolas que permanecen inéditas, cuyos originales se encuentran en la
biblioteca de la Universidad de Texas, muchas de
ellas en la colección del Lic. Genaro García. La
mayor parte no son conocidas y sería de desearse
que esta Universidad de Nuevo León tuviera el honor de publicarlas por vez primera, obteniendo las
copias respectivas. Están catalogadas con los siguientes números y fichas:
1305.-Cartas de América, 35 hojas.
1307.-Correspondéncia de Fray Servando Teresa de Mier. 1819-1820, 134 hojas.
1315.-Correspondencia, 1821-1823. 572 hojas.
1319.-Cartas y discursos. 642 hojas.
1320.-0bras y cartas. 112 hojas.
Como se ve, posiblemente el epistolario de Fray
Servandod que aun no conocemos sea mayor que
el publicado. Es fác il adquirir copias de él y quizá
esté reservado al Departamento de Extensión Universitaria que organiza estas trasmisiones, llevar a
cabo esa labor eminentemente cultural. Que así
sea.

RESUMEN DE LAS ACTIVIDADES DEL DEPARTAMENTO
DE ACCION SOCIAL UNIVERSITARIA EN 1946
A. R. A.

DEPARTAMENTO EDITORIAL: Se publicaron
12 números de "Armas y Letras" y el número 6 de
la Revista "Universidad" Se ed1tó lo siguiente:

INDICE ALFABETICO DE LO PUBLICADO EN
"ARMAS Y LETRAS" DURANTE 1946

Juan Cordero y la Pin tura Mexicana del S:glo
XVI, ensayo de Salvador Toscano ilustrado con 16
lám nas. Agotado.

ABREU GOMEZ, Ermilo.-Alfonso de Monterrey, número 1.

La Universidad su Misión y su Marcha. Reed1c1ón
del folleto original conteniendo el Discurso pronunciado por el Dr. Enrique C. Livas con motivo '
de la inauguración de la Universidad ¿e Nuevo
León.
Correspondencia Particular de Don Santiago Vidaurri, Tomo 1., compilación y notas del Lic. Santiago Roe!.
Catálogos de la Exposición de Pintura Mexicana
Contemporánea y del lote que formaban en ella
las obras de Federico Cantú.
DEPARTAMENTO DE CULTURA MUSICAL:
Concierto de la Orquesta Sinfónica de la Universidad Nacional de México y del Solista Josemaría
Luján, en ocasión del 350 aniversario de la Fundación de Monterrey, radiado por la cadena radioNacional. Se adquirió un reproductor de música
grabada y el primer lote de la discoteca universitaria, destinado por ahora a los cursos de apreciación musical.
TEATRO EXPERIMENTAL UNIVERSITARIO:
Se formó un grupo de teatro cuyo trabajo está
destinado a representar en Febrero.
DEPARTAMENTO DE EXTENSION UNIVERSITARIA: Se organizaron 3 ciclos de Ccnferencias:
Ermilo Abreu Gómez, La Literatura Antigua en
México y España; León Felipe, Experiencia poética;
Edmundo O, Gorman, Historia de América. Estos
ciclos de Conferencias se desarrollaron los meses
de enero, febrero y marzo del presente año.
Se organizó una trasmisión desde Monterrey de
la "Hora Nacional del Gobierno de México" en
ocasión de las fiestas de aniversario de la fundación de Monterrey, y 4 trasmisiones de "La Hora
Universitaria", utilizándose para estas últimas los
canales de la difusora local X.EF.B.
S::i organizó cooperación con el Superior Gobierno ~el Estad;, una velada en el Teatro "Flor·da"
en ocasión de las mismas fiestas de aniversario.
Se patrocinó un recital de la declamadora anti-'
llana Dominga de la Cruz.
DEPARTAMENTO DE ARTES PLASTICAS S2
organ zó una exposición de pintura me~icana_ contemporánea en colaboración con la Direc~'.on ~e
Artes Plásticas de la Secretaría de Educacion Publica. Esta exposición estuvo abierta al público del
20 al 26 de noviembre del año en curso.
Se organizó una exposición de dibujo de la ac_ademia de pintura de la Universidad durante la ultima decena de Septiembre.
BIBLIOTECA UNIVERSITARIA: Se adquirieron
oor donación 200 obras de distintos autoreS, por
~a7nnes de la resen,ión y crítica de "Arm3s v Le..
· ?24
tras". Se adqu1r1eron por compra Y canie . volúmenes y se han logrado compilar 30 colec_c_iones
de ~emeroteca. Se trabaja en la catalogacion de
índice ~ionario de las obras existentes en la
Biblioteca.

ABREU GOMEZ, Ermilo.- F1cha biográficabibliográfica, resumen de su editor, número í.
ALVARADO SANTOS, Edmundo.-Lo falso y
lo Verdadero en el Arte, número 2.-EI Arte y el
Hombre, número 4.-Teoría de la Universidad,
número 8.- La Cultura Griega en nuestros días,
número l 0.- Sócrates y Pla tón, número 12.
BIBLIOTECA UN IVERS ITARIA.-Resúmenes
de la recepción b1bl1ográfica y hemerográfica, número 1 al 12.
CHAVEZ, Silvestre.-F rancisco de Vitoria,
número 11 .
EDITORIALES.-Un Hombre, número 3.-Un
Nuevo período Universitario, número 10.-Alfredo
Ramos Martínez, número 11 .
EZCURDIA VERTIZ, Manuel de.- En el XXV
aniversario de la muerte de Ramón López Velarde,
número 6.FELIPE, León.-¿Quién Soy Yo::&gt;, núm2ro 3.
FERNANDEZ, Justino.-Una Escultura Tequitqui en Monterrey, número 1.
GARF!AS, Pedro.-Apuntes para un retrato
de León Felipe, número 4.

LIVAS, Enrique C.- Una Hora Nacional, número 9.
LA UNIVERSIDAD EN EL MUNDO, notas
1mivers1tarias internacionales, número 7, l O y 11 .
MARTINEZ RENDON, Miguel O-Evocación
de Martí, número 1.
MONTFORT RUB IN, Héctor -Educación Musical, número 7.
OTHON, Manuel José - Las Montañas Epicas, número 9.
NOTAS UN IVERSITARIAS.-Noticias de la
Universidad de Nuevo León, números l al 11 excepto el 7.
PERF IL DE LAS IDEAS.- número 6.
RANGEL FRIAS, Raúl.-Anton10 Caso, número 3.-Nueva Generación, número 5 -Modernidad
del Cine, número 7.-Teoría de Monterrey, número
9.
RESEÑA E INDICE de la Universidad de Nuevo León, número 8.
RESUMEN de la labor del Departamento de
Acción Social de la Universidad de Nuevo León en
el año de 1946, número 12.
RESUMENES de las Conferencias de Juan
David García Bacca, Panorama de la Filosofía Moderna, número 1; de las de Edmundo O Gorman,
Historia de América, número 2; de Ermilo Abreu
Gómez, Literatura Castellana y Mexicana Antiguas, números 2, 4 y 5, notas de Francisco M. Zertuche.

GONZALEZ, Jr. Alfredo.- Paisaje Político de
México, número 6.-Vida Estudianti l, número 8.

Reyes, Alfonso.-! nfancia (poema) y Noc~e
de Mayo, número 9.

GONZALEZ, Héctor.- Pedro Henríquez Ureña, número 5.- lmpresiones de un viaje a Lampazos, número 5.-Teoría y Práctica del Soneto, número 10.

REYES AURRECOECHEA, Alfonso.-Artistas
de la Provincia, Dn. Eligio Fernández, número 3.Grabados Mexicanos del Siglo XIX, número 7.Retrato Desconocido de Fray Servando, número 8.
- -Angel Zárraga, nún;ero l 0.- La Exposición de
Pintura Mexicana Contemporánea, número 11 .Alfredo Ramos Martínez, número 12.

LIBROS Comentario de: Edmundo Alvarado
Santos.- lf1genia Cruel de Alfonso Reyes, 2.-Segundo Despertar y otros poemas de Enrique González Martínez, 4.-Ulises de James Joyce, 6Nueva Grandeza Mexicana de Salvador Novo Y
Correspondencia Particular de Dn. Santiago Vi0aurri, 7 - -Las Américas y un mundo en rns1s de
Arthur Whitaker, 12 -Cuadernos Americanos nota
de la misma publicación a propósito de su aniversario. Gaos José Propósito Editorial de su libro Exclusivas del Hombre, 2 - González Jr., Alfredo, La
Democracia en Marcha de David E. Lilienthal, 8Raúl Rangel Frías · De Uniforme Blanco de Conrado
Zuckerman, 2 -Siglo y medio de Cultura Nuevoleonesa de Héctor González, 3.-Propósito Editorial
de la Correspondencia Juárez-Vidaurri, 5 - La IV
Fr.ria riel I ihrn, 6. -Ma11ricio Valdé.; Villarreal (Sus comentarios aparecen en este índice como artículos). Carlos Vi llegas, Etnología Americana de
Watter Krickeberg, 8.-La Esfinge Mestiza de Juan
Rejano, 2.-Francisco M Zertuche.- Dn. Carlos de
Siguenza y Góng9ra, y Anales del Instituto de InMuto de Investigaciones Científicas, 2-EI Cortesano de Baltazar Cast1glione, 8.- lnstituciones
Oratorias de Quinti liano, 10.-La Epopeya Castellana en la Literatura Española de Ramón Menéndez Pida!, y Sta. Teresa de Avda de Wil liam Thomas Walsh, 12-Alfonso Reyes Aurrecoechea.Acolman un Convento Agustino del Siglo XVI, 3.
-Veintidos pintores argentinos, 4.-Ensayos críticos sobre Arte Mexicano, El Paisajista José Ma.
Velásco, de Juan de la Encina, 5.
ARMAS Y LETRAS -

Página 5

ROEL, Santiago.- Correspondedncia Vidaurr;Juárez, número 4. Epistolario del Padre Mier, número 12.
SALI NAS QUIROGA, Genaro.- Homenaje a
Caso, número 3.-Historia y Progreso de la Filosofía Jurídica en Nuevo León, número 7.
TOSCANO, Salvador.-··-Fedenco Cantú 11.
VALDES VILLARREAL, Maur1c10 - John Maynard Keynes, número 5.-Friedrich A. Heyek, nú mero 9.
VILLEGAS, Carlos.-F1chas de Literatura Me xicana: Bernardo de Balbuena, número l .-lgnac10
Manuel Altamirano, número 2. -Juan de Dios
Peza, número 3.-Emi lio Rabasa, número 4 -Amado Nervo y Joaquín Fernández de L1zardi, número
6.-Federico Gamboa, número 8.-Luis G. lnclán
y José María Roa Bárcena, número 11 - Francisco
Cervantes de Salazar, número 12.
ZERTUCHE, Francisco M.-La Literatura Mística en España, número 4.-La Comedia o Tragicomedia de (alisto y Melibea, número 6.-La Novela
Picaresca, número 7.-La Grandeza Mexicana, número 9.-La Araucana, Poema Nacional de Chile,
número 1O-Pedro de R1badeneyra, número 11.Literatura Patrística, número 12.

�613iblioteca Universitaria
Carlos Villegas

DEPENDIENTE DEL DEPARTAMENTO
DE ACCION SOCIAL

FRANCISCO CERVANTES DE SALAZAR
(1513-1575)
RECEPCION BIBLIOGRAFICA

Diciembre de 1946

Moscow News año XI Núm. 85 octubre del 46.-Anales de la
Escuela Nacional de Ciencias Biológicas Vol. IV Núrr 2 y 3 Junio del 46.-Economía Nacional de México Unión Panamericana
Vol. XV Núm. 5 y 6 Junio del 46.-Epidemiogical lnformation
Bulletin Vol. 1 Núm. 1 al 22 Sep. del 46.--0ral Hygiene Ed.
Latinoamericana Nov. del 46.-Rhode lsland College of Pharmacy
and alled Siences 1946-1947.-Desarrollo Intelectual entre los 11
y los 14 Publicación del Instituto de Psicología Experimental Vol.
1 Núm. 4 Dic. del 46.-Universidad de San Marcos año 111 Núm.
3 abril y junio del 46.-lnternational UniversidadSHRDLUETAO
3, abril y junio del 46.-lnternational Health Division Anual Repot
1945.-Revista de Medicina Veterinaria, año XV, Núm. 90 enero
junio del 46.-Trabajo y Previsión Social, Tomo XXIX Núm. 103
Agosto del 46.-Revista Javeriana, Universidad Pontificia Católica
Javeriana Tomo XXVI, Núm. 127 Agosto del 46.-Previsión Social,
Boletín del Ministerio de Previsión Social, Núm. 17 enero y junio
del 46.-The Puerto Journal of Public Healt and Tropical medicine, Vol. 21 Núm. 4 junio del 46.-Veracruz, órgano del centro
Veracruzano de cultura Tomo 111 Núm. 6 Nov. del 46.-Boletín
de la Escuela Nacional de Ingenieros, Instituto Politécnico Superior Serie 111 abril del 46.-Revista Jurídica, órgano de la Facultad
de Derecho y Ciencias Sociales Polfticas y Económicas de la Universidad de Simón Bolívar, Año VI 11, Núm. 34 abril del 46.-Fao,
Boletín del Servicio de Información, Vol. 1 Núm. 5 agosto del 46.Anais de Facultade Medicina da Universiade de S. Paulo Vol. XXX,
de 1945.-Bhemia, Año XXXVIII, Núm. 42 octubre del 46.-Alcance
Histórico de la Ley Fundamental (del 23 de enero de 1825) de
Alberto J Masramón.-Vida Nueva Revista mensual de Medicina y
Cirugía, año XX, Núm. 1 julio del 46.-Bhemia, año XXXVIII, Núm.
46 Nov. del 46.-Boletín Indigenista, Instituto Indigenista Interamericano Vol. VI Núm. 4 Dic. del 46.-Anales del Instituto de
Biología, Tomo XVI 1 Núm. 1 y 2 del 46.-Hoy, revista capitalina,
Núm. correspondientes al mes de Dic. de 1946.-Química y Farmacia, revista mensual, Tomo XII Núm. 104 agosto del 46.-Letras de México, Núm. 128 Dic. del 46.-Boletín de Información
Embajada de la URSS año 111 Núm. 48.-Revista del Colegio Nac.
de Bolivia, Núm. 1 Sep. del 46.-Revista de la Facultad de Farmacia y Bioquímica, Universidad de San Marcos Vol. VI Núm. 27
y 28 de 1945.-Mañana, revista capitalina, Núm. correspondientes
al mes de Dic. de 1946.-Vigía, revista Internacional, octubre del
46.-Revista Rotaría Tomo XXVII Núm. 6 Dic. del 46.-Previsión
Social, Boletín del Ministerio de Previsión Social, Núm. 17 junio
del 46.-Gran Premio de la Nación Mexicana, que el congreso de
la Unión concedió por unanimidad de votos, al Maestro Julián
Carrillo, por la revolución musical del sonido 13.-Boletín, publicación mensual de la comisión Panamericana de Cooperación lntermunicipal año VI 1, Núm. 10 octubre del 46.--Cuadernos de Chiapas,
Núm. del 7 al 12 año XI del 46.-Letras del Ecuador, publicación
por la casa de Cultura Ecuatoriana, año 11 Núm. 14 y 15, julio y
agosto del 46.-La Revue del L'université Laval, Vol. 1 Núm. 3 Nov.
del 46.-Anales de la Universidad de Chile, año CI I Núm. 55 y 56
del 45.-Tiempo, semanario de la vida y la verdad, Vol. X, Núm. 240
Dic. del 46.-Boletín de Información, Embajada de la URSS, año
3, Núm. 47 Nov. del 46.-Revista de Economía, Vol. IX, Núm.
9 y 10 octubre del 46 Salubridad y Asistencia, órgano de la secretaría de Salubridad y Asistencia, Tomo VI, Núm. 18 Nov. y Dic.
del 46.-Repertorio Americano, cuadernos de cultura hispánica
(San José de Costa Rica) Tomo XLII Núm. 17 julio del 46.-La
Casa de Cultura Ecuatoriana (quito Ecuador) año 1 Núm. 2 Dic.
del 46.--Chapingo, revista mensual, Sep. del 46.-Unbral, órgano
de la Universidad de Guanajuato, Núm. 29, agosto del 46.-Bolívar,
órgano de la Biblioteca Central de la Universidad Católica Boliviana, Vol. V, Núm. 21 y 22 Dic. del 46.-EI Auto Argentino,
Buenos Aires, año XXXV, Núm. 417 Sep. del 46.--Cultura Soviética,
Instituto de intercambio Mexicano-Ruso, año 111 Núm. 26 Dic. del
46-Medicina, revista Mexicana Tomo XXVI Núm. 520 Nov. del
46.

