<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<itemContainer xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/browse?tags=Imaginarios+urbanos&amp;sort_field=Dublin+Core%2CTitle&amp;output=omeka-xml" accessDate="2026-05-13T08:35:45-05:00">
  <miscellaneousContainer>
    <pagination>
      <pageNumber>1</pageNumber>
      <perPage>20</perPage>
      <totalResults>5</totalResults>
    </pagination>
  </miscellaneousContainer>
  <item itemId="21747" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="18041">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/260/21747/Contexto_2015_Vol_9_No_10_Marzo-Agosto_portada_borrosa.pdf</src>
        <authentication>12d152b3a8aa7e229cb7656b9b500d21</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="607387">
                    <text>�Presentación

��Presentación

Diego Sánchez González

Imaginario Urbano: Subjetividad y Socialización en la
Colectividad
Gerardo Vázquez Rodríguez
Domingo García Garza 2

1

Desde inicios del 2014 se estableció que por primera

estimulado por una constante cultural que él denominaba

vez la mayoría de la población en el mundo habita en

socialización o pulsión socializadora, por unas peculiares

zonas urbanas 51% y en zonas rurales solo el 49%. Lo

acciones recíprocas orientadas a la constitución de una

anterior se desprende de la décima edición del informe

unión societal (Simmel, 2002). Álvarez (2009) también

Demographia World Urban Areas (2010), elaborado por

menciona que una de las primeras cuestiones en las que

el centro de estudios Demographia de Estados Unidos.

se detiene Simmel para caracterizar a la metrópolis

Está proporcionalidad ha ido incrementándose desde

moderna radica en poner en evidencia la excepcionalidad

mediados del siglo xix en la llamada época industrial

de su estilo de vida contrapuesto al de una pequeña aldea

hasta llegar a nuestros días. El estudio, las definiciones y

por entonces siempre asociada a los espacios rurales, en

propuestas sobre el hábitat de los individuos y sus condi-

la medida que en aquellas grandes ciudades convergen la

ciones sociales - urbanas se intensificaron durante estos

emergencia de una nueva organización social, que se

periodos históricos y en claro detrimento del hábitat

caracteriza por la generalización de la economía

rural; las ciudades se transformaron así en el escenario

monetaria y en la conformación de una subjetividad hasta

predominante donde se llevan acabo las actividades y

este momento inexistente, la del urbanita. El urbanita,

experiencias humanas.

como Simmel denominó al habitante de la ciudad, se

Precisamente durante los últimos ciento cincuenta a

encontraría ante una compleja realidad, formada por

doscientos años se han desarrollado y acrecentado

múltiples factores dinámicos que se manifiestan en

estudios afines a las altas masificaciones urbanas, su

invariable cambio y donde predomina la subjetividad de

devenir y su contexto, estudios que se han profundizado

una expuesta pulsión social como un evidente vinculo

y multiplicado desde diferentes enfoques, posiblemente

imaginario frente a lo tangible y evidente de la metrópoli.

algunos de los apuntes más valorados por las investiga-

En cuestión de lo subjetivo y social atenuado en lo

ciones urbanas se originan desde la voluntad para

imaginario, menciona Carretero(2011:108): Maffesoli

comprender la vida de los grupos sociales en la

entiende, siguiendo la estela abierta por Simmel, que el

metrópoli, sus dinámicas de interacción y sus cohesiones

verdadero fundamento sobre el que descansa la

, así como sus múltiples afinidades con la ciudad.

naturaleza de una grupo (tribu) – del tribalismo - es lo

Para Carretero (2011: 108) Georg Simmel había

que él llamará la sociabilidad, una pulsión desatada entre

centrado su atención a principios del siglo xx , en cómo,

los integrantes de ella por estar juntos(être ensemble). El

en la gestación de un grupo social urbano se ponía en

efecto derivado de esto es que el Sujeto no poseerá ya

funcionamiento un complejo dinamismo intersubjetivo

una identidad fija, sólida, unitaria e imperecedera,

1 Licenciatura en Arquitectura por la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México, 2000; Maestría en Historia del Arte por la Universidad
Autónoma de Barcelona, España, 2003; Doctorado en Arte por la Universidad Autónoma de Barcelona, España, 2004.

2 Catedrático de la Universidad de Lille en Francia y Miembro asociado en el Centro Europeo de Sociología y Ciencia Política ( CESSP ) - Escuelas de Ciencias Sociales
(EHESS ) . Paris Francia.

5

�quedando ésta disuelta en un variado, frágil, versátil y
voluble abanico de identificaciones. El Imaginario social
sería, entonces, lo que serviría de receptáculo de acogida,
de contenedor, para las diversas identidades societales.
Coca, Valero y Pintos (2011:55) mencionan: A la hora de
hablar de lo imaginario puede venir a nuestra mente
palabras

tales

como

idealización,

imaginación,

ensoñación, etc. De hecho, lo imaginario mantiene una
estrecha relación con la imagen, la imaginación y con la
aprehensión primera (Simmel, 2000), y ellas, a su vez, se
vinculan con la realidad. Por ello, Simmel (2000) afirma
que ambas constituyen demarcaciones desde la infinita
abundancia de la realidad y los modos infinitos de
aprehenderla (Simmel, 2000: 299). La noción de imaginario indica una serie de imágenes que hacen que la vida
de un sujeto o de una sociedad sea tal y como es. Por ello
lo imaginario es tanto psíquico como social, abarca lo
individual y lo colectivo (Beuchot, 2008: 87).
Referimos a una especialización sobre la temática del
imaginario, así como se acrecentó durante principios del
siglo pasado el estudio de lo imaginario, conllevando a lo
social (imaginario social) y por ultimo haciendo referencia a lo imaginario urbano, concepto que se ha revelado
en el estudio de los grupos sociales que habitan y dan
forma a la ciudad. Lo urbano a través de lo imaginario se
matiza por una constante búsqueda de la cohesión social
incentivando lo intangibles, el imaginario urbano existe
en los habitantes y se presenta en la realidad tangible por
medio de objetos simbólicos que propondrán versátiles
organizaciones singulares para cada comunidad; en la
metrópoli esto se ha convertido en un medio importante
de gestión para la propia población y la urbe. Silva
(2006) menciona sobre los imaginarios urbanos, “Estos
son procesos psíquicos perceptivos, motivados por el
deseo, que operan como modos de aprender el mundo, y
generan visiones y acciones colectivas. Se “encarnan” o
“in-corporan” en diferentes objetos de uso público, como
textos, imágenes, expresiones artísticas o arquitectóni-

56

cas, a partir de los que se pueden deducir sentimientos
como el miedo, el amor, la ira, la esperanza, etc. Dichos
sentimientos expresan múltiples fantasías colectivas que
pueden ser pistas de análisis y estudio”.
Acotando y bajo el esquema de los Imaginarios
Urbanos Juan Coca de la Universidad de Valladolid
(España) nos presenta en su articulo, Artefactos, ciborgs
y ciencias urbanas: estudio socio-hermenéutico plurianalógico de los imaginarios sociales urbanos, un intereesante compendio sobre características del imaginario
urbano en España, caracterizándolo desde la manifiesta
sacralización por alteraciónes de la ciudad basadas en
una estética cercana a la mercantilización; para ello el
autor utilizada la metodología hermenéutica, concretamente la socio-hermenéutica pluri-analógica
Monterrey: sus imaginarios en el buscador de internet “Google”. es la visión que nos presenta Gabriela
Carmona Ochoa de la Universidad Autónoma de
Coahuila y nos describe la incidencia que tiene la virtualización y la sociedad de la información sobre el imaginario urbano contemporáneo de una metrópoli como
Monterrey, México.
Liliana López Levi de la Universidad Autónoma
Metropolitana. Unidad Xochimilco y Eloy Méndez Sainz
de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
realizan un análisis a profundidad sobre el sujeto ciborg,
sus concepciones, percepciones y formas de vivir y como
se manifiestan todas estas características sobre los imaginarios de los cibernautas (ciborgs) en relación con el
turismo; la investigación se titula, El turismo en tiempos
del ciberespacio.
Ramón Ramírez Ibarra de la Universidad Autónoma
de Nuevo León presenta el articulo, Cuerpo, paisaje y
ambiente en la ciudad del siglo XXI: Imaginarios
culturales del hábitat y los entornos urbanos, una reflexión desde la complejidad en términos socio físicos que
refieren a la construcción de un proceso de interacción
flexible entre el hecho urbano y arquitectónico con el
entorno simbólico y natural.

�De la Universidad Michoacana de San Nicolás de
Hidalgo Morelia Michoacán, escribe Francisco Javier
Fuentes Farías bajo el titulo Constructos y Paisajes de
una Ciudad Histórica, este trabajo describe el centro
histórico de Morelia desde la caracterización de sus
imaginarios, esquemas de acción, percepción, representación y refiere problemas sobre su conservación y restauración en una era globalizada.
Los Imaginarios de la Movilidad en Ciudad Juárez: el
caso de la discapacidad física. es el documento presentado por Ramón Leopoldo Moreno Murrieta de la
Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, por medio de
está investigación se identifican los procesos

de

inclusión dentro de una movilidad urbana y se describen
las visiones de habitar un contexto urbano - imaginario
como el de Ciudad Juárez.
Milton Aragón Palacios de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla presenta el documento Imaginario y representación de la experiencia del espacio en
jóvenes oaxaqueños, descripción sobre la representación
de experiencias en el hábitat Oaxaqueño por medio del
método del flâneur y el observador de segundo orden
como elementos de registro para el Imaginario.
Cierra el apartado de artículos Adolfo Benito
Narváez Tijerina de la Universidad Autónoma de Nuevo
León con el trabajo de investigación La materia y lo

and the Virtual in the Built Environment, Taylor &amp; Francis Group, 2014, (ISBN 978-0-415-77773-5). LibroX2.
De Rob Shields Spatial Questions. Cultural Topologies
and Social Spatialisations, 2013, editorial SAGE.
(IBSN-13: 978-1-84860-665-4) y el LibroX3. 1Q84,
escrita por Haruki Murakami publicado por Tusquets
Editores. (ISBN 978-607-421-245-7)
Importante es mencionar que este número temático:
Imaginarios Urbanos, de la Revista Contexto, muestra el
compromiso firme y decidido de los investigadores aquí
involucrados, de los pares dictaminadores, de su Comité
Editorial y sobre todo del apoyo de los Directivos de la
Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León.

Referencias bibliográficas
Alvarez, G.H. y Simmel, G. (2009-2010): "Notas Sociológicas para la
discusión sobre la naturaleza del espacio y la cultura de las metrópolis".
Estudios Socioterritoriales. Revista de Geografía, Nº 8, pp. 35-51.
Beuchot, M. (2004): Hermenéutica, analogía y símbolo. México: Herder.
Coca, J.R., Valero-Matas, J.A., Randazzo, F. y Pintos, J.L. (2011). Nuevas
Posibilidades de los Imaginarios Sociales: Implicaciones de la Retórica en
el Imaginario Social Tecnocientífico. Badajoz: TREMN – CEASGA.

imaginario o de la danza de maya en el vacío. El artículo

Maffesoli, M. (1990), Au creux des apparences. Pour une éthique de

aborda una dualidad que permanece incisiva sobre los

l’esthétique. Paris: Editorial Plon.

conceptos que rodean al estudio de lo imaginario,
acrecentando los nuevos métodos de conocer el mundo
materico desde la perspectiva de lo que anteriormente era
científicamente improbable.
Diana Maldonado de la Universidad Autónoma de
Nuevo León presenta en el apartado de reseñas una
interesante intervención titulada “Traditions: The “Real”,
the Hyper, and the Virtual in the Built Environment” y
otros... Donde invita a conjugar variadas temáticas
incluidas en capítulos de tres diferentes libros: LibroX1.
De Nezar AlSayyad : Traditions The “Real”, the Hyper,

57

Maffesoli, M. (2004), El tiempo de las tribus. México: Siglo XXI Editores.
Silva, A. (2006). Imaginarios urbanos. Bogotá: Tercer Mundo Editores.
Simmel, G. (2000). “La trascendencia de la vida”, Reis. Revista Española
de Investigaciones Sociológicas, Nº 89, pp. 297-313.

��Antonio López-Gay

Artefactos, Ciborgs y Ciencias Urbanas: Estudio
Socio-Hermenéutico Pluri-Analógico de los Imaginarios
Sociales Urbanos...
1

Juan R. Coca

Resumen:

Abstract:

La intención de este artículo es estudiar los
imaginarios sociales urbanos en España. Actualmente se

Artefacts, Cyborgs and Urban Sciences:
Socio-Hermeneutical Pluri-Analogical Study About the Urban
Socials Imaginaries.

existe un imaginario que sacraliza la alteración de la

The aim of this article is to study the urban social

ciudad a través de la estética y la mercantilización. Esto

imaginaries in Spain. Currently an imaginary that

genera problemas en algunos grupos sociales y ellos

sancralize the city altering through aesthetics and

intentar modificar esto. El objetivo del trabajo es conocer

commodification are there. This creates problems in

cómo sucede este proceso. Para ello se ha utilizado la

some social groups and they try to change this. The aim of

metodología

la

the study was to determine how this process happens. To

socio-hermenéutica pluri-analógica. Nuestra hipótesis es

do this we used the hermeneutical methodology, namely

que la ciudadanía profana los artefactos urbanos.

the pluri-analogical socio-hermeneutic. Our hypothesis is

Comprobamos que esto sucede en parte. Estos cambios,

that citizenship profane urban artifacts. We found that this

estas profanaciones generan rechazo en otros grupos

happens in part. These changes, these profanations

sociales.

generate rejection in other social groups.

hermenéutica,

concretamente

Key words:
Palabras clave:
Imaginarios urbanos, socio-hermenéutica, ciborg.

1. Introducción

Urban

socials

imaginaries,

socio-hermeneutic,

cyborg

urbanas (fundamentalmente arquitectura, geografía
urbana, sociología urbana y planeamiento urbano).

El ámbito de lo simbólico es un proceso social,

Partiendo de este enfoque de investigación buscamos

dialógico e intersubjetivo que debe ser analizado e,

estudiar cual es la realidad social del urbanismo en la

incluso, reivindicado en los estudios sobre las ciencias

sociedad occidental actual. Nos centraremos en aquellos

1 Doctor en Sociología y Máster en Lógica y Filosofía de la Ciencia. Actualmente es profesor en el Departamento de Sociología y Trabajo Social de la
Universidad de Valladolid.

33

11

�Juan R. Coca

elementos que configuran la deriva urbanística

dice Milton Aragón que el espacio que el ser humano

factual actual y que están relacionados con el diseño

habita ha devenido en la forma que éste ha representado

general que se está realizando actualmente en el diseño

yendo de la biosfera a la noosfera y, finalmente, a la

de nuestras ciudades.

semiosfera. De ahí que del mundo de la vida, al mundo

Además es conveniente aclarar, para evitar equívocos, que aunque conocemos bien la propuesta denominada “imaginarios urbanos” que es la que unifica los
textos del presente monográfico, en este artículo vamos a
centrar nuestro interés no tanto en los imaginarios o en
los imaginarios urbanos en sí, si no en los imaginarios
sociales de lo urbano. Pretendemos con esto generar un
planteamiento de investigación un tanto distinto de los
imaginarios urbanos y crear confluencias con los trabajos
que los sociólogos han venido desarrollando en los
últimos años en este aspecto.
Partimos de la hipótesis de que la policontextura
imaginaria (Pintos 2003) que enhebra la sociedad líquida
actual (Bauman 2004), la celeridad temporal de la misma
(Beriaín 2005 y 2011), así como la fragmentación social
existente, se han conformado como los elementos de
estructuración básicos de nuestro sistema social y del
diseño actual de sus elementos. De ahí que la delineación
de las urbes se haya convertido en un proceso de materialización de dicha fragmentación social en lo que se ha
dado en denominar como fenómeno de ciborgización
social (Coca &amp; Valero 2010). No obstante, antes de entrar
a aclarar las ideas que acabamos de esbozar conviene
hacer una serie de aclaraciones respecto al concepto de
imaginario social.
Coincidimos absolutamente Daniel Hiernaux y
Alicia Lindón (2012: 10) en la afirmación de que las
imágenes en el sistema social, y concretamente en los
subsistemas sociales occidentales, han adquirido una
importancia inusitada reconfigurándose como elemento
de cemento social. Ahora bien, lo imaginario, como ha
expresado en diversas ocasiones Milton Aragón (2013),
así como Blanca Solares (2006) o Gilbert Durand (2000)
está altamente relacionado con el ámbito de lo simbólico
y, por tanto, transciende a la mera imagen. De hecho, nos

12

de las ideas y de éste al mundo de los símbolos. En este
mundo, lo simbólico (nos sigue diciendo Aragón) preña
de sentido el espacio previamente vacío y lo dota de
sentido inter-simbólicamente e inter-subjetivamente.
Ahora bien, si el imaginario se sitúa en el mundo de
lo simbólico, el imaginario social paradójicamente se
aleja del ámbito de lo simbólico y se queda en una
perspectiva mucho más pragmática. Esta idea ha sido
denominada por Michel Maffesoli (2010) como irreal
oficioso y cohabita con el concepto de paradigma kuhniano. Evidentemente ello no quiere decir que lo simbólico
pierda existencia, si no que el imaginario social es más
pragmático que el imaginario. En este sentido, y debido
al meta-código relevancia/opacidad (Pintos 2003), los
imaginarios sociales constituyen una mediación entre la
tendencia a la estandarización y a la creatividad social
(Hiernaux y Lindón 2012) o, si se prefiere, siguiendo la
línea kuhniana, se mueven entre un ámbito de conocimiento normalizado y un ámbito revolucionario.
Llevando al extremo la argumentación, y siguiendo,
además, en ciertos aspectos a Agamben (2005), el imaginario social puede convertirse en un proceso de sacralización de determinados artefactos sociales o a un
fenómeno de profanación. Sacralización que tiene lugar
constantemente en la materialización de una ciudad
demasiado estética y estática que parece no haber sido
pensada para el ser humano y no atiende, en muchos
aspectos, a la complejidad del mismo. De hecho, esta
sacralización de la urbe deviene en devoción de la
misma; en asombro pietista y quietista de determinados
elementos urbanos. Pensemos en esos parques urbanos
que, en muchas ocasiones, implican una prohibición de
su uso por parte de las personas. Otro ejemplo interesante
es la presencia de areneros en parques infantiles no cerrados a los animales, lo que –potencialmente– puede incre-

�Artefactos, Ciborgs y Ciencias Urbanas: Estudio socio-hermenéutico pluri-analógico de los imaginarios sociales urbanos.

Antonio López-Gay

mentar la posibilidad de infestación de los usuarios
por parásitos, virus o bacterias. Ello hace que dichos

2. Metodología

areneros puedas terminar siendo inútiles y siendo sólo un

El presente trabajo de investigación ha sido

objeto de observación. También podemos mencionar el

desarrollado empleando para ello una metodología

uso de adoquines para el establecimiento de la zona de

cualitativa y que está en proceso de estandarización en

paso de los vehículos que, por un lado, generar una

ciencias sociales: la socio-hermenéutica pluri-analógica.

mayor contaminación acústica, así como un incremento

Hasta ahora siempre la hermenéutica siempre se ha

del confort de las personas que viajan dentro del mismo

empleado desde un enfoque fundamentalmente filosófico

(esto todavía es peor si pensamos en que hay personas

o, por lo menos, haciendo un transvase de dicha

que presentan determinadas patologías y cuyo tránsito

metodología. Este enfoque parte de los trabajos de Coca

por estas vías resulta un verdadero “calvario”).

(2010) y Coca y Valero (2011). La metodología

Recordemos, nuevamente, a Giorgio Agamben

socio-hermenéutica pluri-analógica es deudora de la

(2005) quien nos habla de lo paradójico del término

hermenéutica analógica de Mauricio Beuchot (2004)

profanare ya que, por un lado, implica hacer profano,

pero tiene una perspectiva más metodológica y analítica

mientras que por otro, y el más interesante para nosotros,

que la expuesta por el profesor Beuchot. Así mismo

significa sacrificar. Pero ¿a quién sacrificamos? Agam-

busca sistematizar un modo de conocer la realidad en el

ben nos muestra en Ninfas (2010: 51) que “la ninfa es la

que converjan diversas analogías presentes en la

imagen de la imagen, la cifra de las Pathosformeln que

realidad.

los hombres se transmiten de generación en generación y

pluri-analógica centra su interés en el ámbito social,

a la que vinculan su posibilidad de encontrarse o de

además entiende que la realidad social puede ser

perderse a sí mismos, de pensar o de no pensar”. Las

concebida

ninfas, entonces, son imágenes, sujetos eminentemente

autor-texto-lector.

históricos que necesitan de la anamnesis como elemento

transcurre a través de un proceso donde las analogías son

nutricio de su propia realidad. Por esta razón, la profa-

establecidas proporcionalmente por correspondencia con

nación es ruptura de la tradición, rechazo a lo histórico a

la realidad urbana personal. Dicho de otro modo, se

través de una creación de nuevos elementos imaginarios

configuran en base a un analogado principal, la persona,

y discursivos. Es decir, consiste en la reconfiguración del

que es donde se encuentra uno de los objetos

hábitus (Bourdieu 1984) o la transformación de los

fundamentales

condicionantes socio-culturales que condicionan nuestra

perspectiva pluri-analógica entiende que en la realidad

percepción del mundo y, por tanto, nuestro imaginario

social se producen constantemente un conjunto de

social.

analogías que confluyen en un analogado principal que

La hipótesis de nuestra investigación, en línea con lo

De

ahí

desde

de

que

la
Este

la

clásica

socio-hermenéutica

tríada

triángulo

lingüística:
metodológico

investigación. Ahora

bien,

la

funge como el punto cero de la observación.

que acabamos de exponer, está basada en la idea de que

El análisis socio-hermenéutico pluri-analógico que

efectivamente en España sucede dicho proceso de

hemos realizado, sobre el desarrollo de los artefactos

sacralización estética y mercantilización, cada vez

provenientes de las ciencias urbanas, ha partido de la

mayor, de las urbes españolas. Ello hace que a algunos

consideración de dichos artefactos como nuestro texto de

grupos ciudadanos sólo le quede desarrollar fenómenos

análisis donde podemos comprobar la correspondencia

de profanación de dichos elementos para transformar ese

con la realidad social. Ahora bien, como hemos mencio-

entorno imaginario y hacer una urbe más próxima y

nado, nuestro interés es analizar la realidad social no a

cercana.

33

13

�Juan R. Coca

través de un proceso descriptivo, si no comprenderla

tradicional y sacerdotal. De ahí que, en repetidas

como una realidad posibilitante del crecimiento personal.

ocasiones, el ciudadano tiene que subvertir este proceso

Por esta razón, el analogado principal será una especie de

artefactual. En España existen muchos ejemplos de

sujeto semiótico utópico y humanizador. De tal modo

alteraciones urbanas con tintes de sacralización: el

que, para nuestra investigación, el autor consistirá

Guggenheim de Bilbao, la ciudad de la cultura de

–obviamente– en los autores de los mismos, mientras

Santiago de Compostela, la ciudad de las ciencias y las

que, por último, los lectores serán los ciudadanos que

artes de Valencia, etc. Estos ejemplos de alteraciones

tienen experiencia de dichos artefactos y, por tanto,

urbanas tienen un poso de impersonalidad faraónica en la

adecúan los mismos a sus necesidades e intereses.

que la interpretación de los mismos está estrechamente
vinculada con la estetización de la urbe y, no tanto, con la

3. Resultados

participación de la ciudadanía en la misma. Así mismo,
debo añadir que en España la participación de la

El autor:

ciudadanía en la toma de decisiones es muy baja. De

Como es bien sabido los estudios de los imaginarios

hecho, en las ciudades de Burgos y Vigo se produjeron

urbanos se han configurado una nueva disciplina emer-

unos

gida de los estudios sobre los imaginarios sociales. En

ciudadano para evitar la puesta en marcha de determina-

este contexto, Alicia Lindón (2008) expone que los

das intervenciones urbanísticas. En el caso de Burgos la

imaginarios urbanos permiten a las personas que viven

idea era la de crear un boulevard en un barrio relativa-

en la ciudad incrementar su inteligibilidad del mundo

mente marginal de la ciudad. La población consideraba

urbano que les rodea, amén de que aporta también instru-

que dicha modificación no era necesaria y que el mont-

mentos de percepción y comprensión de la realidad

ante económico debería ser empleado para otras cosas

urbana a los habitantes de la misma. Ello posibilita la

“más

creación, construcción e implementación de un espacio

paralizaron la obra. El caso de la ciudad de Vigo todavía

más habitable. Esta concepción de los imaginarios

está en pleno proceso. Actualmente el gobierno de la

urbanos, aunque simplificada, es muy heurística y clara.

ciudad tiene intención de colocar un barco en una

De ahí que nos permite seguir exponiendo las ideas que

rotonda de la ciudad. La población, nuevamente, consid-

ahora nos interesan.

era que no es necesario realizar tal gasto económico y,

casos

paradigmáticos

importantes”.

de

Finalmente

empoderamiento

los

ciudadanos

Narváez (2013) nos muestra sabiamente que, en los

nuevamente, pide la paralización del proceso. En la

estudios sobre lo urbano, actualmente es importante que

ciudad de Ourense también se produjeron quejas, hace

las personas se encuentren integradas en la toma de

años, por la construcción de un centro comercial en una

decisiones sobre las acciones realizadas en el ámbito

zona próxima al río Miño. Esta zona era usada habitual-

urbano. De hecho, sigue diciendo, esta idea de trabajo

mente por la ciudadanía para actividades de espar-

urbanístico se remonta a la década de los sesenta del siglo

cimiento y ocio. Los ciudadanos que se quejaban consid-

XX. Esta concepción del urbanismo es recurrente

eraban que la obra no cumplía las necesidades de la

teóricamente y está relacionado con el conocimiento

población de la ciudad. Finalmente la obra se realizó.

pre-existente al desarrollo de los artefactos urbanos. El

Estos ejemplos nos muestran que, por lo menos en

problema surge en la puesta en práctica de los mismos en

España, el conocimiento de las ciencias urbanas y la

los cuales parece que pierde importancia dicho cono-

praxis

cimiento y resurge con fuerza el paradigma epistémico

ciudadanía y los decisores finales de las alteraciones

14

de dicho conocimiento no atienden a la

�Artefactos, Ciborgs y Ciencias Urbanas: Estudio socio-hermenéutico pluri-analógico de los imaginarios sociales urbanos.
Antonio López-Gay

urbanísticas se erigen como una especie de sacer-

poder de profanación de estas obras generando

dotes poseedores de la Verdad y, por tanto, de la mejor de

fenómenos de dis-funcionalidad, de alter-utilización o de

las alteraciones posibles. Una idea semejante a la

contra-intencionalidad.

expuesta ya ha sido mostrada por Narváez (2013) en
referencia a la sobremodernidad y a la supervaloración

El texto

de la imagen. Pues bien, aunque pueda resultar y extraño

En la estructura discursiva que estamos analizando

e incluso impropio del conocimiento urbanístico, lo

funciona como propio texto las alteraciones urbanas que

urbano se olvida de lo simbólico-personal y de centra en

se realicen y la deriva que ellas impliquen. Aunque esta

la imagen-ídola para devenir en mero esteticismo

utopía (entendida ésta en sentido literal: aquello que no

sorprendente y mercantilizado. Ello parece ser debido a

tiene lugar; no lo imposible) humanizadora urbanística

las presiones del mercado y a la realidad económica-

afirma que la ciudad debería ser para las personas que la

mente condicionada.

habiten, lo cierto –y así nos lo dice los prágmata

Todo esto permite darnos cuenta que, realmente, no

urbanos– es que en la actualidad una buena parte del

se produce un diálogo entre en autor del texto que

texto urbano es objetivo, quasi-inerte, gélido, práctica-

estamos analizando y su futuro lector. Es decir, entre el

mente no interpretable, son imágenes a-simbólicas, etc.

grupo de personas que generan un determinado varte-

Esta configuración de la realidad nos muestra una

facto urbano y sus posteriores consumidores. Ello es

ciudad líquida, fragmentaria, sin sendas simbólicas, sin

debido a la hipertrofia económico-pragmática en la que

personas… La ciudad se (re)construye de manera circu-

se ven sumidas las ciencias factuales de lo urbano. A su

lar sobre sí misma sin que exista ningún tipo de círculo

vez, consideramos que es sencillo darse cuenta del

hermenéutico ya que no hay interpretación alguna. Esto

proceso de ciborgización de las urbes (aunque también

trae consigo que los “no-lugares” expuestos por Marc

de los espacios rurales) donde la estructura urbana se

Augé (2000) no sean unos espacios determinados, si no

configura como una máquina deshumanizada en la que

la propia urbe.

simplemente se concatenan una serie de elementos que

Las alteraciones más habituales con las que nos

funcionan imaginariamente como una gran estructura

hemos topado son las provenientes, por un lado, de un

estética mercantilizada. Ello parece que implica una

regreso al pasado en el que el mantenimiento de lo

deriva dinámica de la urbe no centrada en las personas

antiguo es elevado a una concepción imaginaria de lo

que la habitan o, desde luego, si se produce interven-

auténtico. En segundo lugar nos encontramos con un

ciones del tipo de la “humanización de las ciudades” el

imaginario del papanatismo de lo estético-comercial,

objetivo no es el de humanizar las urbes, si no que se

donde el futuro se convierte en un producto de venta (ya

pretende hacerlas más estéticas, vendibles y atractivas de

hemos hablado de esto). Con independencia de estas

cara al turismo, etc. De hecho, Gandy (2005) afirma que

alteraciones, el objetivo del discurso es semejante y

la infraestructura urbana no sólo es manifestación mate-

responde a los mismos condicionantes.

rial del poder político, sino que también es expresión de

En el texto de Augé la urbe se convierte en la

la generación de un entorno de representación de signifi-

expresión de ese ciborg al que, a su vez, está mudando la

cado cultural.

sociedad humana y las propias personas. Perdemos lo

Ahora bien, esto no resta potencialidad al proceso de

que somos para reconfigurarnos en elementos propios de

humanización puesto que, como hemos expuesto anteri-

un mundo semejante al expuesto en el film Matrix. Lo

ormente, será el ciudadano quien tenga en sus manos el

único que parece importar es que la humanidad termine

33

15

�Juan R. Coca

siendo artefacto que posibilite el mantenimiento del

sea necesario generar nuevos artefactos dentro del texto

sistema y no buscan la subversión, transfiguración o

que, así mismo, intenten ser elementos de distinción y

transformación crítica del mismo. La urbe, entonces, se

mercantilización de esta urbe ciborgizada.

ve condicionada por este fenómeno trans-cultural y
trans-social al que estamos haciendo mención. De ahí

El lector

que la ciudad deja de ser un ambiente potencialmente

El lector del triángulo hermenéutico que estamos

paradójico pasando a ser quasi-transparente. Recor-

analizando es un sujeto plural, son las personas que viven

demos (en clara referencia a, primero, Gianni Vattimo

la ciudad, que construyen y reconstruyen su propia urbe.

(1990) y, más actualmente, a Byung-Chul Han (2013))

De ahí que el lector que estamos considerando, más que

que la transparencia está ocasionado por ese discurso

consumidor de su ciudad o productor de la misma es, tal

posmoderno y fragmentario que trae consigo disolución,

y como determinaron hace muchos años McLuham y

ausencia de referencias y símbolos. Ese proceso parece

Nevitt (1972), prosumidores (prosumers). Es decir, el

ser, según estos autores, inherente al momento en el que

lector ha dejado de ser mero consumidor o usuario, y ha

estamos y que genera procesos de desarraigo. De tal

puesto en marcha procesos de producción de una nueva

manera que los textos urbanos que nos encontramos

urbe a través de fenómenos de dis-funcionalidad o alter-

muestran esta idea de transparencia, de vidriosidad del

funcionalidad. Nosotros preferimos denominar a este

mundo, de eliminación de las referencias.

tipo de comportamientos, fenómenos de profanación de

Las alteraciones urbanas buscan permitir una sola

aquella sacralización a la que nos referimos en páginas

interpretación por parte del ciudadano ¿Cómo si no será

anteriores. En este sentido, el ciudadano transforma la

funcional la ciudad? El problema es que, al encontrarse el

ciudad en base a sus propios imaginarios y transforma,

ciudadano con un libro con las páginas en blanco donde

entonces, los imaginarios que los decisores urbanos

no hay discurso, entonces cualquier posible interpre-

materializan en los procesos de artefactualización

tación podría materializarse. La paradoja en absoluto de

o ciborgización de la ciudad.

la fragmentación y de la liquidez. En ella lo objetivo

En este sentido somos deudores del planteamiento de

presente en el exceso estético se torna relativismo ya que

Rom Harre (1979) en el que se busca darle mayor

no hay símbolo y, por tanto, toda interpretación es

relevancia al elemento micro- dentro del contexto social.

posible. Univocismo y equivocismo fragmentario se dan

Por esta razón, ponemos en cuestión la concepción del

la mano en ese texto urbano sin ninguna personalidad. De

ensamblaje urbano de la que hablan McFarlane (2011) o

tal modo que la experiencia del ciudadano, tal y como

Jacobs (2012) el cual hace mención de los procesos de

afirma Montaner (1997), tiene dificultades para distin-

des-ensamblaje y re-ensamblaje a través de las relaciones

guir entre los lugares y los no lugares, o entre el espacio

de poder y recursos. Para nosotros la ciudad se configura

y el antiespacio.

como un entramado de significaciones imaginarias que

El texto urbano se transforma en el ciborg urbano.

transitan desde las individualidades a las colectividades.

Pierde la raíz y se sitúa en un locus que podría estar

Por esta razón no entendemos a la urbe como un entorno

localizado en cualquier parte. No importa. Pensemos en

maquinal, en el sentido convencional de máquina, sino

las pequeñas diferencias que encontramos en algunas de

como una estructura cibórgica en la que lo humano, lo

las grandes ciudades europeas. Si las observamos objeti-

virtual y la máquina de última generación se conjugan

vamente encontraremos que las diferencias son nimias.

(las cuales tienen capacidad de auto-regenerarse y auto-

De ahí la necesidad de, una vez configurado el ciborg,

construirse).

16

�Antonio López-Gay
Artefactos, Ciborgs y Ciencias Urbanas: Estudio socio-hermenéutico pluri-analógico de los imaginarios sociales urbanos.

El ciudadano se transforma intencionalmente en
prosumidor de lo urbano y convierte, por ejemplo, las

Elementos básicos de la sacralización-profanación
urbana.

aceras en lugares de aparcamiento de su automóvil, una

En los apartados anteriores hemos ido exponiendo,

zona ajardinada en una especie de “pub” en el que

sin hacer explícito, que la concepción de los imagi-

realizar el denominado “botellón”, se altera el uso de los

narios sociales que nosotros manejamos puede ser

árboles como plataformas de reivindicación, el suelo, los

entendida como un conjunto de elementos en los que,

muros, las paredes, así como muchas de las superficies

por un lado, tenemos al sujeto generados de los imagi-

presentes en la ciudad es empleado, a veces, como base

narios, a un proceso de interpretación intrínseco a la

de publicitación de discursos. Además, el ciudadano

evolución

joven se auto-transforma en un diletante musical que

relevancia/opacidad, a un proceso de reducción de la

democratiza su gusto musical al emitirlo a un volumen

complejidad, a una contextualización espacio-temporal

muy elevado (para agrado o desagrado de sus conciu-

y, por último, a un fenómeno de creatividad. Todos

dadanos). Por otro lado, las personas se convierten en

estos subconjuntos de manera unificada nos permiten

generadores de caminos alternativos. Pensemos, por un

analizar con solvencia la transformación, generación o

momento en la típica zona ajardinada que, con el paso del

desarrollo de unos determinados imaginarios sociales.

de

los

imaginarios,

al

código

tiempo, presenta una vereda realizada por los viandantes

Ahora es el momento de dar un paso más y

y no establecida inicialmente. Estos ejemplos nos mues-

explicitar los factores básicos que traen consigo el

tran que algunas personas transforman la ciudad, la

fenómeno de sacralización-profanación al que nos

profanan, y hacen de ella un entorno que tiene más que

hemos ido refiriendo. En base a lo dicho serán los

vez con los procesos de comunicación y funcionalización

siguientes:

grupal, que con los procesos estéticos.
La profanación urbana podría entonces ser fruto de
un proceso de no atención de las necesidades de determi-

-El tipo de conocimiento pre-establecido
(episteme).

nada ciudadanía. Por este motivo, algunos grupos

- El nivel de diálogo.

sociales transformar nuevamente la ciudad para ponerla a

- El factor pragmático (praxis).

su servicio. Este hecho, en ocasiones, atenta contra los

- La dynamis de las intervenciones urbanas.

intereses estéticos y mercantilistas de los “ideadores” de

- La energeia de las intervenciones urbanas.

la urbe. De ahí que los imaginarios de la ciudad pueden
ser heréticamente alterados reconvirtiendo el discurso

Ellos elementos se configuran como un tejido

que pretende vender la ciudad en un discurso alternativo,

pluri-analógico en la que cada factor se mueve entre la

subversivo y transfigurador. En él no hay culto, no hay

univocidad y la equivocidad. De ahí que sea posible

idolatría. Sólo nos encontramos con transgresiones que

establecer una matriz de análisis que nos deje analizar

son interpretadas, a su vez, como herejías por parte de los

con un mayor grado de objetividad dichos elementos

sectores poblacionales no vinculados hermenéutica-

(episteme, diálogo, praxis, dynamis y energeia).

mente con los primeros. Se produce un choque entre

El conocimiento es el que se pone en juego en los

procesos de interpretación de los imaginarios urbanos

procesos de ciborgización de la ciudad por los

que deben seguir siendo estudiados. En este trabajo no

científicos urbanos. Cabe la posibilidad que algún

tenemos oportunidad de tratarlo, pero queda para otra

sociólogo o economista esté pensando que su

ocasión.

investigación no altera el objeto de la misma. No

33

17

�Juan R. Coca

investigación no altera el objeto de la misma. No

Conclusiones

obstante, debemos recordar que toda investigación en
ciencias sociales altera su objeto de análisis. De ahí que,

El estudio de lo imaginario ha tenido diversos cami-

aunque de manera un tanto superficial estos científicos

nos y líneas de investigación. En este trabajo hemos

de la urbe, también la alteran. Pues bien, volviendo a la

interconectado tres sin establecer las convergencias o

episteme recuérdese que ésta tiene las características del

divergencias entre ambos: lo imaginario, los imaginarios

texto de nuestro análisis socio-hermenéutico. De ahí que

urbanos y los imaginarios sociales. Toda persona conoce-

el conocimiento deviene, a través de su propia dynamis,

dora de estos estudios sabe que, pese a las numerosas

en factor fundamental de generación de una urbe

divergencias entre los tres conceptos, es posible

mercantilizada e hipertrofiada estéticamente. Ello es

establecer un nexo epistémico común entre ellos. Esta ha

debido a que los imaginarios presentes en la

sido la premisa básica de este trabajo.

globalización permean hasta la ciborgización urbana.

En el desarrollo de esta investigación hemos compro-

Por otro lado nos encontramos con un proceso inter-

bado que la hipótesis de partida se corroboraba en parte.

subjetivo de diálogo. Mundo utópico que parece carecer

Parece evidente que algunos grupos poblaciones desar-

de asidero, no siendo generalizado en el proceso de

rollan procesos de aproximación intersubjetiva de los

construcción social. Este elemento podemos identificarlo

artefactos urbanos a través de alteraciones simbólicas e

con los condicionantes que presentan las alteraciones de

imaginarias de los mismos. No obstante, el hecho de que

la ciudad entendidas éstas como texto. Téngase en cuenta

se produzcan dichas alteraciones de los artefactos que

que, al fin y al cabo, el texto es una especie de híbrido

configuran el discurso de los imaginarios sociales

creado constantemente entre el autor y el lector. El texto

también trae consigo un proceso de rechazo de tales

es el elemento que presenta un mayor grado de dynamis

profanaciones por parte de otros grupos sociales. Por esta

y de energeia. Ya que es sobre él donde se ejerce la mayor

razón, el mundo de la profanación imaginaria de los

presión y confluye la mayor cantidad de información. Así

entornos sociales deviene en paradójico en base a los

mismo, éste también tiene la potencialidad de “supurar”

fenómenos de experiencialidad de dichos artefactos.

información constantemente hacia el lector y hacia el

Dicha experiencialidad está mediada por la dynamis y la

autor, en un proceso de reinterpretación permanente y

energeia de las alteraciones urbanas. Es decir, por la

circular. Es en este punto donde está el límite entre el

dinámica interna de las mismas y el tipo de potencialidad

ciborg y la naturaleza (Cook &amp; Swyngedouw, 2012). De

que ella contenga.

ahí que sea en el diálogo donde está el pilar fundamental

Estos dos elementos básicos configuran la estructura

de una urbe cada vez más artefactualizada o más naturali-

ontológica fundamental de la urbe. A partir de ellos la

zada. Por esta razón, podemos llegar a afirmar que uno de

ciudad puede devenir en una macroestructura artefactual

los elementos ontológicos básicos de la urbe es el

maquinal y prácticamente poco humana; o bien ir hacia

diálogo. La cuestión estaría, entonces, en saber si ésta lo

una configuración más dialogante con la naturaleza y, por

permite o lo reduce.

tanto, más sostenible. Todos estos elementos abren la
puerta a la necesidad de seguir estudiando esto para
poder analizar las distintas ciudades y poder comparar
entre ellas para saber cúal será la que más nos interese
como sociedad.

18

�Artefactos, Ciborgs y Ciencias Urbanas: Estudio socio-hermenéutico pluri-analógico de los imaginarios sociales urbanos.

Referencias bibliográficas
Agamben, G. (2005).Profanaciones.Buenos Aires: Adriana Hidalgo
editora.
Agamben, G. (2010). Ninfas. Valencia: Pre-Textos.
Aragón, M. (2013). “De cómo un hombre puede enamorarse de su
refrigerador: el mundo objetual y los puentes con lo imaginario”. In
Narváez, A. B. (ed.) Estudios sobre diseño. Aedificare 2012. Monterrey:
Universidad Autónoma de Nuevo León, pp. 103-115.
Augé, M. (2000). Los «no lugares» espacios del anonimato. Una
antropología de la sobremodernidad. Barcelona: Gedisa.
Bauman, Z. (2004). Modernidad líquida. México: FCE.
Beriaín, J. (2005). Modernidades en disputas. Barcelona: Anthropos.
Beriaín, J. (2011). El sujeto transgresor (y transgredido). Barcelona:
Anthropos.
Beuchot, M. (2004). Hermenéutica, analogía y símbolo. Barcelona:
Herder.
Bourdieu, P. (1984). Distinction. London: Routledge.
Coca, J. R. (2010). La comprensión de la tecnociencia. Huelva: Hergué.
Coca, J. R. y Valero, J. A. (2010). “(BIO)Technological images about
human self-construction on Spain context: a preliminary study”, Studies in
Sociology of Science, N°1, pp. 58-66.
Cook, I. R. y Swyngedouw, E. (2012). “Cities, Social Cohesion and the

Hiernaux, D. y Lindón, A. (2012). “Renovadas intersecciones: la espacialidad y los imaginarios”. In. Lindón, A. y Hiernaux, D. (Eds.) Geografías de
lo imaginario. Barcelona: Anthropos-UAM, p. 9-28.
Jacobs, J. M. (2012). “Urban geographies I: Still thinking cities relationally”. Progress in Human Geography, Vol. 36, N° 3, pp. 421-422.
Lindón, A. (2008). “El imaginario suburbano: los sueños diurnos y la
reproducción socioespacial de la ciudad”. Iztapalapa, N° 64-65, pp. 39-62.
Maffesoli, M. (2010). Saturação. São Paulo: Editora Iluminuras.
McFarlane, C. (2011). “Assemblage and critical urbanism”, City. Analysis
of urban trends, culture, theory, policy, action. Vol. 15, N° 2, pp. 204-224.
McLuhan, M. y Nevitt, B. (1972). Take Today: The Executive as Dropout.
New York: Harcourt Brace Jovanovich.
Montaner, J. M. (1997). La modernidad superada. Arquitectura, arte y
pensamiento del siglo XX. Barcelona: Gustavo Gili.
Narváez, A. B. (2013). “Por qué estudiar a la ciudad desde los imaginarios
urbanos”. In González, D.; Narváez, A. B.; Roldán, H. y Chávez, J.
(Compiladores) Ciudades red: Una visión a través de los imaginarios
urbanos. Guadalajara: Universidad de Guadalajara, pp. 13-34.
Pintos, J. L. (2003). “El metacódigo relevancia/opacidad en la construcción
sistémica de las realidades”. RIPS (Revista de Investigaciones Políticas y
Sociológicas), Vol. 1-2, N° 2, pp. 21-34.
Solares, B. (2006). “Aproximaciones a la noción de Imaginario”. Revista
Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales, N° 198, pp. 129-141.
Vattimo, G. (1990). La sociedad transparente. Barcelona: Paidós.

Environment: Towards a Future Research Agenda”. Urban Studies, Vol.
49, N°9, pp. 1959-1979.
Durand, G. (2000). Lo imaginario. Barcelona: Ediciones del Bronce.
Gandy, M. (2005). “Cyborg Urbanization: Complexity and Monstrosity in
the Contemporary City”. International Journal of Urban and Regional
Research, Vol. 29, N° 1, pp. 26-49.
Han, Byung-Chul. (2013). La sociedad de la transparencia. Barcelona:
Herder.
Harre, R. (1979). Social Being – A Theory for Social Psychology. Oxford:
Basil Blackwell Publisher.

19

�Antonio López-Gay

Monterrey: Sus Imaginarios en el buscador de internet
“Google”
Recibido: 11/11/2014
Aceptado: 12/02/2015

Gabriela Carmona

Resumen:

Abstract:

El presente trabajo intenta revelar la manera en que
las tecnologías de la información y de comunicación
vinculadas a Internet participan a la construcción de del
imaginario urbano de la Ciudad de Monterrey. El objeto
del presente texto es encontrar la forma de analizar dicha
información gracias al uso de diferentes herramientas
digitales como el buscador Google.

urbano,

ciberespacio,

Monterrey: Imaginaries on “Google”

The present paper intends to reveal the ways in which
information

technology

and

Internet-related

communication are involved with the construction of the
urban imagery of Monterrey’s City.The purpose of this
text is to find ways to analyze this information by using
various digital tools like the Google search engine.

Palabras clave:
Imaginario

1

imagen,

tecnologías digitales, Google.

1. Introducción

Key Words:
Urban

imaginary,

cyberspace,

image,

digital

technologies, Google.

personalidad del internauta contemporáneo. El filósofo
francés Jean-François Lyotard argumenta que la

Sin darnos cuenta ya estamos inmersos en la era de

detonación de la tecnología, y por consiguiente la facili-

las comunicaciones, de la información; han pasado muy

dad de acceso a una inconmensurable cantidad de infor-

pocas décadas desde que comenzamos a disponer cotidi-

mación de procedencia anónima, tal y como aparece

anamente de la tecnología. Estamos viviendo una época

ahora en internet,

en la que estar comunicados es tan necesario que en

posmoderna (Lyotard, 1979).

sería parte integral de la cultura

ocasiones nos es imposible desconectarnos de Internet,

¿Será posible analizar el imaginario urbano con la

de la televisión, del celular. Tener una dirección

información que se genera en la Internet para concebir un

electrónica o una dirección en Facebook es parte de la

mejor urbanismo? ¿Es posible que el imaginario de la

1

Actualmente es profesora titular “C” en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Coahuila.
Contacto: gcarmonaochoa@yahoo.com.mx

33

21

�Gabriela Carmona

vida cotidiana urbana auxiliada por la virtualización

“La tecnología crea un campo de posibilidades,

incida en la construcción de un mejor urbanismo?

aunque con una fuerte orientación social, en el

Tomando la siguiente definición de “imaginario”: “las

transcurso del proceso de desarrollo, que ve la transfor-

producciones mentales o materializadas en obras basada

mación de la tecnología en un determinado producto;

en imágenes visuales, (pinturas, dibujos, fotografías,

esto no significa que la tecnología defina comportami-

etc.) en formas de habla (metáfora, símbolos narraciones)

entos. Por consiguiente, debemos centrar nuestra

que forman conjuntos coherentes y dinámicos en los que

atención en los dispositivos de comunicación y en los

se destaca una función simbólica expresada en la

usos que éstos organizan, y posteriormente en la manera

conjunción

en la que movilizan las tecnologías e interactúan con

de

sentidos

propios

y

figurados”

(Wunenbuger, 2003: 10). El imaginario urbano aparece

éstas” (Bourdin, 2007: 144).

cuando se observa la ciudad más allá de lo material, de

Bourdin (2007) explica cómo dentro del proceso de

las calles, de los edificios, de las plazas. El imaginario es

valoración, ya sea económica, social o paisajística,

la forma en que las personas se organizan para poder

cómo dentro del proceso de desvalorización de algún

desenvolverse en ella o la forma en que las personas se

barrio o incluso ciudades enteras se toman en cuenta

se imaginan la ciudad en la que viven.

factores como la infraestructura, la calidad urbana, y la

Cuando se analiza la relación entre realidad

accesibilidad entre otros; también interviene el proceso

virtual y urbanismo, es importante comprender las conse-

de identificación social del lugar, barrio o territorio;

cuencias del uso de las tecnologías de la información y de

pero además se deben incluir las imágenes que se trans-

comunicación y el impacto que tienen en la realidad

miten por medio de los diferentes dispositivos de comu-

fenomenológica, y a la vez conocer como se han incorpo-

nicación:

rado en la vida cotidiana, y que al hacer un uso eficiente

“(…) el efecto de las imágenes que transmiten los

de las mismas, nos brinde la posibilidad de aproximarnos

distintos dispositivos de comunicación, en adecuación

a un urbanismo contemporáneo donde exista accesibili-

con los procesos socioeconómicos o a contracorriente

dad, justicia social, movilidad, etc. Proponemos por lo

de éstos, es considerable. Con mucha frecuencia estas

tanto que la información que los internautas contemporá-

imágenes funcionan como predicciones creadoras: tal o

neos dejan plasmada en las tecnologías de la infor-

cual lugar, representado como peligroso, probablemente

mación y de comunicación, puede ser analizada para

terminará siéndolo, porque esta imagen suscitará los

obtener el imaginario urbano de una ciudad.

movimientos de población o los comportamientos que

“Real y virtual se convierten en realidades permea-

lo volverán peligroso.” (Bourdin, 2007: 144)

bles, traspasables, capaces de aportar la una a la otra

Retomando a Bourdin, las imágenes pueden formar

experiencias enriquecedoras, prácticas gratificantes,

un imaginario urbano determinado. Pero también hay

costumbres y hábitos nuevos, etc.” (Tirado,2005:4)

que considerar otros aspectos no sólo basarnos en las

2. Ciberespacio y Urbanismo

imágenes. Es necesario tomar en cuenta también la
capacidad de los nuevos dispositivos de comunicación;
por ejemplo: los comentarios y opiniones de las perso-

Bourdin (2007) explica que las nuevas tecnologías

nas en las redes sociales pueden participar en a la

digitales y de comunicación producen la ciudad y

construcción de un imaginario urbano. Existe hasta

también el vínculo social, la producen por la forma en

cierto punto una considerable influencia en las

que las personas usan y se apropian de ellas:

decisiones de familias y hasta de empresas sobre una

22

�Monterrey: Sus Imaginarios en el buscador de internet “Google”

ubicación. Por medio de los dispositivos de comunicación es posible difundir percepciones, juicios o
imágenes que servirán de referencia para luego fomentar
la idea, la representación y después el imaginario urbano
de una ciudad, incluyendo desde luego las prácticas de
los usuarios.
“Estos dispositivos de comunicación son producidos
por representantes típicos de la clase creadora, habitantes
y actores de las metrópolis, que reflejan a través de ellos
–directa o indirectamente- su visión de la ciudad y, de
manera más invisible, el marco a través del cual la
aprehenden.” (Bourdin, 2007: 145)
Sin embargo, el autor también aclara que la construcción de una ciudad equivaldría a crear una imagen de
ésta. En el caso de una metrópoli, por ser algo mucho
más complejo, equivaldría a la creación de más imágenes
que abarcaran la totalidad de la urbe.
“La imagen no es un lujo más o menos inútil, sino un
desafío considerable. Y lo mismo que en el caso del acontecimiento, se plantea el problema del significado y de
los efectos especulares de la imagen” (Bourdin, 2007:
145).
Un ejemplo de la forma en que se están utilizando las
tecnologías digitales en asuntos urbanos es la obra de arte
interactivo diseñada según palabras del artista para
“transformar” el Zócalo de la Ciudad de México, llamada
“Alzado Vectorial”: arquitectura relacional, término que
utiliza el artista mexicano-canadiense Rafael LozanoHemmer para denominar los eventos interactivos que
diseña a gran escala y que son capaces de transformar
edificios emblemáticos a partir de nuevos interfaces
tecnológicos. Utilizando un interfaz de realidad virtual, el
sitio web permitía al participante diseñar una escultura de
luz con 18 cañones antiaéreos localizados alrededor del
zócalo capitalino. Por un tiempo determinado los partícipes
seleccionaban la luz que cubría la plaza.
A través de Internet, los participantes podían mover
los cañones de luz instalados en los techos de los edificios próximos ella, creando y dirigiendo de esta manera
sus propias figuras y movimientos de luz.

3

3

Antonio

López-Gay

En esta ocasión a cada participante se le hizo una
página web para archivar su diseño con fotos de tres
cámaras digitales. Participaron personas de 89 países y
todos los estados de la república. La instalación se
desconectó el 7 de enero del 2000. “Alzado Vectorial” se
ha seguido instalando en diferentes plazas o sitios de
diversas ciudades alrededor del mundo, la más reciente
se instaló en los alrededores de English Bay en la Ciudad
de Vancouver; en el marco de la Olimpiada Cultural de
2010. En esta ocasión participaron personas de 162 diferentes países.
Silvia Lazo (2009) explica por su parte que los
movimientos sociales en el marco de la globalización, y
más específicamente las redes sociales virtuales,
emplean de forma innovadora las tecnologías digitales,
redefiniendo el escenario de la protesta a nivel mundial
en donde la informática y la fluidez de la comunicación
son la base para organizar las acciones en las ciudades.
“Las actualmente llamadas redes internacionales de
oposición a la globalización neoliberal o movimientos
antiglobalización son una expresión del surgimiento de
un espacio global disputado, la novedad es que están
conectados en red a través de las herramientas de Internet
que resultan imprescindibles para su actuación y para la
redimensión de sus territorios de influencia y acción”
(Castells, 2004: 76).
Castells (2004) considera que el primer
movimiento social que basó su política defensiva a través
de Internet y la estrategia de visibilidad del movimiento a
través de la web, fue el que se llevó a cabo en 1994, por
el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). El
segundo movimiento que se generó en la web, de carácter
mundial, fue en la ciudad norteamericana de Seattle en
1999 en donde aparece una movilización y protesta en
contra de la Organización Mundial del Comercio.
“Los teléfonos móviles capaces de enviar mensajes
de texto, imágenes y de realizar videollamadas, se ha
convertido, junto con Internet, en un elemento más de las
protestas del siglo XXI.” (Tilly, 2010: 292)

23

�Gabriela Carmona

Otros ejemplos:

que utiliza María Acaso (2009) para el análisis de

2003. Nueva York. Protestas contra la guerra recurri-

imágenes, se busca demostrar de que manera el uso

eron a la telefonía móvil y a las radios para coordinar el

recurrente de un medio digital de comunicación y manejo

apoyo médico y legal a los manifestantes que estaban

de información internet/Google, participa a la creación

atrapados en barricadas y protegerse de ser detenidos.

del imaginario de la Ciudad de Monterrey.

2007. Birmania. Mes de septiembre; los ciudadanos

La información que proporciona internet puede ser

protestaban por la represión policial y militar del régimen

considerada como un instrumento de determinación y

birmano. Tomaron fotografías y videos con los teléfonos

fijación de contenidos, al tratarse de un medio abierto

móviles y las subieron a blogs, lo cual permitió una

para las masas, la información que se encuentra en inter-

difusión de hechos locales a noticieros internacionales.

net es observada por un número muy considerable de

2007. Pakistán. Mes de mayo. Los usuarios de

personas que buscan información, es un medio utilizado

teléfonos celulares adoptaron un tono de llamada difer-

para diversión, para comunicación, es una herramienta de

ente para marcar su oposición a Musharraf, además se

trabajo, es una herramienta de ventas, un medio para

mandaron miles de mensajes de texto para organizar las

socializar, etc. Cuando se analiza una imagen lo que se

protestas.

busca es poder identificar el potencial que tiene es

2008. Canadá. El parlamentario Charlie Angus puso

imagen para comunicar algo. La imagen es siempre una

en marcha una campaña a través de Youtube para presio-

narración, es una comunicación visual, una represent-

nar al gobierno conservador con el fin de financiar una

ación de lo que está y de lo que no está. Su poder radica

escuela indígena en Attawapiskat, en el norte del país.

en hacer presente aquello que no está presente y hacerlo

(Tilly,2010).

por medio de la representación; lo que no está presente es

3. El imaginario urbano en el buscador
“Google”

debido a limitaciones materiales o tecnológicas, o bien
porque aún no existe, la mente de una persona tiende a
imaginar el resto de la imagen, tiende a completarla.
La existencia de imágenes sobre un tema determi-

Buscando la relación que guardan los elementos de

nado participa en la construcción social de un imaginario,

un mismo fenómeno: encontramos la construcción de un

así que en este análisis se pretende describir el papel que

imaginario a través de imágenes gráficas en internet

juegan las imágenes sobresalientes en internet a través

proporcionada por un buscador: Google; la pregunta a

del uso de un buscador muy específico. Castells (2004)

responder entonces sería: ¿Cómo se construye el imagi-

señala que estamos inmersos en la Sociedad Red. Las

nario urbano que representa a la ciudad de Monterrey en

nuevas formas de interacción humana hacen necesarios

Internet?. El incremento en el uso de un medio digital

estudios para poder comprender el nuevo orden social, en

como internet y sus buscadores de información, sugiere

donde observamos la gran capacidad para crear y

especular sobre el poder de este medio y sus contenidos

compartir información desarrollando nuevos cono-

en la generación de ideas compartidas por un grupo

cimientos. Tanto la información como su manejo han

social determinado. Se considera que las imágenes que

llegado a ser uno de sus grandes retos. En cuanto al

circulan en internet sobre la ciudad de Monterrey, Nuevo

desarrollo de esta sociedad se hace necesaria la aliment-

León, pueden ser el punto de partida del complejo

ación permanente de las redes de información por lo cual

proceso de construcción social identificado como

el Internet se presentó como una enorme fuente, como

construcción del imaginario. Apoyado en la metodología

un mar, en el que hay que aprender a navegar. Ante este

24

�Monterrey: Sus Imaginarios en el buscador de internet “Google”

Antonio López-Gay

mar fue necesaria la creación de herramientas que facili-

páginas, documentos, o información que busca sin tratar

taran la incursión.

de retenerlo o venderle algo. Su función es dar respuesta

“…..para poder orientar al internauta en medio de

a preguntas y la congruencia de las respuestas determina

una copiosa y creciente selva de datos, hay que ser capaz

su calidad, rastrea la información buscándola en toda la

de poner en movimiento miles de computadoras que

red, utilizando las palabras claves con las cuales se

recorrerán la red tomando nota de la información

formuló la pregunta, y envía las respuestas más perti-

disponible sobre el tema. Pero sobre todo hay que tener la

nentes según un software que hace la conexión entre las

capacidad de seleccionar los sitios que mejor corre-

preguntas y el índice de datos. Cassin (2008) detalla

sponden a la demanda. Esa capacidad, esa “inteligencia”

claramente como este buscador hace su trabajo: cuantita-

del motor de búsqueda, es la que determina su éxito.

tivamente su función será la de almacenar la mayor canti-

Google demostró poseerla, al convertirse en menos de

dad posible de datos, detectando la mayor cantidad de

tres años en el motor de búsqueda más utilizado en el

sitios y también lo más frecuentemente posible. Google

mundo: su novedoso modo de análisis le permite ofrecer,

actualmente rastrea la red, es decir, aproximadamente

en general desde la primera página de resultados, la

11,500 millones de páginas en un mes. Cualitativamente

información buscada.” (Lazuly; 2003)

selecciona y etiqueta los datos por medio de las palabras

Contrariamente a lo que comúnmente se cree, Google

clave, pero no sólo indexa las key words, (palabras clave)

es un buscador y no sinónimo de Internet. Google fue

también reconoce todas las palabras de cada página, en

inventado entre 1995 y 1996 por dos estudiantes de la

cada léxico. La autora explica cómo, cada documento se

Universidad de Stanford, Sergey Brin y Larry Page, los

transformara en un conjunto de hits:

cuales llegaron a la conclusión de que las páginas más

“La indexación es utilizable en los dos sentidos: el

“pertinentes” son las más frecuentemente citadas.

índex directo conduce de los documentos a las palabras,

Básicamente funciona de la siguiente manera: el busca-

pero la seleccionadora genera luego un índex inverso,

dor maneja un algoritmo llamado PageRank que le

que conduce de las palabras a los documentos para

permite organizar los resultados y responder rápidamente

producir respuestas.”(Cassin, 2008: 43).

a las demandas. Según palabras de sus creadores su

Otra particularidad de este buscador es que no sólo

principal objetivo es hacer que todo el saber del mundo

indexa los enlaces de la página en donde se encontró la

esté conectado directamente a la mente de todo el

información sino los enlaces que llevan a dicha página;

planeta. Google pasó de 10.000 consultas diarias a

además invita a realizar preguntas más eficientes; cuando

comienzos de 1999, a más de 200 millones en la prima-

presenta en los resultados de búsqueda la frase “quizá

vera de 2003. El motor de búsqueda Google fue utilizado

quiso decir………”, motiva a utilizar mejor las palabras

por el 60% de los 61.000 millones de buscadores en

clave, además por medio de un sistema de “búsqueda

internet en todo el mundo, según un estudio publicado

personalizada” el buscador registra el rastro de todos y

por la agencia Comscore.

cada uno de los usuarios; las cookies son las encargadas

En un estudio que hace sobre este buscador, Cassin
(2008) explica que una de las principales ventajas de

de almacenar los movimientos de todas y cada una de las
personas que utilizan este buscador.

Google con respecto a Yahoo o MSN es que el primero

“En su primera visita al sitio de Google, registra un

separa la publicidad de los resultados “puros”. Otra

“cookie” en su ordenador. Un cookie es un bloquecito de

ventaja es que no tiene una estrategia de portal, es decir,

datos que lo identifican de manera única. “(…) Google

trata de mandar al usuario lo más pronto posible hacia las

registra las preferencias de los usuarios en esos cookies y

33

25

�Gabriela Carmona

analiza su comportamiento durante sus búsquedas.

posicionamiento que otorga el algoritmo secreto de

Google se compromete a no comunicar jamás el conte-

Google (Cassin, 2008) y el número de visitas que ha

nido de esos cookies a terceros, salvo requerimiento legal

recibido cada página web en la que aparecen las

como mandato de indagación asignación de comparecen-

imágenes. Para el análisis de las imágenes se utiliza el

cia decisión judicial, etc.” (Cassin, 2008: 73).

método antes mencionado sobre el lenguaje visual de

De lo anterior se puede inferir que este buscador no

María Acaso (2009). En el método de esta autora lo

sólo analiza la información de la red, sino que además

primordial es distinguir entre el mensaje que transmite

analiza a los usuarios por medio de las cookies; conoce

una imagen a los dos primeros segundos de ser observada

los hábitos, costumbres y preferencias de los cibernautas

y el mensaje profundo de la misma imagen al hacer un

al realizar sus búsquedas; sabe cómo, cuándo y en qué

estudio más detallado. Sobre el impacto de una imagen

sitios de internet navega el usuario. Según los diseña-

con sólo dos segundos de observación la autora revela:

dores, el propósito es la adaptación del buscador a estilos

“(…)este tipo de mirada superficial son las imágenes

personales o personalizables de búsqueda; el buscador

las que ejercen su poder sobre nosotros, logrando que

registra en el disco duro de la computadora un numero de

desarrollemos comportamientos específicos” (Acaso;

ID que caracteriza al usuario como cliente: “Un

2009: 143)

customer, como su nombre lo indica, es un cliente cono-

Acaso (2009) distingue dos tipos de mensajes: el

cido por sus “costumbres”, sus hábitos, su ethos (…)”

mensaje manifiesto, que es aquel en donde la infor-

(Cassin, 2008: 74), en la carta de confidencialidad que

mación es explícita, aquella que el espectador cree que

maneja el buscador, explica que la empresa guardará la

está recibiendo; y el mensaje latente, que es aquel en

información de sus búsquedas en internet, su dirección

donde la información es implícita, es decir, aquella que el

electrónica, el tipo de navegado y el idioma que utiliza, la

espectador recibe de verdad, pero sin darse cuenta de

fecha de conexión y la hora, además de que si el usuario

ello, en la mayoría de las ocasiones. Como primer paso

utiliza información personal en otros sitios pero vía

para realizar el análisis la autora determina que es

Google, la información puede ser requerida por Google

necesaria la contemplación, es decir, la observación

con el pretexto de ofrecerle un mejor servicio.

consciente de la representación visual durante por lo
menos un minuto para en seguida poder dividir la imagen
en partes principales. El método se divide en cuatro pasos

4. Metodología

generales:
• Clasificación del producto

La forma en que se realizó este trabajo fue a partir de

• Estudio del contenido de un producto visual

la búsqueda en Google, en el apartado de imágenes; de

• Estudio del contexto

las palabras “Monterrey, Nuevo, León”; tomando como

• Enunciación de los mensajes manifiesto y latente
• Clasificación del producto visual

un instrumento de trabajo la forma en que buscador hace
la clasificación de datos, colocando en los primeros sitios
las imágenes que han sido mayormente consultadas, es
decir, como las ranquea; para partir de éstas, realizar el
análisis del imaginario. Se procedió a realizar el estudio
de los mensajes visuales de las primeras 18 imágenes; los
indicadores

26

son

tomados

principalmente

en

el

Esta primera etapa se realiza a partir de observar por
un tiempo considerable el conjunto de imágenes, y a
partir de ahí y como primera parte del análisis se realiza
una clasificación de las representaciones visuales según
su soporte físico y según su función:
• Clasificación de características físicas del soporte.

�Monterrey: Sus Imaginarios en el buscador de internet “Google”

Antonio López-Gay

FIGURA 1

Fuente: Google/24jul2012

Lamina 1
Total de imágenes: 18
Buscador: Google
Fecha de la búsqueda: 24 de julio 2012

de un buscador en internet llamado Google que propor-

1.
Clasificación del producto visual
Esta primera etapa se realiza a partir de observar por un
tiempo considerable el conjunto de imágenes, y a partir
de ahí y como primera parte del análisis se realiza una
clasificación de las representaciones visuales según su
soporte físico y según su función:

turístico, pero es importante señalar que las imágenes son

1.1.
Clasificación de características físicas del
soporte

Esta parte es necesario clasificar, si es posible,
tocando las imágenes, medirlas, etc.; en este caso es un
medio es digital en donde se mide la luminosidad, existe
el manejo de escala, la imagen es bidimensional, la
imagen general o total es en realidad un conjunto de
imágenes.
1.2. Clasificación por función
En este apartado es necesario tomar en cuenta la
procedencia del producto visual; en este caso provienen

ciona específicamente imágenes relacionadas con
palabras claves: “Monterrey, Nuevo León”. Primordialmente destinadas a dar a conocer la ciudad a nivel
realizadas por personas que no son profesionales en la
fotografía, son proporcionadas libremente por los
usuarios de internet quienes quieren compartir sus tomas
de la ciudad con los demás cibernautas.
2.- Estudio del contenido de un producto visual
Se divide en dos etapas, el análisis pre iconográfico y el análisis iconográfico, distinción que ayuda al
observador para que pueda distinguir dos cosas muy
importantes; por un lado lo que la imagen cuenta, es
decir, la narración, y por otra parte las herramientas
visuales que utilizaron para lograr la narración.
“Análisis de la narración: análisis de los elementos
narrativos de la representación visual, principalmente
personajes, objetos y hechos.
Análisis de las herramientas del lenguaje visual:
análisis de las herramientas del lenguaje visual utilizadas

33 27

�Gabriela Carmona

para configurar la narración” (Acaso, 2009: 147)
2.1. Análisis pre iconográfico.
Análisis pre iconográfico de los elementos narrativos
de la lámina. Consiste en seleccionar y numerar todos y
cada uno de los elementos que participan en la narración
y que son claves (objetos, hechos, personajes); en este
caso hay que establecer que son 18 imágenes que se
presentan a la vez, porque es así como las exhibe el
buscador para el internauta que realiza la búsqueda, es
decir, el observador puede ver las 18 imágenes al mismo
tiempo. Es importante hacer la clasificación de forma
neutral, es decir, sin hacer referencias culturales o valorativas.
Nombre del elemento y número de veces que se
observa el elemento mencionado en todas las imágenes:
Cerro de la silla (12), Palacio de Gobierno (3), Canal de
Santa Lucía (3), Zona de la Huasteca (1), Parque Fundidora (1), Faro de Comercio de la Macro Plaza (1),
Fuente Zeus de la Macro Plaza (1), Bandera de México
en el Obispado (1), Puente del Papa (1.)
Clasificación por tipo de imagen y cantidad: Fotografías (12), Fotomontaje (1), Contenido publicitario
(1), Imágenes con Personas (3), Elemento agua (4), Fotografías de noche (3), Fotografías de día (15), Vistas
aéreas (8), Vista horizonte (8).
Análisis pre iconográfico de las herramienta
Colores: Azul cielo, Gris, Ocres, Pequeños detalles
rojos. Composición: Se observa en todas las imágenes
una composición dinámica, los elementos son inconstantes, simétricos, oblicuos, incompletos y descentrados.
2.2. Análisis iconográfico
Al contrario del análisis pre iconográfico, en esta
etapa es importante destacar la participación del observador, su cultura, conocimientos y su creatividad son
importantes para determinar el significado de los elementos visuales y llegar al significado.

28

Punctum
El puntum es el elemento más importante de todos.
El punctum de esta serie de imágenes lo representa el
Cerro de la silla, como el elemento que otorga un significado cultural de la región a la ciudad de Monterey; otro
punctum es el edificio del Palacio de Gobierno, pero en
estas imágenes no se puede apreciar ningún contrapunctum. En cambio en las que aparece el Cerro de la Silla se
ve como contrapucntum el canal Santa Lucía, el Parque
Fundidora, la Fuente de Neptuno o el Faro de luz de la
Macro Plaza, también se puede observar en este mismo
sentido la mancha urbana que conforma la ciudad, ya sea
de día o al caer la tarde.
Análisis iconográfico de la narración
A continuación es necesario hacer un análisis de cada
uno de los elementos, es decir establecer los significados
individuales de cada uno.
Cerro de la silla: representa imponencia, fortaleza,
magnitud, signo de grandeza, zona de montañas, zona
árida, vigilante, permanencia, tiempo, totalidad, serenidad, certeza, felicidad, único.
Palacio de Gobierno: calidez, añoranza, elegancia,
respeto, clásico, historia, permanencia, certeza, cultura,
fundación, pasado, poder, Gobierno, arquitectura,
cantera rosa, inconformidad social hacia el gobierno.
Paseo Santa Lucía: representa frescura, tranquilidad, orden, diversión, fluidez, espacio público, gente,
alegría, esparcimiento, paseo familiar.
-Parque Fundidora: paseo familiar, arte, trabajo,
deporte, naturaleza, cultura, historia, pasado.
-Faro de Luz: (Macro Plaza) modernidad, guía,
elegancia, magnitud, color, alegría, centro.
-Análisis iconográfico de las herramientas del
lenguaje visual

�Monterrey: Sus Imaginarios en el buscador de internet “Google”

Antonio López-Gay

En este punto, al igual que en el anterior, es necesario

página web podrás ver fotografías de monumentos,

hacer un análisis de cada una de las herramientas, en este

ciudades, calles, plazas, ríos, montañas, playas, barrios,

caso se analizó el color: cuando se observaron en

acantilados, pueblos, volcanes, monasterios, etc. “Los

conjunto las imágenes se pudo ver con claridad la preva-

verdaderos protagonistas de la Web son las personas que

lencia de los tonos azules y grises, es posible apreciar

colaboran y comparten con el resto de usuarios sus

toda la paleta de azules hasta llegar a la gama de grises,

fotografías.” Foto de Monterrey - Nuevo León. Foto-

un poco de ocre gracias a la cantera de los edificios de

grafía tomada en Monterrey – Nuevo León por Lizbeth

algunas imágenes, no hay color, todo es calma, apagado,

Delgado González, publicada el día 7 de Octubre de

sin color, sobriedad, elegancia, austeridad.

2007.

2.3. Fundido

3.1 Autor o autores

En esta parte del análisis es donde se relacionan todos

Es necesario también saber quién o quiénes son los

los elementos que antes analizados por separado,

autores, además del nombre, es importante conocer su

buscando obtener un significado general.

trayectoria de trabajo, y si es posible indagar los motivos

La serie de imágenes analizadas representa una

por los cuales realizó la imagen que se está analizando.
A partir de este método se pudieron obtener algunos

ciudad con un pasado sólido, personificado en un edificio
de gobierno pero principalmente representado por una
característica geográfica: el Cerro de la Silla. Imponente,

de los nombres de las personas que lograron captar las

3

imágenes de la ciudad de Monterrey, aunque ninguno de

un cerro rodeado de gente, de urbe, cerro que cobija a una

los cuales es profesional en la fotografía; otra parte lo

gran ciudad, una metrópoli moderna, con parques y

forman empresas dedicadas a promocionar desde distin-

espacios públicos hermosos, con una vegetación suma-

tos aspectos a la ciudad, ya sea para el turismo, negocios

mente cuidada y con agua, pero también es evidente que

o para una convención, también se encontraron blogs

en la mayoría de las imágenes; la gente, la figura

dedicados a la ciudad en donde cualquier persona podría

humana, es decir, la población, es casi nula; la población

participar subiendo sus fotos.

no es lo principal en estas imágenes; son los hitos geográficos, o arquitectónicos los que representan a esta ciudad.
3.- Estudio del contexto

3.2. Lugares
Podríamos tomar el lugar desde dos perspectivas,
primero el lugar en donde fue realizado el trabajo o hecha

En este punto del análisis de las imágenes se detalla

la toma, y en segundo, el lugar de consumo o lugar de

lo relacionado con el contexto; quién y para qué se

observación. En el primer caso no cabe duda, puesto que

crearon las imágenes; por ejemplo en la imagen numero

todas las tomas que se analizan son de la ciudad de Mon-

dos:

terrey, N.L. En el segundo aspecto es importante señalar

Fotografía #2: http://www.fotopaises.com/

lo que se dijo con anterioridad: es un medio digital de uso

Fotopaises.com. Se anuncian como una forma de

masivo y donde se utilizó un buscador especifico:

explorar el mundo: Fotos del mundo organizadas por

Google. Es importante señalar la poca permanencia de la

continentes, países, comunidades, provincias, locali-

imagen; puesto que el buscador va moviendo de lugar las

dades y otros tipos de divisiones administrativas. En esta

imágenes según el número de los usuarios que las
utilicen y de acuerdo al algoritmo del propio buscador: el

33 29

�Gabriela Carmona

lugar es el ciberespacio, un lugar que es alimentado por

que el espectador cree que está recibiendo. Mensaje

internautas, negocios, empresas, gobiernos, población

latente: información implícita, aquella que el espectador

que tiene la capacidad y las capacidades para manejarse

recibe de verdad, pero sin darse cuenta de ello la mayoría

en este medio.

de las veces.” (Acaso,2009: 154).
El mensaje manifiesto en las imágenes es la represen-

3.3 Momentos

tación de una gran ciudad, una geografía imponente y
majestuosa que se distingue de lo demás, que le da identi-

Para determinar el momento es necesario tomar en

dad, parques hermosos, vegetación, agua; edificios de

cuenta no sólo la fecha de creación de la imagen sino

una época pasada, es decir cultura, historia. El mensaje

también el momento cultural que se estaba viviendo,

latente de las imágenes de la ciudad de Monterrey es que

momentos

momentos

es representada a partir de sus edificios históricos y de

históricos; es posible determinar al igual que en el punto

poder. A pesar de que otras instancias gubernamentales o

anterior dos tipos de momentos, por un lado el momento

municipales se encuentran alojadas en edificios contem-

de la realización y por otro el momento de la observación

poráneos, los internautas prefieren reconocer a la ciudad

o consumo. El momento de la realización no es posible

desde este edificio histórico, lo que significa que hay una

determinarlo del todo, sólo encontramos el dato de

tendencia de los internautas mas marcada hacia la

algunas imágenes con respecto a la fecha en que fueron

tradición en detrimento de la arquitectura moderna. La

subidas a la red, la más antigua es del 2002. El momento

presencia indudable del Cerro de la Silla es un icono de

en que se realizó la observación fue el 24 de julio de

identidad que el regiomontano aprecia mucho, es una

2012. Por lo tanto; ahora es posible determinar el

referencia que es posible observar desde cualquier punto

momento a partir de estas dos fechas: Lo más destacado

de la ciudad por distante que sea, convirtiéndose en hito

que ocurrió en la ciudad fue en dos aspectos: por un lado

natural para la ciudad; un punto de referencia geográfico

la constante modernización de la misma; la conexión del

indiscutible. La presencia del agua en algunas imágenes

centro de la ciudad con el Parque Fundidora fue uno de

puede significar el orgullo de poder contar con ella, con

los principales proyectos de esa época, el cual se ve refle-

parques, fuentes, ríos, a pesar de la problemática del agua

jado en algunas de las imágenes. Por otra lado, la violen-

y de la situación geográfica, pues es una zona árida del

cia causada por el narco tráfico: problema que no se ve

país. Lo que es evidente es la falta de personas en las

reflejado en estas primeras 18 imágenes.

imágenes, lo que puede significar que la sociedad o las

promocionales,

comerciales,

personas no son representativas de la ciudad.

5.-Enunciación

Conclusiones

Como parte final del análisis de comprensión de una

El interés en estudiar las nuevas tecnologías digitales

imagen, es relacionan todos los elementos anteriores,

y de comunicación como fuentes innovadoras de infor-

tanto los elementos narrativos como los elementos del

mación, se genera a partir de reconocer su influencia en

lenguaje visual. La idea radica en poder determinar el

los imaginarios urbanos, en esta parte subjetiva del

mensaje manifiesto y el mensaje latente de la imagen en

urbanismo, en la parte que forma la ciudad, en la parte

general.

que reside y la parte que nutre a la misma espacialidad;

“Mensaje manifiesto: información explícita, aquella

aunque no necesariamente se tengan que materializar, los
imaginarios urbanos se identifican como el fruto de la

30

�Monterrey: Sus Imaginarios en el buscador de internet “Google”

Antonio López-Gay

interacción entre los pensamientos de los habitantes y

amplias sobre las maneras en que se interioriza a la

todo lo material de la ciudad.

ciudad y cómo este proceso de interiorización es afectado
por el medio en el que se da la interacción, es decir, un

Responder a una de las preguntas planteadas al

medio virtual, y a partir de ello se pudieron caracterizar

inicio, a saber, ¿cómo se representa el imaginario urbano

los elementos que ayudan a interpretar de otra manera

de Monterrey en Internet? El caso de estudio anterior nos

los imaginarios urbanos.

enfrenta a la posibilidad de encontrar la respuesta a tal
interrogante. A través de realizar el análisis de las

Referencias bibliográficas

imágenes, se encontró no sólo con los mensajes latente y
manifiesto que Acaso (2009) enuncia, conclusiones que

Acaso López-Bosch, M. (2009). El Lenguaje Visual. México: Paidós.

nos llevan a revelar cuál es el imaginario de una ciudad
como Monterrey, N.L., sino que además encontramos

Bourdin, A. (2007). La Metrópoli de los Individuos. México: Lupus

que la participación de los internautas en la red es muy

Inquisitor.

productiva; la mayoría de las imágenes que nos presenta
el buscador a través de su algoritmo secreto fueron elabo-

Castells, M. (2004). La Era De La Información. El Poder De La Identidad,

radas y subidas a la red por personas sin interés alguno

II. Siglo XXI. México.

más que colaborar en un blog o en una página web con
sus tomas de manera gratuita, sin interés alguno. Esto me

CCassin, B. (2008). Googléame. La Segunda Misión De Los Estados

lleva a inferir que dentro del ciberespacio podemos

Unidos. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.

encontrar manifestaciones de la sociedad como son los
imaginarios urbanos del AMM y la participación

Lazo, S. (2009). La Intervención Política de los Movimientos Sociales en

ciudadana en medios digitales.

la Sociedad de la Información. Unirevista, N° 1, p. 86.

Un factor integrante de la ciudadanía es la participación ciudadana considerandola y también como otro

Lazuly, P. (2003). El mundo según google. Los ocultos criterios de los

elemento fundamental en la toma de decisiones para

motores de búsqueda. Edición Buenos Aires: Cono Sur.

realizar un diseño urbano que esté acorde a la sociedad
actual y que invite a la participación. Por lo tanto, anal-

Lyotard, J.F. (2006). La Condición Postmoderna: Un Informe Sobre

izar el imaginario urbano en un medio electrónico de

Conocimiento. Madrid: Editorial Catedra.

fácil acceso sería de gran utilidad. Para el planificador
urbano tener una herramienta de fácil manejo sobre la

Tilly, C. (2010). Los movimientos sociales. 1768-2008. Desde sus orígenes

visión de los habitantes, estar al tanto de cómo interiori-

a facebook. Madrid: Crítica.

zan el lugar, y a la ciudad misma, sería como estar un
paso adelante para llevar a cabo un proyecto urbano

Tirado, Serrano, F. J. (2005). La virtualización de la sociedad. Barcelona:

exitoso y visionario.

Universidad autónoma de Barcelona.

La información que se obtuvo del buscador Google
puede llegar a ser el elemento principal para hacer una

Wunenburger, J.J. (2003). Antroplogía del Imaginario. Buenos Aires: Ed.

interpretación sobre los imaginarios urbanos y su posible

Sol.

transformación; con la pretensión teórica de establecer
sobre la base de datos, que de por sí se almacena cotidianamente en los entornos virtuales, interpretaciones más

33 31

�Antonio López-Gay

El turismo en tiempos del ciberespacio

Recibido: 14/10/2014
Aceptado: 22/01/2015

Resumen:
El presente artículo analiza al sujeto y las prácticas
turísticas en tiempos del ciberespacio, así como las
repercusiones en la configuración del paisaje y del
territorio. En la actualidad se trata de un fenómeno a
investigar a partir de un sujeto ciborg, de sus
concepciones, percepciones y formas de vivir el ocio, el
esparcimiento, la aventura, el descanso y la recreación.
Un sujeto para el cual la tecnología, el consumo y la
simulación son centrales y que lo llevan a prácticas
donde la simultaneidad, lo efímero, la diversidad y la
dualidad arraigo-desarraigo se reflejan en un espacio que
hace eco de los imaginarios de los cibernautas (ciborgs).

Palabras clave:
Turismo, ciberespacio, sujeto cibernético.

1. Introducción

Liliana López Levi

1

Eloy Méndez Sainz

2

Abstract:
Tourism in times of cyberspace

This article analyzes tourists and their practices in
times of cyberspace, as well as its impact in shaping the
landscape and territory. The phenomenon should be
analyzed based on the cyborg subject, their views,
perceptions and ways of living leisure, recreation,
adventure, relaxation and recreation. A subject to which
technology, consumption and simulation are central,
therefore it is lead to practices where simultaneity,
ephemeral, diversity and the duality between local
attachment and detachment are reflected in a space that
echoes the imagination of cyborgs.

Key words:
Tourism, cyberspace, cyborgs.

decimonónico, en sus motivaciones, en sus posibilidades
y en sus formas de percibir, actuar y significar los lugares

El turismo como práctica social no puede descontex-

de ocio, descanso y esparcimiento.

tualizarse de los vertiginosos cambios ocurridos en socie-

El sujeto cyborg se caracteriza por estar inmerso en el

dad de finales del siglo XX y principios del XXI. En este

simulacro constante, por ser consumidor, cibernético y

sentido, los sujetos actuales distan mucho del viajero

dependiente de la tecnología. En consecuencia, genera

1 Profesora- Investigadora. Universidad Autónoma Metropolitana- Xochimilco. lopezlevi@gmail.com
2 Profesor-Investigador. BUAP-ITESCA mendez.sainz@gmail.com

33 33

�Liliana López Levi/ Eloy Méndez Sainz

ciertos imaginarios, que lo llevan a pensar y a actuar en

cia y Nápoles), como un rito de transición hacia la mayo-

formas tales que se producen nuevas formas territoriales

ría de edad, en el cual visitarían lugares que les ofrecían

para las actividades turísticas.

tanto elementos de alta cultura como mundanos.
Después, durante el siglo XIX, las ciudades norteameri-

A partir de lo anterior, nos preguntamos sobre la

canas y europeas se convirtieron, a partir de la exaltación

forma en que esta nueva condición del sujeto lo lleva a

de la tecnología, en símbolos del progreso. En función de

concebir el espacio, a percibirlo, a imaginarlo, a vivirlo y

eso se visitaban y se promocionaban en las ferias y

a producir o transformar un paisaje concreto. De manera

exhibiciones del siglo XIX y primeras décadas del siglo

específica nos proponemos hacer particular alusión al

XX (Judd, 2003: 54). Sin embargo, en contraste con una

desarrollo de la tecnología y al ciberespacio, para

industrialización, también floreció un culto por la

analizar las implicaciones que ello tiene en el territorio y,

naturaleza y se desarrolló una visión romántica, en la

de manera específica, en los lugares destinados al

cual se ensalzaban diversos rasgos del paisaje rural

turismo.

(Judd, 2003: 53).

Desde una perspectiva teórica, retomamos los imagi-

A mediados del siglo XIX, surgieron las primeras

narios urbanos (Silva, 1992), al simulacro e hiperrealidad

agencias de viajes, entre las cuales se destacó la de

(Baudrillard, 1992), al ciberespacio y los organismos

Thomas Cook, e inició el turismo masivo (Judd, 2003:

cibernéticos (Haraway, 1991; Batty, 1997; Kitchin,

53). En Estados Unidos se hicieron también las guías de

1998), al consumo (López, 1999) y ofrecemos la

viaje que orientaban a los viajeros sobre lo relevante del

aplicación y desarrollo de los conceptos de simultanei-

lugar visitado.

dad, diversidad, condición efímera y la dualidad arraigo-

Los operadores turísticos locales tradujeron las

desarraigo, para caracterizar los territorios del turismo

descripciones y representaciones encontradas en guías de

resultantes y sus paisajes correspondientes.

viaje en realidades físicas, proporcionando a los turistas

2. El sujeto cibernético y la práctica
turística

itinerarios fijos, los cuales reducían las ciudades que
veían a una melànge de monumentos, sitios históricos y
centros culturales. La experiencia turística en el transporte masivo y los recorridos guiados redujeron la ciudad

El turismo ha cambiado en las últimas décadas, como

a un panorama de ‘ciudad de paso’ vista ‘desde fuera, de

desarrollo

una manera fascinante.’ Las Ferias Mundiales y exhibi-

tecnológico, de la conformación de nuevas identidades,

ciones consolidaron el hábito de ver a las ciudades como

de las prácticas sociales, las formas de actuar, de percibir,

un collage de imágenes urbanas estilizadas y escenas

de los deseos y las costumbres que caracterizan al sujeto

preestablecidas (Cocks en Judd, 2003:54).

consecuencia,

entre

otras

cosas,

del

posmoderno. Se trata de un ser humano más urbano, con

Además de las modificaciones en la fisonomía y

una vida cultural centrada en el consumo, con mayor

funcionalidad urbana, la revolución industrial generó

dependencia de la tecnología, inmerso en el constante

cambios radicales en la vida social en general, y en el

simulacro y que responde a nuevas formas de vincularse

turismo en particular, a partir de las nuevas opciones de

socialmente.

la tecnología. El ferrocarril, por ejemplo, facilitó el desp-

El turismo tiene un antecedente importante en los

lazamiento por tierra, redujo los tiempos y permitió que

siglos XV al XVIIII cuando los jóvenes burgueses

una mayor cantidad de población se trasladara grandes

viajaban

distancias.

hacia

las

ciudades

del

Grand

Tour

(principalmente París, Génova, Roma, Florencia, Vene-

34

�El turismo en tiempos del ciberespacio

Otros inventos posteriores como la luz eléctrica, el

conjugan en una sola las tecnologías de la movilidad,

automóvil, la radio y el cine también influyeron en la

comunicación e información. Un ejemplo de lo anterior

conformación y transformación de los sitios para el

es el hecho de que con el acceso a Internet, la gente

descanso, el ocio, el esparcimiento y el placer, así como

programa sus viajes, compra boletos y establece itiner-

en la percepción y en el significado que el viajero le daba

arios sin la necesidad de recurrir a las agencias u oficinas

a los lugares. A los inventos mencionados, se añadió,

de las compañías aéreas.

después, la televisión, el avión, las computadoras y los

La conjunción entre las computadoras, los desarrol-

celulares. Cabe destacar que la tecnología asociada a la

los en términos de protocolos de comunicación,

comunicación ha sido central en la conformación de los

tecnología de redes y la compresión de datos (Batty,

nuevos espacios turísticos. Por el momento nos interesa

1997:339) han llevado a la masificación del ciberespacio

destacar, en particular, el papel de la comunicación

y con él la movilidad virtual. A partir de la década de los

electrónica y el ciberespacio.

noventa del siglo XX, se incrementó el acceso a Internet,

El desarrollo tecnológico llegó en el siglo XX a
niveles vertiginosos y, sobre todo desde la segunda

en particular aplicaciones tales como el correo
electrónico y las redes sociales.

posguerra llevó a cambios radicales en las formas de vida

El sujeto cyborg resultante, derivado del proceso

y las prácticas sociales. A partir de los años sesenta, las

histórico descrito, es en palabras de Donna Haraway

tecnologías de la información y la comunicación se

(1991), un cyborg, un organismo cibernético, un híbrido

posicionaron de manera central dentro del sistema social

entre un ser vivo y máquina, un ser humano íntimamente

y la reestructuración del mundo. Específicamente aquél-

ligado a lo tecnológico, dependiente de aparatos tales

las asociadas al ciberespacio facilitaron la internacionali-

como la televisión, el celular y la computadora para

zación de la producción, en el marco de una organización

desarrollar sus actividades cotidianas, las laborales, de

socio-técnica, que acompañada de procesos de desregu-

esparcimiento y para relacionarse socialmente.

larización que promovieron nuevas formas de competen-

El otro elemento importante en la cultura posmod-

cia, inversión y expansión de los mercados (Kitchin,

erna y que influye en la forma en que el sujeto construye

1998:388). Las actividades terciarias crecieron en impor-

los espacios turísticos, es el lugar central que, desde la

tancia e incorporaron las nuevas posibilidades ofrecidas

segunda mitad del siglo XX, se le ha otorgado al

por la tecnología.

consumo. El consumo se convierte en una forma del

De acuerdo con Harvey (1990: 284, 285, 306) ha

individuo para darle un sentido existencial a sus vidas. La

habido una aceleración en los procesos de producción,

posibilidad de adquirir objetos, de ser usuario de servi-

así como transformaciones en el ámbito del consumo,

cios, de habitar aunque sea temporalmente ciertos

donde los mercados dieron celeridad a la compra-venta

lugares se vuelven necesidades que moldean prácticas

de objetos, servicios y entretenimientos, valorando de

sociales, las percepciones, las formas de producción,

manera particular lo instantáneo y lo desechable. Así el

intercambio y apropiación de las mercancías, ya sean

desarrollo de las nuevas tecnologías ha llevado a lo que

estas cosas, servicios o espacios.

se ha denominado la compresión del espacio-tiempo.

Como consecuencia, el espacio turístico resulta

Para ello ha sido importante, durante las últimas

ser una mercancía sujeta a procesos característicos de la

décadas, el acceso cada vez mayor a algunos inventos

lógica del consumo tales como lo efímero de la moda, la

tales como los vehículos automotores, el avión, la

pulverización de las diferencias entre los productos o

computadora personal y los teléfonos celulares. Se

servicios ofrecidos, la distinción y la seducción de la

3335

�Liliana López Levi/ Eloy Méndez Sainz

publicidad. Es decir, en aras de fomentar una producción

aumentar la realidad, como su nombre lo indica. Lo que

continua, que movilice la economía, los productos no

aumenta el potencial económico de los lugares (Ruiz,

están pensados para durar, sino para ser sustituidos por

2011). En particular, un turista puede ver un paisaje

otros. Asimismo, se busca ofrecer una gran variedad,

urbano, mediado por su celular, y además de ver lo que le

para que el consumidor crea que las mercancías ofrecidas

apareciera si tomase una foto, le aparecen símbolos para

se adaptan a sus deseos, necesidades, estilos de vida,

identificar dónde están los hoteles, los restaurantes, los

poder adquisitivo, gustos, cuando en realidad es al revés;

bares o cualquier otro sitio que pudiera interesar a un

es el individuo quien debe encajar en los nichos de

turista. De acuerdo con Ruiz (2011), los primeros

mercado existentes. La publicidad, por su parte, también

ensayos con dicha tecnología se aplicaron al patrimonio

desempeña un papel importante en la construcción tanto

cultural, en particular a los sitios arqueológicos. Por

de una imagen de lo ofrecido, como del deseo que puede

medio de ellos, se podía reconstruir el pasado y

generar (López Levi, 1999: 57-63).

permitirle al visitante interpretar los yacimientos o las

En el caso de los lugares turísticos, la publicidad

excavaciones que veía, en otras palabras, ver un sitio en

ayuda a construir los imaginarios de lo local, en los

ruinas, de la forma cómo debía verse si los edificios

cuales se depositan los significados que derivan en la

estuvieran completos y con la gente del pasado aún cami-

conformación de un espacio que para ser vendido puede

nando por ahí. Para el sitio arqueológico de Pompeya se

ofrecer cosas tales como placer, prestigio social o el

desarrolló una aplicación en la cual se insertaron “dentro

contacto con la naturaleza.

de los escenarios reales de los restos de Pompeya, anima-

El sujeto ciborg y su dinámica contemporánea se

ciones virtuales de la flora y fauna y recreaciones de

caracterizan también por el simulacro. Es decir, por la

escenas cotidianas de la vida romana mediante gráficos y

conformación de una realidad a partir de la reproducción

actores virtuales en 3D” (Ruiz, 2011).

de un modelo abstracto, que tiene su referente en un

Ahora, si la relación del sujeto con la realidad simu-

original ausente, imaginado como real. El simulacro no

lada está mediada por la imagen de la pantalla, múltiples

consiste en imitar, falsificar o en hacer copias, no se trata

experiencias son apropiadas con dicha mediación, por lo

de una representación hecha a manera de espejo, sino de

que el ciborg accede a las emociones con la sensibilidad

la creación incesante de objetos, servicios, discursos,

desvanecida o exacerbada debido a la experiencia

territorios, situaciones o fenómenos donde el modelo

actuada de terceros, lo que induce a actuar de determi-

precede a la realidad; donde esta última se conforma a

nada manera el encuentro turístico, al que se llega

partir de la ilusión de sí misma (Baudrillard, 2002). Los

emocionalmente blindado. Porque el destino, la mirada y

modelos se difunden a través de varios mecanismos: las

el encuentro se construyen socialmente previo al acon-

redes sociales, internet, la televisión y el cine son algunos

tecimiento, de manera que la simulación y la virtualidad

de ellos.

no radica en el objeto, sino en la relación que con él se

También se han desarrollado diversas aplicaciones

establece: extrañamiento ante una pertenencia distante

tecnológicas, como por ejemplo, la realidad aumentada.

(la compresión del espacio no hace familiar lo ajeno), a la

Consiste en una tecnología, que parte de los principios de

vez que desconcierto a la vista de lo real desconocido (el

la realidad virtual, pero sin aislar al sujeto de su entorno.

preludio en pantalla sólo trasmite una representación de

Es decir, inserta objetos virtuales en un paisaje real,

la realidad, a la que hasta cierto punto sustituye).

mediado por ciertos aparatos como el teléfono celular o

La copia resultante tiene como atributos la diversidad

los IPads. Es una aplicación cibernética que permite

y la simultaneidad. Al no ser una reproducción fiel, al no

36

�El turismo en tiempos del ciberespacio

estar encasillada en posibilidades, se multiplica y se

paquetes, lo segundo, porque las comunidades de iguales

diversifica. Asimismo, se presenta en forma tal que no es

se compactan, se especializan, repiten el esquema subur-

necesaria la sucesión entre lo que se interpreta como

bano de villa aislada. Es también una visión de cibernau-

original y sus reproducciones. Las distintas versiones son

tas: ninguna isla es tal debido a los circuitos de comuni-

simultáneas.

cación, pero visualmente son fortines: relativismo

Lo real, en este sentido, se crea, se transforma y

cómodo y su negación absoluta.

pervive a través de los signos que lo componen. Lo origi-

A partir de lo anterior, se plantea la tarea de encontrar

nal, lo auténtico, el referente no están en el soporte mate-

las formas en que cristaliza el ciberespacio, a través de

rial, sino en los símbolos que conlleva, en la imagen que

los conceptos de simultaneidad, de lo efímero y de la

se desprende de la simulación. Se conforma así una

dualidad arraigo-desarraigo. La primera entendida a con

hiperrealidad que se manifiesta espacialmente, que

base en que tanto la acción, como la percepción globales

deriva en formas específicas del territorio y en paisajes

son posibles en virtud de la conexión imaginaria en

concretos.

paralelo; la segunda fundamentada en el hecho de que la

3. Paisaje turístico y dinámicas
contemporáneas

experiencia no pretende trascender; en tercer lugar,
respecto a la dualidad arraigo-desarraigo, donde la red
dispara la movilidad al tiempo que mantiene la referencia
del anclaje de recursos y personas.

El paisaje turístico es un reflejo cultural del ser

Aunque el ciberespacio pudiera parecer intangible,

humano, de su vivir, concebir y percibir el territorio; de

su dinámica y relaciones sociales producen formas mate-

los espacios vividos, recorridos, padecidos, gozados,

riales, morfologías territoriales específicas, un paisaje

fantaseados, nombrados, asimilados y sentidos. Las

que, en términos del turismo, se expresa a modo de

lógicas divergentes de los actores que ahí se relacionan se

tejidos urbanos adosados a la playa, lineales, a manera de

combinan con las circunstancias particulares de cada

peines paralelos a la línea de mar, o clusters orgánicos

individuo para producir y transformar diversas locali-

según la topografía. En estos lugares la clonación es

dades de forma tal que el habitar produce signos de una

frecuente, así como la homogenización o desinterés en el

fugacidad que no es necesariamente efímera, pero que se

tratamiento simbólico, pues la norma visual sólo busca

presenta como tal.

transparencia, claridad, mientras la forma en general es

Por ende, el espacio turístico resultante se configura
a partir de la apropiación del lugar por parte de los inver-

secundaria, subordinada a la visión del mundo acorde al
ciberespacio.

sionistas, los residentes y los visitantes. Una serie de

Las dinámicas y relaciones que propicia, así como la

actores diversos que difícilmente hacen comunidad, pero

tecnología que le soporta constituyen la base de una

conviven en un espacio local construido a partir del

forma de ver y vivir el mundo –una suerte de ciber-

desarraigo y lo efímero, donde se encuentran las huellas

visión-, que ha de representarse con especificidades a

de fenómenos globales y se marcan sus correspondientes

particularizar por el momento en la ciudad turística. Al

versiones locales. Las ciudades concretas reflejan el

ser un fenómeno novedoso no parece aun madurar en

transitar de su gente en el tiempo, con el cuerpo en un

términos categóricos, pero sí se detectan rasgos de

lado y la mente en otro.

incidencia en los que aparecen significativas: simultá-

Las relaciones sociales se caracterizan por ser masificadas y segmentadas. Lo primero, porque se abaratan

neos, efímeros y arraigados-desarraigados.
La simultaneidad es una acción temporal. Dos o más

3337

�Liliana López Levi/ Eloy Méndez Sainz

eventos son simultáneos si se realizan al mismo tiempo,

¿cuál es el paisaje? ¿Cómo lo delimito? ¿Es aun útil

un hecho que ahora llama la atención en la medida que

construirlo a partir de elementos de unidad? Todas las

los procesos no sólo se con1ciben en tanto sucesión de

herramientas o datos anteriores aun valen, ya que el

momentos hilvanados en la continuidad del tiempo,

registro riguroso mantiene vigentes la sistematización y

también estos momentos se ubican en varios lugares, lo

la clasificación. Pero en términos de experiencia, sobre

que brinda la oportunidad de lograr un mismo proceso en

todo turística, el ciberpaisaje sobrepone tiempos y

varios lugares a la vez. Es decir, ahora la espacialidad y

lugares para ordenarlos luego en itinerarios de la experi-

la temporalidad se conjugan para relativizar el proceso,

encia imaginaria antes que geográfica o temporal en

que ya no pende sólo del acomodo de etapas en la línea

términos cartesianos. Es decir, la sonrisa del turista, el

del tiempo. Una etapa o momento “tercero” no ha de

nativo cercano al estereotipo, el horizonte marino, el pez

esperar a que se realice el momento “segundo”, sino que

trofeo, la fachada del hotel y la cubierta del barco habrán

pueden y deben efectuarse en paralelo. De manera que el

de sucederse según el ánimo y la circunstancia de una

montaje de un artefacto no se remite a una cadena de

narrativa que no recorre, sino escanea el territorio

agregados sucesivos que seguirían una “línea”, sino a la

¿Cuál es el efecto en la modificación de lo real?

confluencia de múltiples líneas. Ya no es una mesa de

Ahora lo real adquiere sentido en mapas mentales que le

trabajo, sino varias sobrepuestas o, lo que es igual, varios

sancionan, que indican articulaciones y enlaces, por lo

planos de intervención sobre el mismo objeto. El tiempo

que lo real es aligerado de su condición, prescinde del

no deja de ser lineal, más bien se multiplica en líneas que,

espesor de realidad al grado de sólo salvaguardar la

al ensanchar el ámbito –o momentos- de producción,

permanencia en la imagen. La ciudad turística deviene

encogen la velocidad de obtención del producto final.

lugar de paso, un tinglado decorado al modo. Por lo

Esto socava el imaginario del orden según el cual la

demás, hay hábitos arcaicos que continúan: el tour

ciudad se apropia visualmente del mismo modo que

peatonal, la parada en el mirador, el encuentro con el

transcurre el tiempo unilineal o, si se quiere, de manera

performance: la borderzone.

total en vistas instantáneas de conjunto, lo que daba de

La realidad adelgazada carece de anclajes. Los

entrada a la vista paisajística la categoría de totalidad

factores de identidad se desterritorializan o se vuelven

cifrada en elementos de unidad o identificación que, al

portátiles: en el primer caso, se fijan en sitios cualesqui-

apropiarse por partes, implicaba desagregar en individu-

era, donde las relaciones migratorias se re-configuran; en

alidades los elementos dominantes.

el segundo, se trasladan junto a la mochila o tráiler del

Por tanto, la vista del bosque supone el árbol y la

nómada. El turista es medio migrante cuando se reinstala

vista urbana el edificio. Tan es así, que la representación

en segunda residencia, es medio nómada cuando asume

pictórica de los paisajes en el siglo XIX recurría con

la transitoriedad fluida que facilita el ordenador portátil,

frecuencia al contrapunto del detalle, la porción y el todo

o cuando transfiere a su hogar las ruedas del auto. Ambas

o, con más precisión, a los tres planos de la composición,

circunstancias tienen la marca de lo efímero, en especial

lo que sugiere un recorrido mental y de apropiación

si se recuerda que el turista no es nómada ni migrante, es

mediante agregados, un tiempo hilvanado en línea.

ante todo cazador de experiencias, coleccionista de histo-

Ahora, la cibervisión ahorra el trámite de la suma o

rias, insaciable consumidor de paradores, o sólo actor de

secuencia de agregación, el zoom del ordenador acerca y

escenarios cambiantes.

aleja desde la visión planetaria hasta el detalle que se

Por eso la ciudad del turismo es un contrasentido:

quiera, y se incluye aun el movimiento filmado. Entonces

fragmentos enlazados. Es cada vez más conjunción de

38

�El turismo en tiempos del ciberespacio

una suerte de nidos y palomares enlazados en redes:

servicio permanente (“nativa” o inmigrante) que sí se

hoteles, villas, condominios, campamentos. Mientras la

arraiga. La movilidad como premisa en el marcaje del

modernidad codificó el orden de la permanencia del

territorio asigna señales de tránsito, no de retención, así

cambio, la ciudad contemporánea permanece en los

que los espacios acondicionados no preceden al

puntos articuladores de flujos, en los expendios de abasto

residente, sino que lo acompañan, son escenarios a

de cualquier cosa, de todo lo consumible para seguir de

montar según las circunstancias: precarios los de inmi-

paso. Las estaciones de servicio de combustible, igual

grantes, burbujas los de turistas. En ambos casos el

que los comercios, se han tornado complejos arqui-

arraigo es circunstancial, lo que hace del tejido urbano un

tectónicos y hasta núcleos urbanos creados ex profeso

traje flexible a la medida de quien

para asistir al viajero. Antes el territorio se configuraba y

o que eventualmente se queda. Esto imprime en el ciber-

reconstruía a partir de la posada-camino, luego ciudad-

paisaje rasgos débiles, asienta formas circunstanciales

circuito, ahora el enlace y el núcleo son autónomos, pues

que no es extraño luego permanezcan, ya que la periferia

el flujo no está sujeto a la permanencia o dictadura del

urbana se mantiene, aunque trasladada a franjas sucesi-

núcleo oferente, es fugaz y cambiante, donde la

vas.

liga extraterrestre o satelital es imprescindible.

viene y se va,

Al ser la expansión urbana lo único que permanece,

¿Cómo afecta lo efímero a la configuración del

la impronta morfológica revela ausencias y presencias

territorio turístico? Al concebirse como red, se percibe

acordes al emplazamiento dual de la misma: a) en la

como paisaje imaginario, ya que la red no se fija en

amplia periferia de inmigrantes se carece de tratamiento

geometría alguna, sólo el zoom o la navegación en el

simbólico, no hay emblemas o elementos primarios de

ordenador son las herramientas que “atrapan” núcleo,

ordenamiento significativo, como tampoco alegorías

enlace y conjunto, deja en la papelera de lo desechable el

relevantes, si acaso la ausencia prevaleciente se aprove-

mapa impreso, útil de ocasión. La resaca visual

cha por el oportunismo de la retórica comercial, política

permanece en configuraciones suburbanas, en líneas

o religiosa, o b) a la inversa, en la franja de oferta

múltiples que eventualmente se anudan y sobreponen en

turística se interviene con una alta densidad de propues-

redes. La imagen es pobre, su potencia es imaginaria. De

tas alegóricas tendientes al tratamiento temático del

ahí que la ciudad turística funcione desarticulada y aun

entorno, así como se fijan emblemas reguladores.

deshabitada sin problemas, es un dispositivo de consumo

Si bien este fenómeno es explicable desde diversas

estacional cuya habitabilidad es condición efímera, con

aristas o causas, conviene resaltar de nuevo las formas

una dimensión imaginaria referida al accidente topográ-

propiciadas por su percepción desde internet: a) la

fico y los recursos naturales a apropiarse mediante comu-

promoción comercial procede por mercancías inmobili-

nidades momentáneas, circunstanciales.

arias y de ocio, así que la fragmentación del espacio se
naturaliza; b) el acceso mediante imágenes muestra al

La ciudad así ingeniada constituye y es constituida en

tiempo que oculta, con lo que el conflicto y la dualidad

la relación arraigo-desarraigo. O, si se quiere, se puede

urbana pasan al terreno de lo desconocido, del folclore, o

hablar de un arraigo débil, epidérmico, al tiempo que de

de la inseguridad, y c) triunfa el reino de la imagen

un desarraigo vacilante, intermitente. Es decir, si la duali-

desterritorializada, la oferta al modo de la demanda en el

dad funcional ya no descansa en permanencias y flujos,

lugar y momento que el consumidor requiere.

la flexibilidad de su conexión ha de responder a las

Muchas veces el espacio visitado se reduce consid-

circunstancias cambiantes a la vez que a población de

erablemente al interior de un condominio, de una

33 39

�Liliana López Levi/ Eloy Méndez Sainz

segunda residencia, de un hotel o de un centro comercial;
el paisaje gozado no abarca la totalidad de lo que hay en
el lugar y se concentra en los aspectos ofrecidos por la
publicidad.
Los hoteles all inclusive y los spas invitan a no salir
de los muros de un edificio hecho de cuartos, restaurantes
y sitios para el descanso y esparcimiento; invitan a
quedarse al interior, a no conocer la ciudad, el pueblo, la
naturaleza que los rodea. El desplazamiento con respecto
al lugar de origen se da sólo para estar lejos de casa, para
aislarse, para destramparse, para ser otros, para asumir
nuevas personalidades, ser reyes por un día, para escapar
a las normas sociales habituales, es la ilusión de lo
efímero: “lo que sucede en Las Vegas se queda en Las
Vegas.”

4. Sujeto, paisajes cibernéticos y
territorio
Sujeto, paisaje cibernético y territorio se relacionan a
partir de tres dinámicas urbanas, que consideramos pertinente resaltar: la conformación de un espacio-simulacro,
donde la experiencia turística se construye antes de llegar
al lugar; la relación entre la estructura urbana y el espacio
imaginado, donde la primera refleja al segundo, y, en
concordancia con un sujeto que es ciborg, la configuración de espacios-maquina.
El espacio simulacro toma forma desde el momento
de preparación del viaje, cuando el sujeto posmoderno
construye la mirada del lugar. Es un turista que prevé el
destino en el monitor. Visualiza en casa el traslado y la
ciudad receptora, de la cual obtiene la versión virtual de
recorridos turísticos y acercamientos a escala de edificios, calles, monumentos, playas y plazas, con los que se
familiariza. Luego, la visita prefigura la sorpresa y el
placer, no tanto de encontrar lo inesperado, como de
corroborar lo previsto. Véase si no, ¿cuál es la sorpresa

de visitar París? Una de ellas es quizá la accesibilidad a
la comida rápida de las franquicias estadounidenses, pues
los lugares tradicionales se reiteran en permanencias
recicladas con intervenciones de la modernidad que
refuerzan el atractivo de lo antiguo por contraste, como la
pirámide acristalada de Pei en el Louvre, o el Museo
Pompidou (donde la abigarrada maraña colorista y
tubular sobrepuesta a la fachada de vidrio se antoja
anacrónica ante los circuitos cibernéticos). Pero el itinerario es por completo previsible, prefabricado en las
pantallas del cine, la televisión, los videojuegos e internet, lo que lleva en el extremo a interrogarnos sobre cuál
es el original, si el que vimos primero, o si el que se
construyó antes.
Se trata de un viaje que empieza con anterioridad,
desde la casa, al entrar en el ciberespacio y ver sitios
como el Google Earth, consultar los mapas, las fotos, los
blogs de otros turistas o al rememorar ciertos videojuegos. Un ejemplo de esto último es el “Midtown Madnes
Drive in Chicago", un juego de carreras automovilísticas
que reproduce las calles de Chicago, en el cual puede
verse el centro, las zonas comerciales y residenciales más
importantes del lugar, de manera tal que si el usuario
después visita la ciudad, ya la conoce. A diferencia de las
guías de viaje del siglo XIX, las opciones cibernéticas
tienen los atributos que caracterizan la lógica del
consumo de los últimos cincuenta años, es decir, siguen
los patrones de seducción de la publicidad, son efímeras,
obsolescentes, se ofrecen con la etiqueta de la diversidad,
las podemos encontrar por miles y le dan la impresión al
consumidor que se ajustan a su personalidad, a sus
necesidades e intereses.
El hecho es que la vista adelantada establece supuestos de las características visuales del lugar. Entonces, el
lugar imaginario re-construye el lugar real, no sólo
porque le carga de significados específicos y en función
de los cuales le percibe, también debido a las expectativas y demandas que genera, al tiempo de las necesarias
correspondencias en los espacios de encuentro.

40

�El turismo en tiempos del ciberespacio

La estructura urbana refleja el espacio imaginado,

un espacio-máquina. Se obtiene así el ambiente de

promovido desde el ciberespacio, desde la simulación,

espacios contenedores de cadenas de actividades diver-

desde la experiencia ofrecida. Con ello, la cibervisión

sas factibles las 24 horas, siempre rodeadas de superfi-

reclama la continuidad del espacio en el itinerario local,

cies familiarizadas con la misma paleta de colores y

ajena a la fragmentación de lo real. Por ende, alguna

texturas. Microciudades y edificios inteligentes son

imagen ha de ingeniarse para que la experiencia suceda

concebibles de acuerdo a la tecnología cibernética: se

al ritmo de contigüidades prolongadas. El diseño de la

programan para el funcionamiento automático y repeti-

calle ya no se guía por la perspectiva renacentista del

tivo, mantienen la relación directa del gasto energético

horizonte previsible que acota el mundo finito, tampoco

con las variaciones en la intensidad de consumo. El

por el trazo del boulevard haussmanniano convergente en

desempeño inteligente del espacio racionalizado como

nodos monumentales que marcarían las estaciones del

máquina digital sincroniza el consumo estandarizado y

tráfico. Ahora prevalece el circuito cerrado autorreferido

distribuye en cantidades y calidades diferenciadas, con

al asegurar el retorno al punto de partida, o los sucesivos

estas premisas es incluyente de las clases medias y las

cul-de-sac en que se ramifican las avenidas centrales. Así

elites, cada quien con su cada cual.

se concibió el strip de Las Vegas, donde la cubierta de las
calles recrea en exteriores el interior de las salas de
juego, distanciada por completo de los pasajes parisinos

Conclusiones

de la revolución industrial. De este eje vial, lo mismo que

La planeación de un complejo turístico, la construc-

las avenidas costeras de Cancún o Puerto Peñasco y

ción del mismo, la estructura urbana que adquiere y la

tantos otros puertos turísticos, se derivan asépticos

forma en que posteriormente se le concibe, se le utiliza, y

conectores privados para la circulación en el interior de

se le percibe por parte de los diversos actores sociales

complejos arquitectónicos y urbanos.

involucrados, implican cambios en la conformación

Existe además una dualidad homogeneidad-heterogeneidad

social de un lugar, que supone nuevas formas de

donde se presupone "homogeneidad de propósitos de los

posesión, de gestión, de dominio, de administración, de

consumidores y la diversidad de ofertas." Ambas simulaciones.

control, de uso, de aprovechamiento, de interpretación,

La homogeneidad se hace patente con las franquicias, con las

de apego y de arraigo; donde no podemos dejar de lado

cadenas de hoteles, con los programas turísticos como el de

las implicaciones de la construcción de un nuevo sujeto,

Pueblos Mágicos que simbolizan cualquier cosa con un rehilete

a partir de los cambios en la tecnología de la infor-

de colores. La simultaneidad funcional de los casinos, hoteles,

mación, comunicación y movilidad de la sociedad del

malls, condominios, villas y vecindarios así vertebrados en

consumo. En este sentido, enfatizamos en las implica-

paralelo supone la homogeneidad de propósitos de los consu-

ciones de la simbiosis con la tecnología y, en particular,

midores y la diversidad de ofertas. A la recurrencia del criterio

del navegar por el ciberespacio.

de tratamiento formal de parque temático acompaña la presen-

Las acciones del gobierno, de los administradores

cia de temas distintos con los que se intenta individualizar las

locales y funcionarios públicos, de los inversionistas, de

diferentes opciones.

la población residente y de la que migra por las posibili-

Parafraseando a Donna Haraway (1991) resulta que a

dades laborales conforman y transforman el lugar.

partir de los cyborgs, que son en parte organismo

Después, el turista, un sujeto posmoderno, que es

biológico y en parte cibernético, establecen, por medio

esencialmente urbano, cibernético, consumidor y depen-

de sus relaciones y sus acciones en un lugar determinado,

diente de la tecnología se enfrenta a ello, lo concibe, lo

3341

�Liliana López Levi/ Eloy Méndez Sainz

percibe y lo vive a partir de la simultaneidad, de lo
efímero y de una dinámica de arraigo-desarraigo.
Sujeto y paisaje se unen cuando a partir de los
visitantes, de los turistas, de los usuarios temporales se
construye un lugar que poco o nada tiene que ver con lo
el atractivo local previo a la creación del complejo
turístico; donde la ciudad y la dinámica social de sus
habitantes se ocultan al visitante, donde la reproducción
de la experiencia prefabricada lleva a la simulación, que
nos cuestiona si existe algo que podamos llamar original.
Pero ante todo, de este ejercicio exploratorio quedan
señaladas al menos tres cuestiones a trabajar: 1) el imaginario del ciborg no es aun claro, es una tarea pendiente
explorar en la línea del registro empírico mediante la
entrevista (cómo el sujeto se ve a sí mismo en el espacio
turístico), a la vez de su encuadre en el contexto de los
grandes imaginario en que construye y reconstruye el
mundo; 2) es importante averiguar cómo se establece la
tensión del espacio máquina en relación de ruptura y
continuidad respecto del espacio ordinario, sobre todo en
el ámbito de las representaciones orientadas a la
construcción del ciberpaisaje, y 3) otras interrogantes a
funcionar como ejes de análisis se refieren a las sensibilidades emergentes que se construyen en un espacio cada
vez más de paso, sujeto a la experiencia efímera, donde el
arraigo tiene un nuevo significado frente a la migración y
el nomadismo, que sin duda marcan el espacio urbano y
al turista que exige nuevos atractivos turísticos permeados por la tecnología.
Luego, queda planteada una hipótesis: el sujeto
ciborg dinamiza el destino turístico engarzado en las
representaciones virtuales que trastocan la experiencia en
la redefinición de lo sublime.

Referencias bibliográficas
Batty M. (1997). “Virtual Geography”. Futures. London: Elsevier
ScienceLtd, pp. 337-352.

Baudrillard, J. (2002). Cultura y simulacro. Barcelona: Kairós.

42

Capacci, A. Mangano, S. (2004). “Internet y turismo: la cyber Liguria”.
Scripta Nova. Revista electrónica de geografía y ciencias sociales, 1 de
agosto de 2004, VIII, (170(14).
http://www.ub.es/geocrit/sn/sn-170-14.htm&gt;[ISSN: 1138-9788]

Haraway, D. (1991). "A Cyborg Manifesto: Science, Technology, and
Socialist-Feminism in the Late Twentieth Century”. In Simians, Cyborgs
and Women: The Reinvention of Nature. New York: Routledge, pp.
149-181.

Harvey D. (1990). The Condition of Postmodernity. Oxford &amp;
Cambridge: Basil Blackwell.

JJudd, D. R. (2003). “El turismo urbano y la geografía de la ciudad”.
EURE, Vol. 29, N° 87, pp. 51-62.
http://www.scielo.cl/pdf/eure/v29n87/art04.pdf

Kitchin R. (1998). “Towards geography of cyberspace”. Progress in
Human Geography. Vol. 22, N° 3, pp. 385-406.

LLópez Levi, L. (1999). Centros Comerciales: espacios que navegan
entre la realidad y la ficción. México: Editorial Nuestro Tiempo.

Ruiz Torres D. (2011). “Realidad aumentada y patrimonio cultural: nuevas
perspectivas para el conocimiento y la difusión del objeto cultural”. Erph
Revista electrónica de Patrimonio Histórico, N° 8, Junio.

�Antonio López-Gay

Cuerpo, Paisaje y Ambiente en la Ciudad del Siglo XXI:
Imaginarios Culturales del Hábitat y los Entornos
Recibido: 08/10/2014
Aceptado: 19/01/2015

Ramón Ramírez Ibarra

Resumen:

Abstract:

Hay una recuperación reciente en el campo de las
ciencias humanas y sociales del problema del cuerpo y el
espacio en términos cognoscitivos, la cual se ha unido
también a una exploración científica en áreas múltiples
de biología, ingeniería y química que ha traído como
resultado un nuevo campo de conocimientos múltiple y
transdisciplinario,

1

conocido

como

pensamiento

complejo. Esta visión incluye la expresión de una nueva
racionalidad creativa, más allá del pensamiento simple,
mecánico y dualista, por una forma abierta, divergente y
relacional del acto de comprensión de la naturaleza y el
ambiente; situación que detona una amplia gama de
posibilidades para los estudios del hábitat y la ciudad.
Este texto intenta abordar el papel de cuerpo y su
relación con el ambiente y el paisaje urbano en términos
socio físicos, haciendo hincapié en la construcción de un
proceso de interacción flexible entre el hecho urbano y
arquitectónico con el entorno simbólico y natural.

Palabras clave:
Pensamiento complejo, sociología del cuerpo, diseño
cognoscitivo, paisaje arquitectónico, cultura urbana.

Body, Landscape and Environment in the City of the
XXI Century: Cultural Imaginary Habitat and Urban
Environments.

There is a recent recovery in the field of humanities
and social sciences body problem and space cognitively,
which has also been linked to a scientific exploration in
many areas of biology, chemistry and engineering has
resulted in a new multi-disciplinary field and knowledge,
known as complex thought. This vision includes a new
creative expression of rationality, beyond the simple,
mechanical and dualistic thinking, open, divergent and
relational form of the act of understanding the nature and
the environment; situation that triggers a wide range of
possibilities for the study of the habitat and the city.
This paper attempts to address the role of the body
and its relationship to the environment and urban
landscape in terms physical partner, emphasizing the
process of building a flexible interaction between urban
and architectural reality with the symbolic and natural
environment.

Key words:
Complex thought, sociology of the body, cognitive
design, landscape architecture, urban culture.

1 Doctor en Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos, UANL. Maestro en Educación con especialidad en Formación de Docentes,
Universidad Pedagógica Nacional. Profesor-investigador en la Facultad de Arquitectura, UANL. Actualmente es Candidato a Investigador Nacional del
SNI. E-mail: rramib44@gmail.com

3343

�Ramón Ramírez Ibarra

1. Introducción: una episteme para el
espacio
Un detalle que escapa a muchos arquitectos y urbanistas de los países en desarrollo —aunque por desarrollo
no sabemos exactamente si este consiste en la réplica de
las condiciones políticas y económicas de un puñado de
países o federaciones tomados como modelo de referencia ideal o simplemente el nivel de inserción en las
estructuras y fases del llamado capitalismo de
consumo— viene de la percepción y comprensión de las
ciudades y sus edificaciones como dispositivos biotecnológicos capaces de integrar materia y conciencia.
Edgar Morín ilustra con nitidez esta expresión encarnada de forma intrínseca en la relación entre individuo y
ambiente por medio de la autorganización, donde la
subjetividad revela el punto iniciático para todo sistema
capaz de modificar el entorno socioespacial:
“Toda frontera viviente es de este modo envoltura
protectora, línea de defensa, lugar de control, zona de
tránsito a la vez. Hace vivir doblemente ya que hace
penetrar lo que nutre y rechaza lo que amenaza” (2003:
187).
La construcción de esta frontera viviente posiblemente desagrade a más de un partidario estricto del
metodologismo científico, esto es a todo aquel que
encuadra y somete sus análisis a una forma lineal de
representar la realidad, el famoso plan de exposición
proyectual basado en la línea deductiva ( antecedentes +
justificación + análisis + resultados ). En el caso del
urbanismo, esto se presenta por lo general en formas de
relación causal con una argumentación monológica
donde las ciudades se explican en extensas series de
datos que posibilitan descripciones de cosas tales como
sistemas, redes o flujos, sean economías, regiones o
personas. En la arquitectura, se subraya el apego a un
plan de necesidades funcionales bajo estricto control de
los elementos intersubjetivos.

44

Esta es una forma de entender la realidad por medio
de un programa. Permanece en ella, intocable, el viejo
punto de vista del racionalismo cartesiano que dividía el
conocimiento entre res cogitans y res extensa llevando a
entender las ciudades, por ejemplo, como una mera suma
de partes, derivado de esto se entendería lo urbano como
mero agregado de edificios. Así, la ciudad del racionalismo es un dispositivo integrado por elementos cuya
articulación se organiza en torno a nociones como
crecimiento, dependencia, sectorización, redes y flujos
económicos, etc;

en menoscabo de las tendencias

históricas, culturales, psicológicas o sociales del
fenómeno urbano.
No es la intención de este texto, extenderse en esta
idea dualista, sino apostar por una variante de programación que a decir verdad, ya no es programación por
que no consiste en computar para encuadrar la realidad,
si no más bien ofrecer otras posibilidades por medio de la
metaprogramación, es decir, lo que el cibermatemático
vienés Heinz von Foerster llamó computar una abstracción, “en este caso la noción de borde” (1995:52).
Este borde, límite o demarcación, es simplemente
una diferencia y apela a la actividad cognitiva, produce
cambio pero no lo provee, es decir, la diferencia es capaz
de desencadenar el movimiento pero no es el movimiento
mismo, por que contra la idea habitual de que el factor
tecnológico que origina la modernidad es el dominio del
medio ambiente representado por la imagen de la
naturaleza, como señala el antropólogo Bateson: “la
unidad de supervivencia es el organismo en un ambiente
y no contra el ambiente” (1999:231). La diferencia es una
transformación de las condiciones mediante la producción de más diferencia por medio de una selección.
Como describe desde la epistemología Mauro Cerutti:
“Los límites expresan ese conjunto de condiciones
previas a través de las cuales se verifica recurrentemente
el surgimiento, la constitución, la creación de la novedad.
Es así como aparece en primer plano el reconocimiento

�Antonio López-Gay
Cuerpo , paisaje y ambiente en la ciudad del siglo XXI: Imaginarios culturales del hábitat y los entornos urbanos

del carácter estructuralmente inconcluso del desarrollo

La reflexividad en lo tecnológico vendrá, como

de todo sistema cognitivo, como condición de su

argumenta Medina (2003:49-50) de la interacción activa

funcionamiento correcto y del mantenimiento de su

entre los sistemas y los entornos que pueden involucrar

identidad” (2000:45).

diferentes niveles de modalidades técnicas desde lo

Este aspecto transformativo de la realidad, filtrado a

material —artefactos, construcciones, recursos— símbo-

través de la dimensión tecnológica no materialista de la

los (significados, representaciones, valores), socioentor-

ciudad y su arquitectura, dimensión caracterizada por su

nos (instituciones, formas de organización e interacción

capacidad de involucrar objetos y estímulos, ha sido

comunitaria) y un bioentorno —integrado por seres

descrita con mucho acierto por Felix Guattari en Les

vivos, agentes biotécnicos y artefactos —.

troisécologies (1989) al sostener un punto de vista del

Quisiera rescatar este punto del “hacer técnico” de la

espacio construido más allá del simple papel mecánico y

ciudad y la arquitectura a manera de reflexión en materia

funcional representado por la arquitectura como

de elementos de estructuración, lo que en forma profe-

tectónica, para dirigirse a una espacialidad vivida por

sional, llaman planeación o planificación de obra y que

medio de una especie de máquina sensual, abstracta y

con frecuencia se llega a establecer en una divisoria

creadora de significado.

evidente con otra área denominada diseño (urbano o

El trasfondo de esta idea sugiere el abandono de la

arquitectónico) para distinguir de alguna manera los

subjetividad marcada por la representación del individuo

insumos de trabajo que en una, estarán destinados a los

al que le bastaba pensar para crear una realidad cosifi-

factores materiales y tangibles del urbanismo y del otro,

cada, a una noción identificada por la vectorialidad de la

los elementos destinados a morfología, composición,

subjetivación, donde el individuo es algo más los

historia y si hay suficiente sentido de apertura en la

procesos, una especie de terminal o estación de encuentro

academia hasta “estéticos”, como una especie de pariente

para conjuntos socioeconómicos y máquinas, en los

pobre de un mundo verdadero y definido como real a

cuales “… la interioridad se instaura en el cruce de múlti-

partir de usos, funciones y estructuras unidas a factores

ples componentes relativamente autónomos los unos en

de cálculo y rentabilidad del sitio.

relación con los otros y, llegado el caso, francamente
discordantes” (Guattari, 1996:22).

Este hacer meramente técnico de las disciplinas
arquitecturales y urbanísticas se considera lo “real” de un

Esta interioridad activa, a pesar de su sello no regido

espacio visto como mera intervención en un depósito

por la asociación por correspondencia entre idea interior

material, un recipiente o contenedor espacial destinado a

y realidad exterior, es integradora en la práctica, porque

solucionar factores de uso e interés privado. Esta tenden-

se encuentra configurada por una relación simultánea

cia lineal de ocupar del espacio, establece por lo general

entre los entornos materiales, simbólicos, organizativos y

un entendimiento de la arquitectura como dispositivo

biotécnicos. Bateson (1999:324) ha trabajado este asunto

técnico autónomo y objetivo, desvinculado del espacio

en referencia a la tecnología como una imbricación entre

público y coordinado por un esquematismo funcional en

la dimensión moral y estética, señalando hasta que punto

el diseño, bajo el predominio de un punto de vista tacto-

lo que no conocemos de nuestra dimensión estética es

visual que ha terminado por ofertar edificios, casas y

capaz de incidir en formas moralmente nocivas de adap-

ciudades como meros elementos escenográficos

tación humana cuando la mediación tecnológica se manifiesta, induce o introduce en el ambiente sin ningún tipo

al margen de las condiciones de reproducción social,
económica y ambiental.

de reflexividad.

3345

�Ramón Ramírez Ibarra

2. El espacio vacío de la técnica urbana
y arquitectónica

morfogénesis urbana como un hecho cultural y estético

A riesgo de parecer denostador, radical o nihilista,

real, capaz de dominar el ambiente litigan amparados en

puntos de identificación para el metodologismo científi-

vuelan en las alturas de las ideas (arquitectos), mientras
que los urbanistas (ingenieros) que encarnan al hombre
su ciencia blandiendo las armas de lo tangible.

cista o el urbanista clásico, equivalentes a lo que a nivel

Curiosa demanda cuyo eco vemos innumerables

social y cultural para las hegemonías han sido los ateos,

veces repetirse a niveles masivos en la industria cultural

homosexuales, negros, indios,

campesinos, mujeres,

y en especial en el cine, desde la forma de películas de

pobres, mestizos, etc; quisiera comenzar declarando la

acción que centenares de veces nos dicen que mientras

fragmentación del estudio urbano entre lo material y lo

las leyes y las bases de la legalidad son letra muerta (e

mental como un problema vacuo.

ideal) en las calles, la única manera de poner orden es

Digo un problema sentado en el vacío, no porque no

mediante la acción de tipos duros

bajo un régimen

existan allá afuera losas de concreto, demanda de usos

policial de acción no idealista e incluso ilegal, pero

de suelo o gentrificación, es decir, cosas que hace la

eficaz.

gente que con el tiempo se vuelven conceptos y en el

La eficacia de la tangibilidad que sostiene el

peor de los casos definiciones, sino porque su situación

paradigma de la ciencia que divide contemplación y

ubica a estos factores como representantes de una vacie-

acción y por tanto, exige entre representar el mundo o

dad abandonada a una forma de situar y resolver un

enfrentarse con él (Rorty, 2009:19), es tan socorrida

problema bajo la perspectiva de que tanto el mundo de lo

como exigencia deontológica en los imaginarios

que se toca como de lo que se piensa, son dos mundos

culturales y en las ciencias sociales como en los análisis

inertes y divididos cada uno de ellos, con sus propios

de territorialidad y gobernabilidad con los cuales

problemas, donde los urbanistas blandos que aceptan la

frecuentemente los políticos que acostumbran legiti-

EL ESPACIO COMO FENÓMENO OBJETIVO Y PARATÁCTICO.

Fuente: Elaboración propia

46

�Antonio López-Gay
Cuerpo , paisaje y ambiente en la ciudad del siglo XXI: Imaginarios culturales del hábitat y los entornos urbanos

marse con el uso de métodos violentos (ejército, fuerza
pública o policial),

terminan también apelando una

justificación al orden social.
Sin embargo, en esta ocasión, la reflexión urbana no

hombre tiene un fin que es el dominio y transformación

de la naturaleza.2 Un científico muy connotado en el área
de neurocognición, Jean-Pierre Changeux, nos describe

en forma apologética ese antiguo triunfo del racional-

estará centrada en la gobernanza, situación que por

ismo griego utilizando algunas metáforas urbanas para

demás es interesante y materia de discusión en otro

recalcar el origen del dominio a la naturaleza y la

espacio para la actividad de planificación. El tema es

objetividad de la ciencia:

mucho más sencillo, consiste simplemente en dar un par
de razones para retornar a una idea muy simple que tiene
que ver con el disfrute de la ciudad como un espacio que
envuelve, pero no como una envoltura a la manera
antigua y tradicional del sabio Aristóteles interpretado
por los modernos, donde hay una cohesión esperando, un
punto de unidad, concordia y orden absoluto para el
ciudadano.
Los griegos resolvían sus problemas urbanos en base
a la ciudadanía, es decir, tomando como fin un bienestar

“En el ágora, el debate crítico libre y abierto entre
individuos inspirados por convicciones diferentes hizo
surgir un saber objetivo y colectivo más eficaz que los
mitos para dominar el mundo natural. El saber científico
nace entonces de un doble distanciamiento: respecto a la
percepción sensorial empírica tanto del mundo exterior
como del mundo imaginario, también profundamente
egocentrado de los mitos y formas sociales que lo acompañan” (2005:246).

para todos, procedente de identificar que las personas se

La ciencia de Changeux domina todo el interior y el

reúnen de manera natural en familias y éstas a su vez

exterior, la naturaleza que hay adentro, sea en forma de

forman grupos mayores —komai— y así, bajo la autori-

percepción pura o mito y afuera, el ambiente. El espacio

dad de los reyes, una forma perfecta (koinonía) que serán
las ciudades, sedes de la racionalidad (Aristóteles,
1968:13-14).
Esta fórmula antigua de creación del fenómeno
urbano por medio de una cohesión que tendría límite
territorial a nivel geofísico y cognitivo a nivel de comunidad en términos de derecho público, ha sido analizada
y puesta prueba en diferentes momentos, a través del

simplemente es un contenedor para la realización de lo
objetivo. Pues bien, siguiendo esta línea que ha cruzado
por la idea de ciudad como superficie de contención
donde coexisten por una parte las estructuras materiales
en forma de traza, trama, edificaciones, equipamiento y
por la otra, personas que ocupan —donde el ocupar
significa simplemente estar— dichas estructuras ya sea

paso de la pregunta por el ser (lógica –ontología) a la

por medio de un individualismo extremo o un comunita-

cuestión del devenir (onto-histórico-lógica) de la moder-

rismo centrado en el derecho público, quisiera proponer

nidad, contexto presente por ejemplo,en el cuestionami-

una fórmula un tanto desapegada de ambos esquemas de

ento por el orden a través del contrato en Rosseau o los

interpretación resonantes en la modernidad positivista.

grandes pensadores del liberalismo y el marxismo. El
resultado de esta línea, se concentró como sabemos en la
cuestión del orden social y la visión de la ciudad como
algo externo a la observación.
En estas ideas, la ciudad tiene una política y esta es la
2

forma real por que concreta las determinaciónes y brinda
unidad territorial a las ideas. El mapa es el territorio. El

Quiero decir que hablar de la ciudad y su arquitectura, es ante todo hablar de una apropiación de algo
abstracto, el fenómeno espacial, lo que en consecuencia
vuelve imposible pensar y experimentar la ciudad en
fragmentos separables por medio de la razón y la técnica.
Heidegger posiblemente sea quién mejor se ha expresado
al respecto en esta cuestión:

2 Decía Marx: “Tal y como los individuos manifiestan su vida así son. Lo que coincide, por consiguiente, con su producción, tanto con lo que producen como con el modo cómo
producen. Lo que los individuos son depende, por tanto, de las condiciones materiales de su producción. Esta producción sólo aparece al multiplicarse la población…
La conciencia no puede ser otra cosa que el ser consciente, y el ser de los hombres es su proceso de vida real” (1970:19-26).

3347

�Ramón Ramírez Ibarra

PARADOJAS URBANAS Y AMBIENTALES DE LAS CIUDADES LATINOAMERICANAS.

Izq: Caracas, Venezuela. Der: Monterrey, Nuevo León.

“Contruir y pensar, según sus clases respectivas, son

ente sano, una flora y fauna equilibradas y sostenidas

indispensables para el habitar. Pero ambos son también

por medio de políticas adecuadas para regular el

insuficientes para el habitar, mientras impulsen lo de

consumo de recursos enérgeticos del planeta.

cada uno aisladamente, en lugar de oírse mutuamente”
(1997:218).

Es curioso notar como ambas formas de expresión,
predominantes en esta nueva época, tienen como punto

Hombre y ambiente parecen ser dos palabras que más

de convergencia la tecnología y en ambos casos, la

que nunca requieren una reflexión amplia en el urban-

expresión de una paradoja, pues por un lado hay un

ismo y la arquitectura, si comenzamos a plantearnos la

frenesí consumista, cargado de hedonismo, ocio,

emergencia de horizontes distintos al pasado que

cambio perpetuo y prolongación de la juventud acom-

requieren formas emergentes para comprender situa-

pañada de dispositivos de comunicación en constante

ciones. Dos de ellas, parecen ser muy importantes en la

progresión y por otro, la necesidad de conservar, de no

actualidad:

trangredir límites biofísicos dejando a la naturaleza

la caída del capitalismo industrial y la

conciencia de lo efímero de los recursos naturales.

intacta y en su sitio. Una paradoja que ilustra los extre-

La primera, aparece como expresión de una nueva

mos en que se consume y se conserva dentro de un

época, el capitalismo de hiperconsumo, prolongación de

espacio sumiso entre un confuso vaivén de protección

una etapa de comercialización moderna que sin embargo

y transgresión.

obedece a una lógica cuyos factores de operación son la
desinstitucionalización, la subjetividad y el predomnio
emocional (Lipovetsky, 2007:36).
La segunda situación que parece enfatizar la necesi-

.

3. El mito envolvente como constructor
de un nuevo espacio ambiental

dad de preservar los recursos biológicos y ambientales,

Como producto de un sistema de referencias perdido,

viene cargada de acciones y expresiones por parte de

esta paradoja social procedente del egoísmo y la culpa,

gobiernos, ONG´s, académicos y actores sociales que

no se resuelve ni en la apología regresiva —de un preten-

más que en ninguna época en la historia han tomado

dido orden natural de lo antigüo— ni tampoco en el

conciencia de la necesidad de proponer un medio ambi-

fervor del hedonismo del hiperconsumo (satisfacción del

48

�Antonio López-Gay
Cuerpo , paisaje y ambiente en la ciudad del siglo XXI: Imaginarios culturales del hábitat y los entornos urbanos

deseo), ambas soluciones plenas de racionalidad en su

puedan ser un factor de análisis, cuya importancia vaya

sentido estricto, sino en el encuentro de la mitologi-

más allá de la simple separación entre lo que es y no es,

zación, reunida a través de los eventos que reconocemos,

como ambiciona la lógica formal. Por ello, tiene razón

por una parte, desde el surgimiento del rito y luego bajo

Moscovici cuando afirma que los grupos sociales llevan

la intensidad del espectáculo, concentración del tiempo

a cabo un proceso de habituación con lo desconocido

en el presente. No en vano, hay un predominio de la

mediante la reconstrucción significante de ese objeto

imagen en la comunicación virtual en menoscabo de la

(2001).

expresión escriturística . Levi Strauss ha enseñado con
acierto en sus lecciones:

Las imágenes de mundos factuales y pósibles son tan
existosas por parte de los medios de comunicación por

“El pensamiento mítico, el pensamiento de los pueb-

que a diferencia de nuestras ciencias formales, son

los sin escritura, del presente y del pasado, tiende a

capaces de explotar sin ningún problema las formas de

superponer todos los momentos —presente, pasado y

objetivar y anclar conocimientos disponibles en la

futuro— y esto para hacer que la imagen del presente

cultura con los valores y significados representables.

siga estando lo más cerca posible de la imagen, ilusoria

Hasta el momento la ciencias sociales no han encon-

obviamente, que se hace del pasado y que el futuro siga

trado una forma de competir con éxito en la comprensión

estando lo más cerca del presente” (1979:12).

de dicha integración. Y esa es probablemente una de las

Desde esta perspectiva, no restringiendo el funcion-

razones por las cuales el paisaje, despojado de esa

amiento del mito solo a las culturas tribales, sino recono-

expresión mítica, poética y envolvente permanece mudo

ciendo el tribalismo emergente en nuestras sociedades

ante los estudios urbanos en su faceta objetivante, mate-

democráticas, liberales y tecnológicas, resulta más fácil

rial y tangible.

lidiar con la paradoja social, pues más que demandar la

El espacio envolvente, será entonces la respuesta a

intervención del experto en ubicar, extirpar o analizar,

una episteme dualista y objetivista que ha convertido la

nos encontramos ante el advenimiento de un tiempo

praxis urbana en un terreno de análisis, uso y funcionabi-

sagrado, tiempo de intensidad que apela a una constante

lidad pero de nula comprensión en una parte emocional

reiteración.

necesitada de deriva, ensoñación y errabundez. La difer-

La mercadotecnia, las redes sociales o las religiones

encia entre envolver y contener. De acuerdo a esto, el

alternativas e incluso el fundamentalismo —apelando a

espacio es un lugar de recepción coordinado por una red

un misticismo racionalizante— han entendido este

de sentido y significación que se encuentra en constante

comportamiento que dimana del mito y lo sagrado

interacción entre tiempo, cultura y naturaleza.

mucho mejor que la sociología o la antropología urbana.
¿Las razones? En la estructura de la emoción humana
detonada por el mito, hay una necesidad de organizar el
éxtasis, es decir, la explosión, el abandono de sí, un
desgaste de energía que según sea el interés se convierte
en motivación para romper un esquema o perpetuarse en
la alienación.
Como académicos y hombres de ciencia, esta alienación representa un motivo de lucha. Pero ello, no quiere
decir que las formas en que se produce y reproduce no

3349

�Ramón Ramírez Ibarra

EL ESPACIO COMO ENVOLVENTE DE CRUZAMIENTOS SOCIOFISICOS.

Fuente: Elaboración propia.

4. La geografía ambiental como vía
analítica para la expresión
arquitectónica: el paisaje
La formación de estructuras geosimbólicas son
aspectos poco abordados cuando se trata de entender el
ambiente. Por lo general, muchos de los enfoques tradi3

cionales tanto en el campo de la geografía como de la
ecología ofrecen perspectivas reductibles al carácter
biofísico y por tanto, terminan por reducir al paisaje a un
nivel más de agregación biológica en una forma, tanto de
análisis de suelo como de escalas en sentido cuantitativo
(Bocco y Urquijo, 2010: 262).
Sin embargo, una nueva postura en torno al concepto
de ambiente, para la ciencias, puede partir del
entendimiento de los aspectos biofísicos y fenómenicos

50

que se entrecruzan en torno al papel del espacio y el
símbolo (Mathewson, 1998). Es decir, el medio, deja de
ser simplemente objeto, cosa, desarticulable, separable
en partes o fragmentos para su análisis y se sitúa en la
mediación existente entre sociedad y espacios.
En este sentido, los ambientes terrestres revelan
ambivalencia y aspectos geo y eco simbólicos que bien
pueden tender un puente entre socialidad y territorialidad. Esta conexión expresa una estructuración del paisaje
entre ecología y urbanismo, como sostienen con acierto
Gómez Alzate &amp; Londoño en su importante contribución
al estudio del paisaje en términos de interacción física y
cultural:
“La ecología urbana plantea un nuevo orden donde la
justicia social, el acceso a los servicios básicos y la
calidad del espacio propicien una nueva relación del ser

�Cuerpo , paisaje y ambiente en la ciudad del siglo XXI: Imaginarios culturales del hábitat y los entornos urbanos
Antonio López-Gay

humano con su entorno, de respeto pero también de

como sostienen Ibarra y Zubia basando su percibir en la

aprendizaje, un entorno estimulante que ofrezca una

tríada sentir- pensar- actuar: “Es decir, utilizamos las

nueva vitalidad ciudadana que propicie su sostenibili-

representaciones producidas de manera práctica para

dad armónica” (2011:17).

escrutar posibles respuestas en el entorno en el que se

Gómez &amp; Londoño, en su texto citado, abordan la

aplican” (2009:175). Estas respuestas son factores

interacción entre espacio y ambiente partiendo de la

co-constructivos para la experiencia, cargadas de despla-

relación entre paisaje y vacío urbano, en tanto escala

zamientos con historicidad y sentido.

micro, tomado a este último como oposición al espacio
contruído a manera de interfaz

El primer elemento que pretendemos rescatar en esta

envolvente para el

revisión temática para la proyección del espacio urbano

espacio público, uniendo tanto lo visual como espacial

es la relación ambiente - paisaje, coordinando su percep-

(2001:25). En esta línea, la idea de Geoffrey y Susan

ción por medio de una racionalidad transdisciplinaria,

Jelicoe propuesta en El paisaje del hombre (2000) es

recordando que este no es una intervención sino una

sumamente interesante para retomarse, en el sentido de

co-construcción cognitiva arquitectural. Recordemos un

que la morfología del diseño del paisaje debe facultar la

poco a Rapoport:

existencia de una distancia media expresiva y cargada
de significado entre personas, espacio y ambiente.

“Cada lugar tiene su apropiación emocional y preferencial, cada itinerario o barrera tiene su valencia positiva

A diferencia del enfoque tradicional de producción

o negativa. Estas construcciones mentales están compar-

de lugar como ordenamiento tangible y lógico, conocido

tidas o no por pequeños y grandes grupos y el compor-

bajo la morfología clásica del elemento central agluti-

tamiento y la comprensión de los indicios depende de

nante o su contraparte, el romanticismo ajardinado de

ellas más que de las morfologías objetivas. Es el medio

integración conjuntiva, nos dirigimos a ese instante de

ambiente subjetivo el que afecta el comportamiento”

interacción espacial defendido con justeza por el

(1978:170).

geógrafo brasileiro Milton Santos:

Desde la nueva geografía, es posible identificar la

“A materialidadde artificial pode ser datada, exata-

preocupación por el fenómeno ambiental a través de la

mente por intermédio das técnicas da producão, do

crisis del modelo paratáctico, es decir, la insuficiencia del

transporte, da comunicação, do dinheiro, do controle, da

criterio de ordenamiento cartográfico del espacio articu-

política e, também, técnicas da sociabilidade e da subje-

lado en base a factores funcionales estrictos, descripti-

tividade. As técnicas são um fenômeno histórico”

bles, coordinados por una métrica figurativa e icónica o

(Santos, 2006: 57).

como Angelo Turco dice a manera de broma para ilustrar

Si como plantea Santos, el espacio es un conjunto

esta fórmula hegemónica de observar el ambiente desde

indisociable de sistemas de objetos y acciones, es

“el famoso dónde de los geográfos, puesto en paralelo

importante entender la relación entre las cosas más los

con el cuándo de los historiadores” (2010:102).

procesos, situación que nos lleva a plantear el paisaje en
esta propuesta como una representación activa, es decir,
dejar de considerar estas representaciones como estructuras más o menos completas y estáticas que de alguna
manera reflejan aquello —externo— que pretenden o
creemos ver representar y en su lugar, apreciamos su
esencia como dinámica e incompleta a la vez,
convirtiendo su existencia en guías para la acción o

3351

�Ramón Ramírez Ibarra

REPRESENTACIÓN LIMINAR GEOGRÁFICA Y AMBIENTAL COORDINADA POR FACTORES DE MEDICIÓN DESDE LA COMPLEJIDAD.

Fuente: Elaboración propia.

5. El cuerpo como mediación arquitectónica entre hombre y ambiente

initio, de lugares cultuales. Lugares cuya frecuentación

El cuerpo es el segundo elemento a rescatar en la

con él, al igual que, en Aristóteles, el lugar era algo más

creación urbana y arquitectónica. A diferencia del

nos vuelve a conectar con un origen que preside el propio
nacimiento, el inicio de una biografía, sin identificarse
que un mero recipiente…” (2006:99).

entendimiento racionalista de lo córporeo, que submite

La percepción y en nuestro caso de observación, la

la espacialidad del sujeto a una posición estática o pasiva,

paisajística del entorno, va más allá del mero registro de

la lógica del lugar se orienta por la inscripción territorial

elementos, ya que caminar, hacer sendero ahí es más que

(Fourquet &amp; Murard, 1978:46). Esta situación por tanto,

una reacción fisiológica ligada al caminar y mirar, el

vuelve a traer a mención la idea de lugar aristotélico, pero

orden regulado y mecánico del caminante que mira se

no ese Aristóteles de la modernidad que mencionaba a

convierte en sentido o como ha dicho Merlau Ponty con

inicios de este texto, sumergido en la racionalidad

mucho acierto: “Mirar un objeto es habitarlo” (1985:74).

heredada del latinismo, sino aquel que hacía la diferen-

Este escenario del paisaje desde lo habitable, pone en

cia entre lo continente y lo contenido dando pie a una

suspensión los imaginarios del ordenamiento ya conoci-

distinción como la que señala Félix Duque:

dos sobre la representación de la naturaleza en términos

“Habría pues que hablar de lugares culturales y, ab

52

tanto de realidades presociales, estéticas o incluso

�Antonio López-Gay
Cuerpo , paisaje y ambiente en la ciudad del siglo XXI: Imaginarios culturales del hábitat y los entornos urbanos

ecología de los procesos, que han llevado a las

resonancia en las escuelas e institutos de enseñanza de la

imágenes clásicas del fenómeno paisajístico como

arquitectura y estudios urbanos locales y nacionales.

tópico común entre cognición y figuración, donde la

Desde una apreciación sociofísica del lugar, obten-

naturaleza se asocia por lo general al bosque, la

emos la relación potencial vinculada a la situación de

montaña o bien con la pintura paisajística que reduce la

nuestro propio cuerpo respecto a fenómenos espaciales

visión de la naturaleza al ordenamiento cognitivo y

como la ciudad o la arquitectura. El condicionamiento

normativo de una época determinada (Debarbieux,

del modo de experimentar el espacio desarrollado por la

2012); y en su lugar se propone el imaginario paisajís-

arquitectura y el urbanismo moderno ha sido el predo-

tico como un factor de convergencia entre ordenami-

minio de la visión, en menoscabo de los otros sentidos.

ento, territorio y materialidad considerando el cruce

Yi Fu Tuan, geografo cultural, nos describe con maestría

entre las convenciones culturales y los factores psíqui-

el pobre escenario perceptivo desarrollado por el racion-

cos y cognitivos —córporeos— desde el sentido del

alismo arquitectónico:

lugar.

“La persona que solamente &lt;ve&gt; es un espectador,

La convergencia del sentido, como problema, da

un visitante, alguien que no es parte de la escena. El

lugar a un pluralismo coherente que defendía ya desde

mundo que se percibe con los ojos es más abstracto que

la mitocrítica Gilbert Durand en su hermenéutica

el que experimentamos a través de los otros sentidos. Los

simbólica (1971) en tanto que sentidos antagónicos,

ojos exploran el campo visual y abstraen de éste ciertos

significantes materiales y temporales, son dinamizados

objetos, puntos destacados o perspectivas” (2007:22).

también por medio del símbolo y la conciencia. Pues

El espacio urbano del racionalismo moderno es una

como este autor expresa, hay una potencia de figuración

reiteración constante entre la vigilancia perpetua y lo

en las formas que hace posible que un mirar sea más

efímero absoluto, legada por la abstracción individuali-

que mirada y que la imaginación desempeñe también un

zante de la mirada. Juahani Pallasmaa, crítico y teórico

rol biológico por medio del símbolo a través de un

finlandés que ha tomado como línea de investigación el

dinamismo prospectivo. El cuerpo es un agente activo

carácter de mediación de la experiencia cóprorea en

de construcción simbólica y geofísica donde la

relación a la arquitectura y el fenómeno urbano, hace un

repetición,

imaginación

señalamiento crucial para subrayar la incapacidad del

contribuyen a la creación de vivencialidad. Esto se

fenómeno urbano moderno para procesar activamente la

presenta ante nuestra conciencia como una interacción

urbanidad como espaco público:

las

sensaciones

y

la

entre formas, estructuras y emociones.

“La ciudad contemporánea es la ciudad del ojo. El

Así, se justifica la afirmación del teórico catalán del

rápido movimiento mecanizado nos separa del contacto

urbanismo y la arquitectura Josep Muntañola cuando

corporal e íntimo con la ciudad. En tanto la ciudad de la

señala que la estructura lógico-espacio-temporal que

mirada hace del cuerpo y los otros sentidos algo pasivo,

construye nuestro cuerpo con relación al lugar, se aplica

la alienación del cuerpo refuerza la visibilidad. La pacifi-

y amplifica desde una concreción sociofísica como

cación del cuerpo crea una condición similar a la de la

entrecruzamiento de direcciones en virtud de la medi-

conciencia adormecidad por la televisión” (Pallasmaa,

ación corporal (2001:33). Esto hace imposible la reduc-

2014).

ción de la percepción del ambiente y el paisaje a un

La experiencia del espacio urbano a nivel sociofísico

sentido totalista como en el organicismo defendido por

resalta la participación sensorial del sujeto. Cada

téoricos de tendencia abstracta e individualista como

individuo es más que una masa de cuerpos vacíos que

Christoper Alexander (1966) que aún tienen amplia

ocupan un lugar coordinados por imágenes tactovisuales.

3353

�Ramón Ramírez Ibarra
SÍNTESIS
DE ENTECRUZAMIENTOS
DE
ESCALAS
INVOLUCRAN
EL CUERPO
Y EL AMBIENTE
Gráficas
2. Estadísticas del total de
permisos
del QUE
departamento
de licencias
de construccion
por
DESDE UN MODELO DE PAISAJE
MEDIACIÓN
VISUAL
Y SENSORIAL.
distritos COMO
de la delegación
centro
de Monterrey,
N.L.

Fuente: Elaboración propia en base a las teorías de Tuan, Gómez Alzate &amp; Londoño, Muntañola y Pallasma

Una ciudad es una tecnología que se usa confrontando
sus estímulos con nuestros cuerpos, memoria biológica y
cultural. Yi Fu Tuan (2007:24) al abordar la vinculación
del cuerpo como un agente de experiencia sensorial
simultánea en la percepción, recupera algunas lecciones
importantes para el desarrollo proyectual de la arquitectura y la ciudad:
•Percibir es una actividad, es aprehender el mundo.
Los órganos de los sentidos apenas sí son operativos
cuando no los usamos de forma activa.
•Aunque los seres humanos tienen los mismos
órganos sensoriales, el modo en que usan y desarrollan
sus capacidades empieza a divergir a temprana edad.
Como resultado, no sólo las actitudes hacia el ambiente
tienden a diferir, sino que también resulta diferente la
capacidad que finalmente alcanzan los sentidos.
El potencial de emocionar es un aspecto que la arquitectura y la ciudad moderna, tal parece que relegan al
punto más oscuro de su programa constructivo y en ese
sentido, dejan su desarrollo al margen de las capacidades

54

creativas impulsadas por un dinamismo sensorial.
Mientras que enriquecer la percepción parece ser una
opción razonable en virtud de la creación de estímulos
en diferentes direcciones, los proyectos herederos de lo
moderno —en especial en la Aridoamérica norestense— siguen anclados en la presencia de restricciones
perceptivas para el usuario, ligadas a la fragmentación
abusiva del uso de suelo o bien, la simple presuposición
de que al ser humano le basta simplemente con tener
espacios de servicios adecuados para vivir. Aunque en
algunos casos, bajo un punto ciego de un liberalismo
salvaje adoptado, adaptado y glorificado, ni siquiera se
vean la pobreza ni la marginación de amplios sectores
expulsados de la zonificación financiera o el sector
comercial.

�Antonio López-Gay
Cuerpo , paisaje y ambiente en la ciudad del siglo XXI: Imaginarios
culturales del hábitat y los entornos urbanos

Conclusiones
El cuerpo une la capacidad de percepción con la
Turco, A. (2010). “Figuras narrativas de la geografía
humana”. En Lindón Alicia &amp;

Referencias bibliográfica
Alexander, C. (1966). Notas sobre la síntesis de la forma. Buenos Aires:
Infinito.
Aristóteles. (1968). Politique. París: Societé d Édition "Les Belles Lettres”.

Hiernaux, D. Los giros de la geografía humana,
91-119._ Barcelona: Anthropos - UIA.lógica del lugar

Bateson, G. (1999). Una unidad sagrada: pasos ulteriores hacia una

donde se sucede la estructuración como acontecimiento.

ecología de la mente. Barcelona: Gedisa.

El resultado es un objeto de diseño, pero este objeto
establece un habitar prospectivo y emocional, no una
mirada indiferente. Pensar el objeto urbano y arquitectónico implica la sensación de lo visual, táctil, audible,
olfativo, degustable en direcciones encontradas hacia un
fin intuitivo, capaz de prospectar. Pero esta prospectiva,

Cerutti, M. (2000). “El mito de la omnisciencia y el ojo del observador”. En
P. Watzlawick, El ojo del observador. Contribuciones al constructivismo.
Barcelona: Gedisa.
Changeux, J.P. (2005). El hombre de verdad. México: FCE.

más que arqueológica —anclada en el pasado— es

Debarbieux, B. (2012). “Los imaginarios de la naturaleza”. En A. &amp;.

escatológica porque restaura un equilibrio antropológico,

Lindón, Geografías de lo imaginario. Barcelona, Madrid, México:

basado en la capacidad de fabular como una tarea

Anthropos-UAM.

positiva, no sólo mítificante sino capaz de encontrar una
dimensión de apelación y esperanza, pues como ha dicho
Durand : “hay sociedades sin investigadores científicos,
sin psicoanalistas, pero no las hay sin poetas, sin artistas,

Duque, F. (2006). “Esculpir el lugar.” En A. O.-O. Lanceros, La interpretación del mundo. Barcelona: Anthropos-UAM.
Durand, G. (1971). La imaginación simbólica. Buenos Aires: Amorrortu.

sin valores” (1971:121).
Aquí puede encontrarse esa apertura a ese sentido

Foerster, H. V. (1995). “Construyendo una realidad”. En P. Watzlawick, La

último, intuir la creación arquitectónica como juego de

realidad inventada ¿Como sabemos lo que creemos saber?. Barcelona:

estímulos simúltaneos del cuerpo con el ambiente, el

Gedisa.

paisaje y la propia proyección de sí mismo hacia el futuro
y el pasado, tal y como suelen hacer en sus derivas y
ensoñaciones con las palabras los poetas. Una arquitectura y un urbanismo como poéticas de los sentidos, en

Ochoa, C. (2004). La polis: ensayo sobre el concepto de ciudad en la Grecia
antigua. México: IIFL/UNAM.
Guattari, F. (1996). Las tres ecologías. Valencia: Pretextos.

todo caso, abogan por el encuentro de dos capacidades
humanas en retracción frente al avance de la ciudad como

Heidegger, M. (1997). Filosofía, ciencia y técnica. Santiago de Chile:

dispositivo panóptico de vigilancia: cuerpo y experiencia,

Editorial Universitaria.

posible por una mediación paisajística, la cual no es inerte
ni meramente contemplativa, sino capaz de ser un interfaz, envolvente y autoconciente de las relaciones entre
sujeto y espacio.

Jellicoe, G. y. (2000). El paisaje del hombre. La conformación del entorno
desde la prehistoria hasta nuestros días. Barcelona: Gustavo Gili.
Levi Strauss, C. (1979). “El mito y el cuento”. Unomásuno, N° 23.

33 55

�Ramón Ramírez Ibarra

Lion, F. F. (1978).
Los equipamientos
delinmobiliarios
poder. Ciudades, en
territorios
y
Figura
4 . Valores
pesos/M2

Santos,
M. (2006).
A Natureza
do Espaco.
por
ageb´s
en la zona
de estudio

Técnica e Tempo. Razao e

equipamientos colectivos. Barcelona: Gustavo Gili.

Emocao. Sao Paulo: EDUSP.

Lipovetsky, G. (2007). La felicidad paradójica. Ensayo sobre la sociedad

Tuan, Y.-F. (2007). Topofilia: un estudio delas percepciones, actitudes y

hiperconsumo. Barcelona: Anagrama.

valores sobre el entorno. Barcelona: Melusina.

Londoño, G. A. (2011). Paisajes y nuevos territorios (En red) Cartografías

Zubia, I. A. (2009). “Las imágenes digitales en astrofísica: mediadores

e interacciones en entornos visuales y virtuales. Barcelona: Anthropos

numéricos entre observación y teoría”. En M. Casanueva, El giro pictórico.

-ICSH- Universidad de Caldas

Epistemología de la imagen. Barcelona: Anthropos-UAM.

Marx, K. &amp;. (1970). La ideología alemana. México: Grijalbo.
Mathewson, K. (1998). “Cultural Landscapes and Ecology, 1995-1996: of
Oecumenics and Nature(s)”. Progress in Human Geography, N ° 22, pp.
115-128.
Medina, M. (2003). “La cultura de la tecnociencia”. En C. &amp;. Bueno,
Nuevas tecnologías y cultura. México, D.F.: Anthropos - UIA.
Merleau Ponty, M. (1985). Fenomenología de la percepción. Barcelona:
Planeta.
Morín, E. (2003). El método II. La vida de la vida. Madrid: Cátedra.
Moscovici, S. (2001). Social Representations. Explorations in Social
Psychology. New York: University Press.
Muntañola Thornberg, J. (2001). La arquitectura como lugar. Bogotá:
Alfaomega /Ediciones.
Pallasmaa, J. (2014). La sensación de la ciudad. La ciudad en tanto
percibida, recordada e imaginada. En A. Hernández Gálvez y otros. Habla
ciudad. México: Arquine, pp. 38-44.
Pedro, B. G. (2010). “La geografía ambiental como ciencia social”. En A. L.
Hiernaux, Los giros de la geografía humana. Desafíos y horizontes.
México - Barcelona: Anthropos - UAM Iztapalapa.
Rapoport, A. (1978). Aspectos humanos de la forma urbana. Hacia una
confrontación de las Ciencias Sociales con el diseño de la forma urbana.
Barcelona: Gustavo Gili.
Rorty, R. (2009). La filosofía y el espejo de la naturaleza. Madrid: Cátedra.

56

�Antonio López-Gay

Constructos y Paisajes de una Ciudad Histórica

Recibido: 24/09/2014
Aceptado: 12/01/2015

Resumen:
La traza urbana y estilos arquitectónicos del Centro Histórico
de Morelia, México, encarnan un modelo de ciudad inédito, fruto
de una afortunada síntesis entre las condiciones ambientales del
lugar, el poder político-religioso y económico, el conocimiento
especializado de la estereotomía, y la abundante piedra de cantera
(ignimbrita) a la mano, sillar de éste patrimonio edificado. El
problema aquí se refiere a la conservación y restauración del
Centro en una era globalizada de gran complejidad. ¿Cómo
abordar el estudio del patrimonio cultural inmaterial ligado a la
arquitectura moreliana? Veremos que su estudio requiere una
revisión conceptual en urbanismo y ciencias sociales bajo el
paradigma del constructivismo como un enfoque complejo y
transdisciplinar. Mostraré los puntos relevantes de la relación entre
patrimonio edificado e intangible, mediante el examen de la
morfología urbana y arquitectónica surgida en ésta ciudad y
algunos rasgos de su correspondientes imaginarios urbanos.
Pondré atención a las acciones individuales y a cómo éstas
modifican el paisaje urbano, tema proveniente del estudio de
paisajes culturales. Este cambio conceptual y paradigmático
permitirá responder, entre otras cosas, sobre las relaciones entre
tipos arquitectónicos y el patrimonio cultural intangible.

Palabras clave:
Imaginario urbano, patrimonio cultural, acción, constructivismo, arquitectura.

1

Francisco Javier Fuentes Farías

Abstract:
Constructs and Landscapes of a Historical City.
Original urban trace and architectural styles at Historic Centre
of Morelia, Mexico, embody an unseen city model, as a result of a
fortunate synthesis of environmental conditions of the place,
political and economic power, besides its specialized knowledge
of the stonecutting and abundant stone quarry (ignimbrite) on
hand, ashlar of the built heritage. The problem here concerns to
conservation and restoration of the Center in a globalized age of
great complexity. How to approach the study of intangible cultural
heritage linked to Morelia’s architecture? We will see that its study
requires a conceptual revision in urban planning and social
sciences

under

the

paradigm

of

Constructivism

as

a

cross-disciplinary and complex approach. I will pay attention on
the relevant points of the relationship between built and intangible,
heritage through examination of architectural and urban
morphology that emerged in this city and some features of their
respective urban imaginary. I will focus on individual actions and
how they modify the urban landscape, issue from the cultural
landscapes studies. This conceptual and paradigmatic change will
allow to answer, among other things, on the relationship between
architectural types and the intangible cultural heritage.

Key words:
Urban imaginary, cultural heritage, agency, constructivism,
architecture.

1 Dr. Francisco Javier Fuentes Farías, profesor en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

33 57

�Francisco Javier Fuentes Farías

1. Introducción:

clave, nuevas preguntas, y nuevas perspectivas de análisis. Por ejemplo, ¿cómo hablar adecuadamente del patri-

Uno de los problemas relacionados con la conser-

monio cultural sin separarlo en tangible e intangible?;

vación de edificios antiguos de ciudades históricas se

¿qué ha sucedido con el patrimonio inmaterial relacio-

refiere al problema del patrimonio cultural intangible

nado con la ciudad histórica?, y ¿pueden implementarse

asociado a las funciones, usos, y significado de las

planes de restauración y conservación al margen de dicho

formas arquitectónicas y urbanas. Mi propósito general

patrimonio? Responder a ello implica la necesidad de

es identificar puntos de convergencia, y de emergencia, o

ampliar la base conceptual y metodológica que permita

retroalimentación, entre los aspectos intangibles del

referirnos a la complejidad de aquellos aspectos de una

patrimonio cultural y el espacio edificado. Para ello

ciudad histórica que antes no se veían, tales como la

planteo que el patrimonio intangible de una ciudad

globalización y los problemas sociales y ambientales en

histórica se constituye de los significados, simbolismos,

general.

e imaginarios urbanos que sus habitantes perciben como

2

Por otro lado, parece complicado querer responder
sobre temas ajenos a la arquitectura y la actividad de

parte de su identidad.
Trataré de mostrar cómo se ha mantenido una

restauración, por ejemplo el del significado de las formas

relación estrecha entre la morfología urbana y el imagi-

arquitectónicas y sus usos, sin recurrir a otros enfoques

nario de una ciudad novohispana a partir de una

disciplinares que también se interesan por la dimensión

construcción social que desembocó en el nombramiento

espacial de la cultura y la sociedad, como la geografía

de la ciudad como patrimonio de la humanidad por parte

humana, la psicología ambiental y social, la antropología

de la Organización de las Naciones Unidas para la

cultural y urbana, etc., mismas que han construido

Educación, la Ciencia y la Cultura, (UNESCO, por sus

puentes teórico-metodológicos y conceptuales para

siglas en inglés). Esto se debió a distintos factores, entre

dialogar entre sí y poder responder aquellas dudas que

ellos, la organización social

para acordar acciones

escapan de sus respectivas áreas disciplinares. Entre esas

fundamentales en torno a la conservación del patrimonio

dudas se encuentra lo relacionado con los significados

edificado. Desde el año 1956 se había establecido un

que orientan las acciones de los habitantes urbanos.

reglamento de conservación y restauración del Centro

El constructivismo es un marco teórico compartido

Histórico de Morelia con énfasis en mantener el estilo

por algunos urbanistas y arquitectos porque resulta

original de sus edificios. Planteo que estas acciones se

apropiada para entender la relación entre patrimonio

orientaron a partir del patrimonio cultural intangible

edificado y cultural. Un enfoque constructivista se

socialmente construido, al cual podemos observar en

interesa por las interrogantes acerca de “…la integración

términos de un imaginario urbano. En este trabajo trataré

del individuo/sujeto/actor en la espacialidad.” (Lindón,

de responder cual es la condición o estatuto conceptual

2012: 590). Se ha extendido la idea de que los actores

de este patrimonio cultural inmaterial mediante la

sociales construyen su universo de símbolos, imágenes,

premisa constructivista de examinar cómo las acciones

significados y representaciones en relación con los

humanas modifican el entorno habitado. Veremos que,

lugares mismos (Lindón, 2010: 80; 2011: 18, 19). Un

ante la necesidad de incluir estos aspectos del patrimonio

buen resumen del paradigma constructivista debe

histórico en un marco teórico, surgen nuevos conceptos

advertir de la diversidad de sentidos que este término

2 De entre distintas posibilidades de conceptualizar los llamados centros históricos de ciudades con patrimonio edificado incluido en la Lista del Patrimonio
de la Humanidad, de la UNESCO, lo que permite darle el estatuto de “patrimonio” es la comprensión de “las causas, los agentes y los actores que han
contribuido” en el reconocimiento de ese estatuto (Valverde Díaz de León, Francisco, 2008: 8).

58

�Constructos y Paisajes de una ciudad
Antoniohistórica
López-Gay

puede tener, desde la idea de que el conocimiento y la

espacios urbanos, tema central en el enfoque constructiv-

realidad son constructos, igual que los fenómenos y

ista que propongo. La trans-disciplina es una integración

hechos que se tomen como objeto de estudio, como

metodológica entre ciencias y humanidades para incluir

también el sentido de un abierto rechazo del paradigma

en un mismo marco teórico el punto de vista de los habit-

cartesiano mediante las herramientas conceptuales de la

antes de un lugar.

fenomenología y la hermenéutica.

Por ello podemos hablar de un giro cualitativo en

Asistimos a una nueva concepción del espacio que se

ciencias sociales, término empleado para hablar de

considera existencial porque se refiere al mundo de la

metodologías interpretativas que permitan comprender

vida, a la experiencia cotidiana, y al significado de los

dicho punto de vista, y al conocimiento que los propios

lugares y del espacio construido.

actores del espacio habitado pueden tener sobre sí

A partir de éste cambio conceptual, al que también se

mismos, incluyendo el significado de sus acciones. 3

caracteriza como un “giro geográfico” (Lindón, 2012:

Pero todo esto nos lleva a problemas como los del

588) por ésta reflexión sobre la concepción espacial,

significado de dichas acciones, y a su situación como

retomaré algunos conceptos clave como el de paisaje

objeto de estudio, como también, y al mismo tiempo,

urbano, que se refiere a que también la traza urbana, el

como un aspecto fundamental del patrimonio cultural

espacio arquitectónico, y el espacio público no son sólo

inmaterial y de sus imaginarios urbanos. Aquí veremos

el espacio geográfico, sino también lugares, espacios

que éste, el problema de los significados en las mentes de

dotados de un contenido simbólico, de significados,

los actores sociales, es un problema teórico predomi-

recuerdos, añoranzas e imaginarios

nante durante prácticamente todo el siglo anterior

compartidos por

quienes los habitan.

(Luhmann, 2007: 37, 38, 260; Lindón: 2012: 593). Ésta

Paisaje urbano es una categoría de análisis que, al

premisa fue desarrollada por Max Weber a contracorri-

igual que la de paisaje cultural, se refiere a la concepción

ente del enfoque durkheimiano donde las estructuras

del espacio. En urbanismo, Hayden (1997: 15) la

sociales se consideraban el objeto de estudio.

compara con otras provenientes de la geografía cultural,

Esto es importante en un enfoque constructivista que

como se hizo en el estudio de los paisajes culturales

requiere incluir en un mismo marco de análisis aspectos

inaugurado por Carl Sauer, además de otras corrientes en

sociales, territoriales, y simbólicos. Las ciudades con

geografía cultural (Yi-Fu-Tuan), psicología ambiental

patrimonio histórico edificado han ido cambiando y

(Setha Low), y las de los estudios culturales ingleses de

resulta tentador comparar ese cambio con la idea de la

Massey y Jameson, o del pensamiento francés como en

evolución biológica. Por ello es necesario comprender la

Lefebvre y Marc Augé entre otros (Hayden, Id.: 17, 18).

evolución de las ciudades históricas, así como el

Así, desde un enfoque transdisciplinar hablamos de

surgimiento de nuevos tipos edificatorios con los cuales

nuevas tendencias en geografía y ciencias sociales en

comparar los anteriores, al mismo tiempo que son

general, cuya búsqueda de respuestas a cómo las

necesarias nuevas ideas, nuevos conceptos para entender

acciones humanas modifican su entorno ha acuñado

y teorizar sobre tales cambios.

conceptos clave como el de paisaje cultural, y en urban-

Con ello se puede tener una idea aproximada de la

ismo el de paisaje urbano, además de otros correspondi-

compleja relación entre la ciudad histórica y la ciudad

entes a las experiencias de vida de quienes habitan los

actual, al mismo tiempo que se comprende la importancia

3 Según López Rangel (2008: 35) “para entender los procesos más generales que transversalizan al conjunto (de la ciudad) no hay ruta más directa que
acudir a la ubicación-identificación de los ‘actores sociales’ que construyen y transforman la ciudad”.

3359

�Francisco Javier Fuentes Farías

de los significados de las formas arquitectónicas y la

formas y tipos arquitectónicos que deben ser conservados

morfología urbana, y su relación con el patrimonio

y restaurados. Ya que la tipología es un término muy

cultural intangible. Así, puede decirse que al enfoque

amplio, usado no sólo en arquitectura sino en la crítica de

histórico de la arquitectura debe agregarse una reflexión

arte y en ciencias sociales, sólo recordaré mas adelante

conceptual, cuyos requerimientos rebasan los ámbitos

algunos estudios relevantes.

disciplinares del urbanismo y la teoría y crítica de la

A propósito, el problema de la relación entre forma y

arquitectura, como veremos en la segunda sección de

función no es sencillo, toda vez que requiere puntualizar

éste manuscrito.

la base conceptual para definir con toda precisión la

2. Los problemas de la morfología y
tipología; el contexto y la forma en la
ciudad histórica

evolución de los modelos de ciudades y sus tipos arquitectónicos, y sobre todo, la idea misma de “tipo”, es
decir, la estructura formal de un edificio, o de una traza
urbana.
Aquí está, para empezar, planteada la problemática

Uno de los graves problemas a que se enfrentan las

con que debe lidiar la teoría y la crítica arquitectónica en

ciudades históricas, particularmente aquellas ciudades

su relación con el urbanismo: en qué momento los tipos

mexicanas surgidas durante el siglo XVI bajo el modelo

arquitectónicos dependen de lo social y lo político, de lo

de ciudades europeas antiguas y medievales, es el de la

cultural y lo simbólico. Es decir, cómo observar nuestro

restauración y conservación de su patrimonio construido.

objeto de estudio en su totalidad, no sólo desde el punto

Pero además la acción de restaurar debe quedar clara,

de vista histórico sino en lo que atañe a la evolución de

y no puede considerarse un concepto neutro pues implica

las formas arquitectónicas y de sus funciones.

un punto de vista culturalmente determinado, del cual

Hablemos ahora de la tipología y morfología urbana

dependerá dar prioridad a la apariencia o a los materiales

del Centro Histórico de la ciudad de Morelia; su proceso

empleados en la restauración. Se puede manejar el

de construcción fue lento, pues a pesar de haber sido

término ‘autenticidad’ para referirse al propósito de la

fundada desde el siglo XVI (1541) algunos edificios del

restauración, que puede enfocarse al uso de los materi-

primer cuadro (la plaza de armas), se terminaron hacia

ales originales, o bien a la ornamentación y valor estilís-

fines del siglo XVIII. Si bien la morfología obedece a la

tico que debe ser conservado. Así, para John Ruskin el

función de toda ciudad como centro comercial (los

principio rector de la restauración debe referirse a la

portales por ejemplo, como mandato expreso de las

honestidad de los materiales a emplear mientras que para

ordenanzas reales para “favorecer el comercio”), desde

Viollet-le-Duc lo importante es la apariencia de las

un principio la nueva ciudad de Valladolid se caracterizó

formas (Ettinger, 2004: 30). Esto lo veremos con más

como una ciudad con aire intelectual (Ramírez Romero,

detalle en la sección siguiente de este manuscrito, al

ob. Cit.: xviii) en la cual “se filtran los ideales del human-

referirme a las acciones que han permitido incluir a

ismo renacentista”, pero también “arraigadas concep-

Morelia en la Lista de Ciudades.

ciones del orden religioso medieval” (Cabrales, ob. Cit.:

La más inmediata alternativa para la restauración y
conservación del patrimonio edificado ha sido planteada

4

5

135), donde distintas órdenes religiosas participaron en
la disposición de la traza original.

desde el punto de vista estrictamente tipológico y

La renacentista traza urbana comienza a cambiar con

morfológico, tratando de establecer un inventario de las

el apoyo de la metalurgia y la producción de instrumen-

4 Ramírez Romero, Esperanza, 1981.
5 Nombre con el cual fue fundada por mandato del Virrey Antonio de Mendoza, en el año 1541, y desde su inicio su vocación fue la producción agrícola
(Ramírez Romero, ob. Cit.: XVI; Vargas Uribe, Guillermo, 2008: 97

60

�Constructos y Paisajes de una ciudad
Antoniohistórica
López-Gay

tos para tallar la piedra de la cual se hicieron los edificios

rios, etc.) correspondía a las funciones propias del

principales. De ellos, unos trescientos, según Ramírez

periodo colonial, con distintos edificios y monumentos

Romero, sólo un poco más de la mitad han sido cataloga-

religiosos destinados a las cofradías católicas que arrib-

dos bajo un método satisfactorio, mientras que Cabrales

aron con la dominación española del siglo XVI. Fue al

(2002: 138) documenta 1142 edificios, número que sitúa

interior de tales cofradías donde se perfeccionó el

a Morelia en el tercer lugar, después de la ciudad de

dominio de la piedra que con el tiempo daría al centro de

México y Puebla, de las cincuenta y seis zonas monu-

Morelia su imagen característica de ciudad neocolonial.

mentales reconocidas por el Instituto Nacional de

El primer edificio de piedra de cantera en construirse,

Antropología e Historia (Íd.). Así, según el Diario Oficial

el templo de la Orden de San Francisco, será terminado

de la Federación, el área declarada como Zona de Monu-

en el año de 1610, y es el único del centro histórico en su

mentos Históricos consta de 219 manzanas y 3.43 km2.

tipo, un estilo arquitectónico basado en el Tratado de

(Ib.)

Arquitectura de Sebastián Serlio (Silva, ob. Cit.: 40;

Mencioné arriba que los sillares de estos edificios son

Ramírez Romero, ob. Cit.: xviii), mediante el cual la

de piedra de cantera o ignimbrita. La palabra cantera se

piedra de cantera permitió un ejemplo único del estilo

refiere al yacimiento de donde proviene ésta piedra

Plateresco (Silva M.; Íd.).

6

abundante y fácil de trabajar, sólida y moldeable a la vez,

La construcción de la Catedral de Morelia duró

pero a la misma piedra también suele llamársele “can-

ochenta y cinco años (1660-1745), y su nuevo estilo

tera”, la cual da un color característico a los edificios

sirvió como modelo para el resto de la ciudad, ya que, en

mencionados. Así, a partir de la fabricación de herrami-

palabras de Ramírez Romero (ob. Cit.: xx), y citando a

entas y de la especialización de su uso surge lentamente

Manuel Toussaint:

un estilo arquitectónico propio y se perfecciona la activipiedra.7

“Por la calidad constructiva en cuanto a conocimien-

Se han conservado

tos de la estereotomía y los alardes técnicos realizados en

historias populares, leyendas, y personajes del gremio del

las arquerías cruzadas sin soportes en los ángulos, se

labrado de la piedra, o cantería, lo que podemos traducir

deduce la alta escuela que tenían los maestros de obras

como un imaginario urbano propio de ésta ciudad. Véase

que, seguramente, se sujetaron a las ordenanzas de

gráfica Número 2 y 3, como ejemplos del imaginario

albañilería que existían para la ciudad de México desde

urbano, en el sentido en que Lindón (2009: 224) refería

el siglo XVII”

dad de la talla y labrado de la

como “los lugares del miedo”, lugares donde esta

Acerca de la traza original de la ciudad se pensó en

emoción invade a una persona “a partir de figuras noctur-

grandes espacios en torno a la arquitectura religiosa, con

nas que circulan o atraviesan su espacio circundante

plazas, y calles que en varios casos como los de la

entendido como un espacio abierto”. En éste caso ha

Catedral, San Francisco, San José, o en San Diego,

habido una retroalimentación entre el espacio construido

desembocan en los templos. Además contaban con

y sus características formales propias de un contexto

huertos y cementerios (El Carmen, San Juan, Compañía

novohispano, y un imaginario relacionado con una narra-

de Jesús), que muchos años después dieron paso a calles,

tiva local.

mercados, plazuelas, fuentes, y jardines.

8

En su momento la morfología arquitectónica, como

Así pues fue emergiendo un estilo constructivo

de la ciudad (plazas, calles y jardines, atrios y cemente-

propio de la ciudad gracias a factores como el desarrollo

6 Para un examen minucioso de éste material véase: Corona Chávez, Pedro, Bigioggero, Biagio, y Garduño Monroy, Víctor Hugo, 1998.
7 De este perfeccionamiento de las herramientas surge un estilo arquitectónico con formas nuevas “que necesitaban técnicas nuevas” (Ramírez Romero,
Íb.: XVII) del artista Miguel Carmona Virgen, Proyecto Novela Gráfica/Morelia Ciudad de Leyendas. 2008. Morelia. Secretaría de Cultura, Michoacán.
8 La Mtra. Ramírez Romero (xviii) menciona un informe del año 1619 donde se citan los conventos de San Francisco, San Agustín, El Carmen,
la Compañía de Jesús, La Merced, Santa Catarina de Sena, y San Nicolás

3361

�Francisco Javier Fuentes Farías

de herramientas más eficaces, el interés de las cofradías
religiosas por el conocimiento de la estereotomía, el afán
de la naciente clase social vallisoletana de arrancar a la
ciudad de Pátzcuaro el título de sede del Obispado de
9

Michoacán, fundado en 1535 , y sus consecuencias en
términos de florecimiento económico y construcción de
edificios religiosos y seculares, también surgió un imaginario urbano vinculado a la cantería, a las fiestas católicas, y al desarrollo de las artes, ciencias y humanidades,
entre otras vertientes del patrimonio cultural inmaterial
característico de Morelia. Entre ellas están por ejemplo
las fiestas de Pascua y Semana Santa, la danza popular
callejera, mezcla de rasgos africanos, indígenas, y
10

cristianos, llamada el “torito de petate”, la charrería, la
fiesta taurina, y una gastronomía que ha sido reconocida
por la UNESCO como patrimonio cultural intangible de
la humanidad.
Un suceso relevante en el proceso de surgimiento del
actual Centro Histórico de Morelia como Patrimonio de
la Humanidad, fue el reordenamiento del espacio público
en el año 1991, cuando se modificó la forma y función de
varios edificios del Centro para alojar al comercio ambulante, que entonces atiborraba las calles y plazas del
primer cuadro.
Como señalé antes, el enfoque prevaleciente en el
Reglamento para la Conservación del Aspecto Típico y
Colonial de la Ciudad de Morelia fechado en 1956 es mas
bien cercano al ideal de Viollet-le Duc (Ettinger, Ob cit.:
33) en cuanto al “cuidado de los aspectos formales”. En
términos generales, el llamado, según ese reglamento,
“estilo de construcción de la ciudad”, puede definirse,
según Ettinger, por el uso de la piedra de cantera,
“además de una volumetría horizontal y un predominio
de macizo sobre vano en los paramentos”. (Ettinger, Íd.:

cual se han usado términos como barroco moreliano o
tablerado, “cuya seña principal es la sobriedad, al tiempo
que co-existe con determinantes influencias platerescas y
neoclásicas” (Ettinger, Ob. cit.: 35).
Para concluir esta brevísima introducción a la
morfología y tipología del Centro Histórico de Morelia
solo recordaré la dificultad de limitarse a cuestiones de
estilo, forma, materiales, y tipología en general, para
tomar decisiones acerca de los procedimientos idóneos
en cuanto a la restauración del Centro Histórico, ya que
debe considerarse pues el mundo subjetivo de significados, acciones, y representaciones colectivas o imaginarios urbanos.

3. Paisaje urbano y lugares públicos:
El espacio vivido y su complejidad
Como hice notar al principio, la idea acerca del
espacio es la que cambia con el tiempo, y este cambio de
concepciones implica un cambio teórico y metodológico.
Este cambio en la concepción del espacio ha sido palpable tanto en ciencias sociales como en arquitectura y
urbanismo. Reflexiones sobre este cambio se destacan en
la concepción del espacio vivido-concebido por su
particular articulación con los imaginarios urbanos y el
punto de vista del sujeto, ya que el valor analítico del
concepto de ‘imaginarios’, es “la posibilidad de reconstruir visiones del mundo desde las cuales los sujetos
actúan con propósitos y efectos de &lt;realidad&gt;” (Lindón,
Hiernaux, y Aguilar, 2006: 14). Para Lindón (2012: 589)
“unas teorizaciones geográficas sobre el espacio derivan
de la mirada centrada en el espacio y otras resultan de
posturas que le dan primacía a lo social, o al sujetohabitante y a la acción, con su capacidad para hacer y

34) Así, bajo esa aparente unidad tipológica
y
9

rehacer el espacio”. Así, las teorías geográficas por un

sidad”, ya que, si podemos emplear el concepto barroco,

metodológicamente, pues

morfológica, “la edificación vallisoletana muestra diverse trataría de un barroco original e introvertido para el

lado y las ciencias sociales por otro concurren teórica y
“…parecen encontrar como sustratos compartidos la

9 En el texto de 1860 de Don José Guadalupe Romero, p. 4; en: http://cdigital.dgb.uanl.mx/la/1080015826/1080015826.PDF (Diciembre 18 de 2014)
10 Véase Martínez Ayala, Jorge. 2001

62

�Constructos y Paisajes de una ciudad
Antonio histórica
López-Gay

perspectiva del sujeto (…y) comparten el interés por las

rensión del espacio a partir de la experiencia espacial del

miradas constructivistas, la integración por lo subjetivo

sujeto que ocurre en su mundo de la vida cotidiana”

(sic) junto con lo material, lo singular y lo biográfico, así

(Lindón, 2012: 599). De tal modo los paisajes culturales,

como lo cotidiano en tanto emergente de lo social”

como la traza urbana y el espacio público, no son sólo el

(Lindón, 2012: 616).

espacio geográfico, sino también el contenido simbólico,

Un ejemplo de la importancia de las acciones

los significados e imaginarios compartidas por quienes

humanas en la modificación del espacio puede entend-

habitan y construyen cotidianamente dicho espacio. Por

erse con el término paisaje urbano, mencionado arriba.

ello se justifica una crítica conceptual que nos permita

Al respecto sólo subrayo que la palabra misma “paisaje”

disponer de una metodología interpretativa desde la cual

posee connotaciones alusivas a que se trata de la imagen

se da relevancia a la cultura simbólica y al lenguaje

del mundo circundante que alguien construye en su

narrativo de los individuos (Lindón, 2011: 21).

mente. Al hablar de paisaje urbano histórico estamos

Diríamos que, hablando de ciudades mexicanas

incluyendo el punto de vista de la gente, que a través de

cuyos Centros Históricos han sido incluidos en la lista

sus acciones modifica el territorio.

del Patrimonio Cultural de la humanidad, su problemati-

Las acciones humanas se realizan en un contexto

zación teórica y metodológica apunta hacia la compleji-

social y espacio-temporal determinado, cuyos referentes

dad (López Rangel, 2008: 17, 18, 34), donde se ha afian-

son accesibles bajo ciertos sistemas de significados, de

zado el paradigma constructivista que subraya la autoor-

valores, de creencias y costumbres, lo cual ha sido

ganización y emergencia de las acciones humanas, las

relacionado con conceptos clave como los de identidad o

que a su vez modifican el paisaje al paso del tiempo.

sentido de lugar, pertenencia o apego por los lugares,

Con éstos investigadores se ha documentado cómo

espacio vivido, topofilia, “espíritu del lugar”, espaciali-

desde mediados del siglo anterior comienza a surgir un

dad, y otras (Lindón, Hiernaux y Aguilar, ob. Cit.: 13;

nuevo paradigma, un nuevo enfoque sobre la espaciali-

Lindón, 2012: 590, 597, 612; 2007: 6, 7). Éstas descrip-

dad, el conocimiento, y los fenómenos humanos, al cual

ciones no distan mucho del significado atribuido al

podemos llamar el paradigma constructivista, de la trans-

concepto de imaginario, pues “los sujetos no sólo están

disciplinariedad, del pensamiento de sistemas, o de la

insertos en un mundo social y cultural sino que también

complejidad. En resumen pues, la transdisciplina se basa

tienen vínculos con el territorio y los lugares” (Lindón,

en la aplicación de tres principios metodológicos funda-

2012: 606), mismos que, al atribuirles valores “son

mentales para analizar distintos tipos de sistemas

objeto de construcción simbólica” (Lindón, 2007: 6). A

complejos, tales como la sociedad, el territorio, o la

este punto de vista de los actores del espacio también

cultura simbólica. Dichos principios son: el lógico, el

podemos identificarlo, como dije arriba, con un “giro

dialógico, y el hologramático (López, 2011, 2008: 30;

cualitativo” en ciencias sociales, para deslindarse del

2007: 16, 17; López Rangel y López Vargas, 2004: 21,

punto de vista cuantitativo de la tradición dualista carte-

31.

siana.

Recordemos que, refiriéndonos a la conservación y

Como las acciones humanas -su significado- son

restauración del patrimonio edificado del Centro

radicalmente subjetivas, no pueden evaluarse con las

Histórico de Morelia, teníamos por un lado un problema

mismas herramientas teóricas que los problemas del

metodológico y conceptual para darle un estatuto teórico

territorio, la sociedad, o la naturaleza.

a la restauración arquitectónica a partir del concepto de

Así, “el constructivismo geográfico busca la comp-

autenticidad. Por otro lado, resulta llamativo el empeño

3363

�Francisco Javier Fuentes Farías

de la sociedad moreliana por mantener la traza urbana

significados de su mundo de vida, mediante esquemas de

original con el estilo característico de esta ciudad (eso si

acción y percepción, muy en concordancia con los

exceptuamos el edificio de la esquina noroeste de la Plaza

conceptos constructivistas de la actualidad,

de Armas, de Mario Pani, cuyo estilo modernista rompe
completamente con el contexto).

Los habitantes de un lugar, en tanto sujetos o agentes
sociales, configuran un paisaje pero éste a su vez “influye

Al respecto, Ettinger menciona que, ya que la idea de

en sus comportamientos” (Lindón, 2009: 23), y aquí

autenticidad depende del marco cultural, lo que prevaleció

ponemos de manifiesto uno de los principios metodológi-

durante el siglo XX fue que se le dio importancia a la

cos de la transdisciplina, el de la recursividad entre

imagen del contexto cultural local (Ettinger, 2004: 33) en

distintos niveles de la realidad.

vez de a una autenticidad como la propuesta por John
Ruskin.

Nuestra pregunta era en qué medida se puede evitar
separar el patrimonio histórico construido de sus aspec-

En este sentido va mi reflexión acerca de la relación

tos intangibles, lo cual permitiría ver a quién compete

entre el patrimonio cultural inmaterial y el espacio edifi-

preservar los edificios mas representativos de la

cado. Sin embargo hay un problema real de los centros

morfología urbana original de una ciudad novohispana

históricos, ya que con la pérdida del sentido de lugar, es

única en su tipo. Ya que la propuesta de este manuscrito

decir, de los significados y la memoria histórica del

consiste en una reflexión conceptual para situarnos en

espacio construido, se pierde también el sentido de la

una metodología cualitativa y en un enfoque teórico

conservación y restauración de dicho espacio, ya que “el

alternativo al estrictamente morfológico y cuantitativo

territorio también se constituye en materialización de

sobre Ciudades Históricas, puede afirmarse que, bajo el

memorias individuales y colectivas que contribuyen a

paradigma de la complejidad y la epistemología

configurar las identidades de los sujetos, pero también sus

constructivista, disponemos de conceptos relativamente

cursos de acción en el espacio” (Lindón, 2012: 607).

recientes para abordar el cambio de un paradigma del

Además, la ciudad como totalidad también se ve

conocimiento de tipo fisicalista, a uno transdisciplinario

envuelta en procesos de globalización, lo que ha llevado a

que incluye metodologías interpretativas para compren-

proponer un paradigma emergente de la sustentabilidad y

der cómo las acciones humanas modifican su entorno,

el desarrollo de nuevos conceptos para referirse a nuevos

tema sobre el cual quise exponer aquí algunos aspectos

tipos de urbanización que se relacionan de distintos modos

relacionados con el patrimonio urbano de Morelia.

con el centro histórico.

Resultados

Por ello me pareció importante considerar la relación
entre el patrimonio edificado y el paisaje cultural urbano
histórico en términos de los imaginarios urbanos remanentes de la época virreinal, mismos que podemos

Ante la necesidad de explicar el sentido que damos al

experimentar a través del espacio arquitectónico y sus

patrimonio cultural intangible, en qué consiste, y cómo

formas características de ésta ciudad novohispana. Y

forma parte del espacio construido, hemos confirmado un

todo ello a su vez relacionado con las acciones de

cambio cualitativo acerca de la comprensión de las

individuos históricamente situados, orientados por

acciones en el espacio habitado, de su significado, y de la

sistemas de signos y símbolos, socialmente construidos.

comprensión misma del espacio, lo cual tiene otras

Todo lo anterior permite visualizar nuestro objeto de

variantes reflexivas. Para abreviar, estas se refieren a la

estudio como un sistema complejo, con distintos niveles

capacidad del ser humano para construir socialmente los

de realidad -social, cultural, y territorial- cuyo análisis

64

�Constructos y Paisajes de una ciudad
Antoniohistórica
López-Gay
GRÁFICA NO.1

Revista Clepsydra, Año II, no. 23, noviembre de 2014, Zamora Michoacán, México.

GRÁFICA NO.2

3 Páginas de la Novela Gráfica relativa al imaginario sobre la arquitectura y la cantera moreliana.
Con permiso del autor. En: Carmona, Miguel, 2008. Ob. Cit.

33 65

�Francisco Javier Fuentes Farías

rebasa las fronteras disciplinares, por lo cual me parece
adecuado un repaso conceptual, una elucidación tendiente a reorientar los focos de atención, las metas de la
investigación, sus propósitos, y las herramientas
teórico-metodológicas empleadas para ello, pues,
como afirma López Rangel (2008: 34),
“…tenemos que estar convencidos de que nuestro
problema cognoscitivo de base es la construcción
conceptual de la ciudad como un sistema complejo,
compuesto e interrelacionado por innumerables
subsistemas en continuo movimiento dialógico, recursivo, y hologramatico”.
Así, apenas empieza nuestra problematización
acerca de la relación entre arquitectura, urbanismo, y
acciones sociales, ante la innegable complejidad en
torno a las Ciudades Históricas en general, aquellas
que se enfrentan al problema de la conservación y
restauración del patrimonio edificado.

Conclusiones
El estudio de los paisajes culturales, y del paisaje
urbano histórico, resulta apropiado para tomar en
cuenta cómo las acciones sociales manifiestan la voluntad de mantener un patrimonio edificado e intangible.
La referencia inicial a un cambio teórico-conceptual
hacia la complejidad está fundamentada en los llamados “giros” en el entendimiento del conocimiento
mismo, no sólo en geografía humana, como menciona
Lindón (2012: 588, 598), sino en otras áreas disciplinares centradas en los eventos de la percepción y
conceptualización del espacio construido. En éste
punto ha quedado atrás el enfoque sobre el espacio
como un contenedor de objetos, y ha dado paso a uno
del espacio como proceso de relaciones entre
individuos, espacio edificado, y conocimiento.
También se ha planteado una concepción sobre la
acción como una propiedad emergente de lo social
(“acción es sistema”: Luhmann, Íd.: 38), nutriendo el
paradigma de la complejidad y el modelo de lo vivo, de

66

donde viene la idea de que las ciudades nacen, crecen, se
desarrollan y mueren, y son en síntesis sistemas complejos que se autoorganizan.

Referencias bibliográficas
Álvarez Mora, A. y Valverde Díaz de León, F. (coord) (2008). Ciudad,
territorio y patrimonio. Materiales de investigación, III. Puebla: BUAP.

Corona Chávez, P., Bigioggero, B., y Garduño Monroy, V. H., (1998). “La
piedra de cantera, desarrollo entre la tradición y la cultura”. En: Memorias
del Primer foro internacional. La Piedra de Cantera en Morelia.
Perspectivas y retrospectivas. Morelia: IMC.

Choay, F. (2001). The invention of the historic monument. Paris:
University of Paris and Cornell University, Cambridge University Press.

Ettinger McEnulty, C. R. (2004), “El concepto de autenticidad en la
arquitectura del siglo XX en Morelia”. En: Azevedo Salomao, Eugenia
María (coord.) El renacimiento de la ciudad. Segundo foro sobre el Centro
Histórico de Morelia. Morelia: UMSNH, pp. 29-35.

Hayden, D. (1997). The power of Place. Urban landscapes as Public
History. London: The MIT Press

Lindón, A. (2012). La concurrencia entre lo espacial y lo social”. En: De la
Garza Toledo, E. Y Leyva, G. (ed.). Tratado de metodología de las
ciencias sociales: perspectivas actuales. México: Anthropos.

Lindón, A. (2009), “La Construcción social de los paisajes invisibles del
miedo”. En Nogué,J. (Editor). La construcción social del paisaje. Madrid:
Ed. Biblioteca Nueva. 217-240.

Lindón, A., Hiernaux, D., y Aguilar, M. Á. (Coord). 2006. Lugares e
imaginarios en las metrópolis. Barcelona: UAM-Anthropos.

López Rangel, R. (2008). “Impensar la ciudad o en busca del pensamiento
complejo. Un necesario recorrido epistemológico”. En: Ramírez, V.,
Blanca. R., (coord.). Formas territoriales. Visiones y perspectivas desde la
teoría. México: UAM-PORRÚA, pp. 15- 38.

�Constructos y Paisajes de una ciudad
Antonio histórica
López-Gay

López Rangel, R. y López Vargas. V., 2004. “La Sustentabilidad,
paradigma emergente”. En: López Rangel R., Téllez, M. B. R., y Moreno,
M. J. L. (Coord.). La sustentabilidad y la planeación urbana y regional en
México. México: BUAP, pp. 13- 35.

Luhmann, N. 2007. (1995). Introducción a la teoría de sistemas. México:
Iberoamericana.

Ramírez Romero, E. (1981). Catálogo de construcciones artísticas,
civiles, y religiosas de Morelia. México: FONAPÁS-UMSNH.

Silva Mandujano, G. (1998). “La cantera en la historia de la arquitectura
moreliana”. En: Memoria del Primer Foro Internacional La Piedra de
Cantera en Morelia. Morelia: UAM, pp. 38-47.

Sitios Web
Cabrales Barajas, L.F. (2002). “El centro histórico de Morelia: gestión
social y revaloración del patrimonio”. Anales de Geografía de la Universidad Complutense. Vol. 22, pp. 131-156.

Lindón, A. (2007). “El constructivismo geográfico y sus aproximaciones
cualitativas”. Revista de Geografía Norte Grande, N° 37.

López Rangel R., 2011. “Las teorías urbanas, un tema transdisciplinario,
no neutral”. (en: http://www.ungs.edu.ar/catedrasur/wpcontent/uploads/2012/11/3_LOPEZ-RANGEL_VF.pdf (noviembre 4 de
2014)

Martínez Ayala, JA. (2001), ¡Epa! Toro prieto. Los “toritos de petate”. Una
tradición de origen africano traída a Valladolid por los esclavos de
lenmgua Bantú en el siglo XVII, (El Vuelo de Minerva), Morelia: Instituto
Michoacano de Cultura, 2001

33 67

�Antonio López-Gay

Los Imaginarios de la Movilidad en Ciudad Juárez: El
Caso de la Discapacidad Física
Recibido: 03/11/2014
Aceptado: 05/02/2015

Ramón Leopoldo Moreno Murrieta

1

Abstract:

Resumen:
Ciudad Juárez, una localidad fronteriza del norte de chihuahua,
presenta en su estructura urbana, una serie de procesos de orden

Imaginary Mobility in Ciudad Juárez : The Case of Physical
Disability .

sociológico, urbanístico, demográfica, histórica, económica, cultural que

Ciudad Juarez, a border town in northern Chihuahua, presented in its

la convierten en un espacio de interacción espacial y territorial de

urban structure, a series of sociological processes, urban, demographic,

contrastes en la configuración territorial de sus asentamientos humanos, y

historical, economic, cultural order that make it an area of spatial and

la construcción de interacciones individuales y colectivas.

territorial interplay of contrasts in the configuration territorial of their
human settlements and the construction of individual and collective

El objetivo de este estudio es identificar los procesos de movilidad

interactions.

urbana que presentan actores cuyas condiciones físicas presentan una
discapacidad física y su visiones de habitar la ciudad y los indicadores de

The aim of this study is to identify the processes that occur in urban

adaptación en cuando a la forma de vivir y percibir, aquí a través de la

mobility actors whose physical conditions have a physical disability and

construcción de sus significados para visualizar sus experiencias en

their visions of inhabiting the city and indicators of adaptation to time the

relación al imaginario del lugar, tanto en sus movimientos internos en el

way we live and perceive, here through the building their meanings to

asentamiento donde viven como en los trayectos que realizan por la

display their experiences in relation to the imaginary place, both in their

ciudad.

internal motions in the settlement where they live and the journeys made
by the city.

Para ello, se propone una estrategia metodológica basada en análisis
de los discursos y entrevistas obtenidas los actores y sus vivencias en los

To do this, a methodological strategy based on analysis of the

habitar cotidiano, utilizando para ello la

speeches and interviews obtained actors and their experiences in the areas

observación y las fotografías como recursos complementarios en su

where they generate their daily living, using observation and photographs

relación con los imaginarios.

as complementary resources in their relationship with imaginary is

espacios donde generan su

proposed.

Palabras clave:
Imaginarios, movilidad e Interacción social, Ciudad Juárez.

Key words:
Imaginary, mobility and social interaction, Ciudad Juarez.

1 Doctor en ciencias sociales por El Colegio de Sonora. Profesor-investigador de la maestría en planificación y desarrollo urbano y doctorado en estudios
urbanos del Instituto de Arquitectura, Diseño y Arte de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.
Correos electrónicos: ramon.moreno@uacj.mx / rmorenomurrieta@gmail.com

33 69

�Ramón Leopoldo Moreno Murrieta

1. Introducción:

vivienda, el equipamiento urbano, las vialidades por

El ser humano es un ente cuya naturaleza es a veces

sujeto social cada vez más internaliza valores y apropia-

compleja y difícil de entender por los distintos cambios

ciones de lo que es su vida cotidiana, en donde se inter-

que en él se generan, transformaciones que van desde sus

pretan cada vez más esas realidades que a nivel

actitudes, toma de decisiones, hasta nuevas formas de

individual o grupal se suceden en forma continua o

comportamiento, de ello se desprende por que las vicisi-

discontinua.

donde se recorre la ciudad, son expresiones de cómo el

tudes y vaivenes que se generan al interior de su person-

El imaginario se vincula con el espacio social durante

alidad, lo que impacta también en su entorno inmediato:

ese proceso de conexión con el individuo, el grupo y el

familia, vecinos, amigos, entre otros.

lugar: vivienda, trabajo, la calle, prácticas y usos, entre

Así, su misma naturaleza le permite entender la

otros

inserción de formas de pensar, actuar e interrelacionarse,

A partir de estas reflexiones, interesa resaltar dos

para comprender esas decisiones que se generan a su

factores esenciales en la explicación de la relación del

alrededor, el hombre es entonces un agente que manifi-

imaginario con la movilidad urbana.

esta procesos de cambios directos o indirectos en su

1.

A nivel espacial, determinada por los lugares

medio ambiente, físico social, produciendo configura-

donde se presenta la misma: vivienda, calle, colonia, o

ciones espaciales visibles a través del tiempo en su

fraccionamiento y su relación con la configuración

escenarios próximos como la vivienda, calle, plazas,

urbana donde se presenta la movilidad urbana.

parques, escuelas, instituciones de salud, religiosas, entre
otras.

2.

A nivel de experiencia: será el espacio vivido

por los actores que sufren una discapacidad y los relacio-

En este sentido interesa destacar los procesos que se

nados a ellos, para conocer los imaginarios que se

general en la ciudad partiendo de la idea central del

desprenden de sus vivencias en el entorno próximo que

imaginario como elemento sustantivo en la construcción

habitan y el desarrollo de sus percepciones dentro de la

de indicadores centrales que el hombre construye en su

ciudad.

vida cotidiana, un eje central es la movilidad urbana que

Estos dos factores de análisis se concentran en tres

se genera durante sus trayectos, entendida ella como el

apartados fundamentales dentro de este trabajo: el prim-

proceso de traslado de un lugar y donde las experiencias

ero: reflexiones teóricas de los imaginarios y su enlace

espaciales son el eje motriz de sus vivencias, se resaltan

con la movilidad urbana, segundo, Ciudad Juárez

aquellos elementos que rodean el entorno en que se

escenario espacial y de construcción de los lugares donde

circunscribe las experiencias individuales y grupales en

se construyen significados y hechos relacionados con los

su ambiente inmediato.

imaginarios y tercero, experiencias de los actores en

Otra cualidad, además de las trayectorias de vivir la
ciudad y el entorno inmediato, lo representan las visiones
particulares que adquieren los sujetos que presentan
alguna característica especial en su persona, por ejemplo
una discapacidad visual, motriz o física y las concep-

relación a la movilidad urbana.

2. Primer eje de análisis: reflexiones
teóricas de los imaginarios y su enlace
con la movilidad urbana

ciones que se generan de otras personas que están próximas a ellas.
Indicadores como las visiones que se generan de la

Sección que nos permite reflexionar en la importancia
que se tiene en la ciudad cuando se habla del imaginario,
esas representaciones que surgen en el momento cotidi-

70

�Los Imaginarios de la movilidad en Ciudad Juárez: el caso de la discapacidad física

ano de cada individuo o grupo en el momento de su vida

Así el imaginario en el espacio urbano se asocia en

cotidiana. Al respecto, se comenta que: “los imaginarios,

forma significativa con el quehacer cotidiano de los

como espacio público, se apoyan, pues, en la construc-

sujetos, en sus distintas etapas de vida y sobre todo en su

ción de símbolos compartidos por intermedio de un

integración en la vida urbana, orientación que se dice que

común social y por eso son una fuerza reguladora de la

“los imaginarios urbanos pueden entenderse, como los

vida colectiva al suponer una adhesión a un sistema de

significados socioculturales que se asocian con la ciudad

valores que, a su vez, mueven hacia las acciones”(Silva,

y se expresan a través del tiempo y, por supuesto de

2013:29).

múltiples formas” (Rivera, 2013: 222).

Reflexión que nos lleva a pensar en las formas que

Elementos que también se relaciona con lo expuesto

adopta la persona al vivir en la ciudad, el medio familiar,

por Narváez (2013: 2) en el sentido de estudiar los imagi-

social y cultural se integran a la tríada para observar las

narios urbanos desde la óptica de estudiar a la ciudad

representaciones que los llevan al mundo del imaginario

como idea, lo cual nos permite proyectar los mecanismos

como elemento centrales de las cualidades de entender y

de los individuos en sus diferentes etapas al vivir en la

comprender su cotidianidad, lo cual nos orienta significa-

ciudad, y dar definiciones de lo que ellos describen

tivamente a la interpretación de esos significados que se

durante sus trayectorias, prácticas y relaciones con los

establecen en cada momento de la vida del individuo y el

demás. Así, entonces, Silva (2013:30) define que lo

entorno.

“urbano, entendido desde los imaginarios corresponde a

El imaginario aparece en cuanto a tiempos, espacios

un efecto de incorporaciones sociales sobre todo eso que

y experiencias, los cuales moldean sustancialmente las

nos afecta ser ciudadanos; la ciencia, los medios, las

ideas que se establecen al momento de describir o definir

tecnologías, pero igualmente los sistemas viales en el

en su caso, aquel hecho que impacta directamente sus

terreno físico”.

interacciones individuales o colectivas.

Así la ciudad se convierte en un espejo para proyectar

Méndez (2014: 14) establece que los lugares son

lo objetivo y lo subjetivo, condiciones que se manifiestan

sitios que la persona se apropia y modifica según figuras

en forma directa en los espacios donde se habitan y

imaginarias diseñadas a partir de lo que se entiende por

desarrollan experiencias cotidianas significativas. En

orden y legibilidad. En este sentido tanto Silva como

esta dirección Moreno, et.al (2013; 251, señalan que el

Méndez establecen elementos que nos conducen a

espacio social es el rol establecido en las personas y

entender el proceso del imaginario urbano como cualidad

sujetos que orientan el comportamiento de los mismos

en las relaciones humanas que se desprenden de habitar

en un lugar determinado, ya sea la casa, calle, parque,

un barrio, colonia o fraccionamiento, el vivir en cuales-

cine, plaza, supermercado, u otra acción voluntaria o

quier parte de la ciudad orienta e entender los procesos

concertada.

socio espaciales que emergen de ellos, además de las

La ciudad se convierte en un espacio fundamental en

áreas de encuentro donde se manifiestan diversas expre-

la edificación de los imaginarios, así son vistos como

siones que interesa resaltar en las trayectorias y vivencias

elementos de conexión en los lugares donde se transita,

de los actores con discapacidad en el momento de usar y

se experimenta y porque no decirlo donde se cohabita,

practicar la ciudad, por ejemplo, las banquetas, la calle,

cada acción del individuo se refuerza con cada pensami-

la vivienda, el entorno próximo son referentes que

ento y esta conexión entre lo objetivo con lo subjetivo

tomaremos como base para el análisis del espacio vivido

son enlaces fundamentales en la comprensión que se

de ellos en Ciudad Juárez.

genera en la acción social que emerge de cada individuo
o grupo.

3371

�Ramón Leopoldo Moreno Murrieta

Por ejemplo, Girola (2005) apunta a que toda ciudad
es un universo complejo de convivencia, disputa,

que son establecidos por esos actores de la discapacidad
en relación con la ciudad y su entorno próximo.

conflicto, desigualdad y negociación, entre quienes la

Moreno, et al (2011: 5) señalan: El habitar juega un

habitan, la recorren, la planifican. En toda urbe se territo-

papel clave en esta reflexión en el sentido como el imagi-

rializan prácticas y rutinas cotidianas (residencia, ocio,

nario urbano adquiere matices básicos en su creación, se

protesta, trabajo), representaciones e intereses contradic-

construye conforme a la experiencia, las relaciones

torios que los diversos actores sociales ponen en juego en

humanas y sobre todo en esos procesos creativos de

sus apropiaciones del espacio.

identificar posiciones sociales en ese universo de posibi-

Las relaciones que se dan en el imaginario urbano si

lidades que tiene por desenvolverse, cuando a otros

bien es cierto tienen ciertos aspectos fundamentales de

factores como los económicos, ideológicos, políticos,

subjetividad y significados que se construyen de acuerdo

culturales y urbanísticos que les imprimen un sello

a las características del lugar, este les imprime un valor,

distintivo en el espacio que organiza.

una esencia, sobre todo en esa forma en que se

En esta sección se cobija la relación que guardan los

construyen los pensamientos, ahí donde el ciudadano

imaginarios con la movilidad urbana y el habitar para

manifiesta su interés por construir una opinión, un

describir las situaciones que se generan en toda interac-

concepto y a su vez plasmarlo en una idea, una pintura,

ción social, los valores, el lugar, el lenguaje, la comuni-

fotografía, un discurso, y su contexto de donde se mueve

cación son indicadores para el análisis del espacio,

integran un mosaico diverso de expresión en donde el

convirtiendo las acciones individuales y grupales en

habitar cotidiano de los residentes de una ciudad son

forma de participación simbólica en este conjunto de

herramientas de entender estas cualidades de un lugar.

hechos que se involucran en los espacios urbanos.

Dirección que Méndez (2014:14) en el que explica

El caminar, el usar una banqueta, identificar monu-

que el Lugar es obra material, no sólo porque es una

mentos representativos, la visita a catedral y su plaza

dimensión específica, de construcción de determinados

principal, son ingredientes que nos ayudan a entender la

materiales duros y duraderos, también porque el lugar es

inclusión de los imaginarios en el espacio urbano, hay

casa al cobijar, del cielo, la tierra, las divinidades y los

significados, pero también existen discursos y por

mortales.

supuestos elementos emblemáticos, tal y como se anota

En este sentido el imaginario va cubriendo de mantos

en la cita de Torres (2014: 51) al definir que el emblema

protectores los pensamientos, actitudes, decisiones y

es un elemento de reconocimiento para entender la

lenguajes en los que el individuo se va posicionando, en

ciudad, un símbolo que representa a una colectividad y

esa razón coincidimos con Méndez y Silva, lugar más

sus espacios. El itinerario es un recorrido planeado, se

valores son el reflejo de lo que el hombre es y hace y

compone de emblemas, de intersticios y mesetas. En el

como lo desarrolla.

caso de los imaginarios de la movilidad, el uso de bastón,

Reflexión que apunta a comentar en la intención de

una mascota adiestrada, elementos de lenguaje específi-

esos actores que participan en la vida cotidiana de la

cos son parte de estos indicadores simbólicos a los que

ciudad, habitantes que se trasladan de un lugar a otro,

haremos referencia en la sección de las experiencias de

vecinos que conversan en su calle o frente a su vivienda,

los actores de la discapacidad en Ciudad Juárez (apartado

jóvenes y adultos que acuden al parque, a la plaza a

tres de este estudio).

caminar, a usar las calles y banquetas como producto de
su movilidad especial, esas representaciones son los
puntos que nos interesa destacar así como los vínculos

72

�Los Imaginarios de la movilidad en Ciudad Juárez: el caso de la discapacidad física

3. Segundo eje de análisis: Ciudad
Juárez, escenario de los imaginarios de
la movilidad urbana.

sustancialmente las barreras físicas que les impone el
medio en particular en una ciudad que tiene diversos
paisajes como Juárez. Por ejemplo recorrer la ciudad
norte que comprende dos grandes sectores donde se

El origen, desarrollo y consolidación de Ciudad

incluye el centro histórico, por ahí se empieza a generar

Juárez, es el de una población asentada en un medio

la construcción de un imaginario que se identifica con el

físico desértico

cuyas condiciones climáticas son

punto de inicio de la ciudad, el contexto que le otorga a

extremas y limitadas por las aguas del río bravo y por el

ello integra resultados muy particulares en cada persona,

otro lado la configuración de un centro fronterizo basado

en cada sector y sobre todo en esas imágenes que día a

en los sistemas de presidios y misiones que le dieron una

día se vuelven fundamentales en la vida cotidiana de esa

imagen de un centro poblacional primarias con caracte-

localidad fronteriza en el estado de Chihuahua.

rísticas rurales que conforme el paso del tiempo la

Recorrer la ciudad poniente muestra a otro mundo en

polo de desarrollo

la vida social y económica de Juárez, además del terreno

económico, donde el turismo y el comercio se converti-

físico donde barrios, colonias y fraccionamientos son

rían en las actividades que le darían una imagen de

parte de esta vida diversificada que se ha instalado en

contrastes a la ciudad.

esos territorios, donde los imaginarios van de la mano

convertirían en un importante

El mapa 1 dibuja la zonificación propuesta por Hugo

con las posiciones de migración, crecimiento demográ-

Almada (2008) en la cual se puede observar la tipología

fico, diferenciación social, exclusión y otros procesos

de los asentamientos que se han desarrollado en el

que identifican un habitar de lucha, agresivo y defensivo

espacio fronterizo de Ciudad Juárez, en tres grandes

a la vez por parte de sus residentes.

definiciones: Norte, Poniente y Sur, donde los grupos

La ciudad sur en Juárez tiene otras connotaciones de

humanos se han ido estableciendo, y no solamente ellos,

cohorte cualitativo que dan

orientaciones a sus

la infraestructura y equipamiento se han ido construy-

tipologías en distintos momentos de sus espacialidades,

endo hacia esta nuevas zonas, contraste que por medio

sobre todo en la composición demográfica y característi-

del tiempo y espacio podemos vincular con lo anterior-

cas geográficas de sus asentamientos, en ellos se observa

mente descrito para el habitar y los imaginarios, donde

las particularidades que se identifican claramente en cada

las cuestiones subjetivas individuales y colectivas, toman

colonia y fraccionamiento que se asienta en esta gran

distintas representaciones a través de esos elementos que

parte de la ciudad, la economía, la seguridad e inseguri-

configuran el espacio social, en este caso la vivienda y

dad son otros elementos que se destacan en la configura-

las percepciones que se desprenden de ellas.

ción territorial de esta área urbana, en ella las diferencias
entre los grupos se marcan en forma significativa.

En cada zona de

Ciudad Juárez describen cada

situación de expansión urbana y compromete de alguna
forma, los procesos sociales, culturales, históricos, arquitectónicos que hacen pensar en cómo se van generando
los imaginarios y más aún los relacionados con la movilidad urbana, en particular relacionada con la discapacidad, ellos viven la ciudad de otra manera, con sus
códigos propios y lenguajes que le ayudan a modificar

Cada una de las zonas poblacionales que se muestran
en el mapa 1, tienen sus asentamientos propios cuyas
historias y etnografías sociales integran un complejo
mundo de integración o no de sus habitantes, las trayectorias e itinerarios urbanos son ingredientes básicos en
comprender el lugar como lo cita Méndez, cada
escenario de estas áreas de Juárez forman parte a su vez
de micro mundos aún no explorados en sus dimensiones

33 73

�Ramón Leopoldo Moreno Murrieta
MAPA 1. ZONIFICACIÓN POBLACIONAL DE CIUDAD JUÁREZ.

Fuente: elaboración y diseño de Jonathan Olguín en base a Hugo Almada (2008).
La realidad social de Ciudad Juárez. Tomo I. Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.

espaciales, urbanas, económicas, arquitectónicas, sin

formación de escenarios de los imaginarios se ubican en

embargo, algunos recorridos de campo han sido testigos

las zonas norte (en particular el centro) y norte 2, con la

de cada momento en que sus habitantes desean expresar

llamada zona de integración ecológica donde la expan-

y comentar sus experiencias..

sión urbana ha transformado de manera agresiva el

En un ejercicio con información secundaria y recorri-

territorio natural de la misma convirtiendo áreas

dos de campo elaborados por Moreno y Wong (2012)

naturales a espacios privados en los denominados

con las diferentes imágenes de las zonas que se sustentan

fraccionamientos cerrados.

en el mapa 1, se construyó el cuadro 1, para identificar

El sur oriente de Juárez que se muestra en el cuadro

claramente los elementos socio espaciales de cada área

1, es otra de las zonas donde las políticas de desarrollo

de Juárez, para poder distinguir la configuración de

urbano a través de la oferta y demanda de vivienda han

hechos, ideológicos, culturales, económicos y urbanísti-

creado un sector polarizado, de segregación y exclusión

cos relacionados con los imaginarios, además se incluyó

social, marginación en algunas de sus colonias, integran

las representaciones sociales y los elementos del espacio

un círculo más en el estudio de los hechos urbanos y

público para su análisis. Este cuadro 1 aborda algunos

relacionados directamente con los imaginarios que se

indicadores relacionales de gran importancia en la identi-

construyen en cada uno de ellos. En recorridos de campo

ficación de la movilidad urbana, por ejemplo en las zonas

durante los años 2010 al 2013, se han encontrado diver-

norponiente y sur poniente el traslado de su habitantes a

sas situaciones, como el excesivo aumento en vivienda

otras áreas de la ciudad son bastante visibles, ya que ellos

abandonada en estas zonas, presencia de zonas de riesgo

comentan en algún sentido las razones que se dan en cada

a nivel físico sobre en el territorio donde se han

uno de ellos por dejar esas zonas.

construido vivienda, como inundaciones y grietas en las

Otros ejemplos de estos hechos relacionados con la

74

construcciones.

�Los Imaginarios de la movilidad en Ciudad Juárez: el caso de la discapacidad física
CUADRO 1. ZONIFICACIÓN POBLACIONAL DE CIUDAD JUÁREZ Y SU RELACIÓN CON LOS
IMAGINARIOS, ESPACIO PÚBLICO Y REPRESENTACIONES SOCIALES.

Fuente: Elaboración de Luis Wong y Ramón Moreno, en base a Información de César Fuentes y Sergio Peña (2011). Espacio Público y
género. Hacia un marco teórico, metodológico y conceptual, en César Fuentes, et al (2011). Espacio público y género en Ciudad Juárez,
Chihuahua. Colegio de la Frontera y Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.

Estas colonias y fraccionamientos de la ciudad han

Juárez donde la movilidad es importante: en la imagen A

sido parte de los emblemas en la identificación de zonas

se ubica la plaza del periodista un espacio para entender

inseguras y de alto riesgo en la violencia y actos delic-

la amplitud del espacio en que se trasladan los habitantes

tivos de la población que reside en estas áreas., lo que ha

con alguna discapacidad y el resto de la población que

permitido ser parte de un nuevo enfoque en el estudio de

acude al mismo para asistir a eventos culturales, políticos

los imaginarios.

o de homenajes a algún personaje importante de la locali-

Complementando lo anterior, los escenarios de los imaginarios de la movilidad a nivel territorial se integran con la
configuración de los lugares donde habitan y se trasladan
las personas entrevistadas, estas fotografías son parte del
medio en donde se desenvuelven, cada una de ellas tienen
sus propias singularidades de tipo arquitectónica,
urbanística, social, cultural, económica e ideológica que
conduce a entender esta conexión que tienen los actores
seleccionados en entrevistado, si se toma en cuenta que la
peculiaridad de ellos es su discapacidad

física que

describiremos en la sección del tercer eje de análisis.

dad, esta plaza es un ejemplo de cómo el imaginario se va
construyendo en Ciudad Juárez en forma significativa.
La foto B, representa un lenguaje en una colonia de
población joven, como vislumbra su medio donde vive y
la manera de representarlo, aquí se integra las percepciones que ellos tienen dentro de su entorno específico, es
un fraccionamiento de la zona sur poniente de Ciudad
Juárez cuyos residentes se han dado a la tarea, de explicar
las condiciones del espacio cotidiano de habitar, ahí ellos
perciben, imagen y trasladan a su realidad una especie de
idea básica de lo que es el espacio urbano.

La figura 1, denominada construcción de significados a
nivel del espacio público muestra dos lugares en Ciudad

33 75

�Ramón Leopoldo Moreno Murrieta
FIGURA 1. LUGARES Y SIGNIFICADOS EN LA CONTRUCCIÓN DE LOS IMAGINARIOS EN CIUDAD JUÁREZ.

Fuente: Ramón L. Moreno M. (2013) Recorrido de campo.

Por su parte la figura 2, integra una visión amplia del

su interior, en esa misma imagen se registra el entorno

territorio de Ciudad Juárez, vistos desde el aire, en tomas

muy compacto, con mediana a alta densidad demográ-

realizadas durante la llegada a la ciudad durante el 2014,

fica. Por su parte la foto B muestra una panorámica difer-

para fotografiar algunas partes de la ciudad y su

ente a la que se incluye en la imagen A, aquí el territorio

composición urbana, en ellas se muestra algunos casos de

es diverso, con un tipo de vivienda diferente, más separa-

las zonas sur (foto A), nororiente ( foto B), y sur poniente

das, la infraestructura y equipamiento urbano refleja

( foto C) y sur poniente (foto D) para ilustrar en forma

otras condiciones para la población cuyas condiciones se

concreta escenarios de la geografía de Juárez que se expli-

observan en su misma composición geográfica territorial.

can en el mapa 1 y cuadro 1 de este estudio.
Las fotos C y D presentan el contexto del sur oriente y
Escenarios que sirven de referencia para ubicar el

poniente de la ciudad cuyas singularidades es que son las

contexto de una ciudad fronteriza con agrestes, en su

áreas que fueron diseñadas dentro de los programas

medio físico los que nos lleva a pensar en la manera en

federales de vivienda para favorecer el desarrollo de la

cómo se insertan los procesos de movilidad que se

misma y por tanto de asegurar la permanencia de traba-

adhieren en cada una de las colonias y fraccionamientos

jadores que llegaron a la ciudad a partir de los años

visitados en varias ocasiones durante los años 2011-2014.

sesenta con el impulso de la industria maquiladora, lo
que dio por resultado zonas de diversos grupos sociales,

Lugares que visualizan la composición demográfica

economía heterogénea, equipamiento y servicios con

diversa y con contrastes en cada una de ellas, por ejemplo

elementos específicos, por ejemplo, calles amplias con

en la foto A, es observa un conjunto habitacional cuyos

pavimento, otras sin el mismo, proyectos de vivienda de

techos se marcan en color rojo, y donde se refiere a varios

distinta fachada y con espacios interiores reducidos, por

edificios de tipo vertical, con dos o tres apartamentos en

citar algunos, la presencia de aceras y banquetas en

76

�Los Imaginarios de la movilidad en Ciudad Juárez: el caso de la discapacidad física

algunas colonias con todo el diseño para el mejor acceso

uno de ellos durante la presencia

a los residentes, pero en otros la carencia de ellos.

económicas, políticas, culturales, ideológicas, urbanísti-

de condiciones

cas de acceso a los diversos servicios y equipamientos
Por ello en esta figura 2, la composición fotográfica,

que en las zonas descritas de la figura 2, muestran de la

tomando como muestra diversos entornos de Ciudad

realidad cotidiana de esta ciudad fronteriza del norte de

Juárez, habla de una realidad distante para algunos, con

Chihuahua.

significados en dimensiones múltiples para otros, y la

Bajo esta óptica los escenarios en los que se circunscribe

existencia de diversidad en cuanto la definiciones de

los imaginarios de la movilidad señalados en las reflex-

habitares y percepciones específicas en cada una de estas

iones teóricas entre las aportaciones de Silva, Méndez,

zonas de la ciudad descritas anteriormente.

