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                    <text>Boletín del Centro de Documenlación y Archivo Histórico de la UANL
•••ot1u--,,.,... • IMIIL

FONDO

LINI\/E; R$ 11I\Rf 0

UNIVERSITARIA

Universidad Autónoma
de Nuevo León
Secretaría de Extensión
y Cultura

ABRI

1933

PUBLICACIÓN CONMEMORATIV

EL 80 ANIVERSARIO DE LA UANL

APROBADO EL ARTÍCULO PRIMERO QUE
SEÑALA EL OBJETO DE LA UNIVERSIDAD
ES UNO DE LOS MÁS IMPORTANTES DEL PROYECTO DE LA LEY ORGÁNICA

\

Abril 17.- El artículo
primero de la Le) Orgánica de la U niYersidad de ~neyo León.
que es uno de los más
importantes pues señala el ohjeto de la L niversidad. fue aprobado
después de darle forma,
armonizándose el :sentir
de todas las propuestas
) de la asamblea.
Dicho artículo quedó
redactado del siguiente
modo: ··Se establece e11
la ciudad de 1\fonten-C)
una Institución de servicio público que se
denominará Gniversidad de ::"\ueYo León.
Se destina a procurar
la educación in Legra!
del hombre eu u11 plano
de absoluta igualdad )
en justo equilibrio de
fuerzas. valores ) acliYidades. con las &lt;·aracterísticas que Je señale
la presente Ley··.
Como oportunamente informamos se pusieron ,arios puntos en
discusión en el seno del
Comité. quedando pendiente de resoher en la
sesión anterior del sábado 8. ya que se quería que este artículo explicara con toda claridad el papel que la
l -niYersidad va a desempeñar en el contexto social.
En la sesión de e:sta
noche se leveron cua Lro
propuesta"s de redacción: la primera ela-

1

Edilicio del Col,•gio &lt;.:i, il don,lr sr asentará la l niursida,I de \ne, o León.

Ligación científica en
todos los casos de cultura universal e infundir la cultura con uria
modalidad nacional.
Además constituirse
en un consejo de discusión sereno, ·así como
eu todos los problemas
sociales que afecten al
país ayudando especialmente a su solución: se
' quiere también que la
l n.i,ersidad coordine
las necesidades posi tivas de índole cducatiYa. dando igual oportunidad de adquisición
para todos los elementos populares: es decir.
dando una preparación integral al hombre
en un plano de absoluta
igualdad y un justo
equilibrio de fuerza,
orden y acti, iclad.
A fines de marzo,
lras sesiones diar.ias
del Comit~ Organizador. todo el articulado
del proyecto de Ley
fue aprobado por sus
miembros.

1

horada por los s('ñores
Plinio D. Ordóñez.
OziPl Hinojosa) DaYid
,\lberto Cossío; la sPgu nda presentada por
Francisco Beltrán:
una terC'era por IléC'tor González , Procopio González: ) la
cuarta por Pedro Bt&gt;nítez LPal.
Finalmente. PI artículo primero se apro-

bó tomando &lt;·omo guía
la redaeció11 de la primera propursta. siendo las funciones priuPipales ele la Uniwrsidad. según la opinión del Comité. impartir educación superior ) profesional.
J&gt;rPparar Lécnicos ~
e:i..pertos con conocimientos suficientes. d
de promover la i1n-es-

AREV lSIÓN DEL GOBERNADOR
EL PROYECTO DE LEY
Abril ~l.- El Lic. Pedro
Benitez Leal ) Plinio
D. Ordóñez. Presidente
, Secretario del Comité
Organizador. em iaron
al Gobernador Francisco A. Cárdenas, dos
ejemplares del Proyecto de Ley Orgánica de

la l,;niversidad de ~ueLeón para su estudio ) trámite consiguiente.
--EJ proyecto contiene
en esencia las bases
orgánicas que, en opinión de este Comité.
YO

( Sigue

e11

la página 5)

�---=--------===-=-------- -------==-===-======--====-===-===--===:--===---=====---====
MEMORIA UNIVERSITARIA

AB~I.DE1933

ABRIL DE 1933

MEMORIA UNIVERSITARIA

PÁGINA3

---=-------- - - -

-5~

LA IDEOLOGÍA

"'".· .•

.,,

. .. -..
e,;. 'J J
...,.,.__

UANL LA FUNCIÓN EDUCATIVA DE LA UNIVERSÍDAÜ·:• ....

UNIVERSIDAD AUI'ÓNOMA DE NUEVO LEÓN®
Una publicación de la
Univel'llldad Autónoma de Nuevo León

Dr Jesús Ancer Rodriguez
Rector
lng. Rogelio G Garza Rivera
Secretario General
Lic. Rogelio Villarreal Elizondo
Secreta.r lo de Extensión y Cultura
Dr. Celso José Garza Acuña
Director de Publicaciones
Edmundo Derbez García
Director del Centro de Documentación
y Archivo Histórico de la UANL

Edmundo Derbez Garcia
Editor Responsable
Paula Martínez Chapa, Magda Isabel Hemández

Garza. Meynardo Vázquez(investigación), Maricela
Beltrán Ríos, Cyntbia Díaz Garza ( isteple) Diana
Alonso Palacios (corrección y estilo), Jacob
Monserrat Rodríguez (asistente)
Redacción
Alejandro Oerbez García
Diseño
José Juan Zapata Pacheco, Jesús Gerardo Dávila,
Efraín Aldama Villa, Juan Ramón Garza Guajardo,
Narce Dalia García Partida, Mayela Pérez
Maldonado, José Albeno Aviña Reyes
Colaboradores
Centro de Documentación y Archivo His1órico de
la UANL
Circulación y administración
BOLETÍNDEL CENTRO DE DOCUMENTACIÓN
Y ARCHIVO HISTÓRICO DE LA UANL
MEMORIA UNIVERSITARIA. PUBLICACIÓN
CONMEMORATIVA EN EL 80 ANIVERSARIO
DE LA UANL. Año 1, Núm. 4, abril de 2013. Fecha
de publicación: 15 de abril de 2013. Revista mensual
editada y publicada por la Secretaria de Extensión
y Cultura a través del Centro de Documeotacíón y
Archivo Hislórico de la UANL. Domicilio de la
publicación: Biblioteca Universitaria Raúl Rangel
Frias, Alfonso Reyes 4000 norte, planta principal,
Monterrey, Nuevo León, México, C .P. 64440
Teléfono: + 52 81 8329-4000, Ext. 6S78 y 4265.
Impresa por: Imprenta Universitaria, Ciudad
Universitaria sin, San Nicolás de los Garza, N. L.,
México, C. P. 66451. Fecha de terminación de
impresión: 10 de marzo de 2013, Tiraje: 1,000
ejemplares.
Las opiniones y contenidos expresados en los
artículos son responsabilidad exclusiva de los
aulores.
Prohibida su reproducción total o parcial, en
cualquier forma o medio, del contenido editorial de
este número.
Impreso en México
Todos los derechos reservados
® Copyright 2013
memoriaoanl@uanl.mx
cedab@uanl.mx

óO

ANIVERSARIO

• 1933- 2013 •
UNIVERSIDAD AI.Il'ÓNOMA. DE NUEVO LEÓN

PROF. PLINTO D. ÜRDÓÑEZ

Para valorar desde el punto
de vista funcional una institución educativa hay qué
conocer necesariamente su
ideología, su ciencia, su técnica y su organismo, los cuatro insuperables factores que
la constituyen y que corresponden con lo que en el medio
escolar corriente denominamos fines, programas, métodos y organización.
La ideología representa la
aspiración suprema, los propósitos particulares, los principios orgánicos, los fines inmediatos, las doctrinas y teorías sustentadas, el carácter
típico, las modalidades fun.
damentales, la naturaleza fi.
losófica de la Institución.
La ideología no debe entenderse en un sentido unilateral, sino como conjunto
de ideales que se conglomeran, se asocian, se coordinan
o se fusionan; orientados hacia un fin último y general
que es la formación de los
hombres como individuos y
como elementos de una sociedad perfecta.
Ideología en este caso es,
además, lo realizable, lo que
está dentro de las posibilidades naturales y materiales
del medio social para obtener
un fin preconcebido que debe
traducirse en un tipo de educación característico, deseable para la comunidad en
todos los aspectos de la vida.
No debemos olvidar que
por cuanto a la realización de
ideales hay qué tomar más
en cuenta los que son posibles que los que habrán de
- ser, toda vez que éstos constituirán sjpmpre la aspiración
continua hacia una mejor y
más completa finalidad; requisito capital para la constante depuración de su labor.
Pero como los ideales Se
multiplican en razón de la
complejidad del organismo
social y de lo variado de las
necesidades humanas, frecuentemente se convierten en
problemas de solución no satisfactoria, cuando no en
idealismos irrealizables.

Tal es el punto de origen
de todos los tropiezos en la
escuela.
Los intereses son tan heterogéneos e inconexos que
cuando se logra la amalgama
del mayor número hay qué
damos por satisfechos y estimar un éxito la institución.
Así pues, debe corresponder a la Universidad en el
orden ideológico presidir toda
la vida de la comunidad y
depositar en su alma una
huella profunda de experiencia y una dirección eficaz e
insustituible que permita a
sus miembros obrar siempre
con acierto; formar el espíritu colectivo, de modo que
fraternidad y la cooperación
funcionen con toda la amplitud necesaria y preparar para
la vida activa, en todas sus
modalidades, educando atinadamente los móviles de la
acción
Como centro educativo. la
Universidad ha de ser la
fuente del ejercicio real de las
actividades de la juventud,
en donde ésta adquiera los
propósitos nobles y altruistas, que habrán de normar
su conducta personal y social, proporcionándole el contacto con los hombres del
pasado y del presente que
habrán de servirle de guía y
de modelo.
En el plano de orientación
política, la Universidad constituirá el campo de discusión
serena de todos los problemas
vitales y en particular de los
del día, en donde se defina la
interpretación que beneficie
al individuo y su colectividad.
Como modeladora del alma
colectiva. la Universidad debe
dar a la cultura su aire de familia, su fondo común y diferenciado y su finalidad de
terminada. haciéndola llegar
a todas las clases sociales,
dentro de un medio de igual
oportunidad y de verdadera
democracia.
En el orden espiritual la
Universidad ha de representar la suma de ideal, y de afecto y de acción, capaz de hacer
del extraño, un amigo; de la

naturaleza, una muestra; del
arte, una fuente de inspiración; del trabajo, una consiente ocupación; y del medio, un prudente consejero y
regulador de la inteligencia,
el sentimiento y la voluntad.
En el sentido de la justicia
distributiva, la Universidad
debe dotar al hombre de un
criterio sano para juzgar;
hacerlo poseedor de los recursos del mundo, sin prejuicios enojosos, alejándolo
de egoísmos que ensombrecen la vida entre los demás;
formarle un ambiente de entusiasmo, de optimismo, de
esperanza y de interés ardiente por perfeccionarse
moralmente y capacitarlo
para contribuir al mejoramiento de su comunidad.
De este modo y en el orden
humano, la Universidad, viene a ser el nexo de unión por
excelencia, porque la ciencia,
el arte, el conocimiento de la
naturaleza y de las reglas de
vida fisica, espiritual y social,
que conducen a la adquisición de un mejor bienestar,
son patrimonio general y no
pueden ni deben ser para
elegidos.
En concreto, el individuo
en cualquiera categoría que
se pretenda colocarlo, debe
saber el propio criterio, sacar
el mayor partido posible de
su originalidad y de su iniciativa, tener la conciencia de
sus valores positivos y de su
responsabilidad como hombre y como elemento social;
aprender a ser perseverante
y ecuánime y estar capacitado para conocer y distinguir
los méritos propios y los de
los demás. Y tal preparación
sólo es posible en una organización educativa tine sirva de
centro y fuente de ciencia, de
cultura y de ambiente di ector, organizada en forma tal
que sea como el reflejo de la
vida comuna,, vor compleja
que ést,, s su-:onga.
Pero sería un imper~'onable
error si para desempeñ u tan
múltiple función ideológicas,
bastar8 a la Umve~-sidad con
ajustar su lab r a conc pto
(Sigue en I• pági.--,a 3)

UNA COMISIÓN
SE ABOCA AL ESTUDIO DE LA
;
CREACION DE
LA-FACULTAD
DE -INGENIERIA
-- --- - - --/

-

--

PUEDE INICIAR SUS IMPORTANTES LABORES El 1 DE SEPTIEMBRE
Abrí] 8.- La Comisión
de Ingeniería presentó
el proyecto para la
creación de la Facultad
de Ingeniería. a fin de
ser em iada al Gobernador del Estado para
que éste pueda tener
una idea de las neeesidades que llenará dicha
escuda al entrar en
funciones.
El Jefe del Ejecutivo
se mostró \ ivamcute
interesado en su creación. ciando a enleuder
durante algunas pláticas sostenidas perso-

ualmente con , arios
miembros del Comité
Organizador. que dicha
facultad bien puede
iniciar sus labores el 1
de septiembre del presente año. fecha programada para que se
instale la l niversiclad.
El asunto foe recibido
con , ivas muestras de
satisfacción acordándose el pasado 1 de abril
confiar a los ingenieros
Spencer Holguíu y
Francisco Beltrán como
,ocales del Comité Organizador, el estudio de

el Comité Organizador '
la pertinencia de la
LA NUEVA ORGANIZACIÓN
en la sesión ordinaria
creación de la escuela.
de este día. celebrada
Ambos están abocaESCOLAR
en el local de cosdos a estudiar\ formuAbril 8.- El ingenino
tumbre. fue el informe
lar su dictame~ sobre el
Spencer
Holguín. autes
rendido por la comisión
problema que atañe a la
de
clausurar
los trabaencargada de estudiar
creación de dicha faculjos
de
la
sesión
del Coel pro)- ecto procreatad. incluyendo la formité
Organizador
de
mulación de una gráfi- ' ción de la :F acultad de
este
día.
presentó
una
ca del plan de estudios , Ingeniería.
gráfica del sistema de
Las ramas finalque la debe regir para
educación
pública en el
mente establecidas
dar cuenta c·on· oport uEstado.
la
cual está de
dentro de la facultad
nidad al señor Gobercompleto
acuerdo
con la
fueron. las siguientes:
nador de esos trabajos.
Le"
de
Educación
, la
Ingeniero Ci\ il. IngeEstablecen ramas de la
Le)
Orgánica
d~
la
niero Petrolero. EnsaIngeniería
Cni,ersidad.
)- ador )- \let alurgista
Abril 23.- l, no df' los
De dicha gráfica se
)- Topógrafo.
puntos discutidos por
sacaron varias copias
azules para distribuirlas en todas las facultades , escuelas comprendidas en la Institución que se va a crear.
Estas copias heleoda a futuro. ,\demás
gráficas que se enobra la circunstancia
'\Íarán al Gobernador
de que por lo pronto
s on una e:-.plicación
funcionará únicamensintética de la nue,a
te el primer año de
organización escolar
lugeuiería. Los estudios deben f'Star en ' propuesta por el Supremo Gobierno con 1110conexión con los que
ti,o
de la creación ele la
ahora se em,eñan en la
Cniversidad
de ~ uevo
Escuela Áh aro ObreLeón.
gón.

LA ESCUELA DE iNGENJEROS FUNCIO~ARÁ I
EN EL PLANTEL DE LA ALVARO OBREGON
Abril 20.- Supimos
que la escuela de ingenieros de ~lonterre\.
que formará parte cÍe
la lniversidad ,a a
quedar instalada en el
plantel q_ue ocupa la
Escuela Alvaro Obregón.
En la pasada sesión
del Comité Organizador del día 8 se recomendó la creación de
un edificio especial
para impartir la enseñanza teórica con los
laboratorios indispensables a los estudios de
Física. Química. Electricidad e Industrias
correspondientes.

Esnlt'la Álvaro Obregón

Sin embargo, debido
a las posibilidades económicas del Estado. se
dispondrá en la Áh aro
Obregón de un sitio

adecuado en la planta
alta. mientras se logra
la formación de la
Ciudad U ni, ersit aria
que se tiene pro) eeta-

"
LA FACULTAD DE FILOSOFIA,
CIENCIAS Y
"
ARTES PONDRA EL PL'NTO CULMINANTE
A LABOR VNIVERSITARIA
como el punto cumbre 1 Leal. Procopio GonzáAbril 22.- El Comité
de la labor uni·v ersilez Garza. Spencer
Organizador de la
Holguín. Plinio D.
taria.
)
a
que
dicho
l - ni, ersidad designó
Ordóñf'z , Belen Garuna comisión encar- , centro de estudios será
za. El S~cretario del
el encargado del pergada de presentar el
Comité. Plinio D. Orfeccionamiento. t&gt;n su
plan de estudios de la
dóñez. hizo notar la
más alto grado. de toFacultad de Filosofía.
cou\ euienci a de que
da la cultura.
Ciencias , Artes. así
esta facultad quede
La comisión quedó
como el proyect~ de
organizada al iniciar
formada por los seley para su creación.
sus labores la Gni,erñores Héctor GonEste asunto en parsi.dad.
zález. Pedro Benítez
ticular se considera

LA FUNCIÓN EDUCATIVA
DE LA UNIVERSIDAD
( r iene de la página :! )
, nuestras realidades espitradicional de propor- ' rituales. en consonancia
con las necesidades posicionar al educando un
tivas de nuestro medio
selecto caudal académisocial. Creemos que debe
co. impartido en la cátecoordinar sus intereses.
dra )- por los libros. pro\ eyendo a la sociedad de
empezando por los properitos en ciencia.
pósitos particulares y
los fines típicos. realzanEs nf'cesario tener en
cuenta que un país lo
do así su aspiración suhacen sus nacionales. enprema como centro y
tre los que figuran todos
fuente de educación: delos tipos de hombre~: lo
jando para después.
cuando esté íntegramismo científicos. que
mente constituida v
técnicos: conductores.
cuentf' con sus eJ¡_
que productores. sin e:xmentos orgánicos excluir a ninguno por fácil
clusi,os y propios. las
y humilde que sea su
contribución profesional ' doctrinas y teorías &lt;JUe
forruf'u su filosoña insy social.
titucional.
Por cuanto a la UniYersidad de '\ uevo León
deseamos que adopte
.\1onterrey. 7 de abril de
1933
una ideología accesible a

�MEMORIA UNIVERSITARIA

PÁGINA4

ABRIL DE 1933

LIC. PEDRO BENÍTEZ LEAL

I BUENA ACOGIDA DE LA
,,
·UNIVERSIDAD DE NUEVO
LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON
LEÓN EN CHIHUAHUA
NO ES YA SIMPLE PROYECTO SINO
Abril 8.- Este sábado
autoridades y los parUNA BELLA REALIDAD
tuvo lugar la sesión reticulares.
Abril 2.- Sobre el asunto palpitante de la formación de la Universidad del N oi:te, el
Diector del Colegio
Civil, Pedro Benítez
Leal, expresó que la
Universidad no es ya
un simple proyecto,
sino una bella realidad
que todos debemos ver
con beneplácito, por ser
una alta nota de cultura.
Hizo un elogio de los
gobernantes que no han
escatimado ningún esfuerzo por el progreso
de la educación en N uevo León, incluyendo a
los actuales. Subrayó el
hecho de que de 1880 a
la fecha, la educación
en el Estado ha evolucionado de una manera
rápida y firme, creándose ya un alto prestigio.
El Estado gasta actualmente más de un
millón de pesos en Instrucción Pública, la federación gasta medio
millón en el Estado y
las escuelas particulares 400 mil.

Lic. Pedro Benítez

El Lic. Benítez Leal
resaltó que los distintos gobiernos expidieron leyes adecuadas
para extender la educación en todo el territorio de Nuevo León,
habiéndose significado
por su empeño algunos
mandatarios cuya memoria es merecedora de
toda reverencia.
Desde que fue expedida la Constitución de
1824, Nuevo León se
encontraba en materia
de instrucción pública
en superioridad sobre
otras entidades del país
y aún de la capital de
la República. Años después, cuando fue ex-

pedida la ley federal
sobre instrucción, se
marcaban los lineamientos de una educación subjetiva y racional que ya se impartía
en el Estado.
Poco después de haberse pr9mulgado la
Constitución de 1857 se
fundó el Colegio Civil
del Estado bajo el patrocinio del Gobierno
local separado de ·1a
Iglesia.
Esta institución tropezó con grandes dificultades en sus primeros años, habiéndose
instalado en diferentes locales y no ha sido
hasta después del ochenta cuando se acordó la
construcción de un edificio propio.
También se refirió a
la creación de las escuelas de Leyes y Medicina, formadas bajo los
auspicios del Gobierno
del Estado, pero con el
auxilio, por lo que hace
a la segunda, del benemérito Gonzalitos, de
quien hizo un alto elogio.

DE ALBA BUSCA INTERESAR
AL GOBIERNO DE DURANGO
Abril 25.- El doctor
Pedro de Alba se encuentra actualmente
en Durango, donde ha
logrado interesar al Estado a fin de que aporte
su contingente, aprovechando la distancia que
separa a Monterrey de
dicha entidad comparativamente con la Ciudad de México y, sobre
todo, haciendo resaltar
el hecho de que el plan
de estudios que se va a
implantar es idéntico al
de la Universidad Nacional.
Después de entrevistar al Gobernador
Carlos Real, de allí

glamentaria del Comité
Organizador donde se
dio cuenta con una comunicación del doctor
Pedro de Alba quien se
encuentra en Chihuahua.
En ella informa la
buena acogida que en el
aquel Estado se ha dado a la idea de la fundación de la Universidad, ofreciendo su apoyo moral y material las

Rodrigo M. Quevedo

De Alba manifiesta
haber celebrado conferencias con el Gobernador Rodrigo M. Quevedo y autoridades escolares, a quienes encontró en al mejor disposición para contribuir,
dentro de sus posibilidades, con el envío de
alumnos.
Desde luego el Gobierno de Chihuahua
ofrece varias becas para
que un buen número de
alumnos chihuahuenses hagan sus estudios
en la Universidad que
se fundará aquí.
Agrega el doctor de
Alba que entre el elemento estudiantil y entre los profesionistas
de aquella entidad se
nota un vivo interés
por la fundación del
centro universitario de
la frontera, todos están
dispuestos a prestarle
el apoyo que sea necesario.

REGRESÓ COMPLACIDO DE SU
GIRA EL DOCTOR PEDRO DE ALBA
Abril 29.- Desde este
sábado se encuentra en
esta ciudad el doctor
Pedro de Alba luego de
visitar las ciudades de
Chihuahua y Durango,
habiendo regresado
muy complacido del
resultado de sus trabajos. En lo general,

nos informó el doctor
de Alba hay un ambiente de optimismo
para la obra de organizar la Universidad del
Norte, habiendo tenido
excelente acogida todos
los puntos que se presentaron en las dos
ciudades.

APARECE LA REVISTA UNIVERSIDAD

Plaza de Annas de Durango

pasará a Torreón y en
seguida, regresará a
esta ciudad en el transcurso de los siguientes
tres días. En tal virtud

estará para la fecha en
que el Congreso del
Estado se avoque al
estudio de la Ley Orgánica de la Universidad.

Abril 9.- A partir de hoy circula Universidad, la
revista de orientación y crítica para la juventud
que, desde la revista Contemporáneos, no ha hf!bido
otra en Monterrey.
En sus páginas escriben Pedro de Alba, Fortunato Lozano, Eusebio de la Cueva, Héctor
González, Luis Zambrano, Simón Guajardo y José
Luísce. El Gobierno del Estado costeó los gastos
de su edición por habérsele informado que estaba
en conexión con el Comité Organizador, pero en
realidad tal publicación es independiente, es decir,
no es un órgano director de la Comisión de
Publicidad. Cada ejemplar vale cinco centavos y
se puede encontrar en la agencia de La Prensa o
pedirse al teléfono 806.

PÁGINAS

MEMORIA UNIVERSITARIA

ABRIL DE 1933

DON ALFONSO REYES DISPUESTO A CUALQUIER
COLABORACIÓN, POR PEQUEÑA E INSIGNIFICANTE
QUE SEA, A FAVOR DE LA UNIVERSIDAD
Abril 12.- De acuerdo
con informaciones que
hoy obtuvimos en la
secretaría del Comité
Organizador, el culto
literato regiomontano
Alfonso Reyes aceptó
su encomienda como
miembro honorario del
mismo, formulando en
su carta de aceptación
una nueva adhesión al
establecimiento de la
Universidad de Nuevo
León.
Esta es la segunda
declaración pública que
formula desde Río de
Janeiro el Embajador
de México en Brasil, en
pro de la creación de
dicha Universidad. La
carta dirigida al Lic.
Pedro Benítez Leal; y
profesor Plinio D. Ordó ñez, Presidente y
Secretario del Comité
Organizador, abunda
en muestras de cariño
y parabienes para el
proyecto.
"Por la atenta nota
que V. V. S. S. se han
servido enviarme en 26

de febrero último, quedo impuesto de que ese
ilustre Comité se ha
dignado nombrarme su
miembro honorario, sin
duda atendiendo a las
profundas ligas de
natural afecto y vivo
interés espiritual que
me unen al desenvolvimiento de la cultura en
mi tierra natal, mucho
más que a méritos de
que carezco.
"El sólo hecho de que
se me considere digno
de incorporarme a las
personalidades que integran ese Comité bastaría ya para confesarme colmado de honor;
y todavía vienen a aumentar mi confusión y
agradecimiento las circunstancias de encontrarme yo alejado de mi
ciudad y de toda labor
pedagógica.
"Esto prueba la generosidad de quienes
saben confrontar con
su recuerdo y su alto
estímulo moral al paisano ausente, y estimu-

Don Alfonso Reyes

la mi ánimo en forma
tal que no dudo en considerar semejante honra como una de las más

nobles satisfacciones de
mi vida. ¡Ojalá pueda
yo, aunque sea de lejos,
corresponder en cual-

quier forma el señalado
favor que recibo, colaborando en la corta medida de mis fuerzas con
las hermosas tareas del
Comité!
Ruego a V. V. S. S. hacer presentes las anteriores manifestaciones a todos los miembros del Comité y, al
ofrecerme dispuesto a
cualquier colaboración
compatible con mi actual cargo (documentación sobre la América
del Sur, por ejemplo, u
otro servicio, por pequeño e insignificante
que sea, que yo pueda
prestar) expresar a
todos mis mejores votos y augurios por el
éxito de sus labores, y
las seguridades de mi
más distinguida consideración".
En el mes de enero
don Alfonso hizo una
importante aportación
al esfuerzo por crear la
Universidad al publicar
desde Brasil un voto a
favor del proyecto.

ACALORADOFUEELDEBATESOBRELOSPLANES
,,
DE ESTUDIOS DE LA EDUCACION SECUNDARIA
Abril 22.- En ninguna
de las sesiones anteriores del Comité Organizador de la Universidad vimos que se
discutiera con tanta
vehemencia como el de
este día en que se pronunciaron -discursos, se
expusieron razonamientos y se habló con
calor de los planes de
estudios formulados
para la educación se•
cundaria.
Los más activos en la
sesión de este sábado
fueron los miembros del
Comité encargado de
formular el proyecto del
plan de estudios de las
escuelas secundarias que
presentó un bien m@dí-

tado plan que viene a
hacer de la educación
secundaria un lazo de
unión entre las escuelas
primarias y preparatorias.
En la sesión general
del Comité se aprobó con
algunas modificaciones
como la introducción en
el primer año de materias como Ciencias Biológicas, Trabajos Manuales, Escritura Muscular.
Solfeo y Orfeones; en el
segundo áiio Taquigraña
como optativa; en terce•
ro; Prácticas Mercantiles, y como opi1ltivas
A:rtes Domésticas para
señoritas y Carpint6rÍa
para varones, además de
la enseñama de los idio•

mas inglés o francés en
los primeros dos años.
El plan fue formulado
por los señores Pedro
Benítez Leal, Spencer
Holgtún., profesora Belén
Garza, profesores Juventino Torres, Juan E
Escamilla y Plinio D.
Ordóñez y deberá adoptarse a partir del próximo año escolar de 19331934. Se busca con esta
enseñanza formar hombres capacitados para
hac~r frente a las necesidades más apremiantes de la existencia, a la
par que se constituye en
una fuente donde se
coordinen las necesidades de índole social,
vocacional y académica.

A REVISIÓN DEL GOBERNADOR
EL PROYECTO DE LEY
( Vi~ne de la págino 1)

fundan la creación de
la Universidad de
Nuevo León, dentro de
una ideología accesible
a las posibilidades técnicas, económicas y
materiales con que
cuenta el Estado", exponen en s~ oficio de
este día a la Superioridad.
La comisión integrada por los señores
Pedro de Alba, Héctor
González, Pedro Benítez Leal, Procopio
González, la profesora

Belén Garza y el estudiante J. Guadalupe
R. de los Santos, formuló el proyecto de
ley.
En la exposición de
motivos que la procede se explican con amplitud los puntos de
vista que tuvo presente el Comité para la
organización educativa que se propone. En
espacio preferente de
esta edición publicamos los puntos principales de dicha exposición.

�MEMORIA UNIVERSITARIA

PÁGINAS

ABRIL DE 1933

ESCUELA DE LEYES
-------- -

MARAVILLOSA REVISTA DE LOS
VALORES MENTALES DE LA HUMANIDAD
Abril 6.- Poco después
de las 17:30 horas se
presentó en el salón de
actos de la Escuela de
Leyes el señor Gobernador del Estado.
Francisco A. Cárdenas
acompañado del Director ·del plantel, Lic.
Héctor González. y del
jurisconsulto metropolitano. Lic. Luis Chico
Goerne, para desarrollar una conferencia
anunciada para hoy
tarde sobre el sentido
de la Revolución Me ·cana y el imperativo de
sus conquistas sociales.
Previas palabras del
Lic. González presentando al Lic. Goerne.
éste abordó la tribuna
para iniciar su plática
afirmando la necesidad
de que la juventud universitaria comprenda el
instante en el que se
vive y las actitudes de
rebeÍdía de los hombres del momento presente, para que se interprete mejor el sentido de la Revolución
Mexicana.
Habló sobre las actitudes mentales de los

Lic. Chico

hombres y cómo éstos,
cuando n~cesitaban de
auxilio en sus tribulaciones, volvieron sus
ojos al pasado para encontrar el supremo consuelo en las enseñanzas
)' las experiencias de lo
pretérito.
ReaJizó una brillantísima síntesis histórica )

presente, cuya filosofía
consiste en mirar hacia
delante ) no para atrás,
' v consumar t;n absoluto
~l libre análisis para
fundamentar con el intelectualismo. con la
razón, el acervo de posibilidades a través del
cual ha de instituir su
nueva concepción del
mundo: un mundo ''hacia adentro" } no mirando "hacia fuera ...
Después de esta revista de valores filosóficos, llegó a la Revolución Mexicana, dijo que
habían sido muchas las
revoluciones y que cada
una tiene modalidades
propias, específicas por
imperativos íntimos qué
cumplir.
Goerne
Habló de la necesidad
de fundaT un nacionafilosófica de la humanilismo auténtico y del
dad en 1a que se refirió a
hecho revolucionario de
la civilización oriental y
entender lo nuestro,
grecorromana, a la Edad
nuestros problemas,
:'.\Iedia y al Renacidesde adentro. como lo
miento. a Platón. Santo
justificaba el hecho de
Tomás, Galileo. '\'ewton.,
haber incorporado a
Darwin, todo en una
nuestro ser nacional al
inapreciable concerción
indio para cumplir sus
histórica hasta la connecesidades. a las cuales
cepción del instante
debieron dar debida

1

satisfacción, si no él nos
impondría este desiderato suyo.
Gracias a la palabra
inteligente y docta del
Lic. Goerne, en viaje
admirable por todas las
edades del pensamiento
humano y de llegar a lo
concretamente nuestro,
el orador terminó su
conferencia sin abordar
el tema que esbozó desde
el principio: la necesidad de que la juventud
penetrara en el sentido
de la Revolución en el
aspecto fundamental de
las conquistas sociales.
Doctísima exposición
que por desgracia. no
vimos coronada con el
estudio filosófico y sociológico que el Lic.
Goerne nos prometió con
aquel maravilloso panorama que del pensa•
miento de la humanidad
pasada nos ofreció como
antecedente.
Cerró el libro en el instante preciso de penetrar al sentido dramático de lo nuestro. de lo
específicamente nacional. de Lo rigurosamente mexicano.

HOSPITAL GONZÁLEZ

HOSPITAL CIVIL

HABRÁ PRÁCTICA DEL DEPORTE

INICIA TRANSPORTE DE
MATERIALES AL SITIO DONDE
SE ERIGIRÁ EL GRAN HOSPITAL

Abril 1.- Hoy en la
tarde quedó acondicionado e inaugurado
en el interior del Hospital González un patio
para efectuar en él
deportes diversos tales
como basquetbol. tenis
y voleibol. Este arreglo
fue ejecutado en lo que
toca a su parte material
por los enfermos. cuyo
estado de salud lo ha
permitido. siendo dirigidos por albañiles conocedores. El acto fue
sencillo. El Dr. ~Iuraira
lanzó la primera hola en
medio de un atronador

.

aplauso para poner en
marcha animadísimos
encuentros de basquetbol. Los jefes del establecinúento harán cuanto esté de su parte para
estimular la práctica de
estos juegos entre los
asilados.
Modernización de las
oficinas
Abril l l.- Este día se
entregaron los sistemas kárdex que en lo
sucesivo se emplearán
para llevar las labores
de observación v registro de cada enfermo
del Hospital González.

sustituvendo los antiquísim~s sistemas de
libretas.
La adquisición del
nuevo sistema costó
alrededor de mil 500
pesos y se introdujo a
iniciativa del Director
del Hospital. doctor
:\:Iuraira. en vista de
las grandes , entajas
que reporta y porque
tan importante mejora
ya ha sido implantada
en los últimos años en
casi todos los hospitales de la capital de la
República y de Estados
L'nidos.

Abril 25.- Como uno de
los trabajos preliminares de construcción
del nuevo Hospital
Civil, se procedió al
acarreo de arena ),
otros materiales ~]
lugar donde se levantará el soberbio edificio.
Para tal efecto el Jefe
del Ejecutivo celebró
algunos contratos con
empresas de la localidad para el aprovisionamiento de materiales de construcción que

se emplearán en la
obra. Los preparntivos
se llevan a cabo activamente, pues se trata de
tener todo listo para el
momento en que se
inauguren los trabajos
de manera definitiva.
de ser posible en la primera quincena de mayo
se inicien los cimientos
y el vaciado de las primeras columnas. La
intención es llevar a
cabo las obras en un
año o menos.

PÁGINA7

MEMORIA UNIVERSITARIA

ABRIL DE 1933

LA SUPREMA FINALIDAD
DE LA UNIVERSIDAD SERÁ
,,
LA FORMACION DE UN NUEVO TIPO DE HOMBRE
( Viene de la página 8)

la inquietud cósmica
universal.
Esto último es lo
que caracteriza el espíritu universitario: la
curiosidad y el afán
por extender la vista
hasta las más remotas
lejanías; no hay qué
olvidar que su alumbramiento en la historia coincidió con la
idea del poder universal, con la ilusión
de formar una sola
familia cristiana con
todos los países del
Planeta, con el espejismo de la legislación
ecuménica.
Aunque ese mundo
unitario se haya disgregado en nacionalidades diversificadas,
sin embargo, la quimera del saber universal, la pasión por
los estudios de todo
linaje y el afán para
conseguir la fraternidad y el entendimiento entre todos los
hombres, sigue vivificando la viejas raíces y fortaleciendo los
antiguos trucos, y
quién sabe si en el correr de los tiempos la
cultura clásica y el
".a.uevo humanismo"
realicen el milagro que
todos los habitantes
de la tierra se vuelvan
a considerar componentes de una sola
patria y de una sola
familia.
Una vez realizado
este vuelo de altura y
de distancia, las alas
de la Úniversidad, como las ~el simbólico
Ariel, habrán de replegarse sobre sí mismas para vo}rer a su
propia realidad y a su
punto de partida. De
esa manera la mayor
conciencia de lo que se
es y de lo que no se es:
de lo que se tiene y de
lo que no se tiene: será
un auxiliar de primer
orden para el =ás

profundo conocimiento de sí mismo, que
también constituye
una finalidad de los
estudios U niversitarios. Con esto se hará
una tarea doblemente
benéfica y saludable;
el mejor conocimiento
de nosotros mismos
erá una medida para
entender y estimar a.,.
todos los hombres, y
las observaciones recogidas en ese recorrido
a través de las edades
Pedro de Alba
y de los pueblos, nos
darán datos sobre la
del Destino y el Enigfisonomía genérica de la
~a de la Sabiduría
humanidad y contrientreguen algunos de
buirán a nuestra propia
sus secretos.
afirmación. En esas
Hablemos así de la
condiciones se realizará
futura Universidad de
una de "las desideraNuevo León porque
tas" de nuestro afán
así hablaría_mos respor defi-nir nuestra
pecto de cualquiera
nacionalidad, pero sin
universidad clásica o
cerrar las puertas a las
moderna, propia o
verdades eternas ni a la
extraña, y porque al
simpatía universal.
tratarse de una instiSe dirá por algunos
tución nueva que hay
que estas lucubracioqué señalarle finalines parecen teorizandades superiores; cotes y bizantinas; en
mo una meta, como
realidad hay qué ar•
un paradigma, aunque
güir que la inquietud
de momento no se
filosófica, el pensa•
cuente con todos los
miento científico y la
.recursos para su plena
sensibilidad artística
realización. Hay qué
que se cultivea en macontar con las mag•
yor o menor grado en . níficas posibilidades
la Universidad de
de la región y con la
Nuevo León, serán
iniciativa de sus haarmas de un alcance
bitantes; éstas se han
ilimitado para llegar
aplicado principal•
hasta las alturas y las
mente a empresas de
profundidades del
orden práctico; pero se
mundo cósmico o de la
puede esperar con :ra•
conciencia humana.
zones válidas, que esa
Para lograr ese pro•
dinámica y esa dis•
pósito sólo se necesita
ciplina florezcan tam•
una inclinación autén•
hién en los campos del
tica, una postura de•
estudio y de la inves•
finída, una pauta fir•
tigación dentro de la
me para adentrarse en
Universidad.
el amplio e inagotable
Insistímoil parale•
mundo del iiaber: que
lamente en las tareas
sea con modestia, (JOU.•
d@ alcanoe popular y
ciencia y recato; eQD
en los p:l 'Qp6sito~ d@
desinterés y con real
(JOnooimiento lilupe•
afición por el snbl!lr en
rior, 00U1,id@rándolas
sí: eso basta para ser · . como dos tendenoüu1
un buen ofici1rn.te y
tundamentdeil para
con el tiempo puede
quo se vea que la Uní■
ocurrir q110 lll Esfinge
vtir~idad no debe pro•

pender exclusivamente hacia el campo trillado de la formación
de profesiohistas, de
acuerdo con la vieja
pauta de la profesiones liberales. Deberán
tener su lugar desde
luego; pero se procurará formar una nueva
conciencia en los que
se gradúen en las facultades o escuelas
universitarias, que les
permita vivir en atención constante hacia
las urgentes necesidades de nuestro pueblo; p~ro la formación
de profesionistas corresponderá solamente a una parte del programa.
Se procurará también formar hombres
capacitados para ser
buenos industriales,
buenos hombres de
negocio, o expertos
agricultores; obreros y
obreras calificados
con una mejor dotación de conocimientos
y habilidades; pero
todos ellos,. tanto los
profesionistas clásicos, como los hombres
de empresa, como los
obreros, habrán de tener el sello de hombres
cultos y el criterio amplio, generoso y comprensivo, como resultado de la influencia
de la Universidad.
La Universidad habrá de consagrarse
pues, a formar hombres en el más amplio
sentido. Con grandes o
pequeños recursos, con
más o menos conocimientos académicos;
pero en todos los casos, con una conciencia
humana bien definida.
Así contribuirá al
fomento de estaco•
rriente. saludable que
se llama Nuevo Hu•
manismo, que se apliPa a to.das las manifestaciones de la vida
contemporánea. Se
p:retonde que no sola-

mente las ciencias sociales, políticas y económicas se sometan a
los principios de solidaridad humana, sino
que hasta las ciencias
abstractas nunca pierdan de vista el destino
del hombre.
Por tanto la suprema finalidad de la
cultura universitaria
será la propender hacia la formación de un
nuevo tipo de hombre.
En Nuevo León y en
los demás Estados
fronterizos existen de
hecho características
humanas de las más
estimables: vigor físico, inquietud mental;
sencillez de costumbres, actitudes ingenuas frente a los problemas de la existencia.
La lucha por la vida
que ha sido dura los ha
vuelto resistentes y
emprendedores; los
riesgos comunes les
han despertado la
conciencia de la unión
y del esfuerzo combinado; habrá qué conservar tales cualidades en cuanto correspondan a valores humanos y a la vez buscar la forma de introducir elementos derivados del ansia de
saber; del afán por los
estudios desinteresados, de la afinación íntima que se relacione
con la sensibilidad artística. Así se ensanchará el horizonte del
hombre por todos los
puntos cardinales y se
completará la mente
en su asombrosa potencialidad. El espíritu universitario irá
más allá de las facultades equiláteras, o del
equilibrio inestable;
entonces podría expresarse con la ecuación
de un círculo, símbolo
~e la perfección y de la
sencillez y también del
eterno movimiento.

�MEMORJA UNIVERSITARIA

PÁGINAS

ABRIL DE 1933

PARA UN IDEARIO DE LA UNIVERSIDAD DE NUE~O LEÓN
/

LA SUPREMA FINALIDAD DE .LA
UNIVERSIDAD SERÁ LA FORMACIÓN
DE UN NUEVO TIPO DE.HOMBRE
PEDRO DE ALBA

Abril 2.- Durante al_gún tiempo se padeció
entre nosotros cierta
aYersión a los estudios
unive1·sitarios. Se tenía la creencia de que
eran aprovechados
únicamente por una
minoría privilegiada }
que servían de base
para fomentar una
casta de profesionistas
más inclinados al medio persQnal que a la
franca actitud de servicio colectivo.
Por fortuna ha sobrévenido una transformación en dichos
conceptos: por los dos
extremos se ha procurado el acercamiento.
Por una parte el universitario de hoy ha
buscado. de una manera espontánea. la más
amplia comunicación
con las clases populares. y por la otra. los
que creían que la Lniversidad no realizaba
tareas de bien público.
se han vis.to en la urgencia de recurrir a
ella para pedirle consejo y para solicitar su
ayuda en todos los
problemas contemporáneos. Así se ha
establecido una doble
corriente de la altura
hacia las profundidades del pensamiento: entre las capas sociales que forman la
cúspide y las que represen tan la base de
la estructura social, y
de ese modo se va c;.
minando al encuentro
para acortar las distancias y para romper
las barreras. a fin de
lograr una nueva organización social con
nuevos artistas y .asperezas. de tal suerte

Destrucción del ,iejo orden. mural ele José"Cl,mPnte Orozco. (]9:!6).

que se puedan conjurar las ~oluntades
en el afán de fundar
un mundo mejor.
El espíritu de la
nueva Unive1·sidad
debe ser de cooperación social: sin pedirle
que renuncie a sus altas finalidades de investigación y de conocimiento: hay qué esperar de ella un esfuerzo creciente } sostenido. para que se logre
una acomodación social más justa y para
que haya menos diferencias entre los hombres. Es con esta ••mi-

ra ... que lo mismo se
afoca hacia arriba que
hacia abajo, que se
fundará la l niversidad de , ue-\-o León.
Se pretende que sea
algo , ·ivo } dinámico:
un organismo capacitado para moverse en
todas direcciones. Su
lugar de residencia será la ciudad de \Ionterrey. no por arrogancia egocéntrica.
sino porque es preciso
que tenga nn a siento
definido. Se buscará la
forma de que ·n o :-ea
sólo una fórmula estática; sino que todo lo

1

que :Monterrey tiene
de eneqi;fa productiva.
de disciplina en el trabajo. de orden eu el esfuerzo será un motivo
de inspiración para la
l niwr:-;idad. En el terreno gen nin a 111en te
humano se tomarán
lecciones del propio
ambiente: así como en
la , ida política, en la
organización económica: ~n la producción
industrial y agrícola
se ha logrado una concatenación de todos
los factores sociales,
se ha cult i, a do una
conciencia de mutua

ª) uda que al parecer
está por encima de la
lucha de clases; de la
misma manera la líniversidad será un punto
de convergencia para
que se acojan en sus
aulas los elementos
provenientes de todos
los sectores de la actividad y del pensamiento; sin dis.t ingos
de categorías o privilegios despendidas
de la posición económica o de arbitrarias
clasificaciones.
El principio jerárquico que prevalecerá
en la Cniversidad estará apoyado en el saber de la nueva institución. Está obligada
a irradiar su luz en todas direcciones; pero
uo solamente será un
centro luminoso, sino
que también debe elevar a las alturas y conservarlas siempre tensas y vibrantes sus antenas receptoras.
Una vez conocidos
su población y su medio en la forma más
amplia y concienzuda,
tendrá qué emprender
con un espíritu insaciable la exploración
de todas las rutas .
Después de hacer
recorridos de tra yectorias ver ti cales y horizontales, completará
su esquema en viajes
de circunvalacióµ. El
conocimiento de sí
mismo y de las condiciones de su propio
medio ciudadano será
el punto de apoyo para pasar al estudio del
Estado, luego. se fijarán las características regionales, después las de nuestro
continente. para terminar el recorrido con

( Sigue en la página 7) •

f

l

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                  <text>Memoria Universitaria: Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL, nace en el 2010. Los artículos incluidos esta publicación mensual tienen como finalidad proporcionar fuentes de información poco exploradas, como lo son los testimonios, por medio de entrevistas y el uso de documentos hemerográficos, conjugando todo con los nuevos recursos electrónicos. De esta forma aborda aspectos académicos, culturales, científicos, deportivos y políticos desarrollados en el pasado y con ello se espera que forme una base de fuentes y referencias indispensables para la historia de la UANL. Además, no olvida la importancia del registro gráfico, sin relegarlo como mero accesorio del texto, sino que le otorga a la fotografía un papel preponderante como fuente documental. Se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Memoria Universitaria: Boletín del Centro de Documentación y Archivo Histórico de la UANL, nace en el 2010. Los artículos incluidos esta publicación mensual tienen como finalidad proporcionar fuentes de información poco exploradas, como lo son los testimonios, por medio de entrevistas y el uso de documentos hemerográficos, conjugando todo con los nuevos recursos electrónicos. De esta forma aborda aspectos académicos, culturales, científicos, deportivos y políticos desarrollados en el pasado y con ello se espera que forme una base de fuentes y referencias indispensables para la historia de la UANL. Además, no olvida la importancia del registro gráfico, sin relegarlo como mero accesorio del texto, sino que le otorga a la fotografía un papel preponderante como fuente documental. Se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Documentación y Archivo Histórico </text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
RECTOR: Dr. Alfredo Piñeyro López
SECRETARIO GRAL.: lng. Orel Darío García
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DIRECTOR: Lic. Juan Angel Sánchez Palacios
SRIA. ACADEMICA: Lic. Aída O'Ward
SRIO. ADMINISTRATIVO: Lic. Nerón Pérez
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L, 185 pp., $ 250.00

REDACCION

Luis Lauro Garza Hinojosa
Alma Rosa Garza del Toro
Humberto Salazar
DISEÑO

Jorge Sposari
OFICINAS

Facultad de Filosofía y Letras,
Ciudad Universitaria, U.A.N.L.
Publicación bimestral
Precio del ejemplar: $ 30.00
Suscripción anual $150.00

�UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
RECTOR: Dr. Alfredo Piñeyro López
SECRETARIO GRAL.: lng. Orel Darío García
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DIRECTOR: Lic. Juan Angel Sánchez Palacios
SRIA. ACADEMICA: Lic. Aída O'Ward
SRIO. ADMINISTRATIVO: Lic. Nerón Pérez
COORDINADOR EDITORIAL: Lic. José R. Mendirichaga
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Fllosofla y Letras

REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
NUMERO 2 / VOLUMEN 1 / OCTUBRE DE 1982
CONSEJO EDITORIAL
Lic.
Lic.
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Mario Cerutti
Miguel Covarrubias
Nerón Pérez
Ricardo Villarreal

DIRECTOR
Abraham Nuncio
REDACCION
Luis Lauro Garza Hinojosa
Alma Rosa Garza del Toro
Humberto Salazar
DISEÑO
Jorge Sposari
OFICINAS
Facultad de Filosofía y Letras,
Ciudad Universitaria, U.A.N.L.
Publicación bimestral
Precio del ejemplar: $30.00
Suscripción anual $150.00

�SUMARIO

3

EL SANTO OFICIO
James Joyce

6
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4

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9

PARTES DE TEATRO
Clara Eugenia Flores

VIRGENES CONSAGRADAS Y MUJERES SOLITARIAS
Leticia S. Herrera

51

54

LA REPRODUCCION SOCIAL EN EL CAPITALISMO
Minerva Villarreal

HACER OLAS
Horado Salazar

48
49

AMERICA LATINA: LAS CIENCIAS SOCIALES
ANTE UNA REALIDAD APREMIANTE
Mario Cerutti

CALIDAD DE VIDA
José María lnfante

42

45

VIGENCIA DE VASCONCELOS
Humberto Musacchio

APUNTES PARA UN LARGOMETRAJE
María Copani

'%

41

LA ESTETICA DE VASCONCELOS
COMO APORTACION FILOSOFICA SIN MAS
José Roberto Mendirichaga

ANTONIETA RIVAS MERCADO, MUJER, ARTISTA, MECENAS
Silvia Mijares

~

36

IDEOLOGIA Y CIENCIAS SOCIALES (2a. Parte)
Gabriel Vargas Lozano

DOS POEMAS
Arturo Ortega

24
29

¿CIENCIA O IDEOLOGIA?
Santiago Ramirez

LA NOCION DE LITERATURA
Tzvetan Todorov

16
22

EL SANTO OFICIO

" FRUTA VERDE" Y SUS FRUTOS ¿VERDES?
Libertad González Hernández

NUEVAS ESTRATEGIAS EN EL TRABAJO EDUCATIVO
CON NIÑOS ROTULADOS COMO DEFICIENTES MENTALES
Esperanza Uribe de Alanis
Horado Maldonado

62

LA NACIONALIZACION DE LA BANCA

En este número: Fotografías de Eduardo Rodríguez

James Joyce
Yo me daré a mí mismo
Este nombre, Catarsis-Purgador.
Yo, que desarreglé costumbres olvidadas
Para conservar el libro de gramática de los poetas,
Trayendo a la taberna y al burdel
la mente del ingenioso Aristóteles,
Para que los vates en el intento no yerren
Debo aquí ser mi intérprete:
Recibid pues ahora de mi boca
Peripatética erudición.
Para entrar en el cielo, viajar al infierno,
Ser compasivo o terrible
De cierto uno precisa del sosiego
De indulgencias plenarias.
Para cada misticista legítimo
Un Dante es, no predispuesto,
Quien salvo junto a la chimenea, por poder,
Arriesga heterodóxicos extremos,
Como aquél que disfruta en la mesa
Al ponderar lo que es embarazoso.
Conduciéndose con sentido común
¿Cómo puede uno dejar de ser intenso?
Mas yo no debo ser contado
Entre esa enmascarada compañíaCon el que se apresura a conciliar
Las frivolidades de sus damas veleidosas
Mientras lo consuelan cuando gime
Con orlas célticas bordeadas en oroO con el que sobrio todo el día
Entremezcla un regaño en su actuaciónO con aquél cuya conducta " parece poseer"
Su preferencia por un hombre de ' 'temperamento" O con el que actúa el parche roto
A millonarios en Hazelpatch
Pero llorando tras sagrado ayuno
Confiesa todo su pagano pasadoO con el que no se quitará el sombrero
Ni frente a malta o frente a crucifijo
Mas muestra a los vestidos con pobreza
Su elevada cortesía Castellana-

�O con el que ama a su apreciado AmoO aquél que bebe en el temor su litroO el que una vez tendido ya en su cama
Vio a Jesucristo sin cabeza
E intentó recuperar para nosotros
Los perdidos trabajos de Esquilo.
Mas todos estos hombres de los que hablo
Me hacen mesero de su camarilla.
Puedan soñar sus soñadores sueños
Pues puedo hacer por ellos esas cosas
Por las cuales perdiera mi diadema,
Esas cosas por las que Abuela Iglesia
Inclemente dejóme en la estacada.
Así alivio sus tímidos traseros,
Ejecuto mi oficio de catarsis.
Mi escarlata los deja blancos como lana:
Por mi intermedio purgan un hartazgo.
Para una y todas las hermanas disfrazadas
Actúo como Vicario General
Y para cada tímida y nerviosa virgen,
Hago yo un buen servicio similar.
Porque detecto sin sorpresa
La sombría belleza de sus ojos
En el " no te atrevas" de la dulce doncellez
Que responde a mi " quieres" corruptor
Siempre que nos encontramos en público
Ella nunca parece pensar;
De noche cuando yace en el lecho
Y siente mi mano entre sus muslos
Mi amorcito de ligero atuendo
Conoce la suave llama del deseo.
Pero Mammón declara proscripción
Para los usos de Leviathán
Y aquel elevado espíritu siempre lucha
Con los innúmeros siervos de Mammón
Que tampoco estarán jamás exentos
De su tributación sobre el desdén.
Distante pues me vuelvo para ver
El paso lerdo de esa variada multitud,
Aquellas almas que odian la fuerza de la mía

Acerada en la escuela del viejo Aquino.
Donde ellos se han postrado y arrastrado y orado
Me yergo yo, el auto-destinado, sin miedo,
Sin compañeros, sin amigos, solo,
Indiferente como espina de pescado,
Firme como los riscos montañosos donde
Blando mi cornamenta por el aire.
Dejadlos continuar como es la cosa
Para adecuar la hoja del balance.
Aunque puedan obrar hasta la tumba
Jamás tendrán mi espíritu
Ni harán de mi alma una con las suyas
Hasta que el Mahamanvantara finalice:
Y aunque hayan de arrojarme de su puerta
Mi alma por siempre habrá de despreciarlos.
(Traducción de Daniel Casslnl)

A cien años del nacimiento de James Joyce, el lugar que el escritor irlandés ocupa dentro de la literatura contemporánea no es puesto en duda por nadie. Obras como el monumental Ullses, El retrato del artista adolescente,
Dubll,:ieses
un claslco. y el abismal f'lnnegans Wake constituyen ejemplos de lo que un escrito requiere para convertirse en
La dificultad principal al pretender entrar de lleno a sus escritos radica en que Joyce maneja simultáneamente
varios niveles de significado perfecta o imperfectamente comprensibles en su idioma original. Infinidad de analistas especializados en literatura Inglesa han dedicado años al escrutinio más riguroso de la obra de Joyce, y el
hecho de que el Ftnnegans Wake no haya sido traducido al español no indica sino la verdadera distancia que separa dos idiomas; no existen en el español palabras que traduzcan -o se aproximen- a este notable escritor.
Sea pues esta "aproximación" a El Santo Oflclo un mmlmo homenaje a la memoria del insigne escritor nacido
en la alegre tierra del trébol (D.C.).
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�¿CIENCIA O IDEOLOGIA?

Santiago Ramírez
Lo técnico puede caracterizarse como aquello por medio de lo que el
mundo se pone en disponibilidad; por
medio de lo cual el mundo vuelve a
ser morada.
Quiero dejar claro, entonces, el terreno en que pretendo moverme: el
terreno de la ciencia y de la ldeologla:
es decir, quiero aclarar que no voy ha
hablar de ciencia, por un lado, y de
ideología, por el otro, sino que intentaré moverme en el ámbito brumoso
y opaco en donde ciencia es ideología, e ideología es ciencia.
No quiero, pues, definir lo que es la
ciencia, o definir lo que es la ideología. Esto es una tarea árdua -cuando no imposible- que supondría que
tenemos ideas o conceptos claros y
distintos acerca de lo que una y otra
son. Desde ahí, sería inmediato establecer di-ferencias (de ferre-llevar y di
separación, duplicación, etc.). Lo que
yo quiero hacer hoy es una con-ferencia sobre ciencia e ideología (con-junto, /erre-llevar).
Originalmente, Althusser -quien
puso el asunto de moda-, hizo
resurgir el problema de la ideología
(si bien Marx y Gramscl ya la habían
tematizado), en estrecha relación con
el concepto -aparentemente estable
y relativamente confiable- de ciencia.
En un principio, pues, Althusser tematizaba la categoría de ideología
por medio de una referencia obligada
a la cientificidad. la diferencia entre
ciencia e ideología era (y para. muchos sigue siendo) una diferencia en
donde la separación estaba dada por
el frecuentemente misterioso "obstáculo epistemológko". El tránsito de
la ideología hacia la ciencia se llevaba a cabo por obra y gracia de la
"ruptura epistemológica".
Posteriormente, Althusser abandonó
esta posición original -en sus flementos de autocrltlca- al darse
cuenta que esta visión estrecha y
abstracta reducía el problema a un
problema de epistemologla. Sin en10 trar, por el momento, en detalles

superfluos la epistemología resultaba
-además de abstracta- insostenible.
Es Interesante mostrar de qué manera se llegó a esta conclusión.
Althusser, en oposición a las corrientes humanistas en el seno del marxismo, se propuso una tarea politlca:
la de llevar a cabo una relectura de
Marx, que abandonara aquellas posiciones que hacían de Marx un humanista -cancelando con ello las lecturas propiamente políticas (en términos de lucha de clases) o un racionalista -transformando al "materialismo dialéctico" (estos eran los términos de Althusser) en un determinismo causal.
La operación consistió, entonces,
en separar (mediante una ruptura) al
Marx humanista (sobre todo el de
1844, evidentemente hegeliano) del
Marx revolucionario (el Marx de fl Capital, que habría roto con la "metafísica" hegeliana).
La polémica que siguió a esta operación es ampliamente conocida: se
argumentó ad nauseam que tal "rup·
tura" era imaginaria o -en el otro
bando- se propusieron todos los
"puntos de ruptura" imaginables: las
Tesis sobre Feuerbach, la /deologla
alemana, el Manlfesto comunista, etc.
Fue el propio Althusser quien vino
a poner orden en dos momentos-:
1 ° Al declarar que tal concepción
de ideología dejaba de lado el asunto

de la politlca y del poder, y
2 ° Al declarar que -contrariamente
a lo que se discutia- no había ruptura de Marx con Hegel, pero que la
continuidad no era la propuesta por
la "ortodoxia".
La primera rectificación se hizo en
el trabajo sobre AIE, en donde el énfasis se puso sobre el genitivo "de
Estado" -reintroduciendo la cuestión
de la política- y, en un segundo
momento, al declarar abiertamente
que el problema había surgido de
una posición teoriclsta.
En la segunda rectific.ación el pro-

blema era más espinoso. A fin de
cuentas, criticar a Althusser era una
afición · generalizada. Althusser
mismo se apuntó en la lista. Pero la
segunda rectificación requería de una
crítica al propio Marx. Las condiciones políticas para hacerlo no estaban
dadas. Sólo cuando AJthusser mismo
-si bien el punto no era originaldesencadenó la "crisis del marxismo"
(en Venecia, en 1978), fue que la
cuestión pudo plantearse. Incluso entonces fue necesario tratar el asunto
con mucha delicadeza, pues la "crisis
del marxismo" se transformó en una
empresa comercial, gracias a la aparición de los efímeros "nuevos filósofos". Su virtual desaparición -la de
los "nuevos filósofos" - y la sucesión
de una serie de eventos políticos
(franceses e internacionales) permitió
llevar a cabo esta segunda rectifi~ación.
Inicialmente, se había propuesto
-tras una infinidad de propuestas
contrario sensu- que en Marx no
había método. Sostenerlo era difícil
(yo, en particular, sostuve, en Cathe•
dra, que en Marx no había métldo
"en el sentido tradicional" -era una
operación anticartesiana y antiposltl·
vista). Tan difícil, que hubo que ceder
ante todas las evidencias: en Marx
hay una propuesta de método, una
propuesta que, si bien no es cartesiana y no es tradicional, sigue siendo
una propuesta de método y, peor
aún, de método clentlflco (cfr.: /ntro·
ducclón, de 1857).
·
¿Qué se agazapa tras el atributo de
cientificidad?, ¿qué concepto de cien·
cia, a fin de cuentas, es sostenido
por Marx?.
Una lectura no-sintomática de Marx
muestra irremediablemente -y Lu·
kács lo confirma- que la idea mar·
xista de ciencia es idéntica a la Idea
hegeliana; que en este punto -y no
es punto secundarlo- Marx no dejó
nunca de ser hegeliano. Esta rectlfi·
caclón coloca, no sólo a Marx, sino a
Lenin mismo, en una perspectiva dls·
tinta que hace resurgir el problema

de la ciencia, la cientificidad y la
ideología.
Por otra parte, un grupo de científicos encabezados por Jean Marc LevyLeblond, publicó a principios de los
70's un libro llamado (Auto)-crltlca de
la ciencia (Nueva Imagen).
Ahí, desde una cierta ingenuidad
filosófica, se mostraba cómo, al margen de toda polémica epistemológica,
la ciencia era colocada en una posición desde la que cumplía funciones
políticas de legitimación, de perpetuación, de cimentación y de cohesión de formas específicas y determinadas de organización social y de
~Jercicio del poder político. La ciencia -usando la expresión althusseriana que, por supuesto, no era
utilizada en el libro citado, se había
transformado en un AIE.
Fue entonces que un grupo de científicos sesenta y ocheros y de estudian tes mexicanos hizo su aparición
en estas lides: la ciencia se había
transformado en ideología; ¡incluso
desde el punto de vista epistemológico! Nuestra misión era rescatarla
de esta desnaturalización (cfr.: Ramírez, Torres, Zambrana, Ciencia e Jdeologla).
Pero no fuimos los únicos. En Europa y en los Estados Unidos, se gestó
un movimiento importante en pro de
otra ciencia, de una ciencia nueva (o
distinta), "para el pueblo", que criticaba a la ciencia existente primero,
por el modo como estaba involucrada
en Viet-Nam y, más adelante, por el
modo en que se involucrabaa en el
ejercicio del poder, pero ya no exclusivamente del- poder político, sino del
poder masculino, dél poder contra la
naturaleza, etc. Surgieron movimientos "verdes" y sensualismos "rojos"
que culminaron con la descalificación
-sin más- de toda ciencia.
El socialismo realmente existente,
había rectificado -desde el XX Congreso- las posiciones soviéticas
acerca de las "dos ciencias" de Lyssenko. Todo parecía apuntar hacia

una ciencia democrática, hacia una
ciencia respetuosa de la naturaleza,
etc. Dominique Lecourt -primeromostró cómo estas ilusiones eran
eso: ilusiones.
Con el apoyo de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, se lleyó a
cabo en 1979 un ciclo de conferen·
cias ("Crítica del positivismo"), du·
rante el que Lecourt y otros, mostraron cómo -salvo en diferencias nominales- la posición soviética no difería de la posición del "mundo libre";
en una palabra, que la "rectificación
del XX Congreso no era tal y que la
ciencia, en el campo del socialismo
real no era -en modo alguno- algo
diferente de la ciencia ideologizada
bajo las diversas formaciones sociales capitalistas,
La ciencia parecla Irremisiblemente
condenada a servir de Ideología.

Atacar el problema desde el otro
término -desde la ideologia- parecía abrir ciertas perspectivas que la
historia que he relatado había cerra-

do. Proliferaron trabajos de toda índole acerca del Estado- nunca como
hasta entonces hubo tantos coloquios, cursos, textos y artículos
sobre una extraña disciplina llamada
"Teoría del Estado" - , se multiplicaron los trabajos de descripción y crítica de ideologías específicas, etc.
Parecía entonces que la maldad, la
villanía positivista había "engatusado" a las ciencias haciendo de ellas
ideologías (lyssenkismo, darwinismo,
lamarckismo y sus respectivos "neos",
en biología; intuicionismo, formalismo y otras tantas "formas ideológi·
cas", en las matemáticas; copenhagismo, etc., en física; y así, en cada
una de las ciencias). Lo que parecía
imposible era la operación contraria.
Un viejo filósofo e historiador de
las ciencias -retirado a "cultivar
coles" en Normandía-, una vieja y
respetable eminencia,
publicó
-cuando ya nadie esperaba nada de
él- un libro que recogía trabajos antiguos y dos trabajos recientes. El ve-

"-''
\,,

~,

.

�LA NOCION DE LITERATURA

Tzvetan Todorov
nerable filósofo era Georges Canguilhem; el libro se llamaba Racionalidad
e ldeologla en la historia de /as ciencias de la vida. El primer artículo "reciente" tenía un nombre muy largo y
en él trataba de hacer un balance de
las diversas posiciones que se sostenían en torno a la historia de las
ciencias. Tras el balance, preguntaba,
con una inocencia que era malicia
pura: "¿De qué hace la historia la historia de las ciencias?"·.
Indudablemente que no se trataba
de una historia de las ciencias, pues
ese objeto (las ciencias) sólo se constituye al final de dicha historia. No se
trata de una historia como cualquier
otra; no es una historia como la de,
por ejemplo, México, que empieza por
establecer qué es México y luego sigue, describe o explica su devenir. Se
trataba de una historia cuyo objeto
se constituía, precisamente, al final
de la historia, que no estaba en esa
historia sino como ausencia. ¿De qué
se hacía, pues, la historia?.
La respuesta estaba dada por el título del segundo artículo reciente, títu lo con el que designaba lo que F.
Delaporte llama "monstruo epistemológico··. Se trataba de la historia de
sistemas de pensamiento que daban
lugar a una ciencia sin ser -ellos mismos- ciencia (la alquimia, por ejemplo). Estos monstruos epistemológicos
-previos a la " ruptura" - eran ideologías. Pero no todas las ideologías:
las que advendrán a la ciencia. El artículo se llama "/deologlas clentlflcas", y en él se detalla la operación
inversa; la operación por medio de la
cual la ideología se transforma en
ciencia.
Toda ciencia, entonces,
a) surge de una ideología,
b) conserva residuos de la ideología
que la hizo nacer,
c) se transforma en la ideología científica de otra ciencia. El ejemplo de
Lamarck, el ejemplo de Galileo ...
Así, inversamente, la ideología,
co a) es condición de posibilidad de toda

ciencia,
b) subsiste en la ciencia que surge de
ella como fuente de metáforas, ejemplos, alegorías, etc.
c) se transforma en ciencia. El ejemplo de Pitágoras, el ejemplo de
Newton, el ejemplo de Marx.

Los límites del proyecto positivista
y /o neopositivista surgen cuando
subsiste el problema de un sujeto
que cree poseer lo real como cree
poseer su lenguaje y, sin embargo,
no hay sujeto y el mundo es independiente de toda voluntad.

Este monstruo epistemológico, inesperado, trastoca nuestra certeza inicial. Las posibilidades parecen cerradas, ahora sí, definitivamente.

Después de todo, la pregunta de la
ciencia ··¿qué es lo que es?" carece
de sentido, es imposible. No es posible preguntar ··¿qué es lo real?" -y
la ciencia es su teoría.

Sin embargo, parecía que la vida
del filósofo transcurre "sin embargo··,
y nuevamente, de manera inesperada, en el más inesperado de los lugares, surge un texto: en los Estados
Unidos, Alan Janick y Stephen Toulmin publican un libro lleno de
"chismes" vieneses con el título La
Viena de Wittgenstein.
Incomprendido por la filosofía
anglosajona, desconocido por la ortodoxia marxista, Wittgenstein es un filósofo solitario. Quienes le leen, entienden como quieren; quienes no le
leen, no quieren entenderle. Alan
Janick yStephen Toulmin, de pronto,
lo leen tratando. de entenderle y no
tratando de utilizarle a su mejor conveniencia. Y descubren la crítica más
radical del neopositivismo.
He aquí algo -poco, por ciertode Wittgenstein. Al leer a los positivistas y neo-positivistas, la impresión
que tenemos es la de que ambos controlan su lenguaje; que el mundo
-aquello de lo que hablan - está
fuera del lenguaje,
MUNDO
LENGUAJE
pues en este lenguaje se habla del
sentido del mundo y el sentido del
mundo no pertenece al mundo. El
lenguaje trasciende al mundo, si no,
¿cómo habría lógica si hay un mundo?
Lo mismo pour la pensée. El mundo
es lo real y el lenguaje trasciende lo
real. En el lenguaje se construye un
objeto imaginario, se hace una imagen del mundo y, con ello, para el
lenguaje, el mundo, lo real, está perdido; el mundo, lo real, es inefable.

Esto que es, lo real, acerca de lo
que nada puede preguntarse, lo real
-antes de que digamos qué es- es
la nada (Marx). Esto, desde Parménides, debe ser rechazado por la ciencia. Pero al rechazarlo se le admite.
¿Qué admite la ciencia? ¡Nada!.
Al admitir la nada, la ciencia es un
delirio, una fan~asmagoría que persigue imposibles, un deseo por recupérar lo real perdido.
Esto es la ciencia. Es, en fin, la única que tenemos. Las que el positivismo y el neopositivismo han inventado -antes de Comte, no había ciencia-; o lo que hoy llamamos ciencia
era filosofía natural, o lo que entonces era ciencia ahora es ideología, o
lo que ahora es ideología era ciencia,
etc.
Y esta ciencia, la que inventó, prohijó, produjo, reprodujo y sustenta el
positivismo y el neo-positivismo, no
es sino el deseo o la nostalgia de un
mundo perdido; es el calvario del
pensamiento y su penitencia, el precio que se debe pagar para volver a
un paraíso perdido que sólo es paradisíaco porque e·stá perdido.

Pero esto es pura ideología. La ciencia, ésta, la única que tenemos, es la
única que el positivismo nos legó;
una ciencia que busca y anhela,
como dije al principio de la tecnología, que el mundo vuelva a ser nuestra morada.

Antes de lanzarnos al abismo del
··qué es·· de la literatura, tenemos
que asirnos de un, aunque sea ligero,
salvavidas: nuestra cuestión versará,
en primer lugar, no sobre el ser mismo de la literatura, sino sobre el discurso que, como el nue'stro, intenta
hablar de ella. Diferencia de recorri do más que de objetivo final pero
que dirá si el camino seguido no tiene más interés que el punto de llegada.
Es preciso empezar por poner en
duda la noción de literatura. La cuestión debe resolverse no por el hecho
de que la palabra existe o porque se
encuentra en la base de una institución universitaria.
Es posible que esta duda tenga a
su favor razones, en buena parte,
totalmente empíricas. No se ha hecho
aún la historia completa de esta palabra en todas las lenguas y en todas
las épocas; pero una ojeada, aunque
sea superficial, sobre el asunto, revela que no ha existido desde siempre.
En las lenguas europeas, la palabra
'"literatura··, en su sentido actual, es
totalmente reciente: se remonta apenas al siglo XIX. ¿Se trata entonces
de un fenómeno histórico y de ninguna manera "eterno" ? Por otra parte
numerosas lenguas (por ejemplo de
áfrica) no tienen un término genérico
para designar las producciones literarias en su totalidad; y no estamos ya
en la época de Lév'y-Bruhl, para hallar
la explicación en la famosa naturaleza " primitiva" de estas lenguas que
ignorarían la abstracción y por tanto
también las palabras que designan el
género más bien que la especie.
Habrá que añadir a estas primeras
constataciones la del despliegue que
ostenta actualmente la literatura:
¿Quién se atreveriá en la actualidad
a dirimir la cuestión entre lo que es
literatura y lo que no lo es, frente a
la variedad irreductible de escitos
que tienden a atribuirse el c arácter
de literarios en perspectivas infinitamente diferentes?
Esta razón no es, ciertamente, deci-

siva: una noción puede tener derecho
a la existencia sin que haya una palabra precisa en el vocabulario que le
convenga; pero conduce a plantear
una primera duda sobre el carácter
" natural " de la literatura. Sin embargo, un exámen teórico del probh=;ma
no nos dará mayores seguridades.
¿De donde obtenemos la certeza de
que una entidad como la literatura
existe? De la experiencia: en una
escuela estudiamos obras literarias,
igualmente en la universidad; nos encontramos ese tipo de libros en las librerías; estamos habituados a citar,
en nuestra conversación ordinaria,
autores " literarios" . Parece, entonces,
inobjetable que la entidad " literatura"
funciona en el nivel de las relaciones
intersubjetivas y sociales. Supongamoslo. ¿Pero qué se habría probado
con ello? Que en un sistema más vasto, como lo es determinada sociedad,
determinada cultura, existe un elemento identificable al cual se refiere
la palabra literatura. ¿Se demuestra
con ello, acaso, que todos los productos particulares que asumen esta
función participan de una naturaleza
común cuya identificación es, igualmente, un derecho que nos pertenece? De ninguna manera.
Llamemos " funcional " el primer
concepto de la entidad, el que identifica a la literatura como elemento
de un sistema más vasto por el cual
se lleva a cabo esta unidad; y "estructural " el segundo concepto en
que se trata de ver si todas las instancias que asumen la misma fun ción participan de las mismas propiedades. Los puntos de vista, fun cional y estructural, habrán de ser
distinguidos rigurosamente aunque
se pueda pasar perfectamente del
uno al otro. Tomemos para ilustrar la
distinción, un objeto diferente: la publicidad asume, ciertamente, en el
seno de nuestra sociedad una función
precisa; pero la cosa se complica
cuando nos preguntamos sobre su
identidad estructural: puede servirse
de los media, visual o sonoro (u otros),
puede tener o no duración en el tiem -

po, ser continua o discontinua, servirse de mecanismos tan variados
como la incitación directa, la descrip·
ción, la alusión. la antífrasis y así sucesivamente. A la inobjetable entidad
funcional (supongámoslo por un momento) no corresponde, necesariamente, una entidad estructural.
Estructura y función no se implican
mutuamente de manera rigurosa ,
aunque siempre sea posible observar
afinidades entre ambas. Se trata de
una diferencia de punto de vista
más que del objeto: si llega a descubrirse que la literatura (o la publicidad) es una noción estructural , en·
tonces percibiremos la función de
sus elementos constitutivos; recíprocamente, la entidad funcional " publicidad " forma parte de una estructura que es, digamos, la de la sociedad.
La estructura está hecha de fundo·
nes, y las funciones constituyen una
estructura; pero como es el punto de
vista el que determina el objeto de
conocimiento, la diferencia no es
menos irreductible.
La existencia de una entidad funcional " literatura ·· no implica , por
tanto, de ninguna manera, la de una
entidad estructural (aunque nos veamos incitados por la primera a investigar si este es el caso). Ahora bien ,
las definiciones funcionales de la literatura (por lo que hace, más bien que
por lo que es) son muy numerosas.
No es fuerza creer que este camino
conduzca siempre a la sociología:
cuando un metafísico como Heidegger
se pregunta sobre la esencia de la
poesía, adopta. de todas maneras,
una noción funcional. Decir que "el
arte es la puesta en práctica de la
verdad ", o que ··1a poesía es la fundación del ser por la palabra", es formular un deseo sobre lo que ambos
deberían ser, sin pronunciarse sobre
los mecanismos específicos que los
hacen aptos para este cometido. Por
el hecho de tratarse de una función
ontológica, no por ello deja de tratarse de una función. Por lo demás,
Heidegger mismo admite que a la entidad funcional no corresponde una

ID

�entidad estructural, dado que por
otro lado nos dice que, en su inves·
ligación "se trata solamente del arte
mayor" . No disponemos entonces con
eso de ningún criterio interno que
nos permita identificar cualquier
obra de arte (o de literatura), sino só·
lo de una afirmación sobre lo que
una parte del arte (la mejor) debería
hacer.
Es, pues, del todo posible que la li·
teratura no sea más que una entidad
funcional. Pero ya no continuaré por
este camino y admitiré, exponiendo·
me a la decepción de todos modos,
que la literatura tiene también una
identidad estructural y yo intentaré
averiguar cual. Muchos otros optimis·
tas me han precedido por doquier, y
puedo partir de las respuestas que
ellos han sugerido. Sin entrar en de·
talles históricos, intentaré examinar
los dos tipos más frecuentes de solu·
ción que han sido propuestos.
Desde la antigüedad hasta media·
dos del siglo XVIII, para hablar sumariamente, está presente una misma
definición, implícita o explícitamente,
en los escritos de los teóricos del ar·
te occidental. Viéndola de cerca, implica dos elementos escalonados: ge·
néricamente, el arte es una imitación,
diversa según el material que utilice;
la literatura es imitación por medio
del lenguaje, de la misma manera
que la pintura es imitación por medio
de la imagen . Específicamente, no se
trata de cualquier tipo de imitación,
pues no imita necesariamente las cosas reales sino las ficticias , que no
tienen necesidad de haber existido.
La literatura es una ficción: es esta
su primera definición estructural.
La formulación de esta definición
rio se hizo en un día sino que ha asu·
mido términos muy variados. Se pue·
de suponer que esta propiedad de la
literatura es la que lleva a Aristóteles
a constatar que " la poesía refiere lo

o

general , la historia lo particular"
(Poética , 1451 b; esta observación
implica, al mismo tiempo, otra cosa
además): las frases literarias no de·
signan acciones particulares, únicas
que se pueden producir en la realidad. En otra época se dirá que la literatura es esencialmente mentirosa,
falsa; Frye ha recordado la ambigüe·
dad de los términos " fábula", " ficción", " mito" aplicados tanto a la li·
teratura " como a la " mentira" . Pero
ello no es justo: estas frases son tan
"verdaderas" como " falsas" ; los primeros lógicos modernos (Frege, por
ejemplo) han observado ya que el
texto literario no se somete a la prueba de verdad, que no es ni verdadero,
ni falso sino, precisamente: ficcional.
Esto se ha convertido, en la actualidad, en un lugar común.
¿Es satisfactoria una definición de
esa índole? Habría que preguntarse si
no se está en vías de substituir una
consecuencia de lo que es la literatura por su definición. No hay nada que
impida a una historia que relate un
acontecimiento real el ser percibida
como literaria; no es preciso cambiar
nada en su composición, sino simple·
mente se dice que no se interesa en
su verdad y que se la lee " como" literatura. Se puede aplicar una lectura
" literaria " a cualquier texto: no se
planteará la cuestión de su verdad
porque el texto es /Iterarlo.
Más que una definición de la litera·
tura, se nos proporciona aqui , de
manera indirecta, una de sus propie·
dades. Pero, ¿es observable en cual·
quier texto literario? ¿Será una casualidad que apliquemos con gusto el
calificativo de " ficción " a una parte
de la literatura (novelas, nove l le• ,
piezas teatrales) pero que lo hagamos
más difícilmente, si no es que nunca, a
otra de sus partes como la poesía? Se
estaría tentado a afirmar que, como
la frase novelesca no es ni verdadera

ni falsa aunque describa un acontecimiento, la frase poética no es ni ficticia ni no ficticia: la cuestión no se
pone en la misma medida que la poe·
sía no relata nada, no designa ningún acontecimiento, sino que se contenta, con mucha frecuencia , con formular una meditación, una impresión.
El término específico " ficción " no se
aplica a la poesía dado que el término genérico " imitación " tiene que
perder su sentido exacto para seguir
siendo válido; la poesía no evoca a
menudo ninguna representación ex·
terior: se basta a sí misma. La cuestión se hace más difícil aún si se
orienta hacia géneros que, con ser a
menudo calificados de " menores", no
por ello dejan de estar presentes en
todas las " literaturas" del mundo:
plegarias, exhortaciones, proverbios,
adivinanzas, canciones infantiles
. (cada uno de los cuales pone, eviden·
temente, problemas diferentes). ¿Afir·
maremos que esos géneros " imitan"
también , o habrá que descartarlos
del conjunto de los hechos denotados
por el término "literatura"?
Si todo lo que se considera habi·
tualmente como literatura no es for·
zosamente ficcional, correspondiente·
mente, tampoco toda ficción es obli·
gatoriamente literatura. Tomemos
por ejemplo las "historias de casos"
de Freud: no sería pertinente pregun·
tarse si todas las peripecias en la vi•
da del pequeño Hans o del hombre
lobo son verdaderas o no; este tipo
de textos parten exactamente el esta·
tuto de la ficción: todo lo que se
:,uede decir es que sirven de una ma·
nera o de otra la tesis de Freud. To·
memos un ejemplo totalmente distin·
to: ¿habrá qué incluir en la categoría
de literatura todos los mitos (cierta·
mente ficcionales)?
Yo no soy, ciertamente, el primero
en criticar la noción de imitación en
literatura o en el arte. Durante el cla·

• Nota del traductor. Hemos traducido el término francés " nouvelles" por la palabra latino-italiana " novelle" para. ~esignar un t!J:&gt;O
textual que aún no cuenta con un término propio. En espariol se suele t_an:tbién u_sar. a falta de ~n v_~cablo espec1f1co. la expres1on
" novela corta"; sin embargo la variedad textual del tipo hace mucho mas 1mprec1sa esta denommac1on .

skismo europeo se intenta enmen·
mo " realización en si" .
darla para hacerla utilizable. Pues se
En efecto, será en la perspectiva de
requiere dar a este término un sentí·
lo bello donde se ubicará la segunda
do muy general para que convenga a gran definición de literatura; " agratodas las actividades enumeradas; dar" prevalece, aquí, sobre "instruir" .
pero entonces es aplicable a otro tipo
Ahora bien, la noción de bello se crisde cosas y requiere de especificado· talizará, a fines del siglo XVIII , en
nes complementarias: la imitación
una afirmación del carácter intransidebe ser "artística" , lo que equivale a
tivo, no instrumental, de la obra .
incluir en la definición el término a Después de habérsela confundido con
definir. En el siglo XVIII, en alguna
lo útil, lo bello se define ahora por su
parte, el vuelco se realiza: en lugar naturaleza no utilitaria. Moritz escride acondicionar la vieja definición se
be: "Lo verdaderamente bello consis·
propone otra totalmente independien- te en que una cosa se signifique sólo
te. Nada más indicador, a este propó· a sí misma, se designe sólo a sí mis·
sito, que los títulos de los dos textos
ma, se contenga sólo a sí misma, que
que marcan los límites de los dos pe· sea ella un todo realizado en sí misríodos. En 1746, aparece una obra de mo" . El arte, sin embargo, se define
estética que resume el sentido común
por lo bello: "Si una obra de arte tude la época: ellos son "Las bellas artes viera por única razón de ser indicar
reducidas a un mismo principio" del
algo exterior a ella, entonces, por ello
padre Batteux; el principio en cues- mismo, vendría a convertirse en un
tión es la imitación de la naturaleza accesorio; cuando en realidad se trabella. En 1785, le hace eco otro títu· ta, en el caso de lo bello, de que sea
lo; se trata del "Ensayo de reunión de lo principal en sí mismo". La pintura
todas las bellas artes y ciencias bajo consiste en Imágenes perceptibles
la noción de realización en si" de Karl
por sí mismas y no en función de
Philipp Moritz. De nuevo se reune a una utilidad ulterior; la música conlas bellas artes, pero en esta ocasión siste en sonidos cuyo valor se encon el nombre de bello entendido co- cuentra en sí mismos. Finalmente, la

literatura es un lenguaje no instrumental cuyo valor es,tá en sí mismo;
o como lo dice Novalis, " una expre·
sión por la expresión " . Se podrá encontrar una exposición detallada de
este vuelco en la parte central de mi
libro Teorías del simbo/o.
Esta posición será defendida por
los románticos alemanes quienes la
transmitirán a los simbolistas; y do·
minará todos los movimientos simbolistas y postsimbolistas en Europa.
Más aún, se convertirá en la base de
los primeros Intentos modernos por
crear una ciencia de la literatura.
Tanto en el Formalismo ruso como en
el New Crltlclsm norteamericano, se
parte siempre del mismo postulado.
La función poética es la que pone el
acento sobre el "mensaje" mismo.
Aún hoy en día esta es la definición
dominante aunque su formulación
varíe.
A decir verdad, una definición se,
mejante de literatura no merece ser
calificada de estructural; se nos dice
aquí lo que la poesía debe hacer no
cómo llega a ello. Pero, muy pronto,
la perspectiva funcional fue comple·
tada por un punto de vista estructural: un aspecto, en mayor medida
que los otros, contribuye a hacernos
percibir la obra en sí misma; se trata
de su carácter sistemático. Diderot
definía ya, de esta manera, lo bello;
después, será reemplazado el término
" bello" por el de " forma " , el cual , a
su vez, será substituido por " estructura" . Los estudios formalistas de la
literatura tendrán el mérito (por ello
fundan una ciencia, la poética) de
constituirse en estudios del sistema
literario, del sistema de la obra. La literatura es, pues, un sistema, lenguaje sistemático que atrae, por ello, la
atención sobre sí mismo, que se convierte en autotélico; esta es su segunda definición estructural.
Examinemos, a su vez, esta hipó·
tesis. ¿El lenguaje literario es el único que es sistemático? La respuesta
aquí es no, sin lugar a dudas. Observamos una organizacin rigurosa y aún
el empleo de mecanismos idénticos •a

�N

los de la literatura (rima, polisemia,
etc.) no sólo en los dominios habitualmente comparados con ella ,
como la publicidad, sino también en
aquellos más lejanos, en principio.
¿Se puede decir que un discurso forense, o político, no está organizado,
ni sujeto a reglas estrictas? Por otra
parte, no es una casualidad que hasta el Renacimiento y, sobre todo, en
la antigüedad griega y latina, al lado
de la Poética se encontrase la Retórica (sería preciso aún, decir: la Poética venía después de la Retórica), la
cual tenía como tarea el codificar las
leyes de discursos distintos del literario. Se podría ir más lejos y cuestionar la pertinencia de una noción
como la de " sistema de la obra " , a
causa, precisamente, de la gran facilidad con que se puede siempre establecer un determinado " sistema " de
esa índole. La lengua no posee sino
un número limitado de fonemas y
unos pocos rasgos distintivos; las categorías gramaticales de cada paradigma son poco numerosas: la repetición, lejos de ser difícil, es inevitable.
Se sabe que Saussure había formulado una hipótesis sobre la poesía latina, según la cual los poetas inscribían en la trama del poema un nombre propio: el del destinatario o el del
objeto de la poesía. Su hipótesis termina en un callejón sin salida no por
falta de pruebas, sino más bien por
abundancia de ellas: en un poema
suficientemente largo se puede encontrar inscrito cualquier nombre.
Por otra parte, por qué limitarse a la
poesía: " Esta costumbre era una segunda naturaleza para todos los romanos educados que tomaban la pluma para decir las cosas más insignificantes " . Y por qué los romanos solamente? Saussure llegará hasta descubrir el nombre de Eton en un texto
latino que servía de ejercicio a los
estudiantes de este colegio en el
siglo XIX; desgraciadamente para él,
el autor del texto era un scholar del
King·s College de Cambridge, en el
siglo XVII; ¡el texto había sido adoptado en Eton sólo cien años más
tarde!.

Por encontrarse por doquier con
tanta facilidad, el sistema acaba por
no estar en ninguna parte. Consideremos ahora la prueba complementaria: ¿Todo texto literario es sistemático al grado que podamos calificarlo
de autotélico, de intransitivo, de opaco? Se concibe esta afirmación lo suficientemente bien cuando se aplica
al poema, objeto realizado en sí
mismo, como habría dicho Moritz; pero y ¿la novela? Lejos de nosotros la
idea de que se trata de una encrucijada desprovista de convenciones y ,
por tanto, de sistema; pero este sistema no vuelve "opaco" al lenguaje
novelesco. Muy al contrario, este último sirve (por lo menos en la novela
clásica europea) para representar objetos, acontecimientos, acciones, personajes. No se puede decir, tampoco,
que la finalidad de la novela reside
no en el lenguaje sino en el mecanismo novelesco: lo que es " opaco", en
este caso, es el mundo representado;
pero ¿una concepción semejante de
la opacidad (de la intransitividad, del
autotelismo) no se puede aplicar
también a cualquier conversación ordinaria?
En nuestra época, se han hecho
muchos intentos por amalgamar las
dos definiciones de literatura. Pero
como ninguna de ellas, tomada aisladamente, es realmente satisfactoria,
su simple suma apenas si puede hacernos progresar; para remediar su
debilidad sería preciso que las dos
estuvieran articuladas, en vez de estar añadidas, o, lo que es peor, confundidas. Desgraciadamente, ésto es
lo que pasa de manera ordinaria. Tomemos algunos ejemplos.
René Wellek trata de la " naturaleza
de la literatura" , en un capítulo del
Wellek y Warren. Señala, en primer lugar, que "el medio más simple de resolver el problema consiste en precisar el uso particular que la literatura
hace del lenguaje", y establece él tres
usos principales: literario, ordinario y
científico. Opone luego el uso literario, sucesivamente, a los otros dos.
Por oposición al uso científico, el uso

literario es " connotativo", es decir,
rico en asociaciones y ambiguo; opaco (mientras que en el uso científico
el signo es " transparente, es decir,
que, sin atraer la atención sobre sí
mismo, nos orienta sin ambigüedad
hacia su referente" ); plurifuncional:
no solamente referencial sino también expresivo y pragmático (conativo). Por oposición al lenguaje en su
uso cotidiano, el lenguaje literario es
sistemático ("el lenguaje poético organiza y concentra los recursos del
lenguaje ordinario" ) y autotélico, por
el hecho de que no busca fuera de s1
su justificación.
Hasta aquí, podríamos pensar que
Wellek es partidario de nuestra segunda definición de literatura. Enfatizar una función cualquiera (referencial, expresiva, pragmática) nos lleva
lejos de la literatura, en donde el texto vale por sí mismo (se le denominará función estética y era ya la tesis
de Jakobson y Mukarovsky por los
arios treinta). Las consecuencia estructurales de estas perspectivas funcionales son: la tendencia al sistema
y la valorización de todos los recursos del signo.
Viene, sin embargo, otra distinción
que continúa, aparentemente, la oposición entre uso ordinario y uso literario. "Sobre el plano referencial es
donde la naturaleza de la literatura
aparece más claramente ", nos dice
Wellek, pues en las obras más " literarias" , " se hace referencia a un mundo de ficción, de imaginación. L11s
aserciones de una novela, de un poema o de una pieza teatral no son literalmente verdaderas; no se trata de
proposiciones lógicas" . He allí, concluye, el "rasgo distintivo de la literatura" : es decir: la " ficcionalidad " .
En otras palabras, hemos pasado,
sin siquiera advertirlo, de la segunda
a la primera definición de literatura.
El uso literario no se define ya por su
carácter sistemático (y por consiguiente autotélico), sino por la ficción, por proposiciones que no son
verdaderas ni falsas . ¿Significa que

una iguala a la otra? Una afirmación
semejante merece que, al menos, se
la formule (para no hablar de demostración). No se avanza mucho con la
conclusión de Wellek diciendo que todos estos términos (organización sistemática, toma de conciencia del signo y ficción) son necesarios para caracterizar la obra de arte; el problema
que nos planteamos, entonces, es,
precisamente, ¿cuáles son las rela ciones que unen estos términos?.
Northrop Frye, de manera muy semejante, plantea el mismo problema
en el capítulo " Fases literal y descriptiva: el símbolo como motivo y como
signo", de su obra Anatomla de la critica. El también comienza con la distinción entre uso literario y uso no literario del lenguaje Uunta, por tanto,
el "científico " y el " ordinario" de
Wellek). La oposición subyacente se
da entre orientación externa (hacia
lo que no son los signos) e interna
(hacia los signos mismos, hacia otros
signos). Las oposiciones entre centrifugo y centrípeto entre las fases
descriptiva y literal, entre símbolossigno y símbolos-motivo, son correlativos a la primera distinci ón. La
orientación interna es l¡i que caracteriza el uso literario. Observemos, de
pasada, que Frye, no más que Wellek,
jamás afirma la presencia exclusiva
de esta tendencia en literatura, sino
sólo su predominio.
Aún allí, encontramos nuevamente,
una versión de nuestra segunda definición de literatura; y , una vez más,
sin darnos cuenta nos deslizamos hacia la primera. Frye escribe " En todas
las estructuras verbales literarias la
orientación definitiva de la significación es interna. En literatura, las exigencias de la significación externa
son secundarias, pues las obras literarias no pretenden describir o afirmar, y, por tanto, no son ni verdade·
ras, ni falsas ... En literatura, las cuestiones relativas a la realidad o verdad
(de los enunciados) están subordinados al objetivo literario esencial, que
consiste en producir una estructura

verbal que tenga su Justificación en
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S.Í misma; y el valor designativo de
los símbolos es inferior a la importancia que tienen en cuanto estructura de motivos concatenados " . En esta última frase, no es la transparencia lo que se opone a la capacidad,
sino la no-ficcionalidad (la pertinencia al sistema verdadero-falso).

El eslabón que ha hecho posible este paso es la palabra " interno" . Esta
palabra figura en las dos oposiciones;
en una ocasión como sinónimo de
"opaco" y en otra como sinónimo de
" ficcional " . El uso literario del lenguaje es " interno" y enfatiza a los
signos en sí mismos y que la realidad
evocada por ellos es ficticia. Es posible, sin embargo, que más allá de
la simple polisemia (y, por ende, de
la confusión elemental) exista una
mutua implicación entre los dos sen tidos de la palabra " interno" : que to-

da " ficción " es "opaca", y toda " opacidad " es " ficticia " . Esto parece ser
sugerido por Frye cuando afirma, en
la página siguiente, que sí un libro
de historia obedece al principio de simetría (sistema, por tanto autotelismo), entra, por ello mismo, en el ámbito de la literatura, y por tanto, de
la ficción . Tratemos de ver hasta que
punto es real esta doble implicación ,
ello, tal vez, nos aclarará la naturaleza de la relación entre nuestras dos
definiciones de literatura.
Supongamos que el libro de historia
obedece al principio de simetría (y,
por tanto, se ubica en la literatura,
según nuestra segunda definición);
¿Es por esa razón ficcional (y , por
tanto, de acuerdo con la primera
definición)? No. Puede resultar que
sea un mal libro de historia que, por
preservar las simetrías, distorsiona la _
verdad; en este caso la transposición vi

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se da entre "verdadero" y "falso", no
ente "verdadero-falso", por un lado, y
" ficcional" por el otro. Igualmente,
puede haber un discurso político sistematizado en grado extremo; este
hecho no lo convierte, automáticamente, en ficcional. ¿Existe una diferencia radical entre la "sistematicidad" del texto entre un relato de un
viaje real y un relato de un viaje imaginario (siendo una ficcional y el otro
no)?. La perspectiva del sistema, la
orientación de la atención hacia la
organización interna no implican,
que el texto sea ficcional. Por lo menos uno de los caminos de la implicación es impracticable.
¿Qué pasa con el otro?. ¿La ficcionalidad implica, necesariamente, la
perspectiva del contexto?. Todo depende del sentido que demos a esta
última expresión. Si la entendemos
en el sentido restringido de recurrencia, o de orientación sintagmática
(por oposición a paradigmática), como parecen hacerlo suponer ciertas
observaciones de Frye, es cierto que
existen textos ficcionales desprovistos de esta propiedad: el relato puede ser gobernado por la sola lógica
de la sucesión de la causalidad (aunque tales ejemplos sean raros). Si, en
cambio , la entendemos en sentido
amplio como " presencia de una
organización de cualquier clase", entonces todos los textos ficcionales
poseen esta " orientación interna ";
pero es dificil encontrar un texto que
no lo tenga. La segunda implicación,
por tanto, no es tampoco rigurosa y
no tenemos derecho a postular que
los dos sentidos de la palabra " interno" son, de hecho, uno sólo. Una vez
más, las dos oposiciones (y las dos
definiciones) han sido vislumbradas
sin estar articuladas.

~

Lo que podemos sacar en limpio es
que las dos definiciones permiten dar
cuenta de un buen número de obras
calificadas habitualmente como literarias, pero no de todas; y que dichas
definiciones se encuentran en relación
de mutua afinidad pero no de impli-

cación. Quedamos, pues, en la imprecisión y la ambiguedad.
Puede ser que el relativo fracaso de
mi búsqueda se explique por la naturaleza misma de la cuestión que yo
no planteé.
Yo me he preguntado, constantemente: ¿Qué es lo que distingue la literatura de lo que no es literatura?
¿Cuál es la diferencia entre uso literario y uso no literario del lenguaje?
Ahora bien, al interrogarme de esta
manera sobre la noción de literatura,
yo suponía, como adquirida, la existencia de la noción coherente, la de
" no-literatura" ¿No sería bueno empezar a cue~tionar ya esta última?.
Que se nos hable de escritura descriptiva (Frye), de uso ordinario (Well ek), de lenguaje, práctico o normal ,
se postula siempre una unidad que
parece de lo más problemático y que
es preciso cuestionar, a su vez. Parece evidente que esta entidad (que incluye tanto la conversación ordinaria
como la formal, el lenguaje ritual de
la administración y del derecho como
el lenguaje del periodista y del político, los escritos científicos tanto
como las obras filosóficas o religiosas) no tienen unidad. No sabemos
exactamente cuantos tipos de discursos hay, pero ciertamente se está de
acuerdo en que hay más de uno.
Es preciso, entonces , introducir
una noción genérica con relación a la
de literatura: la de discurso. Es el correspondiente estructural del concepto funcional de " uso" (del lenguaje).
¿Por qué es necesaria esta noción?
Porque la lengua produce frases, a
partir del vocabulario y de las reglas
gramaticales. Ahora bien, las frases
son sólo el punto de partida del fun cionamiento discursivo: estas frases
se articularán entre sí y se enunciarán
en un determinado contexto sociocultural; se transformarán en enunciados, y la lengua, a su vez, en discurso. Más aún el discurso no es una
entidad múltiple . tanto en sus funciones como en sus formas: todo
mundo sabe que no se envía una car-

ta personal en vez de un reporte oficial y que ambas se escriben de manera diferente. Cualquier propiedad
verbal, facultativa a nivel de lengua,
puede ser obligatoria a nivel de discurso; la selección efectuada por una
sociedad entre todas las codificaciones posibles del discurso determina
lo que se llamará su sistema de géneros.

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Los géneros literarios, en efecto, no
son otra cosa que una selección, de
tal índole, entre los posibles del discurso, adoptada convencionalmente
por una sociedad.
Por ejemplo, el soneto es un tipo
de discurso caracterizado por restricciones suplementarias en el metro y
las rimas a que se ciñe. Pero no hay
ninguna razón de limitar esta noción
de género solamente a la literatura:
fuera de ella, la situación no es distinta. El discurso científico excluye,
en principio, la referencia a la prime·
ra y segunda personas del verbo, asi
como el empleo de tiempos verbales
distintos del presente. Los dichos
implican regl as semánticas ausentes
en otros tipos de discurso, mientras
que su constitución métrica se establece en el curso de cada enunciado.
Ciertas reglas a nivel del discurso tie·
nen la particularidad de suprimir reglas de la lengua; como lo han mostrado Samuel Levin y Jean Cohen, al·
gunas reglas gramaticales o semánti·
cas son suprimidas en la poesía mo·
derna. Pero desde el punto de vista
de la constitución de un discurso, se
trata siempre de reglas que están de
más, no al contrario; una prueba de
ello está en que a partir de tales
enunciados poéticos "excepcionales"
se puede reconstruir fácilmente la regla lingüística transgredida: no se
trata realmente de una supresión de
la regla sino más bien de que la tal
regla es contradicha por una nueva
regla. Como se ve, los géneros del
discurso contienen tanto los elementos lingüísticos como la ideología cir·
cunscrita históricamente a un con·
texto social.

común a todas las producciones " literarias " (a menos que sea la utilización del lenguaje).
La situación cambia radicalmente
si afrontamos no ya la " literatura" sino sus subdivisiones. No tenemos ento~ces ninguna dificultad para deter~ mar las reglas de ciertos tipos de
discurso (es lo que han hecho siempre las Artes poéticas, confundiendo,
es cierto, lo descriptivo con lo prescriptivo); por otra parte la formula·
ción es más difícil , pero nuestra
"competencia discursiva" nos hace
sentir siempre la existencia de tales
reglas. Hemos visto, por lo demás,
que la primera definición de literatura
se adaptaba bien especialmente a la
prosa narrativa, mientras que la seg~nda era aplicable mejor a la poesIa; ~o andaríamos muy errados si
b~scaramos el origen de dos defini~Ion~s tan independientes en los
a~b1tos de estos dos " géneros" tan
diferentes: en ambos casos se ha
c.onsiderado dos tipos diferentes de
literatura. La primera definición parte del relato (Aristóteles habla de
epopeya y de tragedia, no de poesía),
la se.gunda , en cambio, parte de la
poesIa (como los análisis de poemas
propuestos por Jakobson): se ha hecho la caracterización, de ese modo,

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e 1 la literatura en su totalidad. negativo, pues en el lugar destinado
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() 1era totalmente análoga, es a la literatura en forma exclusiva
dentificar las reglas de los aparecen ahora numerosos tipos de
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1 , cada tipo de discurso califi- puras razones ideológicas (que habría,
)itualmente como literatura entonces, que explicitar), no tenemos,
trientes" no literarios que le enton~es, ningún derecho de ocuparás próximos que cualquier nos solo de sub-especies literarias,
, de discurso " literario". Por aunque nuestro lugar de trabajo se
cierto tipo de poesía lírica y llame " departamento de literatura"
ria mística tienen entre sí (francesa, inglesa o rusa). Citando
as en común que esta misma una vez más a Frye, ahora sin reserla novela histórica del tipo vas: " Nuestro universo literario se ha
uerra y la paz" . De esta ma- desarrollado en un universo verbal"
)posición entre literatura y (Anatomla de la critica) o, más extenno-literatura es desplazada por una samente: " Todo profesor de literatutipología de los discursos. Recojo en ra debería darse cuenta que toda exmis conclusiones relativas a la " no- periencia literaria es la punta visible
ción de literatura" las de los últi mos del iceberg verbal: en la parte baja se
clásicos y los primeros románticos. encuentra el dominio subliminal de
Condillac escribía, en "Del arte de es- las reacciones retóricas que suscitan
cribir" : " Entre más se han multiplica- la publicidad, los presupuestos sociado las lenguas que merecen ser estu- les y la conversación cotidiana; estas
diadas es más difícil decir lo que se reacciones son todavía inaccesibles a
entiende por poesía, pues cada pue- la literatura en cuanto tal, la cual esblo se ha hecho una idea diferente taría a un nivel más popular, como
(... ) Lo normal propio de la poesía y en el cine, la televisión o en tiras códe cada especie de poema es una micas. Ahora bien, el profesor de litenormalidad convencional (i) que ratura estaría de la totalidad de la
cambia demasiado como para permi- experiencia verbal del estudiante,
tir ser definida (... ) En vano se haría abarcando en ello sus nueve décimos
el intento de descubrir la esencia del subliterarios" (The Secular Scrlpture).
estilo poético: no lo tiene " . Y FrieUn campo de estudios coherente,
drich Schlegel, en los fragmentos del por ahora repartido implacablemente
Athenaeum dice: " Una definición de entre semantistas y teóricos de la lila poesía sólo puede determinar lo teratura, socio- y etno-lingüistas, filóque debe ser, no lo que ha sido o es sofos del lenguaje y psicólogos, pide
en realidad; de otra manera se podría con urgencia ser reconocido, para
enunciar en su forma más breve: es que la poética pueda ceder su lugar a
poesía lo que ha sido llamado así no la teoría del discurso y al análisis de
importa cuando ni donde" .
sus géneros.

22

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El resultado de este recorrido puede parecer negativo: consiste en ne·
gar la legitimidad de una noción es·
tructural de " literatura" y en contradecir la existencia de un "discurso literario " homogéneo. Sea legítima o
no la noción funcional , no lo es, en

Traducción de Nerón Pérez Martinez.

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se da entre "verdadero" y "falso", no
ente "verdadero-falso", por un lado, y
" ficcional" por el otro. Igualmente,
puede haber un discurso político sistematizado en grado extremo; este
hecho no lo convierte, automáticamente, en ficcional. ¿Existe una diferencia radical entre la "sistematicidad" del texto entre un relato de un
viaje real y un relato de un viaje imaginario (siendo una ficcional y el otro
no)?. La perspectiva del sistema, la
orientación de la atención hacia la
organización interna no implican ,
que el texto sea ficcional. Por lo menos uno de los caminos de la implicación es impracticable.
¿Qué pasa con el otro?. ¿La ficcionalidad implica, necesariamente, la
perspectiva del contexto?. Todo depende del sentido que demos a esta
última expresión. Si la entendemos
en el sentido restringido de recurrencia, o de orientación sintagmática
(por oposición a paradigmática), como parecen hacerlo suponer ciertas
observaciones de Frye, es cierto que
existen textos ficcionales desprovistos de esta propiedad: el relato puede ser gobernado por la sola lógica
de la sucesión de la causalidad (aunque tales ejemplos sean raros). Si, en
cambio, la entendemos en sentido
amplio como "presencia de una
organización de cualquier clase", entonces todos los textos ficcionales
poseen esta "orientación interna";
pero es dificil encontrar un texto que
no lo tenga. La segunda implicación,
por tanto, no es tampoco rigurosa y
no tenemos derecho a postular que
los dos sentidos de la palabra " interno" son, de hecho, uno sólo. Una vez
más, las dos oposiciones (y las dos
definiciones) han sido vislumbradas
sin estar articuladas.

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Lo que podemos sacar en limpio es
que las dos definiciones permiten dar
cuenta de un buen número de obras
calificadas habitualmente como literarias, pero no de todas; y que dichas
definiciones se encuentran en relación
de mutua afinidad pero no de impli-

cación. Quedamos, pues, en la imprecisión y la ambiguedad.
Puede ser que el relativo fracaso de
mi búsqueda se explique por la naturaleza misma de la cuestión que yo
no planteé.
Yo me he preguntado, constantemente: ¿Qué es lo que distingue la li·
teratura de lo que no es literatura?
¿Cuál es la diferencia entre uso literario y uso no literario del lenguaje?
Ahora bien, al interrogarme de esta
manera sobre la noción de literatura,
yo suponía , como adquirida, la existencia de la noción coherente, la de
" no-literatura" ¿No sería bueno empezar a cue~tionar ya esta última?.
Que se nos hable de escritura descriptiva (Frye), de uso ordinario (Well·
ek), de lenguaje, práctico o normal,
se postula siempre una unidad que
parece de lo más problemático y que
es preciso cuestionar, a su vez. Parece evidente que esta entidad (que incluye tanto la conversación ordinaria
como la formal, el lenguaje ritual de
la administración y del derecho como
el lenguaje del periodista y del político, los escritos científicos tanto
como las obras filosóficas o religiosas) no tienen unidad. No sabemos
exactamente cuantos tipos de discursos hay, pero ciertamente se está de
acuerdo en que hay más de uno.
Es preciso, entonces, introducir
una noción genérica con relación a la
de literatura: la de discurso. Es el correspondiente estructural del concep·
to funcional de " uso" (del lenguaje).
¿Por qué es necesaria esta noción?
Porque la lengua produce frases , a
partir del vocabulario y de las reglas
gramaticales. Ahora bien, las frases
son sólo el punto de partida del funcionamiento discursivo: estas frases
se articularán entre si y se enunciarán
en un determinado contexto sociocultural; se transformarán en enunciados, y la lengua, a su vez, en discurso. Más aún el discurso no es una
entidad múltiple . tanto en sus funciones como en sus formas: todo
mundo sabe que no se envia una car-

- BOLfTA Df SUSCRJPCJON -

DESLINDE

REVISTA DE LA FACULT
DE LA UNIVERSIDAD Atr~~gMFAILODSOE FIA y LETRAS
NUEVO LEON.
Ciudad Universitaria
Monterrey, Nuevo León , Me·x·ICO
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discurso (es lo que han hecho siemque su constitución métrica se estapre las Artes poéticas, confundiendo
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es cierto, lo descriptivo con lo pres'.
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trado Samuel Levin y Jean Cohen, al·
sentir siempre la existencia de tales
gunas reglas gramaticales o semántireglas. Hemos visto, por lo demás,
cas son suprimidas en la poesía moque la primera definición de literatura
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se adaptaba bien especialmente a la
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sia; ~o andaríamos muy errados si
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b~scaramos el origen de dos definíenunciados poéticos "excepcionales"
ciones tan independientes en los
se puede reconstruir fácilmente la reámbitos de estos dos " géneros" tan
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diferentes: en ambos casos se ha
trata realmente de una supresión de
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la regla sino más bien de que la tal
literatura. La primera definición parregla es contradicha por una nueva
te del relato (Aristóteles habla de
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epopeya Y de tragedia, no de poesía),
discurso contienen tanto los elemenla se_gunda, en cambio, parte de la
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poes,a (como los análisis de poemas
cunscrita históricamente a un conpropuestos por Jakobson): se ha hetexto social.
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de dos grandes géneros literarios,
creyendo, en cada caso, que se
afrontaba la literatura en su totalldad.

cambio, la noción estructural. Pero
este resultado es sólo aparentemente
negativo, pues en el lugar destinado
De manera totalmente análoga, es a la literatura en forma exclusiva
posible identificar las reglas de los aparecen ahora numerosos tipos de
discursos considerados habitualmen- discurso que merecen nuestra atente_ como " no literarios". Yo propon- ción , con toda justificación. Si la sed!1a, entonces, la hipótesis siguiente: l~cc_ión de nuestro objeto de conos1 optamos por un punto de vista es- c1m1ento no es determinada por
tructural, cada tipo de discurso califi- puras razones ideológicas (que habría,
cado habitualmente como literatura entonces, que explicitar), no tenemos,
tiene " parientes" no literarios que le entonc_:es, ningún derecho de ocuparestán más próximos que cualquier nos solo de sub-especies literarias,
otro tipo de discurso " literario". Por aunque nuestro lugar de trabajo se
ejemplo, cierto tipo de poesía lírica y llame " departamento de literatura"
la plegaria mística tienen entre sí (francesa , inglesa o rusa). Citando
más reglas en común que esta misma una vez más a Frye, ahora sin reserpoesía y la novela histórica del tipo vas: " Nuestro universo literario se ha
de " La guerra y la paz" . De esta ma- desarrollado en un universo verbal"
nera la oposi ción entre literatura y (Anatomía de la critica) o, más extenno-literatura es desplazada por una samente: "Todo profesor de literatuti~ología de _los discursos. Recojo en ra debería darse cuenta que toda exmis conclusiones relativas a la " no- periencia literaria es la punta visible
ción de literatura" las de los últimos del iceberg verbal: en la parte baja se
clásicos y los primeros románticos. encuentra el dominio subliminal de
Condillac escribía, en "Del arte de es- las reacciones retóricas que suscitan
cribir" : " Entre más se han multiplica- la publicidad, los presupuestos sociado las lenguas que merecen ser estu- les y la conversación cotidiana; estas
diadas es más dificil decir lo que se reacciones son todavía Inaccesibles a
entiende por poesía, pues cada pue- la literatura en cuanto tal, la cual esblo se ha hecho una idea diferente taría a un nivel más popular, como
(... ) Lo normal propio de la poesía y en el cine, la televisión o en tiras códe cada especie de poema es una micas. Ahora bien, el profesor de litenormalidad convencional (i ) que ratura estaría de la totalidad de la
cambia demasiado como para permi- experiencia verbal del estudiante,
tir ser definida (... ) En vano se haría abarcando en ello sus nueve décimos
el intento de descubrir la esencia del subliterarios" (The Secular Scrlpture).
estilo poético : no lo tiene ". Y FrieUn campo de estudios coherente,
drich Schlegel, en los fragmentos del por ahora repartido implacablemente
Athenaeum dice: " Una definición de entre semantistas y teóricos de la lila poesía sólo puede determinar lo teratura, socio- y etno-lingüistas, filóque debe ser, no lo que ha sido o es sofos del lenguaje y psicólogos, pide
en realidad; de otra manera se podría con urgencia ser reconocido, para
enunciar en su forma más breve: es que la poética pueda ceder su lugar a
poesía lo que ha sido llamado así no la teoría del discurso y al análisis de
importa cuando ni donde" .
sus géneros.
El resultado de este recorrido puede parecer negativo: consiste en negar la legitimidad de una noción estructural de " literatura" y en contradecir la existencia de un " discurso literario" homogéneo. Sea legitima o
no la noción funcional , no lo es, en

Traducción de Nerón Pérez Martínez.

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ente "verdadero-falso" , por un lado, y
"ficcional" por el otro. Igualmente,
puede haber un discurso político sistematizado en grado extremo; este
hecho no lo convierte, automáticamente, en ficcional. ¿Existe una diferencia radical entre la "sistematicidad" del texto entre un relato de un
viaje real y un relato de un viaje imaginario (siendo una ficcional y el otro
no)?. La perspectiva del sistema, la
orientación de la atención hacia la
organización interna no implican,
que el texto sea ficcional. Por lo menos uno de los caminos de la implicación es Impracticable.
¿Qué pasa con el otro?. ¿La ficcionalidad Implica, necesariamente, la
perspectiva del contexto?. Todo depende del sentido que demos a esta
última expresión. Si la entendemos
en el sentido restringido de recurrencia, o de orientación sintagmática
(por oposición a paradigmática), como parecen hacerlo suponer ciertas
observaciones de Frye, es cierto que
existen textos ficcionales desprovistos de esta propiedad: el relato puede ser gobernado por la sola lógica
de la sucesión de la causalidad (aunque tales ejemplos sean raros). Si, en
cambio, la entendemos en sentido
amplio como "presencia de una
organización de cualquier clase", entonces todos los textos ficcionales
poseen esta "orientación interna";
pero es dificil encontrar un texto que
no lo tenga. La segunda implicación,
por tanto, no es tampoco rigurosa y
no tenemos derecho a postular que
los dos sentidos de la palabra " interno" son, de hecho, uno sólo. Una vez
más, las dos oposiciones (y las dos
definiciones) han sido vislumbradas
sin estar arti_culadas.

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Lo que podemos sacar en limpio es
que las dos definiciones permiten dar
cuenta de un buen número de obras
calificadas habitualmente como literarias, pero no de todas: y que dichas
definiciones se encuentran en relación
de mutua afinidad pero no de impli-

cación. Quedamos, pues, en la imprecisión y la ambiguedad.

Se incluye:

Puede ser que el relativo fracaso de
mi búsqueda se explique por la naturaleza misma de la cuestión que yo
no planteé.

O Giro Postal

O Giro Bancario No Negociable

Yo me he preguntado, constantemente: ¿Qué es lo que distingue la literatura de lo que no es literatura?
¿Cuál es la diferencia entre uso literario y uso no literario del lenguaje?
Ahora bien, al interrogarme de esta
manera sobre la noción de literatura,
yo suponía, como adquirida, la existencia de la noción coherente, la de
"no-literatura" ¿No sería bueno empezar a cue~tionar ya esta última?.
Que se nos hable de escritura descriptiva (Frye), de uso ordinario (Wellek), de lenguaje, práctico o normal ,
se postula siempre una unidad que
parece de lo más problemático y que
es preciso cuestionar, a su vez. Parece evidente que esta entidad (que incluye tanto la conversación ordinaria
como la formal, el lenguaje ritual de
la administración y del derecho como
el lenguaje del periodista y del politico, los escritos científicos tanto
como las obras filosóficas o religiosas) no tienen unidad. No sabemos
exactamente cuantos tipos de discursos hay, pero ciertamente se está de
acuerdo en que hay más de uno.
Es preciso, entonces, introducir
una noción genérica con relación a la
de literatura: la de discurso. Es el correspondiente estructural del concepto funcional de " uso" (del lenguaje).
¿Por qué es necesaria esta noción?
Porque la lengua produce frases, a
partir del vocabulario y de las reglas
gramaticales. Ahora bien , las frases
son sólo el punto de partida del fun cionamiento discursivo: estas frases
se articularán entre si y se enunciarán
en un determinado contexto sociocultural; se transformarán en enunciados, y la lengua, a su vez, en discurso. Más aún el discurso no es una
entidad múltiple. tanto en sus funciones como en sus formas: todo
mundo sabe que no se envía una car-

México: $150.00 M.N.
Extranjero: $ 5.00 Dls. US
PEDIDOS A:
Librería " Las ~tras" (Atn: Sr. Pedro Huerta)
F?cultad de Filosofía y Letras de la UANL
Ciudad Universitaria ·
Monterrey, Nuevo León, México.
NOTA: Favor de hacer cheque o giro a nombre de·
FACULTAD Df flLOSOflA y LfTRAS U.A.N:L.
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"'"ª"··-- ,---- .

como el empleo de tiempos verbales
distintos del presente. Los dichos
ímplican reglas semánticas ausentes
en otros tipos de discurso, mientras
que su constitución métrica se establece en el curso de cada enunciado.
Ciertas reglas a nivel del discurso tienen la particularidad de suprimir reglas de la lengua; como lo han mostrado Samuel Levin y Jean Cohen, algunas reglas gramaticales o semánticas son suprimidas en la poesía moderna. Pero desde el punto de vista
de la constitución de un discurso, se
trata siempre de reglas que están de
más, no al contrario; una prueba de
ello está en que a partir de tales
enunciados poéticos "excepcionales"
se puede reconstruir fácilmente la regla lingüística transgredida : no se
trata realmente de una supresión de
la regla sino más bien de que la tal
regla es contradicha por una nueva
regla. Como se ve , los géneros del
discurso contienen tanto los elementos lingüísticos como la ideología circunscrita históricamente a un con texto social.

adicalmente
iteratura" sitenemos ento~ces ninguna dificultad para deter~rnar las reglas de ciertos tipos de
discurso (es lo que han hecho siem pre las Artes poéticas, confundiendo
es cierto, lo descriptivo con lo pres'.
criptivo); por otra parte la formulación es más difícil, pero nuestra
"competencia discursiva" nos hace
sentir siempre la existencia de tales
reglas. Hemos visto, por lo demás,
que la primera definición de literatura
se adaptaba bien especialmente a la
prosa narrativa, mientras que la seg_unda era aplicable mejor a la poesia; ~o andaríamos muy errados si
b~scaramos el origen de dos definiciones tan independientes en los
ámbitos de estos dos "géneros" tan
diferentes: en ambos casos se ha
c_onsiderado dos tipos diferentes de
literatura. La primera definición parte del relato (Aristóteles habla de
epopeya Y de tragedia, no de poesía),
la se_gunda, en cambio, parte de la
poesia (como los análisis de poemas
propuestos por Jakobson): se ha he·
cho la caracterización, de ese modo,

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de dos grandes géneros literarios,
creyendo, en cada caso, que se
afrontaba la literatura en su totalidad.
De manera totalmente análoga, es
posible identificar las reglas de los
discursos considerados habitualmente . como " no literarios" . Yo propond_na, entonces, la hipótesis siguiente:
s1 optamos por un punto de vista estructural, cada tipo de discurso calificado habitualmente como literatura
tiene " parientes" no literarios que le
están más próximos que cualquier
otro tipo de discurso " literario" . Por
ejemplo, cierto tipo de poesía lírica y
la plegaria mística tienen entre sí
más reglas en común que esta misma
poesía y la novela histórica del tipo
de "La guerra y la paz" . De esta manera la oposición entre literatura y
no-literatura es desplazada por una
tipología de los discursos. Recojo en
mis conclusiones relativas a la ··noción de literatura" las de los últimos
clásicos y los primeros románticos.
Condillac escribía, en "Del arte de escribir" : " Entre más se han multiplicado las lenguas que merecen ser estudiadas es más difícil decir lo que se
entiende por poesía, pues cada pueblo se ha hecho una idea diferente
(... ) Lo normal propio de la poesía y
de cada especie de poema es una
normalidad convencional (i) que
cambia demasiado como para permitir ser definida (... ) En vano se haría
el intento de descubrir la esencia del
estilo poético: no lo tiene ". Y Friedrich Schlegel, en los fragmentos del
Athenaeum dice: " Una definición de
la poesia sólo puede determinar lo
que debe ser, no lo que ha sido o es
en realidad; de otra manera se podría
enunciar en su forma más breve: es
poesía lo que ha sido llamado así no
importa cuando ni donde" .
El resultado de este recorrido puede parecer negativo: consiste en negar la legitimidad de una noción estructural de ·•1iteratura" y en contradecir la existencia de un " discurso literario" homogéneo. Sea legítima o
no la noción funcional, no lo es, en

cambio, la noción estructural. Pero
este resultado es sólo aparentemente
negativo, pues en el lugar destinado
a la literatura en forma exclusiva
aparecen ahora numerosos tipos de
discurso que merecen nuestra atención, con toda justificación. Si la sel~cc_ión de nuestro objeto de conoc1m1ento no es determinada por
puras razones ideológicas (que habría,
entonces, que explicitar), no tenemos,
entonces, ningún derecho de ocuparnos sólo de sub-especies literarias,
aunque nuestro lugar de trabajo se
llame " departamento de literatura"
(francesa, Inglesa o rusa). Citando
una vez más a Frye, ahora sin reservas: " Nuestro universo literario se ha
desarrollado en un universo verbal "
(Anatomla de la critica) o, más extensamente: "Todo profesor de literatura debería darse cuenta que toda experiencia literaria es la punta visible
del iceberg verbal: en la parte baja se
encuentra el dominio subliminal de
las reacciones retóricas que suscitan
la publicidad, los presupuestos sociales y la conversación cotidiana; estas
reacciones son todavía Inaccesibles a
la literatura en cuanto tal, la cual estaría a un nivel más popular, como
en el cine, la televisión o en tiras cómicas. Ahora bien, el profesor de literatura estaría de la totalidad de la
experiencia verbal del estudiante,
abarcando en ello sus nueve décimos
subliterarios" (The Secular Scrlpture).
Un campo de estudios coherente,
por ahora repartido implacablemente
entre semantistas y teóricos de la 11·
teratura, socio- y etno-lingüístas, filósofos del lenguaje y psicólogos, pide
con urgencia ser reconocido , para
que la poética _pueda ceder su lugar a
la teona del discurso y al análisis de
sus géneros.
Traducción de Herón Pérez Martínez.

�se da entre "verdadero" y "falso", no
ente "verdadero-falso", por un lado, y
" ficcional " por el otro. Igualmente,
puede haber un discurso político sistematizado en grado extremo; este
hecho no lo convierte, automáticamente, en ficcional. ¿Existe una diferencia radical entre la " sistematlcidad" del texto entre un relato de un
viaje real y un relato de un viaje imaginario (siendo una ficcional y el otro
no)?. La perspectiva del sistema, la
orientación de la atención hacia la
organización interna no implican,
que el texto sea ficcional. Por lo menos uno de los caminos de la implicación es impracticable.
¿Qué pasa con el otro?. ¿La ficclonalidad implica, necesariamente, la
perspectiva del contexto?. Todo depende del sentido que demos a esta
última expresión. Si la entendemos
en el sentido restringido de recurrenci a, o de orientación sintagmática
(por oposición a paradigmática), co·
mo parecen hacerlo suponer ciertas
observaciones de Frye, es cierto que
existen textos ficcionales desprovistos de esta propiedad: el relato puede ser gobernado por la sola lógica
de la sucesión de la causalidad (aunque tales ejemplos sean raros). Si. en
cambio, la entendemos en sentido
amplio como " presencia de una
organización de cualquier clase ", entonces todos los textos flccionales
poseen esta " orientación interna ";
pero es dificil encontrar un texto que
no lo tenga. La segunda implicación,
por tanto, no es tampoco rigurosa y
no tenemos derecho a postular que
los dos sentidos de la palabra " interno" son , de hecho, uno sólo. Una vez
más, las dos oposiciones (y las dos
definiciones) han sido vislumbradas
sin estar articuladas.

&lt;t

Lo que podemos sacar en limpio es
que las dos definiciones permiten dar
cuenta de un buen número de obras
calificadas habitualmente como literarias, pero no de todas; y que dichas
definiciones se encuentran en relación
de mutua afinidad pero no de impli-

cación. Quedamos, pues, en la imprecisión y la ambiguedad.
Puede ser que el relativo fracaso de
mi búsqueda se explique por la naturaleza misma de la cuestión que yo
no planteé.
Yo me he preguntado, constante·
mente: ¿Qué es lo que distingue la literatura de lo que no es literatura?
¿Cuál es la diferencia entre uso literario y uso no literario del lenguaje?
Ahora bien , al interrogarme de esta
manera sobre la noción de literatura,
yo suponía, como adquirida, la exls·
tencia de la noción coherente, la de
" no-literatura" ¿No seria bueno empe·
zar a cuestionar ya esta última?.
Que se nos hable de escritura descriptiva (frye), de uso ordinario (Well·
ek), de lenguaje, práctico o normal,
se postula siempre una unidad que
parece de lo más problemático y que
es preciso cuestionar, a su vez. Parece evidente que esta entidad (que incluye tanto la conversación ordinaria
como la formal , el lenguaje ritual de
la administración y del derecho como
el lenguaje del periodista y del político, los escritos científicos tanto
como las obras filosóficas o religiosas) no tienen unidad . No sabemos
exactamente cuantos tipos de discursos hay, pero ciertamente se está de
acuerdo en que hay más de uno.
Es preciso, entonces, introducir
una noción genérica con relación a la
de literatura: la de discurso. Es el correspondiente estructural del concep·
to funcional de " uso" (del lenguaje).
¿Por qué es necesaria esta noción?
Porque la lengua produce frases , a
partir del vocabulario y de las reglas
gramaticales. Ahora bien. las frases
son sólo el punto de partida del funcionamiento discursivo: estas frases
se articularán entre si y se enunciarán
en un determinado contexto sociocultural; se transformarán en enuncia·
dos, y la lengua, a su vez, en discurso. Más aún el discurso no es una
entidad múltiple. tanto en sus funciones como en sus formas: todo
mundo sabe que no se envía una car-

ta personal en vez de un reporte oficial y que ambas se escriben de manera diferente. Cualquier propiedad
verbal, facultativa a nivel de lengua,
puede ser obligatoria a nivel de discurso; la selección efectuada por una
sociedad entre todas las codificaciones posibles del discurso determina
lo que se llamará su sistema de gé·
neros.

Si aceptamos la existencia de discursos nuestra pregunta sobre lo especifico de la literatura tendría que ser reformulada así: ¿Existen reglas que sirvan a todas las instancias de la literatura (identificadas intuitivamente) y
solamente a ellas? Pero, planteada la
tal pregunta de esta manera, la respuesta no puede ser sino negativa.
Yo he presentado ya numerosos
ejemplos que ponen de manifiesto
que a las propiedades " literarias" se
les encuentra, también, fuera de la li·
teratura (desde el juego de palabras y
los textos de los juegos infantiles
hasta la meditación filosófica, pasando por el reportaje periodístico o los
relatos de viajero); de manera que la
imposibilidad, en que nos encontramos, de descubrir un denominador
común a todas las producciones " literarias " {a menos que sea la utilización del lenguaje).

Los géneros literarios, en efecto, no
son otra cosa que una selección, de
tal índole, entre los posibles del discurso, adoptada convencionalmente
por una sociedad.
Por ejemplo, el soneto es un tipo
de discurso caracterizado por restricciones suplementarias en el metro y
las rimas a que se ciñe. Pero no hay
ninguna razón de limitar esta noción
de género solamente a la literatura:
fuera de ella , la situación no es distinta. El discurso científico excluye,
en principio, la referencia a la primera y segunda personas del verbo, así
como el empleo de tiempos verbales
distintos del presente. Los dichos
implican reglas semánticas ausentes
en otros tipos de discurso, mientras
que su constitución métrica se esta·
blece en el curso de cada enunciado.
Ciertas reglas a nivel del discurso tie·
nen la particularidad de suprimir reglas de la lengua; como lo han mostrado Samuel Levin y Jean Cohen, al·
gunas reglas gramaticales o semántl·
cas son suprimidas en la poesía mo·
derna. Pero desde el punto de vista
de la constitución de un discurso, se
trata siempre de reglas que están de
más, no al contrario; una prueba de
ello está en que a partir de tales
enunciados poéticos "excepcionales"
se puede reconstruir fácilmente la regla lingüistica transgredida: no se
trata realmente de una supresión de
la regla sino más bien de que la tal
regla es contradicha por una nueva
regla. Como se ve , los géneros del
discurso contienen tanto los elementos lingüísticos como la ideología cir·
cunscrita históricamente a un contexto social.

•

La situación cambia radicalmente
si afrontamos no ya la " literatura" sino sus subdivisiones. No tenemos ento~ces ninguna dificultad para deter·
~mar las reglas de ciertos tipos de
discurso (es lo que han hecho siempre las Artes poéticas, confundiendo,
es cierto, lo descriptivo con lo prescriptivo); por otra parte la formulación es más dificil, pero nuestra
"competencia discursiva" nos hace
sentir siempre la existencia de tales
reglas. Hemos visto, por lo demás,
que la primera definición de literatura
se adaptaba bien especialmente a la
prosa narrativa, mientras que la seg~nda era aplicable mejor a la poes1a; ~o andaríamos muy errados si
b~scaramos el origen de dos definiciones tan independ ientes en los
ámbitos de estos dos "géneros" tan
diferentes: en ambos casos se ha
c_onsiderado dos tipos diferentes de
literatura. La primera definición parte del relato {Aristóteles habla de
epopeya y de tragedia, no de poesía),
la se_gunda , en cambio, parte de la
poes1a (como los análisis de poemas
propuestos por Jakobson): se ha he·
cho la caracterización, de ese modo,

de dos grandes géneros literarios,
creyendo, en cada caso, que se
afrontaba la literatura en su totalidad.
De manera totalmente análoga, es
posible identificar las reglas de los
discursos considerados habitualmente. como " no literarios" . Yo propond_na, entonces, la hipótesis siguiente:
s1 optamos por un punto de vista estructural, cada tipo de discurso calificado habitualmente como literatura
tiene " parientes" no literarios que le
están más próximos que cualquier
otro tipo de discurso " literario" . Por
ejemplo, cierto tipo de poesía lírica y
la plegaria mística tienen entre si
más reglas en común que esta misma
poesía y la novela histórica del tipo
de " La guerra y la paz". De esta manera la oposición entre literatura y
no-literatura es desplazada por una
ti~ologia de _los discursos. Recojo en
mis conclusiones relativas a la " noción de literatura" las de los últimos
clásicos y los primeros románticos.
Condillac escribía, en " Del arte de escribir": " Entre más se han multiplicado las lenguas que merecen ser estudiadas es más dificil decir lo que se
entiende por poesía, pues cada pueblo se ha hecho una Idea diferente
{.. .) Lo normal propio de la poesía y
de cada especie de poema es una
normalidad convencional {¡) que
cambia demasiado como para permitir ser definida (... ) En vano se haría
el intento de descubrir la esencia del
estilo poético: no lo tiene ". Y frie·
drich Schlegel, en los fragmentos del
Athenaeum dice: " Una definición de
la poesía sólo puede determinar lo
que debe ser, no lo que ha sido o es
en realidad; de otra manera se podria
enunciar en su forma más breve: es
poesía lo que ha sido llamado así no
importa cuando ni donde" .
El resultado de este recorrido puede parecer negativo: consiste en negar la legitimidad de una noción estructural de " literatura" y en contradecir la existencia de un " discurso 11·
terario" homogéneo. Sea legitima o
no la noción funcional, no lo es, en

cambio, la noción estructural. Pero
este resultado es sólo aparentemente
negativo, pues en el lugar destinado
a la literatura en forma exclusiva
aparecen ahora numerosos tipos de
discurso que merecen nuestra atención, con toda Justificación. Si la sel~cc_ión de nuestro objeto de conoc1m1ento no es determinada por
puras razones ideológicas {que habría,
entonces, que explicitar), no tenemos,
enton:es, ningún derecho de ocuparnos solo de sub-especies literarias,
aunque nuestro lugar de trabajo se
llame " departamento de literatura"
{francesa, Inglesa o rusa). Citando
una vez más a frye, ahora sin reservas: " Nuestro universo literario se ha
desarrollado en un universo verbal"
(Anatomía de la critica) o, más extensamente: "Todo profesor de literatura debería darse cuenta que toda experiencia literaria es la punta visible
del iceberg verbal: en la parte baja se
encuentra el dominio subliminal de
las reacciones retóricas que suscitan
la publicidad, los presupuestos sociales y _la conversación cotidiana; estas
reacciones son todavía inaccesibles a
la literatura en cuanto tal, la cual estarla a un nivel más popular, como
en el cine, la televisión o en tiras cómicas. Ahora bien, el profesor de literatura estaría de la totalidad de la
experiencia verbal del estudiante,
abarcando en ello sus nueve décimos
subliteraríos" (The Secular Scrlpture).
Un campo de estudios coherente,
por ahora repartido implacablemente
entre semantistas y teóricos de la literatura, socio- y etno-lingüistas, filósofos del lenguaje y psicólogos, pide
con urgencia ser reconocido , para
que la poética pueda ceder su lugar a
la teoría del discurso y al análisis de
sus géneros.
Traducción de Herón Pérez Martínez.

(JI

�IDEO LOGIA
Y CIENCIAS SOCIALES

Gabriel Vargas Lozano
HACIA UNA TEORIA DE LAS
IDEOLOGIA~.
Hemos dicho que no se puede avanzar sobre el problema de las relaciones entre las ideologías y las ciencias
sociales si no sometemos al término
ideología a diversas precisiones pero
hemos encontrado que éste es huidizo, difícil de ubicar y muchas veces
confuso. Aquí hemos mencionado a
siete autores y al menos cinco significados típicos de la ideología, pero
podríamos seguir agregando más
como lo hacen Arne Naess, Chatelet
o Lenk. Es por ello que , en mi opinión, es necesario ubicar, en primer
término, algunas de las causas fundamentales de las dificultades que se
tienen para definir el concepto, y en
segundo lugar, los principios a partir
de los cuales podemos emprender
una teoría de las ideologías.
DIFICULTADES
1. En algunos casos se habla de la
ideología como si ésta fuera una sola,
cuando en realidad nos encontramos
generalmente con combinaciones de
sistemas ideológicos. Un e~emplo
muy claro es cuando se dice que la
ideología proletaria se opone a la
ideología burguesa como si cada clase tuviera sólo una ideología pura y
esta fuera , como dice Poulantzas,
una placa de identidad. Por el contrario, existen diversos tipos de ideologías y diversas formas de combinación que pueden descubrirse en el
análisis concreto.
2. En otros casos, se maneja el término ideología sólo en el sentido
negativo de legitimación o de falsedad sostenida por motivos de dominación política. Esta posición puede
. ser sostenida sólo, o bien por razones
terminológicas o bien porque se considera que la alternativa para una
ideología de las clases dominadas es
única y exclusiva el conocimiento
científico. En el primer caso, se trata
sólo de un problema nominalista.
Puede ser que existan autores como
Lenk, quienes no denominen como
10
ideología al término de crítica, p_ero

(Segunda Parte)

creo que son muy débiles las razones
para no ubicar a este último concepto en un nuevo sentido del término
anterior. En el segundo caso, se trata
de una cuestión de fondo planteada
por el primer Althusser y que él
mismo se ha encargado de encüntrar
sus contradicciones.

PRINCIPIOS
Planteadas estas dificultades pasemos a enunciar lo que hemos llamado principios para la integración de
una teoría de las ideologías.

3. Otros autores más reducen , por
razones operativas el término ideología a una de sus significantes, por
ejemplo, el de las ideologías políticas
que cumplen una función de legitimación. Pero en este caso ¿qué lugar
ocupan los otros tipos de ideologías?
¿Cuál es su función aún en la misma
ideología política? ¿se reducen las
ideologías teóricas o las filosóficas a
las ideologías políticas? o mejor ¿encuentran su explicación en éstas últimas? Creo que es lógico contestar
que no a éstas preguntas.

1. No puede hablarse de ideología
en general sino referida siempre a un
sistema social dado. Aunque las ideologías tengan una autonomía relativa
respecto de las transformaciones que
ocurren en el seno.de las estructuras
económicas y políticas, en cada sistema social cumplen una función y
adquieren una determinación espe·
cifica.

4. La cuarta dificultad que mencionaremos es la de que la mayoría de
las veces se trata de resolver el problema de las ideologías en un plano
meramente abstracto, cuando de lo
que se trata es de establecer una relación muy estrecha entre los estudios empíricos de la ideología y la
explicación abstracta de ésta. Es por
ello necesario establecer modelos
teóricos que expliquen los tipos de
ideología que se desenvuelven tanto
en una formación económico-social
como en un modo de producción
dado.
5. Finalmente, la quinta dificultad
que encontramos es que se considere
a las ideologías como un producto
ajeno a lo material. Muchos se sorprendieron cuando Althusser escribió
en Aparatos Ideológicos de Estado,
que las ideologías eran materiales,
pero si desde el punto de vista marxista consideramos que todo es
materia, resulta lógico pensar que las
ideas son también materiales así
como lo son las relaciones sociales.
El problema estriba, sin embargo -y
esto no lo resuelve Althusser- en
explicar el tipo de materialidad que
constituye a las ideas.

Desde mi punto de vista considero
que:

2. En cada sociedad o formación
económico-social encontramos una
combinación específica de las ideolo·
gías, de tal forma que su estudio
debe tener en cuenta que no hay
ideologías puras sino formas ideológicas que resultan de la interrelación
de diversos elementos.
3. Las ideologías se manifiestan
tanto en forma teórica como práctica. En su forma teórica pueden ser
sistematizadas y como dicen diversos
autores, pueden encontrar su más
alta sistematización en la filosofía.
En su forma práctica son indiscernibles de la vida cotidiana y encuentran
su sentido último en la dirección del
sistema económico y político.
4. Existen diversos tipos de ideologías: a. ideologías filosóficas; b. ideologías teóricas; c. ideologías políticas;
d. ideologías jurídicas; e. ideologías
religiosas, etc.
Es necesario determinar las carac·
terísticas específicas de cada ideolo·
gía y sus formas de interrelación. En
relación a esto último podemos decir
que una ideología filosófica como el
dla-mat puede cumplir (y de hecho lo
hace) una función política; y una
ideología política como el liberalismo
puede contener elementos filosóficos.
En cada una de las ideologías es
necesario distinguir: a. su génesis (de

la cual no se sigue necesariamente
su función); b. su contenido gnoseológico; c. el material especifico con el
que están constituidas; d. la forma y
combinación específica que asumen;
e. el sistema de valores que la sustentan; y f. la función que desempeñan en el todo social.
Agreguemos algunas precisiones
respecto de lo anterior:
Desde mi punto de vista es un error,
que procede de Engels, el llamar a las
ideologías, pero especialmente a las
ideologías políticas, bajo los términos de fa Isa conciencia. Las razones
son las siguientes:
1. En primer lugar, el término falso
reduce el contenido de una ideología
a uno sólo de sus elementos.

2. En segundo lugar, el término
apropiado para designar a un tipo de
ideologías es el de falaz y no el de
falsedad. Ya Geiger ha demostrado
que existe una diferencia notoria entre una mentira y una ideología.
3. En tercer lugar, los dos argumentos que se esgrimen para sostener la concepción negativa de la
ideología son: que sus proposiciones
son injustificadas teóricamente y por
tanto opuestas a la ciencia y que son
falsas en tanto que sirven para pro·
mover o legitimar el poder político.
. Los dos argumentos son fuertes ,
sin embargo, existen una serie de
contra-argumentos:
. -el contenido gnoseológico de las
ideologías puede variar. Existen ideologías como el racismo cuyo contenido gnoseológico es mínimo o ideologías como el socialismo de Marx,
cuya base es toda una teoría sobre el
modo de producción capitalista.
-si lo que se quiere decir es qut:
las ideologías no son ciencias, parece aceptable, pero si con ello se considera que la relación entre ciencia e
ideología sólo puede ser de oposición,
esto es incorrecto. Más adelante tendremos la oportunidad de exponer
las múltiples y complejas relaciones

que existen entre las ideologías y las
ciencias sociales.
-sólo podría comprobarse que una
ideología es falsa si demostramos
que sus enunciados están divorciados de la realidad y la causa de este
divorcio es la legitimación de un poder determinado. Pero este seria sólo
un caso. Existen otras ideologías que
como las ideologías socialistas, buscan delinear un nuevo tipo de sociedad a partir de la crítica de la existente. En este caso sólo podría
demostrarse su falsedad cuando el
tipo de sociedad que prefigijran
hubiese devenido.
-algunos tipos de ideologías buscan legitimar la dominación, pero
otras, como la ideología que resulta
de Marx, buscan realizar su crítica.
En este último ejemplo ¿en qué radicaría su carácter falaz?.
-si las ideologías están conformadas por diversos elementos ¿qué
nos autoriza a privilegiar sólo uno de
ellos?
-y por último, como dice Ricoeur
( 10) ¿puede haber un lugar no ideoló·
gico desde el cual se considere que
la ciencia es autónoma y opuesta a
la ideología?
finalmente, agreguemos que las
ideologías son tanto teóricas como
prácticas y que se expresan mediante
una compleja gama de prácticas.
El análisis debe determinar pues,
de que tipo de ideologías se trata y
qué función cumplen. Los dos extremos de las definiciones de las ideolo·
gías serían las siguientes:
1. La concepción restringida de las
ideologías políticas y que nos será
proporcionada por Luis Villoro: " Las
ideologías son sistemas de creencias
no justificadas teóricamente y que en
el exámen sociológico se demuestre
que cumplen la función de promover
el poder político de un grupo" ( 11 ).

2. La concepción amplia de Chatelet utilizada en su Historia de las
ldeologlas: " La ideología es un

sistema más o menos coherente de
imágenes, de ideas, de principios
éticos, de representaciones globales
y, también, de gestos colectivos, de
rituales religiosos, de estructuras de
parentesco, de técnicas de supervivencia (y de desarrollo), de expresiones que ahora llamamos artísticas,
de discursos místicos o filosóficos, de
organización de poderes, de sentimientos y de los enunciados y de las
fuerzas que éstos ponen en juego,
sistema que tiene como meta regular
en el seno de una colectividad, de un
pueblo, de una nación, de un Estado,
las relaciones que los individuos
mantienen con los suyos, con los
hombres extranjeros, con la naturaleza, con lo imaginario, con lo simbólico, los dioses, la vida y la muerte"( 12).
LA RELACION ENTRE LAS IDEOLOGIAS
Y LAS CIENCIAS SOCIALES
En la historia de la constitución de
las ciencias sociales, se han ofrecido
diversos tipos de solución al problema de las relaciones entre ciencia e
ideología. En una primera vertiente
podemos ubicar a autores que como
los neokantianos, consideran que
existe una diferencia esencial entre
ciencia natural y social. Su argumento fundamental es que mientras las
ciencias de la naturaleza buscan lo
general, las ciencias de la cultura o
ideográficas buscan explicar y comprender lo particular, los valores y
las intenciones de los individuos.
La segunda vertiente es la de todos
aquellos autores que buscan separar
lo ideológico de lo científico, los
juicios de hecho y los juicios de valor, la descripción de la valoración.
Su argumento básico es el de que la
ideología es un obstáculo y que el
desarrollo de la ciencia esta en relación directa a la progresiva neutrali·
zación del aparato técnico. Entre
estos autores se encuentran Max
Weber, Schumpeter, Hempel, etc.
Entre estas dos vertientes existen
muy diversas posiciones entr~ las "

�que podemos mencionar a Mannheim,, para quien el conocimiento
social es inseparable de la ideología,
por las razones que ya mencionamos;
el caso extremo de Lissenko, quien
hablaba de la ciencia vinculándola
directamente a las clases y provocando una gigantesca deformación; o
bien, en fechas recientes las tesis de
Kuhn, en el sentido de que la validación de la ciencia es inseparable de
lo que él llama la comunidad científica.

forma explícita o implícita, una función ideologica de reproducción de
las relaciones de pro"du•cción o crítica
de estas, lo que constituye en última
instancia una función ideológica.

Desde mi punto de vista, plantear
el problema sobre la base de dos
términos antagónicos es incorrecto
por las siguientes razones:

La simple enunciación de todas
estas razones, nos puede permitir
pensar que entre las ideologías y las
ciencias existe una compleja dialéctica que es necesario determinar en
forma detenida; aquí trataré, sin embargo, de ampliar un poco algunas
de las cuestiones mencionadas, sobre
la base de la idea de que no es posible entender como ciencia única ·y
exclusivamente a la formulación abstracta qÚe encontramos en las lógicas de la investigación o lo que
Schumpeter llamaba utilizando una
metáfora plástica, la " caja de herramientas".

a. Si bien es cierto que toda ciencia
surge a partir de la crítica a una ideología, también es cierto que la ideología teórica que la precede no es lo
absolutamente contrario a la nueva
ciencia, sino elemento integrante, la
materia prima teórica a partir de la
cual se constituye.
b. Como demuestra Mario Bunge en
su ensayo titulado ¿IDEOLOGIZAR LA
CIENCIA O CIENTIFICIZAR LA IDEOLO·
GIA? (1.3), las ideologías no sólo
pueden cumplir, en un momento
dado, una función negativa frente a
la ciencia, sino también funciones
positivas.
c. La concepción positivista de la
ciencia y de la ideología no toma en
cuenta un elemento importante a través del cual se muestran las ideologías políticas: la planeación, organización, dirección , control, transmisión, y utilización y reconocimiento
de la ciencia.
d. Las ciencias pueden constituir el
material de un tipo de ideologías o
concepciones del mundo que resultan de sus descubrimientos.
e. Una concepción establecida
como científica en un momento dado
puede devenir posteriormente en
ideología teórica.
CX)

f. Las ciencias sociales cumplen, en

g. Así como existen diversos tipos
de ideologías cuya función tiene que
ser explicada en relación a las ciencias sociales, también en estas podemos descubrir diversos momentos de
constitución o de exposición, en los
que la ideología o las ideologías van
a cumplir diversas funciones.

FASE DE DESCUBRIMIENTO
En toda ciencia es necesario consi·
derar, en primer término, la fase de
descubrimiento. En esta fase hemos
mencionado dos problemas relativos
a la ideología: a) toda ciencia se hace
a partir de la crítica a una ideología
teórica; y b) toda ciencia empieza a
construirse con la participación de
una ideología nueva que siendo filosófica, política , teórica, ética, etc. ,
combate o crítica a la ideología anterior.
El primer aspecto ha sido ya muy
estudiado. La ideología teórica que
constituye, por ejemplo, la concepción ptolemaica, es substituida por
una concepción científica nueva: la
copernicana. La ideología teórica que
concebía a los mundos vegetal, mineral y animal como separados, es criticada y superada por la nueva concepción evolucionista. Y en el caso

de las ciencias sociales, la ideología
teórica de que la historia era producida por el devenir de un espíritu absoluto, como lo sostenía Hegel, es substituida por la concepción de que la
historia es producto del movimiento
complejo de las estructuras sociales.
El segundo aspecto, se refiere a la
concepción ideológica asumida por el
investigador. En la etapa de formación teórica, es decir, de la elección
de problemas y enfoques, de formulación del fin perseguido o de la función política que se quiere dar a la
teoría, la dimensión ideológica se encuentra claramente establecida. Esto
ocurre tanto en Marx como en Weber,
Durkheim o Levi-Strauss. Marx mismo
nos recuerda, en su prólogo a la Contribución de 1859 que siendo redactor de la Neue Rheinische Zeltung,
durante los años de 1842 a 184.3, su
preocupación por los problemas de la
tala furtiva, la parcelación de la propiedad territorial y la situación de los
campesinos en Mosela, le empezaron
a llevar a interesarse por los llamados intereses materiales, lo que a su
vez le condujo a la economía. Su
preocupación era en un principio ética, liberal y democrática.
Para nadie es desconocido que en
la etapa de descubrimiento todo investigador tiene que enfrentarse a un
complejo de condicionamientos culturales, políticos, filosóficos, ideoló·
gicos y teóricos que se expresarán
tanto en sus manuscritos como en
sus obras ya terminadas. Nosotros no
pretendemos, como quería Mannheim,
reducir la obra de un autor a sus
condiciones de génesis. Ya Von Schell·
ting, en su momento, se encargó de
rebatirlo cuando consideró que no se
deben confundir las condiciones de
génesis con las condiciones de validación. Lo que ocurre es que las condiciones de validación varían históricamente.
LA FORMA DE LA CIENCIA
Así como debemos considerar una
etapa de descubrimiento o investiga·

ción, también debemos tener presente que existen diversas formas de exposición.
Resulta interesante que este aspecto no haya sido tenido en cuenta en
muchas de las polémicas que se han
dado al respecto. Lo que ha ocurrido
es que los autores privilegian una u
otra forma , sin dar ninguna razón
para ello. Tal cosa sucede, por
ejemplo con Althusser o Schaff. Mientras Althusser habla de ciencia pensando siempre en el aparato conceptual y metodológico, extraídos de un
modelo teórico, Schaff, por su parte,
habla de ciencia como exposición
concreta o análisis especifico.
Lo anterior me ha llevado a distinguir tres formas de la ciencia: a) exposición mediante un modelo teórico;
b) formulación lógica del aparato
conceptual y metodológico; y c) exposición concreta.
Ejemplos de modelos teóricos: Economla y sociedad de Weber, El Capital
de Marx, El pensamiento salvaje de
Levi-Strauss.
Ejemplos de formulaciones lógicas,
las lógicas de la investigación científica como las de Gibson, Nagel o
Hempel. (14)
Ejemplos de exposición concreta,
todas las explicaciones de un hecho
o un conjunto de hechos específicos:
crisis del 29 en Estados Unidos, explicación de la Revolución mexicana ,
análisis del peronismo o análisis
de una devaluacióh.
En cada uno de estos niveles, los
sistemas ideológicos tienen una diferente incidencia.
LOS MODELOS TEORICOS
Por ejemplo, en el caso de Weber,
co_mo dice A. Cueva (15) cuando apareJa en su obra La ética protestante y
~I espíritu del capitalismo, racionahd~d y desarrollo de la sociedad capi·
tahsta, se encuentra ya allí, de hecho,
en forma implícita una dimensión
ideológica. Lo mismo ocurre cuando

Marx dice, en El Capital, que su exposición es un crítica de la economía
política y no un mero análisis neutral
de dicho sistema.
En cualquier modelo teórico que
se examine en ciencia social, encontraremos, en forma explícita o implí·
cita, el sistema ideológico del cual
parte el autor correspondiente. Podríamos decir inclusive, que no sólo
se trata de una investigación exterior
a la teoría sino interior a ella. Sánchez Vázquez ha señalado, en su trabajo titulado "La ldeologla de la neutralidad Ideológica en las ciencias sociales" que el significado mismo de
los conceptos utilizados por una teoría, varía no sólo en relación a su
contenido sino también en relación al

lugar que ocupan en ella. Textualmente: Lo que en una teoría ocupa un lugar secundario o no existe
pura y sencillamente desempeña el
lugar central en otra (así sucede por
ejemplo, con los conceptos de "relaciones de producción", " lucha de clases" o plusvalía " ). La ausencia de
ciertos conceptos en el contenido
mismo de una teoría son igualmente
reveladoras de posiciones ideológl·
cas" (16). A.S.V. pone el ejemplo de
la teoría de Parsons, en donde el
concepto de imperi~lismo no existe.
Agregaríamos finalmente que un
modelo teórico corno fo es El Capital,
no sólo está relacionado con la ideo1ogía sino que está impregnado de
elementos procedentes de la filosofía, u,

�la política, la historia y la cultura en
general.
LA FORMULACION LOGICA
El caso más complejo de la relación entre ideología y ciencia es lo
que hemos llamado la formulación
lógica de la ciencia. Es evidente que
si consideráramos en forma aislada a
cada concepto, proposición, ecuación o ley, la ideología no se encontraría por ningún lado. Pero ¿hasta
qué punto es correcto concebir a la
ciencia única y exclusivamente como una caja de herramientas neutral
y lista a ser utilizada por cualquier
individuo o grupo social? A este respecto es ilustrativa la polémica entre
Maurice Dobb y Joseph Schumpeter
sobre la naturaleza de la ciencia económica.
Schumpeter distingue entre pensamiento económico (es decir, las ideas
que expresaron diversos científicos
como Smith, Ricardo o Keynes y que,
como hemos señalado, están relacionadas con los sistemas culturales de
la época en que surgieron); sistemas
de economía política (es decir, aquellos sistemas que como el liberalismo
o el socialismo prescriben medidas
económicas); y análisis económico, es
decir, la teoría, el instrumental o las
herramientas utilizadas por el cientí·
fico y que son escindibles de otros
criterios como el ideológico.
Para Schumpeter, el proceso de depuración de la ideología se da entonces en cuatro niveles: 1. Distinción
entre visión pre-analítica y análisis
propiamente dicho; 2. A·n álisis de los
conceptos; 3. Confrontación entre la
representación y lo empírico; y 4.
Análisis del modelo científico.
Schumpeter no niega que la ideología intervenga en diversos niveles de
la construcción .de la ciencia o de su
aplicación , pero considera que la
ciencia concebida como caja de
herramientas sí está separada de la
ideología.
Por otra parte, Oobb en su libro ti-

~ tulado Teoría del valor y de la dlstrl·

buclón desde Adam Smlth (17) dice
que si bien se puede distinguir entre
sintaxis de una ciencia y contenido,
lo cuestionable es si el contenido
tiene también independencia de la
sintaxis. La misma escisión entre
técnica y contenido parte de una
concepción filosófica que está condicionada social e históricamente.

Partiendo de una concepción de la
ideología sul generls (como relatividad
histórica de las ideas), Oobb considera que no es posible hacer la distinción entre análisis y visión, a menos
de que el análisis " quede restringido
al marco formal, simplemente, de afirmaciones económicas y no a la teoría económica como proposición
substancial respecto de las relaciones
reales de la sociedad económica. Esto
es así porque dentro de la formulación de la última, y dentro del mismo acto que juzga su grado de realismo no pued~fl dejar de entrar, la
intuición histórica, la perspectiva y la
visión social" ( 18).
Oobb considera, por otro lado, que
si durante un tiempo, la formalización creciente de la economía se
identificó con una neutralización de
la influencia ideológica, si se analiza
detenidamente ese supuesto cuerpo
" neutral", de ninguna manera éste se
encuentra desprovisto de contenido
fáctico, contenido que nos remite a
su vez a una sociedad especifica.
Aquí conviene anotar que mientras
Schumpeter considera a las ideologías como preconceptos o intuiciones que preceden a la ciencia y son
distinguibles de los juicios de valor,
Dobb, por su lado, considera que las
ideologías son sistemas de pensamientos " o conjuntos coordinados de
opiniones e ideas -que forman un
armazón- o un grupo de un nivel
más alto de conceptos conexos destinados a lograr nociones específicas y
particulares, análisis, aplicación y
conclusiones " ( 19). Para Oobb, la
ideología se refiere a la relatividad
histórica de las ideas, a la política y
a la filosofía.

A la luz de lo examinado en la primera parte, resulta claro que estas
concepciones de la ideología son todavía muy generales. Es por ello que
precisaríamos nuestra opinión sobre
la polémica en el sentido siguiente:
1. Mientras en el caso de Schumpe·
ter, la ideología está insuficientemente tratada y no sabemos si se refiere
a las ideologías teóricas o a las concepciones del mundo, a partir de las
cuáles desarrolló su teoría un determinado autor, en el caso de Oobb, la
ideología equivale a un punto de vista filosófico que incluye el condicionamiento social de las ideas científicas. Creo que este problema sólo
puede ser resuelto a partir de una
tipología de las ideologías, como
hemos explicado anteriormente.
2. Nos parece equivocada la idea
de Schumpeter de establecer un nú·
cleo instrumental absolutamente autónomo y por encima de los cambios
históricos, aunque resulte obvio que
existe en la ciencia -y Dobb lo acep·
ta- un núcelo instrumental relativamente estable y que no recibiría di·
rectamente la influencia de la ideolo·
gía. Lo que parece incorrecto es que
se entienda a este núcleo única y exclusivamente como lo científico.
EL ANALISIS CONCRETO
Desde nuestro punto de vista, tam·
bién los análisis concretos forman
parte de la cienéi'a social, y en estos
casos encontramos una nueva forma
de las relaciones entre la ciencia y la
ideología.
En su obra titulada Historia y Verdad, Adam Schaff da un ejemplo, to·
mando el caso de las historias de la
revolución francesa escritas por di·
versos autores tales como Barruel,
Joseph de Maistre, Jaurés, Barnave,
Laponneray, etc., de cómo el factor
subjetivo (la ideología) influye en
forma significativa en estas historias.
La conclusión a que llega Schaff es
que independientemente de que el
historiador pueda liberarse de la sub·
jetividad " mala" (sus inclinaciones y

preferencias personales), no puede liberarse de la subjetividad " buena" (la
intervención de los múltiples y complejos condicionamientos sociales).
Para Schaff, la única manera de liberarse de ciertos condicionamientos
sociales es la de adoptar otros en
una situación histórica diferente, lo
que operaría como una especie de
depuración social en la medida en
que el conocimiento no es un producto individual sino colectivo.
No tenemos espacio aquí para emprender una crítica de la teoría de
Schaff y que abarcaría aspectos
como su teoría del conocimiento; su
concepto de ideología (aunque ya nos
hemos referido a él en la primera
parte); su interés por señalar la relación entre lenguaje y perspectiva del
historiador o su franca exageración
cuando habla de que la explicación
histórica recibe también la influencia
de las inclinaciones psicológicas de
un autor. Pero creemos que este
autor ha logrado realizar un buen
análisis de cómo se relacionan exposición concreta e ideología en el capítulo de su libro, titulado " Descripción-explicación-valoración " . El punto
concreto que señalaría sería el de la
interrelación que existe en las ciencias sociales, entre explicación causal y explicación finalista.
CIENCIA SOCIAL, PODER POLITICO
E IDEOLOGIA
Por último haré referencia a tres
cuestiones que me parecen también
importantes en el estudio de las relaciones entre las ideologías y las ciencias sociales.
El primero es que toda ciencia se
hace, en cualquier sistema social, a
través de un aparato determinado.
Como sabemos , ha sido primero
Gramsci y luego Althusser quienes
han desarrollado este tema. En estos
aparatos se expresa la lucha de
clases y esto influye en la producción,
transmisión y difusión de las investigaciones. Es necesario realizar estudios más detallados para explicar el
funcionamiento específico del siste-

ma en este aspecto.
El segundo es que, como hemos señalado páginas atrás, toda ciencia
social tiene como consecuencia una
concepción ideológica: una nueva
ideología política, una nueva filosofía
o una nueva concepción del mundo.
Y el tercero es que el reconocimiento de una ciencia social como tal ,
está vinculado a ciertas condiciones
económicas, políticas, sociales e ideológicas. Un ejemplo clásico es la forma en que durante mucho tiempo la
teoría de Galileo fue negada como un
aporte científico, en la medida en
que ponía en cuestión el sistema
ideológico feudal , pero lo mismo ha
ocurrido con Darwin, Marx o Freud.
En relación a estos últimos, diríamos
que durante mucho tiempo las teorías de Marx o Freud no fueron acep·
tadas en los aparatos ideológicos del
Estado capitalista y que tuvieron que
cambiar las condiciones históricas
para que se reconociera su aportación científica. Este reconocimiento o
no de su valor teórico, está vinculado de manera estrecha tanto a la
ideología como a las relaciones de
poder dominantes.

NOTAS
(1 ) Destutt de Tracy, Eléments d' Ideología,
París, 1796.
(2) Los sentidos de la ldeologla en Marx.
Ponencia al Tercer Coloquio Nacional de
Filosofía. Puebla, 1979.