LIBROS

Libros adquiridos por compra: Medicina Interna, de J. H. Musser.
-La Ciencia del Lenguaje, de Max Muller.-Historia de la Escritura, de Luis Angel Rodríguez.--Col. Austral: El Andar del Padre
Brown, de Gilbert K. Chesterton.-La Dama boba, la niña de
Plata, de Lope de Vega.-La Ciudad y los Siervos, de Eca de
Quiroz.-EI Cortesano, de Baltasar Castiglione.-EI Buey Suelto,
de J. M. de Pereda.-EI Político, Azorín.--Cosena, de Grozia Deledda.-Fray Luis de León, de Carlos Vossler'.-Los siete libros, de
Luciano Anneo Seneca.-Santa Teresa de Avila, de Williams Thomas Walsh.-La Epopeya Castellana a Través de la literatura Española, Ramón Menéndez Pidal.--Cartas de José Martí a Fidel
Mercado, de José Martí.-Historia de México, de José Bravo Ugarte.-Los Nueve Libros de la Historia Herodoto.-El Obispo Leproso,
de Gabriel Miró Jalisco, breve anotación sobre su historia y geografía.-La Chiquilla, de Carlos González Peña.--Catalogación de
Libros, de Carlos Víctor Penna.-EI Poema del Job. de Antonio
Morales Gómez.-La Gloria de don Ramiro, una vida en tiempo de
Felipe 11, de Enrique Larreta.-Nuevo León, Apuntes Históricos del
Lic. Santiago Roel.-Gramática Moderna de la Lengua Española, de
Higinio Bullan Ramírez.-Historia de la Literatura Mexicana, de
Carlos González Peña.-EI Origen de la Tragedia, de Federico
Nietzsche.-Manual Antológico de Literatura Latina, de Agustín
Millares Carlo.-Breve Historia Polaca, de Eduardo Stefan Urbaniski.
-Las Américas y un Mundo, de Arthur P. Whitaker.
NOTA.-Se han recibido los periódicos capitalinos: El Popular, El
Nacional, Novedades, y Excelsior. Los locales: El Sol, El Norte, El
Porvenir, El Tiempo; El Diario de la Marina y El Alerta de Cuba.
SOLICITAMOS CANJE.-SOLICITAMOS PERMUTA-EXCHANGE
IS REQUIRED ON DEMAND L' ECHANGE.

Humanista insigne, historiador nato, escritor de
gran mérito y aún poeta, ocupa un lugar de honor
en las letras mexicanas. Había nacido en España
(Toledo), hacia 1513, pero frisando en la madurez
vino a México, donde realizó la parte más importante de su obra.
Desde muy joven se había aventurado por los
problemas del latín, idioma que, entonces mucho
más que ahora, era el basamento indispensable sobre el que habría de construirse el andamio comcursó Humanidades, y derecho eclesiástico en Sacursó Humanidades y derecho eclesiástico en Salamanca, ciudad que posee la institución universitaria más tradicionalmente cabal -su existencia
fué rubricada en nuestros tiempos con el rectorado
heroico de don Miguel de Unamuno-. De su dedicación al estudio da cuenta el hecho de haber sido
nombrado Secretario Latino del Cardenal García
de Loaysa. Ya en 1546 vieron la luz pública un
"argumento" de la obra "Apologo de la Ociosidad
y el Trabajo" de Luis Mexía, una versión castellana
de la "Introducción a la Sabiduría", que el docto
Luis Vives había escrito en Latín, y alguna otra
cosa de menor importancia. Y más tarde, hacia mediados del siglo, desempeña el último puesto que
había de ocupar en su patria: Catedrático de Retórica de la Universidad de Osuna. Pasa inmediatamente después a México, donde gana el pan cotidiano enseñando gramática Latina en un Colegio
Particular. Pero nace la Real y Pontificia Universidad y Cervantes de Salazar, que para entonces tenía merecida fama de latinista, ocupa el puesto
de profesor de Retórica, materia harto sabida por
él. Estudia en la propia Universidad oyendo a otro
representativo de la Colonia: Fray Alonso de la
Veracruz, y por fin, obtiene el grado de doctor en
Teología. Había ya recibido, tal vez influído por
sus superiores, los hábitos del sacerdocio. Pocos
años más tarde se le nombra cronista de la Ciudad
de México, dignidad que aún subsiste y que tal vez
fué él el primero en recibir. Pese a la poca atingencia mostrada en el cumplimiento de los deberes
eclesiásticos, fué nombrado Rector de la Universidad en 1567. Murió en 1575, en día y mes desconocidos.
Cervantes de Salazar ha pasado a la posteridad
por la composición de tres obras: "Túmulo Imperia l de la Gran Ciudad de México a las obsequias
del invictísimo César Carlos V" (1559), "Diálogos" (Trad. y Publ. por J. García lcazbalceta en
1875 con el Título de MEXICO EN 1554) y "Crónica de la Nueva España".
Más que poeta, Cervantes fué un docto, un erudito. Sabía emplear a la perfección el idioma por
obra y gracia de su estudio constante. Si no descuella en él la facilidad de captación, la intuición

Boletin de la

UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

Editado por el Departam~nlo
de Acción Social Universitaria
Director:

LIC. RAUL RANGEL FRIAS
Colegio Civil y Wáshington

MONTERREY,N.L.
MEXICO

ARMAS Y LETRAS -

Página 6 .

instantánea y plástica que alimenta a la poesía,
sí alienta en la literatura mexicana del siglo XVI
por su tono culto y su talento nunca desmentido
de compositor en castellano y en latín.
El "Túmulo Imperial. .." fué hecho con motivo
de la muerte de Carlos V, y para describir la obra
arquitectónica levantada exprofeso, se consagra esta obra de Cervantes. Publicó en él multitud de
inscripciones latinas y españolas, alusivas al infausto suceso. (1). Los "Diálogos" (2) son obra de
Luis Vives, pero enriquecidos con comentarios de
Pedro de Mota y del propio Cervantes, quien agregó a la obra original siete diálogos, de los que los
tres últimos son los que han dado fama a su autor.
La "Crónica de la Nueva España" fué redactada
por encargo del Ayuntamiento de la Ciudad de
México, y ha permanecido oculta por largo tiempo.
Las cartas de relación de Cortés, los Memoriales
de Motolinía, y la Historia de Gómara, fueron las
fuentes principales de que se valió Cervantes para
hacer su obra. Sin duda concebida en un plan mucho más vasto, sus seis libros solo comprenden el
descubrimiento y descripción de la Nueva España
y la Conquista de México.
(1) La Crítica divide su opinión al respecto,
pues unos afirman que todas las inscripciones suyas, mientras otras le otorgan sólo las escritas en
latín.
(2) Estos "Diálogos" se hacían para auxiliar a la
enseñanza del latín clásico.

Alfredo Ramos Martínez
(Viene rle la P~g. 3)
suscitó entonces una movida polémica en la que
Ramos Martínez expuso todo el vigor de sus convicciones sustentadas en sus largos años de actividad artística. Por este tiempo se dedicó a pintar
una serie de temas de ambiente mexicano en los
que quiso apartarse de las influencias que despertaban los pintores europeos, principalmente los de
la Escuela de París, y pudo exponer en ellos, una
vez más, el claro timbre de su capacidad creadora
pintando indios, paisajes, frutas y flores.
Después marchó a los Estados Unidos en donde
decoró el Cementerio de Santa Bárbara, de los Angeles, California; en Beverly Hills realizó una decoración en la que recordaba las tradiciones maravillosas que guardan las antiguas culturas mexicanas, así como algunos episodios de la Revolución
Mexicana. En el país del Norte permaneció el resto de su vida, donde le sorprendió la muerte, el día
8 de noviembre de 1946, a los setenta y cinco años
de edad, en la ciudad de Hollywood, Estado de California.
Ramos Martínez fué un verdadero . pintor que
realizó plenamente su vocación y ejecutó obras en
las que brilla intensamente su emoción y su graciosa, elegante sensibilidad. Se distinguió mucho en
el retrato, en el paisaje y en los estudios de flores,
que pintaba con maestría inimitable. Muchas de sus
obras están dispersas por todas las partes en que
desarrolló su acción de artista extraordinario. En
esta ciudad existen retratos, flores y naturalezas
muertas que son un alarde de color, correcto dibujo
y vigorosa ejecución.
Su desaparición marca el final de una etapa del
arte pictórico nacional, representada por artistas
que honraron a su patria en el extranjero con el
mensaje de su arte, en el que pudieron expresar la
sencilla verdad de su alma sana y candorosa. Sus
vidas fueron útiles porque supieron ofrendar, a través de su obra, la gallarda contribución del espíritu para ganar la paz del mundo por medio cfo· fa
ve~dad graciosamente sentida e intens~mente vivida.

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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          <name>Título Uniforme</name>
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          <name>Relación OPAC</name>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Armas y Letras, Boletín mensual de la Universidad de Nuevo León, 1946, Año 3, No 12, Diciembre 31</text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>EL MUNDO,

298

Domingo 12 de Noviembre de 1899

z_

A flo VI-Tomo 11

México, Domingo x9 de Noviembre de

T~Q9•

Número

21

a

Tres noch~s recorriendo las laderas
Penumbrosas, selváticos follajes
Con greiludas malezas que se erizan
Como crines de bestias espantables.
Tres noches comumidas en ardiente
Ojeo, escudriilando matorrales,
J&lt;~n alto las orejas Janceoladés
Erec.as, como dos índices graves
Que seiialan la sombra. Las pupilas
Brillaotes con los brillos del esmalte,
Y los lomos hirsutos y la fiebre,
La fiebre araiendo llamas en las fauces.
Así los lobos van por la ladera
Con fatigas y angustia&amp; en la carne,
Fundiéndose en 111. sombra como manchas,
Y desgarrando aullidos: ¡tienen hambre!

***

El torno, el grande horror de lo lejano,
De lo que nunca llega; el innsondable

MI REINA DE LA FIESTA
Ultim~ po~s:a p~emiada en los Juegos florales de Cartagena.

Verás .... ¡ Yo soy Jo mismo
que aquel romero triste dd alto de la sierra ....
que aquel romero triste de pálidos verdores
y de áspera corteza
que, dci;medrado y viejo,
da flores t1.,cla. vfa, se viste en pr1 rna vera
y todavía ofrecn su néctar delicado,
que l;&gt;Uscan fas abe~asl
. . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. .. . . . . ..
Qué! ¿quieres que haga versos?
¡Pues he de hacerte versos, y tantos como quieras!
Yo romperé mi lanza
.
luchando en el torneo brillante de la'l letras,
y venceré en la lucha para 'l ue tú sonrías ....
¡ para que tú lo veas!
Tú me verás intrépido: para lograr el triunfo
he de agotar mis fuerzas ... ·.
Tú me verás magnánimo tirar todo un tesoro:
1el escondido y san Lo tesoro de mis penas! ... . . .
Me voy haciendo viejo
como el romero triste del alto de la sierra;
¡pero aún me quedan flores y néctar delicado
que dar á las abejas!

..

..

.... ............................ . ..............

Yo lucharé, aunque sufra sangrando por la herida
que tengo en Jo profundo del corazón abierta ....
mas quédese en secreto, si alcanzo la victoria,
y aquél y tú, Sátedlo, sin que otro más lo sepa:
Yo quiero, si es que triunfo, que seas elegida
la reina de la fiesta, ·
y quiero que te elija, cii'iéndose triunfante
wis lauros ae poeta,
el mozo aquel que adoras,
aquel que en tus ensueños con tus amores reina.

.. . . . . . . . . ........ . .. ....... . ................. .
'

Cel llbr-o "Ce el C o l or,

Mar de tiniPblas y olas, y el desierto,
El desierto de tantas soledades.
El frágil bote cabalgando á tumbos,
Cabalg-ando en las olas espumantes.
A tumbos que son vértigos, crugiendo,
Crugiendo á cada golpe y sin velamen,
Abajo en E:l abismo, hondo murmullo;
Arriba en el abismo, quietud grave,
Y el bote como una ánfora de angustias
Perdido entre las dos inmensidades.
Los nAufragos se ven, se ven con odio;
La aflicción arde en todos los semhlantes
Como una llama verde, verde y pálida,
-Blandón sobre el altar de los desastres.y rechinan los dientes y blasfeman,
Y maldicen al cielo imperturbable,

¿Que esto es un sacrificio?
¿Que acaso no me faltan amores que merezcan
de mi glorioso triunfo
la delicada ofrenda?
Verdad que no me faltan amores, que en amorei,
,:.:ifré mi vida entera;
pero los tengo lejos ....
1Tan lejos, que no aguardo que ya á mi lado vuelvan!. ..
se fueron una tarde de otoño en que las hojas
se desprendían se;as ....
se fueron una tarde con sus azules ojos,
con sus miradas tristes, con sus sonrisas tiernas! ....
Se fueron y no vuelvei: ....
Ha tiempo que me espera
la nii'ia encantadora de los azules ojos,
de las miradas dulces, de las sonrlsas tiernas ... .
Ha tiempo que me aguarda... durmieudo eternamente
debajo de unas flores, mi reina de la fiesta!
VICENTE MEDINA.

Cartagena (España), Junio de 1899.

RIMA~ ..

l

Al negro cielo, indiferente, mudo,
Y se asechan con odio: tienen hambre!

1
t

*

* *

El harapo es dolor, dolor mas triste
Porque cruza el asfalto de las calles
Como 11\grima triste de la inopia;
Porque exhibe sus llagas y es cobarde.
El fausto de los próceres lo humilla,
Y humilde se resigna, herir no sabe,
Ni convertirse en rebelión, en ira,
En épica bandera de combate.
El harapo es ml\s triste porque ca.Ha,
Los lobos aullan con dolor salvaje;
Los náufragos maldicen, y blasfeman;
Los harapos se arrastran: tienen hambre!

M. LARRAÑAGA PORTUGAL .

II
.... Ya ves cuánto gozaste: sonreía
Tu boca angelical!
Platícame, paloma, los ensueños
Que te hicieron rdr y no llorar!

*
. ... Ya ves como la noche no es temible
Pues convida á soñar,
Y lo que juzgas ilusión, despierta,
8oiiando se convierte en realidad.

HI
¡Levántate. paloma! el sol que explende
Te devuelve la paz;
Ya no exist,e la noche que temías ....
¡Bajo el auspicio de la luz estásl

*
Compara el Sol radiante con la noche,
¿Qué te deleita más:
Esa estrella que borra los ensuei'íos,
O la noche que brinda el ideal .... ?

IV
A****

I
Es la noche: paloma, ¿por qué temes
Su densa obscuridad?
¡Aquiétate, la sombra se disipa
Como pasa con todo lo fugaz!

*

Duerme tranquila, velaré tu sueño
Que narlie turbará,
Hasta que el rayo de la luz hermosa
Te venga con su be50 á despertar.

.... Goza, paloma.! cifro mi contento
En mirarte gozar;
1Adoro el día porque no le ternes
Y te devueJ ve la per.iida paz!

*
... Lang-uideces?.. comprendo lo que sufres,
Tu pena calmará:
¡Próxima está la noche, no le temas .... 1
Otra vez con loi sueños vol verá .... 1
RICARDO

Som.

&lt;j/llmo. (l!Íz. :i)r. :i)on &amp;antiac90 Je la {jawv g'ambzano,
NOMB&amp;ADO ARZOBISPO DE MONTERREY,

'
/

I

Fot de Mora.

�Domingo 19 de No"._iembre de 1899.

EL MUNDO.

296

Director: LIC. RAFAEL REYES SPINDOLA.