Moreno, Rivera, en el sentido de la formación y desar-

El paisaje urbano que se ha construido en Ciudad Juárez

rollo de los imaginarios, y sobre todo en la creación de

en sus diferentes zonas poblacionales (norte, poniente y

conceptos de lugar, valores, experiencias, prácticas que

sur, citadas en el mapa 1) reflejan un mosaico de diferen-

nos servirán de base para entender los procesos que se

cias sustancialmente marcadas en cada una de ellas, pero

gestan en cada uno de los actores de la discapacidad,

en otras historias y cualidades de los habitantes que

como

buscan un relato para expresar sus ideas, emociones,

percepciones, vivencias y construcción de habitar

sentimientos y vivencias que se explican en sus itiner-

Ciudad Juárez, donde su particularidad experiencia a

arios por la ciudad.

través del discurso son parte fundamental de su vida

En este sentido, recorrer Ciudad Juárez en sus diferentes

cotidiana, obtenido por medio de la aplicación de la

colonias, fraccionamientos y barrios nos enseña a ver el

entrevista semi estructurada, destacando sus principales

conocimiento interno que se genera diariamente en cada

visiones de habitar Ciudad Juárez.

ingredientes esenciales en la creación de sus

FIGURA 2. CONTEXTO URBANO EN CIUDAD JUÁREZ

Fuente: Fotos A y B. Ramón L. Moreno M (2014) vistas aéreas. Fotos B y C Javier Chávez.

77

�Ramón Leopoldo Moreno Murrieta

4. Tercer eje de análisis: experiencias de
los actores en relación a la movilidad
urbana
Sección que comprende la ubicación del imaginario
desde dos dimensiones fundamentales que explican la
vida cotidiana en la ciudad donde se incluye a su vez,
como lo definen y la identifican, estas dos características reflejan a su vez los puntos de arranque para
entender los escenarios de la discapacidad física y su
adaptación a una ciudad llena de contrastes y diferencias:
• El campo social de los sujetos actores identificados
e interactuantes, en este factor, las experiencias, los
discursos y las definiciones que realizan los entrevistados son el elemento crucial para ver su cualidad como

relación con los imaginarios, el objetivo principal de
este apartado es visualizar desde la vida interior de las
personas con discapacidad su presencia en Ciudad
Juárez, lugar donde se realiza el estudio.
Los actores que fueron seleccionados para ser entrevistados en el proyecto de los imaginarios de la movilidad realizado en Ciudad Juárez durante el 2014, son
los siguientes:
• Personas con discapacidad motriz(DM)
• Personas con discapacidad auditiva (DA)
• Personas con discapacidad visual (DV)
• Personas que asistan a discapacitados (PA)
• Especialistas en el tema de movilidad (ESP)
• Personas sin ninguna clase de discapacidad y
relación con el tema (ND)

personas, y sobre todo poder entender el mundo en el
que habitan
• El terreno físico espacial, como escenario para que el
imaginario fluya en sus momentos y en sus tiempos de
habitar la ciudad.
Estos elementos nos sirven de enlace en la comprensión
de las interacciones, el habitar y las formas de percepción que tienen las personas que viven un

medio

especial por el hecho de considerarse diferentes a los
otros, ya que ellos carecen de alguna habilidad física que
les impide situarse en peldaños distintos a las personas
normales. La discapacidad juega en este caso un rol muy
significativo en sus interacciones cotidianas, sobre todo
por la capacidad que tienen para entender y comprender
a su vez las posibilidades de captar los mecanismos de
captar experiencias y significados en sus recorridos y
traslados por la ciudad.
Cada ser humano vive una experiencia, interpreta su
mundo de manera individual y por tanto se mueve en
distintas esferas de la ciudad donde habita, aquí no se
trata de realizar una comparación entre las personas
seleccionadas para entender la movilidad urbana y su

78

De los cuales, se propuso el siguiente orden de
distribución: DM-2, DA-2, DV-2, PA-5, ESP-2,
ND-2, dando un total de 15 entrevistas. Cada una de
estas categorías se enfatizan en la esencia de entender
la movilidad urbana vista desde la subjetividad y
objetividad cualitativa de las personas que padecen la
discapacidad, insertándolos en su entorno inmediato,
es decir, la colonia o fraccionamiento donde habitan
y la relación de su movilidad en el resto del espacio
de Ciudad Juárez.
Por tanto, se aclara que debido al espacio reducido de
este artículo tomaremos algunas muestras de las
entrevistas para realizar el ejercicio del análisis e
interpretación en relación a las cualidades encontradas en nuestros actores, en relación con el tema de los
imaginarios de la movilidad.
Los actores seleccionados:
En este primer grupo se refiere a aquellas personas
con discapacidad motriz:
El actor DM1 corresponde al género femenino, edad
de 66 años, padece atrofia de la pierna derecha y su

�Los Imaginarios de la movilidad en Ciudad Juárez: el caso de la discapacidad física

lugar de residencia se ubica en la Colonia Carlos Castillo
Peraza.
El actor DM2, corresponde al género masculino, edad de
18 años, padece contusión medular y su residencia se
ubica en el Fraccionamiento el Fortín.
Construcción de significados de este grupo
“la frecuencia de desplazamiento por las aceras o
vialidades del fraccionamiento o colonia de residencia
es de manera diaria “(personas con discapacidad motriz)
“A veces no nos quieren ni levantar, pasan tres o cuatro
rutas y nomás no” (actor DM1, 2013), aludiendo a un
rechazo por su discapacidad por parte de los operadores
de transporte público.
Como se aprecia en estas categorías las personas con
discapacidad motriz, tiene dos elementos importantes
en sus discursos: la movilidad que se hace en su entorno
inmediato, es decir la colonia donde viven, es diario,
entonces ellos se encuentran con obstáculos y rechazos
sobre cuando se trata de trasportarse de un lugar a otro,
sobre todo en el autobús público. Esto se pudo observar
en un recorrido de campo realizado en 2014, cuando en
el trayecto de la avenida Triunfo de la República (una de
las calles más transitadas en Juárez) el trato del conductor del autobús hacia una persona con este tipo de
discapacidad se reflejó en señalarle que debía subirse
rápido por el tiempo que el tiempo que disponía en llegar
a otro punto de esa misa avenida.
La actitud de la persona fue de incredulidad y sobre todo
de angustia por la situación desesperada que le acarreó
esta ciudad, aquí es donde el imaginario fluye de manera
importante en el pensamiento de este entrevistado que
coincide con el resultado que nos comenta durante su
entrevista. En contraste con el proceso de la movilidad
diaria que es reflejada por el actor DM1, en la cual
explica porque es importante la identificación de hoyos,
baches, piedras en las banquetas por donde circula

cotidianamente, sobre todo en la colonia donde vive que
es la Carlos Castillo Peraza ubicada en el sur de Juárez
donde nos relata que es compleja su movilidad porque
no hay pavimento en algunas de ellas y trata de luchar
con esas situaciones
Asimismo, en relación a las formas mediante los cuales
se realizan los traslados en sus lugares de residencia, se
dan peatonalmente cuando las distancias son poco
distantes apoyados de sus respectivos aparatos auxiliares, siendo muletas para el actor DM1 y silla de ruedas
para el actor DM2. Sin embargo, también existe el uso
del transporte público y al automóvil.
Indicadores que ambos entrevistados les permite
moverse, sobre todo con sus instrumentos, cada uno de
ellos observa y orienta sus propias posibilidades de
moverse de un sitio a otro en la medida de sus necesidades, aquí el imaginario tiene una fuerza en el sentido
de que ellos perciben y le dan esa importancia a su movilidad, cada uno de ellos permite observar su propia
naturaleza y la defensa ante el medio urbano inhóspito
que los rodea.
Lo anterior, permite remitir hacia una percepción sobre
el estado de vialidades y aceras por ambos actores pero
bajo características distintas, en tanto que el actor DM1,
señala que “las calles están muy deterioradas, no hay
banquetas, no hay, no hay este (.) buenas calles, de
hecho nuestra colonia tendrá nada más la principal y ya”
(DM1, 2013), lo que no sólo representa una condicionante para su propia movilidad, sino también para la de
aquellos usuarios que no padecen ninguna tipo de
discapacidad, mientras que para el actor DM2, el estado
de las aceras y vialidades permite desplazarse a una
persona sin ningún tipo de discapacidad con facilidad,
no así a personas con discapacidad motriz, en tanto el
diseño de las rampas existentes no permite una
utilización eficiente debido al alto grado de inclinación.

33 79

�Ramón Leopoldo Moreno Murrieta

Medio urbano inhóspito, trato difícil en los autobuses

van ocupados los asientos preferenciales y no nos dan

públicos, condiciones complejas en su vivienda forman

acceso (.) o muchas veces ya va uno a subirse y le dan el

parte de esta tríada en el análisis de los imaginarios que

“jalón” al carro y ah se queda uno parado” (DM1, 2013).

se construyen en este primer grupo que hemos analizado, sus experiencias se edifican en el espacio urbano

Segundo grupo: Personas con discapacidad auditiva

de Juárez que no se ha pensado en ellos, en sus necesi-

El segundo grupo de actores, se constituye por los

dades y sobre todo en considerarlos como personas que

actores con discapacidad auditiva, los cuales se identifi-

usan, habitan y perciben la ciudad como una parte

can como DA1 y DA2.

fundamental de sus vidas.
La cotidianidad en la movilidad urbana de las personas

El actor DA1 corresponde al género femenino, cuenta

con discapacidad motriz cumplen un rol en su

con 59 años de edad y tiene su lugar de residencia en la

integración a la ciudad, las habilidades que ellos tienen

Colonia Obrera. La discapacidad auditiva que le afecta

para expresarse dentro y fuera del espacio, con su

es total, impidiéndole escuchar sonido alguno, su

familia amigos y en el resto de la ciudad misma, es un

afección se desarrolló por un virus hace más de 20 años.

espejo que se construye en fundamento a sus priori-

El actor DA2, corresponde al género masculino, tiene

dades, pero sobre todo a las habilidades que son capaces

27 años de edad y reside en el Infonavit Tecnológico, su

de desarrollar.

afectación auditiva es parcial, perdiendo el oído izqui-

Los traslados e itinerarios de ambos entrevistados se

erdo en su totalidad a la edad de 6 años.

relatan en el siguiente texto: al abordar lo referente a la
categoría de movilidad urbana, la cual alude al uso de

Construcción de significados en la movilidad de los

vialidades y aceras en el resto de la ciudad, la frecuencia

entrevistados de este grupo

de utilización de estas varía en función de los desplazamientos realizados, en donde el actor DM1 menciona

Sobre la movilidad en el entorno inmediato, la frecuen-

que por lo regular acude a la zona centro de Ciudad

cia de desplazamientos por aceras o vialidades de su

Juárez en un lapso de 20 días, efectuando sus despla-

lugar de residencia es para la entrevistada DA1 reducida

zamientos por aceras y vialidades de la avenida Vicente

debido al temor que le ocasiona el no escuchar nada,

Guerrero principalmente, mientras que el actor DM2,

mientras que el para el entrevistado DA2, los despla-

realiza desplazamientos diarios por el resto de la ciudad,

zamientos son constantes.

destacando la zona del PRONAF, las inmediaciones del

Las formas de efectuar los desplazamientos son

Instituto de Ciencias Biomédicas de la UACJ, el área de

peatonalmente para la entrevistada DA1 y en vehículo

la plaza comercial Misiones y Villa Integra, no obstante,

propio para el entrevistado DA2, cuando dentro de su

la utilización de las banquetas es de poca frecuencia, ya

colonia las distancias son más largas (más de 6 cuadras)

que los desplazamientos son regularmente en automóvil

y peatonalmente cuando se acuden a distancias cortas

debido a que el transporte público no ofrece las condi-

como la tienda de la esquina.

ciones para transportar una silla de ruedas, en contraste

Los lugares a los que se desplazan con mayor frecuencia

con el actor DM1, quien los realiza en transporte público

los entrevistados son la zona centro (parte del entorno

y expresa que “los servicios de transporte para nosotros

inmediato) y viviendas de familiares, así como las

los discapacitados están por los suelos, los choferes nos

llamadas “tiendas de la esquina” según mencionaron los

dejan “parados”, no nos levantan, este (.) Hay veces que

actores DA1 Y DA2 respectivamente.

3380

�Los Imaginarios de la movilidad en Ciudad Juárez: el caso de la discapacidad física

El miedo para la entrevistada DA1 es una parte de su

Las aceras, las banquetas vialidades dentro de la colonia

imaginario de no salir a la calle o la colonia por el

donde habitan ambos entrevistados son elementos

impedimento de no escuchar nada, elemento que

urbanos que son de vital importancia conocer su

contribuye a crear un significado negativo en su relación

estructura ya que representan elementos de movilidad

con el deseo de seguir realizando una vida normal, sin

cotidiana.

embargo en su discurso refleja condiciones propias de

Los siguientes discursos de los entrevistados reflejan sus

adaptación a su familia y a su entorno inmediato, sin

significados y visiones que se han construido durante su

embargo, se mueve en forma peatonal y lo realiza al

movilidad:

interior de la colonia donde reside, su edad es un factor

La entrevistada DA1 “ahí por donde vivo, hay unas

que fortalece sus experiencias de vida, en donde la

segundas y tengo que bajar la calle donde pasan la rutas

protección y apoyo que recibe de su familia forman parte

ahí hay mucho peligro, porque todas las banquetas ango-

de integrar nuevas definiciones en su lucha por seguir

stas y todo está lleno de muebles de todo lo que venden

viviendo,

en la segundas, ahí batallo mucho ahí se me dificulta

El entrevistado DA2 tiene la virtud de ser una persona

mucho, tengo que andar por la calle, es muy peligroso

joven, sus trayectos son más constantes tanto en el

uno de sorda que no hoye” (DA1, 2013).

interior de la colonia donde vive como en el traslado a

Para el actor DA2 señala que “la gente no las usa (las

otras partes de la ciudad, donde le permite establecer

banquetas) por… no sé, los perros que te puedan morder,

contacto con las demás personas, esta cualidad es

o porque hay hoyos en la misma banqueta… varía

significativa en la construcción de su imaginario, parte

mucho el estado de la banqueta según lo que haya de ese

de esa percepción subjetiva a valorar su capital humano,

lado de la banqueta, no se alguna tienda, lo que sea no,

la riqueza en sus vivencias por Ciudad Juárez de este

depende mucho del local que este a ese, en esa parte del

actor, muestra las condiciones en donde las relaciones

tramo del estado de la banqueta” (DA2, 2013).

espaciales integran la cotidianidad a la vez que se ve

En ambos el discurso del imaginario de la movilidad

expuesto.

urbana se establece en relación a las experiencias que
tienen en su colonia y en la ciudad como se deben trasla-

Tanto DA1 como DA2 reflejan sus experiencias a viajar

darse, sobre todo porque no escuchan los ruidos, conver-

al centro de Juárez, viviendas de familiares, como

saciones, u otro inconveniente que les resulte en sus

primos, hermanos en algunos casos y amigos en otras

itinerarios por estos elementos. Por ejemplo, DA1 la

zonas es el fundamento del traslado externo, el contacto

baqueta es un elemento de riesgo en su traslado por su

con la ciudad, para ellos se vuelve central sus relaciones

colonia, sobre todo cuando se instalan los mercados

con el entorno inmediato.

informales en las vialidades, banquetas por donde transi-

Las “tiendas de la esquina” en la colonia es punto de

tan. La colonia DA1 donde radica es una donde los

enlace entre los dos entrevistados de este grupo en la

mercados informales o segundas integran la economía

formación de relaciones sociales directas, ahí les permite

de sus residentes, y la propia experiencia de la entrevis-

ser enlace con los vecinos, relatos que nos explican

tada da signos para entender este proceso donde su

cuando se le pregunta: ¿por qué es importante acudir a

percepción la convierte en una manera de expresión de

este tipo de comercios? Responden que ahí se encuen-

conocer el lugar donde se mueve, piensa, habita y crea

tran con amigos que no los juzgan, ni emiten criterios de

esas imágenes del miedo.

exclusión.

33 81

�Ramón Leopoldo Moreno
Murrieta
Antonio
López-Gay

En el discurso del entrevistado DA2 el entorno inme-

Tercer grupo personas con discapacidad visual

diato le impone nuevas condiciones de adaptación y

Este grupo es identificado con las abreviaturas DV1 y

sociabilidad que se le prestan atendiendo las cualidades

DV2, los cuales tienen el siguiente perfil:

de su discapacidad que es parcial de acuerdo a las carac-

DV1, género femenino 49 años, reside en la colonia

terísticas presentadas en su perfil al inicio de esta

Carlos Castillo Peraza

descripción, además de su edad y la colonia Infonavit
Tecnológico donde reside, de acuerdo a sus propias

DV2 género femenino, 38 años y residente de la unidad

definiciones, esta parcialidad en su discapacidad le ha

Habitacional Emiliano Zapata. Para la entrevistada

permitido convivir mejor con sus vecinos, familia y

DV1, su problema de ceguera es causado por la diabetes

amistades, le ha dado una fortaleza para comprender su

y su visión se reduce a “sombras”, mientras que para la

situación, a su vez le ha dado herramientas para seguir

entrevistada DV2, su padecimiento es de nacimiento,

mejorando sus habilidades en el oído bueno.

por lo que su visión es nula.

Con respecto a sus trayectos en la ciudad, ambos entre-

En ambos perfiles el padecimiento de la vista es una de

vistados se mueven por motivos laborales en distintos

las habilidades por superar cuando deciden recorrer su

caminos de la misma, DA1 utiliza el transporte público

colonia, o realizar traslados a otra parte de la ciudad.

alternándolo con recorridos peatonales, teniendo la calle
Velarde, la zona centro y el área del PRONAF como

La movilidad en el entorno inmediato, la frecuencia de

principales áreas de desplazamiento, sin expresar

desplazamiento por las aceras o vialidades del fraccion-

dificultades para utilizar el transporte, mientras que el

amiento o colonia de residencia es mínima de acuerdo a

actor entrevistado DA2, menciona desplazarse con

los entrevistados, por lo que el uso de las mismas en sus

frecuencia hacia las inmediaciones del puente internac-

lugares de residencia se da esporádicamente y siempre

ional Américas, en tanto sus actividades laborales las

con la compañía de alguna persona que les guía.

desarrollada en el Paso, Texas, su medio de transporte es

Asimismo, en relación a las formas mediante los cuales

en vehículo propio y utiliza con frecuencias las

se realizan los traslados en sus lugares de residencia, se

vialidades Panamericana, Tecnológico, Cuatro siglos y

dan peatonalmente cuando las distancias son reducidas y

Rafael y Pérez Serna, expresando no tener dificultad

dependen en ambos casos de personas que los guíen.

alguna para realizar sus traslados en vehículo debido a

Los imaginarios de ambas entrevistadas se reducen en

que aprendió a desarrollarse con el uso de su único oído

forma al medio directo donde viven, sus discursos

funcional.

relatan diversas experiencias que les han generado un

Los trayectos de ambos entrevistados de este grupo se

temor por salir a otros lugares de Juárez, las colonias

ubican espacialmente en la denominada ciudad norte del

donde viven son el espacio en el que se concentran y

mapa 1, ahí se aprecian de acuerdo a sus discursos las

aquí adquieren su adaptación al entorno que les rodea,

posibilidades que tienen ellos de integrase en la vida

en ellos, los caminos que siguen para dirigirse a otro

cotidiana de

Juárez, cada una de sus experiencias

sitio, representados por banquetas, y vialidades se les

establecen significados emblemáticos para identificar el

vuelve difícil en sus trayectos propios. Ambas entrevis-

imaginario que fluye en su movimientos por la ciudad,

tadas relatan que cuando transitan por una calle, el hecho

desarrollando sus propias habilidades.

de no saber si está limpia, es decir, sin baches, les transmite sentimientos de angustia e incapacidad de valerse
por sí misma.

3382

�Los Imaginarios de la Movilidad en Ciudad Juárez: El Caso de la Discapacidad Física

Para DV1 las condiciones de inseguridad en las calles no

Construcción de significados en este grupo

pavimentadas integran su cotidianidad en la cual estas
La movilidad urbana para las entrevistadas como se ha

hacen que sus significados sobre el entorno inmediato, le

descrito en líneas arriba muestra la inseguridad personal

produzca diferentes sensaciones sobre todo de miedo,

que se refleja en ellas a consecuencia de la discapacidad

porque como ella comenta, las calles están llenas de

visual que poseen, el no ver les da diferentes sensaciones

hoyos, con bordos, y piensa que se va a caer. Para DV2,

de miedo y riesgo, sobre todo cuando deciden caminar, o

los obstáculos cuando transita por una vialidad y/o

moverse por áreas próximas de sus colonias, por ejem-

banqueta el no saber que se puede encontrar con un carro

plo, las calles en la Colonia Carlos Castillo Peraza (

estacionado sobre la misma, actúa como un indicador de

lugar de residencia de DV1) son motivos de constante

dificultades que a su vez la conducen a un temor que se

preocupación para ella, en virtud del poco pavimento

resuelve si va acompañada, este hecho le otorga una

existente al interior de la colonia, En cambio la Unidad

condición de mayor seguridad.

Habitacional Emiliano Zapata ( donde vive DV2) es otro
contexto, las calles amplias, transitables, sin embargo

Las condiciones de adaptabilidad, formas de percibir el

con poco mantenimiento integran este mosaico de

medio, la integración con sus familias mediante la

inseguridad en la entrevistada, el imaginario aparece

compañía y el apoyo hacia ellas, retrata esa relación

cuando relata cuán difícil resulta para ello el transitar

social y cultural que se manifiesta en aristas espaciales

diariamente por cada una de ellas.

de habitar y definir su movilidad urbana, utilizando sus
en los

medios que las conducen a identificar esos elementos

testimonios de ambas entrevistadas es su sentido de

urbanos, por ejemplo en las calles, vialidades y banque-

describir en forma directa, el entorno en que se desen-

tas como elementos de tránsito de un lugar a otro, son

vuelven, sobre todo en lo que a calles se refiere, textual-

condiciones que parten en este estudio de ver como se

mente aportan los siguientes discursos: “están bien

proyecta un imaginario especial en cuanto a la movili-

hoyudas, bordos paca’ y bordos paya’ pos hoyos (sic)

dad urbana, en este aspecto nos apoyamos tanto en el

ósea si esta peligroso si porque yo voy caminando y de

mapa 1, cuadro 1 y los recursos fotográficos para

repente me voy y pues no, está feo, está feo no me animo

relacionarlos directamente con estas experiencias

la verdad sola, si voy agarrada de mi esposo o así con

particulares de los tres grupos de actores aquí analiza-

quien valla, voy temblando me da miedo, voy temblando

dos.

Un significado que es conveniente resaltar

porque piso arriba una piedra o esto y me asusto” (DV1,
2013).

La ciudad es un entorno que algunos de ellos se le

Las banquetas regularmente están ocupadas, esa es una

complica en la medida que asumen la discapacidad que

de los problemas aquí y en la ciudad también ¿verdad?

poseen como un castigo que dios les otorgó y además
perciben que algunos miembros de la sociedad

de

Que las banquetas están ocupadas o las rejas abiertas o

Juárez los excluye, se sienten como grupos diferencia-

con los automóviles estacionados o con botes de basura

dos.

o inclusive por mi casa esta una para de camión. Entonces está el lugar donde/donde los transeúntes esperan a
que llegue el camión sobre la banqueta, entonces, es
difícil (.) transitar por las banquetas. (DV2, 2013)

33 83

�Ramón Leopoldo Moreno Murrieta

En el cuadro 2, se integran una serie de cualidades y

principales procesos que viven en

su colonia y su

relaciones encontradas en la descripción y visiones que

relación con la ciudad, pero sobre todo, con las particlari-

tienen los tres grupos de actores analizados en este

dades que perciben ellos en su acción cotidiana.

estudio donde los imaginarios de la movilidad son las
representaciones de un habitar específico, de construir y
vivir la ciudad de acuerdo a esas condiciones.
En el cuadro 3, se indica una relación de los actores con
la movilidad urbana tanto al interior de su colonia como
en el resto de la ciudad cada uno de ellos tiene una idea
general de lo que representa su discapacidad, en ese
sentido se dibujan en sus conversaciones cada rincón, el
uso de calles o banquetas, ir a algún lugar de la ciudad,
son algunos de sus indicadores personales que reflejan
su percepción.
Al respecto en algunas de sus ideas los entrevistados que
fueron agrupados en una pequeña muestra que se anexa
en el cuadro citado, nos permite identificar experiencias
e imágenes que se construyen en relación a vivir el
espacio cotidiano y los mecanismos que a ellos les llegan
por la misma discapacidad que tienen, sin embargo, en
general todos coinciden en que su adaptación al medio
social y cultural donde se asienta sus experiencias cotidianas permiten reflejar definiciones concretas en cuanto a
la movilidad donde transitan y explicar de manera
concreta esas cuestiones que ellos perciben al habitar la
ciudad.
La soledad, el miedo, la incomprensión, el ser rechazados, las burlas de las demás personas son parte de esas
representaciones del imaginario de la movilidad que se
desprenden en los tres grupos analizados, los actores que
presentan discapacidad motriz, auditiva y visual, en ellos
las definiciones se dan con naturalidad, saben que el usar
una calle, transitar por las banquetas, cruzar un semáforo, en otras acciones de sus recorridos son el
escaparate de visualizar un medio agreste en algunas
situaciones que viven diaria, temporal o definitivamente.
Así entonces, el cuadro 3, se incluye una muestra, de
loactores de los grupos entrevistados para identificar los

3384

Reflexiones finales
Los imaginarios de la movilidad urbana en Ciudad
Juárez, forman parte de la cotidianidad en que los actores
experimentan su condición de ser humano, cada uno de
ellos refleja su punto de vista en relación a las vivencias
que han construido en su quehacer donde la familia es el
punto clave de construir definiciones propias.
Las condiciones del grupo, el entorno y el habitar de sus
perspectivas, permiten comprender una movilidad con
características significativas en sus propios medios y el
tipo de discapacidad que se generan al entender y
procesar los usos y prácticas de reconocimiento que
tienen con respecto a su entorno.
Las zonas urbanas de Ciudad Juárez permite a los
residentes de estas colonias con discapacidades motrices,
auditivas y visuales identificar y desarrollar habilidades
que se le presenta el no vivir en una ciudad que se pueda
adaptar a sus condiciones, los lugares donde se desenvuelven forman parte de además de ser un centro de
adaptación a sus necesidades individuales y grupales.
Los imaginarios que se desprenden de la movilidad
urbana en Juárez son resultado del esfuerzo que hacen
estos actores por comprender su situación primaria al no
contar con una habilidad específica en sus cuerpos:
motriz, audición o de la vista, que los hace vulnerables al
medio urbano no solo de sus colonias sino también de la
ciudad en general.
El habitar que se genera como resultado de la movilidad
urbana de las personas con las discapacidades citadas son
elementos de análisis fundamentales en la integración de

�Los Imaginarios de la Movilidad en Ciudad Juárez: El Caso de la Discapacidad Física

Antonio López-Gay

CUADRO 2, RELACIONES DE LOS IMAGINARIOS DE LA MOVILIDAD URBANA
actores

sexo

Relación con la
movilidad

Significados e
imaginarios

Grupo 1
Motriz

Masculino y
Femenino

Se adaptan a las
circunstancias

Amplio pero se
concreta a el medio
social donde habitan

Grupo 2
Auditiva

Masculino y
Femenino

Cambios en la forma
de percibir el
espacio

Los significados que
construyen son el
centro de sus
experiencias

Grupo 3
Visual

Ambos Femenino

Reducen sus
definiciones por el
tipo de discapacidad

Rehusan a integrarse
a la vida urbana sin
estar acompañadas

Fuente: Elaboración propia en base a las entrevistas del proyecto de Imaginarios
Urbanos Ciudades en Red. Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.

CUADRO 3, MOVILIDAD URBANA Y PERCEPCIÓN DEL MEDIO DONDE HABITAN LOS ACTORES.

Fuente: Elaboración propia en base a las entrevistas del proyecto de
Imaginarios Urbanos Ciudades en Red. Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.

33 85

�Ramón Leopoldo Moreno Murrieta

los mismos en actos comunitarios o familiares, los

Moreno, R. y Wong, L. (2012). “Espacio Público, representaciones sociales

sentimientos que se desprenden de los actores conducen

e imaginarios urbanos en asentamientos populares y medios en Ciudad

a interpretar una realidad de acuerdo a su propia

Juárez”, en Sociedad y Gobierno, Memoria IV Congreso de Sociología.

construcción, sus valores son herramientas que les

Ensenada: Universidad Autónoma de Baja California, pp. 1-25.

ayudan a tener visiones diferentes no solo de la casa, las
banquetas, aceras, vialidades, sino también de los medios

Narváez, A. (2013). “Porqué estudiar la ciudad desde los imaginarios

que se utilizan para moverse: transporte, automóvil,

urbanos” , en Narváez B., González D., Roldán H. y Chávez J. (Comp.).

bicicleta o como peatones.

Ciudades Red: una visión a través de los imaginarios urbanos. Guadalajara: Universidad de Guadalajara-Universidad Autónoma de Nuevo León,

Teniendo como fundamento las anteriores reflexiones,

pp. 13-34.

las posibles propuestas de este trabajo en relación a la
movilidad urbana de las personas con discapacidad abren

Rivera, E. (2013). “Grandes intervenciones en la región de Bahía de

nuevas posibilidades para enfatizar ese micro mundo y su

Banderas y PuertoVallarta: Reflexiones sobre sus procesos de intervención,

relación con el marco que se establece en la ciudad es

el imaginario”, en Narváez B., González D., Roldán H. y Chávez J.

decir, segregación, marginación y discriminación son

(Comp.). Ciudades Red: una visión a través de los imaginarios urbanos.

parte de ejes por explorar en esos sectores de Ciudad

Guadalajara:Universidad de Guadalajara-Universidad Autónoma de Nuevo

Juárez, un mosaico donde los imaginarios son parte de la

León, pp. 209-228.

formación de la relación del yo (individuo) con el otro
(alteridad) y eso es un abanico que se podrá construir en

Referencias bibliográficas
Almada, H. (2008). La realidad social de Ciudad Juárez. Tomo I. Ciudad
Juárez: UniversidadAutónoma de Ciudad Juárez.

Chávez, J., Moreno, R., Maycotte, E., Argomedo, M. y Sánchez, E. (2013).
Informe de investigación de imaginarios de la Movilidad. Material
Fotográfico. Ciudad Juárez: Universidad Autónoma de Ciudad Juárez.

Méndez, E. (2013). “Turismo, imagen e imaginario de la ciudad”, en
Roldán H. y Mascareño G. (coord). Imaginarios urbanos en las ciudades
red. Culiacán: Universidad Autónoma de Sinaloa-Ediciones el Lirio, pp.
41-72.

Moreno, R. Maycotte E., Rodríguez M., y Sandoval J. (2013). “Los
imaginarios urbanos y el espacio público en las localidades fronterizas”, en
Narváez B., González D., Roldán H. y Chávez J. (Comp.). Ciudades Red:
una visión a través de los imaginarios urbanos. Guadalajara: Universidad
de Guadalajara-Universidad Autónoma de Nuevo León, pp. 304-328.

3386

Silva, A. (2013). Imaginarios, el asombro social. Bogotá. Universidad
Externado de Colombia.

�Antonio López-Gay

Imaginario y Representación de la Experiencia del Espacio
en Jóvenes Oaxaqueños
Recibido: 23/10/2014
Aceptado: 26/01/2015

Milton Aragón Palacios

1

Abstract:

Resumen:
En este artículo se aborda la representación de la

Imaginary and Representation of Experience of Space in
Oaxacans Young.

experiencia del espacio. Para ello se ubican las elementos

This article addresses the representation of the

espaciales en dos formas de designar la observación. A

experience of space. For this, the spatial elements are

cada

una

located in two forms designated observation. Each type

representación y forma de designar la realidad. Al

of observer has its own representation of space. As

observador

una

flâneur, their representation is first order, and is reflected

representación de primer orden presente en la lectura de

in the reading of the urban structure. As a passer,

la estructura urbana. Al observador como transeúnte, le

corresponds a representation of second order, which is

corresponde una representación de segundo orden

reflected in the mental maps of oaxacans young.

tipo

de

observador,

como

flâneur,

le
le

corresponde
corresponde

presente en los mapas mentales de jóvenes oaxaqueños.

Palabras clave:

Key words:
Imaginaries, representation, space, city.

Imaginarios, representación, espacio, ciudad

1. Introducción:

Para ello, a partir de la representación de la experiencia del
espacio, se buscará encontrar elementos que permitan
urdimbre

construir el espacio significado de la ciudad. El objetivo es

real-simbólico-imaginario, dotada de símbolos e imágenes,

el ubicar la representación de la experiencia espacio urbano

con los cuales los observadores designan y construyen la

y su vinculo con el hacer andar.

Si

la

realidad

se

soporta

en

una

realidad ¿Cómo se representa la experienciad del espacio en

El texto se divide en dos apartados principales. El

el observador? Además ¿Qué importancia tiene esa repre-

primero corresponde a una reflexión sobre los imagi-

sentación en la construcción de la vida urbana? Estas

narios y el hacer andar, como formas que preconfiguran

preguntas marcan la reflexión central del presente texto.

la representación que el observador, lleva a cabo, sobre la

1 Dr. Milton Aragón Palacios
Profesor investigador del Centro de Estudios de América del Norte en El Colegio de Sonora.

33 87

�Milton Aragón

experiencia del espacio. La segunda parte corresponde a

Las imágenes móviles de lo imaginario, tienen su

dos formas de actuar como observador en el espacio

origen en el magma, que es para Castoriadis (2005: 68)

urbano: el flâneur y el transeúnte. En el primer caso, es

“[...]la urdimbre inmensamente compleja de significa-

una representación de primer orden, donde se presentan

ciones que empapan, orientan y dirigen toda la vida de la

los elementos obtenidos de una descripción de la

sociedad considerada y a los individuos concretos que

morfología urbana, por medio de una lectura de la

corporalmente la constituyen”. De ahí que desde el

estructura urbana. El segundo caso, corresponde a la

magma

representación de experiencia del espacio, realizada por

“[...]organizaciones conjuntistas en cantidad indefinida,

estudiantes de una universidad de la Sierra Sur de

pero que jamás puede ser reconstituido (idealmente) por

Oaxaca. A ellos se les aplicó la técnica de mapas

composición conjuntista (finita ni infinita) de esas

mentales, para ubicar los elementos con los que

organizaciones” (Castoriadis, 2013: 534). El magma

construyen sus representaciones espaciales.

opera como un tejido de imágenes significantes que

2. Los imaginarios de la ciudad

se

posibilite

la

construcción

de:

soportan la construcción simbólica. Es una red desde
donde se sustenta, existe y se expresa lo imaginario
social, pero cuando se significan en los imaginarios

Un posible error en los estudios de los imaginarios se

adjetivados, como sociales, que son para Pintos (2005):

presenta cuando son confundidos con las representa-

“1. Esquemas socialmente construidos, 2. Que nos

ciones. Se puede decir que los imaginarios son constitui-

permiten percibir, explicar e intervenir, 3. En lo que en

dos por imágenes móviles que se fijan en lo simbólico,

cada sistema social diferenciado, se tenga por realidad

por medio de la construcción de la realidad. Dicha

[…]”. De ahí que la realidad sea policontextual y

construcción es significada por medio de las representa-

dependa del esquema desde el cual sea construida y

ciones, que realiza el observador, a partir de su experi-

designada por los observadores (Pintos, 2005).

encia e interpretación que tenga sobre lo que designa en

La policontextualidad de la realidad, se vincula con

su observar. Son dos momentos: el ontológico y el

la forma en que es significada por los observadores que la

epistémico. El primero, respecto a los imaginarios, es

designan conforme se vayan presentando distintos

complicado de estudiar, pero los segundos, es posible

ordenes de significando, los cuales se han alejado de su

acceder por medio de las representaciones, en las cuales,

significante material en esta deriva (Aragón, 2014). De

parte de su origen se presenta en lo imaginario vinculado

ahí que se presenten distintos niveles de construcción de

con la realidad construida y la simbolización de lo real.

la realidad, que se vinculan recursivamente con la repre-

De ahí que lo imaginario no corresponde a una represent-

sentación, que son:

ación de lo observado, al contrario, refiere a la imagen
móvil que va construyendo significaciones polisémicas y

1) Lo real (R0): base de la realidad constituida por

abiertas para el observador, porque: “Percibir e imaginar

significantes en estado puro, como menciona Lacan

son tan antitéticos como presencia y ausencia. Imaginar

(2007: 82) “Lo real no es el mundo. No hay la menor

es ausentarse, es lanzarse hacia una vida nueva”

esperanza de alcanzar lo real por la representación”. Por

(Bachelard, 2012: 12). Al imaginar se abren las posibili-

lo tanto ésta pertenece al entorno de lo observado que

dades de sentido en la imagen fija, se vuelve móvil, se

sólo se acopla a la observación al ser significada.

transforma, muta respecto a la imagen fijada que es la
que corresponde a la representación.

88

2) La realidad de primer orden o realidad (R1): se
construye por la relación significante/significado, su

�Imaginarios y representación de la experiencia del espacio en jóvenes oaxaqueños

forma de operar la describen principalmente Sassure y

seguimiento imaginario, que carece de compromisos

Pierce, es la realidad que designamos con la percepción.

referenciales con lo que operaria una percepción de primer

3) La realidad de segundo orden o imaginario (R2):

orden de la realidad, permite una reentrada de la signifi-

se constituye por los significados con vinculo en la refer-

cación a lo imaginario de los que emergen los otros niveles

encia objetual, más no con el objeto, porque para Pereda

de realidad. De ahí que se presenten narrativas discursivas

(2007: 41) “[...] imaginar implica proponer o, al menos,

que se generan desde la imagen mental por medio de una

esbozar puentes -a menudo, difíciles puentes- a las varias

libre del significante primero.

realidades, actuales o posibles”. La existencia del
vinculo con R1 se presenta como analógica.

En los imaginarios de la ciudad se emplean metáforas y
analogías en su representación, que permiten la descripción

4) La realidad de tercer orden o imaginario de

de espacios y lugares sin haber estado en ellos (sean

segundo orden (R3): emerge de la recursividad de los

ciudad-realidad, ciudad-imaginario o ciudad-fantasía). En el

significados que operan y son acoplados en R2. Se

caso de los imaginarios urbanos, éstos hacen referencia a la

abstraen los significantes que se manifiestan como el

representación que emerge de la morfología de la ciudad, de

significado mismo. Se opera con referencias metafóricas.

ahí, que su narrativa se encuentre subsumida al significante

5) La fantasía (F1): opera por medio de significados

y su relación con el significado con el que se lleva a cabo la

metafóricos desvinculados completamente del contexto

descripción de la realidad de primer orden. Lo perceptual

y la referencia espacio-temporal. Se ubica fuera de la

delimita el campo de la imaginación a partir de lo objetual.

realidad, porque “[...] la meta de la fantasía consiste en

Lo que describe el imaginario urbano pertenece al orden de

bloquear totalmente la presunción de verdad” (Pereda,

la realidad, se representan espacios y lugares vivenciados

2007: 43). Las representaciones en este nivel, provienen

por el observador en su experiencia de los recorridos

de la fantasía e imaginación, por lo tanto no existen la

espaciales.

intencionalidad de la verdad, al contrario, por medio de ésta
se desplaza y se describen vivencias más cercanas a las de
los mundos oníricos que a los vividos.

3. El hacer andar y la experiencia del
espacio

Estos niveles de la realidad emergen de los esquemas de

En el hacer andar, el observador en su recorrido por la

lo imaginario, que dependiendo del sentido, es la construc-

ciudad, construye un espacio de enunciación peatonal,

ción de la realidad, de ahí que a partir de ellos se interprete

donde “[...] transforma en otra cosa cada significante

la experiencia de la realidad designada. Ha cada desig-

espacial” (De Certeau, 2000: 110). Transformación que

nación de la realidad le corresponde un imaginario adjeti-

ocurre por la intersección entre lo imaginario y la experi-

vado. Dentro de los imaginarios adjetivados se ubican los

encia del recorrido, que se manifiesta en la represent-

imaginarios de la ciudad y los urbanos (Aragón, 2013). Los

ación producto de la interpretación y las narrativas del

primeros corresponden a la parte móvil de la ciudad, los

espacio. En estos recorridos se presentan tres modali-

segundos a la inmovil. En la construcción imaginaria de la

dades, que son: 1) modalidad aletica: en la cual se le

ciudad entran en juego el sonido, el lenguaje y las imágenes

asigna un valor de verdad al recorrido y permite lo

colectivas que se pueden presentar juntas o no. De ellas

posible, lo imposible o lo contingente; 2) modalidad

emerge la representación de la ciudad como una signifi-

epistémica: corresponde a un valor de conocimiento de lo

cación producto de la interpretación de la experiencia y lo

cierto, lo excluido, lo plausible o lo impugnable y, 3)

percibido. La representación por medio de la capacidad de

modalidad deóntica, que refiere a un valor del deber

3389

�Milton Aragón

hacer, como lo obligatorio, lo prohibido, lo permito o lo

y/o sin haberlo percibido tal como se lo representa”

facultativo (De Certeau, 2000). Estas modalidades son

(Pereda 2007: 31). Se genera una metáfora de las repre-

prácticas espaciales de los recorridos de la ciudad, que se

sentaciones que emergen de la experiencia espacial.

significan en la realidad, posteriormente son resignifica-

Depende desde dónde parta la significación de la experi-

das por lo imaginario y se transmiten en la representación

encia espacial, para que cambie el sentido de lo represen-

de la experiencia del espacio. Entiendo por experiencia

tado, que se ve influenciado, por las características de

espacial, aquella que se da en el instante del presente en

primer orden, que pueden ser: la morfología, el tiempo, la

la designación de la realidad por el observador.

sensación, el acontecimiento, el rumor, la imagen, las

Las representaciones de la experiencia del espacio y

historias, las vidas, los habitantes, el clima, la ilumi-

las modalidades de los recorridos de la ciudad, corre-

nación, entre otras. Las cuales pueden operar como

sponden con el nivel de la realidad (R1). Porque las

imágenes físico-materiales del espacio o imágenes

modalidades se representan en forma de imagen cuando

mentales, que permiten que el observador represente la

el transeúnte opera como observador que autoabstrae su

ciudad desde los esquemas que construyen la realidad

percepción, pues el recorrido se subjetiviza autorreferen-

como policontextual.

cialmente, lo que lleva a un plano autoreflexivo, en el
sentido del significante/significado percibidos, que
conforme son acoplados de forma recurrente se alejan

4. Representación de primer orden de la
morfología urbana

más de la realidad. En el primer nivel de la realidad, el
significado depende de un significante que el observador

La morfología urbana refiere a la parte física de la

dota de valor de verdad a través de las imágenes que

ciudad como totalidad, es la base significante de las

re-conoce. En el segundo nivel de la realidad, se opera

representaciones y el lugar donde ocurre la experiencia

desde la re-memoración que es una función simbólica de

del espacio. Como la morfología urbana se presenta

aprehensión de lo visible y las funciones sensoriales, que

como una totalidad, en la estructura urbana se ubican sus

también son dotadas del valor de las modalidades, pero el

partes y componentes, para Campos Salgado (2005), la

valor no es dado en un primer orden, sino surge de una

estructura refiere a las relaciones de orden morfológico

valoración de la valoración en el proceso autoreflexivo.

constituidas por el trazado de las calles, las característi-

Al momento de rememorar, el observador, representa con

cas de los lotes, la posición de los objetos arquitectónicos

imágenes de la realidad percibida y la imaginaria, el

respecto a las calles y lotes, la altura de las edificaciones

recorrido que construye como realidad. Aquí emerge una

y otros aspectos de la forma específica. Elementos que

representación imaginaria de la ciudad, y las modali-

pueden ser observables en un simple recorrido, y repre-

dades de los recorridos espaciales, se presentan como una

sentados, en primer y segundo orden. Dichas representa-

clausura autorreferencial en la cual pueden ser aceptadas

ciones se realizan de forma cotidiana, por ejemplo,

o rechazas por el observador.

cuando se dibuja un croquis o se da la dirección de una

Cabe señalar que el valor de las modalidades es

calle. La primera corresponde a una representación

inoperante conforme el observador se aleja de la realidad

gráfica y la segunda a una mental, pero ambas se vincu-

de segundo orden (R2), pues en el nivel del imaginario de

lan con la experiencia del espacio del observador. La

segundo orden (R3), la observación se representa desde

representación de primer orden corresponde a la del

el seguimiento imaginario, lo cual posibilita “[...] la

observador que experimenta y percibe el espacio urbano

habilidad de representar algo sin actualmente percibirlo

en la realidad (R1). La representación de segundo orden

90

�Imaginarios y representación de la experiencia del espacio en jóvenes oaxaqueños

se da cuando el observador representa su experiencia del

medio de las edificaciones, también pueden servir como

espacio por medio de una representación que se origina

apoyo para delimitar el espacio. Los elementos a obser-

en el recuerdo, por lo tanto corresponde a una realidad de

var son: la densidad y distribución de la vegetación, así

segundo orden (R2), que simboliza por medio de la

como elementos complementarios.

narración (oral y escrita) o el dibujo del espacio.

• El tejido urbano: emerge del entrelazamiento de los

Para ejemplificar la representación de primer orden,

demás elementos de la morfología urbana, aquí se

se realizo una descripción de la experiencia del espacio,

expresa la ocupación de las edificaciones en el territorio.

pero ésta ya presentaba de inicio una intencionalidad y

Sus elementos a observar son: densidad de las edifica-

sentido sobre la finalidad de los recorridos, por lo cual es

ciones y forma de la calle.

una observación más cercana al flâneur que al transeúnte.
Por lo tanto se usó como guía de observación para descri-

El ejercicio se realizó en el espacio urbano de

bir la morfología urbana, la propuesta de Campos

Miahuatlán de Porfirio Díaz, localizada en la Región de

Salgado (2005), que ubica los siguientes elementos de

la Sierra Sur de Oaxaca. Su origen colonial se ubican en

lectura:

el siglo XVIII, pero se constituye como ayuntamiento en
el año de 1822 (Rojas, 1962). A pesar de ser una ciudad

•El paramento: es el marco que limita las actividades

centenaria, de sus edificaciones originales sólo quedan

públicas de la ciudad. Para describirlo hay que tomar en

vestigios, el único elemento importante en buen estado es

cuenta: el perfil, la densidad de construcción, las cintas

la catedral. Lo anterior por la frecuente actividad sísmica,

secuenciales que unen un objeto con otro, la altura de las

de ahí que el pueblo haya quedado en ruinas en varias

construcciones, la posición de los umbrales y el ritmo de

ocasiones, las más recientes, son en la década de los

los anchos de los lotes.

cincuenta y en el año de 1999, éste último terminó por

• La calle: es el espacio vacío ubicado entre los

echar abajo la mayoría de las edificaciones del lugar. Es

parámetros, sus elementos a observar son: su sección, la

una ciudad que se ha reconstruido en múltiples

posición de los paramentos, la densidad de la secuencia

ocasiones, lo que transformó de forma radical la imagen

de paramentos y la aparición de planos intermedios.

urbana, pasando de una arquitectura vernácula colonial, a

• La encrucijada: es el lugar de encuentro entre dos

una arquitectura de autoconstrucción que imita la arqui-

calles, aquí se comienza a configurar la estructura

tectura proyectada, lo que crea una heterogeneidad de

urbana. Se presenta la esquina que es un espacio móvil de

formas, texturas y colores, que la vuelven un espacio

encuentro, de inicio y fin, de los paramentos. Los

ilegible.

elementos a observar son: la forma en que la vuelta se
resuelve, la distancia entre el inicio y el final de los

El paramento

paramentos.

Los paramentos en Miahuatlán son heterogéneos, sus

• La plaza: es el elemento más complejo y representa-

perfiles varían dada la diferencia en los estilos, se pueden

tivo de la morfología urbana, en algunos casos la plaza es

encontrar edificaciones de una planta hasta cuatro

el principio rector, porque en ella se ubican las edifica-

plantas, que difieren en estilo, textura y color de la otra.

ciones con fuerte carga simbólica: los íconos del poder.

Lo cual se acentúa conforme se llega a la plaza principal,

Los elementos a observar son: perfiles, densidad de

donde los negocios compiten visualmente en el espacio

vanos, alturas, cintas de continuidad, proyecciones,

urbano. La densidad visual es alta, así como la cantidad

umbrales y las generatrices de la plaza.

de vanos presentes, pero al igual que los perfiles, esto son

• Los jardines y parques: son islas que aparecen en

directamente proporcional a la distancia del centro.

33 91

�Milton Aragón

Lascintas secuenciales, sólo en pequeños tramos, se

complementan con algunas ventanas. La distancia entre

presentan homogéneas, variando constantemente. La

comienzo y fin de los parámetros es heterogénea dada la

altura de las construcciones varía constantemente, domi-

forma orgánica con la fue creciendo la ciudad.

nando el espacio, las edificaciones destinadas al comercio o la renta de departamentos, que son las más altas y

La plaza

vistosas. La posición de los umbrales varía según el uso

La plaza, nombrada como Zócalo por los miahuate-

del suelo, es más amplio en lugares como cantinas,

cos, se encuentra enmarcada por cuatro de íconos de

restaurantes o papelerías, mientras que en casas-

mayor carga simbólica: la presidencia municipal, la

habitación y pequeños negocios son pequeños. El ritmo

iglesia, el mercado y un quisco del porfiriato. Se repre-

del ancho

en

lasentan el orden icónico-simbólico de lo político, lo

distribución original del los lotes, se pueden encontrar

religioso, lo económico y lo cultural. El perfil que

de

los lotes es variante, porque

propiedades que abarcan un tercio del tamaño de la enmarca la plaza es semicerrado: al lado sur tiene la
manzana, donde la mayoría se ha subdividido en locales

presidencia; al norte una edificación de principios del

o viviendas, pero se mantiene una edificación común.

siglo XX y el atrio de la iglesia; al este el quisco que no

También se presentan pequeños lotes distribuidos en todo

esta al centro de la plaza, detrás de éste, un banco y una

el paramento que rompen con la continuidad de estos,

farmacia que imita el estilo del palacio; al oeste una

pero se presentan más conforme se alejan del centro.

canchas deportivas que colindan con el mercado. La
densidad de los vanos es alta en la cara sur, por las ofici-

La calle

nas de la presidencia, media en la cara norte, por las

La sección de las calles es, en la mayoría de los casos,

oficinas privadas, nula para la cara este y oeste. Las

de un solo sentido. Por su traza orgánica son espacios

alturas varían poco en la cara norte y sur, salvo la iglesia

difíciles de transitar, ya sea de forma peatonal o vehicu-

que rompe con la homogeneidad de la altura. Las cintas

lar, pues sus calles y banquetas son angostas y con

de continuidad son constantes para la cara norte, en la

obstáculos. Se carece de arbolado y no existen camel-

sur, se rompe con la iglesia, al este y oeste, es abierta. Las

lones. La densidad de secuencia de los parámetros es

proyecciones son variadas debido a las diferentes

alta, porque no existen vacíos entre las edificaciones,

composiciones de los elementos edificados, por la difer-

salvo aquellos funcionan como estacionamientos para

encia de temporalidad. Los umbrales se manifiestan

taxis. Los planos intermedios son efímeros en las zonas

principalmente en la cara norte, entre la entrada de las

comerciales, compuestos por aparadores de los productos

oficinas y la plaza, ubicándose en esa zona, un pasillo

que se ofrecen o anuncios comerciales. En las viviendas

con arcos donde se encuentran unas bancas de concreto

se carece de planos intermedios, los arboles pueden tener

que colindan con la entrada a las oficinas. La generatrices

dicha función, pero estos de ubican hacia el interior de

de la plaza son poco claras por las transformaciones, se

las edificaciones.

puede pensar como una extensión de la presidencia
municipal. Anteriormente la plaza contaba con arbolado,

La encrucijada

pero un atentado a una política local, hizo que se tomara

La forma en que la vuelta se resuelve no es con una

la decisión de podarlo, lo que llevo a que la socialización

intencionalidad estética, es producto de la consecuencia
espacial de la edificación. Los lugares del comercio
ubicados en la esquina, presentan vanos grandes, y las
casas, la puerta en un solo lado de la edificación que se

92

se dé principalmente por la noche.

�Imaginarios y representación de la experiencia del espacio en jóvenes oaxaqueños

Jardines y parques

quien habita en una colonia de la periferia, la represent-

Se carece de un uso de suelo específico para jardines

ación que ella realiza presenta: elementos funcionales

y plazas, como creció de manera orgánica sin planifi-

como los bancos y el mercado; elementos de fuerte carga

cación, no existen espacios con tales fines.

icónica-simbólica como son el edificio del gobierno
municipal y la iglesia; elementos de ubicación espacial

Tejido urbano

en el espacio urbano como el semáforo (referencia para

El tejido urbano es el típico de la forma orgánica

ubicar en el transporte público), el centro, la gasolinera

producto de un crecimiento urbano sin un orden

de la entrada norte, la calle Benito Juárez que comunica

aparente. Sus calles no son rectas, en algunos casos

el centro con la carretera, las colonias de la periferia.

inconexas, lo que deriva en problemas viales en sus dos
calles más importantes, por su tamaño y distribución. La

En el caso de Marcos (imagen 2), su representación

densidad de la construcción es alta a nivel de calle, pero

es un vacío principalmente, sólo se presentan las calles

en el lote es baja, porque existen edificaciones con

principales, pero tiene la característica de ser el único en

grandes patios, en algunos casos, compartido por varias

presentar el caballito (estatua de Porfririo Díaz arriba de

viviendas

un caballo), así como el palo de hule (lugar para tomar el

5. La representación de la experiencia
del espacio en jóvenes oaxaqueños

transporte público a la universidad), que operan como
referencias espaciales para los alumnos. El centro es tan
sólo el edificio de la presidencia municipal, la iglesia
(representada por la forma) y el mercado. Su uso del

La representación de la experiencia del espacio que

espacio es completamente pragmático-funcional y poco

realiza el observador, corresponde a una realidad de

significativito. Presenta dos grandes polos: el centro y la

segundo orden (R2), de tal forma que el uso de mapas

universidad, lugares que consume en su cotidianidad

mentales, permita ubicar los elementos del hacer andar y

pero que no llega a interiorizar.

sus vínculos con los imaginarios urbanos. Porque los
elementos que aparecen en los dibujos, corresponden a

En la representación de Flor (imagen 3), originaria

las representaciones de la forma en la que fue consumido

de Miahuatlán, el espacio no dista mucho de la de sus

el espacio. Para identificar la representación de la expe-

compañeros, en cuanto a un espacio de consumo

riencia del espacio, se le solicitó a un grupo de jóvenes

pragmático-funcional. Cabe resaltar que ella agrega un

universitarios de Oaxaca que dibujaran un mapa mental

elemento que opera como símbolo aglutinante de la

de la ciudad de Miahuatlán. Lo que dio resultados muy

comunidad: la Pilastra. La importancia de la Pilastra es

diversos, porque de los cinco alumnos, sólo una es

histórica y dota de identidad a los habitantes de Miahuat-

oriunda del sitio, el resto provienen de otras regiones de

lán, en este sitio ocurrió una batalla donde el ejercito

Oaxaca en donde las edificaciones son más homogé-

mexicano al frente de Porfirio Díaz, venció al ejército

neas.

imperial, hecho que origino que se le diera el título de

El hecho de ser habitantes temporales del lugar,

heroica a la ciudad. En este lugar cada año se escenifica

presentó como característica, que la mayoría de los

la batalla el tres de octubre, día de la fiesta grande del

elementos representados se relacionen con el orden del

pueblo. Los otros elementos que resalta como impor-

uso pragmático-funcional del espacio. Como se puede

tantes se relacionan con su historia de vida, pues ellos

observar en el mapa realizado por Edith (imagen 1),

son: el CBTIS, el quiosco, su barrio, el IMSS, el panteón
y la universidad.

33 93

�Milton Aragón

IMAGEN 1: MAPA MENTAL DE EDITH

Fuente: recopilación de material en ejercicio experimental

Presenta a su vez, un elemento que opera como hito:

calles. Ubica los principales barrios y nombra los

la iglesia Bautista, esta se ubica en medio de una cuchilla

elementos funcionales más importantes, lo que indica que

donde se están la mayoría de las terminales de camion-

ha realizado recorridos por la mayoría del espacio urbano,

etas que bridan el servicio de traslado a la ciudad de

y lo ha interiorizado. Su representación del espacio es

Oaxaca. En su mapa mental se presentan los elementos

cerrada, en el sentido de que sus límites son los mismos

que configuraran el imaginario social de Miahuatlán.

espacios construidos, donde las zonas que se presentan

La representación del espacio de Rosario (imagen 4),
es la más amplia de todos, para ella la ciudad representa

sin edificaciones, son las zonas de llanos, ubicadas en las
nuevas colonias a la periferia.

sólo la mitad de su mapa, el resto corresponde a elemen-

Los mapas tienen en común poca interiorización del

tos que pertenecen a entorno, no sólo de la ciudad, sino

espacio, no llegan a representarse como lugares. Salvo en

también del municipio, como el caso del reten militar que

caso de Flor, que remarca su barrio como lugar de

marca el límite entre el espacio edificado y el espacio

pertenencia, pero representa como vacío los alrededores.

natural. Para ella el espacio urbano es completamente

La representación del vacío es dominante en el resto de

funcional, representado por el banco, los miahuatecos

los mapas mentales, porque el vacío se relaciona con lo

(terminal de camionetas que viajan a su localidad), la

contrario del espacio pragmático-funcional, representa lo

universidad y el palo de hule. Como su lugar de origen se

que no es significativo para el observador, no es diferen-

ubica en la Región de la Costa, el recorrido a su hogar es

ciado, ni designado. Se carece de un elemento estético

el elemento dominante en su mapa.

que dirija la mirada y dote de sentido experiencial el
espacio. La incorporación de objeto estético, que hagan

Silvero (imagen 5) es el que tiene la mejor represent-

legible el espacio, lo llevaría más a allá de simples

ación del tejido urbano de Miahuatlán. Presenta en su

trayectos pragmáticos-funcionales. Se construiría el

mapa la imagen más cercana a la traza orgánica de las

sentido del lugar.

94

�Imaginarios y representación de la experiencia del espacio en jóvenes oaxaqueños

IMAGEN 2: MAPA MENTAL DE MARCOS

Fuente: recopilación de material en ejercicio experimental

IMAGEN 3: MAPA MENTAL DE FLOR

Fuente: recopilación de material en ejercicio experimental

33 95

�Milton Aragón

IMAGEN 4: MAPA MENTAL DE ROSARIO

Fuente: recopilación de material en ejercicio experimental

IMAGEN 5: MAPA MENTAL DE SILVERIO

Fuente: recopilación de material en ejercicio experimental

96

�Imaginarios y representación de la experiencia del espacio en jóvenes oaxaqueños

Conclusiones

Refencias bibliográficas

En la representación de la experiencia del espacio,

Aragón, M. (2013). “Imaginarios sobre la ciudad: las significaciones

en la mayoría de los casos, se presentaron lugares

imaginarias del espacio urbano en los manifiestos Futurista y Estriden-

comunes de la representación de íconos hegemónicos

tista”. Imagonautas, Vol. 2, N° 3.

como las cruces y cúpulas en la iglesia, o la bandera de
México en el edificio del ayuntamiento. Los cuales

Aragón, M. (2014). Ciudad, símbolo e imaginario: Reflexiones sobre vivir

refieren a elementos simbólicos que aglutina y operan

el espacio urbano. Madrid: ACCI.

como una materialización del imaginario control
vinculados con el orden político, religioso y

Bacherlard, G. (2001). La poética del espacio. México: FCE.

económico. Cuando en la representación del espacio
domina lo pragmático-funcional, se hace referencia

Bachelard, G. (2012). El aire y los sueños. México: FCE

directa a un nivel de realidad de primer orden. U n a
r ealidad que n o lleg a a interiorizarse para volverse

Campos-Salgado, J. (2005). “Para leer la ciudad. El texto urbano y el

lugar, tan sólo se representa como un espacio de consu-

contexto de la arquitectura”. México: UAM/UNAM.

mido, vinculado a las acciones llevadas a cabo en las
edificaciones. El hacer andar del que emerge la represen-

Castoriadis, C. (2005). “Los dominios del hombre”. Barcelona: Gedisa.

tación de la experiencia del espacio, corresponde a una
modalidad epistémica por medio de la cual el observador

Castoriadis, C. (2013). La institución imaginaria de la ciudad. México:

recorre el espacio de forma pragmática, significando los

Tusquets.

elementos en base a su funcionalidad, y no, desde el
plano emocional y estético.
Un espacio para que se convierta en lugar, y se transforme,

De Certeau, M. (2000). La invención de cotidiano 1. Artes de hacer.
México: UIA/ITESO.

de un plano pragmático-funcional a uno estético-emocional,
necesita que el observador lo represente con elementos,

Lacan, J. (2007). “La tercera”. En: Intervenciones y textos 2. Buenos

productos de un experiencia estética y el imaginario. De este

Aires: Manantial.

modo, en el hacer andar pueden converger: el sentir, el interpretar, el comprender, el saber y el valorar, pero desde una perspec-

Pereda, C. (2007). “Imaginación y fantasía”. En: Lizarazo (coord.) Semán-

tiva que va más allá del simple recorrido por el espacio. Lo

tica de las imágenes. Figuración, fantasía e iconicidad. México: Siglo

anterior tiene un rol importante en la configuración

XXI.

morfológica, porque en ambientes poco legibles, el espacio se
tiende a simbolizar hacia lo pragmático-funcional, se le da
poco o nulo sentido estético-emocional. Por tal motivo, en

Pintos, J.-L. (2005). “Comunicación, construcción de la realidad e
imaginarios sociales”. Utopía y Praxis Latinoamericana, Vol. 10, N° 29.

un ambiente tan heterogéneo e ilegible, como lo es el espacio
edificado de Miahuatlán, no resulta extraño que para quienes lo

Rojas, B. (1962). Miahuatlán un pueblo de México. México: Gráfica

viven, lo representan como un espacio de vacíos, por su bajo

Cervantina.

sentido estético-emocional que transmite. Esto genera una
construcción del espacio basada en espacios de vacíos, en los
que opera el observador de forma pragmática-funcional, por no
ser interiorizados, de ahí que no se representan lugares de vida
urbana.
97
33

�Antonio López-Gay

La Materia y lo Imaginario o de la Danza de Maya en el
Vacío
Recibido: 28/10/2014
Aceptado: 29/01/2015

Adolfo Benito Narváez Tijerina

Resumen:

Abstract:

El artículo aborda el problema de la investigación
sobre lo imaginario cuando se parte de la base de una
investigación sobre el universo material. Se traza un
panorama de la evolución del concepto de materia en la
filosofía y ciencia de occidente, hasta llegar a las
concepciones modernas basadas en los descubrimientos
de

la

física

contemporánea,

se

exploran

las

implicaciones filosóficas de la interpretación de
Copenhague, frente a las interpretaciones deterministas
de la física de partículas y la posibilidad de niveles de
existencia de la materia que poseerían propiedades
contra-intuitivas. Se relacionan estas especulaciones con
la investigación sobre imaginarios partiendo de una
discusión del concepto de magma en Castoriadis,
alineándolo al de inconsciente en Jung y de realidad en
Lacan. Se explora el concepto de lattice desarrollado por
Grinberg, como un puente posible entre la investigación
física y la psicológica.

Palabras Clave:
Imaginarios, métodos de trabajo.

1

The Matter and the Imaginary or the Dance of Mayan
in the Vacuum.

The article is about the research problem of
imaginary when depart from the basis of a research over
the material universe. Traces a panoramic view of
evolution of the concept of matter in the western
philosophy and science, with the objective to arrive to
the modern conceptions based on discoveries of
contemporary physics, explores the philosophical
implications of Copenhagen’s interpretation, in front of
deterministic interpretations in quantum physics and the
possibility of levels of existence of matter that possesses
counterintuitive properties. Relates those speculations
with the imaginaries research departing of the discussion
of concept of “magma” in Castoriadis’, aligning this with
the concepts of unconsciousness in Jung and reality
in Lacan. Explores the concept of lattice, developed by
Grinberg, as a possible bridge between the research in
physics and in psychology.

Key Words:
Imaginary, work methods

1 Dr. Adolfo Benito Narváez Tijerina
Investigador en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México.

3399

�Adolfo Benito Narváez Tijerina

Una rápida mirada a la evolución del concepto de

espinario del desierto, o de arma medieval. Poco tiempo

materia nos puede dar una idea de los cambios que ha

después, Newton y Hooke, propusieron una idea revolu-

sufrido nuestra idea de realidad frente a las evidencias

cionaria y de una visión extraña para la época: La mate-

especulativas y experimentales de la filosofía y de la

ria, constituida por una colección de pequeñas partículas,

ciencia en los últimos dos mil cuatrocientos años. Tales

debía estar “armada” merced a unas fuerzas misteriosas e

de Mileto fue probablemente el primero en suponer que

invisibles que sostenían la estabilidad de todo. Al fin, los

por debajo de la antigua física-simbólica de la materia,

ganchos de las piezas de orfebrería de Demócrito y

que hacía constituyentes básicos del mundo al agua, al

Epicuro eran innecesarios frente a esta ligazón invisible,

viento, a la tierra y al fuego –de los que la psique no se ha

pero poderosa.

2

desecho del todo- existían principios formativos que

En 1758 un jesuita Yugoslavo de nombre Boscovich

podrían explicar por sí solos a la naturaleza íntima de

lanzó la idea de que existían fuerzas repulsivas de corta

estos poderosos componentes elementales. Demócrito

distancia. Tardaría 150 años en germinar esta idea,

fue en esta antigua escuela de Grecia, quien propuso por

Kelvin se declaró discípulo del jesuita. Es por ese tiempo

primera vez la idea de que la materia podría estar consti-

que Dalton propuso la primera teoría molecular, que

tuida por diminutas partículas enlazadas. Estas piezas, a

establecía “las reglas” que organizaban a la materia. Así,

las que llamó “átomos” (indivisibles) imaginadas origi-

según esta idea, todo podría ser definido a partir de la

nalmente como los pequeñísimos granos de arena del

combinación de las 36 clases de átomos conocidos hasta

mar, hicieron de pronto inestable al mundo, tal y como se

esa época. El edificio estaba completándose, Voltaire,

lo había concebido hasta ese momento.

avizorando esta “época de oro” del conocimiento cientí-

Los contemporáneos de Demócrito pensaron, frente a

fico, afirmaba en el siglo XVIII, con plena confianza del

esta crisis, que algo debía unir de tal manera a la materia,

poder de la razón: “estamos en el siglo en el que se han

que hiciera posible que aún con esos invisibles guijarros

eliminado casi todos los errores de la física”.

se pudieran alzar los majestuosos árboles y las montañas
más escarpadas.
Demócrito y Epicuro propusieron la idea de que tales
constituyentes primordiales podrían estar enlazados por

3

En efecto, para el final del siglo XIX, casi todos los
fenómenos de la realidad material eran explicables a
partir de la teoría de Newton o la de las ondas electromagnéticas de Maxwell.

pequeños ganchos, que evitarían la inestabilidad del

A finales del siglo XIX, este edificio teórico empezó

mundo. Estos átomos serían como pequeñas piezas de

su desmoronamiento –o deberíamos decirlo más literal-

joyería antigua, que entraban una en otra como las manos

mente: su evaporación- tras el descubrimiento hecho por

que se toman formando una cadena. Fue hasta el siglo

Thompson de los electrones, partículas más pequeñas

XVII que esta idea germinal cambiaría. Estas piezas de

que los átomos y que no eran de ninguna manera de la

orfebrería serían substituidas por un modelo que se

naturaleza de los elementos de la teoría de Dalton.

adecuaba a cada tipo de materia hasta entonces conocida.

Aparentemente esos corpúsculos eran iguales sin impor-

Niklaas Hartsoecker fue el que imaginó diferentes

tar que estuvieran presentes en un átomo de Cloro o en

modelos atómicos para cada material. Así para el átomo

uno de Sodio, por ejemplo. Lo que llevó a los hombres de

de cloruro de mercurio, por ejemplo, imaginó una esfera

ciencia en ese tiempo a cuestionarse sobre el significado

con puntas que surgían de su superficie, una especie de

real de la subdivisión elemental de la materia. Este

2 Cuando no se señalen referencias puntuales a este panorama de historia de la ciencia que se presenta en el artículo se estarán utilizando las siguientes
fuentes: Ortoli y Pharabod (1997), Talbot (1995) y Kuhn (1971).
3 Citado en Ortoli y Pharabod (1997: 9).

100

�La materia y lo imaginario o de la Danza de Maya en el Vacío

Antonio López-Gay

descubrimiento llevó a Thomson a imaginar que los

elementales, como granos de arena y la energía, ese

átomos podrían ser como pequeñas partículas hechas

inmaterial componente de la realidad que era imaginado

fundamentalmente de sustancia positiva que tendrían

como el ir y venir de unas ondas que eran como las olas

“adherencias” de sustancia negativa –los electrones-.

del mar, en realidad no eran dos cosas independientes,

El siglo XX cambiaría profundamente esa evolución

sino una sola.

de lo que consideramos materia, y movería los cimientos

Este cisma removió a la idea de realidad desde sus

de lo que consideramos el aquí y el ahora, la noción de la

cimientos. Un Físico Danés, Niels Bohr, propuso enton-

separación de una realidad objetiva y tangible frente a

ces una teoría atómica que se basaba en un modelo de

una realidad subjetiva, dominio de la imaginación y los

átomo parecido al sistema solar –como el que proponía

recuerdos, abriría la puerta a la posibilidad de una mirada

Rutherford en el laboratorio de Cavendish- formado por

y una cognición que sería responsable de la creación de la

un núcleo, cargado positivamente, al que orbitaban

realidad, invirtiendo los términos de lo que se tenía por

electrones con carga negativa, separados en órbitas

lógico y correcto en las concepciones anteriores y que

concéntricas que estaban situadas a distancias que podían

moldean hasta hoy al sentido común.

ser definidas por números enteros, nunca fracciones,

Max Planck estableció serias dudas a la teoría clásica

como la constante de Planck. Este poderoso modelo,

de Newton y Maxwell al descubrir que la radiación –que

parecía conseguir un acuerdo entre la teoría corpuscular

se traduce en la luz del espectro, es decir, longitud de

de la materia y el comportamiento cuántico de la energía,

onda- que emite un cuerpo al calentarse, no se daba en

al proponer una cierta discontinuidad en el interior

forma proporcional exactamente con el incremento

mismo del átomo.

porcentual de la temperatura, según las previsiones de la

Esta idea fue perfeccionada por Sommerfield, hasta

teoría (que formularan Paschen, Wien y Rayleigh)

que un decenio después, de Broglie revolucionara de

Habría, según la evidencia experimental “saltos” impre-

nuevo a la física al sustituir los electrones corpusculares

vistos en la longitud de onda de la radiación que contra-

que orbitaban alrededor del núcleo por “ondas de

decían esa suposición. Frente a este problema, Planck

materia…se lo representó como una vibración…La

planteó una hipótesis curiosa por entonces: que la

teoría del átomo cambió radicalmente: ¡El electrón podía

radiación era emitida en “paquetes” (cuantas) de energía

considerarse pues como una onda!” (Ortoli- Pharabod;

que siempre estarían relacionados con el incremento de

1997:37-38). Heisenberg, Schrödinger y Dirac afinaron

temperatura en términos de algún número entero de

este modelo gracias a la evidencia experimental que

partes, nunca la fracción que implicaría un flujo

permitía encontrar que los componentes fundamentales

constante –como se esperaba que operara la energía,

de la materia podrían ser descritos alternativamente o

manifiesta en la radiación lumínica-.

como una onda o como un corpúsculo, y al hecho

Planck descubrió la constante que explicaba esa

sorprendente de que la medición de la trayectoria de una

medida de flujo en paquetes, a esa constante se le conoce

partícula alteraba la exactitud de la medición simultánea

hoy como constante de Planck (h), un número poderoso

de su velocidad, y la medición de su velocidad hacía muy

que prevé el comportamiento de la materia y la energía

inexacta la medición de su posición en un momento del

de una forma exacta. El cisma que ello provocó en la

tiempo, a esto se le llamó Principio de Incertidumbre, y

física y la filosofía, probablemente no lo imaginó el

se lo debe a Heisenberg.

mismo Planck. Este descubrimiento suponía que la mate-

Ello abrió una escisión profunda en la física, ya que

ria, imaginada íntimamente dividida en partículas

introdujo subrepticiamente a la probabilidad al terreno de

33101

�Adolfo Benito Narváez Tijerina

la medición de la realidad. Según esta idea el átomo sería
una suerte de nube probabilística en la que existiría el
electrón. “No se sabe dónde se encuentra ese electrón ni
cuál es la naturaleza de su posible trayectoria, sólo se
sabe que la probabilidad de encontrarlo a cierta distancia
del centro es proporcional a la densidad de la nube”
(Ortoli- Pharabod; 1997:38).
El problema de la medición atrajo a la física y a la
filosofía profundos problemas. Heisenberg partía para
elaborar esta suposición de una consideración revolucionaria. Para él el átomo no debía representarse como
una suerte de sistema solar en miniatura; era más
correcto imaginarlo a partir de los hechos físicos que de
él eran conocidos en su tiempo: las frecuencias e intensidades de la luz que éste emite. Entonces Heisenberg
decidió transformar estas concepciones geométricas en
listas de números ordenados en matrices,4 esto transformó
la materialidad geométrica del corpúsculo en la inmaterialidad de la expresión matemática. “Heisenberg
transcribe la frecuencia y las intensidades de la luz
emitida por el átomo en esas matrices para matemáticos.
Sus tablas permiten, por ejemplo, calcular los diferentes
niveles de energía de un átomo… En suma, la teoría de
las matrices sustituye los elementos físicos pero
puramente hipotéticos del átomo de Bohr por un grupo
de cantidades que representa lo único que se conoce
realmente, es decir, la irradiación proveniente de la
región en la que se supone que se encuentra el átomo”
(Ortoli- Pharabod; 1997:40)
Estas matrices tienen propiedades no conmutativas,
esto quiere decir que, siguiendo el principio de incertidumbre enunciado por su autor, el resultado teórico de

una propiedad de una partícula cuántica que se obtendría
de una operación aritmética en un sentido (A x B) sería
diferente del obtenido en el sentido inverso (B x A). Lo
cual indica dos propiedades fundamentales de la física de
partículas: que el sentido en el que se haga la medición
altera finalmente su resultado y que existe una indeterminación esencial en esa escala de la realidad: no se puede
pues hablar en términos de certeza absoluta sino de una
“franja variable” de posibilidades en las que estarán
presentes todos los resultados posibles de la medición.
La “reducción del paquete de ondas”, como se le
denomina a la reducción del espectro de respuestas a una
sola, estaría condicionada precisamente por el acto de
medir la realidad.
Ello establece dos de los problemas que afectan
directamente a la noción clásica de espacio físico. El
primero de ellos tiene que ver con la sustancia de la
realidad. Ésta ¿existe en forma definida completamente o
solamente como un conjunto de posibilidades de existencia? El segundo problema tiene que ver con la naturaleza
del acto de cognición de lo real. Éste ¿transforma por sí
mismo a la realidad cuando ocurre?
La posibilidad de un espacio inestable, probabilístico
y la noción de que la percepción jugara un papel tan
definitivo en la construcción de la realidad, molestó y
sigue molestando a los físicos que aún confían en la
estabilidad que proporciona la noción clásica de espacio
con que nos ha provisto la física. Una de las primeras
reacciones ante estas desconcertantes posibilidades que
planteaban las experiencias cuánticas -que resume muy
bien la paradoja del gato de Schrödinger-5 la hicieron
Einstein, Podolski y Rosen a partir de una paradoja de la

4 Es curioso, pero la etimología más antigua de la palabra matriz se encuentra en una palabra del sánscrito: maya, que significa literalmente la nada..
5 “Un gato está encerrado en una caja; en esta caja hay un frasco de veneno volátil y un martillo puede caer sobre el frasco y romperlo; el martillo está conectado a un dispositivo de disparo accionado por un protón. Se envía a este dispositivo un protón de espín indeterminado y al cabo de una hora se observa el interior de la caja a través de un
pequeño tragaluz; evidentemente el gato está muerto o vivo… Pero si se quiere describir lo que pasó mediante el formalismo de la física cuántica, tropieza uno con un serio
problema… que representa la superposición de dos estados… entonces el gato se encuentra en un estado inconcebible, que es una superposición del estado gato vivo y del
estado gato muerto” (Ortoli y Pharabod; 1997: 71) “Supongamos ahora que construimos un dispositivo que se dispara si recibe un protón de espín positivo, pero que no
funciona en el caso de un protón de espín negativo. Se le envía un protón indeterminado, en la superposición de estados que acabamos de describir. ¿Qué ocurrirá? Según
la teoría cuántica, si el dispositivo en cuestión es un sistema cuántico… el conjunto protón + dispositivo va a constituir un solo sistema que conservará la indeterminación
del protón. Esto se desprende de la ecuación de Schrödinger… ese conjunto estará en una superposición de estados dispositivo que funcionó y dispositivo que no funcionó;
esta superposición de estados, expresada por una función de onda muy complicada a causa del carácter macroscópico del dispositivo. Para que no se encuentre en esta
superposición de estados sería menester que la ecuación de Schrödinger cesara bruscamente de ser válida, sería menester que hubiera reducción del paquete de ondas, es
decir, en este caso, la eliminación de una de las dos posibilidades” (Ortoli y Pharabod; 1997: 70, 71)

102

�La materia y lo imaginario o de la Danza de Maya en el Vacío

física que se le conoce como la paradoja EPR. Según esta

por esa única medición. Dicho en otras palabras, cómo

idea, el principio de indeterminación o incertidumbre,

una reducción de indeterminación simultáneamente

que es uno de los cimientos fuertes de la teoría cuántica,

reduciría toda la indeterminación del sistema puesto en

era difícil de sostener si se planteaba una experiencia

interacción aún y que existiera una gran cantidad de

teórica simple: Supongamos que se hacen entrar en inter-

espacio-tiempo entre las partículas del sistema. La

acción dos partículas y luego se separan. Según las

paradoja EPR resistió durante mucho tiempo y estableció

predicciones de la teoría cuántica esta interacción haría

serias dudas sobre la validez de los postulados de la

que ambas partículas tuvieran que ser descritas por una

teoría cuántica y de su revolucionaria noción de realidad,

función de onda única, hasta que ésta fuera reducida por

tal vez por el prestigio de quienes la estaban formulando.

una medición. Esta medición, hecha a la función de onda

Fue hasta los años 80 del siglo XX que un físico francés

que describe el estado de las dos partículas (su posición o

echaría por tierra esta interpretación del espacio y del

su velocidad, por ejemplo) definiría el estado de una

tiempo y la predictibilidad –y estabilidad- de la realidad,

partícula, y al mismo tiempo fijaría un valor idéntico de

al realizar una comprobación experimental que corrobo-

medición para la otra partícula, dado que se ha asociado

raría finalmente que las predicciones de Einstein, Podol-

a la primera por una única función de onda.

ski y Rosen estaban equivocadas.

Los físicos concluían que de ser esto posible no era

Alain Aspect (2005) hizo un mecanismo que medía la

imaginable cómo se fijaban los valores de medición de

polarización6de un par de fotones producidos al excitar

dos partículas separadas por una distancia enorme, pero

átomos de calcio utilizando rayos láser. Los fotones

que comparten una función de onda solamente por el

producidos al pasar por haces de luz láser, uno a uno los

hecho de que se ha medido a una de ellas. Que esto

átomos de calcio, son siempre dos que se “disparan” en

contradecía las expectativas de la física clásica, ya que si

ese momento hacia direcciones opuestas pero que

se podía determinar teóricamente el valor de la medición

teóricamente están contenidos en una misma función de

de una partícula ello no fijaría los valores que se encont-

onda. La medición de la polarización del par de partícu-

raran en su par cuántico. Eso supondría que si se midiera

las fue sorprendentemente homogénea y superó la

una propiedad de una partícula (expresado por una canti-

predicción matemática de la paradoja EPR, que hacía

dad que ha quedado fija entre muchas probabilidades

solamente posible que un promedio de las mediciones de

existentes antes del momento de la medición) se hallaría

las polarizaciones diera un número indeterminado pero

probablemente una cantidad diferente para la medición

siempre menor o igual a 2. Aspect con su experimento

de la misma propiedad en la segunda partícula, lo que

demostró que ese promedio superaba ampliamente esa

abriría la posibilidad según se fuera repitiendo este

expectativa de cálculo al igualar el promedio de sus

experimento, de encontrar valores diferentes para cada

mediciones a 2.70. Según Talbot (1995) el experimento

medición hecha al par de partículas.

de Aspect demostró que la noción clásica de espacio-

Dado que la realidad está fundamentalmente indeter-

tiempo no era fundamentalmente correcta. Que existían

minada a este nivel y según la teoría cuántica sólo la

situaciones en las que podía existir una “comunicación”

medición fija un valor único a la partícula, no era posible

instantánea entre las partículas del universo aún y que las

explicar por ningún medio de la física clásica cómo el

Zuniverso entre sí como una sola cosa

valor de una propiedad de la partícula gemela se fijaría

El problema de la indeterminación esencial que

6 La polarización es una propiedad de las ondas luminosas, es la orientación espacial que sigue alejarse de su fuente una onda luminosa

33
103

�Adolfo Benito Narváez Tijerina

plantea la física cuántica afectaría

entonces nuestra

vayamos desenmascarando a la carta que se halla

noción de realidad, del aquí y del ahora. La forma en que

volteada. Cada carta que subamos a la mesa de cada

la percepción alteraría ese estado indeterminado esencial

mazo será la que nos haga ver qué carta estaba abajo en

del universo sigue siendo una incógnita para la física y la

el montón, sabemos que si subimos todas las cartas de

filosofía. Plantea la existencia de aspectos de la realidad

cada mazo a la mesa, incluyendo las que “tenemos a

que aún no se conocen y que provocan los sorprendentes

mano” ganaremos el juego. Lo que hace emocionante

efectos que consiguió observar Aspect en su experi-

toda esta situación es precisamente el misterio; uno

mento. Se han propuesto algunas explicaciones teóricas

nunca estará seguro de la ubicación exacta de cada carta,

para paliar esta falta de conocimiento, la primera es

aunque la posibilidad de que se halle en un determinado

extremadamente idealista y considera que el mundo sería

mazo no es infinita, depende de una posibilidad en cada

algo ilusorio, que no existiría independientemente del

45 al principio del juego y va haciéndose menor cada vez

observador. El universo sería como un sueño, las

que uno avanza en el juego, pero la certeza completa de

ciudades por las que viajamos rodando por el día serían

la ubicación de una carta dispuesta “boca abajo”

como grandes símbolos que ordenaríamos para nuestra

solamente se tendrá cuando quede una carta por subir a la

cognición, una sintaxis extraña que construiría para

mesa, es decir cuando se ha ganado el juego. Estas

nosotros, seres de conciencia pura, un escenario ilusorio

posibilidades le hacen a uno desear poder ver cada mazo

para nuestra acción, un sueño difícil de concebir, pues no

a hurtadillas, pero esto, que se puede hacer con cartas en

tendríamos el privilegio del despertar para definirlo, nada

el mundo real, es imposible (salvo que se modifique el

podría ser al margen de la conciencia.

programa) hacerlo en la computadora.

Otra explicación, apoyada por brillantes pensadores

Pero esos mazos que podemos ver en la pantalla y

de la actualidad, sugiere que existe un nivel profundo de

esas cartas que se van descubriendo una a una ante nues-

la realidad, subcuántico, no local. Según esta idea, habría

tros ojos, en realidad nunca estuvieron determinadas por

un orden implicado en el que todo sería una sola cosa, “lo

completo hasta el momento en que pudimos percatarnos

que percibimos como partículas separadas en un sistema

de qué figura tenían en realidad. Si pudiéramos imaginar-

subatómico no están en realidad separadas, sino que en

nos una argucia fantástica que nos permitiera poder saber

un nivel más profundo de la realidad son meramente

qué carta sigue en el mazo antes de voltearla, segura-

extensiones del mismo algo fundamental” (Talbot; 1995:

mente nos encontraríamos con un hecho sorprendente:

55) Bohm, que ha sido uno de los principales precursores

que cada una presentaría un estado fluctuante de figuras

de esta idea, sugiere que la escala del sistema hace que

que estaría relacionado con un número probabilístico,

este se separe perceptualmente en componentes diferen-

que solamente estaría definido por el estado de avance

ciados; a este nivel le ha llamado la “realidad explicada”

del juego en ese momento, pero que a nuestros ojos

por contraste con ese algo fundamental que ha denomi-

aparecería solamente como un naipe borroso que inclui-

nado la “realidad implicada”.

ría en sí a todas las posibilidades de figuras que no

Un ejemplo podría aclarar esta diferencia: imagine-

hubieran aparecido hasta ese momento del juego.

mos por el momento que la realidad es como el juego de

Cuando diéramos vuelta a ese curioso “naipe fluctuante”

naipes que jugamos en nuestra computadora. Mientras

se acabaría su estado probabilístico y la figura se fijaría

vamos barajando las cartas para acomodarlas en la mesa

en la pantalla, precisamente en el momento de observarlo

que se nos presenta en pantalla éstas están dispuestas en

ni antes ni después. A eso se refiere la física cuando

mazos separados que se irán ordenando conforme

señala el fenómeno del colapso de la función de onda.

104

�La materia y lo imaginario o de la Danza de Maya en el Vacío

Pero viendo esta historia con cuidado en realidad a

dades como lo permita la propiedad que estemos midi-

los naipes definidos y a los naipes fluctuantes subyace

endo en ese momento. Ello implica que si bien diéramos

otra realidad: ambos son irreales como mazos, como

la vuelta a un rey de corazones, en tanto el juego hubiera

cartas de vibrantes colores, como mesa y como espacio

iniciado se formarían 45 juegos de naipes paralelos en los

perceptual. En última instancia a ellos subyacen números

que aparecerían alternativamente, pero perfectamente

enteros computados secuencialmente según operaciones

fijas en cada uno de los juegos que se escindieron del

matemáticas previamente programadas, al final, cada

juego original de cartas, 45 figuras diferentes de la

carta volteada cara arriba es una serie binaria de unos y

baraja.

ceros alineados según un arreglo que ha determinado una

En tanto avanzara el juego las posibilidades de

ecuación. A este nivel que es invisible para nuestros

aparición de cartas diferentes se irían reduciendo, lo que

sentidos, que ni siquiera podríamos percibir en el nivel de

haría que a cada paso se redujera el número total de

la mirada mágica a unos naipes fluctuantes es lo que

juegos alternativos que se generaran en paralelo, hasta

Bohm ha llamado la realidad implicada.

ser solamente uno -cuando quedara una sola carta en el

Un dato que nos desconcertará aún más: Si imagina-

juego- que se repetiría idéntico en paralelo a otros juegos,

mos que en el fondo toda la realidad que vemos cotidi-

algo como una reflexión múltiple de espejos puestos

anamente en la pantalla del ordenador es una serie

frente a frente. Ello conduce a pensar que en un sistema

binaria arreglada según unas ecuaciones abstractas (pura

cerrado, la producción de sistemas alternativos que

información) entonces ¿qué significado tiene la realidad

redujeran el paquete de ondas de un suceso sería cada vez

perceptual de un espacio en el que podemos operar con

menor, dado que en cada escisión del sistema habría una

entidades que comprendemos como objetos de nuestra

pérdida de incertidumbre gradual.

cotidianidad: unos naipes de colores, una hoja de papel

Si extrapolamos esta imagen a la de la realidad física,

en la que escribo esto ahora? ¿Es posible que la realidad

como lo han hecho los físicos que apoyan esta extraña

que puebla nuestra vida sea solamente un arreglo percep-

hipótesis, deberíamos de preguntarnos si la realidad es un

tual al que subyace una realidad más profunda, desvincu-

sistema cerrado (una reducción creciente de la escisión

lada por completo de nociones como espacio y tiempo,

del sistema original) o si es un sistema abierto (una

tamaño y localización, a la que no tendríamos acceso más

escisión creciente del sistema original); si está

que indirectamente? este último concepto es interesante

compuesto por elementos que al ser medidos se reducen

cuando analizamos lo que implicaría para nuestra

de ese momento del tiempo en adelante (una reducción

realidad cotidiana y macroscópica esta revolucionaria

del número de escisiones posibles que tiende a hacerse

idea.

constante en el sentido de la flecha del tiempo, hasta

Otra explicación que se ha propuesto sobre el

constituir un número finito estable de sistemas paralelos)

fenómeno del papel de la conciencia en la definición de

o si está compuesto por elementos que vuelven a una

la realidad que han propuesto entre otros físicos Everett

indefinición original después de que han sido reducidos

(1956), De Witt y Graham (1973), Hawking y Ellis

momentáneamente por una situación de medición (un

(1973), Tegmark (2003, 2014), Weinberg (2005), Kaku

aumento de escisiones del sistema original siempre

(2005) y Carr (2007), supone que en cada acto de

creciente) En todo caso esta hipótesis es difícil de

medición –cada vez que desenmascaramos la identidad

comprobar, dado que sus autores establecen como una de

de uno de nuestros naipes dispuestos sobre una mesa

sus características esenciales la falta de comunicación

virtual- hace que la realidad se escinda en tantas posibili-

entre sistemas de realidad que se han separado, lo que

33105

�Adolfo Benito Narváez Tijerina

hace que sea o posible o imposible, pero no se pueda, con

que en este evento el guijarro ha puesto en movimiento

los medios de la ciencia actual, comprobar experimental-

unas partículas de polvo suspendidas en esa superficie,

mente. De todas formas esta hipótesis representa una

de modo tal que siempre que ocurra un evento como este,

posibilidad fantástica que sin embargo se apoya en una

solamente dos partículas de ese mágico polvo se irán

impresionante base matemática.

montadas en la cresta de la ola, como un par de surfe-

Otra posibilidad imaginada por la física y la filosofía

adores diminutos. Estas partículas de polvo tienen otra

frente al fenómeno de la reducción del paquete de ondas

propiedad mágica: no se puede saber en qué parte de la

en el nivel cuántico de la realidad empieza por cuestionar

línea circular cerrada que es la cresta de la ola están exac-

la estabilidad del tiempo. Según esta idea, lo que sucede

tamente mientras la onda se propaga por el estanque, de

en la experiencia de Aspect, cuando al reducir el paquete

hecho podríamos afirmar que se hallan en todo momento,

de ondas por una medición efectuada a una de las partícu-

mientras no las veamos, en toda la cresta de la ola que se

las del par generado en el experimento, se disipa la incer-

expande. Sólo si detenemos la propagación de la ola

tidumbre de una partícula y simultáneamente se reduce la

podremos saber con certeza en qué lugar se encuentran

incertidumbre del otro par producido en la excitación del

los pequeños surfeadores.

átomo de calcio que generó el par de fotones, no hay en

Ahora imaginemos que se han colocado dos aparatos

absoluto una transmisión de información a través del

con la forma de una varilla muy cerca de la orilla del

espacio que rompa la predicción de un límite de veloci-

estanque, que tienen como fin el medir la posición de las

dad para cualquier movimiento de materia y energía que

partículas de polvo sobre la superficie del agua. Como

sobrepase la velocidad de la luz (la constante C de

nos ha financiado una dirección pequeña del gobierno no

Einstein), sino una ruptura de la estabilidad del tiempo.

nos alcanzó el dinero para comprar más aparatos, por lo

Esta idea, sugerida por primera vez por Costa de

que decidimos colocarlos en dos orillas del estanque uno

Beauregard (1947) en respuesta a la paradoja EPR, y que

a 3 metros del punto de origen de la ola y el otro a seis

fue afinada por Dvidön en 1976 y por Cramer en 1980

metros de ese mismo punto sólo que en un ángulo diame-

(Ortoli y Pharabod, 1997), sugiere que hay una onda

tralmente opuesto. Queremos hacer un conteo de la

global que correlaciona a las partículas que han entrado

frecuencia en la que el par de partículas se han propagado

en interacción en el evento y que al ser reducida por una

en direcciones opuestas, para luego de varias pruebas

medición genera una onda en retroceso (que se propaga

llegar a formular una constante que nos permita inferir

en el sentido inverso del tiempo) y que afecta a la

teóricamente la probabilidad de ubicación de una

segunda partícula, fijando desde el origen –el momento

partícula al conocer la ubicación de la otra.

cero del evento- la propiedad que será encontrada en el

Pero al hacer la medición de frecuencia nos damos

par que se someterá a medición. Para tener una imagen

cuenta que siempre que el aparato colocado a tres metros

más clara de esta extraña hipótesis supongamos que el

detecta una partícula el otro a seis metros detecta la otra

evento es un guijarro que se arroja al centro de un

también, y cuando colocamos el aparato, digamos,

estanque que se halla en completa calma. El contacto del

describiendo un ángulo con el otro aparato de medición y

guijarro con la superficie del agua afectará muy poco a la

el origen de 90º, encontramos que nunca se presenta el

estructura de la piedra, no obstante, será la superficie del

encuentro de un par por el otro aparato. Entonces surge

agua la que se alterará más, ya que lo que podremos ver a

una pregunta, ¿cómo es que la partícula que seguía

simple vista será una onda de forma circular que se irá

existiendo potencialmente en toda la cresta de la ola

expandiendo por la superficie del estanque. Imaginemos

cuando se alcanzó la primera distancia de medición a los

106

�La materia y lo imaginario o de la Danza de Maya en el Vacío

tres metros adquiere una localización única solamente en

de difusión” para calcular el paso de un sistema de

el caso angular de una diferencia diametral entre los dos

partículas a otro, cuando éstas colisionan o sufren una

aparatos de medición?

perturbación debido a la presencia de un campo de

Una respuesta posible es la siguiente: cuando el

fuerzas, se hace muy complicado su uso y el cálculo de

aparato colocado a tres metros del origen detecta al

los términos que implican entre otras cosas la creación o

primer grano de polvo sobre la cresta de la ola, ésta crea

la aniquilación de partículas durante la interacción de

una resonancia por el choque con la varilla que hará una

sistemas. El método de Feynman supone la graficación

deformación en la superficie del agua que irá en el

de los procesos de interacción sobre los que se colocan

sentido contrario al avance de la onda circular sobre el

“fórmulas establecidas de una vez por todas. Ahora bien,

estanque hasta llegar al sitio de origen. Esta onda es, no

en ciertos casos ¡esos gráficos comprenden porciones en

obstante, algo especial, ya que al retroceder en contra del

las que el tiempo es recorrido al revés!” (Ortoli y Phara-

sentido de la ola “original” también lo hace en el sentido

bod; 1997: 104-105) La opinión de los físicos parece

inverso del tiempo en el que avanzó ésta, pero es notable-

dividirse, ya que mientras Jauch y Rohrlich (1955)

mente diferente a aquella pues es como un fragmento de

señalan que el método de cálculo nada tiene que ver con

la ola original: una reducción de las posibilidades

lo que sucede realmente, otros como Hooft y Veltman

globales de la primera ola circular y la definición precisa

(Hooft y Veltman, 1973; Hooft, 1995) sugieren que el

de la propiedad “posición”. Al fin toca a la partícula que

formalismo de Feynman puede estar revelando un

será detectada por el instrumento colocado a seis metros

comportamiento de la realidad a nivel cuántico que es

del origen justamente en el momento cero del evento y

común pero contraria a nuestra noción macroscópica de

define sus propiedades esenciales, que serán las de la

un tiempo estable y de una sola dirección.

partícula de polvo que detectará tiempo después el medidor colocado a tres metros del origen.

Estas ideas sugieren que la concepción que nos
hemos formado sobre la estabilidad del espacio y del

Esta explicación sugiere que la reducción del paquete

tiempo –los formadores de la urdimbre de nuestra

de ondas que ha hecho el aparato de medición es lo que

realidad cotidiana- es en todo caso dudosa y difícil de

impulsa a la onda a remontarse en el tiempo, la onda que

sostener. Se podría argumentar que esta inestabilidad

se remonta, no obstante no es igual a la que “chocó”

solamente se da en el nivel subatómico y que por lo tanto

contra el aparato de medición, ya que contiene la infor-

es difícil de percibir al nivel de nuestra vida cotidiana,

mación “reducida” a una sola posibilidad, que en el ejem-

que el concebir al espacio como algo estable y al tiempo

plo anterior sería la de la posición de la partícula. Existe

como un encadenamiento de sucesos que sólo tiene un

una amplia reticencia a aceptar la hipótesis de la ruptura

sentido, resulta práctico, dado que la distorsión del

de la estabilidad temporal, y aunque descansa en una

espacio y del tiempo por efecto de la interacción de

base matemática muy fuerte, existe la sospecha de que

sistemas en el nivel cuántico es tan insignificante frente a

sea una explicación “excesivamente imaginativa” para

los sistemas que vemos y tocamos en nuestra vida diaria,

solucionar el problema de la reducción de la incertidum-

que es más práctico considerar al mundo como algo real

bre a nivel cuántico.

y sólido que nos permita indagar sobre otras cosas antes

Hay un físico laureado con el premio Nobel en 1965
llamado Richard Feynman (1949 a y b) que ha propuesto

que sentir el vértigo de estar en el vacío sin forma ni
sustancia de la realidad del cuanto.

un método simplificado para el cálculo de la interacción
de los sistemas cuánticos. Cuando se usan las “matrices

Pero esta suposición puede no ser del todo correcta.

107

�Adolfo Benito Narváez Tijerina

Una de las implicaciones más sorprendentes de la experi-

grafo, de esas que visitábamos cuando niños escapán-

encia de Aspect es la que nos señala que son dudosos los

donos de las tediosas clases para ver a todo color las

conceptos de una localización única de la materia y del

aventuras de unos héroes que buscaban salvar a la

efecto de la distancia física sobre el comportamiento de

galaxia de las garras de un imperio maligno. Una luz se

un sistema cuántico. En efecto, lo más desconcertante del

proyecta de pronto desde un punto que no vemos situado

descubrimiento es que no podemos decidir con

a nuestra espalda y sobre una pantalla blanca donde no

antelación a la experiencia sobre la estabilidad de la

había nada surge, animada, la vida. Es maravilloso

realidad.

sumergirse de pronto en el ambiente oscuro de la sala

El propio Aspect ha propuesto una explicación

frente a esta acción trepidante. Llega un punto en el que

interesante sobre el fenómeno que ha experimentado.

tenemos la sensación de estar viajando al borde de la

Esta consiste en considerar que el evento en el que se ha

velocidad de la luz sobre una nave que esquiva los aster-

producido el par de fotones ha producido un solo paquete

oides de un planeta que ha destruido el malvado imperio

de ondas que desde el momento cero del evento ha

galáctico. Es un suceso casi mágico, que nos permite

enlazado a las dos partículas. Este paquete de ondas, que

sentir que una imagen proyectada por una luz sobre la

en el caso de los fotones podríamos imaginar como una

pantalla blanca y plana como las sábanas tendidas de los

onda de forma esférica que se dispersa en el espacio y en

domingos en el traspatio, es un suceso que pasa en este

cuya geometría total se encuentran localizadas potencial-

mundo cotidiano de tres dimensiones en el que vivimos,

mente el par de partículas producidas. Es, podríamos

en la realidad oscura de la sala y, por sobre todo, en

decirlo para simplificar la imagen, un sistema homogé-

nosotros mismos que contemplamos el espectáculo.

neo, que funciona como tal: lo que suceda a una región de
ese sistema (como la reducción del paquete de ondas que

Pero en estricto sentido de “cordura clásica” esto que

sucede tras la medición de la polarización) afecta a la

experimentamos como un suceso de nuestra realidad

totalidad del mismo, aún y que las partículas se hayan

tridimensional más alta no es sino una ilusión de nuestros

dispersado en un espacio geométrico de una escala

sentidos y de nuestra emoción. Una persona que está en

enorme. Es interesante que la reacción del sistema a la

la fila de atrás estornuda fuerte (podemos incluso sentir

interferencia de otro suceda en forma inmediata o con

una fina lluvia que cae sobre toda la fila en la que

una velocidad tan grande que haga que se rompan todas

estamos, reclamos, insultos y maíz inflado que vuela

nuestras expectativas sobre los límites de propagación de

como proyectil vengador) esto nos hace que retornemos

la energía y la materia en el espacio.

a la realidad cotidiana y dejemos de cavilar sobre nuestro
papel como héroes de una guerra galáctica. Pero esa

Esto ha hecho especular a muchos pensadores del

emoción que sentimos y la ilusión de un mundo que se

siglo XX sobre la naturaleza de esa propagación instan-

abre en la pantalla blanca, frente a nuestros ojos es difícil

tánea de la inestabilidad de un sistema, y ha puesto sobre

de olvidar y nos hace cavilar sobre lo que implica todo

la palestra la posibilidad de entender un campo de propa-

ello.

gación para esta información del sistema de una

Esa realidad desplegada del cinematógrafo en

naturaleza subcuántica en donde la noción de espacio y

realidad es el efecto aparente de la proyección de una

de tiempo no tendría sentido tal y como nosotros lo

cinta a la que se ha hecho pasar la luz que se proyecta

entendemos.

desde algún sitio a nuestra espalda del que no tenemos

Imaginemos que estamos en una sala de cinemató-

108

una conciencia precisa. El cinematógrafo es una buena

�La materia y lo imaginario o de la Danza de Maya en el Vacío

metáfora de lo que hemos venido explicando sobre la

la luz, lo cual explicaría los efectos sorprendentes que

realidad profunda que subyace a la realidad que se

podemos observar a nivel cuántico. Bohm, por su parte

presenta ante nuestros ojos. Si vemos la película desple-

sugiere que este nivel de la realidad al desplegarse hace

gada en pantalla, podemos darnos cuenta de la distancia

que lo esencial de lo implicado se repita ad infinitum

y del tiempo que aparentemente existen en ella, pero si

como en un gran holograma, lo que explicaría el hecho

analizamos el contenido plegado que da origen a este

de que cualquier cosa que afecte a una parte, por más

3

hecho aparente nos damos cuenta que enrollada en una

pequeña que esta sea, del sistema, afectará finalmente a

bobina, el tiempo desplegado no tiene la misma consist-

la totalidad, lo cual implica que deberíamos empezar a

encia. Los sucesos que observamos como separados por

plantearnos más seriamente la posibilidad de imaginar a

millones de kilómetros y años de acción trepidante

la realidad como algo profundamente interconectado y

tendrían en realidad una relación de contigüidad pequeña

dependiente.

en relación a su estado aparente desplegado. Si un sujeto

Por otra parte nos informa otra cosa: que las nociones

extraño a la realidad de la pantalla, como lo seríamos

con las que armamos nuestra imagen de mundo (la locali-

nosotros, seres tridimensionales sumergidos en la oscuri-

zación, la solidez del asiento de nuestra existencia, el

dad de la sala del cinematógrafo, quisiera explorar la

transcurso del tiempo) podrían ser solamente proyecci-

película en otro orden diferente del que podrían hacer,

ones que sólo alcanzarían el estatus de ser una realidad

digamos, los personajes del filme, solamente tendría que

superficial. Lo que parece ser más o menos estable en

tomar la cinta y analizarla en su estado plegado viéndola

esta imagen de realidad con la que nos provee la física, es

por fotogramas, saltando libremente entre ellos, viéndola

que lo que parece fijar a la realidad como algo cognosci-

al revés, o simplemente observándola en su estado

ble es la observación. Si algo nos enseña la física

plegado e incognoscible, es decir como un carrete de

contemporánea es que el observador juega un papel

película perfectamente enrollado.

fundamental en la definición de lo real como hecho
aprehendido como algo externo al observador en sí.

Esta revisión de ese nivel de realidad nos haría

En efecto, si podemos hablar de una realidad, sólo lo

percatarnos de lo inútil que sería aplicar los conceptos de

podemos hacer a través de una posición activa. Somos

tiempo y de espacio desplegados en el cinematógrafo

participantes que tejemos inadvertidamente al mundo. Al

para describir a la cinta plegada, a pesar de que ambas

ser nuestro papel de esta naturaleza, vale cuestionar

cosas fueran esencialmente la misma. Podríamos imagi-

acerca de los principios que subyacen a esa misteriosa

narnos que la realidad en la que vivimos podría ser como

interacción que se da entre cada observador y el mundo.

esa cinta desplegada, que en el fondo todo podría ser una

El rol que juega el observador ¿in-forma al campo de

ilusión desplegada en la pantalla del vacío, tras de lo cual

incertidumbre máxima que sería el tejido virgen de lo

se ocultaría algo difícil de describir en su estado

real? O por el contrario, ¿es posible considerar al obser-

“plegado”. Vigier (1954) y Bohm y Vigier (1954)

vador como una parte inseparable del mundo, como una

sugieren que ese estado implicado podría explicarse

sustancia con ese estado virgen y de potencialidad e

suponiendo que todo el universo podría estar “lleno” de

incertidumbre infinita que constituye a lo incognoscible?

partículas subcuánticas que actuaran como un campo
infinitamente interconectado en el que los efectos de

Inadvertidamente quizás, en la filosofía contem-

distorsión de sistema a los que hemos aludido antes, se

poránea podríamos encontrar una respuesta alternativa a

propagarían infinitamente más rápido que la velocidad de

este enigma. Se concibe como lo imaginario a un nivel de

109

�Adolfo Benito Narváez Tijerina

cognición en el que la realización de los elementos que

tro con las formas a través de las que la persona resuena

constituyen a cuelquier discurso de mundo se encontra-

con lo inconsciente-colectivo, a las que llamó arquetipos

rían aún en potencia. Castoriadis (1975) nos llama la

y que supuso armarían la estructura de la mente en sí,

atención sobre cómo concebir a tal estado de la concien-

permitiéndonos tener una experiencia humana.

cia al referirse a éste como “magma”. Una suerte de
estado de fusión de todo lo que puede ser nombrado o
3

Pero lo que a mí me parece uno de sus más grandes

percibido que contiene a la totalidad, pero como algo aún

descubrimientos es el que hizo al final de su vida, de un

inaccesible a la conciencia. Quizás por el profundo

fondo preformativo de la mente, que estaría desprovisto

contacto del filósofo griego con la teoría psicoanalítica,

de una estructura reconocible y que sería más parecido a

es que se abre esta noción de potencialidad incognoscible

la materia inorgánica inanimada. Jung advirtió que bajo

e inalcanzable. Lacan (1988, 1999, 2006; Zizek, 2010) se

lo inconsciente-colectivo cabría suponer la existencia de

refiere a la esencial incognoscibilidad de lo real, si no es

un sustrato de la mente que sería preformativo, carente de

a través del tamiz de lo simbólico, que hace accesible a

imágenes y de significados, que cabría pensar como

eso que es siempre ajeno, siempre distante, inmanejable.

pre-mental y hecho de puro potencial formante, pero a la
vez profundamente diferente de lo que podríamos

También el concepto de inconsciente en psicoanálisis

considerar humano. Llama poderosamente la atención

podría dar alguna luz al de magma en Castoriadis. Lo

que describa a este fondo psíquico como lindando con lo

oculto, la sombra que es la explicación primaria de las

material, con esa energía de movimientos caóticos en

emociones y de los gestos, así como de las palabras, es

apariencia que está presente en los fenómenos que

para los psicoanalistas parcialmente inaccesible. Es en el

describimos como físicos. Estos descubrimientos ahora

trabajo de Jung (1999; Frey-Rohn, 1991) en donde este

abren la puerta para pensar en lo imaginario y en su

sustrato de la mente se puede ver como un compuesto,

elusiva naturaleza.

como una serie de estratos que van siendo cada vez más
inaccesibles para la experiencia consciente.

Si bien ya en este nivel no es posible equiparar la
concepción junguiana de lo inconsciente con el magma

Es fácil situar al trabajo de Castoriadis muy lejos del

de Castoriadis (que se desarrolla más en el territorio de

de Jung, sobre la base de la filiación marxista del filósofo

las metáforas imaginativas que en el de la investigación

griego, pero el concepto de inaccesibilidad de lo imagi-

factual), atrae la atención la posibilidad de ligar la

nario, puede advertirse como una coincidencia de sus

concepción de lo imaginario con esa intuición de un

pensamientos. Para el psicólogo suizo la exploración en

fondo común, extrañamente material y mental a la vez.

lo inconsciente le llevaría a advertir que más allá de éste,
que es el sustrato en donde se cuecen nuestros sueños, se

Llama la atención cómo en las concepciones de la

localizaría algo que es no personal, al que llamó lo

materia que han desarrollado las visiones de la física que

inconsciente-colectivo, refiriéndose a que a través de este

hemos descrito, la observación-la consciencia, juegue un

sustrato de la mente es que tendríamos acceso a experi-

papel tan fundamental. ¿Hay que plantearnos con serie-

encias compartidas.

dad una investigación sobre lo imaginario que surja
desde la investigación de lo físico? Quizás eso deba de

Una de las aportaciones más importantes de la teoría

ser así. Dado que la interacción de nuestra consciencia

psicoanalítica de Jung descansa justamente en el encuen-

con la realidad material se daría a través de nuestro

110

�La materia y lo imaginario o de la Danza de Maya en el Vacío

sustrato material, de nuestra corporalidad, es que puede

ento de un superconductor. Un movimiento importante

verificarse un nivel de interacción con la materia que en

de masa podría tener lugar en la medida en que su activi-

efecto hace posible pensar que la investigación sobre lo

dad se acoplara a las configuraciones de tubulina, y

imaginario debería comenzar ahí.

entonces, el autómata celular que podría explicar la
cambiante configuración de la estructura, se vería

La hipótesis de Penrose (2006) supone que el puente

sometido a superposición cuántica.

entre la realidad material y la conciencia podría estar
relacionado con unos componentes de las paredes

Podría ser, según estas ideas, que algún tipo de

celulares, llamadas microtúbulos, que son unas estruc-

oscilación cuántica a gran escala pudiera tener lugar en el

turas tubulares compuestas por unas proteínas llamadas

interior de los microtúbulos, pero que al mismo tiempo,

tubulinas que presentan al menos dos configuraciones

abarcara amplias áreas del cerebro. Penrose sostiene que

diferentes y que parecen autoorganizarse como si se

esto es plausible si se piensa que cualquier actividad

tratara de autómatas celulares, Penrose, siguiendo a

cuántica coherente se desarrolla en un ámbito no local,

Hameroff y Watt (1982), sugiere que aparentemente, a

con lo que podría dar lugar a una actividad de tipo global,

través de estas estructuras podrían ser enviados mensajes

que es justamente la clase de actividad que sostendría la

quizás codificándolos por medio de las cambiantes

conciencia.

configuraciones de la tubulina de las paredes del microtúbulo. Dichas estructuras estarían relacionadas en la

Los microtúbulos y la actividad cuántica que susten-

mayoría de las células con la división celular, o con la

tarían, serían un puente entre una realidad que Penrose

locomoción de los organismos unicelulares, pero en el

asegura que es no local, con una realidad situada en el

caso de las neuronas, quizás estuvieran relacionados con

espacio-tiempo. Para él, ambos niveles de la realidad

el envío de información.

serían tan diferentes, que por ahora sólo dos clases de
física los pueden explicar, y esas dos clases de física son

Para la actividad de las neuronas, podrían representar

extremadamente incompatibles. Para aclarar este miste-

el medio de transporte de la actina, un compuesto

rio, es necesario investigar sobre una física que sea más

químico que propiciaría el que la espina dendrítica se

fundamental, más abarcadora, que pueda ayudarnos a

contrajera (mientras que la ausencia de actina relajaría a

dotar de coherencia a nuestra visión de mundo, ahora

la espina dendrítica), facilitando que se cerrara lo

escindida conceptualmente.

suficiente el espacio sináptico como para que fuera
posible el paso de una señal eléctrica entre células

Siguiendo a estas ideas, podríamos suponer que la

cerebrales contiguas, la ausencia del paso de actina

consciencia entraría en contacto con la realidad material

durante la sinapsis, podría bloquear la señal.

justamente a través de una actividad de nivel cuántico, y
de ser así, cabría pensar que se encontraría “borrosa-

Hameroff y Penrose (1996) suponen que a partir del

mente” imbricada con el sustrato material en un nivel en

hecho de que esas estructuras sean tubulares es que

el que la noción de espacio-tiempo dejaría de tener un

podría pensarse que proveyeran el aislamiento suficiente

sentido común, para enfrentarse a una totalidad no

con respecto a un entorno de manera que estas estruc-

discernible.

turas pudieran sostener algún tipo de actividad cuántica a

El que la actividad de la consciencia pudiera ser así,

gran escala, que señalan podría parecerse al comportami-

supone que el contacto del observador con la realidad
sería profundo y no limitativo por alguna barrera de

111

�Adolfo Benito Narváez Tijerina

objetividad, además cabría suponer que podría darse

pre-espacial, y su naturaleza fundamental no es de mate-

cierta clase de actividad global que implicara a lo mate-

ria energía, sino de información. Admite que la emergen-

rial con la consciencia, de una forma borrosa, lo que o

cia de distorsiones hace que surjan las formas y con éstas

bien podría indicar un nivel de indeterminación funda-

la materia energía (como epifenómenos de la infor-

mental que hiciera muy difícil por ahora distinguir la

mación fundamental). El espacio-tiempo emergería en

actividad de la consciencia desplegándose en la materia,

tanto existiera la materia, por lo tanto cabe suponer que la

3

o bien que en el fondo necesitaríamos pensar más unitari-

lattice existe en ausencia de tiempo y espacio.

amente lo que es en sí la realidad material y la consciencia.

Las formas vistas de esta manera, como emergiendo
de un sustrato de información fundamental fuera del
Grinberg (1979), el desaparecido psiquiatra mexi-

espacio y del tiempo, sería posible concebirlas como

cano, ha propuesto una hipótesis interesante que señala-

“precipitaciones”, como condensadas directamente a

ría en esta dirección. Llamó lattice a ese fondo de la

partir de la lattice. Esa condensación, tiene dos condi-

realidad que era más un sustrato de información-energía

ciones que es importante aclarar: primero, Grinberg

que la energía desplegada en forma caótica de los niveles

sostuvo que el estado de máxima coherencia de la lattice

más densos (lo que llamamos la realidad material en sí).

correspondería a estados vibratorios de la propia lattice

Supuso que ese sustrato tendría una coherencia máxima

de frecuencias altas, mientras que la degradación de

justamente cuando todo su orden existiera sin alteración

dicha coherencia hacia las formas, sería de naturaleza

alguna. Imaginemos un campo material perfectamente

vibratoria de más baja frecuencia. De este modo, cabría

ordenado, pongamos por caso una estructura cristalina de

imaginar que la experiencia del espacio (el “vacío

carbono (un diamante, por ejemplo). Si su arreglo

perceptual” entre las formas o lo que se denomina

molecular fuera absolutamente ordenado, a simple vista

“fondo” en teoría gestalt) sería la decodificación percep-

no cabría distinguirlo de un entorno ordenado que lo

tual de altas frecuencias vibratorias, mientras que la

contuviera. Sumergir esa estructura en agua molecular-

experiencia de los objetos concretos resultaría de la

mente pura implicaría verlo desaparecer ante nuestros

decodificación de bajas frecuencias y baja coherencia de

ojos, pues su organización sería de una transparencia tal

la lattice pre-espacial.

que no podríamos advertir sus bordes de ninguna
manera. Eso sería parecido al estado fundamental de la

El acto mismo de percibir, Grinberg lo imagina como

lattice. Tal estado podría alterarse, y en tal caso, surgirían

la interferencia de la lattice con lo que él denomina

imperfecciones. Una partícula subatómica sería en sí una

“campo neuronal”. Toda la materia que contiene el

imperfección de la lattice que se manifestaría como una

cerebro humano sería, siguiendo estas ideas, una precipi-

discontinuidad, como una distorsión, como una forma.

tación de la lattice misma, de modo que no cabría
establecer una diferencia fundamental entre la mente-

En su estado más perfecto, la lattice sería absoluta-

cerebro y la lattice misma, ambas serían lo mismo en un

mente “plana”, no cabría distinguir más que una unifor-

cierto nivel. Pese a ello, el campo neuronal actuaría en

midad que se extendería hacia todas las direcciones, por

cierto modo como una parte activa de la lattice

lo tanto sería invisible para nuestros sentidos, acostumb-

de la siguiente manera: cada vez que una neurona es

rados a percibir en función de formas que emergen del

activada, esto produce cambios en su superficie celular,

fondo. Grinberg sugirió que esta matriz es en sí

lo que produce potenciales eléctricos, mismos que trans-

112

�La materia y lo imaginario o de la Danza de Maya en el Vacío

forman la estructura misma de la lattice.

¿Qué es la lattice en sí misma? Podríamos concebirla
como un fondo de infinitas posibilidades, como la fuente

La miríada de sinapsis que son necesarias para que

misma de cualquier experiencia (externa o interna),

una actividad humana tenga lugar, supondría un cambio

como el principio del que surgiría la experiencia, como

colosalmente complejo de la lattice. En un cierto modo

un telón de fondo de la realidad en sí (¿como ocultami-

bastante real, cada pensamiento humano transformaría a

ento de lo real también?). Como tal, vale sentir una

ese tejido sutil de lo real, cambiando su estado de coher-

curiosidad vibrante sobre lo que cabría imaginar que

encia por un estado de decoherencia. Grinberg concibió

pueda ser tras de este fondo.

que de este modo sería concebible que los pensamientos

Es posible ver a través de esta concepción que entre-

cambiarían a lo real, haciendo que la actividad de la

laza en un nivel fundamental a lo material y a la

mente en efecto creara estados de lo real, precipitando

consciencia, al fondo premental que señalara Jung en sus

activamente sus procesos, fenómenos, u objetos, directa-

últimas exploraciones de lo inconsciente, a la realidad

mente a partir de la matriz pasiva.

inaccesible de Lacan, al magma de Castoriadis, a lo
imaginario, como sustratos no formados, pero poten-

Grinberg llegó a afirmar que el mundo que conoc-

ciales, latentes.

emos es el resultado de la interacción del campo neuronal

En la mitología hindú, Maya o Maia era la diosa

y la lattice. Su experiencia con Pachita, una chamana

madre, la que engendraba en sí al universo visible. La

mexicana, le llevó a ser testigo de condensaciones

diosa colaboraba con Brahman el que no tenía forma,

–aparentemente milagrosas- de objetos directamente a

dándole forma a sus pensamientos. Para algunas concep-

partir de la invisible lattice, cuando Pachita atendía a sus

ciones mítico-religiosas y escuelas filosóficas del

pacientes. Aunque estos hechos extraordinarios difícil-

subcontinente, maya es la personificación del engaño, de

mente podríamos atestiguarlos en nuestra vida cotidiana,

la ilusión, que cubre como un velo a nuestra mirada

Grinberg suponía que en nuestra manera de interactuar

haciéndonos caer en un sueño que ata a nuestro espíritu a

con el mundo, poseemos inadvertidamente esa milagrosa

la ilusión de este mundo.

capacidad; suponía que como seres poseedores de la

En la literatura puránica, Maya es la madre de Mritiu,

facultad del pensamiento, somos creadores activos de la

la personificación de la muerte. Maya cubre los ojos de

realidad.

Vishnu para hacerlo dormir el sueño divino. Maya se
extiende como un velo invisible haciéndose en apariencia

La idea de Grinberg, evidentemente, lleva a pensar en

inconmensurable hasta el grado de ser omnibarcante,

el colapso de función de onda de Schrödinger, en el

sólo para crear la ilusión de la separación, de la dualidad,

sentido de que la lattice tomaría el lugar de esa “sopa

de lo externo e interno. Maya danza, y en su danza separa

cuántica” probabilística que sólo quedaría fija tras el acto

a lo unitario primordial, que es en sí un vacío paradójico,

de observación. Pero en el caso de la propuesta del cientí-

que es pleno, prístino, más allá de cualquier apariencia

fico mexicano, ese medio de probabilidades infinitas es

concebible.

hasta cierto punto reducido por estos caminos que dejan
los hábitos. Los caminos que son creados son en el fondo

Maya puede ser un velo, pero es a partir del velo, de
rasgarlo, que podríamos atisbar tras de.

creaciones y creencias que pone en la realidad el observador, que a su vez forma parte (también como un
precipitado a partir de) de la propia lattice.

113

�Adolfo Benito Narváez Tijerina

Referencias bibliográficas

Feynman, R. P. (1949B). “Space-Time Approach To Quantum Electrodynamics”. Physical Review, N° 76, pp. 769–789.

Aspect, A. (2005). “The Bohr-Einstein Debate And Quantum Entanglement Tested Experimentally”. En: Hyperlink

Frey-Rohn, L. (1991). De Freud A Jung. México: Fce.

"Http://Www2.Cnrs.Fr/Sites/Communique/Fichier/Bohr_Eisntein_En.Pdf
"Http://Www2.Cnrs.Fr/Sites/Communique/Fichier/Bohr_Eisntein_En.Pdf

Grinberg, J. (1979). El Cerebro Consciente. México: Trillas.

(1 De Febrero De 2015)
Hameroff, S. Watt, R.C. (1982). “Information Processing In MicrotuBohm, D. (1988A). La totalidad y el orden implicado. Barcelona: Kairós.

bules”. Journal of Theoretical Biology. N° 98, pp. 549- 561.

Bohm, D. (1999). “El cosmos, la materia, la vida y la conciencia”. En:

Jauch, Josef M.; Rohrlich, Fritz (1955). The Theory of Photons and

Lorimer, David (Ed.). El espíritu de la ciencia. Barcelona: Kairós.

Electrons. Cambridge, Mass.: Addison-wesley.

Bohm, D. y Peat, D. (1988B). “Ciencia, Orden Y Creatividad. Las Raíces

Hameroff, S. y Penrose, R. (1996). “Orchestrated Reduction Of Quantum

Creativas De La Ciencia Y La Vida”. Barcelona: Kairós.

Coherence In Brain Microtubules, A Model For Consciousness”. En:
Hamerroff, Stephen, Y Otros. Toward Science Of Consciousness:

Bohm, D. y Peat, D. (1988B). Ciencia, orden y creatividad. Las raíces

Contributions From The 1994 Tucson Conference. Massachusetts: Mit

creativas de la ciencia y la vida. Barcelona: Kairós.

Press.

Bohm, D. y Vigier, J.P. (1954). “Model Of The Causal Interpretation Of

Hawking, S. W. y Ellis, George F. R. (1973): The Large Scale Structure of

Quantum Theory In Terms Of A Fluid With Irregular Fluctuations”. Phys.

Space-Time. Cambridge: Cambridge University Press.

Rev. Vol. 96, N° 1, pp. 208–216.
Hooft, G. (1995). Diagrammatica. The Path To Feynman Rules.
Carr, B. Ed. (2007). Universe Or Multiverse?. Cambridge: Cambridge

Cambridge: CambridgeUniversity Press.

Univ. Press.
Hooft, G., Veltman, M.(1973). Diagrammar. Cern Preprint.
Castoriadis, C. (1975). La Institución Imaginaria de la sociedad.
Barcelona: Tusquets Editores, Colección Acracia.

Jauch, J. M. y Rohrlich, F. (1955). The Theory Of Photons And Electrons.

Costa De Beauregard, O. (1947). “Le Principe De Relativité Et La

Cambridge, Mass: Addison-Wesley.

Spatialisation Du Temps”.En: Revue des Questions Scientifiques
Bruselas: Société Scientifique De Bruxelles, pp. 38-65.

Kaku, M. (2005): Universos Paralelos. Madrid: Atalanta.

Dewitt, B. y Graham, N. Eds. (1973). The Many-Worlds Interpretation of

Kuhn, T. (1971). La estructura de las revoluciones científicas. México:

Quantum Mechanics. Princeton: Princeton Series In Physics.

Fondo de Cultura Económica

Everett, H. (1956, 1973). “Theory Of The Universal Wavefunction”. Tesis,
Princeton University.

Lacan, J. (1988). Escritos I. México: Siglo XXI Editores.

En: Http://Www
Tc.Pbs.Org/Wgbh/Nova/Manyworlds/Pdf/Dissertation.PdfFeynman, R. P.
(1949A). “The Theory Of Positrons”. Physical Review 76, 749–759._

114

Lacan, J. (1999). Escritos II. Siglo XXI. México: Editores S.A De C.V.

�La materia y lo imaginario de la danza maya en el vacío.

Carlos Leal Iga / Jesús Manuel Fitch Osuna

Lacan, J. (2006). El Seminario De Jacques Lacan. Libro 1: Los Escritos
Técnicos De Freud, 1953-1954. Buenos Aires: Paidós.

TOrtoli- P. (1997). El cántico de la cuántica. Barcelona: Gedisa.

Penrose, R. (2006). Lo grande, lo pequeño y la mente humana. Madrid:
Akal.

Talbot, M. (1995). Más allá de la teoría cuántica. Barcelona: Gedisa.

Tegmark, M. (2003). Parallel Universes. New York: Scientific American.

Tegmark, M. (2014). Our mathematical universe: my quest for the
ultimate nature of reality. New York: Knopf Doubleday Publishing Group

Vigier, J.-P. (1954). Recherches Sur l'interprétation Causale de la Théorie
des Quanta. Tesis De Estado. París: Université De Paris, Faculté Des
Sciences.

Weinberg, S. (2005). "Living In The Multiverse". En: Hyperlink
"Http://Arxiv.Org/Abs/Hep-Th/0511037V1" Http://Arxiv.Org/Abs/HepTh/0511037V1 (1 De Feb. De 15).

Zizek, S. (2010). Cómo Leer a Lacan. Buenos Aires: Paidós.

Contexto Septiembre
2012
66 115

�Antonio López-Gay

Reseña del libro " Traditions: The “Real”, the Hyper, and
the Virtual in the Built Environment" y otros..
Recibido: 08/12/2014
Aceptado: 27/02/2015

En el tiempo que leí Rayuela no imaginé que
la propuesta de Julio Cortázar (una novela: muchas
novelas) descubriría que nada es lo que parece y que si
se mira dos veces, todo es siempre el punto de partida
de “lo posible”.(Cortázar, 1984). Aquí se presenta uno
de los tantos “mapas” con los que puede construirse y
re-construirse el hipertexto del imaginario urbano:
Libro X1 [C.8 subtema 1 y 2 -C.10 subtema 1] ---Libro X2 [C.2 subtema 4 -C.3 subtema 3] ---- Libro
X3 [segundo libro C.20-primer libro C.9] ---- Libro
Xn [
] ---Los textos seleccionados y los fragmentos de
los mismos pueden ser sustituidos, intercalados o
colocados en una posición distinta; esta propuesta
parte del mundo cotidiano de la investigación, donde
se consultan varios libros para fundamentar una idea,
así se forman hipertextos temporales que permiten la
apropaiación del discurso y la creación del conocimiento. Las ciudades contemporáneas exigen herramientas flexibles y complejas como sistemas de
aproximación.
En 2014, Nezar AlSayyad publica Traditions:
The “Real”, the Hyper, and the Virtual in the Built
Environment (Libro X1 ); el texto está dividido en
diez capítulos, prefacio y preámbulo: 1. The Form of
Dwellings: A Lens on Tradition 2. Problematizing
Tradition in the Built Environment 3. Conceptualizing

Diana Maldonado

1

Tradition and Modernity 4. Tradition and the Vernacular 5. Colonialism, Identity, and Tradition 6. Tradition, the Nation-State, and the Built Environment 7.
Tradition, Tourism, and the Politics of Encounter 8.
Hyperreality and Simulation: Spectacle in Traditional
Built Environment 9. Tradition and Authenticity 10.
Tradition and Virtuality. Cuenta con 236 páginas; la
editorial es Routledge. Taylor &amp; Francis Group.
(ISBN 978-0-415-77773-5)
Con este trabajo, AlSayyad sintetiza veinticinco años de reflexiones sobre el vínculo entre tradición
y ambiente construido, a decir del autor, la tradición
está inmersa en todos los aspectos de la vida cotidiana, nadie puede escapar de ella. La normativa de los
discursos con los cuales se explica la tradición está
basada en el lugar y temporalmente situada; la tradición es entendida como un legado estático del
pasado perteneciente a un grupo selecto de personas;
sin embargo, en un mundo donde la gente se mueve
más en el espacio de los flujos que en el espacio de los
lugares, las tradiciones que antes se anclaban al territorio, ahora tienen sus raíces en la información. De
alguna manera, los primeros siete capítulos priorizan
una cara de la moneda representada por discursos
sobre tradición y forma construida; es a partir del
octavo ensayo donde se consideran los lugares
reales/irreales. La pieza clave en la revisión de importantes aportaciones teóricas para el estudio de los
asentamientos

1 Diana Maldonado. México. Arquitecta. Maestra en Ciencias por la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL); y Doctora en Arquitectura con acentuación en teoría,
por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Maldonado es profesora de tiempo completo en la Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma de Nuevo
León, Mexico; su principal interés es la arquitectura vernacula urbana y la complejidad de su contexto (asentamientos informales). En 2010 completó una Estancia Posdoctoral en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo. Universidad de Buenos Aires (UBA), Argentina. En 2011-2010 realizó una estancia de invistigación en The
University of Texas at Austin. School of Architecture, apoyada por la beca Fulbright-García Robles. En 2013-2014 fue Visiting Scholar en The University of California at
Berkeley. Actualmente, trabaja en proyectos de investigación relacionados con documentación participativa (post-mapas); la des-territorialización de la idea de “frontera”;
y redes socio-espaciales y sustenatbilidad urbana. Desde 2012 pertenece al Sistema Nacional de Investigadores SNI.
Información de contacto: diana@maldonado.org.mx

33

119

�Diana Maldonado

tradicionales y arquitectura vernácula, es la propuesta
de tres categorías distintas del ambiente construido: lo
real, lo hiper y lo virtual; en conjunto (incluyendo lo
imaginado), representan las multidimensiones del
fenómeno espacial.tantes aportaciones teóricas para el
estudio de los asentamientos tradicionales y arquitectura vernácula, es la propuesta de tres categorías
distintas del ambiente construido: lo real, lo hiper y lo
virtual; en conjunto (incluyendo lo imaginado), representan las multidimensiones del fenómeno espacial.
Capítulo [8], subtemas 1 y 2: On Hyperreality and
Simulation / Hyper: ASpectrum of Definitions. AlSayyad analiza la propuesta de Umberto Eco, Jean
Baudrillard, Gilles Deleuze y Felix Guattari, para
explicar los dos conceptos clave del capítulo: la hiperrealidad y la simulación. En sentido amplio, la hiperrealidad puede definirse como una exageración de lo
real/real, algo que va más allá de “eso”. De acuerdo
con la mayoría de los académicos europeos, sólo en
lugares como Las Vegas podría existir la “hiperrealidad desaforada”, ya que los norteamericanos son los
creadores del “falso absoluto” debido a su obsesión
por “the real thing” (Eco, 1999).

relacionados con la esencia, en oposición a una
existencia física. Lo virtual establece canales de
comunicación que permiten “hacer presente lo que
está ausente” (Shields, 2003). La virtualidad se puede
definir como una frontera de espacios intermedios
donde nada es absoluto (hiper), real o imaginado, sino
una simulación ininterrumpida. Lo virtual y lo real
son conceptos co-dependientes; la vida cotidiana es
uno de los ejemplos más contundentes de esta
relación. A partir de lo virtual se desvelan múltiples
formas de comprometerse con la realidad (AlSayyad,
2014).

La simulación utiliza modelos para crear algo "real"
sin referencia del original, genera hiperrealidades que
muestran señales de “lo verdadero”: el simulacro es
un circuito continuo sin límites, se intercambia por sí
mismo (Baudrillard, 1994). Existe otro tipo de simulación que se vuelve contra todo el sistema de semejanza y réplica, ya que selecciona todas las opciones para
multiplicar la potencialidad del proceso. Lo hiperreal
es distinto de lo imaginado y de lo real/real; la simulación utiliza la nostalgia para representar una verdad de
segunda mano formada de las experiencias e imágenes guardadas en la memoria (AlSayyad, 2014).
Capítulo [10], subtema 1: Defining the Virtual and the
Real. A través del estudio crítico de diferentes posturas con respecto a la virtualidad (Rob Shields, Marshal McLuhan y Jean Baudrillard), Nezar AlSayyad
determina lo real y lo virtual. En el diccionario, la
palabra virtual es definida como los sentidos relacionados con cualidades o virtudes particulares, capaces
de producir un resultado determinado; sentidos

120

Fuente propia

�Reseña / " Traditions: The “Real”, the Hyper, and the Virtual in the Built Environment" y otros

Spatial Questions. Cultural Topologies and Social
Spatialisations (LibroX2), es el nombre del texto que
Rob Shields publica en 2013; el trabajo está dividido
en 6 capítulos: 1. Overtures 2. Spatialisations 3.
Histories of Spaces 4. The Socialness of Space 5.
Topologies 6. Cultural Topology. En el primer capítulo, Shields explica que el principal argumento del
texto es establecer una topología cultural mediante la
revisión de la naturaleza y las teorías de representación del espacio y la espacialización. Esta perspectiva
“virtual” permite considerar las tres dimensiones de
la experiencia espacial cotidiana, y a la vez incluir
otras dimensiones espacio-temporales, muchas veces
superpuestas. Shields define topología como un análisis distinto que va más allá de la geometría, ya que
ofrece un riguroso método fundamentado en conexiones y redes flexibles que permite trabajar con espacialidades múltiples, aquí las dimensiones representan
variables, lo importante no es su graficaciónubicación, sino las combinaciones entre ellas. El libro
cuenta con 197 páginas; la editorial es SAGE. (IBSN13: 978-1-84860-665-4)
Capítulo [2] subtema 4: The Spatialisation of Places
and Regions. En este apartado, Shields explica la
diferencia entre espacio y espacialización. Los procesos de espacialización del territorio representan un
horizonte de significados y símbolos; cada sitio es
construido para desarrollar ciertas actividades sociales, esto constituye el origen de su identidad, así se
diferencian lugares románticos, contaminados, aburridos, cálidos, entre otros. Esta tipología constituye la
segunda naturaleza topológica donde quedan incluidas
imágenes de lugares muchas veces contradictorias
entre sí, originando re-codificaciones de los sitios
(lugares seguros o peligrosos, de uso local o para
turistas, etcétera). A través de los procesos de espacialización, los lugares se convierten en un banco de
memoria para las sociedades. Las espacilaizaciones
son teóricamente una abstracción, por lo que el espacio en sí mismo puede ser defendido como algo “real”.
Topológicamente hablando, la espacialización se
desdobla sobre la superficie real, y ésta la refleja
(Shields, 2013).

Capítulo [3], subtema 3: Dimensionality: Three,
Four or More? Este capítulo se titula Histories of
Spaces; la pregunta que da nombre al subtema, puede
ser la que sintetiza la lucha interna de los profesionales contemporáneos de la disciplina. La experiencia
especial cotidiana en un mundo 3D se ve fracturada
por un hecho simple: la imagen reflejada en el espejo;
esa imagen es igual en la espacialidad de la experiencia del día a día; sin embargo, la geometría Euclidiana
no puede superponer un lado con su contraparte. Este
problema puede ser un indicador de la dimensionalidad del espacio. El espacio es una sustancia de propiedades topológicas reflejadas en la experiencia ordinaria. De acuerdo con Shields, una perspectiva virtual,
más que material, como herramienta para la comprensión de las relaciones espaciales, puede ser el principio de la respuesta (Shields, 2013).

Fuente propia

121

�Diana Maldonado

En el año 2011 se publica la primera edición en
español de la novela 1Q84 (Libro X3), escrita por
Haruki Murakami. El título del texto es una clara
referencia a la novela de George Orwell, 1984.
Murakami utiliza la letra “Q”, que en japonés es equivalente al 9, para situar a sus personajes principales
(Aomame y Tengo) en dos mundos paralelos, relacionados espacialmente. El texto cuenta con 737 páginas;
fue publicado por Tusquets Editores. (ISBN 978-607421-245-7)

Los tres textos seleccionados tienen distintos temas,
enfoques y disciplinas; lo que permite su conexión es
la perspectiva simultánea de la multidimensionalidad
del fenómeno urbano (real-real; imaginada, hiperreal;
virtual). Tal vez desde ahí, se puedan construir nuevas
teorías para la comprensión de las ciudades. “El simulacro nunca es el que esconde la verdad – es la verdad
la que esconde el hecho de que no existe como tal”
(Baudrillad, 1994)

Capítulo [20]: TENGO. La Morsa y el Sombrerero Loco. “No cabe duda. Hay dos lunas. Una era la
Luna de toda la vida, la otra, una luna mucho más
pequeña de color verde. Parecía una niña no deseada,
una pariente lejana pobre y fea, a la que la vida había
maltratado y que era repudiada por todos… ¿Querrá
decir, se preguntó Tengo a sí mismo, que estoy en el
mundo de la novela?...Miró a su alrededor en busca
de respuestas, pero el paisaje que se desplegaba ante
sus ojos era el de una urbanización metropolitana de
lo más normal…La Reina de Corazones, La Morsa y
el Sombrero Loco no estaban allí. Lo único que había
a su alrededor era el cajón de arena y el columpio
desiertos, la farola de mercurio que esparcía su luz
inorgánica, los aseos públicos cerrados con llave, el
edificio Nuevo de seis plantas, un tablón de anuncios
del barrio…el ruido de siempre, las luces de siempre…”.
Capítulo [9]: AOMAME. Cambió el paisaje, cambiaron las reglas. “…En algún momento, el mundo que
conozco ha desaparecido o se ha marchado y un
mundo diferente lo ha sustituido. …Es decir, los sentidos de este yo que se encuentra aquí pertenecen al
primer mundo, pero ese mundo se ha convertido en
otro diferente, en el cual la transformación de la realidad es por ahora, algo limitada. La mayor parte del
Nuevo mundo, se sirve del mundo que yo conozco tal
y como es…1Q84 así voy a denominar este Nuevo
mundo. Q de “question mark”. Algo que carga con
una interrogación a sus espaldas…Salió de la ducha,
se secó con una toalla y miró su cuerpo desnudo reflejado en el espejo de la puerta… “Otra vez el maldito
cumpleaños…mira que llegar a los treinta en un
mundo sin sentido como este…1Q84.
Ahí era donde estaba ella” (Murakami, 2011).

122

Fuente propia

�Reseña

Referencias bibliográficas
Alsayyad, N. (2014), Traditions: The "Real", the
Hyper, and the Virtual In the Built Environment. New
York: Routledge.
Baudrillard, J. (1994), Simulacra and Simulation. Ann
Arbor, MI: The University of Michigan Press.
Cortázar, J. (1984), Rayuela. Barcelona: Alfaguara.
Eco, U. (1999), La estrategia de la ilusión. Barcelona:
Lumen.
Murakami, H. (2011), 1Q84. Barcelona: Tusquets
Editores.
Orwell, G. (2004), 1984/ Rebelión en la Granja.
México: Editorial Tomo.
Shields, R. (2003),The Virtual. New York: Routledge.
Shields, R. (2013), Spatial Questions. Cultural Topologies and Social Spatialisations. Los Angeles, CA:
SAGE.

123

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="260">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3189">
                  <text>Contexto : Revista de la Facultad de Arquitectura</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479141">
                  <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="606849">
              <text>Contexto</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="606851">
              <text>2015</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="606852">
              <text>9</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="606853">
              <text>10</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="606854">
              <text>Marzo-Agosto</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="606855">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="606856">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="606850">
                <text>Contexto, Revista de la Facultad de Arquitectura, 2015, Vol 9, No 10, Marzo-Agosto</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="606857">
                <text>Sousa-González, Eduardo, Director Editorial</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="606858">
                <text>Arquitectura</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="606859">
                <text>Urbanismo</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="606860">
                <text>Imaginario urbano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="606861">
                <text>Materiales</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="606862">
                <text>Economía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="606863">
                <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="606864">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Arquitectura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="606865">
                <text>Barrera Domínguez, Ramón Alejandro, Editor</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="606866">
                <text>Martínez Martínez Oreida, Editor</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="606867">
                <text>01/03/2015</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="606868">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="606869">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="606870">
                <text>2021260</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="606872">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="606871">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="46">
            <name>Relation</name>
            <description>A related resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="606873">
                <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1785403&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="606874">
                <text>San Nicolás de los Garza, Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="606875">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="606876">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="14368">
        <name>Constructivismo</name>
      </tag>
      <tag tagId="38885">
        <name>Cultura urbana</name>
      </tag>
      <tag tagId="38745">
        <name>Google</name>
      </tag>
      <tag tagId="38884">
        <name>Imaginarios urbanos</name>
      </tag>
      <tag tagId="38886">
        <name>Interacción social</name>
      </tag>
      <tag tagId="38879">
        <name>Reseña</name>
      </tag>
      <tag tagId="35899">
        <name>Tecnologías emergentes</name>
      </tag>
      <tag tagId="6992">
        <name>Turismo</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="21750" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="18044">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/260/21750/Contexto_2016_Vol_10_No_13_Septiembre.pdf</src>
        <authentication>3871de6cfa885bfe45af083bd9a580ca</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="607390">
                    <text>�Presentación

��Presentación

Habitabilidad de la población en viviendas y ciudades de
Europa y América Latina
Diego Sánchez-González1

Coexistimos, compartimos y pugnamos por el espacio urbano, en un intento, no siempre acertado, por
hacer habitables la vivienda y el barrio que moramos.
El fenómeno se vuelve especialmente complejo en un
contexto de progresiva concentración de la población,
sobre todo, en las grandes ciudades de los países en
desarrollo (ONU, 2009). Así, la literatura se centra en
comprender los procesos sociodemográficos y ambientales derivados de la urbanización acelerada y los problemas de habitabilidad que afectan, principalmente, a
los grupos vulnerables (Dammert, 2001; Olmo y Rendueles, 2007; Sousa-González, 2011).
La habitabilidad es la razón profunda y la definición esencial de la arquitectura y el urbanismo. A pesar
de que muchos se han preocupado por el espacio habitable, la realidad actual del diseño de viviendas y espacios urbanos dista mucho de alcanzar ese fin ansiado, y
queda relegado a un término accesorio, superfluo y de
consumo (López-De Asiain, 2001). No es de extrañar
que los problemas de habitabilidad que afectan a la vivienda y el barrio conformen parte del argumento central de investigaciones recientes que tratan de generar
conocimientos encaminados a favorecer una planificación urbana sostenible, tanto social como medioambiental (Buchwald, 2003; Talen, 2012). Al respecto,
Carmen Egea Jiménez, de la Universidad de Granada
(España), José Antonio Nieto Calmaestra, del Instituto
de Estadística y Cartografía de Andalucía (España), y
Danú Alberto Fabre Platas, de la Universidad Veracruzana, desde el enfoque del Derecho a la Ciudad, analizan las condiciones de vida de la población a nivel de
vivienda y barrio en las ciudades capitales de provincia
de Andalucía (España). Igualmente, los resultados de
esta investigación señalan que el nivel habitabilidad
de la vivienda y del barrio están determinados por las
implicaciones de la ubicación espacial y los niveles de
desvantaja socio-habitacional, así como los matices derivados de la heterogeneidad del espacio habitable.
El rápido crecimiento urbano y la especulación han
agudizado las desigualdades sociales y la vulnerabilidad de la población, especialmente, de los niños, personas mayores y personas con discapacidad (Lasarte et
al. 2007; Sánchez-González y Egea, 2011). A pesar del

(p.p. 5-7)

esfuerzo legislativo en los cambios en la configuración
del espacio urbano y la protección de los derechos de
las personas con discapacidad, siguen existiendo importantes retos sociales y urbanísticos para reducir su
vulnerabilidad y poder alcanzar mayores niveles de habitabilidad en la vivienda y el barrio. Así, el segundo
artículo, Patricia López Peláez y Juan Carlos De Peralta Ortega, de la Universidad Nacional de Educación a
Distancia (España), analizan el marco legal y constitucional asociado al grupo de personas con discapacidad,
así como los problemas para su implementación en el
contexto inmobiliario y urbano en España. También,
ambos autores discuten sobre el progreso del planeamiento urbanístico y la relativa protección de los derechos de las personas con discapacidad en relación al
acceso y uso de los entornos urbanos. Al respecto, los
problemas de accesibilidad y calidad de vida de las viviendas y del espacio urbano han agravado la exclusión
social de las personas con discapacidad, especialmente,
personas mayores y dependientes (Sánchez-González,
2009 y 2015). Por ello, se propone la necesidad de generar estrategias de intervención sobre las condiciones
ambientales y urbanísticas, encaminadas a garantizar el
disfrute universal de los recursos y servicios.
El modelo global de crecimiento económico, agudizado por una insaciable sociedad de consumo de
energías no renovables, está provocando la pérdida de
la biodiversidad y la destrucción de ecosistemas en el
planeta, así como está acelerando los efectos del cambio climático (Gore, 2007). También, en el último siglo
la comunidad científica ha evidenciado que la falta de
planificación urbana y regional ha tenido importantes
implicaciones socioespaciales en el subdesarrollo económico y la vulnerabilidad social de la población. Asimismo, se ha subrayado la necesidad de realizar una
aproximación social y medioambiental a la habitabilidad de las ciudades y sus territorios en regiones en
desarrollo, con objeto de propiciar un modelo de desarrollo social sostenible, que implique la participación
activa de sus comunidades en el diseño de un entorno
energéticamente eficiente (Sánchez-González, 2012).
En este sentido, Carmen Leyva Fontes, Aymeé Alonso
Gatell y Miguel Reynoso Flores, de la Universidad de

5

�Diego Sánchez González

Camagüey (Cuba) y de la Universidad Autónoma de
Nuevo León (México), se aproximan al caso de estudio
de la ciudad cubana de Camagüey, con objeto discutir
sobre la ausencia de diseños habitacionales energéticamente sostenibles en este país caribeño. En este sentido, los autores proponen una mayor sensibilidad hacia
la eficiencia energética en las políticas de vivienda social, así como plantean diferentes diseños de tipologías
habitacionales basadas en el bajo consumo energético
para la ciudad de Camagüey.
La especulación inmobiliaria explica, en buena
medida, los problemas de habitabilidad de la vivienda
y el barrio. También, la dinámica de ocupación del suelo infieren en las externalidades del territorio. Por ello,
el precio del inmueble tiene repercusiones importantes sobre la desigualdad social y el acceso a servicios,
equipamientos e infraestructuras. A continuación, Jesús Manuel Fitch Osuna, de la Universidad Autónoma
de Nuevo León (México), se aproxima al sistema de
valuación masiva de inmuebles para fines de tasación
en Cataluña, España. También, dicho autor indica que
la accesibilidad continúa siendo un factor determinante
en la organización de los valores inmobiliarios a escala regional, así como la proximidad a la costa por sus
características paisajistas, infraestructura y servicios.
Precisamente, el litoral catalán sufre una alta presión
urbanística que implica el deterioro de sus ecosistemas
y la necesidad de reflexionar sobre el actual plan de
ordenación del territorio y el modelo de crecimiento
económico.
En Europa fue testigo de los inicios de la Revolución Industrial y sus consecuencias menos deseadas.
En países, como Reino Unido, Alemania, Francia, Italia y España, encontramos vestigios históricos de la
urbanización acelerada y de la explotación insostenible de los limitados recursos naturales que demandaba una indómita industrialización, circunstancias que
agravaron los problemas sociales y medioambientales.
Precisamente, Laurène Wiesztort, de la Universidad
de Artois (Francia), se interesa por la ciudad de Lille,
localizada en la histórica región francesa de Nord-Pasde-Calais, y que fue devastada, como escenario bélico,
por las dos guerras mundiales y por la intensa actividad
minera. Al respecto, la autora reflexiona sobre las políticas territoriales y medioambientales implementadas
en esta región desde la década de 1990, a través de la
recuperación del paisaje natural y la preservación de
los espacios públicos verdes, cuyos beneficios inciden
en la habitabilidad de la población. Como resultado de
esta investigación doctoral se indica que las ciudades
medias y pequeñas, así como los municipios rurales
desempeñan un papel centran en las políticas territoriales y en la preservación del medioambiente, donde la

6

naturaleza juega un papel central por su valor ecológico, paisajístico, social, económico y cultural. Además,
las experiencias y los resultados compartidos avalan
las enormes posibilidades de seguir desarrollando esta
línea de investigación centrada en la recuperación de
los paisajes naturales alterados por la acción antrópica,
a partir del desarrollo social ordenado de sus potencialidades, y de favorecer la habitabilidad de la población.
La historia nos permite aproximarnos a las transformaciones que experimentaron nuestras ciudades y
conocer mejor la habitabilidad que ofrecían sus viviendas y barrios. Del mismo modo, las urbes actuales son
producto de intervenciones pasadas, cuya naturaleza y
cimientos históricos nos permiten comprender el pasado de los problemas del espacio urbano y sentar las
bases para posibilitar soluciones sostenibles de habitabilidad en diseño y planificación urbana (Allison &amp; Peters, 2011). Así, Erika Patricia Cárdenas Gómez, de El
Colegio de Jalisco (México), a partir de material cartográfico, bibliográfico y estadístico, revisa las transformaciones sociales, económicas, políticas y culturales
experimentadas por la ciudad turística y portuaria de
Acapulco (México) desde su fundación en el año 1567.
También, Gabriela Carmona Ochoa, de la Universidad
Autónoma de Coahuila (México), nos presenta, mediante el uso de imágenes de internet y de la netnografía, un análisis del imaginario urbano de la ciudad de
Saltillo, a través del archivo fotográfico del Alejandro
V. Carmona, un destacado fotógrafo de dicha urbe.
La habitabilidad se expresa a través de dónde y
cómo vive la gente en sus viviendas y barrios. Por ello,
su abordaje implica la necesidad de favorecer diagnósticos adecuados sobre las condiciones de habitabilidad
de la población, sobre todo, desfavorecida de las urbes
actuales. Justamente, Diego Sánchez-González, de la
Universidad Autónoma de Nuevo León (México), nos
reseña el libro titulado Quién vive dónde. Las condiciones de habitabilidad de la población que vive en las
grandes ciudades andaluzas (Universidad de Granada,
2015), coordinado por Carmen Egea Jiménez y José
Antonio Nieto Calmaestra. Así, esta obra de geografía
urbana y social nos permite aproximarnos a las diferencias socioespaciales y las condiciones de habitabilidad
de la población desfavorecida en las principales urbes
andaluzas, mediante el uso de indicadores de desforecimiento, déficit habitacional y nivel de desventaja
socio-habitacional, cuyo conocimiento brinda enormes
posibilidades a la planificación de las políticas sociales
en la región.
En el cierre del presente número, Adolfo Narváez
Tijerina, de la Universidad Autónoma de Nuevo León
(México), nos presenta la obra titulada Imaginarios de
modernidad y tradición. Arquitectura del siglo XX en

(p.p. 5-7)

�Habitabilidad de la población en viviendas y ciudades de Europa y América Latina

América Latina (Miguel Ángel Porrúa 2015), coordinada por Catherine R. Ettinger, donde se aborda la
relación entre la modernidad y la tradición de la arquitectura en América Latina y el Caribe, a través de
sus representaciones en la fotografía, el cine, la prensa
especializada, el discurso político, y la literatura. Precisamente, en la región el imaginario y la ficción literaria
tienen un alto valor en la comprensión de la arquitectura y, en general, de la ciudad histórica, presente y futura
(Prieto-González, 2012; Narváez-Tijerina et al. 2013).
A través de sus páginas el ávido lector encontrará
el producto de un ilusionante proyecto editorial, resultado del esfuerzo compartido de autores, evaluadores
anónimos y miembros del Comité Editorial, así como
de las autoridades de la Facultad de Arquitectura y de
la Universidad Autónoma de Nuevo León. Sin duda,
su lectura contribuirá a avivar la ineludible discusión
sobre los temas actuales y los retos futuros de la arquitectura y los estudios urbanos y regionales, desde una
perspectiva interdisciplinaria y aproximaciones desde
las Ciencias Sociales y Humanidades.

Referencias
Allison, Eric W.; y Peters, Lauren (2011). Historic
Preservation and the Livable City. Hoboken, New Jersey: John Wiley &amp; Sons, Inc.
Buchwald, Emilie (2003). Toward the Livable City.
Minneapolis, MN: Milkweed Editions.
Dammert, Lucía (2001): “Construyendo ciudades
inseguras: temor y violencia en Argentina”, Eure-Revista Latinoamericana de Estudios Urbanos Regionales, Vol. 27, Nº 82, pp. 5-20.
Gore, Albert (2007). Una verdad incomoda. Barcelona: Gedisa.
López-De Asiain, Jaime (2001). Arquitectura, Ciudad y Medioambiente. Sevilla: Universidad de Sevilla-Junta de Andalucía.
Lasarte, Carlos; Moretón, María Fernanda; y
López-Peláez, Patricia (coord.) (2007).
Patricia López Peláez (coord.) La protección de las
personas mayores. Madrid: Tecnos.

León.
Olmo, Carolina; y Rendueles, César (2007). “Las
grietas de la ciudad capitalista. Entrevista a David Harvey”. Cuadernos del Cendes, Vol. 24, Nº 65, pp. 131138.
ONU (2009): Seguimiento de la población mundial: Con especial referencia a la distribución de la
población, la urbanización, la migración interna y el
desarrollo. New York: Organización de Naciones Unidas.
Prieto-González, José Manuel (2012). Poéticas urbanas. Representaciones de la ciudad en la literatura.
Monterrey: Universidad Autónoma de Nuevo León.
Sánchez-González, Diego (2009): “Geografía del
envejecimiento vulnerable y su contexto ambiental en
la ciudad de Granada: Discapacidad, dependencia y exclusión social”, Cuadernos Geográficos, Nº 45, Octubre-Marzo, pp. 107-135.
Sánchez-González, Diego (2012). “Aproximaciones a los conflictos sociales y propuestas sostenibles
de urbanismo y ordenación del territorio en México”,
Revista de Estudios Sociales, Nº 42, pp. 40-56.
Sánchez-González, Diego (2015). “Ambiente físico-social y envejecimiento de la población desde la
Gerontología Ambiental y Geografía. Implicaciones
socioespaciales en América Latina”, Revista de Geografía Norte Grande, Nº 60, pp. 97-114.
Sánchez-González, Diego; Egea Jiménez, Carmen
(2011). “Enfoque de vulnerabilidad social para investigar las desventajas socioambientales. Su aplicación en
el estudio de los adultos mayores”, Papeles de Población, Vol. 17, Nº 69, Jul-Sept, pp. 151-185.
Sousa-González, Eduardo (2011). “La metrópoli
prematura en la sobremodernidad líquida: Una figura
aceleradora de la producción de espacios dicotómicos”,
Bitácora Urbano Territorial, Vol. 2, Nº 19, pp. 39-50.
Talen, Emily (2012). Design for diversity. Exploring socially mixed neighborhood. Burlington, MA:
Elsevier.

Narváez-Tijerina, Adolfo Benito; González, Daniel; Roldán, Horacio; Chávez, Javier (coord.) (2013).
Ciudades red: Una visión a través de los imaginarios
urbanos. Monterrey: Universidad Autónoma de Nuevo

(p.p. 5-7)

7

�La habitabilidad en las ciudades de Andalucía: Del barrio a la vivienda.

La habitabilidad en las grandes ciudades de Andalucía.
Del barrio a la vivienda
Carmen Egea Jiménez1
José Antonio Nieto Calmaestra2
Danú Alberto Fabre Platas3

Recibido: 01/08/2016
Aceptado: 29/08/2016

Resumen:
Este artículo se apoya en el enfoque del Derecho
a la Ciudad y en el concepto de habitabilidad y se
enmarca en la investigación Condiciones de habitabilidad de la población desfavorecida. Análisis cartográfico-social en Andalucía4. El objeto es analizar las
condiciones de vida de la población en las capitales de
provincia de Andalucía (España) en dos ámbitos espaciales: uno más próximo, el barrio; y otro más íntimo,
la vivienda. Los resultados conducen a pensar que los
rasgos que caracterizan el nivel habitabilidad de estos
ámbitos está lleno de matices, de manera que las generalizaciones no siempre están “a la mano”, pero si hay
una relación entre la ubicación espacial y los niveles de
mayor o menor desventaja socio-habitacional.

Palabras clave

Andalucía, derecho a la ciudad, habitabilidad.

Abstract:

Habitability in large cities of Andalusia. Housing neighborhood
This article is based on the approach of the Right to
the City and the concept of habitability and research is
part of the living conditions of disadvantaged people.
cartographic-social analysis in Andalusia. The aim is
to analyze the living conditions of the population in the
provincial capitals of Andalusia (Spain) in two space
areas: one nearest, neighborhood; and another more intimate, housing. The results lead one to think that the
traits that characterize the habitability level of these
fields is full of nuances, so that generalizations are not
always “at hand”, but if there is a relationship between
the spatial location and levels greater than or lower socio-housing disadvantage.

Keywords

Andalucia, right to the city, habitability.

1
Doctora en Geografía. Profesora titular del Departamento de Geografía Humana y miembro del Instituto de la Paz y los Conflictos de la Universidad
de Granada, Granada (España). cegea@ugr.es
2
Geógrafo por la Universidad de Granada. Jefe del Gabinete de Mapas del Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía, Junta de Andalucía,
Sevilla (España). jantonio.nieto@juntadeandalucia.es
3
Doctor en Sociología. Profesor-investigador titular del Instituto de Investigaciones y Estudios Económicos y Sociales de la Universidad Veracruzana,
Xalapa, Veracruz (México). fabre50@hotmail.com
4
El proyecto ha sido financiado en 2015 con Fondos FEDER en convocatoria pública de la Agencia de Obra Pública de la Consejería de Fomento y
Vivienda de la Junta de Andalucía (España) dentro del Programa I+D.

(p.p. 11-25)

11

�Carmen Egea Jiménez; José Antonio Nieto Calmaestra: Danú Alberto Fabre Platas

1. Introducción
El Derecho a la Ciudad como idea y filosofía pensada para procurar ciudades más dignas y democráticas, donde además de la sustentabilidad se enfatiza
sobre la justicia social, tiene su momento de referencia
en las discusiones y debates planteados en el I Foro
Social Mundial (2001). Desde entonces los esfuerzos
se han dirigido a elaborar un documento de buenas intenciones y de referencia para hacer posible ciudades
basadas en esos principios de dignidad, democracia,
sostenibilidad y justicia social, la Carta Mundial por
el Derecho a la Ciudad5 y uno paralelo a este denominado Carta por el Derecho de las Mujeres a la Ciudad.
Evidentemente el concepto y la intención no es nueva, siendo un referente obligado la obra de Lefebvre
(1969), más recientemente y a lo largo de este siglo
XXI han aparecido otros trabajos que enfocan su investigación desde el derecho a la ciudad (Borja, 2004;
Delgado et al., 2008; Harvey, 2008; HICAL, 2008;
Leonel, 2005; Salinas, 2008; Saravia et al., 2002).
De cara a este artículo interesa sobre todo destacar
del documento Carta Mundial por el Derecho a la Ciudad los dos primeros apartados del artículo XIV sobre
el derecho a la vivienda
1. Las ciudades, en el marco de sus competencias,
deben adoptar medidas para garan¬tizar a todos(as)
los(as) ciudadanos(as) que los gastos de vivienda sean
soportables de acuerdo a sus ingresos; que las viviendas reúnan condiciones de habitabilidad, que estén ubicadas en un lugar adecuado y se adapten a las características culturales y étnicas de quienes las habitan.
2. Las ciudades deben facilitar una oferta adecuada de vivienda y equipamientos urbanos para todos(as)
los(as) ciudadanos(as) y establecer programas de subsidio y financiamien-to para la adquisición de tierras e
inmuebles, de regularización de la tenencia del suelo
y de mejoramiento de barrios precarios y ocupaciones
informales.
Desde aquí, el concepto de habitabilidad que es en
el que se apoya este trabajo se puede entender como
un constructo social. Una práctica humana que articula
a la población con su entorno en términos de satisfacer necesidades múltiples. El concepto en sí refiere u
obliga a asumir una postura multirreferencial de los
fenómenos a estudiar, un abordaje necesariamente pluridimensional de análisis y un acercamiento que irrumpa o asuma posicionamientos transdisciplinarios para
su explicación. Estos son los riesgos atendidos en el
presente trabajo y son los compromisos epistémicos
adquiridos. Las siguientes líneas tienen que ver con las
formas teóricas que dirigen la investigación y en las
que se posicionan las personas que firman este texto.

La habitabilidad tiene diferentes acepciones. La
más frecuente se articula exclusivamente al ámbito de
la vivienda como sucede en sentido estricto con el primer apartado del artículo XIV de la Carta del Derecho
a la Ciudad; mientras que otras exceden ese marco de
análisis para referirse a la satisfacción de las personas
en un determinado escenario o grupo de escenarios. La
habitabilidad desde esta última perspectiva es entendida como la capacidad de los espacios construidos para
satisfacer las necesidades objetivas y subjetivas de los
individuos y grupos; es decir, involucra las esferas psíquicas y sociales de la existencia estable que podría
equipararse a las cualidades ambientales que permiten
el sano desarrollo físico, biológico, psicológico y social de la persona (Castro, 1999; citado por Landázuri
y Mercado, 2004).
Otro autor, Moreno (2002), la vincula con cualidades físicas y socioculturales. Las primeras implican la
ausencia o presencia de contaminación y deterioro o el
estado del paisaje desde el punto de vista estético, entre
otras. Las segundas implican el entramado social, las
redes de relaciones, los imaginarios, las pautas de consumo, los mecanismos de intercambio, el tratamiento
de los conflictos y seguridad.
Es importante señalar que en el Programa de las
Naciones Unidad sobre Asentamientos Humanos
(UN-HÁBITAT) se pone especial atención a la relación
entre habitabilidad, calidad de vida y sustentabilidad.
Allí, parafraseando sus nodos centrales, la habitabilidad se vincula a las características y cualidades del espacio, entorno social y medio ambiente que propician,
en la población habitante, una sensación de bienestar
personal y colectivo e infunden la satisfacción de residir en un asentamiento determinado; subraya este
Programa de manera acertada que las aspiraciones a la
habitabilidad varían de un lugar a otro, cambian y evolucionan en el tiempo y difieren según las poblaciones
que integran las comunidades.
En este orden de ideas, Rueda (1997) al referirse a
la habitabilidad urbana, la calidad de vida de sus ciudadanos y a la sustentabilidad de las ciudades, propone
clasificarla en cuatro grandes categorías de análisis que
interpreta como “bienestares”:
… bienestar general de la persona, que implica su
bienestar interno (espiritual y psicológico) y externo
(su relación con el resto del conjunto social); bienestar
ambiental, que refiere a la relación armónica con el entorno; bienestar psicosocial, que implica la satisfacción
individual; y bienestar sociopolítico, que tiene que ver
con participación social, seguridad personal y jurídica.
De acuerdo a este enunciado, la habitabilidad constituye una adaptación entre las características de la situación real y las expectativas, capacidades y necesidades

Un documento paralelo a éste es la Carta por el Derecho de las Mujeres a la Ciudad.

5

12

(p.p. 11-25)

�La habitabilidad en las ciudades de Andalucía: Del barrio a la vivienda.

del individuo tal y como las percibe él y su grupo social
(Rueda, 1997 en Zulaica y Celemín, 2003: 11).
Una mirada más fina de este concepto se centra en
el ámbito de lo familiar; particularmente en las condiciones en las que la familia habita una vivienda, correlacionándola con estándares básicos de calidad de
vida que le deben ser garantizados. Estas condiciones
están determinadas tanto por las condiciones físicas de
la vivienda y su contexto, como por las características
psicosociales de la familia que se expresan en hábitos,
conductas o maneras de ser adquiridas en el transcurso
del tiempo. Es evidente que se puede aprehender de
igual modo una unidad familiar que habita en espacios
desiguales, inequitativos o excluyentes de servicios,
que otros espacios bajo condiciones menos lastimantes.
Bajo esta lógica incorporativa bien se puede recuperar las demarcaciones técnicas de Fuster (2016) en
las que acota la habitabilidad como un sistema integral
donde se supera el espacio en el que habita una familia, siendo más bien todo lo que lo rodea y pertenece
al contexto y se manifiesta en diversas escalas: físico
espacial (condiciones de diseño relativas a la estructura
física del hábitat residencial); psico-social (comportamiento individual y colectivo de los habitantes: condiciones de privacidad, identidad y seguridad ciudadana); térmico (temperatura, humedad relativa y riesgo
de condensación); acústico (aislamiento acústico a la
transmisión del ruido aéreo y de impacto); y lumínico
(iluminación natural).
Se indican a continuación algunas reflexiones últimas para terminar de enmarcar el concepto de habitabilidad que se operacionaliza durante el proceso de
investigación y que está contenido en las herramientas
analíticas aplicadas: 1. Habitabilidad es un concepto
que se muestra evidentemente multirreferencial, pluridimensional y que demanda ser analizado desde una
mirada transdisciplinar; 2. Es pertinente reconocer un
vacío importante en el abordaje de este concepto-herramienta en su dimensión subjetiva; 3. Por ello, la
propuesta de este artículo atiende de manera prioritaria
las percepciones del sujeto que habita, sus necesidades y sus necesidades-demandas; y 4. Condición que
es asumida como eje analítico de la realidad estudiada
y como el eje epistémico detonador de la investigación.

2. Objetivos, Fuentes Y Metodología
El objetivo es conocer cuáles son las condiciones
de habitabilidad de la población que vive en las gran-

des ciudades andaluzas, quedando identificadas éstas
como las capitales de provincia, cuyo nombre alude al
nombre de la misma división provincial (Almería, Cádiz, Córdoba, Huelva, Granada, Jaén, Málaga y Sevilla) (Mapa 1).Con este objetivo se pretende identificar
las características del barrio en el que vive la población
y las de la vivienda, planteando como hipótesis que las
diferencias existentes están relacionadas con las niveMapa 1. Localización de las capitales de provincia de Andalucía

Fuente: Elaboración propia.

les de desventaja social y habitacional6 existente enel
interior de estas ciudades.
nombre de la misma división provincial (Almería,
Cádiz, Córdoba, Huelva, Granada, Jaén, Málaga y Sevilla) (Mapa 1).Con este objetivo se pretende identificar las características del barrio en el que vive la población y las de la vivienda, planteando como hipótesis
que las diferencias existentes están relacionadas con
las niveles de desventajasocialy habitacional existente
enel interior de estas ciudades.
El uso de las fuentes se basa en la triangulación
como alternativa metodológica.El término triangulaciónsupone una “búsqueda de patrones de convergencia para poder desarrollar o corroborar una interpretación global del fenómeno humano objeto de la
investigación” (Okuda y Gómez-Restrepo, 2005: 119);
y no significa que necesariamente se tenga que hacer
uso de “tres” métodos, teoría, fuentes... Lo importante
aquí es que al aceptar sus principios se busca aumentar la fortaleza de una investigación de carácter social

El concepto de desventaja socio-habitacional está inspirado en el trabajo de Rodríguez (2000), en el cual se definen “las desventajas sociales” como“aquellas condiciones sociales que afectan negativamente el desempeño de comunidades, hogares y personas. Sintéticamente, corresponden a menores
accesos (conocimiento y/o disponibilidad) y capacidades de gestión de los recursos y de las oportunidades que la sociedad entrega para el desarrollo de
sus miembros. Esta situación de desmedro se origina en los factores que constituyen el ordenamiento social imperante y no en las habilidades inherentes
o las decisiones libres de los individuos.
6

(p.p. 11-25)

13

�Carmen Egea Jiménez; José Antonio Nieto Calmaestra: Danú Alberto Fabre Platas

como ésta. En este caso, esa fortaleza procede de utilizar por un lado los datos censales (Censo de Población
y Viviendas de 2011, Instituto Nacional de Estadística
–INE-); y por otro, los resultados de la encuesta realizada exprofeso para el proyecto aludido más arriba7;
así, los hallazgos derivados del Censo, lo que dicen los
números,se completany amplían con los de la encuesta,
con lo que dicen las personas que están tras esos números dando una información que a veces solo se puede
intuir en el Censo.
El uso del Censo de Población y Viviendas de 2011

ha permitido elaborar un indicador sintético para conocer los Niveles de Desventaja Socio-habitacional
existentes en el seno de las ciudades y observar los
desequilibrios que se producen en el interior de éstas.
Este indicador es fruto de la suma de dos previos, del
Indicador de Desfavorecimiento, resultado de agregar
13 variables que aluden a las características socioeconómicas de la población; y del Indicador de Déficit
Habitacional, producto a su vez de agregar 9 características habitacionales (Cuadro 1).
En total, 23 variables que permiten identificar

Mapa 1. Localización de las capitales de provincia de Andalucía

Fuente: Elaboración propia.

hasta cinco niveles de desventajasocio-habitacionalen
el seno de las ciudades, divididas al efecto en sectores urbanos. Estos sectores o ámbitos urbanoshan actuado como unidad territorial de referencia a lo largo
del estudio. La razón de ser de esta unidad está justificada, en parte,por las singulares características del
último Censo de Población y Viviendas, el de 20118,
que imposibilitaba obtener información de las distintas
variables a nivel de sección censal9. Esto ha obligado
a definir dichos sectores teniendo en cuenta que a su
interior la suma de habitantes fuese al menos de 10.000
habitantes10 y que sus límites estuviesen próximos a los
de lasunidades vecinales definidas por cada uno de los
Ayuntamientos11 para la gestión interna de las ciudades

seleccionadas para su estudio.
La estratificación en cinco niveles de desventaja
socio-habitacionalha sido el punto de referencia para
aplicar una encuesta a 3.600 personas distribuidas entre las 8 capitales de provincia andaluzas, realizándose
ésta a personas de 18 y más años jefes/as de familia que
residen en viviendas familiares principales12 (Cuadro
2). Las mismas se aplican al interior de cada ciudad
cubriendo todos los niveles de desventaja y partiendo
del hecho de que la encuesta se realiza en un momento
en que toda la población ha pasado por un largo período de crisis; deque hay muchas cuestiones que son
compartidas indistintamente de donde se localice la
población desde el punto de vista de su situación socio-

Encuesta Condiciones de Habitabilidad de la Población Desfavorecida en Andalucía. Estrategias y Expectativas de Vida (2015).
El último Censo de Población y Vivienda realizado en España en 2011 optó por un cambio metodológico sin precedentes pues, frente al tradicional
proceso de toma de datos en trabajo de campo con carácter universal, se decidió aprovechar al máximo los registros administrativos existentes y completar la información con una encuesta dirigida a 1 de cada 10 hogares. Este procedimiento ha mermado considerablemente la calidad de la información
obtenida sobre todo a nivel micro pues los resultados se ven muy condicionados por el muestreo efectuado.
9
La sección censal es la unidad mínima para la que se ofrece información estadística, se trata una subdivisión de los municipios caracterizada por tener
un tamaño entre 1.000 y 2.500 residentes.
10
Dicho umbral poblacional garantiza tener información para todas las variables sin que se viese afectada en demasía por errores de muestreo.
11
Es el órgano de administración local municipal.
12
El INE considera como vivienda familiar principal a aquella que es utilizada como residencia habitual de uno o más hogares. Las viviendas familiares
que son de temporada, deshabitadas, etc. no son residencia habitual y por tanto no son principales.
7
8

14

(p.p. 11-25)

�La habitabilidad en las ciudades de Andalucía: Del barrio a la vivienda.

habitacional; y porque indagar en las opiniones de toda
la población permite, como casi única vía, conocer que
es lo que hace a unas zonas de la ciudad menos aventajadas frente a la situación más privilegiada de otras.
Cuadro 2. Distribución de encuestas por capitales de provincia

por ordenador. El proceso de recogida de información,
realización de la encuesta, se desarrolló entre el 1 de
julio y el 14 de agosto de 2015.

3. Resultados
3.1. Características de las capitales de provincia

Fuente: Encuesta Condiciones de Habitabilidad de la Población Desfavorecida en Andalucía. Estrategias y Expectativas de Vida (2015).Elaboración propia.

El cuestionario consta de 23 preguntas agrupadas
en tres bloques temáticos: aspectos generales del barrio
(cuatro preguntas); características de la vivienda (ocho
preguntas); condiciones de desfavorecimiento del entrevistado/a (once preguntas); además de las de “cabecera” sobre las características sociodemográficas de la
población entrevistada. Las preguntas son de respuesta
cerrada, salvo las que se refieren a la “edad”, “años viviendo en la vivienda”, “número de personas que viven en el hogar” y “número de personas que aportan
un ingreso al hogar”. La encuesta ha sido realizada
de manera presencial mediante entrevista personal en
los hogares de los encuestados/as y las respuestas se
han recogido en un cuestionario estructurado y precodificado. La recogida de datos se ha llevado a cabo
mediante sistema CAPI (ComputerAssisted Personal
Interviewing) o sistema de encuesta personal asistida

Con unos 8,4 millones de habitantes, de los que
algo más de un tercio residen en sus grandes ciudades13,
Andalucía es la Comunidad Autónoma más poblada de
España y una de las de más alto grado de urbanización
pues cuenta con una potente red de ciudades que articulan, de forma bastante equilibrada su vasto territorio
(más de 87.000 Km2).
A la cabeza jerárquico-funcional de este entramado
urbano están las ocho capitales provinciales que tradicionalmente han concentrado el crecimiento económico de la región, especialmente, a partir de la segunda
mitad del siglo XX (Cuadro 3 y Gráfico 1), momento
en que estas urbes se convierten en motores de desarrollo y en netas receptoras del masivo éxodo protagonizado por los pobladores del medio rural.
Como se puede apreciar la ciudad más grande es
la capital regional, Sevilla, que tiene en torno a 700
mil habitantes y es la principal urbe del sur de España
así como un importante centro económico e industrial,
radicando en la ciudad el principal puerto fluvial del
país. Le sigue en importancia Málaga, nodo de comunicaciones y turístico de primer orden y cabecera de
la afamada Costa del Sol. El siguiente nivel jerárquico estaría conformado por las ciudades de Córdoba y
Granada núcleos históricos de gran importancia que
despuntan como enclaves industriales y de servicios.
El resto de ciudades, Almería, Huelva, Cádiz y Jaén,
centros neurálgicos de sus respectivas provincias, conformarían el siguiente escalafón.

Cuadro 3. Evolución de la población en las capitales de provincia andaluzas 1950-2015

Fuente: Censos de Población y Padrón Municipal de Habitantes. INE. Elaboración propia
Se han considerado como tales aquellas con más de 100.000 habitantes que, en el caso andaluz, coinciden con las ocho capitales de provincia existentes
(Almería, Cádiz, Córdoba, Granada, Huelva, Jaén, Málaga y Sevilla), más Jerez de la Frontera y Algeciras.
13

(p.p. 11-25)

15

�Carmen Egea Jiménez; José Antonio Nieto Calmaestra: Danú Alberto Fabre Platas

Gráfico 1. Evolución de la población en las capitales de provincia andaluzas 1950-2015

Fuente: Censos de Población y Padrón Municipal de Habitantes. INE. Elaboración propia

El fenómeno migratorio antes aludido, el éxodo
rural,condicionó considerablemente el devenir urbanístico de las capitales andaluzas en el tercer cuarto del
siglo XX provocando en ellas un crecimiento de avalancha que se tradujo en un urbanismo desaforado que
alteró considerablemente las morfologías urbanas preexistentes (centros históricos, y ensanches), yuxtaponiendo a dichas tramas consolidadas, piezas urbanas de
distinta naturaleza (residenciales, industriales, etc.) que
fueron surgiendo por doquier movidas por la especulación inmobiliaria con promociones de casas baratas y
viviendas de autoconstrucción al margen de cualquier
tipo de planificación.
El urbanismo posterior a esa fase fue el encargado de ordenar este crecimiento caótico mediante la
creación de grandes polígonos residenciales y de ir
cosiendo el tejido urbano resultante y dotándolo de
equipamientos, dando paso a un nuevo modelo de crecimiento más ordenado que a la larga no ha impedido
el surgimiento de problemas de muy diversa índole:
déficits en los servicios, carencias de infraestructuras,
segregación social, deterioro de la calidad de vida, etc.,
a los que determinados sectores de la ciudad (barrios
obreros, centros históricos, núcleos periféricos) se
muestran más proclives que otros.
El panorama urbanístico de las ciudades andaluzas,
desde mediados de los ochenta, se completa con el efecto multiplicador del fenómeno urbano que ha supuesto
el proceso metropolitano que tienen como escenario
los entornos inmediatos de la mayoría de las capitales andaluzas, especialmente Sevilla, Granada, Málaga
o Cádiz donde se ha gestado un modelo no exento de
problemas como como el vaciamiento de las ciudades
centrales, su envejecimiento poblacional, la congestión

16

de las infraestructuras viarias, la contaminación, etc.

3.2. La población en desventaja socio-habitacional

Como ya se ha visto anteriormente, las ocho capitales de provincia de Andalucía difieren en tamaño, en
la intensidad de crecimiento, en el ritmo de desarrollo
económico y en el papel representado en el conjunto
de la región. Las diferencias también aparecen en la
distribución de la población según niveles de desventaja, dando la sensación de que cada una de ellas tiene
su propio comportamiento. Para empezar, en Cádiz y
Huelva no hay ningún ámbito donde habiten personas
en el nivel más aventajado, el nivel 1; y en Jaén, por su
parte, no hay ninguno en el nivel de desventaja extrema, el nivel 5.
Si se toma como referencia el total de la población
(suma de toda la población en cada nivel) se observa
que en los extremos es donde hay menos población;
que el porcentaje de población en el nivel 2 supera en
algo más de 10 puntos porcentuales a las personas que
se encuentran en el nivel 4; y que el nivel 3 actuaría
como bisagra representando una situación media, lo
que equivaldría a una clase social, si no media en un
sentido sociológico, siintermedia (Cuadro 4).
Para conocer, desde una perspectiva más amplia,
cómo se perfilan los desequilibrios en las ciudades andaluzas se ha optado, sin perder la valiosa información
del Cuadro4, por agrupar los niveles 1-2 y los niveles
4-5 (Gráfico 2), considerando el nivel 3 como el nivel
de “equilibrio” entre las situaciones más y menos aventajadas. Este gráfico permite diferenciar dos grupos de
ciudades, tomando como referencia el total y los porcentajes de población de los niveles 1-2.

(p.p. 11-25)

�La habitabilidad en las ciudades de Andalucía: Del barrio a la vivienda.

Cuadro 4. Distribución de la población de las capitales de provincia por niveles de Desventaja Socio-habitacional (%) (2011)

Fuente: Censo de Población y Viviendas 2011. INE. Elaboración propia

Así, hay un grupo de cuatro ciudades que superan
el 35% de población en estos dos niveles (sumados).
En este sentido, Granada es la ciudad donde hay más
población en los niveles más aventajados, aunque esta
situación se debe a que más de la mitad de la población
reside en zonas denivel 2. Sevilla y Almería son las que
más se aproximan a la situación que representa al total
de las ciudades, si bien la distribución de la población
es bastante similar en los niveles 4-5, respectivamente.
No ocurre lo mismo en los niveles 1-2, ya que Almería
cuenta con más población en el primero, aproximándose la población del nivel 2 en Sevilla a casi la tercera
parte de sus efectivos. Por último, Jaén se caracteriza
por ser la ciudad donde casi el 20% de la población
vive en el nivel 1y porque nadie vive en ámbitos de
nivel 5, lo que explica que sea la que tiene menos población en el nivel 4-5, siendo una de las dos con más
Gráfico 2. Distribución de la población de las capitales de provincia
por Niveles de Desventaja Socio-habitacional –agrupados- (%) (2011)

Fuente: Censo de Población y Viviendas 2011. INE.
Elaboración propia

(p.p. 11-25)

población en elnivel medio, la otra es Málaga.
En el grupo de las cuatro ciudades con una población viviendo en ámbitos denivel 1-2inferior al 35%
destaca la situación de Cádiz, ciudad donde nadie vive
en ámbitos de un nivel 1 y se registra el más bajo porcentaje viviendo en un nivel 2; y por el contrario, casi
el 60% vive en los niveles 4-5, siendo un tercio las personas que viven en menos a aventajado nivel 5.
Por su parte Huelva tampoco cuenta con ámbitos
en el nivel 1, diferenciándose del resto de ciudades
porque en los ámbitos del nivel 3 es donde menos población vive, de manera que la situación socio-habitacional de la ciudad está muy contrastada entre los que
“viven bien” (el 32,8%) y las personas que viven en
ámbitos con más carencias (48,3%).
Córdoba se caracteriza por ser una de las tres ciudades, junto con Málaga y Jaén, donde más población
vive en ámbitos del nivel 3; aunque en este caso, la
proporción de personas viviendo en los ámbitos de los
niveles extremos es muy similar (casi un 26%). Finalmente, Málaga es la segunda ciudad después de Jaén,
donde vive menos población en los niveles que apuntan mayor desventaja socio-habitacional (4-5), y donde vive más población en el ámbito intermedio, casi el
60%.
La localización de los ámbitos en cada nivel de
desventaja socio-habitacional (Mapa 2) identifica a los
mejor posicionados (nivel 1), en las zonas de reciente
expansión urbana de las ciudades donde se han agrupado personas de un nivel socioeconómico medio-alto
(familias formadas por parejas jóvenes y uno o dos hijos/as, de formación académica superior, cualificados
y en su mayoría trabajando) y en viviendas de calidad
por las prestaciones de las mismas. También en el caso
de Sevilla se observan algunos sectores aledaños al
centro histórico que constituyeron en su momento enclaves ocupados por colectivos de alto nivel social.

17

�Carmen Egea Jiménez; José Antonio Nieto Calmaestra: Danú Alberto Fabre Platas

Mapa 2. Niveles de Desventaja Socio-habitacional en las capitales de provincia.

Fuente: Censo de Población y Viviendas de 2011. INE. Elaboración propia.
Nota: El nivel de desventaja socio-habitacional es un indicador sintético que en una escala de 0 a 10, 0 es el nivel más bajo y 10 el más alto de desventaja.

Los ámbitos del nivel 5 también se localizan en las
periferias, pero se trata a diferencia de los anteriores de
barrios surgidos a finales de los cincuenta y sesenta que
se fueron consolidando en los setenta; su origen está en
los procesos inmigratorios de esos años del campo a la
ciudad, donde se construía por “paquetes”, polígonos,
en lo que se ha venido en llamar en ocasiones “alojamiento masas” (Egea et al., 2008). También en Almería
encontramos un sector donde el carácter periférico se
combina con el hecho de formar parte del centro histórico tradicional. Esta situación es también preponderante en el casco histórico de la capital gaditana. En
el caso de Sevilla, los barrios que eran periféricos en
los sesenta-setenta se han visto superados y englobados
por desarrollos urbanos posteriores.
En la explicación del Nivel de Desventaja Socio-habitacional tienen más peso las características socioeconómicas de la población analizadas a través del
Indicador de Desfavorecimiento, que las características
habitacionales analizadas a través de su homólogo Indicador de Déficit Habitacional (Cuadro 1). No obstante, el planteamiento de este artículo obliga a prestar la
atención en este segundo.
Así, la situación reflejada en el Mapa 3 muestra

18

como los ámbitos que presentan mayores déficits habitacionales son algunos centros históricos como claramente ocurre en Cádiz y en menor medida en Córdoba
y Granada; algunos enclaves periféricos como sucede
en Huelva, Jaén, Málaga o Almería; por su parte, en
Sevilla la situación afecta especialmente a una especie de anillo central que, exceptuando el flanco sur, se
dispone entre la almendra central y la zona este de la
ciudad donde se ubican los desarrollos urbanos más recientes.
A pesar de situaciones muy polarizadas con más
déficits o ninguno o casi ninguno, hay dos carencias
que recorren casi de forma generalizada todas las ciudades y que están relacionadas con la movilidad de la
personas: la accesibilidad a los edificios desde la calle;
y el ascensor como medio mecánico para acceder desde
la vivienda a la calle, equipamiento necesario cuando
se trata de personas mayores, personas con problemas
de movilidad o necesitadas de este servicio por las características de la estructura de su familia.

3.3. Problemas compartidos en el barrio

Si bien estas carencias pueden ser compartidas por

(p.p. 11-25)

�La habitabilidad en las ciudades de Andalucía: Del barrio a la vivienda.

Mapa 3. Niveles de Déficit Habitacional en las capitales de provincia

Fuente: Censo de Población y Viviendas de 2011. INE. Elaboración propia

muchos habitantes de las capitales de provincia andaluzas, hay otras muchas carencias y/o situaciones problemáticas que hablan de escenarios que requieren atención de diferente tipo. Así, los problemas identificados
por la población en sus contextos espacio-vivenciales
más inmediatos como el barrio se pueden agrupar en
tres: medioambientales (contaminación, ruido, falta de
limpieza y malos olores), de dotación de equipamientos (zonas verdes y comunicaciones) y sociales (droga
y delincuencia) (Gráfico 3), siendo en los medioambientales donde se centra la mayor parte de las preocupaciones; destacando sobre las demás respuestas el
“ruido” y la “falta de limpieza” (juntos suman el 45%
de todas las contestaciones).
En los problemas relacionados con la cobertura de
determinados equipamientos destaca la “falta de zonas verdes”, incluso es el tercer problema identificado
(13% de las respuestas); y en cuanto a los problemas
sociales, la “delincuencia” antes que las “drogas” es el
problema de más peso, el cuarto con el 9,7%.
Esta situación, observada desde una perspectiva
general, se resuelve en múltiples matices cuando se
trata de su concreción según niveles de desventaja socio-habitacional. Como se ve en el Gráfico 4 en todos
domina las preocupaciones relacionadas con el medio

(p.p. 11-25)

ambiente, pero vistas de forma detallada una buena
parte de ellas pierde o aumenta de intensidad según se
va pasando del nivel 1 al nivel 5, como se verá posteriormente en algunos ejemplos clave.
Gráfico 3. Principales problemas a escala barrial

Fuente: Encuesta Condiciones de Habitabilidad de la Población Desfavorecida en Andalucía. Estrategias y Expectativas de Vida (2015). Elaboración propia.
Nota: Se engloba en problemas “medioambientales”: contaminación, ruido, falta de limpieza y malos olores; problemas relacionados con “equipamientos” urbanos: falta zonas verdes y malas
comunicaciones; “problemas sociales”: delincuencia y drogas.

19

�Carmen Egea Jiménez; José Antonio Nieto Calmaestra: Danú Alberto Fabre Platas

En los problemas relacionados con la cobertura de
determinados equipamientos destaca la “falta de zonas verdes”, incluso es el tercer problema identificado
(13% de las respuestas); y en cuanto a los problemas
sociales, la “delincuencia” antes que las “drogas” es el
problema de más peso, el cuarto con el 9,7%.
Esta situación, observada desde una perspectiva
general, se resuelve en múltiples matices cuando se
trata de su concreción según niveles de desventaja socio-habitacional. Como se ve en el Gráfico 4 en todos
domina las preocupaciones relacionadas con el medio
ambiente, pero vistas de forma detallada una buena
parte de ellas pierde o aumenta de intensidad según se
va pasando del nivel 1 al nivel 5, como se verá posteriormente en algunos ejemplos clave.

tal y compartido con la población del nivel 1 son los
“ruidos”; pero lo interesante es que aquí aparecen con
fuerza los dos problemas sociales, la “delincuencia” y
las “drogas”, y la falta de un equipamiento que es un
buen indicativo de salud ambiental, las “zonas verdes”.
Hay que recordar que muchos de los ámbitos afectados por las mayores desventajas socio-habitacionales
se encuentran en barrios que con el tiempo se han ido
convirtiendo en grandes contenedores de lo que la ciudad no quiere y son muestra de donde la administración
no siempre llega con las inversiones suficientes.
Gráfico 5. Orden de los aspectos que más preocupan a las personas que
viven en ámbitos del Nivel de Desventaja Socio-habitacional 1 y 5.

Gráfico 4. Principales problemas a escala barrial según el Nivel de Desventaja Socio-habitacional.

Fuente: Encuesta Condiciones de Habitabilidad de la Población Desfavorecida en Andalucía. Estrategias y Expectativas de Vida (2015). Elaboración propia.
Nota: Se engloba en problemas “medioambientales”: contaminación, ruido, falta de limpieza y malos olores; problemas relacionados con “equipamientos urbanos”: falta de zonas verdes y malas
comunicaciones; “problemas sociales”: delincuencia y drogas.

Así, para las personas que viven en ámbitos ubicados en el nivel 1 las mayores preocupaciones se centran en dos aspectos medioambientales: la “falta de
limpieza” y los “ruidos”, que representan el 44,2% de
las respuestas; a este se suma un característico tercer
elemento y que muy bien puede estar relacionado con
un mejor y más cuidado entorno en los ámbitos de este
nivel, el de no detectar “ningún problema”, aspecto que
queda representado con un 17,6% (Gráfico 5).
Esta situación contrasta con los problemas planteados por las personas que viven en el nivel opuesto de
desventaja socio-habitacional, el nivel 5. La diversidad
es mayor y la presencia es más contundente en cuanto
a porcentajes. Así los primeros cinco problemas suman
hasta el 74,6% de las respuestas y estos se centran en
primer lugar en la “falta de limpieza”, aspecto también
detectado en primer lugar en el nivel 1, el más aventajado; otro elemento también de carácter medioambien-

20

Fuente: Encuesta Condiciones de Habitabilidad de la Población Desfavorecida en Andalucía. Estrategias y Expectativas de Vida (2015). Elaboración propia.

Así, queda claro que problemas comunes y en
gran parte compartidos por toda la ciudadanía crecen
al tiempo que nos aproximamos a zonas menos aventajadas. Para ilustrar esta idea, que ya se ha querido
dejar patente con los gráficos anteriores, se han tomado
como ejemplo tres aspectos: la “droga” (Gráfico 6); y
dos respuestas opuestas y significativas, las personas
que consideran que “todos” los problemas están presentes y son importantes y las que consideran que en el
lugar donde vive no hay “ningún” problema (Gráfico
7).

3.4. La vivienda: carencias y nivel de satisfacción

(p.p. 11-25)

�La habitabilidad en las ciudades de Andalucía: Del barrio a la vivienda.

Gráfico 6. El “problema de la droga”
según el nivel de desventaja socio-habitacional

Fuente: Encuesta Condiciones de Habitabilidad de la Población Desfavorecida en Andalucía. Estrategias y Expectativas de Vida (2015). Elaboración propia.

consideran menos deterioradas: balcones, baños y cocina, y en menor medida dormitorios que por razones
obvias se prestan menos al deterioro; si es importante
hacer notar, que la “vivienda en general” adquiere tanta
importancia como cualquiera de las anteriores dependencias (balcones, baños y cocina). No obstante, el deterioro en estas dependencias siempre es menor que lo
observado en las zonas comunes, posiblemente porque
siempre cabe la reparación y el cuidado como iniciativa más particular.
El reflejo de esta situación más general varía cuando el análisis desciende a lo que señalan las personas
Gráfico 8. Elementos de la vivienda y del
entorno inmediato más deteriorados

Gráfico 7. La identificación de “todos” o “ningún” problema según el nivel de desventaja socio-habitacional

Fuente: Encuesta Condiciones de Habitabilidad de la Población Desfavorecida en Andalucía. Estrategias y Expectativas de Vida (2015). Elaboración propia.

La vivienda y el entorno más inmediato son espacios sobre los que se tiene más control porque la conexión es extremadamente cotidiana, se conocen mejor
y en muchas ocasiones se pueden gestionar y decidir
cambios sin esperar la actuación de la administración.
Esto puede implicar que cuando a las personas se les
pregunta por los elementos de la vivienda más deteriorados, de todas las posibilidades de respuesta casi el
45% apuntan a que no hay “ningún” elemento deteriorado (Gráfico 8). Y que incluso cuando se les pregunta
por el grado de satisfacción con la vivienda, un 62,5%
señalan que se encuentran “satisfechas”, e incluso casi
un tercio, el 31,1%, “muy satisfechas”.
Cuando señalan elementos concretos, el que destaca por encima de los demás es el relacionado con el
“entorno” (y las zonas comunes) (22,1%), cuyo cuidado no depende tanto de las posibilidades de los residentes o se considera más responsabilidad de los entes
gestores de la ciudad. Las diferentes dependencias de
la vivienda como tal son las que comparativamente se

(p.p. 11-25)

Fuente: Encuesta Condiciones de Habitabilidad de la Población Desfavorecida en Andalucía. Estrategias y Expectativas de Vida (2015). Elaboración propia.
Nota: El “entorno” se refiere también a zonas comunes; y “balcones” a zonas exteriores.

según el nivel de desventaja socio-habitacionalde la
zona donde viven. Así, la principal diferencia se aprecia en la respuesta dominante, la que señala que “no
hay ningún elemento deteriorado”, pues esta apreciación se eleva hasta el 57,8% en las zonas de nivel 1, el
más aventajado, y va disminuyendo conforme el nivel
marca una mayor desventaja socio-habitacional; no
obstante, lo que se advierte en el Gráfico 9 es bastante
preocupante, ya que los porcentajes se mantienen hasta
el nivel 4 por encima del 40%, siendo en el nivel 5
cuando la diferencia es mayor, de un 16,4 con respecto
a éste y hasta de un 32,9% con respecto al nivel 1.
Para el nivel 5las diferencias más importantes con
respecto a los niveles anteriores, incluso el nivel 4, es
el deterioro del “entorno” (y las zonas comunes), los
“balcones” (y zonas exteriores), y la “vivienda en general”. Es decir, o bien las carencias son generalizadas, o sobre todo se observa un deterioro en el medio
inmediato, de cuyo mantenimiento es responsable el
gobierno municipal. Como se ha comentado anteriormente mantener la vivienda, sus dependencias, en buen
estado es una cuestión que deben atender sus inquilinos

21

�Carmen Egea Jiménez; José Antonio Nieto Calmaestra: Danú Alberto Fabre Platas

aun cuando estos no siempre cuenten con los recursos
monetarios suficientes; y de todas formas siempre es
más fácil hablar de lo que no está bien de “puertas para
afuera” del lugar en el que vivimos, posiblemente por
una razón de dignidad personal.
La opinión acerca de las dependencias propias de la
Gráfico 9. Elementos de la vivienda y del entorno inmediato más
deteriorados según el Nivel de Desventaja Socio-habitacional

Fuente: Encuesta Condiciones de Habitabilidad de la Población Desfavorecida en Andalucía. Estrategias y Expectativas de Vida (2015). Elaboración propia.
Nota: El “entorno” incluye también “zonas comunes”; y “balcones” a “zonas exteriores”.

vivienda se relaciona con el grado de satisfacción que
se tiene respecto a la misma. Se podría decir que casi el
100% de la población encuestada está satisfecha con su
vivienda, bien porque sencillamente está “satisfecha” o
“muy satisfecha”. Sólo un 6% está “insatisfecha” con
la misma, siendo casi inapreciable el 0,3% de “muy
insatisfechas” (Gráfico 10). Estos datos más generales
se matizan cuando se observan a escala de niveles de

desventaja socio-habitacional. Aquí resultan evidentes
varios hechos: la alta satisfacción de la vivienda de la
población que vive en el nivel 1, pudiéndose asegurar
que casi el 50% de la población está “muy satisfecha”
o “satisfecha”, y solo un 2,4% de los habitantes estarían “insatisfechos” (Gráfico 11); que el alto porcentaje
de personas “muy satisfechas” con la vivienda donde
viven no se vuelve a repetir en ningún otro nivel, al
contrario este disminuye al tiempo que hay una aproximación al nivel 5 donde el porcentaje ha disminuido en
un 25,9% con respecto al del nivel 1. Es interesante hacer notar que en el nivel 2 y nivel 4 los porcentajes son
muy similares (algo superior al 28%, respectivamente),
superando levemente un tercio en el nivel 3.
Otro aspecto que diferencia a las personas que viven en el nivel 5 en relación al agrado que les supone
su vivienda es la importancia de las personas que están “insatisfechas” con ella, hasta un 14%, porcentaje
significativo si se tiene en cuenta su presencia en los
niveles precedentes, e incluso el nivel 4. Y aunque el
porcentaje de personas “muy insatisfechas” es insignificante, apenas alcanza el 1%, si es superior a la opinión
dada por las personas residentes en los demás niveles.

Gráfico 11. Grado de “satisfacción” con la vivienda según Niveles de Desventaja Socio-habitacional.

Gráfico 10. Grado de “satisfacción” con la vivienda.

Fuente: Encuesta Condiciones de Habitabilidad de la Población Desfavorecida en Andalucía. Estrategias y Expectativas de Vida (2015). Elaboración propia.

Fuente: Encuesta Condiciones de Habitabilidad de la Población Desfavorecida en Andalucía. Estrategias y Expectativas de Vida (2015). Elaboración propia.

22

Respecto a la distribución geográfica de los niveles de satisfacción con la vivienda (Mapa 4) se aprecia como en el interior de las ciudades y entre ellas
los contrastes son manifiestos; así, mientras en Jaén,
Almería o Granada predominan los sectores con altos
o muy altos niveles de satisfacción, en Córdoba, Cádiz y especialmente en Huelva tienen mayor peso los
poblados por quienes se muestran insatisfechos o muy
insatisfechos con su vivienda.
En las dos mayores ciudades, Sevilla y Málaga, la

(p.p. 11-25)

�La habitabilidad en las ciudades de Andalucía: Del barrio a la vivienda.

situación es más variopinta. Así, mientras en la primera
el cuadrante suroriental destaca como zona de mayor
nivel de satisfacción; en Málaga, su extremo este, parte
del centro y algunos sectores del norte destacan por un
mejor posicionamiento que el resto. A tenor de lo que
se observa en muchos sectores parece que no siempre

altos niveles de desventaja socio-habitacional o déficits
habitacionales elevados suponen mayor insatisfacción.
Hay personas que están “contentas” con sus viviendas
aunque su condición socioeconómica sea humilde o los
servicios y equipamientos de sus casas o de sus barrios
no sean los más adecuados.

Mapa 4. Niveles de satisfacción con la vivienda en las capitales de provincia

Fuente: Elaboración propia

4. Conclusiones
El trabajo da muestra de varios asuntos de interés
en la sociedad urbana andaluza actual, que bien puede
ser reflejo de lo que ocurre en otros espacios:
1. En primer lugar, la diversidad de situaciones que
demuestra en parte como la administración pública y
en muchas ocasiones la local gestiona y responde antes
los problemas de la población y los espacios en los que
habita. Así, se pone de manifiesto en el Cuadro 2 que
en un mismo territorio, el andaluz, perviven las desventajas en la ciudad de Cádiz, un tercio de la población vive en ámbitos donde la desventaja socio-habitacional alcanza el nivel 5. Este aspecto contrasta con
dos ciudades pequeñas y de la periferia de andaluza,
Jaén y Almería donde se localizan el mayor volumen
de población viviendo en los ámbitos más aventajados;

(p.p. 11-25)

incluso en Jaén, la única de las investigadas, donde nadie vive en ámbitos con ese nivel de desventaja.
2. En cualquier caso y salvo la ciudad de Jaén, todas las ciudades mantienen algún ámbito en ese nivel
5. En este sentido, no debe preocupar que -como contraste- existan otros -los menos también- en un nivel 1,
sino que aún no se hayan resuelto los problemas que
caracteriza a los ámbitos que se encuentran en ese nivel
de mayor desventaja. No se debe olvidar que los ámbitos con mayores desventajas socioeconómicas y habitacionales son, por un lado, los que surgen en los años
sesenta y setenta a la luz de procesos de urbanización
acelerados; y son los mismos ámbitos que transcurridos los años y décadas se han ido quedando al margen
de “procesos integrales de renovación urbana” hasta
convertirse en grandes contenedores de problemas y
deficiencias, en muchas ocasiones resueltos a iniciativa

23

�Carmen Egea Jiménez; José Antonio Nieto Calmaestra: Danú Alberto Fabre Platas

comunitaria; y por otro, son parte de los centros históricos que hasta bien entrada la década de los ochenta han
estado abandonados, y en la actualidad se encuentran
inmersos en procesos de renovación urbana y a la espera del interés de inversores públicos o privados. Esta
situación caracteriza por ejemplo al centro de la ciudad
de Cádiz, donde la renovación no siempre ha beneficiado por igual a la población residente, apareciendo
fenómenos como el del “asustaviejas”.
3. El análisis de las encuestas pone de manifiesto
que hay una serie de cuestiones advertidas como principales problemas por la población en general; a escala
de barrio, la mayor preocupación es de tipo medioambiental y se concreta sobre todo en la “falta de limpieza”.
Cuando se trata de opinar de la vivienda la población habla menos de las carencias de ésta en su interior,
y cuando especifican algún elemento más deteriorado
aluden al entorno. Más arriba se ha planteado como
hipótesis que por dignidad o por pudor las personas
no suelen hablar mal del lugar más íntimo, la vivienda; asimismo, al ser un espacio privado la gestión del
mismo también lo es, de manera que algunas mejoras
solo son posibles si llegan por parte sus propietarios o
inquilinos; y no debe olvidarse que después de mucho
tiempo las personas se acostumbran a vivir con deficiencias, lo que en términos populares sería “apañarse”. Esto explica que muchas personas estén “satisfechas” con el lugar en el que viven.
4. Estas consideraciones más generales se llenan
de matices cuando el análisis atiende a los niveles de
desigualdad socio-habitacional. En este caso, para las
personas que viven en el nivel 5 hay dos preocupaciones de carácter social que tienen más peso que en ningún otro nivel: la “droga” y la “delincuencia”; están
más preocupadas por el “entorno” de su vivienda; y la
satisfacción por ésta no llega a ser tan importante como
en los niveles previos y sobre todo por las personas que
viven en el nivel 1.

5. Referencias
Borja, Jordi (2004) Los derechos en la globalización y el derecho a la ciudad, Fundación Alternativas,
Documento de trabajo 51, 41pps.
Delgado Jaramillo, P.; Cárdenas Villamil, A. y García Bañales, J. (2008) Espacio público y derecho a la
ciudad. La política de espacio público físico y la venta
informal en Bogotá. Bogotá: Javegraf.
Egea Jiménez, C.; Nieto Calmaestra, J.A.; Domínguez Clemente, J. y González Rego, R. A.. (2008) Vul-

24

nerabilidad del tejido social de los barrios desfavorecidos de Andalucía. Análisis y potencialidades. Centro
de Estudios Andaluces, Consejería de la Presidencia,
Junta de Andalucía, Sevilla, 383 p.
Egea Jiménez, C. y Nieto Calmaestra, J. A. (coords)
(2015)Quién vive dónde. Las condiciones de habitabilidad de la población que vive en las principales ciudades andaluzas, Edt. Universidad de Granada.
Fuster Farfán, X. (2016) “La histórica deuda de las
políticas sociales: pertinencia territorial.: El caso del
programa habitabilidad”, Revista INVI, 31(86), 61-88.
Harvey, Davis (2008) “El Derecho a la vivienda y
a la ciudad en el marco de la crisis: un debate pendiente”, Barcelona.
HICAL (2008) El Derecho a la Ciudad en el mundo. Compilación de documentos relevantes para el debate, Coalición Internacional para el Hábitat, Oficina
Regional para América Latina, México, 416pps.
Lefebvre, H. (1969) El derecho a la ciudad, Barcelona, Edt. Anthropos, 169pps.
Leonel, F.J. (2005) Del derecho a la ciudad y su
sentido dentro del espacio público como experiencia
vivencial. Reflexiones para una conversación democrática universal, Bogotá, Universidad Piloto de Colombia, 143 pp.
Moreno Olmos, S.H. (2008) “La habitabilidad urbana como condición de calidad de vida”, Palapa, vol.
3 (2): 47-54.
Nieto (2015)“El diseño de indicadores sociodemográficos y de habitabilidad”, In Quién vive dónde. Las
condiciones de habitabilidad de la población que vive
en las principales ciudades andaluzas, Edt. Universidad de Granada; pp 48-58.
Okuda y Gomez-Restrepo (2005) “Métodos en investigación cualitativa: triangulación”, Revista Colombiana de Psiquiatría, 34 (1): 118-124..
Rueda, S. (1997) Habitabilidad y calidad de vida.
Ciudades para un futuro más sostenible, Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid.
Rodríguez Vignoli, Jorge (2000) Vulnerabilidad
demográfica: una faceta de las desventajas sociales,
Santiago de Chile: CEPAL, 79 pp.

(p.p. 11-25)

�La habitabilidad en las ciudades de Andalucía: Del barrio a la vivienda.

Salinas Salgado, M. L. (2008) Para construir el
derecho a la ciudad: Experiencia del mejoramiento
barrial en México, Casa y Ciudad, AC, México, DF,
64 pp.
Saravia Madrigal, M.; Del Caz Enjuto, R. y Gigosos Pérez, P. (2002) La ciudad y los derechos humanos:
una modesta proposición sobre derechos humanos y
práctica urbanística, Talasa Ediciones, S.L.
Zulaica, L. y Celemín, J.P. (2008) “Análisis territorial de las condiciones de habitabilidad en el periurbano de la ciudad de Mar del Plata (Argentina), a partir
de la construcción de un índice y de la aplicación de
métodos de asociación espacial”, Revista de geografía
Norte Grande, 41: 129-146.

(p.p. 11-25)

25

�Urbanismo y vivienda accesibles para personas con discapacidad: el caso español

Urbanismo y vivienda accesibles para personas con discapacidad: el caso español
Patricia López Peláez1
Juan Carlos De Peralta Ortega2

Recibido: 26/09/2015
Aceptado: 09/02/2016

Resumen:

Abstract:

La configuración del espacio urbano se ve directamente afectada por el proceso de edificación, y tiene un especial interés con relación a las personas con
discapacidad, grupo especialmente vulnerable que no
siempre ha visto protegidos sus derechos al uso de los
entornos urbanísticos. En la sociedad persisten desigualdades, a pesar del esfuerzo realizado, y por ello
es necesario que los poderes públicos insistan en sus
estrategias de intervención con el objetivo de garantizar a toda la población el disfrute de los recursos urbanísticos disponibles. En el presente estudio se analiza
el marco legal y constitucional relativo al colectivo de
personas con discapacidad, así como los problemas
para su implementación en el contexto inmobiliario y
urbano en España. La metodología se ha basado en la
revisión de la literatura y del marco normativo. Los resultados indican que el actual planeamiento urbanístico
incide en la configuración de los espacios habitados,
donde las personas con discapacidad no siempre han
visto protegidos sus derechos al acceso o uso de entornos urbanísticos. También, es necesario el diseño de
estrategias de intervención que operen sobre las condiciones ambientales y urbanísticas, con el objetivo de
garantizar a toda la población el disfrute de los recursos
y servicios disponibles.

Urbanism and accessible housing for people
with disabilities: the Spanish case.

Palabras clave:
Discapacidad, propiedad horizontal, edificación,
urbanismo.

The urban space is directly affected by the building
process, and has a special interest in relation to people with disabilities, particularly vulnerable group that
has not always been protected their rights to the use of
urban environments. Inequalities in society persist despite the effort made, and it is therefore necessary that
public authorities insist on their intervention strategies
in order to ensure the entire population enjoyment of
urban resources. In the present study is analyzed the
legal and constitutional framework on the group of persons with disabilities, as well as problems for implementation in the real estate and urban context in Spain.
The methodology is based on the literature review and
the regulatory framework. The results indicate that the
current urban planning affects the configuration of living spaces, where people with disabilities have not
always been protected their rights to access or use of
urban environments. Also, is necessary design intervention strategies that operate on environmental and
urban conditions, with the aim of ensuring the entire
population to enjoy the resources and services.

Keywords:
Disability, horizontal property, building, town
planning

Profesora Titular de Derecho Civil de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, España. plopez@der.uned.es
GProfesor colaborador de Derecho Civil de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, España. jcperalta@der.uned.es

1
2

(p.p. 27-36)

27

�Patricia López Peláez; Juan Carlos De Peralta Ortega

1. Introducción
Las personas con discapacidad conforman un grupo vulnerable, y relativamente importante, al que el
modo en que se urbaniza y edifica ha conducido en
muchas ocasiones a situaciones de exclusión, al quedar
obstaculizado para ellos el disfrute de los recursos y
servicios disponibles para el resto de la población, y
esto porque con frecuencia se encuentran con barreras
arquitectónicas que les dificultan, o incluso impiden, el
acceso a sus viviendas, o edificios públicos o privados
en general.
En la actualidad, y a pesar de los innegables progresos sociales alcanzados, estas personas siguen viendo limitados sus derechos en el uso de entornos urbanísticos que no han sido concebidos teniendo en cuenta
sus necesidades específicas, o bien se revelan expresamente restrictivos a su participación en ellos.
Y es inexcusable que los poderes públicos aborden
esta situación, eliminando los impedimentos que privan a las personas con discapacidad del pleno ejercicio
de sus derechos.
En España el marco normativo general parte de los
artículos 9.2 y 49 de la Constitución de 1978, en cuya
virtud “Corresponde a los poderes públicos promover
las condiciones para que la libertad y la igualdad del
individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas; remover los obstáculos que impidan
o dificulten su plenitud y facilitar la participación de
todos los ciudadanos en la vida política, económica,
cultural y social” y “Los poderes públicos realizarán
una política de previsión, tratamiento, rehabilitación
e integración de los disminuidos físicos, sensoriales y
psíquicos, a los que prestarán la atención especializada que requieran y los ampararán especialmente para
el disfrute de los derechos que este Título otorga a todos los ciudadanos”.
También de la Convención Internacional sobre los
derechos de las personas con discapacidad, aprobada el
13 de diciembre de 2006 por la Asamblea General de
las Naciones Unidas, que obliga a los poderes públicos a garantizar que el ejercicio de los derechos de las
personas con discapacidad sea pleno y efectivo, y de la
Ley 26/2011, de 1 de agosto, de adaptación normativa
española a dicha Convención. Sobre esta base se han
ido tomando a lo largo del tiempo medidas de distinto calado para promover la participación activa de las
personas con discapacidad, y acabar con su desventaja
frente a las personas que no la tienen.

2. Ley General de derechos de las personas con discapacidad

28

Las últimas medidas están hoy recogidas con carácter general en el Texto Refundido de Ley General
de derechos de las personas con discapacidad (RDLeg
1/2013, de 29 noviembre), una ley estatal, dictada al
amparo de la competencia exclusiva del Estado para
regular las condiciones básicas que garanticen la igualdad de todos los españoles en el ejercicio de los derechos y el cumplimiento de los deberes constitucionales,
sin perjuicio de las competencias que Comunidades
Autónomas y Municipios puedan tener en algunas materias conexas.
Esta ley tiene en cuenta la persistencia en la sociedad de desigualdades, a pesar de los avances en la
materia, y refleja los cambios operados en la manera
de entender el fenómeno de la “discapacidad”, que no
se basa ya tan solo en las dificultades personales, sino
también en obstáculos impuestos por la propia sociedad, y por ello impone estrategias de intervención que
operen simultáneamente sobre ambas condiciones, personales y ambientales. En esta línea, y con el objetivo
de garantizar y reconocer el derecho de las personas
con discapacidad a la igualdad de oportunidades en todos los ámbitos de la vida política, económica, cultural
y social, y de conseguir su participación e inclusión
plenas y efectivas en la sociedad, el texto acoge como
principios básicos los de vida independiente, igualdad
de oportunidades, normalización, accesibilidad universal y diseño universal o diseño para todas las personas.
Y afirma que se aplicarán medidas específicas para garantizar esa igualdad y esa accesibilidad universal entre
otros en los espacios públicos urbanizados, infraestructuras y edificación, y transportes, fijando un plazo, que
como máximo puede ser el día 4 de diciembre de 2017,
para que las condiciones mínimas sean exigibles.

3. Urbanismo, vivienda y discapacidad
Con relación al planeamiento urbanístico general
debemos recordar que tanto la Ley estatal del Suelo
(tanto el texto actualmente vigente, el RDLeg 7/2015,
de 30 de octubre, como el anterior, RDLeg 2/2008, de
20 de junio) como las distintas leyes autonómicas, dictadas en el ejercicio de sus competencias en materia
de ordenación del territorio, urbanismo y vivienda, insisten en que las políticas públicas relativas al uso del
suelo tienen como fin común la utilización de este recurso conforme al interés general y según el principio
de desarrollo sostenible, garantizando en particular la
accesibilidad universal de los edificios de uso privado
y público, de los espacios de uso público y de los transportes públicos.
Y ello porque todos los ciudadanos tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna, adecuada y ac-

(p.p. 27-36)

�Urbanismo y vivienda accesibles para personas con discapacidad: el caso español

cesible, concebida con arreglo al principio de diseño
para todas las personas, y a acceder, en condiciones no
discriminatorias y de accesibilidad universal, a la utilización de las dotaciones públicas y los equipamientos
colectivos abiertos al uso público, de acuerdo con la
legislación reguladora de la actividad de que se trate.
En este sentido, serán los municipios, a quienes corresponde la aprobación y la gestión del planeamiento, ejecución y disciplina urbanística de su ciudad3, quienes
deberán cuidar de la ordenación del espacio urbano de
su ciudad o pueblo de acuerdo con estos criterios de
sostenibilidad y accesibilidad universal, no debiendo
aprobar ningún instrumento de planeamiento que no
respete estos principios.
Con relación a los edificios ya construidos, no
siempre se han diseñado de acuerdo con las demandas
de las personas con discapacidad, y de hecho en muchas ocasiones ha quedado muy obstaculizado, o incluso impedido, el disfrute de estas construcciones por
parte de personas con necesidad de adaptaciones especiales4. Por ello, primero a nivel jurisprudencial y más
adelante a nivel legal, se han ido facilitando las condiciones para adaptarlos a los nuevos requerimientos,
reduciendo las mayorías necesarias para tomar acuerdos de realización de obras de mejora de los edificios
concretos en los que puedan vivir o trabajar personas
con discapacidad y estén sometidos al régimen de propiedad horizontal5.
Este sistema de propiedad horizontal , muy común en España, es una forma de organización de los
edificios en altura en los que coexisten elementos privativos, que son los distintos pisos o locales pertenecientes a cada propietario6, con elementos comunes,
que permiten el adecuado uso y disfrute de las partes

privativas7, y que pertenecen a todos los propietarios
de los elementos privativos, en una copropiedad que
no es susceptible de división y en la que sus partes solo
podrán ser enajenadas, gravadas o embargadas junto
con la parte determinada privativa de la que son anejo
inseparable.
La regulación básica de esta materia es encuentra
en la Ley de Propiedad Horizontal, Ley 49/1960, de
21 de julio (en adelante LPH). Esta Ley ha sido objeto
de reforma en variadas ocasiones, y en prácticamente
todas, sin perjuicio de otras cuestiones, se ha intentado
profundizar en el objetivo de protección de las personas con discapacidad, desde una perspectiva de solidaridad social8.
Con respecto a los elementos privativos, es decir a
los distintos pisos o locales, cualquier propietario podrá realizar las obras de accesibilidad que estime oportuno; los únicos límites son que no podrá menoscabar
ni alterar la seguridad del edificio, su estructura general, su configuración o estado exteriores, ni perjudicar
los derechos de otro propietario, y que debe dar cuenta
de tales obras previamente a quien represente a la comunidad9.
Para realizar estas obras de adaptación en elementos privativos los propietarios no necesitarán consentimiento de la comunidad de propietarios, pero deben
abonarlas íntegramente, pues la comunidad no tiene
ninguna obligación de realizarlas10.
Ahora bien, en el resto del inmueble, es decir en
los elementos comunes, los propietarios de pisos o locales no pueden realizar alteración alguna, de manera
que si advierten la necesidad de reparaciones deberán
comunicarlo al administrador, o al Presidente de la comunidad.