(3) En su Nota sobre los aparatos Ideológicos de Estado (AIEJ, fechada en diciembre
de 1976, Althusser da un giro de 180 a
sus concepciones anteriores, al decir que
la ideología proletaria constituida por el
marxismo es una ideología muy particular " que a nivel de las masas funciona
como toda ideologia (interpelando a los
individuos como sujetos), pero empapada
de experiencias históricas iluminadas por
principios de análisis científico" y también : " Marx y Engels no habrían podido
concebir su teoría si no la hubieran levantado sobre posiciones teóricas de cla·
se, efecto directo de su pertenencia orgánica al movimiento obrero de su época··.
En Nuevos escritos, Ed. Laia, Barcelona,
1978, p. 100· IO l.

Desde mi punto de vista, Althusser sostiene ahora en el plano sociológico, un
nuevo tipo de ideología que había negado;
pero se mantiene firme en el plano gno·
seológico.
(4) A. Schaff, Historia y Verdad. Ed. Grijal·
vo, México, 1974. p.p.209 y SS.
(5) A. Sánchez Vázquez, en La filoso/la y
las ciencias sociales. Ed. Grijalbo, México,
D.F., 1976 p.293.
(6) A. Gramsci, El materialismo histórico y
la filoso/la de B. Croce. Ed. Lautaro, Buenos Aires, 1958 p.16.
(7) K. Mannheim, ldeologla y Utopla. Ed.
Aguilar Madrid, 1966 p.261.
(8) Th , W. Geiger, /deologla y Verdad.
Amorrortu Editores. Buenos Aires, 1972,
p.30.
(9) M. Weber, Sobre la teorla de las ciencias sociales. Ed. Península. Barcelona
1971. p.9.
( 1O) Ricoeur P. Sclence et ldeologle. Revue
Philosophique de Louvaln. T. 12. Mayo de
1974.
(11) L. Villoro, Sobre el concepto de ldeologla. Revista Plural núm. 31. Abril de
1974. México, D.F. p.27-33.
( 12) F. Chatelet, Historia de las ldeologlas.
T.I. Ed. Premiá. México, D.F., 1980 p.8.
( 13) Vid. M. Bunge, en /deologla y ciencias
sociales. Ed. UNAM. México, D.F., 1979.
( 14) Naturalmente que existen varias de·
finiciones de un modelo pero aquí seguimos a Marx cuando en El Capital pretende establecer un modelo de explicación
del Modo de Producción Capitalista, más
allá de sus manifestaciones concretas.
( 15) Agustín Cueva en su trabajo titulado
Intervención Ideológica en las ciencias sociales, incluido en ldeologla y ciencias sociales. Ed. cit.
( 16) A. Sánchez Vázquez. Trabajo citado.
p.302.
( 17) M. Dobb, Teorla del valor y de la dls·
trlbuclón desde Adam Smlth. Siglo XXI.
Buenos Aires, 1975.
(18) Op. cit. p.49.
(19) Op. cit. p.13 y 14.

�DOS POEMAS

Arturo Ortega
El tedio te estruja una y otra vez las entrañas
sobre la luz de la mañana
en mis ojos sostengo al mundo que me niego
mientras el llanto se estremece sobre la pesadez
y la rutina
porque sé que no vendrás
porque la ciudad es un tumulto de colores
donde cada rostro tiene semejanza al tuyo
donde cada sonrisa golpea con firmeza
donde la miseria llora a borbotones
y nosotros somos nadie para remediarla
donde la amargura se enreda a mis nervios
aguardando el sitio- exacto de la muerte
donde la oculta soledad de la mañana
me descubre absorto
esqueleto sin ti.
a la Borrada
"por ti he empezado a desclfrar

los signos de la vida ... "
Tomás Segovla

La ternura. lo humano
tu sonrisa
alguien te abraza
lo contemplas
huérfanos
en un lugar que nos pertenece
alguien respira tu aliento
se une
la libertad forma de crepúsculo
me desconozco
tu piel humedecida carne
vientre efímero del amor
se contorsiona
la noche nos reencu~ntra
tus palabras
tanto tiempo tanta orfandad
caminamos
somos una soledad
~ que se agazapa para sorprender al mundo.

ABANICO

�LA ESTETICA DE VASCONCELOS
COMO APORTACION FILOSOFICA
SIN MAS

José Roberto Mendirichaga
INTRODUCCION
José Alvarado, en un ensayo titulado " Una etapa de la filosofía en México", señala que " no es posible juzgar
la intención filosófica mexicana, sólo
como un conjunto de postulados,
hipótesis o proposiciones dentro del
campo estricto de la ontología, la
epistemología, la lógica o la ética,
pues, independientemente de su valor
o sus signos filosóficos , han tenido
un sentido histórico" . 1
La verdad es que dentro del esquema filosófico, dentro de su rigor académico, tenemos que movernos, so
riesgo de apartarnos de la filosofía y
caer en la novela , o en el ensayo, o
en el relato biográfico, o en cualquier
otro género literario, menos en la disciplina que nos ciñe.
Tenemos que partir del punto de
que José Vasconcelos -aparte de ser
educador, político, periodista- es
también filósofo, en el más estricto
sentido de la palabra.
El mismo Alvarado apunta que " José Vasconcelos realiza por sí mismo
todo el tránsito de la filosofía por
medio de su historia. Es, él solo, una
historia de la filosofía desde los jónicos en busca de una sustancia
primordial hasta Heráclito. Encarna a
Pitágoras, a quien debe su noción del
ritmo, y trasciende a Parménides, el
de la unidad del Ser; es Sócrates y al
mismo tiempo el más enconado de
sus opositores, para convertirse en
Plotino y en el último de los neoplatónicos. Hace el camino de los empiristas y el de los racionalistas para
llegar hasta la teoría del juicio de
Kant y sobrepasar a Bergson" .2
Pero sin duda, su aportación mas
admirable a la filosofía la constituye
su estética, la que debe incluirse dentro de una teoría más amplia, que es
la " filosofía de la coordinación", teoría parmenidiana captada y teorizada
por un hombre del altiplano.
No faltan quienes se empeñan en
negar valor filosófico a las obras fun~ damentales de filosofía que Vascon-

celos va escribiendo y publicando, en
unidad temática y teleológica. Señalan que su obra nada dice a los estudiosos de la filosofía contemporánea
y que sus tesis no llegaron a ser criterios de comprensión e investigación.
Alvarado lo niega. Propone, en cambio, que " ...tal vez sea hora de salvar
sus fragmentos filosóficos, perdidos
en un mar de páginas ya muertas".
l. VIGENCIA DE LA ESTETICA
Puede decirse que la estética, como
rama de la filosofía , en cuanto que
toma lo bello como objeto de investigación y análisis, es la que menos
evolución ha sufrido dentro del cambiante esquema filosófico de nuestros
días.
Ha evolucionado la lógica por los
caminos precipitados de la matemática y de la cibernética; en epistemología se dan día con día nuevás tesis
respecto al conocimiento y sus posibilidades de captar la realidad tal
cual es; y no se diga en el campo de
la ética, donde hasta los políticos
pontifican y pretenden instaurarla
como norma de gobierno y programa
de partido.
Pero, ¿y la estética? ¿Cuáles han
sido sus principales transformaciones? ¿Qué tesis o nuevos elementos
se discuten en su seno? Fuera del
campo de la teoría literaria, bien poco
han variado las teorías del color, de
los contrastes, de los planos y volúmenes, de la armonía y del ritmo, de
la expresión corporal...
Lo escrito por Carrit en 1948 mantiene vigencia plena. Ahí está apuntada la necesidad de que emoción y
expresión se encuentren en equilibrio,
y la aseveración de que la experiencia
estética es la contemplación simpática de la vida, " de sus delicias y de
sus tragedias ", en epictetiana síntesis ..3
Aún es posible afirmar, sin temor a
ser tachados de obsoletos, que lo be·
llo es totalmente desinteresado, y, en
cierta forma , 'inútil', y que " cuanto

más nos aleje la obra de arte, lo bello, de tales apetitos y deseos reales,
más bella será" .4
Todavia siguen vigentes las cuestiones discutidas sobre la distinción entre objetos artísticos y objetos bellos;
entre arte y belleza. E igualmente, si
para que exista belleza deben darse
componentes tales como el orden, la
simetría, la proporción y la medida.
Aquí, en esta latitud norteña, se
discute si la escultura de la madre,
obra de Federico Cantú, situada en la
Plaza Morelos, corresponde al espacio
o debiera lucir mejor en un área más
amplia; si el monumento al sol , de
Tamayo, expresa algo en colorido y
figura; y si el David de la colonia
Fuentes del Valle guarda esa proporción que cautiva, o es tan mala répli·
ca de la de Miguel Angel que choca
por burda y da pretexto a que esnobistas, amigos más de Mercurio que
de Minerva, la tomen para hacer
manifiestos.
En música las opiniones se vuelven
más discrepantes. Algunos conceptúan a la música contemporánea
como ruidosa , en tanto que otros se
acogen a su ritmo y la encuentran
sencillamente cálida y excitante. La
mayoría de los jóvenes regiomontanos piensa seguramente que el rock
pesado de "Queen" es infinitamente
superior a cualesquiera de los clásicos interpretados en un Festival de
Música y Danza.
Para algunos la pintura de Cuevas
no les di ce na~a; para otros, es sencillamente soberbia,• porque repre·
senta extensión del hombre y a tra·
vés de ella se da una comunicación
valiosa. Unos reafirman el valor del
arte como expresión artificial opuesta
o superior a la naturaleza, en tanto
que otros añoran volver al naturalis·
mo y dejar que esta belleza no se di·
luya en medio de la creación humana.
Y la macroplaza que Intenta reali·
zar el Gobierno del Estado, divide
opiniones sobre si el criterio estético
que se seguirá en su edificación es el

más ortodoxo, o si por carecer de
uno definido se corre el riesgo de
caer en un- funcionalismo híbrido que
soslaye al hombre y sitúe en primer
plano edificios y máquinas.
Lo cierto es que la estética es algo
vivo. Aquí vamos a analizar a• un
autor cuyo primer libro sobre la materia aparece en 1916 y el último en
1952. Por tanto, es un amplio período que cubre casi cuarenta años
y donde no va a encontrarse unidad
temática agrupada en volúmenes
sino que se trata de una obra suma~
mente dispersa, y, en cierto modo,
aparentemente contradictoria.

11. LA ESTETICA DE VASCONCEWS,
¿ORIGINAL?
Imposible pedir a quienes escriben,
una originalidad absoluta casi "ex
nihilo". Si Gutiérrez Nájera' afirmaba
q~e "el que plagia a un hombre, plagia a todo el mundo", todos tenemos
una relación y una herencia de las
gen~raciones que nos precedieron y,
particularmente, de la que influyó en
nosotros en forma directa a través de
la enseñanza.
No faltan quienes piensan que la
filosofía mexicana habría de haber
surgido como un elemento mágico
-resultado de la fusión inicial de las
culturas indígena y española, brincando todo el virreinato, la independencia, la reforma y la revolución-,
de tal forma que Vasconcelos, Caso y
Ra~os estaban en la obligación de
delinear y desarrollar una filosofía
como n~ la ha existido ni siquiera en
Alemania, Francia o Italia, es decir,
en Europa.
¿Por qué se exige tanto a nuestros
hombres? Por desconocimiento de
que ninguna filosofía arranca de cero
Y, porque como señala José Gaos los
historiadores de la filosofía en Mé~ico
se h_an_ detenido antes de este gran
n:iov1m1ento que es no sólo filosófico,
sino que incluye todas las bellas artes, pero que en la pintura -con la
llamada escuela muralista mexicana
de Diego, Orozco y Siqueiros- alean-

za su máxima expresión e influye en
la pintura universal con temas y técnicas revolucionarias.
El mismo Gaos apunta que existe
la filosofía mexicana, en tanto se distingue de otras, aborda temas comunes con un particular sentido y presenta rasgos típicos, · dentro de lo
cual incluye a Vasconcelos. Y Zea
habla de una filosofía mexicana
comprometida con su realidad, que
trata de hacer expresa la humanidad
que vive.6
Hay, por tanto, una filosofía mexicana moderna, fundamento y anticipo
de la contemporánea. Y dentro de
esta filosofía, la de Vasconcelos es
determinante, pues es el punto de
partida para la elaboración de tesis
originales posteriores.
Agustín Basave reclama para Vasconcelos el derecho de que se le consideren como propias las tesis del
aprlorl estético, de la coordinación y
de la síntesis de heterogéneos en el
arte.7 Y Larroyo apunta que Vasconcelos se había anticipado a la necesidad de contar con una filosofía
propia, cuando busca una interpretación del mundo de acuerdo a sus
propias emociones, la que no es otra
cosa que la de la raza cósmica.a
Se puede sostener estrictamente
que ciertas tesis de Vasconcelos,
aunque partan de una serie de datos
conocidos que la filosofía europea
tradicional aporta, los desarrolla magistralmente y brinda así una cosmovisión de la existencia que se inscribe
dentro de lo universal.
Pero, obviamente, se dan influencias determinantes en el pensamiento
filosófico de Vasconcelos, sin caer
en lo que se suele denominarse vasallaje intelectual, sino partiendo precisamente de la idea de que la cultura
es una tarea colectiva, comunitaria,
que se acrecienta día a día y cobra
forma de acuerdo a factores sociales
de muy diversa índole.
Empédocles es un filósofo que influye en Vasconcelos. De él toma ese

anhelo de integración orgánica, esa
suma de los cuatro elementos -agua,
aire, fuego y tierra-, en búsqueda
sintética y armonizadora.
Platón influye también en nuestro
filósofo , desde el momento en que
éste reconoce que manejar ideas es
la función primordial del filósofo, sin
que esto necesariamente tenga que
surgir de un proceso lógico. Y Aristóteles hace otro tanto sobre el oaxaqueño, al ver éste en su filosofía el
punto axial para poder juzgar la realidad, donde la teoría del hilemorfismo es fundamental para la aprehensión del ser y soporte de su metafísica de lo concreto.
Plotino lo introduce en los terrenos
de la estética en forma directa y sin
escalas. Si Plotino afirma que todos
los seres participan de una Belleza en
sí, que se identifica con el Bien y con
el Uno, es éste justamente todo el enfoque vasconceliano sobre la captación y sublimación de la realidad,
donde el Bien tiene un grado superior
y la Unidad es la meta de todo el esfuerzo cosmológico y humano.
Si por alguna parte le causa cierto
rechazo la teoría ontológica de Santo
Tomás de Aquino (el " ser en cuanto
ser" , independientemente de su referencia a la actualidad y al ejercicio
de su esencia), se adhiere fuertemente a la filosofía de San Agustín, que
propone la síntesis en lugar .de la
abstracción y sitúa la Belleza en el
mundo de las ideas, de manera neoplatónica.
La influencia de Kant en Vasconcelos es fundamental. Diríamos que es
su piedra angular y, a la vez, su punto de referencia metodológica. Vasconcelos va a reconocer que Kant
" ... es la base de toda la estética moderna. Antes de Kant, la confusión de
estética e intelectual y de belleza e
idea formal platónica era inevitable".9
Para Kant va a considerarse estético
aquello que tiene como propósito inmediato el sentimiento de agrado en
juicio conceptual, independiente de ~

�lo sensorial. De Kant va a tomar el
aprlorl, que incluye formas (espacio y
tiemp()) y categorías (de las cuales la
relacion abarcará las demás) que son
previas a la sensación".10

to, lo que se logra por una serie de
revulsiones dinámicas, donde la sustancia va emigrando desde la mónada elemental (átomo) hasta la más
alta forma sustancial (Dios).

Finalmente, de t1egel va a recibir
su escala estética de naturaleza y arte, para continuar Vasconcelos con
una mística estética que surge de "la
necesidad de crearse formas más
altas que aquellas que el arte es ca·
paz de ofrecernos" .11 y de Bergson la
intuición, método que luego Husserl
va a desarrollarse dentro de su fenomenología, como visión intelectual
que abrevia caminos que la abstracción y el discurso van a recorrer en
forma más lenta y penosa.

Considera Vasconcelos que el esteta tiene más puntos de unión con el
poeta que con el lógico, el físico, o el
geómetra. Existe un aprlorl estético,
un juicio particular, pero éste no está
sujeto a los cánones de la lógica
tra.dicional o moderna, sino que se
refiere a datos de la experiencia, en
vivencias irrepetibles y personales, de
tal forma que va a ser "el modo artístico de manejar las imágenes",20
que son representaciones espirituales de la realidad, trascendiendo la
mera representación formal , para llegar a una contemplación, a un "sobre-estado" del objeto, como él lo
llama.

Y por motivos de espacio, no nos
es dado extendernos para hablar de
otras influencias menores, tales
como la de Pitágoras, Bacon, Nietzsche, Schopenhauer y Whitehead.
111. EL PROBLEMA DE LA UNIDAD,
CENTRO DE LA BUSQUEDA
VASCONCELIANA
Podemos hablar de que la perplejidad o el problema de la unidad del
ser, persiste como estrictamente filosófico. Una a una se han ido desgajando de la filosofía las ciencias.
Ferrater Mora afirma que "no hay
razón por la cual ninguna zona de
realidad le sea reservada a la filosofía, como propia ", de tal forma que
bien puede pensarse que la filosofía,
a la postre, vaya a terminar siendo una historia de la filosofía, donde
su función va a ser constituirse en
"modo de ver" y " punto de vista". 12
Pero, hasta el momento, bien podemos decir que el problema de la unidad corresponde a la filosofía, entendida ésta como explicación global a
los problemas que nos plantea la
existencia.
A Vasconcelos le inquietó en forma
suma el problema de la unidad del
ser y de la existencia. Esta dicotomía
fue la razón de su cosmovisión, que
es la filosofía de la coordinación, la
ID
N que él expone fundamentalmente en

su obra Todologla. Y todo su sistema
estético es la respuesta que él da a la
diversidad existencial. En la unidad
se localiza para él el ser; el ser como
existencia.
Gaos ha captado que esta es la
médula de la filosofía de Vasconcelos.
Refiriéndose a su sistema, dice: " ...es
la expresión de todo un hombre de
conciencia desgarrada entre un dualismo platónico y un monismo estético, entre cristianismo y paganismo y
modernidad: porque los más auténticos sistemas filosóficos pudieran ser
precisamente las más auténticas expresiones de las personalidades de
sus autores".15
Vasconcelos habla una y otra vez
de monismo estético (porque ni el
monismo dionisíaco ni el mecánico
logran la unidad ni trascienden la
energía); de conocimiento sintético;
de coordinación de las funciones cognoscitivas; de estética, como fórmula
de unidad que coloca al alma en el
umbral de lo absoluto.
La visión de Vasconcelos es totalista e integradora de la existencia. Pa·
ra él, la filosofía es ciencia de la totalidad. "La tarea del filósofo -nos
dice- consiste entonces en crear una
concepción del universo con las ciencias especiales, partiendo de sus
conclusiones para consumar la concepción total de la realidad".1 4 Rea·
lidad que se capta por las corrientes
intelectual, empírica y sentimental,
que se coordinan en la conciencia,
" que es un todo parcial hecho a
imagen del Todo Absoluto que es
Dios", como apunta él mismo.is
IV. UNA ORIGINAL ESTRUCTURA
ESTETICA
Si filosofía para Vasconcelos va a
ser "aspirar a lo uno", 16 la filosofía

de lo bello, la estética va a ser un
sistema que " ... exige continuados esfuerzos de composición de los elementos comprobados, de suerte que
no permanezcan dispersos, sino que
se integren a la arquitectura de una
cosmovisión sin la cual no hay filosofía".17
La estética es, pues, para nuestro
autor ritmo espiritual cuya síntesis es
la sinfonía; emoción; último peldaño
del esfuerzo integrador, que pasa antes por la l_ógica y la ética; combina·
ción de heterogéneos para llegar a la
armonía existencial. El método
estético de Vasconcelos se basa en
una fusión armónica de sentidos, juicios y deseos, que engendran amor y
gozo espiritual.
Para Vasconcelos, el conocimiento
completo incluye la sensación (conocimiento sensorial), el razonamiento
(conocimiento intelectual) y la melodía (conocimiento emocional). De la
misma manera, existen tres juicios o
aprlorls: el físico (que a través de ob·
servaclón y formas se aplica a los objetos), el ético (que a través de con·
ducta elabora normas de actuación) y
el estético (que incluye los elementos
ritmo, armonía y contrapunto; y abarca lo apolíneo, lo dionisíaco y lo místico, es decir cosas físicas, pasiones
y seres con dirección a lo divino).
"En estética -nos dice- lo que importa es el sentido de agrado, el significado de júbilo".18 Vasconcelos
prueba esta lógica de lo sintético, de
lo intuitivo, ejemplificando con La
divina comedla, de Dante, la que nos
muestra una verdad antilógica que
" nos convence instantáneamente y
nos recrea sin medida". 19 Y la intui·
ción estética se va a dar cuando coin·
cidan los ritmos del objeto y del suje·

Habrá arte cuando triunfe el ritmo
an_ímico; cuando la melodía gane al
ruido y al mero silencio; cuando la
armonía integre los sonidos en efecto mágico; y cuando, a través del
contrapunto, se lleve al alma de
etapas de serenidad a condiciones
exaltadas.
Para Vasconcelos la belleza no es
cosa, no es idea, no es acto no es
sensación: es " ... emoción sul generls·
estado superior de nuestra potenci~
q_ue, al enfrentarse con lo exterior visible e invisible, lo penetra y le transf~rma el ritmo, de acuerdo con el
vertigo de nuestra participación en el
plano divino" 21
Su tesis es ascendente, en espiral.
El art~ va de lo sensible a lo ideal, y
de_ 10 ideal a lo místico. La belleza es
a_s,. no ~-n ente, sino un grado de par!•ctpacion en lo divino. Los sentidos
Juegan una función pre-estética pero
d_eb~n incorporarse en esta u~idad
ntm,co-m~lódica y esperar a que un
sexto sentido -el de la orientación a
la bei_feza - ordene las acciones y las
emociones.
P~dié~a.mos hablar ahora de la parte c1ent1flca de la estética de Vascon-

celos. Aquella donde clasifica las bellas artes, en capítulo de originalidad.
Ordinariamente, los autores de libros de estética dividen su obra en
dos partes: general y particular. En la
primera aportan la teoría; en la se•
gunda, tratan de aplicar esta teoría
a los casos prácticos en las diversas
gamas del arte.
Fue quizás t1egel el primero en establecer este sistema. Croce lo hizo
también. Y en México, los tratados de
Antonio Caso y Samuel Ramos, publicados por la Universidad Nacional de
México, nos hablan de esta tradicional forma de estructurar las obras
destinadas a filosofar sobre lo bello,
sobre el arte.
Vasconcelos se aparta de la división hegeliana del arte (periodos
simbólico, clásico y romántico) y propone una división interna que proviene del proceso o avance del arte
hacia el absoluto. Por tanto, y de
acuerdo a lo que ya hemos previa~ente señalado, en la categoría apo1inea van a estar las artes plásticas;
en la dionisiaca, las emotivas o simbólicas; y en la mística, las religiosas.22
En las artes apolíneas van a agruparse el dibujo, la taifa, la pintura, la
escultura, la canción, las artes decorativas y la arquitectura civil; en las
dionisíacas, la danza, la poesía, el
teatro, la tragedia, la literatura, la
música y el ceremonial festivo y pa·
triótico-social; y en las artes místicas,
la danza religiosa, la música sacra, la
arquitectura religiosa, los poemas
universales y la liturgia.
Es en verdad un original y discuti·
ble esquema, que habla de esta profusión creativa del filósofo mexicano,
que evade la mímesis irracional y se
lanza por los caminos de la invención
y del genio, con todos los riesgos que
esta actitud implica.
En el terreno de la plástica, nuestro
autor habla de etapas. En la primera
etapa, la de la recta apolínea, coloca
la pintura, escultura y arquitectura

egipcia y maya. En las artes cretense
griega y romana, se entra en la etap~
dionisiaca, con el uso de la curva. y
en la tercera etapa, la de la plástica
mística , se sitúa al arte bizantino
donde no es ya ni la recta ni la curv~
las que prevalecen, sino la espiral.
El "hijo legítimo" del bizantino (estilo superior para Vasconcelos, puesto q_u~ representa una concepción
teolog1ca de la realidad) es el arte
románico. Y el plateresco, barroco y
churrigueresco son formas resultado
del bizantino.
También en la danza están presentes para Vasconcelos los elementos o
categorías ya citadas. La danza es,
en cierta forma, el ritmo del alma, en
oposición al ritmo mecánico. Es "plástica en movimiento", según expresión de él mismo. Y de igual manera
como lo hiciera en las artes plásticas,
va poniendo en la danza las diversas
manifestaciones de este arte, yendo
de la danza apolínea griega pasando
por la clásica y llegando hasta la
bayadera budista y el baile andaluz.
En el campo de la música hace
otro tanto. Señala que allí prevalece
la ley de la fantasía. Y habla de la
poesía como cumbre suprema de la
literatura, lo que se da "si el lenguaje, con su contenido de ideas e imágenes, adopta la dinámica del músico
y en ella se desenvuelve según cadencia y ritmo"25
V. ACTUALIDAD DE LA ESTETICA
DE VASCONCELOS
¿Podemos decir que las teorías estéticas de Hegel, Bergson, Croce y
Luckács mantienen vigencia? Como
todo, muchos de sus postulados han
sido superados, pero en otros son
plenamente operantes.
Lo mismo pasa con la filosofía estética de Vasconcelos. Si hay elementos que al solo momento de su postu1ación resultaban de dificil aceptación , ¿qué no sucederá ahora , a la
vuelta de setenta años de haber expuesto sus primeras teorías estéticas? ~

�ANTONIETA RIVAS MERCADO
mujer, artista, mecenas

Silvia Mijares
Existen ciertas dicotomías, tales
como la de, por una parte, rechazar
los entes estéticos y, por la otra, ad·
mitir un prototipo de belleza universal y absoluto.
Otro de los puntos que resulta sumamente difícil de sacar adelante es
el de demostrar por la filosofía que el
goce estético excede la capacidad
humana y viene por un don divino,
porque pasar del orden natural al
sobrenatural constituye una violación de la propedéutica filosófica.
Un punto también objetable, diríamos que inadmisible, es el de querer
situar un órgano estético, de suyo
espiritual, en el terreno de lo anató•
mico, como es el caso de poner en el
mesocéfalo el órgano del Juicio esté·
tico.24
Pero, en general, podemos hablar
de una filosofía estética que tiene la
solidez necesaria para fungir como
sistema y que merece un más detenido análisis por parte de los especialistas y de quienes tratan de estruc·
turar el pensamiento filosófico mexi·
cano, del que Vasconcelos es ciertísimamente pilar fundamental.
CONCLUSION
Sin duda, bien podemos concluir
que José Vasconcelos merece la consideración de ser reconocido como filósofo; es decir, como creador de una
teoría propia, original, válida y actual.
Su estética -lo que equivale a de·
cir, su filosofía- postula un modo de
ver y de vivir real y concreto, tratan·
do de salvar ,la antinomia de la meta·
física escolástica.
Y ante el problema de la unidad del
ser, propone este método sinfónico y
coordinativo, que tiende a la síntesis
del ser e incluye materia y espíritu,
aspectos de la misma realidad.
Ante las limitaciones del positivis·
mo que había tenido que sufrir en las
aulas universitarias, dio el salto
hacia el reconocimiento de otros mé•
~ todos i~ualmente válidos en filosofía,

como es el inductivo, lo que lo con·
duce con más facilidad a la aprehensión de los universales y de la totali·
dad del ser y del saber.
Su gradación de la materia y su je·
rarquización de las artes, es algo que
permite situarlo entre los grandes
filósofos modernos que se han atrevido a tratar de conciliar teoría y prá·
xls, para bajar esta filosofía a nivel
de situaciones concretas y manejarla
como lo que debe ser: fuente de
orientación y norma de saber en la
clasificación y vivencia del arte, suprema expresión natural del hombre.
Considero que el mejor recuerdo a
su persona, en este centenario de su
natalicio, consiste en traer aquí y
desmenuzar, así sea parcial y someramente, una filosofía que bien
puede proponerse como mexicana
con validez universal, ligada a la historia de este pueblo con vocación
poética y filosófica, hoy por hoy
sumido en la angustia de la subsistencia elemental, sin poder gozar de
este placer estético que tan magistralmente desarrolla Vasconceios,
reto para los investigadores y para
quienes han elegido una carrera harto
incomprendida, pero nunca como hoy
sustancial y liberadora.
NOTAS

1. José Alvarado, en " Una etapa de la filosofía en México", ensayo publicado en
Tiempo guardado (SepSetentas 266, Méxl·
co 1976) y reproducido en 11-11·82 por
" Excélsior", bajo el titulo de "Los dos lni·
dadores de la actividad filosófica contem·
poránea en México", serie de tres artículos en torno al Centenario de Vasconcelos.
2. /bid.
J. E.f. Carrit, Introducción a la estética,

Breviarios 39, Cuarta reimpresión , Fondo
de Cultura Económica, México, 1974,
p.168.
4. Juan David García Bacca, Elementos de
fllosofla, Manuales Universitarios J , Unl·
versidad Central de Venezuela, Caracas,
1975, p.97.
5. José Gaos, En Torno a la flloso{la me·
xlcana, Tomo 1, Colección México y lo Me·
xlcano Vol. 7, Porrúa y Obregón, México,

1952, pp.54·55.
6. Leopoldo Zea, La fllosofla mexicana
como fllosofla sin más, Colección Mínima
JO, Segunda edición, Siglo XXI Editores,
México, 1974, pp.71·72.
7. Agustín Basa ve, La fllosofla de José
Vasconcelos, Segunda edición, Diana, Mé·
xico, 1973, p.453.
8. Francisco Larroyo, La fllosofla amerlca·
na (Su razón y su sinrazón de ser), Uni·
versidad Nacional Autónoma de México,
México, 1958, p.35.
9. José Vasconcelos, Manual de fllosofla,
Segunda edición, Ediciones Botas, México,
1950, p.171.
10. /bid., p.163.
11 . Hegel, De lo bello y sus formas, Co·

lección Austral, Vol. 594, Cuarta edición,
Espasa-Calpe, Madrid, 1967, p. l 05.
12. José Ferrater Mora, La {llosofla actual,
Libro de Bolsillo 168, Tercera edición,
Alianza Editorial, Madrid, 1977, p.120.
1J. Gaos, Filoso/la mexicana de nuestros
dlas, Colección Cultura Mexicana Vol. 10,
Imprenta Universitaria, México, 1954,
pp.137· 139, passlm.
14. Vasconcelos, Estética, Tercera edición,
Ediciones Botas, México, 1945, p.19.
15. Vasconcelos, Todologla, ed. cit., p. 71.
16. Vasconcelos, Meta{lslca, Ed. México
Jóven, 1929, p.6.
17. Vasconcelos, Estética, ed. cit., p.11.
18. /bid. , p.182
19. /bid., p.187.
20. /bid. , p.215.
21. /bid., p.325.
22. "En suma, el desarrollo del arte sigue
el mismo plan que el desarrollo del espi·
ritu; primero inmergldo en el cuerpo,
atiende a las cosas; después reglamenta
la acción voluntaria; y sólo en último tér·
mino se entrega al goce puro de la belle·
za" (/bid., p.417).
23. /bid. , p.576.
24. José Sánchez Vlllaseñor (El sistema fl·
losó/leo de Vasconcelos, Editorial Polis,
México, 1939, pp.25·26) dice que en esto
"el autor trata de captar los datos inme·
diatos de Bergson, o entidades dinámicas
primarias, como él las designa; noumeno,
en sentido Kantiano; el sum sin el coglto,
en terminología cartesiana" .

VIDA Y CULTURA
La vida de Antonieta Rivas Mercado
(1900-1931) fue significativa y esto
en un sentido riguroso, pues tuvo la
osadía de actuar en un terreno que
ha sido privilegio casi exclusivo del
hombre: el terreno de la escritura,
del arte, de la preocupación por la
política, asimismo el muy quebradizo
de quien se atreve a transgredir las
normas que califican oficialmente a
la mujer y que quedan plasmadas
con exactitud en el Almanaque de las
Musas, donde Schiller publicó en el
año 1800 " el 'Canto de la campana',
que ensalza a la pudorosa ama de casa que reina 'sabiamente en el círculo doméstico', cuida de la ropa blan·
ca ·y reune en el armario ordenado y
pulcro / la lana brillante, el níveo li·
no / y une a lo bueno lo limpio y reluciente / y no descansa jamás .'' 1
Por supuesto, Antonieta no era ese
tipo de mujer sino todo lo contrario:
separada de su marido, con intereses
intelectuales definidos, no estuvo
además dispuesta a renunciar a su
femineidad , que implicaba la responsabilidad que ella sintió contraer al
dar a luz un hijo.
Un ambiente hostil y represivo rodea la vida de Antonieta. En estas
condiciones es muy difícil conjugar el
rol tradicional que impone la sociedad con la preocupación intelectual.
Todo este tipo de conflictos la obligaron a salirse de su medio para tras·
pasar los límites que la condujeron a
la desesperación. Así vemos que la
corta vida de esta escritora se mani·
festó por un constante rechazo a lo
establecido.
Antonieta Rivas Mercado fue una
mujer de talento y de estudio. Nació
en la ciudad de México el 21 de agosto de 1900, hija del arquitecto Anto·
nio Rivas Mercado, que fuera uno de
los proyectistas más renombrados en
la época porfirista (a él se debe la
realización de la columna de la Independencia, la terminación del teatro
Juárez en Guanajuato, la decoración
del salón Embajadores del Palacio Na·

cional, entre otros). Su madre fue la
señora Matilde Castellanos Haaf. Era
la segunda de cuatro hermanos:
Alicia, Amelia y Mario. Hijos de una
familia acomodada, en ellos se cumplieron las costumbres de aquel tiempo y fueron educados cuidadosamente por institutrices. Su padre fue
-por otro lado- dlrector de la Academia San Carlos; esta circunstancia
dio oportunidad a la familia de tratar
con los artistas más destacados de la
época, no sólo de nuestro país sino
también del extranjero.
Antonieta y Alicia, su hermana, son
llevadas por su padre a Francia en un
temprano viaje que significaría mucho en su formación, sobre todo en
la de Antonieta.
Su estancia de un año en París le
ofrece a Antonieta la oportunidad de
visitar museos, ir al teatro, a la ópera, conocer artistas extranjeros y cultivar a los mexicanos que residen allá.
En esta ciudad descubre que tiene
facultades especiales para la danza
que la hacen merecedora de un ofrecimiento para quedarse en París y en
corto tiempo formar parte del cuerpo
de ballet de la ópera. Su padre recha·
za la oferta por tener que regresar a
México para asistir a las fiestas del
Centenario, pues era el arquitecto
oficial de esta celebración.
Pasado un corto tiempo empezaron
a surgir los primeros hechos políticos
con que se inició la Revolución de
191 O, y a Antonieta le toca ser testigo de estos movimientos. En 1913 se
separan sus padres. Su madre se va a
vivir con su hija mayor -Alicia- a
París: a los doce años Antonieta asume prácticamente la responsabilidad
familiar, pues su madre regresa
hasta 1915, decidida a vivir separada
de la familia.
En 1918 se casa Antonieta con
Albert Blair, un ingeniero de origen
norteamericano, protegido de Madero.
Al año siguiente, el 9 de septiembre,
nace Donald Antonio, hijo del joven
matrimonio. En 1923 se marcha a

San Pedro de los Pinos, Coah., para
residir en una hacienda de los Madero. A mediados de 1925 el arquitecto
Rivas Mercado, Antonieta y su pequeño hijo se embarcan para Europa, en
donde ella aprenderá esta vez el latín
y el italiano. Poco tiempo después re·
gresará a México para enfrentarse
con la justicia, ya que su marido
había entablado una demanda por
abandono de hogar. Largos años de·
dicará Antonieta a este proceso jurídico, que tanto sufrimiento le causó.
En enero de 1927 muere el padre de
Antonieta, quien en su testamento la
nombra albacea y principal heredera
de todos sus bienes.
A finales de este mismo año conoce
a Xavier Villaurrutia y a Salvador No··
vo, directores de la revista Ullses, en
donde Antonieta colaborará con un
articulo en donde manifiesta con cla·
ridad su tesis feminista.
En 1928, en el suplemento de t:I
Sol de Madrid dedicado a México, la
Rivas Mercado colaborará con un trabajo que titula " la mujer mexicana",
en donde con una gran penetración
expone su pensamiento: " En general,
se conceptúa a la mujer en México
buena. De los hombres se dice, con
una sonrisa benigna, que son una
calamidad. Pero de la mujer, que es
buena, muy buena. Extraño concepto
de la virtud femenina que consiste en
un 'no hacer·. Podría indicarse que
para no hacer es preciso ser de alguna manera. Cabe la duda de que dicha virtud sea un fruto del temor,
más que un producto espontáneo.
Porque salta a la vista que la pasividad femenina sirve de zoclo a la licencia masculina. Las mujeres mexicanas en su relación con los hombres,
son esclavas. Casi siempre consideradas como cosa y, lo que es peor,
aceptando ellas serlo. Sin vida propia,
dependiendo del hombre, le siguen en
la vida, no como compañeras, sino
sujetas a su voluntad y vendidas a su
capricho. Incapaces de erigirse en
entidades conscientes, toleran cuan·
to del hombre veng~.

~

�"El resultado es que éste no estima
ni respeta a la mujer y que ella se
conforma, refugiándose en lo que han
llamado su bondad. Pero ya es tiempo de decirles que se trata de un poco de éter o cloroformo sentimental
que el hombre les ha estado dando.
SI la bondad de la mujer no hubiera
sido una ilusión piadosa, se reflejaría
en sus hijos, en sus maridos, en todos aquellos hombres accesibles a su
influencia.
"No vamos a juzgar a la mujer con
el criterio masculino de que debe hacer obras que trasciendan de su persona. No; nos concretaremos a buscar a la mujer dentro de la esfera
que le es propia, la de su feminidad,
y, con Marañón, diremos que su obra
es el hombre. ¡Qué requisitorio merecen entonces las mujeres de México!.
"Como esposas, toleran y sufren.
Como madres, sufren y toleran. Incapaces de elevarse a la altura que
deriva, sin un criterio moral que norme sus actos. Basta echar una ojeada
a las páginas de nuestra historia para sentir inmediatamente que nos
han faltado mujeres fuertes, mujeres
conscientes de si mismas y del papel
que debían desempeñar.
"Alguien dijo que la mujer es la
mantenedora de la raza. Por naturaleza lo es: pero basta ya de creer que
por sabiduría infusa la mujer acierta
a ser esposa y ser madre. No sólo es
insuficiente dar nada más la vida flsica, sino muchas veces, criminal. Es
menester que la mujer se ponga en
condiciones de dar vida moral. ¡Que
la mujer se haga capaz de dar vida
moral al hombre!
"¿Podría darse algo más difícil, pero al mismo tiempo más apremiante?
En verdad, y aunque el hombre voluntariamente no se lo confiese, por instinto espera de ella ese don Inapreciable, como si ella estuviera en contacto intimo con fuerzas vitales a las
cuales él no tiene acceso. Pero esa
realidad espiritual que el hombre pre~ siente no debe bastar ya a la mujer.

Creemos que está obligada a desarro11 ar el esfuerzo Indispensable para
hacer efectivo en ella lo que hasta
hoy ha sido posibilidad. Diríase que
la mujer es un teorema sin demostración. Su contacto intimo con la vida,
su intuición de ella exigen medios
para que pueda utilizar esa influencia,
hasta ahora virtual. Es preciso, sobre
todo para la mujer mexicana, ampliar
su horizonte, que se le eduque e instruya, que cultive su mente y aprenda a pensar.
" Puede repugnarte a la mujer emplear la lógica masculina; pero como
no ha elaborado una propia, antes
que preconizarle que lo haga más
vale urgirla a que venza su resistencia y aproveche la existente; si puede,
que la modifique y se valga de ella
para hacer sentir su presencia, no
como un ser encerrado en si mismo,
sino capaz de imprimir a la vida de
otros seres el giro que ella desee.
"El cultivo de la mujer será el exorcismo que la limpie de su bondad pasiva, provocando reacciones que hagan cesar en México la repetición de
un siglo de historia como el que contamos desde nuestra independencia".2
Cita tal vez muy extensa ésta, pero
necesaria para dar Idea de la dimensión de su pensamiento.
En este mismo año, es decir, en
1928, fundan la revista Contemporáneos Salvador Novo, Vlllaurrutla, José
Gorostlza, Carlos Pellicer, Jorge Cuesta, Antonieta Rlvas Mercado y otros;
este acontecimiento va a ser decisivo
para la obra cultural que realizará esta mujer. El trabajo que impulsó Antonieta fue una labor que necesitó
de su gran voluntad y aplomo, así
como de su generosidad en todos los
aspectos, incluyendo el económico.
Su obra se destaca como un hecho
notable en el quehacer cultural de su
tiempo.
La donación temporal de una casa
que había heredado servirá para fundar el teatro Ulises, a comienzos de
1928, y que únicamente funcionará

tres meses. Este teatro reunió al grupo de la revista Contemporáneos ya
mencionado, y a otras personalidades:
Gilberto Owen, Agustín Lazo, Roberto Montenegro, Julio Castellanos,
Manuel Rodríguez Lozano, etc. El esfuerzo de esta gente facilitó el conocimiento del teatro moderno en nuestro país.
También en torno a ese teatro nacieron algunas ediciones bajo el patrocinio de Antonieta. Cabe mencionar, como ejemplo, tres interesantes
libros: el de Andrés Henestrosa: Los
hombres que dispersó la danza, el de
Gilberto Owen: Novela como nube y el
de Xavler Villaurrutia: Dama de Corazones. Todo mundo coincidirá en reconocer a Antonieta como una mecenas, porque por ella se dio a conocer
un grupo de artistas tanto mexicanos
como extranjeros de gran relieve que
impulsaron los cimientos del teatro,
la música y la pintura de vanguardia.
Viajes, rentas, becas, eran costeados
por Antonieta con tal de fomentar y
desarrollar el arte. Ella misma realizaba constantes viajes a Nueva York
para promover y dar a conocer lo que
se hacia en materia artística en Mé·
xlco.
El Teatro de Orientación de la Se·
cretaria de Educación Pública nace
de las experiencias obtenidas en el
teatro Ulises. Por ese tiempo Villaurrutia y Antonieta traducen la obra
de André Glde La escuela de las mujeres y que publicó ediciones La Razón. Es asombroso que Vasconcelos
condenara públicamente a André Gide
opinando que para él era un ··maestro
de degenerados", resultado de una
época enferma. Ello provocó una
reacción áspera de Villaurrutia. Posteriormente Antonieta se interesaría
en la creación de la Sinfónica Nacional que dirigiría más tarde Carlos
Chávez.
AMOR PLATONICO

Con Manuel Rodríguez Lozano (1895·
1971), el admirado y querido pintor,
Antonieta sustuvo una relación per·

sonal hasta la muerte. Quizá el acercamiento entre los dos brotó del trato que como administrador mantenía
el padre del artista con la familia Rivas Mercado.
Entre Antonieta y Manuel nace un
vinculo muy rico desde el punto de
vista intelectual, que le permite a ella
dar rienda suelta a su fantasía amorosa. Su entusiasmo, reflejado en las
cartas que ella constantemente le
envía, aumenta con el tiempo. Contradictoriamente, entre más se desarrolla su interés, la relación se vuelve más desgarradora; toda la pasión
de Antonieta se estrella en un amor
aparentemente platónico, que habrá
de tornarse trágico.
El tono de las cartas que Antonieta
escribe a Rodríguez Lozano es decisivo y directo, expresa sus sentimientos e inquietudes en una forma bella,
espontánea y sincera:

"24.12.928
"Manuel: es Navidad. Esta privación
es infinita y cruel. Estoy sola en un
mundo de amargura. No merezco nada, nada. Demasiado me ha dado, sólo puedo implorar, si no amor, piedad.
Es Navidad. Gloria a Dios en las alturas y paz en 1a· tierra a los hombres
de buena voluntad.
" Hágame saber que todavía estoy
viva,
Antonieta"3
Antonieta despliega todos los recursos a su alcance para conquistar
al hombre que ama, sólo que no encuentra la respuesta esperada, porque Rodríguez Lozano asumía más

bien el papel de un padre, de un
amigo, pero nunca el del amante.
Este amor tan intenso, sin barreras,
la despojó de todo orgullo y si al
principio se le dificultaba comprender
cómo una pareja puede amarse sin
poseerse, poco a poco fue doblegándose -claro que sin perder la esperanza en la consumación material del
amor- hasta creer que alcanzaría,
en un afán genuino de pureza, la
perfección.
El amor apasionado fue poco a poco convirtiéndose -a fuerza de reprimir sus deseos- en un amor humilde
y supuestamente desinteresado, que
se transformó en una amistad que
agudizaría su soledad.

"20.5.929
"Manuel: Ud. se ha engañado respecto a mí. No soy una mujer moderna, si por moderna se entiende domina como virtuoso, el problema sexual. Dominio por hartazgo. No soy
moderna porque doy al amor en general, y al acto sexual en particular,
una importancia otra que lavarme
la boca o tomar un baño. El amor es
una entrega simbólica y en ello, aunque resulte démodé, no puedo alterarme. Me considero absolutamente
incapacitada para trazar una línea di·
visoria entre mi espíritu y mi cuerpo,
porque amo, cuando amo, íntegramente. No podría sentar mi afecto en
una persona y entregar mi cuerpo a
otra. Supongo que eso sería comodísimo, que quizá se ganara en esa división de trabajo, que en vez de complicación sería simplificación. ¿No?
Por ejemplo: Ud. tiene una división

sensual espiritual y afirma que para
salvar el espíritu hay que no confundirlo con el cuerpo. Hay entre Ud. y
yo una relación perfecta, de comprensión, claridad, abandono espiritual,
confianza. Perfecto. Si yo fuera suficientemente inteligente, en vez de
enamorarme como una mujer necia
que padece porque su amor no es
correspondido, le querría con el espíritu liberado de todo lastre sensual. Y
la liberación la lograría a precio de
costo. Pero como eso me es imposible porque la idea sola me repugna,
imagínese la práctica. Me tiene Ud. en
un callejón sin salida. Me tiene IJd.
enamorada de un hombre para quien,
sensualmente, no registro emoción.
Además de trabajr, ¿qué debo hacer?,
¿dividir mi integridad?, ¿integrar en
división?, ¿padecer?
"No puedo dividirme. Descartada la
solución, le ruego afirme cualquiera
de las otras dos.
"Manuel, acójame. Si hay la menor
posibilidad, démela. Si es legitima,
no me niegue la esperanza, aunque
la verdad, por cruel, no dejará de ser
bienvenida.
"¿Ud. me quiere pero no me ama?
Yo le quiero y le amo,
Antonieta ·4
Antonieta jamás cedió, aún comprendiendo perfectamente cuál era
la situación. Hasta el fin de su vida
estuvo convencida de que debería insistir. ·
VASCONCELOS Y LA PASION
José Vasconcelos conoce a Antonieta Rivas Mercado en la ciudad de
Toluca (marzo de 1929). El culpable
de este encuentro fue el escritor Andrés Henestrosa, que fue quien los
presentó. Este encuentro va a establecer un vinculo imborrable entre
ambos. Todos los cabos se atarán
para sellar la relación, pues sus afinidades culturales, políticas, religiosas,
así como la disposición que Vasconcelos mostró desde el primer instante,
facilitaron el juego amoroso.
~

�Por otro lado, cuando José Vasconce•
los concluía el compromiso como se·
cretario de educación pública, el apa·
rato oficial, con el presidente Calles a
la cabeza, comenzaba a organizar las
elecciones y en el momento oportuno,
modificó la Constitución para que
Obregón pudiera reelegirse. Su reelec·
ción le cuesta la vida a manos de
José de León Toral el 18 de julio de
1928. Tiempo después, Calles prepa·
ró el camino presidencial a Emilio
Portes Gil, quien cubriría el período
del primero de diciembre de 1928 al
5 de febrero de 19.30, con el compro•
miso de realizar las elecciones que
serian trascendentales para la vida
nacional.
José Vasconcelos se decide a pelear
contra el callismo. Consciente de lo
bien que se había desempeñado
como secretario de educación en el
gobierno de Obregón y movido por
sus convicciones democráticas, res·
paldado además por sus seguidores y
amigos, se lanza a una lucha desigual
sin más recursos que su fe e idealis·
mo. La campaña que realizó Vascon·
celos fue de desafio, de valor, de dig·
nidad. Antonieta lo acompaña en la
lucha electoral, su casa la convierte
en sede de un comité político; trans•
formada ella misma en reportera
registra los principales actos de la
campaña. Colecciona los discursos,
costea viajes, realiza mítines: admira
a Vasconcelos y cree en él. Además
tiene la esperanza de colaborar en lo
que llamaría ella la salvación del país.
Vasconcelos había comenzado su
campaña en el norte. Cruzó la fronte·
ra, se dirigió a la capital, por los es·
lados de Sonora, Sinaloa, Nayarit, Ja·
lisco, Michoacán, Estado de México,
hasta concluir en el Distrito Federal
el 10 de marzo de 1929.

N

n

El candidato de la oposición no pu·
do menos que admirarse del valor,
la generosidad y el arrojo de Anto•
nieta. Toda la actividad intensa que
realizó ella en esta época le provocó
una crisis nerviosa. Sus médicos le
aconsejaron alejarse de este medio,

por el momento. Antonieta viaja a los
Estados Unidos con el fin de recupe·
rarse de los efectos de la vorágine
política.
El 28 de septiembre cruza la fron·
lera por Ciudad Juárez, un poco te·
merosa, pues se ve forzada a falsifi·
car la firma de su esposo en una
autorización para poder salir del país.
El 29 de septiembre se despide de
Vasconcelos en El Paso, Texas, para
luego dirigirse a Nueva York, a donde
llega el 6 de octubre. Lleva el firme
propósito de realizar actividades en
el terreno estrictamente cultural y así
se lo comunica a Rodríguez Lozano:
"l. Mi salud.

" 11. Dar a conocer: M. Rodríguez Lo·
zano, Abraham Angel, Julio Castella·
nos y Federico García Lorca. Plan de
propaganda detallado.
"111. Hacer conexiones necesarias.
" IV. Reunir 4 obras teatrales, mexi·
canas y sudamericanas o españolas
contemporáneas, para presentar a
más tardar en Feb. al Th. Guild.
" V. Traducir al esp. Rahab, de Waldo
Frank, que publicará ra Reulsta de
Occidente.
" VI. Escribir: tengo pedidos articu·
los en inglés y pendiente de concluir
mi novela.''5
En nueva York Antonieta se mueve
en un circulo que le permite conocer
y tratar a Tablada, Luis Hidalgo,
Maroto, Charlot, Anita Bremer, Alma
Reed, García Lorca, Orozco, Waldo
Frank y otros. A pesar de la preocu·
pación que siente por su hijo, por la
suerte de Vasconcelos, por su traba·
jo personal, por la agitada vida social
que lleva, Antonieta no deja de estar
pendiente de lo que ocurre en México,
en relación con su familia y con la
situación política. A Rodríguez Loza·
no le escribe lo siguiente: "Hoy supe
que Alicia se negó a aceptar a mi
hijo y que Blair pretende se lo entre·
guen -no he podido comer- no he
llorado, porque me esperé todo al ve·
nirme; tengo una intensidad que se

traduce en trabajo. Sé que mis her·
manos nunca fueron más de mi que
cuando él murió. Que Antonio nunca
será más mío que con el padre, y mi
dolor lo pongo a los pies de Dios.
Acepto mi cruz, Manuel, humilde,
cristianamente. Vivo, pero, a ratos, se
me nubla de padecer el entedimien•
to. Mi hijo.
"Tengo el Jesús en la boca por Vas·
concelos. Cuando paso por Times
Square en la noche, temo ver apare·
cer la noticia de su asesinato abra•
zando la torre. Aquí ya se dice que le
tienen la celada en el sur, en Oaxaca.
Todo sea por Dios. Escriba,
Antonieta"b
La imposición de Ortiz Rubio acele·
ró la salida al extranjero del Maestro
de las Juventudes de América: se di·
rigió al norte del país, esperando que
el pueblo se levantara en armas para
él tomar la cabeza del movimiento y
luchar porque se impusiera· la legali·
dad. Pero el Pueblo no se levantó,
hubo muchas victimas y atropellos,
lo que provocó en Vasconcelos una
gran indignación contra los mexica·
nos; este hecho lo llevaría a escribir
y a dar conferencias que le ayudarían
a reunir dinero para hacer la revista
La antorcha, órgano acusador y de
protesta que publicará todas las in·
justicias cometidas por el sistema po·
lítico mexicano.
Enterada Antonieta de los resulta·
dos de las elecciones, le escribe a
Romain Rolland para denunciar las
contradicciones de la prensa nacional
y pedirle que él a su vez dé difusión
a los atropellos de que fue objeto
Vasconcelos: " Estimado señor, amigo
nuestro: En vista del comentario fal·
so y cobarde, como todo lo de
nuestra infeliz prensa amordazada,
que hizo fl Unluersal al verse preci·
sado a publicar el telegrama suyo
que les envió usted pidiendo garan·
tías para la vida de nuestro gran
José Vasconcelos, en días pasados,
cuando tuve ocasión de verle en San
Antonio, Tex., le pedí, para usted es·
pecialmente, el relato de cómo él,

candidato libre y popular, había pa·
sado el día de las elecciones en Méxi·
co. Usted juzgará si su petición
angustiosa fue innecesaria después
de leer su relato. Puedo añadir que
en verdad, si la personalidad de Vas·
concelos no hubiera tenido el relieve
que sus méritos le prestan, no habría
salido vivo de México y que en parte
debemos a usted y a todos aquellos
que con usted consideran su vida
preciosa para la humanidad, al tener·
lo aún entre nosotros.''7
En esencia la actividad de Antonie·

ta no disminuye en Nueva York, su
trabajo sigue siendo agotador, y nue·
vamente la excesiva actividad, suma·
da a su frágil salud le provoca una
recaída que la obliga a internarse en
el hospital Saint Luke's de Manhattan,
y así le comunica a Manuel Rodríguez
Lozano su estado de salud: " He esta·
do tan enferma que sólo hoy me di
cuenta que hace dos semanas com•
pletas que estoy en cama -ya no
aguanto, pero me falló la voluntad
y tenia insomnio y no comía y estoy
sumamente débil, y dicen, estuve pe·
ligrosamente enferma, con los ner•
vios hechos añicos" .ª
Ahora la crisis se presentaba con
más violencia, con más crueldad, car·
gada de altibajos, de depresiones, de
arrebatos que cada día se le hacían
más insoportables.
Poco tiempo después Antonieta
viaja al Sur de los Estados Unidos, a
California, para reunirse con el escri·
tor exiliado. Este le confiesa cuánto
sufría por ella y cuánto la amaba. An·
tonieta corresponde al llamado y se
entrega a él para consolarlo. Este en·
cuentro lo referirá en una de sus car·
tas al pintor que era su amigo y con·
fidente, tal vez con el fin de despertar
en él los celos: " Mientras, alguien fue
a buscarme; llegó por mí con la doci·
lidad y avidez de un niño que había
perdido su único apoyo y consuelo.
No es tiempo ya de detenernos a
considerar si hice bien o mal al dar,
sin usted saberlo, como quien da una
limosna de pan, algo que usted tan·

to tiempo rechazó. Es tiempo de que
usted sepa, como yo lo sé, que se ha
realizado en realización perfecta la
amistad absoluta y eterna que usted
tanto luchó por asentar, ya que mi
vida de mujer pertenece definitiva·
mente a quien tanto la necesita" .9
A fines de enero de 19.30 Antonieta
está de regreso en Nueva York, luego
en marzo se traslada a la ciudad de
México: su hijo había pasado a poder
de su ex-esposo y ella en un arrebato
determina secuestrar al niño y huye
con él a Francia para esconderlo.
Los primeros días se instala en Pa·
ris, auxiliada por Carlos Deambrosis
Martins, secretario de Vasconcelos.
Luego, con el propósito de escribir y
de que su hijo asista al colegio, esco·
ge Bordeaux para vivir.
El sobresalto de la huida, la crisis
económica en que se encuentra, su
situación frente a la ley, la distancia,
au,nentan su angustia.
En enero de 19.31 se vuelve a ver
con José Vasconcelos, mantiene una
relación casi diaria con él. El autor
de Ullses criollo, aunque acosado por
todos los problemas previos a la rea·
lización de la revista La antorcha, de·
dica parte de su tiempo a resolverle a
Antonieta algunos problemas prácti·
cos y le ofrece lo necesario para que
vuelva a México a arreglar su divor·
cio y recuperar su. fortuna. Sin embar·
go, ella no acepta la ayuda económi·
ca, no quiere restar dinero a la reali·
zación de la revista.
Todos estos problemas conducirán
a Antonieta a un callejón sin salida.
Ya desesperada le dice a Vascon·
celos que regresará a México para
entregarle su hijo a su padre, el inge·
niero Blair, rescatar su fortuna y
poner orden en sus cosas; que una
vez resueltos todos sus problemas
regresará a París para colaborar en
La Antorcha.
Después le escribe al cónsul mexi·
cano en París, Arturo Pani , y le en·
comienda al pequeño Donald Antonio,
" que (lo) recoja (...) y lo mande a Mé·

xico. No quiero mezclar en nada de
esto a Vasconcelos, quiero evitar el
escándalo ... ¡Mi hijo! no quiero pen·
sar más en él; le dirán que estoy en·
ferma , en un sanatorio, y su padre
inmediatamente mandará recogerlo;
es mejor para el futuro de mi hijo; le
quedará de mi solo el recuerdo de
una infinita ternura. " 10
Vasconcelos, inquieto por las acti·
tudes extrañas de Antonieta la acom·
paña y la vigila desde muy cerca,
pero en un descuido ella se separa de
él y se dirige a la catedral de Notre
Dame. Allí se dispara un balazo en el
corazón.
1. Cit. por Hans Mayer, Historia maldita de
la literatura. La mujer, el homosexual, el
Judlo, Taurus, Madrid, 1977, p.69.
2. Antonleta Rivas Mercado, La campaña
de Vasconcelos, pról. de Luis Mario Schnei·
der, Oasis, México, 1981 , pp.I2· 14.
3. Antonieta Rivas Mercado, 87 cartas de
amor y otros papeles, ed. por Isaac Rojas
Rosillo, Universidad Veracruzana, Xalapa,
1981 , p.55.
4. /bid., .pp.58·59.
5. /bid., pp.78·79.
6. /bid. , p.78.
7. La campaña de Vasconcelos, pp.21·22.
8. /bid., p.79.

9. 87 cartas de amor y otros papeles, p.90.
10. La campaña de Vasconcelos, p.25.
BIBLIOGRAFIA
Blanco, José Joaquín: Se llamaba Vascon•
celos, la. ed., Fondo de Cultura Econó·
mica, México, 1977.
Rivas Mercado, Antonieta: La campaña de
Vasconcelos, pról. de Luis Mario Schneider,
Oasis, México, 1981.
: 87 cartas de amor y otros papeles, ed.
por Isaac Rojas Rosillo, Universidad Veracruzana, Xalapa, 1981 .
Skirius, John: José Vasconcelos y la cruzada de 1929, TRAD. DE Félix Blanco, 1a.
ed., Siglo XXI , México, 1978.
Vasconcelos, José: fl proconsutado, 5a.
ed ., Jus, México, 1968.

u
u

�VIGENCIA DE VASCONCELOS

Humberto Musacchio
Hizo de las Ideas su vocación y durante largos periodos su profesión.
Sin embargo, es José Vasconcelos un
extraño caso de pensador: de él Importan menos las Ideas que los hechos. En este año de su centenario.
sus reflexiones apenas han merecido
algún recordatorio, en tanto que sus
obras ganan reconocimiento y valor
social. Esta presente el funcionario,
el novelista, el candidato presidencial; en cambio, parece obligado no
referirse al pro nazi, al viejo agrio, al
filósofo frustrado.
Cierto es que sus obras oe reflexión
deslumbran. Pero su brillantez proviene de la fuerza expresiva de su autor.
La raza cósmica o lndologla, presumiblemente cada vez menos leidas,
son libros que deleitan como La
ciudad del Sol o Utopla, pero dlflcllmente ganan adeptos para el sistema
El Tratado de metaflslca es ignorado
ya hasta en la Escuela Nacional
Preparatoria, donde por décadas se
mantuvo en alto el prestigio filosófico de Vasconcelos, gracias especialmente a la persistencia de sus discípulos y seguidores, reducidos en su
gran mayorla a un derechismo por
convicción y, sobre todo, por conveniencia.

•
11')

Es dificil ser vasconcellsta Ideológico. El mismo Vasconcelos, en sus mejores momentos, está muy lejos de
sus propias concepciones del mundo
y de los hombres. El, que vio siempre
en la antigüedad el modelo a seguir
por las sociedades, cuando pudo fue
un decidido, un apasionado impulsor
de la modernidad. Odiaba entrañablemente a Estados Unidos, pero fue
Incapaz de ocultar su íasclnaclón ante la grandeza material del capitalismo norteamericano. Consideraba inferiores a los indios, pero se entregó
con toda su fuerza a la causa de su
mejoramiento y aún patrocinó la exaltación indigenista de Diego Rivera.
Detestaba a los polltlcos, pero se
acogió a ellos para realizar su obra
material y educativa. Ese fue Vasconcelos, un hombre al que la lnconse-

cuenda· con sus propias Ideas le
permitió realizar una obra mayor,
má~ trascendente, más tangible.
Como pensador, Vasconcelos trabajó para crear un sistema cerrado,
donde él aportara las respuestas para
todos los males de la humanidad.
Fue, si se quiere, un teórico de la imperfección. Queria hombres de otra
madera, menos frágil que la humana.
Para forturna de él y de nosotros,
rompió con su sistema siempre que
fue necesario, siempre que la dura
realidad le hizo bajar de sus olimpos.
Vasconcelos, en el último cuarto
del siglo veinte, sigue ganando admiradores y estudiosos de su obra novelfstlca. En el campo de la creación 11·
terarla es una figura, una referencia
indispensable en las letras mexicanas
y aún hispanoamericanas. Su nombre
se asocia a la mejor creación de
nuestra América y así lo reconocen
en otros lugares del continente.
Como funcionario, Vasconcelos es,
para vergüenza de un medio corrupto
e incapaz, ejemplo de probidad y aptitud en la función pública. A él se
deben las primeras campañas de al·
fabetlzaclón masiva, realizadas en
buena medida con hombres y mujeres que trabajaban gratuitamente. La
industria editorial mexicana, que virtualmente no exlstla antes de él,
conoció sus primeros grandes tlrajes
durante el tiempo que se mantuvo
como responsable de la educación
pública. Vasconcelos creó bibliotecas,
abrió espacios culturales, construyó
escuelas e Imbuyó en los mexicanos
un orgullo nacional.
De su paso por la Secretaria de
Educación, Instituida por él y para él,
quedan muchos y muy diversos testl·
monlos.
El más presente de ellos es el murallsmo, al que descubrió e Impulsó
en su primera etapa, cuando el gusto
extranjerlzante vela como despreciable el intento de dar una expresión
propia, y por eso mismo universal, a
la pintura mexicana.

Después de la experiencia de 1920
a 1924 en la Secretaría de Educación,
José Vasconcelos mantuvo una notoria presencia pública, la que se agigantó
durante
la
campaña
presidencial de 1929. Entonces el
educador se convirtió en apóstol.
Convocó a todos los mexicanos que
no participaran del festín revolucionarlo y los llevó a luchar por un gobierno limpio, por un país digno. Solamente ofreció manejar con escrúpulo los dineros públicos, actuar con
eficiencia en la gestión gubernamental y respetar el derecho de todos.
Bien mirado, el programa vasconcelista es pobre. Ofrece casi lo
mismo que sus contrincantes. La di·
ferencia es que él, gustoso de la
buena vida cuando era posible, no se
había llenado los bolsillos a costa del
erario. Siendo secretario de Estado
demostró aptitud y una especie de
fatalidad le Imponía deberes pedagógicos. No en balde le llamaron Maestro de América. El debla enseñar a
los mexicanos el camino de su
redención.
Su prestigio moral e Intelectual
bastó para remover la conciencia de
multitudes que lo siguieron y aplaudieron. En el centro de su actividad
electoral, de su cruzada, -como dice
Sklrlus- estaba una critica directa y
feroz contra la venalidad de los gene·
rales gobernantes, contra una politlca que lo mismo disparaba fusiles
contra la disidencia Irreductible, que
cañonazos de cincuenta mil pesos
contra la oposición mercantilizada.
Contra esa forma de gobernar se
rebeló Vasconcelos. Contra la mezcla
cínica de represión y cohecho. Contra
los negocios ocultos y la Ineptitud
manifiesta. Contra el despotismo, la
demagogia y la rapacidad. Contra la
fastuosidad de los pocos y la miseria
de los muchos. En sintesls, contra la
familia revolucionarla que en aquel
año de 1929 estrenaba el partido que
ocuparía el poder durante más de
medio siglo.

Al mundillo de los arribistas, de los
generales encumbrados y los políticos Ignorantes, Vasconcelos opuso su
Idea de un gobierno de los sabios.
Pero la república de los poetas no podía arraigar en campos que poco antes habían sido de batalla. Vasconcelos no entendió que, Incultos y autoritarios, los gobernantes tenían su
fuente de legitimidad en la revolución
que habían prostituido. Un lustro
después, Lázaro Cárdenas mostraría
el arraigo popular de las demandas
revolucionarlas, las acataría y así
habría de ganar el respeto y el apoyo
militante de las mayorías.
Sin embargo, independientemente
de los resultados electorales de la
campaña de 1929, el Vasconcellsmo
se convertiría en obligado punto de
referencia para la actividad partidaria posterior. El quería corregir tos
errores, evitar las desviaciones, combatir el peculado y el abuso. Pero
quería también que se cumplieran las
exigencias populares planteadas durante la revolución.
La revolución mexicana -para élno era algo despreciable, en modo
alguno. Lo malo era el grupo de políticos que detentaba el poder, lo censurable era su proceder, su autoritarismo, su deshonestidad, su Ineptitud. Esa misma Idea habrían de
compartirla, cada uno a su modo, la
Izquierda y la derecha en México, y
aún el mismo partido en el poder.
Una Joven escritora, Ethel Krauze,
decia hace unos días que las denuncias de Vasconcelos parecían referirse a lo que hoy sucede en la República. Parecen referirse, agregamos
nosotros, a lo que ha pasado en el
México del último medio siglo, gobernado por un partido que se dice de la
Revolución y no cumple to que prometió esa misma revolución.
Los Indios de este pais siguen en ta
miseria y el abandono, la educación
pública es Insuficiente, la venalidad
de los funcionarios parece más norma que accidente, el cohecho de tos

Intelectuales está a la mano como
recurso de coptaclón, la Inseguridad
ciudadana, en sus múltiples aspectos, conforma un país muy semejante al que recorrió Vasconcelos en su
cruzada cívica.
Por eso, en buena medida, Vasconcelos está vigente, así lo hayan abandonado o traicionado sus seguidores,
muchos de ellos enriquecidos en el
poder o gracias al poder. "El Vasconcelos nazi o mocho -dice José Joaquín Blanco- no causó daño al país,
si se le compara con los incalculables
beneficios que lograron su talento, su
ambición, su acción cultural y educati va, su ejemplo de energia osada y
sus vigorosas páginas".
Si Vasconcelos está presente en el
México contemporáneo no es por sus
panegíricos en favor de Hitler o Mussolinl, no es por su pleito contra el

mundo y sus debilidades; no es,
tampoco, por sus inconsecuencias ni
su senectud amarga, asqueada. Vasconcelos vale en el momento presente por su ejemplo de funcionario limpio, de Intelectual brillantísimo que,
aun en el gobierno, supo mantener la
más cabal Independencia de criterio,
en tiempos que hacían muy fácil y
bien retribuida la cortesanía.
· Por todo ello, nada más lejos del
ejercicio necrofílico que recordar a
Vasconcelos, su vida, su obra, sus
ejemplos, sus errores y sus barbaridades. Volver a él es reincidir en el
sueño utopista, lo que puede resultar
estimulante cuando se quiere un
México distinto, un país limpio y digno como el que buscó la generación
del 29 y otras que, hasta hoy, por diferentes vías, han hecho suya la
causa de una democracia real, amplia y efectiva.

�APUNTES PARA UN
LARGOMETRAJE

BALADA DEL DESIERTO / STOP MOTION
Sale el sol en el desierto
Ciega sobre las hojas de los cactus
Escurre en las espinas y las piedras
su matutina dosis de sequía
Con los pasos cubrimos
la pesadilla de los muertos
Perros flacos
viejos esqueletos arrojados al sol
gatos hambrientos
El desierto acaba con todo
A los hombres opone una extensa fatiga
Ignora que las manos no viven sólo de oraciones
también empuñan oxidadas máquinas
azuzan el ganado moribundo
y a veces no están más

María Copani
NONINO / FUERA DE GUION
no sé por qué veo paredes con afiches
pintadas peronistas
lobos marinos que negocian con los barcos que llegan
la ración de pescado
por qué veo un millón de manos apretadas
si hay sólo un bandoneón
que se abre como un mazo de barajas
si hay sólo una cortina americana
un teléfono público
un número ocupado
una helada llovizna
un grito insoportable y un bandoneón
un bandoneón que se abre como un bandoneón

CANCION A BUENOS AIRES / BACKGROUND PROJECTION

Se supone que debo decirte no me importa lo que dejes de hacer
ni el tiempo que te sobra de andar perdiendo el tiempo en digresiones
de cómo o de cómo no
se supone que debo cantar sin mirar a quién
quién te olvida o te ama
y mírame pensando
que si uno no se acuerda no vale que haya sido
es decir que me acuerdo
que llevo rigurosa cuenta:
las cajas apiladas en el puerto
diez ganadores a Carriego (que salió a placé)
uno que no pudo volver y se tiró de un sexto piso
otras cosas que ya sabés de sobra y esta pluma
mojada en whisky nacional

Hay un cielo pesado que cuida
el infinito suicidio del desierto
ajusta diariamente el engranaje de la sed
arrea la plaga hacia los campos
decreta enfermedades incurables
apadrina duelos y bautismos
y así sucede todo como debe ser:
Cada tres días pasa un pájaro
Cada tres pájaros uno se lanza sobre las redes
que han tendido las torres de la luz
Bajo las torres de la luz
vigilábamos el circuito de vuelo &lt;;te los pájaros
Solíamos pensar que todo ese despliegue
gastaba los días y las noches en esperarnos
y descubrir cómo llegábamos
Allí una y otra vez hicimos el amor
como se acosa a un enemigo
como se mata a un enemigo
como se mira a un enemigo muerto
DE CUERPO ENTERO / LIMA

De ese cajón de mago (modestamente)
de esa galera de sacar fotos
no conejos
(o acaso alguno que pase inadvertido
por este martes de Plaza San Martín)
de esa bodega de rigurosos grises
abuela polaroid
no hay que desechar la posible
foto de tus propias arrugas
la artritis de tus propios pantalones
y la paciencia repetida del zapato
encerrada en discreta filigrana de cien soles
fotógrafo de plaza
qué va a s~r

(Un hombre que arriesga el cuero en el desierto
es un pájaro oscuro
Se le cierran los ojos como a un pájaro muerto
El calor lo asesina
La sequía marchita las alas)

�AMERICA LATINA:
LAS CIENCIAS SOCIALES ANTE
UNA REALIDAD APREMIANTE

Mario Cerutti
SEÑAS/RESEÑAS
CONTRASEÑAS
X CONGRESO MUNDIAL DE
SOCIOLOGIA
La sociología y sus intérpretes invadieron, en agosto, el Distrito Federal.
Hindúes y suecos, canadienses y brasileños, africanos y centroamericanos:
arribaron desde incontables universidades y centros de investigación. La
multiplicidad nacional resultó paralela a la diversidad de temas debatidos.
Ante la dificultad obvia de brindar
una idea precisa de tan desbordante
heterogeneidad, Deslinde solicitó de
tres asistentes a la reunión -Mario
Cerruti, José Maria Infante, Minerva
Villarreal- suscintos comentarios
sobre determinadas sesiones del X
Congreso." La cuestión latinoamericana, los problemas atinentes al tiempo
libre y la calidad de vida, y las discusiones planteadas en torno a la re producción social en el capitalismo,
fueron los puntos elegidos para el
análisis.

De la muy variada-agobiante-temática sobre la que se desenvolvió el X
Congreso Mundial de Soclologla, hay
un punto en torno al cual esbozaremos un breve comentario. Atañe a la
significación que en diferentes mesas
de trabajo se brindó a la actual situación latinoamericana, y muy especialmente a tres elementos que parecieron convertirse en eje preponderante
de discusión: a) la cuestión centroamericana; b) la guerra en el Atlántico Sur, por las islas Malvinas; c) el
deterioro que se ha generado en las
relaciones interamericanas a partir
del desarrollo de los dos aspectos anteriores.
Todos estos temas fueron analizados con una alta carga política. Lo
cual no restó en ciertos casos una serena y rigurosa reflexión sobre el momento que transita nuestro subcontlnente. Por otro lado, en las exposiciones centrales y en los comentarlos
correspondientes no participaron exclusivamente sociólogos. Es más:
Quizás resultaron minoritarios en
ciertas oportunidades, ante la presencia de expertos en relaciones internacionales, historiadores, periodistas,
economistas, arquitectos y afines. Lo
que señala de paso que cuando debe
abordarse de manera directa y profunda una etapa histórica cualquiera
(pasada, presente), no queda otra alternativa que unificar los instrumentos y fórmulas del conocimiento sociohistorico, tan artifidalmente disperso frente a las realidades que -por el
contrario- aparecen como conjuntos
estructurados, únicos, en movimiento.
La discusión en torno a América
Latina abundó sobre todo en las sesiones especiales organizadas por el
Comité Mexicano, que se agregaron a
las diseñadas por europeos y norteamericanos. Entre otras, la titulada
Violencia polttlca y fuerzas Internacionales en América Latina resultó
uno de los ámbitos principales para
el debate. Destacable, asimismo, fue
el programa Latinoamérica en la Soclologta a cargo de la Facultad de

Ciencias Políticas y Sociales de la
UNAM: incluyó reuniones sobre " Política exterior del gobierno de Reagan
y sus efectos en América Latina", "Situación de las relaciones interamericanas", Militarismo y coyuntura política ", " Lucha democrática y de liberación en América Latina", " Estrategias de poder y nación en América
Latina" .
DE REAGAN A GALTIERI
Como puede Inferirse de los títulos,
se trataron temas ardientes que, por
momentos, parecían doler a quienes
exponían o comentaban. Recordamos
vivamente la Indignación de Sergio
Bagú -ese excepcional y habitualmente sereno analista de la proble•
mática latinoamericana- cuando
puntualizó que el gobierno militar del
ex presidente Leopoldo Galtieri había
destacado seis mil hombre en Centroamérica (antes de la crisis de las Malvinas) como parte de su respaldo a la
po)ítica de Estados Unidos en la región. Pero Bagú -tan argentino
como Galtierl- no dijo "seis mil
hombres", o " seis mil asesores", o
" seis mil soldados", o " seis mil componentes de las fuerzas armadas argentinas", o alguna cosa similar. Con
la rabia más profunda (con una carga
emotiva que para algunos despistados se supone no puede existir en
quienes observan procesos con la
prudencia que brinda una adecuada
perspectiva histórica), Bagú los nombró y volvió a nombrar: " seis mil torturadores" .
¿Y quién se animaría a refutarlo,
pensando en lo que se han transformado gran parte de los Integrantes
de las fuerzas armadas &lt;;le ese país
sudamericano, soberfilos y elegantes
triunfadores de una " guerra" interna
en la que los enemigos han sido obreros, artistas, estudiantes, periodistas
y mujeres embarazadas, y ridículos
derrotados cuando se metieron en
una guerra seria, sin comillas?
Hubo un acuerdo notorio en estos
debates: la significación decisiva que

para el sistema Interamericano asumió el enfrentamiento anglo-argentino. Se coincidía decididamente en
que este hecho ha gestado una división fundamental en la historia de
las relaciones en el seno de nuestro
continente. Lo remarcaron desde José
Thiago Cintra (luego de una medulosa di sertación sobre aspectos de la
actividad militar en Latinoamérica),
hasta Antonio Cavalla (expositor
minucioso del presente centroamericano), pasando por el siempre bien
informado Gregorio Selser (que empezó su conferencia -a las 9:15 de la
mañana- citando datos de los matu•
tinos y de los noticieros· radiales de
dos horas atrás).
Este nudo aparecía y reaparecia: la
crisis de las Malvinas hizo pedazos
ciertas alianzas básicas sobre las que
Estados Unidos Implementaba hasta
entonces su política en Centroamérica . Antes de abril, el proyecto de
Reagan y sus asesores se articulaba
en fuerte medida vía Venezuela y Argentina. La Venezuela de Herrera
Camplns jugaba un papel &amp;ignlflcatlvo en el plano diplomático: un creciente aislamiento del proceso nicaragüense. La Argentina de Galtlerl
en cambio (y como no podía ser de
otra manera si se piensa en este fervoroso general) Iba a las cosas concretas: armas, soldados, especialistas en Interrogatorios apremiantes.
La cruzada anticomunista se movía
-pues- en el marco de lo que se
llamó una regionallzaclón amplia.
Pero he aquí que el Impetuoso Galtieri, asediado por una situación Interior desbordante, desató la guerra del
Atlántico Sur. La postura norteamericana, de apoyo a la Inglaterra de
Margaret Tatcher, provocarla un ver•
dadero caos en las relaciones lnteramerlcanas. Conclusión: Venezuela se
convierte -como diría Selser- en
avanzada de una nueva organización
Internacional que podría excluir a Esa
tados Unidos a incorporar a Cuba. Su
vecino, La Colombia de Betancour,
CA
señalará que la OEA es algo así como 10

�CALIDAD DE VIDA

José María Infante
Sacudiéndose la "cuantofrenia" que
durante algún tiempo amenazó con
esterilizarla, la sociología contemporánea de las formaciones sociales
avanzadas ha comenzado a preocuparse por problemas específicos de la
vida cotidiana que suponen una nueva sensibilidad, al mismo tiempo que
perspectivas teóricas y metodologías
diferentes a las usadas hasta ahora.

j

un club social, nada más. En Argentina, ni mencionar lo que se afirmó de
Estados Unidos.
A partir de esta crisis, Reagan y su
equipo dejaron de considerar la cuestión centroamericana en términos de
una regionallzación amplia, y se
volcaron a lo que se denominó una
reglonallzación restringida. Aquí
emergería la particular función de
Honduras, desde donde el gobierno
norteamericano pretende recuperar
las posiciones perdidas como consecuencia de la aventura castrense argentina.

~

Pero con este agregado: los sectores más conservadores del país del
norte presionan abiertamente para
sumar a este planteo de regionaliza-

ción restringida la Intervención abierta de tropas. Y este sería un punto
que conmueve a parte de los altos
círculos de decisión estadounidenses,
que debaten con el fantasma de Vietnam sobre sus rubias cabezas.

puntos particulares. Es buena señal:
Latinoamérica sigue viviendo pese a
Galtieri, Pinochet y Reagan, y prosigue su lucha por una liberación nacional y social efectiva.

Malvinas, Centroamérica y relaciones interamericanas, así, fueron evaluados en un mismo paquete, en el
que se efectuaron múltiples referencias a la situación mundial, la actitud
mliltar, la lucha por la democracia en
las naciones bajo régimen castrense
y la participación que en todo ello
podían tener las fuerzas populares.

Porque es así, sus problemas estallan en f'as ciencias sociales, las
conmueven, las obligan a modificaciones y nuevos. enfoques. La realidad, viva y poderosa, compleja y di•
námica, exige a la teoría. Y quienes
estudian y teorizan aceptan cada vez
más esa exigencia, generando conceptos, categorías más próximas a la
realidad investigada. No debemos quejarnos: es la fórmula más recomen•
dable para que no se caiga en lo que
Edward Thompson (refiriéndose a
Althusser) llamó miseria de la teorla.

Llamó la atención la amplitud brin•
dada a ésta temática, la rigurosidad
empleada y -a la vez- la vehemencia con que se abordaron algunos

Preocupadas hasta el momento por
conseguir una cierta distribución de
los bienes básicos de consumo, el
progreso en estas sociedades se medía por el número de cierta cantidad
de productos o bienes disponibles.
Así, se medía el progreso social por
la cantidad de acero consumido o
camas de hospital o número de años
de escolaridad o renta per cápita. No
es que esos indicadores no sirvan ya;
lo que pasa es que han perdido importancia como lo que son: ya no
pueden expresar lo que se espera o
se supone debe ser un modo o sistema de vida. En otros términos, las diferencias relativamente menores en
años de escolaridad de la población
no pueden por sí mismas dar una
Idea de diferencias en las múltiples
posibles formas de la vida social. Esa
diferencia de la praxis se refleja también en la conceptualización que de
ella se hace: el nivel de vida, noción
de agregados, se mide por indicadores relativamente simples; la calidad
de vida, concepto complejo, Implica
otras metodologías y otros indicadores.
Las mesas de trabajo y simposia
dedicados a éstos temas en el Congreso mostraron las dificultades que
todavía debemos subsanar. ¿Qué es,
en sí misma, la calidad dt: vida? Se
trata de un concepto que aparece
como subjetivo, ya que pone énfasis
en las cosas intangibles antes que en
la posesión de bienes materiales; en
otros términos, se trata de satisfacer
las necesidades tales como son sentidas psicológicamente antes que proveer o aumentar el número por sí
mismo. Ejemplificando, ya no se

trata de ver cuánta gente tiene carro,
sino cómo lo usa; de cuánto tiempo
libre se dispone, sino para qué se lo
utiliza, etc. De nada sirve que la casi
totalidad de la población disponga de
tiempo libre en grandes proporciones
si luego lo "consumirá" alineadamente. El tema presenta a la socioloijía moderna un doble desafío: al nivel teórico, es preciso construir un
concepto de calidad de vida que involucre aspectos valorativos junto
con una aprehensión adecuada de la
realidad (esto abre interesantes perspectivas para la consideración discriminante del concepto en función de
las diferentes sociedades a las cuales
se aplique); en el aspecto metodológico, se trata de elaborar nuevas escalas de medición (lo que supone
clarificar aspectos semánticos y culturales).
Uno de los rubros donde se desarrolla investigación aplicada a partir
de la calidad de vida es todo el conjunto de fenómenos que se conocen
con el nombre de tiempo libre. Descuidado como problema tanto por el
capitalismo conquistador como por el
socialismo constructor, el tiempo libre emerge a partir del período inmediatamente posterior a la 11 Guerra
Mundial como un tema importante en
la problemática sociológica. Pero todavía no hemos acertado a encontrar
una definición de validez universal
sobre el tema. Y mucho menos, a distinguir con claridad las múltiples
formas de uso del tiempo libre, su
valoración diferenciada, los criterios
para una clasificación consensual de
esos valores y los instrumentos para
su exploración y verificación.
Para algunos de los ponentes, como
Habil Assmann de la República Democrática Alemana, la función y el contenido de las formas del tiempo libre
están determinadas a partir del carácter social del trabajo y su contenido.
Sin embargo, un estudio de Shamir
Boas en Israel concluye que es el tipo
formal de la comunidad el que determina la naturaleza de las relaciones
entre el tiempo libre y el trabajo; en-

cuentra que los habitantes de los
kibutz presentan vivencias sobre el
tiempo libre que son totalmente diferentes a las de los citadinos, diferen·
cias que atribuye a la ideología de
los miembros del kibutz y el valor
atribuido al trabajo en esas comunidades. Esta diferencia de enfoque
que a veces se convierte en discrepancias teóricas y metodológicas debería salvarse mediante nuevos estudios que combinen los factores "objetivos" (organización del trabajo,
presupuestos de tiempo) con los
"subjetivos" (vivencias y sentimientos de felicidad y placer, factores de
personalidad, valores culturales). Algo
de esto intentó reflejar un estudio de
la canadiense Susan M. Shaw, que
aplicó un cuestionario donde ~I significado del tiempo libre se definía a
partir de las propias respuestas de
las personas entrevistadas. Para añadir elementos a la polémica, María
Sági, en un estudio realizado sobre
1400 obreros de una fábrica de Budapest, sostiene que es el complejo
de actividades de la vida de una persona -y no sólo el valor de la actividad en sí misma- la que da sentido
a las formas de uso del tiempo libre.
Lo lamentable es que los países de
América Latina en general -con la
excepción de algunos trabajos que se
hacen precisamente aquí, en México- no hayan podido participar en
estas discusiones. No porque eso
marque alguna diferencia en el nivel
desarrollo-subdesarrollo, sino porque
cualquiera sean los esfuerzos destinados a cambiar el actual estado de
cosas, deberían partir de un modelo
ideal -utópico, si se prefiere- de sociedad a construir. Y estos temas, calidad de vida, tiempo libre, están irremediablemente vinculados a ese ideal.
En la medida en que compartimos el
supuesto de que cualquier forma de
desarrollo es, necesariamente, económica-político-social, la investigación en nuestros países no debería
dejar de lado por irrelevantes o no
prioritarios a estos aspectos.
El desafío está formulado.
' 1

�LA REPRODUCCION SOCIAL EN EL
CAPITALISMO

Minerva Margarita Villarreal
El Colegio de San lldefonso fue una
de las sedes donde se realizó el Décimo Congreso Mundial de Sociología.
Los eventos que en lo personal me
interesaron, se desarrollaron aquí y
en el Palacio de Minería. El clima del
Distrito Federal era agradable y los
viejos edificios coloniales donde el
evento transcurría hacían atractivas
las jornadas. Esto le restaba pesadez
a los recorridos diarios que por lo
menos se hacían con dos frecuencias,
yendo de un lado a otro entre el tránsito de mucha gente, alguna participante del congreso, otra ejecutando sus actividades de siempre, turistas, puesteros, etc.
Abundaron gentes de casi todo el
mundo: asiáticos, europeos, norteamericanos, latinoamericanos y otros;
todos dotados del presente donado
por los organizadores como " obsequio de recuerdo" : un morral típico
para guardar los escasos documentos
-guias que informaban detalladamente sobre la multiplicidad de actividades que el evento contenía.
La organización del congreso fue
desastrosa. El Unomásuno, en uno de
los días en que éste se realizaba, publicó una nota con el siguiente encabezado: " Ocho mil ponencias para
cuatro mil participantes" . Con esta
muestra de humor puede cualquiera
imaginarse el nivel de desorganización que prevaleció.
Como sucede con los artistas, los
abogados y las sectas evangélicas,
entre " los estudiosos de lo social"
existe un algo común que los caracriza, a pesar de las diferentes de formación y nacionalidad: la mezclilla,
las barbas y los accesorios " nativos" .
Era raro encontrarse con tanta gente
que se sucedía salón tras salón, ventana tras ventana, calle tras calle; y
todos de morral , cabellos sueltos,
sonrisas defensivas, y la careta y las
gafas de: " analizamos al mundo" .
N

&lt;t

La disparidad de temas presentados al congreso fue impresionante:
en ella cabía cualquier análisis socio-

lógico, así se tratara de "el lenguaje
de la astrología" .

trasnacional- se quedaba al margen
del conocimiento.

Hubo de todo. Eran tantas las mesas de trabajo, los simposia, los grupos de investigación, las conferencias
y las discusiones pasilleras, que muchos optaron por ganar en lo del " turismo académico" y dedicarse a " conocer gente".

Después de la ceremoniosa inauguración del congreso hecha por el Presidente de la República -quien debía
estar en el hospital víctima de un atentado, según los rumores regiomontanos- pasamos del Palacio de
Bellas Artes a la recepción de documentos en el Palacio de Minería. El
recibimiento a los asistentes fue bastante crítico. Poca gente logró tener
acceso a los materiales que designaban dónde y a qué hora se ubicaban
las mesas de trabajo. El tumulto fue
devastador. Uno podía pasarse horas
esperando sin conseguir nada. Trabajos y ponencias presentadas fueron
inadquiribles, hasta el penúltimo día
en que empezaron a venderse fotocopias de los ponentes que habían
llevado su presentación por escrito.
Algunos no lo hicieron así; simple·
mente hablaron y polemizaron en
torno a su posición. Este hecho de·
cepcionó, sobre todo si se toma en
cuenta el precio de la inscripción ,
que además tuvo que ser en dólares.

Tal parece que los europeos estababan de vacaciones, porque vinieron
en bloque y así integraron las reuniones de trabajo; como una prolongación de sus discusiones teóricas.
Fue curioso observar que los seguidores de las grandes " vacas sagradas" eran mayoritariamente de su
misma nacionalidad. En este sentido,
a los franceses les fue muy bien y a
los alemanes también. Como el idioma -primera lengua- del congreso
era el inglés, pues los unos se iban
con los unos y los otros con los otros.
La "composición de mundo" de quienes fueron integrantes de las mesas
denotaba diferencias concretas.
Las mesas del " primer mundo" se
diferenciaban de las del " tercero" por
los temas a tratar, por la forma de
tratarlos. Mientras unos estaban con
el problema de la crisis de la teoría
social, la relación práctica social-teoría social, el bienestar económico y
social y el desarrollo del nivel de vida, la ciencia y el logro de la felicidad, otros abordaban el problema del
hambre, la miseria, los flujos migratorios, la reproducción social, el tiempo libre y la alienación, la organización agrícola, etc.
Los estudiantes mexicanos y latinoamericanos que asistieron formaron
un gran contingente y organizaron
un mitin protestando por la visión
primermundista de los organizadores,
que estando en un país de habla hispana, olvidaron el español. Los trabajos que no eran en inglés se los
traducía al inglés, y la gente que no
dominaba el idioma " universal ",
-pues tan secillo como asumir que
estamos en la era de la dominación

Asistí a la exposición de Alain Tou·
raine sobre " Una introducción al mé·
todo de la intervención sociológica " .
En realidad, al lado de otra gente con
la que conforma un equipo de inves·
ligación, expuso experiencias de trabajo con este método, sobre aspectos
concretos de investigación. Se hizo
referencia a los estudios hechos sobre la huelga estudiantil de 1976 en
Francia; el movimiento ecologista y
anti-nuclear; el movimiento de las
mujeres; el sindicalismo obrero; el
movimiento obrero de la empresa Lip,
en Francia; Solidaridad en Polonia;
los ingenieros nacionalistas revolucionarios, en Turquía. Habló sobre
sus próximas investigaciones en torno a la violencia política en Europa,
los jóvenes migran tes en Francia y el
movmiento por la Paz en Alemania
Federal, Estados Unidos y Francia.
Los participantes fueron, además de
Touraine, Michel Wieviorka, Francois
Dubet y Zsuzsa Hegedus.

Touraine recalcó su conocida pos·
tura de anti-ortodoxia marxiana. Hizo
comentarios sobre la urgencia de es·
tudiar a la burguesía y sus mecanis·
mos reproductores; pero sobre todo
hizo hincapié en que le agradaría
hacer un estudio a fondo de la burocracia del Partido Comunista Ruso,
como una nueva clase. Así, su método de intervención sociológica entraría en una tensión especial y de frente al centralismo soviético. Lo cual
no fue muy del agrado de todos los
asistentes, aunque unos cuantos sol·
taron la carcajada.
Otra de las mesas que me interesó
fue el simposio " La reproducción
social en la teoría social ". Este fue
coordinado por Lourdes Arizpe y par·
ticiparon como expositores Claude
Passeron, Claude Meillassoux, Agnes
Heller, Elizabeth Jelin y otros.
La discusión se centró sobre los
mecanismos de reproducción social
del sistema capitalista, y la perpetuación de éste como modo de pro·
ducción dominante a escala universal.

Se enfatizó la i mportancia de este
tema .en relación a las formas de
producción no-capitalistas que prevalecen en la mayoría de los países
del llamado tercer mundo. En estos
existe una amplia masa de trabaja·
dores -cuyo costo de reproducción
no representa nada para el capitalque podrá ser utilizada como fuerza
de trabajo barata por las empresas
trasnacionales. Las fuerzas de apro•
piación que genera el mercado capitalista hacen de la economía campesina una forma de producción que
permanece sin salidas, subordinada
en su deterioro al sistema imperante.
Al no tener escapes, los campesi·
nos se convierten eventualmente en
subproletarios, amarrados por sus
necesidades de subsistencia al papel
que les impone la dominación económica del capitalismo. De ahí la trascendencia de los estudios sobre la
manera como se reproduce social·
mente la mayor parte de la población
mundial.

En este momento histórico , los
graves padecimientos de la humanidad se reducen al hambre y la miseria , a la crisis alimentaria que recae
sobre la mayoría, mientras que unos
cuantos grandes consorcios organizados ejercen el control central de la
economía estableciendo distintos me·
canismos de extracción y realización
de la plusvalía, enriqueciéndose so·
bradamente a su costa.
Passeron habló sobre la importan·
cia de la educación como una forma
de reproducción de las condiciones
sociales que dominan la sociedad
capitalista. Hizo referencia a un trabajo que realizó con Bourdieu sobre
los estudiantes universitarios en
Francia. Y reiteró lo dicho en su libro
los estudiantes y la cultura, que dado
el sistema de jerarquización del conocimiento en Francia, de la gente que
ingresa a la universidad sólo logra
quedarse aquella que tiene un capital
cultural previo determinado por su
condición de clase. La cultura en el
sistema capitalista funciona a través
de la competitividad y la adquiere
quien posee un origen social y econó·
mico que le permita manifestarla. Así
se reproduce en Francia la cultura
burguesa a nivel universitario.
Agnes Heller habló sobre las condiciones sociales en las que se repro·
duce la cotidianidad del ser humano
en las sociedades industrializadas. La
diversificación y especialización de
funciones y la poca posibilidad de
abrir canales de expresión humana
en cualquier campo, hacen que el in·
dividuo en estas condiciones perma·
nezca en una especie de aislamiento
donde reina el anonimato. Las nece·
sidades humanas de comunicación y
enriquecimiento personal se cierran y
en los individuos crece una necesidad
que no puede ser satisfecha: la del
reconocimiento personal. Esto produ·
ce un sentimiento de angustia permanente que hace que a cualquier nivel
se desarrolle la competencia por lograr sobresalir: ser famoso. A los so·
ciólogos también les concierne esta

preocupac1on -dice Heller- , también aquí nos debatimos por alcanzar
renombre, por lograr fama y prestigio.
Por otra parte, Meillassoux destacó
la importancia de abordar en la teoría social el fenómeno de la reproducción social, en el sentido de precisar las formas como se genera el proceso de reproducción social en cada
sociedad, para así poder entender a
profundidad las diferencias entre
éstas.
Mencionó cuatro diferentes fases
de reproducción social que pueden
ser utilizadas para detectar -por sus
combinaciones o relevancias- los
mecanismos precisos de reproduc•
ción de los modos de producción que
conoce la historia. Estas fases serían:
la fase genética telativa a la repro·
ducción biológica dada por la capad·
dad de fecundidad de las mujeres; la
fase de maduración a propósito del
nacimiento y crecimiento de los hijos
en una sociedad, a la forma como se
establece su cuidado; la fase de In·
tegraclón, cuando el individuo se reconoce como productor en la comu nidad; y la fase de pertenencia relativa a su total adecuación, necesaria
para reabrir el ciclo reproductor.
Para él, la reproducción social asegura sobre todo un modo de reclutamiento de la población distinto para
las sociedades homogéneas y las no
homogéneas o sociedades de clase.
Para el primer caso, la reproducción
social se establece en términos igualitarios entre los componentes socia•
les que constituyen la comunidad ;
aunque haya diferencias entre el hom·
bre y la mujer, por el papel subordinado que juega la segunda como oh•
jeto de intercambio, la constitución
social del linaje es igualitaria. En
cambio, para el segundo caso, la reproducción social requiere de formas
institucionales que permitan la renoVi'Ci ón de cada uno de los sujetos
según la clase de que se trate.
Estos procesos son identificados
para distintas formas de organización

t

�HACER OLAS

Horacio Salazar Herrera

social, trátase de las bandas nómadas, las hordas, las sociedades agroguerreras, las comunidades domésticas, la sociedad germánico-oriental,
el esclavismo, la servidumbre, la sociedad capitalista, el socialismo burocrático y otras formas posibles de
detectar.

Después del éxito estruendoso de
su anterior libro, t:I Shock del Futuro
(Plaza &amp; Janés 1971 ), el futurólogo
estadounidense Alvin Toffler toma
una vez más el azaroso tema del futuro en La Tercera Ola. Surgida en
una sociedad norteamericana que se
debate en la incertidumbre, esta obra
parece intentar dar un sentido a una
totalidad que se presenta como caó-

Este trabajo es bastante amplio,
por lo que requiere de un estudio a
fondo y de un mayor espacio para
destacar su Importancia. Sin embargo de entrada, podemos observar sus
aportes al establecer cómo, de acuerdo a la forma como estos procesos
operan entablando distintas formas
de dependencia, podemos determinar
el alcance del tipo de reproducción
social y del modo de producción al
que se asocia.

tica.
Toffler, de 53 años, ha invertido
más de veinte de ellos en un esfuerzo
por desembrollar la intrincada madeja de la situación mundial. En 1965,
en un articulo publicado en Horlzon,
Inventó el término "shock del futuro"
para referirse al estado de perplejidad
y vacilación característico de una
persona cuando se la somete a una
gran cantidad de cambios en un lapso breve de tiempo.

Los modos, de producción se diferencian entre sí de acuerdo a la manera en que adapten las fases de reproducción social mencionadas. Así,
en las sociedades domésticas (homogéneas), la reproducción se establece
en ellas mismas, en sus células constitutivas. Para las sociedades de clase, la reproducción social requiere de
la dominación que establece el modo
de producción dominante fuera de sí
mismo, sobre la sociedad que permanece al..margen: la sociedad doméstica o su forma actual, la familia, que
cuenta con la capacidad de reproducirse oor ella misma.
Esta área de Investigación converge con los estudios de articulación
social en distintos modos de producción, así como con las "leyes de
población".

social de la mujer en Cuba y el poco
avance de una "apertura Ideológica"
del hombre cubano a pesar de la educación sexual, que ha llegado a Impugnar prácticamente la necesidad
de anticonceptivos masculinos.

Después de este simposio, que me
Tal parece que también en el terre•
entusiasmó mucho por los cuestlo- no de la sociología, la problemática
namlentos y discusiones a que dio social de la mujer tiene poco eco enorigen, asistí a una de las reuniones tre los varones. En un congreso mundel grupo que analizó el tema "Sociodial que logró reunir miles de sujetos
logía de la mujer". Se presentaron re- preocupados por la realidad que
sultados de Investigación sobre la vivimos, una mesa de discusión y
participación política de las mujeres análisis de la situación de la mujer
en Francia; la lucha por la relvlndl- tenía como asistentes a muchas mu~ caclón del espacio público y privado jeres y solamente dos hombres. Aquí
~ de la mujer en Brasil; la conciencia vale la pena mencionar que uno de

ellos escribe en este número de Deslinde sobre la problemática del tiempo libre en el congreso. En este sen·
tido, lo valioso del congreso consistió en que ampliaba la muestra de
los problemas que atañen a cualquier
escuela de sociología, y así como los
sociólogos han estudiado y detectado leyes sociales en el comporta·
miento de la sociedad, también les
corresponde su pedacito de previa
determinación, su ser partes e insertarse como sujetos en este todo que
estudian.
El Congreso Mundial de Sociología
se llevó a cabo en la ciudad de Mé·
xico, del 16 al 21 de agosto de 1982.

Deleitado con este concepto, Toffler
huroneó por todas partes durante
cinco años, conversando con todo tipo de personas, sondeando opiniones y palpando en el aire la materialización de su concepto. En 1970
publicó t:t Shock del Futuro, que de
Inmediato se convirtió en un éxito
editorial (vendió más de seis millones
de ejemplares) y fue galardonado con
el Prlx de Mell/eur Llvre t:tranger, el
premio McKinsey, y toda una ristra
de preseas y grados honorarios. Más
que nada, t:I Shock del Futuro presentó a su autor como un lúcido futurólogo.
En 1980, una década después, apa·
redó La Tercera Ola, meditado fruto
de otra intensiva pésquisa. Desde luego, entre ambos libros hay una gran
relación ... y también una gran diferencia: en el primero de ellos el énfasis estaba centrado en la transitoriedad, en el fenómeno del cambio,
sin aludir en modo alguno a la dirección de ese cambio. En el segundo,
se pretende precisamente ésto: señalar el punto de convergencia a donde
conduce el cambio.
Para fundamentar esta visión panorám lca y poco menos que profética,

Toffler hace uso de una metáfora ya
empleada anteriormente -aunque no
en la misma forma. Es la de las "olas
de cambio", aplicada ya varias veces
a lo largo del siglo pasado, según el
mismo autor reconoce al introducir
La Tercera Ola.

detalle las características, para fuego
ver cómo el proceso de cambio ha
ido socavando estas características.

Otra idea básica aprovechada por
Alvin Toffler, y fácilmente reconocible
en modelos anteriores, es la de la
división de la historia de acuerdo a
los puntos de inflexión más obvios:
las revoluciones agrícola e industrial.

En la tecnosfera, la sociedad de la
segunda ola se caracterizó por el
ejemplo de energéticos no renovables
(carbón, petróleo). Por primera vez el
hombre se convirtió en un auténtico
depredador de fa naturaleza. La complejizaclón condujo al sistema de
producción en serie, que a su vez
precisó de una red de distribución
masiva: nació el mercado.

Estas dos metáforas, sin embargo,
deben cohesionarse con una premisa
vertebral dotada de solidez. Y así es.
Esta premisa indispensable es la siguiente: aunque el periodo inmediatamente venidero esté atacado de
profundas convulsiones, no nos destruiremos. Porque estas convulsiones,
estos espasmos tienen una pauta
definida: no son sino la manifestación
de la inminencia de una tremenda
ola de cambio, los heraldos de un
choque violento entre dos civilizaciones diferentes. Veamos.

Las relaciones sociales -la sociosfera- también variaron radicalmente.
Se pasó del clan a la familia nuclear
(padre, madre y unos cuantos hijos);
la educación se alteró para conformar a la gente a la industrialización,
y el nacimiento de la corporación e
Instituciones satélites acabó por tejer
una maraña completa en torno al
hombre: criado en una familia nuclear, una escuela lo preparaba para
su ingreso a una corporación. Estas
tres instituciones clave forman la
base de la segunda ola.

Cada fase histórica, anunciada por
una ola de cambio, tiene varias características reconocibles; además de
contar con algunos principios básicos,
puede clasificarse en varias esferas:
la tecnológica, o tecnosfera: la socioló·
glca, o socios/era: la informática, o
lnfosfera: y la psicológica, o pslcosfera.

También en la infosfera se advierte
una creciente masificación: aumenta
el volumen de mensajes y nacen los
mass media.

La civilización cuyo advenimiento
estuvo demarcado por la revolución
agrícola era bastante simple. Sus rasgos esenciales no requieren un análisis muy profundo: la tierra constituía el elemento central, se usaba
fuerza biológica (humana o animal)
como fuente de energía, había una
clara estratificación social y un rígido
autoritarismo, fa economía estaba
absolutamente descentralizada y las
posiciones sociales eran hereditarias.
Con la revolución industrial se marcó fa llegada de la civilización de la
segunda ola, una civilización industrial. Aquí si se hace preciso ver con

En esta transformación de esferas
se revela una causa importante, la
más importante: la destrucción de la
unidad producción/consumo. Y esta
destrucción constituye la razón fundamental de todo el proceso de cambio.
Esta transformación masiva y masificada estuvo respaldada por seis
principios: uniformfzación, especialización, sincronización, concentración,
maximización y centralización. Y a
pesar de las aparentes diferencias entre unidades nacionales, esquemas
básicos dan coherencia a la panorárámica: por un lado, una mecanomania notoria; por el otro, un sistema
político-legislativo astuto y racionalizado aliado a una jerarquización de
la nueva élite del poder: los integradores.
~

�tiempo nos vemos cada vez más
inundados en un mar de información.
Incluso los principios de respaldo
se ven atacados de raíz: el horario rígido llega a su fin y las jornadas se
desplazan, las organizaciones se desconcentran y aparece lozana la divisa
small is beautiful; todos los principios
se tambalean y concurren hacia el
colapso de la personalidad.

ID
&lt;:t-

Los acontecimientos señalados evoEn resumen, la sociedad de la selucionan a la par con el resurgir de lo
tado planeta), la extinción inminente
gunda ola es una "que depende en
que Toffler llama el prosumidor un
g_ran medida de los combustibles fó- de los recursos energéticos las crisis híbrido de productor y consumido'r: el
institucionales y los frac~sos en la
siles, la producción fabril, la familia
atribución de roles han guiado a un que produce para consumir. Esto imnuclear, la corporación, la educación
plica un angostamiento de la brecha
auté~tico colapso de la personalidad:
g~_neral y los medios de comunicaproductor /consumidor, que fundaempiezan a asomar tímidamente los
c!on, basado todo ello en una crementó el surgimiento de la civilizarasgos de la civilización de la tercera ción de la segunda ola.
ciente separación abierta entre pro- ola.
·
d~cción y consumo ... , y todo ello diriEl mismo mercado -otrora tan poEn la tecnosfera, ya es un hecho la
gido po~ un grupo de élites cuya taderosove resquebrajarse sus
rea _era integrar el conjunto ... (y un necesidad de recurrir a nuevas fuen- estructuras: ya no hay posibilidad de
tes renovables y diversificadas de
gobierno que era) una fábrica destiexpansión geográfica, la vida se desnada a la confección de decisiones ~nergía. Arranca el florecimiento de mercatiza y la proliferación de interintegracionales colectivas" .
rndustr_ias claye distintas: computamediarios ha llevado las cosas al
d?ra~, _rndustna espacial, oceánica y
En una so_ciedad de este tipo, se b1olog1ca. La producción en serie punto en que cuesta más distribuir
vuelve necesidad el surgimiento -pri- cede paso a la producción individua-' que producir un satisfactor.
mero- de un fuerte movimiento na- l(zada. El mismo trabajo de oficina
Y la concepción que se tiene de la
cionalista. Luego aparece un poderot1_e~de a la desaparición de los realidad tampoco es ya la misma: los
so impulso imperialista, polarizado
k_1lometros de papel y de las secreta- conceptos de evolución, tiempo y
actualmente por los EEUU y la URSS.
rr~s ... Nuestro entorno cada vez es espacio, ya han sufrido alteraciones
mas complejo, y su interacción tien- desatomizando al individuo e inteTodo esto presupone una ideología
de a la inteligencia.
grándolo en un totalismo.
-una superideología- como elemento conector: la superioridad del inLa corporación misma, una institu¿Qué sucede con la nación? La
dustrialismo respecto a las demás soción fundamental , se ve presionada nación-Estado, pilar de la civilización
ciedades.
desde varios ángulos; las recesiones industrial, pelea en dos frentes: deseconómicas y la influencia del medio de su interior crecientes amenazas de
¿ Y la psicosfera? Las condiciones
a~biente,
la sociedad, la política y escisión lo convulsionan; desde el exmencionadas crean una mentalidad
mil factor~s ~ás la ~bligan a adoptar terior, los problemas económicos
particular, en donde es cardinal el
n_uevas tactrcas mas flexibles, que ecológic~s y políticos sobrepasan y~
principio del progreso y la linealizat1~nden a la desmasificación y a la su capacidad. Su poderío se ve ameción de tiempo y espacio, que condubusqueda de objetivos múltiples.
naz~do por la transnacional y por orcen a la atomización del individuo·
un universo fragmentado.
·
La familia nuclear tiende a l a dis- ganizaciones transnacionales como el
gregación, al tiempo que el trabajo Mercomún europeo y la OPEP.
Las variables que aparecen como
se
d_esplaza cada vez más al hogar;
más importantes, llegado cierto punEn todo se advierte la tendencia a
proliferan las comunas y se diversi- la organización matricial y una
to, son la brecha creciente entre profican las relaciones humanas.
ductor y consumidor y el desmesuragradual desaparición de las jerardo crecimiento del mercado.
Los medios masivos de informa- quías: la individualización está a la
ción empiezan a perder terreno fren- orden del día.
Pero las cosas tienen un límite... El
te a los embates de medios más desdesgaste de la biosfera (nuestro agoLa estrategia seguida, consistente
masificados; y sin embargo al mismo en tratar de repetir en todos los pai-

ses el modelo evolutivo de las naciones altamente industrializadas, ha
fracasado repetidamente, lo mismo
que algunas tentativas románticas
por regresar al campo.
El rasgo distintivo que parece vislumbrarse no es un retorno lineal a la
primera ola, sino una fusión dialéctica de pasado y futuro, adecuada a
las necesidades particulares de cada
comunidad: El futuro empieza a tomar forma.
¿Que cara tiene este futuro? Algunos rasgos ya se acusan bastante señaladamente. Será una civilización
con fuentes de energía variadas y renovables: eólicas, solares, geotérmicas ... Nuevas industrias formarán la
base, y la materia prima vital será la
información. Los medios de comuni·
cación serán interactivos (de dos vías,
y desmasificados; nuestro entorno
electrónico prácticamente hablará
con nosotros y la estructura misma
de la fábrica será distinta; El trabajo
estará mayormente desplazado al hogar, que renacerá bajo nuevos principios. El prosumidor florecerá dotado
de una nueva mentalidad, y la naciónEstado verá reducido su poder, gracias a que éste se hallará redistribuido.
¿Utopía? Toffler más bien la llama
practopla: una alternativa difícil pero
realizable.
El individuo de la tercera ola será
diferente. Los requisitos básicos -comunidad, estructura y significado-,
t an duramente zarandeados por el
i ndustrialismo, se verán satisfechos.
Veremos no el nacimiento de un nuevo hombre, sino de un nuevo carácter
social. El crecimiento mismo y la integración al trabajo serán diferentes,
más satisfactorios, al tiempo que el
predominio de la producción para el
consumo alterará la moral individual
proporcionando un retorno a lo concreto: los medios mismos facilitarán
la integración de un nuevo yo.
Pero un requisito previo es la des·
membración del actual sistema poli-

tico, donde también se advierte una
fragmentación peligrosa. La crisis del
proceso decisional de los gobiernos
ha impulsado una dispersión del poder, cada vez más sujeto al azar, y
parece seguro que los sistemas actuales se verán impotentes frente a
las seguras crisis que se avecinan.
Uno de los riesgos de esta situación es la búsqueda de una autoridad,
basada en mitos como la eficiencia
del autoritarismo y la eterna funcionalidad de los gobiernos. Y es un
riesgo porque abre las puertas a facciones autoritarias totalitarlstas.
En concreto, la civilización de la segunda ola ha visto sus premisas políticas quedarse atrás, envueltas en la
creciente vertiginosidad decisional y
un abrumador colapso del concenso.
¿Cómo será el sistema político de
la civilización de la tercera ola? Será
-dice Toffler- una democracia. Pero
una democracia basada en otros preceptos: e¡ poder de las minorías
mayoritarias, el empleo de una combinación representación/ participación
en los procesos de toma de decisiones, y la distribución de éstas en jerarquías territoriales.
Se avecina, pues, un conflicto terrible. Presenciamos ya una lucha dual:
por una parte, grupos de la segunda
ola se enfrentan entre sí en busca de
ganancias utilitarias; por otro lado,
estos grupos confrontan a una creciente marea de grupos progresistas
qu·e inconscientemente o no están insatisfechos. Numéricamente los conservadores aún tienen una aplastante
mayoría, pero ésta decrece día con
dia. ¿Y como reconocer a los defenso,
res de la tercera ola? Es difícil tipificar porque se encuentran en todas
partes, pero " ... ya constituyen una
clase, un movimiento o, simplemente,
una variante de individuos y grupos
transitorios, todos ellos comparten
una radical desilusión respecto a las
viejas instituciones, un común reconocimiento de que el viejo sistema
ha quebrado ya irremisiblemente".

Este es el primer paso: reconocer la
obsolescencia de los sistemas políticos que rigen nuestro mundo y centrar la atención general en ese problema. Hay que pensar en que no
habrá una sola revolución magna que
transforme súbita y mágicamente las
estructuras, sino que la transición
se dará en medio de convulsiones y
en base a experimentaciones e innovaciones múltiples: hay que empezar
a presionar desde abajo, y esta es la
responsabilidad personal de cada uno
de nosotros.
Lo anterior representa, en síntesis,
las proposiciones esbozadas en La Tercera Ola. Hay que reconocer, desde
luego, que se trata de la generalización de una generalización, y que por
lo tanto deja de lado infinitos detalles: representa sólo el "hilo conductor" presente en el pensamiento de
Toffler.
Algo evidente en la lectura es la
premeditación en cuanto al esquema
general de la obra. No se trata de
una investigación que reunió información para luego digerirla y regurgitar conclusiones generalizadoras,
sino de la búsqueda deliberada de
ejemplos que tipifiquen y refuercen
un esquema que ya estaba, sin duda,
presente en la mente del autor desde
hace largo tiempo.
Con todo, su éxito editorial, que sin
duda es sintomático, revela que el
propósito implícito -proponer una
alternativa, si no completa y mesiánica, sí al menos coherente- ha satisfecho con creces las expectativas del
autor. Se trata de un libro de fácil
lectura, aunque a veces los ejemplos
sobreabunden; despierta algunas inquietudes y, por supuesto, por lo menos patentiza con diáfana claridad
algo que todos podemos ver con clamen te: la desintegración de las estructuras fundamentales de nuestra
actual civilización.

Toffler, Alvin: La Tercera Ola.
Edivisión, México, 1980.

�PARTES DE TEATRO

VIRGENES CONSAGRADAS Y
MUJERES SOLITARIAS
111 Encuentro Nacional de Organizaciones Femeninas

Clara Eugenia Flores
El 19 de junio· se estrenó en la sala
Meyerhold de la Escuela de Teatro de
la Facultad de Filosofía y Letras de la
UANL, la temporada de la obra Partes
de mujer, escrita por Darío Fo y Franca Rame y dirigida por Rosa Ma. Gutiérrez.
Esto es muy significativo, pues por
primera vez en varios años se hace
temporada con una sola obra en la
Escuela: se hallaba en un lamentable
estado de retraso, provocado principalmente por la separación de Lola
Bravo, la notable directora cuyo trabajo ha influido grandemente en la
historia del teatro de esta ciudad, y
de Rubén Eugenio Pérez, quien ahora
es bailarín profesional en un grupo
de danza experimental. También hay
que tomar en cuenta la estancia de
estudios en Londres que hizo por dos
años Javier Serna, primer actor y director, de quien se espera pueda
duplicar sus experiencias y aprendizaje ahora que ha regresado.
La única producción que intentó
realizarse en ese lapso, La historia de
un soldado, de Darío Fo, resultó fallida, a pesar de que la mayor parte de
los alumnos participaron en ella.
Sin embargo de un tiempo para acá.
algunos elementos, tanto maestros
como alumnos, han tratado de retomar el fecundo trabajo que inició Sergio García. Así, se tienen tres producciones: un espectáculo de poemas
y canciones de Bertolt Brecht, un espectáculo de poesía nicaragüense y
la obra en cuestión.
De hecho en todas estas producciones se puede observar el verdadero nivel de la Escuela de Teatro: falta
de recursos, falta de estudio sistematizado y por consiguiente bastante
improvisación tanto a nivel de actuación corrio de dirección.

~

Así sucedió con Partes de Mujer,
puesta en escena cuyo esfuerzo por
superar tales limitaciones es de
tomarse en cuenta. El texto es excelente. Tematiza sin panfletizar los
principales problemas de la mujer

contemporánea: Su discriminación
histórica, en lo fundamental.
La obra en si la constituyen tres
monólogos, en si tres obras acabadas
cuya unidad la dan los fragmentos de
Medea que se intercalan en cada uno
de ellos. El primer monólogo toma
como centro a la mujer obrera que
además de su trabajo tiene que desempeñar las tareas domésticas y
proveer al mantenimiento del hogar.
En el segundo se aborda la represión
sexual, la manipulación de la mujer
como objeto de placer y el chantaje
social que se implementa contra ella
ante el problema del aborto.
El tercer monólogo es el de mayor
tensión dramática: presenta tragi-cómicamente el grado extremo en que
puede ser reprimida una mujer. Insatisfecha sexualmente, tiene que soportar pervertidos sexuales; encerrada en su propia casa por miedo a
cometer adulterio míentra·s que su
esposo embaraza adolescentes por
todas partes, el personaje de este
monólogo termina matando a la raíz
aparente de sus males: su marido.
Las actuaciones, como antes he dicho, tienen mucho de improvisado,
pues hay cuestiones muy importantes
en los diálogos que no son enfatizados como debiera. En el primer mo-

Leticia S. Herrera
nólogo, por ejemplo, hay cierta incoherencia y fallas en la técnica de actuación. Me parece que hizo falta
más trabajo de mesa y de aceptación
al contexto; la única adaptación fue
en realidad una mutilación indiscriminada de los monólogos: por cuestiones de tiempo (¡!).
Bien, como a la veinteava representación, la obra tomó su cauce y su
nivel apropiado, sobre todo en cuanto a la integración de elementos (luces, sonido) que en muchas de las
anteriores funciones dejó ver errores
crasos.
En la Escuela de Teatro existen elementos valiosos, lo que no hay es estudio sistemático y disciplina consciente. Si algo ha demostrado Partes
de Mujer, eso ha sido que el esfuerzo
por obtenerlos produce resultados:
si no los óptimos, sí aquellos que al
irse acumulando conforman un buen
nivel, base de un buen servicio a la
comunidad universitaria y una verda•
dera aportación al teatro nacional.
Por esto pienso que el trabajo sistemático es lo que podrá llevar a la
Escuela de Teatro de la Facultad de
Filosofía y Letras a elevar tanto su
nivel académico -que está por los
suelos- como su nivel productivo,
que tanta falta hace al teatro en la
Universidad, ya de por sí escaso.

Hace unos días nos tocó estar presentes (como miembros del Taller de
Investigación de Sociología de la Mujer de la Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL) en el 111 Encuentro Nacional de Organizaciones Femeninas
(ONG), organizado por el Consejo Nacional de Derechos de la Mujer A.C. y
cuyos trabajos se realizaron en la Torre de Rectoría de la UANL.
Conscientes de que asistíamos a un
evento organizado por asociaciones
"femeninas" (y no " feministas", distinción a la cual le damos amplio
valor), pensamos que hallaríamos
concepciones que tal vez divergeran
de las nuestras en más de un sentido
pero, al menos para mi, fue decepcionante y hasta peligroso para cualquier causa femenina descubrir un
nivel tan primitivo y conservador respecto a los problemas de la mujer. La
cuestión se torna tanto más grave si
se considera que un evento de este
tipo, de carácter nacional, puede estar reflejando una realidad que nos
dice que se siguen manejando las
mismas concepciones respecto a la
condición femenina y a los roles que
ésta debe asumir en un contexto social dado.
Después de que se iniciaron formalmente los trabajos, se leyó un mensaje del Papa dirigido a las mujeres
mexicanas (¡qué distinción!) en el que
se destacaron las siguientes virtudes
femeninas: vírgenes consagradas y
mujeres solitarias; llenas del espíritu
del Evangelio; guardia del hogar; sentido de la cuna (sic)_¿?; verdad dulce,
tierna, accesible; salvadoras de la pa~
del mundo, etc. También se destaco
el hecho de que las asociaciones femeninas participantes no estaban luchando contra el hombre, sino que,
con su apoyo y asesoría luchaban por
derechos humanos (así, en abstracto)
que no sólo eran femeninos, cosa que
quedaba demostrada por el hecho de
que sus asesores fueran hombres.
Ante tales declaraciones, y ya a sabiendas del enfoque que iba a privar
en los trabajos, nos armamos de pa-

ciencia para escuchar posturas que
nos llevaban de la risa al coraje, porque iban de posiciones ingenuas y
estrechas a otras fundamentadas y
reaccionarias: peligrosas no sólo para
la mujer.
A fin de cuentas nos encontramos
con que sigue creyéndose en las mismas cuestiones, como considerar una
aberración , algo contra natura, las
relaciones sexuales prematrimoniales;
o el que la mujer si no se ha liberado
es porque no quiere, ya que en nuestro país existe un régimen de der~c~o
que establece igualdad de cond1c10nes para el hombre y la muJer (como
si la subordinación femenina fuera
meramente un problema de legalidad); que a la mujer por naturalez~. y
tal vez hasta como un derecho d1v1no, le corresponde el rol de madre, el

cual debe privar sobre cualquier interés de otro tipo (estudios, trabajo,
etc.). Hubo por ahí alguien que incl~so afirmó categóricamente que el fm
primordial de la mujer (su meta en la
vida) era el matrimonio, aunque desgraciadamente esto se viera a veces
perturbado por otros factores que, al
condenar a la mujer a la soledad, le
impedían realizarse como tal en _la
maternidad, para lo cual se aconseJaba dedicarse a trabajos manuales,
obras de caridad, etcétera, que enaltecieran o sublimaran sus bondades
femeninas.
Sin embargo y a pesar del tono precortesiano de las concepciones manejadas hubo una que, especialmente,
nos dio escalofríos por el tono amarillista, morboso y moralista c?n que
se manejó. Fue éste un trabaJo pre-

-1&gt;-

i.o

�''FRUTA VERDE''
y SUS FRUTOS ¿VERDES?

sentado en relación al problema del
aborto, el cual por principio fue con- ignorancia de la mujer respecto a su
siderado como un pecado capital im- sexualidad, que la lleva al embarazo
perdonable en ninguna circunstancia no deseado, Incluso se hizo una com(aún de violación), como un atentado paración de igual a igual entre la
a la vida misma. Haciendo uso de un mujer que abortaba y un criminal cochantaje sentimental muy bien mane- mún, para preguntarse si sería que
jado, fue fácil convencer a las asis- acaso a éste debiera dejársele libre
después de su crim en, como se hacía
tentes de que el abortar significaba con
la mujer.
coartar sin derecho una vida, un bebé
(al espermatozoide, desde el momenOtro trabajo establecía una muy reto de la fecundación del óvulo, se le
llamaba tiernamente así) que sentía buscada relación entre los efectos de
la vida, que la amaba tanto como a la devaluación en las importaciones y
su madre misma.
exportaciones, y la situación de la
mujer, del cual se sacó como concluApoyándose en unas transparen- sión el que la mujer como ama de
cias que mostraban fetos mutilados, casa debía restringir su gasto famise explicaron morbosamente y con liar para ayudar al país a salir de la
crisis. Hubo algunos trabajos que
lujo de detalles los diversos métodos
presentaban
aspectos más concretos
abortivos que existen, para que a nadie le quedara duda del horrendo cri- y, por lo tanto, más objetivos y cermen que se cometía al abortar. Claro canos a la realidad: de orden laboral,
que a nadie se le ocurrió plantear las sindical , etc. También dos trabajos
causas que llevan a la mujer a una sobre violaciones pr~sentaron una visituación de aborto, lo grave de la sión más coherente del carácter social del problema, señalando la incon-

Libertad González Hernández
gruencia de las leyes en ese sentido y
planteando una revisión y reestructuración rigurosa de la legislación, y la
acción directa de la cuestión.
De hecho, en la mayor parte de los
trabajos se manejó la situación de la
mujer como un problema subjetivo,
individual, que cada cual debiera resolver en base a sus propias posibilidades, y no como un problema social.
Se piensa que la mujer se ha liberado
porque trabaja; que el acceso a una
mayor preparación profesional consolidará esa liberación (como si todo
fuera un problema de actitudes). En
realidad sigue amarrada a viejos y
obsoletos valores que reproducen y
consolidan su subordinación, su rol
secundario en la sociedad, porque sigue considerando naturalmente femeninas las labores domésticas y la
socialización de los hijos, la emotividad, la represión de su sexualidad y
su papel "insustituible" en el hogar;
se sigue considerando fundamentalmente mujer-madre.

Es en septiembre de 1981 , justo al
iniciarse el semestre escolar, en la Facultad de Filosofía Y Letra~ de la
U.A.N.L. , que empieza a f~nc1onar el
Taller de Creación Literaria , comenzando dos meses más tarde, a dar voces a través de " Fruta Verde" .
Tanto el Taller como esta pu~licación han estado a cargo
Miguel
Covarrubias, poeta y ensayista de reconocido talento.

?e

El material hasta ahora presentado
comprende poesía, Cll.ento y ensayo.
Todos los miembros del Taller han
ido aportando, en mayor o menor
medida , sus mejores escri~os. y _es
hoy , a un poco más d~ .d1stanc1a,
cuando puede verse mas concretamente, la producción de algunos de
estos noveles escritores.

POEMA LEVE

ESTATUA SUMERGIDA

Mis esperanzas están en el presente
Hechas de este campo sereno de
Otoño
Con la rama encendida aún
De la vendimia final.

(Fragmento)

Arellano Elías posee gran dominio
del lenguaje, su poesía se percibe al
natural, sin más toques que los necesarios.
La poesía de José Ramos es diferente; por lo general va dirigida a un
tú, que en casi todos los ~asos es
una mujer. Pero una mujer idealiza·
da, no existente.
Su poesía tiene una cadencia de rá·
pldos movimientos:

CUMPLEAÑOS
POESIA
Aunque es un poco difícil de creer,
considerando el auge que actualmente otros géneros tienen, es " la l_oca
de la casa ", la poesía, la que mas
adeptos o adictos tiene.
La mayoría de los integrantes d_el
Taller la cultivan. Entre ellos estan
Eduardo Arellano Elías, José Ramos,
José Javier Villarrea l y Lucía Maluy
Mijares, entre otros.
Los poemas de Eduardo Arellano
Elías parecen haber nacido de. noche,
a oscuras, teniendo por testigos al
sueño y al eco. COf!10 algunos de sus
versos lo dejan ver:
Llamo a gritos oscuros
A los faros que alumbran
no sé dónde
No sé qué sueño se forja
diariamente
En la noche remota, .
al abrigo de las rocas.
Asimismo guarda cierto amor_ por
la tierra refleja su apego a las ra1ces,
recorda~do al más puro Aleixandre,
sobre todo en este poema:

(Fragmento)
Flor crecida
con lluvia de amor,
invitada a la entrega,
a la vivencia plena
del minuto;
al lance profundo de la marcha
hacia la hora azul
del infinito.
Estos versos lo mismo que gr~n
parte de su poes!a, hace!1 volver sin
dificultad los lejanos aires modernistas.
José Javier Villarreal maneja u~a
poesía sin condiciones; plena de _bu~quedas y hallazgos; plagad~ de imagenes ininterrumpidas. Poes1a que se
nutre de alturas, caídas,_ vueltas,
pausas y vacied~des. ~oes1a que no
está quieta, poes1a movible:

VI
aún así las moscas coronan mi
cabeza,
.
aún asi me despierto limpiando mis
piernas de alas, de millones de alas
de mariposas...
.
-despertar Incierto don~e el su~no
se presenta como un desierto des1er·
to-.
Aún así recibo los gritos y bolsazos
de los que atienden las finanzas Y los
valores
,
de mis incontables días Y de mis negociables años
en donde la abulia de lo blanco d~sencadenó la avalancha del remordimiento.
Aquí la palabra ha perdid_o _su dueño, se yergue por si sola y um~amente actúa a la orden de su propia voz.
Los poemas de Lucía Maluy Mijares
son muy jóvenes, aún les falta reposo, a veces parecen inconclusos_ pues
esos poemas aún pueden dar mas.
A pesar de que se les nota buena
voluntad , falta tener paciencia con
ellos, mimarlos un poco pa_r~ que se
les quite ese matiz hermet1co que
los rodea.
La producción de los cuatro anteriores más la poesía acompasada Y
de fluyente cauce de Humberto Salazar, las chispas poética_s de Dolor~s
Tamez y el fuego tranquilo ~~ Gr~&lt;;1ela Salazar hacen el "corpus poet1co
de " Fruta" ya no tan " Verde" .

CUENTO
Este género, del que Hora~io Quiro•
a hiciera un arte, es cultivado por
9os nombres: Héctor Alvarado y Francisco García Rdz. Otros miemb~os del
Taller también hacen esporadicas
aportaciones.
A Héctor Alvarado de inmediato se
le presiente como un futuro buen narrador, las palabras le fluyen: en sus
textos no se nota lo trabajado de
ellos. sus temas son diversos pues v,
tan pronto habla de una grotesca co- ,...

�que a un acto intencional cJel autor
para proyectar determinado modo d
hablar, pues de no ser asi, no se ex
plica un descuido semejante.
Por otra parte, está Francisco Gar
cía Rodríguez, quien escribe con ex
tremada sencillez y frescura. Ello d
a sus cuentos un perfil muy ameno
Su cuento titulado " A las cuatro'
es la transcripción de un sueño, per
para el autor lo importante no es el
sueño, sino las tareas que el cerebr
realiza con notable eficacia: mezclar
lo soñado con lo real.
El mayor acierto de García Rodrí•
guez es la forma en que maneja el
diálogo, sobre todo en el cuento " El
barrio de los pajareros", donde el tono conversacional posee un toque
festivo y popular muy bien logrado.

ENSAYO
En esta modalidad literaria sólo se
ha presentado un trabajo titulad o
" Orígenes de la literatura de terror"
de Héctor Alvarado Díaz, conocido ya
por sus cuentos.
En este ensayo se da un panorama

mida ("Dieta" ) como de las reflexiones de un dios (" El Eterno Advenimiento del Dios"). Siempre, cu ando
es necesario, está ampliamente documentado.
Sus cuentos están bien equilibrados, son de lenguaje sencillo y certero. Mantiene el interés todo el tiempo; quizá el mérito está en la estructura de las historias, que a menudo
llevan el soporte al final de ellas.
Como puede verse en los párrafos
finales de los siguientes cuentos: " En
el momento en que más sesuro estaba de mi venida, cuando miraba postrado la magnificencia del marco que
habría de recibirme , Alejandro el
Grande arrasó con la Babilonia; ergo,
yo, Zoroastro, nunca naceré." .
(" El Eterno Advenimiento del Dios" )
N

,o

" Y se oye el ruido de sábanas que
viene de la recámara, y piensa uno:

Con esposa, dos hijos ... y sin Lucía,
¿cómo quieren que uno disfrute de
su cumpleaños?"
("Cumpleaños")
En ambos cuentos es precisamente
en el último párrafo donde se da la
linea clave. Al momento que dice "yo,
Zoroastro" en el primero y " Con esposa, dos hijos ... y sin Lucía" en el segundo, da con la razón de ser del
cuento. Esas solas lineas producen el
efecto buscado.
Es en el cuento "Cumpleaños" donde aparece un detalle que a vista
desconcierta: en un texto por demás
corto, aparece más de ·cuarenta veces la palabra " uno", usada como
pronombre y en la mayoría de los
casos colocada detrás de un verbo.
Este hecho no puede obedecer más

general de las actitudes del hombre
frente a lo inexplicable, la atribución
de esto a las creencias religiosas, el
surgimiento de mitos y leyendas, etc.
Todo ello se hace siguiendo los pa·
sos de la historia y ayuda un poco a
comprender los textos de autores que
manejan este tipo de literatura.
Esto es a grandes rasgos " Fruta
Verde ", que a ya casi un año de su
apar ición uno no puede más que
exhalar un ¡ahl de sorpresa; prin·
cipalmente porque en estos días el
destino de las gacetas literarias nun·
ca llega a ser de larga vida. Y tal pa·
rece que " Fruta Verde" no será la ex·
cepcfón.
De todas maneras, suceda lo que
suceda, los frutos, bajo los cuidados
del paciente labrador Miguel Covarrubias, han ido adquiriendo sustancio·
sa figura , conformando entre todos
una satisfactoria cosecha.

REGION

�NUEVAS ESTRATEGIAS EN EL
TRABAJO EDUCATIVO CON NIÑOS
ROTULADOS COMO DEFICIENTES MENTALES (*)

Esperanza Uribe de Alanís
Horacio Maldonado

,,,
1

INTRODUCCION
En este trabajo pretendemos plantear una nueva concepción en lo que
hace a la atención de niños con necesidades especiales (rotulados habitualmente como deficientes mentales,
subnormales, etc.).
Las consideraciones que ahora explicitamos son fruto de una experiencia iniciada en Monterrey (México) hace poco más de tres al)os (' '). Esta
nos ha permitido instrumentar algunas ideas que han revolucionado tanto el campo educativo como el de la
salud mental; en consecuencia, a
partir de un servicio directo a la
comunidad , hemos constituido un
campo experimental pleno, en el que
tratamos de forjar una dialéctica permanente entre teoría y práctica; según nosotros, única posibilidad de
desarrollar una tarea científica.
El Proyecto Especial de Grupos Integrados B., nominación oficial de
nuestro programa, tiene como objetivo fundamental BRINDAR EDUCACION
BASICA A NIÑOS CON NECESIDADES
ESPECIALES. Para alcanzar dicho objetivo utilizamos tres estrategias
principales, las que por cierto están
íntimamente articuladas, ellas son: a)
Integración de nuestra población al
sistema educativo regular; b) Desarrollo de sus potenciales Intelectuales
y afectivos y c) Adecuación de sus
experiencias de aprendizaje. A partir
de la implementación de éstas, aspiramos a superar las prácticas vigentes en este ámbito.
Para ello hemos constituido lo que
llamamos Grupos Integrados B.; éstos consisten en grupos conformados por 15 niños cada uno, los que
están localizados en escuelas primarias del sector público del área
· metropolitana (Monterrey, San Pedro,
Santa Catarina, San Nicolás y Guada-

lupe). A dichos grupos concurren niños que se caracterizan por presentar importantes problemas de aprendizaje, los que responden a menudo
a carencias de orden orgánico, psicológico y socio-económico. Estos niños, repetidores de primero o segundo año en todos los casos, cuentan al
Ingresar, con una edad que oscila entre los siete y los nueve y medio
años.
El programa está diseñado en dos
ciclos. El primero cubre un periodo
de tres años. Esto no impide que
algunos niños, en función de sus logros pueden ser promovidos al sistema educativo regular en cierto momento de dicho periodo. El segundo
ciclo (el cual está en vias de Implementación) cubre un lapso de dos
años; al finalizar éste los niños pueden ingresar a escuelas de capacitación para el trabajo.
Los niños son atendidos por un equipo de maestros especialistas en
problemas de aprendizaje y apoyados
por un equipo interdisciplinarlo que
integra a psicólogos, trabajadores sociales, maestros de lenguaje y médicos pediatras. Todos ellos son coordl·
nados por un cuerpo técnico, el cual
tiene como funciones planear las actividades a desarrollar, elaborar instrumentos de trabajo, implementar
tareas de investigación y responsabilizarse de la capacitación continua de
todo el personal.
El programa tuvo origen en el ciclo
escolar 1979-1980; Iniciamos el mismo con tres grupos, en el segundo
año de trabajo inauguramos otros
nueve y en el tercer año ampllamos
el servicio a un total de veintisels
grupos; actualmente contamos con
Igual número, lo que significa que
prestamos servicios a una población
aproximada de trescientos noventa

niños.
Como es obvio en esta ocasión sólo
hacemos una muy esquemática presentación del Proyecto, tanto en su
estructura como en su dinámica general. Esto, en razón de que nos interesa muy especialmente, mostrar
nuestro quehacer desde una perspectiva pslco-soclal, es decir, desde los
soportes mismos en que gira buena
parte de nuestra tarea educativa; de
todas formas, expondremos brevemente, los lineamientos generales de
esta última.
NUESTRAS ESTRATEGIAS DE TRABAJO
A. LA INTEGRACION DEL NIÑO AL
SISTEMA EDUCATIVO REGULAR.
Antes de referirnos en detalle sobre
esta cuestión, creemos pertinente ha·
cer algunas observaciones que nos
permitirán comprender mejor nuestra
Inserción actual en el campo de la
educación especial.
Desde épocas remotas, todos aquellos fenómenos humanos que no res·
pondieron a los patrones de normalidad establecidos, fueron objeto de un
inicial y también universal rechazo.
Este se expresaba (y aún se expresa)
de muy distintas maneras, pero qui·
zás una de las formas más generall·
zadas fue la de ocultar a todos aque·
llos sujetos considerados anormales.
En consecuencia, éstos debian expiar
el pecado de su anormalidad, con
una obligada renuncia a participar de
las actividades propias de la comuni·
dad social a la cual en principio per·
tenecian. El confinamiento era la po·
sibilldad indiscutible para tales suje·
tos; se trataron ya de " locos", " ra·
ros", etc.
Conforme el avance de las ciencias,
la comprensión de estos fenómenos
se fue haciendo más objetiva y como
corolario, fueron apareciendo dife·

(• ) PoRencla presentada en el IV Congreso Nacional de pslqulatrla Infantil, realizado en Monterrey entre el 28 de septiembre y el 2 de
octubre de 1982. Los autores participan en el Proyecto Especial de Orupos Integrados B, auspiciado por la Dirección General de
Educación Especial de la SEP y por la Secretaria de Educación y Cultura del estado de Nuevo León.
~ ('')Ver ' Experiencia de Integración de niños con necesidades especiales a la escuela primaria", Antinori D.; Maldonado H.; y colabo·

lfl

radores. Monterrey. 1981.

rentes intentos de clasificación y tratamiento de estas problemáticas. Desde el punto de vista social (ideológico)
los avances han sido de menor magnitud, en virtud de que dichos trastornos afectan directamente los intereses psicológicos de los individuos y
de la comunidad toda.
Nos preocupa ahora, revisar cómo
ésta ideología ha influenciado al sistema educativo. Cómo éste comenzó
a segregar a una parte de su población.
Creemos que ello fue producto de
uno de los efectos de la democratización educativa. Esta posibilitó, entre
otras cosas detectar que cierto número de niños no reunían los requisitos para afrontar la escolaridad establecida y en consecuencia hubo que
decidir un destino para ellos.
Surgen entonces los para-sistemas
educativos, dirigidos a todos aquellos
niños que han fracasado con el sistema regular, es decir, que han sido
"expulsados", dicha segregación
debe ser justificada, para ello se apela a los " buenos oficios" de la pslcometria, psiquiatría, neurología, etc. A
partir de los cuales pueden identificarse este tipo de niños.
Los rótulos que se les asignan son
múltiples: deficientes mentales, retardados o retrasados, subnormales, ali·
picos, con problemas de aprendizaje,
etc. Desde este horizonte se visualiza
como irreprobable la marginación
social , el aislamiento educativo, el
reducclonismo de las poten~iales psicológicas y una consecuente estereo·
tlpia pedagógica.
En tales condiciones educativas,
entendemos que el respeto al niño es
un mito; sin embargo, el desarrollo
de las ciencias sociales postula las
consecuencias de la segregación
SOcial y educativa. Sus repercusiones
fueron detectadas en las últimas dé·
cadas por organismos como la O.N.U.,
O.M.S., etc., los cuales preocupados
por estudiar y ofrecer alternativas
que previnieran los efectos de la se-

gregaclón, comienzan a recomendar
nuevas direcciones para el trabajo
con este tipo de niños. Otros estudiosos ensayan experiencias en los
ámbitos educativo y de salud mental
y demuestran sin atenuantes los perjuicios de la marginación, muy especialmente para el caso de niños en
edad de desarrollo. Dejan claro también que la rotulación-segregación no
provoca sino, discriminación social,
lo que, desde luego, merma las posibilidades de participación social, tan to presentes como tambi én futuras
del individuo.
En México, la Dirección General de
Educación Especial es solidaria con
estas perspectivas renovadoras. En
ellas nos inspiramos para dar realidad
a la idea de normalización e instrumentar la estrategia de integración.
¿Qué significa la integración que
propugnamos?. Significa entre otras
cosas, entender que no existen razones valederas que justifiquen el aislamiento educativo de los niños con
necesidades especiales (salvo casos

particulares sobre los cuales no nos
extenderemos en este momento),
significa propugnar que el niño que
requiera atención especial la reciba
en el ámbito natural, es decir, social
de aprendizaje; la escuela primaria.
Que participe de la dinámica general
de la escuela; que sea un miembro
activo de la institución escolar regular.
Tenemos que ser cautos y reconocer
que tal intención sólo puede llegar a
ser simbólica, mecánica, casi un slogan. De esa forma podríamos conseguir nada más que un espacio dentro
de otro espacio, forjar una escuela
dentro de la escuela. Por ser conscientes de esta posibilidad hemos
analizado minuciosamente las implicancias de la integración, hemos tratado de detectar sus ventajas y también sus límites. La reflexión sobre la
práctica que realizamos es constante,
la experiencia que hemos acumulado
es sólida, pero no definitiva.
Hoy es difícil percibir diferencias
entre la población que participa de
nuestra experiencia y el resto de los

8:

�1¡

1

.

niños que asisten al sistema regular.
Aquellos han abolido su condición de
marginados; hoy comparten los
mismos recreos que los demás niños,
participan de las ceremonias cívicas
estipuladas, compiten en los eventos
deportivos organizados por la escuela, prestan servicios en las organizaclones escolares establecidas, es
decir, en cualquier actividad escolar
o para-escolar que se realice se les
reconoce como miembros activos;
claro que no sólo los niños se han integrado, también el personal que los
tiene a su cargo ha tenido que hacer
otro tanto. Nuestro equipo de trabajo
mantiene relaciones administrativas
académicas y sociales con la dirección de las escuelas; con el resto de
los maestros mantiene relaciones de
igual carácter, esto es, se consideran
y son considerados compañeros de
trabajo.
La integración de los niños no podría prescindir de la integración de
los padres (éstos por cierto compartian la marginalidad de sus hijos),
hoy están comprometidos en las actividades que la organización escolar
les reserva, por lo mismo participan
en las comisiones de eventos o de
padres de familia y en todas las actividades de apoyo a la escuela.
La integración de los niños también
implica lograr la aceptación de la comunidad educativa. El cuerpo de inspectores , directores y maestros de
otras escuelas, así como los fundonarios educativos no pueden ser dejados de lado en una empresa como
la que reseñamos.
Indudablemente, nuestra estrategia
de integración no está exenta de resistencias, de poderosas resistencias
en muchos casos; desde que imaginabamos esta experiencia las anticipamos, pero estamos en condiciones
de afirmar que es posible ganarles terreno y es posible irlas derrotando
paulatina y laboriosamente.
IO

1()

Es por cierto difícil, cuantificar los
beneficios que un niño integrado a
su ambiente natural puede obtener,

pero estamos seguros que no difieren
de los pocos o muchos que obtiene
cm niño que no presenta necesidades
especiales y que asiste al sistema
educativo regular.
B. DESARROLLO DE SUS POTENCIALES
PSICOLOGICOS
El reingresar al niño a su ámbito natural de aprendizaje, es decir el reingresarlo al espacio social que la comunidad ha previsto para llevar a
cabo su proceso educativo regular es
una primera preocupación de nuestra
práctica.
Nos interesa ahora presentar una
segunda estrategia de trabajo que en
esta experiencia implementamos. Esta consiste en favorecer en lo posible,
el desarrollo psicológico del niño; en
este caso nos referimos muy especialmente a las dos principales dimensiones de lo psíquico, estas son: lo afeetivo y lo cognoscitivo. J.unto con la
vertiente social, estas últimas constituyen las bases fundamentales que
posibilitan (o no) el avance escolar
del niño.
Antes de exponer cuáles son nuestras perspectivas en tal sentido, creemos necesario ensayar un análisis de
la situación vigente al respecto.
En principio, parece obvio que dichas dimensiones no pueden ser
desestimadas y quizá desde un punto
de vista formal ello no ocurra, pero,
la realidad nos confirma que debemos desconfiar de lo obvio y en consecuencia debemos verificar cuál es
la significación que habitualmente se
le otorga a lo psíquico.

El rótulo que el niño recibe en los
para-sistemas no es por cierto neutro.
A partir de él, le es asignado un espacio social que trasciende su presente.
Su futuro estará en gran medida predeterminado (por lo social) muchas
veces independientemente, y esto es
lo importante, de su producción o potendales reales. Sucede que, tal niño
tendrá que realizar una doble lucha,
por una parte, en función de los propíos déficit que padece, y por otra,

contra los déficit que la sociedad le
asigna y que no necesariamente coinciden con los que posee. Casi podríamos decir que una vez que la sociedad, por intermedio de la escuela, ha
dictado una sentencia, es decir, ha
rotulado, se niega a escuchar las
apelaciones del interesado y excluye
las interpelaciones de otros sectores
sociales que están en condiciones de
demostrar la inconsistencia del veredicto original.
Evidentemente, son muy pocos entre los rotulados, los que pueden
escapar de la prisión que significa
su historia, historia que por supuesto
es confirmada enfáticamente por
quienes comparten su vida cotidian~,
incluyendo desde luego su propia
familia. Esta, en virtud de haber asimilado incondicionalmente la perspectiva socio-educacional (ideológica)
en que el niño fue inscripto, más que
contribuir a su desarrollo, lo inhibe o
paraliza. Se torna evidente el perjui•
cio que tal rotulación provoca. Recordemos por otra parte, que ese niño
ha segregado y que ello no implica tan
sólo el haber tenido que abandonar
su institución escolar original, sino
que simultáneamente debe desprenderse de sus objetos más significantes (grupos de pares, amigos, parlentes) incluso, para obtener atención, a
menudo debe hasta emigrar de su
habitat esto es, de su colonia. La
escuela regular siempre es aledaña a
ella.
Las repercusiones psicológicas que
esta situación provoca, son fácilmente
verificables, aunque sus manifesta·
dones resultan muy variadas.
¿Cuál es la carta de presentación
con que éstos niños llegan a las para·
escuelas?. Sus antecedentes más in·
mediatos consignan que ha vivido un
fracaso escolar. Para complementar
su expediente y desarrollar un plan
de acción es indispensable conocer
su cociente intelectual (?).
Una vez que la institución dispone
de esta información puede ya identificar (rotular) al niño y ofrecerle un

currlculum específico. El ~q_uipo técnico-docente está en cond1c1«:&gt;nes en:
tonces de pronosticar, qu~ podra
hacer el niño y qué no podra hacer.
El niño es despojado de su palabra.
La actitud general de la ins~itución
paralela es de carácter remedia!; sus
fundamentos, el binomio "ren?!mlento-Inteligencia". La atomiz~cton del
niño es notoria; el descu1~0 o el
desinterés por un desarrollo integral
es muy marcado.

Es pertinente señalar que las paraescuelas no cerraron sus pu~rta~ a
los descubrimientos de la~ ~•enc•~s
ni a las inovaciones tecnolog1c~s; sm
embargo, en no pocas op?r~unidades
algunas concepciones teoncas renovadoras o de incuestionable valor
científico, han sido interpretadas en
forma mecánica, reducidas _en sus
alcances reales o inclusive, utilizadas
solamente como banderas .Pª~ª pre~tigiar un servicio. Así, la mc1denc1a
en la práctica llega a veces a ser
nula O contraproducente.
En análisis de estos hechos nos ha
impulsado a desarrollar esta segunda
estrategia de trabajo.
Decimos entonces que pretend~mos revitalizar al sujeto con necesi·
dades especiales, no únicam~nt~
desde lo social, lo queremos revital!·
zar como ser humano, como ser PSI·
cológico; queremos plantear que no
trabajamos con su fracaso escolar,
que no deseamos urg~r sobre sus heridas ni reprimir sus smtomas.
Tratamos de recuperar s.us po~~nciales, permitir su máxi~a. expreSIOn;
luchar contra los significantes en
aras de los significados. Esta~ son
nuestras perspectivas de trabaJO, ~n
ellas se sustenta la nueva estrategia
que postulamos. No sólo int~gr:t'!1°s,
también reconsideramos al individuo
como individuo y trabajamos en ello.
Pero ¿porqué éste proceder? ¿no
bastaría con reintegrarlos y normar·
los? ¿no es contradictorio a la normalización el revitalizarlos como s~jetos psicológicos? ¿acaso a los ni-

ños "normales" se les otorgan tales
"prerrogativas"?. Por cierto que no,
pero entendemos que es irreprochable el magnificar lo que le ofrece la
escuela regular, en razón de que sus
dispositivos están mermados y 9ue
compiten en desventaja. Esta rE:v1talización es algo así como un ~n.t1d~to
contra su déficit, no es un pnv1leg1?,
es tan sólo propiciar una carrera mas
justa.
En qué consiste específicamente
esa preocupación por el desarroll~ de
los potenciales psicol~gicos: cuales
son esos objetivos, cual es la forma
de hacerla efectiva, qué ignoran las
escuelas autónomas Y la escu_ela reguiar acerca de esos pot~ncta!es Y
factores psicológicos y que no ignoramos al proponer esta nueva forma
de abordaje.
Si analizamos esta últim_a cuesti~'m
podemos afirmar que es im_p~escmdible contar con un saber teonco; saber que dé cuenta de los procesos
psicológicos fundamentales; entendemos que esos son, el proceso de desarrollo de los efectos Y e! proceso de
desarrollo del intelecto. S1~ este marco de referencia es impos_ible en~en·
der acabadamente la realidad ps1cológica de una persona, en este ca~o,
de un niño con necesidades especiales.
Creemos que hay dos ~e~~pectivas
psicológicas que nos pos1b11ttan concretizar tales aspi~aci?n_es: Una de
ellas es la psicolog1a dmam1ca, otra,
la psicología genética.
La primera nos permite conocer la
secuencia que sigue el desarrollo
afectivo. Entender los caracteres
principales Y dar cuenta de s~ estructura. La segunda nos proporciona luz
sobre el acontecer desde _el pun_to de
vista cognoscitivo; al de~1_r _de P1aget,
nos explica cómo el ntno pasa de
grado de menor, a un grado de
mayor conocimiento.
Ambas perspectivas nos _posi_b_ilitan
darle una consistencia c1ent1_f1ca a
nuestra tarea. En consecuencia nos

alejamos de una operatividad basada
en un eclecticismo teó~i~o Y. un_a consecuente implementacton tecntc~ arbitraria y muchas veces co~trad1ctoria, la que, siempre resulta _moperante para modificar la realidad que
afrontamos.
Hablamos de revitalizar los yote~dales del niño. ¿En qué consiste dt·
cha revitalización?.
Sabemos que un rasgo que identif!·
ca nuestra población es quE: ~a s~fndo un fracaso escolar. ¿Que •m~lt~adones trae esto aparejado!_¿que Significa tal tropiezo para el nmo?.
Tal significación se puede percibir
desde que el niño ingresa. ~I grupo.
En general podemos verificar que
muestra evidentes sentimient«:&gt;s de
inseguridad. La ~apacida~ para •~ter:
actuar está seriamente )~terfend_a,
conductas como la agres•~~ o el a1s!amiento son clara expres1on de esa
desadaptación con que accede al
grupo.
Refleja asimismo una sensación de
ser diferente a los demás niños, sus
relaciones ni siquiera son ~decuadas
con sus iguales, menos aun con su
maestro.
No sólo las relaciones hu_man~s son
deficitarias; estos niños visualizan a
la institución escolar como alQO a~enazante. La escuela e~. un obJeto obigeno y quizás paranoico para estos
niños.
La actitud respecto. a las !11aterias
escolares es de desaliento, tmpotencía o de miedo, expresiones como:
"no puedo", "eso no lo sé" son harto
frecuentes. El temor al fracaso los
paraliza, la posibilidad de censura los
inhibe para desarrollar todo su potendal.
La dependencia hacia la palabra
maestro es total; la espera _de_ ap~~bación (incluso en hechos '!1s~g!1•.fl·
cantes) es continua. La propia m1c1ativa está casi ausente.
·Qué sucede con su estado intelec·
tu~I? Desde esta perspectiva las con-

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sus potenciales y alcanzaremos la po,
sibllidad de trabajar psicopedagóglcamente en un marco " constructivlsta ", el cual no admite la exclusión
del niño, o sea, la acción de éste, en
el proceso de aprendizaje.
Las tareas y actividades que proponemos tienen como objetivos ofrecer caminos directos e indirectos para estimular al niño a que desarrolle
su pensamiento y cristalice su apren•
dizaje.

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diciones no son halagüeñas. Estos
niños han sido depositarios de un conocimiento (materias) que les es extraño e incomprensible. El proceso de
instrucción al que fueron sometidos
ha restado o nulificado sus intereses
por el conocimiento, ha limitado sus
inquietudes intelectuales, ha reprimido la capacidad de reflexión, los ha
tornado sujetos totalmente dependientes del objeto de conocimientos
(materias) y principalmente del administrador (maestro) de esos objetos.
~aturalmente estos niños, no se
animan o no pueden en principio, ser
personajes activos en el proceso de
enseñanza-aprendizaje. Casi han llegado a convencerse que son inválidos
para encarar cualquier actividad o
tarea que requiera de la reflexión.
Es evidente el impacto que ésto
produce en su desempeño escolar.
¿Cuá1 es nuestra actitud ante este panorama?

a:,
11')

Como ya anticipamos, nuestra primera acción está dirigida a restituir
la seguridad y autoestima de estos
niños.

El maestro con sus actitudes, propicia una relación que se caracter iza por el respeto al niño como per~Sona y como alumno. Valora y estimula sus manifestaciones espontáneas, alienta su iniciativa y desarrolla su interés. Es receptivo a sus sentimientos y necesidades. Lo reconoce
como individuo y lo exhorta a formar
parte del grupo y a Interactuar en él.
Todo esto requiere saber escuchar
al niño, devolverle su palabra. Es éste
el mejor lenguaje que puede utilizar
el maestro para comunicarse con alguien que empieza a recuperar su
identidad.
Promovemos la autonomía, tanto
en el niño como en el grupo. Propugnamos para que ellos mismos tracen
las fronteras entre sus deberes y sus
derechos. Para que sepan dónde terminan sus responsabilidades y donde
comienzan las ajenas.
Tratamos que la regulación externa
sea desplazada por la individual o
grupal.
Sólo por medio del desarrollo de la
autonomía del niño, restituiremos

Trataremos de ejemplificar, a partir de una actividad desarrol lada
espontáneamente, la tendencia gene•
ral de trabajo que tiene por objetivo
recuperar los potenciales psicológicos del niño, al favorecer su participación, su imaginación, creatividad y
cómo lateralmente, este hecho puede
ser aprovechado para trabajar áreas
específicas de conocimiento. Se trata
entonces de la siguiente actividad;
elección de un niño para un concurso
de higiene; Antecedentes:
Martes 24 de Noviembre;
La maestra de un grupo, Ilustra a
los niños sobre los beneficios de la
higiene y les Informa que al dla si·
gulente comenzará a revisar el aseo
personal de todos ellos y que también
se elegirán los que asistan más llm•
plos.
Miércoles 25 de Noviembre.;
La maestra les recordó lo estipulado
el dta anterior y les dijo que ellos
mismos Iban a seleccionar a los compañeros que concurrieron debidamente aseados.
Los niños nombraron a varios de
ellos. la maestra sugirió que pasaran
al frente y les pidió que fu eran obser·
vando a uno por uno; los niños hactan
comentarlos como los siguientes: "Dolores no, porque no tiene limpios tos
zapatos". "Juan José no trae limpios
los pantalones". "Amada no, porque
tiene el pelo 'asl", Indicaban su pelo
no muy bien peinado". De esta mane·
ra concluyeron que sólo cuatro ae
ellos estaban debidamente aseados.
La maestra les explicó que tos prl·

meros lugares obtendrlan una tal:}eta
con sus nombres (simbo/o del primer
lugar) las que se colocarfan en una
cartulina azul en una de las paredes
del salón y les señaló que as/ también
operaría en el futuro.
Terminada dicha actividad y luego
de h aber comenzado con las tareas
dispuestas para ese dfa, se presen taron en el aula dos niños comisionados por la dirección y dirigiéndose a
la maestra en voz alta, le pidieron que
anotara en una hoja el nombre del
nino que tuviera el primer lugar en
higiene.
Los niños al escu'char esto comenzaron a levantar la mano y a decir
"yo ", "yo ", la maestra les hizo notar
que no era posible que todos fueran
porque sólo solicitaban un nombre.
Además les recordó que ya habían
seleccionado a cuatro niños y que de
ellos se podria elegir el representante
para el concurso.
Sugirió luego, que los alumnos tomaran la decisión a partir de una votación. Estos aceptaron la sugerencia
y se procedió a la misma. Algunos
votaron dos veces y otros lo hicieron
por sf mismos. La maestra escribió los
nombres en la pizarra y los mismos
alumnos fu eron consignando los votos. Posteriormente elaboraron el
cómputo fina l y concluyeron que Javier los debía representar en el evento
organizado por la escuela.
Los niños que hablan llegado con el
mensaje de la dirección y que presenciaban todo el procedimiento, se notaban extrañados por la forma en que
se seleccionó al nino requerido.
Esta actividad fue realizada unos
cuatro meses después de haber Inaugurado el grupo. La maestra no tenia
más de seis meses en el Proyecto,
aun que ya empezaba a asimilar la
filosofía del mismo. t:n una sesión de
capacitación posterior, analizamos en
grupo aquella acción y visualizamos
que si bien había sido encarada con
mucho tino, permitía, no obstante,
otras posibilidades de trabajo en beneficio del desarrollo psicológico de
nuestra población.