.... «Manon era una criatura extraordinaria. Jamás tuvo al oro el menor ape~o, pero no podfa gozar un momento de tranquilidad con el temor de carecer de él. Necesitaba placer y distracción. En estando divertida todo le era indi,erente; ni siquiera se
informaba de nuestro estado económico con que pudie"a pasar agradablemente el día. Nada, pues más
fácil que com?lacerla, improvisando todos los días
diversiones á su gusto. Sin este estímulo, no había
que contar con ella para nada. Aunque me amaba
con ternura, y según su propia confesión, era yo el
único capaz de hacerle exp,rimentar el a:::ior, podía
estar seguro de que su cariño no triunfaría de ciertas inquietudes.&gt;
He aquí una alma femenina del siglo XVJII que
hizo de la novelilla del abate Prevost, una obra inmortal. Las escenas, un poco picantes, de esta historieta, las aventuras jocoserias de rufianes y perdidos,
la narración exacta y sencilla de un amor ardiente á
través de peripecias innobles, la confidencia de una
alma enamorada y viciosa, dan á este viejo libro un
tentador y piadoso atractivo que va aumentando página á página, y complicándose de ternura y miseri.
cordia. hasta estallar en un grito de d&lt;1lor humano en
las últimas líneas rebosantes de amarga é infinita
triste1.a. Ese cuenLo juvenil y picar1::sco, q•Je parece
una canción acompañada con ruido de espadas, cho•
car de vasos y estallidos de ósculos, termina con un
petético lamento que seme¡a un canto litúrgico harmonizado por las voces graves y roncas del órgano. Al
principio, huelen las hojas á flores de primavera; lue.
go á esencia de tocador, á exquisitas fragancias, á
perfumes de salón, y después, por el campo desolado
en que agoniza. una coqueta. cansada de vivir, pasa
una ráfaga de incienso.
Massenet puso en música las mundanas baza!'ias de
esta locuela deliciosa que, asomándose á ca.da paso
por la puerta del ensueño, sonríe á todos los muchachos de veinte años.
y es un encanto la obra de Massenet, porque en
verdad que ha seguido las carreras y semi vuelos ele
esta alondra inquieta que salta de rama en rama, sacudiéndose el rocío del plumaje, por el viejo árbol oe
la vida.
La música de Massenet, esencialmente delicada y
tierna, posee. quizá como ninguna, la característica
del espíritu francés: la gracia. Es de una maravillosa elegancia y de una admirable flexibilidad. El maestro francés ba hecho en Manon alta psicclogía musical. Aquella frívola y sensual, vana, y apasionada.,
enamorada del placer efímero, impaciente, generosa,
cruel ávida de ternura y deseos, que apuraba el goce
de u~ sorbo, y presentando al desr,ino su copa vacía,
pedía más, síemp1e más, en una insensata y voluptuosa embriaguez; aquella casquivana que cambiaba
besos por monedas, y que imploraba de su amante
oro y amor, está dibujada por Massenet, en una mústca fina y suave, que tiene toda la_emocionante elocuencia de ese sutil y divino arte de las notas. Massenet ha escrito con lágrimas, y rimado con r isas y
suspirns sus aladas y cristalinas melodías.
No, maestro Campa, ya lo sé; no hemos oído á Ma·
non pero siquiera la hemos soi'íado.
1y la fantasía hace tantas cosas bellas y luminosas
de las toscas y obscuras realidades!

*
* *

amor está el alma de esta tísica que cruza toslend o
á travéi. de nuestras locuras juveniles, y que en el silencio de la noche, bajo las cortinas del lecho, de vuelta de nuestras aventuras y amorfos, nos hace ñerramar sobre el libro a.;ierto una lágrima de pena, y
atraviesa, ennoblecida, por entre los recuerdos de la
orgía y los deseos torpes!
Dentro de la alcoba de tapices obscuros, perfumada
y tibia, hemos bailado á Sn.focon su desnudez envuelta en luz; con su globo de insolente claridad de alum brado público, esperando en la acera al tr11nseunte
ebrio, tropezamos con Naná; posible es que en nuestras correrías de trasnoctladnres empederuidos hayamos visto cómo la risueña .Manón abre los brazos á
D&lt;lS Grleux.
•
A la pálida enfe1 ma, á la triste Margarita., á esa no
la hemos visto porque se encuentra en el límite' preci~o en que acaba la existencia real y c0mienza. la vida de la poesía.
Marga.rita es humana; es de la carne de que somo~,
sólo que se iergue más ante nuestras miserias, está
más alta, y no 1mele darnos la mano en los bacanales
vulgares.
La Vt:tusta ópera de Verdino~ produce fastidio;
sólo el innegable talento de la Pa.dovani logra, por
un milagro, hacernos escuchar esta música aburridora.
Y sí que nos conmueve en el final, cuando la muerte llega á apagar la llama de la dicha sobre el marchito semblante de Violeta. Ella se pone en pie, recibe, con sonrisa de inefable gozo, el soplo frlo, porque
cree que es el aliento de un ángel, la ráfaga de uua.
primavera, el saludo ce la vida nueva, é inclina la
fre nte hermosa y soñadora, basta el hombro del ena•
morado, que estrecha el CU&lt;:lrpo enflaquecido-el pretexto para que una alma quede aún sobre fa tierra,
como dijo el poeta. -Después .... al abrir los brazos
AlfredJ, la pobre tísica cae blandamente, sencillamente, como caen las ves:iiduras que se desciñen . .

"* *

Hago un esfuerzo de memoria y veo al segundo
representante de la dinastía de la zarzuela.-El primero, Ramsés el Grande. fué Don José Cleofas Moreno, y genitor, (en sentido figu rado, se entiende) de
la actual familia reinante.
Eran los buenos tiempos del teatro ¡oh buenos
tiempos!
Todavía cuando paso frente al Teatro Nacional,
paréceme ver la sombra de PasLor errante y desconsolada, como la de César en ios campos &lt;:le F illpo.
El Currillo Pastor era bajo de cuerpo, vestía casi
siempre de negro, y correctamente, como si á diario
estuviese dispuesto á ejercer funciones diplomáticas.
Un rojo clavel decora.ha. á continuo su solapa.
Recargado en una de las columnas del pórtico, ,e.
partía saludos y sonrisas con un aire de satisfacción
burguesa de lo más simpático y expresivo. Eo su cara afeita.da, iluminada por no se qné resplandor de
alegría, brillaban dos ojillos vivaces con una chispa
de carbunclo en el fondo de las pupila,;.
Por aquel entonces la zarzuela no se encanallaba
aún y el público aplaudía los inocentes retruécanos
de «Las dos Princesas,&gt; los discreteas y sutilezas del
«Estudiante de Salamanca&gt; y los diálogos color de
ro&amp;a de las operetas de Suppée y de Lecocq. «El PStudiante Polaco&gt; fué el clau de la temporada. El público se divertía con las aniruadas y vistosas escenas
de estas comedias líricas cuya música reía con la
franca y sonora risa de un regocijo sano.
Abara recuerdo aquellas épocas felices, en que la
zarzuela conservaba cierto viso de cultura, cierto disfraz de buen tono y elegancia, cierto respeto, siquiera fuese fiogido, á la decencia.
Aquel era el bajo imperio del sprit, pero aun su
Majestad !a Gracia, no se disfrazaba de chula para
b1ilar, entre alusiones de callejuela, la da01.a del
vientre.
Poco á poco el mal gusto fué adueñándose del público. Se respiraba en la atmósfera como un miasma.
Acabó por asfixiar un pobre arte anémico y desfalleciente.
Y un teatro licencioso y brutal se adueñó de los
escenarios bajo las reglas de una estética encanallada y de una plástica degenerada y torpe.
Hoy parece que, como reacc:ón, un gesto de asco
y repugnancia frunce las alegres má:,caras de la comedia.
¡Oh, si fuese cierto que el público está dispuesto á
abandonar el chiste obsceno y las desnudeces groseras de la tanda!

.A.delina Padovani, la suprema cantante, ha interpretado Tra1Jiata. El talento de esta artista es un
taumaturgo: resucita á los muertos.
«Traviata&gt; ya está envejecida, manoseada, vulgar.
Llora en los tubos chillones de los organillos de Berbería y se encanalla en las vihuelas.
¿Por qué se nos presenta Ja rugosa quintañona,
que nos sirvió de aya, vestida de fantasía y con pre. tensiones y coqueteos de joven galante? Ah! lo com.
prendo. El grupo de delicados la desdeña, pero vulgar y vieja, Lada via se siente amada de las multitudes admira álos libertinos Ignorantes y humedece
los ~jos de las inocentes señoritas. ¿Por qué? Por la
pai,ión. Por lo miRmo que Massenet se hace aplaudir
*
**
de los esco"idos. Y la pasión está, no en la mflsica
El Cómico comenzó á publicar el cuento más lindo
impetuosa,ºpero monótona y desmafiada, sino en el
drama, en esa Margarita Gautbíer de baile de Carna. de 10s que se hayan escrito en espaflol: «El sombrero
val, en esa Violeta que conserva, no obstante lo tosco de tres picos.&gt; Es un grano de sal andaluza que visto
de pronto parece un diamante. ¡ De tal suerte en él
de la caricatura, algunos rasgos del original.
Este tipo ba teni&lt;lo la fortuna, según la frase de juega y se descompone la luz!
Nada más encantador é intencionado que esta doun crítico francés, Je mostrar por primera vez en el
teatro, el mundo sombrío de las muchachas de vida nosa burla que pinta á la Meissonier, con pinceles
lib~e y de los jovenes ' que arrojan sus corazones al mojados en los verdes patios de Sevilla ó en los crepúsarroyo. «En el fondo de toda mujer-decían los Gon- culos del claro cielo de Granada, los cuadros más deC"ourt-bay algo de febril, de estremecedor, de sen- liciosos de la Espa!'ia de principios del siglo ....
sitivo, y de herido.&gt;
LUIS G. URBINA,
¡ y qué profuudamente herida, qué trémula de

.l)Ollllngo 19 de Noviembre de 1899.
-texto del asesinato de unos misioneros, católicos
r· más senas, envía unos cuantos buques de guerra
Amarillo, pone solemnemente á su propio ber0 al trente de la escuadra y ocupa casi á la endel golfo de Petchlli la,bahíade Kiao-Tcheu, es
decir, el predominio sobre la cuenc~ carbonífera del
Wel-hO,
Este golpe maestro cambió la situa~lón; he aquí
cómo se encuentra, hoy que los telegramas nos hablan
de una alianza entre Inglaterra, los Estados Unidos
el Japón. Bien sabéis, lectores, que en la inmensa
~osula terminal de la China geográfica al S., los
franceses poseen la Cocbinchtna Cambodge, Annam,
oomo tutor&amp;, y como duei1os el Tonkln, pegado á la
trontera china, y que Inglaterra posee ó manda en
todo el resto de la península, en el reino de Siam, en
Jalarguíslma.subpenínsula de Malacca y en Blrmania;
JIO 800 muy ricas las regiones cb.inas cvnfinantes con
eataa comarcas inglesas y francesas, pero cada una
de las dos naciones europeas quiere atraer á sr estera de influencia el Yunnan; los ingleses llevan la
,eotaja. Subienjo bacía el N. por el litoral del imperio ee1este nos encontramos arriba del ext:-emo sur
que Francia. ocupa, á Hong-Kong; de este puerto insular en las bocas del Si-Kiang ba hecho Inglaterra
un puerto mercantil y militar de primer orden que
comprende, puede decirse, á Cantón bajo su gobierno y que por medio de nuevas concesione~ en islas y
)lk,rales vecinos va á constituir un centro de fuerza
que tendrá pocos rivales en el mundo. Subiendo,
trente á la Isla Formosa de que es dueflo el Japón,
el litoral puede considerarse japonés también: y entramos An el mar de Cnina propiamente dicho; aquí
todo eii de los celestes, en apariencia, en realidad todo ello está entre los labios y pronto en el estómago
togléil. Por medio de un t1atado celebra.do con el
Tllong-Li-Ya.men eo 9t! Inglaterra SE' coloca en una
admirable posición; he aquí un rápido resumen del
dor.umento diplomátic'J: todos los ríos chinos quedan
abiertos á todos los b11ques de todas las naciones (esto es lo que se llama la política i1e la puerta franca) ;
00 se dará por ningún moti va á ninguna potencia, en
propiedad ó a.rrendamie~to, porción ~lnguna de ,la
cuenca del Yavg- Tsé-K1ang; a.hora bien, este no,
uno de los mayores de la tierra, riega las más fértiles
comarcas del imperio y las más pobladas (l!SO millones de habitantes), y esa neutralización, como dicen
loa ingleses, quiere dee:ír que se dejaá ellos dominarla de hecho, porque su marina y su industria mara'111011&amp;mente preparadas para esa difusión, llenan ya
el río, imperan en su tráfico, mandan en sus mcrcadoa y explotan sus riquezas.
Por eso defienden los ingleses á todo trance la po•
Htlca de la libertad de comercio ó de la puerta franca, contra la de las esferas i1e influencia, es decir, contra los privilegios mercantiles concedidos en determinada región á determinadc1. potencia; saben que la
puerta abierta hará, por n:i_ucho tiempo, caer á todas
1aa evmarcas del imperio bajo su esfera de influencia
marítima é industrial: tienen el dinero, tienen las
iúquinas, tienen los buques. Y nadie se hace iluBlones, el tratado á que a.ludimos, que termina con
la cláusula eo que se deja la inspección de las aduanas (ministerio de hacienda en China) en manos de
uo funcionario inglés, ba hecho caer bajo el dominio
de Su Graciosa Magestad, todo el centro del imperio
celeste. Slguien fo nuestro camino hacia el Septentrión y pasada la costa que se han apropiado los alemanes, entramos en el golfo de Petcb.ili, es decir, en
el vestlbulo de Peking, cuya entrada vigilan al N.
Puerto-Arturo y al l::i. la rada enorme de Wei-baWei, en sendas lenguas peninsulares. Al tratado de
neutralización del Yaog-Tsé-Kiang, respondió Rusia
con la toma de Puerto-Arturo y de otro cercano, con
la concesión de un ferrocar!il que unies~ su nueva
adquisición con el ferrocarril transiberiano y el permiso de fortificarse á su gusto. ¡Tableaul Los inglellell gritaron, idem los japoneses. ¡Puerto-Arturo;
10 conquista; su gloria, en poder de los rusos! Inglaterra calló repentinamente; había tomado posesión
de Wei-ha-Wei, en la punta que se hace frente á
Pnerto-Arturo. ¿ Y el Japón.? La Rusia lo había
contentado con un tratado de garantías sobre la independencia de Corea . .. . 1 Y allí veis cómo se han
di,tdido lo no-suvo las potencias que tienen grandes
ejércitos ó grandes acorazados. Es muy curiosa la
h!atoria de este siglo que nació proclamando todos
108 derechos y acaba violándolos todos. En fin, así es.
Por supuesto que esas adquisiciones son temporales, por veinticinco afias, por noventa y nueve: ¡cuando se venzan e.c;tos plazos veréis cómo se _apresuran á
devolver sus presas las naciones civilizadas! Entonces dirán los periódicos: ¡cómo devolver! Allí está
noestro trabajo en forma de docks, de ferrocarriles,
de fábricas, de minas; allí está la sangre (si ha babido algún choque cruento entre los concesionarios)
alll las t umbas de nuestros hermanos .... ¡Oh! no,
81 el Tsung-li-Yamen no renueva nuestras concesiones, nos quedaremos con ella.~. Apuesto áque dentro
de noventa y nueve años esto sucede: tendré cuidado,
amables lectores, de recordároslo aquí mismo.
lndtil es decir que cada uno de estos fragmentos
de litoral, arrancados á la corona del Hijo del Cielo,
e'! U!l!l hchada oue cubre un buen terreno de fondo;
este fondo se lla::ia, en ien¡;; -¡a;ie de can:mería, wna·

lT~ar

:=a
1.-LA

CHINA Y SUS COMENSALES.
2.-EL FIN DEL lllll.NDO.