Ley de Bases de Régimen Local Ley 7/1985, de 2 de abril: La conservación y rehabilitación de la edificación, el medio ambiente urbano (parques y
jardines públicos, protección contra la contaminación acústica, lumínica y atmosférica en las zonas urbanas…), la infraestructura viaria, y tráfico, estacionamiento de vehículos y movilidad, y el transporte colectivo urbano.
4
Basta recordar la litigiosidad que ha planteado en los Tribunales la instalación de ascensores en los edificios donde no los había, con el consiguiente
gasto económico por parte de los vecinos, que no siempre estaban dispuestos a asumirlo.
5
Sobre propiedad horizontal véase con carácter general Lasarte Álvarez, C. Compendio de derechos reales, Marcial Pons, Madrid, 2016, págs. 35 y ss.
6
Art. 1 y 3 LPH: espacios suficientemente delimitados y susceptibles de aprovechamiento independiente por tener salida propia a un elemento común o
a la vía pública., con los elementos arquitectónicos e instalaciones de todas clases, aparentes o no, que estén comprendidos dentro de sus límites y sirvan
exclusivamente al propietario, así como el de los anejos que expresamente hayan sido señalados en el título, aunque se hallen situados fuera del espacio
delimitado; todo ello está sometido a un derecho singular y exclusivo de propiedad.
7
A modo de ejemplo cita el art 396 del Código Civil el suelo, vuelo, cimentaciones y cubiertas; elementos estructurales y entre ellos los pilares, vigas,
forjados y muros de carga; las fachadas, con los revestimientos exteriores de terrazas, balcones y ventanas, incluyendo su imagen o configuración, los
elementos de cierre que las conforman y sus revestimientos exteriores; el portal, las escaleras, porterías, corredores, pasos, muros, fosos, patios, pozos
y los recintos destinados a ascensores, depósitos, contadores, telefonías o a otros servicios o instalaciones comunes, incluso aquellos que fueren de uso
privativo; los ascensores y las instalaciones, conducciones y canalizaciones para el desagüe y para el suministro de agua, gas o electricidad, incluso las
de aprovechamiento de energía solar; las de agua caliente sanitaria, calefacción, aire acondicionado, ventilación o evacuación de humos; las de detección
y prevención de incendios; las de portero electrónico y otras de seguridad del edificio, así como las de antenas colectivas y demás instalaciones para
los servicios audiovisuales o de telecomunicación, todas ellas hasta la entrada al espacio privativo; las servidumbres y cualesquiera otros elementos
materiales o jurídicos que por su naturaleza o destino resulten indivisibles.
8
Véase Díaz Martínez, A. “Discapacitados, comunidades y crisis económica. Últimas reformas legales en torno a las obras de accesibilidad en el régimen de propiedad horizontal”, en Revista Doctrinal Aranzadi Civil-Mercantil núm. 8/2011. Y de la misma autora “La enésima reforma fragmentaria del
régimen de propiedad horizontal (esta vez por Ley 8/2013, de 26 de junio)”, en Revista Doctrinal Aranzadi Civil-Mercantil núm. 6/2013.
9
Art 7 de la LPH.
10
Con respecto a las obras en elementos privativos véase Gallego Domínguez, I. Personas con discapacidad, personas mayores y supresión de barreras
arquitectónicas en edificios en régimen de propiedad horizontal, en “Estudios sobre dependencia y discapacidad” García Garnica, MC. (dir.), Thomson
Reuters Aranzadi, Cizur Menor, Navarra, 2011, págs. 133 a 206.
3

(p.p. 27-36)

29

�Patricia López Peláez; Juan Carlos De Peralta Ortega

Y de ahí la importancia de las mayorías necesarias
para acordar tales obras.
En la primera versión de la LPH se requería unanimidad para adoptar cualquier acuerdo de modificación
del título constitutivo de la propiedad o de los estatutos
de la misma, y dado que prácticamente cualquier obra
dirigida a suprimir barreras arquitectónicas implicaba
la alteración de la estructura o fábrica del edificio, o de
los elementos comunes, y afectaba por tanto al título
constitutivo de la propiedad horizontal, esto suponía la
exigencia de consentimiento unánime de todos los propietarios para realizar obras de accesibilidad11.
Es verdad que los Tribunales, en aplicación de los
principios de prohibición de abuso en el ejercicio de los
derechos, o de la necesaria interpretación de las normas de acuerdo con la realidad social del tiempo en
que se aplican12, intentaron con el tiempo suavizar la
aplicación rígida de este principio de unanimidad, pero
lo cierto es que el régimen legal era muy restrictivo, y
hacía muy difícil la realización de obras de adaptación,
que quedaban sujetas al voto más o menos arbitrario
del resto de vecinos, con derecho de veto individual, y
que en ocasiones negaban su consentimiento sin ningún interés legítimo, y a pesar del nulo perjuicio que
se les causaba con la obra.
Con la reforma de la LPH de 1990 (Ley 3/1990) se
dio un pequeño paso adelante, en cuanto el art 16 pasaba a afirmar que cuando las obras tengan por finalidad
la supresión de barreras arquitectónicas que dificulten
el acceso y la movilidad de las personas con minusvalía
bastará el voto de las tres quintas partes del total de los
propietarios que a su vez representen las tres quintas
partes de las cuotas de participación. No obstante, problema distinto es el del pago de las obras, y en cuanto
a esto afirmaba el art 10 que los propietarios disidentes
no estarán obligados a pagar más que una mensualidad
de gastos comunes13, con lo que, habida cuenta de que
el importe de las obras suele ser mucho más elevado, y
de la escasa capacidad económica de muchas personas
afectadas por la discapacidad, en muchas ocasiones seguían sin realizarse las obras de adaptación.
La Ley 15/1995, de 30 de mayo, sobre límites
del dominio sobre inmuebles para eliminar barreras
arquitectónicas a personas con discapacidad, no modificó la vigente LPH, pero sí ofreció a las personas
con discapacidad o simplemente mayores de 70 años
(interesante novedad) la opción de llevar a cabo obras
de accesibilidad sin necesidad de consentimiento de la

comunidad de propietarios, siempre que tales obras no
afectasen a la estructura o fábrica del edificio, ni menoscaben la resistencia de los materiales empleados en
la construcción, y fueran razonablemente compatibles
con las características arquitectónicas e históricas del
edificio, y siempre que los solicitantes asumieran íntegramente el coste, aun cuando las obras queden en
beneficio de la comunidad.
Así, con este ley se introdujo en nuestro Ordenamiento un nuevo y autentico derecho subjetivo14, el
derecho individual y personal a la supresión de las barreras arquitectónicas que impidan o dificulten la vida
diaria realizando obras, no ya en los elementos privativos, sino también en los elementos comunes de edificio, con el consiguiente límite al dominio de los demás
propietarios, y sin necesidad de consentimiento de la
comunidad de propietarios, siempre que se cumplan
los requisitos señalados; todo ello con el fin de hacer
efectivo el derecho constitucional a una vivienda digna
y adecuada.
A partir de este momento coexistirán dos vías para
conseguir la misma finalidad, la realización de obras
que eliminen barreras arquitectónicas:
la vía de la LPH (ejecución de la obra con consentimiento de la comunidad de propietarios, adoptado con
las mayorías establecidas, y asumiendo la comunidad
determinados gastos)
La vía de la Ley 15/1995 (ejecución de las obras
sin necesidad de consentimiento de la comunidad,
aunque en caso de su oposición formal se necesitará
autorización judicial, y sufragando todos los gastos el
solicitante, aunque las obras queden en beneficio de la
comunidad)
Ahora bien, sin perjuicio de reconocer la importancia que tiene la consagración legal del derecho a
realizar las obras como un auténtico derecho subjetivo,
lo cierto es que el tener que asumir todo el coste económico de la obra el propietario afectado ha hecho que
esta segunda vía no sea muy utilizada.
La reforma de la LPH realizada por la Ley 8/99 reduce de nuevo las mayorías necesarias para adoptar estos acuerdos (mayoría de propietarios que representen
mayoría de las cuotas de participación), elevando además a tres mensualidades ordinarias de gastos comunes
el importe de los pagos que el resto de propietarios, aun
disidentes, deberán realizar.
Por su parte, con la reforma llevada a cabo en la
LPH por la Ley 51/2003 se mantienen las mayorías

Antiguo art. 16.
STS 13 de julio de 1994.
13
Cuando se adopten válidamente acuerdos para realizar innovaciones no exigibles a tenor del párrafo anterior y cuya cuota de instalación exceda del
importe de una mensualidad ordinaria de gastos comunes, el disidente no resultará obligado, ni se modificará su cuota, incluso en el caso de que no
pueda privársele de la mejora o ventaja.
14
Véase Rodríguez-Loras Dealbert, J. La accesibilidad en los edificios sujetos a propiedad horizontal, Landwell-PwC-Colegio de Registradores de la
Propiedad y Mercantiles de España, Madrid, 2006, págs. 129 y ss.
11

12

30

(p.p. 27-36)

�Urbanismo y vivienda accesibles para personas con discapacidad: el caso español

exigidas para adoptar estos acuerdos pero se añade
un matiz importante, en cuanto la realización de estas
obras pasa a ser necesaria si su coste no supera tres
mensualidades de gastos ordinarios. Se mejoran así los
derechos de las personas con discapacidad, pero el sistema sigue siendo insuficiente, pues queda condicionada la obligación de la comunidad de realizar las obras
al hecho de que su coste no exceda de dicho porcentaje
de gastos comunes.
La Ley 2/2011, de Economía Sostenible, sin modificar el tenor literal de la LPH sí introdujo importantes
modificaciones en la materia, al establecer en su art.
111 que la Administración competente podrá ordenar
la realización de obras de mejora si el edificio de que
se trata está afectado por algún programa o plan legal
de rehabilitación de viviendas y se trata de obras que
sirvan para garantizar los derechos reconocidos por ley
a las personas, especialmente las que padezcan alguna
discapacidad.
Estas obras tienen a efectos de la propiedad horizontal el carácter de necesarias, y deben ser obligatoriamente costeadas por los propietarios de la correspondiente comunidad, debiéndose limitar el acuerdo
de la Junta correspondiente a la distribución de la derrama pertinente y la determinación de los términos de
su abono, todo ello a menos que la unidad familiar de
alguno de los propietarios que forman parte de la comunidad tenga ingresos anuales inferiores a 2,5 veces
el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples
(IPREM), excepto en el caso de que las subvenciones
o ayudas públicas a las que esa unidad familiar pueda
tener acceso hagan que el coste anual repercutido de las
obras que le afecten no supere el 33 por ciento de sus
ingresos anuales15.
Resulta innecesario extenderse en la transcendencia de estas reglas16, luego derogadas por la Ley 8/2013
a la que vamos a hacer referencia.
La última modificación de la LPH ha sido realizada
por la Ley 8/2013, de 26 de junio, de Rehabilitación,
regeneración y renovación urbanas; esta Ley se ha promulgado en una situación de crisis del sector inmobilia-

rio, y por ello uno de sus objetivos es el de llevar a cabo
una reconversión del sector que impulse la actividad no
ya hacia la construcción de vivienda nueva sino hacia
la recuperación de los espacios urbanos ya existentes,
centrando los esfuerzos en las operaciones de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, en lugar de
en actuaciones de expansión de ciudad nueva17.
En definitiva, se trata de favorecer la realización de
obras de conservación y rehabilitación de los inmuebles y regeneración urbanas mediante dos mecanismos
fundamentales: por un lado, aumentan los supuestos en
los que se considera una obra como de realización necesaria u obligatoria para los propietarios, y por otro
se flexibiliza el régimen de adopción de acuerdos en
materia de obras o innovaciones no necesarias u obligatorias18.
Esta Ley ha sido derogada prácticamente en su totalidad por el RDLeg 7/2015, que contiene la nueva
Ley del Suelo, pero permanecen vigentes varias Disposiciones Finales, entre otras la que establece la reforma
de la LPH.
Por ello, desde 2013 los artículos 10 apartados
uno19 y dos20 y 17 número dos21 de la Ley de Propiedad Horizontal establecen ahora el siguiente sistema,
en función de dos posibilidades:
A. Requisitos básicos de accesibilidad universal: tanto la Administración pública como cualquier
propietario puede obligar a la comunidad, salvo que
se afecte la estructura del edificio o no sea compatible con las características del inmueble, a realizar las
obras necesarias en los elementos comunes; estas obras
son obligatorias, y han de ser costeadas por todos los
propietarios, limitándose el papel de la Junta de propietarios a acordar la distribución de la derrama y a
determinar los términos de su abono.
De esta forma, tratándose de requisitos básicos de
accesibilidad universal las obras en los elementos comunes de los edificios son obligatorias, y han de ser
costeadas por todos los propietarios. No sería válido el
acuerdo, ni mayoritario ni unánime, de la comunidad,
de no realización de estas obras, de forma que la Junta

Añadía el precepto que la ocupación de elementos comunes del edificio por este tipo de obras no requería el consentimiento de los propietarios
integrantes de la comunidad, y que la ocupación de partes de pisos o locales concretos que sea indispensable para la instalación de servicios comunes
que, siendo legalmente exigibles, estén previstos en planes, programas o instrumentos de rehabilitación y, en todo caso, el de ascensor, se declara necesaria para su expropiación en beneficio de la correspondiente comunidad de propietarios o agrupación de éstas, siempre que se cumplan las siguientes
condiciones: que resulte inviable técnica o económicamente cualquier otra solución, y que quede garantizado el respeto de la superficie mínima y los
estándares exigidos para locales, viviendas y espacios comunes de los edificios.
16
Véase Díaz Martínez, A. Discapacitados, comunidades y crisis económica… cit. 2011.
17
Véanse los interesantes comentarios realizados a esta Ley por Loscertales Fuertes, D. Los derechos de los discapacitados en el régimen de propiedad
horizontal, en Revista Jurídica SEPIN, núm. 323, 2014, págs. 27 y ss. Accesible en www.sepin.es referencia SP/DOCT/18571. Véase también Carreras
Maraña, J.M. La incidencia de la Ley 8/2013 en la adopción de acuerdos comunitarios: el nuevo art. 17 LPH, en Revista Jurídica SEPIN, núm. 323,
2014, págs. 12 y ss. Accesible en www.sepin.es referencia SP/DOCT/18627, y, del mismo autor, Actual regulación de las obras comunitarias de conservación, mantenimiento, ornato y accesibilidad. El nuevo art 10.1.a), b) y c) LPH y su relación con la Ley 8/2013, en Revista Jurídica SEPIN, núm.
320, 2014, págs. 12 y ss. Accesible en www.sepin.es referencia SP/DOCT/17993.
18
Véase Álvarez Olalla, P. “Las obras en la Comunidad de Propietarios tras la reciente reforma de la Ley de Propiedad Horizontal”, en la Revista Doctrinal Aranzadi Civil-Mercantil núm. 5/2013.
19, 20, 21
Véase la siguiente página.
15

(p.p. 27-36)

31

�Patricia López Peláez; Juan Carlos De Peralta Ortega

de propietarios debe limitarse a acordar la distribución
de los gastos y la forma de pago.
Por lo demás, cualquier propietario puede exigirlas, mayor o menor de 70 años, con o sin discapacidad.
B. Ajustes razonables de accesibilidad universal. Cosa distinta son las obras tendentes adaptar los
elementos comunes a la concreta discapacidad de la
persona afectada. Tratándose de ajustes razonables de
accesibilidad, o si vive o trabaja en el edificio alguna
persona con discapacidad, o mayor de 70 años, también
será posible obligar a la comunidad a realizar las obras
necesarias22, pero en este caso el importe repercutido a
los propietarios, una vez descontadas las subvenciones
o ayudas públicas, no puede exceder de doce mensualidades ordinarias de gastos comunes23.
Más allá de esa cantidad la obra seguirá siendo
obligatoria, pero el exceso de coste ha de ser asumido
por el solicitante afectado, aunque quede en beneficio
de la finca, pues no se concibe ya como un tema comunitario sino como un derecho individual del propietario
discapacitado24.
Ello a no ser que el conjunto de propietarios acuerden la realización de la obra, siendo para ello suficiente
el voto de la mayoría simple de propietarios que representen la mayoría simple de las cuotas de participación,

y considerándose como voto favorable el de los propietarios ausentes que, debidamente notificados del acuerdo adoptado, no manifiesten su disconformidad en el
plazo de treinta días naturales. En tales supuestos, válidamente adoptado el acuerdo la comunidad quedará
obligada al pago de los gastos, aun cuando su importe
repercutido anualmente exceda de doce mensualidades
ordinarias de gastos comunes.
En definitiva, si se trata de requisitos básicos de accesibilidad universal las obras son necesarias, exigibles
y sin derecho de disidencia del resto de propietarios ni
de limitación de los pagos; en cambio si se trata solo
de ajustes razonables las obras no son exigibles a la
comunidad de propietarios más allá de un coste de 12
meses de cuota, por lo que sí hay derecho de disidencia y de limitación de la repercusión económica, siendo
obligatorias si el interesado asume el exceso de coste25.
De ahí la importancia de determinar los conceptos
de “ajuste razonable de accesibilidad universal” y de
“requisitos básicos de accesibilidad universal”, porque
en función de esto las obras estarán a cargo del propietario afectado más allá de un determinado límite, o de
todos los propietarios de la comunidad.
La LPH no contiene una definición expresa de los
mismos, y ni siquiera de la “accesibilidad universal”,

Art. 10.1: “1. Tendrán carácter obligatorio y no requerirán de acuerdo previo de la Junta de propietarios, impliquen o no modificación del título constitutivo o de los estatutos, y vengan impuestas por las Administraciones Públicas o solicitadas a instancia de los propietarios, las siguientes actuaciones:
a) Los trabajos y las obras que resulten necesarias para el adecuado mantenimiento y cumplimiento del deber de conservación del inmueble y de sus
servicios e instalaciones comunes, incluyendo en todo caso, las necesarias para satisfacer los requisitos básicos de seguridad, habitabilidad y accesibilidad universal, así como las condiciones de ornato y cualesquiera otras derivadas de la imposición, por parte de la Administración, del deber legal de
conservación.
b) Las obras y actuaciones que resulten necesarias para garantizar los ajustes razonables en materia de accesibilidad universal y, en todo caso, las requeridas a instancia de los propietarios en cuya vivienda o local vivan, trabajen o presten servicios voluntarios, personas con discapacidad, o mayores de
setenta años, con el objeto de asegurarles un uso adecuado a sus necesidades de los elementos comunes, así como la instalación de rampas, ascensores
u otros dispositivos mecánicos y electrónicos que favorezcan la orientación o su comunicación con el exterior, siempre que el importe repercutido
anualmente de las mismas, una vez descontadas las subvenciones o ayudas públicas, no exceda de doce mensualidades ordinarias de gastos comunes.
No eliminará el carácter obligatorio de estas obras el hecho de que el resto de su coste, más allá de las citadas mensualidades, sea asumido por quienes
las hayan requerido.
c) La ocupación de elementos comunes del edificio o del complejo inmobiliario privado durante el tiempo que duren las obras a las que se refieren las
letras anteriores”.
20
Art. 10.2: “2. Teniendo en cuenta el carácter de necesarias u obligatorias de las actuaciones referidas en las letras a) a d) del apartado anterior, procederá
lo siguiente:
a) Serán costeadas por los propietarios de la correspondiente comunidad o agrupación de comunidades, limitándose el acuerdo de la Junta a la distribución de la derrama pertinente y a la determinación de los términos de su abono.
b) Los propietarios que se opongan o demoren injustificadamente la ejecución de las órdenes dictadas por la autoridad competente responderán individualmente de las sanciones que puedan imponerse en vía administrativa.
c) Los pisos o locales quedarán afectos al pago de los gastos derivados de la realización de dichas obras o actuaciones en los mismos términos y condiciones que los establecidos en el artículo 9 para los gastos generales”.
21
Art 17.2: “2. Sin perjuicio de lo establecido en el artículo 10.1 b) , la realización de obras o el establecimiento de nuevos servicios comunes que tengan
por finalidad la supresión de barreras arquitectónicas que dificulten el acceso o movilidad de personas con discapacidad y, en todo caso, el establecimiento de los servicios de ascensor, incluso cuando impliquen la modificación del título constitutivo, o de los estatutos, requerirá el voto favorable de
la mayoría de los propietarios, que, a su vez, representen la mayoría de las cuotas de participación. Cuando se adopten válidamente acuerdos para la
realización de obras de accesibilidad, la comunidad quedará obligada al pago de los gastos, aun cuando su importe repercutido anualmente exceda de
doce mensualidades ordinarias de gastos comunes”.
22
Acerca de la legitimación para exigir la ejecución de obras particulares de accesibilidad véase Rodríguez-Loras Dealbert, J. La accesibilidad… cit.,
págs. 87 y ss.
23
La limitación anteriormente existente de la cuantía obligatoria a tres mensualidades ordinarias de gastos comunes reducía extraordinariamente su
virtualidad, que quedaba circunscrita a pequeñas alteraciones en el edificio consistentes en la construcción de rampas en el portal, ampliación de puertas
de acceso, o instalación de sencillos dispositivos mecánicos o electrónicos; quedaba excluida por ejemplo la instalación de ascensores, de coste mucho
más elevado. Véase Álvarez Olalla, P. “Algunos aspectos sobre instalación de ascensores en régimen de propiedad horizontal a la luz de las últimas
sentencias del Tribunal Supremo”, en Revista Doctrinal Aranzadi Civil-Mercantil nº 4/2011.
24
Díaz Martínez, A. 2011 cit.
25
Recordemos también la afección real del piso o local al pago de las últimas tres anualidades de cuota y la parte vencida de la anualidad corriente ex art.
9 LPH. Véase Díaz Martínez, A. La enésima reforma fragmentaria del régimen de propiedad horizontal… cit. 2013.
19

32

(p.p. 27-36)

�Urbanismo y vivienda accesibles para personas con discapacidad: el caso español

pero de sus preceptos se deduce que serían las instalaciones que permiten un uso de los elementos comunes
adecuado a la discapacidad, y la instalación de dispositivos mecánicos o electrónicos que favorecen la comunicación con el exterior, el acceso y la movilidad de las
personas con discapacidad física adecuado Por tanto
serían obras de accesibilidad todas las que supongan la
eliminación total o parcial de barreras arquitectónicas,
sensoriales o de comunicación26.
El concepto de “ajuste razonable” sí ha sido definido en la Ley del Suelo de 2015 (RDLeg 7/2015),
en concreto en su art. 2.5, que establece que si de la
legislación específica no resulta otra definición más
pormenorizada se entenderá por27
“5. Ajustes razonables: las medidas de adecuación
de un edificio para facilitar la accesibilidad universal
de forma eficaz, segura y práctica, y sin que supongan
una carga desproporcionada. Para determinar si una
carga es o no proporcionada se tendrán en cuenta los
costes de la medida, los efectos discriminatorios que
su no adopción podría representar, la estructura y características de la persona o entidad que haya de ponerla en práctica y la posibilidad que tengan aquéllas
de obtener financiación oficial o cualquier otra ayuda.
Se entenderá que la carga es desproporcionada, en los
edificios constituidos en régimen de propiedad horizontal, cuando el coste de las obras repercutido anualmente, y descontando las ayudas públicas a las que se
pueda tener derecho, exceda de doce mensualidades
ordinarias de gastos comunes”.
No soluciona definitivamente el problema, como
vemos, pues en último extremo vincula la razonabilidad del ajuste con el coste que supone, y no con su
necesidad objetiva.
En cambio, con respecto a los “requisitos básicos
de accesibilidad universal” sí existe normativa específica, en concreto la Ley de Ordenación de la Edificación (Ley 38/1999, de 5 de noviembre), y las normas
posteriores que la complementan.
El artículo 3 de dicha Ley, con el fin de garantizar
la seguridad de las personas y el bienestar de la sociedad, establece una serie de requisitos básicos de la
edificación que deberán satisfacerse en el proyecto, la

construcción, el mantenimiento, la conservación y el
uso de los edificios y sus instalaciones, así como en las
intervenciones que se realicen en los edificios existentes, y entre dichos requisitos incluye la accesibilidad,
de tal forma que se permita a las personas con movilidad y comunicación reducidas el acceso y la circulación por el edificio en los términos previstos en su
normativa específica28.
Las disposiciones de la Ley 38/1999 se ven completadas por el Código Técnico de la Edificación, aprobado por el Real Decreto 314/2006, de 17 de marzo.
Dicho Código29 es el marco normativo por el que
se regulan las exigencias básicas de calidad que deben
cumplir los edificios, incluidas sus instalaciones, para
satisfacer los requisitos básicos de seguridad y habitabilidad, entre ellos los relativos a la accesibilidad, y
proporciona procedimientos que permiten acreditar su
cumplimiento con suficientes garantías técnicas. Son
por tanto los requisitos legales mínimos.
Como complemento para su aplicación se crean los
Documentos Reconocidos, documentos técnicos externos e independientes cuya utilización facilita el cumplimiento de determinadas exigencias y contribuyen al
fomento de la calidad de la edificación. Para su operatividad se crea el Registro General del Código Técnico
de la Edificación, en el que se inscribirán y harán públicos los mismos, así como los distintivos de calidad u
otras evaluaciones técnicas de carácter voluntario que
contribuyan al cumplimiento del Código.
En concreto ahora debemos referirnos al Documento Básico “DB-SUA Seguridad de utilización y
accesibilidad”: el objetivo del requisito básico “Seguridad de utilización y accesibilidad” consiste en reducir a límites aceptables el riesgo de que los usuarios
sufran daños inmediatos en el uso previsto de los edificios como consecuencia de las características de su
proyecto, construcción, uso y mantenimiento, así como
en facilitar el acceso y la utilización no discriminatoria,
independiente y segura de los mismos a las personas
con discapacidad, y, para satisfacer este objetivo, los
edificios se proyectarán, construirán, mantendrán y utilizarán de forma que se cumplan las exigencias básicas
que se establecen a continuación30.

A modo de ejemplo la doctrina suele citar la instalación de ascensores, aparatos salvaescaleras, rampas, pasamanos, rebaje de peldaños, instalación de
portero automático o videoportero, colocación de interruptores de la luz a la altura adecuada, ensanchamiento de puertas para sillas de ruedas, traducción
al lenguaje braille de todos los carteles anunciadores como salidas de emergencia o ascensores, o la instalación de avisos acústicos o luminosos para
personas ciegas o sordas.
27
En términos muy similares se pronunciaba el art. 2.4 de la Ley 8/2013.
28
A estos efectos, entiende por accesibilidad universal la condición que deben cumplir los entornos, procesos, bienes, productos y servicios, así como los
objetos o instrumentos, herramientas y dispositivos, para ser comprensibles, utilizables y practicables por todas las personas en condiciones de seguridad
y comodidad, y de la forma más autónoma y natural posible, y entiende por diseño para todos la actividad por la que se conciben o proyectan, desde el
origen, siempre que ello sea posible, los entornos, procesos, bienes, productos, servicios, objetos, instrumentos, dispositivos o herramientas, de tal forma
que puedan ser utilizados por todas las personas, en la mayor extensión posible.
29
El Código Técnico de la Edificación se divide en dos partes, ambas de carácter reglamentario; en la primera se contienen las disposiciones de carácter
general, y la segunda parte está constituida por los Documentos Básicos, cuya adecuada utilización garantiza el cumplimiento de las exigencias básicas,
y en los que se contienen procedimientos, reglas técnicas y ejemplos de soluciones que permiten determinar si el edificio cumple con los niveles de
prestación establecidos.
30
Véase la siguiente página.
26

(p.p. 27-36)

33

�Patricia López Peláez; Juan Carlos De Peralta Ortega

Todas estas exigencias tienen una especial relevancia con respecto a personas con discapacidad (aparcamientos, ascensores, iluminación, aseos, anchura de
puertas y pasillos, adaptación a movilidad reducida -silla de ruedas-, pendientes, rampas para desnivel, pavimentos, sensores auditivos y lumínicos…), y deberán
ser recogidas en la fase de redacción de los proyectos
básicos de edificación o rehabilitación, denegándose
los visados oficiales correspondientes, bien de colegios
profesionales o de oficinas de supervisión de las administraciones públicas competentes, a aquellos que no
las cumplan.
De esta manera, muchos de estos problemas no se
plantean ya con respecto a la edificación nueva, pues
en su realización habrá que cumplir con la normativa
en materia de accesibilidad, pero tratándose de edificios construidos con anterioridad a la vigencia de estas
normas, y que no cumplan estos requisitos, las obras
necesarias para cumplirlos son obligatorias, y a cargo
de todos los propietarios.
El cumplimiento de la normativa se hará constar en
el Informe de Evaluación de los Edificios31, que podrá
requerir la Administración en los edificios de tipología
residencial de vivienda colectiva de antigüedad superior a 50 años, o cuando lo establezca su normativa
específica, para acreditar su situación, si bien en ocasiones el Informe de la Inspección Técnica de Edificios
realizado conforme a la normativa local o autonómica
puede ser suficiente. En todo caso, en principio será la
Junta de propietarios quien determinará si la obra es o
no de accesibilidad, y por tanto si es obligatoria o no,
pero esta decisión estará sujeta a revisión judicial.

4. Conclusiones
Para concluir, hay que destacar que existe la posibilidad de solicitar subvenciones o ayudas públicas
para la obra, pero la política pública que se deduce de
la regulación vigente trata, como vemos, de que sean
los propios particulares afectados los que asuman parte
de los costes sociales de su situación.
Quedan en pie muchas interesantes cuestiones,
como la legitimación activa para solicitar las obras
(¿solo el propietario o también el beneficiario aunque no lo sea?, ¿es necesario residir en el edificio? ¿se
pueden ocupar espacios privados, incluso de manera
permanente?), el régimen de nulidad o anulabilidad de
los acuerdos adoptados, los perjuicios causados a otros
propietarios en su uso y disfrute de elementos comunes
o incluso privativos y sus posibles indemnizaciones, o
los aspectos procedimentales, en las que no podemos
entrar ahora32.
Solo destacaremos que la Ley 8/2013 también modificó la Ley 29/1994, de Arrendamientos Urbanos,
concediendo determinados derechos al arrendatario
aunque solo dentro de la vivienda arrendada33, y que
esta modificación continua vigente.
En definitiva, tanto el proceso de planeamiento
urbanístico general, como el de la edificación concreta de cada entorno, tienen una incidencia directísima
en la configuración de los espacios habitados, y dado
que las personas con discapacidad no siempre han visto
protegidos sus derechos al acceso o uso de entornos
urbanísticos, sigue siendo necesario, pese al esfuerzo
normativo de los últimos años en este sentido, diseñar
y poner en marcha estrategias de intervención que operen sobre las condiciones ambientales y urbanísticas,

Exigencia básica SUA 1: Seguridad frente al riesgo de caídas: se limitará el riesgo de que los usuarios sufran caídas, para lo cual los suelos serán adecuados para favorecer que las personas no resbalen, tropiecen o se dificulte la movilidad. Asimismo, se limitará el riesgo de caídas en huecos, en cambios
de nivel y en escaleras y rampas, facilitándose la limpieza de los acristalamientos exteriores en condiciones de seguridad. Exigencia básica SUA 2: Seguridad frente al riesgo de impacto o de atrapamiento: se limitará el riesgo de que los usuarios puedan sufrir impacto o atrapamiento con elementos fijos
o móviles del edificio. Exigencia básica SUA 3: Seguridad frente al riesgo de aprisionamiento: se limitará el riesgo de que los usuarios puedan quedar
accidentalmente aprisionados en recintos. Exigencia básica SUA 4: Seguridad frente al riesgo causado por iluminación inadecuada: se limitará el riesgo
de daños a las personas como consecuencia de una iluminación inadecuada en zonas de circulación de los edificios, tanto interiores como exteriores,
incluso en caso de emergencia o de fallo del alumbrado normal. Exigencia básica SUA 5: Seguridad frente al riesgo causado por situaciones con alta
ocupación: se limitará el riesgo causado por situaciones con alta ocupación facilitando la circulación de las personas y la sectorización con elementos
de protección y contención en previsión del riesgo de aplastamiento. Exigencia básica SUA 6: Seguridad frente al riesgo de ahogamiento: se limitará el
riesgo de caídas que puedan derivar en ahogamiento en piscinas, depósitos, pozos y similares mediante elementos que restrinjan el acceso. Exigencia
básica SUA 7: Seguridad frente al riesgo causado por vehículos en movimiento: se limitará el riesgo causado por vehículos en movimiento atendiendo
a los tipos de pavimentos y la señalización y protección de las zonas de circulación rodada y de las personas. Exigencia básica SUA 8: Seguridad frente
al riesgo causado por la acción del rayo: se limitará el riesgo de electrocución y de incendio causado por la acción del rayo, mediante instalaciones
adecuadas de protección contra el rayo. Exigencia básica SUA 9. Accesibilidad: Se facilitará el acceso y la utilización no discriminatoria, independiente
y segura de los edificios a las personas con discapacidad.
31
Introducido por la Ley 8/2013 y hoy regulado en la Ley del Suelo de 2015.
32
Véase con respecto a ello Gallego Domínguez, I. Personas con discapacidad, personas mayores y supresión de barreras arquitectónicas en edificios en
régimen de propiedad horizontal, en “Estudios sobre dependencia y discapacidad” García Garnica, MC. (dir.), Thomson Reuters Aranzadi, Cizur Menor,
Navarra, 2011, págs. 133 a 206.
33
Artículo 24: “Arrendatarios con discapacidad. 1. El arrendatario, previa notificación escrita al arrendador, podrá realizar en el interior de la vivienda
aquellas obras o actuaciones necesarias para que pueda ser utilizada de forma adecuada y acorde a la discapacidad o a la edad superior a setenta años,
tanto del propio arrendatario como de su cónyuge, de la persona con quien conviva de forma permanente en análoga relación de afectividad, con independencia de su orientación sexual, o de sus familiares que con alguno de ellos convivan de forma permanente, siempre que no afecten a elementos o
servicios comunes del edificio ni provoquen una disminución en su estabilidad o seguridad. 2. El arrendatario estará obligado, al término del contrato, a
reponer la vivienda al estado anterior, si así lo exige el arrendador”.
30

34

(p.p. 27-36)

�Urbanismo y vivienda accesibles para personas con discapacidad: el caso español

con el objetivo de garantizar a toda la población el
disfrute de los recursos y servicios disponibles.
De esta forma podrá hacerse efectivo el derecho de
todos los ciudadanos a una vivienda digna, adecuada
y accesible, y a acceder en condiciones no discriminatorias a la utilización de todos los espacios abiertos al
uso público.

5. Referencias
Bercovitz Rodríguez-Cano, R. (coord.), Comentarios a la Ley de Propiedad Horizontal, Thomson Reuters Aranzadi, Cizur Menor, Navarra, 2014.
Carrasco Perea, A. y González Camacho, MC,
Comentario al artículo 17, en “Comentarios a la Ley
de Propiedad Horizontal”, Bercovitz Rodríguez-Cano,
R. (coord.), Thomson Reuters Aranzadi, Cizur Menor,
Navarra, 2014, págs. 581 a 680.
Carreras Maraña, J.M. La incidencia de la Ley
8/2013 en la adopción de acuerdos comunitarios: el
nuevo art. 17 LPH, en Revista Jurídica SEPIN, núm.
323, 2014, págs. 12 y ss. Accesible en www.sepin.es
referencia SP/DOCT/18627.
Carreras Maraña, J.M. Actual regulación de las
obras comunitarias de conservación, mantenimiento,
ornato y accesibilidad. El nuevo art 10.1.a), b) y c)
LPH y su relación con la Ley 8/2013, en Revista Jurídica SEPIN, núm. 320, 2014, págs. 12 y ss. Accesible
en www.sepin.es referencia SP/DOCT/17993.
Del Vas González, J.M. La edificación de uso residencial ante el reto de la plena integración de la discapacidad ¿Accesibilidad arquitectónica o algo más?, en
la RCDI, núm. 709, 2008, págs. 1917 a 1959.
Domínguez Luelmo, A. Las obras de accesibilidad
en los nuevos artículos 10, 11 y 17.1 de la LPH, tras la
Ley 51/2003, de 2 de diciembre, en El Consultor Inmobiliario, núm. 51, noviembre 2004, págs. 2 a 32.
Enrich Guillén, D. Cuestiones de responsabilidad
civil en las comunidades de propietarios, Bosch, Barcelona, 2014.
Fuentes-Lojo Lastres, A. Comentario a la normativa de propiedad horizontal en Cataluña, Bosch, Barcelona, 2013.
Gallego Brizuela, C., Ley de Propiedad Horizontal comentada y con jurisprudencia, La Ley, Madrid,

(p.p. 27-36)

2014.
Gallego Domínguez, I. Personas con discapacidad,
personas mayores y supresión de barreras arquitectónicas en edificios en régimen de propiedad horizontal,
en “Estudios sobre dependencia y discapacidad” García Garnica, MC. (dir.), Thomson Reuters Aranzadi,
Cizur Menor, Navarra, 2011, págs. 133 a 206.
Gallego Domínguez, I. La supresión de barreras
arquitectónicas en edificios en régimen de propiedad
horizontal, en El Consultor Inmobiliario, núm. 15, vol.
2, 2001, págs. 3 a 24.
García Garnica, MC., (dir.), Nuevas perspectivas
del tratamiento jurídico de la discapacidad y la dependencia, Dykinson, Madrid, 2014.
García Garnica, MC. (dir.), Estudios sobre dependencia y discapacidad, Thomson Reuters Aranzadi,
Cizur Menor, Navarra, 2011.
Garrido Melero, M. (coord.), La regulación de la
propiedad horizontal y las situaciones de comunidad
en Cataluña, Bosch, Barcelona, 2008.
Jiménez Paris, T.A. Régimen jurídico de las obras
de accesibilidad en favor de mayores y discapacitados.
Estudio de la reforma de la LPH por la Ley 51/2003,
de 2 de diciembre, en la RCDI, núm. 708, 2008, págs.
1623 a 1693.
Loscertales Fuertes, D. Los minusválidos y la
doble posibilidad de las obras de adaptación de los
elementos comunes, en Revista Jurídica SEPIN, núm.
159, mayo 1996.
Loscertales Fuertes, D. Reforma de la Ley de Propiedad Horizontal por la Ley de Igualdad de oportunidades, no discriminación y accesibilidad universal
de las personas con discapacidad, en Revista Jurídica
SEPIN, núm. 243, enero 2004.
Loscertales Fuertes, D. Los derechos de los discapacitados en el régimen de propiedad horizontal,
en Revista Jurídica SEPIN, núm. 323, 2014, págs.
27 y ss. Accesible en www.sepin.es referencia SP/
DOCT/18571.
Marín Calero, C. El derecho a la propia discapacidad. El régimen de la discapacidad de obrar, Edit.
Univ. Ramón Areces, Madrid, 2013.

35

�Patricia López Peláez; Juan Carlos De Peralta Ortega

Miquel González, JM. (coord.), Comentario a la
Ley de Propiedad Horizontal, Aranzadi, Navarra, 2011.
Moral Ortega, O. Los conceptos de igualdad de
oportunidades, accesibilidad universal y no discriminación en la Ley 51/2003 en “Discapacitado, patrimonio separado y legítima”, Santos Urbaneja, F. (dir.),
CGPJ, Madrid, 2006, págs. 273 y ss.
Moretón Sanz, Mª F. Protección civil de las personas con discapacidad: patrimonio especialmente
protegido y accesibilidad universal en la propiedad
horizontal, en la RCDI, núm. 687, enero-febrero 2005,
págs. 61 a 115.
Núñez Zorrilla, MC., La asistencia: medida de
protección de la persona con discapacidad psíquica
alternativa al procedimiento judicial de incapacitación, Dykinson, Madrid, 2014.
Pérez Miralles, JA., Arbitraje y mediación inmobiliaria: especial referencia a la propiedad horizontal,
Tirant lo Blanch, Valencia, 2012.
Pons González, M. y Del Arco torres, MA., Régimen jurídico de la propiedad horizontal, Comares,
Granada, 2007.
Rodríguez-Loras Dealbert, J. La accesibilidad en
los edificios sujetos a propiedad horizontal, Landwell-PwC-Colegio de Registradores de la Propiedad y
Mercantiles de España, Madrid, 2006.
Rosat Aced, JI., Elementos comunes y privativos
en las comunidades de propietarios: puntos críticos y
aspectos prácticos, Tirant Lo Blanch, Valencia, 2012.
Salas Murillo, S. de, Los mecanismos de guarda legal de la persona con discapacidad tras la Convención
de Naciones Unidas, Dykinson, Madrid, 2013.
Sanchís Crespo, C., Mediación y comunidades de
vecinos: un nuevo modo de solucionar viejos conflictos, Aranzadi, Madrid, 2013.
Tejedor Muñoz, L. La eliminación de las barreras
arquitectónicas en las comunidades de vecinos, en El
Consultor Inmobiliario, núm. 14, junio 2001, págs. 17
a 36.
Vivas Tesón, I., La dignidad de las personas con
discapacidad, Ed Difusión Jurídica, Madrid, 2010.

36

(p.p. 27-36)

�Carmen Leyva Fontes; Aymeé Alonso Gatell; Miguel Reynoso Flores

Viviendas con bajo consumo energético. Tipologías de diseño en el contexto cubano.
Carmen Leyva Fontes1
Aymeé Alonso Gatell2
Miguel Reynoso Flores3

Recibido: 12/05/2016
Aceptado: 08/08/2016

Resumen:

Abstract:

Los asentamientos humanos en el contexto del desarrollo sostenible dejaron de ser una preocupación particular para convertirse en consignas básicas, transformadas en medidas para ser aplicadas en los diferentes
países. En forma paralela el reconocimiento de lo limitado de las actuales reservas energéticas ha provocado,
a nivel mundial, una reconsideración en la búsqueda y
aprovechamiento de las fuentes y sistemas energéticos.
Bajo estos términos, la vivienda adecuada para todos
y la utilización sostenible de la energía, forman parte
principal en premisas de programas y proyectos sostenidos a nivel mundial. Por lo general, los planes de
interés social que apuntan a resolver necesidades habitacionales o de equipamiento no tienen en cuenta las
metodologías de procedimiento y no incorporan en sus
diseños criterios básicos que sustentan una arquitectura
fundamentada en el adecuado uso de la energía sobre
la base de los criterios de la sustentabilidad energética,
dejando exento un vasto campo de aplicación, por esta
razón constituye objetivo de este trabajo proponer variantes de viviendas con bajo consumo energético para
la ciudad de Camagüey, que posibiliten un uso racional de la energía. Los resultados indican que la situación actual de la aplicación de los parámetros de sustentabilidad en viviendas de Camagüey, evidencia que
aún resulta insuficiente la aplicación de indicadores de
eficiencia energética en las viviendas, detectándose deficiencias en cuanto a: ubicación, forma y orientación,
control y aprovechamiento de la iluminación y ventilación natural respectivamente y configuración constructiva del edificio. También, se proponen tipologías de
diseño que cumplen con los parámetros de sustentabilidad energética.

Homes with low energy consumption. Types of
design in the Cuban context.

Palabras clave:

Keywords:

Arquitectura, consumo energético, Vivienda, Cuba.

The slums in the context of the sustainable development stopped being a particular preoccupation to
become basic slogans, transformed into measures to
be applied in the different countries. In form it compares the recognition of the limited thing of the present power reserves has caused, at world-wide level, a
reconsideration in the search and power advantage of
the sources and systems. Under these terms, the house
adapted for all and the sustainable use of the energy,
form main part in premises of programs and projects
maintained at world-wide level. Generally, the plans of
social interest that aim to solve habitacionales necessities or of equipment do not consider the procedure methodologies and they do not incorporate in its designs
basic criteria that sustains an architecture based on the
adapted use of the energy on the base of the criteria of
the power sustainability, leaving a vast field of application free, therefore constitutes objective of this work to
propose variants of houses with low power consumption for the city of Camagüey, that make possible a rational use of the energy. The results indicate that the
current status of implementation of the parameters of
sustainability in housing Camagüey, evidence is still
insufficient implementation of energy efficiency indicators in housing, detecting deficiencies in: location,
shape and orientation, control and use of natural lighting and ventilation respectively and structural design
of the building. Also, propose design typologies that
meet energy sustainability parameters.

Architecture, power consumption, house, Cuba.

Arquitecta y Profesora Auxiliar. Master en Desarrollo Regional. Vicedecana Docente de la Facultad de Construcciones en la Universidad de Camagüey.
carmen.leyva@reduc.edu.cu. Universidad de Camagüey. Cuba.
2
Arquitecta y Profesora Titular. Doctora en Ciencias Pedagógicas. Decana de la Facultad de Construcciones en la Universidad de Camagüey. aymee.
alonso@reduc.edu.cu. Universidad de Camagüey, Cuba.
3
Ingeniero administrador de sistemas. Doctor en Educación por la Universidad Latinoamericana José Martí de Monterrey. mireynosoflores@gmail.com.
Facultad de Ingeniería y Mecánica de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México.
1

38

(p.p. 38-49)

�Viviendas con bajo consumo energético. Tipologías de diseño en el contexto cubano.

1. Introducción
La aplicación de los criterios de sostenibilidad y
utilización racional de los recursos naturales disponibles en la construcción, requiere realizar cambios importantes en los valores que ésta tiene como cultura
propia. Estos criterios o principios de sostenibilidad
llevan hacia una conservación de los recursos naturales, a una maximización en la reutilización de los recursos, una gestión del ciclo de vida, así como a reducciones de la energía utilizada.
La arquitectura y la construcción son actividades
que contribuyen al desarrollo social y económico de
un país, problemas como el de la vivienda, el hábitat y
la recuperación del patrimonio construido, son característicos de la contribución que estas actividades pueden
dar a la sociedad.
La arquitectura, entendida como parte de la tarea
de humanizar el entorno, de habilitarlo para la actividad humana, conlleva en sus actuaciones a una transformación que ha de analizarse e insertarse dentro de
un sistema general de sostenibilidad. En muchas ocasiones, las construcciones se han desarrollado sin tener como uno de sus conceptos radicales la integración
medioambiental, ya que ello depende de la voluntad
de la sociedad que la vive, y de los profesionales que
la construyen, la posibilidad de aprovechar, hacer caso
omiso o destruir, las capacidades que el mismo proporciona.
Se hace necesario destacar que toda construcción
sustentable tiene que ser bioclimática y ecológica ya
que se deben considerar otros factores importantes
como el clima, el uso de fuentes renovables de energía,
y la incorporación y aprovechamiento de otros recursos
renovables. Paralelamente debe ser económica, pero
siempre a partir de una economía integral, sobre la base
del análisis del ciclo de vida y que permita internalizar
los costos iniciales, aquellos producidos por los impactos ambientales que pueda ocasionar, aplicando estos
principios tanto a escala urbana como arquitectónica,
así como en el diseño y en la ejecución.

2. Materiales y métodos
En este estudio se utilizan como métodos y técnicas de investigación el método de análisis y síntesis
e inducción-deducción durante la conformación del
marco teórico, tanto en la búsqueda como en la interpretación de la diversidad de argumentos que fueron
valorados en torno al objeto de estudio.
Se utiliza el método histórico-lógico para analizar
la evolución histórica y epistemológica del desarrollo

(p.p. 38-49)

sustentable, indicadores y su acercamiento a la arquitectura.
Se abordan documentos teóricos que establecen los
principios para la sostenibilidad y la arquitectura bioclimática así como algunos diseños considerados por
expertos en la actualidad, lo que permite la obtención
de la propuesta de variantes de tipologías de viviendas
con bajo consumo energético para la ciudad de Camagüey, que posibiliten un uso racional de la energía, en
aras de lograr la sostenibilidad en los proyectos de viviendas sociales.

3. Resultados y discusiones
Definir el concepto de desarrollo sustentable resulta una tarea compleja, debido a que ha sido apropiado
por diversas corrientes político-ideológicas, que emiten un criterio o concepto distinto, siendo objeto de tergiversaciones y manipulaciones. Sin embargo, su manejo tan extendido nació de preocupaciones genuinas
relacionadas con el ambiente y los sistemas de vida.
En la bibliografía consultada aparece indistintamente el término sostenible y sustentable y sus diferentes acepciones incluida la de la Real Academia Española que lejos de diferenciarlos los identifica. Para
buscar homogeneidad en el sistema categorial utilizado en la presente investigación, se asume el término
sustentable, definido en el informe Brundland en 1987
como “Aquel desarrollo que satisface las necesidades
de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las del futuro, para atender sus propias
necesidades”, que para los fines de la responsabilidad
social se corresponde con una actitud comprometida y
responsable respecto al entorno. Este término, comenzó a acuñarse en los años setenta, en las reuniones preparatorias de la Conferencia de Naciones Unidas sobre
el Medio Ambiente Humano realizada en Estocolmo,
Suecia en 1972, discutiéndose de manera especial, que
el desarrollo debe incluir todas las dimensiones humanas y no sólo los aspectos económicos y productivos.
El resultado de esta conferencia, fue una declaración
donde se abordan los principales problemas relacionados con el medio ambiente: industrialización, explosión demográfica y crecimiento urbano. En 1974 se
realiza la Conferencia de Cocoyoc, donde se emite una
declaración inspirada en el concepto de eco desarrollo.
Otro paso importante fue la Cumbre de la Tierra,
realizada en Río de Janeiro (Brasil) en el año de 1992,
que dio un impulso al paradigma del desarrollo sostenible a través de tres tipos de sostenibilidad: ambiental, económica y social, reconociendo no solamente la
crisis ambiental en sus diversas facetas sino como una
crisis inmersa en los sistemas económicos y sociales.

39

�Carmen Leyva Fontes; Aymeé Alonso Gatell; Miguel Reynoso Flores

Con el tiempo se han ido haciendo aportaciones
teóricas que han profundizado en el concepto inicial,
superando las visiones demasiado restrictivas que
tendían a centrarse exclusivamente en los aspectos
medioambientales. De este modo la propia Gro Harlam
Brundtland, matizó en 2002 su definición inicial: “El
desarrollo sostenible exige la integración de los objetivos económicos, sociales y medioambientales de la
sociedad con el fin de optimizar el bienestar humano
actual sin comprometer el bienestar de las generaciones futuras”.
En otras concepciones relacionadas con el tema,
autores como Quiroga, R, (2001) y Sancho, A, García,
G, Rozo, E, (2007) manifiestan que se asiste en la actualidad a un desarrollo profuso en el ámbito de los indicadores de sostenibilidad para la toma de decisiones,
particularmente por parte de los países desarrollados, y
en algunos países de la región, presentándose iniciativas que comprenden escalas diversas y enfoques metodológicos distintos. Algunos países están desarrollando
indicadores de sostenibilidad ambiental, mientras que
otros, trabajan desde el enfoque de desarrollo sostenible, esto es incorporando (pero no necesariamente vinculando) las dimensiones económica, social, ambiental
e institucional del desarrollo. Los indicadores son herramientas concretas que apoyan el trabajo de diseño
y evaluación de la política pública, fortaleciendo decisiones informadas, así como la participación ciudadana, para impulsar a nuestros países hacia el desarrollo
sustentable.
La sustentabilidad no se identifica con ninguna de
estas dimensiones en exclusiva. Es un macrosistema
compuesto de tres sistemas con sus correspondientes
procesos: (1) sistema ambiental, orientado a la conservación de los recursos como soporte básico de la vida
y de las actividades humanas; (2) sistema económico,
orientado hacia la eficiencia en el uso de los recursos y
hacia la innovación y sustentado en unas finanzas públicas saneadas y (3) un sistema socio-cultural, orientado hacia la equidad distributiva, proveedor de servicios
socio-culturales y gestionado a través de la participación. Aguado, I, Barrutia, J.M, Echevarría, C, (2008).
Según Khnor (2007), son dos los principios que
están en la base del “desarrollo sustentable”: la precaución, que nos pide actuar con urgencia cuando es probable que exista un grave daño ambiental, aun cuando
no se disponga de la totalidad de los hechos; y responsabilidad común pero diferenciada, que reconoce que
el Norte es, e históricamente ha sido, el mayor responsable de la crisis y tiene más recursos, así como mayor
responsabilidad de resolverlo.
Considerar el crecimiento económico sin tener en
cuenta el bienestar de la sociedad integrado con el me-

40

dio ambiente para satisfacer las necesidades presentes
y futuras, resulta erróneo, es por ello que en la cumbre
de Río + 10 en Johannesburgo, se planteó un concepto
más amplio de desarrollo sustentable sostenido en lo
económico, lo social y lo ambiental. En este sentido
en Cuba, en la ley 81 de Medio Ambiente, se define el
desarrollo sostenible como: “un proceso de elevación
sostenida y equitativa de la calidad de vida de las personas, mediante el cual se procura el crecimiento económico y el mejoramiento social, en una combinación
armónica con la protección al medio ambiente y el uso
racional de los recursos naturales de modo que se satisfagan las necesidades de las generaciones presentes sin
poner en riesgo las de futuras generaciones.”

3.1. Arquitectura Bioclimática

Se hace necesaria una aproximación de la arquitectura a la sostenibilidad. El diseño bioclimático o
arquitectura bioclimática ha existido siempre, razón
por la que algunos autores como Solanas, T (2007) y
Rotondaro, R (2008), consideran que es un término redundante, pues toda arquitectura debe ser, por naturaleza, esencialmente bioclimática. Esta expresión es una
forma de denominar al diseño arquitectónico y urbano,
que optimiza las relaciones entre las personas que usan
los espacios y el clima exterior. La adecuación de las
soluciones arquitectónicas y urbanas a las condiciones
climáticas del medio, reporta beneficios en cuanto al
ahorro en el consumo energético de las edificaciones y
también con respecto al bienestar térmico de las personas en los espacios interiores.
Los precursores del bioclimatismo fueron los hermanos Olgyay, quienes por primera vez dieron un enfoque científico al diseño arquitectónico como respuesta
a las condiciones del clima circundante. La concepción
bioclimática busca diseñar edificios adaptados a su
propio clima utilizando con acierto las transferencias
naturales de calor (hacia y desde el edificio) y los recursos que la naturaleza ofrece (sol, viento, vegetación,
tierra, temperatura ambiental) con la intención de crear
condiciones de confort físico y psicológico limitando
el uso de sistemas mecánicos de calefacción o climatización, lo que representa un ahorro importante para la
sociedad.
Tratando de optimizar la relación hombre-clima
mediante la forma arquitectónica la organización ECOTECSA establece la siguiente definición:
…“Arquitectura bioclimática es aquella arquitectura que diseña para aprovechar el clima y las condiciones del entorno con el fin de conseguir una situación
de confort térmico en su interior. Juega exclusivamente
con el diseño y los elementos arquitectónicos, sin necesidad de utilizar sistemas mecánicos complejos, aun-

(p.p. 38-49)

�Viviendas con bajo consumo energético. Tipologías de diseño en el contexto cubano.

que ello no implica que no se pueda compatibilizar.”
El análisis detallado de las condiciones climáticas
debe ser analizado en función de establecer qué sucede con todas las variables cuando iteractúan (viento,
humedad, temperatura, radiación), y cuáles son sus
consecuencias traducidas al bienestar humano, esto es,
la sensación de confort. Una vez obtenidos los datos
relativos al microclima local y combinados en parámetros ajustables a las necesidades humanas de bienestar
físico, se debe analizar en qué medida y en que épocas
del año dichas condiciones se corresponden (o se alejan) de las condiciones de confort. En este último caso,
se estudia en qué sentido las condiciones ambientales
difieren de las deseadas, y se plantean las estrategias
arquitectónicas correctoras necesarias.
En correspondencia con la temática abordada en
este estudio se toman como referencias los criterios de
Flavio Celis D’Amico (2000) quien señala lo relativo a
la rehabilitación de viviendas desde una lógica de ahorro energético. En este caso, la arquitectura tendrá que
adecuarse a las ubicaciones y condicionantes del lugar.
Si éstos imposibilitan un aprovechamiento óptimo de
los condicionantes naturales, habrá que resolver los
problemas incidiendo más en las soluciones constructivas y en el uso racional de los materiales de construcción, en especial en la sabia combinación y colocación
de los aislamientos y de la inercia térmica.

3.2. La Energía y su relación con el Medio Ambiente

En la actualidad el mundo enfrenta un cambio decisivo en el plano energético, donde el patrón tecnológico basado en el uso intensivo de la energía y las
materias primas está siendo progresivamente sustituido
por un ambicioso plan ambiental apoyado en los nuevos paradigmas de la información y el conocimiento.
Todos estos instrumentos buscan reducir la explotación
continua del medio ambiente así como su protección y
utilización equilibrada, estableciéndose que cualquier
forma de desarrollo debe hacerse en armonía con el
medio natural y sin perjuicio de las nuevas generaciones por lo que es esencial su sostenibilidad en el tiempo
al evitar tanto a corto como largo plazo efectos colaterales indeseables.
La energía es un recurso clave en el proceso de la
construcción sostenible y aunque su producción y posterior transformación para su consumo es una de las
causas principales del deterioro ambiental del planeta,
es evidente su carácter imprescindible en el desarrollo económico de este sector. Las fuentes de energía
se clasifican en energías no renovables y en energías
renovables. En el caso de las llamadas energías no renovables, son aquellas fuentes de energía que tienen un

(p.p. 38-49)

carácter limitado en el tiempo y cuyo consumo implica
su desaparición en la naturaleza sin posibilidad de renovación. Las energías no renovables pueden ser agrupadas en dos grandes grupos: los combustibles fósiles
y la energía nuclear.
Por su parte las energías renovables son fuentes naturales como el sol, el agua, el viento y los residuos orgánicos, aunque es sin duda, el sol, el motor generador
de todos los ciclos que dan origen a las demás fuentes.

3.2.1. Parámetros de sustentabilidad en la
construcción.

Dentro de la amplia posibilidad de líneas a seguir,
es necesario establecer una serie de criterios básicos
que permitan fijar objetivos que posibiliten analizar y
medir tanto al inicio del proceso como a lo largo de
la vida útil de los edificios. Considerando los recursos
de los que se dispone en el ciclo constructivo: energía,
terreno, materias primas y agua, se establecen cinco
criterios básicos sostenibles:
Grado de ocupación del territorio
Aportación al cambio climático
Variación del ciclo natural del agua
Modificación del ciclo de los materiales
Calidad de espacios habitables.
Estos criterios deben ser puestos en marcha mediante parámetros que definirán una actuación constructiva sostenible. Para la consecución de los mismos,
el documento “Criterios Medioambientales en la Construcción de un Edificio”. Construmática (2007) define
la forma de llevarlo a cabo mediante acciones concretas que influyen en uno o varios de los puntos que se
enumeran a continuación:
1. Correcta integración en el ambiente físico
2. Adecuada elección de materiales y procesos
3. Gestión eficiente del agua y la energía
4. Planificación y control de la generación de residuos
5. Creación de atmósfera interior saludable
6. Eficiencia calidad-coste (coste eficaz).
Proyectar y construir según los principios de sostenibilidad significa poner la debida atención en el tema
de los recursos ambientales, en las cuestiones relativas
a la salud, al rendimiento energético de los edificios, al
control de las tecnologías y de los procesos constructivos. Para ello existen técnicas básicas para construir
con principios de arquitectura bioclimática, vinculadas a los llamados impactos directos e indirectos que
consideran diversos lineamientos de confort y ahorro
energético.

3.2.2. Lineamientos para un alto grado de confort y ahorro energético.

41

�Carmen Leyva Fontes; Aymeé Alonso Gatell; Miguel Reynoso Flores

En una edificación existen los llamados impactos
directos e indirectos los cuales están muy relacionados
con el confort y el ahorro energético. Los impactos directos no son más que los relacionados con la fase de
construcción y utilización del edificio. Los impactos
indirectos son los relacionados con diversos aspectos
que influyen en el impacto global del edificio a lo largo
del tiempo, así como con la actividad desarrollada y la
forma de transporte y de vida de sus ocupantes.
Considerando el objetivo de este trabajo, se hará
énfasis en los impactos directos, los cuales pueden ser
referidos a través de diversos criterios de diseño como
son: los sistemas pasivos y los sistemas activos. Los
sistemas pasivos se emplean para reducir la demanda
energética de la construcción y pueden ser analizados a
través de unos lineamientos como son:
Lineamientos para Sistemas Pasivos:
1. Ubicación
2. Forma y Orientación
3. Aprovechamiento de la Ventilación Natural
4. Control de la Iluminación Natural
5. Configuración constructiva del edificio
Techos
Paredes
Ventanas y otras aberturas
Los sistemas activos o instalaciones se utilizan
para aumentar el rendimiento energético, reduciendo
los consumos de energía, pueden ser analizados a través de los siguientes lineamientos.
Lineamientos para Sistemas Activos:
1. Correcto diseño de instalaciones y equipamiento
-Ahorro en aire acondicionado
-Ahorro en calefacción
-Ahorro en sistemas de refrigeración
2. Opciones más ecológicas
Dentro de las opciones más ecológicas las energías
renovables pueden satisfacer por completo las necesidades del hogar sin consumir recursos de disponibilidad limitada. Los sistemas de abastecimiento de energía que recurren a una o varias de estas fuentes pueden
instalarse en domicilios particulares de forma que no
precisan estar conectados a las redes de distribución.
Esta autonomía resulta una ventaja económica y, sobre
todo, evita la participación en la explotación y contaminación de los bienes naturales.
La energía solar térmica.
Los paneles fotovoltaicos.
La energía eólica.
La bomba geotérmica.

3.3. Criterios de sustentabilidad para viviendas
en Camagüey.

42

En Camagüey la arquitectura habitacional aunque
se remonta a siglos pasados, evidencia la presencia de
criterios de diseño bioclimáticos, como por ejemplo:
paredes de gran espesor e inercia térmica (para almacenar el calor ganado durante el día y aprovecharlo por la
noche), con mínimas aberturas al exterior (para evitar
la entrada del aire caliente) y abiertos a un patio interior (generalmente con presencia de agua como recolectores de agua o tinajones, fuentes, estanques, entre
otros) a través del cual los espacios interiores se relacionan con el exterior, regulándose el microclima de la
edificación, se comenzó a hacer uso de los vitrales para
tamizar la intensa luz solar, y aumentaron las dimensiones de los vanos cerrados con persianas que permitían
regular el paso de la luz, el viento y las visuales. Los
patios se llenaron de vegetación que proporcionaba la
sombra necesaria para mantener un microclima interior
más fresco que en los espacios exteriores como calles
y plazas.
Con el crecimiento de la ciudad fue desapareciendo la medianería y el patio interior. Las edificaciones
comenzaron a ubicarse en el centro del lote, de manera
que la relación de los espacios interiores con el exterior se producía por la periferia. Desde finales de los
años cuarenta irrumpió en Cuba el movimiento moderno, este nuevo estilo, proponía urbanizaciones abiertas
donde los edificios estrechos se disponían en un espacio verde, suficientemente separados entre sí para garantizar el acceso de todos al sol.
Estudios desarrollados en los años setenta, demuestran que, a pesar de que puede lograrse la ventilación cruzada, las condiciones del microclima interior
son más desfavorables en los edificios ubicados en urbanizaciones que en viviendas tradicionales en zonas
urbanas.
Actualmente se trabaja en la revisión y actualización de las normas para el diseño bioclimático, con
vistas a adaptarlas a las nuevas concepciones y facilitar su uso por parte de los profesionales del territorio.
Varias entidades laborales de la provincia, vuelcan su
trabajo al diseño y construcción de viviendas que además de proporcionar un espacio para vivir, logre reunir
requisitos de diseño que proporcionen un alto grado de
confort y ahorro energético a la sociedad. Se significan
los siguientes:
Incorporar en las soluciones de proyecto conjuntamente con los criterios de la Física Ambiental y armonía con el paisaje, los criterios de calidad ambiental
en el interior de las edificaciones por medios naturales,
con el fin de alcanzar ahorro energético y condiciones
de confort para los ocupantes.
Promover en los proyectos el empleo de fuentes
renovables de energía y económicamente viables, que

(p.p. 38-49)

�Viviendas con bajo consumo energético. Tipologías de diseño en el contexto cubano.

permitan reducir los efectos nocivos sobre la atmósfera
y lograr mayor ahorro energético.
Lograr la racionalidad funcional, estética y ambiental de las soluciones de viviendas, así como su vinculación con las áreas exteriores y paisajismo.
Introducción de los logros de la ciencia y la técnica de tecnologías de puntas que conforme una gestión
ambientalmente segura y adecuada.
Promover y contribuir al desarrollo de la formación de una conciencia ambiental mediante la educación, divulgación e información ambiental, de todos
los trabajadores.
Muchas de las deficiencias de la arquitectura cubana contemporánea en general, y de Camagüey en particular, tienen su origen en los métodos de enseñanza y
en el predominio de los factores económicos al evaluar
y aprobar los proyectos, sobre todo en las nuevas obras
que se comienzan a construir en la década de los noventa, e incluso en las modificaciones actuales de edificios realizados en el pasado. La práctica demuestra
que aún es insuficiente la aplicación de los indicadores
de eficiencia energética, pues se incumplen indicadores
como: inadecuada ubicación de los edificios, formas y
orientaciones apropiadas y el empleo de sistemas prefabricados que aunque son en ocasiones económicos,
no son siempre factibles en cuanto al ahorro energético. Se hace necesario además, el uso de las fuentes
renovables de energía, factor en el que se debe hacer
conciencia para su utilización, por las características
apropiadas que brindan la utilización de estos recursos.
Para el diseño de viviendas con un alto grado de
confort y de eficiencia energética, es necesario entonces comenzar a construir con una arquitectura que se
caracterice por presentar diseños bioclimáticos. El
comportamiento térmico es una de las variables más
importantes a tomar en consideración en las estrategias
de adaptabilidad bioclimática de viviendas. Fuentes,
C (2014), se refiere básicamente a las condiciones del
ambiente higrotérmico al interior, pero desde el punto
de vista de la relación del equilibrio entre las condiciones de temperatura del aire y humedad relativa de un
lugar determinado lo que posibilitaría que las construcciones se diseñen con un mejor sentido de la transparencia espacial interior-exterior, todo esto combinado
con la utilización de una buena iluminación natural y
una ventilación adecuada donde la vegetación desempeñe el rol protagónico, para así poder contribuir a un
desarrollo sustentable.

3.4. Criterios de diseño para lograr soluciones
sustentables e integradas con el medio ambiente. Contexto Camagüey.
Este estudio muestra algunas experiencias para el

(p.p. 38-49)

desarrollo e implementación de indicadores de sostenibilidad ambiental introducidas en tipologías de viviendas que cumplan con estos requerimientos. Los
modelos diseñados pueden ser viables y económicamente rentables. Se trata de introducir, paulatinamente,
mejoras en el diseño arquitectónico y en las soluciones constructivas de los edificios, de tal modo que con
un pequeño incremento de costes, se obtengan notables beneficios en ahorro energético y adecuación ambiental. Las propuestas no implican complejas transformaciones de la industria productiva actual (utiliza
materiales habituales en el proceso constructivo), y no
interfiere en los planeamientos estratégicos de desarrollo. Estos modelos se muestran en consonancia con las
normativas internacionales a aplicar en los conceptos
de eficiencia energética y protección ambiental y suficientemente flexible para adaptarse a diferentes necesidades y demandas económicas y sociales. Además,
se trata de un modelo perfectamente adaptable a la
idiosincrasia social y económica de cada lugar, y por
tanto perfectamente compatible con las necesidades de
desarrollo y sostenibilidad a las que se enfrenta el país.
En la propuesta se consolidan criterios elementales y fundamentales de confort en la arquitectura utilizando para ello variables ambientales de climatización
natural: sol, calor, viento, luz y sonido. Los principios
expuestos se enmarcan en los conceptos y lineamientos
mundiales del Hábitat Sostenible, señalado en la filosofía del Bioclimatismo en la Arquitectura, en la Agenda
21 (NN.UU. 1992) y en la “Declaración de Interdependencia para el Desarrollo Sostenible” del XVIII Congreso de la U.I.A. (Chicago 1993).
Las tipologías propuestas, sintetizan las características de la vivienda bioclimática tanto para el caso
de las viviendas individuales como de los edificios
multifamiliares, tomando en cuenta las condiciones naturales, el clima y tratando de aprovechar al máximo
la trayectoria del sol, los vientos y todos los factores
climáticos que puedan influir en la adaptabilidad a un
contexto determinado.
Para el caso de las variantes de vivienda dúplex
y edificio multifamiliar se consideran los parámetros
de sustentabilidad establecidos. Para facilitar la comprensión del diseño de las propuestas, se plantean los
criterios generales a partir de las variables de diseño:
espacio-funcional, técnico-constructivo, expresión formal y físico-ambiental.

3.4.1. Vivienda dúplex unifamiliar. (Figuras

1 y 2).
Variable Espacio-Funcional:
La vivienda de tipo dúplex proyectada para cuatro personas, ocupa un área construida de aproximada-

43

�Carmen Leyva Fontes; Aymeé Alonso Gatell; Miguel Reynoso Flores

mente 65 m² y se podrá acceder a través de un portal. El
primer nivel se distribuye en recibidor, sala, comedor,
cocina, baño y patio de servicio, con una escalera hacia
el segundo nivel, donde se encuentran tres dormitorios,
uno matrimonial y dos personales, un baño y una pequeña terraza. Las circulaciones del primero y segundo
nivel están dadas por pasillos que permiten la relación
de los espacios.
Variable Técnico-Constructivo:
La vivienda presenta una tipología constructiva
tradicional, compuesta por muros de ladrillo de 0.15m,
presenta una cimentación aislada, compuesta por dados de hormigón ciclópeo y de rajón, donde se coloca
una viga de cimentación con sección de 20x25 cm, y
se le colocan barras de acero en el sentido longitudinal
y cercos. Sobre la superficie de la viga de cimentación
se impermeabiliza con mortero de cemento y arena
para romper la capilaridad. A la altura de 2.10 m del
NPT, los muros se cierran con vigas de hormigón armado (cerramento o anilla). La meseta de la cocina,
el baño y el patio de servicio se reviste con azulejos
de 0.15x0.15m hasta una altura de 0.60m respecto al
superficie terminada de la losa de meseta y de 1.20m a
1.80m respecto al NPT del baño, en cambios los pisos
son de baldosas de 0.30x0.30 y rodapiés de baldosas en
todo el perímetro de los muros. La cubierta en ambos
niveles es de hormigón armado con pendientes entre 2
y 4% para una adecuada evacuación pluvial.
La carpintería utilizada es de aluminio ya que tiene más vida útil, en cuanto a las dimensiones, en el
caso de las ventanas se propuso dos tamaños, una de
1.40x1.20m para la mayoría de los espacios y para la
cocina y los baños de 1.20x0.70m. Las puertas, serán
de 2.10x0.90m y variarán de acuerdo al diseño. En la
zona del patio de servicio, por ser un lugar que se debe
encontrar semiabierto, se propuso el uso de celosías,
que permiten ventilación e iluminación natural de una
forma controlada.
Para las instalaciones hidro-sanitarias se utiliza en
el caso de las instalaciones hidráulicas tuberías de polipropileno pudiendo utilizarse ¾”para la línea de entrada y ½¨ para el resto del sistema y debe colocarse
llaves de paso. En las instalaciones sanitarias se utilizan tuberías de PVC, con diámetros de 4” y 2” y pendiente entre el 1 y el 2%. Las instalaciones eléctricas
son empotradas empleando canalizadores de PVC de
½”, se utilizan cables de TW-10 y TW-12 para la línea
principal, cables TW-14 para los interruptores y cables
TW-12 en la alimentación de los tomacorrientes. Las
salidas para los interruptores están a 1.20m y las salidas para los tomacorrientes a 0.45m respecto al NPT.
Variable Expresión Formal:
Con altura entre 6.50 m y 7.00 m, la vivienda se

44

caracteriza formalmente, por un diseño de volúmenes
entrantes y salientes que logran un mayor dinamismo y
movimiento volumétrico, además con el empleo de la
línea recta y curva combinada se obtienen resultados
más libres y puros en las fachadas. Los colores propuestos, se encuentran dentro de la gama de los naranjas, que además de ser colores tropicales, le brindan al
diseño un aire de frescura. Se utilizan los tonos claros
para resaltar los volúmenes principales, mientras que
los oscuros para jerarquizar curvas, así como elementos
de protección solar, tanto verticales como horizontales,
con el objetivo de crear contrastes, mejorar visuales y
evitar diseños monótonos.
Variable Físico-Ambiental:
Para lograr una correcta ventilación natural, se colocaron las ventanas en paredes opuestas, logrando una
relación eficiente entre el área de entrada del aire y el
área de salida, favoreciendo la ventilación cruzada,
otra solución óptima para el logro de una buena ventilación, es el uso de un patio interior, el cual permite la circulación del aire hacia los espacios interiores,
este patio interior, aunque no se encuentra descubierto
totalmente, presenta una teja traslucida apoyada sobre
muros esquineros, dejando libre los laterales para la salida del aire caliente.
Otro elemento importante es la protección solar; en
el caso de esta vivienda, se utilizaron aleros de 0.60m
que pueden resultar efectivos en cualquier tipo de
orientación, son utilizados no solo por protección, sino
para evitar que la lluvia se escurra por largos tramos
de superficies verticales, permitiendo que las ventanas
puedan permanecer abiertas proporcionando ventilación, iluminación natural y visuales, mientras llueve.
En cuanto a las fachadas Este y Oeste, se protegieron
con la combinación de aleros y elementos verticales,
aprovechándose así el doble efecto de protección que
producen, por su parte en la fachada sur se proponen
aleros, ya que aquí se encuentran locales como la cocina, baño y patio de servicio que necesitan del sol por
las paredes húmedas. Es válido señalar, que la vegetación juega un papel importantísimo ya que como
consecuencia del llamado “efecto de la sombra viva”,
emplea la radiación recibida en realizar la fotosíntesis
y no refleja calor alguno.
La iluminación natural, es un elemento clave que
puede ser logrado si se analizan los requerimientos específicos de cada local, es por ello que en la vivienda
se propone, que cada espacio tenga una ventana que
comunique con el exterior, serán de aluminio y de tipo
miami, abatibles con lucetas de cristal en la parte superior para aprovechar la iluminación natural aun cuando
estén cerradas. Se propone el empleo de colores claros
en las superficies exteriores que reflejan la luz hacia las

(p.p. 38-49)

�Viviendas con bajo consumo energético. Tipologías de diseño en el contexto cubano.

ventanas y en las superficies interiores de las habitaciones de la vivienda contribuye a incrementar considerablemente la iluminación interior, aun sin aumentar el
área de las ventanas.
Unido a estos elementos del diseño de la vivienda,
se une el empleo de las fuentes renovables de energía
para contribuir al ahorro energético. En el caso que nos
ocupa, se propone la utilización de un calentador solar
acumulador o calentador compacto que además de ser
dispositivos sencillos, son generalmente eficientes y
de bajo costo. El calentador propuesto para la vivienda
consta de un tubo de aluminio, ladrillos y vidrio, un
calentador de este tipo bien construido y aislado puede
conservar el agua caliente, inclusive por la noche.
Otra propuesta que permite una buena eficiencia
energética, es el empleo de un mini generador eólico,
el cual es un equipo muy sencillo y se puede construir
con pocos recursos, el mismo, suministra una energía
equivalente a la que proporciona un panel fotovoltaico,
con un costo muchísimo menor. Este tipo de energía
denominada energía eólica utiliza la fuerza del viento
para obtener electricidad; un molino recibe el viento
y un generador lo transforma en electricidad, que es
almacenada en baterías.

3.4.2. Edificio Multifamiliar. (Figuras 3 y 4).

Espacio-Funcional:
El edificio, está compuesto por dos células básicas,
la primera de 52m², para tres personas, distribuida en
sala, cocina-comedor, dos dormitorios, uno matrimonial, y otro personal, con balcón respectivamente, baño
y un patio de servicio, la segunda, una célula funcional
para dos personas de 34m², conformado por sala, cocina-comedor, un dormitorio, baño y patio de servicio.
Ambas células son repetidas por cada nivel, lográndose
cinco apartamentos por piso para un total de 15 apartamentos. Es válido señalar, que el edificio se desarrolla
a partir de una planta libre que puede constituir un área
de descanso. Esto afecta al mínimo el impacto al medio
ambiente ya que disminuyen los trabajos de movimiento de tierra, menos peso del edificio sobre el suelo y
favorece la ventilación natural.
Variable Técnico-Constructivo:
El edificio se diseña a partir de un sistema constructivo denominado Bloque-Panel. El mismo se adoptó a partir de las experiencias adquiridas con el sistema
constructivo Sandino, lográndose una solución más
adecuada y más económica. Se basa en el empleo de
elementos prefabricados de hormigón y hormigón armado, elementos tradicionales de mampostería para
paredes y diferentes tipos de cubiertas, lo que garantiza
una rápida ejecución y ahorro de materiales.
Se realizó una cimentación corrida, empleada para

(p.p. 38-49)

estratos resistentes pocos profundos y en zonas no sísmicas, esta cimentación tiene como características que
la zapata es prefabricada descansando en un mortero
de asiento; dentro de la cajuela corrida del dintel de
zapata, se coloca una armadura de barras de acero. Con
esta solución de dintel prefabricado se tiene la ventaja
que al servir como encofrado para el hormigonado “in
situ”, produce un ahorro de madera, hormigón y acero
de refuerzo, garantizando rapidez de la ejecución en
esta etapa constructiva. La característica principal de
este sistema es el uso de los paneles empleados como
cierre y tabiques divisorios, el cual logra flexibilidad
en las soluciones como en esta propuesta, dado por la
variedad en sus longitudes, lo que lo hace manipulables
en el momento de su montaje en la obra, mejorando
sustancialmente el confort térmico y permite la aplicación de la terminación integral durante el proceso de
moldeado del mismo, lo que redunda en ahorro para el
mantenimiento de la edificación.
Desde el punto de vista de la ejecución, agiliza la
construcción de las paredes de la edificación, y repercute en el ahorro de materiales debido a que las superficies exterior e interior del panel y de la columna
quedan contenidas en un mismo plano por lo que no es
necesario el repello adicional para lograrlo, además de
la contribución que ofrece a la estabilidad del muro.
La cubierta está compuesta por semiviguetas de
hormigón pretensado y bovedillas de hormigón para lo
cual no se requiere de apuntalamiento para su construcción. La carpintería utilizada es de aluminio, en el caso
de las ventanas la propuesta es de tipo miami, abatibles con lucetas de cristal, con un dimensionamiento
de 1.20m x 0.70m, para la mayoría de los espacios con
excepción del baño que son de 0.70m x 0.70m. Las
puertas por su parte serán de 2.10m x 0.90m también
con lucetas de cristal. En el caso del patio de servicio
se hará uso de celosías, considerando las características
particulares que debe tener este espacio.
Variable Expresión-Formal:
Se trabajó en su expresión formal, lográndose juego de volúmenes mediante módulos entrantes y salientes a partir de la organización espacial de los apartamentos, además de los elementos de protección solar,
tanto vertical como horizontal, obteniéndose un resultado mucho más dinámico y puro al emplearse la línea
recta. Se emplearon colores claros y fuertes dentro de
la gama de los verdes, transmitiendo un aire de tranquilidad y frescura.
Variable Físico-Ambiental:
Para lograr las mejores condiciones posibles de
ventilación por la vía natural se colocaron las ventanas
en paredes opuestas, alcanzándose una óptima ventilación cruzada, ya que las velocidades del aire en los

45

�Carmen Leyva Fontes; Aymeé Alonso Gatell; Miguel Reynoso Flores

espacios interiores pueden llegar a duplicarse, por ello
la ubicación de las ventanas es muy importante para
procurar una distribución uniforme del flujo del aire
por la zona de uso, donde se encuentran las personas.
Para lograr un edificio que tenga alto grado de confort, es necesario evitar la entrada directa de los rayos
solares, sobre todo en los espacios interiores, no sólo
para evitar el deslumbramiento que produce, sino por
razones térmicas.
Se utilizan elementos de protección solar como
aleros de 0.45m, para evitar el paso de la radiación solar directa a los espacios interiores y permitir que las
ventanas puedan permanecer abiertas mientras llueve.
Esta protección incrementa la durabilidad de las paredes y ventanas y reduce los costos de mantenimiento
y reparación, los aleros ayudan a disminuir los efectos negativos y molestias del deslumbramiento ya que
evitan la observación directa de la bóveda celeste en
los planos más altos donde su luminosidad es elevada,
y contribuyen a una distribución más uniforme de la
iluminación en los interiores.
Para lograr una buena iluminación se ubicaron el
área mínima de ventanas necesarias, en dos ventanas
separadas, buscando una mejor distribución interior no
sólo de la luz, sino también de la ventilación natural.
Las ventanas en los extremos de la pared exterior favorecen además, la reflexión de la luz en las paredes
interiores perpendiculares a la exterior, incrementando
el nivel de iluminación en el local y atenuando el contraste entre la luminosidad de la ventana y la pared en
penumbras.
Esta separación del área de ventanas requerida en
dos vanos más pequeños es favorable también desde el
punto de vista del ruido exterior que entra por la ventana y de la ventilación. Las ventanas propuestas, son
de aluminio, pintadas de color claro ya que el resultado
es mucho más favorable con respecto a las ventanas
pintadas de colores oscuros, que a pesar de que favorecen la percepción de la ventana como figura contra
el fondo de la pared más clara en la composición exterior del edificio, constituye una práctica errónea, no
sólo por disminuir el nivel de iluminación interior, sino
también, por el deslumbramiento que ocasiona al mirar a través de la ventana la bóveda celeste brillante en
contraste con la ventana oscura.
La fuente renovable fundamental de energía que se
propone en este caso, lo constituye el uso de paneles
fotovoltaicos, los cuales permiten, aprovechar la energía luminosa de la radiación solar para generar directamente corriente eléctrica. Una de las ventajas de estos
sistemas es su autonomía e independencia, además de
la confiabilidad en su funcionamiento, tiene una distribución amplia, ya que el sol que es la fuente principal

46

de calor llega a todos los lugares, es un sistema simple
que requiere de poco mantenimiento, puede durar entre
15 o 20 años, es silencioso y es posible agregar paneles
fácilmente si se necesita más potencia.

4. Propuesta de variantes de viviendas
con criterios de sustentabilidad energética.
Figura 1.Vivienda Dúplex Unifamiliar, proyectada para cuatro personas, con un área construida de aproximadamente 65 m². Niveles 1 y 2.

Fuente: Elaborada por los autores.

(p.p. 38-49)

�Viviendas con bajo consumo energético. Tipologías de diseño en el contexto cubano.

Figura 2. Fachadas de Vivienda Dúplex Unifamiliar.

Fuente: Elaborada por los autores.
Figura 3. Edificio Multifamiliar, de cuatro plantas, conformado por dos células básicas. Plantas arquitectónicas apartamento tipo I y tipoII.

Fuente: Elaborada por los autores.

(p.p. 38-49)

47

�Carmen Leyva Fontes; Aymeé Alonso Gatell; Miguel Reynoso Flores

Figura 4. Propuesta de fachadas de edificio multifamiliar

humano sostenible: análisis comparativo de la experiencia española”. Publicado en: Ciudad y Territorio.
Estudios territoriales, vol. XL, nº. 155, pp. 41- 57.
CELIS D’Amico, F (2000). “Arquitectura bioclimática, conceptos básicos y panorama actual”. Universidad Politécnica de Madrid. Madrid (España), noviembre de 2000.
“CRITERIOS MEDIOAMBIENTALES EN LA
CONSTRUCCIÓN DE UN EDIFICIO”. CONSTRUMÁTICA. [En línea] 2007. http://www.construmática.
com/construpedia.
FUENTES, Carlos Alberto (2014). “Adaptabilidad
higrotérmica de la vivienda tradicional en Tampico,
México”. Contexto Revista de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Volumen VIII, número 09, septiembre 2014. P 77-97.

Fuente: Elaborada por los autores.

5. Conclusiones
1. La aplicación de los principios bioclimáticos al
diseño de viviendas, da solución al clima, forma, ubicación, etc., aprovechando los recursos con una adecuada integración al medio ambiente y al consumo de
energía.
2. Los resultados del diagnóstico sobre la situación
actual de la aplicación de los parámetros de sustentabilidad en viviendas actuales en Camagüey, evidencia
que aún resulta insuficiente la aplicación de indicadores
de eficiencia energética en las viviendas, detectándose
deficiencias en cuanto a: ubicación, forma y orientación, control y aprovechamiento de la iluminación y
ventilación natural respectivamente y configuración
constructiva del edificio.
4. Las tipologías de diseño propuestas, cumplen
con los parámetros de sustentabilidad energética establecidos en el trabajo y contribuyen al uso racional de
la energía.

6. Referencias
AGUADO, Itziar, ETXEBARRIA, Carmen y BARRUTIA, J.M. (2008). “Indicadores de desarrollo

48

GACETA OFICIAL DE LA REPÚBLICA DE
CUBA. Ley No 81/87. Ley de Medio Ambiente. Julio
1997.
KHNOR, Apud, y GLENDA Dimuro (2007).
“Los conceptos de sostenibilidad y de desarrollo
sostenible”. Disponible en http://www.eumed.net/libros/2009b/542/conceptosdesostenibilidadydedesarrollosostenible.htm.
LEIVA, Jorge (2012). “Pensamiento y práctica de
la planificación en América Latina”.
Gestión
Pública, Nº 75, Marzo, CEPAL, 59 pp.
ORGANIZACIÓN ECOTECSA (2000). “Arquitectura bioclimática”. Disponible en http://www.ecotec2000.de/espanol/arqfaq/arqtop.htm
QUIROGA, Rayén (2001). “Indicadores ambientales y de desarrollo sostenible: avances y perspectivas
para América Latina y el Caribe”. Serie Manuales CEPAL No.55. Santiago de Chile, septiembre de 2001.
División de Estadística y Proyecciones Económicas.
ROMERO, G. (2001). “La producción social del
hábitat: reflexiones sobre su historia, concepciones y
propuestas. Documentos para discusión.
RAYÉN Quiroga. (2001). “Indicadores de sostenibilidad ambiental y de desarrollo sostenible: estado del
arte y perspectiva”. Serie Manuales - CEPAL No.16.
Santiago de Chile, septiembre de 2001. División de
Medio Ambiente y Asentamientos humanos.

(p.p. 38-49)

�Viviendas con bajo consumo energético. Tipologías de diseño en el contexto cubano.

RAMIREZ, R (2015). “Cuerpo, Paisaje y Ambiente en la Ciudad del Siglo XXI: Imaginarios Culturales
del Hábitat y los Entornos”. Contexto Revista de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León. Vol.9, Nª 10, Marzo 2015. pp 43-56.
ROTONDARO, R (2007). “Arquitectura de tierra
contemporánea: tendencias y desafíos”. APUNTES
vol. 20, núm. 2 (2007): 342-353.
SANCHO, A y Rozo, E, (2007). “Comparativas
e indicadores de sostenibilidad para destinos desarrollados, en desarrollo y con poblaciones vulnerables”.
Publicado en Annals of tourism research en Español.
Volumen 9 No.1 2007, pp 150-175.
SOLANAS, T (2008). Vivienda y sostenibilidad en
España unifamiliar”. (Vol. 1): Editorial: Gustavo gili.
ISBN 9788425221040. p 208.

(p.p. 38-49)

49

�Sistema de valuación masiva de inmuebles para tasaciones

Sistema de valuación masiva de inmuebles para tasaciones

Jesús Manuel Fitch Osuna1

Recibido: 16/04/2016
Aceptado: 17/08/2016

Resumen:

Abstract:

El articulo aborda el proceso de construcción de
un sistema de valuación masiva de inmuebles para fines de tasación en el territorio de Cataluña2, España.
Se contemplan los aspectos teóricos y metodológicos
desde la disciplina de la valuación. Para ello el estudio persigue el objetivo de identificar las determinantes
en la formación espacial del valor inmobiliario en el
ámbito señalado, con lo cual el tasador puede realizar
de una manera rápida y objetiva una aproximación al
precio más probable del inmueble que pretenda tasar.
La hipótesis de partida es que los sistemas de valuación
masiva permiten inferir estadísticamente la situación
de las externalidades en el territorio. Distinguiendo las
positivas y negativas. Por tanto, se presentan en el territorio artificial y natural, proporcionando atributos
deseables (externalidades positivas), lo cual condiciona la demanda de localización de la vivienda (adicional
al factor de accesibilidad) y mediante ello a una escala
territorial como la que se estudia permite identificar los
gradientes de valor inmobiliario. El estudio concluye
que la accesibilidad continúa siendo un factor determinante en la organización de los valores inmobiliarios a
escala regional. El efecto costa (características paisajistas, infraestructura y servicios) reflexionado como una
externalidad urbana-ambiental, constituye otro factor
sobre el gradiente de valor. El nivel de renta medido
mediante el impuesto que pagan las personas físicas,
contribuye a la teoría de la renta de ubicación. Los hallazgos encontrados fomentan al área de la valoración
inmobiliaria escenarios para trabajar con modelos de
valuación masiva multifinalitarios.

Real estate mass valuation systems for taxation

Palabras clave:

The article deals with the process of building a
system of mass valuation of property for purposes of
taxation in the territory of Catalonia, Spain. theoretical
and methodological aspects are contemplated from the
valuation discipline. For this the article tries to identify
determinants in spatial formation of the property value
in the designated area, which the appraiser can perform
a quick and objective an approach to the most probable
price of the property it intends to appraise. The hypothesis is that mass valuation systems allow statistically infer the situation of externalities in the territory.
Distinguishing positive and negative. Therefore, we
present in the artificial and natural territory, providing
desirable attributes (positive externalities), which determines the demand for housing location (in addition
to affordability factor) and thereby to a territorial scale
as you study allows identify gradients property value.
The study concludes that accessibility remains a determining factor in the organization of real estate values
at regional level. The coast effect (landscape features,
infrastructure and services) reflected as an urban-environmental externality, is another factor on gradient
value. The measured level of income tax paid by individuals, contributes to the theory of rent location.
The findings encourage the area of real estate valuation
scenarios for working with massive valuation models
multiple proposes.

Keywords:
Mass valuation systems, taxation, Catalonia

Valuación masiva, tasación, Cataluña.

Profesor investigador titular de la facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León y miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT). jesus.fitchos@uanl.edu.mx
2
La población de Cataluña era el 1 de enero de 2012 de 7 565 603 habitantes , ello representa el 16,03 % del total de la población en España. Es la
segunda comunidad autónoma del país por población y un 18 % de su población nació en el extranjero. Del total, el 13 % es de nacionalidad extranjera.
1

(p.p. 51-63)

51

�Jesús Manuel Fitch Osuna

1. Antecedentes sobre estudios de valuación masiva en Cataluña
El Centro de Políticas de Suelo y Valoraciones
(CPSV) es una unidad científica técnica creada en 1986
por investigadores del Departamento de Construcciones Arquitectónicas I de la Escuela Técnica Superior
de Arquitectura de Barcelona (ETSAB). Es a partir de
1997 cuando se cualifica oficialmente como Centro Específico de Investigación de la Universidad Politécnica
de Cataluña (UPC).
El CPSV ha realizado una amplia tarea de investigación en el campo de la Valoración Inmobiliaria, entre
otros, con lo cual ha generado un importante cúmulo
de información sobre las dinámicas inmobiliarias y de
la realidad territorial, así como una amplia experiencia
en la elaboración de modelos econométricos aptos para
una mejora en los procesos de valoración masiva pioneros en el tema.
Algunas de las fuentes documentales de partida más relevantes son los estudios realizados durante
19833, 1985-874 y siguientes relativos a la elaboración
de modelos de regresión, en primer lugar aplicando variables urbanísticas para explicar valores del suelo y en
segundo lugar aplicando variables constructivas para la
estimación de valores de producto edificado de Barcelona. Como resultado se realiza una base documentada
como La estructura del mercado de suelo y vivienda en
Barcelona ciudad, un modelo de valoración automatizada5.
Estudios y trabajos que tienen una continuidad en
1986 y siguientes6 cuando se realizan diversos modelos de Regresión múltiple incorporando variables urbanística determinantes de los valores de suelo del conjunto de municipios metropolitanos de Barcelona. Los
precios del suelo en el Ámbito Metropolitano.
Actualmente ha desarrollado nuevos sistemas de
valuación económica de la ciudad sobre la base de las
características de los inmuebles con la incorporación de
factores espaciales. El modelo estadístico de regresión
que incorpora variables calculadas con herramientas de
Sistemas de Información Geográfico (SIG) una medida
de evaluación de las de las características urbanas de
acuerdo en su contribución a la formación de rentas de
externalidad (Almirall, 1996).
El CPSV es el recinto donde se elaboró el estudio.
Facilitó la base cartográfica utilizada en la elaboración
de análisis espaciales mediante los SIG. Cabe señalar
que la incorporación de las herramientas SIG, es un
avance relevante en la mejora de la información por

cuanto permite aportar datos microzonales descriptivos
del contexto espacial. En este sentido el CPSV desde
1997 ha asociado en los modelos de regresión de mercado residencial, herramientas SIG para validar y optimizar resultados (Almirall, 1998).

1.1. El mercado inmobiliario y el territorio

Las personas adquieren bienes en un mercado, por
que estos tienen una serie de atributos que les permiten
ser útiles: satisfacer alguna necesidad. De acuerdo a la
escuela de la economía clásica, diríamos que tienen un
valor de uso.
Algunos bienes como es el caso de la vivienda
cumplen al momento de poseerlos una serie de utilidades sociales, económicas y ambientales; a partir de las
cuales se puede realizar parcialmente una lectura del
territorio mediante la disposición a pagar por el bien,
contemplando una serie de limitantes que se presentan
en cualquier adquisición de bienes: nivel de ingresos.
A diferencia de la mayoría de los bienes económicos, las viviendas se caracterizan por ser bienes heterogéneos que poseen una diversidad de atributos físicos,
funcionales, de localización y de durabilidad, a la vez
que proveen una gama de servicios, como confort, seguridad, proximidad al empleo y medios de transporte,
etc., que las hacen prácticamente únicas e irrepetibles.
Sin embargo, como lo que se tranza en el mercado es
el bien compuesto, esto es, la vivienda incluida la “canasta” de atributos que la componen, no es posible observar los precios, o valoraciones marginales, objetivas
de cada uno de ellos. Debido a esta particularidad, es
interesante conocer cuál es el precio implícito (precio
hedónico) de cada uno de los atributos que conforman
la vivienda. En ello es importante señalar como la demanda se modifica con el tiempo, por ciertos escenarios sociales, económicos y políticos.
En la historia del estudio del valor inmobiliario se
han discutido con frecuencia dos tipos de valor: valor
de uso y valor de cambio. El valor de uso es entendido
por el valor que tiene para la comunidad un inmueble.
En este sentido corresponde a un valor social, que responde a la utilidad que le asigna la sociedad. En cambio el valor de cambio se entiende como la suma de
dinero con la cual, en el mercado urbano, se retribuye
el bien.
La disposición a pagar se puede ver reflejada en la
elección de la vivienda, buscando además de los factores intrínsecos (m2 de superficie, número de dormitorios y servicios sanitarios, entre otros factores que son
propios del bien) factores como un buen nivel ambien-

Estudis Pilot de Valoració Cadastral Automatitzada susceptibles de ser implementades en l’àmbit català. como proyecto de investigación de la Comissió
Interdepartamental de Recerca i Innovació Tecnològica (CIRIT) de la Generalitat de Catalunya
4
Modelo de Valoración Catastral, como proyecto de investigación del Programa de la Comissió Assessora d’Investigació Científica i Tècnica (CAICYT).
5
Documento que obtiene el Premio de Investigación Ciudad de Barcelona 1985.
6
En los que se asientan las bases de colaboración con Lincoln Institute of Land Polic (Boston, Massachussets)
3

52

(p.p. 51-63)

�Sistema de valuación masiva de inmuebles para tasaciones

tal y de calidad urbana, espacios libres, bajas densidades, niveles bajos de congestión de tráfico y ruidos,
buen nivel de dotación de servicios públicos, entre
otros factores que acompañan al momento de asentarse
las áreas residenciales. La serie de elementos que tiene la vivienda hace que se le denomine como un bien
multiatributo.
La acción individual de elección residencial conduce a formar una actuación agregada, en donde los
usuarios urbanos se encuentran en función de su nivel
de ingresos, edad, estado en el ciclo de vida familiar,
nivel profesional, y aspectos económicos-sociales similares. El resultado es la configuración del territorio
mediante áreas con una determinada demanda homogénea7. Este proceso, conduce a poder interpretar el
territorio desde una perspectiva de la formación y distribución espacial de valores urbanos, donde se busca
entender como incide la calidad ambiental en el territorio.
Harris, Tolley y Harrel desarrollan un modelo basado en la teoría de la demanda del consumidor, considerando el atractivo como los costes de transporte como
factores determinantes de la elección de residencia. El
resultado fue que los valores positivos más altos del
atractivo se dan en las áreas residenciales más elegantes, y los valores negativos más altos se dan en los barrios más depauperados (Harris, Tolley, Harrel, 1968)
Las inmobiliarias, con el objetivo de atraer a sus
clientes, presentan en su publicidad las características
más relevantes que demandan los consumidores de vivienda. En síntesis frases como: “En un entorno privilegiado, entre el mar y la montaña, se encuentra...
a pocos kilómetros de la costa... Esta población nos
ofrece un entorno agradable, para los que gustan de la
naturaleza y la tranquilidad, pero con la ventaja de la
proximidad y la buena comunicación con Barcelona”.
Ello conlleva a resumir la demanda residencial en tres
factores: social, ambiental y de accesibilidad. Mediante lo cual, se puede interpretar en términos generales,
que los recursos naturales son económicamente valorados. No obstante el factor accesibilidad es una externalidad heredada por los primeros habitantes del sitio
y a partir de las vías principales se va estructurando los
espacio con relación a sus cualidades sociales y ambientales. Esto nos permite aproximarnos a una lectura
de la materialización del territorio, donde los factores
anteriormente citado hacen una diferencia el producto
inmobiliario.
Nijkamp (1986) señala la atención del análisis de
los micro-comportamientos. Expone que cada vez es
más evidente la explicación real de los procesos espaciales y de la dinámica espacial mediante el análisis de
las motivaciones individuales.

El estudio de la formación espacial de valores inmobiliarios desde una escala regional se ha considerado a partir de la teoría de las variables regionalizadas.
En palabras de Chica Olmo, “en conclusión se puede
decir que el precio o valor de los bienes urbanos y en
particular el de la vivienda es una variable regionalizada”. Aplica la teoría en la ciudad de Granada, siendo
el resultado del estudio una serie de planos de isoprecios e isovalores que permiten ver en forma abstracta
la organización y estructura espacial a partir de los valores inmobiliarios (Chica, 1994).
Garner (1971) señala que la distribución específica de los valores del suelo, así como su equivalente,
la estructura de usos de suelo, varían sin duda, de una
ciudad a otra, en relación con las circunstancias locales. Pero al mismo tiempo sintetiza tres factores que se
mantienen en las estructuras de todas las ciudades.
1. Los valores del suelo son máximos en el centro
de la ciudad y decrecen de forma más o menos constante hacia la periferia.
2. Los valores son más altos a lo largo de las principales arterias de tráfico que en las zonas distantes de
ellas.
3. Sobre las intersecciones de arterias principales
se producen vértices en los que se concentran los valores máximos locales.
La aportación teórica de Hoyt (1939), expone que
la ciudad moderna dispone de múltiples centros de
atracción, vinculados entre sí mediante ejes de transporte. Este legado sirvió para que Harris y Ullman en
1945 definieran la teoría de los núcleos múltiples. Dicha teoría hace notar que las zonas urbanas pueden tener más de un punto focal o centro. En algunas zonas
urbanas estos núcleos existían desde un principio como
asentamientos subsidiarios que luego fueron absorbidos por el crecimiento urbano, hasta dar lugar a la gran
ciudad.
El origen de esta teoría se relaciona con el estado
de transformación que manifestaba la ciudad norteamericana. La especialización de la ciudad determina
la creación de una serie de núcleos que constituyen
puntos focales para el desarrollo urbano. El número y
localización de dichos núcleos son en función del tamaño de la ciudad, su organización de conjunto y de
su desarrollo histórico. De esta forma las ciudades más
grandes contienen un mayor número de núcleos y más
especializados que los lugares de menor tamaño.
El desarrollo de centros obedece a la combinación
de cuatro factores:
Ciertas actividades requieren ciertas instalaciones
especializadas, caracterizadas por sus diferentes necesidades de acceso.
Algunas actividades se benefician de la comple-

Las características concretas de una casa dependen del clima, del terreno, de los materiales disponibles, de las técnicas constructivas y de numerosos
factores simbólicos como la clase social o los recursos económicos de sus propietarios.
7

(p.p. 51-63)

53

�Jesús Manuel Fitch Osuna

mentariedad que crea economías externas. Así se justifica la creación de centros bancarios, de ocio, etc.
Algunas actividades se repelen unas a otras. Este
principio de incompatibilidad explica la existencia de
centros diferentes que albergan diferentes clases de actividades.
Explicación de vida y crecimiento del tamaño urbano
El geógrafo alemán Walter Christaller en 1933 mediante el concepto del lugar central, le permite definir
la teoría del lugar central. Dicha teoría es una de las
aportaciones más importantes hecha hasta ahora tendiente a una teoría general de los lugares urbanos (Butler, 1996).
Enmarcado en la línea deductiva alemana, Christaller emplea las aportaciones de Von Thünen para enfocarse en la distribución y función de los asentamientos
urbanos. La teoría de lugar central expone la distribución espacial de la demanda del consumidor y los
patrones de ubicación de las industrias de servicios y
de ciertas industrias manufactureras orientadas hacia el
mercado.
La construcción de una “nueva geografía” a partir de modelos no es, entonces, una idea nueva; por el
contrario, desde mediados de la década de 1960 en Estados Unidos se gestó una geografía de carácter cuantitativo que se extendió a países como Gran Bretaña, y
en donde se tendió a utilizar el lenguaje matemático8
como forma de explicación de sus teorías económicas
y a la que se le denominó de la misma manera “Nueva
Geografía”. Chorley sostenía que con su uso, habría un
cambio en los conceptos de la geografía económica,
mismos que se aplicaron y extendieron hacia la geomorfología y al análisis de la población, entre otros temas (Chorley &amp; Haggett, 1971).

2. Definición de la construcción del sistema de valuación masiva de inmuebles
La base de datos principal corresponde a las tasaciones elaboradas por el Colectivo de Arquitectos
Tasadores (CATSA)9. Para el estudio se emplea una
muestra de tasaciones a partir de un conjunto que se
efectuaron en el 2001 y 2002 (un total de 42.638 tasaciones) distribuidas en todo el territorio Español, de las
cuales, un 97% corresponde a viviendas.
La preparación de la información consistió en situar las tasaciones geográficamente, determinar el conjunto de municipios de acuerdo a la fiabilidad de la
información o representatividad de la misma respec-

to a la población (INE 2001) y al stock edificado de
viviendas (Censo de viviendas 2001 INE). Así mismo
municipios que tienen un número de tasaciones inferior
al 2% del stock de viviendas.
Existen diferentes líneas de estudio encaminadas
a evaluar la incidencia de la variación de la calidad en
un bien como Becker (1965) y Lancaster (1966). Más
adelante Rosen (1974), plantea bases alternativas y
más generales para resolver la misma problemática y
sienta las bases teóricas para incorporar el equilibrio de
mercado de los bienes inmobiliarios.
En esta nueva perspectiva de Rosen, los modelos
de precios hedónicos estudian como el conjunto de
características o atributos urbanos implicados en una
unidad de suelo/vivienda se reflejan en su precio de
mercado. Así, a partir de un abanico amplio de observaciones sobre precios de unidades de suelo/vivienda y
de los aspectos relativos a los atributos urbanos posiciónales o a las características generales de las viviendas, la regresión del precio de mercado con el conjunto
de atributos proporciona sus precios implícitos, que se
determinan a partir de la interacción entre la oferta y la
demanda.
En esta línea se centran los Modelos de Precios
Hedónicos (MPH). Este tipo de estudios se originan a
finales de los 60´s, específicamente en 1967 por Ridker
y Henning analizaron econométricamente los determinantes del valor de mercado de los bienes inmobiliarios, mediante un estudio realizado a las viviendas unifamiliares de St. Luis, EE.UU., considerando efectos
sobre el precio por causa de la polución aérea, y otras
características de sus viviendas y vecindario. Posteriormente, sobre la base de este trabajo se da origen a toda
una secuencia de trabajos que utilizan los precios hedónicos para analizar distintos atributos y características,
que son parte del paquete que se negocia en el mercado
inmobiliario que es altamente heterogéneo.
El procedimiento consiste en identificar aquellas
variables que los consumidores valoran del bien vivienda. Definidas las variables, construir un modelo
matemático que es una regresión matemática se podrá
identificar la incidencia de esas variables en el precio
de la vivienda. La investigación tiene la característica
de ser transversal, con lo que los datos pertenecen a un
momento homogéneo en el tiempo, el año 2001. Dado
que algunas variables como el ingreso y las preferencias varían en el tiempo.
El estudio realiza un análisis interpretativo del
valor de la vivienda en relación con la calidad del
medioambiente, con el objetivo de poder evaluar la
realidad del territorio. Para ello se utilizaran bases de

Las matemáticas no necesariamente tienen que ver con el problema de la cuantificación estadística o modelaje, sino que representan un lenguaje abstracto de signos relacionales que pueden ayudar a entender y abstraer algunos problemas, pero sin que signifique necesariamente que por su uso marque
tendencias a partir de la cuantificación.
9
Es una empresa de servicios constituida por un grupo de arquitectos especialistas en tasaciones.
8

54

(p.p. 51-63)

�Sistema de valuación masiva de inmuebles para tasaciones

datos correlacionadas al valor medio de los municipios
de la Región de Cataluña. Con lo cual el nivel de análisis es municipal, estudiando la macrolocalización, mediante las características de los municipios en el ámbito
de estudio. Por ejemplo, red de transporte, ubicación
del sitio respecto a sitios de interés ambiental y económico, características demográficas, económicas y físicas del municipio. Mediante los factores incorporados
se permitirá explicar la diferencia del valor entre ellos
en relación al precio medio del municipio.
En este sentido la investigación es no experimental, basándose en la observación de fenómenos tal y
como se dan en su contexto natural, para después analizarlos. De acuerdo con el número de momentos o puntos en el tiempo en los cuales se recolectan los datos la
investigación es transversal.
El valor medio de vivienda en el ámbito municipal es un referente económico del grado de preferencia
del mismo municipio, al igual que su nivel de competitividad entre el resto de los municipios en un ámbito territorial específico. De esta forma se estructura
el territorio en una escala económica, social, urbana y
medioambiental. Este tipo de estudios, al mismo tiem-

po puede servir para evaluar la calidad ambiental de
nuestras ciudades.
Algunos autores sostienen que el estudio del territorio no tiene validez si no es enfocado con métodos y
técnicas cuantitativas y análisis estadísticos de los datos, confundiendo rigor científico con metrología. Esto
ha hecho que se desarrollara el enfoque paramétrico.
Los argumentos teóricos en favor de este enfoque son:
I) la cuantificación permite una definición más exacta
de la tierra; 2) se pre¬viene la subjetividad; 3) facilita
las comparaciones; 4) admite análisis estadísticos y el
empleo de computadoras. EI argumento de la objetividad no es del todo válido; existe subjetividad en la
elección de las variables, así como en la asignación de
pesos relativos a las mismas. Tampoco puede hablarse
de exactitud, ya que ésta depende de la calidad de los
datos más que de su cuantificación. Dado que la importancia relativa de los atributos varía en el espacio
y en el tiempo, no siempre la definición es exacta ni
tampoco se facilitan las comparaciones en todos los casos. Los limites de las unidades están dados por valores
umbral de las variables, cuyo establecimiento introduce otro factor de subjetividad (Matteuci, Buzai, 1998)

Gráfico 1. Proceso de contrucción del sistema de valuación masiva de tasaciones

Fuente: Elaboración propia.

(p.p. 51-63)

55

�Jesús Manuel Fitch Osuna

EI enfoque paramétrico ha adquirido gran impulso
con el desarrollo de técnicas de análisis multivariado,
de programas estadísticos de alta capacidad y de los
sistemas de información geográfica, con lo cual se ha
reducido el costo y el tiempo que antes resultaban excesivos, especialmente para grandes áreas. El análisis
se resume en términos generales mediante el siguiente
gráfico. (Gráfico 1. Véase página anterior)

3. Obtención del modelo de valoración
masiva
El análisis de los datos se realizará mediante la técnica de regresión múltiple y el Análisis Factorial, con
lo que se podrá obtener un modelo estadístico. Posteriormente los resultados se contrastaran con mapas temáticos producidos por los Sistemas de Información
Geográfica (SIG). Con ello se generará un buen nivel
de análisis del ámbito de estudio y sobre todo la comprobación de la hipótesis planteada. La metodología a
emplear se basa en la literatura producida a partir de los
trabajos de Rosen (1974); Palmqist (1984). Y modelos
globales que introducen variables de accesibilidad, ca-

lidad urbanística y jerarquización social: Roca (1988);
García (1997 y 2001). Modelos econométricos a nivel
nacional, autonómico y provincial: Caballer, Anjos y
Rodriguez (2002). Metodología para estudiar las relaciones espaciales sociales-físicas Narváez (2004).
Los valores inmobiliarios se trabajan de la empresa Colectivo Arquitectos Tasadores S.A. (CATSA), la
cual realizó 39.425 valoraciones durante el 2001 y el
2002 en España. se tienen 236.635 tasaciones, lo que
representa proporcionalmente un 13,75% de las valoraciones de CATSA. La relación de los valores de CATSA respecto a los de ministerio de fomento representa
un nivel de correlación elevado, encontrándose de la
siguiente forma. Para el año 2001 presenta una R=0,81
para el año 2002 R=0,84 y realizando una media de
los valores del ministerio para el periodo en que se encuentran las valoraciones es R=0,85, para el ámbito de
Cataluña. Para la Región Metropolitana de Barcelona,
aumenta el nivel de correlación. Para el año 2001 presenta una R=0,90 para el año 2002 R=0,92 y realizando
una media de los valores del ministerio para el periodo
en que se encuentran las valoraciones es R=0,84, es
decir un punto por debajo que al nivel de Cataluña.

Mapa 1. Zonificación de los valores observados en la Región de Cataluña, España.

Fuente: elaboración propia mediante sistema de Mapinfo.

56

(p.p. 51-63)

�Sistema de valuación masiva de inmuebles para tasaciones

El análisis de correlación es una prueba estadística
para analizar la relación entre dos variables medidas en
un nivel por intervalos o de razón. Forma parte de la familia de análisis paramétrico y se denomina mediante
el coeficiente de correlación de Pearson.
La correlación se define de “a mayor Y, mayor X,”,
“a menor Y, mayor X,”, “altos valores en Y están asociados con altos valores en X”, “altos valores en Y se
asocian con bajos valores de X”. El coeficiente puede
variar de –1,00 a +1,00. Cuando se tiene una correlación de –1,00, se dice que es una correlación negativa
perfecta (“a mayor Y, menor X,” de manera proporcional. Es decir cada vez que Y aumenta una unidad, X
disminuye siempre una cantidad constante). En cambio
cuando se tiene +1,00, es una correlación positiva per-

fecta (“a mayor Y, mayor X” de manera proporcional.
Cada vez que Y aumenta, X aumenta siempre una cantidad constante).
Este análisis forma parte de la metodología para la
selección de variables, donde las variables que tienen
una mayor correlación, ya sea positiva o negativa pasan
a ser consideradas como componentes teóricos-empíricos explicativos en la formación espacial de valores.
EI enfoque paramétrico ha adquirido gran impulso
con el desarrollo de técnicas de análisis multivariado,
de programas estadísticos de alta capacidad y de los
sistemas de información geográfica, con lo cual se ha
reducido el costo y el tiempo que antes resultaban excesivos, especialmente para grandes áreas.

Tabla 1. Variables que se correlacionan positivamente

Fuente: elaboración propia.

EI análisis de regresión es una técnica estadística
que se orienta a estimar la influencia de ciertas variables
(llamadas explicativas o exógenas) sobre otra variable,
llamada endógena o explicada. En valoración urbana la
variable endógena es el precio unitario (generalmente

(p.p. 51-63)

por metro cuadrado) de un inmueble, mientras que las
variables exógenas son signos externos de calidad. La
regresión establece la relación funcional entre el precio unitario del inmueble y las variables expli¬cativas,
ajustando estadísticamente la correspondiente ecua-

57

�Jesús Manuel Fitch Osuna

Tabla 2. Variables que se correlacionan negativamente

Fuente: elaboración propia.

ción a una nube de puntos testigo10. La relación funcional (ecuación de regresión) suele tomar la forma lineal:
x = a0 +a1v1 +a2v2+ ...+anvn
Donde:
X = precio del inmueble por m2.
V1 = variable exógena o signo externo número 1
(p.ej.: Accesibilidad).
V2 = variable exógena o signo externo número 2
(p.ej.: calidad ambiental).
Vn = variable exógena o signo externo número n

(p. ej.: características sociales y económicas de la población).
ao = término independiente o constante de la
ecuación.
a1, a2, ..., an
= coeficientes de las variables exógenas.
El modelo presenta un nivel de varianza explicada
del 85% (R2 = 0,849). La desviación estándar de los
residuos es 118,489, es decir un error de 118 €/m2.

Tabla 3. Estadísticos del modelo explicativo

Fuente: elaboración propia.
Antecedentes históricos de la regresión aplicada a la tasación inmobiliaria puede verse en BRUCE, R.W. and SUNDELL, D. J. (1977). “Multiple
Regression Analysis History and Applications in the Appraisal profession’” The Real State Appraiser, 43, no1.
10

58

(p.p. 51-63)

�Sistema de valuación masiva de inmuebles para tasaciones

Las variables del modelo mantienen los signos esperados, así como el orden en el que se introducen. De
las 12 variables, 8 corresponden a las características
de la vivienda (Superficie hasta 60 m2, Componente
principal: Calidad de carpintería baja, % de vivienda secundaria, Componente principal: Calidad de
carpintería alta, N. Dormitorios, Año de construcción,

Estado vivienda: rehabilitación), una a factores económicos (IRPF Medio), una a factores de accesibilidad
(LNDISBCN) y dos a factores de externalidad urbana
(Eq. comercial: abundante, Eq. escolar: abundante).
Con ello se puede ver el peso que juegan las variables
endógenas del bien vivienda con relación al resto de
factores que explican el valor urbano.

Tabla 4. Coeficientes del modelo explicativo.

Fuente: elaboración propia.
Gráfico 2. Histograma. Modelo explicativo incorporando variables de CATSA.

Fuente: elaboración propia.

(p.p. 51-63)

59

�Jesús Manuel Fitch Osuna

En el histograma se observa que los datos nos dan
una aproximación a la distribución normal, para la cual
se debe de tener una media igual a cero y una desviación estándar cercana a uno.
El gráfico P-P representa las proporciones acumuladas de una variable respecto a las proporciones acumuladas de cualquiera de las integrantes en una serie

de distribuciones de contraste. En el gráfico se traza
una línea de referencia y como deberían estar los residuales. Y si observamos la línea hay una aproximación
interesante a la línea de referencia. No es una paralela,
sin embargo toca varios puntos a través de la línea de
referencia.

Gráfico 3. P-P. Modelo explicativo incorporando variables de CATSA. CATALUÑA.

Fuente: elaboración propia.

El diagnóstico por caso nos permite ver que municipios se encuentran desviados, es decir aquellos que
por sus características se alejan de la nube de puntos
de la muestra. El programa estadístico SPSS, resuelve este problema mediante un diagnostico por casos,
el cual consiste en obtener aquellos valores atípicos se
tengan más de tres desviaciones típicas. El resultado se
presenta en la tabla siguiente, así como algunas carac-

terísticas significativas de los casos excluidos, con ello
la muestra se encuentra con 369 casos (municipios).
Una vez realizada esta operación se prosigue a
realizar el nuevo modelo, para lo cual se obtienen los
siguientes resultados. No obstante cabe señalar que el
modelo se ha ejecutado con las mismas variables y utilizando el método de pasos sucesivos (Stepwise).
El resultado de esta nueva operación es un mode-

Tabla 5. Diagnóstico por caso. Modelo explicativo incorporando variables de CATSA.

Fuente: elaboración propia.

60

(p.p. 51-63)

�Sistema de valuación masiva de inmuebles para tasaciones

lo con un nivel de varianza explicada de R2 = 0,854,
situándose 0,011 mayor que el modelo anterior. La
desviación estándar de los residuos es 115,338, 3,151
menos que el anterior; lo que quiere decir que se ha
disminuido 3€/m2.
Al excluir los casos los residuos tienden ajustarte
más a línea de tendencia lo que significa que el modelo
tiene un mayor ajuste.
Los procedimientos estadísticos y econométricos,
exponen que las variables exógenas explican a la variable endógena. La forma en que se aborda el tema se
debe seguramente al deseo de evitar connotaciones de
causa-efecto para el modelo. Es decir, con el modelo
matemático desarrollado no se puede afirmar que las
variables exógenas determinen causalmente el nivel de
la variable endógena. Más bien, que una relación causa
¬efecto, el modelo se limita a describir una relación de
influencia observable. Así, unas variables exógenas tales como las características de la vivienda o el entorno
del barrio influ¬yen sobre el precio unitario de acuerdo
con las observaciones ma¬nejadas por el analista. Pero
no se puede afirmar por ello, que di¬chas variables
exógenas sean una causa de dicho precio en un marco
general o universal11.

4. Reflexiones y conclusiones
La investigación expuesta pretende aportar reflexiones teóricas y empíricas sobre el manejo de información multivariante para la construcción de modelos
de valuación masiva. Y de ello reflexionar y estudiar
la disposición a pagar por una determinada localización en un municipio. En este caso el criterio de elegir
un bien (vivienda) permite explicar y apoyar la teoría
sobre la limitación dada por el nivel de ingresos. Donde las personas con mayores ingresos se sitúan en las
áreas mejor concedidas físicamente y en el imaginario
colectivo12. En esta línea existen una serie de trabajos
que pueden reflejar esta problemática. Este argumento
lo incluyen Pearce y Turner (1995), observan y revelan la idea común de que la mejor calidad ambiental
es principalmente demandada por los más favorecidos
socialmente. Bergstrom y Goodman (1973) encuentran
elasticidades de ingreso por parques de recreación en la
mayoría de los casos.
El estudio ha distinguido a nivel regional cuales
son las variables que se valoran positivamente y negativamente. Mediante lo cual se puede comprender las
características del mercado inmobiliario del ámbito.

La diferenciación de municipios mediante los atributos
que se aprecian a través de la vivienda. La valoración
inmobiliaria en esta línea muestra una gran relevancia
continuar su estudio. Ensayar las tendencias de las preferencias individuales, los procesos de gestión de las
ciudades, determinación de variables explicativas a diferentes niveles de análisis con el objetivo de visualizar
las particularidades de cada ámbito, las definiciones de
la propiedad inmobiliaria y su incidencia en los valores inmobiliarios.
El modelo clarifica en un primer nivel la idea central sobre teoría de la renta de ubicación de Von Thünen
(1826), donde se produce la variación de la renta con
la distancia con respecto al mercado, en un espacio isotrópico y aislado. Con relación a la hipótesis de partida
se concluye que los agentes económicos que buscan la
localización no solo valoran variables ambientales de
manera individual, sino que actúan con una racionalidad aparente en la cual observan estas en su conjunto.
En un segundo nivel, propicia elementos para
entender la situación de lugar central en la región de
Cataluña. En el mapa 1, se evidencia la razón de los
gradientes de valor relacionados a la distancia a Barcelona (accesibilidad) y el efecto costa (externalidades
urbanas y ambientales). Considera la distancia que los
individuos están dispuestos a recorrer (esfuerzo económico de la distancia por una mayor cantidad de M2
de vivienda y una mayor calidad ambiental) para obtener un servicio (alcance), lo cual determina el área
de mercado de un asentamiento, es decir, la zona de
influencia (hinterland). Lo cual jerarquiza la región en
función de la primacía del orden de un lugar central
(Barcelona como nodo principalmente y en segundo
orden las provincias de Gerona, Leída y Tarragona).
Por lo tanto, los lugares en los que sólo se realicen funciones de orden inferior tendrán un área de mercado
limitada y sus residentes necesitarán trasladarse a lugares centrales de orden superior para obtener servicios
de esa categoría. En este sentido la estructuración del
lugar central y la lógica del desarrollo urbano obedezcan principalmente a determinantes económicas. Sin
embargo dichas determinantes tiene una gran relación
con su medio físico dado que fortalecen la interacción
social en sus espacios histórico-culturales. La consolidación del lugar central se ha beneficiado con la realización de ciertas infraestructura (tren, carreteras), las
cuales ha defino una mayor accesibilidad a lugares con
calidad ambiental. En el estudio se puede observar el
aumento de segunda residencia hacia lugares con estas
características.

Sobre la tasación de apartamentos en barrios de Madrid (Argüelles-Gaztambide), utilizando el análisis de regresión, así como el análisis factorial, las
clasificaciones cluster y otras técnicas estadísticas, véase LOZANO, J. (1996), Tasación urbana: Una metodología para informes de tasación masiva,
Tesis doctoral, Universidad Politécnica de Madrid. Véase tam¬bién KINCHELOE, S.C. (1993). “Linear Regression Analysis of Economic Variables in
the Sales Comparison and Income Approaches”. The Appraisal Journal, LXI, no4, pp.576-586.
12
El territorio se fragmenta creando bordes y de ello zonas aproximadamente homogéneas. Definidas por las características de la población, vivienda,
gustos, preferencias, religión, estilo de vida, nivel de ingresos, entre otras.
11

(p.p. 51-63)

61

�Jesús Manuel Fitch Osuna

La organización y estructuración del lugar central
y la lógica del desarrollo urbano obedezcan principalmente a determinantes económicas, definiendo la especialización de las áreas urbanas. La teoría de Christaller permite explicar dos aspectos interrelacionados del
desarrollo urbano:
1. La ubicación de los asentamientos humanos
como centros óptimos de distribución para los servicios y ciertas mercancías.
2. La forma en la cual estos servicios y mercancías
se distribuyen dentro del sistema espacial de los lugares urbanos.
La teoría de lugar central ha tenido múltiples trabajos empíricos, en regiones con ambientes naturales
y culturales comparativamente homogéneos. Butler
(1996), cita un trabajo de campo en el medio Oeste de
los Estados Unidos, mostrando una Jerarquía bien desarrollada de funciones de centros urbanos y lugares
centrales (Borchert y Adams, 1963).
La teoría de los lugares centrales, es reformulada
posteriormente por Zipp y W. Izard, hacia 1950-1960,
elaborando los modelos de la ciencia regional. Otra
aportación significativa en esta área es la del francés
Francois Perroux, formulando el modelo de los “polos”
de crecimiento y sus áreas de influencia (Munizaga,
2000: 127).
El principio de la teoría del lugar central es una
clave para entender una parte del concepto del policentrismo regional. El desarrollo de los subcentros urbanos generan las economías de escala y de aglomeración
que, sin servir a la totalidad del área urbana desde un
centro simple, incrementan su proximidad al consumidor logrando una dispersión dentro de los centros comerciales que servirían a una parte del área total. Cada
centro comercial significa una desconcentración del
empleo, un punto para el acceso del trabajo, al comercio y a la recreación. En esta línea se obtiene del análisis que la variación del bienestar que se produce en
los consumidores por una mejora en su calidad medio
ambiental se encuentra en yustaposición con la distancia y el nivel socioeconómico.
La teoría de Zipf se sitúa en dentro de la teoría del
comportamiento humano. Producto de una serie de
fuerzas de diversificación y unificación13. La diversificación permite la distribución en múltiples ciudades
pequeñas. Por otro lado, la unificación agrega la población en determinados lugares. El efectos de fuerzas
opuestas, resulta una buena parte de ciudades pequeñas
y pocas ciudades grandes.
La integración de nuevas tecnologías de análisis de
información geoespacial, para fines de valuación a través de los Sistemas de Información Geográfica, aportan
un potencial de trabajo sobresaliente como plataformas

de elaboración y tratamiento de información territorial
(Almirrall, 1997). Ha permitido contrastar estadísticamente los resultados con la elaboración de mapas temáticos. Para ello se requiere fomentar y construir bases
de datos del con información del territorio (catastral,
urbana, social, económica, población, compra-venta
de inmuebles, entre otros temas), que resultan fundamentales para construir modelos de valuación masiva
multifinalitarios.

6. Referencias
Becker, G. S. (1965), “A theory of the allocation of
time”. The Economic Journal, Vol.75, No. 299, Sept),
pp. 493-517
Bergston, Theodore; Goodman, Robert (1973),
“Private demands for public goods”, The American
Economic Review, Volume 63, Issue 3, Jun, pp. 280296
Borchert, John R. y ADAMS, Russell B. (1963):
Trade Centers and tributary Areas of the Upper Midwest, Mineápolis, Universidad de Minesota. 1963.
Butler, J. H. (1996), Geografía Económica, Aspectos espaciales y ecológicos de la actividad económica,
México, Ed. Limusa.
Caballer, Vicente; Anjos, María; Rodríguez José
(2002), El mercado inmobiliario urbano es España.
España, Editorial Pirámide S.A., Colección Economía
y empresa.
Chica Olmo, Jorge (1994): “Teoría de las variables regionalizadas. Aplicación en economía espacial
y valoración inmobiliaria”. Universidad de Granada.
España.
Chorley, R., Haggett, P. (1969) Models in Geography, London, Methuen.
Christaller, Waiter (1933). Die Zentralen Orte in
Süddeutschland; Traducido al ingles como: Central
Places in Southern Germany, por Carlisle W. Baskin,
Prentice-Hall, Englewood Cliffs, N.J. 1966.
Garcia Almirall P. (1996) “Integración de los
sistemas de información en el análisis urbano”. VII
Congreso Iberoamericano de Urbanismo, Regiau e
Qualidade Urbana, Gobierno de Navarra. Pamplona
Setiembre1996. Publica abstract en CD.

La fuerza de diversificación es un resultado de la minimización de los costes a la hora de obtener las materias primas. La fuerza de unificación está
destinada a facilitar el transporte de los productos acabados hacia el menor número de centros de consumo.
13

62

(p.p. 51-63)

�Sistema de valuación masiva de inmuebles para tasaciones

Garcia Almirall P. (1998) “Optimising urban valuation models through the use of Geographical Information Systems”. V European Real Estate Conference
1998 (ERES). Mastrich, Juny 1998. Public abstract
García Almirall, Ma. Pilar (2001). Sistema de información urbana y ambiental de ámbito local”. Notas
del Curso de Especialización sobre Medio Ambiente
con Tecnología SIG. Barcelona. Centro de Políticas de
Suelo y Valoraciones, Universidad Politécnica de Cataluña.
Garcia Almirall, P. (1997), The integration of information system in urban analysis and evaluation. Paper presented at the 4th European Real Estate Society
Conference (ERES), Berlin, 25-27th June 1997.
Garner, B.J. (1971) Modelos de geografía urbana
y de localización de asentamientos. En: Chorley, Richard J.; Haggett, Peter: La geografía y los modelos
socio-económicos. Nuevo Urbanismo 2. Madrid. Instituto de Estudios de Administración Local.
Harris, C. D. Y Ullman, E. L. (1845): “ The nature
of cities” , Annals of the American Academy of Political and Social Science, 242, 7-17.
Harris, R. N. S.; Tolley, G. S. Y Harrel, C. (1968):
“The Residence Site Choice”, The Review of Economics and Statics. págs. 241-247.
Hoyt, H. (1939): The structure and growth of residential neighbourhoods in American cities, Washington.

y del social en la ciudad”, Ciencia Ergo Sum, Vol. 11.
Número 001. UAEM. pp. 10-24
Nijkamp, Peter (1986): “25 años de ciencia regional: visión retrospectiva y perspectivas de futuro”. Estudios Territoriales. 20. Ministerio de Obras Públicas y
Urbanismo. Instituto del Territorio y Urbanismo. España. Págs. 15-29.
Palmquist, R.B. (1984): Estimating the demand for
the Characteristics of Housing. The Review of Economics and Statics, LXVI (3): 394-404.
Pearce, David; Turner, Kerry (1995), Economía de
los recursos naturales y del medio ambiente, España,
Colegio de Economistas de Madrid; Celeste Ediciones.
Ridker, R.; Henning, J. (1967), “The determinants
of residential property values wich special reference
to air pollution”, Review of economics and statistics,
num. 49.
Roca, J. (1988), La estructura de valores urbanos:
un análisis teórico-empírico. Madrid, Ed. Instituto de
Estudios de Administración Local.
Rosen S. (1979), “Hedónic prices and implicit
markets: product differentiation in pure competition”,
Journal of political economy, no. 82, págs. 34-55.
Von Thünen, J.H. (1826), Der Isoliert Staat in
Beziehung auf Landwirtschaft und Nationalöekonomie. Hamburg.

Hurd, Richard (1903), Principles of city land values. New York, The Record and Guide.
Lancaster, K.J. (1966) “A new approach to consumer theory”, Journal of Political Economics, Volume
74, pp. 132- 157.
Matteuci, Silvia Diana; Buzai, Gustavo D. (1998):
“Sistemas ambientales complejos: herramientas de
análisis espacial”. Ed. Universidad de Buenos Aires.
Argentina.
Munizaga, Gustavo (2000), Diseño Urbano. Teoría y Método. Ed. Alfaomega y Ediciones Universidad
Católica de Chile. 2da. Edición. Pág. 127.
Narváez Tijerina, Adolfo Benito. (2004) “un método para el análisis de la ecología del espacio físico

(p.p. 51-63)

63

�Les petites villes periurbaines de la metropole lilloise au service du bien-etre des metropolitains?

Les petites villes periurbaines de la metropole lilloise au
service du bien-etre des metropolitains?
Laurène Wiesztort1

Recibido: 24/04/2016
Aceptado: 14/08/2016

Resumen:
Les villes, principal biotope de l’Homme dans le
Monde, grappillent de plus en plus les terres agricoles
et les espaces naturels au-delà des périphéries éloignées. Des processus historiques tels que l’urbanisation
de masse ou l’industrialisation reposant sur l’exploitation des ressources du sous-sol, ont pris le pas sur
de nombreux espaces de nature qui ont été détruits ou
gommés ou encore exploités à des fins économiques.
La région Nord-Pas-de-Calais (France) a un taux d’artificialisation du sol très élevé, c’est territoire morcelé
et bouleversé par deux conflits mondiaux et une période
d’exploitation minière intense. Ainsi, aujourd’hui, prés
de trois quart des habitants de la région estiment qu’il
n’y a pas assez de nature au cœur de leur ville. Dans le
cadre de la métropolisation, ce sentiment est accentué
en raison d’un étalement urbain qui est de plus en plus
marqué. Depuis les années 1990, nous parlons de développement durable comme d’une nouvelle philosophie
qui nous conduirait vers un monde plus équilibré entre
les volontés politiques économiques, sociales, culturelles et environnementales. La région est très investie
dans le domaine, en raison des spécificités de son territoire. L’objectif de cette investigation était de rendre
compte des formes que peuvent prendre les politiques
territoriales environnementales et/ou ayant pour enjeux le bien-être des citadins via de nouveaux espaces
récréatifs de nature. Les petites villes sont-elles « utilisées » pour combler le manque de nature des grandes
métropoles ? Sur le plan méthodologique, j’ai choisie
de traiter cette problématique en étudiant le cas de la
métropole lilloise, en m’appuyant à la fois sur un travail de terrain de quatre années durant ma thèse ainsi
que sur deux enquêtes que j’ai menées sur le territoire régional en 2006 et 2011. Ce travail de recherche a
permis de mettre en évidence que les villes moyennes,
petites villes et communes rurales jouent un rôle majeur au sein des politiques territoriales tels que la trame
verte et bleue. Elles sont les clés pour répondre à la
demande des citadins d’espaces de nature. Prenant cela
en considération, la région va y penser des cœurs de
nature aux multiples vocations : écologique (réserves

de biodiversité), sociale (parcs, loisirs), économique
(activités) et culturelle (tourisme, patrimoine).

Palabras clave:
Nature en ville, trame verte, développement durable, enjeux territoriaux, petites villes/métropole, stratégie territoriale

Abstract:
Small suburban cities of Lille Metropolis for the
well - being of metropolitan?
Cities, main biotope of the Man in the World, glean
more and more agricultural lands and natural spaces
beyond the distant peripheries. Historic processes such
as the mass urbanization or the industrialization based
on the exploitation of subsoil resources, have taken
over many natural spaces that were destroyed or erased
or exploited for economic purposes. The region Nord
Pas-de-Calais (France) has a rate of artificialisation
of the very high ground, it’s fragmented territory and
upset by two world conflicts and a intense mining period. So, today, meadows of three quarter of peoples
of the region consider that there isn’t enough nature
in the heart of their city. Within the framework of the
métropolisation, this feeling is accentuated due to urban sprawl, which is more and more important. Since
the 1990s, we speak about sustainable development as
about a new philosophy that would lead us to a more
balanced world between will economic, social, cultural
and environmental policies. The region is very invested
in the domain, because of the specificities of its territory. The objective of this investigation was to account
for forms that can take the environmental territorial
policies and / or whose issues the welfare of citizens
through new recreational spaces in nature. Are small
towns “used” to fill the void nature of large cities ?.

Doctora en Geografía y Ordenación del Territorio. Universidad de Artois, Francia. laurene.w@hotmail.fr

1

(p.p. 65-81)

65

�Laurène Wiesztort

Methodologically, I have chosen to address this issue
by studying the case of Lille Metropolis, relying on
both fieldwork four years during my thesis as well as
on two inquiries which I led on the regional territory in
2006 and 2011. This research has helped to highlight
the medium-sized cities, small towns and rural municipalities play a major role in territorial policies such
as green and blue weft. They are the key to meet the
demand of urban natural spaces. Taking this into consideration, the region will thinking about the nature of
hearts with many vocations: ecological (biodiversity
reserves), social (parks and recreation), economic (activities) and cultural (tourism, heritage).

Keywords:
Nature in the city, green belt, sustainable development, territorial issues , small cities / metropolitan ,
territorial strategy.

1. Introduction
Avec des villes de plus en plus denses, le phénomène de métropolisation, les territoires urbains s’entremêlent, s’étalent, grappillent davantage les espaces
naturels et les terres agricoles. Au cœur de ces territoires urbains, la nature est absente ou hybride. Les
représentations ont évolué et la « nature » pour les citadins s’offre à eux sous de multiples formes, des parcs
et jardins, du fleurissement, des arbres d’alignements
qui embellissent les grands boulevards, une « nature
anthropisée » (Wiesztort, 2011).
Les citadins et plus encore les métropolitains ressentent un manque de nature en ville. Une nature qui,
peu importe sa forme, apporte du bien-être aux individus.
Nous allons nous interroger sur les rapports entre
les métropolitains et les espace de nature. Pour cela, la
métropole lilloise fera l’objet de notre étude de cas et
de nos questionnements. Quels espaces de nature recherchent et pratiquent les métropolitains et sur quels
territoires ? Quelles politiques sont mises en place en
réponse à cette demande de plus en plus marquée ? Enfin, nous verrons si nous pouvons affirmer que les petites villes en périphérie proche ou éloignée de la métropole lilloise se mettent au service des métropolitains,
de leur quête de nature, via l’offre d’espaces naturels et
d’espaces récréatifs qu’ils proposent.
La méthodologie de ce travail de recherche a pour
base quatre enquêtes de terrains : l’une que j’ai mené
sur le territoire régional du Nord-Pas-de-Calais en
2012 concernant les attentes spécifiques des lillois en

66

terme d’espaces de nature, la seconde de Lise Bourdeau-Lepage réalisée à Lyon en 2013 et enfin celles de
l’IPSOS en 2008 et 2013 sur les pratiques des citadins
et plus particulièrement des métropolitains dans les espaces verts.

2. La métropole lilloise, un exemple de
métropole française dépourvue de nature
2.1. Des villes de plus en plus denses et une nature absente
2.1.1. Le Nord-Pas-de-Calais, région la plus
artificialisée de France

2.1.1.1. Une forte métropolisation
Selon l’INSEE, le Nord-Pas-de-Calais s’étend sur
2,3 % du territoire métropolitain et regroupe 6,6 % de
sa population, d’où une densité élevée de 326 habitants
par km². La part de la population vivant en milieu urbain est forte (95 %).
Figure 1: Densité de population de la France

Source : D’après l’INSEE et le recensement de 2006. L. Wiesztort

La plupart des grands pôles régionaux (à l’exception de Lille) connaissent un exode des centres villes et
un étalement important. Au 1er janvier 2007, la région
compte 4,048 millions d’habitants. Depuis 1999, la
population augmente faiblement (0,16 % en moyenne
par an) grâce à un solde naturel positif et ce malgré le
fait que la région soit déficitaire sur le plan migratoire.
Cette carte met clairement en évidence la forte densité
de certaines régions telles que le Nord-Pas-de-Calais.
Notamment avec l’influence de la Métropole Lilloise
sur le reste du territoire tel que l’ancien bassin minier

(p.p. 65-81)

�Les petites villes periurbaines de la metropole lilloise au service du bien-etre des metropolitains?

(avec une densité moyenne entre 200 et 800 habitants
par km² et quelques zones entre 800 et 2000 habitants
par km²). Les pôles urbains concentrent 76% de la population régionale. Depuis 1999, la localisation de la
population régionale a peu évolué. Certes, le périurbain
continue d’attirer davantage de nordistes (+0,6 point)

mais cette hausse est plus limitée que pour l’ensemble
de la France de Province (+1 point). Cette relative stabilisation de l’étalement urbain au niveau de la région
masque d’importantes disparités locales comme en témoignent les évolutions de densité entre 1999 et 2006.
La région Nord-Pas-de-Calais est caractérisée par une

Figure 2 : Variation annuelle de la densité de population entre 1999 et 2006.

Source : INSEE, recensements de la population 1999 et 2006.

importante métropolisation autour de Lille. Dans ce cadre, le projet de « ville renouvelée » dans la métropole
lilloise vise à redensifier et réhabiliter les centres villes.
Ces efforts de renouvellement urbain ont permis une
forte augmentation de la densité de population dans
Lille et en proche banlieue. Cependant cela va de pair
avec un étalement urbain encore accru puisque, à l’exception de certaines communes frontalières, l’arrondissement de Lille est marqué par une élévation de sa
densité de population, hausse qui se propage jusqu’à
Béthune. Arras connaît également une densification de
son centre-ville.

2.1.1.2. De lourds héritages
En plus de cette métropolisation, ce phénomène
d’étalement urbain et de forte densité urbaine, la région a été très marquée par son histoire qui a laissé
d’importantes séquelles sur le territoire. Les guerres,
par exemple la première guerre mondiale a engendré
de nombreuses galeries souterraines, la présence d’explosifs (bombe, obus, mines, bâtiments industriels etc.)
sont nombreux. La région possède également un vaste
bassin houiller qui s’étend sur plus de cent kilomètres
de long d’Ouest en Est comprenant 251 communes (figure 3).

Figure 3 : Situation géographique de l’ancien bassin minier du Nord-Pas-de-Calais

Source : CPIE, 2010.

(p.p. 65-81)

67

�Laurène Wiesztort

En 1850, ce territoire exploité appartenait à des
sociétés concessionnaires, ce qui, comme le souligne
Pierre Bruyelle (1980), donna au territoire cet aspect
territorial et institutionnel émietté. Au XIXème siècle,
l’industrie houillère va connaître un prodigieux essor
jusqu’à atteindre des chiffres de production remarquables de 27 400 000 tonnes de charbon en 1913 (soit 67
% de la production française) puis en 1930 un nouveau record de production avec 35 millions de tonnes.
Ce fut l’un des moteurs fondamentaux de l’économie
française. Grâce à de tels rendements, les compagnies
se développaient de manière fulgurante (création d’usines annexes, de centrales électriques, de cokerie) et le
paysage rural va être bouleversé.
Cette exploitation a engendré des séquelles physiques de divers ordres : la désorganisation des aquifères et des écoulements de surface, des affaissements
à temporalité décalée dans le temps, des pollutions. Du
point de vue environnemental, des pollutions rémanentes compromettent de manière durable l’aptitude des
sols à recevoir de nouvelles infrastructures. La reconversion de ces espaces fut très difficile et l’est encore. Aujourwwd’hui, le bassin minier se démarque au
niveau paysager par l’importance numérique des friches industrielles. Celles-ci ont une valeur économique
négative. Pour autant, le bassin minier du Nord-Pasde-Calais a été inscrit dans la catégorie des Paysages
Culturels Evolutifs au Patrimoine mondial de l’Unesco
en 2012. Point sur lequel la Mission Bassin Minier en
charge du dossier a insisté : le bassin a évolué, tout
comme ses friches, laissant place aujourd’hui à de nouveaux équipements (activités de loisirs, sites culturels
diversifiés, parcs et/ou réserves naturels) en périphérie
proche ou éloignée de la métropole lilloise. Mais qu’en
est-il des espaces de nature sur un tel territoire ?

2.1.2. De la nature en ville ?

La région est très artificialisée, avec des villes denses. Le milieu urbain est particulier par sa composition.
Depuis quelques décennies, la densité au sol ne cesse
de s’accroître dans les villes et de nombreux espaces
ouverts sont progressivement affectés à la construction, sous la pression immobilière ou pour la réalisation
d’équipements publics. Ainsi, les espaces de nature ouverts y sont de plus en plus rares. La ville est souvent
qualifiée d’espace froid à cause de cela, mais ceci n’est
qu’une image, une représentation que nous nous donnons de la ville. Antonio Gaudí, qui est un architecte
espagnol, souhaitait remédier à cela en noyant les constructions dans de grandes masses végétales et laisser
entrer davantage la lumière. Son travail a d’ailleurs
marqué de façon durable l’architecture de Barcelone et
constitue une contribution exceptionnelle très créative

68

au développement de l’architecture et des techniques
de construction.
2.1.2.1. La nature
Intéressons-nous à cette notion de nature. « Les
définitions des dictionnaires nous éclairent un peu sur
le sujet : c’est un ensemble d’êtres ou de choses qui
constituent l’univers, ce qui n’apparaît pas comme
transformé par l’homme. Si l’on va un peu plus loin,
on peut dire aussi que c’est un ensemble de propriétés
qui définissent un être. L’inné, le spontané est opposé à
l’acquis. Ici aussi le manque d’intervention de l’homme se marque. Ce serait donc les phénomènes naturels
(caractère physique descriptible), mais aussi des êtres
vivants et les relations qui arrivent entre eux. » (Godart, 2004). Selon Jean-Paul Ferrier (1999), au sens le
plus classique de la géographie, la nature se constitue
du monde physique qui nous entoure, c’est-à-dire l’ensemble des conditions morphologiques des lieux, mais
aussi leurs conditions biogéographiques, climatiques
et hydrologiques. La nature est donc omniprésente. La
Nature correspond au développement spontané d’êtres
vivants suivant un type déterminé. Une présence née à
la fois de la détermination, c’est-à-dire un ensemble de
lois opposables au hasard ; et de la spontanéité, opposables aux règles de la culture.
La nature a été durant des siècles associée aux
espaces hostiles. Cette Nature ne connaissait pas l’intervention des Hommes, on parle alors de wilderness
ou comme l’écologie classique la définissait de climax
(Clement, 2001). Chris Younés (1999), dans son ouvrage “Ville contre-nature”, conçoit l’Homme comme un
perturbateur qui ne doit pas intervenir dans la nature
encore vierge car il risquerait de la détruire. L’exemple
même de la création de réserves naturelles reflète l’idée
que l’homme est un destructeur puisque que nous souhaitons y exclure le perturbateur : l’Homme.
La perception des espaces correspond à la culture
des populations et c’est ce que démontrent d’ailleurs
certains auteurs aujourd’hui. La perception du monde
pour chaque individu dépend de lui-même et par conséquent de sa culture (Baudot, 1997) et son appartenance sociale. Par exemple la culture japonaise montre une
véritable familiarité avec la nature, considérée comme
un ami ou un compagnon pour l’homme. L’un des pays
les plus anthropisés de la planète, l’homme y reconstruit et se replace dans une nature idéale… une nature
totalement fabriquée (les jardins artificiels, les modèles
réduits). C’est un mode d’adaptation à la ville dense.
Pour la culture américaine, la nature est sauvage donc
théoriquement sans empreinte humaine. Les symboles
de cette nature « inviolée » sont les parcs nationaux
(même s’ils sont aujourd’hui entièrement aménagés et
gérés par des money-makers), qui traduisent la volonté

(p.p. 65-81)

�Les petites villes periurbaines de la metropole lilloise au service du bien-etre des metropolitains?

des générations actuelles de montrer aux futures générations ce que les pionniers ont dû maitriser. Yellowstone en est un bon exemple. En Europe, où les espaces
sont entièrement anthropisés, l’idée de nature et de naturel se confond en partie avec celle de campagne et
admet l’empreinte de l’homme pour autant que celle-ci
se borne à un jardinage des paysages. Le concept de
nature est donc en constante évolution suivant les idéologies, l’évolution des perceptions des sociétés. Selon
la définition, la Nature est sans artifice, or le terme est
utilisé par les occidentaux pour qualifier des espaces
verts, des accotements fleuris en ville.
A la fin des années 1970, il y a une prise de conscience de la fragilité de la planète et de la nature et
dès lors l’approche de la nature et de l’homme cesse
d’être duale et antagoniste. Selon Catherine et Raphaël
LARRÈRE (1999), certains discours expliquent qu’il
n’y a plus de nature alors que d’autres insistent sur le
fait qu’il faut reconsidérer la conception moderne de
celle-ci. La nature est dans les activités, les constructions humaines tout comme l’Homme est dans la Nature ; c’est en cela qu’il n’y a plus d’antagonisme et de
séparation entre le culturel et le sociétal d’une part et
la nature d’autre part. Ces deux sphères sont reconnues
étroitement entremêlées. La disparition ou la dégradation de l’une altère nécessairement l’autre. A partir de
cette nouvelle conception, il devient plus nécessaire de
s’interroger sur la place utile de la nature en ville.
2.1.2.2. La nature en ville
La nature n’existe pas, ce sont les représentations,
des images de la nature, que l’on cherche à protéger.
Elle est un construit social et par conséquent le fait de
vouloir la protéger, c’est vouloir satisfaire une certaine
demande sociale. C’est pour cela, qu’au besoin, nous
allons recréer, produire artificiellement des milieux ou
des sites appréciés du public (cela amène à transformer des réserves et des parcs en équipements pédagogiques, touristiques ou même réintroduire des espèces
animales dans un espace protégé alors que ces mêmes
animaux en avaient été éliminés…). Ceci est lié à l’idée
de perte de nature, ce sentiment de manque de nature.
La “nature en ville” ne représente pas uniquement
les espaces naturels au sens strict du terme, puisque ces
espaces ont complètement disparu en milieu urbanisé.
Ce terme est plutôt une représentation du “besoin de
nature”, plus ou moins ressenti par les acteurs et les citadins : espaces libres, espaces de respiration non construits, de préférence non imperméabilisés où l’homme
peut encore avoir un contact avec une nature plus ou
moins artificialisée. Certains auteurs utilisent la notion
de “nature urbaine” qui correspond davantage à des
espaces aménagés tels que les espaces verts, les dépendances routières, les plantations, les jardins publics ou

(p.p. 65-81)

privés, les berges de voies d’eau, les terrasses jardins
etc. C’est également les espaces cultivés : espaces agricoles, parcelles maraîchères, jardins collectifs ; des
boisements, de certains cours d’eau ou de friches qui
conservent souvent un caractère moins artificiel. Ce
terme encadre un grand nombre d’espaces très divers
qui ont pour point commun leur situation géographique
: en plein cœur du tissu urbain.
Nous avons abordé le fait que la nature aujourd’hui
est devenue hybride. En effet en ville, c’est une nature
modelée, créée de toute pièce. Ainsi, aujourd’hui les
citadins associent la nature à des espaces verts en ville.
Les enquêtes réalisées auprès des habitants de communes du bassin minier du Nord-Pas-de-Calais (Wiesztort, 2011) ont montré que les citadins associent la nature à certains éléments en ville, juste parce qu’ils sont
verts et vivants. Ainsi, une pelouse, un arbre d’alignement, un parterre de fleurs sont devenus pour eux de la
nature. Or, il est évident que tous ces éléments ne sont
que le résultat d’une réflexion (volonté d’embellir, de
mettre en valeur un monument, une avenue etc.) puis
d’une action humaine ; Une réalisation anthropique
donc en opposition à LA Nature et les définitions que
nous avons pu en donner.

2.2. Un besoin de nature ressenti, exprimé,
non-comblé en ville
2.2.1. La “nature” contribue au bien-être des
citadins et est un facteur d’amélioration du
cadre de vie

La place de la nature en ville fait, depuis quelques
années, l’objet de nombreuses attentions de la part des
citoyens. En témoignent, l’intérêt renouvelé pour les
jardins ouvriers ou la création sur des délaissés urbains
de jardins partagés. Les exemples ne manquent pas
au cœur des grandes agglomérations telles que Lille,
Lyon, Nantes, Metz, Paris, etc. On peut y ajouter les
opérations spontanées de fleurissement des trottoirs de
Lille, Rennes ou Strasbourg, la insertion de ruches au
cœur de Paris ou Metz ou encore le fleurissement des
jardins et balcons. En témoignent également le plébiscite des villes vertes et des espaces verts par les français
et les éléments motivant leur choix de localisation résidentielle. 75% des Français en 2008, déclarent prendre
en compte les espaces verts dans leur choix résidentiel
(IPSOS-UNEP 2008).
Le second élément expliquant cette transformation
est que l’Homme est devenu un homo urbanus, pour
reprendre l’expression de Jeremy Rifkin (2000), plus
de 50% de la population mondiale résidant dans des
espaces urbains de nos jours. Vivant en dehors des espaces naturels, cet homo urbanus aspire à renouer avec
certains éléments naturels. Il cherche alors « à disposer

69

�Laurène Wiesztort

des agréments de la ville tout en satisfaisant son désir de nature et de calme » (Bourdeau-Lepage, 2012).
Cet homo urbanus devient un homo qualitus du moins
dans les sociétés occidentales, c’est-à-dire un homme
qui ne recherche pas seulement son bien-être matériel
et immatériel, mais fait de la satisfaction de son désir
de nature et de la préservation de son environnement
un élément de son bien-être (Bourdeau-Lepage, 2013).
Les trois quart des français se rendent dans un
parc, square ou jardin public de leur commune plus ou
moins quotidiennement (IPSOS-UNEP, 2008). 17% y
vont tous les jours et 27% plus d’une fois par semaine.
L’enquête de 2008 pousse l’étude plus loin, dressant un
profil des individus qui fréquentent les parcs urbains
: la moitié des personnes qui ne possèdent pas de jardins fréquentent de façon plus systématique les parcs et
squares (au moins une fois par semaine).
Pour les français, le jardin privé ou public serait un
des premiers éléments qui leur permettraient d’améliorer leur niveau de bien-être en ville. On constate aussi
que le bien-être du citadin passe de plus en plus par la
proximité à la nature. C’est du moins ce qui transparaît
dans plusieurs enquêtes menées depuis une trentaine
d’années (enquêtes d’opinion du Ministère de l’environnement et du cadre de vie 1978, Les Français et les
espaces verts publics urbains et celle du Ministère de
l’équipement, des transports et du logement, 1999, Habiter, se déplacer, vivre en ville). Les français revendiquent donc le contact à la nature comme un élément
important de leur bien-être en ville. 95% des personnes
interrogées à Lyon au printemps 2012, considèrent que
les moments qu’ils passent dans des parcs ou jardins
publics sont importants et/ou indispensables pour leur
bien-être.
L’enquête révèle également que la demande de nature de 55,7% des interrogés, habitant ou non en appartement, correspond à un besoin vital (au même titre
que l’alimentation), notamment sous la forme d’espaces verts. L’enquête IPSOS de 2013, montre à travers
la question « Pour vous, le contact quotidien avec le
végétal est-il : très important, important, peu important ou pas du tout important ?», la grande majorité des
Européens opte pour les deux premières réponses. En
France, la tendance à profiter de son jardin au moindre
rayon de soleil est particulièrement marquée chez les
jeunes (90% des moins de 45 ans). Preuve que les plantes et les jardins sont devenus des éléments essentiels
de notre équilibre de vie, sans doute pour compenser
l’hyperurbanisation de nos sociétés. L’eau est également associée à la nature urbaine et l’enquête menée à
Lyon a permis de constater que 91% des interrogés, estiment que les éléments liés à l’eau (plans d’eau, voies
d’eau) participent à leur bien-être.

70

Figure 4 : Graphique sur la relation entre la présence d’éléments liés à l’eau en ville et le bien-être de citadins

Source : Wiesztort. L, 2013. Sur la base de l’enquête menée à Lyon en 2012 par Lise Bourdeau-Lepage.

Au-delà de l’idée défendue par nos enquêtés, selon laquelle les objets de nature (espaces verts, berges,
voie d’eau) contribuent au bien-être des citadins, les
études et travaux de recherche menées par les médecins, psychologues montrent aussi l’existence de liens
positifs entre l’état de santé d’un individu et la présence d’éléments naturels dans son environnement (Christophe André (2012), Nicolas Guéguen (2012), Roger
Ulrich (1984)). Les urbains seraient-ils conscients des
bienfaits de la nature sur eux ? Il semble que oui, pour
plus de 90% des individus interrogés à Lyon, les moments passés dans les parcs sont importants ou même
indispensables.

2.2.2. Un manque d’espaces de nature à Lille, une inégalité d’accès

Quels espaces de nature, pour qui ?
En ville, les jardins privés représentent la part la
plus importante d’espaces de nature urbaine. Des espaces qui sont dans ce cas accessibles uniquement par
leurs propriétaires. Il existe donc une inégalité d’accès à la nature urbaine puisque comme nous le savons
la pression foncière est forte et l’immobilier en ville
coûte cher notamment lorsqu’il compte un jardin privé. L’existence d’un parc dans un quartier influence
également la valeur du foncier qui est à proximité et
cela renforce cette inégalité. Les quartiers qui possèdent les plus beaux et les plus grands parcs verront la
valeur de l’immobilier augmenter, notamment pour les
logements qui ont une vue sur celui-ci. La proximité avec un parc devient un privilège. Cette idée peut
parfois même être poussée à l’extrême puisque dans
certaines grandes villes comme New-York, des parcs
en plein cœur du centre-ville et des rues publiques
sont privatisés pour des hôtels de luxe. La nature urbaine serait-elle un nouveau produit de luxe, soumis
à la consommation de quelques privilégiés ? Il ne faut
pas généraliser cela à toutes les villes puisque depuis

(p.p. 65-81)

�Les petites villes periurbaines de la metropole lilloise au service du bien-etre des metropolitains?

quelques années, beaucoup de programmes de renaturation ont vu le jour notamment en France, dans des
ZUS comme les Courtillières à Pantin dans la région
parisienne ou encore le Mont Liebaut à Béthune qui
font l’objet de politiques de renouvellement urbain.
Les espaces les plus fréquentés (quotidien) sont
les petits squares et parcs en ville. Les habitants s’y

promènent en majorité, y pratiquent le jogging le matin
ou le soir en rentrant du travail. La proximité est déterminante pour que ce soit une pratique quotidienne.
Nous l’avons vu cela est primordial pour le bien-être
des citadins. Pour Lille et la Métropole lilloise, il y a
une inégale distribution de ces espaces sur le territoire
et par conséquent une inégalité d’accès.

Figure 5 : Les espaces verts praticables de la métropole lilloise

Source : L. Wiesztort, d’après les informations de la Communauté d’agglomération de Lille., 2013.

Lille intra-muros propose très peu d’espaces de nature praticables et ceux-ci se situent sur le pourtour
(le parc de la Citadelle, le jardin Vauban, …). Le rapport entre la surface d’espaces verts praticables et le
nombre d’habitants est très faible. Notons que sur dix
parcs, six font moins de un hectare et un seul plus de
cinq hectares (le parc de la Citadelle avec ses soixante-dix hectares, le bois de Boulogne compris). Au-delà
du périphérique les espaces de nature urbaine ne sont
pas beaucoup plus nombreux (le jardin botanique, le
parc des Dondaines). Le constat est le même à l’échelle
de la métropole où l’on va retrouver quelques grands
parcs (Parc du Héron à Villeneuve d’Ascq, le parc de la
Deûle, Le près du Hem à Armentières, le parc de l’Yser
à Tourcoing, …)
Nous savons que les citadins ressentent un manque de nature en ville et que ce qui participe le plus à
l’amélioration de leur cadre de vie est le fleurissement
mais également la présence d’arbres (arbres d’alignement, arbres centenaires symboliques). Cette politique
d’embellissement est courante dans les grandes villes,
qui se doivent de soigner leur image. Pour autant, ce

(p.p. 65-81)

qui semble plus crucial pour les citadins, c’est de posséder ou avoir accès à un espace de nature (jardin privé
ou public) que l’on peut pratiquer, dans lequel on peut
mettre en place un certain nombre d’activités. Seul le
square (bien souvent trop minéral) et le parc urbain et/
ou le jardin privé peuvent satisfaire ce besoin. Selon
l’enquête IPSOS menée en 2013, le jardin est l’une des
deux pièces de la maison ayant le plus de valeur aux
yeux des Français, des Espagnols et des Allemands.
Son rôle est très important. Pour les métropolitains,
l’enquête menée en 2012 à Lyon révèlent que 42% des
individus interrogés ne vont pas au parc tout simplement parce qu’il n’y en a pas à proximité de leur lieu de
vie. Il y a une inégalité face à l’accès aux espaces verts
remarquable. Près de la moitié des individus interrogés
n’ont pas de parc près de chez. Pour cette raison les
citadins mettent en place des pratiques à la campagne
lorsqu’ils disposent de temps.

2.2.3. Allons à la campagne chercher des espaces de nature !

Les travaux de Boutefeu (2002 et 2009) dévoilent

71

�Laurène Wiesztort

que lorsque les urbains quittent le centre-ville pour
aller s’installer dans le périurbain, ils recherchent : une
meilleure qualité de vie, une maison avec jardin individuel, bien orientée, protégée des bruits extérieurs et des
nuisances urbaines, un village authentique disposant de
toutes les aménités, proche d’une ville vite accessible,
mais aussi du maintien d’un lien avec la nature.
Figure 6 : Graphiques des durées de fréquentation des parcs en semaine et le week-end

Source : Wiesztort. L, 2013. Sur la base de l’enquête menée à Lyon en 2012 par Lise Bourdeau-Lepage.

Lorsque les citadins n’ont pas la possibilité de vivre dans le périurbain ou à la campagne, ils von développer des pratiques sur es territoires durant leurs temps
libres. Le week-end, les individus disposent de plus de
temps libres. Ils sont nombreux à se rendre dans les
parcs.
Ainsi, 82 % passent plus d’une heure dans les parcs
le week-end contre seulement 61% en semaine. Pour
la majorité des cas, il est question d’un parc ou espa-

ce naturel situé en périphérie proche ou éloignée de la
métropole, ce qui induit donc un déplacement motorisé (supérieur à quinze minutes). De ce fait, l’individu
profite plus longtemps du parc. Parmi eux, 33% y restent plus de deux heures le week-end contre 17% en
semaine. Sans grande surprise, en semaine la durée de
fréquentation dans les parcs est moins importante, 13%
des personnes y reste moins d’une demi-heure et 26%
entre 30 minutes et une heure. La semaine, les citadins
fréquentent les squares et parcs proches géographiquement de leur domicile ou lieu de travail (des parcs urbains plus petits) et partent le week-end. Le week-end
ils passent plus de temps dans les parcs et recherchent
surtout de grands espaces, des sentiers de promenade
assez vastes pour les pratiquer sur des laps de temps
plus grands (1h, 2h et plus).

3. Des politiques publiques d’aménagement des espaces périphériques
3.1. Des sentiers de randonnées sur le territoire
régional
La région Nord-Pas-de-Calais et la Mission Bassin
Minier ont élaboré une trame verte et bleue en suivant
les orientations du Grenelle de l’environnement. Des
coulées vertes (les premières en 1992) quadrillent le
territoire régional (Figure 8).

Figure 7 : Carte de la Trame verte et bleue du Bassin Minier du Nord-Pas-de-Calais

Source : Mission Bassin Minier du Nord-Pas-de-Calais, avril 2009.

72

(p.p. 65-81)

�Les petites villes periurbaines de la metropole lilloise au service du bien-etre des metropolitains?

L’objectif est de tirer partie du moindre espace de
nature qui pourrait contribuer à prolonger un corridor
biologique. Cela passe par une reflexion sur la trame
verte mais aussi bleue, c’est-à-dire les cours d’eau qui
ont déjà cet atout d’être linéaire et de traverser les territoires, mais il y a aussi les marais qui sont des éléments
très riches sur le plan de la biodiversité. La mise en
place d’un réseau écologique tel que la Trame verte
et bleue est une des mesures prioritaires qui avait été
demandée par le Groupe 2 « Préserver la biodiversité
et les ressources naturelles » du Grenelle de l’environnement. Cette demande a été motivée par le constat que
l’importante fragmentation du territoire induisait un
fractionnement et une fragilisation des populations végétales et animales, y compris pour les espèces ordinaires. La trame verte et bleue a donc pour objectif de les
reconnecter tout en permettant leur redistribution géographique dans un contexte de changement climatique.
L’espace rural de proximité, les cours d’eau, les zones urbaines doivent redevenir des espaces de vie pour
la nature. A l’échelle des villes, notamment denses, il
est essentiel de gérer de manière réfléchie le patrimoine naturel existant ou d’en réinsérer si celui-ci est réduit voire absent. A cela s’ajoute également la fonction
sociale. Grâce aux berges des cours d’eau et aux anciens cavaliers (anciennes voies ferrées de la période
industrialominière permettant de transporter les matériaux et le charbon sur le territoire), la trame verte et
bleue est devenue le support de sentiers de randonnée.
Figure 8 : Photographies de cavaliers transformés en sentiers de randonnée

Source: Wiesztort.L, 2011.

(p.p. 65-81)

Les départements du Nord et du Pas-de-Calais se sont
engagés dans l’élaboration d’un projet de GRP essentiellement en périphérie de la métropole lilloise et le
bassin minier. C’est un itinéraire pédestre en boucle
(vingt-cinq circuits) faisant l’objet d’une mesure d’homologation par la Fédération Française de Randonnée
Pédestre. Elle s’appuie sur la publication d’un Topoguide et permet de faire découvrir aux randonneurs les
richesses patrimoniales et naturels du territoire et de
relier les « cœurs de nature ».

3.2. Des chapelets de parcs en périphérie de la
métropole lilloise
3.2.1. Le parc de la Deûle, un projet ambitieux de « parc en réseau »

A la fin des années soixante, l’état lançait le projet
d’un grand équipement de loisir pour contribuer à la
réhabilitation du paysage entre la métropole lilloise et
l’agglomération de Lens. Ce projet visait également la
protection de champs captant représentant un tiers de
la ressource en eau de la Métropole. Les riverains, notamment les agriculteurs, rejetaient le projet, le jugeant
trop ambitieux et requérant des surfaces foncières trop
importantes. Il s’agissait de créer un vaste lien vert de
plus de mille hectares entre la métropole lilloise et le
bassin minier. Faute de moyens suffisants, ce premier
projet ne se concrétise alors que dans le Pas-de-Calais,
sur le territoire des communes de Wingles, Billy-Berclau et Douvrin. Vingt ans plus tard, dans un contexte
différent, le projet ressurgit. Le développement de la
métropole lilloise a fait apparaître un déficit en espaces récréatifs et l’agriculture se maintient difficilement
dans des zones où s’entremêlent vie urbaine et vie
rurale. Les mentalités ont évolué, les préoccupations
environnementales et de cadre de vie deviennent plus
importants et la ressource en eau est toujours aussi fragile. Dans les années quatre-vingt-dix, Lille Métropole
Communauté urbaine et les villes de Houplin-Ancoisne, Santes et Wavrin, rejointes par Don, Haubourdin et
Seclin, reprennent le projet et dès 1995, un vaste territoire est redessiné par les architectes paysagistes Jacques Simon (Grand prix du Paysage 1990) Jean-Noël
Capart et Yves Hubert de JNC International (grande
gagnante du concours international), à qui a été confié
l’ensemble du projet.
« Le Parc de la Deûle intègre le territoire de plus
de six communes périurbaine de l’agglomération Lilloise. Il est conçu comme un parc éclaté dans son territoire. A l’opposé d’un parc composé d’une seule entité
domaniale, il se déploie en réseau à l’intérieur d’un
maillage rural et se dessine dans le parcellaire et les plis
du terroir. Pour les concepteurs, il fallait s’intéresser à
tous les espaces “désinvestis” par l’urbanisation tradi-

73

�Laurène Wiesztort

tionnelle. Espace tentaculaire, ce parc s’approprie les
franges de l’urbanisation et cohabite avec la mosaïque
des fonctions urbaines et rurales. C’est une trame dont

les mailles accueillent des fonctions sociales, biologiques, économiques et paysagères » (JNC International)

Figure 9 : Vue aérienne du découpage territorial du parc de la Deûle

Source : JNC International, 2013.

En décembre 1997, le parc est inscrit comme projet
majeur au schéma directeur de développement et d’urbanisme de l’arrondissement de Lille voté en décembre 2000. En février 1999, ces 277 hectares font l’objet d’une déclaration d’utilité publique et les premiers
chantiers sont dès lors engagés. Le parc de la Deûle est
un ″ parc en réseau″ qui recoud peu à peu, sur une trentaine de kilomètres, un chapelet d’espaces périurbains,
postindustriels et agricoles le long de l’ancien canal industriel de la Deûle autrefois parmi les plus pollués de
France. Le parc s’étend aujourd’hui sur près de trois
cent hectares (objectif d’ici une quinzaine d’années :
mille hectares). Ce projet supporte de lourds enjeux :
- La protection de la ressource en eau
- La protection et la structuration des écosystèmes
: Les prairies humides et zones de marais, les rigoles
d’assèchement et fossés présentent un intérêt écologique latent. Les bassins de décantation et les dépôts de
boues issues du canal sont enrichis d’une végétation
pionnière riche en biodiversité.
- La reconquête de l’image et de la qualité paysagère, cette périphérie s’était transformée en cité dortoir colonisant les campagnes et grignotant les terres
agricoles déjà déstructurées. L’idée était que le parc
devienne un lien entre les territoires habité et évite la
conurbation Lille-Lens. C’est ainsi qu’est né le concept
de parc en réseau par la mise en lien d’espaces spécifiques (friches industrielles, espaces agricoles).
- Le développement de l’offre récréative. Le parc
est conçu comme un espace de rencontre et de culture.

74

Il y a une « mise en vie du site » grâce à l’ouverture au
public et l’accueil de nombreuses animations et manifestations d’échelle locale ou européenne.
Trois idées maîtresses ou thèmes d’intervention
ont été le fil conducteur du projet :
- Reconquérir des friches par la nature. De multiples friches industrielles (décharges, friches des voies
navigables de France) ont fait l’objet de travaux considérables pour dépolluer, transformer le sol, décliner les
milieux humides, planter des milliers d’arbres. Le site
de la Gîte est devenu un parc d’interprétation de la faune et de la flore. Ainsi, aujourd’hui, le parc de Santes
révèle un patchwork de paysages : une vallée mi-boisée, mi-prairie, des plans d’eau, des zones humides.
Figure 10 : Photographie du parc de Sante

Source : L. Wiesztort, décembre 2013.

(p.p. 65-81)

�Les petites villes periurbaines de la metropole lilloise au service du bien-etre des metropolitains?

- Un projet Nature-Culture. MOSAÏC « le jardin
des cultures », aux portes d’Houplin Ancoisne, représente la diversité culturelle de la population métropolitaine lilloise. L’idée de cette partie du parc a été de
solliciter les communautés qui composent l’agglomération lilloise et de travailler autour de la question : «
est-ce que les gens ont des rêves de jardins différents
selon leur culture?». Sur 33 hectares, ont été pensés
dix jardins contemporains (représentant symboliquement dix jardins de rêves d’individus de diverses cultures : méditerranéenne, anglaise, asiatique, etc.), un
étang et des bois. Ce travail a été réalisé à la fois par
des paysagistes (Jacques Simon, Jean-Noël Capart et
Yves Hubert) et des artistes venant de différentes pays
de l’Europe. Pour allier d’autant plus la nature à la culture, chaque dimanche après-midi, MOSAÏC propose
des spectacles et des animations en tous genres : musique, théâtre, ateliers, visites guidées.
Figure 11 : Photographie du jardin tissé dans
le parc Mosaïc, à Houplin-Ancoisne

Source : LMCU, 2012.

- La Nature Domestiquée. Le concept vise à réconcilier sur cet espace naturel deux mondes : l’urbain et
le rural. Les espaces de loisirs sont alors étroitement
imbriqués dans les territoires agricoles. Des prairies
d’élevage ont été restaurées, des friches revalorisées
en prairies de fauche, le bocage reconstitué, les rigoles
d’assèchement redessinées et remises en eau, les clôtures agricoles homogénéisées.
Ce parc se veut être un modèle d’évolution des
pratiques favorisant les techniques agricoles respectueuses de l’environnement. Le parc de la Deûle inclut
une soixantaine d’exploitations. Il a conclu sur la base
d’une convention entre l’ENLM et la chambre d’agriculture du Nord un partenariat avec des exploitants.
Les agriculteurs bénéficient d’une semaine de formation, ont à leur disposition des paysagistes pendant
trois jours pour concevoir un projet financé à hauteur
de 2000 euros par an pendant trois ans. Ces projets con-

(p.p. 65-81)

Figure 12 : Photographie des Ansereuilles à Wavrin

Source : L. Wiesztort, décembre 2013.

cernent l’intégration paysagère des bâtiments agricoles
ainsi que souvent la remise en état des haies, des pâtures et des clôtures ainsi que la diversité botanique par
l’introduction d’herbacées différentes. Dans le cadre
de Lille 2004, plusieurs exploitations ont participé à un
projet d’Articulture et la création de land Art sur cinquante hectares. Cette démarche paysagère s’accompagne aujourd’hui d’un soutien à l’activité agricole et
à l’agrotourisme par la création d’un circuit de fermes
de découvertes et produits de ferme et d’un label « les
fermes du parc ».
En 2006, le Parc de la Deûle recevait le Prix National du Paysage puis en 2009 le Prix du Paysage du
Conseil de l’Europe. Il est également devenu une référence en tant que parc périurbain d’une grande métropole. Lyon en prend exemple et l’agence d’urbanisme
en charge du développement de l’agglomération lyonnaise présente même un document relatant la réalisation de ce projet ambitieux sur son site internet. Pour
réussir un tel projet, l’une des conditions sine qua non
était d’avoir des élus locaux engagés. Les maires ont
très vite apprécié le concept et les retombées éventuelles, notamment favoriser l’attractivité et améliorer le
cadre de vie.
Aujourd’hui le parc s’inscrit dans un projet plus
vaste intitulé « objectif métropole verte » qui a pour
ambition de réaliser une véritable couronne verte transfrontalière qui devrait d’ici dix ans, se déployer sur
près de 10 000 hectares.

3.2.2. Une diversité de services rendus par
les parcs aux citadins

Il y a une demande d’espaces récréatifs évidente
sur le territoire à la fois métropolitain et régional. Le
territoire offre un assez large choix, notamment parce
que les acteurs locaux ont su innover. La période de reconversion du territoire (toujours actuelle) et la volonté

75

�Laurène Wiesztort

de changer l’image de la région y est pour beaucoup.
De nombreuses friches ont été repensées en espaces «
naturels » ou espaces verts récréatifs dans cette volonté
de réinsérer de la nature en ville (apporter de la nature aux citadins) ou simplement reverdir le territoire
régional. Nous avons vu le cas des cavaliers mais ces
réhabilitations ont souvent pris la forme de parcs comme c’est le cas à Douai avec le Parc Rivage Gayant,
ou à Armentières avec les Prés du Hem, à Wattrelos le
PCUK, à Wingles le parc de nature et de loisirs Marcel
Cabiddu, … . Des parcs paysagers permettant d’apprécier la nature urbaine sous toutes ses formes (pelouses
non-interdites, boisement, fleurissement ? plans d’eau)
et proposant des activités de détente et de sport diversifiées aux citadins qui s’y rendent (aires de jeux, parcours de randonnées ou de promenade, équipements
sportifs ou ludiques, ateliers, manifestations, etc.). Ce
sont des parcs conçus avant tout pour répondre à la demande sociale, aux besoins des métropolitains.
Ces parcs prennent parfois la forme de parcs d’activités de loisirs comme c’est le cas à Nœux-les-Mines
avec la base Loisinord. Nœux-les-Mines va faire le
choix de convertir l’emblème le plus fort de l’histoire minière : deux terrils et y créer une base de loisirs
de glisse (pratique du ski et du snowboard sur la piste
de ski et ski nautique sur le plan d’eau). Rieulay est
également un bon exemple, le site des Argales ancien
site industrialominier s’est transformé en espace de
loisirs, où les pratiques sont nombreuses (kayak sur le
lac, nage, activités sportives, promenade), mais aussi
en parc ornithologique. Il permet à la fois la préservation des milieux, des espèces et la découverte de la
faune et de la flore (au travers de visites guidées). Cette seconde forme d’espace de nature s’est également
développée depuis les années 1990.

3.2.3. Des parcs naturels ou cœurs de nature

En effet, la région s’est très rapidement investie
dans des politiques environnementales et des politiques
de développement durable, repensant de nombreux espaces et accordant une place de plus en plus grande à
la biodiversité. Ainsi, sur le territoire des parcs naturels
régionaux ont été créés. Le premier de France était celui de Scarpe-Escaut en 1968. La vocation d’un PNR
est multiple : préserver les milieux naturels, protéger le
patrimoine naturel et culturel, valoriser les ressources
existantes et les projets d’aménagement respectueux de
l’environnement. Permettre le développement économique et social pour assurer une qualité de vie sur le
territoire mais aussi informer, expliquer et éduquer le
public. Ces espaces sont pratiqués par les citadins en
quête de nature. Ce sont des espaces riches sur le plan
paysager et dans la diversité des formes de nature. Les

76

parcs naturels régionaux sont de formidables espaces
pour la pratique des activités de pleine nature. Sont
proposées des sorties naturalistes, des randonnées et
aussi des sports d’eau. Dans le Nord-Pas-de-Calais, il
en existe trois : Scarpe-Escaut, Avesnois, Caps et Marais d’Opale. Ce sont des territoires ruraux habités, aux
patrimoines remarquables, mais leur équilibre reste
fragile, d’où l’attention particulière qui leur est accordée. Les trois parcs couvrent 25% du territoire régional
et recèlent 80% des espèces animales et végétales recensées dans la région. C’est dire leur importance en
termes d’aménagement du territoire, de développement
durable et de respect de l’environnement.
Au-delà des PNR, des initiatives plus ponctuelles
ont été prises. Nous pouvons citer le cas de Loos-en-Gohelle, avec les terrils jumeaux (les deux plus grands
d’Europe). Ces derniers regorgent d’une riche biodiversité, avec quelques espèces faunistiques et floristiques rares voire exceptionnelles. Ainsi les terrils font
l’objet de visites guidées payantes (par la Chaine des
Terrils), ou gratuites (en suivant des guides à imprimer
sur internet), de parcours d’observation très appréciés
des citadins, qui découvrent le site, son histoire, ses richesses mais aussi le territoire (notamment les plaines
qui s’étendent au Nord jusqu’au Mont Noir) grâce au
panorama qu’offre l’un des sommets.

3. Le projet « Métropole verte » lillois
3.1. Comment reverdir une métropole dense ?
4.1.1. Une armature verte ou une trame verte
et bleue métropolitaine ?

La promotion de l’agglomération de Lille- Roubaix-Tourcoing au rang de métropole d’équilibre dans
les années 1960, ne pouvait être tangible qu’au prix de
lourdes transformations de son territoire, de son paysage et de son cadre de vie. Les enjeux en termes d’image
de marque et d’attractivité sont forts. En 1970, ces objectifs sont considérés comme audacieux. La métropole
a une image négative et manque cruellement d’espaces
verts. Pour cette raison, dans une volonté d’améliorer
le cadre de vie des métropolitains, le schéma directeur
lillois souhaite doter son agglomération d’une « armature verte » (figure 13).
Cette ceinture verte s’appuie sur les richesses du
territoire (espaces verts privés et espaces boisés pouvant être ouverts au public). Le projet propose également l’aménagement de deux grands parcs périurbains intégrés au schéma régional d’aménagement
de l’OREAM-Nord : le parc de la Deûle et le parc
de la Marque. Leurs fonctions sont bien définies, ces
deux parcs devaient offrir les équipements d’éche-

(p.p. 65-81)

�Les petites villes periurbaines de la metropole lilloise au service du bien-etre des metropolitains?

Figure 13 : Carte de l’armature verte de la métropole lilloise

Source : Agence d’urbanisme de la métropole du Nord, SDAU, 1971.

lle métropolitaine qui faisaient défaut. La fermeture
de l’AUAM de Lille dans les années 1970 va mettre
un terme aux réflexions globales sur la métropole et
au suivi des intentions qualitatives exprimées dans le
SDAU. C’est qu’en 1990, avec Pierre Mauroy, qu’une
pensée prospective à l’échelle métropolitaine va refaire surface. L’Agence de développement et d’urbanisme
de la métropole lilloise (ADULM), confiée à Francis
Ampe, va engager la révision du Schéma directeur de
1971 (il parle d’une « réelle inertie opérationnelle »)
(SDAU lillois, 1994). En dehors du périmètre de la ville nouvelle, aucun des projets de grande ampleur prévus au schéma directeur de 1971 n’a été réalisé. Aussi,
le schéma de 1994 reprend, pour l’essentiel, les projets prévus vingt-cinq ans plus tôt : l’aménagement des
grands parcs, le maintien des zones agricoles des Weppes et du Pévèle ou la protection des champs captant.
L’apport principal de ce nouveau projet réside dans
l’aménagement de liaisons et coulées vertes qui relient
l’ensemble des espaces verts de la métropole. L’objectif est d’organiser, non plus une simple « armature verte », mais une « trame verte » hiérarchisée qui maille le
territoire (Estienne, 2012).

4.1.2. Une approche globale.

Dès 2002, le schéma directeur de développement
et d’aménagement fixe un objectif précis de 10 000
hectares d’espaces voués à la nature et aux loisirs d’ici
à 2015. Mais l’objectif n’est pas que quantitatif, une in-

(p.p. 65-81)

terconnexion des milieux est nécessaire et doit dépasser les frontières et les compétences de Lille Métropole. S’ensuit alors en 2004 un nouveau schéma directeur
vert plus ambitieux qui va engager, au-delà de l’agglomération lilloise, le Département, la Région et l’État, à
réaliser un réseau vert et bleu métropolitain qui nécessite une mise en cohérence de toutes les politiques similaires sur les territoires. Ainsi les mesures déclinées
dans le Plan local d’urbanisme insistent beaucoup sur
la croissance de l’offre en espaces verts, la préservation
des espaces naturels et du paysage rural et la mise en
place de linéaires écologiques. Les projets réalisés sont
multiples et les transformations très significatives : acquisition et gestion des milieux les plus remarquables
comme le parc de la Deûle (trois cent hectares pour la
première étape), restauration des rares zones humides,
reconquête des berges des rivières et des canaux (qui
vont permettre de dessiner la trame bleue), réappropriation des friches et reconversion de celles-ci lorsque
cela est possible. Sophie Fourny chef du service Espaces naturels de l’agglomération lilloise explique que : «
Au prix d’acquisitions et d’importants travaux, ce sont
plus de 2 400 hectares d’espaces naturels et de loisirs
qui sont ouverts à la population depuis 2002 ».

4.1.3. De multiples enjeux transversaux

Parmi ces enjeux, la biodiversité. L’inventaire
écologique montre à l’échelle de l’agglomération une
dégradation de la biodiversité liée notamment à l’ur-

77

�Laurène Wiesztort

Figure 14: Carte du projet métropolitain lillois de trame verte et bleue

Source : Schéma directeur de 2003, Lille Métropole.

banisation et à l’augmentation des cultures intensives,
au détriment des prairies bocagères et humides. Afin
de remédier à cela un nouveau plan d’actions a été mis
en place. 2 500 hectares sont classés comme espaces
prioritaires pour leur intérêt écologique et leur fragilité
et bénéficient ainsi d’actions de restauration.
Autre enjeu majeur, améliorer la qualité urbaine.
Le projet sur vingt-huit kilomètres de remise en navi-

78

gation de la Marque, de la Deûle et du canal de Roubaix, longtemps considérés comme des « égouts à ciel
ouvert », devient aujourd’hui une véritable opportunité de reconquête des quartiers (beaucoup de quartiers
d’habitats populaires sont à proximité de ces linéaires)
et d’amélioration du cadre de vie urbain grâce à la création de nouveaux espaces verts et à l’aménagement des
berges notamment.

(p.p. 65-81)

�Les petites villes periurbaines de la metropole lilloise au service du bien-etre des metropolitains?

4.2. Conséquences territoriales d’un tel projet
environnemental

Espace naturel métropolitain (ENM) distingue quatre principales orientations du projet Métropole verte :
- préserver les milieux naturels et les paysages.
Cela va engendrer de nouvelles pratiques (notamment
en termes de gestion) sur les espaces d’accueil des projets.
- ouvrir au public des espaces de nature à usage
métropolitain et novateurs dans leur conception. Ils
vont engendrer une nouvelle attractivité à la fois des
sites et des communes.
-favoriser les déplacements entre les futurs espaces ENLM. Il est question ici de penser l’aménagement
du territoire et de ses espaces verts en réseau. Par conséquent, il est essentiel d’avoir une coordination des
actions pour atteindre une certaine cohérence entre les
projets.
-transformer en profondeur l’image de marque de
Lille métropole.
La carte (figure 14) ainsi que mes observations de
terrain mettent en évidence plusieurs informations :
- le cœur de la métropole ne supporte aucun
projet de « verdissement ». Le projet le plus proche
est celui du parc du Héron à Villeneuve d’Ascq. Il n’y
aura donc pas d’impacts positifs directs pour les habitants de Lille et de la métropole lilloise. Le manque de
nature va perdurer et seules les populations disposant
d’un véhicule motorisé pourront profiter de la nature en
zone périurbaine.
- Le projet met en évidence des axes de liaison
écologique, que nous pourrions comparer à des pénétrantes vertes. Linéaires partant de la périphérie vers
les campagnes, comme le projet du parc de la Deûle.
Pour autant, celles-ci s’arrêtent aux portes de Lille (exception : la trame bleue qui passe par la Citadelle à la
limite nord-ouest de Lille).
- Le projet métropole verte semble surtout supporter des projets de trame bleue. Ce sont les seuls
linéaires pénétrants les tissus urbains les plus denses
et les berges sont souvent inexploitées, en friche. Le
potentiel est important.
La nouvelle image de la métropole ou de certains
sites ayant fait l’objet de politiques de verdissement
entraîne aussi des effets collatéraux. Mes interviews
auprés d’acteurs locaux ont fait ressortir une nette augmentation du prix de l’immobilier et la pression urbaine à la périphérie des zones naturelles requalifiées sont
de nouveaux défis que devra relever l’agglomération.
Enfin, il est évident que cette politique de métropole verte, qui verdit essentiellement les périphéries de la
Métropole va avoir des conséquences certaines sur les
choix résidentiels des métropolitains. Nous l’avons vu

(p.p. 65-81)

les enquêtes révèlent que les citadins donne une place
très importante à la nature dans leur quotidien et cela
influence leur choix résidentiel. Cela sous-entend que
les communes supportant aujourd’hui ces politiques de
verdissement, via la création de coulées vertes et bleues, la création de parcs, seront demain beaucoup plus
sollicitées, attractives répondant à la fois à la proximité
en tout point, qu’offre la vie urbaine, et un cadre de vie
agréable verdoyant. Ils devront à leur tour faire face
à une demande accrue des citadins et à une pression
immobilière. Notons également l’évolution des paysages périurbains. Conséquences non-négligeables,
notamment pour la région Nord-Pas-de-Calais et plus
précisément des territoires comme le bassin minier, qui
se voit transformé. Les verrues noires (terrils, friches
industrielles, sites pollués) se transforment petit à petit
en cœur de nature. Ce ne sont plus des handicaps territoriaux et tendent à devenir des atouts.
Enfin, la création de ces parcs va engendrer des déplacements plus importants des citadins vers les périphéries, notamment les week-ends, pour assouvir leur
besoin de nature, de loisirs, etc. Il faut donc adapter les
sites en pensant à l’accueil des métropolitains.

5. Conclusion
Nous sommes en droit de nous demander si les
communes situées en zones périurbaines des grandes
métropoles ne sont pas des objets de consommation
pour satisfaire les métropolitains dans leur recherche
de bien-être, à travers une offre d’espaces naturels qui
n’existe pas au cœur de la ville dense.
Dans le cas de la métropole lilloise, nous devons
nuancer notre réponse. En effet, la métropole a mis en
œuvre dans les années 1990 le projet de “métropole
verte” qui a pour ambition de créer de nouveaux espaces de nature pour la biodiversité mais aussi le bienêtre des citadins via une offre d’espaces récréatifs, de
loisirs. Nous serions donc tentés de répondre de manière négative à notre problématique puisqu’un tel projet sous-entend une volonté de réinsérer de la nature au
cœur de la métropole.
Cependant, à y regarder de plus près, noter recherche nous a permis de constater que cette politique
pose ses bases non pas au cœur de la métropole comme
nous pourrions l’imaginer à la lecture de son intitulé
mais bien en périphérie de celle-ci. Citons le parc de
la Deûle, véritable colonne vertébrale d’un projet de
reverdissement, qui tente de relier via des parcs en réseau le bassin minier à la métropole lilloise. Le choix
de ces espaces se fonde sur des critères précis : l’usage
métropolitain, l’intérêt écologique et paysager, la superficie (supérieure à douze hectares), la dimension in-

79

�Laurène Wiesztort

tercommunale. En raison de ces critères, ces nouveaux
espaces ne peuvent être pensés au sein de la métropole
lilloise (l’intérêt écologique y est moindre et surtout les
surfaces disponibles sont peu nombreuses voire inexistantes) mais plutôt en périphérie proche. De ce fait,
cette périphérie constitue un bon “compromis” selon
les élus puisqu’elle est proche des citadins et dispose
d’espaces. De plus, en raison de sa composition paysagère, elle est déjà perçue comme un espace de nature
par les urbains.
Enfin dans le projet Trame verte et bleue de la Métropole lilloise, nous pouvons déplorer que les pénétrantes vertes s’arrêtent, pour la majorité, aux portes de
la métropole. Elles n’offrent pas de nouveaux espaces
de nature praticables au cœur du tissu urbain dense lillois comme elle se doit de le faire.
Les grands parcs urbains, nécessaires au bien-être,
à la santé des citadins sont en zone périurbaine ou plus
éloignés, là où la pression foncière se fait moins ressentir et où les espaces agricoles sont encore présents
(périphérie proche : Villeneuve d’Ascq, Hem, Wavrin,
Santes ; périphérie éloignée : le bassin minier par
exemple).
Dans un dernier point, revenons sur le parc de la
Deûle et sa conception très innovante, donnant une
identité à chaque perle (parc) de ce chapelet vert. Il témoigne également de la richesse des projets menés en
gouvernance. L’apport des habitants a été ici très riche
(cf. Mosaic). Le parc de la Deûle renoue également des
liens entre les urbains et le monde agricole via le concept de nature domestiquée qui permet d’imbriquer des
espaces de loisirs dans des territoires agricoles (exemple : des sentiers de randonnée autour et à travers les
prairies d’élevage). Alors peut-être pouvons espérer
que ce parc en réseau (parc de la Deûle) grappille des
territoires en direction de la métropole et pénètre davantage le tissu urbain dense. Nous l’avons souligné,
les trames bleues sont des linéaires idéaux pour permettre ces percées.
Terminons cette conclusion sur la volonté évidente
des acteurs de la métropole lilloise de recréer des espaces naturels et espaces de loisirs pour répondre au besoin des métropolitains. Ceux-ci sont actuellement majoritairement en périphérie proche ou éloignée. Alors
faudrait-il, dan l’avenir, sur le modèle du parc de La
Deûle, les relier, lorsque cela est possible via les berges
des cours d’eau, les uns aux autres en passant par la
métropole et les tissus urbains les plus denses. Ainsi de
nouveaux linéaires verts (espaces verts de proximité)
répondront à la demande des urbains et permettront parallèlement de recréer un lien affectif entre les urbains
et les linéaires d’eau (fleuves, petits cours d’eau).

80

6. Références
Baudot P., Bley D., Brun B., Pagezy H., Vernazza-Licht N., 1997, Impact de l’Homme sur les milieux
naturels, Châteauneuf de Grasse, éditions de Bergier,
208 pages.
Berque A., 1986, Le sauvage et l’artifice, Paris,
éditions Gallimard, 314 pages.
Bourdeau-Lepage, L. et Vidal, R., 2012, Nature
urbaine en débat : à quelle demande sociale répond la
nature en ville ?, Déméter 2013, dossier Nature et agriculture dans la ville. Les nouveaux désirs des citadins
s’imposent, p. 195 210.
Bourdeau-Lepage L., W. Langlois, T. Sable, 2012,
La nature en ville. Espaces verts et bien-être, Enquête
menée auprès de 150 personnes à Lyon au printemps.
Boutefeu E., 2001, Composer avec la nature en ville. Lyon, éd. Lavoisier, 375 pages.
Bruyelle P., 1980, L’organisation urbaine de la Région Nord-Pas-de-Calais, Thèse, Université de Paris
Panthèon-Sorbonne, 1064 pages.
Chautard G., Zuindeau B., (2001-3), L’enjeu d’une
reconversion durable des territoires de tradition industrielle : l’exemple du bassin minier du Nord - Pas-deCalais. In: Espace, populations, sociétés, Les populations des bassins d’industries lourdes. pp. 325-339
Clement G. 2001, Le jardin en mouvement : de la
vallée au jardin planétaire. Paris, éditions Calepin, 281
pages.
Estienne I., 2007, Questions paysagères et paysagistes dans les agences d’urbanisme : les exemples de
Lille et Dunkerque, Territoire en mouvement, mis en
ligne le 15 décembre 2012.
Ferrier J-P., 1999, Pour les géographes y a-t-il une
nature ?, table ronde au 10e Festival international de
géographie, Saint-Dié-des-Vosges.
Godart M-F., 2004,Y a-t-il de la nature en ville ?,
Bruxelles, au Kan’h,. http://www.cafe-geo.net/article.
php3?id_article=331
Gueguen N. et Meineri S., 2012, Pourquoi la nature nous fait du bien ?, Dunod, Paris, 288 pages.

(p.p. 65-81)

�Les petites villes periurbaines de la metropole lilloise au service du bien-etre des metropolitains?

Rifkin J., 2000, L’Âge de l’accès, Paris, La Découverte et Syros.
Sallez A. et Coutrot B., 2009, Considérations sur
les densités urbaines, Revue d’Economie Régionale et
Urbaine, 2, 329-343
Simpon J.-P. et Seither F., 2004, Mutations urbaines en cours : quel avenir pour l’urbanité ? Article numéro 485 des Cafés géographiques, Aix-en-Provence,
21 décembre.
UNEP-IPSOS, 2008, Enquête : Les espaces verts
de demain,20 pages.
UNEP-IPSOS, 2013, Enquête : Jardins et espaces
verts, l’exception culturelle française ?, 20 pages.
Wiesztort L., 2011, La réinsertion de la nature en
ville et le développement durable, Thèse de Doctorat
de Géographie, 519 pages.
Younes C. 1999, Ville contre-nature, Paris, éditions
La Découverte et Syros, 281 pages.
Contacts : Lille Métropole Communauté Urbaine,
Service Environnement du Conseil Régional du NordPas-de-Calais, Mission Bassin Minier.

(p.p. 65-81)

81

�Acapulco, Guerrero a través de los siglos

Acapulco, Guerrero A Través De Los Siglos

Erika Patricia Cárdenas Gómez1

Recibido: 07/07/2016
Aceptado: 23/08/2016

Resumen:

Abstract:

El presente artículo tiene como objetivo presentar
una breve historia de una de las ciudades y puertos más
importantes de México, se trata de Acapulco, Guerrero.
El periodo que se analiza comprende del año de 1567
al 2014. En este lapso de tiempo dicho asentamiento
urbano ha sido trastocado por varios procesos, económicos, sociales y políticos de carácter internacional y
nacional que es necesario analizar. Ello se hace a partir del material cartográfico disponible, el cual se complementa con información bibliográfica, documental y
estadística. Asimismo, se retoman las observaciones
hechas por la expedición de Malaspina, Humboldt y
Ratzel. Si bien es cierto la temática ya ha sido presentada por varios autores, el aporte de este artículo radica
en que el ejercicio está actualizado.

Acapulco, Guerrero through the ages

Palabras clave:
Crecimiento urbano, turismo, cartografía

This article aims to present brief history of one
of the most important cities and ports of Mexico, it is
Acapulco, Guerrero. The period under review comprises the year 1567 to 2014. In this period urban settlement that has been disrupted by several processes, economic, social and political aspects of international and
national character that must be analyzed. This is done
from available cartographic material, which is complemented by bibliographical, documentary and statistical
information. Also, the observations made by the Malaspina expedition, Humboldt and Ratzel are retaken.
While it is true the issue has already been presented by
several authors, the contribution of this article is that
the exercise is updated.

Key words:
Urban growth, tourism, cartography

Profesora-Investigadora Asociada C en El Colegio de Jalisco. Con domicilio 5 de mayo N. 321, Centro. C.P. 45100, Zapopan, Jalisco, México. Correo
electrónico: erika.cardenas@coljal.edu.mx
1

(p.p. 83-95)

83

�Erika Patricia Cárdenas Gómez

1. Introducción
Acapulco en su historia guarda consigo varios
procesos que dan cuenta de fenómenos económicos,
políticos y sociales de talla nacional e internacional.
Enfatizar sobre algunos de éstos y observar su función
en moldear su territorio es el objetivo del presente artículo. Para una mejor organización el texto se divide
en tres grandes apartados. En el primero se sientan las
bases teóricas metodológicas para el análisis del material cartográfico. El segundo corresponde a los diferentes cortes temporales, en los que suele dividirse la
historia de Acapulco y en el cual se presenta material
cartográfico. Finalmente, se exponen algunas reflexiones generales.

2. La deconstrucción en los mapas y
planos
Por principio de cuenta se debe enfatizar que el
estudio de los mapas y planos no solamente enuncia
un procedimiento o una técnica científica sino que representa una fuente valiosa de información que se debe
aprovechar. Sin embargo, recuérdese que el material
cartográfico contiene agendas ocultas, es decir, que
cuando los mapas y planos fueron elaborados su autor
tuvo una intencionalidad, para lo cual trató de resaltar
algunos elementos, pero al mismo tiempo ocultó otros.
Además, no se debe olvidar que muchas de las veces
el material cartográfico fue producido en un contexto
histórico diferente al del análisis (Harley, 2005). Asimismo, se elaboraban a partir de la “experiencia muy
pocos datos obtenidos de fuentes puramente académicas o en suposiciones no comprobadas” (Trabulse,
1992: 42). En otras palabras, el material cartográfico se
realizaba a partir de supuestos y no tanto por el uso de
instrumentos científicos.
En este marco resulta conveniente aceptar la invitación de Harley (2005) quien señala que al observar
los mapas o planos uno debe plantearse varias preguntas, tales como: quién lo elaboró, por qué, en qué
año se produjo, qué sucedía en ese periodo, entre otras
más. Interrogantes que al tratar dar respuesta enriquecen el análisis. En este tenor de ideas se concuerda con
Cabrales cuando recalca que “el material cartográfico
es generoso debido a que ayuda a razonar geográficamente pero sobre todo porque está dispuesto al diálogo,
da respuestas y también inspiran a preguntas nuevas”
(2011: 47).
Así pues, los mapas y planos expuestos en este documento darán pistas para el conocimiento y entendimiento de Acapulco. Ahora bien, con la finalidad de

84

presentar un documento lógico y coherente se hace un
mínimo de triangulación (Cárdenas, 2012: 210).

3. Acapulco en los mapas
A continuación se mencionan las cuatro fases en
las que se puede dividir la historia urbana de Acapulco.

3.1. Acapulco como punto estratégico en el comercio marítimo mundial

Respecto a quién y cuándo se descubrió Acapulco
no hay consenso entre los historiadores. Aunque Michael Mathes se aventuró en señalar que Gonzalo de
Sandoval fue quien conquistó la costa del Pacífico desde Acapulco hasta Colima y Jalisco y ello se debió a
la motivación de encontrar una ruta marítima entre el
Golfo de México y el Océano Pacífico (1973: 12).
Desafortunadamente, no se tuvo tal hallazgo pero
sí el de Acapulco que al paso de los años, junto con
Manila constituirán piezas clave en la mediación del
comercio marítimo de tres continentes: América, Europa y Asia. Ello a partir del año de 1565 cuando Miguel
López de Legazpi, Esteban Rodríguez y el marino fray
Andrés de Urdaneta descubrieron el derrotero Acapulco Manila y Manila Acapulco (Mathes, 1973: 17).
En este contexto es importante mencionar que para
esas fechas ya existían otros puertos en el Océano Pacífico, tales como: La Navidad, Huatulco, Tehuantepec
y Las Salinas (Sales, 2000: 54). Sin embargo, las razones por las cuales se eligió Acapulco como puerto
de destino se debió a que: 1) Urdaneta lo calificó de
grande, seguro, y dotado de buena agua; 2) en sus alrededores poseía de abundante madera; 3) disponía de
mano indígena para las maniobras; 4) los mercaderes
de la ciudad de México coincidían con dichas bondades (Sales, 2000: 57 y Pinzón, 2011: 34). Estas mismas
bondades serán reconocidas también por la expedición
de Malaspina (González, 1989: 118); Humboldt (1989)
y Ratzel (2009).
Aunque la principal razón, fue que Acapulco era
el único que gozaba de una relativa proximidad con
la capital virreinal. Tan sólo 65 leguas que mediaban
entre uno y otro. Se invertían de 6 a 10 días de camino
(Sales, 2000: 56 y 59). Al nombrar a Acapulco como
único puerto para realizar actividades comerciales; la
mayoría de los puertos novohispanos de la costa del
Pacífico vivieron marginados de cualquier actividad
económica importante durante varios siglos (Mathes,
1976: 19).
Cabe aclarar que para esas fechas Acapulco no
contaba con grandes volúmenes de población ni tenía
una vida comercial activa, su esplendor duraba 30 días,

(p.p. 83-95)

�Acapulco, Guerrero a través de los siglos

que era el tiempo que transcurría la feria comercial, en
el mes de febrero (Pinzón, 2011: 38)2. Es decir que
Acapulco no fue un lugar donde hubiera trabajo todo el
año, era más bien una zona de paso donde transitaban
hombres y riquezas (Pinzón, 2011: 38 y 39). Idea que
también concuerda Meyer cuando menciona que “a
lo largo de la Colonia, Acapulco tuvo una apariencia
pobre, pero a pesar de ello recibió el título de ciudad
durante el reinado de Felipe II a finales del siglo XVI”
(1988: 95).
En el año de 1593 en Acapulco se contabilizaron
sólo 20 casas de españoles en un vecindario de 100
familias, el resto de la población era constituida por
negros y mulatos (Pinzón, 2011: 72). Ahora bien, la
falta de población en este centro costero, como en los
demás, obedeció sobre todo a cuestiones geográficas,
recuérdese que el territorio nacional se ubica en la línea
de trópico de Cáncer, por lo que en las ciudades de litoral el clima gran parte del año es sumamente caluroso
(Olveda, 2011). Así pues, cuando los conquistadores

llegaron a estas tierras buscaron sitios con climas parecidos a sus lugares de origen (Humboldt, 1985: 182).
Además, en Acapulco habría que sumarle dos factores más: la poca ventilación que existe debido a que
se encuentra bordeado por la Sierra Madre y el hecho
de que las playas y cerros se componen de granito, lo
que incrementa más el calor tras su irradiación durante
el día. Asimismo, se debe agregar el hecho de que el
puerto es azotado continuamente por temblores y huracanes (Humboldt, 1985: 191).
Pero cuál es el material cartográfico que da cuenta de la ubicación y características naturales de Acapulco? Calderón menciona que el tercer plano3 que se
conoce sobre dicho puerto es de la autoría de Adrián
Boot, ingeniero holandés quien trabajó en las obras de
desagüe de México, y en las fortificaciones de Veracruz
y el puerto en estudio. Dicho material corresponde a
una vista del puerto, la bahía, el castillo y la población.
Está fechado en 1618 (1969: 7) y el cual se muestra a
continuación.

Plano 1. “Puerto de Acapulco en el Reino de la Nueva España En el Mar del Sur”

Fuente: http://gallica.bnf.fr/ark:/12148/btv1b53065103h
Yuste comenta que “los galeones debían salir de Manila la primera semana de julio con el monzón de verano y hacer el viaje de regreso desde Acapulco,
impulsados por el monzón de invierno, a más tardar en abril. De esta manera, el galeón filipino hacía su entrada en Acapulco en diciembre, y en enero
y febrero se llevaba a efecto la descarga de las mercancías y la feria del comercio; durante este tiempo, los filipinos se ocupaban también de los nuevos
embarques (…) De Cavite, puerto aledaño a la ciudad de Manila, en la desembocadura del río Pasig, salía otra vez en julio un nuevo galeón y, justo
cuando iniciaba su travesía a la Nueva España, estaba entrando de regreso a Filipinas el que había salido el año anterior” (1992: 97). Aunque por su parte
Machuca opina que “en realidad, la duración de los trayectos en la Carrera de Filipinas nunca fue exacta; dependía de una serie de consideraciones como
el tipo de embarcación empleada y sus características constructivas, las condiciones meteorológicas y marítimas, la cantidad de carga transportada, la
destreza de la tripulación y el derrotero seguido” (2015: 324).
3
El primer plano de Acapulco fue elaborado por Nicolás Cardona quien estuvo encargado de su guarda y defensa en 1614. El segundo es una vista de
Acapulco hecha por el corsario holandés Joris van Speilbergen y refleja el asalto del puerto mexicano (Calderón, 1969: 5 y 6).
2

(p.p. 83-95)

85

�Erika Patricia Cárdenas Gómez

En el plano se puede observar una leyenda en la
cual se menciona con letras algunos lugares importantes de Acapulco como son: su centro poblacional, el
cual es representado por varias casas esparcidas, así
como el fuerte de San Diego, Puerto Marques, la isla
del grifo, entre otros. Llama la atención la naturaleza
exuberante que se muestra del puerto, hasta se ilustra
un hombre cortando un árbol. Otro ser humano que
aparece en el plano es el mismo Boot montado en su
caballo. Otro elemento importante presente en el plano es el galeón de Manila, pues éste proporcionó de
insumos, productos y mercancías a los habitantes de
tres continentes, los cuales eran sumamente cotizados
y estaban asimilados en la vida diaria.4
Específicamente en el tema de las mercancías embarcadas en el galeón de Acapulco se debe señalar que
el 80 por ciento era de origen mexicano y 20 por ciento
restante procedía de España, Francia, Alemania y Génova (Sales, 2000: 158). Los productos del continente
americano que se introdujeron a Filipinas fueron: el
maíz, la piña, la papaya, la patata, el trigo, el algodón,
el café, el cacahuete, el chico, el maguey, la calabaza,
las almendras, zapotes, chirimoyas, mameyes y guayabas. Así como el camote (Molina, 1992: 97).
Mientras que se importaban especias, tales como:

la canela, la pimienta y el clavo, junto con el té. Así
como, telas de seda pintadas o bordadas en hilos de
plata y oro, tibores y vajillas de porcelana china y japonesa, piezas de marquetería con incrustaciones de
nácar o marfil, lujosas manufacturas para adorno de las
casas, las habitaciones y las camas, además de costosas
ropas para sacerdotes y altares de las iglesias (Yuste,
1992: 103).
Bajo este contexto de comercio marítimo no era de
extrañarse la codicia que tendrían varias empresas comerciales por poseer las mercancías que trasladaba el
galeón de Manila.5 En esa época el comercio marítimo
era mermado por la presencia de corsarios, piratas, entre otros. Acapulco fue rehén de algunos de ellos, como
Speilbergen.6 Por esta razón, el material cartográfico
representaba para esos años una fuente valiosa de información. Quizá por ello en Inglaterra existe un mapa
de Acapulco y el cual data del años de 1685 e indica la
distancia entre el puerto de Acapulco y Puerto Marques
así como la ubicación geografía de dicho puerto y es el
que se ilustra a continuación.
El plano fue elaborado por William Hack y corresponde a un legajo donde describe y plasma el territorio
y los puertos del Mar del Sur.

Plano 2. Acapulco

Fuente: Fondo Marín Reyes. “Acapulco”, 1685, sin fecha. William Hack. Escala gráfica en leguas. Manuscrito a tinta y acuarela, sobre papel. 43.1 x 39.1 cm2. Museo Marítimo Nacional de Greenwich, Reino Unido.
Para tener una idea de la importancia que tenían estos bienes en la vida novohispana se trae a colación el estudio de Paulina Machuca quien da cuenta
de la subasta de los bienes de un escribano de la nao Nuestra Señora de Atocha que se embarcó en Filipinas rumbo a la Nueva España en el año de
1624 pero murió antes de llegar a su destino final. Ella comenta que “se vendió incluso un calzón y ropilla viejos y hasta dos platos quebrados, lo que
demuestra que no importaba en qué condiciones se obtenían los objetos exóticos, la meta era poseerlos, ser parte de aquel mundo cosmopolita novohispano” (2015: 337).
5
El número total de galeones que cubrió la ruta Manila-Acapulco-Manila fue de 108. Los capturados fueron cuatro: el San Ana, en 1587; el Encarnación
en 1709; el Covadonga, en 1743, y el Santísima Trinidad, en 1762. Se hundieron 26 a causa de las tormentas (Molina, 1992: 97).
6
Mathes señala que Joris van Speilbergen zarpó de Tessel, Holanda, el 8 de agosto de 1615 con órdenes del Conde Mauricio de Nassau para atacar el
comercio español en el Atlántico y Pacífico, y en especial interrumpir el comercio hispánico en la Indias Orientales y Filipinas (1976: 15).
4

86

(p.p. 83-95)

�Acapulco, Guerrero a través de los siglos

El plano 3 fue elaborado por el cartógrafo Francisco Álvarez Barreiro en el año de 1730. En él, tanto con
números y letras se señalan los sitios naturales y arquitectónicos más representativos de Acapulco. De igual
manera, se encuentra presente el galeón de Manila.
Éste será representativo en la vida de Acapulco y de-

más esferas porque con su presencia en Acapulco: 1) se
incrementa la población; 2) se construyeron modestas
edificaciones; y 3) aumentó la riqueza y poder de los
comerciantes de la ciudad de México por ser el grupo
intermediario que lucraba con las mercancías altamente cotizadas por los novohispanos (Yuste, 1992: 111).

Plano 3. “Del puerto de Acapulco y Fuerza de San Diego, en la costa del Mar del Sur de Nueva España”, 1730

Fuente: Archivo General de Indias, MP-MEXICO, 125.

Pero cuál era el contexto poblacional de Acapulco
para esas fechas? A lo cual responde el castellano Juan
Eusebio Galló a través de un informe que elaboró en
el año de 1743 y en el cual registró 400 familias de
morenos, pardos y algunos chinos. Aunque no señaló sí
había presencia de población indígena (Pinzón, 2011:
76). En 1777 el padrón del arzobispado de México contabilizó 600 familias compuestas por 24 españolas, 154
indias, 43 chinas, 47 negros y mulatos (Pinzón, 2011:
76).
Ahora bien, con la guerra de Independencia se
impidió que se llevará a cabo la feria del comercio en
Acapulco.7 Afectando con ello grandes intereses. Quizá por ello, para Morelos fue difícil su toma (Oteiza,
1973). Aunque en contraste, cabe puntualizar que de

esas tierras salieron connotados personajes que dejaron
huella en la historia México y de la entidad federativa.
Algunos de ellos son: Vicente Guerrero, Juan N. Alvarez, Nicolás Bravo. En párrafos posteriores se comentará al respecto.

3.2. Acapulco después de la Independencia

La historiografía mexicana ha enfatizado que con
la guerra de Independencia, Acapulco perdió juego en
la arena internacional debido a que se suspendió el comercio marítimo con Asia. No obstante, actuales investigaciones han enfatizado que en Acapulco en “1825
entraban y salían embarcaciones de otros países, lo
cual indica la reactivación del movimiento marítimo”
(Busto, 2015: 268). Para esos años el puerto en estudio

Específicamente en el mes de octubre de 1813 la Corona española suprimió el tráfico del galeón filipino a la Nueva España y en 1815 el galeón nombrado como Magallanes inició el retorno a Filipinas, dando fin a una de las rutas comerciales internacionales más largas y duraderas (Yuste, 1992: 100).
7

(p.p. 83-95)

87

�Erika Patricia Cárdenas Gómez

“era un sitio crucial para la circulación de mercancías,
pues a través de él se comercializaba la producción
agrícola de los alrededores, y se proveía a la región de
artículos que llegaban de otras localidades y del extranjero” (Busto, 2015: 280).
Quizá lo anterior se puede relacionar con la existencia de dos planos del puerto, casi de la misma fecha,
que dan cuenta de su ubicación geográfica. El primero
data de 1825 y se menciona que la longitud fue toma-

da dentro del mismo Castillo de San Diego. La escala
gráfica de 1 milla marina de 950 toesas.8 En el plano se
detallan algunos sitios importantes, tales como: Puerto
del Marques, Punta de Diamantes, Punta de la Bruja,
Cerro de la Brea, el Palmar, el Castillo de San Diego
y el centro urbano de Acapulco. Asimismo, posee una
especie de nota aclaratoria, en la cual se explica el significado de algunas letras. Se desconoce quien fue su
autor.

Plano 4. Puerto de Acapulco, 1825

Fuente: Biblioteca Miguel Mathes, El Colegio de Jalisco, copia de la Mapoteca de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística (Cat. 225).

El otro plano tiene como fecha de elaboración el
2 de Mayo de 1826 y en el cual se informa de la ubicación de Acapulco. En él se señala que la ciudad de
México se encuentra a 84 leguas. La escala gráfica es
de 500 varas castellanas. Dicho plano cuenta con una
nota aclaratoria y se menciona que Acapulco tiene una
bocana de cinco millas. La bahía posee 7 metros de largo. Tiene 15 de fondo. Sus aguas son serenas como una
laguna debido a que la bahía está rodeada por cerros.

En el plano están referenciados 34 sitios, tales
como: la Garita de México; Parroquia; Fortaleza de
San Diego; Oficina de Aduana, y comisaría; Plaza
Mayor; Edificio del Hospital arruinado; Aduana Marítima, entre otros.9 Llama la atención el especial cuidado que se puso respecto a la elaboración del camino que comunica Acapulco con la ciudad de México.
Tampoco se conoce quién fue el autor del plano.

La Toesa es una antigua medida francesa de longitud equivalente a 1 946 metros (Real Academia Española, 2001: 2188).
Los otros sitios son: Casa del Comandante; Hospital militar; Capilla de San José; Calzada del Castillo; Ilegible; Bahía; Muelle; Playa chica; Punta
de la Candelaria; Ensenada de Manzanillo; Punta del Grifo; Punta de la Concepción; Punta del Diablo; Punta San Martín; Playa de Caleta; Boca Chica;
Isla de la Roqueta; La laja; Punta de la bruja; Bocana; Playa de Ycacos; Farallón del obispo; Playa grande.
8
9

88

(p.p. 83-95)

�Acapulco, Guerrero a través de los siglos

Plano 5. De la ciudad y puerto de Acapulco, 1826

Fuente: Biblioteca Miguel Mathes. El Colegio de Jalisco.

Ahora bien, otra fecha importante en la historia de
Acapulco es el año de 1848, cuando por la fiebre del
oro de California se favoreció la creación de la ruta de
San Francisco a Panamá y en este derrotero, Acapulco nuevamente fungió un papel importante, al ser un
depósito de carbón por parte de la compañía naviera
Pacific Mail Steamship Company (PMSC). Asimismo
abastecía de agua y alimentos a las embarcaciones que
así lo requirieran (Busto, 2015: 269). Un año después
de este evento, Guerrero nació como estado soberano
de la joven nación mexicana, de la escisión territorial
que se le hizo al estado de México (Rivera, 1874: 6).10
El nombre de la entidad fue un tributo que se le
rindió a Vicente Guerrero.
Para el año de 1858 la población de Acapulco, perteneciente al distrito de Tabares, era de 23 634 habitantes, de los cuales solamente unos 3 000 radicaban
de manera permanente (Busto, 2015: 281). El espacio
urbano de Acapulco estuvo determinado por la ubicación de su costa, tuvo una traza cuadricular de norte a
sur (Busto, 2015: 284).
A veinticinco años de la creación de la entidad federativa de Guerrero, Rivera comenta que su población
era de 241 135 habitantes. Pero ¿para esos años, específicamente 1874, cómo era la imagen que proyectaba
a Acapulco? A lo cual Ratzel describe:
Acapulco mismo es una pequeña villa de aspecto
pobre. En las partes mejores, es decir alrededor del

mercado y en las calles aledañas, sus casas son construcciones de un solo piso, con gruesas paredes y pequeñas ventanas; y, en las zonas periféricas, chozas de
caña y ramas secas. A raíz de ello, su aspecto es más
bien pueblerino. Uno ve muchas casas medio caídas
que, a pesar de todo, están habitadas, y la iglesia, que
se encuentra sobre un promontorio, entre nosotros sería
vista como una ruina (2009: 67 y 68).
En esta descripción no era muy visible la riqueza
económica de Acapulco. Pero entonces, cómo se veían
sus alrededores, las partes alejadas de su centro económico? Ratzel comenta que en su paso por Acapulco
hacia la ciudad de México: “sólo encontramos algunas
chozas todavía más miserables, en torno de las cuales
hay unas cuantas palmas (…) Sólo hay un lujo que no
puede faltar: la hamaca bajo el techo que sobresale o
a la sombra de la choza” (2009: 75). Idea que también
comparte la expedición de Malaspina y agrega otro enser doméstico, el metate (González, 1989: 97).
Entonces surge la pregunta por qué no existe desarrollo en Acapulco y sus alrededores? A lo cual Ratzel
opina que 1) le hace falta un núcleo urbano significativo; 2) la ausencia de caminos en buenas condiciones
(2009: 70). Tónica que durará por muchos años más.
A medio siglo de la creación de la entidad federativa de Guerrero, se puede apreciar un mapa del mismo, donde se señalan los estados que colindan con él,
Michoacán, Estado de México y Puebla. El material

Recuérdese que en fechas del virreinato se dividía la Nueva España en doce intendencias, y una de ellas era la Intendencia de México
(González, 1989: 93).
10

(p.p. 83-95)

89

�Erika Patricia Cárdenas Gómez

cartográfico fue elaborado por Antonio García Cubas
en el año de 1897, primer mexicano en realizar la cartografía del país, lo hizo a una escala de 1:1000 000. En
éste se aprecia la orografía de Acapulco, así como sus
caminos y la carretera que lo une con la ciudad de México. Asimismo, el mapa posee una leyenda donde se
establece el signo que corresponde a una ciudad, villa,
pueblo etc. Además, el autor, con colores representan

los distritos que componen al estado: Mina, Allende,
Guerrero, Aldama, Hidalgo, Morelos, entre otros. No
cabe duda que los nombres de dichos distritos son herencia de la Independencia de México. Asimismo, en el
mapa a Acapulco recibió un tratamiento especial, pues
tuvo un apartado especial y se amplió el zoom.

Plano 2. Acapulco

Fuente: Biblioteca Miguel Mathes, El Colegio de Jalisco copia del Atlas geográfico de los Estados Unidos Mexicanos. Publicado por Barrón y Cadena.

Para el año de 1909 el Puerto y la ciudad de Acapulco lucían con mayor dinamismo económico. Había
un mayor número de construcciones y viviendas, así
como de embarcaciones, tal y como se ilustra en la siguiente imagen.
Imagen 1. Vista de la Ciudad y Puerto, Acapulco, México

Fuente: Archivo personal de Jaime Olveda.

4. El nacimiento y desarrollo de Acapulco como destino turístico
Desafortunadamente cabe señalar que tras el paso
del movimiento de Independencia y de la Revolución
no se trastocaran las problemáticas estructurales del
puerto de Acapulco. Uno de ellos será su relativo aislamiento, como lo exponen Taibo y Vizcaino al contar
vida y obra de Juan Ranulfo Escudero (1983).11 Textualmente los autores comentan que “desde Chilpancingo, no había más que un triste camino de brecha, el
que tomaba recorrer una semana en recua de mulas, en
medio de un calor agobiante y grandes peligros” (Taibo
y Vizcaíno, 1983: 17).
Aunque si hubo algunos intentos por modificar la
situación, pero las empresas monopolistas que ahí se
localizaban “impidieron en incontables ocasiones la
construcción de la carretera México-Acapulco, sobornando a los ingenieros y técnicos que el gobierno central comisionó para informar sobre las posibilidades

Para ejemplificar Taibo y Vizcaíno comentan que el forjador de las bases democráticas del municipio de Acapulco fue Juan Ranulfo Escudero, quien
estudió en Oakland, California, Estados Unidos, porque para sus padres resultó más fácil enviarlo a la costa oeste de los Estados Unidos, que a la
ciudad de México (1983: 13).
11

90

(p.p. 83-95)

�Acapulco, Guerrero a través de los siglos

de construirla” (Taibo y Vizcaíno, 1983: 17). Ante esta
situación las casas comerciales tenían el control de los
almacenes y las bodegas y por ello determinaban los
precios de los principales productos de la canasta básica como son el maíz, el frijol, la harina y la manteca
(Taibo y Vizcaíno, 1983: 19).
Pero la vida y dinámica de Acapulco empezó a
cambiar a partir de 1927 cuando se construyó y asfaltó la carretera que lo unió con la ciudad de México.
Este hecho, junto con la apertura de su aeropuerto será
trascendental pues esta infraestructura facilitó la comunicación entre México y Acapulco. Además, sentó
las bases para que algunos millonarios de procedencia
norteamericana se motivarán a invertir en el balneario,
con la construcción de hoteles (Santamaría, 2002: 57).
Es importante destacas que desde 1931 Acapulco
recibió respaldo gubernamental. El Presidente Pascual
Rubio lo visitó y promovió la construcción de un hotel, nuevos muelles, malecones y la pavimentación de
calles. Asimismo, la iniciativa privada edificaba algunos hoteles como: El Hornos (1934), El Mirador, construido a un lado de La Quebrada (1933), y El Majestic
(1937) (Santamaría, 2002: 57).
En este marco en la siguiente imagen se puede
apreciar el balneario de Hornos, donde los bañistas
llegan en automóvil y tienen que aprovisionarse de rudimentarias casas de campaña ante la ausencia de alojamiento.
Imagen 2. Balneario Los Hornos

Fuente: Archivo personal de Jaime Olveda.

El siguiente material cartográfico fue elaborado
por ingenieros a petición del gobierno federal, a través
de la oficina fototopografica de la Comisión Nacional de Irrigación de la Secretaría de Comunicaciones y
Obras Públicas, en el año de 1930. Se pretendía hacer
un diagnóstico del territorio bajo la temática del agua,
por eso en el material cartográfico sale a relucir los ríos
de la zona, los caminos, su centro poblacional, asimismo se ilustran algunos sitios importantes del lugar.

(p.p. 83-95)

Mapa 7. Mosaico semipreciso del puerto de Acapulco, Guerrero 1930

Fuente: Archivo personal de Jaime Olveda.

Para el año de 1943 Acapulco tenía escasos ocho
mil habitantes. Pero para esos años ya se gestaba el
impulso de la actividad turística con la construcción
de alojamientos. Así pues, para ese mismo año se inauguró el hotel “El Casablanca”, y a principios de los
cincuenta se asociaron Teddy Stauffer y Cari Renstrom
para consturir el lujoso y exclusivo “Villa Vera Racquet
Club”, el cual ofrecía 64 suites con 15 piscinas y tres
canchas de tenis (Santamaría, 2002: 81).
Aunque el peso rotundo al apoyo al turismo en
Acapulco lo abanderó Miguel Alemán Valdés y fue a
tal grado que se menciona que fue su padrino político.
Las obras que se llevaron durante su administración
fueron: la pavimentación del centro de la ciudad, la
Calzada Costera, Gran Vía Tropical, el Aeropuerto de
Pie de la Cuesta, la Carretera Escénica, , el embellecimiento de las playas de Caleta y Caletilla, entre otras
(Oteiza, 1973: 391 y 392).
Otros hechos significativos que coadyuvaron al
despegue de Acapulco fueron: 1) Estados Unidos lo
vio un espacio propicio para la recuperación de sus
excombatientes de la Segunda Guerra Mundial; 2) el
financiamiento que hizo el gobierno federal en la construcción de infraestructura y servicios (Ramírez, 1986:
483); y 3) la llegada al poder de Fidel Castro en Cuba;
lo que obligó a los americanos a buscar otros lugares
de esparcimiento (Hiernaux, 2010: 104).
Así pues, en pocos años Acapulco se convirtió en
la joya del turismo nacional y de América Latina, ello
se puede ilustrar con las siguientes cifras, en 1954 Acapulco recibió 92 694 turistas. En 1960 se registraron
540 100 y para 1972 sumaron 1.5 millones (Ramírez,
1986: 491). Para 1979, Guerrero proporciona al país
el 42 por ciento de las divisas por turismo (Garibay,
1979: 17). Otros datos relevantes son: En 1965 Acapul-

91

�Erika Patricia Cárdenas Gómez

co recibía 5 mil vuelos, para 1973 ya eran 13 mil. En el
primer año mencionado, Acapulco tenía 7 mil cuartos,
y en 1973 ofrecía 15 mil (Guajardo citado por Santamaría, 2015: 19).
Ahora bien, con la llegada de cientos, miles y millones de turistas se requerirá de abundante mano de
obra para su servicio. Ello sucederá como se puede observar a través del alto crecimiento demográfico que
ha registrado. En 1950 Acapulco contaba con 55 862
personas, para 1960 sumaron 84 720, en 1970 eran 235
713, en 1980 409 335, donde no cabe duda que en este
crecimiento demográfico tiene amplia participación la
variable migratoria. Muchos de estos nuevos moradores serán personas de bajos recursos que se asentaron
como pudieron en las faldas de los cerros (Garibay,
1979; Ramírez, 1986 y Bringas, 1999).
Para la década de los años ochenta eran evidentes los problemas ecológicos que sufría la bahía. Ello
le restará competitividad. Asimismo, perderá el apoyo
del gobierno federal, tras la constitución de los Centros Integralmente Planeados, donde Cancún cobrará
importancia.12 Desde entonces a la fecha Acapulco es

visitado por los nacionales, sobre todo, por la gente de
la Zona Metropolitana del Valle de México. Ello a pesar de que el destino se ha reinventado y ha pasado por
tres fases: Acapulco Tradicional, Dorado y Diamante.
Aunque Hiernaux considera que este corte temporal es
un gran mito, pues se hizo para promover las nuevas
instalaciones a lo largo de la bahía y desacreditar lo que
ya se había construido (2010, 105 y 106).
Vale la pena mencionar que otro de los problemas
actuales de Acapulco es la crisis de seguridad pública
que enfrenta. Ello le resta competitividad en el mercado internacional.
En el gráfico 1 se puede ilustrar el crecimiento demográfico que ha registrado el municipio de Acapulco
en los últimos 60 años. Para el año 2010 se han registrado más de 789 971 habitantes en el municipio de
Acapulco, su dinamismo se ha extendido a Coyuca de
Benitez dando origen a la constitución de una zona metropolitana en el país con vocación turística de sol y
playa. Así pues, lejos quedó atrás la principal crítica a
las ciudades de litoral, la ausencia de población.

Gráfico 1. Población de Acapulco de Juarez*, Guerrero, 1950-2010

Fuente: INEGI, Censos de Población y Vivienda (1950, 1960, 1970, 1980, 1990, 2000 y 2010).

Mientras que el crecimiento urbano de Acapulco
se expresa en las siguientes cifras en 1930 tenía 52.501
hectáreas urbanizadas, para 1981 eran 1 775.630, para
1998 5 387.290 y para el 2014 16 574. 621 (Cálculos
realizados a partir de los polígonos urbanos de INEGI
con base en las cartas mencionada en el mapa 8 y las
herramientas de Arc Map).
Algunos de los nombres de los personajes que impulsan dicha urbanización son: Alberto Pullan en la
península de Las Playas; Wolfganf Schoermbor en la
Costa Azul, hasta frente a Icacos; Juan Andreu Almazán desde del Fuerte de San Diego a la glorieta de la

Diana, Manuel Suárez de la Diana hasta la Laja y La
Picuda, Gilberto R. Limón en Icacos; Enrique Aburto Palacios en Las Brisas (Garibay, 1979: 72). Ello en
un marco de complacencia pues el mismo gobierno
expropió y vendió propiedades ejidales a muy bajos
precios.13
En el mapa 8 se puede observar el crecimiento urbano que ha registrado Acapulco en los últimos 84 años
donde la actividad turística juega un papel importante,
pues desde hace varias décadas son altamente valorados los espacios cercanos a la franja costera.

Para el año de 1986 Cancún ya había superado a Acapulco como la ciudad costera más visitada por extranjeros (Walton, 2009: 509).
Garibay recoge la opinión del licenciado Obregón quien opina la gente de Acapulco “es gente zafia y güevona. Ahora resulta que todos son pobrecitos
despojados y eran caballeros inmensamente ricos hace qué un Acapulco nidero de sabandijas y en total improductividad. Usted los conoce, Ricardo.
No le estoy dando noticias ahora mismo véalos cómo viven, cómo se engüevan, cómo se embriagan, cómo se matan ¡Qué no me vengan! (1979: 102).
12
13

92

(p.p. 83-95)

�Acapulco, Guerrero a través de los siglos

Mapa 8. Crecimiento urbano de Acapulco, Guerrero, 1930-2014

Fuente: ??

5. Conclusiones
El presente artículo constituye una revisión somera de la historia de Acapulco, uno de los puertos más
importantes de México. En él son fehacientes varios de
los acontecimientos transcendentales que sacudieron la
vida económica y política del país.
El punto de partida de la historia de Acapulco lo
marca su nombramiento como puerto de destino del
galeón de Manila, pus con ello se constituyó en un
eslabón fundamental en una de las redes comerciales
más largas y duraderas del mundo. Por Acapulco entraban mercancías y especies altamente valiosas en la
vida novohispana. Pero a pesar de ello no contará con
un centro urbano de gran trascendencia. Las razones
son: las altas temperaturas que se registran la mayor
parte del año, los huracanes, los temblores y la falta
de empleo para sus habitantes. Así pues, el puerto únicamente contará con las mínimas instalaciones para su
operación.
Se debe destacar que por varios siglos el material
cartográfico elaborado para Acapulco dará cuenta de su
ubicación, de sus sitios representativos. Mientras que

(p.p. 83-95)

el número de sus habitantes, moradas y costumbres lo
señalaran los emblemáticos personajes que lo visitaron
en el periodo que va de 1791-1874. En ese periodo se
dan varios hechos sumamente importantes que vale la
pena enfatizar: a) culmina la ruta comercial más larga
y duradera, b) el territorio se independiza de España; c)
Acapulco se constituye un puente de enlace entre Panamá y San Francisco; d) Nace la entidad de Guerrero
a la cual pertenece el puerto en estudio.
Ahora bien, uno de los temas recurrentes será la
falta de un rápido y seguro camino que lo una con la
ciudad de México. Hecho que sucederá hasta 1927, y
lo cual marcará la pauta para la entrada en vigor de la
actividad turística en el puerto. Para ello requería del
apoyo federal, encabezado sobre todo, por el entonces
presidente de México Miguel Alemán; la inversión de
extranjeros y la llegada turistas.
Con el cambio de actividades económicas Acapulco se convertiría en una ciudad que atrajo cientos y miles de migrantes, ello se constata con el alto crecimiento demográfico que registró de 1950 al año 2010. En
sesenta años pasó de 55 mil habitantes a más 700 mil.
En este marco también se incrementaron las hec-

93

�Erika Patricia Cárdenas Gómez

táreas urbanizadas, de 50 que tenía en 1930 a 16 mil
para el año 2014. En este proceso existen fuertes procesos de especulación, donde los vulnerables han sido
los ejidatarios, pues les han comprado sus tierras a muy
bajo costo.
Hoy día Acapulco ha perdido competitividad por
varias razones: a) los graves problemas medioambientales que sufre la bahía, la inseguridad pública, la aparición de nuevos destinos turísticos en el mundo y en
el país. En el corto y mediano plazo no se vislumbra un
resurgir del que fue el destino turístico de sol y playa
más importante del país y de América Latina. Su fama
y exitoso glorioso quedaron en el pasado. Hoy solamente los medios de comunicación recalcan las notas
rojas que acontecen en dicho puerto.

6. Referencias
Bringas, Nora (1999). “Políticas de desarrollo turístico en dos zonas costeras del pacífico mexicano”.
Región y Sociedad, vol. XI, núm. 17. El Colegio de
Sonora, México.
Busto, Karina (2015). “Acapulco en la segunda mitad del siglo XIX. ¿Estancamiento o desarrollo portuario?. En Guadalupe Pinzón Ríos y Flor Trejo Rivera.
El Mar: percepciones lecturas y contextos. Una mirada cultural a los entornos marítimos. México, D.F.:
UNAM, Instituto de Investigaciones Históricas: Instituto Nacional de Antropología e Historia, pp. 267-287.
Cabrales, Luis Felipe (2011). “Panorámicas urbanas mexicanas: representación del paisaje cultural del
siglo XIX e inicios del XX”, en prensa a publicarse
en Enrique Florescano y Carlos Herrejón (coords.),
La formación geográfica de México, México, CONACULTA.
Calderón, José Antonio (1969). Nueva cartografía de los puertos de Acapulco, Campeche y Veracruz.
Sevilla, Escuela de Estudios Hispano-Americanos de
Sevilla.
Cárdenas, Erika Patricia y Juan Jorge, Rodríguez
(2012). “La transformación urbana de Puerto Vallarta,
Jalisco”. Espacios Públicos, Universidad Autónoma
del Estado de México, año 15, n.34, pp. 208-230.
Garibay, Ricardo (1979). Acapulco. México, Editorial Grijalbo.
González, Virginia (1989). Malaspina en Acapulco. España, Turner Libros, S.A. y Espejo de Obsidiana,

94

Ediciones, S.A., de C.V., El Instituto Guerrerense de
Cultura, A.C., y el Gobierno del Estado de Guerrero.
Harley, Brian (2005). “Hacia la deconstrucción del
mapa”, en La nueva naturaleza de los mapas, México,
Fondo de Cultura Económica.
Hiernaux, Daniel (2010). “Acapulco: nuevos espacios y estilos de vida, en Hiernaux Daniel (coordinador), Las segundas residencias en México: un balance,
México, Plaza y Valdés Editores y Universidad del
Caribe, Colección Geografía, pp. 99-117.
Humboldt, Alejandro (1985). Ensayo político sobre el reino de la Nueva España. México, Grupo Editorial Miguel Ángel Porrúa e Instituto Cultural Helénico.
Machuca, Paulina (2015). “Fortuna de mar. Enfermedad y muerte en la carrera de Filipinas, siglo XVII”.
En Guadalupe Pinzón Ríos y Flor Trejo Rivera. El Mar:
percepciones lecturas y contextos. Una mirada cultural
a los entornos marítimos. México, D.F.: UNAM, Instituto de Investigaciones Históricas: Instituto Nacional
de Antropología e Historia, pp. 317-342.
Mathes, Michael (1976). “Piratas en la Costa de
Nueva Galicia en el siglo XVII”. Documentación Histórica Mexicana, 6 Guadalajara, Librería Font.
Mazón, Tomas (2001). Sociología del turismo.
Madrid, Editorial Centro de Estudios Ramón Areces.
Meyer, Bárbara (1988). “El Galeón de Acapulco”.
Instituto Nacional de Antropología e Historia. El Galeón de Acapulco. México, INAH, pp. 95-96.
Olveda, Jaime (2011). La costa de la Nueva Galicia. Conquista y colonización. Zapopan, El Colegio de
Jalisco.
Oteiza, Tomás (1973). Acapulco. La ciudad de las
Naos de Oriente y de las sirenas modernas. México,
Editorial Diana.
Pinzón, Guadalupe (2011). Acciones y reacciones
en los puertos del Mar del Sur. Desarrollo portuario del
Pacífico novohispano a partir de sus políticas defensivas, 1713-1789. México, Universidad Nacional Autónoma de México e Instituto de Investigaciones Dr. José
María Luis Mora.
Ramírez, Juan Manuel 1986. “Turismo y medio
ambiente: El caso de Acapulco”, Revista de Estudios

(p.p. 83-95)

�Acapulco, Guerrero a través de los siglos

Demográficos y Urbanos, pp. 479-512, http://codex.
colmex899/exlibrits/aleph (consultada el 1 de agosto
de 2013).
Ratzel, Friedrich (2009). Desde México. Apuntes
de viaje de los años 1874 y 1875. México, Editorial
Herder.
Sales, Ostwald (2000). El movimiento portuario
de Acapulco. El protagonismo de Nueva España en
la relación con Filipinas, 1587-1648. México, Plaza y
Valdés.
Trabulse, Elías (1992). Cartografía del Pacífico
1522-1792. Javier Wimer. El Galeón del Pacífico. Acapulco-Manila 1565-1815. México, Gobierno Constitucional del Estado de Guerrero, pp. 41-65.
Yuste, Carmen (1992). “El galeón en la economía
colonial”. Javier Wimer. El Galeón del Pacífico. Acapulco-Manila 1565-1815. México, Gobierno Constitucional del Estado de Guerrero, pp. 91-111.