Con esta reseña pret-endemos
mostrar cómo es posible ir restitu·
yendo el lastimado estado afectivo de
este tipo de niños. Cómo es posible ir
alentando su autonomía. c"ómo se
puede llegar a una integración grupal
adecuada, cómo el respeto hacia el
otro es posible. Estamos convencidos
de que este tipo de trabajo de actitud
no sólo procura el desarrollo afectivo
del niño, sino también y a veces
como consecuencia de ésto, el desarrollo intelectual. Ambas cuestiones
propician, por supuesto, que el trabajo pedagógico se puede ensayar en
condiciones más óptimas, o por lo
menos lo más próximo a ellas .
C. LA ADECUACION DE SUS

EXPERIENCIAS EDUCATIVAS.
Las dos estrategias reseñadas anteriormente, si bien son en sí mismas
furdamentales, también son imprescindibles como tributarias para alcanzar nuestro objetivo básico: la
educación de nuestra población.
Como ya consignamos en la introducción , sólo estableceremos ahora
algunos de los principios importantes
en que se finca nuestra práctica.
Una observación prel iminar que
queremos plantear se refiere a lo que
entendemos por educación. Concebimos a ésta en un sentido amplio, es
decir como aquella instancia social
que favorece el desarrollo integral del
niño. En consecuencia , visualizamos
a la educación como un proceso que
trasciende definitivamente a la instrucción; entendemos a ésta como
una porción o dimensión de ese todo
que es la educación.
¿Cuál es por otra parte nuestra idea
acerca del proceso de enseñanzaaprendizaje?. Acordamos con la posición piagetiana y entendemos que
es prioritario hablar de aprendizaje
en sentido amplio, es decir, como desarrollo; y de aprendizaje, en sentido
estricto. Olvidar alguna de estas perspectivas es atentar contra el proceso
de enseñanza-aprendizaje.
Como corolario de lo expuesto, su-

cede entonces que nos interesa más
(pero no exclusivamente) el proceso
que los resultados (estos serán siempre efecto y nunca causa), lo cualita,
tivo que lo cuantitativo. ,
Respecto al niño, uno de los ejes
del proceso de enseñanza-aprendizaje,
lo concebimos como un principal protagonista de éste, y no como un mero
espectador o depositario del saber
del maestro. Tratamos de que nuestros niños construyan o reconstruyan
el saber, cada uno en la medida de
sus pocas o muchas posibilidades.
Confiamos en el constructivismo,
creemos en la relación dialéctica que
tiene lugar entre el sujeto (niño) y el
objeto (materias escolares) de conocimiento.
¿Cuál es entonces el rol del maestro en el proceso que venimos analizando?. Lo concebimos (y se concibe
en muchos casos) como un adminis.trador del proceso, como un catalizador del mismo, lo visualizamos como
aquél que debe coordinar un conjunto
de acciones permitiendo que cada
uno de los participantes pueda encontrar su propio ritmo, que cada
uno pueda ejercer su propia iniciativa
y responsabilidad que cada niño pueda plantear sus propias preguntas y
ensayar sus propias respuestas.
Por todo ello naturalmente hablamos de adecuación de las experiencias de aprendizaje y tomam?s la decisión de NO ADAPTAR AL NINO A UN
CURRICULUM, SINO QUE ADAPTAMOS
EL CURRICULUM AL NIÑO. Esto es,
pretendemos presentarle propuestas
de trabajo acorde con sus dispositivos intelectuales; es decir, a sus estructuras cognoscitivas; estimulamos
la comprensión antes que la mecanización, la reflexión antes que la memoria.
¿Cómo estructuramos el programa de
estudios?. En forma harto breve podemos comentar lo siguiente: hemos
revitalizado áreas de trabajo escolar
habitualmente olvidadas o estereotipadas.
El proceso educativo no gira exclu- ~

�sivamente en fas áreas consideradas
básicas por fa escuela tradicional, es
decir, fecto-escritura y aritmética,
sino que enfatizamos el trabajo en·
ciencias sociales y naturales, el trabajo tecnológico y artístico, todo este
abordaje desde una perspectiva constructivista, donde fa estrategia concebida utiliza como táctica fundamental al juego en grupos. Esta herramienta nos posibilita alcanzar objetivos de muy distinta índole pero
todos articulados con nuestra aspiración básica; fa educación de los
niños con necesidades especiales.
¿Cuál es la dinámica de trabajo en
el salón?. ¿Establecemos una diagramación del tiempo en función de las
áreas?. ¿El trabajo con fas distintas
materias es rígido?. Estas son algunas de fas muchas preguntas posibles, sólo esbozaremos algunos intentos de respuestas.

para generar el conocimiento, no olvidamos fo específicamente escolar;
el rendimiento y fo evaluamos más o
menos ortodoxamente.
El trabajo que tiene lugar en el salón de clases no seria suficiente para
garantizar nuestros objetivos educacionales; en tal sentido tratamos de
incorporar a los padres de estos niños al proceso. Por ejemplo, les solicitamos que les lean a sus hijos
cuentos, periódicos, cualquier material escrito; los niños al día siguiente
deben comentar a los compañeros
las noticias o notas que fes fueron
leidas por sus mayores. Este es una
de fas muchas intervenciones que
pretendemos (y en muchos casos logramos) de los padres de familia.
El tiempo del que disponemos no
permite explayarnos sobre una labor
que es en extremo amplia y creemos
fecunda. Trataremos de bosquejar
algunas de las conclusiones de esta
experiencia.

El trabajo con la materias es elástico , no existe una división tajante
entre una y otra, es más, preferimos
CONCLUSIONES
hablar de actividades, fas que tienen
como finalidad abordar alguna mateEl titulo de nuestro trabajo habla
ria en particular, pero no única; una de nuevas direcciones en el trabajo
actividad implementada para cubrir con niños rotulados como deficientes
algún objetivo en matemáticas, evenmentales, tales como perspectivas
tualmente nos permite aproximarnos cristalizadas en fas tres grandes esa objetivos en el área de lectura, o en trategias que hemos reseñado; a parel área de conocimiento físico o so- tir de ellas no dudamos en afirmar
cial, esto en forma planificada o es- que:
pontánea; el ejemplo que utilizamos
en el apartado anterior es muy ilus- -La experiencia acumulada hasta el momento certifica nuestra posición respectrativo al respecto, tenemos muchos
to a las nefastas Implicaciones de la seotros que lamentamos no particlpárgregación y rotulación para los niños
sefos ahora. Muchas veces, los niños
con necesidades especiales. Por lo misespontáneamente le sugieren al
mo propugnamos por su desaparición.
maestro una línea de trabajo que no -La estrategia de Integración del niño a
había sido anticipada o que ni siquiela institución educativa regular, es la
ra había sido concebida como posible
vía más adecuada para proporcionar
para él.
educación básica de los niños con ne¿Cómo evaluamos?. Siempre tratamos de hacer una transferencia de
los aspectos desarrollados constructivamente a los Intereses y obligaciones pedagógicas ordinarias.
Aunque nos interesa más la forma de
0 pensar que el resultado, aunque trau, bajamos el error como una fuente

cesidades especiales, por ello propugnamos por la abolición del aislamiento
educativo.
-La revitalización de los potenciales psicológicos de estos niños es una segunda condición básica para el logro de
nuestro objetivo fundamental. Por ello,
al comienzo de la Integración, procuramos restituirlos y más tarde desarrollarlos.

-La implementación de una didáctica ac•
tiva, donde la cooperación, la iniciativa,
y la creatividad estén presentes, debe
ser un horizonte permanente para afrontar la realidad que estos niños constl,
luyen. Las dos estrategias que expllcl•
tamos son consecuentes con esta
última.
-Consideramos que toda empresa y esta
no es la excepción, finca su destino en
el personal con que cuenta. La capacitación y formación de éste es una preo,
cupación cotidiana en nuestro proyecto.
Sin ella nuestra labor no tendría la menor posibilidad de trascendencia.
-El reflexionar sobre la práctica, el cuestionarla, el criticarla, el rectificarla,
es otra condición fundamental para evl•
tar la estereotipia y la Improductividad
en nuestro quehacer.

Todas estas consideraciones se articulan con nuestro objetivo más
genérico; éste no es otro que verificar
en qué medida es posible lmpfemen•
tar una idea como fa que hemos bos•
quejado.
Es desde fa práctica donde encon·
traremos fa respuesta. Unlcamente
desde ésta podemos confirmar o co·
nocer fa viabilidad de fas concepcio•
nes teóricas que la sustentan o inspiran.
Las limitaciones, de todo tipo, son
fa materia prima que pretendemos
transformar en nuestro hacer cotl·
diano.
Casi podríamos decir que nuestra
experiencia es el producto o la dife·
renda existente entre los postulados
teóricos fundantes y las limitaciones
de todo órden que afrontamos, claro
que, éstas últimas a pesar de las re•
sistencias que oponen no son incon·
movibles. El espacio en que nos mo·
vemos no es estático sino dinámico y
fa dinámica, se dá en función de la
transformación tanto de la teoría
como de las resistencias que genera
la propia práctica que ensayamos.

APENDICE
SI bien es cierto que todo el PROYE_CTO
DE GRUPOS INTEGRADOS B es de caracter
eminentemente experimental, e_s pos!ble
precisar algunas direcciones ~e investigación especificas que en el mismo se de·
sarrollan y desarrollaron.
a.) Durante el ciclo 1980/81 se l~evó a cabo en Ciudad de México, a traves de! Departamento de Investigación y la D1rec·
clón Técnica de la Dirección Gener~I de
Educación Especial de la Sec~etar!a de
Educación Pública, la estandanza~_lon de
la Escala de Inteligencia para ninos de
Wechsler, versión revisada. A p:3rtl_r de
esta valiosa contribución , se ha inl~iado
en este Proyecto la implementaci~n de
dicha prueba (Wisc-R, Mexican?) a fin de
determinar desde esta perspectiva, las características intelectuales de nuestra po•
blación.
Esta investigación con,templa d?s .~tapas.
La primera, ya concluida, cons1st10 ~-n la
aplicación del inst_r~mento en cuest1on a
la siguiente poblac1on:
l.·Muestra constituida por niños que ac·
tualmente forman parte de los Gru~os In·
legrados B, es decir, que a~ro~tan 1mpor·
tantes problemas de aprend1zaJe;
2.·Muestra constituida por niños ~ue ac·
tualmente forman parte del sistema
educativo regular, es decir, que no afron·
tan problemas de aprendizaje. Este traba·
jo posibilita conocer (aunque en forma
preliminar) los Cocientes Intelectuales de
ambos tipos de niños.
La segunda fase, que está en vías de im·
plementaclón, intenta conocer ~n una
muestra más representativa la solidez de
la Información obtenida hasta la fecha Y
también compararla con resu~tados obtenidos en otras regiones del pa1s.
b.·La misma población que ha senti~o de
base para la experiencia antes menciona·
da, ha sido tomada como fuente para un
segundo estudio.

Es pertinente consignar que la mayoría de
los alumnos que concurren a ambos gru·
pos cuenta con edades que oscilan entre
los 7 y 10 años, y pertenecen a los sectores menos favorecidos de las clases popu·
lares, es decir, viven con privaciones ec?·
nómicas importantes, con gran~es de·
flcits en lo que hace a salud .Y alimenta·
ción, en dinámicas familiares inestables Y
en un aislamiento cultural muy marcado.
El estudio que referimos tiene como obje·

tlvo fundamental precisar el nivel de ma•
duración en la percepción visomotora de
tales niños.
El instrumento de evaluación es el T~_st
Guestáltico Visomotor de Bender, vers1on
revisada por E.M. Koppitz.
Este trabajo, como el anteri~r se r~~liza
en dos fases. Ya está a cons1derac1on la
primera fase del mismo.
c ) Otro de los estudios realizados concierne al desarrollo cognocitivo (desde
una perspectiva y psicogenética) de la po·
blación inscripta en el Proyecto (un poco
más de 370 niños).
Como instrumento de evaluación hemos
utilizado la Prueba Mont~rrey ¡para Grupos integrados). Con el mismo instrumento se ha constatado el desarrollo de la_s
nociones elementales de la lengua escrita en los niños referidos.
d ) Se ha realizado también una exhaus_tiv~ investigación acerca de las caractensticas socio-económicas de nuest~a pobla·
..
En tal sentido se obtuvo informa~:~~- acerca de cuestiones co~o las siguientes: 1. Procedencia geogr~f1ca (esta·
tal y extraestatal); 2. Asentamientos
manos actuales; 3. Condiclo~es espec1 I·
cas de infraestructura; 4. Tipos ~e.em·
pleos familiares; 5. Ingresos per cap1ta y
familiares; 6 Destino de l~s. ingresos; 7.
Grados de escolaridad fami lia~; _8. Carac·
teristicas de la dieta aliment1c1a; 9. Ca·
r.acteristicas de los servicios de salud que

~r

disponen; 1O Acceso a las expresiones
deportivas y culturales.
Toda esta información ha permitido con cretar una linea de trabajo ~_n ual con los
padres de familia de los ninos que dan
base al Proyecto.
e.) Un estudio de carácter pediátrico h~
permitido conocer los trastornos ~e on·
gen orgánico que padecen este tipo de
niños. Igualmente por ésta vía se_ ~an ve•
rificado las condiciones de gestac1on, p~rto y puerperio de las madres de los mismos.
f.) En el campo específicamente peda~ógico se implementan nuevas estrategias
didácticas. las que inspiran f~ndamental·
mente en investigaciones recientes desarrolladas por la Dirección Gener~I _de Edu·
cación Especial en Monter~ey: Mex1co, D.F.
y otras regiones de la Republlca.
La mayor parte de e_stos tra~ajos de i_n·
vestigación ya han sido pubhca~os y circulan en las instituciones educativas.
En las labores técnicas y de investigac!ón
que aquí se reseñan está compromelld?
un equipo que integra a pedagogos,. p~1cólogos, trabajadores sociales: espec1ahs·
tas en lenguaje, médicos pediatras Y por
supuesto maestros especialistas en pr~blemas de aprendizaje. Todos ellos rec~ ben apoyo técnico permanente de
DI·
rección General de Educación Es~ec1al de
la S.E.P. Esta dirección tiene _p_rev1~to una
publicación en la que se expltc1tara en detalle todo el quehacer de este Proyecto.

!ª

�LA NACIONALIZACION
DE LA BANCA

,,
1

h

1

PROYECTO "NUEVA FACULTAD"

CONFERENCIA DEL RECTOR DE LA UAG ...

El director de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL entregó a la Junta Directiva -compuesta por maestros y alumnos- un documento-base sobre el Proyecto de Nueva Facultad,
titulado Elementos para un diagnóstico.

" La Universidad debe responder a los Intereses del pueblo,

Dicho diagnóstico consta de .39 páginas y en este momento es
estudiado por parte de la Junta de Maestros y, a su vez, por la
representación estudiantil.
Pretende el documento del licenciado Juan Angel Sánchez ser
discutido individual y colectivamente, con miras a obtener un
diagnóstico de carácter institucional, primera fase del proyecto "Nueva Facultad" .
Luego de una Introducción que llama la atención sobre todos
aquellos factores que integran el fenómeno de la enseñanza·
aprendizaje, se aborda la docencia a nivel licenciatura, la metodología de los docentes y la actitud de los alumnos frente a
estas realidades.
Se analizan igualmente las maestrías, el apoyo a la docencia,
la función de la Biblioteca, las conferencias y seminarios que
se imparten durante el año; y se aborda el aspecto de una
más congruente y firme investigación, en cada una de las especialidades que -de acuerdo a los colegios existentes- tiene
la Facultad.

Hay una distincipn entre la Difusión Académica (donde encuadrarían el Departamento de Idiomas y la Escuela de Teatro) y
la Extensión Cultural (donde quedarían el Departamento Editorial, el Centro de Traducción, el Centro de Extensión Pedagógica y la Librería).
En su parte final, el documento Elementos para un diagnóstico
aborda las estructuras administrativas y jurídica, y nuevamente invita a una participación amplia y democrática, abierta y
plural, para " ... hacer funcionar los órganos de decisión y con·
sulta hasta el limite máximo de participación y representatividad en la toma de determinaciones... "
Se ha dado, pues, el primer paso para el proyecto de " Nueva
Facultad", a la vez se han realizado ya las primeras reuniones
de trabajo para constituir un Consejo Académico y una Comisión Paritaria, que habrán de preceder los esfuerzos que cul·
minarán, según se espera, en 1984, con la Implantación de la
primera fase académica del nuevo modelo de Facultad, que
será determinado por maestros, alumnos y trabajadores de FI·
tosofia y Letras de la UANL.

MESA REDONDA ...

1

1'

N

10

El jueves 9 de septiembre, a las 6:.30 de la tarde, se celebró en
el auditorio Alfonso Rangel Guerra una mesa redonda sobre
" La nacionalización de la banca; balance y perspectivas" .
En la mesa, participaron _los siguientes ponentes: Lic. Felipe
Zermeño (de la UNAM), lic. José Roberto Mendirichaga (FyL,
UANL), Lic. Eduardo L. Suárez (ex-rector UANL), y lic. José Antonio Mejía (FyL, UANL).
Los participantes expusieron primero su apreciación sobre las
medidas instrumentalizadas en torno a la nacionalización, y al
final respondíeron las diversas preguntas que les fueron he·
chas por personas del público asistente.

BIBLIOTECA "JOSE ALVARADO"
de

la sociedad, y no a los de un Estado que es i.nstrumento de la
clase económicamente poderosa" .
·
Así lo expresó el Lic. José Enrique González, rector de la Universidad Autónoma de Guerrero, en la conferencia titulada
" Diez años del proyecto Universidad-Pueblo" , realizada en el
auditorio de la escuela el pasado martes 28 de septiembre.
Luego de recalcar que el proyecto educativo del Estado " responde a las necesidades e intereses de la clase en el poder",
negó que las universidades reciban un favor con el subsidio:
"es obligación del Estado proporcionarlo" , aseguró.
Otra de las tareas del proyecto Universidad-Pueblo, explicó, es
llevar cultura a todos los habitantes de Guerrero. Para cumplir
este objetivo, hacen uso de Radio Universidad-Pueblo, que entró al aire el 4 de mayo de 1982.
Finalmente, aclaró que el proyecto Universidad-Pueblo es un
proyecto que aún esta latente, y se encuentra como alternativa en Sinaloa y Puebla.

La Biblioteca de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL
ostenta el nombre de un gran hombre de Letras, profundo Intelectual, que fue Rector de nuestra Universidad y que profesó siemprE: hasta su muerte un gran cariño por su "Alma Mater". El es don Jose Alvarado.
Cuenta con uno de los acervos bibliográficos y hemerográfl·
cos más amplios y de mejor calidad de la Universidad entera,
pues entre sus obras generales podemos contar catorce diferentes enciclopedias en varios idiomas y diferentes ramas de
la cultura; así como diccionarios de casi todos los temas importantes del saber universal. En el acervo general que abarca
las seis licenciaturas de la Facultad, se encuentran desde la
más profunda obra griega, hasta los indispensables cuadernillos de divulgación.
Reuniendo todo este material, su acervo alcanza 2.3 mil
volúmenes. Además hay grandes colecciones de revistas espe·
clalizadas en español, Inglés, francés, italiano y alemán, fundamentalmente. El material hemerográfico que aquí mencionamos está en proceso de reorganización, pues se acondiciona un local apropiado para este fin, con miras a brindar un
mejor servicio a los usuarios.
Pero si en cantidad este material ya resulta respetable, más lo
es si tomamos en cuenta que dentro de este acervo se incluyen las colecciones privadas de " DANIEL MANUEL URENCIO" Y
"JOSE ALVARADO", que tienen valiosos volumenes, tanto por
el tema que abordan como por el hecho de que algunos de
ellos ya no se editan en la actualidad. Estas colecciones -reílejo de la cultura y conocimiento de sus antiguos propietarios- abrigan en su seno obras de casi todos los temas, destacándose los de Poesía, Educación, Filosofía e Historia.
En los registros de asistencia de la Biblioteca " José Alvarado"
ílgura un promedio de 500 lectores diarios, de los cuales el
40% son estudiantes que vienen de otras escuelas. Es decir,
se da servicio a todo aquel que tenga avidez de conocimientos,
como que el saber no puede ser privilegio de unos cuantos, sino patrimonio de todos.

PERIODICO MURAL LA GREÑA ...
Comenzando con el semestre que cursamos se ha estado pegando en la pared de las escáleras un periódico mural nuevo,
La Oreña.
La Oreña, es un periódico mural feminista, lo que significa que
trata de ofrecer una visión crítica de la condición de la mujer
en sociedades como la nuestra, capitalista y patriarcal.
La Oreña tiene una presentación bastante atractiva, y las cuestiones sobre las que se llama la atención son abordadas con
una fresca informalidad creativa , que no está reñida con la
seriedad de los propósitos en Juego.
El mural es producido, realizado y pegado por un grupo de
alumnos de Letras y sociología, que integran el Orupo Clhuatl.
(H.S.H.).

�COLABORAN EN ESTE NUMERO:

María Copanl
(Buenos Aires, Argentina, 1957). Par·
ticipó en el taller literario de la Capl·
lla Alfonsina, en México, D.F. y ha he·
cho crítica literaria y cinematográfica.
En 1981 publicó un libro de poesía:
Muñeco de Garúa.

Horaclo Salazar Herrera
(Monterrey, N.L., 1957). Estudia electrónica en la UANL, y es secretario de
Redacción del suplemento " Aquí Va·
mos" del periódico local fl Porvenir.

Leticia Salazar
(Monterrey, N.L. 1960). Estudiante de
Sociología en la UANL. Ha publicado
poemas en periódicos y revistas.

Libertad González
Egresada de Letras de la UANL. Ha
publicado ensayo literario en el suplemento " Aquí Vamos" y en el desaparecido " Volantín " de fl Diario de
Monterrey.

José María Infante
(Tandil, B.A., Argentina, 1942). Estudió Psicología en la Universidad Na·
cional de Córdoba, donde se especializó en Psicología Social, en el Centro
de Investigaciones en Psicología So·
cial. Radica en Monterrey desde 1976.
Es académico de las facultades de
Psicología y Filosofía; en ésta es Coordinador del Colegio de Sociología.

L DEPARTAMENTO EDITORIAL DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA y LETRAS DE LA U.A.N.L.
Arturo Ortega
(Monterrey , 1954). Estudio Derecho
en la UANL. Ha publicado sus trabajos en diversos suplementos del país
y del extranjero. Reside en el D.F.

Clara Eugenia Flores
(Monterrey, N.L., 1960). Estudia Letras
Españolas y Teatro en la Facultad de
Filosofía y Letras de la UANL. Partid·
pó en la puesta en escena de Poemas
y Canciones de Bertolt Brecht y La
historia de un soldado del mismo
autor. Publicó sus reseñas y crónicas
en el Porvenir, Diálogo Universitario.

Santiago Ramírez
(México, D.F. , 1945) es maestro de
tiempo completo en la Facultad de
Ciencias de la UNAM. Ha publicado fl
silencio del saber, Ajuste de cuentas y
filosofia, ciencia y politlca (Nueva
Imagen).

Minerva Margarita Villarreal
(Montemorelos, N.L., 1957). Egresada
del colegio de Sociología de la Facultad de Filosofía y Letras de la
UANL. Coeditora de la revista l . Ha
publicado Hilos de u/aje (Editorial
Hogaza, 1982).

Eduardo Rodríguez Canales
(Monterrey, N.L., 1951) es B.A. en ra
dio, T.V. y cinematografía de la Unl
versidad de Houston , Texas. Ha ex
puesto en Difusión Cultural de 1
UDEM en 1976 y en la Universidad
Regiomontana en 1979. Es director
de la Galería de Arte Collage.

IIIUA-,.,w

U METODOLOCL-1,
l '\A IN~ ~ : .

_,__

Gabriel Vargas Lozano
(Guadalajara, Jal., 1947) es maestro
en Filosofía por la Universidad de
Guadalajara y candidato al docto•
rado en la UNAM. Colaborador de
'"Plural" y de la " Revista de la Univer·
sidad de México". Jefe del Departa·
mento de Filosofía de la UNAM , Unl•
dad lztapalapa. Editor de la revista
º'Dialéctica" de la UAP
'

•

José Roberto Mendirichaga

-· ---·-■

lno, toda lnvesti·
uestos filosóficos
nologia a la que
la Integración or1resto de la cul•
on la filosofia, a
dique la esencia
lológica y ética
entenderse como
compatible con
1 método cienti•

(Monterrey, N.L., 1944) es licenciado
en Filosofía y pasante en la maestría
de Letras en la Facultad de Filosofía 1/osofía, Coleey Letras de la UANL, donde es coordl· ª· Facultad de
nador del Departamento Editorial y .. $95.00
maestro del Colegio de Letras. Cola·
bora en " El Diario de Monterrey" y ha
publicado una antología per iodística
titulada La letra y la tinta.

Lo~ ~áxlmos representantes de las Escuelas
Eleat1~a y de Mileto, Heráclito, los Pluralistas
(Anaxagoras y Empédocles) y Demócrito, apa·
recen en el texto antológico de Juan Angel
Sanc~ez, actual director de la Facultad de Fi·
losof1a y Letras de la UANL.
Remiten estos fragmentos a las obras originales de los presocráticos, de tal forma que
maestro y alumnos puedan cotejar y estable·
cer relaciones dentro de cada obra y analiza•
das en conjunto.

Se trata de un texto fundamental en las esCUi!:las y facultades de Filosofia.
Juan ~ngel Sánchez, Fragmentos filosóficos,
C_olecc~on Cuadernos de Filosofía, Facultad de
F1losof1a y Letras UANL, 107 pp., $100.00

•
Polém_ico, debier~ definirse este texto del doctor E!1 _de Gort~rr, Investigador de reconocido
prest1~10 en el ambito universitario nacional y
extranJero.
· Molesto por la evaluación critica planteada
por el doctor Mario Bunge sobre la Maestría
en M_etodo~ogía de la Ciencia de esta Facultad
~e F1losof1a y Letras, el maestro De Gortarl
impugna las aseveraciones de Bunge y reafirma su proyecto inicial.
De la discusión. salimos enriquecidos maestros. alumnos y estudiosos de la filosofía. Se
trata de una_documentada disertación sobre
la Metodolog1a y sobre el método como vincu•
lo entre la Ciencia y la Filosofia.
Eli _d~ Gortari, La metodología: una discusión,
Ed1c1ones Especiales, Facultad de Filosofia y
Letras UANL, 61 pp., $90.00

Silvia Mijares
(Chihuahua, Chih. 1940i egresada de
filosofía de la UANL. Ha colaborado
con ensayos en diversos periódicos y
revistas, y ha publicado un libro sobre filosofía de Vasconcelos y otro,
en común sobre Arte y Filosofía. Es
actualmente catedrática de la UANL.

Mario Cerutti

-a:t

10

(Córdoba, Argentina, 1941). Ha publi·
cado con otros autores: formación y
Desarrollo de la burguesía en México
Siglo XIX (Siglo XXI editores) y La
frontera del Norte. Integración y De·
sarro/lo (El Colegio de México). Es investigador y catedrático de Filosofía
y Letras de la UANL.

Año I - Noviembre/Diciembre 1982 - No. 1

Pídalo a su boxeador más cercano

�COLABORAN EN ESTE NUMERO:

María Copani
(Buenos Aires, Arger
tlcipó en el taller litE
lla Alfonsina, en Méx
cho crítica literaria y
En 1981 publicó un
Muñeco de Oarúa.

Horado Salazar f1
(Monterrey, N.L., 195'
trónlca en la UANL, y
Redacción del suplen
mos" del periódico lo

Leticia Salazar
(Monterrey, N.L. 1960)
Sociología en la UANL
poemas en periódicos :

Libertad González
Egresada de Letras d
publicado ensayo lite
plemento "Aquí Vamos
parecido "Volantín" d
Monterrey.

José María Infante
(Tandil, B.A., Argentina
dió Psicología en la Ur
cional de Córdoba, don,
lizó en Psicología Social
de Investigaciones en 1
cial. Radica en Monterre•
Es académico de las f'.
Psicología y Filosofía; en
dinador del Colegio de S.

~ª:!

t O de filosofía en
Zaid M. Or~dzhev es
~oscú , y su libro
la Universidad Esta~amétodo dialéctico y su
aporta luces sobt r:i~iento científico.
liga con el acon e
.
existen eslabone_s
Para el investigador _r~so, método y conoc1·
intermedios entre die º!diante la aplicación
miento, lo que se 1?gr_a. ' : Al actual concepto
del materiali~mo h1stor!\~ta contribuyen no
de la dialéctica ma.tena I ellos materialistas
sólo los filósofo~, sm? aquue sin pretenderlo
como Plank Y EinSlein , ~ en los problemas
directamente se aden~-~ con Leibnitz o con
íilosóficos, como suce ,o
el propio Rusell.
Bi·
.
nas amplias Notas y una
La obra incluye _u d 150 autores, en su ma·
bliografía de mas e
yoria soviéticos.
.
dialéctica como sistema,
zaid M. Orudzhev, La d filosofía y Ciencias
Colección Cuadedrndos fi~sofía y Letras UANL,
Sociales, faculta
e
295 pp .. $ 150.00

la actualidad los textos de
No son muchos e~ poética estructural.
oética, y menos e
.
p
octor José Pascual Buxo,
El presente texto del d
. de cuatro artículos
se constituye por una sen~ron en tas publica·
que sobre e! tema a~a;~~rfo de Lelras de la
ciones nacionales, Universidad de México y
UNAM, Revista de a
Plural.
1
le es específicas de a
Buxó explica cómo las t yblecerse de acuerdo
lengua poética deben, es.~n con las leyes hisa una rigurosa _corre ac1 ue reclaman la aten·
tóricas; los fenor:ntº~~ la literatura para la
ción de los ana.lls as t Ión de la poesía; la
comprensión e mterre a~kosbsoniana al -esaplicación de la P~-~ •c:.)as· y la necesidad de
tudio de las obras 1'·traria
'a través del ritmo
llegar a la unida~ 1 e
y de la recurrenc1a.
, t.
. As ectos de la poe ica
José Pascual Buxo,
~ 1 Instituto de lnvesestructural, Cuade;~osf'l~soíia y Letras UANL,
tigaciones, Faculta
e ,
11:5 pp., $100.00

Para Mario
nuestra Facu
lización nort
decisiva en
nacional que
ducción capi
El autor hac
nesis y desa
ricano, en c
modelo econ
se hace una
del Norte Y
Guerra de
tores es la
nopólico Y
ción de una
se deja para
-inclusive
sobre bases
Unidos, sino

Silvia Mijares
(Chihuahua, Chih. 1940~ egresada de
filosofía de la UANL. Ha colaborado
con ensayos en diversos periódicos y
revistas, y ha publicado un libro sobre filosofía de Vasconcelos y otro,
en común sobre Arte y Filosofía. Es
actualmente catedrática de la UANL.

Mario Cerutti
(Córdoba, Argentina, 1941). Ha publicado con otros autores: Formación y
Desarrollo de la burguesta en México
Siglo XIX (Siglo XXI editores) y La
Frontera del Norte. Integración y Desarrollo (El Colegio de México). Es investigador y catedrático de Filosofía
y Letras de la UANL.

Año I - Noviembre/Diciembre 1982 - No. 1

Pídalo a su boxeador más cercano

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                <text>Mendirichaga, José Roberto, 1944-, Coordinador Editorial</text>
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                <text>Nuncio, Abraham, 1941-, Director</text>
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                <text>Historia crítica</text>
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                <text>México</text>
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                <text>Revista de literatura de la Facultad de Filosofía y Letras. Contiene poesía, narrativa, ensayo, traducción, reseña, y otros géneros literarios. Fundada en 1982. </text>
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                <text>Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                <text>Garza Hinojosa, Luis Lauro, Redacción</text>
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                <text>Salazar, Humberto, 1959-, Redacción</text>
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                <text>Rosa del Toro, Alma Rosa, Redacción</text>
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                <text>[San Nicolás de los Garza, N.L.]</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Mujeres solitarias</name>
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        <name>Partes de teatro</name>
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                    <text>��l\DICE GENERAL
Volúmenes I - IV, Números 1 - 12,
agosto de 1982 - abril de 1986.

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ENSAYO
I. literatura / Lingüística
fO«DO ~VfMl"Olla

Barahona, Rosaura: El guión cinematográfico y la literatura (5)
Bouché, Claude: La crítica literaria materialista en Francia. Tr. de Horacio Salazar Herrera (4)
Coseriu, Eugenio: La lingüística del texto como hermenéutica literaria (1)
Dagut, M. B.: ·Pueden traducirse las metáforas? (8)
Díaz Castillo, Aoberto: Lo esencial en el concepto de arte popular (6)
Jiménez de Báez, lvette: Una alternativa crítica para una sociología de la literatura (4)
Mijares, Silvia: Antonieta Rivas Mercado: mujer, artista, mecenas (2)
Monsiváis. Carlos: Del muralismo al ballet folclórico (3)
Pérez Gutiérrez, Leticia: Pervivencia del teatro espai'lol en escenarios mexicanos (12)
Pérez Martínez, Herón: En tomo al pensamiento barthesiano (1)
- : La sociolingüística en busca de su identidad epistemológica (4)
- : La intraductibilidad textual como problema hermenéutico (8)
Perus, Fran&lt;:oise: Sociologismo y formalismo en la literatura (1)
Sada ViUarreal, Marcelo: Actualidad de la metáfora (9)
Sandoval, Rubén: Lenguaje y teatro universitario (12)
Schmidhuber, Guillenno: Teatro mexicano contemporáneo (10-11)
- : Dramaturgia; arte y riesgo (12)
Todorov, Tzvetan: La noción de literatura. Tr. de Herón Pérez Martínez (12)
Wills, Wolfram: La traductología. Tr. de Martha Bander y Herón Pérez Martínez (8)

2. Filoso/ía / Ciencias sociales
Aranguren, Joeé Luis: Todos son heterodoxias (6)
Claudín Fernando: Teoría de la revolución (6)
Contreras Ramos. Manuel: El complejo de Edipo en la teoría de Lacan (12)
Herrera, Leticia: Análisis de un mito·cora (8)
Hierro, Graciela: El Leviathán, Hobbes y la obligación moral (3)
Infante, Joeé María: La tecnología en la metodología de las ciencias sociales (3)
- : Notas para el deslinde de las ciencias sociales (7)
Mendirichaga, Joeé Roberto: La estética de Vasconcelos como aportación filosófica sin más (2)
Morales, Cesáreo: ¿Qué hay con la filosofía? (4)
Palacios Hemández, Benjamín: Por Grarnsci (1)
Ramírez, Santiago: ·Ciencia o ideol~ía? (2)
Sacristán, Manuel: ¿6ué Marx se leera en el siglo XXI? (6)
Sánchez Vázquez, Adolfo: Las ciencias sociales y la enseñanza de la filosofía (4)
- : Pensar bien para vivir mejor (8)
Savater, Femando: Las relaciones con los libertarios (6)
Sweezy, Paul M.: La revolución permanente (6)
Vargas Lozano, Gabriel: Ideología y ciencias sociales (1, 2)

•I

1 { )

•••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••

�CREACION
CRITICA LITERARIA
J. Poe&amp;ía

Andrade, Eugenio de: Dos remas. Tr. de Margarito Cuéllar (10.11)
Boccanera, Jorge: Exilio (6
Broch, Hermano: Para pensar en la fuga Tr. de Miguel Covarruhias (12)
Cantú de la Gana, Jorie: Movilu anima (10.11)
Carlos, Antonino: Poemas (l)
C:Opani, María: Apuntes para un largometraje (2)
C:Ordero, Sergio: Re/vision de la infancia (12)
Covarrubias, Miguel: Es cristal su monumento (4)
Cuadra, Pablo Antonio: Eljocote (4)
Cuéllar, Margarito: Poema (5)
Darwish, Mahmud: Orgullo y furia Tr. de Ahraham Nuncio (l)
Enzesberger, Hans Mag1111B: Karl Heinrich Marx. Tr. de Horacio Salazar Herrera (3)
García, María Cristina: Plagios (12)
García, Nelva Alicia: Poemas (10-11)
García Valdés: Alfredo: Poemas (4)
Garza Mercado, Ario: Prefacio (4)
González, Juan Francisco: Tres poemas mínimos (10-11)
Huerta, Andrés: Dos poemas (9)
Joyce, James: El santo oficio. Tr. de Horacio Salazar Herrera (2)
Langagne, Eduardo: Poemas (l)
Lugo, José María; Poemas (7)
Maluy Mijares, Lucía: Poemas (6)
Mandujano Guzmán, Jorge: Para peinar a una mujer blanca (3)
Martínez Sáenz, Ramón: Poema (4)
Meléndez, Guillermo: Estirpe de Leda (l)
Morejón, Nancy: Poemas (12)
Novaceanu, Darío: Mucho más tarde (7)
Noyola, Samuel: Sefiora del fuego (7)
Ortega, Arturo: Dos poemas (2)
Pérez Martínez, Herón: Siluetas (5)
Pisanty, Julieta: Poemas (7)
Rangel Domene, Ernesto: Si no hay amor (12)
Reyes Martínez, Alfonso: Poemas (7)
Roble, María del: Entre mis manos (9)
Ruiz, José Jairne: De la lógica como absurda forma de en la mente limhar el moho (9)
Salazar, Humberto: Poemas (3)
Salazar Ortiz, Horacio: Canción tardía para Marilyn Monroe (8)
Sexton, Anne: Remando. Tr. de Humberto Salazar (5)
Stoyanov, Rumen: Imitación de León Felipe. Tr. de Eduardo ~ e (8)
Supervielle, Jules: Sed buenos con el poeta. Tr. de Miguel Covarrubias (10-ll)
Villalobos, Jorge: Evidencia (8)
Villarreal, José Javier: Poemas (3)
Yáfiez, Ricardo: Cabeza romana (5)
Zambrano, Eduardo: Desde la piedra (6)
Zamora, Daisy: Para mi abuelo Vicente (9)
2 Prosa poética

Basabe, Heidi: Sobre educación sexual y otras ensefianzas (10.11)
Collado, Gloria: Textos de amantes (7)
Villarreal, Minerva Margarita: Poemas (5)

3. Narración
Hinojosa, Mario Anteo: Esa cosa peligrosa que es la prisa (10.11)
Hülsz, Leticia: Obsesión azul cristal (12)
León, Jesús de: Dos cuentos (5)
Quift.ónez, Isabel: Agujero (12)

C:Oml, Delia M.: Alfonso Reyes, Luis Leal y la lealtad a la cultura (12)
Flores, Clara Eugenia: Partes de teatro (2)
Galván, Delia V.: Andamo, huyendo Lola; madres e hijas perseguidas (10.11)
Hinojol!II, Mario Anteo: Monsieur Valéry (12)
Mejía Sánchez, Ernesto: Tres textos sobre Neruda (6) •
Meneses, Vidaluz: La literatura infantil en Nicaragua (9)
Villarreal, Minerva Margarita: Elena Garro y sus testimonios (3)

CRONICA / ENTREVISTA/ REPORTAJE

Arredondo, Carlos: Límites y contingencias: entrevista a Tomás Segovia (7)
Cerutti, Mario: Josep Fontana; conocimiento histórico y proyecto social (5)
Flores, Oara Eugenia: Diario mínimo del festival cervantino (l)
Mendirichaga, José Roberto: Entrevista a Eduardo Nicol (6)
Pedneault, Hélene; Marie Sabourin: ;Quién teme a Simone de Beauvoir? Tr. de Libertad González Hernández (12)
Salazar, Humberto: Nace organizacion de escritores (4)
Trevifto Castro, Javier: El drama de la provincia; hojas de diario (12)

DIBUJO / FOTOGRAFIA / ILUSTRACION

Canales, Enrique: Vifietas (12)
Estrada Bellman, Erick: Fotografías (1 y 5)
Jiménez, Aristeo: Fotografías (9)
López, Armando: Vifietas, de la serie Fobos (7)
Machuca, Mauro: Ilustraciones (3)
Pinoncelly, Salvador: Vifietas (4)
Rodríguez, Eduardo: Fotografías (2)
Salazar Herrera, Horacio: Vifietas (6)
Sánchez, Femando F.: Vifietas (10-11)
Uviila, Raymundo: Vifietas (8)

ECONOMIA / POLITICA/ EDUCACION
Arreola, Federico; Enriqueta Medina: ~e Ricai:do a Sraffa ~~~ . , .
Cerutti, Mario: Las relaciones tecnologia y sociedad; una v1S1on h1Stonca (3)
- : Frontera norte y mercado nacional a fines del siglo XIX (7)
Follari, Roberto A.: La crisis y la un."versidad latino3:"1ericana (5) .
.
.
García Ricardo; Chad Richardson: Los niños extran1eros como chivos expiatorios (7)
Gonzfilez Casanova, Pablo: No-intervención, autodeterminación y democracia en América Latina (9)
Guerra Borges, Alfredo: Variaciones sobre un tema de Kissinger (10-ll)
Infante, José María: Calidad de vida (2)
Laclau, Ernesto: Teoría marxista de la política (5)
Mussacchio, Humberto: Vigencia de Vasconcelos (2)
Ortega Suved_ra, Daniel:. Me~saje dura~te 1~ to~a de posesión presidencial (9)
Palacios Hemandez, Ben1amm: La nac1onahzac1on ef1mera (3~
Paoli Francisco J.: La UAM Xochimilco y su modelo alternativo (5)
Püieyro López, Alfredo: Diagnóstico de la universidad )atinoamericana (5)
, .
.
Pozas, María de los Angeles: El lenguaje y algunas teonas del desarroll~ en Amenca Latma (10-ll)
Richardson, Chad: Los refugiados centroamericanos en los Estados lÍmdos (7)
Rojas Sandoval, Javier: Estado y sociedad en Nuevo León (10-ll)
Sánchez, Juan Angel: Modelos alternativos al d~, la u~ersida~ latinoamericana (5)
Vilas, Carlos M.: Insurgencia popular y revo_I~c1on ~oc1al en N1~ar~a (9)
Villarreal, Minerva Margarita: La reproducc1~n soc1~ en el cap1tal1Smo (2)
- : Montemorelos, las mujeres y las agromdustnas (10-ll)

�~

l. Rescoldo

Guem Castro, Felipe: Delirio (10-11)
Padilla, Hugo: La antimetafísica de Alberto Caeiro (12)
•
· Zertuche, Francisco M.: El pensamiento materialista en la enseñanza de la literatura (9)

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~~

&amp; '1Ct,z,1''11,
o J. / be l~ ll ~

lfOosJ:..ºt11&gt;tl!,'1
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bt

i"t

Arellano, Eduardo: La narrativa en Kátharsis y Apolodionis (6)
Bellinghausen, Hennann: Ser mero mero o no ser (6)
Brinclunann, Lutz: Charlas en pasado (3)
Contreru, Gabriel: Leer, diversificar (7)
Estrada Belhnan, Erick: Guillermo Maclean, fotógrafo de la versatilidad (3)
Franco Sáenz, Héctor: La educación superior en México (5)
Garza, Luis Lauro: La izquierda partidaria en México (l)
- : Toma y defensa de la palabra (3)
Gonzále-i Hemánde-i, Libertad: Fruta verde y sus frutos ¿verdes? (2)
Herrera, Leticia: Vírgenes consagradas y mujeres solitarias (2)
Hinojosa, Mario Anteo: Hall y su Breve historia (10-ll)
Mendirichaga, José Roberto: El formalismo ruso (4).
Mijares, Silvia: El juego y la filosofía (l 2)
O'Ward, Aída: El saber y el poder (5)
Pére-i Martíne-i, Herón: Sobre El concepto de universidad (5)
- : Religión, política y demagogia (7)
- : Del rito a la maquinación; la actividad política del Vaticano (8)
Salazar Hwnberto: La poesía en Monterrey; los libros de 1981 (l)
-: El comunismo en la encrucijada (6)
- : Voto por la presencia (7)
Salazar Herrera, Horacio: Hacer olas (2)
Sául Reyes, Genaro: Precisamente erótica, femeninamente intensa (10-ll)
Villarreal, Minerva Margarita: Círculo del sueño (9)
-: Escrito en el tiempo (12)
Waldmann, Gilda: El amante (10-ll)

3. Región

Cerutt~ Mario: Burguesía regional, mercados y capitalismo (l)
Converso, Félix E.: Guerra contra el indio y gastos militares en Argentina (12)
Gamboa, Leticia: La huelga textil de 1918 en Puebla (4)
García Quintanilla, Alejandra; Raúl Murguía: El ejidatario henequenero, la tierra y sus dueños en Yucatán (7)
Maldonado, Horacio; Esperanza Uribe de Alanís: Nuevas estrategias en el trabajo educativo con niños (2)
Martín, José Luis: La CNT: Guerra, crisis y organizaciones de masas en España (5)
Miller, Hubert J.: La historia oral como instrumento de la historia chicana (6)
Pedrero Nieto, Gloria: San Cristóbal y Tuxtla, capitales de Chiapas en el siglo XIX (10-ll)
Pére-i Güel, Altagracia: El surgimiento de la sección 147 del Sindicato Nacional de Mineros (9)
Saragoza, Alejandro: La supervivencia de una élite porfirista (3)
Victoria, Nidia: Yucatán 1865-1910; colonización o importación de trabajadores (7)
Zúftiga, Víctor: La disociación: las relaciones entre la cultura escolar y la cul~a de los grupos marginados urbanos (8).
·(*) Los materiales correspondientes a la aección "Abanico" ap~en clasificados según su temL

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2. Seffas / Reseffas / Contraseffas

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SECCIONES FIJAS (*)

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�PRESENTACION
Deslinde, la Revista de nuestra Facultad, constituye la integración de muchas inquietudes y de muchas aspiraciones. Representa el intento por responder a un imperativo derivado de la índole de nuestro quehacer cotidiano, ya que resulta totalmente incongruente que el trabajo académico en las Ciencias Sociales y las Humanidades se efectúe sin el complemento esencial que es el trabajo editorial.

Ambicionamos cumplir con ella, y con el resto de nuestra acción editorial,
muchas metas: ser vehículo de difusión de los trabajos de nuestros alumnos, profesores e investigadores; retroalimentar su trabajo y convertir Deslinde en el medio
que vaya mostrando y demostrando la permanente mejoría académica de todos
nosotros.
Deseamos aportar elementos valiosos de discusión para los especialistas de
nuestra y de otras universidades; a los intelectuales mexicanos y latinoamericanos
dentro y fuera del país; pero también nos preocupa nuestro entorno más inmediato,
los no universitarios comprometidos en la búsqueda de expresiones culturales de
alternativas al estereotipo de cultura que nos dan casi todos los medios masivos.
Conocemos y hemos experimentado todas las dificultades que impiden un trabajo editorial constante en periodicidad. Otras publicaciones nuestras en el pasado
han tenido un destino poco deseado. A pesar de ello, Deslinde es un nuevo punto de
inicio para una nueva época de trabajo editorial, con el que confiamos ir cumpliendo lenta pero consistentemente todos y cada uno de nuestros objetivos. Sabemos
que nuestros lectores nos irán indicando cuáles hemos cumplido y cuáles quedan
como reto por alcanzarse.
Lic. Juan Angel Sánchez Palacios

�SUMARIO

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
RECTOR: Dr. Alfredo Piñeyro Lopez
SECRETARIO GRAL.: lng. Orel Darío García

4

ORGULLO Y FURIA
Mahmud Darwish

FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS

5

DIRECTOR: Lic. Juan Angel Sánchez Palacios
SRIA. ACADEMICA: Lic. Aída O'Ward
SRIO. ADMINISTRATIVO: Lic. Herón Pérez
COORDINADOR EDITORIAL: Lic. José R. Mendirichaga

10

IDEOLOGIA Y CIENCIAS SOCIALES
Gabriel Vargas Lozano

POR GRAMSCI
Benjamín Palacios Hernández

14
22

POEMAS
Eduardo Langagne

24
30
REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
NUMERO 1 / VOLUMEN 1 / AGOSTO DE 1982

Lic.
Lic.
Lic.
Lic.

Mario Cerutti
Miguel Covarrubias
Herón Pérez
Ricardo Villarreal

36

46

OFICINAS
Facultad de Filosofía y Letras,
Ciudad Universitaria, U.A.N.L.
Publicación bimestral
Precio del ejemplar: $30.00
Suscripción anual $150.00

EN LA LITERATURA

Antonino Carlos

51

LA POESIA EN MONTERREY: LOS LIBROS DE 1981
Humberto Salazar

LA IZQUIERDA PARTIDARIA EN MEXICO
Luis Lauro Garza

48

DISEÑO
Jorge Sposari

SOCIOLOGISMO Y FORMALISMO

POEMAS

39

Abraham Nuncio

Luis Lauro Garza Hinojosa
Alma Rosa Garza del Toro
Humberto Salazar

COMO HERMENEUTICA LITERARIA
Eugenio Coseriu

Francoise Perus

DIRECTOR

REDACCION

DIARIO MINIMO DEL FESTIVAL CERVANTINO
Clara Eugenia Flores

LA LINGUISTICA DEL TEXTO

32

CONSEJO EDITORIAL

EN TORNO AL PENSAMIENTO BARTHESIANO
Herón Pérez Martínez

ESTIRPE DE LEDA
Guillermo F. Meléndez

BURGUESIA REGIONAL, MERCADOS Y CAPITALISMO
Mario Cerutti

62

XXX ANIVERSARIO DE LA
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS

En este número: Fotografías de la serie " Las Paredes Hablan"
de Erik Estrada.

�ORGULLO Y FURIA

IDEOLOGIA Y CIENCIAS SOCIALES
UNA HIPOTESIS SOBRE SUS RELACIONES POSIBLES

Mahmud Darwish
Oh patria, oh águila
que atraviesas los muros de mi celda
y clavas tu fiero pico
en mis ojos.
Todo lo que poseo en presencia de la muerte
es orgullo y furia.
.
He querido a mi corazón plantado como un arbol
y a mi frente nido de alondras.
Oh águila
indigno soy de tu ala encumbrada
mejor coronar~e en llamas.
Oh patria
nacimos y crecimos en tu herida,
y comimos la fruta de tus huertos
para atestiguar el inicio de tu aurora.
Oh águila reducida por tus injustas cadenas,
oh muerte legendaria antes buscada
tu fiero pico hundido está en mis ojos
como una espada ardiente.
Indigno de tu ala encumbrada
Todo lo que poseo en presencia de la muerte
es orgullo y furia.
(Versión del Inglés de
Abraham Nuncio).

Mahmud Darwlsh pertenece a la generación Joven de poetas palestinos. Ha defendido la causa relvl~dlcatorla de
su pueblo desde las páginas del periódico al-lttlhad, que editó en. ~alfa hast~ su partid_~ para ~g.1pto, Y en su
obra poética que ha merecido reconocimiento internacional (reclb10 un premio de la Umon Sovlet1ca en 1969).
Lo último que sabemos de él es que residía en Belrut.

Gabriel Vargas Lozano
INTRODUCCION
El tema de la ideología ha ocupado
un espacio Importante y significativo
en las controversias teóricas y politi·
cas de las últimas décadas.
Las causas de este hecho son innumerables, pero en términos generales
podríamos decir que atañen tanto a
un conjunto de fenómenos de orden
económico, político y social, como a
problemas de tipo interno que surgen de su compleja relación con la
ciencia (natural o social), la filosofía,
el arte, la política, la literatura y las
formas de conciencia y de comportamiento cotidianas.
¿Cuáles son las causas que hemos
llamado de tipo externo?

Lo mismo ocurre con lo que hemos
llamado, cuestiones de tipo Interno a
las formas culturales antes mencio•
nadas y que también enfrentan , en
su interior, problemas peculiares o
específicos, surgidos de su relación
con las ideologías. Mencionaré algunos de estos problemas al azar:

¿Cuál es la manera en que el arte o
la literatura reflejan el momento en
que surgen? ¿La ideología agota estos aspectos sociales o constituye
solamente un ingrediente entre otros?
¿Hasta que punto la dimensión ideológica puede o debe integrar un aná•
lisis estético de la obra?
¿La función de la filosofía se agota
en la ideología? ¿Cómo integra la
ideología a la filosofía y qué funciones cumple en su interior? ¿Cuál es
la relación entre filosofía, ideología y
ciencia? ¿Cuál es la relación entre fi.
losofía, ideología y sociedad?

En las últimas décadas de este siglo, a medida en que se van configurando nuevas etapas del capitalismo
y del socialismo, se han ido sucediendo una impresionante serie de acontecimientos históricos, que han dado
lugar a una profunda reflexión sobre
problemas relacionados con la ideología. Algunos ejemplos bastarán: la
utilización de la ciencia y la técnica
en la destrucción de la vida hasta al·
canzar niveles nunca imaginados en
la historia (desde Hiroshima a Viet
Nam; desde la contaminación hasta
la modificación irracional del medio
ambiente); la utilización de diversas
cl~ncias (de la psicología a la cibernetica) para la profundización de las
formas de enajenación humanas; la
confrontación política entre los sis·
temas sociales, cada uno de los cuales necesita, a su vez, complejos sistemas ideológicos que garanticen su
subsistencia y legitimación; y finalmente, aunque podríamos seguir
agregando nuevos elementos, la
renovación de las ideologias religlo•
sas, hecho que hoy ocupa la atención pública mundial.

¿Qué características tienen las ideologías pollticas? ¿A pesar de sus di·
ferencias, podría encontrarse un co·
mún denominador para los diversos
tipos de ideologías políticas? ¿Por
qué se considera que la ideología ju·
rídico-politlca es el sistema ideológi·
co fundamental del capitalismo? ¿Es
el dia-mat el sistema ideológico-filosófico-político del socialismo real?

La simple mención de estos fenómenos, nos puede dar una Idea de la
dimensión e Importancia del proble·
ma que examinamos.

¿Qué clase de ideología es la reli gión? ¿La característica central de la
religión es su referencia a un sujeto?
¿Cómo se interrelacionan una ideolo-

¿Cuál es la relación entre ciencia y
sociedad? ¿Hasta qué punto las condiciones de validación de la ciencia
están condicionadas también social·
mente? ¿Es la ciencia un producto
autónomo y por lo tanto ajeno a los
aparatos a través de los cuales se
produce y transmite? ¿El destino de
toda ciencia es convertirse en ideología teórica? ¿Existe una diferencia
entre ciencia natural y ciencia social
por su relación con la ideología? ¿La
intervención de la Ideología en las
ciencias es causa y signo de su retraso teórico?

(Primera de dos partes)
gía religiosa con una Ideología política? ¿Qué son los aparatos ideológicos
de Estado y cómo funcionan?
La contestación a este juego de
preguntas y a muchas otras más que
pudieran surgir, no puede hacerse ya,
como ocurrió durante un buen tiem. po, en términos generales. Los estudios realizados por autores procedentes de diversas latitudes, escuelas o corrientes de pensamiento, nos
permiten distinguir no sólo diversos
enfoques, sino inclusive, diversos tipos de solución para cada problema
particular. Esto puede desprenderse
del estudio de las obras de autores
como Lenk, Kuhn, Mannheim, Geiger,
Lukács, Kolakowsky, Althusser, Cang•
hilhem, Goldmann, Merton, Lecourt,
Thackray, Pécheux, Poulantzas, Laclau,
etc., etc. Es por ello que al abordar el
tema de la ideología en sus relaciones con las ciencias sociales, debemos tener presente que no hay sólo
un tipo de ideología sino diversos
sistemas ideológicos, y que, de igual
manera, cada ciencia social (la eco•
nomía, la política, la sociología, la
psicología, la historia, la antropología, etc.) tiene problemas específicos
relacionados no sólo con la etapa
que cumplen en el proceso de constitución como ciencias, sino también
con la forma especifica en que abordan su propia área de conocimientos
o su propio modo de interrelacionarse con las otras disciplinas. Esto no
quiere decir, desde luego, que en su
relación con la ideología, las ciencias
sociales no tengan características
comunes (lo que constituye el objetivo de este trabajo) pero creemos que
no pueden suprimirse estas diferencias, en aras de una caracterización
global.
Finalmente anotaremos que en las
siguientes lineas queremos articular,
aunque sea en forma inicial, una proposición sobre las relaciones posibles
entre las ideologías y las ciencias sociales, con el objetivo de buscar un
punto de discusión con los especialistas de la materia.
UI

�PROBLEMAS DE DEFINICION
Ahora bien, no podemos abordar
el problema sin antes partir de una
exposición (necesariamente esquemática) de las diferentes teorías que se
han ofrecido sobre la ideología y de
sus dificultades fundamentales.
Partamos del hecho de que no existe una teoría de la ideología aceptada universalmente y que, por el contrario, aún dentro de una misma corriente de interpretación, nos encontramos diferencias que muchas veces
son irreductibles. Un ejemplo de ello
seria lo que ocurre en el marxismo,
en donde para algunos autores, la
ideología tiene la característica fundamental de ser una representación
necesariamente falseada; para otros,
en cambio, sostener dicha concepción equivaldría a elevar a rango universal, a un tipo especifico de la ideología: la de la clase burguesa. Este
ejemplo no sólo refleja las normales
contradicciones que puede haber en
el seno de cualquier corriente, sino el
estado de discusión en que se encuentra el problema de las ideologías.
Anotemos también un dato central:
toda concepción de la Ideología Implica necesariamente una forma de
concebir, y muchas veces con una
consecuencia lógica, a la fllosofia, la
política, la ciencia y la sociedad. De
tal modo que al abordar las teorías
respectivas, tendremos presentes
estas Implicaciones.
Pero antes de realizar la exposición
anunciada de las concepciones más
Importantes que se han dado en torno a la ideología, hagamos una brevísima referencia histórica.
Desde un punto de vista histórico
podemos distinguir cuatro etapas en
la formación del campo problemático
de la ideología:
1. La concepción de Bacon, quien
en 1620 desarrolló su teorla de los
ldolos como un paso necesario para
la exposición de su teoría de la ciencia. En Bacon se inicia toda una línea
10 que permanece hasta la actualidad,

cuando se distingue entre ideología
(sistema de velos que dificultan el
conocimiento de la realidad) y ciencia.
2. La concepción de Helvetlus y
Holbach, quienes encontraron un
nuevo sentido de la Ideología, al estudiar un cierto tipo de prejuicios religiosos sostenidos por razones políticas.
.3. La concepción de Destutt de
Tracy, para quien la Ideología era
una doctrina general de las Ideas y
consideraba que era "una parte de la
zoología, pero que es sobre todo en
el hombre, en donde esa parte era
Importante y merecía ser profundizada" ( 1). Destutt consideraba a la ideología en forma positiva y en su acepción más amplia, como un sistema
de pensamiento que debería constituir la nueva concepción que necesitaba la sociedad francesa después de
la Revolución de 1789. La concepción
de Destutt dió origen, a su vez, a la
critica de Napoleón, quien consideró
a la ideologfa como una especulación
abstracta divorciada de la realidad,
volviendo así a la concepción negativa que había predominado años antes.
4. La cuarta etapa está constituida
por la teoria de Marx y Engels. Ya he
tenido oportunidad de referirme a los
complejos problemas que suscita la
concepción de Marx a este respecto y
de sus diferencias con Engels (2). Es
por ello que aquí trataré de definir,
en forma sintética, en qué consiste, a
mi juicio, la aportación de aquél autor revolucionarlo a la constitución
de una teorfa de las ideologías:
a. En la teoría de Marx confluyen,
como estudia Barth en su ya clásico
libro Verdad e ldeologla, todas las
concepciones de la ideología que
hemos mencionado. En La ldeologla
Alemana se deja sentir la influencia
de Bacon, Helvetius y Napoleón, entre otras.
b. En esa teoria no existe una concepción acabada de la ideología pero
si se establecen las bases para su
con formación.

c. Marx no concibió nunca a su
obra como ideología pero debido al
desarrollo semántico del concepto al
que él mismo contribuyó. puede decirse que su teoría se encuentra vinculada en forma compleja con la
ideología.

rrollado una teoría de la ideología, su
obra es, en este sentido, el punto
obligado a partir del cual se desarrollan las más diversas corrientes.
Esta es la razón por la cuál deben ser
est~~iadas profundamente sus propos1cIones en este sentido.

d. Marx delineó en su famoso prólogo a la Contribución a la economla
polltlca, la tesis de que la sociedad
estaba constituida por lo menos por
tres estructuras: la económica, la jurídico-política y la Ideológica. En El
Capital, demostró que estas esferas o
estructuras no eran independientes
sino que estaban relacionadas en
forma compleja, pero al quedar incompleto su estudio del modo de
producción capitalista, quedó planteado el problema de cómo se encontraban interrelacionados los sistemas
Ideológicos con la esfera de lo económico y de lo político y asimismo el
problema de qué función cumplían.
En este asunto consideramos que
Marx no concebía a la ideología sólo
como expresión o efecto, sino también como Intervención y eficacia.
Creo que existe un profundo equivoco
al considerar que lo económico está
separado de lo jdeológico y lo político, como lo hacen algunos Intérpretes de Marx.

CORRIENTES Y PROBLEMAS
FUNDAMENTALES.
A partir de la obra de Marx, se han
desarrollado hasta la fecha por lo
menos cinco lineas teóricas sobre el
p_r?blema de la ideología: la concepc~on marxista, la sociología del conocimiento o de la ciencia, la positivista, la funcionalista y la semlológica.
Cada una de ellas se interrelaciona o
entrecruza con las otras. Aquí solo
haremos referencia a las tres primeras.

e. En la obra de Marx, es decir a lo
largo de su evolución, podemos registrar diversos problemas relativos a la
Ideología. Estos problemas son: la
constitución de la ciencia (el materialismo histórico, a partir de la crítica
a la Ideología, el neohegellanlsmo,
las filosofías de la historia); la función
de la superestructura ideológica en el
seno de la sociedad; el problema del
carácter dominante de una Ideología; ,
los sistemas Ideológicos del capita·
lismo, a los cuales se integran los
conceptos de enajenación, forma
aparencia! y fetichismo; la función
ideológica de la ciencia y la función
critica-política de su propia teoría,
entre otros.
Concluyamos que Independiente·
mente de que Marx no hubiera desa·

LA CONCEPCION MARXISTA.
R~sulta extraordinariamente dificil
r~allzar en algunas líneas una síntesis de todas las posiciones que se
han dado en el marxismo en torno a
la Ideología. Este ha sido un tema
obligado para Lenin, Gramscl, Trotsky,
Rosa Luxemburgo, Korsch, Lukács
Althusser, Poulantzas, Lenk, Engels:
Marcuse, Schmidt, Fromm, Garaudy,
Goldmann, Hahn, Kofler, Markovlc,
Schaff: P~trovlc, Godelier, Chatelet,
Collett1, Sanchez Vázquez, J.M. Vlcent,
Lecourt, etc., etc.
Me _limitaré pues a mencionar tres
posiciones que me parecen importantes y actuales:
En primer término, la posición de
Louis Althusser. Para Althusser exis~en, en _última instancia, dos tipos de
ideol~gias_: las teóricas (vinculadas a
las cI_encIas en la medida en que
constituyen su pasado) Y las prácticas, que tienen su campo de acción
en lo social.
El tema de la ideología está presen~e en toda la obra de Althusser y en
esta experimenta una evolución que
es necesario considerar, pero si nos
concentramos en sus ensayos titulados Pr&lt;ictlca teórica Y lucha Ideológica
y Aparatos Ideológicos de fstado (in-

cluyendo la Nota aclaratoria Incluida
en l'jueuos escritos) podemos extraer
las siguientes notas características
de la ideología: las ideologías son sistemas de representaciones difundidos
en todo el cuerpo social, divisibles en
dominios distintos; que se manifiestan en formas Inconscientes o alta~ente sistematizadas; que están destinados a asegurar la dominación de
una clase sobre las otras; que son necesariamente falsos (.3); que representan la relación imaginaria de los individuos con sus condiciones de existencia; que tienen una existencia
material y por tanto se muestran a
través de ritos, signos, gestos o aparat_os; que son constituyentes de la
pr~ctlca y que existen por y para
suJetos.
La concepción de la Ideología en
Althusser es suficientemente conocida. Sus temas básicos son los de: la
oposición entre la ideología y la clenci a; la Ideología espontánea de los
científicos; la concepción de la filosofía como Ideología; las supervivencias
Ideológicas en el seno de la teoría;
los aparato~. ideol.ógl~os de Estado y
la concepc1on de la ideología como
material.
La segunda posición que puede ser
destacada es la opuesta al planteamiento althusserlano: la de Adam
Sc~aff. Para Schaff, pueden dlstingu1rs~ por su definición, tres grupos
tlpologicos de Ideologías: las genéticas, que se definen por su origen;
las estructurales que se definen por
el tipo de proposiciones que la constlt~yen; y las funcionales, que se
definen por la función que cumplen
en el todo social.
P~ra Schaff, la ideologfa está constituida por "los puntos de vista basados en un sistema de valores y relativos a los problemas planteados por
el ~bjetivo deseado del desarrollo
social; puntos que determinan las actltu~es de los hombres, o sea su disposición para adoptar algunos comportamientos en situaciones determinadas y su comportamiento efectivo

en las cuestiones sociales. También
-sigue diciendo Schaff- se puede
dar una formulación genético-funcional a esta definición: yo entiendo por
Ideología, las ideas sobre los problemas planteados por el objetivo deseado de desarrollo social, que se for. man sobre la base de determinados
intereses de clase y sirven para defenderlos" (4).
En sus obras, Schaff estudia fundamentalmente dos tipos de ideología:
las ldeologfas de la clase burguesa
que son necesariamente falsas en
cuanto buscan legitimar un estado de
cosas y la Ideología de la clase prole~rla que basada en una teoría científica, busca su transformación y por
tanto, no necesariamente tiene que
ser falsa.
Schaff ha trabajado además sobre
los temas de la definición de la ideología, la relación positiva entre la
Ideología y la ciencia, la relación entre la ideología y lenguaje y la función de los estereotipos .
Aprovechemos este espacio para
decir que, en la misma línea de
responder a la vinculación positiva
entre la ldeologfa y la ciencia social
se encuentran las tesis de Adolfo
S_án~hez Vázquez quien parte de la
sIgu1ente definición: "La ideología es;
a) un conjunto de ideas acerca del
mundo y la sociedad que: b) responde a intereses, aspiraciones o ideales
de una clase social en un contexto
social dado y que: c) guía y justifica
un comportamiento práctico de los
hombres acorde con esos Intereses
aspiraciones o ideales" (5).
'
Sánchez Vázquez ha expuesto su
concepción de la relación entre Ideología y ciencia social en su ensayo titu lado La ldeologla de 'neutralidad"
Ideológica' .~n las ciencias soclalelS y
su concepc1on sobre la relación entre
Ideología y filosofia en su trabajo denominado "f'llosofla, ldeologla y sociedad.
La tercera posición que destaca en
el marxismo es la concepción de Anton lo Gramsci. La concepción de la ..,

�Ideología en este gran autor revolucionario está vinculada a toda su teoría política y por tanto es extremadamente rica y compleja. Tratemos de
hacer una mínima síntesis, como en
los casos anteriores: para Gramscl ,
como expresa en su libro fl materialismo histórico y la filoso/ta de Benedetto Croce, "la Ideología es " una concepción del mundo que se manifiesta
Implícitamente en el arte, en el derecho, en la actividad económica, en
todas las manifestaciones de la vida
Individual y colectiva " (6). Esta concepción del mundo se expresa en diferentes grados: desde el folklore
hasta la filosofía pasando por el sentido común y la religión .
La Ideología pertenece, para Gramscl, a la sociedad civil, es decir al
lugar en que se da la lucha por la
hegemonía cultural , en la que a su
vez se expresa la hegemonía política.
La sociedad civil Incluye: a) la ideología de la clase dirigente; b) la concepción del mundo que abarca a
todas las clases y en la cuál se expresa la anterior; y c) la dirección ideológica que incluye la ideología propiamente dicha, la estructura Ideológica
(organizaciones que crean y difunden
la ideologia) y el material ideológico.
Para Gramscl, la filosofía es la forma más alta de la Ideología y tiene la
función de conservar la unidad del
bloque social en este aspecto. El
marxismo en este sentido es la Ideología de la clase proletaria que debe
Implantar su dominación política e
Ideológica. En este sentido es una
filosofía de la praxis.

C0

Hasta aquí retengamos lo siguiente:
en el marxismo se presentan, como
dificultades fundamentales a) la concepción de la Ideología como necesariamente falsa; b) la relación entre
ideología y ciencia; c) la relación entre Ideología y filosofía; d) la relación
entre Ideología y política.
LA IDEOLOGIA EN LA SOCIOLOGIA
DEL CONOCIMIENTO.
Declarando haberse inspirado en
Marx, pero realizando a la vez la

critica de que el autor de fl Capital
vló la paja de la Ideología en el ojo
ajeno pero no la viga en el propio ,
Karl Mannheim desarrolló también su
concepción de la Ideología.
El propósito de Mannheim fue el de
establecer una relación entre conocim lento y posición de clase, para
caracterizar a las ciencias sociales
como condicionadas históricamente.
En su clásico trabajo titulado Ideologia y Utopta cuya primera edición
data de 1929 (Bonn) y su re-edición
de 19.36 (Londres) sostiene que existen dos significaciones distintas y
separables de la Ideología: la particular y la total. La acepción particular
implica una deformación más o menos consciente de la situación real,
cuyo conocimiento verdadero no
estaría de acuerdo con los propios Intereses de quien la sostiene. Por tal
motivo, dicha Ideología considera
que son falsas las opiniones del contrario pero no la suya. La concepción
total, en cambio, capta como falsa no
sólo la opinión Individual sino la de
una época o un grupo social concreto poniendo en duda su concepción
del mundo.
Mientras la particular lleva a cabo
un análisis psicológico, la total describe objetivamente, en un nivel noológico, las diferencias estructurales
del espíritu que operan en diferentes
marcos sociales.
Mannhelm además considera que
existe una formulación especial y una
general de la Ideología . La especial
es cuando se analiza la estructura
del espíritu del contrario. La general
cuando se somete a análisis, también
los propios puntos de vista.
La acusación que realiza Mannhelm
a Marx es equivocada por diversas razones. En primer lugar, Marx no considera que el conocimiento se reduzca a una posición de clase. En segundo, parte de una concepción de la
ideología que en su sentido especial
implica una acepción negativa (más
tarde daremos los argumentos en

contra de esta acepción). En tercer
lugar, Marx no establecía una relación directa entre Ideología y conocimiento. Esta posición conduce a
Mannheim a una contradicción entre
su relativismo y su relacionismo. En
cuarto lugar, Mannhelm no realiza un
estudio detallado de las paradojas
presentes en la obra de Marx en relación a este concepto.
Por otro lado, el autor de los fnsayos sobre la soclologta del conocimiento considera que mientras la
ideología implica un punto de vista
necesariamente parcial y por tanto
falso, la utopía es el concepto opuesto ya que designa " aquellas orientaclones que trascienden la realidad y
que, al informar la conducta humana,
tienden a destruir, parcial o totalmente, el orden de cosas predominante en aquel momento" (7). Desde
una concepción más amplia de la
ideología, no veo razón para que la
utopía no sea considerada también
como ideología.
LA CONCEPCION POSITIVISTA DE
LA IDEOLOGIA.
Llamaremos positivista a aquella
concepción de la ideología y de la
ciencia que sostiene, por un lado,
que la ideología es lo opuesto a la
ciencia y por otro, que la ciencia sólo
puede definirse mediante criterios intrateóricos. Esta posición tiene como
representantes a autores como Com·
te, Durkheim , Pareto, Mosca, Geiger,
y Weber, entre otros.
Expondré en forma breve la tesis
de Geiger y haré sólo una referencia
a Weber, para no alargar lnnecesa·
riamente la presentación de las posiciones y por tanto, no aplazar las
conclusiones que deseamos extraer
para cumplir nuestro objetivo.
Para Th. W. Geiger " Las Ideologías
son ideas o series de ideas que no
corresponden con la realidad " (8). Na·
turalmente, no todas las Ideas que
no corresponden a la realidad son
ideologías y es por ello que Geiger
nos ofrece datos complementarios: a)

son ideas falsas; b) se oponen al
conocimiento c) descansan en juicios
de valor y por tanto, en última instan~ia, en una relación afectiva pri maria entre el hablante y el objeto; y
d) se presentan como teoría cuando
en realidad no lo son.
. Para Geiger, las ideologías son
siempre falsas. Hablar de ideologías
falsas constituye una tautología. y si
son falsas constituyen el justo opuesto a la ciencia.
Por su lado, Max Weber considera
también al Juicio de valor como la

proposición típicamente Ideológica.

Es por ello que una de las tareas fun -

mas e ideales, con el fin de derivar
de ellos unas recetas para la praxis"
(9).

damen.ta!e~ de la ciencia es distinguir
entre Ju1c1os de hecho y juicios de
Hasta aquí la exposición de alguvalor, entre lo político y lo científico,
nos
de los puntos más importantes en
entre lo ideológico y lo teórico. Este
es el sentido último de su teoría de la co.n_cepción de la ideología y en la
la " libertad de valoración" o uertfrel- relac1on entre ideología y ciencia. Pa. semos ahora a establecer, sobre la
helt.
base de lo anterior, algunos de los
En su ensayo titulado La objetivi- el~mentos fundamentales que, desde
dad del conocimiento en las ciencias m1 punto de vista, deben constituir
Y la poltt/ca sociales dice: " Una cien- una futura teoría de las ideologías.
cia experimental nunca podrá tener las notas de este trabajo aparecen en /a
por tarea el establecimiento de nor- segunda parte del mismo.

�POR GRAMSCI

Benjamín Palacios Hernández
"fstoy obsesionado (fenómeno, supongo, caracterlstlco de los presos)
por la siguiente Idea: que habrla que
hacer algo für ewig (1), según una
compleja concepción de Ooethe que,
según recuerdo, atormentó mucho a
nuestro Pascoll" .
Antonio Oramscl

Hace 45 años, el 27 de abril de
19.37, apenas 6 dias después de abandonar la cárcel, murió el que ha
sido llamado -en una analogía no
totalmente justa- "el Lenin de Occidente" : Antonio Gramscl, fundador
del PCd'I y principal referencia teórica
de los comunistas Italianos.
Once años atrás, en 1926, se había
Iniciado el martirologio de Gramscl.
En noviembre 9 el Parlamento fascista Italiano anula los mandatos de los
diputados del Aventlno y de los diputados comunistas. Gramscl es detenido e Ingresa a la cárcel de Reglna
Coell, primer punto de su largo peregrl nar por diferentes prisiones del
régimen fascista.
Sometido a un aislamiento brutal,
impedido Incluso durante largo tiempo para escribir, sin atención médica
para su congénitamente lamentable
salud flslca, Gramscl se ve obligado a
luchar tambl~n contra el cerco tendido en torno a él por el fascismo italiano -cerco no sólo físico, sino
también, valga la expresión, Intelectual y cultural-, que pretendía " Impedir que su cerebro continuase funcionando" .
Y es éste el mismo Gramscl que
siete años más tarde, sin dientes, con
. Insomnios, trastornos digestivos, tuberculosis pulmonar, arterloesclerosls,
mal de Pott y abscesos, se niega a
hacer una petición de gracia al régimen, que la exigía para otorgarle la
libertad condicional.
Pero, además de ésa " ejemplar
historia de sufrimientos y resistencia
de ese pequeño, tullido y enfermo revol uclonarlo" (Hobsbawn) ¿Qué nos
ofrece Gramsci? ¿Quién es Gramscl
para nosotros?

ol'-4

Han quedado muy atrás los tiempos en que Gramsci era conocido tan
sólo como uno de los innumerables
mártires del movimiento comunista
internacional. Hoy Gramscl es uno de
los marxistas más leídos y mejor estudfados. Sobre su obra se ha escrito
una ingente cantidad de articuios,

ensayos y libros críticos o vulgarizadores.
El principal corpus de la obra de
Gramscl lo conforman el equivalente
de 4,000 hojas mecanografiadas de
sus Cuadernos de la Cárcel, editados
con ese nombre en 6 volúmenes; al
lado de esta monumental obra -verdadera refundaclón teórica, metodológica y filosófica del marxismo- , se
encuentra también la numerosa correspondencia mantenida desde prisión por Gramscl y editada con el título de Cartas de la Cárcel, " uno de
los trabajos más significativos de la
literatura italiana de los años veinte",
según Lynne Lawner, traductor al
inglés de las Cartas.
Al lado de los Quademl y las Lettere,
se encuentran los genéricamente
llamados " escritos políticos" de
Gramsci, que incluyen sus numerosos
escritos juveniles, procomunistas y
comunistas, artículos periodísticos,
ensayos cortos, etc. que van desde
sus tiempos de estudiante, su militancia en el PSI, los años como director y principal animador de L'Ordlne
Nuovo, hasta los primeros años como
dirigente del Partido Comunista de
Italia.
Hemos dicho que la comparación
de Gramsci con Lenin no es lo suficientemente precisa. Como toda
analogía, ésta también obscurece las
diferencias, las variaciones y los di·
versos grados de desarrollo, y asimismo las diferentes orientaciones o
"acentos" puestos dentro de la
multiplicidad de generalizaciones
teóricas y temáticas en el amplio
corpus del marxismo.
Para nosotros está fuera de discu•
sión que Gramsci es plenamente
comparable a Lenln. Pero también es,
en algunos aspectos, superior a él.
Verbigracia en el problema del Esta·
do. Aquí, los aportes de Gramscl -a
pesar de lo fragmentarlo y , en mu·
chos casos, de no ser ni siquiera ex·
plícltos- poseen, a nuestro parecer,
mayor valor heurístico, metodológico

e Incluso directamente político-práctico que la contribución -también
valiosa- de Lenin. (2).
En la tradición marxista, es la obra
de Gramsci una de las más innovadoras y multifacéticas, abarcando un
mayor número de direcciones y explorando campos poco incursionados,
hasta entonces, por el marxismo.
De las numerosas " aportaciones"
de Gramscl convendría -haciendo la
Inevitable concesión al espacio disponible- destacar aquí sólo dos:
1. La nueva y más amplia y totalizadora concepción de la política, rescatada de los marcos constrictores
del enfrentamiento entre las clases y
la " lucha por el poder", victima de la
slmpllílcaclón " marxista" de la " polftica práctica" (pragmática) separada
en compartimientos estancos de la
teoría, la " sociología" y el análisis de
las situaciones. Umberto Cerroni lo
señala puntualmente: "Gramsci representa indudablemente un vértice:
supera en riqueza de problemas teóricos y en aliento cultural a cualquier
otro marxista occidental del siglo XX.
logrando proponernos no ya solamente una temática basada en lo inmediato de la lucha polltlca, y por ello
en sus problemas de decisión , sino
también una serle de Indagaciones
fragmentarias, pero no innorgánicas,
sobre las Instituciones polltlcas ... de
Gramsci obtenemos por primera vez,
en suma, un planteamiento sistemático y general de los grandes problemas del Estado, del partido político,
de la naturaleza de la política, de la
relación fuerza-consenso, de la relación gobernantes-gobernados, de la
relación intelectuales-pueblo" . (.3).

corpora , " con plenos derechos ", la
sociedad civil.
Gramscl ha abierto para nosotros
nuevas vías, a partir de un eje maestro, de un concepto clave: el concepto (o mejor, la teoría) de hegemonía.
Es cierto que ésta no es una " invención " de Gramsci, que la encontramos ya -como concepto y teoríaen Lenin, principalmente en " Dos tácticas ... ", e incluso antes, en enero de
1905, a comienzos de la revolución
(4), y que también, ya en 1924, Stalin
y Bujarln utilizaban el concepto de
" hegemonía del proletariado" (la
" hegemonía leninista", decian ellos)
para combatir la teoría trotskiana de
la revolución permanente (5), pero lo
que en Gramscl encontramos es una
recreación-revitalización de este concepto, puesto en el centro de toda la
teoría marxista del Estado.
Conceptos y nociones clave en la
teoría gramsclana del Estado, de la
acción política y de las " vías" para el
acceso al poder, todas ellas girando
en torno al concepto de hegemonía,
son: guerra de movimiento y guerra
de posición, sociedad política y sociedad civil, las diferencias establecidas, en cuanto a estructura, conformación social, tradición cultural y organ izaclón estatal , entre Oriente y
Occidente, dominación (coerción) y
dirección (consenso), etc.

Aquí, la teoría se articula con la estrategia revolucionaria de partido y
clase: o bien guerra de movimiento
(estrategia de derrocamiento) o bien
guerra de posición (estrategia de desgaste). Partiendo de una terminología
y una " lógica" militar, Gramsci la
· " aplica" también al arte y la ciencia
de la política y estudia "el caso de
los estados avanzados, donde la
·sociedad civil ' se ha convertido en
una estructura muy compleja y ...
resiste las 'Incursiones· catastróficas
del elemento económico Inmediato
(crisis, depresiones, etc.). Las superestructuras de la sociedad civil
-continúa Gramsci- son como el
sistema de trincheras de la guerra
moderna. En la guerra, puede tener
lugar a veces un feroz ataque de artillería que parece haber destruido
todo el sistema de defensa enemigo y
sólo ha destruido de hecho la superficie externa del mismo; y, en el
momento de su avance y ataque, los
asaltantes se encuentran frente a
una línea de defensa todavía efectiva.
Lo mismo ocurre en política, durante
las grandes crisis económicas. Una
crisis no puede dar a las fuerzas atacantes la capacidad de organizarse
con fulgurante rapidez, en el tiempo
y el espacio; aún menos puede dotarlas de espíritu de lucha. Similarmente,
los defensores no están desmoralizados, ni abandonan sus posiciones, ni
siquiera entre escombros, ni pierden
la fe en sus propias fuerzas o en su
futuro. Las cosas, por supuesto, no
permanecen como estaban; pero desde luego que no se encontrará el elemento de rapidez, de ritmo acelerado,
de definitiva marcha hacia delante...
El último acontecimiento de este tipo
en la historia de la política fueron los
acontecimientos de 1917. Estos marcaron un punto de inflexión en la historia del arte y la ciencia de la politica" (7).

Gramscl parte de la redefinlción del
Estado (en contra de la simplificación
del marxismo de la Segunda Internacional) como " aparato de hegemonía"
(con sus fuertes diferencias, el " aparato ideológico" althusseriano de
nuestros días) y no como simple
máquina de dominación en manos de
una monolítica clase dominante para
Gramsci da, de esta manera, un
la
coerción de las clases subalternas.
suelo, un asidero estructural a la poEs decir, Gramsci llama la atención
lítica, dotándola al mismo tiempo de
sobre el elemento ideológico, sobre la
un amplio y sólido sustento filosófinecesidad para todo Estado -so
co, " sociológico" y, en última instanpena de sucumbir- de la dominación
cia, material. La politlca no encuenno solamente física, material, militar,
Al mismo tiempo, Gramscl establetra ya, como se pretendía, su campo
sino también ideológica, de un cierto ce la realidad contrastante entre
de acción exclusivamente en la socieconsenso adquirido por parte de los Oriente y Occidente en cuanto al desadad polftica, sino que a ésta se in- gobernados (6).
rrollo del Estado, el equilibrio entre :::

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sociedad política y sociedad civil y,
por tanto, la estrategia adecuada para el derrumbamiento del viejo orden:
o mediante el asalto frontal , o a través de una estrategia de largo aliento, de un complejo proceso de hegemonización.
" En Oriente, el estado lo era todo,
la sociedad civil era primitiva y gelatinosa; en Occidente existía una relación apropiada entre estado y sociedad civil, y cuando el estado temblaba, la robusta estructura de la sociedad civil se manifestaba en el acto.
El estado sólo era una trinchera
avanzada, tras de la cual habla un
poderoso sistema de fortalezas y casamatas; más o menos numerosas de
un estado al otro, no hace falta decirlo, pero precisamente ésto exigía
un reconocimiento exacto de cada
país individual" (8).
Lo que Lenin había planteado, con
sus propios términos y conceptos,
desde " La enfermedad In{anti/... ",
Gramsci lo reformula y reafirma: ha
terminado la época en que la guerra
de movimiento era la estrategia
" usual " y válida para los cambios
revolucionarios. Ahora (IY con cuanta
mayor razón en nuestros díasl) el Estado y la sociedad misma han adquirido una enorme complejidad.
Las Instituciones de la sociedad capitalista son una enorme red de " fortificaciones y casamatas" detrás de
los aparatos coercitivos del Estado
-por lo demás, mucho más poderosos y avanzados que a principios
de siglo; la dominación y el consenso
ideológico (la hegemonía de la burguesía) han adquirido un peso operante mucho mayor. Por lo mismo, el
movimiento obrero y las clases subalternas no pueden plantearse una
simple estrategia de asalto frontal ,
de " destrucción del Estado" sin tocar
aquella sólida malla y sin combati_r,
en el mismo terreno, la hegemonia
burguesa sobre sí mismos y sobre el
conjunto de la sociedad.

~

El Estado no es más -si alguna

vez lo fue- una simple máquina para
la dominación, la coerción y la violencia . Es hegemonla acorazada de
coerción.
2. Es sabido que Stalin (no tanto la
persona o "el sujeto", como el fenómeno y las condiciones históricas
que lo hicieron posible) contribuyó a
difundir y vulgarizar el leninismo;
pero al mismo tiempo éste sufrió un
proceso de ideologización y esclerosis. Y con él el marxismo todo.
En el stalinismo, la historia de las
ideologías ha conocido el más asombroso fenómeno de persistencia.
Mientras la pretensión de antistalinismo polltlco (y, con mucha menor frecuencia, teórico) funcionaba
en las palabras, el stalinismo sans
phrase operaba plenamente en la_s
cabezas, en los parámetros del analisis y en el marco conceptual del
mundo.
El fenómeno " negado" en la ingenua y conmovedora Intención, volvía
una y otra vez a reclamar, en los
hechos, sus títulos de supremacía
Ideológica.
El stalinismo no terminó con el XX
Congreso del PCUS, solamente adoptó
nuevas denominaciones: " leninlstas"
(es decir, los partidos comunistas, en
particular los descriptivamente llamados pro-soviéticos), maoístas, trotskistas e izquierdistas de todo color y
pelaje no han logrado escapar, más
allá de su autodenominación , a la
ideología y la práctica doctrinaria y
estéril. No en balde el stalinismo ha
sido, durante más de tres décadas, el
marxismo de la época. Los " viejos"
tuvieron ahí su (de) formación . Los
jóvenes la heredaron de sus mayores,
repitiendo -por una cierta uls lnertlae- las viejas verdades eternas,
manejando los mismos esquemas,
fórmulas y simplificaciones.
En aquella lucha tragicómica " contra " el fenómeno stalinista, hemos
visto desfilar en la historia multitud
de partidarios del socialismo tensionados en una empresa paradójica, a

contrapelo de sus propias intenciones: la guerra declarada a un enemigo con el cual se comparten las posiciones y características fundamentales. Es la lucha delirante y sin perspectivas contra un espejo. Los trotskistas (si puede cobijarse bajo una
misma denominación genérica a posiciones tan heterogéneas, encontradas y confusas) son un rotundo ejemplo. Ellos -cuya primera y gran víctima ha sido Trotsky- que han hecho
de " la lucha contra el stalinismo" su
razón de existir son, al lado de los
populistas maoístas con sus máximas y refranes de " honda" sabiduría
heraclitiana, los más conspicuos represen tan tes de la burda tradición
stalinista.
Contra este marxismo staliniano
(el marxismo de la uulgata, diría
Colletti) es que nos previene Gramsci.
En su obra -silenciada durante largos años por el " marxismo oficlal" encontramos los trazos nítidos y vigorosos del auténtico marxismo, el
antidogmático, el verdaderamente
creativo, apto para transformar el
mundo, pero capaz también de transformarse a sí mismo.
Son conocidas las deudas filosófico
-formativas de Gramscl con el idealismo (9) Italiano del ochocientos
-principalmente Croce y Gentile-,
del mismo modo que la influencia
ejercida en Marx y Engeis por Hegel.
Es sabido también que cierto marxismo cientiflcista (Aithusser y eplgonos)
se permitió llamar, en su ignara arrogancia, " izquierdistas teóricos" y
" marxistas hegelianos" a Gramscl,
Lukács y Korsch.
Pero es precisamente aquella procedencia o , en todo caso, la cercanía a
algunas corrientes del Idealismo lo
que, en el contexto, proporcionó a
Gramsci los elementos potenciales
para , digamoslo así, refrescar al
marxismo con aires nuevos, antidogmátlcos y antipositivistas, contra los
entusiastas de la ciencia científica
( 10). El marxismo no es una " ciencia"

entendida a partir del modelo de las
ciencias naturales sino, fundamental·
mente, una concepción del mundo,
científica en lo que cabe hablar de
ciencia en el terreno de lo social y lo
político.
Gramscl nos muestra también, vol viendo al Marx original -y a Engels y
Lenln también, hagámoslo explicito
para no herir ninguna susceptibilidad- que el marxismo no es, como
el doctrinarismo de todo matiz lo
quiere, un sistema de ideas apriorísticamente revolucionario, justo y
acertado, cuya validez se ubicaría
-por el sólo hecho de " ser marxismo" - en una categoría axiomática.
El marxismo se terrenaliza, no se encuentra en una suerte de status naturae lncorruptae o, como diría Bobbio,
en un estado de perpetua inocencia,
no manchado por el barro de la historia.
El marxismo (su mejor tradición ,
Gramsci incluido) nos ofrece las armas contra el " marxismo" . Habría
que retomarlas mediante un esfuerzo
de aprehensión y de voluntad autotransformadora. Este es pues nuestro
Gramsci. Nosotros reclamamos su
herencia.
NOTAS:
(1). Por siempre, para la eternidad.

(2). Es evidente que no se trata aqul de la
absurda e infantil pretensión de oponer
Lenin a Gramscl, tampoco de la aún más
pueril de decidir, a través de la ennumeración de los " tantos a favor" y los " tan•
tos en contra", quien es " mejor". Se trata
por el contrario de diferenciar y localizar
" lo valioso" y lo válido de las diversas
obras, así como de explicar los alcances
-pero también las limltaclones- de los
aportes de tal o cual " teórico", a partir
del famoso contexto histórico y de la concreta realidad social-nacional en que cada
uno se Inserta. Por otra parte, es obvia la
necesidad, polltlca y teórica, de romper
con una vieja tradición de cierto marxls•
mo que ha logrado plasmar la ficción de
una armonía y de una no-contradlctorle•
dad (plenamente adlaléctlca y muy poco
marxista) entre las obras de los "clásicos".

(3). Cerronl, Umberto, Teorla y polltlca del
socialismo, ediciones Era, México, 1976,
p. 149.
(4). " Desde el punto de vista proletario, la
hegemonla pertenece en la guerra a quien
lucha con mayor energía que los demás,
a quien aprovecha todas las ocasiones
para asestar golpes al enemigo, a aquél
cuyas palabras no difieren de los hechos y
es, por ello, el gula Ideológico de la democracia y critica toda ambigüedad" (subrayados nuestros), V.1. Lenin, Obras Escogidas en 12 tomos, Editorial Progreso, Moscú, 1975, t.11, p.400. También: " si en los
dirigidos falta conocimiento y dlscl plina
bastante, (la dirección) puede tomar los
caracteres de la dictadura", citado por
Kautsky en Terrorismo y Comunismo, edl·
clones Júcar, España, 1977, p. 121.
(5). Cfr. Ch.Bucl-Glucksmann, Oramscl y el
Estado, Siglo XXI editores, México, 1979,
p.222.

(6). " Estamos siempre en el terreno de la
Identificación de Estado y gobierno, Identificación que es Justamente una representación de la forma corporatlvo-econó·
mica, es decir, de la confusión entre sociedad clvll y sociedad politlca, porque es
necesario señalar que la noción general
de Estado comporta elementos que hay
que relacionar con la noción de sociedad
civil (en el sentido en que podríamos decir
que Estado • sociedad pol ítica +
sociedad civil, es decir, hegemonla acorazada de coerción) " citado por Ch .BuclOlucksmann, en lbid, p.93.
(7). Notas sobre Maqulauelo, sobre polltlca
y sobre el Estado moderno, Ed. Juan
Pablos, México, p. 94
(8). lbld. p. 96.

(9). Valdría la pena precisar este concepto,
tan maltratado como el de " materialismo" .
Nos atenemos aqul a la concisa acepción
hegeliana: " El idealismo de la filosofía
consiste únicamente en ésto: no reconocer lo finito como un verdadero ser" (0.W.
F. Hegel, Ciencia de la lógica). Es decir,
para el idealismo lo finito es no-ser, solo lb
infinito es. El idealismo atribuye el ser al
Espíritu, a Dios, negando al mismo tiempo
que las cosas y el mundo finito posean
una verdadera realidad.
( 10). La discusión en curso -y ya viejaal interior del marxismo sobre los aportes, el equilibrio y la Jerarqula del materialismo y las corrientes " filo-idealistas"
ha conocido momentos b rillantes. Los
" historicistas" (real o pretendldamente
gramsc lanos) Italianos, Lefebvre, Alt·
husser y, con mayor precisión teórica y
rigor filológico que éste último, Della
Volpe (Rousseau y Marx) y Lucio Colletti,
etc., son algunos nombres de uno y otro
" bando". Esta es una discusión que escapa a las posibilidades de este artículo.
Para no hacernos suspectos de " idealismo" y sólo para precisar nuestra afirmación, Invocamos al Marx " hegeliano":
" El defecto fundamental de todo el materialismo anterior -incluido el de Feuerbach- es que sólo concibe las cosas, la
realidad, la sensorledad bajo la forma de
objeto o de contemplación. pero no como
actluldad sensorial humana, no como
pr.ictlca. no de un modo subjetluo. De
aquí que el lado activo fuese desarrollado
por el Idealismo (subrayados nuestros),
por oposición al materialismo, pero sólo
de un modo abstracto, ya que el idealismo, naturalmente, no conoce la actividad
real, sensorial, como tal. .. " 1 • Tesis sobre ¡..,¡
feuerbach.

t11

�EN TORNO AL PENSAMIENTO
BARTHESIANO

Herón Pérez Martínez
"La única pasión de mi vida ha sido
el miedo" , declaraba Roland Barthes
al recoger como epígrafe de su libro
fl placer del texto las anteriores palabras de Hobbes. De hecho la especulación bartheslana ha estado perma·
nentemente emblematlzada por el
miedo: miedo a la fácil comprensión
y al encajonamiento, miedo _d e ser
encerrado en una imagen estereotipa·
da y estéril, miedo a un embalsamamiento precoz y a una monumentalización pública. Esta advertencia hace
temerario cualquier intento de presentar sumariamente el pensamiento
barthesiano. A causa de este temor,
el mismo Barthes decide en 1974 publicar un libro que tituló Roland Barthes por Roland Barthes. Dada la Importancia de la figura bartheslana en
la constitución del pensamiento con·
temporáneo pretendo, en este ensayo, atravesar la barrera de la cordura
para intentar una formulación sintéti·
ca del pensamiento barthesiano como
su contribución y cuota al pensamiento contemporáneo.
Cabeza de fila del estructuralismo,
Roland Barthes ocupa, en el ámbito
de una " antropología histórica" y ,
señaladamente, de la crítica literaria,
un lugar análogo al de Levi-Strauss
en la antropología estructural o al de
Lacan con respecto al psicoanálisis.

;!;

En la década de los 60, se puso al
frente de un grupo de gente Joven ,
escritores preocupados a la vez por
la crítica y la teoría literaria, que
constituyeron el movimiento conocl·
do como el "formalismo francés" o la
"nouvelle critique" . El grupo Incluía
poetas, novelistas y filósofos algunos
de cuyos miembros destacarían des·
pués con luz propia como Todorov o
Julia Kristeva , esposa del novelista
Phllipe Sollers, también miembro del
grupo.· En sus orígenes, el acercamiento a lo literario arranca de las
proximidades del movimiento, aún
insuperado, denominado " formalis·
mo ruso " difundido en Occidente,
sobre todo, por el aún vigente libro
de Victor Erllch fl formalismo ruso,

por los trabajos de Roman Jakobson,
introductor de los postulados formalistas en el campo de la lingüística y
miembro fundador del movimiento y
los trabajos de algunos miembros in·
signes del mismo formalismo francés
como Todorov. Poco a poco las concepciones sobre la teorla del texto se
van modificando hasta agrupar en
torno a sí una serie de problemas del
conjunto que se denominaría "semló·
tlca" y que lograría, en el grupo, un
significativo desarrollo teórico-práctico, como en el caso de los trabajos
de Grelmas, por ejemplo.
Remontables a 1942, los primeros,
los trabajos de Barthes tienen una
apariencia polifacética: crítica literaria, crítica del arte, el texto, la moda,
el mito, la semiología, la retórica, antropología, etc., todos, sin embargo,
revelan un subterráneo afán de descodificación o de denuncia. Barthes
concibe la cultura, con todos sus
elementos, como un mundo de ropajes que solapan realidades de lo más
diverso: la semiótica es un aprender
a leer textos estructurados con los
más diversos elementos, alimentados
por los más variados contextos: Barthes concibe la " cultura " como un
conjunto de sistemas semióticos cuya lectura es como la entrada a un
inframundo. Partiendo del concepto
de signo saussureano, de tipo binario,
se lanza a conquistar los mundos de
otras escrituras: el significante es
espacio abierto, es posibilidad de recepción, es la constante; el significado, en cambio, es humanismo, es
perspectlca, es una variable. Este es
el sentido de su " teoría del texto", de
su " semiología" , su " análisis estruc·
tural del relato", sus " mitologías", su
añoranza por la retórica, etc.: la " cul·
tura " es un "imperio de signos", un
mundo de escrituras, donde cada
territorio es sólo un texto, como " el
sistema de la moda".
Uno de los principales problemas
que ha tenido que enfrentar la semiótica , en sus diferentes intentos por
constituirse, ha sido el de encontrar

un modelo para el signo que le permita estudiar la variada fenomenología del signo en los distintos sistemas semióticos. Desde Hjelmslev
(1971), todos los Intentos de estudio
sistemático de la fenomenología del
signo parte del concepto saussureano
de signo: esquema binario con un
significado de entidad más o menos
psíquica, y un significante en el
ámbito de lo fenomenológico, y una
reducción de los fenómenos semióticos al ámbito de la denotación, la connotación y metalenguaje.
Barthes (1961a) se adhiere, fundamentalmente, a este modo de enfren·
tar la fenomenología del signo. La
descodiflcaclón es, entonces, entendi·
da por él como un proceso de desmontaje (lectura) de sistemas de
significación cuya bllateralidad reciproca (denotación) se densifica , ya
sobre el significante (connotación),
ya sobre el significado (metalenguaje).
El primero de estos sistemas se
gesta sobre el lenguaje ordinario y es
característico, por ejemplo, de las,
elaboraciones literarias: " el porvenir
pertenece sin duda a una linguistica
de la connotación, dice Barthes (1961:
6.3-64), pues a partir del sistema prl·
mario que le brinda el lenguaje hu•
mano, la sociedad desarrolla, sin
cesar, sistemas de sentidos secunda·
rios, y esta elaboración, ora manifies·
ta, ora enmascarada, racionalizada,
se encuentra muy cerca de una ver·
dadera " antropología histórica".
De acuerdo con la sistematización
que nos hemos propuesto rastrear en
el pensamiento barthesiano nos refe·
rimos, en primer lugar, a su concep·
to de semiología en donde estudia·
remos su teoría del mito. En segun·
do lugar nos referimos a su teoría del
texto en donde ubicamos su teoría de
la critica y su " análisis estructural
del relato" .
l. LOS FUNDAMENTOS DEL ANALISIS
SEMIOLOGICO
1.1 La reflexión teórica

La obra más explícita sobre el pen·

samiento semiológico barthesiano es
La semlologla (Barthes, 1961a). Los
elementos de la reflexión bartheslana,
al respecto, se pueden expresar por
los siguientes aforismos:
1) La semiología está aún por cons·
trulrse.
2) Es edificable a partir de concep·
tos linguisticos, entendidos como
haces de posibilidades y de obstáculos, considerados apriori como válidos
para otros sistemas de signos.
.3) Con respecto a la oposición saussureana lengua-habla, Barthes hace
un recorrido por los ropajes que ha
vestido la pareja a partir de Saussure
en la que no están incluidos algunos
estudios importantes (Coseriu 1962 y
197.3) ya publicados desde 1952: y
menos, por obvias razones, los desarrollos de la denominada " linguistica
del texto" . En un segundo momento
trata de ver cómo " se ven " estos
conceptos despachando en oficinas
de otros sistemas semiológicos (el
vestido, la moda, el automóvil, etc.)
señalando dos problemas que Barthes
atribuye al origen lingüístico del
modelo:

4) Con respecto al signo, sus com·
ponentes y su relación , la significación, empieza Barthes por hacer un
inventario de los nombres que alter·
nan o pretenden hacerlo, con el de
" signo" aceptando que en todos los
casos (señal, índice, icono, símbolo,
alegoría) se da una relación entre dos
términos en que uno de los términos
(relatum) es el significado del otro y
en que la entidad del relatum significado (término segundo) es de carácter psíquico (en la señal y en el lndl·
ce) y real (en el símbolo y el signo),
aunque de distinta manera.
Barthes adopta, en general, la no·
clón saussureana de signo. La significación está en la relación , no en ninguno de los dos términos en sí: un
significante, un significado y el signo,
como relación entre ambos. Barthes
traslada el modelo del signo linguístl·
co al signo semiológico con el sólo
aditamento de la distinción Introducida por Hjelmslev (1971) a cada
plano (substancia y forma).
Substancia y forma son palabras
también con mucha historia; de hecho lo que Hjelmslev agrega a la rela·

.3.1 fl primero de ellos se refiere a
la relación entre lengua (slstei:na) y
habla (realización individual). En el
lenguaje, la lengua se constituye por
los actos de habla en la medida en
que hay una " tradición histórica"
(Thesaurus linguae). En cambio en la
mayoría de los otros sistemas semiológlcos la lengua es constituida por
un grupo de decisión, no por la masa
hablante.
.3.2 fl segundo problema se refiere
a las hablas con respecto a la lengua: la lengua está constituida por
un número infinito de hablas. Mientras que en los demás sistemas la re·
ladón es muy variable: hay " lenguas"
sin " hablas" (como la moda) y " lenguas" con un número infinito de
hablas (la cocina). Esto plantea la reformulación del sistema llnguístico
saussureano según Barthes.

-

clón "expresión-contenido" como interpretación del binomio " significante-significado" es el ámbito de pertinencia entitativa de uno y otro elemento: la substancia de la expresión
es el mundo fonético del cual un sistema fonológico procede y se explica;
substancia del contenido, en cambio,
sería el ámbito de referencia del contenido (¿Cuál es el ámbito extralingüístico del signo?) Para Hjelmslev
(1971:86) el signo se refiere a la subs·
tanela del contenido y a la substancia
de la expresión. Barthes (1961a:.3.3)
traslada este esquema al signo semiológico en donde destaca los signos semiológicos de origen utilitario
llamados por él " funciones-signos"
dado que " desde el momento que
hay sociedad todo uso se convierte
en signo de este uso" (ibid).
¿Qué es un significado en un sistema semiológico? Barthes examina
especlficamente el problema del slg·
nlflcado aceptando como significado
lo que los estoicos llamaban to lekton,
lo " dicho", " es ese algo que quien
emplea el signo entiende precisamen·
te por tal " (Barthes, 196la:.35) o sea

�uno de los dos relata del signo de los
cuales el significante funciona como
mediador. " En semiología la situa·
ción no podría ser esencialmente distinta , ya que, en la medida en que
son significantes los objetos, las imagenes, los gestos, etc., r emiten a
algo que no puede ser dicho más que
a través de ellos, con la única salvedad de que el significado semiológico puede ser asumido por los signos
de la lengua" .(Barthes, 196la:.'.35).
(5) Barthes remite todo signo a dos
estados: sintagmático y sistemático.
Es decir, en el discurso y fuera del
discurso. Esta oposición no está lejos
de la oposición ya mencionada entre
lengua y habla: la lengua es sistemática mientras que el habla es sintag·
mátlca. Los problemas de este binomio han sido ya extensamente discutidos por Coseriu (197.:3). Para Barthes ( 1961 a:61) las relaciones problemáticas entre sistema-sintagma sir-

ven de base al estudio de otras formas de funcionamiento en que uno
se " pervierte" en el otro y viceversa:
" la transgresión principal es evidentemente la extensión de un paradigma sobre el plano sintagmático,
puesto que normalmente se da sólo
un término de la oposición, en tanto
que el otro o los otros permanecen
virtuales: es lo que a grandes rasgos
sucedería si se intentara elaborar un
discurso poniendo uno tras otro los
términos de una m isma declinación"
(Barthes 196la:61). A este desbordamiento de los ejes acude Barthes para
analizar ciertas aparentes subversiones del sentido en las que hace descansar los mecanismos de la retórica: la rima, la metáfora, etc.
En general, concluye Barthes, la investigación semiológica consiste en
reconstituir el funcionamiento de los
sistemas de significación distintos
del lenguaje.

1.2 LA TEORIA DEL MITO
Forma parte de sus reflexione~
semiológicas. El mito es un sistema
semiológico como los otros que analiza Barthes. En su libro titulado "Mltologias" (Barthes, 1957) expone una
serie de ecuaciones que permiten una
primera ojeada a su concepto de
mito: "el mito es un habla", "el mito
es un sistema semiológico", " el significante del mito es a la vez sentido
y forma", " la significación del mito
es el mito mismo", " el mito es un
lenguaje robado", etc. (Barthes, 1957).
Por lo que se ve, para Barthes el
mito se encuentra a nivel de forma.
La semiología, dice Barthes, es una
ciencia de las formas . Por eso tiene
que postular que el mito es un sistema semiológico. Por ello entiende
Barthes el mito como un desplazamiento de los dominios del lenguaje
a los de las formas :

2. SIGNIFICADO

3. SIGNO

l. SIGNIFICANTE

11. SIGNIFICADO

El mito es pues, uno de esos sistemas de significación , distinto del
lenguaje que Barthes pretende re·
constituir en cuanto a su mecanismo
de funcionamiento. Entiende Barthes
por mitos cosas como la lucha libre y
su ámbito, el Tour de France, la cocina, la moda, etc. Todos estos sis·
temas funcionan organizadamente
como macrocodificaciones en las que
los usos pragmáticos sirven de soportes para otros valores constelados a
ellos. Se trata de significantes provenientes de diversos ámbitos que forman parte de sistemas de oposiciones
que constituyen el entorno para los
valores de cada elemento: los mitos
barthesianos son cosas sobrecargadas que por lo mismo están dotadas
de multiplicidad funcional. En todos
los casos en que Barthes habla de
mitos se trata siempre de funciones
endurecidas que el uso social ha convertido, por ello mismo, en rituales.
En realidad, lo que Barthes llama
"mito" no coincide del todo con el
mito de los mitólogos. En el ámbito
de la historia de las religiones , se
suele denominar "mitos" a formalizaciones culturales emergidas a nivel
colectivo pero afectantes al obrar individual en la medida en que le sirven
de soporte, Justificación o resorte.
Las formas primeras de los mitos se
referían a historias en las que entra·
ban como protagonistas dioses, semidioses o héroes y estaban sustenta·
das por el lenguaje cotidiano. El
mito, así, es una manera de ver las
cosas: una Ideología. Sin embargo, el
nivel significativo del mito funciona
con mecanismos análogos a los del
Jenguaje. Solo que las realidades a
las que se refiere no forman parte de
las codificaciones ordinarias dadas a
través del lenguaje. Los mltologemas
son unidades mayores constituidas, a
veces, por sistemas completos de
signos. Los " mitos" de Barthes en
realid~d son unidades (mitologemas):
son solo paradigma, no hay sintaxis.
El mito, en cambio, en la teoria del
mito, proveniente de la historia de las
religiones es siempre un texto; en

Barthes es un sistema . Los signi·
ficados, por ello, funcionan de distin·
ta manera.
Barthes, pretende, así, encontrar
los sentidos escondidos, las verdade·
ras intenciones, de una serie de subsistemas de signos que funcionan
ritualmente y con los que se consituye la cultura contemporánea. Esos
sistemas semiológicos en una buena
medida son englobados en lo que
Barthes concibe como " mito" y los
interpreta como tales. Son pocas las
cosas que en el esquema barthesiano
deben ser catalogadas como sistemas
semlológicos y no encajen en el
esquema del mito a su manera. Por
ello su conato teórico de semiología
descansa en buena medida en sus
mitología y en el análisis de la
lengua escrita: teoría y análisis del
mito, teoría y análisis del texto.
Como mitólogo, Barthes se incorpora a una tarea total de " desenmascaramiento" de la cultura occidental.
Esta tarea tiene ya una larga historia
con distintas lineas directrices: por
un lado, la linea que comienza con el
idealismo alemán (con Schelling como
exponente supremo) y pervive, aunque
sea por reacción, en los planteamientos de Feuerbach, Marx, Freud, Jung,
Fromm, etc.: por otro lado podemos
citar la linea de los lenomenólogos e
historiadores de las religiones: Bult·
mann, Kerenyi, Ricoeur, Eliade, etc.
Entre estas dos lineas, Levi·Strauss,
parece haber abierto un tercer cami·
no con sus " mitológicas", en el mar·
co de la " antropología estructural",
muy cerca de esta linea está Barthes:
sus " mitologias" pretenden ser un
desenmascaramiento de las secretas
aspiraciones de la "culta" sociedad
contemporánea y su civilización : la
lucha libre , las vacaciones, el
crucero, el strip-tease, etc.
El mito es un habla, dice Barthes,
(1957) constituye un sistema de co·
municación, un mensaje. Es un modo
de significación " una forma" . Cual·
quier cosa puede convertirse en mito.
La mitología sólo puede tener funda·

mento histórico, " pues el mito es un
habla elegida por la historia". " El
mito pertenece a una ciencia general
que incluye a la linguistica: La semlologia. El mito es un sistema semioló·
gico segundo. Lo que constituye el
signo (relación concepto-imagen) se
vuelve significante en el mito.
Barthes explora las posibilidades y
limites de este sistema semiológico y
su arraigo dentro de la sociedad contemporánea. Es de nuevo un trabajo
de " descodificación" y " desdobla·
miento" : es un trabajo de lectura de
la civilización contemporánea. Pienso
que se puede condensar esta actividad de Barthes como un trabajo de
alfabetización que intenta leer las
esclerotizadas instituciones de la civi·
llzación contemporánea, su manipu·
labilidad . Se trata de un trabajo de
liberación del hombre capturado por
la cultura occidental, por las institu·
dones de una sociedad que son reve·
ladas por Barthes como subsistemas
de signos manipulables. Barthes,
pues, es un alfabetizador en el cam•
po de la semiología; su trabajo es,
una búsqueda de libertad para el
hombre contemporáneo encadenado
en sus propias redes convertidas en
naturaleza por la culta sociedad occi·
dental.
11. LA NUEVA CRITICA O LA FUNCION
DE LA CRITICA
A grandes rasgos el proyecto barthesiano de trabajo gira en torno a
una "antropología histórica", como
se ha dicho.
Estos "sentidos secundarios" desa·
rrollados por el lenguaje y en torno a
él constituyen la esencia de la " nueva
critica" . (Balthes, 1966).
En su ensayo " critica y verdad"
(Barthes, 1966) escrito a propósito de
ciertos ataques a la " nouvelle crlti·
que" Barthes alinea la " nouvelle criti·
que" a esta " antropología histórica"
distinguiendo dos clases de " critica":
la " conformista" y la " verdadera " . La
critica tradicion el que tenia como .,..
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ses de los jueces no podía sino ser
" conformista " . La verdadera critica ,
en cambio, " de las Instituciones y de
los lenguajes " no consiste en ·~uzgarlos" sino en distinguirlos, en separarlos, en desdoblarlos.

tórico de la lengua y utilizan escrituras profundamente diferentes. La escritura es originada por la reflexión
del escritor sobre el uso social de su
forma. La problemática literaria sólo
comienza con la escritura que es
esencialmente la moral de la forma ,
la elección del área social en el seno
de la cual el escritor decide situar la
Naturaleza de su lenguaje. Su elección es una elección de conciencia.
Su escritura es un modo de pensar la
literatura. La escritura es una realidad ambigll'a que nace de una confrontación del escritor y de su sociedad. La elección de su escritura por
parte del escritor no es intemporal
sino que es una elección " presionada" por la Historia y la tradición.

Para ser subversiva, dice, la critica
no necesita Juzgar: le basta hablar
del lenguaje, en vez de servirse de él.
Metódico, inicia este trabajo de
"desdoblamiento" con la misma critica a la manera tradicional. Bar thes
acusa a esta critica de descansar en
una supuesta verosimilitud, especie
de sentido común o conciencia colectiva elaborada por " la tradición", " los
sabios", " la mayoría ", " la opinión
corriente", etc. Ellos son las "autoridades" que avalan ese tipo de juzgaca. Toda critica que se atreve a desafiarlas (a esas "autoridades") sera
Juzgada como "absurda", " Impertinente", " aberrante", " patológica " e
"Insensata " como fue acusada la
" novelle critique". Esta verosímil crítica sostiene el dogma de su objetividad, su gusto, su claridad: " hay que
hablar de un libro con " objetividad",
con " gusto" y " claridad ". " Estas reglas no son de nuestro timpo ". dice
Barthes. " Gusto" y "claridad " provienen del clasicismo en tanto que la
" objetividad" es un don del siglo
positivista. Con este procedimiento,
dice Barthes, se constituye un sistema de normas difusas, semi-estéticas
y semi-razonables que sirve de tranquilizador siempre entre el arte y la
ciencia . NI en uno, ni en la otra: en
una total amblguedad. La crítica antigua padece de aslmbolia. (Barthes,
1966).
No tiene la función simbólica que
permite "construir Ideas imágenes y
obras" .

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1"'4

En este contexto formula Barthes el
trabajo de la " nueva critica " : " tratar
a la obra en si misma, según el punto de vista de su constitución " planteando, en su dimensión mas grande,
" las exigencias de una lectura simbólica".

11. 1 LA TEORIA BARTHESIANA DEL
TEXTO: EL PROBLEMA DE LA
ESCRITURA.
Barthes comienza con plantear pilones fronterizos antes de, o mas
bien, para entrar en materia: la " lengua" y el "estilo". En medio de ellos
la realidad formal que es " la escritura" (Barthes, 1953).
la lengua. Es circunscripción. Las
expresiones con que Barthes la describe son: "circulo", "encierra", " horizonte", " extensión", " linea ", " área",
la lengua es un corpus de prescripciones y hábitos común a todos los
escritos de una época, es como una
segund~ naturaleza, es como un clr·
culo abstracto de verdades. Encierra
toda la creación literaria, es un horizonte. La extensión tranquilizadora
de una economía . Permanece fuera
del ritual de las letras; es un objeto
social. La lengua esta mas acá de la
escritura (Barthes, 1953).
El estilo. Esta mas allá de la escrl·
tura. Sus elementos (Imágenes, elocución, léxico) nacen del cuerpo y del

pasado del escritor y son transformados en "automatismos" de su arte. El
estilo es un lenguaje autárquico que
se hunde en la mitología personal y
secreta del autor. El estilo es una
forma sin objetivo su referente es
una biología o un pasado. El estilo es
la parte privada del ritual de las letras, a partir de las profundidades del
escritor y se despliega fuera de su
responsabilidad. El estilo es el resultado de una metamorfosis en que
carne y mundo, como punto de partida, se transforman en un infralenguaje y este es el estilo.
la escritura. Es una realidad formal
entre el estilo y la lengua. Es una
función y un acto de solidaridad histórica mientras que lengua y estilo
son fuerza ciegas. Lengua y estilo
son objetos; la escritura es la relación
entre la creación y la sociedad, el lenguaje literario transformado por su
destino social , la forma captada en
su intención humana y unida así a
las grandes crisis de la Historia. Por
eso puede haber escritores que ha·
blaron o hablan el mismo estado hls-

Historia doble porque la escritura
permanece impregnada del recuerdo
de sus usos anteriores, " pues el lenguaje nunca es inocente" : " las palabras tienen una memoria segunda
que se prolonga misteriosamente en
medio de las significaciones nuevas:
Por eso la escritura es " libertad recordante" . Libertad porque elige pero no
porque dura. En su duración la escritura es endurecimiento, es una red
que aprisiona precisamente a causa
de su carga del pasado: la simple duración hace aparecer poco a poco un
pasado en suspensión en un elemento que al principio parecía transparente, inocente y neutro.
Con la duración ya no hay libertad;
por eso "como libertad la escritura es
sólo un momento" .
Barthes habla así de " la escritura
política" , la escritura de la novela",
la " escritura poética", la " escritura
burguesa" y relaciona sucesivamente
la escritura con la revolución, el silencio y la palabra. Con esta concepción no podla menos que interesarse,
y lo hizo, en la semiología.
11.2 EL ANALISIS ESTRUCTURAL
DEL RELATO (BARTHES, 1966).
La literatura o " lo literario" es uno
de los principales sistemas semióticos constitutivos de la "cultura " con-

temporánea cuyo " desmontaje" inte- ella la única que puede aclarar cual
resa a Barthes. Barthes confiesa que es la naturaleza del " análisis estrucno poseemos aún una ciencia de la tural del relato", por una parte; y por
literatura " porque, sin duda, dice, no otra, una buena parte del trabajo de
hemos podido aún reconocer plena- Roland Barthes es perfectamente ali·
mente la naturaleza del objeto litera- neable en esta tarea critica o en torrio, que es un objeto escrito" . " Desde no a ella, en todo caso.
el momento en que por fin se admite
que la obra está hecha con la escritu- · Barthes hace remontar " el análisis
ra (y se sacan de allí las consecuen- estructural del relato" al trabajo de
cias) cierta ciencia de la literatura es los formalistas rusos. Metodológica·
mente, en cambio, lo sitúa en el arca
posible.
de dominio de ía llamada linguistica
Seria una ciencia de las condicio- estructural: de ella nació una " poéti•
nes del contenido, es decir de las ca " . Barthes se refiere a la poética
formas: lo que habrá de interesarle Jakobsi ana centrada en el " mensaserán las variaciones de sentidos je" y la " función poética" derivada de
engendradas y, si puede decirse en- él.
gendrables por las obras: no interBarthes reconoce igualmente el
pretara símbolos, sino únicamente su parentesco del " análisis estructural
polivalencia; en suma, su objeto no del relato" (A.E.R.) con el estructuraserán ya los sentidos plenos de la lismo antropológico de Levi-Strauss
obra, sino, por el contrario, el sentido que trabaja especialmente con el
vacío que los sustenta a todos" (Bar- mito. Dicho en pocas palabras "el
thes, 1966: 58·59), es una aplicación análisis estructural del relato" tiene
explícita del generativismo choms- como tarea " trabajar el sentido o los
kyano, con todo y " aceptabilidad" y sentidos del texto " . En concreto se
" gramatlcalidad", a las obras litera- trata no de los sentidos primarios del
rias. Sólo que la " competencia ", la texto, los sentidos denotados; sino de
" facultad literaria ", (dice Barthes) los sentidos secundarios, al nivel
esta constituida por " grandes formas connotado, asociativo del texto. La
vacías que permiten hablar y operar" . lengua del relato_ es considerada
Por tanto " la ciencia de la literatura como lenguaje cultural inmediatatendrá por objeto determinar no por mente sensible a sus implicaciones
qué un sentido debe aceptarse, ni si- Ideológicas. " El análisis estructural
quiera por qué lo ha sido (esto corres- del relato " gira en torno a 3 princl·
ponde al historiador), sino por qué es· pios (Barthes, 1970):
aceptable... en función de las reglas
linguisticas del símbolo" . Por tanto la 1) Principio de formalización.
objetividad de esta nueva ciencia de 2) Principio de pertinencia.
la literatura en función de la lnteli· 3) Principio de pluralidad.
gibilidad de la obra en cuestión : de·
Presupone asimismo una serie de
pende de la objetividad del símbolo.
" disposiciones operatorias del anali·
En este contexto se puede decir que sis" : "distribución", ''inventarlo" y
la critica produce sentidos, su rela- " coordinación" .
ción "con la obra es la de un sentido
El principio de formalización. Se le
con una forma " . La obra es forma, la
critica sentido. " La critica desdobla puede llamar también principio de
los sentidos, hace flotar un segundo abstracción. Cada relato es el hablar
lenguaje por encima del primer len · que presupone una lengua general
guaje de la obra, es decir, una cohe· del relato. La linguistica se detiene
en la frase. Pero, ¿qué sucede mas
renda de signos".
allá de la frase? Aún no sabe. La
Hemos prolongado esta exposición retórica clásica, aunque caduca, no
de la función de la critica porque es ha sido aún substituida. La linguistl·

S

�ca de "lo que hay más allá de la
frase" es algo aún por hacer.
Y el análisis del relato, la lengua
del relato, forma parte, al menos como postulado, de esa translinguistica
futura . Por tanto, en virtud de este
principio, no se puede ni se quiere
analizar un texto en si mismo. Para
"el análisis estructural del relato" un
texto es un habla que remite a una
lengua, un mensaje que remite a un
código, una "actuación" que remite a
una "competencia"; es constitutivamente comparativo: persigue formas
y no un contenido.
El texto proporcionará materiales

....

para una gramática. Por eso el A.E.R.
trabaja en base a corpus de relatos
para intentar deducir su estructura.
fl principio de pertinencia. Tiene su
origen en la fonología. En el análisis
del relato no se intenta buscar significados lexicales, sentidos, en la
aceptación ordinaria. fl A.f.R. llama
" sentido" a cualquier clase de correlación intertextual o extratextual:
cualquier rasgo del relato que remite
a otro momento del relato o a otro
lugar de la cultura necesaria para
leer el relato. El "sentido" es una
"cita" que permite referirse a un
código e implica un código, incluso si

ese código aún no está reconstituido.
Todo enunciado tiene que ser valorado en función de la estructura mediante una prueba mental de conmutación en un alarde de "imaginación
del contexto". fl principio de pluralidad. El análisis estructural del relato
no se interesa por el sentido del texto
sino en trazar "el lugar de los posibles del texto" . La lengua del relato
debe conducir al "lugar posible de
los sentidos", a "lo plural del sentido", al "sentido como plural".
Disposiciones operatorias. a) La distribución del texto. Es arbitrarla o
puede serlo. Se trata de una cuadri-

culación del texto, que proporciona
los fragmentos del enunciado sobre
los que se va a trabajar. Estos
fragmentos de enunciados, de allí
resultante, los llama Barthes "Lexias"
o "unidades de lectura ". b) Inventario
de los códigos citados en el texto.
Lexía tras lexía se trata de inventarios los sentidos, las correlaciones o
los indicios de códigos presentes en
el enunciado. c) Coordinación: establecer las correlaciones de las unidades, de las funciones acotadas"
que por lo común se encuentran
trenzadas ("tejidas") en el texto (texto significa tejido). El texto es un tejido de correlatos tanto internos
como externos. Ellos remiten a la in·
tertextualidad entendida a la manera
de Julia Kristeva en su semiótica.
Con todo esto se puede trazar "el
lugar de los posibles del texto " . El
material resultante puede constituir
en: códigos (códigos narrativo, código
topográfico, código de acciones, có·
digo simbólico, código onomástico,
código histórico. código semico, có·
digo retórico, código fático, código
anagógico, código metalinguístico) y
estructura diagramática por la que
aparece el texto como lugar privilegiado de una intensa refracción de
mensajes.
CONCLUSION:
El hombre es un ser que funciona a
símbolos, los crea, se aferra a ellos,
los endurece y, frecuentemente , los
convierte en ritos: su conjunto constituye la cultura. Con respecto a ella,
el hombre contemporáneo está tratando de descubrir sus alfabetos:
está aprendiendo a leer. El problema
de estos símbolos, sin embargo, no
es solamente la posibilidad de aferrarlos, más bien se trataría de un ti·
po de lectura en que leer consistirá
en romper cortezas, desatar ataduras,
despojarse de pesos cargados reverentemente.
Es una lecutra que se propone haemerger al hombre: es la persecu·
c1on de un humanismo.
c~~

BIBLIOGRAFIA

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una teoría del lenguaje, Gredos. Obra pu·
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ROLAND BARTHt:.S

Las obras barthesiands citadas y usadas
en este esbozo constituyen una fracción,
sólo, de la obra total. El trabajo de Bar·
thes em pieza desde 1942 cuando en
" Existences", una revista del Sanatorio
para estud iantes franceses, publica en
Saint-Hilaire-du-Touvet, sus Notes sur An·
.dré Olde et son Journal, hasta e l 26 de
marzo de 1980 cuando muere en un hospital parisino, atropellado por un automó·
vil , un símbolo sobresaliente de la cultura
que él (ironia) había trabajado por desen·
trañar.
En la misma revista publica ( 1944) En
Orece y Reflexlons sur le style de I' "Etranger". Sus publicaciones sucesivas se refieren alternadamente a critica literaria y a
lo que después se conocería como semló·
t/ca. Los títulos ascienden a unos cincuenta (sin contar los mencionados arriba)
entre artículos, prefacios de obras y co·
municaciones científicas. En 1971 la
"Psi cotheq ue " parisina le dedica un volú·
men, titulado Barthes, elaborado por Guy
de Malldc y Margaret Eberbach y publica·
do por Editions Universitairs. El mismo
año la revista del grupo, Tel Quel, le dedi·
ca su número 47.
Louis-Jean Calvet publica en 197.3, en
la editorial parisina, Payot, un volumen
que titula: Roland Barthes, un regard polltlque sur le signe" y al año siguiente
Stephen Heath publica en Fayard Vertlge
du déplacement, lecture de Barthes. El
mismo año "L'Arc" le dedica un número
especial.
Roland Barthes nació en Cherbourg un
12 de noviembre de 1915. Estudios, en·
fermedades, nombramientos. encuentros.
amistades. amores. viajes. lecturas, pla·
ceres, temores, creencias. gozos, alegrías,
indignaciones. desesperaciones, esperanzas: todo ello constituye y explica la obra
barthesiana.
Concluyo con una palabra suya y con la
sensación de que debería decir mucho
más en este poco espacio:
" Si imaginas una mujer (si ello es posi ble) cubierta por un vestido sin fin . tejido
a su vez con todo lo qu e dice la
moda ... ello no haría sino poner en acto
una noción operativa en el análisis semántico ("el texto sin fin ") en un intento
de denunciar al mon struo de la totali ·
dad ... " (Barthes di Barthes. Einaudi. Torino, 1980, p.20.3).

N

._.

�POEMAS

Eduardo Langagne
quien f urna ahora
suele creer que la ternura
no es un pájaro propenso a la pedrada
ni un pájaro en la jaula
ni un pájaro cualquiera es la ternura
(quizá debe usarla puesto que
según Darwin
lo que no se utiliza se desgasta
algo así
aunque quizá Darwín no pensaba en la ternura
sino en los dedos pulgares
qué palabra horrible para la poesía)
pero quien fuma ahora
suele creer que la ternura es
y sirve para
remover la memoria
y hacerla que camine
hasta la hija que tal vez ahora duerme
y hacer que la memoria llegue a ella
y cante para hacerla volar
porque el que f urna ahora
está por convencerse que la ternura existe
y no es un pájaro no es

el que bebió esa noche
encontró que todas
las mujeres del mundo
se reunían en ella
y más aún
todas las del mundo
se fragmentaban en ella
o se dispersaban
o se reconocían

o se sabían mujer en ella
el que bebió esa noche
reventó seis duraznos
frescos como el rostro de ella
inventó una guitarra
para encajar sus uñas
-igual que a los caballos
se les clava la espuelay la guitarra salió desbocada
haciendo polvo
entonces fue que el que bebió esa noche
recordó algunos versos
que también hacían polvo
o más bien
se hacían polvo
como si la muerte hubiera
besado todas las canciones
no seguir por favor
un momento
¿no era que el que bebió esa noche
encontró una mujer?
entonces no hablar de muerte
si la mujer la sustituye
es decir la complementa
el que bebió esa noche
encontró una mujer
y descubrió que la muerte
se reunía en ella
y que todas las muertes
en ella se reunían
por lo tanto
ella era dulce
y la vida se juntaba en ella
y el que bebió esa noche
esperó el amanecer
bebiendo de ella
amando a ella
cantando en ella
juro que cantaba

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�DIARIO MINIMO DEL FESTIVAL
CERVANTINO

Ciar~ Eugenia Flores
l.3-V-82
Hice doce horas y media de viaje a
Guanajuato. Es el colmo. SI funcionara denunciaría ésto a la Procuraduría
del Consumidor. Por si fuera poco, no
había cupo en los hoteles (pensé en
regresarme mañana). Al cabo de
muchos ires y venires, logré que un
chavo que atendía la taquilla del
Cervantino me consiguiera un cuarto
(caro). Lo peor de todo, lo que casi
me pone loca de coraje, es la suspensión del espectáculo de Darío Fo. Oficialmente no hay una explicación del
por qué no vino la compañia, y extraoficialmente se dice que fo está enfermo (no se dice de qué). Pero, ¿una
compañia entera puede enfermarse?
¡Bah! Verdaderamente es de lamentarse pues la obra ("Misterio Bufo")
prometía. Sergio García me ha hablado de ella. Regreso el sábado. Creo
que lograré hacerla con los 400 pesos que me sobraron después de
comprar el boleto para ver los "Entremeses Cervantinos··.
En el hotel sobran los carteles advirtiendo que cuidemos el agua y la
energía eléctrica; bueno, creo que
conmigo no tendrán problemas puesto que casi no estaré en el hotel. Desgraciadamente dormí mucho tiempo
(el cansancio del viaje); aún así tuve
tiempo de pasear un poco por las
calles de Guanajuato antes de entrar
en el teatro. Me topé con la casa
donde nació Jorge Negrete, y me
emocioné tanto que me senté en la
plazuela que estaba enfrente a observarla. Jóvenes y sobre todo niños,
recogían agua en cubetas de la fuente ubicada en el centro de la plazuela, no sin antes asomarse un poco
para ver si no los descubrían (mi presencia no les inmutaba). Pensé en lo
que podría pasar si se acabara el
agua de la fuente pues el nivel ya está bastante bajo. No creo que a ninguno de ellos les interesara lo más
mínimo el evento que se desarrollaría
diez cuadras más arriba. La región
padece una grave escasez pues la
presa está en su punto más bajo y

eso obliga al gobierno a realizar cortes. En los hoteles, claro, ésto no se
nota, en algunos hay alberca. El agua
de la fuente sabe a lodo y el agua
electropura se ha acabado también.
Encontré a David, un conocido de
Monterrey. Lo había visto varias veces pero nunca hablé con él, pero me
saludó como si tuviera diez años de
conocerme, y hasta con afecto. Quedé de verlo más tarde. En el teatro,
un letrero anunciaba el cambio de
programa y que cada quien le haga
como quiera, o sea si quieres bien, y
si no te devuelven tu dinero. No se
puede comparar de ninguna manera
este espectáculo con el que pudo
haber presentado Darío Fo. Creo que
muchos de los que fuimos lo sabíamos. Gran parte del público -muchos, entre ellos yo, habíamos venido exclusivamente a ver el espectáculo de fo- exigió la devolución
del boleto. Para mí fue genial, pues
con eso pude pagar el hotel y otro
espectáculo (tenía dos boletos: uno lo
devolví, .300 pesos, y con el otro vi la
puesta en escena de Martha Luna).

El Baile de tos Montañeses, dé
Víctor Hugo Rascón, ganadora de la
convocatoria del Festival, como se
anunció, en cierta medida valió la
pena ser vista. Yo sólo tenía referencias de una de sus obras, Los llegales , y de oídas, puesto que no hay
ediciones de ella: los libretos se los
pasan unas a otras las gentes de teatro y no hay más. Mientras esperaba
que empezara la función decidí leer
el programa, pero no me dejó un grupo de universitarios que enumeraban
los eventos a que habían asistido el
pasado Festival y comentaban acerca
de los maestros y la calificación que
éstos les pusieron a cada uno de
ellos. Mucha gente lucía en semana
lo que honraba en domingo -como
diría Cervantes-. Llegaban y ocupaban los asientos de las primeras filas.
De repente esperaba ver entrar a Don
Porfirio con su traje de gala, tomado
del brazo por Doña Carmelita, y ocupar el puesto de honor. Me extrañó

que la mayor parte de los reservados
para la prensa, estuvieran vacíos. Lo
que pasó es que los periodistas estaban diseminados entre las mullidas
butacas del teatro pues las que les
habían asignado eran de vil lámina.
El hecho de que se cambiara el programa provocó muchos asientos vatios. Los asistentes éramos universitarios, reporteros, gente "culta"
(aquella que pudo pagar .300 pesos) y
uno que otro despistado. La chica
que se sentó a mi lado es una de
ellos. Me preguntó de dónde era. Me
compadeció pues yo venia del norte y
ahora me venían con música y temas
de mi tierra. Lo que pasa es que la
obra se desarrolla en un pequeño y
apartado pueblo de las montañas del
norte, donde los campesinos sufren
hambre y opresión por los caciques,
y cuando llega alguien que quiere
ayudarlos -en este caso el nuevo alcalde- interviene el ejército, dejando mayor desolación. Todo ésto se
nos presenta tomando como anécdota un baile que se desarrollará en el
salón del pueblo, amenizado por un
famoso grupo, que por única vez se
presentaría en el pueblo. No creo que
la chava tuviera una idea exacta de
lo que es Monterrey, aunque bien mirado los montañeses que aparecían
en la obra no guardaban mucha diferencia con los posesionarios que viven en el cerro de la Campana o en
la Loma Larga, etc.
Todos tuvimos que interrumpir
nuestras pláticas y deliberaciones,
pues una extraña voz con cierto
acento norteño nos interrumpió para
invitarnos a un baile. La cosa era que
ya estaba empezando la obra y todos
tuvimos que atender. Lo que a primera vista me llamó la atención fué el
dominio del cuerpo mostrado por los
actores y la iluminación, que produ·
cía imágenes melancólicas. La chica
de al lado y yo estuvimos de acuerdo
en que era impresionante. Los de atrás
se preguntaban a qué discoteca irían
esa noche. La verdad es que ni sentimos que no hubiera intermedio, pues
estuvo bien interesante. Para mí la

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obra presenta una estructura dramática muy sólida, y no cabe duda de
que Martha Luna tiene talento. Me
convenció la preparación de los alumnos de teatro de la Universidad Veracruzana. Que pudieran echarse tres
maromas y luego decir sus parlamentos le daba a la obra una gran armo·nia con los requerimientos escénicos
(¡uyl). En suma, me pareció que s~
trata de un trabajo limpio, con calidad y conocimiento del oficio, y claro,
de un buen texto; Víctor Hugo Rascón
dice (en el programa, que leí más tarde) que su obra es anecdótica, y que
utiliza el "realismo simbólico". Creo
que a lo que él se refiere con s_imbólico es a la aparición de los militares,
aunque en verdad qué tiene de simbólico, me pregunto, si como él
mismo dice, son cosa común en·centl'oamérica.

A Victor Hugo Rascón le gusta recoger sus historias de la realidad y
por eso no le preocupa la _falta ~e. temas, o sea, que va a seguir escnb1en• do un buen rato más.
~

Muchos de los espectadores opinaron que la puesta en escena era buena, pero que el tema era muy cruel;
otros más dijeron que esa era 1~ realidad, pero que así no se decia. A
otro lo entrevistaron, junto con ~u
chava, para cierto programa de r~d10
que reseña los eventos del Festival.
Muy formalmente explicó que estaba
bien, que el tema era bu~no, pero
que no era el lugar apropiado para
decirlo, sino allí donde ocurren esos
desmanes, porque todos tenem~s _la
obligación de mejorar las cond1c10nes de los pueblos, sobre todo del
nuestro.
Al salir del teatro me uni al desfile
de gente que paseaba por la calle,
cosa que fue aprovecha~a por un ~rupo de activistas de vanas _organizaciones politicas que repart1an volantes a cuanta gente veían, (menos a
qué mal). Parece ser que en Leó~
unos campesinos hicieron una manifestación exigiendo sus tierras, y fue- 1-.J
ron reprimidos por el gobierno e in- t11

mí,

�cluso insultados por el alcalde. Estas
organizaciones denuncian este hecho.
U_n ~omerciante recogió su volante y
rap1damente se metió a su tienda a
leerlo. Algunos más hacían Igual y
otros ~~s los tiraban o los rompían.
El bull1c10 me atrajo a una plazuela
donde rápidamente se congregaba la
gente. Pensé que seria otro evento
d~I Festival, porque había una especie de escenario improvisado, pero
me equivoqué. Se trataba de un
espectáculo fuera de programa: el de
"Los Chidos" del Cleta. Muy malo,
pero reunió a gran cantidad de gente, _no precisamente de la que había
salido del teatro "Principal". Todos
ellos eran gente que acababa de salir
del trabajo, o chavos con sus novias
o se_ñ~ras con sus hijos. Turistas
part1c1pantes del Cervantino, pocos.
Pero había uno que valía por todos.
Estaba tan borracho que no entendía
que no podía ponerse peinetas en la
cabeza pues estaba bastante escaso
de pelo, y pretendía decirle a todo el
~
públi~o lo que seguía del sketch, como s1 ya hubiera visto el espectáculo que ya_ están acostumbrados y lo to(lo más extraño es que sí seguia'.
Al man solo como una oportunidad para
1
final del primer sketch, la chava que mejorar sus ingresos: venden cosas,
andaba con el participante del Festi- ofrecen alojamiento, etc. No. El Festival (parece que era periodista) se
val Cervantino no es elitista (desde el
tomó una foto con un actor (estaba
punto de vista de los organizadores).
igual de borracha que su compañero). El que pueda pagar la entrada, pues
El espectáculo era malo, pero intere- entra. El que no, no.
só a todos los presentes, sobre todo
Como el Mercado Hidalgo está al
a los niños, que se agolpaban en las
gradas de una escalinata. El propósi- lado del hotel, fui a ver qué podía deto de "Los Chidos" es hacer contra- sayunar. Allí encontré a una gorda
corriente del Festival, pues dicen que participante del Festival frente a un
es elitista y reproduce los valores pue~to de _fritangas. La mujer, que
burgueses, y deciden hacer teatro de obv1~mente no hablaba español,
carpa, una verdadera manifestación quena pulque, pero lo que la vendepopul~r, para el pueblo, para los que dora tenía era aguamiel de maguey,
no asisten al Cervantino. Decidí que asi que estuvieron buen rato discudebía hablar con uno de ellos, aun- tiendo, una tratando de saber si éso
que no sabía a ciencia cierta con · era pulque, la otra tratando de decirle que no era. La mujer extranjera y
quién, ni de qué.
sus acompañantes (también partici14-V-82.
pantes del Festival) iban cargadas de
"cosas típicas" mexicanas. No enconMe parece que el Fe5tival no camtré un lugar buena onda para comer,
bia en si la vida de los guanajuatenses -no clasemedieros, ricos o turis- así que me fui a caminar de nuevo.
Descubrí un parque y me senté un
tas- durante el mes que dura: como
rato frente a un pequeño lago que

y

.......

(0

N

sirve de mal adorno; pues no tiene
agua. " Los vecinos se la han de
haber llevado", pensé. En el hotel,
una de las medidas que se han tomado para ahorrar agua es no calentarla. Me tuve que bañar con agua fría,
en menos de cinco minutos.
En el Teatro Cervantes fui a ver
una excelente película de Bresson:
Plckpocket, o El Carterista, como se
quiera. El Teatro Cervantes está frente a una explanada donde se levantan
las figuras de Quijote y Sancho. Con
éste ya van tres monumentos que he
visto en homenaje a Cervantes. Al
salir del cine me venía cuidando hasta de mi sombra, por miedo a que me
hicieran víctima de un carterazo a lo
plckpocket. Me hice bolas buscando
la Plazuela San Roque sin notar que
estaba sentada justo enfrente de ella
antes de entrar al cine. Total, que
volví a ver el espectáculo de " Los
Chidos", esta vez fuera del Mercado
Hidalgo. Ahora estuvo mejor y me
lancé a la bronca de hablar con uno
de ellos. Digo bronca porque casi lo

tuve que perseguir para hablar con
él. Corté a mi amigo de Monterrey y
casi tuve que correr para alcanzarlo,
pues iba muy apurado a devolver
boletos de la cancelada función de
Darío Fo. Tiene unas ideas loquisimas,
pero sabe, estudia y tiene con qué
Justificarse. Lo que ellos plantean es
un teatro "puro", libre de las contaminaciones de la cultura burguesa
-me comenta-. Su experiencia es
que cuando mandan a sus huestes al
lodo de la cultura burguesa, ninguno
pasa sin mancharse (o dejan al grupo,
se integran al sistema o se hacen homosexuales). No aceptan Brecht o
Boal si no están ligados al movimiento, mas esa ligazón debe ser directa
y no a la distancia pues los problemas concretos son los que la gente
entiende (ni que fueran mensos). Yo
le dije al chido que me parecía muy
bien, pero que el "pueblo" se merecía
también calidad y trabajo bien hecho.
Me contestó que su proceso era al revés, que lo principal era llegarle al
rollo y no detenerse en eso, que la
calidad y el refinamiento vienen después (yo me pregunté: "¿después de
qué?"),
Cuando hablamos de sus representaciones, a las ·que califiqué de panfletarlas, dijo que Qrlngo el dragón
era el más representado, y tan ágil
que se acoplaba a las situaciones
más actuales; que ellos eran super
bien recibidos hasta en Monterrey.
Claro, si te vas a "Tierra y Libertad"
o a "Fundidora" es padrisimo. Pero
está grueso en otros lugares. Un panneto es de dos filos, pienso yo. Debe
haber algo más profundo que haga
comprender a raza que no comprende y que Incluso es reaccionaria, cómo es explotada. Digamos que el
obrero golpea a su hijo, ¿Por qué?
Eso es lo que no dicen. Eso es lo que
queda en el aire.
Interesó más su puesta de hoy,
pues casi decían "atrás de la raya
que estoy trabajando" y la gente se
clavó en el rollo y participó bastante,
a diferencia de la de ayer (¿sería por-

que era de noche?). Estuvo· dlvertidísimo. De repente el chldo Improvisó
que era el papá de Kalimán, el mago
"Jala mela min" (transcripción mía,
cada quien transcríbalo y entiéndalo
como quiera, pero así se llamaba. Ah,
léase de golpe) y se transfiguró, primero en un buey y luego en José Ló·
pez Portillo, y el cuate botaneándosela de él y la gente engentada se unió
a la botaneada. La cosa es que el espíritu de López Porttllo podía aceptar preguntas del público y hasta los
niños participaban (¿Por qué no hay
agua en Guanajuato? ¿Qué piensa de
las Malvinas?, etc.). Todo mundo verdaderamente se pitorreaba del presidente. Hay un sketch que vale la pena comentar: Le preguntaron al "Presidente" su opinión sobre las Malvinas y contesta: "No me hables de tú
porque soy presidenteee. Que no somos iguales. Guardemos distanciaas.
Sobre las Malvinaaas ... Me parece que
la Sra.Thatcher se está poniendo muy
roñosa ... lo que paasa es que es muy
delicadaaa ... La Sra. Thatcher nada
más se enojó porque los argentinos
le cogieron las Nalguinasl". A todos
nos gustó el espectáculo, no por su
limpieza y su perfección técnica, sino
por su sinceridad y la capacidad de
"Los chidos" para llegarle al público.
Fui al museo de la Alhóndiga. Me
preguntaron si traía cámara, pues en
caso afirmativo debía pagar cinco
pesos más. Lo bueno de todo ésto es
que siempre hay precios de estudiante, y aceptan credencial de cualquier
escuela. Hasta los camiones a los estudiantes les cobran un peso (i!) y
tres cincuenta a los que no lo son. La
exposición de pinturas reunió ajóvenes pintores mexicanos. Algunas
ya las había visto en el D.F. y por lo
demás no me impresionó. Fue enorme el público de turistas que se volcó
a ver las pinturas. Mucha gente para
mi gusto. Un tipo les estaba explicando a unas chavas el contenido de
una pintura de Goya, Las Meninas
Caribeñas : les explicaba que el verde era la tranquilidad, el rojo era la
pasión; etc. etc. Una de ellas pregun-

tó qué eran meninas y él, muy seguro de sí mismo, le respondió que era
una parte del mástil de un barco o
algo así. Mejor decidí encaminarme
hacia la Plazuela San Roque, donde
se representarían los Entremeses Cervantinos, y como el espectáculo es al
aire libre, quería alcanzar un buen
lugar. En el camino encontré a la
amiga de David; me invitó a una fiesta donde habría intelectuales o en su
defecto, extranjeros. Me disculP.é con
el pretexto de mi co111promiso con
Cervantes. Dijo que me esperaría a la
salida de la función y estuve de
acuerdo. En la plazuela habían instalado unas gradas, que rápidamente
se iban llenando. Ocupé mi lugar. Un
vecino de la Plazuela, ajeno al espectáculo, sacó una mesita y puso sodas
y sandwiches para vender (creo que
saca buenas ganancias). La gente
tiene ansias de consumo, ya sea
cultura o coca-cola. Esto se está convirtiendo en un evento social: "¿Dónde compraste tu vestido?" "En Israel."
"¡Qué padre! Yo voy a ir el 8 de junio. " Este público no es el que fue
ayer al Teatro Principal. A qué demonios vino, quién sabe. A ver. A decirse los chismes del momento y a decir después que vieron los entremeses. Muchos traen cámaras fotográficas con la intención de hacer amplio
uso de ellas. Aquí el ambiente es más
informal, más cotorreo, más jeans y
menos peinado alto, pero la misma
actitud cultural. Hay más jóvenes,
pero son de un insulso subido. Vuelvo a encontrarme con el grupo del
museo y descubro que son estudiantes (no sé de qué estado) que vinieron
al Cervantino. Algo así como las gentes que vinieron de la Facultad de
Filosofía y Letras de la UANL, pero de
secundaria o prepa, y acompañados
por maestros. Adelante de mí se sentaron cinco chicas que vieron también el espectáculo del Cleta. Su actitud era más bien como la de quien se
encuentra de repente con unos payasos callejeros. Para ellos era algo así
como una curiosidad de vacaciones.
Lo más chistoso fue la obra. No sólo

!:¡

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M

porque los entremeses cervantinos
son increíblemente divertidos, sino
porque la puesta en sí estaba muy
acorde con una representación del siglo XVII. Haz de cuenta que de repente una voz se oye y empieza a narrar
" poéticamente" todos los sentires y
en qué se inspiró el autor para sus
obras. Como es en escenarios naturales, es muy impresionante ver a
Rinconete y Cortadillo o a los caballeros peléandose con sus espadas. De
repente, se prende una luz y aparece ...
¡Cervantes! (no puedo contener la
risa). Aquí, Cervantes es el santo de
la feria y su obra tiene la calidad de
la biblia. El narrador nos cuenta la
grandeza del poeta Cervantes y por
qué debemos admirarlo. La gente dice que ese tipo de espectáculos sólo
se pueden ver en el Cervantino (qué
bueno). Aquí cabe hacerse dos preguntas: ¿Por qué Cervantes? Eso le
pregunté a un taxista y me dijo que
por tradición (será por los monumentos) y la otra: ¿Dónde queda Cervantes en todo ésto? Este espectáculo es
el único que nos muestra (de una
manera anacrónica) un poco de la
obra de Cervantes, y es visto como
algo típico de Guanajuato. Los demás
espectáculos (casi todos extranjeros,
al menos en teatro) son bastante
heterogéneos, con la particularidad
de ser de los más caros y hablados
en el idioma original del grupo tea tral (si está en polaco, te la echas en
polaco, te fregaste). Con ésto no creo
que haya mucho contacto cultural o
que la gente asistente obtenga realmente una comunicación de algo, y
entonces ¿de qué nos sirve a nosotros verlo? ¿Podrá eso mejorar el nivel teatral mexicano, simplemente
por el hecho de ver puestas de otros
países, no entendidas o entendidas a
medias, y sobre todo, lejanas del
contexto cultural para el que fueron
hechas?
Está a punto de acabar ésto y la
conclusión general es que Cervantes
es la buena onda. Se juntan todos los
actores, y del callejón sale nuestro
encaballado amigo, Don Quijote y su

ABANICO

fiel Sancho, acompañados de música
parecida a la de fanfarrias; en el plano principal , vuelve a aparecer Cervantes, ante la gente que deliraba de
gusto y tomaba fotos al por mayor.
Decidí no ver siquiera si estaba la
chica que me iba a esperar, y me salí
por otro lado; estaba cansada y tenia
hambre.

Los dos trabajos que aquí
publicamos fueron presentados al I Coloquio de Literatura
e Ideología organizado por la
·Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL en mayo (del 11
al 15) de 1981.

15-V-82

Hoy me regreso. Qué padre. Fui a
desayunar. Comí poco. Mucha gente
se encamina a la Central de Autobuses. Encontré a Fabiola, la amiga de
David, y me invitó a nadar a un hotel
de lujo donde le daban permiso
porque enseñaba idiomas a no sé
quién. Fuimos a su casa por shorts y
trajes de baño, pero David llamó y
mejor fuimos al café Fonágora, claro,
de Fonapas. Hablamos de lo amolado
que es dedicarse " al arte" (ay si, ¿nosotros?) y que tenemos que hacer
otras cosas para comer en vez de
ocuparnos de " la creación artística" .
David y Fabiola viven como pueden y
si tienen la oportunidad se meten de
gorra a los eventos del Festival, pues
les interesa pero no tienen dinero ni
para pagar el de estudiante. Vaya
que son hábiles en ésto; les pedí que
luego me enseñaran porque está muy
canijo ahorita. Hablamos del " nive l
cultural " de Monterrey, y dijeron algo
raro: que ahí la gente no se interesaba por el arte o la cultura y que no
había campo para los artistas (para
que pudieran vivir de su trabajo). O
sea, que salimos por debajo de la
mesa. Parece que en Guanajuato se
muestra más interés por estas cuestiones , y las exposiciones son muy
concurridas. Bueno, hay que tener en
cuenta que hay muchos estudiantes
y que ellos sólo se mueven en un
nivel, el de la intelectualidad. Me dicen que prefieren sea el último festival, pues friega mucho a la gente. Es
que Televisa y Bellas Artes llegan y
toman posesión de los lugares donde
van a ser los eventos y que batallen
otros. Fabiola me invitó a comer. Su
casa es la típica de estudiantes: su

compañera oye una estación de música " clásica" y lee a Gramsci (al menos en ese momento) y su cuarto está
lleno de posters canadienses, franceses, etc. Su cuidado del agua es
minucioso. Procuran no usar muchos
platos ni ensuciar innecesariamente
las cosas. También a ellas les cortan
el agua. Conversamos de nuevo sobre arte: según Fabiola, hay arte y
pseudo-arte. El primero es donde el
autor expresa su individualidad y la
muestra a los demás. En el segundo
el autor condiciona y dirige el pensamiento del espectador. Hay muchas
cosas qué discutir sobre ésto. Le interesa la organización estudiantil.
Dice que me escribirá para intercambiar experiencias y volantes. El problema es que ella quiere hacerlo sola.
Le dije que se cansaría pronto y no
lograría nada. Ojalá la haya convencido de organizar y hacer trabajo entre la gente. Con tanta conversación
dieron las cuatro. Yo estaba ansiosa
de llegar a la Central, pues salía a las
6:30. Fabiola me acompañó y prometió escribirme. Llegaron a la Central
dos viejas mujeres excompañeras
mías de la Fábrica donde trabajé
hace tiempo. Supongo que vinieron al
Festival. Viven viajando, siempre presumen de sus viajes por Asia y Europa. Fingen no verme, sin saber que
seré su compañera de viaje por 12
horas. Espero que me toque todo el
asiento para mí en el camión , así
podré dormir mejor.

�LA LINGUISTICA DEL TEXTO
COMO HERMENEUTICA LITERARIA

Eugenio Coseriu
Este es un resumen de la ponencia
original donde los planteamientos
que aquí se aprecian están desarrollados In extenso.
l. En la epistemología implícita o
explicita de la lingüística actual, se
tiende a considerar la lingüística del
texto como lingüística general (cien·
cla general de los textos) aplicada a
los textos individuales. Esto no es
aceptable sin distingos, ya que en la
lingüística del texto, por la naturale·
za misma de su objeto, lo individual
se da antes (y es fundamento) de lo
general. El sentido propio de la lingüistica del texto, su alcance y sus lí·
miles, también en relación con la literatura y la " ideología" , sólo pueden
establecerse de forma satisfactoria a
partir del hecho de que tal lingüística
concierne al plano por excelencia Individual de los discursos.
2. En efecto, con respecto a lo individual considerado en sí mismo
(.. objetos", no conceptos " ni ..clases" ), no puede haber ciencia general,
sino sólo descripción y análisis: un
objeto sólo puede ser analizado y
descrito.

.3.1. Un discurso es un hecho semiótico, consta de signos, mejor dicho, de "significantes" que apuntan
a un " contenido", el cual , a su vez ,
no se presenta como tal en el discurso mismo considerado en su realidad
exterior y empíricamente comprobable. Por ello, como en todo el dominio de los hechos semióticos, analizar
y describir un discurso significa propiamente Interpretarlo, o sea, identifi·
car de manera fundada el contenido
al que apunta (o que "expresa" ), En
este sentido, la lingüística del texto
-como, por otra parte, toda lingüística concerniente a las dos faces de
los signos -es hermenéutica, revelación sistemática y fundada de un
contenido: precisamente, en este caso, hermenéutica del discurso (o
" texto" ).
0
.,,

.3.2.1. Hay tres tipos de contenido
lingüístico: designación, significado y
sentido. La designación es la referen-

cia a la realidad "extralingüística", o
bien esta realidad misma (en cuanto
"representación", " hecho" , " estado
de cosas " ), independientemente ·d e
su estructuración por medio de tal o
cual lengua, y es propia del hablar en
general. El significado es el contenido
dado en cada caso por una lengua
determinada. El sentido es el contenido propio de un discurso en cuanto
manifestado por la designación y el
significado: la actitud humana que el
discurso implica o la finalidad con
que se realiza. Así, por ejemplo, " pregunta .., " respuesta", " mandato", " súplica" , "invitación", " rechazo", " sal u·
do", " comprobación .. son unidades
mínimas de sentido. Por consiguiente, la lingüistica del te_x to es herme·
néutlca del sentido., así como la lingüística del hablar es hermenéutica
de la designación y la lingüística de
las lenguas, hermenéutica del significado.
3.2.2. En el sentido, la relación semiótica es doble: por un lado, los signos significan algo (en la lengua) y
designan algo (como " extralinguístico" ) y, por otro lado, lo significado y
designado por los signos funciona a
su vez como "significante" para un
contenido de segundo orden, que es
precisamente el sentido. Por tanto, la
hermenéutica del sentido implica como previo el conocimiento del significado y de la designación, y, con ello,
las correspondientes hermenéuticas.
Por otra parte, en un discurso complejo, las unidades de sentido se
combinan ("articulan" ) unas con
otras en unidades de nivel cada vez
superior, hasta el sentido global del
discurso considerado. La interpretación de un discurso debe ser, por
tanto, en cada caso, comprobación
fundada y justificación de la articulación del sentido.
.3.3 . El sentido se da sólo en los
discursos, pero en todos los discursos, no sólo en los literarios. Con todo, el texto literario ocupa a este res·
pecto una posición privilegiada, ya
que la poesía (la "literatura" como
arte) es el lugar de la plenitud fun-

clonal del lenguaje: del máximo despliegue de sus posibilidades; cf.
nuestras "Tesis sobre el tema «lenguaje y poesía•, en el hombre y su
lenguaje, Madrid 1977, págs. 201-207.
Por ello, la lingüística del texto es (o
debe ser) en primer lugar hermenéu·
tlca literaria.
4.1. Como toda hermenéutica, la
lingüística del texto Implica una me•
todologla y una heurlstlca, y son éstas las que constituyen su aspecto
"general " . En la heurística, en par·
ticular, se trata de establecer el regis·
tro de lo que cabe esperar, o sea, de
los tipos comprobados o posibles de
sentido y de los procedimientos que
suelen conllevarlos, o los han conllevado en discursos ya experimentados; cf. nuestra Textllngulstlk, Tübingen 1980. págs. 68-111. Tal registro
debe, sin embargo, entenderse como
"abierto" : en nuevos textos podrán
identificarse nuevos procedimientos y
tipos de sentido, o sentidos nuevos
de procedimientos ya comprobados.
4 .2. Contrariamente a lo que se
piensa, esto no constituye ninguna limitación de la lingüística del texto y
no se presenta de otro modo en la
descripción de las lenguas. También
en este caso, la "gramática general"
es, en realidad, heurística, registro
abierto de posibilidades, y la descripción de una lengua es hermenéutica:
identificación de las funciones semánticas de esa lengua y de los procedlmentos que las manifiestan. La
ilusión de que la gramática sea cien·
cia propiamente dicha y no herme·
néutica depende del hecho de que la
heurística gramatical está mucho
más adelantada que la textual, o sea,
de que conoc~mos ya un gran número de posibilidades del significado y
de procedimientos expresivos, de
suerte que, en lenguas no estudiadas
aún, encontramos las más de las veces tipos de significado y procedl·
mientos ya comprobados en otras
lenguas. La diferencia real es más
bien de índole cuantitativa: reside en
que la variedad de los textos es muy
superior a la variedad de las lenguas.