La China, el célebre Ca.tay, para un estudiante deartes en la Universidad ó San Ildefooso de México,
en el siglo X VII, era un pa.fs maravilloso y deforme,
una muralla intioita que subía por las montañas, bajaba á Jo,_ valles y cruzaba los ríos; dentro de esa muralla un país de porcelana, de 8eda y de laca, de todos los colores v de todos los oros; unos templos á.
galsa de ti bares altfs.mos cuajados de esm':llte fino,
unos tibores pequeños que andaban con parasoles.
orlados de cascabeles y que se llamaban mandarines, unas mujeres de ojillos vi vos, que parecían..
ir de las sienes á la punta de la nariz, y que sepasaban la vida sentadas porque los atrofiados pies
no les permitían moverse; unos pájaros que pare.
dan serpientes, unas serpientes que parecían .pájaros, en fin, una China de mantón de Manila y de SO•
brPcama bordada en Cantón ; en suma, la China de la.
Nao, la que atestaba ite sedas las cómodas de nuestras bisabuelas, con gran enojo de los alcaiceros de
Sevilla y de Granada. Setecientas cincuenta y cuatro
veces más sabe boy de China mi buen amigo el profesor Miguel Schultz, y sabe poco todavía, de estepa.is er.orme de trescientos ó cuatrocientos millones
de amarillo~, hasta hace poco entreabierto apenas al
comercio inglés y violado y abierto de par en par por·
los amarillos del Japón que hicieron la olla gorda á
los europP.os, en el tratado de Simonosaki en 1895.
Una g igantesca panza remojada en el grande océ'I•
no cuya curva comienza en el paralelo de New York.
y acaba en los de Yucatáo, esa es la China vista por
la fachada, llena toda de puertas en las desemboca.duras fluviales ó en las vueltas y revueltas del litoral, desde el golfo de Petcbllí al N. basta el del Ton-.
kin al S ; apoyada la espalda en las petrificadas olas.
del levantamiento orográfico del. Tibet. Aquella región es un mundo que se basta á sí mismo, tiene todos los climas, todas las producciones, todos los aspectos y en sus mesetas y sus valles y las cuencas de•
sus espléndidos ríos, junto con la morera de la seda,
y el algodón, y el arroz y el té, se produce con abundancia extraordinaria. la planta hombre; son repues•
t fsimas allí las sementeras humanas: cuatrocientos.
millones de indi viduos ¡qué tentación para convertir•
los en con&amp;umidores de las industrias europea.si Ha
de tener uo sabor particularísimo la lectura. de ese
libro formidablemente moral y pornográfico tiue llama Zola «Fe&lt;Xmdité,&gt; en medio del infinito pulular de
los chinos en China, 1qué fecundidad la de aquel
vientre continental!

*

* 4imperio asiático la fron•
Ru~ia que limita oon su
tera septentrional de Cb.ina y se asoma al mar del
Japón por la vent ana de biela de Vladivostok, en
donde termina el ferrocarril transiberiano, Rusia no.
vió con ojos tiernos la brutal preponderancia que el
vencedor japonés quería imponer á la pobre vieja caduca que había tendid0 magullada á sus pies. Recordó lo que le habían hecho los alemanes en el congreso de Berlín, c.:.on su tratado de St. Estefano, y·
convocando en su ayuda á las avideces europeas modificó de tal modo lo convenido entre Cnina y ,m vencedor, que re:,ultó que la guerra turco -japonesa había sido hecha en favor de Europa. Inglaterra no
tomó parte en estos arreglos; ella los hizo por su
cuenta y r:esgo con el gabierno chino, el Tsung-liYamen. Su primer cuidado, su primer empefio fué
explotar el rencor de los japoneses contra los rusos;
los rusos eran los protectores del celeste imperio, la
Corra que avanza su elegante masa peninsul~r entre,
el mar del Jap6n y el mar .Amarillo, era el territorio
que Rusia y el Japón se disputaban y en donde los
conflictos iban á nacerá cada instante; manifiesta•
mente el ministro Li- Hung- Hang era un aliado de
Rusia; los franceses, que algo habían obtenido al Sur
del imperio, eran aliados de los rusos; todo esto decían los ingleses al oído del Mikado para excitar su,
deseo de rf:stablecer de golpe el derecho de ser el
primero en el reparto chino, derecho gloriosamente·
adquirido en P ing- Yang. Si en esos momentos (mediados de 97) el Japón declara la guerra á Rusia, la
habría encontrado muy mal preparada.-«Bien, de•
cían los japoneses á lnglaterra, nos aliaremos.&gt;-·
«No, cootestaba esta señora, no bay precisamente
necesidad de esto.&gt;
Claro que no había necesidad, como que en dos me••
ses pueden los rusos mover, gracias á sus nuevos ferrocarriles, cien mil hombres sobre la frontera de la
India; y no bay fidelidad de los mjahs que valga ante·
un: «sois libres,&gt; y no hay poder suficiente en Inglaterra para ~eprimir una sublevación índica apoyad~ por
cien mil rusos. Por eso no hubo alianza anglo-Japo•
nesa. Y mientras andaban en cuchicheos el marqués.
Ita y Lord Salisbury, se levanta el Emperador Gui·
n~rmo resuelto á dar -..:na gran campanaia, y c.:n el

297

EL MUNDO.
i1e penetrad,6n, y es indefinida como la e.ojera i1e influencia que, en suma, es lo mismo.
Mas la penetración no es sólo en esta forma; tam-

bién lo es en forma de influencia en la corte imperial;
y ya se recuerda que de intrigas en Pekin. Los rusos apoyan el sistema de lenta iniciación de China en
la civilización europea.; Li Hung-Hang, era el jefe de
este partido; mas se sobrepuso el partido del progreso rápido, el de los japoneses, empujados por los ingleses y por poco obtienen una verdadera revolución,
si no hubiese intervenido á tiempo la emperatriz-mactre y Li-Hung-Hang, hoy el hombre más rico y más
astuto del mundo, no hubiese vuelto al consejo imperial.-¿Qué ha pasado después? ¡Oh! tantas cosas!
Hoy los ja¡:,oneses parecen encargados de administrar
el imperio; ellos van á hacer muchas obras, ferrocarriles, puertos, ;,qué se yo? Van á salvar el imperio·
Allá veredes, dijo el otro.
Otra cosa que ha pasado es la toma de posesión, no
sin protestas, de las Filipinas por los americanos.
Este elemento repentino y tormida.blP. cambiará todas las combinaciones de los convidados al banquete
chino (convidados de sí mismos que son los más glotones). ¿Será cierto lo que nos dicen los coblegramas
snbre alianzas anglo-americo-japonesasY ¿Cuál es el
objeto posible de esas alianzas? ¿ Arrojar á los rusos
de sus posesiones en Cbina1 ,Ballenas contra elefantes?
Si el Japón que, natuulmente, se opone á todo lo
que en C0rea signifique un refuerzo de la posesión de
los rusos (los cables hablan de la adquisición de un
nuevo puerto) quiere de una vez jugar el todo por el
todo, que no cuente con sus proble'lláticos aliados que
no están en estos momentos en el caso de conflagrar
al mundo p~ra dar satisfacción á los súbditos del Mikado; en estos instantes obligarían á las flotas rusas
á estará la defensiva, porque son todavía inferiores
á las japonesas en las estaciones de China y Corea,
dentro de tres años no lo serán, ni las alemanas tampoco; verdad es que entonces, precisamente, los ingleses bo~ar.l.n al mar su nueva flota en construcción
que, con ser solo un complemento de su poder naval, iguala á las escuadras juntas de los Estados ·
Unidos ..... .

***
Suspendí esta crónica. china para ver el fin del mundo; fué una tontera mía; nadie verá el f 1n del mundo: en primer lugar, aun concretando á nuestro planeta la significación indeterminada del vocablo mundo nadie, rodeado de esta suprema decoración de ópera de Wagner, exhalará el último suspiro; cuando la
tierra muera, es deci::, no cuando la tierra caiga de
nuevo en el sol que es su inevitable destino, ,;ino
cuando desaparezc;;. en ella la vida, ya habrán tras•
currido unos cuantos años, seis ó siete mil, de la desaparición del hombre, de los últimos hombres, de esos
adoradores de la belleza, ligeros como silfos, que, según cuentaMallarmé,se reumrán sobre una costra de
hielo para contemplar la ascensión de Venus y un SO·
lo estremecimiento de placer de sus cuerpos semtfluídioos será bastante para romper el cristal del suelo y hundirlos para siempre.
y be aquí un fin seguro de nuestra pobre humanidad: el frío; así está acabando la humanidad de Marte, á nuest,·a vista; si no les tiramos una cuerda y
salvamos á unos cuantos náufragos de esos, perecerán congelados; bay que apresurarse, dentro de quinientos aflos tal vez será tarde. Pero aun cuando no
nos pase lo que á los pobres marcianos, por una causa
local, nos pasará por el enfriamiento total del espacio planet ario; el sol que era una lámpar~ blanca, es
hoy amarilla; cuando acabe su condensación, comenzada cuanrlo la tierra era un átomo de la nebulosa solar ent onces empezará á vol verse sólido y a.dios calor.
y á. pesar de cuanto haya inventado la .:ivilización para calentarse, pronto acabará su reserv'.3-de viejos rayos
solares(es bien sabido que el carbón romeral no esotra
cosa que calor solar fósil) y se morirá, pero muchos
otros organismos le sobrevivirán siglos y slglos; no, no
veremos el fin del mundo. Ni éste, ni t impoco el q.ue
pueda ser causado por la taita de agua lo verán los
hombres· eso va á suceder indefectiblemente á causa
del enfriamiento del núcleo central que, á medida
que se va convirtiendo en roca, va t ragándose al Océano que por su propia pesantez tiende á filtrarse hacia el centro y á combinarse con enormes masas de
fierro y el día que el Océano d isminuya seriamente,
a.dios nubes y a.dios ríos. E;;to si es temible, no la colisión con un cometa, qne se '.lompone de un cuerpo
que, por su tenuísima densidad, es incapazde detener ]a marcha de nuestro planet~, y de un fenómeno
luminoso que se llama cauda; durmamo~ tranquilos,
el cometa de Biela podrá ser una pesadilla, no puede
ser la muerte.
E,o no quiere decir en rigor (yo me muero por contradecirme) que no veamos el fin del mando; cuando
el hombre apareció en la tierra y se dió cueuta de su
presencia en ella, ya la tierra comenzaba á morir, ya
estaban en plena actividad, desp~és de los períodos
glaciales debid0:, á fenómenos a.cc1dentale~, _el av~nce normal de los hielos de los Polos, y la solld1ficación
del sol y la del núcleo terrestre. DJ manera que la

humanidad es un fruto de decadencia del árbol de la
vida universal y la historia una agonía.

_.J ~ J

~

-

Una pieza de gran aparato.
nobinsón Crusoe.
Desde hace dos siglos todas las generaciones de niflos ban saboreado la lectura. del Robin.,6n de Daniel
Foe. un libro maravilloso del cual dice Rouseau en
su Emilio que es el mejor tratado de educación natural. El interés de esa novela original, consist,e prh,cipalmente en la fidelidad con que pinta la lucha del
hombre aislado contra las fuerzas de la naturaleza,
y en la narración,de sus esfuerzos pacientes para dominarlas y servirse de ellas.
Para c,rnservar los elementos fundamentales del
libro y llevar á la escena los personajes que en él fi guran, se requiere un genio especial y superior; la fi,
lusoff,. práctica y la moral en acción que informan
la nova.la. dt. Foe no tienen los caracteres de un espectáculo dramático.
He aquí por qué los autores del nuevo .RobinRón que
acapa de estrenan.e en un teatro de París, Blum y
Decourcelle, bao tomado sólo del original lo más pintoresco, recurriendo á su propia imaginación para
completar el cuadro.
El nuevo Robins6n es víctima de maquinación melbdramáticos. Todas sus desgracia:,,, comenzando por
el naufragio, son obra criminal de un primo suyo, el
pérfido Lord Wilmore, quien desea suprimirlo para
recibir la herencia. de un pariente riquísimo, Lord
Traveyla.n.
Este Lord Traveylan maldice á Robinsón porque
se ba casado con una muchacha francesa llamada 8usana. Al verse arruinado y sin porvenir, hobinsón
deja á su mujer y se lanza á las aventuras en busca
de fortuna.
El pérfido Wilmore teme que el caprichoso é inconstante Lord Traveylan se ,compadezca del exp ,triado y le conceda de nuevo su favor, por lo que ¡,dsuade á Robinsón de que debe tomar pasaje á boI"do
del Velleda, buque cuyo capitán, un bandido italiano
llamado Spargolletti, es instrumento de Wilmore para consumar la pérdida de Robinsón.
En efecto, en uno de los parajes más lejanos del
Océano Pacífico, Spargolletti encierra á Robinsón
ensu camarote é incendia el buque, que naufraga.
Lord Wimore cree haber •hecho desaparecer al nifio y uno de sus sicarios recibió el precio de su muerte; pero .el _a.gente criminal se compadeció de su víctima y en vez de arrojarlo al mar, lo deposittl en la
casa de asilo. Diez años después lo hacen figu,·ar brillantemente en la comedia los señores Bl um y Decourcelle.
Los espectadores asisten al naufragio y ven á Robinsón luchando con la muerte y asiéndose á una tabla para salvarse. .A.si llega á la isla desierta. Entretanto los tripulantes del Velleda son recogidos por
un buque holandés.
Susana, la esposa de Robinsón, entra á la casa de
Traveyla.n en calidad de ama de llaves, gracias á la
protección del intendente Pa.trik, quien la baee pasar como pariente suya. En poco tiempo conquista
la buena voluntad del amo, y cuando éste sabe quién
es y la suerte que ba corrido su esposo, le abre los
brazos y nombra herederos á ella y á su bijo, nacido
unos días después de la partida de Robinsóo.
Entre tanto Robinson, instalado en su isla, vestido pintoresca.mente, con el 1raje tradicional de todos los Robinsones, vi ve rodeado de cabras y pericos.
El perro sobre todo, excita la admiración y las simpa1,ías de los espectadores.
Después invade la isla una borda de salva jes 4ue
ejecutan danzas triunfales en derredor del cauti vu á
quien van á degollar. Ese cautiva es Viernes, sal vado milagrosamente por Robinsón del cual i;e hace
siervo y coro pañero.
Susana, eririquecida por la muerte de Lord Traveylan, fleta no nado, el Eiiperanza para irá buscará
su marido. William el hijo de Robinson va en el buque en calidad de marinerc, así como Lord Wilmore,
este último con el sombrío propósito de malograr la
expedición. Descubiertos los planes de Wlimore por
\Villic1,m, aquel no tiene más remedio que ord~nar el
ataque del Esperanza por el Jaguar del corsario Spargolletti. El combate naval es de gran efecto, pues
bay cañonazos, -abordaje y demás episodios interesantes.
Los pirat as triunfan y de.lembarcan á sus prii,ioneros en la isla de Robinsón para dejarlos abandonados
en ella, pero los salvajes de las islas vecinas, aliados
deRobinsón, acuden á su llamamiento y valiéudtsede
astucias, desbaratan las bandas de Spargollertl y de
Lord Wilmore y ponen en libertad á los prisioneros.

�298

LA GRAN PL!NCHA,
Sedecía: cPérfi:ia como

la onda,&gt; hoy puede decir-

EL MUNDO.

Domingo 19 de Noviembre de 1899.