(p.p. 83-95)

95

�Alejandro Víctor Carmona Flores fotógrafo de imaginarios saltillences

Alejandro Víctor Carmona Flores fotógrafo de imaginarios saltillences
Gabriela Carmona Ochoa1

Recibido: 30/06/2016
Aceptado: 09/08/2016

Resumen:

Abstract:

Ante los desafíos existentes donde las ciudades
son edificadas, intervenidas, construidas sin discutir
previamente su naturaleza o los cimientos teórico históricos sobre los que los creadores las están erigiendo,
ante estas obras arquitectónicas-urbanas que nos afectan a todos los que habitamos las metrópolis, es donde
surge la necesidad de realizar investigaciones histórico regionales que nos brinden bases para resolver los
problemas tanto de diseño y de planeación urbana que
tienen actualmente las ciudades. Este trabajo hace una
análisis del imaginario urbano a través del archivo fotográfico del Alejandro V. Carmona. Utilizando la netnografía como herramienta principal de investigación se
analizaron las imágenes de Internet que los cibernautas
prefieren sobre la ciudad de Saltillo del fotógrafo.

Victor Alejandro Flores Carmona Photographer
imaginary saltillences

Palabras clave:
Imaginarios urbanos, redes sociales virtuales, espacio público.

Given the existing challenges which cities are built,
intervened, built without first discussing its nature or
historical theoretical foundations on which the creators of being erected, before these architectural-urban
works that affect us all who inhabit the metropolis, is
where the need for regional historical research to give
us basis to solve the problems of both design and urban planning that are currently towns arises. This work
makes an analysis of the urban imagination through the
photographic archive of Alexander V. Carmona. Using
netnography main research tool images netizens prefer
Internet over the city of Saltillo photographer analyzed.

Keywords:
Urban imaginary, virtual social networks, public
space.

Profesora e investigadora titular C de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Coahuila. gcamonaochoa@yahoo.com.mx

1

(p.p. 97-105)

97

�Gabriela Carmona Ochoa

1. Introducción
Desde principios de 1900 existían indicios en diferentes partes del mundo sobre la necesidad de hacer
estudios de las metrópolis con una nueva visión; hacer
una exploración sobre lo urbano, donde se estudiara la
espacialidad de la ciudad pero desde un sentido inmaterial. Se expresaba que la metrópoli (Bourdin, 2007)
era mucho más que un terreno o que un conjunto de
objetos, un lugar en el cual se concibe y se comprende
la sociedad, es decir, las ciudades no son una concentración de inmuebles, y no se les puede definir sólo por
su morfología; además de lo material, la que es una
parte fundamental, la ciudad es ya concebida como un
sistema de orden económico y de orden social que le
da sentido a la materialidad. Bourdin (2007), sociólogo
urbanista, se explica la metrópoli de la siguiente manera:
[...] la metrópoli no sólo organiza los intercambios
económicos, las prácticas sociales y los vínculos entre
los individuos, sino también, en un plano más filosófico, las relaciones entre cada uno de nosotros y el mundo, es decir, la manera como lo percibimos, como le
damos sentido y lo interpretamos, la manera como nos
expresamos en él (Bourdin, 2007: 27).
Es en esta parte de la ciudad, en la parte intangible
de la metrópoli que Bourdin (2007) explica, donde el
imaginario urbano tiene vida, se integra a lo material,
lo cual es fundamental para poder percibir, dar sentido e interpretar la ciudad. Un imaginario urbano tiene
muchas formas de leerse, de comprenderse, de entenderse; puede ser a través de todos sus habitantes o de
uno solo.
Alejandro Víctor Carmona Flores, fotógrafo, relojero y comerciante, nació en Saltillo, Coahuila el 7
de marzo de 1890 y murió en la misma ciudad el 6
de agosto de 1958 a las 6 de la tarde. Hijo del joyero
originario de Guadalajara, Hipólito Carmona Hurtado
y de Gerarda Flores Rivera, oriunda de Saltillo; siendo ya adultos Hipólito Carmona y su hermano Matías
llegaron a la Ciudad de Saltillo en un año cercano a
1885 dedicados a la joyería se instalan y trabajan en
el mismo oficio. Hipólito y Matías nunca volverían a
Guadalajara. Hipólito y Gerarda tuvieron siete hijos,
cinco mujeres y dos varones, su hijo Alejandro Víctor
Carmona Flores hereda el negocio de joyería y después
de un tiempo de estar en el negocio decide arriesgarse e
incluir en él la venta de artículos fotográficos, revelado
e impresión; sin saber que con ello iniciaría su afición
por la fotografía tomando como su mejor modelo la
ciudad de Saltillo y sus alrededores; ya como fotógrafo logra captar panorámicas, calles, edificios y plazas;
edita una serie de postales y una colección especial en

98

miniatura a la que llamó Saltillo en el Bolsillo. En total
dejó un legado de 315 fotografías realizadas entre los
años 1920 a 1950.
¿Podríamos conocer el imaginario urbano de la
ciudad de Saltillo a través de las imágenes captadas por
Alejandro V. Carmona Flores, fotógrafo profesional,
cuyo trabajo fue realizado ente 1920 a 1950? Entendiendo por imaginario:
“(...) a las producciones mentales o materializadas en obras basada en imágenes visuales, (pinturas, dibujos, fotografías, etc.) en formas de habla (metáfora, símbolos narraciones)
que forman conjuntos coherentes y dinámicos
en los que se destaca una función simbólica expresada en la conjunción de sentidos propios y
figurados.” (Wunenbuger; 2003: 10)
Es importante conocer y saber entender la vida urbana desde un punto de vista distinto al que se le ha
dado en las últimas décadas; es decir, hacer estudios
desde un enfoque humanista, y una manera de conseguirlo es haciendo estudios sobre los imaginarios urbanos. Este trabajo considera a los imaginarios urbanos
como la forma en que las personas conciben y entienden una ciudad, la forma en que aprendieron como es
una ciudad, la forma en que deben comportarse en ella,
de cómo la interiorizan; hablamos también de la forma
en que manejan toda la información que brinda por sí
misma, información que obtiene a través de su imagen,
de las personas, de los sitios o lugares de interés, de
los comentarios. Un imaginario urbano es el proceso
mental que hacemos los habitantes de una ciudad cuando tejemos toda esta información, cuando la interiorizamos, cuando vamos hilando cada comentario, cada
imagen, cada calle, cada plaza, cada recuerdo, aroma
o sensación que vivimos de ese pedazo de espacio en
el que existimos y habitamos. El objetivo principal es
estudiar el imaginario urbano actual de la ciudad de
Saltillo, Coah. a través del análisis del archivo fotográfico de Alejandro Víctor Carmona Flores, analizando
las imágenes que han permanecido en el imaginario
urbano de los habitantes y cibernautas de Saltillo, es
decir cuales son las imágenes que aparecen en los sitios web de Internet del fotógrafo saltillense, indagar la
preferencia de tomas y cuales han sido discriminadas
por los cibernautas, imágenes que hasta ahora siguen
alimentando el imaginario de la ciudad.
Es indudable que los procesos históricos inciden en
la configuración actual de una ciudad; Miguel Ángel
Trotino (citado en: Patiño T. Elsa; Castillo P. Jaime;
1999:7.) afirma: “el pulso de la historia marca el ritmo vital de la ciudad y su paisaje refleja, por tanto, la

(p.p. 97-105)

�Alejandro Víctor Carmona Flores fotógrafo de imaginarios saltillences

tensión del cambio”. Una de las mayores riquezas de
las reflexiones en retrospectiva radica no sólo en la información que como se dijo anteriormente sirve como
base y es fundamental, sino en esa parte intangible, es
decir en el imaginario urbano, que nos permite ir transitando por la ciudad hasta llegar a nuestro días.
Reconocer el imaginario urbano sería de gran utilidad; ya que en el marco normativo está implicada la
participación ciudadana como un factor integrante del
proceso mismo de planificación de las ciudades; para
la toma de decisiones en un proyecto urbano sería de
gran ayuda reconocer las maneras en que es interiorizada a la ciudad; es decir, permitirá al profesionista tener
acceso a la visión de los habitantes, lo que es un paso
indispensable para involucrar participativamente a éstos en los procesos de planeación y diseño de nuestras
ciudades; en la vía de convertirlas en el escenario de la
inclusión social y de la solidaridad entre sus diferentes
actores.
¿Por qué buscar el imaginario urbano a través de
un archivo fotográfico?, ¿En qué momento una fotografía se convierte en un documento histórico? Cuando
se analiza una imagen lo que se busca es poder identificar el potencial que tiene para comunicar algo. La imagen es siempre una narración, una representación de
lo que está y de lo que no está. Roland Barthes en “La
cámara lúcida” (1980) se refiere a la fotografía como el
“esto ha sido” es decir como una prueba, un testimonio. El poder de la imagen fotográfica radica también
en hacer presente aquello que no está presente; debido
a limitaciones materiales o tecnológicas, Recio(2013)
explica que en la inmovilidad de la imagen está exhibida también la ausencia, lo que no está,
“La imagen fotográfica siempre muestra aspectos parciales de la realidad; se trata de una
representación fragmentada del tiempo y del
espacio. Una imagen fotográfica singular sólo
exhibe un instante, no representa el antes ni el
después en la continuidad de los acontecimientos, como tampoco muestra lo que existía en la
escena fuera de las márgenes de la imagen. Es
por ello que toda fotografía es objeto de incertidumbre” (Carlos Recio, 2013:4 )
Javier Maderuelo (en Moya; 2011) explica que en
las continuas transformaciones que tiene una ciudad
corresponden a momentos culturales e históricos específicos y que por medio de los artistas estos períodos
son interpretados,
“...se establece un tejido de relaciones entre la ciudad objetiva y las miradas individuales

(p.p. 97-105)

y subjetivas de sus diversos intérpretes. Cada
imagen de la ciudad, por particular que sea, es
portadora de información y, por lo tanto, susceptible de interpretaciones que permiten dotar de significado al conjunto”(Maderuelo en
Moya, Ana María; 2011:17)
A partir de lo anterior creo que es importante conocer y analizar las fotografías captadas por el fotógrafo
Alejandro Víctor Carmona Flores como documentos
históricos, dichas imágenes son capaces de dotar información valiosa del periodo en que fueron realizadas;
dicho archivo ya ha sido estudiado desde diferentes
disciplinas y de manera parcial; en esta ocasión el análisis fue realizado desde un punto de vista urbano-arquitectónico específicamente buscando el imaginario
urbano, además es importante señalar que se contó con
el archivo completo para su estudio.

2. Netnografía
El método cualitativo es la mejor opción para realizar estudios sobre los imaginarios urbanos, porque
además de discurrir dimensiones de interacción social que otros métodos no abordan, este método proporciona información relevante que, de ser estudiada
sólo por el método cuantitativo, quedaría oculta o no
sería tomada en cuenta. En este análisis en profundidad
se tomó en cuenta la perspectiva de Balcázar y otros
(2006) y la forma de construcción del conocimiento a
partir de la utilización del método cualitativo en la investigación que propone Hernández Sampieri (2010).
También se tomaron en cuenta los criterios para garantizar la objetividad, credibilidad y transferibilidad en el
enfoque cualitativo de Guba (1985). Como herramienta principal en esta investigación se utilizó la netnografía; un método de investigación cualitativa en el cual se
adaptan las técnicas de la investigación etnográfica en
el estudio de las comunidades virtuales. El neologismo
netnografía net + etnografía fue originalmente utilizado por un grupo de investigadores estadounidenses:
Neumann, Sandusky y Schatz en 1995, cuando implementaron en su investigación etnográfica los medios
electrónicos como herramientas para seguir obteniendo
información de los actores y así preservar la riqueza de
la observación que ya habían realizado en campo. Para
Turpo (2008), la definición más acertada de lo que es
la netnografía es la que proporciona Kozinets (2002):
“método de investigación derivado de las técnicas de
etnografía desarrolladas por la investigación antropológica, esto ha incrementado la posibilidad de filtrar las
complejas oportunidades de información acerca de las
comunidades en la world wide web”.

99

�Gabriela Carmona Ochoa

La etnografía virtual, etnografía cibernética, tecnografía, investigación etnográfica en línea, ciberantropología, netnografía, son algunos de los nombres con
los que se suele llamar a la investigación que se realiza en el medio virtual; el hecho es que se necesitan
instrumentos adecuados para el análisis de las nuevas
formas de socialización que generó Internet, sobre todo
a partir de los años ochenta, cuando nacieron las primeras comunidades virtuales. La netnografía no es sólo
la utilización de herramientas digitales para obtener
más información de los actores sociales. Es necesario
conocer la manera en que se relacionan éstos con el
medio digital, en el espacio virtual; conocer cómo se
desarrolla la comunicación a través de un objeto que en
este caso es la computadora, y en un espacio que se ha
diseñado para este fin; conocer densamente la cultura
del ciberespacio para poder entender a un grupo en específico y su forma de interactuar. Es un método cualitativo e interpretativo que necesita de una combinación
de participación cultural y de observación.
El espacio en el cual el etnógrafo realiza su investigación ha cambiado, el campo ha cambiado; las tribus
o grupos sociales ahora se agrupan y conviven formando redes sociales en un espacio virtual.
[...] la netnografía, como propuesta de investigación en Internet, enriquece las vertientes
del enfoque de innovación y mejoramiento social que promueven los métodos activos y participativos dentro del espectro de lo cualitativo
(metodología y práctica social), integrándose a
las transformaciones importantes que Internet
ha provocado en nuestra cotidianeidad (Turpo,
2008: 83).
En este mismo sentido Turpo menciona también la
opinión de Jung y Portella (2005): estos autores expresan que actualmente existe un gran flujo de información que caracteriza la transición de la modernidad a la
posmodernidad, que existe una distorsión de términos,
por ejemplo lo local, lo global, los cuales crean cierta
confusión en criterios metodológicos para la realización de investigaciones de este corte y que por lo tanto
se valida la utilización de la etnografía moderna (netnografía) en la observación de expresiones de representaciones de la cibercultura.
Krisztina Dörnyei y Ariel Mitev, investigadores
húngaros, explican que al igual que la etnografía, la
netnografía es un método muy flexible y que puede
adaptarse fácilmente a una variedad de situaciones;
también se utiliza la observación participante como
parte importante para la realización de una exploración, descripción y análisis más profundo del fenó-

100

meno social. La netnografía es uno de los medios por
los cuales se puede realizar un estudio antropológico
sobre lo que sucede cotidianamente en el ciberespacio,
además que proporciona mayor número de datos, con
mayor calidad y a una mayor velocidad.

3. Internet…
La globalización, fenómeno originado por la civilización occidental y que se ha expandido alrededor
del mundo en la últimas décadas, trajo consigo el incremento del uso de tecnologías digitales en la vida
cotidiana; pero además, ha generado que los usos,
costumbres y las formas de sociabilización de las personas se transformaran, sobre todo con el uso de las redes sociales virtuales, creándose espacios para realizar
dichas actividades, lugares especiales cuya principal
característica es la de ser un espacio virtual.
El espacio virtual que están utilizando actualmente
los internautas para socializar es diseñado en algunos
casos por un administrador del sistema que ofrece a sus
usuarios herramientas de sociabilización, diversión, de
contacto personal, de expresión, de intercambio con fines de lucro, de búsqueda de empleo, etc., a cambio
el administrador puede utilizar la información que se
genere en estos espacios según le convenga. Existen lugares virtuales para socializar, con mucho menos éxito
que las anteriormente mencionadas, que son creadas o
diseñadas por personas y que surgen sólo con motivos
de intercambio de información, sociabilización, ayuda,
contacto personal entre usuarios que tienen gustos, aficiones y cosas en común; por ejemplo, los blogs. Por
lo tanto, es posible hacer una distinción de los nuevos
espacios virtuales que está utilizando la gente para socializar:

4. Plataformas on-line de comunicación
Buscadores
Son sitos que proporcionan rankings sobre los contenidos y sobre todos los sitios que existen en Internet.
Por lo general el lugar que ocupa un sitio en un buscador depende del número de visitas que ha recibido y de
ello depende su reputación.
Blogs
Es un diario digital en el cual el autor o autores
publican comentarios periódicamente sobre temas que
les interesan. Además de los comentarios es posible ver
fotografías, videos, enlaces a otros sitios, vínculos, el
número de seguidores o de visitas, descargas, etc.

(p.p. 97-105)

�Alejandro Víctor Carmona Flores fotógrafo de imaginarios saltillences

Redes
Son una clase de comunidades que están delimitadas en espacio virtual, el cual permite vincularse con
otras personas mediante una invitación.
Comunidades
Vínculos con personas u organizaciones compuestos por una estructura de comunidad que contiene las
relaciones sociales entre los propios actores y la información proporcionada. Hay versiones de recreo o pro-

fesionales de la agrupación sobre la base de la información. Además de los enlaces también es un medio de
expresión para los usuarios de diferentes aplicaciones,
pueden hacer su perfil único para dar su propio mensaje. Contenido público.
¿Pero de las plataformas de comunicación anteriormente mencionadas en cuales de ellas aparecen
fotografías de Carmona Flores? A continuación se presenta un esquema de lo que se encontró:

Figura 1. Plataformas de comunicación en Internet en las que aparecen fotografías de
Alejandro V. Carmona F.

Fuente: elaboración propia

(p.p. 97-105)

Figura 2. ??????

Figura 3. ??????

Fuente: elaboración propia

Fuente: elaboración propia

101

�Gabriela Carmona Ochoa

También se realizaron planos de la ciudad de Saltillo señalando los lugares que fueron captados por el
fotógrafo y en los cuales se pudo observar que además
de realizar tomas en diferentes épocas; el fotógrafo
muestra una notable preferencia por hacer tomas de día
y de noche de la plaza independencia y su contexto edificado, de la Alameda de Saltillo y de la Plaza Acuña y
los edificios que la rodean.

Figura. ??????

Figura. ??????

Fuente: ??????
Figura. ??????

Fuente: ??????
Figura. ??????

Fuente: ??????

la plaza Acuña, 9 de la Alameda, 7 de la plaza Independencia y una de la plaza San Francisco; los comentarios que realizan junto con la publicación de las tomas
antes mencionadas hacen referencia a la nostalgia.
Figura. ??????
Fuente: ??????

Se logró identificar en Internet las imágenes del archivo fotográfico de Alejandro Víctor Carmona Flores
en el periodo histórico desde 1920 a 1950 que ayudan
a formar el imaginario Urbano de la ciudad de Saltillo actual; todas las fotografías de Carmona Flores que
aparecen en la web son de día y algunas han sido modificadas para dar una apariencia de mas antigüedad,
acompañadas en ocasiones por melodías de la época o
de la Rondalla de Saltillo.
Cabe destacar la preferencia de los cibernautas por
los espacios públicos; se detectaron un total de 43 diferentes fotografías del fotógrafo de las cuales 6 son de

102

Fuente: ??????

(p.p. 97-105)

�Alejandro Víctor Carmona Flores fotógrafo de imaginarios saltillences

Figura. ??????

tas sobre la fotografía.
BALCAZAR, Patricia y otros. (2010). Investigación Cualitativa. Universidad del Estado de México.
México.
BOURDIN, Alain. (2007). La metrópoli de los
individuos. Ed. Lupus Inquisitor. México. CANETO,
Claudio (2000) Geografía de la percepción urbana.
¿Cómo vemos la ciudad?. Colección Lugar Docente.
Ed. Lugar Editorial, S.A.

Fuente: ??????

5. Conclusiones
De lo anterior podemos inferir que los actuales ciudadanos de la Ciudad de Saltillo y cibernautas asiduos
denotan una preferencia por los espacios públicos y
dejan a un lado edificios privados; el saltillense elige
los espacios sociales que fueron utilizados por sus antepasados y a los tiene acceso, aunque revelan nostalgia en los comentarios que acompañan a las fotografías
observamos factores de apropiación que sirven para la
construcción de la imagen de la ciudad y logran que
el cibernauta saltillense se identifique con su ciudad y
pueda tener vivencias al igual que las tuvieron sus ancestros, estar ligados en la historia de Saltillo haciendo
una proyección hacia el pasado ayudando así a conformar el imaginario urbano de la ciudad actual. La
ciudad se reconstruye gracias a los espacios urbanos
que tienen historia.

6. Referencias
ALMÉRAS, Diane. (2009). Lecturas en torno al
concepto de imaginario: apuntes teóricos sobre el
aporte de la memoria a la construcción social. http://
www2.cyberhumanitatis.uchile.cl/19almeras.html.
ARGAN, Giulio Carlo. (1977). El concepto del espacio arquitectónico, desde el Barroco a nuestros días.
Ed. Nueva Visión, Buenos Aires, Argentina.
BACHELARD, Gaston. (1943/1994). El aire y los
sueños: ensayo sobre la imaginación del movimiento.
(3a reimp.) Santa Fe de Bogotá. Fondo de Cultura Económica.
BARTHES, Roland. (1980) La cámara lúcida. No-

(p.p. 97-105)

CAMPOS Salgado, José Ángel. (1993). Transformaciones de la arquitectura y la ciudad. Facultad de
Arquitectura. Universidad Nacional Autónoma de México. México.
CARMONA Ochoa, Gabriela (2015) Ciudad imaginaria y sociedad virtual. Las redes sociales virtuales
como medio para el análisis de los imaginarios urbanos. Universidad de Guadalajara-Universidad Autónoma de Coahuila. México.
CASTORIADIS, Cornelius. (1997). El avance de
la insignificancia. Ed. Eudeba, Argentina.
ECO, Umberto. (1975). La estructura ausente.
Barcelona: Lumen. [Edición original italiana, 1968].
DUBOIS, Philippe.(1986) El acto fotográfico De
la Representación a la Recepción Barcelona, Paidós,
192 p. Colección: Comunicación.
FAIRCLOUGH, Norman y WODAK, Ruth.
(1997). Critical Discourse Analysis. En: T.A. Van Dijk
(ed.) Discourse as Social Interaction. London: Sage;
págs. 258-284.
FOSTER, G. (1980). Las Culturas Tradicionales y
los Cambios Técnicos. Fondo de Cultura Económica,
México.
GAITÁN, J.A. (1991). Historia, comunicación y
reproducción social en la transición española. Análisis de las expresiones generales y universales de la
representación del acontecer en un diario de referencia
dominante. El País, 1976, 1981. Madrid: Universidad
Complutense de Madrid.
GAITÁN, J.A. &amp; J.L. Piñuel Raigada. (1997). Técnicas de investigación social. Elaboración y registro
de datos. Madrid: Síntesis.

103

�Gabriela Carmona Ochoa

GARCIA Ortega, Roberto (2003). Monterrey y
Saltillo hacia un nuevo modelo de planeación y Gestión urbana metropolitana. Colegio de la Frontera Norte, Universidad Autónoma de Coahuila. México.
GARZA Villareal, Gustavo (1996) Cincuenta años
de investigación urbana y regional en México, 19401991. El Colegio de México, Centro de Estudios Demográficos y de Desarrollo Urbano. México. D.F.
SALAZAR, Jezreel. (2006). La ciudad como texto.
La cronica urbana de Carlos Monsiváis. Universidad
Autónoma de Nuevo León. Monterrey, N.L. México.
JOLY, Martine. (2003) La interpretación de la
imagen. Entre la memoria, estereotipo y seducción.
Paidos Ibérica.
LINDÓN, Alicia. (2007). La ciudad y la vida urbana a través de los imaginarios urbanos. Revista Eure
(Vol. XXXIII, N° 99), Santiago, Chile.
LINDÓN, Alicia. (2007). La ciudad y la vida urbana a través de los imaginarios urbanos. Revista EURE
(Vol. XXXIII, No. 99) Santiago de Chile.
LINDON, Alicia. (2007). Los imaginarios urbanos
y el constructivismo geográfico: los hologramas espaciales. Revista EURE (Vol. XXXIII; No. 99) pp.31-46.
Santiago de Chile.
LOZADA, Santeliz Mireya. (2007). -El otro es el
enemigo- Representaciones e imaginarios sociales en
tiempos de polarización: el caso de Venezuela. Artículo
publicado en Espacios imaginarios y representaciones
sociales. Aportes desde Latinoamérica. Coords: Angela Arruda, Martha de Alba. Barcelona, Anthropos-Universidad Autónoma Metropolitana. España.
MARTÍN Serrano, M. (1989). La producción social de comunicación. Madrid: Alianza Universidad.
MARTÍN Serrano, M. et al. (1981). Epistemología
de la comunicación y análisis de la referencia. Madrid:
Visor.
MOYA Pellitero, Ana Ma. (2011). La percepción
del paisaje urbano. Ed. Biblioteca Nueva. Madrid, España.
MUNTAÑOLA, Joseph. (1985). Comprender la
arquitectura. Barcelona, Teide.

104

NARVÁEZ, Adolfo. (2006). Ciudades difíciles. El
futuro de la vida urbana frente a la globalización. México, Plaza y Valdés.
PADILLA, José Trinidad. (2006). Imaginarios
y representaciones políticas en el México actual. En
IMAGO AMERICAE, Revista de estudios del imaginario. Año I no.1. Ed. Prometeo. Centro Extremeño de
Estudios y Cooperación con Iberoamérica, CEXECI,
Universidad de Guadalajara, Universidad de Florencia,
Universidad Nacional de la Plata. Dirección Miguel
Rojas Mix, Martha Confield.
PARRA, Eduardo Antonio (1997). Ciudad y memoria. Compilación. Consejo para la Cultura de Nuevo
León. México.
PATIÑO Tovar, Elsa; CASTILLO Plama, Jaime
(1999). Historia Urbana. 2do. Congreso RNIU: Investigación Urbana y Regional. Balance y Perspectivas.
Ed. De la Red Nacional de Investigación Urbana y Secretaria de Desarrollo Urbano y Vivienda del Gobierno
del D.F. México.
RECIO Dávila, Carlos (2013) Inmovilidad en la
fotografía. Memoria, seducción e incertidumbre. Antología del seminario “La fotografía y el cine en la
historia”. Escuela de Ciencias Sociales, Universidad
Autónoma de Coahuila. México.
RECIO, Carlos. CARABAZA, Julieta (2008). Voces, textos e imágenes. Hacia una historia de los medios
de comunicación en Coahuila. Facultad de Ciencias de
la Comunicación. Universidad Autónoma de Coahuila.
México.
ROJAS Mix, Miguel. (2006). La revolución epistemológica. Notas. En IMAGO AMERICAE, Revista
de estudios del imaginario. Año I no.1. Ed. Prometeo.
Centro Extremeño de Estudios y Cooperación con
Iberoamérica, CEXECI, Universidad de Guadalajara,
Universidad de Florencia, Universidad Nacional de la
Plata. Dirección Miguel Rojas Mix, Martha Confield.
SILVA, Ana. (2008) Imágenes e imaginarios urbanos en la “Ciudad de las Sierras”. PROINCOMSCI,
Facultad de Ciencias Sociales, UNICEN. 2 Programa
de Doctorado, FFyL, Universidad de Buenos Aires,
Argentina. TILLY, Charles. (2010). Los Movimientos
Sociales. 1768-2008. Desde sus orígenes a Facebook.
Ed. Crítica. España.

(p.p. 97-105)

�Alejandro Víctor Carmona Flores fotógrafo de imaginarios saltillences

VAZQUEZ, Gerardo. (2009). El imaginario de
la Ciudad de Monterrey. AEDIFICARE. Facultad de
Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo
León. México.
VAZQUEZ, Gerardo. (2010.) Apuntes del seminario imaginarios y virtualización. Impartido en Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo
León. México.
WUNENBURGER, Jean-Jacques (2003). Antropología del Imaginario. Ed. Del Sol. Buenos Aires,
Argentina.

(p.p. 97-105)

105

�Quién vive dónde. Las condiciones de habitabilidad de la población que vive en las grandes ciudades andaluzas

Reseña Del Libro: “Quién vive dónde. Las condiciones de
habitabilidad de la población que vive en las grandes ciudades andaluzas”
Egea Jiménez, Carmen; y Nieto Calmaestra, José Antonio (coord.) (2015). Quién vive dónde. Las condiciones
de habitabilidad de la población que vive en las grandes ciudades andaluzas. Granada: Universidad de Granada,
373 páginas. ISBN: 978-84-338-5836-8.

Diego Sánchez-González1
La geografía humana y, especialmente, la geografía social se han interesado por analizar las condiciones
de habitabilidad de la población (Pacione, 1983; Knox
&amp; Pinch, 2010), con acercamientos a los procesos de
segregación residencial y pobreza en contextos urbanos y metropolitanos (Peach, 1975; Harvey, 1977; Buzai, 2014). Así, los estudios geográficos sobre habitabilidad, como expresión de dónde y cómo vive la gente
en sus viviendas y barrios, permiten aproximarnos a las
condiciones de vida de la población, sobre todo, desfavorecida que reside en nuestras ciudades. También, en
la literatura encontramos diferentes abordajes sobre la
población desfavorecida andaluza, aunque existe todavía un limitado conocimiento sobre sus causas y consecuencias en el tejido social y urbano de la región (Egea
et al. 2008 y 2009; Mora, 2011; Torres, 2013).
La obra reseñada y titulada Quién vive dónde. Las
condiciones de habitabilidad de la población que vive
en las grandes ciudades andaluzas (Universidad de
Granada 2015), coordinada por Carmen Egea Jiménez
y José Antonio Nieto Calmaestra, es un libro-atlas de
recomendable lectura, y apoyado en reveladoras imá-

genes y gráficos, que permiten una visión actual de las
condiciones de habitabilidad de la población desfavorecida en las principales urbes andaluzas, cuyo conocimiento brinda enormes posibilidades a la planificación
de las políticas sociales en la región. Además, es un
alegato, muchas veces anhelado, en favor de reivindicar el Derecho a la Ciudad.
A lo largo de sus 373 páginas, estructuras en cinco capítulos, el lector se aproxima al resultado de un
arduo trabajo estadístico y cartográfico que posibilitó
el diagnóstico de las condiciones de habitabilidad de
la población andaluza desfavorecida residente en las
grandes ciudades, a través del empleo de tres indicadores, como desfavorecimiento, déficit habitacional y
niveles de desventaja socio-habitacional. Precisamente, esta investigación solventa de forma adecuada los
problemas metodológicos derivados de los cambios introducidos por el Instituto Nacional de Estadística en la
elaboración y composición de los censos de población
y vivienda de 2001 y 2011, los cuales, han aumentado de forma considerable la dificultad en el análisis y
la comparación de los datos estadísticos y cartográfi-

Doctor en Geografía y Máster en Gerontología Social por la Universidad de Granada; Profesor-Investigador Titular de la Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León; y miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT). diego.sanchezgn@uanl.edu.mx.
1

(p.p. 109-111)

109

�Diego Sánchez González

cos; así como obliga a reflexionar sobre el presente y
futuro de de las fuentes censales (Fabre et al. 2013).
Asimismo, la escalas geográficas implementadas en el
estudio, como la escala censal, posibilitan un análisis
comparativo de los datos censales e indicadores de habitabilidad a nivel urbano, provincial, regional y nacional, que resulta accesible y facilita su comprensión
para público en general.
En el primer capítulo, el armazón de la investigación, Danu Fabre, José Antonio Nieto y Francisco
Javier Toro, abordan las diferentes teorías, enfoques
y conceptos de la investigación de las condiciones de
habitabilidad de la población. Aquí, se reflexiona sobre los conceptos de desarrollo y, sobre todo, de desfavorecimiento, vinculado con frecuencia a pobreza,
desigualdad, exclusión y vulnerabilidad social (Alguacil, 2006; Sánchez-González y Egea, 2011; Egea et al.
2012). Al respecto, la geografía social y, en general, las
ciencias sociales, han tratado de desvelar las relaciones
entre las características socioeconómicas de la población vulnerable andaluza, como las personas mayores
e inmigrantes, y el contexto ambiental que habita, a través de un análisis multivariado y geoestadístico a escala censal (Sánchez-González, 2009ab; Checa-Olmos et
al. 2011).
El capítulo segundo, realizado por José Antonio
Cañete, Francisco Javier Toro, Juan Carlos Maroto,
Luis Miguel Sánchez, Eugenio Cejudo, Alberto Capote y Diego Sánchez, se centra en los indicadores que
explican las condiciones de desfavorecimiento de la
población. Aquí, se describen las características sociodemográficas de la población residente en las grandes
urbes andaluzas, como la estructura de la población según género y edad, el hacinamiento, la baja formación,
la ocupación temporal, el desempleo, y los grupos vulnerables, como personas mayores viviendo solas, madres solas que viven con sus hijos, hogares sin personas
ocupadas, personas que pagan una hipoteca y población extranjera procedente de África.
En el capítulo tercero, elaborado por Francisco
Javier Toro, Francisco Navarro, Juan Carlos Maroto
y Diego Sánchez, se abordan los indicadores que explican las condiciones de habitabilidad de viviendas y
edificios, lo que posibilita una aproximación al contexto ambiental de la vivienda habitada por la población
desfavorecida andaluza. Al respecto, se describen las
características básicas de la vivienda, como el tamaño,
la antigüedad y el estado de conservación, así como la
dotación de servicios básicos y servicios que facilitan
la movilidad.
El cuarto capítulo, desventajas socio-habitacionales (geografía de las desigualdades), firmado por José
Antonio Nieto, Carmen Egea y Enrique Martín, nos

110

propone un diagnóstico de las condiciones de habitabilidad de la población andaluza desfavorecida residente
en las grandes ciudades, a través del empleo de tres
indicadores, como el nivel de desfavorecimiento, las
deficitarias condiciones de habitabilidad de la población, y la desigual situación social y habitacional.
El quinto y último capítulo, desfavorecimiento
y habitabilidad, concluyendo sobre la realidad de las
grandes ciudades andaluzas, de Diego Sánchez, sintetiza las aportaciones realizadas a lo largo de la investigación y su especial contribución al ámbito de la discusión teórica y metodológica sobre desfavorecimiento y
habitabilidad en el ámbito de las principales urbes de
Andalucía. También, se reflexiona sobre los retos de las
políticas sociales para favorecer la habitabilidad de los
entornos físicos y sociales de las grandes urbes andaluzas, así como propiciar la reducción de los niveles de
desfavorecimiento de la población, a través de impulsar su participación y empoderamiento, en un ejercicio de justifica socio-ambiental y de reivindicación del
derecho a la ciudad. Además, se ahonda en la idea de
que la mejor planificación urbana debe comprender la
importancia de la ciudad como la suma de sus diversas
comunidades y la capacidad de generar estrategias de
desarrollo e integración social a partir de hacer habitables sus heterogéneos ambientes.
En definitiva, una recomendable novedad editorial
que persigue la rigurosidad metodológica, que posibilita un acertado diagnóstico, a través del tratamiento estadístico y cartográfico de las fuentes censales a
escala microurbana; y, sobre todo, una atenta y aguda
mirada geográfica a las claves que encierran los problemas de segregación urbana y exclusión social que
experimentas los grupos desfavorecidos. Por ello, consideramos que esta obra será de especial interés para
profesionales, investigadores y responsables públicos
a nivel local y regional, ya que, este libro proporciona
un acercamiento teórico y metodológico al reto de la
desigualdad socioespacial existente en las urbes andaluzas y españolas, el cual, se ha dimensionado como
consecuencia de la grave crisis económica, y hace más
necesarias y urgentes las políticas sociales.

Referencias
Alguacil Gómez, Julio (2006). “Barrios desfavorecidos: Diagnóstico de la situación española”, en Fernando Vidal Fernández (dir.), V Informe de Políticas
Sociales. La exclusión social y el estado de bienestar
en España. Madrid: FUHEM, pp. 156-167.
Buzai, Gustavo D. (2014). Mapas sociales urbanos. Buenos Aires: Lugar Editorial.

(p.p. 109-111)

�Quién vive dónde. Las condiciones de habitabilidad de la población que vive en las grandes ciudades andaluzas

Checa-Olmos, Juan Carlos, Arjona-Garrido, Ángeles, &amp; Checa-Olmos, Francisco. (2011). “Segregación
residencial de la población extranjera en Andalucía,
España”, Papeles de población, Vol. 17, Nº 70, pp.
219-246.

Torres, Francisco (2013). Segregación urbana y
exclusión social en Sevilla. El paradigma Polígono
Sur. Sevilla: Universidad de Sevilla y Fundación Focus-Abengoa.

Egea Jiménez, Carmen; Nieto Calmaestra, Antonio; Domínguez Clemente, Javier; y González Rego,
René A. (2008). Vulnerabilidad del tejido social de
los barrios desfavorecidos de Andalucía. Análisis y
potencialidades. Sevilla: Centro de Estudios Andaluces-Consejería de la Presidencia, Junta de Andalucía.
Egea Jiménez, Carmen; Nieto Calmaestra, Antonio; Domínguez Clemente, Javier; y González Rego,
René A. (2009). “Viejas y nuevas realidades urbanas.
Identificación de zonas de habitabilidad desfavorecida
en la ciudad de Granada”, Cuadernos Geográficos, 45,
83-105.
Harvey, David (1977). Urbanismo y desigualdad
social. México: Siglo XXI.
Knox, Paul; &amp; Pinch, Steven (2010). Urban Social
Geography. An Introduction. New York: Routledge.
Mora Ruiz, Vicente (coord.) (2011). Diagnóstico
de territorios desfavorecidos en la ciudad de Sevilla.
Sevilla: Escandón.
Pacione, Michael (ed.). Progress in Urban Geography. New York: Routledge.
Peach, C. (ed.) (1975). Urban Social Segregation.
London: Longman.
Sánchez-González, Diego (2009a). “Geografía del
envejecimiento vulnerable y su contexto ambiental en
la ciudad de Granada: Discapacidad, dependencia y exclusión social”, Cuadernos Geográficos, Nº 45, Octubre-Marzo, pp. 107-135.
Sánchez-González, Diego (2009b). “Contexto ambiental y experiencia espacial de envejecer en el lugar:
el caso de Granada”, Papeles de población, 15 (60),
175-213.
Sánchez-González, Diego; y Egea-Jiménez, Carmen. (2011). “Enfoque de vulnerabilidad social para
investigar las desventajas socioambientales: Su aplicación en el estudio de los adultos mayores”, Papeles de
población, 17(69), 151-185.

(p.p. 109-111)

111

�Imaginarios de modernidad y tradición. Arquitectura del siglo XX en América Latina.

Reseña Del Libro: “Imaginarios de modernidad y tradición. Arquitectura del siglo XX en América Latina”
Ettinger, Catherine R. (coord.) (2015). Imaginarios de modernidad y tradición. Arquitectura del siglo XX en
América Latina. México: Miguel Ángel Porrúa, 259 páginas. ISBN: 978-6074019681.

Adolfo Narváez Tijerina1
Imaginarios de modernidad y tradición, el libro
coordinado por Catherine R. Ettinger agrupa los trabajos de 14 investigadores. Se divide en tres grandes
partes, la primera trata sobre el papel que jugaron las
publicaciones periódicas sobra arquitectura moderna
en la difusión del programa e ideología del movimiento
moderno en nuestro país, la segunda parte trata sobre el
rol que jugó la promoción turística para la venta de una
imagen país específica para el consumo de los extranjeros que nos visitaban y nos visitan y la tercera parte
trata sobre el rol que han jugado las instituciones para
la promoción de unas maneras de hacer arquitectura y
de cómo ha sido definitivo el apoyo de éstas para la institucionalización de la arquitectura moderna en nuestro
país.
La lectura del texto, que está compuesto por 13 ensayos de diferentes autores, nos va llevando por este
segundo plano de la historiografía de la arquitectura
que tiene que ver más con la crítica que con los objetos del patrimonio tangible urbano-arquitectónico del
movimiento moderno mexicano. Es una mirada interesante que nos permite ver hasta qué puntos los medios

de difusión masiva de las ideas sobre arquitectura, llegaron a tener una influencia decisiva en la evolución de
este movimiento artístico internacional en nuestro país.
Paralelamente, es visible cómo en la imagen promocional del país, que se reflejaba en las guías turísticas, en las postales, en las películas de la época de
oro del cine mexicano, en su literatura, etc., se estaba
promoviendo la imagen de un pintoresquismo encantador, más conectado con las imágenes de una tradición
virreinal y campirana redescubierta por los cineastas;
de una potencia misteriosa prehispánica y explotadísima por la máquina de propaganda postrevolucionaria
de la Escuela Mexicana de Pintura.
Lo cual crearía una tensión y una contradicción que
se hizo evidente en la ruptura del México centralista,
pujante y modernizador, con la provincia, depositaria
de una tradición inmóvil. Hay en el libro de Catherine
un itinerario propuesto interesantísimo, pues pone al
descubierto cómo, en el seno de esta tensión se crearía
una de las expresiones más poderosas del arte moderno, justamente cuando el movimiento moderno se ajustara a este hecho atestiguado por Haskell: no se estaba

Profesor investigador titular de la facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León y miembro del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel III (CONACYT). adolfo.narvaeztj@uanl.edu.mx
1

(p.p. 113-114)

113

�Adolfo Benito Narváez Tijerina

viviendo la quieta sumisión a un ideario propuesto por
los titanes, el movimiento moderno en México estaba
siendo puesto a prueba por “un país de artistas”.
¿Qué resultaría de este encuentro de la arquitectura
moderna con esa gran tensión en la que vivía nuestro
pueblo en la postrevolción que nos hacía ser como Janos que mira siempre hacia un pasado remoto y hacia
un futuro esperanzador al mismo tiempo?
Son interesantes las respuestas que nos plantea Catherine en su libro y que se ven articuladas en el libro
a través de la organización precisa de los diversos ensayos. En el libro resulta esclarecedor, sobre todo el
método y el material de consulta, pues, recurriendo a
las fuentes de la crítica (inclusive usando información
epistolar privada), nos muestra que detrás de los movimientos modernizadores o pintoresquistas había programas, intereses porque la imagen que era mostrada
transmitiera la visión de lo que se quería que fuera el
país.
En efecto, si Barragán no pudiera entenderse completamente al margen del Record, otro tanto deberíamos de plantear de Pani y Arquitectura México, como
nos lo hace ver Noelle y también deberíamos seriamente plantear algo similar sobre la política modernizadora de los gobiernos del Partido Revolucionario que se
allegaron al movimiento moderno como uno de los
más fieles aliados de su propaganda. Lo que nos desvela Catherine es ese imaginario como una poderosa máquina de propaganda que forjaría ulteriormente nuestra
manera de pensar y de ver a México.
Imaginarios de Modernidad y Tradición es importante porque permite ver cómo en la formación de un
criterio estético hay muchas más cosas implicadas que
los modelos de arquitectura, nos permite ver cómo a
través de los medios es que reproducimos el gusto y
pensamos lo bello, quizás esa es la mayor potencia de
este trabajo.
Aplaudo la idea y la capacidad de Catherine de
convocar a estos intelectuales que congrega su libro
y proponernos ideas retadoras y que estoy seguro que
nos sugerirán nuevas formas de ver a la arquitectura, a
sus creadores y a nosotros mismos. Auguro para este
libro un futuro brillante.

114

(p.p. 113-114)

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="260">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3189">
                  <text>Contexto : Revista de la Facultad de Arquitectura</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479141">
                  <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="606933">
              <text>Contexto</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="606935">
              <text>2016</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="606936">
              <text>10</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="606937">
              <text>13</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="606938">
              <text>Septiembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="606939">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="606940">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="606934">
                <text>Contexto, Revista de la Facultad de Arquitectura, 2016, Vol 10, No 13, Septiembre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="606941">
                <text>Sousa-González, Eduardo, Director Editorial</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="606942">
                <text>Arquitectura</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="606943">
                <text>Urbanismo</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="606944">
                <text>Imaginario urbano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="606945">
                <text>Materiales</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="606946">
                <text>Economía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="606947">
                <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="606948">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Arquitectura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="606949">
                <text>Barrera Domínguez, Ramón Alejandro, Editor</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="606950">
                <text>Martínez Martínez Oreida, Editor</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="606951">
                <text>01/09/2016</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="606952">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="606953">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="606954">
                <text>2021263</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="606956">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="606955">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="46">
            <name>Relation</name>
            <description>A related resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="606957">
                <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1785403&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="606958">
                <text>San Nicolás de los Garza, Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="606959">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="606960">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="11586">
        <name>Arquitectura</name>
      </tag>
      <tag tagId="26566">
        <name>Cartografía</name>
      </tag>
      <tag tagId="33386">
        <name>Discapacidad</name>
      </tag>
      <tag tagId="35730">
        <name>Espacio público</name>
      </tag>
      <tag tagId="38895">
        <name>Estrategia territorial</name>
      </tag>
      <tag tagId="38892">
        <name>Habitabilidad</name>
      </tag>
      <tag tagId="38884">
        <name>Imaginarios urbanos</name>
      </tag>
      <tag tagId="14499">
        <name>Redes sociales</name>
      </tag>
      <tag tagId="38879">
        <name>Reseña</name>
      </tag>
      <tag tagId="27298">
        <name>Sustentabilidad</name>
      </tag>
      <tag tagId="38894">
        <name>Tasaciones</name>
      </tag>
      <tag tagId="38874">
        <name>Transformaciones urbanas</name>
      </tag>
      <tag tagId="38893">
        <name>Valuación masiva</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="21754" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="18048">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/260/21754/Contexto_2018-2019_Vol_12_No_17_Septiembre-Marzo.pdf</src>
        <authentication>c8dad8e1ee7421e376b51244e29301ab</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="607392">
                    <text>�Presentación número 17°
Dr. Eduardo Sousa González1

E

n este particular número monográfico de
CONTEXTO, Revista de la Facultad de
Arquitectura de la Universidad Autónoma
de Nuevo León, se invitó a participar como editores
a los doctores Gerardo Vázquez Rodríguez y Milton Aragón Palacios, profesores investigadores de
reconocida experiencia y pertenecientes a la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma
de Nuevo León y a la Facultad de Arquitectura de
la Universidad de Coahuila, respectivamente; número en el que se profundiza en una temática que
agudamente se circunscribe a la transformación
procesal e histórica de los espacios de la ciudad,
en un proceso en el que se propone como algo imperativo su recuperación y replanteamiento, desde
el tema de: las humanidades, el conocimiento del
ser y su intrínseca relación con la multiplicidad de
variables relacionadas con el espacio urbano; de
ahí la importancia del abordaje de esta temática sui
géneris que a continuación se presenta.
Es importante subrayar la cuidadosa selección
y el impecable arbitraje de las contribuciones que
forman parte de este número temático, generado y
tutelado en concordancia con la normativa de la Revista, por los doctores Vázquez Rodríguez y Aragón
Palacios, bajo el título de Urbe y Humanismo.
Finalmente, es necesario reconocer que lo
expuesto a través de este número de CONTEXTO, es un esfuerzo continuado a lo largo de
muchos años por mantener una calidad de excelencia editorial, que ha sido compartido por
autores, pares de evaluadores, el Comité Editorial, el Coordinador Editorial, el equipo de apoyo y por supuesto, las autoridades institucionales que forman la Facultad de Arquitectura y la
Universidad Autónoma de Nuevo León.

URBE Y HUMANISMO:
Dr. Gerardo Vázquez Rodríguez, Dr. Milton Aragón Palacios.
Mauricio Beuchot (2017: 22) menciona que:
“Las humanidades son disciplinas para el conocimiento del ser humano y por eso nos conciernen
tanto, ya que, si no logramos comprender algo al
hombre, estamos perdiendo el fruto de tantas tribulaciones”. Lo dicho por Beuchot nos pone en
el centro de un debate que inacabado y por momentos rezagado en las investigaciones urbanas.
Puesto que las ciudades son humanas y son la
materialización de la necesidad de resguardo del
ser humano que se ha ido estetizando. No sólo es
el edificio por su pura función. Lo importante es
también el sentido que transmite esa forma. La
urbe no debe olvidar lo humano, de ahí que sean
necesarias reflexiones teóricas y propuestas metodológicas para conocer el sentido de lo humano
en el espacio urbano y con ello buscar la armonía
del espacio que permita el bien vivir.
Esto porque la transformación de la ciudad en
los últimos doscientos años, ha sido dinámica, intensa y exacerbada, desde la segunda mitad del
siglo pasado, hasta nuestro tiempo. En el marco
histórico de la humanidad actual podemos describir un escenario sumamente complejo en nuestras
urbes masivas, globalizadas y consumidoras. De
ahí la necesidad de debates permanentes entre
teóricos y especialistas para clarificar y ampliar
las maneras en las que podamos comprender estas
ciudades que habitamos por medio de su estudio.
Debates que intentan nombrarlas adecuadamente
y diagnosticarla meticulosamente, pero esta tarea,
de reflexión, justificación y desarrollo no es sencilla. Y se complica más si sólo se parte desde la

1

Doctor en Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos, Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma de Nuevo
León. Profesor-Investigador de la Facultad de Arquitectura, Universidad Autónoma de Nuevo León; miembro de la Academia Mexicana de
Ciencias AMC y del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT), reconocido en el Nivel 2. E-mail: eduardo.sousagn@uanl.edu.mx

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

5

�Sousa González
funcionalidad y operatividad de la urbe. El exceso de racionalidad en el discurso urbano hace que
se pierda el sentido de lo humano.
Además, los espacios y los objetos racionalistas del siglo xx y xxi, manifestaron una higiene
de ideologías a manera de tabla rasa que intentaba
negar cualquier contribución del aspecto emocional humano en la vida cotidiana. Las ciudades se
diseñaron para el permanente orden y control. Lo
que trajo como consecuencia, que las ciudades
se volvieran un escenario futurista desde la autoridad de la maquina ante el hombre. Bajo ese
escenario de exceso de tecnificación y racionalización, las ciudades se empezaron a diseñar para
el objeto de progreso antes que para la vida.
Esa alta racionalidad en la que se funda y se
desarrolla nuestro hábitat contemporáneo, es la
que ha generado una ruptura formal, desde su
institucionalización a principios del siglo xx, con
el humanismo. Ante ello, el diseño de la ciudad,
su arquitectura y el diseño, se transformaron racionalmente en procesos programados de producción masiva. Pues por la gran población que estaba
habida de obtener diseño para todos, se justificó
el abandono de la individualidad humanista y su
visión de crecimiento desde el hombre por el hombre. Sin embargo, aunque el humanismo intento
verse desde la lógica de un método que se podría
abandonar a cambio de resultados proyectados y
controlados su ausencia se acrecentó en la vida cotidiana del ser humano y su espacio de vanguardia.
Ante lo anterior, autores como Lefebvre
(2017), denunciaron la pretensión del urbanismo
funcionalista por someter a la ciudad que el poder
percibía como amenaza, como un espacio insano,
sospechoso, incontrolable. El intento de ordenar
tanto el espacio como las funciones y otros elementos urbanos a través de la fragmentación daba
como resultado la muerte de la ciudad, la homogeneidad, la monotonía. Gonzales y Torres (2012)
señalan sobre las ciudades tardo modernas o de
consumo: no constituyen un marco para la realización entre los individuos, sino, en el mejor de
los casos, un marco para el consumo en el sentido
amplio; en el tejido urbano encontramos multitud
de sistemas de distribución de bienes, mensajes,
estímulos, normas, controles, etcétera, hechos todos para consumirse sin esfuerzo. En dependencia de lo anterior, es realidad que estas ciudades
de la tarde modernidad no están enfatizadas o
diseñadas para establecer vínculos de afiliación
y comunicación entre los individuos. La ciudad
6

actual en sus patrones de conducta dictados por el
diseño premia nodos urbanos que incentivan las
dinámicas de consumo masivo y se favorecen por
medio de estas dinámicas el establecimiento de
uniones sociales y de comunicación.
Entonces, exponiendo la temática desde una
gran escala que permita ser incluyente de los diferentes fenómenos urbanos contemporáneo, podríamos asignar nuestro tiempo como el resultado
todavía intenso de un proyecto racionalista ampliamente justificado por el maquinismo de la industrialización y el materialismo como una ideología hegemónica. Nuestro tiempo aun es parte
de un proyecto de liberación ideológica de las
grandes masas sociales por medio de la racionalidad homogénea que se justificó desde las escuelas
fundadas por teóricos como Descartes, Spinoza o
Locke. En muchos sentidos y tras poner en prácticas estas teorías el ser humano se volvió tan solo
un indicador que perdía su cultura en un promedio. Bajo el aspecto urbano funcionalista los individuos se transforman en notaciones que sirven
para tomar decisiones en zonificaciones artificiales y proyecciones de crecimiento.
Bajo este contexto en el cual las decisiones de
la producción de la ciudad dejan de lado al sujeto
y lo vuelven valor numérico, se cuantifica y se
esfuman las cualidades de lo humano. He ahí la
importancia y pertinencia de recuperar el conocimiento del ser en su relación con la ciudad desde
las humanidades. De esto va el presente dossier
que reúne diversos especialistas en disciplinas
humanísticas, como lo son filósofos, historiadores, arquitectos y geógrafos. Reflexionando
sobre la ciudad desde el arte, el espacio, los imaginarios, la historia, la literatura. La ciudad vista
desde más allá de lo numérico, desde su sentido
primordial de lo humano.
El dossier inicia con un texto de Aldo Enrici
sobre la filosofía en el arte de Frida Kahlo, en el
cual a partir del estudio de la obra de la pintora
mexicana, se presenta la colisión cultural entre
los mestizajes. Donde Kahlo, a través del arte
como interpelación de lo urbano, representa la
ambigüedad americana. Jaime Vergara Muñoz, a
partir del Quijote, hace una propuesta de cómo la
literatura puede ayudar a la formación de los arquitectos, por medio de a ubicación de las figuras
literarias presentes en los proyectos arquitectónicos. Catherine Ettinger hace un recorrido por las
propuestas teóricas de la arquitectura moderna de
Richard Neutra en Latinoamérica, presentando su
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Presentación.
enfoque centrado en el ser humano como cuerpo
y ser social, así como la influencia en sus trabajos teóricos de los avances de las neurociencias
de su época que consolidaron su proyecto humanista. En su texto Alejandro Leal Menegus presenta el caso del multifamiliar para maestros de
la UNAM ubicado en la zona de CU, proyecto
de Mario Pani y Salvador Ortega que fue de los
primeros de su tipo en México. Anna Martínez
Duran a partir de lo dicho por Ortega y Gasset
en su libro El tema de nuestro tiempo, hace una
reflexión sobre el sentido de la casa en la modernidad a partir de sus distintos modos de habitar y
construir. Jorge Gasca Salas presentan una propuesta para construir una teoría de la ciudad, en
dicha propuesta se centra en la relación entre la
ciudad y el espacio-tiempo a partir de las implicaciones que se derivan de la discusión filosófica
concerniente. Gabriela Carmona Ochoa y Adolfo
Narváez presentan un texto sobre como alguno
de los imaginarios urbanos presentan vínculos
hacia las ideas sobre eugenesia, manifestándose
en el diseño basado en ideas de perfección presente en las ciudades contemporáneas por medio
del control. Milton Aragón aborda el tema de los
imaginarios desde la propuesta de los correlatos
de los imaginarios de la ciudad y su relación con
la identidad simbólica de éstas, ejemplificándolo en el caso de la ciudad de Monterrey, México.
Antonio Palacios García, Pablo Mateos y Carmen
Hidalgo, presentan una revisión bibliográfica de
métodos para estudiar la vulnerabilidad en ámbitos urbanos. El número se cierra con una reseña
del libro Ciudades inimaginables. El imaginario
hegemónico tras la Globalización de Adolfo Narváez, hecha por Adriana Melissa Ávila Loera.
Esperemos y el presente dossier permita fomentar la reflexión humanista en los estudios de
la ciudad. Con la finalidad de regresar a los seres
humanos como el centro de la investigación y
diseño de la urbe.

Referencias bibliográficas.
Beuchot, M. (2017). Perspectivas hermenéuticas.
México: Siglo XXI/Universidad Anáhuac
Lefebvre, H. (2017). El derecho a la Ciudad. Madrid: Capitán Swing.
González Ochoa, C. y R. Torres Amaya. (2012).
Diseño y Consumo en la Sociedad Contemporánea. México: Designo.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

7

�La filosofía en el arte de Frida Kahlo. La colisión de
mestizajes en América como interpelación de lo urbano.
The philosophy in Frida Kahlo’s art. The collision of miscegenation in America
as an interpellation of the urban.
Recibido: mayo/2018
Aceptado: agosto/2018

Aldo Enrici1

Resumen

Abstract

La colisión cultural expresada en los autorretratos
de Frida Kahlo es algo que América vive filosóficamente entre el Estar y el Ser. Lo precolombino
rodea a la civilización europea como “espacio vital indeterminado” con un horizonte contingente,
confundiéndose con la barbarie vegetal. Lo salvaje
se presenta de un modo inminente. No hay belleza sino una inmensidad sublime, a punto de caer
sobre la cultura urbana dentro de una dialéctica
entre lo bárbaro y lo civilizado. De acuerdo con el
pensador argentino Rodolfo Kusch en América el
espacio vital anterior a la llegada europea o primer
mestizaje no ha sido superado, acecha al segundo mestizaje Americano a partir del contacto con
Europa. Corresponde a una ontología del “Estar”
que siempre vuelve a presentarse. No es un estadio superado sino que acecha constantemente a la
ciudadanía. La colisión entre el primer mestizaje y
el segundo mestizaje se mantiene actualmente. Se
introduce en aspectos urbanísticos que muestran
la ambigüedad americana. Frida Kahlo da cuenta
de esta ambigüedad a través del arte como interpelación de lo urbano. Su rostro persevera estable
en un modo de ser europeo, en cambio su cuerpo
se reentrama con el primer mestizaje. En la obra
“Autorretrato en la frontera” se muestra el contraste entre esos dos mestizajes que, aunque parecen
separados como lo civilizado y lo bárbaro, no obstante mantienen una conexión.

The cultural collision expressed in Frida Kahlo’s
self-portraits is something that America lives philosophically between Estar and Ser. The pre-Columbian surrounds European civilization as “indeterminate vital space” with a contingent horizon,
confusing itself with vegetal barbarism. The wild
appears in an imminent way. There is no beauty
but a sublime immensity, about to fall on the urban
culture within a dialectic between the barbarian and
the civilized. According to the Argentine thinker
Rodolfo Kusch in America, the vital space prior to
the European arrival or first miscegenation has not
been surpassed, stalking the second American miscegenation from contact with Europe. Corresponds
to an ontology of “Being” that always comes back.
It is not a surpassed stadium but it constantly stalks
the citizens. The collision between the first miscegenation and the second miscegenation is currently
maintained. It is introduced in urban aspects that
show the American ambiguity. Frida Kahlo gives
an account of this ambiguity through art as an interpellation of the urban. His face perseveres stable in a European way of being, however his body
is reentrawed with the first miscegenation. In the
work “Self-portrait on the border” shows the contrast between these two mestizajes that, although
they seem separate as the civilized and the barbaric, nevertheless maintain a connection.

Palabras Clave:

Mestizajes; Kahlo; Kusch; Urbano; Filosofía
del arte.

1

Keywords:

Miscegenation; Kahlo; Kusch; Urban; Philosophy of art.

Adscripción: Universidad Nacional de la Patagonia Austral, Argentina. Doctor en filosofía, área: hermenéutica. aenrici@uarg.unpa.edu.ar

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

11

�Enrici

1. Ambivalencia entre Ser y Estar.
El pensador argentino Rodolfo Gunter Kusch
piensa América desde la dialéctica entre el Estar
y el Ser. Si bien no es un filósofo tan difundido,
su recorrido intelectual lo lleva a que muchos de
los actuales intelectuales reconozcan una especial
filosofía, de formación europea, pero de “americanización” inusitada. Kusch maneja la lengua alemana a partir de ser hijo de inmigrantes. Ayudó en
las traducciones a notables filósofos mientras fuera
estudiante. Leyó a Heidegger y, en esta lectura se
dio cuenta de que el Dasein se aproximaba al Estar, que Kusch posteriormente establecerá como
concepto fundamental de la vida americana. Por
otra parte, su idea de mestizaje es particular. Hay
mestizaje en América antes de la llegada de los europeos, quienes producirán un segundo mestizaje
carnal, muchas veces forzado. Un primer mestizaje sin violencia, de mezcla espontánea entre los
componentes vitales del paisaje. Ese mestizaje corresponde al Estar y, no ha sido superado por el
segundo mestizaje. Permanece alerta en América
como dialéctica entre el Ser y el Estar. Asoma en
ocasiones. Su aparición tiene las características de
irrumpir en la “ficción urbana” de tradición Europea, identificada con el Ser. Frida Kahlo es una de
las artistas que con más acierto muestra la constitución del primer mestizaje.
Rodolfo Kusch define el “Estar” como estructura existencial y cultural americana. En otras palabras, mientras “Ser” precisa y hace referencia a
la esencia, el concepto “Estar” señala y ubica a un
ente en una situación particular (alguien está sentado). Kusch distingue entre Ser y Estar. Ser, o “ser
alguien”, es un concepto propio de la actividad
burguesa de la Europa. Estar es considerado como
una modalidad profunda de la cultura precolombina (Kusch, 1962: 7). Nuestro vivir real implica una
“decisión a tomar” entre el ser y el Estar, pero aún
y siempre sin realizarse. Una decisión que no ha de
tomarse, que constituye nuestra autenticidad americana actual. La teoría decolonial mantiene una
cercanía con el pensamiento de Kusch. Se reconoce su impacto en la teoría decolonial por medio
del concepto de “pensamiento fronterizo” (border
thinking). Kusch intenta pensar filosóficamente
desde las “ruinas” de las categorías indígenas de
América (Mignolo, 2010). La teoría decolonial posiciona a Kusch mediante el concepto de “conciencia de inmigrante” (inmigrant consciousness), que

12

contiene el caso de la filosofía europea arribada al
contacto con América (Viveros Espinosa, 2016).
En cuanto al Dasein que Heidegger enuncia
para delimitar al hombre en su etapa existenciaria de Ser y Tiempo tiene similitud con el Estar de
Kusch, aunque para éste, el “Estar” es seminal. El
Estar yace en el origen y no en el final de una larga tradición, como Heidegger encuentra en la filosofía europea. El Dasein es traducido como “ser
ahí”, con el sentido de un “mero Estar”, de desnudo “darse”, aunque en lengua alemana no hay
verbo “Estar”. El Ser es una forma de expresar lo
real que remite a lo esencial (lo que permanece)
en la filosofía europea. Heidegger postula su Dasein como condición del Ser en una época que es
considerada como final de la historia de la filosofía, presuponiendo una historia filosófica anterior
dedicada netamente al Ser (Heidegger, 1963). La
fenomenología que Heidegger hace del Dasein
indica que tomó como objeto al “uno anónimo”
(das Man) que simplemente está (Kusch, 2003:
109-110). La barbarie americana mantiene semejanza con el “Estar” como noción clave y necesaria
para la dialéctica con otra noción, la civilización
que mantiene semejanza con el ser, lo permanente, lo esencial. La barbarie es entendida desde el
romanticismo como una etapa a sortear para aquellos que esperan progreso y civilización (Corbetta,
2014). La barbarie para Kusch no forma parte de
una etapa, sino más bien de una dialéctica sin resolver. Pero también esa dialéctica entre una civilización impuesta, por un lado, frente a la fluidez
compleja de “la barbarie” prexistente conforman
un devenir que no se puede distinguir en términos
de orden y caos. Desde este sitio puede definirse lo
complejo de América. Pese a que desde América,
en muchas situaciones nos acercamos más a una
de las actitudes (civilización, ciudad, acción) que
a otra (tierra, inconsciente, inacción) ello no significa que la barbarie sea una etapa superada. La
barbarie es una característica americana. Hay un
contrapeso que “encarna una realidad muy honda,
que hace que sus contrarios –la conciencia, la acción y la razón– […] manifiesten sus estructuras
ficticias al menor análisis” (Kusch, 2007: 22). El
“Estar” rodea la civilización como inmensidad
sublime. Desde el punto de vista estético la obra
de Frida Kahlo muestra en sus autorretratos una
convivencia ambigua entre mestizajes, donde un
primer mestizaje correspondiente a una barbarie
vegetal y precolombina protege el cuerpo dañado
por la civilización urbana del segundo mestizaje.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�La filosofía en el arte de Frida Kahlo. La colisión de mestizajes en América como interpelacíon de lo urbano.

2. Hermenéutica como posibilidad
ontológica.
La hermenéutica, con su afán de comprensión
integradora hace posible interpretar la obra de
Frida Kahlo desde una concepción ontológica.
Puesto que no necesitamos de la vida de la artista para hacer de su arte una expresión digna de
la lectura filosófica. Consideraremos dos hermenéuticas americanas. Por un lado la hermenéutica analógica, encabezada por Mauricio Beuchot
y la hermenéutica pragmática, que ha sido expuesta por Richard Rorty.
Desde la hermenéutica analógica de Mauricio
Beuchot la analogía siempre propone, al menos,
un “hilo común” entre ambos lados (Beuchot,
2005). Es interesante cómo esos hilos también se
manifiestan en Frida Kahlo pictóricamente entre
las raíces (los cables, las capilaridades) que se conectan de diferentes modos como en el espacio
subterráneo en “frontera entre las dos naciones” o
entre su cuerpo y el paisaje precolombino. El hilo
de la hermenéutica analógica ha ha permitido la
disminución de la violencia y el desarrollo de la
comprensión hacia los indígenas en la época de
la conquista. Dentro de la analogía la solidaridad
traspasa la realidad cotidiana pero sin descartarla
para entrar en la alteridad, el Estar, que se emparenta al “ser analógico” en Beuchot. Por ahora,
la hermenéutica de América se mantiene entre el
Estar y el Ser, es decir, en la alteridad leve, rara
e indefinida, queer, no tan extremos como a fines
del siglo XX, tan lingüísticos y tan antiontológicos (2003: 166-173). La analogía ha permitido la
comprensión de la posibilidad de un “cristianismo
americano” distinto al cristianismo conquistador.
La hermenéutica analógica, a su vez, hace posible
una comprensión por parte de nuestros americanos
de los errores eurocéntricos, tal cual ocurre en la
pintura de Frida Kahlo. La comprensión de injusticias no es la aceptación callada sino un esfuerzo
solidario para asimilar la falta de tolerancia analógica o exceso de univocidad en la “racionalidad
moderna” y la generación de argumentos para permitir un pensamiento inclusivo.
Por otra parte la interpretación analógica nos
permite considerar al artista y a la obra de manera separada y relacionada. En este sentido existe
un distanciamiento de la hermenéutica analógica
respecto a la romántica y psicológica. Beuchot,
por el contrario, sin negar la importancia que tie-

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

ne el autor en dicho proceso, no ve en la obra un
puente para llegar al artista. Para la obra de Frida Khalo, de acuerdo a posición mencionada nos
permite que no sea necesario conocer su intención. El texto no es una disculpa para vincularse
al autor. Por el contrario, la obra deja de ser un
pretexto. La vida de Frida es excusa para llegar
a la esteticidad. (Hernández Otañez 2016). Aunque nos movemos de modo analógico, buscando
similitudes, parecidos, pero somos estudiados de
modo digital, como bases de datos, haciendo de
lo analógico algo equívoco. La barbarie “vuelve
a nosotros la realidad profunda” como instintiva
“tentación” de vuelta al vacío acogedor. Hay que
aceptarla con valor, para que deje de perturbarnos
o para aceptar su presencia, lo cual queda de manifiesto en la obra de Kahlo. América en Kahlo se
presenta de modo dialéctico como arte crítico que
reconoce la contención de un paisaje no conquistado, en debate con la construcción europeizante
de lo ciudadano. América se encuentra escindida
entre dos verdades; una ficticia encarnada en la
ciudad y otra real encarnada que suele reaparecer
en el reverso de nuestra vida ciudadana como una
verdad más intensa que esta urdimbre racional
que traemos de afuera (Kusch, 2007: 19). Detrás
de la imagen de orden racional de la ciudad aguarda un tejido territorial colmado de abismos desde
donde sólo es certeza el “aquí y el ahora”. Lo caótico americano como el extremo de equivocidad
en la semejanza ha permitido realizar vinculaciones con el pensamiento europeo unívoco que se
había vuelto univoco. El primer mestizaje vigila
incesantemente lo urbano. Nos asalta, y ofrecemos resistencia, con el rostro inexpresivo que nos
muestra Kahlo. Resulta conveniente hablar de la
imagen sublime que aflora con fuerza territorial,
que solemos identificar con el paisaje del mar, la
selva o el desierto. Entre la vida de ficción que
“percibimos” en el paisaje urbano, cuya belleza
disfrutamos, –edificios, tecnología digital, diseños, “apenas alcanzamos a vivir” la verdad como
un fondo que vuelve a encontrarse con el ser ciudadano, al que llamamos “el Estar”. Nos encontramos cobardemente en un estado de indecisión
montado sobre un constante remolino hasta que
la barbarie reaparece, entre el ser armonioso de la
ciudad y el Estar indiferenciado vegetal.
Desde la hermenéutica pragmática norteamericana de Richard Rorty (1989) se puede decir
que la solidaridad tiene un carácter comprensivo
a partir de reconocer la ampliación del nosotros

13

�Enrici
en otredades a partir de sus propios sufrimientos
cuando nos condolemos del mismo. Rorty explica su idea de la verdad como creación solidaria a
partir de la concepción pragmatista del lenguaje
de Donald Davison y Ludwig Wittgenstein, según el cual el mundo sólo lo hacemos nosotros,
(Rorty, 1989: 26). Las descripciones del mundo
no son verdaderas o falsas pues éstos son atributos que sólo se pueden predicar de proposiciones
lingüísticas o artísticas. La solidaridad es un sentimiento de compasión con aquellos que en algún
momento se asemejan a lo que nosotros podemos
captar como dolor o sabiduría. El concepto de
«nosotros» tiene un sentido propio y no equivale a «toda la humanidad», sino que depende de
semejanzas que nos gustaría incorporar a nuestra
cultura en la forma de nuevos mestizajes. No hace
falta encontrar una esencia común a la raza humana, el reconocimiento de que hay una característica cultural que podemos incorporar a nuestra vida
es bastante para una filosofía pragmatista. Nos
hace entender que las personas dan sentido a su
vida a través de dos modos de contextualización o
mestizajes: a través de la relación con otras personas y con la comunidad (aspiración horizontal de
solidaridad)- o, a través de la relación con objetos
no comunitarios (la verdad o Dios) (aspiración
de vertical objetividad). El pensamiento filosófico
occidental se ha guiado por el apetito de objetividad. Ha tratado de fundamentar las prácticas y las
instituciones sociales en relación con la esencia del
ser humano o de la naturaleza, habiendo logrado
una mejor convivencia cuando se piensa en logros
comunitarios (Rajchman, 1985: 3-19). Es oportuno interpelarnos por la convivencia entre ambos
modos mestizajes tal como creemos que proponen,
cada uno a su manera, Kusch y Rorty.

3. Barbarie americana.
La barbarie en América se presenta de un modo
inminente. Ya no hay belleza sino una inmensidad
que llamaremos sublime, a punto de caer sobre la
cultura civilizada, al modo de acechanza. Desde
la Ilustración se denomina a esta condición como
“barbarie”, para denotar la carencia de civilización. Robert Hullot-Kentor (2010) procura entender la actual “barbarie civilizada”. Tiene presente
que este estado actual de civilización es la verdadera barbarie. La barbarie no es resultado del
retraso cultural o tecnológico, como supusieron
14

otros europeos que vinieron a América, desde artistas hasta religiosos, sino del progreso mismo.
La paradoja de la Ilustración se mantiene en esa
línea, en la que para liberarse de aquellas amenazas mitológicas, el hombre ensanchó su dominio,
generó medios de sumisión más poderosos que
nunca, con los cuales ejerció el sometimiento.
Vivimos la era más catastrófica de toda la historia de la humanidad, de toda la historia natural,
y somos incapaces de saber qué está pasando.
Tenemos la habilidad de convertir cualquier cosa
en un arma y no podemos dejar de hacerlo (Hullot-Kentor 2010: 5). Con idéntica desconfianza
hacia la ficción racional de lo civilizado, Rodolfo
Kusch propone que nos sumerjamos en lo popular
para alejarnos del mito de la civilización urbana.
Para lograr esto, tenemos que dar un “salto atrás”
que nos permita, paradójicamente, adelantar. Ese
salto hacia lo popular, dice, es “un salto hacia lo
embrionario filosófico” (Kusch, 2000: 13). El
mestizaje americano no se inicia con la conquista,
sino que es originario, viene de la época precolombina, amenazando transformar nuestra ficción
europea en una realidad cruelmente autóctona”
(Kusch, 2000: 22). El primer mestizaje, se manifiesta en el demonismo de la tierra expresado en
la comunidad de la selva pre-paisajística indeterminada, en el sentido de no ser aun percibida culturalmente ni superada por el segundo mestizaje.
Encontramos este primer mestizaje en la figura
de la “serpiente emplumada” que, constituye para
el filósofo “un momento de la vida americana”
o de la ambigüedad originaria conformada por
la fusión entre el vuelo de lo espiritual y la vitalidad que se desplaza sin soltarse de la tierra.
El mito de la serpiente emplumada como modo
de colisión vital, –el Quetzalcóatl–, manifiesta
la ambigüedad inherente a la condición de un
primer mestizaje americano, siempre presente en el tradicional segundo mestizaje, marcado
por la llegada europea: la “serpiente” es cuerpo
físico con las restricciones propias de una transición. Las “plumas” llevan los principios espirituales que precisan un asentamiento. No existe
una separación sino una constitución fantástica.
En Europa, según Hannah Arendt, desde el momento de su fundación, el territorio ciudadano
se encuentra ligado a un carácter sacro. Una vez
fundado conserva su valor para todas las generaciones futuras, el territorio restante es parte de
una ciudad central e imperial. El compromiso
político significa la custodia de la fundación de
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�La filosofía en el arte de Frida Kahlo. La colisión de mestizajes en América como interpelacíon de lo urbano.

la única ciudad. Esa ciudad fue por primera vez
Roma. No se repetía la fundación de la primera
polis, sino que se integraban territorios a la autoridad de los patres, (Arendt, 1956, 190-210). En
América es discutible que haya sido así y, en este
sentido, esa discusión es la que estamos llevando.
La serpiente temeraria y el ave rapaz separadas y
combatiendo entre sí, son ficciones posteriores a
la serpiente emplumada, como si apareciera una
discontinuidad o un fraccionamiento de este entramado animal originario del primer mestizaje.
Lo ficticio ciudadano depende de lo fantástico
del mestizaje que constituye una verdad que nos
engendra como americanos. La ciudad americana
será ficticia mientras no recupere la vegetalidad
paisajística, al contrario de la voluntad romana.

4. Interpelación pre-urbana.
El arte de Frida Kahlo manifiesta una necesidad
de reconocimiento de la territorialidad pre-urbana de su cuerpo, como nostalgia del primer
mestizaje, tal cual observamos en la fusión con
una naturaleza indiferenciada. Kahlo interpela
lo urbano para verse a sí misma. Se multiplica en
dos en algunas ocasiones, como si remitiera a un
sinfín inicial, o a las dos versiones, la pre-urbana
y la urbana, como si intentara recuperar el “Estar
territorial” perdido.
Ser representación es ser imagen de algo. La
imagen implica una naturaleza más remota. Alejados de un sentido ontológico existe una representación en un sentido político. La construcción
del hombre ha girado en torno al ser filosófico.
Pero la mujer ha girado en torno al concepto de
alteridad, en cuanto territorio de dolor incomunicado del primer mestizaje frente a la llegada de la
cultura patriarcal. Mientras Diego Rivera –esposo
de Frida– ha mostrado cómo las paredes pueden
ser soporte político del arte popular en los murales, Frida Kahlo ha mostrado cómo el cuerpo
puede ser el soporte político de intervenciones estéticas femeninas. En América, antes del mestizaje con los europeos, la naturaleza se mostraba difícil de dominar, y tenía que pensarse la forma de
mantenerse a salvo en ese medio. Rodolfo Kusch
en su idea de que el primer mestizaje constituye
una “barbarie vegetal”, permite advertir un sentido que podemos definir como “femenino” del
Estar correspondiente al primer mestizaje. Como
indica Juan Cepeda, infiere esa cualidad estática
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

en el sentido de Estarse ahí, con su comunidad,
cultivando su parcela. El “Estar” es preexistente, como cualidad fundamental de esta cultura de
la tierra, (2017: 133). La mujer ha sido insertada
culturalmente en la categoría de otredad ontológica desde un inicio, como objeto sin trascendencia
alguna (Domínguez, 2014, 60). La realidad femenina o el ser mujer es una construcción histórica
al igual que la del hombre-varón, con un matiz
altamente diferencial: su situación ha girado en
torno a la alteridad. En el varón la construcción
intenta evitar el miedo de perder las pocas cosas
mantiene, ya se llamen ciudad, policía o próceres (Kusch, 2003. 15-16). La realidad femenina
construye su Estar junto al paisaje, intentando
entramarse en él.
Hasta aquí lo autóctono se compone de una
ambivalencia o mestizaje originario que no implica humanidad o forma carnal humana en el
sentido que lo será el segundo mestizaje, que se
concentra en cuando el hombre impone su razón
civilizante. El ave y la serpiente, son contrarios
irreconciliables para la cultura ciudadana, pero
se comportan en unidad cuando se mitologiza su
vinculación. Esa capacidad de la ambivalencia es
la que obliga a rastrear una ontología existencial
en los escenarios que fueron negados (Cepeda,
2016). En los mitos europeos el Ser es anterior
al Estar. En el sistema crítico de la filosofía de
Frankfort la ilustración, presente en el mito de la
astucia de Ulises, es interpelada en el uso de la
razón instrumental, como paso hacia la dominación, fin último de toda empresa mágica lo mismo que científica. Ilustración y mito instrumental
son, en lo relativo a su función, análogos al ser
igualmente siervos del mismo fondo que prioriza
el ser sobre el Estar: la voluntad de dominio. La
Ilustración y su íntima relación con la ciudad quieren dominar a la Naturaleza a través de su arsenal
conceptual pero no se da cuenta de que no existe tal
cosa como la Naturaleza en primer lugar, si por ella
entendemos un ente “puro” (Arriola 2013). No
existe la “Naturaleza” si por ella entendemos algo
dado perceptible diáfanamente por los sentidos.
Hay un “Estar analógico” que no separa sino que
entrelaza. De este modo toda ciudad es un mestizaje de lugares discernibles y otros indiscernibles
que se reencausará (o perfeccionará) para perpetuarse como un atributo latente de lo autóctono en
una segunda instancia o segundo mestizaje, lo cual
compone una existencia oscilante del continente
americano que atraviesa a lo largo de la historia.
15

�Enrici
A partir de la oposición aparente entre vegetalidad (Estar) y carnalidad (ser) toda forma de
vida se bifurca entre el Estar de lo estable (el ser)
y el Estar de lo inestable (el Estar), entre lo que
es y lo que no es, aunque sigue estando. El primer
mestizaje no remite a una esencia pura y estricta,
que mantienen lejanamente en oposición los extremos en que ya latiera el continente en la época
precolombina. Lo europeo inserto en América se
convierte en modelo de discriminación radiante
al momento de la entrada filosófica de la alegoría
de la caverna (Platón, 1997). Frente a las tinieblas americanas como modo pacífico de vida, que
no están ni distinguen modos binarios a favor del
“dualismo” europeo, el mito de la caverna nos
encadena si no tenemos luz, sabiduría, claridad
para discernir. Las sombras que aparecen reflejadas en la pared componen nuestra falsa realidad.
No sabemos lo que nos aguarda, advierte el arte
de Kahlo, renegando de la alegoría de la caverna.
Lo importante es su cristalización existencial “al
aquí y el ahora de nuestra vida cotidiana” que en
América apunta “hacia abajo”, (Ruvituso, 2017),
hacia la tierra, hacia lo indefinible en su negación
de la verdad adquirida por la ficción ciudadana.
El primer mestizaje, no necesita de colisión con la
cultura iluminada. Se sostiene sin sumisión como
acecho permanente. Se expresa en la naturaleza
indiferenciada, en una relación compleja. El ser
humano no se diferencia en jerarquía de la piedra
o los demás seres vivos. Pero cuando el mestizaje se reitera en un segundo conflicto, en este
caso, el paisaje se erige como distinción limitada
por la construcción de la ciudad que representa
el proyecto civilizatorio de lo humano contra la
naturaleza amenazante. No obstante esta primera
América mestiza no nos abandona, sino que se
filtra por siempre en la cultura ciudadana.

5. Vegetalidad inicial como mujer.
La situación de Frida Kahlo es particularmente
considerado desde su arte. La mujer ha sido insertada en la categoría de “otredad” desde el inicio
del segundo mestizaje, como parte de la barbarie desde la cultura civilizada. Reconocida como
“la otra”, ha permanecido indefinida Noelia Domínguez Romero (2014) como objeto desde una
inmanencia equivalente al “Estar” territorial. La
mujer pertenece al primer mestizaje como naturaleza verdadera. La realidad femenina o el ser
16

mujer es una construcción histórica no equivalente a la del hombre-varón, pero con un matiz altamente diferencial: su situación ha girado en torno
al concepto de alteridad (Domínguez Romero,
2014: 59-77). Frida Kahlo interpela mediante el
arte para situarse en una recuperación territorial
del mestizaje pre-urbano. Lo femenino debe a lo
americano su modo de ser, que “se deja Estar”, en
condiciones preliminares a la fuerza varonil, que
se manifiesta “siendo”. En el autorretrato “Raíces”, Frida “se deja Estar” reclinada sobre un paisaje resquebrajado, como un tronco cortado al que
su sangre nutre. Por su plexo cruzan capilaridades
vegetales que se trasponen entre sí y culminan en
hojas de las que fluye su sangre como una planta
fusionada con la parte más desértica de la Tierra.
Su mirada se presenta frontal. En el torso aparece
un vacío en el plexo abdominal como si fuera una
ventana en el propio cuerpo. Los ramales que se
van extendiendo para alimentar al pedregal desértico de fondo.
Figura 1. Raíces. 1943. Óleo sobre Metal.
Dimensiones: 30´2 x 49´2 cm.

Fuente: Fotografía tomada por el autor.

Estar ahí, sin raíces verticales, como una ordenación horizontal de elementos que no sigue líneas
de subordinación jerárquica sino que cualquier
elemento puede afectar o incidir en cualquier
otro (Deleuze y Guattari, 1972:13), rompe con la
lógica dicotómica. Lo rizomático trepa horizontalmente, carece de unidad centrada. No existen
puntos de ascenso aunque sí líneas interconectadas que se manifiestan en procesos (Fischer Pfaeffle, 2003). Retratándose a sí misma Kahlo se
expone acostada en una superficie indeterminada,
sin remedio, para ser abrazada por el paisaje. El
cuerpo de Frida Kahlo se desanuda de la ciudad,
como si volviera o quisiera reanudar aquel estado de vegetalidad inicial, de tenue salvajismo,
infundida en el paisaje natural. En su producContexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�La filosofía en el arte de Frida Kahlo. La colisión de mestizajes en América como interpelacíon de lo urbano.

ción plástica hay una evidente dramatización y
politización del cuerpo-rostro que está continuamente elaborándose, haciéndose y deshaciéndose
(Domínguez Romero, 2014, 59). No solamente
pinta para sí misma sino que pinta a “la mujer”
que encarna al primer mestizaje. El rostro varonil permanece estático, sin expresión. Un semblante que manifiesta la colisión con el segundo
mestizaje, o colisión con la civilización europea.
Es el mismo rostro siempre, como si estuviera
grabado para cada tela. Un rostro circunspecto,
sin atisbos de imprudencia sino con una seriedad masculina enfriada. La manifestación facial
acontece como contrapunto del cuerpo ávido de
reanudamientos. Algo tan indolente no coincide
con tantas destrezas corporales, no da cuenta de
dolores ni de placeres. El rostro habla de la seriedad de Europa, del placer lánguido que ajeno a
la barbarie. Una seriedad cínica correspondiente
a los modelos de invasión colonial, al rigor de la
física, de la econometría, del progreso y el rigor
victoriano embebido en la revolución industrial,
a la vez esnobista, como lo ha detectado la composición de Lawrence Alma-Tadema.Kahlo pinta
para el interior de su cuerpo reclinado en el primer mestizaje. Vuelve a la vegetalidad americana
de muchos modos con su cuerpo atravesado por
un accidente ciudadano. Los críticos exaltan su
resiliencia a través del arte. Abatida por la polio
y por un brutal accidente de tránsito fue capaz
de sobrevivir. Lo más notable de esta súbita ascensión del prestigio de la pintura de Frida Kahlo
es la unanimidad en que se sustenta –la elogian los
críticos serios y los frívolos, los inteligentes y los
tontos. Los conservadores y antimodernos ven en
ella una reminiscencia clásica entre los excesos de
la vanguardia (Vargas Llosa, 2002). Pero Kahlo
habla de América con el arte de modo filosófico,
más allá de su sufrida vida.

6. Autoexamen y rizoma.
La obra pictórica de Frida Kahlo es sobre todo
portadora de un sabio autoexamen. Su pintura no
la describe, como podría ocurrir en los dibujos
anatómicos, sino que intenta explicar las consecuencias estoicas que la enfermedad produce en
su estado de ánimo (Amezcua, 2004). Sus autorretratos se amparan en el encuadre paisajístico
precolombino, en su complejidad existencial.
Cada autorretrato va transmitiendo la impotencia
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

y la desesperación, mientras intenta explicarnos
su padecimiento, la obra de Kahlo es víctima de la
racionalidad urbana. Las víctimas no interpelan y
cuestionan, enseñan la sabiduría popular latinoamericana elemental que frecuentemente nace de
situaciones límite ante la injusticia en cada uno
y en los otros. Frida establece con su pintura la
“enfermedad en primera persona”, es decir, cómo
se siente en estado de sujeción urbana, o de qué
modo hace saber que su interés es mostrarse en
estadios sublimes, debatiendo con su estado de
salud, llevándolo a la “enfermedad en tercera persona”, (Amezcua, 2004) al conocimiento biomédico de la enfermedad, que Frida Kahlo exhibe en
forma de instrumentos técnicos quirúrgicos agresivos, varoniles, como si fueran instrumentos de
tortura. la pinza hemostática evita cruelmente que
una de las Fridas siamesas se desangre en “Las
dos Fridas” (1939). La enfermedad física aparece destacada por la Frida ciudadana, con un traje
victoriano blanco, que permite resaltar aún más el
corazón abierto y los vasos que terminan desangrándose sobre su regazo. La otra Frida aparece
ataviada con el traje tradicional tehuano. Sostiene en sus manos un medallón con el retrato de
Diego Rivera. No son dos Fridas, sino una misma, pero “ambiguada”, sin decidir, dentro de la
ambigua realidad americana en cada uno de los
mestizajes. Una larga arteria une los dos corazones para dejar claro que son una misma. Entre la
vida de ficción que “percibimos” en el paisaje
urbano, la verdad real que “apenas alcanzamos
a vivir” como un fondo que siempre vuelve a
encontrarse con el ser ciudadano. Frida Kahlo se
debate sin optar, entre Ser y Estar.
La familia de Frida no estaba de acuerdo con
el casamiento con Diego Rivera. Decían que se
trataba del encuentro de “un elefante con una paloma” (Artola, 2007: 182). La anterior metonimia
acierta en el aspecto estético de ambos. Diego Rivera pinta desde adentro hacia afuera, de un modo
expansivo y social. Frida Kahlo hace lo inverso.
Pinta desde fuera –su invalidez– hacia adentro,
de modo que pueda manifestar su espiritualidad
interior (Artola, 2007). Pero también hace lo inverso políticamente. La realidad femenina en el
caso de Frida es una construcción filosóficamente estoica, en permanente examen de sí misma, en
permanente ejercicio para lograr espiritualidad.
La espiritualidad no puede llegar a dar acceso a
la verdad si no se está en condiciones, a través
de una constante transformación del sujeto, (Fou17

�Enrici
cault, 2006: 40). Hablamos entonces de una construcción refractaria de autenticidad, si se invoca
a la necesidad de artificialidad viril del varón
decimonónico. Frida Kahlo como mujer se plasma estéticamente en el ejercicio de su dolor en la
práctica espiritual mediante el dispositivo estoico. Los escépticos, estoicos y epicúreos aceptan
la analogía entre filosofía y medicina. Estas escuelas aceptan la cercanía entre ellas, pero discutirían cómo se da tal cuidado del alma y por ende
habrían desarrollado diferentes técnicas o procedimientos, llamados ‘ejercicios espirituales’, Pierre Hadot (2006). Un ejercicio espiritual lleva a la
Remisión tal como lo advierte Heidegger, como
Verwindung –un extenso remitirse de una enfermedad- hacia el tiempo en que “todos fuimos
mujeres”, en el que éramos ambiguos ante la imprecisa naturaleza del primer mestizaje, en la que
nos confundíamos con amenidad. La superación
característica de la dialéctica es, en el pensamiento débil de Gianni Vattimo, reemplazado por la
idea de derrumbe o debilitamiento distorsionante
Verwindung, un actitud que caracteriza a la recuperación insistente del paisaje vital “vegetal”, en
el sentido de que no es violento, en contraposición
con la metafísica tradicional, (Vattimo 1983). La
mujer como tiene que devenir-mujer, para que el
hombre también lo devenga o pueda devenirlo.
Cuando fuimos mujeres éramos pura vinculación
indeterminada en aquel estadio en que formábamos parte de un primer mestizaje, de un amasijo
inicial indiferenciado. Este uso de tecnologías del
yo, desde una hermenéutica del sujeto, es lo que
realiza Kahlo en una “pintura de sí” (Foucault,
1988: 16-49) que se aleja de lo urbano. Por otra
parte le permite realizar por sus propios medios
operaciones en sus propios cuerpos y almas, pensamientos, conducta y forma de ser, para para alcanzar el estado de control de sí.

7. La ambigüedad en la frontera.
La frontera entre México y Estados Unidos manifiesta un linde entre un mestizaje y el otro, es
decir, entre lo paisajístico informe, y el paisaje
urbano, cuya energía depende del subsuelo mexicano. En la obra de Kahlo, que describe la frontera entre México y Estados Unidos, esa condición
se observa en la alimentación de las raíces. Si hacemos descripción de “Autorretrato en la frontera
entre México y los Estados Unidos”, nos damos
18

con un cuadro que fue pintado poco después de
su estancia en Detroit (Michigan) junto con su
marido (De Toro, Ceballos, 2014). La amistad
con Wilhelm Valentiener durante su estancia en
Detroit en 1932 permitió que Frida accediera al
arte vanguardista. El resultado de la integración
de las múltiples influencias en la obra de Kahlo
es declarado como un “realismo figurativo” con
elementos fantásticos y el uso de montajes y discontinuidades entre elementos indígenas e industriales (Westheider, 2006).
Figura 2. Autorretrato en la frontera entre México y
los Estados Unidos. 1932.
Óleo sobre metal de 31 x 35 cm.

Fuente: Fotografía tomada por el autor.

Frida Kahlo permanece en la ambigüedad
cuando pinta “Autorretrato en la frontera entre
México y los Estados Unidos”. De pie, desde su
vestido rosa, cruza los brazos. Sostiene con su
mano izquierda una pequeña bandera mexicana y
maniobra un cigarro encendido con la mano derecha. Hay razones para entender su postura Erguida entre la tierra profunda y la cultura industrial,
aunque anticipadamente a ese quebrantamiento.
Frida actúa aquí como la “mujer fronteriza”, entre
dos mestizajes: el fronterizo de sus raíces, México, y el fronterizo territorio con progreso de Estados Unidos, que se alimenta en modo rizomático
del mestizaje de la tierra mexicana. Bajo la tierra
los cables fabriles se vinculan horizontalmente
a los rizomas de los vegetales típicos. Hay una
retroalimentación entre ambas culturas, entre diferentes energías. Una composición de contactos
subterráneos horizontales que no tienen ni sujeto
ni objeto, cambian de naturaleza a medida que auContexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�La filosofía en el arte de Frida Kahlo. La colisión de mestizajes en América como interpelacíon de lo urbano.

mentan sus conexiones. Frida en este autorretrato
está fragmentada por la cultura política entre la
quietud precolombina y la industria humeante. El
zócalo sobre el que está parada marca el límite
ambiguo entre ambos estilos de vida. El paisaje
de México está predominado por los colores de
la tierra. Las flores con sus raíces visibles ocupan el primer plano. Dos ídolos de la fertilidad
y una calavera en el medio personifican el ciclo
vital. Más atrás, las antiguas deidades mexicanas, aludidas en el sol y la luna, coronan las
desolaciones de un templo. El paisaje de Estados
Unidos de Norteamérica, a la derecha, enrarece el
devenir por la profundidad femenina de América. Los rascacielos verticales se encuentran en el
lugar simétrico a la pirámide de Teotihuacán. En
el subsuelo el variado mundo vegetal del primer
plano mexicano ha sido sustituido, por artefactos
eléctricos cuyos cableados se asemejan a raíces,
mientras que los símbolos del ciclo vital se ven
representados por maquinarias industriales, cuya
contaminación vertical intoxica la bandera de Estados Unidos. Un pequeño generador de corriente
en el suelo norteamericano obtiene energía de las
raíces de la “vegetalidad mexicana” y se conecta al zócalo en que sobre el que se eleva Frida.
Ella es el único punto de contacto entre los dos
mundos (Moscato, 2015). El cuadro propone una
inmediación energética entre la pobreza ancestral
como fuente atávica del sur y el progreso urbano,
que se sustenta bajo la superficie, semejante al vegetal barbárico que nutre a lo carnívoro.

8. Discusión.
La obra de Frida Kahlo no ha sido modificada.
No obstante, como exponente americana y personaje universal necesita intentar una comprensión
artística que se ha tardado y se tardará. Así como
hay dos formas de vida tan extremadamente distintas en cada lado de las fronteras, también hay
dos Fridas que en su obra de arte se evidencian.
Ambas son divididas por elementos crueles como
la columna jónica resquebrajada, que separa el
cuerpo Frida desde su accidente pero también
que la penetra de modo vertical quebrándola en
dos mitades (“La Columna Rota”, 1944). Hay una
Frida cuya vida está penetrada y parcelada por la
cultura. América tiene en su seno algo más que la
pretensión de unidad latinoamericana. Es ni más
ni menos que la frontera y la convivencia entre la
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

América occidental e imperial y la Latinoamérica indígena. En el caso de su vida entre Estados
Unidos y México, la frontera tiene su altar en el
límite donde Frida se instala. No es una situación
en la que moderadamente se pasa de un modelo a
otro sino un choque que es tan impetuoso como
el sufrido en su adolescencia, que la atraviesa del
mismo modo, como parece haber sentido en su
cuerpo y, de hecho, ha sido así. En este caso su
pintura nos hace ver las ambigüedades propias de
América. La colisión cultural, en Frida Kahlo, es
desde siempre, según lo estamos manifestando,
algo que América vive entre el Estar y el Ser. No
es un estadio de linealidad donde una situación
civilizada ha superado a otra, sino una mixtura
de cada lado que no terminan de fusionarse, a la
que Kusch menciona como cobarde ambigüedad.
José Tasat (2013) menciona, ajeno a la estética
de Frida Kahlo, pero cercano a la filosofía de
Kusch, cómo es este límite desde una geo-culturalidad, entre la tensión mestiza, de lo sagrado y
lo profano. Es cuando en la noción de Occidente
se refugia la ciencia, el desarrollo y la innovación, mientras en América, se refugia la magia.
Existen dos mestizajes en convivencia. Tal como
concibe el pensador argentino Rodolfo Kusch, es
algo que le es propio al continente. Se expresaba
en la vida indiferenciada en una relación compleja sin el imperio del Ser. Actualmente se expresa
en una convivencia en la que formalmente imperan los conceptos del mestizaje entre lo bárbaro
y lo civilizado. Tal cual puede observarse en la
obra de Frida Kahlo, en la ciudad es atravesada
por ese segundo mestizaje. La poliomielitis, y
un muy grave accidente de tránsito le devuelven
la posibilidad de hacer un culto de sí horizontal,
atada a cordones vegetarianos que le reabren las
aduanas de aquel primer mestizaje. El arte de
Frida Kahlo en sus obras rompe la moldura de la
tradición del arte político por el que está influida,
que cultivaba Diego Rivera. Un autorretrato de
Kahlo puede ser lo que los zapatos de Van Gogh
para Heidegger. Intrigado por el cuadro, Heidegger le dedicó una lección magistral en la Universidad de Heidelberg (sur). Le sirvió de plectro
para elaborar una tesis sobre El origen de la obra
de arte. Heidegger advierte que el artista cumple
el hecho de producir o traer aquí –hacia a lo urbano del ente– obras, lo cual acontece como traer
de antemano, hace que llegue la entidad a su presencia a partir de su aspecto (Heidegger, 1950).
Buscamos en este artículo el arte para hablar de
19

�Enrici
filosofía, no solamente de Frida y su muy popular vida. Así como Heidegger pregunta por un par
de zapatos de Van Gogh, en América puede preguntarse sobre el arte de la mujer que permanece
acostada cuando pinta. Kahlo ha girado en torno
al concepto de diversidad, en cuanto territorio
de dolor incomunicado del primer mestizaje.
Percibe la necesidad de reconocimiento de la
territorialidad de su cuerpo, como añoranza del
primer mestizaje, tal cual observamos en la fusión con lava de su cuerpo. Pinta para verse a
sí misma, para hallarse como “Estar territorial”
arrebatado. No hay contactos precedentes entre
Rodolfo Kusch y Frida Kahlo entre pensamiento y arte. El presente es un intento de vincularlos. Reconocemos en ambos la intención de
remisión a lo que asoma siempre en América.
Aunque parezca que ha sido un período superado, aún no lo es.

8. Referencias bibliográficas.
Amezcua, M. (2007). Laboratorio de Investigación Cualitativa. Fundación Index, Granada, España. Index Enferm vol.13 no.46 Granada oct.
2004 http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_
arttext&amp;pid=S1132-12962004000200014
Arendt, H. (1956). Between past and future. Penguin Publishing Group.
Arriola, J. (2013). Crítica Contemporánea. Revista de Teoría Política, Nº3 Dic. 2013 - ISSN
1688-7840 Jonathan Arriola.
Artola, I. (2007). Isla de Arriaran. Revista cultural y científica. Número 30, 2007.España.
Balladares Burgos, J., Avilés Salvador, M. (2014).
“El ‘Estar-siendo’ como estructura existencial y
como decisión cultural americana”. Revista Sophia.
Universidad Politécnica Salesiana del Ecuador.
Beuchot, M. (2003). El barroco en el neobarroco
actual. Devenires. Revista de Filosofía y Filosofía de la Cultura, México, Facultad de Filosofía
“Samuel Ramos” de la Universidad Michoacana
de San Nicolás Hidalgo.
Beuchot, M. (2005). Interculturalidad y derechos
humanos. Siglo XXI/UNAM, México, 2005.
Cepeda, J. (2016). Entre Quetzacoatl y Pishimisak: Ontología existencial del Abya Yala. De
Kusch y el pensamiento originario. http://repository.usta.edu.co/handle/11634/2970.
Cepeda, J. (2017). Ontología De Rodolfo Kusch
Mandala Ontológico De La Filosofía Latinoame20

ricana Juan Cepeda H. Universidad Santo Tomás.
Facultad De Filosofía Y Letras Doctorado En Filosofía Bogotá, D.C. 2017. Página 133.
Corbetta, S. (2014). “Kusch y un ‘pensar América’ seducido por la barbarie” en Ferrás, G. (edit.).
Civilización y barbarie: textos, cuerpos y miradas de la “otredad” desde el horizonte hispanoamericano. Córdoba, Báez Ediciones.
Deleuze, G., Guattari, F. (1972). Capitalisme et
Schizophrénie 1. L’Anti-Œdipe. Collection Critique. Les Editions de Minuit Paris.
De Toro, A., Ceballos, R. (eds.) (2014). Frida Kahlo
‘revisitada’: Estrategias transmediales - transculturales - transpicturales. Hildesheim;Zürich; New
York: Georg Olms Verlag.
Dominguez Romero, N. (2014). Frida Kahlo: el
autorretrato como solución. V Congreso Universitario Internacional Investigación y Género, [libro de actas]. Facultad de Ciencias del Trabajo de
la Universidad de Sevilla.
Fernández, A. (1998). Dioses Prehispánicos de
México: Mitos y Deidades Del Panteón Náhuatl.
Panorama Editorial. México.
Fischer Pfaeffle, A. (2003). Devenires, cuerpos
sin órganos, lógica difusa e intersexuales. Sexualidades migrantes. Diana Maffia compiladora.
Gráfica Integral, Buenos Aires.
Hadot, P. (2006). Ejercicios espirituales y filosofía antigua, Madrid: Ediciones Siruela.
Heidegger, M. (1950). Holzwege. Ed. Klostermann. Francfort.
Heidegger, M. (1963). Sein und Zeit. Tübingen,
Max Niemeyer Verlag.
Hernández Otañez, J. (2016). La hermenéutica analógica y su analogía con el Arte. Murmullos filosóficos. UNAM. año V, 2016, N10. UNAM. México.
Hullot-Kentor, R. (2010). What Barbarism Is?
School of Visual Arts, New York City. The
Brooklyn Rail. Critical Perspectives on Arts,
Politics and Culture, 2010. https://brooklynrail.
org/2010/02/art/what-barbarism-is
Kusch, R. [1953] (1997). La Seducción de la Barbarie: análisis herético de un continente mestizo.
Obras completas, Tomo I. Rosario: Editorial Fundación Ross.
Kusch, R. (2000). Geocultura del Hombre Americano. Obras completas, Tomo III. Rosario: Editorial Fundación Ross.
Kusch, R. [1962] (2003). América Profunda. Obras
completas. Tomo II. Rosario, Argentina: Ross.
Moscato, C. (2015). Autorretrato entre la frontera de México y los Estados Unidos. Frida Kahlo.
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�La filosofía en el arte de Frida Kahlo. La colisión de mestizajes en América como interpelacíon de lo urbano.

Viernes 6 febrero 2015. Diario el 9 de Julio. http://
www.diarioel9dejulio.com.ar/noticia/50222
Mignolo, W. (2010). Introduction. En Rodolfo
Kusch. Indigenous and popular thinking in América. Durham: Duke University Press, 2010. XV-LIV.
Ortoll, S., Ramírez, A. (2003). Frida Kahlo. Retrato de la artista como esposa empresaria. Desacatos. Revista de Ciencias Sociales, núm. 11,
primavera. pp. 120-130.
Ramos de Francisco, C. (2008). Frida Kahlo:
Enfermedad, Sentimiento y Arte en su Obra Pictórica. IX Congreso Nacional de Historia de la
Medicina. Caracas. Octubre, 2008.
Rajchman, J., West, C. (1985). Post-analytic philosophy, Nueva York, Columbia University Press,
1985, pp. 3-19.
Rorty, R. (1989). Contingency, Irony, and Solidarity. Cambridge University Press.
Ruvituso, C. (2017). (Universidad de Rostock,
Alemania). “Filosofía y americanismo en Francisco Romero y Rodolfo Kusch”. Ideas N5 Revista de filosofía moderna y contemporánea. RAGIF. Red Argentina de Grupos de Investigación
en Filosofía. Buenos Aires.
Scannone (2009). 59,73. Desde la Analéctica
Teológica. Teología y Vida, Vol. L Facultad de
Teología. Universidad Católica de Argentina. La
filosofía de la liberación: historia,características,
vigencia actual.
Tasat, J. (2013). El pensamiento de Rodolfo
Kusch, Estar siendo en América Latina: “un pensamiento que conlleva la esperanza de otro horizonte humano”. Centro de Estudos Sociais. Universidade Coimbra.
Vargas Llosa, M. (2002). Resistir Pintando –el lenguaje de la pasión. Madrid. Suma de Letras.
Vattimo, G. (1983). Il pensiero debole (1983). Editado por G. Vattimo y P. A. Rovatti, Milán, Feltrinelli.
Viveros Espinosa, A. (2016). 215-232. Enfoques
Sobre La Filosofía De Rodolfo Kusch. El Método, Lo Popular y El Indígena como Horizontes
de Pregunta En La Filosofía Americana. Revista
Alpha/n42/ Chile.
Westheider, O. (2006). Frida Kahlo und die Avantgarde in Europa. Pittura Metafísica. Dadaismus,
Neue Sachlichkeit und Surrealismus, en Idem.
Frida Kahlo. Exposición y Catálogo (Ausstellung
und Katalog). Bucerius Kunst Forums, Hamburg,
15 de junio al 17 de septiembre. Múnich: Hirmer.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

21

�El Quijote visto desde la arquitectura: naturaleza-humanidad-idea.
Quixote seen from the architecture: nature-humanity-idea.
Recibido: noviembre/2017
Aceptado: agosto/2018

Jaime Vergara Muñoz1
Miguel Martínez-Monedero2

Resumen

Abstract

La formación intelectual3 de un arquitecto y su
obra construida es, en cierta manera, un reflejo de
su itinerario cultural. La literatura puesta al servicio de la arquitectura engrandece esta formación
y su propia existencia. En todo proyecto arquitectónico se pueden encontrar abundantes figuras
literarias que son previas a su concepción formal.
La literatura incrementa la riqueza y complejidad
del lenguaje estético y social de la arquitectura en
su fin último, al servicio del hombre.
El Quijote visto desde la arquitectura es una
poderosa herramienta creativa. Enseña a leer el
entorno y convierte los ámbitos en los que el
hombre vive en una enseñanza humanística, clara
y sencilla. El arquitecto debe entender al hombre
como paso previo a la creación artística. Don Quijote de la Mancha recrea un cuadro completo de
la vida, en un libro que, al igual que la arquitectura, forma, instruye y da realidad a lo imaginario.

The intellectual formation3 of an architect and his
work are characterized by the cultural training he
has received. The literature placed at the service
of architecture enhances this formation and therefore its own existence. In every architectural
project can be found abundant literary figures
that are prior to its formal conception. Literature increases the richness and complexity of the
aesthetic and social language of architecture in its
ultimate end, at the service of man.
Quixote seen from architecture is a powerful
creative tool. It teaches you to read the environment and converts the areas in which man lives
in a clear and simple humanistic teaching. The
architect must understand man as a prior step to
artistic creation. Don Quixote de la Mancha recreates a complete picture of life. It is a book that,
like architecture, teaches, instructs and gives reality to the imaginary.

Palabras Clave:

Keywords:

Arquitectura; Literatura; Quijote.

1
2
3

Architecture; Literature; Quixote.

Adscripción: Escuela de Arquitectura de la Universidad de Granada, España. Doctor en Arquitectura. jaimevergara3@gmail.com
Adscripción: Escuela de Arquitectura de la Universidad de Granada, España. Doctor en Arquitectura. miguel@mm-arquitectura.com
Adquisición de métodos, habilidades, actitudes y valores en el ámbito de la razón, y del entendimiento.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

23

�Vergara Muñoz, Martínez-Monedero

1. Introducción.
Todas las artes están emparentadas. Se puede relacionar la pintura con la escultura; la música con
la poesía; la arquitectura con la literatura... En este
último caso se dan ciertas similitudes entre distintos autores, como, por ejemplo: Álvaro Siza y
Fernando Pessoa; Aldo Rossi y Rainer M. Rilke;
o Víctor López Cotelo y Pedro Salinas (figura 1).
Figura 1. Aldo Rossi, Rainer Maria Rilke, Ludwig
Mies Van Der Rohe y Fernando pessoa

Fuente: Fotocomposición del autor. Procedencia de las fotos: Aldo Rossi
[Aldo Rossi working on a litho Houston Fine Art Press, 1966 Photo
Richard Newlin]; R.M. Rilke [Public domain]; Mies [ Public domain];
Fernado Pessoa [By S.A. e Maria José de Lencastre].

El paralelismo existe no sólo porque aparezcan
equivalencias formales en sus obras, espacios ya
descritos en prosa (o simples destellos literarios
en sus memorias) previos a su materialización
arquitectónica, sino porque ambos autores expresan los mismos pensamientos y comunican
idénticos significados.
La buena arquitectura, como los clásicos de la
literatura, alumbra toda la vida. Recogen momentos históricos de la memoria colectiva y los convierten en iconos propios de una generación. Son
obras de arte que sobreviven al tiempo y al cambio,
anclándose para siempre en el momento presente.
La formación intelectual de un arquitecto, y
como consecuencia su obra construida es, en cierta manera, un reflejo de su itinerario cultural. Ese
alimento intelectual es imprescindible para no
caer en la obsesión de “la forma por la forma”. El
buen arquitecto vive preocupado por aumentar su
formación: lee y dialoga con los libros; piensa y
se hace preguntas; escribe y nos muestra su alma.
Estas tres pautas son importantes porque el que

24

no lee ni escribe no puede llegar a tener los rudimentos más elementales del pensar.
La lectura para este propósito es esencial: “La
parte más importante del cultivo de la inteligencia
se hace con la lectura de los grandes libros” (Lorda, 2009:50). Leer ejercita la inteligencia y ayuda
a comprender a todo tipo de personas y situaciones. El arquitecto que lee con dominio, facilidad
y gozo aprende a ser mejor arquitecto; más en
serio y con mayor intensidad. Se enriquece interiormente; despierta su inteligencia; conoce más
y aprende a llegar, con sus obras, al interior de
las almas, “… Por medio de la palabra escrita se
experimenta el encuentro con la verdad y con la
belleza” (Bayer, 2005:108).
Hay libros que divierten y enseñan, que dicen
lo que a nosotros nos hubiera gustado escribir,
que cambian nuestro modo de ver las cosas, que
han pasado la prueba del tiempo, que emocionan
y se imponen a nuestro espíritu con la fuerza de
lo imprescindible en cuanto los abrimos. Pero no
se trata de leer mucho, sino de leer bien. Dicho
con palabras de Jaume Balmes: “…conviene leer
los autores cuyo nombre es ya generalmente conocido y respetado; así se ahorra mucho tiempo y
se adelanta más. Estos autores eminentes enseñan
no sólo por lo que dicen, sino también por lo que
hacen pensar” (Balmes, 1950:100).

2. Literatura para hacer arquitectura.
La simbiosis que se produce entre la literatura y
la arquitectura nos permite comparar ambas disciplinas. Las dos se nutren de la preocupación
por las formas cotidianas en las que habitamos el
mundo y las dos constituyen refugios temporales
para el hombre.
Podemos encontrar “arquitectos que escriben,
escritores que proyectan arquitecturas, arquitectos como personajes literarios, personajes literarios especialmente ligados a una arquitectura…”
(Calatrava, 2010:15), etc. Esta interrelación ha
sido estudiada por investigadores como Philippe
Hamon prologuista de Architecture, littérature et
espaces (2006); Juan Calatrava y Winfried Nerdinger en Arquitectura escrita (2010); o David
Spurr en Architecture and Modern Literature
(2012), por citar algunos.
La arquitectura tiene reglas y principios dife-

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�El Quijote visto desde la arquitectura: naturaleza-humanidad-idea.
rentes de la literatura. La primera transforma el
espacio en un lugar habitable para el ser humano;
y la segunda construye un lugar para que los personajes entablen una relación. La distancia entre
ambas materias se acorta en los contornos creativos, y es ahí donde se encuentra la correspondencia y el beneficio recíproco. Hay formas arquitectónicas que habitan en la literatura y textos
literarios que condicionan lo construido.
Es habitual que la relación entre la arquitectura y la literatura se concentre en dos ámbitos. En
la representación formal directa de espacios y, en
la relación a través de una metodología (artística), común entre ambas disciplinas. En el primer
caso, el beneficio de la narración literaria sobre la
arquitectura se produce al tratar el sujeto (creativo) y su relación con el entorno; y en el segundo
caso cuando comparten métodos y se responde a
principios y voluntades comunes (figura 2).

hículo para aprehender e interiorizar el mensaje
arquitectónico. De igual manera la literatura usará herramientas constructivas con la que podrá
“apropiarse del entorno para que no sea un elemento estático y objetivo, sino que se relacione
con los seres que lo habitan” (Fuster, 2014:71).
La escritura y la arquitectura mantienen un
proceso de aglomeración de la experiencia humana en relación con el mundo, como paso previo a
la creación artística. La conexión entre el sujeto
y la obra proporciona belleza a la arquitectura y
bondad a la literatura. En ambas se relacionan de
forma inmediata el sujeto, la narración y el espacio; ambas emplean el rigor y la sinceridad del
lenguaje como camino de expresión; y ambas
muestran –cada una con su lenguaje– la veracidad de la obra creada y la conexión con el sujeto
creador (figura 3).
Figura 3. Obra “Kambiam”

Figura 2. Obra “Mil nou-cents vint motius”

Fuente: Antonia del Río (2015). Colección propiedad
del Banco de Sabadell.

Dicho de otro modo, nos podemos mover en
un vínculo “fiel” y directo entre una obra arquitectónica y un texto –dando como resultado una
relación simplemente formal, puntual o simplemente evocadora del espacio en la novela–; o generar un beneficio en cuanto a la metodología artística y a la capacidad de crear obras autónomas,
tanto del escritor como del arquitecto.
La arquitectura necesita herramientas narrativas para el análisis y la comprensión del edificio.
Este mecanismo de aproximación no se limita a
un simple lenguaje descriptivo, sino que es ve-

4

Fuente: Antonio J. Cabezas Cerro (2016) www.de3de.com

3. El Quijote: naturaleza-humanidad-idea.
La vida nueva, de Orhan Pamuk4, comienza así:
“Un día leí un libro y toda mi vida cambió”

Ferit Orhan Pamuk es un escritor turco, Premio Nobel de Literatura 2006.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

25

�Vergara Muñoz, Martínez-Monedero
(Pamuk, 2006:8). No siempre se acierta a explicar
qué es lo que nos gusta de las páginas cervantinas, pero comprobamos que para un arquitecto su lectura es muy provechosa. Es uno de los
clásicos de la literatura que perdura y del que se
siguen extrayendo múltiples enseñanzas. Un libro
extraordinario, que nos hace disfrutar de la buena
literatura y que también, como La vida nueva, nos
cambia la vida.
Se le considera el libro de los libros y proporciona un compendio plural de saberes y
visiones. Podemos decir –con símil constructivo– que es una cantera de inagotables sillares.
Entre sus páginas se han encontrado piezas de
variada estereotomía y pulida labra, que se han
utilizado para tantos y tantos edificios de las
artes, las letras y la historia.
Una característica que sorprende –en un
trabajo narrativo tan bello– es lo escaso de sus
descripciones de espacios arquitectónicos o urbanísticos5. La habilidad que prodiga Cervantes
para dar vida a sus personajes, y conocerlos tan
vivamente, nos hace demandar que suceda de
igual manera con aquellos espacios en los que
se desarrolla la escena. Pero no es así. El territorio donde con tanta brillantez se mueven los
protagonistas de su historia quedará sabiamente
velado. La arquitectura que debiera ser escenario natural de la historia de don Quijote se convierte en transparente, casi invisible, fugaz. Lo
construido es descrito con bocetos apenas apuntados, o en breves trazos que se desvanecen sin
desaparecer del todo. Que Cervantes comenzara
su novela escribiendo: “En un lugar de La Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme…” (I,
1)6, es toda una declaración de intenciones. Además, es una muestra del sigilo que usará como
herramienta literaria, para hacernos descubrir
que, al igual que en la arquitectura, el silencio
puede ser un lenguaje mucho más creativo que
la palabra. No consideró necesario describir
lo evidente y todos sabían del aspecto de una
venta, un palacio o un corral. De este modo,
Cervantes (sobre arquitectura) dice mucho,
por todo lo que calla (Figura 4).

Podemos decir que El Quijote7 es una obra
completa y muy aprovechable para cualquier
profesión, y en nuestro caso (los arquitectos)
por tres motivos: primero, nos ayuda a leer el
entorno (naturaleza); segundo, instruye en el conocimiento del hombre (humanidad); y tercero,
porque su protagonista nos hace pasar de lo imaginario a lo real (idea).
Figura 4. “Brasil”
(Bicicleta brasileña de carga y 100 ladrillos)

Fuente: Héctor Zamora (2013). Fotografía: Marc Domage.

3.1 Naturaleza
La lectura del entorno la obtenemos gracias
a la detenida observación de la naturaleza que
hace Cervantes. De este modo, en su lectura nos
transmite el gusto por lo bello y el respeto por
lo creado. Cualidades que debemos encontrar en
todo arquitecto.
En el itinerario Caballeresco aparecen lugares
que se pueden recrear en un marco de identidad
espacial, fácilmente reconocible en el tiempo y en
escala. Las numerosas ediciones ilustradas han dado
buena muestra de esto y resultan coincidentes en las
representaciones. Su literatura es por tanto gráfica
y su arquitectura se puede leer. No describe literalmente la naturaleza, sino que la reconstruye como
cauce de sus aventuras; y no emplea la prosa como
literatura escrita, sino que la usa como todos la hablan (Endress, 2088). Por eso se le entiende, y el
Quijote resulta una obra con cimientos, estructura y

5
La relación entre el Quijote y la arquitectura también ha sido estudiada por otros autores como en Perucho (2002), Panedero (2004),
Loarce (2006), Rivero (2006) y Vergara (2015) entre otros.
6
Todas las citas del Quijote provienen de la edición de Francisco Rico (2005). Las citas que hacen referencia al Quijote se componen de
dos partes separadas por coma, por ejemplo: (II, 25). La primera parte, en cifras romanas, se refiere al volumen del Quijote; la segunda, en
cifras árabes, se refieren al capítulo; y si se añade una tercera cifra indica la página.
7
Escribimos Quijote (en cursiva) cuando se hace referencia a la obra, y Quijote (en redonda) cuando se refiere al personaje.

26

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�El Quijote visto desde la arquitectura: naturaleza-humanidad-idea.
cubierta, que todos admiran y que jamás envejece.
La bipolaridad quijotesca, entre lo real y lo
fantástico, exige estudiar específicamente la
presencia y tratamiento de la naturaleza, tanto
en su cordura como en su locura. En el Quijote hay una velada negación de lo urbano “el
manchego no pasa por ninguna ciudad: se aparta de Toledo, no llega a Zaragoza y ni siquiera
se adentra verdaderamente en Barcelona. En
cierta ocasión, se le ofrece la oportunidad de
ir a Sevilla [...] Sin embargo, el atractivo de la
ciudad del Guadalquivir [...] lo rechaza enseguida...” (Redondo, 1997:64). Su paisaje es básicamente, un paisaje rural en el que abunda el
contacto físico con la naturaleza8. En particular
la vida rural adquiere la significación de una
imagen ideal dónde el Hidalgo puede ejercer
de Caballero. Esta vida alejada de la ciudad se
asocia con una sabiduría y una bondad natural e
instintiva. Y “las personas que viven cercanas a
la naturaleza, como los campesinos, los pastores, los gitanos y los salvajes, son literariamente enaltecidas” (Redondo, 1997:65).
Observamos en qué medida don Quijote valora la naturaleza en su discurso sobre la Edad
de Oro. De su lectura entendemos cómo de fondo, entre sus propósitos caballerescos, está el
intenso esfuerzo para restablecer el supuesto
estado natural originario. Un estado lleno de
bondad que la naturaleza garantizaba entonces
por iniciativa propia y que ahora, por la falta de
Caballeros, se está perdiendo. En este discurso
Don Quijote declara: “…a nadie le era necesario para alcanzar su ordinario sustento tomar
otro trabajo que alzar la mano y alcanzarle de
las robustas encinas que liberalmente les estaban convidando con su dulce y sazonado fruto.
Las claras fuentes y corrientes ríos, en magnífica abundancia, sabrosas y transparentes aguas
les ofrecían” (I, 11).
Cervantes obedece a su propia inspiración y
compone un contexto natural, con su espacio y su
tiempo, donde el Hidalgo construye su historia.
También la arquitectura debiera trabajar un contexto natural con la misma precisión. El proyecto
se hace desde la comprensión del lugar y para el
hombre, en su Naturaleza (figura 5).

3.2 Humanidad
El Quijote instruye en el conocimiento del hombre porque es un muestrario permanente de valores humanos. Cervantes emplea una literatura de
personajes que cambian, evolucionan e instruyen
en el conocimiento del hombre. “En todos, la lectura de la obra de Cervantes provoca actitudes del
espíritu, comportamientos individuales y colectivos, reacciones y, en definitiva, situaciones de la
naturaleza humana que se traducen en presupuestos que orientan las conductas y los modos de ser”
(Barceló, 1987:128).
Figura 5. Molinos de viento.

Fuente: Foto de Jaime González

En cada uno de los 126 capítulos que componen la obra, el autor por boca de sus protagonistas “vierte a cada paso reflexiones, consejos, enseñanzas, máximas y sentencias morales al lado
de las más finas críticas y de las más ingeniosas
agudezas” (Solana, 2013:9). Unas veces usando el
doctrinarismo de don Quijote (hombre de ideales)
y otras veces el prudencialismo de Sancho Panza
(hombre de realidades). Así nos encontramos con
bromas sencillas y aleccionadoras del escudero y
otras veces con profundos discursos de su Señor, y
ambos nos aproximan al conocimiento del hombre
que es tan esencial en la formación del arquitecto.
Con la arquitectura, el proyecto arquitectónico introduce el tiempo futuro en el presente; y
modifica el espacio para adaptarlo a la escala humana. Cervantes, en el Quijote, altera el espacio
conjugando lo terrenal de Sancho con lo imagina-

8

El uso del paisaje como decorado ambiental se puede encontrar en numerosos pasajes (I, 4, 100-101; I, 8, 165; I, 10, 204; I, 15, 290; I,
20, 397; I, 23, 458-459; I, 23, 467-468; I, 24, 476; I, 27, 541-542; I, 33, 658; I, 48, 919; I, 50, 938; II, 8, 140; II, 29, 426-427; II, 30, 438;
II, 61, 861-863; II, 67, 945 y II, 71, 998-999).

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

27

�Vergara Muñoz, Martínez-Monedero
rio del Quijote; y modifica el tiempo con diferentes niveles que se suceden, y se superponen, para
relacionar la ficción con la existencia humana.
3.3 Idea
Y finalmente, su protagonista nos hace pasar de
lo imaginario a lo real porque plantea la eterna
lucha entre lo ficticio (el Caballero) y lo real (el
Hidalgo); entre lo ideal y lo construido; entre lo
proyectado y lo realizado. El combate entre la locura del Quijote y la cordura de Alonso Quijano
aporta tensión a la novela, similar al esfuerzo que
la idea encuentra en la arquitectura, en su pretensión por trascender los límites del pensamiento.
La idea-locura es sueño, equívoco o ilusión.
Necesita algún vehículo de expresión y de conocimiento. La manera de alcanzar esa experiencia
sensible y cruzar el umbral de la imaginación lo
proporciona la ficción literaria. En un comienzo
aceptamos la locura del Quijote como fantasía
creadora (ficción de realidad) y después la entendemos como una realidad de ficción creíble,
interpretable y vital.
Lo real-cordura es la experiencia inevitable, la
percepción habitual de los hechos reales, la interpretación de la experiencia cotidiana. La acción literaria representa a un imaginario don Quijote que
ve gigantes dónde sólo hay molinos; castillos en
vez de ventas; y un ejército cuando sólo son ovejas.
Cervantes hace un esfuerzo sistemático por “…
borrar a Alonso Quijano de su novela y dejar en
primer plano al caballero andante, al loco cuya personalidad se ha trastocado” (Miñana, 2005:106).
Sólo al final de la novela, con la “muerte” de don
Quijote, se nos hace entender que no puede morir –aunque sí Alonso Quijano–al llegar a estar tan
vivo (Castilla, 2005:30). Pues sólo se mueren las
personas en el olvido. En esas últimas líneas hay
un efecto mágico, un cambio de papeles. Ahora
don Quijote está de parte de la realidad y los otros
están, o fingen estar, o siguen estando por inercia,
de parte de la ficción (Clamurro, 2005).
En arquitectura ocurre lo mismo. La obra
tiene prioridad sobre su autor. Esto sucede al final del proceso creativo, cuando se presenta la
verdad-desnuda de la idea-construida (Campo,
2006:11)9. A la que sólo se puede acceder (como
el Caballero de la Triste Figura) “vestido de cuer9

do y desnudo de loco” (II, l). El final del proyecto
no es la muerte de la idea sino su renacer. Es el
desengaño que lo desviste y lo reconstruye para
volver a ser lo que fue en la imaginación del arquitecto, ahora dotada de corporeidad.
Alonso Quijano y don Quijote de la Mancha
son fusionados y liberados en la muerte. Como
el arquitecto y su obra, que morirán del mismo
modo que fueron concebidos: soñados desde la
literatura o construidos en la vida real (Figura 6).
Figura 6. “Don Quijote y Sancho
en busca de aventuras”.

Fuente: Grabado. William Strang.1902. Banco de imágenes del Quijote
www.qbi2005.com

4. Conclusión.
La arquitectura y la literatura mantienen una sólida relación. No sólo por el cultivo de la actividad
intelectual a la que la profesión obliga, sino por
la permanente relación con la dimensión humana
que lleva consigo el desarrollo de la arquitectura.
La arquitectura se relaciona siempre con la
vida de los hombres, y los libros ayudan a construir el camino para adquirir este conocimiento.
En este proceso de ida y vuelta, el arquitecto concreta los límites del espacio y la literatura, posteriormente, certifica lo hallado. La formación del
arquitecto no debería descuidar nunca su vertiente humanística porque necesita una imagen clara
y elemental de lo que es el hombre, de cuál es su
perfección y de cómo se cultiva.

Alberto Campo Baeza simultanea la obra construida con la idea escrita, hasta fundir lo que será el alma de toda su obra, la idea construida.

28

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�El Quijote visto desde la arquitectura: naturaleza-humanidad-idea.
La literatura proporciona un camino –figuras
literarias previas a la concepción formal– para
que la arquitectura configure bien la relación con
el entorno (situación), mejore la calidad de vida
de las personas (humanística), y alcance, con estos objetivos, la dimensión creativa y estética,
pues incrementa la riqueza y complejidad del lenguaje de la arquitectura.
Leer bien es clave, y el Quijote es un magnífico
libro para alcanzar este conocimiento. Para los arquitectos es una obra nutricia por tres motivos: enseña a leer el entorno; instruye en el conocimiento
de la persona; y finalmente porque la acción literaria
representa a un imaginario don Quijote que combate
la cotidiana inercia de las cosas, como sucede en la
arquitectura en su esfuerzo por construir la idea.
Cervantes en el Quijote ilumina, conforta, y
aporta sosiego y belleza. Nos hace contemplar las
acciones nobles que el ser humano puede realizar.
Crea un espacio donde se desarrolla la ficción y
lo cede a la arquitectura para que proporcione su
forma tangible. Todas las relaciones que encontramos en la narración se pueden estudiar estructuralmente porque están construidas en el imaginario
de Cervantes y en la realidad de cada personaje.
De este modo, el arquitecto debe entender al
hombre. Cervantes habla de él porque recrea un
cuadro completo de la vida. Conocer su libro es
descubrir la relación de lo real con lo imaginario;
entender que el mundo de la arquitectura es lo natural y no lo ajeno, lo humano y no lo ficticio, el
entorno y no el objeto.

8. Referencias bibliográficas.
Balmes, J. (1950). Lógica. Obras Completas. Vol.
III. Madrid, BAC.
Barceló, J. (1987). “Consideraciones sobre el
sentido humano en el Quijote”, Estudios románicos, núm. 4, pp. 125-135.
Bayer, A. (2005). “Leer, ¿para qué?”, Nuestro
tiempo, núm. 616, pp. 107-109.
Calatrava, J. y Nerdinger, W. (2010). Arquitectura escrita. Madrid, Círculo de Bellas Artes.
Campo, A. (2006). La idea construida. Madrid,
Biblioteca nueva.
Castilla del Pino, C. (2005). Cordura y locura en
Cervantes. Madrid, Península.
Cervantes, M. (2005). Don Quijote de la Mancha. (Edición de Francisco Rico). Madrid, Real
Academia Española.
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

Clamurro, W. (2005). “El tiempo lúdico y mortal
del Quijote”, Vanderbilt e-Journal of Luso-Hispanic Studies, núm. 2, pp. 12-20.
Dotras, A. (2001). “Otra estrategia narrativa en el
Quijote: ¿ventas como castillos?”, en C. Strosetzki
(ed.), Visiones y revisiones cervantinas. Madrid,
Centro de Estudios Cervantinos, pp. 293-300.
Endress, H.P. (2008). “Los conceptos de naturaleza y de estado natural en Cervantes y el Quijote”,
en VIII Congreso de la Asociación Internacional
del Siglo de Oro. Santiago de Compostela, España. http://hdl.handle.net/10347/10653 (10 de octubre de 2017).
Fuster, A. (2014). Literatura y arquitectura en
el cambio de siglo: diversidad de lo moderno
(Tesis doctoral, Universidad Politécnica de Cataluña, España). Disponible en http://hdl.handle.
net/2117/95445 (10 de octubre de 2017).
Hamon, P. (2006). “Prólogo”, en P. Hyppolite
(ed.), Architecture, littérature et espaces. Limoges, PULIM, Collection Espaces humains, pp. 2-5.
Loarce, J.L. (2006). “El Quijote visto desde la arquitectura: Así que pasen 750 años”, Formas de
arquitectura y arte, núm. 12, pp. 20-24.
Lorda, J.L. (2009). Humanismo. Los bienes invisibles. Madrid, Ediciones Rialp.
Miñana, R. (2005). “¿Por qué leer El Quijote
hoy?: Reflexiones sobre el verdadero protagonista de El Quijote”, Universitas Humanística, núm.
60, pp. 97-107.
Pamuk, O. (2006). La vida nueva. Madrid, Alfagura.
Panedero, M. (2004). “El espacio geográfico del
Quijote”, Estudios Geográficos, núm. 65 (256),
pp. 471-495.
Perucho, J. (2002). “El Quijote visto desde la arquitectura”, Formas de arquitectura y arte, núm.
11, pp. 18-22.
Redondo, A. (1997). Otra manera de leer el Quijote. Madrid, Castalia.
Rivero, J. (2006). “Arquitectura de El Quijote:
Casa, vidrio y humo”, Añil, núm. 30, pp. 47-49.
Solana, E. (2013). Cervantes educador. Madrid,
Magisterio Español.
Spurr, D. (2012). Architecture and Modern Literature. Ann Arbor, University of Michigan Press.
Vergara, J. (2015). “El olvido arquitectónico
de Cervantes”, en J. Calatrava y L.C. Izquierdo
(eds.), El arquitecto y sus libros. Granada, Universidad de Granada, pp. 194-197.

29

�Diseño desde el ser humano. Richard Neutra y su
proyecto para América Latina.
Design for human beings. Richard Neutra and his project for Latin America.
Recibido: mayo/2018
Aceptado: agosto/2018

Dra. Catherine Ettinger1

El diseño de estructuras, si nos alejamos
de “lo abstracto” concierne, sobre todo,
labor para y con seres humanos.
(Neutra, 1954: v)

Resumen

Abstract

Richard J. Neutra (1892-1970), arquitecto austriaco emigrado a California en la década de 1920, ha
sido caracterizado en la historiografía del movimiento moderno como un gran técnico que depuró los lenguajes modernos en residencias para su
clientela del sur de California. Esta versión sobre
Neutra opaca contribuciones teóricas relevantes
que se vinculan, por lo menos parcialmente, con
sus experiencias en América Latina y su trabajo en
Puerto Rico, en donde desarrolló diseños para escuelas, clínicas, centros comunitarios y hospitales,
además de reflexionar sobre el tema de vivienda.
Este trabajo rescata de textos éditos como Arquitetura social em paises de clima quente e inéditos
como manuscritos y discursos que dio en distintos
países de América Latina el pensamiento de Neutra sobre el diseño en relación con el ser humano
como cuerpo y como ser social. Se muestra como,
a partir de sus lecturas de neurociencias y la reflexión que hizo en relación con las soluciones que
había ideado para Puerto Rico entre 1943 y 1945,
elaboró fundamentos teóricos humanistas.

Richard J. Neutra (1892-1970), Austrian architect
who emigrated to California in the 1920s, has been
characterized in the historiography of the Modern
Movement as a technical architect who purified
modern languages in residences for his Southern
California clientele. This version of Neutra hid
from view his relevant theoretical contributions
that are related –at least partially– to his experiences in Latin America and his work in Puerto
Rico where he developed designs for schools, clinics, community centers and hospitals and reflected on collective housing. This article –based on
a revision of published texts such as Architecture
of Social Concern for Regions of Mild Climate
as well as unpublished manuscripts and speeches
given in Latin America– Neutra’s thought on the
relationship between design and humans, both as
biological and social beings. It shows how, based
on his readings in Neuroscience and his reflections
on the solutions he had developed for Puerto Rico
between 1943 and 1945 he constructed humanistic
theoretical foundations.

Palabras Clave:

Keywords:

Richard Neutra; Biorealismo; Arquitectura latinoamericana; Puerto Rico.

Richard Neutra; Biological realism; Latin American architecture; Puerto Rico.

1

Profesor-Investigador Titular “C” de Tiempo Completo Universidad Michoacana de San Nicolás Hidalgo. Facultad de Arquitectura.
SNI Nivel II . Mail: crettingerm@gmail.com

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

31

�Ettinger

1. Introducción.
La imagen de Richard Neutra (1892-1970) está
irrevocablemente ligada a sus casas californianas.
La fotografía de Julius Schulman de la casa Kaufmann al atardecer, con los cerros del desierto en tonos de gris de fondo y la mujer acostada en un tumbón frente a la alberca, es probablemente una de las
imágenes más reconocidas de su trabajo. Esta fotografía, y otras que difundieron las casas realizadas
para su clientela adinerada del sur de California, es
elocuente en relación con el esmerado tratamiento
técnico de sus obras, el papel central que ocupó el
sitio en sus diseños y la claridad formal que ostentó
en el uso de lenguajes modernos; lo que no logra
comunicar es el profundo interés de Neutra por el
ser humano y su comodidad como asunto medular
en el diseño arquitectónico.
Neutra fue, además de profuso diseñador, profuso escritor. Dejó numerosos textos que, aunque
en ocasiones sean de difícil lectura, dan evidencia
de los fundamentos teóricos de su trabajo y de la
honda reflexión sobre la esencia del quehacer del
arquitecto: el ser humano. Los escritos muestran
otro Neutra, un visionario con inquietudes alejadas de la imagen de una arquitectura glamurosa.
En ellos se reflexiona sobre temas que se tornarían
de interés medio siglo después como el diseño
ambiental o la percepción de la arquitectura. Dan
fe además de su gran preocupación por el sur, por
el trópico y por sus habitantes pobres. Como buen
moderno, creía en la capacidad de la arquitectura
de forjar cambios en los individuos y también en
las colectividades; en su poder de transformación
social. Pregonaba un diseño centrado en el ser humano, atento a las condiciones naturales del sitio
y sensible a las necesidades sociales.
En este sentido, la historiografía de la arquitectura no le ha hecho justicia a Neutra,
caracterizándolo como un técnico (Benevolo,
1977:641) dedicado a la arquitectura residencial
en California (Hitchcock, 1993:117; Giedion,
1967:500). Las omisiones historiográficas han
dado como resultado un renovado interés en
Neutra con atención a sus inquietudes en relación con el sitio (Leatherbarrow, 2000), el psicoanálisis (Lavin, 2005), la neurociencia (Mallgrave, 2011), los países del sur (Tippey, 2016)
y el paisaje (Treib, 2017). Lavin (2005:14) hace
el llamado para considerar a Neutra una figura
principal de la modernidad, aduciendo la impor32

tancia de su producción teórica, que poco ha figurado en revisiones historiográficas.
En relación con América Latina Neutra es un
tema candente. Sus proyectos para Puerto Rico,
las giras que realizó en los años 40 y 50 y la constante publicación de sus obras en revistas de gremio en los países de la región le han conferido
un papel importante. Para el caso de México, se
ha señalado su influencia en la arquitectura residencial de los años cincuenta, particularmente
en el fraccionamiento del Pedregal de San Ángel (Rovira y Rueda, 2014; Rueda, 2009; Santa
Ana, 2014). La presencia constante de Neutra en
la prensa gremial y la consecuente influencia se
examinó también para el caso de Brazil (Critelli de
Campos, 2015; Fraser, 2000; Segawa, 1998:149.)
Lira (2010) ha señalado el interés de Neutra por el
tema de la planificación en la región. Estos trabajos
en conjunto reconocen la importancia de Neutra en
América Latina donde sus publicaciones y su presencia dejaron aportaciones a la arquitectura local.
El presente trabajo se suma al corpus existente sobre Neutra ahondando en su pensamiento en relación con el ser humano. A través de la
revisión de sus discursos, textos inéditos y publicaciones –privilegiando aquellas realizadas
en América Latina–, se identifica dos distintas
maneras de concebir al ser humano en relación
con la arquitectura. La primera como ser social
con atributos culturales y la segunda como ser
corpórea. Ambas concepciones marcaron sus
propuestas para la región.
Este acercamiento invita a revisar las versiones más difundidas sobre Neutra en la historiografía de la arquitectura en varios sentidos. Por
una parte se tiene que enriquecer el potente imaginario forjado de su arquitectura doméstica a
través de la serie Arts &amp; Architecture y su programa de Case Study Houses, para prestar atención
a la arquitectura social, en particular la escolar,
la hospitalaria y la vivienda colectiva. Por otra,
se espera complementar la historiografía que
enfatizó la calidad técnica de su obra, al reconocer su perspectiva desde el ser humano en
relación con la percepción sensorial. Por último, se espera contribuir a una revaloración de
la importancia de Neutra para los arquitectos
latinoamericanos, frente a la historiografía que
al observar la influencia de Le Corbusier, particularmente en Brasil, ha opacado la relevancia
de otras figuras en la región.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Diseño desde el ser humano. Richard Neutra y su proyecto para América Latina.

2. Neutra, la modernidad arquitectónica y el ser humano.
Resulta una obviedad que el ser humano está al
centro del diseño arquitectónico, pero hay maneras muy distintas de imaginar ese ser. Probablemente la formulación más contundente y diseminado del siglo XX sobre la relación entre
ser humano y espacio arquitectónico resulta de
la analogía entre máquina y espacio. La descripción corbusiana de la casa como “máquina para
habitar” remite a la idea del diseño mínimo y eficiente basado en un habitante estándar. En este
paradigma, el estudio del usuario privilegiaba las
medidas sobre otros aspectos como pudiera ser
la cultura, los usos y costumbres, y presagiaba
el desarrollo de El Modulor publicado en 1950.
Aunque desde luego que el pensamiento de Le
Corbusier, en relación con la vivienda, tenía mayor complejidad, la analogía con la máquina fue
tan potente que opacó otras formulaciones y predominó esta posición maquinista y universal.
Al igual que la modernidad no fue unívoca –
aunque algunas versiones la caracterizan así—la
manera de imaginar al ser que ocuparía el espacio arquitectónico tampoco lo fue. Iñaki Ábalos
(2000: 20-25) ha indagado la idea del hombre
abstraído, el hombre nietzcheano en los proyectos de casas-patio de Mies van der Rohe, donde
el ser humano es un moderno, aislado, solo. El
ser humano que recorre el espacio se asomó en
el trabajo de Eileen Gray con la propuesta de
diseño a partir de trazar los movimientos de los
diferentes usuarios privilegiando los usos y las
acciones sobre la función (Espegel, 2007: 114).
En su Casa E1027 en Cap St. Martín el ejercicio
de dibujar los trayectos del personal de servicio y
de los habitantes de la casa fue determinante en
el diseño. No se quiere sugerir que fuera la única
consideración, pero la idea del ser en movimiento
y de una concepción de las distintas funciones de
las personas que habitaban el espacio se usó para
lograr una eficiencia distinta a la de los espacios
mínimos de Le Corbusier.
Richard Neutra, en sus escritos, mostró diversas posiciones con respecto al ser humano, con
una relevante distinción entre el cliente y el usuario final. Sus ideas al respecto se derivan de varias
experiencias e intereses, incluyendo su cercanía
a la familia de Sigmund Freud en su juventud y
sus lecturas sobre psicoterapia (Lavin, 2005), su

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

interés en las neurociencias (Mallgrave,2011), y
una larga hospitalización de joven cuando, después de contraer malaria y tuberculosis durante
su servicio militar, fue obligado a pasar un año y
medio en un sanatorio suizo. Esta experiencia lo
sensibilizó a la perspectiva no solo del paciente
hospitalario, sino en general a la percepción de la
arquitectura por parte de sus usuarios. Su contacto con Philip Lovell durante el proceso de diseño
de la Casa de Reposo Lovell reforzó sus convicciones al respecto del rol que jugaba la arquitectura en el bienestar de sus usuarios y el desarrollo
de su filosofía de biorealismo.
Lovell y su esposa Leah, abogaban por una
vida sana a través del vegetarianismo y el ejercicio, ideas que difundieron a través de una columna en el Los Angeles Times. Neutra buscó en el
diseño de la Lovell Health House en 1929 –además de la novedad muy difundida de la estructura
de acero– una armonía que fomentara el bienestar
físico y emocional de sus habitantes. Jugando con
distintos niveles, con grandes volados y balcones
suspendidos, creó una serie de espacios interiores
diseñados para lograr el bienestar integral de sus
habitantes –en lo psicológico, lo físico y lo espiritual. Se considera que este acercamiento a los Lovell fue clave en el desarrollo de sus ideas sobre
biorealismo, una filosofía que a grandes rasgos
postulaba el “impacto benéfico de un ambiente
bien diseñado sobre la salud general del sistema
nervioso humano” (Frampton 1980:248). Recordando esta experiencia escribió “Había empezado
a creer que la medicina era mejor cuando estaba versada en prevención y que la planificación
urbana y el diseño edilicio podrían conformar el
paquete más prometedor de medicina preventiva
y un factor de fuerte influencia en impulsar la química interior de bienestar” (Neutra, [1962] 2009:
222). Este deseo de proveer a los espacios con el
poder de originar bienestar lo llevó a incluir áreas
para dormir en el exterior, patios privados para
tomar el sol al desnudo y una cocina adecuada
para la preparación de una dieta rica en vegetales.
La modulación de la luz y la relación establecida
entre los espacios interiores y exteriores abonaron
a la creación de un ambiente armonioso.
Estas experiencias se vinculan con las concepciones del ser humano que aparecen en el discurso de Neutra sobre y para América Latina. En el,
aparece un ser cultural –ya sea latino o indígena–
que tiene una forma de vida que puede entrar en
choque con un nuevo modelo de arquitectura mo-

33

�Ettinger
derna o bien ofrecer oportunidades de continuidad. Por otra parte, y particularmente relacionado
con el tema de clima, está el ser humano corpóreo
que percibe la arquitectura a través de sus sentidos. Ambas formulaciones marcaron su perspectiva sobre la región, así como sus propuestas para
arquitecturas adecuadas a ella.

3. Neutra y América Latina.
Richard Neutra estableció una relación profunda con América Latina a través de numerosos
viajes, el contacto con colegas y la realización
de proyectos en la región. Aunque había viajado a México de vacaciones con anterioridad, su
primer viaje profesional a la región se realizó
en 1937 cuando de visitó México para impartir
una conferencia en el Palacio de Bellas Artes
en la ciudad de México.2 Aprovechó la oportunidad para recorrer el país y establecer contacto
con figuras tan relevantes en el ámbito artístico y cultural como Diego Rivera, Frida Kahlo,
Juan O’Gorman y Carlos Obregón Santacilia
(Hines 1982: 189). En su diario registró su sorpresa ante los contrastes: la presencia prehispánica y los conjuntos de vivienda multifamiliar,
la historia milenaria y la metrópoli, el carácter
indígena y occidental y, “el inmenso Rivera”
y su “diminuta muñeca de pelo negro” (citado
por Hines, 1982:189).
Este viaje le sirvió de introducción a América Latina, región en la cual desarrollaría uno
los proyectos más significativos de su amplia
carrera: el diseño de escuelas, clínicas, hospitales y centros comunitarios en Puerto Rico entre 1943 y 1945 (Hines, 1982: 195). Viajó a la
isla a instancias del Departamento del Estado
de Estados Unidos y a invitación del gobernador Rexford Tugwell para participar en el diseño
de escuelas, hospitales y centros comunitarios,
tanto rurales como urbanos. Neutra fungió como
coordinador de un equipo local; los diseños

realizados –aunque la mayoría no fueron construidos como tal– recibieron mucha difusión a
través de diversas publicaciones. En ellos, Neutra pudo seguir explorando las posibilidades de
diseño en clima templado –que venía realizando
en California– pero ahora con condiciones climáticas más extremas y con fuertes limitaciones
de costo (Architectural Forum, 1945: 126-130).
Aprovechando la cercanía, en marzo 1945 viajó
a Santo Domingo, República Dominicana3 y a
La Habana Cuba,4 donde se reunió con colegas e
impartió conferencias.
Auspiciado de nuevo por el Departamento
de Estado de los Estados Unidos, Neutra realizó una gira de buena voluntad a Sur América
en noviembre de 1945 en el marco de la política de “Buenos Vecinos” que había implementado Franklin D. Roosevelt ante la amenaza de influencias comunistas en la región. En
esa ocasión visitó Ecuador (Guayaquil), Perú
(Lima, Arequipa, Cuzco), Bolivia (La Paz),
Argentina (Buenos Aires), Uruguay (Montevideo) y Brasil 5 (São Paulo, Rio de Janeiro,
Minas Gerais, y Rui Grande do Sul). Por lo
general, sus conferencias fueron precedidas
por visitas a las obras recientes o en proceso
de construcción con la finalidad de que diera
asesoría donde fuera posible. Aprovechó las
visitas para incorporar en sus discursos alusiones a la situación local.6
Para concluir el reporte y resumir la gira,
Neutra escribió:
“Creo que aparte de las reuniones sociales de
costumbre, útiles para fomentar la buena voluntad, mi procedimiento de hacer que los problemas de la ciudad visitada fueran el tema de las
conferencias formales, mesas redondas y transmisiones resultó satisfactorio y fue bien recibido. Evidentemente requirió de un acopio veloz
de información, pero rindió, según mis amigos
locales, la publicidad verdaderamente constructiva y el agradecimiento de esfuerzo de cooperación cultural del Departamento de Estado.”7

2

El evento se realizó bajo el auspicio de la Secretaría de Educación Pública con la participación de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios, la Sociedad de Arquitectos Mexicanos y la Escuela Superior de Construcción.
Archivo Neutra (Richard and Dion Neutra Papers, Colección 1179, Charles E. Young Research Library, UCLA), caja 1419, expediente 29.
3
[Nota periodística. Diario de la Nación, Ciudad Trujillo, República Dominicana, 7 marzo 1945]. Archivo Neutra, caja 1419, expediente 1410.
4
[Nota periodística. Diario de la Marina, La Habana, 15 marzo 1945]. Archivo Neutra, caja 1419, expediente 29.
5
Notas sobre la presencia de Neutra en Brasil aparecieron en O Globo (17 novembro de 1945), Diario da Noite de Sao Paolo (19 novembro
de 1945) y O Jornal de Rio de Janeiro (20 noviembre de 1945). Archivo Neutra, caja 1419, expediente 29.
6
[Report on Visit of South American Republics, 1945], Archivo Neutra, caja 1429, expediente 8.
7
Ibidem, p. 7.

34

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Diseño desde el ser humano. Richard Neutra y su proyecto para América Latina.
Durante las décadas cincuenta y sesenta varias
agrupaciones y universidades latinoamericanas
recibieron a Neutra. Viajó a Perú (Lima), Venezuela (Caracas), Guatemala (Antigua), Colombia (Barranquilla), Cuba (La Habana), Argentina
(Buenos Aires) y México impartiendo conferencias en salones abarrotados de estudiantes.
A través de su presencia en la región y también de las publicaciones de su obra en revistas
gremiales Neutra se convirtió en una figura de
suma importancia para los arquitectos latinoamericanos sobre todo hacia el medio siglo. Para
dimensionar esto vale la pena señalar que simplemente en Brasil, Segawa (1998: 149) identificó 137 artículos sobre su obra; en México tuvo
una mayor presencia en la prensa especializada
que Le Corbusier, Wright o Mies van der Rohe
e, inclusive, su obra apareció con mas frecuencia que la de Luis Barragan y sus diseños fueron
publicados en Arquitectura México, Arquitectura
y Decoración, El Arquitecto y en Espacios, incluyendo un número monográfico con motivo de su
fallecimiento en 1970 en Arquitectura/México.
Una revisión superficial muestra que su obra fue
publicada en Argentina en las revistas Arquitectura, Canon, Nuestra arquitectura y Sur. En Perú
publicó en Espacio, El Arquitecto Peruano y en
el Educador Peruano, en Venezuela aparecieron
reseñas de su trabajo en El Farol. Adicionalmente el mismo Neutra promovió la publicación
de tres de sus libros en la región incluyendo la
traducción de Survival through Design (editado
por Fondo de Cultural Económica en 1957 con
el título Planificar para sobrevivir), Realismo
Biológico (publicado en Argentina en 1958) y
la edición bilingüe portugués-inglés Arquitetura
social em paises de clima quente /Architecture
of Social Concern in Regions of Mild Climate en
São Paulo en 1948.
Se observa que no sólo dejó huella Neutra en
América Latina, sino que también sus experiencias en la región dejaron huella en él, sobretodo,
el proceso de diseño de escuelas, clínicas y hospitales en Puerto Rico donde pudo experimentar,
reflexionar y profundizar en el tema de proyectos
sociales, además de seguir explorando las posibilidades de diseño en climas templados. Sin duda,
sus experiencias en América Latina enriquecieron sus escritos teóricos y su obra a su regreso a
California (Ettinger, 2018). Resalta el tiempo en
Puerto Rico, no por lo que se construyó, sino por
los planteamientos de diseño y por la difusión que
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

tuvieron en la región. Al respecto, Brett Tippey
(2016) ha referido a su trabajo en América Latina
como trabajo de campo y Puerto Rico como laboratorio para la experimentación de muchas de
sus ideas. El mismo Neutra, probablemente en
reconocimiento de la importancia de este episodio en su carrera, escribió en 1962 “El Sur
abierto es lugar de prueba para Norte cerrado.”
(Neutra, [1962] 2009: 215).

4. El ser biológico y el diseño para
los trópicos.
Desde 1954 Neutra, en un Survival through Design, texto que se ha considerado inaugural para
la disciplina de diseño ambiental, dejó en claro
su visión del ser humano como centro de todo esfuerzo del diseño. En este texto privilegió la idea
del ser biológico, el orgánico, abogando por la
aplicación en el diseño de los conocimientos que
se generaban desde las neurociencias. Partió de
una concepción del ser humano en relación con
un sistema nervioso que oscilaba entre dos estados –uno inhibitorio y otro de excitación– o bien
quedaba suspendido entre ellos en un estado de
descanso (Neutra, 1954:214). El rol del arquitecto
radicaban en manipular los estímulos y, por ende,
tenía que ser experto en el funcionamiento del
organismo humano (Neutra, 1954: 230). Debía
aprovechar los avances en las neurociencias para
comprender los efectos de los colores, las cualidades auditivas y las texturas sobre los humanos para
poder aplicar este conocimiento efectivamente en
el diseño. Los ensayos contenidos en Planificar
para Sobrevivir ilustran su interés en estudios científicos de la percepción, en comprender el rol que
jugaban los sentidos, más allá de la vista.
Sus reflexiones se ampliaron a incluir la percepción de la forma y los juicios estéticos sobre la
belleza en 1962 con la publicación del libro Life
and Shape en que desarrolló en diversos ensayos
que reflejan la consolidación de sus ideas sobre
arquitectura y su filosofía de realismo biológico.
Propuso comprender la percepción de la arquitectura desde las funciones neurológicas; inclusive
aboga por comprender a la forma y la percepción
de la belleza en términos de funciones cerebrales
(Neutra, [1962] 2009: 321).
Estas observaciones, que reaparecieron en
textos y discursos, se vinculan con la inquietud
de Neutra por entender a la arquitectura desde la
35

�Ettinger
perspectiva neurológica (Mallgrave, 2011: 102).
En 1952, durante su visita a México, había insistido en una visión de la arquitectura desde el ser
humano en una suerte de síntesis de la idea de
realismo biológico: “la arquitectura se basa en el
más actual y moderno conocimiento de los seres
humanos… en su fisiología.” Pero, aclaró que al
hablar de fisiología, no solo ser refería al cuerpo sino “a la totalidad de cuerpo y mente.”8 En
otro texto, recomendó prestar particular atención
a “humedad, corrientes de aire, pérdida de calor,
estimulación táctil, la gravedad y la resistencia
del piso y otras respuestas musculares-esqueletales.” (Mallgrave, 2011:106).
En la propuesta de Neutra el cliente figuraba
de manera importante. Sobre el tema dejó varios
textos inéditos en que enfatizaba la necesidad de
la empatía por parte del arquitecto en el trato (Lavin, 2005: 32-35). Pero, al final, en el discurso
de Neutra cobraba mayor importancia el usuario
último de los espacios: el habitante, el niño, el paciente, el estudiante. Al tratar el tema del usuario,
Neutra imaginaba su experiencia del espacio: el
paciente en su cama o el niño en su salón.
En relación con la arquitectura escolar escribió mucho; una preocupación suya era la artificialidad de los ambientes escolares tradicionales
y la institucionalización de la educación que se
alejaba de la escala humana (Neutra 1944: 71)
que podrían llevar a la “deprivación sensorial”
del niño (Neutra, 2009: 327). En 1944 Neutra
explicó sus ideas acerca del salón de clases de la
siguiente manera:
“La estructura física de la escuela debe ampliar
la tendencia a enfatizar y premiar la cooperación
en lugar de la competencia. Los niños que entran
a un salón hoy en día no se quedan sentados quietos, en una suerte de aislamiento paralelo o susurrar furtivamente a sus vecinos en sus pupitres
atornillado al piso mientras supuestamente escuchan un sermón que resuena desde el pizarrón
[…] su interés, su estimulación, su éxito será en
el trabajo en equipo, en el ayudar en lugar de
sobresalir. Una actividad muscular y sensorial
coordinada requerirá de una agrupación flexible
de los humanos y de sus muebles, para ajustar el
ambiente educativo a los esfuerzos concertados
varios y frecuentes.

¡Más espacio, más luz difusa, luz donde se
requiere de más lados, menos colchones de aire
caliente alrededor de los entrenados y menos sistemas de calefacción con contaminación del aire
en aras de la economía!
¡Menos sitios encerrados y fijos, y más extensión hacia el exterior!
Ayudas acústicas hacia el silencio a través
del aislamiento y una controlada reverberación
hacia una articulación distinta de la oferta de sonidos –que serán definidos, no difuminados mientras pasan a las mentes.
Ayudas visuales no solo para la presentación
de un tema en particular, pero para el desarrollo
mental general de los niños a través de la claridad, la simplicidad y la sensibilidad en el diseño,
aplicado al edificio en sí, a sus espacios, detalles
de iluminación y esquemas de color.
¡El arquitecto hasta debe tomar en consideración el bien conocido olor agrio! Las exhalaciones rancias no deben convertirse en anti-estímulo perpetuo. Los materiales de las superficies
que tienen la tendencia de absorber y acumularlos y seguirlos propagando deben evitarse.”
(Neutra, 1944: 71)
Esta larga cita ilustra la importancia de los
sentidos en el diseño; la vista, el olfato, el tacto,
y el oído están presentes en sus reflexiones sobre
el espacio escolar que se derivan la lectura de
textos de Darrell Harmon, quien había realizado estudios sobre la iluminación de los salones
de clase. Harmon argumentaba que hacía daño
a los niños por las postura que adoptaban que
existiera una sola fuente de luz lateral; propuso
ventanas altas y nuevos acomodos de mobiliario escolar para optimizar la visual de los estudiantes (Ogata, 2008: 569-70). Adicionalmente
a los cambios en mobiliario, evidente en la cita
anterior de Neutra, para las escuelas de Puerto
Rico –que tenían dos fuentes de luz– procuró el
reflejo de luz desde el plafón.
Prestó especial atención a la experiencia espacial en relación con el proceso de aprendizaje
de los niños, lo que le sirvió para fundamentar
sus novedosas propuestas en espacios escolares.
Desde que realizó su trabajo utópico Rush City
a principios de los años veinte, Neutra traía importantes ideas de innovación en arquitectura

8
[Address by Richard J. Neutra FAIA, To an audience of architects, students and the public at the Auditorium, Social Security Building.
Mexico City, October 4, 1951], Archivo Neutra, caja 217, expediente 10.

36

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Diseño desde el ser humano. Richard Neutra y su proyecto para América Latina.
escolar. En este trabajo presentó el diseño de la
escuela en forma de un anillo con espacios verdes (campos deportivos) al centro y hacia el exterior. Promovía no solo un contacto directo entre
el salón de clases al interior y la naturaleza, sin
también cualidades ambientales que fomentarían
la comodidad de los estudiantes. Las ideas presentes en este proyecto de Ringplan School se
realizaron de una manera contundente en la Escuela de la Avenida Corona en Bell, California
en 1935. Se trataba de una ampliación de una
escuela existente que replanteó el espacio de los
salones con continuidad entre espacio interior y
exterior con salones con tres muros sólidos y un
cuarto muro de puerta corrediza de vidrio que
permitía extender el espacio del salón hacia un
espacio ajardinado delimitado por vegetación.
La idea era atender a los niños, inquietos por
naturaleza, en un espacio que abandonaba de la
rigidez típica de la escuela primaria tradicional
a favor de espacios más lúdicos y libres. Estas
ideas se implementaron en otros proyectos escolares que realizó el arquitecto, de manera notable en los proyectos que realizó para Puerto Rico
entre 1944 y 1945.
Figura 1. Diagrama de estudio de asoleamiento y
ventilación para el diseño de salones de clase.

Fuente: Arquitectura social, p. 45.

Figura 2. Solución de estructura con ventilación bajo
el plafón para implementación en Puerto Rico.

Fuente: Arquitectura social, p. 76.

La traducción de estos conceptos en el diseño de proyectos específicos para clima templado
tomó distintas formas. Para lograr confort térmico
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

en los diseños para Puerto Rico ideó una estructura donde los marcos de acero quedaban separados
del lecho inferior del plafón para permitir la circulación de aire; así se resolvía en una misma estructura el problema constructivo con elementos
prefabricados y de fácil montaje y las condiciones
de ventilación y temperatura deseables en el sitio. (Ver Figuras 1 y 2.) Aunque Neutra presentó
varios esquemas, recomendó que las vigas de la
estructura prefabricada se colocaran en el mismo
sentido que el flujo de aire, es decir, perpendiculares al muro que envolvía el salón. Mencionó las
ventajas del incremento de ventilación en su descripción del espacio: “Puertas levadizas permiten
que las brisas agradables y constantes recorran el
húmedo salón tres o cuatro veces por minuto y
con esto retiren las bacterias transportadas por el
aire. Ya no gotea el sudor, sino que se seca agradablemente, enfriando la piel” (Neutra, 1948:
50). Las puertas levadizas tenían la doble función
de proveer sombra y de fomentar la circulación
de aire en el lecho inferior de la cubierta. Acerca
del diseño, escribió:
“La intención es contar con un denso seto de
arbustos, posiblemente de hibisco que separe el
edifico escolar […] del tráfico exterior y segregue
los patios abiertos de cada salón; estos serán utilizados para el estudio, la construcción de modelos o maquetas y la colocación flexible de equipo
portátil.” (Neutra, 1948: 50).
En todo caso, a partir de estas inquietudes,
tuvo una particular sensibilidad en el diseño a
los efectos de clima, de la iluminación y de la
ventilación sobre los niños en sus salones de
clase, los enfermos en camas hospitalarias y
los habitantes de vivienda social, y más adelante, sobre oficinistas, llevando a buscar una
luz difuminada con la implementación de persianas en el edificio del archivo de Los Ángeles que realizó con Robert Alexander entre
1961 y 1962.
El tema de la sensibilidad a la percepción sensorial apareció de nuevo en sus reflexiones generales sobre el diseño en climas tropicales:
“He intentado mostrar que el arquitecto siempre se enfrenta a un cliente multi-sensorial. El
registro sensorial superficial de la temperatura
se entreteje íntimamente con otra información
táctil cutánea de brisas refrescantes, de aire
moviéndose sobre las antenas de los bellos en
cada poro de nuestra piel y con una multiplicidad de sentidos interiores que son causados
37

�Ettinger
por respuestas fisiológicas a la humedad, carga
eléctrica y modificaciones químicas del aire.”9

5. El ser cultural y la introducción
de la arquitectura moderna.
El cometido social de la arquitectura fue pregonado por Neutra a lo largo de su carrera; en discursos en América Latina instigaba a los jóvenes
arquitectos a servir a sus comunidades. Por ejemplo, en México insistía en que no había que servir
solo al “comercio de lujo de la avenida Juárez”
sino a las necesidades del pueblo.10 Aunque es
mejor conocido por su arquitectura residencial,
Neutra había realizado cuatro desarrollos de vivienda social a principios de los años cuarenta en
Estados Unidos—tres en California (Pueblo del
Río Housing, Hacienda Village Housing, Channel Heights) y una en Texas (Avion Village 1941)
(Lamprecht, 2000: 160, 163, 169, 172-5). Esta
experiencia le había proporcionado la oportunidad de observar detalladamente los ajustes en la
vida familiar y comunitaria que implicaba el cambio en el tipo de habitación.
Neutra reconocía desde luego, que el ser humano, además de ser ente biológico era ente social;
al respecto escribió “los organismos son fenómeno grupal y los seres humanos pertenecen a sociedades” (Neutra, 1954: 231). Esta reflexión surgió
precisamente en relación con la idea de cambiar
los hábitos de quienes, habiendo vivido en espacios tradicionales, serían cambiados a conjuntos
modernos. Prosiguió con la reflexión: “en alterar
una tradición o sustituirla por algo más, se debe
tener en mente que nuevos hábitos o fijaciones no
pueden crearse en el vacío, sino que se sedimentan
a través del dominio de la novedad sobre los hábitos establecidos.” (Neutra, 1952: 231).
Los proyectos de arquitectura social que fueron centrales al discurso de Neutra para América
Latina implicaban precisamente la alteración de
algunas costumbres y la adaptación de una nueva
arquitectura moderna a las situaciones locales, y
no solo en relación con factores ambientales. En
el libro Arquitetura social se incluyeron proyectos de escuelas, centros comunitarios, clínicas y

hospitales además de vivienda con la idea de que
pudieran servir de modelos para implementación
en otros países latinoamericanos (Neutra, 1948).
En los primeros casos los proyectos referían los
ejercicios en Puerto Rico, mientras en el rubro de
vivienda social Neutra presentó, además de un
ensayo con consideraciones generales, el proyecto de Channel Heights, un conjunto de 222 unidades multifamiliares para albergar las familias
de 600 trabajadores del astillero de San Pedro en
un conjunto de baja densidad. El mismo Neutra
consideró el último proyecto particularmente
relevante como ejemplo a seguir en la solución
de problemas de vivienda en América Latina,
así su inclusión en el libro.
Las propuestas de Neutra iban más allá de consideraciones materiales o de dispositivos climáticos, para incluir aspectos culturales como el uso
del espacio. Al plantear el caso de las regiones de
clima templado, en particular América Latina, entendió la necesidad de observar las prácticas locales. Por eso, al igual que para el caso ya mencionado de las escuelas, en los centros comunitarios
y en la vivienda colectiva buscó incluir elementos
como patios y porches. Para la vivienda, no solo
se trataba de espacios abiertos para uso de la comunidad, sino como parte misma de la casa: “en
un clima templado no es difícil proveer al usuario
de un refugio pequeño, y el tamaño puede ser pequeño, y el costo puede ser bajo, porque, concebida apropiadamente, el exterior aquí siempre puede ser un ´espacio auxiliar’ natural; el aire libre
aquí más que en ningún otro lado, complementa
el espacio vital” (Neutra, 1948: 194).
En otra referencia que nos remite al tema de diferencias culturales en la vivienda, Neutra notó que:
“Generalmente […] en los países tropicales hay
una desatención nativa hacia límites marcados entre interior y exterior y este límite se define principalmente por el borde exterior del techo. En muchos
de ellos la idea de privacidad es también menos
marcada que entre nosotros, apenas es visual, y de
menor preocupación que el flujo de aire. El calor
húmedo produce una indiferencia extenuante hacia
la privacidad hasta en europeos cuando se trasladan a los trópicos, y su pudor se reduce marcadamente bajo el impacto de la incomodidad…”11

9

[Housing in Mild Climates], Archivo Neutra, caja 161, expediente 8.
[Address by Richard J. Neutra FAIA, To an audience of architects, students and the public at the Auditorium, Social Security Building.
Mexico, City. October 4, 1951] Archivo Neutr.a, caja 217, expediente 10.
11
Ibidem.
10

38

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Diseño desde el ser humano. Richard Neutra y su proyecto para América Latina.
Esta cita muestra el reconocimiento de la estrecha relación entre clima, cultura y casa; la referencia
al pudor y las ideas de privacidad implica no solo
una reflexión sobre los usos al interior de la casa sino
también de los efectos que podía tener la sustitución
de la casa vernácula por una casa moderna. Valerie
Fraser –considerando las propuestas de Neutra sobre la difusión de la tecnología y del consumo que
permitiría un mercado de materiales prefabricados
en aras de la reducción de costos de construcción–
llegó a la conclusión de que Neutra era insensible
a la cultura local. Escribió que había lanzado una
guerra contra “el atraso” con “total desinterés por
cualquier cultura u organización social existente entre aquellos cuyas vidas pretendía mejorar y con un
propósito moral muy cercano al de los misioneros
del siglo XVI” (Fraser, 2000: 169).
Aunque una lectura superficial de Arquitetura
Social puede dar la impresión de que Neutra favorecía la imposición de la modernidad sobre los grupos
tradicionales, se encuentra en su discurso mayor riqueza de reflexión y cierta ambigüedad que oscilaba
entre la necesidad de educar a la población a través
de la imposición de una nueva arquitectura –sobre
todo para el caso de la vivienda– y la adecuación de
los proyectos a las costumbres locales hace patente
su sensibilidad hacia lo autóctono.
La conciliación entre el respeto por las culturas locales y la convicción de que la racionalidad
de la arquitectura moderna representaba la solución a muchos de los problemas que se observaban en América Latina resultó problemático para
Neutra. Sin embargo, implementó soluciones tendientes a lograr esta conciliación.
Figura 3. Centro comunitario para Puerto Rico
organizado en torno a espacios abiertos.

Figura 4. Centro rural de salud con patio para
actividades de la comunidad.

Fuente: Arquitectura social, p. 121.

Por ejemplo, en el diseño de los centros comunitarios para Puerto Rico que reunían la escuela, la clínica rural, un dispensario de leche
y una cocina comunitario en torno a una plaza
central Neutra enfatizó la necesidad de atraer
a la población con visitas de seguimiento. (Ver
Figura 3.) Notó que uno de los problemas principales para el éxito de la introducción de estos
equipamientos tenía que ver con su recepción
por parte de la población local. En el diseño
incluyó espacios de convivencia y privilegió
el diseño de espacios que se adecuaban a las
usanzas locales. Así se lograría el acogimiento
del sitio por parte de la sociedad. Consideró
primordial que los habitantes locales fueran
instrumentos para “difundir [su] nueva fe [en
la medicina moderna] entre las personas de sus
vecindarios” (Neutra, 1948: 123). Para lograr
este fin, incorporó amplios porches con bancas y plazas sombreadas “donde los ‘jíbaros’
o campesinos pobres de la montaña, pueden
disfrutar su propia vida social, jugar dominó en la tarde, tocar la guitarra o bailar en el
amplio porche” (Architectural Forum, 1945:
125). (Ver Figura 4.) En otro gesto atento a la
población local, incluyó en algunos centros de
salud, patios para juegos donde los niños podían esperar a sus mamás (Neutra, 1948:142).
(Ver Figura 4.)

Fuente: Arquitectura social, p. 61.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

39

�Ettinger

Figura 5. Centro de Salud con área de juego para niños.

Fuente: Arquitectura social, p. 142.

En Arquitetura social Neutra reconoció la
complejidad inherente al proceso de introducción
de vivienda moderna a pobladores rurales. La
propuesta de vivienda nueva era una propuesta
educativa que Neutra describió como la tarea de
“trasplantar y cambiar de maceta de una planta,
pero en masa donde no se puede esperar que las
cosas se resuelvan solas. Tiene que ser una aventura de entrenamiento supervisado con cuidado;
de otra manera, las personas no enraizarán […]”
(Neutra 1948;192-3) En esta cita no hay referencia a los deseos u opiniones de los habitantes, tal
vez de ahí la crítica ya citada de Valery Fraser;
defendió esta posición a través de una analogía
entre el habitante de los arrabales y el alcohólico:
“No son consumidores con elección; son víctimas de las únicas viviendas disponibles que tienen que consumir desde su infancia. No sirve de
nada hablar de moral si a un alcohólico no le
gustan los refrescos y la leche. Se requiere de un
cuidadoso y diligente entrenamiento de su voluntad, iniciativa, gusto y su complexión general de
comportamiento…” (Neutra, 1948:200).
Esto sin duda despierta cuestionamientos
desde la perspectiva actual, pero en su momento era un punto de vista aceptado; la modernidad
arquitectónica aún se veía como la solución no
solo universal por su racionalidad, sino eterna
(Eisenman [1984] 1996), el último estilo. Neutra,
sin embargo, era sensible a la necesidad de implementar los cambios con atención hacia las prácticas espaciales locales. En el libro de Arquitetura
social propuso la introducción de una nueva vi-

12

vienda de manera paulatina. Sugirió al principio
la construcción de unidades de baños y áreas de
lavado que serían compartidas entre varias casas,
replicando algunas costumbres locales de espacios compartidos y de viviendas conformadas por
diversas estructuras dispersas en un gran solar.
Advirtió que el contar con áreas comunes para
estas actividades no iba en contra de la tradición
local (Neutra, 1948:191). En un sentido similar,
propuso la organización espacial en torno a una
fuente central, para tener agua potable a una distancia razonable para cada vivienda.
Neutra también consideró que era importante evitar imponer una planeación rígida, sino que
debía de dejar abierta la posibilidad para futuras
generaciones de implementar “soluciones mejores
y más avanzadas cuando llegara la oportunidad.” A
pesar de las buenas intenciones y el reconocimiento del valor de la casa tradicional, el lenguaje utilizada implica la valoración de lo tradicional como
de alguna manera atrasada, y la casa moderna capaz de ofrecer mejores condiciones de vida.12
Sin duda, aunque Neutra era sensible a las
condiciones y cultura de los países americanos,
tenía un compromiso ineludible con los principios del movimiento moderno y creía en el poder
transformador de la arquitectura y de la tecnología. Para él, al igual que para sus contemporáneos
el rol del arquitecto iba más allá del diseño de
espacios para incluir la educación; era menester
del arquitecto educar y civilizar al habitante de
los trópicos, siendo la arquitectura una herramienta. A pesar de esto, las consideraciones para
el diseño giraban en torno al reconocimiento del
habitante en términos de su cultura no de un ser
abstracto universal.

6. Consideraciones finales.
A través de estas líneas se ha querido enriquecer la perspectiva historiográfica sobre una de
las principales figuras del movimiento moderno
al traer a la luz, por una parte, la importancia de
sus experiencias en América Latina y por otra sus
ideas sobre el ser humano. Como prolífico escritor, Neutra dejó numerosos ensayos que permiten comprender la manera en que su visión del
diseño centrado en el ser humano rescata una

Ibidem, p. 194.

40

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Diseño desde el ser humano. Richard Neutra y su proyecto para América Latina.
perspectiva alejada de las abstracciones universales que en ocasiones sirvieron de fundamento
al proyecto moderno en arquitectura. Su ser biológico presagió el ser fenomenológico que aparecería en la literatura algunas décadas después.
Los textos en los que describe detalladamente la
experiencia sensorial del espacio prefiguraron de
cierta manera las formulaciones recientes en la
disciplina. Aunque desde luego desde raíces diferentes –Neutra desde las neurociencias y Pallasmaa (2005) desde la fenomenología– se observan
coincidencias en la inquietud por la percepción de
la arquitectura más allá de la vista. Para ambos,
la experiencia de la arquitectura puede redundar
en sensaciones de bienestar integral, por ende, las
consideraciones de estas sensaciones deben ser
central en el proceso de diseño.
Tal vez en la formulación del ser cultural se
encuentra con menor solidez en los ensayos de
Neutra. El conflicto entre la propuesta absoluta
de la modernidad arquitectónica en su racionalidad y la aceptación de las diferencias culturales y la atención al ser social quedó irresuelto
en muchos de ellos.
En todo caso, a través de esta revisión que
reconoce que, además de sus aportaciones en la
depuración de los lenguajes modernos, en la gestación de una modernidad californiana y en soluciones técnicas para la construcción con materiales industrializados, Neutra fue un importante
precursor de inquietudes contemporáneas en relación con el ser humano.

7. Referencias bibliográficas.
Ábalos, I. (2000). La buena vida. Visita guiada a las casas de la modernidad. Barcelona,
Gustavo Gili.
Architectural Forum (1945), “Schools Are Planned by the Hundreds in Puerto Rico’s Campaign
against Illiteracy”, en Architectural Forum, marzo 1945, pp. 121-130.
Benevolo, L. (1977). History of Modern Architecture. Cambridge, MIT Press.
Carranza, L. y Luiz Lara, F. (2014). Modern Architecture in Latin America. Art, Technology, and Utopia. Austin, The University of Texas Press.
Critelli de Campos, F. (2015). Richard Neutra e
o Brasil. Tesis de maestría, Faculdade de Arquitetura e Urbanismo, Universidade Presbiteriana
Mackenzie, São Paulo.
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

Eisenman, P. [1984] 1996. The End of the
Classical: the End of the Beginning, the End
of the End, en Nesbitt, Kate (ed.), Theorizing
a New Agenda for Architecture. An Anthology
of Architectural Theory. 1965-1995. New York,
Princeton Architectural Press.
Espegel, C. (2007). Heroínas del Espacio. Mujeres Arquitectos en el Movimientos Moderno. Buenos Aires, Nobuko.
Frampton, K. ([1980] 1992). Modern Architecture. A Critical History, New York, Thames
and Hudson.
Fraser, V. (2000). Building the New World. Studies
in the Modern Architecture of Latin America 19301960. London &amp; New York, Verso Books.
Hines, T. S. (1982). Richard Neutra and the
Search for Modern Architecture. A Biography
and History. New York &amp; Oxford, Oxford University Press.
Hitchcock, H. R. (1955). Latin American Architecture since 1945. New York, Museum of
Modern Art.
Lamprecht, B. (2000). Neutra. Complete Works.
Cologne, Taschen.
Lavin, S. (2005). Form Follows Libido. Architecture and Richard Neutra in a Psychoanalytic
Culture. Cambridge, MIT Press.
Leatherbarrow, D. (2000). Uncommon Ground.
Architecture, Technology, and Topography, Cambridge and London, MIT Press.
Lira, J. (2010). “From Mild Climate’s Architecture to ‘Third World’ Planning: Richard Neutra
in Latin America,” ponencia presentada en 14th
International Planning History Society Conference. Recuperado: http://www.iphs2010.com/
abs/ID457.pdf
Mallgrave, H. (2011). The Architect’s Brain. Neuroscience, Creativity, and Architecture. Chichester, Wiley-Blackwell.
Neutra, R. (1944). “Classrooms and Living
Rooms” en Zucker, Paul (ed.), New Architecture and City Planning. A Symposium. New York,
Philosophical Library, pp. 57-72.
Neutra, R. ([1962] 2009), Life and Shape, Los
Angeles, Atara Press.
Neutra, R. (1948). Arquitetura social em paises
de clima quente/Architecture of Social Concern
in Regions of Mild Climate. São Paulo, Gerth
Todtmann.
Neutra, R. (1954). Survival through Design,
London, Oxford &amp; Los Angeles, Oxford University Press.
41

�Ettinger
Ogata, A. (2008). “Building for Learning in Postward Elementary Schools”. En: Journal of the
Society of Architectural Historians, Vol. 67, núm
4, pp. 562-591.
Pallasmaa, J. (2005). The Eyes of the Skin. Architecture and the Senses. London: Wiley.
Segawa, Hugo, Arquiteturas no Brasil. 19001990, Sao Paulo, Editora da Universidade de Sao
Paulo, 1998.
Tippey, B. (2016). “Richard Neutra’s Search for
the Southland: California, Latin America and
Spain,” en Architectural History, 59, pp. 311-352
Treib, Marc, Landscapes of Modern Architecture.
Wright, Mies, Neutra, Aalto, Barragán, New Haven, Yale University Press, 2017.

42

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�La cultura del departamento en la modernidad: el caso
de estudio del multifamiliar en CU-UNAM.
Modern apartment culture: multifamily housing at CU-UNAM, a case study.
Recibido: febrero/2018
Aceptado: agosto/2018

Alejandro Leal Menegus1
Alejandro Pérez Duarte2
Bruno Cruz Petit3

Resumen

Abstract

El multifamiliar para maestros de la UNAM es
una singular realización de M. Pani y S. Ortega
de los años cincuenta. Fue su tercer proyecto de
arquitectura habitacional colectiva y en densidad
tras la experiencia de las unidades multifamiliares
más conocidas (CUPA y CUPJ). Su origen se remonta a una planeación urbana y a una problemática específica como fue la fundación de un ambicioso proyecto del México moderno: la Ciudad
Universitaria de la UNAM. Por medio de un estudio de la documentación disponible en archivos y
revistas, se ha problematizado y contextualizado
la génesis, morfología y técnica proyectual de
este caso de estudio, en el cual se observa el desafío de crear un modelo de habitación “moderna”
vertical, en una dificultosa lucha por convencer a
una población apegada a otra cultura doméstica.
Las propuestas iniciales, basadas en estructuras
espaciales que reproducen y/o emulan organizaciones como el de la casa unifamiliar, llevan a
concluir un proyecto, con cierto espíritu pionero,
en el que se consigue crear un inmueble de viviendas en duplex que recuerdan, sutilmente, la
distribución de la casa familiar ancestral.

The multifamily-housing for UNAM teachers is a
singular work by M. Pani and S. Ortega belonging
to their the 1950’s period. It was their third project
dealing with high density residential architecture,
after the experience of their most known dwelling
units (CUPA and CUPJ). Its origin goes back to
an urban planning and to a specific problem as it
was the foundation of an ambitious project of the
modern Mexico: UNAM Ciudad University City.
Through a study of the documentation available in
archives and journals, we problematize and contextualize the genesis, morphology and design
technique of this case in which the challenge of
creating a vertical “modern” building is observed
in relation to a struggle to convince a population
attached to another domestic culture. The initial
proposals, based on spatial structures that reproduce and / or emulate organizations such as the
single family home led to a project with a certain
pioneering spirit, in which it was possible to create
a duplex housing building that subtly recalled the
distribution of the ancestral family house.

Palabras Clave:

Keywords:

Modern mexican architecture; Multifamily
housing; M. Pani.

Arquitectura mexicana moderna; Vivienda multifamiliar; M. Pani.

1

Centro de Investigaciones en Arquitectura Urbanismo y Paisaje, Facultad de Arquitectura, Universidad Nacional Autónoma de México;
Doctor en Arquitectura. arq.leal@gmail.com
2
Universidade Fumec (Brasil). Doctor en Arquitectura. apdf230174@live.com
3
Universidad Motolinía del Pedregal (México). Doctor en Sociología. cruzpetit@hotmail.com

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

43

�Leal Menegus, Pérez Duarte, Cruz Petit

1. El problema de la habitación
universitaria.
El multifamiliar de M. Pani y S. Ortega para la
UNAM ha sido analizado de manera relativamente
marginal en comparación con las obras más conocidas del equipo de arquitectos realizadas durante
sexenio del Presidente M. Alemán (1948-1952).
Alba Martínez (1993) le dedica unas pocas líneas;
De Anda (2008: 268) ve en él la confirmación del
modelo de multifamilar trabajado en los años anteriores, con un paralelepípedo “adecuado para resolver orientación, iluminación, ventilación y vistas al exterior”; L. Noelle (2008: 143) lo describe
como “un prototipo de lo que se pensaba que fuera
toda una unidad habitacional para los profesores de
la magna casa de estudios (…) y por tratarse de una
vivienda, se encuentra situado fuera del campus
escolar”; Gómez Porter (2016) no lo incluye en su
artículo sobre los multifamiliares de M. Pani. Y, si
bien la magnitud de la obra no es la misma que la
de las unidades habitacionales previas promovidas
por la Dirección General de Pensiones, a nuestro
juicio, el edificio tiene un interés indudable, al insertar el debate sobre la arquitectura habitacional
moderna en la dinámica más amplia de lo que fue
una de las grandes aportaciones de la modernidad
alemanista: la construcción de Ciudad Universitaria, en el sur de la Ciudad de México.
Figura 1. Multifamiliar para maestros de Ciudad Universitaria. 1953.

Fuente: AHUNAM.

Desde la autonomía universitaria en 1929 uno
de los proyectos más ambiciosos de la Universidad había sido reunir en un nuevo campus todas
sus dependencias con el propósito de asumir el
reto creciente que la masa demográfica y la importancia de los estudios universitarios representaban para el desarrollo del país y de la propia
institución. Este ideal se vio reflejado durante el
rectorado de Ignacio García Téllez (1929-1932)
quien dedicó tiempo y esfuerzo a dicho propósito.
Con el modelo de “ciudad universitaria” europeo
en mente, se concibió unir el tema habitacional al
programa del proyecto de la ciudad universitaria
en el Pedregal de San Ángel. El rector había expresado su voluntad de que el campus incluyera
pabellones (habitacionales) para alumnos extranjeros. E incluso se adquirieron los terrenos para el
proyecto (257 ha). Los terrenos eran colindantes a
la colonia Chapultepec Heights y se encontraban
en los límites entre el Estado de México y el Distrito Federal., Sin embargo, el campus finalmente no
se construyó y en 1937 se vendieron los terrenos.
La decisión de afincar el nuevo campus en las
Lomas de San Isidro y San Joaquín o después,
como ocurrió finalmente, en el Pedregal de San
Ángel, obedeció al hecho de haber adquirido una
cantidad importante de terreno urbanizable en las
cercanías de la Ciudad de México en un buen precio. Es decir, la ciudad universitaria tendría forzosamente una relación periférica o suburbana con
respecto a la Ciudad de México. Desde el primer
intento en la década de 1930, se vio esta circunstancia como un problema potencial, pues tanto los
profesores, como los alumnos habitaban y trabajan
en distintas partes de la ciudad y la distancia podía
generar un descontento (Sánchez (2014: 99).
Para principios de la década de 1950, conforme se fue haciendo tangible la Ciudad Universitaria (CU) en el Pedregal de San Ángel,
la discusión en torno a su lejanía comenzó a
recobrar fuerza4. Tanto trabajadores administrativos como académicos vieron la posibilidad
de hacerse de una vivienda en lo que en efecto
sería una nueva ciudad.
La extensión del terreno y la magnitud de
las obras alimentaban este espíritu, el cual pro-

4

Cuestión que el arquitecto Carlos Obregón Santacilia había recalcado unos años antes en el escrito que redacto cuando formó parte de
la Comisión interministerial de la Ciudad Universitaria en 1946 donde señaló las ventajas e inconvenientes de la construcción de CU
en el pedregal de San Ángel.

44

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�La cultura del departamento en la modernidad: el caso de estudio del multifamiliar en CU-UNAM.
gresivamente se convirtió en un instrumento
político; se llegó a condicionar la mudanza física del personal a las nuevas instalaciones si no
se resolvía el tema habitacional (Pérez-Méndez
(2014; 82). De ahí que se formara una Comisión coordinadora del traslado a CU para dicho
efecto y que se justificara la rápida construcción del multifamiliar “muestra” para maestros. Paralelamente también se propuso y luego
se descartó la habitación para estudiantes, pues
finalmente la política del Estado fue fomentar
las universidades estatales y no promover el
traslado de estudiantes del interior del país a
la capital. Pese a ello, el anterior punto estaba vigente al seno de la universidad y el rector
inclusive comisionó al arquitecto Enrique del
Moral para que estudiara el asunto en un viaje
que hizo a Europa en 19535.
La incorporación de los empleados universitarios a la federación de sindicatos de trabajadores al servicio del Estado posibilitó que éstos
pudieran acceder a la vivienda promovida por
la Dirección de Pensiones Civiles y ser inquilinos de los Centros Urbanos Multifamiliares,
como el presidente Juárez. La distancia del
Pedregal de San Ángel respecto a la ciudad en
ese momento hacía en principio más atractiva
la opción de un conjunto habitacional en CU.
El único edificio habitacional que finalmente se edificó en Ciudad Universitaria, conocido
como el Multifamiliar para Maestros, fue construido entre 1951 y 1952 por la compañía In-

genieros Civiles Asociados (ICA), empresa que
había levantado los Centros Urbanos Presidente Alemán y Presidente Juárez. La Dirección de
Pensiones Civiles fue la institución a cargo de
contratar a precio alzado6 la construcción del
proyecto de los arquitectos Mario Pani y Salvador Ortega en un predio de poco más de una
hectárea7 dentro de los extensos terrenos de la
Ciudad Universitaria (730 ha) en el Pedregal
de San Ángel.8 El terreno cedido a dicha institución para este propósito se ubicó al poniente
del conjunto, en lo que en aquel momento se
denominó como “Fraccionamiento para maestros”. Curiosamente, dicho fraccionamiento
sólo se compuso de un multifamiliar y no contó con un área comercial.9 En otras palabras,
fue un multifamiliar desprovisto del concepto
de “centro urbano”, circunstancia que desde
su origen condicionó la forma en que se habitó
y que lo diferencia del resto de multifamiliares de pensiones construidos a mediados del
siglo XX en la Ciudad de México.
Los otros proyectos de habitación en Ciudad Universitaria, la denominada “Unidad tipo
habitación” a cargo de los arquitectos Enrique
Carral Icaza y Manuel Martínez Páez, así como
el “Edificio del Departamento del Distrito Federal para habitaciones de estudiantes” de los
arquitectos Jorge L. Medellín, Antonio Serrato,
Jorge Martin Cadena y el Ing. Roberto Medellín no se realizaron.

5
Visitó Oxford, Paris, Bolonia y Madrid, en donde averiguó no solo aspectos arquitectónicos, sino principalmente cuestiones administrativas, las cuales sintetizo en el memorándum. Ver AHUNAM, Fondo UNAM, Secretaria General, caja 324, expediente 1833, 1953-octubre
(De la Asociación de profesores universitarios al rector Dr. Nabor Carrillo). “Memorándum sobre el problema de organización de las Habitaciones de Estudiantes en la CIUDAD UNIVESITARIA”.
6
En el contrato de obra se especifica el costo total en: $1,298,541.86 pesos, al considerar como precio Zbase los $230 pesos por m2
de construcción del Centro Urbano Presidente Juárez más $38.42 pesos por m2 más por “diferencias en sus características” y “mejoras
en sus especificaciones.” Con lo cual, se constata, que más allá del parecido arquitectónico, el costo por m2 de obra fue muy cercano.
También, se especifica dentro las cláusulas del contrato que la obra tiene como fecha de terminación el 31 de octubre de 1952, lo que
seguramente tuvo que ver con la fecha pactada para la Ceremonia de Dedicación de la Ciudad Universitaria por el presidente Miguel
Alemán, la cual ocurrió el 20 de noviembre de 1952. Ver AHUNAM, Fondo UNAM, Secretaria General, caja 324, expediente 1833,
1951-noviembre (Entre la Dirección de Pensiones Civiles e ICA). “Contrato de obra a precio alzado.”
7
La superficie cedida a la Dirección de Pensiones Civiles para construcción del multifamiliar fue de: 11,161.60 m2 . Ver AHUNAM,
“Contrato de obra a precio alzado. En contraste, en el libro Los multifamiliares de pensiones se señala un predio de solo 6000m2, es decir
la mitad, de la cual, el desplante del edificio ocupa 1,150 m2, quedando el 80% como área libre (Pani,1952, p.109).
8
Curiosamente en el contrato se señala como un terreno “anexo” a la Ciudad Universitaria, sin embargo, el emplazamiento del
multifamiliar y el fraccionamiento de maestros, no colinda con el límite del terreno de CU. El documento precisa que lo acompaña
un plano de ubicación del terreno, sin embargo, este no está anexado al documento que se encuentra en el archivo. Ver AHUNAM,
“Contrato de obra a precio alzado.”
9
En la Dirección General de Obras y Conservación de la UNAM se resguarda un plano de anteproyecto fechado en septiembre 1950 y
firmado por Mario Pani Arq. intitulado “C.U. Edificio para profesores”. El cual es muy semejante al proyecto que se construyó, salvo
por dos cuestiones, a los departamentos dúplex se accede por la planta alta y se baja a la recamaras (al revés de cómo se construyó) y
toda la planta baja del edificio está destinada a comercios. Coincidentemente en el “Contrato de obra a precio alzado” se indica que el
multifamiliar constará de 32 departamentos dúplex, siendo que en realidad se edificaron 42, 10 más. Teniendo los departamentos restantes un solo nivel, en Arquitectura México núm. 39 los describen como tipo “Alcoba”.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

45

�Leal Menegus, Pérez Duarte, Cruz Petit

Figura 2. Plano del anteproyecto del multifamiliar para
maestros de la UNAM en Ciudad Universitaria. 1950.

del Maestro Universitario” (concurso organizado
por Carlos Lazo y Almiro Morantinos en colaboración con la SAM; Pérez-Méndez, 2014:110111), en el que quedó patente que el modelo de
vivienda óptimo para el catedrático era uno más
cercano a las casas en construcción en Jardines
del Pedregal que un apartamento dentro de un
centro urbano. Como vemos en el proyecto del
arquitecto Ernesto Gómez Gallardo la casa se
estructura en dos zonas claramente diferenciadas publico/privada, divididas por una diferencia de nivel (figura 5).
Figura 4. Multifamiliar para maestros: corredor de la
fachada poniente de los apartamentos tipo “alcoba”,
actualmente modificada. 1953.

Fuente: Dirección General de Obras y Conservación, UNAM..

Figura 3. Concurso casa habitación del maestro univesitario, proyecto del Arq. Ernesto Gómez Gallardo. 1951.

Fuente: AHUNAM.
Fuente: AHUNAM.

Una de las razones más importantes detrás
de esta situación fue que en algún momento la
Comisión de la Ciudad Universitaria (después
Comisión Intersecretarial) consideró financiar la
construcción de CU con la venta de parte de sus
terrenos, circunstancia que no tuvo lugar (Sánchez, 2014:146). Pese a ello, se sentó un precedente en cuanto a la posibilidad de real de volver
a vender los terrenos que habían sido fruto de una
expropiación o adquirir más terrenos colindantes
a la propia universidad para resolver las necesidades de sus trabajadores. La Sociedad de Arquitectos Mexicanos realizó en 1951 el concurso “Casa

La Ciudad Universitaria en el Pedregal, que
se fue construyendo desde 1948, fue inaugurada
en 1952 por el presidente Miguel Alemán. Los
estudiantes no empezaron clases hasta la primavera de 1954, continuándose los trabajos del
proyecto inicial hasta 1958, pese a que diversas
partes de dicho proyecto no se llevaron a cabo,
como fue el caso del centro cívico y las unidades de habitaciones para maestros y alumnos.
La excepción fue un único multifamiliar con 42
viviendas, el cual se empezó habitar en 1955.
Todo ello dejó como resultado que el problema
general de la habitación finalmente no se resolvió dentro de Ciudad Universitaria10 y un edificio aislado de 42 departamentos.

10
En 1966 desde la Escuela Nacional de Arquitectura, de la mano de su director el Arq. Ramón Torres se realizó un ambicioso proyecto
habitacional para maestros dentro de los límites de Ciudad Universitaria, sin embargo, tampoco vio la luz.

46

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�La cultura del departamento en la modernidad: el caso de estudio del multifamiliar en CU-UNAM.

2. Discusiones, avances y dificultades para un modelo de habitación
familiar.
El desafío constructivo del Multifamiliar para
M. Pani y S. Ortega fue crear una nueva forma
habitacional dentro de las ambiciones y espíritu
“moderno” del proyecto para la Ciudad Universitaria. No se trataba simplemente de reproducir
un modelo tradicional de vivienda, sino que, en
nombre de la modernidad, se buscaba la experimentación y la innovación, estando las posibilidades abiertas para cualquier propuesta que
no fuese tradicional. La “cultura de la modernidad” entendía que debía ser introducida una
nueva forma habitacional, siguiendo los ideales
de economía y eficiencia para “una pronta conjuración de la crisis de la vivienda” (Revista Arquitectura/México, 1929, p. 263). Por ejemplo,
del CUPA-Conjunto Urbano Presidente Alemán,
construido en 1948, se decía en la revista Arquitectura/México que representaba “el esfuerzo
más vigoroso llevado al cabo en México [sic]
para la resolución del problema de la vivienda”,
con un “mejor aprovechamiento del terreno”,
atendiendo las “condiciones de amplitud, confort y comodidad de las viviendas” (Arquitectura México: 267). En contraposición con el entusiasmo anterior, la cultura popular recibió con
una mezcla de asombro y consternación aquello
que se proponía, se llegó a calificar al CUPA de
“campo de concentración” (Acevedo Escobedo
cit. en Adriá, 2005: 17), de “palomar, caja de zapatos, grilleras, y otros [apodos] que se apoyaban
en la creencia de que al mexicano le gusta más su
casita con su terrenito”. Enrique del Moral (1964:
11) explica elocuentemente el problema cultural:
Frecuentemente se escuchan discusiones respecto a las ventajas o desventajas que tienen las habitaciones multifamiliares y por regla general la
gente se inclina –sobre todo en nuestro medio- a
preferir la casa unifamiliar. Al llegar a esta conclusión, si hay un arquitecto en el grupo, se tien-

de a reprocharle el pecado de haber proyectado
edificios multifamiliares. El reproche y la preferencia personal de quienes han argumentado
son inoperantes, ya que la solución de construir
habitaciones multifamiliares no es un capricho
personal, ni del arquitecto ni de quien le encargo
la obra esta impuesta por el programa de época.
Así, el problema que enfrenta en el proyecto para
el Multifamiliar de CU en los años cincuenta se
inserta en el tramo final de una década de profundas y acaloradas discusiones sobre el modelo
doméstico ideal11. En este sentido, la propuesta
del multifamiliar en CU debe ser entendida no
solo como un ejercicio de carácter experimental sino como una conclusión de una década de
experiencia en el despacho de M. Pani con un
objetivo claro: convencer a una cultura tradicional popular de las ventajas de una vivienda,
compacta, funcional y verticalizada.12

3. Los dúplex del Multifamiliar de
CU y el planeamiento “en sección”.
Una de las estrategias para lograr el anterior objetivo fue incluir en el edificio (de metraje superior
al CUPA, seguramente por la pretensión de ofrecer
un estatus de acuerdo al perfil de los catedráticos
universitarios) un modelo de departamento que,
alguna forma, incorporaba la morfología de la casa
unifamiliar en un edificio multifamiliar: el dúplex
o departamento de dos pisos, un modelo ampliamente estudiado por los arquitectos en la década de
los años cincuenta. Por consiguiente, para entender
la conspicua propuesta de la célula dúplex para el
Multifamiliar de CU es conveniente tener en cuenta algunos antecedentes y las atrevidas propuestas
que, en esta línea de trabajo morfológico, estaban
puestas en práctica en otras partes del mundo.
M. Pani estaba al corriente de novedades arquitectónica como el edificio Palace Gate (Londres, 1937-39), proyecto de W. Coates, reseñado
intensamente en varias revistas de la época como

11

“La unión de la sala con el comedor no es grata al mexicano, por un íntimo sentido aristocrático que no permite la unión de estos dos
ámbitos y porque la comunión social la realiza en la mesa” (Larrosa, 1985: 98). Según Manuel Larrosa (1985: 161) “la idea de promover
este tipo de propiedad por pisos (en condominio) surgió a raíz de un viaje a Sao Paulo, Brasil, donde en 1952 fungió como jurado de la
Primera Bienal de Arquitectura y conoció de primera mano la experiencia brasileña.”
12
Tiempo después Pani será el impulsor de la ley de condominio, aplicado por primera vez en su propuesta en Av. Paseo de la Reforma
y Guadalquivir: un complejo sistema de organización interna que puede competir con el sistema de privacidad de una casa tradicional
(Pérez-Duarte, 2005).

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

47

�Leal Menegus, Pérez Duarte, Cruz Petit
Architectural Record y Architectural Forum, que
desafiaba las formas tradicionales de los departamentos bajo una nueva premisa proyectual: el
planeamiento en sección. Se trata de una técnica
proyectual que consiste en desarrollar la solución
a partir de una vista en corte transversal del bloque
laminar, y no solo bidimensionalmente desde un
estudio de una “planta tipo” (Architectural Record,
agosto 1937). Concretamente, el edificio Palace
Gate aplicó una forma de organización que Coates
llamó 3-2 system, y que dejó gran impacto en Pani,
el cual no dudó en publicar inmediatamente una
reproducción del proyecto en uno de los primeros
números de la revista Arquitectura, de la cual era
editor. Cabe mencionar que en el artículo del número de Arquitectura/México de julio 1939 incluyó un complejo dibujo en isométrico de las “circulaciones y accesos” del Palace Gate. La autoría de
Pani de dicho dibujo (o el desarrollo bajo su supervisión) evidencia su esfuerzo por entender la técnica, denotando particular interés la capacidad de
superar circulaciones entre servicio/propietarios. Y
también el interés por la posibilidad de segregar
circulación de servicio y de propietarios y poder
evitar cruzamientos indeseados. De hecho, la segregación servicio/propietarios es contemplada
por arquitectos contemporáneos como Francisco
J. Serrano (Pérez Duarte, 2005) y Pani la llega a
resolver de forma hábil en el condominio de Av.
Paseo de la Reforma y Guadalquivir (Ciudad de
México, 1956).
Figura 5. Explicación del sistema de circulaciones de los
apartamentos “Tres en dos”.

Fuente: Revista Arquitectura/México, julio 1939.

48

Adicionalmente, en el artículo publicado por
Pani se mencionan diversas ventajas del uso del
“tres en dos”, como acabó traduciendo a la técnica. Entre éstas estaba la reducción de superficies
de circulación y los costes de construcción, aunque también mencionaba la posibilidad de “flexibilidad” para generar varios tipos de departamentos, con diferente número de recamaras, una
cualidad que Pani no llegará nunca a dominar. La
flexibilidad es un aspecto potencial del 3-2 system
de la cual especula Coates, mencionando que “podría llegar hasta 40 variantes diferentes” (Cantacuzino, 1978), aunque nunca llega a ponerla realmente en práctica ni a publicar la solución gráfica.
La percepción de estas singulares organizaciones domésticas en la época es descrita claramente por Xavier Moyssén (2008; 127):
(… ) este tipo de departamentos [de dos pisos] ya
había sido propuesto con anterioridad [al CUPA]
por Mario Pani, en edificios como los de Paseo
de la Reforma 334 y de Río Balsas 36, […] con la
disposición de dos en tres (dos departamentos en
tres pisos), que buscaba incrementar la intimidad
del área de recámaras y emular la disposición de
una casa, lo que por esas épocas constituía una
opción privilegiada por los mexicanos.
A partir de la publicación de julio de 1939 que
hemos comentado puede ser trazada, dentro de la
obra de Pani, una línea de trabajo con gran preocupación por la distribución interna del edificio,
con sensibilización, destreza e interés por generar
un modelo nuevo de departamento desarrollando
el proyecto en sección (usamos la expresión con
la que el propio Coates definió la técnica), dentro
del cual se agrupan proyectos de diferentes programas e intereses.
Según Pani, la idea de construir “con economía de espacio y con esas características de grandes edificios”, como los de la Ville Radieuse de
Le Corbusier y los multifamiliares, fue aplicada
al realizar “algunos edificios altos en terrenos que
entonces había”, concretamente en Reforma 334
(…), una obra muy parecida a otro que aún está
en pie, en la calle Balsas. Ahí experimentó con
el concepto de dos en tres, es decir, dos departamentos en tres pisos, de manera que cada departamento tuviera un piso y medio en la estancia. El
elevador se paraba en un nivel y medio y había
dos puertas que eran para ir al nivel de abajo y al
de arriba. La principal ventaja consistía en que el
elevador no paraba en cada piso, sino en cada tres
pisos” (Mereles, 2008, p. 364).
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�La cultura del departamento en la modernidad: el caso de estudio del multifamiliar en CU-UNAM.
En 1941, apenas dos años después de la publicación sobre el diseño 2-3 de Coates, Pani desarrolla un
proyecto en 1941 para un edificio en la colonia Chapultepec, el cual representa una primera incursión en
el uso del planeamiento en sección. El proyecto se
desarrollaba dentro de una morfología diferente de la
del Palace Gate y, en vez de utilizar un bloque laminar, Pani desarrolla una versión del 3-2 system dentro
de una torre. Y si bien el resultado demuestra una admirable destreza geométrica, las ventajas son dudosas, pues no existe reducción significativa de área de
circulación colectiva (el rellano de elevador se repite
en todos los pisos, con ligeras variantes) ni tampoco
existe posibilidad de generar flexibilidad.
No obstante, la organización conseguía dividir
circulaciones de servicio/propietarios: el elevador
podía abrir, en el caso de los pisos alto y bajo, directamente sobre el rellano de acceso a la cocina,
donde existían adicionalmente dos pequeñas piezas en el lado opuesto a la cocina, llamados “criados” (lo que permite interpretar este espacio como
un área exclusiva de servicio). En los pisos intermedios, el elevador abría sobre las puertas de acceso a los apartamentos.
La propuesta del proyecto en Chapultepec no
llegó a ser construida, pero una versión similar fue
construida en otro lote sobre la calle Balsas, además
de ser publicada en la revista Arquitectura/México
de 1945. Algunas variantes fueron introducidas con
respecto al proyecto anterior, pues lo que eran los
espacios “criados” vienen a ser substituido por una
recámara adicional incorporada al departamento.
En particular, sobre este último proyecto, cabe
observar algunos puntos atípicos de la estructura
habitacional. El acceso de propietarios es realizado
a través de un “vestíbulo”, en el piso medio, que
reparte para una zona de recámaras, estando en el
piso inferior, o superior, la zona pública. Así, una
particularidad aquí era que visitante pasaba, primeramente, frente a una zona de dormitorios para
después llegar a la sala de estar y comedor. La organización era completamente inusual y en contra
del sistema tradicional, con una zona pública inferior y la zona íntima en el piso superior protegida
de las miradas indiscretas. Por otro lado, la sala de
estar era un espacio vistoso, colocado medio piso
por debajo (o por encima) del nivel de acceso, contando con una altura y media de entrepiso, inscrito
dentro de un espacio en semicírculo. Desde el estar
se abrían vistas sobre el paisaje urbano, estando los
usuarios protegidos contra la entrada excesiva de
sol gracias a los brise-soleils.
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

Figura 6. Departamentos en calle Balsas (1941).

Fuente: revista Arquitectura/México, ene. 1945 /AAM-FA-UNAM.

49

�Leal Menegus, Pérez Duarte, Cruz Petit
Otro proyecto de Pani de 1941 sobre la avenida Paseo de la Reforma 334 (hoy demolido),
consiste en una torre entre medianeras, en la que
aparece una organización similar al 3-2 system.
Tampoco se observa en este caso tentativa alguna de aprovechar las posibilidades de reducción
de circulación horizontal colectiva que incluso
es completamente nula, ya que todos los pisos el
rellano de la escalera y elevador aparecen exactamente con la misma superficie. Por el contrario,
la atípica distribución con recámaras en el mismo
piso del acceso vuelve aparecer.
Estas propuestas deben ser entendidas como
experimentos; lo que Pani está desarrollando es
un auténtico laboratorio de indagaciones, a través
de un camino de prueba y error. La pregunta que
parece subyacer aquí es cómo debe ser la habitación “moderna” y cómo adaptarla a una conservadora sociedad, reacia a vivir dentro de un
modelo verticalizado de departamentos, con una
importante inercia a mantener su forma de vida
y la estructura espacial que le es más cara y más
íntima: la casa familiar mexicana.
Figura 7. Departamentos en Av. Paseo de la
Reforma 334 (1941), Mario Pani.
(Continúa en columna derecha)

Fuente: Archivo de AAM-UNAM.

50

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�La cultura del departamento en la modernidad: el caso de estudio del multifamiliar en CU-UNAM.
Después de la construcción del edificio Balsas detectamos una pausa en los experimentos
proyectuales de Pani, y no existen registros de
planos de habitación colectiva, al menos en su
archivo personal conservado en el Archivo de Arquitectos Mexicanos-UNAM, hasta la construcción de los multifamiliares CUPA (1947-1949) y,
posteriormente, el Conjunto Urbano Presidente
Juárez -CUPJ (1950-52). Es interesante, en esta
coyuntura, volver a observar lo que se estaba divulgado en los medios especializados, principalmente revistas de arquitectura extranjeras, pero
que circulaban en México en publicaciones como
Architectural Forum y Architectural Record (Pérez-Duarte, 2005)13. Dentro de éstas, en relación
con modelos desarrollados con planeamiento en
sección, existe un importante número de publicaciones que elucubran sobre posibles reducciones
de costos de construcción. En términos generales, la argumentación (muchas veces apoyada en
cálculos matemáticos y geométricos) colocaba en
relación, generación de espacio privativo en oposición al espacio colectivo de circulación.
Un modelo llamado skip-stop despertaba entusiasmo14 y frecuentemente se hablaba de éste
con un optimismo de tal magnitud que las disquisiciones llegan a apuntar la posibilidad de ser
utilizado a gran escala, de forma masiva para habitación de interés social15.
Y lo que estaba en la teoría en los años cuarenta
parece consolidarse en los cincuentas, lo que explica la gran cantidad de conjuntos habitacionales
con uso de planeamiento en sección, no solo en
México, sino en todo el mundo occidental16. En
este sentido, como insistentemente defendía Pani
(Garay, 2000), el proyecto y la construcción del
CUPA representa una propuesta pionera.
Particularmente, en relación a los departamentos del CUPA, Pani y Salvador Ortega (quien
aparece como coautor de aquí en adelante en todos los proyectos habitacionales) proponen cinco

tipologías, de las cuales las llamadas tipo “A” y
“C” son las más comunes, y son sorprendentemente próximas al skip-stop, el cual no es asimilable al 3-2 system, pues no cuenta con espacios
de altura y media de entrepiso, siendo considerado por ello una organización más eficiente.
Pani utiliza de hecho el modelo skip-stop posteriormente también en un proyecto denominado “Edificio multifamiliar para empleados
del Hospital Colonia” (1951), en el cual los
departamentos del “edificio B” muestran un
corredor a cada tres pisos. El “Edificio A” del
referido proyecto consiste, por el contrario, en
un bloque laminar, pero con distribución distinta, apareciendo escaleras colectivas entre
dos módulos de departamentos a los cuales da
acceso, que a su vez conectan con un corredor
colectivo a cada tercer piso; una configuración
aún más eficiente, posteriormente llamada de
sistema Verteilergängen (Zumpe, 1978).
Figura 8. Multifamiliar para empleados del Hospital
Colonia (1951), Mario Pani y Salvador Ortega.
(Continúa en página 52)

13

En consultas en archivos personales de diversos arquitectos contemporáneos a Pani, se han encontrado varios ejemplares, algunas veces
con anotaciones y recortes, síntoma de la intensidad con que eran observados estas publicaciones.
14
“Skip-Stop Elevators Permit Low Rent”, Architectural Forum, set. 1946, “Eastgate- A New Plan Type”. Architectural Record, Jan. 1949,
Architectural Record, Jan. 1949, L’Architecture D’Aujourd’Hui, Aug. 1952 “High Apartments or Low”, Architectural Forum, Jan. 1952,
“Skip-Level Elevators and Duplex Apartments Cut Construction and Operating Costs”, Architectural Forum, Jan. 1950.
15
El conjunto Pruitt Igoe (St Louis, 1954), por ejemplo, respondía a una lógica de proyecto derivada de estas discusiones.
16
En Londres, por ejemplo, el programa de London County Council incorporó, de manera casi sistemática, el uso de pisos alternativos, dando lugar a icónicos conjuntos como Golden Lane o Park Hill, contemporáneas al Robin Hood Gardens, de los Smithsons. En
Suiza, el ejemplo de Schönberg (Freiburg, 1967) del programa Sicoop. En América Latina, en Brasil, el conjunto Japurá (São Paulo,
1948), otro ejemplo del programa de los I.A.P.I. En Venezuela, aparecen muchos ejemplos, como la hacienda Cerro Grande (1954)
y la Unidad Quinta Crespo (1952).

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

51

�Leal Menegus, Pérez Duarte, Cruz Petit

Fuente: AAM-UNAM.

Aquí la ventaja de utilizar un bloque laminar, y no torre, es evidente; se observa ahora sí
que la disminución de superficie es significativa
(en amarillo en el plano), lo cual llevaba directamente a un menos gasto de construcción, de
acuerdo las discusiones mencionadas. No obstante, una distribución atípica sigue apareciendo
aparece aquí, ya que el visitante era obligado a
pasar frente al dormitorio principal antes de subir o bajar a la sala de estar.
La secuencia de proyectos comentados hasta
ahora abren una discusión que puede explicar la
aparente disminución de eficacia (la posible reducción de superficie de corredor colectivo) con
el rescate de un modelo de dúplex más tradicional
en CU. Pensamos que el dúplex utilizado para una
distribución más conservadora en dos plantas (invariablemente con el acceso y zona pública abajo,
zona íntima arriba) mostraba mayor proximidad
con la casa unifamiliar tradicional, siendo el modelo que acabará siendo utilizado en CU.
El dúplex, representa de cierta forma, un encuentro entre fuerzas opuestas. Por lado, la modernidad funcional, lógica y racional, que reduce
costes de construcción con innovadoras y atípicas
formas habitacionales. Por otro lado, la tradición,
que busca conservar los valores y organizaciones ancestrales, recogidos en la casa unifamiliar
histórica. Y es interesante recordar que, desde la
década de los treinta, venia consolidándose una
forma muy extendida conocida como “casa de
hall”; una casa unifamiliar compacta de dos niveles, organizada alrededor de un espacio central
de recepción y representación, con zona pública
abajo y zona íntima escaleras arriba (Cruz 2015:
556). Pani coloca en práctica el dúplex en un an-

52

teproyecto en 1947, con pequeñas células de apenas 84 m2 (42 m2 por piso), denominado “Departamento tipo para 8 personas” –aunque presenta
una célula con capacidad máxima de 6 personas.
El proyecto consiste en tres bloques laminares, en implantación viaria, organizados mediante
un corredor a cada dos niveles. Sin buscar profundizar mucho en la curiosa distribución interna, sí
es significativo señalar una lógica más próxima a
la tradición de la casa unifamiliar: una zona pública en la parte inferior, donde se accede, y la
planta superior “recámaras”, escalera arriba. En
la parte superior se puede observar la proyección
de la planta por encima de corredor colectivo que,
-sin llegar a la fachada, -para protección de sol
quizá- gana superficie privativa. La propuesta
parece conciliar, por lo tanto, tradición con la
eficiencia “moderna”.
Figura 9. Departamentos para 8 personas
(1947), Mario Pani.

Fuente: AAM-UNAM.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�La cultura del departamento en la modernidad: el caso de estudio del multifamiliar en CU-UNAM.
Una distribución del dúplex se observa también
posteriormente en el CUPJ, en el edifico “C”,
donde aparecen células en dos niveles, con dos
versiones de 3 recámaras (siendo una de estas una
alcoba) y de 2 recámaras, esta última dentro de un
módulo más estrecho, colocadas estratégicamente entre los dos núcleos de escalera para reducir
superficie del corredor colectivo.
En una de las fachadas, los corredores aparecían protegidos por una celosía, aunque eran
innecesarios para protección del sol (reciben
orientación noroeste), aunque generaban una
potente imagen, con franjas en sombra que
aparecían al observar el inmueble desde la
calle; no por otra razón los edificios “C” se
localizaban sobre el eje de la avenida Orizaba,
de forma perpendicular. Se trataba de una apariencia generada desde la lógica de la eficiencia, una circulación horizontal que se reducía
a la mitad colocando en práctica la distribución en dúplex.
Figura 10. Departamentos de los
bloques tipo “C” del CUPJ.
(Continúa en columna derecha)

Fuente: Pani,1952; fotografía de la Colección Mario Pani,
Patrimonio Cultural del Tecnológico de Monterrey.

Fuente: Pani, 1952.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

53

�Leal Menegus, Pérez Duarte, Cruz Petit
El multifamiliar está compuesto por un bloque
laminar, dejando 20% del terreno libre, e implantado de acuerdo con el eje heliotérmico norte-sur,
como la Unité de Marseille, recibiendo sol en “la
totalidad de las habitaciones que ven al oriente y al
poniente”. Pensado específicamente como un modelo “multifamiliar para maestros”, la propuesta
aloja 35 viviendas asimilables a la estructura de
una casa familiar, incluyendo en su programa 42
células, teniendo apenas 10 tipo “estancia-alcoba”, para solteros o recién casados, dispuestos
en la planta baja y basamento. Es en los niveles
superiores donde aparecen los restantes 32 departamentos, una apuesta que muestra una búsqueda
de equilibrar innovación y tradición. Una concesión a la tradición importante aquí es el uso de
un modelo más conservador de “departamentos
de dos pisos”, que coherentemente estructuran la
zona pública “en el nivel de la entrada, la estancia, comedor y cocina”, opuesto a la zona íntima
superior de “dos recámaras, alcoba y baño”.
No obstante, es interesante aquí observar una
particularidad en relación con la organización
vertical en un anteproyecto del multifamiliar de
CU, datado en 1950. Sucede que en la primera
versión del dúplex se puede observar una curiosa
disposición: el acceso es realizado por el piso superior, y no el inferior, donde está la zona pública,
estando la zona intima abajo. La inversión de posición entre zonas era completamente extraña al
orden común en cualquier casa o modelo dúplex.
Un caso similar con inversión de dúplex se puede
encontrar también en un pequeño edifico de cinco
niveles de Enrique del Moral (cfr. Arquitectura/
México, ene.1945).
Figura 11. Detalle del dúplex del anteproyecto del multifamiliar para maestros en CU, 1950.

La explicación de esta disposición atípica responde al ánimo experimental de la época
que hemos comentado. Si se consultan manuales de la época y recopilaciones de edificios de
departamentos, el ruido representaba una de las
principales objeciones en contra de vivir en un
departamento. La molestia, sin embargo, podía
ser evitada con una organización estratégica (Kamenka, 1947: 111).
En el manual de Yorke y Gibberd, que tuvo
numerosas reediciones, anotaban que el dúplex
convencional era “malo desde el punto de vista
del ruido, puesto que la sala del apartamento
está inmediatamente sobre las piezas destinadas a dormir del vecino”, pero se puede resolver con un planeamiento adecuado: “el tipo
maisonette (dúplex, en inglés británico) debería alternarse en la sección para superponer
las salas y dormitorios” proporcionando así “la
gran ventaja de que las zonas de silencio son
adyacentes” (Yorke y Gibberd, 1948: 24). Así,
es posible que el anteproyecto respondiese a
preocupaciones acústicas: el ruido generado en
zona publica del vecino, queda siempre amortiguado por la inserción de un nivel intermedio
de zona de silencio (las recámaras).
A pesar de las posibles ventajas acústicas,
la versión final acabó utilizando un modelo
más conservador de dúplex, con acceso y zona
publica inferior, y subiendo la escalera, las recámaras. La organización dúplex, no obstante,
fue capaz de generar una innovadora imagen de
modernidad pues “de esta manera, las circulaciones horizontales se reducen a una por cada
dos en las que, también se para el elevador”,
y que se refleja en la fachada -igual que en el
edificio “C” de CNPJ.
(…) la unidad de circulaciones […] se acusa
en la fachada Poniente por medio de grandes
celosías de block Pirámide; contrastan agradablemente con los muros cerrados del nivel
de las recámaras, tratados con vitricotta en
colores marrón y almendra [y en la fachada
opuesta] al Oriente, los balcones de las estancias, con muros bajos de concreto, se alternan
cada dos niveles, formando un dibujo rítmico.
(Arquitectura/México, sep. 1952).

Fuente: Dirección General de Obras y Conservación, UNAM.

54

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�La cultura del departamento en la modernidad: el caso de estudio del multifamiliar en CU-UNAM.
Figura 12. Versión final construida del
multifamiliar en CU.

Fuente: Revista Arquitectura/México. sep. 1952.

El proyecto para el Multifamiliar de CU se encuentra al final de una experiencia de poco más de
una década, en la que se observa una evolución,
con Pani inicialmente buscando poner en práctica
modelos en la línea con la más rabiosa innovación. En el inicio de los cuarenta se observa un
ímpetu que parece madurar con el transcurso del
tiempo, concluyendo en formas que se acercan
más a la tradición doméstica mexicana. Hemos
visto que el dúplex del Multifamiliar en CU remite a una estructura con la cual la población se
encontraba ya familiarizada. Así pues, no es sorprendente que, en el momento de realizar Pani la
propuesta para el Multifamiliar de CU, se observe
prudencia, o quizá cierta sabiduría adquirida después de toda la búsqueda de los años cuarenta. La
modernidad, lógica y racional, no se impone de
forma insensible, sino ahora respetaba el sistema
de privacidad familiar.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

4. Referencias bibliográficas.
Adriá, M. (2005). Mario Pani: la construcción de
la modernidad. México, Conaculta/GG.
De Anda, E. X (2008), Vivienda colectiva de la
modernidad en México. Los multifamiliares durante el periodo presidencial de Miguel Alemán
(1946-1952). México, iie-unam.
Cantacuzino, S. (1978). Wells Coates. Londres,
Gordon Fraser.
Cruz González Franco, L. (2015). “Los espacios
de vivienda”, en Chanfón Olmos, Carlos (coord.).
Historia de la arquitectura y el urbanismo mexicanos. Vol. IV. Tomo II. México, FCE.
Del Moral, E. (1964). “Ensayo sobre el Estilo”. En
Cuadernos de Arquitectura INBA núm. 16, diciembre.
Garay Arellano, G. (2000). Mario Pani: Historia
oral de la Ciudad de México, testimonios de sus
arquitectos (1940-1990). México, CONACULTA/
Instituto Mora.
Gómez Porter, P. (2016). “La construcción de los
multifamiliares de Mario Pani: historia, problemas
y retos actuales”. Boletín de monumentos históricos, Tercera época, núm. 36, enero-abril.
Langenscheidt, E. (1965). “La Habitación residencial en México”. Arquitectura México núm.
91 (septiembre d), p. 137.
Larrosa, M. (1985). Mario Pani, arquitecto de su
época. México, UNAM.
Mereles Gras, L. (2008). “Entrevista a Mario
Pani”, en Noelle, Louise (comp.). Mario Pani.
UNAM-IIE, México.
Kamenka, H. (1947). Flats: Modern Developments in Apartment House Construction, Londres,Crosby Lockwood &amp; Son.
s/a (1952). “Multifamiliar para maestros”. Arquitectura México núm. 39, septiembre 1952.
s/a. Skip-Stop Elevators Permit Low Rent”, Architectural Forum, set. 1946.
s/a. “Eastgate- A New Plan Type”. Architectural
Record, Enero 1949.
s/a. Architectural Record, enero 1949.
s/a. L’Architecture D’Aujourd’Hui, Agosto 1952.
s/a. “High Apartments or Low”, Architectural
Forum, Jan. 1952.
s/a. “Skip-Level Elevators and Duplex Apartments Cut Construction and Operating Costs”,
Architectural Forum, Jan. 1950.
Moyssén, X. (2008). “El Centro Urbano Presidente Alemán”. En Noelle, Louise (comp.).
Mario Pani. México, UNAM-IIE.

55

�Leal Menegus, Pérez Duarte, Cruz Petit
Pani, M. (1952). Los multifamiliares de pensiones.
México, Editorial Arquitectura.
Pérez-Duarte, A. (2005). La instauración del apartamento moderno: Ciudad de México 1925-1056.
Tesis de doctorado en la UPC, Barcelona, 2005.
Pérez-Méndez, A. (2014). “Conceptualización
de la ocupación del Pedregal” En Habitar CU 60
años. México, UNAM, 2014.
Sánchez Michel, V. (2014). Construcción de una
utopía: Ciudad Universitaria, 1928-1952. Tesis
de Doctorado. México, El colegio de México.
Sonderénguer C., P. (2008). “El primer edificio
de condominio en México”. En Noelle, Louise
(comp.), Mario Pani. México, UNAM-IIE.
Yorke, F. R. S. y Gibberd, F. (1948). The Modern
Flat. Londres, Architectural Press.
Zumpe, M. (1967). Wohnhochhäuser. Berlín, VEB
Verla für Bauwessen.

Ver AHUNAM, Fondo UNAM, Secretaria General, caja 324, expediente 1833, 1954-julio (Del arquitecto Cesar Novoa al rector Dr. Nabor Carrillo).
“Habitaciones de profesores y empleados en C.U.”

Imágenes
Archivo Arquitectos Mexicanos UNAM (AAMUNAM): colección Mario Pani.
Archivo de la Dirección General de obras y Conservación UNAM (ADGOC).
Archivo aerofoto-ICA.
Archivo Histórico de la UNAM, Fondo UNAM,
Secretaria General, caja 324, expediente 1833,
1951-noviembre (Entre la Dirección de Pensiones
Civiles e ICA). “Contrato de obra a precio alzado.”
AHUNAM, Fondo UNAM, Secretaria General,
caja 324, expediente 1833, 1953-octubre (De la
Asociación de profesores universitarios al rector
Dr. Nabor Carrillo). “Memorándum sobre el problema de organización de las Habitaciones de Estudiantes en la CIUDAD UNIVESITARIA”.
AHUNAM, Fondo UNAM, Secretaria General,
caja 324, expediente 1833, 1953-marzo (De la Asociación de profesores universitarios al rector Dr. Nabor Carrillo). “Solicitud para apartar terrenos”.
AHUNAM, Fondo UNAM, Secretaria General,
caja 324, expediente 1833, 1953-julio (De Roberto Ramos, Consejero de empleados ante el H.
Consejo Universitario, al Rector Dr. Nabor Carrillo). “Solicitud de terrenos para sus hogares dentro o cerca de la Ciudad Universitaria.”
AHUNAM, Fondo UNAM, Secretaria General,
caja 324, expediente 1833, 1953-octubre (De la
Asociación de profesores universitarios al rector
Dr. Nabor Carrillo). “Memorándum sobre el problema de organización de las Habitaciones de Estudiantes en la CIUDAD UNIVESITARIA”.
56

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�La casa propia, territorio de libertad.
The own house, a place of freedom.
Recibido: Enero 2018
Aceptado: Agosto 2018

Anna Martínez Duran1

Resumen

Abstract

La casa que el arquitecto construye para sí mismo
constituye un acto libre, de vida y de arquitectura.
Los arquitectos de la modernidad han construido
casas propias en todas las geografías y con todos
los formatos. Es ésta una de las tipologías de vivienda en la que la experimentación es mayor,
muestra de las diferentes posiciones frente a un
mismo acto, el del hombre que construye su propia
casa. Observar estas obras desde la inversión entre
lo vital y lo racional, que nos propone el filósofo Ortega y Gasset en El tema de nuestro tiempo
(1923) nos permite descubrirlas en su mayor plenitud y establecer relaciones dispares entre ellas. En
estas viviendas la relación entre la vida y la arquitectura es intensa, y la casa, como obra artística,
se somete al devenir y al habitar. Pero también el
hombre, a través de su vivir en ellas, renueva su
confianza en la arquitectura. Una lectura de estas
obras a través de los distintos modos de habitar y
de construir nos permitirá descubrir aspectos de
ellas, invisibles ante una lectura más disciplinar.