5.1. Un discurso es un hecho de
hablar. Pero el hablar es una actividad compleja que va más allá de lo
lingüístico en sentido estricto; no se
habla sólo con signos lingüísticos
(pertenecientes a una lengua determinada), sino también mediante acti·
vidades expresivas complementarias,
de acuerdo con determinados principios generales del pensar y con ayuda del conocimiento de las " cosas ",
mejor dicho, de ideas y creencias
acerca de las cosas, de una determinada " ideología" (estratificada en
una serie de ideologías de alcance

más o menos amplio), todo lo cual
" significante", sino a su "significacontribuye al contenido de los discur· do", es decir, a su sentido. En el texsos.
to literario tal ideología puede co5.2. En este sentido, todo discurso rresponder a ( = resultar reinterpre·
" refleja" (es decir que manifiesta) table en términos de) una ideología
una ideología, exactamente del mis- " común" o " general", pero, en cuanmo modo como manifiesta una len- to literariamente manifestada, es
gua (o varias lenguas): se trata de siempre "singular", es decir, al misuna ideología " instrumental", que . mo tiempo individual y universal.
pertenece al " significante" de los dis·
6. Algunos ejemplos de hermenéucursos.
5.3. De esta ideología con la que se tica literaria en relación con las dos
hacen los discursos, hay que distin- " ideologías" (poesía griega , Cervanguir la ideología que se hace en los tes, Kafka, poesía popular); cf. Textil·
ngulstlk, págs. 126-140.
discursos y que no pertenece a su

�SOCIOLOGISMO Y FORMALISMO
EN LA LITERATURA
l

Francoise Perus

N

.,,

QUISIERA plantear el problema de bloquean el desarrollo de una y otra
la relación entre "sociologismo" y posición teórica, y buscaré luego re"formalismo" en el análisis literario formular los problemas sobre otras
partiendo de una constatación más bases, no con el afán de proporcioo menos obvia y que consiste en a- nar soluciones mágicas a una serie
quella suerte de división intelectual y de problemas todavía en discusión
política del trabajo imperante en esta sino con el de abrir nuevas perspec:
esfera particular del quehacer litera- tivas teóricas y concretas de análisis
rio. División intelectual y política he· que, al mismo tiempo, respondan a
redada de la oposición tradicional en- las necesidades del desarrollo histó·
tre "contraactualistas" y "formalis- rico de nuestros pueblos.
tas", y que asume hoy, en el ámbito
En efecto, no podemos olvidar que
de una problemática "ciencia de la li·
las
preguntas que formulamos a los
teratura", la forma de una oposición
textos literarios y los supuestos epis~~tre__"soc!.ólogos", por un lado, y
hngu1stas por otro: mientras para temológicos en los cuales fundamos
los unos, y en términos bastante nuestra práctica critica no tienen
generales, la significación de una o- efectos en el solo desarrollo de la
bra cualquiera no puede ser plantea- ciencia, es decir, en la reproducción
da al margen del contexto histórico o transformación de la relación
social en el que se produce y repro- desigual entre posiciones idealistas y
duce, para los otros, y en términos materialistas en este campo particuasimismo bastante generales, esta lar. Por el tipo de lectura que propug·
significación se desprendería de la nan, tienen también efectos ideológi·
organizaéión interna del texto. Más cos y políticos concretos, puesto que,
allá de estas concepciones distintas seamos o no conscientes de ello
de la significación y del modo de contribuyen a reforzar o modificar la~
aprehenderla, resulta claro que lo formas de conciencia existentes en
que está en juego entre las dos ten· su relación con la desigualdad de las
dencias en cuestión es, en definitiva, relaciones sociales que imperan en
la concepción del objeto mismo de la nuestras sociedades.
De la corriente "formalista" se
"ciencia literaria".
puede afirmar en términos generales
No es mi propósito reconstituir aquí que, en su forma actual, se deriva del
la historia de una polémica cuya estructuralismo lingüístico postsauforma actual tiene su origen en los ssureano, el cual se halla sobredeter·
avatares de los llamados formalistas minado en sus distintas variantes
rusos en un contexto histórico y poli· -estructuralistas, transformacional o
tico preciso. Tampoco pretendo ahon- general- por la corriente logicista y
dar en las múltiples figuras que se formalista que predominan en el
vienen dibujando, en torno a esta seno de aquella rama particular de la
"cientificidad" en disputa, entre lingüística constituida por la semánquienes, valiéndose de la lingüística tica.
y considerándose por ello "científiEn ésta, construida por derivación
cos", ven en los demás a " ideólogos"
analógica
del modelo fonológico pri·
que ponen la literatura al servicio de
una causa ajena a ella, y quienes, en mero y luego morfológico y sintáctinombre de la filosofía materialista de co, subyace una concepción del
la historia y de una causa en princi- lenguaje como modelo fundamentalpio justa, tachan de idealistas y reac· mente lógico, de lo cual se deriva
cionarios a cuantos se dedican a in- que la semántica no sea por lo tanto
más que la descripción y el registro
vestigaciones de carácter formal.
de las operaciones lógicas que presiIntentaré más bien ubicar los "pun- den a la formulación de los enunciatos ciegos" que, a mi modo de ver, dos de que se trate. Operaciones lógi-

cas ~ue no tienen otro significado,
precisamente, que su carácter lógico
- formal.
De esta manera, y a partir de una
regresión con respecto de la distinción saussureana entre lengua y habla en la cual se funda la lingüística
moderna y más concretamente la fonología, el pensamiento, es decir, la
aprehensión por la conciencia de una
realidad exterior a ella, no sólo se ve
reducido a las operaciones lógicas
que presiden a su materialización en
la lengua (es decir, el conjunto de
reglas fonológicas, morfológicas y
sintácticas.que permite la formulación de un enunciado a partir de un
léxico dado), sino que además no
tiene más materialidad ni determinaciones que éstas, ni por consiguiente
efectos concretos; es, pues, un universal abstracto y a-histórico, cuya
construcción descansa en una confu·
sión y una asimilación arbitraria, entre el plano del pensamiento (que se
origina en los ,distintos ámbitos de la
práctica social y que, por lo mismo,
es siempre concreto), y el de su ma·
terialidad lingüística en sentido estricto. Confusión y asimilación de
planos que tiene su origen en el he·
cho de que, en la práctica, ambos
aspectos aparecen siempre indisolublemente unidos -de hecho, no hay
pensamiento fuera de su sistema de
signos-o, más exactamente, signi·
ficado sin significante-, como tam·
poco hay signos -o más exactamen·
te significante- sin significado. Dicho
de otra manera, no hay significantes
" vacíos" , ni significados " libres", y la
distinción entre uno y otro aspectos
del "signo" es necesariamente el resultado de una operación intelectual= aquella, precisamente, en la
que se funda la lingüística moderna,
y también la que se encuentra en la
base lo mismo de nuestras prácticas
discursivas que del trabajo propio del
escritor.
De esta indisoluble union , en la
práctica discursiva, entre el pensamiento y su soporte lingüístico-formal,

no se desprende, sin embargo, que
ambos aspectos de la práctica discur·
siva estén sometidos a las mismas
regularidades, lo cual puede verificarse apelando a la experiencia histó·
rica: ni la lengua, ni el pensamiento
-sociales ambos- , son invariantes,
y, sin embargo, no modifican según
los mismos ritmos= ni los factores
históricos y sociales que determinan
la evolución de uno y otro nivel ac·
túan en ellos de la misma manera, ni
hay correlato alguno entre, por ejemplo, ciertas modificaciones fonológi·
cas o incluso sintácticas del español
moderno con respecto al del siglo XV
o XVI, y la evolución de las distintas
esferas del pensamiento en el mismo
periodo.
~simismo, todos sabemos que las
~1smas reglas fonológicas, morfológicas y sintácticas pueden , en cuanto tales, materializar pensamientos
dis~intos y hasta opuestos = puedo
decir en español las cosas más contradictorias, sin por ello dejar de
hablar español. Si digo aquí= " hace
calor, hace frío", se trata de un enunciado lingüístico correcto que, sin
embargo, no adquiere significación
concreta más que en función de un
contexto extralingüístico, en este
ca~o, la experiencia que no es co·
mun, a ustedes y a mi: a ustedes,
que me están oyendo, y a mi, quien
ac~ba d~ formular un enunciado que,
mas alla de su materialidad lingüística aunque en ella, presenta además
u_n paralelismo y una contradicción
log1cos que, en ningún caso, contri·
buyen a su significación = sólo son el
soporte lingüístico-formal y el indicio
de " algo" que está " en otra parte", y
que queda ~ntonces por determinar y
conceptuallzar en su relación con la
doble materialidad -lingüistico-for~al e ideológico-cultural- del enunciado.
Pongamos por caso que en la base
de dicho enunciado, se e~cuentre el
susto que estoy pasando al tener que
expone, ante ustedes. Este susto da
cuenta de mi estado emotivo, mas no

de la doble materialidad del enunciado, doble materialidad de la cual
se establecen sus sentidos posibles.
Lo que media aquí, entre mi situaci?n emotiva y mi enunciado, y determina a ambos, no son sino las con·
diciones sociales de producción de
este último. Esto es, en primer térmi·
no, una comunidad de lengua, y lue·
go condiciones ideológicas y cultura·
les, cuyas contradicciones, asumidas
por mí de determinada manera, son
las que por una parte determinan el
" contenido" de mi conciencia (representaciones asociadas con una situa·
ción percibida como conflictiva) y por
otra confieren su " forma " y sus " sentidos" posibles a mi enunciado.
Si, en un primer tiempo, me retiero
a las circunstancias de la enunciación, esto es el marco de un coloquio
internacional de carácter académico,
científico, resulta claro que, por su
misma naturaleza, este marco ins·
taura ciertas reglas de comporta·
miento a la vez que ciertas modali dades de nuestros discursos, es decir,
pautas " culturales " más o menos
precisas, que fijan las fronteras de lo
que se puede decir y lo que no se
puede decir, y cómo.
Entre las fronteras que señala di·
cho marco, y la primera en la que se
establece entre lo público y lo privado, o si quieren entre lo académico
científico y lo emotivo, lo cual me
obliga, si quiero introducir un elemento de esta naturaleza-autorizado, hasta cierto punto, por la relación afectiva que mantengo con al ·
gunos de ustedes- a resolver en el
plano a la vez lingüístico y formal,
una contradicción que se halla inserí·
ta en las circunstancias mismas de la
enunciación, configuradas por un ,
marco institucional preciso, aunque
nohomogéneo en cuanto a sus com ponentes. Por ello, tengo que introducir dicho elemento emotivo bajo la
forma de un ejemplo aparentemente
casual destinado al mismo tiempo a
ilustrar determinadas tesis con respecto a uno de los temas centrales

del Coloquio; y tengo que recurrir
también, por una parte, a una forma
verbal impersonal ("hace" en vez de
" ~engo" o " siento") y por otra a acep·
c1ones metafóricas y culturalmente
aceptadas de las nociones de frío y
calor, todo ello con el fin de decir y
no decir -o sea atenuar- lo que en
tales circunstancias, en principio, no
se debe decir (y que en otras circuns·
tancias y de acuerdo a otras conven·
ciones, bien podría decirse y de muy
distinta manera ... ).
Pero si me refiero ahora a otro aspecto de la heterogeneidad de los
componentes del marco institucional
en el cual estoy pronunciando esta
comunicación, por ejemplo, a la dis·
paridad en la formación académica y
el bagaje ideológico-cultural de un
público conformado a la vez por
especialistas y estudiantes, la introducción del enunciado " hace frío,
hace calor", para ilustrar las tesis
que por otra parte estoy sustentando
en el plano conceptual y abstracto
a_cer~~ de la constitución de la signi·
f1Cac1on , aparece destinada a volver
accesible para los no-especialistas lo
que en otras circunstancias hubiera
podido reducirse a unas pocas proposiciones teóricas.
Desde otra perspectiva , en fin , la
de las contradicciones ideológicas y
políticas que atraviesan nuestro campo de estudio y las instituciones en
las cuales éste se sustenta -contradicciones de las que los aquí presentes somos de alguna manera los por·
tadores- , el mismo enunciado, con
su paralelismo y su contradicción
formal, su forma verbal impersonal y
su apoyo en acepciones metafóricas
de los predicados, puede aparecer
como una forma apenas velada, de
s~brayar, desde otro plano, lo que ha
s~d?. el punto de partida de mi expo·
s1c1on = las contradicciones y divisiones ideológicas y políticas que
atraviesan nuestro campo de estudio,
las cuales no se caracterizan general·
mente por la coexistencia pacifica.
Y, desde luego, no hace falta sub-

~

�rayar que lo que acabo de formular a
propósito de lo que no es más que
un elemento inserto a ésta, cuyas
formas de elaboración (de elementos
lingüístico-formales e ideológico-culturales) responden grosso modo a
estas mismas determinaciones; determinaciones con respecto a las cuales
intenta tomar posición, dentro de formas que le son propias. Con algunas
salvedades, sin embargo.
En este segundo caso, y a diferencia del anterior, no se trata de
asumir una posición subjetiva con
respecto al contexto general de este
Coloquio, sino de tratar de contribuir
al desarrollo desigual entre posiciones idealistas y materialistas en un
campo de estudio concreto, y de dar
a entender los problemas planteados
por esta relación desigual a un público de formación relativamente heterogénea.
De modo que si bien este segundo
aspecto es el que determina la forma
de mi exposición, su sentido -cuyas
ambigüedades se reducen al pasar de
un lenguaje concreto sensible a otro
de tipo casual-conceptual- se define
en función del desarrollo histórico
- concreto de unas y otras posiciones en el seno de la disciplina que
nos ocupa, y en función de sus efectos ideológicos y políticos- y, entiendo que, en este segundo caso, a
nadie se le ocurriría definir esta significación al margen de su campo de
aplicación concreto y con base en la
sola descripción de su significante
lingüístico-formal.
Diferencia esencial, que permite entonces ubicar el lugar del bloqueo al
que la corriente logicista-formalista
somete el problema de la significación y explicar la razón de su reproducción en el ámbito privilegiado de
la literatura.
Por razones históricas que no es
del caso desarrollar aqui y que tienen
que ver con el desarrollo del modo de
producción capitalista y la conflictiva conversión de las obras literarias

en una mercancía especifica, éstas
aparecen como objetos desprovistos
de todo fin práctico, fetichizadas, cuyo valor radicaría en la ostentación
de las condiciones formales que presiden a la enunciación de su mensaje. Lugar sacro en un mundo en
donde nada permanece sacro y en
donde todo se halla sometido a la ley
de la ganancia y puesto al servicio de
la reproducción de la dominación,
el arte en general, y la literatura en
particular, aparece entonces como un
lugar privilegiado, supuestamente a
salvo de las vicisitudes históricas y,
por consiguiente, de las contradicciones sociales que las ideologías expresan y cubren al mismo tiempo.
Esta forma de presencia de las
obras literarias, que responde a la
vez, y en un solo movimiento dialéctico, a las exigencias de la base económica (cimentación del valor de
cambio del producto en su calidad estética) y a la reproducción de la dominación (fundamentación de este
valor estético en la negación ideal de
las contradicciones sociales y su
desarrollo, mediante un desplazamiento hacia la exhibición de un trabajo de carácter artesanal, propio de
un pequeño productor independiente
supuestamente al margen de las relaciones capitalistas de producción imperantes) es entonces la que permite
el oscurecimiento, para el escritor y
para el lector, del conjunto de contradicciones objetivas y subjetivas de
las que sus respectivas prácticas son
necesariamente el lugar. Y ello, por
la simple razón de que. el punto concreto de su aplicación -esto es, la Instancia Ideológica y central y su papel
en la reproducción I transformaclón de
las relaciones sociales existentes- se
ha vuelto positivamente Invisible (lo
cual, por lo demás, es una propiedad
de las ideologías dominantes). De ahí,
el carácter a menudo solipsista de la
creación literaria y el carácter tautológico de una critica y unas "ciencias" literarias que se limitan a verificar lo que a priori postularon y sentaron como una evidencia = la idea-

lidad entre el pensamiento y sus
estructuras lógicas y la materialización de éstas en la base lingüística
"crítica científica'' que, por lo mismo,
no explica nada y que, en el mejor de
los casos, se contenta con describir,
repertoriar y clasificar elementos
formales, sobre los cuales algunos
proyectos, desde fuera y sin control
epistemológico alguno, sentidos que
se les antojan inmanentes.
Al destacar la inmanencia del sentido y con ella la supuesta transparencia del lenguaje con respecto al
pensamiento, no estoy desde luego
sosteniendo tampoco que el sentido,
o más bien los sentidos, del texto,
sean independientes de su organización interna, o que el de tal o cual de
sus elementos no sea función de las
relaciones que mantiene con los
demás. -Sólo sostengo, en primer
lugar, que esta organización interna
no es estrictamente formal, ya que
ningún elemento es previamente
neutro-.Como ya lo dijimos antes, no
hay significantes vacíos, ni significados "libres", y, por lo mismo, toda
práctica discursiva emplea un trabajo
no sobre el significante, sino en el interior del signo, trabajo de disociación, reapropiación y transformación,
en un sentido determinado, de los
significados de los que viene indefectiblemente cargado el significante,
y que provienen a la vez de la tradición cultural heredada y de las múltiples prácticas sociales en las cuales se originan. De ahi que el plano
de la organización formal no sea independiente de la elaboración de determinados contenidos ideológicós
culturales y que, aún a despecho d.e
las ilusiones que al respecto puede
alimentar el autor (o el crítico), este
plano no sea tampoco la simple
manifestación de su libre albedrto, ya
que las propiedades naturales, sociales o culturales del "referente" fijan
determinados limites a las posibilidades de reapropiación y transformación de los significados de los que el
significante es el soporte lingüístico.
Y al descartar la inmanencia del

sentido, sostengo también que la organización interna del texto y las relaciones existentes entre sus distintos elementos constituyen la condición necesaria aunque no suficiente
para la producción de determinados
efectos de sentido (como lo he querido mostrar con el ejemplo anteriormente aducido). De no ser así, no podría explicarse ni la posibilidad de
lecturas distintas de un mismo texto,
ni por consiguiente la pervivencia de
las obras literarias más allá de las
condiciones históricas de su producción. Pero si bien la corriente teórica
Y critica a la que me estoy refiriendo
no explica finalmente nada, ni con
respecto a la doble materialidad del
texto, ni con respecto a los efectos
de sentido que es susceptible de producir, lo cierto es que contribuye, a
reproduci r la fetichización de las
obras literarias convirtiéndolas en artefactos listos para ser manipulados
al antojo de cada quien -es decir,
Inocuos- , y que contribuye también
~ oscurecer y volver prácticamente
in-formulable una pregunta sin em-

bargo fundamental a la que pudiera
avocarse un estudio materialista de
la literatura. Pregunta que consistiría
en indagar de qué manera especifica
y concreta la literatura (entendida ésta a la vez como escritura y lectura),
contribuye a la reproducción o a la
transformación de las formas de conciencia social existentes. O, en otros
términos, ¿cuáles son las condiciones a la vez lingüístico-formales e
ideológico-culturales a partir de las
cuales se constituye histórica y socialmente este efecto ideológico particular que podemos llamar " ideológico-estético"? ¿cuáles son las condiciones históricas y sociales de su reproducción? y ¿cuáles las de su transformación en un sentido más acorde
con el devenir histórico de nuestros
pueblos?
No puedo extenderme aquí sobre
las bases y los alcances de esta reformulación de los problemas relativos
a la "significación" de las obras literarias, es decir, cómo y porqué llegué
a esta reformulación. Sólo quiero

dejar sentadas algunas premisas que
son las que se desprenden de lo anteriormente expuesto. De ello se desprende que la contribución especifica
de la literatura en la reproducción y
transformación de las formas de la
conciencia social -lo que otros llaman la significación- resulta en
primer lugar:
1) de su carácter de práctica especifica en la ideología (práctica en la
que el proyecto ideológico-estético
del artista es sólo un elemento estructurador, que entra en relación
dialéctica con la materia elaborada y
que, por consiguiente, no agota la
significación de la obra), y de las propiedades (no intrínsecas) gnoseológicas, ideológicas y estilístico-formales
que se derivan de dicho carácter;

2) de las características concretas
de la formación ideológica estético-literaria y en particular de la naturaleza de las ideologías estéticas predominantes que sobredeterminan la
producción del efecto estético a través de la lectura.

�POEMAS

Antonino Carlos
ESAS CENIZAS QUE ...

La mariposa como cuervo
vendió su color roto
a la mirada escabrosa
en los huesos que usan bandera
de dos aguas
Y ellos creen que
alguna de estas cosas se le olvidó;
el suelo o los pasos
la lluvia o las nubes
su rostro o su sombra
y
que una de estas es falsa:
el polvo o la risa
la noche o la calle
su boca o su palabra
y ellos creen que la mariposa escondió
el agua bajo su almohada para rec.o rdar,
pero ellos se quedan dormidos
en las tablas secadas
por los cristales

r (EL ..... ERO)

alucinada

.....

•

•

anoche
la guedeja lengua
me dispuse a _violar la espera
para equilibrar el cloqueo
del cigarro,
pero el déspota silencio
engüeyado por la. nostalgia
se largó a buscar
escaleras en la arena
J azotea
•.
ventana
,.
suelo, calzones ... ruido de Dios
¡Toma!
vuelo
sincero como gato

,..

..

.

..

•..\..,..

,.,J
¡ ·,

.

.

.

. . f~
r

~

~ \

t

'--'•
+ &amp;•e , . . ~

.

;,.~

~ (MARAÑA DE POLVO)

.... no vuelven
no regresan
están escondidas en las espaldas de tus ojos
como sombras ciegas
con las manos atadas
escuchando el olvido cuadrado
que tu no ves,
y a cuando
a eso de las soledades
arrojan
unas migajas de sombreros
como pedazos de universo
regalo de existencia
ya sorprendidos
en los hoyes.

�LA POESIA EN MONTERREY:
LOS LIBROS DE 1981

Humberto Salazar
SEÑAS / RESEÑAS
CONTRASEÑAS

1.....

Casi una decena, o sea nueve, fueron los libros de poesía publicados
en Monterrey en 1981.
Me temo, sin embargo, que con seguridad habrá tres o cuatro títulos
más que ahora se me escapan, o que
de plano no conozca por estar fuera
del " circulo " en el que medio me
muevo.
De los nueve que tengo a la mano,
hay tres que propiamente son libros,
y los 6 restantes son más bien cuadernos o, como algunos gustan de
decir, plaquettes.
Los libros son: Avivando el fuego
de Andrés Huerta, El segundo poeta
de Miguel Covarrubias, y Muñeco de
Oarúa de María Copani.
Los cuadernos: Por las horas desiertas de Horacio Salazar Ortíz, ·Angulo
Sol de Patricia Laborde, Seis Poemas
de José Javier Villarreal, Poesla urbana de Arnulfo Vigil, Blues del año
nuevo de Humberto Salazar, Impenetrable aurora de Eligio Coronado.
Y como todo se vale, pues claro:
podemos comenzar con los lugares
comunes, y entonces habremos de
compararnos con Jalapa, Puebla,
Guadalajara , o el mismo De Efe, llegando a la conclusión lastimera de
que nuestra ciudad es un gran bostezo literario, o si no ·(ay) un medio
duro y hostil a los empeñados en el
quehacer artístico y cultural en general.

Pero tampoco es bueno estarse
quejando siempre, aunque se tenga
razón. Y menos si volteamos un poco
a diestra y siniestra y nos percatamos, como no podemos dejar de hacerlo, de que hoy, en este 1982, asistimos a una especie de mini-boom
cultural local. Y para el incrédulo
tomasiano que pidiera pruebas y razones, sólo bastaría soltarle prendas:
El Volantín (Suplemento de El Diario),
Revista 1 (Filosofía y Letras UANL},
Aqul Vamos (Suplemento de El Porvenir), Cuadernos Tinta Joven, Revista

El Matamoscas (Filosofía y Letras
UANL), Ediciones de la Preparatoria
Uno (UANL), fruta Verde (Fil. y Letras
UANL), Hormiga Herrante (Grupo Tinta
Joven), Ediciones del Grupo Divulgación, litoral (del Taller del mismo
nombre), Suplemento El Cocodrilo
(Periódico del STUANL), etc.

También aprenderíamos a respetar
un poco más al año que pasó, en
cuanto a poesía publicada, si nos ponemos a echar cuentas: ¿Cuántos se
publicaron en el '80? ¿Cuántos en el
'79?
Y aunque en el desorden de libreros
y archivos no tengo bien cubiertos
tales años, estoy seguro que fueron
más pobres que el anterior en libros
de poesía. ¿Me equivoco?

Por eso decimos que el '81 fue
bueno.
Y preguntémonos: ¿quiénes editaron sacrosanta poesía en esta ciudad
tan impermeable a la literatura?

De los libros apuntados, los editores fueron: La fonda de Andrés (un
restaurant), dos; Prepa Uno (UANL),
dos; Llbrerla Castillo, uno; Ediciones
artesanales, cuatro (dos el grupo Divulgación y dos Tinta Joven).
¿Bien presupuestados? Ninguno,
salvo la Prepa Uno de la UANL, que
tal vez tenga una asignación propia
para los rollos culturales. (O tal vez
no.)
2 .....

Pero además, y aunque saliéndonos un poco del asunto editorial, en
1981 se realizaron dos eventos bastante importantes, y relacionados directamente con la poesía "local".
Me refiero a la Escuela de Verano
"Francisco M. Zertuche" , organizada
por las Preparatorias Uno y Tres de la
UANL en agosto de ese año, y que fue
coordinada por Horado Salazar Ortíz.
En ella (amén de conferencias, música, pintura y galletas), se presentaron leyendo parte de su obra: Alfonso Reyes Martínez, Andrés Huerta,

Miguel Covarrubias, Carmen Alardín,
Amando Colunga; y René Alonso, leyendo poemas de Horacio Salazar
Ortíz y Humberto Salazar.
Y en cuanto al segundo evento,
realizado dos meses después, en octubre, éste reunió a un mayor número de poetas y aspirantes. Se llamó,
ufanamente, Primer festival de Poesta
en Nuevo León, y se realizó en el Auditorio Alfonso Rangel Guerra, de la
Facultad de Filosofía y Letras de la
UANL.
En susodicha tribuna, de paño verde y asientos sibaritas, leyeron poemas y fragmentos poetas de la más
diversa ralea, estirpe y condición.
Para no pecar por omisión o falla,
transcribo a continuación la lista de
los participantes en tal maratón (In
alphabetlcal order por si las moscas):
Eduardo Arellano Elías, Antonino Carlos, Amando Colunga, María Copani,
Eligio Coronado, Miguel Covarrubias,
Andrés Huerta, María Teresa Llanes,
Guillermo Meléndez, Abraham Nuncio,
José Ramos, Alfonso Reyes Martínez,
Francisco Ruiz Solís, Enrique S.,
Horado Salazar Ortiz, Humberto Salazar, Saramey Sepúlveda, José Javier
Villarreal, y Minerva Villarreal.
3 .....

Pero ¿es que el aumento en las publicaciones, antes mencionado, fue
una mejoría de por sí, o lo que se
ganó en cantidad reperrntió negativamente en cuanto a la calidad?
La verdad es que sería un poco apresurado, y sumamente irresponsable, hablar aquí de lo relativo a la ca1idad, sin intentar por lo menos un
desmenuzamiento detallado y decoroso de los textos.
Lo que sí se puede decir, y que
cualquiera puede advertir, es que de
las publicaciones reseñadas, sólo tres
son de autores ya fogueados en el
oficio, poetas con más de 15 años de
publicar (Covarrubias, Huerta y Salazar Ortíz}.
Y sin embargo no deja de ser cierto

¡s

�también que entre los restantes hay
cosas de primera calidad.
Y aunque no sea el objetivo de esta
nota el dar un comentario crítico sobre los nueve libros, intentaré a continuación algunas observaciones muy
generales, que no implican mayor
profundización que una primera lectura.
De los seis escritos por poetas, digamos jóvenes, el mejor para mí es el
de Maria Copani (Muñeco 1e Garúa),
que es quien demuestra ser la más
formada, la más dueña de su oficio.
Además de que, físicamente, el suyo
es un libro diseñado y editado impecablemente (Claro: poderoso caballero
es Don Librero ... ).
También es muy bueno sin duda el
de José Javier Villarreal, quien se afirma (entre los que lo conocemos) cada
vez más como una voz particularísima, una voz original y muy rica en
recursos y modalidades expresivas,
que no suena epigonal con respecto
é! las letras locales.
Los cuadernos de Patricia Laborde
(Angulo Sol) y Eligio Coronado (Impenetrable aurora) nos enseñan el resultado de trabajos realizados principalmente bajo los marcos del taller de
creación Tinta Jóven, del que ambos
formaron parte hasta su desintegración ( 1978-1980).
La Impenetrable aurora de Eligio,
representa una flagrante copure epistemologuique con respecto a su anterior libro (Umbra l de la esperanza),
que se debatía sin felices resultados
entre las formas decimonónicas y el
romanticismo más acuñiano.
Podemos decir que a partir de esta
Impenetrable aurora, que es una especie de nocturnario medio místico
medio urbano, se anuncia y asoma
ya la poesía, que estaba "buscando"
. Eligio desde hace varios libros (serie
En busca de la poesía ...).
La poesía de Laborde no da mucho
qué decir. Es una poesía blanca y
cantarina, una poesía simple y bella
por todos lados, (que gusta a cualquiera).
En ella siempre están presentes

campos semánticos recurrentes: el
color y la luz, el viento y el agua.
Además, podemos afirmar que a partir de este primer cuaderno Patricia
Laborde inicia, con una afirmación
creciente, su propio tono de voz y esti lo en los terrenos de la l)oesía erótica femenina.
El cuaderno de Poesía Urbana de
Arnulfo Vigil es también bastante
bueno, aunque titubeante para mantener el nivel en ocasiones, por el enfoque sociocrítico con que maneja (a
veces con mala fortuna) sus temas
cotidianos y citadinos.

formados en la presentación por el
tono que lo caracteriza, y en el que
intervienen ingredientes como el lenguaje directo, los ritmos tradicionales, el amor y la soledad, el humor
desde festivo hasta agrio.
Por las horas desiertas sigue un poco la linea trazada ya en el anterior
libro A vuelta de rueda ( 1980), que es
un libro igual de heterogéneo y rico
que éste, y es en el que precisamente
Salazar Ortíz inaugura un aliento más
ligero y positivo en su poesía, tan encajonada anteriormente en los temas
de la desolación y el pesimismo. (En
el nombre de Eva - 1969-, y La cruz
azul y otros poemas -1974- .).

Sin embargo, aunque en ésto último han coincidido varios detractores,
me parece que lo que al final debe
El de Andrés Huerta (Avivando el
señalarse como persistencia es que fuego), es el más extenso y, paradójilos textos de Vigil denotan un esfuer- camente, el más unitario. Tomado en
zo creativo y un trabajo paciente so- general, de bulto, constituye un todo
bre los temas, y las cuestiones ideo- amarrado por el tono, quién sabe si
lógicas o estéticas (que también son construido adrede o felizmente casual.
ideológicas) invocadas para desmiPuede incluso leerse brincándose
nuirlo, resultan finalmente inútiles a
la hora secreta en que el posible lec- los títulos, como un largo poema de
tor se enfrenta con el texto, bueno o -agradecimientos y experiencias cotidianas, signado por un indudable
malo.
En cuanto a los libros de Huerta , aliento pelliceriano (aunque más pagano) que aglutina los ochenta y tanCovarrubias y Salazar Ortíz, creemos
tos poemas, escritos en versos que se
que en lo publicado este año contihilvanan ágilmente sobre la blancurnúnan una línea y tono ya marcados
anteriormente, a lo largo de los libros ra de la página, logrando expresividay años en que dichos autores (de l des varias al nivel de lo visual. .. (cfr.
mi breve nota en t:l matamoscas no. 3,
que fuera el grupo Apolodionis) han
febrero de 1982).
venido dándose a conocer.
El de Miguel Covarrubias, como ya
Y bueno, ésos son pues, mencionatuvimos ocasión de señalar (Revista dos un tanto a la carrera, los libros
El Matamoscas número 1, nov.1981 ),
de poesía en 1981, en Monterrey.
aumenta una colección de poemas
¿Dirán todavía (los que así lo hainiciada en 1969 (t:l poeta) y engrosacían) que fue un mal año, un año
da en 1977 (t:I segundo poeta). El
pobre para la poesía local?
nuevo libro, nos presenta en el añaMejor concluir conmigo y este re·
dido una escritura meticulosa y elecuento en que, a pesar de los pesagante, una escritura en que el amor y
el humor se nos dan impecablemente res, el '81 fue bueno para la poesía
enunciados, en pequeños poemas regiomontana.
que no rebasan las diez o quince líEn seguida, transcribo un poema
neas (De lo bueno poco ... diríamos si de cada uno de los autores y textos
no temiéramos decir un lugar tan
mencionados, haciendo el señalacomún).
miento obvio de que la selección se
El libro de Salazar Ortiz (Por las ho- apega a gustos puramente persona·
ras desiertas}, que más bien es un
les y que, evidentemente, los textos
cuaderno, consta de 17 poemas de contienen mucho más de lo adivina·
diversa factura y asunto, aunque uni- ble a partir de_ estos poemas:

MUCHACHA DE VERDE

OTRA HISTORIA DE CARTAGO

Muchacha de verde
te declaro mi guerra
amorosa
con las manos
con los ojos
con los labios
con los ojos
te lanzo palabras
encendidas
sobre tu pelo
sobre tus pechos tiernos
incendiarte toda
y que seas el fuego
y ser yo contigo
el fuego consumido

Una noche de luna fue, sin duda;
-una noche de luna primitivacuando, tristes fenicios sin destino
avistaron las playas de Cártago.
Sin embargo, Cártago', todavía
era nomás un sueño fatigoso.
No existían sus torres, ni sus armas,
ni sus bravos guerreros. Era sólo
el sueño de una noche milenaria
sobre las olas del Mediterráneo.
Y en estas pocas líneas olvidables
está toda la historia de Cártago.

Andrés Huerta

CUMPLIRA SU PALABRA

Esta mañana, antes de salir, le dijo: " No
tardaré, ya que sólo miraré patos en
el estanque".
Es evidente que cumplirá su palabra, puesto que nada dijo de los cisnes que
obligan a la tardanza si los miras.
Miguel Couarrubias

Horacio Salazar Ortiz

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Ni siquiera
luego de sentirte dentro mío
eres capaz de romper la muralla del recuerdo
permaneces anclado
con tu ru_tina de siglos oxidados
con el deseo de irte
y a la vez quedarte.
No soporto -más.
Esta mañana he decidido irte
SÍ,

abandona mi casa antes que ni siquiera
por lo menos esta vez
alces la voz para llamarme tuya.
Patricia Laborde

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....

Ni siquiera en esta tarde
de Octubre y aguas
puedo decirme tuya
ni siquiera
en esta claridad de alma
puedo sentirme amada
te callas ·
con un silencio pedregoso y tierno
y me miras
con una sonrisa cuestionable
sin garantía de vuelta.

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,

. .
t~ , ◄•
POR LO MENOS AHORA

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POEMA NO. 6 (FRAGMENTO)

M

a sandra tilia
hora en que las bolas nos saludan
golpe irreverente de suplicios
gritos ·cortos
en un amanecer más que claro, como un día de
-uniforme rojo
se me ablandan los suplicios
estoy parado en la 50067 piedra
y el mundo te masca
golondrina de zapatos brillantes
con las armas bajo el brazo
saltar hasta volar a tocar
no cuento las filas de prisioneros
hago de cuenta que las bolas se alejan
la blanca saliva de tus represalias comienza a ahogar
la fu ria de mis brazos
con la pierna dormida en el mar
atento
muy atento
pon atención:
Lo que pido es, por cierto razonable y lógico.
El destino viaja, y no todos regresan.
José Javier Villarreal

�RETRATO

PUNTUAL

DOS TRISTES TIGRES

ella no dejará de bordar en el alféizar
no dirá una palabra
no escribirá un poema
ni tendrá sueños de artificio

Saco camisa blanca zapatos boleados corbata
los dientes lavados
los cachetes rasurados
Huevos con jamón y leche Las Mitras
beso a la esposa hacendosa
en el carro aire acondicionado las noticias en la XEFB
Piensas en tus secretaria
de primera mano para tí
después para su novio
La cartera llena
El sol es redondo pero no se ve
Las oficinas tan distantes de los talleres
No hay ningún problema
Una herida en el corazón
la cura un cheque en blanco
Entras sonriente a la Gerencia
mientras tu esposa en tu otro carro
se detiene frente a un departamento
de soltero.

En un trigal,
dos tristes tigres
tragaban trigo.
Tragaban el trigo travieso
diseminado por sus campos triturados.
(Uno de ellos era un t igre
y el otro era una tigra).
Se tragaban el trigo a puñados,
y se tildaban ferozmente
como eñes enloquecidas.
Recogían la tarde frágil
con los dedos,
y se la guardaban
en los besos,
enmedio de ayes de placer y muerte.

cada vez que el gallo cante
le quitará una hoja al calendario
(nadie lamentará que no conozca la dialéctica)
en primavera
aumentará su colección de mariposas

•

•

no violará ninguna ley de tránsito
escuchará los mismos discos de raiconif
y seguirá sonriendo
aunque le duelan los ovarios
hasta el final de la novela
Maria Copani

Arnulfo Vigil

GRAFFITI PERSONAL
Dejaré caer
Las palabras sobre el sentimiento.
Todas las que sea posible.
Las que se quiebren,
ésas no servirán.
Las otras,
Las que queden clavadas,
Las que amoraten
o hagan sangrar,
ésas serán el poema.
Eligio Coronado

El tigre llevaba
por nombre Legión,
inscrito como El Golem
en la frente.
La tigra se llamaba Aurora Boreal,
y era un auténtico
amanecer a la locura.
En un trigal transversal,
dos tristes tigres
se tragaban mutuamente,
como dos tristezas atroces.
Humberto Salazar

�LA IZQUIERDA
PARTIDARIA EN MEXICO
(DE LUCHAS CONCRETAS Y VICTORIAS PARCIALES)

Luis Lauro Garza
La reunión de 5 ensayos escritos
entre 1976 y 1980 por Pablo González
Casanova, autor de La democracia en
México, ha culminado en la publicación de un nuevo libro: fl fstado y
los partidos polttlcos en México.
En este trabajo aparece de nueva
cuenta la formidable capacidad de
análisis que impulsa la reelaboraclón
Y el estudio preciso alejando así las
" implicaciones mitológicas" que en
muchos casos del estudio de la realidad mexicana son verdaderamente
atroces.
El primer ensayo lleva por título " El
desarrollo económico y social" y con·
tiene en términos generales una des·
crlpción detallada del pais: datos
cualitativos y cuantitativos de las rl·
quezas naturales, inversión extranje·
r~, producción, sistema político, historlco, etc. Nada más lógico si se lee
que apareció inicialmente publicado
(versión abreviada) en la revista Sclentlflc American.
"El partido del Estado y el sistema
político" es el título del segundo ensayo. La historia de nuestro país a
través de nuestra herencia política,
de nuestras contradicciones, de nuestra especificidad . " El Estado mexicano
se caracteriza por una experiencia y
una cultura del poder" . (... ) "A la historia del poder y de la cultura del
poder en México se añade la historia
.de las masas como parte de la historia del Estado, y de las alianzas libe·
rado~as y dominantes. El Estado y los
partidos surgen en relación con la
política del poder y con la política de
masas" (p . .32). Nuestra herencia histórica: " Es falso que la especificidad
mexicana provenga del legado de
Huichilobos. La herencia viene de Fe·
lipe 11. Los aztecas dejaron pocas
costumbres y artes de gobierno. Son
los conquistadores y su cultura los
que sobreviven hasta en los rebeldes.
Sus tradiciones e invenciones adquie·
ren una impronta criolla, que estalla
como estilo desde el siglo XVIII"
(p. .32). Densidad de formas en la con10
•
formación de la " cultura política" :

históricos de la clase obrera. Al jugar
e~os partidos un nuevo papel en el
sistema electoral y político éste aumenta sus canales de comunicación
Antecedente importante de la refory se vuelve más flexible y vivo, mienma política de mayo de 1978 lo fue
tras aquéllos operan como un motor
la nueva Ley Electoral de diciembre
de cambios en el sindicalismo oficial
de 1945, a. la cual González Casanova
y en el partido oficial , a modo que
atribuye su verdadero objetivo de
aumente la presencia en ellos de la
aquel entonces: "Que los partidos po· clase obrera " (p.85). Escrito hace
líticos no fueran dos sino tres para
4_a_ños, adquiere hoy signos de tangl·
q_~e el Estad? mantuviera una posi- b11tdad que no existían antes de la
c1on de equilibrio y arbitraje sin que
fusión de varios partidos y organizala oposición fuera entre el partido del
clones políticas. Por ello es sorprenEstado y otro de la Oposición, sino
dente, más que la capacidad profétientre dos de la oposición con 'Ideoloca del autor, su conocimiento de la
gías discrepantes· que lucharan entre
sociedad mexicana a través de las ins·
si de un extremo a otro, mientras el tanelas que las distintas fuerzas sop~r-~ldo del Estado era el justo me- ciales han configurado en los últimos
dio_ (p.58). Cualquier semejanza del
años.
art1cul? de Octavio Rodríguez Araujo
A la manera de línea de acción de
aparecido en Unomásuno sobre el tripartidismo es, por lo menos, una deli- los partidos de Izquierda afirma que:
berada coincidencia con esta tesis. " para librar en forma efectiva y si·
Aunque hay que aclarar que Rodrí- m~ltánea _la lucha adentro y afuera,
guez Araujo no sólo extiende su tesis. um~a .Y dtferencia~a, democrática y
hasta el momento actual, sino que la soc1al_1sta, los partidos de izquierda
matiza y la engloba dentro de una necesitan desarrollar varias posibili·
concepción que en los últimos meses dades teóricas y prácticas que no
ha sido motivo de una " ¿polémica in- pueden asumir consecuentemente,
ventada?·: -con y sin interrogación-, profunda, permanentemente sus
entre militantes de la Izquierda mexi- ·~ompañeros ~e ruta ' más genuinos,
ltberales, socialdemócratas sindica·
cana .
listas, incluso los de la cla;e obrera.
" La reforma política y sus perspec- Entre esas posibilidades que se pre·
tivas" , es quizás el ensayo más im- sentan a los partidos de izquierda
portante que aparece en este libro. destacan las siguientes: Primero: La
Su validez no estriba sólo en su im· difusión del socialismo científico. Se·
portancla política coyuntural. La in- g_undo: La acumulación de investiga·
fluencia de este articulo en la elabo· c1ones concretas basadas en el socia·
ración de varios textos básicos de la li~mo científico. Tercero: La explica·
política mexicana actual es mani· c1on de los hechos -tendencias y
fiesto. Véase si no, la Introducción a coyunturas- con los análisis de cla·
La reforma polltlca y los partidos en se más exactos de la realidad nacioMéxico, de Octavio Rodríguez Araujo, nal e Internacional, y su divulgación
y algunos de los planteamientos con- mediante una política que gane a las
tenidos en México, la disputa por la ma~?s, como actores, en la interpre·
nación, de Rolando Cordera y Carlos tac1on de esa realidad y su transfor·
Tello.
maclón. Cuarto: El apoyo permanen·
En esta parte del libro, González te, congruente, a los procesos de
~a.sanova s~ñala que " la reforma po- democratización sindical y política.
ltt1ca ha sido un primer paso que Quinto: La determinación de medidas
tiende a acercar a los partidos que concretas, practicables, ¿antimperla·
representan desde la oposición de iz- listas?que disminuyan la dependencia,
quierda los intereses Inmediatos e el endeudamiento externo (fuente de
mangoneo, coaliciones y alianzas populares, cuartelazo y golpe militar,
federalismo, caudillismo, etc.

futuros y brutales chantajes por el
Imperialismo) y la fuerza de los mo·
nopolios ya insufrible también para
la pequeña empresa y para una mínima polítlc~ económica nacional , general. social, que dentro del capita·
llsmo, por contradictorio que sea, au·
mente el área nacional y social de la
economía, y la presencia o presión de
los trabajadores en los puntos direc·
tlvos de un Estado vulnerable sin su
presencia, transformable sin ella en
mero ap~rato represivo del capital
monopoltco y del Estado imperial.
Sexto: El apoyo y la orientación de
los movimientos de resistencia popular y la articulación de los movimientos obreros y de marginados, de tra·
bajadores Industriales y agrícolas, de
trabajadores y de pobres, de trabajadores y de pobladores, de explotados
Y superexplotados, indios o mestizos.
La_ lucha por la articulación, orientacion Y apoyo a todos los movimientos
de resisten~ia o insurgencia que sur. ge~ en la fabrica o la mina, el municipio o el cinturón de la miseria. Sép·
timo: El apoyo político y legal a todos
los dirigentes Y organizaciones colocad?s en la ilegalidad y sometidos a
juicio -con o sin pérdida de su libertad- por el 'delito· de sus luchas sindicales, democráticas y revolucionarlas" (pp. 89-90).
t "El estado Y las masas" es el cuar·
0 ensayo. En él encontramos una
des~_ripclón histórica de la reestratíficacion_ ~ refuncionalización del aparato poltttco mexicano. También una
amalgama de conceptos que si bien
no s~~ lo mismo, en los hechos se
identifican. ¿Cuál es la diferencia en
nueS t ro país de las nociones de go~lerno
un lado, y Estado por otro?:
En Mextco el gobierno Y el Estado
forman un todo constitucional. La luc~a por el _gobierno y la lucha por el
P der eS t an mucho más estrechame~te ligados que en otros sistemas
pohtlcos. El gobierno no se separa
del poder _del Estado, y éste tiene una
auto~om1a relativa frente a la burgues1a aunque tienda a perderla. El
Jefe del Estado es el jefe del gobier-

p~r

una verdad política innegable con la
cual hemos q4erido finalizar esta re. El quinto y último ensayo lleva por seña: " La lucha de la izquierda es
titulo, " El futuro inmediato de la so- una lucha por lo concreto. En ese
ciedad y el Estado". " En un cierto senti~o no sólo es una lucha critica,
no solo es contestataria. Requiere
pensamiento positivista existe sólida·
mente arraigado el prejuicio de que e~_señar a las masas que con su ac~1on pueden alcanzar triunfos, y ensees más fácil escribir la historia del
narles que esos triunfos serán insupas?do, que la del futuro. El prejuicio
encierra un postulado dogmático por ficientes mientras ellas mismas cael cual resultaría más sencillo alcan- rezcan de la fuerza para defenderlos.
Al respecto enseñarlas a alcanzar viczar _I~ verdad científica sobre el pa·
leoltt1co, que explorar el futuro inme- torias parciales -en la política naci~nal. democrática, popular- y endiato del país donde se vive. De
acuerdo con ese prejuicio cualquier senarl~s el carácter Incompleto de las
estudio del futuro cae dentro del or- v!~tonas, es la doble línea de educac1on y propaganda política que coden de lo ideológico y lo profético, y
es condenado de antemano con char- rresponde a su más lúcida conciencia. Enseñarles que la verdadera radilatanería o poesía" (p. 155). Con esta
calización no es verbal, sino de fuerentrada, González Casanova desarroZ? de_l pueblo, de organización, conlla enseguida sus puntos de vista en
c1enc1a, sagacidad y capacidad de lutorno a los dos proyectos viables para
cha, de voluntad y hegemonía, es la
el país: el neofascista o el socialista
clave de una acción a corto plazo"
Así las cosas, la elección es inevita~
(p. 15.3-154).
ble y requiere de la participación
colectiva.
Pablo González Casanova, fl fstado
Ya en el estudio anterior ("El Esta- y los partidos políticos en México, Ed.
do y las masas") había planteado Era, México, 1981 , 178 pp.
no, y es el jefe del partido del Estado" (pp. l l .3· 114).

�ESTIRPE DE LEDA

1
1

Guillermo F. Meléndez
(uno)

(tres)

De día
Las luces
se adueñan de la calle
sigilosas vigilan
el curso del otoño en Monterrey
y hacen lluvia
un arcoiris frágil.
De día también palpita el búho
desde un hueco
sacude el hollín de sus plumas
calma la pesadilla del polluelo.
Yo desmorono tentativas
vuelvo a mi dimensión de arena.
Los nogales liberan a su fruto.
A pleno mediodía
soy la única sombra.

Un hilo
de llovizna
ahora me conduce al paisaje
que narra tus deseos
y me dice que amaste los olivos
cuando año tras año
en el mismo lugar serenos
destilaban su savia.
Como agua marina ha quedado en arena
la humedad de tus ojos.
Hoy sin reino Aquí
tu piel se mancharía de humo
tu pelo emblanquecido
te llevaría como una anciana rubia
hacia el asilo.
Hoy -si es que escuchasdesearía oir tus labios repitiendo
el adagio troyano de la fuga.

(cuatro)
(dos)
Ni la calle
con niebla
que hace de los instantes
anécdotas de Poe
Ni mi alcoba
que al recibir mi sueño
es áspera corola
Igualan el peso de tu crimen.
Tú que asesina y víctima
por tálamos y cunas
con el vientre y una filosa daga
en familia forjaste
una carnicería que aún gimen
las euménides.

De noche
las sábanas
despliegan su obra célebre
del pasado recogen
un jadeo compartido hasta
que el lino se humedece.
De la ventana llega
un rumor de jacintos que claman
por el espantaorugas.
Desde el techo
en hilos luminosos
descienden las arañas ...
Es diciembre y sin sueño
con mi sangre embriagada
me pregunto:
Cómo nació la despedida.

�BURGUESIA REGIONAL,
MERCADOS Y CAPITALISMO
APUNTES METODOLOGICOS Y REFERENCIAS SOBRE
UN CASO LATINOAMERICANO: MONTERREY (1850-1910)

Mario Cerutti
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Ponencia presentada en el
X CONGRESO MUNDIAL DE
SOCIO LOGIA

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l.·AMBITO REGIONAL, HISTORIA Y
METODO: EL SIGLO XIX EN MEXICO
Para algunas regiones latinoamericanas, el siglo XIX puede definirse
como el período en el que se configuran y tienden a consolidarse las formas capitalistas de producción .

(Sesión sobre "Análisis de
Se trató de un proceso lento, zigzaprocesos: el desarrollo regional gueante, que requirió cambios estruc• y urbano en América Latina"). turales en la sociedad y economía he-

11

redadas de la etapa colonial. La emer-

Ciudad de México, Agosto 1982 gencia de nuevos esquemas productivos y de diferentes grupos y clases
sociales tornó irreversible el papel
rector que comenzó a asumir el desarrollo del capitalismo.

Estos cambios endógenos se materializaron en un mismo movimiento
con modificaciones que se protagonizaban en la economía internacional. Las
relaciones derivadas del orden que
impuso la revolución industrial influyeron en estos procesos internos, los
estimularon de manera sensible(}).
En sociedades como la mexicana,
el siglo XIX constituyó un lapso en el
que se aceleraron y acentuaron los
mecanismos de acumulación originaria ·de capital: esto arrastrarla, a fines
de la centuria, hacia la definitiva afirmación -regionalmente diversificada- de la producción capitalista. Y
ello gestó otros dos resultados: a) la
articulación y expansión de un mercado que por vez primera tendía a
asumir características realmente nacionales; b) la estructuración de una
clase social que adoptará contornos
precisos para los años del porfiriato:
la burguesía.

o

in

El hecho de que se mantuvieran en
amplias zonas de la geografía mexicana formas productivas atrasadas,
no implicó que el capitalismo y la
clase social que se conformaba y
anudaba con su desenvolvimiento dejaran de jugar un papel cada vez más
vigoroso. Sobre todo porque esa burguesía y ese devenir capitalista aceptaban las reglas de juego que -tanto
en México como en otros estados latinoamericanos- se establecían a par-

tir de la llegada del capital extranjero.
Las luchas sociales y militares interiores desembocarían -por lo menos en países como México, en los
que aparece de manera más completa un estado nacional- en un orden
socioeconómico orientado a reproducirse, en primera instancia, sobre
un sistema productivo cuyos rasgos
fundamentales apuntaban hacia el
mercado mundial.
Pero ello sólo en primera Instancia.
Si bien la tendencia principal convergía hacia ese mercado exterior a la
geografía nacional, hacia un firme
entrelazamiento con lo que planteó la
división internacional del trabajo bajo la hegemonía de las naciones más
avanzadas, lejos estuvieron estos procesos de agotarse en esa (única) razón de ser.
En el caso de México, la modernización productiva que evidenció su
funcionamiento económico en el último tercio del siglo pasado mucho
tuvo que ver con la mercantilización
creciente que generó el citado aceleramiento de la acumulación originaria de capital, con el incremento en
la capacidad productora de regiones
antes estancadas o no explotadas sistemáticamente, con el ascenso demográfico y la urbanización, con el tendido de vías de comunicación y transporte, con la desamortización de las
tierras indígenas, municipales y eclesiásticas, con la emergencia de nuevas necesidades creadas por las mismas transformaciones estructurales
que se registraban. En fin: el manejo
de gran parte de la riqueza social por
un sector burgués en ampliación ayudó eficazmente a movilizar estos
cambios, aún cuando las condiciones
históricas no permitieron que estas
modificaciones asumieran el sentido,
la velocidad y profundización que
muchos habrían deseado cuando las
comparaban con lo que acaecía en
Estados Unidos o Alemania (2).
Un mercado interno en desarrollo
fue el que, verbigracia, condujo en
México a la temprana alteración del

aparato productivo que registró la industria textil en Puebla. O el que estimuló, más tarde, la actividad agrícola en Jalisco; el que llevó a la
modernización de la producción azucarera en Morelos; el que contribuyó
a dinamizar el capitalismo agrario en
La Laguna, esa fértil área algodonera
que rodeó el viejo rancho del Torreón;
el que incentivó en buena medida el
significativo brote de industrialización con asiento en Monterrey, cuya
pieza máxima resultó la siderúrgica
en gran escala.
CRONOLOGIA Y ESPACIOS:
UN SIGLO DE REGIONES.
Formación del capitalismo, configuración de un mercado tendencialmente nacional, modernización productiva, estructuración de una clase social
beneficiaria e impulsora de gran parte de esos cambios, consolidación del
aparato político con asiento en el
Distrito Federal, establecimiento de
un orden jurídico, monetario, aduanal
y militar aceptado nacionalmente:
todos estos son matices de un único
proceso que en México tiene al siglo
XIX como período histórico, si de cronología se habla.
Siglo de transición -que bien podría incluir las décadas Iniciales de la
centuria actual-, su análisis es indispensable para una correcta comprensión de procesos más contemporáneos.
Pero su adecuada interpretación
obliga a tener en cuenta no sólo la
cronología, sino también los espacios: el siglo XIX -y sus prolongaciones temporales en el siglo XX- se
protagoniza centralmente desde ámbitos regionales, los que van integrándose lenta pero significativamente en el estado nacional que los
absorbe.
De allí que el estudio de este lapso
de transición involucre como fórmula
difícil de reemplazar una labor de investigación cuya perspectiva se nutra ui
de una visión regional.
1--1

�Regional en dos sentidos:
1.-EI primero tiene que ver con aspee·
tos metodológicos que atiendan,
justamente, a cómo enfrentar el ~st~dio de esa parcela del proceso h1storico en países como México: no se
trata, todavía de historias estrictamente nacionales, sino fuertemente
regionales. Claro que esto no es exclusivo de México o de América Lati·
na: similitudes muy amplias podrían
plantearse, desde el punto de vista
metodológico, con el siglo XIX en Es·
paña, Italia o Alemania, sin dejar de
lado el propio Estados Unidos. De la
articulación -voluntaria o forzadade aquellos ámbitos regionales surgi·
rá, si, un estado nacional moderno (y
con ello, un aparato poi ítico-estatal
centralizado, una economía marcada·
mente nacional, clases sociales con
características nacionales e -inevitablemente- un dominio de clase
capaz de extenderse a todo un espa·
cio nacional). Mientras se llegaba a
ese resultado histórico, el siglo XIX
presentó una complejidad tal, en casos como el de México, que sólo con
una enorme dosis de anacronismo
puede hoy arribarse a la conclusión
de que todo lo que sucedió era con·
secuencia directa e inevitable de de·
cisiones y medidas adoptadas por un
supuesto poder central. En México, y
con limitaciones, ese poder central y
centralizante sólo cristalizará hacia
los 80, con Porfirio Díaz.
2.-En segundo término un aspecto
que quizás se lo considere formal ,
pero que se vuelve sustancial cuando
de entender lo anterior se trata: alu·
de a la necesidad de realizar las investigaciones -o buena parte de
ellas- en las mismas regiones
estudiadas. Usando fuentes prima·
rias, directas, preservadas en centros
locales de documentación que anidan
riquezas insospechadas (.3). En el seno
de cada región parece más factible
desligarse de la simplificación noto·
ria , la estrechez de perspectiva que
acompaña en ciertos casos la obser·
~ vación efectuada desde el gran cen·

tro capitalino, basada a su vez en
fuentes de segundo o tercer tinte (4).
La indagación regional quizás ayude
a matizar apreciaciones un poco ligeras que se han vertido sobre el Méxi·
co del siglo XIX. El estudio de la formación y expansión de un mercado
interno que progresivamente se va
articulando -por ejemplo- parece
enriquecerse notablemente desde un
enfoque regional. El fortalecimiento
de núcleos burgueses que poco a poco van asumiendo relevancia a nivel
nacional, es otra rica posibilidad de
profundización que genera esta meto·
dología, situada entre el macroenfo·
que de los historiadores que miran_
un país desde la imponente capital y
el microcosmos que sumerge habi·
tualmente a los historiadores tradicionales de provincia.
PRODUCCION CAPITALISTA,
MERCADOS, BURGUESIA: ANALISIS
HISTORICO Y METODO.
En esa transición ocurrida entre la
descomposición del imperio colonial
español y la formación definitiva de
un grupo considerable de estados na·
cionales latinoamericanos, como se
ha indicado más arriba, un aspecto
básico fue la emergencia de un nuevo tipo de formación social en ámbi·
tos regionales que se convirtieron en
hegemónicos a partir del funciona·
miento definido de los mecanismos
capitalistas de producción.
Aludiendo a México habría que insistir que, en términos estrictos, lo
acaecido en esta transición se vincu·
ló al surgimiento, ampliación y entre·
lazamiento de núcleos burgueses, re·
gionalmente localizados. Burguesía
que durante una fracción muy prolongada del siglo xix sólo operó como
un sector social ligado al comercio,
al contrabando, la especulación , el
manejo del crédito, y con una visible
tendencia a la apropiación de tierras
urbanas y rurales.
En este primer tramo, de duración
semisecular (y que comienza a variar
de matices con el porfiriato), dicho
sector social transitó nítidamente un

proceso de acumulación originaria de
capital. Su actividad cotidiana, con·
dicionada por el momento histórico
en que estaba inserta , le permitió
una considerable concentración de
dinero y de bienes, derivada de la po·
sibilidad de manejar parte de la riqueza social con criterios burgueses:
es decir, fue fruto de una tensión per·
manente y casi exclusiva a la repro·
ducción ampliada, por todos los me·
dios factibles, de su capital-dinero.
No fue ésta una singularidad nacio·
nal o regional: resultó un camino que
recorrieron también grupos burgue·
ses de las más diversas latitudes en
el mundo euro-occidental , antes de
transformarse en controladores di·
rectos de actividades productivas. A
las que darían -si las estructuras so·
cioeconómicas en que actuaban lo
facilitaban- sesgos capitalistas.
Y como en otras latitudes, en Mé·
xico este sector social tendió a trans·
formarse en clase social justamente
cuando inició su traslado masivo de
capitales a la producción capitalista.
Ello implicó un cambio cualitativo,
en tanto el dominio de la producción
generó nuevas relaciones sociales,
distintos conflictos entre clases an·
tes no totalmente definidas, y una
manera también distinta de extrae·
ción del excedente.
Pero no por eso el ámbito
regional dejó de ser el escenario fun·
damental de desempeño de esta
clase en estructuración . En ese ám·
bito se dieron con la mayor frecuen·
cia sus inversiones productivas, de la
misma manera que a!lí se habían ma·
nifestado en las décadas previas sus
tareas mercantiles, especulativas, te·
rratenientes.
Los grupos más sobresalientes de
esta clase en constitución se vieron
-a partir de tal momento- presiona·
dos en dos sentidos, si se atiende a
los mercados que esperaban usufruc·
tuar como productores en gran
escala.
Por un lado, lo más apetecible y

seguro parecía ser el mercado mundial, o cuando menos algunas de sus
franjas más accesibles (pensamos en
este momento en la demanda de
metales industriales no ferrosos que
desde 1890 se presentó en el noreste
fabril de Estados Unidos, y sobre la
cual prosperó velozmente la burguesía radicada en Monterrey; o, siempre
en Nuevo León, en la puesta en mar·
cha de la producción cítrica, que
también en la década de los 90 reemplazaría con rapidez a cultivos más
tradicionales y abastecería el sur nor·
teamericano, gracias a que los ferrocarriles acercaron esa área de consumo). En estos casos, la relación
producción regional-mercado insinuaba una ligazón más estrecha entre el
espacio económico en que operaba
esta burguesía en desarrollo y el ámbito múndial, que la que podría mantenerse con la economía nacional en
articulación.
Pero se plantearía una segunda pre·
slón sobre esta burguesía convertida
en productora: provenía del mismo
mercado Interno, unificado a fines
del siglo por el tendido de los ferrocarriles, por la supresión de obstáculos que dificultaban la circulación de
mercancías y de fuerza de trabajo,
por la eliminación de fenómenos
como el bandolerismo (en el caso del
noreste de México hay que sumar la
expulsión y/o aniquilamiento de poblaciones indígenas rebeldes), por la
adopción de sistemas de medidas y
monetarios únicos, por la implementación de poi íticas fiscales y aduaneras que marchaban en idéntico sen·
tldo.

Es cierto que en determinados casos latinoamericanos la burguesla exportadora tendió a despreocuparse
del mercado interior (aunque esto
quizás requiera más investigaciones
para su confirmación definitiva). Pero
en el México de finales del siglo XIX
los matices son evidentes: dadas las
características que presentó un mercado tendencialmente nacional (5),
en plena expansión, se pueden verifi-

car ejemplos de doble interés por
parte de fracciones de la burguesía
en conformación. Monterrey, entre
1890 y 1910, fue una muestra en ese
sentido.
Antes de dedicarnos a Monterrey,
desearíamos remarcar, insistir en lo
imprescindible que sería para el es·
tudio de procesos como el que nos
ocupa una perspectiva que atienda
prioritariamente al funcionamiento
regional. Este funcionamiento (ubicado -claro está- en un contexto más
amplio, en el que aparecía con fuer·
za la economía mundial) constituyó
un dato estructuralmente slgnlflcatl·
vo por lo menos hasta los inicios del
siglo presente. Tal vez haya sido uno
de los principales, si nos referimos a
aspectos tan decisivos como la consolidación del sistema productivo ca·
pitalista, la configuración de nuevas
clases sociales, la constitución de un
poder político centralizado y centralizante.
Y si reconocemos tal importancia
en términos estructurales, lnmedia·
tamente debemos brindársela metodológicamente. Por la simple razón
de que el método tiene que responder con eficacia a la realidad viva y
densa que pretende abordar y com·
prender.
Habría que ver en qué medida, asimismo, lo planteado para el siglo XIX
y los comienzos de la centuria actual
guarda vigencia para etapas más contemporáneas. Es factible que la región,
o el ámbito regional (6), resulten in·
suficientes para el estudio de proce·
sos presentes de características claramente nacionales. Pero ¿es ya Mé·
xico una unidad tan homogénea, desde Chihuahua hasta Yucatán? ¿No
habrá aún aspectos significativos de
su realidad que demanden una pers·
pectiva regional , aún cuando se reco·
nozca la gravitación de lo nacional y
lo mundial? Pensando siempre en
Monterrey, podria,mos preguntar: ¿por
qué su empresariado ha logrado

mantener hasta hoy tan firme control
sindical sobre los trabajadores de sus
principales industrias, pese a que
existe una poderosa estructura gremial que opera a nivel de todo México? ¿Y por qué esto se da, con tal
solidez, sólo en Monterrey?
Cerramos esta parte de la ponencia
detallando que lo dicho hasta ahora
no es más que el fruto meditado de
una experiencia acumulada en el
transcurso de una investigación en
torno a uno de los ámbitos regionales que más rápidamente acogió al
capitalismo en México. Desde Monterrey , y nutriéndose de su entorno,
surgiría al despuntar este siglo un
grupo empresarial cuya relevancia
socioeconómica creció ostensiblemente desde entonces: prominencia
que hoy es dificil de poner en duda,
más allá de las expectativas o valores
que apremien al investigador.
11.·MONTERREY ENTRE 1850 Y 1910:
UNA REFERENCIA HISTORICA
Entre la desarticulación espacial
que implicó la ruptura del sistema
colonial y la rearticulación que se
registró finalmente con la consolidación del estado nacional en México (y
que no dejó de ser costosa: en un
sólo hecho bélico -el de 1846 / 47
frente a Estados Unidos- se perdió
definitivamente una porción enorme
del territorio heredado de España)
hubo pues esa dimensión cronológica
que en buena medida se confunde
con el siglo XIX.
Nuestro estudio sobre Monterrey
comienza precisamente con uno de
los momentos más críticos de ese
proceso secular: cuando la citada
guerra con los norteamericanos acercó abruptamente la frontera norte a
la capital de Nuevo León, alterando
sustancialmente sus funciones con
respecto a una amplia área septen·
trional-oriental.
Entre 1850 y la Revolución (periodo
que comprende nuestra investigación)
muchas cosas cambiaron en esta ciudad y en su entorno. Entre las más

UI
tJt

�significantes estuvo, sin duda, la
emergencia de una burguesía con
base regional que surgió, creció y se
entrelazó sobre tres elementos visiblemente decisivos: a) una acumulación primaria de capitales efectuada
con mecanismos que excluyeron casi
totalmente las formas capitalistas de
producción, y que se protagonizó en
las décadas críticas posteriores al citado cambio de frontera; b) un traslado masivo de esos capitales a la
producción capitalista a partir de
1890, en un movimiento que usufructuó las condiciones generadas por el
porfiriato, las nuevas vinculaciones
que se planteaban con la economía
internacional y la estructuración y
ampliación del mercado interior; c) la
puesta en marcha de un destacable
brote de industrialización, con una
característica no repetida en la América Latina de esos años: la producción en gran escala de bienes dedi·
cados al propio proceso productivo,
con base en la industria pesada.
La Revolución encontrará a esta
burguesia con el poder y solidez suficientes -en términos económicos y
sociales- como para capear los tem·
porales que desató ese gran fenó•
meno social y militar. El sustento industrial de este empresariado (vertebral, aunque no exclusivo, por cuanto sus actividades e inversiones estaban muy ramificadas antes de 1910)
le permitió mantener a mediano plazo condiciones suficientes para su
reproducción capitalista, aún cuando
el hecho de que muchos miembros
prominentes de esta burguesía fue·
sen grandes terratenientes debió
traerles problemas de envergadura en
los años inmediatos siguientes a' la
caída de Porfirio Diaz. Que el sofocón
revolucionario fue superado con plasticidad y eficiencia lo demuestra la
historia más contemporánea de este
empresariado, uno de los más pode·
rosos y autónomos entre los surgidos en Latinoamérica sobre una base
industrial.
En su formación y consolidación

primaria, se dieron lapsos relevantes
y modificaciones en cuanto a las
formas de operar.
Entre 1850 y 1890, verbigracia, se
fue constituyendo en Monterrey un
núcleo burgués que utilizó todos los
instrumentos de acumulación primaria permitidos por una estructura
socioeconómica que apuntaba hacia
el estado nacional, pero que se definía aún en el ámbito re~ional. Son
décadas en las que el comercio legal
y clandestino, la especulación, el manejo del crédito, la apropiación de
tierras en vasta escala emergen como
actividades decisivas, aunque por
momentos se dan incursiones
-muy tibias- en la producción de
corte capitalista.
En esos cuarenta años se destaca,
en la fase más antigua del proceso
investigado, una coyuntura en la que
se intentó con coherencia el reordenamiento que demandaba el noreste
respecto a la nueva frontera. Protagonista principal de esa readecuación seria Santiago Vidaurri, goberna·
dor de Nuevo León (y de Coahuila,
estado que anexó en 1856) entre
1855 y 1864.
CRISIS NACIONAL, PODER REGIONAL
Y ACUMULACION DE CAPITAL.
Los años de Vldaurri fueron particularmente críticos para la sociedad
que seria el soporte del estado nacional mexicano. Se acababa de salir
del desastre militar frente a Estados
Unidos, y desde la proclamación del
Plan de Ayutla (al que adhirió Vidaurri a mediados de 1855) se intensificaron las luchas civiles. Esta profunda crisis, que en su aspecto más visible se manifestaba en la contienda
entre conservadores y liberales, estalló en una sociedad con dos aristas
que conviene remarcar: a) escaso desarrollo del capitalismo y, por consiguiente, insuficiente extensión de
aquellos elementos unificadores que
ha solido presentar históricamente
este sistema productivo; b) dispersión del poder político en términos

regionales, con la correspondiente
imposibilidad de que se configurara
un poder central capaz de controlar,
con firmeza, los brotes de autonomía
y hasta de segregación que emergían
en distintas áreas del país.
Era una situación agravada además por las permanentes amenazas
de nuevas intervenciones norteamericanas, y convertida en coyuntura
definitivamente decisiva para la conformación de un estado nacional independiente desde el momento en
que desembarcaron las tropas europeas.
¿Cómo operan en medio de este
caótico panorama los negociantes
que se asientan en Monterrey? ¿Qué
es lo que les facilita, entonces y en
tales condiciones, sean mexicanos o
extranjeros, una rápida multipllcá·
ción de sus fortunas?.
En la riquísima documentación
existente en el Archivo General del
Estado de Nuevo León (7) se verifica
sin esfuerzo que prosperaban sobre
dos bases primordiales: el tráfico comercial y la especulación con las ne·
cesidades que apremiaban al poder
político (Y militar) regional. Comercio
y manejo de dinero contante serán,
digámoslo desde ya, dos elementos
permanentes de la actividad de esta
burguesía embrionaria hasta los años
90.
a) Aduanas fronterizas, aranceles,
necesidades militares.- Imposible ha·
blar en estos años de un mercado na·
cional efectivo. La circulación mer·
cantil más redituable anuda el espa·
cio regional que circunda a Monterrey
y el mercado mundial con una solidez
que aún no puede establecerse con
otros espacios de la geografia mexl·
cana.

Lentamente, Monterrey se convier·
te en centro de un intercambio que
desborda no sólo Nuevo León, sino el
propio noreste. Es una posibilidad
que estimula su flamante ubicación
semifronteriza, próxima a puertos
que crecen en significación (Matamo·

ros, Tampico). Pero que será totalmente reafirmada por las políticas de
Santiago Vidaurri.
Jefe de gruesos contingentes militares, necesitado de recursos cuantiosos y urgentes (para lanzarse contra el enemigo conservador, para proteger la frontera de los constantes
amagos texanos, para repeler ataques
indígenas que por momentos asediaban los aledaños del mismo Monte·
rrey) Vidaurri demostró sin recato
que el poder regional era capaz de
tomar bajo su control situaciones y
medios que supuestamente debían
corresponder a un gobierno central.
Gobierno que en estas circunstancias
o no se constituía, o era enemigo, o
(en caso de ser liberal) resultaba
impotente para ejercer sus prerrogativas.

puestos en Monterrey. Como contrapartida, se esforzó en ofrecer al tráfi·
co mercantil -especialmente al que
conectaba con el exterior- la protección necesaria ante el peligro indígena, el asedio de grupos bandoleros,
las amenazas de ejércitos oponentes
y la voracidad fiscal de los gobiernos
"del centro".
Desde la perspectiva de un poder
regional fuerte, la política de este
mandatario y jefe de contingentes
armados era coherente. El control de
las aduanas, su arancel, la vigilancia
de algo tan estratégico como la moneda que se aceptaba en el mercado
internacional, le daban acceso no sólo a recursos inmediatos, sino también a una relación fructífera con
grandes comerciantes, muy particularmente los afincados en el mismo
Monterrey.

La habilitación y manejo de aduaSobre estos cimientos, Vidaurri donas sobre el río Bravo sería un caso
ejemplificador (8). Más aún: Vidaurri, taba sus ejércitos y afianzaba su proen nombre de principios que contenía pia base política, factores ambos que
el plan de Ayutla (9), nunca prestó -a su vez- le dieron una presencia
demasiada atención a la Ordenanza más que significativa dentro del libe·
General de Aduanas Marítimas y Fron- ralismo.
terizas de 1856, sancionada por
b) Comercio y préstamos.- Los
Comonfort. Según el momento y los comerciantes residentes en Monterrey,
pretextos, estableció derechos de im- y sus agentes ubicados en la fronteportación que llegaron a ser hasta un ra, supieron aprovechar la coyuntura
sesenta por ciento inferiores a los con la habilidad y racionalidad caracfijados a nivel nacional. El Arancel Vl- terizantes del hombre burgués, cuya
daurrl se aplicó en todos los puntos motivación básica es la reproducción
fronterizos que estaban bajo la in· ampliada de sus capitales.
fluencia del gobernador neolonés,y
Cubrían eón frecuencia los apreen los momentos en que logró extender su poder a Tamaulipas lo hizo ins· mios financieros del gobernador (votrumentar en los puertos de Tampico, luntariamente en ciertos casos, a reY, sobre todo, Matamoros. Ello pese al gañadientes en otros). Y la adminisescándalo de los comerciantes de tración de Nuevo León-Coahuila les
Veracruz y del centro del país, afecta· pagaba esos créditos con certificados
dos por este arancel desigual y apo- que sus tenedores presentarían luego
yados con frecuencia por los minis- en las aduanas de frontera, para cubrir derechos de importación por la
tros federales liberales.
introducción de productos extranjeVid~urri instauró en Monterrey, ros. Sus beneficios eran obvios. No
ademas, la administración central de sólo receptaban un premio generoso
estas aduanas fronterizas y de sus por sus préstamos (10) sino que recirecaudaciones. Se apropió de los de- bían mercancías con derechos tan
rechos a la circulación y exportación bajos que podían extender su mercade plata y oro, declarando ilegal todo do a diversos estados del centro y del
cargamento que no abonara sus im- norte del país.

Los grandes mercaderes de Monterrey (Patricio Milmo, Valentín Rivero,
Gregorio Zambrano, Mariano Hernández, Brach y Shonfeld) se tornaron
competidores temibles para los traficantes del centro. Aquí comenzó a
delinearse el ámbito regional sobre el
que articularían intereses especificos
los miembros de este núcleo burgués
en gestación: más allá de Nuevo León,
Tamaulipas y Coahuila, ese espacio
integraría a Durango, Zacatecas,
Chihuahua y -más debilmente- San
Luis Potosí.
En este mercado ampliado - gracias
a una forma especial de funmlento del poder regional . y a la
estratégica ubicación heredada del
cambio de fro~tera-controlarían también la circulación de productos generados en la región (el piloncillo,
por ejemplo). Pero la gran herramienta de intermediación y acumulación
eran los artículos provenientes de Inglaterra, Francia y Estados Unidos.
Manejo del dinero, especulación
con las necesidades gubernamentales
y tráfico de mercancías se anudaban
en un acto único cuando el comprador era el propio poder político-mili·
tar regional. Al mando de miles de
hombres que llegaron a ser indispensables -en ciertos momentos- para
la causa liberal, Vidaurri no titubeó
en efectuar contratos de diversos
matices para adquirir armas, pertrechos y vestuarios para sus ejércitos.
En más de una oportunidad, los comerciantes de Monterrey no sólo le
facilitaban dinero, sino que le vendían armas que importaban desde
Estados Unidos. El tráfico de guerra,
protagonizado en una situación crítica para la sociedad y el estado nacional mexicanos, coadyuvaba a la
formación de grandes fortunas. Una
muestra cabal de lo que Marx llamó
acumulación originaria de capital.
c) La guerra de Secesión norteamericana.- Significó un capítulo especial
del periodo vidaurrista. La readecuación que exigió la nueva frontera y
que sistematizó Vidaurri dieron las

IJI
ui

�bases para que los más prominentes
mercaderes de Monterrey aprovecharan jugosamente la coyuntura de la
guerra civil estadounidense, que ha
sido evaluada como muy importante
para la formación de los capitales
más antiguos de la ciudad neolonesa
(importancia que en parte hemos podido comprobar con documentos de
la época).
Es conocido que los plantadores
del sur norteamericano, escindidos
de su nación en 1861, fueron cercados y bloqueados por la flota del norte industrial. El principal producto
del sur esclavista, el algodón (que representaba más del sesenta por ciento de las exportaciones totales del
país) tuvo serias dificultades para salir hacia sus mercados básicos, en
Europa. Tampoco resultaba sencillo a
los monoproductores algodoneros receptar manufacturas, armas e incluso
alimentos.
La alternativa fue traficar por el
noreste de México. Este comercio se
prolongó cerca de cuatro años, y
acrecentó drásticamente la circulación mercantil, además de incentivar
la producción agropecuaria en el
oriente septentrional mexicano.
Al iniciar los sesenta el vidaurrismo
estaba en su apogeo. Y el gobernador
supo aprovechar la oportunidad, junto con sus comerciantes amigos. La
aduana de Piedras Negras, en Coahuila, que era la que más firmemente
controlaba el mandatario, resultó
un punto seguro para el tráfico desde
y hacia Texas. Evaristo Madero, entonces residente en las inmediaciones de Piedras Negras, ofrece en su
correspondencia particular con Vidaurri una rica imagen sobre estos contactos y transacciones con el extremo
meridional de Estados Unidos ( 1 1).

10
,n

El tráfico de algodón (materia prima que se reexportaba vía Matamoros, aunque en parte se orientaba
hacia el ya interesante consumo nacional, en la manufactura textil) fue
la clave de este movimiento. Pero
deben sumarse la venta de mulas,

caballos, harina, cueros, que eran
consumidos en cantidades considerables por los confederados, con
quienes Santiago Vidaurri nunca dejó
de mantener excelentes relaciones.
Patricio Milmo, yerno del gobernador,
y Evaristo Madero, fueron dos de los
grandes usufructuarios de esta situación ( 12).
Hay que señalar que la guerra de
Secesión arrojaría simultáneamente
la experiencia del contacto con Texas,
estado que desde entonces pasó a
ser -en cierta medida- una parte
más del ámbito regional que circundaba la actividad de la embrionaria
burguesía regiomontana. Su significación para la acumulación de capitales en Monterrey es algo no totalmente investigado, pero hay múltiples indicios que refuerzan aquella
suposición ( 1.3).
DESPUES DEL IMPERIO
Un segundo momento del subperíodo anterior a 1890 comenzaría con
la década de los setenta , cuando
tienden a superarse los dilemas más
serios planteados por la Reforma y
sus cambios estructurales.
Para la burguesía en configuración
que es objeto de nuestro estudio surgieron nuevas posibilidades para proseguir la reproducción de sus capitales, creciente , y la concentración de
bienes. Sus formas de operar también fueron modificadas, aunque
todavía las condiciones más generales no se mostraban aptas para que
se registrara esa transferencia de capitales hacia la producción en gran
escala, y modernizante, que la tendría
como protagonista en los años 90.
Dos actividades podrían destacarse,
a partir de una base que continúa teniendo al comercio como resorte ineludible: por un lado, la apropiación
de tierras en proporciones muy generosas; por otro, una labor financiera
que, casi siempre, acompaña en un
mismo movimiento las tareas mercantiles.
En los años 70 y 80, un segmento

amplio de estas acaudaladas familias
pasará a ser propietario de tierras en
Coahuila, Tamaulipas, Durango, además de Nuevo León. Patricio Milmo
-una muestra- creará un verdadero
imperio en la franja fronteriza del
noreste. En Coahuila, sus haciendas
ganaderas comenzarán a insinuar
una prosperidad que se multiplicaría
sensiblemente en la década de los 90,
cuando de su subsuelo se extraiga el
carbón que requieren ferrocarriles y
grandes establecimientos de fundición. Los Madero y los González Treviño (unidos por variados lazos matrimoniales) operarán en la cada vez
más apetecida zona lagunera, por la
que también encontraremos a los
Zambrano, a los Hernández-Mendirichaga y a otros miembros reconocidos de la burguesía asentada en
Monterrey.
Tres escalones hubo en esta visible
tendencia a la apropiación territorial
rural en vasta escala: dependió en
principio de la expulsión y / o exterminación del indígena seminómada,
que en caso de sobrevivir marchó
(como en Estados Unidos) hacia sectores más occidentales; se alimentó
después de las políticas y posibilidades derivadas de la Reforma, sobre
todo de la expropiación y venta de
bienes de antiguos grandes terratenientes que habían adherido al Imperio; se consumaría finalmente con la
acción de las compañías deslindadoras, ya en los 80, en la que tuvieron
participación algunos de los futuros
industriales.
A partir de su conversión en gran
terrateniente, el ·ámbito regional ya
no interesó a esta burguesía únicamente como intermediaria (como suced ia en tiempos de Vidaurri). Le
preocupará también como propietaria de bienes y de medios de producción. Su acontecer cotidiano, acontecer que era el cemento sobre el que
se iba definiendo su pertenencia a
una clase social diferenciada, ya no
se ligaría exclusivamente a la circulación, que genera lazos menos estre·

chos con espacios relativamente alejados: ahora emergería la propiedad,
a la que inevitablemente seguiría la
producción.
De allí que sus expectativas desbordarían cuestiones tales como los derechos de importación, las alcabalas,
los impuestos a la circulación de moneda. Lo atinente a un mercado de
tierras, al derecho de propiedad en el
ámbito rural , al orden jurídico que
debía regir sus relaciones de producción, a la acción y aprovechamiento
de las compañías deslindadoras, a la
promoción y estímulo de las explotaciones mineras (que brotarían con
frecuencia en esas extensiones apropiadas), a la posible industrialización
dE: materias agrícolas, pecuarias o
del subsuelo (como sucedería a fines
de los 80 con la instalación , en la
zona lagunera, de la fábrica La t::speranza, para la elaboración de jabones
y aceites a partir de la semilla del algodón), todo esto, comenzaría a interesarle directa y cotidianamente. Y
nuevos lazos la anudarían con un espacio que insistía en ser mayor que
el de la región geográfica estricta.

Esta base material acentuaría, enriquecería una visión regional redimensionada, con otros matices, si se
la compara con la de los años vidaurristas. Las condiciones para la aventura inversionista, para una producción capitalista ramificada desde
Monterrey -característica principal
de la etapa 1890/ 1910- comenzaban
a gestarse. También, emergían históricamente expectativas que llevarían
a aceptar de muy buen grado el proyecto de nación que implementaría el
régimen de Porfirio Díaz: el estado
nacional mexicano ya no se vería interferido por intentos de autarquía
-en esta área del país- como los
que planteó Vidaurri.
En cuanto a los movimientos financieros, entre 1870 y 1890 acompañaron a la gestación mercantil de tal
manera que varias casas comerciales
regiomontanas cumplieron, a la vez,
actividades que suplían la ausencia

de un sistema bancario adecuadamente diversificado.
Ya no se giraba casi exclusivamente en torno a las necesidades gubernamentales (aunque nunca se perdieron contactos con esta fuente de acumulación). Los empresarios radicados
en Monterrey financiaban con frecuencia a comerciantes de menor envergadura, operaban en el sector urbano y, sobre todo, habilitaban a productores agropecuarios.

Monterrey hace recordar lo acaecido
en otras pocas urbes latinoamericanas, aunque por momentos se tiene
la impresión de se trató de un caso
realmente significativo y poco usual.
La coyuntura de fines de siglo, articulada por factores de diferente naturaleza, fue usufructuada con eficiencia por los antiguos comerciantesprestamistas-terratenientes, junto con
empresarios más recientes que se entrelazaron y confundieron con sus antecesores.

Desde fines de los años sesenta,
por ejemplo, se detecta una progreUn primer dato a puntualizar es la
siva conexión con la zona lagunera,
posibilidad
que surge en 1890 de vinproductora de algodón y secundariacularse a otro sector del mercado inmente de trigo. Nuestros hombres de
ternacional: el noreste de Estados
negocios no sólo comprarán la fibra
Unidos. Sería, éste, un tipo de ligazón
citada. Se convertirán simultáneasustancialmente distinto a los antemente en proveedores de mercancías
y en financistas sostenidos de los riores, y se convertiría en una de las
productores, que llegaban a sumar claves del carácter que asumió la infuertes deudas. En minuciosos con- dustrialización ocurrida en la ciudad
tratos asentados en libros de nota- desde entonces.
rios, los agricultores se compromeLas demandas de metales industían a proveer exclusivamente esa
triales del noreste norteamericano,
materia prima a los comerciantes de junto a las restricciones que al ingreMonterrey y a adquirirles todo tipo de
so de minerales en bruto se sancionaartículos. La relación se estrechaba
ron en Estados Unidos, brindó la ocacuando los prestamistas -para ma- sión para establecer grandes plantas
yor control- obligaban al productor
fundidoras en el norte de México. Las
a aceptar un supervisor de la habiliprincipales se ubicaron en Monterrey.
tación y de su uso en los ranchos y
La oportunidad de tener acceso a ese
haciendas de Durango y Coahuila. De
mercado resultó favorecida por las
aquí al apoderamiento de tierras e políticas desarrolladas por la admiinstrumentos de producción no quenistración estatal del general Bernardaba más que un paso, que -cuando . do Reyes: sus leyes permitían declales interesaba- era dado por los due- rar de utilidad pública las inversiones
ños del capital (14).
fabriles , y ofrecían generosas exenEran épocas todavía turbulentas . ciones impositivas.
Pero desde estas situaciones criticas
En estos años 90, además, el ferro-que comenzarían a superarse a carril unió Monterrey con Estados
mediados de los 80- brotaron enorUnidos por varios puntos fronterizos,
mes fortunas. Desde 1890 el panora- y acercó abruptamente toda una
ma se modificaría: por vez primera , próspera franja que iba desde la ya
el eje de la acumulación sería la pro- conocida Texas hasta Nueva Ingladucción capitalista. Industria y mine- terra, Nueva York y el Viejo Oeste
ría estarían en el centro de este nue- que rodeaba los grandes lagos. Sivo proceso.
multáneamente el ferrocarril situó a
Monterrey en medio de una gan cuenca minera (incluía Zacatecas, DuranEL PUENTE ENTRE DOS SIGLOS.
go, Chihuahua y Coahuila, además de
Entre 1890 y 1910, el acontecer de Nuevo León). Centenares de fundos

(JI

.._¡

�serían dinamizados productivamente
para abastecer de minerales plantas
transformadoras que pusieron a Nuevo León a la cabeza de los estados
productores de metales en el país. Y
que harían, además, que estuviese al
comenzar el siglo entre los que más
valores industriales generaba (15).

cales y extranjeros, la puesta en
marcha de plantas fabriles con tecnología de vanguardia en un país que
no podía generar aún esa tecnología,
la utilización de fuerza de trabajo en
1~ que se ~ntremezclaba el especialista aleman o norteamericano con el
operario recién arribado de San Luis
Potosi o Aguascalientes.

j

Pero no fue sólo el mercado mundial lo que incitó a esta burgesía a
derivar una parte cuantiosa de sus
capitales a la producción capitalista
industrial y minera. El mercado interior mostraba ya una articulación
notoria, por lo menos entre ciertos
espacios regionales: gracias a los
mismos ferrocarriles, a la supresión
definitiva de barreras arancelarias internas, al orden que reinaba en sus
caminos, a la desaparición del peligro
indígena.

a:,

an

El propio desarrollo capitalista creaba demandas, expandía a ese mercado ubicado en el seno de la geografía mexicana. Un área de demandas derivaba del consumo masivo de
la población, y sería cubierto (en rubros en los que no existía competencia de manufacturas extranjeras, o
en que por diversas razones se podía
competir) por industrias ligeras rápl·
damente instaladas en Monterrey.
Otra franja de consumo, de enorme
trascendencia, estaría en el mismo
proceso productivo, en la compra que
entre si efectuaban los productores
capitalistas. Lo que en un momento
inicial se hizo en función del desarrollo capitalista norteamericano, comenzó también a efectuarse como
prolongación del mercado mexicano.
Fue este mercado nacional en permanente ampliación el que estimuló el
más grande proyecto de la burguesía
reglomontana (y de sus asociados extranjeros) en esos años: la Compañia
Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, S.A., que requirió una inversión
de cinco millones de dólares y allmentó una actividad -la siderúrgia
pesada- que por varias décadas no
se vería en otras urbes latinoamericanas.

Esta doble posibilidad -franjas del
mercado internacional, un mercado
interior en crecimiento- transformó
definitivamente a esta burguesía en
productora en gran escala, la obligó
a modernizar los métodos productivos, le hizo asumir relaciones sociales
en la producción. El orden porfiriano
acompañaba con eficiencia el proceso, y hacia propicia la coyuntura
para interesarse en la producción
capitalista. La sociedad anónima
-instrumento jurídico definido con
precisión justamente en estos añosno sólo llevó a la combinación de los
capitales existentes en Monterrey,
sino que ayudó a centralizar otros: algunos provenientes del mismo México; otros del exterior, particularmente de Estados Unidos. La magnitud
de las inversiones en la industria y la
minería lo exigían. Este entrelazamiento se observó con toda claridad
en la fundación de bancos (el de Nue-

vo León, en 1892; el Mercantil, en
1899), en los que predominaba el
capital local. El sistema financiero
también se modernizaba, y las sucur·
sales bancarias cubrirían en buena
parte aquel ámbito regional del que
hemos hablado, retroalimentando un
proceso que tendía a convertir en
hegemónica a esta burguesía en un
ancho espacio geográfico.
En términos históricos y estructur
les, Monterrey y su burguesía sintetf.
zaron entre 1890 y 1910 la articulai
ción de dos niveles de desarrollo ca
talista: uno se daba en el seno de
países avanzados; el segundo era fn.ito del desenvolvimiento económico
social mexicano. De allí la imbrica
ción de los mercados regional (a
pliado) e internacional, y de la circ
lación en aumento de todo tipo d
mercancías. De allí también la a
ciación sin fricciones de capitales 1

fundirse: vinculación con el capital
de otras regiones ó -eventuaimentecon el extranjero, no significó que la
burguesía regiomontana perdiera el
control del proceso sobre el que se
desenvolvía con toda prosperidad. y
esa es otra antigua experiencia: una
capacidad de asociación en términos
muy parejos con capitales no
regiomontanos.

Es en este contexto que termina de
cimentarse en Monterrey un sólido
gr_upo burgués, componente muy di- DOS PALABRAS MAS.
namlco de la burguesía mexicana
• Ligada con fluidez a áreas del
prerrevolucionaria. Hay que insistir
que su configuración como fracción mercado mundial, usufructuaria de
modernizante de esta clase se un mercado interior en pleno creciplasmó sobre las bases que diseñó el miento, reconocida para principios de
porfiriato. Las reglas de juego del ré- siglo su influencia en el antiguo esgimen de Díaz -fructíferas, por su pacio regional fronterizo, colaboradolado, en un marco internacional de- ra entusiasta en la modernización reterminado- no sólo fueron acepta- lativa que planteaba en México el
das por aquél núcleo de familias, porfiriato, satisfecha con el orden
sino que gracias a ellas se dio la pri- social y político imperante, es commera etapa de auge del empresaria- prensible pues el interés de esta
burguesía con base regional de intedo moderno de Monterrey.
grar sin mayores discusiones el esDe~de el momento en que se intado nacional que Díaz terminó de
tegro como burguesía productiva solidificar. No había motivos para in-es decir, como conjunto entrelaza- s!nuar, hacia 1900, proyectos alternado de agentes sociales que se identi- tivos o planes de autonomía como
ficaban por su posición respecto al los que por momentos presentaría
control, propiedad y aprovechamien- por ejemplo, la burguesía catalan;
to de la producción capitalista- este con asiento en Barcelona.
empresariado tendió a diversificar
Tal vez esto explique en cierta for. su~ Inversiones y a utilizar la asocia- ma los posteriores desajustes con
c~on-centralización del capital como otro proyecto nacional: el que derivafo~mula de expansión con riesgos ría d~ _la Revolución Mexicana, y que
minimos. Fue un escalón necesario parec10 llegar a su máxima expresión
u~lrse, en ciertas ocasiones, con ca- en el periodo cardenista.
p1tal~s. externos al ámbito regional y
Sin embargo, las fricciones con el
adqumr ~n el exterior maquinaria y
tecnolo~_1a adecuadas para la imple- poder político pos revolucionario (que
mentac1on de la producción fabril y ya no era tan respetuoso de los inteminera. Y esto tamblen componía ní- réses de esta burguesía, aunque nuntidan_ie_nte el proyecto porfiriano, que ca los cuestionó estructuralmente) no
auspiciaba tales mecanismos. En ese llevó al empresariado regiomontano a
marco, el empresariado regiomonta- dudar de su pertenencia a aquel esno ~prendió que los beneficios que tado nacional. En todo caso, su resarroJaba la modernización no eran in- puesta consistió en ampliar su influencia a nivel nacional. Lo logró
compatibles con una amable relación
~on el capital Y con economías que aprovechando la definitiva articulauncionaban más allá del espacio na- ción y la expansión del mercado intecional.
rior -consumada en los años .30-,
procurando impulsar organizaciones
De todos modos, no hay que con- representativas del gran empresaria-

do mexicano y -ya en décadas muy
cercanas- diversificando sus inversiones en estados que estaban fuera
de aquél ámbito norteño que lo vio
nacer.
. • • El_ ~urgimiento, crecimiento y art1cul~~1on de esta burguesía se percibe n1t1damente a partir del estudio
regio~~I. Antes de llegar a tener grav_ltac1on nacional (en diversos sentidos), este empresariado actuó eficientemente en aquél ámbito regional al que nos hemos referido más
arriba.
Ello no debe extrañar si se recuerdan las condiciones que transitó Mé·
xico durante los sesenta años previos
a la Revolución, y si simultáneamente se remarca que toda burguesía
nace y se expande en función de mercados que van situándose a su alcance. Para los comerciantes que prosperaron en Monterrey desde el cambio de frontera, los mercados no faltaron en el marco regional: de consumo, en el que se desenvolverán como
intermediarios en una fase inicial· de
tierras, al que abordarán como proP!etarios; de crédi_to, al que se ligaran como prestamistas; de consumo
ampliado, en un segundo momento, y
al que tendrán acceso como productores en gran escala, como inversionistas que se dedicarán a la producción capitalista; de fuerza de trabajo,
en tanto se iban gestando posibilidades para la circulación de potenciales
obreros fabriles y mineros.
Sin olvidar que en gran medida estas circunstancias estaban condicionadas por las relaciones que se entablaban con la economía mundial, la
conclusión obvia es que esta burguesía transitó los mismos caminos que
c?~dujer_o~ ~n México a la conflgurac1on defin1t1va del estado nacional.
Proc~so, por otro lado, bastante generalizado durante el siglo XIX en diferentes países latinoamericanos y
europeos: en todos ellos se confunde
con la historia de la consolidación
del capitalismo, al margen de que

g

�ese capitalismo naciera para produ·
cir materias primas o manufacturas.
Su comprensión acabada -ya fuere
en México o Brasil, Italia o Españaacentúa la significación de la investí·
gación y de- la perspectiva regionales.
El problema consistiría en saber,
ahora, si esta perspectiva puede ins·
trumentarse con similar eficacia en el
estudio de períodos más contempo·
ráneos.
NOTAS

! .•Nuestro planteo, empero, no apunta a
sostener que las transformaciones susci·
tadas en buena parte de las sociedades
latinoamericanas, durante el siglo XIX, re·
sultaron efecto directo de factores ex·
ternos. Por el contrario, defendemos la
hipótesis de que fueron los cambios in·
teriores los que hicieron posible el firme
entrelazamiento con un orden mundial
que proponia la división internacional del
trabajo bajo la hegemonia del capitalismo
de las naciones más avanzadas: es decir.
de aquellas que en la citada centuria
transitaron la revolución industrial.
2.•Los cambios que propiciaron las bur·
guesias latinoamericanas a fines del siglo
pasado no tenian por qué ser idénticos a
los que se habian materializado en Euro·
pa Occidental o Estados Unidos. La prác·
tica burguesa no cuenta entre sus objetivos inmediatos crear economías autónomas o dedicarse a industrializar un país.
Ambas cosas se harán si ello coincide con
el dinamizador fundamental del empresa·
rio: la búsqueda del lucro y la reproduc·
ción ampliada de sus capitales. Esta conclusión nos hace dudar de ciertos análisis
que han insistido en destacar la supuesta
ineptitud de las burguesías latinoameri·
canas para modernizar sus formas de
operar. Estos estudios -muy frecuenteen la sociología latinoamericana de los
años 50 y 60- parecen reflejar cierta de·
cepción porque el empresario latinoame·
ricano, especialmente el del siglo XIX. no
habría contado con las virtudes, la pers·
picada ni el arrojo de sus colegas euro·
peos-occidentales y estadounidenses. Pues
bien: ¿podía solicitársele mayor racionali·
dad al hombre burgues. al empresario,
que la de producir aquello que le permitía
localizar el máximo beneficio posible?
Que ello no involucrara la industria fabril
o la construcción de un capitalismo autó•

nomo, no provocaba angustia alguna en
los cafeteleros brasileños, en los mineros
bolivianos. en los europeizados ganade·
ros argentinos. Dejaron esa angustia para
los historiadores, economistas y sociólo·
gos de mediados del siglo XX, que -con
evidente anacronismo y con dudosa
solidez teórica- supusieron que debía
formar parte del interés de una burguesía
el propiciar un desarrollo autónomo.
3.-El Archivo General del Estado de Nuevo
León, en Monterrey, es un ejemplo notable.
Constituye un reservorio de fuentes que
nos sigue asombrando, pese a los años
que llevamos trabajando entre sus documentos. En Nuevo León. como en Coahila
y Tamaulipas. existen archivos municipa·
les de indiscutible riqueza.
4.-Quizás uno de los casos arquetípicos
sea el argentino. Nuestra primera visión
del proceso histórico pos colonial, adqui·
rida en las universidades, nos llevaba a
pensar con frecuencia que todo aquello
que no había sucedido o se había expre·
sado en las cercanias de Buenos Aires no
contaba con relevancia alguna. Esta ten·
dencia. predominante, a simplificar una
sociedad y su proceso histórico mediante
unos cuantos trazos espectaculares dibu·
jados desde la gran capital, empapó los
análisis de nacionalistas de derecha, libe·
rales de diferene tono y marxistas. La ten·
dencia comenzó a modificarse desde hace
unas dos décadas, y hay ya estudios se·
ríos que muestran la significación de
otras regiones argentinas, más allá de la
tan famosa pampa húmeda.
5.-Para Josep Fontana, la denominación
mercado nacional, aunque puede parecer
equivoca. "resulta insustituible" . Fontana,
uno de los más destacados historiadores
que en España trabajan desde Barcelona,
menciona que esa expresión '"sirve, por
un lado, para marcar la contraposición
con el mercado exterior -internacionalque queda fuera de la entidad política da·
da, fuera del límite señalado por una legis·
lación, unas aduanas, etc. Pero sirve también para indicar una diferencia cualitativa
con aquellas formas primitivas del comer·
cio interior que se limitan a los pequeños
intercambios en un marco local. Nado·
nal, en este caso, no quiere decir la fijación de un ámbito geográfico que se suponga automáticamente alcanzado por
todas las actividades económicas del país
en un momento dado, sino la expresión
de un limite al cual tienden y que se es·
fuerzan por alcanzar a medida que van

desarrollándose··. Fontana, '"Formación
del mercado nacional y toma de concien·
cia de la burguesía", en Cambio económico y actitudes polltlcas en la España del
siglo XIX, Barcelona, Ariel quincenal, 68,
1975, nota de p. 14.
6.-Sobre el concepto de región se han
brindado diferentes apreciaciones. Desde
las que lo limitan al aspecto geográfico
y / o climático, hasta las que reconocen la
importancia de la historia social de los
hombres en su configuración. En nuestra
ponencia hemos preferido hablar de un
ámbito regional. Se trataria de un espacio
que desborda -por momentos con mucha
amplitud- la región geográfica. Que la
enmarca, pero sin dejar de reconocer un
centro fundamental, que estaría en el seno
de aquella. Es en un ámbito de estas ca·
racteristicas que se protagonizaron en el
siglo XIX actividades concretas, basadas
en intereses cotidianos de la clase en
estructuración que analizamos: la burgue·
sía. Al hablar de un ámbito regional, des•
de el punto de vista del empresariado re·
giomontano, podemos incluir Chihuahua.
Durango, San Luis Potosi. E inclusive el
estado norteamericano de Texas. Por este
espacio, menor que el del estado nacio•
nal pero mucho más extenso que el de
Nuevo León o el del noreste, este sector
social traficaba , invertía, se apropiaba de
tierras, ramificaba intereses e influencias.
Para su desarrollo, entre 1850 y 1910, el
río Bravo o una cadena montañosa no
significaban obstáculo alguno. Por el con·
trario (y pensamos en el contrabando)
podían resultar fuente de enormes ga·
nancias.
7.-Véase sobre todo la sección Hacenda·
ríos, donde se encuentran copias de re·
cibos, referencias a contratos, informa·
ción sobre las apremiantes necesidades
militares del gobierno de Nuevo león-Coahuila. En Notarlos, asimismo, hay múltl·
ples referencias de las actividades que
senvolvian las casas mercantiles más importantes.
8.-EI 24 de agosto de 1855, Santiago VI·
daurri decretaba la habilitación ··para
puertos de la República en la frontera de
los Estados del Norte los puntos de
Camargo, Mier, Piedras Negras y Monte
rey-Laredo", luego de considerar que "e
las actuales circunstancias es una im
riosa necesidad para toda la Nación y
suma utilidad para los intereses del er
rio establecer las reformas de Aduana
marítimas y fronterizas, que la constan

esperiencia de muchos años tiene acredi·
tadas como convenientes e indispensa·
bles.. :·. En el mismo decreto fijaba el establecimiento de " una Dirección general
de Aduanas Marítimas y fronterizas, con
residencia en la capital de Nuevo León y
con las facultades que le conferían las le·
yes existentes á la Dirección general de
impuestos··. El 4 de octubre siguiente,
ampliaba esta habilitación a Reynosa y
Guerrero, en Tamaulipas. Archivo General
del Estado de Nuevo León (AGENL), Circulares, 1854-55 y i 855.
9.·El citado plan de Ayutla reformado en
Acapulco señalaba en su articulo séptimo:
"Siendo el comercio una de las fuentes de
la riqueza pública y uno de los más po·
derosos elementos para los adelantos de
las naciones cultas, el gobierno provislo·
n_al se ocupará desde luego de propor·
c1onarle todas las libertades, á cuyo fin
expedirá inmediatamente el arancel de
adu~nas maritimas y fronterizas que de·
bera observarse, rigiendo entretanto el
promulgado durante la administración del
señor Ceballos, y sin que el nuevo que
haya de sustituirlo, pueda bastarse bajo
un sistema menos liberal"' . El arancel Ce·
ballos (24 de enero de 1853) era de ca·
racteristicas fuertemente librecambistas.
Co~ la subida de Santa Anna (ocurrida en
abril) ~ le reemplazó por otro de impuestos mas elevados. Vidaurri se aferró pertinazmente a lo que mencionaba el articu~o sépt!mo del plan de Ayutla para reba·
Jar radicalmente esos derechos en el co·
mercio fronterizo. Según sus voceros, el
llamado Arancel Vldaurrl simplemente era
una aplicación de las más consecuentes
aspi~aciones liberales. Por lo menos, de
los liberales " de la frontera" .
•~-·Estos premios oscilaban con frecuen·
cia entre el 11 y el 25 por ciento de la
suma adelantada. Pero en momentos de
a~r~mi~ la cifra subía abruptamente. Pa·
tnc10 M1lmo y Evaristo Madero, muy ligado~ ~I gobernador Vidaurri , llegaron a
rec1b1r hasta el 50 por ciento de premio.
El 25 de marzo de 1862, Vidaurri ordenó
a la Jefatura Superior de Hacienda del Es·
tad~ ~ue librara en favor de Milmo un
cer~1f1cado ··con el que acredite dejar
satisfechos doce mil novecientos pesos
que se han de cubrir á descuentos de de·
~ec~?s de importación de efectos y expora~ion de caudales que cause por cual·
quiera de las Aduanas de la linea del Bra·
vo .. :·. Esos 12.900 pesos resultaban de
un préstamo de 8 .600 que Milmo había
entregado para el Ejército del Norte (cuyo

comandante era Vidaurri) más ··cuatro mil
t~escientos pesos de un cincuenta por
ciento que se le concede de premio por el
adelanto que ha hecho " . AGENL, Hacendarlos, 1862, caja 1.
11.-La prosperidad de la aduana de Piedras Negras y el control de esos recursos
seria un? de los detonantes principales
del conflicto que se desató entre el presi•
dente Benito Juárez y Vidaurri, a comien·
zos de 1864. Hasta fines de 1863, Juárez
había tolerado (como debieron hacerlo
anteriormente Juan Alvarez e Ignacio
Comonfort) que el mandatario de Nuevo
León-Coahuila se hiciese cargo de los ingresos de las aduanas fronterizas. Pero
cuando el gobierno reformista debió retirarse hacia el norte, asediado por el
av_a~ce f~ancés, ~I presidente y su equipo
ministerial consideraron imprescindible
~ec~~rar esos recursos. Vidaurrl se negó,
ms1st1endo en la importancia que tenían
para el sostenimiento de sus tropas. La
crisis, alimentada por otros elementos, se
volvió irreversible. Los ejércitos juaristas
cercaron Monterrey, y el gobernador tiuyó
a Texas, para más tarde adherir al imperio de Maximiliano. Sobre estos aconte·
c~'!lientos y para un intento de interpreta·
c1on en el marco de la crisis que México
vivía desde 1854, puede consultarse nuestro trabajo '"Poder regional, gobierno central y periodismo liberal en México en
años de la Reforma. Santiago Vidaurri y
los estados fronterizos del noreste (1855·
1864)'º, ponencia presentada en el coloquio que sobre La prensa en la revolución
ll~~ral. Espa~a, Portugal y América organizo en Espana, en abril último, la Universidad Complutense de Madrid.
12.·Sobre la relevancia de estos dos
miembros de la burguesía que se estaba
conformando desde Monterrey, ambos de
notoria capacidad económica, pueden
consultarse nuestros trabajos ··ratricio
Milmo, empresario regio.montano del siglo
XIX. En torno a la acumulación de capi·
tales en Monterrey", en Ciro Cardoso
(coordinador), formación y desarrollo de
la burguesia en México, Siglo XIX, México,
Siglo XXI editores, 1978; y º"Los Madero
en la economía de Monterrey ( 1890-191 O)'",
en Cathedra, 8. Universidad Autónoma de
Nuevo León, abril-junio, 1978.
13.·EI estado de Texas parece haber
alcanzado enorme significación para el
tráfico mercantil que se hacia desde Monterrey y desde otros puntos del norte de
México. Debe recordarse que se trata de

un vasto territorio que cubre toda la
región noreste, y cuyo progreso económi·
co y demográfico fue espectacular en la
segunda parte del siglo XIX. Su población
paso de poco más de 212.000 habitantes
en 1850 a 818.500 en 1870, para iniciar
el siglo XX con más de tres millones. Es
de inferir que Texas necesitaba incrementar en porcentajes crecientes sus ventas y
compras de este lado del río Bravo. Una
evidencia al respecto la daría el movi·
miento de ganado materializado desde los
años 60. (Las cifras demográficas citadas
arriba fueron proporcionadas por el profe•
sor Gilberto Hinojosa, de la Universidad
de Texas en San Antonio, a quien agrade·
cernos su amable colaboración).
14.·Una referencia más amplia en torno a
esta vinculación entre Monterrey y la zona
lagunera hicimos en nuestro trabajo '"La
formación de capitales preindustriales en
Monterrey ( 1850-1890). Las décadas pre·
vías a la configuración de una burguesía
regional'º, incluido en Revista Mexicana de
Soclologia, 1982, 1, en prensa. Cuenta
con apéndices en los que aparece con cla·
ridad el manejo del crédito y de la circu•
lación mercantil por parte de los negociantes regiomontanos, según pudo veri·
ficarse en libros de notarios.
15.·Según Fernando Rosenzweig, que sistematizó los datos, para 1902 era Nuevo
León el estado que producía mayores va·
lores industriales en el pais. Alcanzaba al
13.5 por ciento, frente al 11 , 7 del Distrito
Federal y al 11.2 del Estado de México.
por otra parte, entre 1897 y 1900 Nuevo
León encabezó con amplitud los valores
en el beneficio de metales. Con 68.948.271
pesos representó el 23.1 por ciento de
toda la producción nacional en esos cuatro años. Le seguía Aguascalientes con
poco más de treinta millones de pesos.
Véase Rosenzweig, " La industria" , en El
Porflrlato. Vida económica, 1, México, Her·
m_es, 1974, p. 392. El volumen integra la
H1st~,rla M~de~na de México, dirigida por
Daniel Cos10 V1llegas. Las cifras sobre be·
neficio en establecimientos de fundición
están en Antonio Peñafiel, Anuario f.sta·
dístico de la República Mexicana, México,
Oficina Tipográfica de la Secretaria de Fo·
mento, 1901 , p.315.

�XXX ANIVERSARIO
DE LA FACULTAD DE
FILOSOFIA Y LETRAS

Durante el semestre escolar de septiembre de 1981 a enero de
1982, la Facultad de filosofía y Letras programó una serle de actividades académicas y culturales para conmemorar el trigésimo
aniversario de su vida académica.
La Inauguración de este programa fue hecha el 23 de septiembre
por las autoridades directivas de la facultad.
Su clausura se realizó el 1° de diciembre con una sesión de homenaje a ex-directores, maestros y alumnos fundadores, y maestros
fallecidos.
Algunos de los eventos más Importantes que se efectuaron en el
curso de la conmemoración fueron:
-Mesa redonda sobre La problemática soclocultura/ de la frontera
múleo-norteamericana, 29 de septiembre.
-Mesa redonda sobre Problemas de Investigación en ciencias sociales, 6 de octubre.
-Primer festlual de la poes/a en Nueuo León, con la participación
de poetas y escritores de Nuevo León, 8 y 9 de octubre.

-Mesa redonda sobre Reualoraclón de proyectos culturales y /Iterarlos latinoamericanos, 10 de noviembre.
-Mesa redonda sobre Los problemas del marxismo contemporáneo,
12 de noviembre.
-Homenaje a Berto/1 Brecht (film y recita! poético), 19 de noviembre.

-Mesa redonda sobre Perspeclluas de México en la década de los
ochentas, 26 de noviembre.

DELEGACION CNINA

ELECCIONES DE DIRECTOR

Miembros de la Academia de Ciencias Sociales de China, enea
zados. por el director del Instituto de Estudios Latinoamerican
el Sr. Xue Duan, visitaron el pasado mes de enero nuestra fac
tad con el propósito general de intercambiar impresiones e inf
mación sobre los planes de estudio en las diferentes llcenclatur
que se imparten en esta escuela.

Siendo las 21 horas del día 15 de marzo de 1982. se cerraron formal y solemnemente las puertas del Auditorio Alfonso Rangel
Guerra, dándose por terminado el tiempo de votaciones para elección de nuevo Director de filosofía y Letras.

La delegación china se entrevistó con el director de la Facultad
los coordinadores de colegio, quienes atendieron las diversas 1
quietudes de los académicos chinos en lo referente a estructura
contenidos de los planes de estudio, proporcionando además m
teriales y publicaciones varias de Interés para los maestros vi
tantes.
Los miembros que Integraron la delegación académica visitante
fueron Xue Duan, Li Deren, Lln Qulng, Zhan Wenge, y Sun JII
todos ellos maestros e Investigadores de la referida academia.

BENEDETTI EN FILOSOFIA

Sin duda se trató de una Jornada democrática, donde el p_roceso
fue seguido por un circuito interno de televisión, lo que garantizó
que quienes se acercaron a las urnas fueran definitivamente maestros y alumnos de la facultad, ayudando asi a evitar desvlrtuaciones.
Los resultados de la votación fueron los esperados por casi todos:
de los dos candidatos participantes, el licenciado Juan Angel Sán·
chez Palacios -corriendo por su segundo periodo- y el licenciado
Mario Aguilera · el primero obtuvo una amplia ventaja sobre el
segundo.
Estudiantes
552
171

Maestros

CICLO DE CINE INDEPENDIENTE MEXICANO

Lic. Juan Angel Sánchez .......
Lic. Mario Aguilcra . . . . . . . . . . . .

En el auditorio de nuestra Facultad, y organizado por esta mis
y la oficina de Investigación y Difusión del Movimiento Obrer
(OIDMOJ, se llevó a cabo a principios de febrero un Ciclo de CI
Independiente Mexicano.

El pasado mes de abril ofreció una charla sobre Problemas del
método en ciencias sociales el maestro Walter Quintero.

El evento fue programado entre los días 3 y 7 de febrero, proy
tándose los siguientes filmes: Cualquier cosa (Dlr. Douglas Sá
chez: Mujer as/ es /a ulda (Taller de cine Octubre); Breulslma hls
ria de la reuoluclón mexicana (Taller Octubre); Un guión sobre
guión (Dir. Dora Guerrero); El chapopote y El chaulstle (Dir. Carl
Cruz y Carlos Mendoz); La bella durmiente despierta sola (DI
Pedro Reygada), y No es por gusto (Dir. Maria Eugenia Tamez
Maria del Carmen de Lara).

El ~rofesor Quintero señaló, entre otras cosas. que las ciencias
sociales se encaminan hacia una formalización cada vez mayor, y
p~stuló como una exigencia básica para los estudiantes de las
mismas una revisión metódica y rigurosa de los autores y obras
..clásicas · en las diversas disciplinas. ya sea que se trate de autores · burgueses o revolucionarios ", pues es este conocimiento
preciso de las fuentes lo que, eventualmente, posibilita una formulación critica de las teorías sociales.

El 25 de mayo dictó una conferencia en el auditorio ARG el conocido escritor uruguayo Mario Benedetti, autor entre muchos otros
de " best sellers" como La tregua, Gracias por el fuego, lnuentarlo,
etc.
La conferencia de Benedetti se intituló La cultura, ese blanco mó·
ull, y en ella el escritor se refirió a problemas relacionados con el
quehacer artístico y cultural en América Latina.
Señaló que aun en los países con regímenes militares la cultura y
el arte encuentran caminos para darse al público. desarrollándose
al máximo el arte de la entrelinea, la maestría del pordebajodelagua" . Por ello, afirmó Benedetti, pienso que a pesar de la represión y el autoritarismo existe el arte, pues la cultura es un " blanco móvil", que aun en las condiciones más adversas sale a flote,
mediante vehlcuiizaciones indirectas que desarrollan, al mismo
tiempo, el gusto estético de los consumidores del arte.

115

10

CONFERENCIA DE WALTER QUINTERO

En nuestros países. dijo también el escritor, los artistas deben
tener como referente directo de su obra el entorno inmediato, social. Esto lo ilustró diciendo que, por ejemplo, en ellos la muerte,
más que un tema de ontología existencial, es generalmente la interrupción violenta de la vida. Algo sin duda mucho más concreto
que el concepto de Sartre o Heidegger.
Al evento concurrieron maestros y alumnos de la Facultad. teniendo el auditorio un lleno total (asientos + pasillos). Al final de
la charla Benedetti escuchó un tanto azorado el tronado aplauso
de los asistentes, hecho lo cual hubo de firmar mil y un autógrafos a los fans que lo asediaron. Acto seguido fue hecho desaparecer a una senal de su ocasional {loor manager . el librero Al·
fonso Castillo.
•

CONCIERTO DE " FREE ROCK"
CONFERENCIA DE SANTIAGO RAMIREZ

CONCIERTO DE PIANO Y VIOLIN

El jueves 26 de febrero ofreció una conferencia el doctor Santl
Ramirez sobre el tema Metodologla y Eplstemologla en Clencl
Sociales.

El miercoles 28 de abril a las seis y media de la tarde, se ofreció
e~ e_l Auditorio " Alfonso Rangel Guerra" un concierto de piano y
v1olm, con brillantes ejecuciones de Pravoslav Kohout y Peter
Cerman.

El sustentante hundió temporalmente en las aguas del esce
ticismo epistemológico a los pocos oyentes reunidos en el au
torio, avanzando provocativas tesis sobre la desprestigiada lin
de demarcación entre ciencia/Ideología.
De igual forma. el doctor Ramirez hizo algunas observacion
sobre diversos abordajes del citado problema. como el intenta
por Louis Althusser y seguidores desde hace alrededor de 20 añ

PARTICIPACION DE MARIO CERUTTI
Invitado por la Universidad Complutense de Madrid, a fines
marzo el maestro Mario Cerutti asistió a un Coloquio sobre
prensa en el periodo de la revolución liberal (en España y Amérl
El evento se realizó en Madrid, España, y el licenciado Mario
rruti participó con una conferencia sobre la prensa liberal lo
durante el periodo de Vidaurrl.
El licenciado Cerutti estudia desde anos atrás la sociedad y la e
nomia regionales durante el periodo 1850-1910, tema sobre el q
ha publicado ya varios trabajos.

Al evento concurrió un numeroso público de alumnos y maestros.
Interpretándose las siguientes piezas: Sonata No. 1 en Re Mayor
(Op.12) de L. V. Beethoven; Düo No. 1 " De patria ". de B. Smetanax,
Y un scherzo de Brahms.

ESPECIALISTA DICTA
ALFONSO REYES

CONFERENCIA

SOBRE

Especialista de alto renombre internacional en cuestiones de literatura hispanoamericana, sobre todo en la obra de Alfonso Reyes.
el doctor James W. Robb dictó una conferencia el miércoles 19 de
mayo. La conferencia se intituló En busca de la reglón más transparente del aire de Alfonso Reyes. y a la misma asistieron numerosos maestros y estudiantes.
l~vitado también a dictar otras conferencias en la capilla Alfonsina Y la Casa de la Cu ltura de Nuevo León, 1a presencia del doc~or Rob~ en nuestra escuela constituyó. sin duda alguna, un justo
omen~Je a la memoria del ilustre escritor regiomontano que, de
estar vivo. hubiese cumplido años el pasado 17 de mayo.

El viernes 11 de junio, a partir de las 6:30 de la tarde, se ofreció un
concierto de " free rock" a cargo del grupo musical Welrd Branch.
El concierto, que registró también un lleno total del auditorio,
duró alrededor de sólo treinta minutos durante los cuales el Weird
Branch interpretó unas cinco piezas de inspiración propia, con un
levísimo aliento de Led Zepellin en tiempos de hambre.

CICLO DE CONFERENCIAS SOBRE
TECNOLOGIA · SOCIEDAD
Con el objetivo general de promover la superación y el diálogo
académico en tre maestros y alumnos, durante este semestre (enero-junio) se programó un ciclo de conferencias sobre el tema Tec·
nologia-Sociedad, ciclo en el que participaron como ponentes exclusivamente maestros de Filosofía y Letras.
Las conferencias, fueron programadas entre los meses de abril ,
mayo y junio. participando los siguientes profesores: Mario Ceruttl,
José Ma. Infante, Juan Angel Sánchez, José Antonio Mejía, Irene T.
de Gartz, Ricardo Villarreal , Aida O Ward , Julieta Pisanty, Alma
Silvia Rodríguez, Miguel Covarrubias, Javier Burnes.
El balance de dicho delo, que no resultó del todo bien, fue intentado asi por el profesor Günter Von Weiszacker:
DESPERTANDO DE UN SUEÑO (Balance del Coloquio Tecnología-SociedadJ

Ol
tA

�Lo que querla ser un sueño...
Era una idea bonita (es Importante que este texto parezca cuento:
las Ideas no suelen ser bonitas ni feas): propiciar nuevas formas de
relación entre los docentes de la facultad mediante el diálogo aca·
démlco permanente y renovador.
Las Ilusiones que bordaron la utopía se referlan a encontrar, con
creatividad e imaginación, nuevos caminos para la superación aca·
démlca y otros cauces para el ejercicio didáctico: discutir, de paso,
un problema que atañe directamente al quehacer futuro de la facul·
tad: Instalar, en fin, una Instancia pollvalente: útil tanto para el
coloquio lntermagisterlal, como para promover la búsqueda de una
docencia privilegiada e Incluso vállda como una forma de extensión
académica.

EL DESPERTAR ...
El ciclo empezó con auditorios medio llenos (tirando a vacíos) de
amigos del conferencista en turno, " acarreados" por las circuns·
tancias y alguno que otro verdaderamente interesado en el tema
de la conferencia; siguió con las conferencias hechas " en familia "
y terminó con la cancelación de la última conferencia y la mesa
redonda de clausura, por ausencia total de auditorio.
LAS PREGUNTAS...
De los ciento treinta maestros de la facultad, entre quienes el ciclo
pretendía propiciar el coloquio académico, medio asistieron los
que estaban programados y unos dos o tres más: " Los de siempre" .
De los ciento veinte restantes, no fue posible saber si no les intere·
saba, si no les parecía una forma digna de actividad académica, si
había que gestionar el alta de estas horas, si el coloquio les im·
portaba un comino (para no usar la forma mexicana de decir que
algo no slrue para nada recurriendo a la muy funcional palabra
madre).

La presencia de los alumnos en el ciclo dependió siempre de la
comprensión de algún maestro que incorporó a su curso el tema
de la conferencia en turno.
Las Preguntas que quedan sin respuesta son del tipo de las siguien·
tes:
¿Cómo planear nuevas rutas para la superación académica magis·
terial? ¿Los maestros de la facultad no tienen nada que hacer
como conferencistas? ¿Las conferencias son algo ya pasado de
moda y deben ser desterradas de la facultad? ¿Para dictar una
conferencia hay que usar seudónimos apropiados (en aras del
rigor académico, como un servidor), o nombre de vedette? ¿No in·
teresaban los temas de las conferencias ... ? ¿Conferencias o no, el
desinterés ha permeado a la planta magisterial de la Fac.?
'

CICLO SOBRE JOSE VASCONCELOS
Además del anterior ciclo, durante el pasado semestre se progr
mó también un ciclo de conferencias para conmemorar el cent
nario del natalicio de José Vasconcelos.
En este ciclo, celebrado durante los meses de marzo y abril, di
taron sendas conferencias el licenciado José Roberto Mendirich
ga, el doctor Agustín Basave, Olac Fuentes Molinar y el profe
Ramiro Estrada Sánchez.

TOMA DE PROTESTA DEL DIRECTOR
PARA UN SEGUNDO PERIODO
El pasado 13 de julio, el licenciado Juan Angel Sánchez Palaci
tomó posesión de su cargo, como director de la Facultad de Fil
sofia y Letras para un segundo periodo, que concluye el mes
mayo de 1985. La ceremonia se realizó en el auditorio " Alíon
Rangel Guerra " y en ella estuvieron presentes el doctor Alíre
Piñeyro López, Rector de la Universidad, y los directivos de la
Junta de Gobierno: el licenciado Genaro Salinas Quiroga (pre
dente de la misma) y el arquitecto Antonio Fuentes Espinosa (
cre~ri~.
·
Al tomar la protesta, el licenciado Genaro Salinas Quiroga seña
que la H. Junta de Gobierno, en su sesión del 17 de junio de 1
(y con base en las atribu ciones que le confiere el articulo 13, fr
ción segunda , de la Ley Organica, y previa la elección), acor
nombrar al licenciado Juan Angel Sánchez para director de Fil
sofia y Letras por los próximos tres años.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�.-0 UIIIV11$1T.llle

DIRECTORIO

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
FACULTAD DE PSICOLOGIA
ING. GREGORIO FARIAS LONGORIA
RECTOR
ING. LORENZO VELA PERA
SECRETARIO GENERAL
LIC. HUMBERTO LEAL BENA VIDES
DIRECTOR
LIC. AURORA MOYANO GONZALEZ
SUB-DIRECTOR
LIC. BELLA AURORA GARZA CONTRERAS
SECRETARIA ACADEMICA

•

LIC. SANTOS DELIA AY ALA GARZA
SECRETARIO ADMINISTRATIVO
LIC. MANUEL GUADALUPE MURIZ GARCIA
COORDINADOR DEL AREA CLINICA
LIC. ROOOLFO AL VAREZ DEL CASTILLO LUVIANO
DIRECTOR DE LA REVISTA
• Edición al cuidado de Ma. Guadalupe Anedondo

CUADERNOS DEI..
AREA (~LINICA

�1 N 1.1 1 CE

PAG.

•
f.lJITORIAL
Rodolfo Alvan•z &lt;lel C1L1ti!10 L

IN Mt:MORlAM ARMANOOSUAREZ
Octavio Chamizo G.

8

SORRf. tL TRABAJO Of. .\H\1ANDO SUAREZ c;OMEZ
L'N ASPECTO.
Junn Diego Castillo

10

L-\ MOT!VACION EN EL PERS01',ALIS~10 l)JAU:CJ"ICO
DE IGOR A. CA RUSO.
,\rman&lt;lo Suárez.

14

APORTACIONf.S DE LA E'fOLOWA AL PSICO,\NALISIS.
Arm,:m&lt;lo SuáN.&gt;z.

33

PSICOANALJSIS. CIENCIA SOCIAL. JO~;OLOGIA.
Armando Smirez.

49

LAS P.\RAOOJAS DEL DOCTOR t·ROMM.
·\rmando Suár,oz.

68

LOS \1EDICOS )' EL PSICOAt-;ALJSJS .
.\rmando Su:ír,,1..
D0.\1!N,\CION,SUBDESARROLL0 Y PS!COANALISIS.
Armando Suárt'z,

EL ,\~.\l.lSlS l)'JSTITUCJON,\L Y LAS JNSTlTUCIONt:S
\OR\L\LIZ,\l)OHAS"" UN ESTtmlO SORR~; LAS
l\:STITl 1("!0NES CORHH'C'IONALES EN ~1~:x1co .
1-:l,•i,:, .\,.,,ola (;;,rr,do .

81

87

��WITORIAL

OTRO PSICOANALISTA IMPROBABLE
Rodolfo Alvarez del Caslillo L.

El ocho de marzo el Dr. Armando Suárez, rallreió después de regresar a su c,w. tras unas semana¡¡ de hospitalización. Fue la suya una
trayectoria singular dentro del campo psicoanalítico. 1-:n el libro "Razón, Locura y Sociedad" se presentaba así: " ... español de mu:imienl.O, formado en el derecho. la e&lt;:o11omia y la filosofía, hice mi
entrenamient.o psicoanalítico en el Cirmlo Viéne$de Psicología Profunda. Educado en el franquismo, el análisis me permitió someter a
una criticu n~'1.lr&lt;&gt;Sa mis posicicmes ideológicas y abrirme al materiali1mo histórico. Emigrado a México, fundé aquí, junto con el Dr. Raúl
Páramo y t1tros ocho compañeros*, e-1 Círculo Psicoanalítico MexicaJJO. Imparto dase1 en las facultades de Ciencias Políticas y Sociales y
P1irolog1a. y llevo, junt.o con mis compañeros del Círculo, una lucha
contra la institucionalización del psicoanálisis, la promoción de sui
buu científicas y la proyección crítica del mismo en la docencia y la
asistencia mstitudonal". En septiembre de 1960 viaja a Viena decidido a eKponer 51&gt; fe y vocación religiosa (pertenecía a la Orden de los
Dominicos) a la prueba de fuego del psicoanálisill. Por intermedio de
Rosa Tanco conoce al Dr. Jgor Caruso y entra en contacto con el
Círculo Viélll'll de Psicología Profunda, que en ese entonces parecía
repre5entar en Viena la genuina conl.inu.ación de Fre,ud y su Obra.
[)(,cid(, así iniciar su formación pslcoanalítíca, "decisión que cambiaria el curso de mi vida", escribió.
Finalmente se instala en México, trabaja como traductor en el
Fondo de Cultura Económica ha5W. el cese de Arnaldo Orfila, quien
al fundar la Editorial Siglo XXI lo nombra dirretor de la colección de
Psicoloi:ía y F.tolo¡:ia. donde conl.inúa !11 iníati¡:able labor de traductor, tarea para la que e:1taba PSpecialment.e dotado gracias a una

"º"""• Llll&lt; .,, ,.. ~n• "•n• M,.,,.,., l...,._,.._ Pwi&lt;a.
r,..,,,...,_ Id• o,nlk,.,...., =,~c..,,1o Y f•-• N. ,-,_..,,,.

Lo!.,

..,.,..,., .,,.••

�kOIJOLt'O AL\'AKt:l. (lt:L CASTILUI
uombrota ca¡Jatadad para dominar idioma. Alrmin, Frll'tCPS, lnc
Uahano, Gfll"ICO, Latín. Lo cual, aunado• una puión p,or II lectura

una 1...nnanent.e ectualit1e1ón NI lu produCC'IOnt'1 J)licoanalitic
pamc1.dannE"nte- euro~. nos dE"JÓ a Ja mano una c:ow«ión
litk:11 como no n~ ot,a Hl llédco. Qu,- andu)'e t.tduceiont1 su
do ~,too do F. llolto. P. RiCONir, R. llutid,, J. Lacan. la co,pondenda t·,.ud - Lou And,_ Salo..., l. caru.o, Ole. Atim~ la docenda ffl Ulllwnodad,o d, lo capital dol país y e, 1Un
dador ,n 1971 do! Círculo Pliroanalíúro Moxiano, Atoclaci6a
.,.pefloda .,. 11 desanollo, aplicación y críuea del pamaúliáa,
f'fltmdido mmo _. campo problemát.iro, &amp;eónco, clínKO y metodolótlico, lnauwu,ado por S. Fr.ud pon IPr indofmidam,n~ laborado. lruütu&lt;icln qu, wndría
Mallar lo ._monía y el

J ...... por ,\nnandu Sum, los cualN r- al U.mpo lnnalo~
., pub!Mxi6n manliNwn plena .....,ia halla nUN&amp;roa da•.

-

.... •..-.,..,-,.a Femando C'.onáln y a,1u., llíflo r.-.
ID dia:íruloa y colabor9don.-t cercan01 de, Armando 8uírer. por ,-J
"8 pmlado a qu, lo ldoa do . . ndmero el, hoawna¡. r..n hoy
~

a.,_

monopolio ejf'rtkló t'1I Mf'x,co huta la dkadade los 60'1 J)Or la,\.,.
clM"ión Plkoanalitia ~•~•lcana, filial de la lnttmational P1ychc:.r.
l)'llc Anoclation y la SodNlad l'li&lt;oanalítlca M.xiana, do on,ota,
ti6n fromnnana, Pffl!litltndo ffltonces I los ""no mhlíc.-01" rl ■C&lt;'NG
a una ronnadón pliCOlnllhka ricurou y ~, e,e,,:1rio cdbco CM una
ch«tplina CIPntíf'ka qu• h..u ffltoncH ffll campo H:duln'O et. 11

pro(Nión mNbca. lnltrtud6n QUf ha rormado a II rttha varia,..,....
raciones do poi&lt;oanali,tao y qu, odu.._,t, co-n,a .., po,,lndo
fGuadalajn, Jal.) aa priffltl'r prornocion dP l&gt;tlC'OIIWiltat
A propólito dp Armando su,rn. Jot# Maria Pirn Gay «"lmbe

-Suirn lf' dió luckk-z, claridad y f'ftl"rgia ■ la rwna cOUc.hana. M
df lo qut' .-J psaco~ ha ofre&lt;'ll.lo tn lfh:IC'O romo darnidad "" ti
otkio, 1e d#bt a
pauta y a su ...rutno; 11.1 f'Jfmplo prosigue romo
una conluaddad. Fut .\rmando Slliff,z uno de lot fJ'Mdfl pur~
listao m,xnno,, CIJ'lU d, conc,l,irlo IGdo ton .....tia y pulail

,u

J)fflf'tnnt.r )' audaz, honDtto ,.. 1rrio_ !'iada dPA111roíNiOr'I lf, 1P111
no y conocía, como pcx-o1, PI !lf"tltido y f'I Yalordfo laClinn•.-N
x0t

121,\hril 19881

un (ran JlllK'O:m:alüb y M11.'01.lborl( ión t·un .,1 (·1n.·ukl P11eu.1rul1t1
~ll"~k:'ano •. \ . C )" l'olis•mt.11•.\. ( • pn-:t1•11L.:1 a nur,tro!l lt't·tori"s u

('•"-'111,lb.·•&gt;n ~ alt:lmo1 dt' los tr:al1;11os J1UhhrMI..» •-n dl\t'fliU ·

Montem-y, N .. L.Junio tt.1988.

�9

IN IIEMORIAM ARMANDO SUARF.Z
IN Mt:.K&gt;RIA.\I AR.\l,\SIIO SUAKt;Z

...... Pe- ahí m adelante el únlCO horiionlt&gt; N el df'l ubrr; estudia
a l ~ otolocf• ron O. K&amp;&gt;il ,n la Ealoci6n Biolclp&lt;o de Wilhol•

ailleahf'rlt pliquiltrí1 f11 11 Clínica Nf'Uropaiquaítricadf" la lfniwnidad dt Vieno; plÍ&lt;Oqfa &amp;&lt;Mtica con S&lt;hindlor; wrapia de nilloa ,n

s."''"""· r.., pm

Gómn, noci6 •l 17 d• jun., de 1928 en Mod
civtl r. oorp,..dl6 en plena infanda d-,.nd
10
IM'mPff' aco~p1"-ron. A lo1 J 7 años in ida~ estud°.o,
tt&lt;
•n la lJnhmidad Central de Modrid. Un año dHpufo
licfflciat,un de Cif-ndll [con6mieu. Conclu{doa estos ntudiot
telfx,ncl•rw:to • la f'xqrertcla d" la vocación rebcaosa incub.11 en
añol. llf"'W1I • cabo tstud,01 de- C.O!og(a, """ la UnÍYffU:lad Pon
df' San F.atf-ban dt&gt; Salamanca en 1953 1 1958. t:n,. formación e.x
ca ffl "' Polii!loUsmo; el llomin, lran~ y bt/n ,ran l&lt;
QUP dom1nah1 °:" c~mo la matf&gt;m•~ .-1 1ndrt, Italiano. gripgo y
IUcufo loo lo(o llll difl&lt;Ul!Ad aJcuno. Para qu.,.., no ronocl,,ro

•

;: q':,

•

,\rmando puedr multar oont.radictorta au mtoleranda ante la ce

Con rl tnNcuno d• los añot y trnrndo romo hur rl Circulo
PlioolnaliUro y 1• l'f'ltciones Cl'Hdal, Annando JUf'P un papel tm•
pollante.., Ñ desarrollo del poicoonólilia •n n....iro ]&gt;OÍi. Sipiondo
a Carulo. abrf' la formación dr pGCC&gt;Malistu no aólo a m&amp;hco1
y poio6q01; amplú el horuonl, d.- dicha lonnaclón 1&gt;&lt;luy,ndo
1 111 ciendu IOCWf'I, redbr I la mayor parte d• l01 primeroa ana-

~ la Niad madu-:i, Y IU vocación rt'IJ(10t1 df' la Juwntud. Cc&gt;n

rí6n tn lot lénntnos pero resut-Jta "" la trayf'Ctoria de ,u histo
_Para PI, no ha~f• ce-rwia que se l'NlStitra al llbtr, na f'ra qu
1U unJC"a CNWU. l!n probltma, una Prt&gt;1Unta, un Ltma implicaba
vttablPfflffltr la puesta en JUf'CO de un •ber que rn t"lt miamo m
ffl IOmt'lido • anSisis. Lu mpuestu no duraban mú quf'

l'l)t"'°

~mpo ~Ut' Lardaba en formular su problematiución. Por NO
qllf' ~ped11mo -como han qUffldo ent.t-nd« algunos d&lt;!W'n
en ti litoral del N~r- lo q!Jt'I había"" Armando era una ho t'
btlfoltctual tal, quf' lo ,olvi1 fntolrr.ant,,, 1ntt- la ar;norancil
q~1hdad que la C'f&gt;IVU Lo. o(l'{'('e al penamirnto. Quizás porqu._.. 00
cu muy ck&gt; c.-rca los ON«Ot de 11 fe rn t&gt;f pt1mmiento era tan
roso con todo LrahtJO quf' tuvitw- vito, ettolástico, 0 de rtpef
do la palabra d, cualqu.., M-ro. Su ac=-amionto al psiroon,D
n•tpondP •n Kran mt"did,. a la ruptura con ,•I mundo dt- la ,. ·
Por_HoS añot -l9:60- [1pañ1 ,1vía la hiltoriadt&gt;hil~do;noNlb
eahkla para t"I P•IC'O&amp;llíhsu. Annando conli«uf' dt&gt; la ..fund.a(
~uan. M~ .. una ~.a rara l'Ntitar •st~io• de psiroloria profu
n \ k'tl.1 · \u,tna. f.n el milmo año &amp;nk.U su anJhsis díd.irUro
lior A. Caruso, funda..l~r df'I Cín,alt• \"k'ne'1 dt&gt; l'Ml'Ologia rrnfu
l.a n1ptura lt' lmcll. ►.I Upo dr formacion qllf' proponía Cana
"11W;'"ál1111 ímtd&amp;ano )' s,roblrmatuac.•JÓn d.-..lt&gt; Ju ('k'P('l&amp;I ••
lt'S catahu un l'n&gt;\'NO t1ur )':i lit'- \1•1Ha tt"tl~o. ~o ha)· l"l•to

y":

,

llll&amp;i&amp;ut rür Eniehun¡&amp;lhiUe. Lo• aA01 dr Virna 10n capitalf't 1N"fo
11.....,. • COftlUIIIO uno.., terminoda la lonnoción,cuondo d,d.
wair I Mhko altntado por uno• amico•. Todo ~ por hacft,

., Armando

~ inicia uno actividad l•bril que oolo II mueN pudo pon,.

- - de la prict1a1 proll'lional, d1 cluet en la lJnivenidod Nocio-

.i Alllllnotna d• Mbi&lt;o, tunda ol Címalo Plicoanalflico llexlcaDo,
11 tolt&lt;ci6n PDCOloc(a y •:tolowí• ffl la editorial Sial&lt;&gt; XXI,

lrod-

hoce nu.....,..,. próqos y
-20 pon - ptt&lt;i- - llf'IOr(as, dictimfflf'l, ponenciu y la ''bibliomanía''. como 1-1
11 n..aba, pasión por la wctura qut- nunca.,. colmaba.

- - · q .. llfpn ..... .....tao cnándolOI oopaciol
df trabajo. promut&gt;Yt" t.raduccione, de ohru p,,icoanalíLicu que ""
• monwn&amp;o enn desconocidas t11 nUfttro mtdio y Amkica Lalina,
COIIO la de, Jaqun Lacan. F.ltoe ■b t.ambwn tuvieron mOfflfl'lt.oa di#
lfclao; Nplmll inatiluc:ionale,
IUdal de ....,_ "rolepo"
Nd6a Drtldoa, no conarc'n'on de proyKlol. Sin f'ffl~ .:,lía
..... • ato, hech01 con un humor no nMIO d• &amp;ro,na, hu.mor
Cf11 aanlu,o aún durant,,, el proCftO de e-nff'rmNlad. El 8 de fflll"IO,

J.-

de lao 5 a.m. 1101 d_, la nobcia do que había mu,rlo. Loo
. - ll&amp;hm01 Cf'rtl df" f'I habíamos orgamz.ado l(Uarthaa para
__,¡o. 1.Jna1 hoeal antn "'uvlmoo hohlando. El abí1 que la
IIIIPIOlablf, -romo la llamaba- no t.artlaria t'n 11,,pr y aún ui la aon-

a,a

• - ,n ou des¡...tida.

Diotnto r..r.ni.

'

Junio 20 .i. 1988.

�JIJ

SOBRE t'L TR.IH,\JO

Sllflllt: t:L TRAIIAJ() l&gt;I. ,IR\IASI&gt;() SI ',\Rt:z (~&gt;m:z

11►:

SllARt'.Z

11

•:n "Kuún. h,cura y Jol·iP&lt;latt"~ Sitclo XXI •AhLon'I, S A.• M,•
1978.

'"°·

1:s ASPl:(:ro

''Pretl'ntadún" df&gt;

--

'º' ¡wticipanLN y IUI LrahaJOI.

•frruoomanbmo. pasado y .,.....,.,._ pon,nda dol propio A.

~=-N"Ch&gt;nda'' l'n la ~ue ,,art.icipó JIIRlo nin t-1 ~ , d@ los Ín•
[s&amp;e númtt0 de la ttviltl

esú dedicado a LI memona di!' ArmandQ SlW't"1 Gónw1, paicolnaliat.a, matttro, compañero y amiRo, por
k'ñaJar sólo los upKt.os rnáa lfflportanlet deo lo qu,, fu,, para muchol.
d.. uno y utro lado del Atlántico; d,. l-lon"'""Y. GuadalaJ&amp;ra, Cuffl\a.
vac•. Ptu-bla,Ml-xioo, etc.;df'l Cono Sur.

"Pft&gt;ll"'nladón" t•n "l'slcolA-rapia y n.•11rnión 11olilk-a" 1-:lizaheth

l.ua.
1984

\\e-msU·J.D t"l al. Swlo XXI F.dílon-s,

w,,1ru.

·1.0 nomw 1• lo r•tolói:&gt;ro. Contribución • la fllndaafflLa.
l'IÓn Pptstemoló¡!lti. dt&gt; la pt1co~ia dink·a ... Tf"llt ¡.ara 01,lar
PI .,.to d. \1..-stría rn Pli&lt;oloJia C'Jinica, por la t'acuhal d,
P,icoqia d• la l'XA~I, ~l••Jro, I&gt;. F, 1980 Japrox.l. Troba.
jo Mlito

La prettnte rnista rl"COll'f' at«uno, de los trabu,01 de .\rmando PI·
tnt.o1 y publicados h11:e tlrmpo y qlM" 1&gt;0r 111 ru6n son d1fíc-ilt•1 Jp

C'ontPIUU. Con toda "«Uridad. mutha ton las ro• QIM' tn ~ a,.
lÍC"Ulos PI autor CO"'liría e mclulO, oontndirla; aon Jan t-mlWRO tnumonio dt un trtCho ..n PI camino dt" su esJuerzo.
So rut' mucho lo qu"' nos k!«ó por Nmt.o. l'n• lista d._. au, trabajos que no pr.tt&gt;nd" ~r nhaust1w )' tn la que no tncluyo los reproducid01 ffl ~ númtt0. a la &amp;acuim~:

•:ucmta

8.-..Sota del d1Mtor de la colttción.. (Paroloci• Y f'lolocí•I m:

Laean, Jacquet: "•:tcritos" obra JMI~• ~ ~OI tomo, por
XXI Editom, S. A, Mhico, dt'cima NI.,... rn ...,año!,
COl'ft'Pla )' aumentada. 1984

s.1o

..Glosario en al¡unoa thmino, deo f'Spf('ial acni.licacion m la antropoloeia d" L\ Canno ... Publicado ffl: Lund ECH-lweiss, 11.¡
Tanco OuqUt-, R011; Sd'lindler, Sep1•: "Pt"nonahzati,on"" Ht&gt;rdfl'
"Co.• "'W'n. 1964. Ubro traducido por el propio Armando Suj.
rn. G. )' publicado c.-on "I titulo ..Pt&gt;l'IUnafüadón" por Club dt
LN:torn, Burnot .\ittt, .\~tnlma.1967

9.-Ea t'.clttt, Ewaldh, Suirn, Armando (rootd.l: "F.I
tit como u-aria critica y la criuca poliúca al pacoanálilÍI :
Bia:Jo XXJ Editores, S. A,. Mtxico, 1985; ru• autor d• 11 "Pft..
- - • y d, IU colabondón ton .. título, "t«orA.c....,.
prorf'ta dNtA:•rrado y mártir df" ta f'IIM"flflU"".

.. lntrodu&lt;.-ción., Pn 8Nn, Rudol(: ""TN&gt;ría ~ttal dt' laa nt'Uru•
11.1..: Siclo XXI F.ditorn, S. X. Méxiit-o, 1968

10 -"'En lol orirfflf'I de-1 sujipt.o ps{qutro, un nfoqur ron ,eran an~
. piar". M¿;m...,, 16 dt": Ft&gt;bn"ro dt- 1987. TrxLo inÑlito, ltído "?
la prNf'fltac:IÓn df'I IWro d• la Ora.Silvia Blrkh- ..Y.n lolon.

.--M_:-

"'1W1 df'l IU)rlo ¡11fquiro; l)f-1 mito

..Prólo¡¡:o" a FrNci, S • . \ndrn, Salonw,: •·com'l¡,ontl,•1wia··, SI•

''.\uta llf'l•lindnM"'rn ff1nJrt1r l'aul· •·r1l'u,I un.1 mh'fJ•h·t.i..·k1n
dt&gt; b Nllura..: S:11:lo \ \I 1-:duorn, S \ . \l,•n"l&gt;, 19i0

■

la lhdoria ..;, ,\mom,rtu

F.d1tow1. S .\ • .-\r,trnlltt.1, HlR L

• 1l0 XXI t-:,titon'1. S.,\ .• ~lt;'\lco 196R

11

··~-1 f''-ktoanalws mmo m1lrnansmu tT1UnJ.. •n rnlllll SF.Xc IIS,

ar.o\, \"ol.10. \n, 1:.?tl. lhdPmhrril,• 19M7

�ll

13
12

\far,.. l.anc,·r .,11.C'f.tMls.lu,r.a (01 m•dora d1• pmc,1U'rapeutas".
\11·xko, 10 d1• hbh'ro dt- !988 T~xto mN..hto, k-aJo 1•n r1 ho
menar • b Ora. 1.-.nv,r 1¡u. luro luca.r t-n t'I \ub \lagna ,~ la

Facultad d&lt;- P11coto1::1a d1.: 1.;i 1 ~AM.

13. "lntrrp~lad.Al, ronstruc, ,n, rralida.l) ttnlacl', Me:uco. hhrrro de 1988 f•·xt.o .nac.:.ah,.Jo que• formará llart.e de un libro
cole-cLi\O (¡Uf' &amp;éra
\tfxlCO

:J!.UrJo por Szrlo XXI td1torri. S. ;\

lol tnbl~,s que ahonJan los ¡,rubk-mu dt"I pJimamili1i1 {'O n•)aC'ión
coa oltot hnbU.os &amp;-1 abrr. a loa dea.rroUos en otros campos cJ.. la

,-.,Jocía, la P"'lUiatria y la etoJocia

O. lo anlenor consütuyen una pni,ba loa 111 lílulo&amp;JJt1blkodos
.,. 11 &lt;olección dunnw loa pnmuos 20 años de la Editorial, la In,
ducción, 16l0 o aJ aliml&gt;n con otros lraduc:l&lt;&gt;rt'I, dr 12 º!ir.u y la rt"·
fllión de
laduCCJOnN de odio títulos má; la laducaon, adomá&amp;,

w

dt doo libros d• otns coleccionn. En otras Nlitorialet ho reclstrado,
S1 •u 1,.rodUfctOn Ht.'T'l&amp;.a n hm1tad1 ,-n su ('Xlf'nuun, li fin.abrwnte
no pudimos contar con una :t'II nt.ac1on. or,::iniiada y por ts(Tlto,

dr su fonna dé hace-, lrwtbbJZI.J' tos Wxt1J1 pstc,Janahtu:01, romo J1,
r1.a lapbncN", hmbiffl ., ,~.o &lt;qut lo, test1momos ',¡Uf' broLltlJn
(I(' su pluma V. f'll'a qUINWS lU\1m:;s ti 11riv11ttlu de titar Cffl1' de
ll. en 1u f'n~nanu, fu&lt;'I'On un "J("mplo Jt" lo qut 1111 dudá reJ&gt;rHtntó
un fflutrzo no 1().k, dt- ~ r trabaµ, los k'J:tos, IUIO 1abn:,- todo,
de comuntcar la necesidad de eso mismo. lo qur sin duda fue vMdo
como una tcmblc e x ~ propia que, lo cob ó Ill"MPff' l:'n un es·:a® de msatafacc,,~ c,-,n '1."Sp('Cto a b fol'IQ iº
tt:m m su
ptru.amwnto los producto, de CIC.' Lrabajo, aiemprt" somttl4 os .1 111 •

'°

vo trabaJO )' a ex11e-ntts rontrola ·:lt calidad.
Enemigo dt lu respueat.u !icles buico en el amplio mosatLO Je
las disciplinas qu, tnn &amp;u boruonle, no &amp;6lo lo que aportab3n al
pskoanilillS. ano antes •~ur nad:I, bs pn-guntat que 1f' !onnulaban
Contrario I la m1htanc1a f'O ~.-ualquk•r cOrrlmti&gt; pQco:m3,1{110. --con\'H'tlda, a 'ftt'l'S. m doima- "' m01tro abitrto frrnte I todo dna
ITU!lo teónco )' toda H¡lff!enci.a dínk'J, 1.tJos dd rdectK"tuno

Mita hoy. 3 traducdoncs.
Sunca hubo t·n ,Armando la •·pr,,•k-nsión 1llm1tada por deWntar
111 Vffllad• ( J ); muy lt•Jo1 de #1 romidtrar un ámbito tlPI sahtr romo

clf'í•ullumentr constltufdo, t:n ouo nrvel df' rPalid.id, ya la hlltOna
dP su patria dl- oni.:tn lí' hahia hN:ho 1t•nt1~ rn carn,, propta t-ómo,
homr ocultar o n('ft,lr las f111.1.ru y ContradK"Ciones dt• las constnu·.
CIODfl •ptttendida.ment. rnono!íuca. " una condición dft lotalitarilmo. SucP(h,• lo mismo 1•n ps11.:01nális11, 1ndu111., cuando para nf&gt;utrah.
• rualquif"r alt&gt;ntado cont.n la «verdad" 1ft hxe de HU f11Uru y
coauadw:CJOnes un Ñmtnto mil ...... no, f'l «-ntral- d~ la IJ'IUffl('fl•
tadón; parad, era evfdt.&gt;nte que una actitud Lal se huhirra conw-rt1do

• "la .,_ do un terrommo mlele&lt;lual quo mnibo la boca I lodo&amp;
aquellot que confNaban no romprendtt )' oaban no adhtrirw • to-

do lo qu..,, decía o ponsaba" (21
S1 Armando no n01 legó tu ~ndtt obras, nos k,i:ó ,i, •Jao pro•

bobJomeni, mucho mú 1mportan1e, una illc:a lrenle ol conoclmi,n,
lo. A noeotroa no, toca ahora uum.tr o no na postura.

manturo 11empre un:1 postura n,uroumrnl(' crítica
l"n f'Ji'mplo dt lo antt•nor lo ,·• unstitur• 11n lupr i Jud3s, •·I aban1t·o de po11b1liJ.11!t-s qut- rlOS ofri"CJO c.., la colttwu ·•PairoJoCJJ
Eto~11. ) Psicoan.1hsts· d,. S~fo XXI f:d1l0n-, q~ dlflllo desd&lt;" la
fundack&gt;n d1• la Ed1ton.t1 En nta bn-a fut IU pN't)('Up.1dón trabr df'
m.omlen..r b :-ole,."'C16n 1h11. ru J todas la, f'K'Uf'Lu Jlaro.an.ilitQJ a
Guadab.jara, J.ihSC"o.

Junto 15dt" 1988

�1,A MOTIVACJON DE ICOR A. CARUSO
14

16

nif'ndo las lineas funclamentaJl's de lo quf' es hoy su "personalismo
dialktico". "Diálectico" en cuanto al método;&amp; "personalización

1-,\ \IOTIV AC:10:-1 1:1' EL PrnS0:-1 AIJS\10 OIALEC:'ll(X)
IJE ICOR A. CARllSO

proauesiva" como doctrina.
Entre las íC'CUndas iníluencias que han contribuido al progreso de

Amando Suma¡
"El arte d&lt;' d1riJ!"lr un circulo cK'ntíhco no consasU' en wspo
r~pKla .Y e~austlvament.e. a las mq~1dantrs curstiones que surj
smo mas bK'n "" !X'rs1sur en E'I ámbito dt' lo no sabido''.I Esta f
rlt&gt; uno de los mas ~onspicuo.&lt;, analistas dr J{nlllO. Raoul Schind
ptH'Cil' Sl.'l"\'11' de cnteno para calihrar la maestría df&gt; J. •\ . Caruso co
chr('(:Lor d('I "Círculo \'k•nés dP Ps1colo~ia ProfundJ". QuM'n&lt;'s h
parl1c1pado rn las tareas dPI Círculo o hayan a,;istido al m(•nos a 8
nos de sus SC'mtnarios de e,studios hah..-.tn podKlo comprobar su
&lt;¡Ulf"LUd_ perman"nt.e,_ su msat1Sfacc1ón ante cualqui,n formulac ·
pretend1damrnte _dehmL1va y su tnlt.'rés constante por mantf'nPr
Círculo en un chma de búsqueda y prohk'matizadún, evitando
do~ &lt;'SCollos que amPnazan su vida: _PI en!layismo superficial y ('.

l~ista, por una parte. y et C'stl&lt;'rosamwnto rn una ..ortodoxia'' SM.'
na Yautosuf1cl("nte, por otra. So t'S IM.lsibl&lt;• diSCt&gt;mir en la obra rsc
de- Caruso lo que- se debe a su ori~inal y poderosa pcrsonahdad
J)ensador y lo quC' t&gt;s !rulo de la pr'C'sión osmóhca del circulo C'n d ..
logo con el cual ~ ha desenwelLo lo más ímportanU&gt; de su l~bor ·
vest1gadora.
fecundidad de &lt;"S1e cstilo dial~t'o {'Sta a la v
de ella dan testimonio no sólo los 75 títulos con quf'cuenta la bibl'
gr&amp;íía del prO¡lio. ~aruso2 y los varios C{'nl(lnares dE' sus disclpul
smo _la prohfomc1on paulatma y Oq?:.inica dt&gt; "l•irculo~ de {'!i1udi
qui' mientan pro~ir el diálogo con el mismo C'"-pfritu.3

La

El ¡,roíei;or. Camso S(&gt; dió a conoc(•r al mundo dt' habla c;,isl('II
por la traduceaon dP su hbro •·Psy&lt;·ho:::inalyS&lt;' und Syntlw~•
~:,tSU-111.".i En aquel &lt;'ntonccs la antro1)(')logi'a de \aniso podía t1
cnlul'S(' como un t.•xLSll•m·i.1h:.mó l'nsliano dt"ntro di' la psil·ol,
profünda Oesdc entonces v a trnws dt&gt; un t&gt;sfm•rzo th• auton1t
\" &lt;h~lo¡!1&gt; ftlt•ntro y fut•ra dt'I l'lrculo) lrn ido ,,m·11ntr;mdo y ,,,1

su pensamiento podemos ·registrar como más importantes las cuatro
s:igulfnt.es: el pensamimto cosmogónico dt&gt;l P. Teilhard de Chardin
S. J., las investigaciones de los etólogos (principalmente A. Portmann,
K. Lorenz, N. Tinbergen y O. KOnig,6 la ·'antropolog1a estructural''

dt' CI. LeviStrauss y la crítica social de K. Marx y sus epígonos actual('s E. Bloch y H. Marcuse. Frcud -su mf!todo, su modelo heurÍS·
tico. w temática y sus instituciones- sigue siendo('! g('nio •'clásico"
que si('mpre fecunda y al que siempre r.e vuelv(' (a vec::M para corregirltJ.

Caruso ha reconocido la importancia capital de la teoría de la
motivación' y hasta ha dcfimdo el psicoanálisis, en cuanto "praxis"
antropologica, como una "crítica histórica de las motivaciones humanas",' pero no ha elaborado una teoría sistemática de la motivación. En lo que sigue intentaremos explicitar C'Sla teoría implícita
en sus obras, aún a riesgo de traicionar su pensamiento sacnficándo•
le al ''espíritu de sistema". Nos serviremos principalmente de sus tres
últimos libros: "Bios, Psyche, Person'', "Psychanalyse pour la personne" y "Soziale Aspekte der Psychoanalyse''.•
Platteamiento del problema según J. NuUin.

El ¡:roblema de la motivación ha sido planU'ado así por el proíe50r J_ ~uttín;1º "Los tres fundadores de la psicología de la conducta
-pavlov, Thomdike y Freud- coincidit&gt;ron, desde Cines del siglo
XIX. en tomar t&gt;l reílt;o como prototipo y modelo de la reacción
comportamental" (l. c., p. 98). Pero esta simplificación corre el riesll:O de suprimir el problema de la motivación: si el organismo es esencialmente re&amp;Cli\'O, basta esta propiedad y el estímu'° para explit"ar
la conducta. Como quiera que el organ~mo no si.C'mpre reacciona
at &lt;"xc1t.ant(&gt; q\le le, propone t&gt;I medio jno -.e come cuando se estása.
Cl."tdo. p. Pj.:) eg preciso introducir otro factor cuya (unción sea la
d(' ekvar n disminuir ('1 umbral d{': f'xc1tación a los eslilhulos: a e,e
factor de ~nsililita&lt;:1ón de-1 or¡:anismo (rente a un excitante f'S a to
qur la m:iyoria de los psicóloJ:&lt;&gt;S t:ontt•mpor.ínt&gt;Os llama mot.ivac1on (hablan entonet""S de "cn,,rs:iwr" o ··54.'ni.itiu&gt;r") (1, c., p .
99).

�16

LAII0'11VACION DE IGOR A.CARUSO
l.a COl't(t-pciOn de t'm,uJ. •upirada an duda f'11 la íísica
L«-mporanee, muy partkularmenu.- N1 llf'bnholt.i. "conlldera
estimulo como un apor\t&gt; • f'na¡ia y II rt'SpUfSLI como b dt
de esta t&gt;nerz:ia, Toda 1•tLunuladOn dc-1 urganmno conslituyt,

un ~tanuenLo dt- e-ne~i• ffl t&gt;I orpnbmo, qu.- ea e
bldo por Fm,d como un • - . . .• fflndo. El prin&lt;ipio r
tal quf' domina ti rurdonamk"nto dP e.,.. .utA&gt;ma es IU tendenc
ck&gt;tha&lt;ffl, do .... -tami,nio d• •llffl{a (L,y do in,n:
Ea&amp;.e ICl'fCffltamifn&amp;o de- fflft'IÍa, en tfttLO, rompe f'I equ· ·
fflttJtólico del , . . _ y pro,oca el du,plactt (UnlualJ. Por e
cuando a, 1, añado una &lt;,.ria cantidad de nllmuladóo. ,t
niamo N"lpOndeo p0r una ft'aCción motriz. quf' consutuy" la
dt.&gt; la trw»f'IÍI aportldl. •:1 lo que vtmos. dicf" f'rrud, f&gt;n rl relwjo.
ornborilo. lu stimulacionn mál unportanlH 1u quo prorocan
1t-umulac16n cont:idenblr de tnffKi• en PI orxanilrno, aon de o
inl.emo, LIIN c:orno lo1 txcitant.N que- J&gt;ro&lt;lutf'n ti hambno, la f'XC
ción a,xual y, "' ,...,...1, lu _ , _ !iliolóp:a, Una
dir,cta df' la ffie111:ÍI ui acumulada no PI de ordinario poliblf!.
quf' t"Oeonllar f'ft el ~io el ohjtto ql.W pueda det.rw,r la Ni
lac,on Jp. .;,· el alim&lt;nlO o el objeto ,.,.ua11 y quo provoque la
carp d• la enoqia acumulada• (l. c., p. 100).
Esta t,ona et. la "ledu«ión de ...,.ón" (dnve r,duction)
n txdwiva del ¡llÍC!'oanáliais: la mayor puif dt 101 nperi
llslas la compart,n, Fr,nw a ella han ..rp1o otru, 1f1Ur1 lu
f'I romport.amW11&amp;o e-a pl'OTI&gt;Cado ..po, un difitU dt nttmrd«
y continúa h... tanto que • haya producido una Ntimu
rn cantidad IUfK"irnte al niffl dt b ~ r n inttrPlldol.
rJtimulo no f'lrtlluca bi rnttión lino quir lt1/&gt;t"1C' fi,r"(l.c., p. 1
rara 101 unos bi l·onducu N una huida. 1&gt;ara loa otros una bútq
C:,~ b Nlimubción.
Estr plant.eanuP11to df-1 probk-ma dt- la moti\·adón " ird
bli:•fflffl'4- .IUJf'IUYo y PllN'N" imponer una atb!'mativa quir '6lo lol
chas uPf"nfflmtalf's podrían N"tOlvf'I'. t-:n realidad U siluai.·ion N
olra. En fn-ud, por ,j,m¡,lo. rl prin&lt;lpio de la "1"&lt;1u«ión et.
aon.. ..U l'arpdo &amp;, 1m¡,li.:,11,·11,nes biológtcas )" filotul'k":ls, qur
mlamo • Mk'VIÓ dr f',¡,b.•jlar a lo larro Jrl twmpo.
En .,l.01 ~1ntos y ai, dt,unos". "' irf~to f'IC'l'lht: ( ~
,'OnC"f'fllO dt ,stlmulo-rrrle-10• "'-n estímulo ªIK)rtado 1h~fr l'I f

17

rior al 1.e-jilo vivo (de la Mlbttancil nerviola) ea derivado hoda ti f'X•
ledor por modio do la acción, Ea&amp;a acción lopa ., !in .,...,.,_
11 .,botanda fllimulada a la inlkiffl&lt;ia dtl eotíaalo•. Y un .-o ú
adelani., et.lino el ináinlo como un "ettimulo pon lo po/quico"
-.Uióndolo uí de loo puroo ,_/aadoa esi.mo., "El lnllialO no
ada nunca como une fumtt intpubiN ""11Mnt4nC'11, lino litmp""
como una furn.a conslanlt. No procediendo del mundo irxterior,
lino drl lni.rior d,I cuerpo, la
"lneí,c:az contra ti. Al eáÍaalo
inlürciw lo dmomin~ mejor n«esid«J (Bedürfni,) y lo que,
atprime eosta llt(.Ujdad es la 1111/Jfacclón. 11

ru.,

Cmco ai't.os mil taror,

f'f1

""Mil aDi df'I prirw~)io d,-J placer"

afirma Frrud que, f'R 1•1 organismo, H más import.ant,, la funck&gt;n prol«lo,. 1...,1, a los Ntimuloa !Re!uchutzt que la n-cepton do loo
lllianOI fRl"luufnahme). í)('fme- allf t'I inJtlnto como una •·1c11dmda f&gt;mpia dr lo ortdnico t1w, 11 la rrmrutrucclón dr u,, tst11Jo an,,..
no,, que lo arumado lu,o que abandonar ba¡o el Influjo de !Ul'fUI
pt"rturbadoru; una especif' de f'la1tieidld orgánica o 1i
1e quwre. la nwúlestación de b lnm:la en b vida orpníca". Pero la
fllOb!lón df' la vida p&amp;rt'Ct- contradC"CD' Pita funci6n Hf'ndalme,nte
conerrvadora (regn•&amp;iva!) d(I loa btltintos. f'rrud atribuye la evolución a la in~rvmción de CIUAI extnnas '1nimacinablts"': por lo quir
l'tlpfC"ta a landa milma )' 1 ai IPntido mmanente-, no cabt otro n.
nalino qu~ rl reductivo (entrópico, diríamos hoy): ..Si como e~rlffl&lt;ia. llin ncepclón alguna. lenomoa que aceptar que IOdo lo ritieni. mum por fundamentos i,rlrmos, volviendo a lo lno~inico,
podttm01 dt-cir: la mtta de t&lt;&gt;da rid4 rs la murrtt" 11

~º""''

Con e.tu e-itas d(' Freud no pre~ndemos txponer la rica compk-~
jidad do'" penaml,nlo, ni liquíera eaquemátícament,,, llino mú b;.n
para lituarnoo. El penamlmlO et.