Domingo 19 de Novtemhre rlA 1111111.
comenzaron á amontonar.
se y á invadir el espacio, y
como no s~ organizó ningún servicio de orden y no
hubo un mal gendarme,
digo, viento que las di~peri,sara, acabaron por cubrirlo todo, esfumarlo todo y
echarlo á perder todo. El
telón cayó, pues, cuando
iba á empezar la represen.
tación. ¿ Pasaron 11111 leónidas? ;,Se verificó la fun.
cióo á telón corrido? Vaya
usted á saberlo. Los astrónomos di rár: más tarde que
sí; yo reservo mi opinión.
Segtrnda noche.-Cielo
despejado, etc., como la
primera noche. Fada de
bruma ó casi nada; pero rle
lt::ónidas, 1,i si, luz. Los 311.
tróoomos contaron ocho ó
diez dispersas; pero vaya
usted á 11aber.
Tercera nocbe.-Idem,
ídem, i&lt;lem. Disper11as, ni
agua. Y pare usted de
contar.
¿Qué ba pasado? ien qué
quedamos? lo ignoro; en
cuanto á mi est oy resuelto
á no espera rlas más; esta
noche las veré en sueilos ó
no las veré; pero no me
expongo á. una puiwonla
en su obsequio.
Losa.,tróuowos titubean,
se disculpan, no saben qi,é
cara poner: e .. . . luna llena., .. bruma .. . . &gt;
Esos son pretext os y merecen tanto crédit o coruo
°las Ind isposiciones de Cornubert; todoslosmaioscan.
tantes padecen ronquera y
las leónidas no han de haber estado en voz.
Ante tamaiio desencanto
dan ganas de exclamar como JIJl de los claveles dobles;
&lt;;Pero qué plancha, Dios
mío! ¡Qué plancha se ban
tirado esas criaturas! ¡La
gran plancha del slgiol&gt;
A no ser que los que se
bayan tirado la plancbasf&amp;•
wos nosotros y. . . . los astrónomos!

se claconstaate como la estrella.&gt; Lo que acaba de
pasar no tieue nombre, ni
ejemplo, ni oiS ;ul pa en la
historia de !_o s grandes sucesos humanos. Los ast,ros
nos habían mal acostumbrado á una exactlvud
cronométrica, matemática, en sus evoluciunes; con
siglos de anticipación y sin
equivocarse en una tracción de se;;rundo se podfa
pronasticar el pas·i de un
planeta por un punto preciso del cielo; de hoy para
dentro de diez mil años podrá anunciarse una conjunción ó un eclipse á día,
1,ora, minuto, segundo y
fracción fijos, sm temor
de error perceptible; con
un com pás podía trazarse
en un mapa los puntos de
la tierra en que el fenómeno sería observable: Eclipse total en Tecomavaca,
anular en P uente de Ixtla,
parcial en Cacah uawii pa.
EnS&lt;J1ioreadas del espacio,
trazando majestuosas órbitas con velocidades vertl•
ginosas, recorriendo ámbitos infinitos, cruzándose y
barajándose en esplendent e minuet, soles, estrellas,
planetas y satélites con ser •
vaban sus distancias y revolucionaban al reloj, como soldados prus1anes, sin
·choques, si n encuentros,
· sin retardos, grandiosos y
éxactos, raudo~ y precisos
como los aj ustes de una co, losal maquinaria de diamant es.
E n estas condicione'! no
h abía más que consultar
los anuncios de los obser vatorios, con más fé q~e las
tiras del Circo ·p ara conocer el pro~rama estival y
· estar listo á a11lstir á tal
· ó cual magnífica peripecia
DR. M. FLORBS,
de la evolución de los munEL SR. MINISTRO MARISCAL Y SU COMITIVA EN EL NIAG.ARA,
dos. Hoy, eclipse; manaFot. tomada el 19 de Octubre de 1899.
. na, faces de Venus; pasado, t 1ansformaciones del
.
LAS GUERRAS Y LA PAZ.
a nillo de Saturno. Había t iempo de tomar el tren suntuosa, las estrellas fijan su luminosa y aZ01ada puó el paquebot, para asistir á un fenómeno cósmico y pila en el retozón enjambre, la aurora boreal suele
La guerra puede definirse con un a sola palabra: la
n unca se dHeria la f unción por indisposición de algún · formar mágico telón de fondo á la e1,cena y en ocasio.
artista, ni se modlfiCdba el programa con permiso de nes las nubes complacientes fungen .de bambalinas violencia.
entre las cuales jnguetean y se persiguen las leónidas
Un lobo hambriento encuentra u n corderillo en el
la autoridad.
Había, es verdad, elementos revolucionarlos, as- y en ocasiones la luna, discreta como los artistas á bn¡,que; se echa sobre él, le degüella y se lo come.
t ros un si es no es anárquicos, que, refractarios al quienes no se puede elogiar, presta s11 crecierJ.te de Esta es la guerra, porque, para que haya guerra no
es preciso que la fuerza de los combatient es se'i Igual.
" rden y á la disciplina celestes, evolucionaban al ca- plata para complemento de la decoración .
Tal rezaba el programa, y tal ha sido en otras y Es una grao condición para la guerra el ser mucho
pricho, se retardaban en flirteos extemporáneos y solfan no entrará tiempo como los trombones y contra- más felices épocas, el espectáculo. Pero la ratalidad, más fuerte que el adversario.
Otro lobo encuentra al matador del cordero. Quiebajos de la.orquesta de Sieni; pero en suma, eran la · que en todo se mezcla y todo lo echa á perder, ha queexcepción y no la regla y si los c_o metas, estos anar- . rido que en esta ocasión el público encuentre el teatro re coger la presa: gruñe y enseña los dientes. Se en•
quistas del espacio, solían retardar, acababan en su. cerrado, el telón corrido. Invitado por el Sr. Miranda tabla la lucha entre los dos lob'os, también esta es la
ma por llegar si bien, á veces. con sigloi,s de retardo. y Marrón, un numeroso concurso se apiliaba y tomaba guerra. Porque no es preciso tampoco que los dos
por asalto 1"8 mejores localidades; en las balaustraPero no se había dado nunca el caso. en la ópera das de las torres, en las cornisas de las azoteas, se combatientes sean de distinta especie ó familia para
celestial, de que des?rtaran en masa la figuración y el alineaban sombras negras como bandadas de cuervos que haya guerra. Los hermanos se bateo entre ellos
cuerpo de baile; si artli,stas de primera tila solian no y los lentes de los catalejos brillaban en la noche co- sin piedad.
Llega el hombre á su vez: quiere castigar al lobo
acudir a l llamado, las masns corales habían estado mo ojos de bubas. Puede decirse que la capital y aun
siempre puntuales y los directores de escena no ha- lasentidadesfederativas no han dor mido en tres noches. que le comió el corderillo. Con su ba.,tóo, su machete ó carabina, entabla la lucha; también esta es la
bían tenido ·ocasión de Imponerles multas.
Bien que no hubiera ?Odido fijarse la hora ni aun el
Viene todo esto á propósito del fiasco completo de día de la representación, todo el mundo estaba re- guerra.
Es posible que el derecho esté de parte del hom•
las leónidas en su primera presentación de la tempo- suelto á asitir en razón, sobre todo, de la modicidad
bre y no de parte del lobo. Pero no es porque el hom•
rada; till.SC0 tanto más deplorable cuanto que el esbre t enga razón por lo que matará al lobo, sino porpectáculo se anunciaba como magnífico y exornado con de los precios.
Se esperaba el suceso, según unos, para la noche que tiene más fu~rza. Aunque no tuviera razón triun•
todo el luio que el argum.mto requiere.
fa.ria, porque es el más po1eroso. Esta es la esencia
Una lluYia de estrellns! Figuraos una cascada de del 13 al 14; según otros, para la de.! 14 al 15, y sa,- de la g uerra; asegurar el triunfo del más fuerte, no
dlamantesdespeflándose desde las alturas incomensu- gúo algunos, para la del 15 al 16. El público se remás Justo.
rables de las roostelaclooes; luces de bengala, radia- solvió á asistí r las tres noche&amp; manifestando con ello delEn
todos :tempos ha habido guerra entre los hom:
gran tolerancia á la empresa. Hé aqu[ lac, tres jorciones, fulguraciones, relámpagos, surgen, cruzan el
bres. Tribus salvajes ó naciones llamadas clvillzadllll,
espacio, irradian en todos sentidos, divergentes como ·nadas de la epopeya:
Primera noche.-Cielo despeja.do, luna deslumbra- todo es uno. En todos tiempos los hombres ban em•
las varillas de ped rería de un regio abanico, se en•
dora,
horizonte purísimo, ¡toda la lira! hasta las once pleado su energía, su talentJ, su valor, en destruirse
cienden y se apagan dejando tras de sí estelas lumiá otros.
nosas y multicoloras. El cielo así surcado de iris es- y pico de la noche. A esas horas debieran ya haberse unos
¿ Es esto bueno? ¿ Es necesario? He aqul lo que
plendente, psarece inflamarse y transformarse en chis- visto las avanzadas; las leónidas, en efecto, practican
examinar sin cólera ni pasión.
peante hornaza: una g ranizada de solitarios se des- la táctica prusiana y hacen preceder sus tiatallones debemos
Ea una palabra. ¿Es preciso dejar á la violencia
de
una
cortina
de
01iballería.
A
las
doce
nada
de
cortina
p rende, destella, flamea, y todo lo Ilumina. Las leóde
nidas re visten sus més lujosos ternos de luces, (sic) para ni de r,aba¡leria. El observatorio contó de treinta á gobernar el mundo?
¿Es pm1ible concebir sociedades en que el estado ?
la su ntuosa fiesta; un'ls aparecen con verdosas y si- cuarenta dispersas, pero esa no me la cuenta á mí,
niestras livideces, otras se envuelven en púrpura, testigo presencial. A mí y á mis colaboradores no guerraabiertoólatente noconstltuya su modot1:rr.
Y si así fuese, ¿por qué medios podría cons
aquellas se recaman de oro; en esa zarabanda se dan nos constan más que dos, que lejos de venir del ense, en plazo breve, un nuevo estado social?
cita. todas las piedras preciosas, la esmeralda, el ru- jambre le salían al encuentro y que anoto en el pasic. R1cmrr.
bí, el zafiro y el diamante. La decoración es también vo. A la media noche las nubes, curiosas también,

299

EL MUNDO.

SR. ALFREDO RAMOS MARTINEZ.

---------------

El mmo.Sr. Arzobis~o de Mouterray.
El Arzobispo electo de Monterrey, cuyo ret,rato

-aparece en la primera plana de EL MUNDO lLUSTRA.JIO, es un miembro respetabilísimo del clero mexi,cano.

De un puesto elevado que varios al'ios ocupó en el

cabildo de Montérrey pasó el Sr. Garza Zambrano al

...

()blspado del Sal tillo y más tarde al de León.
En todas partes ha dejado el Sr. Garza Zambrano
recuerdos muy gratos, porque reune todas las cuallda-desque cuntribuyen á dar respetabilidad y prestigio á
·1a misión que él sabe desempel'iar con tauto acierto.
Es un grao carácter y un gran moralizador. Adews tiene la preciosa virtud de conocer y respetar
los lfmltei, de su Influencia como prelado, por lo que
ilO sólo acata :us preceptos de la ley sino que sabe W·
mar Inicia ti vas cuyo tin es la concordia social y I a
lf,ranP.formación de nuestro pueblo en el sentido del
j)rogreso.

El Sr. :Ministro Mariscal en el Niágara.
Publicamos un grabado que represeIJta al Lic. Ma'J'lscal ron su comitiva en su visita á las cataratas del
:N°Jjgara.
Ei,te grabado se publicó en varias revistas de ios
"Estados Unidos, en las que se tributan al Sr. Maris-cal grandes y muy merecidos elogios y se habla del
·entu&amp;la~mo con que fué recibido por las autoridades
-, el pueblo de aquella República.

.ALFREDO RAMOS MARTINEZ.
UXACUARELISTA MEXICASO.
'Este joven. notable ya como acuarelista, parti:á
'Próximamente para Europa, á donde va pensionado
,por una respetable dama de California, Estados Uoi·dos Unidos, cuyo retrato publicaremos en nuestro

,semanario.
El Sr. Ramos Martínez antes de levantar el campo
tuvo la fi neza de darnos algunos esbozos que agrupados
figuran en esta. página. No son cuadros acabados, son
est.udtos, fragmentos sueltos, apuntes que el artista
tiene en poco, pero que nosotros, entusiastas admira-dores de su talento, recogimc.s para dar á nuestros
lectores un obsequio digno de su cultura.
Ramos M11rtínez, cuyo retrato también aparece aquí,
ea un talen to 01igioal y fecundo y es ac!emás un labori0110 y un audaz.
Se ha formado solo, sin maestros ni estímulos artificiales. Tal vez á esto debe la gallardía y la liber'tad de su lni;piración: no _imita, no ha tenido á quien
imitar ni lo ha necesitado.
Hoy que t iene ya un no.nbre y que merced á la
reputación artística que ha conquistado, obtiene una
protección para perfeccionar sus facultades y ensanchar el vuelo, no hay peligro de que se 2manere y_ se
avasalle á ningún maestro : su personalidad artlst1ca
·está formada.
Los que inician una educación artística, mjentras
mAa alsladoE están, siguen con más fidelidad la paut a
de los ,?randes creadores; RRmos Martlnez no tuvo
la timlélez que sujeta á un modelo, supo ser él y lo
·eon&amp;lj!"uló gracias á un esfuerzo cuya magnitud sólo
puedlll apreciar los que están cautivos Irremediablemente por el eiipfritu de imitación, contra el que no
•ae rebelaron el primer día.
Ramos Martinez es ya un maest~o admirado cuando pinta las flores de nuestro valle, los tipos y las es-canas populares. Haoe paisajes en los que vemos como

APUNTES DE RAMOfl MARTINEZ.

Fut. de Ar1iaga y C,,mp.

eu un ensuello, Iglesias ruinosas, celajes de crepú~culo, todo maravillosamente poetizarlo, pero que es
111.te~tro, que lo rec ,nocerno11. Irá á P.uís, conocerá á
los grandes maestros y visitará las grandes pinacoteéas, puo no dejará de ser el acuarelista mexicano, el
cindiscutlble maestro de 1a acuarela en nuestro paí'I;&gt;
porque auoqne mucho aprenda-y aprenderá mucho
en Europa-no olvirlará lo que sabe hacer, y á su
vuelta vendrá á completar una obra que es una manifestación muy simpática, nohle y exprei;iva 'ie un
tempzramento arti!,tico excluslvameote mexicano.

•••••

OBSE ~VAC IONES
La vanidad profesional e~ el sent,imient,,1 que predomina en el alma de tus cówku,; , s má~ fue rte que
el amor.
J . L env,ilre.
Es menos triste vivir ignorado que,, orr r mal compr1:1 dido.
Vultou1·.

S,ilo RP. quejan de l&gt;t. brev.,&lt;hd de la virla los que
llegan á la muerte sin hJ.ber aprendid" á vivir.
St. George.

�300

EL MUNDO.

Domingo 19 de Noviembre de 1899,

ALRBDEDORE8 DE

Domingo 19 de Noviembre de 1899.

EL MUNDO.

MEXIOO.-TLf\LFf\M.

8

:t
0

-

1-« Un ser feliz,» Estudio del natural, 2-0asa del Sr. Fernando Oamacho, 3-0asa del Sr. Fernando Labastida, 4-00¡Sa de la Sra, Oonde..

5-0asa del Sr, Rubal, 6-0asa del Sr• .A. del Rio. 7-0apilla de la Fábrica de San Fernando,

1-Casa del Sr, Lic. Barrios. 2-Fábrica de San Fernando. 3 y 5-0asas del Sr Jesús E. Vall;nzuela. 4-Zócalo de Tlálpam. 6-0asa del Si·
Jlolmes. 7-.Avenida en la Fábrica de San Fernando. 8-0asa del S1·. Zorrilla, 9-0asa del Sr, Garay.

301

�Domingo 19 de Noviembre de 1899.

EL MUNDO

ltELIQ, 'O'IAS PROFANAS.

Tonerina, la incomparabl
contralto.
e
Y para facilitar la dlges.
tlón tomarían el café frente
á_ la vitrina del museu duwéitt 1co, contemplando ¡1111 reu.
quías anunciadas
¿ Qué no invén1 arán -tos
hombres en el porver,lr par~
hacerse má¡¡ extravagante11 de
lo que son en el día:~jemplo de que la imagt.
nación no descansa eu sus tuvenciones macabras: Ha surgido el proyecto de et.tat.,le.
cer en el subsuelo de París un
1'eatro de las Catacumbas.
Hay allí colocados en arti,,.
tica simetría, huesos y cala,e.
ras. La luz eléctrica hará un
papel de importancia, con h,a
juegos multicolores de sus rayos, proyectándose desde el
fondo de las cuencas vacías de
los ojos de las calaveras pua
quebrarse en las convexidades
cr11neanas de los muertos decorativos y de los concurrrntes calvos.
Preparados así los favorecedores de esos egpectáculüs,
escucharán conferencias so tire
la brevedad de la vida ó plezas de música de cámara ea.
cogidas entre lo más fúnebre
de los repertorios clásica&amp;.
"'

Ya los caprichos de los millonarJo¡, VllQ tomando aspectos mae&amp;br-0s que dan escalofrío.
Cuenta una crónica que
cualquiera de esos ricos uorteam.er!canos le dló á Adelina.
Pa1iti un cheque por valor de
500,000 !rancus como precio
de una venta horrible. L.~
cantante le cede al caprichoso millonario su garga~ta, ó
lnejor dicho, le da el derecho
para que después de su muerte haga cortar su garganta y
la conserve en un !rasco ho•
norilko.
La anécdota no se confirma. Ojalá que no se confirme
y que sea una invención reporteril.
Si fuera Yer jadera, no tardaría en sancionar 111, moda,
un linaje de transacciones que
desenfrenaría el capricho de
los ricos con perjuicio de la
respetabilidad delos personajes célebres.
Ya os imagináis á los coleccionadores disputándose fragmentos de poetas, de oradores, de cantatrices, de cómicos, de polftlcos, de pintores
célebres, aun antes de la muerte de ellos ó de ellas.
Se organizarían batidas en
regla para adquirir pequeños
pedazos de celetrirlad: se for•
marfansiniestros muset s, panteones de despojos fragmentarios, en los que las diversas
partes del cuerpo ee una celebridad se clasifica1 ían en el
orden de las c&lt;,tizaciones del
mercado de reliquias. El rledo índice de la mano derecha
de Zola raldria más que una
clavícula del mismo e5critor,
y si le quedaban manchas de
la tinta con que escribió su
última obra, mejor.
A la hnra de los postres esos
mecenas de cadávere!. les dirían á ~us invitados:
-Señoras y señores, acabo
de adquirir dos maravillas.
La primera es un molar auténtico del novelista Loti, la
segunda, una amfgdale de la

A nuestros abm·ados.
Por retardo del vapor que
trae el papel en que se tira la novela, no damos hoy
la entrega que coaesponde 11
PSta seruana. En cambio, aumentamos el número de loa
pliegos de esta edición del semanario y damos el bellfsimo
Minueto de la ópera Man6n.
Garantizamos á nuestros lect,ores que este afio quedará
concluida NUR,Stra Señora ds
París.

romiD~o 1_9 de Noviembre de 1_8~9.