The house that the architect builds for its own,
constitutes a free act, of life and architecture. The
modern architects have built their own houses in
all geographies and with all formats. This is one
of the housing typologies in which experimentation is greater, as it shows the different positions
facing the same act, the man who builds his own
house. To observe this works from the inverse
relation between the vital and the rational, as the
philosopher Ortega y Gasset proposes in El tema
de nuestro tiempo (1923), allows us to discover
them fully and establish different relations among
them. In these dwellings, the relationship between
life and architecture is intense, and the house, as an
artistic work, submits to becoming and inhabiting.
But also, the man, through his living in them, renews his confidence in architecture. A reading of
these works through the different ways of living
and building will allow us to discover aspects of
them, invisible to a more disciplined reading.

Palabras Clave:

Casa del arquitecto; Proyecto arquitectónico;
Cultura del habitar, poética de lo cotidiano.

1

Keywords:

The architect’s house; Architectonic design; Culture of inhabiting; Poetics of the everyday life.

Adscripción: Escuela de Arquitectura La Salle, Universidad Ramón Llull; España. Doctora en Arquitectura. amartinez@salleurl.edu

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

57

�Martínez Duran

1. La construcción de la casa, un
hecho vital y arquitectónico.
El arquitecto que construye su casa lo hace como
un acto de libertad individual. A la vez un acto de
vida, un acto de arquitectura.
La casa es el lugar donde nos protegemos del
mundo, también el sitio desde el cual observamos
y nos proyectamos sobre el mundo. El lugar al
cual escapar y el lugar desde el cual ordenar el
mundo (Bachelard, 1965).
Son características de las casas propias el no
tener cliente y el representar el ideal arquitectónico del autor. Aunque, al adentrarse algo más en la
investigación, nos damos cuenta que “en casa del
herrero, cuchillo de palo” y que nunca hay prisa
por construir para sí mismo2.
Por el hecho de no tener cliente, estas viviendas son casi siempre ejemplos experimentales,
innovadores y arriesgados, muchos de ellos rozando la legalidad. Siempre en relación con el
resto de la obra propia, constituyen ejemplos paradigmáticos, extremos, de pura arquitectura. Se
construye para uno mismo lo que no puede hacerse para los demás. Nuevas propuestas que no sólo
afectan a la arquitectura, sino también al modo de
habitarla, porque son la expresión de una forma
de posicionarse en el mundo, de un ideal de vida.
Finalmente, es el hecho del habitar en la casa
lo que pone a prueba la misma arquitectura. Ésta
es sin duda, la característica más específica de la
casa propia, su mayor capacidad. Con la vida en
la casa, el arquitecto comprueba su propia arquitectura. También para los que nos aventuramos en
su investigación, será la parte más difícil de conocer, porque una vez terminada, la casa se muestra
al público, y se cierran las puertas. Ante todo, es
el escenario de la vida íntima, y eso es algo que
hay que proteger (Autora, 2011).
En este escrito se adopta genéricamente el
término arquitecto como sujeto de la acción: del
proyecto, la construcción y del habitar en la casa.
Porque si bien es difícil conocer los entresijos de
la vida de estos personajes, más lo será la de quienes comparten con ellos el riesgo de construir.

Valga pues un pequeño homenaje a las mujeres,
esposas, compañeras, muy pocas constructoras,
pero muchas dando apoyo a estas vidas complicadas, a estas obras compartidas.
1.1 Como hecho cultural
La arquitectura moderna va de la mano de la vivienda unifamiliar. Desde el proyecto de casa
propia de Mies van der Rohe en Werder (1914)
han pasado ya más de 100 años, en los cuales los
arquitectos han seguido pensando y construyendo
casas en las que vivir. En las distintas geografías
y con todo tipo de formatos, la casa propia se presenta como ejemplo de diversidad tipológica y de
experimentación arquitectónica.
Riqueza en las soluciones arquitectónicas, pero
también en las diferentes maneras de habitar. Porque
el arquitecto, cuando construye su propia casa, ejerce de hombre libre, plural en las diferentes culturas,
y propone “estas nuevas estructuras, novísimas, en
sus obras y en sus vidas” (De la Sota, 1989, 225)3.
El hombre es por naturaleza manipulador,
hacedor de cosas. La construcción de la casa familiar es en muchas culturas una actividad comunitaria, y constituye un acto de afirmación
colectivo. En nuestro mundo civilizado, sólo los
pájaros, los conejos, los grillos, las hormigas… y
los arquitectos, son libres de ejercer el derecho a
construir su propio hogar.
Escritores, músicos, filósofos, poetas, han
dispuesto históricamente su cabaña en el jardín.
Lugar modesto, reducido, cerrado, alejado del
ruido y el quehacer cotidiano de la casa. Inmersas
en la naturaleza, las cabañas han sido siempre el
lugar donde pensar, donde concentrarse. La más
conocida la de Heidegger en Todtnauberg (Sharr, 2008), pero también Virginia Wolf, Gustav
Mahler, August Strindberg, o el arquitecto Carlos Raúl Villanueva, disponían de estos lugares
de trabajo, refugios en los que aislarse (Outeiro,
2011). “Cobijo, refugio, trinchera, guarida, tabernáculo, estancia provisional de costumbres o inciertos porvenires…”, estos espacios domésticos
son los lugares “donde la vida se expresa a través
del artificio” (Cid, Sala, 2012).

2

Se parte del presupuesto de que el arquitecto es el propio cliente. Pero sí que tiene familia, un presupuesto a veces ajustado, un trabajo
y una vida no siempre fáciles. Es por ello que se relativiza el término de casa ideal. Es a pesar de ser para sí mismo, y de la libertad de
acción que ello comporta, una arquitectura real, vinculada a la vida.
3
Alejandro de la Sota en “La grande y honrosa orfandad”.

58

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�La casa propia, territorio de libertad.
En las casas propias es el mismo arquitecto
quien da forma a su cobijo, y nos muestra con ello
su manera de entender la vida y la arquitectura, el
cómo vivir y el cómo construir. Estas viviendas
ejemplifican, más que ningún otro tipo edificatorio, la relación entre el hombre y el arquitecto,
entre el autor y su obra: su vida, sus valores, sus
modos de hacer y de pensar. Y como se comprobará, se trata de una relación profunda, intensa, y
repetida (Autora, 2008).
1.2 Vida y arquitectura
La vida que se instaura con la modernidad tiene
sus propias connotaciones, que la diferencian de
la existencia en el pasado. Nuevos valores en la
vida que coinciden con los del nuevo arte, el que
nace con las vanguardias. En consecuencia, también las relaciones entre ambos, arte y vida, son
distintas en esta nueva época. Nos encontramos
frente a un arte diferente, pero también la actitud y los modos de actuar del artista han cambiado, y con ello sus intereses y preferencias. La
necesidad de verdad de ambas actuaciones es
preconizada por el mismo Mies en la frase: “La
verdadera forma presupone una vida verdadera” (Neumeyer, 1995, 393)4, una afirmación que
pone en relación los dos polos de gravitación de
esta nueva época, el arte y la vida.
En la estimación de esta nueva relación es
el filósofo Ortega y Gasset quien establece las
bases con mayor claridad: “El tema de nuestro
tiempo consiste en someter la razón a la vitalidad, localizarla dentro de lo biológico, supeditarla a lo espontáneo. Dentro de pocos años
parecerá absurdo que se haya exigido a la vida
ponerse al servicio de la cultura. La misión del
tiempo nuevo es precisamente convertir la relación y mostrar que es la cultura, la razón, el arte,
la ética quienes han de servir a la vida.” (Ortega
y Gasset, 1981, 117).
Someter el arte a la vida será la primera consecuencia de su nueva propuesta, pero también sustituir la razón pura por la razón vital: “la cultura
del intelecto abstracto no es, frente a la espontánea, otra vida que se baste a sí misma y pueda
desalojar a aquélla. Es tan sólo una breve isla
flotando sobre el mar de la vitalidad primaria.

4
5

Lejos de poder sustituir a ésta, tiene que apoyarse en ella, nutrirse de ella, como cada uno de los
miembros vive del organismo entero” (Ortega y
Gasset, 1981, 116). Con ello se pone fin a una
época que según él arranca con el descubrimiento de la razón por Sócrates. La racionalidad se presenta como una parte de la vida y por
tanto no con capacidad para dar explicaciones
cerradas del mundo.
1.3 El valor de lo cotidiano
Consecuencia de esta apreciación desinteresada
de la vida, el artista ejerce su trabajo, no como
un “gesto triste que pretende justificarse con patéticas consideraciones sobre los deberes humanos y la sagrada labor de la cultura” (Ortega y
Gasset, 1981, 141), sino más bien como un juego, un deporte, una actividad hecha con humor,
generosa y no impuesta. Al restar trascendencia
al resultado final, se enriquece el camino y el
artista “hará sus creaciones como en broma y sin
darles gran importancia. El poeta tratará su propio arte con la punta del pie, como buen futbolista” (Ortega y Gasset, 1981, 142). Ésta es una de
las conclusiones más interesantes de la propuesta vital de Ortega, y consiste en apreciar que es
el esfuerzo espontáneo, generoso y deportivo el
que dignifica la actividad, más que el resultado
en sí mismo. Esta afirmación tiene una relación
directa con el arte moderno, en el que se valora más el proceso seguido que el resultado en sí
mismo, que además nunca es único, y depende
directamente de él.
Consecuencia de ello y de este “se hace camino al andar”5, adquiere mayor protagonismo
lo cotidiano y diario. No sólo la actividad, sino
los espacios y los objetos que nos rodean. El artista fija la atención en las cosas cercanas, en la
naturaleza mínima y diaria. Aparecen poesías y
canciones en las que son las moscas, los gorriones, las lunas, los amaneceres, las espigas y las
mariposas los protagonistas de los nuevos cantares. En pintura son los platos, las botellas, los
libros o las guitarras, los que entran en juego. En
arquitectura los espacios y los objetos domésticos, los del habitar.

Mies van der Rohe en Sobre la forma en arquitectura.
Convertida en dicho popular, del poeta Antonio Machado en los Proverbios y cantares XXIX, Campos de Castilla.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

59

�Martínez Duran

2. Modos de habitar, modos de
construir.
En las casas que los arquitectos construyen para
ellos mismos se hace patente de una forma intensa esta nueva relación entre la vida y el arte. Son
casas construidas en el nuevo entorno que la modernidad propone y ejemplifican con claridad este
sometimiento del arte a la vida.
Ser conscientes de este nuevo entorno de lo
vital que Ortega propone, y que las vanguardias
confirman, permite observar estas obras desde un
nuevo punto de vista, otra forma de mirar que sacará a la luz aspectos diferentes, que quedaban
ocultos frente a una lectura más racional.
Se establecen para ello cuatro categorías, que
tienen en cuenta los modos de construir y de habitar
en relación con la naturaleza, con el paso del tiempo, con la tradición, y con el hombre en sí mismo.

Los elementos del paisaje, habitantes del lugar
antes de la llegada del arquitecto, se introducen
en el proyecto (Neutra, 1951): la roca a la que se
pega la casa de Stënnas (1937), el algarrobo de Le
Cabanon (1952) o el lago, frente al que se dispone la casa VDL de Richard Neutra (1932), cuya
cubierta de madera versiona la “Plataforma para
contemplar la Luna” del Palacio Katsura
Figura 2. La Cabanon, Cap Martin (Francia)

2.1 El pacto con la naturaleza
La relación con la naturaleza constituye una premisa básica de proyecto y como no, en su casa,
el arquitecto busca el participar de ella. Refugios
como los de Knut Knutsen en Portör, Noruega
(1949), Marco Zanusso (1964) en la costa de Arzachena, Ramón Vázquez Molezún en A Roiba
(1969), o Ryue Nishizawa (1998) en un claro del
bosque, constituyen ejemplos bien distintos de
implantación en el entorno natural.
Figura 1. Casa Knutsen, Portör (Noruega)

Fuente: Nasjonal Museet.

6

Fuente: Dibujo de la autora.

Introducir el sol en casa o protegerse de los
vientos y la tempestad, son principios básicos
para cualquiera que quiera instalarse en un lugar
en equilibrio con la naturaleza: “…un banco fijo
en la casa de Hellebaek. El sol ahí daba de lleno,
y Lis y yo pasamos horas sentados en este banco, calentándonos” (Moller, 2004)6. Con acciones
cotidianas como prender la chimenea, recoger el
agua de lluvia, cocinar al aire libre, el habitante
participa de los cambios, de los días y las estaciones: “La ventana abierta, el rayo de sol furtivo,
rayos y truenos, la llama chisporreante, la cama
debajo las estrellas, son experiencias emocionantes que no deben ser eliminadas de nuestra vida
diaria” (Schindler, 1984, 40). En la casa de Erik
Gunnar Asplund (1937) la excursión nocturna a
la caseta del inodoro, “al abrigo de un bosquecillo
de donde nos llega un olor a verdor y a musgo”
(Tanizaki, 1994, 15), se convierte para los hijos
del arquitecto en una experiencia de vida. A veces esta cercanía llega a convertirse en una comunión, casi religiosa, con la madre naturaleza,
como en el caso de Luigi Figini en Milán (1934).
Éste recoge, en un libro que pensaba titular “La

Mies van der Rohe en Sobre la forma en arquitectura.

60

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�La casa propia, territorio de libertad.
vida social de los pájaros”, imágenes de los gorriones, mirlos y petirrojos que acuden a las terrazas a picotear en las zarzas, a beber agua en el
estanque, a sorber un trozo de sandía que alguien
ha olvidado.
Figura 3. Casa Figini, Milán (Italia)

un confort artificial, la cercanía con la naturaleza.
2.2 Casas que se mudan
La construcción de la casa propia constituye un
momento importante en la vida del arquitecto.
Coincide con períodos de cambio y nuevos planteamientos vitales, y por ello también se presenta como un punto de inflexión en la obra. Caso
cercano el de Villa Gloria (1959), que reforman
Peter Harnden y Lanfranco Bombelli en su decisión de pasar temporadas en Cadaqués, donde se
acabarán asentando personal y profesionalmente.
Figura 4. Villa Gloria, Cadaqués (España)

Fuente: Archivo Figini AAF.

En estas obras, la vida se somete al orden de
la naturaleza, en un intento del arquitecto “por reinstaurar “las condiciones de la naturaleza” en la
vida de los hombres” (Petit, 1970, 279)7.
En la búsqueda de esta convivencia con la naturaleza se evita la confianza ciega en la técnica, y
se prefieren los sistemas tradicionales de adaptación al clima. En la casa de Rudolph M.Schindler
(1921) se prescinde de los nuevos sistemas de iluminación difusa y calefacción radiante, habituales
en aquellos momentos en California, y se confía en
las ventanas-lucernario para la ventilación cruzada, en las chimeneas para calentar y cocinar, y en
un sistema de lámparas móviles, que escondidas en
las dobles vigas, bajo ramas de eucalipto, proyectaban una luz coloreada y misteriosa.
Otras propuestas más arriesgadas en relación
a climas extremos fuerzan la vida cotidiana en la
casa, y se convierten en experiencias de proyecto:
The Box en Lissma, Suecia, (1941), o Can Lis, en
Porto Petro, Mallorca (1971). Los dos arquitectos,
Ralph Erskine y Jörn Utzon, foráneos, recién llegados, adaptan mejor sus segundas versiones.
En todas ellas, más que la aspiración a tenerlo
todo resuelto, se valora el esfuerzo, el ejercicio diario que enriquece la vida. Porque “las comodidades adormecen los sentidos”8, se aprecia, más que

7
8

Fuente: Fons Harnden-Bombelli. Arxiu Fotogràfic COAC.

Las etapas de la vida: matrimonios, hijos,
soledades… traen diferentes usuarios y distintas
formas de habitar las casas. A veces, vida familiar
y vida profesional se mezclan, como en Hvitträsk
(1903), como nos muestra la bonita imagen de
Pipsan Saarinen en el despacho de los tres arquitectos finlandeses. La presencia de los niños en la
casa se resuelve con ingenio, desde las cortinas de
la casa de Gerrit Th.Rietveld en Utrecht (1936),
que transforman una sala única en varias habitaciones, hasta el ejemplo de Kyonori Kikutake
(1958) que considera que la vida de los hijos en la
casa es temporal, por lo que dispone unas células

Le Corbusier (1957), traducción de la autora.
Dicho atribuido popularmente a E.G.Asplund.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

61

�Martínez Duran
prefabricadas que se cuelgan de la estructura de
hormigón, y que en ningún momento modifican
la vivienda original.
Figura 5. Casa Saarinen, Hvitträsk (Finlandia)

Otras veces el arquitecto se enfrenta, ya de
mayor, a la reforma de la casa familiar: Coderch en Espolla (1964), que él mismo recupera, tras haber sido vendida por un hereu sin
hijos, la que él llama la “casa madre”. Un caso
parecido es el de Fernando Távora y la reforma
de la mansión señorial de Covilha (1973): “Había que tocarla, y tocarla fue un acto de amor,
largo y lento, persistente y cauteloso, con dudas y certezas” (Trigueiros, 1993, 128)10.
Figura 6. Casa Coderch, L’Espolla (España)

Fuente: Museum of Finnish Architecture.

Pero también está el que, con cada cambio,
se muda y construye otra casa, distinta a la anterior. Son ejemplos de ello las cuatro de Marcel
Breuer y Jörn Utzon (si incluimos Bailey) o las
tres de Josep Lluis Sert y Frank Lloyd Wright
(sin contar Ocatillo, ni las reformas en Taliesin East), todos ellos nómadas modernos. Otros
como Mies, plantean varias veces el proyecto de
vivienda, pero ésta nunca llega a construirse, y
el arquitecto, en su periplo en solitario, se muda
de apartamento en apartamento. También Alvar
Aalto, con Aino y Elissa, José Antonio Coderch,
o Eileen Gray disponen de varias casas propias,
en distintos momentos y lugares, que muestran
los diferentes intereses de sus autores9. Finalmente, las viviendas de Alison y Peter Smithson, dentro de una misma filosofía del habitar,
son muestra de las distintas tipologías: las de la
ciudad (1952-1961-1971) y la de vacaciones en
el campo, Upper Lawn (1962).
Siempre podemos distinguir la casa de juventud, que muestra la fuerza de tener toda una vida
por delante, Schindler en Hollywood (1921), y la
de la madurez, que acoge el retiro, el descanso del
hombre que busca el abrigo del muro y la entrada
suave de luz. Alejada de la ciudad, es un lugar de
reposo, como lo serán Stënnas (1937), Muuratsalo (1953), Sa Penya (1960) o Frigiliana (1971).

Fuente: Fons Català Roca. Arxiu Fotogràfic COAC.

Con los cambios que el paso de los años conlleva, las casas se transforman, en un proceso, no
siempre fácil, por adaptar la arquitectura a la vida.
La casa de Neutra sufre varias ampliaciones, diferentes, en las tres épocas en las que interviene,
la última después del incendio (1932-1939-1965).
También la casa de Julio Cano Lasso en La Florida (1955) es un ejemplo de modificación continua. Pero para ejemplo extremo, la vivienda de
Mogens Lassen en Copenhague (1937-1963), que
el autor transforma sin cesar a lo largo de su vida
en ella. Porque “la arquitectura es como un ser
vivo, se modifica conforme cambian las personas

9

Si Villa Flora (1926) o Plaza Calvó (1946) son primeras casas propias en las que el referente es la arquitectura popular, la casa E1027
(1926) es una apuesta de modernidad, que se hace más local en Lou Pérou (1954).
10
Escrito de Fernando Távora, traducido por la autora.

62

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�La casa propia, territorio de libertad.
que la habitan. Una casa nunca está terminada, es
un organismo en constante evolución” (Figueroa
Castejón, 1989, 102). La vivienda del arquitecto
dista mucho de ser un objeto intocable y perfectamente acabado. Al contrario, el habitante no duda
en modificarla si es preciso.
La vida de la casa propia transcurre paralela
a la del morador y a través del mutuo proponer
y escuchar, la obra acaba cambiando y envejeciendo, a veces incluso llegando a contradecir intereses que parecían fundamentales en el
proyecto inicial. Con el tiempo la jerarquía de
valores del habitante se modifica, y la vivienda se adapta. Fruto de estos cambios, la obra
acaba por contener elementos dispares que difícilmente podían haber nacido de un solo momento, de un único proyecto, y que finalmente
la hacen mucho más digna y completa.
Para terminar, en algunos casos, la construcción de la casa constituye la mejor y más rica
decisión de toda una vida. Una existencia, la del
arquitecto y su familia, que acabará siendo deudora de la casa, en la que se refugia y protege.
Vidas que se tornan prohibidas sobreviven con
felicidad y equilibrio gracias a la luz, al espacio,
al acierto de la casa propia. Es éste el caso especial y casi escalofriante de Konstantin Melnikov
en su casa de Moscú (1927).
2.3 Tradición y modernidad
Estas obras instauran nuevas formas de vida y
de arquitectura, que incorporan a los valores de
la modernidad, elementos de la tradición. Algunas veces se rescatan costumbres arraigadas en
el pasado, que el arquitecto ve cercanas a desaparecer, y otras se proponen innovadores modos de habitar y de construir, aunque con ello se
arriesgue la vida propia y la de la familia, en una
propuesta a veces difícil de llevar.
La estancia en la que se mezclan las diferentes funciones, propia de la arquitectura popular,
se reivindica en estas casas en sus diferentes
formas. En la sala de Stënnas, el matrimonio
descansa, trabaja, recibe, se asea. También funciona como estancia única la casa de Erwin y
Gisela Broner en Sa Penya, patio y dormitorio
abiertos a la sala central.

Figura 7. Casa Asplund, Stënnas (Suecia)

Fuente: Digitalt Museum.

Distribuciones inusuales para la época son
las de la “Casa Cooperativa” de Schindler, en
las que se asigna un espacio de vida, un estudio,
a cada uno de los habitantes. Y también están
las casas que se transforman del día a la noche,
con muebles que se abren, se pliegan, se esconden: la de Arne y Grete Korsmo en Oslo (1955),
o la cabaña en la que vivió y trabajó Erskine a
su llegada a Suecia. Esta capacidad de soportar
el trajín diario es la mejor garantía de una casa.
En Frigiliana son los espacios exteriores los que
acogen los planteamientos vitales del arquitecto.
Una existencia ejemplar la del arquitecto vienés,
que disfruta sus últimos años en una casa vacía,
de apariencia popular: “lo que hace falta no es
una nueva forma de construir, sino una nueva
forma de vivir” (Fernández Galiano, 2007, 72)11.

11

Bernard Rudofsky en Sparta-Sybaris, citado en el articulo de Luis Fernández Galiano, “Esparta y Síbaris: Bernard Rudofsky,
disciplina y hedonismo”.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

63

�Martínez Duran
Figura 8. Casa Rudofsky, Frigiliana (España)

los sistemas de construcción en hormigón en
la casa de Schindler o Lassen. Todos ellos realizados con pocos medios y medidas ajustadas,
sujetas al módulo, que llevan al límite las capacidades plásticas y constructivas del material,
y en los que el arquitecto gusta de ver la mano
del hombre: “yo mismo la levanté…un pequeño Panteón” (Balslev, 1989, 73)13.
Figura 9. Casa Melnikov, Moscú (Rusia)

Fuente: The Bernard Rudofsky Estate Vienna.

En la vida moderna, como en el arte, se valora lo cotidiano: los quehaceres diarios y las
cosas pequeñas. No son los grandes acontecimientos, los grandes placeres o las grandes ambiciones los que nos fijan a la vida. Y estas casas
son, entre todas las obras de arquitectura, las que
mejor retienen este carácter del habitar. Lo cotidiano es variable, efímero por naturaleza, como
lo es el interior de estas casas: objetos, muebles,
plantas… todo aquello vinculado al uso del habitante, se transforma, cambia de posición, aparece y desaparece con el paso del tiempo. Esos
espacios domésticos conforman una historia de
la arquitectura en sí mismos, fiel reflejo de una
cultura universal, la del hombre contemporáneo
en su vivir en la casa (Postiglione, 2004).
En la construcción también se mezclan la
innovación con el uso de sistemas tradicionales. Can Lis supone una nueva lectura de un
material local, el marès, que retoma, años más
tarde, Carlos Ferrater en su pabellón de invitados en Menorca (1998). Breuer experimenta
con el balloon frame en sus casas americanas,
llevándolo al límite en New Canaan I (1948)12.
También con ingenio constructivo y aspiraciones vanguardistas, pero recurriendo a sistemas
tradicionales y elementos de pequeño tamaño,
se construye la casa de Melnikov: una retícula
de ladrillo da forma a los cilindros, perforados
como una cesta y cubiertos por un forjado reticular de vigas de madera, que se construye
en un entorno familiar. Artesanales también

12
13
14

Fuente: Desconocida.

Tradición y modernidad se suman en las reformas de Coderch y Milà (1958), Bombelli
(1961) o Federico Correa (1962) en Cadaqués,
de Broner en Ibiza o Sáenz de Oiza en Mallorca (1965-1985). En estas actuaciones en la costa
mediterránea, la introducción de nuevos modos
de habitar, se hace con el rigor geométrico y el
lenguaje plástico de la modernidad, de una forma
elegante y austera (Terradas, 1993). Al trabajar
desde el respeto al lugar y a su historia, las obras
se incorporan a esa cultura milenaria. El arquitecto no impone, sino que recoge, transforma y
aporta nuevos modos, añade un nuevo eslabón en
la cadena de la historia, “como lo fue, en su tiempo, la Catedral de Florencia” (Alday, 1996, 59)14.
Cuando el arquitecto construye su vivienda,
añade al riesgo económico, personal y familiar,
el profesional, porque al adoptar nuevos modos
de habitar y de construir, se sitúa siempre más
allá de lo establecido, de lo usual y conocido, y
porque la experimentación extrema, en el habitar y en el construir, pone a prueba la vida en la

El arquitecto se muda, a los pocos años, a otra casa cercana, New Canaan II, de planta baja, muros de piedra y patios.
Son palabras de Mogens Lassen.
Palabras de Melnikov, citadas en Iñaki Alday, Aprendiendo de todas sus casas.

64

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�La casa propia, territorio de libertad.
casa. Pero el arquitecto sabe que finalmente es la
casa la que más ofrece, devolviendo con creces
el sacrificio realizado.
2.4 Hombre y arquitecto

pos de descanso, hasta su muerte en las rocas
en 1965 (Autora, 2015).
Figura 11. L’étoile de mer, Cap Martin (Francia)

Finalmente, las vidas de estos arquitectos, como
las de los artistas de Vasari, se muestran siempre
vinculadas a la profesión, al oficio (Vasari, 2002).
Vida y trabajo van tan ligados que la casa aparece muchas veces como resultado de un encargo,
de una inversión, o a cuenta de unos honorarios.
Entre éstos últimos, los ejemplos de Rietveld en
el cine de Utrecht, Aalto en Munkkiniemi (1936),
Neutra en la VDL. Otras veces, promociones que
se planteaban para vender, acaban siendo ocupadas por ellos mismos y sus amigos: Lassen y el
ingeniero Ishoy en Solystvej, Korsmo y Norberg
Schultz en Planetveien.
Fuente: Fondation Le Corbusier.

Figura 10. Casa Lassen, Copenhague (Dinamarca)

Fuente: Dibujo de la autora.

Cuando el arquitecto se asienta en un nuevo lugar lo hace muchas veces por una amistad, un vínculo humano. Coderch introduce a
Harnden en Cadaqués (Arnal, 2012) 15, B.Rudofsky llega a Málaga de la mano de José
Guerrero, quien ya tenía una casa en la vecina
Nerja, obra de Fernández del Amo, y lo hace
con un proyecto firmado por Coderch. Finalmente, es conocida la amistad de Le Corbusier
con la familia Rebutato, que lo acoge durante
años en l’Étoile de Mer, donde construirá Le
Cabanon y residirá en sus vacaciones y tiem-

La relación con la obra propia se da por principio y el arquitecto utiliza el proyecto de su casa
para probar aquello con lo que está trabajando.
Gordon Bunshaft aplica el sistema de vigas de
hormigón pi a su casa en los Hamptons, la Travertine House (1963), ya desaparecida. Egon
Eiermann construye su casa-taller de Baden-Baden (1962), como un ejercicio más de fachada
con elementos ligeros. Dos grandes obras, que
quizás confirman, más que aventuran. En el otro
extremo, El Laberinto de André Bloc en Mojácar
(1972), un experimento más del autor, de escultura a tamaño real, nunca habitado, que ahora se
muestra como icono de la población. También los
sistemas de prefabricación se experimentan en el
propio jardín: la Expansiva de Utzon (1969), o la
casa de veraneo de Kristian Gullichsen, el mejor
ejemplo construido de Moduli (1969).
Pero es éste un camino de ida y vuelta, porque
el habitar en la casa aporta al arquitecto comprobaciones y aprendizajes, que aplicará en obras
posteriores. Es ésta una característica específica
de la casa propia, y su mayor beneficio, la única
ocasión de extender su experiencia a los demás.
Porque por su vocación de servicio, la vivienda propia se presenta a menudo como manifiesto
o como prototipo, “una expresión honesta y fiel

15

En esa población se darán cita en los siguientes años personajes de gran nivel cultural: Staempfli, Duchamp, Callery, Hamilton, Tharrats, Corberó, etc. Ver tesis doctoral de Marc Arnal.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

65

�Martínez Duran
de su trabajo, que ofrece a los demás lo que desea
para sí” (Lleó, 1998, 127). Le Cabanon es la célula mínima del habitar; la casa cilíndrica de Melnikov forma bloques de viviendas; la de Cambridge
de Sert (1958) se repite en hilera. De una forma
más poética, Figini propone su casa de Milán
como vivienda apilable, porque “un prisma de
aire y de cielo no debería faltarle a nadie” (Savi,
1990, 133)16. Pero ninguna de ellas llegó a repetirse, y se mantienen en la historia como ejemplos
únicos, sólo para sus dueños, casi como un caparazón que acoge y protege la vida del autor.
Con la construcción de su casa, el arquitecto
busca el encontrarse consigo mismo. Vocaciones
y anhelos, pero sobre todo recuerdos, nostalgias
y trozos de la vida, se introducen en estos proyectos. Es este mirar hacia el interior, hacia lo
más íntimo, lo que hace especiales estas casas. La
casa del Barrio de los Periodistas de Figini tiene
su motivo de ser en las vivencias infantiles del
arquitecto italiano: juegos y baños, flores y frutos
en la terraza de la casa materna, y el dormitorio
compartido de la familia Melnikov, en la cabaña
a las afueras de Moscú, en la que el arquitecto
había crecido de niño. O el tapanco de Barragán,
otro rasgo de lo popular en la obra del arquitecto
mejicano: “el lugar de la intimidad, el lugar secreto, un niño nunca puede imaginarse siquiera lo
que hay en un tapanco…, allí sueño y duermo en
la noche” (Riggen, 2001, 111)17.
Algunas veces esa introspección profunda
tiene consecuencias imprevistas para la vida y la
obra del arquitecto. En el caso de Lassen, un largo y obstinado proceso por asentar la casa en el
lugar, por encontrar un lugar ideal en el que trabajar, tiene en la habitación de los conos de hormigón su episodio más sorprendente. Ésta, pensada
como taller de arquitectura, se convierte en un espacio mágico, secreto, que permanece vacío y sin
acondicionar, donde esconderse con los amigos
cuando le sorprendía la lluvia.
Porque como cualquiera que construye su vivienda, el arquitecto busca poder hacer en ella lo
que le apetece, sentirse libre. Aunque muchas veces esta característica, la de vivir, trabajar, y pensar en libertad, les haga ya distinguirse, a ellos y a
sus casas, de la mayoría, “de la gran masa indisci-

16
17
18

plinada donde los individuos viven sin tensión ni
rigor, cómodamente apoyados los unos en otros y
todos a la deriva, vil botín de las resacas” (Ortega
y Gasset, 1964, 31).
La casa propia es pues, territorio de libertad,
y de ello dan fe fotografías entrañables de estos
maestros en su entorno cotidiano: la de Schindler con Moser en el patio, la de un joven Figini
practicando escalada en la terraza a doble altura,
o la del matrimonio Korsmo bailando en la habitación, muebles plegados. Finalmente, las de un
Lassen mayor, fumando en el jardín, o un Melnikov anciano, mirada serena, frente al cristal de la
fachada principal, “espléndido escaparate doméstico”, en su casa de Moscú “una obra animada por
un sueño” (Alday, 1996, 58)18.
Figura 12. Casa Schindler, Hollywood (California)

Fuente: Werner Moser Archive, ETH Zurich.

3. Referencias bibliográficas.
Alday, I. (1996). Aprendiendo de todas sus casas
(catálogo exposición con escritos de Josep Llinàs,
José Antonio Martínez Lapeña i Rafael Moneo).
Barcelona: UPC.
Arnal, M. (2016). L’art de viure. Cases per a
artistes a Cadaqués. L’art concret com a generador d’arquitectura. Peter Harnden i Lanfranco Bombelli, (tesis doctoral inédita), Barcelona:
Universitat Ramon Llull. http://www.tesisenred.
net/handle/10803/392131
Bachelard, G. (1965). La poética del espacio,
Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.

Luigi Figini, “Appunti per una casa”. Traducción de la autora.
Entrevista a Luis Barragán, por Elena Poniatowska.
En el escrito de José Llinás, Un estupendo fracaso.

66

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�La casa propia, territorio de libertad.
Balslev Jorgensen, L. (1989). Mogens Lassen.
Arkitekten, Copenhague: Arkitektens Forlag.
Cid, Daniel, Sala, Teresa-M (2012). Las casas de
la vida. Barcelona: Ariel.
De la Sota, A. (1989). Alejandro de la Sota. Arquitecto, Madrid: Pronaos.
Fernández Galiano, L. (2007). “Esparta y Síbaris:
Bernard Rudofsky, disciplina y hedonismo”, Arquitectura Viva, nº 114.
Figueroa Castejón, A. (1989). El arte de ver con
inocencia. Pláticas con Luis Barragán, México:
Universidad Autónoma Metropolitana.
Lleó, B. (1998). Sueño de habitar, Barcelona:
Caja de Arquitectos.
Autora (2008). La casa del arquitecto (tesis doctoral inédita). Barcelona: Departamento Proyectos
Arquitectónicos, Universitat Politècnica Catalunya.
Autora (2011). “Una investigación sobre cómo
investigar lo que el arquitecto investiga cuando
construye su propia casa”, Actas de Congreso 4ª
Jornadas Internacionales sobre Investigación en
Arquitectura y Urbanismo, 4IAU, Valencia.
Autora (2015). Le Corbusier en Cap Martin,
hombre-arquitecto, Actas del Congreso Le Corbusier 50 Years, Valencia.
Moller, Henrik Sten, Udsen, Vibe (2004). Jörn Utzon. Houses, Copenhague: Living Architecture.
Neumeyer, F. (1995). Mies van der Rohe, La palabra sin artificio. Reflexiones sobre la arquitectura 1922-1968, Madrid: El Croquis.
Neutra, R. (1951). Mystery and Realities of the
Site, New York: Morgan &amp; Morgan.
Ortega y Gasset, J. (1987). El tema de nuestro
tiempo, Madrid: Espasa Calpe.
Ortega y Gasset, J. (1964). Meditación del pueblo
joven, Madrid: Espasa Calpe.
Outeiro, E., ed. (2011). Cabañas para pensar.
Madrid : Maia.
Petit, J. (1970), Le Corbusier lui-même, Ginebra:
Rousseau.
Postiglione, G., ed. (2004). One hundred houses for one hundred European architects of the
twentieth century. Colonia: Taschen. http://www.
meamnet.polimi.it
Riggen, A. (2011). Luis Barragán. Escritos y
conversaciones, Madrid: El Croquis.
Savi, V. (1990). Figini e Pollini. Architetture
1927-1989, Milán: Electa.
Schindler, R. M. (1984), “La Casa Contemporánea”,
en R.M.Schindler. Arquitecto, Madrid: MOPU.
Sharr, A. (2008), La cabaña de Heidegger. Un espacio para pensar, Barcelona: Gustavo Gili.
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

Tanizaki, J. (1994), El elogio de la sombra, Madrid: Siruela.
Terradas, E. (1993), Cadaqués: Laboratorio del
Realismo doméstico en Cataluña, tesis doctoral
inédita, Barcelona: Departament de Projectes Arquitectònics, Universitat Politècnica Catalunya.
http://www.tesisenred.net/handle/10803/5878.
Trigueiros, L., ed. (1993), Fernando Távora,
Lisboa: Blau.
Vasari, G. (2002), Las vidas de los más excelentes
arquitectos, pintores y escultores italianos, desde
Cimabue hasta nuestros tiempos. Madrid: Cátedra.

67

�El problema del espacio-tiempo en ‘La teoría de ciudad’.
The time-space problem in ‘The theory of the city’.
Recibido: abril/2018
Aceptado: agosto/2018

Dr. Jorge Gasca Salas1

Resumen

Abstract

En este artículo se indaga teóricamente, a modo de
síntesis, acerca del problema complejo de la relación espacio-tiempo indispensable en la construcción de los puntos de partida fundamentales para
el estudio y la elaboración de la teoría social en
torno a la ciudad, la teoría urbana y del espacio humano en general, producido o edificado histórica,
social y culturalmente. Se establecen con claridad
las implicaciones derivadas de la discusión filosófica de la que forman parte y se establece el nudo
problemático que se perfila en la teoría sobre su
problematización así como el esclarecimiento de
la salida fáctica a tal problemática.
Del problema filosófico (ontológico) se establecen los canales histórico-antropológicos que
permiten la resolución humanista y concreta que
dirigen la facticidad de la vida material y espiritual
(objetiva y subjetiva) de los seres humanos que habitan y edifican el espacio social. Destacamos la
dimensión histórica como elemento relevante de
la construcción del mundo material y del sentido
(significatividad), sin lo cual la construcción de
mundo sería un entorno carente de humanismo y
de todo fundamento.

In this article thinks theoretically over, like synthesis, brings indispensable space-time over of the
complex problem of the relation in the construction
of the fundamental satarting points for the study
and the elaboration of the social theory around the
city, the urban theory and the human space in general, produced or built historically, socially and
culturally. Are established by clarity the implications derived from the philosophical discussion of
which they form a part and there is established the
problematic knot that is outlined in the theory on
his problematization as well as the clarification of
the factualexit to this troublesome.
Of the philosophical (ontological) problem are
established the historical-anthropologic channels
that allow the humanist and concrete resolution
that they direct the facticity of the material and
spiritual life (objective and subjective) of the human beings who inhabit and build the social space.
We emphasize the historical dimension as relevant
element of the construction of the material world
and of the sense (significance), without which the
world construction would be an environment lacking in humanism and in any foundation.

Palabras Clave:

Keywords:

Espacio; Tiempo; Significatividad.

Space; Time; Significance.

1
Profesor-Investigador de la Sección de Estudios de Posgrado e Investigación (SEPI), Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura, Unidad Zacatenco (ESIA-UZ-), del Instituto Politécnico Nacional (IPN), Ciudad de México, MÉXICO. Mail: jogasca@
ipn.mx y jgs.umbral@gmail.com

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

69

�Gasca Salas

1. Introducción.
El modo como se encuentra el hombre en el
espacio no está definido por el espacio cósmico
que lo cerca, sino por un espacio intencional
referido a él como sujeto.
Otto Friedrich Bollnow, Hombre y espacio
(1969, 241)

Los puntos de partida acerca del espacio toman en
consideración los diferentes sentidos empleados
conciente o inconcientemente, ya sea en su uso
científico (matemático), técnico (físico-geométrico), artístico (danza, música y poesía), político
(económico) o antropológico (histórico-cultural /
geográfico-etnológico). Sin embargo, una y otra
vez brota la dimensión filosófico-ontológica que
obliga al investigador a reflexionar acerca de sus
fundamentos. Del mismo modo sucede con el concepto de tiempo. Ambos constituyen categorías
fundamentales sine qua non, cuya carencia imposibilita la construcción de los puntos de partida de
teoría geográfica, histórica o antropológica alguna.
En relación con el espacio, desde la antigüedad se han empleado sentidos sobre los cuales se
marcha o se dirige de manera empírica en una
o en otra dirección el sentido de su uso. De este
modo: el espacio no puede ser imaginado y, por
tanto no existe (Parménides); el espacio es una
realidad aunque no tiene una existencia corpórea
(Leucipo); la geometría es la “ciencia del espacio” (Platón / “Timeo”); el espacio es la suma
de todos los lugares (Aristóteles); la naturaleza
se basa en dos cosas: cuerpos y vacío, en el que
los cuerpos tienen un lugar y en el que se mueven (Lucrecio); el espacio es una categoría a
priori de la razón pura, diferente de la materia e
independiente de ella (Kant); o bien, espacio es
el conjunto de coordenadas en el que puede ser
representado cualquier punto o lugar geométrico
(Descartes), (Schulz, 1975: 10).
La teoría de la relatividad echó por tierra la
idea de un espacio euclidiano-cartesiano tradicional e introdujo la consideración de espacios
no-euclidianos, no homogéneos y discontinuos,
tetradimensionales, en los que el tiempo constituye la cuarta dimensión. Para Einstein la virtualidad de la matemática y la geometría es perceptible
como en la afirmación: “cuando las proporciones
matemáticas se refieren a la realidad, no son ciertas; cuando son ciertas, no hacen referencia a la
realidad” (Schulz, 1975: 10). Sin embargo, la ra-

70

cionalización del espacio y, por tanto, la edificación humana del mundo sería infinitamente más
pobre sin el auxilio de la geometría y la matemática. El hombre no se reduce a ellas pero tampoco
puede prescindir de su utilidad, la Arquitectura y
el Urbanismo nos recuerdan muy frecuentemente
esta importancia.
La imposibilidad de una definición definitiva
y única del espacio y del tiempo ha generado una
serie de discusiones que invitan a establecer sentidos desde los cuales sería posible colocar teórica y ontológicamente las definiciones de las que
sería posible construir las concepciones básicas
de la teoría social y concretamente la teoría del
espacio-tiempo para el estudio de la ciudad y sus
fenómenos sociales concomitantes.
En lo que sigue puntualizamos las líneas sobre
las que se establecen las discusiones sobre el espacio-tiempo y su salida fáctica.

2. La querella del espacio.
Partimos del supuesto de que la ciudad, tomada
en su conjunto, puede ser concebida como producto social, esto es, como resultado (material)
de la acción colectiva (social: la sociedad o vida
social) de sus habitantes.
Desde ese supuesto, el producto-ciudad como
cualquier otro producto (“natural” o social) pertenece a la querella del espacio, (cambio de forma de la discusión entre realidad e idealidad, o
bien, como “objeto” y “modo de ver”), (Bollnow, 1969: 243). La querella como tal presentada por Victor d’Ors, (Bollnow, 1969: 18), es la
expresión más abstracta y general según la cual
el producto es él mismo espacio, o es de una naturaleza distinta y, más bien, está en el espacio.
Se trata de un problema ontológico que, de forma análoga al problema del tiempo, ha desatado
los más arduos e irresolubles debates, a los que
nosotros aquí no pretenderemos dar “solución”
pero del que sí deseamos hacer notar su entramado problemático básico y la inserción de la
ciudad en él. De esta forma, decimos, el nudo
problemático es triple:
1. El espacio es aquello en lo que yace la materia: la materia ocupa un lugar en el espacio.
2. El producto (objeto), la materia (sustancia)
que lo constituye es ella misma, espacio, esto es,
toda la materialidad existente es espacio físico,

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�El problema del espacio-tiempo en ‘La teoría de la ciudad’.
esto significa que todo es espacio. El producto (la
materia) es también espacio.
Las dos afirmaciones anteriores conceden la
idea de objetividad y materialidad (interioridad-exterioridad) del espacio como una entidad física, a
diferencia del punto de vista de un espacio subjetivo que favorece una tercera idea, a saber:
3. El espacio es siempre una forma o modo de
espacialidad que depende del existir humano. La humanización espacio-temporal del mundo de la vida.

3. Referentes conceptuales de la teoría del espacio.
a) Martin Heidegger
De los tres puntos anteriores el primero converge con las concepciones cercanas a la geometría,
mientras que el segundo y tercer puntos, rigen de
una u otra manera la concepción de Martin Heidegger sobre el espacio que pone énfasis en que la
“existencia del hombre es espacial” (1999: 126129), como bien lo destaca C.Norberg-Schulz
(Schulz, 1975:18), y que influye ampliamente en
las concepciones de Merleau-Ponty, Bachelard,
Bollnow –nosotros agregaríamos, con mucha
cautela– y Lefebvre:
Es imposible que yo solamente exista aquí, en
tanto que cuerpo encerrado en sí mismo (abgekapselte Leib) por el contrario: soy, existo, manteniéndome dentro de todo el espacio, y sólo así
es que lo puede recorrer.
[...] solamente porque los mortales, conforme a
su ser, se mantienen dentro de los extremos de
los espacios (gemäß Räume durchstehen) es que
pueden recorrerlos.
[...] si yo me dirijo a la salida de esta sala es
porque ya, de alguna forma, soy en ella; pues yo
no podría ni siquiera dirigirme hacia ella si estuviese hecho de otra forma que siendo en ella, que
existiendo en ella2. (Heidegger, 1954: 145-162)
La posición de Heidegger claramente deja la
problemática abierta:
…el espacio no se encuentra frente al hombre.
No es ni un objeto exterior ni una experiencia
interior. No se dan los hombres y, además ‘el’ Espacio. (Heidegger, 1954: 157)

La existencia es, pues, para Heidegger, espacial. Para él, el espacio en general (el Espacio)
no existe, sino sólo en su forma particular, que
recibe su “ser” de los lugares y estos, a su vez,
son “puestos en un sitio”, edificados por el “construir” (Bauen) que, por tanto, “funda” (Stiften) y
ensambla o reune (Fügen) espacios:
El construir, porque instala (errichtet) lugares,
es un fundar (Stiften) y reunir (Fügen) de espacios. Como el construir pro-duce lugares, con la
inserción de espacios, el espacio como spatium
y como extensio llega necesariamente también
al ensamblaje cósico de las construcciones.
(Heidegger, 1954:159)
Para Heidegger el espacio (“Der” Raum), es
un espacio abstracto, irreal, matemático, incapaz
de albergar lugares y, por ello, inexistente:
Lo que se ha introducido, bajo la forma matemática, puede ser llamado ‹el› espacio. Pero ‘el’ espacio (‘der’ Raum), en este sentido, no contiene
ni espacios ni lugares; jamás encontraremos en
él lugares, es decir, cosas del género del [de un]
puente. (Heidegger, 1954:156)
Lo que en Heidegger pareciera una “búsqueda
ontológica” (abstracta) del problema del espacio,
choca con el espacio matemático concebido como
ente y se refugia en el nivel óntico de lo existente,
lo “entitativo” que se vuelve “cosa” y se resguarda en algo como del género “puente”, con una
construcción. El lenguaje de la metafísica se refugia en la “objetividad de las cosas” pero enriquecida bajo la forma de lo que Heidegger denomina
“cura”, esto es, el sentido humano de lo que son
las cosas del mundo. Le otorga una “salida” que
es perfectamente comprensible:
La esencia del construir, es dejar habitar [Das
Wesen des Bauens ist das Wohnenlassen]. (Heidegger, 1954: 160)
El Espacio no es una nada sino el ser del
“ente”, es decir, todo aquello en lo que el entitativo se manifiesta. Heidegger parte de la presencia de “lo que es” (su onticidad) o, dicho
de mejor manera, al ser de los entes que existen como parte del mundo (intramundanos) y
que fundan espacios dejando la respuesta en lo
abierto de su interrogante:
El construir jamás da forma al Espacio, ni me-

2
M. Heidegger “Construir, habitar, pensar”, varias ediciones cotejadas con la versión alemana de Vorträge und Aufsätze, Tübingen, Günther Neske Pfullingen, 1954, (pp. 145-162), p.158.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

71

�Gasca Salas
diata ni inmediatamente. Sin embargo, el construir dado que produce cosas como lugares, está
más próximo al ser de los espacios y al origen de
‹el› Espacio que toda la geometría y las matemáticas3. (Heidegger, 1954: 159)
El construir que pro-duce (hervorbringt) lugares es un producir técnico, en el sentido griego, es decir, en el sentido de la tejne y, por ello,
es un “hacer aparecer alguna cosa, de una o de
otra manera, en medio de las cosas presentes”
(Heidegger, 1954: 160), es un des-velar, un hacer aparecer la “verdad” como aletheia4. (Heidegger, 1954: 160). Heidegger lleva el problema
del espacio hacia donde toda existencia es dotada de sentido: hacia el habitar: “Sólo cuando
somos capaces de habitar, es que podemos construir” (Heidegger, 1954: 161).
Desde la complejidad del pensamiento de
Heidegger pero en aras de su esclarecimiento,
se establecen las siguientes líneas: El Espacio,
es el espacio matemático, geométrico, abstracto,
inexistente. No existe el espacio en general sino
espacios particulares. Los espacios (particulares)
reciben sus seres de los lugares y no de “el” Espacio. Construir es edificar lugares y, por tanto,
fundar y ensamblar espacios. El construir jamás
da forma al Espacio. Construir es producir lugares. La esencia del construir es dejar habitar. El
construir tiene la habitación como finalidad. Entre habitar y construir se da la relación de fin a
medio. Y, por último, la existencia es, por ser en
el espacio, espacial.
b) Otto Friedrich Bollnow
Partiendo de Heidegger, Bollnow y Schulz conciben el espacio como un “espacio vivencial” (Bollnow) y como un “espacio existencial” (existencielle Raume. Schulz).
Para Bollnow, la relación con el tiempo, ha
distinguido entre el tiempo matemático, abstracto,
“medible” con un reloj, y el tiempo “vivenciado”
concretamente por un hombre vivo. Así también,
en relación con el espacio, se puede distinguir del
“espacio abstracto” de los matemáticos y de los
físicos y el “espacio vivenciado” concretamente.
Por lo que, la propuesta fundamental de Bollnow
es la de considerar –siguiendo básicamente a Hei-

degger– que para la comprensión de la relación del
hombre con el espacio, es necesario partir de la consideración fundamental de un espacio “vivenciado”,
concreto, cotidiano, indiscutiblemente existente.
Para Bollnow (1969: 23-31) existe una distinción básica entre espacio abstracto (matemático)
y espacio concreto (vivencial) cuya diferencia es
fundamental en su concepción del espacio:
• El espacio matemático, no está estructurado
en sí, sino es completamente uniforme y de este
modo se extiende hacia el infinito. Se trata de un
espacio tridimensional, euclidiano. Basado en un
sistema de ejes ortogonal, geométrico y homogéneo que, por ello, determina dos aspectos clave:
En primer término, ningún punto se distingue de
los demás; no existiendo ningún punto natural de
intersección de coordenadas. Por desplazamiento de ejes cualquier punto puede ser “centro de
coordenadas”. En segundo término, no hay una
dirección que se distinga de otra; por rotación se
puede convertir cualquier dirección del espacio
en eje de coordenadas.
• El espacio vivencial, es un espacio en el que
las reglas del espacio matemático no son válidas,
pues: 1) En él existe un punto central determinado que de algún modo, viene dado por el lugar
del hombre que está «vivenciado» en el espacio.
2) Hay en él un sistema de ejes determinado, relacionado con el cuerpo humano y su postura
erguida, opuesta a la gravedad terrestre. 3) En
él las regiones y los lugares son cualitativamente
distintos. Sobre sus relaciones se basa una estructura multifacética del espacio “vivencial”. 4)
El espacio “vivencial” muestra verdaderas discontinuidades. 5) Nos es dado como un espacio
cerrado y finito y sólo por experiencias posteriores se ensancha hasta una extensión infinita. 6)
En su totalidad, no es una zona de valor neutral.
Fomenta y frena según el campo de la actitud
vital humana. 7) En él, cada lugar tiene su significación para el hombre. Por ello, en su descripción son empleadas categorías usuales de las
ciencias del espíritu. 8) Se trata del espacio tal y
como existe para el hombre. No es una realidad
desligada de la relación concreta con el hombre,
imposible de separar. (Bollnow, 1969: 24-25)
Para Bollnow “el hombre siempre se encuen-

3

Idem, p.159.
Véase esta idea en M. Heidegger “La pregunta por la técnica”. El vínculo de la aletheia al habitar está dado por un pro-ducir que construye, pero aquí el eslabonamiento desaparece, se interrumpe vertiginosamente. La esencia del habitar tiene que buscarse en el habitar mismo,
en su “posibilidad”.
4

72

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�El problema del espacio-tiempo en ‘La teoría de la ciudad’.
tra simultáneamente ‘de algún’ modo en el espacio”, pero en ese ‘de algún modo’, el espacio aparece como un “medio en que me encuentro” y, así,
como medio, reaparece la querella del espacio, a
la que enfrenta de la siguiente manera:
En cuanto medio de tal índole el espacio se transforma en algo casi material, en cuanto que ahora nos podemos relacionar verdaderamente y de
manera determinada con él y no sólo con los objetos que lo pueblan, sin objetivarlo además (y sin
subjetivarlo). Como medio es algo intermedio a
“objeto” y “modo de ver”, no es ni un “continente” independiente del sujeto ni un bosquejo
subjetivo. Al dominar el espacio “medio” no queremos reanudar la vieja discusión sobre la idealidad o la realidad del espacio; no debe concebirse
esta denominación como una hipótesis sobre la
esencia del espacio, sino que la empleamos provisionalmente para poder expresar lo que, en la
experiencia inmediata del espacio, está dado de
modo fenoménico: que efectivamente me puedo
relacionar de diversos modos con el espacio. En
este sentido espacio y mundo, ser-en-el-espacio
y ser-en-el-mundo pueden acercarse y a veces
coincidir. Espacio es la forma más general del
mundo, si se prescinde de los diferentes objetos
que lo pueblan. (Bollnow, 1969: 243, 244)
Por ningún lado encontramos en Bollnow una
“solución” (ni siquiera la mínima preocupación
en hacerlo) a la problemática de “el” espacio, lo
que encontramos es una extensión de los señalamientos de Heidegger en torno a la existencia del
espacio “particular” en tanto al espacio como “humano”. En la intención extensiva de Bollnow que
revisamos nos parece que es sumamente destacable, por su trascendencia, la idea –y quizá valga la
pena elevarla a un rango de “categoría fundamental”– de modo de relación con el espacio, pues en
todo modo de relación se expresa la intención, el
sentido y el contenido del acto humano-social que
otorga significatividad a su “ser-en-el-mundo”, a
condición de que este modo de relación sea siempre una inserción en el movimiento de las fuerzas
sociales puestas en relación espacial.
c) Christian Norbert Schulz
La de Schulz es otra concepción cercana a la de
Bollnow. Sugiere –en clara alusión a Heidegger–
la consideración del “espacio existencial” bajo
un importante matiz que considera, por un lado,
la mediatez de la objetividad como algo “dado”
y, por otro, la subjetividad de la inmediatez cirContexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

cundante. En la primera dirección, recupera a
Piaget, resaltando la permanencia de objetos que
constituyen el universo conectados por relaciones
causales independientes del sujeto y situadas en
el espacio y en el tiempo. Tal universo, en lugar
de depender de la actividad personal, se halla
impuesto sobre ella formando parte de un todo.
La segunda dirección (convergente con la de Bachelard, Bollnow y Lynch) se refiere, más bien, a
la captación de “elementos circundantes”: paisaje rural, ambiente urbano, edificios y elementos
físicos. A la primera caracteriza como de índole “topológica o geométrica”, y a la segunda de
carácter “concreto” (Schulz, 1975: 19-20). Una
teoría del “espacio existencial”, por tanto, debe
comprender dos aspectos:
Hemos definido el espacio existencial como un sistema relativamente estable de esquemas perceptivos
o “imágenes” del ambiente circundante. Siendo
una generalización abstraída de las similaridades
de muchos fenómenos, ese espacio existencial tiene
“carácter objetivo” .(Schulz, 1975: 19).
Desde ahí, en el sentido de Bachelard y Bollnow, destaca los elementos de un “espacio existencial” (centro y lugar; dirección y camino; área
y región), sus niveles (geografía; paisaje rural o
campiña; urbano; casa; cosa) y arriba a la consideración del espacio arquitectónico (destacando
sus elementos y sus niveles), bajo un procedimiento deductivo (Schulz, 1975: 19).
d) Henri Lefebvre
La concepción de H. Lefebvre es sugerentemente
problemática, pues él de inicio otorga una “respuesta” a la querella del espacio a la que llama la
producción del espacio. Sin dejar de reconocer la
existencia de una multitud de espacios (geográfico, económico, demográfico, sociológico, ecológico político, comercial, nacional, continental,
global, físico, energético) (Lefebvre, 1992: 8) y,
más bien, reconociéndolos por tal multiplicidad,
destaca la necesidad de una “teoría unificada”
(‘unitary theory’) análoga a la teoría unificada
de la física (molecular, electromagnética y gravitacional), mediante la cual sean unificados los
campos (fields) del conocimiento de la realidad
(físico, mental, social) (Lefebvre, 1992: 11). Para
Lefebvre el espacio que se “produce” es el “espacio social” con lo cual no hace otra cosa que
manifestar el sesgo y el punto de vista que adopta ante las distintas modalidades de concebir el
espacio (absoluto, abstracto, contradictorio, di73

�Gasca Salas
ferencial, arquitectónico, social), en general: el
espacio abstracto y el espacio concreto. Ambos se
desvelan cuando son considerados –siguiendo a
Hegel– como lo “concreto universal” en sus momentos general (espacio lógico y matemático);
particular (descripciones o “secciones transversales” del espacio social) y el singular (“lugares” considerados como naturales en su realidad
meramente física y sensorial) (Lefebvre, 1992:
16). Como producción del espacio en tanto que
“social”, ésta responde a una ‘triada conceptual’: i) la práctica social, ii) la representación
del espacio, y iii) el espacio “representacional”
(representational spaces).
La historia del espacio, como espacio “social”,
se inserta en las leyes históricas correspondientes a
determinados modos de producción sin reducirse a
ellas, incluso, puede no corresponder a las periodizaciones más aceptadas (Lefebvre, 1992: 48).
La ciudad tiene una historia; es obra de una historia, es decir, de personas y grupos muy determinados que realizan una obra en condiciones
históricas. (Lefebvre, 1978b: 65).
Como “producto” el espacio es siempre algo
concreto, en tanto que producido es “social” y en
tanto que social es “producido”. En esto Lefebvre encuentra una tautología: “(Social) space is
a (social) product. This proposition might appear
to border on the tautologous, and hence on the
obvious”. (Lefebvre, 1992: 26).
Considerado el caso de una ciudad –dice Lefebvre– un espacio el cual es formado, moldeado
e investido por las actividades sociales durante
un período histórico finito. ¿Es esta ciudad una
obra o un producto? (Lefebvre, 1992: 73)
Para Lefebvre la “obra” es única, el “producto” repetitivo; en cuanto a una “cosa”, esta es
comprada y vendida, es mercancía. Se somete a
las leyes económicas, desdoblando su valor social y mentalmente como cambio y uso (valor de
cambio y valor de uso) (Lefebvre, 1978a: 251).
El “producto” es resultado de la producción del
“dominio técnico y científico de la naturaleza
material”; la “obra” viene del sentido de la apropiación del tiempo, del espacio, del cuerpo, del
deseo. En la vida cotidiana, el sentido de “obra”
está atrofiado, sólo la filosofía y la tradición filosófica, por un lado, y el arte, por el otro, contienen
el sentido de la obra (Lefebvre, 1978b: 169).
La pauta es clara: la ciudad como “producto”
conlleva un objeto material económico, enajenado; la ciudad como “obra” proviene de un objeto
74

cuyo sentido y contenido es extraeconómico, es
artístico. Sin embargo, bajo otra perspectiva, la
señalada por Heidegger, ontológicamente, producto, obra, cosa provienen de la misma fuente
del pro-ducir (Hervorbringen) que “desvela” la
verdad de lo entitativo, lo cósico.

4. La ciudad producto-medio (continente).
La ciudad como producto tiene otra particularidad, se trata de un producto muy sui generis. De
un producto que tiene la peculiaridad de envolver
a sus productores, de acogerlos en su seno, a manera de un recipiente “contenedor” o “continente” (Gefäß). Ya Bollnow al revisar la concepción
aristotélica de espacio, encontró en ella un conjunto de aspectos que vale la pena destacar:
1) El empleo de la palabra griega
[topos] no corresponde a la palabra “espacio”
(Raum) sino, más bien, al sentido de “lugar, sitio
o emplazamiento” (Bollnow, 1969: 33-37).
2) La acepción “espacio” (Raum) tiene mayor
cercanía con la palabra griega
[khora] derivada de
[khoreo] que significa “dar espacio y hacer sitio” y respecto a recipientes/vasijas
quiere decir “poder contener algo”, “tener espacio para contener algo”. De ahí que
[khora]
se expresa en el sentido de “espacio intermedio,
holgura o trecho”.
3) la palabra
[topos] es algo más que
“lugar” (en el sentido de Ort), implica una cierta amplitud, un “volumen espacial”, un “espacio
transportable”, mientras que, por el contrario,
el espacio es “una especie de vasija inmóvil”.
El
[topos] “envuelve a su objeto” es el
“límite del cuerpo envolvente” o la “envoltura del
medio envolvente”. En relación con esta concepción del pensamiento griego, Aristóteles lo define
del siguiente modo:
Concebimos, pues, el lugar como aquello que inmediatamente envuelve y contiene aquel ser de
quien él se dice lugar; entendemos que el lugar
no es nada que forme parte del ser contenido;
además, que el lugar primero e inmediato no es ni
menor ni mayor que la cosa localizada. Y, en fin,
puede ser abandonado por cualquier ser y que es
separable de él. (Aristóteles, 1967: 617).
Hay que tener presentes las consideraciones
que el propio Aristóteles tiene del problema, por
un lado, el lugar “parece ser” algo diverso de los
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�El problema del espacio-tiempo en ‘La teoría de la ciudad’.
seres que entran en él. En segundo lugar, el lugar
y el receptáculo son algo distinto de uno y otro;
después, la vasija no es una parte del ser contenido en ella pues el continente y el contenido son
distintos; luego, el lugar no puede ser ni la materia ni la forma; por lo que, la materia y la forma
son partes constitutivas del ser que está en el lugar (Aristóteles, 1967: 612-617).
4) El espacio es el espacio hueco limitado
por una envoltura que le rodea y en el cual dicho objeto cabe perfectamente; por ello es necesariamente de las mismas dimensiones que el
objeto que lo ocupa.
5) Los espacios o lugares pueden estar uno
dentro del otro de manera envolvente, mientras
que los “lugares” (en el sentido de Orten) se
encuentran necesariamente uno al lado de otro.
(Bollnow, 1969: 36).
Es distinguible, por un lado, el espacio “capaz
de contener algo” (
/Raum): “vasija inmóvil”; el [topos] o “límite del cuerpo envolvente”:
“vasija móvil”; y el “lugar” (Ort) co-adyacente.
Por otro lado, son identificables los componentes: el status de espacialidad, es decir, como conjunto o síntesis de todos los elementos anteriores correspondientes a los espacios “vivencial”,
“existencial” o “existenciario” que permite y es
consecuencia de la concreción. El “continente”
(“vasija”) y el “contenido”. Una consideración de
esta índole desarrolla una analítica del espacio,
pero fomenta una teoría ingenua de él, reduccionista y simplista que equivaldría a afirmar (lo que
Heidegger criticó por ello) que “por un lado está
el espacio” y “por otro el hombre” (y “por un tercero, sus productos”): substrato de espacio; substrato material y substrato social, reduccionismo
que , mediante las consideraciones de Heidegger,
se viene abajo. El hombre como ser espacial, es
un ser que es en el espacio. Ser en el espacio es
moverse en él instalándolo cada vez. El hombre
es un ser que por su naturaleza instala espacios.
Quizá valga la pena desmantelar la frontera
entre las ciencias físicas y las del espíritu y decir “el espacio no se crea ni se destruye, solo se
transforma”, lo cual no coincide con la afirmación de Heidegger según la cual el hombre no
crea el Espacio ni le da forma al Espacio, sino
que, más bien, le da forma a su espacio (de ahí la
alta trascendencia de la teoría de la “producción
en general” implícita en Marx en la que establece
esta dialéctica socio-espacial o espacio-social, la
teoría de la producción-reproducción social que
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

es, a su vez, objetivación-sujetivación social del
espacio: el hombre le da forma al espacio natural
dándose, al mismo tiempo, forma a sí mismo).
Afirmar lo anterior (como lo hizo Laboisier en
la relación materia-energía) en la relación espacio-materia, es algo que Heidegger no hizo (no
quiso hacer). De ser cierta esa afirmación, eliminaría todos los problemas teóricos al respecto y
tendríamos la libertad y la relativa ligereza para
decir –como lo hizo Lefebvre– “La producción
del espacio”. Esto es algo que el hombre actualmente no puede demostrar, por lo menos no es
demostrable para “el” Espacio (en general) o espacio cosmológico. Sin embargo, el espacio del
que hablan Lefebvre y Heidegger es el mismo
espacio, el “espacio humano”, el que se produce
(Lefebvre) o ensambla (Heidegger) mediante el
develamiento de la verdad del ente en el trabajo,
el conflicto espacial (espacio contradictorio), el
enfrentamiento de intereses, etcétera.

5. La querella del tiempo.
A la querella del espacio, corresponde la querella
del tiempo y viceversa. Esta querella está implícita cuando se afirma –de acuerdo con Heidegger– que el hombre es un ser espacial (Heidegger, 1999: 127) y su correspondiente afirmación
el hombre es un ser temporal (Heidegger, 1999:
407). La colocación en el correspondiente lugar
de la querella como tal es situada por Heidegger
bajo aclaraciones que matizan y delimitan ontológicamente su comprensión del problema:
Ni el espacio es en el sujeto, ni el mundo es en el
espacio. El espacio es, antes bien, “en” el mundo, en tanto que el “ser en el mundo”, constitutivo del “ser ahí” [Dasein], ha abierto un espacio
(Heidegger, 1999: 127).
El análisis de la historicidad del “ser ahí” [Dasein] trata de mostrar que este ente no es “temporal” por “estar dentro de la historia”, sino que,
a la inversa, sólo existe y puede existir históricamente por ser temporal en el fondo de su ser.
(Heidegger, 1999: 407)
En estas afirmaciones aparecen un conjunto
de fundamentos presentes en la discusión ontológica sobre el problema del espacio-tiempo. La
concepción heideggeriana establece lo siguiente, a saber: 1) Su concepción acerca del espacio-tiempo rechaza, como asunto de principio, la
relación sujeto-objeto y, como tal, es inadmisible;
75

�Gasca Salas
por lo que el “sujeto” (siempre entrecomillado en
la ontología de Heidegger), el Dasein (“ser-ahí”),
no está “frente” a un “objeto” espacio-tiempo. 2)
El espacio-tiempo solamente es porque el Dasein
(“ser-ahí”) como ser es (un) ahí, es decir, un ser
en “estado abierto” (Erschlossenheit) y, como tal,
se abre en su ahí, hacia un “mundo”, y por ello
y con ello, hace del espacio-tiempo un ahí: “La
expresión ‘ahí’ mienta este esencial ‘estado de
abierto’. Gracias a éste, es este ente (el “ser ahí”),
a una con el ser ahí de un modo para él, él mismo
ahí” (Heidegger, 1999: 149-150).
Así, en las consideraciones ontológicas de
Heidegger 3) El mundo es determinado por un
ahí esencial que es el ahí del “ser-ahí” (Dasein),
(Heidegger, 1999: 149-150). Heidegger antepone un “ahí” (Da) a un “aquí” (Hier) y a un “allí”
(Dort) de por sí presentes en el mundo. 4) El espacio-tiempo del “mundo” como mundo, sólo puede
ser abierto por un ser que con la apertura de su
“ahí” abre mundo, el mundo del ser-ahí, podemos
decir nosotros, es el mundo “humano”. Y 5) El
tiempo (“humano”) es necesaria y esencialmente
un tiempo-mundo (Weltzeit) y el espacio (“humano”), inseparable de él, es siempre, por tanto, un
espacio-mundo (Weltraum).
Una conclusión fundamental para la comprensión, la discusión y el punto de vista ontológico del problema.

6. Provisionalidad de una salida posible a las querellas espacio-tiempo.
De estas observaciones pueden desprenderse algunos señalamientos provisionales respecto a
estas querellas que conceden salidas provisionales. Podemos ver de ello aspectos fundamentales
como los siguientes:
• El Dasein “ser-ahí”, entendido a contrapelo de Heidegger como “sujeto”, está constituido
de materia real palpable, natural, no es directamente espacio-tiempo, ni el espacio-tiempo es
directamente en el “sujeto”. Entonces queda
negada la identidad:

• Lo único admisible es la concepción del
espacio-tiempo siempre que estos sean parte
de una delimitación de “mundo” en tanto que
mundo humano.
Las leyes “objetivas” de la física y de las
matemáticas no rigen las delimitaciones humanistas de los seres humanos, estas leyes y relaciones con el espacio-tiempo son delimitaciones
que pasan por otros filtros que es necesario introducir como dimensiones fundamentales de la
construcción de mundo (aspectos que estudiaremos en lo que continúa).
Por tanto, podríamos establecer, como consecuencia:
• La delimitación del tiempo humano se hace
solo por una apertura que por su “ahí” gesta
“mundo” y como tiempo-mundo (Weltzeit) es
historia: la existencialidad del “ahí” del “ser-ahí”
(Dasein) como trans-currir, un devenir histórico,
un proceso histórico.
• La ciudad como un lugar que con-centra,
re-une y registra (patentiza) los existenciarios
diversos del “ahí” de un “mundo” en su trans-currir, es con ello y por ello historiografía, en el
sentido de Historie (Geschichtwissenschaft),
historiografía (ciencia histórica).
• La “mundidad” del espacio-tiempo, su humanización expresada como proceso civilizatorio
(gestación de ciudad y campo) es historia (Geschichte, proceso histórico) hundida (oculta) en la
“noche de los tiempos”. Por ello aparece velada,
oculta, “misteriosa”, ilegible. A decir verdad, una
parte de este “proceso” no “aparece”, esto es, es
sólo pasado no registrado, por lo que es ilegible
(pre-“historiografiable”); y la otra es la parte de la
historia que es legible en la ciudad y sólo en ella
encuentra su “centro”, es la historiografía propiamente dicha. Por ello, decimos con Víctor Hugo:
La “historia de piedra”, ese lugar en el que se escribe y se lee la historia, es un libro de piedra. Y
ese libro de piedra es la ciudad (Hugo, 2000: 60).

[ espacio - tiempo ≠ materia ]
Aspecto fundamental de la querella

7. Los conceptos de “significatividad”,
“mundo” e “historicidad” como categorías constitutivas de lo humano en
una teoría sobre la ciudad.

• La idea de una “concepción global” del espacio y del tiempo “objetivos”, independientes del
ser-hombre generales y absolutas es inadmisible.

a) Significatividad
La dimensión del sentido es lo que permite –empleando la terminología ontológica de Heideg-

76

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�El problema del espacio-tiempo en ‘La teoría de la ciudad’.
ger– que el ahí del ser se comporte como un serahí (Dasein), esto es, que habita un espacio y un
tiempo concretos o específicos (lugar y tiempo),
dando origen a lo que propiamente se le llama
mundo. La significatividad le otorga a la esfera
de lo humano un “mundo”, una dimensión en la
que el individuo colectivo, la sociedad, se expresa como “género” en un “mundo de útiles” (Zeugenwelt) y mediante ellos. “la significatividad
(die Bedeutsamkeit) es lo que constituye la estructura del mundo (die Struktur der Welt) o de aquello en el que el ‘ser ahí’ en cuanto tal es en cada
caso ya” (Heidegger, 1963: 87). Significatividad
es un todo de relaciones que erige un significar
del ser-ahí (Dasein) en cuanto da a comprender
previamente su “ser en el mundo” (“in-der-Weltsein”). Como “todo de relaciones” (Heidegger,
1999: 101, 102), la significatividad es un “causar”, una “causación”, un encadenamiento causal
que, como toda causalidad humana, es manifestación de voluntad y expresión de necesidades y
capacidades de humanización de la naturaleza.
Expresar quiere decir “plasmar proyectos”, y
como en toda expresividad humana hay un empleo de lenguaje, un proceso comunicativo en el
que queda plasmada la esfera de lo humano, a
través de un mundo transnaturalizado:
En el Mundo la naturaleza queda radicalmente transmutada. En el mundo la base física es
soporte y sostén del universo del sentido. En el
Mundo importa sobre todo el sentido; el sentido
y la significación. De hecho, el Mundo es la propia naturaleza, sólo que significada. Entre la naturaleza y el Mundo se intercala ese Límite, esa
frontera que constituye nuestra propia condición:
el Mundo es la proyección de la inteligencia lingüística que nos pertenece sobre la Naturaleza.
Esta queda entonces preñada de signos y símbolos: de los dispositivos que hacen posibles la significación y el sentido. (Trías, 2000: 52).
La dimensión del sentido, la significatividad,
es la esfera gracias a la cual las dimensiones de
lo humano se completan, a decir verdad, gracias
a ella el mundo se “curva” haciéndose orbe, se
cierra completando su dimensionalidad. Sentido
también debe entenderse bajo la forma de ordo
amoris como en Max Scheler:
Me encuentro en un inmenso mundo de objetos
sensibles y espirituales que conmueven incesantemente mi corazón y mis pasiones. Sé que
tanto los objetos que llego a conocer por la
percepción y el pensamiento, como aquellos
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

que quiero, elijo, produzco, con que trato, dependen del juego de este movimiento de mi corazón. De ahí se deduce para mí que toda especie de autenticidad o falsedad y error de mi
vida y mis tendencias, depende de que exista
un orden justo y objetivo en estas incitaciones
de mi amor y de mi odio, de mi inclinación y
de mi aversión, de mis múltiples intereses por
las cosas de este mundo, y de que sea posible
imprimir a mi ánimo este ordo amoris. (Scheler, 1996: 21)
El mundo en tanto “social” deja de ser un
mundo meramente físico-natural-material “tetradimensional” (espacio-tiempo: largo-ancho-alto-tiempo) y se vuelve un mundo “humano”
“metadimensional”, pues además de la tetradimensionalidad física (espacio-tiempo) existe, un
redimensionamiento a escala de lo humano, como
afirma N. Elías, gracias a la inclusión de una
“quinta dimensión”: la dimensión propiamente
humana, la significatividad. Norbert Elias señala
esta idea en la forma siguiente:
Los seres humanos no viven en un mundo cuatridimensional sino en un mundo de cinco dimensiones. Ubican objetos de comunicación
no sólo de acuerdo con su posición en el espacio y en el tiempo, sino también de su posición
en el propio mundo de los hablantes según lo
indica simbólicamente la pauta sonora que
los representa en el lenguaje de los hablantes.
(Elias, 2000: 189)
Sin significatividad no hay “mundo”; la significatividad es la mundidad del mundo.
La esfera de la significatividad, el campo semiótico propiamente dicho, constituye la expresión del acto (praxis) fundamental de la vida social, pero no es el acto mismo, este es necesario
proyectarlo, asumirlo, orquestarlo y plasmarlo
colectivamente.
b) Mundo
La significación de la idea de “mundo” es la de
mundo social, y como tal, atraviesa, en primer
término, por la polisemia del término “mundo”
y permite emplearlo en sentidos y contextos tan
diversos como formas de pensamiento, culturas
e intenciones puedan encontrarse en la historiografía en general o en la historia de la filosofía
en particular. Estos sentidos van desde la idea de
“mundo” como el conjunto de todo lo existente;
como sinónimo de Tierra, de Universo, de Kosmos
[
] e –incluso–, de “Naturaleza”, sin con77

�Gasca Salas
siderar las nociones míticas complementarias de
hiper-mundo e infra-mundo que acompaña a las
culturas antiguas a uno y otro extremo del planeta.
Como veremos, dominan, por lo menos, cuatro sentidos de lo que llamamos “mundo”:
i) a) El “mundo” como lo infinito [ápeiron],
lo “sin-fin”, del arkhé fundante, de Anaximandro,
término correlativo a kosmos y a universo, es decir, en un sentido cosmológico de multiplicidad
ordenada y cambiante no creada (fysis).
b) El “mundo” como el conjunto de todas las cosas creadas por Dios, de acuerdo a la
idea judeo-cristiana.
ii) a) El “mundo” (mundus) como “lo limpio” (ordenado) contrapuesto a lo in-mundo, lo
negativo pecaminoso.
b) En un sentido positivo, aparece con una
significación opuesta en la que lo “mundano” representa lo frívolo, en oposición a la vida piadosa.
Ambas acepciones pertenecen a la vertiente
judeo-cristiana medieval que modifica el sentido
de una creación ex-nihilo del mundo (conjunto
de todas las cosas: universo) simplificándolas a
la inmediatez, a la cercanía de lo humano de las
cosas, a la naturaleza inmediata (en el mejor caso)
transformada por el hombre, en su vida “terrenal”
(aún no planetaria).
iii) Un tercer sentido parte de Platón bajo la
idea de un mundo dual: como «mundo de las ideas»
y como “mundo físico” meramente. El primero sólo
es cognoscible por la razón (mundo inteligible) y el
segundo por los sentidos (mundo sensible).
Si bien, en la historia del pensamiento filosófico, encontramos distintas acepciones de la palabra “mundo”, es Platón quien siembra la semilla y
es él el introductor de la dualidad ser-pensar como
dualidad de “mundo” (mundo de las ideas; mundo de las cosas reales). Descartes no hace sino
profundizar un problema mil años anterior bajo
la versión cristiana de la finitud del hombre (res
cogitans) creado por Dios (res infinita) y puesto
en un conjunto cuya extensión (res extensa) es un
“mundo”. El enfrentamiento (choque) del “hombre” (sujeto-individual), con su “mundo” (objeto
exterior), se hace patente y explícito. Las distintas
variantes de este problema5 aparecen en la histo-

ria de las ideas y de la cultura, como modalidades cuyo centro es –para emplear los términos de
Scheler– el “puesto del hombre en el kosmos”, es
decir, en un sentido cosmológico.
Se trata de un ser desgarrado, errante, apátrida
de “mundo”. El sujeto frente al objeto es un ser
doblemente desgarrado porque es náufrago de la
delimitación de lo humano como “mundo” (mundo de la vida: la Tierra) y del mundo como “mundo humano” (la socialidad). Tanto Marx como
Heidegger son sumamente enfáticos al señalar la
inseparabilidad del sujeto-objeto. Para Marx, la
noción explícita de “mundo” parte de una concepción a la vez como “mundo sensible” y como
“mundo natural”; para Heidegger la “mundanidad” parte de la indivisibilidad del Ser, expresado como pensar-presencia-dación. Para Marx la
separación del sujeto y el objeto es un principio
de enajenación, que solo se da en la mente, en
la abstracción. Para Heidegger ni siquiera allí,
el Ser es unidad.
iv) La cuarta acepción de “mundo” es la que
atañe a su constitución planetaria, haciendo del
problema un asunto que no es ontológico sino
óntico. Onticidad es inmediatez fáctica abstracta,
es –en términos de Heidegger– circunmundidad
en expansión, pero una expansión que tiene como
límite (físico-biológico, químico, geográfico,
geológico, histórico, etc.) la escala planetaria de
la Tierra. No hay vida sin Tierra. No hay vida
humana sin vida en general y sin Tierra. Y no hay
historia sin vida humana y sin Tierra. La Tierra
adquiere sentido sólo por la historia y ésta, por la
vida humana, pero la Tierra sin historia es sólo estatuto planetario viviente, es ya “mundo viviente”
pero aún no un mundo-de-la-vida (Lebenswelt)
entendido como mundo social-humano.
La vigencia de este sentido planetario de
“mundo” no arrancó sino hasta que fue “descubierta” América por Colón en 1492 (marcando
los albores del siglo XVI). Acontecimiento que
no sólo trajo un revolucionamiento de la geografía con sus nuevas demarcaciones en la historia,
la astronomía, la física, etc., sino en la noción
teológica y ontológica de “circunmundidad” y
la postrera “universalidad capitalista mercanti-

5
El “mundo” como causa de las ideas (Locke); como –más bien– causa de las percepciones (Berkeley); como lo que está más allá del
límite de la experiencia (Hume); como lo que, por estar más allá de los límites del conocimiento empírico –como totalidad absoluta– hace
que el hombre choque con antinomias (Kant); como voluntad y representación (Schopenhauer); como Weltanschauungen –concepciones
del mundo– (Fenomenología, Dilthey); o como Lebenswelt –mundo de la vida– (Husserl).

78

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�El problema del espacio-tiempo en ‘La teoría de la ciudad’.
lista”. Con el “descubrimiento” de América no
se descubre el “Nuevo Mundo” sino un “mundo
nuevo” (enteramente nuevo): lo que se des-cubre
(des-vela) es la planetariedad (completud) de la
Tierra en su circunmundidad, el “Mundo”.
“Mundo” no fue siempre circunmundidad
planetaria, como habrá de desprenderse de las
afirmaciones anteriores. Pues “mundo” es un proceso de edificación cultural, es decir, un proceso genético y de desarrollo civilizatorios. Si por
civilización, se comprende a la edificación de la
ciudad, y ésta es entendida como vida colectiva
en “ciudad” (civis). Entonces el cive (ciudadano),
es el homo civis, la expresión moderna del “animal político”. Por civilizar debe entenderse el levantar o edificar “mundo” en y con la “ciudad”,
encontrando su significado en la trans-formación
del espacio-tiempo rurales en espacio-tiempo
citadinos. Trae consigo la trans-formación de la
vida aldeana y rural en comunidad, en vida colectiva en sociedad. Civilizar es erigir ciudad
enarbolando “mundo”. “Mundo” no fue siempre
el “mundo” sino la suma de espacios individuales; espacios económicos o no-económicos, como
aclara Braudel) (1984) reagrupados por él. A este
micro-cosmos le llamó Braudel economía-mundo, refiriéndose siempre a las sociedades humanas. Braudel define una economía-mundo de la
siguiente manera:
Es una suma de espacios individuales, económicos y no económicos reagrupados por ella;
que abarca una superficie enorme (en principio
es la más vasta zona de coherencia, en tal o
cual época, en una parte determinada del globo); que traspasa, de ordinario, los límites de
los otros agrupamientos masivos de la historia.
(Braudel, 1984 t. III: 8)
Según esto, Europa se convierte en economía-mundo hasta el siglo XI, sin embargo, no
deja de reconocer la presencia de este tipo de emplazamientos a lo largo de la historia.
Siempre ha habido economías-mundo, al menos
desde hace mucho tiempo. Lo mismo que desde
siempre, o al menos desde hace mucho tiempo,
hubo sociedades, civilizaciones, Estados y hasta
Imperios. (Braudel, 1984 t. III: 8)
La afirmación anterior debe ser precisada,
pues no hay sociedad, civilización, Estado, Imperio ni, por tanto, economía-mundo sin «ciudad» y ella no ha existido “siempre”, su antigüedad data de alrededor de 10,000 años, por
lo que la observación de Braudel resulta cierta
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

si su “siempre” o “desde hace mucho tiempo”,
cae en esta “precisión” de tiempo.
c) Historicidad
La historicidad debe ser entendida como tiempo-mundo (Weltzeit), como temporalidad del
mundo, como “acontecer social” que deviene historia (en el sentido de Geschichte). La posibilidad
de que ésta sea estudiada y registrada, obedece
a ciertas condiciones de permanencia por medio
de las cuales ese registro es historiografiable, es
decir, des-cripto, des-codificado, “leído” e interpretado, propiciando su cientifización, dando origen a la ciencia de la historia como historiografia
(Geschichtwissenchaft). Es por todos sabido que
estas condiciones de permanencia pueden constituirse ahora, por los modernos materiales fílmicos y los libros, hasta la tradición oral, los ritos,
etc. Pero, como ya lo vimos en Victor Hugo, el
gran libro de la humanidad es “la ciudad” gracias
a que en ella su perdurabilidad es de duración mucho más larga y, fundamentalmente, de “piedra”,
es decir, de roca transformada, de materiales naturales vueltos espacio social. La ciudad una vez
nacida es, en cada caso, una historia de piedra,
una historia material, stricto sensu, la historización de la civilización material. Podríamos incluso afirmar: la ciudad es, a la vez, perdurabilidad
y permanencia, es “civilización material” y, con
ello y por ello, es una modalidad básica de la larga duración (Braudel). No hay ciudad sin “larga duración”, y no hay “civilización material”»
sin ciudad. La ciudad es, en total, la civilización
material. Por lo que la historia de la ciudad es
la historia de la civilización material, y ésta es la
historia del proceso civilizatorio.
La ciudad como fenómeno de larga duración
(alrededor de 10,000 años), es decir, como fenómeno que es en el tiempo, es –inseparablemente–
tiempo y espacio perdurables. Durar largamente
es permanecer largamente, y «durar» implica una
unidad o patrón de medida gracias al cual es posible decir que algo dura más o menos. Pero sólo
dura lo que con su permanecer hace mundo, historiza el espacio-tiempo “dejando huella”, es decir,
plasmando proyectos de humanidad, haciendo de
la vigencia de cada plasmación de proyecto una
“huella”, un registro que patentiza el sentido de
la edificación de mundo. Historizar es, por tanto, siempre, en cada caso, edificar proyectos de
mundo. Cada “arruga” (Víctor Hugo) representa
el paso del tiempo en el que éste se hace dura79

�Gasca Salas
ción, cuya vigencia permanece como tal o como
“cicatriz” (“huella”). La ciudad hace posible que
esta permanencia se registre y deje constancia en
cada caso, del respectivo proyecto de mundo, la
historia-mundo, edificada cada vez.
Cuando hablamos de trans-historicidad hacemos
referencia a un across section del encadenamiento
histórico de esta larga duración, a los períodos en
que la historicidad se hace vigente. Cada proyecto de mundo emplea su propio código y significación, mismo que como manifestación del proceso
civilizatorio se expresa como grado y constituye
un estadio o pródromo (Marx) de su desarrollo
como tal, esto es, como proceso de evolución
biológico-genética, por un lado, y como proceso civilizador-descivilizador, por el otro (Elias,
1989: 16, 77); por lo que la trans-historización
del proceso es necesariamente una “sucesión de
grados” en el espacio-tiempo citadinos, constituyendo cada uno de ellos un cierto “sistema
global de aglomeración”, producto en cada caso
de su respectiva “matriz elemental edificatoria”
(Caniggia, 1995: 34), determinada históricamente por la sociedad en su conjunto de relaciones
causales generadoras de espacio-tiempo. En la
ciudad, el espacio-tiempo expresan su imposible
separación. Mediante la socialización, el tiempo se redimensiona haciéndose cíclico y toma la
forma de calendario (laboral, biológico, religioso,
festivo), mientras que en su redimensionamiento
global-citadino adquiere la forma de “estilo”, es
decir, se “materializa” espacializándose. En buena medida, Mumford tiene razón al decir:
Las ciudades son producto del tiempo, en ella el
tiempo se hace visible: los edificios, los monumentos y las avenidas públicas caen en forma
más directa bajo la mirada de muchos hombres.
Mediante el hecho material de la conservación,
el tiempo desafía al tiempo, el tiempo choca
contra el tiempo: las costumbres y los valores
sobreviven a las agrupaciones humanas, poniendo de relieve el carácter de los generaciones de acuerdo con los diferentes estratos del
tiempo (Mumford, 1959: 12).
Los “estilos”, como pautas sociales edificatorias son las “tipologías” culturales de la
trans-naturalización, las “arrugas” del rostro de
la ciudad y, como toda “arruga”, son la manifestación del paso del tiempo, su huella acompañada de vivencia y color:
El tiempo ha dado aún más de lo que ha quita80

do, porque él es el que ha impreso en su fachada
aquél sombrío color de los siglos que hace de la
vejez de los monumentos la edad de su hermosura. (Hugo, 2000: 66)
En la ciudad el tiempo se espacializa, mientras que el espacio se “ensambla” bajo “pautas
civilizatorias” que lo dimensionan otorgándole
identidad, estructura y significado, estos tres elementos, de acuerdo con Linch, constituyen una
cierta “imagen del medio ambiente”; delineando
sendas, levantando bordes, edificando barrios,
estableciendo nodos y mojones limítrofes, etc.
(Linch, 1985: 17, 61).
Trans-historización es, por tanto, la permanencia
que el proceso civilizatorio imprime en la ciudad
bajo la forma de grados sucesivos de sistemas de
aglomeración/edificación estructurados y estructurantes de toda la existencia material mediante
reglas o códigos de co-presencia y derivación que
hacen del espacio-tiempo un todo heterogéneo
cada vez más complejo, del que se emulan más
y más elementos. Es justamente esta co-presencia y derivación la que hace de la interpretación
(lectura) del espacio-tiempo citadinos una labor
compleja y, a la vez, un “misterio”, que será correctamente des-velado sólo si se emplea el proceso decodificador adecuado a estas pautas de
trans-historización material significativa.

8. Conclusión.
• Lo que hemos denominado la querella del espacio-tiempo nos ha permitido indagar sobre los
distintos significados, sentidos e implicaciones del
concepto de espacio empleados en la teoría social,
no sin tomar en cuenta las implicaciones para las
ciencias llamadas exactas o físico matemáticas
(connotación científica), la geografía económica,
la historia y las artes, todas ellas involucradas en
las implicaciones de esta discusión y análisis.
• La querella del espacio-tiempo nos invita a reflexionar acerca de la imposibilidad de afirmar
que el espacio y el tiempo son entes físico-materiales y que, a la vez, lo material no es directamente ni espacio ni tiempo, pero que lo material
es el principio de lo existente que permite constituir lugares y sucesiones temporales que desde
los cuales es posible otorgarle lugares a las cosas.
• La reflexión ha permitido establecer un recorrido por diversas consideraciones teóricas con las
que se visualiza el principio de que los seres hu-

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�El problema del espacio-tiempo en ‘La teoría de la ciudad’.
manos somos entidades espacio-temporales, esto
es, que no habitamos el espacio y el tiempo de
otra manera que siendo en ellos.
• Un aspecto fundamental de las consideraciones
sobre la el espacio-tiempo, permite encontrar el
fundamento de lo humano habitando el espacio y
el tiempo. En la medida que habitamos colectivamente y le otorgamos sentido producimos mundo,
un mundo que al significarlo lo volvemos mundo
humano, hecho por y para los seres humanos mediante la plasmación de sentido, una construcción
significativa del mundo.
• El espacio edificado por los seres humanos, la
producción del espacio social en tanto que espacio humanizado es un mundo, y, en la medida que
es en el tiempo bajo circunstancias que integran
sucesión de procesos se vuelve mundo histórico
lleno de sentido y, por tanto de significación. La
dimensión del sentido otorga la expresión de la
completitud de las dimensiones de lo humano.
• La ciudad ocupa un lugar preponderante –si
bien, no el único– en los diálogos ininterrumpidos entre campos, ciudades y espacios naturales,
constituyendo un todo único. Ella ocupa un lugar
central en la construcción de los bienes civilizatorios y juega un papel preponderante en la edificación de la civilización material de la humanidad, edificada históricamente como mundo-ahí y
como concentración de la riqueza del sentido del
espacio tiempo de lo humano.

9. Referencias bibliográficas.
Aristóteles. (1998). Metafísica. Madrid: Gredos.
–“Física” (IV/4). 1967. Obras. Madrid: Aguilar.
Bollnow, O. (1962). Filosofía de la esperanza.
Buenos Aires: Compañía General Farbril, Editora.
–(1969). Hombre y Espacio. Barcelona: Labor.
Braudel, F. (1984). –Civilización material, economía y capitalismo (tomos I, II, III). Madrid: Alianza.
–(1986) Las civilizaciones actuales. Madrid: Tecnos.
Caniggia, F. y Luiggi, M. (1995). Tipología de la
edificación. Estructura del espacio antrópico. Madrid: Celeste.
Elias, N. (1989). El proceso de la civilización. México: FCE.
–(2000). Teoría del símbolo. Barcelona: Península.
–(2000b). Sobre el tiempo. México: F.C.E.
Heidegger, M. (1983). “Construir, Habitar, Pensar”. En Rev. Aporte. México: CUDECH. No. 8-9,
Mayo-Junio.
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

–(1984). La pregunta por la Técnica. (Cfr.: Rev.
Espacios, Puebla, UAP, No.3).
–(1994). Conferencias y artículos. Barcelona: Serbal-Guitard.
–(1954). [Versión alemana] Vorträge und Aufsätze.
Tübingen: Günter Neske Pfullingen.
–(1999). El ser y el tiempo. México: FCE.
–(1963). [Versión alemana] Sein und Zeit. Tübingen: Max Niemeyer Verlag.
Hugo, V. (2000). Nuestra señora de París.
México: Porrúa.
Lefebvre, H. (1978a). De lo rural a lo urbano.
Barcelona: Península.
–(1978). El Derecho a la Ciudad. Barcelona:
Península.
–(1980). La revolución urbana. Madrid: Alianza.
–(1992). The production of Space. Massachusetts:
Blackwell.
Lynch, K. (1985). La imagen de la ciudad. Barcelona: Gustavo Gili.
Mumford, L. (1959). La cultura de las ciudades.
Buenos Aires: Emecé.
–(1966). La ciudad en la historia. Buenos Aires:
Infinito.
Reader´s Digest. (1982). Ciudades desaparecidas.
Misterio de las civilizaciones olvidadas. México.
Scheler, M. (1996). Ordo Amoris. Madrid: Caparrós.
Schulz, C. N. (1975). Existencia, espacio y arquitectura. Barcelona: Blume.
–(1979). Intenciones en arquitectura. Barcelona:
Gustavo Gili.
Schütz, A. (1993). La construcción significativa
del mundo social. Barcelona: Paidos.
Schütz, A. y Luckman, T. (1973). Las estructuras
del mundo de la vida, Buenos Aires: Amorrortu.
Trias, E. (2000). Ética y condición humana. Barcelona: Península.

81

�Proyectos de limpieza social e imaginarios urbanos de
la perfección.
Social cleansing projects and urban imaginaries of perfection.
Recibido: marzo/2018
Aceptado: agosto/2018

Dra. Gabriela Carmona Ochoa / UA de C1
Dr. Adolfo Benito Narváez Tijerina2 / UANL3

Resumen

Abstract

El artículo trata sobre el desarrollo de las ideas
sobre eugenesia y “purificación de la raza” y su
relación con el diseño basado en ideas de perfección que persiguen las ciudades contemporáneas
a través de la pretensión de ejercer un control en
todos los aspectos de la vida de los ciudadanos. Se
realizó una netnografía mediante el buscador Google para explorar sobre las imágenes que rodean
a tales búsquedas de control y perfección de los
escenarios de la vida y de los propios habitantes.
Finalmente se reflexiona sobre los imaginarios que
rodean a la búsqueda de una sociedad y una ciudad
perfectas a través del mito de Hybris.

The article deals with the development of ideas
about eugenics and "purification of the race" and
its relation with the design based on ideas of perfection pursued by contemporary cities through the
pretension of exercising control in all aspects of
the life of the citizens. A netnography was made
using the Google search engine to explore the images surrounding such searches for control and perfection of the life scenarios and of the inhabitants
themselves. Finally, we reflect on the imaginaries
that surround the search for a perfect society and
city through the myth of Hybris.

Palabras Clave:

Imaginarios urbanos; eugenesia; netnografía.

Keywords:

Urban imaginaries; Eugenics; Nethnography.

1

Doctora en Ciudad, Territorio y Sustentabilidad, Investigadora Nacional Nivel 1 de CONACYT, profesora Titular C de la UA de C.
Contacto: gcarmonaochoa@yahoo.com.mx
Doctor en Arquitectura, Investigador Nacional Nivel 3 de CONACYT, Miembro Regular de la Academia Mexicana de Ciencias, profesor
Titular C de la UANL. Contacto: adolfonarvaez@gmail.com
3
Ambos autores comparten en igualdad la autoría, derechos y responsabilidad del presente artículo (ambos deben considerarse para fines
de crédito como primer autor).
2

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

83

�Carmona Ochoa, Narváez Tijerina

1. Imaginarios dominantes de la
purificación y el perfeccionamiento social: la eugenesia.
El inusitado incremento de la población que
experimentaron las naciones industriales hacia
el final del siglo XVIII y durante el siglo XIX,
unido a la merma en la producción de alimentos
para abastecer a estas poblaciones en crecimiento, llevaría a especular sobre la crisis de escasez
que se avecinaba. Thomas Malthus (1798) fue
uno de los primeros pensadores en advertir que
las razones matemáticas de los incrementos en la
productividad de alimentos y de la población eran
crecientemente diferentes, pues mientras que los
primeros lo hacían aritméticamente, la segunda
crecía en progresión geométrica; lo que supuso,
con el tiempo, nos llevaría a una crisis social irremediable por sobrepoblación y falta de alimentos.
Se refirió especialmente a la necesidad de formar
una ética laboral firme que llevara a la sociedad
hacia una responsabilidad sobre la vida común.
Advertiría que eran las clases pobres y los incapaces para trabajar los que se reproducían con mayor abundancia y que era necesario poner freno a
este camino, si no se quería ir hacia el desastre:
“Aun cuando no podemos pretender excluir la
riqueza y la pobreza de la sociedad, si encontráramos una forma de gobierno que permitiese
disminuir el número de personas de las zonas
extremas y aumentar el de la zona media, tendríamos, sin duda, la obligación de adoptarla”.
(Malthus, 1995: 169)
En la historia del pensamiento de occidente,
estas ideas ciertamente no eran nuevas; el espíritu de la eliminación de los indeseables ha anidado en las mentes, como una herencia de la antigüedad. Platón en La República, concluye que
una sociedad perfecta será aquella en la que se
otorguen facilidades para la reproducción de los
más aptos y se obstaculice la reproducción de
los menos aptos:
“De lo convenido se desprende… la necesidad
de que los mejores cohabiten con las mejores
tantas veces como sea posible y los peores con
las peores al contrario; y, si se quiere que el rebaño sea lo más excelente posible, habrá que
criar la prole de los primeros, pero no la de los
4

segundos. Todo esto ha de ocurrir sin que nadie lo sepa, excepto los gobernantes, si se desea
también que el rebaño de los guardianes permanezca lo más apartado posible de toda discordia”. (Platón, 2012: 196)
Del modelo de tratamiento de los alienados sociales basado en el paradigma médico
biológico se transitaría durante el siglo XIX al
higienismo, una doctrina que planteaba abiertamente la necesidad de que el Estado interviniera en la vida y la salud de los ciudadanos
interesándose por su cuidado. Las hipótesis
de Malthus encontrarían una relación evidente con la obra del naturalista inglés Charles
Darwin (1859), que proponía un mecanismo
básico de adaptación para la vida y prevalencia de características en las especies, basado
en la supervivencia del más apto.
Trasladadas estas ideas al plano social, no tardarían los intelectuales en hacer de las observaciones de Darwin sobre las especies animales, una
metáfora de la sociedad de su época y de cómo la
aptitud mayor debería de encontrarse en las capas
más altas de la sociedad, mientras que las capas
sociales inferiores deberían de corresponder a los
caracteres menos aptos (y por lo tanto menos deseables de ser conservados como herencia). Los
pensadores que darían pie al movimiento intelectual después reconocido con el nombre de darwinismo social, sobre la base de la obra de Spencer
(1876), tomarían de J. Lamarck (1809) la idea de
que habría ciertas características de saber adquirido que podrían ser transmitidas a través de linajes familiares por vía germinal4, con lo que, de
desear conservar ciertas habilidades consideradas
como superiores, habría que esperar que las familias que las poseyesen procrearan árboles genealógicos robustos. Lo que se observaría, distaría
bastante de lo que sucedía en la realidad. Galton
(1869), a la sazón, primo de Charles Darwin, haría notar que las características menos deseables
que él mismo observaba en las clases pobres londinenses, se extendían con mayor velocidad que
las de las clases superiores cuyos linajes eran menos numerosos. “Galton sugirió que, así como el
hombre había obtenido extraordinarias razas de
caballos y perros, se podía mejorar la raza humana controlando la reproducción” (Villela Cortés y
Linares Salgado, 2011: 190).

Una idea que en la primera mitad del siglo XX refutaría experimentalmente McDougall (1927, 1930, 1938).

84

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Proyectos de limpieza social e imaginarios urbanos de la perfección.
De estas observaciones llegaría a la conclusión de que las tendencias demográficas de su
época harían con el tiempo que prevalecieran
los rasgos inferiores sobre los superiores, lo que
llevaría a un colapso social. Propondría entonces
que era necesario que se tomaran acciones con el
fin de frenar la reproducción de los linajes que
tuvieran caracteres indeseables y se fomentara la
reproducción de las familias con caracteres superiores. Como si hubiera tomado al pie de la
letra las ideas de Platón, Galton establecía la
necesidad de proteger las buenas fuentes de
herencia mediante acciones directas y generalizadas. Se le atribuye haber inventado una palabra para designar su programa social: eugenesia (eugenics), que significaba literalmente
buena herencia o buen nacer.
Sus ideas no tardarían en ser interpretadas
como piezas clave de una política sobre la población dirigida desde el estado. A decir de Hosbawm (1987):
“la ‘eugenesia’… fue fundamentalmente
un movimiento político, protagonizado casi de
forma exclusiva por miembros de la burguesía
o de la clase media, que urgían a los gobiernos
a iniciar un programa de acciones positivas o
negativas para mejorar la condición genética de la especie humana.” (Hobsbawm, 1987
[1998: 261])
Se planteó como el resultado inexorable de
descubrimientos científicos que indicaban la necesidad de llevar a cabo acciones sobre la población, como el tributario de un conjunto de saberes científicos que los amalgamaba en un cuerpo
socialmente útil (figura 1). Desde el principio se
distinguió a la eugenesia positiva, que implicaba
la formación de políticas de fomento reproductivo dirigidas a clases sociales e individuos que
eran considerados superiores y otra negativa, que
se destinaría a dificultar o eliminar cualquier reproducción humana en capas sociales o individuos indeseables. No tardaron las ideas de Galton
en lograr una gran adherencia, volcándose sobre
ideas inclusive más radicales:
“Eliminar al enfermizo, al deforme y al menos
veloz o potente… así se impide toda degeneración de la raza por la multiplicación de sus representantes menos valiosos. Se asegura también
el mantenimiento de una constitución completamente adaptada a las condiciones del entorno y
por consiguiente productora de un grado máximo
de felicidad.” (Spencer, 1888: 353)
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

Figura 12. Cartel publicitario para el segundo congreso mundial de eugenesia, celebrado en Nueva York
en 1921. Laughlin (1923).

Se crearon sociedades eugenésicas primero en
Inglaterra y luego en los Estados Unidos, que empezaron a presionar al sistema político para que
adoptara medidas enérgicas que frenaran lo que
ellos veían era una amenaza a la degeneración de
la raza humana. En 1907, Indiana en los Estados
Unidos fue el primer lugar en el mundo en que
fueron autorizadas las esterilizaciones forzadas
de personas con discapacidad, llevadas a cabo por
el aparato sanitario estatal.
Le seguirían 33 estados norteamericanos en
llevar a cabo prácticas similares que limitarían o
eliminarían la reproducción de ciudadanos considerados indeseables, fundamentalmente personas
con discapacidades de nacimiento, alcohólicos,
personas racialmente no deseables (no blancas),
epilépticos, enfermos mentales, etc. Para 1940 el
Departamento de Salubridad de Estados Unidos
inició una campaña para promover la esterilización como un método para el combate de la pobreza. De acuerdo con datos de organizaciones
defensoras de los derechos humanos, hasta el año
1970, en que se prohibieron esta clase de prácticas en Estados Unidos, se esterilizó a 65 mil personas, la mayoría de las cuales formaban parte de
minorías étnicas no blancas.
En el norte de Europa las ideas eugenésicas
prosperaros mucho, en 1922 el parlamento sueco
aprobó la creación del Instituto Nacional de Biología de las Razas y para 1934 comenzaron las
esterilizaciones forzadas. “Las leyes norteamericanas fueron miradas como un modelo a seguir
por los eugenistas europeos que, azuzados por los
fantasmas maltusianos surgidos tras la Primera
85

�Carmona Ochoa, Narváez Tijerina
Guerra Mundial, tomaron la posta de la esterilización eugénica obligatoria aprobando leyes similares” (Sánchez, 2017: 264). Fue hasta el año 1976
que fueron prohibidas esta clase de prácticas en el
país escandinavo. Según cálculos de organismos
humanitarios, se llegaría a esterilizar a 62 mil personas, la mayoría pacientes psiquiátricos que no
dieron su consentimiento.
Otros países que aplicaron políticas eugenésicas fueron Australia, Canadá, Sudáfrica, Singapur, Noruega, Gran Bretaña, Suiza, Chile, Brasil,
Argentina, Perú y México, entre otros. En Alemania durante el Nazismo (1933- 1945) las ideas
eugenésicas llegarían al paroxismo del horror. Se
promulgaría la Ley para la Prevención de la Progenie Defectuosa que obligaba la esterilización
de personas con discapacidades físicas, mentales,
o sensoriales, alcoholismo y enfermedad de Huntington. Quien inspiraría estas ideas en Alemania
en esa época sería el médico estadounidense H.
Laughlin (ver figura 1) a quien, por sus servicios,
la Universidad de Heidelberg le otorgaría el doctorado honoris causa.
Se calcula que las campañas eugenésicas del
nazismo, conseguirían esterilizar en un lapso de
sólo 4 años a 50 mil personas. Ya en plena Segunda Guerra Mundial, el programa siguió existiendo, pero con el horror desencadenado por los
campos de exterminio, las acciones de los eugenistas habrían perdido visibilidad, pero quizás fue
en esa oscura época cuando empezó a probarse
el asesinato de los pacientes psiquiátricos diagnosticados como incurables en cámaras de gas.
Se calcula que 70 mil pacientes psiquiátricos y
personas con discapacidades fueron ejecutados
de esta forma entre 1940 y 1941.
“Otras medidas de eugenesia negativa fueron
en un inicio el infanticidio y, posteriormente y
hasta la segunda mitad del siglo XX, el genocidio.
De forma generalizada, las medidas negativas de
la eugenesia, como la esterilización y la segregación, estaban destinadas a las clases bajas, con
el objetivo último de ‘desaparecerlas.’” (Villela
Cortés y Linares Salgado, 2011: 191)
El horror descubierto en Alemania y algunos
países ocupados tras la derrota del Eje fue de
tal magnitud que después de la Segunda Guerra
Mundial los programas eugenésicos fueron fuertemente cuestionados por la comunidad interna5

cional por su filiación con el nazismo. En 1948 la
Declaración Universal de los Derechos Humanos
pondría fin a las prácticas negativas, no obstante que algunos países, como ya se ha apuntado
antes, siguieron ejerciendo estos programas, pero
ahora desde las sombras, como lo recomendaba
Platón en La República.
El papel que jugaron los Estados Unidos tras
el fin de la Segunda Guerra Mundial, alzándose
como una de las superpotencias hegemónicas,
contribuyó a extender sus ambiciones de control
de la pureza de la raza más allá de sus fronteras.
Las políticas eugenésicas ahora se aplicarían a
otros países de los que dependería el suministro
de materiales para ellos y que amenazaban con su
crecimiento demográfico a la estabilidad interna
de los norteamericanos.
Vemos que los programas eugenésicos realmente nunca se detuvieron. Un funcionario de
vivienda de México al principio de la década de
1960, me comentó que un apoyo recibido por parte
de la Alianza para el Progreso5 para la construcción
de viviendas sociales, se condicionó a que una parte de ese apoyo recibido (no declarándolo públicamente, por razones obvias) se dirigiera a la esterilización de mujeres indígenas en el sur de México.
De esta manera se encubría el financiamiento de
un programa que atropellaba los derechos humanos de muchas personas consideradas indeseables
por el gobierno de los Estados Unidos.
En una época reciente, se desclasificaron documentos del gobierno de los Estados Unidos que dan
cuenta de la continuidad de las políticas de control
eugenésico que ha ejercido ese país (quizás hasta el
día de hoy). Resulta particularmente relevante un
memorándum del Consejo Nacional de Seguridad,
dirigido a la presidencia, conocido como NSSM 200
o Kissinger Report, en honor a quien fuera Secretario de Estado de aquel país en esa época.
El documento confidencial de 123 páginas,
fechado en el mes de diciembre de 1974, señala
como una de sus líneas principales de argumentación, que había ciertos países clave para la estabilidad política, social y económica de los Estados
Unidos, ya que representaban fuentes de suministros de materiales esenciales para su desarrollo
industrial, sobre los que se deberían de enfocar
esfuerzos para el control del crecimiento de sus
poblaciones. Los países que se identifican como

Un programa de “ayuda” a los países en subdesarrollo que se dio durante la administración del presidente norteamericano John F. Kennedy.

86

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Proyectos de limpieza social e imaginarios urbanos de la perfección.
tales en el memorándum son: India, Bangladesh,
Pakistán, Nigeria, México, Indonesia, Brasil,
Filipinas, Tailandia, Egipto, Turquía, Etiopía y
Colombia. En el documento se argumentaba que
esas naciones eran las que representaban el 47%
del incremento mundial de la población en ese
momento, por lo que, de no controlarse a esas poblaciones, era fácil que se volvieran políticamente inestables y adversas a los intereses de Estados
Unidos, con lo que se podrían romper las cadenas
de suministros para aquel país.
Lo que plantea el reporte es que se promueva
en estos países una reducción de sus poblaciones
por la vía de la esterilización, la anticoncepción
y el aborto principalmente y otras medidas de
limitación y contención. Viendo este documento panorámicamente, es fácil observar que ahí la
eugenesia es planteada como la eliminación sistemática y soterrada de las poblaciones indeseables
para ellos; en el fondo, ya lejos de sólo considerar
a las personas enfermas, viciosas o con discapacidad como los únicos que eran un problema para
la prosperidad del Estado, ahora se consideraban
como problema a naciones enteras, basándose en
su etnia y en su cultura. Eso, enmascarado en un
discurso de pragmatismo económico, es en realidad puro racismo.
Es muy posible que estas políticas de limitación
del crecimiento de nuestra población por la vía de
la esterilización química a través de alimentos, vacunas o fármacos distribuidos por medio de los organismos nacionales de salud, siga siendo llevada
a cabo actualmente. Esta clase de eugenesia, aún
con la negra historia que le rodea, sigue siendo una
política de Estado, sin lugar a dudas, a través de la
que se diezma a poblaciones consideradas como
no esenciales o inclusive indeseables.
No se puede descartar que, además, se pudiera
ejercer control sobre los objetivos, contenidos y
métodos de la educación que se dirige a ciertas
poblaciones en las que se desea fomentar la producción de buenos y fuertes intelectuales (eugenesia positiva), mientras que a otras poblaciones
se les limitaría el acceso a una educación de buena calidad, con tal de sostener su dependencia y
limitar el surgimiento de pensadores potentes y
críticos entre ellos; ni tampoco se puede descartar
que se limiten otros campos de acceso a bienes,
tecnologías o conocimientos de mayor calidad
(salud, vivienda, producción de alimentos, informática, comunicaciones, etc.) mediante políticas
de Estado dirigidas desde organismos de financiaContexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

miento para el desarrollo, como el que describo
antes, promovido por el gobierno de Kennedy;
que pude conocer de primera mano.
A toda esta corriente que se desarrolló a lo largo
del siglo XIX y XX se le conoce como Eugenesia
de Estado debido a que se deja en manos de los gobiernos la implantación obligatoria de medidas de
control eugenésico, limitándose o a veces pasando
por encima de los derechos individuales.
La eugenesia misma ha cambiado con el
tiempo. El descrédito que acarreó esta corriente
al campo de las políticas sociales apoyadas casi
exclusivamente desde la visión médico-biológica, ha llevado a adoptar otros paradigmas de pensamiento y acción en el trato que se brinda a las
personas con discapacidad. Padilla Muñoz (2010)
señala que hubo un cambio en la concepción de
la persona desde ser considerada como “enferma
del cuerpo” a ser el producto de una serie de contingencias sociales limitantes, lo que daría lugar
al planteamiento de un modelo de tratamiento que
ella identifica como de “discapacidad social” que
“postula que la discapacidad no es solamente lo
derivado de la enfermedad de la persona, sino el
resultado de condiciones, estructuras, actividades
y relaciones interpersonales insertas en un medio
ambiente que en mucho es creado por el hombre”
(Padilla Muñoz, 2010: 404).
La eugenesia de Estado prácticamente ha sido
proscrita como filosofía para la creación de políticas públicas, no obstante, en el ámbito privado,
las ideas eugenésicas han proliferado bastante,
sobre todo a partir de la investigación sobre el genoma humano.
Ello ha dado pie a lo que se conoce actualmente como “eugenesia liberal”:
“Caracterizada por tres aspectos diferenciales
respecto de la eugenesia de Estado: 1) ser voluntaria, lo cual implica que la decisión de modificar
la carga genética de los hijos por nacer se efectúe sin coerción; 2) individual, esto es, realizada
por núcleos familiares y únicamente con la finalidad de modificar su progenie, y no para alterar
acervos genéticos de comunidades completas,
y 3) independiente del Estado, para que este no
promueva ningún aspecto genético, evitando así
la creación de moldes.” (Villela Cortés y Linares
Salgado, 2011: 195)
En la actualidad, esta visión consiste fundamentalmente en aplicar el conocimiento sobre
biología molecular que se ha derivado de la completa decodificación del genoma humano para
87

�Carmona Ochoa, Narváez Tijerina
realizar diagnósticos e intervenciones genéticas
que buscan cambiar nuestro genotipo con miras a
modificar nuestro fenotipo, de manera que consigamos alterar artificialmente el rumbo de nuestra
evolución biológica, escogiendo sólo aquellas características que harán que nuestra descendencia
se vuelva fuerte, saludable y virtuosa; tanto física
como intelectualmente. El problema que entraña esta visión obviamente radica en definir
cuáles características serían mejores que otras
y las razones para eliminar unas características en la herencia, amén de que ello implicaría
un “adelgazamiento” de la natural diversidad
de rasgos heredables de nuestro acervo genético como especie.
Pero esas razones no pueden explicar completamente la fuerza de esa búsqueda de lo perfecto
en nuestra cultura, que nos lleva a tales extremos
de exterminio de lo indeseable y deseos de transformación por vías que pueden llegar a ser brutales (aunque sea sólo a través de nuestra febril
imaginación de futuro). Pero que al mismo tiempo animan a la construcción de la arquitectura y
las ciudades en las que vivimos.
En el centro de toda esta cuestión parece hallarse una compulsión por el control. Que escala más
allá de toda racionalidad hasta niveles que tienen
que ver con el control absoluto. Una compulsión
que es a la vez megalómana y que se afinca en certezas hondamente enraizadas, que estarían ligadas
a poderosas imágenes de nuestra cultura.
Se trata de imágenes de perfección que tienen
tal poder, que parecen borrar toda sombra de duda
de que se pueda lograr el llegar a una perfección
así y que borran toda capacidad crítica que pudiese cuestionar los medios que tengan que usarse
para llegar a ese estado.

2. La casa y la ciudad perfectas.
Hay un afán de perfeccionar al hombre y a la
naturaleza que subyacen al pensamiento y a las
acciones de los eugenistas. Las pretensiones
(desmesuradas) intentan crear un hombre nuevo, algo que es una idea, una imagen y mucha
fuerza emotiva encerrada en uno de los grandes
mitos que fundan al imaginario en occidente. El
hombre nuevo que surgiría de las cenizas del imperfecto hombre del pasado, sería el adalid que
vendría a reverdecer el campo marchito dejado
por su imperfecto predesesor.
88

Son abundantes los mitos que se refieren al
ascenso del héroe y ya se ha discutido en otros
trabajos de qué maneras se relacionan estas
imágenes, símbolos, narraciones y preceptos, con las pulsiones de poder —de un poder
sin límites, omnímodo y voráz- que quisiera
abarcarlo todo, que es al mismo tiempo colonizador de los territorios y de las conciencias
(Narváez, 2012).
El poder que se dirige al cuerpo, que se encauza a hacer del cuerpo el campo de su expresión y el vehículo por el que sus preceptos
son aprendidos, es el mismo que se dirige posteriormente al lugar en el que ha de habitar el
hombre, especialmente a su casa y a la ciudad.
Es así que como manifestación paralela del
proyecto de “limpieza” que se ha planteado
como núcleo de las ideologías que se han expuesto antes, ha habido la intención de crear un
escenario perfecto para que tenga lugar la vida
de una humanidad “purificada”.
La perfección de la casa y la ciudad que han
perseguido los poderes dominantes, se ha dirigido
hacia un proyecto centrado en la vigilancia, en la
seguridad y en la salud. El emblema principal de
estas ideas quizás lo representen las transformaciones de París emprendidas por encargo de Napoleón
III, al Barón Haussmann a mediados del siglo XIX.
El proyecto de Haussmann consistió en reestructurar el viejo París medieval de estrechas y
serpenteantes calles, principalmente a través del
trazado de amplios bulevares, canalizaciones,
obras para la movilidad y la construcción de edificios púbicos que sirvieron en parte para el embellecimiento de la ciudad y en parte para la ubicación de fuerzas públicas para aplastar cualquier
rebelión popular.
Los bulevares son quizás la parte más visible
del plan de Haussmann y también lo que mejor
refleja a los objetivos de conseguir una ciudad
perfecta: amplios, luminosos, ordenados, ventilados. Afincándose en la idea de conseguir entornos
más higiénicos, que sanearan la atmósfera aplastante, húmeda y pestilente de la ciudad predecesora, ofrecían una imagen que explícitamente
representaba el progreso. Un progreso basado en
un orden predecible a través de ordenanzas que
preveían alturas y alineamientos similares de
los edificios que bordeaban los bulevares, eliminando con ello la variedad, haciendo así una
ciudad más “legible”, en el sentido de hacer
inteligible el conjunto urbano, evidentemente
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Proyectos de limpieza social e imaginarios urbanos de la perfección.
obra de la acumulación de acciones desvinculadas, para hacerlas un solo proyecto, que reflejase una sola voluntad (la del poder). Evidentemente, se trataba de un proyecto que era
fabricado para una mente racional.
Lo que se consiguió con este proyecto, de
acuerdo con la mayoría de los críticos, fue además una sectorización efectiva de París, para de
este modo hacer posible controlarlo mediante la
fuerza pública, previniendo con ello revueltas populares como las que habrían tenido lugar unos
años antes de que se emprendieran las obras de
reforma urbana. Además, los historiadores coinciden en que el proyecto en sí tuvo como fines
(ocultos) abrir a la vieja ciudad a un nuevo mercado inmobiliario que terminó atrayendo al centro a
las clases sociales más acomodadas y desplazando a las clases trabajadoras a las periferias.
La luz, el orden, la claridad esquemática del
proyecto de Haussmann puede intuirse como
herencia de toda una tradición del pensamiento
urbanístico europeo gestado desde el renacimiento. En efecto, en el proyecto de la ciudad ideal es
posible ver los primeros atisbos de lo que pudo
conseguirse a la escala de los grandes proyectos
urbanos del siglo XIX (ver figuras 2a y b).
Figura 2a. Ciudad de Palmanova, Italia, siglo XVI,
atribuida a Vincenzo Scamozzi. Morris (1984).

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

Figura 2b. Trazado viario alrededor del Arco del
Triunfo, París. Google maps, 2018.

Se gesta a partir del renacimiento europeo
una manera nueva de ver al mundo. Ya en la
obra de Bacon (1628), que hace referencia implícita a La República, se advierte que la naturaleza tiene que ser doblegada por la razón, lo
que establece un método de trabajo que abandona el cambio de las estructuras sociales a
través de la política y de la imposición de una
nueva ética, para dirigirse al dominio mediante
el uso de la ciencia y la tecnología.
El renacimiento sentaría las bases para el dominio de la razón como medida para el progreso.
Las imágenes que están ligadas a este dominio
tienen que ver con la limpieza, con la luz. En la
equiparación de la luz con la razón, hay una analogía con lo espiritual. Su oposición, las tinieblas,
estarían ligadas a lo corpóreo y de ahí a lo sensual. Hay en el proyecto renacentista un desapego
de lo material que hace necesaria la limpieza de
todo rastro de materialidad.
En esa limpieza se eliminarán los atributos
cercanos, lo táctil, lo olfativo, para dar preeminencia a lo visual y lo auditivo, que así puestos se
transformarán en opuestos, donde por su equiparación, se ligarán a un orden moral que tiende a
apartarnos de lo corporal (la materia) para llevarnos al espíritu (la luz).
La equiparación de las tinieblas con lo monstruoso, con lo deforme, establecerá las bases para
definir a un orden perfecto libre de toda mácula,
que desplazará (hasta desaparecer) a la anomalía.
Los nuevos diseños de las ciudades y de las
casas respondían a un ideal de salud perfecta,
siendo, como es ahora evidente, poco realistas.
89

�Carmona Ochoa, Narváez Tijerina
Para deshacerse de esta falta de contacto con la
realidad en la que existía la enfermedad, la discapacidad y la vejez, se crearon instituciones civiles
para corregir y para encerrar a los anormales de
toda índole. En el afán de lograr comunidades que
reflejaran a la perfección, se llegarían a formular
visiones de embellecimiento urbano y de reformas sociales ( entre los que cabría señalar al movimiento City Beautiful, los proyectos de ciudad
jardín, el socialismo utópico, etc.) que en sí planteaban elementos de una visión poderosa: conseguir un mundo nuevo, dirigirse hacia un mundo
sin defectos, que apartara a todo lo indeseable.
Un mundo sin enfermedad, sin pobreza, sin
contaminación, inmaculado, que heredamos del
higienismo y de otros movimientos urbanísticos
del siglo XIX, es el que será la fachada más visible de la arquitectura del movimiento moderno
en la primera mitad del siglo XX, para dejar tras
de sí un proyecto de crecimiento económico, de
productividad y de eficiencia. La ciudad y la arquitectura del movimiento moderno, realmente es la
expresión más brutal del sistema económico capitalista. En efecto, el ideal de este movimiento enmascara la necesidad de contar con todos los miembros
útiles de la sociedad para el trabajo. La ciudad moderna es así indisociable del mundo laboral.
No es posible pensar en la ciudad moderna sin
plantearse que está afincada en el trabajo, por lo
que la enfermedad, la discapacidad, la vejez, serán
enemigos de ese proyecto. Los instrumentos para
proyectar la casa, desde esta perspectiva que busca
la eficiencia y la maximización de los rendimientos
del trabajo, serán aquellos que limiten el costo y el
esfuerzo para construir, para usar o para mantener.
En la obra de la arquitectura moderna, sobre
todo en aquella dirigida a la construcción de la vivienda, el imperativo es la reducción, la eficiencia y el empleo racional de los materiales, lo cual
puede quedar garantizado mediante la modulación,
según lo descubrió Durand a finales del siglo XVIII. Actualmente, la unidad de medida usada para
proyectar la casa es el hombre. Los principales
teóricos y prácticos del movimiento moderno establecerían la base de ello en un hombre idealizado,
para desde sus medidas deducir las de su morada.
Este no es un asunto nuevo en absoluto. Desde la descripción del hombre perfecto del romano
Vitruvio en su tratado, escrito hace más de 2000
años, ha habido esfuerzos por hacer encajar a las
medidas del hombre en esquemas geométricos
y matemáticos que expliquen la armonía de sus
90

proporciones. Con bastante éxito se ha demostrado desde la antigüedad que la proporción áurea
puede servir como modelo geométrico para la
definición de las medidas humanas de un hombre idealizado, por lo los arquitectos suponen que
este patrón, al ser usado para el proyecto de arquitectura, ayudará a hacer compatibles a las medidas de la obra con las de los seres humanos.
El célebre dibujo del hombre de Vitruvio hecho por Leonardo, ilustra muy bien estos principios de la investigación sobre geometría antropocéntrica. Le Corbusier (1953), tomaría estos
principios para la producción de un sistema de
medidas que abandonara los sistemas métrico
(geocéntrico) e inglés, de cara a lograr una mejor adaptación del diseño arquitectónico, mecánico y de objetos a las medidas humanas y a la
necesidad de estandarizar los elementos industrializados de la construcción.
Consigue a partir de su investigación sobre la
geometría áurea, crear una rejilla de medidas para
la estandarización de los elementos de construcción.
La base de su medida humana primero fue su propia
estatura (1.75 metros), que se adaptaba muy bien a
la media de los franceses (Le Corbusier, 1953: 41).
De esta investigación, deduce las medidas básicas de un enrejado útil para la modulación del
proyecto, ajustando las medidas de las posturas
humanas con la geometría áurea, dentro de una
progresión de Fibonacci, con lo que considera,
una perfecta adaptación del edificio a las personas. Le Corbusier posteriormente bautizaría a
este enrejado como Modulor 1 (figura 3).
Figura 3. Modulor, Le Corbusier.
Portada de la edición francesa de 1950.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Proyectos de limpieza social e imaginarios urbanos de la perfección.
Su viaje a los Estados Unidos y su encuentro con industriales de aquel país, le hicieron replantear la estatura del hombre perfecto que había considerado para el Modulor 1 y que para el
caso de la media estadounidense de la postguerra
resultaba algo corta. El 1.80 metros de la media
de estatura estadounidense fue “redondeado” a
1.83 (6 pies), con lo que ya conseguía una mayor
compatibilidad con el sistema inglés y con una
posible aplicación industrial de su invento (Le
Corbusier, 1953: 59).
A esta segunda versión le bautizó como
Modulor 2 y a la postre, sería la versión que él
aceptaría universalmente para el proyecto de sus
obras. Pese a que los sistemas Modulor no resultaron aplicados comercial e industrialmente
en la medida que Le Corbusier había soñado,
el modelo de investigación sirvió para alentar
la adaptación de las medidas de los elementos
y materiales de la construcción a unas medidas
humanas estandarizadas y a la creación de ciertos módulos útiles.
La investigación en antropometría y ergonomía, ha demostrado cambios en las medidas
humanas de las diversas poblaciones del mundo a lo largo del tiempo, con lo que la idea de la
universalización de las medidas humanas para
lograr el diseño perfecto, que pretendieron Le
Corbusier y sus seguidores, resulta inaplicable
y hasta ingenua.
El tiempo nos ha mostrado, cuando visitamos
algunas de las obras maestras de la arquitectura
moderna, que éstas han experimentado un paulatino desajuste de sus medidas con respecto a las
del ser humano actual.
Lo que además es necesario ver de este
proceso, es cómo se llegó a estas ideas. Se
parte de la idealización del hombre y de ahí
se deduce la arquitectura, esta forma de abordar el problema contiene fallas enormes, pues
hay grandes variaciones entre las poblaciones
y entre los individuos, sus medidas y sus condiciones de movilidad.
Sin embargo, el proyecto actual de vivienda sigue tercamente unido a esta filosofía industrial profundamente equivocada. Basar el
proyecto en la modularidad de los diseños y
en la repetición, que consiguió grandes rendimientos para los industriales, ahora ha quedado atrás. En muchas áreas de la fabricación
de objetos, ya no se concibe la producción en
serie, por ejemplo; ésta ha sido sustituida por
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

la producción a la medida, con lo que se consigue la fabricación de objetos únicos, pero por
medios industriales.
Esta nueva filosofía de fabricación, al mismo tiempo que ajusta perfectamente el objeto al
usuario, ahorra materiales.
Basamos el diseño de la casa y la ciudad
perfectas justamente en esa idealización, que,
como ha sido demostrado en este trabajo, resulta de una manera de imaginar al mundo que
discrimina, que quiere limpiar la anomalía,
que pretende eliminar lo imperfecto, que es
realmente aquello que no se ajusta a esa visión idealizada del hombre. En el camino de hacer esta ciudad perfecta se cometen injusticias que
no pueden seguir tolerándose, que hacen de esas
“ciudades perfectas”, objetos que en ciertas condiciones pueden resultar inclusive inútiles. ¿Qué
subyace a estas imágenes de cristalina perfección?

3. La perfección y la ciudad en el
imaginario contemporáneo: eugenesia y ciudad en internet.
Realizamos un estudio netnográfico (Carmona, 2015) a partir de la búsqueda de imágenes en Google de las palabras clave “eugenesia-ciudadano” y para ampliar la búsqueda se
introdujeron términos en inglés “eugenics-city”; se analizaron las primeras imágenes que
arrojó el buscador para cada grupo de términos. Hay una jerarquía ordinal en las imágenes provista por la popularidad de consulta del
ítem basada en el algoritmo de búsqueda de
Google (Cassin, 2008), se procedió a realizar
el estudio de los mensajes visuales tal y como
se posicionan por el algoritmo. La jerarquía
observada puede ser isomorfa con la red semántica natural.
El análisis posterior de las imágenes fue tomado del método sobre el lenguaje visual de
María Acaso (2009). Lo primordial en este método es distinguir entre el mensaje que transmite
una imagen a los dos primeros segundos de ser
observada y el mensaje profundo de la misma al
hacer un estudio más detallado, ya que “con este
tipo de mirada superficial son las imágenes las
que ejercen su poder sobre nosotros, logrando
que desarrollemos comportamientos específicos” (Acaso, 2009: 143).
91

�Carmona Ochoa, Narváez Tijerina
Figura 4. Primera captura de pantalla
“eugenesia-ciudadano”.

Fuente: Google images, 1-08-2018.

Figura 5. Segunda captura de pantalla
“eugenics-city”.

Fuente: Google images 1-08-2018-19:40.

En una imagen grafica se distinguen dos tipos
de mensajes: el mensaje manifiesto y el mensaje
latente. El método de Acaso (2009) se divide en
cuatro fases: clasificación del producto, estudio
del contenido, estudio del contexto y enunciación
de los mensajes manifiesto y latente.
En total son veintitrés las primeras imágenes
que se pueden observar en la pantalla al teclear
las palabras clave “eugenesia-ciudadano” (figura
4). Del total, siete son el blanco y negro, cuatro
en color sepia y doce sí tienen colores, aunque la
búsqueda se realizó en español hay cuatro imágenes en donde se puede observar claramente la
palabra en ingles escrita en mayúsculas: eugenics, palabra colocada sobre las ramas de un árbol con fuertes raíces (la misma de la figura 1); se
observan en seis imágenes diferentes la figura de
bebés, el bebé que se vé con más claridad evidentemente es de plástico; en cinco imágenes aparecen la cantidad de veintitrés niños pequeños,
en catorce imágenes vemos veinticinco adultos,
en dos imágenes parecen dos personas adultas de
raza indígena; en una imagen claramente aparece
Adolfo Hitler y otra con una persona del ejercito
nazi, sólo se observa una persona discapacitada,
92

en una imagen aparece Su santidad el papá Francisco; vemos también sólo dos adultos mayores
y doce adultos jóvenes, cuatro médicos; en total
se observan treinta personas de raza blanca. Hay
tres portadas de libros sobre el tema de eugenesia,
una imagen proveniente de un video en YouTube.
El buscador Google relaciona la búsqueda con
las siguientes palabras: nicht allein, eugenesia
social, elite, eutanasia, Rockefeller, control propaganda, Francis Galton.
De las veintitrés imágenes que se pueden
ver en la figura 4, doce son dibujos, siete son
fotografías, los colores que predominan en las
doce imágenes a color son el azul, gris y un
poco de rojo. Las palabras que se observan claramente en el conjunto de imágenes son: principalmente eugenics, eugenesia, hispanidad,
Europa, one of us, agenda 21.
A simple vista se notan: espacios en blanco,
palabras en español y en ingles, aunque también
hay en alemán, pero son poco notorias, la foto de
Hitler es muy evidente al igual que la imagen del
papa Francisco, el bien y el mal, en una sola página, se observa tristeza y enojo, es una composición de imágenes grises y sin vida. Una discusión
grafica entre lo que está bien y lo que está mal. Es
notoria en esta imagen la aparición de muchas referencias en el idioma ingles, por lo cual nos llevó
a realizar una segunda búsqueda en este idioma
buscando la relación entre la ciudad y la eugenesia; utilizamos como palabras clave para esta nueva búsqueda “eugenics-city” (eugenesia-ciudad).
En total son 30 imágenes las correspondientes
a la segunda captura de pantalla “eugenics-city”
(figura 5). Claramente observamos que el color
general de las imágenes que aparecen es en gris
y en sepia, vuelve a aparecer en cuatro ocasiones
eugenics palabra colocada sobre las ramas de un
árbol; en siete de las imágenes observamos personas, seis de ellas son imágenes antiguas y una
es actual, también vemos que de las imágenes
antiguas cuatro son fotografías realizadas a un
grupo de personas que están reunidas por algún
motivo en especial. Nueve del total de las treinta
imágenes son dibujos el resto son fotografías, en
dos aparecen animales, una cigüeña y caballos;
en una imagen aparece claramente un grafico de
la estatua de la libertad y de fondo el contorno
de la Ciudad de Nueva York pues observamos
el perfil de las desaparecidas Torres Gemelas, el
Empire State y el Met Life Building de Chrysler,
hay doce imágenes en la cuales vemos claramente
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Proyectos de limpieza social e imaginarios urbanos de la perfección.
reflejada la segunda palabra clave que es ciudad,
vemos una imagen que tiene unas ruinas griegas,
una hace referencia a una gran metrópoli que al
igual que la imagen de la estatua de la libertad nos
remite a la Ciudad de Nueva York, en dos imágenes más, se fotografían edificios de arquitectura
funcionalista, fachadas planas, sin ningún adorno,
ventanas en serie, colores neutros; en otra de las
imágenes se observa arquitectura neoclásica. En
el resto, la ciudad está de fondo no es el objetivo
de la fotografía o del gráfico la ciudad. Por último, vemos una serie de gráficas e imágenes de
noticias, pero ambas remiten al pasado. En resumen, este conjunto de imágenes por sus colores,
las personas que se observan, la arquitectura, el
diseño gráfico, la tipografía, nos remite al pasado.
El buscador relacionó nuestra búsqueda con las
siguientes palabras clave: control natal, inmigración, esterilización, propaganda, años 30.
En cuanto al contexto, es decir, quién las hizo
y para qué se crearon las imágenes, se señala que
en el caso de la figura 4, por lo general provienen
de sitios web y sirven para complementar una definición, un ensayo, una noticia, un artículo científico, noticias de difusión de teorías conspirativas y en ciertos casos ilustran activismo político
llevado a cabo en la red.
En el caso de la figura 5, en cuanto al contexto las imágenes provienen de sitios web y sirven
para complementar de manera grafica páginas de
activismo pro-vida, ensayos científicos o artículos periodísticos. Encontramos también la reseña de un video juego, la historia del término,
la historia de un psiquiátrico en NY, activismo
anti-evolucionista y antisemita, historia de las
adopciones, activismo anti-eugenesia, también
encontramos activismo pro-eugenesia de un laboratorio de genética actual, artículos de organizacióones pro-eugenesia liberal, pero a la par se
encontró una denuncia a la organización eugenista de Estados Unidos la que señalan cercana
en sus ideas a las del nazismo.
Es posible determinar con los elementos anteriores el mensaje manifiesto y el mensaje latente
de la imagen en general. El mensaje total que nos
da el conjunto de imágenes que aparecen en la
figura 4 es un mensaje de un tema serio, los colores que predominan son tristes, no hay caras sonrientes por lo contrario hay enojo. Los personajes
que evidentemente se pueden observar (Hitler y
el papa Francisco) son antagónicos, lo que nos
refleja que por una parte en el tema hay maldad
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

y por otra hay bien, al aparecer en varias ocasiones el logo del congreso de 1921 impulsado por
Laughlin, nos damos cuenta de la importancia del
mismo, es decir es una referencia necesaria en el
tema, se observa lo triste del tema, el enojo que
causa, lo falso, lo gris del propósito, hay niños
pero no se aprecia alegría. A simple vista se notan espacios en blanco, palabras en español y en
ingles, aunque también hay en alemán, pero son
poco notorias, la foto de Hitler es muy tan evidente
al igual que la imagen del papa Francisco (el bien y
el mal), se observa tristeza y enojo, es una composición de imágenes grises y sin vida. Una discusión
grafica entre lo que esta bien y lo que está mal.
Por otra parte el mensaje total que nos envía
la figura 5 es referente al pasado, por los colores
y el entorno en general, aunque sabemos cuando
se realizó un búsqueda mas profunda en cada sitio
web que al igual que en las imágenes de la figura
4 existe una discusión en pro y en contra del tema,
en esta imagen no es evidente, en cambio sí es
evidente el pasado, la seriedad, las grandes ciudades como contexto, como referencia al término, y
en especial Nueva York que se le ha considerado
como una de las ciudades globales y todo lo que
esto representa, diversidad, riqueza, cosmopolita,
triunfo, donde suceden las cosas, pero no en este
caso; la ciudad representa otra cosa, representa las
ciudades clásicas, las ciudades funcionalistas, las
ciudades perfectas, hay una resonancia de pasado en
ello de una perfección buscada, encontramos que el
tema está políticamente vivo en la actualidad.
¿A qué imaginarios nos remiten estas representaciones que implican la búsqueda de una humanidad perfecta? ¿Qué significados ha atraído
en la historia esta búsqueda, cuáles son sus raíces
en nuestro imaginario? ¿Qué implican profundamente las imágenes de perfección?

4. Conclusiones. Imaginarios de perfección y pulsión de poder.
Una imagen perfecta es uno de los medios a través de los cuales tenemos la esperanza de conseguir algun control sobre la realidad. Una imagen
perfecta se forma por la necesidad de conseguir
seguridad y certeza, frente a un mundo que se
presenta al ser como algo ajeno y amenazante.
Las imágenes de perfección, al ser las depositarias del deseo de que se alcance un estado que
se intuye será el que se ajuste exactamente con
93

�Carmona Ochoa, Narváez Tijerina
unas condiciones preestablecidas, generalmente
es el origen de impaciencia, frustración, ira y resentimiento, que puede tener manifestaciones en
la vida social. El origen de las imágenes de perfección del mundo como las que se han expuesto
en este capítulo, normalmente es externo y ajeno
a la persona, pero es algo que se experimenta en
forma personal, las imágenes de perfección nos
implican profundamente.
Las imágenes perfectas surgen de modelos
condicionados socialmente que sirven para dar
soporte a posiciones éticas que establecen formas
de relación con los otros. Los modelos que engendran a las imágenes perfectas son por definición
inalcanzables (Valera, 2018). Esa inalcanzabilidad esencial es quizás la que lleva a la persona
hacia esa espiral descendente de frustración, ira y
tristeza que va mermando su poder para hacer y
decidir. En el fondo, los modelos de los que surgen las imágenes de perfección, son como instrumentos que atrapan a la persona, medran y viven
de su energía personal, haciéndola luego esclava
de sus promesas luminosas: se trata de eficaces
instrumentos del poder.
Los modelos a su vez se apoyan en grandes
imágenes míticas. La búsqueda de la perfección
establece la posibilidad de crear un mundo que se
asemeje al paraíso. En efecto, esa poderosa imagen
parece guiar y dar fuerza a la esperanza que anima
la construcción de un mundo que esté “limpio” de
todas las imperfecciones. La búsqueda del paraíso
perdido encierra en sí misma la desazón y el vacío
de una vida luminosa que ya no se tiene. Imágenes
como la bíblica Torre de Babel y su pretención de
crecer hasta alcanzar la altura de Dios, pueden ilustrar a la esperanza de hacer el cielo en la tierra, de
volver a ese paraíso del que se nos ha expulsado.
La mítica Torre, la historia de Prometeo, el
titán que regaló el fuego a los hombres, el prodigioso invento de Dédalo, que llevó a Ícaro a remontar los cielos, todas estas poderosas imágenes
tienen en común la caída, la ruina, y en ésta, la
frustración que es engendrada por una inalcanzabilidad escencial. Pero la caída es llevada fuera
del hecho mismo de buscar una empresa imposible, encarnándola en la tiranía de unos dioses
que destruyen las pretenciones que ellos mismos
califican como desmesuradas.
Para los griegos de la antigüedad se trataría de
hybris, un principio, una fuerza, hija de los dioses
primordiales Érebo (la insondable oscuridad que
rodea al mundo) y Nyx (la noche), que empuja94

ría al hombre a la desmesura. El castigo por tal
comportamiento, acontecía siempre como una
trágica vuelta a la mesura que era expresada a
través de terribles imágenes de castigos eternos
y tan desmesurados como el crimen de exceso
que los había motivado.
Hybris puede entenderse también como una
enfermedad (Owen, 2010), que conduce a la persona desde una autoimagen exacerbada e infalible, hasta comportamientos tiránicos en donde se
tratará de eliminar todo lo que contradiga a la opinión propia (eliminando o minimizando las ideas
y declaraciones de los otros y a veces, como en
el caso de prominentes personajes políticos, eliminando a los mismos disidentes). Por debajo de
esa superficie de suficiencia y perfección imaginada, parece haber sentimientos de insuficiencia
y de carencia; debajo de la apariencia de poder
y dominio, existe en quien padece esta patología
una autoestima muy baja que se relaciona, además, con ansiedad por la amenaza del medio que
le rodea, lo que puede conducir al desarrollo de
delirios de persecución.
La desmesura es castigada en los mitos a
través de imágenes de caída y pérdida. Quienes
han osado intentar acercarse a los dioses son
llevados así a su castigo. Hay una evolución
que se percibe en el pensamiento de occidente
que va desde la primitiva noción de castigo divino hasta la noción de pecado. La desmesura
o soberbia es así planteada por el imaginario
occidental cristiano precisamente como uno de
los posibles orígenes del pecado:
“Algunos dicen que la soberbia se toma en
tres sentidos. Primero, en cuanto que soberbia
significa el deseo desordenado de la propia excelencia. Y así es un pecado especial. En segundo
lugar, en cuanto implica cierto desprecio actual
de Dios respecto al efecto de no someterse a sus
preceptos. Y así dicen que es un pecado genérico. Tercero, en cuanto implica cierta inclinación
a semejante desprecio, debida a la corrupción de
la naturaleza. Y en este sentido dicen que es el
principio de todo pecado” (De Aquino, Tomás
Santo, 1993: 652 c 84 a 2).
Se intuye que para la visión cristiana y de
la antigüedad, existió una limitación a mostrar
ideas, deseos o comportamientos desmesurados,
que serían asociados ya en el imaginario cristiano
con la ofensa a Dios y con la desobediencia.
La soberbia es vista como origen del mal y
también como la que engendra al mal, situánContexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Proyectos de limpieza social e imaginarios urbanos de la perfección.
dose en el centro y aparte de las demás: “La soberbia, como vicio universal, no se enumera con
los otros, sino que más bien se la pone como una
especie de reina de todos los vicios” (De Aquino, Tomás Santo, 1993: 656 c 84 a 4). La imagen
del principado de este pecado, cometido según la
tradición por el primer apóstata, Lucifer, sitúa a la
desobediencia, que en su origen tiene la desmesira
de pretender ser más que Dios, por encima de todos
los demás; si se quiere ver esto como una representación militar, se encontraría en su comando.
Esa jerarquía pecaminosa ya establece una estructura útil para el análisis, pues indica por la vía
negativa la importancia dada a la desmesura, pero
también su cura: “Las riquezas se renuncian por
el voto de pobreza; los deleites de la carne, por
la perpetua castidad, y la soberbia de la vida, por
la sujeción a la obediencia” (De Aquino, Tomás
Santo, 1993: 898, c 108 a 4). La obediencia, así
sería el comportamiento que conduce a la luz de
Dios. Diferentes mitos y costumbres en occidente
ponen de relieve la importancia de la mesura como
norma de comportamiento, con lo que subrepticiamente se establecen las bases de una ética encaminada al control y al sostenimiento del poder.
Trasladada la imagen del dios a la del soberano, es en esta medida crucial garantizar la sujeción a su mandato y la mansedumbre de todos
sus actos y pensamientos. “Ofrecemos el becerro
cuando vencemos la soberbia de la carne” (De
Aquino, Tomás Santo, 1993: 822, c 102 a 3)6. El
becerro de oro es ofrecido en sacrificio, cuando se
ha vencido a la idolatría, es decir, cuando se deja
de poner en la materia tosca mayor valor que en
lo espiritual. Esta imagen es muy poderosa como
indicadora de una ética recta para el pensamiento judeocristiano: la gran decepción de Moisés a
la vista de un pueblo que volvía a sus prácticas
idólatras, que era tan duro de corazón como para
no ver los milagros que el Dios verdadero, había
obrado en ellos para su salvación y que les ofrecía
Su ley en manos del profeta, es la imagen de una
regresión, de una involución.
En efecto, esta imagen, que en sí exhibe a la
desobediencia y a la búsqueda de lo material por
encima de lo espiritual, mantiene una de las formas más fuertes del imaginario en occidente, situando en el ámbito del bien al espíritu y a la materia en el ámbito del pecado. La escena bíblica

6

establece una geografía y una topología para esta
indicación moral, situando en lo alto de un monte
al espíritu y en el fondo de la cañada a lo material.
Arriba y abajo se asientan así como antípodas y
se establece una dirección de ascenso (de la materia al espíritu por la vía de la renuncia) como
el camino evolutivo, es por lo que la imagen de
la desesperación de Moisés es poderosa, porque
muestra que en la transgresión hay un alejamiento
del camino recto que asciende a Dios, hay un camino que regresa al hombre a la materia. ¿Es así
en la imagen de la caída de Lucifer?.
Es en la obediencia que se garantiza el orden
social; la imagen de la renuncia a la riqueza o a
cualquier deseo desmesurado y a todo lo pecaminoso que esto atrae a sí, sostiene a la sociedad
moderada, sometida al poder del soberano. Hay
una semejanza que une en lo imaginario a Dios y
al soberano, de una manera bastante real y regulada por rituales y ceremonias de coronación, de
transmisión de poderes, de investidura; lo que se
está tratando de representar es un poder superior
que es infundido o insuflado al soberano, se trata
de la representación de una ligadura del rey con
Dios que hace legítimo su mandato.
Los rituales de investidura en las democracias
han perdido parte de los signos que constituyen la
expresión de este poderoso símbolo, que antaño
implicaba el “aperturar” canales de comunicación
entre Dios y el soberano por medio de la utilización de filtros como aceites santificados, agua y
prácticas (en muchos casos secretas) de los sacerdotes efectuadas en el momento de la coronación.
El poder del soberano, así, es legitimado como
una extensión del poder de Dios, lo eterno entra
así a lo temporal. Es así que la obediencia se convierte en un imperativo moral de primer orden
para sostener al Estado. También se ve claramente a la soberbia como una amenaza de primer orden, originaria. La repetición de la traición original de los ángeles o de los intentos sediciosos de
los dioses, es castigada y proscrita por medio de
las historias que atañen a las consecuencias de la
desmesura (hybris). De tal forma, el imperativo
moral es reforzado, atándolo en lo temporal a la
consecuencia del pecado, al castigo.
La construcción de las imágenes de perfección que hoy atestiguamos, el uso de medios
como la eugenesia, señala en el sentido de una

Se trata de una cita de: Glossa ordin. super Lev. c.1 prol. (I 214B); San Isidoro, Quaest. in Vet. Test, in Lev. c.1: ML 83, 321.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

95

�Carmona Ochoa, Narváez Tijerina
perversión del poder, pues las imágenes de
perfección se desvinculan de medios sobrenaturales, situando a lo perfecto (que es siempre
finalidad) en el ámbito de poderes naturales y
asequibles; se transfiere así la potencia divina
que está fuera de este mundo, a una potencia
temporal que está en este mundo, con lo que es
posible alcanzar un estado de perfección final;
se plantea como una posibilidad de aquí, pero
siempre al futuro, la de rehacer el paraíso.
En efecto, hay una desvinculación del poder
del soberano del de Dios, que de esta manera,
establece una imagen de omnipotencia para sí,
usurpándola de la divinidad. Hay en esta usurpación simbólica una patología evidente. En el contenido de los discursos radicales que hemos expuesto, sobresale la imagen de la renovación, del
renacimiento, de la mejora humana a toda costa.
El surgimiento del hombre nuevo, que ligamos
en el imaginario occidental al arquetipo del héroe
y su gesta, parece usurpar el poder de Dios, que
radica precisamente en moira, el control del destino. Robado este derecho a la divinidad, ahora es
tomado por el héroe, el que mueve la historia con
el uso de su propio poder, hasta darle la forma que
él con su voluntad ha proyectado.
El héroe, que toma así el control del destino,
ejerce en lo temporal una atribución de lo eterno.
El destino en manos del hombre poderoso, que por
semejanza de atributos, apariencia, gesta, etc, es
el héroe en el ámbito de las representaciones sociales, se rodea simbólicamente de los atributos de
Dios, sobre todo de los de omnipotencia. Hay una
embriaguez manifiesta en el ejercicio de ese poder
que advierte Owen como síndrome de hybris y que
atenaza a quienes detentan el poder, manifestándose más abiertamente en aquellos casos en los que
se ejerce un poder con autoridad total.
La imagen de una ciudad y una sociedad perfecta tiene en su corazón a la soberbia. La desmesurada esperanza en la propia voluntad, que puede cambiar al mundo7, hasta hacerlo semejante a
lo que se ha soñado, acercándola al deseo, como
hemos visto, ha llevado a cometer los más crueles
excesos. ¿Cuál es esa razón que está debajo de
esa idea desmesurada de la voluntad?
La pulsión de poder, que se encuentra en el
centro del imaginario de occidente (Narváez,

2012), quizás sea el motor profundo de la desmesura de las imágenes de un mundo perfecto. Como
expresión de la voluntad y de la fuerza, se trata de
una energía expansiva, abrasadora, que explota
inflamándose. Esa es justamente la energía con
la que el héroe inflama al pueblo, mostrándole el
camino. Así, la falla del pueblo no se encuentra en
la soberbia, sino en su ciega obediencia a la luz.
Como polillas deslumbradas por el brillo del
héroe, así caminan las multitudes por el camino
que éste ha trazado. No alcanzan a ver la diferencia, por el arraigo de la obediencia al soberano. Tal parece que este elemento del imaginario
atenaza, esclaviza, eliminando toda la fuerza del
juicio libre y crítico. Cuando es expuesto así el
discurso de luz y de claridad, cuando ello se encuentra revestido por el poder del soberano, el
juicio huye, la conciencia se somete.
Entonces es posible aceptar lo inaceptable y la
enfermedad del soberano se convierte en una patología social. “Dar al césar lo que es del césar…”
es una máxima que ya establece un rasero para el
ejercicio de la crítica, que establece los límites de
la obediencia en el imaginario de occidente. Al
mismo tiempo instala una ética inamovible, basada en la religación a lo sobrenatural. Pero en la
brillantez del héroe y su gesta el camino cambia,
redirigiéndose a lo que es evidente, concreto, memorable y la lealtad es llevada para con él.
Es posible plantear que mediante las imágenes
de perfección es que se consigue torcer esa lealtad
y alentar a tomar como positiva una ética que rompe con los valores aceptables e instala los inaceptables. Revistiéndose de luz, es que las imágenes
perfectas consiguen esto. Por la vía negativa, las
imágenes distópicas, con las que se aterroriza a la
masa y se le culpabiliza, actuarían como un acicate
para “tomar por el buen camino”, aquel que termina siendo la imagen de la utopía, de la luz.
De modo que la utopía y la distopía serían dos
caras del mismo instrumento simbólico del poder.
Atrapar mediante estos símbolos a la conciencia
se llevaría a cabo a través de minar a la voluntad
personal. Sea por la vía de inflamar a la multitud a
través del arquetipo del héroe, o por el camino de
la culpa y la vergüenza, el individuo termina siendo drenado de su energía personal por el poder. Tal
parece ser la función de ese aparato simbólico.

7
Por la vía negativa esto es visible en la culpabilización del ser humano por la “muerte de la tierra”. Al mismo tiempo se trata de
una culpa desmesurada.

96

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Proyectos de limpieza social e imaginarios urbanos de la perfección.
Una vía de libertad es necesaria frente a estas imágenes luminosas. Idénticamente frente a la
oscuridad y la culpa de las imágenes de muerte y
destrucción con las que se nos bombardea a diario. ¿Cuál puede ser este camino? Entre los extremos aparentes de esa tensión puesta ahí por los
idealistas de una nueva humanidad, se abre una
oposición de esa luz a la oscuridad, entre la utopía
de una sociedad perfecta y la distopía de la desaparición de la tierra, se establecen dos aparentes
contrarios. Vemos que no es tal esa supuesta oposición, podemos apreciar que hay además una vía
entre esos extremos (que se encuentran del lado
de la desaparición), que es anunciada por la lástima, animada por una conmiseración exacerbada.
Tal parece que el otro camino que se toma
frente a los que no parecen encajar en nuestras
ciudades perfectas es el de una compasión sin
medida, la misma que ha animado a los proyectos
de construcción de inatalaciones para la reclusión, establece un tratamiento para las personas
vulnerables que puede llegar hasta el extremo
de anularles como personas. Considerándolos
como incapaces de llevar una vida “normal”,
establece un cerco de protección, aparta, aísla,
y asume para la discapacidad un sentimiento de
frustración e impotencia.
Si la pulsión de poder que anima a los proyectos de limpieza social se caracteriza por su
expansividad, por ser una energía que va hacia
afuera; la energía que animaría a los movimientos centrados en la exacerbada conmiseración
estarían, también centrados en la pulsión de poder, pero de un poder implosivo, que palidece,
frente a un poder expansivo que es rubicundo.
Entonces vemos que hay una oposición que se
establece sobre el eje del poder (que se expande, que se contrae), que va desde la invisibilidad hacia la lástima.
Esta oposición parece estar presente en el ámbito de nuestros discursos e imágenes alrededor
de la ciudad perfecta. Quizás sea necesaria una
vía intermedia, un justo medio entre la ceguera y
la conmiseración. La búsqueda de la dignidad de
la persona puede ser un camino que deberíamos
caminar para buscar esta vía intermedia.

5. Referencias bibliográficas.
Acaso López-Bosch, M. (2009). El lenguaje visual. México: Paidós.
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

Bacon, F. (1628). New Atlantis, en la segunda edición de: Sylva sylvarvm: or A naturall historie. In
ten centvries. Londres: J.H. para William Lee y
Turkes Head. Versión en español: La Nueva Atlántida, en línea http://www.biblioteca.org.ar/libros/130891.pdf [31/03/2018].
Carmona, G. (2015). Ciudad imaginaria y sociedad virtual. Las redes sociales virtuales como
medio para el análisis de los imaginarios urbanos. Guadalajara: Universidad de Guadalajara-Universidad Autónoma de Coahuila.
Cassin, B. (2008). Googléame. La segunda misión de los Estados Unidos. Buenos Aires: Fondo
de Cultura Económica.
Darwin, Ch. (1859). On the Origin of Species
by Means of Natural Selection, or the Preservation of Favoured Races in the Struggle for
Life. Londres: John Murray. (Versión en español: El origen de las especies, España: Ediciones Fenix, 2015).
De Aquino, T. (1993). Summa de teología parte I-II. Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos, (c. 1265-1274).
Galton, F. (1869). Hereditary genius,
an inquiry into its laws and consequences, Nueva York: D. Appleton. (Versión
en español (textos seleccionados): Herencia y eugenesia, Madrid: Alianza, 1988).
Hobsbawm, E. (1987). The Age of Empire
1875-1914, Londres: Weidenfeld and Nicolson. (Versión en español: La era del Imperio, Buenos Aires, Editorial Crítica, 1998).
Lamarck, J. (1809). Philosophie zoologique.
(Edición en español: Filosofía zoológica. Barcelona: Edición facsimilar de la edición de 1910 por
Editorial Alta Fulla-Mundo científico, 1986.
Laughlin H. (1923). The Second International
Exhibition of Eugenics. Baltimore: William &amp;
Wilkins Co.
Le Corbusier. (1953). El Modulor. Buenos Aires:
Poseidon.
Malthus, T. (1798). An Essay on the Principle of
Population, Londres: J. Johnson. (Versión en español: Primer ensayo sobre la población. Madrid:
Alianza Editorial, 1995).
McDougall, W. (1927). An experiment for the
testing of the hypothesis of Lamarck. British
Journal of Psychology, 17, pp. 267- 304.
McDougall, W. (1930). Second Report on a Lamarckian Experiment. British Journal of Psychology, 20, pp. 201-218.
McDougall, W. (1938). Fourth Report on a La97

�Carmona Ochoa, Narváez Tijerina
marckian Experiment. British Journal of Psychology, 28, pp. 321-345.
Morris, A. E. S. (1984). Historia de la forma urbana. Barcelona: Gustavo Gili.
Narváez, A. (2012). Ciudades inimaginables. El
imaginario hegemónico tras la globalización,
México-Barcelona: UANL-Universidad Politécnica de Cataluña.
National Security Council. National Security
Study Memorandum NSSM 200: Implications of
Worldwide Population Growth for U.S. Security
and Overseas Interests, (The Kissinger Report).
Washington: Consejo de Seguridad Nacional de
los Estados Unidos, 10 de diciembre de 1974.
Owen, R. (2010). En el poder y en la enfermedad:
Enfermedades de jefes de Estado y de gobierno
de los últimos cien años. Madrid: Siruela.
Padilla Muñoz, A. (2010). «Discapacidad: contexto, concepto y modelos», 16 International
Law, Revista Colombiana de Derecho Internacional, 381-414.
Platón. La República. (2012). (Traducción para la
versión en español de J. M. Pabón y M. Fernández-Galiano. Madrid: Alianza Editorial).
Sánchez M. (2017). «Salvador Allende, esterilización de alienados y debate eugénico chileno»,
Izquierdas, 35, septiembre, pp. 260-286.
Spencer, H. (1876). First Principles of a New
System of Philosophy. Nueva York: D. Appleton
and Company.
Spencer, H. (1888). Social Statics, Nueva York:
D. Appleton and Company, 1888.
Valera, L. (2018). Contra los modelos inalcanzables. Perfección, tecnología y sociedad. Sociología y Tecnociencia, [S.l.], v. 8, n. 1, p. 1-16, enero. En línea: &lt;https://revistas.uva.es/index.php/
sociotecno/article/view/1702&gt;. [05/04/2018].
Villela Cortés, F., Linares Salgado, J. (2011).
«Eugenesia. Un análisis histórico y una posible
propuesta», Acta Bioethica 17 (2): 189-197.

98

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Notas para el estudio de los correlatos de los imaginarios de la ciudad.
Notes for the study of the correlates of the imaginaries of the city.
Recibido: abril/2018
Aceptado: agosto/2018

Milton Aragón1

Resumen

Abstract

El texto aborda el tema de los imaginarios desde
la propuesta de los correlatos de los imaginarios.
Para ello, se centra en los imaginarios de la ciudad.
La ciudad la entenderemos como un símbolo que
representa un mundo. Representación que opera
bajo las diferenciaciones funcionales, en las cuales, los correlatos se presentan como elementos de
la comunicación del sistema donde se manifiestan
los imaginarios. Para explicar lo anterior, se presenta el caso de la ciudad de Monterrey, México.

In this text we study the imaginaries from the proposal of the correlates of the adjectival imaginary.
For this, it focuses on the imaginary of the city.
By city will be understood a symbol that represents a world. Representation that operates under
the functional differentiations, in which, the correlates are presented how elements of the communication of the system where the imaginary are
manifested. To explain this, we present the case
of the city of Monterrey, Mexico.

Palabras Clave:

Keywords:

Imaginarios de la ciudad; Identidad simbólica;
Correlatos; Monterrey.

Imaginaries of the city; Symbolic identity; Correlates; Monterrey.

1

Adscripción: Facultad de Arquitectura Universidad Autónoma de Coahuila. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel 2.
Correo electrónico: miltonaragon@gmail.com

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

99

�Aragón

1. Introducción.
Hace más de 30 años, Manuel Castells (1981:1),
comentaba que la crisis urbana se producía: “[…]
a partir del momento en que la organización de
las grandes ciudades contradice los valores y necesidades de la mayor parte de los grupos sociales, mientras que, al mismo tiempo, dificulta la
realización de los objetivos que asignan al sistema urbano los intereses estructurales dominantes”. La crisis urbana, estudiada por Castells en
aquellos años, dificultaba el desarrollo social y
económico; a su vez, debilitaba su legitimización
política, llevando a una toma de conciencia por
parte de la sociedad, derivando en lo que él llamaba: ideología urbana. De ahí que esa crisis solo se
podía entender y tratar a partir del estudio de las
relaciones sociales que la configuraban. En años
más recientes, Castells (2006) replantea su análisis de las crisis urbanas. Pasa del estructuralismo
al subjetivismo. Ubica tres grandes tendencias
sociales que transformaron las ciudades contemporáneas: revolución tecnológica, sociedad de la
información y economía global. Las cuales traen
nuevos modos de vida urbana, por ende, nuevos
conflictos que llevan a nuevas formas de crisis urbanas. Para él: “La brecha entre función y sentido, transformada en la tensión que se produce entre espacio de flujos y espacio de lugares, puede
convertirse en la principal fuerza desestabilizadora en las ciudades” (Castells, 2006). Tensión entre
lo local y lo global que lleva a cuestionarnos ¿dónde
se ubica en la actualidad el objeto de estudio de los
efectos de estas crisis y cuales son sus efectos en las
dinámicas e identidades de las propias ciudades, así
como sus formas de vida? Pues todas las ciudades,
en mayor o menos medida, han o están pasando por
crisis urbanas. Entonces es posible que la temática
de los imaginarios nos de claves de cómo afrontarlas, pues estos se resignifican y se transforman conforme lo hacen también las ciudades. Aunque lo que
permite que no se pierda la identidad simbólica de
las ciudades son sus correlatos, pues en estos siempre está de forma latente su imaginario fundacional.
Además, para Olivier Mongin (2006), la ciudad contemporánea presenta dos características
principales: los flujos y los lugares. En los flujos
la ciudad se abre y pierde sus limites. En los lugares se presentan las resistencias de los locales a lo
urbano total. De ahí que llega a plantear que en la
actualidad la lucha de clases se convirtió en una
100

lucha por los lugares. Por lo cual: “Al pasar de un
mundo finito, que daba la posibilidad de ejercer
prácticas infinitas, a un mundo infinito, que sólo
permite ejercer prácticas finitas y fragmentadas,
hemos entrado en el tiempo y en el mundo de la
posciudad”. Una ciudad en la cual sus limites han
de dejado de ser físicos por la red que construye,
más que una red de ciudad, una mega ciudad red.
Ciudad que opera con nuevos correlatos, en cuanto a su imaginario de ciudad, que reconfiguran
la construcción social de lo urbano. Porque esta
nueva ciudad sin limites y de flujos, para Oliver
(2006: 367): “[…] no implica que el imaginario
urbano haya desaparecido; la ciudad como “cosa
mental” o como referencia mítica a un lugar, aun
cuando ya no sea un “lugar común”, todavía existe”. Y sí, el imaginario urbano (aunque es más
preciso, para este texto, imaginario de la ciudad)
no desaparece ni desaparecerá, al contrario, el
imaginario fundante de la ciudad moderna es el
que domina sobre las nuevas formas de significaciones que se presentan en estas nuevas construcciones simbólicas de la ciudad. Esa referencia
mítica a un lugar es lo que corresponde a un imaginario 0 o fundante y que lo podemos ubicar por
medio de los correlatos que de él emergen. Esta
será la hipótesis a seguir en este texto y se ubicará
en el caso de la ciudad de Monterrey.
El por qué hablar sobre imaginarios de la ciudad y no urbanos, se debe a que al referirnos a los
urbanos, nos ubicamos en los significantes dados
por la parte física y morfológica de la ciudad. De
ahí que refiera a lo estático. Lo que construye una
narrativa que dota de sentido al lugar en cuanto a
sus espacios y formas, por lo tanto, sus correlatos
se presentan en un plano perceptivo/representativo. Pero al nombrarlos como imaginarios de la
ciudad, nos permite ubicarlos en lo móvil, en lo
dinámico, en la parte viva y de relaciones de la
ciudad. Se vinculan a la experiencia y la forma en
la que se construye la realidad en la interacción
entre los sujetos con el espacio y otros sujetos.
Por lo tanto, en los imaginarios de la ciudad, no
es necesario estar inmerso en los significantes de
lo real urbano para poder interpretar sus correlatos de lo imaginario. Esta no dependencia del significante urbano posibilita que el correlato de la
ciudad se pueda ubicar a través de la palabra y la
imagen. Donde dicha imagen, no necesariamente,
tiene que ser una referencia a la realidad, al contrario, entre más simbolizada este, más se puede
ubicar el correlato de lo imaginario. De ahí que
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Notas para el estudio de los correlatos de los imaginarios de la ciudad.
dentro del imaginario de la ciudad es por medio de
las analogías como podemos conocer los lugares
sin haber estado en ellos. Donde lo descrito por
el imaginario urbano, pertenece a una realidad de
primer orden, significada por la materialidad de la
arquitectura de la ciudad. Mientras que los imaginarios de la ciudad pertenecen a la intersección
entre la realidad, lo irreal y la imaginación, cuyas
significaciones se simbolizan en la deriva sociohistórica de la ciudad como dispositivo.
De tal forma que este texto tiene como objetivo presentar, a manera de notas, una reflexión
sobre las relaciones entre la identidad simbólica y
los imaginarios de la ciudad. Para ello se explica
de forma general el símbolo y su relación con la
identidad colectiva y los imaginarios. Porque la
parte fundamental de las ciudades son sus sujetos
quienes la construyen tanto física como simbólica e imaginariamente. Cabe recordar lo dicho por
Deyan Sudjic (2017: 239), haciendo referencia a
aquellos modelos urbanos que no toman en cuenta a los sujetos, pues para él: “Una ciudad sin gente es una ciudad muerta. La multitud es un signo
esencial de la vida urbana. Una ciudad viviente
es la encarnación de la gente que la habita. Llenan sus calles y sus espacios públicos; penetran
en ella cada día, para encontrar lo que tiene que
ofrecerles la ciudad”. Entonces la ciudad no se
puede abordar como un ente ajeno al sujeto. La
ciudad es parte de la sustancia de sus habitantes
y por lo tanto es el símbolo vivo de la gente que
lo habita. Donde acontecimientos infames puedes afectar esa simbolización, pero siempre los
sujetos se vuelven a apropiar de su espacio y lo
introyectan como lugar. Son pequeñas insurrecciones ante urbanismos globales impositivos. Justo en estas pequeñas acciones es donde ubicamos
la importancia del estudio de los imaginarios de
la ciudad. Porque lo urbano se edifica desde una
simbolización de imaginarios ajenos a la identidad simbólica del lugar, pero las apropiaciones
del espacio se relacionan a los imaginarios de la
ciudad, que es, el que se presenta en las acciones
de los sujetos, por medio de sus correlatos que se
ubican en sus narrativas espaciales.
Entonces planteamos que si en el espacio urbano mutan sus significantes por el impacto que
tienen los acontecimientos violentos sobre su
significación a microescala, con mayor razón la
representación del espacio urbano muta con las
crisis urbanas, así como su vínculo con los imaginarios, pero estos, siempre guardan un vínculo
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

con su identidad simbólica. La cual se manifiesta
por medio de los correlatos que dotan de sentido
a la ciudad. Este trabajo explorará este fenómeno ejemplificándolo con la ciudad de Monterrey,
México. La cual tuvo una fuerte crisis urbana
producto de la perversa guerra contra el crimen
organizado. Lo que generó resignificaciones interesantes sobre su sentido de ciudad y otras más
perversas sobre la exclusión del Otro, que se observan en los proyectos urbanos postcrisis urbana en Monterrey: Pabellón M, Esfera Monterrey,
Distrito Tec y recientemente el proyecto Distrito Independencia con su interconexión San Pedro-Monterrey y la cruz más grande del mundo.
Proyectos ajenos a la identidad simbólica de la
ciudad y que representan el sentido del mercado
del suelo, lo que genera espacios de exclusión en
la ciudad, tanto físicos como simbólicos.

2. Identidad simbólica de la ciudad y
correlatos de lo imaginario.
Las ciudades desde su origen siempre ha tenido
una fuerte carga simbólica. Es más que eso, es un
símbolo que emerge del imaginario dominante de
cada época. Prueba de ello son los casos de las
ciudades chinas y la génesis de la ciudad occidental. Las cuales en su origen, presentaban una
serie de ritos dados por su cosmovisión para marcar un orden terrenal y separar el bien del mal.
Pues como menciona Steen Rasmussen (2014:
38): “Para los chinos, toda la práctica constructiva era, en realidad, ritual; y si no había unas
reglas establecidas para un caso determinado, había que consultar a los sacerdotes, a quienes se
consideraba en contacto intimo con las fuerzas de
la naturaleza”. Donde a su vez la figura del emperador era la que articulaba la distribución espacial de la ciudad como era el caso de Pekín. Ritos
que también era claves en la elección de sitios de
las primeras ciudades griegas, pues en ellas: “Se
trataba de construir una ciudad ideal que se observaba en el cielo, a través de la contemplación,
cum-templatio, o trazado de «recortes» cruzados
en el cielo; templum, temenós, tiene ese sentido:
lo demarcado, lo recortado” (Trías, 2005:23-24).
Donde el signo era el vuelo de las aves que podían
ser de bien agüero o de mal agüero, que se sabia a
partir de la inspección del hígado de las aves que
eran cazadas, donde: “Ese punto en el cual la caza
tenía lugar, constituía entonces el punto justo de101

�Aragón
finido como lugar de intersección y cruce” (Trías,
2005: 24). De tal forma que el punto de origen de
las primeras ciudades era claramente simbólico y
delimitaba el mundo como un signo del bien sobre el mal, pues como menciona Marcel Hénnaff:
Si la ciudad se presenta como un mundo, es primero porque se entiende como la expresión de
fuerzas que rehacen al mundo. La ciudad opone
al mundo producido al mundo anterior sentido como dador; este último era el lugar de una
alianza igualitaria y de una circulación sobre un
plano común de humanos y no-humanos. La ciudad instaura la separación escalonada de dioses
celestiales, hombres, deidades infernales; ella reconstruye de acuerdo a un nuevo esquema lo que
ha desecho; es un mundo porque lo construye y
porque es simple y sencillamente un nuevo mundo.” (Hénaff, 2014:21)
El mundo era el símbolo de la alianza entre
los humanos y sus dioses, lo que en la actualidad
se podría reinterpretar en la alianza entre el poder
económico y el político en las ciudades modernas.
Pero eso no genera sujetos pasivos, porque esa los
signos de esa nueva alianza son sus edificaciones,
pero de ellas emerge lo simbólico que se anuda
con lo imaginario, generando la ciudad. La ciudad como un símbolo de la libertad de los sujetos, ya que como nos dice Deyan Sudjic (2017:
12): “Un auténtica ciudad ofrece a sus ciudadanos la libertad de ser lo que quieren ser”. Donde
la ciudad es más allá de sus planes de desarrollo
y sus estadísticas para determinar crecimiento e
intervenciones del espacio. Eso corresponde al
urbanismo operacional que lo materializa y cosifica, pero es el sujeto quien lo transgrede y vuelve
suyo el espacio. Esos grados de libertad son dados por ese símbolo que es la ciudad y sus significaciones imaginarias que van mutando por medio
de acontecimientos que los marcan.
Ahora bien, es pertinente explicar como se da
esa relación del símbolo con la ciudad, para ello
se tiene que ubicar al símbolo en su vínculo con el
espacio, la identidad y la cultura, pues para Mauricio Beuchot (2007: 68): “[…] si en los pueblos
se puede hablar de una identidad cultural igual
de fuerte que una identidad biológica, también se
puede hablar de una identidad simbólica tan fuerte como la identidad cultural. Esta identidad está
configurada por símbolos que se comparten; estos símbolos congregan, unifica, dan pertenencia
a una sociedad; a veces no se comparten todos,
pero los que se comparten alcanzan a congregar,
102

más allá de lo geográfico-político, más allá de lo
histórico-social”. De tal forma que al hablar de la
ciudad como un símbolo, hacemos referencia a
esa función aglutinadora que permite la socialización del espacio. Lo que genera un sentido compartido sobre lo que es lo urbano presente en su
identidad simbólica. Ya que cualquier habitante,
de los aproximadamente 3,500 millones que viven en las ciudades, interpreta el sentido general
de la ciudad. En lo particular, se interpreta desde
su identidad simbólica, la cual es fundamental
para comprender la ciudad contemporánea como
lugar de los sujetos, porque: “El símbolo da identidad, una plural. Pero da la suficiente como para
que tengamos una claridad cultural. Estos signos
estructuran el imaginario social, es dimensión inconsciente por la que nos conectamos con nuestra
comunidad, que nos hace pertenecer a una colectividad o sociedad. Se forma como imaginario individual, pero a partir de lo social. Va a través de
la fantasía o la imaginación” (Beuchot, 2016: 56).
Entonces podemos hablar de dos niveles de simbolización de la ciudad contemporánea: la ciudad
global y la ciudad como lugar. Y así como hay
esos dos niveles, los imaginarios operan de forma
similar, donde se tiene ese imaginario colectivo y el
imaginario individual del que nos habla Beuchot.
Los cuales presentan sentidos generales similares,
pero en su significación denotan las particularidades de la identidad de simbólica de la ciudad.
El sentido de los lugares de la ciudad, producido por lo simbólico y lo imaginario, podría
parecer que genera una tensión entre lo global
y lo local. Esto en cuanto a la interpretación del
espacio urbano por parte de los sujetos, el cual
cada vez presenta más formas urbanas comunes.
Pero por medio de los correlatos fundacionales
de la ciudad moderna, es como se mantiene esa
identidad simbólica, que interpenetra los lugares
comunes de las ciudades globales en su significación. De esta forma, se puede disminuir la tensión entre los sentidos literales y simbólicos de
lo global y local, porque: “[…] en el imaginario
hay una tensión entre los dos lados: el de la literalidad y el de la alegoricidad-simbolicidad. El de
la literalidad tiende a quitar su simbolicidad a lo
imaginario y reducirlo a signo meramente arbitrario. El signo es meramente arbitrario, es artificial,
mientras que el símbolo tiene cierta parte de naturalidad; por eso ha de conservarse (o recuperarse)
es parte natural, que es precisamente la de imagen
[…] Hay que salvaguardar esa parte de imagen
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Notas para el estudio de los correlatos de los imaginarios de la ciudad.
de las cosas representadas que tiene el símbolo,
so pena de empobrecerlo demasiado” (Beuchot,
2008: 82). Donde ese literalidad es dada por el
urbanismo operacional y las edificaciones de discursos arquitectónicos globales, como se pueden
encontrar en cualquier desarrollo urbano integral
sustentable. Lo cuales en pos de un discurso de lo
sustentable imponen una narrativa espacial ajena
a la identidad simbólica de la ciudad. Buscando
instituir un imaginario de la ciudad que se necesita. Mientras que lo alegórico y lo simbólico hace
referencia a los modos de vida propios de la
ciudad, la cual produjo, produce y producirá los
correlatos que alimentan el correlato del imaginario fundacional
y su identidad simbólica.
Lo que media esa tensión y hace asimilable los
nuevos espacios urbanos.
Hemos estado hablando de manera recurrente
los correlatos ¿pero qué se entiende por estos? En
un texto anterior (Aragón, 2017) mencionaba que
en el correlatos y la información de la urdimbre de
significaciones se encuentra oculto el imaginario,
siendo un tipo especial de comunicación, la cual
interpenetra libremente en los sistemas sociales.
De ahí que el correlato es una forma simbólica en
donde podemos encontrar elementos del imaginario. De ahí que el correlato hare una referencia
correlacional al orden de lo imaginario, pues si lo
definimos en cuanto a su acepción del diccionario
de la lengua de la Real Academia Española, un
correlato es un: “Término que corresponde a otro
en una correlación”. Que en este caso son signos
y símbolos que emanan del magma del imaginario. Por lo cual el correlato es un tipo de signatura, pues estas, para Giorgo Agamben (2010: 57):
“[…] es aquello que, habitando en las cosas, hace
que los signos mudos de la creación hablen y se
vuelvan efectivos”. Donde es justo esa capacidad
de transmitir un sentido donde podemos percibir
las representaciones del imaginario, porque: “[…]
la signatura no expresa simplemente una relación
semiótica entre un signans y un signatum; más
bien es aquello que, insistiendo en esta relación
pero sin coincidir con ella, la desplaza y disloca
en otro ámbito, y al inserta en una nueva red de
relaciones pragmáticas y hermenéuticas” (Agamben, 2010: 53-54). Siendo el espacio de esas nuevas relaciones el centro de la intersección entro lo
real-el imaginario-lo simbólico que construyen la
realidad de la que contextualiza la identidad simbólica. De tal forma que los correlatos operan en
la parte ontológica de los imaginarios.
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

Los correlatos, en cuanto al imaginario urbano, emergen de los morfógenos y se manifiestan
en la alegoría. Respecto a los primeros, Adolfo
Narváez (2015: 160) nos dice: “[...] lo imaginario, que va hacia la construcción de morfógenos
por la vía corporal, y por esta vía transmuta la
energía de lo imaginario en emoción, que aporta
su fuerza y dimensiones al proceso de simbolización, que es en donde esta energía que puede ser
descrita en sí como un único movimiento, como
una potencia unitaria, se parte en polaridades
aparentemente opuestas y paradójicamente (para
la razón) unidas indisolublemente”. Esa energía,
en el caso del correlato, es la signatura presente
en la alegoria del espacio arquitectónico, la cual
para Eloy Méndez (2017: 38) en el caso de las
representaciones de las narrativas del miedo en
la ciudad, nos dice que: “[…] es evidencia visual.
En ella la fortaleza es desagregada en los emblemas de la vida segura, en la hipótesis de que es
el código base de representación del imaginario
urbano útil para resolver las formas visuales de la
narrativa del miedo”. Son los relatos de la seguridad materializados en elementos de protección
espacial. Que es justo en la narrativa donde encontramos las principales manifestaciones de los
correlatos de los imaginarios de la ciudad, pues
producen y cimentan esa identidad simbólica que
le da su particularidad.
Cabe recordar que la ciudad es un espacio de
lugares polisémicos por sus diversas formas de
vida que ahí convergen, pues como señala LLuís
Duch (2015: 19): “[…] la ciudad, toda ciudad,
como el mismo ser humano, es una coincidentia
oppositorum, una magnitud poliglota, que puede hablar y, de hecho, habla muchos lenguajes,
los cuales, cada uno a su manera, son eficientes
y competentes para expresar un aspecto de la
realidad urbana y/o antropológica, pero que permanecen mudos, inducen al mutismo y, a veces,
pasan a ser tergiversadores de la realidad cuando
se pretende aplicarlos a un ámbito, a una faceta
de la realidad del hombre o de la ciudad que no
les corresponde”. Por lo tanto la ciudad presentara realidades diversas producto de la interacción
de distintos sujetos. El querer imponer una narrativa sobre lo que debe de ser la ciudad solamente
la falsifica. Crea espacios urbanos sin identidad
simbólica, pues la impuesta no corresponde a los
sujetos que la habita. Esto resulta interesante en el
tema de los estudios de los imaginarios de la ciudad, pues están fuertemente ligados a la realidad
103

�Aragón
urbana. Por lo que es necesario primero ubicar el
contexto de la realidad para ir hacia la profundidad simbólica en busca del sentido. Las claves
para ello están en los correlatos. Los cuales también se transforman conforme la simbolización de
la realidad lo hace, pero siempre quedan vestigios
que permiten construir su genealogía. Pues esos
correlatos evolucionan recordando siempre el origen de esa ciudad. No un origen histórico, sino
simbólico que remite a la identidad dominante de
la ciudad.

3. El correlato de los imaginarios de
Monterrey.
Al inicio se hablaba de las crisis urbanas y cómo
estas impactan en el espacio físico, social y simbólico de la ciudad, así como en la resignificación de sus imaginarios tanto urbano como de
la ciudad. Los urbanos, en los elementos físicos
materializados por las alegorías de las narrativas
del miedo (Méndez, 2017). Los de la ciudad, en
los cambios de las dinámicas cotidianas y nuevas formas de simbolización y resignificación de
lugares. Se generan nuevas narrativas gatilladas
por los acontecimiento que generan improntas en
el espacio urbano. Entrando nuevas significaciones en los correlatos del imaginario, la cuales si
son demasiado abruptas generan mutaciones en la
identidad simbólica de la ciudad. Más si esa identidad es muy antigua o se ha debilitado por las
nuevas dinámicas y vocaciones, como por ejemplo pasar de una ciudad comercial medieval a una
del turismo en la actualidad. En casos en los que
la identidad simbólica se fraguo en épocas de inicios de la modernidad, esta se mantiene como un
correlato fuerte que le da cohesión. Este el caso
de la ciudad de Monterrey, que inicia su consolidación como ciudad a finales del XIX. Donde
la consolidación como ciudad es lo que marca su
principal correlato del imaginario fundacional.
En una guía de turistas sobre México, que encontré en una cafetería hace unos años, mencionaba sobre Monterrey, más o menos lo siguiente:
“Ciudad del norte de México que puede ser puerta de entrada para quien visita por primera vez
México, lugar donde encontraras muchos centros
nocturnos y lugares de cocina internacional”. Parte del argumento se basaba en la característica de
hibridación que presenta Monterrey, pues es una
ciudad que se ha desarrollado más al estilo gringo
104

que el del centro del país, por su relativa cercanía con la frontera (240 kilómetros aproximadamente). Además que su ubicación geográfica,
hace que sus principales referentes cultural sean
los del EEUU y estados vecinos del norte, y no,
los del sur de México. Pues es una ciudad relativamente joven que se consolida en el siglo XX
por el desarrollo de la industria del acero, vidrio,
cemento y cerveza. De ahí que su imaginario fundante moderno se vincule con la industria. Es una
ciudad industrial que ha construido una identidad
simbólica ligada al esfuerzo y el trabajo como
símbolo que lo aglutina. Lo anterior dota de sentido a otra característica del espacio simbólico, en
cuanto a su relación con el patrimonio, pues en su
centro urbano, núcleo de la ciudad, se derrumbaron
los antiguos caseríos a inicios de la década de los
ochenta del siglo pasado, y sobre ello se construyó
lo que se conoce como la Macroplaza. La cual en
su extremo sur se ubica el Palacio Municipal y en
su extremo norte el Palacio de Gobierno del Estado
de Nuevo León (hoy convertido en museo).
Parte de ese imaginario dominante del trabajo
tiene sus raíces en el mito fundacional del ciudad,
porque el norte de México, se característica por
un predomino territorial de las zonas áridas. Lo
que hizo que los grupos originarios que las habitaban fueran predominantemente nómadas, aunque aquí hay que señalar que la ciudad de Monterrey presentaba un bosque de galería y matorrales
altos, pero el resto, la mayor parte de la superficie
del Nuevo León, sí predominan los ecosistemas
áridos. De ahí que el discurso en el cual se ha
construido la ciudad Monterrey se da en función
del esfuerzo y del dominio sobre la naturaleza. El
cual transmuto y resignifico en el del trabajo, con
la entrada de la industria como articuladora y estructuradora de la ciudad moderna. De ahí que se
pueda plantear la hipótesis que por medio de estos imaginarios fundantes, es como las ciudades
adquieren su identidad y les permiten simbolizar,
significar y resignificar, fenómenos que se le presentan como contingentes. Además, la forma en
la que es representado el espacio de la ciudad y
sus narrativas inherentes tiene en ese imaginario
fundante moderno. Una manifestación de símbolos específicos presentes en las etiquetas dadas a
las ciudades como industriales, turísticas, patrimoniales, del conocimiento, entre otras. Esto en
cuanto a su función contemporánea, no tanto en
su origen fundacional y creacional, sino en su
construcción de la ciudad moderna. El mito funContexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Notas para el estudio de los correlatos de los imaginarios de la ciudad.
dacional corresponde a otra forma de significación que se transforma con el tiempo y el desarrollo de las actividades dominantes de las ciudades.
Es este imaginario del trabajo el que ha dotado
de su identidad simbólica a la ciudad de Monterrey en las últimas décadas. Imaginario moderno
que podría ubicar su institución con la apertura
de la Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey
en 1900, la cual cerró sus puertas en 1986. Dos
años después de su cierre, en el terreno donde se
ubicaba, se creó el Parque Fundidora. Parque que
es detonante, de un megaproyecto urbano, que lo
une con la Macroplaza por medio el río artificial
del Paseo Santa Lucia en el 2007. Aquí se podría
ubicar la resignificación del imaginario del trabajo en uno del conocimiento. Pues justo en ese
año, la propuesta del gobierno en turno, era volver Monterrey una ciudad del conocimiento. Para
ello se invirtió en infraestructura que permitiera
lograr dicho objetivo, como son el crecimiento de
sus universidades publicas y privadas, la creación
del Parque de Investigación e Innovación Tecnológica y la organización del evento que marcaría
esa tercera refundación de ciudad: El Foro Internacional de las Culturas. Pero este imaginario no
se alcanzo a instituir, ya que fue interrumpido por
un hecho que creo una crisis de la ciudad en Monterrey. Este hecho fue una serie de acontecimientos relacionados con la lucha por la plaza entre
carteles rivales, lo cual en un principio se negaba
y se vinculada al Otro. Donde el malo, el narco,
el secuestrador, no eran la ciudad, su origen era
otros lugares como Tamaulipas o del sur de México, pero nunca de ahí. Hasta que llegaron los Zetas y reclutaron a jóvenes de barriadas populares,
lo que origino un imaginario del miedo.
El acontecimiento nefasto que instituyo este
imaginario del miedo, más que los colgados en
pasos a desnivel o los narcobloqueos de avenidas principales, fue el atentado al Casino Royal
en 2011 donde fallecieron 52 personas, la mayoría adultos mayores. Imaginario que modificó las
dinámicas urbanas de la ciudad, ante el Real de
la violencia que ya no encontraba formas de negación, pues la ciudad había dejado de ser una
de las más importantes en vida nocturna, como
era catalogada en esa guía de turistas para extranjeros. Se volvió un referente de la cruel guerra
contra el crimen organizado que desato el gobierno federal y acarreó decenas de miles muertos y
desaparecidos por todo el país. En los últimos
dos años, la ciudad poco a poco ha ido adquirienContexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

do su normalidad de años previos a esos nefastos
acontecimientos y, como toda ciudad que quiera
materializar su éxito (en este caso resiliencia ante
la violencia), se construyeron grandes obras arquitectónicas. Una de ellas en un zona deprimida
del centro de la ciudad, la segunda a las afueras
de la ciudad en una de zonas de alta plusvalía por
sus externalidades ambientales. La primera es
una edificio de 200 metros con una semiesfera
que funciona como centro de espectáculos llamado Pabellón M de Landa Arquitectos, con una
clara alegoría fálica en pleno centro urbano de la
ciudad. El otro es el desarrollo Esfera Monterrey,
donde se cuenta con un diseño de Zaha Hadid
Architects. Aquí podríamos ubicar un nuevo imaginario probablemente ligado a la resiliencia que
aún no se instituye, pero obtiene su correlato principal del imaginario fundante de la ciudad moderna que es el del trabajo y cómo por medio de
este, se ha vencido a la adversidad y el clima de
ciudad insegura creado por la guerra del crimen
organizado. Pero estos dos últimos imaginarios
son ajenos a los imaginarios de la ciudad de sus
habitantes. Corresponden a una narrativa externa
de una lógica de imposición comercial sobre la
producción del espacio urbano. No se articulan ni
reflejan la identidad simbólica de Monterrey.
Ahora bien, respectó a esto último, abordemos
un poco más el caso del Pabellón M, por su clara
alegoría que refuerza la identidad simbólica del
espacio, para ello veamos su descripción de la
Wikipedia sobre el proyecto arquitectónico. Donde se menciona lo siguiente:
[…]Actualmente el Pabellón M es un icono del
centro de Monterrey, tras ser el primer edificio
en superar los 200 metros de altura en este punto céntrico de la ciudad. En enero de 2015 fue
el edificio más alto del Área Metropolitana y del
estado de Nuevo León, meses después ocupó el
segundo lugar en altura tras ser rebasado por la
Torre KOI, en San Pedro Garza García, la cual
actualmente es la torre más alta de México; y se
espera que ocupe el 4º lugar después de la Torre 3 del Metropolitan Center (San Pedro Garza
García) y la Torre T.OP (Monterrey). En octubre
de 2015 fue inaugurado el Centro de Negocios y
la Torre, y en junio de 2016 quedó concluida la
construcción del Auditorio. El edificio esta ubicado en una de las principales avenidas de la Ciudad, la Avenida Constitución.
El edificio fue diseñado por el arquitecto
Agustín Landa Vértiz para impulsar la regenera105

�Aragón
ción del Centro, ya que en los últimos años esta
parte careció de inversión y desarrollo mobiliario. Lo notable del complejo es la Torre debido
a su altura y el Auditorio por su forma de elipse
que tiene una capacidad de hasta 4,500 personas.
El propósito del proyecto fue el desarrollo de un
complejo para albergar oficinas o negocios con
un Hotel y Centro de Convenciones para atraer
de nuevo allí nuevas de inversiones.
Antes de su construcción se esperaba que
contara con solo 182 metros de altura. Pero con
el paso del tiempo sufrió diversas modificaciones hasta llegar a los 214 metros. Antes de sus
construcción hubo diferentes proyectos entre esos
estaba la construcción de dos torres, pero luego
fue desechada y modificado al de ahora. Actualmente cuenta con 50 plantas, las primeras once
alberga el Hotel Fiesta Americana calificado con
5 estrellas, el resto son de las oficinas y en lo más
alto de la torre hay un helipuerto. Originalmente
se esperaba que la construcción de este complejo
terminara en diciembre de 2013 e iniciará operaciones en el año 2014. (Pabellón M, s.f.).
Se usa la entrada de Wikipedia, porque esta
opera como una gran fuente de imaginarios modernos, por medio de los correlatos que se observan en sus descripciones. En este caso, presenta varios correlatos del imaginario de la ciudad
moderna: grandes proyectos arquitectónicos que
dotan de una significación de progreso a las ciudades; la regeneración del entorno urbano como
consecuencia de la edificación; el aumento de la
plusvalía de la zona por esa regeneración urbana
por medio de la gentrificación de las áreas centrales de ciudades. Correlatos que se han vuelto
lugares comunes, en todas las ciudades del mundo, constituyendo la narrativa hegemónica de lo
urbano. Esos correlatos se materializan tanto en
la Ciudad Genérica como en la Ciudad Museo,
encontrando aquí sus similitudes, pero que siguen
operando bajo esa diferenciación del Otro, pues,
por lo menos en el caso de Monterrey, donde se
llevo a cabo el proyecto era una zona donde se
encontraba un mercado municipal, había tugurios
y migrantes. Es decir: un lugar del Otro.
Bien cabe preguntarse: ¿Esa es la mejor forma
de afrontar una crisis urbana como la que se vivió
en Monterrey en la peor época de los acontecimientos nefastos de la violencia? ¿Seguir borrando al otro, negándolo o volviéndolo el que trae el
mal sigue siendo la mejor apuesta para hacer y
convivir la ciudad? La respuesta no la tenemos,
106

pero sí pensar posibilidades que entender y conocer al Otro. Pues por medio del interpretar al Otro
es como la ciudad real podrá volverse un símbolo
que aglutine e invite al dialogo multicultural comprendiendo su individualidad en un sentido ético
de una ciudad ideal, que genere una identidad
simbólica que incluya, aunque el sentido siniestro
de la ciudad siempre fue lo contrario. Y en el caso
de la ciudad de Monterrey, los grandes proyectos
urbanos siguen siendo una de forma de expulsión
de la parte negada de la ciudad. Prueba de ello
es el discurso que se ha generado con el proyecto que busca conectar a uno de los municipios
mas ricos de México con la capital del Estado así
como construir una enorme cruz dentro del llamado Distrito Independencia. Conexión por medio
de una enorme vialidad que atravesaría gran parte
de una de las colonias fundacionales del Monterrey moderno: la colonia Independencia. Colonia
de origen migrante con más de 100 años de antigüedad y que es de los pocos barrios viejos que
perduran y resisten al avance de los megraproyectos urbanos que desplazan a los barrios como
lo fue el Distrito Tec. Curiosamente el correlato
del trabajo es lo que estructura el imaginario de la
ciudad de Monterrey, pero a su vez desplaza a sus
barrios obreros que fueron pieza fundamental en
la consolidación de la ciudad y donde se ubica el
núcleo de la identidad simbólica de la ciudad.

4. Conclusión.
Este recorrido general sobre Monterrey, adquiere sentido porque al escribir sobre la ciudad
siempre se tiene el tipo ideal de una. Que principalmente se construye desde la ciudad donde uno
ha vivido la mayor parte del tiempo y, a la cual,
se le agregan elementos de otras en las que se
ha vivido temporalmente o visitado física o simbólicamente por la literatura o el cine. Es a partir de esta encrucijada de dos formas simbólicas:
la real-vivida y la simbólica-imaginaria como se
construye esa ciudad metafórica que es el núcleo
central de los estudios de los imaginarios de la
ciudad. Al vincular la ciudad con lo simbólico,
esta refiere y dota de sentido a las distintas realidades que ahí convergen resaltando su identidad
simbólica. Con lo que podemos obtener elementos
importantes para el estudio de sus formas de vida
e imaginarios por medio de la identificación de
sus correlatos. De tal forma que en la construcción
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Notas para el estudio de los correlatos de los imaginarios de la ciudad.
simbólica de la ciudad entran en juego el sonido, el
lenguaje y las imágenes, los cuales acoplan la comunicación del imaginario de la ciudad por medio
de sus significaciones que producen sus narrativas.
Cabe bien poner atención a lo dicho por Olivier Mongin (2006:25), pues para él: “La nueva
cultura urbana no puede ser solamente patrimonial, artística, arquitectónica; exige que el espacio adquiera una forma política y encuentre una
coherencia que le permita defenderse de la desintegración de lo urbano”. De ahí la importancia de
reencontrar la identidad simbólica de cada ciudad
por medio de la interpretación de los correlatos
de su imaginario fundante, en el cual se presentan
los elementos simbólicos que la congregan y dotan de sentido. Además de que permite proteger
los lugares de la forma perversa del urbanismo
que busca generar lugares comunes en todas las
ciudades, lo cuales son carentes de una identidad
simbólica, generando ese espacio basura de la
ciudad genérica, del cual nos habla Rem Koolhass (2014: 75-76), que es: “[…] un ámbito de
orden fingido y simulado, un reino de transformación morfológica. Su configuración especifica es
tan fortuita como la geometría del copo de nieve.
Los trazados implican una repetición o, en última
instancia, unas reglas descifrables; el “espacio
basura” está más allá de la medida, más allá del
código. Como no puede captarse, el “espacio basura” no puede recordarse [también] no pretende
crear perfección, solo interés. Sus geometrías no
son imaginables sino solo realizables”. Y es justo
esta descripción del espacio basura la que mejor
representa esos grandes proyectos postcrisis urbana que ocurren en Monterrey. Proyectos que
no generan lugares, que no se insertan en el código de la identidad simbólica, mucho menos en
el imaginario de la ciudad. Tan solo materializan
un imaginario urbano global ligado a la puesta en
valor comercial del suelo urbano.
De tal forma, ya para concluir, es importante
ubicar los correlatos de los imaginarios de la ciudad, porque ellos nos dan los principales símbolos
con los cuales se dota de sentido al espacio urbano por parte de tus habitantes. Aunque se quieran
imponer nuevas signos urbanos para simbolizar
al espacio, estos al carecer de un vínculo con el
imaginario de ciudad, tan solo generaran espacios
basura. Cabe recordar que lo que permiten que se
sobrelleven las crisis urbanas es la identidad simbólica de la ciudad. El querer sacar ventaja de esas
crisis tan solo se inserta en una lógica de los flujos
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

que destruye los lugares. La ciudad es un fenómeno
social que evoluciona y transmuta conforme la sociedad lo hace, pero siempre esta latente el imaginario que lo detona y significa como un lugar para su
gente. Frente a la urbe de los políticos y desarrolladores se encuentra la ciudad con toda su riqueza de
símbolos, imaginarios y formas de vida. Todos ellos
compartidos por medio de sus correlatos.

5. Referencias bibliográficas.
Agamben, G. (2010). Signatura rerum. Sobre el
método. España, Anagrama.
Aragón, M. (2017). El imaginario de lo sustentable como resonancia del sistema social moderno.
Utopía y Praxis Latinoamericana 22(76)
Beuchot, M. (2007). Hermenéutica, analogía,
símbolo, mito y filosofía. México, UNAM
Beuchot, M. (2008). “Imaginario social y hermenéutica analógica”. En: Las posibilidades de lo imaginario. Barcelona, Ediciones del Serbal. 81-93 pp.
Beuchot, M. (2016). Hechos e interpretaciones.
Hacia una hermenéutica analógica. México, FCE.
Castells, M. (1981). Crisis urbana y cambio social. México, Siglo XXI.
Castells, M. (2004). Ciudades europeas, la sociedad de la información y la economía global. Archipiélago No. 62
Duch, Ll. (2015). Antropología de la ciudad. España, Herder.
Hénaff, M. (2014). La ciudad que viene. Chile, LOM
Koolhass, R. (2014). Acerca de la ciudad. España, Gustavo y Gili.
Méndez, E. (2017). Narrar la ciudad. México,
BUAP/Ediciones Lirio.
Mogin, O. (2006). La condición urbana. Argentina, Paidós.
Narváez, A. (2015). Lo imaginario y sus morfógenos. México, Tilde/UANL.
Pabellón M (Sin fecha). En Wikipedia. Recuperado el 15 de junio de 2018 de: https://es.wikipedia.
org/wiki/Pabellón_M
Rasmussen, S. (2014). Ciudades y edificios.
Descritos con dibujos y palabras. España,
Editorial Reverté.
Sudjic, D. (2017). El lenguaje de las ciudades.
España, Ariel.
Trías, E. (2005). La política y su sombra. España,
Anagrama.

107

�A theoretical and methodological essay on the concept
of vulnerability.
Un ensayo teórico y metodológico sobre el concepto de vulnerabilidad.
Recibido: enero/2018
Aceptado: agosto/2018

Antonio Palacios García1
Pablo Mateos2
Carmen Hidalgo Giralt3

Abstract

Resumen

This paper presents a bibliographical review on
the concept and methods of identifying vulnerability in urban areas. From systematic bibliographic
searches, the main concepts that orbit around vulnerability are defined, as well as their concretion
around the most disadvantaged groups or groups
such as women, children, the elderly or immigrants. Subsequently, the causes that are usually
presented to explain the phenomenon and its different variants or typologies, environmental, social,
economic, residential or subjective, are analyzed.
In addition, it also outlines the main methods that,
from variables and indices, have been formulated to try to measure and visualize socio-spatial
inequalities in a multidimensional way. Finally,
geodemographic analysis is presented as another
approach to the analysis of socio-spatial differentiation from Sociology and Urban geography.

Este trabajo presenta una revisión bibliográfica
sobre el concepto y los métodos de identificación de la vulnerabilidad en ámbitos urbanos. A
partir de búsquedas bibliográficas sistemáticas se
definen los principales conceptos que orbitan en
torno a la vulnerabilidad, así como de su concreción en torno a los grupos o colectivos más desfavorecidos como mujeres, niños, ancianos o inmigrantes. Posteriormente se analizan las causas
que habitualmente se han planteado para explicar
el fenómeno y sus diferentes variantes o tipologías, ambiental, social, económica, residencial o
subjetiva. Además, también se esbozan los principales métodos que, a partir de variables e índices,
se han formulado para tratar de medir y visualizar las desigualdades socio-espaciales de manera
multidimensional. Finalmente, se presenta el análisis geodemográfico como otro acercamiento al
análisis de la diferenciación socio-espacial desde
la Sociología y la Geografía urbana.

Keywords:

Vulnerability; Social vulnerability; Social vulnerability index.

Palabras Clave:

Vulnerabilidad; Vulnerabilidad social; Índice de
vulnerabilidad social.

1

Departamento de Geografía de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), España. Doctor en geografía antonio.palacios@uam.es
Pablo Mateos. Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), México. Doctor en Geografía por
la University of London. pmateos@ciesas.edu.mx
3
Carmen Hidalgo. Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA), España. Doctora en Geografía por la Universidad Autónoma de
Madrid. mariacarmen.hidalgo@udima.es
2

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

109

�Palacios García, Mateos, Hidalgo Giralt

1. Introduction.
Within the field of social sciences, research into
urban inequalities goes back several centuries.
Geographic, sociological and economic studies
have inquired into urban segregation and its different dimensions, along social, economic, educational and racial lines. The majority of these contributions depart from the idea that there
exist differences in the social composition of the
population, but that these do not presuppose an
element of variation in regards to the impacts generated by environmental decline or economic
inequalities. Still, in the last decades a different
focus on studies about socio-spatial differentiation in cities seems to have gained importance.
Since the 1980s up until today, new avenues have
opened up that accentuate how differences in social composition and spatial distribution of populations may be reflected in unequal behaviors
towards environmental and social issues.
Consequentially, scientific literature has produced new concepts such as environmental justice,
social disadvantagement or social vulnerability,
which focus precisely on how unequally distributed populations with differing socio-economic
characteristics have been unequally affected by
environmental, economic and social changes. In
other words, there is greater recognition of the heterogeneity of populations in relation to the impact
of environmental change, as well as in relation to
social, urban, economic and demographic issues.
While concepts such as exclusion and poverty
are both considered vulnerabilities, it is important
to differentiate between the two, even though at
times they might reinforce one another. The idea
of vulnerability itself is much broader and affects
a potentially much larger part of the population
(Morrone et al., 2011). In economic terms the
poor are evidently more vulnerable, but the fact
that we speak here of dynamic concepts does not
imply that they are always necessarily related to
one another. As such, this paper places emphasis
on the social aspect of vulnerability, which is centered on the dynamics of socio-spatial structures
and processes, and how these affect disadvantaged individuals and groups in their daily lives
(Sánchez and Egea, 2011). As the previous report
about human development recognizes, human vulnerability is by no means a new issue; however, it
has become more palpable in recent decades as a
110

result of physical factors such as climate change
and human factors such as financial instability. In
fact, since 2008 there has been a growth deceleration of the Human Development Index (UN) and
its three components in most world regions.
This paper presents a bibliographic review
of the concept and measurement of vulnerability towards environmental and social dangers in
urban contexts. Departing from theoretical and
empirical approximations selected from existing literature, this paper will define the concept
and causes at the root of vulnerability in order to
sketch the main variables and indicators used to
measure and visualize socio-spatial indicators in
a multidimensional way.

2. Objective and methodology.
The main objective of this work is to present a
bibliographic review about the concept and methodology to identify vulnerability in urban areas.
For the purpose of this study, this paper has relied
on systematic bibliographic searches in the field
of vulnerability. It has drawn upon the most relevant academic databases (ISI Web of Knowledge, Google Scholar and Dialnet), chronologically
scanning and organizing works starting from the
year 2000 until nowadays. The analysis has focused on those works that either are of a theoretical
nature and as such were useful in the discussion of
the past and current evolution, or that present a spatial analysis of vulnerability disaggregated at the intra-urban and intra-regional level, and as such are at
the basis of future development of indicators.

3. About the concept.
Vulnerability in and of itself is a multidimensional and multifaceted concept (Alguacil et al.,
2014; Mateos, 2013) for which there exists no
consensual definition or measurement (Sánchez
and Egea, 2011). From a purely etymological
perspective the term eludes physical, economic,
political or social susceptibility, the possibility
of a population being affected by an external and
destabilizing (human or natural) issue or phenomenon (Cardona, 2003), which in the case of
being left unmediated could escalate in more critical situations of disadvantagement, poverty or
exclusion. The latter part of this definition could
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�A theoretical and methodological essay on the concept of vulnerability.
well be supported by the increase of threats and
risks, or by the debilitation of mechanisms that
tackle these (Alguacil et al., 2014). From another
perspective, the term also refers to the “incapacity of individuals, organizations and societies to
bear the adverse impacts derived from exposure
to multiple stressors” (Warner, 2007:14). Decidedly, the exposure to risks of varying nature, the
mechanisms and resources used to confront them
(Morrone et al., 2011; CEPAL, 2002), as well as
the capacity of society to respond and adapt to
them (Coy, 2010) are all linked. In addition, as
other authors (Sánchez and Egea, 2011) have already pointed out, vulnerability can also be understood as a negative state in the case of being
incapacitated or as a state of empowerment in the
case of a capacity to confront risks. It is evident
that this has an enormous influence on implemented social strategies and policies.
This being said, it is important to keep in
mind that analyzing social inequalities in whichever possible context inevitably alludes to
personal issues related to the individuals living
there. In other words, vulnerability, just like any
other phenomenon of this nature, has a clear social component; that is to say, it does not affect
all populations -be they individuals, households,
groups or societies- the same, but it is an internal
factor corresponding to the susceptibility or predisposition to suffer harm (Cardona, 2003). More
precisely, vulnerability is exactly the incapacity
or difficulty that individuals or groups experience
facing a threat or risk, as well as the potential inability to recover from them (Egea et al., 2009). As
professor Ricardo Méndez (2015:11) points out,
vulnerability is also a social construct that may
be conditioned by ideologies (such as neoliberalism), and which may increase the susceptibility of certain localized groups who have a harder
time confronting difficult situations.
Due to the aforementioned lack of consensus,
there are a significant number of additional works
that attempt to define the term and cite the causes
of vulnerability from a variety of perspectives. In
this sense, Cutter et al. (2003) suggest that vulnerability helps to identify the presence or absence
of certain characteristics of communities or individuals that make them capable of preventing,
responding to, or recovering from environmental
dangers. It determines the impact and potential
losses of such dangers in a concrete community
(Kuhlicke et al.,2011).
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

Echoing this, Eakin y Luers (2006) combine
various definitions of vulnerability and propose
that the term really comprises three factors: first,
the exposure to risk or the vulnerability of a population towards environmental risks; second, the
sensitivity of a system to stress. In the words of
Alguacil (2006), this would be the perception of
insecurity and fear of a decrease in social mobility or a concrete worsening of the living circumstances of a population. And, finally, the capacity
or ability of such a system to withstand or absorb
(or to respond to or confront) the impact of those stressors. This is what some authors, departing
from the literature on ecology, define as resiliency
or the capacity for resistance. Or, ultimately, the
ability of a community to respond to, confront,
recover from or adapt to certain dangers (Cutter
et al., 2003). This capacity to adapt can be improved or complicated depending on the environment and strategies, which should not necessarily
be read as mere acquiescence, but more so as a
capacity to understand the new context and act
accordingly (Méndez, 2015). It also addresses a
question that could be seen from the individual
as well as the collective perspective, given that,
in essence, resiliency “tries to guarantee that the
State, the community and global institutions work
towards empowering and protecting the people”
(PNUD, 2014:5). The latter would explain the
existence of prejudices against certain groups of
the population, especially minorities.
According to Sherrieb et al. (2010), this capacity would vary in function of the level of economic development, the strengthening of social
capital, tangible information and communication
(for example, legislation) as well as intangible
(traditions) and, lastly, the ability or individual
and collective aptitude across established social
networks. Hence, the unequal response on behalf
of more or less homogenous communities in the
face of similar environmental or social dangers
or disasters. Furthermore, in relation to resiliency, Gauto (2010:241) points out the importance
of it not just a being matter of confronting threats,
but also of the capacity to overcome them and
come out stronger. This is what the literature calls
“assets.” For the OECD members, Morrone et al.
(2011) groups assets into four categories: economic
capital (the total financial and fixed capital, such as
homes, savings accounts, insurance, housing, investments, etc.); human capital (level of education
and skills applicable to the labor market, health,
111

�Palacios García, Mateos, Hidalgo Giralt
personal traits such as adaptability or perseverance); social capital (at the family or individual level
these would be the social networks or personal relationships); and collective or public assets, which
refer to the social support mechanisms and public
services, such as public health services, education,
housing or unemployment benefits.
No less certain, as Mateos (2013) points out
based on previous social and economic studies,
is that social vulnerability is not a phenomenon
that comes about suddenly: it is a dynamic process that is influenced by diverse factors such as
the unequal distribution of resources, the action
or inaction of individuals, or historic patterns of
social domination or marginalization. In fact, the
most persistent and recurring kind of vulnerability, in addition to revealing the shortcomings of
public policy and its institutions, stems from long
traditions of historic exclusion, cultural practice
and social norms. Understood as such, it would
be interesting to focus on the fragility of individuals (Bertoux y González, 2015) in more sensitive or vulnerable groups (Thomas, 2013:80),
which could be even more telling if possible.
So whom are we talking about? Morrone et al.
(2011) suggest in their study that the vulnerable
are those who are in need of the so-called assets
necessary to confront negative events (a decrease
of income, unemployment or sickness). This implies that we are all vulnerable to a certain degree
-a fact that is often overlooked- depending on our
own limitations and given that, we find ourselves
susceptible a diversity of risks throughout our life
(Sánchez et al., 2012:57). Regardless, the United
Nations outlines three major types of vulnerable groups. First, there are the poor and socially
excluded, informal workers, who are especially
vulnerable to economic and health crises. Second,
they consider women (due to their often unfavorable position in many developing societies and
countries, as Coy (2010) argues), migrants, disabled persons, minorities and youths. These groups
are particularly vulnerable to natural and social disasters, as a result of their geographic location, position within society, or stage in life. Lastly, there
are entire communities and regions in the midst of
conflict or civil unrest whose situation is worsened
as the result of social disintegration, unresponsive
institutions or ineffective government.
The second group also comprises children
and seniors, given that they face additional difficulties to escape or confront certain risks and,
112

as a result, suffer greater consequences such an
increased health risks due to exposure to contaminants. These two particular groups have been
the focus of a number of interesting studies, such
as these by Bello (2013) about senior citizens in
Havana, Cuba, or by Sánchez (2009) about the
aging of the population in Granada. Along the
same lines there is the sizeable study about social
vulnerability by Sánchez and Egea (2011), which
also focus on the causes and consequences of
old-age vulnerability. Significantly, fewer works
have been dedicated to the study of exclusively
children. Among the notable ones are those by a
group of scholars at the Pontifical University of
Comillas, headed by professor Lázaro (Lázaro,
2014; Lázaro and Mora, 2012). Almost all of the
works analyzed refer to the problems stemming
from early exposure to risk, such as children who
grew up in poverty, and which are associated with
a higher probability of future problems (Young,
2014), be it less apparent in the case of the most
developed countries (Wachs and Rahman, 2013).

4. About the cases.
But what is behind vulnerability? And what causes and factors play into it? The range of definitions discussed earlier equally reveals the variety
of causes that might underlie the concept. In order
to understand such a complex phenomenon, it is
necessary to consult studies that inquire into the
causes that generate vulnerability. This, in turn,
may strengthen the ability of individuals to confront and recover from environmental and social
impacts (Mateos, 2013), keeping in mind that
situation of conditions of individuals and households must be interpreted within the proper context and chronological development (Holand and
Lujala, 2013; Coy, 2010). To be precise, vulnerability is a phenomenon that changes over the course of one’s life, as is apparent when considering
certain groups such as children, youngsters, or the
elderly, who are faced with particular threats that
require specific responses either in the early stages
of life or at the retirement (PNUD, 2014).
Adhering to the issues discussed earlier, vulnerability is intimately linked to risks and threats,
which would be considered the origins of the cause, and which do not tend to be perceived until
the effects are manifested. From the literature,
emerge two different hazard typologies: those haContexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�A theoretical and methodological essay on the concept of vulnerability.
zards of a natural character and those of a human
character. The first can be considered to be of a
strictly environmental nature, while the second
are related more closely to the social sciences and
are thus considered to be of a social nature. The
social hazards are less well defined and would be
linked more closely to specific populations that
are more sensitive to its impacts; they can be divided into two types (Egea et al., 2008). First,
there are urban risks or threats, such as insufficient accessibility, speculative market pressures,
deterioration of the built environment, or the
disappearance of landmarks due to large infrastructural interventions. Second, cities are faced
with risks and threats of a social nature as well,
such as social restructuring, criminal activity,
migratory populations, insufficient institutional
intervention, changing socioeconomic composition, housing inadequacies, the composition of
households, the lack of opportunity, or even the
perception of space. In relationship to the latter,
Sánchez et al. (2012) even suggest that in many
cases, social risks are related to the social impacts
created by threat from a natural perspective, leaving aside the risks that are derived from strictly
economic and social characteristics of the population, as well as existing inequalities.
Related to this point, it is also necessary to
consider the importance of the historical, political and social context. For example, the different
degrees of severity of the current metropolitan
crisis in Spain are the result of vulnerability generated by its prior trajectory (Méndez, 2015).
In addition, it is also necessary to consider other
aspects such as the frequency, intensity, and degree of exposure of a group to the phenomenon
in question. There is some consensus in the literature as to the most significant factors of social
vulnerability. These would be the lack of access
to financial, labor and knowledge resources, the
disintegration of support mechanisms (public or
family-bases), crime, poor health, the specific
characteristics of vulnerable demographic groups
(gender, age, level of education, ethnicity, etc.),
the low quality of housing, shortages in resources
and equipment, inequities embedded within the
system itself, as well as the low level of social capital. In relation to this, Couch and Coles (2011)
argue that environmental hazards such as natural
disasters or extreme weather exert a strong pressure, generating a “culture of distress”, internal
communal conflict and interference of external
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

government agencies that ultimately undermine
the capacity of residents to respond.
All these causes confirm the diverse nature
of risks, which explains why human vulnerability might be studied from so many different
perspectives: each with its own focus, definition
and methodology depending on the nature of the
risk (Morrone et al., 2011:6). As a result, different types of vulnerability, attributed to a variety
of causes, have been derived. In particular, there
are three common classifications of vulnerability:
social or social-demographic; economic or socio-economic; and environmental or biophysical.
In the latter category, numerous contributions since the 1980s have focused on natural disasters and
resulting food shortages, as has been reviewed in
the work of Campos-Vargas et al. (2015) as well,which interestingly employs the term socionatural risks to denote the duality of vulnerability
with natural origins yet social effects. Hence why
in many cases social vulnerability in the face of
natural disaster (Thomas, 2013), in a broader sense, is used to describe all the factors that determine the outcome of a natural disaster (Brooks,
2003). Following this logic, Ruiz (2012:18) departs from an analysis of diverse definitions and
suggests three principal focuses from an environmental perspective. On one level, vulnerability is
interpreted as the exposure to natural hazards. On
another, it is understood as a physical characteristic of the landscape, dependent on the type of risk
or hazard. And, lastly, it can also be conceived as
a social component. In addition, other contributions, focused on environmental risks such as sea
level rise, air pollution, soil erosion or the loss of
biodiversity have followed. Currently, scholarship
has focused increasingly on this hazards associated with climate change as well, which contribute
to an increase in vulnerability. Related to the increased natural threats are numerous studies that,
among others, have cited the Intergovernmental
Panel on Climate Change (IPCC, 2011), which
dedicates significant resources to the study of vulnerability and has been the germinator of a specific group of scholars that study its impacts. Even
though the work by Brooks (2003) has been the
main reference in terms of the risks and adaptive
strategies related to climate change, other authors
such as Denton (2002) and Lampis (2013) have
contributed to the discourse as well from a theoretical perspective, while authors such as Bertoux
and González (2015), Córdova and Romo (2015),
113

�Palacios García, Mateos, Hidalgo Giralt
Adger (1999) or Huang et al. (2005) have contributed from an applied perspective, respectively
focused on the metropolitan area of Guadalajara,
Mexico, the Mexican State of Coahuila, the Vietnamese coast, and Western Canada.
Domínguez et al. (2009) indicate that social
or socio-demographic vulnerability is typical of
urban areas whose inhabitants are at a disadvantage in terms of labor or access to goods and services. In the same vein, Sánchez and Egea (2011)
point out that this is linked to certain variables
that allow the identification of groups vulnerable
to certain risks, such as aging of the population;
declining birth rates and fertility; labor incorporation of women or family changes, which could
add to the complexity of household structures and
present a greater degree of vulnerability to the
weakening of social and family support networks; and the arrival of foreign immigrants, which
could lead to social exclusion and marginalization (Alguacil et al., 2014). In line with the above,
Warner (2007) argues that this modality of vulnerability is generated from the interaction of social
forces, capable of reducing or solving it through
interventions and multiple stress factors that, if
maintained, will reinforce it. Although Brooks
(2003) specifically refers to risks linked to climate change, he argues that the nature of social vulnerability will depend on the very nature of the
hazard to which the space or group in question
is exposed. And, even though social vulnerability
does not depend on the intensity of the natural
risk per se, certain properties or characteristics
do contribute to higher vulnerability. This is precisely what differentiates this modality of social
vulnerability from biophysics, which is indeed a
function of the frequency and severity, a function
of the probability of occurrence of a certain type of
risk. In any case, the intense relationship between
the two types of vulnerability raised so far seems
evident. Hence, some authors incorporate the concept of socio-environmental vulnerability (Moreno
et al., 2016), to refer to the vulnerability of certain
population groups to environmental conditions.
For its purposes, the United Nations narrowly
interprets economic or socio-economic vulnerability as having a low and irregular income, and
uses it to characterize the least developed countries with a low level of human development and
a high rate of structural economic vulnerability.
This modality of vulnerability is analyzed by Coy
(2010) for the case of the Latin American coun114

tries in recent years. The results show an intense
relationship with the incorporation of the area
into global economic circuits, the turbulence of
the international market, the continuous lack of
distribution of wealth, and the application of neoliberal policies. All of this has led to a growing
vulnerability of large, marginalized sections of
society, characterized by growing precariousness of living standards, in rural and especially
in urban areas. This being the case, it is important
to understand that vulnerability as not unique to
developing countries. Nothing is further from the
truth. As the United Nations acknowledges, the
slow recovery following the global economic crisis
in some developed economies is causing unacceptable levels of insecurity and vulnerability among
populations, marked by high unemployment, low
levels of education, decrease of disposable income
and a reduction of the social safety net.
Morrone et al. (2011) argue that although the
ownership of economic assets (money, savings,
housing, etc.) is not sufficient to avoid vulnerability, those who do own assets are better positioned
than those who do not any at the time of experiencing threats in the future. In short, economic
vulnerability would be the sum of limited income
and economic assets that, depending on their level, will determine the intensity of one’s vulnerability. However, it is also necessary to emphasize
the importance of market insecurities (e.g. work)
and exposure to risk (unemployment for example). For their analysis, indicators that include information on the availability or lack of household
assets as well as the subjective perception of one’s
own financial situation should be considered. Something that obviously is not always possible.
While Alguacil et al. (2014) argue in their
conceptual and methodological review of vulnerability that vulnerability derives from social
exclusion and residential exclusion, which feed
one another and tend to be spatially concentrated through the effects of segregation, they add
two additional types of vulnerability. First, thesubjective, which is related to the perception of
the risk that each individual has as a resident of
a social space, and, second, theresidential, which
relates to deficiencies, seniority and shortcomings
of not only housing, but of the built environment
as well4. Given the important role of the built environment in the human condition itself, as well
as the consideration of housing as a determining
factor of social vulnerability, it is necessary to
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�A theoretical and methodological essay on the concept of vulnerability.
unpack this concept a little further. Undoubtedly,
a degraded habitat, both the dwelling itself as well
as the neighborhood, reveals structural deficiencies that can lead to feelings of vulnerability and
exclusion. Especially in the case of substandard
housing, these values could reach extreme limits.
In fact, as Shrestha et al. (2016) confirm, studies
have shown that residential deprivation is one of
the critical links between social structural factors
and health-related environmental inequalities,
in some cases even with serious illnesses such
as cancer (Morello and Jesdale, 2006). However, beyond these premises, this paper raises two
additional issues. First, there is significant difficulty obtaining relevant statistical information,
especially in relation to the urban environment.
Hence, there is a need for qualitative methodologies such as fieldwork. Second, it is necessary
to incorporate socio-economic variables, such as
unemployment or income level, to the analysis of
residential vulnerability. In fact, the most appropriate classification, as seen in other typologies,
would be socio-residential vulnerability.
Subjective vulnerability, more precisely,
is defined by a plethora of physical, social and
psycho-emotional factors that vary considerably
from one population to another. The way in which
threats are internalized is as important a factor as
the objective or measured value of that threat. In
this sense, Couch and Coles (2011) argue that
the stress factors associated with environmental
hazards of a human nature are uncertainty about
the impact on one’s health, insecurity generated
in relation to housing and employment, social
stigma, and media-related and cultural pressures.
It is evident then that the perception of the risk
also depends on the robustness of society and its
expectations to confront the situation. Therefore,
this perception is unequal among populations that
share many similarities in their socio-demographic characteristics (Mateos, 2013).
In their contribution, Guezo and Verrhiest
(2006) speak of two types of vulnerability: the
territorial type, which depends on the geographical characteristics of space and the level of public protection; and the social type, which relates
to capacity for collective (and individual) action
when facing a catastrophic event. In a study on

territorial vulnerability on the island of Mallorca
(Spain), Ruiz (2012) combines the two previous
typologies, suggesting that vulnerability is a multifactorial attribute in which geographical factors
converge, that is, locational, territorial elements
and social issues related to the population and
their capacity to deal with a disaster (social vulnerability). Although there is no direct correlation
between the place of residence and social behavior
or quality of life, some research such as that of
Kennet and Forrest (2006) identifies everyday living space as a key place for access to new opportunities and a diversity of relationships. In short,
vulnerability is thus a relative, contextual, and
perceptive issue that also incorporates a markedly
territorial perspective (Alguacil et al., 2014).

5. About the method.
Now that the central concept of vulnerability
has been elaborated on, it is necessary to look at
how it is actually measured. In this sense, it is
important to focus on, for example, the statistical
variables. Which variables have been most commonly used? What quantitative indicators have
been constructed and/or used? In order to answer
these questions from a variety of perspectives,
this paper will depart from the numerous attempts
made in the last decades. There is no doubt as to
the growing interest in these questions, after all,
US state agencies have for long been interested
in the use of social vulnerability indicators for
the purpose of risk mitigation in planning processes. Similarly, the United Nations entitled its
latest development report "Sustaining Human
Progress: Reducing Vulnerabilities and Building
Resilience." These examples both agree that there remains significant disagreement regarding the
justification of quantitative indicators used for
measurement, quantification and/or representation (Tate, 2013:528).
As has been pointed out, numerous attempts
have been made in recent years to develop indicators and measures for social vulnerability. In
the majority of the literature, definitions and causes are first conceptualized, after which they are
linked to statistical variables and reduced based

4

Based on previous studies, Holand et al. (2011) propose a built-environment vulnerability index (BEVI), which was applied in 2006 to a
set of Norwegian municipalities and uses housing variables (seniority and density) and infrastructures (roads or pipelines).