-bl.&lt;er un punlO de r,femldl

Cuu10. t&gt;n ef('(.'to, tl" ha desarrollado a partir dt Fn-ud, como RI conlllluación (y ., crillcal dialéclica. Y una dt .,, mál Importan... contribuciones CTítical consiste- prpcisunf'nte m t-1 Ntudto casa txhmttito M la k-ori'a fl'f'udiMa &lt;k-1 instlllto dP muf&gt;!U!, ai, preaipuf'dol y
.., co,_,,.'ll&lt;la&lt;. u F..ad !und6 tn •1,w aD.i dtl prin&lt;ipio del pla.
ar" una N¡&gt;«if' de- ..Pxistmdaliano hicló«k'o"' batido f'n la ant.roJIOlotla dt&gt; L, l'ontradit-dón. 14 C"arulh, qut no ha c.-..to d(' nwditar

.._ "'°' l&lt;"fll3S. ha ll4'pdo a coocluaonH muy diff'rNltf's..

Para Caruto. rn t'ÍN.·to. "rl fin d(' la vida f'I' más vida". 11

�18

ARMANOO SllARE

l.a \·irl• como motivarión primaria.

LA MOTl \'.\CIOS DE 1!10R A. C.IRI/SO

19

Las rt•1Jll,lesW dPI orpntsmo a ru;¡ilquit&gt;r m,xl1ftc.1('tún rn t-1 sultll\a d1 ruen:as 11ut' t.:onstituyP t.·on su mf'dto. t..-ndPrán. sm ,luda. al

l.os pruc('$0S VIL'llcs constitup·n un tipo t'5p("f.:lal ti~ prnn101
l't1r•r5ei·Lil'Ol. La risica actual afirma c1w· todos los procesos enf"rgéli.
1:os i'Sl.in sujetos a la ley df' la mvelaclOn 1.f'nnodinamica (rntro¡i(a).
l't...-o justamente lo qul' constit.u)'l' la esNK"Ja r la ontmahd3d de kll
¡,roc1,so¡ \1tales f'S su compnrtamlC'nlo rt'SJ)('('lo a (&gt;Sta Je.y: unos, loa
más n~u•ltos afirman r¡rn• la ula h1tef• itntk.·ntm¡11'a o ,mtm¡11t/ m·xa·
tira. otros. ka más tímic.Jus, s,e limitan a con&lt;.:&lt;drrque la \'i&lt;ll rrt.udtl
la E'fltropía. ~:n cualquier caso ta \'id.1 no put'de sc-r, t-n lo qut' tit-ne
d" mú it('nuino. ru~·elación, con~"'rucion ni n-ducctón. l.a \·ida es
m.á" bl(&gt;n pH..,.'Tl'SO. aumento, mtr·n!iifu.:l&lt;'Km y L·rrar10n. Es un luJo en
1•1 cosmog, Si no cn,ara, nl su¡uU'ra podria conSf•rvar. Consnva avan,
tando y super..ndo, l..a \rtda, según (".aniso. h.:·,· rntropi'a nei;.,th-.;
si la entropía im~ a loi. procesos 4."nergfticos b marcha hacia lo
más prohablt. la vida UtndP a Ctt"3r ("structuras l-a&lt;la \'(&gt;? mki unprobablf'S; &amp;i la primera 1upon&lt;&gt; un cn•t1mif'nto dt·I caos. dí' la nivf'laclÓn
l(&gt;rmodm:ímica. d('I ('ffi¡&gt;obrec1mirnt.o dt• los procesos f'Ol'll(~tic011, la
wta marcha hacia e-1 ord&lt;"fl, la comple,xificadón de las t"'St.rucluru
)' e,l enriqutt1miento dt- los mtercamblOS. l&gt;e ahi que- para Caruso la
primera y básica de todas las motivaclont'S il'a: rnmt·n11r la nda ,.
uwm·11t1Jr/11 La vida connituye una lucha contrn la enlropfa y, Jo
que ,if'nf&gt; a ll'r lo ml5lllo, conlra las !uenas dl' la mul"rte. Por"°•
añadf' C'aNSO, dondequiera que ha)' vida. hay imno,111/id,id /KJltll·
rvl
0.11 ~ quitre, lttoliracióu ,lt l1111wrtalítlad H

T0&lt;lo on,::anisroo M." &lt;'IICu('ntra (o uspira a ello) t-n Pquilibrio di•
námii.:o con su medio. Cualquit•r modificación MI é'Sle sbtt-ma dt
rue-rzas. m:itivará en el or¡,ranismo una rracaon c:uyo ob1ruvo ..ra
rl'Sbbka·r el l'quihhrio IM'l'lUrbado, C'aruso n-ronoce la ,·if;:&lt;'ntia Ji.
mitada de rst.e principio, &lt;ilH' ~I llama "l·ons¡•rvador dl'l sii.t(•ma"
(sysk-mt•rhalU'nd) y qu,• no St" maniflesta lln1&lt;:.1menLP t•n el romport.amit&gt;nto, llno Lamh1rfl al nh·itl Í"'-olúJ:ico (homPÓstasis)) t'n 10J proC'f'IOS morfopluticos (n,!C'Pt-r.teion). Pt'ro nn toe.lo rs "'rt'JUC'('ión de
t.Pnsion"'. J1Jnt.o a ,w pnnl·ipio ha,· QUt• ' C'l'lll10C('f ta ill'lllnl'tOO de
otro, al ,¡u1• 11:tma 11mpliaJor &lt;h-1 ~.\lt'fna·• (iystt•intrhaltt-nd) y que

mtahlPrimh·nlo. pern 1'f.ll' '"tuilihrin nu llf'ra f'I mismo at ímal que
al com1t-nzo. ~o hay a,:IM'ltid.ld mtn- el cstaifo m1ci:ll y tt-munal dt•
}u relaclQOel df' PqUlhhno. ' 9

U pen,JM"ctiva n"oluC'ioni!lta.

PE"rn 11 1, ric.la hai..·e t'Otropia Pf1:'llna. qult'n dllf" vida, dtcP. evoJuclOn. La nda fiP. ha manifest:ufo, tf«t.i\'anwnt"', ha.JO una .,rif,, de,
formas. Nitre l:ts 1,;Cal&lt;'S extStt&gt; UD:.i ~LI rJcpentlt."ncua de Origl'n. }:n la
fl'VOlución de .los vh1t&gt;ntes parf"&lt;'t' dt'hne;asc, (a travPs dt&gt; tanteos.
retrocesos, rodl'OS y salL05 incsp&lt;'fado11 una "'gravedad evolutiva"

una dirt•("'lóll (i,- m:irdu. l-asta ur.•.1. .. ortoe;hwsls" ., Ca."'US&lt;1, comparte ('nn T1 tlhJrd de Cbardin y otros muchos b1,·il~os la convic
t"ión dt· 4ur la f'VO!ución lll:n,.. un se:1t...l(,, un "t.Plot'~ y qut' l'9l• liil~nl1do es rr&lt;&gt;mover la ¡M.'rsonah1.acii&gt;n f:I mundo .. rl'J•IK&gt;ga sobre u
mwno. la ,1,!;1 c·rf'C(&gt; m intc'norid:ul, COnck'nl"ia, lil&gt;M1.3d )' ('11 rt•lac10nes mt{-f!!,bJctlvas. Tcllha.rd dt! C"hlrdm habL1 a C"SU' pn,pl1sito de
Soogt'IW'Sls. Caruso prer1('It' hablar d&lt;· °1-lffiOnaJuxion progTf'llva''
í'on la mlrcducclón Je PSt.a nuei,,;a dimensión t&gt;volutiva y penonalillK'3 •· nos Pwl3 un nul!\"o y df'cislvo aspecto de la motivadOn: no
.. trata )'.t sobmenU' dt&gt; acbptafl(' a una situadón, Rno de ldt&gt;CUarlt a un dewnir. a un dnarroUo. a una ort.ogénl'lis. La \'ida y la con•
ducta no_. mut-,,-tn Ml f('ntido n't'tilineo, ni cirt:ular, lino en espiral.
Lo&amp; proc('l,()I \itales no podrúl lt'r ~·a definidos en fund6n de la
adaptación a.l medio, Sno en tknnmos de pro1UP1ión y re«t'f'li6n.
\"eamos algunas de bs runciont'!I MJya difewncial'ión y complexiflCaC'ión CrN'K'nl(&gt; definen las ("lapaa d(' la ~rsonalización progn&gt;•
tin.
.. blnlm,n"11ización _ ....

0

JtislarnmtE" t'l nus l:t"flUlllo Jrl !k 1' uvo S, ña.k-r:llJs. ,,1trl" a1s
mochas manirntaciont&gt;s rlar:unrotr d1.s.,:cm1blt'$. b. tr-,klt"nn1 dt• los
orpnlfflJ.,s h.-:ia la "'liut-na Gestall ·· 11 ) los troomt'oo-. dl' ··'11¡lf'r•

t":I

k!ia": 1•11 t'k•rt.i mNhtfa, todo compurtami,-.nto tra!ll·it·ru.lt' !ltlJOhJt'11·
n.s imwthaloll,t'I&gt; algo lllóL'I {)\ll'Utit.1¡11¡¡,11)11, ·~' lt",/CÍOII ••

El VÍ\'Íf'TI\4.•

St'

afirma como tal. C'OMO Aljt"to. por COl\llal)OII•

dón al fflt&gt;&lt;ho dt'l qur dtpenck- y al QUI", t"n ln3) oro menor medida.
c-onlmb. t:i citsan'ollo ,•,·olut1,·o IWva c u ~ una progn,sava aa.11ono.
mia del t11' ,1,0. rlohLtd3 d,· un rroJn:Sl\o &lt;'nr1qut"l·1mwnll:1 d.- aas n·
ladon&lt;'II l'011 e I nwtlio. \l 111v1•I humcuh• la n•lal"iim l·:iai ~· ha IOYPr
U,.it, t•I luunhn• no ,..,. hnutJ

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.11.lapbrM• JI

J1k"(ik1

llat:1 U,.'Urar ai

�20

LA MOTIVACJON DE IGOR A. CARUSO

supervivencia, IÍno que lo configura con arreglo a ais propios es:¡ue-

de Freud. situándolos en el flujo din:imico de los intercambio1 sociales. i-i Ahora bien. el modelo freudiano puede esquematizarllt' (para
nurstros fines expositivos) así:

mu, ;voyectánd0&amp;e 1abre el mundo_ 11 El hombre. en efecto, mer,
e~ a la reflexión, puede reconocer el límite en cu1J1to ta! y, por Jo

m1Smo trucenderlo.
. Cada especie viviente est.i. definida, no 901o por .. estnictura,
amo por a.i ecotipo, es decir, por el entorno físico --marill&lt;) aéreo
0
terrestre, etc.;-con su tipo de ~liment.ación, lmbito de aoció n, etc.'.
con el que te corresponde, airviendo de puente dinámico !01 esquemas UU1ato6 de comportamiento. El ecotipo humano es abierto indefinidamente modificable. El hombre ha logrado adaptarse a ~o,
101 tipos de vida, marina, aérea y íluvial y no merced a mutaciones
biológicas, sino en l'irtud de "mutacione$ psicológicas", o máa exactamente, ps.ioosociales. El hombre no es un ter ~natural". ino "cultural". El entorno "natura!" del hombre no es la naturaleza brot.a.

smo la reahdad social en primer ténnmo. La eeología hu=aea una
ecología mstromenl.alizada: es economía. u La personalización pro.
gre111va es bajo este as~to, la transformación de la naturaleza en
cultura. de la "historia natural" en historia sin más. :u
"La interioridad cada vez más compleja de la materia viva se sirve de mstrumento1 cada vez más complejos para informar al mundo
... L':" instrumentos de la interioridad l(m a.l principio especifiCOli.
es de&lt;:11 comunt?S a una especie. e innatos (esquemas innatos de comportamiento); pero tienden progresivamenle a individuali.uine esl-0
es, a funcionar perfectamente en un representante aislado de "1a especie.

Al nivel humano aparecen los instrumentos "artificiales" es decir. proyectados fuera de! cuerpo; pero todos, los más cornpiicados
como los más Jimples. no son sino prolongaciont?S del esquema corponi!. Son un cuerpo secundario. rerlejo; el instrumento, en efecto,
su~ne un ret:i~o _so_bre sf ~ismo, la toma de concienc~ de un yo
en cierta 0~1c10n (y comunicación) con un no.yo"." El progreso
no re trasmite ya, desde entonces. por herencia, sino por 1.radición. •
La ~ulturn no es otra cosa q_ue el conjunto (siempre en aumento) de
los 1n5trumentos de conoc1m1ento y acción. JIII

La dimmsión social e histórica.
Caruso prctemle continuar dialéelicamente los descubrimiento.l

2l

l) El hombre es una criatura instintiva. Los U1stintos o pulsiones
en él constituyen el motor de su historia. Esas 1lul.!iones se agmpan
en dos catq-orías cuya rival~ la fuente de los conflictos psíquicos:
los instinto&amp; del }"O (mas tarde de muerte) y los sexuales. El instinto
sexual o libido aLraviesa por una serie de fases biológicamente condicionadas: oral. anal, füica. latencia. pubertad ... La evolución normal partl.' del narcisismo primario y culmina en la organización ~nital adulta.

21 El aparato psíquico M' estn.ictura en tres niveles o instancias:
Ello, Yo y Superyó. El Ello está constituído por el conjunto de pulsiones. El Yo es la instancia reoognitiva y ejecutiva qlK': media entre el
Ello y e! mundo exterior, seleccionando las pen:epciones provenientes de éste y dando paso. modificando o reprimiendo las pu Iliones de
aquél. El Superyó o conciencia moral es un preeipitado histórico a
base de introyección de los padres tras la re-10lución del complejo de
Edipo y participa de! Ello y del mundo exterior.
3) El t:llo funciona con arreglo al principio de! placer; el Yo iiene por tarea poner de acuerdo al Ello con el principio de realidad. La
realidad. en efecto. no permite la satisfacción inmediata y directa de
di.' lm instinto&amp;. El Yo percibf. !05 instintos en determinadas ocasiones como una amenaza: para de~tarla emplea la ansiedad-señal }'
para prevenir el peligro emplea una serie de técnicas defensivas buacando en todo las satisfacciones instintivas mediante un iodeo. Estas
ti!cnieas comtituyen los mecanismos de deíensa (Ana y S. Fraud):
identifüación, proyección, represión. con~rsión. regresión. sublima.
ción. racionalización, etc.

Esu, modelo (ultraSlmplificado por nostors) es de una precisión
)" utilidad lmirfsticas admirnblcs: J)t'fO I'!! prrcioo superar sus limita
CIO!l&lt;"S positivistas )' ml'Canicistaa. Can100 no cree que sea preciso admitir un dualismo mslintivo radical para ¡,xpllt'ar la naturaleza con•
ílicliva d~I hombre. tos instintos pard:il,,s l••~hdios) ¡w,rfan m.i3 hi!'n
un n·s11ltat10 dr la l'"rc-iali7~'1Cinn de la Libido o &lt;'ll('í¡!Ía eital ímica y
lo~ ,·nnnido1 wrfon más birn un producto histórico (antinomias

�23

LA IIOTl\'ACION DE IGOR A. CARl"SO

22
bl aívma&lt;lu tamh1Ml t·I cond1don¡i¡m..-nto IOCLal dt• t..odo lo pskode la bio 'f ~ , . Loa estadlúS (ro !a libido lo 10n d• la p:
nahdad mlt•ra. • La milma ..orpn4ac1ón gf'"nlt«hdulta" ti (1"1
Lt- al menos. un 1,roducto histórico -debido a ta reprn&amp;Ón ~W
r~ena la dt:"ll'xualizxión CS. lu otra zonas tt6gmas_ Para Carual
Supl'ryó _no r,uí'de kk-hliflCal'K' lin más cun la cuncí,-nca moral
concJencia moral. como ldt&gt;aJ l)Ql,Ítivo y corno función de- ~
lidad. IE'ria mú bien una función del Yo • EJ :h¡pnyó " un
provllio~. r.it~o '/ IU~rahle et. la concrnaa moral m ma
hada ai hheración. 10 l.os mtoeanilmos de de-ímu. no son puras
,...,.. intn¡,s/quns, ano lkrucu mt,rps!quicu. n,:ubdons d,J
tt-rcambto 1odal.11

F.I presupudo biolocico fundom&lt;ntal .., la ""''"Vf1CIÍJ .. 1o
A Portmann ha llamado la t.oria ~I º"útero iOCiaJ". n El nac1,,
mM'l'lto del hombre t'1 fis:lol6gkam('f'Jt. prematuro: para n·,pondlr

• las loyn blolót¡icu CJUO p...idm el tltmpo d, ombaruu n6mm,
cnat. e-te. de- los mamírttoa ti hQo del hombrt&gt; debería 'Pffl,,,.._rl
22 ~ , t1l el útero mak-mo. :Esto tigni.ítca qu" duranw e-1 pr
&amp;00 d, ,ida prolonp IU JJ&lt;OCHO el, &lt;rttUJU&lt;1!10 y mJdunadón
tal rn pl,na '1da 1odal. En n1e pen'odo ,. dftmollan w pnm
r.l'lado~es objft.aJes. tan ma&amp;istnJmrntc estudtad.u por R.
:,;pttz
La rf'lación madn..Ju¡o es dt una ~J.tnordinaria complt-J
Y troquela las ,ncciol\('1, del niño pan. "I mto df' IUt días.
El narclliamo prima.no no tirne por objtio un Yo .-parado
loa otro1 objf'tol (M"rí.a ya una ft'lación objeta!) smo que con,t
ye una ..unión dual" pnmaña mtrt&gt; madre P hij~: d nard,ismo
mario ,.. por •llo el rnmer símbolo de amor y "' factor d · ·
d(" ai desarrollo D na.rctlli:smo tunda todo ultttior lnternmbio an
personal. El éuerpo dfl lactantf' es el lnltnnnt-nto objt"U\:11lo dr
ron!rontadón ron el mundo. más aun. H er mundo mwno. de
lllanfn qtlf' f'I control de ai CllffJIO ar con,-u-n.r m rl nwd(.lo
1U J'l&lt;Mh•nor dominio dr! t-osmo,. i.

lilf,co fr,nt, • ci&lt;rloJ "rffllíonilt■&gt;" d&lt;I fr&lt;Udismo y a &lt;ifflol
~ mandst• del .,.,.,.- Caro., ha ¡-,to do ,el...., •1
plllM!l de la familia romo .. lugar dr puo de la natunak&gt;u a la l·ultu• ... como ''mrdlO ~tre lo pacolóoeo y lo .x10k&gt;Clco''. n
La famlha ea eJ troquel que modela ln1 ff"atctoncs del nmo y

Jt snnsmstt- loe Ideales, t:sbüt, nll,encw ~ oportuructad.es de 1a llO. - i La l'amlllO lonna rl Superyó• d,I n ,, 1
rono frustnl·
cionel "'f&gt;CC Illcu, dl'bihta o reCut·rta s.ts defrnsa, y Ir proporno• ~loe de idffltl!icacWn. Pero u ram1l
fJt'J!\ l:1 flO&lt;', -&lt;lad ""·
IOIIIO'."~· rf'fle¡aaf'll¡tia.i

~ • La!nili.ir-'a&lt;.

n

1lu

c:oncbc,onu &amp;mbaent.(-S y mode!a al rnno n ft111c1on de las m m,iJ.
A ... ntruct.uras aocwe an,wtas y ,presa-.a
{llJDll!.l respv,m~ .. ,m
~ nNJ.rot.KM o ~ - •

1M tdrolugias y mlllifleaí'lon

;uli:,¡da¡ :lt&gt;ipU

I C""lll

dl!' ¡¡¡ CWC don-u:i.~L(o

Ca."'\IS) ha antroduddo aqu1
o~
~ tr J,, , ZiC1)1ot de n1[ioc11,n-' y al1enac;10n'1 C' ph"!ldtr•J1\f1x,,
1tica toci: ··( "mo k., p11,p10 de! y,, hum:ini, M ohJrll\'3.r ·I mundo
----rN:on
lo .. omo e • &gt; ! n.lJ o ~ffll"r.•
' ho:n
· · ,:k
11tuar, llsl.\r, mantDUbr y . cc..!t
I.OúoJ
q , n mur.do.
~.do
ti milmo toor eso a el Eao "'l teatro df'! la an•\1~1.,1. l.u 110ne&lt;1ad par
litipad(oftta&amp;ffldencu.n: .¡¡-:•, tod
'x•n.. Ahor:'i :f'fl
f'I f!'Vlde-nte QU(' ei !te \'l _._....
o pt ·.1 • .ar:-.ar JJOr &amp;f mis::lQ
el niYl'I cuJtt:ral aJ ~UC" flStá S\'fk ado por kl srn-i, dad, grat.·1a&amp; .11 dcpr1
á1o aalltlW qw, ttt.a admm1a, n. La 8'XJt lJd. '""' b ti postt.l: i ,:it, la
aabua :\hora bien, la admmistra:-11 n d&lt;'l d '"~to e utural que .,.er
mil.ira a .a 1wnona .tiumana prolongar la tradtcón 1.:ultural rnnquf",
nlndola 1)' re,o1uoonindob) es..,
le I Ccn::tn:1ei6n~ mU opre""y abe-nante'" 0

..[1 modo de producLit n y de- anteramh o .:le l01 vak&gt;rN cultura
IN en CUt'IO en UM socirdad cb::b,dttermtna. be.tructura~ las im
&amp;aLucicme, ls nlr1rntt• qur la di.stnUUc1on df" Jo, inllrumt&gt;nt.01 y d('
1o1 proc!u,
d, 1 v&gt;h:l¡o cksemp,ña ,qui tl papel principal. Los h•
cbos cultut:tk-s _. , ak&gt;ran por U nunt-!Jo ~ m&lt;) ha sido di3tnbuido.

'°"

oblt-rudo, , ,&gt;nduddo )' rrcom¡'l("nsado el lrJb:tJO nK·('urio para Cff'al·
loa... Ahora bir11. "La o~nfi.1'.:wn dto W u11tltucionft lirve para J)f'f·
p,tua, la JO&lt;Jedad 1"1J""lU&gt;nd'' ,u ntructuni, IU IJpO d• ..hunwu11. f:I s.tuma dt'" propk'dad )' dr b11t-n.1llllb-,, Jlf'f'PfWado por

�21

1,AII011VACION DE IGOR A.CARUSO

laa mac.uudnraN dominantes, 1nfhHinda dirtdamenl.f' lol Cacl.ores
roeocialts qut"' .-nid.n di- cu•lm NI rl ~ f"VOlucaonarin loa
y lu1 individuol'". •
A t'Af" ltroJiólito diltan,eue, Can.la&gt;, -.aiPndo 1 11. Man:u••
lre 011l'Mlion fundamental y optt5lón aaplernentlria. ''El 1lc¡,us1to
lural, -ilodo por
mblimoc:- de

las

las_.,..._.,,._,

) mttr, n...... .,..,.i--cullunles y p o r le .,...., aibl_ _ O. hecho la oociodad no npen a qu,

.,.

dividuo ,. ffl&lt;Uffltn. m ~ do aiblimar libmnent.e,
qu• lo corutrilk- a -mir a, pop,1,ultunl reprimiendo la, •IW
in-■tas de la libido. To! ft la .,...- lumia-nea~ .
por la 1odrdad •n '""'" do la culbna. Pffl&gt; una l)OM do la•
uí 1tetcnd1 PI dHviad■ de III ohJt-üvo directo para uegurar la
lfflC:io do la ntru,tua
do una IOCwdad dada, .. docir,
IUPft'\'IVf'ftCII de un modo de dom1nad6n tn u10 denLro clf. t"tla

'°""""°

dNlad: porqur una oodt-dad t"Offl'lp&lt;&gt;ndiplt! ■ un■ Plap■ h •
contunde ai Htructun contingpntr con la ntéffidad abw&gt;luta de
IOC'itdad d•• dPrKho divino o natural••.•

Planlf'a C.aruto la roeatión df" abPr li lo qur en una IOriPdad

n.ca (c:omo la.....,.,., hay qu, poneracuonladolaopm16n
JDtntaria ho ,.. mucho más graoao t.¡ur lo que •• miPmbro1 (
ciahnmtt- a.a, hffle-ficiarios) piPn1m1. • f.n t"Ualquier c:uo. •
·
c11 con Nto ,¡ue f'l .. prindpio df" realidad•• preromudo por ti
ambáa es, NI nUfl&amp;.ral; IOl'Íl"dadN, un "'princ.,lo df, rtndirniPnto
un pnnc_,io rnon,itro tk-1 traba,o alifflado, lf'IÍln •I &lt;Ual N
lo qu• ""PUl1d&lt;' a w rxill'flda, idoolóp:a, y r&lt;onómicu do u
lf'rminada ronna M 90Cif'dad". • St-tún CarulO tttfa mú e
hablar M un ..principio df, hillonc.ldad .., IMIN la rnlidad no N
tia, ni ......... Otra raNtlón
ft poolblr b ,
an la OpfNIÓn fundaffll'lltal. :aólo como rruto df, b Ml1'111Ubl
libn-. Carua, lo C1"' uí. •

,..¡• ._.,... •

• 61) no puedf:, terll- ml.ffamente tran1s,ln'llte: la reiíicaci6n es el
,...., do la objetivación, qulm, a ., - • N l a - " • clel ..,_;.
IIÍllllo; loda
y toda lliouel6n
- . , , . .., ll'ffllOD un -iioclelbnd6n. E l _ n _ l n a ·
do do la civiliución fUP mdont.ement.e ffl pate •• fruto d■ la np1o.
tac16n mú dura dol hombr, por ol hombr, quo la humanidad haya

·-Ión .. - - . . . . _

-j■mú; -

ha hecho - - ~ .. - · flÍ

- • clel hombr, . . _ enloncoa mlk:ado; ■á, los prolelarioo,
• putblo■ colonizado■, lu ...;e,.,. lo■ ado....,,.., lodo■ lo■

~ - - y "alienado■", aele .,
IObffln(a en ,u■nlo . , . _ y no •sUn dilpuoslo■ a dojar■o dotpo,

.llr, u

dobiondo -

_.,.puajf'ru".•

., liberación ,on n .... ationacioats má ó

La ■oborania do la .,....... .. a,(, para c.,,.,, el "wloo" do la
f'INlci6n y de&gt; la hlltoria; tU. está inacrita como polibilidad y ni.
IIDCia en .J f'IQUffl\a innato de compor1.llnifflto qur B llama promrlll&lt;o (y que no le pmn~ 11 hombre conlenlant ,on nin&amp;lln Nque• • h«:ho) 11 y qu• ,....i.lael _ d o ..loalblimaci6n Ubn,_
Elle, nqurma attía el catalizador de la pera:,naliuci6n J&gt;l'OKft'·
- . que londor(a a,( a &lt;on"'1ir al hombft, do un "obj,lo clel doo-

tlno" on rl lobftano "m;.to do la hiotoria". •
La ludia contra w abenacton.■ ■ocialN (y ., lraducdc\n indiri....._ la■ r,pr,,,io....J, ,. por NI&lt;&gt;. rl primor irnp,nlho d•I hooabr,.
111a lucha ,. "una lucha contra la mu-. Aquí mide oca, el único
"6ff .."'1tico d,I bombo,, qu• puedo roinridir eon la t,ndmd, o/
1'Bn N1 ai única íonna dipa del hombre - .la rorma de una libre
alotublimaci6n", u
Lo que Fmxl - y ó a un írulinto,.. docir ■ una tuerza bloló-

lb p01Íli\'a tia pui,íóo, de mu-1 "ftducido por Can,-,• la ffl•
tl0pí1 para lo ííaico- y a ai• ~liones pacc&gt;K&gt;cialet: ol)ffllión.

...... .......-. - . milllficxíón. ele. - - - - do la
-.rrtf' Npuitual ...
En todo~ "la man·h.l d..-1 •.....,,,Uo •»t·ul -man:o tk• b
IC'f'IW'III individual- rN'OITI' una ...,,n1 dul,'t·ura. volrit"lklo 10
pun&amp;oa l'ftomdw rrro 1'fl un pbno m» rl."\,1do. n..._1t, ,,1 -.·l)m
PI hcJmbn, . .
la allPna&lt;JÓn, f"ll'lU&lt;' rl oau..io 1m lónloa

,..,.dr

l. La moUr.adón, • ,-ualquill"r nftlll"I CJUf' • la ronlidffl-, N un
,nNllk-to d1alktk·o dr 1lot tf'ntlfflelM lnnmMnlft a la malffia ••va:

�26

AHMANDOSUAR

la t.i•rn.k&gt;ncia a cons.:,n•ar y ~um1·nUIT la vida (aut.on'!:Ulación, ori.

niución, ,;oncienci.a y lil,...rtad crt_-cienl&lt;'s o, rn rl lenguaj.e dr la l'lbnnNica, aumenW de mfonnación rn f.•l cosm11s) y la entropla QIII'
li◄·n&lt;l&lt;&gt;

a fr,:,nar la antnior rn todas sus dimensiones.

f'ani d&lt;•rinir la rnotivacK&gt;n no basl.lt una consideración dinl,.
mica qUC', ahstrayf'!ldo del devenir histónco, comidf'raria los ¡,roce,
sos viUles dentro de un sistema cerrado &lt;le íuerzu; e~ prt_•&lt;:iso u,.
con&lt;idl-rntón 1-voluti\'8. fl 111ec&lt;111is11m de !a motivac-ion pu!'&lt;lr cl&lt;'tcrihinf' eom-ctanwnte como una rfd11rd,j11 di! 1r11sirí11, pero esLo no
~lla el problt&gt;ma. Tanto la t.,n,;¡nn torrn, su r!.'tluc,,,ii&gt;n se m.s,;rihftl

,lt•ntro 11!- un flujo f'Vnlutivo, drntro de una l(én,-sis y un plan de ll'afi.
J.IIC~)n df'l ,·ivi,·nt.e; no purde detcJ,, ,·ntonc,'I &lt;lefinll"Se 1·11 [unci611
del l"(\Uilibrio !lélo. sino en función del proceso, e1w

r,. to•no ()!l)-

l(l"•~ón o "'l!l'('Sión.

El "primum mo11ens" es la "ida misma, laen..r¡!Ía ,·it.al que•
tnCu(.'ntra en c¡,da or¡ianismo en forma dr ''nt&gt;Ul'Sidadrs íundamenk,

l,-s· (l:rhediirfnÍ$.S&lt;') con ar~lo al rl:ln de Or¡!3Ilización d,, cada flr {'11 íundón drl et."Ólico es¡l&lt;'&lt;'ifi&lt;:u. Las "M&lt;:widw!es" ma6:J.

1l&lt;'(·i,,

~o. se l)ilrx·ializan 1· mod .. Jan a lo lar-¡¡0 d.--1 de$3.rrollo ootoi,:,n~lko.
Los ~adOl'('I y catalizadores de esa ,,neqiia 'J ,•stis ne,,..
,lad,,s son los e,;,¡ucmas de com110rtamwnl.o innatos, denllo de Cu)'V
11lan especifico ll' alzarán toJa~ la.,; su11erestructuras adquiridas.

~:t hombre \'5 el animal más rico {·n esquemas de comps-~
miento imu1tos ¡al nwnos !IOT lo que SO! refi..re al comport.rurnenlt
&amp;¡ll'ttlivo), (l('ro tamhii·n ,·I más ca¡,az 11~ ll'r troquelado ¡&gt;ar cl ratomo {humanol. El esqi,,•m~ íurnlament:Jl ··¡,rornet,,,ico .. l{' empllµna "" b. d1re,:ción (ortoi1.,•1""lK'.:ll ¡!(, la autosubhrnaciim libre. 11
qu,• no ll'~ !ll.1hlim:teiún. "''r:i r,•p=tón. 1X'l'\·t•rsió11, ,•rrur o inju~
cia . .,.to &lt;'S. iníillcli,fa,I a 1., !,•~· ítn1&lt;famcrnal dr ll' dc·n•mr 1"'™'"'
6.- SupuN&lt;to lo anwriiw, ll,11.la impide s.·~11ir 111i!iz.111&lt;lo pJra4
,•;;t,ldio lk' la moU\ación &lt;"l modt"lv ht'l.lris!i,·o F1l'l1di.1110. con 111
d,· s.1IJ&lt;&gt;T pNlun¡!arlo ly cnti,·arlol (liat!'&lt;-11&lt;·¡1111o•nk. El molúr ¡•rÍlllf
ro ,le la ,·omlu&lt;·l:l es ~I Ello {111&lt;1 11l'l'l.'Sldai.h:'S fun&lt;la1nent;i~•sl. Su f'/'
t'S el \'o. 1-:1 Yo r&lt;'l!Ul3 su l'On,tucta ¡&gt;l'fmi~1~. l'f'l'T&lt;'SÍ\'a

l'Ul&lt;&gt;r

LA MOTIVACION DE IGOR A. CARUliO

27

wh.li:"adora de la&amp; polsiones dd Ello con urre¡:lo al principio de hÍIJ.
toncidad (reahdad). La conciencia moral es una función del Yo El
IU~ryo? !!U P';C'-'rsor y prefiguración reificada e inmadura. qu~ re!le,a ISJl ide.:ilog1as del grupo social dominante (principio de rendimiento). Evidentemente el hombre no es consci,mte de todos los
flclores que determinan au motivación en cada momento c011creto·
muchos lo ignoran, se engañan -mediante racionalizaciones, proyec'.
ciones, etc.- sobre la índole de otros. Los mecanismos de defensa
(,;k! Intercambio) son la respuesta del psiquismo individual a condi.
cionamientos sociales. Su génesis iiene lugar en el seno de Ja vida fa.
miliar, Las reacciones neuróticas o p!icopáticas responden a candi,
ciones sociales _al1en~tes. A_ la racionalización individual, reeponde
en el plano social, la 1deolog1a: a la represión, la alienación; la miatifi.
cación supone ambu y pane en juego además mecanismos proyecti-

~.

7. ~ .Puesto qu~ la conciencialización es el parámetro de la persa•
nalizac:on p~11va y la conciencia modifica el mundo, el ignorar,
ll!pnmi_r o mistificar las motivaciones frena el proceso y $U'V"e a la
entropia y a la muerte. El hombre tof\111 conciencÍll de esu motiva.
ckmes a _t~vés _de sfmbolos cada vez mú tran11parenlet. La .:x:iedad,
eori !llll int1tuciones, figuras de identificación, etc., ofrece al hombre
esquemas concretos paza llU desarrollo, pero, por su propia hinorici.
dad, ton t.a_m_bién productos y factores alienantes y rei!icantes. Aceptar la cond1c1on humana e, comprometel'le a promover la aut.osublill'lación libre y a luchar cont.ra todas las alienaciones y las mil má.:a.
!Qde la muerte que se oponen a su realiución.

�\R\l\~DOSU.~REZ
LA MOTIVAC ION llE lGOR A. CA RUSO

"

\ O T.\ S

1 R••,ul Schmdk-r, •f't'r,onaJ1111tion d,,r Gn.11•111•", en: "l'e~ali111Llon.
!-itudien wr Tieftnpsycholoeie 11ncl f'5)'cholherapi,,"
IIH'dt,r. \\'ien • f!"f'lburJ · Butt, 1964 (bbro h ~ a lgor \
C&amp;n.1$0 en l'I ClllCllenlPnano tle a, naeumento).

2

··Penuoalil:al.100• fnol.a IJ. Clf\Jto ha ...-rito l"llltro libro,
ftrN {•n alemán y uno en íT11noés) y 11 artieulo1 y monogT1flu.
tndocidoa en PI™' al espai\ol. La b1bliogralil clP a,1 disciruloc
rila rontenida en una IÍlla «llo h-., f'I 1M 19!17 IAdaJben
lll'C&lt;'le-r y Waher 8utz. ••Zffin Jlhrt llet IIIPner Arhelllkl'l.'Ía!'J
íilr Titít-np1ychol00t'". \'ii;-111, 1957) con un oontenk:lo huu
PCllOIICft dt 205 null"lerol .• \ p111tar de 1959 9P ~ cona,.lt.i,
11 biblÍO(l'lfia que aparec:'I' rme,tralmN1U' 1·n lu ·•Rundschll'~
~" (C11'C1Jlare.) de la Oí1t111a lntem11eionaJ de loa Cfn:ulot dt
Pacolo,:i, l'JOrunda. que r publica ffl Yitn1.
('í

3 .\dtmas dl'l Cfn:ulo Vipnh, ,x~n en la artu.alidad divel'IOI
Circuloc y Grupot MOCiadoa: huhrut't l" flema tn Europ.: M
.\men« Launa: Brual \ron dof Grupos - Rio Granel,• do Sul y
&amp;-lo Honiontet, BottOU. f'n Colombia, un Gropo dt formaci6n
f'II Bu.enoJ .\,res y otro ffl Mf11:ico. El Cirrulo de Bofoú tue fundado en 1963 por el propio Canuo m \i$ila que hilo a Colombl1 tn julio l' l!!'Oll.o de ew ano. Su thredora, la rroí('tt)ra Rou
Tano-o Dllqu..-. l'I ui millno la do-ltpda dt la Stm:-taria lbtro.\mo•rican:I tk'I Cfl'C1Jki Yil'IIN dt l'IK'Ologla Prorunda

la IIOCINbd y en el imJmdllO. t
J. Dialectic1 N la cal'l(:terf1tica e..ocial de todo dtam&gt;Uo ( .. ) y te caracteriza IIOr la n,e.
poón de la net:_adon prtc@denle, por ~l puo de la canlmd
1 la calid.i y por la aparición de nue- plano, de integración y
de O111111iz11eí6n ".

6 A. Portmann N miembro del 00m11.l! de honor del Círculo Viellel,
y O. Koenig miembro COITelf)Ondiente y proret0r del mismo.
7 ·•Biol, Psy,:ht. Penon", K-1 Albtt, f'!"f'iburg. Milnchm, 1957,
p, 26]
8 '-S.clalP A'P"ktt d..r l'sydio.-oaly1e"

1962, p. 7

f En lu ,",otuc~ i-Ja-,t. BPP. PPP ySAPrespo-c:tnr,.
ment.1-. ··Payd,1naly1e pour 11 ,w,nonllt'" ha ararecido en París,
Edit10n1 du Sl'uU, 1962. Los lrPI han llido traducidos al NJ)&amp;i&gt;ol
y 1p111Ktrin"' tl runo de nt. ano.
JO ''Ol"'Íjlme el Mvtloppem~nt dN motif1", en: "l.1 motivation",
Plri1. ! ' - . U111versit&amp;1res de fnince, 1959

11 Obraa completa, ed. Blblioteca Nueva, Madrid. 1948, tomo 11,
p. ]047 1048

12 Op.cit.,p.1126

13 C't. BPP. cap1tuloa vm y IX • Et. ··zum Problem def Gewan1"
11963). "Le •mnoi et ll' bouc ~mil5all'I'" (1953), "Pcl'IOn uncl

~ "'AnálÍ$ll 111íquico ~- síntf'IU &lt;'Xillrm:·ial"', lltrd""· S,a.,...lona,
'.!:r. r.d. 1957. Ha lido i¡:uoilmN1u- tl'lttuc11Jo ;iJ 1u!QOO.
l 1! franc.,.: "" prrna fa trliducckln al ml(lt1.

14 BPP. ¡1 21 l y 231.

5 \o l'I 1'&lt;111'-'. por f;ilta dr .-.pacio_ t'"Jlllllff los ¡..-.n,:-.,iol dfl
mNodo dialt't·til·o. En &lt;'l C:k11atio ,tf' T,'nnmot qui' e-•rra l'l libn•

15 ·Das Zll&gt;l a!k-t U'btnt iat

al'™"°

·•r,'!t0n:1Jwtmn·· (n:,nf,...-.·ion:it!o J'III" .\.Suim:I '"lMlf' l'Jla bw"'
,ldini&lt;:IO&lt;l ·•J.a duloot11&lt;'3 "la ciNlci;I dr l&lt;&gt;1 .-,&gt;nfliclt,. c¡u,· ,..,..
htuwn E·I íun,l:m~~110 dr la m&lt;"t'CUHI' .-r,•,10,n 1~1 b nnlurnk•11
)' •·11 l.i .-ultur,1; ... d lllt'lodo fl:lr.l l"&lt;llltl('\'C' lal k•)"1'5 h111lvri..-. ffl

Emst Kle-u. Stuttprt.

Ge.,._n.'(19~) y Pl'P. capitulot IV y VI

"'

m,·lir 11'/ln,"' BPP, ¡, 312; ,t SAP,

16 Sot;u, manu•·n1;11 d~ l1 conr,•ft'ncia ~iur frni,:,· der p1yd10aoz111l01:uhm l 1nl,•nu~h111lli: dc•r ~lotivallonrn im 11,-.,,ictl ct1•r nw•h1i11!11lll'fl .\nthrorolOfll'"".

�ARMANOOSUAR EZ

JO

tllclada en ta Clíma llmvefRtari1 de Páquiatri1 y N('II.
rologiun Vima, 24 de febrero, 1964.

LA MOTIVAC'ION D~: IC:OR A. CARLISO

31

13 •·El pnm,.,. año de vida del niño. &lt;:~nl'Sis d,· Las primNal n·l.a
cK&gt;nl'S ohJl'ta!es". A~'Utlar. Madnd, 1961
Hl'I'. p. 314; l'l'P,

17 Esl.udia&lt;la espedalrncnlol' por A. Portmann en ·'Die Tiergcstalt'',

¡1. 75: SAP, p. 58

211.ed., Basel, 1960. Cd.et. BPP, p. 55•.
3,1

18 BPP. p. 52 ss.

19 Por eso, a juicio de P Morand ("Les d~Ul5 de la vie et de 1'
homme", Paria, 1959 no"' puede aplicar al 11'1' vivo ti l!'Kl'mio
teortma de Carnol, que aipone -l'Sl.bilidad del 51$1.ema.
2U 1A. cen-bralizaci6n en vertebrados y la corLicalización en Los
m1mirer011 pareeen oo,utfü:ir UI\B 1ul,lnll&lt;:11 "ortoi:&lt;·r~H.
cr. 8PP, :,r. 26, 32, 36 y todo ..1 cap1Wlo XIV. Aqui (:lp!'IJ¡~ la
pcnoM oo.~ u., "pri!l&lt;'ipio estn!d.urador incomunicable que
:eprern:.t u;: ó;&gt;Timo de i•i,füid•:a..ión dc.l'lto de 11 CIPf!&lt;:ÍI!
\.a.'1'n eo:nc de :ela~.iorics c'l:i un Tú, ronr:1" mileno y con rl

m'.Jr.4o",r,.'.2í..

35 SAP.p.40
36 SAl',¡1. 19111.yfoO
31 S,\l'.11.21.-5.
38 S,\I'. ¡, 25
39 SAi'. 1• 25
10. Cf Glosario (nou. I)· ·•Vl'rdm¡¡hchunf" l'I un producto de la
alk'n.acl&lt;)n: Las rnergiu penonalf'I, 11 ll'r dl'S'iadas de su ohJ('ti•
vo. dt'jan rmpobrecida a la p&lt;'rsuna. aparec('n como "cosas" f'na.
jenad111 a IR persono. l'llemigas del hombre
En la mWida en
que el hombre no k' sujeta libre . ., co,wÍI'~ en una pura coa
y ju~'ll.-te de la alienación"

22 SA7, p. á5.

2, ":'P :,. 142 J n!'l'.-:r,. X111. SAl',p. 56•.

25 ll!'P.p,32• .. &lt;CiC•.,SAP,54

""Wí'n\,•n und 'Entwel'Uf'n' un llaldt·ln", en ••W¡,rdf'n und Han
dl'ln". !lir,pokrate1, S1.uttgart. 1963. - cr. N Rosa Tanco Du•
, 1,..,.. ""Nar7.i!l!l1lus und Personahsatiun"", M· ·•P,·rsunali.!.ation"
¡nota\).

■.

26 l'F:&gt;. ;:,. 13.
27 PPf', p. 129:SAP, 11. fl-10.

41 lbid. "'Entfremdun~·• "e$ unn 51tuación l'll la cual las ene~ías
personalf'I .an en ¡,artl' confücadu rn favor di' poderes ajen01 al
yo, 50bre lOdo podert'S socialf'I oprnol'l'I. L8.I ene,giu per.::inale1
5(' ponl'tl al servicio de una instancia 1mpN30nal o incb.lso anti•

personal. de tal modo que el hornhN&gt;

e5

42 PPP. 11. 73

28 BPP.p.254u.;PPP,¡1.IIS
43 PPP. p. 133

29 PPP. p. 115, Cf. Glosario tm,ta l l '-Üb,,,r-lc-h"'
30 PPP,cap. VI: "Mor.1k-1'tallrnauon•·.

31 PPP.p.12y 123.S.\P.p.l3•.
32 cr "Zoolo¡:ie und das nrui• l\lld d,'I ~h•n11Ch&lt;&gt;n .. lln,.·oh!t.
lfamburg, Ja. e&lt;.L 1959. HOO. ¡,. 35-36. {;los.~rio (nota 11

"'Soii;tk-s Utt,ru1''

H

rr .. ~:ro1 and Civi!iz~Llun ·. BoslOn. 1955

15 PPP. p.13-4,SAP. ¡,. 57
16 í'PP. p. i3•LS.\P p. 59

alit-n3do de si mismo".

�l"l
47 ldl d,•.\lut_i,~- umt.n.K., ..ph~41 &lt;.:r l'l'f.r,. 76;$
~ Glos.to (n,,tfi 1): Lrrmano1 "1A•illunpprin1ip" y ..lt
LaLlpnnziri •·.

1~ PPP,p_ il.
&lt;9 Pl'I', p 75: SAi', I' 6ij

&lt;t. íii&lt;&gt;&lt;ario '-S.lbtlaJbhmiPrun••-

1o-•,,__.._...,

u.......

..............................
........ , -.. ......
..............
...........................
...... __........... .
porllNDad♦ A.....,¡""'-'a

50 PPP,p, 76-7,

. . . 111••

--•--•·.•1oc...i~1.r•:

SI SAP, p. 59

~

,

52 CihA&amp;rio (nota l J .. H1s1bn&amp;1Llh1•rinz11• ••. BPP, p. 430.

5-l S.~P, p. 84.
54 S,\P. p. 83. Ct. Gkdano: '"Tod,spnnup", Pur lali. d,
fKJr ai f'lf«W rompl,,Jtdac.l no htmo1 Ltatado aqul &lt;k- los
mu dt- la hbrrud ~- dt- la tra1n•nrlencia ,'e '1'1-n slgl-uíicark'm
b1"'1 tn la antror,olotl:ía d• Caru10.

A lo b.rgo de toda JU ubra, Fffl.ld no cnó nunca d• &amp;ntentu dar~
una fundarnenUción blológka el psicoanálisis. Su !&lt;Orla de los iu&amp;a11ol o pulsionrs obcd~ fundamentalmente anta prtOCUpaci6n.
F.let, moddo pubional, concebido por él l"OfflO un moddo hfUri1Uco
(alluna Wl diJo de ;;1 qut" ffl su ..mit.ok&gt;gía") fue modificindow al
COl'l'Pr df&gt; lot ar\o&amp;. obededtndo a impentJYOa lanto dínicos como
pononal,s y Np«Ultalvos. Sobre la validación última de eslu l&lt;O,
ríal, lin ·•mba!'E(), Frtud ,. ffllU1i6 -pre a la bioloe(a. En ,1/a '11/d
dtl prlncirio úrl ¡1/actr, por t&gt;Jemplo, etcriOO: "[)(,bemoaespN"ar td~
lo denda biolóp:a I los mú "'IT'"'ndfflt,, eoclar,dml•nto, y no Po·
_ , . adi,ínar qué mpuntaa dari dmtro de algunos d«emo,, a los
pn,blemu por nosotros plant,,,clos, Qu!w .,,.. Jíchaa mpu,sw

11..., qu• .,..¡,,. por tlem nuestro artlf,cial Nlií.-» d• hipót,sis"_
Tre1nta y cinco ano, mú tarde, un l'min&lt;'nte ttl1logo que ha realiza.
do ntudlOI p10nrros ffl prirmtolotía acrilnó MU 10q,rmdmt.-s pa.
labras: .. • • casi r.odo, los problt"mas qut&gt; con gran r1rurrv&gt; )' ~n•

-·

"'---'-.,._.... .... ,o,._........_._,._.......... o.P ..
,.._..,. -

u

:.. ~..,. un·oos pe l"lléO.oi.ALISI. JMo. 1. 1t10...........
(". . . lfalDlo..... ,........... hot~•• P'.4110l'I a.,, ,i.:..... , fl.11111..._.., ar..d.
. . . . . . . . . • 1.nSTA l&gt;l n1ccU,HAW&amp;a, n1Ql 11ATMIA Y PIICOL.O(0IA:
. . . . . . l"dlwll ~ • . Mhka¡ /'11._ 11, ..., ..~ 1 - . 1170.

.............._mr......,_, ..11-G&amp;u1ou.._._.,..,_...._t.._ ....

�.,,
.\R\IA.\'1)0 SUARQ

APOR'IA(.;JONES DE LA ETOux:rA

35

rición d, fa,·101 y la Nlrud.ura nor l'l'r,•rencill I la culll, han de
lu ~wtan!N A"alPt y a, dill.tibuo'&gt;n
l'n W d111.1111.at poblaciones y cu,;:11051.arlciat 13~1-

...,i,,n,J,,rw y l':q,lieuw todas

1'11.adiuie.

u.,. w-., 111-t&amp;nado el c:omport.amieoto npec1"íiro, a precilo
~ o I un anili$it que Jo deaoomponp en tlt&gt;n'M'nlol even:u.i.
- l e eosn.-,ab~. 1-;111,e anjlili. • opera M ~ dimemionN,
A) En una ditnenli6n tetnp(lral , t i COlllf'Oltamiento animal (dentro~ adol runoonai. romo I01 tw i. allll&gt;Hltación, f'i ap&amp;IHffllfftlO, etc.l apll'l'a! típicaml"l\tt como un oelflheg\lt de activid..:iea ffl
11111 lel:'llen&lt;:ia detenn1nlld1, dentro de 11 que cabe diltingu1r dol fltll•
lllffllol una r - de ronducta apet.¡t.in y otn de act.indad i:ontum.1•
tona. EIU úlbma aparece de a.ayo al fmal de 11 le(UCn&lt;:;., ea irellffl!
_.,"" ritkl• , ~~- i n ~ . p1acm~. 1 ~ Y f ' a ria
aptt.e(,ido por la pnn,t111. La conducta de i,pe~ncili, en cambio,

" plhtlca, adaptaLlva, aboo&gt;rtf. al 11•rendir.aje y tJ d~mimiento
Wttl-lfl!:enl(' IJ;IJISicJ11. f11ti,p,1J y cono&amp;Ñly,! tina bNqueda de la lituac,oo amhlent.al ldecuada para la A'lmón di' 11 acl.Mdad c:on,uma
lona. El an.imal mafonpbundnl~Jan'"deenconi..la
r-,a d11p11at,, y copular (eonlUmKIÓn, {38¡.

-í•

81 U.. ae,unda duneNión
la c:au.llJ. el comportamit,nlo
oli;,t,n.nenlo!&gt; -.o 1a re111-.nte de b itltffllcción de ul\l
~ de fac:toret externo, e tnll-mo1 un (.:toll'S uógtno1
4ttt-nninln lo que el cornporlamienl.o tiene de mlttfro. 101 l'ndó•
fl'l'IOI lo qul' pl'Hfflta de rspoo1Jnn1. l l8I
~

doble

1 Entre loe (,ctolft utemoe. u1&gt;01 10n ¡&gt;uralllf'nle d ~ n •
IN IOn 1quell01 qul' orientan l01 monnuentoa del anut13.l en una d1
rtttión d&lt;'lermmlda (h,c,a uru, fuenle de ntímulo1 o lej&lt;)jl di' ella).
•~ntemfflte • IU ffl.ado moti..:iorull. y a lc)OI que el uumal
ob.dKe.pordecirlou,. meciruca }' puvamenle. f.:.C.O.mennltlllOI
~ onentanón han lido NWdiadOI b.;o el nombre di' taxiu o tro1111.
ll&gt;OI. Otru1 factores tirnen una función deten,;adenanie, ¡1Uftll&lt;l l'I
•mal "1 f'tl.ado de a1WVocill. 1U pll'a'nLM:ión d1'll'rff11n1 b l'j&lt;'&lt;'U
dDn dt- nllf'n&gt;t actos: - de conducta apeUl-lwa más l'll)C'&lt;'IÍICll (o-n-monias el,· 1·ort.•,o tru l'fl(:U(&gt;nlfO con una ¡&gt;an']a,.,, apew-naa 1nual.
l&gt;OI" ,'Fm11lol o dd acto o IIPCUenn;i dt ado1 rst.;,1,.'0U1&gt;ados qut• ,,o,u.
toiuwn L1 act1,·l&lt;bd ron1Umatona. ►:.O lllll'lk:a q~ en 1·1 anirn:il

�36

ARMANDO SUARU

hay ,·,,rrl'l.,t&lt;,~ r•=riton·• qu~ .,,k.«:K&gt;nan tlt-terminatlos &lt;'sl.imul&lt;&gt;1
&lt;Id ,.ntvmu y resr)('(·to de In, ~ual,-. ,-s si~nif1cati,·a y adecuatla u111
r,,spuesta, erectora. Para el comportamiento "típico" hay estruc1&gt;.1111

n&lt;'rviosu Cffitrales ef('C1.or.is que programan 111.1 de.pliegue, pero q~
tlcO!•n ser desencadenadu por los re&lt;:!c'f'tort.'$ y activadas por I°'
facwres motivacionalc,. Entre los múltipla estímulos que el an~
mal puede percibir a través de sin recepto~s $ensoriales, sólo u1111
pocu confi¡¡uraciones (Gts1altrnJ o combinaciones de estímulos
son caraces de desencadenar cierto, comportamiento,. Al espinOIO
macho en C&lt;'lo (Gusurosreus amft'QIIIS/ no le importa gran 00$8 eJ
tamaño, la figura ni otros accidente, que pueda pr,:,11entar ,u rh'll,
sino la presencia de un vientre rojo y secundariamente la asunción de
determinadas po.i;turu o movimientos. Lu combinacionn de estt"mulos capaces de deaencadenar una tal rt!$pUl'Sta 11e llaman estímu•
los clavt&gt; (Schl11ssdr,i:t. signal-r1/m11/i,s) y !iUt correlatos recepton!I
fueron denominado, por Lonmz e,¡qul'mas de dt'M'nCadO'namiento
innatos lausli'i5ende an11ehorene !khemuu,/ y, juntamente con lOI
efectore, consmuyen los MIi) (mecan1Smos daencadenadore, m1111ú») angeborene AuslóSrmtcha11is111en. /miau rt/e(IJing medwn/smJ.
Esto, me&lt;:ani&amp;mos innato, pueden exigir una preci4ión (troquelado!.
compl&lt;'mentación o s.uperp,osición tmecanismos de aprendizaje) mtdi:mte la l'Xl)('riencia individual, tanto en !a partt receptora tomo en
la motora. según las especietl y los comportamiento,. P1:TO de IU}'O I01
~11D constituyen el teclado 50bre el que tocará el entorno para po,
ner en mo\imiento el órgano de lu pulsione1 (Tritbe. drfrt) que
se de5µlegarán en la melodía del comportamiento [32}, y todo lo
aprendido en 111.1 multiplicidad. para que influ}·a en fonna dimimil;I
en e! comportamiento. nKeSitará :ier en cierto modo "traducido" 1
las fónnulu simples de estos MIO.

2. Entre l05 facto!ff endó¡,,enos responsables del comportamienlo
101 etólog05 han estudiado tre1 cale!!orfas: los estímulol
ínt&lt;'l'o y proprioceptivos (del hambre. !a Jed. las excrecilme,, la r..,.
pirnción. etc,}. 105 endocrin0&amp; (determinantes del ciclo reproduc1ivo,
entre otros) y los ímpulao, autónomos del $istema nerviOJo central
(comprobadOll sin lupr o duda en ciPrtos movimientos locomo1ore1
y cop3I'tícip,&gt;s pOfltulados en cilSi todos los otros con1portamient01)
Estt&gt; upe,cto e,pont:ineo de la conducta ha sido funestamt&gt;nU' pasado
por alto. cuando no negado. por t&gt;l b,·hiJriorismn d:i$U:O, La ei&lt;i&gt;tfflo
l"ra de acti'!dades en el nu.,ío / leerl,wj/11111J/1111ge11. racm11u a,·1/o-/1/n/
tmo1·imK'ntos cop11latono1 11n pareja, de ca,:a sin ¡m'Sl, d~ mdifi,:-a.
&lt;'S{1()11tdm'&lt;I

APORTACION~:S DE LA IITOl.()GIA

31

ctón an materiales, etc.). los Conato&amp; de movimiento ( 111/!'1!/Ümsbr·
~ui1gc11. /nU:ntüm 111&lt;11'j!mcms1. la variabilidad de

1a,, Tes¡&gt;Uesi-lts

un mismo estímulo en momento, divenQs y la fatigahilidad especifica de ciertos movimientos instintivo, son realidades para las que
Jo, etóloJeOS no ven otni ei&lt;plicación que b de p0$tlllar una energía
etp«ffica de acción, endógenamente producida, rítmica y automli•
üca, que regularía la car¡a y de1Carga motora en acto1 ~lfico1 en
cada ciclo funcional. A esto. potenciales de acción específica ea a lo
que la etología llama puuiones (Trie!N. drivt) y constituyen un sistema autór.omo de motivación, lá fuente dmámica primaria de todo
comportamiento y la garantía de su espontaneidad y wtonomfa
rrente a la acción múltiple, caótica y tir'1iica del entorno físico
/U11n,•,1t. txurnal world. [32, 35, 36, 18, 40]. ~~'lJn esto, el esquema básico para la explicación de la conducta no respoodería ya al
par estimulo-respuesta, como en el belil,1·iorismo. sino más bien a la
pueJa: acción-retroacción ( Ac//on- RilkWpelrmg, r,cr/01t-fud.b.,ck.
f35)).
1

e) La tereera dimeiuión del análisil etológico de la conducta po-

dria describine como información-adaptativa. El comportamiento

"1imaJ en condiciones naturales 1e muestra adaptado I las condicio.
ne. del illllbiente, tanto a las relallvamente constantes o periódica111ente recumm1&lt;'1, como a Ju variables. Pero, a meno, de poltular
una armonía preestablecida, este ,upone en el or¡anismo una infor•
1111eión de esas condiciones a lu que debe adaptane para sobrevivir.
Esta información puede adquirine p01 dos víu diferentes: filogenéticamente a través del diálogo de la especie con el ecotopo, median•
~ el intejuego de mutación y eelettión; y ontogenéticamente a m,.
WI de la e:itperiencia individual en Ju diferentes modalidades de
a¡:,rendizaje. La primera información queda fijada en el genoma y
~rmina la programación innata tanto de su desarrollo anac.ómico
como de ,u1 pautas comportamentales (incluyendo la capacidad
innata de aprend~llje). Lo adouirido individualinente a traYés de la,
uperiencia, dentro de los límites innatos. y fijado en el IIÍltema ner•
YÍOlo en forma de engrama1, puede obteneree a través de multiples
mecanilmOI, que 110lamente por comodidad oe reunen bajo el nom.
b"' de aprendizaje_ Lot mu importantes 110n: el conchcionamiento
pasivo simple (los refleje» condicionadoa de Pavlov), el "enaayo y
error"' f I t'l'S/ICh 1md /rrlu111. 1rial n11d aror). la tradición. la t&gt;XperÍ·
rn!'litación activa en el juei¡o. el discernimiento inteligO'nte I fl11richt.
f11ri11!11) y ~I troquelado /f'rügm1g. /mpri1llilll/. 1181).

�ARMANDO SUAR r.z

38

Reahzado el Wlilis antenor, puede pla1ltnne entonoes la
00111f•r.e1lm. Lu unidades q11e • tnta d4!' companr, en dK:to,
deben p,ert..-nereff al m11mo onlen, n, en an•t.omi1 ae compalWI
or,¡anisrno. ni llistema1, sino órpno. o pa1e, de órgano. ( huesoa
craneall!t, nerviol, etc.l ni en et.oloj{ía C()ffif.&gt;Oft&amp;milmto.1.ol.alet o
inltintol ~ .
tuias, pa¡W(Erokooroinatio11e11, flxtú
/"1/ttr,u, ell.:.). La e\ologaa que t,qui loa puoa lrazldol, por la

•oo

anatomía comparada, la palcontologia, la embñologi·a y la genéLica, Son el!&amp;$ Wque han pemutido elaborar la &amp;iatemít.ia iooló-

g;e. y ellabiecer kw ¡mentao:o. y IMd~nci.. eYOh.itivu. No
toda 11:'ffle)lJWI e. l')llttntelC&lt;l. ll1y que dilllnguir cuatro euos:
i&gt;rgan01 o pautalcomportamenlales que t.enen
el mismo origen rilogenéi.ico y 1e generan por tru:niaión de la
m~ infonnaci6n.~o no la mama funcl6n: lo&amp;hue.otdel
b.-aw humano, de III pala debnten. del caballo y las alude un
ave 101'1 (dtntro de los vertetndoa) órg:ano. homólogo&amp;, lll.111que
con una diversa función; ,bl análogos a,n loa órgano. o Jittermu
de órgano. de función 1emejante o i:léntica, pero de diveno origen filocenétim: Tale. 10n loaojoldelentede lo•Vffletndoay lo&amp;
o,C. compu&lt;!liol de lol iruiectol; e} oon~nte.
loa órpnoa
o funciones con ~ctura o funcionamiento Rmejantea, pero
a) homólogo:1, 10n

'°º

d~rmUadoa a partir de elemento, estructuraleti o funcionales
,implemente an.f.!0B')'c la natac:ión de los peces y balle11&amp;1 y \os
o¡o. de k,t; calamarn y loa ~rtebndoo -,n e~mp\os de COl'IW!rgenci,,: te ha llepdo I lo mismo I partir de lo diveno;dJ Homóiolop (u homeólogo1) son de l01 órganos o funciones semejan tea
logradnl independientemente Pffll partiendo del mismo material:
\al aleto. antenorn de la ballena y del p.-.gOSlo 111n ad'l)taciones ~ de 6,pnoa homólogo1: 1e 1lep I lo milmo partiendo
de lo mWOO, pero porcaminwdiferentea (no por hen-ncit).

Loa etóLogo,a han elaborado muy cuidld~n~ diferente.
criteriol de homología, analogía, convergencia y homoioqia por
Jo ,:¡ue rnpecta al comportm,iNlto: dillindbn unpof1ante puett,:&gt;
que talN fNIÓmenol obedecen • muy diferentes eombinacione1
gmético-cauaales d&lt;' herencia, tradición y eXpPl'l(&gt;ncia, tanto en
JU o n ~ como en 11.1 filogenetis. Entre lof pájlffll canl.olP!I
hay melodiu bomólopl ~1111.itidal por tradición y no por hf-.
reoci,,_ l.ol que m:hwin laa conduáo11e1 de lof el()'°'°'• parti•
cubmnente las n&gt;fot'f'ntes al hombre, por considerarlas "vagas
analogíu". ignoran en abaoluto Nt» distincione$ o laa collfundm lame,ntablemente [18, 37¡.

APORTACIONP,S

m: LA ETOLOGIA

39

En un intento provuional de sin tesis Tinber¡Pn definió el inaünto
como "un mf'Cl.nisrno nervioto jerín¡uicamente 0111anizado, JUIIC&lt;?pli.
bll- a ciertos Impulsos, de origen interno y exlé'mo, que lo alimentan, d...encadenan y dirigen, y que reaponde a t.ale1 impulsos con moV11DientOI coordinado. que contribuyen a mantener al individuo y 1
i. NpecieH La organización jerárquica aegún este primer modelo iffl.
pbcaria: a) que la !leCUeneia temporal de actividade1 dentro de un
d:lo funcional desde la apetencia huta la acción coruum11toria reaponde a la activación o desbloqueo 11.1cellivm de cenlrol nervioaol,
tn los que 11! 11.1man loa estímulos detencadenldom y lllOtivacionales y que tnnllll.iten la eslimulación I lm efectol'l"I como una Gtsralr
motora temporal; bJ hay vario, nivele, de apet4!ncia y una tola o
u1111 cadena ri¡¡ida de actividades con,..m11toriu (que integran diver.
nivele, comportamentalmente no dilociablel);c/ en cada momen•
lo el animal s , motivado por una 1pe1encÍ&gt;I. que ,Jimentaria con 11.1
po~ncia! de rrceión todo■ y cada uno de los nivele■ de int.egracibn
111cesivo1 huta la acción conJUmatori1;d) las altemativu posible, en
c..:ta nivel de apetencia te van progrNJvarcente reduciendo y la fll)e·
cificidad de los estimulOI y el umbral de desencadenamiento aumen.
lindo conforme ae profrt11 en orden 111 actividad final. No 1e puede
activar un1 pubión de nivel n si no 1e ha activ.:lo previ8mente !1 pre.
tedente de nivel ,r -1. Este 1er1a un modelo de jerarquía abtoluta en
lu motivacione..

'°'

l.ol e.tudiol mil recientea y partkulannente loa realiz.ados por
Leyhau11en en m11mífero1 han JUgerido otro modelo de jeran¡ufa reta.

\!.va, que aería quiús la excepción en 101 ot.-oa verlebrados y 11 n&gt;¡la
mtre lol mamífero&amp;. En l!tto• te rompería la rígida jerarquía en cu:&amp;·
da, IOI componentes inllíntivoa 1e independeai-ían de la caden,, tite·
ff'Olir-:la y cada unodeellosdesarrollarí111.1 propia apetencÍ&gt;I., Erto 1e.
ria el reault3do no !Ólo de una desarticulación de 11 p.uta total en
pulliones pan:iales, ~o de una diferenciación y diven1ificación de 14'
llcti.-idades, que lu hari1 coronablel en un,, medida creciente, en
fonna de invenión de la ..,.rie, aparición aislada de un eslabón, ft,cili•
tación o inhibición mutua de impulso, y fenómeno, de sust.itucibn,
IUperpo&amp;icibn y conflicto. Además, esta diven1irkación y autonomi.
zatión ¡:1e· 1ot inatintOI 1»,rciale11eria 11 condición previa de nll('vu y
lllÍI compleJU formas dt aprendiu,e propiu de loa mamíferot, ta•
In eomo la 01&gt;erimentación en juei:o y el dilc@mimiento inteligente
Ea más: llf'ria precisamente 1'18 multiplicidad de intere1e1 o apeten.
riu la qu~ lrnria a los mamireros capacf'I de •prender tantu COIU

�40

que no Uer:en una utilidad hJOloe,c:,, áune,diat.a Por otra parte la
t"YOlullOn habra lov,wo tn lv, mamírtrosabohr la a1:P.mafü-a.

in'n..

to o •~ido, mantenir-ndo ambos l1pos de f"~ci6n rnotor.1 corno
po&amp;1bilidad dl' dncarp de una )' la misma mouvac,ón pulsio.1al en~~ena: .t&gt;n le s comportamien~ "típico&amp;" 161o La ~lirección ter(a fX•
roceplin Y la recu~n le1il rnt.namente tnd "l'na, tn to, com.

f)Ortamientot aprtndido1la rtt1,1lac:.aón ..ña (en lf'ne compk!IDffltaria

con la mol¡yaqón &lt;nrlÓl"r.a) •n ira,, pw también ,xt,~pUn.
El _hombre N un rr.amifero distinguido, un pnm.a~. Como ente
10016cic~ pttoenla mul1iples J)N:Uliaridad.. que hac,n de € una
U.atura única. ~ m o , al¡;t.nu. El hmntJ .ta¡.ltns prttenta una
~ ,(M - ~ tl'O\áJICOI o. ~ prttisar.lt'nt.t, Cf'&amp;alts. En títtio,
cu.e .t.'fllticu tnnliton.u tn ti feto de 101 primatt-s aparecen tn A
como ctr&gt;et,~ peni,lont,s· 0Ml!Ullllmo, fallad• pdo, 1&gt;&lt;rdid1 de
rfemcnto en piel, pele y ojoa, forma del pabellón de la on-ja plíe&amp;Ue
monc6'"'?, lituación &lt;ffllnl d•I /oram,n mopwn,,
,ncelilito, p,rsimnca ( r 1u outuna &lt;nnw,o, po,idón •tnlral d• la wha,
ft~. Todoe: estos
pmistentn 1erían rnulbdo de una retardación ,n el d,sanollo. ,..,. r,llrdKión, ader¡w, p,.,.nla m ti homhre un dE'SafTOlJo dNfuado dt&gt; distintos sistema,: pt"rcf'pción rnotric.ldad. alstema rndocrino y puJsionaJ, "~·, qul"' rmduran &amp;fflk...:,6nlcl•
men_te. E.ate p r ~ de n~ttn'a determina una juYffli!iracion O in,.
fanuiz.ac~ dt-1 tipo ~1fko. y un f.ren-&gt; m la marcha hacia ta f'tp,..1al1Za&lt;1on (morfoJó«ica. comportamonlal y l'CQJócico.adaptatmJ.

P"An.,..;

ruco,

t:a 1g111hr""le un hecho btol6gico de P"Andes con1e&lt;Uenciu la

d11Contanc1a •ntrt el desarrollo rxb'emadamrnte IC'nto de la motili•
dad Y •I relalinm•n~ p~luro de la oel!Jíbilidad y la fantasía. Por
otra .-rte el primer ano de ~ida del hijo del hombre tiene loa nracte.
ra ~ ~ deanollo íf"tal n:trautenno. Portmann. IObtt la baw, dt
una .,.ne ~e comparadones fik&gt;etnéttcu, ha 1 ~ 1 la conchuióa
que t-1 nacunicnto del homhre tt n.ológicamenti• pwmaturo: para
obcd«er • la ley, morfog,nétia. QU&lt; rj¡&lt; el G,sam,llo de lot mam{f,rot
ti_ hijo d~I homb1f' debm'a pmn&amp;ntttr 22 n,e.., ,n fl
nute~o~ IÓ!o al CmaJ del pnmtr año dt' wid,1, eftttivamfflU-, aJ.
ranza_ el ntno algunu de las tapac&gt;dades tundamtntaJe.a propias de u1
i_nam1fero p'1"COdal ( \'es1fliJd1u,. pn-cocial) IUJK'°rlor, Lo que en t-ttf
ultimo n fruto df' la -~~ración lntr.mterin.a, en el niño n ya ff'tuJ.
lado de- un ~rotHO dialaoco con ti ambitntf, de un ~acto 1111Lrmo, O,. ah1 que Portmann Uanw aJ hopr -Uwro 9:X'ial....

•-l)ffl(rt'S.

"'ºº

jfl)ITAL1ONt:S llt; 1.A l"fOWGIA

All!ASDO SUA REZ

41

La hrch01 t•n qut• 11(' buan Ju t.oriu de la fetaliucion ( Bollr.) y
. . . _ oocllll" (Portmannl, 11011 ilullm&lt;nle .i - - . , l o biolóp,o • 1■ mnpliación lnmen• de la c■pocidad el! troquelado en •I
....... El troquelado, impronta o acuilación 1/P&gt;dfUllt. bnpmttt1I
• - ro11111 ..,,..,1111 • important(lima de aprend~ obliplorio,
. , . . • t.odal iu otru formu N1udiad11 p,.(er,nlement, por Jo,
- · H• aquí aJcunoo de .., c■ntlem: o/ E l ~ do.
• . . . . ffl p,rfod01 crilic:01 o aeruiblN de la ,i11 del animal, c■1i
. . . . . ffl la primn■ in!-.. T■lft periodoo 1011 de proloapcl6n
y pued•n dur■r deade minulOI hlltl 111101, ...,in iu dm,_ . y loa dialinlo1 bpOI d• IMC&lt;ÍÓO uoqu,l■ble, Si 1t omlt,,

• ,.....i;..¡. en •I período crítico y■ no 1e lo puede lffllP,IV
....... bl El conoc:illlioaio adquirido ,n ni■ formo, del objtlo de.
.........,, de una rncci6n intlintitt'a es nohidable e ir'rt-ftnibllP.
• , 11 objelo troqu&lt;l■dor lo .. por ... eapec(flcoo o pnélic01,
• por loa individualN. d I Sólo ae ln&gt;qu,I■ 11111 rnccl6n o un ci&lt;lo y¡.
1111 _.io de un d•t,nninado objelO, ,/ El ln&gt;quelado pu,de r,aJi.
- • un momento~n que la ,.acaón inlllintiva afectada no ha ma.,_a. /1 ..,_ habtr troquelado, no a61o .., .i polo po,npliYo,
- - - ,n IDOIOr, yfl&lt;lwquelado Yime 1pr,cilula.,locll-

-

•PftCÍII y 1bifrla de loa MIO.

11 - - . o del ln&gt;qllel■do ., Hludió pri-.o en .... y o6lo ,..
. . _ , l e lf hin ompm,dido fn,sipcio... ffl Jot IIIIIIIÍ(ffOI,
al . _ i o lotNludioolHII,
. . . por Hulow y colaboraclom ,n IIIOflOI m,sw. Ulllizando 1111l■ tl aflodo de llimulacrot IA11ra¡1¡.,, subJtttutt/ como •1 de lill■ ,
- . , .,.1111 pon:1111 /Erfol,run',,,nn,.,, d&lt;PriNllon txptrlm1nl/
lnwmipdo,.., qu• no parlen de plOIIIÍIII eloJ6ci&lt;u, han de■,

._-y.,_ y ~

-

.i - · (uoquelador) de ... primono--relaciones &amp;anto con la madre como con bl otroe mo,.

. . IIOllo en -

•jha,..-'--.Las-rlr,swquehan_a61o_

......_ o ninp1111 ,n■d,. en .. inf■ncia, son ~ ~ d e
. . . . . , una conducta múemll adec:uadacon .., propioo hljoa: o
• l■difom,t,a o lot recb■un y...-. Loomoniloo que noluwiode jupr con .., coeúneoa, son . , _ deapuio
• . . , _ moYimlenlOI copulolorioo - . . -. .,__le I■
....._ lpNiv■ y qu, or.... dif.,..&lt;ial innata ...., loa lf&amp;OI,
lnllomada y ..-rbada .., lot monoo someddoa • l■IN
.........,. de conlaclo oocial. La depeDdfflci■ del_,., bolll ....

• -nielad

�&lt;2

ARMANDO SUAREZ

pecto de la madre n más de contacto y 9e¡¡uridad que de alimento,
~;¡ rango social del mono en stl comunidad depende en gran medida
del IWlg0 de la ma&lt;:lre. Al utilizar en algunos de esto$ expenmentol
simulacros matemos inanimados, se ha p.odido e:«:Juir el fu:tor de
trlldici6n cultural en la determinación de diferencias ccmport.ament.ales 3eg\Jn e! 11e:10 o !a edad. La comparación de estos animales de
laboratorio oon los salvajes de la misma l'$pecic ha permitióo igualmente discriminar el papel de lu influenda, carenciales del de las
t.roqueladonu {4, 22, 23, :u, 29, 30J.
La etología hu=n.a está aUn en sus cm,1ienws. Justamente JosestudiOo\ más 11eg11ros y prometedores se vienen realizando sobre !os
comportamientos infantiles, el troquelado, la ansiedad. la aonriaa y
la risa; los dermis ,on, en ~u mayoría, conjeturas y buenas hip6te5is
de trabajo [5, 6, 8, 9, 18, l 9, 20, 21, 22, 25. 28, 30. 40]

La afITTTiaclón de Kortland citada al principio ea verdadera aólo
en líneas generale,;. Res•;mamos algunas de las coincidencias importantes: a) El modelo dinámico adoptado por los et.ólogos coincide
en un principio con el modelo pulsional freudiano, irónicamente Jla.
rudo psicohidráulico 118, 33, 21, 25]. El concepto de instinto como
pubión o potencial de acción alimentada por estímulo• endógeno,,
regulada autónomamente por su propio ritmo de producción, acumuÍación y des:árga y heterónomamente por todos los olfos factores
tanto irternos {las otras pul!:'.one,; concurrentes) como eiternos (dire&lt;:til,l)I y detencadenadores) y el sistema que constituye la pllll"ali•
dad de tales pubiones con los consiguientes fenómenos de auperposiciór:, de conflicto y de desptuam;ento, dan cuerpo al Inconsciente
freudiano, al Ello, como depósito (m1en·()ir) de pulsiones,_y propor•
cionan un modelo biológico venflcable a los conceptos ¡mcoanalíboos de 110brt'determinaci6n, de fonna&lt;:ión transaccional y desplna·
miento. b) La descomposición de las secuimcias instintivas en pulsio•
net parciale1 aut.ónomas y sus diferentes posibilidades de in~ción
adecuada o discordante en función del troquelado, coinciden tam·
bién en líneu generales con los postulados freudiano,. el Tant.o los
•tólogo1 como los psicoanalm:LS reronocen la existencia de instintos
pa~iak&gt;s relafü'amente au1.Ónomo1, tanto sexualc, L'Omo agresivos.

Las divergencias de detalle y aún mayol'f's, subsistentes entre b

,1PORT ACIONES m: LA noux,1A

43

ttología humana y e! psicoanálisis, se fundan, más que en los "hechoil" ci&lt;'ntificament.e circunscrit.os y cluificados, en el diferente
t11foque de ambas cWncias. E$ una diferencia epistemol6gica.
Desde el punto de vista etológico, el psicoanálisis como terapia.ería un intent.o planificado de re&lt;:tifica:r lo• troqueia.dCM infantiles a
partir de una regresión ex'i,erimentalmente provocada y controlada..
Al restituir los contenidos -l.u motivaciones- incon,cientes al cam.
po de la consciencia, atribuye a ésta un poder regulador autónomo,
pero cuyos límit.es y norma biológicos estarían dados por la estructu111 pulsional típica de !a eiipecie; en ot.raa pal.abl'BI, la toma de con,.
ciencia de los troquelad05 infantiles no aboliría las motivaciones
pulsimales, ni lu suplantaría por motivos (causa5) pur1UI1ente cons•
citntet y racionales, sino que restablec,ería en~ las pulsione&amp; un ordtti di! prioridades (en intensidad, frecuencia oportunidad y ad11pta.
dón a objeto1 adecuad05 o !l.lstibJtos) cuyo modelo nonnativo 1e
eneontraría en el &amp;istema pulsional tipico de homo :iaple115.
P&lt;'ro la l't.ologia ea una ciencia de observación, aún cuando no ,e
conforme a los crilerio1 epistemológicos estrechos del behaviorismo
lkillneÑno; llll objeto formal es la conducta observable y !US varia•
eionea aut.óctolllll y alóctonas verificables por métodos empíricos.
La cuestión de la RJbjetividad ( Er/e/miswelt) y a fortiori las cuestio-ne1 d&lt;'I incontciente, de la fantasía optativa y de los mecanisn.os de
dffe,.,_ (('matizados por el psicoanálisis, caen casi enteramente fuera
~ fJ campo de verificación. El plÍcoanálisia en cambio ---y nos remitimos uquí al esbJdio insuperable de Paul Ricoeur- no es 1!5trictarnente hablando una ciencia de ob,ervación, sino una hermenéutica,
una ciencia exegética, un método de interpretación que opera en el
CllllpO del habla (la verbalización en e! diálogo psicoanalítico) y que
te centra en lu cuestione, de 11entido. Es el doble sentido, el conlrlll'ntido y el desatino en el di$Curso del paciente lo que el psicoana•
lilta interpreta como transformaciones pubionales y efectos de troquelado. El aCCC60 del p,.¡coanálisis a los fenómenos dinámico..eneri!kacCN1 (impul!&lt;a y defensas, u-anslonnaciones de ca~Iis, et.e.) no
., directo, sino a través de Ju deformaciones y distoraiones del sen.
lido que experimentan los deseos y temores humanoa, discernibles en
los silencios y las1i¡runu del Jengua}e del discurso del paciente; meto.
n1mi.s, metáfom.- elipsis, lap~s. lagunas, etc ... La metapsicología
r~udiana í'S más una critica tra,cendimtal en sentido kantiano (laa
ronllicione, d~ posibilidad del dialoJtQ p11Ícom1a!ítico vertladero) que

�44
un conjun&amp;o df' hipót.t,ú ffflpiricamffla,. \'ffl(icablea. La
o6lo ,-doº'- un blolóp:o no &lt;onlndictorio
-fllÍC'Olot(a, poMdo o,,...,. un hio~ no
&amp;orio con na ~ • . pero no un IDt&amp;odo de Wffl
Tal ..,;a la dt una CQoponc,ión pooiblo ,ntn, ""locia 1
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Ail'I.'$, 1967).
.

Plieoanalili5 l'li el nombre, l. De un procedimiento pa¡a la invesilp:ión de !)lOCleleK psíquicos, .tpenN ~bles de otro modo; 2.
De un método tenpeuttCO de perturbaciones neurótieas buado
ffl tal inved.igación; y 3, De una .ene de conoclllliento. ¡Mieolóp:01 ui adquiridos, que van oollltituyendo paulatrnamente una
nueva disciplina científica.'
En otro lugar" ofrece Freud un11 fórmula equivalente:

El término

/ISÍCOOlldlisiJ •

•

llegó a adquirir dos lignifkados: 1,

Un método particular pan. tratar lu afeccione1 neurótic111; 2. La
ci!,ncil de los p ~ psfquicol incon1eienlel, que 1.ambiet\ ae
ha denominado Jieert.adamente psicología profunda.

Pan el objeto de este estudio, lu definiciones anteriore1, 10bre
111 ~ ~moa de volver, no nos proporcionan un criterio 111ficiente
dedtlinitaeión. Muchos autores y comentes psicológicu y pricoterapéoticas ie consideran a 1i mismo. de,,llo del psk:otnil.bil y, lin embcso, no entralin en rmesl.ro debate. Sin discutir 1111 título1, ni pretender just.iítcar aqul nuestra opción, ncluiremoa de nuesrn conside•
iaclón las obru tanto de loa "gntndes herejes" del plicoanüilis (Ju,.:,
Adltr, Steckel, etcétera) como de 10&amp; llamada&amp; "cultunililtu" o "reNioniltu" (K. Homey, H. S. SuPivan, E. Fromm. A. Kardiner, etcelm). N01 limitarem011, en la esencial, a la obra del propio Freud y.
111 todo c110, a aquellas (re) fonnulaciones de 111 ettructun. teórica
que tierien que ver mal directamente con el problel'Q&amp; epiltemoló-

;o,.
' , _ _ H lo aeVIITA IIEXICAl&lt;A DI: Cl!l&lt;CIA POUTICA&lt;lolo ~ N 0............. $o&lt;W.. ... lo UMAM. A• XVII. 11- ,.,,_, , . o . M , l o 0 . - ... lt71, ... _ .

__ ,_...... -·--·---"leo. ............. _..

11 ...............,.. ~ . . . , · · ~ - •... __,.,.,.._ __ ~n,.,.211,,,._

-

,.,u.... GI""' eo-.o,,, . . , _ _ , , i •orbo!--''-·""·xv111.
• lU Obt• , _... ..._ . , _ , ,._, (l. t r 11, lf .. , ,. 111, INI), 11, p. lt.

.....

,..,:.,,.._
., _ _ _ _ _ "'º""'"""""-).
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.... _

11 "·"·ll&lt;I.Xl\",,,:,00 9 E .......

.. _ _

xx.,.ZM,op.dl.llLp.Ul.

�A1UI ANDO SUAUI

60

Freud ignauró una "pruill" que fue, de.:l.e un principio y simaltáneamente, método de investigación y téenica psi&lt;:oterapéutica.

En el psicoan'1iail reinó detde el principio la unión indisotui.
entre curar e in\'t'Btigar, el conocimiento 1.ri,jo coll9go el édo
terapéutico; fue imposible tratar a un paciente lin aprendel: 11
mismo tiempo algo nuevo; ninguna nu"a información. pudo 111,
quirine sin experimentar llimultáneamente 11.11 re111ltados beM,

fice».•

fllC()ANA.lJSIS, CIENCIA SOCIAL, IDEOLOGIA

61

l)tiCológieo.").1

por medio de un ~ma de concepto•
Finalmente,
Jlll'l f'reud no cabe duda al¡una de que el pateoanalip e,i una ciendi mc:ial: '"En ia rida anímica Individual aparece Integrado IH!mpn
-.i otro', como modelo, objeto, auxiliar o ad\·enario y de elLe modo, 11 pacología indivklual et al mumo tie:npo y delde un prineipiD picología IIOCial, en un aentido amplio, pero plenamente jur.tl•

ne.to".'
Con elitu citu, a laa que podríamo. agrega¡- al¡unu decena,; mú,
no pretendemo. oln COI&amp; llino mostrar la ubicaei6n que Freud pre-

Pero lli en la estrato?cia de la cura el deeeo de saber debe subonfi.
narae al propólito terapéutico {"lejos de mí querer exigir que el interél del individuo neurótico 11! sacrifique al de la instrucción y al de 111
in\'fftipción cierltír1Ca"),• la legitimidad epÍltemo16gica del P'eoanálisil ae funda en su objeto y no en III uso: "la línea de divi&amp;iól
cone entre el paicoanálisla citntíftco y llll ap&amp;aciones. tanio 1111
medienl como a tenenoa no médico•"-' El pllicoanálimes una cieacia p.icológica, no médica. Freud es tajante a ate respecto:

lendi6 dar a su obra en el panorama contemporáneo del •ber.
¿Qué podemoa decir noeotros al re,pecto, en el ei1ado actual de

El pácoanálilis no es una tama ~izada de la medicina ..
es una parte de la psicología, ni siquiera de la psicología mMkl
en el viejo ll!nüdo del término, ni de la psicología de loa pl'OCf!lllt
mórbidol., Sllo limplemente de la pácología a secu. No rep,_.
ta, por CJenO, la totalidad de la psicología, sino su intraestrudl-

El núcleo de la teoría psicoanalítica estl con!ltituido por lo que
fmld llamó su "metapaicologia". eie conjunto de enfoques, puntos
de vilJta o categorías dialktical reunidas bajo loa nombr111 de tópica
(incoll9Ciente, con&amp;eiiente, preconaciente), di.nálnica (pullli.ones o in1-

n, quizá aún todo ai fundamento.•
Y, J&gt;Of otni parte, "la plicología et tambien una ciencia•
ni".' Como psi,cologí.a, llin embar¡o,., contrapone, por u1111 parw.1
lo que ngamenle llama "psicología académica" que, lliguiendo •
tndici6n que • remonta por lo meno. huta Deicartea, identiftll
Jo paíquioo con lo coT11Ciente y, por otra, • 11 neurofiliologíaJ
endocrinología (y por eao pide a lo. pácoanalistas que ''resistan•~
tentación de coquetear con la endocrinología y con el llitlem,, lllt
vioso autónomo, euando ae IJ&amp;I.B i;le aprehender hechoe paicoláplll

delar,ollo de las ciencias y de i.. epi&amp;temología? ¿En qut\ ,ie puede
rundir la pretención del psicoanáli11b de constituir una cienc:ia? ¿De
qiM Upo de ciencia ae trata? ¿Cuáles IIOn $111 rel,¡,:i0nea con la ideolop1? Tales aon algunos de loe Interrogantes que t.rataremoe de planlea en su1 justo$ t.érminos sin que, por ahora, podamos darles una
!Nplle:sta satisfactoria.

linto&amp;, repl'Ee1entante, y destinoe pullionales), económica (eat.exiu, cru¡a.s o im-esticiones libidinales o agresivas), genética (fases
oral, anal, ráliea, etcétera) y e11ructural {Ello, Yo.Superyó). Lmfenómenot paíquicoa (acto., síntomas, rup:ot de caricter, opciones,
aee:ncial, obras, e~ni.) tólo ,on plicoanalític:amente comprendí•
dol en relación con esta quíntuple dimenllión, Pero ,ion justanumte
e.tlo&amp; concepu» los que crean un grave pr0Mem11 epistemológico.
¿Son metMoras de tipo "fiogút.ico''? ¿Son variables intermediarias?
¿Son conceptos punment.e heudsticos para orientar-y no fundar ni
ttplkar- la mareha de la cun?

Nadie, que aepamoa, ha planteado esta&amp; cuestiones con mú rigor,
b:idez y honestidad que el fil6aofo francés Paul Ricoeur en su obra'

n -'P.....,._i.,-•-•a,,....., .... ___ , ... d,. m.,.aos.G.'N.nv.,.n1.s.1.""'-u.,.-.

.a~---·,,.--.

•l. - • lll.p.Nt:G.W.•.B1,l.l.•.IM.
1~ -.p.llCM;G.W.,p.tf&lt;:1.1..,.UT.
1~ -.,.IIIIO:G.W .• p.»1;1.1..p.Hl.
1~ O.C.Dlo .

1)

h

O. C~

n~ p."°"'· (l. W. N. XIY,p. - . l. l.""- XX,p. UI.

---··•--Y•-&lt;lolYo~.o.c.L,,11••·

�"

ARMANDO SUAB.11

fh l'i11terpritation; a.sai ,w
~ de u:poner con llnl

o.

(Pvú, Du Seuil, 1966).H
fidelidad • Jo, tu:toa y ..ma pmplcacll
F,~

cr1üea el dewroUo de La met,plicología tteudiana desde e\ProyttJo
de UM pslcologio patrt nturólogo1 h..ta Moi.Jh y la nl/gwn mm.,
ltilt4 (Libro II: A~ítica: Lectura de Freud), dedica loa do, prilllIOII eapiWlos del hbro III al procetlO epistemológico del fn!udilaG,
He aquí, en 1Ílltelil, lu telil de Ricoeur: el psicoant!ilia no""
ponde 1 !01 requllitol metodol6gic:oa y epiltemológicot etencialel di!
una ciencia de obte1"111Ción; tampoco ea Ul\11 dillciplina fenomeool6.
p:I.; m~ bien es una antifenomenología, en la medi&lt;Uo en que, lejol
de reductr 101 fenórne,,.01 a La conciencia., reduce /a conciencia -u,.
mo vwiante tópica de un deJtino pulsional- • otro origen del ami,
do. Freud descubrió que ]05 sueñ01, 1011íntomu y todo el conjunlo
de !enó~ reu~~ bajo la denominación común de '-pticopaeo.
los-.a de la Vida cotidiana", hast. entonces dermidos neptivamente
como ilraeionales, inmotivados y productos de la desilltegración dal
pliquill:mo, tenían un felltido. Tru el 11entido o lin &amp;enüdo apareuW
había un .entido oculto. Todo acto humano con 1eniido manifie110
revelaba y encubría un tentido latente. El dilcuno pcllicoan.alítico i .
dria por objeto de.entrañar eat.e lengu~e ambiguo del dilcuno hum.
no, traur La arquitectura de Me doble (o múltiple) 1e11tido y form.
l&amp;r W ~~ de tndu~ión de uno • otro (u otros) sentido(•). PeG
ett. duplicidad o multiplicidad de lll!Tltidoa inhenmle I todo acto,
tod• obn1 humanu estarl• determinada por un juego de fu.e.u. (illltinto. o pulsiona) que replievían en el interior del hombre la dialéctica de la -1teridad (deeeo dfl otro, demmda, gratilicación, frm.
tnción, aband0110, etdtera). De Vlí que pan Paul Ricoeur el ¡i9coanálislt deba dt!finine COPIO una dilciplina hil&amp;órioo-henneneulla
cuyo objeto serúi l• 11emúitica del deseo, donde la fuena (neCHd.i.
pul.lión, denwxla) se tnnsforma en sentido (palabra síntoma -.tón, delirio) ante el 111:0IO de lo negativo (tru.tración, .:Usencia, ~
dono, prohibición).
Ricoeur controni. al ptiooanálilis con:

PSIOJANALISIS, CIENCIA SOCIAL, IDEO LOGIA

El psicoanálui1 contiite por IÍ mismo en 011 trabajo verbal con el
paciente, cosa que de ninguna manera ocurre en la pacologfa
cient/fic,.; la "historia" del paciente viene• expresane en el cam.
pode! habla y entoncea au objeto propio ton &amp;quelloa efeclol de
aentido -11intomaa, delirioa, aueño1, ilusiones- que la J)'icologfa
empirica sólo puede considerar oomo iiegmentoa de conducta.
Pana el analista, la conducta es lo que constituye un aegmenkl del
sentido (~n• 322).

cJ Consecuentemente, dejan de tematiur la cue.tión de la verdad
y la no verdad del di,curso del analizado (y del analista), haciendOII!
10SpeCh010a de un cierto conformismo ldeológi,:o ti introducir aib.
repticiamente IOI punloi de vista "adaptativo" y "p,icOIIOCial".
Lo problemltico sigue liendo •.. Uegar ti discurso verdadero,
que e. una cosa. muy diferente de la "adaptació11'', mediante la
cual 11e esfuen.an tanto algunos por acabar con el eteánda.lo del

l. U, crítica epislemológica llevada. • cabo por los positiviats ~
glcOI (E. Nagel. M. Scriven Y,.amparíndo11e en eUoa, Skinner. enllt

10~---.-, . . . . . .-.. . . ". . . . . ., . .,.
-XXl.lt70 ........ lo■ --l■ll ...

- ■ lo,.nll._

._...._)I.....

_ __

"

11
para concederle1: 11) que el " p l i c ~ no dispone de
procedimiento. detenninad011 (llámen,e "'l!liu de correspondencia,
definicione. coordinadoras o definiclone1 operatoriu) que penniUVI
rebcionff tal o cual noción teórica con bechoa definidos y no ambi• •
flOI (pagina 301 ); b) carece de un.a lóga de la prueba, que penuit.a
decidir de la validez empírica de un.a interpretaci6n o decidir entre
interpretaciones rivale,, y d no cuantmc. Lu tuenu que alega como
homólogu a Lu tuenu n.atunle..
2. Lu tenUtiYllll intem• de refonD\llación de la teori1 psico,ana.
litica, tales como Lu retlízacm por 101 plicoanalilul promotre. de la
ego p:;ychology (Rapapo,t, HartllW\n, elceteta), ~ : a) recoooeer
el propósito de no renunciar a ningün lll)ecto fundamental de la teorlz.ación freudian.a ( como ocumi con fteeUffldll entre kit culiun.liltu). pero, al mismo tiempo, b) señalar su "tnkiful I la e.eneia mis11111 de la experiencia pslcoanalitica" {pigin.a 317), porque los dive:r•
IOI "modelos" (en trópico, jacb&gt;lllano, ~ biogenético. etcétera) incluso reunid0$ en un "modelo combinado'' dejan tuen., en la
medida en que u.tisfagan !01 requisitoa del empirismo, Jo ettncial del
psicoanáli&amp;is: las relacionea de 11mtido detenninadu por el juego de la
auaencia, la pértfü:U. y la sustitución del objeto pullional.

otroa),

l

l

~Co,oo-doao-•oa1■

M.U..,_N

_11■4■ ,_,w_.,.•01M ■IP . .

_____

P'-..,.o1-•-•

olob_ ■1

.....

�.

ARMANDO SUA&amp;a

~ . batiélldolo IOCialmeDt.t .«ptable. Porque, ¡quia
abe lld6nde puede conducir un ,ola dllCllno ffffllllitro, frnlt
al orden ettablecido, et dtc:ir tfflit.t al d ~ ídealludo dail
deeoiden .W,lecido? La c:ued.i6n de la .iaptad6n t11 la QIII

plantea la aoeiedad uliltente con bate en ..,. Ideales ttiflcadol,
tunclindole en,1n,a enpi'loA relaci6n entte la profeábn ldfflla.
da de ·ai. erteDciat y la mlldad efe&lt;:tiffde - reladonel pridlc u { ~ 825).

3. Lu tent.atlvu de reformulación "operacionaln, talel como !al
de A. Elm, P. ~ n y otros, que tnducen l01concepto1 meta~
col~ {repreÁ6n, et.cétm.) en ténninoa de '"variables intermedllriaa" {destinlidu a cooniinar dot ot.ervables: la pen:epción Y la_,
pueata) MCllantifK:ablel en principio, si no por el moma1to" o hila
que recurre • la di.ltinción entre causa y motivo en la conducta. A
f11te retpeclo Ric:oeu.r .e adhiere en punto• eaenciales • la c:rítica
realiuda por 101 filólofoa angh;11&amp;jones dtl lfflguaje (S. Toulmln, A..
Fle• Pden y otroa) en el 1entido de darle al dilcuno piicoanalícico
un
eplstelll016p:o difertnte de tal ciencia de obeerv~
liendo de a.a jurildiceión lo. motivoa (o, mil lnen,_ la caia fona.l
uiJtotélica o la dependencit fUndonal modtrna) mu que 1111 cau•

,;atus

o detenninantet: eficiente. de la cond\lct.a.
El debate, en 1ot t.erminoa en que lo UMO Ricoeur, no óe~ iiplica. Sin embar¡o, tenemoa OO._ objec~-ria qu~ hacerle: en pnmíll'
lugar, Ric:oeur NI elegido demaúdo bien 9.11 ~terlocutoref._ SI•
Lupr de proponer a !011 empinitu 16gico, wmo ¡u_eces en el htiglo •
torno a la "dentitleidad" del pliooanaliti• hubiera. confrontado a
11
•
con otru epiltemologW {por ejemplo, con las de Pilfel.
Bac:helud, ean,uílhem o Althu_.) no le rehusaría tan fk\ln",el#
al pscomülda ti titulo de "plicología científica". El behavioriall
•ldnnedano puede muy bien reaponder a lo• requisitos del pOllib•
IDO lógico (no lo hace, clert.amtnte, y _el p~plo R ~ _reconoot
de puada), pero no por ao es la _llJUCl p~logi•_ c1tnt1ficti'. h •
es problemi&amp;ioo qut pueda del'lornlllánele P"cologia; ~ n • _.

1?

PSICOANAl,\SIS, C.:JE\'CIA S0&lt;.'1AL, mF:OLOGIA

"

próximo • 11 ingenieria (human t11gunerl11g). Pero tita eleccibn de
lol lnterlocutore1, que esU. tegUratnente detennln.i. por a1 propio
punto de parlida ftbtófico: 1a fenOl!lfflologia hu..rliana, le lleva a
otra opción, tobre la cval recaeria nuestra ,wgunda objeción: ¿es posible aWar "lo hutórico t11U11dtdo romo reglón dd ser diferente
de lt 'región' N1turaleu" (pircina 317), lin artlcu\aci6n clentf!lcammle pOllible entre ambas? Rkoeur es muy oplícito al mipeeio:
No Itria polible ningún arte de interpretar IÍ no hubiera Eme+
jan~ entre doa c._, y lli no fuer,_ po5ible dilt.in¡uir cimoa tipoi en eA1 1emejanzas. El problelllll u saber al eaoa tipos no után, desde el punto de vilta epistemológico. m'- cerca de loa tlJIOI de Mu Weber, que permiten dar I lt comprensi6n histórica
- caricter de inteUJibilidad llin el cual la historia dejaría de ter
ciencia. Loa tlpo110n inltrument.OI intelectu• de una comprensión dirigida a lo llingular. Su runci6n u iffeductible a II de Ju
leyes en una ciencia de obErvación, wnque Je ,ea comparable
en a1 propio orden. Precilamente en cuanto Jo típico u lo que
hace comprender en hiltoria, como la regularidad hace coml)l'l'nder en Ju cienciat natun.lel, e1 por lo que considenm.01 lt hiatoria como una ciencia. Pero la problemática de una ciencia hiatórica no coincide con la de una ciencia natural. La válidei de Ju
interpretaciones pticoanalíticu plantea el miamo género de pro•
blemu que la validez de un.a interpretación hiltórlca o oecétka.
Hay que proponer a Freud lu mismas precunta que te propon,m
1 Dilthey, 1 Mu Weber o I Bultmann y no lu que le plantan 1
un físico o a un biólogo fpligin .. 326-7).

Cierto que una teoria debe, en general, atenene a ciertll l'ellu
de deductibidad independientemente de a1 modo de veritlctclón,
y I ciertll 1(11.. de tnndorrnaci6n que Je pemiitan entzu en al¡,in campo de verificación. Pero no es lúmilmo pretlane a una
ffriflctclón ffllpirica que htcer p,»ble un1 interpretacibn histórica ... La teoría analíüca debe cornparvlf, no• la teor/1 de
101 genes o de 101 gases, lino a un1 teoría de la motivación hÍI•
\orica. Lo que la es¡x,cifka entre otro, tipo, de la motivtción
hilt.6rica es que ella limita ai investipci6n • la temánlica del
dtll!O .•. La teori• plicoanalítica tiene como función 9Rllar el

�ARMANDO SUAR!Z

56

l":-Jt U.\S.\l.lSIS, ('I E'\('t \ ~l'X.'IAI., JOEOL()(;IA

lnt.JO de m t e ~ m la r@(iÓn 6el 6-. En n&amp;e INltidD,
lund. a 11 l'ft que limita todot1 le,- OOQCefllOI ¡.rúcularn qye
lfl'IMCUI en ~ campo. Puede, • •í 11! qulffl!, tu,..,_ di
"d«lucci6n", f&gt;f'l"O en lletllido "tr-.cendel'llll"., no "formal•;
ac¡,.,i la dNlucci6n ■Wit a lo q~ K,...t lamo la q-,tlQ /fl,U.
Los COIIC'fltol de 11 W!Orla analítiea ton nocionea qu,e N pree.a
ele,borar .-n f)O(W ordenar y utt1111t.iur la Hperienc1a analiliCI• yo i. denonunaría rolldiclottn dt (IOIW/Wal dt .,,. .....

tlc11 del dt.sffl lr'lin• 32'1-3).

Ell.amol formalmente de acuerdo oon i.i afimladonatentadal•
1a primen. y en ta RiiJ 6ttl- rr.. denta citni: pero no obhp ■ aurnblr t. af'lflDKione. I n ~ ni le» a i ~ di' i.
cita anterior. ¡Henoa M¡Uí, en efecto, d e ~ a Ju vieju dicotoraiu· cienc:iM de la natuffleUl&lt;iMdu del eap(nW, oomprffllión-t':l·
p,licación, upo~, mouv-.a, n,wrutu e historia! Dieoeoaiat
que el ma~itrno dialkúeo ha demmcimo como ideoqif:N y 11
eplltemología ~ como 1111p«i.-de ideumo. lnd~imtemente de la uitiCM que ae puedato haca- a ffW ¡nmilu dlcol6,
m;:. delde ocna pfflped!-,loCl'll!~aibnlyv -.quie,;q.,
ai aamción dewnDlllll la nnna del ~ cuy,, telfll.111 clal, án embarJ&lt;,. el equipo Rieoeur ha llido el mú lúcido en dfwa-

""""Todo e-1

¡:,roblma de 1a tfliMmolocll f~diana 11! concentn N
(mico problema: ¿Cómo • poáble que 1a uplicació,¡ nómica , _ por una inwrprer..clón referitb a licnific,ciones y, •
la illvna, que k intel'Jlff\a::i6n - 1111 lnlJMffllO de la nplo
cl6n económica? Lo H,cil es lanune a unaahematift: o 11nanpllcaci6n de índole en~•. o una oomp!'ffllión de índolt .,_
nomenol6pca. AhOl'li bim. ea pm:ilo w:ll'llillr que ti f ~ tdste '61o ■ coat. de rtcllu• ftUI ■Jlfflllt.iV■ (píwina 611nlf,

~_.,que tn la poacx,n mi■m■ MI de■ro '""• •la no1 lapo1,1bUidad df' f"'11." dt I■ l\len. •I ltnl(II.-, iwro tamhW'll I■ mp(lllbibdad dt fl'tl.fllllllr" ím,.,,-,u totltmeni.:, 111 fuerza 1'11 f'I lf'll!fl'lf'

h"'1na62)
S11'11 la fórmula •·-•nhn ch-1 dNfo~ te deatOOJ&amp; al dtwo di' lo-

57

da connotación entrgélica, • ■e lo desvincula dt l■ pulaión como r.,.
lor dinamicoU noa volcamot tnter■ml!flte del lado del •ntido y b,ftmot p11eologí1 tldfflea. DaR111aiaJy~ o dirMción etpfltual

no plicoan~uu: Y en rnhdad noea ■hl doode Ricoeurpre~=
c:ar al P,.coanál .... Lo que dice ea que - realld■d de Ju pulaone.,
dt1 1~~iente, del Ello, dt Ju c,t.exia o investlcion~. e., en el plli.'
coanáh11,. un, realidad "dlapiott.icada" dmtro de Q lím,lft de la
"°tondelación lw-rmel\f\ltica,e.decir,de -con,mw fonnaclo: l. Por
l,u n:o,:lu dt intel')1retaci6n; 2. Por 11 tit.uación intersubjet,v, Of'l anílilis, y 3. Por el lenguaje tnmferencial·' fpqint 38-4). J11111ammte.
P"O con estol instrumenl.OII • trata no '61o de reapropian,e el •nt.ido v~ero de una hiltorb penona1 raliiricada, ~o de rerobnr y
po~ • d!spotició? del Yo una•~ de energiu que le fÁb■n ffifj,enad• por la repre1.16n y e.to e. obr, ciertamente de la inte¡pretaci{m
~ no ■!&gt;lo de da, 11no dt to&amp;, una •rit de nw,didu conducen~
• movúu.ar _en el analiundo Ju_ ffl('l(iu llltlcirnla ptn. -"lperv
lu rNIStenclM, afrontar la angulllu. y elabonr la •paraeión fin.!_ Sin
una l'ltimaclón, ui •• con~ra.l y ■pl'011mad1, dt ]01 dneoa de anar, df' !01 "btnttic:iol leCllndarioa" de la neufOlil, del montante de
■ncultl1 Y de la c■ i-:ldad lr■nlf-ill, no tf pG■iblt iniciar ni mt·
- .lltnr a cabo con hito un pácQanáliú. ¿Entra todo
en la
noción weberiana de "tipo histórico•• o en la de Ricoeur de "motiva
d6n luat.órica"? ¿No tiene nal1 q~ wer todo e■o con la "conllitu~
clón in1t.int.iY11" tn Jentido etológico?

"'°

. El ~co■n.11~ no puede identltlcar (en el ■!!ni.Ido en qiu un fi1161010 identificarll ciertas lllstancial neurotropat) ni ined11 lu fuerUI --~cada,. por fl I
de ali eftdoHigno: 1o11 rtpreRntantes pulf¡onall'I (fantasía optalivu y lf«:tol) y llll denvlld 01
111 puede movilllll'lu ano• travét de lll palabra, -"l lilfflcio, lll
dllldlld Y.,, plt()I. Son hrrutac-ionea dt lll micodo. ¿Qu- esto
d«1r que no •an ident.iíx:1b]fS por ol.ro Dltt.odo, por otr■ ciencia?
fl'ftld rnilmo p1rec:i1 tlpt'!Vlo, no sin cirrto a::epl.K:iuno recunente
d~ !a biolo,-í,. Pero ju$Ulmente un■ de Ju ram• más jówene1 de ~

tn"'

ui:

11, _,.
. ..,. ..r..,
-..i1~••--c-•-1••-•r..... _ _ _ .. _____ •i.o-......._ -

,.._....,_ •-•--o .. --••-•---.. . __ .... _ '°"'a..-.--.. .--~.Loo-•---º
c-~•

�58

ARMANOO SUAREZ
PSlOOANALlS IS,CIENCIA SOCIAL, IDF.OLOGli\

59

bioloitía, la VerhalU:msphysiologie o Etolosía, definida wmariamentt
por su fundador, Konard Lorenz, como "biología del comportamiento", ,e encuentra con problemas epistemológico, no muy dilimilel y
aborda con metodología diferente, de!ide luego, temu que riar-

rían propiOI del psicoanalisis. Estudio comparado del comf)Ortamiento de las diversas esJlf'l'ies rurgidas en e! transcuno de la evolución, n
en cierto sentido. una ciencia histórica, en la medida en que el objeto
de su estudio ha surgido de la dialécti&lt;:a histórica de los organÍAlllll

oon el medio ecológico cambian!.: en lu di,tintu et.a11as geológieu,
Cienóa del comportamiento, ha centrado su interés en el juego de lo
innato y Jo adquirido, lo e1pontáneo y lo reactivo y ha rehabilitado

el concepto de instmto, Ha tematiiado la !tll~ncia del objeto puls,o.
nal (en el estudio de las actividades en el vacío, lurlouf/1fJJ1d/u11grn,
vuc11w11 acrMtle5). la huella indeleble de hu experiencias infant.ilel
(estudio del troquelado, l'nf¡rrmg, im{'rinting), los conmctot de inttin!&lt;&gt;s y sus posibles 110luciones (inhihk:i6n, actividades tr1Ulocada

Libros como El mo,w dt.111udo conti,:,ncn prnhahlcmente un ter•
cio de conceptos, hechos y leyes etológicas bien eslable&lt;:idaa, un ler•
do de conjeturas e interpretaciones mú o menOI plau1ible1 y su¡;re.
mites y un tercio de gro11er111 llimplificaciones. Pero ademas, aUn no
w ha llegado a una clara, coherente y runclada concepción etológi.
ca dt! las relaciones enlre pulsiones y vivencias. y el tema de la con•
dencia queda, por supueeto, fuera del campo de conceptualización
deetta.ciencia.
Hay una línea de investigación en etología que pareee promete•
dora para un diálogo interd~iplinar y es la que 11e refiere a la comuni.
oción animal. En el tema de la comunicación parecen converger l•
m,gü_istica. la teorfa de la información, !a antropología estructural
fLévi-Strauss). la cibernética y el psicoanálisis, Haré solo algunas ob•
wrraciones al respecto.

-:Uhen{lnmgltandlu11g,m . desplaz1umento aobre objeto1 suslit.uto..

rrtualiuciones, etcl!tent) y ha propuesto incluso un modelo pu]sional
"psicohidráu lico" homólo11&lt;&gt;. si no idénl.lco, al propue!to por freud
en /.JJs fostÍ/110$ y sus destÍIIOS.
Loreni -en su1 primeros tiempos al menos- y Leyhau11en -todavfa hoy- conciben la actividad instinl.lva como el despliegut
temporal de una estroct.ura --,i la manera de una melodía: una Gala// temporal- alimentada por una energia específica de accióo.
MuchO!i indicios y prucl&gt;a, indirectas apoyan l'Sla hipótesiJ, l)l'ro aún
no te han podido identificar ni medir !as sustancial ergotropas que
constit.uirian esa energía y hay otros hechos que parecen plantear
.;erias ob;eciones a la generali:i:ación del modelo. No hay que llJfl!"
,urane ~ establecer correlaciones, identidades ni continuidades: la
~tologia no ha ~atado aUn al psicoanálisis de la infamia que ~
,obre él por w "naturalismo" y su "biologismo" ( ;para colmo lamarckiano!). Si la et.o logia animal está en pañales, la etología huma·
na está l'f1 embrión."

· ~ .,,..•••••·-•·"'''•""""ue,1oam.i,..,,~11,""'
. --·---··----···--··· .....,.....
..
Yor-. l!Olft. 1U......... _, ,, ........

los mecanismos inconscientes no ..:in tanto fenómenos lingtlísticos ~rt1culares cuanto distorsiones par:aling(lísl.lcaa del lenguaje
comun. Por mi parte -añade- caracteri:i:o tal diJtonión median .
te la confusión de lo supra y lo infralingtlistico.
Por una
P8rte. el m('Camsmo del sueño confina con lo supralingilfstico en
cuanto que movilil:a símbolos eaterotipados paralelos a los que
dncubre la etnología en esas grandes unidades de aignificación
que .son el cuent.o. la leyenda y el mito ... Por otra parte, despla.
zamiento y condrosoción ,on fenómenos in!ra!ingüisticos en
\.'lla_nto qu._. efectúan no tanto una relación clara como una con.
fusión de relacione$ (página 354),

....

~
._.,,.
-r.,- F.1-.,¡¡. ~,linolla,10.M._,1,o,Slol&lt;&gt;.~Xl.1tH.
t.1..,t.,..u..,.
,.,.c1, l. Elbl-1'_...,,. ""'""- &lt;io••~-nd,n ,.,....,..,..,....,~-.

lil&gt;&lt;od, "·
do ot&lt;ul

El eetito exquisitamente barroco, sardstico y elusivo, el tono a
irritantemente pontifical y a ratos sugerentemente sibilino y
la extraordinaria &lt;:omp!ejida.d y abstracción de 101 concept.os puestos
,n juego por Jacques Lacan y sus discípulos1s imr,iden hacer aqui
u111 reseña critica de su contribución, que es de un interés teórico
)ndudable'. Sólo retendr~ una definición lacaniana que ha hecho for•
llina: '"El inconsciente está estructura.do como un lenguaje". Ricoeur,
llX&gt;YandO!ie en una observación previa de BenV('niste, afirma qul'
q1os

•·"""'°"""'º'a...,io..s-

·~~ ,. ,.. .... F.&lt;111,, ...... Ed. d• S.•11. lH•. M•d«,. s....
•-.i.w,. &lt;1, s. Lt, .. n. Mhlon, Sido xx,. ,no. F.l

xxr.

H7!.

U&lt;,."'

v....... _..,.

in&lt;o-lt•" ,.....,...., • ,1

"''""~"""
t&gt;Utt, - - • - · " " - Affl. N""' ""'""·
1.. ,.,...,,.,. ,. • ..,..., n,,.,1o •._ 1910

ns, ,

p,. . . ,

�60

La - - .. _ _.. ,........,..,

P';

~a-·

.i ......,. lnc. conu.n. lao • - - o caluiaa de
(So&lt;hb,~1:u,.,,n/ de loa obj,loa. queaon laa prÍIMrU y
, . inwoüc,._ de ob¡.to (Ob¡,ktbn,tzun11,.J. El de ..en
aobninwllll:ión
·... , _ ls«Aron1rllu-.1
rirlud el, .. connión
con
loo

-

-

61

Pffl) ......

mw:a t ~ JUf!!IOl de c:aLtail) no e-:r.plican -.n el cont.ulo • R
el conotU'CUitu de )o aupra y lo infralm,Oiltlco. Por lo pronto,
lnCOOICienle ""' _ , _ como un ......... no i..-.,
NUUC:tura homólop al ........ de que • ocupo la lincOillica,
que no ,. ff dóndo podría idenliflCarlO. en el inconeclenle. la
articulación qu• Martinol _ ,.. pan lodo ....... (fono
morfooinlácuaJ. Cloro qu• li admitimoa con Umbfflo Eco qao
.. IJIKÍI&amp; lal doblo articulación,. lod•ía oeria poliblo _.,,..
dellllicion la&lt;aniaaa. Pero ..,..,,_ • - - l e clt
i.ncu¡. icónico -lo que iría de acuerdo con 1, opiai6n de F
para qui,n

.... ~ir de 1u aporías d• un ... - ....,., en,¡ q,.. loa "Pillllmul14neamoni, licnilicadoa y •1 inconacionte qu,da.
por "la c:aptun, de la
pullional . .
~ i . " , como propon,n Laplanch•y Laclaltt.• En loaea:riio,

- futtan
•-luido

_,a

1aa,._...,

• . , """•la 1acaniana el.,_ ~ - d w l d o , cu-no
......,,., &lt;ocamolndo Y en lodo c:uo ente...,..ni, ..boldinado a
11 ~~ de ~•J lenaua(1) cuya malri&amp; IOria, , _ pon u.;.
. . . . Ñ ll&lt;Onacieni,. El mitodo Ollnlcluraliola, que l"lede . , lin
.._.. lecundflimo tambiál .., ,.. terreno • 1aa r - - - . c1,1 in-..,..,, como ha probado IOrlo .. li•'lllillica, .. elnolopa y ,.
l'lloolosfa fffléllca de la ini.lÍlfflcia IPÍlplJ, ..U aquí . . 1, /Iluso/;, NlNctuiwlila. que al .. boldin• loa.,._. a loa
- . , . Y la diacronía a la lincronía, a61o puede ' - um mayor

~ - linláctica a

......,,

"°""' del -

..........lo

..-11co. Por

porto, ea neceaario .._ en cuenta la d;.,.llidad de ....... que
. . . _ .i lncooac:ionie para mmi(-. Fm,d ea muy doro a ea1e

llt'art,ont,a,,••I com,pondion

Cabria - • - li la lÍllll&gt;Óbca mudilna.--.. y

lenómenoa IIIN!óricoa y awlooimloa dinámicoo clo coadenacl6o y
10 y la diayuncióa do! .,....., dol -..ciado y clol ......., de la .,
on .,..i.. y nútoa, loa

rión no ..,.¡_, alrit..ib18 a la inwrl...ncia de doo cód-: -

códisomcalco,.-...,..,.._¡o.-lanl'ffll6a,
lm¡,noióa el, ..woa pul,ionalea y oln&gt; el códis&lt;&gt; el, la
NenCiumtn&amp;. deno&amp;a&amp;ivo (con una ftfftfflda y una r.fftftM
1ua1 11i&lt;D01 al Nniao&lt; dol - j , I y ubilnrio. El primfto _,.
oodiao del incoN&lt;ieni. y lffldria una lar¡ia h-na ~
wcundo 1ttia inconlcifflt. NI un lffltido puramtnle formal Y
rido. El prifflffO ntaria ....,.ticamffli, "'l"lado, •I lflUndo
ft'1'Ular la NW_l'lí• 1•. Pm, fata 10n.dfo momrnto. puna h

,... decne que el leneuoie c1o 1....- • la lorma fflJNlin
• la actividad pa'quica - . . . . .... " ....__.. hobla
• .,.. de un .,lo dialecto. lnn laa . . , . . condicionoa p11co.
llp:a, que &lt;arac1enaan y
al• dlallalao ror_de_roaia, hallumai.bWn ......... - - . ..... ..,,...
lliloi de loa impur.. palquicoo incoaaeiaa..._ 11...,_ que el
. . . . . mímico el, la
coiacido por cm,p1o1o _ . , Ion..,.. ,..,,_ ... loa-, 1ao . - . . . , - - . , ~ . ,

dil.....,.., -

h...,

idioaM&amp;iooa
- - ...
el .........
liloolcisico
de proGICloo
i.--o-■n
y el,lao .-.rnntu
Aquelo
... - hil&amp;irica por madlo el,...,,,,,.• ntniori- en laa n.urólica, ~ - por medio c1o medldM
. . . . . , _ contra lain/«d6n y.., 1aa
~ o la loapecha de que ,. lnla de "'""'""'-· Lo que
111 mtu,n1n 1an di..,.. nl'ffti&lt;ln no• ano .i __,¡.
. . 1 Mhazado al inconai:ieni. de ,n,n,d,wr &lt;n ,u llfflO un h//0
•• eorn-lativamtntf'. la df,f,nu df' la pacim&amp;r tontn tal de.o.•

.,..,..,.,_por-•

:::.---._., ......... .,--..n.,_• .- ,~ .._.._.., 111-., .... XXI•

...._ .. ..._.... o c~º••·•••º••.. vr11......

�ARMANDO SUAREZ

62

ISICOA:-1,ILISIS, CIENCIA SOCIAL, IDEOLOGJA

63

l)('S(!e d punto dt• vista de la S(•miología de Umberto Eco, una

lol estructuralt-s para conceptualizar cwrtas formaciont:s dt'i mcons-

llf'\lrosis S('rÍa (•I discurw dt un t&gt;mit&lt;·nLt• n•du1.:ido a un idiolecto, en-

dtnte. Reeuérdese el Caso Schrf'ber22 Pn el que, a partir &lt;le una es•
wctura relacionaJ ("yo (varón) amo a este hombre") mediante :~U·

tcndl()O como código pnvado ~ individual dP un solo hablante, q ue
r~uce las pos.1hilidad('S el&lt;' su lengua o dial&lt;'Cto inLroduclf'ndu ele--

mPntos de redundancia. La correspondencia -que establecemos nosotros, no Eco- no parecerwramente metafórica.

Sí el mensaje estético -dice Eco-. como quiere la crítica estilistica, se actúa en el ofmtler a la ,ionua (y esta ofensa de la norma no es otra cosa que la eslrucb..iración ambir{ua r especto a1 có,

digo) todos los niveles dt&gt;l mensaje o fenden a la norma siJ,'Uien-

do la misma regla. Y esta regla, este código de la obra, es obviamente un idiolecw. 21

¿No consideró F'reud a la histeria como una obra de arte fallida?

Sólo que el sujeto histérico. enajenado en su papel, ya no habla: es el
EUo quien habla en él.
Si la lingüística constituye un marco de referencia obligado pan
situar al psicoanálisis corno ciencia no es solamente porque la situación anahtica -campo de verificación de su teoría- sea una situación de interlocución (verbalización, interpretación) y la cura psicoanalítica una ta/king cure. sino porque la lingüística es, hoy por hoy,
la ciencia piloto entre 1~ ciencias de la cultura, humanas o socialet:
y esto no tanto pcr ser el lenguaje la institución ,ocia} más universal
y especifica del ser humano, mediatizadora de todos los otzos si.ste·
mas de comunicación, sino sobre todo por estar prácticamente
constituida (y no en estado constituyente), madura y totalmente
formalizada y axiomatizada (al menos a nivel fonológico) sin pasar
por el expediente de la cuantificación. El modelo estructural ha pOdido ser transportado con éxito a la etnología donde Levi-Strau•
ha conseguido identificar las estructuras elementales del pare-ntetco
y. a 1»,rtir de ahí, mediante transformaeion"· deducir las formas
f'xistcntes de Oll!anización del parentesco. Marx. el materialisino
diatétctico. esta siendo repensado a partir de la l('Ctura estructur.tlista de AlthuS!('r y colaboradores. Freud uUlizó sin lugar a dudas mode-

ru operaciones lógicas: permutaciones. inversiones y nE&gt;gaciones,
deduce las estructuras del delirio persecutorio, la erotomnnía, el delirio df' celos y e! delirio de grandnas. Podría decirse otro ta,to d&lt;'
la "posiciones" kleinianas.
Saturalmente que la identijcación de estructuras no ,,s le. única
conceptualización que pued1~ a.,pírar a 1tr científica y todaví,1. hay
mucho trabajo por delante, para coordinar los conceptos estru.:ru~:~~
con los J[efü&gt;ticos y dinámico~nergéticos. Tanto en la prax:s te!"Z~1..tica como en la teórica, sín embargo, el psicoanáJi.qs arrastra troJe.vfa
un considerable caudal de nociones, hipótesis, supuestos y ;&gt;rá,t.icas
IOcitlf'S que no están con todo rigor cicntíricameutr constitu¡¿_-:s_
, ~ son todas esas n&lt;&gt;ciones, supuestos y pnicticas? .\ltusser respon-

deria sin \'aci!ar: ideología.
La palabra ideología, introducida en el mundo intelcctual por
DreauU de Tracy en tie:npos napoleónicos, aparece en 13 hist--"'l".ia df'
lu ideas espt'Cialmcnte vinculada a Mux. Otros socié:Jg)s
(Mannheim23 p0r ejempro) han elabcrado desde otras p&lt;'rspectivas
una u otra concepción d-e la ideotogia: Marx hubiera dicho (!o dicen
1o1 marxistas de hoy) que !le trata de nuevas ,.·ersiones ideoló¡ócb.
Marx escribió de preferencia "conciencia ideológica'' en sus pri.
obras. "No es la conciencia la que determin&amp; la v1d2, sino :a
fida la que determina :a conciencia" escribe en IA ideo/og{:i ,ien:a:,'1.
Fnud ¡uscribiría esta frase; ¡&gt;('ro para "vida" es, an!.e ~.o.fo .!Ms
-iuchando con su sombra. f'! ·•mstmto de muerte''- y d ¡mra ..::or-solar su narcisismo herido e irnpotent(' que fabrica ilusiono!! y p.; '""l
Jt.lllificar sus ocultos deseos di? lninsirn-sión qut- invl:'nta ra..lonx.!z¿.
IDfTas

el

clones. Para '-tao:
IOn los hombres los que p:-oducc•n sus repre~ntacK'nc'i, !l.lS ideas,
etciw-ra. Jl('ro los hom:,res real{'$. actuanks. tal como 1:-sdn ~on111 Oba,i,rvac1nnn pac;,o.n..litlC&amp;I IObr.

21). La svutllua - ~ . pp_ 114. Rtc;,,.,rr,Jn.-qw "nc0d.11ortdu« taizlcf1'Udvmbrt6tll
M'tllt dr i11forn.ctoe lnUod\ltlf'llido rrd.M 6t 1'N'l11nod.at,,c:M (prol,.lbk~• o , r l ~
nondC" IUIAC,Offlbln..,llln dt loa fl,,m,,11w.&amp;1 ffPfftoriol p&amp;TII IJlfC:IIIVIIIUC'i'fflll-

1;111

CMO dt P • - · l"'Ckcarnlia panaol,:iN") ....

&amp;oblioo&amp;fo,anim~ drKtU.O, 0. C., JI, e;,) .-1 fflK. . . .0 ~ftlt~.
lt). C'I. J. llodar&amp;, "►ffucl 1 M•IU'lbelnl,; uaa &lt;'OITIPU■cftu:i. lllW1llaUc1" .-n Rtvirt.-llUAa

•cWlldapoHUc,.abrtl. . . . . Mla:l«a. l'NAM, ltÜ, ■ÚIII, &amp;2

�64

65
diclonadol l"'r un -.rollo d,lfflninodo de aa, lu...- produc11- y d, 1a&amp;..i.cíon,o ,ucialeaoorn,pondil'ntn."

La mon1. •1 dencho, la 1-lla. la r,lipln - la&amp; crillaliuoi,.
.,. idN&gt;lóli&lt;:M lundunenlalta y ea cada eociodod clMÍlla '"la da
dominante la que ~ _, ideoqla. En lodo ca,, •I conceplO de

idoolocí• u.ne ....,.,,. uno connolación ~ y detpectin. .._,. al ú,bilO d, la •..-,uctura q . . 161o un cambio ....,luc:ionono en la
modlllcor -DO la críllc:o intelectual- y tiene por mi116n loiiy - - a looqao
d, H .. beaolldon m i.,to como a loo que explola.

inl_,......,.

el"""' -

Ahllu-- -

la&amp;c:oaa:

La ideolocí• eo.

duda. un -

IÍII

d,

-ola&lt;....._ -

..........la mayor palie del liampo DO tienenqu. wr con la "'conci!ncia": aon UIIÍlffla. a weces N&gt;neeptoe, pero IObre todo te imponen como tslnfctuna a la in111e1111 - , .

hom-,

ria de loo
IÍII por m • - • ••• En la idoDlopa, l o o - . . n . . - oo .. nllci6a _ . , . ~
denio&amp;eado.m,ola,_,,,,.., _ _ .. ..i.c16ncoa•
condic:ionoo de ...., lo que .._
. . . - .... ftllci6a
.... y u n o - - . ¡ - •• .......,..•... En laldeolopali
relacl6a INI""' -lemente i n - ea la reloci6n ......
noria: (-.-don,
....
um -

,__ -

q•--u•
o_,_""""-'
... _.... o

talpa,quelada&lt;ripc:16ndeuna...-.•

0. ahí doo -.riol: "el - - billórico

-tac-

DO..--

cobir que uno eociodod - - , , . - i-- pno,:indlrd, la idoDlopa" (/bld,m, .-... IHI J "la ideolotla (como

de_, .. ~ . -

-

-de...,.,
para,_

loo hombra, _ _ _ , ponfflOOftl - · ~ · -

......... de ... - . , , . d e n - • (/bli/,m, .,.... 1911En m obra poot,,lor """ /ttr f.1 Clf'/111 nnctPrizo ai

el,-.

mil'nlocl&lt;odo,I pulllo doYÍllo ~ :

.....
............ ... .. _._..,__..,.Dl.1-.•. ,u.
• ,.._........_.....,.

~ un artículo de- nlraorduwia drnad.ad teórica MktwJ Tort•
Je lituar pN&lt;ilamente aquí el pap,I t,óric:o del pacoan,.
con,dtuyente de la ieoriade la ideolocía. fu leálcentraJ
. , podr&lt;IIIOI npllcar. nqu,riria lnnai!Jir ÍDlepo •1
la formula en esto• thminOI:

• W. es una diKiplina t.t6rica lnlcrita ffl el conrinenl.e
Wriali1mo hiltórlco, como Leoria del proce10 de produce!, r,p,odl.lc,:ión do los ~ bojo el doble
antaconist.a drl 10metimiento.dea&gt;metimitnto nquerido

luocionamlenco .. la ..-ida ideolóei&lt;• y por ende en
imtancias
las lonnac..... ..,.... (jurldico-politlmica)(pqina l51 ),

de

Inquietante en fllu lormulaclo"'" tan ,..,_., coberon- . , - de loo estructural-. es la "-""&lt;il&gt;n de l&lt;&gt;da po-.,. no ... b del rigor de la combinoloria- m la lftDAbea
li probltmitica de la enajenación, •1 ailrinl1tnCO. la ¡rralilicala _...,., la coma do concimcil. .. relo,pda, por d,cr,CO,
· de la ldtotogf1; pero a &amp;ta w la reduce a um et&amp;Nc1ura, a
·..corla lin eocapo d, pi.u•. lupres o pooicio. ., que •1
de &lt;amo y hueoo (cot,Jortudo como •~IO-«Jpo,ttl
a ocupar ~mo en un tablm, de ajedrez- lin abedo ni qut'y. lo qut, es peor, ltn que t-1 sahf'rto y no qufffflo pueda cam •

�ARMANDO SUAR&amp;Z

66

biar en n!llla las cosas. La toma de condencia, Siendo wdavía un acto
ideológico, no es !i~radora ni puede producir una nueva promocióa
,ff' senlido. f;J propio M. Tort, en una reseña critica J)(lr demlis male·
valiente al hbro de P. Ricoeur, llega a escribir,

de la investición (roltxis libidinaJ) de las hec,:,s a la del dinero no
hay pa.ra el aujeto el más mínimo progreso, en la medidaenqlll!

esta investidón testimonia la perpetuación de la cadena inco,a.
ciente. Que en otros puntos el sujeto ya no sea el mismo, eso es
algo que no importa al pi;icoanalista.
Pero justamente lhi está el problema de una inserción del ¡,a.
coanaW en el materialismo dialéclico, o si se quiere en una coa,
cepeión histórioo-sociológica cualquiera. Comelius CastoriadiJl'I
tiene plena ruón al comentar la afirmación de Tort en estos t.éfflli.

nos:
En el plano de los hechos hay a!gunas pequeñas diferencias eoll!f
la investición llbidinal de las h('(:eS y la del dinero: un RWÚJl9"
lador de excrementos ar\esga generalmente el ser intemada,
un manipulador de dinero no. Mientras no haya prueba en cca1.:rario la psicosis sigue siendo un concepto psicoanalítico y dtci'
que lo que !11! reíiere a ella no importa absolutamenú:l al pácoanalista es hablar no como psicoanalista sino como diletante
de la teoria, que transforma precisamente el análisis en "pu11"
inú:lrpretación, por lo dem.is vacia (a saber: incapaz de inW,
pretar ni siquiera la diferencia entre psicosis y neurosis). ()tal
pequei'ia diferencia es que una socW!dld de manipuladores 111
dinero puede eJ&lt;istir --y eventualmente dar origen a otra IOCÍI'
dad- mientras que una ,ociedad de manipuladore-s de eJ09mentos es una ficdón incoherente ... El h~ho esencial es q1I
el eicremento no puede ser objeto más que del inconscietltr..
mientras que el dinero o el instrumento es tambien un oii;tlll
social .•. Que haya "perpetuación de la cadena inoonscienlf"
es una cosa;que con c$W pretexto se pueda obliterar la distincillf.
entre enajenación mental, enajenación BOcial y un más allá pctble de la enajenación, no muestra más que la confusión que rft9"
ta de una intención de aislar un punto de vista psicoanalítico P'"
ro(~a86).

1eo&lt;,""'

2H Ea•F._,,,_, •• ,.. ... - d • 1•...• • - • · " " " " " _... , _.....
n .... l cle L,-1,,.,. P..... P. U. f _ l ~ . El ..,,..,lod, T,m. ••u. 1,.,..,.....-

""'"_._.....,__,,_ ••,.....,o.,. L&lt;• ....,.. .......,,........... 19«

l'SJCOANALISJS, CIENCIA SOCIAL. IDEOLO(;]A

67

flr crrído oportuno dcmorurme en esto~
to 8
P"W oonoc,dos entre nosotros- de la .
. !IS[&gt;('c
-r('{;i(,ntes y
(eslructuralista) e ideología. (tal com
tl'lacmn entre ))S1c.oanáhsii
materi.aJi.smo histórico) ¡IOrqu l
o la entiendl' una coment.ede!
~o
1,s·
•
el' ena¡enarruento mutuo ha durado
.
Y su_ IS!en aun muchos malent.endido El .
R!'ICh de coordinar praxis psiC&lt;&gt;a I'.
. s.
miento de w.
&lt;"\lando hoy podamos ver las in;ªr~tlca Y praxJS_ revolucionaria, aun
miPntos fracasó
_iencllls teóncas de sus plantea
y ti o~rtunismoen lfl"an parte debido a la obeecación dogmát~
la_ aoeiación psicO::~~. tan~ del partido comunista como de
f'IICOOnalisia&amp; que han ~:Ídido '!_~ir e~~nc:~:to;;yoria de ¡~
uni, tarea intel~tual -la crítiea d I
fu d
para asumir
11a""-ra cultura- ¡0 han h h
e os II amentos repres.vos de
·antropología" a menudo
o prac~Md? una •·soc,ología" o una
_,. de Caruso en A st . vestre y comphce deJ establishme,11 LO$
m !'rancia h
.d II na. de M1tcherhch en Alemania, de HeSflard
l'lhna ~ra: 51 e.~eepc10n? que no han tenido todo el eco que
·
cierta medida es verdad lo que dice Phi!ir, Rieff:

:i'

¡.;:

!1::~álisis propugna una alienación racional de los entusiu.

la d.!trin:-:e·F~:r m: :epr.ueda funcionar como ideología,
logíu,sa/Joo las de la
pril/Qda.ic: con respecto a todas las ideo.

iid.~

de :ero justamente es a través de la familia y de los mitos bu e,ie
ci6it
:nvada_rr donde ae mduce en 101 individuos la e:ena~
do
~mu~i ad Y en la medida en que el psicoaná/isg f sien

;id~

_;: ~ªf
pnvada. no puede deJar de ser cómplice de e!'perpe.
e as estructuras de dommación prevalecientes.
•
11

15

11

�L.\S P.\RAOOJAS DE fROM\l
LAS PARADOJAS OF.I.. OOCTOR t'ROMM•

Arm•ndoS....

Ningún eontemporirieo captz de reílexioriar tobre 1i m1S1110"'
rtl1oci(m con IU e11tomo cultunl puede e.:apar I un ■ COllfrontacDII.
oon F~d; su 1111pa,cto en nuest.ra 10Ciedad 0ttidental es dema.siadi.i

vasto y profurldo. F.J r,aicoanalisla, m&amp;'l que ningún otro. se ve fomdo I tomar po1ición frente al fundador del psiooanálisi1 y esta WII
no l'I nada ficil. lletffll'ro de IUI des:ubrimientw. tiene que cri1t■ nto las eonstruc,::iontt, teóricas suce,,ivamenl.l' t'laboradu ■ lo l■qv
de CHi medio siglo, como los hecho, clinico,en que6tán basadl.,y
pa,n cuya eomprensi6n 11! eoiulruyeron; pero pan, ello tiene que
rehlocer en cierto modo IU camino -no 11! puede Ir rnú ■Ui de freud,
1 menos que 11! haya llegado huta donde l!l lleg6-y este «mino Nli,
Ueno de tnmpu. de1vi.acione1 [&gt;Oaibles e inclu90 eallejone, sin uJidil
Y el peligro ~ errar nos arnenau I todos, 90bre todo dnde dentro.
detde nllell!.l"I a,bjellvidad. nustro nui:ÍlisffiO y nu,ettn rivalid■d
edípic■ mcon.::iente. ¿No expre.saba ya Platón etCTiipuloa semejanla
l.'llando 11! pr('!l\lnt.aba. al criticar al venerado maesi.ro Parménide..li
no C1Wf1 con ello cometiendo un■ elpf)Cie de parricidio?
El doctor F.rich frornm, cuya5 declaraciones aparecieron en el
¡&gt;rimu número de rr. tiene el indilp.,table mérito de no haber eludlo
do este desafio. d.indonOI. cui en cada un■ de 1111 obru, su,-~
~ Sifmund freud y Ju nzones de su dilcrepa,ncil con l!I. En.,""
íueno ))Or depurar rl pensamiento freudiano de la ganga que pudilff
hacerlo ob5olrto o lil,(arlo al destino efimero de una clase social hit
torica. Fromm ha emplelldo conJunt.ament.r dol lécnicaa reductora:
la p5icoanalítica y \1 marxista (lo• custodir» de amtia. "ortodo1iM•
lean esw. adjetivos mttPCOmill~0:1}. I)(, ac.-uen:lo eon la primrn.
cil&gt;r1o.s ra~OI del caráct.rr 1inj?lllar dl' Frl'ud darían cuenta de cit'rUI
dt!icienci» teóriea y clinÍC'aS m ILl obr■ y en la praxif.P"C(lar&gt;alítica
uutitucion•huda. Dr a,ni"'lo c,on 1~ IOCioJottia dt-l c(Nl()(:imiento dt

· ...._..,...,. n.-isu

1W

•n·,n.u. ,--....,.• .,__,

ll011":-.. ~•-"-· •1•111

•,..-•1tn

c1o1

tm..,._ -yxcn-

"

in1p1ra,:1ún marxi1ta. ,-n t·amh10. !ól' tintaría(.[,. ,..u,;1.1 la nhr.i fn·11&lt;ha
1111 dentro de una l..;imcnte la &lt;le r~formismu hli&lt;,rnl bur¡¡ut~ y s.:halar sus limit.ac:iones y lagun•. Di¡(amos de ant.rmano que ta con in.
buclUII del Dr. fromm, IObre todo en lu que resp('&lt;;ta H la !l'l:unda ta•
rn. oontiene elementos muy vahoao,.
Pero ambas reduttionl'I conllevan rietgo1 mú o menoa l(Jll\'l'I. ,o.
btt todo la primel'I. Todo intento de ul.ilización del psicoanáli¡is para
llnet polémioof; e. 1U11Cep1-ible de volverae contn. el que lo utiliza y
por eso lo d('~consejó el propio F~ud, que nunca lo utilii6 contra
RII adv,'rmrilli doctrina.lea. l..a razón es obvia: b.1 inl-rrpn·t.icion,·s
~ ti Dr. f'romm --o cu1Jquitr otro menos ilullre o más capa,c:ítado
qur ~l. ua ij,(uaJ-· ha¡¡a de 101 r11~01 de earkt.rr. 101 compl,·¡ot: y m,c-ariismos de d1•r~nsa de freud. pu~en a !ll vn. ínterpretarst' como
Pf'))'f"&lt;.-cionH. racinnaliuciones. formaciones r('activas. et&lt;". lkl pro
1•1 fromm o quien lo hicil'l1'. No e. nuestro flTOJ)Ó$1to carr ('n esta
lramJla (psicoanalizar a fromm que p5ieoanaliz6 1 Freud para ser a
mi ,·(-z psicoanalizado pur un tercero y ui ad /11f111it11111). lino lll"ñalar
tlguna. di!icultadea en Ju que !le mrte elte iluJl~ p15icoanalista. al
lnt.u de diJLaneiane del r-coanmm treudiano mediante el expe•
diimte de "r!icoanalizar" 1 freud

En la m/JV,1 ú~ Si$mr111ú Fm,./ (f.C.E., 1960). para rombati!'
d!-rl.al biografías del fundador del plico~al111is • IU juicio ~Klolálrli:a$"" {p:i¡1;. 31) el Dr. Fromm se dedica, no sin cierto fervor 111quisito•
na!, a reali~ar una labor iconoclasta cuya estrat.r~la ar¡¡umenutiva.
l!lqU"11átiC'lU11ffit.r, ~endría 11er 11 ..l(l.liente: pue$to que freud a,;lo.
lt,,:i~ de un carict.er oral.dependiente y rebrlde ant.e b aul.ondad.
lani,, 11,1 obra clínica y teórica como rl mov11111tnto ps1coanalitico
qui.' puso en marcha t.rnian que adolf'ctrdedefl'ctos¡biologilmo.dO!l·
m,,t1.1mo. antifeminismo. ranatismo. burocrati!lmo. etc.l di.' los qu,.
iólo un;, ··deamit1ficaci6n del héroe" podrfa liberamos. El a1J1.11nento
m 1i l'I ducutible. Jl('TO aquí queremos limitamOi • ll"ñ1lar lo parado.
P,:o. para .-r l'Ufemistas de la premisl menor.
En 13 1~1 28 del ciU,do libro di(-(, t.llXaUvall'wml.e: •·¡ freudl
tomirtió el amor ('f] un l&lt;'ma cientifico. lll.'l"O en •1 vida qul'dó se&lt;:o
l H\rril. Sus int.rr("S('s d('ntffico.int.rk-ctualrs rran más fu,'™'1 qu¡,
--• •·rus: los asflxi;1ron y al mismo tiem110 IIC' convirtieron en a,,stitu11&gt;01 d,, 511 r~1wrimcia d,• amor"'. t::sta alírmac11&gt;n 111111'Cf' contradich,i
por otra aSt""ntad;, ,•n ta ,,¡\¡.11ln 21: ··numnt.r loJ nno1 dt- IIU 11U~iaz¡io

�ARMASOO SUAREZ

70

71

•·r....,d fut, un enamora&lt;lu an,hrni.-........nalo Y PJ&lt;U"l'mad~
t~loso .. Claru qllf' I• contr111h1.,:ión f'II MIio ¡..reial, flll~\rPspai:m•
dt'lf&gt;Uel etJ)lica "FrNld e.t.al1a ltdK-nllcmente enamoratlo anl.N dtl
nuot.rlfflONO, porque teni:. quP demoitrar .. muc,,ihnidld oon ■
eonquis111 dr Ja muchacha qut había elegido. Una vei .ellada 1• C&lt;lllti matnmonio, b "adoradacniwnta" te 1.rtnafonnóe11la
mad«- amante cuyo cuidado y amor pu~ n-tar uno 11n _ .

QUÍIU por

por "lb un amor acti,o y ap1111onado".
C1bri1 preguntar lli con PI "emmonmieflto anhcnt.r" no • ntinguio también en t'~d el "orguUo nuscuhno", llll&lt;'I nadl&lt;' ~
r,uH. ni el Dr. Fromm. a,po que nec.eaitara rJPr-=1tarlo y probad,;,
con una n - conquilta: a, fidelidad monopmlCa fft.i, al pffl'('e',
fuer11 de toda sospttha. Fromm menciona COIIIO prueti. adic:iofl.i d
hl'ChO de QUl' en IU OOrn&gt;s¡IOndenda ron' w flie• (publicada tri
1950 con el tílUlo lm orft,-it1 del 1•11c,I01UlllJuJ "no mmao_na n1111·
ca su1 relaciones con ai mu~r como fuente importante de fdicitbd~.
Fromm no VII a caer en la uplicaeión conw-ncional de que esu c(I.
s:u "no se CUl'f\Wl ni al ni.t,0r ami,o"; pero uno., prfCUnta ti no

habría con•derado ai no1'iQco ~ahn..nte "'cunvencM1nal y d ~
tt" de QO haber tn,n,crito Jone$ una 1elección de a11
JU
prollll'uda (RlecclUfl ampliad.a y publuda "1 19601: dood" F"":'4

carta,•

muestra, para IIOlf'l'eA di' todo. lu1 qui' Jt, CO:OC~ron drll~
inl'qufrocammU' "l'!lllnoralo, ardj"lll-f' Y l1"°!0 1 t'fO hl&gt;' (1111'
rromm 1µ,-la I est,, cu~ndfflcia con FI-·• ;xr1" ¡,ru,'4&gt;&amp; d.-1 dt• n ~ cocentnco de! Fn-ud por k11 c.kmál• Dlf,ctlmt"ntt ¡iuedP
d'l•• de adverttl"ie qut Fn-ud, ('11 todo1 e - •ño1 de com-lpO!ldeoc•.
P9Crlb9 caai nclu51vainffltt df' él y de ai1
y apen• 11 dice 1iadl
de flleu .. (p. 401. Aquí la auJac111 u.~·uca d,• íromrn ronda la k~ad· cuando loa editores de esl.l COIT\'J!Kmd,·OCUI d,•,:id..-i JIII·
blw:arla. actvirtÍf'l'Dn expn'Umt'nt.r q"" ...., ,·\la "fu.-run om,~
aquf'llol; I-J" o ,&lt;1u.-llaa 1•ll"Zas (_,·MUS\ CII)~ pubbcan:m
Sido ímcom11.1tibW oon la thacn&gt;&lt;:mn proft&gt;11oru.l o 1x·nonal (pro•
k&gt;tfc&gt;I. La publicación 111n111H'!ll.r O&lt;' los manuacntoa om111do1 dtmuf'tlra hasta la ioclNlad h.-ta que ¡,unto rmul h:..·1a ai~o. J.o• 1""'
bk•mu llt'l'IOllales l profr11mMI.-S de., COl'ft'i\)01153.1
¡,e

id"•·

~-º~

Fromm 111S1;te: •tf1'Ud 11,:nliJ 110,:0 amor 1&gt;0r bs l~•·n,,..

,,J. fa,:tor ,•n&gt;tn·u. Slls r,•L,dl&gt;
•u mUJl'r, ,~"llllt¼ de• haht'Tlt' 1h1,11111rlu t'I :i.r,lur de la 1inm.o

l...t-1nh• • .-.,
e ,n .-1,11 arnt¡!\)I r_, ,.,__ !Ir:. . ~ brlill, 1
,
y 1111 f11•k-, 1h,-:i¡~do1, tamb1&lt;.'n r11rm11 d..ta.1t.•1
a Fr,·ud '"' ~•
cbd,., tener una eQ'ffieDciil lnttn. d"I - r " (p. 311. All&amp;t ('a.

fut

la P; IJllnCIOfln contunclf'nt.es IL"ril •ann a¡&gt;dar I lot tell.llDOlllUI .....
1t11 fomilian'I, ,k am~~ como Lou Ano.lri·llll .'ialon~ o ~1..,;,. fl"'UL·
par\,!o. &lt;¡ue no,....,., praiumen1.e "llll&lt;ilos c.tradoa". dl' humb'",,,,..
1110 Bmn,~11«"1'. J)IÍ(1lmtra qu. nunca wmparüó loa punt.oa: eafl'leil,
In 1lrl paicoanilisis, dl'I ¡,astor proLf'1LmLf' {h,:ar Pfi.sl.for, qur couJ,,
lllba el ,t.eillllO millWlte del maestro o lnelu■o d. diÁdN\1.es C:01111:1
11·. Rev:h. qlNI i\oeron tntadua con cierta 111,uaiciil p(II' l'l. todos loa
cualo:&amp; hicinon cálido, rlogio1 d~ la e.rn1a1taJ cord11i, ¡::erwn:•• y d1t&lt;'&lt;
la &lt;lt· t'n-ud y n&lt;1 ae ft"'Jaron dr él cQIIIO d&lt;' un i'ldwiduo "..-co. rno
y diltan~ .. Tocios ,n.,, jy II fortllNI
Sat"hl, Reik, .\t&gt;niham,
llk,I ,oi. 10o¡wd1CMQ1 dP "idolalria", d1• "~doran',n acr!Uc~·• o d,
-1,T&gt;t"rd,'flti;i oral" n."ti¡iro&lt;:1 ·"timhiótio.·~"- al pareo,r pro.,...
•!il t: 'adena. Pero quU h n n,en IXlt!'I
4
'!l.ÚUr.il dr
dilgl "ticar J~ rnaklad o rl calor "mi.sll1101 a di:,,bn ,ui.

"°""-

r

;.\ ~ - MC' lnjultose- al Dr. Fn; m? s.-.,. '1M
IÍ. por .. dts¡,ués di' !u afümacion.-a ¡,n•Cf&lt; 'll,•1 no kili(' COl•ltD ,
decir., awwrando: ··su, grandt'I amistado IÍl,.uic•ron todu N mismo
rit:,,o ; 11 ,.....,t lnll·ns;, dunnt.• 1ólll0&amp;años y de-tpurl, ruptura co.
11., ¡ior lo ~cn.•ral hall&lt;! ll~ar al odio. Tal fu,· ,·I dntino el¡, ,u amis.
tad ,., /lrc,wr, l'liMa. Jul!J, .\d~·r. Rilllk )' ,1.uu Frr,•nczi" (¡&gt;. 37). t:1
1-"J .,,,
11,pn. a odiar i todos Nt01," ,'Olillvafflfnt(&gt; falao
lo ·, ~ n- 1' • Fenmcz1 y &lt;11 d.·ma■li111.!o cl.:iro 4ue a, &amp;111iud ~~'11
l.,,,.¡ A. Salonu\ Jonr1. ,\braham. Bimwa,wr }' otros mu~·bo1. •
qu,. IOm,•t.iJ~ 1 laa t&gt;«"ibcionl's dr toda l'l'b.:-IÓII ltum,na y atl.U&amp;l.,. _.
a dÍJllo1o1 nivtk-s dt" intimidad. no aifnú tl un¡,l:,~;1ble d~ltino tl""
F,lo~ m atribu\1' a tod,1., sus J,.'lll11&lt;fos 11mUladt'1; l'l'ftl t-n todo CaJU.
Fn,~ t1Pne qu,. adnutir qu" •·n·ud al rra capa,. dt- ••am~t.Jd... m.
'""31'" (p. 210 \" "mu) intÍIMI,. (p. 441. atin(llll' ¡oh caotu~idacl
las ~,,..11 h11n1Jn.1t!, no Jio·m¡,ll' dur:1.ban m,i1 ultá r!,• o,:ho

a,,,,.

f:.t,, aprrca.:•in d,· la int':lpal·i,,lad de f'fl'll&lt;f ra n:t..hlrc - rnn
laa ¡.,.....,nas o'-'" obra, otra !l'fa.-io11 (111&lt;' nu fu,,n, ti,• c11ri1uid1•J d·nllí1r:1 llr,:a J . , colmo t'n la afu-n ac·ión ,,,..,. t·l Dr fmmm tia,·, ,,. lll
flltr.rl,st.a concfttid.1, 1 rr

n&lt;•ml. (i111,·lu1o\ ni:111,t,1 IIO mlt'n.·en1~
Oo't t'Oll

,~-.., ,w. t'l,lll

man1í11'SI.J11

,t,• la, ,1,, un m,m,\Q f11·I I"'"' un ,_.

r&lt;almrnt,•

�,3

72

°"'

t.·nia muy ¡&gt;ocu 1nt.n-s. un antnrs ~ral, 1,or las art.-a o ro,
(tuirr otn coa qut' no luf'n rl í)("RDmaento cimtiíico. F~ uno•
luis homfl«'t con mú dotes y dones "xdUS1vament.r ink&gt;lrctuales.Nt
!lf' podría dt'CW' lo mismo. por cjtmplo, de un hombff'! 1.,-umo W-.
t:.t.. l&lt;ía. año ir.a llÍIO, toda la obn d• stw....,..,.. y todas laa . . .

ofrasrnrcas"

•·rumm olvida que ÍOfJ.

l:.,

1.áo. 25 y 261 l'I mismo N'COOOCió■

posión por b vla¡rs, los paiajn y lu antigütdades; poro olvida o•
primeo much• más C'OIU:
aa edoletcencia aprendió e l ~
oo fan poder Jt.tt a Cttnnl6_ que a los 11 añoJ obt.u.Yo en la tndle,

qu,"'

l lÓn &lt;h-1 ak-mJn al latin la callficanón de "'IUOcitnk-": rn la t.ndlf,
&lt;'i6n d,•I latín al altmán --un 1,asaje tJ,. ViKilio q\U' por propio &amp;11111
i-. llabfa leido - ul coa&gt;o t. del al aJrmán. un pua¡.
lante a;,ropiatfo! - df' trMnta y lrcs vmos ditl l:di¡x, de Sófodet.

-¡-

"diltini:uldo" IJones, &lt;llandoca1u Emil H1■).quetn •I Indice•
autor.-. citados rn .all Ob,w Wlll¡J/das (tom, XVIII de la f'didía
alrmana) 4ue, lncluy,, más de 1,600 nombtts, &lt;.'Ui una lt•l\.·en •
no 10n de Cll"fllÍ(ic-01, más dr 30 conl'lpOndffl ■ pin10rn_ NCUl&amp;aa
f composllom y ni.de 60 (adt'IIÚI de ot,ostantos¡,,,non,¡..•
mi.tirn1 o nowiNcoa) IOn dt&gt; r1eritores y p~W que van detdc Ludt,
vico Arl&lt;l&amp;to huta Y.milio Zola, paanJo por Hlazac, l&gt;ant,, Euri¡il,
dts, IIOID&lt;TO. fbsen, llílton, Moli,n,, S¡ptnche. Ton:IUlo T - J
Osear \\'Ude; 11uc (;0t•~ Afl,'lll'('l' citado más W' 60 ''t"Ces, lleint ...
el, 30, S&lt;ilill,r másdc20 y S l w - mu¿• ~O 1low¡:odt•
obru y rnis fn-c:uf'nltmrn~ aün quiús ,•n .ai t"Offl'IJ)Ontl1'1K"il; q11
mantuvo amislad P inlt-rcamhio f'pislobr con Thomas llann. R ~
Rolland, Karl K....... Arthur Sduiilü-r &gt; .\mokl y St,!an Z-qu" rKihlo e,) r,rrmw (m~:I:, d1• literatura~ ,¡u(' Ncrlbió obru mlll
L, c;raJirtJ de Jf'lmt'n, / / lfoot'J ,/e• llixud. 1,1,:c•I. tobrr l.ronardo•
\'inci, Shaketpt-arr y l&gt;o.i.oiir,lky . • ¡ .A qUt' t('JU111 Fromm, qUf •
t-onoc.:r a Frethl una ''Kran paslc)n por la \e"btl'' (op. c., págs. 7, ll
l"tt.--J. no • mue.Ira •¡ Ñnuh d'" tu ll'!3t"tlro. Y a1 dt'Sf,tn por ti
intt&gt;ltttu.ahsmo deo FR"Ud, ql.H' 1..UOOS3.ffl(&gt;n~ coi'11,.kk" ron aa ,wlml
d,•I mdlnli\ismo dodnnal fn-u,hano, nos dt•Ja ,umi&lt;lu, rn 1101 ilo
t¡111opt.ant.• 1~·rrl«'Jilil,

S111 duda ,•11.·•-nllík·t.ur.o. l.1 rrti,:1t&gt;n &amp;- La d1•nc1a. t't una 1
aon ,tr b mt&lt;-111:Nk'l:I 1.nhonu.!.;.i quins ,,or rl C"1,ruoo_ •-dlt'nto
ah9'.dutc1• !MJl,JU•• .1htoh1tu:a 111 r1·Lall\1&gt; ), •'11 l,1 Q1f"(l11l,1 •"!l •¡11c•1
lt&gt;1W&amp;r lrat11."l'll&lt;ln tktJt•rLilnw-nlt• 11,1 1•ropi1,1 lim1lt•s hllMrk·,•• 1

)llliíar k k - ú l ~ t , , a rDa)Ol'l"S atmó.J,1d,-., t:n ~ lkmmn.1
• impouñlr -sería dethonea&amp;o- nu twl.ar dt!' KUC'ro con t:nc:h
........ La lnt,lfloncia d,be an auilda i - rl amor, cirrtamonlr,
,-. ant.t •.odo por el amor a la ftldad. aJ que- • oron• no lan&amp;u la
do la cloncis como n.-0 nan:lsimo y
- do omnlp&lt;llencia. El conz6n no )Jllfdo lUlliluir • la lnlrlÍllffleia.
~ ti coruón -¡o •I hipdo!-w aabfon a la cabeza. fn-euftltfo •

•-do-

...,.,fonción

_ . . " p&amp;rt. llenar un

vecio.

�l,OSMF.DICOS Y 1-.1, PSICOANAI.ISIS
t (l'i \1U)l(.O'i Y U. P'ilC(Ji\"-·\U'il'i

•1-:L PSICOM&lt;ALISIS RESPO:-.DE A L\ ~IPOTI:-JCIA
DE LA \1EDICL'IA".
Mundo Mklico: ¿F..s necesano 1er médico para e_¡ercer el
lis.is?

"

primanamente con df&gt;sónlc-nes biogrificol y aólo leellndaria•
-te biolót(ico.; IU manera especiíica de lfrontar el .. rrimi,&gt;nto
arrótico (o plicótico, o psicotomAtico ... ) con el que el pacienlt'
alnimenta III demanda de comunicadón y reconocimiento e1 ju,.
tunen te la de cuestionar hast.a IUI rafee, infantile, e incon9Cio:-nte1 la
lfllción pacio:-nte..analista a tnivél del analili• de La transferencia y la
· ccntntrans!erencil. La formación midKa de k&gt;I plicoaruililtu in.
pone un ~uilito que todo el entrenamiento plicoanalítico ult.enor
lrlt.nl de 1111bvertir en la medida en que se b• en un modelo exclu•
J'llle. Freud n,e terminante al re111Jl'Cto: el psicounalítit:o no tiene
por qué IO médico, nada de lo que la formación médica nos u!'!Tc(,
![llfde 1yudamot I dt9Cifrar l01 eni¡mas del incona:iente y de tul for
-■cio!lff. A)Runo• de los pscoanaliltu más creadores -AMI Fn,ud,
Melanie Klein, Ot.Lo Rank, Erie Erik,on, Hant ZullÍ¡,'l'r. lgor Caruto
mtn_, otros much01- no cunaron estud10s fornuile1 de medicina. E!
• bPttio de que muchoa Jrupos analíti,.os inwgrado1 en la Asociación
l'licoanalítiai ln1.emacional oigK'ran c-1 tíLulo de mklico para IUI
eadldal.05 obe(lc-,ce quizM al d&lt;"l&lt;'O •e salir dl'l cltracilmo .• mror.
JIDffl"' al e,/abliJhmtru mMico.pliquiátrico, 1 La pre~ón elili&amp;l:1
dt l'l'ducir el númc-ro de sus mM'mbro1 p¿ra &lt;tivninlllr !a eon&lt;.'llm'l'I•
da y poder eon.ervu altos hononirif'IS, y qui:zú WllbiMl a un ,·r'rto
mll'IC!timicnto I E.lt.ados Unidot, puesto que fUr la lliOCbción ,-ico.
tmlitic:aa no:1-elmericana la que r.1:u poñiadamcnt.r JOStuvo d,'IO.V'
• princ~io '-'-' criterio dilcnmlMI-Orio. En lodo ,::llO, "-' tral:I de
r.c:torr,. histórico.-oeialeJ y oconómirm (!lle r.lda tienen qllC' ver con
la k-oría ni con l• vnuina praxis ¡)lic01111a!ít.ic..
11ai.

ps1ooan►

Dr. Arm•ndo Suára: La ley no lo exige. Hay aqu, una laguna lt~J que ,crí• bueno pl"l'l!'f\'ar. Tod• dl.'Cisión en eSl&lt;' !t'ntido ,m1&gt;lican, 11nvik-i(i•r a un gn,po de profesionisl.u en ptrjuicio d{, otros y dtc:ilhr arbitrariamente una cuestión teórica tobre la l.,a¡e de los intere- )' justiíicaeiones idoolóKicu de un grupo de presión. La práctica,
¡que digo!, el oriKtn ml$mo del plicoanálim conlliluye una n'lf'l'l'IU
a la impotenc■ medica ante l'l problema de k&gt;I padecumentot neuró.
tx01, primero. y paieót.ic01, pllico1iáticOI y p,;iCO«lmillCO:I, de1p,1k.
La formación médica transmite una !l('fH." de conocimM"nto110hre ti
orden hiolói¡1co y $US pos1IM1 trastornos, J)f'rO t-O.mLJlén un1 ideol&lt;1P,
panuitaria que en parte Sll'V(' !1'11'3 ocultar bq(unau en et01 cooocimientos y en parte para lll(it,mar un orden mstJtucional de C(&gt;lltml
M&gt;Cial. Esto últ.imo lo ha«. entre otru cmu. a tnlvés de la propc,..
ci6n nonnativa de un modelo de relación paciente-médico en que ti
1u,eto humano d~parece tra1 de sus ÓTgllnOI y iistemas füio!óilicOI

El 1W::Oanalisu no tiene que aer medico.