EL MUNDO.

EN E.L CAN1PO DE LA GUERRA.
Desde que se rompieron las hoGtilidades entre los ingleses y los
boers, hemos procurado que todas las ilustraciones relati vas al co:itlllcto sean alg•&gt; más interesante y útil para el lector que las esi:enas de ma;,anza cruel que con tanta complacencia reproducen los
periódicos de actualidades.
Más interesante que las cargas del Coronel Baden- Powell en las
que aparece el jefe m 61és en actitud épica lanzándose al galope solire las lilas de los boers, de mayor atractivo que las horribles catás trofes de los trenes acorazados, y las sorpresas en las (l'argantas de
las montai'ias, son á nue¡,tro juicio los uniformes típicos de los cornb11tientes, las costurubres de los pueblos holandeses del ACrica rlel
Sur, el aspecto de bUS granjas, sus montañas en las que la defensa BLOEMFONTEIN.-El P1·esidente del E~tado libre de Orange con su escolta.
puede ser etic·az con efectivos mucho menores que los del enemigo
cuando los ingleses de in, adidos se tornen invasores por la espec,al
tándüse ~e vecino~_tan at&gt;sorbentes, tan superiores en fuerza y en civilizaciór ,cooflguracíóa de e~as montai'ias. Y lo mismo en punto á interés puede decirse
tl_ ~ r_es1dente K1 uger se. presenta rn le,s balcones del Palacio de Pretoria I ara
de los grabados que hoy publicamos.
du1g11se á ~us compatnotas, y les babia sobre los gra.ves acontecimientos del
Sabido es que Kiüger, y como él todo Presidente del Transvaal, más que
día con la srncillez de un predicador y la confianza de un amigo, de un i·gual
Magistrado á la moderna es patriarca, completamente Identificado en intereses
puest? por la Providencia al fren_te de un pueblo de creyentos r¡ue atribuy~n á
y sentimientos con sus conciudadanos.
s~ pr;mer mandatario una espeue de derecho divino emanado de la libre elecSiempre que '{lay alguna complicación difícil con los ingleses,-y los conción del pueblo.
tllctos Lieneu _que ser frecuentes y lo han sido en efecto como es natural tr11-

UNA ANCIANA ESPAffOLA.
Fot. de Arrlaga y Comp., Calle del Esplrttu Santo,

LA CARICATURA EN EL EXTRANJERO

---~--- -~~-·;

A.STUCIA. DE LOS BOERS.

:

Y'i
.f

~
•

Fabriquemos una caja ...... una
magnífica caja .... bien .... . .

Vamos á p: nerles una celada.

.. '.':) -s~!

;?e? -

r ong1 mos un letrero: &lt;Valor.:.
diawautes.&gt; ....

Pongamos din.1mlta en el fondo
y enciwa vidrio1:1 que pare1.can dla•
wantes.

'1',IV!/ ,I_J¡ ~ \.'

-1\

~ ,,,--.
-=----

; - '------.. ~

,) ..,"' .,. '\ ---- -'l✓J

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/

,,.,,,.__,, ~
/'-, . --..?~~
:"\ . ,,, ,,,.

»~

... ''••~iv..

~

~

Un Lilo •eléctrlco nos comunicará·
con la caja. La dejaremos en una loma. El olor de los diamal.ltes atraerá
á los ingleses.

· - God!

· .:...su·peflor qu·a nty.

-Yell

-La fortuna.

- Ail right.

-.

,,

Ilorrible detonación.-La codicia rompe el saco.

303

PRETORIA.-El PI-endente Kruger pronunciando un discu1·so patricíticn

�304

EL MUNDO.

Domingo lll__ de 3-ovlembre de 1899.

Domingo_19 de Noviembre de 1899.

FL MUNDO.

que no lej os de la boca del cañón hay una abertura
por la que se escapa una parte del gas del disparo y
que la fuerza de este gas mueve un pistón que está
paralelo al alma y lo recbaza bacla atrás compriwc1 aes. La .nayor parte de las piezas son
rfe sitio, de 155 mili metros; y de campa- miendo un ]argo resorte antagonist.a.
Cuando ya no se siente la presión el pistón ocupa
í1a. y tiro rápido, de 75 milimetros.
Con tanta actividad y prudencia se ha Ja posición primitiva y este movimiento alternativo
llevado á cabo la instrucción de los arti- produce el automatismo.
El arma tiene una culata que se apoya en el hom lleros del Tran.svaal que los ingle.ses reconocen la eficacJa de i,u servicio en Glen. bro del tirador, como se ve en el grabado 1 y asf quecoe, del mismo modo que ban hecho jus• da asegurada la puntería.
Los cartucbos están dispuestos en láminasrlelgadas
1 icla á la excelencia del plan de campa.
de latón, á razón de 30 por lámina, y ésta~ se superfia desarrollado con tanta habilidad.
ponen en cajas de cartón.
Se emplean dos hombres para ejecutar el tiro: uno
apunta y el otro mtroduce sucesivamente las láminas
de cartuchos en la ametralladora.
Se puede regular la velocidad del tiro continuo para ello se varia por medio de un tornillo Ja capacidad
Una revista mHitar presenta la eme- de! espacio en que hacen sentir su acción los gases.
En 10 segundos se desarma y en 15 se arma. El matralladora automática Hotchki&amp;; como el
;-irma adoptada por el ejército francés pa• nejo puede hacerse con toda seguridad, pues la pre.
ra. luchar contra la ametralladora Maxim stón de prueba es de 5 1 000 atmósferas y no se nece¡;i.
ta hacer uso de más de 3,000.
elegida por los alemanes.
Para la guerra de montana se monta sobre un triPor otra parte el uso que se hace de la
pié que se conduce en mula: cada animal de estos
1futcbklss en la campaña sud-africana le
da. al estudio de esta arwa un gran inte- puede llevar la amerralJadora, el trlplt! y 600 cartu Ametralladora de ti?-o rápido llotchkiss.
chos: otra mula puede llevar 1920 cartuchos, lo que
res de actualidad.
Fué inventada hace t!'es anos por un hace una dotación de 2,520.
En la guerra de campaíia se monta en una flecha
oficial aus~riaco llamado Odkolck y perfeccionada S'.l·
LA ARTILLER!A DE LOS BJERS.
sostenida por un eje y dos ruedas. Ea el eje hay un
ces! vamtnte basta ser lo que hoy es
El objeto de las ametralladoras es retarzar el füe- escudo que pone á los tiradores al abrigo de los proSe ha hablado mucho de la efioacla de la arti fierra go de Ja infanterfa. Es un fusil de tiro extra-rápido. yectiles del enemigo.
-de Jos boers y á ella se atribuye más de uno de los La Ilotcbkiss reall:,.a esta cendlción puesto que hace
Por último cuando se emplea la ametra11adora en
,tctorlosos resultados de la ca::ipaíla de NaLal.
hasta 600 disparos por minuto; además para dotarla un fuerte ó á bordo de un buque se apoya sobre un
Aunque el boer no tiene Roldados proreslonaJes, de municiones con más racilldad emplea los mismos soporte fijo.
.hubo de comprender que los artilleroi:;•no se improvt. cartuchos que las tropas de infantería.
La ametralladora pes• 24 kllógramos y el trlpi~
Mn el dfa de la guerra y organizó un cuerpo de artiEl principio que aplica es el empleo del ,automa- 15. Con estos datos podrá apreciarse exactamente las
llería que tiene un efectJvo de 1,200 plazas.
tismo del gaS&gt; ó Jo que es Igual cada disparo se pro- noticias de la guerra en las que á veces se bab!a de
j Los artllleros boers tienen unirorme que no difiere duce por la acción que ejerce en el mecanismo una ametralladoras Hutchkiss.
do! traje del volun tario. !Sólo los ottciales llev•n tra- parte del gas de la :,ólvora del disparo anterior.
je milU.ar, como Jo entienden los europens Algunos
No entraremos eu detalles fastidiosos para explide er,os oficiales son de origen holandts O ah:wá.u.
car el mecanismo de la ametralladora. Baste decir

Hace tres ó cuatro ailos hizo el Trans-

val sus pedidos serios de cafiones y se dirigió á los Industriales franceses y ale-

La ametralladora antomática,

GCERRA DEL 1'RA,YSl'AAL -Las ambulancias
También verán n\.lestros lectores Ja esoolta ddl
Presidente de la República de Orange. El aparoto
mtlitar de P.ste magu;trado no es el que rod ea á un
Gu1llermo 11 ó á un Pr~sideote de Fi-ancla: en aquellos pueblos el representante !iupreruo de los destinos
nacfc,uales nada tiene que tem~r de la insurrección
ni del atentado anárquico.

No se ve en ese grupo de rudos glnetes á los mercenarios sin más consigna que la desconfianza para
tod1..1 el mundo Y con una responsabilidad tremenda
y ditícil, la defensa de un hombre amenazado¡ los
boers que forman la escoltJI, de Steia como lo~ que
custodian á Krüger, son ciudadanos á 4utenes I.:1. costumbre de los pueblos p1imltivos encomienda una
comisión de ceremonial, tan infantil como simpático.

Ea la ambulancia que se ve en uno de n11estros
grabados aparece el guerrero boer como lo que es un
voluntario para quien la guerra no tieue Ja tmPurtancia pr?f~slooal que le da el soldado eu ropeo. El
boer considera una campana como una de tantas cootlugenclas de la vida, íntimamente relacionada con

los asuntos cuottd!anos que preocupan normalmente
á 110 hombre de trabct.jo. Guerrear es para el holandés de Afr,ca como para el holandés de Europa hacer

diques en la playa: aquél sabe que su granja, sus ganados y su habitación no sólo exigen los cuidados con
q ne atiende sus negocte,s un ganadero de Australia.
La condición de su vida es tal, que entre sus atenciones existe la necesidad de combatir contra un enemigo eterno, el inglés, y esa necesidad, como decimos,

GUERRA DEL 1'RANS VA.AL. -Los transportes militares.

forma parte de las exigencias ordinarias de su vida
La lámipa en que hay un tren boer vadeando u~
río es wuy tnstruCtiva porque reveJa la diferencia
de condiciones para loN contendientes de Sud-A trlca
El inglés necesi ta grandes trenes, movidos rápida:

305

mente y á todo coi,to; el boer por más que actual.
mente es invasor ae territorios ingleses, no se ve en
la precisión de transportar grt1.ndes mesas de mate•
r1a1es de guerra y subsistencias. Fuera de la artille.
ría para cuya conducción tiene ferrocarriles, el boer

no necesita muchos recursos de vida.

E:1 esencialmente móvil como soldado porque es
frugal, buen glnete y buen tirador: necesita menos
víveres y menos CJ.rtuchos qud el europeo.

La artillu·ia de lob boers - Ejercicio de tiro.

�Domingo 19 de Noviembre de 1899.

307

EL MUNDO.

Domingo 19 de Noviembre de 1899.

LA DICHA.
..

Era la hora del té, antes que las lá.mparas se
eneendiesen. Li Quinta dominaba. al mar; el sol
aeababa de desaparecer dejando, á su paso, rosado y salpicado de polvo de oro; el MediterrAneo sin un oleaje, sin movimiento alguno,
liso reluciente todavía, bajo los últimos fulgores
1
del día., parecía una. inmensa lámina de metal pulido.
A lo lejos, hacia la derechq, las montan.as dentadas, dibujaban su perfil obscuro sobre la pálida púrpura del sol poniente.
Se hablaba del amor, se discutía sobre ese viejo amnto, se decían cosas que se habían repetido A menudo. La dulce melancolía del crepúsculo
suavizaba las voces, hacía flotar la ternura en
las almas y esta palabrB: «amor,» que viene sin
eesar á los labios, ya pronunciada por
una voz fuerte de hombre, y a murmurada por la de timbre lijero de una
mujer, parecía llenar el salón, revolotear como una ave y cernirse como
un e'lpíritu.
-Podrá amarse durante muchos
aftos seguidos?
-Sí, pretendían algunos.
-No, afirmaban los otros.
Se d iscutieron los casos, se estableeieron las difer enci~s, se citaron ejemplos; y todos, hombres y mujeres, llenos de recuerdos que surgían turbadores, que no podían citar y que les
llegaban hasta los labios, parecí,v1 conmovidos, al hablar con un ardiente
interé3, con una emoción profunda,
de ese sentimiento tan banal y tan soberano, del acuerdo tierno y misterioso de dos seres.
Repentinamente alguno, fijando los
cjos en un punto lejano, exclamó:
i·
-¡Oh! Mirad allá ¿qué será?
Sobre el mar, en el fondo del horizonte, surgía u na masa gris, enormey
confusa .
Las mujeres se levantaron y rieron
sin eomprender ese fenómeno tan sorprendente que jamás se había preseQtado á sus ojos.
Alguien dijo:
-Es Córcega! Se puede ver así dos
ó tres veces por afto en ciertas y ex
cepcionales condiciones atmosférfoas,
cuando el aire de una limpidez perfecta no la oculta con esas brumas de
vapor de agua que velan siempre ltis
lejanías.
Se distinguían vagamente las crestas de las
montafl.as, se creía recono1;er la nievt, de las cimas. Y toda la reunión permaneció sorprendida,
turbada, casi espantada por esa brusca aparición de un mu.ndo, por ese fantasma salido del
mar Tal vez tuvieron esas mismas visiones extraftas, los que partieron, como Colón, á través
de los Océanos inexplorados.
Entonces un caballero anciano, que no había
hablado todavía, dijo:
-Yohe conocidoen esa isla, que se levanta delante de nosotros, com" para responder ella mis~ª á lo_ que antes decfamos y traer á mi memona un smgular recuerdo, un ejemplo admirable
de un amor constante, de un amor dichoso hasta.
lo inverosimil.
Oíd:

LA .PRnfERA ORACION.

montón de rocas en la cima de un monte. Ningún cultivo, ninguna industria, ningún arte. Jami\s se descubre un pedazo de madera tallada, un
trozo de piedra esculpida, jamás el recuerdo del
gusto infantil ó refinado de los antecesores para
las cosas graciosas y bellas. Y esto mismo es lo
que más llama la atención en ese soberbio y agreste país; la indiferencia hereJitttria por ese deseo
de descubrir formas seductoras que llamam.Js:
; el arte.»
La Italia, en que cada palacio lleno . de obras
maestras, es una obra maestra también en que
el mArmol, la maderí'I, el bronce, el h' erro, los
DH,tales y las piedras ponen de manifiesto el genio del hombre, donde los más peaueftos objetos
antigos qu~ adornan las viejas casas revelan esa

V~ l¿. ·~,
~·\-_ ,.._i..4·,~
.

&lt;..,P"-

"'a:.

s,

. ..... -~ "'l 'r .

,

.........

divina inquieted de la gracill, es para todos nosotros la patria sagrada que se ama porque nos
muestra y nos prueba el esfuerzo, la grandeza,
la potencia y el triunfo de la inteligencia creadora.
Y enfrente de ella, la CórcPga salvaje h11. permanecido como en sus primeros días. El hombre
vive allí en su casa tosca, indiferente á todo lo
que no toca de cerca su existencia propia é: sus
cuestiones de familia; ptrmanece con los defectos y las cualidades de las razas incultas, violento, rencoroso, inconscientemente sanguinario; ;- ero hospitalario t ambién, generoso, adicto y sencillo, abriendo su pue"ta á los transeuntes y dando su amistad fiel en cambio de la menor muestra de simpatía.
Hlicía un mes que erraba á través de esa isla
magnífica, coa la sensación de que estaba yo al
otro extremo de 1 mundo. Ningún albergue, ninHace cinco aftos hice un viaje á Córcega. guna taberna, ningunos caminos. Solo por estre•
Es una isla salvaje más desconocida y ml1s leja- cbos senderos atravesados por mulas, FOdía llena de nosotros que la América, aunque se la dis- gAne á esas caballas fijadas al flanco de las montaftas, que dominaban los tortuosos abismos de
tinga algunas veces desde las costas de Francia
eomo hoy.
' donde, durante las noches se oye subir, el ruido
Figuraos un mundo todavía en el Mos una continuo, la voz sorda y profunda. del torrente.
tempestad de montailas que separan barráncas Se toca á las puertas de las casas; se pide un
estrechas do_nde corren torrentes; ningún plano, abrigo para la noche y con qaé vivir basta la
Sólo ~ocas mmensas de granito, gigantes on- maftana siguiente. Se toma asiento en la humil•
dnlac1ones de tierra cubiertas de matorrales y me mesa, se duerme bajo el humilde techo y al
~Ita~ selvas de castallos y pinos. Es un sue- otro día se estrecha la maco que nos tiende el
.o virgen, inculto, desierto, aunque de cuando en bué,ped que nos conduce hasta los límites de la
cuando se encuentra una aldea, parecida á un aldea.