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

115

�Palacios García, Mateos, Hidalgo Giralt
on indices (Holand and Lujala, 2013:313). Most
of them analyze inequalities through variables
and dimensions of socio-demographic conditions
(age, race, sex, country of birth, education, occupation, etc.), economic status (social status, income, etc.), or of other characteristics (housing, provisions, social networks, security, etc.) referenced
almost always at the individual or household level. In this sense, Morrone et al. (2011) develop
a methodological proposal for the measurement
of vulnerability based on the four variables mentioned above, and 11 unique indicators such as
the proportion of people who do not have direct
contact with their friends or family members, or
the proportion of people excluded from two or
more essential services. Linking all of the above,
Mateos (2013) analyzes 22 scientific publications
and shows that most of the variables used can be
grouped into only eight categories: demography,
identity, economic capital, human capital, social
capital, material conditions, urban environment,
and, finally, governance.
In this sense, when measuring social vulnerability to environmental risks, most of the studies
opt for methodologies that transform and combine
these variables, constructing indices of socioeconomic status or social vulnerability. Despite their
intended objectivity, Lixin et al. (2014) point
out that they remain qualitative methods and,
therefore, constitute subjective valuations that
are not exportable between countries. The next
step would thus be to use quantitative methods
in the evaluation of the obtained results, thereby
achieving more accuracy. Even so, these indices
help to simplify the multidimensional complexity of
the phenomenon by means of a metric value (Tate,
2013:527) on the one hand, and applied and mapped
Geographic Information Systems in varied urban
scopes and at different scales on the other. This is
what the "hazards of place model" encapsulates.
Thus, in the international literature one of the
main referents is the Social Vulnerability to Environmental Hazard Index (SoVI) by Cutter et al.
(2003), applied in the United States. For their elaboration, the authors use up to 42 different census variables (with 1990 data), which are reduced
to 11 through a principal components analysis.
The method allows quantifying the vulnerability and establishing different levels of intensity.
This article highlights the importance of income
level as a key factor, explaining 12.4% of the variance, but also of age (accounting for 11.9% of
116

the variance), especially in the youngersegment
(less than 5 years) and advanced segment of the
population (over 65). Due to its importance, this
index has been used in different countries. For
example, Holand and Lujala (2013) applied it (a
SoVI Replica) to the 431 Norwegian municipalities in 2006 and concluded that the importance of
context is not to be underestimated. In fact, using
an adapted replica of the mentioned index (SoVI
Adapted), they observe significant differences in
several localities and in the dataset. In doing so,
the replicated index accounts for only 19% of the
variance. Hence why they propose a necessary
conceptual, technical and geographic adaptation
of the index. The same conclusions are found in
the work of Lixin et al. (2014), which applies
the SoVI to 323 Chinese cities from 12 social
variables such as gender, age, educational level,
family structure, immigrants, economic status or
employment. The results show a concentration of
vulnerability in the western half of the country,
coinciding with the most disadvantaged provinces characterized by aridity, depopulation, backwardness and poverty.
In the same way, the relationship between
the environmental and the social is present in
many works. The abundance of literature, which,
through synthetic indicators, general indicators
of social disadvantage, or indexes created ad
hoc, addresses this, demonstrates this fact. This
is the case for the Integrated Environmental and
Social Vulnerability Index (IESVI) by Shrestha
et al. (2016). The aim of this work is to identify
"hotspots" of groups and vulnerable areas with
accumulated burdens such as air quality (PM10
and NO2) or noise pollution, and areas with environmental benefits such as accessibility to green
areas, along with social vulnerability (represented
in young people, elderly, migrants or recipients
of subsidies) in the city of Dortmund, Germany.
The results suggest that spatial information of
multiple burdens and benefits, combined with
information on small-scale social vulnerability,
provides a strong tool for identifying areas of the
population with a higher level of vulnerability
and that suffer from lower environmental quality.
However, there remains only a limited degree of
inequality with respect to social vulnerability for
single and multiple environmental burdens and
benefits in Dortmund, Germany.
In the same fashion, the RECORD Cohort
Study by Havard (2011) looks at residential exContexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�A theoretical and methodological essay on the concept of vulnerability.
posure to traffic noise in Paris, and, paradoxically, concludes that the populations of the most
disadvantaged districts of Paris (taking as selection criterion the spatial distribution of educational levels, the mean value of dwellings, and the
proportion of foreigners), are the ones that suffer
the least. Other studies include the application of
Mitchell and Norman’s (2012) poverty indices for
England in the period 1960-2007 and Wheeler's
(2004) environmental indices in England and Wales, which also reveal environmental discrepancies when relating environmental factors to social
inequality. Finally, the application of the New
Zealand Multiple Environmental Deprivation
Index by Pearce et al. (2011) also concludes
that environmental quality is negatively related
to the health of the inhabitants of the most disadvantaged areas or districts.
Another example along the same lines is Collins et al. (2009) integrated risk map, which is
the result of a proposal to measure social vulnerability in the Mexican city of Juárez and the American city of El Paso. The basic premise includes
four basic elements: institutional capacity, socioeconomic status, access to resources, and, finally,
demographic structure and dynamics. In the latter
case, children and the elderly along with other dependent or non-dependent groups (ethnic minorities, women, the elderly or sick), are two of the variables used for their obvious link to vulnerability.
Furthermore, Andrey and Jones (2008) conducted a study of Greater Vancouver (Canada),
using youths (under 19 years of age) and the
elderly (over 65 years) as two of the 19 significant variables, demonstrating the applicability of
this method for identifying the multidimensional
structure of social disadvantagedness. These authors depart from the fact that groups of variables
with similar patterns are identified as fundamental elements (main components), which, in turn,
make it possible to reveal the unequal distribution
of social vulnerability in the face of environmental and social threats.
By adapting the environmental justice measurement tool of the United States Environmental
Protection Agency, the work of Sadd et al. (2011)
proposes an analysis method (Environmental
Justice Screening Method –EJSM–) that allows

evaluating the ranking of cumulative impacts and
social vulnerability on the California coast from
23 metric indicators, including children (% of the
population under 5 years old) and the elderly (%
of the population over 60). In similar terms, Tate's article (2013) compiles a social vulnerability
index applied to Sarasota County in Florida (based on its census tracts from the year 2000).Tate’s article is part of a larger study that considers
the use of other indices in multiple counties and
proposes the use of three sub-indices and corresponding variables: differential access to resources (income per capita, average price of housing,
employment or level of education); demographic
structure (ethnic minorities, children, the elderly
or single-parent households); and special needs
(foreigners, households without a car or dependents). Its main methodological contribution lies
in the use of the Monte Carlo Method, used for
complex mathematical expressions that can be
evaluated accurately.
The interest in quantifying vulnerability has
reached such a level that supranational agencies
such as the United Nations have developed an
index of structural economic vulnerability. This
is obtained from natural crisis indicators (victims
of natural disasters) and external crisis indicators
(instability in exports or agricultural production),
along with the degree of exposure to these crises. The results show a high vulnerability in the
least developed countries and a slower decline
in the least developed countries compared to
other developing countries.
In the Iberian American context, there are
also numerous contributions on the analysis and
measurement of vulnerability from an applied
perspective. In Spain, one of the main references
is the Catalog of Vulnerable Neighborhoods included in the Observatory of Urban Vulnerability, which was jointly developed by the Ministry
of Development and the Department of Urban
Planning of the Polytechnic University of Madrid5. The diachronic methodology (1991, 2001
and 2006) presented in this work by Alguacil et
al. (2014), is based census data. The identification and analysis of these vulnerable districts is
carried out at the census tract level for cities with
more than 50,000 inhabitants and for provin-

5

This work responds to the pioneering work "Urban Inequality in Spain" by Felix Arias, which constitutes the starting point for many of
the studies on vulnerability in this country.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

117

�Palacios García, Mateos, Hidalgo Giralt
cial capitals that do not reach that number. The
work departs from four types of vulnerability:
socio-demographic, socio-economic, residential
and subjective. The methodology is based on the
analysis of demographic features linked to each
of these types, based on 20 different indicators.
For example, the first type of vulnerability (socio-demographic) is related to the aging of the
population, the structure of households, and the
immigrant population. Thus, in order to detect and
assess aging, the methodology uses the percentage of single-person households over 64 years old
and the over-aging rate, that is, the percentage of
people over 74 years of age compared to the total
population. The rest of the phenomena and vulnerability typologies are elaborated on in a similar way, first, in order to detect and characterize
vulnerable neighborhoods, and second to deepen
the analysis. As a by-product of the above, thecontribution of Rodríguez et al. (2016) focuses
on the analysis of the existing residential vulnerability in Spanish cities over 50,000 inhabitants.
This work uses census data from the year 2011
and identifies three variables: the percentage
of the population over 16 years of age that is
illiterate and uneducated, the unemployment
rate, and the percentage of family dwellings
in generally bad or dilapidated buildings. The
results call into question current urban models
and highlight the need for more comprehensive
urban policies, resolving both physical as well
as social problems.
In addition, the work group of the University of Granada headed by Carmen Egea also has
a long history in this area. Examples include the
publication of Egea et al. (2012), entitled "Social Vulnerability: Positioning and Angles from
Different Geographies", which includes varied
and interesting contributions on this subject and
is the result of the Network on Social Vulnerability of the Latin American Population Association (ALAP). The same work group also published an article in 2008 on vulnerability and
disadvantagedness in Andalusia, where a mixed
methodology was designed to detect and analyze
the disadvantaged areas of Andalusia using 32
variables relating to demographic, economic and
housing data. The disaggregation scale used was
the census section (5342 total), with data from the
2001 and 2006 censuses. The results showed two
types of disadvantaged, potentially vulnerable
areas: the historic and consolidated districts, and
118

the peripheral areas up for inclusion in the urban
area. Along the same lines, there’s a third work
by Egea et al. (2009), in which the 182 census
tracts of the city of Granada serve as the basis
for a study on the level of “unfavorability”, obtained from 23 socio-demographic, economic,
labor and housing variables. A study by Sánchez
(2009) confirms that these conditions in the city
of Granada are owed to factors of exclusion, dependence and disability of the elderly population.
The work uses a socio-spatial vulnerability index
of aging, obtained through a mixed methodology
with census data. The methodological success of
these inquiries allowed for their implementation
in other cities. For example, the work of Fabre
et al. (2013) presents a socio-spatial segregation index based on nine demographic, labor
and housing variables, which are applied to
155 basic analysis units and reveal the social
inequalities and territorial imbalances in the
Mexican locality of Xalapa.
A third reference to consider the research
group on geotechnologies and socio-spatial planning (Geoteplan), which in recent years has developed several projects focused on the use of
geographic technologies to investigate phenomena such as environmental justice or vulnerability.
In their work, Moreno et al. (2016) and Moreno
y Martínez (2016) have developed a socio-environmental vulnerability index (IVuSA) applied to
the 1068 census tracts of Barcelona in 2015. Its
main methodological contribution combines certain demographic groups, weak to environmental
threats, with their socio-economic status, serving
as a “modulator” that modifies the fragility of
such vulnerable groups as children or the elderly.
Another important example to consider, be it
for a smaller area (the island of Mallorca), is the
work of Ruiz (2012), which proposes a model for
the calculation of integrated territorial vulnerability (VTI) that brings together various components (the territory exposed to territorial dangers,
territorial value, intrinsic vulnerability and social
vulnerability). Although each of them presents relevant information on their own accord, their synthesis provides a fundamental overview, which also
specifies the results in quantitative monetary units.
Numerous examples of contributions that
attempt to establish vulnerability detection methods are also found in Latin America (Sánchez
and Egea, 2011). Among them is a study by Zulaica (2010) that develops a representative index
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�A theoretical and methodological essay on the concept of vulnerability.
of socioeconomic conditions (ICSE), applied to
the south sector of the periphery of the city of Mar
del Plata in Argentina. This study uses five indicators covering the same dimensions: education,
health and housing services, housing, poverty and
accessibility. The analysis of the 2001 Census led
Zulaica to integrate environmental impacts with
socioeconomic conditions in order to establish different environmental units. Also valuable is the
contribution of Thomas (2013), which develops a
Social Vulnerability Index against natural hazards
(IVSA), based on a principal components analysis (PCA) of twelve variables that allows defining
measurement indicators and gauging specific levels of social vulnerability for a population facing
a given event. Its main methodological contribution lies in the fact that the construction of the indicator is based on the transformation of qualitative data into quantitative data from 143 household
surveys in the Colombian town of Manzanillo.
The results evidenced the absence of an excessive polarization of vulnerability facing potentially
destructive events.
As demonstrated so far, a considerable number of research methods aimed at measuring
vulnerability have been developed in the last decades. Most of these studies analyze socio-spatial differentiation or inequality through various
variables and dimensions taken independently.
However, some of these studies in urban social
geography have incorporated more novel and
innovative methodologies, namely geodemographic methods, aimed at creating socio-spatial
typologies of zones or neighborhoods in a multidimensional and non-hierarchical way (Mateos,
2013). This approach contrasts sharply to those
that independently establish spatial differentiation for each variable, summarizing differentiations through factor analysis or principal components. In contrast, geodemographic analysis
constitutes a multidimensional analysis of social
conditions, departing from the most detailed spatial disaggregation possible such as census tracts,
postal codes, street blocks, or even households or
individuals. This form of joint analysis aims to
develop socio-spatial typologies that go beyond
the use of a general index, while compiling a
specific geodemographic classification for each
typology of threat and place. This allows attributing more weight to more significant variables in a specific geo-historical context and
based on mixed methodologies.
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

6. Conclusion.
The lack of a universally accepted definition does
not deny that vulnerability is a multifaceted and
multidimensional concept. Indeed, interest in the
phenomenon has only increased in the last decades, especially when compared to more traditional environmental and economic scholarship.
At the same time, it has allowed for a greater
understanding of how exposed populations assume and respond to social and environmental
risks. Through the construction of multidimensional indicators of social vulnerability, the
academic literature has shown that the factors
involved are of a diverse nature.
With this contribution, we have tried to present a wide and selective review of the concept
itself and the indicators used for its measurement,
trying to avoid the description and synthesizing
the main trends and methodological approaches.
Having done so, this paper identifies the development of geo-demographic analysis as an opportunity to review the development of socio-environmental indicators in studies on vulnerability.
In spite of the progress made, the analysis of
social vulnerability still faces the challenge of
unifying concepts and methods that come from
closely related disciplines. In fact, as a future line
of work, it is necessary to move towards a certain convergence or standardization in methods
and vulnerability indexes, particularly when addressing some type of specific vulnerability. This
would facilitate application in certain policies.
This is especially important in terms of risks,
groups and responses. It is necessary to continue
to probe what has been coined "double urban
segregation" or the "inverse law of socio-environmental justice", in an effort to emphasize
that the most socio-economically disadvantaged citizens are often the most vulnerable and
exposed to certain environmental and social
impacts. It is therefore necessary to advance
greater knowledge in the field, to actively engage stakeholders, and to detect the most vulnerable groups and areas so that territorial planning
and intervention strategies may effectively target and reduce risks and vulnerability.

119

�Palacios García, Mateos, Hidalgo Giralt

7. Acknowledgements.
This work was carried out under the auspices of
the investigate project “Air pollution, vulnerable populations and health: an analysis of environmental injustices based on geotechnologies”
(Ref. CSO2014-55535-R), financed by the Spanish Ministry of Economics and Competition.

8. Bibliography.
Campos-Vargas, M., Toscana-Aparicio, A. y
Campos, J. (2015). “Riesgos socionaturales: vulnerabilidad socioeconómica, justicia ambiental y
justicia espacial”, Cuadernos de Geografía: Revista Colombiana de Geografía, 24 (2). pp. 53-69.
https://doi.org/10.15446/rcdg.v24n2.50207
Cardona, O. (2003). La necesidad de repensar de
manera holística los conceptos de vulnerabilidad y
riesgo: una crítica y una revisión necesaria para la
gestión, Centro de Estudios sobre Desastres y Riesgos, Universidad de los Andes, Bogotá (Colombia).
CEPAL (2002). Vulnerabilidad socio-demográfica: viejos y nuevos riesgos para comunidades,
hogares y personas, Comisión Económica para
América Latina y El Caribe, Naciones Unidas,
Santiago de Chile (Chile).
Collins, T., Grineski, S. y Romo, M. L. (2009).
“Vulnerability to environmental hazards in the
Ciudad Juárez (México) – El Paso (USA) metropolis: A model for spatial risk assessment
in transnational context”, Applied Geography,
29, pp. 448-461.https://doi.org/10.1016&amp;j.apgeog.2008.10005
Córdova, G. y Romo, M. L. (2015). “Gobernanza climática: actores sociales en la mitigación y
adaptación en el estado de Coahuila (México)”,
Nóesis. Revista de Ciencias Sociales y Humanidades, 24, pp. 129-146.
Couch, S. y Coles, Ch. (2011). “Community stress, psychosocial hazards, and EPA decision-making in communities impacted by chronic
technological disasters”, American Journal of
Public Health, vol., 101, pp. 140-148
Coy, M. (2010). “Los estudios del riesgo y de la
vulnerabilidad desde la geografía humana. Su relevancia para América Latina”, Población &amp; Sociedad, vol. 17, nº. 1, pp. 9-28.
Cutter, S., Boruff, B. y Shirley, L. (2003). “Social
vulnerability to environmental hazards”, Social
120

Science Quarterly, 84, 2, pp. 242-261.https://doi.
org/10.1111/1540-6237.8402002
Denton, F. (2002). “Climate change vulnerability,
impacts and adaptation: why does gender matter?”, Gender and Development, 10 (2), pp. 1020.https://doi.org/10.1080/13552070215903
Domínguez, J., Egea, C. y Nieto, J. A. (2009).“Espacio urbano y vulnerabilidad comunitaria. Efectos socio-ambientales de la estructura urbana en
las áreas desfavorecidas de Andalucía”, Zainak,
32, pp. 897-913.
Eakin, H. y Luers, A. L. (2007). “Assessing the
vulnerability of social-environmental systems”,
Annual Review of Environment and Resources,
31 (1), pp. 365-394.https://doi.org/10.1146/annurev.energy.30.050504.144352
Egea, C., Sánchez, D., Soledad, J. (2012). Vulnerabilidad social: posicionamiento y ángulos desde geografías diferentes. Editorial Universidad
de Granada (España).
Egea, C., Nieto, J. A., Domínguez, J. y González,
R. (2009). “Viejas y nuevas realidades urbanas.
Identificación de zonas de habitabilidad desfavorecida en la ciudad de Granada”, Cuadernos Geográficos, 45 (2), pp. 83-105.
Egea, C., Nieto, J., Domínguez, J., González, R.
(2008). Vulnerabilidad del tejido social de los
barrios desfavorecidos de Andalucía. Análisis y
potencialidades. Centro de Estudios Andaluces,
Sevilla (España).
Fabre, D. A., Nieto, J. A. y Guerra, I. del C.
(2013). “Caminos recorridos en un diseño metodológico para el estudio de las (des)igualdades y (des)equilibrios espaciales. Una aplicación
en Xalapa (México)”, Cuadernos Geográficos,
52(1), pp. 205-231.
Gauto, G. S. (2010). “Resiliencia para reducir la
vulnerabilidad a los riesgos de la vivienda pobre
urbana. Resistencia, Argentina, 2007”, Cuadernos Geográficos, 46 (1), pp. 233-245.
Guezo B., Verrhiest G. (2006). Réduire la vulnérabilité urbaine aux risques majeurs, Techni.
Cités, n°108.
Havard, S., Reich, B., Bean, K. y Chaix, B.
(2011). “Social inequalities in residential exposure to road traffic noise: An environmental justice
analysis bases on the RECORD Cohort Study”,
Occup Environ Med, 68, pp. 366-374.https://doi.
org/10.1136/oem.2010.060640.
Holand, I. y Lujala, P., (2013). “Replicating and
adapting an index of social vulnerability to a new
context: a comparison study for Norway”, Annals
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�A theoretical and methodological essay on the concept of vulnerability.
of the Association of American Geographers,
65:2, pp. 312-328.https://doi.org/10.1080/00330
124.2012.681509
Holand, I., Lujala, P., y Rod, J. K. (2011). “Social
vulnerability assessment for Norway: A quantitative
approach”, Norsk Geografisk Tidsskrift - Norwegian Journal of Geography, vol. 65, pp. 1-17. https://
doi.org/10.1080/00291951.2010.550167
Huang, Y., Zou, Y., Huang, G., Maqsood, I. y
Chakma, A. (2005). “Flood vulnerability to climate change through hydrological modelling: a case
study of the Swift Current Creek Watershed in Western Canada”, Water International, 30 (1), pp. 3139.https://doi.org/10.1080/02508060508691834
IPCC (2011). Special Report on Renewable Energy
Sources and Climate Changes Mitigation. Cambridge University Press, Cambridge (Reino Unido).
Kuhlicke, C., Scolobig, A., Tapsell, S., Steinführer, A. y Marchi, B. (2011). “Contextualizing
social vulnerability: findings from case studies
across Europe”, Natural Hazards, 58 (2), pp. 789810.https://doi.org/10.1007/s11069-011-9751-6
Kennet, P. and Forret, R. (2006). “The neighbourhood in a european context”, Urban Studies, 43
(4), pp. 713-718.
Lampis, A. (2013). “Vulnerabilidad y adaptación al cambio climático: debates acerca del
concepto de vulnerabilidad y su medición”,
Cuadernos de Geografía: Revista Colombiana
de Geografía, 22 (2), pp. 17-33.
Lázaro, I., Mora, N. (2012). Pobreza y exclusión
social en la infancia: construcción de la equidad
desde el desarrollo de la infancia. Universidad
Pontificia de Comillas, Madrid (España).
Lázaro, I. (2014). Vulnerabilidad y exclusión
en la infancia. Hacia un sistema de información
temprana sobre la infancia en exclusión. Cuadernos para el debate de Unicef, Huygens Editorial,
Barcelona (España).
Lixin, Y., Xi, Z., Lingling, G. y Dong, Z. (2014).
“Analysis of social vulnerability to hazards in China”, Environmental Earth Sciences, vol. 71, pp. 31093117.https://doi.org/10.1007/s12665-013-2689-0
Mateos, P. (2013). “La doble segregación urbana:
desigualdades socio-espaciales y justicia ambiental”, in Márquez, J. et al. (Coords.), Actas del III
Congreso Internacional de Desarrollo Local. Universidad de La Habana (Cuba), pp. 3488-3510.
Méndez, R. (2015). “Crisis económica y desarrollo metropolitano: una propuesta de investigación”, Terra. Revista de Desarrollo Local, nº 1,
pp. 1-22.https://doi.org/10.7203/terra.1.4587
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

Mitchell, G. y Norman, P. (2012). “Longitudinal
environmental justice analysis: Co-evolution of
environmental quality and deprivation in England,
1960–2007”, Geoforum, 43 (1), pp. 44-57.https://
doi.org/10.1016/j.geoforum.2011.08.005
Morello-Frosch, R. y Jesdale, B. (2006). “Separate
and unequal: residential segregation and estimated cancer risks associated with ambient air toxics
in us metropolitan areas”, Environmental Health
Perspectives, 114 (3), pp. 386-393.https://doi.org/
10.1289/ehp.8500
Moreno, A., Palacios, A., Martínez, P. (2016).
“Medición de la vulnerabilidad socio-ambiental
intraurbana: un ensayo exploratorio basado en
SIG”. En Galacho, F. et al. (Eds.), Aplicaciones
geotecnológicas para el desarrollo económico
sostenible. XVII Congreso Nacional de Tecnologías de la Información Geográfica, AGE, Málaga
(España), pp. 214-223.
Moreno, A., Martínez, P. (2016). “Detección de
patrones intraurbanos de poblaciones ambientalmente vulnerables en grandes ciudades mediante
estadística espacial y SIG”. En Márquez, J. (Dir.),
Planificación territorial, desarrollo sustentable y
geodiversidad. Actas del IV Congreso Internacional
de Desarrollo Local, Servicio de Publicaciones de
la Universidad de Huelva (España), pp. 1241-1254.
Morrone, A., Scrivensm, K., Smith, C., Balestra,
C. (2011). Measuring vulnerability and resilience
in OECD countries. Documento preparado para
la Conferencia IARW-OECD sobre inseguridad
económica, 22-23 de noviembre, París (Francia).
Pearce, J., Richardson, E., Mitchell, R., Shortt, N.
(2011). “Environmental justice and health: A study
of multiple environmental deprivation and geograhical inequalities in health in New Zealand”, Social Science &amp; Medicine, 73, pp. 410-420.https://
doi.org/10.1016/j.socscimed.2011.05.039
Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo
(2014). Informe sobre Desarrollo Humano 2014.
Sostener el progreso humano: reducir vulnerabilidades y construir resiliencia. [http://hdr.undp.
org/sites/default/files/hdr14-report-es.pdf] Naciones Unidas, Nueva York (Estados Unidos) [4
de diciembre de 2017]
Rodríguez, R., Rodríguez, I., Hernández, A.
(2016). “Vulnerabilidad residencial y dinámicas inmobiliarias del crecimiento urbano a la
rehabilitación”, in Grupo de Estudios Urbanos y Teoría Social (Eds), Libro de Actas del
Congreso Internacional Contested.-Cities, “Del
conflicto urbano a la construcción del alternati121

�Palacios García, Mateos, Hidalgo Giralt
vas. Diálogos críticos”, Universidad Politécnica de Madrid (España), pp. 1-14.
Ruiz, M. (2012). “Vulnerabilidad territorial frente
a desastres naturales: el caso de la isla de Mallorca
(Baleares, España)”, Geofocus, nº 12, pp. 16-52.
Sadd, J. L., Pastor, M., Morello-Frosch, R., Scoggins, J. y Jesdale, B. (2011). “Playing it safe:
Assessing cumulative impact and social vulnerability through an environmental justice screening
method in the South Coast Air Basin, California”,
International Journal of Environmental Research
and Public Health, 8 (5), pp. 1441-1459.https://
doi.org/10.3390/ijerph8051441
Sánchez, D., Egea, C., Soledad, J. (2012). “Apuntes sobre los riesgos sociales, componente principal de la vulnerabilidad social”, in Egea, C. et al.
(Coords.): Vulnerabilidad social: posicionamiento y ángulos desde geografías diferentes. Editorial Universidad de Granada (España), pp. 57-68.
Sánchez, D. y Egea, C. (2011). “Enfoque de vulnerabilidad social para investigar las desventajas socioambientales. Su aplicación en el estudio
de los adultos mayores”, Papeles de población,
17 (69), pp. 151-185.
Sánchez, D. (2009). “Geografía del envejecimiento vulnerable y su contexto ambiental en
la ciudad de Granada: discapacidad, dependencia y exclusión social”, Cuadernos Geográficos, 45 (2), pp. 107-135.
Sherrieb, K., Norris, F. y Galea, S. (2010). “Measuring capacities for community resilience”,
Social Indicators Research, 99 (2), pp. 227-247.
https://doi.org/10.1007/s11205-010-9576-9
Shrestha, R., Flacke, J., Martínez, J. y Vas Maarseveen, M. (2016). “Environmental health related
socio-spatial inequialities: identifying “hotspots”
of environmental burdens and social vulnerability”, International Journal of Environmental Research and Public Health, 13 (7), 691, pp. 1-23.
https://doi.org/10.3390/ijerph13070691
Tate, E. (2013). “Uncertainty analysis for a social
vulnerability index”, Annals of the Association of
American Geographers, 103 (3), pp. 526-543.https://doi.org/10.1080/00045608.2012.700616
Thomas, J. E. (2013). “Evaluación de la vulnerabilidad social ante amenazas naturales en Manzanillo (Colima). Un aporte de método”, Investigaciones Geográficas. Boletín de Instituto de
Geografía (UNAM), nº 81, pp. 79-93.https://doi.
org/10.14350/rig.36333
Wachs, T., Rahman, A. (2013). “The nature and
impact of risk and protective influences on chil122

dren’s development in low-income countries”, in
Britto, P. et al. (Eds.), Handbook of early childhood development research and its impact on global policy. Oxford University Press, Nueva York
(Estados Unidos), pp. 85-122.
Warner, K. (Ed.). (2007). Perspectives on social
vulnerability. United Nations University-Institute
for Environment and Human Security (UNU-EHS),
Munich Re Foundation, Munich (Alemania).
Wheeler, B. (2004). “Health-related environmental indices and environmental equity in England
and Wales”, Environment and Planning A, 36, pp.
803-822.https://doi.org/10.1068/a3691
Young, M. (2014). Adressing and mitigating vulnerability across the life cycle: the case for investing on early childhood. Human Development
Research Paper, Nueva York (Estados Unidos).
Zulaica, L. (2010). “Metodología para la determinación de sistemas ambientales en sectores
periurbanos. Mar del Plata-Argentina”, Revista
Geográfica Venezolana, 51 (2), pp. 269-293.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Ciudades inimaginables. El Imaginario Hegemónico tras
la Globalización. (Adolfo B. Narváez Tijerina, 2015)
Recibido: marzo/2018
Aceptado: septiembre/2018

Adriana Melissa Ávila Loera1

La importancia de lo imaginario crece en la
medida en que nos percatamos de que el andamiaje de nuestra experiencia vital total está casi
absolutamente condicionado por la concepción
de mundo, que colectivamente hemos edificado a
través de miles de años de coexistencia.
(Narváez, 2015: 21)

El libro “Ciudades inimaginables. El imaginario
hegemónico tras la Globalización” es obra del Dr.
Adolfo B Narváez, la cual se une a su amplia producción académica relacionada al estudio de imaginarios urbanos. “Ciudades Inimaginables…”,
junto a obras como “Lo Imaginario y sus Morfógenos”(2015) y “Lo imaginario. Seis aproximaciones” (Fitch, Narváez y Vázquez, 2015), entre
otros libros y publicaciones, arman un amplio
análisis sobre lo imaginario y su rol en la creación de nuestro entorno urbano. El Dr. Narváez
es profesor investigador de la Universidad Autónoma de Nuevo León dentro de la Facultad de
Arquitectura en donde concentra su trabajo académico en estudios sobre antropología del diseño
e imaginarios urbanos y forma parte del cuerpo
académico sobre Estudios sobre Diseño.
Narváez, en “Ciudades inimaginables. El Imaginario Hegemónico tras la Globalización”, se
aproxima al estudio del imaginario hegemónico
que moldea nuestro territorio urbano en nuestro
contexto actual; un contexto que es globalizado,
interconectado, en el que las ciudades se configu-

ran en red. Los imaginarios, como Narváez ya lo
ha expuesto en otras obras, están fundados en lo
que se conoce como mitos. Tales mitos pueden
ser entendidos como grandes estructuras de cultura que otorgan certeza de lo que, de cualquier otra
forma, podría ser entendido como desordenado o
sinsentido en nuestro mundo material. Narváez
identifica el mito seminal que se ve al centro de
los imaginarios urbanos: “El mito que funda a
Occidente puede ser reducido en última instancia
a esto: Europa como el destino manifiesto de todas las formas de civilización. Europa como una
luminosa y bella verdad. A esta manera de concebir la historia, las artes, las ciencias, las técnicas;
los historiadores le han dado un nombre propio:
Eurocentrismo” (Narváez, 2015: 23).
Narváez nos lleva con él en su recorrido cotidiano haciendo sus observaciones puntuales y
precisas de formas urbanas y experiencias personales que, al enfocar la mirada y el análisis, nos
ayudan a adentrarnos en el análisis de lo que se
entiende como “la emergente civilización global”
(Narváez, 2015: 27), la cual tiene como núcleo

1

Profesora-Investigadora Universidad de Monterrey. Lic. en Estudios Internacionales (Universidad de Monterrey - México), Maestra
en Estudios Latinoamericanos con énfasis en Sociología Urbana (Universidad de Texas en Austin - EEUU), Doctorada en Arquitectura y
Asuntos Urbanos (Universidad Autónoma de Nuevo León - México).

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

125

�Ávila Loera
el eurocentrismo. Las vivencias personales y el
íntimo vínculo que éstas tienen con nuestro entorno y sus orígenes hacen que la lectura de la obra
simule ir haciendo el análisis y recorrido crítico
de lado de Narváez; viendo lo que él ve, vislumbrando lo que hay más allá de lo material, de lo
individual y etéreo de la cotidianidad.
En el Capítulo 1, “Las Ciudades Red y Lo
Imaginario”, hacemos junto al autor un recorrido por Roma y una reflexión de su expansión y
asentamiento en el territorio. Narváez hace alusión a la red viaria de los romanos y cómo es que
esta infraestructura que funciona como elemento
vinculante ha derivado en coherencia e interconexión en los sistemas urbanos que observamos
en la actualidad. La ciudad red surge de esta idea,
de la evolución de modos económicos, políticos
y sociales que en Europa Central iniciaron a partir de formas particulares de comerciar, transitar,
migrar e interconectarse con su entorno. Es ahí
donde Narváez trabaja la idea de que la manera
en la que nuestras ciudades red – globalmente- se
despliegan, se entienden e interconectan está íntimamente vinculada con el mito del Eurocentrismo.
El análisis del eurocentrismo hace alusión a
cómo éste está al centro del las nuevas formas
urbanas y cómo estas formas terminan administradas como lugares de exclusión, “que alimentan
unas formas de concebir la vida, basadas en la
acumulación de la riqueza por unos cuantos y por
la explotación de las mayorías. Al amparo de políticas que cada vez más enérgicamente aíslan a las
clases económica y políticamente poderosas, con
respecto a las mayorías; constituyendo un cada
vez más impenetrable núcleo de dominio y control.” (Narváez, 2015: 27). Esta rica discusión es
en la que se extiende Narváez; su hipótesis central
es que estas formas de crear espacios urbanos paradójicamente resultan en ciudades tan complejas
y extensas que resultan inimaginables para los habitantes; se trata de “demostrar que estas ciudades
son el resultado final del imaginario eurocéntrico,
en su implacable paso hacia el control de todos los
escenarios de la vida” (Narváez, 2015: 28).
Es justo esta parte central del trabajo de Narváez que resulta muy efectivo en ir más allá del
entendimiento de las representaciones del poder
en la sociedad y lo urbano. Al hacer énfasis en
el análisis de la ciudad red basada en el mito del
eurocentrismo, Narváez enriquece una discusión
crítica para entender la estructura de poder global, reflejado en lo urbano. Él en Ciudades Ini126

maginables hace un repaso sobre la complicada
y extensa discusión sobre poder y eurocentrismo.
Tal discusión la veo como intrínsecamente ligada
a los estudios sobre Colonialidad del Poder, dentro de los cuales colonialidad se identifica como
el conjunto de patrones de poder de larga duración que emergieron con el colonialismo pero
definen la cultura, las relaciones intersubjetivas,
la distribución del trabajo y la producción de conocimientos más allá de los estrictos límites de
las administraciones coloniales (Quijano, 1992).
Hay estudios que profundizan en las dimensiones arquitectónica, urbana y territorial de la
hegemonía occidental eurocentrista desde los estudios decoloniales y de colonialidad del poder en
América Latina. De entre estos estudios surge el
concepto de “colonialidad territorial” formulado
por Farrés y Matarán (2012; 2014), que alude al
conjunto de patrones de poder que sirven en la
práctica territorial para establecer hegemónicamente una concepción del territorio sobre otras,
que resultan ‘inferiorizadas’ y que están íntimamente ligados a las estructuras de poder que son
legado colonial de Europa.
Me parece que el análisis de Narváez extiende
las dimensiones del análisis del eurocentrismo y
su impacto en lo urbano al adentrarse al estudio
de los imaginarios urbanos y las ciudades red. En
el capítulo tres se hace aborda cómo es que el
mito eurocentrista deriva en la evolución de
lo que se entiende como “ecumenópolis”, es
decir, “el resultado de la agregación de pequeñas células debidamente planeadas para que
cumplieran con las demandas económicas, sociales, políticas, técnicas, culturales y estéticas. Células ordenadas internamente en forma
multidimensional, que al agregarse generaran
un nivel superior de organización igualmente
satisfactorio para el desarrollo de la vida humana” (Narváez, 2015: 140).
En el capítulo cuarto es donde se hace una
exploración a fondo sobre los imaginarios de las
ciudades red. Este análisis, un análisis de imaginarios un estudio paralelo sobre los procesos de
evolución del mito eurocéntrico y las imágenes
dominantes que surgen de él, hace evidente las
múltiples dimensiones que crean nuestro entorno urbano. Tomando como base Norteamérica,
Narváez hace una revisión sobre la concepción
del Este estadounidense, el mito eurocentrista y
cómo éste moldeó la evolución de la ciudad norteamericana/ciudad red.
Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

�Reseña: Ciudades inimaginables. El Imaginario Hegemónico tras la Globalización.
Al final, en el quinto capítulo, tenemos un
acercamiento a dos estudios de caso en localidades muy diferentes pero que Narváez encuentra
rasgos en ellas que demuestran que en efecto
están inmersas en un contexto global. Los casos
abordados son (1) la zona transfronteriza del Río
Bravo en México-Estados Unidos (lo que incluye
Reynosa-McAllen y Matamoros-Brownsville) y
(2) la zona transfronteriza de Alemania y Holanda
en la zona de Norte-Westfalia.
El análisis que nos presenta Narváez resulta
imprescindible para todo aquel que quiera profundizar y repensar la creación de ciudades y espacios. Tomar en cuenta y poner al centro a los
imaginarios urbanos permite elucidar la evolución y construcción urbana de una manera más
compleja y completa. El autor nos lleva por un
densa reflexión intelectual sobre la relevancia de
los mitos en los imaginarios urbanos y su impacto
territorial en nuestro contexto actual.

Referencias bibliográficas.
Farrés, Y. y Matarán, A. (2012). “Colonialidad territorial: para analizar a Foucault en el marco de la
desterritorialización de la metrópoli. Notas desde
La Habana”. Tabula rasa 16. 139-159. Impreso.
Farrés, Y. y Matarán, A. (2014). Hacia una teoría
urbana transmoderna y decolonial: una introducción. Polis 13.37 339-361. Impreso.
Quijano, A. (1992). Colonialidad y modernidad/
racionalidad en Perú Indígena, vol. 13, no. 29.
Narváez Tijerina, A. B. (2015). Lo Imaginario y
sus Morfógenos. Monterrey, N.L., Universidad
Autónoma de Nuevo León – Tilde Editores ISBN
978-607-9418-04-5.

Contexto. Vol. XIII. Nº17. Septiembre 2018

127

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="260">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3189">
                  <text>Contexto : Revista de la Facultad de Arquitectura</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479141">
                  <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607045">
              <text>Contexto</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607047">
              <text>2018-2019</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607048">
              <text>12</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607049">
              <text>17</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607050">
              <text>Septiembre-Marzo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607051">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607052">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607046">
                <text>Contexto, Revista de la Facultad de Arquitectura, 2018-2019, Vol 12, No 17, Septiembre-Marzo</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607053">
                <text>Sousa-González, Eduardo, Director Editorial</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607054">
                <text>Arquitectura</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607055">
                <text>Urbanismo</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607056">
                <text>Imaginario urbano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607057">
                <text>Materiales</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607058">
                <text>Economía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607059">
                <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607060">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Arquitectura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607061">
                <text>Barrera Domínguez, Ramón Alejandro, Editor</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607062">
                <text>Martínez Martínez Oreida, Editor</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607063">
                <text>01/09/2018</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607064">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607065">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607066">
                <text>2021267</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607068">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607067">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="46">
            <name>Relation</name>
            <description>A related resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607069">
                <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1785403&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607070">
                <text>San Nicolás de los Garza, Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607071">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607072">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="11586">
        <name>Arquitectura</name>
      </tag>
      <tag tagId="38908">
        <name>Biorealismo</name>
      </tag>
      <tag tagId="14091">
        <name>El Quijote</name>
      </tag>
      <tag tagId="38912">
        <name>Eugenesia</name>
      </tag>
      <tag tagId="6628">
        <name>Filosofía</name>
      </tag>
      <tag tagId="32217">
        <name>Frida Kahlo</name>
      </tag>
      <tag tagId="38884">
        <name>Imaginarios urbanos</name>
      </tag>
      <tag tagId="38911">
        <name>Proyecto arquitectónico</name>
      </tag>
      <tag tagId="38879">
        <name>Reseña</name>
      </tag>
      <tag tagId="38909">
        <name>Richard Neutra</name>
      </tag>
      <tag tagId="38910">
        <name>Vivienda multifamiliar</name>
      </tag>
      <tag tagId="37915">
        <name>Vulnerabilidad social</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="21756" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="18050">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/260/21756/Contexto_2019-2020_Vol_13_No_19_Septiembre-Marzo.pdf</src>
        <authentication>08f60d01a48e101cdea663942243bc12</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="607394">
                    <text>�Presentación No. XIX: La planeación del espacio urbano: escenarios contraindicados.
Urban space planning: contraindicated scenarios.
Eduardo Sousa-González1

Seguramente se estará de acuerdo en que existe
una relación de correspondencia biunívoca entre
el crecimiento expansivo de orientación periférica
de las ciudades y su grado desarrollo económico;
ya que es en las áreas urbanas del mundo
conocido, donde no sólo se genera una diversidad
de usos del suelo y se ofrece la mayor cantidad
de servicios infraestructurales, que proveen a la
población de los elementos indispensables para
hacer más efectiva su movilidad y las actividades
cotidianas de los ciudadanos; también es aquí
donde los equipamientos de salud, seguridad
social, educativos y otros, además de ser más
diversificados, están al alcance de la mayoría la
población residente.
No sólo esto, es en la ciudad donde existe una
mayor posibilidad de conseguir un empleo y claro
está, es aquí donde se realiza el proceso productivo
que da pie a la producción de todo tipo de mercancías,
provenientes del sector industrial y del de servicios,
y por supuesto, es el lugar donde se obtiene la
plusvalía para forjar los capitales2; por lo tanto,
resulta sorprendente que los gobiernos responsables
no hayan establecido los instrumentos, mecanismos
jurídicos y de planeación que regulen con eficiencia,
eficacia y efectividad EEE, el desarrollo urbano en
las ciudades, para tender a un equilibrio espacial en
beneficio de todos sus habitantes. En cambio, se
han tolerado acciones proclives, entre otras, como
la delincuencia de cuello blanco que ciertamente, es
una de las razones que nos tienen a los mexicanos en
este estado de hechos; ¿Qué hacer?: David Harvey

propone “reclamar la ciudad” (2019:171).
El predominante proceso de urbanización de
México, se ha caracterizado por un cambio paulatino
de las estructuras rurales en urbanas3, esto genera
el fenómeno de la división social del trabajo y de
la especialización, transfiriendo y modificando la
forma de producción de mercancías, privilegiando
en el proceso a las actividades secundarias y
terciarias, convirtiendo al sector primario en un
apéndice de los otros dos; reduciendo además, su
participación en el producto interno bruto.
En México el asunto del ordenamiento
territorial como una forma indicativa de la
dosificación, la orientación y la regulación de
los usos del suelo, tiende a relacionarse con la
concepción de la Carta Europea de Ordenación
del Territorio (OT), la cual indica que:
”La ordenación del territorio es la expresión
espacial de la política económica, social, cultural
y ecológica de toda sociedad, cuyo objetivo es
el desarrollo equilibrado de las regiones y la
organización física del espacio según un concepto
rector” (Salinas, M.: 2008: 15; Troitiño, M.:
2008:34).
En este sentido, la perspectiva que propone
María Salinas de que el ordenamiento territorial
OT sea visualizado como una: “ciencia, técnica
y política” (Salinas, M.: 2008: 18); nos parece
limitado, a esta propuesta habría que agregar
el componente artístico, otro filosófico, y, por
supuesto, el componente ciudadano-participativo,
lo cual nos lleva a entender al ordenamiento del

1

Mexicano, Doctor en Filosofía con orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; maestría; profesor adscrito a la Facultad de Arquitectura
de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT) ratificado en el Nivel
2; miembro de la Academia Mexicana de ciencias AMC; correo electrónico: eduardo.sousagn@uanl.edu.mx
2
Inicialmente la plusvalía se construye desde lo agrario, desplazándose posteriormente hacia lo industrial; distinguiéndose tres momentos
en la teoría marxista (Marx, C.:1978; 1976): i. Su formación: cuando se desplaza a lo urbano, como centro de producción; ii. La realización:
que involucra al comercio y al sistema bancario y; iii. La participación: que evidentemente nunca ha sido y seguramente nunca será
equitativa.
3
A propósito de la hipótesis de Henry Lefebvre donde menciona “la urbanización completa de la sociedad” (1980:1).

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

7

�Sousa-González

lugar de la siguiente manera:
a. Como planificación física en la esfera nacional
regional, subregional, metropolitana;
b. Como planificación económica y social; y
c. Como desarrollo territorial.
De ahí la importancia de la elaboración
metodológica de los instrumentos de planeación,
que propongan las mejores formulaciones para el
ordenamiento del lugar; no obstante, está claro que
en el ámbito metodológico, en términos generales,
existen diversas técnicas y procesos para la
elaboración de estos instrumentos de planeación
mencionados, algunos autores proponen que los
planes deben de contar con dos grandes etapas:
i. La formulación y
ii. La implementación del plan (Pineda, N.;
Franco, R.; 2008:179);
Sin embargo, desde la posición de esta
investigación se propone, por lo menos, dos
etapas más que se consideran indispensables:
iii. La consulta ciudadana, como base fundamental
de las políticas públicas de alteridad4
iiii. Aquella etapa que es la responsable de la
retroalimentación, la evaluación y el control de
las políticas públicas aplicadas en el plan: sin la
implementación de esta fase el futuro del lugar
está comprometido. (Ver diagrama 1)
Así, la urbanización de México ha producido
e incrementado el número de ciudades, lo cierto
es que independientemente de sus características
demográficas, estas deben considerarse, entre
otros, como espacios físicos donde se producen,

distribuyen, se consumen mercancías y servicios,
y, donde se establecen todo tipo de relaciones
sociales. De ahí la importancia de implementar
acciones de política pública efectiva tendiente a
equilibrar el desarrollo urbano en las ciudades;
principalmente en aquellas que se perfilaban
para desbordar su población urbana como: las de
México, Guadalajara, Monterrey y Puebla.
Es claro que no sólo las zonas metropolitanas
principales del país anteriormente mencionadas, sino
la mayoría de las ciudades de México, han dedicado
esfuerzos extras e individuales para enfrentar los retos
que representan las variables exógenas (globalización
y subdesarrollo) y endógenas (económico, cultural,
político, territorial, socio-demográfico y otras),
intervinientes en el proceso de la expansión urbana,
con el propósito de facilitar las actividades sociales
y productivas que incidan positivamente en la
cotidianeidad; así como crear los instrumentos de
planeación y mecanismos jurídicos, para planear el
desarrollo urbano y competir con las ciudades de
otros países.
Sin embargo, se ha descubierto que también
se da la existencia en el proceso de planeación
expansiva del lugar de intervención, de
escenarios contraindicados y que evidentemente
son adversos a la evolución transformacional de
la zona, no sólo para el equilibrio espacial, sino
también para toda la actividad productiva y social;
propiciando lo que se llama una planeación
simulada. La mayoría de estos escenarios
proclives están vinculados a lo que se llama

Diagrama 1. Los apartados de la ordenación del territorio: visión española y de México.

Fuente: Romá Pujadas (Pujadas, R.; Font, J.: 2008:22) y Noel Pineda (Pineda, N.: 2008:179).

4

Concepto propuesto por el autor de esta investigación, para profundizar consultar Sousa, E.: 2018; 2014.

8

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Presentación

corrupción institucionalizada, proveniente de las
instituciones normativas ligadas a la planeación
institucional, particularmente de:
i. Servidores públicos;
ii. Los propios instrumentos de planeación
espacial;
iii. El ámbito jurídico;
iiii. Otros; según se explica en el diagrama 2.
Diagrama 2. Ciudad metropolitana de planeación
simulada: escenarios endógenos contraindicados.

Fuente: Datos generados en el proceso de esta investigación a partir de
Sousa, E. 2013.

Desde esta perspectiva que involucra a las
ciudades y sus múltiples variables intervinientes, el
doctor Jorge Javier Acosta Rendón de la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Sinaloa; analiza los conceptos duales concentración
dispersión utilizando la distribución espacial de
las densidades habitacionales de la población
residente de Culiacán Rosales, esperando con
este análisis tener una visión clara en cuanto a la
concentración o dispersión de la población y la
relación, que estas dinámicas variables urbanas
tienen con la forma urbana de esta ciudad a partir
de las formas de ocupación del suelo, entendiendo
la concentración como la forma en que un grupo de
población ocupa el espacio urbano, considerando
que cuanto más pequeña sea el área que un grupo
ocupa mayor es su concentración; en tanto que la
dispersión, proceso inverso menos frecuente por la
creciente ocupación del espacio urbano, consiste
en la progresiva salida de población de algunos
sectores o zonas de la ciudad hacia la periferia u
otras ciudades, para finalizar teniendo elementos
de juicio que determinen si Culiacán Rosales es
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

una ciudad concentrada o dispersa.
El doctor Eduardo Sousa-González de la
Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León; aborda el asunto del
crecimiento expansivo de las metrópolis del sur
global, planteando, como caso de estudio, la zona
metropolitana de Monterrey desde el enfoque
evolucionista planteado por Henry Lefebvre,
donde se plantea la “urbanización completa de
la sociedad” (Lefebvre, H.:1980:1); explorando
a partir de un análisis deductivo que va desde
lo general, con la variable exógena vinculada
globalización, para involucrar desde ahí, las
particularidades que se han dado sobre el proceso
de urbanización de la zona metropolitana de
Monterrey, Nuevo León, México. En ese sentido,
se muestra la forma en que el proceso evolutivo
de urbanización de Monterrey, ha modificado sus
linderos periféricos influidos por variables de
corte exógeno como la globalización y el grado
de desarrollo del lugar, en México catalogado por
Di Filippo (1998) como subdesarrollo intermedio
y, endógeno vinculado a lo: económico, político,
territorial y socio-demográfico.
En el caso del doctor Francisco Javier Fuentes
Farías de la Universidad Michoacana de San
Nicolás de Hidalgo; nos presenta una reflexión
sobre el espacio urbano mencionando que éste
se encuentra vinculado a cuestiones sociales,
culturales, político-económicas, y también
epistémicas y filosóficas, por lo cual éstas son
áreas de interés para el diseño. Planteando que
no es posible conocer dichas cuestiones sin antes
revisar el sentido que damos a los conceptos
que permiten incluir el punto de vista de la
gente, entre ellos: espacio público y mundo de
vida, identidad cultural, imaginarios urbanos, o
representaciones sociales. Examinando dichos
conceptos bajo la idea de su interdefinición; es
decir, que para explicarlos debemos recurrir a
otras conceptualizaciones, y que al hacerlo la
arquitectura y filosofía se encuentran. Pudiendo
confirmar ciertas dificultades en su estudio,
tales como su carácter subjetivo, es decir, su
inaccesibilidad al método científico, donde
observamos algunas teorías que, como el
posmodernismo y el posestructuralismo, ofrecen
nuevas pistas desde la fenomenología y las
ciencias cognitivas. Otros ejemplos provienen
de la geografía constructivista y la llamada
Teoría Social. En esa línea, se concluye que los
especialistas en diseño interpretan el punto
9

�Sousa-González

de vista de las personas mediante su propia
experiencia como habitantes de la ciudad.
Para los doctores Reina Loredo Cansino, Carlos
Eric Berumen Rodríguez y Lorena Gertrudis Valle
Chavarría, de la Facultad de Arquitectura, Diseño
y Urbanismo de la Universidad Autónoma de
Tamaulipas; reflexionan sobre el fenómeno de la
arquitectura moderna desde la periferia de aquellos
territorios que paradójicamente el desarrollo y
la modernización han fragmentado. Tomando
como caso de estudio la ciudad de Tampico,
Tamaulipas. El documento describe el proceso de
modernización de la ciudad a partir de una revisión
bibliográfica, hemerográfica y de archivo con el fin
de contribuir a la discusión en torno a los impactos
que los procesos de modernización tuvieron en
las ciudades-puerto asociados al ferrocarril y el
petróleo a inicios del siglo XX. Se muestra cómo
los procesos de modernización se sustentan en un
modelo que promueve la fragmentación urbana y
se concluye que en el caso de Tampico las lógicas
de modernidad perpetuaron la fragmentación del
ámbito urbano exacerbando la desigualdad social.
El doctor Edgar Tlapalamatl Toscuento de la
Universitat Internacional de Catalunya, España;
menciona que ante cualquier acción física o
cognitiva como diseñar, aprender, caminar, leer
o el juicio de belleza de un objeto arquitectónico
requiere la puesta en marcha de diversas estructuras
cerebrales, la participación de varias regiones
celulares, en una interconexión asincrónica y fluida
de la que los individuos no son conscientes. El
sistema nervios desempeña un papel fundamental
en el desarrollo, adaptación y supervivencia del
ser humano y de este dependen todas las acciones
(físicas y cognitivas) que los individuos llevan a
cabo a diario. Por lo tanto, para poder entender
al hombre y los fenómenos que subyacen del
mismo, es necesario conocer la estructura y
función del sistema nervioso en su interacción con
el entorno circundante. Es así que se plantea una
nueva línea de investigación denominada neuroarquitectura, se plantean sus objetivos, campos
de acción, así como los métodos y técnicas a
implementar. Como ejemplo de implementación
de la neuro-arquitectura se analizan y describen
los procesos fisiológicos y cognitivos cerebrocorporales que se activan en los individuos al
evocar un juicio estético arquitectónico, además
se describen algunas estructuras cerebrales que se
encuentran relacionadas con algunos fenómenos
arquitectónicos.
10

Para la doctora Aymeé Alonso Gatell de la
Universidad de Camagüey, en Cuba; presenta una
investigación donde se menciona que el proceso
de diseño en arquitectura es sin duda una compleja
operación intelectual, espiritual, imaginaria y
virtual, cuyos resultados se expresan mediante
la modelación, consistente en dibujos, maquetas,
memorias descriptivas etc., que permite hacer
realidad una obra de edificación. Siempre se está
anticipando e imaginando un resultado, aún incluso
antes de iniciar el proceso diseñador propiamente
dicho. Entender el proceso de diseño en arquitectura,
ayudará a imaginar y a poner en marcha nuevos
procesos pedagógico-docentes orientados hacia el
aprendizaje de aquellos conocimientos, habilidades,
competencias y desempeños conducentes a un
manejo más pleno del proceso diseñador. El texto
tiene la intención de destacar el proceso formativo
del arquitecto centrado en el conocimiento de
métodos que se utilizan para estructurar la secuencia
lógica del proceso de diseño, como elementos
centrales para su futuro desempeño profesional en el
perfil de proyectista. Se destaca cómo la formación
permite que se adquieran competencias que
conllevan a imaginar, idear y diseñar los espacios
que conforman los proyectos de arquitectura, para
luego materializarlo en obras arquitectónicas. En tal
sentido el proceso de diseño es también una forma
de conocimiento, de imaginación creadora, de
reflexión y de anticipación.
En el caso de la doctora Aurora García García
de León de Facultad de Ingeniería, Arquitectura
y Diseño. Campus Ensenada, de la Universidad
Autónoma de Baja California; indica que el artículo
aborda, desde los imaginarios de la niñez, las
representaciones urbanas de la ciudad de Ensenada,
Baja California. Se parte de la premisa de que
mirada de la niñez sobre la ciudad, bajo la analogía
flâneur, aún está despojada de expectativa y por lo
tanto no existen prejuicios sobre cómo imaginarla
y expresarla a través del dibujo. Por lo tanto, sus
representaciones sobre lo que es Ensenada son
imágenes que serán producto de su memoria, de
su imaginación, o incluso producto de su deseo,
y que pueden brindarnos nuevas interpretaciones
sobre lo que esta ciudad significa. Así, a partir de
las narrativas del vivir y el habitar la ciudad se irá
reconfigurando una Ensenada que se ve poco a
sí misma en la que cobran mayor relevancia los
elementos del paisaje marítimo sobre los urbanos.
Por último, el doctor José Luis Crespo-Fajardo
de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo.
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Presentación

Universidad de Cuenca. Ecuador; nos presenta una
reseña del libro Revelando el sistema de carreteras
en Ecuador. Anotaciones sobre La ordenación de
la red vial. El cantón Cuenca”, de Enrique Flores;
mencionando que esta obra de 122 páginas
contribuye al entendimiento de la planificación
vial en su relación con la planificación territorial.
Inicia desde conceptos teóricos, pasando a unas
pertinentes observaciones históricas, para después
realizar un diagnóstico de la situación del cantón
Cuenca. Con esta base se traza un plan vial con
un modelo de gestión, el cual podría servir de
proyecto para una futura aplicación práctica en las
áreas urbanas y rurales. Algo a considerar es que
los sistemas viales, al ser el medio de enlace a los
asentamientos poblacionales, son utilizados para
traslado de personas y mercancías, por lo que su
trascendencia socioeconómica es innegable. En
este sentido, las carreteras de Ecuador, de acuerdo
al Ministerio de Transporte y Obras Públicas
de Ecuador (MTOP), son consideradas como
eficientes, seguras y sostenibles. Sin embargo, la
realidad es que hay necesidad de mejoras, por lo
que plantear una planificación de ordenamiento
vial en el cantón Cuenca, uno de los más grandes
del país, resulta apremiante.
Como comentario final, los miembros del
equipo que conforman la Revista CONTEXTO.
Revista de la Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, estamos
plenamente convencidos que el investigador y el
lector común interesado en la diversa temática
expuesta, encontraran a través de las páginas
que componen este proyecto editorial, un tópico
con una visión interdisciplinar, de actualidad e
internacional; enfocada en diferentes esferas del
quehacer investigativo, en donde, investigadores
de alta calificación, han colaborado con sus
trabajos personales o grupales en la generación
de este número.
Seguramente los artículos que se incluyen
aquí serán no solamente de interés, sino también
de utilidad concreta en futuras investigaciones,
complaciendo al investigador y al lector más
exigente.
Finalmente, es necesario reconocer que lo
expuesto a través de este número de CONTEXTO,
es un esfuerzo continuado a lo largo de muchos años
por mantener una calidad de excelencia editorial,
que ha sido compartido por autores, pares de
evaluadores, el Comité Editorial, la Coordinación
Editorial, el equipo de apoyo y por supuesto, las
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

autoridades institucionales que forman la Facultad
de Arquitectura y la Universidad Autónoma de
Nuevo León.

Bibliografía.
Filippo DI, Armando (1998). La visión centro
periferia hoy. Revista de Comisión económica
para América latina CEPAL. Número
extraordinario.
Harvey, D. (2019). Ciudades rebeldes. Del
derecho a la ciudad a la revolución urbana.
España; Akal., pensamiento crítico.
Lefebvre, Henry. La revolución urbana. Madrid:
Alianza.1980. 200p.
Marx, Carlos. (1978).Contribución a la crítica de
la economía política. México, Ediciones de
cultura popular.
Marx, Carlos. (1976). Contribución a la crítica de
la economía política. México; Ediciones de
cultura popular.
Pineda, Noel; Franco, Roberto. Propuesta
metodológica para la elaboración de un
diagnóstico en el ordenamiento territorial
municipal. En Salinas María. El ordenamiento
territorial. Experiencias internacionales.
México; Secretaría del medio ambiente y
recursos naturales (SEMARNAT). 2008.
Pujadas, Romá.; Font, Jaume. Ordenación y
planificación territorial. Madrid; Síntesis.
2008.399p. ISBN: 978-84-773846-1-8.
Salinas María. El ordenamiento territorial.
Experiencias
internacionales.
México;
Secretaría del medio ambiente y recursos
naturales (SEMARNAT). 2008.
Sousa, E.; Leal, C.; Cadena, E. (2018). Espacio
metropolitano contemporáneo. Posiciones,
desafíos y propuestas de acción. México, Río
subterráneo.
Sousa, E. (2014). Políticas públicas de
alteridad como guías estratégicas de acción
metropolitana: el caso de Monterrey, N.L.
México. Colombia. Revista Bitácora Urbana;
N° 24; pp.31-41
Sousa, E.; Palacios, A.; Cadena, E. (2013). Espacio
urbano. Reconstrucción y reconfiguración
territorial. Chile, Universidad del Bío-Bío:
pp. 255-271
Troitiño, Miguel. Ordenación del territorio y
desarrollo territorial. La construcción de las
geografías del futuro. En SALINAS María.

11

�Sousa-González

El ordenamiento territorial. Experiencias
internacionales. México; Secretaría del
medio ambiente y recursos naturales
(SEMARNAT). 2008. 27-52

12

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�La forma urbana efecto de la concentración dispersión
de la población en Culiacán Rosales.
The urban form effect of population and housing dispersion concentration in
Culiacan Rosales.
Recibido: Mayo 2018
Aceptado: Agosto 2019

Jorge Javier Acosta Rendón1

Resumen

Abstract

Este trabajo es un avance de investigación en
proceso. Se estudia la dispersión o concentración
urbana a través de indicadores de densidad de
población y vivienda construidos en el contexto
de Culiacán Rosales, en un intento de explicar
la forma urbana que tiene entendida como la
estructura urbana que adquirió producto de las
diferentes formas en que la población ha ocupado
el suelo al asentarse en la ciudad partiendo de las
teóricas de los usos de suelo urbano y del modelo
monocéntrico, y sus derivados policentricos,
definidos en la escuela de Chicago. Las distribución
de las actividades económicas es también un factor
importate que explica también la forma urbana de
la ciudad, en este articulo no se analiza.
El articulo concluye con algunas reflexiones,
resultado de las teorías y los indicadores de
densidad de población y vivienda analizados, en
la búsqueda de las posibles causas que expliquen
la actual forma urbana que adquirió la ciudad de
Culiacán Rosales.

This work is a research in progress. The urban
dispersion or concentration is studied through
population and housing density indicators
constructed in the context of Culiacán Rosales,
in an attempt to explain the urban form that is
understood as the urban structure that acquired
product of the different ways in which the
population has occupied the land by settling
in the city based on theories of urban land uses
and the monocentric model, and its polycentric
derivatives, defined at the Chicago school. The
distribution of economic activities is also an
important factor that also explains the urban form
of the city, this article is not analyzed.
The article concludes with some reflections,
the result of the theories and indicators of
population and housing density analyzed, in the
search for possible causes that explain the current
urban form that the city of Culiacán Rosales
acquired.

Palabras Clave:

Urban form; Dispersion concentration;
population and housing density; Culiacan
Rosales.

Forma urbana; Concentración dispersión; Densidad
de población y vivienda; Culiacán Rosales.

Keywords:

1
Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad Autónoma de Sinaloa, Facultad de Arquitectura; Doctor en Ciudad, Territorio y
Sustentabilidad. Profesor del Núcleo Académico Básico del posgrado de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Sinaloa. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores nivel I; correo electrónico: jacoren5573@uas.edu.mx

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

15

�Acosta Rendón

1. Introducción.
El el presente articulo2 se analizan los conceptos
duales concentración dispersión utilizando
la distribución espacial de las densidades
habitacionales de la población residente de
Culiacán Rosales3. Se espera con este análisis
tener una visión clara en cuanto a la concentración
o dispersión de la población y la relación que
estas dinámicas variables urbanas tienen con
la forma urbana de esta ciudad a partir de las
formas de ocupación del suelo, entendiendo la
concentración como la forma en que un grupo de
población ocupa el espacio urbano, considerando
que cuanto más pequeña sea el área que un grupo
ocupa mayor es su concentración; en tanto que
la dispersión, proceso inverso menos frecuente
por la creciente ocupación del espacio urbano,
consiste en la progresiva salida de población de
algunos sectores o zonas de la ciudad hacia la
periferia u otras ciudades, para finalizar teniendo
elementos de juicio que determinen si Culiacán
Rosales es una ciudad concentrada o dispersa.

2. Agotamiento de los modelos
teóricos.
Desde la ultima década del siglo veinte han sido
fuertemente cuestionadas las teorias que tratan
de explicar los usos del suelo urbano basadas
en los modelos monocentricos4, derivados de la
escuela de ecología humana de Chicago, desde el
modelo de los círculos concéntricos de Burguess
desarrollada en 1925, el modelo sectorial de Hoyt
desarrollado en 1939, y el modelo de núcleos
múltiples de harris y ullman desarrollado en
1945; debido a su incapacidad para explicar
de manera general las actuales formas de
organización y ocupación de los espacios urbanos
y la localización de las actividades económicas
basadas en los usos del suelo, ya que explican

solo en un momento determinado el crecimiento
de algunas grandes ciudades (Pinto, 2007, 85).
El modelo de Burguess concebia la ciudad como
un sistema de zonas monofuncinales de uso del
suelo organizadas en anillos y sectores alrededor de
un distrito central de negocios especializado (CBD)
en usos comerciales y administrativos. Por su parte
Hoyt estableció 8 factores relacionados con las
condiciones de la vivienda y el entorno residencial
que trataban de explicar la localización y desarrollo
residencial por medio de tres proposiciones: 1) Las
personas de mayor nivel socioeconómico prefieren
localizarse en áreas en las cuales tengan acceso
al lujo y/o servicios; 2) Los residentes de mayor
nivel socioeconómico utilizan su automóvil para
desplazarse entre la casa y el trabajo, por lo tanto
pueden ubicarse lejos de las áreas industriales pero
cerca de los principales ejes viales; y 3) Los uso del
suelo similares se agrupan para crear y/o potenciar
el desarrollo del “sector”. Harris y Ullman en su
modelo de núcleos múltiples encontraron que las
ciudades estaban desarrollando áreas de tamaño
significativo que no se ligaban directamente con
el CBD principal sino con centros más pequeños
ubicados hacia la periferia. Encontraron además
que existían ciudades que no se desarrollaban
a partir de un CBD central sino que éste se
forma dada la integración progresiva de núcleos
separados, que posteriormente se definieron como
subcentros, los cuales en tanto se desarrollan se
especializan y diferencian (Pinto, 2007, 174).
La perdida de vigencia de los modelos
tradicionales propició la emergencia de nuevos
enfoques teóricos que pretenden describir y
explicar desde diferentes disciplinas la forma
como se organizan y funcionan ahora los
espacios urbanos de las ciudades, como la teoría
de los sistemas complejos y la de subcentros. En
este contexto algunos estudiosos de la ciudad
consideran que el capital económico global
puede explicar la creación de estos subcentros
que gradualmente sustituyen al centro tradicional
y han propiciado el estudio de la ciudad

2

Este trabajo es un producto del proyecto de investigación científica aplicada 0247832 “análisis georeferenciado de la división social
del espacio en Culiacán Rosales, Sinaloa” aprobado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología en la convocatoria Proyectos de
Desarrollo Científico para atender Problemas Nacionales de 2014.
3
Culiacán de Rosales es una ciudad media, capital del Estado de Sinaloa, localizada al noroeste de la república mexicana entre las
coordenadas 106°56"50" y 107°50"15" de longitud oeste y 24°02"10" y 25°14"56" de latitud norte. Tiene una altitud promedio de 53 msnm
(Enciclopedia de los Muncipios de México. Sinaloa. http://www.inafed.gob.mx/)
4
En el modelo mononcéntrico predominante desde los años sesenta la ciudad es circular y tiene dos grandes tipos de usos del suelo, el
de empleos y el residencial, donde los empleos están en un círculo central. Dada una restricción presupuestal, las familias gastan más en
suelo cerca del centro si prefieren ahorrar en transporte, o gastan más en transporte si ahorran en suelo con una localización más alejada
del centro (Alegría, 2009, 57).

16

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�La forma urbana producto de la concentración dispersión de la población en Culiacán Rosales

considerando la existencia de múltiples centros
(policéntrica). Este fenómeno incide también
en la forma urbana más evidente en las grandes
ciudades que tienen buena infraestructura
tecnológica para la información y comunicación
(TIC) que los grandes capitales aprovechan
para desarrollar magnos centros comerciales,
consorcios y corporativos alejados de los centros
tradicionales pero cerca de las viviendas de los
empleados y de las principales vías de acceso.
Sin embargo la forma urbana de las grandes
ciudades es la que más se aleja de los prototipos
basados en el modelo monocéntrico pues en estas
la mayor parte de las actividades económicas ya
no se realizan en su centro tradicional sino mas
bien se observa una dispersión generalizada
que se sustenta en la accesibilidad que permite
el automóvil y la construcción de grandes
obras de infraestura vial que genera ventajas de
localización (Alegría, 2009, 64).

acumulado de la población residente, y de las
viviendas particulares habitadas, contenidas en
las AGEB censales de cada contorno. La regresión
se realizo con las densidades de población y
vivienda sumando los porcentaje existentes en
las AGEB censales contenidas en cada contorno
de tal modo que los porcentaje de la población,
y la vivienda, acumulados en cada contorno se
expresan como el porcentaje del total existente en
la ciudad. Así los porcentajes correspondientes al
contorno 3, el más alejado del centro, equivalen
al 100 por ciento de la población residente y de
las viviendas particulares.
Los modelos de regresión lineal para la
distribución espacial de las densidades de población
y vivienda son:

3. Metodología.

donde:

En este análisis se utilizó la carta vectorial de
2015 del INEGI de la ciudad de Culiacán Rosales
para dividir la mancha urbana en cuatro circulos
concéntricos, llamados contornos, cuyo centro
geométrico coincide con la “zona centro” o “centro”
de la ciudad. Cada circulo esta formado por las
AGEB censales que encierra. El primer circulo
corresponde al “Centro”, o zona centro, y tiene un
radio de 1 km, el Contorno 1, circulo contiguo al
“Centro”, tiene un radio de 3 km; el contorno 2
tiene un radio de 5 km y el contono 3, circulo más
periférico, tiene un radio de 7.5 km. La finalidad
de esta divisón geográfica de la estructura urbana
de Culiacán Rosales es explorar la forma urbana
a través del análisis de la distribución espacial de
las densidades habitacionales utilizando estos
contornos. Se define la zona más central como la
zona con mayor grado de centralidad porque en ella
se realiza la mayoría de las actividades terciarias. En
este caso coincide con el centro geográfico de esta
ciudad.
La tendencia estadística de la distribución de las
densidades de población y vivienda en el espacio
urbano de Culiacán Rosales se determinan con
una regresión semiparametrica donde la variable
independiente explica el efecto de la distancia
lineal desde la zona central hasta la periferia y
la variable dependiente determina el porcentaje
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

%Py = 6.1324Dx - 0.2963
%Vy = 5.9149Dx + 0.601

%Py = Porcentaje de la población total acumulada
desde la zona centro de la ciudad hasta el contono
más periférico.
%Vy = Porcentaje del total de viviendas acumulada
desde la zona centro de la ciudad hasta el contono
más periférico.
Dx = Distancia lineal desde el punto más céntrico
de la ciudad hasta el limite exterior de cada
contorno.
Estos modelos tienen un coeficiente de
determinación o bondad de ajuste (R²) de 0.8319
equivalente al cuadrado del coeficiente de
correlación de Pearson.

17

�Acosta Rendón

Figura 1. Asentamiento informal y fraccionamiento
cerrado en Culiacán Rosales.

Fuente: Elaboración propia.

4. Forma urbana concentrada o
dispersa.
La forma urbana de una ciudad puede definirse,
de acuerdo con Tito Alegría (2009, 169), como el
patrón que representa la distribución espacial de la
población residente y las actividades económicas
que en ella se realizan conceptualizada y definida
por diferentes teorías entre ellas los usos del suelo
urbano. Explica que la definición más utilizada
para explicar los usos del suelo esta basada en el
modelo moncentrico y sus derivados policéntricos
emanados de la escuela de Chicago, y sus
posteriores derivados, sin embargo como se dijo
estos, estos han mostrado su agotamiento teórico
para determinar el crecimiento de la mayoría de
la ciudades, sobre todo las consideradas grandes.
De acuerdo con Emilio Pradilla Cobos
(2011, 5) en las ultimas décadas las ciudades
han cambiado hacia una forma difusa, caotica,
dispersa, expandida, estallada, derramada,
archipiélago, y otras denominaciones que según
otros autores se popularizan en muchos textos
como “caracterizaciones teóricas” de formas y
etapas actuales como modelos inevitables del
devenir de las ciudades en todos los paises del
mundo. Además las tecnologías de la edificación,
la infraestructura y la movilidad también son
determinantes de la forma que adquiere la
estructura urbana y el medio ambiente, según
Burgess (2011, 67). Incluso, la emergencia de
nuevos asentamientos informales (imagen 1)
en la periferia de las ciudades y la modalidad
de encerramiento de los asentamientos de clase
media y alta al interior de la ciudad, se incluyen
tambien como un importante factor que influye en
la configuración de la forma urbana de la ciudad.
18

Fuente: Propia. 2017.

Según López Rangel (2011, 229) la forma
urbana de la ciudad esta vinculada de manera
compleja con los “contenidos”, es la configuración
geométrica regular o irregular de una “mancha
urbana” que se asienta y desparrama en el
territorio tanto a nivel de sus delineados externos
como a sus densidades externas. Expone que en la
extensión de la mancha urbana con su estructura
de vialidades, espacios abiertos y cerrados,
publicos y privados, se observan movimientos
complejos de "ida y de regreso" con diferentes
velocidades, direcciones y retroacciones, segun
el punto de referencia, que generan nuevas
centralidades y "lineas de desarrollo formal" que
se expanden en diferentes direcciones que junto a
las densidades habitacionales cuentan en la forma
urbana de la ciudad.
López Rangel explica también que la
organización formal de la ciudad se complica
si consideramos que en la ciudad conviven
de manera constante y simultánea fenómenos
relacionados con aspectos económicos, sociales,
ambientales, demográficos, culturales, educativos,
delicuenciales, etc., que dividen, fragmentan y
segregan los espacios urbanos, lo que intuye la
complejidad para analizar el funcionamiento de
toda la estructura espacial urbana, que en realidad
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�La forma urbana producto de la concentración dispersión de la población en Culiacán Rosales

conforma el sistema ciudad, lo que hace necesario
utilizar modelos matematicos5 para su análisis
desde la perspectiva cuantitativa. Concluye que la
formación de nuevas colonias, fraccionamientos,
conjuntos, pueblos tradicionales históricos y
asentamientos habitacionales, con sus diferentes
modalidades, así como la conurbación de
municipios en las ciudades grandes, han influido
en la forma urbana de las ciudades mexicanas.
(Lopez Rangel, 2011, 230).
En este contexto lo que sorprendio a Emilio
Duhau al observar enormes conurbaciones como
la ciudad de México es más bien lo contrario,
es decir, una persistente tendencia a que los
procesos de poblamiento tiendan a generar una
aglomeración compacta. Lo que ocurre, explica,
es que cuando se producen esos “huecos” o
espacio urbanizado no utilizado (imagen 2) , se
"rellenan" con el tiempo (Duhau, 2008, 164).
Según el enfoque socioespacial, analizado
por Janoshka (2004), las etapas del desarrollo
urbano en las ciudades están relacionados con los
cambios en la economía política de la sociedad.
Aun se discute la forma exponencial en que
ha ocurrido el crecimiento urbano sin respetar
los patrones naturales que le han dado forma a
la estructura de las ciudades en búsqueda de
satisfacer las necesidades espaciales de una
sociedad de consumo en crecimiento. En este
contexto la ciudad es un espacio físico con
vida propia que nace, crece y se desarrolla a
consecuencia de factores económicos, sociales,
culturales diferentes, tal como lo apunta Martha
Schteingard (2010, 348) “una ciudad es producto
de la historia y los fenómenos que en ella ocurren
afectan a la ciudad como una unidad”.

Sin embargo el crecimiento urbano no siempre se
acompaña del desarrollo. El crecimiento de la ciudad
alude a cuestiones materiales y objetivas relacionadas
con el aspecto económico, con el tener, como tener
casa, automóvil, bienes, una embarcación; los
edificios, la calle, el parque, etc., el crecimiento es
entonces tangible. En tanto que el desarrollo es un
proceso subjetivo que se relaciona con el ser, encierra
aspectos como educación, cultura, empleo, la familia,
gobierno, gobernabilidad, relaciones sociales, etc.
En este aspecto donde entran los fenómenos urbanos
de división social y segregación que evidencian
crecimiento sin desarrollo. El desarrollo es entonces
intangible (Boisier, 2010). Por tanto los procesos
contemporáneos del desarrollo económico llevan a
la forma urbana a estar concentrados o dispersos, de
esta manera la forma de los espacios ue integran los
asentamientos de la población esta relacionada con
los modos de organización de la economía (Imagen
3). Lo anterior significa que los patrones espaciales
importantes que definen la organización espacial de
la sociedad, que a su vez definen la forma urbana,
están correlacionados con aspectos específicos de las
características económicas, políticas y culturales de
los modos de organización de la sociedad.

Figura 2. Huecos urbanos en Culiacán Rosales.

Figura 3. Desarrollo comercial en Culiacán Rosales.

Fuente: Propia. 2017.

5
Actualmente se disponde de diversos instrumentos cuantitativos para el análisis del territorio que utilizan metodos factoriales multivariable
que se sustentan en la correlación entre proposiciones analíticas y sintéticas para reemplazar a la realidad mediante axiomas no evidentes.

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

19

�Acosta Rendón

5. Distribución espacial de las
densidades de habitacionales.
De acuerdo con Tito Alegría (2009, 174), la
distribución espacial de las densidades de
población es una de las principales características
en el análisis urbano. En el modelo monocéntrico
la densidad decrece desde el centro hacia la
periferia. Expone que este modelo explica
la distribución espacial de la densidad como
resultado del comportamiento de la oferta y la
demanda de vivienda al enfrentar el precio del
suelo, el cual decrece desde el centro hacia la
periferia de la ciudad. Así por el lado de la oferta
los constructores utilizan más el factor que menos
cuesta por unidad de vivienda, por ello, a medida
que se acercan al centro de la ciudad utilizan más
materiales de construcción y menos suelo, como
resultado aumentan el número de pisos y con
ello la densidad habitacional. Por el lado de la
demanda las familias con ingresos bajos pueden
elegir gastar más en suelo y tener menos metros
cuadrados de superficie con mayor densidad si
deciden asentarse cerca del centro, porque cerca
del centro el valor del suelo es más alto pero se
reduce el gasto del transporte, en comparación si
eligieran asentarse en la periferia.
Según el Censo de Población y Vivienda de
2010 del INEGI la ciudad de Culiacán Rosales

tenía 675,773 habitantes (hab) y 176,799 viviendas
particulares habitadas (vph) que sumadas a las
35,533 deshabitadas y 8,812 de uso temporal
hacen un total de 221,144 viviendas (Gráfico 1 y
tabla 1)) distribuidas en un territorio urbanizado
que cubría 12,584.50 hectáreas (ha). Por tanto
en ese momento las densidades habitacionales
promedio eran 53.7 hab/ha y 14.0 viv/ha. Estas
bajas densidades indican que la ciudad ha tenido
un crecimiento expansivo con un alto consumo de
suelo lo cual ha incidido de manera importante en
la actual forma urbana que tiene esta ciudad.
En este sentido el uso habitacional del suelo,
generador de la forma urbana de Culiacan Rosales
creemos que tiene explicaciones similares a las
que encontró Tito Alegria (2009, 175) en su
análisis de la Metropolis Transfronteriza Tijuana,
México - San Diego, Estados Unidos. De acuerdo
con su análisis una primera apreciación tiene
que ver con que en que las grandes ciudades
la distribución de los precios del suelo no es
estrictamente decreciente desde el centro debido
a que hay subcentros6 terciarios que elevan el
precio del suelo lejos del centro principal de la
ciudad. Si la densidad de población sigue a los
precios del suelo, explica, la distribución de esa
densidad no será claramente decreciente desde el
centro de la ciudad. Explicación que se apega más
al enfoque del modelo policéntrico.

Gráﬁco 1. Dinámica demográﬁca y habitacional de Culiacán Rosales, Sinaloa.

Fuente: Elaboración propia con información del INEGI 2010.

6

Las debilidades del modelo monocéntrico dieron cabida al surguimiento de modelos alternativos de usos del suelo entre ellos los
modelos policéntricos. Desde la visión neoclásica, estos modelos trataron de extender para dos o más centros (policentrismo) la lógica del
balance entre renta del suelo y costo de transporte que hacen los agentes cuando deciden su localización intraurbana La teoría del modelo
policentrico explica el funcionamiento de la ciudad considerando la emergencia actual de subcentros (endógenos o exógenos) que están
sustituyendo al centro original.

20

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�La forma urbana producto de la concentración dispersión de la población en Culiacán Rosales

Tabla 1. Distribución espacial de la población y la vivienda.

Fuente: Elaboración propia.

Una situación similar la encontramos en la
ciudad de Culiacán Rosales donde las densidades
crecen desde el centro a la periferia, contrario
a lo que establece el modelo monocentrico,
sin embargo este crecimiento es diferenciado
pues existen zonas dispersas por la ciudad que
concetran actividades complementarias que
pueden ser subcentros en formación, escenario
que estamos en proceso de estudio aplicando
la regresión paramétria donde la variable
dependiente explica el valor del suelo y la
independiente la distancia al centro principal.
En una segunda apreciación Alegría (Op.Cit.)
expone que un supuesto implícito en el enfoque
monocéntrico es que el mercado de la vivienda
debe funcionar de manera perfecta para ajustar
oferta y demanda, sin embargo, se sabe que
estos tienen varias imperfecciones. Una de ellas
es que, en todo el país, más de la mitad de la
población urbana tuvo acceso a una vivienda
fuera del mercado formal7 mediante el proceso de
invasión de suelo urbano. Esto quiere decir que
la densidad de población de al menos la mitad
del territorio urbano de las ciudades mexicanas,
en la cuales se incluye Culiacán Rosales, no se
constituyó debido al precio del suelo regulado por
el mercado formal sino por procesos irregulares
relacionados con la invasión de tierras en las
periferias urbanas. Además, la vivienda se
considera patrimonio familiar cuyo desarrollo
es progresivo y se extiende a lo largo de varios
años, incluso décadas, en los cuales cambia la
estrucutra familiar y con ello cambia también la
densidad de población. Coincidimos también con

la tercera apreciación de Alegría (Op.Cit.) donde
expone que las actividades terciarias compiten por
suelo accesible imponiendose en una localización
central al ofrecer más capital por metro cuadrado
donde la vivienda no puede competir igual por
lo que es expulsada al cambiar el uso del suelo
con lo que disminuye la cantidad de personas
que residen en el centro y con ello la densidad
habitacional.
En la tabla 1 anterior se muestra que en la zona
centro de Culiacán Rosales las densidades de
población y de vivienda son más bajas que en los
contornos más periféricos. Se puede ver que estás
van desde 25 hab/ha y 8.3 viv/ha en la zona centro
hasta 65.6 hab/ha y 16.7 viv/ha en los contornos
más alejados del centro. Sin embargo, en el
contorno 3, el más periférico, las densidades son
más bajas que en el contorno 2 menos periférico,
debido a que en el cotorno 3 hay una gran cantidad
vacíos urbanos, lotes de suelo urbanizado que
permanecen ociosos en un claro proceso de
especulación que el capital esta “engordando”
para futuros desarrollos inmobiliarios. Por tanto,
y siguiendo este enfoque, la distribución espacial
de las densidades habitacionales que se presenta
en Culiacán Rosales (mapa 1) no se puede explicar
con el modelo monocéntrico pues en esta ciudad,
como ya se explicó, la densidad habitacional es
más alta en la periferia contrario a lo que explica
el modelo moncéntrico.

7

El mercado formal de la vivienda en México es que oferta vivienda construida por desarrolladores inmobiliarios financiada por organismos
nacionales como el INFONAVIT, principalmente.

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

21

�Acosta Rendón

6. Reﬂexiones ﬁnales.
Considerando que Culiacán Rosales es una ciudad
media en la que su centro tradicional aun concentra
la mayor cantidad de los empleos y las actividades
económicas dominantes, desde el punto de vista
económico su forma urbana puede ser explicada
por el modelo monocéntrico dado que no muestra
evidencias contundentes de que en su territorio se
estén formando subcentros sino mas bien se observa
una dispersión generalizada de actividades terciarias
sustentadas en la accesibilidad que permite el
automóvil y la construcción de infraestura vial
que genera ventajas de localización. Sin embargo,
dispersos también por diferentes zonas de la ciudad,
empiezan a emerger concentraciones de actividades
terciarias, tipo plazas comerciales con tiendas de
marcas globales, que se hace necesario estudiarlas
con más herramientas para el analisis urbano donde
se consideren otras variables como el valor del
suelo, el ingreso de los hogares, y otras variables
que reflejen las condiciones del entorno, que ayuden
a determinar si estos ambientes emergentes están
formando subcentros y pueden tener explicaciones
basadas en el modelo policentrico, y si además estos
escenarios estan influyendo en la cambiante forma
urbana de esta ciudad.

Por otra parte desde el punto de vista sociológico
la forma urbana y los usos del suelo que definen el
funcionamiento de la ciudad de Culiacán Rosales
no se acomodan para que puedan ser explicados
por el modelo monocéntrico pues la densidad
habitacional no decrece desde el centro hacia la
periferia como lo establece este modelo, sino por
el contrario en este caso la densidad es más alta en
la periferia, situación explicada de mejor manera
por la definición de subcentros terciarios fuera
del centro tradicional que sustentan al modelo
policéntrico.
Otra caractrística de Culiacán Rosales que incide
en la forma urbana que actualmente tiene consiste en
que dispersos por toda la ciudad, aunque en mayor
concentración en los contornos 2 y 3 periféricos,
existe una gran cantidad de suelo urbanizado ocioso
que generan grandes vacíos urbanos formados a
causa de la expansión generalizada de asentamientos
que se localizaron en la periferia modificando
los limites urbanos de la ciudad en un proceso
de especulación del capital inmobiliario, que de
acuerdo con Emilio Duhau (op. cit.) son “huecos”
que se “rellenan” con el tiempo después que se han
revalorizado por las acciones urbanas realizadas por
el municipio encauzando la ciudad hacia una forma
urbana compacta.

Mapa 1. Distribución espacial de las densidades habitacionales en Culiacán Rosales, Sinaloa.

Fuente: Elaboración propia.

22

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�La forma urbana producto de la concentración dispersión de la población en Culiacán Rosales

7. Bibliografía.
Alegría, Tito (2009). Metrópolis transfronteriza:
Revisión de la hipótesis y evidencias de
Tijuana, México y San Diego, Estados Unidos.
1ª edición. Tijuana. El Colegio de la Frontera
Norte; México, D.F. Miguel Ángel Porrúa.
Boisier, Sergio, 2010. Descodificando el desarrollo
del siglo xxi: subjetividad, complejidad,
sinapsis, sinergía, recursividad, liderazgo, y
anclaje territorial. Semestre Económico, vol.
13, núm. 27, julio-diciembre, 2010, pp. 11-37
Universidad de Medellín. Medellín, Colombia
Burgess, Rod (2011). Determinismo tecnológico y
fragmentación urbana: un análisis crítica, en
Ciudades Compactas, dispersas y fragmentadas,
Emilio Pradilla Cobos, Compilador. Universidad
Autónoma Metropolitana. Miguel Ángel Porrúa.
México.
Duhau, Emilio y Giglia, Ángela (2004). Conflictos
por el espacio y orden urbano. Estudios
demográficos y urbanos, mayo-agosto 2004,
número 056. El colegio de México, A.C., D.F.,
México.
Duhau, Emilio (2006). Organización del espacio
urbano, segregación y espacio público; en
CIUDADES 66, abril-junio de 2005, RNIU,
Puebla, México.
_______ (2008). Los nuevos productores
del espacio habitable; en ciudades 79, julioseptiembre de 2008, RNIU, Puebla, México.
Los Municipios de Sinaloa (1988). Colección:
Enciclopedia de los Municipios de México.
Secretaría de Gobernación y Gobierno del
Estado de Sinaloa. http://www.inafed.gob.
mx/.
López Rangel, Rafael (2011). De la Ciudad
Compacta a la Ciudad Fragmentada: El caso
de la Ciudad de México. En el Universo de las
nuevas preocupaciones sobre la ciudad; del
sueño de un orden a la pesadilla del caos, en
Ciudades Compactas, dispersas y fragmentadas,
Emilio Pradilla Cobos, Compilador. Universidad
Autónoma Metropolitana. Miguel Ángel Porrúa.
México.
Pinto Verdugo, Mónica (2007). Los modelos
explicativos de la estructura urbana. Una
visión crítica de su desarrollo al interior de la
consolidación de la racionalidad moderna (no
editado). Memoria para optar al título de geógrafo.
Facultad de Arquitectura y Urbanismo. Escuela
de Geografía. Universidad de Chile. Chile.

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

Pradilla Cobos, Emilio (2011). Ciudades
Compactas, dispersas, fragmentadas. UAM.
Miguel Ángel Porrúa. México.
Schteingart, Martha (2010). La división social del
espacio en las ciudades. Revista Herramienta
N° 48. SociologíaCiudad y territorio. Octubre
de 2011 - Año XV.

23

�Las tres dimensiones metropolitanas: lo espacial, lo institucional y lo ciudadano. Hacia un modelo de compatibilización ideal.
The three metropolitan dimensions: The space, institutions and the citizen. Towards an ideal compatiblization model.
Recibido: Diciembre 2018
Aceptado: Agosto 2019

Eduardo Sousa-González1

Resumen

Abstract

El propósito sería abordar el asunto del crecimiento
expansivo de las metrópolis del sur global, planteando,
como caso de estudio, la zona metropolitana de Monterrey
desde el enfoque evolucionista planteado por Henry
Lefebvre, donde se plantea la “urbanización completa de la
sociedad” (Lefebvre, H.:1980:1); explorando a partir de un
análisis deductivo que va desde lo general, con la variable
exógena vinculada globalización, para involucrar desde
ahí, las particularidades que se han dado sobre el proceso
de urbanización de la zona metropolitana de Monterrey,
Nuevo León, México. En ese sentido, se muestra la
forma en que el proceso evolutivo de urbanización de
Monterrey, ha modificado sus linderos periféricos influido
por variables de corte exógeno como la globalización y el
grado de desarrollo del lugar y, endógenas vinculado a lo:
económico, político, territorial y socio-demográfico.
Para esto, se hace una exploración de la dinámica urbana
y de la manera en que los procesos de globalización de la
economía fueron insertándose en México como país y en la
zona metropolitana de Monterrey; para finalmente concluir,
con una exploración del proceso de urbanización 19402019 en Monterrey y una propuesta donde se involucra a
las tres grandes dimensiones metropolitanas: lo espacial, lo
institucional y lo ciudadano; las cuales, desde la óptica de
esta investigación, son factibles de compatibilizar.

The purpose will be to address the expansive south global
metrolpolis growth, using as study case the Monterrey's
metropolitan zone, with an evolutionary approach proposed
by Henry Lefebvre where the proposed therm "societies
complete urbanization" (Lefebvre, H.:1980:1), explored
from a deductive analysis that goes from the general, with
the exogenous variable inculcated with the globalization
one, to involve from there, the particularities that have been
developed from the urbanization process of the metropolitan
area of Monterrey, Nuevo Leon, Mexico. In that way, it's
shown the way the evolutionary urbanization process of the
Monterrey's metropolitan area has modified the peripheral
boundaries influenced by the exogenous variables such
as the globalization and the development grade, and the
endogenous linked to the: economic, political, territorial
and socio-demographic aspects.
For this, an exploration about how the urban dynamic
and the way in which the economic globalization process
inserted in Mexico as a country and in the metropolitan
area of Monterrey is done, to finally conclude, with an
exploration of the urbanization process from 1940 to 2019
in Monterrey and with a proposal where the three large
metropolitan dimensions: the spatial, the institutional and
the citizen, the ones that are feasible to make compatible.

Palabras Clave:

Proceso de urbanización; Dimensiones
metropolitanas; variables endógenas y exógenas.

Keywords:

Urbanization process; Metropolitan dimensions;
Endogenous and exogenous variables.

1

Mexicano, Doctor en Filosofía con orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; maestría; profesor adscrito a la Facultad de Arquitectura
de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT) ratificado en el Nivel
2; miembro de la Academia Mexicana de ciencias AMC; correo electrónico: eduardo.sousagn@uanl.edu.mx

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

25

�Sousa-González

1. Las variables exógenas
intervinientes en el proceso de
urbanización metropolitano.
Desde la perspectiva que involucra al proceso
de crecimiento físico-expansivo-periférico en el
espacio urbano, por lo menos del sur global y
en la mayoría de las regiones del mundo urbano
conocido, esto es, aquello que involucra al
fenómeno vinculado al proceso evolutivo de una
ciudad-transformación-metrópoli, es indudable
que la visión teórica propuesta por Henry Lefebvre
donde postula, no sólo la “urbanización completa
de la sociedad” (Lefebvre, H.:1980:1 y ss.),
sino también el derecho a la misma (Lefebvre,
H.:2017:139; Delgado, M.:2017:19); no estaba
del todo apartada de una realidad proclive,
contemporánea, y líquida, y en franco desarrollo
progresivo; sobre todo a partir de la visión que
postula Lefebvre, H. donde propone, desde una
posición teórica evolucionista, un proceso de
transformación del espacio urbano que da lugar
a diferentes mutaciones físico-morfológicas,
sociales, culturales, identitarias y otras, propias
de cada lugar, transitando en un corte espaciotiempo-diferencial desde una: ciudad política, a

otra comercial; hasta llegar a lo que este autor
designa como la ciudad industrial: aquella que
personifica justamente a la industrialización y a
su posterior evolución hacia lo que se ha llamado
como post-industrialización; que ha implicado
procesalmente en el tiempo la subordinación
completa de lo agrario, marcando además, el
proceso de la manifestación conocida como la
implosión y explosión expansiva de lo urbano, o
mejor, de la sociedad urbana; según se indica en
el diagrama 1 (cfr.).
De hecho, como se menciona en el diagrama 1
(cfr.), en esta temática que involucra la hipótesis
lefebvriana de la urbanización completa de la
sociedad, que transformaría a la colectividad
en una sociedad urbana, precisamente derivada
de esta urbanización completa; Lefebvre, H.
menciona tres campos (momentos), en el proceso
de la urbanización de la sociedad (Lefebvre, H.:
1980:39).
i. Lo agrario,
ii. Lo industrial y
iii. Lo urbano.
En este contexto Lefebvre, H. hace referencia
a la forma en que los países subdesarrollados,
por ejemplo, los del sur global, atraviesan
simultáneamente
estos
tres
momentos

Diagrama 1. Enfoque evolucionista lefebvriano espacio-tiempo de la ciudad
(modificado en términos de la contemporaneidad).

Fuente: tomado de Sousa, E.: 2011, modificado en esta investigación, a partir de: Lefebvre, H. 2013:39; 1980: 22; Bettin, G. 1982:127.

26

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Las tres dimensiones metropolitanas

“acumulando problemas pero no las riquezas”
(Lefebvre, H. opus cit: 39):
i. El momento agrario corresponde a la esfera
puntual la necesidad; donde se da reiterativamente
una limitada producción del campo permeada por las
particularidades de la naturaleza y sus indomables
contingencias: aquí domina la escasez así como
las particularidades de cultos, de religiones, de
creencias y otras, pertenecientes a cada grupo socialrural; incluso las formas de propiedad inmobiliaria
son características: tribal, feudal, ejidal y otros.
ii. El período industrial pertenece al trabajo, un
período de producción de mercancías mecanizadas
para el uso, disfrute y comercialización de la
sociedad. Incluso nombrado a éste como destructor
de la naturaleza, ya que sustituye la producción
tradicional agrícola, por una manufactura metódica,
mecánica y encadenada a un sistema de producción
particular centrado en la plusvalía2.
iii. Finalmente está lo urbano, donde la
producción de mercancías en la ciudad industrial,
el espacio-tiempo como forma de asentamiento
humano y la diversidad de usos del suelo adquieren
nuevas connotaciones: pensamiento urbanístico,
planeación urbana, forma urbana y una multiplicidad
de conceptos vinculados, forman parte de esta
topografía espacial diferencial.
En este orden de ideas, referido a la evolución
espacio-tiempo-diferencial que tiende procesalmente
a transformar a una ciudad, llámese industrial
o post-industrial, en una agrupación indefinida
de cabeceras municipales o también llamada
metrópolis, es claro que en la posición teórica
de autores como Henry Lefebvre, entre otros, no
involucran en su justa dimensión aquellas variables
exógenas intervinientes, que contribuyen de manera
significativa en esta evolución transformacional de la
ciudad-metrópoli. La referencia es específicamente
al fenómeno de la globalización de la economía3 y a
la característica particular del proceso evolutivo de
desarrollo del lugar; particularmente el comentario
sería a lo que se conoce como subdesarrollo o países
en vías de desarrollo, como la mayoría de los que
integran el sur global.

En el primer caso, referido a la mundialización
como una variable exógena interviniente en este
proceso que transforma una ciudad, en un espacio
de conurbación de diferentes áreas urbanas: una
metrópoli; es claro que los procesos que involucran
a este fenómeno de globalización de la economía
no son exclusivos de la sobremodernidad en la
que nos corresponde vivir, de hecho si revisamos
el diagrama 1 (cfr.) la mención de otras ciudades,
tiene una relación directa con el llamado período
de regulación económica y la formación de las
ciudades mercantiles, algunas anteriores como
Fencia, Cartago, Roma, el mundo Helénico, China,
la India y otras (Chonchol, J. 2002: 18); las cuales
formaron alianzas estratégicas para la producción
y circulación de mercancías, con claros fines
mediáticos de acumulación primaria de capital,
según se aprecia en la tabla 1.
Tabla 1. Periodos de regulación económica.

Fuente: elaborado en esta investigación a partir de: Chonchol, J. (2002: 15).

En esta sucinta exploración del proceso de
la globalización, la forma en que éste influye en
el espacio urbano y el modo en que la economía
global lo ha promocionado, se perciben, por lo
menos, dos posturas opuestas: la primera se
relaciona con aquellos que la interpretan como
una herramienta ideológica que promueve
desigualdades de todo tipo: regional, nacional,
étnicas, de género y evidentemente de clase social;
implementado en un mundo de dos dinámicas
diferentes: Desarrollo Vs. Subdesarrollo; la
segunda, la descifran como un proceso inscrito
en las estructuras operativas del modo capitalista
de producción global, argumentando el fin de los

2
Inicialmente la plusvalía se construye desde lo agrario, desplazándose posteriormente hacia lo industrial; distinguiéndose tres momentos
en la teoría marxista: i. Su formación: cuando se desplaza a lo urbano, como centro de producción; ii. La realización: que involucra al
comercio y al sistema bancario y; iii. La participación: que evidentemente nunca ha sido y seguramente nunca será equitativa.
3
El término global inicialmente en la época moderna lo manejaron algunas universidades americanas como Harvard, Stanford y otras,
básicamente en el sentido de comercialización de tecnología (I + d + i) asociada a los procesos económicos, esto, en virtud de la práctica
de desregularización y liberación implementada por la mayoría de los Estados-nación; así, era factible hacer negocios en cualquier lugar
del mundo, solamente habría que organizar y orientar las políticas de comercialización, adecuándolas a la zona de la tierra en la que se
pretendiera negociar. Paralelamente surge el término de mundialización en algunos medios europeos, como alternativa al de globalización,
argumentando que la palabra mundo representa específicamente el fenómeno (Guerra-Borges, 2002:16).

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

27

�Sousa-González

problemas económicos con la promesa de que
se logrará una rápida modernización: nada más
alejado de la realidad contemporánea.
Dentro de cada una de estas posturas se han
incorporado diversas variaciones de enfoque,
vinculadas a similares esferas disciplinares; por
ejemplo: economistas como Hirst y Thompson
(1999,1996:176), Carmona, E. y González Navarro
(2002), Fujita (2000); sociólogos como Anthony
Guiddens (2003, 2000), Ianni, O. (2007), Castells,
M. (2002), Dos Santos, T. (2004), Amin, S. (1999) y
otros; lo que sí queda claro es que cada una de esta
posiciones está circunscrita además de a un espacio
territorial, también a un tiempo diferenciado; donde
las economías emergentes están aumentando cada
vez más su dependencia (Gutiérrez 2003; Dos
Santos 2004, 2002; Cardozo, 2002), no solamente
por su vulnerabilidad a los cambios disruptivos que
se producen en el avance de la economía globalizada
(Ianni 2007; Cavanagh 2003; Castells 2005) y la
empresa trasnacional; igualmente por la manera en
que se comprometen: los recursos, el territorio, la
cultura, la invasión de la cotidianidad; esto, con el
propósito de lograr mayor productividad, destacando
que el dinero se convierte en el parámetro de las
relaciones sociales (Simmel 1951/1988; Sabido
2007; Watier 2005) ya reificadas (Marx 1978;
1976), escalando una cosificación creciente, donde
el espacio metropolitano se “organiza en función de
este proceso económico monetario de dinero-cosa,

cosa-dinero” (Sousa, E.: 2018:35). Propiciando,
además de esa actitud blasée de: indiferencia,
individualista e indolente, mencionada por George
Simmel (Simmel 1951/1988); una dependencia
paradójica cada vez mayor, según se muestra en el
diagrama 2.

2. México y Monterrey, Nuevo León
en la esfera de la globalización
contemporánea y de sus procesos
de expansividad espacial.
En el caso de México como país, el fenómeno de la
globalización tiene una manifestación de impacto
muy importante y con la suscripción y puesta en
práctica del GATT (1986) y el Tratado de Libre
Comercio de América del Norte TLCAN (1994)
entre México, Estados Unidos y Canadá4, se inicia
la incorporación de los mexicanos al proceso de
globalización moderno, en una etapa en la que
el país ha experimentado no sólo un crecimiento
demográfico explosivo, característica de los países
en vías de desarrollo o como lo llama Di Filippo
de “subdesarrollo intermedio” (Di Filippo: 1998:
26); sino también, como lo ha pronosticado Henry
Lefebvre un éxodo del campo a la ciudad, sobre
todo en aquellos espacios urbanos con mayor
crecimiento en los sectores secundario (industria) y

Diagrama 2. Economías emergentes:
dependencia paradójica.

Fuente: elaborado en esta investigación a partir de Sousa, E. (2018: 35).

28

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Las tres dimensiones metropolitanas

terciario (servicios), como las ciudades de México,
Monterrey, Guadalajara y Puebla; por ejemplo: en
el México de 1950 la población rural era de 57.4
por ciento del total, en el año de 1990 la proporción
se revierte drásticamente sumando 57.5 por ciento,
pero de población urbana, incrementándose a 61
por ciento en el año 2000 y a 77.8 en el año 2018:
ver tabla 2.
Aunque no se profundizará en las características
particulares de este tratado trilateral, después de
veinticinco años es posible afirmar que este acuerdo
permitió, entre otras muchas cosas: la liberación de
los flujos de capital (FC) y la inversión extranjera
directa (IED) que ha dado entrada a las compañías
multinacionales y trasnacionales, en el marco del
modelo neoliberal5, que como mencionábamos
anteriormente ha minimizado al Estado-nación;
privilegiando así, las políticas de intereses
particulares, principalmente de acumulación de
capital, que las empresas de carácter multinacional
y trasnacional tienen. Éstas se han circunscrito
oportunamente en el marco espacial de la
globalización, mediante sus tres procesos básicos:
i. Movilización internacional de capital;
ii. Internacionalización de mercancías y
iii. Velocidad ascendente de ambos, ver la
figura 1.
Finalmente como se ha atestiguado, en
México casi todo es factible de privatizar6, pero la
pregunta sería qué sucederá con aquellos sectores

de desarrollo social que históricamente fueron
asumidos y blindados por el Estado mexicano,
sectores subsidiados o de recuperación lenta de
capital como: la educación pública, los servicios de
salud, la vivienda de estratos de bajo ingreso, entre
otros. Es claro que los inversionistas extranjeros
han encontrado formas de obtener ganancias por
las condiciones actuales en estos sectores, incluso
se observa un abandono de inversión pública,
sobre todo en el ramo de la educación, los servicios
de salud, el petróleo y otros más; representando un
serio obstáculo para el desarrollo de México como
país y la seguridad de sus pobladores.
Figura 1. Procesos básicos de la empresa trasnacional.

Fuente: datos generados en esta investigación.

Tabla 2. México: población total, urbana y rural (cifras en miles)

Fuente: elaborado en esta investigación a partir de Sousa, E. (2018: 35).

4
En el año de 2019 el TLCAN está en proceso de revisión por los países involucrados, a la fecha septiembre 2019, se informa que aunque
se ha llegado a acuerdos importantes, pero todavía no se concluye del todo con este acuerdo comercial; incluso hasta el nombre (TLCAN)
es posible que se modifique.
5

El modelo neoliberal al parecer agotado en México, ha sido descalificado por el nuevo gobierno (2019) el cuál acusa de una corrupción
e impunidad de los agentes políticos que recién terminan su gestión (2013-2018).
6
Esto se ha corroborado con el gobierno saliente de Enrique Peña Nieto que ha comprometido: el petróleo, la electricidad, la educación y
otros sectores más.

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

29

�Sousa-González

3. Monterrey: globalización y
proceso de metropolización.
En el ámbito interno de las ciudades particularmente
del sur global, existen variables intervinientes
exógenas como la globalización y componentes
endógenos como aquellos que son propias del
lugar7 y se mencionan en el diagrama 1, estas
variables son las que las conducen evolutivamente
por sendos procesos urbanos espacio-tiempo
diferenciados (Lefebvre, H.:1980:44), llevándolas
a convertirse en esos espacios sui géneris
conocidos como metrópolis; dichas ciudades,
entre otras muchas cosas, se caracterizan por
poseer un dinamismo demográfico creciente que
indefectiblemente tiene impactos progresivos en
la expansión de sus linderos territoriales; en donde
por una deficiente elaboración de los instrumentos
vinculados a la planeación de los diversos usos
del suelo y a la aplicación de los mismos en los
procesos espaciales asociados al crecimiento
expansivo urbano, la población tiende a dispersarse
multidireccionalmente sin un control orientativo
gubernamental eficiente, eficaz y efectivo (EEE) .
En este sentido, el espacio territorial metropolitano
por definición, es el que incorpora a las áreas urbanas
de los municipios que procesalmente en el tiempo y
por las estrechas interacciones entre la población y
sus actividades cotidianas, secundarias y terciarias
tienden a la conurbación; precisamente, como se
mencionó al inicio de este apartado y en algunos
otros párrafos, el instrumento de planeación espacial
debe de ser el que indica el establecimiento de los
límites perimetrales del territorio metropolitano,
evitando, o mejor, controlando, direccionando
orientativamente y dosificando, ese crecimiento
expansivo multidireccional de los usos del suelo y
sobre todo aquellas espacialidades de características

marginales y de segregación espacial. De ahí la
importancia de lograr la eficiencia, la eficacia y la
efectividad, en las acciones estratégicas de política
pública y de agenda de gobierno de competencia
oficial; las cuales, desde esta posición, deben de ser
consideradas integralmente tomando en cuenta todo
el territorio de la conurbación.
Aún más, dado que el espacio urbano de
referencia debe de tener como eje central a la
sociedad, no solamente como una población
susceptible de direccionar y normar en los procesos
de la planeación espacial de los usos del suelo, sino
como entes vivos y participativos, fundamentales
en los procesos decisorios que involucren estos
instrumentos mencionados de planeación del
lugar; aquí se mencionarán sucintamente en este
apartado cuatro puntos a considerar en los procesos
de planeación espacial.
1. Lo cultural. Como la sociedad y sus
relaciones son el eje central a considerar en el
proceso de planeación, es necesario identificar las
particularidades de las matrices sociales radicadas
en el lugar, así como sus usos y costumbres,
regionalismos, símbolos identitarios y otros; además
de hacer efectiva su participación en el proceso de
integración del instrumento final de planeación
(Gúel, F: 2000: 17 y ss.; Pujadas, J.:2008: 365).
2. El territorio. De importancia fundamental
puesto que es el espacio físico de asentamiento de
la población y donde se desarrollan los diferentes
usos del suelo, y toda la actividad económica y
cotidiana, aquí es importante contextualizar la
variable territorio y su planeación por lo menos
desde dos puntos de vista: por ejemplo en
España (Pujadas, J.:2008: 23) los 5 ámbitos de la
planeación son utilizados para el ordenamiento
de las diferentes esferas territoriales: la provincia,
la comarca, las áreas metropolitanas (AM) y el
municipio ver el esquema 1.

Esquema 1. Los cinco apartados
de la ordenación del territorio:
visión española.
Fuente: Pujadas, R. (2008:22)

7

Desde la perspectiva de esta investigación, los componentes endógenos se agrupan en aquellos de tipo: económico, político, territorial y
socio-demográfico; los cuales se han integrado en otras investigaciones (Sousa, E: 2010…) en los conceptos propuestos llamados: fuerzas
centrífugas de expansión y fuerzas centrípetas de contención.

30

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Las tres dimensiones metropolitanas

En cambio en los países Europa del Este:
Bulgaria, Polonia, Alemania O., Hungría, y otros«
que tienen una planificación centralizada, donde
el principio igualdad-eficiencia debe equiparar
en regiones y ciudades: confort, servicios,
accesibilidad y otros más; el estado es el único
gestor de los recursos y el que organiza la vida
económica y social de un modo rígido; en el ámbito
de la planificación, según Ferrer, M. (2002:173),
implica que las autoridades centrales hacen los
planes de forma sectorial, deciden la distribución y
localización de los equipamientos e infraestructura,
para dejar que los mandos urbanos los coordinen
y ejecuten… y ¿La acción participativa de la
población?
3. Lo político institucional; en México lo
institucional representa el eje jurídico-legal en que
se basan las acciones gubernamentales en las tres
esferas del gobierno: Federal, Estatal y Municipal
y estas se basan en la Constitución Política de
los Estados Unidos Mexicanos, Códigos Civiles,
reglamentos y leyes específicas.
4. Lo económico; tiene una relación con el
modelo económico adoptado por el país, y con
su grado de desarrollo; en particular México,
como menciona Di Filippo (1998) “un país de
subdesarrollo intermedio”, se orienta a un cambio
de modelo: de uno neoliberal a otro que recién se
implementa; según se indica en la figura 2.
Figura 2. Consideraciones en el proceso de planeación.

Fuente: datos generados en esta investigación.

Finalmente queda claro, que el trabajo de
las autoridades gubernamentales es incidir
positivamente en la consecución de instrumentos
de planeación, consensuados con la sociedad

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

radicada en el lugar de intervención, haciendo
efectiva su participación, para generar un
mecanismo con mayor dosis de eficiencia, eficacia
y efectividad, que forme en el proceso, políticas
públicas compatibilizadas: gobierno-ciudadano,
ciudadano-gobierno. Pero, ¿Qué son las políticas
públicas? ¿Cuáles son los ejes transversales y
longitudinales de intervención en la metrópoli?
¿Las políticas públicas de orientación espacial
consideran la visión de los ciudadanos? ¿Existe
un proceso de compatibilización entre las tres
dimensiones metropolitanas: el espacio, la política
institucional y lo propuesto por los ciudadanos?
En este abordaje que involucra al espacio
metropolitano, su crecimiento expansivo y algunas
de las variables exógenas y endógenas intervinientes
en este proceso transformacional ciudad-metrópoli,
sería una condicionante sine qua non indicar la
relación de correspondencia biunívoca que existe
entre: el crecimiento espacial, su relación con la
agenda de gobierno y las políticas públicas que
de ahí resultan. Por esa razón, la importancia de
contextualizar el concepto de políticas públicas en
la esfera que lo asocia directamente, en el ámbito
del sector gubernamental; ya que la evidencia
histórica indica un encadenamiento inseparable
entre está triada:
i. Crecimiento físico-expansivo;
ii. Agenda de gobierno y;
iii. Políticas públicas espaciales.
De hecho, el asunto de las políticas públicas
en una visualización contextual generalista, al
interior de un espacio urbano constituido, tiende a
enlazar, o mejor, involucra indefectiblemente por
lo menos a tres actores sociales:
1. Al Estado-gobierno como institución de
mando-autoridad, aquella legítimamente constituida,
en cualquier transversalidad diferenciada: federal,
estatal o municipal;
2. A los hacedores directos de las políticas,
representados por los funcionarios públicos adscritos
al Estado-gobierno y que son evidentemente los
servidores públicos de la sociedad, y finalmente;
3. En la esfera longitudinal: al o los grupos
sociales de referencia; a la sociedad en su conjunto,
al sector u otros pobladores a la que éstas van
dirigidas.
Aún más, esta visualización contextual propuesta
quedaría incompleta, si no se considera a uno de los
elementos identitarios fundamentales que soportan a
estos tres actores sociales, nos referimos justamente,
al espacio físico: el público y el privado, que es la
31

�Sousa-González

base del asentamiento de la sociedad. En este caso
la referencia estaría ligada al espacio metropolitano,
en el cual se desarrolla la vida cotidiana en sociedad
y donde se hace operativa la acción pública
institucional (Cabrero, M.: 2006:17-68), derivada
de dichas políticas8, ya sea en el ámbito: nacional,
regional, estatal, metropolitano, local, de barrio y
otros. De hecho, el espacio físico-territorial se ha
considerado en otros escritos (Sousa, E. 2010: 85),
como un común denominador, un divisor que tiene
la particularidad de situar en un mismo campo de
conocimiento y de un equivalente tiempo-espaciodiferencial (Lefebvre, H.1980: 44), a vertientes
conceptuales provenientes de disciplinas disímiles,
según se indica en la figura 3.
En este sentido debe de quedar claro, que
dentro de las disciplinas que tienen una relación
concomitante con las políticas públicas, como por
ejemplo las ciencias políticas, han profundizado
de una manera conveniente en el contexto
que circunscribe su campo de acción teóricooperativo, el cual está enlazado, en gran parte,
al gobierno como administración pública, en sus
diferentes ambientes de aplicación; no obstante,
quizá una de las vertientes en la que menos se
ha profundizado, como lo menciona Aguilar, L.
(2007:6), y con la cual se coincide; es aquella que
se relaciona con la manera en que éste construye,
desarrolla y evalúa, algunas de las decisiones
enlazadas a las políticas públicas, no sólo en la
esfera de la transversalidad asociada al ámbito
federal; sino también, en el estatal y en lo local,
esto es en: la esfera de los ámbitos nacionales.
Aquí los cuestionamientos girarían en torno a
¿Cuál sería la utilidad de esta posible dilucidación?
¿Qué importancia tendía la cuantificación de los
logros sociales de las políticas públicas? Una
contestación pronta a este cuestionamiento y
quizá con cierto dejo de ligereza, sería la de
mencionar que una exploración comprensiva y
posiblemente fenomenológica9 del proceso que
imbrica la construcción, el desarrollo, la puesta
en práctica y la evaluación de las políticas
gubernamentales en la sociedad; llevaría a no
sólo a delimitar, sino también orientar y reorientar
las posibles decisiones institucionales de política
pública espacial del Estado-gobierno, que de

alguna manera pudieran considerarse como
irracionales, negativas, proclives o permeadas
por factores vinculados con los procesos de la
corrupción institucional; tendiendo a otorgar
mayor eficiencia, eficacia y efectividad EEE,
en la asignación y distribución de los recursos
públicos siempre escasos.
Figura 3. Ámbito espacial de políticas públicas por
ejes de intervención: espacio transversal y grupo social
longitudinal.

Fuente: datos generados en esta investigación.

Es claro que la elección racional de entre
diferentes proyectos de orden gubernamental,
tendrían que llevar intrínsecamente una evaluación
sobre los impactos sociales positivos ex ante y
también ex post; ya sea en la esfera de intervención
transversal que pudiera permear las políticas
públicas: federales, regionales, estatales y locales;
hasta aquellas de enfoque abarcatívo longitudinal,
ligadas a los diferentes grupos sociales, o a
sectores específicos del lugar »económicos,
políticos u otros« de la sociedad, en un espacio
identitario definido, por ejemplo: el municipal, o
el del conjunto metropolitano, según se muestra en
la figura 3.
Lo que resultaría fundamental, es el cuestionar si
existen los mecanismos metodológicos operativos ad
hoc para tal evaluación de la acción gubernamental
y si estos dispositivos, son efectivamente utilizados
por los operadores de las políticas públicas; esto
es, aquellos funcionarios públicos adscritos a las
diferentes dependencias oficiales, lo cual será

8

El concepto de acción pública tiene una relación de correspondencia biunívoca que vincula al Estado y a la sociedad, en una interacción
concomitante, donde las políticas públicas serían uno de los elementos que deben intervenir en su definición o posible evaluación.
9
Entendiendo esto, en términos muy generales, como el estudio filosófico de los fenómenos, que consiste esencialmente en describirlos y
en describir las estructuras de la consciencia que tienen que ver con ellos (Bachelard, G. 1993:10).

32

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Las tres dimensiones metropolitanas

abordado en otras investigaciones.
En el marco de lo escrito anteriormente
como un referente teórico por el que transitan
las ciudades que se transforman en metrópolis y
a manera de conclusión, se explorará en términos
sucintos algunas particularidades de la zona
metropolitana de Monterrey, Nuevo León, México
y la posibilidad de estableces lineamientos para
compatibilizar las políticas públicas institucionales
con la visión y las necesidades de la población.

4. Conclusión.
En el caso de la zona metropolitana de Monterrey,
Nuevo León, México; con casi un 80 por ciento
de población urbana en el año 2019, es indudable
que la manifestación de esta variable exógena
interviniente llamada globalización sobre el
espacio urbano metropolitano de Monterrey,
ha tenido una importante expresión sobre el
crecimiento físico-expansivo de la zona; esto, en
virtud de que la metrópoli regiomontana cuenta
con una historia y tradición vinculada al sector
secundario, que lo ha convertido en un importante

polo de atracción poblacional, el cual ha
trascendido el ámbito local y regional, adquiriendo
una importancia significativa en la economía
nacional e internacional; aún y con los cambios en
los modelos económicos que se han adoptado en el
país: el de sustitución de importaciones en el año de
1930, el llamado neoliberalismo en 1983 y ahora
en el 2019 el nuevo modelo que está adoptando el
gobierno federal basado en lo que ellos llaman la
cuarta transformación, la cual trata de desterrar los
principales problemas de México: la corrupción y
la impunidad.
En este proceso que se ha mencionado en
párrafos anteriores vinculado a la mundialización,
se ha constatado en las diferentes etapas de
metropolización por las que ha atravesado
Monterrey y su zona metropolitana en el espaciotiempo, que aunado a la evidente transformación
en la composición morfológica de los linderos
periféricos del lugar, ver el mapa 1 y 2; también
se ha dado una disposición y variabilidad de los
disimiles usos del suelo constituidos en el proceso
de urbanización.

Mapa 1. Zona metropolitana de Monterrey: perímetro 2019.

Fuente: datos generados en esta investigación a partir de INEGI y en ArcGis.

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

33

�Sousa-González

De hecho, en el diagrama 1 (cfr.) se sostiene
como premisa inicial en esta investigación que la
globalización constituye un factor interviniente
exógeno, que influye directamente y ha influido
históricamente en la forma en que se ha dado el
crecimiento vertical y de orientación expansiva
periférica; modificando, en este proceso evolutivo
espacio-tiempo-diferencial, además de su
orientación productiva que ha trascendido de una
producción preponderantemente industrial, como
la base fundamental en la obtención de plusvalía,
a la combinación estratégica, por economías de
aglomeración, con el sector servicios, según se
aprecia en la tabla 310; también en este proceso de
urbanización se han modificado las características

morfológicas y orientativo-expansivas en la
periferia de la zona metropolitana de Monterrey,
para convertirlo transformacionalmente de una
ciudad monocéntrica en un espacio metropolitano
consolidado que funcionalmente agrupa diez y
ocho cabeceras municipales11.
La metrópoli regiomontana inicia el proceso
de metropolización en la década de 1950-1960,
donde se incorporan cuatro municipios que tienen
características de concentración de actividades
industriales; sobre todo aquel que pertenece al
centro metropolitano de Monterrey: Monterrey,
Guadalupe, San Nicolás de los Garza y San Pedro
Garza García (ver tabla 4 y 5).

Tabla 3. Población total y PEA
porcentual por sectores año 2000.
Fuente: Sobrino, J. (2003:529)

Tabla 4. Tasa de crecimiento demográfico: municipios por año de incorporación AMM.

Fuente: INEGI: Estadísticas del medio ambiente: 86.
10
Aunque los datos son del año 2000: por un lado, si consideramos céteris parivus el comportamiento de los sectores, el terciario tiene una
mayor población económicamente activa PEA; por el otro, si se comparan las zonas metropolitanas mostradas en la tabla 3, la metrópoli
regiomontana ocupa el último lugar de PEA en este sector; a diferencia del industrial que ocupa a la mayor PEA de todas con 38.0 por ciento
y un 0.2 por ciento en el sector primario. ¿Será este proceso de descenso de la PEA en el sector agrícola al que se refiere Henry Lefebvre
cuando menciona a la “urbanización completa de la sociedad” (Lefebvre, H. 1980:1)?
11
Hasta el mes de septiembre del año 2019 se evalúa por parte de las autoridades estatales y municipales, la pertinencia de agregar a
la conurbación actual de 13 municipios seis más, agrupando diez y ocho; pero a diferencia de décadas anteriores donde los procesos de
expansividad territorial se daban, en su mayoría, por el impulso en los componentes: socio-demográficos (tasa de crecimiento poblacional),
económicos y otros; en esta ocasión la principal variable interviniente de expansión periférica-territorial, parece ser el componente de la
fuerza política, que en esta ocasión el Estado es uno de los primeros impulsores visibles de la estrategia expansionista; aquí la pregunta
sería: ¿Esta política pública expansionista está consensuada con los ciudadanos?

34

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Las tres dimensiones metropolitanas

Actualmente la zona metropolitana de Monterrey
enfrenta características muy disímiles a las
descritas en los párrafos de este apartado: desde la
implantación del modelo económico de sustitución
de importaciones en 1930, o el neoliberalismo en
1983 y los acuerdos internacionales anteriormente
mencionados, los cuales perfilan la incorporación en
procesos de globalización irreversibles; no sólo a la
zona metropolitana de Monterrey (ZMM), sino de
una u otra forma a todo el territorio mexicano, con
todas las modificaciones en los patrones urbanos y de
producción económica que involucran.
Efectivamente, debiera entenderse esta
interpretación general, desarrollada en el apartado
en proceso, el cual involucra a fenómenos de
referencia mundialista, en claro contraste con una
realidad urbana existente, innegable e influida
morfológicamente por estos mismos procesos
de globalización; una situación que evidencia
la ocupación del suelo en un escenario urbano
estructurado con un sinnúmero de arterias viales
congestionadas, con mezclas indebidas de usos del
suelo, con ocupación de vivienda en zonas de alto
riesgo; inseguridad, transporte caro y deficiente,
falta de equipamientos y otros muchos más.
Incluso, con densidades de ciudadanos no
sólo diferenciadas, sino proclives, generando en
el proceso, transformaciones en los usos del suelo
que delatan altas concentraciones periféricas,
sobre todo de las clases sociales económicamente
menos favorecidas, contrastando con los niveles

socioeconómicos altos, los cuales se desarrollan
en sectores exclusivos del espacio urbano,
existentes en la mayoría de los municipios que
integran la zona metropolitana de Monterrey;
lo cual evidencia una falta de compatibilización
entre las tres dimensiones mencionadas al inicio
de este artículo: lo espacial, lo institucional y
lo ciudadano, dimensiones que conformarían
el concepto del equilibrio en el crecimiento
expansivo ideal.
Con el posible incremento en los municipios
conurbados (ZMM-18) que impactarán el proceso
de crecimiento expansivo actual de la metrópoli
regiomontana, es posible que al contrastar esta
acción con teoría de la metropolización12 se
plantea la posibilidad de proponer un cambio
estructural en esta teoría mencionada; esto es, una
etapa consecutiva a la de desurbanización, etapa
actual en la que se encuentra la zona metropolitana
de Monterrey: aquí se propone llamar como etapa
de dispersión generalizada; lo cual implicaría,
por el número de áreas urbanas conurbadas (18)
y por la extensión territorial de la conurbación,
un cambio disruptivo espacial y mayores retos;
no sólo en la compatibilización de lo espacial, lo
institucional y lo ciudadano que es la propuesta de
esta investigación; también en los procesos que
involucran a: la planeación espacial, el control
expansivo, la dosificación de los usos del suelo,
la dotación de equipamientos e infraestructura y a
otros más (cfr. Tabla 5 y mapa 2).

Tabla 5. Crecimiento demográfico: municipios por año de incorporación ZMM (en miles).

Fuente: INEGI: Estadísticas del medio ambiente: 85. *Estimaciones en base a CONEVAL (2007); **Gobierno del Edo. N.L. Plan
metropolitano 2021: 37, 143. Los datos del año 2015 son en base a en información proporcionada por SEDATU, CONAPO e INEGI.

12

Por limitaciones de espacio no es posible abordar esta teoría, para profundizar consultar Sousa, E: 2009, 2010.

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

35

�Sousa-González

Mapa 2. Perímetros metropolitanos 1990, 2000 y 2015.

1990

2000

2015

Fuente: Datos generados en esta investigación.

Por último, sería de importancia fundamental
para evitar o retardar tanto la carga negativa
que representaría la consolidación de la zona
metropolitana de Monterrey como un espacio
de crecimiento desordenado y sin la visión de
compatibilización dimensional13, así como impedir
la réplica y la diversificación de los espacios
anticiudad y el crecimiento multidireccional
periférico sin control; no sólo la construcción de
instrumentos de planeación estatales y municipales
fundamentados en las leyes vigentes, sino que estos
deben de contemplar acciones de compatibilización
con las visiones de ciudad que pueda aportar el
ciudadano residente; esto es, que la población
cuente con la posibilidad de opinar e influir en
el proceso de la construcción de los instrumentos
de planeación metropolitana y en aquellos otros

estudios que impliquen la zonificación primaria y
secundaria de todo el conjunto metropolitano.
Debe de existir el instrumental que elimine la
simulación de la consulta pública, posibilitando
contrastar lo que hemos llamado:
i. La visión institucional de la ciudad,
proveniente del funcionario gubernamental; con;
ii. La visión ideal de la ciudad, que tiene el
habitante metropolitano que sufre la ciudad día
con día, con;
iii. El espacio físico metropolitano.
Con el fin de desarrollar una zona metropolitana
con tendencias al equilibrio espacial en la
dosificación y orientación de sus usos del suelo;
así como en la dotación de los equipamientos y la
infraestructura necesaria. Tal como se muestra en
el esquema reflexivo del diagrama 3.

Diagrama 3. Espacio metropolitano visión de compatiblización
dimensional.
Fuente: Sousa, E. (2010:138), modificado
en esta investigación.

13

El concepto de compatibilización dimensional se refiere a: Lo espacial, lo institucional (gobierno en sus tres ámbitos: federal, estatal y
municipal) y lo ciudadano.

36

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Las tres dimensiones metropolitanas

5. Bibliografía.
Aguilar, Luis. (2007). El estudio de las políticas
públicas. México; Miguel Ángel Porrúa.
Amin, Samir. (1999). Los desafíos de la
mundialización. México: Siglo XXI.
Bachelard, G. (1993/1957). La poética del
espacio. México: Siglo XXI.
Bettin, G. (1982). Los sociólogos de la ciudad.
España, Gustavo Gili.
Cabrero, Enrique. (2006). Acción pública y
desarrollo local. México; FCE.
Cabrero, Enrique. (2001). La acción pública en
municipios urbanos, una propuesta de marco
teórico para su estudio. México: CIDE.
Carmona, S. et alia. (2002). La vía mexicana del
desarrollo ante la globalización y la nueva
economía. México. BUAP.
Cavanagh, J., et alia. (2003). Alternativas a la
globalización económica. Madrid. Gedisa.
Cardozo, F.H., Faleto, E. (2002). Dependencia y
desarrollo en América Latina. México. Siglo
XXl. Pp. 213.
Cardozo, F.H., Faleto, E. (2002). Dependencia y
desarrollo en América Latina. México. Siglo
XXl. Pp. 213.
Castells, M. (2005). Globalización, desarrollo
y democracia. Chile en el contexto mundial.
México; FCE.
Castells, M. (2002). La era de la información.
México: Siglo XXI
Chonchol, J. et alia. (2002). Globalización, estado,
poder y ciudadanía. Santiago de chile: Revista
del doctorado en el estudio de las sociedades
latinoamericanas, 1° semestre del 2002.
Delgado, M. (2017). Lo urbano más allá de la
ciudad. En Lefebvre, H. (2017). El derecho a
la ciudad. España; Capitán Swing.
Dos Santos, T. (2002). La teoría de la dependencia.
Barcelona E. Plaza y Janes.
Dos Santos, T. (2004). Economía mundial.
México: Plaza y Valdez.
Filippo Di, A. (1998). La visión centro periferia
hoy. Revista de Comisión económica
para América latina CEPAL. Número
extraordinario.Fujita, M., krugman, P.,
Vanables, A. (2000). Economía espacial:
Las ciudades, las regiones y el comercio
internacional. Barcelona, Ariel. Pp 361.
Ferrer, M. (2002). Los sistemas urbanos. España;
Síntesis

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

Güel, J. M. (2000). Planificación estratégica de
ciudades. Barcelona, Gustavo Gili S.A.
Guerra-Borges, A. (2002). Globalización e
integración latinoamericana. México: Siglo
XXI.
Guiddens, A. (2003). La constitución de
la sociedad. Bases para una teoría de la
estructuración. Buenos Aires. Amorrutu.
Gutiérrez, E. (2003).Teorías del desarrollo en
América Latina. México, Trillas.
Hirst, P., Thompson G. (1999). Globalización en
cuestión. Grand Bretaña, polity press
Ianni, O. (2007). La sociedad global. México,
Siglo XXI.
Lefebvre, H. (2017). El derecho a la ciudad.
España; Capitán Swing.
Lefebvre, H. (2013). La producción del espacio.
Madrid; Capitán Swing.
Lefebvre, H. (1980). La revolución urbana.
Madrid; Alianza.
Marx, Carlos. (1978).Contribución a la crítica de
la economía política. México, Ediciones de
cultura popular.
Marx, Carlos. (1976). Contribución a la crítica de
la economía política. México; Ediciones de
cultura popular.
Pujadas, Romá. (2008). Ordenación y
planificación territorial. Madrid: Síntesis.
Simmel, G. (1951/1988). The metrópolis and
mental life. En Bassols, M. et alia, 1988:47.
Sousa, Eduardo; Leal, Carlos; Cadena, Edel.
(2018). Espacio metropolitano contemporáneo.
Posiciones, desafíos y propuestas de acción.
México; Río subterráneo
Sousa, Eduardo. (2011). La metrópoli prematura
en la sobremodernidad líquida. Una figura
aceleradora de la producción de espacios
dicotómicos. Revista Bitácora Urbana
territorial. Colombia. N° 19 (2), 2011; pp. 6778.
Sousa, Eduardo. (2010). Espacios Urbanos en
la contemporaneidad I. México, Universidad
Autónoma de Nuevo León, Colección
Trayectorias.
Sousa, Eduardo. (2009). El proceso expansivo en
la territorialidad metropolitana. Fundamento
teórico y génesis procesal: los espacios no
ciudad en la sobremodernidad. México;
UANL: Colección Tendencias
Watier, P. (2003). Georg Simmel sociólogo.
Buenos Aires; Claves.

37

�Espacio público y vida cotidiana: hacia un cambio de teorías en diseño urbano y arquitectónico.
Public space and daily life: towards a change of theories in urban and architectural
design.
Recibido: Mayo 2018
Aceptado: Agosto 2019

Javier Fuentes Farías1

Resumen

Abstract

El espacio urbano se encuentra vinculado a
cuestiones sociales, culturales, político-económicas,
y también epistémicas y filosóficas, por lo cual
éstas son áreas de interés para el diseño. Planteo
que no es posible conocer dichas cuestiones sin
antes revisar el sentido que damos a los conceptos
que permiten incluir el punto de vista de la
gente, entre ellos: espacio público y mundo de
vida, identidad cultural, imaginarios urbanos, o
representaciones sociales. Examinaremos dichos
conceptos bajo la idea de su interdefinición, es
decir, que para explicarlos debemos recurrir a otras
conceptualizaciones, y que al hacerlo la arquitectura
y filosofía se encuentran. Podemos confirmar ciertas
dificultades en su estudio, tales como su carácter
subjetivo, es decir, su inaccesibilidad al método
científico, donde observamos algunas teorías que,
como el posmodernismo y el posestructuralismo,
ofrecen nuevas pistas desde la fenomenología y las
ciencias cognitivas. Otros ejemplos provienen de la
geografía constructivista y la llamada Teoría Social.
En esa línea, concluimos que los especialistas en
diseño interpretan el punto de vista de las personas
mediante su propia experiencia como habitantes de
la ciudad.

Urban space is linked to social, cultural, politicaleconomic, and also epistemic and philosophical
issues, according to which design discipline need to
face it. I argue that it’s not possible to know these
questions without first reviewing some key concepts,
such as urban culture, social representations,
identity, and others coined to seek for people’s mind,
interacting, and dwelling, including public space
and life-world. But to define these key concepts we
need another conceptual categories, so in that way
architecture and philosophy meets. Those examples
demonstrate the current problem about the scientific
status of people’s inner world or subjectivity,
as in postmodernism, post-structuralism, and
deconstructivism. Rather than explain this, I will
summarize some theories that offer new clues from
phenomenology and cognitive sciences, such as
constructivist geography and so-called social theory.
In this line, we conclude that design specialists
interpret people's point of view through their own
experience as urban inhabitants.

Keywords:

Social cognition; Phenomenology; Posmodernism.

Palabras Clave:

Cognición social; Fenomenología; Posmodernismo.

1

Nacionalidad: mexicano; adscripción: Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo; fuentes88@hotmail.com

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

39

�Fuentes Farías

1. Introducción.
El presente trabajo forma parte de una línea de
investigación del autor de este escrito, acerca del
espacio arquitectónico y sus aspectos simbólicos
y epistémicos, tema que, según recientes
hallazgos, atañe a distintas disciplinas científicas
y humanísticas. En ésa temática he llamado
la atención2 sobre el espacio construido y la
problemática acerca del papel de las personas –
los agentes, o actores urbanos- en los procesos
constructivos y de diseño.
Entre otros temas específicos, he planteado
antes el interés por la arquitectura moderna y
posmoderna en la medida que manifiestan una
nueva tradición, es decir, un cambio de teorías y
conceptos acerca de las categorías y concepciones
fundamentales del quehacer arquitectónico. La
importancia de la arquitectura moderna puede
valorarse en la medida que se plantea nuevos
retos, ya sea desde la necesidad de nuevas
herramientas de diseño urbano y arquitectónico,
como de afrontar la creciente complejidad de los
procesos constructivos y los nuevos materiales
disponibles. Al mismo tiempo la figura humana
cobró gran importancia y surgió el interés por los
espacios públicos de las nuevas ciudades.
Lo que Giedion (2009) llama una nueva
tradición, corresponde a la idea de que “el objetivo
de la arquitectura ya no es la forma independiente
y sin relación, sino la organización de formas en
el espacio: la concepción del espacio”. (p. 21)
Esa nueva concepción se refiere, en suma, a la
necesidad de “salvar la brecha entre pensamiento
y sentimiento” (Norberg-Schulz, 2005: 249),
mediante la construcción de un nuevo lugar, un
espacio significativo para la existencia humana,
para habitar.
En otros escritos he planteado esta
problemática, no sin señalar su importancia en
las disciplinas del diseño. Una premisa en el
presente trabajo es que este tipo de conocimiento
acerca de las subjetividades humanas, o sea de
la cultura simbólica y las interacciones sociales,
es indispensable para que quienes diseñan el
espacio construido tengan dicha perspectiva para
así poder integrarla en los procesos de diseño.
Por ello, trataré dicha cuestión, que es el punto de
vista de las personas, o el punto de vista subjetivo
2

o cualitativo, expresado en los espacios públicos
de las nuevas urbanizaciones de la posguerra,
mediante la categoría conceptual de “mundo
vivido”, o “vida cotidiana”, según la Teoría
Social y los estudios urbanos contemporáneos.
(Giddens, 2006; Lindón, 2014, 2012; López y
Tena, 2015; Duhau y Giglia, 2007; López, 2008,
2014, 2015)
Este tema lo abordé antes en otros escritos
donde revisé algunos conceptos clave empleados
en distintas disciplinas interesadas en la relación
entre el espacio construido y las personas que lo
habitan, conceptos como identidad urbana, cultura,
imaginarios urbanos, representaciones sociales,
“espíritu del lugar”, subjetividad, agencia social,
habitabilidad, espacio existencial, y otros.
Entre otros resultados teníamos que, entre otros
cambios fundamentales, el objeto arquitectónico
dejó de pensarse como algo separado de su contexto,
y al mismo tiempo se cuestionó la idea de los objetos
como contenidos en un espacio neutro e inmutable.
Es decir, cambiaron las concepciones o categorías
conceptuales fundamentales en arquitectura, como
el espacio y el objeto arquitectónico. Así por
ejemplo, con movimientos como el posmodernismo
tenemos un creciente interés por el contexto de la
obra arquitectónica, por las relaciones entre dicho
objeto y los demás objetos construidos circundantes,
y por los significados de los lugares públicos y del
todo construido.
En suma, pueden mencionarse dos puntos
importantes: uno, el cambio de las concepciones
tradicionales de la arquitectura, de “aquello que se
creía eran las persistencias en arquitectura: sujeto
y objeto, figura y fondo, sólido y vacío, y las
relaciones de la parte con el todo”. (Eisenmann,
2011: 16) Y dos: “el gran giro epistemológico,
el cambio de concepciones y teorías acerca del
ser humano, de la cultura, lo simbólico, y lo
subjetivo, como objetos de interés surgidos al
mismo tiempo en distintas disciplinas científicas
y humanísticas.
Así, en la siguiente sección aportaré algunos
elementos con el fin de mostrar que, en primer
lugar, comprender y explicar nuestro problema de
estudio –la relación entre espacio público y vida
cotidiana- requiere un cambio de teorías, sustentado
a su vez en una crítica y elucidación conceptual, lo
que podemos apreciar en los ejemplos incluidos

Citaré artículos de mi autoría publicados en revistas indexadas, o inéditos, en proceso de dictamen por revistas arbitradas e indexadas.

40

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Espacio público y vida cotidiana

aquí: las categorías conceptuales de espacio
público y vida cotidiana. Dicho cambio tiene como
características la síntesis o fusión de horizontes
disciplinares, entre ciencias y filosofía, y entre
distintas disciplinas que se plantean compartir un
enfoque constructivista como el de la epistemología
genética de Jean Piaget, el cual es correlativo a los
puntos de vista en los ejemplos mencionados.
En una segunda sección presento algunos
aspectos del tema general ya descrito, mediante una
comparación con otros conceptos clave acuñados
de manera correlativa al surgimiento de nuevas
corrientes filosóficas, científicas, y humanísticas
(algunos ya mencionados), enfocadas al estudio
de la subjetividad humana en general, un tema
que parecía tabú desde el pensamiento científico,
y que en ciencias sociales se planteó como un
cuerpo teórico-conceptual llamado Teoría Social,
bajo nuevas consideraciones sobre la teoría del
conocimiento y sobre la complejidad creciente
de los procesos de urbanización. Como ejemplo
tenemos los llamados “giros” o cambios en los
fundamentos teóricos del pensamiento urbanístico
y los estudios urbanos, las ciencias sociales y la
geografía humana, entre otras disciplinas.
El problema ha sido que toda experiencia subjetiva
resulta inaccesible al pensamiento cartesiano, y
que en tal caso resulta conveniente echar mano de
los paradigmas hermenéutico y fenomenológico,
ampliamente referidos en la teoría social y en
recientes aportes a la teorización del diseño urbano
y arquitectónico.
Así, antes de examinar directamente el espacio
público y el mundo de vida de las personas, parece
necesario esclarecer el sentido de cómo acordar
criterios entre las distintas disciplinas, empezando
por arquitectos, historiadores, y sociólogos, para
asegurar que efectivamente hay un conocimiento
objetivo acerca de las distintas vertientes de los
fenómenos y procesos urbanos señalados como
correlacionados con el espacio público y con
quienes habitan la ciudad. Por ello, planteo que
una revisión y crítica de las mencionadas nociones
fundamentales en diseño urbano y arquitectónico
permitiría tener una visión de conjunto de las
principales ideas prevalecientes en cuanto a la
correlación antes señalada.
Concluiremos señalando que, en materia de
teoría, crítica, e historia de la arquitectura, hemos
visto un cambio conceptual y metodológico
necesario para comprender y diseñar el espacio
construido, entre ellos la idea del espacio como
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

una totalidad que incluya sus aspectos simbólicos
y sociales. Así, emprender el estudio de los
lugares públicos en la actualidad, desde distintas
perspectivas científicas y humanísticas, permite
al especialista en diseño comprender e interpretar
el punto de vista de quienes habitan el espacio
construido.

2. La Posmodernidad y las nuevas
reglas del diseño.
En escritos anteriores he abordado el tema
de la llamada Nueva Tradición en arquitectura,
periodo histórico que abarca el Art Noveau,
la arquitectura moderna, y el posmodernismo,
tema cuya complejidad ha requerido ampliar
las fronteras de la arquitectura para abrazar los
paradigmas de la fenomenología, hermenéutica,
y de los estudios de la complejidad. (Montaner,
López,
Como mencioné arriba, los cambios ocurridos
a partir del periodo moderno se resumen como un
cambio de conceptos y teorías en el diseño urbano
y arquitectónico, toda vez que, en la posguerra, se
presentaban retos como la construcción de nuevos
asentamientos y nuevos edificios, en los cuales la
figura humana jugaría un papel preponderante, lo
cual cobró el interés de distintas disciplinas hacia
los procesos urbanos.
Los
cambios
en
las
concepciones
fundamentales de la arquitectura, reflejados en
una nueva tradición, son correlativos a “un gran
cambio de paradigma epistémico caracterizado
por la idea de que conocimiento y lenguaje son
interdependientes, y de que ante una realidad
compleja y cambiante se requiere un enfoque
interdisciplinar y transdisciplinar”. Esta ha
sido una de las premisas que he sostenido
anteriormente, por lo cual se argumenta aquí
la importancia metodológica de una revisión y
crítica de conceptos y teorías acerca del diseño
urbano y arquitectónico.
Entre otros ejemplos he señalado el
deconstructivismo (la Deconstrucción en
arquitectura) “como una actividad o un proceso
mediante el cual tomamos conciencia de los
límites del lenguaje y del pensamiento”. (Davies,
2011: 37) Este autor arguye que solo podemos
comprender el mundo “por medio del lenguaje
y otros sistemas de signos”; ya que para hablar

41

�Fuentes Farías

de los signos se requieren otros signos, y para
hablar de éstos se requieren a su vez de otros, se
vuelve un juego de espejos, “una cadena sin fin”.
Por ello no puede darse por sentado la existencia
de una realidad fija e inmutable, “a la que el
lenguaje se pueda referir”.
Aquí es evidente el cuestionamiento de una
base teórica que proviene del reduccionismo
cientificista, por llamarle así al paradigma de
la ciencia cartesiana y el positivismo lógico.
Ante ello, hacia mediados del siglo anterior
surgen nuevas categorías conceptuales como
las de sistema, emergencia, autoorganización,
hologramaticidad, retroalimentación, y otras
que confirman la idea de Montaner acerca de la
muerte del objeto arquitectónico y el surgimiento
de un objeto complejo.
Entre otros ejemplos específicos de influencias
en arquitectura tenemos el posestructuralismo,
cuyas premisas se basan en que el espacio
construido es como un lenguaje, y éste a su vez
es un sistema complejo, una totalidad cuyos
significados hay que buscarlos en la relación entre
las partes y el todo, y, en cuanto al diseño urbanoarquitectónico, entre la morfología urbana,
las formas construidas, y aquellos cuyas vidas
transcurren cotidianamente en dicho espacio. Tal
relación puede observarse claramente cuando
dicho espacio manifiesta funciones simbólicas
y sociales, por ejemplo en el caso del espacio
público, término con el cual nos referimos a las
calles, plazas, jardines, y otros elementos que
forman la traza urbana, en los cuales transcurre
la vida cotidiana de los habitantes de la ciudad.
Podemos ver cómo en el pensamiento
urbanístico contemporáneo, y en general, en los
estudios urbanos, se ha planteado la necesidad
de elaborar nuevas preguntas, ya que: “en el
conocimiento de las determinaciones del diseño
juega un papel fundamental el esclarecimiento de
los actores sociales involucrados en el proceso
de diseño, ya que es evidente la naturaleza sociohistórica de éstos” (López, 2014: 24).
Así pues, en anteriores escritos se concluyó
que:
la complejidad y diversidad de aspectos
a considerar tanto en los procesos de diseño y
construcción del espacio habitable, como del
instrumental o bagaje teórico y conceptual
necesario para investigar y comprender tales
procesos, es difícil de abordar sin antes emprender
una crítica de las categorías tradicionales,
42

empezando por el espacio construido y sus
implicaciones en lo social e histórico.
Concluimos también que en cuanto a las
categorías conceptuales ya mencionadas, aquellas
referentes a la subjetividad de los actores urbanos,
tales como cultura e identidad, representaciones
sociales, imaginarios sociales, etc., podían
entenderse como como procesos de producción e
interpretación de signos, símbolos, y significados,
y finalmente como procesos cognitivos de
percepción, categorización, conceptualización, e
interacción social.
Como resultado de tales observaciones, en
particular sobre el problema de la subjetividad
y el papel de los individuos en la sociedad, se
concluyó también que era necesario “ir al fondo
de la problemática sobre el estatuto científico del
habitar humano, (Lindón) y sus repercusiones
en la filosofía y las humanidades”, pero también
en la configuración de nuevas corrientes de
investigación como las llamadas ciencias
cognitivas, y otras citadas aquí, que otorgan
“una creciente validez” a los paradigmas de la
fenomenología y hermenéutica.
Por ello señalé antes, siguiendo a López
Rangel la necesidad de
…valorar la influencia de la hermenéutica, la
fenomenología, la semiótica, y la epistemología
misma, en los estudios urbanos y el pensamiento
urbanístico en general, y proceder a elaborar un
cuerpo teórico interdisciplinar, empezando por la
construcción de los procesos urbanos en términos
de sistemas complejos, lo cual no es una tarea
científica sino filosófica.
Dicho cambio puede resumirse como una
crítica al modelo del conocimiento que proviene
del empirismo lógico, del dualismo cartesiano,
y de la racionalidad científica, cuyos aspectos
principales ya puntualizaron Piaget y García.
(García, 2006)
En cuanto al espacio público como objeto
de estudio, ha motivado infinidad de enfoques y
teorías, tanto en arquitectura y urbanismo como
en otras disciplinas interesadas en la subjetividad
de los actores urbanos, entre ellas la antropología
y las ciencias sociales, la psicología social, la
geografía humana.
Recordemos que:
…en la vida más en general, está por un
lado el andamiaje externo –el lugar físico o la
arquitectura, el juego, las reglas, o simplemente
las costumbres-, y por el otro, mis capacidades
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Espacio público y vida cotidiana

corporizadas y cognitivas: capacidades que
comienzan y continúan siendo sensoriomotoras,
perceptivas, y orientadas a la acción”. (Gallagher,
2014: 243)
La cita de Gallagher, como ejemplo de las
nuevas corrientes interdisciplinares que estudian
el espacio habitado, permite argumentar que es tal
la complejidad del tema en cuestión lo que hace
de la disciplina del diseño una especialidad que
linda con la filosofía, las ciencias sociales, y otras
corrientes interdisciplinares como las ciencias
cognitivas, la fenomenología sociológica, y la
geografía constructivista.
Un estudioso del espacio público como Jordi
Borja, en el prólogo a “Identidad y Espacio
Público” (Sánchez y Domínguez, Coords.; 2014:
11), señala que desde su dimensión urbanística
el espacio público debe ser considerado “como
la base estructural de la ciudad”, esto es, debe
considerarse el factor principal de ordenamiento
en términos de calidad ambiental, y de la imagen,
accesibilidad, movilidad, y transición entre
espacio público y privado.
En otra observación (Íd.: 13), Borja
indica que “el concepto de espacio público es
multidimensional, puede abarcar aspectos muy
abstractos tratados desde la filosofía y la teoría
social, política y jurídica.” Al mismo tiempo
tenemos el interés sobre distintos aspectos de la
ciudad expresados mediante dicho concepto, ya
sea sobre determinados lugares, barrios, esquinas,
y su relación con colectivos sociales, por parte
de disciplinas como geografía, antropología,
etnología, sociología, psicología, e incluso el
periodismo, agrega Borja. Y todo ello atañe a
las especialidades de urbanistas, planificadores,
arquitectos, y científicos sociales “interesados
en la relación entre las formas urbanas y los usos
sociales”. (Ib.: 14)
En otros ejemplos mencioné antes el trabajo
del Dr. López Rangel, para quien es necesaria
una re-conceptualización de los nuevos tipos de
desarrollos urbanos surgidos durante las últimas
cinco o seis décadas, también hace imprescindible
plantear nuevas preguntas y nuevas problemáticas,
formular nuevas hipótesis, e innovar métodos
y modelos de análisis (Cfr. López Rangel, en el
prólogo a López y Tena, 2015: 7).
Tal preocupación es compartida en distintas
líneas de investigación acerca de las prácticas
socio-espaciales o metropolitanas (Cfr. Duhau
y Giglia, 2008: 47, 437, 536), es decir, aquellas
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

que “tienen que ver con la vida cotidiana”, bajo
“ciertas pautas recurrentes en la forma de usar y
vivir la metrópoli.” Algunos ejemplos provienen
de la geografía constructivista (Lindón, Claval,
Debarbieux), y de la mencionada Teoría Social,
donde tenemos la fenomenología sociológica
de Gallagher y otros contemporáneos,
además del llamado Pensamiento Urbanístico
Contemporáneo (López, ), donde citamos a Tena,
Duhau y Giglia, Domínguez, etc.

3. El punto de vista subjetivo y el
enfoque fenomenológico.
En el ámbito del diseño resulta que no podemos
separar los aspectos formales de los cualitativos,
es decir, aquellas cuestiones de estructura,
tectónica, simetría, lleno y vacío, y otras de
carácter espacial y compositivo, con asuntos más
complejos como los sociales, políticos, estéticos,
etc. De tal modo estos conceptos, necesarios para
el desarrollo del diseño formal, se encuentran
relacionados e interdefinidos con otros de carácter
cualitativo.
En otros ejemplos provenientes de la teoría
social “el interés explícito por el sujeto” (Lindón,
2012: 606) se replantea como el interés por un
“sujeto habitante”, colocado “en el meollo de la
cuestión”, un sujeto inserto en un mundo social
y cultural, pero además vinculado, de distintas
maneras, “con el territorio y los lugares”. Y es
que, como señala López Rangel (2008: 35), sólo
de ese modo podemos identificar y conocer a “los
actores sociales que transforman la ciudad”, lo
cual solo es posible observando su vida cotidiana
y los espacios públicos donde transcurre.
En tal sentido, tendríamos que, si bien todo lo
relacionado con los procedimientos constructivos
y de diseño tiene una base epistémica, esto
es, científica, no puede afirmarse lo mismo si
hablamos de experiencias cualitativas y de crítica
conceptual. La percepción de un espacio público
agradable, o de unas formas arquitectónicas
“bellas”, lleva a preguntarnos por una teoría
del conocimiento que pueda responder por las
sensaciones, acciones, percepciones, y otras
experiencias subjetivas de las personas en su
andar cotidiano por el espacio urbano.
Ya mencioné antes el término teoría social
como una corriente de investigación en ciencias

43

�Fuentes Farías

sociales enfocada a temas tan examinados
antes, cuan complicados, como las acciones
e interacciones sociales. Uno de los teóricos
más importantes de la segunda mitad del siglo
anterior, sobre la acción social como un aspecto
de la subjetividad en relación con el espacio
público y la morfología urbana, ha sido Anthony
Giddens, (2006) cuyas aportaciones teóricas son
una vía de acceso a nuevas concepciones del
conocimiento y la sociedad, en particular la idea
de construcción o estructuración (sic) social. En
este caso tenemos el concepto contextualidad,
entendido como “el carácter situado de una
interacción en un espacio-tiempo, que incluye
el escenario de una interacción, unos actores
copresentes, y una comunicación entre ellos”.
(Giddens, Ob. Cit.: 394) Éste autor observa una
continuidad espacio-temporal donde es “el cuerpo
en sus empeños activos con los mundos material y
social” (Giddens, Ob. Cit.: 82) de donde surge la
percepción, y es el uso de esquemas perceptuales
lo que permite elaborar “la temporalidad de
una experiencia”, como parte sustantiva de la
reflexión sobre cualquier acción en general.
Además revisé antes también otro autor, Pierre
Bourdieu, (2007) otro investigador multicitado
por su gran capacidad para elaborar conceptos
en el proceso de ordenamiento del conocimiento
sobre la sociedad y la cultura, ha planteado una
integración de puntos de vista acerca de los
agentes sociales: subjetivo y objetivo.
Para este investigador la corporalidad de
las personas, como factor indispensable en
el contexto de que se trate, tiene que ver con
los conceptos clave heredados de la tradición
fenomenológica, el de mundo de vida, término
que luego se ajusta como mundo vivido, así como
en espacio vivido, (Cfr. Lindón, 2012a: 611) para
señalar precisamente las prácticas cotidianas
que Bourdieu (2007) llamó sentido práctico, y
Giddens (2006) agencia e intencionalidad.
Como mencioné antes, una premisa en éste
trabajo es que para comprender y explicar la
relación ciudad-agentes sociales, es necesario
una crítica de conceptos y un cambio de teorías.
Uno de los temas centrales en la epistemología
genética de Piaget-García tiene que ver con el
cambio de teorías y de categorías conceptuales,
y que la reflexión acerca de estos aspectos es
3

cuestión filosófica.
La cuestión conceptual concierne más a las
formas de representación que a asuntos de certeza
o falsedad; se refiere más bien a la descripción de
las relaciones lógicas entre conceptos (Bennett y
Hacker, Ob. Cit.: 4-5)3, por ejemplo, entre memoria,
pensamiento e imaginación, o entre percepción,
sensación, y categorización, o entre experiencias
subjetivas y eventos neurofisiológicos. Así, el
trabajo conceptual no se relaciona con la ciencia
empírica sino en la medida que le permite a ésta
elucidar los conceptos necesarios para referirse
a los recortes teóricos con respecto a la realidad
que se va a estudiar.
Por otra parte, ya antes varios estudiosos
comprendieron, entre ellos Giddens y Bourdieu,
que tanto los científicos sociales como las
personas, agentes sociales o actores urbanos,
utilizan los mismos recursos cognitivos tales
como la conceptualización y el aprendizaje de
teorías mediante las prácticas sociales, para
comprender el mundo que les rodea.
De tal modo, podemos sostener también que
las personas perciben el mundo que les rodea –el
espacio edificado- como parte de una construcción
de sentido, de significado, en la cual el mundo
percibido se manifiesta en términos de objetos
distribuidos espacio-temporalmente, es decir, con
una continuidad temporal y cognitiva. Lo que
afirma la epistemología constructivista es que “la
percepción de los objetos como tales, distribuidos
en el espacio y con una cierta continuidad en el
tiempo, si bien es temprana en los niños, no es
innata.” (García, 2006: 41)
En tal sentido, existen diferencias
fundamentales en el tipo de conocimiento
necesario para entender el aprendizaje de
categorías conceptuales, y el cambio de conceptos
y teorías mismo. Es decir, si como vimos, las
experiencias subjetivas de las personas, su vida
cotidiana en relación con el espacio público,
pueden entenderse como procesos cognitivos
que también se identifican con la identidad y
la cultura simbólica, con los imaginarios y las
representaciones urbanas, etc., tenemos al mismo
tiempo distintas formas de entender como sucede
ello, lo cual resumí antes como una crítica al
dualismo cartesiano y el surgimiento de un nuevo
paradigma del conocimiento.

Véase Bennett, Maxwell, et al, 2007. Neuroscience &amp; Philosophy. Brain, Mind, and Languaje. New York, Columbia University Press.

44

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Espacio público y vida cotidiana

Finalmente, en este nuevo paradigma el
conocimiento científico y el humanístico se
complementan, ya que mientras podemos entender
los procesos de percepción y ordenamiento del
espacio mediante un enfoque neurocientífico,
éste puede ser allanado utilizando por ejemplo, en
cuanto al conocimiento de la actividad simbólica,
conceptos ya elaborados en psicoanálisis, la
poética, y la historia de las religiones (Cfr.
Ricoeur, 2003: 66 y siguientes), además de la
arquitectura, claro.

4. Resultados.
La nuevas reglas del diseño, que vimos en los
ejemplos anteriores de la nueva tradición, la
geografía constructivista, y la Teoría Social,
tienen un común denominador con otras
disciplinas científicas y humanísticas, en las
ciencias sociales, y otras de reciente cuño,
interesadas en el espacio público y en la vida
simbólica de los actores urbanos.
Vimos en primer lugar, que el problema de
cómo examinar la vida simbólica o subjetividad
de los habitantes urbanos en su relación con el
espacio público es correlativo al problema de
cómo el conocimiento científico puede explicar
o investigar lo que otros piensan, sienten, actúan
y perciben. Es decir, se trata del problema de la
subjetividad de los actores urbanos y su estatuto
epistémico en el conocimiento científico. En tal
sentido, las categorías conceptuales mencionadas
arriba como instrumentos metodológicos para
investigar esta problemática, tales como los
imaginarios, representaciones, identidad, cultura
simbólica, etc., pueden entenderse como procesos de
producción e interpretación de signos, símbolos, y
significados, y finalmente como procesos cognitivos
de percepción, categorización, conceptualización, e
interacción social.
En sentido amplio tenemos dos puntos
importantes para la disciplina del diseño: uno
acerca del objeto de estudio –la obra arquitectónica
y urbana-, y dos, la teorización sobre su
conocimiento, que aquí he planteado a partir de
una revisión de ciertas categoría conceptuales
fundamentales para nuestra disciplina.
Así, como un aspecto del primer punto
he señalado el gran cambio ocurrido a partir
del modernismo, en el siglo anterior, de las
concepciones fundamentales de la arquitectura y
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

del diseño urbano y arquitectónico, en la medida
que dicho cambio puede entenderse como parte
de otros cambios en el conocimiento, la filosofía,
las ciencias y las humanidades. (Mallgrave, 2013;
Montaner, ob. Cit.)
Dicho cambio se resume en:
1 crisis del objeto arquitectónico
2 nuevo paradigma del conocimiento
Entre otras consecuencias de ello tenemos el
surgimiento de nuevas corrientes de estudio sobre
el papel de los actores urbanos en el diseño urbano
y arquitectónico, puesto que, en la actualidad,
cualquier aspecto de la realidad que queramos
examinar es tan complejo, y se encuentra
interrelacionado con multitud de otros procesos
y planos de realidad, que solamente rebasando
las fronteras disciplinares podría abarcarse como
tema de estudio.
Y este referente ontológico es por ello mismo
el referente de una concepción del mundo ya no
como una sucesión de eventos lineales, de causas
y efectos, de formas y de funciones, sino de la
idea de que el universo no es lineal, y de que,
como señaló Jencks, mas bien avanza a saltos.
En la discusión de los resultados tenemos
que, si bien la complejidad de los procesos
urbanos surgidos con el modernismo ha requerido
enfoques interdisciplinares sobre todo respecto
de fenómenos donde se involucra la subjetividad
humana, tales como la identidad urbana, los
imaginarios, las representaciones sociales, etc.,
dichos enfoques no son suficientes si sólo se
limitan a ofrecer su perspectiva desde su propia
frontera disciplinar y metodológica, sino que el
reto será establecer metodologías en las cuales
se acuerde un problema de estudio y un marco
teórico en común.
Un ejemplo de ello lo ofrece la epistemología
constructivista, tema ya revisado que se refiere a los
tres grandes campos de todo enfoque constructivista:
el caso de estudio en particular, o sea, la porción de
realidad que el diseñador quiere abarcar en su obra;
los procedimientos para su estudio, o metodología,
lo que implica una revisión y elucidación conceptual,
y un tercero es un eventual cambio de teorías sobre
el espacio construido, lo cual tendrá que conducir a
un cambio epistémico y filosófico.
Esto quiere decir que antes que todo parece
necesario puntualizar cómo se ha dado un cambio
en la forma en que las disciplinas científicas
organizan el conocimiento. Luego de ello se
requiere una crítica conceptual para sustentar
45

�Fuentes Farías

los cambios en el conocimiento, y en particular
del estatuto epistemológico de las categorías
conceptuales señaladas, los cuales también
pueden ser referidos como esquemas cognitivos
de acción, interacción, y representación.
Por ello, tenemos primero que se requiere un
doble enfoque, tanto científico como filosófico
(o humanístico), mismo que podemos ver
concretado en las corrientes de estudios ya
señaladas aquí. En particular, el estudio de las
subjetividades, representaciones, imaginarios,
e interacciones simbólicas, que es también el
problema de la acción y atención conjunta,
requiere a la vez un enfoque interpretativo desde
el cual se da relevancia a la cultura simbólica y al
lenguaje narrativo de los individuos, como vimos
con Lindón al inicio de la sección 2 (Lindón, Íd.:
31, 33; Lindón, 2011: 21).
Ante ello, en cuanto al papel del diseñador no
queda sino interpretar las experiencias fenoménicas
de otros mediante sus propias experiencias como
habitante de la ciudad.

5. Referencias.
Bennett, M. R., y Hacker, P. M. S., 2007.
“Philosophical Foundations of Neuroscience”.
En: Bennett et al. Neuroscience &amp; Philosophy.
Brain, Mind &amp; Languaje. New York, Columbia
University Press. Pp. 3-48.
Bourdieu, Pierre, 2007. El sentido práctico.
Buenos Aires, Siglo XXI Editores.
Davies, Colin, (2011). Reﬂexiones sobra la
arquitectura. Introducción a la teoría
arquitectónica. Barcelona, Reverté.
Duhau, Emilio, y Giglia, Angela, 2008. Las reglas
del desorden. Habitar la metrópoli. México.
UAM Azcapotzalco-Siglo XXI.
Eisenmann, P., (2011). Diez edificios canónicos
1950-2000. Barcelona, Gustavo Gili
Gallagher, Shaun. “Coordinación y creación de
sentido en la atención conjunta y la acción
conjunta.” En: King Dávalos, Patricia, et
al. Ciencias cognitivas y filosofía. Entre la
cooperación y la integración. Universidad
García, Rolando, 2006. Sistemas Complejos,
Barcelona Editorial Gedisa.
____,
Giedion, S., (2009). Espacio, tiempo y
arquitectura. Origen y desarrollo de una
nueva tradición. Barcelona, Reverté.
46

Giddens, Anthony, 2006. La constitución de la
sociedad. Buenos aires, Amorrurtu.
Lindón, Alicia (2014). “El habitar la ciudad,
las redes topológicas del urbanita y la figura
del transeúnte”. En: Sánchez G., Diego
y Domínguez Moreno, L. A. (Coords.).
Identidad y Espacio Público. Ampliando
ámbitos y practicas. Barcelona, Gedisa. Pp.
55-76.
___(2012). “La concurrencia de lo especial y lo
social”. En: de la Garza Toledo, E. y Leyva,
Gustavo (editores). Tratado de metodología de
las ciencias sociales: perspectivas actuales.
México, Fondo de Cultura-UAM. Pp. 585622)
López Rangel, R., Platas López, F., Romero
Fernández, G., y Salceda Salinas, J. U.,
(2014). La Complejidad y la participación
en la producción de Arquitectura y Ciudad.
México, UNAM.
López Rangel, R., (2015). “Una vision compleja
de los procesos de urbanización de la capital
de la República”. En: López Rangel, R.
y Tena Nuñez, R.A. (coordinadores). Los
nuevos paradigmas en los análisis urbanos.
Complejidad y urbanización sociocultural
en la Ciudad de México. México, UAM-IPN.
(Pp. 15-51)
___, 2008. “Impensar la ciudad o en busca
del pensamiento complejo. Un necesario
recorrido epistemológico”. En Ramírez
Velázquez, Blanca Rebeca (coordinadora).
Formas territoriales. Visiones y perspectivas
desde la teoría. México, UAM XochimilcoPorrúa. Pp.15-38.
Mallgrave, H. F., 2013. Architecture &amp;
Embodiment. The implications of the
new sciences and Humanities for design.
Routledge.
Mallgrave, H. F., &amp; Goodman, D., (2011). An
Introduction to Architectural Theory. 1968 to
the present. Oxford: Wiley-Blackwell.
Montaner, J. M., (2013), Sistemas arquitectónicos
contemporáneos. Barcelona, Ed (2ed).
Gustavo Gili.
Montaner, Josep María, 2015. La condición
contemporánea de la arquitectura. Barcelona,
Gustavo Gili.
Montaner, J. M., (2010), Arquitectura y crítica.
Barcelona, Ed (2ed). Gustavo Gili.
Norberg-Schulz, Christian (2005). Los principios
de la arquitectura moderna. Barcelona,
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Espacio público y vida cotidiana

España: Ed. Reverté
Ricoeur, P., (2003). Teoría de la Interpretación.
Discurso y excedente de sentido. México:
Siglo XXI.
Tena Núñez, Ricardo A. Ciudad, cultura, y
urbanización sociocultural. Conceptos y
métodos de análisis urbano. México, Ed.
Plaza y Valdés. 2007.

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

47

�Identificando clústers culturales en el centro de Monterrey

Los costes de la modernización: desigualdad social y fragmentación urbana en Tampico, Tamaulipas.
The cost of modernization: social inequality and urban fragmentation in Tampico, Tamaulipas.
Recibido: Diciembre 2018
Aceptado: Agosto 2019

Reina Loredo Cansino1
Carlos Eric Berumen Rodríguez2
Lorena Gertrudis Valle Chavarría3

Resumen

Abstract

El artículo reflexiona sobre el fenómeno de
la arquitectura moderna desde la periferia de
aquellos territorios que paradójicamente el
desarrollo y la modernización han fragmentado.
Tomando como caso de estudio la ciudad de
Tampico, Tamaulipas. El documento describe el
proceso de modernización de la ciudad a partir
de una revisión bibliográfica, hemerográfica y
de archivo con el fin de contribuir a la discusión
en torno a los impactos que los procesos de
modernización tuvieron en las ciudades-puerto
asociados al ferrocarril y el petróleo a inicios
del siglo XX. Se muestra cómo los procesos
de modernización se sustentan en un modelo
que promueve la fragmentación urbana y se
concluye que en el caso de Tampico las lógicas
de modernidad perpetuaron la fragmentación del
ámbito urbano exacerbando la desigualdad social.

The article reflects on the phenomenon of modern
architecture from the periphery of those territories
that, paradoxically, development and modernization
have fragmented. Taking as a case study the city of
Tampico, Tamaulipas. The process of modernization
of the city is described from a bibliographic,
newspaper and archive review in order to
contribute to the discussion about the effects of the
modernization processes in port cities associated
with railways and oil. early twentieth century. It
shows how modernization processes are based on
a model that promotes urban fragmentation. To
conclude that in the case of Tampico the logic of
modernity perpetuated the fragmentation of the
urban environment exacerbating social inequality.

Palabras Clave:

Keywords:

Modern architecture; Urban segregation;
Industrialization.

Arquitectura moderna; Segregación urbana;
Industrialización.

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Tamaulipas; Doctora en Proyectos Arquitectónicos, Profesor de tiempo
completo Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo; reina.loredo@gmail.com
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Tamaulipas; Doctor en Conservación y Restauración del patrimonio
histórico-artístico. Profesor de tiempo completo Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo; cberumen@docentes.uat.edu.mx
3
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Tamaulipas; Doctor en Conservación y Restauración del patrimonio
histórico-artístico. Profesor de tiempo completo Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo; lvalle@docentes.uat.edu.mx
2

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

49

�Loredo Cansino, Berumen Rodríguez, Valle Chavarría

1. Introducción.
En el contexto histórico latinoamericano la temprana
industrialización, la urbanización acelerada y el
impacto del desarrollo económico en contextos
rurales, fue una constante en ciudades periféricas
localizadas en las rutas de comercio internacional
y/o en los polos de producción/exportación. Estas
ciudades han sido caracterizadas como monoproductivas, transitorias, dependientes de las
metrópolis y con una baja jerarquía sociocultural.
Esta caracterización promueve el binomio
sociedades dominantes/sociedades dominadas,
lo que implica sin lugar a duda un fenómeno
de jerarquización a partir de la modernización.
(Castells, 1973; Hardoy, 1974; Segre, 1975;
Almandoz, 2015). De acuerdo con lo anterior en
este artículo se revisa el proceso de modernización,
entre 1890 y 1920, de una ciudad portuaria ubicada
en el Golfo de México para dar cuenta del impacto
social de algunas de las transformaciones urbanas
que ocurren a partir de estos procesos.
Por otro lado, en estas ciudades periféricas
como en las grandes capitales, la arquitectura
y el desarrollo urbano se convirtieron en los
emblemas visuales y concretos del camino
hacia la modernidad. “La influencia de la Bella
Época en las agendas de gobierno de muchos
países latinoamericanos se tradujo en reformas
sanitarias, propuestas de renovación urbana y
expansión residencial”, (Almandoz, 2002:28).
Así, la trasformación de la estructura urbana y
edilicia de Tampico durante el período puede
asociarse a diversos fenómenos entre los que
sobresale el proceso de modernización porfirista
influenciado totalmente por Europa.
Reflexionar acerca del fenómeno de la
arquitectura moderna desde la periferia de aquellos
territorios que paradójicamente el desarrollo y
la modernización han fragmentado permitirá
reconstruir la historia urbana desde el ámbito
de lo social (Fernández, 1998). De este modo,
los datos surgidos de la revisión bibliográfica,
hemerográfica y de archivo contribuyen a entender
la manera en que los proyectos arquitectónicos y
urbanos construyen un imaginario de modernidad.
Como se argumentará en las siguientes
páginas, los procesos de modernización a
inicios del siglo XIX impulsados por el Estado
en áreas estratégicas para el crecimiento
económico nacional propiciaron la inversión de
50

capitales extranjeros y un modelo de desarrollo
espacial caracterizado por la fragmentación, la
privatización y la segregación urbana.
Para desarrollar este argumento se describirá
la importancia del ferrocarril y el puerto en el
proceso de configuración urbana de la zona de
estudio. Posteriormente, se describirá la relación
entre dos industrias claves, ambas con inversión
extranjera, en el período de modernización: el
ferrocarril y el petróleo. Destacando una serie de
proyectos arquitectónicos y urbanos asociados a
ambas industrias. Finalmente, se hará hincapié
en los espacios habitacionales surgidos del
modelo de desarrollo espacial que la industria
petrolera establece para concluir que el costo
social del proceso de modernización perpetuó la
segregación y fragmentación urbana a partir de la
desigualdad social.

2. El ferrocarril y el puerto de
Tampico.
El período histórico que tuvo lugar entre los
años 1876 y 1911 conocido como el porfiriato es,
además de una permanencia inédita en el poder
ejecutivo por más de tres décadas, un parteaguas
de una profunda transformación económica y
desarrollo comercial con grandes infraestructuras
que tuvo lugar a lo largo y ancho de la república
mexicana. El Estado promovió la transición hacia
la modernización, que inició primordialmente
con las vías de transportes y comunicación.
Las costas del Golfo de México fueron los
espacios geográficos claves para las actividades
intensivas de expansión comercial del interior
al exterior del país; por su estratégica ubicación
natural y geográfica, la ciudad y puerto de
Tampico se convertiría en uno de los principales
puntos de salida para los productos de exportación
durante este importante período.
Para llevar a posicionarse como uno de los
más importantes puertos de México, se impulsó
la modernización de la red portuaria y ferroviaria
local, pues, aunque ya funcionaba Tampico como
puerto de altura desde 1827 no había carreteras,
solo caminos y todo el comercio era por vía
marítima. Los cambios significativos para la
modernización vinieron con el ferrocarril.
Dos compañías fueron las encargadas de ello:
la primera, Ferrocarril Central Mexicano inició
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Los costes de la modernización

sus actividades en el año de 1880 uniendo a la
capital de la república con el norte del país. La
estación de Tampico se puso en explotación con
el ramal de la línea Chicalote-Tampico y la Barra
pasando por San Luis Potosí en el año de 1891
con un tendido de 670, 560 km. de extensión;
la segunda, Ferrocarril de Monterrey al Golfo4,
que conectaba a Tampico con el norte del país
y la ciudad de Monterrey. Esta red ferroviaria
se terminó de construir el 13 de septiembre de
1891. Durante el porfiriato fue signo de orgullo y
modernidad abarcando una extensión de 591,756
km. Corre desde Treviño, estación del ferrocarril
Internacional en el Estado de Coahuila, hasta
Tampico pasando por Monterrey y Ciudad
Victoria, Tamaulipas (Román, 1933).
De esta manera Tampico quedó rápidamente
inmerso en la nueva red de transportes terrestres,
acaparando el movimiento de mercancías,
principalmente minerales. Los ferrocarriles
transportaron importantes cargas desde o hacia
regiones distantes a más de mil kilómetros del
puerto. Es necesario mencionar que estos son solo
ramales de las grandes vías troncales instaladas
en el país como verdaderas columnas vertebrales
que corren de sur a norte y transversalmente5.
Ahora bien, las conexiones ferroviarias hicieron
necesarios los trabajos de modernización portuaria,
ya que resultaba indispensable un puerto profundo
para ampliar el carácter comercial de la inversión.
La intención era ampliar el intercambio comercial
internacional de las ciudades del interior. San Luis
Potosí y Monterrey, importantes centros mineros e
industriales, podrían acceder al comercio marítimo
de forma directa (Ocasio Meléndez 2012). La
adecuación y canalización del río Pánuco facilitaría
el tránsito de las grandes embarcaciones de vapor
que arribaban del extranjero.
Las obras iniciaron en el año de 1890 con el
dragado del río Pánuco, ya que su “barra” natural
tenía un fondo de 7 a 9 pies de profundidad,
mismo que se incrementaba entre 11 y 15 pies
en épocas de lluvia, siendo aún insuficientes para
la navegación de grandes barcos mercantes. La
compañía Ferrocarril Central Mexicano, obtuvo
el contrato de construcción y ésta subcontrató
a su vez a la Louisiana Jetty and Lighterage
Company para realizar el proyecto. Los trabajos

continuaron durante 5 años; al final se logró que
el río alcanzara una profundidad de 22 pies con la
consigna de que dicha profundidad se mantuviera
constante durante 10 años.
Figura 1. Construcción del ferrocarril Tampico, 1890.

Fuente: US Library of Congress.

Se construyeron dos escolleras paralelas que
son la entrada al puerto desde el Golfo de México:
primero se construyó la escollera norte con 1470
m de longitud y luego la sur, con 1,445 m., (Ver
Figura 1). La distancia entre éstas es de 300 m.
El canal de navegación es de 19 km. Los barcos
de mayor calado ingresaban por el río Pánuco,
mientras que las embarcaciones menores lo hacían
por el río Tamesí. Asimismo, se construyeron
espaciosos muelles en la ribera del río Pánuco
para facilitar el arribo de las embarcaciones
mercantiles y de su carga y descarga. Hacía 1892
existían tres lugares para el desembarco de carga:
el llamado La Barra a la entrada del río Pánuco,
el del ferrocarril en Doña Cecilia y el muelle
fiscal frente a la Aduana de Tampico (Hernández
Elizondo 2006).
La inversión en la construcción de las
escolleras fue enorme y los efectos de su
explotación económica fueron inmediatos. En
las memorias del proyecto, presentadas en la
Louisiana Purchase Exposition, de 1904, Elmer

4

En 1902, Ferrocarril Monterrey al Golfo sería absorbido por Ferrocarril Central Mexicano, monopolizando las actividades comerciales
del puerto de Tampico
5
Durante el gobierno de Porfirio Díaz se construyeron más de 19,000 km. de vías férreas.

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

51

�Loredo Cansino, Berumen Rodríguez, Valle Chavarría

L. Corthell6 describe el éxito técnico y comercial
del proyecto:
“Los ingenieros hidráulicos, con experiencia
en tales trabajos, apreciarán el gran éxito de estas
obras, en la fabricación y el mantenimiento...
Los resultados comerciales no han sido menos
satisfactorios. Tampico, geográficamente, está
bien situado para una gran empresa comercial. Está
enfrente del centro de la República Mexicana. Las
dos líneas ferroviarias centrales que irradian desde
allí, una hacia el oeste y la otra hacia el noroeste,
cubren toda esa parte de México. La finalización
de la línea directa proyectada desde Tampico a
México le da al Puerto una mayor ventaja y lo
coloca en una posición para controlar el tráfico de
una gran parte de México” (Corthell, 1904:12).
El contrato para la construcción de las
escolleras7, firmado en 1888, por Ferrocarril
Central Mexicano preveía también la construcción
de una vía férrea que comunicaría las obras del
puerto con el sistema ferroviario nacional. Así,
se construyen las extensiones de la línea férrea
en el área portuaria con el tramo a La Barra.
Originalmente el tendido se construyó para el
traslado de las rocas que formarían las escolleras.
Más tarde, la compañía ferroviaria fundó en la
ribera del Pánuco sus instalaciones. Ahí construyó,
además de los muelles La Barra y Doña Cecilia,
talleres, la “casa redonda”, bodegas y un edificio
fiscal (Herrera, Vera y Martínez 2015).
A través de las líneas del ferrocarril un nuevo

modo de ordenamiento del espacio y el territorio
surgió. La infraestructura ferroviaria y portuaria
sirvió de columna vertebral a una serie de
espacios producto de la industrialización. Estos
espacios llegaron a conformar un sistema que
alteró la forma de la ciudad.
Si observamos el plano del Puerto de Tampico
(1903), desarrollado por Elmer L. Corthell
(Ver Figura 2), podremos notar como las redes
ferroviarias y las obras portuarias al paso de los
años definieron el establecimiento de puntos de
conexión indispensables para la modernización
de la ciudad. Entre las obras más sobresalientes
que se construyeron durante el proceso de
industrialización podemos señalar:
-Edificio de la Aduana de Tampico (18961902)8, estructura de elementos prefabricados
de hierro colado y mampostería, desarrollado
en dos niveles, de 300 metros de largo y 46 de
ancho. La planta baja funcionaba como almacén
y recepción/entrega de mercancías y la planta alta
albergaba las oficinas aduanales. Las vías férreas
atravesaban el edificio para permitir la llegada
de los carros de carga y el acceso directo a la
aduana. El muelle alcanzaba 350 metros de largo
con un ancho de 15 metros. Las condiciones del
terreno obligaron la construcción de un sistema
de cimentación a base de pilotes. (Ver Figura 3)
-Canal de Chijol, el proyecto estaba
contemplado años atrás (1860) pero fue durante el
porfiriato que se ejecutan los trabajos de la limpia,

Figura 2. Plano del Puerto de Tampico, 1903.

Fuente: Elmer L. Corthell, 1904. p. 12.

6

Jefe de proyectos de las escolleras del Mississippi y jefe de ingenieros de las escolleras de Tampico, quien presentaba un resumen de las
características destacadas de las obras en Tampico a través de cuatro modelos en relieve y un álbum de cincuenta y tres fotografías, que
muestran todas las fases de los trabajos, los métodos de construcción, los resultados físicos y las instalaciones comerciales.
7
[Contrato de construcción. Archivo Histórico de PEMEX, caja 2094, exp. 56703, foja 22]
8
También construida por la Compañía Ferrocarril Central Mexicano.

52

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Los costes de la modernización

mejoramiento y ensanche del canal de Chijol
desde su desembocadura en río Pánuco hasta la
Laguna de Tamiahua. Las obras iniciaron en el
año de 1903 y concluyeron en el año de 1907.
Esta vía fluvial comunica al puerto de Tampico
con el puerto de Tuxpan, Veracruz. Todo el
canal debió tener una anchura de 10 metros y una
profundidad de 1.50 m. Su objetivo era facilitar
las comunicaciones entre los puertos de Tampico y
puntos intermedios, ribereños, atravesando lugares
de gran potencial económico. (Ver Figura 4)
Figura 3. Proyecto de la Aduana de Tampico, 1895-1898.

Fuente: Mapoteca Orozo y Berra.

Figura 4. Canal del Chijol, 1874.

Fuente: Mapoteca Orozo y Berra.

El tren Tampico-La Barra funcionó hasta
los años cuarenta. Durante estas décadas la
ciudad se extendió acompañando el recorrido
del ferrocarril no solamente de grandes obras
de infraestructura, sino también de una gran

cantidad de asentamientos obreros. La Compañía
Ferrocarrilera Central Mexicana, constructora,
operadora y administradora del ferrocarril y
del puerto, hizo grandes convocatorias para la
contratación de personal obrero. En 1890, al
iniciar los trabajos preliminares de limpieza de la
barra se hizo un llamamiento de mil trabajadores
en San Luis Potosí9.
Así, el tren se convirtió en una línea de
comunicación para una oleada de migrantes
nacionales y extranjeros, atraídos por la pujanza
del puerto y a quienes el centro de la ciudad ya
no podía albergar. Estos asentamientos fueron
concentrándose en los terrenos aledaños a la línea
férrea, que hasta 1890 estaban deshabitados:
“También se construyeron chozas y casas
a lo largo de los once kilómetros de caminos
establecidos por el Central Mexicano entre
Tampico y la escollera norte construida en La
Barra. Una locomotora daba servicio a ese caserío
transportando hombres y materiales hacia y desde
Tampico. Se convirtió en la forma de transporte más
importante para los trabajadores y sus familias que
vivían a lo largo de la línea. De esta manera se dio
el desarrollo de la población y la suburbanización
en los barrios Árbol Grande, Doña Cecilia y La
Barra” (Ocasio Meléndez, 2012:128).
El
ferrocarril
provocó
también
la
transformación del paisaje (Ver Figura 5). Se
favoreció el acceso “masivo” a la playa, que
ya era un centro de veraneo para la clase alta
tampiqueña antes de la construcción del tren, pero
que a partir del proceso de modernización empezó
a plantearse como un espacio de explotación
turística. Contando con el tendido de las vías,
a partir de 1895 un tren de vagones comenzó el
traslado de pasajeros entre Tampico y la playa.
“A la par, comenzó a ser un sitio de interés
para el creciente número de empleados de las
compañías extranjeras, navieras y ferrocarrileras,
principalmente de estadounidenses y británicos,
lo mismo que sus familias, quienes fueron los
que detonaron la costumbre de ir a la playa en
sus tiempos de ocio” (Herrera, Vera y Martínez,
2015:397). A partir de entonces, las inversiones
nacionales y extranjeras para la construcción de
hoteles y otras instalaciones se sucedieron en las
siguientes décadas.

9
[Nota periodística.“La barra de Tampico, Diario del Hogar, 29 marzo, 1890, HNDM, consultado 15 febrero, 2019], http://www.hndm.
unam.mx

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

53

�Loredo Cansino, Berumen Rodríguez, Valle Chavarría

Figura 5. Río Pánuco y los muelles desde el faro, entre
1880 y 1897.

Fuente: US Library of Congress.

3. La infraestructura ferroviaria y
la industria petrolera.
A finales del siglo XIX, las estructuras productivas
de los países industriales se transformaron. “El
petróleo y la electricidad desplazaron al carbón
mineral como principal energético. Su bajo
costo, su poder calorífico, facilidad de manejo
y almacenaje hicieron del petróleo un elemento
básico en los procesos industriales, comerciales

y de transporte modernos” (Álvarez de la Borda,
2005:31). Sin duda, el proceso de modernización
en Tampico nace con el proyecto porfiriano para el
desarrollo del ferrocarril y tuvo continuidad en la
explotación petrolera. En este sentido, “las obras
portuarias concesionadas al Ferrocarril Central
fueron muy importantes para entender por qué el
puerto se convertiría, a lo largo de las primeras
décadas del siglo XX, en centro de la actividad
de la explotación petrolera, de su administración,
refinación y transporte” (Gamboa Ramírez y Paez
Flores, 2012:138).
En 1895 la primer refinería, no dedicada a la
exploración y explotación de la Waters Pierce
Oil Company se estableció en Árbol Grande10.
Esta compañía importaba el crudo de los Estados
Unidos y lo procesaba en productos refinados
del petróleo para venta en México. Más tarde, en
1901, la Pierce compró la Compañía Ferrocarril
Central Mexicano. Así nace un monopolio, que
fusiona comunicaciones y energía, que dominó
al puerto de Tampico hasta 1907 cuando el
ferrocarril fue expropiado.
A partir del cambio en el Código de Minería
para la explotación de los recursos del subsuelo
(1884) que permitía la explotación de los recursos
subterráneos al dueño del suelo, y el decreto de la
Ley Petrolera (1901) que autorizaba al Ejecutivo
a conceder permiso de exploración petrolera, la
llegada de exploradores y explotadores petroleros
a Tampico no se hizo esperar. Para 1918, según
podemos observar en el plano de la California
Investiment Company (Ver Figura 6), otras
compañías se establecieron a lo largo de la línea

Figura 6. Tampico, 1918.

Fuente: Brown, 1993, 192.

10
Anuario estadístico del Estado de Tamaulipas, formado por la Dirección General Técnica a cargo del Ing. Espiridión Ledesma, Año de
1901, Ciudad Victoria, establecimiento Tipográfico del Gobierno, t.I, num. 1.

54

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Los costes de la modernización

férrea y portuaria en ambos lados del Pánuco.
Así, la Magnolia Petroleum Co., la Mexican
Petroleum Co., la Huasteca Petroleum Co, la
National Petroleum Corp., la Standard Oil y la
Mexican Eagle Oil se suman a la Waters Pierce.
La primera producción importante de la zona
llegó en 1904. El pozo No. 1 de La Pez, explotado
por la Mexican Petroleum Company arrojaba
1,500 barriles de crudo diario. La Mexican
Petroleum hizo un contrato con la Compañía
Ferrocarril Central Mexicano y a finales de 1905
las locomotoras del ferrocarril Tampico-San
Luis Potosí utilizaban por primera vez petróleo
extraído en la región como combustible (Álvarez
de la Borda, 2005).
Más tarde, en 1910 el pozo Casiano No. 7,
explotado por la Huasteca Petroleum, tuvo una
producción inicial de cien mil barriles diarios de
crudo lo que consolidó la infraestructura industrial
de la zona: se construyeron oleoductos, tanques
de almacenamiento, represas, etc.. Por su parte, la
Mexican Eagle Oil con capital inglés, considerada
entonces la compañía petrolera más poderosa de
México, construyó en 1912, amplios muelles en
los casi cuatro kilómetros de la margen izquierda
del Pánuco donde estableció en 536 hectáreas la
refinería El Águila.
La carta del Puerto de Tampico en la
desembocadura del Río Pánuco de 1923 (Ver

Figura 7), da constancia detallada del sembrado
de las instalaciones industriales asociadas a
la actividad petrolera. A estas instalaciones se
sumarán oficinas técnicas y administrativas que
las compañías petroleras construyeron en el
centro de la ciudad.
En este contexto, el desarrollo de la ciudad
se despliega simultáneamente con una fuerte
inversión en el tendido de redes de transporte, de
energía y servicios para el desarrollo industrial.
La construcción de la infraestructura petrolera
consolidó la ciudad y más tarde la infraestructura
ferroviaria la configuró. Porque no se puede
separar la llegada del ferrocarril a la consolidación
del puerto, ni la construcción de calles y avenidas a
la de oleoductos. Tampoco se puede ignorar que la
necesidad de alojamiento para el personal técnico/
administrativo y obrero de la industria petrolera
conformó la organización de las zonas residenciales
de Tampico (Batorila y Loredo, 2017).
La actividad económico-comercial del puerto
y las infraestructuras petroleras convirtieron a
Tampico en el segundo puerto exportador del
mundo a principios de la década de los veinte
(Sánchez Gómez,1998). Esto provocó un cambio
notorio en la ciudad, que se convirtió entre
1910 y 1920 en una ciudad moderna. El cónsul
estadounidense en Tampico, Claude I. Dawson,
la describe así en 1920:

Figura 7. Plano del Puerto de Tampico, Autor: José Garduño, 1924. Secretaría de Comunicaciones y OP.

Fuente: Mapoteca Orozco y Berra.

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

55

�Loredo Cansino, Berumen Rodríguez, Valle Chavarría

“…una ciudad cosmopolita con calles de
asfalto, uno de los mejores sistemas de iluminación
de cualquier ciudad de su tamaño en cualquier
parte del mundo, con tranvía eléctrico y edificios
modernos y de departamentos. El viejo Tampico
era una ciudad de edificios de una sola planta,
la mayoría de los cuales permanecen, y sobre la
cual se elevan las enormes estructuras nuevas, un
ejemplo interesante del desbordamiento moderno
del último siglo.”11
En un contexto nacional donde las ciudades
con mayor desarrollo estaban siendo dotadas de
los principales servicios, se plantearon en Tampico
proyectos de modernización que dejaban atrás el
transporte y las comunicaciones para implicar
la imagen urbana y la condición higiénica y/o
de saneamiento. Ejemplo de infraestructuras de
servicios con carácter industrial son:
-La planta de luz Andonegui que entró en servicio
en el año de 1923 con dos generadores de 6000 kw;
supliendo a la anterior planta. El edificio cuenta
con dos galeras de gran altura de mampostería y
ensambles de fierro y lámina galvanizada en techos.
Dio servicio de 1923 a 1979.
-La planta potabilizadora Hidros, construida
entre 1926 y 1929, utilizaba sistemas de filtraje
altamente sofisticados para el período, así como
maquinaria y equipo importado desde Alemania.
El edificio es un pabellón de techos altos y grandes
ventanales, construido en tabique y concreto.
A partir de alcanzar su máximo histórico en
la producción petrolera en 1921, llegó su declive.
El acelerado crecimiento de Tampico durante el
período al que nos hemos venido refiriendo no es
equiparable al de ninguna ciudad o región en el
país. En ningún sitio se registró tal concentración
industrial y/o crecimiento demográfico, comercial
y financiero. Sin embargo, “este excepcional
desarrollo, presentó contradicciones y limitaciones
urbanas, ambientales y de servicios, que sí pueden
referirse a otras ciudades petroleras de América
Latina, como Maracaibo y Cabinas en Venezuela”
(Hernández Elizondo, 2006:115).

11
[Nota periodística. “Mexico making headway” New York
Times, 17 noviembre, 1920, consultado 31 enero, 2019], https://
timesmachine.nytimes.com
12
Específicamente en Doña Cecilia, localidad perteneciente a
Tampico, adyacente a la línea de tren.
13
[Nota periodística. “News, notes and comments from
Modern Mexico,” The Mexican Herald, 9 julio, 1898], HNDM,
consultado 8 enero, 2019, http://www.hndm.unam.mx/consulta

56

4. La fragmentación de la ciudad,
el costo de la modernización.
Las noticias en 1880 de la llegada del ferrocarril
atrajeron a Tampico a un gran número de migrantes,
nacionales y extranjeros, interesados en participar
en los nuevos trabajos ofertados en la ciudad.
Posteriormente el desarrollo de las infraestructuras
portuarias y petroleras provocó una serie de
crecimientos demográficos que se extendieron por
décadas, según lo muestra la Tabla 1.
Tabla 1. Población de Tampico asociada a tipos de desarrollo entre 1879-1922.

Fuente: Elaboración propia con base en Ocasio Meléndez, 2012, p. 253.

El crecimiento asociado al desarrollo
ferroviario y portuario implicaba no solamente
la construcción del tendido, sino también su
mantenimiento y reparación lo que trajo la
contratación constante de trabajadores. Sin
embargo, la ciudad no estaba preparada para
este crecimiento demográfico. Los migrantes
que llegaron a Tampico estaban obligados a
vivir en “chozas multifamiliares rentadas en
terrenos pantanosos a las orillas de la Laguna del
Carpintero…o bien a construir casuchas en tierras
alejadas al norte o al este del centro de la ciudad”
(Ocasio Meléndez, 2012:128).
Sin embargo, esta no era la condición de
habitación de todos los trabajadores del sector.
La Compañía Ferrocarril Central Mexicano
además de instalar sus edificios operativos y
administrativos en La Barra12 también construyó
viviendas en el mismo sitio para sus empleados
de confianza mayoritariamente norteamericanos.
Un observador señala la apariencia de un
auténtico american railway town que tenían estos
complejos habitacionales.13
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Los costes de la modernización

Con la refinería instalada en Árbol Grande,
en 1895, el desarrollo petrolero aterrizó en
La Barra. La oferta laboral se multiplicó de
manera exponencial, lo que atrajo a muchos más
inmigrantes a instalarse ahí. Con el tiempo la
compañía permitió el establecimiento irregular
a obreros en los vastos terrenos de su propiedad
aledaños al tren con la intención de evitar pérdida
de tiempo por traslados. En 1896 un observador
describe:
“La población del puerto continúa aumentando.
El suburbio de Doña Cecilia contiene una
población de aproximadamente 4.500 almas,
y Árbol Grande, un pueblo comparativamente
nuevo, cerca de 500 personas, propiamente en
Tampico no hay edificios vacantes, y aunque se
están construyendo nuevos edificios, pasará algún
tiempo antes de igualar la demanda.”14
Al expropiarse los ferrocarriles en 1907 los
terrenos propiedad de Ferrocarril Central Mexicano
en La Barra pasaron a ser parte del Estado que
terminó arrendándolos o vendiéndolos a las
compañías petroleras que aterrizaron en la zona.
Esto no cambió la situación de estos asentamientos
o barrios obreros, todo lo contrario, la irregularidad
se generalizó. Así, en respuesta a una lógica ajena,
sustentada en el sistema hegemónico de explotación
se gestaron transformaciones radicales en la ciudad
y formas de vida, que mantenían un perfil rural en
concentraciones con baja densidad de población a
todo lo largo de la línea de ferrocarril entre Tampico
y La Barra. “Doña Cecilia y Árbol Grande eran
barrios proletariados lejos de Tampico que debido
a sus características físicas y sociales lucían más
como pueblo interiores y rurales que como barrios
de una ciudad moderna…” (Adleson,1982:105).
Barrios sin servicios básicos, donde proliferaron
viviendas de diversas tipologías que compartían dos
elementos en común: precariedad e insalubridad.
Por el contrario, y como hemos visto en el
apartado anterior, el centro de Tampico a partir de
1910 contaba con los servicios de agua potable,
drenaje, electricidad e iluminación; además de
contar con el servicio del tranvía eléctrico, se
habían asfaltado sus calles y la arquitectura que
se desarrollaba en la ciudad correspondía a los
estándares que la modernidad marcaba.

En el contexto nacional era común que estos
servicios fueran suministrados por empresas
extranjeras. Tal era el caso del tranvía y el sistema
eléctrico, propiedad de la compañía El Águila,
que de ninguna manera se conformaron con la
explotación de recursos y servicios. Pronto los
inversionistas de la empresa fueron conscientes
de las posibilidades económicas que tendría el
desarrollo inmobiliario en la ciudad. Las políticas
de esta empresa cambiaran en muchos sentidos el
crecimiento urbano de Tampico.
En 1913, la compañía planteó el proyecto de
construcción de una colonia para sus empleados.
Se trataba de un terreno, de 60 hectáreas, ubicado
en el norte de la ciudad con excelentes vistas y
paralelo a la ruta del tranvía. Ahí se construirán
mansiones para la élite de la sociedad nacional
y extranjera. El Águila se sumará así a otras
colonias construidas previamente por iniciativa
de ciudadanos norteamericanos, como Donald
Campbell, donde la tipología habitacional
tradicional local comienza su transformación:
“…edificaciones con techos a dos aguas
recubiertos de tejamanil, amplias galerías
exteriores protegidas con mosquiteros, pórticos
sobreelevados del terreno por un basamento,
áticos y sótanos en las viviendas; construcciones
que utilizaban madera, si no exclusivamente, si en
una proporción notablemente diferente a la de las
arquitecturas locales y -algo que en mi juicio es
sumamente importante- la inclusión de elementos
de hierro, industrializados y estandarizados para
la construcción en columnas, farolas, balcones,
etc.,” (Narváez Tijerina, 2006:45)
La implantación de nuevos patrones
económicos, culturales e ideológicos vinculados al
medio urbano moderno llegó para aplastar muchas
de las tradiciones locales constructivas y de formas
de vida que eran parte del tejido cultural local.
Además, separó de forma dramática y visible dos
mundos que funcionaban a partir del fenómeno
de la modernización: la élite industrial, dominada
por extranjeros, y los obreros. Así, “comienza la
estratificación del espacio urbano siguiendo la
lógica piramidal del control empresarial”15.
La estratificación urbana separó la sociedad en
tres grupos: los dos primeros, la élite empresarial y

14

[Nota periodística.“Trade of Mexico,” The Mexican Herald, 9 noviembre, 1897, HNDM, consultado 29 noviembre, 2017], http://www.
hndm.unam.mx/consulta
15
Ibidem p. 45

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

57

�Loredo Cansino, Berumen Rodríguez, Valle Chavarría

los empleados especializados se concentraban dentro
de los límites municipales en colonias exclusivas
que ofrecían viviendas de varias habitaciones,
drenaje, agua potable y acceso al tranvía. No todos
gozaban de los mismos edificios, pero al menos
estaban integrados en un mismo espacio urbano.
El tercer grupo estaba formado por obreros
y desempleados. Se pueden señalar tres tipos de
vivienda para estos: chozas para obreros (Ver
Figura 8), construidas con materiales inflamables
e instaladas peligrosamente cerca de talleres
de ferrocarril y tanques de petróleo; casas para
trabajadores calificados construidas cerca de las
refinerías, ambos tipos eran propiedad de las
compañías y se rentaban o cedían a los trabajadores
temporalmente, (Ver Figura 9). Finalmente están
las casas propias. Estas viviendas eran espacios
reducidos, entre 45 y 60 m2 aproximadamente,
dónde habitaban hasta tres familias, (Ver
Figura 10). Constaban de dos recámaras, salacomedor, cocina, baño y el porche tradicional16.
Generalmente eran construidas por el trabajador
en terrenos arrendados o de apropiación irregular
que pertenecían al municipio o a las propias
compañías.
Figura 8. Doña Cecilia, circa 1902.

Fuente: US Library of Congress.

Figura 9. Doña Cecilia, sin fecha.

Fuente: US Library of Congress.

58

Figura 10. Primera página El Mundo , 26 octubre 1924.

Fuente: Benson Latin America Collection.

Esta segmentación geográfica, económica y de
clases fue un gran determinante para la división
política ocurrida en la municipalidad de Tampico
en 1924, cuando la ciudad se fragmenta y nace
Ciudad Madero. El nuevo municipio, primero
llamado Villa Cecilia, estaba conformado por los
asentamientos de Doña Cecilia, Árbol Grande,
Refinería, El Águila, La Barra y Miramar, además
de otras partes del norte de Tampico. Existieron
muchas razones políticas y económicas que
hicieron posible esta fragmentación. Pero sin
duda, una razón de gran peso fue la distancia
social que la modernización había abierto durante
el auge ferroviario, portuario y petrolero.
A partir del movimiento revolucionario las
organizaciones de trabajadores asentados en La
Barra descubrieron su capacidad de movilización
en eventos de huelga capaces de paralizar la
producción petrolera. El siguiente paso fue
buscar la regularización urbana de los terrenos
donde habitaban y los servicios públicos básicos.
La independencia que aquellos obreros, pobres
y migrantes reclamaron, esos quienes forjaron
a base de su fuerza la edad de oro de Tampico,

16
[Nota periodística. “Modelo económico de una casa para
obreros, cómoda y sencilla,” El mundo, 26 octubre, 1824],
Benson Latin American Collection

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�costes de laen
modernización
La cultura del departamento en la modernidad: el caso de estudio delLos
multifamiliar
CU-UNAM.

pero que vivieron siempre en la periferia nos
muestra en muchos sentidos los costes de la
modernización forzada.

5. Conclusiones.
Los procesos de modernización aceleraron de
una manera brutal y casi explosiva el ritmo y
crecimiento de ciudades periféricas en muchas
partes de Latinoamérica. Especialmente aquellos
espacios que se establecieron como nodos en la
trama de comunicación ferroviaria establecida a
finales del siglo XIX.
Gestionado principalmente por la explotación
sistemática de los recursos naturales disponibles
a cargo de una oligarquía capitalista extranjera
auspiciada por el gobierno nacional el proceso
de modernización de Tampico, Tamaulipas,
corresponde a un momento histórico, social y
cultural centrado en la industrialización. Siempre
bajo un modelo inspirado en la idea de modernidad
europea. Este modelo, sin embargo, perpetúa la
lógica de la fragmentación del ámbito urbano,
dando espacio a la consolidación de espacios
habitacionales privilegiados para las clases
acomodadas, generalmente extranjeros, mientras
que una gran parte de la población solo podía aspirar
a la periferia urbana con infraestructura y servicios
de menor calidad.
La desigualdad se hizo evidente en el tipo y
sistemas constructivos de las viviendas, así como
por la calidad de la infraestructura y los servicios
con que se contaba. De esa forma llegaron a
configurarse dos paisajes que, finalmente se
convirtieron en dos ciudades. La fragmentación
espacial que se originó con la modernización de
Tampico persiste aun en la conciencia colectiva
e impide asumir la interdependencia de un área
metropolitana para proyectar un futuro común,
así como reconocer su herencia compartida.
Detrás de conceptos como modernidad,
industrialización y desarrollo se ocultan los procesos
de segregación y fragmentación que caracterizan a
la modernización. En estos procesos una gran parte
de la población, sino la mayoría, quedo excluida
de ciertos espacios, servicios o infraestructuras,
a través de la creación de enclaves urbanos. La
revisión de estos procesos sirve como ejemplo para
entender el papel que juega la arquitectura moderna
en estos espacios en México y algunos otros
países de América Latina en cuyas ciudades se ha
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

profundizado la desigualdad. Una extensa cantidad
de kilómetros de vías, espacios ferroviarios,
edificios de equipamiento e infraestructura son
testigos del momento histórico más importante de
la ciudad y del país. También son ejemplos que
cumplen con los cánones formales modernos y sus
respectivos imaginarios, de cierta forma son objetos
y espacios que demarcan jerarquías y contribuyen a
la desigualdad.

6. Bibliografía.
Adleson, Lief S. (1982), Historia social de los
obreros industriales de Tampico, 1906-1919.
México: El Colegio de México.
Almandoz, Arturo. (2015), Modernization,
Urbanization and Development in Latin
America, 1900s-2000s. NY: Routledge.
Almandoz, Arturo. (2002), «Urbanization and
urbanism in Latin America: from Haussmann
to CIAM.» En Planning Latin America's
Capital Cities, 1850-1950, de Arturo
Almandoz, 13-44. Nueva York: Routledge.
Álvarez de la Borda, Joel, (2005), Los orígenes
de la industria petrolera en México 19001925. México: PEMEX.
Batorila, Miguel Ángel, y Reina Isabel
Loredo. (2017), “La Industria Petrolera y
la Modernidad: Transformaciones Urbanas
en Tampico-Madero,Tamaulipas, México”,
CONTEXTO 11, nº 14: 43-61.
Brown, Jonathan C. (1993), Oil and Revolution
in Mexico. Berkeley: University of California
Press.
Castells, Manuel. (1973), Imperialismo y
urbanización en América Latina. Barcelona:
GG.
Corthell, Elmer L. (1904), The Tampico Harbor
Works. Terminus of the Mexican Central
Railway on the Gulf of Mexico. New York:
Bowne&amp;Co.
Fernández, Roberto. (1998), Laboratorio
americano. Arquitectura, geocultura y
regionalismo. Madrid: Biblioteca Nueva.
Gamboa Ramírez, Ricardo, y Rosario Gabriela
Paez Flores. (2012), “Petróleo y crecimiento
urbano: un pasaje de la historia de Tampico en
el siglo XX”, En Historia Económica Regional
III, de Laura Hernández Montemayor,
Mercedes Certucha Llano y Luis Anaya
Merchant, 135-157. Cd. Victoria: Fomento
59

�Loredo Cansino, Berumen Rodríguez, Valle Chavarría

Editorial UAT.
Hardoy, Jorge Enrique. (1974), El proceso de
urbanización en América Latina. La Habana:
Oficina Regional de Cultura para América
Latina y el Caribe.
Hernández
Elizondo,
Roberto.
(2006),
Empresarios extranjeros, comercio y petróleo
en Tampico y la Huasteca (1890-1930).
México: Plaza y Valdés.
Herrera, Octavio, Rodrigo Vera, y Esther
Martínez. (2015), Tamaulipas a través de
sus regiones y municipios. TOMO IX, VI.
Región Sur. México: Gobierno del Estado de
Tamaulipas.
Méndez Reyes, Jesús. (2012), “Tamaulipas en el siglo
X. Notas para un estudio de Historia Económica,
1930-1960”, En Historia Económica Regional
III, de Laura Hernández Montemayor, Mercedes
Certucha Llano y Luis Anaya Merchant, 19-42.
Cd. Victoria: Fomento Editorial UAT.
Narváez Tijerina, Benito Adolfo. (2006),
Ciudades difíciles: el futuro de la vida urbana
frente a la globalización. México: UANL/
PyV.
Ocasio Meléndez, Marcial E. (2012), Capitalismo
y Desarrollo. Tampico 1876-1924. Ciudad
Victoria: UAT.
Román, Julia (1933), “Historia de los ferrocarriles
de México”, Anales del Museo Nacional de
Arqueología, Historia y Etnografía, nº 25:
389-448.
Sánchez Gómez, María del Pilar. (1998), Proyección
histórica de Tampico. Ciudad Victoria: Instituto
de investigaciones históricas. UAT.
Segre, Roberto (1975), América Latina en su
arquitectura. México: UNESCO-Siglo XXI.

60

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�La arquitectura producto del cerebro.
The architecture product of the brain.
Recibido: Julio 2018
Aceptado: Agosto 2019

Edgar Tlapalamatl Toscuento1

Resumen

Abstract

Ante cualquier acción física o cognitiva como
diseñar, aprender, caminar, leer o el juicio de
belleza de un objeto arquitectónico requiere
la puesta en marcha de diversas estructuras
cerebrales, la participación de varias regiones
celulares, en una interconexión asincrónica y fluida
de la que los individuos no son conscientes. El
sistema nervios desempeña un papel fundamental
en el desarrollo, adaptación y supervivencia del
ser humano y de este dependen todas las acciones
(físicas y cognitivas) que los individuos llevan a
cabo a diario. Por lo tanto, para poder entender
al hombre y los fenómenos que subyacen del
mismo, es necesario conocer la estructura y
función del sistema nervioso en su interacción con
el entorno circundante. Es así que se plantea una
nueva línea de investigación denominada neuroarquitectura, se plantean sus objetivos, campos
de acción, así como los métodos y técnicas a
implementar. Como ejemplo de implementación
de la neuro-arquitectura se analizan y describen
los procesos fisiológicos y cognitivos cerebrocorporales que se activan en los individuos al
evocar un juicio estético arquitectónico, además
se describen algunas estructuras cerebrales que se
encuentran relacionadas con algunos fenómenos
arquitectónicos.

Any physical or cognitive action such as design,
learn, walk, read or the beauty judgment of an
architectural object requires the action of various
brain structures, the participation of several cellular
regions, in an asynchronous and fluid interconnection
unconscious for individuals. The nervous system
plays a fundamental role in the development,
adaptation and survival of the human being and all
the actions (physical and cognitive) that individuals
carry out on a daily basis depend of it. Therefore,
in order to understand man and the phenomena that
emerge it, it is necessary to know the structure and
function of the nervous system in interaction with
the surrounding environment. Thus, a new line of
research called neuro-architecture is proposed, are
described the objectives, fields of action, as well as
the methods and techniques to be implemented. As
an example of neuro-architecture implementation,
are analyzed and described the physiological and
cognitive processes that are activated in individuals
when evoking an architectural aesthetic judgment,
also some brain structures that are related to some
architectural phenomena are presented.

Keywords:

Neuro-architecture; Physiology; Cognition.

Palabras Clave:

Neuro-arquitectura; Fisiología; Cognición.

1

Adscripción: Universitat Internacional de Catalunya; investigador, línea de investigación Neuro-arquitectura. Director del grupo de
investigación con el mismo nombre (Neuro-arquitecturamx); edtlapalamatl@gmail.com

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

61

�Tlapalamatl Toscuento

1. Introducción.
Aunque las personas pasan la mayor parte de sus
vidas en el interior de espacios arquitectónicos e
interactúan a diario en ellos, poco se sabe, sobre
¿cómo el entorno arquitectónico influye en el
comportamiento, pensamientos, emociones,
sentimientos, conductas y genes de los individuos
que habitan dichos objetos arquitectónicos? Aun
cuando, la arquitectura ha sido abordada desde
diversas perspectivas, con el conocimiento de
diversas ciencias y disciplinas (como la historia,
sociología, antropología, psicología entre otras),
aun no es posible responder a dicha pregunta.
Es por ello que se plantea una nueva
perspectiva arquitectónica, acorde al avance
científico, tecnológico, e ideológico actual,
que contribuya al desarrollo de la disciplina
arquitectónica. Dicha perspectiva parte de la idea:
para poder entender cualquier fenómeno humano
deberíamos entender los procesos cerebrales.
Ello debido, a que, en el cerebro subyacen todas
las acciones y cogniciones humanas, por lo tanto,
algunos fenómenos humanos incluyendo los
arquitectónicos podrían ser resueltos a través de
dicho conocimiento. En consecuencia, entender el
funcionamiento del cerebro desde los mecanismos
celulares de estos procesos, hasta las reacciones
conductuales generadas, como un proceso global
mecanicista, permitirá reestructurar las ideas
y paradigmas actuales en el entendimiento de
diversos fenómenos humanos.
Tal es la apuesta científica de esta idea,
que en los últimos ocho años se han puesto en
marcha varios proyectos de investigación, a los
cuales se les ha asignado millones de dólares,
con el objetivo de responder a la pregunta
¿cómo funciona el cerebro? De ahí que, dicho
conocimiento sirva para resolver muchos de los
problemas humanos actuales y ¿por qué no? dar
paso a una evolución biotecnológica-humana. Por
ejemplo, el Proyecto Cerebro Humano apoyado
por la Unión Europea, tiene el propósito de
simular el funcionamiento del cerebro a través
de modelos informáticos, otro es el proyecto
Conectoma Humano apoyado por los Institutos
Nacionales de la Salud de los Estados Unidos de
América, con el objetivo de cartografiar las vías
neuronales del cerebro humano durante diversos
trastornos cerebrales, otro más es el ¨Proyecto
Neurotecnologías Innovadoras Avanzadas¨

62

(BRAIN) el cual tiene como finalidad, estudiar
en su totalidad el funcionamiento del cerebro
humano (Kaku, 2014).
Al igual que estos grupos de investigación
y siguiendo esta idea científica, considero que,
para poder entender la arquitectura, debemos
entender al hombre en su interacción con el
objeto arquitectónico, ya que es el individuo
quien diseña, crea, habita, interactúa, modifica e
imagina la arquitectura (entre otras actividades)
y dichos fenómenos arquitectónicos subyacen
del mismo. Es decir, entender la arquitectura
implicaría entender los procesos fisiológicoscognitivos que se llevan a cabo durante esas
actividades arquitectónicas.

2. Arquitectura-individuo.
Los seres humanos contemporáneos pasan la
mayor parte de sus vidas dentro de espacios
arquitectónicos, por ejemplo, en la escuela donde
estudian, en la oficina donde trabajan o en la
casa donde comparten momentos en familia o
descansan. De acuerdo con la Encuesta Nacional
sobre el Uso del Tiempo 2009, los mexicanos
dedican más del 60% de su tiempo semanal en
actividades dentro de espacios arquitectónicos
como estudiar, trabajar, labores domésticas y
cuidados (INEGI, 2009), aunque la cantidad
de horas por semana de esas actividades varía
de acuerdo al sexo, es importante puntualizar
al ambiente arquitectónico como elemento
fundamental en la vida de los individuos. Hoy
sabemos que el ambiente influye activamente
sobre el ser humano y el ser humanos influye
activamente sobre el ambiente, es decir es un
proceso cíclico (Holahan, 2012). Pero ¿En
qué medida? y ¿de qué manera el ambiente
arquitectónico influye en la vida diaria de las
personas? ¿Cómo afectan o benefician los
espacios arquitectónicos a las personas que los
habitan?
Preguntas que los arquitectos no se plantean
a la hora de diseñar, producir o enseñar
arquitectura. Sin embargo, sin saberlo, los
espacios arquitectónicos influyen en la vida diaria
de los individuos. Por ejemplo, algunos espacios
arquitectónicos y urbanos generar una serie de
reacciones cognitivas que posteriormente se
evocan en conductas. (Lazarus y Folkman, 1984;
Holahan, 2012; Tlapalamatl, 2017). Conductas
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�La arquitectura producto del cerebro

de diversos tipos, que muchas veces las personas
dejan pasar sin cuestionarse ¿cómo suceden? o
¿por qué suceden? Sin embrago, dichos patrones
conductuales son generados por la interacción
de los individuos con el ambiente arquitectónico
y urbano, procesos constantes de adaptaciónmodificación, desde el nivel genético hasta el
nivel conductual (Redolar, 2009; Weitzman,
2011).
Es por ello, que en este artículo se plantea la
necesidad de conocer los procesos fisiológicos
(cerebrales-corporales) y cognitivos que se activan
por la percepción e interacción de las personas
con diversas características arquitectónicas,
conocer que estructuras cerebrales intervienen en
que procesos y su comunicación con el sistema
nervios, que dan origen a las conductas humanas.
Reconociendo la importancia de estos procesos
fisiológicos-cognitivos en la respuesta de varios
hechos arquitectónicos, se plantea una nueva
línea de investigación a la que denomino neuroarquitectura.

3. Neuro-arquitectura.
La neuro-arquitectura es una línea de investigación
científico-arquitectónica, que tiene como objetivo
explicar y resolver hechos arquitectónicos
desde una perspectiva biológica-cognitiva. Este
planteamiento implica la colaboración de varias
ciencias (las neurociencias, psicología, biología,
fisiología, anatomía, epigenética, ente otras)
con la arquitectura, en consecuencia, generar
un constructo teórico de la relación individuoobjeto arquitectónico, que permita entender dicha
interacción, y así mejorar algunas modalidades
del quehacer arquitectónico como: el diseño,
producción, y enseñanza arquitectónica.
El objetivo principal de esta línea de investigación
es explicar los procesos cerebrales y corporales de
los individuos en su interacción con el ambiente
construido, procesos como cognición perceptiva
y descriptiva, por ejemplo, algunos mecanismos
perceptivos como: la belleza, el juicio de valor, la
toma de decisiones, la simulación cognitiva entre
otros más. Explicar el funcionamiento cerebral de
los individuos en su interacción con la arquitectura,
implica estudiarlos desde diversos niveles de
conocimiento, es decir, desde el nivel molecular
hasta el nivel conductual.
La arquitectura como actividad humana o
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

como objeto habitable debe de entenderse a partir
de su relación con el individuo. Ya que todas
las actividades, que se desarrollan en torno a la
arquitectura, dependen de procesos fisiológicoscognitivos que se generan en los individuos
durante el desarrollo de estas. En otras palabras, la
arquitectura es producto del cerebro. De acuerdo
con la neurociencia ante cualquier actividad
humana (sea cognitiva o física), desde la acción
más simple como levantar una pluma y hacer un
trazo en un pedazo de papel, el observar un paisaje
o el conversar con tu mejor amigo, implica la
puesta en marcha de diversos procesos fisiológicos
cerebrales y corporales de los que no somos
conscientes.
Es decir, a nivel cerebral, existe una serie de
interconexiones de diversas estructuras que activan
otros mecanismos fisiológicos-corporales, a dichos
procesos se les denomina sistemas funcionales
(Goldberg, 2014), la puesta en marcha de estos,
tiene la finalidad de preparar al organismo para
llevar a cabo cualquier actividad física o cognitiva.
Por lo tanto, para poder entender al hombre y los
fenómenos que subyacen del mismo, es necesario
conocer la estructura y función del sistema nervioso
en su interacción con el entorno circundante. Ya
que los procesos fisiológicos-cognitivos son el
producto directo de la intercomunicación de varias
regiones cerebrales y corporales (Clark, Boutros y
Méndez 2010).

4. Sistema nervioso: estructura y
función.
La función principal del sistema nervioso es
recibir los estímulos que llegan tanto del medio
externo (entorno circundante) como del interno
(pensamientos y reacciones del organismo),
organizar, procesar y significar esa información,
generando una respuesta adecuada, que le permita
al individuo adaptarse y sobrevivir. La función
principal de todo organismo es la supervivencia
es por ello, que las reacciones fisiológicascognitivas se evocan con ese objetivo.
Los estímulos procedentes del medio externo
son recibidos por varios receptores situados en
diferentes órganos corporales. A estos órganos
se les conoce como órganos de los sentidos,
los cuales son un producto de la evolución,
instrumentos de comunicación entre el medio

63

�Tlapalamatl Toscuento

externo e interno, que le permiten al individuo
adaptarse y sobrevivir. La información que
reciben estos receptores es variada, desde
estimulo electromagnéticos, sonoros, mecánicos
y químicos, por ejemplo, el tacto recibe estímulos
de deformaciones mecánicas, por otro lado, el
gusto y el olfato reciben estímulos químicos,
el oído estímulos sonoros y la vista estímulos
electromagnéticos. Cada uno de estos órganos
recibe información del mundo externo, la cual
es transformada en estímulos químico-eléctricos
que es trasmitida por el sistema nervioso al
cerebro, donde esta información es transformada,
modificando el medio interno a fin de proporcionar
las respuestas adecuadas a cada situación vivida.
El sistema nervioso es una estructura biológica
constituida anatómicamente por el Sistema
Nervioso Central (SNC) y Sistema Nervioso
Periférico (SNP), el primero compuesto por el
cerebro, encéfalo y medula espinal, el segundo
por los nervios craneales, espinales y ganglios
nerviosos. Desde el punto de vista funcional el
sistema nervios se subdivide en sistema nervios
somático (SNS) encargado de las reacciones del
organismo con el medio externo y sistema nervios
autónomo (SNA) encargado de las reacciones del
organismo con el medio interno (orgánico) el
cual se subdivide en sistema simpático y sistema
parasimpático (Clark, Boutros y Méndez 2010).
Anatómicamente, el sistema nervioso somático
(SNS) está compuesto por nervios medulares y
craneales, los primeros emergen de la medula
espinal y se divide en dos ramas, una sensitiva
aferente y otra motora eferente y los segundos
emergen del cerebro. Por otro lado, el sistema
nervioso autónomo (SNA) también conocido
como sistema neurovegetativo, se compone de
raíces, plexos y troncos nerviosos, los cuales
se encargan de regular y mantener constante
reacciones involuntarias del organismo como:
la frecuencia cardiaca, motilidad gástrica, la
frecuencia respiratoria, la temperatura entre otros
(Brailowsky, 2012).
El cerebro
El cerebro (A) es una estructura que pesa
alrededor de 1500 gramos, compuesta por dos
hemisferios asimétricos, los cuales se encuentran
comunicados a nivel cortical y subcortical a
través del cuerpo calloso y comisuras anterior y
posterior. Estos enlaces permiten que el cerebro
64

trabaje de manera unificada, aunque existen
diferencias funcionales entre estos (Goldberg,
2014). La neocorteza es una estructura superior
que se pliega sobre el cerebro formando
circunvalaciones, dividida en cuatro lóbulos:
a) lóbulo frontal, b) lóbulo parietal, c) lóbulo
occipital, y d) lóbulo temporal, en estos lóbulos
se desarrollan las funciones cognitivas humanas
más elevadas (Kaku, 2014).
El cerebro tiene alrededor de 100.000 millones
de neuronas y 1000.000 millones de células
gliales interconectadas contiguamente, formando
una red celular que se comunica a través de los
contactos de sus prolongaciones o sinapsis.
Dichas células nerviosas generar una red intricada
que se intercomunica con todas las estructuras
cerebrales, estas vías nerviosas trasmiten
información eléctrica y química que es recibida
y modificada del medio exterior e interior (Mora,
2017), que posteriormente es transformada en
pensamientos o en movimientos corporales de los
más básicos a los más complejos. Las situaciones
más complicadas de la vida, es decir los procesos
mentales y conductas más complejas, dependen
del lóbulo frontal, ubicados en la parte delantera
del cerebro (Goldberg, 2014).
En el cerebro se producen y segregan
varias sustancias químicas, denominadas
neurotransmisores. Sustancias fundamentales
en el funcionamiento del cerebro, que tienen la
finalidad de estimular o inhibir a otras células
de manera instantánea o prolongada, alterando
diversas estructuras cerebrales que se traducen en
acciones y cogniciones humanas. Algunos de los
neurotransmisores más comunes son: acetilcolina,
dopamina, serotonina, péptido, e histamina por
mencionar algunos (Brailowsky, 2012).
La medula espinal
La medula espinal (B) es una estructura
compuesta por fibras nerviosas y cuerpos
celulares rodeados de vértebras, anatómicamente
la medula espinal se divide en cuatro partes: a)
cervical, b) torácica, c) lumbar y d) sacra, su
función principal se basa en proteger la medula
espinal y los nervios que se distribuyen por el
cuerpo a través de esta (Brailowsky, 2012).
El diencéfalo: hipotálamo y tálamo
El diencéfalo (C) es una estructura cerebral
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�La arquitectura producto del cerebro

circundante al mesencéfalo (D), en la que se
ubican dos pequeñas estructuras: el hipotálamo
y el tálamo estructuras esenciales para el
funcionamiento adecuado del cerebro, las cuales
están compuestas por varios cuerpos celulares.
El hipotálamo (E) es la estructura que mantiene
y controla las funciones autónomas así como el
comportamiento adaptativo ante situaciones del
medio interno o externo, por otra parte, el tálamo
(F) es la estructura que comunica la información
sensorial con la corteza cerebral (G) de manera
recíproca para un análisis ulterior de dicha
información (Clark, Boutros y Méndez 2010), es
por ello, la importancia de esta estructura, ya que,
como se mencionó anteriormente todo cognición
y acción compleja requiere de la participación
de la corteza cerebral esencialmente de lóbulo
frontal, y el tálamo funge como estación de paso
hacia esa estructura.
El sistema límbico
El sistema límbico es una estructura compuesta
por varios cuerpos celulares: como el hipocampo
(H), la amígdala (I), el cíngulo (J), el hipotálamo,
los cuerpos mamilares (K) y el septo pelúcido
(L), su función principal es la evocación de las
emociones como impulsos básicos de supervivencia

(Brailowsky, 2012). Las emociones son reacciones
químicas y neuronales que conforman un patrón de
acción, todas cumplen un papel regulador, destinado
a mantener la supervivencia del individuo, siendo
seis las emociones básicas: felicidad, sorpresa, ira,
asco, tristeza y miedo (Damasio, 2000). Cada una de
estas emociones está relacionada con la segregación
de alguno o algunos neurotransmisores.
Por lo tanto, el sistema nervioso es un sistema
vivo y dinámico en el que diversas estructuras
neuronales interactúan entre sí, creando una vasta
variedad de reacciones fisiológicas y cognitivas,
que tienen como producto final una vasta variedad
de ideas, pensamientos, movimientos corporales,
actividades cotidianas entre otras, incluyendo las
actividades del que hacer arquitectónico, incluso
los procesos fisiológicos y cognitivos se mantienen
activos cuando los individuos están en reposo.
Aunque en los anteriores párrafos solo se
mencionan algunas de las estructuras cerebrales,
es importante tener en cuenta, que solo son
una pequeña parte de las existentes, ya que,
el objetivo de este artículo no es presentar un
resumen anatómico del sistema nervioso, sino
mencionar la importancia e influencia de este, en
las acciones y cogniciones humanas, incluyendo
las relacionadas con la arquitectura, por esa razón
solo se presentan las principales.

Figura 1. Estructuras cerebrales relacionadas con fenomenos arquitectónicos.