~

Se bu1e1 una etiología, en la medida de lo posible uóilena {u1
a¡¡ente infecciolo, un trauma mecánico, una heren&lt;:LII). una patogéllf&gt;
sis (hi1&gt;0 o htp('r/unción de al¡(ún mecanismo ritioló¡:ico. trutomOI
metabólica., procl'90I de,:enerotivos o nt'Oplüieo.! )' ., t,u..,a l'li,
nunar UII causas ). rntablrn-r la, autom'l!ulao:mN orµllicu. n"CUfí.
rando la ....,fnml'Clad )' ehnunando al sujtto paciente. El pciroanálilit

Mundo Médico: ¿No lligniflcari• esto, l'nk&gt;nc('S, l'l'planlear W
l'fllcione1 de la medicina con el psicoan:ilisi1 10bre bases distintas?

____ _

• ......
,...,..,..i~ ..............

.i.191'
,...,,..,,_
. . - ..........i •• , .u. ..
. noN~OICfl.N~.•-•·o1
. . . . . , . . , . . . . _ . _ , ,........
. ,, ...
__
__

para. tod01 I01S méd.-oa.

Dr. Armando Sulll'eZ: Justamente esto es lo que qul'fia 11Jgerir
Pon:¡ue lo curiOIO "' que entre lo, pro¡,ios médit,01 ha 111rgido dNdt
itaq dos de,;adn La misma prey;un\a: ¿no aerf necesario a todo m~.

diro un ffitrenamil'nto psi&lt;:oanalitico? El mklico ¡:ffll'ral, 10bre to
do a.¡uél que tiene que ver con enfermos mU u menos crónico., que
..,._.nllln cuadro• ~idivante. o 1Ucelivo1 en 11J dit-ntela particular
■ huaritalaria,..., tb cuenta más tanle o más tl'mprano dl' la inJUÍI•
~ia d(,I ffiÍOQUf' c,entffico-naLural de la foima&lt;:ión médica A'CI•

�16

ARMANOO SUARU

t&gt;1d1. de l• condicion,,s e unplicac-iorw biográficas y axiales del
fill&lt;ll'l:1miento y de ai ne«11datl d&lt;&gt; abordar al enfermo COIII() ~
na y oo como conJU ni.o de ó'lCanot; en una palabra, de ai lK"«Mld
dl' lrllllpotl,er C9e limí~ aitil que .,pan, la m«licin• humana de 11
1ttennar-.. D,, ahí han aiip:lo l011 müll,ples NlÍOQUft de la JJ..._
medicina f)RCOIOmltU y lot l'triadt.11 in ten toa de optunizar la enea.
e■ lttapéutica elueidando f&gt;$1C'Odin6micar,w,nte la rei.ti6n paciea,.
mklioo como rt'laci6n tnrulffl'ncial.contntranst:l'tfflcial. Los p
pos de Balint h,n m.liudo una lllbor e,emplar a elle mptclo. St
1.rata de analilll' en grupo lot problemu que la prác:t.iea prorew11111
plantN al méd.co, no tanto por Jo que 1"!)«;tll • la pertinencil da
dia¡¡nóM.Ko o d, 1- rtteW, 11110 en cuanto I ai ll'lal:ión con 1U1 ptci..ntes: ¿Qué e:rpennw,nl.6 al e,rueh• el relato del ¡.ciente, al 00servar a1 tono de voz, ai1 l)OIW.ru, 111 íorm, dt plllllear ais qu.;a,
¿Por qué ru6n tomó tal d«illón en Jup.r de Lal otra? i,Qué le ia.
pidió ~r tal o cual implicación? ¡,Qué papel elLi de.-ml)ffll.n(lo •
la dinámica familiar o 1111t1tucional del pac._.nle y en que medida i .
percute tu J&gt;«ll)ia h~ria y ai propia di.nanuca famdiar e inllitu..-10nal "' rl ~peño de ai papet? Aqui en Méxi:o, pani meneioolr
otro ejemplo, loa dOClolff Corli, Siro y eola.bol'ldorN, esc.án tl'at.
ja.ndo en 1m proyecto muy pro~tedor que induye la uuli&amp;ación dt
técnicas plicodininu(:u (llllliticas) f'!I la p~ión dt médicoL

PskOlni.lW clúico y lfflipia de ¡p,.,po.
Mundo Mfdico: Y1 qut h1 hablado de loa grupoa: &lt;le &amp;llnt.
¿quiopfl1 dtl plie011nállli1 dt pupo?
Or. Arm:1.1.:lo SUÚ'ft: Crt0 qut fl una lillt'a di' aplicación, p!iación y repantt""11tnto del 1llil:oanálw, oricllllrio no tólo válida.
ano 111.'CfSlria y fP(llnde_ El ,~aJisil clálioo ttt.i configurado
como una lituación microtocial reducida I dot inll'rlocutores, uno
dt los eu&amp;les. rl aru.!IAI. 1-a a 1t&gt;1nr de HC('nalio en ti qut ti otro.
ti analizando. ,-a. • ¡,roy~t:u- los 11ffSOnaJeS n-alel. tmaJlllariol Y
Sllllbólitw qut han ,lt&gt;t,•rmin:iito ., hi&amp;Wria _, IU'(Jut~ia. más
birn COll¡:&lt;'latla n&gt;111n ,ti'll.mo. l.411 int.-111n-tacioo(,1 drl analilu
di:-ntro d,,I f'Tl&lt;"\1:11:in- ;m;ihl,ro •·an I l"Olonr 111nahundo fr,,ni,, 1
las falsir1o:acion,,,s di• ., hwona uf1nal. fn-1,r... 1 los l'Sllf'JllmOS d•.,

('(l••••-•nc111. írrnlf' 1 las 1h1.._,...,.. conllnuW ¡&gt;&lt;&gt;r a, ,1,,...., n•pmndo
r nwtiacf¡,d,o )- lt ,-;,n a lll'l'ffllhr rtun¡,.., a1s JladUl1ll a ~ .. ohj&lt;'ldl

17

.,..i•-ariol, min-.ar aJ onl,·n •ml&gt;t)lw:" ,1,·1 l,-,11,.~u,¡., ,-,-nL~l,·n, Y
-1,w IU al;tHud y ai 1....-.il fr,,nt,• JI ••111orno n·ad ro,t .. ,,.i.,,
alwiam,,nll'. en una p,·~v• idtal
llt,I pruw:-i¡uo 1ue 11 KCión: no el wtrbo.
~ fll'OC('90 •í ln$tlura(lo y codiflCldo ni remutido nplonr
•dUMtllión arqurolbgica incon11:itnll' del lllJtto humanu frente•

Ir, que la ciencia natural -y la mf'dic911 ~ en tlb-- w ha IW'll'lll•
llklo como 1nr... un lim1t.c mfran1rueabk· y éte ~• prohablemPn(r &lt;·1
Mil&lt;, im1Jtfteedero de-1 psicoanihlit frtUdiano. Prro ""' ¡&gt;roc:tw1

prt,,tlrc11 la toma 1ko concie-ncia l't'IIP(!Cto de la acci6n y &lt;'IIO a Pf$1r di'
11 rlpic1 de CÓf'Úle al l'fll'll'.".,io ¡oanieo: "F.n
fl lfl""'i1uo f\le la acción" -oo el Vtrbo. La attion. deniro o ru,,,.
• i.-on ~n&amp;lih.-a. es Jio.·mpll't&lt;&gt;~ d,, "actuaclOn"n.COfllO
., &lt;b&lt;i' en la ;,;-r¡.-a f)llt-oanalillca. tJf- "achn1t oui•·. La 1cei6n ll'al, modif.-adoia de las ll'i.ciollf'S ~lltl dtl anahundo con tu e-ntorno. ('Uf'·
.., 1tr la l'ffpll1'$1.11 1 lu fruttndone1 lffll)Utltlll por el anahall a
• 9ltenl.l)I; de acwar ... dffll&amp;lldas con 4!1, p,-ro Lambltn Cf&gt;ITt'fl el
~ d&lt;' 1er tmim-ndld11/um1 p111 man\f'll('r y lllffltntar 11 l't'laclÓn
-.mana con ti analisl.adnttmdf-Jcooailwno. 1-~dtlain.
ltlN:tt1alaaci6n, di' la dl'f)ffldo·ncia dtl analisui, dr la r1watizoc1ún y
J la ,lf.k-ailficación de la ffillidad IOcial a- C_.rnN\ tol,n, tJ l'l'0Cf90
~ i l i r o clúico )' no IÍl'mp!'f e, [lOtible conjurarlo, con Utto.
El p1Íeoai1'lilu de pupo tam¡,oco tlinuna .,tom.itÍClmt"nte fflOI
-.,S. 1)('fo los n"ffl.K'e conlidtrabk&gt;ntfnll'. S111 ventaJ11 dellle tl
lilllllo &lt;t,, viauo dt-1 codo pan ,1 anáhzanrto y de la amrJiación dt-J
..a.u I mayor nú~ro dr raclf.'flte1 10n obvlu. r ..ro acltmal, aun" ' m 1orino:.:ipio el llcili,is d" ,;roro llgllt manterukido. dtntrn di'
iol hm1'-&lt;'1 de la in~rlo&lt;.-ución, brinda m1yOl\'I 1MXib~idac.k-1 a la 111lencción, a b romunicación -y ahl'1'Dttión- ¡lOI" mrdio de Jl'111.01,
,_ur:u. ,vlocacion. onk-n "" L1.1 mll'r.·,-ncior1t1 y la cun$1Strrx-ia
..i d,, Jut inl('Tiocutorw, 11ue ¡1tm11te de-Id&lt;' ~ una prore«ion
• •..,,.,,nc-ial" dr IOI ~najl-, de 11 propia ¡,n-hiatl&gt;ria; rromur,·e
IIMbW'I\ 1111:1 mod,fw:ación de lu act,tudn rn tundon dt un "índ1Ct&gt;
• r.-alidad~ m&amp;)·or que rl qui' ¡,uedr ITTtroduc_irrl :mahsta Individual
ri. 1111 mtei,..-Mae'klfW'I. l)e hrcho b f"W&gt;ktc1un mál m:lfflt_P dP la
~ttapia 1:111¡,at tirndt&gt; a 1ucor11ol'llr &lt;"lllla vr,: ma1 la acclOn a •1
....l lt-T:ll'l'llhCO. utilit.lndo tlemt·ntot tlrl 1-·odram:1. '"'la,,,....
~1•u. ,t.. la tM"ll¡•i.~ ,::,&gt;ll~ltica. roc.o. rn 1;, nll'&lt;IMfal'n qut· famr,.,,.
Ir, .dhrlión frtUdW11 1

•

�ARMANDO SUAIII
ca la activación de, ranwi.. l'fpl'imidll y el acudimirnlo de las dtferaas con objdo de voll·erl.. mú IU,te,plibltu una inte'l)ntacioa r
un "inligb.t~ reeetructu.rante y no "'1!-il"iquen una ample ~ •
la 'pura ,breacci6n momeiitánNo de loa '1ecto., llllplica Wl enriq'mi,ento y no una demrt.uacK&gt;n del plico~. Por otra p,art.i,, la
paicodin.n,a de grupo fundida en el pliclWtálim ha amplildo J'Wlll"NÍ&gt;llllleflte au campo de aplicación a lnlLiWc~ que Yall d~ 11
f.amilia. i-odo por la eacurla ~- el centro de trabajo, hasta llepr a
Ju propia infbtuciooei J)liquiátric• en forma de ~ - •
titucional. La multiplicacl6n de ett.. tee,üclll auJ.iliarn y la IIDplilcion de IUS 1plicacio11ea a instituciones• ha papdo huta ahora•
p11rte con una decadencia de, la elaboración teórica y Wla qui:b n·
Cl'liva conce.ión I lu ~ a d e , adaptalil'llll del tstabltshmtr11 IJ111
de llll t,ampaa ideológic,. que 1Ubyacen a lodo"'° e1 la de alirnaw la bón de que la l!lOdtrlcación de lu relacione. lllte!J)t'rtonalel
1 nsvel de to. pequei\OI grupot podría DIOdificw 1111tanc:iall1ll'rlte 11
aociedad global, cuando mú bien contribuye ■ enmuc■rv IUI cm.
tradiccione1 y, lo a,uno ■ al.l'nuar 1U1 efec:lo1 en loa indivi:luo..

Y páqui■ tría como policía.
Mundo MMk:o: ¿Dentro de ett. Pffll)eetiva lituarí■ uaied la coffll'nte de la anl.ipliquiatl"ía?
Dr. Anmndo Súm;; SI y no. La plicoeerapia inll.itu(:ional (eo,
mo mucha ,-ariant.es de la llamada pliquiall"il -,cial) pretende 1.0m.r
al ™"J)ital l)liqJiátrieo como ..jeto y anatu. taa rei.:ione1 del•
fermo mental oori la lllll:ib.Jci6n y 1U1 penonajes: director, -1minll,
tradores, m~uiatru, psicók&gt;p, enfermero.. La h ~
de partida es qu, el "enfttmo mental" tiPnda ■ provocar m 111
"otro&amp;" un tipo de '"Pile.tal ddenaiva1 que repiten W que eneotlló en IU infancia y el penonaJ pliquiatrico tiende a defl!'llllem dll
pllfÍrnte 1"11 la misma forma, conf11iánd~ asi en un circulo viciom
an -.lida. El anáJq de 1111 roles encarn.i01 por loe aervktorea •
la institu(-ión pliquiatrica pmnitiri entonce. rolllpl:'r - cfreulo, 11
l'!'huar .SOptv lol rolel "'Plffil'OII dl5Cl'U'l'lin■ toriot y amordumtll
que el pkiente üen-de tn virtud de 1111 eipt'rienciat tempr&amp;MI, • ~
ytttar sobl'!' tb. En este trntido la ()lieoterapia Ndtucional ••
un■ forma de antlj)Aquiatrí1, en la medida en que 1a p,alquiatri• iza.
dlcion■l ha confi¡ur■do y k-,:itllllldo teóncunente e . . institucioall
y
roles. La psiqui■ lría tradic1t&gt;nal (de Pirwl a Kiaepelin y a •

ai•

L05 Mt:OICOS Y l,;L PSJCOANALlSIS

79

adu.aiS&lt;I tuvo qu.- tomar al n-t.-,·o d~ la polil:i• Y _de loll
~
-•
.......,, de los .. anormaie.·· fk&gt;s qu.- dclafian 1a1
ea:on,.W en ~ ""'··· ,d
la
""""11 y valol'!'s prcvlllM:ll'nl-l'I) en m,'(!,o de un proce10_ e lll'CU ·
mac:ión y d.- snduA~. y p11111 leitiU~r _ideoqicmnent,,
la ~n•p.ción de l&lt;ll manirom1os respe,;:\o dP las_carceles no tuvo
opción hil&amp;árii:a Jllf 1■ de l'undar a, ¡wtffll:ión en hiput.,aa ll&gt;M•
c:■1: ,.¡ &lt;"«rhro , ..1 "ahrnarto" l(oma qu,· ~si.ar ~rt&lt;"tado por -'ltún
facto- k'fil,
'lf,.. ltl!IOodpt w-ra1.m,&lt;ondilt lo,;,l

~tn,

r.i, , "-11,ona.

mto df, la 1.,.;:qmatria,
"

ibw.!

a
'1111
~
IIJl'nlnlt• , ,
'('(]o.
¡lr 1M1 lo ~ o
upe,
:f' ki(iu-

,nmo 1U

�80

81

' i!r.u •I f"ni:ma ti•· la 101 ur.1. l.a neurnlocia, como
n 1nd111º J• fJSK'o(arrnaculogía puetlen c:onad ra

INACION, SUBDESARROLLO Y PSICOANALISIS"

1

lidadf'S medkm ron rl,mo dt.•n'..c-hu, pero "'•d~ muc-ho más
t-uLlbk· conszderar qU(' la flilQUlltria " una rama dt- la

Armando~.

•:s

conoc.id:.1 la po1ki6n ■mbl\'lknte lle Fn:-ud mbre el poder y la
tlonunación. Por un lado, lo1 comiden como derivados del impulto
• 11u-rsión o df' muerte- y por lo tanto forman partfi- de la raíz del
aurst&amp;r en la cultura Por otro lado. comiden que una cultura no f'f
p011hk• sin o·rto t:J'3(1o de violencia. But.e citar al n-speeto d01 pall•
jN que-_. rncurntran en "El porvtmrdr una ilulJón": "'Si una cultuta no ha podido n'lt.ar qu('I la 11tlsfacdón de Clf?rto número de
lllfmbrua t.enga por premisa la opN'1i6n de otról, ecuo df' la mayoría (y rs lo que aacede en tudas Ju culturas pni,ntttl n compn-n-

tu•

lible que los oprimid()S dnarrollt'n una lnt«.&gt;nu hostilidad hacia eaa
aallura que eUoo pooibílitan m,diant, ., trabajo, prro d• cuyoo
birnrs participan en medida mmamenU" P1Ca11"' (Obru Completa,
Amorrortu, tomo XXI, pác 12}. Y anL&lt;s: "Solo m,diant, •1 inllujo
dt indi-.iduos tjcmplare1 quf' las maau admitan como ms conducto' " es p()lible moverla, a tu pmt.acione1 de trabajo y lu ttnunclu
... la oup&lt;nmncia d, la eultura u'° . . pero, en el afín de no p,r•
der D\nufflClll están upuNtvs al nttga de hacer mal concesic&gt;nts a
m.uas quf' tsUI a ellos, y por H'.JI parKe IM'CHlrio que dilponpn
dt medlM dr ccll"rción pan manttncne mdf'PffldiPntn de tu muu".
lib.p.81
Queremos con.sid&lt;"rar aquí 10lo un Mp,edo partial de esta ~
1-miUca y concn-tamtnt4' en fll contexto df' la acwal dilcUli6n
aobrf' la ant.ipsiquiatria y a1 rtlacióa C'OII los recifflt.N acont.edmirntot (In los paí1t"11Ubdt'llrrol11dos de- Amhic:a Latbla.
•

Si rntendt"mos la antJpliquiatria como una actitud a la locura
mliamrnU' opuesta al modolo médico.:ustodial c!Nanollodo hit•
tóncamf'fltt-. t•ntoncts Frrud n rl primrr o-an antipliquiatn de nUiN•
tro tirmro ~:l no aprendió nada de los mank:omio1 o df' 1u alal

1

................., . _ . _ ... ..,.......__..,. . . . . . . ,_. .... A.C.-.
\'mMM ...,
011a.rNWI. • - · 1te0 ,-. n.a1
h .......... it1r«leM . . . . . . . . . . 1_,. . . . . . . . ._

••....-.afUlitllf9 ~,.,.

�82

IIOMINACJON, SUBIJESARROLLO Y PS ICOANAUSIS

83

p6M¡uuitricu, n1 Slquina dr b Sa!JleLnrre. Fundó el psicoanaílisil 1~
cÍ!lam('fltc en l'l monwnto 1·n t•I que "'""COntrariam&lt;:ntc a Charcot· 11!

ne¡:ri a tomar µarte Nl el espectáculo tle Jn hist.-ria ni como es¡w,cta.
dor ni como dlrertor de ea:,,na_ Con ello aban&lt;lonó rl ,eje de la mirada y el espacio y centró :.odo en el eje del oído y ,M üPmpo, lo
qur si¡:nificó una dc.wiaciim b:isica del mo,:lelo m.l&lt;lioo 111,atomo
di'n1C&lt;J Alin m&amp;S, al eJe,·¡u- Fn•ud 1~ s;it.J.,fattií,n de dr!le&lt;l del a,,
i'u, a la cat,,goria dt&gt; paradigma d.- todu las rormarium·s -sanas y patológicas- del m~oriciente, puso radiealnll'ute en tcbi de juiri&lt;, &lt;:!al
quiPr nnrma biolÓf(ic:I. y/o so, i&lt;•ló,..-ica como medida dr, ~utl o dela
moralidad del hnmbw· no ~.dste nini(!ma forma "nom111l'. can&lt;tfl,

c&amp;,deroñar.

tnl,ii.a bajo las condiciones de un cout.rat.o libre entre el analÍ$1.a y el
-1izado. ¡Pura ilusión!, ;cómo lli el contnl.o libre no ruera la b.1131'
ilteológica y el modelo dt&gt; todo el &amp;i.ltema liberal y burgués! Y toda.
ria más importante: quién. en nombre de la "pureza" del psicoamilise aferra al consultorio privado, ,., mantiene inevit.ahlemente
..¡ado d~ las masas oprimidas, porque l05 pobre•. en las condicio_, prevalecientes, no t.ien;,n ot.ro accet0 a la psicoterapia mis que
klt hospitales psiquiátrioos públicos. &amp;! \ni.a pues. de un verdadero

*·

.....

¿TWne qué esperar el psicoanalil;t.a a que todo 1:'l sistema 1~iquiá.
se dürrumbe o se tramorrme raclicalmenk' para 1¡ue pueda poa dl$p0Sición di" los pobres !IU ayuda psioolt'rapéutica?. En este
eaeo. el p$icoonáluis no IIUede ser jurz y ¡mrú: al mil;mo t1em1&gt;0, juslamenl.e por e$0, por que uo I&lt;' trat.l solo de uua Clll?StlÓn puramei1te
IK/rica ni siquiera t.knica. La cuestión es eminenlt'mente ¡,olít.ica y
DG., trata de "¿quién tiene la lllpl't'macia. el ¡,si&lt;:oanalisla o el psi1fliitra?", sino "¿a quién sirve una posible coopnación entre ambo,,
•los pacientes. o al sil;tema?"'.
trie&lt;)

•
1

¡.4 un hecho hi.!tóril-o qu,• la µsiquiatrfa .,. desarrol/6 oomo 1111
apa111to idrolÓjtlco cuya función principal &lt;'S co,itrnlar lo qu~ d:sct,&gt;
ra de la nonna sodal, o bien .. p,:,n,·rlo hl~ra de circ:ul~&lt;·ión ... p,i~
qt1,• el llistelllll SI' pueda rt'J&gt;roducir lin dlficult..ldM. R,•mito s la olm

d,• t·oul:'au!t. Dcirncr. Cast.C'l, ,·te. Pero tambi&lt;tn r1 un he&lt;·ho que ti
,sk&lt;»nálisi'I t.icne ~ que wr con lo• ('llfermot mrnules (por
lo ml"llO~ con C$OS enf,·rmos m"nul~'I •'Si.lbdesarroll:v.l :;s' 111 lOII
se llanu "n,_"Url,tícos .. ). Sn
,hre d,· la ind&lt;'f'&lt;'l\denc1 del
1, •cw,.ruilil'á.5. }r,-"d rechazó c·ualq1 r
~dón e, n a priqoia
1a. fn 1"'26 eso.."rit1ió "¿Pul'd"11 \,., !egos l'J,·n:n ¡_,! an:iliá:?
~Un un ~,k&gt; .ol\k, ·;, su mu&lt;'rk ]"''' iao contr.i "la &lt;.'oid,•nt,, tfilde•
~u d., los nortt!wnnicanos 1k r,-clu,·ir d psicoar1~1;,¡,:" !IPr una sin-·ilm•
...i

d,· la 116ic¡uialtia'' /Jones, E. 111. p. 1541. En los l.F.. (.'U. l'st.1

t,~

,!fficia ¡¡:hnó "en ef...:to•· la batalla dl'spui,s dt' la ~nda ~•"'ITJ · ,~n
UW. lo mismo qul' t'll la mayor fa Jr !os paiS&lt;.~ c..-◄:id,•ntal,·s deam11.aJos. Lo que sm emb.ar¡!O, en cierto s,_•ntido r pu,:,dp 1'()nsi&lt; ·rar lll'
avanct&gt;.
L.a inclu""" dl'l ~coonálisis rn rl ars,mnl dr tl'&lt;Cnicas d,· trltl
mwnto psiqui.átrioo pu(';!C' ayu,!ar al ¡,a,;•il'nlt' in&lt;livid11al y despll'IT.S
uu-as tknica,; cn,plrs (drctro!lu&gt;&lt;,k. ¡&gt;si~ocínijia. et,:.). r-:o obotanlt.
&lt;'!ll' aoaoce no ilt&lt;·ra rl h,xno d,· qtu· la psiqubtrfa se ,,.,rt,.i más ~f,'\:·
twa como aparato d,• ,'$lacio, y que P$1e a~,u,C(' lo l'-'l!itim,•. idl't&gt;l0p
camente. Prft•Í$!.ment&lt;- por &lt;'$U. y con cÍ('rta =ón. St' cnLi&lt;"&lt;Í el nw
,-im1,·nlo l'ran&lt;:l'I d., "Psiquiatría d., S.-cl&lt;&gt;r"" y rl mol'imit'nlo d" ..r,¡.
coanalis$ sin dfrán"' l'a114 l''ii!Jr cuak¡uin complicidad con la ¡"di
qu-ialria y para COllJl'T\'ar al psil'om,á!iSIS hl,in, de toda d~••nn.KiÓl'l
!(' propu-10 llamar psU:oan:ilÍ51s ¡:,•nuino solament.c&gt; a! di:il~ q,.... '1ft

111'1'

Consideremos !a situación en Latinoamérica. Téngase en cuenta
qut aqui la fuoclón de control de la psiq.,iatría está muy por debajo
d. la delegitimación. La demanda de servicios psiquiát.rioos es extre.
llldamente mayor que la oferta pUblica y prioada. La a,;i,;t.encia psiquiátrica -todavía más que la medica groera!- es obvial!ll'nte in111fi •
di-nte en relación a las n...:esidades de la población. En México, por
.-mplo, de acuerdo a las reeomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, debería dis¡,onerse de unu 8.000 camas psiquiátritas: la !Qta!idad ele\ sector público no dispone múque de 4.400 Yde
ktas. casi 4,000 e1tán concentnidas en e! D. F. y F.stado de México.
Ad,.más el 70~ de !os intc-rn.ados vi&lt;"nen del campo, por que sus falllilias no los pueden aJim,.ntar. En las "granjas". (manicomios que no
~n demasiado lej06 de la ciudad y que e organizan como gmn¡as)
11 v1&lt;1a de la gente es atroz y no tan lo porque &lt;'$1.én ¡1ermanrnte_m,.nt.e
tigilados o 1,orqur 1(&gt;3n tratado&amp; arbitrariaml'nle -lo que tambll'n tu·
~., -, sino por que se encu,·ntnm oom¡,letamente abandonados. Sm
duJa rl ¡&gt;Siquiatra dispone d.:- sutícienlt&gt;s p!lloof;irmacm para dejar
(flle la ~•·ntc- v('J!Pte trN s..•manas al m..s; la cu aria rmana. sm embart/1, es un ¡,andl'monium. La 11:'rapia laboral pla1«·ada en los documenlo, rrar.iua en hklas partn: la ¡,sicol{&gt;rapia ni hablar. Todo esto es
fllln1tu1ral. no es anPCtlótíco y vale ron difrrt'nles matices para toda

�...

ARMA~OO SUAR!Z

Latina /,-ict•plu_.&lt;&gt; Cut.al. En """to loa fl'IÍll'I d,• Latino.
·\m,'rica lún est..dOII capit.ahst.u dPp&lt;-n&lt;li(,ntt·s. lt-s PI eumUn q.w fi
o:..:,do de J&gt;t0duc-d6n ,cric:ola ~ a . - aún cuando IO$c"""f)fllnos n'l&gt;l'l''ll'ntcn, _.'1Úll lo• pai111•1 t·nln&gt; el 30 y ti 70, dP la pOla,il.
ción. lo qur llatt má•&lt;ii!iril f'W' prohlema- SU1 ~ue rw- mudo•
1&gt;TOdU&lt;:e1ón 11,a rt'lr.,.do por ti
dr prod1,uxlón ca¡,1ti!llt.l. Dr
f'Sta m-111, 11' íorm11 una amplia elaw u, mdr;id1101 &lt;¡i&gt;e 10n 111'1&gt;
jadot del campo, í"'TO que no 11' mcorporan I la CJIJ&lt;laü (mduwia.
..,,..11,:iot¡ ..\hiel d,, nlol ~ 11' Nt&amp;blea-n ~ r &lt;k' lai
ll)'l.ndrt crudadPI formando lo• cinlurol'll'a de mi,ena: Lot "''- rala.
rabies" indf-r- ier,rlinan poi' r,n f'll ~1 mar11r:om101, oomo eo un
mullodar. No uene nada de e,,;tn,ilo que cuak¡uitr te':'pia di' tnbt6o
rn,('al!. ¿Para quj' formar fu,,na d,, tnba,o ffl un pa11 NI doDdt llaJ
ya 4 nullnne1, /20,. di' la pohl1ción aeuvaf de t!Nem1lle-adol J
11,1btmpi,!ad01?S
,\fflffÍQ

moou

De acwrdo con t1111 oon.siden&lt;:iollft ¿qué lugar t.iene el p11icoui.
lia11'. !lasta donch- yo 91!. h.1J plicoanalisla fcualqu1m. que •• •
telldencia y obooio:nciaJ tolo"" A1¡1enilia, Braaal, "fuco, _L'ruculJ,
Ve,nnuell,, Colombia, Panam,i y Chilf- fdNl'f'Ciendo JU numtro •
e.e mi.amo orden que r-i tamb¡,,n el de w IUbdearrollo cru,,..nlof). A
e,,;cepción de algunaa eir(lff'Pnciu eflr.-ru y/o _W1nt,du-.an - timarlu- en Midro y Brasil, no ocumo nada iR«JUf!Clnl&lt;·, El ded'.
el pAquiatra w qu"ffll m JU n,anic,;,mw y el r-,oanaltsu en JU roa.
wltorio; ](JI pobre,, qu,. h.ai:1·n mucho ruido a propó .. to de _suco,:
porta111W-nto y con eU., moleat•n a IU• r.1mllla!!'1 y palrol"ll'l, lllJR
1 IOI manieomi01; loa pequ~ño-burgu('31-. neurót.col acuden_ al P-.
coana!C,1. Todo P'R'Ct' nt.ar en o!Uen. Ot, l'l'p,_'111.(&gt; algo ntnno oaarre enltt 1968 y 1973 rn l:ruguay, y rnltl' 1968 y 1974 tn .\rp9tm1 Algunoa plicoanalitw -y tamh1k, &amp;1¡:uno1 p$1&lt;JU':3tral- ya 111bia tolt\l,00 una polición t.e&lt;irica con !Np&lt;'Cto a la pohtica; ot.ro1 •
IQ l'r&amp;n hbera!,,1_ Pan, la ml}'Of'ÍI de lui UlallistM Hltró ta políUc_•::
el anab,ado 1·n l'I tvnsullono. Bu .. no1 .\m•11•ra l'ntuna-i c111 ,•
r,,n mayor IK&gt;l'Cf'l11.aJl' d,· anahstaa y analizado, en PI 1:nu o. 1
¡ran ¡iert,, e~• I01 1111aliud01 ,·siaha compro1111·lida polit1t·atn,'!ll~'
m&lt;"IU50 ,•nn u..lt.'llno1 mo\'lm1t·nt.&gt;1 anna.lu1 ttup11mam1, m" 1tunl'f0',I.

!

DoMIN,\CIO/li,SUBDESARROLLO Y PSICOASALISIS

85

Pva lOd,- rutl una t1Jx,ca dl' t'IJ)Nanzas. AJcunot an&amp;Juw, y .aún de
IPl'lt&gt;mbrr, ahllndolW'On medl0d11. IU• C011JUltorio1yl\lf'Ton11M unintanic:omloa, l:indicalo1; Grupo Platl!onna. Grupo Ooc:u.

wnÍfllCk'I,

amto. r .. \.P., Cf'lltro. de 0oc:uJIM'fltación y Dixt-nea '/ mum.
oCral e~¡lffil'ncial colectH'U ful'ron rraliwat. Numtroaa1 publicadan i..tunonlo d, ~ KOflCl&gt;(-unlen1o 8'-no de nsa '/ ar
fanutla. La cooperación de piÍCOanalutai con l)Uquia~, raicólop y Pnfermfflllll no l'lledeterm1nab por i n ~ tkniooa, n1 por .i.
fflRI dc: c:Q, ano que air¡ió por inonet pobt1ca1. ~--- manta, lol pacoanal11ta1 aleanuron a loa ual:ariad111 y a IOI marpnadoa
1 • «&gt;m¡&gt;romelll'mn con un c,mbio Pn la IOCiedad
rÍollf"I

No w tntó de: un rnovtmll'fllo lln oi.Jc:ulo,, hubo querellu; di
'-1ciu polCtic:u, tkiticu y ttónea. AJruno. h&gt;erori ingenuo.,
01J01 1"1'cip1r.ad111. ~o 1e deK"Ubnó nnl¡funa fórmula aúsica con la
• · de: la noche, a la mañana. • pudieftn turv 1M Pnífffiltdadea
9ffltaif.a. pero 1f podfa h.aber e.peranza. Ot l0d111 ioodot ft1e pl'OQ!.
w.&gt; no w ;aniquiló por lu oontnd.icaonn o inaiflCic:nc:ia de loa ps11rip11111-1-._ 11110 que l'lle mttrrumpido bru~nte por el ,olpe milillr. Alii;UIIOI PkOAna111&amp;a fueron ~ . OLl'ol deliplft'(,• df'J&amp;J huella, IQUchOI 1-u~ieron QUl' ftlCO(IM c:I &lt;:amlll(I del nilio.
...., kM p1K'01na1is&amp;a1 a.-rnanea y ..ltnaroe; tu-io HiUc:r alcmW

·-

En fllt.l O&lt;:Uión el ffll:llmtro fnutrado dt? loa Jlliooanalia:tas con

lahlft(,na no,~ culpa d e l ~ - CIWldo m 1939 lnunfóa.
-.Juoon Pn Cuba la m1yor11 d,, lu pliooanliiatu w nlhó. nunca

•aooaron o IOlnpubaron
Cierto q,.., todo ault'ntit.-o páooanal_, d,,l,wia let" un n-1t1&lt;.-..&gt;dt• 1a IOtiedad "El arma de ta crítica DO pu.edl', l'n tfPCW, ...,Wluu W
cn\ica de lal a,,.., la violefláa 1111terial tiene quell'rdo-stru1d1. pu,
~dela violencia material". El lugarlOCill del pmcoanali.t.i h;oc,,
flidmte qur el oo debe ffftnt ""- radlClll que lo que•"' lol ent1
Q u1Lrlf1ldicalea de la l!Ociedad, o que aq~lo• 4111'. oomo Jo.
lpri!Qidoa 'J Ali lidera r-l«ffl 'J ludlan contra lo 111.1,nto '/ lo nhu
~ d(' nue,tra IOCitdad. Solo inc:orpofÍnool(' 1 lu .,,._. opnm~ia,.
..... el ~ - - ~ .. m•ón Jih,,nrdor¡t
El ~ fr~uthano • ocupa poco dt- ~ )
m&lt;,
6t dfttoii_ Sin embargo, el deteO e1 la revi.,,f-.·IOn &lt;1,- J11 11uPlla m....

�86

mn. dt- la lllisfacrión &amp;, una Ma'lid.l paada Nadlf' rod,ia r
Lir lin una mínima 11Lld11cdón d• JWCfllidade:1 en 101 pnmff01
de rida, y por f'IO f"llltl-ft liffflprt' ckwo1 q.- cada uno lnita et.

ANALISIS INS'l1TUCIONAL y LAS INSTITUCIONES
ALIZAOOllAS•.

10 SOBRE LAS INSTITUCIONES
IONALES EN MEXICO.

Caen. lndu1u f'S "º lo quP 111ra la mayoría hacr d.,na de \'I

vida mu milfrablr. Pf-f'O hay muct.os individuos aaya mf'ffloria
U,,na df" ~ fn11tradu y que atf'RW conUnU&amp;ll nwndo
carPnCW Pf""nlMntel. ¿Q\H' df'll!-os tarne rsa KPnte? ~

antwlan atiafat'ff nN:'t'lidades pnmarw, su Cf'SlefaJizadón y IU

nuación, IP(Uramtt1te wnhitn tlfflf'fl de1P01 de muertt• contra
qulor ftcura ...-Ion dPI Protopodh', wntn k,, fundador,,. dt
dNlgualdad y de la N&lt;"lavitud. C'ualquitr Po.ulu('J6n d"be tomar
cuenLle.»dHrcll
En una l"Of'Ui rnt.rffilta df" telnmón f'Q Mc.uco. ftd, 1C-astro 1
pregunta ••¿En qut' pensaba Uc1. y sut com¡..,anero1 en )956
ftt,pron a Cuba en •J ~ 'GDnma"'"" rtsponchó ·"51 hu
estimado r1&gt;ah1tament. la com&gt;laC1ón de tuerzas, no huhléramoe
J)f'Udo nunca la rtwoluc:ión"" S1, .- n«nata rl DTeahsrno de 1111
Wíu deddttativu para podn cambiar radicaJm.,nLP la l't'alldad
guramffl~ el princ1p10 df' t'S('lttlnU (un dtttvado .-!r Ert•I
tlmbiÑl I lol undiftiatu a lograr. t'R l"On\r. dP UIW podf'N•
11111.ta, el tnunro m contn del Urano. Para h:,blar fT'I el le.....
loo milo&amp; la ftcura odioaa d,I Podre Or&gt;e&gt;nano ha reanimado la
temidad y la ha dell'lldido c:onlra el,

Tal vt1 el malt&gt;ttar en la cultur1 1,ara conünuar con el
dfl lllll&amp;- N&amp;.I condidonodo no tanlo ,n la culpa inron
parricidio. como en la tnición al pacto rntl'f' k,1 hmnanos. S
. . . lod• ... oataftdw. ' _
..
mioma .....,. poro lodot, putde p,11111 la humanidad en
un mundo df tibfttad d., acu«do ■ 1t11 d8f'O, \' qu.izál tn
lambWn. rl plÍl"&lt;IOMlllil podri d _ _ , , c:on la r"8liza.:ión do

pro-.

Hace ya cuatro año, inicié, ldentru del PlOlfamo de lloc:torado
Anlrupoloeía del CIESAS• J, un proy«to d• .,_ _ión qu.
por oncm una tnquirtud un tanto vap y ambidoa. DN-aba
en •1 ~ma de la dommadcln. del conlrul político •
que el l:.lado .,..,.. &gt;Obre la &gt;OCiPdad. p,,o wnbUn de.
ocuparme, dt" la dom.in11d6n y del control cuando no " posihlf,
■ llls au&amp;oRS • induto cuando, en Ultimo thmM lo I.W
N PI

autocontrol.

q

primtnr inquietud, IWJió la de p,nar .,, Ju lnMneiu
de Ju c:ualn IO rft!iza la dommación:
e lnllituquo, deodo la lamilra, el partido, la librica la illesla o bien la
el ho,pital o la NCUela, puc1...., o , - ~n o,podo. ,:ona.i.,

De -

'

...,.too

~ ~ 11tuar n1111tru Jlff'lt\lJllu aa-ra de loa fflf'Canilmos Y
tnffl dt b cuales lf!" r,oduce y• "'P")duce

ión.•!°' •

A - babia esbozado eslo pro)'fdo, cuando 11m, la ....,.. d,
- . , • loo S.minorios que el Doc:lor Annondo Sulrez lmpor.
•1 """""® de la Focuhod de Citada Polfllcao y Socioleo
UNAM, lo quo, ademú dP ,-llar uno ellJ)Orionc:la inohldabl,
yó.., l!fal1 medlda a que pudi&lt;ra -inor y pnc:iso, el.;.
qllP me habla propueoto r..liJar. Por rilo. y por mudw coou
lt esloy profunclamont, oerad«ido.•

�8R

j
1

ELENA AZAOLA GARRJIIO

►'u.e aai que, poco I IIOCO, me tu, interesando m lo Q\lt' _. 111
dado en llamar "las in.Otuciones nonnaliudoru", 1 IQ que A,-.
do SIWH ddinla C01110 aquella q~ "'detffltan o_. anvpn el podalOCial de imlituir, n:staurar, tran5111lJr e inculcar a loa ,oo,m-.
nom,• de eondl,ICl.a, d" uperirncil y de dileurso conforme• lol li,
KIU'M E(:We. q~ d•fffl'flciall!lfflte oeu.-,i", ya .sea que dichu ..._
1.tu:iona _. encuentren o no re,:ldM por el ►:Slado o que oonltituya
aparato. o loa lraEiendan.••

Olrnl de LOI 1'8111°' que diver.,. 1utore1, (entre eU01: SourdWII,
►·ouC:IUJt, Cattd, Donuk.l y GuallariJ, han delc.Klldo- car--.
rf•ICOI dP lu ''inst1t.ucionel IM)fffil]J:Za!orat", IOD QUt le hallan ÑaVf'Udaa por ti prin&lt;'ip,o dt lmmt•nal.d.:! jque hace que toda •
CIH'la Le,¡p algo de c:árul y de lnhunal, lodo mamcomio, algo•
h09p1\.ll y r,•ón o toda eorr«cional. algo de acuei., holp1tal y 11llff), uí como rl lw-cho fundamffll.11 de QUt l.aln illllilucionet f'jff·
cm un "podi-r" en funeión de IU "Aber" y produCffl, 1 la wr., •
"Mber" q~ multiplica su "poder". Dicho "a!N!r" e., ante todo,111
Mbff IO~ la nomiaa: 10bre .. leptilllación 4- """' cit-ntiTica,
~tica, jurídw,a o Triiplal, 10bft a,1 ~ de 'Plic:atión la
el 1110 del cuerpo, de la l)l)abra, en el establecimienl.o de nlmOI J
a,t.ividadn, t&amp;e.) y 90btt 1W eftoclol m lo. indmduoa (holDOfNÚI'"

EL ANALJSIS INSTITtlCION,\f

Dt- cualquil'f fonna, ron&amp;idero que, 11n 1111'~ndeT" borrv !u di.
tancuis. alguno, de los J'l()ttulldo1 pro1111etto1 por los anali1111 mstitu,
cionaJ.-. todavia poedtn lll'l"llOI de ulihdad y aóln podrán - ,:,c,nvali.
dldot o detechadot cuando oontemo. con IUÍIClf'nles ntudlOll de iru.
utuciones 111Cionala qut" demuMrPt) su pertinen,·ia, o IIU ineficacia,
para IOCitdades como 1,, nue.tra.
Tratad ahot1 de resunnr, qulZQ demasiado, alcullOI de ettol po.tulalos que colllldero vi,mtes y qur fueron propueuos por Reni
Lounu ':I Georii:e,i Lal)Uade, dot de !01 creador'('1 de! An'1i111 Jn 1.
utucionaJ.•

dón. jtrwquiución, indi'ridu.i:ión, "1ig,natiudón, et.e.). (lbidea,
p. 3)

Culndo come~ a 1nteruanne por esta prohlem.ilica, •i ro.1
11(&gt;1' 1M rorrirntn (W ~ l O que dal:an cuenta &amp; rila dNclt
pnlpl'dNal cnnovadoru. me llamó aobtt lodo Is alftlaón la _.
•tx de ntudio. de ~ llpo que aobre lu 1n1t1tucionet m1&lt;.·iollllll
txÍltian. Mr dl~i ffll.onces • ron1Ultar toda una aenr de eatudlol
qur. bajo la pN1pert1va di!! ~.-\~ lnttiturio.wil.", w habi..i n.do I cabo ffl di•~

,,.i-, prmci¡allll('llte m f'raocia.

A decir l'ffdad, también pronlo det&lt;:obri qor ñta h1bf1 WO •
"moda". (lllU'Jio.b al c:ilor de lo. mov,mienlOII ew«IW,L,Jn dt-l 681.,
qur. romo otns, na1 había °'"P,lo un poo:-0 tard,, .-\hora pw-,.,qw,

..,._,_,.

__ ,..,,........_., ___ ,.._,....,..

• " " - - - - . -....... l'NAM,IIH,p I

"

J•lir In menos una p&amp;tt(o de Ju iuones 1&gt;0r W que no1 h1bfamo1 que,
ilado fuer11 dr e1ta_ moda, tenia que ver no tanlo 0 no IÓlo oon QUI'
ni.a COl"rlffltf' hubien, ~hnado ya Pn ti primff mundo I p0r dlYf!r.
1111 ruonea, Nllre ellu, rl fracuo de ai proyl.'CtO poliuco), lino
tambim 11'.°rque tra ~ Q O tomar en cuenta la dlltancia que exiatia
nitre III lmlituc&gt;0ne1 COI! Ju que "'- turope,.M .., top,.ban (mu.
chas de ellu con _una lu¡a 'r•hción y con una aóhda partmpa,c-ión
d,i la IOCiiedad Cl&gt;il). 911 n-a.ción a aql.ltllu: qllt' podl- ~ntrar
m nuf!WQ p1i1 (en mudl0&amp; cuo. cattntn de n;ta tradición y airgi.
dat má1 al amparo del E11tado que de la IOciedad civil).

Uno de lot upecto1 qut" ello&amp; w kan ocuptdo en destacar, " la
d1111e1111ón "mbóhca o. de oua forma, "presenle..,,Enle" de la in1litución. "Preiente" en i. medida en que toda in1tatución i - liem.
I"' Ul'I.I. realidad material. adeniú de un, forma Jurídica y un ob)eto
Pl&gt;htlco. qut" not ea poaible captar oblitrvando lo que ha.:. y lo que
dice que hace. "Autenu,•• en el tentido de que la institución es algo
que el con¡unto de Cotas "ya.ahí'' que podem,oa oiwrvu, la
..,tuci6n emite ~ "ratao.~ • trav-él de"' ideolosfa y •~.
dldl'l'OI", en códq¡o, a travéi del an'1ida de III or¡aniuici6n y de IUI
YineuJ.,. con la IOCiedad Jlobal_ El an'1llll ÍIUtitucional 1e mani(l('l.la, en~ Ent¡do, como U'lltlumenl.O del anál1111 de lal oontndic,
r"k&gt;n,,a 10Cia1" en 1,, medida m que 1t pu..da dNrntrañar tanlo IIU
fftnu·tun "pOllh,'11" prettnle. como i. ntrucwn "11e11.iiva" Mlll'n-

aú

�90

l::LF.NA AZAOLA GARRIDO
F.L ANA LISIS INSTITUCIONAL

u,

IJU&lt;'

.ocultar.

rup-nta a La sociedad global y 11ue su Ideología tiendt 1

t:n tanto que el funcionalismo fl0$Wla una espe&lt;.:ie de unidad
"r,ositiva" df' la organiación definida a partir de sus funciones,d@;I
de lado una parte fundamental del objeto de conocimiento: la

nep¡¡.

vid ad en cada u~ de los elemento,s: que lo componen. El objeio real:
como suele ocumr en las ciencias ,ociales, resulta t.an atract.iYO qur
se lo toma como ob¡eto de conocimiento. Es así que ae autonomU
las íuncione3 "nobles" de la institución, (denominadas "crecimien,
to", "desarrollo", "servicio social", etc.), en detrimento de las fun.
ciones inoonfesadu pero, no por ello, menos objetiva&amp; de la in.Ulu

ción. &gt;:n sinU&gt;sis, la sociología de !u organiz11eiones, se autolimilr,,
por lo general, a no poder caplar en su totalidad a ta organ~ión ea
la medida en que subestima la ill'{IOrtancitt del sistema global 001110
wbredetenninante de las part.ieularidtldes de toda institución con lo
que, de numera inoon.-:iente, retoma la vi&amp;ión nom,ativa que caracterizó a la fik&gt;wfía del derecho,
Estas funcio_nes neg_a du, "presenlel-ausentes", actúan simbóbcamente, es deeu, por intermedio de actoa y de palabras, de "IICJ.
Y de silenciol que no se 11ueden vincular unívocamente CC111
una o varias funciones privilegiadas. El Análliis Institucional 1111"
entonces de esta canu:teristic3 del sistema BOCial y de la debílidad dt
loa métodos y di,o:,iplinas abocados hasta ahora a su comprensi6n y
que este método intenta subsanar. Es deeir, el Análisis lnsl.ituciollll
aparece como análisi, del sbtema de referencia implícito, latente,dt
loa miembros de la institución. El material con el que trabaja quiell
realiut el análisili no es otro que la relación que loa individuos-·
tienen con las instituciones. EUo significa que la institución no 1t
ofrece de manera inmediata a la obeervación o aj estudio indudiW&gt;
No se confunde con los objetos reales que designa la ideologi• corriente o el vocabulario juridico-ftOCiológico.

actos"

-rea

El analista institucional. sin prejuzgar
del sistema irul&gt;
tucional existente, intenta poner en evidencia donde esl.Í la intlihl·
ción: "deeir. las rela&lt;::ion('S entre la racionalidad l'Stable6da (rei,:t.,
formas IOCiales, códi¡¡os) y los aconu&gt;cimientos. J~llos y moflmient.o&amp; que ~ apoyan implícita o e%1)licitamrnte en la propia 11"
cionalidad y/o que la CUHtionan. El sistema social. con todas sust""
tradic&lt;:iorres, los movimientos 11ue lo hacen y lo deshacen. es el•·
ma de referencia dl'I amil1$LS institucional.

"

Lo qut- es simbólico en la institución u el hecho de representar.
('n un sector particular de la práctica social. el sentido dd si.!Wma so.
cial eo su conjunto. Tanto marxlstas como [uncionali.!W han dejado
de lado esta dimensión simbólica al reificar la institución en su forma
jurídica, Dicho de otro modo: la institución no está forzosamente
donde se manifiest.a nominal o jurídicamente, pero se encuentra
sicmpTt' donde las relaciones de producción -,on "instituid na" de ma.
nera aparenl(&gt;mente neees.aria. "natural" y eterna.• De ahí que. y
para concluir esta síntesis. los anali.!tas institucionales definan a la
institución como: "el lugar en donde se articulan, se hablan, las formas que adoptan las determinaciones de las relaciones llOCia!es ..
es la forma que adopta la reproduC&lt;:ión y la produt-ción de wlacionn sociales en un modo de producción dado. El problema c¡ue se
plantt"a d analista institucional, entonces, es saher cómo el conjunto
de las detrrminaciones social!'S atra\'it•sa la institución ~·. T&lt;'Cíprocamente, cómo fas instituciones actúan .sobre el conjunto de las determinaciones sociaJes" (Lapassade y Lourau, 1981;198).
Oe!;pués de esta apretada sínw.lis, quisiera ahora referirme (tambifo de manera muy esquemática). a cómo éstos y otros aportes de
di,ersas corrientes cuyos postulados no tendría aqui espacio para diseutir (,·gr. los de algunos teóricos de la cultura, de la estructura, de
los micropoderes. del interaceionalismo simbólico, de la desviación
aocial. de la antipsiquíatría o de los etnometodólogos o los criminó.
lo¡:os críticos), me han sido de utilidad en el proyecto que finalmente resolví emprender.
Entre las "instituciones normaliiadoras" a las que antes me refe.
ri, ell'gí trabajar el campo de las instituciones COn-e&lt;::Cionales o, como
hoy se les conoce, para "menores infractores". A deeir serdad, dicha
elección tu,·o que ver tnnto con razones prácticas (el h~ho de que
ya antes había estado ahí .. .),*'tomo porque me µarec1ó que, ade•
más de IICr un campo abandonado por ]os antropólogos de nuestro
país (no así de otros paises). podía ser un espacio idóneo para ilus
Ira,. ya qut'"" tral-.a d~ un "aparato de F.stado". una part,,de su na.

• 1,;,w,u. R, .... &gt;.I ,. ...... lno&lt;ll-. """"'"""• .,....,.,..,.,. 191•,PO&lt;I&gt;
•• 11,b,. ,·~,&lt;!~ ,h o'"" moU"° do • ..,. ..,..,.., o.............,,.•- ..,oll&lt;,t, MooU. ~1,••. ev..i..-c.
unldaol
!n,IUotn ~...,,.,., d, ca. .. i.. ,-. .

'"'"'""'I •• ""'
.........,·"·""·

"""'"""".a,

�tur..lru, una forma dr donumo y uua fonna dt' h...-r y cf,. s...
qtu·. a ln:~ tli-! f'SW hlsliluC'll'JO(&gt;:i, mr 1nU•rf-saha ahonlar_ f'lanWt,
•·nlontu, 1•1 rttudio dP lo qf.M•JNJStfonormrnll'df!nomin~ ..rlcampo,..
n i ~ n a l " (port'I ptftlomin,011C"Jo~__,ealt
rorrNx·lilJRal1, m &lt;'if.rt,, modo C'OfflO un pn-U·xt.i.,. como una forma•
f't'duc9' a un Npacio cklim1tado ef AMlilis de aJ«unas formas pa1im.
laft.s df' domlftio, dt- Control qu. r-1 Ülatk, f"J"f'Cf' IObll" la :aociedll,

..IPnt.. opn.11 como it1N&gt;lo,::1a dommanlfo sobrt- un cru,,o dt1.ttm1-

•Jo (_• ln\A•nt.a l1,:1L1mar una 1,ricLu2. 4} l..a in.UtucJón o conjunto
• ansutuaones df!' un campo dHffminado- ... dd'mr tanto flOI' IUS
fl'UIJUS.11.ol maru(Jtsto, cuanto por III Pl'ÍtCUca cul..adsana. 61 ~;n &amp;,.,.la
lllt1tuc16n 1•'.0ste una dW.am.·11 d1•terminada f'1llre 1U d191.·uno .,

_¿iu.

fl0)1-c~ rnmtfitsto y aa s,rictica. 6) 1A n11tenca dt- toda
ci6n aJPCfflft L1 d(' n·lac.10nn dt' dom1nactÓn«1bordinackin y dachaa
W'lai IOTM'S 11• Justifican por la medic.K'lÓn de instancw y pl'OCro1..,nt.os pd,,W'O·JUtldlCOI y o drnl.if.:oa 71 En lo(b ms&amp;.lluoon
n11lf&lt;n formas dt• rl"llltfflci.:a mamíK"St.u o lal.(onll-s -que ponen tn

S.. llala,deodr......,,deuncampo y d•un&lt;onjunlod•polru..,
,ba."Ul'IOI, normas y rridica que- no ton pnont.ario1 pan f"I ,.._
N1 f"I n,omffllo artual ílN'O qur, con lodo, puro.- c:onDdnil"ll'IP •
r•mpo trazado y dr-íinido por l o s • ~ et._,, t:.aado. Por aJcuna•
.uin, 11ur rl lnlhejo ql-lf' n-alu,, mtfflta dilucidar, f'I 1-:.stado • apropi6
,Je f'S&amp;I- t"afflfM•. r-1 &lt;k- lu inllitueio,..... comottiunak-s ant.Jiu......,.•
mano, ct. orui- ,.lip,tos y ¡,alronalos de hmrfk"fflCla, y lo ha

CUt•slJ{)n ("j •)n..lffl lrut.iUndo 8) r.u insUtuf'.IOrw,s llP(l('n porobjrio.
attt • tns cosas, produar un .J1..:té'fmtnado tipo de ai,-to ary01
11111:os le fM·rf1bn d('" mant'ra PXphdLól. l'fl el pruy,":to que la 1nst1tu

dón lime de sí

lb'.•

conc:uno de qui- ticnlC"al. idfu, nonnu y proct'dimit.•nlOs.

a

La inslitU&lt;"kin Pffli&amp;tnciariai~Offl'Utonal urne romo fUIO
daJDfflt.al rl .., un l'ffdno, f"lltl'P otros. que f'I Estado rmplra, o.,..

¡-..¡.,..,.y_..... &lt;onlml oocial. Detd. . . _
to d,, riata. lfl conalituyC" ffl una de lu 1111lit.uclones pnv1legiad• pal
oblf"rvar ~llo quf' f'I Estado n-primr, aquello quP quM're rultlr,
y aqu,llo coa lo QUt' no . . U d io a tralllipr_ Todo tllo, al m.&amp;IKffl y por encima deo loa códigot . . .
n ~ 1 , s p,ro II lado y muy d• '-"'fa d• tao r,iario.,.. d• ,._
y 1ao , . . - ci., r......,, .., tinlnil. de i.. ct.t,nnm.cionrt J 111
11, ...p1,or.

_... - qu...,. ....,.....

---

..........

IIJU""'.,_

La 111-...,ión portió et, loo
ai¡,"""''" 1l F.l llliliá
tk- las lnllilucionrs. y f'llf1ttiík'afflfflt.r dr las inll1turion,-.. del F....._
alud,, . . . nawrueza. dt-ttnnanac-ÍOlll'li )" contradittlDfk'S. s.- Nalllll,
lU)'t• t"II una Yia pan f'I anihú de lu formas rnaterialN" tdrolópa
,t.- 1"-"&amp;rr aí como tamhW'n 11.t• &amp;1hon.lsiadón y n-sislA·lll·i.-t por pldl
,lt-l wn~nlo 1odal_ 2, La lhlliturinl'II'$ '""bn un t'IUllio •
lt-muRackJ dr lu n•b.·ionn tlt• prt•lul,'kNl asl l"'Omo una el,.
lnnunacb n»m•b:-ión dt• fu,-rzas. •&amp;.-más df' 11•r los a,.'t'nll'I df 111
3) n,da inllituditm tirtw- un,-.
n1 f'I c11..- 1·,¡"111,w ••s 11r1111Ós1101 manifintos y dk·ho ¡,mytdl

n,,n....tt..,..~ di• un ordrn
wcto

•--~w.

misma,• lmphc1La,

l'i1 -.. ~ -

9)

tnw f'll.na

Ul'l3 tr. itu,-1on pl.K'df. analiz.ant" a trawe, de loa
cont..•n1J1,1 d1• l.aJ r1 1Jc1on&lt;'s que 1•n t lb a- 1•st.ablrttn y t1uc lW'ntlrn
1prodoc1r ·m •'habito••
flm h pni tJc1 d

1U)"O fNX'O drtt:.uf'I d.- t·onclu&amp;r la R1•volución . llay rn 1"1tt' hf"l"ho•
mrnslJlf' unplitrto: Nl lidf"lan&amp;ft-, «&gt;I Jo.:ltadolPl'á,.lqued1tleqlW'C0111-o
qulffl. cómo)' d6rldf: habrá qur ha:rrti,; Pf'tO Lambim, &lt;'OIIII

[)(' estl&gt; &lt;·,,njunto de su¡,ucstos suq::10, t'omo tino de los propó
. _ ccntnlt1 de la i n ~ 1, "'• f'l de- f'laborar un modelo do la
,nc-tica rw-111lf-nnana-col'Tl"«10nal cuyo f'jt, IM1a f'I upo de SUJt"t.o
..,. dacha llr.ic~ int~•nt.a coníonnar y ttprodunr a tr.:a\fl CW un
eon¡unto de r,rdmam.-ntos. háblloa, ~ 7 n,,mrn1ac.,.
• · Uiluc.iJar e-1 moddQ dt• b pr.letit'.l pcn1\t&gt;ncllrla&lt;om-ccional
•
ll' halla ._.n ju..go resulta imprHClldlblr ai .,. &amp;oma m cumu
.... ,t,,11, pmc,pio, d,I 1ic1o XIX, ,1 m=c&lt;wrumto pmal ha
Jft'tcnd1do tubrir un doble, propóSILo: la privacion dt" la hbt•rtad )'
11 transformación tkruca drl indi\"tduo, "' ai¡JUt"IIQ ··mcauurruen.
'- dr ai ,.1nduda.• Como h.a _.!\alado t·ouc-ault. los ~b,oa que
11 operan m la f'IÍera ¡&gt;1•ruk'nciana, üt111•i1 una prolun&lt;l.a ra.iz hls16rica p&amp;ralrb .a otro1 qul" 11• obr:rvan ffl rl cura, dt-1 ..._.nvolwlllltnto d, la modom. IOClPdad indu,trial l.a rhmlllXIÓn del pa,
lftlulo y d(' los cuti¡::os 1..·or¡ioralt-1, ll'ñal,,, dan raso a la c-onatruc~
d6n de grand.., fortalna que P"lffldm elimina, la rompui6n del
Jlfhlo ffl f'l lnlffionnt'fltf' pübhco t'SJN"-'Ül.."t..do df' IU flatt-laclOfl.
Apunta qur, aquella sociPd.,tf, s.• •·ntf• or¡:uUosa dr no cast«:;a.r mi,

•

.,._... f--..tt 1-ldM , - - - S.tsla XXI F__._.. aw,.... 1"4 , ........ t.
~ . . _.....,. .. ......

...... ., ... . _ ... _.__ ......... ,uu... .....
·••1
.

�t:Lt:NA \ZAOL\ &lt;;.\RRIIIO

91

S,..s ''-'•'fl&gt;t.15 y t'fl ..Jt·lank 1ah1r tum,t:11 •trl\1'Sdt• l'.á.saJ~ fostr
wv.-·la. no, chef&gt;...1 sur:1m1f nto dt• unu ntt&lt;"\a u-e. nolo~la un

1J.IS(1

onJUnlo d•• prorPCJ1m..-nto11.Pnd1mtrs a drnfw ,,nzon.u,,·on.trular,

~hr 1-ncauur a los indmduus y hac.-rlos, • la

\'f'Z,

'"dodk-s.. 'f

·•uüh~" ('na maru•ra df' sofflf&gt;tt•r los CUMJ)OS a trav/-s dl': la \'(Kilancia,
b •:i--rt'ic101, manlQhra.t. cbsiíK-a,-1ones, nn~os, lu¡a:ws, cali!nnontt, ,.x~ne-s

)' ft"Ciñros. Y tamhit'n una fonna dr, dom1nar Ju multi-

phnladt•1 humanu y dt• manipular sus (urnas, df"So1rmllo QU&lt;" malta

~n .-1 cuno d(,J sia:lo XIX tanto ffl ho1p1ule1. HCUf'b.,, cin:f'W'S, romo
S(, trata, antc- todo, dr una OUP\'a roma

rn rl f"}f'rtito o 101 taiwn...
t1'- ·•,1tsc1¡,hnar"

"º

di,c1plina "(ábnca' md1vkluos; es b tk:nica t$pt'flfica dt"' un rodtr
qut- w da a los indrnduoa a la wz como obJPto1 y l'Omo 1n1truml"nlol
dr au ,jtrcido" (l'oucaull. 198~ 1751.
[)(&gt; f'lt.f' modo, bajo la prf'iendida humanización d(' 101 castigos, lt

ti dominio dbciplinaricJ, de los CU"J&gt;OI que n una fo,mixta dt" 10mtttmitnto )' dt- ohJfUvación de- un mismo "podtt.-•
hfr"". S.. trata, Pn 1lnlt'Sll, para"""' autor,tl~ analizar l'ÓMo un mudo
r1Pf("if1&lt;'"0 d4!' .,.Jf'('IÓn hA podido dar nadmWllto (e-n ho,pltaltt, nt."Uf"las )" drcf'INI, al homhl'l' romo ohj(otu dt" sahtr para un d*11no
&lt;'"on f'St&amp;tuto 'cimtÍÍK'o'
t1tC'Utntra

[I t&gt;tludio qur rea.luo .,. llrvó a ("tlbo lut1i1.bJnt•nt.1lm1•nw tn 3
dirtel'iol'WI: 11 La nonmtl\.a-mstltucional, &lt;¡Uf' romprf'ndt un anál•

hlStóric.-o df' las 11U,'f'Si,11 l,,:ulac-ionts )' dP la CT1'11ción dt" intlitucto,.
nN para fflt"!lOrt'I tnfrartorM dtttlr- t'&gt;I ai.ll,!irn..-nto dt'&gt; 101 pruwJOI
hihun:aln ~trani 111-nom "" 1921 h21ta nuestro• di.u. 21La polilacall1S4.-un.ava,
alwc-a unto ..J .utilist1 deo b artk-ubl"'1ón dP ~ rc&gt;ht1ns llPtllt4'1K"i.UkH'orrPl'&lt;'ion.11,•t. ,'On la 1•ohlk'.J J?loh.1I ,M t-.1tado
\fn•:.an1,, as1 nimo , 1 an;1hta dt• aquellos ,t.-ul'kJt í'oruldutldt•I campo 1111-n1t1•n,·&amp;at1tH.'mt1-..,.:10nal formulado~ l'('r 51.IS ..,-:rn-lH. y 3) l.a 1,ra..·Ul."7. qu" &lt;"ompnmd,• t"l lnli•nh, ¡10r llb.tl'lt\:U- l•ll •·
1-.int&lt;• 1mplie-1&amp;of, f"II li , ~ t1.1tid1.1na d• un ~hll"í'mlfflW ~
rTf'\'l.'IOIUI aJ inli·rk&gt;r drl ,,1:il llt"\1' 11 ~-;.1bo un rstudk, dt" l"';m1¡M&gt; &lt;hlrtRI•• un ai\o.

'º'

.,.,.d_

la y poliLicu de muy diVttll indolt, uf como 1u ronnu (ticnot) a

...._ dt- La cuales• quif'tt fflCalur y tananitir, PftO a ta ttz -m.

La dtJC1phna, "M'ñall 1•1 mismo autor- . ""no 1•0('Udi•na la~ ÍUNUI
pan reduC'ub.s; lo hacf' d(' manera que ■ la \'t'Z purda multtphcarlu Y
1Jii1rlas. Enlutar dr plt"f:ar umfomu•mt•nt,, )'
~ todo lo qur ,.sg
som,1J.du, s.:•para, analiza, difl'rrncla, U1\·a IUS pl'ftt.~tdinucntos d1,.' llf'll"Oftlposl(iún hast.a las lingubri&lt;bd('S nf'("narl,as y ai fic1rn~s
. La

•tu•

Por l'Uanto toe• a los do1 p n rnmn 11pt..:lo1, PI .-.t.u,hu •al iza ,,1
, ch• conltiLudón y l'o1110lidadón de- lo tfUt! llamo "rl cafflflO
Ílno&lt;oma:ional" du,_,i. ,1 _ . , . liiclo- s, «nin d.
f'IIW"Cia.l m lu moditlcacionN qu• 1njfl(jen olllf"f\'af'll" a tnla crPed6n &lt;lf. nueW&gt;C NtabledmiPa&amp;os comcc...._, o NI ,.._
a 1ot ya nidrates. 111 como m loe cambllll qur • inl&amp;ituyren
la vía df' la en-ación d4' nutvoa onk-namienk&gt;t juridicol. Amboa
-.,.ctos, ..1 1n1titudonal y •I normal.in&gt;. pueden ftl'lr, talo coao
'"l"'&lt;IW que oflf&lt;• •I Eúdo
o _ __

- • • unad.t;rmlnada rolit,ca 1"-"ir1tadoJ.

""'°

En aptttada 1int.Nit sobtt
pun&amp;o podría lffllllar qw, a pnn•
...... d• silflo, no había df" nuf!Slro país un d ~ Npeclll pan me,
Pllt• !!it•nll&lt;fo. lua rn.-non-t no Pran una ""mat«-1\1" 11obn- la
. . , dt-bian dktarw nonnu aptt{tlcu. Por lo 1rrwnl, mando un
r df1' rdad infmJia 101 CódiK01 PmaJt.1. IÓlo wconlidenba la
bc:Jad de QUf' M ibffl una pMa m,,no,- (..at.-nuacla", dPcía • 1
a.et.o). fflP&lt;CI&lt;&gt; a b qu• r,cib,ría li tuwlmi la mayoría do odad. Y
fft la 11tuación "" la mayor pll'tf" de 101 paí_.. d«-1 mundo qut"
• ffl«"n~ fuf'ron incorporind01t a la Wndencui de, lnt&amp;aura, triflPKialiudot pan fflf'llOrn. tmdtnria Q1N" ltn0 .. on«ffl m
do dr lllinoinn 1899,•

....,. En

Entre 1920 y 30 la mayor part,, de los pai'" dfl mundo &lt;onta)'a con lq,¡:islacaonc'S qur Nt.ahlN'ían pn)ffdim1Pnto1 r in l&amp;itutioflpttÍÍk:'21 pan los rnmorH qu• infrtndrnn la ley. Ml-xico no
una tXC'f'J)Ción. S1 a pnncipiot: df' siclo había eontadoa ntablttiCorTf'l"t'10nalP1 "n ti ¡,ai,. ho&gt;· ffl día nda ~Jtado et. la Rcopú.
c-uenca con lt)·ts " irut1tudon,,, propUII para fflfflOl'N infrw..
. En rl trana,1110 df' Ntfo -a,10, rnlonct"I, h&gt;t fflfnorN hM
a wr una ..matf-ria" más sobrt la cual •;tren la .,l»ranía n-

'°'

Por mt'tho,I~ t'tUI ~'k1nH. lo1niñot)' adolrarmtnqUNiaran
,l.• In• tnburuJH 1"131':1 adultos \" tamhii•n fti."fl de •• r,isionn.

�t:1.t::-IA AZAOJ,,\ &lt;:ARRIDO

l ,o, unttt,.101 1111.t•niatlo, ('Offl"(Tlotwlt-., anll'I

N'I

manos dr 1 ~

rc·l-.:1om y 1•tmnall11 dt- ht'fM"íicW•nc·ta, íuNun d('I una u otra ...
rw-n Incorporados • la
publica y paarun • ronur ,_. •
los •r•ralot dr f.st.tr,. t:n
lo CfU"" '" wrmCa hKiPncll&gt; •
~• lnt.emadol, pall, a CQnwrt.i,w, ffl un t&gt;rucrduniPnto ..oftcilrdPntro tk-1 ámhüo dt- lmpartacml d. JUlllid1, 1-:.ducar a Nioa niñN•
una C'inta manera ya no tta una ..ohn e, &lt;'lridad .. o dfpía", aino dt- JUIÜC■ lmport,da por rl liáa&lt;lo

""Na_,..._Le,

•n....._

1-:n PI onlrn normativo hay háscarnen&amp;r dot wandes c:ambb
qu,, ,......, romo COIIÁÍtuU- &lt;1-1 ....,.po dt- ..., sido. tJ .,,__
rt t-1 qu(" com'Sfl()M(' a la fundación dr los "Tnbunalea para ~
r,,. .. ,1u1•, a ntvf&gt;I narlonal... 11"alua 1111.n&gt; lc,1 años 1920 )' 40 y, el
llf'IUndO, el quf' lol a,hslitu)'f' por lo, '"Con1Pjo1 'full-larn" fil la
tlr("lrlta de l011rt,,nt1
t:n t'Uanto al pnm,,ro tto Lnla, 1obn- Lodo, de JUtbficar l a ~
dad d~ crear una jlutk"a NpK"ial para nwnol'ft. 1-:n rll# _.nüdo, •
puf'de ~ a t'tM' momrnto como f'I que- 'intlituyt"• f'I aaro. lo runda, t-:ata Cund.:m 1r aistenta en un discura&gt; quf', dt•
llf1'I rsilfcial, ÍnlÍllft, rn que lo&amp; lnbun.alft y prisiont1 ordinlrilll
no a&gt;n un lupr id6two para lnfflOff'I por lo que había qw aalnstancias propias. a&amp;s.-'C\ladat a a, cund-.:ion df' minondad. Y,•
~N"to. dr t'fltonces pua acá, putdm ob11•1ur-.e f'I ÍK"Tl'fflNIIO y 11
l."1'edrnte (:Ompl,,Jidad df' lot apara10t f' inllitucionN rncarpdoi •
impartir y admmislnr justicia a 101 fflfflOlft.

El ~ndo momrnto qUf' redtflnf' "' campo, lo rttontliWJ'f' •
tomo a m1t"\'ot obj.-101. N t-1 qui• .- produC'f' con el cambio de loe Tdhu...... ,,... loo C-OIW'joo, camt,., qu, can&lt;trnu al ampo ..,.,...,. diu, t:.i. !llro, máo nominal qu, mi, pn'wnd, h.,.._
donado t-1 ( ~ Pfflal. llla.raldo dt f'fU' a los mt"norN pan, IMIIJit&gt;rarlc• a lo 1104' hc.,r Ir dfflomma .. llt-n"C.·ho Tu&amp;elar". F.n f'IV •
mo, )'ª no., habla tlr
ano 11~ •,rac.amirnLo..; )'11 no dt- .....
nrrxión"" lino df, ··wldapt.k-ión •"-·w--; ya no dr l'f'("lusión
..mtnnamirntd .. ~- no dr librrr.M-a'&gt;n lino dt- "'t-xtt•madón..

''"'ª·

IÍDO.

1.ant,.1.,..,.

í\,•tris d•• ,"llos cambios t'll rl
t'fl("Uffllr.l, tobtt &amp;olll.
una rona,1it.1Óft (IUt'" 111"nJ.,. a uculur. lffl rl d•"tlrlU 1t,bmrn1Pt.tl
,·.uttr.o; tfll.. Ornclt• a 1•rumowr la unaa:m J.- un 1-:..U.to l"°ltdll',

El, ,\~,11.JSIS INSTITJJ(;JON,11,

117
aun_ c·uancfo rn la .~ca ~sella mtn, un rnodftO IN'ftal y uno u,.
l,e,ncial ron p~ominw, drl pnmero. Al nlwl dill'ursiw,.rl a&amp;.'f'nlo m kNI
nue,.. Cono.¡oa 1t dotplua hacia u n a ~ qu,
btnd" a JUSll~ la ~ cid F.atado . , _ tos ffifflOff'I con ar
lfl:Jmc•ntos --ikrucos )' c-ientíf~o•" qur no por •rlo, - 'ffl alruna Dlf'·
dwla al mtnot- • deian d... •r. al milmo t.iNnpo. JaZOftf'I c1,, podrr

in--•

Pan J&gt;&lt;&gt;dtt ...,,1# al fflfflOI una J)ID1, de la hi1lona de loo rotablrc1mi4·ntos COn'Pt."Cionalt&gt;S duranl,f, rl Jll'Tnte siclo, ft.le Pf"Cilo
ffltrP otras Ntra~ 1S. inwstipdón. conad&amp;ar loa npNiPo~
df- lo, 150,000 niños
qut, COIN'fllÓ a op,nr ,1 Tribu,
n.al huta nuf!Jlro1 días. fo:n f'ft'Cto, r-ata riquísima e 1.nt-xplorada do.
fUrrtf'nlactón qui, 1e tnl"Uentn "" f'l ,\rthfvo Gfflf'ral el,, la Nación da
d• qui;,,,. •ran los niño, qu, o.p,- al Tribunal ~
w,tm- lodo, dt" quiénes f'ran, cómo rran, ante la mirada d• loa juNW:
0.- ~~m:lo con Ntos tnthnonto,. etenLol por loa ju«"ts u otro. f'I•
pi«1ahstas quf' laboraban rn el Tribunal. dunu,w, toa 3 primm&gt;1 añoa
dr su runcloruunienlo (dr 1927 a 1930¡ por ,;,mp1o,,n quéh.,hj-,
ftdbido un total de 3,274 .....,,.., lodoo,.., nc,pci,ln, babian •·
do califi~OI como '"1,obrN o mWrahlrs"; el 60, eran hijoa de, pi·
drN akohohcOI por lo quP tffl(an. f'n opinión de b julf&lt;'a, dMl'IDS
lfntomas q~ f'ran dmomlnadot -atfffdo~..; an 60r. nan
hiJot df' 11.fihl.Jcot, por lo que., Jn dtnominah. "heudo-.UUít.ico&amp;"·
11n 18, eran "hertdo-t.ubt-l"CWOIOt". pues 11.11 padtts pade,(,ian
tnfrrmfd.td, y un 24, de los padrN tt-nian, m opinión de- los ,a«.s,

"'"'la ,,.,

f'tb

dfvtrsa1 "neuro-pbopatfu•. Entn- lo1 niños,,
lf dttú, d&lt;I "IM-ttdo.olc&lt;il,oliano•, 10b 17,

y romo oonlf'CUfnc'ia

ru...,., daoifbdoo cu'.

ao ..normaJts" y f'I mto como •"tfelkitnLN fflfflt.alrs" m crad01 diwnos qul" t•ran r:lomin1do1: "idiota" (lodad fflf'nlal de 2 añoa)· "'"irn,.
W.,lk,• (dr 7 año,) y "dllril,, ........... fqu, '"' .,.,,._,;., la
ftlad mmtal dr 14 1ños)_ S. d«i.o, lambJén, qur rnltt loo niños dr la
lnttitución nistia un "N-Lan.lo nw-ntal promtdio" d.. 6 MOi; qur,
111-. dto rlloo pad«i1 detnutrición y •161, áfilio, Aá miaDo,quo•I
ti, df' ellos Han ..n"lruadot rteobn."I• y rl u, analfabeta UJ.

•.1929:71741.

1-:1 aut«1r cJ..• 1•8lt' 1.t-st1monio Ílh' ítindactor y l'n'Sidm&amp;,, &lt;k-1 Tribu•• l\illB \lfflOn'I durantr .., prirnrros doc. fo:n c&gt;tn parw et.. m t,,Ji.
ID t¡ut• publiOO NI 1929. abundó
la ~ qtw, _. "'11ia ""
la hl"fl•nna, c¡1w •i ln,•n t"» ac1twl mom.-n&amp;,o .-n enmttaüblr ron I• LNt-

.,bn-

�98

EU:NA AZAO!.A GAllltlUO

•;1, AN.\LJSIS INSTITUCIONAL
d!·1wias cic·ntifü:as dummant,&gt;s, jque de¡IQsil.llban en los ÓT!(anus ~'llal-

c¡u~•• tnHnifosl.adón "pxtraila'·o "alM,mmw" de la conducta), r,erma
nL'&lt;:ÍÓ vigente como rJ mod,.lo que condujo la práctica del Tribunal

hasta la &lt;ll'a.da de los años s,,l(&gt;nt.a.
Se pued•· decir qu,. cada muchacho que com1Ma una falta y era
conducido al Tribunal era SOllpl,'ChOSO, a la vez, de vivir "en desonlen
o promiM:uidad", de estar enfermo o en rie~o de estarlo por U.,ner
pa.dN'S a 10$ que se 1Uponía alcohólicos, llifiliticos o tuberculoll0$ y
de st&gt;r "deficiente mental" en algún gnldo.
No parece e,;traño que, anie la mirada dt&gt;l médico, la cl)fldueta
de los menores ec!luviera ft'lacionada con sus diveí$0S pad¡_.,;:lmiento,

o los que había "heredado" de sus ¡)adres, ante la del psicólogo, que
pre!Pntara defici&lt;mdas en ,u dc=llo ment.al, ante la del maest.-o,
que Wviera un ft'lraso t'SCOlar y tampoco que el abogado mw/.11'1'1

en aquell!l!I normas que habían sido violadas y por tas que la soci(-dad
merecía una reparación. Para esto se había creado y perfeccionado
numerosas herramientas, e9eaJas de medida, instrumentos ¡iara clasifi•
car la conducta que, finalmentf&gt;, ofrecían loa aigumenlos técnicos y
cienti'íicos por lo que loa menores, desviados de un patcón ideal de
"normalidad,. que oontnubba con sus c.,.rencias, debían ll!'r se¡m'gl.·
dos y ·•tratados" para ser dignos miembros de esa sociedad ideal

Existía en el medio e! supuesto de que estos noved.0110s instru•
mentos podrían revelar al sujeto, apn2henderlo científicamente. pt&gt;ro
quc. además, deberían ser utiliuidos ¡&gt;ara transConnarlo. También•
creía que todo ello dcberia haccrse sin que aquEll que era estudiado .
"SI.' diera cuenta de ello ... El Presidt&gt;ntc del Trihunal decía: "Al ll!'r
conducido un niño ante el Jlll'Z dt&gt; mt&gt;nores, ktc se preguna , . cómo
u-ner un conocimiento científico del niiio que se va a curar
,\sienta su ¡&gt;Odl'r en rstudios que le permiten acwar eficaz.menl&lt;&gt; SÍ·
gmendo las eon,hctor&gt;t&gt;S particulares qut&gt; de,eubre en cada niño. La
CaM df' Obst'r;aeión fonwnta un ambi,,t11.t' de libertad pr¡,cisanwnlf'
rara que loa niños !11' maniíwSlen d,, manrra espontánea y ¡rn,..t;vi
oblf'nl"rS&lt;.' ob!ll'rvacion.,-s l111&lt;'re!l&lt;lnt.:-. tanlQ oon rrlatión ;ii rará,;L&lt;-r
como a la conducta .
y, sm que se dm ruocnta de qu¡, IK&gt;ll motiI0
d.- obs,,r,a,·1ón, loJ esl.1,uha ro su i'slado físico, su fisonomia sus ma,
nifestanon,... afl'CÚ&lt;'IIS -pnos d.- plac,•r o dolor. a&lt;·litud,•s. mun"·•·
,·amblO dr ,-olOf rn t'l rostro • ocu¡&gt;acio1ws y jue¡:os 11rdrridM. di·
hujos, l'ICntos. l'\C , •. Oh,1o.,n·a SUh \¡,ndl'ncias día y ll&lt;&gt;ehr ,·n tod:is

99

las act1v1dadM1 y =aciones.

~-on1¡uist.a"' cani'io hast.a ha&lt;.'l'f1!e su
oonfülente , .• _los resultados de estos estudios 11!' uLilWm en la cla .. fi.
cación de los niiios para 811 tral.am,en\o COtTecl.ivo" (Luna, 1929,33 a
46) *
Nb siempre quedaba claro si el niño debía ser aegregado y "lrtl.·
tado" por haber cometido una falla determinada, 0 si debía ....,.lo
ror tener un f)ll&lt;lr,:, aloohóhco, por no asi.ú.ir o aprovechar la C!CUela
J)Or vivir en. una vecindad, por tener que trabaj.lT en la ealle. o ro;
Htar en pell¡!T'(l de "cormmpene". Tampcw:o quedaba clsro de qué
mmlo la J1.~r¡,gac1ón podía insidir o modificu eae wn¡unlo de cir,
cunstaneias. La institución comenOO I operar implícitamente bajo
el su¡JUesto d,, que substraer al niño de un medio tocia! enfermo
carc-nte, miserable, era en sf mismo una medida benéfic¡i que, de
J?U11 modo. 1iodn'a curar los sínlom~. re,¡oll'(&gt;r las carencias y orientar las conductas. f.n ttte sentioi'l, y desle enlonces, la lllstitución
tendria que operar "oomo si'': oomo si internar~ un niiio transformaria su condición.

ai:

Por otra parte, esta manera de "miru" 1 lm nii'io. delincuentl's. rt'SUll.aba ser una eficaz !?ll'dida de control selectivamente dirigida a los est.ralos sociale-!: m~ bajos: si ae consideraba que todo niño
&lt;l&lt;-hn&lt;:uente tenia uno o varios de los rasgos antes dichos, cualquier
nii'io que estuvien en COfldicionea 11ernejantes podía ser también un
delincuente, rr.al o potencial.
Resulta significativo que por ento~s ,e acuñaran nuevo• té,.
minos tales como "estado pre1.te!ictivo", para dar cuenta de esta forma en que la cienci8 J)('rmitía adelantarw, "pre.ver", lo que ae consido:-raba incvitablt&gt;.
Aso' como la herenci8, J&gt;aradÍ¡!ml\ dominante, se c,:msideraba la
l'óli? de todos 101 males, las degeneraciones, las dC$Yiaciones, y el
•ijeto no ¡&gt;&lt;.&gt;día subon.raene a un desLinogen&lt;!ticamcntc adquirido, asi
t::Jmbii'n podfa confiane 1'11 que un "pn,.,l&lt;•lincuente", un del.in(:uente
"'1 ¡1-0t,,nci~. ll~ria a ser un debnruenle real. Es aquí t.lont.lc la instnuclOn ¡ustifkaba IU inten,mción: no importa que no hubiera un
•Mito. lo habria t~n:i,. o t&lt;-mpr:mo.
Li... &lt;o1,..i.,., Lu• .i..., . , . , _ , _ • - o o . ""'· ,.......,

HU

!"--· ..,,...,,

�~:U:NA AZAOl,A (;Al{IUJ&gt;O
tnf('fflledao.l, 1inwma, hewocia, ~fl&lt;'raci6n, CU111CIÓn, e,»d.-.

m1a, tratanm,n\AJ y muchoo utrol eran los cunceptos qur la m1-dicinl
hahía lng:raüo unponl."1', junto con una forma de "mirar", y qut
t.rucendian al cuerpo humano ¡&gt;an encamane en el Wt'110 toeial.
lnclu11w- ya no 1e hablaba de la delincuenci,, por "tnnl.ación". como
lo había hecho Gabril Tanle a finales del siglo puado, smo que lhon,
s¡, hablaba de la delineuencia por "cont.agio".
Halla aquí ~mot habl:aüo de quienes etan lo&amp; niñoa del Tribunal
ante 11 mirada de los Jueves, mu-ada que, in11•1m01. e$1.8.ba informada
tanto por los crit.eno1 cientiricm de b., distintas époc::aa como por el
deseo d(• U'l(l.lrar el l-spBCio que la naciente institución aspirahll, a

~w
Esü fonn1 de ·•miru" a loa niños quedó pla.imad• en lo1 u~
dienl-PI que aún 111' comierv&amp;n en el An:hrvo C,.neral de la Naóón y
que, con el tiempo,.,. ha convertido en La í1111c1 hir¡,toria ¡&gt;0&amp;ible. Fuera de eat.e modo de "mirar" que la institución hUo costumbre y que
en muchos as¡leCtoo sie mantiene, fuer., de esta historia 1'1Crita QUI'
lleva al cllkt el sello de la instituclOO y Ju rifflllS de sus N'l'Tt'llf'nl.an•
tes, no ha existido otra historia.
Para ilustrar nte modo de m1r11r al que no1 hemo1 venido refi•
riPndo. citaré a contu,uaci,i,n una 1íntesis de \o1 veredictos de 3 de 1o1
ei1&gt;edientes de menoreique mgresaron al Tribunal duranl.e 101 primerm nños de su actuación·
¡ - "Se remil.e al menor Antonio. de l!., aiio1, natural de ff!a ciu
dad. 1\fo of&gt;Cio billetero, acutado de robo .. , Determinación de al•·

tuación: el menor h• desem1K'flado ocupaciollt'I ambulantl'I pésimai
para su educoción como son la1 de pa1l('lero y billetero )' ha wnido
amistad con muchOI ~agoa de malas tendencias con quienes h:i,cfa
trau••.ir:u y romMia rot.o.. Se trata de un much:i,cho cou marcad»
1-endencial al robo. Se notan su, mdmaclDll!'J a la maldad. TÍl'll(' ¡w
,imot anwce,:lffitrt debido a la miSl'ria en 1111e vive, a 11111 mal:11 com
¡.añlas y a La falta de una vit!ilanna enMJ(ica c mt,,l\:,•nk. Aunque ai
ram,ha .., mten•s;, po,- tól, no oírl'dÓ nin¡:lmat prantias moralt'S n•
PConon,ic». \'f'T"('(lk'lo mt'd.ico: p"""'nta eou,m:ui dl- hrrt'n.:-11 akohólw.·a y h.:-rNlosirilu. llesolucion: nt'Ct'Si.la llt'r internado). l'ltrtt·tam.•111,, •·~1lado ... ,\sí nw 111•mulo md1t·ar qu,• l'I menor q,,.•tlu mS&lt;·tiW ,,n
la ~:..,t,ela C'orwccion.~l para \'arotll'I el lll'nlllO que 1Pa nN'1'sarM1'"
t,\t:'ll.of. 3725.19271

~;J. ANAUSlS INSTITUCIONAi,

"'

St- ll'm,te al fflN&gt;&lt;&gt;r JullJ1. tic 13 aiio1, de oficio ho~·ro, ,.,,,.
'I"" .. n compañia rlr otros 3 menUll'S fue ocns11do tic malar II un 111•
rro crurlmcnt,,, El ,rumor dijo que él no Jr, dió puñaliid1111 al perro
11t·ru que si fue cóm11lice d~ u:'$Ínato. Fue acusado tk- robo y 115l'Si.
nato con cnield;,d. La mad"° declaró de ai h,o liem1&gt;r,, había obrr.

vado hul"na conducta pero qu&lt;' dl'1de que empezó a.,, bolero 11! Jlff·
virtió. ~:n el veredicto médico quedó uenl.!ldo que fí&amp;icallll'nlAl era
sano ¡ll'ro r¡ue ~nía un retanlo mental de 6 años 10 -..1..a RCIOlución f'lle: enviarlo pan su educaeión a la Eacuela Correo.:ional pan
Varon('S. en donde -""TÍI puesto en un grupo t:special para def1eienles
m&lt;'ntalf"I" /,\G:,;1, of. 2752, 1927),

··Se rem1t&lt;' a la menor Cttdia, de 14 lñol. por no tener del,j.
da pro~ión maternal y e:usl.ir antecedenlel de en.contnrll! en peli•
de corrupción. 1.- menor nNTÓ que t.ra~abacomo IU'Yienla pero
11ue w ¡,atrón la ll'dujo y la ultrajaba freeuentemente por lo que
huyó lle ahí. Posteriormente el patrón la buac:ó y trató de llevánela
por la fuen.a y al ll!r viSI.OS por un gendarmt', ami.o. fueron deteni•
do• .. Veredicl.o médico: herencia alcohólica y et&amp;ignw de heredotuben:ulmis .•. Considerando que por !ali.a de 1&gt;rotecci6n maternal
ru.- u!Lrajada y que- tiene grandes deseos de aprender a cterihir, te re.
solvió qui' quedara recluida en el Refonnatorio para Mujl'rei menores
deedad"(AGN,of 895.1928),
l!IO

f.v,dentemente, no trate de 11re.entar una 1elección repre1entat.i•
va bajo mngún punto de vi$ta. No obstante. conlidero que toa e}emplo1 c11.adoa noa dicen mucho acen:a de aqueUo que el Tribunal con.
sideraba importante valorar, medir, clasifw.:• y también dt cómo y
para qutl intentaba "corregir"
Por lo quc re1pect.a al tererr a.si=to que abortla el .-studio, el del
análi111 dt&gt; la prictica al interior de un ellahlt&gt;cuniento coLTeccion.al,
•sle tuvo 110r ob)eto el dar rumia de lo que ocurre en el procet0 de
apl1C"3&lt;"ión d.- las rlOffllal y 101 d11eur101 corTeCCIDnak,. t:llo aipu90
dt•Jar por ,•l monwnto dr lado 1;11 normas eto:,nt:11 o los diect1,...que
"&lt;' ,•fal1e&gt;rn11 l'll tomo a la ¡,o!ilka ,·om'CCional. para 1MXler PICUChar
&lt;&gt;lrn ths,.'1.IJW: ,•I qu¡• w 1f'jl' con t'! ,h:ui.o ao•nlK,,r, l"I qu,•., ri¡:e cou
&lt;&gt;lr:L• lk•nn,n qU&lt;' Li, etent.u • .-1 qur ¡,u... t,• 11'&lt;-n.:- IOlo a tr.,vPI del
't"dlJC.-r ,-.,11diano d,• un estahlrclllli,:,nto com,c,:ion.al. ~:, esta la
rawn &lt;111t· 110s llrsó al inkrior .!,• uno de l:rW-. ••st.ablee1mll'ntos: !u
m1¡11,s,hihdad ele dar t-UNll.a de •• prat'"tica .,·,1o a 1&gt;artir de 1U

"°""ª·

�102

f:r.t:~A IZAOI.A C;AltkllWI

l.Jvidail o •k&gt; •• da,. UrttJS c1Ufo •,t,n• rlll "· t-r1fl'n ffl oLrus ímh1tos y
los fjlk' 11artH"IJJilfl rn.., l'jt'("Ul'tlm ~u,--stru ....
Lud111 11n•tt"ncJió, IH.H' Llnln, tlar la 1talahra tanto a dichOI r,tta1tuftit
dr II J101ilJca romu1onal como a kJI niños qu,-1on ob,-to de dicha
rohtlca Tant.o unos, ('om,, t,.s otml, lambii-n l11•n,•n ai forma df,
•·mnr.. la ,~u•• n,, ha lid,, lnC"orporarJa drnlrr1 dt'I univt•rllJ drl di1fN,r OlrtJS itf•ton-s IJUP

,J.,,:1,n l..as IINll.-Ut-as com-n·inn.iln ~· •· ,yrn-n tlrtn, 1k- t'il,s mu
"'"· ~·m¡in· huhran dr n·m1hrnos tu,r.&amp; de f'Jloi1: h31.·ta la •&gt;1.·11·d.11I )'
la• 1•·loK·tc1111·1 &amp;,1H·1al,·1,l1• la,¡ c·uak&gt;s enn un prodm:\I&gt;. 11-• la misma m.tn,•r,a, los cambios df" c-ont..-nído qUf' la práctica ~• inror¡,onndo al

&amp;rnnmo

Nc-orn,;r". •m

lk'm¡u,• panlrl,s • ot.ros ~amlu,,. t¡ur mu.

d1l1c.·u11 a 111 1ot·1t'(lacl 1•n ,u rnnJunto.

n1no C1"1rT'PC1;1onaJ

,\ traWS &lt;k-1 analms df' Ja fllllribudón y f'I u11, de,I JKXll"t, dtl rtri,acllo y d.· los f'SJMk'IOI dP podtt al inlmor df' la tnstiludón, df' la
rutina Ct,lkhan1. df' b 1nt.nac·1:11ln ,•i,\f'f" los i:n11N1S qur l.t t"fmfor.
m,m, ,h· bi, l~nf"'&lt;'U\• dr,.11• 1.a c:u.al c·a,lu un,1 1!1• 1•1!01 s,,, "min'' a
d mismo y I los df-má,. pn-lf-ndunos dnt·ntranar la l~:111 dt-1 fflOdt.
lo d.- 11. pric:uc:a ron,'CTitnud , ,\nah,..amoi.. ui, l'a&lt;la 1mo dt• rltol
PIPtn,onto• romo 1llrl•1 ilt· 1111 k·ni:ua~•. ,¡., un d1-.,1r..o qu,· 1•ra pf'P.
nodf"rifru

8181.l&lt;l(;ltAf"I.I crrAllA
..\uub. ►:lt•n:a

llf7h

Conducu ,,1n111ocial rn una unid.ad lub11Miuml. lnst11uto :",,anon,tl lit- (',-•lll'lll.i Pi•n•li•s. M1~,u1·0.

8ountw-u.1'11•mn1.1nc.Jo hablamot JE- ..rrá&lt;·tK-.t &lt;·om"t-ctonaJ'" no cl,rh.- ,,.,_.nl~l"IP
df" Yl'b qtJf' la idea C'ffltral I b qui" lluJe N a la ditl t"Onjunto dP
pron-d1mif'nk&gt;1 a tn\:.tl deo los cualt-s ..-. prPlftklr ..f'fl&lt;.IUUr., la ron.
ducta J,·I d1·bncuen11• Los procf'd1mwntos com•C'C1onak-s y lu
t.knicas diJdphnaña varían. por tanto. dt" lirmpo f'n htm¡,o y d,
tua::ar rn luor dando o&lt;'11110l'I • quP 1r ,-ontt1turan llJC'NI\W moJr.
los d,• 1•rat·UC'as com«k&gt;na.11'1 ,hwn.1, Podrlamm; tll,:tr qlh· ti 11
pena.lkbd COffffÜ\'111 •• dlJ'Ítl' 11,,bn_,, todo al c.,Jf'fflO faJ 11,n dtl Ül'ffl·
po. a k,s f"jt-rricios. al trabajo, los "'1il0t. bs actiTilbS.-s dr todoe loe
d1:11. lot modalM:. )vs monmirntos. f'll'. l, no •mrr" 111• ha dinJ:ido
ti,· b masma m:tnera ). ron Ll misma intrnsa.:b:I ..Corrrcir"". rn otro,:
tt'lfflmos, no lllfmr,r,r ha lfflido f'I mismo ,-ontt-nkfo. f'I mismo licni•
firndu F.n 1•1 trahaju &lt;1111• n•allzamo11. 11n·h•nc.hmus ahonlar ,~I l'On,
lt'nido qth' 1'1lt&gt; h~uno 11,•n,, he,). 1•n d1a.

t:S

d1"l"ir c-n

t-1 anílim

&lt;llf' la lir.Íc-tk'a cita un "'-lbltttmtrnto ""m"C't'lOJlJ} prN1"'nl11mot dar
r,·spu,-sb a la, pn,:unlas; "11u1• •· 1•ntll'11tl1• por ..1·,,n-1'1,.'lr...,, ¿c¡u,1. ••
pll'h'fült ~on,,:ir?• ..,11u,• h'l·1111·u nm1'11m,11 ., 1'""1P l""'l'lt'Ato" )
._quio tba· d,• lndiutum ..f.Jbrr.m... los pn)('t"lfrmi.ontot n&gt;rrt'l·du

l !JXO

I e·"'-'"' pr;u11e¡ul·, J.1-, ►:d1t111n1,l1• Alm111t, Pa111.

Foocatlt, M1d1itl
l~l~I

\~1ln y tA\ft::.ir, S-=lo \\1 ►:d1ton-., M,~xtt·u.

J9tU

1..ai \,-rd.-f, Li, lumu, jur.dtcn. (tf-chu, )lrx1m.

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&lt;hw-.Jc.· La "'"''º~'A, 1.a~,fbrnwrla.
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Ln, niñtn 1110,.iln~nlc- ,b.-,J,wuJo,, •A.htonal tlem-ro ll,nn;i1~. \lé-n-u.

rutt .. ,t,•fwv,'11,h:f!

Coma, ,·111uulta

"'l,·1'-111,•

lt"' 1.·ont.-t111.h•.., ,¡114• '"' Lt

1tr.111k-;i 111-I

1¡u11•rr 1·1 lt'l'mmo ·•,·um,::1r" J1o•m1•n' n1\11 n-m11m a l.1 1uníl¡!urm ltlfl

tc.1(1;1! 111· fa 'llh• fomun pmt• l:u IIH,lllUt'llllW"" 1·unr,:,·11111~L.•11 \ ,,. L1
-,1,1r.arb 1c.... r:urkl,-s fflUífl&lt;i IJUI· •• ,·no,• .l ~, 1lr1

•1uf' µffl.;ij "-1CZ"'-ln

Stu~~;~.l\rrturkk;,ru,1'1·tu ik lll\1•~1.:,11"11.111yilon·n,·1.11uhn· Pvl_1b1.tli
dt• S,.alrnl r lntt11ud111lt-s •....:onu;illl.:11lc1r.tA. Uk"lhlo,

l \ \\l. \l~u·o

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                  <text>Revista de la Facultad de Psicología de la UANL. Contiene investigación sobre psicología, ciencia médica, salud mental, psiquiatría, y difusión de la ciencia.</text>
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                <text>Cuadernos del Área Clínica Revista de la Facultad de Psicología UANL, 1988, No 5-6, Marzo-Junio</text>
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                <text>Revista de la Facultad de Psicología de la UANL. Contiene investigación sobre psicología, ciencia médica, salud mental, psiquiatría, y difusión de la ciencia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Iniciarte, Esteban. Los mitos del hombre sobre sí mismo. Premiá Editora,
1983.
Landmann, Michael. Antropología filosófica.
Autointerpretación del
hombre en la historia en en el presente. UTEHA No. 63, 1978.
Zea, Leopoldo. Ensayos sobrefilosofia en la historia. Editorial Stylo 1948.
Frondizi, Riseri. Introducción a los problemas fundamentales del hombre.
Breviario. No. 260. Fondo de Cultura Económica 1992.
Abbagnano, Nicolás. Historia de la filosofia Tomo III. Montaner y Simón
Editores 1956.

Sección Segunda

LETRAS

178

�IDEOLOGÍA Y LENGUAJE

Dra. Alma Silvia Rodríguez
. Centro de Estudios Hwnanísticos
Facultad de Derecho y Ciencias Sociales

Hablar de la relación entre ideología y lenguaje, es extremadamente
complejo, implica desprender un velo de artificios culturales preconstruidos
de- lo que pensarnos en tomo a las ideas y la realidad; recuperar el sentido
original de los términos. Considerar además, el hecho de que lo aprendido
está sujeto a dos vías de conocimiento: objetiva y subjetiva La primera,
referida a objetos susceptibles de ser transmitidos, comunicables. La
segunda, que alude a un saber aparencial, es decir, aquello que conocemos
como saber-episteme y saber-doxa.
A lo que se añade otra circunstancia, hay verdades de razón que tienen
una categoría lógica y están fundadas en el principio de no contradicción,
por tanto, son evidentes a priori; mientras que las verdades de hecho se
fundan en el principio de verdad suficiente.
Entonces ¿dónde colocamos el concepto de ideología? ¿Qué relación
guarda éste con el lenguaje?
De acuerdo a la etimología, la palabra ideología alude al conjunto de
ideas y valores que configuran un sistema de creencias. Sin embargo, si
estudiamos los diversos matices que se le han dado a través de la historia, es
claro su matiz peyorativo no identificado con su significado originario. Cada
época, cada cultura, tiene su propia perspectiva, en cuanto es percibida; esto
es, aprehendida o representada

Destutt de Traicy, acuña el término, con el espíritu de la Ilustración,
siguiendo la línea de Rousseau, para referirse a la disciplina, creada a su
juicio por Locke y desarrollada por Condillac. Para él, ideología es la
ciencia de las ideas, pero bajo el presupuesto de reducir la sensación a lo
mental.
El significado racionalista de ideología significa en este caso, la idea
como representación mental, o conjunto de conceptos, susceptibles de
análisis o tratamiento científico (Pastor Ramos, 1986), a partir de: un plano
histórico: posiciones que se ocupan en mundos sociales, históricos, las
cuales pueden ser distinguidas y relacionadas sólo en términos de
diferencias, gradación jerárquica que se visualiza en la integración de los
181

�miembros de una familia, en una estructura de linajes, etc. Y otro
existencial: significados relacionados con la pertenencia al mundo (ori~en
de la vida, sufrimiento, muerte, cosmos, orden natural, bueno, malo, vida
después de la muerte). Formas de discurso: mitología, religiones, discurso
moral, secular. En fin, todo aquello _que cualifica a alguien para una
determinada posición dentro del mundo al que pertenece. En ese plano
existen posiciones significativas del mundo existencial, las distinciones de
Yo / Otros, masculino / Femenino, ciclo de la vida, infancia, juventud,
madurez y vejez.
" ' Carl Marx, utiliza después del concepto de ideología, con una
connotación normativa, para destacar la ruptura entre libertad y verdad, que
convierte al hombre en un ser carente de sentido, poseedor de una falsa
conciencia al que relaciona directamente con la clase dominante. Desde esta
perspectiva, los elementos para el análisis de la ideología se identifican en el
siguiente esquema:

DESARROLLO DEL
PENSAMIENTO

►

ELEMENTOS PARA UN
ANÁLISIS DE LA

PROCESOS POLÍTICOS

IDEOLOGÍA

►

~

FUERZAS DE
PR0DUCOÓN
(RELAO0NES
ECONÓMICAS)

Mannheim se refiere a ideolofia, como el conjunto de conocimientos o
creencias ~erdaderas o falsas condicionadas socialmente. Los sociólogos
co~temporan~s_la d~~en como una interpretación de la realidad que se
resiste al análisis obJettvo. Pero también ideología puede referirse a las
creenc~as de un ~po social; actitudes, formas de comportamiento; acciones
encarmnadas a mtegrar a individuos en un orden social de naturaleza
dialéctica ~ ahí se detjva el significado más conocido o habitual, sistema
coherente de ideas, basado en principios universalmente válidos. También el
de ~njunto de cteenciás asumidas por una élite revolucionaria para
cohesionar al grupo y justificar actos violentos, o bien la cristalización de
los sentimi~mtos ~ n~rmas de acción_ de las distintas clases sociales. °fn otro
pl~o, está el . s1gruficado peyorativo determinado por la visión de la
reali~ a partrr de una valoración moral; una concepción de los hechos
as~da desde_ una ~ ~ v a personal. La ideología, por tanto, puede ser
~e _upo reflextva o mtwtlva, pero en ambos casos, hay una relación
mtrínseca entre la vivencia cognitiva y la experiencia lingüística El "decir
~go'~ presupone el representar en sí un objeto; expresar locutivamente el
m~nor del hombre. La r~~esentación es un modo de significar, cuya forma
mas completa de expres1on es, el "decir predicativo". La comunicación
lin~stica, es un reflejo de la conciencia, pues vincula semánticamente
obJetos, trazos del mundo r~ en su contenid.o significativo (Burgoa, 1999).

Siguiendo con la definición de ideología, Villoro la define como el
conjunto de ~unciados que expresan creencias que cumplen una función
SOCI~, _ entendida como: cohesión entre los miembros de un grupo, 0
doID1D10 de un grupo o una clase sobre otra (Villoro, 1986).

. . Brown hace una aproximación a los componentes de la ideología
di~1~d~ que el concepto reúne: respuestas a cuestiones trascendentales para
el mdi~duo; ~ un compromiso práctico; propone un cuerpo de conceptos o
a:eenc1as relac1on~ con preferencias afectivas y por tanto, tienen como
nucleo central vanantes periféricas, es decir, individnafüadas (Pastor
· 1986). ~e ~ manera se podría decir que la ideología parte fundamenutl
de la eXIstencia humana, del ser en el mundo.

es

(iiiiiiiiiiiiii¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

ESTRUCTURAS DE
DISCURSO

)
182
183

�1

IDEOLOGÍA

1

◄

►

CONDlCIÓN HUMANA:
SER EN EL MUNDO

+

~to

CONCIENCIA

,,

1

UNIVERSO IDEOLÓGICO

ti
CULTURA

11

..

,~

+

Expt·ricncia

Doctrinas
Asumida~

no
Científica

'

Dl\'lSIONES DE LA
SUBJETIVIDAD HUMANA

+

i

11

11

+
Sistemas
Institucionalizados

(APRENDIZAJE)

Erich Fromm señala que la ideología es un factor detenninante para_ la
salud mental; pues la necesidad de tener una identidad propia, r~ces fi~as
que pennitan el establecimiento de relaciones sociales con los demas. (Ench
Fromm 1992).
El criterio axiológico constituye la base de los procesos
psicodinámicos interiorizados de manera _co~~iente o inconsciente, para
conformar la personalidad y el carácter del md1v1duo.
El fenómeno de cambio y variación en el significado del ténnino, se
entiende como la tendencia que predetennina a las palabras de acuerdo a
una situación comunicativa, histórica, temporal y social. Lo que significa
que en el seno semántico de la lengua, se encierra la _experiencia perceptual
y reflexiva de la experiencia humana acerca de los obJetos del mundo.
En efecto, la significancia de un término, alude no sólo a su significado
de base sino también al contextual. Es decir a su posición en el discurso de
acuerd~ a nexos lógicos, relaciones de sentido y reglas de convención
admitidas. En otros términos, la noción de contexto abarca el aspecto
cognitivo (experiencia acumulable y estructurada en la me_~oria), el aspecto
cultural (visión del mundo compartida por los parttctpantes en una
184

interacción) y el aspecto social (situaciones institucionales). Lo que
establece una diferencia cuando se habla de texto (lo puramente lingüístico)
y de discurso (el texto contextualizado). Según Gunter Kress: "Where the
materiality, form, and structure of language are at issue, tbe emphasis to be
textual; where tbe content, function, and social significance of language are
at issue, the study tends to be of discourse. ( ... ) Discourse is a category tbat
belongs to and derives from social domain, and text is category that belongs
to and derives from linguistic domain. Toe relation between the two is one
of realization: discourse finds its expression in text. (Gunter Kress, 1985).
La validez del acto comunicativo, se establece en correlación a un escenario
específico, que obliga a los hablantes a producir diferentes tipos de
significados para regular el intercambio de mensajes de manera apropiada,
lo que presupone una comprensión del predicado que se enuncia, y esto es
justamente lo que determina que la palabra sea el fenómeno ideológico por
excelencia, según lo ha expresado Voloshinov.
Ningún signo cultural pennanece aislado, es parte de la conciencia
verbalmente constituida que percibe o establece la relación entre forma
lingüística y contenido, entre significante y significado, lo que pone de
relieve que los contenidos de la conciencia están en el lenguaje. La
construcción del yo se realiza en el lenguaje. El hombre es portador de
significados, de ideas, que se manifiestan en actos discursivos normados por
ritos.
El discurso es la representación del mundo simbólico de los actos del
hombre. Greimas postula que estudiar el discurso como objeto, supone una
aproximación al sujeto que construye el mundo y se construye a sí mismo.
Volosbinov insiste en esta misma idea, a la que vincula con el concepto de
ideología. Misma que se hace efectiva a través del lenguaje, en la
interacción social, en un territorio interindividual que necesariamente
implica un interlocutor real o imaginario, cercano o lejano, individual o
colectivo.
El concepto de territorio interindividual lo explica E. Parrilla diciendo
que la ideología presupone un marco espacio-temporal en el que entran en
juego una serie de factores como: contexto en el que se expresa; condiciones
inmediatas de los interlocutores; rol social de los mismos y medio o canal en
el que se expresa el mensaje. Voloshinov es uno de los primeros lingüistas
en afirmar que en el discurso está implícito el sujeto. La forma verbal, es el
. propio sujeto en referencia a su comunidad:

185

�hacia el hecho de que el hombre, artífice de su propio proyecto de_vida,
norma su acción de acuerdo a una ideología.

Propiedad
1

·1
1

l

REGLASDE
INTERPRETACIÓN

J
1

Background knowledge
conocimiento que todo el
mundo posee, sea en
cuanto auténticos
universales de
conversación, válidos
siempre y doquier, que
tienen la función de
permitir un
desenvolvimiento
ordenado y racional.

1
Emergent grounds
Conocimientos
específicamente
necesarios en un
determinado momento
del intercambio
comunicativo.

Foreground
knowledge
Conocimiento de esas
reglas de la
comunicación que
vienen al caso en
determinada
situación, mas no en
otra

Sociosituacional
Una especie de
cultura, constituida
por una serie de
supuestos
referentes a los .
elementos que
fonnan parte del
contexto
inmediato, o sea,
los interlocutores,
el lugar fisico
donde se desarrolla
la comunicación.

Trascendent grounds
conocimientos que los
participantes
consideran en la
conversación
potencialmente
relevantes en un
momento concreto de
la interacción.

En la base de la ideología está el signo, la palabra escrita en_ el ~bito
de la conciencia, en un tiempo particular, histórico y a la vez, existenctal e
infinito. Lo que marca la postura para decir que la ideología es innegable e
insustituible en la vida humana.

No cabe duda, de la importancia de este fenómeno, cuya función
primordial en la vida de los seres humanos es la ordenación de los hechos a
través de la praxis. El hombre es consciente y reflexivo de su proceso de
vida. La afirmación de que las ideologías interpelan a los sujetos significa
que son formas sociales, que aluden a cuestiones trascendentales como.
¿Quién soy?, ¿Qué es justo, bueno, etc?, ¿Cuál es el fin último del
hombre? ... sucesos relacionados con creencias, con ritos que funcionan por
rn.edio de prácticas discursivas.
La construcción de un orden discursivo obedece, en cierta manera, al
resultado histórico de luchas liberadas por el poder y la dominación. El
poder ideológico, como dice Thompsom, no es sólo cuestión de significado,
sino de dar una utilidad de poder al significado.
De esta manera, es pertinente retomar el concepto de ideología.
Rernling, la define como un mosaico de creencias compartidas con otros
individuos, capaces de provocar un compromiso con ellas; una acción social
que genera valores, normas, actitudes y conductas que identifican a un
grupo y sus miembros.
El universo ideológico se construye de esta forma, a partir de una
subjetividad que pone en juego factores psíquicos y socio-históricos. Es
decir, es existencial, desde el momento que determina la conciencia moral y
la definición del sujeto de acuerdo a su rol social, sexo, generación; pero
también, histórico, porque refleja la pertenencia al orden temporal.

No puede haber entonces, un vacío ideológico; las ideologías existen a
fin de dar significado o sentido a la existencia. Por eso Sohulze sefiala que la
función de la ideología debe ser estudiada desde lo sociológico a lo
sociopsicológico. En el primer plano, sitúa los valores fundamentales; en el
segundo, el papel del sujeto en el medio social. El siguiente cuadro, muestra
los dos planos y la referencia en que la ideología, según este autor, es
demitificada:

En ~e ámbito conviene destacar que la dialéctica del tiempo implica,
un presente, cuyo ~perativo categórico es el tiempo de la existencia, desde
donde el hombre asume la realidad total revelada en el ethos; desde donde
hace uso del libre albedrío. La conciencia como acto, apunta en esta forma,

186
187

�EXPLICATIVA
Aclara las

creencias

injustificadas.

aporías ontológicas del tiempo, surgidas en una metanarrativa de
legitimación, nos obligan a volver a los horizontes del texto, a la mímesis,
que nos ofrece el carácter transhistórico o acrónico del relato; donde la
persona cobra conciencia de su propio ser y nos descubre los juegos del
mundo a través de la enunciación y lo enunciado.

HEURÍSTICA
Orienta a descubrir la razón
de las creencias a partir del
análisis social.

Hay un trasfondo filosófico en el estudio de la ideología. Las múltiples
redes de la historia de la humanidad, se entretejen en el texto y el signo
devela lo significado. No hay significante que no remita a la idea mostrando
en su desnudez la búsqueda del hombre por la verdad y su lucha por un
orden social ético, aspectos sobre los que Ricoeur busca fundamentar la
historia

DESMITIFICADORA

SOC:IOLÓCICA

FUNCIONES
IDEOLOGÍA
SOCIOPSICOLÓCICA

Equilibrio
Social

Integración
Social
Desintegración
Sistema
Social

Desde esta perspectiva, que la ideología ofrece una disyuntiva: la
construcción e integración social del sujeto o la destrucción del hombre y el
orden cósmico. Situación que en nuestro tiempo, se manifiesta en
ambigüedades, verdades disimétricas y heterogéneas, sociedades
fragmentadas, los grandes relatos convertidos en otros más entre muchos, la
norma subvertida, cuestionada .. la condición posmoderna que plantea la
libertad como absoluto, donde todo es permisible o se resuelve como escribe
Octavio Paz, con toda clase de sucedáneos: religiones políticas,
embrutecedoras diversiones colectivas, promiscuidad sexual, guerra total,
suicidio en masa, etc. Es la tendencia destructiva de nuestra civilización que
se acentúa en la medida en que el sentimiento de soledad crece en el alma
En estas circunstancias, el hombre retorna a la magia buscando restablecer
el contacto con el todo, su origen mismo (Paz, 1994).
Estudiar la relación entre ideología y lenguaje constituye, por tanto, un
elemento esencial de reflexión en esta etapa histórica que vivimos. Las

La problemática radica en el estatuto filosófico de la refiguración. El
mundo del texto es una trascendencia de lo inmanente, un faera
intencionado por un dentro, donde se debate la dialéctica del acontecimiento
y del sentido para conectar la experiencia tal como es expresada y
comunicada, con el intercambio intersubjetivo en sí. La instancia del
discurso es la instancia del diálogo que se nutre de emoción y razón, ciencia
y tecnología, idealismo y positivismo; es el tiempo cósmico que denota, se
revierte y coexiste con múltiples concepciones acerca.de un ideal único del
bien o con la idea de una sociedad desprovista de reglas comunes. Lo no
ético en lo psíquico. (Ricoeur, 1995)
La dialéctica del acontecimiento y sentido forma parte de cualquier
formación discursiva La totalidad estructurada de todos estos fenómenos
que Pecheux denomina interdiscurso, no agota la estructura del discurso. Al'
contrario, vincula lo significado con el signo, aspectos que son estudiados
por la semántica y semiótica Numerosos lingüistas preocupados por el
tema, al igual que los sociolingüistas, han desarrollado esta rama de
investigación importantísima, cuyo enfoque se orienta hacia el análisis de la
actuación lingüística y la situación social.

Cabe aclarar, sin embargo, que dada la complejidad que reviste la
relación entre significado y referencia; entre lenguaje y condición
ontológica del ser en el mundo, la dialéctica de la interacción comunicativa
y su determinación, sigue siendo objeto de discusión y debate.
Desde la postura posestructuralista o posmoderna, el discurso es un
j~e~o.de poder y de deseo. Focoault busca demostrar que el sentido emerge
histoncamente, como una gesta teatral, pero sistémica y funcional. Incluso
que en el orden del discurso libre de todo ritual, existen procedimientos de
exclusión y mecanismos de rechazo que, entran en juego como parte de una
ritualización del habla (Foucault, 1973).

188

189

�Pero el discurso no sólo posee efectos persuasivos, encierra un
contenido proposicional que no necesariamente se identifica con una forma
de partidarismo discursivo. Es un signo material, que nos remite al hablante.
al mismo tiempo que refiere al mundo.
Ante este hecho, Lyotard pregunta ¿dónde puede recibir la
legitimación de los metarrelatos?
No en el criterio de operatividad que cumple una función gramatical y
que, por tanto, no es pertinente para juzgar lo verdadero y lo justo, tampoco
en el consenso obtenido por discusión que sólo violenta la heterogeneidad
de los juegos del lenguaje y hace posible la legitimación.

. .
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1

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¿Qué dice la tesis del positivismo lógico? Camap, destaca los aspectos
cognitivos del uso del lenguaje, que permiten representar en la mente de los
hablantes lo que producen ;f comprenden. De acuerdo a esta tendencia, el
análisis metodológico seriá de naturaleza deductiva, a partir de principios y·
teorías. Pero frente a esto surge la contraparte, la sociocrítica y
sociopragmática que postulan la necesidad del método inductivo.
Las controversias nos llevan al campo de la pragmática, que en los
últimos años ha puesto sobre la mesa, la necesidad de estudiar la presencia
de las formas culturales en la actividad lingüística, reconociendo que la
forma de interpretación de los significados, está condicionada por la práctica
social. De ese modo, al analizar la lengua no puede dejarse de lado la
situación comunicativa, tema que interesa por igual a la etnografia del habla

El eje de las discusiones se desplaza entre uno y otro sentido, buscando
retomar las mutaciones temporales como transformaciones de las relaciones
que constituyen un sistema o como oscilaciones de estas transformaciones
en tomo al límite constituido por el mismo sistema (Abbagnano 1974).
Estas preocupaciones, lejos de ser banales, han hecho estremecer a los
especialistas de la lengua, obligándolos a ver en el habla y no en la lengua,
el gome de la ciencia del lenguaje, como apunta A. Alonso.
·
En esta corriente, se afirman las contribuciones hechas por Searle al
redefinir la proposición e incluir la intencionalidad y reconocer los actos
ilocutivos que crean y modifican las condiciones para interpretar las
acciones como actos y juzgar la propiedad de éstos. Todos nosotros, además
de decir algo (acto locutivo) hacemos algo (acto ilocutivo) que produce
efectos al decirlo (acto perlocutivo).

190

.
1:,&lt;&gt;s ~dios ~echos por Grice sobre lo extradiscursivo y lo
mtradiscurs1vo, al igual que las investigaciones de Ducrot entre
significación y sentido, así como las aportaciones de Beneviste, Halliday y
otros destacados sociolingüistas, han ayudado a reformular el problema total
del lenguaje.
Pero el tema del poder y del discurso ha desencadenado también otras
posturas, las teorías de la manipulación, del simulacro, de política y poder.
En .tanto. el discurso se encuentre ligado con el poder, el tópico incluye,
obligatonamente, el componente político, pues el poder uti.liz.a y pone en
juego el proceso discursivo que expresa a travé del acto del habla, la fuerza
que requiere. El lenguaje es el soporte que se reviste de asociaciones
sincréticas que pertenecen al ámbito de las ideologías y son comunicadas en
diversas formas.
.
El.espacio de la interacción socioverbal implica subrayar la dimensión
mt~ctJ.va ~e lo~ sujetos_ participantes en la comunicación. El proceso
emtsor-destmatano es un mtercambio de significación y semiologización,
que comprende la apropiación de las circunstancias específicas de la
producción y la recepción.
El análisis ~e los mecanismos de commúcación, se vuelve complicado,
pues el que algwen refiera algo en un cierto momento, es un acontecimiento
del habla Pero ese acontecimiento recibe su estructura del sentido como
significado (Ricoeur, 1995), que envuelve la postura ideológica del
hablante. En esta forma la dialéctica entre acontecimiento y sentido cobra
una nueva dimensión, desde el momento en que todos los seres humanos
necesi~~~ y uti.liz.amos el lenguaje, el texto, la conversación, y la
comumcacton.
Las ideologfas son objeto de interés desde múltiples perspectivas. Sin
em~go mer~ destacarse su ubicación en los planos de la cognición, la
soetedad Y el ~scurs:o, ~ o s tratados por Van Dijk quien hace notar que
~ prefer&lt;:°eta no significa que sólo a través del discurso pueda expresarse
la ideolo!f:1 aunque es en éste, donde juega una función primordial su
reproducc1on. Sea que se refiera a las ideologías dominantes en cuanto al
género, la etnicidad, el papel de las élites, o bien a las manifestaciones
políticas, coloniz.ación, distribución de la riqueza, empleo, vivienda y otros
(Van Dijk, 1994)

.
En la necesidad de explicar el texto y la interacción de los procesos
mvo~u~~o~ ~ el uso del lenguaje, es pertinente por tanto, un enfoque
multidi~et~linario que pueda ayudarnos a explicar la dialéctica entre
acontectmtento y sentido, que se asocia en la actualidad con problemas
191

�irresolutos como la discordancia que existe entre los grupos de las élites,
entre aquellos que soportan o rechazan y se resisten a las ideologías
dominantes, apoyando a los grupos dominados. Pero también en el hecho de
que los grupos dominados puedan abrazar las ideologías de élite, aunque sea
para tener reconocimiento o bien, otros recursos.
Aunado a estos problemas, se presenta la necesidad de hacer una
reflexión critica acerca del papel que juegan los medios de comunicación en
la transmisión de ideologías. Al respecto, Thompsom señala que el
desarrollo de la comunicación de masas expande en gran medida, el alcance
de la ideolowa, pues permite que formas simbólicas se transmitan a grandes
públicos. La ideología se manifiesta por formas simbólicas significativas, en
la medida en que sirven, en circunstancias sociohistóricas particulares para
establecer y sostener relaciones de poder y dominación.
Es innegable que el estudio de la ideología está emparentado con la
cultura hegemónica, puesta al servicio de los intereses económicos que
dominan el mercado. Robert Stam destaca por ejemplo, el eurocentrismo
como un residuo discursivo que impone un control de los recursos y alcanza
un poder institucionalizado y globalizado. La dominación neocolonial
reforzada por los grandes emporios económicos.
En este nuevo contexto global, donde las comunicaciones y las grandes
compañías transnacionales dominan la economía mundial, el impacto
ideológico a través de los medios masivos de comunicación, es uno de los
fenómenos más relevantes de nuestra cultura. Los consorcios compiten por
el poder y el control de la cobertura mundial a nivel cibernético, además del
televisivo. Las noticias sobre las naciones subdesarrolladas provienen de las
agencias de los países desarrollados e inevitablemente suponen una
perspectiva occidentalizada Los medios legitiman su dominación incluso
desde el punto de vista internacional de las relaciones entre los Estados y las
regiones mundiales (Van Dijk, 1994).
Destaco como hecho sobresaliente en este ámbito, el surgimiento y la
consolidación de Cable News Network (CNN) que abrió un nuevo concepto
de hacer noticias, al convertir en realidad la teoría de la aldea global y
distribuir vía sistema satelital noticias a cinco continentes.
Mcluhan dijo que la introducción de nuevas tecnologías desemboca
siempre en un cambio social e ideológico, al anteponerse los valores
tradicionales a los de la nueva sociedad que nace. Lo que significa, en
nuestra situación, conquista de mercados.

192

Choms~y afirma por otro lado, la influencia y el poder que ejercen los
Estados Umdos en el nuevo orden mundial. Su política exterior y su
procede~, en cuant_o a dec1s1ones económicas están determinadas por una
1deologia egocentnsta, cuyo enunciado clave es: actuar multilateralmente
cuando pueda y unilateralmente cuando se necesite (Chornsky, J 998)

_ La re_vo~ución ideológica está ocurriendo a la par que surgen cambios
soc10econom~cos y geopolíticos. El fenómeno de convergencia digital que
surge de la ahanza entre empresas de telecomunicaciones y las de productos
cuJtu~ales, ha cread~ l~s ~uevos emporios de comumcac1ón, que se
conV1erten en otras instituciones de poder y dominación. Las noticias
henden a una homoge~eización de ~ntenidos. Hay una ideología que
pro~ecta ~ modus _v,vend1, un estilo de vida bajo una perspectiva
occ1dental1zada, que llene como finalidad asegurar un modelo económico
que promueve una sociedad alienada por el conswnismo.
~areciera ~ue este es el camino o la nueva forma de controlar y acceder
a la_ mfonnac1ón, la que l~gitimiza las actuaciones de las ideologías
d?nun~tes. En esta tendencia la dominación conlle\ a en sí misma una
disyuntiva fatalista: homogeneización o destrucción.
Te~ecomuni~ciones, Internet, tecnología avanzada, comunidad
consu~1sta estratificada en razón a ingresos y raza. . toda una postura
1deolog'.ca élJ&gt;?Yada por tratados que unifican y estandarizan. La nueva
etnolog1a adV1erte que lo que tiene frente a sus ojos, es ante todo un
conJunto de fonnas híbridas, supervivencias contaminadas de modernidad
que han puesto en la circulación los signos de un lenguaje diferente (Millru/
1997).
,
¿Cómo poder evaluar los efectos de esta nueva herramienta política?
Los al_~ances que tiene este problema nos obligan a estudiar los
estados~nac10n ~ue se apuntan como los actores dominantes del futuro
escenano mundial. Hasta hace poco tiempo, los conflictos se ubicaban
d~~~o d~I context? de la civilización occidental, ahora hablamos de ocho
ctV1ltzac1one~: occ1d~tal, confucionista, japonesa, islámica, hindú, eslávicaortodoxa, latm?am~cana ~ muy pronto quizá la africana, que actúan como
age~tes ~e la h1~to~a y no simplemente como objetos de ella... El proceso de
la h1stona con~ua _Los focos de conflicto cultural tienen lugar en dos
ntveles: en el_m1croruvel en que los grupos chocan por el control territorial .
en el macro~~el en el ~u~ los esta~?s de diferentes civilizaciones compite~
por poder mihtar, econormco y pohnco (Hunington, 1993).

193

�A esto todavía podría agregarse, que en base ál modus operanti de la
ideología, que las relaciones de dominación no pueden dejar de lado los
mitos, que de una manera simbólica, construyen la identidad colectiva y la
unificación de un grupo.

INTERACOÓN COMUNICATIVA
1

,

.

1

1

En la práctica, la simbolización de un mito, puede darse bajo la fonna
de narrativización, en la medida en que el proceso ritual produce
simultáneamente experiencias comunicativas a través de varios canales
sensoriales. Los que constituyen la historia puesta en códigos semióticos,
que más tarde forjarán un destino colectivo.

COMPETENOA
LINGÜÍSTICA

PARALINGÜÍSTICA

Capacidad de producir e
inteq&gt;retar signos verbales, puede
descomponerse en competencia
fonológica, semántica y textual.

Capacidad de modular algunas
características del significante
como énfasis, cadencia de la
pronunciación, además de
intercalar risas,
•

KINÉSICA
Capacidad de realizar la
comumcación mediante
ademanes y gestos.

"

...

El análisis de los procesos simbólicos es revelador. La vida se
entreteje con los mitos. En la mitología contemporánea se han desarrollado
cuatro mitos: el del progreso, la supremacía de la técnica, el dogma de la
comunicación., y la religión de la época. El progreso es una realidad pero
también una ideología. El mito del progreso nos dice que no podemos
detenemos, nadie se atrevería a retroceder. La supremacía de la técnica
conlleva la toma de decisiones que se dictamina en base a criterios
operativos, incluso para solucionar problemas humanos. La comunicación
nos obliga a estar interconectados. Somos apátridas si no estamos accesibles
a todo el mundo. La religión se asocia con el mito del pragmatismo. La
cultura ancestral va desapareciendo a causa de una ideología neoliberal que
impone como única inteligencia válida la astucia en los procesos monetarios
y financieros. El dinero es una correlación semiótica que asocia el nombre a
una persona, a una cantidad pura, a una cifra e impone una nueva religión
(Castaingts, 1999).

1

1
PROXÉMICA

EJECUTIVA

Capacidad de variar las
actitudes especiales y las
distancias interpersonales
del acto de la comunicación
como el tocarse.

Capacidad de acción social
de utiliz.ar el acto lingüísti~
para realizar en concreto Ja
intención comunicativa.

1

l

PRAGMATI !A
Capacidad de usar los signos
lingüísticos y no lingüísticos
de manera adecuada a la
situación y a las propias
intenciones.

1

SOOOCULTURAL

OTRAS EVENTUALIDADES
COMPETENOAS

Capacidad de reconocer las
situaciones sociales y las
relaciones según los papeles
desempeñados.

¿Qué se infiere desde esta perspectiva?

Al examinar todos estos hechos, así como la dinámica económica generada
por la globalización, he querido llamar la atención del proceso histórico en el
cual estamos insertos, situación potencialmente crítica que se refleja en el
lenguaje. El interés que reviste el estudio de la ideología y el lenguaje, es
incuestionable.
Desde luego que este análisis no es simple, pues implica adentramos
en tos procesos discursivos al mismo tiempo que en los de producción y
recepción., mediados en contextos particulares, a lo largo del tiempo, que
puede implicar a su vez, otros mensajes entretejidos en la dialéctica del
acontecimiento y el sentido. Lo que significa ahondar en la competencia
comunicativa que hace posible y actuable, para todo individuo, el significar
y el comunicar; analizar ta interacción comunicativa y trascender a otros
planos y competencias eventuales.
194

_Las evide~cias y los argumentos que he expuesto, justifican por sí mismo
~ ~p~rtanc1a ~e 1.as ideologías. El dominio de la ideología -como escribe
o o~ o~-, comc1de con el dominio de los signos y la a/abra es la
matena mas reveladora de las formas ideológicas.
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VIDA Y OBRA DE GOETHE
Profr. Dr. Phil. Dr. Jur. Agustín Basave Femández del Valle
Presidente de la Sociedad Mexicana de Filosofia.
Director del Centro de Estudios Humanísticos.
Universidad Autónoma de Nuevo León

En 1958 fui invitado por el gobierno de Bonn para hacer una gira de
estudios por las universidades alemanas. Pude observar, directamente, la
caracterología cultural del espíritu germano. Y en alguna de mis obras dejé
consignadas las vivencias y las reflexiones suscitadas en el contacto con el
pueblo y la cultura de Alemania. Helas aquí: El alemán es tenaz, brusco,
introvertido, disciplinado, meditador, sentimental, melancólico. En cierto
modo, porta en su alma el ancestral germano que huele a bosque y sabe de
nieblas. Antes que por los cabellos rubios, los ojos azules y el cuerpo
atlético, le reconocemos por su sentimiento de la naturaleza. Diríase que
respira para estudiar y estudia para respirar. Pensamiento y vida se unen
íntimamente en él. Sintiéndose colocado, lanzado o enviado a un mundo en
perpetuo "devenir'', se plantea el problema de su existencia - sin
literaturiz.arlo, es decir, sin frivoliz.arlo- con ejemplar honestidad intelectual.
En tensión continua vive sumergido. Vida y muerte, amor y libre
esparcimiento, tierra natal y universo, cristianismo y panteísmo. La
polaridad de la cultura alemana está a la vista.
Los germanos han entrado tarde, y lentamente, en la Historia Universal.
Pero no han buscado aplausos baratos ni han creído que la vigencia de su
cultura pudiera depender de una propaganda cultural hábilmente llevada. La
universalidad de la cultura alemana no ha sido establecida por el
departamento cultural del "Reich". Sin programada, e incluso a pesar de la
propaganda en contrario, Eckkhart, Silesuis, Kant, Hegel, Bach y
Beethhoven, Durero y Holbein, Holderlin y Novalis, Heisenberg y Planck
han fecundado al mundo por encima de los prejuicios germanófobos que han
pretendido -¡torpe y mez.quina pretensión!- organizar un boicot en el ámbito
de las ciencias y de las bellas artes. Esta tardía entrada de los germanos en la
Historia Universal, desde la oscuridad de un mundo boscoso y natural, tiene
la ventaja de ofrecer una visión más inmediata -menos histórica y librescade la naturaleza y del natural anexo de las cosas. Una visión fresca, poética,
vital, montada sobre una experiencia inmediata y auténtica del ser. Una
introspección constante acompaña a estos "escultores de la niebla". Saben
que su espíritu es demasiado violento, profundo y cósmico. Pero su
temperamento es demasiado lento y su sentimiento del tiempo muy agudo.
197

196

�Al metro fijo prefieren el libre ritmo. La mera cuestión de forma -que
apasiona a los latinos- se les deslíe como cosa artificial menuda. La vida
humana objetiva -arte, derecho, Estado, ciencia, filosofía- no es una
magnitud rígida y separada, sino algo muy próximo al hombre, algo flexible
y familiar. No se trata de una eternidad terrena sino de una móvil
aproximación terrena a la eternidad. Las formas anticuadas se pudren muy
rápidamente en Alemania; y no por manía de novedades sino por
sensibilidad temporal y por conciencia histórica.
El espíritu nórdico del alemán se· abre, sin el menor síntoma de envidia
o,__ de resentimiento, a la belleza del Sur. Su alma musical, que discurre
prodigiosamente en el intimismo subjetivo de un paisaje nebuloso, se extasía
ante la plástica soleada del alma mediterránea. Fue así como Goethe se
escapó a Italia y satisfizo, además, su curiosidad científica. Pero aunque la
forma externa no tenga, en el espíritu alemán, la fuerza y el perfil que tiene
en el espíritu latino, eso no significa que carezca del sentido de la forma.
Acaso Kant -''Ulises del concepto"- ¿no ha visto muchas formas con el ojo
del pensamiento? ¿Es que podemos olvidar los acordes tan firmes de forma
-y a la vez tan matemáticos y tan lozanos- de Juan Sebastián Bach?.
Admirador de lo apolíneo, el alemán es, con obstante, mayor admirador de lo
, dionisíaco. Su espíritu atiende más al "Werden" (Devenir) que al "Sein"
(Ser). Consciente de su ser en camino, no gusta fijarse en un sistema
doctrinal despegado de la realidad cambiante.

1

•

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11•

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~.

1

..

Me llevaría demasiado lejos expresar todas las impresiones que recibí
en mi breve convivencia con el pueblo alemán. Intentaré, no obstante,
reducirlas a fórmula esencial. Los alemanes son grandes ensimismados.
Ocupados siempre en el mundo de las ideas, se mueven sin la precisión y la
gracia latina. Tienen un alma musical, atmosférica, nebulosa, ~ •
profunda ... Sus sentimientos fluidos tocan una extensa gama de registros.
Como el huevo, son duros por fuera, pero blandos por dentro. Huelen a
selva. Poseen un enorme sentimiento de la naturaleza. El rumor cósmico les
envuelve y les permea su intimidad metafisica. Aman el orden. Su tipo
humano es musical más que plástico.
Pero el espíritu alemán no puede encerrarse en unos cuantos rasgos.
Podemos imaginárnoslo -como al de Goethe, una de sus expresiones más
felices- de múltiples modos. Tal vez lo que más nos atraiga de este espíritu
alemán es el hecho de que esté henchido de posibilidades, rebosante de vida.
Es un devenir perene que se ·realiza en un sinnúmero de fórmulas y se
proyecta al exterior en mil maneras diversas.
La Alemania presuntuosamente aria, de los ''junkers" prusianos,
obnubilada por el delirio guerrero, no alcanza a ocupar la mayor ni mucho
198

~enos la mejor parte del estilo o modo de ser alemán. Yo he conocido,
direc~ente, una Alemania soñadora, laboriosa, pacífica, idealista, musical,
filosofica ... Esa, y no otra, es la Alemania que quiero. La profundidad de la
~ul~ ale~ana -que no es mejor tópico- hecha de soledades sonoras y de
mtenores silentes, merece consideración aparte.
Alguna vez dijo don José Ortega y Gaset que la cultura alemana es "la
cultura ~e las realidades prof'.wtdas". Y la historia se encarga de comprobar
la ~erac1dad del ?serto ortegiano. "El alma alemana -escribe sin ambagesencierra hoy en s1 la más elevada interpretación de lo humano, es decir de la
cul~a europea". Meditativos y sentimentales, los germanos han sabido
ofrecemos, impetuosamente, un río de música excelsa de filosofía
significativa y fecunda, de ciencia y de técnica...
'
Hace tres siglos se decía que los alemanes no eran, como sus vecinos
fr~ceses, capaces_ de poseer ?11ª literatura vernácula personal, superior.
Basto _la Dr~aturgia de Lessmg para probar al mundo, no sólo que
Alemania podía tener una literatura propia -nos recuerda Antonio Caso- sino
que ya la tenía y la había olvidado para complacerse sin tino en la imitación
de los productos del espíritu francés . Goethe , Herder, Schiller dieron al
traste con la fábul~ ofensiva para el genio alemán, y, en nuestros días, se
sabe ~ue ~lemama es maestra del mundo en letras, ciencias filosofía.
Todavia mas -agrega el maestro Caso-, la evolución filosófica de Alemania
es ~caso el único fruto intelectual de la civilización cristiana que pued~
eqmp~arse ~ d~sarrollo d~l pensamiento helénico, de Pitágoras y Heráclito
~ Platon Y Aristoteles. Se dice: Sócrates y Kant; son los dos Sócrates, los dos
mcom~arables fundadores y renovadores de la historia del pensamiento".
(Antomo Caso, p. 28, del libro México, Imprenta Universitaria, 1943).

!~s

. . ~orque saben de soledad, los alemanes saben de intimidad. y en su
mturudad han ~alado con sin igual profundidad. A lo largo de la historia
~e?1ana -Eckhart, Leibnitz, Kant- no hay tal vez palabras que resuenen más
~1s~en_temente que las de ''Einsamkeit", "Innerlichkeit", es decir, soledad,
mtenon.~d... Otro rasgo esencial del idioma alemán es, qué duda cabe, el
predoIDIIllo del verbo ''werden". Este verbo, aunque no tiene una traducción
exacta al castellano, significa "se torna", "se hace", "pasa a ser". ¿Por qué
ese uso tan frecuente de ''werden"?. Es que los germanos tienen como uno
de los rasgos más profundos de su vida, ese sentido de fluidez, de constante
c?rrer de las cosas hacia el futuro. Su alma primaveral de la impresión de
no, d~, nube, d~ vapor... Por eso los alemanes se distinguen -en su honda
vocac1on filosofica-, meditando sie~pre por el ser y sobre el tiempo,
especulando :onstantemente en esa peculiar atmósfera -fluida y vaporosa- de
su pensar. Solo ellos han tratado esforzadamente -digámoslo en frase de
Unamuno que nos recuerda Madariaga- de esculpir la niebla.
·
199

�Los germanos conquistaron el Imperio Romano y llegaron a ser, en
cierto modo, romanos. Habían tenido una mitología y una moral propias,
pero aceptaron el cristianismo con docilidad de niños. En 887 formaron la
primera monarquía que después, en 918, pasó a la Casa de Sajonia.
Othón I transformó la monarquía en el Sacro Imperio Romano
Germánico, que llenó los principales capítulos de la historia de la Edad
Media. Es falso, consiguientemente, hacer arrancar la historia de Alemania
del viejo Ducado de Prusia, transformado en reino por Federico I en el siglo
XVII y reconocido universalmente al fumarse los tratados de Utrecht en
l113.
La tenacidad, el valor, la devolución a la familia, el espíritu de
disciplina y trabajo, la religiosidad y la fuerza guerrera de los antiguos
germanos perduran en los actuales alemanes. Todavía hoy los alemanes
siguen dando la impresión de fuerza juvenil, de vida espontánea, sincera,
original. ¡Qué magnifico ejemplo de espíritu de hombría en la desgracia! Un
pueblo tan castigado por los horrores de la guerra total, desgarrado sin
misericordia, calumniado hasta más no poder, privado de una buena parte de
su juventud y de su intelectualidad, apenas transcurridos siete años de haber
surgido después de la devastación, ha enseñado al mundo lo qµe se puede
hacer con su Gemmüth (espíritu), con su fidelidad a ese tesoro cultural que
han hecho en la historia y que es no sólo información, sino también -¡y acaso
más!- educación, formación.

...

Máximo país de inventores, poetas y filósofos, Alemania es también - y
esto sin duda alguna- el pueblo más musical de la tierra. Yo siempre he
considerado un enorme privilegio de los alemanes esa facultad de no sentirse
a gusto en el mundo, de valorarlo primordialmente por los ecos que pueda
tener en su alma.... Poseer un espíritu que pueda hacer resonar los ecos o
crear dramas interiores de sonidos con sus propios recursos, ¿no será esto un
don más envidiable que el de un espíritu todo superficie, mera placa sensible
apta solamente para fotografiar la realidad que mute y engorda?.
Johann Wolfgang von Goethe nació en Francfort del Mein - año de
1749-, en el seno de una familia acomodada y de linaje. Infancia feliz de un
espíritu abierto a todas las formas de belleza y de verdad. Hijo de un padre
culto que se preocupa de que el niño aprenda lenguas clásicas y modernas:
latín, griego, hebreo, inglés, francés, italiano. Pero además, el padre le insta a
ejercitarse en ciencias exactas, naturales e históricas: geografia, botánica,
matemáticas, religión, dibujo, música, poesía. El niño y el adolescente se
dedica a la asimilación de libros decisivos para su formación. A los 8 años
conocía -como puede conocer un niño- la Antigüedad Clásica y el
Medioevo germano. Se había aficionado, de modo especial, a las obras de
200

?~i?io Y Virgilio. Diríase que su amistad con los grandes clásicos se había
1D1ciado ya, desde temprana edad.
"

En 1_3,~ulta ciudad d~,Leipzig estudia Derecho y adquiere el grado de
D?ctor Iuns : La preparac10n de este genio universal responde a una gran
van~d~d d~ mtereses. Fue pintor, abogado, estadista, alto funcionario
ªcbnfnistratt;?• poeta: hombre de ciencia (botánica, geología, anatomía,
teona cromatt~a) llego a ser director teatral y actor. Pero el talento literario
s~?resale Y pi:va sobre todas las demás facultades. Goethe escribió poemas
hnc~s, filosoficos, ~atorios, baladas, novelas, tragedias, dramas
'6_losoficos, cuentos, sátiras, poemas épicos ... , supo asimilar, como nadie los
hiw, ~tes Y después, el espíritu de la antigüedad -clasicismo- y el espíritu
romantlco.
. La voluntad, ~bre, la inteligencia lúcida y la acción generosa
~dq~eren~ en el espmtu de Goethe, una conjunción feliz. El triunfo de la
~te!igenc1a y de la inteligencia amorosa diría yo, sobre el azar y sobre los
m~~t~s, se am~lgaman en este gran genio de la literatura alemana. Desde el
pnncipio se advierte en Goethe una inclinación a la wúdad y a la armonía.
.
En la corte de su ~go el duque Carlos Augusto de SajoniaWelfilar, J. W. Goe~e adqwere experiencia política (1775-1832), maneja
~ s Y asuntos mtemos del ducado; recibe un título de noble se
con~1erte en consejero privado y se le nombra primer ministro del peq~eño
We~ar. Como es!e pequeño ~aís estaba ubicado entre las potencias, a veces
h?s~e~, de ~ia Y Austna, aprende ahí la necesaria moderación y
d1sc1plina tan md1spensables para sobrevivir. Deja atrás el período romántico
del Sturm umf_ Drang, desde entonces creyó que la humanidad mejora más
con la evoluc1on razonada que con la revolución violenta.
En la vi~ de Goethe pasan varias y muy interesantes mujeres:
Charlotte von Ste~, dama fina, cultivada y atractiva. Fundamentalmente
recta, Carlota de Stem -que se había enamorado de Goethe- insiste en que se
respeten dlas, normas morales y sociales. Al final de su v1·da, Goethe
compren era, en toda su cabal significación, esta actitud ejemplar.
?ep~do por la falta de esperanza de su amor, el poeta alemán luchó
cons1~0 mismo hasta lograr el auto-control. En Italia conoce de mujeres y de
amonos. En Wetzlar descubre el amor - principal nutriente de su vida-y una
nueva ~usa: Carlo~ Sofia Enriqueta Buff, joven, hermosa y serena que es
prometida de ~ ~go. Nuevo dolor amoroso de Goethe, con un intermedio
de p~ez.a ~omanti~a en donde él y Carlota - verano de 1772- se abandonan
con c1~rta mocencia a extremos de intimidad y ternura que no culminan en
tragedia. Goethe ha conocido a un joven romántico llamado Jerusalem que
201

�pone fin a su vida y a su pasión sin esperanza por ~a. ~spo~ d~ :
di lomático con un tiro de pistola en la cabeza. Este swcidio evirai:a~ .
m~cha part'e, el suicidio de Goethe, qu~ se convi_erte en un s:;iicidio
' r· un·agro·an·o , en la novela "Sufrimientos
del Joven Werther , obra
roman ico
.
d · ·,
, ·t
maestra de la novela romántica de todos los nempo~, que a qwno un ~XI 0
· 'tado enorme veloz. De esta novela que ha servido de tema a una opera
musi
'
de Massenet,
se ha' dicho que "es una maravilla, una melo día en prosa de. un
alma lírica como era la de Goethe". Se casa con una muJer sencilla,
perseverante en su personalidad femenina, de clase mo~es_ta.' p~p~ar,
refractaria a los refinamientos de la corte, natural de_ T":°°gia. Cristlana
Vulpius, su compañera de muchos ~os, h~~ que le deJa viudo en 1816. La
tragedia del hijo que se mató, cicatnza dific~~~nte en el_ alma de Goe1?e.
Pero este abuelo respetable y viudo tiene un idilio e~ Manenbad con Ulric~
von Levetzov. No quiero entretenerme más en las muJeres de Goethe, P~~o Sl
quiero apuntar que sirvieron de inspiración en su obra, y que nunca deJO de
ser un devoto del eterno femenino.

L,

' '(:

1" ,1,

i
'

•.

En el viaje a Italia -Verona,Venecia, Roma, Nápoles, Si~i~a-,
cla~1cos,
realizado d e 1786 a 1788, Goethe adquirió los ideales. rigurosamente
.,
y renovó su amor y su inspiración. En Roma se reJuveneci~ y se apasiono
por la grandeza clásica greco-romana. Entendió lo. que si~ficaba la noble
sencillez y serena grandeza (lo edle Einfalt und slllle Gros~e) de l~ cultura
clásica antigua. Roma se incrustó en su alma para toda la vida. La htera~a
clásica, que ya trae en el hondón de su a~a, pro~uce frutos en el ~emo
alemán que nos regala su Jfigenia en Tauride, escnta a la m~era ~ega.
Hermann y Dorotea, bello idilio de campesinos con fuerte ~spmtu nac1on~l
, ·co·, Egmont, maravilla del clasicismo de todos los -tiempos.
germam
.
. El sabio
.
,
Johann
Wolf:gang
von
Goethe
continuó
sus
mvestlgaciones
que h abia en
, ·
· ·t,
científicas en suelo italiano, en materia de ingeniería Y. bo~ca; v1s1 0
museos y admiró cuadros y esculturas célebres que son patnmoruo de toda la
humanidad.
A su regreso a Weimar conoce al poeta Schiller y se ~cia una
amistad limpia, fecunda, imperecedera, ejemplar. Dos colosos de la lit~r~tura
alemana cambian ideas -a veces antitéticas- y ~o~cuerdan e~ un clas1c1sm~
que está muy distante del mediocre .n~o-clas1c1smo frances, Y que está
s?perado, por la parte mejor del romant1c1smo germano.
Atento a la realidad de la naturaleza, realiza estudios de .~eología,
biología y publica su "Teoría Cromática" o "Teoría de los colores . Goe~e
e para los alemanes, la figura central de su cultura y hasta la encamac~~n
~cional. Entendimiento y sensibilidad abiertos a todos ~~s rumbos. Pas10n
de vivir que ofrece todas las medidas humanas. Fus1on perfecta ?e la
vivencia y d~ la poesía. Amó a las mujeres, a la naturaleza y a los hbros.
202

Pero amó, sobre todo, con pasión creciente, a la vida. De su vida quiso hacer
una obra de arte. Trabajó, como escritor de oficio, para eternizar, o mejor
aún, eviternizar su obra. Y su obra cristaliza la vida espiritual de su tiempo.
Escribió a golpes de amor, para escudriñar el alma y para esculpir la belleza.
Su siglo le rindió pleitecía y le reconoció significación universal.

"Gotz von Berlichingen"(1771) es un héroe romántico -arrogante en el
perfil y servicial en el gesto- que anuncia una nueva era. Se trata de un
caballero de Alemania feudal de los tiempos imperiales que lucha con los
nobles poderosos y prelados influyentes. Hay en ese drama revolucionario
una rebeldía titánica, quijotesca, de energía individual, altiva y visionaria, de
hombre solo que se insurge contra el medio y lucha contra una oligarquía
poderosa. Sin pretenderlo y sin quererlo, se constituye en denodado defensor
de la democracia moderna. Es el arte romántico que se placía en la
contemplación del héroe desgraciado, mártir de su ideal de redentor de
masas, de agítador en pugna con la oligarquía del Sanedrín. Los jueces
ponen en la noble cabeza de este capitán de bandidos un INRI que nos
impregna de redentor espíritu cristiano y de letra evangélica. Pero mientras
Jesús lucha sólo con la palabra, Gotz usa la espada. La desgracia del hombre
Goethe nos deja un amargo sabor y nos hace pensar en la implícita
condenación de la ~olencia. El mejor y más bravo mozo bajo la capa del
cielo, con la sencillas y nobles virtudes de la germanidad, es un caballero
individualista del ideal, paladín de la justicia y de los desvalidos que muere
pronunciando las palabras: Libertad, Goethe simpatiza con el héroe, pero -no
hay que olvidarlo- odia la anarquía. Al filo de los tiempos nuevos,
impersonales, Gotz von Berlichingen sigue siendo un caballero medieval
amante de la tradición y de la tierra germánica. Pero su energía y su
insurrección sirven a los tiempos nuevos,;--"Egmont (1788) guarda, en su estructura y perfil, un estrecho parentesco
con el Gotz von Ber/ichingen. También Egmont es un héroe vencido. Pudo
haberse salvado, pero no lo quiso. Creyó, h~ el fin, que su sino era el de
ser mártir de la independencia flanienca y de la libertad de conciencia. Antes
de que el Duque de Alba le lleve al patfüulo .declara su ideal y ofrece su
vida: ''Muero por la libertad, por la que siempre viví y luché, por la cual,
finalmente, hoy, sufriendo, me inmolo". El lirismo de las últimas escenas da
mayor relieve al protagonista. Sabe que va a morir y ama la dulce vida, la
"hermosa y grata costumbre de ser y de obrar''. "He de coger tu mano,
mirarte una vez más a los ojos, sentir vivamente todo lo que vales, y luego
resolverme a dejarte y decirte: adiós". Esta vez Goethe parece tomar partido
por el personaje. La muerte de Egmont, a diferencia de la de Gotz, semeja
una sinfonía triunfal. Advierte que su sangre no se ha vertido en vano. Incita
al pueblo valeroso para que siga adelante. "¡Defended vuestro patrimonio!
Y no os duela caer, siguiendo el ejemplo que yo os doy, para salvar lo que
203

�más amáis". No se trata de un simple drama histórico -las guerras de
secesión de los Países Bajos- . sino de una apología de la libertad y del
titanismo. El pueblo, el idilio y la política son los tres planos de la acción
dramática. Goethe -genio multifacético. proteico, tornadizo como la vida
misma- atraviesa por su etapa romántica. No obstante, Egmont revela la
influencia clásica en sus formas que asimiló Goethe. Hay en el personaje
una firme confianza en el destino, en el daimon que visita al hombre con
visión divina para cumplir la vocación y ser fiel a sí mismo, sean cuales
fueran los peligros.

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Die Leiden des jungen Werthers (los sufrimientos del joven Werther).
(1774), es la maxtma plasmación artística de la etapa romántica
goetheana.
Esa sensibiUdad -exagerada, enfermiza- marca el estilo y el
tono espiritual de una generación. Ese sentimiento desmesurado -melancolía,
lágrimas, suicidio- es de pura cepa romántica. Goethe ha estado al borde del
abismo, pero ha logrado vencer su sentimiento. Werther le acaba de curar.
Los anhelos de amar, pletóricos de realismo poético, nos permiten penetrar
en la intimidad de la burguesía alemana. Argumento parvo y tenue,
ingenuidad y frescura de los protagonistas, pero, sobre todo, un magistral
estudio del corazón humano. Las cartas de Werther nos muestran voces de
pasión y ángulos secretos, antes desconocidos, propios del romanticismo
intimista. Son experiencias transfiguradas de la vida del joven Goethe. Son
sentimientos que, al no encontrar cauce, revierten sobre el corazón doliente.
Son afanes - vagamente panteístas- de comunión con la naturaleza. pero en
Los sufrimientos del joven Werther hay algo más: la intuición certera de
nuestro "status viatoris". "Sí; es verdad que sólo soy un caminante, un
vagabundo sobre la tierra. Pero ¿Y vosotros, sois algo más?" (libro Il, 16 de

junio).
En los dolores del joven Werther están los dolores de su siglo. El
estampido del pistoletazo denuncia que existe un mal wertheriano y ésto es
lo que le da una resonancia infinita en la noche de los tiempos. Aún ahora
seguimos evocándole con su frac romántico, el frac azul con grandes botones
dorados, con una violeta prendida al ojal, los cabellos revueltos sobre la
frente encubriendo los rasgos geniales del suicida Goethe practica una
vivisección del alma romántica, de ese dolor cósmico universal del vivir,
-lachrimae rerum, que dijo Virgilio-, y aunque aparentemente se mate por
una mujer, se mata por un mundo que no lo quiere y al cual él quiere
demasiado rabiosamente. Como todo suicida romántico, se mata a sí mismo
para echar su cadáver sobre la mujer desdeñosa o voluble, para castigarla,
para que lleve sobre su alma ese peso agobiador. Pero Werther se mata por
algo más, se mata por la dicha imposible del mundo, se mata por haber
perdido la ilusión de la vida, por dolor universal (Weltschmerz). El personaje
se alimenta de tristezas, goza sufriendo y se encoleriza cuando gana en el

juego. Habiendo tantas mujeres lindas y libre 'l t ,
Carlota, una com rometida
, .
s, e ema que enamorarse de
titulo, una actitud ~e superioJ;;~~e:Uc::Soee.HGaopeathed· adopta, des?~ el
d
· uJ
·
sa o su sarampion
::::e::O!:sttc _ar una so~sa de ironía. Pero al enfermo ¡0 pueden juzgar
y al Joven, los Jovenes. y éstos siguen comprendiendo a Werther ...

1:S

El estado de alma del enamorado
b·
•
claro y tibio alegra el alma de Werth cam ia con e1 tiempo. Un día de sol
¡ ta1m
.
er, en tanto que un día nublado le
a~teranen= ~::it~t:pi:::!e?sei·claa eLs~tción_, el día la hora y el mim{t~~:
.
.
• 1 eranamente el W rth
.maravilla. Tiene la sencillez y la grandeza de una tra .
~ er ~s una
la fi~a gigantesca de Werther lo absorbe todo y b~=~:n~ega. SoElo que
melodia en prosa de un alma exquisita.
coro. s una
¡Pobre Werther su tristeza aún nos alcanza!.
lphigenie (1787) constituye uno de los dramas realm t
literatura alemana escrita en verso libre Esta .
en e magnos de la
bº 1 anh da ,
·
pieza maestra alcanza m
ien a
e1a smtesis entre la anti
Gr ·
uy
entre el clasicismo y el cristianismo.
eci;_,Y. la mod~ma Alemania,
personaje cristiano que a apela la verdad y a {
eimar conJunta~s en un
en la tragedia de Eurípides. Orestes se salva ::i:t::t' no al engano,_ como
h~~ana y, sobre todo, gracias al arrepen~ento
~o~ deduna piadosa
cnstiana. Aquí no se utilizan
Y ª a e e pura cepa
.
recursos como en la obra ·
· 1
.
gnega, smo a
influencia ennoblecedora, purificadora de
desesperado. Bella descripción de lo eterno ~: m~Jer sobre el ~ombre
Goethe encontró en Charlotte von Ste· l
_memno que la gratitud de
m, e amor mmortal del genio alemán.

kenas

Torquato Tasso {1790) es una b
t b. ,
Italia, que describe la tragedia del o r~au o i~grafica, escrita al regreso de
~q~ell~s que le volvieron la espal¿'~uan::~::::e;e. sensible ante todos
ms1~ficante esposa plebeya: Christiane Vul ius
eimar una hermos~ e
agobiado por su desequilib .
, P · Al lado del poeta latino
no menta1, está el hombre de
d
1
:aegante,
di~lomático ~ cortesano, llamado Antonio. El
d~' ~ag:_z,
ce prefenr a Antomo sobre el desequilib d T
oe te
superar la crisis y adaptarse Prá ti
ra o asso que al fin puede
tragedia clásica de tipo psic~lógi~oc~ntebno hay acción, exterior en esta
clásica goetheana.
·
ª 0 ra maestra mas de la tragedia

equili~1:

Para ventilar su cólera t l
los lideres de la Revoluci: ; os
-divertido y satírico- que nos
Reine/ce el Zorro (Reine/ce Fuchs)
·

d
esmane\~ los vicios de la turba y de
;sen . Goethe, ~ poema épico
S tr a mdaJestuosa epica de Homero:
e ata e una amable reproducción

:::::::i

204
205

�clásica de la historia de animales a fines de la Edad Media, la mayoría de
ellos astutos y engañosos como el Zorro.

Las Elegías romanas (Romische Elegien, 1795) es un conjunto de
poemas sensuales y paganos que evocan la apasionada vida amorosa de
Goethe con la plebeya-Cbristiane.