Una tarde, después de diez hcras de marcha,
llegué á una pequen.a morada muy aislada en el
fondo de un estrecho valle que se prolongaba hasta el mar, una legua más lejos. Las dos pendientes rápidas de la montaila cubierta de matorrales, de rocas desiguales y de grandes árboles,
encerr11 ban como dos sombrías murallas esa barranca lamentablemente triste.
Al rededor de la cabafta, algunas vilias, un pequeilo jardín y, más lejos, algunos altos castaftos,
lo necesario en fin para vivir, toda una fcrtuna
para ese pobre país.
I.a mujer que me recibió era anciana, severa y
limpia por excepción. El hombre, sentado en una
silla de paja, se levantó para saludarme, volviendo á sentarse sin pronunciar una palabra. Su
compaftera me dice:
-Excusadle, está enteramente sordo. Tiene ochenta y d0s al.los.
Ella hablaba el francés de Francia.
Esto me sorprendió:
Entonces le pregunté. ¿No sGis de
Córcegar
-No, me contestó, somos del con'l
tinente, pero hace cincuenta al.los que
' habitamos aquí.
Una sensación de angustia y de miedo se apoderó de mí al pens,.r en esos
cincuenta aftos trascurridos en ese agujero sombrío, tan lejos de las ciudades
donde viven los hombres. Un viejo pastor entró y se le dió de comer el único
plato que componía la comida, una so p11 espesa donde se habían cocido juntos jamón, patatas y coles.
Cuando terminó la corta comida, fuí
á sentarme delante de la puerta, con
el corazón oprimido por la melancolía
del sombrío pBisaje y por esa angustia que sobrecoje algunas veces á los
via jer.,s en ciertas tardes tristes, en
ciertos lugares desolados. Me parecía
que todo estaba próximo á terminar,
la existencia y el Universo. Se percibe bruscamente la espantosa miseria
,,.,...
de la vida, el aislamiento de todos, la
nada absoluta, y la negra soledad del
corazón que se mece y se engalla él
solo con ilueiones hasta la· muerte.
La anciana· se reunió á mí, y torturada yOr esa curiosidad que vive siempre en el fondo de las almas más resignadas:
-¿Venís deFrancia?-me preguntó.
- Sí, y viajo por placer.
-t',Sois de París, sin duda?
-No, soy de Nancy.
Entpnces me pareció que una emoción extraordinaria la agitaba. Cómo sentí y ví esto, no lo sé.
Ell11 murmuró lentamente:
-¿Sois de Nancy?
El hombre apareció en la puerta impasible como todos los sordos.
La anciana dice, mirándolo:
- No importa. No oye nada.
Pasados algunos seg:mdos, continuó,
::-¿Entonces conocéis los habitantes de Nancy?
-¡Oh! Sí, casi á todos.
-¿La familia de Saint Allaize?
-Sí, muy bien; eran amigos de mi padre.
-¿Cómo os !lamáis?
Dije mi nombre. Ella me miró fijamente, en seguida pronunció con esa voz muy baja que despierta los recuerdos:
- Sí, sí, yo me acuerdo perfectamente. Y ¿los
Brisemare, qué se han _hecho?
-Todos han muerto.
· -¡Ah! Y .¿los Sirmont, los conocéis?
-Sí. el último es general.
Entonces me dijo, temblando de emoción, de
angustia, de no sé qué sentimiento confuso, poderoso y sagrado, de no sé qué necesidad de hacer confidencias, de decir todo, de hablar de esas
cosas que ella había tenido o~ultas hasta entouces en el fondo de su corazón, y de esas gentes
cuyos nombres habían trastornado su alma:
-¡Enrique de Siemont! ¡Ah! Es mi hermano.

�308

EL MUNDO.

Lleno de sorpresa levanté los ojos hacía ella.
Repentinamente el recuerdo me vino.
Una joven, bella y rica, Susana de Simont había desaparecido con un sargento de húsares del
regimiento que mandaba su padre. Esto había
causado antes un gran escándalo en la noble Lorena.
Era un joven guapo, hijo de campesinos; pero
llevaba muy hien el dormAn azul, ese soldado
que había seducido á la hiji de su Coronel. Susana lo había visto, admiradc y amado al mirarlo
desfilar en los escuadrones, sin duda. Pero ¿có·
mo le había hablado, cómo se habían podido ver
y entender? ¿Cómo 'había osado ella hacerle comprender que le amaba? Esto no se supo nunca.
Nada se había adivinado, nada presentido. Una
tarda, cuando el soldado terminó su guardia,
desapareció c,m ella. Se les bus:!ó y no se les encontró. JamAs hubo noticias de ellos y entonces
la familia de Susana la consideró como muerta.
Y sin embargo yo la encontré en ese siniestro
valle.
Entonces dije á mí vez.
-Sí, recuerdo bien. Vos .;ois la sei!orita Susana.
Ella hizo un movimiento afirmativo con la cabeza. Las lAgrimas rodaban por sus mejillas. Y
mostrá.ndome con una mirada al anciano inmóvil
en el umbral de su cabafl.a, me dijo:-Ei él, y
comprendí que le amab:1 siempre, que ella le veía
con ojos llenos de ternura infinita.
-¿Al menos habéis sido díchosa? le pregunté y
me respoJ:dió, con una voz que le salía del corazón:
-¡Oh! Si muy dichosa. Meha hecho muy dichosa. A su lado jamás he extraftado nada.
Yo la contemplaba, triste, sorprendido, maravi-

Domingo l!l de Noviembre de 1899,
tos, ni el tibio perfume de las cámaras cubiertas
de cortinajes, ni la suavidad del lecho donde ae
hundía su cuerpo para reposar. Ella estaba satisfecha con sólo él, con tal que e¡.,tuviese A su l1t.
do, nada ambicionaba ya.
Había abandonado el mundo, muy joven, así co,
mo á los que la habían amado y educado. Se
había retirado sola con él, á esa salvaje barranca. Y en él se había concentrado todo para ella,
todo lo que se desea, todo lo que se suefta, cuan•
to se aguarda sin cesar, cuanto se espera sin fin.
El había llenado de dicha su existencia de un
extremo al otro. No había podido ser más feliz,
Y toda esa noche al escuch~r la ronca respira,
ción del antiguo soldado extendido sobre su humilde lecho, al lado de la que le había seguido
tan lejos, pensé en e•a sencilla y extrafta aventura, en esa dicha tan completa, he::ha cou tan poco,
Partí al amanecer después de habt-r estrechado,
muy conmovido, la mano de los viejos esposos.

liado por la potencia del amor! Esta jcven rica habiaseguido Aese hombre, áesecampesino. Ella mis·
ma se había convertido en una campesina. Se ha·
bía acostumbrat.lo A esa vida sin encantos, sin lu·
jo, sin delicadezas de ninguna especie . Se habh
plegado A esas costumbres sencillas. Le amaba
toda.vía. Era la esposa de un hombre rúatico; cubría su cabeza con una modesta cofia y su cuer;,o con un traje de tosca tela. Comí11 en un plato
de barro, sobre una mesa de madera, sentada en
una silla de paja, una sopa de col y de patatas
con jamón, y dormía sobre un colchón de paja al
la.do de su marido.
Jamás había pensado en nada que no fuese él!
Nunca había extraftado ni las alhajas, ni las telas
de seda, ni el lujo, ni la comodidad de los asien-

*

**

El narrador 11e calla. Una mujer dijo.
-Es igual, ella tenía un ideal demasiado fácil,
necesidades demasiado ¡,rimiti vas y exigencias
seoci11ísimas. No debía ser mlis que una tonta.
-Otra pronuncia con una voz lenta:-¡Qu6
importa! Fué dichosa.
Y, allA A lo lejos an el fondo del horizonte, la
Córcega se hundía en .a noche, se escondía lentamente entre el mar, borrándose su gran silueta
aparecida, como para revelar ella misma la historia de los dos humildes am11,ntes que abrigaba
su ribera.
G ú Y DE MAUPASSANT,

Lf\S OENIZf\S.
I
Valentina de Terneuse no ha llegado aún A la
edad en que comienzan á apuntar las primeras
C!l.nas, pues se halla en ese momento de la vida
en que todavía se es joven.
Si no ha querido ir al e.: treno de La 1·ueca de
cristal no se debe á los treinta y seis afl.os de
existencia que lleva en este mundo; se debe á que
está harta de todo y no encuentra lenitivo A su
soberano aburrimiento.
Ha dicho á su marido: «Eres un hombre insoportable;» y después de haber indicado A su
doncella que se retirara, se ha echado en una butac.J. colocada junto á la chimenea.
,
Acaban de dar las nueve. ¿En qué piensa Valentina? ¿En su marido, No ¿En su amante? No
lo tiene ni quiere tenerlo. Piensa en su pasado.
Antes de llamarse Valentina de Terneuse se 11&amp;.maba Valentina A secas. Ha sido actriz antes de
ser condesa. No se había distinguido nunca por
su talento y había rendido culto A esa honradez
relativa que basta para la buena reputación de
una mujer de teatro. Después se casó con M. de
Terneuse, el cual la adoraba con delirio.
¿En qué detalle especial de su pasado pensaba
Valentina?
Eo un amor que tuvo en los primeros aftos de
su juventud.
Tenemos todos en nuestra memoria un sitio de
refagio que nos acoge durante las horas de indiferencia y de fastidio. No hay alma que no sea
vestal inconsciente de una llama que no ha de
extinguirse nunca.
Valentina ha amado hace diez, doce, quince
aftos, acaso más.
Siendo casi una nifta desempeftaba papeles sin
importancia en un teatro de tercer orden. Su
amante Aureliano, estaba empleado en una alcaldía, donde ganaba cien francos mensual~s y
estuvo á punto de ser despedido porque escribb
comedias en el papel del Municipio.
'
Hoy es un hombre ilustre que ha tenido grandes éxitos en el teatro y ha logrctdo obtener una
fortuna muy regular.
¡Cuán felices eran Valentina y Aureliano en
aquellos tiempos de miseria!
Se habían conocido en un café de Montmartre,
en el que se desayunaban diariamente.
Estaban tristes, descorazonados y enfermos;
pero deliciosamente satisfechos.

Los domingos, cuando tenían algún dinero,
iban al Vesioet, donde comían eo una modesta
posada que existe todavía.
Valentina recuerda aquellos tiempos ya muy
remotos y teme haber envejecido.
Pero no. Levántase de su butaca, se mira al
espejo y se sonríe de satisfacción. Si Aureliano
la viese la reconocería en seguida. Pero ¿á. que
pensar en eso? ¡Hace tantos aftos que no se han
visto!
Ella vive muy retirada y
él estA muy distraído con
los triunfos literarios que
de continuo obtiene.
Si Valentina frecuentase
los bailes y los teatros podría encont. arle alguna vez.
-La verdad es - piensa
la condesa- que oi me empefiara en verle no me costaría gran trabajo lograr
mi propósito. Estoy seguro
de que no falta á ningún
estreno. Nada tan sc,ncillo
como hacerlo seguir á la salida para averiguar dónde
vive. Pero no quiero, porque respeto á mi marido, á
quien debo todo g énero de
atenciones. A pesar de to•
do, me gustaría verle, aunque fuese de lejos.
Valentina toca un timbre,
y A los pocos instantes se
presenta su doncella, trayendo en una bantleja el
billete correspondiente á
un pal!o para el estreno de
L a 1·ueca de cristal.
- Rosa, vísteme en seguida y dí que enganchen. Voy
al teatro.
Al cabo de un cuarto de
hora hallábase Valent~na en
su coche, pensando en Aureliano y en la modesta posada del Vesinet.

II
Los dos amantes se encontraron al fin. La condesa hizo seguirá Aureliano á la conclusión del
espect9.culo, á fin de que llegaran á sus manos
las siguientes líneas: «Si reconoces mi letra, vé el
domingo á donde tú sat-es.»
Aure liano la reconoció, en efec~o, y recordó inmediatamente la posada del Vesinet.

Domingo 19 de Noviembre de 1899.

309

EL MUNDO.