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

65

�Tlapalamatl Toscuento

5. Neuro-arquitectura en acción:
El juicio estético arquitectónico.
Ante diversos hechos arquitectónicos como la
habitabilidad, la belleza, el diseño y la producción
arquitectónica, hay una activación de diversos
mecanismos fisiológico-cognitivos, conexiones
celulares entre diversas estructuras cerebrales y
corporales que dan origen y acción a diversos
fenómenos arquitectónicos. Uno de estos fenómenos
y quizá el más utilizado por arquitectos y por
personas sin alguna educación arquitectónica es el
juicio de belleza o juicio estético arquitectónico,
el cual analizaremos a continuación desde la
perspectiva biológica cognitiva.
Aunque los mecanismos fisiológicos y cognitivos
se generan de manera unificada, para poder entender
esos procesos en el juicio de valor estético se
explicaran de manera separada, sin caer con ello en
el problema de la dualidad mente cerebro el cual
ya ha sido superado gracias al desarrollo científico
en neurociencia. Para analizar y entender el juicio
estético arquitectónico partamos primeramente
del fenómeno. El museo Soumaya es un recinto
cultural-artístico ubicado en la ciudad de México,
este objeto arquitectónico parece ser un elemento
ajeno a su entorno circundante, quizá sea la forma
y los elementos que lo componen las variables que
determinan esa percepción, pero ¿es bello el museo
Soumaya? Probablemente esta pregunta ya se ha
planteado por muchos arquitectos y por no arquitectos
también. Quizá para algunos sea un elemento
arquitectónico bello y agradable, pero para otros será
feo y aversivo, si se realizará una encuesta para poder
conocer la respuesta a la pregunta antes planteada,
tendríamos un sin número de juicios subjetivos.
Más allá de saber si es bello o es feo y conocer
el porcentaje estadístico de dicha pregunta el
enfoque neuro-arquitectónico se plantea preguntas
como: ¿Cómo se genera dicho juicio estético?
¿Por qué se genera? ¿Qué estructuras cerebrales y
celulares intervienen en dicho proceso? ¿Cómo se
activan? ¿se podrá estimular arquitectónicamente
para generar juicios de belleza o aversión? Son
algunas de las interrogantes que se ponen sobre la
mesa ante dicho fenómeno. Por lo tanto, partamos
analizando la primera pregunta ¿Cómo se genera
dicho juicio estético?
Desde una perspectiva fisiológica, cuando
el individuo observa el museo Suomaya, el
estímulo visual (ondas electromagnéticas) que

66

reciben las células fotorreceptoras ubicadas en
las retinas de los ojos (a través de una refracción
de la luz por la pupila y cristalino), se forma una
imagen del mundo externo (objeto arquitectónico
y contexto), después se genera un proceso de
transducción, donde las células fotorreceptoras
convierte la energía electromagnética en un
cambio bioquímico, generando un cambio de
potencial eléctrico que se trasmite por el nervio
óptico (1) (Braun, 2011). Este impulso eléctrico
se distribuye por diversas estructuras cerebrales
asincrónicamente. Primero pasa por el cuerpo
geniculado lateral (2) donde esta señal se
transforma y posteriormente se dirige al lóbulo
occipital (3) que está a cargo del reconocimiento
visual (Rubia, 2007).
Después se genera una comunicación neuronal
entre las diversas áreas visuales V1, V2, V3, V4
y V5 ubicadas en la corteza visual (4) encargadas
del procesamiento visual de los objetos como: el
color, la profundidad, el movimiento, entre otros.
De las áreas visuales el impulso eléctrico se dirige
a la vía cortical-visual-ventral (5) compuesta por las
cortezas inferotemporales (6) posterior y anterior
encargadas de la construcción de formas complejas,
de aquí la información pasa a la corteza prefrontal
(7) donde se cree se genera el proceso de abstracción
y categorización de los objetos (Mora, 2017).
Después esta información pasa por el sistema
límbico generándose una comunicación celular
asincrónica entre sus diversas estructuras,
generando potenciales eléctricos y bioquímicos
que se destituyen por el cerebro y el cuerpo de
los individuos mejor conocido como emociones
(Damasio, 2000), algunas emociones como
el miedo y la ira pueden alterar diversos
mecanismos como la respiración, la presión
sanguínea y la actividad dérmica, modificando el
sistema homeostático de los individuos. Después
la información se dirige al lóbulo temporal
derecho (8), que se encarga de emitir el juicio
estético de las cosas, pasando posteriormente
por el hemisferio izquierdo (9), el cual lo traduce
en palabras (Goldberg, 2014). Y es así como, el
individuo desarrolla y evoca un juicio de belleza
arquitectónica.
Ahora desde una perspectiva cognitiva, cuando un
individuo observa el museo Soumaya, primeramente,
atribuye cualidades positivas o negativas al objeto
arquitectónico (Frondizi. 2005), clasificándolo de
acuerdo a factores biológico-cognitivos como: el
conocimiento filético, los estados emocionales
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�La arquitectura producto del cerebro

y las características predisponentes individuales
por mencionar algunos (Rubia, 2007; Holahan,
2012), en otras palabras, el objeto arquitectónico
es clasificado como positivo, negativos o neutro
de acuerdo al conocimiento generado durante
el proceso de desarrollo cerebral del individuo,
asociando elementos, situaciones, y sentimientos
vividos al objeto percibido, asociaciones agradables
o desagradables dependiendo del parentesco o
similitud situacional vivida.
Si un objeto es clasificado como negativo, se
desarrollarán una serie de reacciones en el cuerpo
del individuo que reafirmarán el desagrado por
el elemento o la situación percibida, reacciones
como: sudoración, palpitación rápida del corazón,
sensación de intranquilidad entre otros, dichas
reacciones son conocidas como sentimientos
(Damasio, 2000). Sin embrago, si se clasifica
como positivo los sentimientos presentados serán
de bienestar, alegría, satisfacción entre otros.
Por ejemplo, si un sujeto encuentra una casa con
características muy parecidas a las de la casa
donde creció y vivió los mejores años de su vida,
entonces al percibirla se generar emociones y
sentimientos positivos, reviviendo las situaciones
vividas de su infancia. Como lo menciona Gaston
Bachelard (2010) en el libro la poética del espacio,
las imágenes arquitectónicas guardadas en la
memoria de los individuos evocan reacciones
emocionales dependiendo de las experiencias
vividas en dichos espacios.
Después el individuo genera otra evaluación
cognitiva en la que, si la situación percibida es
categorizada como estresante, fea o desagradable,
pero en realidad no genera ningún problema
físico al individuo, se resignifica la situación
como menos estresante y el sujeto se adapta a
esa (Lazarus y Folkman, 1984). Posteriormente
se genera otra evaluación cognitiva en la que
los individuos reestructuran sus ideas de manera
lógica de acuerdo a su conveniencia. En esta
evaluación existe un proceso de simulación del
futuro, donde el individuo simula cognitivamente
las posibles consecuencias que tendrían sus
acciones o ideas en su entorno, con la finalidad
de elegir y poner en práctica la que mejor le
convenga, por ejemplo, un objeto o situación
puede ser agradable y placentero para un sujeto
pero quizá no le conviene decir que los es, por
lo tanto dirá que es desagradable y aversivo,
los individuos pueden asignar evaluaciones
falsas a objetos si así les conviene, por lo tanto
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

la evocación de los individuos se basa en la
supervivencia social del mismo, no siempre
la evocación de una impresión es la verdadera
ya que los seres humanos son maestros del
engaño. (Este es uno de los problemas al que se
enfrentan quienes evalúan la arquitectura a través
de métodos subjetivos ¿cómo saber que dice la
verdad?).
La evaluación cognitiva que realizan un
individuo no es más que la manifestación de su
propia realidad, es decir el sujeto evoca su propia
idea de lo que observan. Por lo tanto, la impresión de
una cosa o situación nunca será la misma para otros
individuos e incluso podrá ser diferente para el mismo
individuo en otro momento, debido a los factores
psicológicos y emocionales del mismo (Redolar,
2009). En consecuencia, al final de estos procesos
el individuo considerara agradable o desagradable
estéticamente el objeto arquitectónico percibido,
y es en este momento cuando el individuo puede
evocar dicho juicio. El juicio estético arquitectónico
se genera de manera inconscientemente y quizá sea
esta la razón, por la que no se cuestiona ¿por qué
sucede? o ¿cómo sucede?
De ahí que, ante cualquier acción física o
cognitiva, como el juicio de belleza de un objeto
arquitectónico (que quizá nos parezca trivial e
insignificante), requiere la puesta en marcha de
varias estructuras cerebrales, la participación
de diferentes regiones neuronales, en una
interconexión asincrónica y fluida. Aunque esta
descripción es ciertamente básica de lo que
realmente sucede en el cerebro, permite describir
la importancia de los procesos fisiológicos y
cognitivos en toda acción y cognición humana
incluyendo la actividad arquitectónica.
Después de haber descrito la importancia
de las estructuras cerebrales en las acciones
y cogniciones humanas se podría conjeturar
la relación de diversas estructuras cerebrales
con diversos fenómenos arquitectónicos, en
consecuencia, generar un punto de partida en la
actividad científico-arquitectónica, que permita
entender y explicar la arquitectura en su relación
con el individuo.

6. Conjeturas neuro-arquitectónicas.
Entendiendo al ser humano como un sistema
unificado, una conducta o cognición (cualquiera
que sea) no es el producto de la acción de una sola
67

�Tlapalamatl Toscuento

estructura cerebral, sino de la interacción de varias
de ellas por influencia del entorno. Por ejemplo,
el juicio estético (anteriormente mencionado),
es un proceso fisiológico-cognitivo que implica
la puesta en marcha de diversas estructuras
cerebrales, que tiene como producto final, la
significación estética (agradable o desagradable)
de un objeto arquitectónico.
Entonces diversas estructuras cerebrales están
relacionadas con algunos fenómenos arquitectónicos,
ante la ignorancia de cuales estructuras intervienen
e influyen en que fenómenos arquitectónicos, se
plantean algunas conjeturas, dichas hipótesis se
plantean de acuerdo a los hallazgos presentados
por neurocientíficos, la mayoría de esas por la
presencia de lesiones cerebrales infringidas por
accidentes a individuos. Dichos hallazgos plantean
la incidencia e importancia de estructuras cerebrales
con funciones cognitivas y físicas, a partir de ello
se plantean conjeturas relacionadas con fenómenos
arquitectónicos.
A continuación, se describen las estructuras
cerebrales que podrían estar relacionadas con
diversos hechos arquitectónicos, estructuras que
probablemente se encuentren al inicio o al final
de los procesos fisiológicos-cognitivos, pero que
sirvan como punto de partida al entendimiento de
los fenómenos arquitectónicos. Por ejemplo, se
plantea que el sistema límbico es una estructura
fundamental para el entendimiento de algunos
fenómenos arquitectónicos, ya que, las acciones
y cogniciones desde las más simples a las más
complejas se ven influenciadas por este sistema
emocional, en otras palabras, la percepción
arquitectónica está influenciada por una serie
de reacciones químicas y neuronales que dan
sentido a lo que se está percibiendo, permitiendo
al individuo entender el entorno y actuar en
consecuencia para mantenerse vivo.
Por lo tanto, ¿Cómo influye el sistema límbico
en la significación de un objeto arquitectónico
como agradable o desagradable?, ¿Qué hace
que se presente esta polaridad de significación?,
¿Se podría intervenir para generar reacciones
agradables o desagradables ante objetos
arquitectónicos? es decir ¿se podrían modificar
estas significaciones de agradable a desagradable o
viceversa? Son algunas preguntas que se plantean
ante la relación de las estructuras cerebrales del
sistema límbico con fenómenos arquitectónicos.
En la figura 2 se presentan algunas conjeturas
neuro-arquitectónicas, las cuales considero
68

relacionadas con fenómenos arquitectónicos,
aunque la posibilidad de que sean verdaderas o
falsas se mantiene en balance de 50% a 50%,
hasta que estas no sean sometidas a verificación y
explicación científica. Sin embargo, la finalidad es
describirlas, sacarlas a la luz para que arquitectos
y científicos interesados sometan dichas hipótesis
a experimentación desde el nivel biológico celular
hasta el nivel conductual. Con el propósito de que
dichas conjeturas sirvan como punto de partida en
el desarrollo de la neuro-arquitectura. Por ende, que
dichas investigaciones proporcionen conocimiento
para mejorar la actividad arquitectónica desde sus
diversas modalidades y en consecuencia mejorar la
vida de las personas a través de la interacción con
los objetos arquitectónicos.

7. Métodos de estudio.
No había sido posible estudiar y entender los
procesos neuronales hasta hace algunas décadas,
gracias al desarrollo de potentes tecnologías en
neuroimagen funcional, escáneres magnéticos
cerebrales, actividad eléctrica extracelular e
intracelular, optogenética, entre otros métodos.
Todos ellos basados en propiedades de la física, que
literalmente han proporcionado una ventana para
observar, medir, activar e inhibir el sistema nervios.
Estas herramientas tecnológicas facilitan el estudio
y comprensión del funcionamiento del cerebro
desde diversos niveles, desde los mecanismos
moleculares siguiendo por la organización celular,
hasta la organización de sistemas que dan origen a
la cognición y conducta de los individuos.
Estudiar el funcionamiento del cerebro en
relación a fenómenos arquitectónicos requiere la
utilización de diversos métodos. La elección de cada
uno de ellos, dependerá de las estructuras cerebrales
y de los procesos fisiológicos corporales que se
pretendan medir, en relación a las características
físicas arquitectónicas relacionadas a específicos
fenómenos. Teniendo en cuenta que los diversos
métodos tienen diversas variables intrínsecas, las
cuales proporcionan información diferente en
diversos niveles y dimensiones. Estas variables son
la espacialidad, la temporalidad, la invasibilidad y el
nivel de conocimiento que arrojan.
La espacialidad se refiere a la propiedad macro
o micro de estudio de los procesos cerebrales, es
decir, a la manipulación y estudio desde el nivel
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�La arquitectura producto del cerebro

Figura 2. Conjeturas neuro-arquitectónicas, estructuras cerebrales y fenómeos arquitectónicos relacionados.

celular hasta los procesos cerebrales generales
(Silva, 2011). Por ejemplo, la microscopia
electrónica es un método con una propiedad
espacial micro, ya que la potencia amplificadora
de un microscopio óptico permite una resolución
de 300 nm (nanómetros), permitiendo la
manipulación de los neurotransmisores en los
botones sinápticos. Por otra parte, la imagen
por resonancia magnética es un método con una
propiedad macro, ya que permite observar las
regiones cerebrales que se activan por la presencia
del algún fenómeno.
La temporalidad se refiere al periodo
determinado durante el cual se realiza una acción
de registro de los procesos químicos-eléctricos
cerebrales (Silva, 2011). Por ejemplo, hay métodos
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

como la imagen por resonancia magnética de
la cual se pueden obtener imágenes anatómicas
tridimensionales del cerebro en cuestión de
segundos, o hay métodos como las lesiones
cerebrales que permiten estudiar las disfunciones
cerebrales por días, meses e incluso años
La invasibilidad se refiere al grado de
manipulación de las estructuras cerebrales, las
cuales pueden implicar daño a células, grupo de
células o estructuras completas, (ello limita la
aplicación de ciertos métodos sobre humanos, la
mayoría de ellos son llevados a cabo en animales)
(Silva, 2011). Por ejemplo, el corte de ciertas
partes del cerebro, permite a los científicos conocer
la función de esa parte en la conducta del animal
lesionado, provocando lesiones cerebrales de
69

�Tlapalamatl Toscuento

por vida. Por otra parte, el electroencefalograma
es un método no invasivo que permite medir
la actividad eléctrica de diversas estructuras
cerebrales por medio de parches colocados en el
cuero cabelludo de los individuos.
Juan Silva (2011) introdujo un nivel más al
que denomina nivel de conocimiento, este hace
referencia al nivel de conocimiento que dichos
métodos alcanzan, desde procesos de dominio
específico hasta procesos de dominio general. Por
ejemplo, el procesamiento de nivel específico se
refiere a aquellos modelos neuroanatómicos que
explican un tipo muy específico de procesamiento
como el lenguaje. Mientras que los procesos
de dominio general se refieren al conjunto de
procesamientos específicos que involucran a
sistemas como la memoria.
En neurociencia existe una gran diversidad
de métodos que sirven a los investigadores como
herramientas para estudiar el funcionamiento
del sistema nervioso. Cada uno de eso métodos
proporciona información diversa, rica en
información. Por lo tanto, la utilización de cada
uno de ellos dependerá de las preguntas científicas
que se planteen, de las variables temporales,
espaciales, invasivas y de nivel de conocimiento
intrínsecas a cada método.
En la tabla 1 se presentan algunos métodos
utilizados en neurociencia y psicología, como se
puede observar algunos métodos carecen de una
buena resolución espacial, pero presentan una

excelente resolución temporal, es decir, mientras
se aumenta la resolución espacial con facilidad
se pude perder la temporal e inversamente.
Los métodos presentan excelentes cualidades
en una dimensión y carecen de otras, debido a
las limitaciones que pueden presentar algunos
métodos, los investigadores en neuro-arquitectura
deberán planear el uso de más de un método con
el objetivo de tener un panorama global de hecho
a estudiar y como lo describe Juan Silva (2011)
"Ello permitirá no solo generar explicaciones y
teorías más allá de un solo nivel de conocimiento
sino generar puentes entre los niveles de
conocimiento".

8. Conclusiones.
La arquitectura como actividad humana o como
objeto habitable debe de entenderse a partir de su
relación con el individuo. La relación cíclica entre el
individuo y la arquitectura de acción reacción deja
ver que no es coherente estudiarlas y entenderlas de
manera separada, por lo tanto, para poder comprender
los fenómenos arquitectónicos debemos de entender
dicha relación. Estudiar las reacciones biológicas y
cognitivas cerebro-corporales que se desarrollan en
los individuos cuando estos interactúan y perciben
diversos espacios arquitectónicos, permitirá
entender como estos influyen en la modificación
de los comportamientos, las conductas, estados

Tabla 1. Métodos de estudio: neuro-arquitectónicos, adaptado de silva, 2011 y Brailowsky 2012.

70

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�La arquitectura producto del cerebro

emocionales y los genes de los individuos, ello
implica estudiar dichos procesos desde el nivel
celular especifico hasta el nivel conductual general.
Debido a ello se planteó una nueva línea de
investigación denominada neuro-arquitectura, se
describieron sus objetivos específicos y campos de
acción, así como los métodos y técnicas que pueden
ser ocupados para poder desarrollar investigaciones
desde esta perspectiva, además de plantearon
diversas conjeturas neuro-arquitectónicas, como
posibles hipótesis de análisis a mediano y largo
plazo. El delinear los lineamientos básicos de
seguimiento permitirá el desarrollo de esta ciencia,
esperando que la neuro-arquitectura tenga un
desarrollo significativo en los próximos años, en
consecuencia, ello permita entender los fenómenos
arquitectónicos y mejorar la calidad de vida de
quienes habitan e interactúan con la misma.
Entendiendo que ante cualquier actividad
humana (sea cognitiva o física), incluyendo las
arquitectónicas como realizar un boceto, enseñar
procesos constructivos o construir un edificio
implica la puesta en marcha de diversos procesos
fisiológicos-cognitivos cerebro-corporales de los
que no somos conscientes, justifica el hecho de que
la arquitectura es un producto del cerebro. A nivel
cerebral se generan procesos de comunicación
entre diversas estructuras cerebrales de manera
asincrónica, contigua y fluida que activan otros
mecanismos y funciones dando paso a diversas
actividades como las anteriormente mencionadas.
Por lo tanto, una actividad (sea cognitiva
o física) no es el producto de la acción de una
sola estructura cerebral, sino de la interacción
de varias de ellas por influencia del entorno. Las
características del entorno y los estímulos que los
individuos perciben, determinaran la puesta en
marcha de diversas estructuras cerebrales, ello
debido a que hay una relación directa entre lo que
se percibe y los procesos fisiológicos-cognitivos
que se desarrollan, ello no implica, que sean
procesos estáticos, sino totalmente lo contrario
son procesos dinámicos, que el ambiente
cambiante en el que se vive va modificando y
restructurando. La plasticidad cerebral es una
de las cualidades más importantes del sistema
nervioso, permitiendo que los individuos se
adapten y sobrevivan a las exigencias cambiantes
de los entornos en los que se desarrollan, y sin
duda los espacios arquitectónicos influyen sobre
dichos cambios, es por ello que se plantea la
necesidad de conocer dicha incidencia.
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

Existen diversas estructuras cerebrales que están
relacionadas con algunos fenómenos arquitectónicos,
estructuras que se activan por la interacción de
los sujetos con diversas características fiscas
arquitectónicas, es así que se describen algunas
conjeturas neuro-arquitectónicas, hipótesis planteadas
que posiblemente faciliten el entendimiento de
diversos fenómenos arquitectónicos y permitan
un entendimiento y desarrollo de la disciplina
arquitectónica. El ejemplo analizado y descrito en
este artículo presenta de manera básica los procesos
tanto fisiológicos como cognitivos que suceden en el
cerebro y cuerpo de los individuos cuando se genera
un juicio de belleza arquitectónica, conocimiento que
permite explicar dicho fenómeno.
La riqueza de la perspectiva neuro-arquitectónica
es la multidisciplinariedad que plantea, ello implica
el uso de diversos niveles de conocimiento por ende
el conocimiento de diversas ciencias y disciplinas, a
su vez ello determinara la elección de los métodos
y técnicas a emplear para poder estudiar, medir y
comprobar los planteamientos hipotéticos. En
neurociencia existen diversos métodos, cada uno de
ellos proporciona información diversa, en diferentes
dimensiones como la espacial, la temporal, la
invasiva y del nivel de conocimiento, el empleo de
cada uno o de varios de ellos dependerá de la célula,
grupo de células o estructura cerebral a estudiar,
de las variables intrínsecas de los métodos y de las
características físicas arquitectónicas a las que está
relacionada el fenómeno a estudiar.
En consecuencia, esta nueva perspectiva (neuroarquitectura) permitirá desarrollar constructos teóricos
que faciliten el entendimiento de los fenómenos
arquitectónicos y por ende del mejoramiento de
los espacios arquitectónicos como generadores de
calidad de vida en sus diversas modalidades.

9. Referencias.
Bachelard, G. (2010) La poética del espacio. (Fondo
de Cultura Económica, Ed.). México: 2010.
Brailowsky, S. (2012). Las sustancias de los
sueños: Neuropsicofarmacología. (Fondo de
Cultura Económica, Ed.). México: 2012.
Braun, E. (2011). El saber y los sentidos. (Fondo
de Cultura Económica, Ed.). México: 2011.
Clark, D., Boutros, N., y Méndez, M. (2010). El
cerebro y la conducta: Neuroanatomía para
psicólogos. (Manual Moderno, Ed.). México:
2010.
71

�Tlapalamatl Toscuento

Damasio, A. (2000). Sentir lo que sucede: cuerpo
y emoción en la fábrica de la conciencia.
(Andrés Bello, Ed.). Chile: 2000.
Frondizi, R. (2005). ¿Que son los valores? (Fondo
de Cultura Económica, Ed.). España: 2005.
Goldberg, E. (2014). La paradoja de la sabiduría.
(Planeta, Ed.). Barcelona: 2014.
Holahan, C. (2012). Psicología ambiental un enfoque
general. (Limusa, Ed.). México: 2012.
Kaku, M. (2014). El futuro de nuestra mente.
(Debate, Ed.). México: 2014.
Lazarus, R &amp; Folkman, S. (1984). Stress,
appraisal and coping. (Springer Publishing
Company, Ed.). New York: 1984.
Mora, F. (2017). Cómo funciona el cerebro.
(Alianza, Ed.). España: 2017.
Redolar, D. (2009). El cerebro cambiante. (OUC,
Ed.). Barcelona: 2009.
Rubia, F. (2007). El cerebro nos engaña. (Booket,
Ed.) Barcelona:2007.
Silva, J. (2011). Métodos en neurociencias cognitivas.
(Manual Moderno, Ed.). México: 2011.
Tlapalamatl, E. (2015). El estrés y las modificaciones
arquitectónicas en vivienda urbana, tesis de
maestría en arquitectura. (SEPI ESIA Tec.
IPN.). México: 2015.
Weitzman, J. (2011). Beyond face value. Journal
Nature. Vol 477. P. 534-535.

Recursos electrónicos.
INEGI (2010) Encuesta nacional sobre uso
del tiempo 2009. ENUT. Metodología y
tabulados básicos, Estadística Estados Unidos
Mexicanos, Fecha de consulta 29 junio de 2018.
URL:
http://www.beta.inegi.org.mx/app/
biblioteca/ficha.html?upc=702825001935

72

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Significado del proceso de diseño en la formación del
arquitecto. Particularidades en Cuba.
The meaning of the design process in the training of the architect. Particularities
in Cuba.
Recibido: Junio 2018
Aceptado: Agosto 2019

Aymeé Alonso Gatell1

Resumen

Abstract

El proceso de diseño en arquitectura es sin duda
una compleja operación intelectual, espiritual,
imaginaria y virtual, cuyos resultados se expresan
mediante la modelación, consistente en dibujos,
maquetas, memorias descriptivas etc., que permite
hacer realidad una obra de edificación. Siempre
se está anticipando e imaginando un resultado,
aún incluso antes de iniciar el proceso diseñador
propiamente dicho. Entender el proceso de diseño
en arquitectura, ayudará a imaginar y a poner en
marcha nuevos procesos pedagógico-docentes
orientados hacia el aprendizaje de aquellos
conocimientos, habilidades, competencias y
desempeños conducentes a un manejo más pleno
del proceso diseñador.
El texto tiene la intención de destacar el
proceso formativo del arquitecto centrado en el
conocimiento de métodos que se utilizan para
estructurar la secuencia lógica del proceso de
diseño, como elementos centrales para su futuro
desempeño profesional en el perfil de proyectista.
Se destaca cómo la formación permite que
se adquieran competencias que conllevan a
imaginar, idear y diseñar los espacios que
conforman los proyectos de arquitectura, para
luego materializarlo en obras arquitectónicas. En
tal sentido el proceso de diseño es también una
forma de conocimiento, de imaginación creadora,
de reflexión y de anticipación.

The process of design in architecture is a complex
intellectual, spiritual, imaginary and virtual
operation without a doubt, the results are express
by modelation, consisting of drawings, maquettes,
descriptive memoirs etc, That allows doing
reality a work of edification. Anticipation and
imagination are always present, even before the
design process began. Understanding the process
of design in architecture, will help to create and
to get starting new pedagogic teaching processes
guided to the learning of knowledge, abilities,
competitions and conducive performances to a
most complete handling of the designer process
This text has the intention to highlight the
formative process of the architect focusing in the
knowledge of methods that are use to structure
the logical sequence of the design process, has
central elements for his future professional
performance in planner's profile. . Stands out how
the formation allows to acquire competitions that
bear to imagine, to dream up and to design the
spaces that conform the architectural projects, for
later materialize it in architectonic works. The
design process is also a form of knowledge, of
imagination, reflection and anticipation.

Keywords:

Formation of the architect; Design process;
Methods of design.

Palabras Clave:

Formación del arquitecto; Proceso de diseño;
Método de diseño.

1

Nacionalidad: cubana; adscripción: Universidad de Camagüey; aymee.alonso@reduc.edu.cu

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

73

�Alonso Gatell

1. Antecedentes y precisiones
conceptuales.
En la actualidad se han dado importantes pasos
para comprender y explicar cómo opera el proceso
de diseño en sí. El concepto de proceso de diseño
integrado (Trebilcock, 2009), aparece definido
como algo esencial para alcanzar estándares
de sustentabilidad y eficiencia energética en la
arquitectura. Este autor plantea que el proceso
debe evolucionar de un modelo tradicional donde
el proyecto transita de forma lineal, que parte desde
el arquitecto y seguidamente a los especialistas,
hacia un proceso integrado donde todos los
miembros del equipo de diseño trabajan en forma
colaborativa desde los inicios.
Por otra parte, Timmling (2009) sintetiza
en su trabajo “Reflexiones en torno al proceso
de diseño en arquitectura” las opiniones de
cinco grandes “maestros” de la arquitectura
internacional: Frank Lloyd Wright, Le Corbusier,
Walter Gropius, Frank Gehry y Oscar Niemeyer
como reflexiones metafóricas que evidencian
las complejidades que acompañan al proceso
de diseño en arquitectura. En todas ellas se
hace mención a algunos de los principios
primordiales que las rigen y estructuran, como
son la necesidad de tener “visiones de futuro”, de
considerar lo “impredecible” y el transformar la
“incertidumbre” en una oportunidad diseñadora.
Otros principios implícitos son el de la
“incógnita recurrente”, la importancia de adoptar
una “conciencia auto-evaluativa y crítica”, la
necesidad de trabajar con “certezas verificables
y relevantes” y el contar con referentes valóricos
que sean social y culturalmente representativos y
transversales. Siempre confiar en la creatividad
y nunca dejar de proponer innovaciones, que las
sociedades tanto necesitan para tener éxito en sus
desarrollos.
El proceso de diseño en la enseñanza de la
arquitectura.
Parte del proceso de formación de los
estudiantes de arquitectura para un futuro ejercicio
profesional incluye considerar que, si bien no
construye o determina la forma de la ciudad, puede
con sus diseños crear los espacios urbanos y/o
transformarlos, generando un impacto ambiental
que puede llegar a ser positivo o negativo. De

74

allí la necesidad de abordar los problemas de la
ciudad a partir de la comprensión de conceptos y
herramientas del diseño urbano (Trebilcock, 2009).
En tal sentido, el proceso de aprendizaje del diseño
urbano-arquitectónico, resulta complejo tanto en
su aspecto operativo y metodológico, como en su
aspecto conceptual.
El proceso de diseño permite la significación
y la transformación de la realidad. Produce obras
concretas, pero igualmente busca que el usuario
se emocione con los valores y cualidades formales
que estas obras proporcionan, por medio de
vivencias espaciales y de uso. Estas experiencias
conducen a la creación de imaginarios culturales
comunes y al surgimiento de identificaciones de
pertenencia y de integración social. El proceso
de diseño representa también una forma de
actuar, de intervenir y de transformar el mundo.
En dicho proceso se concatenan, simultánea o
secuencialmente, procedimientos y operaciones
con metas y objetivos y, ellos a su vez, con
expectativas y visiones de futuro. Esto incluye
valores y motivaciones, siempre en la perspectiva
de lograr calidad, confiabilidad y concordancia
en los resultados. Es parte fundamental de este
proceso la visualización de las consecuencias y los
impactos en los contextos, sean ellos territorialespaciales, sociales, económicos, culturales o
medioambientales, cuyas implicaciones desbordan
y muchas veces superan el accionar del propio
diseñador.
A la vista de lo descrito, se debe potenciar
la comprensión volumétrica de las formas, la
percepción espacial de los modelos virtuales y el
desarrollo de la creatividad unida al pensamiento
crítico (Redondo, E, el al, 2012). El medio digital
aparece como un entorno adecuado para propiciar
el conocimiento. La impartición de la docencia
con ayuda de las TIC acompañada del dibujo
tradicional, facilita el interés y las aptitudes del
alumnado en el proceso creador (Rodríguez,
M.L, y Ricardo, L, 2007). Otros autores (Alonso,
A, Leyva, C. L, y Campos, E, 2012), aportan en
el contexto de la enseñanza de la arquitectura
sobre el empleo de las herramientas digitales
para favorecer la formación del estudiante
y la adquisición de actitudes creativas y
comprometidas con la mejora del entorno.
El proceso de diseño desarrolla capacidades
reflexivas, predictivas, creativas e innovativas.
En su capacidad integradora, asocia factores y
circunstancias diversas y además construye líneas
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Significado del proceso de diseño en la formación del arquitecto

o cadenas lógicas de acción, que van buscando
y encontrando un cauce de salida a propuestas y
procedimientos. Una amenaza se transforma en una
oportunidad si nuestras visiones y predicciones son
inspiradoras, creativas e innovadoras. El proceso
de diseño representa el “aprender aprendiendo”
y de esa manera desencadena un “saber haciendo
cada vez más predictivo y estratégico” declarándose
como una forma de aprendizaje extraordinariamente
efectiva para modelar, configurar y transformar el
mundo.
Pérez (2004), define el método de diseño no
como resultado aislado o final, sino como un
proceso, o sea una secuencia íntegra de pasos en
etapas y fases dirigidos a la solución del problema
(las necesidades). La realidad que enfrenta el
diseñador es compleja y variada, de hecho, el
objeto real de la profesión es dinámico, y para
su conocimiento y acción proyectual es válido
el empleo de diferentes métodos específicos,
aunque en el diseño arquitectónico se trata
de unificar una concepción general según el
“Método General para el análisis de la realidad
y el proyecto”, como plantea el programa de la
Disciplina de Diseño Arquitectónico y Urbano y
el plan de estudios en Cuba.
Los métodos de diseño expresan posiciones
ideológicas, filosóficas y epistemológicas de
sus autores. La base del método de diseño
arquitectónico que se aplica en la enseñanza en el
país, está en correspondencia con la concepción
científica del mundo, con el método científico y en
particular, dado el carácter altamente socializado
del objeto de la profesión, se relaciona con el
método de investigación de las ciencias sociales.
Otros autores (Briceño Ávila, Morella, Gómez
Rosales, Luz J, 2011), conciben el proceso de
diseño desde la perspectiva de favorecer una
discusión permanente entre especialistas, cuya
área de interés específica es precisamente aquella
referida al estudio del hecho arquitectónico, no
como un elemento disociado de su entorno, sino
como un componente más de un conjunto mayor.
Este enfoque desde el punto de vista conceptual,
tiene su pretexto en que las secuencias espaciales,
el respeto por la diversidad, y un férreo sentido de
la identidad cultural, se erigen como condiciones
siempre y cuando den una respuesta proyectual
urbana. La idea fundamental de los autores sobre
la cual se sustenta el proceso de diseño, es entender
a la arquitectura como conformadora del lugar en
el que se desarrolla la actividad del hombre. Este
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

lugar no es más que la ciudad, definida, física y
espacialmente, por los objetos arquitectónicos y
sus interrelaciones.
Los antecedentes de los métodos de diseño y
los de enseñanza actual se ubican en las primeras
décadas del siglo XX, relacionados con los cambios
que ocurrían en la arquitectura y el diseño en esa
época. La experiencia de la Bauhaus en 1919 fue
un punto clave, pues en el propósito de integrar
arte y técnica desarrollaron nuevos métodos
para el diseño. Las posiciones academicistas
que prevalecían hasta el momento fueron
sustituidas por el gradual ascenso del denominado
Movimiento Moderno; se niegan los elementos de
estilo y los métodos academicistas conservadores
y se plantea un método basado en la integración
de aspectos como los funcionales, constructivos y
estéticos. Se concibe que el resultado del diseño
sea determinado por factores condicionantes, y a
partir de la función del edificio.
Walter Gropius fue uno de los principales
arquitectos y docentes que aportó a los métodos
de diseño, cuando emigra a EUA por el ascenso
del fascismo en Europa y la II Guerra Mundial,
plantea aún estas ideas: “...introducir un método
de acercamiento que permita hacer frente a los
problemas según sus peculiares condiciones...”, a
los jóvenes arquitectos, crear “…de acuerdo con
las condiciones técnicas, económicas, y sociales
en las que se encuentra…”
En los años ´60, en la carrera de arquitectura
en La Habana se aplicó en el método de diseño
un esquema propuesto por el profesor de
origen español Joaquín Rallo. Este se centraba
fundamentalmente en la parte del análisis de los
factores del diseño. Los factores a analizar para
un problema de diseño se integraban por:
•
Análisis conceptual
•
Análisis funcional
•
Análisis ecológico
•
Análisis técnico-constructivo
•
Análisis formal
Estos aspectos tienen vigencia y utilidad, y
aún se mantienen como una base para desarrollar
el análisis de los proyectos arquitectónicos en la
carrera de arquitectura.
Posteriormente se dieron influencias de las
corrientes cientificistas que se daban a nivel
internacional sobre los métodos de diseño. En tal
sentido en Cuba se publicaron textos de autores
como Broadvent y Best, en un material docente
compilado por la Universidad Central de Las
75

�Alonso Gatell

Villas en la década de los años ´70 bajo el título
Metodología del diseño arquitectónico.
También se aplicaron concepciones del método
de Rozas (1976), quien publicó un material sobre
el tema; este incluía aplicación de elementos
matemáticos en el diseño como los grafos y
matrices, las cuales se usan actualmente en el
diseño para el análisis funcional y la organización
espacial de un programa arquitectónico dado,
aunque se mantiene también el esquema de
factores de Rallo. Por otra parte, no todos los
factores de diseño se pueden parametrizar
matemáticamente.
Los contenidos sobre método de diseño fueron
tratados desde la década del ´60 en tres vertientes
principales:
•
A través de las asignaturas de Diseño
Básico previas a las asignaturas de proyecto:
manejaban los aspectos formales y espaciales
del diseño.
•
Asignaturas de Historia de la Arquitectura:
manejaban los aspectos de significados
culturales y condicionamiento social, además
de otros factores condicionantes (circunstancias
generales y específicas).
•
Asignaturas de Proyecto: manejaban los
aspectos funcionales del diseño.
En los años ´90 con la aplicación de un
nuevo Plan de Estudios, se comienza un proceso
de mayor integración interdisciplinaria de la
carrera, y a partir de este momento, con sucesivos
perfeccionamientos ha resultado un factor clave

para el proceso docente educativo de la carrera,
hasta la actualidad. Una característica de este
perfeccionamiento curricular es la unificación
en una concepción metodológica integral
para las asignaturas de diseño de la carrera en
sus diferentes años. Por supuesto que existen
particularidades según cada semestre en cuanto a
nivel de desarrollo de las habilidades, tipo de obra
a proyectar, asignaturas que se integran etc.
En este sentido, se consideran adecuadas las
perspectivas de Granados, M (2017) y Miranda,
V y Esteves, M (2018), quienes enfatizan
en sus respectivos estudios, que para que la
interdisciplinariedad surta efecto debe haber un
cambio profundo que sea definitivo en la manera
de pensar las disciplinas en sí y la producción de
conocimiento que de ellas se deriva, en el caso
del último texto, lo contextualizan desde la propia
arquitectura.
En la década mencionada se convocaron en
el Instituto Superior Politécnico “José Antonio
Echeverría (ISPJAE) de La Habana dos eventos
sobre enseñanza de la arquitectura; en el de
1995, el II Seminario Internacional Pedagogía
de la Arquitectura, se apreciaron dos enfoques
metodológicos sobre el diseño:
a- El enfoque científico-metodológico: caracterizado
por el uso de métodos de diseño, e integración de
otras disciplinas.
b- El enfoque intuitivo-tipológico: caracterizado por
aspectos formales, por procesos intuitivos y por el
papel importante dado a la tipología, los arquetipos,
los modelos. (ver Gráfico 1).

Gráfico 1. Ejemplo de método
basado en el enfoque intuitivo-tipológico.
Fuente: Basado en Conferencia de
proyecto arquitectónico, Dr. C. Oscar
Prieto Herrera, Universidad de
Camagüey, 2005.

76

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Significado del proceso de diseño en la formación del arquitecto

Aunque en las definiciones conceptuales se ha
referido el término método de diseño, consecuente
con el plan de estudios vigente en Cuba, los
autores de esta investigación coinciden con Pérez
(2004), al concluir que en realidad lo que se
aplica en la disciplina de Diseño Arquitectónico
y Urbano es una metodología, considerando
este término en su acepción como un conjunto
de métodos, tanto teóricos como empíricos. En
cierta medida esta metodología se puede calificar
como ecléctica, posee un basamento científico,
pero armoniza métodos teóricos, racionales, con
métodos del conocimiento empírico, intuitivo. La
aplicación de esta metodología ha permitido dar
un salto cualitativo en la formación de los futuros
profesionales de la carrera de arquitectura.

2. Análisis sobre métodos de diseño.
La arquitectura se rige por principios básicos,
estos principios son:
1. El principio de sistemas
2. El principio de subordinación a factores
condicionantes
3. El principio del proceso de diseño
4. El principio de la significación
5. El principio de la estructura en imágenes
(que explica una relación entre pensamiento
lógico-científico y el pensamiento estructurado
en imágenes).
Lo relacionado con método de diseño se
incluye con mayor significación en el principio
No.3, o sea el método es la herramienta teóricoconceptual y práctica para desarrollar el proceso
de diseño. Aunque lo metodológico sobre diseño
se relaciona con los demás principios.
En el contexto de la diversidad de autores,
existen métodos de diseño arquitectónico enfocados
hacia ciencias sociales, algunos tratan de aplicar las
ciencias exactas como la matemática y la cibernética.
Otros consideran aspectos más subjetivos o
intuitivos de la creación; no son métodos basados
en la lógica del pensamiento científico, sino en el
pensamiento intuitivo, en el conocimiento artístico,
la inspiración y la creatividad propia de las artes.
Esto es reflejo de las polémicas sobre la arquitectura
concebida como arte o como técnica. De hecho, la
arquitectura resulta doblemente relacionada con
el conocimiento artístico y con el conocimiento
científico, aunque el siglo XX fue el momento
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

de cambios que enfocaron la arquitectura como
ciencia, y esto se reflejó también en los métodos de
diseño y en la enseñanza de la carrera.
En el desarrollo de los métodos de diseño se
han enfrentado las dos tendencias contradictorias
antes mencionadas: las que enfatizan la intuición
y las que enfatizan la cientificidad; esto no
significa que la segunda tendencia sea siempre
acertada. El fetichismo científico-técnico ha
absolutizado lo técnico y ha hecho separación de
los componentes humanistas de los científicostecnológicos, fenómeno que ocurrió en países
capitalistas industrializados en los años 60 y 70
del siglo XX.
La clasificación general de las principales
tendencias de los métodos de diseño se basa en la
manera en que actúa el diseñador, tradicionalmente
se clasifican las siguientes, que fueron resumidas en
la mencionada publicación docente “Metodología
del diseño arquitectónico”:
Diseñador como “caja negra” :
diseñador
como sistema cerrado, se produce un salto
creativo, predomina el pensamiento intuitivo
Diseñador como “caja de cristal”: sistema
transparente, se exterioriza el proceso (es
observable y explicable), sigue pasos ordenados:
información, análisis, síntesis, evaluación
Diseñador como sistema auto-organizado:
un proceso auto dirigido hacia la meta final, es
una búsqueda de la solución adecuada y control
del sistema de búsqueda, se potencia el proceso
de toma de decisiones, existe total control del
proceso
El método de diseño aplicado en la docencia
tiene como una de sus características principales
la estructuración como un proceso que tiene una
serie de pasos lógicos:
Información &gt; Análisis &gt; Síntesis &gt; Evaluación
&gt; Retroalimentación
Estos pasos pueden aplicarse cíclicamente
por niveles de desarrollo de la elaboración del
diseño, es decir la retroalimentación da paso a
un nuevo ciclo de información, análisis, síntesis,
evaluación, pero en niveles más altos de detalle y
acabado de la solución de diseño.
Este método analítico-sintético en esencia es de
tipo racional. El diseño como actividad creadora
en general, tiene características comunes, aunque
77

�Alonso Gatell

se trabaje en diferentes escalas como son diseño
gráfico, industrial, arquitectónico y urbano etc.
A continuación, se presenta la valoración
de diferentes métodos como parte de la
profundización en el tema, y se presentará también
el que se aplica en la Carrera de Arquitectura de la
Universidad de Camagüey.
Propuesta metodológica de Fundora.
Fundora (1986, 1988) propone lo que denomina
“modelo para el proceso creador de la proyección
arquitectónica”. Este se basa en el método
problémico y tiene la siguiente estructura (Ver
Gráfico 2).
En este método se aplica la concepción
racional, de tipo analítico-sintético, pero además
se observa que trata de armonizar el pensamiento
lógico-racional y las formas del pensamiento
intuitivo, del salto creativo que se produce
en el diseñador. Aunque no tuvo la suficiente
implementación por parte de los docentes, el
método aplicado actualmente tiene rasgos de
estos aportes, por ejemplo en aspectos como
el squeeze que tienen aplicación para elaborar
síntesis parciales del proceso.

Gráfico 2. Modelo para el proceso creador de la proyección arquitectónica.

Fuente: Elaboración en base a Fundora (1986, 1988).

78

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Significado del proceso de diseño en la formación del arquitecto

Método de Rozas.
Similar en concepción al método racional y
analítico–sintético propuesto por Fundora, Rozas
(1976) elaboró un esquema metodológico para
racionalizar el diseño. Como se explicó en el
punto de evolución histórica, este incluye aspectos
matemáticos tratando de dar exactitud y objetividad.
El modelo de Rozas plantea las cuatro etapas
básicas del método analítico-sintético y las
desarrolla en cuatro niveles de elaboración del
proyecto. A continuación, se muestra el esquema
metódico (Gráfico 3).
En el nivel IV se plantean conocimientos más
específicos o soluciones detalladas como son los
aspectos constructivos, tecnológicos, ecológicos,
estéticos, etc.

Gráfico 3. Método analítico-sintético.

Fuente: Rozas (1976).

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

79

�Alonso Gatell

Método de Hepler y Wallach.
Como parte del estudio de fuentes bibliográficas
sobre el tema, se analizó la propuesta de estos
autores norteamericanos. El texto es de carácter
práctico y referido especialmente al diseño de
viviendas (Hepler y Wallach 1991), pero es
posible extraer la secuencia metodológica que está
contenida en el desarrollo de la obra. El modelo
propuesto de manera resumida, se muestra en el
Gráfico 4.
Como se observa, este método concibe el
proceso de manera muy práctica, se inicia con la
entrevista al cliente y termina con la construcción de
la obra. Una diferencia con el método aplicado en
Cuba es en lo que se denomina conceptualización,
ya que en el caso cubano el análisis conceptual
se considera un momento inicial de la etapa
de análisis y en este caso, se denomina así a los
pasos posteriores al análisis, por lo que esta es una
conceptualización principalmente gráfica a través
de bocetos con ideas de solución del proyecto.
Gráfico 4. Método de Hepler y Wallach.

Fuente: Elaboración propia, basado en Hepler y Wallach (1991).

80

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Significado del proceso de diseño en la formación del arquitecto

Método de racionalización de la creatividad:
“Creática”.
El término de creática trata de definir el método
que organiza o sistematiza el pensamiento analítico
y el sintético, integrados en el proceso creativo.
El esquema presentado por Moya (1991), es un
método de creática aplicable a la arquitectura y
otras actividades de creación de perfil tecnológico;
tiene tres fases principales y cada una se compone
de cuatro etapas (Gráfico 5).
En este método de creática, las formas de
pensamiento predominantes de las etapas 1 y 3
serían de carácter analítico, y las etapas 2 y 4 de
carácter sintético.

A modo de comentarios finales sobre métodos
de diseño, se observa que se proponen muchos
métodos de diseño que desarrollan alternativas
para la etapa inicial de análisis. En algunos casos se
conciben procedimientos de análisis relativamente
complejos, pero no siempre resulta claramente
explicado cómo lograr el salto o transición del
análisis a la síntesis, a la idea de diseño como una
expresión integrada, con un grado de concreción.
También se observa que algunas disciplinas
científicas que se aplican en el análisis de las
variables o factores de un problema de diseño, se
han desarrollado mucho más como disciplinas en
sí mismas. Pero no siempre los diseñadores logran
competencias para aplicarlas o incorporarlas de
manera asequible a las soluciones de diseño. Aunque
en este sentido las herramientas informáticas
actuales hacen más viable la aplicación de estos
conocimientos científicos a la actividad del creación
de espacios arquitectónicos.

Gráfico 5. Método de racionalización de la creatividad, "Creática".

Fuente: Elaboración basada en Moya (1991).

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

81

�Alonso Gatell

3. Análisis de ejemplos:
métodologias de diseño en ámbitos
específicos.
Ejemplo 1. Método de proyecto en una empresa
de Camagüey.
Para la profundización en el tema se incluyó el
análisis del modo en que se realizan proyectos
en el ámbito profesional. Para ello se seleccionó
la Empresa de Proyectos No.11 de Camagüey,
Cuba, donde se realiza la actividad de diseño
más compleja en proyectos de obras turísticas,
hospitales, escuelas y otros programas.
Por medio de entrevista a especialistas de
la entidad se determinó cómo se organiza este
proceso, en particular el diseño de obras de
turismo, fundamentalmente hoteles y villas
turísticas de playa y de ciudad (ver Gráfico 6).

En este método está presente el esquema
básico conocido, de información - análisis
- síntesis - valoración. Los diferentes pasos
se corresponden con el momento o nivel de
complejidad por el que transita la elaboración
del proyecto. El análisis conceptual incluye los
diferentes factores de diseño. En la valoración
participan diversas entidades como el proyectista
general y su equipo, el inversionista, y un grupo
que representa al Ministerio del Turismo en
Cuba. En relación con la información que aporta
el inversionista, se observa que no sólo plantea
requerimientos funcionales del programa, sino que
establece algunos criterios de estilo. Esto implica
que el resultado de la expresión formal tiene
influencia y en alguna medida es predeterminado
por el inversionista, y el diseñador debe lograr las
formas que responden a los criterios que le han
planteado.

Gráfico 6. Proceso de diseño para obras del turismo. Empresa de Proyectos No. 11 de Camagüey.

Fuente: Elaboración propia, en base a la información de proyectistas de la empresa.

82

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Significado del proceso de diseño en la formación del arquitecto

Ejemplo 2. Método de diseño para proyecto
de viviendas, en la docencia de arquitectura
(ISPJAE La Habana).
El ejemplo que se presenta es la organización del
proceso de diseño para un proyecto de viviendas
en una zona existente. Este fue elaborado por
estudiantes de Arquitectura del ISPJAE, dirigido
por la Dra. Dania González Couret. Estudios
posteriores (González, D., 2012 y 2015), valoran
la evolución del pensamiento académico sobre
el tema de la vivienda, materializado en los
enfoques teóricos y metodológicos desarrollados
en la Facultad de Arquitectura de La Habana
(Gráfico 7).
Gráfico 7. Método de diseño para proyecto de viviendas, equipo de estudiantes ISPJAE La Habana.

Fuente: Elaboración propia, en base a la información de los proyectos de estudiantes.

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

83

�Alonso Gatell

Ejemplo 3. Método aplicado en la docencia en
Universidad Autónoma de Puebla, México.
El ejemplo que se presenta corresponde a un
proyecto de octavo semestre de la carrera de
arquitectura de la BUAP. El proyecto consiste es
parte de la tesis como ejercicio de titulación de
licenciatura en arquitectura.
En este caso, el método planteado busca la
solución de manera más directa o intuitiva, y se
exterioriza menos en los pasos detallados que se
siguen en el proceso. El tipo de proyecto es de
alojamiento turístico en zonas de playa (Gráfico 8).
En este método, se observa que hay elementos
de la tendencia o enfoque intuitivo-tipológico,
caracterizado por aspectos formales, por el papel
importante dado a la tipología (los arquetipos,
los modelos). Por ejemplo, en el paso de criterios

de composición, los alumnos seleccionan una
tipología arquitectónica determinada y trabajan con
esos códigos. Por otra parte, para la implantación
del conjunto en el terreno asignado hacen una
geometrización de la parcela buscando ejes, trazados
interiores, particiones y otros elementos geométricos
que le sirvan de base para el plan general de la
obra. Este procedimiento puede facilitar el trabajo
compositivo a escala de la parcela, pero también
resulta algo rígido en algunos casos, al forzar la
solución espacial arquitectónica a una geometría
predefinida.
En el aspecto didáctico desarrollan el proyecto
bajo asesoría de tres docentes diferentes, cada
uno representando tres ejes: tecnología, diseño
y teoría. Estos docentes desempeñan también en
el método de diseño la función de valoración de
etapas parciales.

Gráfico 8. Método aplicado en un proyecto de obra de turismo en Universidad Autónoma de Puebla, México.

Fuente: Elaboración en base al análisis de proyectos de estudiantes de arquitectura de octavo semestre, entre 2004-2006.

84

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Significado del proceso de diseño en la formación del arquitecto

Ejemplo 4. Método de diseño en la Disciplina
de Proyecto Arquitectónico y Urbano.
Universidad de Camagüey. Cuba.
El método que se aplica en la carrera de arquitectura,
a partir de los proyectos de segundo año, de manera
general se corresponde con el siguiente esquema
(Gráfico 9).
En este método están presentes en general los
principios del método analítico-sintético antes
expuesto, aunque para cada año, según el problema
profesional a resolver y el nivel del año tendrá sus
adecuaciones de implementación.

Por otra parte, en las condiciones académicas de
formación en la universidad, los aspectos detallados
del método tienen un tratamiento más minucioso
con el fin de su aprendizaje. Es así que la Fase 1
de conceptualización, se trabaja de manera detallada
(Gráfico 10).

Gráfico 9. Método de diseño, Disciplina de Proyecto Arquitectónico y Urbano. Universidad de Camagüey. Cuba.

Fuente: Pérez (2001).

Gráfico 10. Fase de conceptualización.

Fuente: Pérez (2001).

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

85

�Alonso Gatell

Esta fase se elabora por medios verbales y
gráficos, y se supone que tiene gran importancia
para el desarrollo ulterior del proyecto. En
algunos casos la deficiencia está en que los
estudiantes analizan factores, pero no logran
sintetizar en la fase de conceptualización, o
sea no logran cristalizar verdaderos criterios de
diseño. En ejemplos estudiados, se observa una
tendencia a conceptualizar mediante el lenguaje
gráfico, lo que es positivo en el estudiante pues lo
acerca más al objeto de la profesión. No se debe
confundir conceptualización con explicaciones
verbales puras, ya que esta también puede
expresarse estructurada en imágenes, combinada
con las formas verbales.
En relación con este último ejemplo, más cercano
a la experiencia docente de los autores, se comenta
sobre aspectos cognoscitivos y de las habilidades
que se forman cuando se sigue el método de diseño.
En principio los métodos de diseño arquitectónico
también están relacionados con los procesos
cognoscitivos, que en el sujeto se manifiestan en
su relación con la realidad externa, y desde allí al
reflejo interno para construir un conocimiento,
tomar decisiones, imaginar la solución del problema.
Y nuevamente se regresa a lo externo cuando su
actividad de diseño se expresa en el lenguaje del
diseñador, a través de dibujos, maquetas, croquis,
memorias, calculos etc. el estudiante expresa el
resultado.
Pero en el diseño podemos plantear que
existe una contradicción muy importante cuya
implicación se palpa en los resultados concretos
de los alumnos. Dado que el método de diseño es
analítico-sintético en esencia, la tendencia regular
del estudiante es desarrollar la etapa analítica por
procedimientos verbales, por pensamiento lógicoracional procesando información en forma de
documentos escritos, organigramas, datos técnicos,
esquemas simbólicos y otras formas. Pero en la
síntesis, dado que el objeto de la profesión tiene una
estructura en imágenes, una manifestación espacial,
es sumamente difícil para algunos producir el salto
de lo verbal a lo gráfico espacial.
Las situaciones de insuficiencia del aprendizaje
observadas confirman esta dificultad, así por
ejemplo se dan algunas como las siguientes:
•
Algunos estudiantes descomponen los
factores que determinan en su diseño y desarrollan
el análisis de los mismos relativamente bien,
86

pero al integrarlos y traducir esto en la síntesis
gráfico-espacial, esta no se corresponde con el
análisis y tiene pobre calidad. Y paradójicamente
puede no tener relación, por ejemplo cuando el
estudiante analiza requerimientos del factor de
acondicionamiento ambiental que debe cumplir
su proyecto, y al representarlo en la síntesis
gráfica del edificio no se cumplen los requisitos
declarados. Esto por supuesto no es un problema
puramente cognoscitivo del estudiante, es también
un problema didáctico a resolver por el profesor
con los métodos de enseñanza aprendizaje.
•
Otros estudiantes son reacios a pensar
aplicando habilidades de razonamiento lógico en la
etapa analítica, como la comparación, clasificación,
relación entre variables, jerarquizar decisiones a
tomar, etc., y en lugar del razonamiento previo
para obtener una decisión de diseño, tienden a un
automatismo gráfico y plantear algún bocetaje
intuitivo aproximado desde un punto cero, para
perfeccionar la solución, generalmente deficiente,
mediante un método empírico similar al de ensayoerror o el de diseñador como caja negra que espera un
salto imaginativo. Pero el proyecto de arquitectura
no es una actividad propiamente de inspiración
creativa artística, ya que opera con variables que
se expresan en datos, magnitudes, requisitos de
funcionamiento del edificio que exigen un análisis
para buscar las soluciones más adecuadas.

4. Conclusiones.
El tema analizado permitió evidenciar la
importancia y la complejidad que tiene en
la Disciplina de Proyecto Arquitectónico y
Urbano lo relacionado con el método de diseño.
El llamado Método general de análisis de la
realidad y el proyecto, aún requiere mayor grado
de elaboración para integrarlo como el esquema
conceptual-metodológico rector del diseño.
Los contenidos sobre método de diseño son
menos trabajados que los contenidos que reflejan
temas específicos del objeto de la profesión; en
este sentido la metodología de diseño debe ser
asimilada en su esencia, en el modo de actuación
del profesional.
Aunque en las definiciones conceptuales se ha
referido durante todo el trabajo el término método
de diseño, consecuente con lo planteado, se puede
concluir que en realidad lo que se aplica en la
disciplina de Proyecto Arquitectónico y Urbano
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Significado del proceso de diseño en la formación del arquitecto

es una metodología, considerando este término en
su acepción como un conjunto de métodos.
La metodología aplicada en Cuba puede calificarse
como ecléctica, posee un basamento científico, pero
armoniza métodos teóricos, racionales, con métodos
del conocimiento empírico, intuitivo. Por ejemplo:
el renovado interés que se le da nuevamente a las
tipologías para el diseño, es un conocimiento de tipo
empírico, aunque esté sistematizado en estudios que
lo hacen asequible para su aplicación.
El texto presentado constituye un resultado
que puede aplicarse en la disciplina para facilitar
el dominio del tema por parte de los docentes. Su
desarrollo permitió plantear algunas preocupaciones
o problemas que son de interés para el trabajo
metodológico, estas son a modo de propuestas
preliminares:
Las relaciones entre metodología de diseño y
las técnicas, procedimientos o herramientas que
maneja el estudiante en los proyectos, tales como
las TIC, las técnicas de investigación social,
el dibujo a mano alzada en etapas del proceso
creativo entre otros. El papel de la metodología
de diseño en la integración con el resto de las
disciplinas. La relación entre metodología del
diseño y métodos de enseñanza. La relación
entre metodología del diseño y organización de
la ejecución del proceso docente. La metodología
del diseño y el diseño de los temas de proyecto
de la carrera.
Resulta estratégico adquirir un modo de
enfrentar proceso de diseño con una fundamentación
metodológica sólida. Los problemas específicos
son los que pueden variar en cada circunstancia
pero la lógica que permite seguir el proceso de
trabajo para cualquier caso es algo estratégico.

5. Bibliografía.
Alonso, A. Leyva, C.J, y Campos E. (2012).
“Evaluación de impacto ambiental: herramienta
en la formación ambiental del arquitecto.
Arquitectura y Urbanismo vol. XXXIII, No 3,
2012, ISSN 1815-5898. pp. 38-51. Disponible en:
http://scielo.sld.cu/pdf/au/v33n3/au050312.pdf.
Briceño, Á., Gómez, L. J. (2011). “Proceso de
Diseño Urbano - Arquitectónico. Provincia
[en línea], (enero-junio). (30 de junio de
2018). Disponible en:&lt;http://www.redalyc.
org/articulo.oa?id=55519834006&gt;
ISSN
1317-9535.
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

Cárdenas, E. (1984): “Historia y práctica
arquitectónica”. Arquitectura y urbanismo, 2,
1984, ISPJAE, La Habana, Cuba.
Fundora, G. (1982): “Información, análisis, síntesis,
evaluación: un modelo para la creación en la
arquitectura”. Revista Arquitectura y Urbanismo,
1. ISPJAE, La Habana.
Fundora, G. (1986): “La proyección arquitectónica
docente: Núcleo de la enseñanza”. Arquitectura
y Urbanismo, No.3. ISPJAE, La Habana, Cuba.
Fundora, G. (1988): “Una significación muy propia:
la creación en el estudiante de arquitectura”.
Revista Cubana de Educación Superior, No 1.
La Habana, Cuba.
Gelabert, D., y González, D. Couret. (2013).
“Progresividad y flexibilidad en la vivienda.
Enfoques teóricos”. Arquitectura y Urbanismo,
vol. XXXIV, no 1, enero-abril, 2013, p. 17-31,
ISSN 1815-5898. Disponible en: http://scielo.
sld.cu/pdf/au/v34n1/au030113.pdf.
González, D (2012). “Vivienda, teoría y práctica.
Treinta años de experiencia académica en
La Habana”. Arquitectura y Urbanismo vol.
XXXIII, No. 1, 2012, ISSN 1815-5898. Pp
91-104. Disponible en: http://scielo.sld.cu/
pdf/au/v33n1/au070112.pdf.
González, D., Couret, L., Rueda A., González,
N., Milián, E. y Llovet, M. (2015).
“Evaluación cualitativa de la influencia del
diseño arquitectónico en el ambiente interior”.
Arquitectura y Urbanismo vol. XXXVI, no 3,
2015, ISSN 1815-5898. Pp 54-66. Disponible
en: file:///C:/Users/Fernando/Downloads/457858-1-SM%20(1).pdf.
Granados, M. (2017). “Arquitectura, arte y
papel”. Contexto. Vol. XI. Nº15. Septiembre
2017. Pp 27-35. Disponible en: file:///C:/
Users/Fernando/Downloads/DialnetArquitecturaArteYPapel-6336529.pdf.
Hepler, D. y Wallach, P. (1991): “Architecture,
Drafting and Design. USA”. GlencoeMcGraw Hill.
Hernández, O. (1985): “Vivienda: tipologías y
formas de planeamiento urbano”. Arquitectura
y urbanismo, No.2, 1985, ISPJAE, La Habana,
Cuba.
Miranda, V. y Esteves, M. (2018). “La Arquitectura
como disciplina clave para el estudio del
Hábitat Rural en climas áridos y (semi)
desérticos. El caso de Mendoza, Argentina”.
Contexto. Vol. XII. N°16. Marzo 2018. Pp 109125. Disponible en: http://contexto.uanl.mx/
87

�Alonso Gatell

index.php/contexto/article/viewFile/147/110.
Moya, L. (1991): “Consideraciones para una
teoría de la estética”. España: Universidad de
Navarra.
Pérez, E. (2001). “El método de diseño en la
Disciplina de Proyecto”. [Folleto inédito].
Documento docente-metodológico de la
Disciplina de Proyecto. Universidad de
Camagüey.
Pérez, E. (2004). “Estrategias para la educación
en valores en disciplinas de la carrera de
Arquitectura”. I Encuentro Internacional de
Educación en Valores. ISBN 959-16-0252-0.
Universidad Ignacio Agramonte y Loynaz,
Camagüey.
Pérez, E. (2004). “Lo socio-humanístico, componente
esencial en la formación de la identidad del
arquitecto”. XII Convención Científica de
Ingeniería y Arquitectura de la CUJAE. ISBN
959-261-169-6. Pp 4-9.
Prieto, O. (1984): Estudio tipológico de la vivienda
camagüeyana en la colonia. Arquitectura y
urbanismo, No.2, 1984, ISPJAE. La Habana,
Cuba.
Redondo, E., Fonseca, D., Giménez, L., Santana,
G., Navarro, I. (2012). “Alfabetización digital
para la enseñanza de la arquitectura. Un estudio
de caso”. Arquitectura Revista [en línea]. 8
(Sin mes). ( 30 de junio de 2018). Disponible
e n : &lt; h t t p : / / w w w. r e d a l y c . o rg / a r t i c u l o .
oa?id=193623828009&gt; ISSN 1808-5741.
Rodríguez, M. L y Louremy, R. (2007) “El
modelo holístico para el proceso de enseñanzaaprendizaje de geometría en arquitectos de
la escuela cubana. Revista Latinoamericana
de Investigación en Matemática Educativa
10(3): 421-461. Disponible en: http://www.
scielo.org.mx/pdf/relime/v10n3/v10n3a6.pdf.
Rozas, E. (1976). “Apuntes sobre metodología
del diseño arquitectónico”. Santo Domingo:
Editorial Taller
Timmling, H. (2009). “Reflexiones en torno al
proceso de diseño en arquitectura. Revista AUS
[en linea]. (30 de junio de 2018). Disponible
e n : &lt; h t t p : / / w w w. r e d a l y c . o rg / a r t i c u l o .
oa?id=281722844002&gt; ISSN 0718-204X.
Trebilcock, M. (2009).”Proceso de Diseño
Integrado: nuevos paradigmas en arquitectura
sustentable”. Arquitetura Revista [en linea],
5 (Julio-diciembre). (30 de junio de 2018).
Disponible en:&lt;http://www.redalyc.org/articulo.
oa?id=193614470001&gt; ISSN 1808-5741.
88

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Ensenada imaginada:
representaciones urbanas desde la niñez.
Imagined Ensenada: urban representations from childhood.
Recibido: Febrero 2019
Aceptado: Agosto 2019

Aurora García García de León1

Resumen

Abstract

El artículo aborda, desde los imaginarios de la
niñez, las representaciones urbanas de la ciudad
de Ensenada, Baja California. Se parte de la
premisa de que mirada de la niñez sobre la ciudad,
bajo la analogía flâneur, aún está despojada de
expectativa y por lo tanto no existen prejuicios
sobre cómo imaginarla y expresarla a través del
dibujo. Por lo tanto, sus representaciones sobre lo
que es Ensenada son imágenes que serán producto
de su memoria, de su imaginación, o incluso
producto de su deseo, y que pueden brindarnos
nuevas interpretaciones sobre lo que esta ciudad
significa. Así, a partir de las narrativas del vivir
y el habitar la ciudad se irá reconfigurando una
Ensenada que se ve poco a sí misma en la que
cobran mayor relevancia los elementos del paisaje
marítimo sobre los urbanos.

This paper is about the urban representations of
the city of Ensenada, Baja California from the
childhood imaginaries. It is based on the premise
that the look of childhood on the city, under the
flâneur analogy, is still devoid of expectation
and thaerefore there are no prejudices on how to
imagine and express it through drawing.
Therefore, his representations of what Ensenada
is are images that will be the product of his memory,
his imagination, or even the product of his desire,
and that can give us new interpretations of what
this city means. Thus, from the narratives of living
and inhabiting the city, there will reconfigurate
an Ensenada that doesn't look at itself in wich
the elements of the maritime landscape are more
relevant over the urban ones become more relevant.

Palabras Clave:

Imaginarios urbanos; Ensenada; Dibujo.

Keywords:

Urban imaginaries; Ensenada; Drawing.

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Baja California; Doctora, Profesora Investigadora; Facultad de
Ingeniería, Arquitectura y Diseño. UABC Campus Ensenada; correo electrónico: arq.aurora@gmail.com

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

89

�García García de León

1. Introducción.

2. Imaginarios urbanos de la niñez.

La ciudad es un escenario dinámico en el que
constantemente se construyen múltiples imágenes
de ella (Jaramillo, 2013). La arquitectura es
el elemento narrativo que por naturaleza va
proveyéndole de sentido e identidad a las
ciudades. Su imagen va permeando en la memoria
urbana de los habitantes y la ciudad como idea
va siendo refigurada en la memoria colectiva de
formas insospechadas. Los imaginarios trabajan
como puentes entre las representaciones de la
realidad edificada y los mensajes arquitectónicos
y urbanos que nos quiere transmitir a través de
sus significados. Es por ello que la representación
visual, cual imagen plasmada desde el imaginario
de ciudad, puede arrojarnos nuevas lecturas e
interpretaciones sobre lo que Ensenada significa
para su gente y los mensajes que transmite.
Para Ricœur (2002) existe un proceso
de representación creativo que en caso de la
edificación (el construir) pasa por las mismas
tres fases. 1. Prefiguración, equivalente al acto de
habitar; 2. Configuración, equivalente al acto de
construir heideggeriano; 3. Refiguración, habitar
que rehace la memoria del construir.
“La refiguración del relato se hace mediante
la lectura, que es el modo de recibir (recepcionar)
lo escrito. La lectura sería equivalente al habitar
adaptándose a la edificación. Habitar como
replica al construir. El habitar receptivo y activo
implica que se habita. La recepción del entorno
urbano implica el aprendizaje en la yuxtaposición
de historias (estilos) de vida cuyas huellas llevan
los monumentos. Todo lugar construido es un
lugar de memoria.” (Ricœur, 2002:18)
En el caso de la ciudad de Ensenada, los
lugares de memoria están asociados no solo a la
arquitectura patrimonial que encierra sus propias
características físicas, históricas, etc. sino a un
estilo de vida concreto, relacionado con una
serie de valores diferenciadores de este puerto y
símbolos que han ido construyendo sus propios
habitantes. Pero ¿cómo refigurar la ciudad sin
paradigmas? Es ahí donde trabajarán la imagen y
el imaginario de ciudad, partiendo de la hipótesis
de que en la niñez dichos paradigmas no se han
instituido aún. El objetivo de este trabajo es
explorar en la mente de los niños y así interpretar
los imaginarios urbanos sobre Ensenada a partir
de sus propias representaciones.

Gaston Bachelard (1975) afirmaría: “el vocablo
fundamental que corresponde a la imaginación,
es el imaginario. Gracias al imaginario, la
imaginación es esencialmente abierta. Es en el
psiquismo humano la experiencia humana de la
apertura, la experiencia misma de la novedad”.
Partiendo de este presupuesto teórico resulta
pertinente la figura del flâneur, el concepto francés
del paseante urbano sin rumbo que Baudelaire
utilizaría para poetizar sobre las calles de París y
que luego retomaría Walter Benjamin como objeto
de interés filosófico para explorar la experiencia
urbana en la modernidad. Sobre esto se han
emanado diversos conceptos como la “deriva”
propuesta por el movimiento situacionista de Guy
Debord a partir de la psicogeografía, así como los
“walkscapes” o el andar como práctica estética
que plantea Franceso Careri para el transeúnte
contemporáneo. Todos estos planteamientos
recaen sobre la figura del flâneur y su psiquis, que
en tanto que andante sin prejuicios se le equipara
con el andar de un niño y su mirada que, desde
la admiración, va descubriendo un mundo que se
desarrolla a su alrededor como hecho novedoso.
“No es la primera vez, ni antes ni después que
se establecen analogías entre la mirada del flâneur
sobre la urbe y la del niño sobre la vida que inicia.
Auguste LaCroix, en el artículo mencionado, ya
había establecido esta equiparación. Diecisiete
años después, en 1963, Baudelaire publicó el
ensayo El artista, hombre de mundo, hombre de
la multitud y niño, perteneciente a El pintor de la
vida moderna, donde declara, en relación con el
artista flâneur : ‘El niño lo ve todo como novedad;
está siempre embriagado. Nada se parece más a
lo que se llama inspiración que la alegría con que
el niño absorbe la forma y el color. […] el genio
no es más que la infancia recuperada a voluntad’
(Baudelaire, 1996:357). Se puede plantear como
hipótesis que la equivalencia entre la mirada
asombrada hacia las novedades de la urbe y la
del niño era de uso corriente en el momento en
el que Baudelaire escribió su ensayo.” (Cuvardic,
2009:23)
La mirada de la niñez, por lo tanto, es una mirada
a la vez que agudizada, despojada de expectativa
alguna. De tal manera que sus imaginarios
urbanos, más allá de estar constituidos por sus
percepciones ciudadanas desde donde viven, usan

90

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Ensenada imaginada

y evocan la ciudad realmente existente (Silva,
1999), se configuran a partir de sus procesos de
socialización y de reconocimiento de una ciudad
en descubrimiento.
Por ello, dada la inconmensurabilidad de la
ciudad como concepto (y la propia ciudad de
Ensenada como objeto), vale la pena mencionar
la noción de microterritorialidad que propone
Aguilar (2011) al estudiar las significaciones
imaginarias sobre la ciudad en la niñez. Se trata
de territorios delimitados y específicos a los
cuales se les dota un sentido subjetivo como
puede ser su escuela, su casa, las áreas recreativas
que frecuenta y los sitios a los que acompaña a
sus padres. Una acepción que desborda a la del
territorio como lugar antropológico, en el que
habitan nuestros antepasados, se establecen las
relaciones afectivas y se configura la identidad
tanto individual como colectiva (Jaramillo, 2013).
Ahora bien, ¿cómo acceder a los imaginarios
urbanos de los niños y las niñas? El debate
en torno a este tema es extenso y suele estar
asociado con la memoria: “El pensamiento, en
particular, sólo puede referirse a los objetos y
los acontecimientos si éstos son asequibles a la
mente de alguna manera. En la percepción directa
pueden verse y aún, a veces, manejarse. Por lo
demás, se los representa indirectamente por lo
que se recuerda o se sabe de ellos. Aristóteles,
al explicar por qué necesitamos la memoria,
señalaba que ‘sin una representación, la actividad
intelectual es imposible’” (Arnheim, 1986:110).
Al respecto, este autor hace referencia a John
Lock, quien señalaba que las ideas abstractas no
son tan evidentes o sencillas para los niños o en
las mentes todavía inexperimentadas, a diferencia
de las ideas particulares (entiéndase perceptos,
por ejemplo) en donde existe una correspondencia
entre la imagen y aquello de lo cual es la imagen:
a cada elemento de la imagen debe corresponder
un solo elemento en el representado.
Así, ante esta temprana incapacidad implícita
en la niñez de poder abstraer la idea de lo que
es Ensenada, se puede recurrir a la imaginería
(o imagen-pensamiento) propuesta por Robert
H. Holt como una “representación débilmente
subjetiva… presente en la conciencia vigil
como parte de un acto de pensamiento. Incluye
imágenes de la memoria e imágenes de la
imaginación”. Por lo que se parte de la hipótesis
de que si la memoria es capaz de extraer de su
contexto las cosas y mostrarlas aisladas, los niños
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

a través de sus representaciones de lo que para
ellos es Ensenada irán arrojando elementos por
medio de imágenes particulares que configuren
un imaginario de la ciudad, ya sea producto de su
memoria, producto de su imaginación, o incluso
producto de su deseo.
Para ello acudimos a Wittgenstein, quien
abordaría esta complejidad desde la filosofía
del lenguaje y propone el Tractatus LogicoPhilosophicus (1914-1916), donde el lenguaje
es concebido como una imagen de la realidad.
Para Zamora (2006) este tratado plantea a la
imagen como representación lógica del mundo
y lo explica por medio de un esquema triangular
interdependiente en el que pensamiento, lenguaje
(la imagen del mundo) y realidad forman un
“todo orgánico” (Zamora, 2006:307). Estas
aportaciones guardan estrecha relación (en
tanto que instrumentos estructurados desde tres
perspectivas que solo se conciben integradas)
con la tríada lacaniana retomada y espacializada
por Zizek (2012), dividida en lo real, lo
simbólico y lo imaginario (figura 1). Así, pues,
tanto el instrumento (el dibujo infantil) como la
metodología esbozada anteriormente, además de
poseer un vínculo con el psicoanálisis, responden
a inquietudes planteadas desde los estudios
socioespaciales; el entendimiento a partir de
las narrativas (en este caso representaciones
simbólicas) del vivir y el habitar la ciudad.
Figura 1. Dimensiones del psicolanálisis
y la filosofía del lenguaje.

Fuente: Elaboración propia a partir de la filosofía del lenguaje de
Wittgenstein y el psicoanálisis de Lacan, desde la interpretación
filosófica de la imagen de Zamora (2006) y la filosofía espacial de Lacan
retomada por Zizek (2012).

91

�García García de León

La interpretación de la imagen que los niños
tienen de Ensenada se apoyará entonces en esta
lógica de base triádica (Silva, 1999) por medio
de una lectura en el sentido de las manecillas del
reloj (figura 1), a partir de la realidad (como verdad
ontológica), su pensamiento o imaginería (en este
caso en la mente de los niños) y sus representaciones
simbólicas por medio de un taller iconográfico.
La inmediatez de la imagen -y por lo tanto de su
consumo- (Durand, 2004) siempre sobrepasará a la
velocidad de lo imaginado. De ahí la importancia
de que se dibuje lo imaginado. Esta metodología ha
sido utilizada como herramienta de reconstrucción
de la memoria urbana para el análisis de las
ciudades (Méndez, 2016), así como dinámica para
el diseño participativo como formas alternativas de
representación del lugar (Narváez, 2017).

2. De la realidad al dibujo:
las obras de la imaginación.
Para explorar los imaginarios de la ciudad de
Ensenada a partir de las representaciones desde la
niñez, se aprovechó la coyuntura de la celebración
de la Semana Nacional de Ciencia y Tecnología
durante los meses de octubre en los años 2016 y
2017, en la Facultad de Ingeniería, Arquitectura
y Diseño. Estos eventos son organizados por la
Universidad Autónoma de Baja California en
colaboración con el Consejo Nacional de Ciencia
y Tecnología (CONACyT) y el Consejo de Ciencia
e Información Tecnológica de Baja California
(COCITBC).

En cada una de las ediciones, organizadas por
Aurora García, Laura Zamudio y Claudia Calderón
con el apoyo de alumnos de la Licenciatura en
Arquitectura, participaron alrededor de 800 niños
de preescolar y primaria del municipio de Ensenada
(que contempla el centro de población de Ensenada
y poblados como Maneadero, Chapultepec y
Guadalupe) que visitaron el módulo “Dibuja tu
ciudad” en el cual se les invitaba a utilizar todo
tipo de materiales de dibujo (crayolas, lápices de
colores, pasteles, plumones).
Se partió de la premisa de que en esta etapa
(la niñez) todavía no aparecen los prejuicios en
cuanto a la expresión gráfica y poco a poco se va
renunciando a explorar esa capacidad por miedo o
por asociar al dibujo con las disciplinas visuales,
que valoran la técnica y en ocasiones priorizan la
estética. Es por ello que se les pidió a los niños
que imaginen su ciudad y la representen en una
imagen. Es decir, que por medio de la imagen
representen en papel y con diversos colores y
técnicas cómo se imaginan a Ensenada, su ciudad.
La convocatoria ha sido completamente libre
y la idea apremiante ha sido que ante esa libertad
el niño plasme aquellos elementos urbanos que
permanecen en su memoria y que vincula con su
imaginario de ciudad, con su casa, con su hábitat.
A pesar de que en un principio se pudo percibir
una especie de bloqueo generalizado, lo más
estimulante del experimento ha sido invitarles a
que dibujen lo primero que se les vino a la mente
cuando se les anunció que el juego consistiría en
dibujar Ensenada.

Imágenes 1 y 2. Taller Iconográfico “Dibuja tu Ciudad” durante la edición 2016 de la Semana Nacional de Ciencia y
Tecnología en UABC, Campus Sauzal, Ensenada.

Fuente: Aportación del autor.

92

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Ensenada imaginada

Para entender por qué se han generado las
imágenes que vamos a analizar, vale la le pena
señalar las condiciones climatológicas de esta
ciudad, pues de alguna manera inciden en la
percepción que se tiene de ella. Ensenada es una
ciudad que destaca por su clima, donde “los veranos
son cortos, calientes y áridos; los inviernos son
largos y frescos y está mayormente despejado
durante todo el año. Durante el transcurso del año, la
temperatura generalmente varía de 10 °C a 30 °C y
rara vez baja a menos de 6 °C o sube a más de 33
°C.” (weather spark, 2018). Además, se trata de
una ciudad portuaria que ha llegado a consolidarse
como el segundo destino con mayor arribo de
cruceros en México, convirtiéndose en el principal
punto en el pacífico mexicano con 39% del volumen
de pasajeros (La Crónica, 2016). Actualmente,
Ensenada tiene una importante afluencia de turismo
que se encuentra en constante incremento debido a
la concentración del 90% de la producción nacional
del vino y su reciente nombramiento como Ciudad
Creativa por la UNESCO, gracias a su gastronomía
(Agencia informativa CONACYT, 2016). Esto
ha consagrado a la Ruta del Vino como una de las
rutas temáticas más concurridas y ha potencializado
la producción de nuevos espacios que faciliten y
diversifiquen el contacto con la vitivinicultura en esta
región del municipio.
En ese contexto la ciudad de Ensenada, que
comenzó como un pueblo pesquero, se ha ido
configurando como un puerto mercantil, turístico y
fronterizo que despierta lecturas pluridimensionales.
Por lo que el análisis iconológico realizado aquí nos
permite ir develando elementos del paisaje urbano
que tienen preponderancia en el registro del infante.
Los dibujos generados por los niños de preescolar y
primaria que asistieron a este módulo reafirman una

primera hipótesis: que su libertad de representación
es infinita, pues en todo momento fueron capaces de
dibujar con todo tipo de técnicas (crayola, plumón,
pastel, pluma, prismacolor, etc.); por otro lado,
que para el ensenadense su ciudad es azul (figura
2) debido a la predominancia del paisaje marítimo
(el océano pacífico) en sincronía con el cielo
(mayormente despejado el 91% del tiempo).
La diversidad de resultados de este taller
iconográfico nos hizo realizar una primera selección
de 374 dibujos en 2016 y 169 dibujos en 2018. Esto
nos llevan a una interpretación intersubjetiva de 543
dibujos, que será dividida en tres tipos 1. Elementos
urbanos, 2. Elementos no urbanos, y 3. Deseos.
Dicha división responderá a la manera de representar
la ciudad, pues aunque más de un 68% de los dibujos
contiene elementos urbanos y el otro 42% consiste
en dibujos del paisaje natural y eminentemente
marítimo, una gran mayoría de los elementos
urbanos han sido dibujados relacionándolos con
el entorno natural (donde la presencia del mar
está siempre presente). Esto, debido a que como
veremos, Ensenada es interpretada por los niños
por fragmentos o microterritorios que a veces
convergen en sus representaciones y que en otras
ocasiones nos hacen posicionar al niño dentro
de la ciudad y observar junto con ella lo demás.
Así mismo, aunque los dibujos suelen tener un
contenido onírico, tratándose de niños de entre 5
y 12 años, se pudo identificar en su narrativa oral
de los mismos (es decir, lo que decían mientras
dibujaban) la expectativa de reunir lo que para
ellos es significativo en su ciudad e incluso lo que
les gustaría ver, tener o visitar. De esta manera
podemos considerar a su vez este tipo de dibujos
una antropología del deseo ciudadano (Silva, 2006).

Figura 2. Paleta cromática generada a partir
de la vista preliminar de
una muestra de dibujos
realizados por los niños
de Ensenada.
Fuente: Elaboración propia.

Fuente: Aportación del autor.
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

93

�García García de León

Elementos urbanos.
Para muchos de los niños que participaron en el
módulo “dibuja tu ciudad”, la bandera mexicana
que se encuentra en el malecón encierra la
metonimia de lo que es Ensenada. Esto debido a
la preponderancia que dicha bandera tiene en el
paisaje urbano, pues es observable desde la mayor
parte de la ciudad y sus grandes dimensiones
causan mayor impacto en la escala de un niño.
Sobre esta insignia resulta interesante cómo ha
llegado a formar parte de la identidad de Ensenada
a pesar de su corta existencia en relación con otros
emblemas. Cuando el malecón fue inaugurado
por Ernesto Zedillo como “Ventana al mar” en
junio de 1997, esta explanada no tenía prevista la
instalación de un asta bandera. Fue precisamente
estando ahí que al entonces Presidente de la
República le surge la idea: “Esta tarde vamos a
inaugurar un asta bandera en la Base Aérea, pero
quisiera que muy pronto, y hace un momento el
señor Secretario de la Defensa me dijo que se
va a poner a trabajar en eso, ojalá que podamos
tener esa bandera aquí, en esta "ventana"” (La
Jornada, 1997). Así fue como de inmediato la
bandera comenzó a formar parte del skyline
de Ensenada y desde entonces este malecón es
visitado por los ensenadenses y los turistas. Lo
que resulta de interés al interpretar las diversas
representaciones de la bandera es su disposición
en diversos sitios (no solamente el malecón)
como por ejemplo el mar, en un barco, en una isla
(figura 3), o incluso sobre un edificio (figura 5).
Todos ellos, sin embargo, sitios relacionados con
su emplazamiento original, pues hay una estrecha
relación entre el malecón y la actividad marítima,
de ahí su nombre de ventana al mar.
Figura 3. Dibujos realizados por niños de kínder y
primaria durante los Talleres Iconográficos en el
módulo “Dibuja tu Ciudad”

Fuente: Aportación del autor.

94

En este mismo malecón turístico, oficialmente
nombrado “Plaza ventana al mar” han ido
capitalizando diferentes espacios para la recreación
como un área de juegos infantiles, una concha
acústica, área de venta de comida y bebidas, así
como la instalación de unas fuentes interactivas
en el año 2016, que la población de Ensenada
ha venido a llamar “fuentes danzantes” por el
movimiento de las formas del agua propulsada y de
colores en aparente sincronía con la música. Para
los niños, esta atracción resulta por demás atractiva
y en el imaginario de la ciudad de Ensenada de
muchos de ellos es un espacio central (figura 4).
Figura 4. Representaciones de las fuentes danzantes
del malecón de Ensenada realizados por niños de
kínder y primaria durante los Talleres Iconográficos
en el módulo “Dibuja tu Ciudad”

Fuente: Aportación del autor.

Sin embargo, para efectos del tipo de análisis
que en principio se pretendería realizar, el
malecón con su bandera y sus fuentes danzantes
son elementos urbanos que no concretan la idea
de la arquitectura como realidad construida,
ni como elemento narrativo que nos transmita
mensajes arquitectónicos concretos. Sí lo logra,
en cambio, el edificio del Hotel Villa Marina, que
con sus doce niveles llegó a ser para 1986 (año
de su inauguración) la construcción de mayor
altura en Ensenada. El edificio es representado
de manera aislada, lo cual sugiere que para
los niños el edificio tiene importancia aunque
parece desconocen que se trate de un hotel o
al menos el nombre del mismo, pues incluso
en uno de los dibujos tiene el letrero de “Hotel
Riviera” (figura 5). Esto nos sugiere que la
interpretación del infante al hablar de ciudad lo
lleva a una asociación de imágenes relacionadas
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Ensenada imaginada

con edificios de altura, claramente delineados,
ortogonales, llamativos. Por sus características,
el hotel Villa Marina reúne las particularidades de
“edificio” debido a su altura y su preponderancia
en el skyline de la ciudad. Sin embargo, resulta de
gran interés cómo es abstraído a figura de edificio
anónimo en algunos de los dibujos, incluso cómo
llega a incorporarse el color rosa (o en su defecto,
rojo) como el representativo de lo concerniente a
la arquitectura (figura 5 y 6).

Figura 6. Representaciones de la ciudad de Ensenada
realizados por niños de kínder y primaria durante los
Talleres Iconográficos en el módulo “Dibuja tu Ciudad”.

Figura 5. Dibujos realizados por niños de kínder y
primaria donde se representa la figura de un gran
edificio rosa que representa en algunos casos al hotel
Villa Marina.
Fuente: Aportación del autor.

Fuente: Aportación del autor.

Con todo ello, la representación de la arquitectura
no se agota en la torre de un hotel, pues aunque
el rojo y el rosa incorporan el discurso gráfico
para representar la mayoría de los edificios en
los dibujos de los niños (figuras 5, 6 y 7), resulta
interesante cómo para muchos de ellos la ciudad
de Ensenada se re-figura a partir de su relación
con el mar (figuras 6 y 7). Este aspecto es de
suma importancia para entender por qué muchas
de las asociaciones imaginarias de los niños sobre
su ciudad no están en función de lo urbano o de
la arquitectura sino de su relación con el paisaje
marítimo (figuras 8, 9 10, 11 y 12). La ciudad es
percibida por el infante como una aglomeración
de edificios conectados de alguna manera con el
mar o bien como un conjunto de equipamientos
de todo tipo, en donde -cual ciudad consolidadase concentran los servicios públicos (figura 6).
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

La figura estereotipada de la casa, con losa de dos
aguas, fue reproducida en diversas presentaciones
por parte de los niños como un elemento clave en su
concepción de ciudad. Una casa que probablemente
poco tenga que ver con su realidad pero que en su
imaginario funciona como una proyección, un deseo
de acercar la casa a algo más: al mar, al parque, a
la carretera (figura 7). También cabe mencionar
que dichos dibujos fueron mucho más recurrentes
entre los niños de kínder, por lo que el estereotipo
de casa viene a ser un ejercicio de iniciación en el
dibujo obligatorio. Sin embargo, cabe la posibilidad
de que las pocas casas patrimoniales estilo búngalo
(balloon frame), ubicadas en su mayoría en el primer
y segundo cuadro de la ciudad, se hayan instalado
en su imaginario.
Figura 7. El imaginario de la casa, representado por
niños de kínder y primaria durante los Talleres Iconográficos en el módulo “Dibuja tu Ciudad”.

Fuente: Aportación del autor.

95

�García García de León

Elementos no urbanos.
El emplazamiento de Ensenada con su litoral hacia
el mar pacífico y orientación predominantemente
hacia el poniente posibilita el atestiguamiento de
irrepetibles atardeceres. Este fenómeno, por más
cotidiano que sea, es un evento que constantemente
genera fascinación en los habitantes de la
ciudad debido a que particularmente en el litoral
californiano la luz cobra tonos muy característicos.
En el imaginario del niño cabe la contemplación
del atardecer y el sol es dibujado de manera
sobredimensionada, como elemento central y en la
mayoría de sus representaciones es plasmado justo
durante su descenso (figura 8).
Figura 8. Dibujos de Ensenada donde predomina el
atardecer en el mar, realizado por alumnos de educación preescolar y básica.

Fuente: Aportación del autor.

El imaginario marítimo no se agota en estas
representaciones, pues para el infante existe otro
elemento predominante en su imaginario: el barco.
La economía de Ensenada, hasta el embargo
atunero (1991), estaba basada primordialmente
en la pesca y al puerto llegaban barcos pesqueros,
que en conjunto con la instalación de decenas de
empacadoras de pescado hicieron ver a esta ciudad
años de pujanza económica. Posteriormente el
puerto se abriría para el comercio y el arribo de
un crucero procedente de Los Ángeles dos días
por semana. En los últimos años (que son los que
han presenciado los niños de Ensenada) arriba al
menos un barco diariamente (menos los lunes) y
en ocasiones llegan dos. Estos cruceros arriban
con alrededor de 62 mil pasajeros a bordo, de los
cuales se estima desembarcan 40 mil personas
para recorrer la ciudad y conocer sus principales
atractivos. Durante ese tiempo, el barco se
encuentra atracado, de sol a sol (llega al amanecer,
se va al atardecer), por lo cual es observable casi
desde todos los puntos de la ciudad a lo largo del
día y por ello se ha instalado en el imaginario
colectivo de los ensenadenses (figura 10).
Figura 10. Dibujos donde se representan todo tipo de
embarcaciones realizados por niños de kínder y primaria durante los Talleres Iconográficos en el Módulo
“Dibuja tu Ciudad”.

De igual importancia la playa y el mar aparecen
representados, no tanto para su contemplación pues
en ellos hay interacción con los habitantes de la
ciudad. En el imaginario del infante sobre Ensenada
habita el surf (una actividad consolidada en esta
región), la arena, los animales marinos (figuras 9 y
11); el contacto con el mar representa diversión.
Figura 9. Representaciones de la playa y el mar realizadas por alumnos de educación preescolar y básica
durante la Semana Nacional de Ciencia y Tecnología
en UABC, Campus Sauzal.

Fuente: Aportación del autor.

96

Fuente: Aportación del autor.

Otro dibujo recurrente fue la fauna marina,
representada en su mayoría por medio de
ballenas, tiburón ballena o delfines (figura 11).
En este caso resulta curioso pues, a excepción
de las focas o lobos marinos que se pueden
observar desde la ventana al mar, las ballenas son
un atractivo de temporada y solamente visibles
por medio de una excursión. En el entramado
cultural de la ciudad el avistamiento de ballenas
se ha consolidado como una actividad tradicional
de Ensenada y por consiguiente en el imaginario
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Ensenada imaginada

de los niños su ciudad también representa eso.
Mientras que dentro de la educación básica así
como la ciudadana se hace mucho hincapié en la
cultura del cuidado para el rescate de dos especies
en peligro de extinción: la vaquita marina y la
totoaba.
Figura 11. Dibujos donde se representa la fauna marina realizados por niños de kínder y primaria durante
los Talleres Iconográficos en el Módulo “Dibuja tu
Ciudad”.

Deseos.
Se ha decidido abordar una tercera categoría de
imaginarios urbanos desde la niñez, debido al
componente onírico de sus representaciones de
la ciudad de Ensenada. Si partimos del hecho
de que el taller iconográfico fue titulado “dibuja
tu ciudad” y que a los niños se les pedía que
la dibujaran la primera imagen que viniera a
su mente, muchos de ellos estaban asociados
con el imaginario de gran metrópoli. En sus
creaciones podemos ver rascacielos (uno de
ellos de características similares al Hotel Villa
Marina), aviones, así como casas tanto dentro de
aglomeraciones urbanas como de manera aislada
(figura 13).
Figura 13. Dibujos de "la ciudad" realizados por
niños de kínder y primaria durante los Talleres Iconográficos en el Módulo “Dibuja tu Ciudad”.

Fuente: Aportación del autor.

De igual manera la bufadora (un géiser marino a 29
km al sur de Ensenada) es otro sitio que, además de
ser el atractivo turístico por antonomasia de la zona,
forma parte de los lugares atesorados por la gente
que reside en esta ciudad. Para los niños la bufadora
es representada como un gran chorro de agua que
estalla a gran altura y que, para las proporciones del
infante, probablemente esté sobredimensionado en
su imaginario (figura 12).
Figura 12. Diversas representaciones de "La Budafora" realizadas por niños de kínder y primaria durante los Talleres Iconográficos en el Módulo “Dibuja tu
Ciudad”.

Fuente: Aportación del autor.

Fuente: Aportación del autor.

Otra imagen recurrente fue la UABC, representada
como un edificio imponente al cual se llega en
coche. Al respecto habría que señalar que el
campus Sauzal, donde se realizaron los talleres
iconográficos, queda en la zona norte de la ciudad
(casi considerado “las afueras”) y que para llegar
a este campus los niños fueron trasladados en
autobuses. También comentar que el edificio más
imponente de dicho campus, si bien no se trata de
una torre (como la dibujada por los niños), es un
edificio de cuatro niveles desplantado sobre una
colina, lo cual le da mucha mayor preponderancia
visual que se exacerba a la mirada de los niños
(figura 14).

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

97

�García García de León

Figura 14. Representaciones de la UABC hechas por niños
durante los Talleres Iconográficos en el módulo “Dibuja tu Ciudad”.

Fuente: Aportación del autor.

Para muchos de los niños pensar en la ciudad era
pensar en su propia casa. Para muchos otros pensar
en la ciudad consistía en pensar en lo que hay fuera
de su casa. Una manera de relacionares con su
entorno es precisamente a través de la recreación
y el consumo. Algunos de los dibujos reflejan
aspiraciones por acudir a alguno de esos espacios
o bien pasar el día con su familia en alguno de
estos establecimientos. Por eso podemos ver cómo
representan un oxxo en contacto con el mar, un
cine, la fachada de un Maccdonald’s e incluso el
interior de este establecimiento (figura 15).

como un sueño en el que todo es posible, donde
se fusiona el mar con la ciudad, donde es posible
estar en contacto con la naturaleza en muchas de sus
representaciones, donde se posibilita la convivencia,
crecen las flores y salen arcoíris (figura 16).
Figura 15. Representaciones oníricas de la ciudad,
realizadas por niños de kínder y primaria durante
los Talleres Iconográficos en el módulo “Dibuja tu
Ciudad”.

Figura 15. La ciudad de Ensenada
dibujada por los niños.

Fuente: Aportación del autor.

3. Conclusiones.

Fuente: Aportación del autor.

Y si bien, para muchos de los niños dibujar su ciudad
consistiría en elegir ciertos elementos urbanos y
representarlos de manera aislada, para otros tantos
sus dibujos fueron una proyección de deseos,
98

Hemos visto cómo las representaciones simbólicas
del vivir y el habitar la ciudad son emanadas de
un imaginario que condensa la memoria urbana,
la imaginación y el deseo; que poco tiene que
ver con las referencias arquitectónicas que
podrían haberse buscado, como lo son edificios
patrimoniales y emblemáticos de la ciudad.
Siendo el más relevante el antiguo hotel Riviera
(1930) para la ciudadanía, pero para los niños
tiene una presencia mínima (1%). Los dibujos

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Ensenada imaginada

realizados por los niños y niñas de preescolar
y primaria de Ensenada se generan a partir de
su psiquis, compleja sin duda, pero vinculada
con una significación del ser y el hacer en la
ciudad (Aguilar, 2011). Por ello, resulta del
todo interesante la manera en la que jerarquizan
cada elemento. El sol, por ejemplo, es un
elemento que dibujan en grandes proporciones
y que siempre tiene una relación directa con el
océano. Mientras que la bandera, por su cercanía
con el puerto es un elemento que en repetidas
ocasiones incorporarán a los barcos a pesar de
que la bandera no se pose en ellos.
En el imaginario de la niñez la ciudad poco se ve
a sí misma. Ensenada se puede interpretar como una
ciudad contemplativa: contempla el mar, el barco,
la bandera, el atardecer, los cerros o las playas. Es
una ciudad que atestigua su entorno. Por otro lado,
se reconfigura a partir de microterritorialidades,
lugares concretos que no se relacionan con el resto
de la ciudad y que están en función de su memoria y
su descubrimiento cotidiano.
Ensenada, para los niños, no es percibida
necesariamente como una ciudad turística. Las
actividades del turismo coexisten con las de la vida
cotidiana de los niños a pesar de que muchos de los
lugares referenciados son los mismos que visita el
turista. Por otro lado, cuando la interpretación del
niño se orienta a una representación más urbana,
es consecuencia del eco que en ellos ha hecho la
palabra “ciudad” (para ellos Ensenada parece no
ser necesariamente una ciudad). Por ello, llama la
atención cómo los elementos que se incorporan
son los edificios, los coches, los parques, las
señalizaciones y ambientes aglomerados ya sea
de gente o de arquitectura imaginada que no
necesariamente pertenecen a Ensenada.
Se propone aquí que la ciudad imaginada por
los niños, más allá de los sueños y evocaciones, es
una ciudad idealizada. En su mayoría han dibujado
lo que añoran de la ciudad, lo que disfrutan y lo
que rememoran con alegría. Una ciudad que no
necesariamente es representada como tal y que
transmite tan solo valores desde una perspectiva
en la que la realidad urbana no ha sido todavía
ultrajada. En ese sentido los imaginarios urbanos
que se construyen desde la niñez parten de la
mirada asombrada hacia las novedades de la urbe,
siendo la ciudad un laboratorio para constantes
descubrimientos.
Por último, se sugiere que esta metodología
puede ser empleada como alternativa en los
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

procesos participativos para el rediseño de
las ciudades, que permitan la construcción de
nuevas microterritorialidades como espacios de
interacción e identificación ciudadana expresada
en esa nutrida simbología urbana.

4. Referencias.
Aguilar, Carolina (2011). Significaciones imaginarias
sobre ciudad, en niños y niñas de Pereira. Tesis
de Mágister en Educación y Desarrollo Humano.
Universidad de Manizales.
Alonso, Ana, (22/01/2016). “¿Por qué dejamos
de dibujar?” El Clip Infinito. Recuperado
de: https://elclipinfinito.com/2014/03/03/porque-dejamos-de-dibujar/comment-page-1/
[02/04/2017].
Agencia informativa CONACYT. Recuperado
de: http://www.conacytprensa.mx/index.php/
ciencia/ambiente/4919-produccion-vitivinicolaconvierte-a-ensenada-en-ciudad-creativa-de-launesco [22/01/2016].
Arnheim, Rudolf (1986). El pensamiento visual.
Barcelona, Paidós.
Bachelard, Gastón (1975). Poética del espacio.
México, Fondo de Cultura Económica.
Bauman, Zygmunt. (2010). Identidad. Buenos
Aires, Losada.
Cuvardic, Dorde. (2009). “La reflexión sobre el
flâneur y la flanerie en los escritores modernistas
latinoamericanos”, Revista Káñina, vol.
XXXIII, núm. 1. San José, Universidad de
Costa Rica, pp. 21-35.
Durand, Gilbert (2004). Las estructuras
antropológicas del imaginario. México, Fondo de
Cultura Económica.
Jaramillo, Diego (2013). La ciudad imaginada.
Los territorios, lo imaginario y lo simbólico.
En Estoa. No. 2. Pp. 27-37
La Crónica (2016). Ensenada. Segundo destino con
mayor arribo de cruceros en México. Recuperado
de: http://www.lacronica.com/EdicionEnlinea/
Notas/Noticias/12052016/1080307-Ensenadasegundo-destino-con-mayor-arribo-decruceros-en-Mexico.html [12/05/2016].
La Jornada (2017). Versión estenográfica de las
palabras del Presidente Ernesto Zedillo durante
la ceremonia en la que inauguró el Malecón de
Ensenada, hoy en la mañana. Recuperado de:
http://zedillo.presidencia.gob.mx/pages/disc/
jun97/01jun97.html [12/04/18].
99

�García García de León

Llorente, Marta. (2015). La ciudad: huellas en el
espacio habitado. España, Acantilado.
Méndez, Eloy. (2016). El imaginario de la ciudad.
México, Universidad de Guadalajara.
Nancy, Jean-Luc (2013). La ciudad a lo lejos.
Argentina, Ediciones Manantial.
Narváez, Adolfo Benito (2017). “De lo material
y lo imaginario en la producción urbana”.
En Ojeda, A. y Treviño. J. (Coords.) Asuntos
urbanos en México. Enfoque por estudios de
caso. México, Clave Editorial, pp. 227-243.
Pallasmaa, Juani (2014) La imagen corpórea. La
imaginación e imaginario en la arquitectura.
Barcelona, Gustavo Gili.
Ricœur, Paul (2006). “Arquitectura y narratividad”,
Arquitectonics. Mind, land &amp; society.
Arquitectura y Hermenéutica. Núm. 4.
Barcelona, Edicions UPC, pp. 9-30.
Silva, Armando. (1999). “Los imaginarios como
hecho estético”. En Pardo &amp; Rosales (Coords.)
Semióticas Urbanas. Espacios Simbólicos.
Argentina, La Crujía, pp. 9-19.
Silva, Armando. (2006) Imaginarios urbanos.
Bogotá, Editorial Nomos.
Torres, Luis Guillermo. (2017). “Imaginarios
urbanos y educación. Apuestas para resignificar la
ciudad”. En InMediaciones de la comunicación.
Vol. 12, No. 1, pp. 67-89
Weather Spark. (2018). El clima promedio en
Ensenada, México. Disponible en: https://
es.weatherspark.com/y/2050/Climapromedio-en-Ensenada-M%C3%A9xicodurante-todo-el-a%C3%B1o [02/04/18].
Zamora, Fernando (2006). Filosofía de la imagen.
Lenguaje, imagen y representación. México,
Espiral.
Zizek, Slavoj (2012). “Interludio iii. El paralaje
arquitectónico”, Viviendo el final de los
tiempos. Madrid, Ediciones Akal, pp. 255289.

100

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�Revelando el sistema de carreteras en Ecuador.
Anotaciones sobre La ordenación de la red vial. El
cantón de Cuenca (2016).
Enrique Flores
Recibido: Agosto 2019
Aceptado: Agosto 2019

José Luis Crespo-Fajardo1

El libro que venimos a comentar, La ordenación
de la red vial. El cantón Cuenca, se editó en
2016, por parte de la editorial de la Universidad
de Cuenca (Ecuador), donde su autor, Enrique
Flores Juca, es en la actualidad Decano de la
Facultad de Arquitectura y Urbanismo.
Esta obra de 122 páginas contribuye al
entendimiento de la planiﬁcación vial en su relación
con la planiﬁcación territorial. Inicia desde conceptos
teóricos, pasando a unas pertinentes observaciones
históricas, para después realizar un diagnóstico de
la situación del cantón Cuenca. Con esta base se
traza un plan vial con un modelo de gestión, el cual
podría servir de proyecto para una futura aplicación
práctica en las áreas urbanas y rurales.
Algo a considerar es que los sistemas viales,
al ser el medio de enlace a los asentamientos
poblacionales, son utilizados para traslado de
personas y mercancías, por lo que su trascendencia
socioeconómica es innegable. En este sentido, las
carreteras de Ecuador, de acuerdo al Ministerio de

Transporte y Obras Públicas de Ecuador (MTOP),
son consideradas como eﬁcientes, seguras y
sostenibles. Sin embargo, la realidad es que hay
necesidad de mejoras, por lo que plantear una
planiﬁcación de ordenamiento vial en el cantón
Cuenca, uno de los más grandes del país, resulta
apremiante.2
La infraestructura vial es un factor de desarrollo
territorial, pero el estudio de estos sistemas ha sido
habitualmente olvidado en las investigaciones
urbano-regionales, de manera que este trabajo,
aunque se centra en el cantón Cuenca, resulta
esclarecedor y necesario porque describe la situación
vigente de las redes viales de todo Ecuador.
En efecto, Enrique Flores inicia su descripción
con las redes viales estatales primarias arteriales,
de las cuales existen un total de doce en todo
el país. Tales arterias se nutren, asimismo, del
tráﬁco recolectado desde las redes viales estatales
secundarias. De esta manera se computan los
kilómetros de cada tipo de red de Ecuador,

1
Nacionalidad: ecuatoriano; adscripción: Facultad de Arquitectura y Urbanismo. Universidad de Cuenca. Ecuador. Doctorado en Bellas
Artes por la Universidad de Sevilla; luis.crespo@ucuenca.edu.ec
2
Tras las provincias, el cantón es la siguiente división administrativa territorial en Ecuador, existiendo un total de 221. Los cantones se
subdividen, a su vez, en parroquias, las cuales pueden ser urbanas o rurales. El cantón Cuenca forma parte de la provincia de Azuay, al
sur del país, y cuenta con aproximadamente 591.996 habitantes (censo de 2016). Es, de acuerdo a estas estimaciones, el tercer cantón más
poblado de Ecuador. La ciudad de Cuenca, donde mayor porcentaje de población se reúne, es la cabecera cantonal.

Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

103

�Crespo-Fajardo

destacando que hay evidencia de mal estado en
el 70% de la red vial provincial terciaria, y en el
75% de la red vial provincial vecinal.
La red vial cantonal urbana y rural también es
estudiada, proporcionándose detalles de normativas
de tráﬁco, como los límites de velocidad permitidos
o la separación a desnivel que deben presentar las
intersecciones. El autor también identiﬁca sistemas
viales peatonales e incluso los chaquiñanes
(senderos ancestrales), si bien no se los considera
en profundidad, planteando algunas advertencias y
recomendaciones.
Vista nocturna de Cuenca, Ecuador.

Igualmente, se estudian indicadores de medición
que calculan la calidad y el servicio de los sistemas,
de modo que se pueda conocer la realidad de la
red vial de Cuenca. Entre los mismos está la
longitud de la red, la jerarquía funcional de las
vías, las densidades y el marco normativo, las
leyes y competencias sobre vialidad asignadas
a las distintas administraciones. Otro aspecto a
tratar es la planiﬁcación de las vías ecuatorianas
de acuerdo al Plan Nacional del Buen Vivir, y
una serie de objetivos anexos entre los que hay
que destacar la necesidad de reducir la tasa de
congestión vial, y la mortalidad por accidentes de
tráﬁco a 13 fallecidos por cada 100000 habitantes.
En La ordenación de la red vial. El cantón
Cuenca se realiza un estudio histórico breve
pero suﬁciente para comprender el proceso de
implantación de las vías en Ecuador. De la época
prehispánica llama la atención la alusión al
camino Qhapaq Ñan, la vía andina principal que
conformaba una carretera norte-sur que facilitó
la expansión del poder del imperio Inca. Existen
todavía algunos tramos operativos. Con la llegada
de los conquistadores españoles se aumentaron las
sendas entre comunidades, indispensables para la
colonización y el transporte extractivista. Desde
el primer periodo republicano hubo una mejora
en las comunicaciones entre el norte y centro de
104

Los Andes a través de trenes y vías carrozables,
uniéndose Ecuador con Colombia. El traslado de
determinadas materias primas comerciales, como
la quinina o los productos de tagua (una semilla
grande, conocida como marﬁl vegetal, utilizada
para la elaboración de artesanías), promovió
el enlace entre provincias hasta llegar al gran
hito que supuso la construcción de la Carretera
Panamericana. De todo ello, la lección histórica
que se entrevé es que la red vial ecuatoriana, en
gran medida, es consecuencia de las necesidades
poblacionales, no de una planiﬁcación territorial
para un desarrollo organizado. Y es por esta
razón que, sobre todo en las carreteras rurales, se
evidencian problemas de diferente orden.
El diagnóstico que Enrique Flores realiza parte
de la identiﬁcación de cuatro áreas geomórﬁcas
dentro del cantón Cuenca, diferenciadas por el
clima, la cobertura vegetal y la topografía. Se
puede advertir, en efecto, una zona de páramo, en
la cima de la cordillera occidental, con altitudes
que van de los 4560 a los 2900 msnm, una zona
de altitud, de entre 2900 y 2300 msnm, otra zona
ubicada en la vertiente occidental, que desciende
de los 3200 a los 2900 msnm hacia la costa del
Pacíﬁco, y una zona de piedemonte, que es la
banda costanera del cantón.
Una vez hecho el diagnóstico, se plantea el
diseño de un plan vial que, a través de una serie
de propuestas, sirva para mejorar las condiciones
vigentes. Aquí se esbozan ideas referentes a
parámetros de diseño vial (peraltes, pavimentos,
tipos de superﬁcie de rodadura, señalización…), un
sistema de movilización alternativa (ciclovías), y
estrategias de seguridad, eﬁciencia, accesibilidad,
socioeconómicas y medioambientales.
Las conclusiones indican que, en lo referente
a la movilización poblacional, del área rural del
cantón se dan excesivos desplazamientos a la
ciudad de Cuenca. Los datos muestran que desde las
cabeceras parroquiales próximas hay una media de
desplazamientos por persona de más de una vez al
día. Sin embargo, gran parte de las vías no están en
buen estado y su diseño no responde a las acuciantes
necesidades. De ahí que sea importante que esta obra
haya generado objetivos y parámetros de diseño
vial para la mejora del modelo vigente, en especial
para las zonas rurales del cantón. Su aplicación
supondría un gran paso para lograr mayor seguridad
en las carreteras ecuatorianas, comenzando con
una premisa de respeto a los peatones y atención al
medio ambiente.
Contexto. Vol. XIII. Nº19. Septiembre 2019

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="260">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3189">
                  <text>Contexto : Revista de la Facultad de Arquitectura</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479141">
                  <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607101">
              <text>Contexto</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607103">
              <text>2019-2020</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607104">
              <text>13</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607105">
              <text>19</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607106">
              <text>Septiembre-Marzo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607107">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607108">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607102">
                <text>Contexto, Revista de la Facultad de Arquitectura, 2019-2020, Vol 13, No 19, Septiembre-Marzo</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607109">
                <text>Sousa-González, Eduardo, Director Editorial</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607110">
                <text>Arquitectura</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607111">
                <text>Urbanismo</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607112">
                <text>Imaginario urbano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607113">
                <text>Materiales</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607114">
                <text>Economía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607115">
                <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607116">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Arquitectura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607117">
                <text>Barrera Domínguez, Ramón Alejandro, Editor</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607118">
                <text>Martínez Martínez Oreida, Editor</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607119">
                <text>01/09/2019</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607120">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607121">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607122">
                <text>2021269</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607124">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607123">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="46">
            <name>Relation</name>
            <description>A related resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607125">
                <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1785403&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607126">
                <text>San Nicolás de los Garza, Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607127">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607128">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="14489">
        <name>Cognición</name>
      </tag>
      <tag tagId="38916">
        <name>Densidad de población</name>
      </tag>
      <tag tagId="35730">
        <name>Espacio público</name>
      </tag>
      <tag tagId="14806">
        <name>Fisiología</name>
      </tag>
      <tag tagId="38917">
        <name>Forma urbana</name>
      </tag>
      <tag tagId="38884">
        <name>Imaginarios urbanos</name>
      </tag>
      <tag tagId="38879">
        <name>Reseña</name>
      </tag>
      <tag tagId="37904">
        <name>Segregación</name>
      </tag>
      <tag tagId="28668">
        <name>Urbanización</name>
      </tag>
      <tag tagId="38918">
        <name>Variables endógenas y exógenas</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="21761" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="18055">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/260/21761/Contexto_2022_Vol_16_No_24_Junio-Diciembre.pdf</src>
        <authentication>8d71ee33beebbc652417322b369c4034</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="607399">
                    <text>�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

EDITORIAL
La metrópoli prematura contemporánea en la metamorfosis
urbana como un proceso evolutivo ad perpetuam1
Eduardo Sousa-González2

E

llamada cuarta ola del denominado SARS CoV-2
(COVID-19).
Los pronósticos nacionales y locales para retomar
no una nueva normalidad, sino una nueva realidad,
por lo pronto son alentadores, ya que el número de
contagios, hospitalizaciones y defunciones se han
visto disminuidos; aquí habría de subrayarse que
en esta nueva realidad mencionada, es claro que los
fenómenos mundializantes deberán de representar
en el futuro próximo, una variable interviniente e
indispensable que debe de considerarse en la esfera
de las predicciones urbanas.
En este orden de ideas, como parte de esta visión
editorial, a continuación en las reflexiones siguientes
se abordara sucintamente desde una posición teórica
y una metodología deductiva3 (Hernández, R.:2010:
275), la interpretación reflexiva de la manera en
que se conforman de origen las llamadas zonas
metropolitanas y sobre todo el porqué de la generación
de sus problemáticas espaciales agravadas: de
movilidad, de infraestructura, de equipamientos y
demás; esto a partir de una propuesta que sirva de
base teórica en el abordaje explicativo y que permita
no solamente una redefinición de las metrópolis del
sur global y el entendimiento de su génesis procesal;
sino también, la generación de políticas públicas de
alteridad4, las estrategias operativas de aplicación
espacial y sobre todo la instrumentación de
planeación ad hoc que posibilite atenuar y corregir
sus problemas internos.

n cualquier ámbito del conocimiento
científico, la mayoría de las publicaciones
seriadas como la que a continuación se
presenta, tiene como un objetivo ex profsseso y en
sensu stricto, mostrar aproximaciones puntuales
de carácter científico en cada una: i. De las áreas
del conocimiento involucradas; ii. En los objetos
de intervención particulares y ; iii. En las temáticas
específicas que cada autor aborda.
Justamente aquí lo significativo y concreto, es
que mediante estas aproximaciones de profundidad
científico-intelectual se pretende no solamente
avanzar en un conocimiento significativo y
cabal como un aporte específico; sino también,
la intención es la de contribuir: a una discusión
seria y abierta, a la trascendencia operativa, a
la profundidad científica y a la pertinencia de la
disciplina y de la multidisciplina en la que cada
autor pone su esfuerzo investigativo diario.
Es en este sentido, en que con la publicación
del número referido al mes de junio del año
pandémico del 2022, CONTEXTO. Revista de
la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, México, inicia la
divulgación del primer número de este año,
avanzando positivamente en medio de esta
contingencia sanitaria: manifestación negativa
de impacto mundial que en el caso de México
como país y en particular la zona metropolitana
de Monterrey, están en proceso de remontar la

1

Para profundizar aún más en esta temática consultar: Sousa-González, E. et al: (2022). Análisis espacial metropolitano en ambientes
antrópicos y originarios. México, Río Subterráneo-Universidad del Bío-Bío; pp.19-66: descarga de libro: https://www.researchgate.net/
profile/Eduardo_Sousa-Gonzalez/research
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México; doctor en Filosofía
con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; miembro del Sistema Nacional de Investigadores (CONACYT) reconocido en el Nivel
2 desde el año 2009; miembro de la Academia Mexicana de Ciencias AMC desde el año 2008; E-mail: eduardo.sousagn@uanl.edu.mx
https://www.researchgate.net/profile/Eduardo_Sousa-Gonzalez/research
3
La intención de utilizar este metodología particular que induce al razonamiento deductivo, consiste en tener la posibilidad de avanzar en
el conocimiento sobre estos espacios sui géneris llamados zonas metropolitanas; esto, a partir de la definición del concepto de metrópoli
prematura, el cual será integrado al análisis metropolitano con la finalidad de visualizar desde la perspectiva de prematurez, la manera
característica en que tienden a consolidarse territorialmente las zonas metropolitanas en México.

4

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Para estos propósitos, se proponen cuatro
conceptos teóricos los cuales, desde la perspectiva de
esta propuesta, permiten no solo, como se menciona
anteriormente, la redefinición de la metrópoli
contemporánea; sino también, explicar el estado de
hechos en que se encuentran estas espacialidades
en la contemporaneidad e inferir puntualmente en
strictu sensu, el porqué de estos hechos y así lograr
intervenir positivamente. Los cuatro conceptos que
se proponen para la exploración metropolitana son:
A. El de metrópoli prematura;
B. El de contemporaneidad líquida y frágil;
C. El de fuerzas centrífugas de expansividad
territorial y;
D. El que integra la eficiencia, la eficacia y la
efectividad.

ii. Por el otro, aquellos espacios deshabilitados
o de habilitación deficiente y difusos, los cuales
evidencian una segregación social y funcional;
en los cuales residen ciudadanos de una clase
social de antípoda, que además por las evidentes
características del suelo, se encuentran en riesgo
y en vulnerabilidad.
A partir de lo mencionado en los párrafos
anteriores es que, desde esta perspectiva teórica,
se define el concepto de la metrópoli prematura,
indicando que:
“Esta noción de metrópoli prematura o
prematuridad urbana, alude específicamente a un
crecimiento físico en el espacio metropolitano que
se da antes de tiempo por múltiples y diferentes
variables intervinientes, entre ellas el incremento
incontrolado de la población; esto es, un impulso
territorial anticipado que se podría denominar
también como una acrocéfalia urbana, donde
simbólicamente ciertas estructuras imbricadas
en el imaginario urbano (Banchs, M.: 2007: 4765), aquellas que dan forma y que permiten el
crecimiento espacial expansivo periférico en la
metrópoli, tienen una tendencia a esa acrocéfalia
urbana mencionada, hacia una precocidad
territorial; entendido esto último, como: una
alteración de origen espacial, que desemboca en
una propensión proclive que se encamina hacia:
i. El adelantamiento incontrolado en el
crecimiento de la población y sus usos
diferenciales del suelo en el territorio;
ii. La inexperiencia y la tendencia negativa a la
corrupción, de muchos de los operadores adscritos
en las dependencias gubernamentales que guían
los procesos del planeamiento metropolitano en el
locus typicus, a los cuales en otras investigaciones
desde el año 2009 los hemos denominado, por
estas características proclives, como funcionarios
contingenciales.” (Sousa, E. et al. 2022: 19-66).

A. La metrópoli prematura
Para explicar el concepto de metrópoli prematura
es necesario reconocer que en todas las zonas
metropolitanas: de México como país, del sur
global y seguramente en el mundo conocido, el
irreversible proceso de urbanización de expansividad
periférica, evidencia en sus diferentes etapas de
metropolización5, la conformación incuestionable,
progresiva, creciente y replicante de diferentes
usos del suelo; las cuales tienen propiedades de
habilitación infraestructural y de equipamientos
sumamente diferenciada y dicotómica.
Hecho que al interior de la metrópoli ha generado
procesalmente en el tiempo una composición y
dosificación proclive en los usos del suelo, de
características evidentemente diferenciadas, opuestas
y contradictorias; los cuales son ocupados por lo
que se puede denominar como de antípoda de clase
social6, esto es:
i. Por un lado, están aquellos espacios altamente
habilitados los cuales son habitados por los sectores
de la población económicamente más pudientes; y

1

El concepto de Alteridad (del latín alter: el Otro de entre dos términos, considerado desde la posición del uno, esto es, del Yo) es el
principio filosófico de alternar o cambiar la propia perspectiva, por la del Otro, considerando y teniendo en cuenta el punto de vista, la
concepción del mundo, los intereses, la ideología del Otro; no dando por supuesto que la de uno es la única posible. El término alteridad se
aplica al descubrimiento que el Yo hace del Otro, lo que hace surgir una amplia gama de imágenes del Otro, del nosotros, así como visiones
múltiples del Yo.
2
Para profundizar en la teoría que circunscribe el concepto de etapas de metropolización consultar Sousa, E.: 2015: 426; 2009: 133
3
“El concepto de antípoda de clase social propuesto con anterioridad, alude a los estratos de la sociedad metropolitana compuestos por
grupos de familias que ocupan posiciones diferenciadas en el territorio metropolitano y muchas de las veces son antagónicas, esto sería: la
agrupación de personas que se encuentran en una misma esfera social, con similares grados educativos, de posesión de bienes mobiliarios o
inmobiliarios, actitudes morales, hábitos de consumo y otros más; contrapuestos a otros grupos de la sociedad con características antónimas;
debe subrayarse además, que otra de las particularidades que alude este concepto de antípoda de clase social, es que denota una clara y
diferenciada localización espacial y de características constructivas de las viviendas de pobladores en el ámbito de los diferentes contornos
metropolitanos”. Sousa, E.:2008

5

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

B. La contemporaneidad líquida y frágil

A partir de esto, se define el concepto de
contemporaneidad líquida y frágil, la cual
representa un descontrol espacial y palimséstico
(παλίμψηστον) que no acaba de terminarse, y,
desde esta posición teórica se define así:
“La noción de contemporaneidad líquida
y frágil, tiene una relación directa con
cuatro orientaciones teóricas: i. La postura
antropológica de Augé, M. (2005) y lo que
él propone como figuras del exceso (tiempo,
espacio y ego, 2005 36-42); ii. La postura
sociológica de Bauman, Z. (2009; 2007), donde
formula la noción de modernidad líquida; iii.
La postura filosófica de Hanna Arendt (2002:
18) que propone las 3 capacidades permanentes
del hombre en la vita activa (labor, trabajo y
acción), la de Henry Lefebvre (1980: 7-29), que
vincula la revolución urbana a la urbanización
completa de la sociedad y la de Gastón
Bachelard (2005:15), que propone el agua
y la liquidez como elemento transitorio; así
como lo que propone el autor de este artículo,
en la esfera de otras investigaciones (Sousa:
2007; 2009; 2010), vinculado al subdesarrollo

Es evidente que el crecimiento expansivo de
orientación periférica en las zonas metropolitanas
del mundo conocido, representan uno de los
múltiples problemas y un gran desafío vinculado
a lo espacial, que día a día tienen que enfrentar
los gobiernos en sus distintas transversalidades
(federal, estatal y local); sobre todo porque en
las diferentes etapas de metropolización y sus
inherentes procesos de urbanización, la morfología
urbana tiene cambios constantes en su orientación
periférica, generando lo que se menciona en los
párrafos anteriores vinculado a la prematurez
espacial y a la diferenciación de habilitación en
sus diferentes contornos metropolitanos.
Para ejemplificar lo anteriormente mencionado
se muestra en el mapa 1, el crecimiento expansivo
de la metrópoli de Monterrey, Nuevo León,
México, 1940-2010, donde se aprecia la forma
en que en el proceso de urbanización, a partir del
centro metropolitano7, se generan los diferentes
contornos:

Mapa 1. Contornos de la zona metropolitana de Monterrey hasta el 1940-2010

Fuente: Sousa, E. et al. 2022: 36

7

El Centro Metropolitano de Monterrey o distrito central de negocios (DCN), se marca con una estrella en color rojo.

6

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

latinoamericano y a la mundialización. La cual
a partir del año 2020 ha tomado una relevancia
sin precedente por el impacto pandémico global,
de ahí que al concepto de contemporaneidad
líquida original se le ha agregado el termino
de fragilidad; justamente por la inestabilidad y
la inseguridad (sanitaria) en que se encuentra
la sociedad en la actualidad. Se define a la
contemporaneidad líquida y frágil en la esfera
de las características cambiantes de la época
actual, cada vez más urbanizada y mundializada;
considerando a la liquidez como una metáfora
que permite entender la naturaleza de la
contemporaneidad, donde el tiempo líquido
y transitorio, y la postura teórica asociada a
las figuras del exceso augeianos (Augé, M.:
2005): de tiempo, de espacio y de ego, indican
el cambio de una modernidad solidada-estable,
a otra con movimiento perpetuo y cambio
constante; que no alcanza a solidificarse,
entre otras cosas, por su enmarcamiento en
una mundialización galopante (Sassen 2007;
1999); inherente a procesos concomitantes
de informacionalización y de difusión urbana
generalizada (Castells 2002; Borja 2002 1120; Borja, J.: 2003:35); los cuales adquieren
características sui generis, en los países
dependientes y de subdesarrollo intermedio
(Filippo, A. 1998:8), como México y muchos
otros latinoamericanos: los sólidos cancelan
el tiempo; para los líquidos, por el contrario,
lo que importa es el tiempo”. (Sousa, E. et al:
2022: 36-37; 2015: 224; 2013: 308).

En la redefinición de este concepto se han
integrado tres nociones que representan la base
explicativa que lo subsume:
i. “Lo antropoémico: del griego emeín que
significa vomitar; entendido desde la posición
teórica de Claude Lévi-Strauss (2011: 488) como
una forma de proceder de la sociedad actual, en
este caso particular, referida a la forma en que la
sociedad urbana en su evolución transformacional
galopante e incontrolada, tiende procesalmente
a enfrentar a la otredad de los Otros. Esto es,
mediante el apartamiento, la expulsión, el vomitar
fuera del cuerpo social que compone el espacio
susceptible para la ocupación expansionista:
ii. Lo antropofágico: del griego ἀνθρωποφαγία,
y de ἄνθρωπος-ου; Antrhopos, hombre, y φαγία,
phagia acción de comer; definido puntualmente
aquí: como la acción particular sobre el espacio
físico que tienen en el proceso tiempo-espacio
esas transformaciones territoriales de la ciudad y
de la ciudad metropolitana; las cuales involucran
físicamente a estas espacialidades, en los estilos
particulares que propician la expansión urbana
de orientación periférica; esto, mediante aquellos
procesos vinculados a la forma: de ingerir, de
engullir, de devorar a los territorios asociados con
la naturaleza originaria; transformándolos en
espacios físicos totalmente diferenciados: y
iii. La entelequia social urbana: la cual supone,
desde la óptica de esta investigación, que la sociedad
que está integrada al territorio metropolitano
alberga en lo más profundo de su ser interior; no
únicamente la simiente fértil y nuclear, la cual
actúa como un germen de impulso originario, el
cual justamente tiende a vincularlo a una forma
de vida particularmente característica, dentro de
la sociedad y de los diferentes grupos sociales que
componen al espacio metropolitano: su cultura
urbana, su identidad, sus procesos idiosincráticos,
sus regionalismos y mucho más; sino también, a
un profundo arraigo, al espejismo que significan
y representan los satisfactores y las prerrogativas
que estos espacios de conurbaciones municipales
múltiples y de características sui géneris, ofrecen
para su uso, disfrute y disposición. Lo que los lleva
en el proceso evolutivo temporal a transformarse
proclivemente en unos individuos colectivamente
dependientes de estas condicionales”. (Sousa, E. et
al: 2022: 40-41). Esto se representa gráficamente
en la figura 1 (siguiente página).

C. Las fuerzas centrífugas de expansividad
territorial
Este concepto de fuerzas centrífugas de
expansividad territorial fue propuesto por el autor
de esta investigación desde el año 2009 (Sousa,
E. 2009: 135), pero con el paso del tiempo, de
nuevas investigaciones relacionadas, diferentes
enfoques disciplinares y variadas teorías espaciales
consultadas, en éste se han incorporado cambios
sustantivos transformándolo; ahora, esta noción
se relaciona, además de la cualidad en la que
una ciudad en su proceso de urbanización, que
vincula el tiempo-espacio-diferencial (Lefebvre,
H.: 1980: 44), tiende a evolucionar físicamente
mutando de un espacio urbano monocéntrico a
otro policéntrico (Precedo: 2004), partiendo de un
eje medular denominado un centro metropolitano.
7

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

de productividad en el sector público, por
ejemplo: en el caso de la eficiencia, mientras
en el sector privado ésta se relaciona con
la cantidad de producto o mercancía y los
insumos utilizados en el proceso de producción
para obtener alta plusvalía; en la esfera pública
se relaciona con dos ítems: i. Con el producto
de trabajo directo efectuado por los recursos
humanos que laboren en la dependencia;
ii. Con la producción óptima de bienes
públicos, maximizando la cantidad de éstos
y minimizando los recursos económicos. La
eficacia, en cambio, se refiere a la calidad como
actitud del servidor público, la certificación de
los procesos administrativos y el cumplimiento
de las normas específicas de los bienes públicos
y para el grupo social de referencia. Por último
la efectividad adquiere una connotación más
importante en el ámbito de la esfera pública,
ya que en tanto producción de bienes públicos,
llámese equipamientos, infraestructura y otros;
su diseño y habilitación se obliga a cumplir
con una meta directamente relacionada con las
necesidades y requerimientos de la sociedad o
de un grupo social específico de referencia, y no
solamente para cortos períodos de tiempo; como
por ejemplo: algunas de las ampliaciones en
vías públicas implementadas como planeación
de contingencia; debiéndose obtener éstos
mediante una condición procesal de eficiencia,
eficacia, efectividad y de equidad”. (Sousa, E.
2020: 68; Sousa, E. et al 2022: 44-45).
Con las disquisiciones anteriores, la intención es
direccionar hacia un entendimiento comprehensivo
de esos espacios sui genéris que no únicamente
agrupan altas concentraciones de población, también
involucran altas dosis de problemas físicos, sociales,
de gobernabilidad, de movilidad y otros muchos
más; aquí el propósito específico está representado en
avanzar en su conocimiento y generar una posibilidad
real de formular lineamientos y estrategias de
planeación determinados y convertirlos en políticas
públicas operativas; esto, con la finalidad de regular,
de orientar y de dosificar, la multiplicidad de usos
del suelo que van agregándose a la metrópoli día
tras día ad perpetuam, propiciando los procesos de
expansión territorial de orientación adyacente, que
en su evolución transformacional tiende a conformar
morfológicamente el locus typicus.

Figura 1. Fuerzas centrífugas de expansión territorial:
redefinición simbólica

Fuente: Sousa, E. et al: 2022: 43

D. La eficiencia, la eficacia y la efectividad
Por último, están los conceptos de eficiencia,
de eficacia y de efectividad los cuales, desde
esta óptica, revisten una importancia particular,
ya que no solamente son la base de la de la
gestión de productividad en la esfera del Estado
y por supuesto, de las dependencias vinculadas
con la planeación espacial en las ciudades;
sino también, son considerados como variables
intervinientes fundamentales en la redefinición
contemporánea de una metrópoli; estos tres
conceptos se han analizado a profundidad por
el autor de este escrito en otras investigaciones,
incluso se ha redefinido recientemente8, por lo
que a continuación presentamos la cita textual
que alude a la última definición; ver la tabla 1.
“Los conceptos de eficiencia, eficacia y de
efectividad, representan la base de la gestión
8

Para profundizar en este análisis, consultara: Sousa, E.:2021: 18; 2020:68.

8

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Tabla 1. Criterios normativos de aplicación metropolitana: eficiencia, eficacia y efectividad

Fuente: Sousa, E. et al. 2022: 45

En este sentido, es claro que al interior
del espacio urbano se da la existencia de una
diversidad de usos del suelo y de variables
intervinientes que permean a la sociedad urbana,
de ahí la importancia que representa no solamente
profundizar en lo referente a los procesos de
expansión física del locus typicus mencionado;
sino también, de igual importancia son las
investigaciones de otros ordenes disciplinares, por
lo que en este número de CONTEXTO. Revista
de la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, se han agrupado
siete trabajos de investigación de académicos
investigadores de diferentes partes del mundo,
los cuales nos muestran un panorama visual de
su objeto de intervención particular a través de su
personal trinchera investigativa.
El primero de ellos está representado por la
Dra. Raquel Hinojosa-Reyes de la Facultad de
Geografía de la Universidad Autónoma del Estado
de México, que nos presenta una investigación
denominada “Análisis espacial de la correlación
entre variables implicadas en la incidencia de
siniestros de tránsito tipo atropellamiento en la
ciudad de Toluca, México, mediante OLS, GWR y
KDE”; donde se analiza la relación entre factores del
entorno urbano (intersecciones viales, distribución
de las actividades económicas y condiciones

socioeconómicas de la población) y la incidencia
de siniestros de tránsito tipo atropellamiento en
Toluca. La metodología utilizada consiste en el
análisis espacial con base en modelos lineales
Ordinary Least Squares (OLS), Geographically
Weighted Regression (GWR) y Kernel Density
Estimation (KDE). La base de datos de siniestros
se obtuvo de la Dirección de Seguridad Pública
y Tránsito de Toluca (DSPT) (2000-2005) y el
marco geoestadístico (Inegi, 2010). Los resultados
muestran que las características del entorno local
tienen una poderosa influencia en las víctimas
peatonales, dado que la evidencia empírica
apunta a que la incidencia de atropellamientos
es mayor en zonas con alta densidad de empleo
(comercial, servicios e industrial) y en las
intersecciones de vialidades de primer y segundo
orden. Los resultados son de suma utilidad para
el mejoramiento en las políticas de infraestructura
peatonal urbana.
Los doctores Carlos Flores-Rodríguez,
Luis fajardo-Velázquez y Raymundo RamosDelgado, los dos primeros de la Universidad de
Nayarit y el último del Instituto Tecnológico de
Tepic, abordan una investigación denominada
“Tras las huellas del barrio. La doble categoría, la
doble dimensión”, indicando que el barrio ha sido
el elemento recurrente de toda ciudad. A pesar de

9

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

ello, no existe un acuerdo para definirlo, tratarlo o
delimitarlo. A partir de los chicaguenses es que se
le empezaría a observar como objeto de estudio,
sobresaliendo, desde entonces, dos dimensiones
que, por otro lado, serían complementarias: lo
social y lo construido. Desde la hermenéutica, y
con herramientas historiográficas, en este trabajo
se discurre en ello, partiendo de la premisa de que
barrio es una manera de referirse a una unidad
natural donde convergen ambas dimensiones;
siendo la segunda, de acuerdo con la teoría de las
persistencias y permanencias, la más adecuada
en este ejercicio de identificación. Tomando
como objeto de estudio al virreinal barrio de La
Luz, en Puebla, se advierte que barrio, como
sistema de convivencia, es una realidad dinámica
y cambiante y que, mediante el emplazamiento
natural y las edificaciones, distintivamente los
religiosos y los espacios abiertos, es que se
auspicia no sólo su forma urbana y toponimia,
sino sus oficios y cotidianidad, en este caso, la
relacionada con la alfarería.
El siguiente artículo está desarrollado por la
Dra. Rosa Martínez-Rico, la Dra. Brisa Violeta
Carrasco-Gallegos y el Dr. Xanat Antonio
Némiga, se titula “Importancia de las áreas
verdes en zonas urbanas con alta contaminación.
El caso de Atitalaquia, Atotonilco de Tula y
Apaxco, México”; en donde los autores indican
que en los municipios de Atotonilco de Tula,
Atitalaquia (Hidalgo) y Apaxco (Estado de
México), se presenta un problema ambiental por
la contaminación de diversas fuentes de origen
industrial y urbano. Además de la falta de la
falta de la aplicación de legislación en materia
ambiental, que atenúen los impactos de las
industrias, la falta de atención a la planificación
urbana y en específico a la dotación de áreas
verdes, no contribuye a mitigar el problema de la
contaminación. El objetivo del presente trabajo
es realizar una caracterización de la problemática
de estudio, que permita problematizar a fin
de encontrar soluciones en el aspecto de la
dotación de áreas verdes. Para ello se analizan
las variables estadísticas de localización de las
zonas urbanas, los usos de suelo, registros de
las emisiones de sustancias contaminantes y
localización de áreas verdes. Como acercamiento
cualitativo al estudio, se aplicó un grupo focal
para determinar las principales problemáticas
ambientales y posteriormente una encuesta en la
que se indagó sobre la percepción de las áreas

verdes y el valor que la población les asigna
como potencializadoras de mejoras a su salud y
al ambiente.
En el caso de la Dra. Gabriela Carmona
Ochoa de la Universidad Autónoma de Coahuila,
nos presenta un tema denominado “Patrimonio
e imaginarios del cibernauta: un acercamiento
a la ex Hacienda Santa María del Rosario”,
en donde la autora menciona que es a finales
del siglo XVIII la entonces llamada Hacienda
Santa María del Rosario se convirtió en un sitio
importante del Camino Real y de los Tejas,
ruta de trascendencia económica y cultural que
contribuyó a la integración de la capital de la
Nueva España con el inexplorado territorio del
norte. Actualmente ubicada en el Municipio
de Ramos Arizpe, Coahuila, la encontramos un
lugar en el que aún podemos encontrar vestigios
arquitectónicos valiosos del casco de la hacienda.
Indudablemente los procesos históricos inciden
en la configuración actual de una ciudad y una
de las mayores riquezas de las reflexiones en
retrospectiva radica no sólo en la información
tangible que sirve como base y es fundamental,
sino en esa parte intangible, es decir, en el
imaginario urbano. El objetivo de este trabajo es
reconocer el imaginario urbano de la Ex hacienda en
Internet y conocer a través de éste cuáles elementos
arquitectónicos prevalecen y se encuentran en el
imaginario del cibernauta. Se utiliza la Netnografía
como herramienta de investigación, la cual adapta
las técnicas de la investigación etnográfica en
el estudio de las comunidades virtuales. Como
resultado obtuvimos una caracterización del
imaginario a través del análisis de imágenes y de las
redes semánticas naturales.
La doctoranda Dianelis Falls y la Dra. Mabel
Teresa Chaos Yeras de la Universidad de Camagüey
Ignacio Agramonte, Loynaz, Cuba, incorporan un
artículo denominado “Los arquitectos del movimiento
moderno en Camagüey, Cuba y su patrimonio
habitacional, entre el olvido y el valor” donde
mencionan que el centro histórico de Camagüey,
Cuba, Monumento Nacional desde 1980 y su núcleo
más antiguo inscrito en la lista del Patrimonio
Mundial en el 2008, atesora un amplio y variado
repertorio habitacional, dentro del que se encuentran
82 edificios de apartamentos del Movimiento
Moderno. Estos edificios fueron proyectados
por importantes arquitectos camagüeyanos de la
vanguardia que, aunque sus obras reflejan cambios
sustanciales respecto a la arquitectura tradicional,
10

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

hoy en día se reconocen sus valores, pero no
existe un justo reconocimiento a sus autores, de
allí la necesidad de su estudio. El trabajo realiza
un acercamiento a este repertorio a partir de su
identificación, seguida de una amplia y profunda
búsqueda de archivo. Ello permite acercarse a
los más destacados arquitectos del período y
valorar algunas de las características generales
de las obras por ellos proyectadas, para impedir
silenciar su valor frente al paso del tiempo, como
parte de la historia de la arquitectura que siempre
debe ser inclusiva y plural.
El siguiente artículo es desarrollado por los
doctores Julián Blanco Luna y Luis Alfonso
de la Fuente Suárez adscritos a la Universidad
Autónoma de Nuevo León; dichos autores
presentan un tema denominado “Percepciones y
actitudes ambientales de los usuarios del Mercado
Alianza en Torreón, México”, en donde mencionan
que en el Mercado Alianza en el norte de México,
persiste una intensa dinámica social, se mantienen
con vida tradiciones populares y la historia de la
ciudad. El presente estudio descriptivo aborda
la experiencia subjetiva, las percepciones y las
actitudes que los usuarios tienen al visitar este
lugar. Dichas experiencias se descubrieron a
partir de entrevistas semiestructuradas; algunas
efectuadas de manera fija, mientras que otras se
realizaron durante el trayecto por el mercado. Los
comentarios obtenidos a través de estas técnicas
fueron mapeados sobre un plano, lo cual permitió
visualizar las experiencias, tanto positivas como
negativas que se presentaron a los usuarios en
puntos específicos en el espacio. Las experiencias
positivas se relacionan tanto con las cualidades
de los elementos físicos y de los productos a
la venta, como con los aspectos sociales y los
elementos representativos del mercado. Mientras
tanto, las experiencias negativas se relacionan
con la inseguridad, y con la falta de limpieza
y mantenimiento. Los espacios del mercado
generan experiencias sensoriales y sociales en
quienes los recorren. De este modo, el mercado
va más allá del abasto de productos de necesidad
básica, pues es también un lugar de esparcimiento
para sus visitantes.
Por último el Dr. Arturo Valdivia Loro de
la Universidad Nacional Mayor de San Marcos,
Lima, Perú, aborda el tema “El discurso sobre la
ciudad desde el poder en Foucault”; argumentando
que el análisis del poder postulado por Michel
Foucault está presente en distintas disciplinas

del conocimiento y la ciudad no es la excepción.
Sin embargo, es de especial interés en tanto la
ciudad es un dispositivo que permite facilitar la
libertad o la sujeción del sujeto, produciéndolo y
sometiéndolo. Los avances en las investigaciones
que relacionan la ciudad con el poder cada vez son
más, motivo por el cual se vuelve necesario una
revisión del discurso con el objetivo de demostrar
las distintas comunidades que se han formado.
Para tal fin se analizan publicaciones (capítulos
de libros y artículos) en revistas indexadas en
Scopus con el programa gephi logrando identificar
siete comunidades discursivas. A saber, la ciudad:
concebida para el poder, como dispositivo de
poder, como productor de sujeto, como dispositivo
de vigilancia y como policía (desde un método
genealógico). Además de dos discursos en proceso
de construcción asociado a las smarts cities y la
gobernanza; demostrando la presencia, vigencia
y necesidad de continuar con más investigaciones
que analicen el poder y la ciudad.
Para finalizar con esta publicación es necesario
subrayar que los integrantes que conforman el
equipo de CONTEXTO. Revista de la Facultad
de Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, México, tenemos la certeza de que no
solamente el investigador vinculado a la temática
que publica este medio de difusión de la ciencia,
encontrarán una diversidad de posiciones teóricas
interesantes; sino también, otros lectores interesados
en lo expuesto, descubrirán a través de las páginas
que componen esta edición editorial, tópicos con
una visión interdisciplinar, de actualidad y con
una amplia profundidad de análisis investigativo, e
internacional; ya que en este número particular han
colaborado con sus trabajos personales o grupales,
investigadores certificados y de alta calificación
científica, colaborando con sus trabajos personales
o grupales, todos ellos dictaminados en tiempo y
forma por pares académicos. C

11

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Referencias bibliográficas
Arendt, H.: (2002). La condición humana. México; Paidós.
Augé, M.: (2005). Los no lugares. Espacios del anonimato. Barcelona: Gedisa.
Hernández, R. (2010). Metodología de la investigación. México. Mc. Grau Hill
Bachelard, G. (2005). El agua y los sueños. México, FCE
Banchs, M.: (2007). Imaginarios, representaciones y memoria social. En Arruda, A. (2007). México;
Antrhopos.
Bauman, Z. (2009). Modernidad líquida. México: Fondo de Cultura Económica.
Borja J., y Muxi, Z. (2003), El espacio público: ciudad y ciudadanía, Madrid:Electa.
Borja, J.: (2002). Local y global. La gestión de las ciudades en la era de la información. México; Taurus.
Castells, M. (2002), La era de la información, México: Siglo XXI.
Filippo DI, A. (1998). La visión centro periferia hoy. Revista de Comisión económica para América latina
CEPAL. Número extraordinario.
Lefebvre, H. (1980), La revolución urbana, Madrid: Alianza.
Levi-Strauss, C.: (2011). Tristes trópicos. Paidós Surcos; España
Sassen, S. (2007). Una sociología de la globalización. Buenos Aires: Katz.
Sassen, S. (1999). La ciudad global. Nueva York, Londres, Tokio. Buenos Aires: Eudeba.
Sousa, E.: et al: (2022). Análisis espacial metropolitano en ambientes antrópicos y originarios. México, Río
Subterráneo.
Sousa, E.: (2021). La conquista del mundo natural. Una conversión urbana de realidad territorial antropofágica
y antropoémica. Sapiens Research; 11(1); 15-25. Boletín Científico Sapiens Research (srg.com.co).
Sousa, E.: (2020). El espacio metropolitano contemporáneo. Desde las políticas públicas hasta el modelo
de planeación. México; Colofón.
Sousa, E.: (2015). De la ciudad a la metrópoli. Nuevas realidades territoriales. Chile; Trama.
Sousa, E. (2010), Espacios contemporáneos I. Argumentos teóricos para la generación de políticas públicas
metropolitanas, México: Universidad Autónoma de Nuevo León
Sousa, E. (2009), El proceso expansivo en la territorialidad metropolitana. Fundamento teórico y génesis
procesal: los espacios no ciudad en la sobremodernidad, Trama-Universidad Autónoma de Nuevo León.
Sousa, E.: (2008). Los componentes de las fuerzas centrífugas como elementos generatrices de los
contornos metropolitanos. Chile; Revista Urbano; N.18 (12).
Sousa, E. (2007), El área metropolitana de Monterrey. Análisis y propuesta de lineamientos metodológicos
para la planeación en zonas periféricas, México: Universidad Autónoma de Nuevo León, Colección
Trayectorias.

12

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Análisis espacial de la correlación entre variables implicadas
en la incidencia de siniestros de tránsito tipo atropellamiento
en la ciudad de Toluca, México, mediante ols, gwr y kde
Spatial analysis of the correlation between the variables involved in the
incidence of transit events of running over pedestrians in Tolucacity, Mexico,
through ols, gwr and kde
Recibido: marzo 2021
Aceptado: marzo 2022

Raquel Hinojosa Reyes1

Resumen

Abstract

En este artículo se analiza la relación entre factores del
entorno urbano (intersecciones viales, distribución
de las actividades económicas y condiciones
socioeconómicas de la población) y la incidencia de
siniestros de tránsito tipo atropellamiento en Toluca.
La metodología utilizada consiste en el análisis
espacial con base en modelos lineales Ordinary
Least Squares (ols), Geographically Weighted
Regression (gwr) y Kernel Density Estimation
(kde). La base de datos de siniestros se obtuvo de
la Dirección de Seguridad Pública y Tránsito de
Toluca (dspt) (2000-2005) y el marco geoestadístico
(Inegi, 2010). Los resultados muestran que las
características del entorno local tienen una
poderosa influencia en las víctimas peatonales,
dado que la evidencia empírica apunta a que la
incidencia de atropellamientos es mayor en zonas
con alta densidad de empleo (comercial, servicios
e industrial) y en las intersecciones de vialidades
de primer y segundo orden. Los resultados son
de suma utilidad para el mejoramiento en las
políticas de infraestructura peatonal urbana.

This article analyzes the relationship between
factors in the urban environment (road intersections,
distribution of economic activities, and socioeconomic conditions of the population) and the
incidence of run-over-type traffic accidents in
Toluca. The methodology used is through spatial
analysis based on Ordinary Least Squares (ols),
Geographically Weighted Regression (gwr) and
Kernel Density Estimation (kde) linear models.
The claims database was obtained from the
Toluca Security and Traffic Directorate (20002005) and the geostatistical framework (Inegi,
2010). The results show that the characteristics of
the local environment have a powerful influence
on pedestrian victims, since empirical evidence
points to the fact that the incidence of road
accidents is higher in areas with high employment
density (commercial, services and industrial) and
intersections of first and second order roads. The
results are extremely useful for improving urban
pedestrian infrastructure policies.

Palabras Claves:

Keywords:

siniestros viales peatonales; modelos lineales
espacialmente ponderados; densidad de empleo

pedestrian road accidents; spatially weighted
linear models; employment density

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Geografía de la Universidad Autónoma del Estado de México, Estado de México,
México; doctora en Planeación Urbana y Regional; email: hinojosaraquel82@gmail.com

15

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Introducción

Varios estudios previos han analizado la relación
entre los accidentes de tránsito y los componentes
de la ciudad. Se menciona que en zonas con
mayor desarrollo existen más accidentes viales
concentrados en la población económicamente
activa. Estos percances son más frecuentes en zonas
de actividades económicas mixtas o zonas con alto
nivel de empleo, por lo tanto, hay más tráfico y
flujo peatonal, y serán menos frecuentes en zonas
puramente residenciales, pues se percibe un efecto
neutralizante en dichas áreas (Graham and Gleister,
2003; Noland and Quddus, 2004; Kim et al., 2006;
Fuentes y Hernández, 2009; Prasannakumar et al.,
2011; Pulugurtha et al., 2012).
El objetivo de este estudio es identificar la
correlación espacial de variables asociadas con
el entorno urbano en la incidencia de siniestros
ocasionados a peatones (atropellamientos), utilizando
modelos lineales ponderados espacialmente, así como
la Estimación de Densidad de Kernel a través de la
herramienta de Sistemas de Información Geográfica
(sig), considerando como zona de estudio la ciudad
de Toluca, México.
El documento se estructura de la siguiente
forma: un apartado de antecedentes donde se
analizan los accidentes de tránsito y se utilizan
los diferentes tipos de análisis espacial con la
herramienta sig; otro apartado de metodología,
en el que se describe la zona de estudio, los
datos, materiales y métodos; posteriormente se
exponen los resultados, discusión y hallazgos y,
finalmente, se presentan las conclusiones.

En las urbes todos estamos expuestos a sufrir
un siniestro vial (los conductores de vehículos
de motor, los motociclistas, los ciclistas y los
peatones). Sin embargo, queda claro que el
peatón es el usuario más vulnerable, pues está
totalmente desprotegido ante una eventualidad.
Basta con caminar un poco por la ciudad para
reconocer la vulnerabilidad del peatón ante la
seguridad vial, dada la poca infraestructura y
dispositivos dedicados aeste ámbito. El peatón es
un actor fundamental en la ciudad, pero también
es uno de los más olvidados, se considera y se
siente excluido de la ciudad, principalmente en
ciudades con economías emergentes (Erdogan,
2009), pues a nivel global alrededor de 270,000
peatones pierden la vida en la vía pública cada
año (oms, 2013).
El fenómeno de los siniestros viales sucedidos
a peatones está estrechamente relacionado con el
crecimiento de las ciudades, del parque vehicular,
de la población y la poca infraestructura vial
desarrollada para ellos, así como la ausencia de
políticas que los involucren en la seguridad vial
de manera significativa. Esto ha ocasionado que
los atropellamientos se incrementen en grandes
porcentajes y con consecuencias fatales. Un
dato muy revelador es que, a nivel mundial,
los peatones representan el 22% del total de
defunciones por accidentes de tránsito, millones
sufren traumatismos y muchos se ven afectados
por una discapacidad permanente. Esta realidad
es la causa de mucho sufrimiento y dolor, así
como de situaciones económicas difíciles para las
familias más marginadas (oms, 2013).
En México las estadísticas respecto de la
seguridad vial revelan una situación preocupante,
pues desde 1970 hasta fechas recientes, los
accidentes de tránsito se han incrementado
en más del 80%. Durante el 2012, en zonas
urbanas y suburbanas se contabilizaron más de
380, 000 accidentes viales, de los cuales hubo
5, 469 muertes y 128, 949 heridos. Del total
de accidentes, el 4.04% eran peatones (15, 571
personas); el 22% de las defunciones fueron por
atropellamiento y el 12.3% fueron heridos por la
misma causa (Inegi, 2010). Por lo que el análisis
del fenómeno es fundamental para identificar
sitios peligrosos y relacionar elementos del
entorno en apoyo a los gestores de la seguridad
vial para una mejor toma de decisiones.

Antecedentes
En los últimos años, en el análisis de los datos
de siniestros viales se ha utilizado la herramienta
sig y el análisis estadístico se ha incrementado
considerablemente, pues la connotación espacial
que los caracteriza permite realizar análisis
espaciales abundantes y variados, que apoyan en la
mejora de la seguridad vial (Satria y Castro, 2016).
El análisis espacial,2 en primera instancia,
2

Para Margai y Oyana (2016), el análisis espacial es un campo
amplio e integral del análisis geográfico que implica el uso
de herramientas y procedimientos para analizar y sintetizar
datos referenciados. Los enfoques utilizados se basan en
principios estadísticos, matemáticos y geográficos, analizar
sistemáticamente los patrones y procesos espaciales, incluida la
exploración de las interacciones entre el espacio y el tiempo. Con
ello es posible estudiar la ubicación y distribución de objetos,
personas, eventos y procesos en el espacio, además de los
factores subyacentes que explican estas disposiciones.

16

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

se utiliza para delimitar geográficamente las
ubicaciones donde ocurrieron los siniestros para
evaluar patrones específicos de distribución en
el tiempo a través de la visualización de mapas,
lo que hace que sean de fácil entendimiento para
cualquier nivel de usuario (Tarmiji et al., 2018). La
herramienta de sig tiene la posibilidad de integrar
y manejar una gran cantidad de datos, por lo que
es una plataforma que permite generar, manipular,
analizar y visualizar datos espaciales y la relación
entre los mismos, además de que los resultados
pueden ser gráficos o no y están asociados en este
caso al siniestro vial tipo atropellamiento (Olaya,
2020). El sig se destaca por su capacidad para
realizar análisis espacial a veces descriptivo (solo
como una base de datos geográfica para almacenar
y representar datos sobre siniestros y características
de las carreteras) o para realizar análisis más
complejos a partir del desarrollo de estadísticas
espaciales que se basan en datos geolocalizados
(Satria y Castro, 2016).
Desde la perspectiva del análisis espacial,
el reconocimiento de patrones espaciales de los
accidentes por atropellamiento constituye una
herramienta valiosa para conocer la variación
espacio-temporal e identificar el rol del entorno
urbano. Hoy en día los siniestros viales pueden
identificarse entre los fenómenos casi imposibles
de tratar sin datos espaciales, pues está comprobado
que en muchos de los casos están involucradas
variables que tienen una connotación espacial,
pues permiten dar explicaciones más certeras del
siniestro (Satria y Castro, 2016; Pirdavani et al.
2014; Akbar et al., 2011; Hadayeghi et al., 2010;
Cottrill and Thakuriah, 2010).
Las aplicaciones y el uso de la herramienta
sig desde la década de los 90 han sido amplias
en el tema de la seguridad vial y en el análisis de
patrones espaciales de accidentes de tránsito, con
el propósito de apoyar la reducción del número
de atropellamientos en diferentes ciudades del
mundo (Rahman et al., 2018; Tarmiji et al., 2018;
Satria y Castro, 2016; Hashimoto et al., 2016;
Algora et al. 2016; Rhee et al., 2016; Yu et al.,
2014; Pirdavani et al. 2014; Hernández, 2012;
Hadayeghi et al. 2010; Erdogan et al. 2008).
Los tipos de análisis espacial aplicables para
accidentes incluyen el análisis de intersecciones,

análisis por segmentos, análisis de clúster, análisis
de densidad de Kernel, análisis de patrones y
análisis espacial usando técnicas de modelación,
distribución Poisson, ols, Índice de Moran,
Getis-Ord, y gwr. Todos estos con el propósito
de apoyar propuestas preventivas tendientes a
mejorar la seguridad vial de los peatones en zonas
identificadas como de alto riesgo.
Metodología
Zona de estudio
La zona de estudio corresponde a la ciudad de
Toluca, capital del Estado de México, que está
situada a 2, 600 metros sobre el nivel del mar.
El municipio de Toluca cuenta con alrededor de
870, 000 habitantes y se considera el municipio
central de la zona metropolitana con el mismo
nombre, que para 2014 contaba con poco más
de 2.4 millones de habitantes posicionándola
como la quinta zona metropolitana de mayor
población en México (Inegi, 2010) y está ubicada
a 66 kilómetros de distancia hacia el occidente
del Valle de México. El área de análisis donde
se enfocó la investigación se delimitó al número
de atropellamientos georreferenciados por
intersección, eventos que se agregaron por Área
Geoestadística Básica (Ageb)3 para su análisis
espacial. El trabajo se enfoca en el centro
tradicional de negocios del área metropolitana
de Toluca, catalogada como la zona de máximos
flujos de tráfico vehicular y de movilidad
peatonal en la ciudad y que había sido delimitada
funcionalmente en un trabajo previo (Garrocho
y Flores, 2009). La zona queda delimitada por
193 Ageb, sin embargo, la mayoría de ellas no
registran siniestralidad por atropellamiento,
o lo hacen con eventos dispersos en toda
el área y tienden a concentrarse en la zona
centro. Por tal motivo se decidió que el nivel
de agregación fuera de mayor detalle que
una Ageb y menor a una intersección, por lo
que se optó por utilizar un grid o cuadrícula
uniforme de 500 por 500 metros utilizada en
otras investigaciones (Kim et al, 2006), lo
que permitió realizar un análisis en el que los
resultados fueron contundentes y reveladores.

3

La Ageb es la extensión territorial que corresponde a la subdivisión de las áreas geoestadísticas municipales. Constituye la unidad básica del
Marco Geoestadístico Nacional y, dependiendo de sus características, dichas áreas se clasifican en dos tipos: geoestadística básica rural y
urbana (Inegi, 2010).

17

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

En la figura 1 se presenta la zona de estudio y
se muestra la distribución de accidentes de tránsito
tipo atropellamiento de forma puntual en color
rojo; los polígonos de color verde representan las
Agebs urbanas; la red vial de primer y segundo
orden de color negro; en color gris la red vial
de acceso local y el contorno de municipios en
color verde; todo ello permitió delimitar el área
de análisis.

variables como la densidad de población, del empleo
y la presencia de intersecciones viales cercanas
influyen en los siniestros viales de peatones (Romi,
2016; Pulugurtha et al., 2012; Prasannakumar et al.,
2011; Quddus, 2008; Kim et al., 2006; Noland and
Quddus, 2004; Graham and Gleister, 2003). En la
tabla 1 se muestran las variables e indicadores que
se consideran para el análisis.(ver tabla 1).
Datos de siniestros, tipo atropellamiento

Figura 1. Zona de estudio

Los siniestros de tránsito tipo atropellamiento
representan el 9% (1, 007) del total de los 11, 444
siniestros de tránsito registrados en la zona de
estudio para el periodo que va de 2000 a 2005. Se
decidió realizar el análisis de este tipo de siniestro
por la importancia que representa la seguridad
vial del peatón en la ciudad, pues a pesar de que
más del 90% de siniestros involucra otro tipo de
accidentes de tránsito como choques, volcaduras,
salidas de carretera, entre otros, ellos representan
en su mayoría solo daños materiales, mientras
que en los atropellamientos es casi seguro que
resulten en fatalidades y lesiones. A manera de
ejemplo, las fatalidades por atropellamientos
representan el 12% de estos eventos, y en el
caso de los accidentes de tránsito, la fatalidad es
de 1.2%, es decir, 10 veces menor el riesgo de
muerte a pesar de la mayor cantidad de eventos
(ver tabla 2).

Fuente: Elaboración propia con base en datos
del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e
Informática (Inegi, 2010) y la dspt 2000-2005
Tabla 1. Variables

Tabla 2. Siniestros de tránsito en Toluca, México

Fuente: Elaboración propia con base en datos de la dspt
2000-2005
Fuente: Elaboración propia con base en datos del Inegi
(2010); la dspt 2000-2005 y la Densidad Nacional de
Unidades Económicas (Denue, 2010)

Los datos se obtuvieron de la Dirección de
Control de Tránsito de Toluca en formato de lista
en un archivo de hoja de cálculo (Excel),4 los
cuales fueron georreferenciados por intersección
o tramo y fueron agregados en un grid o
cuadrícula uniforme, con tamaño de celda de 500
por 500 m (tarea realizada mediante un proceso
de asignación espacial usando la herramienta
Arcgis). La estadística descriptiva muestra un

Preparación de datos
Dado que los datos de siniestros por atropellamiento
tienen una localización geográfica, se pretende
identificar si existe una correlación espacial con
su entorno. Para ello se explora la forma en la que
18

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

y han resultado ser significativos (Pirdavani et
al., 2014; Prasannakumar et al., 2011; Graham
and Gleister, 2003). De este mismo directorio
también se obtienen las escuelas de nivel básico
y el número de alumnos, pues se tiene la premisa
de que hay mayor riesgo de siniestro cerca de los
centros de educación de este tipo.
Variable población. Se retomó el grupo
de población de más de 60 años de edad y se
construyó mediante la suma de esa población
que residía en cada cuadrante. Se considera un
grupo muy vulnerable a ser atropellado, dado que
una parte importante de esta población presenta
debilidad visual y menor agilidad física (Fuentes
y Hernández, 2009). Este grupo de edad tiene el
doble de riesgo de morir por accidente de tránsito
que los menores de 60 años (Segura, 2017); cabe
destacar que la información se obtuvo del Censo
de Población y Vivienda (Inegi, 2010).

mínimo de un siniestro vial por atropellamiento
y un máximo de 34; el promedio es de 3.5 y una
desviación estándar de 4.8 por celda. La figura
2 muestra la información agregada por celda,
degradada en tonos de color café; la tonalidad más
oscura refiere a la mayor cantidad de siniestros
por atropellamiento.
Figura 2. Ubicación de siniestros tipo atropellamiento
en Toluca

Métodos
El análisis a través del uso de la herramienta
sig apoya en la validación, selección, proceso
y estudio de datos de manera contundente y
asertiva. Además, permite el desarrollo de
análisis a través de la estadística espacial basada
en datos georreferenciados (Tarmiji et al., 2018;
Satria y Castro, 2016; Pirdavani et al. 2014;
Akbar et al., 2011; Hadayeghi et al., 2010).
Para tal análisis se aplicó el método de Mínimos
Cuadrados Ordinarios (Ordinary Least Squares ols); la Regresión Geográficamente Ponderada
(Geographically Weighted Regression - gwr)
y la Estimación de Densidad de Kernel (Kernel
Density Estimation - kde).

Fuente: Elaboración propia con base en datos
del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e
Informática (Inegi, 2010) y la dspt 2000-2005

Datos de variables explicativas
Vialidades. Se tomó como indicador la densidad
de intersecciones de las vialidades de primer y
segundo orden, acorde a la distribución de los
siniestros por atropellamiento en la ciudad de Toluca,
pues son las vialidades que más registros presentan
y coincide con los hallazgos de Quddus (2008).
Se tomó de base la red vial de la ciudad de Toluca
(Inegi, 2010). La red se procesó topológicamente en
ArcInfo y las intersecciones se obtuvieron a partir
de los nodos conectores de los vectores de calle.
Variables económicas. Estas variables se
retoman del Directorio Estadístico Nacional
de Unidades Económicas (Inegi, 2010);
la información está en formato vectorial,
desagregada por punto, incluye el total de
unidades económicas, se procesan y se clasifican
por sector y densidad de empleo (servicios,
comercio e industria). Estos factores se retoman
puesto que varios autores los han considerado

Mínimos cuadrados ordinarios
Es la técnica más utilizada en cualquier análisis
de regresión espacial debido a que proporciona
un modelo global de la variable que se intenta
explicar. La regresión lineal global de Mínimos
Cuadrados Ordinarios (ols por sus siglas en inglés)
permite modelar, examinar y explorar relaciones
espaciales; ayuda a explicar los factores que
pueden estar interactuando para que la variable
que queremos entender presente ciertos patrones

4

Los datos de siniestros por atropellamiento a los que se pudo tener acceso corresponden al periodo 2000-2005, pues el departamento de
vialidad y tránsito del municipio es hermético para proporcionar información más actual.

19

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

de distribución espacial (https://desktop.arcgis.
com/es/arcmap/10.3/tools/spatial-statisticstoolbox/regression-analysis-basics.htm). Dicho
análisis apoya en generar una predicción de
los siniestros tipo atropellamiento en términos
de sus relaciones con el conjunto de variables
explicativas (intersecciones viales, económicas
y de población). Este es el primer paso para
determinar si las variables explicativas tienen
significancia en el modelo. Para asegurar que los
residuos del modelo no estén autocorrelacionados
espacialmente, se aplica la herramienta de
Autocorrelación espacial (I de Moran), lo que
garantiza la efectividad del modelo.

explorar relaciones espaciales que intentan explicar
los factores que pueden estar incidiendo en los
patrones de distribución espacial que presentan.
Estimación de Densidad de Kernel
Finalmente se utilizó el método de estimación
de densidad de Kernel, para especificar las
áreas con mayor número de siniestros viales
por atropellamiento en la ciudad de Toluca. Esta
puede hacer frente a la estimación global de la
distribución basada en una muestra de datos
finitos (Hashimoto, 2016). La densidad de Kernel
está basada en el método de estimación de Kernel,
descrita por Silverman en 1986. Las ventajas de
esta representación aplicada a siniestros viales
son la proporción resultante de un modelo
continuo más realista de los patrones de punto de
ubicación de siniestros viales y refleja los cambios
de la densidad que a menudo son difíciles de
representar (Tarmiji et al., 2018). Este método
calcula la densidad de distribución con base en
sus características de ubicación, mediante la
generación de un núcleo que se define en torno a
los puntos de ubicación (intersección), el número
de puntos que cae dentro de tal núcleo se divide
por el área de éste. Los parámetros utilizados para
este estudio se basan en la siguiente ecuación
(Kilamanua, 2011, 684).

Regresión Geográficamente Ponderada
El método de la Regresión Geográficamente
Ponderada (por sus siglas en inglés gwr) es una
técnica de regresión espacial que enfatiza en las
variaciones o heterogeneidad espacial, hace una
desagregación local de los parámetros estadísticos
estimados entre zonas de la variable que se desea
entender (Fotheringham et al., 2002). Estos
modelos proporcionan estadísticas poderosas y
confiables para examinar y calcular relaciones
lineales. A través de la aplicación de este modelo
se pueden identificar las áreas potenciales para
mejorar la seguridad vial peatonal en la ciudad
(Rhee et al., 2016; Rojas y Martínez, 2015;
Pirdavani et al., 2014). La expresión estadística
del modelo es:

Donde:
Donde:

= función de Kernel

, h = ancho de
celda, x = localización del centro de la celda,
= posición del i-th punto (siniestro vial por
atropellamiento), n = número del total| de
accidentes.

= Variable a explicar
= Coeficientes que calcula la
herramienta de regresión (los valores, para cada
variable explicativa, representan la fortaleza
y relación de la variable explicativa con la
dependiente).
= Variables explicativas
= Son la parte sin explicar de la variable
dependiente (error aleatorio)

Este método de interpolación espacial es
capaz de identificar de forma visual y más rápida
los puntos calientes (hot spots); localizados en la
zona de estudio, dichos puntos permiten encontrar
elementos que determinan la peligrosidad con
respecto a los factores que inciden en los accidentes
y, por lo tanto, identificar las zonas donde el peatón
corre más riesgo (Prasannakumar et al., 2011;
Shalini 2013; Tarmiji Masron et al., 2018).

El análisis a través de modelos lineales como el
propuesto capta de manera contundente y asertiva
la heterogeneidad espacial de los siniestros viales
(Pirdavani et al., 2014). Además de modelar y
20

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Resultados
a) Aplicación del modelo ols
Para entender los siniestros viales por
atropellamiento en la ciudad de Toluca, se
realizaron varias iteraciones para identificar,
dentro de las variables independientes, cuáles
de estas eran las más efectivas para explicar el
fenómeno. Con este proceso se pudo detectar
que los indicadores de población y algunos
socioeconómicos (unidades económicas totales,
densidad de empleo total, escuelas de nivel
básico y población de más de 60 años) no aportan
significancia espacial al modelo, por lo que se
decidió prescindir de ellos.
El mejor modelo considera los indicadores de
intersecciones de vialidades de primer y segundo
orden y las densidades de empleo industrial,
comercial y de servicio. Lo que sugiere hasta este
momento (modelo exploratorio), que las áreas de
mayor densidad de empleo están asociadas con las
víctimas por atropellamiento; también se encontró
una asociación positiva con las densidades
de intersecciones de vialidades primarias y
secundarias, situación que es consistente con los
hallazgos de Noland and Quddus (2004).
El rendimiento del modelo es bueno, pues
presenta un ajuste en
de 0.61. Este modelo
explica el 61% de la variación en la variable
dependiente y permite identificar el nivel de
ajuste entre el valor estimado y el observado. Al
realizar la aplicación del Índice de Moran, resultó
la verificación de la certeza del ajuste del modelo
(incluidas las cuatro variables explicativas y los
siniestros por atropellamiento). Los resultados
sugieren la presencia de autocorrelación espacial
significativa estadísticamente, el z-score es
de 1.971055 que da pauta de una distribución
agrupada (cluster), representa un valor de
confianza del 95% y el p-valor de 0.048718;
ambos datos son indicadores de rechazo de
hipótesis nula que establece que los valores de
entidades están distribuidos en forma aleatoria
en el área de estudio (https://desktop.arcgis.com/
es/arcmap/10.3/tools/spatial-statistics-toolbox/
spatial-autocorrelation.htm).

Donde:
A = Variable a explicar (atropellamientos)
β = Coeficientes que calcula la herramienta
de regresión (los valores, para cada variable
explicativa, representan la fortaleza y relación de
la variable explicativa con la dependiente)
viales)

= Variable explicativa (intersecciones

= Variable explicativa (empleo
industrial)
= Variable explicativa (empleo
servicios)
= Variable explicativa (empleo
comercial)
= Son la parte sin explicar de la variable
dependiente (error aleatorio)
Este es un modelo local que realiza el ajuste
de
para cada una de las zonas en el área de
estudio. El
obtenido es de 0.68 coeficientes
de correlación alto (Field, 2005, 112) por lo que
la mejora con respecto al modelo ols (0.61) es
evidente. Se considera que valores alrededor de
0.1 representan efectos bajos; valores alrededor
de 0.3 representan efectos medios y valores
ligeramente abajo o arriba de 0.5 representan
efectos altos. La distribución espacial de los
ajustes locales producidos con la gwr (
locales) permite conocer la variación espacial del
poder explicativo del modelo. La distribución del
local a nivel de cada celda varía entre 0.00
a 0.78, teniendo la mejor capacidad explicativa
en la zona central del área de estudio (Rojas y
Martínez, 2015). Es donde se presenta la mayor
actividad económica en la zona de estudio,
donde confluyen tanto peatones como vehículos
automotores.
Cabe mencionar que ambos modelos son
complementarios, pues, mientras que el primero
es global y permite explorar y seleccionar entre
el combo de variables las que más contribución
espacial presentan en la incidencia de los siniestros
viales por atropellamiento en la ciudad de Toluca,
el segundo permite ratificar la eficacia del modelo
propuesto y mejorar su ajuste, pues realiza el
análisis a un nivel de variación espacial local.

b) Regresión Geográficamente Ponderada
Una vez realizada la valoración exploratoria, se
retoman las variables sugeridas por el modelo
ols, la expresión estadística se determina como
sigue:
21

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Discusión y valoración de hallazgos

c) Estimación de Densidad de Kernel
El mapa resultante de la aplicación de la Estimación
de Densidad de Kernel representa de manera visual
los puntos calientes (hot spots) de concentración
de siniestros viales por atropellamiento para el
periodo de tiempo establecido 2000-2005 (figura
3). El área marcada de color rojo representa una
mayor concentración de siniestros y es la zona
de mayor riesgo. Este comportamiento devela
espacios caracterizados por una alta concentración
de actividades comerciales, de servicios e industria,
que generan fuertes desplazamientos de peatones y
vehículos, además de localizarse sobre vialidades
de primer y segundo orden dentro del sistema vial
de Toluca, donde existen obviamente mayores
agrupaciones de usuarios. Se observa un claro
patrón que destaca dos áreas principales: a) centro
tradicional de la ciudad y b) central de autobuses, en
ambas la actividad comercial es inminente además
de la presencia de servicios que se prestan.
Una de las zonas se caracteriza por ser el corazón
de la ciudad de Toluca, en el que las actividades
esenciales son el comercio y los servicios (educación,
salud, gubernamentales, bancarios, entre otros). En
la segunda zona se identifica la central de autobuses
y un mercado importante para la zona de estudio
(mercado Juárez). De manera menos contundente,
se identifica una tercera zona por la entrada norte de
la ciudad, en la que confluye un área comercial bien
establecida, servicios de salud y gubernamentales,
además de un continuo en toda esa parte con algunos
lunares dispersos, que son indicadores de actividad
comercial relevante como la central de abastos de
la ciudad y la zona industrial sobre Paseo Tollocan,
que es la vialidad principal de la ciudad y que la
comunica con la Ciudad de México, capital del país.

El análisis espacial llevado a cabo en esta
investigación permitió comprobar que el
siniestro vial por atropellamiento presenta
un patrón de distribución específico, no
aleatorio, asociado a múltiples causas y se
correlaciona con variables específicas del
entorno urbano. Dentro de los hallazgos más
significativos se observa que la metodología
aplicada es pertinente y consistente con los
trabajos de Pirdavani et al., 2014; Shalini,
2013; Prasannakumar et al., 2011; Yu et al.,
2014; Algora et al., 2016; Hashimoto et al.,
2016, pues la manifestación de que el análisis
de atropellamientos no puede concebirse sin la
construcción de una base de datos geográfica
donde se plasme espacialmente la localización
del siniestro y se contextualice el entorno del
lugar donde suceden no se puede evadir.
Las herramientas que proporcionan los sig
siguen siendo el instrumento por excelencia en
el análisis de los siniestros viales, pues dada
su localización espacial permiten modelar el
entorno urbano e identificar variables asociadas
a su incidencia. Tanto los modelos globales (ols)
como los locales (gwr) captan la heterogeneidad
espacial de los mismos (Pirdavani et al., 2014;
Shalini, 2013).
La aplicación del modelo ols permitió
identificar que la densidad de empleo, tanto de
servicios como de comercio e industrial, es el
factor que genera situaciones que favorecen la
incidencia de siniestros viales en la ciudad de
Toluca, sumado a una infraestructura peatonal
muy pobre y a que una buena parte de las

Figura 3. Densidad de siniestros viales por
atropellamiento en Toluca
Fuente: Elaboración propia con base en datos del
INEGI (2010) y la dsptt 2000-2005

22

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

intersecciones de vialidades de primer y segundo
orden son las que registraron la mayor incidencia
de atropellamientos debido a su mayor flujo
vehicular. Estos resultados son consistentes con
los hallazgos de varios autores desde hace ya
algunos años.
La aplicación del modelo gwr, que explica la
variabilidad local del modelo, corrobora con un
de 0.68 que es acertado el modelo exploratorio
develado por el método ols, ya que identifica
la correlación espacial que presenta la jerarquía
del sistema viario con la densidad de empleo
industrial, comercial y de servicios en puntos
específicos de la ciudad.
La evaluación de densidades espaciales de hot
spots que se llevó a cabo mediante el estimado
de Densidad de Kernel puntual delimita las zonas
de la ciudad donde se concentran los puntos
críticos de siniestros viales por atropellamiento
para Toluca (Prasannakumar et al., 2011). A pesar
de la identificación de importantes áreas donde
ocurren una mayor cantidad de atropellamientos,
de manera general se puede establecer que los
peatones en la ciudad experimentan un alto riesgo,
pues la distribución espacial de los siniestros es
amplia (Shalini, 2013).
El uso de estas herramientas permite la
identificación de puntos y zonas específicas
de alta accidentalidad de forma objetiva y
sencilla. A través de la localización y análisis
de correlación entre los siniestros, las variables
reportadas como significativas en el modelo
y el análisis de densidad se pueden identificar
patrones de incidencias y con ello ampliar la
visión del fenómeno para estar en condiciones
de implementar medidas y políticas eficaces en
la disminución de este tipo de siniestros.
En el estudio se identificaron zonas donde
sucede la mayor cantidad de atropellamientos
sumamente relacionados con la presencia de altas
densidades de empleos en actividades económicas
de comercio y servicios. Estas actividades son
polo de atracción para grandes volúmenes de
población, por lo que la movilidad hacia dichos
puntos se incrementa ya sea a través de autos
particulares, transporte público y caminando,
en consecuencia, generan conflictos fuertes
relacionados con el tráfico y el riesgo de sufrir un
percance, como se ha mostrado en los resultados.
Se evidencia de igual forma que los lugares
específicos de incidencias también están
relacionados con las vialidades de primer orden

de la ciudad, en las que se identifican puntos de
acceso importante a zonas residenciales o entradas
y salidas de la ciudad, directamente implicadas
con altos flujos vehiculares.
Conclusiones
Para poder apoyar en las políticas en pro de
las mejoras en seguridad vial del peatón en la
ciudad se recomienda ampliamente conocer las
características y particularidades del entorno
espacial y socioeconómico donde ocurre el
siniestro. Esto es perfectamente identificable a
través del uso de las técnicas de análisis espacial
y la herramienta sig, pues es un instrumento
pertinente y vigente, máxime cuando se trata de
ciudades de países en desarrollo, pues el aporte
que se logra es sustancial en la identificación de
puntos y zonas específicas de riesgo. Se sugiere
que se flexibilice el uso de estas herramientas
para el análisis y proceso de datos de siniestros
viales y que su uso sea público a fin de desarrollar
estrategias de actualización, mejoras y tipos
diferenciados de utilización, principalmente en
las ciudades más pobladas de México.
Sin embargo, queda una asignatura pendiente
para potenciar el uso de estas técnicas y
herramientas: la disponibilidad de información
sobre los siniestros, que si bien existe, los
formatos en que está disponible y la información
asociada a los accidentes deja importantes vacíos
que pudieran maximizar el análisis, por ejemplo,
la hora de ocurrencia, edad, sexo del accidentado,
día de la semana, por citar algunos atributos que
son citados en la literatura especializada, sin
dejar de mencionar el acceso y frecuencia en la
publicación de estos datos.
La identificación contundente de zonas
peatonales riesgosas en la ciudad ofrece una
base sólida y eficaz que sirve de referencia a
tomadores de decisiones de los ayuntamientos
para apoyar con políticas de seguridad vial en
la infraestructura peatonal, así como dentro del
sistema de transporte para aplicar medidas y
mitigar el problema, a través de la generación
de políticas públicas diferenciadas vinculadas
con los flujos de tráfico en vialidades de primer
y segundo orden, la organización del transporte,
la zonificación del territorio (actividades
económicas terciarias y la desconcentración de
las zonas de empleo). C

23

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Referencias bibliográficas
Akbar, M. A.; Shariat, M. A.; Mirbagheri, B.; Shahri, M. (2011), “Explorative Spatial analysis of traffic
accidents using gwpr model for urban safety planning”, Third International Conference on Road
Safety and Simulation, september, 2011: Indianapolis, usa.
Algora, Buenafé, A. F.; Tapia Claudio, O. M.; Gómez García, A. R. (2016), “Análisis espacial de los
accidentes de tránsito en los Cantones de la Provincia de Pichincha”, Ciencia América, vol 6, pp.
24-30.
Cottrill, C. D. and Thakuriah, P. V. (2010), “Evaluating pedestrian crashes in areas with high low-income
or minority populations”. El Sevier, Accident Analysis &amp; prevention, vol. 42, núm. 6, pp. 17181728. [https://doi.org/10.1016/j.aap.2010.04.012]
Dirección de Seguridad Vial y Tránsito del Municipio de Toluca, 2000-2005, [archivo en formato Excel].
Erdogan, S. (2009), “Explorative spatial analysis of traffic accident statistics and road mortality among
the provinces of turkey”, El Sevier, Journal of Safety Research, vol 40, pp. 341-351. [https://doi.
org/10.1016/j.jsr.2009.07.006]
Field, A. (2005). Discovering statistics using spss: Londres, UK, Sage.
Fotheringham, A. S.; Brunsdon, C. and Charlton, M. (2002), Geographically weighted regression: The
analysis of spatially varying relationships: Chichester, Wiley.
Fuentes, C. M. y Hernández, H. V. (2009), “La estructura espacial urbana y la incidencia de accidentes de
tránsito en Tijuana, Baja California (2003–2004)”, Scielo, vol 21, núm. 42, pp. 109-137.
Garrocho, C. y Flores, Z. (2009), “Delimitación del centro tradicional de comercio y servicios del Área
Metropolitana de Toluca”, Papeles de Población. Vol.15, núm 61, pp. 233-274.
Graham, D. and Glaister, S. (2003), “Spatial Variation in Road Pedestrian Casualties: The Role of Urban
Scale, Density and Land-use Mix”, Urban Studies, vol 40, nún. 8, pp. 1591-1607. [https://doi.org/
10.1080/0042098032000094441]
Hadayeghi, A.; Shalaby, A. S.; Persaud, B. N. (2010), “Development of planning level transportation
safety tools using Geographically Weighted Poisson Regression”, El sevier. Accident Analysis &amp;
prevention, vol 42, núm. 2, pp. 676-688. [https://doi.org/10.1016/j.aap.2009.10.016]
Hashimoto, S.; Yoshiki, S.; Saeki, R.; Mimura, Y.; Ando, R.; Nanba, S. (2016), “Development and
application of traffic accident density estimation models using kernel density estimation”, Traffic and
transportation engineering, vol 3, núm. 3, pp. 262-270. [https://doi.org/10.1016/j.jtte.2016.01.005]
Hernández Hernández, V. (2012), “Análisis exploratorio espacial de los accidentes de tránsito en Ciudad
Juárez, México”, Panam Salud Publica, vol 31, núm. 5, pp. 396–402.
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (Inegi) (2010), Marco Geoestadístico Nacional, México.
[http://internet.contenidos.inegi.org.mx/contenidos/clasificador/4_cartografia/2.pdf]
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (Inegi) (2010). Marco Geoestadístico Nacional,
México.
[http://www.inegi.org.mx/geo/contenidos/geoestadistica/default.aspx]
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (Inegi) (2010) Directorio Estadístico Nacional
de Unidades Económicas, México.
[http://www.inegi.org.mx/sistemas/mapa/denue/default.aspx]
Kilamanua, W.; Xiaa, J. and Caulfieldb, C. (2011), Analysis of Spatial and Temporal Distributión of
Single and Multiple Vehicle Crash in Western Australia: A Comparison study, department of spatial
sciences, Curtin University, Australian. elling and Simulation, Perth, Australia.
Kim, K.; Brunner, M.; Yamashita, E. (2006), “Influence of Land Use, Population, Employment, and
Economic Activity on Accidents”, The transportation research board. vol 1953, núm. 1, pp. 56-64.
[https://doi.org/10.1177/0361198106195300107]
Noland and Quddus, (2004), “A spatially disaggregate analysis of road casualties in England. EL SEVIER.
Accident Analysis &amp; prevention”, vol 36, núm. 36, pp. 973-984. [https://doi.org/10.1016/j.
aap.2003.11.001]
Olaya, V. (2020), “Sistemas de Información Geográfica”, Editorial: CreateSpace Independent Publishing
Platform (Amazon), España. Edición: 2012 (actualizado 2020). Pp 614.
24

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

OMS (2013), Seguridad peatonal manual de seguridad vial para instancias decisorias y profesionales.
Oyana, T. y Margai, F. (2016), Spatial Analysis Statistics, Visualization, and Computational Methods,
CRC Press, USA.
Pirdavani, A.; Bellemans, T.; Brijs, T. and Wets, G. (2014), “Application of geographically weighted
regression technique in spatial analysis of fatal and injury crashes”, Transportation Engineerin, vol
140, núm 8, pp. 04014032.
Pulugurtha, S. S.; Dudu, V. R. y Kotagiri, Y. (2012), “Traffic analysis zone level crash estimation models
based on land use characteristics”, El Sevier, Accident Analysis &amp; prevention, vol 50, núm 4, pp.
678-687. [https://doi.org/10.1016/j.aap.2012.06.016]
Prasannakumar, V.; Vijith, H.; Charutha, R. y Geetha, N. (2011), “Spatio-Temporal Clustering of Road
Accidents: GIS Based Analysis and Assessment”, El Sevier, Procedia-Social and Behavioral
Sciences, vol. 21, pp. 317-325. [https://doi.org/10.1016/j.sbspro.2011.07.020]
Quddus (2008). “Modelling area-wide count outcomes with spatial correlation and heterogeneity: An
analysis of London crash data”. El Sevier, Accident Analysis &amp; prevention, vol 40, núm 4, pp. 14861497. [https://doi.org/10.1016/j.aap.2008.03.009]
Rhee, K.; Kim, J.; Lee, Y. y Ulfarsson, G. (2016), “Spatial regression analysis of traffic crashes in
Seoul”, El Sevier. Accident Analysis &amp; prevention, vol 91, pp. 190-199. [https://doi.org/10.1016/j.
aap.2016.02.023]
Romi, Satria, M. C. (2016), “GIS tools for analyzing accidents and road design: a review”, XII Conference
on Transport Engineering, CIT 2016, 7-9 june 2016, Valencia, Spain. [https://doi.org/10.1016/j.
trpro.2016.12.033]
Rahman, M. K.; Crawford, T. &amp; Schmidlin, T. W. (2018). “Spatio-temporal analysis of road traffic accident
fatality in Bangladesh integrating newspaper accounts and gridded population data”, GeoJournal,
vol 83, pp. 645-661. [https://doi.org/10.1007/s10708-017-9791-x]
Rojas, C. A. y Martínez, B. M. (2015), “Modelación de la accesibilidad espacial a la red hospitalaria en el
área metropolitana de Concepción”, XV Conferencia Iberoamericana de Sistemas de Información
Geográfica. At: Valparaíso.
Silverman, B. W. (1986). Density estimation for statistics and data analysis, Chapman and Hall, London
1986.
Segura, A. M.; Cardona, D.; Berbesí, D. Y. y Agudelo, A. (2017), “Mortalidad por accidente de tránsito en
el adulto mayor en Colombia”, Saúde Pública, vol 51, núm 21, pp. 1-8, 2017.
Shalini, R. y Geetam T. (2013), “Pedestrian Accident Analysis in Delhi using GIS”, Eastern Asia Society
for Transportation Studies. Vol.10, pp. 1446-1457. [https://doi.org/10.11175/easts.10.1446]
Tarmiji, M.; Wan M. T. W. H.; Mohd, N. N.; Nur, F. Y. and Mohd, A. H. J. (2018), “Applying GIS in
Analysing Black Spot Areas in Penang, Malaysia”, Indonesian Journal of Geography, vol 50, núm
2, December 2018, pp. 133–144. Faculty of Geography UGM and The Indonesian Geographers
Association.
Yu, H.; Liu, P. y Chen, J. (2014), “Comparative analysis of the spatial analysis methods for hotspot
identification”, El Sevier, Accident Analysis &amp; Prevention, vol 66, núm 1, pp. 80-88. [https://doi.
org/10.1016/j.aap.2014.01.017]
Páginas consultadas
Análisis de regresión, ArcMap. Consultada en abril de 2020. https://desktop.arcgis.com/es/arcmap/10.3/
tools/spatial-statistics-toolbox/regression-analysis-basics.htm.
Autocorrelación espacial, ArcMap. Consultada en mayo de 2020.
https://desktop.arcgis.com/es/arcmap/10.3/tools/spatial-statistics-toolbox/spatial-utocorrelation.htm

25

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Tras las huellas del barrio. La doble categoría, la doble
dimensión
Searching the footsteps of the barrio. The double category, the double dimension
Recibido: octubre 2021
Aceptado: marzo 2022

Carlos E. Flores Rodríguez1
Luis Fajardo Velázquez2
Raymundo Ramos Delgado3

Resumen

Abstract

El barrio ha sido el elemento recurrente de toda
ciudad. A pesar de ello, no existe un acuerdo para
definirlo, tratarlo o delimitarlo. A partir de los
chicaguenses es que se le empezaría a observar
como objeto de estudio, sobresaliendo, desde
entonces, dos dimensiones que, por otro lado,
serían complementarias: lo social y lo construido.
Desde la hermenéutica, y con herramientas
historiográficas, en este trabajo se discurre en
ello, partiendo de la premisa de que barrio es
una manera de referirse a una unidad natural
donde convergen ambas dimensiones; siendo
la segunda, de acuerdo con la teoría de las
persistencias y permanencias, la más adecuada
en este ejercicio de identificación. Tomando
como objeto de estudio al virreinal barrio de La
Luz, en Puebla, se advierte que barrio, como
sistema de convivencia, es una realidad dinámica
y cambiante y que, mediante el emplazamiento
natural y las edificaciones, distintivamente los
religiosos y los espacios abiertos, es que se
auspicia no sólo su forma urbana y toponimia,
sino sus oficios y cotidianidad, en este caso, la
relacionada con la alfarería.

The barrio has been the recurring element from
the city. However, there is no agreement to
definite, treat or delimit it. From the Chicago
School is that it would begin to be observed as
an object of study, standing out, since then, on
two dimensions that on the other hand, would be
complementary: the social and the build. From
hermeneutics, and with historiographic tools,
this work reflects on it, starting from the premise
that the barrio it is a way to refer to a natural
unit where both dimensions converge; being the
second one, in accordance with the persistence
and permanence theory, the most appropriate in
this identification exercise. Taking as an object of
study the vicegeral barrio of La Luz, in Puebla,
it is recognized that barrio, as a system of
coexistence, it is a dynamic and changing reality
and that, through natural location and buildings,
distinctively religious and open spaces, is that not
only its urban form and toponymy are protected,
but also their trades and daily life, in this case the
one related to pottery.

Palabras Claves:

Keywords:

permanencias y persistencias; convivencia;
historiografía y epistemología

permanencies and persistences; coexistence;
historiography and epistemology

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Nayarit, Nayarit, México; doctor en Periferias Sostenibilidad y Vitalidad
Urbana, por la Universidad Politécnica de Madrid, España; miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI); email: carlos.flores@
uan.edu.mx
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Nayarit, Nayarit, México; email: luisefeve@hotmail.com
3
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Departamento de Arquitectura del Instituto Tecnológico de Tepic, México; Doctor en Ciencias Sociales
por la Universidad Autónoma de Nayarit, Nayarit, México; candidato a Investigador Nacional del SNI; Email: rdelgado@ittepic.edu.mx

26

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Introducción

La Luz. En la tercera, la empírica, como sugiere
Le Goff (1991), a manera de documentum, se
utilizan longitudinalmente cartografías que van de
los siglos XVII al XX para, hermenéuticamente,
distinguir las diferentes transformaciones
territoriales y urbanas que en casi cuatrocientos
años habrían podido definir a dicho barrio hasta
nuestros días. Un último apartado contiene, a
manera de discusión, las conclusiones.

La ciudad, es el espacio común en el que la
sociedad satisface sus necesidades en lo colectivo
y en lo individual. Entraña así una relación de
incompletud entre sujeto-objeto y entre sociedadciudad. Si bien ha sido vista como un contenedor
en el que se desarrollan historias, igualmente
éste no existiría sin tales historias, sin tales
cotidianidades, por lo que lo uno, la ciudad,
no se entiende sin lo otro, la sociedad que la
posibilita. En esa dialéctica, y hasta antes de la
Revolución Industrial, el pensamiento sobre la
ciudad versaría sobre su forma, sobre cuál sería
la ciudad ideal que fomente, sólo por ello, su
sociedad ideal. Tratando de paliar, resolver, o
comprender las contradicciones surgidas en las
ciudades por este proceso industrial, emergerían
una serie de reacciones tales como modelos
urbanos, algoritmos de diseño y planeación,
o teorías sociales de los que se desprenderían
diseños puntuales, leyes y planes, y disciplinas
científicas (Aymonino, 1972; Baigorri, 1995).
En estas reacciones habría un elemento urbano
recurrente: el barrio. Aunque se coincidiría en la
imposibilidad de definirlo unívocamente, o de
fabricarlo artificialmente, contradictoriamente
sería argumentado como fórmula, o para
recuperar un mundo rural idealizado, o para
planificar el crecimiento, o para influir en el
sistema de convivencia, motivo por el cual
sería tratado indistintamente como un elemento
de diseño, como un objeto de planeamiento, o
como una categoría de estudio. En este ensayo
se reflexiona en ello. Desde la hermenéutica, y
con herramientas historiográficas, se parte de la
premisa de que barrio es una manera de referirse
a una unidad natural donde converge lo social con
lo construido; y que si bien es posible identificarlo
desde el sentir de quien lo habita, lo es más,
según Pöete (2015), a partir de las persistencias
y permanencias.
Tomando como caso de estudio al barrio de
origen virreinal de La Luz, en Puebla, el trabajo se
divide en cuatro partes. En la primera, la teórica,
hay un acercamiento a la definición y discusión
del método empleado, así como del concepto
de barrio desde las dos tradiciones epistémicas
y temáticas disciplinares en que mayormente ha
sido abordado. La segunda, refiere a la fundación
de la ciudad de Puebla y la conformación de sus
históricos barrios novohispanos, en especial el de

El método. Un acercamiento
La ciudad se establece desde la relación que
existe entre la sociedad y el espacio. Tal relación,
para definirse como lugar, es decir, para soportar
un sistema de convivencia, conllevaría no sólo
dimensiones físicas sino también de temporalidad
(Mejía, 2021). La historia urbana, y la historiografía
urbana, auxiliarían a explicar -y comprender- las
transformaciones o continuidades de la ciudad
precisamente a través del tiempo. En ese ejercicio,
Waisman (1990) establecería a la historia urbana
como la que reconstruye sus acontecimientos
pasados, pero sería la historiografía urbana uno de
los métodos que, a partir de los textos, permitiría
estudiar dichos acontecimientos en un periodo
determinado y lineal, ya sea regresivo o progresivo.
Si Halbwachs (2004) tiene razón, las formas
de hacer la historia, en las que se incluye la de
las ciudades, residen en la narrativa. Ésta sería
fundada en una memoria colectiva que se define
desde distintas fuentes de información en las que
tanto la escritura, como el propio objeto urbano,
tendrían prevalencia. Ya Le Goff (1991) lo hacía
notar. La memoria colectiva, dice, tendría dos tipos
de fuentes de información en que materializarse:
el monumento, o construcción visible e inmueble;
y el documento, u oralidad escrita, también
visible, usualmente mueble. Lo primero abarca
a la arquitectura, la forma urbana, monumentos,
esculturas o tumbas, siempre que aún estén; lo
segundo refiere a cartas, inscripciones, textos,
testimonios escritos o imágenes que, al igual que
el monumento, también funcionan como prueba
de existencia de un hecho urbano.
La historia urbana, por otro lado, es la historia
de las sociedades y sus costumbres. Para Geddes
(1960), incluso, el planeamiento de toda ciudad
no tendría sentido si no se estudia su propia
historia que es, dice, una representación de la
vida dada en cada uno de sus periodos; es decir,
asume que, si bien la ciudad construida es una
27

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

permanencia, su sistema de convivencia no
lo es tanto ya que éste sólo es característico, o
representa, un segmento de tiempo dado. Ese
asunto lo retoma Pöete (2015). Para este autor, en
toda ciudad persiste una memoria física natural
que sirve de emplazamiento y condicionante
a lo construido, a lo artificial, a lo visible. Lo
primero es tan poderoso que, además de perenne
–aún siendo invisible–, marca el destino de toda
ciudad. Descubrir la relación entre ambas valdría
para explicarla, lo que comprendería su sistema
de convivencia, donde se incluyen los barrios.
Esta propuesta la retoma Rossi (1981). En
realidad es él quien coloca estos adjetivos como
sustantivos para trasladarlos como teoría. Para
el autor las permanencias, dadas por edificios
o monumentos, son rastros físicos del pasado,
pero pueden desaparecer; no así las persistencias,
dadas por el emplazamiento natural, como
escurrimientos, trazos o signos físicos que estarían
siempre presentes. Aquí, el método histórico
urbano, y como complemento, -en ese orden-,
sería una sucesión de hechos de gradación estable:
de un sistema de convivencia a las permanencias
y, de ahí, a las persistencias; de manera que las
persistencias construyen “siempre y solamente” a
las permanencias (Rossi, 1981:101), y el sistema de
convivencia, como podría ser un barrio, se construye
`siempre y solamente` de las permanencias.
El método, y a partir de lo anterior, plantearía
un par de precisiones. Que los elementos urbanos
construidos en el barrio de estudio hayan surgido
naturalmente, o sea, que no sean producto de
una planificación vinculante, de manera que
se asocian a lo histórico patrimonial; y que, de
todos ellos, dos son los más significativos: la
calle o viarios, y los equipamientos públicos
edificados antes de la década del setenta del
siglo pasado. Así que, siguiendo el camino
inverso, al contrastarse la historia sucedida (de
convivencia), contra la historia construida (de la
ciudad y la arquitectura), contra la historia natural
del emplazamiento, en realidad la historia de la
ciudad (de la urbanización), sería la historia de su
sociedad y de sus colectivos (Terán, 2009).

etnográficas y geográficas, la Escuela de Chicago
toma como objeto de estudio a los migrantes de
esta ciudad y su tendencia intuitiva a agruparse;
ocupación que denominan guetos. Robert E.
Park, y posteriormente Louis Wirth, proponen
a la ciudad como una conformación de áreas
urbanas en continua competencia. A tales unidades
ecológicas –o barrios– se les denominaría “áreas
naturales” debido a que no son resultado de diseño
o de planificación alguna, además de poseer
cierta característica al interior en común: étnica,
económica, cultural, o funcional (Donoso, 1993).
La ciudad se definiría entonces como un
agrupamiento o constelación ecológica de tales
barrios. Su distribución, empero, de ninguna
manera es fortuita, ya que responde a fuerzas de
segregación, dominio y competición por el espacio
y por la espacialidad, así que no habría más reglas
que la competencia natural. Contrariamente, si
bien es innegable que su localización respondería
a ese carácter de adaptación evolucionista, no
así su sistema de convivencia, el cual, aunque
sí es determinado por la aleatoriedad y del azar,
lo es más por el emplazamiento; esto es, por el
medio ambiente o las características físicas y de
localización (Hannerz, 1987; Wirth, 1988).
Tres décadas después, utilizando a los
chicaguenses, el doble valor del barrio es
reconocido por el neomarxismo. Castells (1971),
a partir de un trabajo de Lefebvre, se preguntaba
si el barrio puede ser definido, o como una
unidad ecológica, o como un espacio social,
debido a tres particularidades: que contiene cierta
homogeneidad, que ahí converge la convivencia
social con lo geográfico urbano, y que es ahí
donde dialécticamente la ciudad transfiere, y le
transfieren, centralidad. Tratando de responderse,
luego de algunos años, el propio Castells (1999)
establece que, a partir de unidades residenciales
definidas, es posible caracterizar y delimitar al
barrio. Citando a autores como Hatt, Ledrut,
Lauwe y Lefebvre, describiría a un barrio como:
I. un territorio que se limita por fronteras
naturales y que, también, se establece alrededor de
ciertos equipamientos públicos con libre acceso al
peatón;
II. el espacio donde habita una población
homogénea con un sistema de valores específicos
que, a su vez, estructura relaciones simbólicas
internas; o, en su caso, se constituyen alrededor de
una subcultura que se circunscribe significativamente
dentro de la estructura social, llegando a tener,

El barrio. Su (in)definición.
Las dos tradiciones
Quizá los primeros que estudian a estas unidades
sea la sociología de los chicaguenses. Desde el
evolucionismo darwinista, con herramientas
28

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

incluso, cierta autonomía local desde el ámbito de
lo institucional;
III. parte de una comunidad consolidada,
resultado de la suma de la vida social, la vida laboral,
y el conjunto de las relaciones que esto conlleva, tal
como los hábitos de producción y de consumo de
dicha población; y,
IV. un marco espacial que cuenta con una
ideología de comunidad barrial.
Por lo que barrio, y redunda en las dos
dimensiones, sería “la ligazón directa entre variables
sociales y espaciales” (Castells, 1999: 128).
El citado Lefebvre (1972) ya habría sido más
explícito. Para él decir barrio es decir calle. Ésta,
asegura, es el elemento fundamental de todo
barrio debido a que es:
[…] el lugar del encuentro, sin el cual no
caben otros posibles encuentros […]. Estos
lugares privilegiados o bien animan la calle y
utilizan asimismo la animación de ésta, o bien
no existen. Es en la calle donde tiene lugar el
movimiento, de catálisis, sin lo que no se da la
vida humana, […] Cuando se han suprimido
[hay consecuencias:] desaparición de la vida,
[y de sus tres funciones básicas:] informativa,
simbólica y de esparcimiento. […] todos los
elementos de la vida humana […] se liberan y
confluyen en las calles, y alcanzan el centro a
través de ellas. (Lefebvre, 1972: 25).
Desde la fenomenología, el barrio también
habría sido tratado. Con distintos enfoques,
todos cercanos a las disciplinas humanísticas,
ha sido la arquitectura la que mayormente lo ha
hecho. Uno de ellos es Lynch (1998). Utilizando
herramientas de la geografía humana en varias
ciudades estadounidenses como estudio de caso,
señala que los barrios se distinguen por ser:
[…] secciones de la ciudad cuyas dimensiones
oscilan entre medianas y grandes […] en el
que el observador entra […] mentalmente y
que son […] identificables desde el interior,
[y] también se los usa para la referencia
exterior en caso de ser visibles desde afuera
(Lynch, 1998: 62).
Para el autor los barrios tienen, por lo regular,
un núcleo reconocible y por reconocerse. Éste
se define por la continuidad -o discontinuidadtemática de los distintos elementos tanto formales
como funcionales que lo conforman: topografía
del lugar, espacios, símbolos, texturas, detalles,
tipos de construcción, grado de mantenimiento de
las construcciones, o uso y actividades realizadas

por los habitantes. Además, los considera como
parte fundamental de la ciudad ya que, por otro
lado, admite, pueden tener distintos tipos de
límites geográficos, mismos que cataloga como
definidos, inciertos, o carentes de ellos.
Las aportaciones del referido Rossi (1981) son
semejantes. El barrio consiste en un trozo de la
ciudad que simboliza parte de su historia o de su
transformación urbana. Es, en pocas palabras, una:
[…] unidad morfológica y estructural; está
caracterizado por cierto paisaje urbano,
cierto contenido social y una función propia;
[…] suficiente para fijar el límite de barrio.
También [es un] hecho social fundado en
la segregación de clases o de razas y en la
función económica, o en todo caso en el rango
social, [y] no están tan subordinados los unos
a los otros, sino que son partes relativamente
autónomas; […] relacionadas con toda la
estructura urbana. (Rossi, 1981: 118).
Para él, desde su aparición en la antigüedad hasta
la ciudad moderna, han sido sus características las
que han permanecido visibles; a saber:
I. corresponde a una imagen o a un fragmento
de la ciudad en la que se vive una experiencia
particular;
II. la función que les distingue y que por lo
tanto los hace únicos;
III. su centro y sus monumentos;
IV. el paisaje urbano que caracteriza su historia
urbana y su realidad arquitectónica; y,
V. sus modos de vida conservan cierta
homogeneidad en determinado periodo de tiempo.
Un concepto de barrio, obtenido desde el
análisis historiográfico de una ciudad, se encuentra
en la obra del citado Pöete (2015). La relación
entre la persistencia y la permanencia serviría
para comprender un sistema de convivencia como
lo es un barrio. Así que, tomando como caso de
estudio a París, asegura que sus primeros barrios
surgieron alrededor, cruzando el río, del núcleo
isleño originario; y que al interior de cada uno
habría un edificio o monumento como elemento
caracterizador, pero sería un oficio el que le dé
importancia e identidad; aunque desde el exterior,
no siempre sea ése el elemento por el que más se
le identifique.
López e Ibarra (1997) siguen también esta
línea. Además de hacer un análisis lingüístico de
las diferentes terminologías utilizadas para las
unidades habitaciones a lo largo de la historia
urbana de México, ellos caracterizan a los barrios,
29

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

en un inicio conocidos como arrabales, como parte
de un momento del desarrollo urbano o “fracciones
del territorio” en continua resignificación; o sea
que, a diferencia de las relaciones de cotidianidad
que ahí se desarrollan, coinciden en que lo único
relativamente fijo es lo edificado. Dentro de sus
características puede encontrarse una estructura
orgánica vivencial en incesante movimiento, la
cual se define también por:
I. su carácter comercial o su actividad gremial
que se destaca;
II. su división parroquial o conventual; y,
III. su toponimia, que se produce en función
de una edificación importante cercana a ellos,
o en base a las características particulares del
entorno social o geográfico del lugar.
Surgirían pues, sí como partes de la ciudad,
pero también en el extrarradio con funciones
socioeconómicas que, a la vez, son autónomas
de la metrópoli. Si bien en la posrevolución la
vida barrial se origina en las colonias o en los
fraccionamientos –más allá del higienismo, el
progreso, la técnica constructiva, el prestigio, o
la funcionalidad respecto al antiguo barrio–, aún
conservaría, y se le reconoce, lo ya dicho por
Lefebvre y repetido por Castells, que el barrio
es un estructurador, un enlace y un espacio de
transición que permite desarrollar una vida
cotidiana particular y plurinacional, así como de
identidad y autonomía.
Jacobs (2011) realiza otro acercamiento desde
la fenomenología. Para ella los barrios forman
parte la ciudad, tienen funciones de autogobierno
para gestionar asistencia de todo tipo sobre sus
calles, y se caracterizan porque, de nuevo, “no
tienen límites bien delimitados que los determinen
como unidades distintas [pues éstas] cambian
según la óptica particular de cada vecino”
(Jacobs, 2011: 150). Sin embargo, ella misma
señala que, en ese ejercicio de delimitación, dos
elementos son definitorios. Uno es la identidad,
o sea la percepción que de sí mismo tienen sus
habitantes, como la que tienen los vecinos; y
lo otro -como Lefebvre ya lo había asegurado-,
es la calle, debido a que ésta funciona como el
espacio para lo público, no solo de la ciudad, sino
en especial del barrio, y porque ahí es donde se
realiza toda actividad económica, pero, sobre
todo, la vida cotidiana barrial.
Con un sesgo antropológico se encuentra
Certeau (1999). Para él, la vida de la ciudad
es la que se modifica, y el barrio es donde se

desenvuelve tanto lo público, definido por la
ciudad y sus calles, como lo privado, definido
esencialmente en la casa. Aunque no es lo uno ni
lo otro, sí implica un universo social en el que las
relaciones sociales tienen un desarrollo propio y
diverso entre ambos, por lo cual bien puede ser un
espacio de transición. Es, dice:
[…] el término medio de una dialéctica
existencial (en el nivel personal) y social (en
el nivel de grupo de usuarios) entre el dentro y
afuera [es la] prolongación del habitáculo; […]
la suma de trayectorias iniciadas a partir de su
hábitat […] el barrio es la posibilidad ofrecida a
cada uno de inscribir en la ciudad una multitud
de trayectorias cuyo núcleo permanece en la
esfera de lo privado. (Certeau, 1999: 10).
En otras palabras, el barrio es una manera
de llamar a aquel espacio de quien hace su vida
a pie, en la cotidianidad; y que, “debido a su uso
habitual [representaría en realidad] la privatización
progresiva del espacio público” (Certeau, 1999: 10).
En esa misma línea se encuentra Safa (2001). Para
ella, y a partir de un barrio de la ciudad de México,
a pesar de que el concepto de barrio lo considera
un elemento del pasado, admite que no solo es
importante por “las delimitaciones geopolíticas, la
organización económica y política interna” (Safa,
2001: 54), sino, sobre todo, por el aspecto vivencial
de sus tradiciones, mismas que permitirían a sus
habitantes auto-referenciarse y diferenciarse cuando
están en otro barrio. Así, el barrio se le entendería
como una comunidad heterogénea de vecinos que,
mediante la convivencia cotidiana, construye y
establece identidades vecinales homogéneas.
Desde el estructuralismo, hay quien determina
el barrio enfatizando al elemento humano. Éste
debe tener tres cualidades fundamentales: su
caracterización sociocultural, los servicios y, los
simbolismos. Dicho de otra forma, barrio es el
espacio que le permite a sus habitantes tener “el
control de su tiempo y su espacio” (Hernández y
otros, 1997: 13). En ese mismo sentido, Rovira
(2016) plantea a los barrios como espacios de
salvaguarda. Lo barrial serviría como un espacio
para conservar la memoria y la identidad. Para
este autor, que realiza un énfasis de los barrios
en la época prehispánica, sería la religión, en
espacial a partir de un elemento aglutinador como
una iglesia o templo, lo que serviría como punto
de origen o inicio de lo barrial.
A partir de un estudio de caso, Fadda y Cortés
(2007: 52) coinciden con Certeau al señalar que
30

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

un barrio se caracteriza por tener “condiciones de
un comportamiento que sintetiza en el no ir más
allá del mundo del peatón”, en donde los límites
pueden ser físicos o pueden ser simbólicos, y que
igualmente la vida de sus habitantes se encuentra
ligada a las características de la ciudad en la
que viven. Semejante enfoque da Ferro (2010).
Acercándose más a Pöete, propone una cartesiana
guía de elementos indispensable para identificar un
barrio en la que incluiría su historia, calles y casas
que lo integran y, sobre todo, las relaciones que se
crean o se han creado a lo largo de su historia. En
lo general, cada barrio tendría como mínimo una
construcción relevante, como un templo, por ello
es importante describir los elementos físicos que lo
conforman y le influyen cotidianamente.

según Giménez (1991), la organización tanto
del suelo y de su propiedad, como de la tribu y
las cotidianidades de los nahuas; por ello barrio
y calpulli, e incluso pueblo, bien podrían ser
sinónimos. Esta estructura territorial prehispánica
resultaría familiar a los europeos, así que el
modo ibérico, en específico de quien fundaría la
mayoría de los pueblos de españoles: el reino de
Castilla; se incorporaría al modo mesoamericano
de los pueblos de indios (Rivera y de Iturbe 1983;
Menegus, 1991; Aguilera, 1994).
En la fundación de Puebla se seguiría esta
práctica. Luego de asentar la capital de la Nueva
España sobre Tenochtitlán, y debido a las
numerosas batallas que perduraron durante la
conquista del territorio, los españoles pensaron
establecer otro punto para plasmar su ciudad ideal.
Ese segundo intento sería Puebla de los Ángeles
(Aguilera, 1994). Fundada en 1531 sobre el valle
de Cuetlaxcoapan, al parecer despoblado, resultaba
un inmejorable lugar debido a que serviría como
conexión entre la capital y Veracruz, ofrecía
ventajas para “su población, su prioridad legal,
su comercio, [y] su prestigio civil” (Hirschberg,
1978: 185), amén de que la Iglesia consideraba
conveniente la necesidad de establecer un pueblo
de españoles en cercanía a los señoríos indígenas
de Cholula o Tlaxcala para que no prosiguieran
saqueándolos conquistadores de menor categoría
(Valverde, 2017).
Más allá del mito angelical que rodea su
trazo originario, la capital poblana se fundaría a
la usanza hispánica: con una ceremonia religiosa
para iniciar con el repartimiento y la edificación
de los primeros equipamientos. Originalmente
la ciudad se trazó en “damero, formada por
elementos rectangulares, uno de los cuales sirve
de plaza mayor y en torno al cual se agruparon
la catedral, el ayuntamiento y las casas de los
principales” (Vélez, 2015: 7). Aunque “no
existe mapa alguno de la traza original” (Melé,
2006: 269), se tiene conocimiento que la ciudad
abarcaba poco más de doscientas manzanas,
además de que se buscaría establecer una división
para diferenciar lo español de lo indígena lo
que, igual que en el resto del naciente virreinato,
sería “uno de los principales instrumentos [para]
la constitución de comunidades campesinas
indígenas” (Giménez, 1991: 242). Al primero
se le denominó ciudad o república de españoles,
mientras que al segundo se les llamó pueblo,
república o, incluso, barrio de indios.

La ciudad virreinal poblana y
sus barrios de indios
Usando a la lingüística, dice Fuente (1999) que
barrio es un término surgido en la Edad Media.
Su base gramatical es del árabe barr que significa
afuera de la ciudad, debido a lo cual se utilizaba
para referirse a la parte de la ciudad que se
encontraba extramuros, detrás de las murallas.
Originariamente tendría diversas acepciones,
aunque todas ellas implicaban una determinación
física; sea por causas religiosas, musulmana o
cristiana; o sea por causas administrativas, para
la recaudación impositiva; o bien por referencias
geográficas o topográficas, como accidentes
naturales, plazas o templos. Por razón de ello,
denotadamente en la España del bajo medievo
y la Reconquista, y en particular en el reino de
Castilla, llegaría a ser sinónimo de parroquia,
sexmo o collación. Esta última, incluso, sería
una característica de las ciudades y grandes
villas cristianas; más aún, ahí, la edificación
religiosa, asociada a un santo y sus tradiciones,
daría nombre e identidad colectiva al barrio, a la
parroquia o, precisamente, a la collación (Zoido
y otros, 2000).
La organización de las ciudades y sociedades
mesoamericanas no sería ajena a esta realidad.
Suelo y colectividad formaban un lazo
indisoluble en donde el calpulli, aunque consistía
en una extensión de tierra para el cultivo (de
índole utilitario), lo era también para el vivir
cotidiano (de índole identitario) de un clan o un
grupo determinado y delimitado de individuos
unidos en parentesco. El calpulli mexica sería,
31

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Para Méndez (1988), estos pueblos de indios
quedarían distribuidos espacialmente entre los vacíos
de la traza y de los exidos de las ciudades españolas.
El mismo autor menciona que dicha organización,
por una parte, auxiliaría a congregar a los naturales,
inclusive en algunos casos de diferentes grupos
en torno a un templo y convento de alguna orden
mendicante para su evangelización; y, por otra,
trasladaría a esta numerosa población indígena en
cercanía a los españoles, y sobre las periferias de sus
urbes, con el objeto de crear las relaciones sociales
necesarias en la producción de enseres cotidianos a
partir de encomienda, repartimiento o hacienda.
Desde su origen, estas congregaciones, o juntas
de indígenas, estarían dirigidas a la población
dispersa. Dice Flores (2007) que, en la cotidianidad,
esta práctica no sería exclusiva del mundo rural,
reconvirtiendo -a fuerza del desarraigo-, la relación
de los desplazados con un nuevo territorio, con
una nueva casa señorial y con una nueva realidad
al mezclarse, de modo obligado, con otras etnias;
acciones que, en su conjunto, y en la mayoría de
los casos, daría también surgimiento a los barrios
de indios en las capitales novohispanas del centro
del país como lo fue en Puebla de los Ángeles.
Comenzando el siglo XVI, bajo el discurso
evangelizador, se congregarían las primeras
poblaciones de indígenas en Puebla. Esta acción
implicaba el otorgamiento, y autonomía en su
disposición, de tierras de labranza, mismas que “se
vieron rodeadas de estancias de ganado y labores
agrícolas propiedad de españoles” (Lomelí,
2013: 51); de manera tal que para el siglo XVII,
urbanamente hablando, ya es posible advertir dos
situaciones: la concentración de casas alrededor
del centro de la ciudad, y la población indígena
asentada con notoriedad sobre su periferia
oriente. Algunos de estos barrios llegarían a
especializarse dentro de la ciudad. Ello porque
conforme fueron acrecentándose las exigencias
y necesidades cotidianas de la república de
españoles, se establecerían, o devendrían, con
una dedicación laboral exclusiva, en particular de
ciertas artes y oficios.
En esta incipiente ciudad convivirían pues dos
tipos de realidades. La laboral, donde la indígena
se enfocaría en los oficios, mientras que la española
en la gestión y administración de la ciudad; y la
cotidiana, demarcada por lo civil y por lo religioso
que, al final, dominaría a ambas (Cordero, 1965).
Así, mientras el Ayuntamiento se encargaba de
lo judicial y administrativo, paralelamente “la

ciudad acató las divisiones espaciales señaladas
por la Iglesia a través de las demarcaciones del
Obispado” (Loreto, 2015: 17). De esta suerte, el
papel de los sacerdotes católicos se haría medular
en el poblamiento indígena de Puebla, pues en
sus casi tres siglos de convivencia, su actividad
fue tan activa y fundamental que para “el común
de los indios, la relación cotidiana con la Iglesia
era más importante que la que tenían con los
funcionarios del Rey” (Castro, 2010: 111).
En un inicio la Iglesia aprovecharía “la
concepción espacial-ibérica dependiente de
una unidad de culto como condición de arraigo
físico y social” (Loreto, 2015: 21) para agrupar
algunos barrios de la ciudad. Por ello, los templos
y los conventos se convertirían en el centro y la
centralidad de dichos barrios: en torno a ellos se
congregarían los indígenas y se consolidarían –
poco a poco– como los identificadores geográficos
y los referentes simbólicos de la ciudad. Por lo
regular, en los atrios de estos conjuntos religiosos
sería donde se desarrollaba la vida cotidiana
de los barrios y la ciudad, cumpliendo con una
“función central en la organización social y
política” (Gómez, 2010: 180).
De esta manera se empezarían a consolidar los
barrios de Puebla, en particular los del oriente.
Como resultado del crecimiento demográfico de
los españoles, era menester estar en cercanía con
los indígenas para comerciar víveres, provisiones
y utensilios cotidianos, pero usando al cauce del
río San Francisco como una frontera natural de
segregación social que, al mismo tiempo, haría
que su poblamiento se hiciera despacio, sobre
todo en los barrios de El Alto y de San Francisco,
por los anuales desbordamientos del mismo
río debido a las fuertes lluvias que azotaban la
ciudad. Así que las autoridades españolas habían
decidido trasladarse de un lado de este cauce y, por
lo mismo, los barrios indígenas se establecerían
del otro lado, pero junto a la ciudad española.
Tanto Gómez (2010) como Loreto (2015)
resaltan la importancia de Analco, La Luz, y
otros barrios cercanos al oriente de la ciudad.
Señalan también que las situaciones que habrían
enfrentado no siempre fueron favorables dado
que “las condiciones de vida eran más miserables
que en el centro de la ciudad” (Cuenya y
Contreras 2012: 58). Paradójicamente, la ventaja
que tuvieron dichos barrios fue la inmediatez que
tenían respecto al río de San Francisco, ya que
de estas aguas obtenían alimento y sustento para
32

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

satisfacer sus necesidades básicas. En cambio,
los barrios del poniente, como San Diego de
San Sebastián y Santiago, más alejados de este
torrente, se poblaron posteriormente debido a que
el agua que tenían ahí no era “apropiada para los
consumos humano y animal” (Loreto, 2008: 731).

de la tierra firme (Aranda, 1988). Es por ello que,
debido a su importancia, en 1627 Santo Ángel de
Analco se constituiría como templo parroquial
(Loreto, 2008). Dentro de este mismo territorio
se localizaban la capilla de Nuestra Señora de
los Remedios, concluida en 1703, y el templo de
Nuestra Señora de la Luz, construido entre 1768
y 1805 (Cuenya y Contreras, 2003). Tal parroquia
comprendía:
Desde la garganta o medianía de los cerros
de Loreto y Guadalupe, en línea recta hasta
encontrar el Río de San Francisco, es decir,
como hasta hoy la Ladrillera de Carranza y
de ahí toda la margen izquierda del Río de
San Francisco hasta la salida de la ciudad.
(Carrión, 2021: 378).
Por su parte, el barrio de La Luz era uno de
los aludidos arrabales que conformaban Analco a
principios del siglo XVI. Se definiría circunscrito
entre los barrios de El Alto, al norte, y de
Analco, al sur. Esto es, se trataba de un apartado
de la parroquia de Analco. El nombre que tuvo
originalmente fue Tepetlapa, según Domínguez
(2016), o Tepetlapan, de acuerdo con Miravete
(2011). En un inicio, estuvo conformado por
dos barrios, el de Los Remedios y el de La Luz,
siendo de este último desde donde “se sacaban
el barro fino y muy a propósito para trastos de
cocina para uso común” (Leicht, 2015: 449); por
lo que a partir de la segunda mitad del siglo XVI,
los loceros peninsulares provenientes de Talavera
de la Reina establecerían los primeros talleres de
alfarería, y a partir de 1689 se instalaría un obraje
de loza. Paralelamente, para mediados del siglo
XVIII se ubicaría la primera pila de agua pública
para los habitantes de este barrio, sobre la calle
del mismo nombre, la calle de La Luz.
Desde el siglo XVII ya se puede observar
el trazado del templo. En su origen había pocas
casas, en su mayoría rodeadas de espacios para la
siembra. De igual manera, se establecieron varios
mesones que servían de descanso para los viajantes
que provenían desde el camino que comunicaba
a Puebla con el Golfo de México a través del
puerto Veracruz. De acuerdo con García (2008),
en el periodo decimonónico habría dos eventos
trascendentales dentro de este barrio: el primero,
en marzo de 1867, las tropas de Porfirio Díaz se
establecieron en La Luz para la toma de la ciudad
de Puebla que se encontraba, en ese momento, en
manos del ejército francés y; el segundo, debido
a las constantes enfermedades sobre la población

Los barrios de Analco y de La Luz
Para el siglo XVII, la ciudad se encontraba
dividida en cinco parroquias que serían puntos
de referencia tanto para la autoridad religiosa
como para la sociedad civil (Cuenya y Contreras,
2012). En esencia, la distribución barrial giraría
alrededor de estas demarcaciones parroquiales,
entre las cuales se encontraban San José, San
Marcos, San Sebastián, La Santa Cruz y Santo
Ángel Custodio. En concreto, esta última
parroquia, ubicada en Analco, concentraría gran
parte de la población pues “la pujanza económica
de la ciudad constantemente atraía a nuevos
pobladores” (Cuenya, 1987: 463). Y es que, desde
la fundación de Puebla, ya hay antecedentes del
referido barrio poblado con “indígenas traídos de
Cholula para que trabajaran en la edificación de la
Puebla de los Ángeles” (Merlo y Quintana, 2001:
136). Asimismo, a partir de 1560, los “indios de
procedencia tlaxcalteca [también] poblaban este
barrio” (García, 2008: 23), además de que se cree
que pudieron haberse establecido cholultecas, o
incluso mixtecos.
Como sea, la ubicación y el origen diverso en
Analco resultaría `providencial´. En un aspecto,
era cómodo y conveniente para los españoles
tener un barrio inmediato, y a la vez separado,
al otro lado del río de San Francisco. Y en otro,
esta diversidad incluía sus habilidades, de tal
forma que, según Cortés (2016), las autoridades
españolas fácilmente pudieron establecer
oficios como el de herrador, y posteriormente
otros tantos como los de locero, carbonero y
panadero. Tales gremios responderían, además,
a los requerimientos de los viajantes que desde
el oriente salían de, y entraban a, Puebla a partir
de los caminos que conducían a la capital de la
Nueva España y al puerto de Veracruz.
Analco, al ser el primer barrio del oriente de la
ciudad, y debido a la amplitud de su territorio, hubo
de dividirse en cuatro arrabales. Huilocaltitlán,
donde se ubicaba la iglesia; Xochichitlán, en
el que estaban los huertos de los indígenas;
Yancuitlalpa, la tierra nueva; y Tepetlapan, el lugar
33

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

poblana, en 1872 “se desarrolló una epidemia de
viruela a causa de la peste” (García, 2008: 147),
de la cual La Luz no se salvaría.
Poco después, al finalizar la primera mitad
del siglo XX, el barrio “asimiló los efectos del
crecimiento de la ciudad” (Miravete, 2011: 27).
Dos eventos, dice, fueron los más notorios. La
sustitución de una vieja industria textil por
nuevas factorías sobre los campos que rodeaban
al barrio de La Luz; y el entubamiento del río de
San Francisco que daría paso a la construcción
del boulevard Héroes del 5 de mayo; acción que
desde el imaginario comunitario desvanecería la
legendaria frontera social entre la población que
vivía en el centro y en los barrios periféricos,
aunque a la postre, “no hizo sino reproducir este
límite con otra forma” (Melé, 2006: 271), o sea,
lo sustituyó con otro viario.
Un último evento sería definitorio. La llegada
del programa público-privado “Angelópolis”
a finales del siglo pasado, el cual tenía como
objetivo modernizar el centro histórico afectando
“una buena parte de los barrios indígenas”
(Cabrera y Tenorio, 2006: 9). El diseño original
abarcaría la zona que va desde los fuertes de
Loreto y Guadalupe hasta el barrio de Analco; a
pesar de que no se llevó a cabo todo el proyecto
de intervención en el barrio de La Luz, según
el sentir de los mismos autores, la construcción
del actual Centro de Convenciones de Puebla,
edificado entre el barrio de San Francisco y el de
La Luz, terminaría generando un gran impacto en
su vida cotidiana (García, 2008).

separación natural entre ambas repúblicas, y su
comunicación se daría por medio de dos puentes,
el de Analco y el de Bubas.

El de La Luz a través de los documentum

Mapa 2. Fragmento del plano de la nobilísima y muy
leal ciudad de los Ángeles (1754). Autor: Anónimo

Mapa 1. Fragmento del mapa urbano de la ciudad
de los Ángeles de la Nueva España, realizado por
Cristóbal de Guadalajara en 1698

De igual forma, al oriente del barrio existían
caminos vecinales que comunicaban a la ciudad con
algunos molinos de grano. Éstos se encontraban en
las proximidades de la ciudad, pero en cercanía al
camino real que conducía a Veracruz. Entre dos de
estos caminos vecinales se encontraba la capilla de
Los Remedios, y a un costado del río Xonacatepec,
el templo de Ecce Homo. Al sur del enclave, es
posible localizar el núcleo fundacional de los
referidos barrios de indios, así como el templo y
convento del Santo Ángel de Analco.

Uno de los primeros testimoniales gráficos
del barrio se encuentra en el mapa urbano de
Cristóbal de Guadalajara de 1698 (Mapa 1).
La Luz se encontraba confinado, y delimitado,
por dos corrientes de agua: el nombrado río de
San Francisco, que está al poniente del barrio;
y el río de Xonacatepec, ubicado al norte, y
que desembocaba en el primero. El río San
Francisco sería considerado crucial para la
ciudad debido a que, según Galicia (2015), la
estructura urbana giraría entorno a él. Al norte
del barrio estos dos ríos colindaban, además,
con el templo y convento que le daban el nombre
de San Francisco, así como con sus huertos que
lo aprovechaban para su riego. El cauce del
mismo río, como se ha dicho, serviría como una

Fuente Mapa 1 y 2: Recuperado de Vélez y Guzmán (2016).
Nota: El mapa ha sido girado de tal manera que el norte
se halla arriba. Fuente: adaptación propia

34

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

La siguiente representación es un plano
anónimo de mediados del siglo XVIII (Mapa 2).
Para ese entonces, La Luz se encuentra todavía
franqueado al norte con el templo y convento de
San Francisco, en el que se habría consolidado una
zona de huertos; a diferencia de la cartografía de
1698, en este mapa han desparecido los caminos
vecinales, los molinos de grano, la capilla de los
Remedios y el camino real a Veracruz; a cambio,
se percibe el arraigo del templo de Ecce Homo y,
al igual que su vecino barrio de Analco, una mayor
densidad de casas. Aunque el mapa no indica el
nombre de las calles, de acuerdo con Leicht (2015),
en el padrón de 1773 aparecen las siguientes
calles: de La Pilita, 3ra de Carrillo, de Nuestra
Señora de La Luz, de Vivanco, de Tepetlapa, de
Nuestra Señora de la Peña de España y Torrecilla,
de La Chula, del Chulo y la de Ábalos; además de
hacer referencia de un temazcal (el del Chulo), que
sería un punto de encuentro para los habitantes del
barrio, pues ahí se hace referencia a un baño de
vapor de uso público.

Santo Ángel de Analco, constituido por el templo,
convento y el atrio que se ha convertido en una
plaza. Asimismo, es posible observar algunas
diferencias a lo señalado por Leicht (2015) y en el
mapa anterior. En esencia, el nombre de algunas
de sus calles cambia. Por ejemplo, la calle de la
Pilita cambia a calle de los Romanes, y es que
conducía a la plaza del mismo nombre; la calle
3ra de Carrillo, ahora se llama de Carrillo; la de
Nuestra Señora de la Luz, a solamente La Luz;
la de Vivanco a calle Cuernito; la de Tepetlapa
conserva su nombre, aunque se duplica, pues
surge la 1ra y la 2da calle de Tepetlapa; la calle del
temazcal del Chulo, y el equipamiento público
del mismo nombre, permanece como punto de
encuentro de higiene y cuidado personal, pero se
simplifica a del Baño; y, la de Ábalos, auspiciado
por el gremio que ahí se alberga, se llamaría a
partir de ese momento, del Cacahuatero.
Mapa 4. Fragmento del nuevo plano topográfico
anunciador de la ciudad de Puebla (1908). Autor:
Anónimo

Mapa 3. Fragmento del plano topográfico de la ciudad
de Puebla (1856), realizado por Luis G. Cariaga y Sáenz

Fuente: Recuperado de Vélez y Guzmán (2016)
Fuente: Recuperado de Vélez y Guzmán (2016).
Fuente: Adaptación propia

De 1908 es el último documentum (Mapa 4). A la
delimitación del norte del barrio se adicionaría, a lo
ya señalado, un reciente equipamiento: el puente de
Azcué, al oriente; además de la plaza de Romanos,
antes Romanes; al poniente por tres puentes; mientras
que, al sur, por los mismos puntos mencionados de
Analco, e igual manera del río de San Gerónimo.
A principios de este siglo XX, la ladrillera de
Ascárate dejó de existir, así como la 1ra calle de las
Flores. Asimismo, la calle de los Romanes deja de
nombrarse de esta forma para llamarse La Chula; la
2da de Tepetlapa vuelve a llamarse de Tepetlapa y, la
del Cacahuatero se tornaría a Cacahuateros.