Herman y Dorotea (17971 es un perfecto poema idílico que relata el
cortejo y la conquista de Dorotea Goven refugiada) por un joven noble que
la corteja y termina por conquistarla. Este poema épico se desarrolla en una
~~eña ciudad alemana, serena y laboriosa, escenario de la unión de dos
almas realmente preciosas. Al leer el idilio parece que estamos leyendo un
lindo cuento griego.
En la vida de Goethe se da una indisoluble unión de realidad y poesía.
Él lo sabe. Escribe su autobiografia -no completa- que abarca sus tiempos
de Francfort, Leipzig, Estarsburgo y Wetzlar, hasta 1775. "Dictung und
Wahrheif' (1811) es el libro en que Goethe nos describe su idilio en
Sesenheim con Friederike Brion. Pero no solamente se trata de una bella y
famosa presentación de un idilio, sino de un suministro de detalles culturales
e históricos verdaderamente atractivos para personas de sensibilidad estética
y de cultura general.

..
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1:i1~:

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El despertar de Epiménides "Des Epiménides Erwachen" (1815)
representa el tardío reconocimiento que Goethe realiza en tomo al vigor del
movimiento nacional de regeneración de Alemania, después de la derrota de
Napoleón en Waterloo, y su decisión de interesarse más en la vida política
de su patria. Hasta entonces estaba satisfecho con la permisión, que el
déspota glorificado realizaba sobre la cultura alemana, apreciada y
fomentada por el propio Napoleón, para que rigiese los destinos espirituales
de Europa. No le interesaba especialmente el dominio político de Europa
por parte del general corso, sino que se recluía en el solo ámbito cultural.
Goethe fue un genio versátil. Su versatilidad humana y cultural se pone
de relieve en su conocimiento profundo de las culturas occidentales y
orientales. "Der westostliche Divan" (El Diván ocidente-oriente, 1819) es
una muestra del conocimiento y de la sensibilidad que Goethe tenía de la
cultura oriental. Esa bella colección de poemas de amor escritos durante la
amistad del poeta con Marianne von Willemer constituye su principal obra
literaria en relación con la cultura del Islam. Incorpora la figura de Mahoma
a la de Jesús y Apolo. Aunque personalmente no me agrada la amalgama,
reconozco el esfuerzo por familiarizar a los lectores alemanes y europeos
con las obras de los poetas árabes, persas e bindús. Hafiz, el gran poeta
persa del siglo XV, influye en Goethe que se reviste con atuendo oriental en

206

su_ amor a Mari~e. Los poemas de Hatero y su Leika -dos enamorados
onentales- consiguen brindarnos la atmósfera y la mentalidad del Oriente.

_"Wilhem Mesiters Wa:zderjahr" (Los Viajes de Wilhem Meister),
escnto en 1829 P_ODe de rehev~ la eno~e sabiduría y el importante legado
cultur~ d~l patriarca .de Weunar. La educación del héroe -trabajo y
~en~ciamient&lt;&gt;:- ~cmvterten en un magnífj.co ciudadano al que fue un
mdivi~uo ~gocen~co. Ya no ~ trata simplemente de un estreta sino de un
humam~o ~studian~e de medie!°ª en épo~a de revolución industrial y de
~~a~ion mte~c10~. _ Se dice -y no sm razón- que el esquema de la
~mc1a P~dagogi~a .disenada por Goethe está inspirada por las teorías del
educador sw7:° Hemnch Pestalozzi, cuyo noble propósito era preservar el
~lma Y el cai:ac~r de los seres humanos en medio de los conflictos de una
~poca matenalista y mecanizada. Hay, como en el Quijote, relatos
mterpolados -acaso excesivos-, simbolismo exasperado, al lado de
verdaderas lecciones de sabiduría.
Prescindo de otra_s . ?br~s de Go~the, por razones de tiempo, para
consa~arme a la exp?~1c1~n, ~t~rpretación y valoración de "Fausto"(1808),
la ~emal representac1on sunbolica y poética de la vida humana. Con toda
r~n, Goethe califica de "inconmesurable" a su obra maestra. "Como la
Dzvma Comedia y el Do~ º':~ote ", cada uno en su tiempo, Fausto marca el
final de una era y _el pnnc1p10 de ?tra, al iniciar
-aislado- la época
moderna. Para preciar su talla, -adVIerte Francisco Monterde- solo pueden
emplearse ~omo puntos de referencia los términos de comparación elegidos:
las obras siíua:das a su misma altura cimera. ("Goethe y el Fausto" pág. 11
Y 12 UNAM, unprenta universitaria 1949).
'
. Hay una leyenda alemana sobre el doctor Fausto, un aldeano natural de
We1m~, que Goethe transforma en una de las grandes obras maestras de la
humamdad de todos los tiempos. La leyenda germana es devuelta a su
pueblo por &lt;;i~the, pero transformada en una obra de arte inexaustible.
Cuando tenmno el magno poema dramático, Goethe le confesó a su amigo
Eckermann: lo que me resta de vida puedo considerarlo como un puro regalo
Y, en el fo1:1d~, es indif:rente lo que ya pueda hacer y cómo lo haga. El
Fausto nos mc1ta a estudiar el problema del sentido de la vida humana una y
otra ;ez. Se ha ~cho que Fausto esJa segunda Biblia de los Alemane~. Pero
no solo e~ eso, sm~ que es una de las más profundas obras que ha producido
l~ h~amdad. . Ahí, en el Fausto, están la verdad y la utopía, la magia y la
ciencia, la realidad y el símbolo, la salvación y la perdición... La obra que
~~. toda la vi~ de Goethe engrosada con valiosas experiencias,
m~c1ones y reflexi?nes, consta de dos partes. La primera, obra de juventud,
encie~ una atractiva y magna bellei.a. Margarita, la cándida y buena
Margarita, nos subyuga con su sencillez y con su entrega.

207

�Mefistófeles, símbolo del ángel que se reveló ante Jehov~, Y el doctor
Fausto, representación del hombre, de la especie, frente al mcontrastable
destino discuten, pactan, se implican y complican para separarse ~almente.
La segunda parte, escrita en los años de vejez, resuelve la acc1on con el
perdón de Fausto que llega de lo alto. Parte dificil de interpretar y de :alorar
para la mayor parte de las personas que desean penetrar en el senttdo del
poema dramático.

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He aquí, en síntesis, la trama. del primer acto: E~ docto~ Fausto,
saturado de años y de hastío, se encuentra en su laboratono,_ W1 día e:11 q~e
las campanas del día de resurrección le ins~ a volver ~ J?t0s. ~ c1enc1a
profesada por él, no sólo ha dejado de propor~10narle ~a felicidad, smo que le
ha sumido en la depresión. Desesperado conJura al diablo que ~e le_ aparece
en la figura de Mefistófeles y le propone W1 pacto: Le retomara la Juventud
para que pueda disfrutar de los goces del saber y de la vida -nunca alcanzada
en sus largos años de estudio- a cambio de que le entre~e. su alma. Acf?pta
Fausto el pacto y transformado en joven, pletórico de ilus1on~, es llevado
por Mefistófeles a una ciudad distante donde conoce a Marganta: Fausto se
enamora de esa joven linda y honesta, y la enamora co~ palabras tiernas, con
valiosos regalos, con argucias mefistofélicas que termm~ por acabar con la
pureza de Margarita. Seducida la desventurada Joven, sufre las
consecuencias de su pecado: Su madre muere de dolor por culpa ~e ell~; su
hermano, perece en un duelo a manos del propio Fausto Y ~arg~~-nnsma
se convierte en criminal al cometer involW1tariamente un infattc1d10. Los
tribunales la condenan sin piedad, y la mandan encerrar en ~a ?~solada
cárcel para expiar su delito. Fausto, con el auxilio de las artes diabobcas de
Mefistófeles, acude a salvarla, pero ella prefiere morir. ~tes de q~e el
hacha del verdugo cortase el hilo de su vida humana Marganta se arrepiente
y haya la gracia divina.
La segunda parte es la tragedia de Fausto,_así como la p~mera parte lo
fué de Margarita. El rejuvenecido Fausto sigue a Mefistofeles que _lo
conduce a un mundo halgüeño que le ofrece riqueza, poder, honores Yglon~El drama está lleno de simbolismos: El pasado griego, representado por Pans
y Helena, es evocado por Goethe. El doctor Fausto intenta seducir a Helena,
hechizado por su hermosura. Pero la visión griega de_l~ hermosur~ ~e Helena
se le escapa, se esfuma ante su vista. La belleza clas1ca es, dec1~1damente,
inconquistable; es ella la que tiene poder sobre el hombre, y no este el que
tiene poder sobre aquella.
Pero Fausto no es una simple figura de la paganía, vive en la era
cristiana y se siente pecador que no encuentra reposo. Al llegar el momento
de saldar su cuenta con Mefistófeles, Fausto muere. Se entabla un lucha
208

entre las potestades del cielo y el demonio. El diablo pretende arrebatarle el
alma; pero las potestades celestiales interceden cerca del Altísimo para la
salvación de aquel hombre que buscó el bien y la belleza, pese a todos sus
extravíos. Fausto alcanza el perdón por la gracia de Dios, y con la
intercesión de sus Santos. El cielo es siempre propicio a los que se esfuerzan,
a los que buscan la misericordia y el Perdón de Dios. Goethe rinde homenaje
a la Madre Gloriosa. No olvida tampoco a la pobre penitente Margarita. El
"chorus misticus" cierra la última página que es un canto a lo eterno
femenino que es el amor y la gracia:
Todo lo efimero,
símbolo es solo;
es aquí un hecho
lo inasequible;
aquí se cumple
lo indescriptible;
(lo eterno femenino
siempre arriba),
con potente acicate
nos aqueja.

Fausto constituye la médula de toda la obra Goetheana. Fausto sufre el
engaño de Mefistófeles, pero al final Mefistófeles resulta ser el engañado.
Fausto, que había aprendido el arte y la ciencia, tomó conciencia de su
finitud y de las posibilidades infinitas de su afán de plenitud subsistencia!. El
poema humano se convierte en un poema cosmogónico y en una búsqueda
de la destinación humana. Goethe se aparta de la leyenda medieval y la
supera con el problema del destino de los seres humanos.
La primera parte del Fausto se publicó en 1808, y la segunda en 1832.
No resulta hiperbólico decir que estamos ante el más grande drama
filosófico de Europa Moderna. La búsqueda sincera de la verdad y de Dios
triunfa sobre el deseo de poder y de goce. Paulatinamente va menguando la
influencia de Mefistófeles, porque en el fondo hay en Fausto un carácter
intrínsecamente noble. Después de la noche clásica del aquelarre, la
perfección y la sublimación van tomando cuerpo en el alma del inquieto
Fausto. El encuentro de Fausto con Helena de Troya -bello símbolo- realiza
plenamente la síntesis del clasicismo y la cristiandad, de Grecia y Alemanía.
Precisamente Euforion, hijo de Helena y de Fausto representa el fruto
sazonado de la antigua cultura mediterránea y la moderna cultura germánica.
Es "la progenie perfecta de las dos grandes culturas de la humanidad" apunta
Wemer P. Friederich (Historia de la literatura alemana, pág 122, ed.
Hermes S.A. México 1973). Viejo y ciego Fausto sigue planeando, soñando
Y esperando hasta el final de su existencia. Ambicioso, ciertamente, pero

209

�insatisfecho consigo mismo. Nunca pudo ser el hedonista holgazán y
materialista en que Mefistófeles había proyectado convertirlo. Por sus nobles
aspiraciones y por su alto axiologísmo, que remata en teotropismo, Fausto,
arrebatado al diablo, es llevado al paraíso. Hay una frase inmortal que
Goethe estampa por boca de Fausto como verdad lapidaria: wer immer
strebend sich bemüht, den konnen wir erlósen (quienquiera aspira sin
desmayos no es irredimible). La lección que nos brinda Fausto es,
precisamente, la de la perseverancia de la búsqueda de la verdad, del bien y
de la belle:z.a, y de la abertura a la gracia que viene de lo alto. Buscó y erró,
pero encontró la Mansión de su Padre con el auxilio divino.
Hablamos de Dios per analogiam (por analogía), como se decía
modestamente en la Edad Media, por más que el Ser Supremo se nos
aparezca en todas partes:

So weit dds 0hr, so weit das Auge reicht,
Du.finde$t nur Bekanntes, das Ihm gleicht.
Und deines Geistes hoechster Feuerflug
Hat schon am Gleichins hat am Bild genug.

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(Hasta donde llega el oído , hasta donde llega la mirada,
no encuentras más que lo conocido, que se Le parece,
y el vuelo ígneo más elevado de tu espíritu
se conforma con la comparación, con la imagen)
(Prolemio, 1816).
En su madurez, Goethe "invoco a Dios con muchos nombres, y tiene de
Él una última seguridad por más que se pierda en lo inseguro", apunta con
agudez.a y profundidad mi inolvidable amigo, catedrático de filosofia en
Mainz, Fritz J. von Rintelen (Humanidad y Espíritu Occidental pág. 50
Centro de Estudios Humanisticos de la UANL, 1962). Durante algunos años
-1783 a 1786- J. W. Goethe suprimió casi totalmente la diferencia de Dios y
el mundo por influencia de Spino:z.a. Pero Goethe se desprende de Spino:z.a y
acoge la idea clásica y cristiana de espíritu. La realidad divina es, en cierto
modo, inmanente al mundo, pero también es trascendente. Dios en y sobre el
mundo. Concepto unitario y múltiple. El amor omnipotente nos abraza. En
la segunda parte del Fausto, Goethe habla inequívocamente de la esfera
superior del amor espiritual:

"Pues éste es el alimento de los espíritus
Que se impone en el éter más libre:
La revelación del amor eterno,
Que solo irradia felicidad".
(Pater Seraphicus, Fausto, JI, 5).
210

(Denn das is er Geister Nahrung,
Die im fresiten Aeter waltet.
Ewigen Liebens Offenbarung,
Die zur Seligkeit entfaltet).
En la misma segunda parte del Fausto, el amor de Dios se nos presenta
como fondo del mundo entero, como fuente de vida espiritual superior y
~orno fuena purificadora. A s lo largo de la obra vamos advirtiendo ese
llllpulso fáustico hacia algo superior, abierto, puro inconmesurable.
¿Qué_ es lo que busca, en definitiva, Goethe en todas sus obras? ¿Cuál es
la h~~~d superior que se afana en proponemos?. Goethe busca la
conc1l1ae1on de la profundidad romántica germana con la elevación el , ·
· El ,
, .
aszca
grecolattna. l.Illpetu FaUStico no menosprecia el Espíritu. El clasicismo es,
orden, _forma, valor ~e. la consistencia, validez de la verdad objetiva y fe en
el sen~do de lo e~mtual. Pero e! ~lasicismo tiene un peligro: simplifica
demasiado la realtda~.. El ~omantictsmo se caracteriza por su aspiración
pr?funda, por_ su mo~dad mterna_ -mar sin orilla, melodía infinita- por su
afan de plemtud .de ~1~. Pero . ti~ne el peligro de las contraposiciones
do~osas Y de la mte?~ndad subJetlva. La sabiduría última de Goethe supo
conJuntar el romantic1sm~ y el clasicismo, en pleno equilibrio para
s~brepasar el velo de la finitud. Espíritu unido a la vida y no mero intelecto
frío y calculador.
Este hombre que ejerce un atractivo casi hipnótico sobre todos los
~ombres cultos de los más diversos países hizo de su vida un rfi1 ·tal
l.Ill
ced
· ,·
pe
VI
pere ero, casi lllltico. No es sólo patrimonio del pueblo alemán, que le
ama con respe~oso entusi~mo,_sino ~e todos aquellos hombres que quieran
enarbolar el triunfo de la mteligencta y la victoria de la acción noble y
generosa. Por eso Goethe es un compañero eviterno del género humano.
. , El 22 d: Marzo_ de 1832, Goethe se sintió indispuesto y se recostó en un
~v~. Habta ~baJ~do, con su habitual entusiasmo, en una investigación
científica sobre ~1enc1as naturales. Le pidió a Otilia, que le acompañó hasta
el ~al, que !bnera la ;entana. No le faltaba aire, sino luz. "Pronto vendrá
la pnmavera , exclamo. Por su fiel acompañante, sabemos que las últimas
palabras de G?ethe ~eron: ¡Luz, más luz!. Estas palabras son su divisa:
~~lo de clan~d, afan de perfección, deseo de plena y fruitiva visibilidad
espmtual. Tamb1en n~sotros, en este mundo oscurecido por el funcionalismo
llllope, por el_ p~gmattsmo rampante, por el hedonismo egolátrico, seguimos
buscando y pidiendo: ¡Luz, más luz!.

211

�LA COTIDIANIZACIÓN DE LA POESÍA

Lic. Alejandro del Bosque

Cuando Octavio Paz obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1990,
el pueblo de México se sintió órgulloso de que fuera un mexicano al que se
le concediera, independientemente de que se le otorgara a un poeta ilustre. El
~mo pueblo que más tarde se sentiría agobiado por la inevitable muerte
del también ilustre Superman. Años después, en 1998, la no tan ilustre
muerte del poeta cimbra los corazones de sus admiradores, mientras que en
forma paralela la muerte del ilustre programa Siempre en Domingo llena de
congoja al 90% de la población teledependiente. ¿Qué pasa con la poesía a
fin de siglo? ¿Ya no pasa? ¿Es pasa de siglos anteriores? En esta época
posmoderna en que todo se mide por ratings, ¿cuál es el rating de la poesía
en la vida de los lectores? ¡,Quién es el osado o el iluso (según la
perspectiva) que dedica un tiempo de su vida a Jeer un poco de poesía? ¿Por
qué la poesía cada vez camina menos por las calles? Federico García Lorca
decía al respecto:

"La poesía es algo que anda por las calles. Que se mueve, que pasa
a nuestro lado. Todas las cosas tienen su misterio, y la poesía es el misterio
que tienen todas las cosas. Se pasa junto a un hombre, se mira a una mujer,
se adivina la marcha oblicua de un perro, y en cada uno de estos objetos
humanos está la poesía. . .Por eso yo no concibo la poesía como
abstracción, sino como cosa real existente que ha pasado junto a mí. .. " 1
El poeta, tal como lo sugiere Lorca, vendría a ser una especie de
hábil cirujano que opera a la vida con sumo cuidado y delicadeza. La
disecciona con una mezcla de pudor y arrojo. El papel del ser humano, al
que comúnmente se le confiere el cargo de poeta, es percibir y registrar las
acciones o situaciones cotidianas (que ya son poéticas en sí mismas) a través
de la palabra escrita mostrándoselas a los demás para su consecuente
identificación. Pero el poeta, como diría el filósofo Karel Kosik, suele ser
desterrado inevitablemente de la ciudad. Tiene un enemigo implacable, una
especie de dictador anónimo, que lo combate y lo exilia. Con el destierro del
poeta, afirma Kosik, se destierra también lo bello, lo sublime y lo íntimo.
Con ello, la ciudad es remedo de sí misma. En Monterrey, Nuevo León, la
poesía busca un mejor destino. De un tiempo a la fecha, se le ve refugiada en
numerosas paredes públicas. "Acción Poética" es un _intento valioso de
proyectarla. Sin embargo, es criticable la selección burda de algunos textos
seudopoéticos, patéticos o almibarados que distorsionan la genuina idea de
213

�volver accesible la genuiM poesía. Ciertamente, la poesía del siglo XXI
necesita abandonar los subterfugios en los que tímidamente se ha recluido, y
salir de nuevo a la calle. La calle está atascada de poesía, pero la poesía
debe evidenciarse. Es necesario recuperar el sentido primitivo de la poesía:
devolverla a sus orígenes ancestrales, regresarla a la calle, cotidianizarla.

-. 111

·Por qué cotidianizarla? La sensibilización es la antesala de los
cambios(,sociales. La poesía puede ser una alternativa de sensibilización en
tanto se cotidianicen sus modos de ser leída, apreciada y escrita. Cotidianizar
la poesía no significa empobrecer el lenguaje literario para que sea asequible
~ todos los lectores; significa vitalizarlo, de tal forma que
in'dependientemente de su complejidad sea posible interpretarlo dentro de su
propio discurso. En este sentido, el lector podrá desconocer el significado de
algunas palabras que aparezcan en el poema, pero po&lt;l:á apreciar!º. por el
contexto vital en que está inscrito o al cual hace referencia. ¿De que strVe un
poema que emplea un lenguaje elevado desde su. inicio hasta el fin~ si
termina convertido en una cueva en donde nadie encuentra la salida?
Cotidianizar la poesía es renunciar a seguir creándola y percibiéndola como
simple abstracción de la experiencia humana. El problema n~ es _tr~~tir
abstracciones, pues finalmente la vida está llena de ellas, smo msistrr en
transmitirlas de un modo abstracto en donde el lector es visto también como
una abstracción. En una ocasión, el pintor Degas expresó: ''No consigo hacer
lo que quiero y sin embargo estoy lleno de ideas..." Mallarmé le respondió:
"No es con las ideas, mi querido Degas, con las que se hacen los versos. Es
con las palabras"2 Y sin embargo, para el lector las palabras son generadoras
no sólo de sensaciones sino también de ideas. Cotidianizar la poesía no es
esj:,lavizar la palabra bajo el yugo de las ideas; es adecuarla a sus propias
necesidades para que viva en cada verso, se libere, y al final pertenezca al
lector que elija hacerla suya. Cotidianizar la poesía es familiarizar a los niños
y adolescentes con ella; no es subestimarla al pensar que no podrá ser
comprendida por ellos; es elegirla prudentemente adecuándola a sus
intereses personales; es acercarla para que la reconozcan como un evento
coloquial, y no como un objeto extraño o ajeno a sus vidas; es hacerles ver
que cada espacio de la tierra está inmerso de poesía; que ellos también son
capaces de crearla mientras defiendan y ejerzan su derecho a imaginar; es
enseñarles que el trabajo de un poeta es relevante porque tiene el atributo de
mirar con otros ojos lo que para otros es inadvertido. Cotidianizar la poesía
es permitir un diálogo con el alma. Significa que el lector se dé el permiso de
leerse, reconocerse, confrontarse, desnudarse a través de un poema; e~ darle
oportunidad al ser de revelarse. Cotidianizar la poesía no es plasmar
deliberadamente mensajes o problemáticas sociales para que parezca más
coloquial y comprometida; tampoco es abortar la voz intimista del poeta en
aras de una sociedad; más bien es proyectar una voz poética genuina
· teniendo en mente la atmósfera social que la influye, pues una voz poética

no está desvinculada del contexto social en que se crea. Cotidianizar la
poesía es ~~garla ~n la ciudad (bardas de las calles, plazas, bibliotecas,
escuelas publicas y pnvadas, Internet, etc) sin que se le acorriente vulgarice
prostituya o distorsione.
'
'
Divulgar la poesía es una de· las empresas más desafiantes y lo ha
sido ~ tr~vés del tiempo. Desde los celtas, la palabra, antes que his;oria, era
poes1a divulgada. El ser de su cultura se mostraba mediante la palabra oral, y
la palabra .º:al se cantaba y además era poética. Dicho ser, como se sabe, no
se transmiha en forma escrita porque los druidas (respetados sacerdotes
"c~ltas) temían que s_u sabiduría se corrompiera, y que su religión se
menoscabara. Esta actitud es comprensible pues la palabra poética gozaba de
un. ~status sagrado al ~r portadora y ~diana de valores míticos y
religi~sos. Esto le confena un enorme prestigio social a la poesía, que hoy se
extrana.
Por su parte, los griegos escuchaban y veían poesía homérica cual
ho~ se ve televisi?n. Platón mismo reconocía el efecto desbordante y
pasional de _la_ poes1a (papel que actualmente tienen las telenovelas) a pesar
de su escepticismo respecto a las aptitudes políticas de los poetas. Los poetas
son: desde esta perspectiva, seres vulnerables que alteran el orden racional y
na~1onal al prom~ver o exaltar los instintos con el arma de las palabras. De
ahí,_ la preferencia de Platón por los filósofos: seres que construyen 0
r~stitu~en el ~rden a través de sus reflexiones. Si bien Platón parece
~v~rciar poes1a y ~osofia, su época refleja una condición social muy
distmta. La cultura ~ega se construyó con base en mitos que se tomaron
populares, Y fue precisamente la poesía el vehículo transmisor de esos mitos
Grecia_ sería inimaginable sin Homero, como más tarde Roma sin Virgilio:
Los mitos son una prolongación del pensamiento humano, y el pensamiento
hum~~ es una pro~ección individual (poesía) y universal (filosofia) que se
antoJa mseparable. La poesía y la filosofia, vistas como las dos partes
complem~ntarias de ~ t~do, le otorgaron un rostro, una identidad a la
cultura gnega. De la identidad se desprende la identificación de un pueblo
por ve~s~ habla~o y comprendido por medio de la palabra. La palabra
humanizo a sus dioses, y al hacerlo, los volvió cotidianos.
. , Por_ to~o lo an!e~or ~ama la atención el que, al igual que Platón,
~stot~les ~1sta en distmgmr entre poesía e historia en su poética. 4 Para
el, la diferencia entre un poeta y un historiador es que el primero cuenta las
cosas como deberían haber ocurrido, y en cambio el historiador se limita a
contarlas ~orno ocurrieron. Esta apreciación es cuestionable dado que el
poeta_no tiene la verdad entera en su pluma, y el historiador no siempre
descnbe fielmente lo que observa. ¿Cuál podría ser entonces el parentesco
entre ambos? Quizá que tanto el poeta como el historiador relatan

214
215

�acontecimientos: uno, íntimos; el otro, sociales. En este sentido, la poesía
seria una historia de influencias y registros de la existencia. La poesía es
histórica en la medida que como historia cuenta, transmite, recrea, traduce,
sugiere, insinúa, evoca u oculta una visión privada del mundo ~ través de
acontecimientos íntimos. Y éstos son cada uno de los versos que mtegran un
poema: relato o discurso lírico. Como tales, los acontecimientos íntimos, por
más que se intente, no pueden desligarse de la soci~d~d en ~o~d~ se
producen, y la sociedad, a su vez, es hacedora de acontecumentos histoncos.
Poesía e historia no se contraponen. Cada una, a su manera, muestran su
versión o aversión de lo vivido. Cada una, miente o desmiente, instituye o
restituye. La poesía es una historia de influencias, y ~l poeta, haced~r. de
verdades personales, es la síntesis de lo que percibe y ha percibido
(influencias sociales), de lo que recibe y ha recibido (influen~ias cultur~:s),
de lo que lee y ha leído (influencias literarias) y de lo que ~ive Y h~. vivido
(influencias vivenciales). Dichas influencias moldean la ~ea poehca. del
autor (apolínea o dionisiaca, disciplinada. o informal, nguro~ o ?bre,
intimista o sociable, comprometida o evasiva, o todas aquellas mterlíneas
que se guste considerar). Del modo particular en que el ~oeta ej,e~cite. su
propia línea dependerá no sólo la conformación de_ su propia voz lmca smo
también el acercamiento con los lectores de su ttempo, y su consecuente
identificación. La cotidianización de su poesía no depende pues de una
determinada línea que se siga, sino de las adecuaciones lingüísticas y de la
voluntad comunicativa que el poeta realice con base en su entorno
sociohistórico. Es decir, el poeta requiere emplear un lenguaje accesible al
lector que favorezca el proceso comunicativo. Un lenguaje accesible no
significa empobrecerlo para ser co°1:prendido. Se puede~ emple~ las
palabras más dificiles de un modo sencillo, o las palabras_ ~as ordman~s de
un modo extraordinario, como diría William Carlos Wtlhams. El m1smo
Aristóteles recomendaba el uso moderado y efectivo de recursos estilísticos
al escribir un poema. Exceder es oscurecer. Y un poema oscuro no es
accesible, no comunica y renuncia a las posibilidades de ser cotidiano. La
poesía de Homero fue admirada por sus adecuaciones lingüísticas Y su
voluntad comunicativa. ¿Cómo aprehender la historia de Grecia sin cada uno
de los acontecimientos íntimos que se plasmaron en su obra? El ser humano
aprende de la historia, y aprehende con la poesía. Finalmente, poesía e
historia son fuente de conocimiento, y éste no es único ni absoluto. La poesía
pues, no es la historia, pero sí puede ser una historia de influencias y
registros de la existencia.
Los registros son cada uno de los diversos indicadores expresados a
través del lenguaje (letras, palabras, versos, textos) que muestran, sugieren,
evocan o representan aspectos del universo individual y social en el que está
inmerso el poeta. Dependiendo de la naturaleza del poema y de la lectura
que el lector realice de éste, es posible identificar una gran variedad de
216

registros: estilísticos (registros retóricos como el símil, la metáfora, la
anáfora, etc), culturales (registros que aluden a un aspecto social, tradicional
o popular), biográficos (registros relaciQJlados con algún aspecto de la vida
del poeta), geográficos (ubican un espado o sitio determinado), políticos
(reflejan un aspecto ideológico o problemática de esta índole), religiosos
(muestran un aspecto sagrado o lo. cuestionan), míticos (aluden a una
creencia milenaria o literaria), simbólicos (evocan o representan un aspecto
personal o social relevante), tonales (aluden al modo de comunicación del
poeta: intimista, discursivo, elegiaco, irónico, solemne, erótico, incisivo,
vehemente, filosófico, coloquial, nacionalista, etc), rítmicos (se refieren al
~ovimiento interno de sonidos e imágenes a partir de la entonación y las
p ~ ; movimiento que también puede ser captado por medio de
asociaciones con animales, lugares y acciones. Así, dependiendo del
movimiento de las palabras, el lector puede relacionar el ritmo de un poema
con el movimiento de un animal, lugar o con algún tipo de acción. Ejs: ritmo
de serpiente, delfin, mar (olas), selva, orar, arrullar, etc), cromáticos (aluden
a la sensación que provoca el asociar palabras con colores.5 Palabras rojas=
sensación de dolor o pasión; palabras amarillas=paz, calor espiritual, alegria;
palabras azules= frío, serenidad, reflexión; palabras blancas=nacimiento,
vida, pureza; palabras negras= tristeza,muerte; palabras grises=indecisión,
mediocridad, fastidio), táctiles (se refieren a la sensación que provoca el
asociar palabras con el sentido del tacto. Palabras duras= sensación de
abandono, crudeza, agresividad, intolerancia; palabras blandas= ternura,
calidez, diálogo, esperanza, apertura); palabras semiduras= incertidumbre,
soledad, indiferencia).
La poesía no es uno sino varios registros de la existencia. El poeta
no está obligado a estar siempre consciente de cada uno de los registros que
está transmitiendo a través de la palabra, pero sí responsabiliz.arse de la
calidad de la hechura de su obra. Horacio pensaba que el poeta debía
corregir su verso, salvo que éste ya no tuviera remedio, y entonces sugería:
''Pues bórralo; vuelve al yunque esos versos que no están bien forjados". 6 La
identificación de los diferentes registros que pudieran interpretarse en una
obra poética es decisión del lector. Sin embargo, tal identificación será más
efectiva en tanto el poeta depure su texto. A mejor (no necesariamente
mayor) identificación de registros poéticos, mayores posibilidades de que el
lector logre un acercamiento con el texto, y de que éste se "cotidianice". En
la Edad Media, de alguna manera, los trovadores estaban conscientes de
esto. Componían cantares de gesta que los juglares divulgaban en forma
itinerante utilizando su voz e instrumentos de cuerdas. La simbiosis trovador
(composición) y juglar (voz y música) enriqueció las posibilidades
. comunicativas del evento poético. El juglar fue un puente insustituible entre
el trovador y el escucha. Sólo el verdadero juglar era aquél que sabía
identificar la riqueza de los registros de la obra del trovador, y transmitirla
217

�con creatividad a un heterogéneo público mediante su canto. En nuestros
días no hay más puente entre el poeta y el lector que el propio libro, pero
éste ha dejado de ser una prioridad de lo cotidian~. Es so~rend~ creer ~ue en
alguna ocasión la poesía sirvió para combatir la existencia ~onotona.
Durante los siglos IX y XI las familias vikingas repetían de memona algunas
de las sagas más famosas para sobrellevar los l~gos ~vi~mos. Igualmente
sorprende el que en alguna ocasión el lector fue mc~~o mvitado _de honor en
el universo poético. Recuérdese el caso de La Dzvma Comedia en do~de
Dante involucra a un tercer viajero (aparte de Virgilio) que es el lector. Este
vive literalmente el tránsito del infierno al paraíso. La Divina Comedia fue
un poema cotidiano de su época no sólo por su grandez.a arquit~t~~ca, sino
PQ_rque su autor no olvidó contemplar al le~t~~ al ~~e se e~b~ ~mgiendo'. ~
grado de hacerlo partícipe de su cosmovision lmca e histonca. Tambien
sorprende el saber que en alguna ocasión la poesía fue !omada ~n cuenta para
propiciar el crecimiento espiritual de~ ~ombre. ¿~omo olvi?ar al_ p~eta
náhuatl Nezahualcóyotl quien con su vision humamsta propago y reitero la
importancia de mantener vivas las tradiciones ancestrales d~ su pue~lo
creando y consumiendo poesía? ¿Cómo olvidar cuando los antiguos ~abios
toltecas educaban a su pueblo con poesía al insistirles que un pueblo sm ella
(flores y canto) estaba destinado al olvido?

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1

El gran olvidado por gran parte de la poesía de nuestro tiempo es el
lector. De ahí que éste termine refugiándose en otros géneros. Al respecto,
Ali Chumacero declaró en una entrevista:
"Una novela maneja cuestiones inmediatas que el lector
encuentra enseguida, las confronta, pero no las enfrenta, va
hacia ellas, las reconoce, las hace suyas y trabaja con ellas, es
decir, piensa. Con el cuento pasa lo mismo, el teatro también,
pero la poesía es más sutil, es más dificil, es menos ~c~esibl~,
es menos fácil de captar, y por lo mismo, es un genero mas
7
dificil que cualquier otro".

Por lo anteriormente expuesto en este trabajo, se observa que la
poesía sí era un género accesible en sus orígenes. ¿En qué mom_ento de
nuestra historia se tomó menos cotidiana, y por lo tanto poco accesible? Es
dificil precisarlo, pero el inicio de la Modernidad en el s~~lo
3?'oja
ciertas pistas. Dos siglos antes, &lt;;ervantes, en Don Quyote, anticip? un
destino indeseable para la poesía. El la comparaba con una hermosa y tierna
doncella a la cual las demás doncellas o ciencias debían respetar, Y que
corría el riesgo de ser "manoseada", incomprendida. Pero el Siglo de las
Luces no sólo deificará a la Ciencia por encima de la poesía, sino que
también marcará el inicio de la crisis del sentido cotidiano del quehacer
poético. Con el siglo XVIII empiez.an a cuajar los valores atribuidos a la

XVl!l.

Modernidad: progreso, cambio, ganancia, utilidad, entre otros. El destierro
de la poesía inició con la Modernidad al no comulgar con esos valores en
sentido pragmático. Progreso: ¿quién progresa leyendo o creando un poema?
Cambio: ¿quién cambia a raíz de leerlo o crearlo? Ganancia: ¿qué se obtiene
materialmente al hacer eso? Utilidad: ¿para qué sirve hacerlo? ¿Por qué no
sustituir ese sentido pragmático de la Modernidad por uno espiritual en
dond~ se le permita a la poesía ofrecer su razón de ser y existir? A la poesía
no solo se le ha desterrado de muchas ciudades, también se le ha
disc~ado en tanto se le considera inferior al compararla con el género de
la narrativa (novela, cuento). Ello se debe a que durante mucho tiempo
buena parte de la poesía gestada a partir del encumbramiento de los valores
modernos, se ha recluido en el monasterio de las abstracciones. Y fmalmente
la Modernidad rinde tributo a lo real y a lo concreto. La narrativa
(particularmente la novela) se convierte en el género consentido de la
Modernidad por el manejo de asuntos concernientes a la realidad. No es que
la poesía sea irreal, pero sí ha sido presa, en muchas ocasiones, de una
abstracción desmesurada.
La transición de una poesía sociable a una poesía más intimista, y
por lo tanto, de una mayor tendencia al cultivo de las abstracciones tal vez
se hizo más evidente en el siglo XIX con el Romanticismo:
'
"La lírica monológica presupone una concepción del mundo y
del hombre considerablemente más individualista y subjetiva,
no raras veces egocéntrica. Nace con el Idealismo y el
Romanticismo en los que se exalta el yo, una exaltación que
trae consigo un afán de originalidad y con ello una obsesión
por la innovación que desemboca en una, a veces, .furibunda
rebelión contra formas y normas preestablecidas y un rechazo
de los modelos tradicionales. " 8

La visión romántica de producir arte por el arte mismo obedece a
una necesi~d ?el poeta de liberarse de preceptivas anquilosadas, y de rendir
culto _al_ ~entimie?t~ a pes~ ~e o por encima de la razón. Es una respuesta a
una vision neoclasica restnctiva en donde el enseñar deleitando (recuérdense
las fábulas) se convirtió en un enséñar abrumando. Si bien la estética
neoclásica permitió la exploración de conductas humanas universales vía
estudio. racional de los animales, también cuadriculó la comprensión de su
compleJa naturaleza. La poesía, asfixiada y artificialmente cotidiana buscó
la salida romántica. Sin embargo, el poeta romántico, decepcionad; por la
brutalid~d del mecánico e inhumano desarrollo industrial (resultante de la
Mo~~dad) optará por el aislamiento y la evasión. El poeta romántico
elegira comprenderse, no comprender a una sociedad que le es hostil. Su
época no le inspira, más bien le parece que expira, y su objeto de inspiración

218
219

�debe estar en cualquier otra parte. Cabe aclarar que la poesía romántica no se
vuelve inaccesible por el hecho de ser más introspectiva, pero sí se fractura
la necesidad de cotidianizarse.
Tal vez, por la anterior razón, la poesía de los simbolistas (segunda
mitad del siglo -XIX) represente uno de los más grandes esfuerzos por
modificar la percepción que se llega a tener del género. ~-orno se ,sa~e, el
simbolismo cuestiona los excesos sentimentales de la estetica romantica, Y
propone que la palabra sea un instrumento evocador-suge~ente haciendo un
uso reflexivo de los recursos musicales de la lengua, rompiendo con el verso
'{ormal y la métrica tradi~ional: al emplear ~l vers~ libre com~ ~xpres~ón
lírica predilecta. Con el sllllbohsmo, la poes1a no solo es rehabilitada smo
también se coloca en un primer sitio al ser un instrumento de las nuevas
9
necesidades expresivas de fin de siglo. Según Marcel Raymond, uno de sus
méritos fue haber elevado la poesía hasta un plano vital. Y una forma de
cotidianizar la poesía es precisamente volviéndola vital y necesaria par~ el
ser humano. Con los simbolistas la poesía se renueva, pero el progresivo
empleo de símbolos como mero artificio literario, la dependencia excesiva
de los recursos musicales, y el descuido de los contenidos líricos contribuyen
a su desgaste. Los simbolistas, a diferencia de los escritores realistas,
pensaron que no estaban comprometidos a mostrar la realidad cruda en
forma objetiva, sino sólo sugerirla. Con el tiempo se pensará qu~ l~ poesía
no está obligada a mostrar la realidad social con un enfoque cotidiano p~r
temor a convertirla en un panfleto literario, y a despojarla de su esencia
subjetiva. El destino de la poesía refugiada en sí misma y vista como una
mera abstracción estaba traz.ado. Lo que se consideraba como verdadera
poesía debía combatir, no compartir, los valores enajenantes de la
10
Modernidad.

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No por nada, la poesía vanguardista del siglo XX es una respuesta
caótica a una época igualmente caótica. Las escuelas futurista, dadaísta,
cubista surrealista y ultraísta renuncian a ser condescendientes con una
socied~d devoradora de sí misma y de otras. Por ello, la palabra poética no
requiere comprometerse con su entorno ni mucho menos volverse cotidiana
o accesible. Tal parece que las vanguardias poéticas compartieron un
pensamiento común: Una sociedad inaccesible es indigna de una palabra
accesible. De ahí que la poesía vanguardista recurra constantemente a la
experimentación técnica que con el tiempo se percibió forz.ada, oscura,
agotada en sí misma. La palabra poética colapsada a nivel sintácti~o f'.ue un
síntoma del proceso de descomposición que vivió el hombre del siglo XX.
¿Para qué volver cotidiana una poesía que por desencanto comprensible no
desea ni entenderse a sí misma? Lo cotidiano se volvió intrascendente y
fugaz. ¿Para qué cotidianiz.ar la poesía? Durante mucho tiempo se ha
pensado que la vida es poesía, pero si en el siglo XX la vida se percibió
220

inmunda, ¿para qué escribir un poema "accesible" dirigido a un mundo
"inaccesible"? Este tono escéptico y amargo prevalece en la visión de
numerosos poetas, y es natural. Sin embargo, el siglo XX ofreció también
otra cara. Hoy más que nunca las posibilidades de que la poesía recupere el
sitio que merece están dadas. Poetas mexicanos como Rosario Castellanos
'
Jaime Sabines o Xavier Villaurnitia, sólo por mencionar algunos,
demostraron con su obra que la palabra poética lleva intrínseca la posibilidad
y la realidad de ser accesible y cotidiana. Ante el declive de los movimientos
poéticos, vistos como un paradigma, el poeta del siglo XXI se ve obligado a
definir y proyectar su propia voz en un mundo altamente competitivo. Cada
~eta es una isla, en cuanto a que se afana por adquirir su propia
pers.onalidad literaria, pero no es una isla a la que cualquier lector puede
arribar. Por ello, el poeta neéesita abandonar su refugio sin que esto
signifique renunciar a su condición de isla, o sea, a su propia identidad como
poeta en una época donde ningún o cualquier movimiento literario puede
cobijarlo. Abandonar su isla para visitar y conquistar (de ser posible) las
islas de· sus futuros lectores. El poeta requiere regresar a la ciudad o al
campo de donde fue marginado o de donde se autoexilió en el pasado. Sin
embargo, ¿el que regresa debe recuperar el concepto de poeta vidente
manejado por Rimbaud o el de poeta sacerdote de Allen Ginsberg? ¿Debe
recuperar la idea de que la poesía es una necesidad de la memoria popular?
¿De que una ciudad sin poesía es una ciudad sin nombre? ¿Acaso estas
interrogantes son una pura idealiz.ación del papel que puede desempeñar la
poesía? Si la ciudad desdeña actualmente la capacidad profética o sagrada
de los poetas, no es del todo culpa suya. La Modernidad crea necesidades
que luego se vuelven desechables. Gran parte de la poesía contemporánea
repudió este destino, y al hacerlo, renunció a ser una necesidad colectiva. Se
hizo necesaria a sí misma, y sobrevivió creyendo que lo era. La ciudad, la
del nuevo siglo, necesita una poesía que la interprete, que no sea su espejo,
sino el espejo de otra ciudad, la que inventa y reinventa el poeta. En alguna
ocasión, Gregory Corso afirmó que "Alguien tiene que ser el Cristóbal
Colón de la mente. Alguien tiene que despertar la conciencia. Y esto es lo
que hace el poeta. Pero a diferencia de Cristóbal Colón, quien descubrió un
mundo nuevo que ya estaba ahí, el poeta debe construir un mundo que no
11
existe hasta que él lo pone ahí." La ciudad tiene ansias de ser expresada,
pero no como calca, sino como vivencia que se asimila y traduce a sí misma.
La traducción poética de una ciudad es un desafío del nuevo milenio. María
Zambrano no se equivoca en su concepción trágica de la poesía al sostener
que ''todo poeta es mártir de la poesía; le entrega su vida, sin reseryarse
ningún ser, para sí, y asiste cada vez con mayor lucidez a esa entrega". 12
Pe:o e_sta visión doliente del poeta mártir no es necesariamente apocalíptica;
mas bien esperanz.adora. El poeta que reinventa su ciudad, sin ningún afán
~~tico o aristotélico, da su poesía, que es la vida, para que la ciudad siga
ex.tstiendo. Que el poeta no tema las expulsiones citadinas. Su poesía puede
221

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subsistir como un virus inoculado en las calles que pretendan alejarlo.
Poesía-sida de la cual el ser humano necesita contagiarse por accidente. La
poesía es un accidente. La vida es un accidente de !ª poesía. L~ ciudad
necesita accidentarse con la poesía. Más que una callejera, la poesia es ~a
aventurera a la que el poeta o cualquier ser humano que la ame, ,necesita
sacar a pasear para que corra con mejor ventura. Desent~rrar la _p~esia que se
encuentra sepultada en la tumba de numerosas libr~nas_ y bibli~tecas. La
aventura de la poesía es conquistar nuevos lectores srn dejar de ~ar,ª ~os
viejos. Se trata de una seducción silenciosa y perpetua. El poema, unpudico
y descarado, debe ofrecérsele al lector, coquetearle con cada uno de sus
v~os. Que el lector desvista, encuere, cada una de las palabras que lo
integran, y haga el amor con ellas. Que las palabras no sean muros
infranqueables de ciudades. Que no sean sólo cuerpos d~ ~os que se e~e
placer rutinario y momentáneo. Que también sean espmtu que moviliza
ciudades enteras. Que no sean más un espíritu deshecho y desechado por el
hombre. La poesía, pues, necesita accidentarse con el _lector urb~o para
reparar todos los instantes de ausencia forzada o voluntana.1:'1 po~sia, la del
siglo XXI demanda sensibilizar al hombre nuevo que se está foIJando, Y la
sensibmu:ción humana es la antesala de los cambios sociales. La poesía,
como se ha visto, sí puede ser una alternativa, la más noble, , de
sensibilización cuando se procura cotidianizar sus modos de ser leida,
apreciada y escrita. Sin embargo, ¿cómo sensibilizar a un lector a través de
la poesía cuando se afirma que México es un pueblo_ que ~o lee, Y _que
mucho menos lee poesía? ¿Y si no lee, cómo hacer surgir en el la necesidad
de leerla para que con ello propicie cambios sociales favorables en su
entorno?

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México es un país que tiene sed de poesía, pero poco se quiere
averiguar al respecto. La poesía, como el agua, es vital al saciar las
necesidades del espíritu. La poesía, como el agua, abunda, pero luego
escasea y se raciona. La poesía, como el agua, deb~ volver a las c~sas, pero
evitando su desperdicio. México es un país, contrano a lo que se piensa, que
puede despertar socialmente leyendo poesía. Numerosos adolescentes no
leen poesía no porque no quieran sino porque no la conocen. Cuand~ se les
brinda la oportunidad de conocerla también se les brinda la oportumdad de
ser sensibilizados. Por ello es necesario fomentar una lectura plural del
poema.
¿Qué es una lectura plural? Anteriormente se destacó la importancia
de que el lector identifique los diversos registros que pue~en prese~~s_e en
un poema dependiendo de la naturaleza de éste. Tales r~gistros (es~:ihsticos,
culturales, simbólicos, tonales, etc) pueden ser reconocidos a traves de dos
vías: conocimiento e intuición. Por conocimiento, el lector requiere haber
realizado lecturas hacia afuera del poema: vida, época, línea lírica del autor,
222

estudios críticos de su obra. Por intuición, el lector precisa haber realizado
lecturas hacia adentro del poema: placentera, descriptiva, analítica, lúdica,
sintética, valorativa, critica, creativa y humanista ¿Qué es entonces una
lectura plural? Es ofrecerle al lector un mosaico de diferentes alternativas de
comprensión del evento poético por me~o del conocimiento y de su propia
intuición.
Regularmente no se enseña poesía en las aulas, y cuando esto llega a
ocurrir, el alumno aprende a aborrecerla o temerla al imponerle textos
dificiles o incomprensibles inadecuados a su edad; o se le obliga a analizar
un 'Jl_oema sin haberle despertado previamente el gusto por éste. Una lectura
plural le permitiría a la persona elegir relajadamente el o los tipos de lectura
que más se le faciliten para apreciar un poema.
a. Placentera: Leer, no para identificar registros sino para precisar las
sensaciones que despierta la lectura de un poema. Se sugiere listar una serie
de sensaciones (por medio de sustantivos) que provoque dicha lectura.
Palabra clave: sensaciones. Esta es una de las lecturas elementales en el
proceso de sensibilización respecto a la poesía,
b. Descriptiva: Leer para identificar los posibles registros observados en
un poema. Se sugiere, tras una observación detenida, exponer los registros
que se encuentren precisando de qué tipo son. Puede haber registros que
cumplan dos o más funciones al unísono; por ejemplo, que sean culturales,
simbólicos y míticos al mismo tiempo. Palabra clave: identificaciones.

c. Analítica: Leer para interpretar los registros anteriormente descritos.
Interpretarlos a partir de su intencionalidad. Se sugiere interpretar los
diferentes registros como una especie de ideas que el poema busca transmitir
o que le transmite al lector. O imaginar que el poema es una especie de árbol
que le dice al lector: "Dime cuántas y cuáles ramas (ideas) observas en mí, y
qué supones que quiero expresarte con ellas, independientemente de que tú
creas en ellas o de que tú las quieras o no cortar". Palabra clave:
interpretaciones.
d. Lúdica: Leer para relacionar los registros anteriormente identificados.
Relacionar (como jugar, experimentar) para familiarizar o contraponer
diversos registros a nivel intratextual (dentro del mismo poema) o
intertextual (entre un poema y otro(s) del mismo autor). Se sugiere imaginar
que un poema es una casa cuyos versos son muebles que guardan una
relación entre sí, y que el lector puede acomodar y reacomodar. También se
recomienda contemplar dos poemas del mismo autor como si fueran dos

223

�casas habitadas por dos familias que guardan un parentesco, pero que
mantienen sus propias características. Palabra clave: relaciones.
e. Sintética: Leer para agrupar los registros analizados en una totalidad o
idea eje. Esta idea eje sintetizaría las diversas intencionalidades que los
poemas, según el lector, mostraron a través de sus diferentes registros. Se
sugiere pensar que los diferentes poemas son seres humanos: únicos e
irrepetibles. Que cada poema (ser humano) tiene su propio carácter, y que en
su relación con los demás poemas (seres humanos) guarda divergencias, pero
también coincidencias. Una de sus coincidencias es que son una extensión
~ mismo dios. Y este dios es la idea eje. Es necesario darle un nombre a
este-dios. Palabra clave: agrupaciones.

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1

f.
Valorativa: Leer para apreciar los registros a partir de los logros
poéticos o para cuestionar sus limitantes. Se sugiere observar si el poema
leído incurre o no, en algunas de las siguientes limitantes: restringido poder
expresivo, comunicativo y evocador; ambigüedades involuntarias (empleo
de palabras vagas que traicionan el sentido intrínseco del poema); uso
injustificado de palabras altisonantes, "corsé"(apretadas), neologismos y
arcaísmos; mezcla arbitraria de tonalidades; presencia de lugares comunes;
uso de expresiones cursis; pobreza de vocabulario; estilo verborreico y
presuntuoso; monotonía o ausencia rítmica; negligencia rítmica (alteraciones
de ritmo); indefinición estilística (al no imprimir un estilo uniforme y
personal); ausencia o abuso de recursos retóricos; errores de ortografía y
redacción; imitación burda o inconsciente de lineas poéticas en desuso o
desgastadas; bisutería lingüística (palabras que por ornamentales y falsas
parecen forzadas); uso excesivo de adjetivos; empleo de versos gratuitos
(ausencia de una economía lingüística); malabarismos técnicos (buscar
sorprender con recursos de estilo y estructura que no se dominan);
autorepresión del yo lírico; amasamiento de versos Guntar lineas que parecen
versos; escribir uno después de· otro sin ilación o sin congruencia);
desarticulación interna (entre lo que se expresa y el cómo se
expresa);intencionalidad meramente autobiográfica; soberbia discursiva
(asumir posturas o presentar ideas que no se perciben sinceras o humildes);
panfletarismos (el poema visto como un receptáculo de ideas sociales o
políticas; sacrificar el verso por la idea); seudoerotismo (proyectar una
actitud engañosamente sensual), entre otras. Palabra clave: apreciaciones.

g. Critica. Leer para juzgar la significación de los registros sintetiza~os y
valorados a partir de su utilidad social. Se sugiere emitir juicios en tomo a
los poemas analizados contestando y justificando algunas de las siguientes
preguntas. Los poemas: ¿Son un medio de expresión de sentimientos y
vivencias traducidos de un lenguaje ordinario a uno literario? ¿Son una
forma de conocimiento sensible y critico del Otro (el antes desconocido,
224

~gnorado) y de lo Otro .~lo . antes desconocido, ignorado)? ¿Son un
~ento de tr~sf~?11acion mterna al lograr cambiar la percepción que
tien~ el lector de_ ~i D11sm?? ¿Son un vehículo de cambio social? ¿Son un
medio de. evasion(re~o) o enfrentamiento(crisis)? ¿Contribuyen a
mantener viva la memona y el pensamiento de un pueblo? ¿Son una fuente
de fo1:8leza y-~ placer_? ¿Son un medio·de liberación del miedo y del dolor?
¿PefDllten
necesidades espirituales? (,·Logran una 1·unpieza
·
..tua1 dsatisfacer
,
espm
e vacios, soledades, silencios? ¿Reflejan una idiosincrasia
popular? ¿Muestran una época y anticipan otra? Palabra clave: juicios.
~

para

. Creativa. Leer
as~ar los registros con los que el lector haya
sentido mayor empatia. Internalizarlos para apropiarse de ellos. Transferirlos
o ~olarlos a ~a ~xperie~cia pérsonal vivida o conocida. Analogar dichos
registros c~n situaciones vivenci~es. Se .sugiere que el lector escoja un
verso fa;onto del poem,a en cuestI~n, qu_e identifique el tipo de registro que
hay en el, y lo analo~e con una vivencia personal. Ejemplo: Moldear, con
~ P~~. de ~lastilina, ~ ~egistro internalizado y explicar con qué
s1~,cion VIvencial se relaciono, y lo que se quiere comunicar con esta
ac~i~n. ~a poesía, aquí, más allá de ser leída es sentida. Palabra clave:
aslDlllaciones.

i.
Humanista. Leer para integrar los registros al conocimiento de la vida y
d~l ,se~ humano. Integrarlos para compartirlos con los demás en forma
dialogica, tolerante, comprometida y propositiva. Se sugiere que dos
perso~s lean el mismo poema, y que cada una comparta su aprendizaje
e~omendo su p~to de vista (dialógica), respetando el de ambas (tolerante),
senal~~o en que se estuvo de acuerdo y en desacuerdo respecto a lo
transDlltido por el poema (comprometida), y sugiriendo aquello que se
podri~ c~biar a nivel interno y personal a raíz de haber vivido esta
expenenc1a de_ lectura: Los cambios internos, finalmente, son el preámbulo
?e . los cambios sociales. La lectura humanista es una de las más
mdi~ensabl:s,_ y es enriquecida por las otras. La poesía, aquí, más allá de
ser leida es VIVlda. Palabra clave: integraciones.

. :'ía

conocimiento o vía intuición, la lectura plural tiene un enfoque
cotid!ano en tanto ~ontempla al lector que está deseoso de acercase a la
po~s1a, Y no sabe como, o al que piensa que es muy complicada, 0 al que
preJuzga porque desconoce otros tipos de poesía.
E! impulso y ejercicio de una lectura plural puede ser un eficaz
?Ie~amsmo de sensibilización. Prepararía al lector a no seguir mostrándose
mdiferente ante los eventos sociales que impactan en su vida, a reaccionar
resp~nsablemente, y a demandar en forma propositiva cambios urgentes. La
poesia no es la panacea de las transformaciones sociales, pero sus modos
225

�cotidianos de ser escrita, leída y apreciada, pueden sensibilizar a quienes
mañana trazarán un destino distinto para México. Un país privado de poesía
es un país privado de destino. La poesía es destino: nombra, bautiza,
confirma, engrandece, sepulta, recuerda y eterniza a los pueblos. Pero
también olvida cuando es olvidada. Es tiempo de abrir la puerta, otra vez, y
dejarla entrar.
·

de _los simbolista~, sus c~~es líricos fueron más sencillos, y no por ello menos
valiosos. Los gohardos cnticaron el materialismo de las autoridades eclesiásticas
Hafiz _defendió s_u deseo ~e expresarse en una sociedad sunnita opresiva, y Villó~
mo~tro una_ actitud relaJada y desafiante ante la vida. En ellos, el empleo
anticonvenc10nal, pero coloquial del lenguaje, les atrajo numerosos seguidores que
los apoyaban ocultament~.
11

Notas bibliográficas

12

Anaya. op.cit. p. 235.
Zambrano. op.cit. p.43.

F(lderico García Lorca. Larca por Larca. Huracán, La Habana, 1974. p. 69.

t
2

Paul Valéry. Teoría poética y estética. Visor. La bolsa de la Medusa, 39, Madrid,
1990.p.83

3

Al respecto María Zambrano sostiene: ''No se encuentra el hombre entero en la
filosofia; no se encuentra la totalidad de lo humano en la poesía. En la poesía
encontramos directamente al hombre concreto, índividual, En la filosofia, al hombre
en su historia uníversal, en su querer ser". María Zambrano. Filosofia y poesía. FCE,
México, 1996. p.13
4

Aristóteles. Poética. Versión directa del Dr. Juan Davidgarcía Bacca. UNAM,
México, 1946. pp. 13-14.

Bibliografía
Anaya, José Vicente. Poetas en la noche del mundo. UNAM, México, 1997.
Aristóteles. Poética. UNAM, México, 1946.
Dilthey, Wilhelm. Poética. Losada, Buenos Aires, 1945.
, García Lorca, Federico. Larca por Larca. Huracán, La Habana, 1974.
Horacio. Arte poética. Porrúa, Sepan Cuantos# 240. México, 1986.

5

Se recomienda, para una mayor comprensión del lenguaje de los colores, la lectura
de Vasil V. Kandinsky. Sobre lo espiritual en el arte. CINAR Editores, México,
1994.
6 Horacio.
7 El

Arte poética. Porrúa, Sepan Cuantos #240, México, 1986.

Kandinsky, Vasil V. Sobre lo espiritual en el arte. CINAR Editores México

1994.

,

Kosik, Karel. La ciudad y lo poético. Nexos, México, febrero 1998.

Norte. Alí Chumacera, octogenario, poeta severo. 11 de julio de 1998, 9-D.
Spang, Kurt. Géneros literarios. Síntesis, Madrid, 1993.

8

Kurt Spang. Géneros literarios. Síntesis, Madrid, 1993. p. 63

9

Palabras de Rimbaud: ''No llamo poetas a esos que hacen versos, rimados o no.
Llamo poeta al hombre capaz de cambiar profundamente al mundo. ¡Si un poeta tal
vive entre nosotros, que se manifieste! Pero debe ser la suya una voz capaz de
ahogar el trueno de la bomba. Y su lenguaje capaz de fundir el corazón de los
hombres y de hacer hervir la sangre". Se es poeta, agrega José Vicente Anaya, por la
calidad de Ser poeta, no por el manejo artificioso del lenguaje o de la preceptiva
(que siempre es pasajera y se fundamenta en reglas caducas). ''Debemos aportar luz
y no una iluminación artificial". José Vicente Anaya. Poetas en la noche del mundo.
UNAM, México,1997. p. 168.

Valéry, Paul. Teoría poética y estética. Visor. La bolsa de la Medusa 39.
Madrid, 1990.
'
Zambrano, María. Filoso.fiay poesía. FCE, México, 1996.

10 El aliento subversivo de la poesía de los poetas simbolistas tiene su antecedente en
los poetas goliardos (siglo XIII), en el poeta musulmán Hafiz (siglo XIV) y en
Villón (siglo XV) por mencionar sólo algunos. En los tres casos su poesía fue vista
como una airada protesta contra los valores sociales establecidos, pero, a diferencia

226

227

,

�SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ: Voz en el tiempo
Lic. Elvia Esthela Salinas Hinojosa
Lic. Letras Españolas, UANL.
Lic. Educación Media Superior
Lic. Juana de la Garza
Li~. En Letras Españolas, UANL.
Lic. En Educación Media Superior
Lic. Rosalba Martínez Morales
Lic. En Letras Españolas, ITESM.

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PRÓLOGO

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El cambio de enfoque hacia los estudios de género nos ha hecho
reconsiderar la importancia de discernir la ubicación de cada individuo en
particular y sus circunstancias y opresiones. Hoy se sabe, desde esta
perspectiva, que las mujeres especialmente dotadas e inteligentes tienden a
rechazar las limitaciones que les impone el rol social femenino en cuanto
servidumbre y represión de sus capacidades, por lo mismo muestran rebeldía
e insatisfacción.
Al comprender la categoría de género más allá del sexo biológico,
nos acercamos a una nueva forma de pensamiento en tomo a la cultura, el
lenguaje, el arte~ el conocimiento... Es en este sentido que abordaremos a
una de las escritoras más sorprendentes de México y Latinoamérica: Sor
Juana Inés de la Cruz.
La personalidad de la monja mexicana (nacida probablemente en
1651) tiene mucho en común con nuestra generación femenina, pues su vida
y su obra, insertadas en la historia de la sociedad novohispana del siglo
XVII, se acercan ampliamente a las tendencias feministas contemporáneas
en el sentido humanista de la palabra; es por eso que sus textos son fuente
inagotable de estudio y reflexión, pues está presente y actual en una época
muy distinta de la que le tocó vivir, donde el nivel intelectual de las monjas
era muy bajo y la producción artística, filosófica y científica fue
insignificante. Sor Juana Inés de la Cruz es la excepción.

229

�Se ha hablado ampliamente sobre la posición de Sor Juana Inés en la
corte virreinal: su belleza, discreción, elegancia, posibles amoríos y hasta su
adulación a los poderosos; su negación al matrimonio, la falta de recursos, la
ausencia del padre y tantas cosas más que se han dicho al paso de los siglos,
algunas de las cuales no han podido ser plenamente comprobadas. Sin
embargo, muy por encima de todas estas afirmaciones y/o suposiciones,
están la inteligencia, el saber y, sobre todo, su inquietud constante por
puntualizar el lugar que la mujer debe ocupar en el mundo.
Esta trilogía de ponencias, si bien son individuales, ·pretenden
mostrar las diferentes facetas que la Décima Musa manifestó en su obra
literaria, por lo que nuestro trabajo será enfocado, en un primer momento, a
la producción lírica de la autora, centrándonos en su poesía amorosa. Luego
nos adentraremos en su teatro profano, específicamente en "Los empeños de
una casa". Para cerrar, abordaremos la "Respuesta a Sor Pilotea de la Cruz".
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POESÍA AMOROSA:
MURMULLOS DE AROMA SOLITARIO
"Uno a la vez
los libros, cuando su hora ha llegado
salen de los anaqueles
caminan pesadamente (¡una vez más,
[empolvados, con huellas
de dedos,
más prístinos!)
para dar a luz:
la pasión de cada poema
concluye en una Pascua,
una nueva vida.
Los libros de los muertos
sacuden sus hojas,
semillas de palabras vuelan y
se albergan en la tierra negra".
Denise Levertov
Los libros de una mujer llamada Juana de Asbaje y Ramirez de
Santillana, en efecto, salen de sus anaqueles y llegan a nosotros. ¿Quién fue
Sor Juana Inés de la Cruz? Ante todo, fue un ser de palabras, que vivió para
y por la palabra en un mundo muy distinto al nuestro, insertada en una

sociedad y en un contexto histórico singularmente opresivo, en el cual
refulge como mujer, monja, intelectual y poeta y sella la historia de la Nueva
España del siglo XVII.
_Como poeta, Sor Juana vive su momento histórico siguiendo
altei:n~nvamente los senderos del conceptismo y del gongorismo,
deslizandose de los claroscuros de Quevedo hacia los juegos conceptuales de
Lope de Vega, para caer irremisiblemente en el modelo preferido de su
época: Góngora. Dos de sus más extensos y complejos poemas Primero
sueño y El divino Narciso están elaborados con estilo netamente culterano.
La exuberancia de su producción poética, tanto de carácter intimo
(~ca _Personal~ como de índole popular (lírica coral constituida por los
villancicos), as1 como la netamente religiosa, se haya vaciada en los más
diversos metros hispanos, ya tradicionales, ya clasicistas: romances
redondillas, liras, silvas, sonetos, décimas, endechas...
'
Sería absurdo cerrar los ojos ante esta verdad elemental: la poesía es
un producto social, histórico y, ante todo, eminentemente personal e intimo.
La poesía lírica presu~one un ''yo" fuerte y afirmativo. Como mujer sensible,
Sor J~~ ama y a~a con toda su alma a México. Su voz de poeta refleja
con pas10n este sentinnento:
"De la común maldición
libres parece que nacen
sus hijos, según el pan
no cuesta al sudor afanes.
Europa mejor lo diga,
pues ha tanto que, insaciable,
de sus abundantes venas
desangra los minerales".
Canta a la tierra que le "'.iO nacer y, a pesar de expresarse en una
época y en un país en que el pensamiento no se extemaba por la mujer, en
sus romances se íncrustan ideas de libertad. También escribe a los árboles, al
agua Y a las flores y mezcla sus conceptos en construcciones sonoras como
ésta:

"Y con sus ecos süaves, las Aves;
y con sus dulces corrientes, las
[Fuentes;
y con sus cláusulas de olores, las
[Flores;
y con sus verdes gargantas, las
[Plantas... "
231

230

�El contacto con la naturaleza, tanto fisico como espiritual, es uno de
sus fuertes vínculos terrenales; otro lo constituye la fragilidad de su salud, lo
que la hace expresar en uno de sus sonetos:
"[...]
[...]

la parca fiera, que en seguirme da
quiso asentar por triunfo el mortal pie.
Para cortar el hilo que no hiló,
la tijera mortal abierta vi".

Vemos en ella una actitud realmente moderna frente a la naturaleza.
Nos encontramos ante una mujer profundamente interesada en los
fenómenos naturales, lo que nos revela un espíritu propenso a la relación de
todo lo que se encuentra en su medio fisico.
Aunque, Amado Nervo 1 afirmó que con todo y ser genial, a .su
poesía le falta el amor; nosotros coincidimos con Alfonso Reyes, qmen
tajantemente dice: se eq:uívoca. Ella misma lo confiesa en el romance 56:.
"Yo me acuerdo ¡oh, nunca fuera!,
que he querido en otro tiempo
lo que pasó de locura
lo que excedió de extremo;
mas como era amor bastardo,
y de contrarios compuesto,
fue fácil desvanecerse
de achaque de su ser mesmo".
Se inicia en la lírica amorosa desde los más tempranos años de su
juventud, en un ambiente mundano y terrenal, aun dentro de las paredes del
convento, desde donde escribe a su gran amiga, la marquesa de Mancera,
este romance:
"[...]

[... ]

En el fragmento anterior vemos su concepto de fraternidad, el dolor
y la melancolía por la ausencia de la amiga, pues "su alta valoración de lo
femenino se muestra también en sus poemas de amistad amorosa hacia sus
amigas y protectoras, expresión de afecto que aún hoy en día pocas mujeres
se atreven a mostrar entre ellas";2 mas en otro de sus poemas expresa que en
la amistad el amor más alto es aquel que no espera correspondencia ni
premio:
"Que estar con digno cuidado
con razón correspondido,
es premio de lo servido
y no dicha de lo amado".
Al referirse a su poesía amorosa, dice Octavio Paz que "No hay en la
historia de nuestras letras otro ejemplo de una monja que haya sido con el
aplauso general, autora de poemas eróticos"3 y, en efecto, sus
aproximadamente cincuenta poesías amorosas constituyen un caso singular
en el devenir de la lírica latinoamericana.
Uno de los temas que en ella se aborda es el del amor apasionado, el
que lleva a la exaltación erótica:
"Esta tarde, mi bien, cuando te
[hablaba,
como en tu rostro y tus acciones vía
que con palabras no te persuadía,
que el corazón me vieses deseaba;
y Amor, que mis intentos ayudaba,
venció lo que imposible parecía:
pues entre el llanto, que el dolor
[vertía,
el corazón deshecho destilaba.

pobre de mí,
que ha tanto que no te veo,
que tengo, de tu carencia,
cuaresmados los deseos,
la voluntad traspasada,
ayuno el entendimiento,
mano sobre mano el gusto,
y los ojos sin objeto
sin ti, hasta mis discursos
parece que son ajenos".

Baste ya de rigores, mi bien, baste:
no te atormenten más celos tiranos,
ni el vil recelo tu quietud contraste
con sombras necias, con indicios
[vanos,
pues ya en líquido humor viste y
[tocaste
mi corazón deshecho entre tus
[manos".

232

233

�"Detente, sombra de mi bien esquivo,
imagen del hechizo que más quiero,
bella ilusión por quien alegre muero,
dulce ficción por quien penosa vivo.

Es un admirable soneto en el cual el yo poético reconoce que el amor
es más fuerte que la palabra misma; trata el tema de los celos de manera
tajante: los concibe como necedad, como falsos caminos en la relación
humana, para luego establecer el contraste, tratando la misma problemática
con ingeniosa candidez:

Si al imán de tus gracias, atractivo,
sirve mi pecho de obediente acero,
¿para qué me enamoras lisonjero
si has de burlarme luego fugitivo?

"Si es causa amor productiva
de diversidad de afectos,
que, con producirlos todos,
se perfecciona a sí mismo;
y si el uno de los más
naturales son los celos,
¿cómo, sin tenerlos, puede
el amor estar perfecto?"

Mas blasonar no puedes, satisfecho,
de que triunfa de mí tu tiranía:
que aunque dejas burlado el lazo
[estrecho
que tu forma fantástica ceñía,
poco importa burlar brazos y pecho
si te labra prisión mi fantasía".

Ante esta antinomia, tú, yo, nosotros, lectoras y lectores del siglo
XXI, no podemos menos que sonreír con un dejo de ironía al percibir, en la
voz de la poetisa, las dualidades de los sentimientos humanos.
Pero también se enfrenta al desengaño y a la ira:
"Cuando mi amor y tu vileza veo,
contemplo, Silvio, de mi amor errado,
cuán grave es la malicia del pecado,
cuán violenta es la fuerza de un
[deseo".

Aquí se nos presenta la mediación entre dos mundos, el real y el
fanta~mal: le habla a ~~ sombra, a una imagen, a una ilusión... en fin, a un
~ec~zo que se matenaliza por medio del yo poético y nos muestra el amor
idealizado, que no se puede ver, pero se siente.
¿ Y qué ?ecir de las famosas redondillas, donde increpa a los
hombres r~~rochándoles su necedad al acusar a la mujer, siendo que ellos
son la ocas1on de lo que culpan?

e incluso al odio:
1-... , . , 11111

"Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo qu~ culpáis;

"[... ] Yo te aborrezco, y aun condeno
el que estés de esta suerte en mi
[sentido.
[...]
En fin, eres tan malo y fementido,
que aun para aborrecido no eres
[bueno".
Muestra el sentimiento de culpabilidad que la fuerza de estas
emociones produce.
Su poesía nace de la vida, abarca lo real y lo imaginario, lo pensado
y lo soñado; sus poemas de amor son poemas de soledad: nostalgia, deseo,
desolación, amargura, arrepentimiento. Abundan los temas de la escritura y
de la muerte. El soneto 165 ''Una fantasía contenta con amor decente" es retomando a Paz- el compendio de su poesía amorosa y en él dice:
234

si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?
[... ]

Dejad de solicitar
y después, con más razón,
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.

235

�Tan severo en mi contra has
[procedido,
que me persuado, de tu duro intento,
a que sólo me diste entendimiento
porque fuese mi daño más crecido.

Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo."
Aquí la poetisa se revela como una de las primeras defensoras de l?s
derechos femeninos y su palabra se alza con libertad y crudeza contra el afan
de conquista masculino, denuncia el machismo que impera en su época_ Y
llega a nosotros como eco penetrante, pues "la desvela el lugar de la muJer
en el mundo del espíritu".4 Su sátira contra los hombres y su defensa de las
mujeres dejan de ser una opinión y se transforman en reacciones ante las
experiencias vividas.
Apreciamos, en todos los textos hasta aquí citados, la voz del sujeto
femenino y nos comunica con esta mujer singular quien, además, nos habla
'
de "la libertad
que, por descontado, tendremos cuando leamos sus versos". ,5
pues para ella no hay c9sa más libre que el entendimiento humano; es decrr,
respeta su propia libertad como ser pensante y, por ende, la de nosotros, sus

11..1

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lectores.

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Los temas que maneja en su poesía amorosa rebasan los l~te~ de
este ensayo· baste con decir que en ella "define su actitud ante la frivolidad
del mundo' y las vanidades humanas",6 diciendo que todo es un engaño
colorido, necedad, diligencia errada, en fin, "es cadáver, es polvo, es sombra,
es nada"; mundo que la hostiga y la persigue y que la mueve a tomar un
derrotero diferente en su poesía, alejándose de lo terrenal y buscando la
autonomía espiritual por medio de la razón, ya que el libre albedrío sólo se
logra a través del discernimiento, cuando afuma que:

Dísteme aplausos, para más
[baldones;
subir me hiciste, para penas tales;
y aun pienso que me dieron tus
[traiciones
penas a mi desdicha desiguales,
porque, viéndome rica de tus dones,
nadie tuviese lástima a mis males".
Incluso en sus últimos años, en los de su renuncia voluntaria,
encuentra consuelo y dice que, gracias al razonamiento, puede alzar el vuelo
de la tierra a las alturas; es entonces cuando el feminismo de Sor Juana se
transforma y su universo de signos, su mundo de palabras se abre hacia el
espacio sin fronteras del amor a lo divino y confiesa con humildad que
considera locura lo antes escrito sobre el amor terreno:
"Traigo conmigo un cuidado,
y tan esquivo, que creo
que, aunque sé sentirlo tanto,
aun yo misma no lo siento.
[...]

ll 1 ._,1111 1J ¡

"para el alma no hay encierro
ni prisiones que la impidan,
porque sólo la aprisionan
las que se forma ella misma".
Cuando la injurian por los aplausos a su habilidad, no protesta sino
que se rebela diciendo:
"¿Tan grande, ¡ay, Hado!, mi delito
[ha sido
que, por castigo de él o por tormento,
no basta el que adelanta el
[pensamiento,
sino el que le previenes al oído?

236

Pero valor, corazón:
porque en tan dulce tormento,
en medio de cualquier suerte
no dejar de amar protesto".

Vemos en Sor Juana una mujer que se define en su escritura con
trazos fuertes. Sin embargo, a esta misma poetisa se le exige que actúe en su
vida cotidiana como un ser pasivo; es decir, como poeta adopta un rol activo
que la sociedad le impone, mas como mujer debe borrar sus propios intereses
y deseos.
Podemos percibir en ella un sujeto inmerso en una sociedad que la
critica, la oprime y la atormenta con una sarta de rumores y comentarios
sobre su personalidad, su afán por el conocimiento y su refinada sensibilidad
poética, pero a la vez la adula y enaltece. En este entorno rodeada de
.
'
anstócratas y letrados, ella cultiva la poesía amorosa.
237

�A pesar de ser un sujeto único en su época: monja, poetisa, música,
pintora, teóloga y, como la llama Octavio Paz: "metáfora encarnada,
concepto viviente, beldad con tocas, silogismo con faldas, criatura
doblemente temible: su voz encanta, sus razones matan",7 aunque rodeada de
alabanzas, percibimos una constante en la vida y obra de nuestra monja
mexicana: es la soledad su verdadero estado. El in.fiemo de permanecer
acompañada pero sola es patente en todos sus poemas amorosos q~e, al
mismo tiempo, son destellos de soledad en los que asoman la nostalgia, el
deseo, la desolación, la amargura y el arrepentimiento que la hicieron decir:
"No quiero más cuidados
de bienes tan inciertos,
sino tener el alma
como que no la tengo".
Mas aun sola y recomida por sus pensanlientos, su razón se impone
y la fortifica:
"Finjamos que soy feliz,
triste pensamiento, un rato;
quizá podréis persuadirme
aunque yo sé lo contrario:
que pues sólo en la aprehensión
dicen que estriban los daños,
si os imagináis dichoso
no seréis tan desdichado.
Sírvame el entendimiento
alguna vez de descanso ..."
La verdadera dicha -dice- es aquello que ni se puede merecer ni se
pretende alcanzar en la vida terrena; es algo que sólo se logra con la muerte.
Muy por encima de la complejidad estilística y maestría con que la
poetisa mexicana manejó las estructuras rítmicas donde se combinan el vigor
con la delicadeza, la experiencia con lo imaginario, lo personal con lo
universal, las dos cualidades presentes en su obra toda son el gusto y la
proporción, pues su creación "lleva el sello inconfundible de su recia
personalidad; (... ] y alcanz.a belleza estética";8 pero no es sólo estético el
interés de sus textos, también es histórico, pues los consideramos
documentos de una sociedad y "deben estudiarse dentro del sistema de
9
símbolos con que, simultáneamente, se oculta y se revela", ya que si bien en
su lirismo no se patentiza consciente y concretamente una poesía de carácter
social, sí está implícita en el reflejo del drama de su vida y en el captado
rumor de su época.

Es precisamente lo implícito lo más valioso de la obra de Sor Juana;
lo que de ella nos fascina es su forma de asumirse como mujer a pesar de
estar inmersa en una estructura jerárgica religiosa y patriarcal. Pocos seres
están tan vivos a pesar de siglos de lejanía en tiempo y espacio.
El reflejo de la sociedad a que nos referimos no lo enlazamos
necesariamente a un realismo documental, pero sí a la expresión literaria de
un proceso individual y social que conduce al creador a un realismo poético
en el que el amor está presente en todas las etapas de su existencia y en todas
las formas de expresión literaria y sólo terminará "cuando el silencio y la
muerte nada tengan ya que decirse";'º pero mientras tanto, la pasión de su
poesía amorosa, su semilla de palabras vuela y se alberga en nosotros,
porque sus murmullos son -citando nuevamente a Paz-: "astros que giran
alrededor de un centro fijo. Dos cuerpos, muchos seres que se encuentran en
una palabra. El papel se cubre de letras indelebles, que nadie dijo, que nadie
dictó, que han caído allí y arden y queman y se apagan. Así pues, existe la
poesía, el amor existe. Y si yo no existo, existes tú". 11

LOS EMPEÑOS DE UNA CASA:

ENTRE HIELO Y FUEGO
Para acercarnos al teatro novohispano, debemos tener presente que este
género literario siguió dos rumbos definidos: por una parte representaba las
costumbres, los ritos paganos, los fenómenos de la naturaleza ... ; por otra, la
llegada de los españoles trajo consigo toda una serie de transformaciones en
la vida de los mexicanos; esto y la enorme influencia de la iglesia propició
que el teatro se secularizara, enriqueciéndose con la critica de los vicios
humanos y tomando como temática central lo religioso en la mayoría de sus
aspectos.
Sor Juana Inés de la Cruz incursionó en las dos formas dramáticas
anteriormente citadas, creó tanto teatro sacro como profano.
Un suceso inusitado en el siglo XVII es el hecho de que una
religiosa escribiera comedias de capa y espada. Los empeños de una casa,
considerada la mejor, fue creada para celebrar a los virreyes, condes de
239

238

�La letra por "Bellísimo Narciso..." es un poema que proyecta, a
Paredes, y al arzobispo Francisco de Aguiar y Seijas. Se representó por
primera vez el 4 de octubre de 1683.
Su estructura corresponde a la forma de representación propia de la
época, es decir, se acompaña de otras piezas menores escritas por la propia
Sor Juana. Así, el esquema en que se presentó la comedia fue:

través de un juego dialéctico, el sentimiento de alabanza de los humanos
hacia sí mismos.
El Sainete primero de palacio es interesante porque nos muestra a la
monja mexicana "en sus relaciones con la filosofia, la literatura y las
12

Loa que precedió a la comedia que sigue.
Letra que se cantó por "Divina Fénix, permite..."

costumbres del siglo". Nuevamente usa abstracciones -El A.mor, El
Respeto, El Obsequio, La Fineza, La Esperanza- y un personaje real, el
~de. Critica la sociedad cortesana cuando La Esperanza dice:

Jornada primera de la comedia.
Letra por "Bellísimo Narciso ..."

"['...]

siempre vivo en Palacio,
aunque con nombre supuesto.

[...]

La Esperanza en Palacio

Sainete primero de palacio.
Jornada segunda de la comedia.
Letra por... "Tierno, adorado Adonis."
Sainete segundo.
Jornada teréera de la comedia.
Sarao de cuatro Naciones.
En este ensayo, nos concretaremos a realizar breves comentarios
sobre las siete piezas menores, para luego enfocar nuestra atención sobre la
comedia propiamente dicha.
En la Loa primera, utilizando entes abstractos como representaciones
de valores -La Dicha, La Fortuna, La Diligencia, El Mérito, El Acaso y La
Música-, la autora nos presenta su concepción filosófica sobre el alcance de
la felicidad plena; para ello entabla una discusión donde cada uno de los
"personajes" muestra su esencia, definiéndose a sí mismos y tratando de
alcanzar la supremacía que todos creen poseer respecto a los otros, para
llegar a la conclusión (tan propia de la poetisa) de que se podrán lograr
dichas menores, pero la verdadera felicidad es inalcanzable.
En la letra por "Divina Fénix, permite ..." se aprecia que, aunque este
texto estaba dedicado a la condesa de Paredes, la escritora se vale de ella
para ofrecer un canto al amor, pues salvando la formalidad de las
dedicatorias se afana en describir la indiferencia que se manifiesta cuando no
se comprende el amor que una persona profesa hacia otra. Personifica este
sentimiento como un ser que todo lo puede y domina sin necesidad de

sólo es digna de desprecio".
Introduce, además, un nuevo juego dialéctico: ahora respecto al tema
del desprecio, concluyendo que nadie es merecedor a nada si no es por la
intervención de algo parecido a la fortuna (azar, quiz.á Dios). Aprovecha para
dar la concepción de los valores de la época en una perspectiva universal. De
este sainete dice Octavio Paz que es un simulacro de los llamados galanteos
de palacio, que se alejaban de las costumbres tradicionales y estimulaban la
libertad erótica; se aprobaban las infracciones, pero no su legalización. 13

La letra por "Tierno, Adorado Adonis..." es sólo una alabanza al hijo
de los virreyes y su importancia estriba más que todo en el lenguaje.
En el Sainete segundo efectúa una crítica superflua a las dos
primeras jornadas de la comedia. Se caracteriza, sobre todo, por su
humorismo y porque muestra la relación de la escritora con sus
contemporáneos. Es importante porque es el que más nos aproxima a ella, ya
que la sitúa dentro de la época y "nos acerca al siglo y al ambiente en que
inició la década final de su existencia, no sólo por medio de alusiones a
sucesos de aquellos días o menciones de personajes [... ], nos acerca a su
modo de pensar, a sus opiniones sobre determinados hechos[... ] y nos revela
las reacciones de la poetisa ante la sociedad en la cual vivió". 14 Cabe agregar

241

provocar dolores físicos.
240

�que además de la crítica social, la autora se acerca a la crítica literaria. Éste
es otro de los aspectos que la ponen en contacto con la modernidad.
La obra cierra con el Sarao de cuatro Naciones, en el que surge la
discusión entre lo que es amor y lo que es la razón y la obligación. A pesar
de ser una fórmula de bienvenida final a la familia real, Sor Juana no
desaprovecha la oportunidad para hablar de la igualdad entre el hombre Y la
mujer en la institución del matrimonio:

"[...]

cu

En resumen, todo es un juego escénico, versificado con soltura sobre el tema
del amor convertido en galantería cortesana, conocida por Sor Juana, no sólo
en las comedias que leía, sino en sus días tan breves como brillantes de la
vida palaciega". 15
Ese 'juego escénico" a que Lazo se refiere toma para nosotros,
lectores del siglo XXI, una múltiple perspectiva. Dentro de las circunstancias
que determinan la obra podemos apreciar el testimonio que, a través de Doña
Leonor, nos da la autora sobre su crecimiento intelectual, cuando expresa :

los dos amantes esposos,
que en tálamo conyugal
hacen la igualdad unión
y la unión identidad".

-i

g

En este apartado sobreialen las alusiones mitológicas e intelectualistas, para

t:,
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lo que la poetisa emplea la más bella de las retóricas.

~

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1

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En las siete piezas menores abundan los silbos, música, canciones Y
danzas. Todos ellos se refieren al teatro, a la propia comedia, a los asistentes

y, sobre todo, a la condesa de Paredes; pero la autora subraya su posición en

{ ..]

el ambiente cortesano.

{ ..]
En cuanto a la comedia en sí, podríamos sintetizarla de la siguiente
manera: la acción se sitúa en Toledo y se da en tomo a un polígono amoroso
formado por lineas que parten de dos hermanos, Don Pedro Y Doña Ana.
Don Pedro ama a Doña Leonor y no es correspondido, pues ésta quiere a
Don Carlos. Doña Ana ama a Don Juan; el polígono se cierra porque Ana,
veleidosamente, se enamora también de Don Carlos. Debido a una
combinación de intrigas y coincidencias, a la casa de los hermanos van a
parar los personajes envueltos en la caprichosa trama, lo que origina una
serie de escenas de ocultamiento de varios de ellos, encuentros equívocos Y
situaciones inesperadas que conducen al usual desenlace: el matrimonio de
Doña Ana con Don Juan, de Don Carlos con Leonor y del gracioso Castaño
con Celia, la criada confidente.
En esta obra, dice Raimundo Lazo: "se combinan y tienden a
exagerarse los caracteres de la comedia calderoniana de capa y espada [ ... ].
242

{ ..]

"Inclinéme a los estudios
desde mis primeros años
con tan admirables desvelos,
con tan ansiosos cuidados,
que reduje a tiempo breve
fatigas de mucho espacio.
de modo que en breve tiempo
era el admirable blanco
de todas las atenciones,
era de mi Patria toda
el objeto venerado.
y como lo que decía,
fuese bueno o fuese malo,
llegó la superstición
popular a empeño tanto,
que ya adoraban deidad
el úiolo que formaron".

Del mismo modo nos habla, indirectamente, de su apariencia
personal y de su situación en la corte:
"Decirte que nací hermosa
presumo que es excusado,
pues lo atestiguan tus ojos
y lo prueban mis trabajos.
[... ] Entre estos aplausos yo,
con la atención zozobrando
243

�entre tanta muchedumbre,
sin hallar seguro blanco,
no acertaba a amar a alguno,
viéndome amada de tantos.
Sin temor en los concursos
defendía mi recato
con peligros del peligro
y con el daño del daño".

"que como un hombre está
lo hermoso como sobrado,
es bueno para tenerlo
y malo para ostentarlo ".
El mundo del México virreinal se abre ante nosotros a través de la
lectura del texto en sus más variados aspectos: el de los matrimonios
concertados, cuando Doña Leonor expresa:

"y porque acaso mi padre,
que ya para darme estado
andaba entre mis amantes
los méritos regulando".

Así continúa describiéndose a lo largo de ciento catorce versos: se
refiere a su origen, a su apariencia fisica, a sus estudios, a su fama, a las
habladurías que en torno a ella se suscitan, a las "bachillerías" que eran su
única dote. Respecto a su autodescripción, debemos enfatizar que nos admira
su actitud al presentarse sin alardes, pero dejando de lado la falsa modestia
tan común en la mayptía de los seres humanos. Es lo que Ezequiel Cliávez
llama "el equilibrio de sus cualidades".

16

Don Rodrigo, padre de Doña Leonor, es el prototipo del macho
misógino; refleja el pensamiento del hombre de la época cuando se refiere al
sexo femenino:

Además de percibirla como sujeto colonial en los detalles
autobiográficos, la lectura del texto nos acerca a la mujer que piensa, siente Y
filosofa sobre aspectos tan variados como el amor, al cual se refiere
diciendo:

"Porque el amor que es villano
en el trato y la bajeza
se ofende en la.fineza".

"¡Oh mujeres! ¡Oh monstruo
[venenoso!
¿Quién en vosotros fia,
si con igual locura y osadía,
con la misma medida
se pierde la ignorante y la
[entendida?"

Fortalece su juicio argumentando que cuando el amor no es sincero

Este personaje es una muestra del concepto en que se tenía a la

provoca envidias, lleva al soborno y está empañado por los celos. Opina que
el verdadero amor es el que busca la felicidad del ser amado antes que la

mujer en el periodo colonial. Importan las apariencias, no los sentimientos.
El padre no se preocupa de la hija, sólo del qué dirán.

suya propia y, sobre todo, que nunca debe darse por compromiso. Aquí Sor
Juana denuncia la sociedad machista en la que se halla inmersa, pues Don
Pedro no vacila en engañar a Doña Leonor, mintiéndole sin ningún recato
con tal de conseguirla. Se atreve -caso insólito en este tipo de sociedad- a
criticar la hermosura fisica en el sexo masculino, cuando ese don no se
complementa con inteligencia, humildad, ternura y fineza. Pone en boca de
Doña Leonor estas palabras al describir la apostura de Don Carlos:

244

Además, podemos mencionar la necesidad de dote para llegar al
matrimonio, la venganza obligada a las ofensas, la obediencia ciega a los
padres, la profusión de servidumbre en las clases altas... Todas las
costumbres están estrechamente ligadas con el concepto de honor. Al
manejar esta temática, Sor Juana nos pone de frente a la cultura patriarcal:
Doña Leonor se queja de que su padre decidirá a quién darla en matrimonio.

245

�corazón de las Esferas
perturbará el orden con que
el cuerpo del orbe alienta;
primero, trocado el orden
que guarda Naturaleza,
congelará el fuego copos,
brotará el hielo centellas;
primero que yo de Carlos,
aunque ingrato me desprecia,
deje de ser, de mi vida
seré verdugo yo mesma;
primero que yo de amarle
deje...."

Ella se rebela y escapa de su casa, con lo cual mancilla su dignidad y la de su
familia, pues:
"[...]
[...]

el honor
es W1 cristal tan terso,
que, si no le quiebra el golpe,
le empaña sólo el aliento".

Es decir, la duda, la sospecha, ofenden tanto que llevan a la
deshonora. Don Rodrigo sólo piensa en él y en su afrenta, nunca en su hija y
en lo que ella siente. Al creer que es Don Pedro el que la sacó de su casa, no
vacila en consentir a la boda:
~

~l
(¡~.

"[... ]
[...]

~r
~

J

~-

( )

en vuestra casa la hallé
y en lo que me habéis
[propuesto
de si Leonor querrá o no,
eso no es impedimento,
pues ella tener no puede
más gusto que mi precepto".

Poco le importan el amor y la felicidad de su hija. La opinión de la
mujer no cuenta. Todo se arregla entre hombres.
Pero ésta se rebela contra la autoridad paterna. La subversión de
Doña Leonor va cobrando tal fuerza que rompe la aparente frialdad a que la
obliga su condición de mujer; pasa del hielo al fuego:
"[...]

Primero
que yo de Don Pedro sea,
verás de su eterno alcáz.ar
fugitivas las estrellas;
primero romperá el mar
la no violada obediencia
que a sus desbocadas olas
impone freno de arena;
primero aquese fogoso
246

~

E incluso habla de irse al convento y hasta de matarse si la orillan a
tomar tal decisión. La mujer reprimida se convierte en ascua para defender
su amor. Exige respeto a su identidad como ser humano y postula un código
de conducta diferente al de su época.
Como podemos apreciar, no todo queda en la mera intriga tan propia
de la comedia cortesana. La autora lanza, además, una dura crítica a la
iglesia cuando pone en boca del criado Castaño, estas palabras:
"Dame licencia,
Señor, de contarte un cuento
que viene aquí como piedra
en el ojo de un vicario
(que deben ser canteras)".
También ironiza a costa de los malos poetas que piden aplausos y
obtienen abucheos:
''No me silbéis, demonios,
que mi cabeza
no recibe los silbos
aunque está hueca".
247

�En otro momento satírico la autora retoma sus famosísimas
redondillas, poniéndolas en la voz de Don Carlos -personaje a quien describe
como un dechado de masculinidad equilibrada- para increpar a los hombres
usando una voz varonil:
''y sus malicias erradas
en su mismo mal contentas,
si no las ven desatentas,
no las tienen como honradas;
[... ]

pues al que ;e desvanece
con cualquiera presunción,
le hace daño la atención,
y es porque no 1a merece" .

Con este personaje, Sor Juana diferencia el hombre justo del que no
lo es; ante la situación de sospecha, él se abstiene de juzgar a la mujer por el
solo hecho de serlo:

"[ ...]

es muy bajo quien sin causa,
de la dama a quien adora,
se da a entender que le
[ofende,
pues en su aprensión celosa
¿que mucho que ella le
[agravie
cuando él a sí se deshonra?"

Es muy notable que la autora no mide a los hombres de la misma
manera que ellos catalogan a la mujer. Distingue claramente el individuo por
su actitud, y no por su sexo.
La mexicanidad de Sor Juana se percibe en la comedia a través de
Castaño, pues a pesar de que la obra se ubica en España, el s~ente ~la
como los mexicanos e introduce ciertas notas localistas en la acc1on; ademas,
en él está presente la sabiduría popular y hasta nos atrevemos a decir que la
248

autora pone en su boca expresiones que en la época eran consideradas
exclus:,vas de gente culta; también lo utiliza para romper las fronteras entre
ficción y realidad, al disfrazarse de mujer y dirigirse al público consultando a
las señoras sobre prendas íntimas. Para nosotros esto es una sátira que la
monja hace sobre los enredos de aquella corte que tan bien conocía.
Es muy significativo que el desenlace feliz se logre, en gran parte,
gracias a Castaño y no por la intervención de la Iglesia. También es digno de
mencionar que sea el mismo Castaño quien cierre la obra en nombre de su
~ora y que pida perdón por los yerros cometidos. ¿De qué pide perdón Sor
Juana, si la comedia, técnicamente, es perfecta y ella lo sabe? Sin duda,
además de inteligente, nuestra monja es osada y hasta temeraria, pues lanza
su sarcasmo final al disculparse por lo que tal vez nadie pudo comprender en
su momento: su denuncia y su propuesta.
Aunque el propio Paz, de alguna manera, realiza una "critica
'..{1:
,,11
c.
f:élllCa
sobre el teatro pro1ano
de Sor Juana al opinar que la sinceridad con
que la autora se refleja en Los empeños... es ''una nueva prueba de su
narcisismo y .de su coquetería; asimismo, de su inseguridad psíquica"18 y que
dicha obra es ''una comedia agradable, que todavía hoy se puede ver con
, " ,19 nosotras estamos convenc1ºdas de que en el texto el
gusto, y nada mas
hielo aparente de la superficialidad y las virtudes estereotipadas de su
personaje central a que alude el crítico, no son tales. Por el contrario,
apreciamos en el análisis de la obra que su autora se afirma como mujer y
afronta su situación histórico-social de manera muy sutil, donde la llama de
su convicción es más fuerte que lo gélido de la envoltura. En este texto
aparentemente ligero, "la escritora no se calla, sino que su lenguaje no se
escucha; ella está ahí, pero oculta bajo velos".20
Todavía hoy, tres siglos después de su estreno, la comedia sigue
cautivando el interés del espectador por su ritmo veloz, casi cinematográfico,
por las agudezas e ironías que en ella se presentan con un leguaje cargado de
ingenio y sutilezas, de juegos de palabras y de retruécanos. También nos
seduce su jovialidad dentro de la erudición, la manera tan peculiar y delicada
de abordar la temática amorosa.

249

�En nuestro tiempo sigue provocando la misma admiración e idéntico
afán de acercamiento a su obra desde diversos enfoques. Al estudiarla desde
la perspectiva de género, descubrimos que su capacidad de atracción es
universal y atemporal, porque Sor Juana es hielo que se transforma en fuego,
se desliza entre la frialdad de los convencionalismos literarios de su ép~~a,
pues no hay en ella -retomando a Paz- la más leve transgresión a la estetlca
del decoro y se nos revela como la mujer apasionada que nos hace ver las
diversas aberraciones sociales; con espíritu critico y combativo se enfrenta a
una sociedad en la que la mujer estaba terriblemente limitada para expresar
sus opiniones: rompe el tabú que prohibe que las mujeres piensen y se
expresen. Pide una nueva forma de comportamiento social y moral, "que las

d" 21
conductas, los sentimientos y las pasiones se funden sobre la v~rda •
Reclama su derecho de mujer y de ser humano, que los conflictos se
resuelvan no por el códjo del honor ni de la posición, sino por el respe~o al
otro.
Navegando entre los linderos del razonamiento y la sens~bilidad,
define sus rasgos de independencia, entereza y energía en un ~b1~nte de
contrastes violentos entre severidad y disolución, entre rehgios1dad Y
sensualidad extrema. Su feminismo no es una mera reacción contra la
sociedad, contra el trato que se le da a la mujer; tampoco es solamente una
critica ante el cerrado universo femenino, sino que va más allá: traspasa los
convencionalismos impuestos por la sociedad y propone que la mujer debe
ser en esencia, libre; libre por su capacidad de raciocinio, por su afán de
'
· · por su amor a la vida, por la defensa de su propia individualidad
superac1on,
como ser humano, porque:

"[...]

trocado el orden
que guarda Naturaleza,
congelará el fuego copos
brotará el hielo centellas".

RESPUESTA A
SOR FILOTEA DE LA CRUZ:
GRITO ETERNO EN EL SILENCIO
"¡Oh infeliz altura, expuesta a ~tos riesgos!
¡Oh
signo que te ponen por blanco de la
envidia y por objeto de la contradicción!"

Sor Juana Inés de la Cruz
Además de su excelente y reconocida poesía lírica y de su no menos
admirable producción dramática, Sor Juana Inés de la Cruz destaca por su
brillante creación literaria en prosa.
Los escritos prosísticos de la literata son: el Neptuno alegórico, la
Carta atenagórica, la Respuesta a Sor Filotea de la Cruz; y otra serie de
textos menores que incluyen la dedicatoria del segundo volumen de sus
obras en la edición de Sevilla en 1692, los Ejercicios devotos, los
Ofrecimientos para el Santo Rosario de quince misterios, la Docta
explicación del misterio, la Protesta que, rubricada con su sangre, hizo de su

fe y amor a Dios; la Petición que, en forma causídica, presenta al Tribunal
Divino, y los Tres documentos en el libro de profesiones del Convento de
San Jerónimo.
La Respuesta a Sor Filotea de la Cruz tiene su antecedente en la
Carta atenagórica, en la cual refuta un sermón que habla de las finezas de
Cristo al final de su vida, escritQ por el Padre Vieyra, jesuita portugués. Sor
Juana la redactó por mandato del Obispo de Puebla, don Manuel Femández
de Santa Cruz y tenía por objetivo atacar al Arzobispo de México, don
Francisco de Aguiar y Seijas.
La Carta "[ ...] es un escrito polémico y teológico [ ...]; está dirigida a
un destinatario incógnito aunque, a juzgar por la forma respetuosa y
deferente con que lo trata, de alto rango. Escribe esta crítica no por voluntad
propia sino para obedecerlo".22
Elaborada en un lenguaje claro y directo, con frases cortas pero con
razonamientos secos y pesados, la Carta, a través de la teología, despierta

250

251

�una polémica que provocará un número considerable de réplicas Y

Basada en las represiones de la Iglesia hacia la mujer respecto a la

comentarios enunciados por varios clérigos y laicos, quienes enjuiciarán
duramente a la autora por su doble situación de religiosa y de mujer, pues

lectura del Cantar de los Cantares, expone su queja contra las ideas y
costumbres de su época:

provocó un escándalo que una monja criticara a un sacerdote.
"Pues ¿cómo me atrevería yo a tomarlo en mis indignas
Entre los comentarios destaca uno escrito por el propio Obispo de
Puebla bajo el seudónimo de Sor Filotea de la Cruz; este texto es, de hecho,
el prólogo a la publicación de la Carta atenagórica; en ella, don Manuel
Femández se muestra ambiguo, ya que por una parte elogia a Sor Juana y,
por otra, la critica.
Este debate epistolar desembocará y producirá la famosa Respuesta a
Sor Filotea de la Cruz, la cual será analizada y comentada en nuestro ensayo.
I

El lo. de marzo de 1691 está fechada la Respuesta a Sor Filotea de
la Cruz; ''texto que a veces adopta la forma de alegato, otras la de las
memorias y otras la de la exposición de ideas".

manos, repugnándolo el sexo, la edad y sobre todo las
costumbres? Y así confieso que muchas veces este temor
me ha quitado la pluma de la mano y ha hecho retroceder
los asuntos hacia el mismo entendimiento de quien
querían brotar... " 26
Del mismo modo, aprovecha para declarar que ella nunca ha escrito
por gusto, sino siempre obligada por los otros; por supuesto que no
puntualiza quiénes son esos otros. Esta afirmación será repetida muchas
veces más durante el desarrollo del documento y la utilizará como
justificante a su contradictoria condición de religiosa y literata mundana.

23

Inicia con un saludo para su destinataria y con un agradecimiento
por tomarla en cuenta como objeto de estudio y de polémica. Desde el

Más adelante inicia el relato autobiográfico de cómo nació y se
desarrolló su amor por el conocimiento; deja, inteligentemente, en manos de
Dios la razón de su excesivo apego a las letras y a las ciencias:

principio del escrito la autora se complace en mostrar humildad:
"¿Por ventura soy más que una pobre monja, la más mínima
criatura del mundo y la más indigna de ocupar vuestra
·,

?"24

"Lo que sí es verdad que no negaré [...] que desde que me
rayó la primera luz de la razón, fue tan vehemente y
poderosa la inclinación a las letras, que ni ajenas
reprensiones, [...] ni propias reflejas [... ] han bastado a

atenc1on.

que deje de seguir esté natural impulso que Dios puso en
Humildad tan exagerada que, en momentos, llega a parecemos falsa, pero es

mí: Su Majestad sabe por qué y para qué; y sabe que le he

parte de los recursos que sustentarán algunas de sus ideas y propuestas.

pedido que apague la luz de mi entendimiento dejando
sólo lo que baste para guardar su Ley, pues lo demás

Después de la introducción y de resaltar su modestia, Sor Juana pasa
al verdadero inicio de su defensa: justifica el por qué de su inclinación por

sobra según algunos, en una mujer; y aun hay quien diga
27
que daña".

las letras mundanas, diciendo que para leer las Sagradas Escrituras.
Continúa narrándonos sus afanes por apagar esa insaciable sed de
25

"[... ] yo me conozco tan incapaz y para cuyo manejo soy tan indigna";

para ello se apoya en los libros sacros y en la autoridad de San Jerónimo.

252

sabiduría; cómo eligió la vida del convento, ya que se consideraba negada
para el matrimonio; el claustro y el casamiento eran los únicos caminos entre
los cuales podía elegir. Decide tomar el primero, pues cree que ahí podrá
seguir sus estudios:

253

�"[...] era lo menos desproporcionado y lo más decente
que podía elegir en materia de la seguridad que deseaba
de mi salvación; a cuyo respeto [... ] cedíeron y sujetaron
la cerviz todas las impertinencillas de mi genio, que eran
de querer vivir sola; de no querer tener ocupación
28
obligatoria que embarazase la libertad de mi estudio".
También habla de su postura frente a la institución del conocimiento.
Ella no tiene las mismas oportunidades para estudiar que los sujetos del
género masculino:
"[... ] proseguí, digo, a la estudiosa tarea (que para mí era
descanso el) todos los ratos que me sobraban a mi .
obligación) de leer y más leer, de estudiar y más estudiar, sin
.
1·b
más maestro que los nusmos
1 ros"29
.
Ante esta situación represiva, Sor Juana afronta su problemática Y
sigue el camino del autodidactismo; pero no niega que hubiese gustado de
compartir sus estudios y experiencias de investigación con otras personas
dedicadas a lo mismo.
El hecho de ser mujer y aspirar al conocimiento hacía de Sor Juana
una persona diferente a todas las demás, lo que por la propia naturaleza
humana le acarreaba la envidia y el odio de la mayoría de sus semejantes:
"Cierto, señora mía, que algunas veces me pongo a
considerar que el que se señala -o le señala Dios, que es
quien sólo lo puede hacer- es recibido como enemigo
común, porque parece a algunos que usurpa los aplausos que
ellos merecen o que hace estanque de las admiraciones a que
. ban, y as1'le persiguen
.
,,30
asprra
.
Ella tenía plena conciencia de las envidias que provocaba, Y lo
demuestra cuando explica la razón del aborrecimiento que Cristo provocó en
sus contemporáneos.

Después, la escritora rescata toda una tradición femenina en el
ámbito histórico y cultural: nos presenta una lista de mujeres célebres por su
sabiduría, las cuales sirven como ejemplo para afirmar que a lo largo de la
historia han existido mujeres doctas que ayudaron al desarrollo del género
humano; pero sobre todo las utiliza como modelos para demostrar que el
sexo femenino tiene derecho al conocimiento. Repasa los nombres y los
hechos de Débora, de la reina de Sabá, Abigaíl, Pola Argentaría, Hipasia,
Catarina, Eustaquia, Cristina Alejandra, y muchas otras más pertenecientes
al mundo cristiano, pagano, antiguo y al de su temporalidad: "Al revelar lo
oculto, Sor Juana insiste en la valoración de lo femenino y provee a las
mujeres de modelos de identificación".31
Sor Juana considera que el hecho de que las mujeres puedan estudiar
es algo lícito y provechoso para la sociedad; así mismo, piensa que la
interpretación de las Escrituras debe ser prohibido no sólo a las mujeres
torpes, sino también a los hombres no preparados adecuadamente para ello:
"Y esto es tan justo que no sólo a las mujeres, que por tan
ineptas están tenidas, sino a los hombres, que con sólo
serlo piensan que son sabios, se habría de prohibir la
interpretación de las Sagradas Letras [...] porque hay
muchos que estudian para ignorar, especialmente los que
son de ánimos arrogantes, inquietos y soberbios, amigos
de novedades en la Ley". 32
Ahí reside -&lt;lice- la razón del surgimiento de las herejías. Utiliza la

ironía para rechaz.ar-las ideas de la época sobre la inferioridad intelectual de
su sexo, pues opina que ni la tontería es exclusiva de las mujeres ni la
inteligencia privilegio de los hombres. Cree que deberían existir ancianas
doctas que serian las encargadas de la educación de las niñas y las jóvenes,
ya que la familiaridad íntima de éstas con maestros hombres puede resultar
sumamente peligrosa.
Más adelante -y basándose en la interpretación de las traduccionesla escritora justifica, revalora y explica las sentencias más conocidas de las
Sagradas Escrituras en tomo a lo poco recomendable que es el pennitir a las

254

255

�mujeres el acceso al conocimiento, pero ella las interpreta detenidamente y
las cambia en argumentos en favor de la causa que defiende.

Dice, con toda claridad, que el estudio es para quien tiene aptitud y
que no debe ser cuestión de género sexual.

Esta defensa que hace respecto al sexo femenino la lleva a retomar el
caso particular de los ataques que ha recibido por escribir la Carta
atenagórica. Ella cree que no fue Qll crimen; se queja de sus censores y se
muestra dolida no sólo por las criticas hechas a la Carta, sino también a su
poesía lírica. Cita a los grandes poetas y poetisas de la Biblia y a la tradición
católica para demostrar que el ejercicio de la poesía no está reñido con la

Debemos mencionar que, a pesar de lo trascendente de la temática
que aborda, Sor Juana se apoya en comentarios deliberadamente pueriles
para enfatizar sus ideas:
"[...] pero, Señora, ¿qué podemos saber las mujeres sino
filosofias de cocina?",36

vida religiosa:
"(... ] cómo vemos que la Iglesia ha permitido que escriba una
Gertrudis, una Teresa, una Brigida, la monja de Ágreda y otras
muchas?".33
I
Argumenta que la institución Iglesia permite escribir a las mujeres

.g

santas y a las que no han sido canonizadas. Reclama su derecho a expresarse

E
C.)
e:

-

~~-

~

Ironiza con la circunstancia femenina, pero al mismo tiempo defiende
esa circustancia y se afirma como mujer.

por medio de la escritura.

().'.)

•(',

mas inmediatamente después se lanza a una disquisición filosófica sobre la
observación en el campo culinario, que en esa época -y en algunas culturas
hasta en la actualidad- era considerado de bajo nivel intelectual, por lo que
se dejaba al sexo femenino. Ella sostiene que:
"Si Aristóteles hubiera guisado, mucho más se hubiera
escrito".37

'

Sor Juana "Consciente siempre de su condición_de mujer -de su
género- manipula las formas discursivas, poniendo en tela de juicio los usos
del poder''.34 Aborda una serie de temas relegados a las mujeres:
matrimonio, honra, amor, virginidad... y entabla una discusión en tomo a la
desigualdad patente de los sexos, es decir, subraya la desventaja de la mujer
por el sólo hecho de serlo, sin tomar en cuenta su desarrollo mental. Esta
controversia rebasa los límites del discurso femenino de la época.
Su defensa a la capacidad intelectual, a la prudencia y al talento que
deben tener las mujeres que se dediquen al estudio, la hace con base en la
justicia, pues argumenta que hay hombres que, por arrogantes y soberbios,

Al grito silencioso con que reclama un trato digno, Sor Juana agrega:
"Yo de mí puedo asegurar que las calumnias algunas veces me han
mortificado, pero nunca me han hecho daño, porque yo tengo por
muy necio al que teniendo ocasión de merecer, pasa el trabajo y
pierde el mérito".38
Dice que por obediencia ya no tomará la pluma para defenderse, sino
que acatará la voluntad de sus superiores; en ese callar se manifiesta la
dignidad de la mujer, porque lo hace no por sumisión sino porque

originan múltiples sacrilegios. A éstos:
"Hace daño el estudiar, porque es poner espada en manos del
furioso, que siendo instrumento nobilísimo para la defensa,
en sus manos es muerte suya y de muchos [...] éstos
malévolos, mientras más estudian, peores opiniones
engendran" .35

"[..] me parece que no necesita de que otro le responda,
quien en lo mismo que se oculta conoce su error".39 .
La Respuesta termina haciendo hincapié en que Sor Juana escribió
su famosa Carta atenagórica por mandato de alguien a quien no podía
257

256

�CI:)

..J

desobedecer, ·y su publicación fue realizada sin su consentimiento ni su
autorización. Cierra totalmente con las fónnulas de cortesía, agradecimiento

Pero ella misma aclara:

y despedida.

"[... ] una herejía contra el arte no la castiga el Santo Oficio,
sino los discretos con risa y los críticos con censura[ ... ] yo
no quiero ruido con el Santo Oficio[...] lo que sí es verdad
[... ] es que me ha hecho Dios la merced de darme
grandísimo amor a la verdad [...] ni ajenas reprensiones
[... ] ni propias reflejas [... ] han bastado para que deje de
seguir este natural impulso que Dios puso en mí".41

El texto analizado refiere, en cierta fonna, la vida de su autora Y su
deseo invencible de saber, a pesar de todos los obstáculos que se cruzaron en
su camino; además de hacer una exposición de su método de trabajo. Su
argwnentación, de acuerdo con Octavio Paz, adopta la fonna de espiral: cada
avance es un regreso; y puede sintetizarse en unos cuantos puntos: no es
esencial sino fonnal la contradicción entre la vida religiosa y los estudios
profanos; no es reprensible el ejercicio honesto de la poesía; Y recl~a p~a
ella y todas las mujeres la oportunidad de educarse en las letras, las c1enc1as
profanas y las sagradas. Su argumentación incluye una censura a las
instituciones de su épyca, donde subraya la posic~ón tan desigual ~ntre
hombres y mujeres. Demanda igualdad de oportumdades en el acceso al

En este sentido, La Respuesta... es "[... ] el primer tratado feminista
escrito por una mujer latinoamericana, como también la primera metáfora
42
del silencio". En efecto, Sor Juana no deja su vocación por temor, sino
porque ya no quiere hacerlo para una sociedad que la oprime y la constriñe
por su condición de mujer. El silencio es su respuesta.

saber.
Juana Inés fue un espíritu independiente y libre. "Su condición de
mujer y monja hacen doblemente significativa esta posición espiritual de Sor
Juana, particularmente en una época en que la mujer vivía una vida de casi
absoluta clausura y, en este sentido, la monja de México fue una verdadera
40
precursora de las modernas reinvindicaciones femeninas". Ella sufrió en
carne propia el resultado del aplastante juicio de todos aquellos que
consideraban a quienes transgredían las ideas y creencias establecidas
merecedores del castigo y la abjuración.
Su texto puede ser considerado como la primera tesis sobre la
libertad que, por derecho, tiene todo ser humano -hombre o mujer- para
decidir sobre sus actitudes ante el mundo y ante la cultura, pues Sor Juana
recalca que esta facultad es un don divino y el individuo puede Y debe
decidir con dignidad qué hacer con ella. Proclama su derecho a realizarse de
acuerdo con sus intereses y aptitudes, siguiendo los dictados de su
personalidad.

Cuando se niega a decir más, afronta su situación histórica y las
instituciones de poder que la acosan - familia, estado, religión, cultura-. Su
Respuesta... no fue una abdicación, sino una afirmación silenciosa de lo que
creía y pensaba.
Además de su trascendencia humana y filosófica, este documento
expone las incongruencias de la época en que fue escrito, pero que bien
podría ser la nuestra. Su autora exige, con su silencio, un cambio de actitud
en el sistema eclesiástico y patriarcal. La Respuesta... representa una defensa
de las aficiones y creencias intelectuales de Sor Juana y, a la vez, las de
muchas otras mujeres de su época y de la actualidad. Ella se aceptó y asumió
en ténninos que no eran los de su tiempo, sino de una modernidad en su más
amplio sentido. Al concebirse como ser humano y libre es, a pesar de su
circunstancia histórica, precursora de las mujeres que hoy pretendemos
-exigimos ser- ser.

EPÍLOGO
Para nosotras, Sor Juana Inés de la Cruz es un ser humano que se
concibe libre a pesar de las circunstancias y la consideramos precursora de la
258

259

�Notas bibliográficas

nueva mujer. Se instala en la libertad al margen de una sociedad inevitable:
esto es lo que la hace tan contemporánea.
1

En sus textos nos lleva a comprender que el entendimiento va ligado
siempre a la palabra; su productividad y excelencia en las letras son producto
del insuperable manejo de la lengua, de los variados modos de ver y expresar
el mundo; a través de la poesía, el teatro, la prosa, llega a nosotros como una
mujer de pensamiento desarrollado y totalizante.
Al abordar su producción textual desde el punto de vista de género,
admiramos su capacidad para asumirse como creadora que no permite la

Amado Nervo: Juana de Asbaje, pp. 113-114.

2

Aralia López González: Anticipaciones feministas en la vida y en la obra de Sor
Juana Inés de la Cruz. En Y diversa de mí misma entre vuestras plumas ando. p.
347.
3

Octavio Paz: Sor Juana Inés de la Cruz o Las trampas de la fe. p. 368.

4

lbíd, p. 359.

5

Ezequiel A. Chávez: Sor Juana Inés de la Cruz. Ensayo de Psicología, p. 40.

6

lbíd. p. 41.

7

Octavio Paz.· O'P·

subyugación de ninguna autoridad. Vemos en ella a la mujer que va contra
I

.

corriente, inmersa en ,s~ mundo, pero luchando por lo esencial e irreductible
de su personalidad, de su identidad femenina. En este sentido, Sor Juana es
una escritora totalmente vigente y sus textos son aplicables en el ámbito

c·1t
!

p. 359.

8

Sor Juana Inés de la Cruz: Poesías escogidas! p. 21 .

9

Octavio Paz: Op. Cit. p. 348.

completo de la realidad actual. Las restricciones que la cultura le impuso,
queriendo negarle el derecho a escribir y su necesidad de autoafirmación,

10

Xavier Villaurrutia: Nostalgia de la muerte. Poemas, teatro! p. 53.

son las mismas restricciones y necesidades de la mujer del siglo XX.

11

Octavio Paz: Libertad bajo palabra! p. 206.

12

Mucho se ha hablado sobre las persecuciones que ensombrecieron sus
últimos años, pero aun en esos momentos en que niega su propia libertad
ahogándola en la obediencia, y renuncia al mundo desprendiéndose de
cuanto tenía, salva su libertad interna de pensamiento y su personalidad,
convirtiendo el diálogo con sus contemporáneos en completo monólogo,
monólogo que se apaga en 1695, pero quedan los ecos de su voz. Es una voz

Sor Juana Inés de la Cruz: Obras completas! Prólogo de Francisco Monterde.
pp. XII-XIII.
13

Cfr. Octavio Paz: Sor Juana lhés de la Cruz o Las trampas de la/e! pp. 133-135.

14

Sor Juana Inés de la Cruz: Op. Cit. pp. XIII-XIII.

15

Raimundo Lazo: Historia de la literatura hispanoamericana. El periodo colonial
(1492-1780). p. 180.

que ha recorrido más de tres siglos y no deja de intrigar y apasionar a los
16

críticos, eruditos y lectores comunes. Es una voz que nos hace parafrasear,
en el aquí y en el ahora, en el momento en que la obra se desprende de su
autor y se transforma en realidad autónoma, las palabras de Amado Nervo:
ésta es una mujer que habla a las mujeres todas de Latinoamérica.

17

Este término fue empleado por Mary Ellman en 1968, refiriéndose a la
interpretación, generalmente hecha por críticos hombres, y parte de un concepto de
mujer que responde a estereotipos seculares. Tomado de "Glosario de términos de
crítica literaria feminista ", de Cecilia Olivares. p. 28.
18

*Cabe mencionar que este estudio forma parte de una investigación
literaria que será publicada próximamente como libro.

260

Ezequiel A. Chávez: Sor Juana Inés de la Cruz. Ensayo de Psicología. p. 92.

Octavio Paz: Op. Cit._ p.139.
261

�41
19

lbíd, p. 626.

20

Simone de Beauvoir: El segundo sexo! p. 303.

21

lbíd, p. 307.

42

22

Sor Juana Inés de la Cruz: Op. Cit.

pp. 829-830.

Marjorie Agosín: Silencio e imaginación! p. 16.

Bibliografía

Octavio Paz: Sor Juana Inés de la Cruz o Las trampas de la fe.

23

lbíd, p. 537.

24

Sor Juana Inés de la Cruz: Obras completas! p. 827.

25

Jbíd, p. 829.

26

Ibídem.

p. 512.

Agosín, Marjorie. Silencio e imaginación. (Metáforas de la escritura
femenina). Editorial Katún. México, 1986.
Álvarez, María Edmée. Literatura mexicana e hispanoamericana.
Porrúa. 12ª. Ed. México, 1971.

Ed.

Aguirre, Mirta. Estudios Literarios. Editorial Letras Cubanas. Cuba, 1981.
,

21

lbíd,

p. 830.

28

lbíd,

p. 831.

29

Ibídem.

30

Jbíd,

Beauvoir, Simone de. El segwzdo sexo.
reimpresión. México, 1981.

I

p. 834.

Aralia López Gonz.ález: "Anticipaciones feministas en la vida y en la obra de
Sor Juana Inés de la Cruz". En Y Diversa de mí misma entre vuestras plumas ando.
p. 347.

33

Novena

Cruz, Sor Juana Inés de la. Obras Completas. Prólogo de Francisco
Monterde. (Sepan Cuantos. No. 100). Editorial porrúa. 5ª. Ed. México,
1981.

31

32

Alianza Editorial.

Sor Juana Inés de la Cruz: Op. Cit. p. 840.
Jbíd, p. 843.

34

Electa Arenal: "En torno a un párrafo de la Respuesta a Sor Filotea de la
Cruz". En Y Diversa de mí misma entre vuestras plwnas ando! p. 301.

_ _ _ _ Poesias Escogidas. Editorial Pax-México. 2ª. Ed. México,
1968.
Chávez, Ezequiel. Sor Juana Inés de la Cruz. Ensayo de Psicología.
(Sepan Cuantos No. 148). Editorial Porrúa. 3ª. Ed. México, 1975.
Fe, Marina. Otramente: lectura y escritura feminista. (Sección de obras de
lengua y estudios Literarios. SIN). Programa Universitario de Estudios de
Género. Fondo de cultura Económica. México, 1999.
Gutiérrez, Estrella. Literatura Española, hispanoamericana y argentina. Ed.
Kapelusz. 7ª. Ed. Buenos Aires, 1959.

35

Ibíd,

pp. 840-841.

36

Ibíd,

p. 838.

31

Jbíd,

p. 839.

38

lbíd,

p. 846.

39

Ibíd,

p. 846.

40

Estrella Gutiérrez: Literatura española, hispanoamericana y argentina" p. 240.

Lazo, Raimundo. Historia de la Literatura Hispanoamericana. El periodo
colonial (1492-1780). (Sepan Cuantos No. 38) Editorial Porrúa. México,
1965.
López-Portillo, Margarita. Estampas de Juana Inés de la Cruz. Difusión
Fomento Cultural. S/N/Ed. México, MCMLXXVIII.

Milán, María del Carmen. Literatura mexicana.
Edición. México, 1963.

262
263

Editorial Esfinge.

2ª.

�Nervo, Amado.
México, 1995.

·
Juana de As baJe.

Instt· tuto Mexiquense de Cultura.

THE IDGH SCHOOL ENGLISH TEXTBOOK
OF THE UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
-A BRIEF EXAMINATION OF ITS READING SECTION-

Olivares, Cecilia. Glosario de términos de crítica literaria feminista. El
Colegio de México. México, 1997.
paz Octavio. Libertad bajo palabra.
Ec;nómica. 2ª. Edición. México, 1990.

Editorial Fondo de Cultura

Sara Alicia Ancira Aréclúga
Preparatoria 15
Coordinación de Preparatorias
Universidad Autónoma de Nuevo León

Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de lafe. (Sección de

obras de Lengua y Estudios Literarios. SIN). Editorial Fondo de Cultura
Económica. 3ª. Edición. México, 1983.
Poot-Herrera, Sara. y diversa de mí misma, entre vuestras plumas ~ndo.
Homenaje internacionaJ, a Sor Juana Inés de la Cruz. El Colegio _de
México. México, 1993.
Villaurrutia Xavier. Nostalgia de la muerte. Poemas teatro.
Mexicanas.' 36). Fondo de cultura Económica. México, 1984.

(Letras

Whether we like it or not, the currículum in most American
schools is not defined by courses of study or suggested programs, but
by one particular artifact, the standardized, grade-leve] specific text in
mathematics, reading, social studies, science ... and so on. The impact
of this on the social relations of the classroom is also immense. It is
estimated, for example, that 75 percent of the time elementary and
secondary students are in classrooms and 90 percent of their time on
homework is spent with text materials.
Apple 1986: 85

Introduction

Remarking the importance textbooks play in the teaclúng learning
process, the issue of concem of this paper is to present a sample of the
reading section of the English texthook, designed for hlgh school students of
the Universidad Autónoma de Nuevo León in Monterrey, México. The
author, as one of the developers of this material seeks to present reading in
the EFL (English as a Foreign Language) course. Different theoretical views
of reading are presented and also approaches in wlúch students can irnprove
reading. Toe reading section of this textbook, named Time to Read!, is
exarnined through one of its reading passages and tasks.

264

Toe purpose is to demonstrate the interactive reading that is done in the
reading section of the textbook besides evaluating if thls is what the
textbook's writers claim. An approach that, by means of pre-, whlle- and
post-reading activities, permits students to have access to the context of
situation of the text and to its content according to Wallace ( 1992) proposal.
A brief description of the general features of the syllabus is introduced as
"the teacher brings Í.!;lto the classroom the syllabus, often embodied in a
textbook" (Allwright and Baily 1991: 18). Then, since the general objective
265

�of the English course in high school of the Universidad Autónoma de Nuevo
León is to dcvelop reading comprehension in order to obtain and use
infonnation from English written texts. A general overview of research
findings and theoretical views of reading in the EFL course are introduced.
Considering the relevance of this examination, since this textbook is
studied by nearly 30,000 university students at this level. "There are of
course teachers who use other teaching/learning materials, but usually these
come to supplement or support the basic textbook. l Ience, it is the one
single textbook that detennines choices of content and method" (Dendrinos
1992: 25). This paper attempts to be an objective presentation and
examination of the textbook"s reading section in which it was detected the
incorporation of top down and bottom-up reading processes which are
recommended since both are complementary. However, findings about
effective readers detected that they were able to decode faster. Based on
that, textbooks are the principal instructional means in which most of the
skills and knowledge to be leamed are embodied. exercises that seek. to
promote fast decoding, that is word recognition exercises are proposed by
the author to be included to improve the material in its reading section.

Considering the relevance of tenns used in reading literature it is necessary
to present sorne definitions given by Wallace,
•
•
•

•

Bottom-up processing: ways of reading texts which attend to linguistic forms at
the leve} of words or sentences.
~cherna:. a mental m?d_el which we use to relate new to already known
mform~tion. We do thls m ways which are socioculturally influenced.
Strategies: ways of reading which are employed flexibly and selectively and
which vary depending on th~ text-cy_pe, :1°d the context and purpose of reading;
a strategy approach to teaching reading 1s concemed with the ways in which the
rcader processes the text.
Top-down _Processing: ways of reading texts which attend to global meaning
~d ~e _acttvated largely by existing knowledge of the world rather than specific
lmgwstic features of the text.
{1992:145-7)

Pointing out _the importance of reading in foreign language, it is relevant
pres~nt the d1fferent models of reading that have been influenced reading
mstruc~on. T?e bottom-up ~iew of reading process, developed by Gough
(1972 m Dav1es 1995: 59), mvolves basically decoding in a process that
goes from identification of letters, sounds of the letters: to sentences and
fmally m~~g and thinking. In contrast, within the theoretical frame of
psyc~o!mgwstics top-do~ reading processes have been developed in which
predi:tion and c??-finnanon are emphasized and visual decoding becomes
only the recogrution of a graphic display as written language" (Smith 1971,
1973 ~d Goodman 1969, 1970, 1975 and 1985 in Davis 1995: 61). Based
on studies of beginning readers in the first language, Goodman proposed the
already ':e~l known 'psycholinguistic guessing game' in which anticipation
and p~edicnon play the central role, paying less attention to visual features.
In ~s cont~xt, top-do~ ~odels are useful for explaining reading in
be~ers witho~t experhse m word recognition. However, they do not
effic1ently descnbe proficient reading performance (Samuels and Kamil
1988: 32).

!º

t?

READlNG IN THE EFL COURSE
Scholars such as Krashen and Nutall (Nutall 1982) have identified
reading as an effective provider of language input in class or outside class,
alone or with others, through reading not only vocabulary and syntactic
devclopment is encouraged but also ~'Titing. Thus, reading promotes
language acquisition.
With regard to the role reading plays in a language course, most of the
time a difference between reading in the native language and in foreign
language is present. In the latter, reading is usually related to language
learning or improvement. lt has explicitly the purpose of teaching the
language per se. This is different from what happens when reading is
achieved in the native language. Although it is recognized that reading
increases language proficienc, either in the native or foreign language. The
value of reading in the foreign language includes not only language
improvement but also to be considered "as a means for achieving a nonlinguistic purpose" (Nuttall 1982: 19). As Williams ( 1984: 4) points out, the
role of reading is different depending on the reader and text language. For
the native reader, language helps him in Jearning to read. Conversely, for
the foreign reader, reading leads him to leam language. Thus, reading
materials that promote language learning and reading for authentic purposcs
are powerful tools in the foreign language class.

266

Toe psy~holingu_istic model of reading has become the most popular view
of rea~g ~ _Enghsh _language teaching. In this approach, reading is 'a
psy~ho~gws~c guess~g ~ame' which is similar with that proposed by
SIIllth m which. reading 1s defined as "the reduction of uncertainity"
(Goodman 1967 m Wallace 1992: 39-40). Reading in this model is related
to sel~t strategies depending on reader purpose, text-type and context. The
rea~er mterprets, constructs, and reconstructs the meaning of the text via a
senes ~f hypotheses that, through the reading process, are confirmed or
contra~cted by. the reader and then new hypotheses are set out and so forth.
According to this reading model,

267

�.. .this is done on every cognitive leve!, including an optical cycle, so
that readers do not have to decode every letter or word: instead, they
reconstruct the text according to the graphic cues they have sampled,
aided by knowledge ofthe language and its redundancy rules.
Paran 1996: 25

Words seem to have a status in language skin to that of molecules in
physical structures and good readers become remarkably adept at
recognizing thousands of them at a glance.
1988:232

However scholars such as Eskey (1988 in Paran 1996:27, Wallace 1992:
42) remarks,the importance to attend bottom up processes. ~en attention
is given to the graphophonic and syntactic features of ~e t_ext •~tead _of the
top-down process, that is schematic knowledge, which 1~ utihzed ~ the
Goodman's approach for reading and that has been extens1vely used m the
foreign language classroom. Bottom up process is recommended based _on
the limited linguistic competence of the readers of second language, which
makes difficult to take advantage of the contextual cues that the native
language readers or advanced language learners use.

Rumelhart (1977, 1984 in Samuel and Kamil 1988:27-31, and Davis
1995:63-6) introduced the interactive model whose objective "was to
propose an altemative to serial, bottom-up models by incorporating the
possibility of 'parallel processing', that is the simultaneous processing of
information from more than one source". This model incorporates
identification of a letter depending on the word it appears, identification of
the word determined by the semantic and syntactic context where it appears,
and at same time the text is interpreted according to the schematic context in
which is presented. Thus, as Rumelhart puts it, reading is a process in which
sensory, semantic and pragmatic information are involved.

Research has shown that good readers are not related to the ability to
guess rather to their ability to decode. In such studies ~ood readers
demonstrated that they did not depend on contextual cues mstead, they
decoded faster. In fact, although they were aware of context, they did not
need it for reading (Paran 1996 and Wallace 1992). This leads to assume
that this is the result of learning to read. Results of this research did not state
the level of language proficiency of the "good readers". When readin~ is
incorporated in a language course it is done with the_ pmyose of promotmg
effective reading. Less use of context and fast decoding 1s not only a result
of reading instruction through the use of a series of different strategies but
also it is related to the knowledge level of the language.
A reconciliatory approach that takes into account both, the top-down and
bottom up processes, is introduced as an interactive m~del of reading. ~he
reader in this model interacts and constructs the meanmg of the text usmg
different strategies. Interaction occurs when in the reading process the
bottom-up and the top-down processes are present as complementary and
compensatory. The 'physical page' of the text with its words and sentences
supports and is supported by the prior knowledge of the content ~r ~he te~t
type, "readers attend to what is on the page, as wel~ as to what 1s m theu
minds" (Moran and Williams 1993:65). In a same vem, Paran (1996: 25-34)
in Reading in EFL: facts or fictions points out the importance of visual input
in reading, stressing the relevance of the bottom up view of rea_ding process
as a result of research. Since, the strength of the top-down readmg approach
has been overemphasized, good readers, according to him, do n~t. depend
only on prediction and testing hypotheses but also, on word recogmtton. As
Eskey and Grabe put it,
268

According to Eskey and Eskey and Grabe (1988), the interactive model
&lt;loes not underline the top-down reading process, in which educated
guessing based on few visual hints substitutes progressively the tortuous
word by word decoding. Instead, it proposes a continual interaction between
the top-down and bottom-up processes. Each contributes to reconstruct the
meaning of the text. "In this view, good readers are both good decoders and
good interpreters of texts, their decoding skills becoming more automatic but
not less important as their reading skill develops" (Eskey 1988:94). Both
bottom-up recognition abilities and top-down interpretation procedures must
be encouraged concurrently for the developing reader. Accuracy and
fluency in reading result from this interaction which meets the needs that the
reading process requires.
As a development of his interactive model, Rurnelhart (1984 in Davis
1995:66) proposes the 'schema theory' model. Schema as a "unit of
knowledge" gives a frame of reference to interpret the world and, for the
reading purposes, the world of the text. This model is based on the
assumption that visual information and words can be interpreted in the light
of relating these to our prior knowledge and experience; and that prior
knowledge and that experience embodied an unlimited number of general as
well as specific units of knowledge or schemata. An individual's schemata
are in permanent modification since it may change over time and with
experience.
Bartlett (1932 in Anderson and Pearson 1988: 39), the first scholar to use
the term schema refers to it as "an active organization of past reactions, or
past experience". For schema theory reading is an interactive process
because comprehension is given thanks to the interaction between the
269

�reader's background k:nowledge and the text. Moreover, the rele~ance of
schema in reading is based on the premise in which the interpretation of a
text is due to the background or schematic knowledge of the reader not only
to the text itself (Carrell and Eisterhold 1988:79, Reid 1993: 39-41).
Widdowson (1990: 103), who explains that the need for e~ending the
schematic k:nowledge promotes the acquisition of language, pomts out the
value of schema in language learning. To meet such a need allows
participating in a more effective way in ~e world we live in, als? s?cial
networks become wider. Language then, 1s a wanted means for achie:mg .ª
p~table end. Similarly, Nutall (1982) found that language le~g 1s
related to non-linguistic content rather than language content 1tself.
Widdowson recommends that a key question in designing a language course
is that of "What do we need to teach that will stimulate the le~~ ~f
language?" He argues that in order to succeed in_lan~ge teaching 1t _is
necessary to consider content other than langua~e 1tsel! smce students will
recogniz.e this as a worthwhile process for extending therr schema.
Schema or schemata are defined as "cognitive constructs which allow for
the organization of information in long-te~ memory" (Widdows~n 198~ in
~ Wallace 1992:33) and for Cook (1989 m Wallace 1992: 33)
mmd,
stimulated by key words or phrases in the text or by the cont~xt, ac~vates a
k:nowledge schema". Toe k:nown information paves the mcommg ne~
knowledge and what it is known as knowledge of the world serves for t~s
purpose. Toe relationship between the new information and the old one 1s
what is named comprehension (Anderson and Pearson 1988_:3:). Schem~
not only help to organiz.e knowledge but also encourage predict1on of ':hat 1s
next in the text. Toe beginning of the text stimulates a schema ~d while ~e _
text is reading such a schema it is confirmed or refuted. Read~g texts with
familiariz.ed content and its way of organization facilitates readmg process as
Widdowson puts it,

'th:

. ..the act of reading does not involve so much the accumulation of
new knowledge as the confirmation of predictions based on. what is
already known. We bring to reading, as we do to all expene~ce of
language use, what Frank Smith calls 'the theory of the ~orld 10 the
head' .. .and this theory leads us to set up hypotheses, or 10 my terms
schematic projections, to be tested as further information comes in
from the discourse process.
(1983: 61)
Most approaches in reading take for granted what_ the reader _brings to the
text related to the knowledge of the topic, reading strategies and also
reading purposes. Schema then, is a powerful_ source for r~ading. 1t
describes what the reader knows about the top1c of the reading whose
content may be about an academic subject or sports. That stored knowledge
270

is what is known as content schemata. When the reader detects that the text
~s a new~paper article or a scientific article that knowledge the reader brings
1s what 1s named as formal schemata. Thanks to it the reader knows how
particular texts are typically organized (Carrell 1983b in Carrell and
Eisterhold 1988: 79 and Moran and Williams 1993:66). However, Davis
( 1995:68) points out that evidence has demonstrated that different sources of
inforl1;1ation interact each other in different ways and can not be possible to
establish clearly such distinction of schema as is pointed out by Carrell
(~983b,_ 1984, 1987 in Davis 1995). Moreover, this supports the Rumelhart
Vlewpomt about the constant modification of schemata.
The reader needs to bring together linguistic knowledge, for example
knowledge of how texts are constructed, and familiarity with the
discourses within a text, to draw upon a relevant schema.
Wallace 1992:37

1:º overcome ~e conflict between using top-down and bottom up view of
reading or the we1ght of each in the reading process in the EFL course it is
important to consider what Widdowson (1990: 163) refers as systemati~ and
schematic knowledge with regard to communicative approaches which can
~e pe~ent to r~ding. In language use, the process of expressing and
mterpreting meamngs involves two types of knowledge. On one hand, the
knowledge of the formal properties of the language such as semantics and
syntax,_meaning o~ the words and their combination for forming sentences
embod1ed systematic knowledge. On the other one, schematic knowledge is
referred to the knowledge of the world we are related to. Concepts, beliefs,
cultural values, etc. are included in this sort of knowledge. Both types of
knowledge serve as a point of reference for constructing meanings through
the use of ~anguage. Syst~matic knowledge, in 'natural use of language' is
not an end 1tself but rather 1t be(?omes a meaos for carrying meanings. When
the sche1;11atic knowledge is incomplete; knowledge of the language, that is
systematic ~owledge, works as back up for understanding the meanings.
For the. n~ttve speaker then, systematic knowledge is used as a
commUlllcative resource.
However, controversia} debate is aroused about reading and the role that
language plays in this process for non-native readers. To what extent
reading can be considered "a reading problem or a language problem"
(Alderson 1984 _in Mor~ ~d Wil~ams 1993:67). On one hand,-reading
theory recently 1s underlining the unportance of giving more attention to
language knowledge for getting information from a text. On the other,
background knowledge, namely schemata, and reading strategies used in the
first l~guage become the way for compensating limited second language
profic1ency. Nunan (1984 in Nunan 1989: 33) detected that pertinent
271

�background knowledge was a main factor in reading compr_ehension rather
than grammar complexity for high school students of Enghsh as a second
language.

It is argued that considering reading only as 'a psycholingu~sic guessing
game' for foreign language leamers, this promotes !h~ concept~on that l~ck
of language proficiency can be easily overcome. This 1s a qu~stionable v1e~
for language learning. Although guessing seems to be a vahd strate~, t~s
can not compensate limitations in the knowledge of the l~guage, mainly m
the vocabulary area, since it has been demonstrated that m many cas~s ~nly
few word meanings are guessed from their context. Moran and W1lhams
(1993: 67) conclude, "good readers typically do not gue~s. They have large
vocabularies and automatic word rccognition". The 1m~ortance _of how
reading is perceived in the language course, l~ads to. cons1der readmg as a
speculation process oras linguistic one. _That 1s why 1t could be worthy not
to focus exclusively on top-down readmg process, b~t also o~ language
structure of texts, as is being incorporating in recent readmg matenals.

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4::
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FEATURES OF THE SYLLABUS
A brief description of tbe EFL course in bigb scbool

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f.:.

~
t;•

The general objective of the English course in hil?1 sc~ool _ of the
Universidad Autónoma de Nuevo León is to develop readmg sk1lls m ord~r
to obtain and use information frorn English written texts. The program 1s
formed by two, 80 hours each, courses. Among the principal features of the
course are,

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&lt;~

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·-

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•

English as a Foreign Language -EFL.
• Focus on reading comprehension through which the student develops the
necessary skills for obtaining infonnation from written texts.
. .
.
Grammar,
finding
and
organization
of
information,
and
commurucat1ve
prachce
•
derived from the exploitation of authentic written texts.
• Students are encouraged to participate in an active way in the process of
learning.
• Diverse methodological and didactic tools are used in order to evaluate the
leaming process.
• Perfonnance, in tearns, of tasks oriented towards developing reading
comprehension skills
• Problem-solving as a resourcc for leaming.
Munguía et al. 1993
Reading comprehension as the main goal of the course i~ ~mong the
relevant features as well as the task oriented and group act1v1ty for the
pedagogical implications are brought into l_anguage classroom. As the
textbook's writers (Munguía et al. 1993) cla1m the textbook sets ~p tasks
that develop critica! thinking skills such as classifying and sequencmg, and
272

then applies these skills to language study. This leads to more effective
learning. With regard to the student participation in the language leaming
process, this textbook underlies the idea that students take responsibility for
their own learning, since more students are involved in the learning process,
they become more motivated. For this reason students are encouraged to use
a variety of reading strategies including, prior knowledge, skim.ming,
scanning for specific information, guessing meaning from context, using
cognates, using outside resources (magazines, TV artd radio programs, etc.).
These strategies seek to help students to be more aware of their own learning
styles and to become familiar with the new ones.
Pair artd group work are presented as key features among the general
teaching techniques artd activities offered in the textbook according to its
teacher's guide (Munguía et al. 1993). Pair work means that student-talking
time is increased, since each group has nearly forty students, and students
can do extensive practice in the short time the class lasts. While reading
they can exchange not only opinions but also hints about particular reading
and learning strategies. Toe promotion of group work seeks to provide an
opportunity for students to talk with more confidence in an informal setting.
It is also a way to activate the students' schemata, artd 'standardize' the
different students' backgrounds artd then the whole class will be able to face
the dif!erent activi~es derived from reading, besides considering a worthy
educationally practice that encourages cooperation.
Four sections through eight units in each of the two courses are given in
the high school English syllabus. First the topic: Time to Read! In which
topics are introduced through authentic texts in order to help students
become aware of reading strategies and different types of texts. Second,
Skill: In which a specific reading skill is presented. Third, Clearing it up: It
presents language structure and how it functions. Last, Words at work,
which seeks to develop vocabulary, an important resource for reading.
. This ~llab~ tries to cover topics of general interest, but seeking to give
information of mterest to high school students in order to get them involved
in interactive reading. Taking into account that the use of real Janguage
devel~ps. student' _self-confidence in their reading ability, most reading
matenal 1s authenhc, nearly 80%. Authentic material permits students to
reflect on the structure and use of language at its own place. Its value in the
foreign language class is based on that it was written for native speakers and
that it was written with an authentic communicative objective that is, to
persuade, to inform, to explain, etc. (Swaffar 1985: 17). For this reason
advertisements, signs notices, brochures, newspaper and magazines articles
have been included.

273

�There are two reasons for selecting and designing a topic-base language
syllabus: The first is concerning with educational motives. According to
Abbott (1987 cited by White 1988: 65), who argues that students learn
through English, and by means of this focus students in the English content
can involve with other sections of the school currículum. In other words
Abbott refers to this as an opportunity for "learning the language through
exposure to content." Hence, it is assumed that English language becomes
itself a means and an end at the same time, as a result an educational value is
given. Toe second reason that favors the use of topic-based syllabus, White
(1988: 66) adds, is that referring to motivation. Even only sorne inf~rmation
content is related to other areas of the currículum, the plethora of covered
topics, tries to capture students attention in issues from trivial ones, but
interesting for them (i.e., movie stars biodata), to social and controversia!
issues (i.e., political, social matters). This leads to learn English while
information from different issues is obtained.
e¡¡
..J

Toe idea of authel)tfoity generates controversy since it has b~en
considered that texts, which appear outside their original 'environment' and
enter to a classroom for pedagogic reasons lost their identity of 'authentic'
(Meinhof in Wallace 1992: 79). However, in this syllabus, English becomes
a meaos for getting information from real world with topics that seeks to
provide not only interesting content but also to develop linguistic
competence. The guided principie for the selection of texts was that they
conveyed a message for the reader. This leads to consider the challenged
view of authenticity that Widdowson and Breen (in Wallace 1992:81)
propose, since in this view authentic reading is in essence interactive and
authenticity does not relate only to the text itself but in the interaction
between the reader and the text. The text is reconstructed each time that is
read according to the reader purposes. The classroom then, is as genuine as
any other context for reading any text, an authentic or one specially written
for the language class. In the language classroom the task is to allow
students to have access to the context of situation of the text and to its
content in order to promote interactive reading (Wallace 1992).
To conclude, the reading material of this textbook seeks that reading
passages be of real interest and as authentic as possible regarding the level,
be well presented and accompanied by purposeful activities. This will lead
to reading with 'understanding' and enjoyment as is recommended by
Cunningsworth (1995: 73). Taking into account the viewpoint of language
as a social phenomenon, authentic texts with their type sizes, drawings,
typefaces of print and writings help learners to be aware of "what has
stimulated the communicative event and what its purpose is" (Dendrinos
1992).

274

W~th the purpose t~ give a context, the reading material which embodies
the Time to read! sectlon of the English Course in high school is presented
as follows,
English Course 1
Unit 1 -Topic: Current Issues
Readings: Environment, Acid
Rain, History of Computation,
The Success of the PC

English Course 2
Unit 1 -Topic: Toe Arts
Readings: P. S. High -Tech Art
Material, Toe Art of Making
Videos, The Kahlo Cult, Digital
Museum, now?

Unit 2 -Topic: Wonders:
Natural and Man-Made
Readings: The River Nile
Niagara F alls, Taj Mahal a;
Agra, India, United Nations
Headquarters

Unit 2 -Topic: Space Technology
Readings: What was the World
Like?, Toe Moon: Luna Landers
Telescope for Hire, Making Spac~
Affordable

Unit 3 -Topic: Famous People
Arnold Schwarzenegger, Julia
Roberts

Unit 3 -Topic: Me and Them
Re~dings: Fashion, Tracy Gold,
Child of War, Bodyline: She Gets
herKicks

Unit 4 -Topic: Science World
Readings:
Chemical
Elements, Genetics, Light and
Radiation
Unit 5 -Topic: Health Care
Readings: Test your Fitness
Level, Managing Stress, Tell
us what you think: Should
people have the right to .
smoke? This is what you
thought: Are we taking
antismoking measures too
far? Vitamins and Minerals
Unit 6 -Topic: Jobs
~ea~gs: Parents' ruling on
Job rrks teen-agers, Children
who
work,
Marketplace,
Dallas News Classifieds
Unit 7 -Topic:
Phenomena

Natural

Unit 4 -Topic: Love
Readings: Somewhere I have never
Traveled, High-Tech Romance
Unit 5 -Topic: The Future
Readings: Water: Raising Source
of Violence, Customer Service
Emerges
as
Profession
Responsibility for the Future'
Careers: Management for the ye;
2000 and Beyond
Unit 6 -Topic: Achievements
Readings: What Makes a Great
School?, How to Land a Job, Talk
about Initiative, For this "Hall of
Framer", Success Knows no
Bounds
Unit 7 -Topic: History
Readings: Coke, The Beginníng of
Costumes, Com Flakes, Jeans

275

�Readings: Toe Changing Face
of the Earth, Old Faithful,
Cooper Canyon
Unit 8 -Topic: Marketing
Readings: Advertising and the
Marketing Mix, Products, Toe
New York Hotel Guide

TEACHING MATERIALS IN THE READING EFL COURSE
Unit 8 -Topic: Trends
Readings: Debate about US · and
Iraq, Hot
Dates in South
African History, New Victirn in
South Africa: The Ecology,
Watch-Advertisernent.

An example

In order to design and implement materials for an EFL course informed

Toe reading tasks in each text are developed in three sections, prereading, while reading, and post- reading. These link prior knowledge of the
topic, current knowledge of the language, and unaware reading strategies
with those, with a specific purpose, developed in class. Reading in the EFL
course must include those activities that allow the readers put into practice
the use of the context ang,knowledge of the world.

decisions must be made. On one hand, Wallace (1992:42-3) presents a
sensible view for assisting second language readers, that is text, context and
reading task would be presented in such a way that readers can overcome
their current linguistic knowledge and actívate also their schernatic
knowledge. In order to interact successfully with the text the second
language reader needs to have access to the content and to the context.
Wallace (1992:86) proposes to link students existing schematic knowledge
to the text they are reading through pre-, while- and post-reading activities.
On the other hand, Eskey and Grabe (1988: 231), Paran (1996:30) and
Moran and Williams (1993: 67) propose to develop vocabulary and
autornaticity of word recognition because the relevance of visual input in
bottorn up processing has been found. Good readers decode faster.

Toe pre-reading phase introduces the topic, it seeks to stimulate the
student's previous knowledge of the topic presented in the text (the student's
schernata), or introduces sorne language activities in order to be prepared for
interpreting the text. Toe while-reading phase aims to help students to
understand the structure and content of the text. The post-reading activities
attempt to relate the text to the students' own reality, _involving their
opinions about what has been read. Students 'personalize' the text content
through post reading activities (Munguía et al.1993).

Based on this view is that the present paper seeks to examine a sample of
the section Time to read!, of Unit 1 of the English textbook of the second
course. The objective of the unit is that the learner will be able to use the
stated or implied information in the text in order to infer ideas of a text. It is
important to mention that students are not in groups according to their
English level. Instead, they forro high school groups without regarding
English level of proficiency. High beginners, low intermediate and even
sorne advanced English level students can be in a single group !

With regard to if the goals of the course meet the program and students'
needs, this textbook's aims and objectives fit with those of the syllabus.
Both, syllabus and textbook were designed by a high school English
acadernic committee (where I work) in órder to meet local needs. Students'
needs were detected by a survey about English proficiency requirernents of
the different schools of the university. Most students when they finish high
school, go to such schools for pursuing higher studies. As a result, reading
for getting information frorn written texts was detected as the need. The
topic-based syllabus focused on reading becomes the means to meet such a
need. Reading then, is considered an exceptional resource for learning and
use of the language. In this syllabus information content becomes the
principie in which syllabus content is organized (Cunningsworth 1995: 58).
Student's attention is on the information provided by the text rather than in
the language itself. Independently of the opportunity that such sort of
syllabus gives for promoting educational values, through different and
interesting topics as an instrument for developing critica! thinking in
university students.

With the purpose to examine if the reading section helps students to have
acc_ess to the content according to Wallace's terms, i.e. throughout pre-,
while- and post-reading activities. A sample of material developed by
myself for Time to read! of Unit 1, of the second English course, is
presented as follows.

Taken from Mungía et al. 1993, 1995

276

The Three stages in the reading section of tbe higb scbool textbook
Pre-reading
Pre reading activities help to get an idea of the content and the tone of the
text, to detect if the text deserves to be read and what strategies are needed
for reading that text. Toe activities included in this section seek to rnake
more efficient readers and give support to understand in a better way the

277

�foreign language written text (Crandall 1995: 89). The main asset of these
activities is that they help students to actívate their prior knowledge that is,
what he knows of the topic, to the text genre and for expanding the prior
knowledge when students are working together in teams. The latter leads to
build a common schema in the classroom, which is important, when there
are students with different backgrounds. Also, it is recommended by Moran
and Williams ( 1990) the fruitfulness of carrying out the pre-reading
activities in groups to stimulate discussions and exchange information. This
way, it is possible to level the pervious knowledge that is necessary to face
the common text presented in class. An important outcome of us~g these
types of activities is that it avoids word by word reading.

..l

Research evidence has demonstrated that the existing knowledge, that is
to say, schcma, helps to understand texts in a second language. However, in
a typical high school English as a foreign language course, topics and
interests are diverse and knowledge specializ.ation is not achieved yet, this
can be overcome througp the pre-reading activities. Moran and Williapis
(1993) explain the purpose of pre-reading activities as those for eliciting the
existing information, factual or personal, depending on the text and the
activities. This argument is supported by that proposed by Carrell
( 1988: 105) about the relevance of activating schema. That is, schema by
itself is not a condition for comprehension. Pre-reading activities for
Wallace (1992:86) are useful not only for compensating insufficient
linguistic and sociocultural knowledge, but also as a way to activate
background knowledge.
Toe following is the pre-reading task proposed for the reading text of
Frida Kahlo. See the 'content page' reading in the appendix in order to
answer this task.

This reading material belongs to the unit named The Arts. It is the third
reading section of unit 1 of the second English course. Toe questions
presented in the pre-reading phase, as a scanning task, look for content and
genre _as s_ources _for actívating students' schema. Since it is a content page,
scanmng 1s cons1dered the natural reading strategy for approaching the text
and locates specific information. The purpose is to familiarize students to
use ~ content table, as a point of reference for anticipation and scanning in
reading process (Grellet 1981). The original page is kept in order to give the
'natural' context of the text. The purpose is to actívate schematic knowledge
formal as well as content. Also, it is presented to prepare students for what
is coming next, that is, an invitation for the 'reader' to read about Frida
Kahlo, which is the text which follows in the while-reading section. I
selected this text, from a North American art magazine because it presents
art issues related to México and Frida Kahlo. She is a famous Mexican artist
among young people not only because of her artistic work but also for her
interesting life. Also, students can realize how Mexican people have a
presence for instance, in art, in an international scenario.
It is important to point out the relevance of pre-reading activities in the ------~ame_ of interactive reading process. Its role is decisive since this reading
v1ew 1s related to the schema theory and its key feature is the activation of
schema. The main job of pre-reading is to actívate the existing schema in
the reader. Even pre-reading activities seem to be too obvious in the
lan~ge textbook as an uncommon way to start reading an article, they are
exphc~t val~ble pr?ced';l1'es for introducing a topic. This with the purpose
of setting a mental envrronment that suits, to sorne extent, with the content
o_f the_ reading material. They occur in a 'natural' setting that is, in every day
s1~tions as a ~ool for ~eing prepared to face the content of every day
reading. The difference 1s that these pre-reading activities are carried out
without awareness. Pre-reading also tries to motívate and arouse interest for
the topic of the reading.

Pre-reading task

0n what pages would you expect to find an answer to the following
questions?
Are there any books on art and artists for children? _ _ __
What ts new in the art world in México? - - - Who 's who in México about art collection? - - - What does Frida Kahlo and women 's liberation in the 70 's have in
common? - - How has a changing world been photographed? _ _ __

The following are the while-reading tasks proposed for the reading text of
Frida Kahlo.

While-readiog tasks
Task 1
Read the f ol/owing text as quickly as you can and tick the right completion.
The text is about ...
_Art marketing through the sel/ing ofT-shirts, clocks, pins, posters, etc.
_How a f ema/e painter has attracted a big group offol/owers for the last

278

279

�two decades.
_ How lije and artistic works ofan unknown artist became famous ali
around the world because of a bus accident.
_The members ofa religion founded by a Mexican artist.
The text probably comes from ...
_a weekly newspaper
_a specialized magazine
an ar/ book
_ a Mexican art brochure

interact. While reading meaning is created as the reader uses both the
linguistic and schematic knowledge and the input offered by the text
(Wallace 1992:39).
Task 1 looks for providing a general understanding of the text in order to
prepare students to smaller units of information such as paragraphs,
~entehces and words. It gives a context for understanding more specific
information of the text (Williams 1984:39). Also, the second part of the task
seeks to actívate the formal schemata. It gives a context about the origin of
the text, that is, an article from a specialized magazine. This leads students
to detect how this sort of text is typically organized (Carrell 1983b in Carrell
and Eisterhold 1988: 79 and Moran and Williams 1993:66).

Task2
Mark these statements T (True) or F (False) according to the information of the
text. Underline the sentence(s) on which you based your answer.
(1)

Kahlo 's selfportraits are ,well known ali around the world._
Frida Kahlo 's house became a museum.
Kahlo 's biographies are written only in Spanish._
Many people admire Frida Kah/o. _
Frida Kah/o was born in 1954.
Nowadays, Kah/o 's works are high-valued_
"Casa Azul" is a Kahlo's painting._
Check your answers with a partner

.J

In Task 2, students are asked to answer, by inferring, if each statement is
true or false according to the text. Also, in order to go deeper in the text,
students have to justify each answer by underlining in the text the
information on which they based their answers. Toen, seeking to encourage
communication and discussion among peers it is asked they to check the
answers with a partner. Asan extension, which is not included in the task
students are asked to rewrite correctly the false statements. Also, for writin~
purposes students can write a composition guided by the seven true
statements given.

Post-reading task

1tt11r111 'rtlfl

Toe while-reading activities as they are named occur with the text to be
interpreted. Toe airn of these reading activities is "to encourage learners to
be flexible, active, and reflective readers" (Wallace 1992:93). This section
encourages students develop strategies that skilled readers use. Reader's
purpose, text-type, and context are basis for an effective reader to select
strategies. Toe while-reading section attempts to prepare students through
different reading strategies to process information of texts. These strategies
are included to take advantage of the context of the text as well as of the
textual cues as sources of information for predicting and to minimize
uncertainty in the reading.
This section attempts to prepare students for effective reading in the same
terms as Wallace (1992:42) puts it, predicting and sampling with selectivity
of the visual cues, taking only the ones relevant to the prediction,
accompanied by "the ability and willingness to reflect" which leads to
effective reading. With this airo in mind is that a dialogue between the
writer and the reader is promoted through the while-reading activities. Texts
do not embody meaning by themselves. lnstead, they have "potential for
meaning". Such potential only can be accomplished when writer and reader
280

Write a report on Frida Kah/o. You can make inquirings at Marco or Museo de
Monterrey.

. In. this textbook post-reading activity promotes to bring into the real
sttuation of the student what has been read in the text. This could be
performe~ by means .of discussion, expressing personal opinions, carrying
o~t a proJect, a bulletm board, a poster etc. Toe purpose is to do something
with or related to the information provided by the text. Doing this, students
are_ •~I~ser' to the te~t _and reading becomes a purposeful activity. Besides,
activ1t1es such as writing and speaking are encouraged with a meaningful
purpose.
For example, in this post-reading activity students are asked to go to one
of the museums of the city in order to get information about Frida Kahlo's
life and her anistic work. They can be organized by teams or individually.
Students report to the class what they found in the museum as a result of an
interview or visiting the museum' s Iibrary. When there is an exhibition of
Kahlo's paintings this activity is much better. Also, in order to relate this
281

�text with the previous one presented in this unit, named The Art of Making
Videos, students are asked to make a video in their visit to the museum. By
teams, they present in class what they decided to video the current museum
exhibition or the interview asking for Frida Kahlo data.
Broadly speaking, in this section students are encouraged to work without
a teacher's direct supervision, they· work by themselves, asan opportunity
for relating text information to their own reality. This leads to consider this
activity valuable as an educational resource not only in the language area,
but it is also enjoyed by the students because this activity is not controlled by
the teacher. Students work freely and according to their own view as a result
of the information given by the text.
Also, in this phase students develop critical thinking. Since the postreading activity works as a space for exercising free expression, it is an
opportunity for the stude,nts to give their viewpoint related to the topic of the
text. It is assumed tbttt it is in this phase, including the issues of certain
readings, where the Énglish course meets educational purposes and reflects
what is understood for education in the wider sense of the word.