de la enemiga duranLos dos antiguos ama~tes acu~ieron puntuales atrás nos unía. Entre tú y yo se ha interpuesto
te un viaje que el rey
,Ala cita. ¡Ccn ~~é apetito comieron. el pan de algo, y e9e algo eres tú. Somos muy desgracia
su esposo tuvo que em. unición y el vmillo blanco de otros tiempos!
dos, porque lo que y o siento lo sientes tú tam• 1
preLder. Júzguese el
~ Se hicieron mil juramentos de amor y desea- bién .
'
peligro en que se han
ser
pobres
para
reanudar
su
antigua
y
aza«Adiós
para
siempre,
Valentina.
Huye
de
mí
'1'o
.
llaba
la joven reina sin
como
yo
procuraré
evhar
tu
presenc;a,
y
procurosa existencia.
la protección de su herDespués estuvieron en el café &lt;le Montmartre, raremos olvidar A fin de acordarnos de nuestras
mana; la reina madre,
por )a noche asistieron al teatrilllo donde em- pasadas venturas. »
proponiéndose hacer~zó su carrera Valentina. ¡Qué hermosa era la
Valentina dejó caer la carta al suelo y se que•
la sufrir mucho tiem·vida! ¡Qué bien habían hecho en buscarse don- dó absorta y pensativa. Removió con las tenaci• ,
po, hizo que le corta •
de entonc&lt;::s 6ólo podría separarles la muerte!
llas el fuego de la chimenea que iba á extinguirran las manos y que le
Al día sig uiente, mientras Valentina estaba es- se. Bajo un arco de cenizas había un diminuto
sacaran los ojos; desperando un carruaje de punto que había manda- tronco que aún ardía. Cayó la ceniza y el tron•
pués la abandonó en
·do á buscar para ir á ver á su amante, entró Ro- co se apagó.
1
un camino apartado
sa y la entr egó una carta de Aureliano.
-¡Ah! -exclamó Valentina.-¡Tiene razón! ¡Al
, . ... _ _ _ 1 y
lleno de precipiLa condesa se estremeció de gozo al ver la le- remover las cenizas hemos apagado el poco fue1
go
que
quedaba!
tra de su amigo.
He aquí lo que decía la carta de Aureliano:
C ATULO MENDES '
cNo vengas esta tarde, ni man.ana, ni nunca.
:Si tienes piedad de mí y de tí refúgiate en el pa-aado. E res hermosa y yo soy Joven; pero ya no
BLANCA-BELLA. ·
nos amamos. Somos unos muertos qu 3 tratamos
(Cuento de la época de PJrrault.)
-de parodiar una existencia anterior.
Había
una
vez una mujer, próxima Adará lu~,
«Al beber yo en el Vesioet el vino de la posa- que se paseaba
por el hermoso jardín de su casa. cios. Esta última circunstancia pareció á Bl mea,
da hice un gesto in visible de desagrado y al
Un día durmióse en él, rendida de cansancio y Bella el único conmelo que un ser tan desgrapasearnos después por el boulevard exterior tu- · de calor. Su boca había qutidado abierta y por
viste frío y pensaste en las comodidades de tu ella deslizóse una serpiente. Ttascurrido algún ciado podía. eneontrar. Deseaba la muerte. La fortuna la había conducido al borde de un abismo.
-casa. Terminemos de una vez esta farsa ridícu- tiempo, la mujer tuvo una nilla. Pero esta nifl.a No
tenía más que dar un paso para caer al precila y no intentemos galvanizarnos. La poca ter- tenía el cuerpo rodeado por una se:piente que picio,
cuando sintió un brazo que la detenía.
nura real que sub3iste en nuestros corazones es asustó á todos, pero que por fortuna, desapareció
Pretendió
desasirse inútilmente, y al fin reconocomo ese r esto de savia vital que hace crecer la
al
punto.
ció
por
la
voz
A su herm'lna, que se obstinaba en
·barba y el pelo á los cadáveres.
Se creyó que la nifi.a no podría vivir mucho no dejarla perecer. La condujo á una casa vecina,
«Para el hombre no hay má.s que un amor y tiempo. Un dia que la aya la condujo al y allí la dejó algúo tiempo, privada de ojos y
una primavera que no renacen jamás. N_u_estra jardín, donde ;;e entretenía en coger flores, se de manos parll. hacerla expiar su falta.
deaventura actual tiene un efecto retroactivo y mostró A ella la misma serpiente que se había
Algún tiempo después, creyóndola suficiente:hemos dado muerte al pasado. El caso es horri- presentado á su m!l.dre, y le dijo que era su her- mente castigada, le devolvió su hermosura prime"ble pero irremediable. A nuestra edad no se tie- mana, y le prometió toda clase de venturas, ra. No podía la reina aprec~ar esta ventura. La
ne~ ilusiones. El recuerdo es lo único que hace siempre que no hiciese nada sin su consejo.
vida sin el rey, su esposo. á quien amaba loca8118 veces. La separación da á la antigua reali•
Comprometióse á ello la nifta, y mAs tarde se mente, no le era posible. La culebra trabajó para
dad el suficiente encanto para que se asemeje al- confirmó en la promesa. Algunos aftos después completar su dicha. Averiguó que el rey había
,go al ideal.
la serpiente le pidió que pasease un día con ella regresado y que tal había sido su pesar alsaber la
«Cuando somos jóvenes nos preceden las ilu- en el jardín, á lo que accedió. Cuando hubo en- pretendida muerte de su esposa, que juró no volsiones· cuando llegamos á cierta edad nos signen. trado en el jardín y cerrado la puerta, encontró ver á casarse jamá.s¡ pero el tiempo y las instan·
Pues bien, nosotros hemos matado nuestras ilu- preparado un bafto lleno de lech~, má~ blanca cías de sus súbditos comenzaban á alterar su re•
aion,s, que eran nuestro único refugio contra las que la nieve, mezclada con agua perfomada. Su solución.
Juzgó la serpiente que era preciao apresurar•diarias amarguras de la existencia. Te confieso hermana la dejó dentro, y en seguida la colocó
que be cometido contigo una traición al tratar para que·reposase en uo lecho de algodón, sus- se, ~ hizo construir en un momento un castillo de
de amarte todavía. Si no te hubiese amado en pendido de los árboles más elevados. Al desper- alabastro resplandeciente, cuya construcción era
•otro tiempo, tal vez te amaría hoy mucho má.s tar la misma serpiente la arregló los cabellos. Y tan perfecta que hasta entonces no se había ad-que antes. Pero te adoré tal como eras entonces tales atractivos pidió para ella, que su belleza mirado una obra semejante. Estaba rodeado esnatural aumentó excraordinariamente, y al salir te palacio de balaustradas de oro; los capiteles y
y ya no eres la misma.
del jardín fué la admira- los frisos eran del mismo metal, así como la cución de cuantos la vieron, bierta, que consistía en una plataforma muy esEl baflo delechehabíada- paciosa. La situación y los alrededores de este
do á su piel una blancura castillo respondían á su belleza, y era imposible
y un perfume, que nada que el que descubriese de lejos til maravilla no
del mundo podía a.lte - se apresurase A contemplarla de cerca. El hada,
rar. Como esta blancura para no atraer las multitudes, hizo que el palacio
excedía á todas, su her- no fuese advertido má.s que por el rey, qu:i en la
mana le dió el nombre caza se había extraviado con su favorito. L'.egó
de Blanca-Bella. S11s ca- al castillo con su acompaftante, donde encootró
bellos que eran de un ru - al hada, que no era entonces serpiente, quien le
bio único, no podían dis- permitió venir á descansar en este lugar deliciominuir ni obscurecer . so, pero á condición de no ser acompailado má.s
E ran largos, espesos y que de su favorito. El rey encon.ró encantador
ondulosos. Cada vez que este retiro, que le atr11ía constantemente. Un día,
se los peinaba, caían una durante las horas de calor, reposaba en un gabiinfinidad de diamantes, nete cubierto de diamantes, que servían de escon los que su cabelle- pejos y que embellecían de un modo inexplicable
ra quedab1 siempre or- todos los paisajes y jardines cuya imagen conada.
piaban; en un lecho, suspendido de la techumNo tardó mucho en ins• bre, gozaba del fresco que producía una fuente
pirar amor. Un rey era, que estab, debajo y cuya concavidad era un solo
A la vez que el mAs no ble rubí de O·iente. El hada, queriendo unir los plade sus amantes, el pre- ceres dP.l oído á los t.le la vista, hizo aparecer una
feri do de Blanca-Bella. máquina de forma portentosa, de la que surgían
Celebróse la bodaalegre- los sonidos mAs delicados. El rey guedó embar•
mente. Blanca, loca de gado de placer y de asombro; pero cuando a esgozo al ver su inclinación tos sonido., maravillosos se ur.ieron bellas y tiery su ambición satisfe- nas palabras el príncipe parecía fuera de sí. La
chas, olvidó comunicar voz misteriosa cantaba las desventuras de Blaná su hermana tan impor- ca--Bella. El dolor y la ternura fueron mAs vivos
tante suceso. Esta, justa• que nunca. El hada hizo desaparecer el artificio
mente irritada por tal para no extremar el sufrimiento. El rey hizo en
ingratitnd, pensó en cas- seguida pesquisas secretas y públicas sobre la
muerte de Blanca--Bella. Vió confirmadas las Dü·
tigarla cruelmentti.
El rey, conducido por tieias que había sabido en el palacio de alabastro.
la pasión, celebró el ma- Muchos vinieron á quejarse de las tiranías y crueltrimonio
sin
co:isentimiento
de un.a madrastra dades de la reina madre. Ella mism·\ compren«Has engordado-lo cu.al te sienta muy biene
le
había
gobernado
con
autoridad durante dió que no podía defenderse, y tuvo el valor de
lpero yo te quise cuando eras delgada. Te has
;:
infancia.
Esta
muJer
imperiosa
desaprobó la preparar los verdugos y de procurarse una muer1lustrado, y á mí me encantaban tus cartas lle•
alianza,
y
cuanto
más
digna
~e
ser
am~da
la te inevitable. El rey, tranquilizado por esta venIJlas de faltas de ortografía. No podemos pedir al
ganza, volvió en busca de la música misteriosa
nueva
reina,
mayor
era
el
odio
que
le
mspuaba.
Pasado los consuelos que antes nos prodigaba,
que le eonmovía de dolor y de placer.
Vivió
la
desgraciada
Blanca-Bella
á
mer
ced
e&gt;ues se ha roto el encanto misterioso que aftos

~:ª

�Domingo 19 de Noviembre de 1899.

EL MUNDO

31(1

Encontró más de lo que esperaba. De la caja
musical surgió Blanca-Bella, que era la que había cantado sin que el rey lo advirtiese. En el estado en que el rey se hallaba, puede juzgarse el
efecto que producirfa esta súbita aparición.
Blanc~-Bella estaba mlis hermo~a, y el rey fué
con ella más carifloso que nunca. Se amaron mucho· ningún enemigo turbó su ventura; fueron
sie~pre adorados de sus súbditos; tuvieron hijos
tan hermosos como ellos. y no cesaron de ser
protegidos por la serpiente, quien les r:galó el
castillo de alabastro, en el que establecieron su
corte.

EL DESPACHO

¿No has visto, cuando prendes la hamaca en los naranjos

Antes de que pudiera ve~garme, ni aun d~rme
cuenta de mi mal, ya la obscuridad del encierro
me cercaba. Horas eternas pasé á solas con mis
celos, sordo al ruidoso traqueteo, sin otro afán
que el de terrible venganza.
Al fin un hombre pálido y ensangrentado me
dió libertad, despnés de colocar en mi ala un des-pacho.
¡Qué cuadro desde lo alto! Una ciudad murada
ocupaba el centro de inmenso valle, surca~o por
un río de rojizas ondas. En torno pueblos meen•
diados, campos sembrados de 11rmas y de cadáveres, y llenando de humo elambiente y el esp~cio de clamor, un círculo de caftanes tronando sm
tregua.
Mi horrib'le pena se mitigó al pronto ante aque•
lla inmensidad de sufrimiento. Pero el recuerdo
de mi amor perdido venció á mi dolorosa curiosidád y tendí el vuelo. Al mirar por última vez á
la ciudad, á la cual afluía innúmera muchedumbre dispersa y derrotl;\da, sobre la puerta de la
mnralla flotaba una manchita blanca. Se rendían!
Volé á todo vuelo, con la vaga idea de que era
portador de la noticia de un desastre y exclamando con feroz alegría:-¡Voy á vengarme! Ví
entre suenos ruinas humeantes, mieses abrasadas, campos desiertos, soledad y muerte que n~
me apiadaban .... ¿acaso eran comparables á mi
duelo?
Al llegar sin aliento me aguardaba el jde, que,
apoderáudo~e turbado de mi despecho, huyó dejando mi jaula abierta ....
En ella estaba sola la infame ...... quiso fingirme am0res ... . .. ¡cuánta hiel y qué amarga
· cabe en nuestro pecho! A picotazos la maté y su
sangre enrojeció mi plumaje.
Desde la airosa veleta contemplé á mis pies la
gran ciudad insurreccionada, Yo había sido el
portador de la infausta nueva que la enloque•
cíll ...... ¡Venganza justa! ¿Por qué habían destruido mi felicidad?
Por las anchurosas vías circulaba negro torren•
te entre bramidos de cólera. Y al ver el estruend~ con que se hundía un trono, me pareció que
el mundo lloraba en los funerales de mi dicha
muerta, y que era la sangre que goteaba mi pecho la que ensangrentaba á París.

¡Qué alegre vida la nuestra en los palomares
de París!
¡Qué paz tan dichosa; bien cuidado por ague•
llos simpáticos veterar.os, adorados por nuestras
companeras!
De cuando en cuando, por ejercitar nuestro
instinto, nos llevaban lejos, muy lejvs, durante
horas enteras, encerrados en grandes banastas,
oiamo~ en las tinieblas entrechocar ruedas velo•
ces sobre carriles rle hierro, silbidos agudísimos
y trepidación atronadora, que nos angustiaban al
principio y á los que nos habituamos en breve.
Al llegar á puntos elegidos, cada vez más distantes del palomar, nos daban suelta. Eramos
dos centenares: deslumbrados al principio, nos
elevábamos á gran altura, con atolondrado vuelo
y describíamos ancho círculo volando iguales.
De repente, nosotros, los guiones, sentíamos la
misteriosa atracción del palom9r, ese impulso secreto que nos orienta y guía más allá del límite
de los sentidos más perfectos, y allá íbamos como flechas, seguidos por los pisteros de instinto
menos seguro. Y ¡qué peripecias! Ora las aves
de rapiil.a dispersaban el numeroso bando; ora
elevadas montanas nos oponían valla casi insu•
perable, y el viento contrario y la nieve fatigosa.
Algunos faltaban al recuento; otros ostentaban
heridas de garras ó perdigones. Pero ¡qué al6gría al llegar! ¡Con qué júbilo nos acogían los
veteranos! ¡Con qué amor nuestras esposas! ¡Bendito aquel adorado hogar tranquilo, tan apacible,
pese á los atributos bélicos que le adornaban!
Un día uno habló de nuestra misión guerrera,
y aseguró infatuado que se contaba con nuestras
alas, como preciosos elementos de la defensa na•
c,ional. Milagro fué que no muriéramos de risa
al oírle. Nuestros irónicos arrullos alarmaron á
JUAN ARZADUN,
los veteranos de cabellos blancos, tan pacíficos
como nosotros; ¡y decir que éramos de guerra!
¡Quelle blague!
Pero no hay dicha eterna. A mediados de Julio del 70, una actividad desusada reinó en nuestro palomar; los veteranos encanecidos hablaban
de la guerra con los dientes apretados y un aire
fiero del que yo no les creía capaces.
Nuestros companeros fueron expedidos por
centenares á todas las plazas fuertes del territoI
rio, al Este sobre todo, y les esperamos en balde
durante muchos días. El primero :,ue regresó
Yo mojaré una pluma del ala de un arcángel
herido en una ala nos refirió cosas horribles. Ha•
Eo la más blanca estrella,
bía visto aldeas incendiadas, ejércitos inataca- y en la olorosa página de un pétalo de nardo
blea, legi'Jnes en derrota arrastrando su desaTe contaré mis penas.
liento por todos los caminos, dejando en pos de
sí muertos y más muertos, de bala y de fatiga.
Sin duda, el despacho que traía. confirmaba
aquellas cosas horrendas, porque durante todo el
Serías mi perfume, si al florecido valle
día oímos maldecir á nuestros custodios; por vez
Tu paso dirigieras,
primera nos olvidaron á la hora de nuestra co- ¡Pues orlaría todos !05 flecos de tus rizos
mida, y tarde y al re,·és, nos sirvió un viejo con
Con mucha Primavera!
los ojos encendidos, que se mordía los mostachos y si algún día unieses á tu adorable espíritu
Mi alma de poeta,
por no sollozar.
Estas escenas me llenaban de fúnebres presen- ¡En todas las batallas y en todos los torneos
Serías mis bandera!
timientos, pero la horrible realidad la superó en
¡Oh!
flor
de
las e.urora.;, sultana de las tardes
breve .
Y maga de las tiestas,
Una t,arde el anciano tembloroso, jefe de los Señora del castillo de oro de mis suelios
demás, vino en persona á sacarme de mi celda,
Y esplendorosa reina!
tan bruscamente que no pude despedirme de mi
amada compailera.
III
-Alguna mi•ión difícil-pensé sin temblar,
viendo cómo en mi presP.ncia preparaban con ex•
¡Oh! ¡cuánto me subyugan tus árabes pupilas
quisitas precaueiones la ceata que había de conY tus pestafias negras!
ducirme.
¡Bien sabes que á tus galas es1:oltan mi_s ternuras
Antes de guardarme en ella cometieton una
C,,mo rendidas siervas!
crueldad inenarrable, El jefe mismo me vol- ¡Bien sabes que en las flores azules del romero,
vió á mi celda, en la que vi, estupefacto primero,
Que en tu balcón golpean,
y enloquecido luego, a. mi rival odiado ocupando Cuando abres las persianas, se agitan mis canciones
Como un tropel de abejas!
mi puesto, arrullando á mi adorada companera . .

De tu oriental flor&lt;Jsta,
Caer mis azahares que esmaltan los primores
De tú amplia cabellera?
Pues bien, esas caídas de símbolos nupclale~
Son flores que voltea
El melodioso enjambra de versos de mi lira
Que síguente doquiera.
¡Porque eres la paloma, la Venus de mi patria,
La Musa prindpesca,
La luz de mis malianas, la luna de mis noches
Y el canto de mi selva!

Año V I

Tomo

[l

México, Domingo .26 de Noviembr~ de

r~o&lt;.J

Número

IV
¡Escucha! Cuando exoirP, me arrojas una lágrima,
Que en el fulgor de ella
Se 1:1.vará mi alma para ascender radiante
A la celeste esferal
Entrar al Paraíso, que es donde van las novias,
Mi espíritu desea,
¡Para tejerte un solio de rosas y de astros
Al lado de Graciela!
GUZMÁN PAPINI y ZAS.

1

l

r· .
1

CRISTO.
Recepción en el patio central del Palacio Nacional.
Venía de Oriente, como el Sol. Venía
de la Mesopotamia,
dejando sobre mares y desiertos
larga estela de lágrimas.

Fot. de El Hundo.

Su inefable mirada, siempre triste,
se quedaba en las almas,
como un rayo de sol, hecho brillante,
se queda en la montaña.
Su palabra era pan. Y la echó toda
sobre la hambrienta raza
que gruñó al recogerla. ¡Cocodrilos
atrapando una garza!
Y mientras él, humilde, proseguía,
como uoa nube blanca,
lloviendo sobre estepas infecundas,
su bendición de lágrimas;
la tribu miserable se nutría,
de aquel pan con substanc_ia
que fecundó malditos embriones
de flores escarlata.
Y se fué la blanquísima silueta
perdiendo en la distancia ... ~
Como un dolor, la negra cabellera
le caía en la espalda ....
Ya sólo quedan de él, del compasivo,.
fulgores da miradas,
como raros diamantes, incrustados
en el duro carbón de nuestras almas.
JOSÉ MARÍA QUEVEDO..

La Junta Directiva organizadora .de la manifestación.

Fot. deJ'. P. Amago..

22

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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