Q)

..l

Word Recognition Exercises
-A proposal for the High School English Textbook

Ut1IIIUt1 .t llrtlt

A useful result ofthe overview presented previously, about reading in the
EFL course, is related to the certain characteristics that the native language
readers or advanced language learners own that lead them to be effective
readers. These characteristics are not exclusively based on approaching a
text from attending its global meaning by activating the existing knowledge
of the world. Nor in reading texts attending just to linguistic forms of the
text at the level of words or sentences, since both reading processes are
recommended as complementary and compensatory in the interactive view
of reading. Instead, the found characteristic refers to decode faster through
gaining automaticity in word recognition, a specific application of the
bottom-up process, a neglected area in this textbook.
In this English textbook, both reading processes are incorporated in order
to help students to compensate their restricted knowledge of the English
language. Grammar and vocabulary accompany the reading section. They
attempt to support the reading process and to strengthen language learning.
Their tasks are derived from the reading material which works as a resource
for language learning. Grammar and vocabulary are presented in the context
of the text to support reading and, at the same time, be supported by it in this
English textbook (see an example of grammar and vocabulary exercises in
282

appenclix). However, word recognition exercises focusing on improving
reading have never been included.
Good readers know the language. They can decode, with occasional
exceptions, both the lexical units and syntactic structures, they
encounter in texts, and they do so, for the most part, not by guessing
from context or prior knowledge of the world, but by a kind of
automatic identification that requires no conscious effort.
Eskey 1988 in Paran 1996:30

Knowing vocabulary does not guarantee that the reading process is done
quickly and efficiently. That is, the reader can know the meaning of a word
or a set of words but, he or she can not recognize them immediately while
reading. This complication decreases students' opportunities of interpreting
the text since cognitive and perceptual dimensions are involved. Toe reader
must not only know the meaning of the word or words but also the reader
must recognize the visual forms of those words (Eskey and Grabe
1988:232).
Automaticity of word recognition can be developed by extensive reading,
which must be encouraged, since we learn to read by reading. Also, there
are exercises that encourage and develop automatic process (Eskey and
Grabe 1988:232-4 and Paran 1996: 30). Lack of variety and to be frequently
considered only for beginning students are limitations that this type of
exercises presents. Nonetheless, they are recommended to use throughout
the learning process, advanced students included. Examples of word
recognition exercises are as follows,

Word recognition (timed exercise)

In each exercise, circle the word (or words) which exactly matches those
printed in bold.
l. ensure
a. insure
2. on board
a. aboard

b. sure

c. insurance

d. ensure

b. abroad

c. on board

d. a board

b. superstitious

c. superstitions

d. surreptitious

b. apples

c. applies

d. apple

b. ornen

c. omens

d. amen

3. superstitious

a. superstition
4. applies

a. applied
5. omen

a.men

283

�6. extremely
a. extremely

c. extreme

b. extremity

d. Extremes

Taken from Paran 1996:31

Advanced word recognition exercise
Word recognition (timed exercise)
automated: automatic automating automated automation áutomatic
autonomous
revolutionised: revolutionized revolutionize revolutionary revolutionizes
revolutionised
assembled: assemble assembled assembly assembled assemble

assembled
emphasis: emphasize /mphatic emphasis emphasize empathize
experimental: experitnentally experiment experimental experimerited
experimental
constructed:
construction
constructive
constructed
construction
construct
electronics: electrics electric electronic electricity electronics
audible: audible audio-visual audible auditory audit audition
audible

modules: modular modality module modules module modular
televideo: telephone television telecom televideo televised

Taken from Paran 1996:32

Paran (1996:32) points outs that although this type of exercises is
restricted in diversity and they are not very popular; they are effective for
promoting automaticity. Since it is considered for the most elementary level
of reading, advanced students can consider them as useless." However,
according to Paran, research has found that word recognition in advanced
bilinguals is less automatic than in L1 readers. "This type of exercise should
be used as much as possible, and extended throughout the learning process,
evento advanced learners". Computers can be useful tools, for this purpose,
since there are programs that help readers to gain automaticity, e.g. two
words appear in order to detect if they are identical, as a form of game.
Variants of this type of exercise go from identifying a single word to
match not only forros to forms, but also meanings to meanings or key words

284

to synonyms or antonyms. Also, there is the 'phrase identification' exercise
which is the beginning for 'chunking', that is "reading in meaningful groups
of words" as an advanced type of recognition level. This type of exercises is
relevant for developing readers because while reading students can recognize
that they can process English in meaningful phrases. Also, these exercises
promote fast reading which is the key feature of good readers. In each
fi_xation of th~ir eyes, good readers process quickly chunks of meaningful
discourse which leads them to construct the meaning of the text as an
integral unit (Eskey and Grabe 1988:233). The following are examples of
phrase recognition exercises,
Phrase recognition exercises
A. Key phrase: lazy day
crazy day
hazy day
cloudy day
lazy day
windyday
nasty day
lazy day
B. Key phrase: on the floor
on the book
in the flood
on the bay
in the blood
on the door
on the floor
in the door
on the door
on the floor
on the flower
in the lore
in the flour
in the flood
on the floor
C. Key phrase: drive a car
drive a truck
rent a car
drive a bus
drive a car
dry a car
wash a car
park a car
drive a truck
buy a car
buy a truck
buy a bar
drive a bus

drive cars
car driver
drive a tractor
drive two cars
drive a car

Taken from Adams 1969 in Eskey and Grabe 1988:234

An example of word recognition exercises for the reading text presented
previously in this paper is as follows,

285

�prop~sed by Es~ey and Grabe (1988) and Paran (1996). As it has been
menttone~ prevt~usly, each unit _has a topic with three or four reading
passages ~ the Tzme to read! sectton. Each reading text is worked with its
correspondin~ _grammar _and vocabulary exercises. In each reading passage a
wor~ recogm~on exerctSe will be included formed by vocabulary of the
prevtous ~eading text. Because these are timed exercises, students can
record therr performance of these exercises in order to detect to what extent
they have increased their reading speed at the end of the course. Hence the
prop~sal is to add in bo1!1 textbooks these exercises, even if they are s~ple
exer~1ses, they are an mtegral and progressive answer to strengthen the
reading process of the English high school students.

Phrase recognition (timed exercise)
-In the next exercise circles ·the key phrase or phrases.
Key phrase:
modemmusic
country music
classical music
classical means
classical movie
classical museum

classical music
classical artist
common music
classical films
classical paintings
classical music
classical move

Word recognition (timed exercise)
In this exercise, circle the word (or words) which exactly matches those
' printed in bold.
microphone:

.. . l:.
'

~

'

1,"

•hJi"·I
•
1tJtt11

JI

tttr, ... lt

1

microspore

microtone

macrophage

microphone

microphage
iostruction: institution instruction insulation institutions instructing
culture: cultivate culture cu/tic cultures cultured
obsolete: absolute obsolete obsolesce obsolete obstacle
interactive: intercalate interactive interaction interact interactions
overload: overload overlord overland overlain overleap
digitizing: digitalis digitalize digitized digitalized digitizing
painting: paintings painting painted painters painterly
available: available avalanche availed avalanched availability
visitors: visors vistas visits visitors visitan! visitor
Consciousness raising, the identification of problem areas, and the
breaking down of psychological obstacles to reading faster in English are
among the purposes of these exercises. Also, they are useful tools for
Spanish speakers to develop word recognition because the alphabet has
different letter-sound value, for instance, in Spanish /j/ is in English /h/
(Eskey and Grabe 1988: 233-4). Hence, as a result of the review and
analysis presented in this paper, it would suggest to add these exercises in
the high school English textbooks of the Universidad Autónoma de Nuevo
León whose objective is to develop reading comprehension in second
language leamers. Although, it is recognized that only extensive reading can
increase reading rate, it is recommended to devote word recognition
exercises few minutes per class as timed exercises and as a complementary
way to support the bottom-up process in an interactive reading model.
Since the English course in high school embodies two textbooks, the
word recognition exercises will be developed in both of them in the reading
section. Beginning from the easy ones to the more challenging ones as those
286

Conclusion
Designing or _selec~g a textbook is a big responsibility, it is not an easy
The
Engl1sh ~extbook for high school of the UANL is developed by local
teac~ers m order to meet local needs. The implementation of the interactive
reading model was the recommendation of the EFL review presented in this
~aper.. As the most sensible way to approach reading the interactive model,
m which top-down and bottom-up processes are complementary and
compe?8a~ory, should _be taken into account in reading in a second language.
As ali m ~e, balance 1s the key. In the reading language course, the issue is
to_ sel~t 1f students ~eed to do_ linguistic analysis for reading or speculation
will serve as the bas1s for reading through playing a guessing game. In this
paper a ~ple o~ the reading section Time to read! of a reading
comprehens1on English textbook has been examined through its pre- whileand post reading activities. Since these were presented as ways to a~cess to
content b?' me~ of relating schematic knowledge and the text, and trying to
promote mteractive reading.

task.. It underlies prm~iples that will guide the learning process.

B_eginning readers need more contextual support for compensating their ·
restn~ted lan~ge knowledge. In an intermediate level English class the
goal ts to prov1de contextual support and promote efficient decoding. As
stud~nts become better readers, they must be able to depend less on context.
Outs1de the cl~ssroom, readers face texts without any help, between reader
and text there 1s no s~~porting context, neither specific tasks for activating
schema, at le~t explic1t~y. However, texts with a context and activating
sch~ma ar~ sttll re~evant m adv~ced students in reading courses. Adopting
an mteractlve reading model brmgs considerations in relation to currículum
methods and materials. "The major virtue of the interactive model.'
howe~er, is that it &lt;loes direct our attention to both the top-down and bottom~
up skills that fluent and accurate reading demands" (Eskey 1988:99).
287

�Since the reading section of the examined textbook is developed in
Wallace's terms, i.e. through pre-, while-, and post-reading activities in order
to permit students to have access to the context and the content of the text as
a way to overcome their restricted linguistic knowledge. Grammar and
vocabulary are present in the textbook for reading and language learning
purposes. A word recognition exercise is suggested to be included in the
reading section to encourage fast decoding and strengthen reading learning
process.

C'¡¡

..1

Of course, word recognition exercises do not pretend to substitute reading
as the main means for developing identification skills. Practicing these
exercises during few minutes of the class, along with the pre-, while- and
post-reading activities, and the grammar and vocabulary exercises included,
meet purposes for developing effective readers. Hence, by means of adding
word recognition exercises, it is sought to strengthen the reading process of
the English high school students. "In short, it is only this kind of local
processing that allows for global reading with true comprehension" (Eskey
and Grabe 1988: 236).
Word recognition exercises alone do not solve the challenge of reading in
a second language. Vocabulary and grammar development seeks to enrich
the course. There are no given recipes in language teaching. Up to now, the
reading course has been satisfactory since it has been detected that students
approach reading texts with more confidence and more enjoyment. Of
course, there is still much to do. Informed decisions are necessary to guide
the 'what' and the 'how' in textbooks. Theory, empirical studies and direct
feedback from students and teachers must be taken into account to select
appropriate reading passages, promote cooperative learning, design
purposeful tasks, etc. in order to promote effective readers. This brief study
has tried to be an example. By now, the task about adding word recognition
exercises is accomplished as a manner to improve the English material.
Results from the implementation of these exercises will show if betterment is
achieved. Constant evaluation is required in designing or selecting a
textbook due to its relevant role in the teaching-learning process.
Textbook instruction constitutes as much as 90 per cent of instructional time.
Woodward, Elliot and Nagel 1986 cited by Dendrinos 1992:24

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290

291

�VIOLENCIA VERTICAL Y HORIZONTAL: UNA REVISIÓN EN
LITUMA EN LOS ANDES
Lic. Lucila Alvarez de la Cruz

ITESM
"El infierno es los otros"

Sartre
Violencia, fenómeno colectivo caracterizado por el empleo de la
faerza en determinados grupos sociales o ideológicos que hacen de
ella un elemento de cultura. Violencia, empleo desmedido del poder
fisico, acción o actitud por la que se perjudica a alguna persona.

La agresividad amenaza la tranquilidad de la sociedad de finales del
siglo XX. La maldad d~edida se manifiesta en situaciones inverosímiles
en las actividades cotidianas de las personas. Para comprobarlo basta
escuchar las noticias por radio, o ¡;i queremos tener apoyos visuales
encendamos el televisor, imágenes brutales y sádicas aparecerán a todo
color. El periódico nos infonnará del salvajismo y de la irracionalidad de las
fonnas en cómo se resuelven los problemas políticos que afectan el bienestar
público. En la literatura podemos apreciar también, algunos ejemplos de
manifestaciones absurdas y pesímistas para resolver conflictos públicos y
personales.

..l

111•1111

•u~,.,...,,,,

Lituma en los Andes es una novela representativa de la anarqtúa
racional para respetar al otro, para tener claro hasta dónde llegan los límites
de las relaciones humanas y el clima de respeto que exigen. En ella se pone
en evidencia la actitud negativa y fatalista de los personajes, y en cierta
manera del autor quien se vale de recursos narrativos para crear una
atmósfera cruel donde la irracionalidad gobierna el espíritu de los
participantes de la historia y por tanto, la violencia es uno de sus temas más
evidentes.

Mario Vargas Llosa despliega bajo el discurso literario, uno de los
temas escalofriantes de una civilización cuyo progreso y dominio de la
naturaleza lo llevan con triunfo hacia un nuevo siglo. El trabajo literario de
este escritor peruano revela una conciencia de tomar de la realidad social y
política de su país, un hecho para traerlo al texto, sin perder de vista que se
trata de una ficcionalización, una actitud humana generalizada, la maldad y
la morbosidad de destruir, de solucionar los problemas por medio de la
violencia, de la agresión fisica, psicológica y moral en distintos niveles y al
parecer bajo distintos motivos, sin embargo, coinciden en la transgresión del
293

�respeto a la dignidad del ser humano, en su valor más importante: el respeto
a la vida.

mitológicos que habitan en la cordillera y viven amenazando a los habitantes
de esos sitios.

En este análisis se hace una distinción entre los motivos, de carácter
colectivo y de tipo personal proporcionados por esta novela, para mostrar
con claridad por qué se habla de distintos niveles de violencia. Hacemos una
clasificación para distinguir la violencia vertical, guerrilla versus gobierno (o
viceversa), y horizontal, el ser humano embriagado que atenta contra otro
para satisfacer su espíritu indómito, aquí se percibe la irracionalidad de una
conducta gobernada por los instintos.

La técnica narrativa se confabula con la transgresión. La
información da al lector indicios para hacer del texto una aventura
detectivesca. Estamos ante un narrador ausente como personaje de la historia
que analiza los acontecimientos desde el exterior. Su postura es mostramos a
los p~otagonistas de la novela desde afuera para luego progresivamente ir
acercandonos a cada uno. Con esta técnica el lector queda casi al mismo
~vel _de cono~imiento sobre las circunstancias de los participantes en la
histo1:ª· De ahí qu~ e_l receptor del texto escrito se convierte en un testigo de
a~tos impunes y v1c~a de ~ n:mador que no sabe mucho de la situación y
s1 lo sabe, no nos qwere decir mas. De esta manera el decodificador tiene en
común el mismo acervo de datos que Lituma, personaje principal de la obra.
Y es una forma de alterar la tranquilidad de quien lee para inmiscuirlo en
una ~erra de ne~os, porque en cualquier momento pueden aparecer los
guemlleros y termmar eón los personajes.

A través de las siguientes reflexiones se intentará poner de relieve
cómo la agresión fisico y psicológica se impone a la civilización y al
progreso del hombre. Cómo se patentiza la agresión con motivos
inexplicables para destruir, para aplastar la cordura y la capacidad de
discernir y ponen en evidencia que la racionalidad del hombre no ofrece
grandes diferencias con el resto del reino animal, del cual se vanagloria de su
facultad cognitiva. La violencia parece ser un maleficio del cual no puede
desprenderse, al contrario parece encauz.arla, darle más posibilidades de
aplicación, de validez ya vertical, ya horizontal.
lituma en los Andes es una novela de descubrimiento y asombro. La
estructura narrativa se solidariza con el contenido de esta manera se
involucra al lector, intenta atraparlo por medio de la dosificación de la
información y .de esta manera ponerlo a pensar a cerca de los responsables de
las sádicas matanzas y llevarlo al final al asombro con la aclaración del
problema inicial. Para asociar cómo la violencia se percibe desde el plano de
la estructura narrativa y ver cómo ésta es un medio importante para
inmiscuir a quien lee, presentamos una descripción de la organización de la
técnica.

La trama de esta novela es la historia del cabo Lituma y su
compañero Tomasito quienes tienen la tarea de investigar el destino de tres
personas que han desaparecido y temen hayan sido víctimas de Sendero
Luminoso, el grupo rebelde que ocupa las montañas donde se encuentran
estos soldados. En su tarea por averiguar su paradero los personajes están a
la expectativa de ser sorprendidos y aniquilados por las fuerzas rebeldes;
mientras, pasan sus días recopilando datos para descubrir qué ha sido de los
tres hombres y en su estancia en ese inhóspito lugar empiezan las
confesiones del motivo por el que se encuentran ahí, experiencias personales
y revelaciones macabras se van narrando. Estos acontecimientos permiten ir
preparando un inesperado final. En su búsqueda de información, los
personajes tienen contacto con otras personas quienes les hablan de los actos
criminales de Sendero Luminoso y de la voluntad caprichosa de seres

294

La organización de datos es simétrica. El texto está dividido en
primera Y segunda parte. Cada una tiene cinco capítulos, (a la segunda le
corresponden cuatro y el epilogo) Cada capítulo tiene tres historias. Del uno
al nueve _coinciden en: a) Exposición del problema de los desaparecidos y
comentanos que apuntan a culpar al grupo rebelde de la cordillera de Perú.
b) Presentación de algunas formas en que son asaltadas las víctimas de
Sendero Luminoso, su ideología y las sangrientas estrategias para deshacerse
de la_ gente que r:presenta al sistema con el que están en desacuerdo. c) El
corteJo y las relaciones personales entre Mercedes y Tomasito.
Al inicio de la novela nos enteramos del problema que tienen que
resolver los personajes principales. El cabo Lituma y su subordinado Tomás
Carreño deben descubrir el paradero de tres hombres. -"Pero qué está
pasan~o aquí- ~xclamó ~l guardia civil-. Primero el mudito (Pedrito Tinoco),
despues el Albmo (Caszmiro Huarcaya). Ahora uno de los capataces de la
carretera (Medardo Llantac quien luego cambia su nombre por Demetrio
Chanca)" (Vargas 11). A partir de esta circunstancia surgen las teorías sobre
los supuestos responsables de las desapariciones. "Se los habrán llevado más
bien a su milicia. A lo mejor hasta los tres eran terrucos. ¿Acaso Sendero
desaparece a su gente? La mata, nomás y deja sus carteles para que se sepa"
(Vargas 15).
Las dos primeras narraciones se encargan de dar evidencias de las
manifestaciones bestiales de los terroristas, para achacarles las últimas
de~apariciones y, comentar sobre los espíritus malignos y caprichosos que
exigen sangre para estar contentos. Estas versiones dan pistas al lector para

295

�que se imagine el destino que pudieron tener los tres hombres. La inclusión
de los atracos de los rebeldes a personas inocentes es con el fin de conpcer
su desmesura para adquirir lo que creen que buscan: bienestar para su
pueblo.
En Lituma en los Andes la información está intercalada. Es un juego
de datos que enmascara dos vertientes de violencia: un grupo armado en
busca de poder y posibles pretextos de sacrificios humanos para los dioses
manes de la cordillera andina. La estructura narrativa está organizada por
bloques de comentarios.
Primero acompañamos al cabo en sus
averiguaciones, luego presenciamos el trabajo sádico de los rebeldes y por
último caemos en un juego de voces y pensamientos en la plática de los
guardias civiles.
El lector tiene un abanico de actitudes negativas, salta del
campamento de Lituma y Tomás, su subordinado, para llevarnos a la escena
donde los senderistas aplican su fuerza física y destrozan a personas de una
manera indignante. Además, pasar de un punto de vista del cabo y su
subordinado a lo que piensan los dueños de la cantina sobre los diosecillos
malignos de la cordillera y la pregunta latente de ¿Qué pasó con los
desaparecidos?, puede mantener un interés en la lectura y asombro ante
actitudes irreconciliables, aparentemente, en el ser humano.
La estructura narrativa, es una organización dosificada de datos que
van marcando· un lineamiento de responsabilidad al grupo rebelde. En el
epílogo se invierte el orden de aparición de información. Ahora, los hechos
relacionados con el romance de Tomás y Mercedes se resuelven al inicio con
la llegada de ella al campamento y con su firme decisión de declararle su
amor. Lituma va a la cantina y ahí se da cuenta de una pista importante. Uno
de los responsables directos de las acciones vandálicas es, el alcohol.
El alcohol es el que da libertad al hombre para olvidarse de sí y en él
encuentra la redención al destruir al otro. Por fin se da la respuesta al
problema inicial. Es preciso mencionar que Lituma se entera de lo que pasó
pero eso no resuelve nada, no hay motivos para castigar a los responsables,
son muchos los que estarían involucrados. "Todo hombre es una jaula en la
que hay encerrado un animal, &lt;&lt;una bestia&gt;&gt; cuando se suelta, causa
estragos" (Vargas 1994, 288). Lo único que le queda es reprobar el acto y
desilusionarse de la naturaleza malvada del hombre.
El narrador pone trampas a su receptor, pues se comporta diferente
en cada una de las tres narraciones dentro de los capítulos numerados. Las
charlas que tiene el cabo y su subordinado son la mejor oportunidad para
hacer una transgresión de tiempos, intereses cruzados en imágenes mentales

296

que parecen penetrar los pensamientos de Lituma. El relato de la historia del
enamoramiento funciona como un medio para gastar el tiempo mientras se
aguarda el ataque de los terroristas. Pero aunque tiene como finalidad pasar
~ momen!~ agradable para olvidarse de la atmósfera de peligro en el que
viven, el diálogo surge como una manifestación de agresión a la linealidad
de la historia.
Escuchamos a un narrador que nos habla en estilo directo nos
aborda de repente y ~ombina situaciones presentes. El autor asigna' a la
palabra un desdob~amiento, se crea una interpolación de tiempo y distancia,
aparece una especie de_ ~ontrapunto. Con una organización contrapuntística
se puede llegar a ~asmi~ _el estado emocional de los personajes, el conflicto
que surge con las ~troID1s10_nes ?e ellos en los pensamientos del otro y en la
apare~te auton?IDIª de la histona de las extrañas relaciones personales que
se da mdependientemente de la voz de Tomás, son una manera de mantener
la atención del lector, ge contagiarle de la incertidumbre que existe de
trasfondo.
/
/

-¿Qué edad tienes? - le preguntó de repente, la mujer.
(Pregunta de Mercedes en el relato que está contado Tomasito a través de la
voz de un n~~or qu~ conoc~ , lo que ella le cuestionó en ese momento)

-Es ~na cur~sidad tn1a tamhten- exclamó Lituma-. Nunca me lo has dicho.
¿Que edad trenes Tomasito? (Vargos 58).
(In~ervenció~ _de ~ituma como si en la contextualización de esa anécdota
tuviera el pnvilegio de penetrar en los pensamientos)
En esta cita el narrador confronta un interés en común la edad de
To~asito. Lo peculiar es que a través de un aparente diálogo q~e sólo se da
graci~ a una voz narradora mezcla dos tiempos diferentes y a la vez
pareciera. que acerca los personajes. El relato amoroso es una polifonía de
coment~os d~nde la narración que lleva Tomás se sale de cauce y toma
auton?mia. Mi~ntras, el .~arrador utiliza un discurso directo libre pero sigue
una línea de informacion y respeta aparentemente un tiempo real con
algunos retr?cesos narr~tivos. Estas regresiones en el tiempo sirven para
conocer acciones ocumdas que vienen a aportar información valiosa para
hace~ un rec~ento detallado de hechos que ayudan a determinar quiénes
podrían estar mvolucrados en el delito.
t:na ~ez me~cionado cómo es la forma que ampara esta historia
vamos a identificar como se desarrollan las acciones negativas. Este análisis
pretend~ esquivar el convertirse en un comentario sensacionalista al
pron~c1ar que la violencia inunda el corazón humano. Sería fantasioso
c?ns1de:ar que la humanidad está corrompida y sólo por medio de la
v10lenc1a puede lograr algo, sin embargo, existen ejemplos considerables que

297

�pudieran dar validez a este comentario. Por esta razón, el anális~s s~bre la
violencia se va a centrar en la realidad del contexto en el que vive L~tuma,
se hace 'una revisión histórica de los participantes de la historia para
identificar la violencia vertical y luego se exponen algunas actitudes
encaminadas a mostrar cómo el hombre se declara enemigo del bienestar de
su prójimo cuando transgrede los límites de la cordura para satisfacer sus
necesidades marcadas más por un instinto.
Conocemos sobre la presencia de la guerrilla Sendero Luminoso en
los cerros de Naccos. ''Esta organización rebelde le declaró la guerra al
Estado peruano en 1980. La situación social en ese tiem~? no era_ ~uy
alentadora por la criminal (así calificada por los rebeldes) _política econonnca
de Femando Belaúnde Terry, presidente de Perú. El parecía haberse
encargado de hacer más ricos a los ricos y más pobr~~ a los po~res.
crisis
era más resentida por la espalda del pueblo. Esta política agredía, ~~a~
hundía a las masas de la ciudad y del campo en el hambre y la nnsena.

L:t

..l

( Cfr. Valqui 21)
La administración de Belaúnde y su parlamento constituían un régimen
al servicio de los monopolios norteamericanos. Esto causaba disgusto en
algunos sectores del pueblo y se creaba una atmósfera de violencia, empieza
entonces, una campaña contra guerrillas.

Cateos, cercos, rastrillajes militarización de ciudades y poblados,
patrullajes imposición de estad_o de sitio _Y, algunos ~~que~, de queda.
Bombardeos con aviones supersonicos y helicopteros, utihzacwn de armas
quzmzcas. Además de persecuciones, detención, secuestros Y
desaparecimientos, tortura (que incluía aplicación de ~o:"iente eléctr_ica a
pechos y órganos genitales), liquidación fisica y exterminio de campesinos Y
trabajadores (Va/qui 22).
La violación a los Derechos Humanos, el desamparo a la niñez, el
hambre, la desnutrición, la falta de atención a las necesidades de salud,
educación entre otras carencias de la población peruana, se daban a la par
con las es~ategias brutales para restaurar el orden (o bien desorden) legal.
Mientras, Sendero Luminoso se organizaba,

(. .. ) reunía a miles de comerciantes ambulantes, taxistas, tolerados,
autoconstructores de barriada, pedigüeños, cantantes callejeros de Lima Y
el Callao. Miembros todos ellos de la llamada economía subterránea o
ilegal, pues resultaban ser presa fácil de esa fuerza guerrillera clandestina
y emboscada. Allá en los sótanos de la sociedad habían de encontrarse Y
empezar a causar problemas ( Va/qui 8).

Sus militantes se infiltraban en zonas populosas al este de Lima y en
los conos del sur desde donde controlaban y promovían las invasiones de la
tierra y cometían sus actos delictivos. Sendero Luminoso ha sido calificado
por la ONU como ''terrorista y genocida" (Valqui 5), título ganado por sus
pretensiones de conseguir adeptos para continuar con sus objetivos de luchar
contra el Estado.
Entre los objetivos importantes de Sendero Luminoso destaca la
paralización de la economía y desestabilización del gobierno empujándolo a
tomar decisiones cada vez más impopulares bajo el imperio de
circunstancias que se le escapan. Su estrategia consiste en multiplicar
acciones de comando, los actos de sabotaje y los atentados en un territorio
cada vez más vasto y obligar de esta manera a las fuerzas armadas a
dispersarse en todo el país.
El grupo guerrillero se nos presenta como el maleficio de Perú, su
aparición es sigilosa y f/,,manifiesta con una crueldad incisiva y la frialdad
para aniquilar a los enémigos del pueblo, es decir a la clase dominante.
En el texto vemos como los terrucos realizan sus actos, cómo se
encargan de hacer su justicia, cómo muestran la solidaridad con su pueblo y
se desaparecen ·brutalmente a una serie de personas. Aquí se presenta la
violencia vertical. Los personajes al sentirse víctimas de una situación social
injusta, usan la violencia como una forma de liberación colectiva.
Consideran que para construir se necesita primero destruir. "Para la paz se
hace la guerra" (Dorfman 19).
El hombre cree que la violencia cobra sentido cuando va dirigida
contra los de arriba, como respuesta a la opresión. Se piensa que se puede
controlar ese tipo de limitación y se rec~e a la agresividad.
En la novela hay un orden establecido para mostrar al lector cuando
va a aparecer el grupo rebelde a realizar alguno de sus atracos: aparición,
justificación de la víctima, justificación del agresor y ejecución. Esta
secuencia se presenta cada vez que salen a hacer sus cruentas acciones:
cuando matan a los turistas franceses por la simple condición ·de estar de
paseo, les hacen mazamorra sus cabezas. En la matanza de las vicuñas
donde argumentan que el rebaño que cuidaba Pedrito Tinoco, el tonto del
pueblo, es una reserva del enemigo, es decir inventada por el imperialismo.
Para una clara explicación presentamos la modalidad de la información en
dos casos, el contagio de las actitudes vandálicas y la declaración en contra
de los científicos.

299
298

�La masacre en Andamarca

mayoría campesinos, pero también mestizos, de pantalones vaqueros y
champas (. ..)" (Vargas 117).

Aparición
,
"Entraron a Andamarca por los dos caminos por lo que se podza llegar al
poblado (. .. ) Lo hicieron al rayar el alba ( .. .) Querían_ ev,~tar que,
aprovechando la oscwidad, se escapara alguno de los de la lista (Vargas
74).

Justificación de la víctima
"No somos políticos ni tenemos nada que ver con la política, comandante.
Nuestra preocupación es la naturaleza, el medio ambiente, los animales, las
plantas" (Vargas 111).

Justificación del agresor
.
.
"Estas hienas servían al gobierno títere que asesznaba campesinos,
tiroteaba obreros, vendía al país al imperialismo y al revisionismo ?'
trabajaba día y noche para que los ricos fueran más ricos y los pobres mas
pobres" (Vargas 77).

Justificación del agresor
"Su caso es típico. Del intelectual que traiciona a su pueblo. Del que sirve
al poder burgués, a la clase dominante. Lo que usted hace no tiene nada
que ver con el medio ambiente sino con su clase y con el poder" (Vargas

Muerte
"Los ajusticiaron poniéndolos de rodillas y apoyándoles la cabeza en el
broquel del pozo. Sólo se usaron manos, piedras y garrotes. ~ c ~ ,
participando, ejecutando la justicia popular los andamarqumos zrzan
tomando conciencia de su poderío"(Vargas 78).

Muerte
"A los dos técnicos se los han llevado para allá, y como son de menos
jerarquía les darán un¡ tiro en la cabeza. Usted y yo en cambio somos
privilegiados. Me lo dcaban de explicar. Una cuestión de símbolos, parece.
Usted es creyente, ¿no? Rece por mí se lo ruego, yo no lo soy. ¿Podremos
juntarnos? Resistiré mejorsipuedocogerlelamano" (Vargas 122).

El espíritu colectivista se deja influir por el deseo de viol~ los
derechos humanos de algunos vecinos. Los terrucos lograron contagl~ la
agresividad para que los andamarquinos, bajo la influencia de lo~ terronstas,
destrozaran los cuerpos de personas que tenían un lugar particular en la
sociedad.

Capturaron al alcalde, al juez de la paz, al jefe de co1:_eos, a los
dueños de las tres bodegas y a sus mujeres, a dos desmovilizados del
ejército, al boticario y prestamista don Sebastián Yupanqui y a los dos
técnicos enviados por el banco agrario para capacitar los chacaceros en
riegos y en abonos" (Vargas 76).
De una forma deshum~ pagaron con su vida el sistema político de
un gobierno a quién representaban. En el caso de la invasión d~ _Sendero
Luminoso al pueblo de Andamarca, podemos ver una comuruon entre
agresividad colectiva en busca de poder, ayuda?os por la e~.ajenación en que
se sumergen los habitantes de ese lugar, qwenes extasiados apoyan una
acción criminal y dejan salir una bestia implacable de la maldad que
encierran y una vez libre es sumamente peligrosa.
El caso de la intelectual
Aparición
"Ellos llegaron al amanecer, cuando los ex~edicionarios ~s_!aban
levantándose. Era una cincuentena de hombres, migeres, algunos mnos, la
300

110).

En estos ejemplos se percibe como el grupo rebelde se encarga de
quitarle a su enemigo, el gobierno, personas que representan y apoyan su
sistema. Su recurso está en función de una maldad sin límites. No sólo les
satisface matar, sino hacerlo de alguna fonna en la que el ser humano sufra y
adquiera conciencia que va a ser maltratado y lo sienta hasta las entrañas.
Así, la milicia usa la fuerza y pone en marcha una estrategia criminal
para acercarse al poder. Hacen alusión a una frase de Lincoln, (claro,
distorsionada): "La violencia es del pueblo, por el pueblo y para el pueblo".
La crueldad, evidencia de la sinrazón, y trasmitida por medio de estrategias
macabras de ataque, es el medio por el cual la guerrilla se defiende
afirmando: ''frente a la violencia institucionalizada la lucha armada es un
recurso legítimo y necesario del pueblo para restituir su voluntad soberana"
(Belmont 10).
Por otra parte, los militares no son unos guardianes del orden. No
están exentos de realizar abusos de poder. En ocasiones son ellos quienes
inician las actividades vandálicas. El ejército en lugar de dar seguridad se
ocupa de hacer más dificil y penosa su estancia en la cordillera. Tal vez, su
origen se deba a la dificil tarea de combatir contra civiles, pues resulta casi
inevitable que los soldados se conviertan en enemigos de sus propios
ciudadanos, y así, poco a poco comienzan a ser sus propios verdugos.

301

�Hay que considerar que no sólo los actos violentos son los causantes
del desprecio por parte de la gente. Son además, las condiciones deplorables
en las que viven y las consecuencias que les ocasionan a los habitantes de
esos lugares. Estos disciplinados personajes no edifican campamentos,
defecan al aire libre, dejan basura por todos lados, penetran en los poblados,
catean casas, roban el alimento y las pertenencias de los habitantes,
fomentan la prostitución, agreden, intimidan y amenazan a los pobladores.

La patrulla se quedó ese día en Andamarca. En la tarde y la noche
los guardias republicanos y los guardias civiles hicieron registros y
decomisaron prendedores, adornos, objetos que parecían de valor, y las
bolsas y ataditos de dinero que encontraron escondidos en los colchones y
dobles fondos de baúles y roperos. (Vargas 85)
El ejército y la policía adoptan una postura agresiva en contra de los
conciudadanos y ya no identifica quién es el delincuente o quién no. En este
caso sería bueno consultar a Maquiavelo para encontrar una solución viable
al ambiente político y social irrespirable en Perú. En especial éste:

Digamos que primero hay dos maneras de combatir: una, con las leyes,
otra, con la fuerza. La primera es indistinta del hombre; la segunda, de la
bestia. Pero como a menudo la primera no basta, es forzoso recurrir a la
segunda. Un príncipe (en este caso el gobierno y su ejército) debe saber
entonces comportarse como bestia y como hombre (. ..) Un príncipe debe
saber emplear. las cualidades de ambas naturalezas y que una no pueda
, durar mucho tiempo sin la otra (Maquiavelo 36).
Entonces, hacer algo inteligente para resolver la situación radica en
considerar la posibilidad de usar la cabeza para entablar un diálogo y llegar a
un consenso donde el pueblo salga beneficiado. Sin embargo, en muchas
ocasiones las partes en conflicto son demasiado necias y no conciben una
solución oportuna alejada de lo bélico. La capacidad de discernir del hombre
parece llenarse de bruma y caprichos donde se patentiza quien tiene el poder
y se sobrepone a un concilio de los intereses y ganancias colectivas.
En esa atmósfera de violencia, el sadismo es una característica
importante. No se trata sólo de matar, "matar es lo de menos" (Vargas 310),
se trata de disfrutar la superioridad con respecto al que se intimida; se trata
de gozar como se saca del juego a personas que forman parte del sistema. No
se investiga si éstos son o no simpatizantes del gobierno, tienen una posición
solvente y eso es suficiente para su liquidación. "A esos francesitos en
Andahuaylas, por ejemplo. Los habían bajado del ómnibus y les habían
machucado las caras hasta volverlas mazamorra" (Vargas 68). O el que sufre
Pedrito Tinoco, víctima de los soldados que van a investigar lo de la matan.za

de vicuñas. Como era el único en el lugar, lo acusan y lo quieren hacer
declarar con el tratamiento de quemarlo con fósforos y encendedores.
Castigo inhumano pues el pobre hombre por vivir lejos de la civilización con
vicuñas como amigas, desconoce la lengua y su capacidad para comunicarse
es casi nula. Por tanto, tendría que tolerar la cruel prueba de resistencia o
hablar de los responsables de la muerte de los animales (hecho que quedaba
descartado). "Empezando por los pies, y, poco a poco, subiendo. Con
fósforos y encendedores, como lo oye. Era lentísimo. La carne se le
cocinaba, empezó a oler a chicharrón" (Vargas 69).
Es por eso, frente a estos actos de crueldad extrema se puede
calificar como afición por lo morboso de ver el cuerpo humano convertido
en miserias, utilizado para convertir su dignidad en piltrafas. La
manifestación del sometimiento de la víctima expresada en el texto, tiene su
posible origen en la búsqueda de las diferentes caras que tiene el hombre
para poner en evidencia el lado oscuro de su conducta, es un posible
a~erc~ento a las distjiítas facetas que lo conducen a una desmesurada
v10lenc1a y lo condenan a la brutalidad. "La violencia lo escoge a uno desde
q~e n~~e, y lo que -~ebemos determinar es cómo la utilizamos, en qué
direcc10n o contra qwen descargo esta energía que monta en mí y que tiene
que salir por ?,lguna parte" (Dorfman 15).
Hay varios caminos y circunstancias que pueden conducir al crimen.
Las ~o~diciones de hacinamiento, de desesperación por falta de empleo, por
la perdida de valores morales y familiares, de desconfianza ciudadana entre
otros. Pero, ¿es posible que se crea aún en los sacrificios humanos o se
recurra a ellos como una justificación de la bestialidad humana para resarcir
conductas inverosímiles?
Esta novela nos permite acomp~ar a Lituma en busca del paradero
~e _las tres perso~~ misteriosamente desaparecidas. Hay elementos que
m~can la culpabilidad de Sendero, sin embargo, se presentan indicios
valiosos que descubren una cruda realidad que hubiera sido mejor no
conocer, como lo comenta desilusionado el protagonista, al final de la obra.
"M_e arrepiento de haberme enterado tanto en saber lo que les pasó a ésos
meJor me quedaba sospechando. Ahora, me voy y te dejo dormir. Aunque
tenga que pasar la noche a la intemperie, para no molestar a Tomasito"
(Vargas 312).
.
En Lituma en los Andes, hay una extraña manera de enajenación
hgada con lo mitológico. El fetichismo nubla la razón de los habitantes de·
Naccos; 1~ _violencia se mezcla con la fantasía. Se utiliza la mitología para
~esp~nsab1lizarla de las tres desapariciones (asesinatos).
Entonces,
identificamos la violencia horizontal caracterizada por la lucha entre seres

302
303

�que ocupan un mismo nivel existencial de desamparo y alucinación, es decir,
"máquinas golpeadoras desatándose en contra de hermanos que son tratados
como enemigos" (Dorfman 26) .
Los hombres se olvidan de las leyes morales y sucede entonces una
guerra civil en la cotidianidad de sus vidas, sin que_ e~to les llegue a
asombrar. "Vivir significa tener que matar. (Al matar s1gmfica que no hay
vida para el otro, para algún otro)" (Dorfman 25) .
La violencia horizontal se caracteriza por burlar la tranquilidad del
prójimo y hacerlos víctima de las orgías provocadas por el abandono _de la
razón a través del alcohol. En la novela se habla de la presencia de
divinidades caprichosas que habitan los cerros, su función está relacionada a
atribuirles a ellos la inaceptada responsabilidad de los crímenes.
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El diablo es el responsable mayor de los actos negativos en la
novela. El maligno espíritu gobierna la tierra y es él quien viene a realizar
sus criminales acciones. Sus amigos son los huaynos, el muid, los apus, el
pishtaco. Los huaynos son los que ocasionan los desprendimientos de nieve,
rocas y barro que desde lo alto de la cordillera, bajaban como con una
tromba de muerte. El muki es el vengador de los cerros explotados por la
codicia de los humanos. Mata sólo a los mineros. Los apus son los dioses
manes, los espíritus tutelares de los cerros de la cordillera. "Cada elevación
de los Andes por chiquita que sea, tiene su diosecillo protector. Los apus
deciden la vi&lt;ia y la muerte en estas tierras. A ellos les debemos el estar
aquí, mis amigos" (Vargas 174) .
Pero sin duda, los más temibles y sádicos personajes son los
pishtacos, personas comunes pero con peculiares formas de relacionarse con
la gente.
Apostado en los caminos, detrás de las rocas, encogido entre
pajonales o debajo de los puentes, aguardaba a los viajeros solitarios. Se
les acercaba con mallas, amigándose. Tenían preparado su polvito de hueso
de muerto, y al primer descuido, se los aventaba a la cara. Podía, entonces
chuparles la grasa. Después los dejaba irse ,vacíos, pellejo y ~eso
condenados a consumirse en horas o días. Estos eran los benignos.
Buscaban manteca humana para que las campanas de la iglesia cantaran
mejor, los tractores rodaran suavecito, y , ahora último, hasta que el
gobierno pagara con ella la deuda externa. Los malignos eran peores.
Además de degollar, deslonjaban a su víctima como a res, carnero o
chancho y se la comían. La desangraban gota a gota, se emborrachaban
con su sangre (Vargas 67).

304

La presencia de estos seres sobrenaturales obliga a los habitantes de
Naccos a reali7.ar sacrificios humanos para mantener contentos a estas
caprichosa criaturas. El progreso del pueblo en la novela, se manifiesta con
la construcción de una carretera que costa la cordillera, por tanto se requiere
mantener a los dioses tranquilos por la violación de su morada.
-Poco se puede contra ellos- prosiguió doña Adriana-. Pero algo sí.
Desenojar/os, distraerlos. No con esas ofrendas de los indios en las abras.
Esos montoncitos de piedras, esas florecitas, esos animalitos, no sirven
para nada. Ni esos chorros de chicha que les derraman. En esa comunidad
de aquí al lado les matan a veces un carnero, una vicuña. Tonterías. Estará
bien para tiempos normales, no para éstos. A ellos lo que les gusta, es el
humano (Vargas 45).

Hay que considerar que esas explicaciones como dice Lituma no hay
' que entenderlas con la cabeza, pues no tienen fundamentos racionales. La
imaginación se toma de~ctora y se encarga de fundamentar la realidad en
ese contexto. El horubre nos presenta su agresividad a través de
fantasmagorías en tomo al incompresible acto ya efectuado: el canibalismo.
No son los rituales los destinados a matar a personas para mantener el
favor de los seres divinos, es tener una razón que valide el gusto por matar,
por convertir el cuerpo humano en un medio para satisfacer los deseos de
aniquilación de una manera denigrante.
-¿Te ves comiéndote a tu paisano? ¿Eso es lo que te sueñas? -Yo
rara vez entro en el sueño- aclaró el barrenero, con toda docilidad -. Ellos
nomás. Cortándoles sus criadillas, tajándose/as y banqueteándose como si
fueran un manjar.- Le vino una arcada y Lituma lo sintió encogerse-.
Cuando entro en el sueño yo también, es peor. Esos dos vienen y me las
arrancas a mí con sus manos. Se las comen en mi delante. Prefiero chupar
antes que soñar eso. (Vargas 312)

Lo increíble, resulta que la educación no parece tener efectos
favorables en la extraña actitud de los habitantes de esa población. "Saber
leer y escribir, usar saco y corbata, haber ido al colegio y vivido en la
ciudad, ya no sirve. Sólo los brujos entienden lo que pasa"(Vargas188).
Pero, "¿Cómo era posible que esos peones, muchos de ellos acriollados, que
habían terminado la escuela primaria por lo menos, que habían conocido las
ciudades, que oían la radio, que iban al cine, que se vestían como cristianos
hicieron cosas de salvajes calatos y caníbales" (Vargas 205).
,

Una forma de acercarnos a esa niebla que empaña la razón del hombre
Y lo conduce a comportarse como animal, es la bebida alcohólica. Dionisio
305

�es un personaje cuya actividad se centra en ofrecer a los hombres del pueblo,
la oportunidad de sacar su animal interior por medio de la borrachera. Los
invitaba a ser felices de esa forma, a olvidarse de pensar para entrar a otro
nivel, a un nivel en el que se comulga, en el que por un momento se puede
salir de la cárcel que aprisiona el espíritu.

Con la borrachera viajas, dice Dionisio, visitas a tu animal, te
sacudes la preocupación, descubres tu secreto, te igualas. El resto del
tiempo estás preso, como los cadáveres en las huacas antiguas o en los
cementerios de ahora. Bailando y bebiendo se borran las diferencias y nos
volvemos como espíritus: indios, mestizos y caballeros a la vez; ricos y
pobres, mujeres y hombres al mismo tiempo. No todos viajan bailando,
cantando o chupando, sólo los superiores. El que no pone a dormir su
pensamiento el que no se olvida de si mismo, ni saca las vanidades y
soberbias ni se vuelve música cuando canta, ni baile cuando baila, ni
borrachera cuando se emborracha. Ése no vive: es decadencia y está
vivomuerto. No serviría ni para alimentar a los de la montaña tampoco.
(Vargas 274)
La evasión es una actitud para experimentar la felicidad, para
alcanzar por un momento la libertad. Al parecer salirse del cauce de la
normalidad en las acciones, trae un cierto alivio para el espíritu. Ese alivio
es de alguna forma la manifestación de la violencia, una antítesis, pues esa
misma actitud lo conduce por un camino oscuro. Esa raíz mágica lleva al ser
humano haci~ una sensación ilógica y destructiva. Según la experiencia de
un participante en la matanza de Demetrio Chanca, las actividades realizadas
en cada uno de los sacrificios dejan un amargo sabor de boca. Y no
precisamente por el hecho de devorar los cuerpos una vez que los han
matado, sino por las consecuencias que le siguen una vez finalizado el rito.
El recuerdo los esclaviza, les
patentiza mediante los sueños, sus
inexplicables acciones. La única solución para olvidarse de la sensación
gustativa es chupando. Sin embargo, esto los vuelve a convertir en
partícipes de nuevos banquetes humanos. "Ni cuando duermo se quitaafirmó el barrenero-. Cuando chupo nomás. Por eso me he vuelto tan
chumaco. Pero me hace mal, se me abren las úlceras" (Vargas 311 ).
Entonces, la agresividad no libera al hombre, lo envicia, lo encierra
en un círculo, lo compromete de por vida para que éste sea su medio para
ganar más víctimas. Para derramar sangre como si fuera una actividad
cotidiana.
La enajenación domina al ser humano, también lo incapacita para sentir
culpabilidad en el hecho realizado. Sólo puede experimentar la propia
incomodidad alejada de la comprensión de sus actos. La incomodidad es la
306

respuesta a querer repetir lo más pronto posible un platillo de carne humana.
Con la iniciación en esos hábitos alimenticios se crea un gusto por volver a
disfrutar de otra orgía.
"La violencia se ve como una manera habitual de defensa, un
método disponible, el más fácil en ocasiones para que a uno lo maten
también" (Cfr. Dorfman 12). La inseguridad está a la orden del día. Como
diría Borges, la muerte está a la vuelta de la esquina: acecha al hombre desde
siempre y desde todas las partes, y el único aliado es uno mismo, pero
paradójicamente, el enemigo ya ha entrado, yo soy mi propio enemigo
(Borges en Dorfman 13). Entonces, la violencia surge como necesidad para
seguir viviendo, es tomado como un acto connatural como respirar o dormir.
Y la maldad manifestada en los hechos, empieza a confundirse con lo
biológico, con lo instintivo, se convierte en un recurso que le ayuda al
hombre a conseguir algo.
Al parecer la vio~encia se hace de muchos aliados: la naturaleza y la
leyenda, son cómplices quienes la ayudan a existir. El universo mismo se
unifica en torno a esta actitud negativa, pues tiene como fin cambiar su
sentido. Naccos, el pueblo, por tanto tenía una fuerza mágica. Eso lo
convierte en un lugar atractivo para el peligro pues los cerros se convertían
en refugio de enemigos.

Todos los cerros están llenos de enemigos. Viven allí dentro. Se la
pasan urdiendo sus maldades día y noche. Hacen daños y más daños. Ésa
es la razón de tantos accidentes. Los derrumbes en los socavones. Los
camiones a los que se les vaciaron los frenos o les faltó pista en las curvas.
Las cajas de dinamita que estallaban llevándose piernas y cabezas (Vargas
44).
La cordillera es un lugar adecuado para camuflar en él. El misterio
de seres fantásticos con influencia sobre los humanos que transitan o viven
en esos lugares; y la superioridad de la clandestinidad de un grupo de
rebeldes en busca de poder político, la convierten en un sitio con
características malignas.
Luchar por el poder usando la fuerza, puede tener sentido. Matar por
alimentar la simpatía de diosecillos no conocidos, resulta absurdo. (Aunque
como dijo Tomás ''yo me creo cualquier cosa( ... ) A mi la vida me ha vuelto
el hombre más crédulo del mundo." (Vargas 47) Sin embargo, no es natural
matar por satisfacer aparentemente a criaturas, o como resultado de las
consecuencias de un pasatiempo. Va contra la cualidad distintiva del ser
humano en relación con los animales: su capacidad pensante. Su distinción
de ente racional lo lleva a superar barreras intolerables de comprobar su
307

�poder mediante la sinrazón y la crudeza de sus acciones. Es n~cesario como
decía Marx "liberarnos de las quimeras mentales, de las ideas, de los
dogmas, de '1as esencias imaginarias bajo cuyo yugo languide~emos. "(Marx
en Villoro 47) Diorusio también lo dijo: "Cuando los pensamtentos se van,
uno es feliz." (Vargas 105) Los pensamientos son los esclaviz.antes, los
inútiles pero nunca los que permiten penetrar en mundos asfixiantes, al
contrario, debemos cambiar esas ilusiones por pensamientos que den al
hombre bienestar y disfrute de una vida más segura.

y a sea vertical u horizontal, la violencia es tema importante en Lituma
en los Andes. Su presencia pone a reflexionar al lector en cómo lo instintivo
e irracional del hombre lo conducen a su destrucción. Ya no es la falta de
educación la causante de la agresividad, ya no aplica la preocupación de los
filósofos al referir que la mejora de la condición humana es la difusión de
ideas en la sociedad, porque la principal causa de la esclavitud es la
ignorancia. Los personajes en la novela se convierten en blan~ se~o de
los guerrilleros, o bien carnada para ser sacrificados ante los tem1bles dioses,
(en realidad posible víctima de ebrios con antojo de un bocado humano).
El fenómeno de la agresividad pone en duda el papel de la evolución
del hombre a través del tiempo. Parece que no se han superado las crisis de
un pasado histórico escrito con sufrimiento. Hagamos memoria, la conquista
de los pueblos indios de América por la cultura española es prueba
fehaciente de ello. La brutalidad y la imposición de violencia dieron como
resultado la dependencia del nuevo mundo hacia España. "La agresión ha
comenzado haée mucho tiempo: América es fruto de una violencia
prolongada de un saqueo continuo, de la guerra civil y fratricida en toda su
geografia" (Dorfman 12). Ahora, se puede percibir cómo se repiten las
mismas actitudes, todavía hablamos de una violencia enmarcada en un afán
de solucionar los conflictos sociales y políticos por medio del abuso y del
aruquilamiento de los representantes del sistema, y ~ medio de_exp~ner la
bestialidad del hombre todavía no superada a traves de su histona y la
evolución de su pensamiento.
La novela de Vargas Llosa es un viaje por la cordillera andina, una
aventura atrevida y desgarrante que nos permite conocer la intranquilidad en
la que viven los personajes. No por ser los malhechores tienen ganada la
felicidad, también ellos pagan en carne viva las consecuencias de una ~erra
de todos contra todos. Los policías son asediados con una estrategia de
malestar de nervios por los rebeldes, quienes les darían un peculiar
tratamiento para atormentarlos y luego matarlos. El pueblo ubicado en el
centro de esta rebelión se ocupa por lo tanto en transgredir las leyes sociales
y morales y hacer uso de su poder para darles una muerte útil a quien
consideran necesario.
308

La estructura narrativa y la presentación de la información ponen a
trabajar a quien lee. Lo invitan a conocer un uruverso en la que la ley del
más fuerte es la que gobierna. También puede producir un grito de
impotencia al revelar la magnitud que puede llegar a adoptar una sociedad
teñida de sangre que ambienta un escenario donde al parecer la mayoría se
esfuerza en contextualizar un infierno de relaciones personales destructivas.
Vargas Llosa declara a la literatura como "esencialmente mentirosa
es decir, lo que presenta como realidad es fundamentalmente una ficción e~
decir, una mentira. ( ... ) Aclara sin embargo que cuando una ficción' es
lograda, se trasluce y se transparenta una verdad profunda. Pero que no es
j~ás la verdad explícita no de un tema, ru de unos personajes, ni de una
psicología y menos de una historia" (Espejo de escritores 155). De ahí que
concluya que la maestría con que trata un tema de una vigencia continua da
la posibilidad de aceptar como reveladora esta novela. El trabajo es una
ficción que puede asociarse con una realidad sociocultural íntimamente
parecida a la que estamos expuestos y por eso puede resultar dificil
identificar qué es cierto y qué no.
En esta novela se aprecian actitudes humanas nada alejadas de
nuestras experiencias conocidas a través de los medios de comurucación.
Eso sí, alejadas del morbo y del amarillismo con que pueden conocerse a
través ~e periódico~ baratos o noticieros alarmistas. La lectura nos lleva por
los pehgrosos Caminos de los cerros andinos. Nos hace testigos de los
atracos impunes que sufren las víctimas de Sendero; nos deja sorprendidos
por la magnitud que adquiere la agresión.
Por más insensible que sea el lector, la novela hace que al terminar
el recorrido decodificante, el valor agregado esté en función de ver algo más
que recursos impositivos para obtener algo. Puede aumentar el valor de
nuestra capacidad cognitiva para afrontar los problemas de nuestra realidad
social y cultural con afirmaciones racionales, es decir que cumplan los
requisitos de una tolerancia y respeto al derecho de los otros. Cultivar un
?ªgaje de pensamientos asociados a un bienestar colectivo, de expresar los
mter~ses usando la capacidad comurucativa y labor eficaz de la palabra
convmcente y clara, de pedir la paz, pero sin hacer la guerra.
Y detrás de ese marco de intolerancia y violación a los derechos del
hombre y su integridad fisica, queda la incertidumbre si después de todo eso,
al final, seremos capaces de alcanzar una reconciliación con lo que haya
esc~pado de la voracidad humana. Estaremos a la expectativa de ver si es
posible que la educación supere con creces la conducta instintiva del
hombre.

309

�En este análisis mostramos la violencia en dos vertientes,
manifestada en línea vertical, de las personas que en distinto nivel de poder
se atacan para establecer una ideología dominante y la horizontal, donde hay
actitudes transgresoras cuya función es destruir al prójimo, es la imposición
de conductas basadas en creencias donde el sector social se encarga de matar
a su propio hermano. Lituma en los Andes es una novela con una fuerte carga
de pesimismo ante las relaciones personales y gregarias, es ~a muestra
cruda de lo complicado que el ser humano puede hacer de su vida y de las
interacciones colectivas donde hay una ausencia de seguridad.
La violencia es una actitud generalizada, ya vertical, ya horizontal,
pero cuyo dominio puede estar bajo un control ante la conci~ncia de. 1~
repercusiones y un interés fehaciente de aprender a hacer un clima prop1c10
para respetar la dignidad del hombre; aprender a dominar la bestia ~ue m?~ª
en el interior, buscar alternativas para deshacerse de esa mtenc10n
destructiva y dar la oportunidad de conciliar el sentido común con los
conocimientos logrados a través del progreso científico y tecnológico y esa
presunción de civili:zación, para establecer un equilibrio que restituya un
lugar donde poder vivir.

Bibliografía
Belmont, Jesús. Una guerrilla sin ideología. Época, Semanario de México,
No. 274, 2 de Septiembre de 1996. pp.16-26.
Dorfman, Ariel. Imaginación y violencia en América. Barcelona: Anagrama,
1972.
ESPEJO DE ESCRITORES. Hanover: Ediciones del Norte, 1985.
Maquiavelo, Nicolás. El Príncipe. México: Editorial Porrúa, 1994.
Valqui, Camilo. Perú: Una luz en el Sendero Luminoso. México:
Fontamarra, 1988.
Vargas Llosa, Mario. Lituma en los Andes. México: Planeta 1993.
. Desafios de libertad. México: Ed. Aguilar Nuevo Siglo, 1994.

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Villoro, Luis. El concepto de ideología y otros ensayos. México: Fondo de
Cultura Económica, 1985.

SI TE DICEN QUE CAÍ: LOS RUMORES DE ESPAÑA EN RUINAS

Lic. Georgina Del Angel Gaviño
ITESM
Juan Marsé, escritor barcelonés, tiene entre su producción un
considerable número de novelas, de las cuales algunos títulos son:
Encerrados con un solo juguete (1960), Esa cara de luna (1962), Últimas
tardes con Teresa (1966), La oscura historia de la prima Montsé (1970), Si
te dicen que caí (1973), La muchacha de las bragas de oro (1978), Un día
volveré (1982),y otras tantas. En sus obras, Marsé dibuja a la Barcelona de
posguerra, escenario para historias dirigidas, en algún momento, a una crítica
no sólo sobre los vencedores de la Guerra Civil española, sino también
acerca de los opositores al franquismo; en otros casos, muestra una realidad
fragmentada, que se rey&lt;&gt;nstruye a partir de las voces de participantes y
testigos; de las ideas de quienes sólo han escuchado y elaboran rumores, de
quienes se encuentran al margen del poder, construyendo discursos
periféricos al Oficial. Contempla, también, a partir del pasado alucinante de
la guerra y sus consecuencias inmediatas, un futuro nada alentador. Una
nueva generación carente de compromiso y conciencia acerca de las
situaciones de España posterior al conflicto nacional aparece en las
narraciones; una juventud llena de ambición y ansias de sobrevivir, que se
ciñe al régimen, mientras saca provecho y ventajas del rol social que le ha
tocado desempeñar. Aunque en el otro extremo está quien es capaz de
adecuarse a la realidad del país y lucha inútilmente, de manera ingenua,
hasta morir lentamente, hasta acabarse por dentro y corromper u olvidar sus
ideales. Si te dicen que caí cumple con estas características. Obra concebida
a finales de la década de los sesenta, mientras que el régimen franquista
ejercía un aplastante control sobre los textos elaborados en el territorio, años
de represión y morda:za, años oscuros en los cuales se evitaba ver la
problemática de España, aguijón hiriente de sectores marginados aplastados
por la voz que entona ese himno al cual la gente debe responder con
reverencia y total sumisión.
En la novela del siglo XIX solía hacer acto de presencia un narrador
omnisciente, era el intermediario entre el lector y los personajes. Irrumpía
pues, este ente cuya función era contar las acciones y situaciones en la
novela, y dirigir al lector para que descubriera una historia completa, cerrada
en tanto verdad absoluta. En cierta manera, este ser de ficción constituía una
seguridad, una certeza; esa certidumbre en la novela contemporánea se ha
ido desdibujando, al desvanecerse este ser supremo y un tanto autoritario
(Sánchez-Rey 334) Ahora, en el caso de Si te dicen que caí no hay una sola
311

310

�persona enunciando, contando; sino más bien varias, turnándose. Los
encargados de ofrecemos datos y hecho~, d: dru:se a conocer ~elant~ ~el
lector, son los mismos personajes de la histona. Sm embargo existe algwen
que hace descripciones sobre los participantes en el,relato, aunque_s~ ~oz no
dictamina tajantemente qué es verdad y por donde ha de diri~se la
narración, además de que no está presente en todo momento c?nstrwdo en
la novela. En este texto, la voz del narrador se une a un Juego, ª. una
polifonía; voces que se enfrentan para reunir los ped~s de una_ realidad.
Quien va contando la historia sobre los Trinxies y la realidad en ~as d~ la
Barcelona de posguerra, resulta ser, probablemente, una figura mas a qmen
Ñito le ha expuesto sus aventis, descubiertas ahora ante el lector; e~ una
persona enterada, a través de otros, sobre lo revelado en esta obra. ?eJando
con esto la idea de un dialogismo, en el que los personaJes van
proporcionando diferentes versiones acerca de los hechos generados en el
barrio del Guinardó. Pues bien, se hace a un lado a un Narrador que or?ena
todos los eventos según su concepción de éstos;_ hechos que :xpondría al
lector, dirigiéndole, como un dictador, sólo a partir des~ propios esta~os
pues sólo él tendría en su poder el total de la informa~10n. Desde aqm se
denota la renuncia hacia la dirección de un poder centralizador, Y se exponen
los puntos de vista individuales que subyacen a éste, o que estarían
enterrados bajo una voz dominante, en el caso de presentarse un narrador
omnisciente.
"Cuenta que al levantar el borde de la sábana que ~ubría. el rostro del
ahogado, en la cenagosa profundidad de pantano de ~us OJO~ ~biertos ( ... ) El
comportamiento de un cadáver en el mar es lillprevisible. Al ve~e
reconocido, el ahogado volvió desdeñosamente la cabeza en el fondo UU:b~o
y sus cabellos ondul~on tre~dose con_!ªs,,algas: n? bebas agua o m~nras
podrido como yo, Nito, dice que le diJo. (Mars~ _1,1) En esta ci~ se
encuentra al narrador refiriendo un relato o una visto~ acerca de c1~rto
momento O acontecimiento, esa perspectiva pertenece a Nito pues pareciera
que él la hubiera contado al narrador con anterioridad; sin embargo, a~q~e
las palabras fueron emitidas por el celador, el ser que no~ expone la histona
las reproduce, las hace suyas. Aquí también encontramos_ mse~~ la voz ,del
cadáver, del Java, pues Antoñito evoca la advertencia recibida de este
personaje hace años ''no bebas agua o morir~s podrido." Y así s~cede e1; _los
casos de otros personajes, pero tal vez adqmera ?1ayor relevancia con _Nito,
Marcos ya hasta cierto punto con Sor Paulina, pues en determmado
momen~o el lector llega a pensar que estos personajes son los ~arradores, Y
de alguna manera lo son, dependiendo del fragmento y ~el tiem~~ de la
secuencia a la cual dirige el lector su atención. Todo lenguaJ~ es un ?.ialogo ,Y
esto se hace evidente en esta obra, es pues un fenómeno plunvocal. Debena
confesarme también del baile, no, es decir, es lo mismo, va muy junto con un
pecado con el otro y será como si confesara los dos a la vez: verá usted,
312

monsén, le diré yo volvía de la fiesta algo mareada y así llegué al refugio, en
ese estado de pecado vi todo. Era como si ensayaran una función ... "(Marsé
239) Las enunciaciones de los participantes en la novela de Marsé son
convertidas en sustancia narrativa, y esto va dando lugar a cierta ambigüedad
pues no existen fronteras nítidas entre las palabras producidas por el narrador
y las elaboradas por los personajes.
Al avanzar en el relato se reproduce el habla de diversos personajes,
convirtiéndose en la narración. En las secuencias de Ñito con Sor Paulina,
por ejemplo, se tiende a olvidar quien es el narrador y se le confiere este
papel al celador, pues el lector se va adentrado en el recuerdo de este
hombre. El narrador, entonces, deja casi en libertad a los personajes para
hablar y referir sus recuerdos, sus actos y sus opiniones por sí mismos, con
su propia voz. "En alguna parte de su mente olvidadiza Sor Paulina murmuró
los nombres de Jesús, Maria y José. Mientras el celador seguía desgranando
silabas siempre en el mismp tono." (73) Pero, una vez estando dentro de la
narración de Antonio, Ja\¼i, Marcos o algún otro personaje, descubrimos que
ésta a su vez, se edifÍca en conversaciones pensamientos verbalizados,
opiniones e intervenciones de otros participantes de la historia, de nuevo, el
encargado de contar los sucesos o las aventis, cita o se apropia de las
palabras de otras personas del relato. Para hacer emerger la narración. La
palabra pasa por el campo de las palabras y los acentos ajenos, hay un
proceso dialogizante. "Si hubiese sabido para qué, se habría lavado todo él y
restregado la roña de los pies con piedra pómez, de verdad, la abuela me
habría expurgado quitado ese olor a intemperie de mis ropas y yo no me
habría hecho ni una paja( ... )" (Marsé 19) Sarnita cuenta sobre Java, pero la
voz del primero cede lugar a la del personaje de su relato. Ambos discursos
se fusionan, pertenecen a los dos desde el momento en que Sarnita toma las
palabras del líder de pandilla para la construcción de su aventi. "Era una voz
impostada recreando intrigas que todos conocíamos a medias y de oídas:
hablar de oídas, eso era contar aventis ( ... ) " (Marsé 39) Por eso, la
información se ofrece como en un efecto similar al de las cajas chinas, pues
se crea a un narrador que relata lo contado por otro (el celador), quien a su
vez alimenta sus historias de lo dicho por otros, y así como una cadena.
"Las voces existen siempre en un ambiente social; no existe una voz en
total aislamiento de otras voces" (Wrescht 71) Si te dicen que caí, es un
entramado de voces pertenecientes a diferentes personas ficticias. La
construcción de la historia se realiza a base de la unión de eslabones de
aportaciones, intervenciones, perspectivas. Aparece una serie de
participantes, se relacionan a lo largo de la novela, se mienten, tratan de
manipular al otro, esconden, cuentan y van armando el rompecabezas que
constituye la historia de los grupos marginados y de los vencedores. Se
evidencia una fragmentación del mundo narrativo como reflejo de las
313

�g

diferentes realidades en la España de la posguerra, esto lo consigue Marsé al
edificar su relato sobre una diversidad de discursos que, si observamos,
pertenecen principalmente a la gente del barrio: a pandilleros, prostitutas,
una catequista y unos disidentes; esas historias subterráneas, que se
desarrollan en los refugios antiaéreos de la ciudad, en el cine, en un
cuartucho del señorito Conrado. Estos relatos subvierten el monologismo de
la cultura dominante implantada junto con un régimen totalitario. Es decir, se
rechaza un sistema logocéntrico, y en la novela se da un espacio para atender
y conocer las concepciones, opiniones e interpretaciones de otros, de los
vencidos, cuyas voces eran devaluadas y confinadas al silencio por el
aplastante discurso Oficial que emerge de un aparato de poder como el del
dictador Franco, cuyos cimientos descansan en la represión y sometimiento
del otro; un Estado cuya función radicaba en no admitir otro poder, otra
razón y otra verdad fuera de sí. "El correlato social de las tendencias
novelizadoras en el discurso literario, tiende a ser concebida simplemente
como la contrapartida heterogénea y dinámica a la cultura monológica y
estática de la clase dirigente." (Picó 280)

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En Sí te dicen que caí, se da la reactivación de la memoria popular, de
la sociedad española de posguerra, sometida por la fuerza centralizadora de
un Estado represor e intolerante. A lo largo de la novela las voces construyen
y desconstruyen la historia de los niños pandilleros, las prostitutas, la
catequista de una capilla miserable y los opositores al régimen; mientras el
discurso del grupo dominante se perfila, principalmente, en los vacíos de las
conversaciones- y narraciones de los personajes marginados. Esto se hace
más evidente en tres de los capítulos de la obra (11, 17 y 14). En estos
apartados aparece alguno de los chicos de los Trinxies frente a un
interrogatorio del alcalde, sin embargo la única voz que escuchamos es la de
los muchachos, no la del tuerto. Y aunque conocemos sólo las respuestas de
los pandilleros, el lector va dando sentido a los vacíos y establece la posible
pregunta formulada o exigida por este hombre. En cada uno de estos
capítulos los chicos dan su versión acerca de los hechos y los delitos que se
les atribuyen, exponiendo su verdad por encima de la que el representante
del régimen enarbola. ''Nada camarada, al contrario: el martirio de Santa
Susana virgen y mártir, una aventi inventada por el Sarnita. ¿Qué la
llevamos al refugio a la fuerza, que la raptamos al salir del cole,
engañándola? Ni hablar, ella vino por su gusto ..." (Marsé 218)
En este caso no importa si lo dicho se considera verdad o mentira
puesto que se evaluaría bajo los parámetros de una ideología centralizadora
que establece su verdad unívoca, cuyos límites definen la gradación para
establecer el índice de verosimilitud en una declaración como la del Tetas,
Sarnita o cualquier ser de la periferia. Ciertamente se presenta una relación
entre opresor y dominado, si vemos así a los pandilleros con respecto al

tuerto, y los chicos sólo arman su discurso como respuesta o defensa ante
quien ejerce su derecho de hablante por pertenecer al grupo que detenta el
pod~r. Pero ~n ese inte1;og~torio van saliendo las concepciones que la clase
dommante tiene de s~ misma: son los sacrificados por la patria, los
benefact?res y perseguidores de la corrupción; ideas que exigen a cambio
una fe ciega del resto de la población aunque no comulguen con ellas. Sin
~mbarg_o, _en el discurso de Sarnita, por ejemplo vemos que la gente tiene una
i~ea ~stinta, pu~s se "rumora" que sobornan, pretenden ignorar las
situac10nes en el eme Roxy y les gusta hacer notorio su poder, su influencia
al forzar a otros a levantar la mano ante un himno cuya función es hacer
recordar la victoria lograda por los nacionales mediante múltiples sacrificios·
ademá~ ~e manife~ la omnipresencia de Franco y su aparato de poder e~
las actividades cotidianas de España. " (... ) encuentran cerrado e] paso frente
a la Delegación Provincial de la Falange; La acera la ocupan una treintena de
hombres con camisa azul, que, rápidamente apeados de un camión y
' alineados en doble fila, cantan. Muchos peatones se paran receloso y serviles
unen sus flacas voces a,t'Ios ...." (Marsé 31)
/

Marsé pone en movimiento las voces de quienes han sido destinados al
silencio, aquell~s. que ~ven en los barrios bajos y desquebrajados. Bajo la
aparente tranquilidad IIDpuesta por el régimen, sería necesario escarbar
porque existe un cúmulo de realidades desconocidas o ignoradas, qu;
c?nforman a España. ~¡ te dicen que caí, fragmento del himno falangista y
SIIDbolo del Estado remante en el país Ibérico, hace referencia al discurso
dominante contra una pluralidad de perspectiva, de verdades. Pero el título
sólo es la fachada. Ese discurso no puede acallar las palabras introducidas a
un_ dinamismo, pues de una voz a otra se edifican y transforman las historias.
Primer? se dice que ~arco se _fue de marinero, luego otro declara que está
escondido en un espacio reducido en su casa, luego que sí estaba escondido
pero huyó y finalmente murió al pisar una granada cuando iba con Aurora o
Ramona, como se llame. Se da información a lo largo de la novela, que
afecta y trastoca los datos conocidos por el lector anteriormente afectando
así la concepción de éste con respecto al relato. Cons~yendo y
de~bando, y como las aventis, llega un momento en el cual no se puede
precisar qué es real y qué es ficticio, ambos forman parte de la vida. " ( ...) a
Java se le ocurrió por vez primera introducir a la aventura inventada un
personaje real que todos conocíamos ( ... ) Java perfeccionó el método: se
metió él mis~o en la~ historias~ acabó por metemos a todos ..." (Marsé 39)
Pasan de labio en labio y se vahdan en ese camino, aunque nadie sabe con
~erte~ origen o la idea primera. De nuevo, los límites entre lo real y lo
unagmano se atenúan; se enfatiza, pues, la estructuración ambigua de la
novela, sobreponer dos planos: realidad y ficción.

e!

314
315

�cu

.J

"Hay una fractura en la linearidad temporal en la obra, como repudio de
un logos histórico." (Masiello 93) Con el manejo del tiempo en la novela, se
da la idea de un mundo narrativo fraccionado. En un mismo capítulo se
mezclan sucesos desarrollados en momento y espacios distintos. "El celador
se alejaba: ¿quién llora aquí, coño?( ... ) - Doctor, decía, acérquese, toque.
Presionando con los dedos la tensa piel del vientre, bajando, tanteando el
hueso bajo la pelvis. Hay que abrir en seguida, dijo el otro, y en sus manos
Juanita notó más delicadeza, más calor ( ... ) y alguien dijo: Anastasia, y otro
respondió anestesia, burro, y entonces ella vio caer la plasta sobre su nariz
una plasta negruzca que olía a mocos. "(Marsé 42) Los recuerdos traen del
pasado los instantes relacionados con la Guerra Civil, entre los disidentes del
régimen franquista, pero se regresa siempre al punto del cual parten y la
narración continúa. También Ñito se sumerge en sus regresiones, de modo
que da lugar a la aparición de Sarnita y la pandilla por algún año de la
década de los cuarenta; viviendo en una ciudad resquebrajada, casi muerta,
en ruinas. Pero luego, por ejemplo, retorna a la charla con la monja acerca de
los cadáveres de la familia del Java. Es un ir y venir constante, dando en
cierta manera la idea de movimiento frente a la petrificación de un Estado
que pareciera detener la sucesión de los eventos, pues pretende equilibrar la
realidad en un centro. El orden temporal de la historia se quiebra, dando
lugar a diferentes bloques que la conforman, y parecieran sus límites
difuminarse. "(... ) una memoria en continua expansión vasta y negra como
la noche, retrocediendo en el tiempo y también anticipándose a él,
adelantándolo para verlo llegar desfigurado, desmentido, desfigurado por las
musarañas del.olvido." (Marsé 360) Ahora, si recordamos el material de las
narraciones elaboradas por los personajes, entonces encontramos varios
tiempos que inciden en un mismo fragmento. Las voces son tomadas por
quien cuenta los sucesos, y esas enunciaciones fueron producidas en un
punto del pasado. Se traen de ese instante y se insertan en el relato de las
aventis, o en otros de Marcos, Serdam y otros seres de ficción. El pasado
determina el presente, y por tanto se vierte en el futuro. De nuevo, en este
caso se hace patente la idea de la cadena o las cajas chinas, el tiempo, el
pasado dentro del presente y ambos contenidos en el futuro.
Básicamente, la historia sobre los Trinxies se desenvuelve en la década
de los cuarenta, así se marca en algunas partes de la narración. Aunque se
llega hasta la década de los cincuenta, y esto lo creo por la mejoría en el
aspecto económico evidenciada casi al final de la obra. En los primeros años
posteriores a la Guerra Civil, la economía quedó en pésimas condiciones, de
tal manera que no se producía lo suficiente, para cubrir la demanda del país.
(Tusell 705) Podemos ver entonces en Java y sus compañeros, a los pobres
entre los pobres, satisfechos a fuerz.as, al poder comer al menos un gato de
vez en cuando. Pero además de la economía, también la ciudad aparecía en
ruinas tras el conflicto armado. Un mundo cuarteado heredaban los Trinxies,
316

los Luises y las huérfanas. "tras las acacias deshojadas se alzaban fantasmas
de edificios en ruinas. Balcones descarnados mostraban los hierros
retorcidos y rojizos de herrumbre, y ventanas como bocas melladas
bostezaban al vacío." (Marsé 20) Miseria tras la destrucción, reflejada
también en los personajes, un poco en sus descripciones físicas. Sarnita
estaba tiñoso, llena de azufre su cabeza; el Tetas con pus en el oído, Luisito
estaba tísico; esto como resultado de la mala o carente alimentación de los
muchachos y de la suciedad en el barrio.
1

En España coexistían varias realidades, cerca del barrio del Guinardó,
estaba la zona de los chalets, de los 'finolis', a la cual los pandilleros no
podían acceder. Es como si en el barrio se concentrará la basura de la
sociedad, eso son los pandiJleros, semejantes a lo depositado por la familia
de Susana en esta región marginal, una bolsa desesperadamente examinada
por los niños, encontrándose con cáscaras de naranja y diferentes deshechos.
"Y recordará también las fronteras del barrio, los límites invisibles pero tan
reales de los dominios)Íe los Kabileños y chanegos, la línea imaginaria y
sangrienta que los separaba de los finolis del Palacio de la Cultura y de la
Salle, niños de pantalón de golf, jugando con gusanitos de seda en sus torres
y jardines de la Avenida Virgen de Montserrat." (Marsé 37) Los vencedores
de la Guerra Civil son quienes pueden disfrutar de mejores condiciones de
vida. El señorito Conrado, que representa a la clase dominante, dueño de
edificios de los cuales obtiene rentas para vivir una situación bastante
desahogada, aunque él sufría el odio de sus inquilinos, quienes se llegaban a
mostrar suplicantes por no poder cubrir el alquiler. La élite de poder está en
posibilidad de ejercer su influencia económica total para someter a los
mendigos del Guinardó; se relatan en la obra varias historias en las que el
hambre, la miseria y la desesperación por sobrevivir, lleva a muchachos y
mujeres a la prostitución.
Por otra parte está la Iglesia, con una estrecha relación entre la élite
económica y política. Esta institución crea una serie de grupos para
proporcionar ayuda al pobre, para regalarles ropa ya vieja, sin pretender
solucionar sus problemas reales, de raíz y de manera efectiva. Junto con la
Iglesia, está el poder del Estado, representado por el tuerto. Es irónico, tanto
la clase privilegiada económicamente como el grupo del gobierno son
representados por dos lisiados de la Guerra Civil. "( ... ) el muñeco roto que
se deja mecer y mimar y calentar por una huérfana lela, el soldadito de
plomo paticojo que ganó la guerra, caprichoso, maniático, mandón." (Marsé
207) el alcalde va a sostener una persecución encarnizada de los rojos del
bando republicano que se escaparon de ser fusilados. Él se encarga de las
torturas para los rebeldes, quienes son descubiertos por la gran capacidad del
tuerto de ver más allá de las apariencias; como con Ramón cuando descubre
su mentira, pues observa a este personaje cuando se lava las manos, y llega a
317

�la conclusión: sólo un sacerdote se las lava de esa manera. Y así va
encontrando la verdad que busca. "( ... ) otros tenían mirilla: un anciano
desnudo y con un gorro de papel en la cabeza, haciendo el saludo militar, y
ante él una sombra golpeándolo con vergajos; un joven cubierto de sudor y
vómitos ... " (Marsé 323) Poder político, económico y religioso; tres pesados
pilares cuyos cimientos, la sociedad española debía soportar.
Otro grupo en la novela, es el de los opositores al régimen franquista.
Se menciona la división entre los integrantes pues durante la Guerra se
afiliaron a grupos con distintas ideologías o proyectos. ''El peor defecto ~ue
cometió la oposición española, y que le impidió actuar de manera efectiva
fue la división. No encaró un problema por exceso de confianza en una
coyuntura que parecía significar el fin de regímenes como el español."
(Tussell 711) Algunos conservaban sus ideales acerca de cambios profundos
en la sociedad para un progreso; otros esperaban que con el fin de la
Segunda Guerra Mundial, la intervención de Estados Unidos y los procesos
de Nuremberg; el régimen franquista tendría que esfumarse. Al ver que eso
no sucede, se desilusionan. Entonces empewon a concentrar sus fuerzas en
satisfacer sus propios intereses, sin importarles ya la nación. " ( ... ) tejiendo
laberintos en la memoria, de amigos torturados y baleados hasta los huesos;
hablarían de la noble causa que acabaría sepultada bajo un sucio código de
atracadores y estafadores de un hermoso ideal cuyo origen ya casi no
podían precisar. Evocaría hombres como . torre~ que se ~eron
desmoronando ... "(Marsé 365) Sus buenas mtenc1ones sucumbieron
lentamente, ep ese lapso se deciden a responder y provocar al Estado ~~n
violencia con actos terroristas. Se dejaba ver entonces una reacc1on
virulenta,de quienes detentaban el poder. "''Las acusaciones del persegui~or
empujan al perseguido a mirarse a sí mismo, a auto-observarse" (Clanc1er

94)
Un mundo caótico, derrumbado. Son entonces explicables las acciones
de los Trinxies con las niñas, al amarrarlas y quemarlas; sólo representaban
la realidad en la cual vivían. " ( . .. ) su hermanito que quiso defenderla le
retorcieron sus partes y le azotaron la espalda, parece ser que después se los
cortaron y se los pusieron en la boca, y que a ella los falangistas le raparon la
cabeza; pues eso representaban, monsén, la galleguita se interpretaba a sí
misma con lágrimas de verdad y esa atrevida Virginia hacía el papel del
hermano amarrado a la escalera con la espalda despellejada..."(Marsé 240)
Cuando se ha sufrido demasiado, la salvación, el medio de mantenerse es
teatralizar la propia vida, llevar una carrera frenética contra el juego de la
vida y la muerte. Estos niños de España, son la generación que apenas vivió
parte de la Guerra Civil, mientras Serdam o Marcos pertenecen a los que
estuvieron inmersos plenamente en ésta. Los chicos heredan un mundo
miserable, ven y sufren situaciones atroces, y para no volverse locos deben
318

deshacerse del tormento de la memoria. Entonces convierten en ficción lo
que realmente ha sido vivido, para pretenderlo ajeno, como para
transportarlo a Otro ser diferente a ellos, desenvuelto en el escenario gracias
a ellos. Y esta es la culpa de los opositores al régimen, de los ganadores de la
guerra, pues no pueden pedir una España distinta a la que ellos horadaron.
"Es pues la sociedad la que por medio de sus instituciones sociales y
culturales va a trasmitir, de una generación a la siguiente, fuentes de
agresividad colectiva." (Clancier 104) La violencia, la actitud despiadada
frente a la gente, a los demás, a su existencia, la falta de ilusiones, son dadas
por la generación anterior a los muchachos; y ellos sólo repiten cuanto ven,
porque es lo natural pues lo han visto desde chiquillos. Entonces la
esperanza para el país Ibérico está anulada por varios años más. La guerra
los dejó abandonados, solos, y los muchachos sólo sobreviven tratando de
ejercer un dominio contra quien se pueda, para no sólo jugar el papel de
dominado sino al mismo tiempo ser dominador. En este punto podemos
llegar a la idea que estos papeles no son exclusivos entre la población y el
Estado, pues también J~a es líder de un grupo y puede desempeñarse como
tal ante ellos, y los Trinxies frente a las huérfanas. Hay toda una
jerarquiz.ación del poder en la que los españoles de este tiempo están
colocados. Lo lógico para el lector sería calificar de malo al Estado y de
buenos a los pandilleros, pero- las personas, sus actitudes son relativas (si se
busca juzgarlas), así como lo es la verdad o el tiempo. Depende del punto de
vista, del momento escogido para examinar, y aún así también está sujeta a
nuestras condicionantes o determinaciones para interpretar, para observarlas
y evaluarlas.
"Hemos parado en ser una ruina que, compasivamente, nos aplicamos
con adornos y fastos. Llamar ruina a la ruina, despojarnos de esos adornos
seria un primer paso para salir." (Gil 128) Si te dicen que caí constituye una
denuncia del estado general de la sociedad española. La niñez suburbana,
callejera y gris; la orfandad, las persecuciones y represiones; la insolidaridad
y la crueldad; miseria y muerte que poblaban la historia cotidiana de España.
Y esto se pretende dejar en el olvido, esto que se generó del enfrentamiento
de hermano contra hermano, sembrando violencia y cosechando
precisamente eso. Realidades sepultadas tras la visión optimista sostenida
por el franquismo, en el cual la corrupción es erradicada, la prostitución
controlada, y los pobres son auxiliados debidamente; no se dispone a ver las
historias que quedan de lado a su verdad. Se de la sociedad hipócrita; en la
que, por ejemplo, la pomografia y el sexo, además de las aventis, son un
medio de evasión; asuntos que se mantienen en lo oculto, aunque es como un
secreto a voces. El Estado impone y exalta, junto con la Iglesia, rígidos
principios, sin tomar en cuenta el contexto de quienes debían de respetarlos;
los cuales, en apariencia, deben ser cumplidos por la colectividad. "Java le
subió la falda, ella abrió las piernas. La música vibrante anunciaba el final de
319

�la película. Se encendieron las luces: una quincena de espectadores _de pi~
entre butacas, saludando la pantalla en blanco mientras sonaba e! himno.
(Marsé 185) "(... ) la Congregación había resuelto no ocuparse mas de. esas
pobres descarriadas; que otros organismos ya las controlaban Y gra~ias a
Dios la moral y la decencia volvían al país." (Marsé. 292! Una sociedad
edificada en tanta hipocresía y represión, que genera mevitablemente una
explosión de la pornografía entendida ésta como expresión _lógica Y como un
antídoto subversivo y popular. Pero también es el medio por el que se
domina al otro, en el caso de Conrado con respecto a Ramona o Java,
despojándolos de su humanidad y convirtiéndolos en objetos con_ l?s cuales
se podía realizar una transacción monetaria, para tenerlos _al servicio de sus
deseos sexuales. El cine en el cual trabaJan las prostitutas Y lugar ya
conocido por los clientes, bien se sabe qué pa~a _dentro, pero sólo en la
oscuridad se cumple la función real del establecumento; a la luz, entr~ los
presentes, sólo se encuentran personas que quieren internarse ~ otra r~alidad,
la de la pantalla grande. "( ... ) el mismo des~o atroz qu~, vio un día en la
piel de Ramona, morena y sucia como un estlg°;1a: tambien en ese cuerpo
desmedrado en esos dientes picados y en esos OJOS muertos se operaba la
misteriosa ~utrefacción de la ciudad, aquella indiferencia de charco
enfangado recibiendo sucesivas humillaciones y engaños." (Marsé 205)
El título de la novela enmarca el rumor, el dialogismo, las voces que se
entremezclan. Hay una persona que avisa a otra sobre la caída de quien es_tá
formulando el condicional. El tiempo está fracturado y mezclado, es decir,
una enunciación se emite en el pasado y la retoma alguien más en el
presente, hac~ suyas las palabras de otro para expresar su idea. Se hace
palpable la ambigüedad; entre dos planos (yo y otro o p~d? Y presente), el
real y el ficticio, ambos son parte de esa estructura condici~nal, pu~s algo
sucede en lo real para dar paso a lo posible, a lo que todavia no existe. Y
luego, el discurso de los vencedores de la Guerra ~ivil referido por la frase
del título de esta novela, muestra del himno omrupresente, eco del poder
totalitario. Es la primera cara de la obra, el lector tiene contacto primero con
esta construcción; sin embargo, al igual que en el seno de la frase, resulta
una voz que luego se conjuga y da paso a una pluralidad ?e perspectivas
refiriendo a una realidad percibida de una manera muy particular por cada
personaje. Una multiplicidad de murmullos que subyacen al canto aplastante.
Un himno se recuerda la lucha y se reafirma la victoria de los franquistas,
pero también retrata la situación del resto de España, la ~esesperación, la
confusión, las ruinas, los escombros por donde es preciso excavar ~ara
encontrar un aliento de vida. " ... todo el mundo espera o busca alguien.
Cartas O noticias de algún pariente desaparecido, o escondido, o muerto.
Siempre veréis a alguien que llorando busca a alguien que sabe algo malo de
alguien" (75) Todos saben algo y en cierta manera nadie sabe _sobre ~o que
sucede, de las personas, de la Guerra, los niños, la muerte. La ruma esta en la
320

gente también, lisiados, marcados con alguna cicatriz, enfermos; como en el
fmal de todo, sólo sobreviven pues eso es ganancia.
En su novela, Marsé abre un espacio para exponer una galería de
personajes en situaciones cotidianas, eso se refleja en el manejo de un
lenguaje sencillo y al captar el habla, la manera en que se desarrollan los
diálogos y cómo los refieren las personas. Recrea un mundo sórdido,
inmerso en la destrucción, y escoge exponer la vida de quienes viven al
margen de la tan benévola realidad aceptada por un régimen dictatorial.
Muestra situaciones limite: pobreza, violencia, prostitución; y a sus
personajes desarrollándose en medio de éstas. Pero su critica no sólo se
cierne sobre los poderosos del país, sino también sobre el resto de la
población, los opositores y los pandilleros. No lleva a cabo un tratamiento
maniqueísta sino un poco más justo y por tanto más real de la cuasi-vida en
España. Introduce el erotismo con menos pudor, lo muestra como un coto de
poder utilizado por ciertas personas sobre sus subalternos en la jerarquía de
domino.
En la novela de Juan Marsé se revela y se escucha a la sociedad de
Barcelona, son relatos sobre putas y maquis, miseria y niñez, carencias
materiales y humanas. Y a través de sus narraciones se ven las situaciones
extremas en un barrio como el de Guinardó, y como ése otros tantos en el
país. El discurso del poder se encuentra también, pero se adivina, se advierte
en las palabras de los personajes . Entre voces están las de la nueva
generación, raquítica y enferma, envilecida, con el alma emputecida;
heredera de un mundo destruido. Como en la sociedad española, que debió
aprender a moverse en dos planos de la realidad para sobrevivir; estos niños
arman un perorata para satisfacer a las autoridades, mientras se desarrollan y
hacen de las suyas en los que fueran refugios antiaéreos; evadiendo, huyendo
de la sonada omnipresencia del régimen opresor. "(... ) entonces todos
pensábamos esto no puede durar y ahí ·están todavía los que hoy siguen
pensando todavía eso no puede durar, algún día tiene que acabarse, no
aguantará, sin saber que estas palabras llegarían con la vacuidad del eco
hasta los sordos oídos de sus hijos y sus nietos ... " (Marsé 368)

Bibliografia
Clancier, Anne. "Psicoanálisis, Literatura y Crítica" Ediciones Cátedra.
Madrid. 1979.
Gil, Pablo, ''La novela social españolas" .Editorial Seix Barral. España.
1975.

321

�Marsé, Juan. "Si te dicen que caí" . Plaza &amp; Janés Editores. México. 1997.

EXPRESIONES E IDENTIDADES JUVENILES EN MONTERREY:
EL SKA COMO ADSCRIPCIÓN A REDES SOCIALES

Masiello, Francine. "Texto, ley, transgresión: especulación sobre la novela
de vanguardia". Revista Hispanoamericana,julio-diciembre. 1985.
Lic. Joel Morales Hemández
Sánchez-Rey, Pablo. "El lenguaje literario de la novela: la "nueva novela"
hispánica". Editorial Mapfre. España. 1991.
Tusell, Javier. "Historia de España". Editorial Taurus. España. 1998.

Hoy día, compartimos un mundo lleno de representaciones a las que
les conferimos uno o muchos significados. Éstas, son las manifestaciones de
la concepción del mundo que es determinado por una situación sociohistórica específica.
A finales del siglo XX, siglo de múltiples cambios y transformaciones,
el significado de un sinnúmero de representaciones, se reproduce a gran
escala. El significado que conferimos a las representaciones del mundo
cotidiano, ya no sólo cobra sentido por medio del lenguaje, como la
capacidad del ser human/de compartir intersubjetivamente, un mundo de
representaciones
-pa§amos del hamo sapiens al horno videns, según
Giovanni Satori-; es por ello que, además de palabra, es imprescindible la
multiplicidad de aspectos que dan sentido a 'este mundo de vida': signos,
imágenes, metáforas, en donde ya no es sólo la palabra lo que encierra un
significado, sino además, un lenguaje que se desarrolla a partir de las
construcciones de sentido que se dan a través de la apropiación de lo
cotidiano y del contexto social por medio de la interiorización del mundo
objetivo, de "lo otro"; donde el lenguaje, las imágenes, los símbolos, los
iconos, las prácticas culturales, conforman el sentido social de las
representaciones del mundo por todos compartidas, donde "lo otro" es
diferente, pero que no se vuelve anárquico, sino que se reconoce como
distinto.

LA JUVENTUD NO ES MÁS QUE UNA PALABRAº
"La juventud es un concepto asociado a tiempos sociales"
José Manuel Valenzuela Arce
Se puede decir que la juventud es una palabra, es un concepto
construido a partir de la realidad social e histórica en donde se desarrollan o
circunscriben los actores a los que se les adjetiva. Analicemos a manera de
preámbulo cómo es que en la última mitad del siglo pasado se le ha asignado
una connotación a la 'juventud'; un sentido y una significación de acuerdo al
contexto, a una totalidad.
Después de la segunda Guerra Mundial se establecen de una forma
muy definida, lo que serían las dos formas que volverían bipolar la geografia
322

323

�-con todos los adjetivos posibles- del planeta. La 'sociedad libre' mostraba
las ventajas de una incipiente economía industrial, desarrollada en una
estructura científico-tecnológica en donde la dinámica belicista proveía
fuertes elementos para la producción y reproducción de una economía
sustentada en el mayor beneficio al menor costo posible; la llamada
'racionalidad' capitalista.
Herbert Marcuse analiza acertadamente los avances tecnológicos y
científicos de la sociedad industrial contemporánea, que provocan "la
rendición del pensamiento" y que convierten al ser humano en un "hombre
unidimensionalnl, relacionado con lo que él llama la raison d'etre de la
racionalidad capitalista: una constante amenaza de conflicto entre poderes
que vuelven i"acional esa lógica capitalista. La sociedad industrial
avanz.ada, señala Marcuse, produce y reproduce elementos de coerción y de
dominación con base en proyectos sociales sustentados bajo la lógica de la
dominación tecnológica, en una visión del progreso lineal.

Es esa racionalidad volcada en su raison d'etre, de riesgos ecológicos, de
degradación de la mano de obra trabajadora, de la explotación de los recursos
naturales y de la llamada 'racionalidad instrumental' lo que vuelve irracional
la dinámica capitalista industrial.
Debido a ello y en la medida en que grupos sociales accedían a los
''beneficios" del desarrollo -en especial la clase media- se configuró lo que
hoy día con()(?emos como la 'juventud' o 'los jóvenes'. Esta acepción alude a
la forma en que los incipientes actores, subsecuentes a la segunda gran
guerra, concebían una realidad que denotaba elementos que imposibilitaban
una convivencia social. Así, estos nuevos actores sociales son clasificados o
catalogados a partir de adjetivos, que encerraban todo un universo de
significado y de sentido, principalmente bajo la premisa de la 'protesta
juvenil' y de 'movimientos juveniles' que cuestionaban la forma en que la
sociedad se desarrollaba en un contexto de opresión y dominación. Pero
estos grupos de jóvenes, poseedores de las ventajas materiales de la actividad
capitalista, cuestionaban no las necesidades elementales de convivencia e
interacción humana, sino que cuestionaban el status quo como forma de
organización social, por espacios sociales, políticos y culturales para su
universo de acción, en donde afloraran formas alternativas de organización
social.
Fueron aquellos jóvenes de una clase media urbana incipiente los que
poseían cierto capital intelectual como para acceder a los círculos en los que
era posible organizarse de manera colectiva. Sin ahondar demasiado, fue en
los Estados Unidos en donde los beatnik's comenzaron a cuestionar -por
medio de la literatura como forma de acceder a un universo social- la
324

sociedad contemporánea y sus elementos irracionales. Jack Kerouac, A/len
Ginsberg, Michel MacClure, Gary Snyder, Lawrence Ferlinghetti, Nea!
Casady, Gregory Corso; todos ellos abandonan la 'sociedad cuadriculada' y
critican por medio de la violencia verbal en sus escritos. Los provos surgen
en Ámsterdam, también en círculos intelectuales donde, a través de los
llamados happening 's -lo que hoy sería un performance- critican el status
quo por medio de la interacción no violenta en lo cotidiano con actuaciones
que cuestionan la sociedad 'libre'. El movimiento hippie aglomera todas las
características de lo que la 'juventud' denotaba. Caracteriz.ados por su
concepción pacifista y hedonista del mundo, en una realidad bélica y
bipolar; éstos se oponían al sistema en su conjunto: a su materialismo, al
conformismo que caracteriza a las ciudades masificadas, a la burocracia que
dirige y anquilosa la fluidez de la vida y al cuadro de valores dominantes, es
decir, la propiedad, el trabajo, el dinero, la competencia, las diferencias de
, clase, la segregación racial, la represión ideológica, etc. Así mismo, hubo en
algunas partes del mundp otros adjetivos: en Alemania se les denominó
halbstarke, en Gran ~taña teddy-boys, en Italia vitelloni, en Francia
blusons noirs, en Suecía skunafolke, en Dinamarca anderupen, en Japón kami
- nori - zoku, en España gambe"os, en Polonia hooligans, etc. Pero fueron
los movimientos estudiantiles universitarios y la aparición del rock 'n rol/ a
finales de la década de los sesenta lo que devino verdaderamente en la
construcción social de la 'identidad juvenil'. Miles de jóvenes "quedaban
colgados y abrumados por las notas desgarradoras de Janis Joplin y la
organización de los estudiantes de la Universidad de Berkeley, devenían
caleidoscopios luminosos con el virtuosismo de Hendrix y transitaban de la
mordacidad iconoclasta a la densidad poética de Morrison, a la vez que se
proclamaba 'todo el poder para la imaginación ' en la Sorbona y el mayo
francés, y miles de jóvenes agudizaban sus criticas a las formas plásticas del
american way o/ lije con Zappa, Dylan, Báez, Richi Haven, etc. De esta
forma los cambios sociales que simbolizaron los movimientos estudiantiles
de 1968 enmarcaron un nuevo contexto donde muchas cosas se
polarizaron...y ganaba fuerza una identificación construida desde los limites
de adscripción/exclusión: nosotros los jóvenes. Grandes grupos estudiantiles
se radicalizaron y esto se expresó en sus formas de expresión musical"2

Para comprender el concepto y la palabra : aproximaciones teóricas a
la(s) ideotidades(es) juvenil(es)
Después de la caída del muro de Berlín se dice que la historia ha
terminado, algunos otros se adscriben a la concepción que la modernidad
todavía es un proyecto inconcluso; otros -no sé a ciencia cierta- pretenden
formar parte de un 'tercer mundo'. Lo imprescindible es la forma como nos
325

�desarrollamos socialmente
comunicacional y cultural.

sobre

una

dinámica

global

económica,

La sociedad industrial contemporánea se ha circunscrito sobre grandes
centros urbanos, de concentraciones poblacionales de grandes dimensiones
donde el espacio habitable cada vez se convierte en un artículo de primera
necesidad.
Las áreas urbanas se convierten en el centro acaparador de flujos
migratorios en donde convergen un sinnúmero de pobladores provenientes
de áreas agrícolas, que no han sido inscritas en la dinámica industrial
capitalista y por tanto, los pobladores tienen que migrar a las ciudades.
Además, cada vez es más constante el número de pobladores indígenas en
los centros urbanos, por lo que las grandes ciudades se convierten en centros
de interacción heterogéneos y díversificados.
Asimismo, las políticas neoliberales llevadas a cabo por los programas
políticos de los años ochenta, configuraron las perspectivas orientadas a esa
heterogeneidad urbana. El disminuido papel de un Estado, que en su
momento fue benefactor, repercutió sobre las políticas de asistencia social, y
desatendió los instrumentos sobre los que se otorgarían los elementos de
cohesión y sentido de pertenencia a una determinada ubicación geográfica
y cultural. De esta forma, se pasa del Estado - como agente catalizador de
sentido- al mercado, como aquel agente que confiere las bases para una
configuración. del significado de pertenencía a un determinado espacio social
y urbano.
Partiendo de tal construcción de significado inserto en una realidad
urbana latinoamericana, subdesarrollada y dependiente, es como tratamos de
ubicar el concepto de cultura, "como aquella dimensión de significación que
3
confiere sentido presente en todas las practicas sociales"
Por lo tanto, y debido a la multiplicidad de escenarios en los que se
figura lo urbano, la cultura no puede encasillarse en un sólo aspecto, es un
término evanescente, difuso. Es preferible señalar al carácter adjetivo de la
cultura: 'lo cultural'4 de una práctica social que vuelve más concretas las
características de la cultura, y en ese sentido, las expresiones musicales
juveniles pueden ser 'lo cultural' de una práctica social de un grupo social
poseedor de una cultura en particular, esto como forma de sentido y
significación a su interacción dentro de un contexto heterogéneo.

interacción del poder económico, político y cultural. Coincido en que "lo
urbano remite a relaciones de poder y violencia simbólica: la violencia
simbólica consiste en la capacidad de imponer conjuntos de significaciones a
otros, esto es, a partir de la estructuración clasista de las sociedades, la
desigualdad social se manifiesta como desniveles culturales".5
Por tanto "la cultura urbana designaría las significaciones (traducidas
en prácticas, sujetos y estructuras) que se ocupan de modelar o modular el
sentido de la espacialidad".6
Así, dentro del proceso de globalización se desarrollan un sinnúmero
de identidades múltiples, en un espacio fracturado por el fácil flujo de
información a través de los medios de comunicación, espacio constituido por
desniveles sociales. "Esto quiere decir que en el espacio de la sociedad civil
(en la concepción gramsciana) hay posiciones dominantes y posiciones
dominadas, identidades hegemónicas e identidades subaltemas"7 y agregaría
además identidades mru;ginadas e identidades imaginarias. 8
/

En el nivel superestructura!, en el nivel de lo simbólico, estas
escisiones pueden ser comprendidas de acuerdo a la forma en que los jóvenes
se adscriben a un rol determinado por las prácticas sociales y a la forma de
conferir un significado que puede devenir, en sentido de la acción, a raíz de
compartir las mismas prácticas con un grupo que trasciende un carácter de
clase y que se inserta en el plano de lo simbólico y del reconocimiento
recíproco de pertenencia. "Los estilos juveniles marcan aspectos culturales
importantes que rebasan las adscripciones de clase.... pero definidas por las
redes de relaciones en las que el joven participa".9
De esta forma, la identidad colectiva se construye a partir de un campo
intersubjetivo -en este caso de expresiones juveniles-, de fronteras
simbólicas de distinción e identidad donde la autopercepción y la
heteropercepción -en un sentido puedo decir dialéctico- devienen en
identidades sociales específicas.
Podríamos decir que la cultura juvenil es la construcción de sentidos y
significados en donde el umbral de adscripción o diferencia está inscrito en la
relación que se guarda con los otros y los demás. Es la autorepresentación y
la heterorepresentación lo que hace que 'el nosotros' cobre sentido.

Dentro del contexto urbano es imprescindible hablar del espacio social
dentro del que 'lo cultural' se desarrolla, en el carácter público de la
espacialidad. En el contexto urbano 'moderno' las ciudades expresan la

Definitivamente todos y cada uno de nosotros nos desarrollamos en un
universo social y en nuestro 'mundo de vida' donde "se atiende de manera
general los procesos estructurales de la sociedad y sus transformaciones, y
los efectos que éstos tienen sobre los patrones de interpretación colectiva con
énfasis en su transmisión cultural y en su organización lingüística. Por lo

326

327

�tanto, 'el mundo de vida' implica una realidad estructural, su reproducción
mediante patrones de sociabilización y la construcción de mundos
simbólicos". 1º

las podemos catalogar de acuerdo al punto de referencia que utiliza
13
Valenzuela.

Bajo esta premisa, es pertinente precisar que el siguiente trabajo
teórico busca sustentar los resultados empíricos sobre las siguientes bases, es
decir; hasta qué grado las expresiones juveniles en nuestro contexto se
adscriben a una acción social; "entendida como aquélla que se realiza a
partir de objetivos compartidos y colectivamente definidos, en una
construcción colectiva de sentido por parte de los actores, en una visión
común que orienta la participación de los individuos en contraposición con
los actos de agregado o imitación".11

Contrabando Machaka: la construcción del significado y del sentido de
la identidad juvenil en Monterrey

Así mismo, se tratará de comprender cuál es la situación que guarda la
manifestación juvenil a estudiar, de acuerdo con algunas de las siguientes
identidades y acciones juveniles:

i.
:;¡

z

@ Identificaciones Gregarias.-

r

tl
"O
&lt;:I

E
o
e:: •

'2
·
:::,
&lt; ~

Aquí quedan comprendidas expresiones, estilos y gustos definidos por
imitación. Los jóvenes participan de elementos comunes sin que
necesariamente existan vínculos entre ellos.
@ Red Simbólica.- (Redes imaginarias de sentido)
Formas· de identificación en las que los jóvenes participan en la
conformación de sentido de la red. Las redes simbólicas son procesos de
inter-reconocimineto entre los miembros de la red. Aquí los jóvenes se saben
de una red juvenil , se reconocen en la música, se encuentran en las tocadas y
ellos son activos creadores de canciones, textos o espacios donde dan cuenta
de su situación.
@Grupo.-

Debido al incipiente sincretismo dentro del que se circunscribe la
realidad social actual de la sociedad regiomontana y su consecuente
dinamismo, surge para la imaginación sociológica -tal y como
Milis la
desarrolla-, un extenso y complejo sistema de procesos socioculturales,
económicos y políticos.

'!'.

Desde compañías transnacionales cementeras y cerveceras -cuyos
dueños forman parte de la lista de los 200 millonarios del mundo- las que
delimitan los rasgos cara~erísticos de una sociedad trabajadora sin obreros;
en donde estas grandes empresas son quienes hacen esta sociedad
trabajadora, donde también coexisten colonias urbanas ~ue llevan por
nombre: "Revolución Proletaria" o "Tierra y Libertad", cmdad donde el
'espíritu del capitalismo' se erigió sin las bases de 'una ética _protestante' Y
donde "la razón social empresarial" se instauró como bastión del pacto
fundado entre el llamado Grupo Monterrey con el Estado nacional
benefactor, para propiciar el inicio de la apertura de la economia mexicana
después del desgastado milagro mexicano, así como de la mano del ll~ado
neoliberalismo comienza a fundamentarse un tipo de neoconservadunsmo
que revierte lo 'rescatable del proyecto de la modernidad, la capacidad del ser
humano de regirse sin la ayuda de poderes suprahumanos.
Ciudad donde convergen majestuosos centros comerciales, cadenas
de tiendas - norteamericanas principalmente- que resignifican y reconfiguran
el espacio social. Zona urbana delimitada por áreas rurales, en donde las
relaciones de parentesco regulan la dinámica comunitaria, a la vez que se
inscriben en procesos mediáticos de información.

Posee una estructura definida en la que participan diferentes
conformaciones de poderes y liderazgos. Los grupos poseen códigos más o
menos explícitos, presentan una rutina cotidiana compartida, portan
elementos que les identifican y les diferencian de otros grupos. La identidad
se establece por la posición de 'los otros' y no por una definición grupal
compartida que trate de ganar sus propios espacios de reconocimiento". 12

La complejidad de los asentamientos irregulares vu~lve conflictivas
zonas marginadas, espacialmente, marginadas de redes sociales y culturales
de interacción del acceso a eventos culturales y donde el traslado del hogar a
los centros d~ trabajo o educativos absorbe la mayor parte del tiempo
disponible para la diversión y el esparcimiento.

De esta forma, podremos llegar a concebir a las manifestaciones y
acciones juveniles dentro del marco urbano, como una de las diversas formas
a través de las que se construyen y dan sentido a las identidades sociales, y

Aun así la ciudad de Monterrey se inserta en la dinámica global del
desarroll~ -que Canclini analiza-, dinámica global circular para algunos
pocos, y tangencial para la mayoría.

328

329

�En esta dinámica, "lo emergente es una sociedad cada vez más
compleja, en la que adquieren relevancia actores cuyas demandas y acéiones
no se encuentran asentadas en el proceso de producción, sino en un nivel
diferente que comprende el ámbito de la cultura, las relaciones entre los
géneros, los jóvenes, la preservación ecológica, etc." 14
En nuestro análisis son los jóvenes los principales actores que surgen
como 'los hijos de la crisis', y los que no se insertan en una dinámica
totalmente homogénea, ni mucho menos incluyente, con respecto al proyecto
enmarcado desde los intereses políticos e ideológicos de la globalización.

..l

La ciudad se representa desde el momento en que el sentido es
construido sobre la base de los grupos que sustentan los medios de poder,
tanto económicos como políticos, donde este sentido de 'la sociedad' se
encuentra desprovisto de las múltiples imágenes culturales y cotidianas que
cobran significado en lo que Daniel Bell llama 'las contradicciones culturales
del capitalismo'.
La dinámica capitalista aísla y separa el ámbito de lo material y lo
simbólico, lo enmascara en un trazo uniforme de lo social. Para este caso, la
construcción social de la realidad se da en el marco de los avances técnicofinancieros, así como en el escenario de una 'transición a la democracia', lo
que disfraza la complejidad de una sociedad cada vez más heterogénea,
sincrética, diversa; sociedad que Gianni Vattimo llamaría: postmodema. 15
Aquí la globalización marca la pauta, "en las tendencias globalizantes
del modernismo capitalista neoliberal, las industrias culturales han jugado un
papel fundamental, pues apuntan hacia la estandarización de pautas
culturales, para luego cambiarlas en una lógica efervecida en la que
prevalece la búsqueda de la ganancia". 16 Es aquí donde las expresiones
juveniles se revierten de un significado acorde a la dinámica capitalista. En
esta dinámica capitalista, "los jóvenes se convierten en un mercado de
consumo fara las industrias culturales explotadoras de prototipos
juveniles." 1
Pero así como en este proceso de globalización, las industrias
culturales han jugado un papel importante como factores que inciden en la
estandarización de prácticas juveniles y pautas culturales, de igual forma
"esta sociedad muestra un juego dialéctico entre uniformación cultural
gracias a los medios de comunicación así como también, diferenciaciones y
desigualdades, donde aparecen y se construyen nuevos procesos de
identificaciones colectivas y resistencias culturales". 18
330

Aún y cuando los medios de comunicación y las industrias culturales
modelan casi por completo los patrones de vida como agentes de
socialización, también son el factor que implica una justificación para tratar
de mantener ese sentido de identidad, de creaciones de distinción en grupos
juveniles; características que revisten de sentido a un grupo generacional más
o menos definido.
A través de los medios de comunicación algunos jóvenes se adscriben
a manifestaciones juveniles que le son propias:
'...por medio de programas especiales de radio que se dedicaban al rock
local principalmente... ' 19

en donde grupos musicales de ska acceden cada vez más a espacios de
reconocimiento.
Debido a ello y eµ"Ía medida en que aparecen grupos musicales de ska
o de otros géneros én la escena del rock en Monterrey, comienza a
expandirse y extenderse -a través de los medios- lo que se denominaría la
"Avanzada Regia". Con la "Machaca Regia" se explota al máximo la
disposición y el arraigo que-cientos y miles de jóvenes consideran como
significado y sentido de prácticas sociales de pertenencia e identidad.
¿Pero cómo se configura esa identidad heterorepresentada y construida
socialmente por los medios hacia el interior de las colectividades juveniles?
¿Cómo esa identidad se vuelve difusa y diversificada dentro de las redes
sociales de adscripción de los jóvenes en Monterrey?
En este sentido, es preciso señalar los ámbitos dentro de los que la
dinámica de la globalización se inscribe_ en las prácticas juveniles:
a)
en el ámbito de lo imaginario, en donde los medios de comunicación
construyen dimensiones amplias de reconocimiento.
b)
el ámbito de lo cotidiano, en donde la vida diaria establece relaciones
estrechas de reconocimiento.
Desde la perspectiva del ámbito cotidiano, guarda una gran relevancia
el significado y el sentido hacia el interior de los grupos de jóvenes, en donde
las ventajas y las desventajas con respecto a los medios de comunicación se
intersectan con relación a la construcción del sentido y su reproducción:
'... primero lo veía como desventaja porque pensé que lo volverían muy
comercial y luego no sé, sentía como que a las tocadas empe7.aba a ir
gente que ni sabía ni qué y como que nada más por modita, por ir, pero
pos' no sé, o sea para los grupos creo que está bien, es una manera de
331

�darse a conocer, que más gente sepa de ellos, entonces creo que es una
ventaja... ' (sic)
En este sentido, el ámbito de lo imaginario se amplía conforme los
grupos musicales traspasan fronteras, pero en el ámbito cotidiano disminuye
el nivel de estrechez de los jóvenes que se adscriben al ska.
De esta forma, el ska como forma de manifestación musical de
expresiones juveniles se inserta en la dinámica capitalista de las sociedad del
consumo, pero guardando parte de su sentido de identidad colectiva.
Hacia el interior del ámbito cotidiano, en el plano del universo de
acción de los jóvenes que se adscriben al ska, en las tocadas "podemos ubicar
redes, recursos o mecanismos instrumentados por la comunidad o el grupo
con el objetivo de satisfacer sus necesidades fisicas de reproducción, así
como también aquéllas cuya finalidad se orienta hacia la reproducción de su
20
universo sociocultural"; dicha reproducción se percibe de manera alterada
por el papel de los medios de comunicación:
' ... o sea como te digo, para los que ya nos gusta el ska desde hace un
buen, como que sí dices ¡hay!: viene mucha gente que nada que ver,
como que lo ves así como desventaja... '
desventaja al momento en que dichas expresiones musicales también se
manifiestan y. son apropiadas por los medios, y en especial, la expresividad
de ciertos grupos musicales que intentan reflejar, por medio de la letra en
algunas de sus canciones, la realidad social contradictoria:
'...es que de repente (los medios) sí hacen que canten diferente y que
cambien muchas letras y que no la canten igual como lo cantan aquí (en
las tocadas), que si dicen maldiciones lo quitan y eso... '
pero el papel difusor de los medios engloba y establece más vínculos entre lo
cotidiano y lo imaginario, es decir:
' ... pero como quiera, está bien para que, pa' que lleguen más 'vatos' que
les gusta esa onda y que estemos más unidos...'
pero el vínculo de la progresión y la regresión se vuelve estrecha en la
mirada de un actor principal hacia el interior del ska en Monterrey:
'... pero no, ta' mal porque le quitan... lo censuran... '

332

Es así como a través de la promoción y la censura, del paso de lo
cotidiano a lo imaginario, juegan dialécticamente -lo que hace cambiante,
evanescente y difuso- lo cultural de un grupo juvenil, puesto que su
producción y reproducción está siempre en constante movimiento:
' ... está bien, tan si quiera para que luego le va a empezar a gustar de
repente y le va a dejar meter más a esa onda y luego ya no nomás va a
ser sólo publicidad, le va a gustar mucho esta onda subterránea y
también... ' (sic)
Así, "la mediación entre sujeto y producto simbólico es establecida por
la experiencia de vida y no por la marca unívoca de los medios de
comunicación". 21
Podemos afirmar entonces que en los ámbitos cotidianos, los que se
reproducen a través de los medios de comunicación pueden devenir en
ámbitos imaginarios rel~ionados sin que uno sobrepase al otro, sino que sea
una relación recíproca(
Entonces, el consumo simbólico de experiencias musicales juveniles
"como una interacción social, diluye el peso fetichizado de los objetos para
resaltar su connotación en la esfera humana mediante su integración
simbólica a las relaciones sociales e interpersonales, con la que el consumo
simbólico nos remite necesariamente al campo de las relaciones
22
intersubjetivas" entre los jóvenes adscritos al ska.
Es a través de estas relaciones intersubjetivas como se construyen las
identificaciones colectivas de significado, reconocimiento y sentido. El
ámbito cotidiano aún permanece indisoluble coino el espacio dentro del que
la dinámica homogeneizadora de la globalización todavía no termina de
introducirse de manera significativa. ·
Lo que es imprescindible, es el papel de los medios de comunicación
como agentes que evitan que las expresiones juveniles puedan devenir en
grupos con fuertes índices de cohesión, ésto debido a su incisiva influencia
en la reproducción constante del ska y la adscripción de grandes grupos de
jóvenes al movimiento, lo que evita una organización definida y estructurada,
y por el contrario, se establecen redes simbólicas de reconocimiento e
identidad producidas y reproducidas también en el ámbito de lo cotidiano, es
decir, en las tocadas.
Este sentido intersubjetivo de la identidad es donde las prácticas
comunes, a las que los jóvenes confluyen en las tocadas, establecen redes
simbólicas tal y como l~ señala Valenzuela Arce y la cual analizamos en el
333

�capítulo anterior; puesto que la relación del nosotros se da de una manera
disgregada, sólo vinculada por rasgos distintivos de reconocimiento
simbólico como parte de una colectividad, sin un vínculo demasiado estrecho
entre la red, sin interacción directa del nosotros con los mismos.
La adscripción, por lo general se da a partir del ámbito de lo
imaginario a lo cotidiano, de los medios de comunicación a las tocadas, y en
situaciones esporádicas, es a través de la reproducción de la mismas redes
simbólicas.
De la autoconciencia se parte a la heterorepresentación del otro, el
nosotros, sólo cobra sentido al introducir mi autoconciencia en el ámbito de
lo cotidiano del ska. La adscripción de lo cotidiano a lo imaginario puede
darse también
' ...'pos' por un camarada que empezó y luego él me invitó y yo fui a las
tocadas...y luego yo me empecé a juntar con los demás...'
En los demás se establece lo exterior, que deviene por medio de la
interacción simbólica en el nosotros, en la unidad mediada por el sentido y la
pertenencia, pero en este caso, el nosotros no es único e indivisible, no es un
grupo ni una colectividad material, el nosotros es efimero, evanescente;
cobra sentido sólo en los espacios de interacción construidos por la
colectividad simbólica para establecer vínculos; es decir en las tocadas:

' ...nosotros nada más andamos de rol, y en las tocadas, ya sabemos a qué

'... todos estos que veo en la fila son las personas que yo siempre veo en
las tocadas y yo dije: ¿entonces quiénes están adentro?.... no les hablo a
todos pero ya los conozco de vista....ah!!, aqui están las chavas, este, los
otros greñudos y dije entonces: ¿quiénes están adentro? si aquí están
todos los que yo conozco... ' (sic)
La adscripción como jóvenes se vincula a la participación conjunta de
prácticas donde se comparten el espacio y el tiempo, donde interactúan y se
reconocen mutuamente, donde "el sentido de la acción social se establece en
un marco de redes de significado que comprenden diversos ámbitos de
interacción cuyos encuentros son de tal magnitud que, a pesar de las
diferencias, posibilitan la construcción colectiva".24
Las diferencias no se establecen al interior del nosotros, sino con los
demás. El universo de los jóvenes se configura y cobra sentido
independientemente del ti/nipo social general. Por ello, la interacción social
se plasma sobre dos perspectivas, sobre lo simbólico y lo instrumental. Los
jóvenes se insertan en una dinámica aparte del progreso social, están fuera, se
encuentran al margen, y por lo tanto son diferentes. Ahí reside su adjetivo de
ser 'lo cultural' de las expresiones juveniles, una subcultura alterna a la
cultura hegemónica que establece normas y pautas universales para todos,
dentro de los que la sociedad se establece.
'...la manera en que te ve la gente, de que: ¡hay mira!, tú todavía andas
en esas cosas y ya tienes edad para no se qué, la ,la, la; si de por sí... '

hora nos vamos a juntar, pero es que como varios, casi la mayoría
trabaja....casi no tienen tiempo, pero nomás cuando nos ponemos en
contacto, cuando va a haber una tocada y a qué hora nos vamos a reunir
y ya ... '

En términos aparentes, en el ámbito de lo social, la libertad se expresa
siempre y cuando no se rompan los lineamíentos establecidos, y aquí las
expresiones juveniles tienen, por lo tanto, que adaptares a la cultura
hegemónica:

Es este interreconocimiento lo que establece redes simbólicas de
participación en las redes juveniles como lo es el ska, en donde los jóvenes
se saben parte de una red, se conciben como parte de ella, desde el interior al
exterior y viceversa. El reconocimiento es tácito, es explícito al describir la
asistencia y la dinámica en una tocada por parte de una joven 'skankee':

'...si porque aunque no quieras la sociedad te las pone, la sociedad casi te
obliga diría yo... '
pero las expresiones juveniles que se diferencian de la cultura hegemónica no
necesariamente afirman una condición de protesta por la diferencia, sino que

'...unas chavas que son las que siempre veo, que también siempre andan
ahí igual que yo... '

' ...la sociedad así lo ve, así como que hay, miren esa! y luego no sé, todos

. y donde la fila de espera para lograr ingresar a una tocada se convierte en el
espejo que otorga el reconocimiento del otro en mí, "en el reconocimiento
recíproco, esto es, basado en el conocimiento de que la identidad del otro fe
me reconoce a mí, identidad que a su vez depende de mi reconocimiento".

por lo tanto, los jóvenes tiene que pasar de un universo mediado por redes
simbólicas intersubjetivamene compartidas de reconocimiento y pertenencia,

334

te sacan la vuelta... '

335

�a la _distinción otorgada por la inscripción, a interacciones mediadas por
relaciones con respecto a fines en la sociedad contemporánea:

' ...pues yo creo que.... toda la gente cambia, eeeh! pero yo, pues yo digo
que sí seguiré yendo a alguna quio'tra tocada pero ya en diez años, ya
º t iva 11
sere'td
o a una eJecu
..... '
De esta forma, el proceso de exclusión- inclusión se lleva a cabo
mediante la incorporación de los jóvenes a las redes de trabajo y al mundo
socialmente definido por las pautas y normas vigentes en la sociedad
regiomontana.
Así, la hegemonía de un grupo en particular se establece mediante las
pautas socialmente aceptadas, mientras que las expresiones culturales que no
s_e adapten a dichas pautas -como lo es el ska en la ciudad cíe Monterrey-,
tienden a desarrollarse en el ámbito "underground". Aquí se presenta la
subordinación, la exclusión de una subcultura juvenil, de expresiones
juveniles "que participan de una cultura general de la sociedad de la que
forman parte, pero lo hacen en un nivel distinto, ya que las sociedades
clasistas, estratificadas presentan desniveles culturales correspondientes a
posiciones sociales jerarquizadas".25
Las expresiones juveniles en Monterrey las podríamos señalar como
culturas populares, es decir: "la construcción de un ordenamiento y sentido
socialmente . significativos de los sectores sociales no dominantes o
subalternos". 26

-

1

111

Es aquí, donde la construcción del sentido por parte de los jóvenes, en
redes de intereconocimiento intersubjetivo de identidades colectivas
simbólicas, se presentan como agentes que se encuentran fuera de la
dinámica social general, y por lo tanto, tienden a ser no incluidas en dicho
proceso, y para ello tiene que resignificar el sentido que ellos otorgan a su
ámbito cotidiano para insertarse en las disposiciones que, principalmente, el
mercado de trabajo representa.
La contradicción es explícita cuando cada vez más la sociedad presenta
imágenes disímiles del mundo de la vida, y el significado del universo social
se vuelve más heterogéneo, pero aún persiste la visión lineal unitaria de la
historia, de la modernidad neoliberal que la globalización representa. Por el
contrario, una modernidad global debería otorgar una multiplicidad de
sentidos y significados, en donde la libertad del ser humano no radique en la
exclusión / inclusión a esa visión lineal de la vida, sino a la infinita
posibilidad de la adscripción a un sinnúmero de imágenes y concepciones del
mundo.
336

Es en ese ámbito, donde los medios de comunicación inciden para que
este tipo de expresiones juveniles no puedan devenir en grupos fuertemente
cohesionados, en la medida en que estas expresiones comparten elementos de
la cultura hegemónica y se representen de una manera subalterna y no
contradictoria; por ello el sentido no deviene en conciencia colectiva de sí y
para sí del nosotros, y sólo se mueven en el umbral de la
adscripción/diferenciación conforme a redes subjetivas que otorga el
consumo simbólico de bienes y productos, así como su reproducción.

La Juventud Imaginada: las expresiones juveniles en la aldea global

"La madre de la identidad es la diferencia"
Luis Jesús Galindo Cáceres
Nuestro contexto. se manifiesta contradictorio y sincrético. La ciudad
puede caracterizarse como emergente, en donde surgen tensiones entre
formas tradicionales de lo social y la dinámica modernizadora global.
La vida urbana se mezcla entre lo global y lo local. Los glocalismos
resignifican la multiplicidad de información propiciadas por las redes de
información mediáticas. Las grandes ciudades "no son áreas delimitadas y
homogéneas, sino espacios de interacción, en las que las identidades y los
sentimientos de pertenencia se forman con recursos materiales y simbólicos
de origen local, nacional e intemacional".27
Por lo tanto, los ámbitos de los jóvenes en la llamada sociedad de
masas se vuelve múltiple, de múltiples glocalismos de expresiones juveniles
que diversifican a la juventud, en esta situación específica en donde esta
multiplicidad logra evitar una amalgama homogénea de la juventud para
legitimar sus expresiones culturales. Cada vez más, esta juventud es
contenida como elemento de cambio social.
La amenaza de la homogeneización por parte de la globalización
siempre será latente, es por ello que las identidades juveniles manifiestan,
mediante prácticas culturales que promueven a través del rock como género
musical un elemento que perpetúa la coexistencia de un dinámico proceso
lineal de identidades y la construcción en el ámbito de la cotidianidad de
redes intersubjetivas de reconocimiento. "El rock, como elemento
polisémico, transclasista y transgeneracional ha participado como símbolo
identatario y ha influido en la conformación de diversos metadiscursos
juveniles. Conjuntamente con su condición imprescindible como género
337

�musical, el rock ha sido referente simbólico generacional. Su búsqueda de
autenticidad ha producido identificaciones prófugas o fugitivas de la oferta
institucionaliz.ada; ha conformado prácticas ritualizadas que participan en
ciertos modos de vida juveniles, con códigos y símbolos propios, que buscan
legitimidad asumiéndose como auténticas y leales a una condición alternativa
28
siempre amenai.ada".

negativos de la racionalidad capitalista, y la incipiente multiplicidad de
imágenes del mundo presentadas por la globaliz.ación.
En esta sociedad la heterogeneidad se presenta ipso facto, las
migraciones y la americanoglobaliz.ación de la sociedad regiomontana
implica un sincretismo y donde los medios disponibles para la construcción
del sentido legítimamente otorgado por el Estado van desapareciendo.

Y ante la amenai.a constante, es el resguardo del mundo subterráneo en
el espacio social lo que lo preserva, jugando hábilmente con los beneficios
que otorgan las redes de comunicación y de información globales, para su
reproducción como ámbito autentico de adscripción juvenil.
El imaginario de la juventud es mantener el ámbito cotidiano del ser
joven y a la vez insertarse en la dinámica que 'la sociedad' presenta como
legítima. Que el nosotros pueda insertarse sin ninguna modificación en el
todos que nos espera allá afuera.
Pero eso no es lo único para construir una identidad juvenil acorde a
las exigencias de la aldea global. Es imprescindible aprovechar las ventajas
que la globalización otorga para que esta identidad juvenil difusa y
evanescente pueda devenir en un movimiento juvenil que se presente con
conciencia plena del universo en el cual nos inscribimos: el riesgo de la
desaparición de grupos étnicos, de los desastres ecológicos y nucleares, del
aumento de la pobreza, de las falacias democráticas, de los imperialismos
financieros y mercantiles, de la privación de los derechos elementales del ser
humano para sobrevivir por parte del Estado o el mercado: tierra, educación,
libertad, salud, trabajo, etc. Para que de esta forma los jóvenes quepan en la
globaliz.ación circular y dejen de ser ejércitos de consumidores para devenir
en grupos colectivos organiz.ados y propositivos.

Conclusiones inconclusas

Por lo tanto la construcción de expresiones culturales originales por
parte de los jóvenes, expresados en el rock globalizado, toma gran relevancia
el ska como un género que fusiona diversos aspectos de un mundo
multicultural y que se inserta en una ciudad emergente de donde retoma los
elementos característicos de la región y se articula de manera significativa a
través de los medios de comunicación y establece redes de significado para
grupos de jóvenes en Monterrey: desde el cabrito a la machaca.
'

Es la globalizació(de un aspecto de la cultura de la juventud; una
resignificación del sentído del ska en la ciudad que establece formas de
organización e identidades de los jóvenes del área metropolitana de
Monterrey.
Esto que he preseQtado no es más que una aproximación, un asomarse
a lo que existe allá afuera para nosotros los jóvenes, una totalidad en la cual
estamos inscritos, totalidad no única e indivisible, sino múltiple y divisible.

Notas bibliográficas
• Título de una entrevista realizada por Anne Marie Matailie a Pierre Bourdieu en
Les jeunes et le premier emploi, París 1978. pp. 520-530.
1 Véase:

Marcuse, Herbert, El Hombre Unidimensional, Ed. Joaquín Mortiz. México
1968 pp. 15

''Es gracias a aquellos sin esperanza que nos es dada la esperanza"
Benjamín.W
Para hacer una conclusión preliminar se necesita terminar por el
principio. Partimos de un mundo objetivo igual para todos, la interiorización
de ese mundo depende de la perspectiva social en la cual nos encontramos.
La función social que los hombres y mujeres hacen de esta concepción del
mundo determina el contexto y la trayectoria que el devenir presenta. Ese
devenir se transforma en progreso en la sociedad capitalista. Pero el progreso
también deviene en la irracionalidad del proyecto modernizante de la
sociedad. Dicho proyecto enseña sus debilidades para presentar los efectos
338

2

Valenzuela Arce, José Manuel: Oye como vá. Recuento del rock tijuanense.
CONACULTA-COLEF 1999pp. 33. Cursivas añadidas.
3

Rosales Ayala, Héctor: La obstinación de soñar. Políticas culturales en la Ciudad
de México. UNAM 1993.
4

En este sentido, Néstor García Canclini, en su texto La G/obalización Imaginada
(Paidós 1999) concentra el concepto de 'lo cultural' "como aquel conjunto de
procesos a través de los cuales representamos e instituimos imaginariamente lo
social, concebimos y gestionamos las relaciones con los otros, o sea; las diferencias,
ordenamos su dispersión y su inconmensurabilidad mediante una delimitación que
339

�19

fluctúa entre el orden que hace posible el funcionamiento de la sociedad y los actores
que lo abren a lo posible" pp 62

20

lbid. pp. 334.

21

lbid.

lbid. pp. 26

22

lbidem. Pp. 341.

lbid. pp. 27

23

5

Rosales Ayala, Héctor: La obstinación de soñar. Políticas culturales en la Ciudad
de México. UNAM 1993. pp. 25

6

7

Este y todos los entrecomillados en negritas insertos en el texto, son extracciones
de grabaciones entrevistas que se realizaron para esta investigación.

8

En este sentido, Benedict Anderson alude a las 'comunidades imaginarias' y
Comelius Castoriadis explora los 'imaginarios colectivos'.
9

Valenzuela Arce, José Manuel: El color de las Sombras. Plaz.a y Valdés - COLEF
1998.
10

lbid. pp. 334.

Habermas, J. (1989) La Ciencia y la Técnica como Ideología. Editorial Tecnos
pp.22.

24

Valenzuela Arce, José Manuel. (1998) El color de las sombras. Chicanos,
Identidad y Racismo pp342.
25

Bonfil Batalla, Guillermo. (1991) Pensar nuestra cultura. CONACULTA. pp. 56.

26

11

Valenzuela Arce, José Manuel (1997): Vida de Barro Duro. Cultura Popular
juvenil y graffiti. pp 101

Valenzuela Arce, José Manuel. Nuestros Piensos. Culturas Populares en la
Frontera México- Estados Unidos. CONACULTA pp76.
27

García Canclini, Néstor.(1999) La Globalización Imaginada. Piados pp. 165.

12

Este marco conceptual es extraído de las aportaciones de José Manuel Valenzuela
Arce en su libro Vida de Barro Duro. Cultura Popular Juvenil y graffiti.

28

Valenzuela Arce, J.M. (1999) Oye como vá. Recuento del Rock tijuanense.
CONACULTA pp.32.

13

"Las identidades sociales son procesos intersubjetivos por medio de los que se
construyen los umbrales del nosotros, ustedes y ellos; en oposición y diferencia.
- fronteras simbólicas donde se establecen relaciones de adscripción y rechazo
- ejes centrales de reconocimiento de las identidades y las distinciones
- toda identidad social es dinámica, está sujeta a contextos, es situacional.
- se construye dentro de espacios y campos de poder.
14

1 11

¡ 111

Valenzuela Arce, José Manuel. (1998) El Color de las Sombras. Chicanos,
Identidad y Raiísmo. p. 254.
15

"En la sociedad de la comunicación generalizada y de la pluralidad de culturas, el
encuentro con otros mundos y formas de vida es menos imaginaria: las 'otras'
posibilidades de existencia se llevan a efecto bajo nuestros ojos....Vivir en este
mundo múltiple significa hacer experiencias de la libertad entendida como oscilación
continua entre pertenencia y disasimiento" Vattimo, Gianni (1994) En tomo a la
posmodernidad Editorial Tecnos pp. 18
16

Valenzuela Arce, José Manuel (1998): El color de las sombras. Chicanos,
Identidad y Racísmo. CONACULTA pp. 247
17

lbid. pp. 250.

18

Ibid. pp. 254.

341
340

�1

SOBRE LA INDETERMINACIÓN EN UN RELATO
DE EDGAR ALLAN POE
José Miguel Sardiñas
Centro de Investigaciones Literarias,
Casa de las Américas; La Habana, Cuba.

El objetivo de este comentario es analiz.ar aspectos de la constitución
de "The fall of the house of Usher", desde el punto de vista de algunas de
sus indeterminaciones. Este es un texto con muchas zonas ambiguas, y por
esta razón quisiera observar algunas de ellas, valorar su importancia -en
construcción de sentidos de la obra- y analizar cómo han intentado
precisarlas algunos críticos.
Más, pues, que interpretarlo y añadir a mi lectura, lo que juzgué
aprovechable del cúmulo de opiniones y análisis que se han vertido sobre él
a lo largo de un siglo -forma en que normalmente procede uno para
comentar un texto literario-, quisiera tomarlo como objeto de recepción
virtual, tanteando parte de su estructura apelativa, y estudiar, a modo de
ejemplos, algunas de las recepciones que, efectivamente, ha tenido entre
lectores especializados como críticos. Aunque, desde luego, mi lectura
permeará inevitablemente todo el análisis.
Por otra parte, la elección de Poe obedece al hecho de que él forma
parte muy notable de la larga historia de la estética del efecto
(Wirkungsiisthetik), predecesora de la estética de la recepción (Weinrich,
1993,201), en virtud de su poética de la unity ofeffect.
Según esta idea, con la cual se estaba canonizando el género, todo el
cuento debía concebirse -y muy meticulosamente, hasta en sus detalles- en
función del efecto que quisiera provocar en su desenlace. Lo que significa
que debía escribirse teniendo en cuenta el modo en que esperaba ser leído,
calculando cuidadosamente las reacciones posibles del lector.
Y me centro en the fall of house of Usher, en particular, por la
frecuencia en que la critica se vuelve sobre este cuento, para ensayar
interpretaciones. Esto es, sin duda, un reconocimiento de sus méritos
literarios; ya notaba Borges (1980, 282) que clásicas eran las obras que
conservaban a lo largo del tiempo la capacidad de comunicar cosas a los
hombres, y aunque éste tal vez no sea un clásico, sí es muy elocuente. Pero
es, sobre todo, una muestra de la presencia de indeterminaciones, pues la
critica suele nutrirse de ellas.
343

�I
El concepto de indeterminación fue desarrollado por R. Ingarden
(1993,32 et sqq.); W. Iser lo retomó en un artículo básico de 1975 y lo
integró a otro concepto importante, en esa fecha, aún no muy claramente
formulado, de la estética de la recepción: el de la estructura apelativa
(Iser,1993).
La indeterminación es, pues, uno de los componentes de ese
"conjunto de elementos intratextuales cuya función básica cosiste en exigir
la participación del lector, quien de ese modo se ve apelado a completar el
sentido del texto" (Vital,1994, 21). Algunos de esos elementos son
insinuaciones, la estructura profunda de una ironía, las secuencias o escenas
incompletas, los datos de referencia que piden deducción, los blancos o
vacíos de información (Vital, 1994, 40), las alusiones, la llamada
intertextualidad, etc. Sin embargo, conviene distinguir, aunque sea
rápidamente, la indete~ción como noción general, de términos como
blanco, vacío o espacio de indeterminación, en los que Iser trabajó después
de La estructura apelativa del texto.

'

II lt IHI•

La noción general indica una propiedad, inherente a todo texto
literario, que surge, en parte, de lo que Iser (1993,101) denominó "la
peculiaridad" de dicho tipo de texto frente a otros: aquél produce o
constituye a su objeto, no representa ni comunica un objeto que exista fuera
y con independencia de él. Por tanto, la posibilidad de comparar el objeto
constituido con otro que pudiera ser su modelo es nula (vieja exigencia
teórica, formulada por primera vez con ardor por los formalistas rusos). Lo
que el texto literario dice es lo único que podemos saber, en rigor, del objeto
que, a partir de sus perspectivas esquematizadas, vamos constituyendo o
concretando durante el acto de lectura qtigarden, 1993, 35-36; Iser,1989,
150-153).
Cuán amplia pueda ser la indeterminación es algo que depende en
definitiva de cuántas preguntas pueda dirigir al texto el lector, si bien,
muchas de ellas corren el riesgo de ser útiles. Ningún texto puede -ni
necesita- detallar todos los objetos y rasgos de objetos que viriualmente
"caben" en una habitación descrita en una novela; ninguno tampoco dispone
de posibilidades para ser exhaustivo en la narración de los hechos asignables
a un tramo de la vida de un personaje. "Un objeto llamado literario no
alcanzarla nunca el final de sus determinaciones" (Iser, 1993, 104); más aun,
mientras más se empeña en introducir precisiones, más detalles deja
ambiguos o calla.

Pero la indeterminación surge también por otros motivos, que Iser no
menciona, pero que vale la pena recordar. Uno de ellos parece ser un
principio estético: la funcionalidad o pertinencia de cuanto rasgo o detalle se
precisa. Normalmente suponemos que todo lo que un texto especifica tiene
una intención y ese es un presupuesto de la crítica (Freundlieb, 1982, 35). La
otra motivación es deductible de lo que Iuri Tynianov denominó principio de
construcción (Tynianov, 1965, 114-119, 120- 137). Según este principio, en
toda obra hay una correlación jerárquica de elementos que define cuál de
ellos se prioriza y cuáles se subordinan al priorizado. Como consecuencia de
esta relación, muchos pueden sufrir deformaciones funcionales; una de ellas
probablemente sea el quedar poco menos determinados.
Los lugares de indeterminación, en contraste, no dependen
fundamentalmente de una propiedad del código lenguaje literario ni de una
propiedad de los textos que la manifiestan, sino de una propiedad estética
conformadora, subyacente a cada texto particular. Son vacíos mucho más
significativos y que exigen más del lector que las indeterminaciones
generales. De hecho, son los que el lector está obligado a "llenar'' para dotar
de coherencia y de continuidad a la historia que concreta o realiza. Y he
puesto entre comillas el verbo llenar no por artificio retórico, sino para
marcar un als ob tácito, porque no es esa exactamente la operación que se
espera del lector en estos casos: no se trata de que imaginemos el cabello
gris no especificado en un texto que trate de un anciano, sino de que seamos
capaces de suplir relaciones no establecidas de modo explícito. Iser
caracteriza a~í el concepto:
"En lugar de una exigencia de complementación muestran una
exigencia de combinación. Pues sólo cuando los esquemas del texto son
mutuamente referidos, comienza a constituirse el objeto imaginario, y esta
operación solicitada del lector posee en los espacios vacíos un momento
central desencadenante. Por su medio queda marcado el potencial del
ensamblaje de sus segmentos en el texto, que ha sido dejado en blanco.
Consecuentemente, materializan las "articulaciones del texto", pues
funcionan como los "goznes pensados" de las perspectivas de
aprendizajes..."( 1987,280).
Pueden ser formas de indeterminación de este último tipo el corte
argumental en un momento de suspense, la introducción de nuevos pai~jes
y líneas de acción, los comentarios del narrador que ofrece puntos de vista
divergentes, la no confiabilidad del narrador (Iser, 1993, 108-110) y las
comprensiones de periodos temporales o de recorridos por el espacio.

344
345

�11

que~ e~ ~ estado sin provocar inquietud, es lo que trataré de explicar a
contmuac1on.

En "Toe fall of the house of User" hay indeterminaciones de los dos
tipos. Este relato nos pone frente a un objeto que pudiéramos llamar "de
pequeñas dimensiones", no ante una multitud de épica ni ante un "fresco"
realista. Posee una concentración apreciable de la acción en tres personajes,
en un sólo lugar y en un corto lapso de tiempo; comienza in medias res y
apunta con varios detalles de modo directo hacia el final (Oliboni, 19861987, 73-74). Sin embargo, abunda en ambigüedades, como ya he dicho;
algunas de ellas incluyen sucesos inexplicados que parecen apuntar hacia lo
irracional y por eso es lógico que se les intente buscar una explicación. No
abarca el texto, por ejemplo, dónde ocurren los hechos, ni en qué época.
Menciona una Edad Media como pasado de la familia Usher -rasgo
frecuente en la novela gótica-, y ello implica que el relato es situado en un
tiempo posterior a esa época y en un espacio donde ella transcurrió, pues es
sabido que ese periodo no es común para todos los pueblos; los nombres
ingleses son otro indicio. Pero en rigor nada dice al respecto.

Para comenzar por una categoría textual de primer orden, es poco lo
que sabemos del narrador-personaje. Son más los datos que deducimos de
~ comentarios y acciones (formas de caracterización indirecta) que lo que
el expresamente nos da de sí. Incluso, la atribución de género es durante un
?uen trecho una operación lógica no lingüística: toda vez que la lengua
~gle_sa carece de desinencias de género en adjetivos, participios, etc.; lo
infenmos del hecho extratextual de que en los cuentos de Poe normalmente
narra un hombre, y del otro, intratextual, pero sustentado en una costumbre
~n un elemento cultural y por ende referencial-, de que la entidad que narra
dice andar sola y a caballo: "I had been passing alone, on horseback" (Poe,
1975,231). De esta forma no solían viajar más que hombres. Sólo después
aparece la marca de género (It's proprietor, Roderick Usher, had been one of
my boon companions in boyhocf'; "Although, as boys, we had been... ", [Poe,
1975, 232, subrayó]).

Tampoco precisa el texto la causa de la atmósfera peculiar que
envuelve la casa, que al parecer es objetiva (la perciben dos personajes), ni la
enfermedad que padece Madeline Usher, ni lo concerniente a su muerte y
conservación. Los motivos para mantenerla en un sótano antes de inhumarla
tampoco convencen a los críticos, aun cuando el texto aporta varios. No
obstante, en caso de aceptarlos, el texto calla acerca de la forma de conservar
el supuesto cadáver, ya que la expresión utilizada sugiere que se trata
exactamente de conservación ("preserving her corpse" [Poe, 1975, 240]) y el
tiempo que se esperaba que éste yaciera en el sótano lo exigía forzosamente,
a fin de evitar la descomposición.
1

l t,1

Y la lista de indeterminaciones podría prolongarse más: cómo pudo
una persona tan débil y enferma como Madeline, romper el sello de metal
con que se aseguró la puerta del sótano, por qué se selló así esa puerta (¿qué
se temía?, ¿qué se prevenía?), qué grado de participación tuvo el personajenarrador en todo ello, por qué mueren simultáneamente los hermanos, por
qué coincide esa muerte con el hundimiento de la casa, qué relación guarda
el poema de Roderick con el resto de la historia, etc.
Pero añadir más ejemplos de zonas imprecisas sólo servma para
mostrar que el texto acumula una cantidad suficiente de indeterminaciones
como para dar resultado, durante el proceso de concreción,
a la
constitución de una obra con múltiples intersticios entre las perspectivas
esquematizadas (lser, 1989, 149). Cuáles de ellos puede necesitar llenar un
lector real cualquiera para sentir que el texto es coherente, y cuáles pueden

346

.
Pero este es un rasgo no esencial, por lo menos desde el punto de
vista narratológico. Es una indeterminación que no indica una ausencia
significativa. El que sepamos poco del narrador no quita credibilidad a su
historia, del mismo modo que no se la conferiría una serie de datos sobre sí
. elementos que dirigieran la atención del lector hacia su'
a menos que hubiera
credibilidad, y no parece ser el caso. Hay, en cambio, otras
indeterminaciones, también concernientes al narrador, cuyo grado de
relevancia es más dudoso: su relación con Roderick Usher, por ejemplo.
En ese lento acercamiento al protagonista que se da por grados, en
una secuencia que va desde planos muy generales hasta el primer plano,
revelando "semelhancas com o movimiento da camera" (Oliboni, 19861987, 74) el narrador tiene ocasión de informar que es un viejo amigo de
infancia del protagonista, a quien desde hace mucho tiempo no ve y nunca
llegó a conocer profundamente, a pesar de lo cerca que estuvo de él:
"Although, as boys, we had been even intimate associates, yet I really knew
little of my friend. His reserve had been always excesive and habitual" (Poe,
1975, 232). Es todo lo que dice del vínculo que ha mantenido con Roderick
(más bien, caracteriza psicológicamente a su amigo).
Uno puede entonces preguntarse por qué Roderick llama
precisamente a alguien tan distante, cuando necesita compañía. Conociendo
el grado de aislamiento en que vive, es de suponer que no tenía muchas
personas a quienes acudir por ayuda. Pero aún así, su proceder resulta poco
convincente. Acaso no haya otra explicación que el traste de otra rareza de
una personalidad poco común.
347

�Sin embargo, una crítica, Cynthia S. Jordan, detecta una relación
que, por lo menos en principio, el texto no parece acentuar muy
particularmente. C. S. Jordan presta atención enfáticamente a las relaciones
de géneros y aún de sexos, en consonancia con la metodología feminista que
sigue, y encuentra una "homoreotic attraction" en el narrador hacia el amigo
(Jordan, 1987, 8).

Y así, interpreta la figura de Roderick como la de un andrógino en
quien toma cuerpo un supuesto conflicto entre el narrador y el personaje
femenino. El narrador, llamado por el protagonista y unído a él por atracción
sexual, rechaza el lado femenino que Roderick muestra, y quisiera mantener
con él una relación que excluye a la mujer en absoluto (al punto de ayudar a
sepultarla viva).

Jordan establece nexos de carácter simbólico entre componentes
espaciales y sexos, prolongando de esta forma la caracterización metonímica
del espacio que también otros críticos (Olinoni, 1986-1987, 74) han
observado:

Una prueba posible de ello es -siempre de acuerdo con la crítica- esa
especie de acto fallido que comete el narrador al decir que fue despertado, la
noche final, por un íncubo, en lugar de por un súcubo. Con esto, el autor
pareciera sugerir que el narrador se sienté tan atraído por la parte viril que,
inconscientemente, se ve a sí como mujer visitada por un demonio varón:"...
Poe would seem to be suggesting that the narrator's homoerotic attraction to
Roderick has caused him to see himself in sorne way feminized" (Jordan,
1987, 8).

"The 'vacant and eye-like windows' (... ), the 'fine tangled web-work' of
fungí 'haning... from the eaves' ( ...), and the carck which runs from roof to
, fundation prefigure Roderick's 'luminous' eyes, his 'hair of a more than
web-like softness and tenuity' (...), and his oddly spilt personality, ali of
which seem ominius enorlgh to the narrator. But he experiences 'a shudder
even more thrilling thail before' when he looks at the reflection of the
House in the tarn, the 'remodelled and inverted images' (...) which
represented Madeline, Roderick's physical and physicological counterpart"
(Jordan, 1987, 6-7).

1111

1

Las razones que da para esa equivalencia tan unívoca y segura,
atañen a Madeline: ella no habla en el texto, más bien, ha sido silenciada por
su condición de mujer, y el estanque es también silencioso ("silent taro",
escribe Poe, 1975, 233). Ella está enferma y su mal arrastra de alguna forma
a su hermano, cosa verificable textualmente; también el estanque es descrito
como un lugar de muerte -rasgo que se comprueba revisando el campo
1
semántico con que es referido-, aunque la autora no repare en ello.
Finalmente, "she will be buried at a 'great depth' (... ) in the house, in a
chamber that líes beneath the surface of the tam and of the narrativa"
(Jordan, 1987, 7).
Pero en cuanto a la forma de asociar a Roderick con la mansión, etc.,
no da argumentos. Combina elementos de este relato con los- de otros
"woman-centered tales", para concluir que, como la composición de la
balada de Roderick "is reminiscent of Morelia and Ligeia, who had been
characterized by their musical language" y como "Poe's plysical description
of Roderick is in fact (... ) very similar to that of the beautiful Ligeia"
(Jordan, 1987, 9) el protagonista de nuestro cuento reúne rasgos femeninos.
Estos coexisten con otros que, de acuerdo con los papeles que la cultura ha
asignado a los sexos, la crítica lee como masculinos; tales, la actividad y la
energía.

348

Ahora bien, tomando esta probabilidad con todas las precauciones
que impone la ambigüedad de la palabra íncubo desde hace siglos,2
retomemos el punto de partida de esta indeterminación: ¿es de carácter
general, o marca, por el contrario, un vacío generador de significaciones
implícitas? O dicho de otra forma: ¿es de las que es inútil llenar, o de
aquéllas que el texto pide que se llenen, como condición para lograr una
comprensión?
Evidentemente, para C. S. Jordanes de las segundas, porque entre
otras cosas, le permite hablar de un "eminently unreliable narrator" ( 1987,
11 ), y una voz narrativa con esa condición abre posibilidades de
interpretación grandes ( como no es de confiar, todo lo que diga puede ser
sometido a discusión). Pero hay razones que sustentan la opinión contraria,
aun soslayando diferencias de puntos de vista teóricos.
Decidir si una indeterminación es irrelevante implica tener una
visión clara de las perspectivas que el texto ofrece, y esto, en verdad, es un
proceso altamente subjetivo, que diferiría de un lector a otro. No obstante,
hay algunos elementos dignos de atención, si se trata de situarse en el lugar
que el texto sugiere como idóneo para ser leído: el título, el epígrafe, las
dedicatorias, etc.; todo aquello que Genette denomina enunciados
paratextuales lato sensu, y que, sobre todo en el caso de los dos primeros
enumerados, contienen pautas de lectura (Genette, 1987, 8). Sin embargo, la
profesora Jordan no repara en esto en ningún punto de su amplia
interpretación.
Para ir directamente al enunciado que me parece más significativo,
el epígrafe de este relato, "Son coeur est un luth suspendu; / Sitot qu' on le
349

�touche il resonne", puede entenderse como una alusión a un tipo de relación
humana en que una persona, más que accionar, reaccione a los impulsos de
otra (el corazón resuena cuando es tocado). Y en vista de que aquí la
participación del narrador como personaje es más bien secundaria, de testigo
que cuenta lo que ocurrió a otros en su presencia, suponer que el epígrafe
pueda referirse a él
y a la protagonista sería forzar las cosas.
Contrariametne, Madeline podrá no hablar en el texto, pero su función es a
todas las luces más importante en el desarrollo de la trama: es quien sostiene
y desencadena el conflicto que da vida a la narración (y ya se sabe que un
relato sin conflicto no es ni siquiera narración, ya no digamos cuento). Por
tanto, es a ella a quien se debe de aludir el tipo de relación sugerido por el
epígrafe. La relación entre ella y su hermano debe ser uno de los. ejes ~e
sentido del texto, y es hacia ahí donde se supone que el texto pide mas
atención. Así, pues, si es aceptable la lectura que hice del principio de
cQnstrucción de Tynianov, las demás relaciones -incluida en ellas la del
protagonista con su amigo- son de un rango menos importante en este
cuento, y pueden experimeritar como deformación una indeterminación de
carácter general.
Desde luego, no es posible ignorar lo que juzgo es el resultado de
que no se haya reparado en el epígrafe. El que la_ a~tora ~omentada ~ubiera
recurrido a él no garantiza en modo alguno la comc1denc1a, en relac1on con
la clase de indeterminaciones, ni tampoco respecto a la captación de las
perspectivas esquematizadas. Pero tampoco es legí~o desconoc~r textos
como epígrafes, que no sólo son componentes de este signo compleJo que es
toda la obra, sino componentes particularmente significativos ( Genett, 1987,

145-149).
Como hemos visto, el tipo de relación de los hermanos parece ser el
núcleo de significación de este texto. Ello no es óbice, sin embargo, para que
constituya también una de sus zonas de indeterminaciones. Y en esta ocasión
sí es posible adelantar que se trata de lugares int~ncionalm~nte impre~isos.
Es probable que un indicio de ello sea la variedad de mterpretac1ones
plausibles que admite, apoyadas en esquemas de conocimiento ("knowledge
frames", Freundlieb, 1982, 26), a veces alejados entre sí.
Todo cuanto dice el texto de particular es que ambos hermanos son
gemelos, los últimos de una antigua familia'._que están enfermos~ ,que habitan
solos (sin otra compañía que la de algún uJ1er) la vetusta mans1on, y que se
tiene un afecto que el texto da pie para considerarlo peculiar; por lo menos
Roderick profesa ese tipo de cariño a su hermana. De acuerdo con lo que
afirma el narrador, aun en el estado de deterioro mental del protagonista
tiene como causa la enfermedad de su "tenderly beloved sister":

350

"He admitted, however, although whit hesitation, that much of peculiar
gloom which thus afficted him could be traced to a more natural and far
more palpable origin -to the severe and long-continued illiness-indeed to the
evidently approaching dissolution -of a tenderly beloved sister... (Poe, 1975,

235-236).
El texto no va más allá, de manera explicita. Sin embargo, Tzevetan
Todorov parece destacar un vínculo incestuoso entre ambos personajes.
Todorov utiliza nuestro texto como exponente de su concepto de lo extraño,
es decir, del acontecimiento sobrenatural explicado de modo racional.
Observa que, en éste, lo extraño tiene dos fuentes: las coincidencias y la
experiencia de los límites. Y ofrece una coincidencia: "La resurrection de la
soeur et la chute de la maison apres la mort de ses habitants" (Todorov,
1970, 53), cuyas explicaciones radican en la catalepsia y en la fisura de la
casa. En cuanto a la experiencia de los limites, asevera que es el estado
extremadamente enfermizo de los hermanos lo que turba al lector (Todorov,
1970, 53), y añade, precisando la causa de este efecto, tras evocar a Freud,
que "le sentiment d' etrangeté part done des themes évoqués, lesquels sont
liés
des tabous plus uo moins anciens" {Todorov, 1970. 53-54). No
menciona el incesto, pero lo alude cuando habla de tabúes en relación con el
fundador del psicoanálisis.

a

Por otra parte, D. Freundlieb comprende las peculiares relaciones de
Roderick y Madeline como una manifestación, entre otras que contiene el
texto, de ras fuerzas de atracción y repulsión que gobiernan al cosmos,
según la teoría expuesta por Poe en Eureka: "Poe's cosmology -aseverapermits the reader to explain events, actions and the whole episodes as
affects of the interaction of the two basic forces of attraction and repulsion"

(1982, 38).
La sensibilidad hiperestética que permite al protagonista escuchar de
lejos los ruidos más secretos de su hermana, incluso los de su fisiología, es
una manifestación de la repulsión. El hecho mismo de que él la haya
sepultado viva, a sabiendas, era un esfuerzo por detener una unión de
cuerpos que acabaría por ocasionarle la muerte, y no por la maldición que la
transgresión simbólica de un tabú atraería sobre sus cabezas, sino por ser
una consecuencia de la fuerza de atracción: "Every attempt at aproximations
of two bodies as an effect of attraction leads to an increase in repulsion in
order to prevent, al least temporality, the contact and final coalition of
matter" (Freundlieb, 1982, 39).
Luego, tanto el brazo mortal como el hundimiento de la casa, son
formas mediante las cuales ''the phase of increasing and accelerating
contraction" (Freundlieb, 1982, 38) que vive el universo deja de sentir su
351

�influencia. Dicha fase aparece descrita en Poe como un periodo de colapso,
como un proceso inverso hacia el "original state of absolute unity and
non-materiality" (Freunlieb, 1982, 37).
De acuerdo, pues, con esta interpretación, los hermanos interactúan
porque están unidos por el destino, porque son instrumentos de fuerzas que
los rebasan, del mismo modo en que rebasan al barón de Metzengerstein y al
conde Berliftzing en "Metzengerstein" (Freundlieb, 1982, 37).
Finalmente, tampoco sería descabellado pensar en una relación de
dependencia parapsicológica, teniendo en cuenta elementos como el
epígrafe, ya comentado brevemente; la actitud receptiva, de escuchar como
hipnotizado los sonidos que suben desde el sótano, y reactiva, frente al grito
de Madeline, que adopta Roderick la noche de la tormenta; la forma también
reactiva en la que él muere, y la condición de hermanos gemelos de estos
personajes, entre quienes 7xistía no sólo una "striking similitude", sino
también "sympathies of a $éarcely inteligible nature" (Poe, 1975, 240).
/

La parapsicología no es infrecuente en la literatura fantásticaextraña, a la que The /ali of the house of Usher pertenece; aquella, como el
mesmerismo y la frenología, forma parte de la llamada red temática del 'yo'
(Todorov, 1970, 113 et sqq.), característica de este género, y que agrupa
fenómenos anómalos de percepción de la realidad.

- --._~,11,,, 11

De acuerdo, pues, con esta lectura, Roderick enferma más a medida
que su hermana se extingue, puede escuchar durante días sonidos (''yes, I
hear it, and have herad it. Long -long-long- many minutes, many hours,
many days, have I heard it" [Poe, 1975, 224]) que el narrador empieza a oír
sólo cuando son tan altos que compiten con los del viento, y finalmente
muere frente a Madeline porque entre . ambos existe una comunicación
extrasensorial probablemente involuntaria y una dependencia atípica, en las
cuales él toma parte como receptor, como individuo paciente. Un hermano
gemelo no puede morir sin que ello cause efectos en el otro. 3
De este modo, después de haber enumerado o comentado .una serie
de indeterminaciones presentes en "Toe fall of the house of Usher", es
posible intentar reunir algunas reflexiones, de carácter general, dispersas en
el trabajo

111
Acaso la primera y la más obvia sea que, tantas indeterminaciones,
unas obedecen a rasgos inherentes a todo texto literario y otras a marcas
virtuales de intención del autor implícito. Decidir cuándo estamos ante una
352

de ésas y cuándo ante una de aquéllas no siempre es factible con el mismo
grado de seguridad. Identificarlas -no importa de qué tipo sean- es una
operación posterior, por lo menos lógicamente, que la de haber identificado
esas guías del lector que son las perspectivas y esto a su vez es un proceso
complejo y subjetivo.
Sernas textuales como los que ha estudiado Genette (1979) sin duda
sirven de orientación, aún cuando no conduzcan a todo lector al mismo sitio
(lo cual es imposible, tratándose de códigos ambiguos como la lengua y los
diferentes lenguajes literarios de géneros, corrientes, individuos, etc.). Sin
embargo, es preciso tomarlos en consideración.
Por otra parte, y aunque no he reseñado en su totalidad las críticas a
las que me he referido, creo que con lo comentado puede verse que no
siempre los críticos están tan conscientes de la operación hermenéutica que
realizan, como sería deseable. No siempre parten del supuesto de que cuando
interpretan, lo que realmente hacen es construir discursos propios
precisamente sobre los lugares imprecisos de un texto, sobre sus vacíos, y no
descubrir discursos existentes de manera implícita (Freundlieb, 1982, 25).
Contrariamente a quienes, como el propio Iser (1993, 99) y D.
Freundlieb (1982, 25), han propugnado casi por la abolición de las
interpretaciones, a favor de otras estrategias críticas, soy el criterio de que
las interpretaciones tienen un valor digno de consideración. Pero no creo
conveniente que no se formulen sin mostrar sus puntos de partida más
elementales, porque contribuyen a canonizar lecturas que, por más
autorizadas, no dejan de ser personales y, sobre todo, resultados de un lector
entre otros.
Notas bibliográficas
1

En relación con el estanque se usan expresiones como black, lurid, unruffled
lustre, silent sullen, dim, still, rank miasma y danlc; que indican carencia de vida,
estatismo.
2

Si bien es cierto que a lo largo del tiempo se ha intentado mantener la oposición,
justificada por razones etimológicas, entre ' íncubo' y 'súcubo', y que de hecho se ha
mantenido en la mayoría de los casos, no lo es menos que ha habido vacilación en el
uso, y el primer término ha cubierto a veces el campo semántico del segundo,
deshaciendo la oposición; así, por ejemplo, Guazzo, en su "Compendium
maleficiarum" (1608), escribía: "[The incubus] can assume either amale ora female
shape; sometimes he appers as a fullgrown man, sometimes as satyr; and if it is a
woman who has been recived as a witch, he generally assumes the from of a
rankgoat"(Hope, 1981 , s.v. 'incubus' 254). Por otra parte, 'íncubo' ha significado
también pesadilla o sueño de contenido erótico en general: "lnasmuch as the
353

�nigthmare dream is sexual in latent content, incubus is often used interchangeably
with the mare demon" (Hope, 1981, 254).
3

Detrás de esta creencia se halla el valor simbólico generalizado entre varias
mitologías, que asigna a los gemelos la calidad de dualidad en la unidad: "dans
toutes les traditions, des jumeaux, dieux ou héros, se querellent ou s'entraident,
maquant ainsi l'ambivalence de leur situation, symbole de le situation meme de
chaque etre humain divisé en lui-meme"( Chavalier, 1982 s.v. ''.jumeaux", 546).

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355
354

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784592&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Humanitas, Sección Letras, 2000, No 27, Enero</text>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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