Datado en 1856, el siguiente testimonial es
atribuido a Cariaga y Sáenz (Mapa 3). A
mediados del siglo XIX, ya sin sus huertos, el
templo y convento de San Francisco siguen
siendo un punto referencial y delimitante del
barrio, al igual que el templo de Ecce Homo y
el emergente estanque de los pescaditos. Al
oriente se observa la plazuela de los Romanes y
la ladrillera de Ascárate, y al sur colinda, además
de una barranca, con el conjunto religioso del
35

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Comentarios finales. A manera de discusión

daría resultados diferentes. Cuidar exclusivamente
la primera dimensión se corre el riesgo de
reflejar parcialidades, ya que tan sólo aludiría
a la temporalidad, por definición no estable, de
un espacio determinado, por definición estable;
incluso, muchas de sus referencias simbólicas,
paradójicamente, están asociadas a los elementos
construidos o espacialidades. Por su parte,
comprendiendo únicamente la segunda dimensión,
se accede a los elementos que han sido estables en
el tiempo y propiciadores de relaciones; incluso,
la reificación podría utilizarse para inducir lo
simbólico o de apropiación, no así a la inversa.
De la misma manera, en la búsqueda de esta
segunda dimensión, es posible también separar
sus dos componentes, pero, de nuevo, no con
iguales resultados. Al igual que en el pasado, el
barrio sigue siendo el lugar donde, a fuerza de
convivencia, se mezclan y sincretizan los otros,
los iguales y los diversos. No obstante, esta
convivencia es pasajera, y aparece o desparece
con la siguiente gradación: el emplazamiento o
los elementos naturales, luego su antropización y,
al final, los sistemas de convivencia. Sin embargo,
en términos de afectación simbólica, no se sigue
esta ruta. Así como el emplazamiento afecta lo
construido, lo construido afecta al sistema de
convivencia, y en esa linealidad se asomaría una
gradualidad en su afectación, yendo de lo perenne
inalterable, o sea las persistencias, a lo temporal
inestable, o sea la cotidianidad. A diferencia de
las persistencias, sólo las permanencias son
alterables a voluntad, por lo que, en esa misma
lógica y orden, serían las únicas capaces de alterar,
en igual proporción, el sistema de convivencia.
En el caso de La Luz hay esta gradualidad. Si bien
es cierto que en su proceso de adaptación algunos
de estos barrios habrían perdido su originaria
razón de ser, habría otros que lo preservarían
hasta la actualidad, además de, claro está, su
emplazamiento, sus condicionantes geográficas y
sus edificaciones identitarias. Es decir, el hecho
de que se establecieran como periferia de una
centralidad, paradójicamente facilitaría que, por
un lado, conservaran sus oficios y simbolismos
al interior, pero por otro, se tornaran parte del
crecimiento de la ciudad hasta confundirse en una
aparente unidad urbana. En eses aspecto, el análisis
cartográfico permitió identificar las persistencias y
permanencias que habrían de conformarlo como
barrio. En lo uno, tanto los elementos naturales
como los del emplazamiento, auspiciarían sus

En las ciudades mexicanas contemporáneas,
el barrio, al mismo tiempo que es un elemento
patrimonial histórico, es un espacio urbano vivo.
Esta dualidad ha generado diversas discusiones,
muchas de ellas contradictorias. Si de definirlo
se trata, como todo término vivo y ligado a la
cotidianidad, puede ser discutible, por lo que no
es inusual rastrearlo desde distintos campos de
estudio, como tampoco ha sido inusual no encontrar
homogeneidad ni en ello ni en su identificación.
Así que no hay univocidad para definirlo o
delimitarlo. Empero, y en independencia de la
postura, disciplina o acepción, el barrio habría
sido referido principalmente desde dos categorías
y desde dos dimensiones. En lo primero, una de
ellas se realiza por disciplinas con un carácter
humanístico como la antropología, la geografía
humana o la arquitectura. Ha utilizado para ello
el método general inductivo con herramientas y
elementos con un sesgo etnográfico, por lo que
los estudios tendrían una postura fenomenológica
hermenéutica. La otra categoría sería desde
disciplinas con un carácter positivista como la
urbanística, la geografía, o lo jurídico. Utiliza
para ello el método general hipotético deductivo
con herramientas y elementos en lo general
fácticos y que atienden asuntos mensurables o de
delimitación física, por lo que los estudios tendrían
una postura epistémica empírico analítica.
Para las dimensiones, una de ellas refiere a la
interpretación y la manera de apropiación del espacio.
Ahí se atienden asuntos de cualidad o subjetivos;
el barrio es reducido a variables emocionales,
identitarias o simbólicas. La segunda, refiere tanto al
emplazamiento natural como la manera de construir
o adecuarse a este. Se atienden asuntos mensurables
tanto naturales como edificados; el barrio sería
reducido a variables verificables, medibles y
clasificables. Aunque ambas dimensiones están
delimitadas, es cierto también que la una no se
comprende sin la otra; es decir, que se trata en
realidad de un binomio indisoluble: es el espacio, su
uso y su disfrute, pero simultáneamente es el grupo
social que le da –y se da– sentido y pertenencia;
en otros términos, si bien es verdad que son los
habitantes los que construyen los barrios, también
son los barrios los que construyen a sus habitantes,
y ambos son los que construyen a la ciudad.
Sin embargo, en la búsqueda de la definición
de un barrio, aunque es posible separarlas, ello
36

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

equipamientos, su forma urbana, sus oficios,
toponimia y cotidianidad; su ubicación en el
extrarradio, a la vera del camino hacía Veracruz,
incitaría el oficio de herrador y de panadero;
asimismo, las corrientes de los ríos, sus arcillas y
limos, ayudarían a la implantación de huertos y los
gremios de ladrilleros, loceros y carboneros.
En lo otro, patrocinado por las persistencias,
el barrio no sólo se re-densificaría, sino que
las construcciones se intensificarían debido a
su repoblamiento. Las históricas reducciones
traerían diversidad y heterogeneidad en sus
pobladores, lo que incluiría el sistema de
convivencia. Inmediato a La Luz, aparecerían los
conjuntos religiosos de San Francisco y Santo
Ángel de Analco, convirtiéndose en los referentes
geográficos y simbólicos de este territorio
cruzando el río San Francisco. Sus templos,
conventos, atrios y huertos, se harían parte de la
vida cotidiana barrial que, en su origen, consistía
en una comunidad indígena congregada para su
evangelización pero que, a la postre, definiría los
apuntados diversos artes y oficios de la ciudad.
Este repoblamiento haría obligada la división
parroquial de Analco, y con ello la construcción
del templo de Nuestra Señora de La Luz que,
siglos después, se convertirá en el identitario del
único colectivo originario que aún perdura desde

la fundación hispánica de la ciudad: el de alfarero.
Por último, y de nuevo por la ubicación del barrio,
sus gremios florecerían a partir del intercambio
económico y cotidiano con los habitantes del otro
lado del río. Esta simbiosis daría pie a que sus
diferentes equipamientos, tanto públicos como
privados, la flecha del tiempo los convirtiera en
lugares tradicionales de encuentro social. Más aún,
que justo tales actividades construirían una identidad
que aún se conserva en la nomenclatura y toponimia
del sistema viario de los alrededores del referido
templo que funciona de igual modo en centralidad.
Así, la diada conformada por el emplazamiento
natural y las edificaciones: en específico el conjunto
religioso y los espacios abiertos; definirían lo que
hoy entendemos como el barrio de La Luz en
Puebla y su vida cotidiana. Por consiguiente, y, en
resumen: el barrio es un sensible y temporal sistema
de convivencia cuya fragilidad está determinada por
las alterables permanencias del espacio construido;
esta recíproca doble dimensión, a su vez, está
determinada por las inalterables persistencias del
medio natural que, por su propia condición, por
más empeño que se tenga en ocultarlas u omitirlas,
acaban por imponerse en ambas, pero nunca al
revés, y al hacerlo, incluso, puede que no lo hagan
de una manera delicada. C

Referencias bibliográficas
Aguilera, Javier (1994), Fundación de ciudades hispanoamericanas. Madrid, Editorial Mapfre.
Aranda, José (1988), Desde el otro lado del río. Puebla, BUAP.
Aymonino, Carlo (1972), Orígenes y desarrollo de la ciudad moderna. Barcelona, Gustavo Gili.
Baigorri, Artemio (1995), “Del urbanismo multidisciplinario a la urbanística transdisciplinaria. Una
perspectiva sociológica”, Ciudad y Territorio Estudios Territoriales, Vol. III, núm. 104, pp. 315-328.
Cabrera, Virginia y Tenorio, Lina (2006), “Programa Angelópolis en la zona monumental de la ciudad de
Puebla, México”, Ciencia Ergo Sum, Vol. 13, núm. 1, marzo-junio, pp.7-14.
Carrión, Antonio (2021), Historia de La Ciudad de Puebla de Los Angeles (Puebla de Zaragoza). Texas,
ULAN Press.
Castro, Felipe (2010), “Los indios y la ciudad. Panorama y perspectivas de investigación”, en Castro, F.
(coord.), Los indios y las ciudades de Nueva España. México, UNAM, pp. 9-33.
Castells, Manuel (1971), Problemas de investigación en sociología urbana. México, Siglo XXI.
Castells, Manuel (1999), La cuestión urbana. México, Siglo XXI.
Certeau, Michel (1999), La invención de lo cotidiano 2. Habitar, cocinar. México, Universidad
Iberoamericana.
Cordero, Enrique (1965), Historia Compendiada del Estado de Puebla. Puebla, Centro de Estudios
Históricos de Puebla, A.C.
Cortés, Justino (2016), Analco, al otro lado del río. Puebla, ABC Ediciones y Servicios.
Cuenya, Miguel (1987), “Evolución demográfica de una parroquia de la Puebla de los Angeles 16601800”, Historia Mexicana, Vol. 36 núm. 3, enero-marzo, pp. 443-464.
37

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Cuenya, Miguel y Contreras, Carlos (2003), Reformas borbónicas y ordenamiento urbano (facsímil).
Puebla, BUAP.
Cuenya, Miguel y Contreras, Carlos (2012), Puebla de los Ángeles. Puebla, BUAP.
Domínguez, J. (2016), “Barrio de La Luz” en 4 épocas. 85 lugares para conocer Puebla, Puebla, H.
Ayuntamiento de Puebla, pp. 71-73.
Donoso, Roberto (1993), Antecedentes de la sociología urbana. México, UAM-X.
Fadda, Giulietta, y Cortés, Alejandra (2007), “Barrios. En busca de su definición en Valparaiso”, Urbano,
Vol. 10, núm. 16, noviembre, pp. 50–59.
Flores, Carlos (2007), El encuentro de la ciudad y el Ejido. El caso particular de los Núcleos ejidales de
la ciudad de Tepic (Tesis Doctoral). Madrid, ETSAM-UPM.
Ferro, German (2010), “Guía de observación etnográfica y valoración cultural de un barrio”, Apuntes, Vol.
23 núm. 2, pp.182-193.
Fuente, María (1999), Diccionario de historia urbana y urbanismo. El lenguaje de la ciudad en el tiempo.
Madrid, U. Carlos III de Madrid.
Galicia, Esther (2015). “Un acercamiento histórico a las condiciones originales de funcionamiento del
sistema hídrico subterráneo y su respuesta superficial en la microcuenca de la ciudad de Puebla”,
Investigaciones Geográficas, Boletín, núm. 86, pp. 38-52.
García, Emma (2008), Los barrios antiguos de Puebla. Puebla, Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla.
Geddes, Patrick (1960), Ciudades en evolución. Buenos Aires, Ediciones Infinito.
Giménez, Carlos (1991), Valdelaguna y Coatepec. Madrid, Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
Gómez, Lidia, (2010), “Las fiscalías en la ciudad de los Ángeles, siglo XVII”, en Castro, F. (coord.), Los
indios y las ciudades de Nueva España. México, UNAM, pp. 173-195.
Halbwachs, Maurice (2004), La memoria colectiva. Zaragoza, Prensas Universitarias de Zaragoza.
Hernández, Agustín; Alguacil, Julio; Medina, María y Moreno, Carmen (1997), La ciudad de los
ciudadanos. Madrid, Ministerio de Fomento.
Hannerz, Ulf (1987), Exploración de la ciudad. Hacia una antropología urbana. México, FCE.
Hirschberg, Julia (1978), “La fundación de Puebla de los Ángeles. Mito y realidad”, Historia Mexicana,
Vol. 28, núm. 2, octubre- diciembre, pp. 185-223.
Jacobs, Jane (2011), Muerte y vida de las grandes ciudades. Madrid, Capitán Swing Libros, S.L.
Lefebvre, Henri (1972), La revolución urbana. Madrid, Alianza.
Leicht, Hugo (2015), Las Calles de Puebla. Ciudad de México, Ediciones de México.
Le Goff, Jacques (1991), El orden de la memoria. El tiempo como imaginario. Barcelona, Ediciones
Paidós Ibérica, S.A.
Lomelí, Leonardo (2013), Puebla. Historia breve. México, COLMEX.
López, Enrique y Ibarra, Xóchitl. (1997). “Barrios, colonias y fraccionamientos. Historia de la evolución
de una familia temática de palabras que designa una fracción del espacio urbano” Las palabras de
la ciudad, Biblioteca Digital UNESCO, Cuaderno núm. 2.
Loreto, Rosalva (2008), “El microanálisis ambiental de una ciudad novohispana. Puebla de Los Ángeles,
1777-1835”, Historia Mexicana, Vol. LVII, núm. 3, enero-marzo, pp. 721-774.
Loreto, Rosalva (2015), Cartografía histórica de Puebla. Siglos XVI-XX. Puebla, BUAP.
Lynch, Kevin (1998), La imagen de la ciudad. Barcelona, Editorial Gustavo Gili.
Melé, Patrice (2006), La producción del patrimonio urbano. México, CIESAS.
Méndez, Eloy (1988), Urbanismo y morfología de las ciudades novohispanas. Puebla, BUAP.
Menegus, Margarita (1991), Del señorío a la república de indios. El caso de Toluca: 1500-1600. Madrid,
Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
Mejía, Germán (2021), “El espacio y el tiempo. Un ensayo para estudiar la ciudad en clave de historia
urbana”, en Martínez, G. y Mejía, G. (coord.), Después de la heroica fase de exploración. La
historiografía urbana en América Latina. Guanajuato, Universidad de Guanajuato.
Merlo, Eduardo y Quintana, José (2001), Las Iglesias de la Puebla de los Ángeles, Tomo II. Puebla,
UPAEP.
Miravete, Teresita de Jesús (2011), “La conservación del patrimonio cultural urbano y arquitectónico (el
caso del barrio de La Luz)”. Dualidad, Núm.11, pp. 25-34.
38

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Pöete, Marcel (2015), Introducción al urbanismo. Evolución de las ciudades. Lecciones de antigüedad.
Oviedo, KRK Ediciones.
Rivera, Guadalupe e De Iturbe, Marín (1983), La propiedad territorial en México 1301-1810. México,
Siglo XXI.
Rossi, Aldo (1981), La arquitectura de la ciudad. Barcelona, Paidós.
Rovira, Rossend (2016), “Barrios indígenas virreinales como espacios de salvaguardia y legitimación
franciscanas”, Latinoamérica. Revista de Estudios Latinoamericanos, núm.62, pp.135–162.
Safa, Patricia (2001), Vecinos y vecindarios en la ciudad de México. Un estudio sobre la construcción de
identidades vecinales en Coyoacán. México, Miguel Ángel Porrúa.
Terán, Fernando (2009), El pasado activo. Del uso interesado de la historia para el entendimiento y la
construcción de la cuidad. Madrid, Akal.
Valverde, Francisco (2017). Puebla, calle 11sur: de borde urbano a eje de centralidad. Puebla, Universidad
Iberoamericana Puebla.
Vélez, Francisco (2015), “El paisaje cultural del Valle de Cuetlaxcoapan”, Revista del Centro Histórico de
la Ciudad de Puebla, Cuetlaxcoapan, núm. 1, pp. 3-9.
Vélez, Francisco y Guzmán, Ambrosio (2016), Cartografía histórica de la ciudad de Puebla. Puebla,
BUAP.
Waisman, Marina (1990), El interior de la historia. Historiografía arquitectónica para uso de
latinoamericanos. Bogotá, Escala.
Wirth, Louise (1988), “El urbanismo como modo de vida”, en Bassols, M., Donoso, R., Massolo, A. y
Méndez, A. (comp.), Antología de sociología urbana. México, UNAM, pp. 162-182.
Zoido, Florencio; De la Vega, Sofía; Morales, Guillermo; Mas, Rafael y Lois, Rubén (2000), Diccionario
de geografía urbana, urbanismo y ordenación del territorio. Barcelona, Editorial Ariel SA.

39

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Importancia de las áreas verdes en zonas urbanas con alta
contaminación. El caso de Atitalaquia, Atotonilco de Tula y
Apaxco, México
The importance of green spaces in urban areas with high pollution. The case of
Atitalaquia, Atotonilco de Tula and Apaxco, Mexico
Recibido: agosto 2021
Aceptado: marzo 2022

Rosa Martínez Rico1
Brisa Violeta Carrasco Gallegos2
Xanat Antonio Némiga3

Resumen

Abstract

En los municipios de Atotonilco de Tula, Atitalaquia
(Hidalgo) y Apaxco (Estado de México) se presenta
un problema ambiental por la contaminación de
diversas fuentes de origen industrial y urbano.
Además de la falta de la falta de la aplicación de
legislación en materia ambiental, que atenúen los
impactos de las industrias, la falta de atención a la
planificación urbana y en específico a la dotación
de áreas verdes, no contribuye a mitigar el problema
de la contaminación. El objetivo del presente trabajo
es realizar una caracterización de la problemática de
estudio, que permita problematizar a fin de encontrar
soluciones en el aspecto de la dotación de áreas
verdes. Para ello se analizan las variables estadísticas
de localización de las zonas urbanas, los usos de suelo,
registros de las emisiones de sustancias contaminantes
y localización de áreas verdes. Como acercamiento
cualitativo al estudio, se aplicó un grupo focal para
determinar las principales problemáticas ambientales
y posteriormente una encuesta en la que se indagó
sobre la percepción de las áreas verdes y el valor que
la población les asigna como potencializadoras de
mejoras a su salud y al ambiente.

In the municipalities of Atotonilco de Tula,
Atitalaquia (Hidalgo) and Apaxco (State of
Mexico) there is an environmental problem due
to pollution from various sources of industrial and
urban origin. In addition to the lack of application
of environmental legislation, which mitigate
the impacts of industries, the lack of attention to
urban planning and specifically to the provision
of green areas, does not contribute to mitigate the
problem of pollution. The objective of this work
is to carry out a characterization of the problem
of study, which allows problematizing in order
to find solutions in the aspect of the provision of
green areas. To this end, the statistical variables
of location of urban areas, land uses, records of
emissions of polluting substances and location
of green areas are analyzed. As a qualitative
approach to the study, a focus group was applied
to determine the main environmental problems
and then a survey in which the perception of green
areas and the value that the population assigns to
them as potentiators of improvements to their
health and the environment were investigated.

Palabras Claves:

Keywords:

áreas verdes; contaminación; SIG

green spaces; pollution; GIS

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Geografía, Universidad Autónoma del Estado de México UAEM, México; Doctoranda
Geografía y Desarrollo Geotecnológico; email: rmartinezr905@alumno.uaemex.mx
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Geografía, Universidad Autónoma del Estado de México UAEM, México; Doctora en
Ciencias Sociales; Miembro del Sistema Nacional de Investigadores, CONACyT, México; Email: brisavioletac@hotmail.com
3
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Geografía, Universidad Autónoma del Estado de México UAEM, México; Doctora
en Ciencias en Manejo de Recursos Naturales; miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel 1; email: xantonion@uaemex.mx

40

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Introducción

El estado de salud de la población no está
debidamente documentado ni estudiado, pese
a las reiteradas llamadas de atención de las
poblaciones locales, quienes manifiestan un
alto número de casos de cáncer y enfermedades
infecciosas, dermatológicas y renales. Ante la
gravedad de esta situación, la sociedad local se
ha organizado en colectivos y movimientos de
los cuales la participación de la población ha
sido activa, plasmando la problemática no solo
de contaminación y salud a su alrededor sino
también las cuestiones como la falta de espacios
verdes, para tener un ambiente más sano.
La investigación de la cual se desprende
el presente documento toma en cuenta dichas
problemáticas ambientales que son un reto para
la sostenibilidad y la salud humana y ambiental
de la zona. Se presenta la caracterización de la
zona de estudio, los reportes de la contaminación
y los resultados de la aplicación de instrumentos
cualitativos con participantes de los grupos
comunitarios organizados en la zona. Los resultados
dan a conocer un diagnóstico ciudadano, cotejado
con fuentes oficiales sobre las problemáticas de
contaminación y el estado y la necesidad de las
áreas verdes en los municipios.

En la actualidad se ha vuelto imprescindible contar
con espacios verdes provistos de vegetación
saludable que garanticen la sustentabilidad en las
zonas urbanas, rebasando con ello el concepto
de que la vegetación urbana cumple sólo con
funciones estéticas. La Organización Mundial de
la Salud (OMS), ha asegurado que se necesita,
al menos, un árbol por cada tres habitantes para
respirar un mejor aire en las ciudades y un mínimo
de entre 10 y 15 metros cuadrados de zona verde
por habitante (Banco Mundial y Schaeffer, 2016).
Cada espacio verde en zonas urbanas representa
un desafío para su mantenimiento y cuidado, pero
también un bien invaluable para la sociedad al
brindar beneficios ambientales como regulación
del clima, captación de humedad, ruido y polvo,
además de ser hábitat para aves residentes y
migratorias. En el aspecto económico las zonas con
más y mejores espacios verdes aumentan la calidad
de vida y con ello el valor de las propiedades
(Mayorga y Luna, 2018; Miller, 2018).
También aportan ventajas para la salud
pública mediante un aire, más limpio, más fresco:
a cambio de dar oxígeno, los árboles absorben el
dióxido de carbono producido por la combustión
de varias fuentes contaminantes. Estas áreas
eliminan o atrapan el polvo, la ceniza, el polen
y el humo que dañan los pulmones, mitigando la
contaminación atmosférica (Rea-Padilla, 2020).
La región Atitalaquia, Atotonilco de Tula
y Apaxco, presenta un intenso y desordenado
crecimiento a raíz de la industrialización y la
urbanización, que tiene una creciente concentración
de unidades económicas de tipo industrial y el
paso de los ríos Salado y Tula, que funciona
como colectores de aguas negras e industriales
provenientes de la Ciudad de México y del Estado de
México. Así como, las cinco industrias cementeras
las cuales conllevan un riesgo de contaminación y
afectaciones a la salud para la población y el medio
ambiente, esto por el doble proceso productivo
que es necesario para la producción del cemento;
primeramente, se tiene la extracción de la roca
caliza, se trata de un proceso de minería a cielo
abierto, con sus conocidos impactos ambientales.
La segunda parte de la producción es de
transformación industrial en hornos. (Carrasco y
Vargas, 2015). Aunado a lo anterior una refinería,
una termoeléctrica, tres caleras y múltiples
fábricas de alimentos, plásticos y agrotóxicos.

Antecedentes sobre espacios verdes
Los espacios verdes conforman espacios públicos
cuyo elemento principal es la vegetación. La
presencia de superficie verde garantiza también
la resiliencia ante eventos climáticos extremos
(Segovia y Oviedo, 2000; Galindo y Victoria,
2012). El número de árboles del planeta se ha
reducido en un 46%. Al mismo tiempo, la OMS
calcula que el 92% de la población mundial está
expuesta a niveles peligrosos de contaminación del
aire, lo que es un desafío de la salud medioambiental
y humana en el seno de las ciudades, cuya urgencia
es cada vez mayor. Y por ello, los parámetros de
arbolado y espacio verde son ineludibles en la
planificación urbana actual (OMS, 2016). En la
zona de estudio la contaminación es uno de los
principales problemas que aquejan a la población,
por lo que los espacios verdes son primordiales.
Vivir cerca de espacios verdes urbanos puede
mejorar la salud física y mental y la Organización
de las Naciones Unidas para la Alimentación y la
Agricultura (FAO por sus siglas en inglés) señala
que ayudan a revalorizar el área, ayudando a
conseguir un rédito de hasta un 20% añadido, por
41

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

lo que una ciudad con una infraestructura verde
bien planificada y bien manejada se vuelve más
resiliente y sostenible (FAO, 2018; Röbbel, 2020).
Los beneficios para la salud que se derivan de los
espacios verdes denotan significativamente menos
condiciones cardio-metabólicas y mentales, en
contraste con los parques y áreas menos frecuentes,
lo que sugiere el beneficio para la salud de plantar
y mantener estos espacios (Criollo, 2018). Los
espacios verdes han pasado de ser elementos
secundarios del paisaje urbano, con fines estéticos
y recreativos, a convertirse en áreas de gran
importancia porque proporcionan beneficios de
índole social y ambiental (Ojeda y Espejel, 2014).
Los espacios verdes son ya considerados un
indicador de calidad de vida de los habitantes
urbanos, considerados como capaces de
contribuir a resolver problemas tan diversos como
inseguridad pública, contaminación atmosférica,
cambio climático, desintegración social, obesidad
generalizada en la población y, en general,
problemas relacionados con salud pública (Flores,
2017; Franco, 2012).
Una buena dotación de espacios verdes en las
zonas urbanas genera mejores condiciones de vida
para la población, esa necesidad se intensifica cuando
tenemos regiones que por sus propias actividades
económicas reciben más contaminación, como es
el caso de estudio del presente texto. Proponemos
que, si bien los problemas medioambientales son
de solución compleja que involucra a diferentes
actores, técnicas y políticas públicas, las medidas de
mitigación en este caso, las áreas verdes, deben ser
consideradas por las administraciones municipales
como prioridad.

población, localidades urbanas y rurales. Del
CONABIO (2020) para la determinación de los usos
de suelo, Registro de Emisiones y Transferencia de
Contaminantes (RETC) (SEMARNAT, 2021) para
la localización de fuentes contaminantes fijas y
emisiones de contaminantes al ambiente y para la
ubicación de áreas verdes INEGI (2020).
En una siguiente fase mediante métodos
cualitativos4 para el acercamiento a la percepción
social de la problemática y el valor de uso que se les
asigna a los espacios verdes. Se realizó un grupo focal
con el objetivo de realizar un diagnóstico comunitario
de los principales problemas ambientales de la
región mediante la aplicación de cuatro reactivos,
que permitieron, delimitar y priorizar los problemas
y realizar un árbol de causas y efectos. Una vez
analizados los datos, se procedió a la aplicación de
una encuesta en los tres municipios con la finalidad de
establecer el estado de las áreas verdes y el valor que
la población les asigna, como potencializadoras de
mejoras en la calidad de vida. Por último, se procedió
a la interpretación de los resultados obtenidos y a la
conducción de las conclusiones correspondientes.
Caracterización física y de la contaminación en
la zona de estudio
El presente estudio comprende tres municipios,
Apaxco en el Estado de México Atitalaquia y
Atotonilco de Tula en el Estado de Hidalgo.
Apaxco tiene una ubicación de 19° 55’ y 20° 02’
de latitud norte; los meridianos 99° 05’ y 99° 13’
de longitud oeste, con una altitud entre 2,100 y
2,900 msnm, sus colindancias son al norte con el
estado de Hidalgo y el municipio de Hueypoxtla;
al este con el municipio de Hueypoxtla; al sur con
los municipios de Hueypoxtla y Tequixquiac; al
oeste con el municipio de Tequixquiac y el estado
de Hidalgo. Tiene una superficie de 80.34 km².
Por su parte Atitalaquia, está ubicado en 20° 01’
y 20° 06 de latitud norte; los meridianos 99° 08’
y 99° 18’ de longitud oeste, tiene una altitud
entre 2,000 y 2,700 msnm y sus colindancias
son al norte con los municipios de Tlaxcoapan y
Tetepango; al este con el municipio de Ajacuba;
al sur con los municipios de Atotonilco de Tula
y Tula de Allende; al oeste con el municipio de

Materiales y métodos
Para el presente análisis se recurrió en un primer
momento al análisis geoestadístico para realizar
una caracterización de la zona de estudio, en
cuanto a su localización, usos de suelo, registro
de contaminantes y localización de las zonas
verdes existentes. Los insumos empleados y que
fueron sujeto de posterior análisis, modelación
e interpretación provienen de fuentes oficiales,
como INEGI (2020) para el caso de localización,

4

Los dos instrumentos cualitativos aplicados: grupo focal y encuesta, se llevaron a cabo de forma virtual, debido a la emergencia sanitaria
por la pandemia de SARS COV19, lo que representó un reto para la investigación, pero que sin embargo ha sido una oportunidad para
establecer nuevas formas de acercamiento al trabajo de campo.

42

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Tula de Allende y Tlaxcoapan. Cuenta con una
superficie de 63.43 km2. En lo que respecta a
Atotonilco de Tula, ubicado en 19° 52’ y 20° 03’
de latitud norte 99° 08’ y 99° 19’ de longitud oeste,
con una altitud entre 2,000 y 2,800 msnm y una
colindancia al norte con los municipios de Tula
de Allende y Atitalaquia; al este con el municipio
de Ajacuba y el estado de México; al sur con el
estado de México y con el municipio de Tepeji
del Río de Ocampo; al oeste con los municipios
de Tepeji del Río de Ocampo y Tula de Allende.
Con una superficie total de 121.34 km2 (Mapa 1).

La región se ve afectada por la presencia
intensiva de industrias que generan contaminación
ambiental que se considera como una de las zonas
críticas en el contexto nacional (Toledo, 2019).
“Alrededor de tres mil toneladas de residuos
tóxicos se procesan cada mes en la planta Geocycle
México, para ser incinerados en la trasnacional
Holcim. Por la devastación ambiental y la toxicidad
del aire, científicos la han denominado región de
sacrificio, una de las peores del mundo. Expuesta a
115 grandes fuentes contaminantes, más de 40 mil
personas. Apaxco, bordeada de cementeras, esta
comunidad se inunda de gases tóxicos y enferma
a la población que ahí vive. Se trata de la llamada
cuenca cementera Atotonilco-Apaxco, que ha
atraído capitales extranjeros y nacionales para la
explotación de piedra caliza y barro que hay en el
territorio.” (Ramírez, 2017).
Para el análisis de los contaminantes presentes
en la región se utilizaron reportes del RETC,
que publica anualmente la Secretaría de Medio
Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT),
reportando las emisiones de las empresas en
kilogramos o toneladas por año, en matrices
como aire, agua, suelo, reutilización, reciclado,
coprocesamiento, tratamiento, disposición final,
alcantarillado, incineración y otros. Ocupándose los
años 2010 y 2018 (última actualización disponible
al momento), como muestra representativa del
comportamiento de las emisiones de contaminantes
en una década (Mapa 2).

Mapa 1. Localidades en Atitalaquia, Atotonilco de
Tula y Apaxco

Fuente: Elaboración propia con base en INEGI, 2020

Los usos de suelo en el área de estudio demuestran
la escasez de espacios verdes, puesto que su mayor
uso se da en agricultura de diversos tipos, seguido de
suelos urbanos y áreas desprovistas de vegetación
las que tienen una mayor cantidad de hectáreas
para estos usos (Tabla 1). Las áreas desprovistas
de vegetación y las de vegetación secundaria
corresponden, según lo constatado en trabajo de
campo a canteras de piedra caliza abandonas, que
no recuperan la vegetación natural.

Mapa 2. Fuentes Contaminantes en Atitalaquia,
Atotonilco de Tula y Apaxco

Tabla 1. Porcentaje de usos de suelo en Atitalaquia,
Atotonilco de Tula y Apaxco

Fuente: Elaboración propia con base en SEMARNAT, 2018
Fuente: Elaboración propia con datos de CONABIO, 2020

43

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

La siguiente gráfica (1) muestra el
comportamiento de las emisiones contaminantes
de las empresas en dos años elegidos: 2010 y 2018,
en Apaxco las emisiones en el aire más altas para
2010 fueron Bióxido de nitrógeno, Bióxido de
carbono, Benceno, Mercurio y Plomo, mientras
que para el 2018 lo fueron el Bióxido de carbono,
Bióxido de nitrógeno, Benceno, Cromo y Plomo,
presentando un rango más alto de Furanos y
Dioxinas que la década anterior. Mientras que en
el agua bajaron los índices de 2010, con respecto
a 2018 y en suelo el municipio presentó en 2010
contaminantes por Cromo, Níquel, Plomo y
Cadmio y para la siguiente década los totales se
presentaron en Cromo, Níquel y Plomo.
En el municipio de Atitalaquia, se presentaron
contaminantes no solo en agua, suelo y aire, sino
que también se vio afectado el alcantarillado
y la disposición final de los desechos y el
Bióxido de carbono, Níquel, Metano, Mercurio,
Formaldehido, Cromo, Cadmio, Arsénico, Plomo
y Cianuro, fueron algunos de los elementos más
contaminantes en el municipio durante 2010 y
2018 (Gráfica 2).
Para el municipio de Atotonilco de Tula las
emisiones subieron considerablemente en el aire,
los Furano y Dioxinas aumentaron cuatro gramos
de 2010 a 2018, el cromo aumentó 77 kg/año y los
elementos que permanecieron elevados durante
el 2010 fueron el Plomo, Cadmio, Arsénico,
Mercurio, Benceno y Bióxido de carbono, el agua
y el suelo por su parte presentaron los índices
más elevados en el 2018, en el Cianuro, Níquel,
Cromo y Arsénico, por lo que se puede notar
sin lugar a dudas que a través de ocho años la
contaminación aumentó exponencialmente. Por
lo que es urgente tomar medidas de mitigación al
respecto (Gráfica 3).

Gráfica 2. Sustancias Tóxicas en Atitalaquia, Hidalgo,
2010 y 2018

Fuente: Elaboración propia con base en SEMARNAT, 2020
Gráfica 3. Sustancias Tóxicas en Atotonilco de Tula,
Hidalgo, 2010 y 2018

Fuente: Elaboración propia con base en SEMARNAT, 2020

En escenarios de alta contaminación como la
región de estudio, resulta primordial la aplicación
de estrategias de mitigación, que pueden ser muy
diversas, en primer lugar, evitar en la medida de
lo posible que las fuentes de emisiones continúen
contaminando mediante la modernización de
instalaciones y procesos productivos, el control de
sus emisiones, con filtros efectivos que eviten la
dispersión de contaminantes al aire y el tratamiento
de sus residuos como agua y otros, antes de ser
depositados en el medio ambiente. Pero además de
las modificaciones al sistema productivo industrial
que resultan necesarias y urgentes, es también la
adecuación a los espacios urbanos primordial
para mejorar la calidad de vida de la población.
En el caso de la presente investigación se han
considerado los espacios verdes, sus mejoras, su
ampliación y accesibilidad5 sig. pag., como elementos
que por una parte purifican el aire, pero que además
representan un espacio recreativo y deportivo, que
mejoran la salud física y mental de la población.

Gráfica 1. Sustancias Tóxicas en Apaxco, Estado de
México, 2010 y 2018

Fuente: Elaboración propia con base en SEMARNAT, 2020

44

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Metodologías cualitativas de participación
social aplicadas para la evaluación de espacios
verdes

Actualmente, en los tres municipios de estudio
se observa que no se encuentran homogéneamente
distribuidos los espacios verdes y en recorrido de
campo se registra que son pocos los espacios y que
estos no están dotados de la infraestructura mínima
requerida6 puesto que no se cubre ni el 1% en estos
municipios, encontrándose 0.21 m2 en Atitalaquia,
0.19 m2 en Apaxco y 0.47 m2 en Atotonilco de Tula
por habitante, no logrando ni la mitad requerida
como lo marca la OMS (2016). De aquí a 2030
(ONU, 2020), proporcionar acceso universal a zonas
verdes y espacios públicos seguros, en particular
para las mujeres y los niños, las personas de edad y
las personas con discapacidad” (Mapa 3).

Los métodos cualitativos se interesan por captar
la realidad social a partir de la percepción que
tiene el sujeto de su propio contexto, explorando
los conocimientos y valores que comparten los
individuos en un determinado contexto espacial
y temporal (Bonilla y Rodríguez, 1997). Para el
presente trabajo se realizó un grupo focal,7 con
el objetivo de hacer un diagnóstico comunitario
sobre los problemas de contaminación en los
municipios, sus causas, afectaciones y posibles
soluciones. Se eligieron a 15 participantes clave:
activistas miembros de colectivos organizados
por la defensa del medio ambiente, y además
habitantes de los 3 municipios (Figura 1).

Mapa 3. Espacios Verdes en Atitalaquia, Atotonilco
de Tula y Apaxco

Figura 1. Taller Virtual de participación ciudadana
de los ciudadanos de Atitalaquia, Atotonilco de Tula
y Apaxco

Fuente: Elaboración propia con base en INEGI, 2020
Fuente: Elaboración propia. Realizadas durante enero y
febrero 2021

Por la ubicación de las áreas verdes, se tiene
que no cumplen con los estándares internacionales
de accesibilidad. En cuanto a la planificación
urbana, se aprecia que no ha sido considerada la
ubicación de las localidades al momento de dotar
de espacios verdes, puesto que la ubicación de
éstos se concentra en las cabeceras municipales,
dejando desatendidas las zonas periféricas.

Se presentaron cuatro reactivos a partir de los
cuales se realizó la discusión, obteniéndose los
siguientes resultados (Tabla 2).

5

Las propuestas para mejoras de los espacios verdes pueden retomarse de la percepción ciudadana plasmada en la encuesta y de la
medición por medio de herramientas SIG de la calidad y cantidad del arbolado. La ampliación se determina a partir del cálculo de los
kilómetros de áreas verdes existentes por habitante y lo señalado en los estándares internacionales. La accesibilidad se determinó al ubicar
en el mapa de los municipios las áreas verdes y los asentamientos urbanos.
6
Para que los espacios verdes cumplan con los fines de ocio y relajación, deben presentar requisitos mínimos como, accesibilidad,
distancia, ubicación, seguridad y diseño ornamental.
7
Puede definirse como una discusión cuidadosamente diseñada para obtener las percepciones sobre una particular área de interés, se
caracterizan por estar constituidos por personas que poseen ciertas características en común que proveen datos o información de naturaleza
cualitativa mediante su participación en una discusión focal (Krueger, 1991).

45

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

e incremento en la urbanización, así como, el
establecimiento de fábricas de cemento, fábricas de
cal, una refinería de petróleo, una termoeléctrica,
e innumerables zonas de extracción de materiales
pétreos a cielo abierto. Además, por la zona
transitan tres canales de aguas residuales urbanas
e industriales, provenientes de la Ciudad de
México con destino a la presa Endhó (municipio
de Tula de Allende).
El exceso de agentes tóxicos se asocia a los
procesos de operación de unidades productivas, en
su mayoría, sin atender regulaciones ambientales
y en posible complicidad de las autoridades
locales. La situación se agrava ante la ausencia de
datos geoestadísticos de mortalidad, morbilidad
y concentración de contaminantes. La población
local no cuenta con datos confiables de la situación
del riesgo que enfrenta su salud, sin embargo, las
afectaciones van en aumento.
Existen causas a nivel intermedio de
complejidad, identificables como micro causas
debido a su delimitación. Las causas que la
población asocia al agravamiento del problema,
son: falta de leyes que protejan al medio ambiente,
falta de cumplimiento de leyes de protección al
medio ambiente, corrupción en autoridades, tráfico
de influencias de empresarios, desinterés de la
población, falta de educación ambiental y falta
de vigilancia de la operación de las industrias.
(Carrasco, et. al., 2021: 6)
Con estos resultados, se procedió a la aplicación
de la encuesta sobre espacios verdes en los
municipios, para conocer el estado de los mismos
según la percepción social y el valor que se le asigna
a los mismos. Para la aplicación este instrumento,
no se eligieron informantes clave, las condiciones
para la determinación de los informantes fueros ser
mayores de edad y residentes de los tres municipios.
El objetivo de realizar una evaluación
ambiental sobre las áreas verdes existentes en la
zona de estudio, tanto en aquellas consideradas
como equipamiento urbano, al igual que en las
zonas de extracción de minería no metálica
abandonadas, las condiciones de los espacios
verdes, su utilidad y afinidad con la población,
así como las consecuencias a la salud por falta de
espacios verdes.
La encuesta se elaboró en la plataforma de
Gooogle Forms, ya que es fácil compartirla y los
resultados son más accesibles, cuenta con un total
de 34 reactivos, de los cuales los primeros nueve
corresponden a datos confidenciales sin fines de

Tabla 2. Resultados del grupo focal aplicado en la
zona de estudio

Fuente: Elaboración propia, con base en los resultados
del grupo focal, enero 2020
*Reactivo no ponderado numéricamente, se enlistan los
resultados obtenidos.

A partir del análisis de la información se realizó un
informe del diagnóstico comunitario detectando las
áreas prioritarias de atención, la interpretación se
resume en el árbol de causas y efectos (Figura 2).
Figura 2. Árbol de causas y efectos, realizado a partir
del grupo focal

Fuente: Carrasco, et. al., 2021: 5

Interpretación
La descripción de los problemas identifica diferentes
niveles de análisis. En este caso, enfrentamos un
meso problema con nivel de complejidad alta, que
puede atenderse parcialmente a través de políticas
públicas. El problema es el incremento de la
devastación ambiental en suelo, agua y aire en la
región; con efecto principal de daño en la salud de
la población, disminución de producción agrícola
y seguridad alimentaria.
Las causas inmediatas identificadas son los
procesos contaminantes de origen antropogénico
(industrial, agrícola y urbana). Debido a la
cercanía de la región con la Ciudad de México,
se observa el surgimiento de núcleos económicos
46

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

lucro, los siguientes 14 reactivos competen a la
información de espacios verdes en los municipios
ya mencionados, su ubicación y el estado en el
que se encuentran, los siguientes siete se refieren
al estado de salud derivado de la presencia y/o
ausencia de espacios verdes y por último los
seis reactivos que son complementarios para la
investigación ya que recopila información valiosa
con tecnología de formularios.
Dicha investigación consiste en analizar la
percepción social para una evaluación y gestión
de espacios verdes socialmente sustentables,
puesto que el cuidado, manejo y disposición de
las especies arbóreas condicionan los servicios
ambientales que en el contexto urbano se tienen
que revalorizar, estableciendo las orientaciones
que permitan establecer su uso apropiado. De esta
forma se identifica el estado actual de la densidad de
las áreas verdes, las zonas necesitadas de acciones
y las zonas más urgentes. Así mismo, se hacen
recomendaciones de sitios que podrían contribuir a
mejorar su condición en cada municipio.

Una vez realizada y aplicada la encuesta,
fue contestada por 66 personas de los cuales 36
corresponden al municipio de Atitalaquia, 18 a
Atotonilco de Tula y 12 a Apaxco, con participación
del 59% de mujeres, 39.4% hombres y 1.5% prefirió
no decirlo. La escolaridad reportada fue de más
de 50% con educación superior y 28% con media
superior y el resto no respondió. El 65% de los
encuestados reporta que, si existen espacios verdes
cercanos a su vivienda, mientras que 35% declara
que no. Con respecto al uso de los mimos 38% los
utiliza de manera regular, 47% lo hace de forma
ocasional y el 15% no los usa.
También se pudo obtener que la población
desea tener más espacios verdes y que la existencia
de estos en cada comunidad es primordial por la
problemática que presenta de contaminación, así
como por los beneficios que brindan estos espacios
verdes, no solo a la comunidad, a los municipios o a
los estados, si no al resto de los estados vecinos y en
conjunto combatir al cambio climático y coadyuvar
a mejorar la calidad de vida de las personas.
Proponen hacer campañas de reforestación y hacer
uso de las canteras y predios abandonados, para
darle un fin recreativo, que estén dotados con la
infraestructura correspondiente, para poder llevar
a cabo actividades en beneficio de la salud y del
medio ambiente.
Se cuestionó si se tenía libre acceso a estos
espacios verdes, el 75% si lo tiene, mientras que
el 17%, tiene el acceso restringido y el 14% no
tiene acceso, así mismo se pudo analizar que del
acceso a estos espacios los que más utiliza la
población son los deportivos, parques, jardines y
camellones con un 72% (Gráfica 4).
Los siguientes reactivos corresponden a
conocer las respuestas de los ciudadanos de con
quién acuden a los espacios verdes y el 93%
lo hace con su familia, el 50% con amigos y el
16% asisten solos (las respuestas a este reactivo
no son restrictivas entre sí). Así pues, proponen
mejoras a los espacios en los siguientes aspectos:
limpieza, mantenimiento, aumento a la cantidad
de flora, seguridad y alumbrado (Gráfica 5).
Sobre la frecuencia de uso, el 44% acude 1 ó 2
días a la semana, y el 35% los visita 3 a 4 días por
semana, pese a la contingencia ambiental a causa

Figura 3. Encuesta virtual de espacios verdes

Fuente: Elaboración propia, febrero 2021, con base en
Antonio, et. al, 20148

8

La encuesta se encuentra disponible en la siguiente URL:
https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSekeTShWn7yEgJhmYRArGQJmrsdayNsS4fc_WXArOF1Ywh8RA/viewform?usp=sf_link
9
La encuesta se aplicó durante los meses de febrero a abril de 2021.

47

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

de la Pandemia por SARS-Covid 19, en el que
en todo el mundo se sugirió un aislamiento para
evitar más contagios, puesto que hay personas que
ya cuentan con una rutina de ejercicios y la misma
OMS, recomienda realizarlos, manteniendo la
sana distancia, así como las medidas de higiene
correspondientes. Es un buen momento para
darse a la tarea de recuperar y hacer y uso de estos
espacios y sentirse mejor fisica y emocionalmente,
pues se pudo obtener que el 45% hace uso de
estos espacios para hacer ejercicio, mientras que
el 30% realiza caminatas y al mismo tiempo se
recrea. Utilizándolo también para relajación y
tomar aire puro, aunque en este último se sabe que
los árboles brindan un oxígeno limpio y recogen
el dioxido de carbono, la contaminación aerea del
lugar, impide que la cantidad de espacios verdes
y árboles sean lo suficientes para codyuvar al
respecto (Gráfica 6).

Gráfica 5 (2). Asistencia y mejoras en los espacios verdes

Gráfica 6. Frecuencia y utilización de espacios verdes

Gráfica 4. Acceso y denominación de los espacios verdes

Fuente: Elaboración propia, con base en la encuesta
virtual 2021

A continuación se indica el tiempo que las
personas permanecen en un espacio verde y las
respuestan han sido que pasan entre 30 minutos
y más de 1 hora en estos, también se analizó si
se han tenido problemas de salud. Lo anterior no
obedece precisamente a la asusencia o presencia
de los espacios verdes, sino a las condiciones de
la población en el medio ambiente y a sus hábitos,
en donde el 55% de la población si presenta algun
malestar (Gráfica 7).

Fuente: Elaboración propia, con base en la encuesta
virtual 2021
Gráfica 5 (1). Asistencia y mejoras en los espacios verdes

Gráfica 7 (1). Tiempo de permanencia en un espacio
verde y problemas de salud

Fuente: Elaboración propia, con base en la encuesta
virtual 2021

48

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Se cuestionó a los encuestados sí la población
estaría dispuesta a hacer uso y cuidado de los
espacios verdes, lo cual es 100% respondió que si.
En la última gráfica (9) se analizó la disposición de
la ciudadanía para gestsionar ante las autoridades
para realizar adecuaciones para la mejora de las
áreas verdes. Pero para ello se requiere que los
espacios verdes, se encuentren bien dotados con
máquinas para hacer ejercicio, juegos, bancas,
pistas y por supuesto más árboles y arbustos que
sean adaptables a las condiciones climáticas,
hidrícas, geológicas y edafológicas del lugar.

Gráfica 7 (2). Tiempo de permanencia en un espacio
verde y problemas de salud

Fuente: Elaboración propia, con base en la encuesta
virtual 2021

Bajo este penúltimo rubro se hizo la cuestión
acerca de los rangos de edad que se aquejan por
algun malestar en su salud y el grupo más afectado
es el de la población de 35 a 39 años con un 16%,
mientras que el rango anterior de 30 a 34, al que
le sigue de 40 a 44 que presentan un porcentaje
similar de 11%. Esto sin lugar a dudas pertenece
a una población económicamente activa que
esta siendo afectada de alguna manera por los
problemas de contaminación y sus derivaciones,
siendo las enfermedades crónicas las que más
aquejan a la población, siguiéndo las enfermedades
de la piel y las neumopatías obstrubtivas crónicas,
así como las gastrointestinales, el cáncer y
las intoxicaciones. Como se mencionó en un
principio existen problemas de salud derivados
de las idustrias cementeras y caleras que existen
en los municipios (Gráfica 8).

Gráfica 9. Uso y equipamiento de los espacios verdes

Fuente: Elaboración propia, con base en la encuesta
virtual 2021

Gráfica 8. Grupos quinquenales y tipos de enfermedades

Fuente: Elaboración propia, con base en la encuesta virtual 2021

49

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Conclusiones

incineración de residuos en cementeras y caleras,
incluyendo la incineración de residuos sólidos
urbanos a partir del año 2012, por el convenio
que la ciudad de México y la fábrica de cemento
Cemex, celebraran luego del cierre del bordo
poniente, principal relleno sanitario de la ciudad
(Carrasco y Vargas, 2015). Al ser Atotonilco de
Tula el municipio que concentra tres de las cuatro
cementeras y tres de las cuatro caleras en los
municipios estudiados, y al presentar los mayores
incrementos de sustancias contaminantes según
lo encontrado en el RETC, se puede señalar la
importancia del aporte a la contaminación que trae
este tipo de industrias y la incineración de residuos.
La escasa localización de áreas verdes,
debidamente distribuidas para garantizar la
accesibilidad de todas las localidades urbanas, es
muestra de una falta de planificación y/o atención a
la dotación de este servicio público. Una evaluación
de accesibilidad brinda una herramienta para que
los municipios atiendan un área de oportunidad
prioritaria, en beneficio de la población. La
información que puede generarse mediante el
análisis espacial es clave para ser integradas
debidamente en zonas desprovistas de áreas verdes.
De la interpretación del cuadro de causas y
efectos, producto del grupo focal tenemos que
la población detecta la existencia de un meso
problema: Los niveles de contaminación altos por
las actividades productivas, ubicación estratégica
como zona de servidumbre de las grandes
metrópolis que la rodean. Al igual que un micro
problema que proviene de la falta de observación
y aplicación de las legislaciones ambientales,
desinterés por solucionar el problema, abandono
y saqueo de recursos naturales, que a fuerza de un
desinterés histórico agrava la situación.
Luego de concluidos los análisis de
caracterización cuantitativos y cualitativos, se
buscó mediante la aplicación de la encuesta
el acercamiento al objeto de análisis que es
la dotación de espacios verdes que respondan
a las necesidades de la región: 1) mitigar la
contaminación ambiental, 2) dotar de áreas
para el esparcimiento y la actividad física, que
favorece la salud física y mental, y 3) contribuir al
mejoramiento de la imagen urbana y dotación de
equipamientos públicos.
Entre los hallazgos se tiene que no existe
acceso universal a las áreas verdes ya sea por su
ubicación o por no encontrarse en condiciones
óptimas de uso. Se señala falta de arbolado,

La problemática ambiental de la zona de estudio
es compleja ya que en ella confluyen diversos
factores que potencian la contaminación, sin
que a la fecha se haya activado un plan integral
para la restauración medioambiental, sino por
el contrario, se sigue aumentando las fuentes
de emisiones contaminantes al continuar con la
instalación de zonas industriales. Esta situación
ubica a los municipios de estudio como una
zona de sacrificio, que una vez impactada por las
fuentes contaminantes, se convierte en receptora
de nuevos impactos negativos.
En el análisis presentado concluimos que, en
cuanto a la ubicación geográfica de la región, se
observa que, al estar en el centro de México, resulta
estratégica para la localización de industrias que doten
de productos a las principales zonas metropolitanas
del país como la del Valle de México, Puebla,
Toluca, etc. Aunado a la concentración industrial se
tiene que es una región afectada por los colectores
de aguas negras que provienen de la Ciudad de
México y de todos los municipios que atraviesan
hasta desembocar en la presa Endhó en el municipio
de Tula. Geográficamente la centralidad de la región
lejos de representar una ventaja, la condena como
receptora de actividades potencialmente dañinas para
la salud humana y ambiental.
En cuanto a la ubicación geográfica de la
región, se observa que, al estar en el centro de
México, resulta estratégica para la localización
de industrias que doten de productos a las
principales zonas metropolitanas del país como la
del Valle de México, Puebla, Toluca, etc. Aunado
a la concentración industrial se tiene que es
una región afectada por los colectores de aguas
negras que provienen de la Ciudad de México
y de todos los municipios que atraviesan hasta
desembocar en la presa Endhó en el municipio de
Tula. Geográficamente la centralidad de la región
lejos de representar una ventaja, la condena como
receptora de actividades potencialmente dañinas
para la salud humana y ambiental.
Al analizar el RETC, instrumento proporcionado
por la SEMARNAT encontramos que la cantidad
de contaminantes reportados se ha incrementado
del año 2010 al año 2018, principalmente en el
municipio de Atotonilco de Tula. Los factores
directamente vinculados al incremento de sustancias
contaminantes son: el aumento de las instalaciones
industriales (INEGI, 2019) y el incremento de la
50

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Agradecimientos

limpieza, mantenimiento y seguridad de esos
espacios. Para el aspecto de salud, se tiene que
el 55% de los encuestados manifiesta padecer
problemas de salud, este dato aporta a la
argumentación sobre la importancia que cobran
estas áreas para la mitigación de los efectos
adversos de la contaminación.
Como se mencionara anteriormente, la solución a
las problemáticas ambientales es compleja e involucra
a diversos actores sociales como las autoridades en su
rol de planificadoras del territorio, de reguladoras de
las actividades de los particulares y como garantes
del derecho de la población a la salud y a un medio
ambiente sano. Involucra a los sectores empresariales,
a trabajar con responsabilidad socioambiental, a
disponer de las mejores técnicas posibles, a aplicar el
principio precautorio para evitar los daños al medio
ambiente. Asimismo, la población afectada puede
ser participe de las soluciones, mientras exista la
conciencia de los problemas a los que se enfrenta y
se tomen acciones para intervenir, buscando mejoras
en su entorno, como es el caso de los participantes
del grupo focal. Es igualmente importante tomar en
cuenta que las medidas de mitigación representan
una parte fundamental para la restauración
ambiental. En este caso la propuesta es evaluar el
estado de las áreas verdes, para proporcionar una
herramienta útil para la intervención en búsqueda
de disminuir la contaminación en los municipios de
Atitalaquia, Atotonilco de Tula y Apaxco. C

Se agradece la participación de los activistas de los
colectivos Fundación para el Desarrollo Integral
Apaztle (Apaxco), Museo Comunitario Atotonilli
(Atotonilco de Tula), Caminando por la Justicia
Atitalaquia, Colectivo en Defensa de la Vida de la
Región Tolteca, Unión Ecologista San Jerónimo
Tlamaco (Atitalaquia) y Red de Conciencia
Ambiental Queremos Vivir A.C. (Tula de Allende),
por su disposición y confianza para participar de este
proyecto, y por su lucha por la defensa del territorio.
Créditos
La presente investigación se realiza con el
financiamiento del Consejo Nacional de Ciencia y
Tecnología (CONACyT) de México, obtenido en la
Convocatoria 2021-2022 PRONACE de investigación
e incidencia sobre procesos contaminantes, daño
tóxico y sus impactos socioambientales asociados
con fuentes de origen natural y antropogénico, para el
desarrollo del proyecto: “Evaluación del riesgo para la
salud humana por agentes tóxicos de origen antrópico
como herramienta de empoderamiento social. Región
Estratégica Ambiental: Norte del Estado de México y
Zona Tula, Hidalgo”, desarrollado en la Facultad de
Geografía de la Universidad Autónoma del Estado de
México, B. Carrasco Gallegos, Responsable Técnica.

Referencias bibliográficas
Antonio, Xanat, Miguel Ángel Álvarez y Daniel Silva. (2014) “Los espacios verdes en Metepec, México:
Percepción, estado y recomendaciones”, en Marcela Santana, María Galindo, Samuel Do Carmo,
Giovanna Santana, Carlos Contreras, Jorge Pickenhayn, Inocencia Cadena: Geografía de la Salud
sin fronteras, desde Iberoamérica, pág. 170-176, Toluca: UAEMex, UASLP. Disponible en: http://
ri.uaemex.mx/bitstream/handle/20.500.11799/58186/Geografia_de_la_Salud.pdf?sequence=1
Banco Mundial e Isabelle Schaeffer. (2016) “Cuatro maneras de construir las ciudades del futuro,”
Portal del Banco Mundial 03/11/2016, Disponible en: https://www.bancomundial.org/es/news/
feature/2016/11/03/cuatro-maneras-construir-ciudades-futuros
Bonilla, Elssy y Penélope Rodríguez. (1997) Más allá del dilema de los métodos. La investigación en
ciencias sociales, 3ª Ed, Santafé Bogotá: Universidad de los Andes, Norma. Disponible en: https://
laboratoriociudadut.files.wordpress.com/2018/05/mas-alla-del-dilema-de-los-metodos.pdf
Carrasco, Brisa, Arely Anaya, Edel Cadena, Juan Campos, Alma Calderón, María Vicenta Esteller, Yanely
Estrada, José Luis Expósito, Edelmira García, Oliver Hernández, Raúl Hernández, Iván Hernández,
Raquel Hinojosa, Libertad Juárez, Manuel Lara, Rosa Martínez y Jorge Paredes, (2021) “Diseño
de una metodología para el monitoreo de toxicidad por contaminación industrial y urbana, como
herramienta de empoderamiento social. REA norte del Estado de México y Zona Tula, Hidalgo”,
Informe Técnico de Proyecto 309113, CONACyT, 2021.
51

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Carrasco, Brisa y Jorge Tadeo Vargas. (2015) “Basura cero como alternativa a la incineración de residuos
en cementeras, Movimiento ProSalud, Apaxco, México,” Ecología Política, N.º 49. Barcelona:
Fundación ENT, Icaria, e-ISSN: 2604-6091. Disponible en: https://www.ecologiapolitica.info/
novaweb2/wp-content/uploads/2016/01/49.pdf
CONABIO (2021) “Portal de Geoinformación 2021”, Portal de la CONABIO, Disponible en: http://www.
conabio.gob.mx/informacion/gis/
Criollo de la Cruz, Sara. (2018) Evaluación de la cobertura vegetal de los parques del programa de
Adopción de Parques y Zonas Verdes de la ciudad de Cali como estrategia para la mitigación de
islas de calor. Tesis: Ingeniería Ambiental, Universidad Autónoma de Occidente, Cali, Colombia.
http://hdl.handle.net/10614/10518
INEGI (2019) Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas (DENUE), México: INEGI.
FAO-Organización de las Naciones Unidad para la Alimentación y la Agricultura (2018) “Los árboles
están revolucionando las ciudades en el mundo,” Portal de la FAO, 21/03/2018. Disponible en
http://www.fao.org/fao-stories/article/es/c/1109576/
Flores, Ramiro. (2017) “Una reflexión teórica sobre estándares de áreas verdes empleados en la planeación
urbana,” Economía, sociedad y territorio, Vol. XVII, Núm. 54, pp. 491-522. https://doi.org/10.22136/
est002017682.
Franco, Juan Felipe. (2012) “Contaminación atmosférica en centros urbanos. Desafío para lograr su
sostenibilidad: caso de estudio Bogotá,” Revista Escuela de Administración de Negocios, Núm. 72,
pp. 193-205, ISSN: 0120-8160. Disponible en: https://journal.universidadean.edu.co/index.php/
Revista/article/view/576/564
Galindo, Andrés Salvador y Ricardo Victoria. (2012) “La vegetación como parte de la sustentabilidad
urbana: beneficios, problemáticas y soluciones, para el Valle de Toluca,” Quivera, vol. 14, núm.
1, pp. 98-108 Universidad Autónoma del Estado de México Toluca, México. ISSN: 1405-8626.
Disponible en: https://www.redalyc.org/pdf/401/40123894006.pdf
INEGI-Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (2020) “Censo General de Población y Vivienda”,
México: INEGI. Disponible en: https://www.inegi.org.mx/programas/ccpv/2020/default.html
Krueger, Richard. (1991). Focus Groups: A Practical Guide for Applied Research. Beverly Hills: Sage.
https://doi.org/10.1177/109019819101800210
Mayorga, Marisol y Lina María Luna. (2018) Diseño e implementación de talleres lúdico-pedagógicos
con enfoque ecológico como aporte al programa de servicio social ambiental del jardín botánico
de Bogotá, Tesis: Licenciado en Biología, Universidad Distrital Francisco José de Caldas, Bogotá,
Colombia. Disponible en: https://repository.udistrital.edu.co/bitstream/handle/11349/14997/
MayorgaPalacioMarisol2019.pdf?sequence=1
Miller, Carlos Alberto. (2018) Gestión de áreas verdes y la percepción de la calidad de vida urbana desde
la perspectiva ambiental en el Distrito de Tacana, año 2016, Tesis: Maestro en Gestión Ambiental,
Universidad Nacional José Basadre Grohmann, Tacna Perú. Disponible en: http://repositorio.unjbg.
edu.pe/handle/UNJBG/3462
Ojeda, Luna e Ileana Espejel. (2014) Cuando las áreas verdes se transforman en paisaje urbano. Tijuana:
El Colegio de la Frontera Norte. ISBN: 978-607-479-144-0.
OMS-Organización Mundial de la Salud. (2016) “La OMS publica estimaciones nacionales sobre la
exposición a la contaminación del aire y sus repercusiones para la salud,” 27/09/2016 Comunicado
de prensa GINEBRA. Disponible en: https://www.who.int/es/news/item/27-09-2016-who-releasescountry-estimates-on-air-pollution-exposure-and-health-impact
ONU-Organización de las Naciones Unidas. (2020) “Objetivo 11—Las ciudades desempeñarán un papel
importante en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.” Disponible en: https://
www.un.org/es/chronicle/article/objetivo-11-las-ciudades-desempenaran-un-papel-importante-enla-consecucion-de-los-objetivos-de
Ramírez, Erika. (2017) “Zona de sacrificio de Apaxco, entre las peores del mundo,” Contralínea,
28/05/2017, Ciudad de México. Disponible en: https://contralinea.com.mx/zona-de-sacrificio-deapaxco-entre-las-peores-del-mundo/
Rea-Padilla, Diego. (2020) Estrategias de planeación territorial y ambiental para procurar el equilibrio
52

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

sustentable entre el desarrollo de la ciudad y sus áreas verdes en el sur poniente del AMG, Tesis:
Maestría en Ciudad y Espacio Público Sustentable, ITESO, Guadalajara, México. Disponible en:
http://hdl.handle.net/11117/6120
Röbbel, Nathalie. (2020) “Los espacios verdes: un recurso indispensable para lograr una salud sostenible
en las zonas urbanas,” Portal de Naciones Unidad, Crónicas ONU. Disponible en: https://www.
un.org/es/chronicle/article/los-espacios-verdes-un-recurso-indispensable-para-lograr-una-saludsostenible-en-las-zonas-urbanas
Segovia, Olga y Enrique Oviedo. (2020) “Capítulo III. Espacios públicos en la ciudad y el barrio,” en
Olga Segovia y Guillermo Dascal: Espacio público, participación y ciudadanía, Santiago de Chile:
Ediciones Sur, ISBN: 956-208-061-7
SEMARNAT (2021) Registro de Emisiones y Transferencia de Contaminantes (RETC) Datos Generales de
Establecimientos, Emisiones contaminantes 2018 Actualización 2020. Disponible en: https://www.
gob.mx/semarnat/acciones-y-programas/registro-de-emisiones-y-transferencia-de-contaminantesretc
Toledo, Víctor. (2019) “Infiernos ambientales de México”, La Jornada, Opinión, 30/07/ 2019. Disponible
en: https://www.jornada.com.mx/2019/07/30/opinion/016a1pol

53

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Patrimonio e imaginarios del cibernauta: un acercamiento
a la ex Hacienda Santa María del Rosario
Patrimony and imaginaries of cybernaut: an approach to the former Hacienda
Santa María of Rosario
Recibido: septiembre 2021
Aceptado: marzo 2022

Gabriela Carmona Ochoa1

Resumen

Abstract

A finales del siglo XVIII la entonces llamada
Hacienda Santa María del Rosario se convirtió en
un sitio importante del Camino Real y de los Tejas,
ruta de trascendencia económica y cultural que
contribuyó a la integración de la capital de la Nueva
España con el inexplorado territorio del norte.
Actualmente ubicada en el Municipio de Ramos
Arizpe, Coahuila, la encontramos un lugar en el que
aún podemos encontrar vestigios arquitectónicos
valiosos del casco de la hacienda. Indudablemente
los procesos históricos inciden en la configuración
actual de una ciudad y una de las mayores riquezas
de las reflexiones en retrospectiva radica no sólo en
la información tangible que sirve como base y es
fundamental, sino en esa parte intangible, es decir, en
el imaginario urbano. El objetivo de este trabajo es
reconocer el imaginario urbano de la Ex hacienda en
Internet y conocer a través de éste cuáles elementos
arquitectónicos prevalecen y se encuentran en el
imaginario del cibernauta. Se utiliza la Netnografía
como herramienta de investigación, la cual adapta
las técnicas de la investigación etnográfica en
el estudio de las comunidades virtuales. Como
resultado obtuvimos una caracterización del
imaginario a través del análisis de imágenes y de las
redes semánticas naturales.

At the end of the XVIII century, what was then
called Hacienda Santa María of Rosario became an
important site on the Camino Real and Los Tejas,
a route of economic and cultural significance
that contributed to the integration of the capital
of New Spain with the unexplored northern
territory. Currently located in the Municipality of
Ramos Arizpe, Coahuila, we find a place where
we can still find valuable architectural vestiges of
the hacienda. Undoubtedly, historical processes
affect the current configuration of a city and one of
the greatest riches of retrospective reflections lies
not only in the tangible information that serves as
a basis and is fundamental, but in that intangible
part, that is, in the urban imaginary. The objective
of this work is to recognize the urban imaginary
of the Ex Hacienda Santa María of Rosario
on the Internet and to know through it which
architectural elements prevail and are found in
the netizen's imaginary. Netnography is used as a
research tool, which adapts ethnographic research
techniques in the study of virtual communities.
As a result, we obtained a characterization of the
imaginary through the analysis of images and
natural semantic networks.

Palabras Claves:

Keywords:

imaginarios urbanos; netnografía; patrimonio

urban imaginarie; netnography; patrimony

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Coahuila, México; Doctora en Ciudad, Territorio y Sustentabilidad en
el Centro de Artes, Arquitectura y Diseño (CUAAD) de la Universidad de Guadalajara (UdeG), México; miembro del Sistema Nacional de
Investigadores nivel 1; email: g_carmona@uadec.edu.mx

54

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Introducción

ser alternativa, pero siempre es una ruta que
articula el territorio en su totalidad según las
directrices de la economía de la zona. “ (Pérez,
2001:45)

Desde que el imperio romano diseñó calzadas para
unir las diferentes provincias conquistadas, los
caminos a lo largo de la historia de las poblaciones
y de las regencias que los construyeron tomaron
gran relevancia, pues actuaban como ejes
primordiales en la organización económica y
social del territorio. En el caso de los Caminos
Reales (Pérez, 2001) en España, los Reyes
Católicos desde el año 1476 establecieron que
todos los caminos formaran parte de la Corona,
pues además de ser esenciales en el transporte
de mercancías y el bagaje para la guerra, fueron
fuente de cobro de regalías por portazgos y peajes;
de esta manera los toma bajo su protección, sobre
todo aquellas rutas importantes a las que llamaron
Caminos Principales o Caminos Reales.
Cuando la Corona Española llega a América, en lo
que respecta a la organización de las comunicaciones
terrestres en el interior del nuevo territorio
conquistado, se aplicó el mismo procedimiento;
fueron los Caminos Reales (Palmer, 1999) las rutas
principales que utilizaban para hacer expediciones
al interior del nuevo continente en busca de más
riqueza; en un principio utilizaban los discretos
senderos que los nativos habían implementado
para hacer sus intercambios comerciales entre el
norte y el sur del territorio, pero con el tiempo
estos senderos se fueron integrando al sistema de
caminos de la Nueva España sumando las veredas
locales al sistema nacional de Caminos Reales.
La consolidación de los Caminos Reales (Palmer,
1999) trajo consigo además de todos los beneficios
de infraestructura al nuevo territorio, una nueva
visión del mundo, sobre todo para la población
nativa; por ejemplo, mostró nuevas formas de
medir el tiempo y el espacio; la campana, el reloj,
la vara, las leguas, la liga; también trajo consigo
un nuevo idioma, la música polifónica, nuevos
instrumentos, nuevas texturas, nuevos colores y
nuevas formas de construir.
“Para definir el Camino Real en América
hay que situar a todos aquellos caminos que
a lo largo del periodo español reciben esta
denominación en el contexto de la integración
territorial de toda la América española según
las directrices de la Corona. Dentro de un
plan globalmente concebido desde instancias
superiores, el Camino Real es el camino de
interés público desde el punto de vista oficial.
Su ruta, como veremos, puede variar o incluso

Camino Real de Tierra Afuera
La principal red de Caminos Reales que se
conformaron en América se desarrolló a partir
de lo que es hoy la Ciudad de México, los de
mayor longitud fueron: el Camino Real de Tierra
Adentro, que partía desde la Ciudad de México
hasta Santa Fe del Nuevo México, el Camino
Real de Chiapas que partía desde la Ciudad de
México hacia Guatemala, el Camino Real y de
los Tejas, también llamado, Camino Real de
Tierra Afuera que partía de la Ciudad de México
pasando por Zacatecas hasta Nueva Orleans; los
más cortos fueron, el Camino Real de Veracruz
y Acapulco, el Camino Real de California que
partía de Durango hacia California y el Camino
Real que partía de Zacatecas hacia Guadalajara.
“El Camino Real es un concepto más complejo
que el hecho físico del camino. De lo que
se trataba era de mantener la flexibilidad
en cuanto a buscar constantemente rutas
alternativas que pudieran ser más cómodas
y cortas. Por la importancia de la ruta, para
su seguridad y para protección de los que la
abren y trajinan se denomina “Real”. Para
que dicha flexibilidad se respetase, la Corona
legisla sobre la libertad de los caminantes de
buscar rutas más cómodas o sobre su derecho
a oponerse a imposiciones particulares,
situando el bien público por encima de
intereses privados” (Pérez, 2001:50)
Las expediciones hacia el norte del nuevo
territorio se incrementaron a mediados del siglo
XVI. El Camino Real de Tierra Adentro se convirtió
en una de las principales rutas comerciales que
partían desde la Ciudad de México hacia diferentes
puntos del norte de la Nueva España, esta ruta al
llegar a lo que hoy es la ciudad de Zacatecas se
dividía en tres direcciones, la principal continuaba
recto hacia el norte y llegaba hasta la ciudad de
Santa Fe y permanecía con el nombre de Camino
Real de Tierra Adentro, la segunda ruta se desviaba
hacía el noroeste y se le nombró Camino Real de
California y la tercera ruta seguía hacia el noreste y
se le denominó como el Camino Real de Coahuila
y de los Tejas o Camino Real de Tierra Afuera. El
camino Real de Tierra Afuera era un sendero que
55

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

ayudaba a dar servicio a los nuevos pobladores
de la colonia; sirvió para comunicar poblados,
para el traslado de mercancías, para el ejército y
también era utilizado por los civiles.
El Camino Real de Tierra Afuera fue fundamental
para la adaptación de los nuevos pobladores a esta
región; a través de estas rutas se construyeron
misiones, villas, pueblos, presidios, haciendas y
ranchos. La arquitectura vernácula fue cambiando
el paisaje ayudando a crear una nueva organización
social y dejando infraestructura en las diferentes
regiones. El aprovechamiento y manejo de los
recursos que hacían los habitantes de los poblados
a lo largo de este Camino Real les permitió
producir y abastecer sus necesidades primarias
asegurándoles suministro y supervivencia; para
lograr su reproducción y así su permanencia.
“La expansión hacia las tierras del norte
desde el centro de México, fue complicada,
debido a la presencia de grupos indígenas
eminentemente nómadas que impedían el paso
de los españoles, por lo que el avance estuvo
marcado en dos vertientes: el control militar
y la evangelización que permitía establecer
puntos de población estables que brindaban
seguridad a los colonizadores y garantizaban
el control del tránsito a través del territorio, lo
cual conllevaba a la construcción de misiones,
presidios y, posteriormente, haciendas
dedicadas a diversas actividades productivas”
(López-Rodríguez-Sorroche, 2016:42).
El desarrollo de la industria minera y el
desarrollo de la ganadería y la agricultura en
las haciendas (Palmer, 1999) fue similar; ambos
formaban parte importante de la infraestructura
para abastecer a las minas de alimentos, materias
primas y bestias de carga en la región. Las
haciendas agrícolas se dedicaron a cultivar fruta,
verdura y granos; el problema del agua se resolvía
a través de un sistema de acequias que también
era parte del molino donde se molía el trigo.

de la provincia de Coahuila y de los Tejas. El
camino fue fundamental para la Hacienda Santa
María del Rosario, pues ayudó a consolidar sus
actividades agrícolas y socioeconómicas; también
ayudó a comunicar los principales centros de las
actividades socioeconómicas que contribuían a
consolidar la región.
“La ocupación territorial hacia el norte de la
antigua nueva España, se basó en la fundación
de poblaciones que nos legaron un importante
patrimonio cultural arquitectónico. En estas
poblaciones, a través del tiempo, se originaron
beneficios para la Corona española. Se produjo
arquitectura de diversa tipología, como las
haciendas de beneficio para el oro y la plata,
viviendas, edificios públicos como las casas
reales, templos religiosos y otros. En esta
arquitectura ha quedado la impronta indígena
al lado de la intervención española, es decir,
un producto cultural del mestizaje. “(Galván,
2018:21)
Figura 1. Torre de la capilla de Santa María del
Rosario, Ramos Arizpe, Coahuila

Hacienda Santa María del Rosario
La Hacienda Santa María del Rosario fue
construida entre el siglo XVII y XVIII; a finales del
siglo XVIII se convirtió en un sitio importante de
la Nueva España, pues formaba parte del Camino
Real de Tierra Afuera. Como explicamos con
anterioridad esta ruta de trascendencia económica
y cultural contribuyó a la integración de la capital
de la Nueva España con el inexplorado territorio

Fuente: Elaboración propia (2019)

56

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Un acercamiento desde los imaginarios
urbanos

En la Hacienda de Santa María del Rosario
(Tejeda, 1992) se albergaba a las familias
distinguidas; por lo tanto, contaba con diferentes
construcciones que solucionaban la vida de sus
pobladores y de las zonas aledañas; por ejemplo,
había trojes, una capilla, la Casa Grande del
hacendado, la casa del administrador, un molino;
que era el más grande de la región, represas y un
sistema de irrigación, casas de los trabajadores y un
amplio terreno para la ganadería y la agricultura.
En esa época los habitantes de la hacienda eran
personas que vinieron al Noreste de la Nueva
España (Tejeda, 1992) con diferentes propósitos;
ya sea para conquistar, esclavizar, evangelizar,
colonizar, etc.; eran individuos con raíces en el
centro del país o en la península ibérica y que
trajeron consigo muchos conocimientos entre
los cuales podemos destacar la manera de hacer
arquitectura.
“Arquitectura austera, Arquitectura biótica,
Arquitectura involucionada que abraza a los
factores externos que la condicionan y que
en estrecho vínculo con el ser de su gente,
presionada, dieron lugar a su propia y auténtica
identidad arquitectónica” (Tejeda, 1992:33).
Estas estructuras vernáculas del noreste se
caracterizan por su sobriedad y sencillez de líneas,
por tener una fuerza en su expresión y presencia.
Arquitectura volumétrica, austera y de elementos
de sencilla geometría, simples estructuras de
adobe, de sillar o de laja, pero que se destacan en el
paisaje junto con la vegetación como el huizache
y el mezquite; estas estructuras vernáculas
(Tejeda, 1992) surgieron del marco fisiográfico y
sobre todo del lugar de su emplazamiento; fueron
y son parte del sitio.

La Ex Hacienda Santa María del Rosario
actualmente está ubicada en el municipio de
Ramos Arizpe en el Estado de Coahuila de
Zaragoza, a 24 kilómetros de la Ciudad de
Saltillo que es la capital del Estado y a 10 km
del centro de la ciudad de Ramos Arizpe; ahora
forma parte de la Zona Metropolitana de Saltillo.
Está situada al norte del Parque Industrial,
rodeada por enormes fábricas maquiladoras y
resguardada por los pocos habitantes que quedan.
Sabemos que los procesos históricos inciden
en la configuración actual de una ciudad, y es
indudable que una de las mayores riquezas de las
reflexiones en retrospectiva radica no sólo en la
información tangible que sirve como base y es
fundamental, sino en esa parte intangible, que
es la que nos interesa abordar en este trabajo a
través del análisis del imaginario urbano de la Ex
hacienda Santa María del Rosario.
“...la metrópoli no sólo organiza los intercambios
económicos, las prácticas sociales y los vínculos
entre los individuos, sino también, en un plano
más filosófico, las relaciones entre cada uno de
nosotros y el mundo, es decir, la manera como
lo percibimos, como le damos sentido y lo
interpretamos, la manera como nos expresamos
en él.” (Bourdin, 2007:27)
Este trabajo de investigación parte desde
la teoría de los imaginarios urbanos en donde
se exploran las condiciones perceptivas y
cognitivas que caracterizan la vida urbana de
las sociedades contemporáneas, es decir una
sociedad actual marcada por el gran desarrollo
que han experimentado las tecnologías digitales y
por el papel clave que desempeña la información
en todas las esferas de la vida de los ciudadanos.
Entendiendo por imaginario urbano (Carmona,
2015) a todas las producciones mentales basadas
en imágenes, pinturas, dibujos, fotografías, etc.;
en formas de hablar y expresarse: metáfora,
símbolos, narraciones, arte, mitos, etc., formando
conjuntos coherentes y en los que se destaca una
función simbólica con los cuales nos auxiliamos
para poder desenvolvernos en un medio urbano.
“El imaginario funciona sobre la base de
representaciones que son una forma de
traducir en una imagen mental, una realidad
material o bien una concepción. En otros
términos, en la formación del imaginario se

Figura 2. Vista lateral de la capilla de Santa María
del Rosario, Ramos Arizpe, Coahuila

Fuente: Elaboración propia (2019)

57

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

ubica nuestra percepción transformada en
representaciones a través de la imaginación,
proceso por el cual la representación sufre
una transformación simbólica. El imaginario
es justamente la capacidad que tenemos, de
llevar esta transformación a buen término.”
(Hiernaux, 2007:7)
El objetivo de esta investigación es reconocer el
imaginario urbano de la Ex hacienda Santa María
de los cibernautas, analizando las imágenes que
aparecen en Internet y el texto que las acompañan
en las páginas web; para conocer a través de éste,
cuáles elementos arquitectónicos prevalecen
y se encuentran en el imaginario urbano del
cibernauta. Cuando se realizan estudios desde
los imaginarios urbanos (Silva, 2006) estamos
utilizando un enfoque que ayuda a entender y
analizar los sentimientos, los deseos, lo inesperado
en un entorno urbano de manera colectiva. "Lo
imaginario es una función simbólica que se apodera
por entero de los paisajes, del aire enrarecido, de
los personajes y de las cosas" (Narváez, 2000:152)

en la Sociedad Red o Sociedad de la Información:
las nuevas formas de interacción humana hacen
necesarios estudios para entender el nuevo orden
social, Internet es un medio en donde observamos una
gran capacidad para crear y compartir información.
En cuanto al desarrollo de la sociedad actual se
hace necesaria la alimentación permanente de las
redes sociales virtuales, blogs, páginas web, etc.,
por lo cual Internet se presenta como una enorme
fuente de datos. Después de analizar diferentes
plataformas como Facebook, Blogs, Twitter,
Instagram, Pinteres y Google se determinó
que este último, Google era la plataforma
más apropiada para hacer la búsqueda; el
buscador Google fue inventado entre 1995 y
1996 por dos estudiantes de la Universidad de
Stanford; Sergey Brin y Larry Page, los cuales
llegaron a la conclusión de que las páginas
más “pertinentes” son las más frecuentemente
visitadas; básicamente este buscador organiza
los resultados más convenientes a través de
un algoritmo llamado PageRank, (Cassin,
2008) el cual responde rápidamente a las
demandas; por lo tanto en nuestra búsqueda
nos envió directamente a las páginas que han
sido mayormente consultadas. Se procedió
entonces a realizar la exploración, iniciando
con el tecleado en el apartado de imágenes del
buscador de las palabras clave: ex hacienda
santa maria del rosario ramos arizpe coahuila.
Este análisis trata de definir el papel que juegan
las imágenes más importantes en un buscador en
particular, pues sabemos que en la construcción
social de un imaginario son las imágenes sobre el
tema las que lo definen. Para el análisis de imágenes
utilizamos el método de María Acaso (2009) con
lo cual pretendemos definir cómo el uso frecuente
de un medio digital de comunicación y manejo de
información Internet/Google/Imágenes, participa
en la creación del imaginario urbano de la Ex
Hacienda Santa María del Rosario. Lo primordial
de este método es distinguir entre el mensaje que
transmite una imagen a los dos primeros segundos
de ser observada y el mensaje profundo de la misma
imagen al hacer un estudio más detallado. Sobre el
impacto de una imagen con sólo dos segundos de
observación la autora dice: “...este tipo de mirada
superficial son las imágenes las que ejercen su
poder sobre nosotros, logrando que desarrollemos
comportamientos específicos.” (Acaso, 2009:143)
Es importante el medio en el que se difunde una
imagen, pero más importante es al hacer un análisis

Netnografía aplicada en asuntos urbanos
La idea es buscar la relación que reúnen los
elementos de un mismo fenómeno; entonces
podemos encontrar la construcción de un
imaginario urbano a través de las imágenes y el texto
de las páginas web en Internet que proporciona
un buscador determinado; la pregunta a responder
entonces sería: ¿Cuál es y cómo se construye
el imaginario urbano que representa a la Ex
Hacienda Santa María del Rosario en las páginas
web de Internet?, pues el incremento indiscutible
del uso de medios digitales y sus buscadores de
información, alude a reconocer el poder de este
medio y sus contenidos en la generación de ideas
compartidas por un grupo social determinado.
Consideramos que las imágenes y páginas web
que circulan en Internet sobre la Ex Hacienda
Santa María del Rosario pueden ser el punto de
partida del complejo proceso de construcción
social identificado como imaginario. Entonces
la información que proporciona cada imagen o
cada página web puede ser considerada como un
instrumento (Carmona, 2015) de determinación
y fijación de contenidos, al tratarse de un medio
para las masas, la información que encontramos
en ellas es consultada por un número considerable
de cibernautas que buscan información específica.
Castells (2004) señala que estamos inmersos
58

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

de un producto visual, conocer la capacidad que
tiene esa imagen para comunicar algo. Se dice
que una imagen es siempre una narración, es
una comunicación visual, una representación de
lo que está y de lo que no está. Su poder radica
en hacer presente aquello que no está presente y
hacerlo por medio de la representación. Sabemos
que la mente de una persona tiende a imaginar el
resto de la imagen, tiende a completarla. María
Acaso (2009) distingue dos tipos de mensajes:
el mensaje manifiesto, que es aquel en donde la
información es explícita, aquella que el espectador
cree que está recibiendo; el otro mensaje es el
que la persona recibe auténticamente, pero sin
percatarse de ello, es decir la información esta
sobrentendida, a este mensaje le llama latente.

presentan elementos arquitectónicos. Los colores
que prevalecen son: el color arena, azul cielo,
dorado, suaves tonos verdes; todas las imágenes
son poco coloridas. Del análisis iconográfico
encontramos que el elemento principal o Punctum
es la Capilla de Santa María del Rosario, la torre y
los contrafuertes. Como elementos del contexto o
Contra punctum están los retablos de la capilla y el
paisaje árido.
Tercer paso: Para realizar el estudio del
contexto de la imagen fue necesario realizar el
análisis de contenido del texto completo de cada
una de las páginas web de donde provienen las
imágenes. Se analizó el texto de dichas páginas
utilizando el método de redes semánticas naturales.
Algunos investigadores coinciden en que es una
técnica (Zermeño-Arellano-Ramírez, 2005) con
la cual podemos explorar la percepción, la idea
o el imaginario de un conjunto de personas sobre
un tema en específico; también se ha usado esta
técnica para conocer los motivos, las opiniones o
actitudes hacia situaciones sin dejar a un lado su
contexto. Las redes semánticas naturales son una
forma de representación del conocimiento y un
instrumento para el estudio del significado. Dicho
análisis se realizó alimentando un programa
que genera gráficos con nube de palabras con
todos los textos de las páginas web que están
ligadas a las imágenes que nos proporcionó el
buscador Google sobre la ex Hacienda de Santa
María; el programa después de hacer un análisis
de contenido presenta de manera gráfica las
principales palabras según el tamaño de mayor a
menor y la cercanía entre ellas según el número
de veces que se repite en los textos de las páginas
web con los que fue alimentado, formando así una
red semántica. Del análisis de las redes semánticas
naturales observamos en mayor tamaño aquellas
palabras que más se mencionaron durante todo el
texto en las páginas web; sobresale Santa María
y hacienda y junto a estas palabras están capilla,
hidalgo, ramos, protegidas, templo, saltillo,
demostrando nuevamente que el nombre de la
capilla y con esto las prácticas religiosas son las
que prevalecen.
Cuarto paso: Después de relacionar los
elementos anteriores, es decir los elementos
narrativos y los elementos del lenguaje visual,
logramos determinar el mensaje manifiesto y el
mensaje latente de las imágenes en general. Con
ambos elementos ahora podemos conocer cuál
es y cómo van construyendo los cibernautas el

Imaginario urbano del cibernauta
El método de María Acaso (2009) se divide en
cuatro pasos generales: primero es necesario hacer
una clasificación de la imágen, en segundo se
realiza el estudio del contenido como un producto
visual por medio de un análisis pre iconográfico e
iconográfico; como tercer paso es necesario hacer
un estudio del contexto de la imagen, por cuarto
y último paso se realiza la enunciación de los
mensajes manifiesto y latente.
Primer paso: Al teclear las palabras claves: ex
hacienda santa maría del rosario ramos arizpe
coahuila, el buscador Google en el apartado de
imágenes, presenta al cibernauta de inmediato
un mosaico de imágenes que pueden ser tomadas
como un collage del tema buscado; se determinó
designar al total de las catorce imágenes como
una sola, con una fecha de búsqueda del 30 de
marzo del 2020 a las 10.38.57am., se tomó en
cuenta la procedencia del producto visual; en
este caso Internet/Google/Imágenes, pues todas
las imágenes están ligadas a una página web; dos
de ellas provienen de una página de promoción
al turismo, cuatro fueron subidas a Wikipedia,
cuatro están ligadas a un blog y cuatro provienen
de páginas web de periódicos locales.
Segundo paso: Del estudio de contenido
obtuvimos los siguientes datos. Análisis preiconográfico: son un conjunto de catorce imágenes
en total: siete son del exterior de la Capilla de Santa
María del Rosario y dos del interior, dos de la Casa
Grande o Casa del Hacendado frente a la capilla,
tres del Molino. Del total de imágenes cinco
presentan personas, una presenta animales, ocho
59

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

imaginario urbano que representa a la Ex Hacienda
Santa María del Rosario. El mensaje manifiesto
que recibe el cibernauta de las imágenes refiere
a un lugar despoblado, los colores nos remiten al
desierto, tanto la arquitectura como el contexto
se presentan como algo antiguo, en ocasiones
casi en ruinas, se observa el molino a la distancia
y en abandono; se observa un paisaje desolado.
Sabemos que según el método que utilizamos el
mensaje manifiesto es la información explícita, es
decir es aquella que el cibernauta cree que está
recibiendo directamente. Como mensaje latente
se observa fortaleza, dignidad, resistencia y es la
capilla de Santa María del Rosario que a través
de sus formas arquitectónicas y su estilo de
arquitectura vernácula: robusta, sólida, sencilla;
la que envía este mensaje, un mensaje latente que
da información implícita, datos que el espectador
recibe de verdad, pero sin darse cuenta de ello, la
mayoría de las veces. En esta parte es necesario
señalar lo que “no” es evidente tanto en los
elementos narrativos como en los elementos
visuales; dentro de los elementos visuales se
observa el molino, aunque en segundo plano, aún
sabiendo lo importante que fue para la hacienda y
para la región en general no se menciona dentro
de los elementos narrativos y queda en segundo
plano en las imágenes.

de una estructura de esa piedra de los cerros,
característicos de Ramos Arizpe; todo lo cual
confiere a la estructura un carácter monumental
de gran austeridad y en donde la forma
arquitectónica se encuentra decisivamente
determinada por los materiales y aparejos
constructivos que producen finalmente a una
forma estructural que corresponde a su propia
esencia así́ como al asunto de orden funcional
que motiva al edificio.”(Tejeda, 1992:88)
Figura 4. Capilla de Santa María del Rosario, Ramos
Arizpe, Coahuila

Fuente: Elaboración propia (2019)

Figura 3. Redes semánticas naturales

Otro elemento importante que no se
menciona es el Camino Real de Tierra Afuera
y que tampoco lo encontramos señalado en los
elementos visuales, sabemos la importancia que
tuvo este eje de comunicación para la región y
para la hacienda, pero en la actualidad la capilla
es el elemento de mayor relevancia para los
cibernautas.
Conclusiones
Al relacionar ambos resultados observamos
cómo se va construyendo el imaginario de los
cibernautas en torno a la ex hacienda Santa María
del Rosario, concluyendo que es la capilla de Santa
María del Rosario el elemento de arquitectura
vernácula más importante para el cibernauta por
encima del Molino, de la Casa Grande, la casa del
administrador y el Camino Real de Tierra Afuera;
la capilla que es un elemento arquitectónico que
es fundamental en la construcción del imaginario
urbano de la hacienda.

Fuente: Elaboración de la autora

“…aquello que causa mayor impresión en
cuanto estructura arquitectónica es el edificio
del molino, magníficamente cubierto mediante
bóvedas a cañón corrido que descansan sobre
60

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

“Los edificios históricos son un recurso físico
espacial, pero hay razones por las cuales
debemos conservar el patrimonio cultural.
Razones que se convierten en valores, tales
como el valor económico, el valor estético, el
valor asociativo y un valor informativo. Por
esta valoración, es que debemos conservar y
utilizar los objetos culturales que heredamos.
“ (Galván, 2018:32)
Es importante hacer estudios sobre el imaginario
urbano para entender cuales son los elementos
clave que reconoce la sociedad actual; una sociedad
en donde prevalece el uso de la tecnología y de la
comunicación. Con esto podemos entender las
preferencias de los cibernautas y a partir de conocer
estos elementos será posible hacer iniciativas más
viables y con más posibilidades de tener éxito y
que ayuden a que la sociedad pueda apreciar y
conservar el patrimonio histórico.
Conociendo el elemento clave a conservar,
podemos diseñar proyectos que ayuden al rescate
de los demás elementos de nuestro patrimonio que
han quedado olvidados. Porque sólo podremos ver
un desarrollo en equilibrio de nuestras ciudades
si logramos la integración de todos los factores,
tomando en cuenta las diferentes dimensiones:
histórica, social y cultural de nuestra sociedad
actual. Recordar qué en cada montaña, cerro,
cañada, en cada edificio, capilla, casa, plaza,
siempre hay algo de nosotros y si sufren algún
daño también nosotros lo sufriremos. C

Referencias bibliográficas
Acaso López-Bosch, María. (2009), El lenguaje visual. México. Ed. Paidós.
Bourdin, Alain. (2007). La metrópoli de los individuos. México. Ed. Lupus Inquisitor.
Carmona Ochoa, Gabriela. (2015), Ciudad imaginaria y sociedad virtual. Las redes sociales virtuales
como medio para el análisis de los imaginarios urbanos. México. Ed. Universidad de GuadalajaraUniversidad Autónoma de Coahuila.
Castells, Manuel (2004), La era de la información. El poder de la identidad. Vol. II. México. Ed. Siglo XXI.
Galván Arellano, Alejandro I. (2018), “El legado patrimonial ubicado en los bordes del desierto potosino:
Conjunto Religioso de San Pedro, Guadalcázar”, en Patrimonio y ciudades de las culturas del desierto.
México. Ed. Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Ciudad Juárez, Chihuahua. pp. 21-39
Garza Martínez, Valentina. (2012), “Medidas y caminos en la época colonial: expediciones, visitas y viajes
al norte de la Nueva España (siglos XVI-XVIII)”, Revista Electrónica Fronteras de la Historia,
Vol.17, No. 2, pp. 191-219. Disponible en: https://revistas.icanh.gov.co/index.php/fh/article/
view/332 (Fecha de consulta: 5 de mayo de 2019)
Hiernaux, Daniel. (2007), “Los imaginarios urbanos: de la teoría y los aterrizajes en los estudios urbanos”.
Revista EURE, Revista Electrónica Estudios Urbano Regionales, Vol. 33, N° 99, pp. 17-30. Disponible
en: https://www.eure.cl/index.php/eure/article/view/1357 (Fecha de consulta: 24 de julio de 2019)
61

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Narváez Tijerina, Adolfo Benito. (2000), Crónicas de los viajeros de la ciudad. Mendoza, Argentina. Ed.
Universidad de Mendoza.
López, Isabel Rocío; Rodríguez, Ana Sofía; Sorroche, Miguel Ángel. (2018), “Análisis del estado de
conservación y evaluación de la restauración en 1984 de la capilla de Santa María; Ramos Arizpe,
Coahuila, México”, en Patrimonio y Ciudades de las culturas del desierto. México. Ed. Universidad
Autónoma de Ciudad Juárez. Ciudad Juárez, Chihuahua. pp. 41-57
Palmer, Gabrielle G. (1999), “El Camino Real de Tierra Adentro”, en Southern New México Historical Review.
Las Cruces, New México. Ed. Doña Ana County Historical Society. Volumen VI, No.1. pp. 1-6
Pérez González, M. L. (2001), “Los caminos reales de América en la legislación y en la historia”, en
Revista Electrónica Anuario De Estudios Americanos, 58(1), pp. 33–60. Disponible en: https://doi.
org/10.3989/aeamer.2001.v58.i1.227 (Fecha de consulta: 12 de marzo de 2019)
Silva, Armando. (2006), Imaginarios Urbanos. Ed. Arango Editores. Bogotá, Colombia.
Tamez Tejeda, Antonio. (1992), Arquitectura vernácula mexicana del noreste. Tesis que en opción al
grado de Maestría en Diseño Arquitectónico. Facultad de Arquitectura. San Nicolás de los Garza,
N.L. Ed. Universidad Autónoma de Nuevo León, Ciudad Universitaria.
Zermeño Flores, Ana Isabel; Arellano Ceballos, Aideé Consuelo; Ramírez Vázquez, Vanessa Aideé.
(2005), “Redes semánticas naturales: técnica para representar los significados que los jóvenes
tienen sobre televisión, Internet y expectativas de vida.” En Revista Electrónica Estudios sobre las
Culturas Contemporáneas, vol. XI, núm. 22, diciembre, pp. 305-334. Disponible en: https://www.
redalyc.org/articulo.oa?id=31602207 (Fecha de consulta: 21 de marzo de 2019)

62

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Los arquitectos del Movimiento Moderno en Camagüey y
su patrimonio habitacional, entre el olvido y el valor
The architects of the Modern Movement in Camagüey and their housing heritage,
between oblivion and value
Recibido: mayo 2021
Aceptado: marzo 2022

Dianelis Falls Valdivieso1
Mabel Teresa Chaos Yeras2

Resumen

Abstract

El centro histórico de Camagüey, Monumento
Nacional desde 1980 y su núcleo más antiguo
inscrito en la lista del Patrimonio Mundial en
el 2008, atesora un amplio y variado repertorio
habitacional, dentro del que se encuentran 82
edificios de apartamentos del Movimiento Moderno.
Estos edificios fueron proyectados por importantes
arquitectos camagüeyanos de la vanguardia que,
aunque sus obras reflejan cambios sustanciales
respecto a la arquitectura tradicional, hoy en día
se reconocen sus valores, pero no existe un justo
reconocimiento a sus autores, de allí la necesidad
de su estudio. El trabajo realiza un acercamiento a
este repertorio a partir de su identificación, seguida
de una amplia y profunda búsqueda de archivo. Ello
permite acercarse a los más destacados arquitectos
del período y valorar algunas de las características
generales de las obras por ellos proyectadas, para
impedir silenciar su valor frente al paso del tiempo,
como parte de la historia de la arquitectura que
siempre debe ser inclusiva y plural.

The historic center of Camagüey, a National
Monument since 1980 and its oldest nucleus
inscribed on the World Heritage list in 2008,
treasures a wide and varied housing repertoire,
within which there are 82 Modern Movement
apartment buildings. These buildings were
designed by important avant-garde architects
from Camagüey who, although their works
reflect substantial changes with respect to
traditional architecture, today their values are
recognized, but there is no fair recognition of
their authors, hence the need for their study.
The work makes an approach to this repertoire
from its identification, followed by a wide and
deep archive search. This allows us to approach
the most prominent architects of the period and
assess some of the general characteristics of
the Works designed by them, to avoid silencing
their value in the face of the passage of time,
as part of the history of Architecture that must
always be inclusive and plural.

Palabras Claves:

Keywords:

Movimiento Moderno; edificios de apartamentos;
arquitectos cubanos

Modern Movement; apartment building; Cuban
architects

1

Nacionalidad: cubana; adscripción: Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte, Loynaz, Cuba; Doctoranda en Arquitectura de la
Universidad Tecnológica de La Habana José Antonio Echevarría. Email:fdianelis29@gmail.com
2
Nacionalidad: cubana; adscripción: Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte, Loynaz, Cuba; Doctora por la Universidad Pablo de Olavide
de Sevilla, España. Título Homologado a Doctora en Ciencias Técnicas, La Habana, Cuba. Suficiencia Investigadora en Historia de América;
Miembro del Centro de Estudios de Conservación y Desarrollo de las Construcciones (CECODEC); email: mabelyeras70@gmail.com

63

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Introducción

Moderno (DOCOMOMO) cubano, labor que debe
extenderse a otras realizaciones y otros centros
históricos del país como es el caso de Camagüey,
donde destaca la labor de los investigadores del
Centro de Estudios de Conservación y Desarrollo
de las Construcciones (CECODEC). Es por ello que
se considera necesario no solo el reconocimiento
de los autores de esta arquitectura con amplia
divulgación internacional, sino también a los que
realizaron obras más modestas, pero de gran valor
para contextos nacionales y locales, en los que estas
obras forman parte de su valioso patrimonio.
Ante esta realidad la conservación del patrimonio
debe partir del principio del reconocimiento de
los valores de uno o varios componentes de ese
patrimonio, legados del pasado (Gómez, 2015).
Mayor importancia reviste entonces cuando no sólo
son testimonios del pasado, sino que aún poseen
valor de uso, pues como dijera Prieto González
(2016: 27) “El valor del pasado puede y debe
reconocerse sobre todo en las utilidades sociales
del presente”. En este sentido los documentos
internacionales coinciden en que el uso es un
factor que garantiza la conservación del bien.
Si a ello se suma que los bienes a conservar por
sus valores, incluidos el de uso, corresponden al
patrimonio habitacional, también autores reconocen
lo complejo y necesario por la implicación de sus
habitantes (Sánchez y Woolfson, 2016).
El Movimiento Moderno agrupa una producción
arquitectónica diversa debido a su alcance global,
sin embargo, logró una síntesis conceptual definida
por el apego a los postulados universales que, al
encontrarse en disimiles escenarios mundiales tuvo
los aportes propios de cada región. En lo que respeta
a los aportes propios de la región, la consideración
del clima local favorece la presencia de terrazas y
patios, de igual forma se producen tramas de luz
y sombra a partir de las particularidades de cada
país. Así, por ejemplo, el edificio de apartamentos
de Lucio Costa, Nova Cintra (1948), ubicado en el
Conjunto Habitacional del Parque Eduardo Guinle,
Brasil, marcó el inicio de una nueva arquitectura al
aparecer en la fachada el cobogós (ver Imagen 1).
En el caso cubano, desde la década de los años
treinta y con mayor esplendor en los años cincuenta,
se asimilaron creativamente las influencias modernas
y se lograron sintetizar las cualidades de “lo nuevo
y lo cubano” en un genuino producto arquitectónico
(Rodríguez, E. L., García, Más, Morcate, Recondo,
Rodríguez, W., Soto, y Zardoya, 2011, p. 7). En otras
palabras:

Aun cuando fue en el siglo XX cuando surgieron,
evolucionaron y se expandieron la mayoría de
las teorías y documentos internacionales para
contribuir a la conservación de los bienes culturales
y pese a lo expresado en la Recomendación (91)
13 del Comité de Ministros de Europa a los estados
miembros, relativa a la protección del patrimonio
arquitectónico del siglo XX; todavía hoy no se
reconoce el valor patrimonial de las obras relativas
a este periodo. En esta postura se alinea Gustavo
Giovannoni al considerar que no eran evidentes aun
los valores trascendentes de la arquitectura moderna,
aunque ya se reconocía la calidad de muchas de sus
obras para que estas fueran insertadas en los centros
históricos (Alfonso, 2014).
Con los años ha cobrado mayor importancia la
necesidad de conocer los valores que integran el
patrimonio de cualquier país y en particular de sus
centros históricos, pues estos valores constituyen
testimonios tangibles de épocas, estilos y gustos,
por tanto, representan los cimientos sobres los
que se levanta la cultura de un pueblo y su propia
especificidad. Por solo citar un ejemplo reciente,
Camacho y Medina (2021) realizan estudios sobre
la arquitectura moderna de Quito. Dichos autores
reconocen que ha sido abordada la influencia de
los maestros del Movimiento Moderno europeo
pero que ‟… los estudios de la modernidad en
la arquitectura en Latinoamérica se han centrado
alrededor de personajes y obras de éstos, así como
en su influencia en el desarrollo en la arquitectura
local…” (Camacho y Medina, 2021: 109).
En Cuba, la conservación del patrimonio
histórico cultural constituyó una de las prioridades
a partir de 1959, lo cual se refleja en la ley No.1
aprobada en 1977, por la Asamblea Nacional del
Poder Popular, para la Protección del Patrimonio
Cultural. En 1982 se crea el Centro Nacional
de Conservación, Restauración y Museología
(CENCREM) y en 1995 el Consejo Nacional de
Patrimonio Cultural (CNPC). Con posterioridad
la creación de las Oficinas del Historiador o
el Conservador de las ciudades y los Centros
Provinciales del Patrimonio constituyen una
fortaleza en la conservación del patrimonio
histórico cultural cubano.
En particular las obras de mayor significación
correspondientes al Movimiento Moderno han
sido inventariadas y estudiadas por el Grupo para la
Documentación y Conservación del Movimiento
64

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

La entrada del Movimiento Moderno en Cuba
produjo, por un lado, el cambio de imagen
de la ciudad tradicional, pero a su vez dotó a
esta, de una arquitectura con nuevos valores,
que asimiló las tendencias del Movimiento
Moderno internacional, adaptándolas a las
condiciones locales. Gracias a ello se afirma
que la arquitectura moderna cubana formó
parte de la vanguardia de su época con
ejemplos autóctonos. Respecto a lo anterior
Eduardo Luis Rodríguez afirma que “por
primera vez en su historia, la arquitectura
cubana iguala y hasta aventaja en riqueza y
calidad a la que se hacía paralelamente en
otros países incluso desarrollados” (Falls y
Chaos, 2017: 3).

mantuvo una preocupación por la organización
de los espacios y por generar una planta libre que
permitiera alcanzar el máximo confort climático.
Elementos como voladizos, patios, galerías y
celosías se suman y son ampliamente utilizados
en sus soluciones, de allí que sus aportes estén
centrados en la integración de la arquitectura con
el lugar y la búsqueda de la identidad nacional
(ver Imagen 2).
Imagen 2. Mario Romañach, edificio La Sierra, 7ma y
60, Miramar, La Habana (1956)

Imagen 1. Tramas de luz y sombra. Cobogós brasileño

Fuente: Nieves, Collado y Sánchez, Olivia (s.f)

En la ciudad de Camagüey, como en otras
del país, fue el centro histórico el lugar donde se
insertaron los edificios de apartamentos, repertorio
ampliamente desarrollado, reflejo de los nuevos
conceptos de vanguardia de la época. Puede
decirse que,
Con la instauración de los códigos del
Movimiento Moderno en la ciudad, sucedieron

Fuente: Campusano, 2014

Destaca en el periodo la obra de Mario
Romañach, por solo citar un ejemplo, que estuvo
permeada por la influencia de los maestros
internacionales como Gropius y Wright, pero
65

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

importantes transformaciones desde el punto
de vista constructivo y estético. El sistema de
proporciones cambió y se produjo un rechazo
a los elementos de carácter historicista, lo que
condujo a transformaciones en la imagen urbana,
en algunos casos con nefastas consecuencias
para la ciudad tradicional. Esta nueva concepción
no reconoció las potencialidades de la ciudad
histórica y empleó como criterio la ruptura con
el entorno, lo que hace que muchas de estas
transformaciones e inserciones contemporáneas
no armonicen en dicho contexto (Falls y Chaos,
2017: 3-4)
En el caso del centro histórico de Camagüey,
importantes arquitectos camagüeyanos de la
vanguardia, emplazaron 82 edificios de apartamentos,
en claro reconocimiento a las potencialidades de la
ciudad fundacional como muestra de la evolución
arquitectónica. Aunque con cambios sustanciales
respecto a la arquitectura tradicional que se había
desarrollado en épocas anteriores en su centro
histórico, aún hoy en día se reconocen los valores de
estas obras al ser reflejo de su tiempo; pero no existe
un justo reconocimiento a sus autores, de allí la
necesidad de un estudio profundo y más abarcador
de los más destacados arquitectos camagüeyanos
del período y valorar algunas de las características
generales de las obras por ellos proyectadas, para
impedir silenciar su valor frente al paso del tiempo,
como parte de la historia de la arquitectura que
siempre debe ser inclusiva y plural.

arquitectónico, por sí solo, tampoco puede explicar
todo el valor de un edificio pues depende en gran
medida del tratamiento interior y de su relación
con el exterior y a su vez ejerce una acción sobre
el individuo dependiendo de sus cualidades y la
forma de percibirlas. Por lo anterior, se identifica
un vacío epistemológico de la no definición de
valores espaciales para la arquitectura en general
y para el Movimiento Moderno en particular.
Puede afirmarse que el término Movimiento
Moderno hace referencia a las transformaciones
que ocurrieron en la arquitectura y evidenció
la necesidad e importancia de mirar hacia el
interior y de atender al usuario (Guerrero, 2008).
En consecuencia, con ello, consideró al espacio
como una cualidad esencial, en particular su
fluidez espacial que permitió la relación interior
– exterior, con lo cual una parte importante de los
aportes del Movimiento Moderno a la arquitectura
a escala global, se refieren al espacio interior
y a su transformación. Según Ramírez (2008:
226) ‟El cambio de esta arquitectura no solo se
manifiesta por su imagen y volumetría; también
en su concepción planimétrica aparece una nueva
organización de los espacios interiores”.
De igual forma es meritorio valorar los
arquitectos menos visibilizados que se hicieron
eco de los cambios producidos, tanto en lo formal
como en lo espacial, y que forman parte de la
vanguardia del siglo XX en contextos nacionales
y locales.

El valor espacial como cualidad esencial del
movimiento moderno

El centro histórico de Camagüey
La ciudad de Camagüey cuenta con un centro
histórico reconocido como Monumento Nacional
desde el año 1980. Esta zona abarca 322 manzanas
de las que el 91% tiene un uso doméstico. Su
núcleo más antiguo fue inscrito en la lista del
Patrimonio Mundial desde el 2008 y comprende
54 ha con 80 manzanas donde residen 8 180
habitantes. Las 276 ha restantes se consideran
como zona de amortiguamiento o transición con
la ciudad moderna y contemporánea.
La parte más antigua de la ciudad tradicional,
desde el punto de vista morfotipológico (Chaos,
2005), cuenta con un predominio de manzanas
compactas e irregulares con lados curvos,
muchas de ellas de tamaño mediano. Sus lotes
son también irregulares, pequeños o medianos y
se asocian en su inmensa mayoría mediante pared
medianera y otros por pasillo y patio laterales. La

Emprender el estudio de la identificación y
valoración del patrimonio implica un acercamiento
al concepto de valor. Puede afirmarse que ‟Los
valores en sentido general han sido estudiados
por la axiología que ensaya sus primeros pasos
en la segunda mitad del siglo XIX. Este ha
evolucionado a lo largo del tiempo, hasta alcanzar
hoy día, el reconocimiento de sus implicaciones
sociales” (Falls, González y Chaos, 2018: 2).
En el estudio de los documentos
internacionales que abordan la categoría valor
pudo constatarse la ambigüedad semántica con
respecto al tratamiento del valor arquitectónico
por la pluralidad de significados contenidos, lo
cual deja abierta la posibilidad de incluir en él,
los valores formales, espaciales, ambientales,
tecnológicos u otros. En este sentido, el espacio
66

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

sección vial predominante es de acera-calle-acera,
fundamentalmente estrecha y posee entre cuatro y
seis metros. Solo La Caridad y La Vigía poseen
parterre y partidor central con vías en ambos
sentidos. La mayoría de las manzanas fueron
ocupadas en el siglo XVIII siguiendo la tendencia
del crecimiento espontáneo que caracteriza el
trazado urbano. Dicho trazado está compuesto
por un sistema de calles y callejones donde se
encuentran edificaciones que van desde el siglo
XVIII hasta el XX. En particular el repertorio
habitacional posee estudios de periodos anteriores
(Prieto, 2019; Mas, 2000) y de la arquitectura
del Movimiento Moderno (Falls, 2019, Falls y
Chaos, 2021).
En Camagüey, numerosos factores condicionantes
generaron la nueva arquitectura que se desarrolla
desde la década del cuarenta del pasado siglo, entre
ellos la graduación en la Universidad de La Habana
de jóvenes arquitectos, influenciados por las ideas de
las vanguardias arquitectónicas y que propiciaron
un cambio que se reflejó en la depuración
decorativa y la horizontalidad en contraposición a
la arquitectura precedente.

configuración del perfil de la ciudad, como es
el caso de un edificio de 12 niveles. En algunas
soluciones aparece en el primer nivel con una
función diferente a la habitacional (espacios para
rentar o negocios), fundamentalmente en los ejes
comerciales más importantes de la ciudad como
la calle República, donde además se aprecia una
agrupación de estos edificios (ver Imagen 3).
Imagen 3. Edificios de apartamentos del Movimiento
Moderno en el centro histórico de Camagüey

Edificios de apartamentos del movimiento
moderno en el centro histórico de Camagüey
Los edificios de apartamentos del Movimiento
Moderno se insertaron dentro de la trama urbana
tradicional y corresponden a las décadas del 40
(fundamentalmente en su segunda mitad) y el 50
del pasado siglo XX. A inicios de este período en
Camagüey, se desarrolla el Art Decó y en paralelo
también los códigos protomodernos, presentes
en edificios de apartamentos, donde pueden
apreciarse aún elementos figurativos del Art
Decó y se preanuncia la entrada del Movimiento
Moderno. Respecto a la distribución espacial se va
perdiendo la arquitectura de eje lineal y aparecen
nuevas variantes más concentradas. Puede verse
la persistencia del patio, aunque con menores
dimensiones y la existencia de patinejos como
nuevo elemento que permite ventilar espacios
menos favorecidos. También aparece el espacio de
recibidor en algunas variantes de apartamentos.
En la mayoría de los edificios de apartamentos
ubicados en el centro histórico se aprecia una
ruptura, aunque continúa predominando el perfil
bajo que acentúa los rasgos de horizontalidad
y en otros, escasos ejemplares, se observa
una verticalidad que rompe con la tradicional

Fuente: Fondos personales

Descripción del trabajo de campo
Se realiza un trabajo de campo para identificar
los edificios de apartamentos correspondientes
al Movimiento Moderno ubicados dentro de los
límites establecidos para el centro histórico de
Camagüey (Gómez, 2019), (ver Imagen 4).
67

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Imagen 4. Ubicación de los 82 edificios de apartamentos del Movimiento Moderno
dentro de los límites del centro histórico de Camagüey

Fuente: Elaboración por las autoras. (a partir de plano trabajado en el software Auto CAD Architecture
2017, por Betsy Machado Morciego, estudiante de Arquitectura de la Universidad de Camagüey)

Para ordenar una secuencia de trabajo atendiendo
a la complejidad del centro histórico se desarrolla
el mismo considerando tres sectores. El sector 1
se extiende desde la línea del ferrocarril hasta el
límite establecido, el sector 2 abarca la mayor área
(que se extiende desde la línea del ferrocarril hasta
el rio Hatibonico), el mismo fue subdividido en
dos zonas a partir del eje República (que recorre
de norte a sur toda la extensión del sector) hacia
el este el sector 2-A y hacia el oeste el sector
2-B y el sector 3 abarca desde el rio Hatibonico
hasta el límite establecido. En todos los sectores
se recorrieron las calles de izquierda a derecha de
norte a sur, de este a oeste y por último las calles o
callejones que quedan intermedios.

Como resultado de este trabajo fueron
seleccionados los edificios que cumplían con las
características definidas por las autoras en una guía
de observación. Dichas características son: presentar
dos o más niveles, mantener la función habitacional
con o sin servicios en alguno de sus niveles,
evidencia de más de una vivienda en planta alta
(en algunos casos resultó imposible determinar por
simple inspección visual exterior y este aspecto fue
verificado con la información de archivo) y ausencia
de elementos decorativos clásicos en fachada. Una
vez realizado el trabajo de campo se identificaron
82 edificios de apartamentos correspondientes
al Movimiento Moderno, ubicados dentro de los
límites establecidos para el centro histórico de
Camagüey (ver Tabla 1).
68

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Tabla 1. Descripción del trabajo de campo para determinar los edificios de apartamentos
del Movimiento Moderno en el centro histórico de Camagüey

Fuente: Elaboración por las autoras

Principales arquitectos del repertorio de
edificios de apartamentos

desconocido su autor. Una de las obras, el edificio
ubicado en General Gómez No. 5 entre República y
Avellaneda, fue proyectado por dos autores Ricardo
Rodríguez y Kemel Suárez. En un segundo momento
se visitaron aquellos edificios que no contaban con
información de archivo, encontrándose en fuentes
personales la autoría de otra de las obras (Ignacio
Agramonte No. 448 entre Lope Recio y Popular)
para un total de 61 obras con autores conocidos.

Esta primera información recopilada en el terreno
fue verificada con respecto a la documentación
disponible en el Archivo Histórico Provincial de
Camagüey (AHPC). Se pudieron contar con los
expedientes de 59 obras para un 72 %, en las que se
pudo determinar su autoría, quedando en 23 obras
69

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Resultado de lo anterior se determinó que
el florecimiento del Movimiento Moderno en
Camagüey en cuanto al repertorio de edificios
de apartamentos se vio respaldado por las obras
de importantes arquitectos de la provincia que,
en muchos casos realizaron sus estudios en la
capital recibiendo las influencias de arquitectos
internacionales. También es de destacar algunos
arquitectos foráneos como Antonio Boada
Sabatés, que proyectó el edificio de Lugareño
y Alfonso S. Luaces Molina, con el edificio de
apartamentos Díaz Oms ubicado en la Carretera
Central Este.

A partir de la información de archivo obtenida
y los datos aportados por algunos residentes se
pudo establecer que en el centro histórico de
Camagüey, dejaron su huella 24 arquitectos. A
partir de allí se constató la relación de autores y la
cantidad de obras por año. Destacan el arquitecto
José Bombín Campos con nueve obras, seguido
de German Delamartter Scott y Santiago Amador
Casellas (ver Imagen 5), ambos con seis obras
cada uno. Los años en que más edificios de
apartamentos fueron proyectados corresponden
a 1954, 1955 y 1956, todos con un total de 10
edificios (ver Tabla 2).

Imagen 5. Arquitectos con mayor número de obras en el centro histórico de Camagüey
(De izq. a der.: José Bombín Campos, German Delamartter Scott y Santiago Amador Casellas)

Fuente: Fondos personales
Tabla 2. Relación de obras por
autor y cantidad de obras por año
Fuente: Elaboración por las
autoras

70

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Estudio de autores con mayor número de
obras en el centro histórico de Camagüey
Arquitecto José Bombín Campos
Perteneció al Colegio de Arquitectos de
Camagüey, diseñó edificios de hasta tres niveles
dentro del centro histórico de la ciudad, algunos
de los cuales tenían una planta baja libre para
servicios. La proyección de los edificios con
posición esquinera, y especialmente con forma
ochavada, es manejada por el autor como un
criterio que realza la imagen arquitectónica
del inmueble, unido también a otro elemento
como el balcón corrido que impone fuerza
expresiva al volumen. El autor utiliza balcones
que además están calados con celosías a partir
de motivos geométricos. En sus edificios se
aprecian otras características propias del estilo
de diseño del autor como son los balcones
simétricos volados, la simetría en fachada, el
empleo de aleros como protección solar y la
utilización de la línea recta como forma clave
compositiva del diseño (ver Imagen 6).

Fuente: Fondos personales

Desde el punto de vista de la distribución en
planta, se caracteriza por el uso de soluciones con
patios y patinejos en diferentes posiciones para
proveer de iluminación y ventilación los espacios.
Trabaja una planta orgánica con entrantes en los
muros de las diferentes fachadas permitiendo la
apertura de vanos para la ventilación e iluminación
de los espacios.
En el edificio ubicado en Bembeta No. 750
y 752, pueden apreciarse los cambios en la
zonificación y espacialidad de los apartamentos.
Aparece una solución espacial que responde
a la tipología doble (Falls y Chaos 2021),
diferenciación de la zona de día y de noche y
existe continuidad espacial en los espacios de sala
- comedor (ver Imagen 7)3.

Imagen 6. Obras del arquitecto José Bombín Campos

Imagen 7. Edificio en Bembeta no. 750 y 752 (1957)

3

La planta fue elaborada en el software Auto CAD Architecture
2017, por Eyleen María Recio Álvarez (estudiante de Arquitectura
de la Universidad de Camagüey a partir de la información recopilada
por las autoras en el AHPC).

71

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Concibió obras que se caracterizaron por el
uso de la línea recta en vanos con grandes paños
de ventanas, al igual que para remarcar cierta
horizontalidad mediante aleros continuos y
quebrados, tal es el caso del inmueble ubicado en el
reparto de La Vigía, en la calle Fernando de Zayas
esquina Benavides, donde el edificio integra en su
fachada la articulación de volúmenes a partir de
la esquina ochavada y el movimiento contrastante
de los balcones, además de hacer gala del uso del
vidrio en la terraza (ver Imagen 8).
Imagen 8. Obras del arquitecto Santiago Amador
Casellas

Fuente: Fondos personales

Arquitecto Santiago Amador Casellas
Estudia en La Habana la carrera de arquitectura,
de la cual se gradúa en 1953. Perteneció al Colegio
de Arquitectos de Camagüey. En sus obras tuvo la
oportunidad de trabajar en emplazamientos tanto
medianeros como esquineros, en este último,
utiliza la esquina ochavada en algunos de sus
edificios. Se aprecia en su repertorio el juego
volumétrico, donde se destacan los balcones
volados como recurso. Se caracteriza por el
empleo de elementos de control ambiental, entre
los que predominan los aleros –en las fachadas–,
tanto en proyección de niveles específicos como
en sitios particulares.
En sus primeras obras persisten características
protomodernas, como en el inmueble ubicado en
la calle Santa Rosa No. 142-144, donde es posible
apreciar la forma redondeada de sus cuatro balcones
aislados. Por otro lado, en el edificio ubicado en
Honda esquina, a San Clemente, la entrada principal
está indicada hacia la esquina ochavada, y en el nivel
superior posee un balcón corrido combinado, cuya
herrería consiste en elementos simples, sin embargo,
el tercer nivel está desprovisto de esta área, pero
para dar armonía con los elementos horizontales
sobresalientes se dispone un alero.

Fuente: Fondos personales

Arquitecto Germán Delamartter-Scott Tapia
Culmina sus estudios de arquitectura en la
Universidad de La Habana en 1948. Fue Profesor
Auxiliar de Proyecto en la misma universidad
y posteriormente reside en Camagüey donde
ocupa el cargo de Arquitecto Municipal. En
72

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

la composición formal de sus obras emplea
balcones volados aislados, juegos de volúmenes
como recurso expresivo, motivos geométricos en
la herrería, la exteriorización de la estructura, el
paño de cristal, y la superficie texturizada.
Proyecta edificios para estándar alto (Popular
No. 126 con amplios espacios en sus apartamentos
y garaje en sótano), medio y bajo (Padre Valencia
No. 2). Como los autores anteriores, también
utiliza la ochava para edificios en posición
esquinera, de igual forma, con respecto a las
proporciones de los vanos evoluciona desde
alargadas y rectangulares hasta aquellas que
abren totalmente la fachada con amplios planos
de vidrio para lograr una excelente relación
interior-exterior (ver Imagen 9).

En su obra pueden apreciarse diferentes soluciones
espaciales para los apartamentos con tipologías
lineal, doble o central (Falls y Chaos 2021) y el
uso de soluciones con patios que favorecen la
ventilación y la iluminación natural, así como
patinejos o terrazas. Las soluciones logradas
en algunos casos se separan de la medianería,
aun cuando se trata de lotes pequeños, lo cual
favorece la relación interior-exterior. En el
edificio ubicado en San Pablo No. 65 se aprecia
una solución espacial que responde a la tipología
lineal, con diferenciación de la zona de día y de
noche y une estar-comedor y la cocina en un solo
espacio fluido y permeable en relación directa
con el exterior (ver Imagen 10)4.
Imagen 10. Edificio en San Pablo no. 65 (1958)

Imagen 9. Obras del arquitecto Germán DelamartterScott Tapia

Fuente: Fondos personales

4

La planta fue elaborada en el software Auto CAD Architecture
2017, por Betsy Machado Morciego (estudiante de Arquitectura
de la Universidad de Camagüey a partir de la información
recopilada por las autoras en el AHPC).

Fuente: Fondos personales

73

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

En cuanto a las características principales
de las obras proyectadas por los arquitectos de
mayor representatividad, cabe destacar que como
forma de adaptarse al contexto comprometido
donde se insertaron estos edificios y en parcelas
que ya condicionaban la forma del edificio, los
arquitectos dieron soluciones encaminadas a
mantener las mejores condiciones interiores.
Algunos utilizaron elementos para dar mayor
realce a sus diseños, tal es el caso de la esquina
ochavada que se puede apreciar en los tres
arquitectos estudiados: José Bombín Campos (San
Fernando No. 102, San Esteban No. 225 y San
Clemente No. 169), Santiago Amador Casellas
(Astillero esquina Enrique José y San Clemente
No. 201, 203, 205) y German Delamartt (Padre
Valencia No. 2). En estos arquitectos también
se demuestra la persistencia de elementos de
identidad por la permanencia del balcón en sus
diferentes variantes como forma de mantener la
comunicación con el exterior.
En cuanto a las soluciones espaciales, se
aprecian soluciones de las diversas tipologías, la
separación de zonas de día y de noche, la presencia
de sala-comedor en ocasiones como un espacio
único o fluido, unido a la cocina que aparece
también en relación directa con la zona de día. De
igual forma, en algunos de los apartamentos de los
edificios proyectados se utilizan patios, patinejos
y terrazas para el intercambio interior-exterior.
Todas estas características identificadas como
aportes del Movimiento Moderno internacional
al espacio interior y que están presentes en las
obras estudiadas son el testimonio de un periodo
de la arquitectura camagüeyana y representan
la especificidad de su patrimonio modesto pero
valioso y digno de conservar.

Fuente: Fondos personales

Discusión de los resultados
La inserción de los edificios de apartamentos del
Movimiento Moderno, en la trama urbana del centro
histórico, quiso respetar el perfil predominante
bajo de dos y tres niveles, pero a su vez destacan
ejemplares que denotan determinada verticalidad.
Como afirma Falls (2019: 60), ‟Camagüey tuvo la
suerte de contar con arquitectos que se nutrieron
de las experiencias internacionales y adaptaron
al contexto comprometido del centro histórico
obras de carácter excepcional y que resaltan la
identidad arquitectónica de la época”.
La sencillez de las obras de estos arquitectos
y su creatividad en el empleo de los recursos
expresivos, los convierte en autores significativos
y reconocidos dentro de las obras del Movimiento
Moderno que se desarrollaron en el centro
histórico de la ciudad de Camagüey, por lo que se
consideran parte de la vanguardia de su época con
ejemplos dignos de admirar.
La investigación logra documentar por fuentes de
archivo (AHPC) y personales la autoría de 61 obras
que corresponden a 24 arquitectos. El repertorio de
edificios de apartamentos del Movimiento Moderno
desarrollado por ellos abarca el periodo de 1945 a
1960, con un predominio de obras proyectadas en
1954, 1955 y 1956 (cada año con 10 obras), seguidas
de las proyectadas en 1951 (con seis obras) y 1958
(con cuatro). Los autores de mayor representatividad
son tres, José Bombín (9 obras), Santiago Amador
y German Delamartter-Scott (6 obras cada uno), le
siguen con cinco obras Enrique Pérez Pérez y Nicolás
LLuy Fuentes, con cuatro y tres obras solo un autor,
con dos obras hay siete autores y con una obra diez.

Conclusiones
El centro histórico de Camagüey atesora un amplio
y variado repertorio habitacional, dentro del que
se encuentran 82 edificios de apartamentos del
Movimiento Moderno que fueron proyectados
por importantes arquitectos camagüeyanos de
la vanguardia. Esta arquitectura reflejó cambios
sustanciales respecto a la tradicional, pero posee
un amplio reconocimiento de sus valores.
La investigación logra documentar por fuentes
de archivo y personales la autoría de 61 obras
que corresponden a 24 arquitectos que proyectan
este repertorio entre los años 1945 y 1960. Los
74

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

arquitectos más destacados son José Bombín
Campos con 9 obras, Santiago Amador Casellas
y German Delamartter - Scott Tapia cada uno con
6 obras.
Entre las características generales de las
obras por ellos proyectadas, destaca la forma de
adaptarse al contexto donde se insertaron a partir
de lograr soluciones encaminadas a mantener
las mejores condiciones interiores mediante el
empleo de patios, patinejos o terrazas. De igual
forma el uso de elementos como la ochava
para dar mayor realce a sus diseños en el caso
de edificios con una ubicación esquinera y la
permanencia del balcón en sus diferentes variantes
como forma de mantener la comunicación con el
exterior. Finalmente, en cuanto a las soluciones
espaciales son diversas, se aprecian cambios en la
zonificación al separar las zonas de día y de noche
y la presencia de sala-comedor, vinculados a la
cocina como espacio continuo.
El reconocimiento de estas obras modestas,
pero con valores, así como el de sus principales
autores constituye un aporte al reconocimiento de
este patrimonio del centro histórico de Camagüey
como parte de la historia de la arquitectura que
debe ser conservada. C
Referencias bibliográficas
Alfonso, Alfonso. (2014). Conservación del patrimonio cultural inmueble. Temas introductorios. La
Habana, Cuba: Editorial Félix Varela.
Camacho, Erick S. y Medina, Marco A. (2021). “Bases de la modernidad de la arquitectura de Quito del
siglo XX”. Revista Contexto [en línea]. Vol. X, núm.12, marzo-septiembre, pp.11-28. [consulta: 103-2018]. https://doi.org/10.29105/contexto15.22-9
Campusanos, Yenny (2015). El cobogó en la arquitectura moderna: evolución, materiales y tecnología.
Tesis de maestría, España: Universidad politécnica de Catalunya, Departamento de construcciones
arquitectónicas.
Chaos, Mabel T. (2005). Lenguaje de poderes en la estructura física de Santa María del Puerto del
Príncipe. Siglos XVI-XVIII. Tesis doctoral, Sevilla, España: Universidad Pablo de Olavide, Facultad
de Humanidades.
Falls, Dianelis. (2019). ‟Edificios de apartamentos del Movimiento Moderno en Camagüey, evidencia
de cambios espaciales y confort ambiental”. PatryTer – Revista Latinoamericana e Caribenha de
Geografia e Humanidades, 2 (4), 51- 62. DOI: https://doi.org/10.26512/patryter.v2i4.25006 https://
www.redalyc.org/journal/6040/604065779005/html/
Falls, Dianelis y Chaos, Mabel T. (2017). ‟Exponentes del Movimiento moderno en el centro histórico de
Camagüey un valioso patrimonio a conservar”. Arcada [en línea]. Revista de conservación del patrimonio
cultural, Vol. 5, núm. 2, octubre, pp.1-13. [consulta: 12-3-2018]. http://arcada.reduc.edu.cu
Falls, Dianelis, y Chaos, Mabel T. (2021). ‟El habitar en el centro histórico de Camagüey, Cuba: cambios
espaciales y en la envolvente”. PatryTer – Revista Latinoamericana e Caribenha de Geografia e
Humanidades, 4(8), 19-37. DOI: https://doi.org/10.26512/patryter.v4i8.29252
Falls, Dianelis, González, Dania y Chaos, Mabel T. (2018). Memorias Congreso Internacional Medio
Ambiente Construido y Desarrollo Sustentable MACDES 2018. ‟El Movimiento Moderno: sus
valores como referentes para una arquitectura sustentable”. https://www.academia.edu/38069843/
75

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Memorias_Congreso_Internacional_Medio_Ambiente_Construido_y_Desarrollo_Sustentable_
MACDES_2018
Gómez, Lourdes y Nigilio, Olimpia. (2015). Conservación de centros históricos en Cuba. Roma: Editorial
edA Esempi di Architettura, Aracne Editrice.
Gómez, Lourdes. (2019). ‟Conservación de centros históricos. Métodos para estudios previos”. PatryTer
– Revista Latinoamericana e Caribenha de Geografia e Humanidades, 2 (4), p. 18-31. DOI: https://
doi.org/10.26512/patryter.v2i4.24975
Guerrero, Beatriz. (2008). ‟La difusión de la arquitectura doméstica moderna. El ejemplo de la costa
este y la costa oeste de los Estados Unidos durante la Posguerra”. Revista Pragma. Espacio y
comunicación visual. núm.2, mayo-octubre, pp. 8-21.
Mas, Vivian. (2000). Caracterización del repertorio habitacional ecléctico del centro histórico de
Camagüey. Tesis doctoral, Cuba: Universidad Tecnológica de La Habana José Antonio Echeverría,
Departamento de Arquitectura.
Nieves, Liena, Collado, Natalí y Sánchez, Olivia (s.f). ‟La influencia del Movimiento Moderno en Cuba
en los nuevos proyectos de vivienda”. Revista de la Universidad Cubana de Diseño. núm. 03, pp.
76-98. https://a3manos.isdi.co.cu
Prieto, José M. (2016). ‟Lo humilde en un contexto de “grandeza”: desafíos que enfrenta la regeneración de
Barrio Antiguo en Monterrey (Nuevo León)”. Revista Contexto [en línea]. Vol. X, núm. 12, marzoagosto, pp.11-28. [consulta: 10-3-2018]. http://contexto.uanl.mx/index.php/contexto/article/view/83
Prieto, Oscar D. (2019). ‟Clasificación y preservación de la arquitectura colonial habitacional en el
centro histórico de Camagüey”. PatryTer – Revista Latinoamericana e Caribenha de Geografia e
Humanidades, 2 (4), 100- 114. DOI: https://doi.org/10.26512/patryter.v2i4.25005
Ramírez, Ramón. (2018). “Mirada al Movimiento Moderno cubano: un enfoque climático. Reparto Alturas
del Vedado, Ciudad de La Habana”. Apuntes. Revista De Estudios Sobre Patrimonio Cultural [en
línea]. Vol. 21, núm. 2, pp. 222-233. [consulta: 20-3-2018]. http://revistas.javeriana.edu.co/index.
php/revApuntesArq/article/view/8956
Rodríguez, Eduardo L.; García, Sergio.; Más, Vivian.; Morcate, Felicia.; Recondo, Ramón.; Rodríguez,
Wilfredo.; Soto, Milene.; Zardoya, María V. (2011). La Arquitectura del Movimiento Moderno.
Selección de Obras del Registro Nacional. La Habana, Cuba: Ediciones UNION.
Sánchez, Lorena M. y Woolfson, Olga. (2016). “Centro Histórico de Quito: aportes para reflexionar sobre
la preservación de las casas patio desde el estado de concientización usuaria”. Revista Contexto [en
línea]. México: Editorial Universidad Autónoma de Nuevo León, 2016, Vol. X, núm.12, pp.29-38.
[consulta: 10-3-2018]. https://contexto.uanl.mx/index.php/contexto/article/view/50

76

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Percepciones y actitudes ambientales de los usuarios del
Mercado Alianza en Torreón, México
Environmental perceptions and attitudes of the Alianza Market users in Torreon,
Mexico
Recibido: noviembre 2021
Aceptado: marzo 2022

Julián Blanco Luna1
Luis Alfonso de la Fuente Suárez2

Resumen

Abstract

En el Mercado Alianza en el norte de México,
persiste una intensa dinámica social, se mantienen
con vida tradiciones populares y la historia de la
ciudad. El presente estudio descriptivo aborda la
experiencia subjetiva, las percepciones y las actitudes
que los usuarios tienen al visitar este lugar. Dichas
experiencias se descubrieron a partir de entrevistas
semiestructuradas; algunas efectuadas de manera fija,
mientras que otras se realizaron durante el trayecto
por el mercado. Los comentarios obtenidos a través
de estas técnicas fueron mapeados sobre un plano,
lo cual permitió visualizar las experiencias, tanto
positivas como negativas que se presentaron a
los usuarios en puntos específicos en el espacio.
Las experiencias positivas se relacionan tanto
con las cualidades de los elementos físicos y de
los productos a la venta, como con los aspectos
sociales y los elementos representativos del
mercado. Mientras tanto, las experiencias negativas
se relacionan con la inseguridad, y con la falta
de limpieza y mantenimiento. Los espacios del
mercado generan experiencias sensoriales y sociales
en quienes los recorren. De este modo, el mercado
va más allá del abasto de productos de necesidad
básica, pues es también un lugar de esparcimiento
para sus visitantes.

An intense social dynamic persists in the Alianza
Market in northern Mexico, and popular traditions
and the city’s history are kept alive. The present
descriptive study addresses users’ subjective
experience, perceptions, and attitudes when visiting
this place. Such experiences were discovered from
semi-structured interviews; some were carried out
statically, while others were realized during the
users’ itinerary through the market. The comments
obtained through these techniques were mapped
on a plan, which allowed visualizing the positive
and negative experiences presented to users at
specific points in space. Positive experiences are
related to the qualities of the physical elements
and the products for sale, the social aspects,
and the representative elements of the market.
Meanwhile, negative experiences correspond to
insecurity and the market’s lack of cleanliness
and maintenance. The market spaces generate
sensory and social experiences in those who visit
them. In this manner, the market goes beyond the
supply of basic necessity products since it is also
a place of recreation for visitors.

Palabras Claves:

Keywords:

mercados populares; percepción ambiental;
entrevistas caminando

popular markets; environmental perception;
walking interviews

1

Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México; doctor en Filosofía
con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos; Email: jblancol@uanl.edu.mx
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Facultad de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México; doctor en Comunicación
Visual en Arquitectura y Diseño, por la Universidad Politécnica de Cataluña, BarcelonaTech, Barcelona, España; responsable del Laboratorio
AMBIO de percepción, atención, cognición y emoción en la experiencia de los entornos arquitectónicos, Facultad de Arquitectura de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, México; miembro del Sistema Nacional de Investigadores; email: luisalfonsodelafuente@hotmail.com

77

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

1. Introducción

“aromas, sabores y visiones que para muchos
forman parte de un pasado añorado” (García
García, 2015, p. 114).
Para algunas personas, asistir de manera
recurrente al mercado representa distracción, una
forma de salir de la cotidianidad doméstica o laboral
en un entorno que cambia de manera constante
conforme a la oferta de productos por temporadas y
el desarrollo de festividades regionales (Arellanes
&amp; Casas, 2011; García García, 2015).

El presente estudio se centra en la intersección
de lo físico, material, arquitectónico y urbano
con lo inmaterial, social, subjetivo y psicológico,
tal y como se manifiesta en un caso de estudio
específico. Para una mejor comprensión de dicha
amalgama de temas, los siguientes apartados
introductorios se dividen en dos grupos: 1) la
síntesis de los aspectos generales de los mercados
populares, y las características del mercado
alianza en particular, y 2) las definiciones de
experiencia del entorno, percepción ambiental y
experiencia estética en las que se fundamenta el
presente estudio.

1.1.2. El Mercado Alianza de Torreón, Coahuila
El Mercado Alianza se ubica al poniente de la ciudad
de Torreón, Coahuila, en la periferia del primer
cuadro de la ciudad, el denominado conjunto histórico
(Herrera, 2009), cercano a los límites del municipio y
el estado. A diferencia de otros mercados públicos,
el Mercado Alianza no fue concebido como parte
del equipamiento urbano, ya que no se le consideró
dentro de la proyección inicial establecida por los
planificadores de la ciudad.
Aunque no hay evidencia del año preciso de
su fundación, el origen del mercado se remonta
a un momento de consolidación económica y de
proyección industrial de la ciudad. El mercado
inicia como un conjunto de comercios establecidos
sobre las vialidades aledañas a las estaciones
del ferrocarril, próximas a la fábrica de jabones
(posteriormente harinera) denominada “La
Alianza S.A.” La anterior fue una de las primeras
agroindustrias en arribar a Torreón a finales del
siglo XIX (Guerra, 1932), de la cual se desprende
el nombre con el que fue identificado socialmente
el mercado y el barrio. Del Bosque (1983, p.
76) plantea que el mercado surge como algo
informal, disperso y sin edificio propio, un “zoco
incoherente y multiforme…” Dicho mercado,
independientemente de las condiciones en las que
se desarrolló, ha estado presente en este barrio
desde sus orígenes y en algún momento llegó a
posicionarse a nivel regional como uno de los
principales centros de abastecimiento.

1.1. El entorno en el mercado popular
1.1.1 El mercado tradicional mexicano
Los sitios para la realización de intercambios
comerciales como los mercados han sido partícipes
en el establecimiento de ciudades y han influido en
su organización, como menciona Fernández-Ruiz
(2002, p. 254): “El mercado como centro destinado
-permanentemente o en días programados- a la
compra, venta o permuta de bienes y servicios es
coetáneo de las primeras civilizaciones”. Un mercado
público tradicional es un espacio o edificación en el
que se realizan actividades comerciales de manera
periódica (Licona, 2014). De este modo, los mercados
son una expresión vigente de la “economía popular”
(Ayús, 1999).
El ambiente suele ser colorido en los mercados,
y en su sonoridad destacan los gritos de los
comerciantes ofreciendo los productos o servicios;
frases y tonalidades que forman parte de la memoria
colectiva de una comunidad (Jamaica, 2016). Cada
local comercial posee un carácter simbólico que se
define a partir de la organización y la interrelación
de componentes físicos, expresiones sonoras e
interacciones sociales. Es por lo anterior que en
los mercados se trasciende el carácter puramente
mercantil, pues el espacio de compraventa
representa un fragmento del sistema sociocultural
urbano y una herencia histórica, un lugar de
socialización en el que se mantienen con vida
costumbres y tradiciones (Ayús, 1999; Jamaica,
2016). En el mercado se posibilita el acceso a
productos que difícilmente pueden ser obtenidos
en un centro comercial, se pueden identificar
elementos con un carácter artesanal y tradicional:

1.1.3. Estado actual del Mercado Alianza
El Mercado Alianza no destaca por su valor
arquitectónico, ya que surge como una actividad en
las calles, y así se ha mantenido históricamente. Su
estructura ha sido el resultado de un proceso evolutivo
de reconocimiento institucional y una gradual
formalización económica, social y constructiva
78

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

conforme a diferentes momentos de reconfiguración
derivados de procesos de organización gremial e
intervenciones gubernamentales (Blanco, 2019).
Una de las inversiones más relevantes que
buscó mejorar las condiciones del mercado, fue la
remodelación total que se realizó en la década de
1990. En dicho proyecto se desincorporó parte de
la vía pública para la construcción y escrituración
de 240 locales de ladrillo y concreto (El Siglo de
Torreón, 1992), mismos que se pueden encontrar
actualmente. En la década del 2000, el ambiente de
las calles del mercado cambió significativamente
con la construcción una techumbre metálica
(Figuras 1 y 2).

encontrarse carnes, lácteos, hierbas medicinales,
ropa, venta y reparación de calzado, restaurantes,
alimento para animales y peluquerías.
Figura 2. En orden: la techumbre y el árbol en
el interior del mercado, el Altar a la Virgen de
Guadalupe y uno de los portales de acceso al oriente
del mercado. Mercado Alianza, Torreón, México

Figura 1. Configuración actual del Mercado Alianza
y de los alrededores. Los límites oficiales del mercado
están señalados con el polígono gris claro, las
vialidades techadas aparecen en gris oscuro, y los
accesos están señalados con flechas

Fuente: Elaboración propia

Sin embargo, fue hasta el año 2014 que se
identificó visualmente el nombre del mercado al
construirse los denominados portales emblemáticos
que hoy enmarcan los accesos y delimitan con
claridad el territorio del centro mercantil (Figuras
1 y 2). De manera interna, las vialidades que
conforman al mercado se han peatonalizado
prácticamente en su totalidad. El flujo vehicular se
mantiene en algunos sectores, pero se limita a la
carga y descarga de mercancía.
La variedad de productos que se pueden
encontrar en el Mercado Alianza, y el que sea más
barato con respecto a otros lugares de la ciudad
y la región, son aspectos que lo caracterizan.
En el mercado, las fruterías siguen siendo el
giro comercial predominante. También pueden

Fuente: Elaboración propia

79

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

1.2. La experiencia del entorno

además de las entrevistas realizadas en un punto
fijo en el espacio.
Respecto a las actitudes o evaluaciones
ambientales, es importante mencionar que estas
se encuentran relacionadas con el grado de
familiaridad que cada persona tiene con un lugar;
lo que resulta ser un barrio inseguro para una
persona, para el habitante cotidiano representa
su espacio de vida, un refugio contra el miedo,
una encarnación de valores, los cuales, no
necesariamente encajan con aquellos aceptados
por la sociedad (Moore, 1979). La familiaridad
es un proceso adaptativo, ya que conforme se
tiene un mayor conocimiento sobre el espacio,
se reduce de algún modo la presión que ejerce
el ambiente sobre el individuo (Nahemow &amp;
Lawton, 1973).

1.2.1. Experiencia subjetiva, percepciones y
actitudes ambientales
Las experiencias subjetivas son los contenidos
posibles de la conciencia que se relacionan tanto
con el mundo interno de la persona, como con su
ambiente externo (de la Fuente Suárez, 2020, en
prensa; Gray, 1995; Jackendoff, 1987; Richardson,
1999). Por tanto, la experiencia de un entorno,
tal como el mercado, incluye tanto los objetos,
personas y eventos que pueden ser apreciados,
así como las emociones y pensamientos que estos
últimos generan en los usuarios.
Durante la visita a un mercado, y en la
realización de actividades básicas como el abasto,
se presenta el reconocimiento de los componentes
del contexto conforme al trayecto, la familiaridad
con el ambiente y las personas, además de la
evaluación de las características del entorno urbanoarquitectónico y social. De acuerdo con Holahan
(2012, p. 44), existen tres procesos psicológicos
que se presentan cuando los seres humanos se
enfrentan con un ambiente físico. El primero es la
percepción ambiental, la cual: “implica el proceso
de conocer el ambiente físico inmediato a través
de los sentidos”. El segundo es el conocimiento
ambiental, el cual: “comprende el almacenamiento,
la organización y la reconstrucción de imágenes
de las características ambientales que no están a
la vista en el momento”. Por último, las actitudes
ambientales: “son los sentimientos favorables o
desfavorables que las personas tienen hacia las
características del ambiente físico.” (Holahan,
2012, p. 44). El presente estudio se enfocará en
dos de los procesos psicológicos descritos por
Holahan: 1) las percepciones ambientales de los
usuarios, es decir, aquello que pueden captar en el
momento de visitar el mercado, desde las personas,
objetos y construcciones visibles, hasta los olores y
sonidos; y 2) las actitudes o valoraciones positivas
o negativas que los usuarios tienen de todo aquello
cuanto encuentran en el mercado.
Cullen (1961) plantea que la experiencia de un
entorno urbano se genera a través de una serie de
etapas que dependen del recorrido de la persona
por dicho entorno. Cullen llama a dicho recorrido
visión serial. Debido a la importancia que tiene
el recorrido de las personas por un lugar en sus
experiencias subjetivas, en el presente estudio se
incluyen entrevistas caminando en el mercado,

1.2.2. Experiencia cotidiana y experiencia
estética
Las acciones cotidianas son el eje principal a partir
del cual las personas comprenden y se relacionan
con su entorno, destaca Hernández (2007). La
estética de acuerdo con Saito (2007), ocurre durante
la vida diaria normalmente experimentada, y va más
allá de la contemplación, pues incluye reacciones
que impulsan a realizar acciones, tales como
limpiar, comprar o descartar. De manera similar
al planteamiento anterior, Arango (2004) resalta el
valor del entorno cotidiano, independientemente
de que sus características puedan o no ser parte
de un sistema de representación formal o artístico.
Lo anterior se relaciona con el concepto de
estética social, que se define como el “conjunto de
manifestaciones a través de las cuales se expresan
los factores que propician el vínculo afectivo entre
el hábitat y el usuario” (Hernández, 2007, p. 19).
Por su parte, Arango (2004, p. 61) coincide en que
a través del enfoque de la estética social es posible
identificar los componentes del entorno que son
significativos y poseen un valor afectivo para
las personas, elementos que se expresan: “bajo
la forma de tradiciones, prácticas, eventos, ritos,
etc., que además de estar fuertemente ligados a su
vida cotidiana de esa comunidad, gozan de común
reconocimiento”.
En cuanto a la estética urbana, esta es de
acuerdo con Buraglia (1998, p. 47): “…el resultado
de una construcción mental sobre la relación que
establece el observador con el paisaje urbano y
que resulta de complejos procesos sensoriales,
80

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

emocionales y racionales, mediatizados por la
cultura y las propias experiencias cognitivas o
emotivas del observador.” De manera similar,
Burchard (1957), indica que la estética de la
ciudad va más allá de lo visual, pues resulta de una
combinación de diferentes estímulos sensoriales.
En contraste con los autores anteriores,
Markovic (2012) indica que la experiencia estética
es un estado mental distinto a la experiencia
cotidiana. Es importante considerar que en una
experiencia cotidiana o pragmática de un objeto
o lugar, se valora la utilidad, el beneficio directo,
y el cumplimiento de un objetivo. Por lo tanto, la
experiencia pragmática corresponde a lo opuesto
de una experiencia estética, en la cual el objeto es
observado por el mero disfrute de su contemplación.
Es destacable que la satisfacción de necesidades
corporales como la alimentación, tampoco es
una experiencia estética, pues esta última se
relaciona con los placeres de la mente (Markovic
2012). Considerando estas últimas afirmaciones,
cualquier experiencia de un lugar centrada en la
obtención de beneficio, tal como el encontrar la
salida de emergencia, el realizar un intercambio
comercial o el descansar en una banca, no debería
ser considerada experiencia estética (cf. de la
Fuente Suárez, 2012). Es notable la diferencia
entre la excepcional experiencia estética definida
por Markovic (2012), y las definiciones de estética
cotidiana, social, y urbana ya comentadas, en las
que todo lo que puede tener un valor afectivo para
una persona en un lugar es parte de la estética.
En un entorno se pueden generar muchas
experiencias positivas, desde un posible apego
al lugar, hasta el agrado por los olores y sabores
de las comidas que se pueden encontrar en
dicho lugar. Sin embargo, para efectos de esta
investigación, la experiencia estética se referirá a
la que surge en las personas al encontrarse con un
objeto o entorno que es valorado positivamente,
y que puede ser contemplado, de modo que se
produzca una experiencia que va más allá de lo
utilitario, aun dentro de un contexto cotidiano. De
esta manera se especifica que un lugar, tal como
un mercado, puede generar experiencias positivas
de muchos tipos, dentro de las cuales podrían
encontrarse las experiencias estéticas.
Los museos proveen de un contexto propicio
para generar experiencias estéticas en los visitantes
que observan obras artísticas, en comparación con
otros entornos como los laboratorios (Brieber,
Nadal, Helmut, &amp; Rosenberg, 2014). De ahí surge

la pregunta de si un entorno cotidiano que se visita
con fines de abastecimiento, que es desordenado,
concurrido y con altos niveles de ruido, como lo
es un mercado, es capaz de permitir experiencias
estéticas en sus visitantes.
2. Objetivos de la investigación
El objetivo de este estudio es descubrir las
experiencias de los usuarios con el mercado,
en particular, sus percepciones y actitudes
ambientales. Por lo tanto, se indagará sobre las
distintas formas en las que se interpretan y valoran
las cualidades del entorno físico construido, las
dinámicas socioespaciales y culturales, así como
los aspectos sensoriales, tales como aromas y
sonidos, que se presentan en el lugar visitado.
El presente estudio pretende responder a las
siguientes preguntas:
1.- ¿En qué se enfocan los usuarios mientras
recorren el mercado?, es decir, ¿qué es lo que tiene
mayor relevancia para ellos en esta aglomeración
de elementos físicos, actividades y situaciones que
se presentan mientras se visita el mercado?
2. ¿Qué elementos o cualidades del mercado
son valorados positivamente y cuáles de modo
negativo?
3.- ¿Se pueden presentar experiencias estéticas
en mercados como el estudiado, los cuales
no ofrecen ni el contexto ni los objetos que
generalmente propician este tipo de experiencias?
En esta investigación se busca aportar
nuevos conocimientos para la comprensión de
las percepciones y actitudes en entornos urbanoarquitectónicos desde la experiencia de los
usuarios, en especial de aquellos entornos que por
sus condiciones físicas y sociales son comúnmente
estigmatizados.
3. Metodología
En la primera parte de este estudio, se llevaron a
cabo siete entrevistas semiestructuradas a personas
que asisten o asistían regularmente al Mercado
Alianza, actividad que se realizó en el domicilio
o lugar de trabajo de los informantes. El muestreo
fue por bola de nieve, es decir, en base de un
conjunto inicial de fuentes de información, se
encontraron fuentes adicionales (Morgan, 2008).
Los entrevistados son personas que asisten al
mercado desde hace mucho tiempo, entre 15 y
50 años. El guion de la entrevista se enfocó en las
81

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

experiencias tanto positivas como negativas de las
personas con el mercado. Se les preguntó también
acerca del tiempo que tienen de conocer el lugar,
las transformaciones del mercado que han vivido
en dicho lapso, su percepción de las problemáticas
actuales, y finalmente, sobre su opinión sobre la
relevancia del lugar para la ciudad.
La segunda parte de este estudio trata de
las entrevistas caminando, aquellas donde el
investigador realiza preguntas a los participantes
mientras los acompaña en un recorrido por una
locación específica (Kinney, 2017). Las entrevistas
caminando se relacionan con los protocolos de
pensamiento en voz alta (Ericsson &amp; Simon,
1993), en los que se pide a los participantes que
comenten todo lo que están observando y todo lo
que les pasa por su mente mientras llevan a cabo
una actividad, tal como caminar alrededor de un
edificio (de la Fuente Suárez, 2019, 2020).
Ghisloti Iared y Torres de Oliveira (2018)
enfatizan que el movimiento de una persona no
solo le lleva de un punto a otro, sino que conlleva
el estar inmerso en el entorno, captándolo a
través de los sentidos y dándole significados.
Dicha inmersión es una de las cualidades de las
entrevistas caminando. Además, estas últimas
entrevistas, al permitir a los participantes localizar
eventos, historias y experiencias en su propio
contexto espacial, puede ayudarles a articular sus
pensamientos (Clark &amp; Emmel, 2010). De modo
general, las entrevistas caminando generan más
datos específicos del lugar que las entrevistas
sedentarias (Evans &amp; Jones, 2011). De acuerdo
con los autores anteriores, durante las entrevistas
caminando las personas comentan mayormente
sobre cualidades muy específicas de los edificios
y del entorno, así como sobre su uso. Mientras que
en las entrevistas sedentarias, los participantes se
enfocan más en las personas y en su historia en el
lugar (Evans &amp; Jones, 2011, p. 856).
Las entrevistas caminando permiten al
investigador encontrar datos no anticipados (Clark
&amp; Emmel, 2010), lo cual es de gran utilidad para
el presente estudio, que pretende explorar las
percepciones y actitudes de los visitantes de un
mercado. De Leon y Cohen (2011, p. 203) indican
que cuando se pide a los participantes comentar
acerca del entorno visitado: “algunas de las
locaciones más mundanas y los eventos que ocurren
en ellas pueden suscitar abundantes respuestas.”
En las entrevistas caminando de este estudio se
les preguntó a los participantes acerca del entorno

físico y social del mercado y de sus alrededores
para obtener descripciones de sus percepciones
ambientales mientras se les acompañó por una ruta.
Además, para descubrir sus actitudes ambientales
se pidió a los usuarios que describieran los
aspectos o elementos que para ellos resultaran
positivos o negativos del lugar. Algunas de las
preguntas que se realizaron fueron: ¿Por dónde
inicias tu recorrido cuando vienes al sector?, ¿por
dónde caminas normalmente?, ¿Qué me puedes
comentar sobre lo físico?, ¿cómo te sientes en
este punto?, ¿qué aspectos resaltan en esta zona
del mercado?, y ¿qué puedes comentar sobre la
interacción de las personas?
Las entrevistas caminando se llevaron a cabo
durante el horario de mayor concurrencia en el
mercado, con la intención de que las condiciones
y situaciones con las que se encontraron los
usuarios participantes fueran las que comúnmente
se generan. Los recorridos a pie por el mercado
y sus alrededores se adaptaron a los puntos
de partida y los trayectos reconocidos por los
usuarios (6 participantes).
Todas las entrevistas fueron grabadas en audio
previa autorización del entrevistado. Lo anterior con
la finalidad de captar lo dicho en la conversación
y poder complementar la situación con el
sonido ambiental (Álvarez-Gayou, 2003; Sierra,
1998). Posteriormente se procedió a transcribir
y categorizar los comentarios. A través de las
entrevistas caminando se obtienen comentarios en
los que se describen los elementos del entorno, y a
su vez se obtiene información acerca de la ubicación
espacial de esos elementos comentados, la cual
puede mapearse.
4. Resultados
Se definieron cinco categorías para el análisis
de los comentarios obtenidos a través de las
entrevistas caminando (Tabla 1). Los cinco tipos
de categorías de comentarios fueron mapeados en
dos planos mostrados en las Figuras 3 y 8. En un
mapa se ubicaron las dos categorías de aspectos
negativos, y en el otro las tres categorías de
aspectos positivos. Para la realización del mapeo,
se asignó un color diferente para cada categoría
tal como se aprecia en la Tabla 1.

82

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

4.1. Experiencias negativas en el entorno del
mercado

Tabla 1. Categorías positivas y negativas de las
experiencias comentadas por los participantes
durante las entrevistas caminando

En cuanto a las características negativas referentes
al entorno físico, las personas que participaron
en las entrevistas caminando destacaron los
comercios de comida ubicados en las periferias
del mercado. Se mencionó que sus condiciones
son insalubres, principalmente por el flujo
constante de vehículos, la presencia de perros
callejeros y los malos olores que se desprenden
de la presencia de aguas negras sobre la vialidad
(“A” en Figura 3). En general, las implicaciones
del mal estado del mercado y sus alrededores
son remarcadas por una joven (Participante 1):
“El gobierno… debería también fijarse, porque
aquí es como que donde empezó Torreón, y ya lo
están dejando muy descuidado, en cuanto al agua
negra que está en la calle… en algunos lugares
hay muchos pozos en el pavimento…” (“B” en
Figura 3). Los malos olores se replican al interior
del mercado, específicamente en los puntos en
los que se comercia con cárnicos, los cuales se
encuentran expuestos directamente al ambiente.
En relación con la suciedad, un joven
(participante 2) indica que: “Las personas están
acostumbradas al mismo ambiente… es su
lugar de ambiente de siempre…”. Es notable la
acumulación de bolsas de basura sobre la banqueta
de la esquina del Museo del Algodón (“C” en
Figura 3). Un trabajador de la zona (participante
4) indica que la suciedad: “…daña la imagen para
todo, tanto para el museo, como para el sector,
para el visitante que viene de afuera o para los
mismos que estamos aquí… nunca está limpio
eso...”. Otros puntos del mercado con carencias
en la limpieza son el “D” y el “E” en la Figura 3.

Fuente: Elaboración propia

En las siguientes secciones se podrá constatar
que las entrevistas caminando permitieron captar
detalles específicos acerca de las condiciones
físicas y sociales con las que se encuentra una
persona al caminar por las diferentes zonas del
mercado. Se presentarán los comentarios positivos
y negativos mencionados por los participantes
de las entrevistas caminando y se señalarán los
puntos del mercado en los que fueron reportados.
A su vez, se acompañarán los siguientes párrafos
con comentarios de los participantes de las
entrevistas sedentarias, los cuales se refieren a
aspectos y valoraciones muchas veces generales
del mercado como totalidad. En las entrevistas
sedentarias, se pudo notar que las personas que
acuden al interior del mercado de manera asidua
reflejaron un mayor grado de confianza en el
entorno, poseen una imagen positiva del mismo,
y dieron menos relevancia a las condiciones
físicas, pues la caracterización del contexto recayó
en las relaciones sociales. Para su identificación,
los participantes de las entrevistas sedentarias
serán mencionados por sus nombres propios,
mientras que los correspondientes a las entrevistas
caminando se mencionarán con un número.
Figura 3. Plano del mapeo de los aspectos
negativos señalados por los participantes
de las entrevistas caminando en el Mercado
Alianza. Zonas inseguras en rojo y zonas
con características físicas desagradables en
magenta
Fuente: Elaboración propia

83

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

A las anteriores circunstancias, se añaden
otros aspectos valorados negativamente. Tal es el
caso del comercio ambulante en las aceras, como
el de los vendedores de las herramientas y objetos
metálicos, conocidos como los “fierreros”, los
cuales se encuentran muy cerca del Museo del
Algodón (Figura 4):
“El museo está bien, lo que está mal es que
no reubicaron a otras personas, están las
prostitutas enfrente, los “fierreros”, pues como
que no, dices tú pues que es esto… si tú llevas
a tus niños pues no… se ve mal por el área en
que está”.

sensación de encierro e incluso, llega a generar
miedo y una sensación de inseguridad (“F” en
Figura 3). Tal como indica una mujer que visita
el mercado de manera esporádica (participante 5):
“Esta parte de aquí, yo no pasaría, porque está muy
angostito, entonces eso te da la sensación como
de encierro, de no poder salir rápido a algún lugar,
sino que es muy largo y muy angosto…” (Figura 5,
y “G” en Figura 3). La participante 1 menciona que
el mercado actualmente es un lugar poco concurrido
en comparación con años pasados: “había mucho
más movimiento aquí… con la inseguridad se fue
perdiendo la tradición del algunos de venir hasta acá”.
Respecto al modo en que las personas se
desplazan en el mercado la participante 5 indica
que: “…la convivencia de la gente con los carros
es algo extraño… al final de cuentas es una calle,
no lo percibes como si fuera calle, lo percibes
como si fuera un mercado, el ver carros es raro.”
(Figura 5, y “H” en Figura 3). Al interior del
mercado, el tránsito vehicular por ciertas calles se
considera peligroso y resulta complicado cruzar
la calle (“I” en Figura 3). De modo general,
Alfonso comenta que el mercado: “sigue siendo
caótico, poco entrable, o poco funcional, mucha
gente se abarrota…”.

Figura 4. Arriba: fierreros frente al museo del
algodón. Abajo: falta de orden en los alrededores del
Mercado Alianza, Torreón, México

Figura 5. Callejón estrecho en la calle Viesca y flujo
vehicular en el interior del mercado (sig. pag.)

Fuente: Elaboración propia

Las percepciones y actitudes respecto a los
andadores laterales son variables. Existen andadores
que fueron categorizados como estrechos, largos
o angostos, y que generan dificultad para la
realización de las actividades cotidianas como
detenerse a observar o transitar con facilidad. Se
hizo mención de que esta condición propicia una

Fuente: Elaboración propia

84

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Figura 6. Deterioro y abandono en el Mercado
Alianza, Torreón, México. Arriba: Pasaje Alianza.
Abajo: callejón en la avenida Hidalgo

Fuente: Elaboración propia

Es importante mencionar que pese a que
el mercado no es muy extenso, puede resultar
difícil ubicarse en su interior. La Participante 5
menciona que para poder orientarse en el mercado
su manera de proceder es: “…entrar por un lado,
y regresarme y salir por donde mismo, porque si
salgo por otro lado ya voy a salir por una calle que
desconozco…”
En lo que respecta a las edificaciones, se
mencionó el abandono y deterioro físico en el
que se encuentran algunas de ellas (“J” en Figura
3 y Figura 6). Alfonso indica que aun cuando
se han hecho esfuerzos por mejorar el lugar,
en algún momento todo vuelve a ser lo mismo.
El lugar no resulta atractivo para su visita, el
enfoque de este se direcciona a la gente de escasos
recursos, para “el que lo necesita”, un espacio
que “desafortunadamente” debe existir. Juan, por
su parte, menciona los aspectos contrastantes del
deterioro del mercado y la importancia de este
último para las clases bajas: “Los edificios están
muy deteriorados, ya no los han arreglado por
años, definitivamente están abandonados… pero la
vida continúa ahí, miles de gentes acuden a hacer
sus compras, en verdad es muy económico…”

Fuente: Elaboración propia

Se menciona también que para las personas
que no son visitantes asiduos a este sector de la
ciudad, la zona norte puede no ser agradable por
la aglomeración de comercios semifijos sobre
las banquetas y por la inseguridad que se siente
85

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

4.2. Experiencias positivas en el entorno del
mercado

(“K” en Figura 3). Lo mismo sucede a partir
de la presencia de cantinas, el ejercicio de la
prostitución y sucesos de violencia en el pasado,
pues han generado una mala imagen (“L” en
Figura 3). La presencia de estos giros y personas
en estado de ebriedad, generan inseguridad en
los visitantes. En general, es esta parte posterior
del mercado donde se concentran los aspectos
negativos que resultaron más apremiantes (Figura
7, y “M” en Figura 3). Para Alfonso, quien
lleva 45 años siendo cliente, en el mercado y el
contexto circundante prevalece el desorden y la
inseguridad: “Hay gente que te roba, hay gente
que huele mal…”

Respecto a las cualidades positivas de los elementos
representativos, destaca el Museo del Algodón
como sitio relevante para la ciudad (“A” en Figura
8), así como el altar a la Virgen de Guadalupe como
un hito para los comerciantes (Figura 2, y “B” en
Figura 8). Este último está ubicado en una sección
que se considera como el “corazón del mercado”
(“C” en Figura 8). Asimismo, el mural ubicado
en uno de los accesos de la Plaza Comercial
Antigua Harinera, se define como un elemento
que representa la actividad de los vendedores de
fierros o “fierreros” (Figura 9 y “D” en Figura 8).
Las vialidades amplias en conjunto con la
presencia de personas generan un ambiente
agradable y de seguridad, en el que se puede
transitar con tranquilidad (“E” y “F” en Figura
8). Con la reducción del ruido y el aumento
de la iluminación, se genera una sensación de
libertad y relajación. La participante 5 indica
que: “el espacio… para circular… es amplio, está
iluminado, no hay tanta contaminación de ruido,
nada más que el propio murmullo de las personas
y de los vendedores, pero no llega a ser realmente
molesto, sino es algo normal…” (“G” en Figura 8).

Figura 7. Vista al poniente desde la avenida Juárez
del Mercado Alianza

Fuente: Elaboración propia
Figura 8. Plano del mapeo de los aspectos positivos señalados por los participantes de las entrevistas caminando en
el Mercado Alianza. Zonas agradables en verde, zonas con elementos representativos en azul, y zonas con aspectos
sociales positivos en cian

Fuente: Elaboración propia

86

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Los locales comerciales de venta de ropa
fueron valorados positivamente (“H” en figura
8). En cuanto a las áreas del mercado con
las características físicas que resultaron más
agradables, estas son las que se encuentran al
avanzar hacia el oriente (“I” en Figura 8), las
cuales son además áreas percibidas como seguras.
La presencia de personas genera confianza,
sobre todo cuando se observa un ambiente de
socialización.
En ciertos puntos predomina la imagen de
mercado y su ambiente característico (“J” en
Figura 8), en la que las personas se apoderan
completamente de las calles (“K” en Figura 8). El
Participante 2 comenta que: “La gente convive,
la verdad aquí me siento yo bien… veo mucha
comunicación, veo pues ambiente, cosa que en
otros lugares [del mercado] no hay…” (“L” en
Figura 8). Martha, quien no asiste al mercado desde
hace años, hace alusión a que los comerciantes eran
amables y que la relación con ellos trascendía la
compraventa, ya que se identificaban mutuamente
y existía confianza.

de plástico, ropa y frutas (Figura 10). Los locales
y las cualidades arquitectónicas del mercado son
poco variadas. Sin embargo, el mercado destaca
por el modo tan abrupto en el que cambian los
productos y las formas de venta en espacios
contiguos. Se puede encontrar, por ejemplo, un
local de venta de ropa junto a un comercio que
ofrece pollo crudo o productos lácteos. Lo anterior
deriva en una alta variedad en los aspectos visuales,
auditivos y olfativos conforme se avanza a través
del centro mercantil (Figura 10). Es importante
destacar que los participantes comentan con
agrado la variedad de los productos a la venta,
sin embargo ninguno de ellos enfatiza de modo
específico la variedad de las cualidades visuales de
dichos productos, tales como sus formas o colores.
Figura 10. Variedad de productos en el mercado
valorada positivamente por los participantes. Arriba
izquierda y derecha: convivencia entre productos
de muy diferentes tipos y cafetería en el interior del
mercado. Abajo izquierda y derecha: frutas y otros
productos coloridos y frituras de harina

Figura 9. Mural “Mi raza está en La Alianza”
y vendedores de fruta a un costado de la Plaza
Comercial Antigua Harinera

Fuente: Elaboración propia

Las evaluaciones de las dinámicas en
los alrededores del mercado son a veces
contradictorias. Un participante, comenta lo
siguiente al observar un mayor flujo de personas
por la presencia de cantinas: “Aquí me siento a
gusto, porque veo más gente, veo que la gente
convive más aquí que de aquel lado, y me siento
a gusto, paso tranquilo, sin presión ni nada, de
que me vayan a hacer algo” (“M” en Figura 8).
En el interior del mercado resalta la presencia
de colores intensos en los productos como flores

Fuente: Elaboración propia

En cuanto a los olores la participante 5
comenta: “conforme vas avanzando… los olores
van cambiando, en aquella parte pues era el olor
a frutas, en esta parte ya es algo un poquito más
87

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

distintivo, ya huele diferente… como a queso…
(risas)”. (Figura 10). Manuel enfatiza de modo
positivo la diversidad de productos en el mercado:
“venden de todo”, refiriéndose a que se pueden
encontrar desde nopales y hierbas curativas, hasta
los desayunos tradicionales de las cafeterías.
En lo referente a los “fierreros”, ubicados en la
zona del Museo del Algodón, existen posiciones
encontradas ya que, aun y cuando pueden considerarse
como una actividad que genera desorden, se hace
mención de ellos como una tradición, una actividad
que manifiesta la cultura del pueblo, y para algunas
personas resulta atractivo ir observando objetos
en las banquetas. Para Eudelio el mercado es un
lugar donde siempre hay algo que ver: “…se ve
movimiento de gente y eso es lo que nos gusta…
ya no tanto a lo mejor por ir a comprar más
barato… ir a distraerse, es muy bonito eso, ojalá
no se pierda…” La valoración general del mercado
por parte de Eudelio es positiva. Él considera al
mercado como algo muy importante para la ciudad,
pues representa un punto donde se mantiene una
relación directa con el campo.
De manera similar, María manifiesta su gusto
por ir a La Alianza. En algunas ocasiones, ella
prefiere ir al mercado que ir al supermercado, el
cual le queda mucho más cerca. Para ella, asistir
al mercado es un momento de distracción para
salir de la rutina:
“…a veces me llama la atención ir hasta allá
y mis vecinas dicen: pero oye cuanto gastas,
tiempo y dinero… pero fíjese que a veces no
es el tiempo o el dinero, sino la distracción, el
ver gente, no sé, es algo que a veces yo misma
necesito… me voy a regalar un poquito de
tiempo, voy a ver gente, voy a ver puestos…”
Como una actividad complementaria, María
acude a comer en los puestos de tacos, donde se
crea un ambiente, surge la plática entre comensales
desconocidos y es tratada con amabilidad.

notable para los entrevistados que el Museo del
Algodón, un sitio que se considera relevante para
la ciudad y que permite acceder a la cultura, se
vea bordeado por un contexto que posee una
connotación negativa, situación que se observa
con claridad a la hora de mapear los comentarios
de las entrevistas.
b) El lado este del mercado, por su parte,
incluye algunas de las zonas en las que se
aprecian aspectos positivos relacionados con la
socialización, que en algunos casos hacen sentir
inseguras a las personas.
c) La zona central del mercado es la que
concentra los entornos de mayor agrado para las
personas por su colorido, iluminación, limpieza y
menor ruido.
Los visitantes del mercado compran objetos
y alimentos mientras se distraen observando la
variedad de estos mismos. El mercado es también
un lugar en el que se socializa mientras se
compra y se es atendido. En el Mercado Alianza
se generan una serie de fenómenos sociales de
mayor complejidad que la del cumplimiento de
una necesidad básica de abasto. De modo general,
el mercado satisface dos tipos de necesidades
de tipo pragmático: el abastecimiento, y el
esparcimiento, cada una de las cuales se relaciona
con ciertos tipos de experiencias y actividades.
Respecto a las cualidades de lo arquitectónico
y lo espacial del mercado que fueron comentadas
por los usuarios, destacan los elementos que
representan la identidad y la tradición del mercado.
Dichos elementos representativos, tales como los
murales, fueron evaluados positivamente en base
de su simbolismo, y no por su estilo artístico o
cualidades estéticas.
En cuanto a las características visuoespaciales
del mercado, los usuarios se enfocaron en las
variaciones de la delimitación de los espacios, es
decir, el qué tan cerrados se encuentran respecto
al exterior, así como el nivel de iluminación de
estos. Dichas cualidades resultaron relevantes
en la valoración de la seguridad o inseguridad
percibida por los usuarios, y por tanto no fueron
parte de una experiencia estética.
Ante la ausencia de condiciones de contemplación
adecuadas, como el abarrotamiento de personas,
los malos olores, y el ruido, las personas visitantes
se centran en los tipos de objetos a la venta, su
movilidad a través del espacio, y en protegerse
de las personas que les rodean. Los usuarios no
realizaron ningún comentario donde de manera

5. Discusión y conclusiones
Tal como se puede apreciar en los mapas presentados,
los entornos que ofrece el Mercado Alianza a los
usuarios presentan una superposición concurrente
de aspectos positivos y negativos. Considerando las
experiencias que se presentan en el mercado, este
último se puede dividir en tres zonas:
a) El lado oeste del mercado presenta dos
de los elementos más representativos rodeados
por las zonas de aspecto más desagradable. Es
88

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

explícita se pudiera constatar la existencia de una
experiencia estética durante la visita al mercado. Es
importante destacar entonces, que las experiencias
agradables con los productos del mercado se
relacionan en muchas ocasiones con un disfrute
más básico, multisensorial y gastronómico, en el
que se producen en el visitante diferentes antojos
durante su recorrido. Visitar el mercado es una
experiencia, muchas veces de esparcimiento, en
la que se exaltan los sentidos durante el trayecto.
En la yuxtaposición de materiales, colores, texturas,
productos, sonidos y las actividades presentes en
el mercado, se revelan costumbres y tradiciones.
Lo anterior convierte al Mercado Alianza, y
posiblemente a muchos otros mercados populares, en
verdaderos espacios catalizadores de experiencias,
en los que se encuentran en uso múltiples
sentidos, y se pueden tener desde experiencias
en las que se valora la utilidad de la mercancía,
experiencias gastronómicas, hasta experiencias
de desagrado por las condiciones insalubres y por
la inseguridad. Resulta relevante rescatar en los
entornos comerciales contemporáneos, los aspectos
positivos del carácter experiencial tan variado de un
mercado popular, en el cual los usuarios interactúan
socialmente generando historias personales, a la vez
que resuelven sus necesidades básicas. C
Contribuciones de los autores
Conceptualización del estudio (L.F.S. y J.B.L.),
recolección de los datos (J.B.L.), análisis de los
datos (J.B.L. y L.F.S.), fotografías y gráficos
(J.B.L. y L.F.S.), redacción del manuscrito (L.F.S.
y J.B.L.), revisión final del manuscrito (L.F.S. y
J.B.L.).
Referencias bibliográficas
Álvarez-Gayou, J. (2003), Cómo hacer investigación cualitativa. Fundamentos y metodología. Ciudad de
México, Paidós.
Arango, G. (2004), “Una mirada estética de la arquitectura popular”, Expresión formal de la vivienda
espontánea, Serie Ciudad y Hábitat 11, pp. 59-73.
Arellanes, Y., y Casas, A. (2011), “Los mercados tradicionales del valle de Tehuacán-Cuicatlán:
antecedentes y situacion actual”, Nueva antropología, pp. 93-123.
Ayús, R. (1999), “Mercados y supermercados: economías y culturas, ensayos de comprensión cultural de
la economía cotidiana”, Estudios sobre las culturas contemporáneas, pp. 59-87.
Blanco Luna, J. (2019). Adaptación, apropiación espacial y la configuración de la identidad en el Mercado
Alianza de Torreón, Coahuila. Tesis doctoral. Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey, México.
Brieber, D., Nadal, M., Helmut, L., y Rosenberg, R. (2014), “Art in Time and Space: Context Modulates
the Relation between Art Experience and Viewing Time”, PLoS ONE Vol. 9, núm. 6, pp. 1-8. doi.
org/10.1371/journal.pone.0099019
89

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Buraglia, P. (1998), “Estética urbana y participación ciudadana”, Bitáora Urbano-Territorial Vol. 2, núm.
1, pp. 42-47.
Burchard, J. (1957), “The urban aesthetic”, The annals of the American Academy of Political and Social
Science, pp. 112-122. doi.org/10.1177/000271625731400114
Clark, A., y Emmel, N. (2010), “Using walking interviews”, Realities 13, pp. 1-6.
Cullen, G. (1961), The concise townscape, Amsterdam: Elsevier.
de la Fuente Suárez, L.A. (2012). Arquitectura: el diseño de una experiencia. Tesis doctoral. Universidad
Politécnica de Cataluña BarcelonaTech, Barcelona.
de la Fuente Suárez, L.A. (2019). “Visualization of Architectural Experiences Using Heat Maps”. The
International Journal of Architectonic, Spatial, and Environmental Design, Vol. 13, núm. 1, pp.
17-34. doi.org/10.18848/2325-1662/CGP/v13i01/17-34
de la Fuente Suárez, L.A. (2020). “Subjective experience and visual attention to a historic building: A realworld eye-tracking study”. Frontiers of Architectural Research, Vol. 9, núm. 4, pp. 774-804. doi.
org/10.1016/j.foar.2020.07.006
de la Fuente Suárez, L.A. (en prensa). An enabling technique for describing experiences in architectural
environments. A|Z ITU Journal of the Faculty of Architecture.
De Leon, J.P., y Cohen, J. (2011), “Object and Walking probes in Ethnographic interviewing”, Field
Methods 17, pp. 200-204. doi.org/10.1177/1525822X05274733
del Bosque, H. (1983), Aquel Torreón. Anecdotario y relaciones de hechos y personas que destacaron de
alguna forma desde 1915 a 1936, Torreón, Coahuila, Presidencia Municipal de Torreón- Instituto
Municipal de Documentación y Centro Histórico "Eduardo Guerra".
El Siglo de Torreón. (25 de junio de 1992), “Estudiantes de Arquitectura de UAC diseñan nuevo mercado”,
El Siglo de Torreón, p. 53.
Ericsson, K., y Simon, H. (1993), Protocol Analysis, revised edition. Verbal Reports as Data, Cambridge:
The MIT Press.
Evans, J., y Jones, P. (2011), “The walking interview: Methodology, mobility and place”, Applied
Geography 31, pp. 849-858. doi.org/10.1016/j.apgeog.2010.09.005
Fernández-Ruiz, J. (2002), Servicios Públicos Municipales, Ciudad de México, Instituto Nacional de
Administración Pública, A.C.
García García, A. (2015), Calles, barrios y de sus arquitecturas efímeras, Monterrey: Tilde Editores. UANL.
Ghisloti Lared, V., y Torres de Oliveira, H. (2018), “Walking ethnography and interviews in the analysis of
aesthetic experiences in the Cerrado”, Educação e Pesquisa 44, pp. 1-17. doi.org/10.1590/S16784634201706161972
Gray, J. (1995), “The contents of consciounsness: a neuropsychological conjecture”, Behavioral and Brain
Sciences, pp. 659-722. doi.org/10.1017/S0140525X00040395
Guerra, E. (1932), Historia de La Laguna. Torreón: su origen y sus fundadores, Lugar de publicación no
identificado: Editor no identificado.
Hernández, J. (2007), “Estética y hábitat popular”, Aisthesis, pp. 11-35.
Herrera, L. (2009), “Anatomía de la Memoria. El patrimonio construido del conjuno histórico de Torreón”,
Buenaval, pp. 4-27.
Holahan, C. (2012), Psicología ambiental. Un enfoque general, Ciudad de México, Limusa Noriega.
Jackendoff, R. (1987), Consciousness and the computational mind, Cambridge, Massachusetts: The MIT
Press.
Jamaica, L. (2016), “Todos los escuchan pero poco se sabe de ellos: los pregones y expresiones sonoras
empleadas en la venta de productos”, Cuicuilco, pp. 131-148.
Kinney, P. (2017), “Walking interviews”, Social researchUpdate 67, pp. 1-4.
Licona, E. (2014), “Un sistema de intercambio híbrido: el mercado/tianguis la purísima, Tehuacán-Puebla,
México”, Antipoda. Revista de Antropología y Arqueología, pp. 137-163.
Markovic, S. (2012), “Components of aesthetic experience: aesthetic fascination, aesthetic appraisal, and
aesthetic emotion”, i-Perception, pp. 1-17. doi.org/10.1068/i0450aap
Moore, G. (1979), “Knowing about environmental knowing. The current state of theory and research on
environmental cognition”, Environment and Behavior, pp. 33-70. doi.org/10.1177/0013916579111002
90

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Morgan, D. (2008), “Snowball Sampling”, en: Given, L.M. (ed.), The SAGE Encyclopedia of Qualitative
Research Methods, Los Angeles, SAGE, pp. 815-816.
Nahemow, L., y Lawton, M. (1973), “Toward an ecological theory or adaptation and aging”, en: Preiser,
W. (ed.), Environmental Design Research. Volume I. Selected papers. Nueva York: Routledge, pp.
24-32.
Richardson, A. (1999), “Subjective Experience: Its Conceptual Status, Method of Investigation,
and Psychological Significance”, The Journal of Psychology, pp. 469-485. doi.
org/10.1080/00223989909599756
Saito, Y. (2007), “The moral dimension of Japanese aesthetics”, Journal of Aesthetics, pp. 85-97.
Sierra, F. (1998), “Función y sentido de la entrevista cualitativa en investigación social”, en: Galindo
Cáceres, L. (ed.), Técnicas de investigación en sociedad, cultura y comunicación, Naucalpan,
México, Pearson, pp. 277-341.

91

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

El discurso sobre la ciudad desde el poder en Foucault
Una revisión sistemática en la base de datos de Scopus1
The city discourse from power in Foucault
A systematic review in the Scopus database
Recibido: mayo 2021
Aceptado: marzo 2022

Arturo Valdivia Loro2

Resumen

Abstract

El análisis del poder postulado por Michel
Foucault está presente en distintas disciplinas
del conocimiento y la ciudad no es la excepción.
Sin embargo, es de especial interés en tanto la
ciudad es un dispositivo que permite facilitar la
libertad o la sujeción del sujeto, produciéndolo y
sometiéndolo. Los avances en las investigaciones
que relacionan la ciudad con el poder cada vez son
más, motivo por el cual se vuelve necesario una
revisión del discurso con el objetivo de demostrar
las distintas comunidades que se han formado.
Para tal fin se analizan publicaciones (capítulos
de libros y artículos) en revistas indexadas en
Scopus con el programa gephi logrando identificar
siete comunidades discursivas. A saber, la ciudad:
concebida para el poder, como dispositivo de
poder, como productor de sujeto, como dispositivo
de vigilancia y como policía (desde un método
genealógico). Además de dos discursos en proceso
de construcción asociado a las smarts cities y la
gobernanza; demostrando la presencia, vigencia
y necesidad de continuar con más investigaciones
que analicen el poder y la ciudad.

The Michel Foucault power analysis is present in
different knowledge disciplines and the city isn’t
exception. However, it’s of special interest insofar
as the city is a device that facilitates the freedom
or subject subjection, producing and subduing it.
Advances in research that relate the city to power
are increasing, which is why it becomes necessary
to discourse review in order to demonstrate the
been formed different communities. For this
purpose, publications (book chapters and articles)
in journals Scopus indexed are analyzed with
the gephi program, identifying seven discursive
communities. Namely, the city: conceived for
power, as a power device, as a subject producer, as
a surveillance device and as a policeman (from a
genealogical method). In addition to two speeches
in the construction associated process with
smart cities and governance; demonstrating the
presence, validity and need to continue with more
investigations that analyze power and the city.

Palabras Claves:

Keywords:

comunidad discursiva; Michel Foucault; poder;
ciudad

discursive community; Michel Foucault; power;
city

1

El presente trabajo fue desarrollado compone una parte de la tesis doctoral del autor que está desarrollando durante el programa de Doctorado
en Filosofía en la Facultad de letras y humanidades de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en el año 2020. Asimismo, es parte
del proyecto de investigación desarrollado con el financiamiento con código A-253-2021 de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas.
2
Nacionalidad: peruano; adscripción: Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Lima, Perú; arquitecto egresado de la Facultad de arquitectura,
Urbanismo y Artes de la Universidad Nacional de Ingeniería, Perú. Maestro en Investigación científica y docencia universitaria con mención en
investigación científica y tecnológica de la Universidad Nacional del Callao, Perú. Doctorando en el programa de Filosofía de la Universidad
Nacional Mayor de San Marcos Perú; E-mail: arturo.valdivia@unmsm.edu.pe; ORCID: https://orcid.org/0000-0002-0676-0102

92

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

constantemente citados constantemente -102,
215, 202 y 215 respectivamente-.

Foucault y el poder en la ciudad
Foucault en la ciudad

Ilustración 1. Producción académica sobre Poder y
Foucault

Michell Foucault es considerado el filósofo
del poder (Pastor Martín &amp; Ovejero Bernal,
2005), especialmente porque su pensamiento ha
permitido comprender un cambio de paradigma en
el significado del poder y la política. Su influencia
para comprender la realidad es notoria, basta
realizar una búsqueda rápida en bases de datos, por
ejemplo, en Scopus3 -se decide usar esta base de
datos dada su relevancia internacional (RodríguezMorales, 2013)- en donde se encontraron 682
documentos4. Cada vez aumenta la producción
científica haciendo uso de los términos acuñados
por Foucault (ver Ilustración 1), demostrando
la vigencia de la epistemología del poder para
comprender las distintas problemáticas que se
afrontan en variados campos de estudios.
No obstante, los estudios más citados no están
necesariamente enfocados en la investigación
urbana. Por ejemplo, Cheong y Miller (2000)
centra su investigación en el turismo -y está 334
citados-, asimismo, Hollinshead (1999), citado
166 veces, también centra su trabajo en el turismo,
proclama que su estudio es una continuidad del
trabajo de Urry (2002) originalmente publicado
en el año 1990. Esto revela una construcción del
conocimiento de forma anacrónica y que permite
suponer que las redes académicas existen también
en los estudios relacionados a la ciudad formando
discursos o, cuanto menos, atendiendo unos de
los aspectos, o factores de análisis, que significa
estudiar el poder en el turismo.
De este modo, se vuelve relevante poder
identificar los discursos que suceden en cuanto al
poder en la ciudad, es decir, ¿cómo se estudia al
poder en la ciudad? Esta pregunta es importante,
especialmente, cuando de los resultados obtenidos
en esta primera búsqueda existen autores que han
sido usados directamente por aquellos autores
que estudian el poder y la ciudad. Se trata de
Davidson (2011), Mckee (2009), Clegg et al
(2002) y Flyvbjerg (1998) quienes, además, son

Nota: El gráfico ha sido construido usando la base de
datos Scopus y el programa Microsoft Excel 365

Sobre la ciudad y Foucault
Analizar la relación de la ciudad con Foucault
es entender a la ciudad como un dispositivo del
poder, por ello resulta, además de interesante,
importante por cuanto permite introducirnos a
un modo complejo y diverso de comprender al
diseño de las ciudades. Como se ha señalado en
el apartado anterior, Foucault no solo ha sido de
gran influencia en las investigaciones sociales,
sino que sigue vigente en la actualidad. No
obstante, el caso de su relación con la ciudad
su producción ha sido menor, aunque también
significativa, e igualmente en aumento. Basta
con realizar una revisión similar al anterior5 para
obtener 23 resultados.
Dado el objetivo propuesto para detectar
los discursos que se están construyendo en la
literatura académica en debate, resulta importante
una apropiada selección de métodos. De este
modo se procedió con dos formas de concatenar
las investigaciones. En primer lugar, se usará
el programa Gephi con el fin de determinar las
relaciones de las investigaciones a través de los
referentes que se usan para andamiar el discurso
que se usa al artículo. En segundo lugar, se
procede a la lectura de los documentos para, uno,
verificar lo analizado con el programa y, dos,
en consideración a los resultados obtenidos con
Gephi, poder establecer conceptos o ideas que

3
Si bien también es posible usar la base de datos de Web of Science, Scielo, entre otros, se decide no utilizarlos con el objetivo de
homogenizar los criterios de selección para la publicación de las investigaciones.
4
Se realizó una búsqueda en la base de datos Scopus con la siguiente búsqueda booleana el día 30 de octubre de 2020: (KEY(Foucault)
AND KEY(power)) AND ( LIMIT-TO ( SRCTYPE,"j")).
5
Se realizó una búsqueda en la base de datos Scopus con la siguiente búsqueda booleana el día 16 de noviembre de 2020: (KEY (city)
AND KEY (foucault)).

93

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

gobiernan o sintetizan a los contenidos de los
trabajos. De este modo, no solo se encontrarán
discursos sino, además, se elaborará un preámbulo
necesario para una construcción teórica del poder
en la ciudad.

Con el objetivo de determinar la valides del
análisis, dado que uno de los autores se repite en
dos documentos, se lo tratará como dos autores
distintos: por un lado, se usó su primer apellido y,
por otro, su segundo apellido.

Gephi: método de grafos para el discurso de
poder y ciudad

Descripción de resultados
El discurso del poder y la ciudad en los documentos
encontrados inician desde el año 2002 y es recién
desde el año 2013 que empieza a aumentar la
producción de investigaciones que se interesan en
el vínculo de la ciudad con las teorías foucaultianas
(Ilustración 2). Asimismo, cinco de los documentos
son de producción estadounidense, cuatro de
Reino Unido, tres de España (de la Universidad de
Navarra), dos de Chile. Del mismo modo, el 45.2%
(14) de los documentos pertenecen al campo de
las ciencias sociales mientras que el 25.8% (8)
al de artes y humanidades. De esta búsqueda
es importante resaltar que desde el año 2017 la
producción ha empezado a disminuir, motivo por
el cual esta breve investigación resulta un aporte
adicional a la discusión que aun en tendencia
está en aumento y que debería mantenerse así.
Es oportuno adelantar que de los documentos
no todos atienden el tópico de ciudad, sino que
usan a este territorio como el lugar en dónde se
encuentran los sujetos y verdaderos objetos de
estudio. Se tratan de los trabajos desarrollados
por Tosetto (2018) y Moraña (2017) y que más
tarde se explicarán.

Antes de detenerse en el análisis del contenido de
los documentos, primero será importante realizar un
análisis de grafos para determinar las modularidades
en las bibliografías usadas, es decir, para determinar
las relaciones que existen en los discursos. Para tal
fin se usó el programa Gephi 0.9.2 (CDDL &amp; GNU,
2017) para realizar un análisis en consideración a los
autores principales encontrados en las referencias
bibliográficas de los documentos encontrados en la
base de datos Scopus.
El programa exige que se introduzcan nodos
y aristas para proceder con los análisis. Con
ese objetivo se ha procedido a considerar a los
autores como los nodos, y las aristas serían la
unión de estos nodos según la composición de la
bibliografía. Es decir, una forma de obtener una
arista es al unir al autor principal con sus coautores
y editores; otra forma de arista se obtuvo al unir
al autor principal con los autores principales de
la bibliografía usada. A su vez este proceso se
repite con cada bibliografía para completar la red
(Ilustración 3). Este proceso se repite para los 23
documentos seleccionados.

Ilustración 3. Ciudad y Foucault en base de datos Scopus

Ilustración 2. Relaciones de nodos con aristas

Nota: El gráfico ha sido construido usando la base de
datos Scopus y el programa Microsoft Excel 365

Por otro lado, de los documentos obtenidos,
cuatro de ellos son capítulo de libros mientras
que el resto (19) son artículos. En consideración
a los documentos es importante resaltar que los
más citados son Klauser et al (2014) siendo 52

Fuente: Elaboración propia (2020)

94

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Aplicación Gephi

veces citado, Bushnell (2003) y Rosol (2014) con
35 y 32 citaciones respectivamente. Le siguen a
estas publicaciones el de Outtes (2002) con cinco
citaciones, Wang (2017) y Bazin y Naccache
(2016) citados cuatro veces, posteriormente las
citaciones van disminuyendo. En cuanto al factor
de impacto de las publicaciones (ver Tabla 1) es
igual de importante la contribución de Klauser,
Rosol (2014), Yang (2020), Bushnell (2003) y
Yang (2020).

La primera aproximación que se desarrolló fue
aplicando al programa Gephi. Como producto de
ingresar las referencias bibliográficas, es decir, la
relación entre distintos autores que estructuran el
discurso utilizado para la redacción de cada uno
de los documentos analizados fue posible detectar
encuentros de autores. Esto significa las redes de

Ilustración 3. Ciudad y Foucault en base de datos Scopus

Fuente: Elaboración propia (2020)

6

Para obtener este índice se realiza la división de la cantidad de veces que el documento ha sido citado con la diferencia de años. Por
ejemplo, para Klauser 52/(2021-2014) = 8.67. Se opta por el año 2021 dado que existen documento publicados en el 2020.

95

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

influencias que han servido ya sea para estar de
acuerdo o criticar la posición de los otros autores.
Con el fin de estimar la validez del método
usado, se consideró asumir un error en el orden de
los apellidos de Casero León. Es normal que con
distintas publicaciones sucedan distintas versiones
de los nombres de los autores al momento de ingresar
los datos (Aliaga &amp; Correa, 2011), principalmente
cuando el nombre es compuesto por varios apellidos
o nombres. De este ensayo de validez, fue importante
encontrar que aun fingiendo autores distintos se
pudo relacionar ambos documentos, lo cual resulta
importante en tanto la relación del discurso que
suceden con ambos documentos de investigación
(ver en la Ilustración 5 la relación de Casero, J. con
León, J.).
Con el objetivo de determinar las comunidades
entre autores fue necesario realizar un análisis
de modularidad obteniendo un índice de 0.471
(Ilustración 4). De este modo se encontraron 7
comunidades en función a la cantidad relación de los
nodos y aristas conectadas, ya sean dirigidas o no.

grupo en donde cabe destacar la presencia de habla
hispana de Landaeta, de ascendencia chilena. Este
bloque representa una forma de comprender a la
ciudad desde una perspectiva que se aproxima a
la realidad latinoamericana, en tanto la relación
colonial o virreinal con España para la fundación de
las ciudades. Antes de continuar con la descripción
del segundo grupo, es importante señalar la relación
de este primer bloque con Bent Flyvbjerg quien
es uno de los autores más citados en tópicos sobre
Foucault, se trata de una geógrafo cuyo trabajo
más citado trata sobre la importancia de los casos
de estudio en las investigaciones sociales (Bent
Flyvbjerg, 2006).
La segunda comunidad donde pertenecen Bazín
y Naccache (2016), aun siendo el único de los 23
documentos identificados, resulta importante en tanto
la relación con Saskia Sassen quien vivió y realizó
sus estudios en Argentina y posteriormente en Francia
-misma nacionalidad de los autores del documento
de investigación-. Además, ella acuñó el concepto
de ciudad global que posee una estrecha relación
con el neoliberalismo y la gubernamentalidad. Esta
comunidad es importante ya que es un intermedio
entre la primera comunidad con la tercera.
La tercera comunidad está conformada por
las investigaciones de Schwember y Urabayen
(2018); Landaeta et al. (2017) y Self (2013).
Se trata de una comunidad central, no tanto por
el impacto de sus investigaciones, sino por el
contacto directo con Foucault, autor que es usado
en los 23 documentos analizados. También resulta
importante la nacionalidad de los autores ya que, a
excepción de Self, el resto son de habla española,
especialmente Schwember y Landaeta quienes son
chilenos y que poseen en común sus estudios de
posgrado en España. Estos datos son relevantes
en tanto, desde la comunidad uno hasta la tres
posee intervenciones de autores que han vivido el
Latinoamérica, aunque con influencias distintas.
Esta tercera comunidad posee un discurso más
cercano a las fuentes originales, es decir, a
Foucault, Marx, Lefebvre y Castell.
El cuarto grupo identificado se trata de un
grupo en donde están incluidos Ruddick (2009) y
McKinnon (2011), ambos son capítulos de libro.
De este grupo es importante el vínculo con Soja,
importante geógrafo estadounidense, misma
nacionalidad de McKinnon, y sirve de conexión
para la quinta comunidad.
La quinta comunidad es igual de especial que la
tercera, en primer lugar, porque aparece Delueze

Ilustración 4. Tamaño de distribución de nodos

Nota: Ilustración producto del análisis de modularidad
con el uso del programa Gephi

Comunidades discursivas
Considerando una comunidad como una agrupación,
es decir, con un mínimo de dos integrantes en el
discurso, es posible determinar las asociaciones
obtenidas desde los análisis de grafos. En la primera
comunidad se colocó a León Casero (2017, 2018)
quien en conjunto con Urabayen conforman un
primer discurso, seguramente, asociado por la
procedencia española de ambos. Esto resulta
importante en tanto Urabayen, filósofa que
representa un vínculo importante con un segundo
96

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

en las referencias. Este autor es de relevancia por
sus vínculos con Foucault y sobre todo por su
filosofía. Significa que Paasche (2015) y Klauser
(2014), quienes colaboran entre sí, poseen un
discurso que se va alejando del foucaultiano y se
va asociando con el territorio.
En cuanto a la sexta agrupación se identificaron
a Bruzzone (2019), Minhoto (2015) y Dodsworth
(2012). Esta comunidad al igual que la primera se
encuentran en una periferia discursiva, es decir,
se tratan de construcciones teóricas que empiezan
a encontrar una identidad propia aun usando las
investigaciones de Foucault y Delueze.
La séptima comunidad es aquella donde participa
Coyles (2017), aunque además acompañado por
Oscar Newman, arquitecto que afirmara sobre
la importancia del diseño de las ciudades para
el control del crimen. Adicionalmente, existen
documentos de investigación que han quedado
fuera de las comunidades, sin embargo, próximas
a ellas de manera indistinta dado que comparten
distintas referencias. Se trata de Yang (2020), de
La Robertie y Lebrument (2019), Tosetto (2018),
Wang (2017), Rosol (2014), Renzi y Elmer
(2013), Bushnell (2003) y Outtes (2002) quienes
han elaborado discursos independientes: nuevas
exploraciones usando los métodos foucaultianos
y deleuzianos. Finalmente, es importante señalar

a Moraña (2017), quien ha sido excluido del
producto del análisis, esto significa que se trata
de un discurso inédito del poder en la ciudad
(Ilustración 5).
Adicionalmente, Foucault es un autor central
en todas las investigaciones, sin embargo, no
todos los documentos analizados usan fuentes
directas del filósofo. Moraña (2017), Self (2013),
Dodsworth (2012) y Ruddick (2009) no usan
directamente las publicaciones de Foucault, sino
fuentes secundarias, es decir, investigaciones
sobre Foucault. Al mismo tiempo, entre los otros
documentos, se usa un total de 55 publicaciones
con autoría del filósofo, entre los que destacan
vigilar y castigar usado 15 veces, especialmente
la edición de 1977. Le sigue seguridad, territorio
y población -11 veces citado- con la edición
del 2007 citado siete veces. Posteriormente,
se referencia siete veces al nacimiento de la
biopolítica. Con cuatro referencias continua
la sociedad debe ser defendida, especialmente
usada la edición de 2003. Posteriormente la
cantidad de referencias descienden, no obstante,
es importante señalar El cuerpo utópico. Las
heterotopías; el sujeto y el poder; espacios
otros: utopías y heterotopías; la historia de la
sexualidad, volumen 1; la sociedad punitiva y;
los anormales, todos usados tres veces cada uno.

Ilustración 5. Resultados Gephi de documentos Scopus sobre Foucault y ciudad

Nota: Elaboración propia (2020) utilizando el programa Gephi (2017)

97

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Discursos de ciudad y poder

El estudio de Schwember y Urabayen (2018),
misma autora que participó en las investigaciones
previas con León Casero, se centra en la ciudad
ideal: las utopías, y la relación con lo distópico.
Se ejerce poder en el diseño de las utopías en
tanto se desplazan a aquellos que no pertenecen,
o no aportan, a la armonía y felicidad de la ciudad
ideal (los monstruos, parias, infames, etc.). Se
puede afirmar que no existe ciudad utópica en
tanto representaría una contracción con lo fáctico.
Si fuera utópico entonces no existirían los otros,
y de existir serían semiciudadanos, aquellos a
lo que se les somete en tanto aun no alcanzar la
virtud necesaria para ser ciudadanos íntegros. Es,
entonces, la utopía un dispositivo para determinar
qué es lo normal y que no. En el mismo sentido está
dirigido el trabajo de Landaeta, Arias y Espinoza
(2017), el cual consiste en un análisis de las ideas
en tanto el concepto de policía, que reúne los
dispositivos del poder, para gestionar la ciudad.
Se trata de un concepto que está en relación con
el bienestar -la felicidad- y el control. Policía se
entrelaza con política como entes que garantizan
el gobierno. Los autores explican cómo ha sido el
movimiento de ambos conceptos en el tiempo de
acuerdo con el crecimiento de las ciudades hacia
una metrópoli. Del texto es posible comprender
cómo se degrada al ciudadano para ser ahora
población, es decir, estadística. Asimismo, es
importante la relación que propone entre el poder,
la ciudad y la filosofía a través de la geofilosofía.
en el mismo grupo discursivo se encuentra la
investigación desarrollada por Self (2013) quien
realiza un texto breve, más de reflexión, en donde
aborda el determinismo de la ciudad como una
máquina. Para sustentar su discurso se apoya en
las investigaciones de Samuel Butler al afirmar
que la ciudad tiene una posibilidad consciente para
evolucionar según como sus ciudadanos decidan:
hipercentralizar o hiperlocalizar. Por esta razón
el título de su texto se denomina Darwin entre
las máquinas, es decir, la evolución biológica por
encima de lo que algunas ideas consideran a la
ciudad como una máquina natural.

La ciudad concebida para el poder
Con el fin de mostrar apropiadamente los
distintos discursos de los autores, se determinaron
conceptos clave que sirvieron para, además
de agruparlos, darle sentido cualitativo a lo
identificado previamente con Gephi.
El discurso de León y Urabayen está asociado
a las formas de hacer ciudad como un modo
de control. En el estudio de Espacio, poder y
gubernamentalidad (León Casero &amp; Urabayen,
2018) resulta de gran importancia para la
investigación que ahora se propone. Especialmente,
porque describe dos modos contemporáneos de
hacer ciudad en relación con Foucault: la ciudad
disciplinaria y la biopolítica. Esto se expresa en lo
que hoy denominamos Smart city y regeneración
urbana. Sin embargo, se expone que los dos son
ciudades de dominación y que finalmente no existe
un equilibrio del poder. Con un enfoque distinto en
Heterotopía y capitalismo en arquitectura (León
Casero &amp; Urabayen, 2017) los autores poseen un
estudio que centra su atención en el concepto de a
determinar una adecuada definición de heterotopía.
Se afirma que existe un modo inapropiado de lo
hetorotópico como lugar emancipador en tanto el
neoliberalismo la embulle para convertirse, por lo
contrario, en un lugar cuanto menos colonizador
ya que pierde su potencial. En ambos casos es
importante el discurso del poder para comprender
la forma de hacer, o construir, ciudad.
En sintonía similar Bazin y Naccache (2016)
se acercan a los anteriores autores por cuanto
tratan al concepto de heterotopía, sin embargo,
relacionado con la gestión. Heterotopía y
gestión es abordado desde un estudio que, tras
un recorrido de 10 años de discurso para la
organización, los académicos han hecho uso de
la teoría queer y marketing, teoría de la gestión y
educación en gestión para construir dos conceptos:
emprendimiento heterotópico y heterotopología
organizacional. Se trata de una posición en donde
se sustenta que la heterotopía sirve para la gestión
y organización ya que permite la imaginación, el
juego y la resistencia.

La ciudad como productor de sujeto
El próximo discurso generado está asociado con la
producción del sujeto. Ruddick (2009) desarrolla
su disertación en relación al concepto sociedadespacio y la producción intelectual en relación
a cuatro discursos: el marxista, el foucaultiano,

La ciudad como dispositivo de poder
El siguiente discurso detectado está centrado
a los dispositivos de poder para hacer ciudad.
98

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

feminista y deleuziano. De aquí es importante
la advertencia que señala la autora al respecto
de la combinación de los discursos ya que
primero se debería identificar las aproximaciones
conceptuales que poseen entre ellos. Asimismo, es
importante señalar la posición posestructuralista
en Foucault, el feminismo -una consecuencia del
pensamiento foucaultiano- y de Delueze. Una
vez más se da una aproximación entre ambos
filósofos y una distancia con el marxismo para
comprender las dinámicas que suceden en la
ciudad y el gobierno. En la misma dirección
argumentativa se encuentra el trabajo realizado
por McKinnon (2011) al exponer una exploración
a la construcción del yo: ¿qué es aquello que
nos da identidad? Esta construcción puede
significar una herramienta política y por lo tanto
una estrategia de gobierno que incluye normas,
ideologías, en general, dispositivos de control.
Dado que se trata de un estudio del sujeto, se
toma como ejemplo la discusión de la identidad
del indígena tailandés en donde también emerge
una identidad construida más desde la relación al
tierra-territorio que del sujeto-objeto.

el gobierno contemporáneo a través de códigos
podrá flexibilizar o enfatizar la vigilancia según
sea la realidad, la normalización y el espacio.
Nuevamente el territorio es un concepto que
emerge en los estudios.
La ciudad como policía (desde un método
genealógico)
El siguiente discurso trata sobre la aplicación del
método genealógico de Foucault con el fin de
obtener resultados, especialmente, centrados en
la investigación social. En el caso de Bruzzone
(2019) realiza una crítica al castigo a través de
la ciudad punitiva -o ciudad del castigo-, la cual
nunca alcanzó los objetivos que se le impusieron
al respecto de la soberanía y la disciplina. El
castigo es la principal variable del análisis, en
este estudio la ciudad es una tecnología del
poder es una institución disciplinar. El trabajo
de Minhoto (2015) también trata sobre la ciudad
del castigo, sin embargo, desde una crítica
asociada al neoliberalismo que, declara el autor,
estuvo ausente en los estudios de Foucault. Es
importante señalar que similar al estudio de
Bruzzone (2019) se usa el método genealógico de
Foucault para realizar el estudio que propone. De
este modo la investigación atiende, sobre todo, al
campo sociológico, aunque el concepto de ciudad
es también abordado como una consecuencia
de la gestión del neoliberalismo, el cual evita la
seguridad urbana, incapaz de controlar al crimen
y sus conductas. En más representativo es el
caso de Dodsworth (2012) quien con su estudio
asociada a la policía como un órgano de gobierno
y que sirvió, entre otras actividades, para la
reforma urbana en distintos países de Europa.
Este órgano reformó en consideración a los flujos
en la ciudad. Como consecuencia la movilidad
urbana resulta un instrumento de la policía. Es
importante considerar que el concepto de policía
en Francia y Alemania fue denominado política
en Inglaterra, aunque solo cambió el término ya
que los mecanismos de control se mantuvieron,
siempre con el fin, o amparados, para alcanzar el
bienestar social.
Un discurso alternativo es el desarrollado por
Coyles (2017) el cual resulta muy interesante en
tanto vincula a la arquitectura desde su imagen
proyectada para generar una ciudad fantasma
en Belfast (una ciudad posconflicto). Coyles
demuestra que existe un significado entre las

La ciudad como dispositivo de vigilancia
Por otro lado, también existe una argumentación
en torno a las tecnologías de vigilancia en la
ciudad. Paasche y Klauser (2015) poseen dos
partes importantes en su investigación. La primera
de ellas sobre la definición de vigilancia y
privacidad en donde destaca la participación
conceptual de Foucault, Delueze y Gary Marx.
La segunda parte está asociada a la tecnificación
de los dispositivos de seguridad entre los cuales
destacan la vigilancia digital (con el CCTV, los
sistemas inteligentes de CCTV y los drones), la
informatización de la vigilancia (GPS, Chips,
identificación por radiofrecuencia -RFID, radiofrequency identification-) y finalmente la Smart
City al cual se le pueden asociar las tecnologías
antes mencionadas, además de del Social/Software
Sorting, es decir, una nueva forma de calificar a
la sociedad. Por otro lado, en la investigación
desarrollada por Klauser, Paasche y Söderström
(2014) las tecnologías de información [IT]
sirven para la administración del poder y el
gobierno. Se considera el caso suizo a través del
iSmart y Flexlast como sistemas para gestión
del servicio eléctrico. La principal tesis del
artículo es de relevancia en tanto propone que
99

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

personas y su entorno (el territorio) a través,
principalmente, de la vivienda y las carreteras
como policía. Esto resulta significativo en tanto,
aún con un método distinto logra alcanzar un
indicador similar al propuesto por Dodsworth,
es decir, el sistema de movilidad urbana como
medio de control de la ciudad.

un análisis genealógico tal como también lo
hiciera Foucault. De este modo se identifica, a
través de entrevista a expertos, en qué consiste
el modelo de Smart city, es decir, una utopía o
por lo menos la normalidad, representando un
problema social, o cuanto menos humano, en
lugar de una solución. Por lo mismo concluye
que se debe realizar investigaciones hacia un
próximo pensamiento de ciudad, sin embargo,
no especifica cómo o da un enfoque sobre hacía
donde ir. Si bien se tratan de distintos discursos,
incluso antagónicas, las tres investigaciones están
referidas a las Smart cities lo cual demuestra lo
importante de este paradigma para los estudios de
la actualidad.

Discursos en procesos de construcción
Asociado a las Smart cities
Los siguientes discursos, si bien no conforman
una comunidad, se tratan de investigaciones
que tienen grados de relación con los discursos
anteriores. No obstante, no se ha tomado la
decisión de unirlo con los anteriores mencionados
ya que representan un estadio único en su
exploración del poder en la ciudad. En el caso
de Yang (2020) su investigación es un estudio
exclusivo sobre la historia de los smart city con
el fin de comprender cuáles son sus orígenes
a través de una genealogía en la ciudad de
Songdo de Corea del Sur. Su estudio indica
que los orígenes de las ciudades inteligentes
están enfocados en la ciudad móvil, segura,
ecológica y futura. A su vez señala que existe
una relación con la urbanización, digitalización,
globalización, militarización e industrialización.
Sin duda expone al Smart city como una
ciudad disciplinar. Por su lado de La Robertie
y Lebrument (2019) se centran en una crítica al
Smart City el cual resulta relevante en tanto el
análisis heideggeriano patente para demostrar
como las técnicas modernas y ancestrales sirven
para adueñarnos de la naturaleza, en particular
para el estudio realizado para la naturaleza del
yo. Esto coincide con el enfoque foucaultiano
en donde, a través de las tecnologías del yo, se
construye vigilancia y control, especialmente el
autocontrol. En cualquier caso, el ser humano
pierde su naturaleza para ser big data para el
sistema tecnológico urbano y autocontrolarse
(biopolítica) en una autentica pérdida de su
libertad. En el mismo sentido Wang (2017)
centra su estudio en la relación de la tecnología
con el diseño y pensamiento político, en un
escenario que es la ciudad para conformar lo que
se comprende como Smart city. Sin embargo,
no para estar de acuerdo con su aplicación,
sino criticarlo ya que en realidad no atiende los
problemas urbanos y sociales. Para tal fin realiza

Asociado a la gobernanza
Trabajos anteriores, son aún más dispersas. Rosol
(2014) comenta sobre la política urbana en cuanto
a la resistencia -una contra conducta- hacia una
ciudad pospolítica y posdemocrática, conceptos
erigidos por Erik Swyngedouw. Se comparte
una crítica a la participación en tanto sirve
como neutralizador de opiniones y trasmisión de
críticas de políticas preestablecidas. Por lo tanto,
existe una posición crítica ante la actual forma de
gobernanza urbana contemporánea. Al respecto
de la ciudad se la entiende como un concepto
abstracto en dónde se desarrolla la política y la
gobernanza. El trabajo desarrollado por Renzi
y Elmer (2013) comienza con comprender el
movimiento del discurso desde la seguridad a la
crisis con austeridad para hacer gobierno en la
ciudad. Se considera las cumbres del G8 y G20
desarrollo en Toronto y que sirve para implementar
el modelo whole-of-government [todo el gobierno]
como una tecnología para concentrar el control
financiero de todos los órganos del estado. Se
comenta sobre una ciudad global con sacrificio social
debido a la austeridad y por lo tanto impidiendo el
desarrollo. Outtes (2002) afirma que el discurso de
la ciudad en Brasil y Argentina ha cambiado a los
individuos. Se compara moralmente el discurso
de la criminología con el de las barriadas en una
época (1894-1945) en donde el nacionalismo
era una ideología patente en ambas realidades.
Afirma que se debe desarrollar una genealogía del
urbanismo para detectar los discursos que suceden
en el urbanismo, es decir, en la planificación de las
ciudades, en donde todas se han normalizado hacia
uno: aquel donde vivimos actualmente.
100

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Discursos emergentes y fragmentados

lo contrario. Este concepto ha sido imbuido por
el neoliberalismo al punto de empezar a fusionar
conceptos con la gestión estratégica al formular el
emprendimiento heterotópico y heterotopología
organizacional (Bazin &amp; Naccache, 2016), los
cuales se proyectan como la normalización de
este concepto como dispositivo de control.
De este modo, se puede afirmar que existen dos
formas de ciudad: la disciplinar y la biopolítica.
En cualquiera de los dos casos, el objetivo está
asociado a controlar y minimizar al ser individual,
trayendo como consecuencia que pase a ser
población, es decir, una cifra. Esto significa que la
producción del sujeto está en proceso de cambio,
por ello existen aquellas investigaciones disociadas
a algunas de las comunidades, porque el sujeto
está cambiando y es conveniente innovar distintos
enfoques. Una ciudad es un objeto e instrumento
del poder que sirve para vigilar a los otros. La
otredad, emerge como un concepto necesario al
pensar en la mejor ciudad para la población. La
utopía, por lo tanto, también se convierte en un
instrumento para la producción del sujeto.
Finalmente, también se revela que la ciudad
existe en dos categorías esenciales de análisis:
como producto de la interacción social y como
materia. La primera de ellas es atendida en
las investigaciones revisadas, se trata de la
producción del sujeto a través del ejercicio del
poder, quien fabrica tecnologías y órganos de
control, vigilancia y castigo que aplican no solo
en la ciudad, sino en los ciudadanos mismos.
En cuanto al segundo caso, sobre la ciudad
construida, es poco, o casi nada, su atención.
Aunque lógicamente las tecnologías se aplican
en la ciudad, no se estudió a la ciudad como
un objeto. Por lo tanto, emerge la necesidad
de discutir no solo sobre la ciudad construida,
sino también sobre el territorio y el sujeto
cuyo producto debido a la interacción de estos
conceptos formaría: la economía, la sociedad y el
medio urbano construido. C

Las demás investigaciones, aunque significativas,
construyen discursos aún más dispersos. Bushnell
(2003) ejecutó un trabajo que más bien se centra
en la educación y cómo sus reformas afectan a los
docentes para su desarrollo profesional. La única
relación con la ciudad está asociada con el costeo
para adquirir vivienda. Entonces, es posible
reflexionar que, en una política de austeridad y de
sacrifico social, ¿qué tanto el gobierno se preocupa
por satisfacer esta necesidad? En cuanto al texto
de Tosetto (2018) resulta uno de los más alejados
ya que aborda la relación de la perspectiva con
la contemporaneidad como un método alternativo
para obtener los mismos resultados asociados
con el método foucaultiano. Con este método se
aborda los espacios de la ciudad relacionando
con los análisis de arquitectos como Eisenman,
Koolhaas y Adolf Loss. Se trata del primer texto
que relaciona la arquitectura con la alfombra
babilónica de Foucault, es decir, las heterotopías.
Finalmente, el texto de Moraña (2017), es único
en tanto no se vincula con los demás autores, es
decir, no poseen coincidencias bibliográficas y,
por lo tanto, es un caso aislado. Su aporte es en
cuanto a comprender como la transculturización
ha provocado los escenarios de la postmodernidad
latinoamericana.
Síntesis
De la revisión previa es posible afirmar que el
paradigma para hacer ciudad en la actualidad es o a
través del Smart city o la participación ciudadana,
asociada con la regeneración o proyectos de
planificación similares. Esto significa que la forma
de hacer ciudad ha cambiado, ya que previamente
se construía lo que se denomina ciudad disciplinar
(León Casero &amp; Urabayen, 2018). Esta afirmación
se refuerza con el anterior discurso de construir,
o pensar la ciudad, por la seguridad (Renzi &amp;
Elmer, 2013) de los ciudadanos, para ser, ahora,
un modelo de austeridad social en el que Estado
neoliberal es incapaz de garantizar (Bruzzone,
2019) sacrificando libertad.
En este sentido la heterotopía emerge como
una estrategia para la emancipación del ser
humano en el territorio que habita, sin embargo,
dada la mala interpretación conceptual de este
concepto (León Casero &amp; Urabayen, 2017) y la
condición capitalista han generado que sea todo
101

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Referencias bibliográficas
Aliaga, F., &amp; Correa, A. (2011). Tendencias en la normalización de nombres de autores en publicaciones
científicas. 17(1), 1-10.
Bazin, Y., &amp; Naccache, P. (2016). The Emergence of Heterotopia as a Heuristic Concept to Study Organization.
European Management Review, 13(3), 225-233. Scopus. https://doi.org/10.1111/emre.12082
Bruzzone, M. (2019). «Each punishment should be a fable»: Punitive analytics, the punitive-city diagram,
and punishment as technology of power in Foucault’s works of the 1970s and 1980s. Foucault
Studies, 26, 64-90. Scopus. https://doi.org/10.22439/fs.v0i26.5755
Bushnell, M. (2003). Teachers in the schoolhouse panopticon complicity and resistance. Education and
Urban Society, 35(3), 251-272. Scopus. https://doi.org/10.1177/0013124503035003001
CDDL &amp; GNU. (2017). Gephi (0.9.2) [Java; Windows 7 versión 6.1 que se ejecuta en x86; Cp1252; es_PE
(gephi)]. https://gephi.org/
Cheong, S.-M., &amp; Miller, M. L. (2000). Power and tourism: A Foucauldian observation. Annals of Tourism
Research, 27(2), 371-390. Scopus. https://doi.org/10.1016/S0160-7383(99)00065-1
Clegg, S. R., Pitsis, T. S., Rura-Polley, T., &amp; Marosszeky, M. (2002). Governmentality Matters: Designing
an Alliance Culture of Inter-organizational Collaboration for Managing Projects. Organization
Studies, 23(3), 317-337. Scopus. https://doi.org/10.1177/0170840602233001
Coyles, D. (2017). Journeys through the Hidden City: Giving visibility to the Material Events of conflict
in Belfast. Environment and Planning D: Society and Space, 35(6), 1053-1075. Scopus. https://doi.
org/10.1177/0263775817707528
Davidson, A. I. (2011). In praise of counter-conduct. History of the Human Sciences, 24(4), 25-41. Scopus.
https://doi.org/10.1177/0952695111411625
de La Robertie, C., &amp; Lebrument, N. (2019). Unplugged - Thinking the organisational and managerial
challenges of intelligent towns and cities: A critical approach to the Smart Cities phenomenon.
Management (France), 22(2), 357-372. Scopus.
Dodsworth, F. (2012). Mobility and Civility: Police and the Formation of the Modern City. En The New
Blackwell Companion to the City (pp. 235-244). Scopus. https://doi.org/10.1002/9781444395105.ch20
Flyvbjerg, B. (1998). Habermas and Foucault: Thinkers for civil society? British Journal of Sociology,
49(2), 210-233. Scopus. https://doi.org/10.2307/591310
Flyvbjerg, Bent. (2006). Five Misunderstandings About Case-Study Research. Qualitative Inquiry, 12(2),
219-245. https://doi.org/10.1177/1077800405284363
Hollinshead, K. (1999). Surveillance of the worlds of tourism: Foucault and the eye-of-power. Tourism
Management, 20(1), 7-23. Scopus. https://doi.org/10.1016/S0261-5177(98)00090-9
Klauser, F., Paasche, T., &amp; Söderström, O. (2014). Michel foucault and the smart city: Power dynamics
inherent in contemporary governing through code. Environment and Planning D: Society and
Space, 32(5), 869-885. Scopus. https://doi.org/10.1068/d13041p
Landaeta, P., Arias, J., &amp; Espinoza, R. (2017). The «urban question»: Notes to a diagram of the relation
government and police on Michel Foucault. Recerca, 21, 87-105. Scopus. https://doi.org/10.6035/
Recerca.2017.21.5
León Casero, J., &amp; Urabayen, J. (2017). Heterotopia and capitalism in architecture. The ideological
function of heterotopias as own discours of the architectural discipline in the age of biopolitical
governance. Arbor, 193(784). Scopus. https://doi.org/10.3989/arbor.2017.784n2008
León Casero, J., &amp; Urabayen, J. (2018). Space, power and governmentality. Architecture and urban
planning in the work of Foucault. Anales del Instituto de Investigaciones Esteticas, 40(112), 181212. Scopus. https://doi.org/10.22201/iie.18703062e.2018.112.2634
Mardones, P. L., &amp; Lolas, R. E. (2014). Geophilosophy of the city to think beyond of Organism. Revista de
Filosofia: Aurora, 26(38), 295-314. Scopus. https://doi.org/10.7213/aurora.26.038.AO.07
Mckee, K. (2009). Post-Foucauldian governmentality: What does it offer critical social policy analysis?
Critical Social Policy, 29(3), 465-486. Scopus. https://doi.org/10.1177/0261018309105180
Mckinnon, K. (2011). Identification. En A Companion to Social Geography (pp. 37-54). Scopus. https://
doi.org/10.1002/9781444395211.ch3
102

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Minhoto, L. D. (2015). Foucault and the blind spot in the analysis of the contemporary punitive turn. Lua
Nova, 1(95), 289-311. Scopus. https://doi.org/10.1590/0102-6445289-311/95
Moraña, M. (2017). Transculturation and Latin americanism. Cuadernos de Literatura, 21(41), 153-166.
Scopus. https://doi.org/10.11144/Javeriana.cl21-41.trla
Outtes, J. (2002). Disciplinning society through the city: The genesis of city planning in Brazil and Argentina
(1894-1945). Eure, 28(83), 7-29. Scopus. https://doi.org/10.4067/S0250-71612002008300002
Paasche, T. F., &amp; Klauser, F. R. (2015). Surveillance and Privacy, Geography of. En International
Encyclopedia of the Social &amp; Behavioral Sciences: Second Edition (pp. 727-732). Scopus. https://
doi.org/10.1016/B978-0-08-097086-8.72124-6
Pastor Martín, J., &amp; Ovejero Bernal, A. (2005). Michel Foucault, pensador, intelectual específico y profesor
universitario comprometido. Aula abierta, 86, 75-86.
Renzi, A., &amp; Elmer, G. (2013). The Biopolitics of Sacrifice: Securing Infrastructure at the G20 Summit.
Theory, Culture &amp; Society, 30(5), 45-69. Scopus. https://doi.org/10.1177/0263276412474327
Rodríguez-Morales, A. (2013). Scopus y su importancia actual en la publicación científica Colombiana.
Scientia Et Technica, 18(4), 1-3. https://doi.org/10.22517/23447214.9113
Rosol, M. (2014). On resistance in the post-political city: Conduct and counter-conduct in Vancouver.
Space and Polity, 18(1), 70-84. Scopus. https://doi.org/10.1080/13562576.2013.879785
Ruddick, S. M. (2009). Society-Space. En International Encyclopedia of Human Geography (pp. 217226). Scopus. https://doi.org/10.1016/B978-008044910-4.00744-6
Schwember, F., &amp; Urabayen, J. (2018). At the Margins of Ideal Cities: The Dystopian Drift of Modern
Utopias. SAGE Open, 8(4). Scopus. https://doi.org/10.1177/2158244018803135
Self, J. (2013). Darwin among the machines. Architectural Design, 83(4), 66-71. Scopus. https://doi.
org/10.1002/ad.1620
Tosetto, F. (2018). “Prospettiva”: A Contemporary Conceptual Method. Lecture Notes in Civil Engineering,
3, 1388-1393. Scopus. https://doi.org/10.1007/978-3-319-57937-5_143
Urry, J. (2002). The Tourist Gaze (2da. Edición). SAGE.
Wang, D. (2017). Foucault and the smart city. Design Journal, 20(sup1), S4378-S4386. Scopus. https://
doi.org/10.1080/14606925.2017.1352934
Yang, C. (2020). Historicizing the smart cities: Genealogy as a method of critique for smart urbanism.
Telematics and Informatics, 55. Scopus. https://doi.org/10.1016/j.tele.2020.101438

103

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Análisis espacial metropolitano en ambientes antrópicos y
originarios1
Eduardo Sousa González, Carlos Leal Iga y Alfredo Palacios Barra (Coordinadores)
Ana Cristina García Luna Romero2

La ciudad como tema de estudio, pero desde las
necesidades y desafíos que representa el urbanismo
actual, es todo un reto que hace falta desarrollar de
manera urgente. Análisis espacial metropolitano en
ambientes antrópicos y originarios, libro coordinado
por Eduardo Sousa González, Carlos Leal Iga y
Alfredo Palacios Barra es un esfuerzo que busca dar
respuesta a las demandas de los estudios urbanos
actuales. Además, la relevancia de este proyecto no
solo atiende a las nuevas perspectivas de abordaje
teórico de la ciudad, sino también a la coyuntura de
apreciar a la urbe como un todo integral, colaborativo,
multidisciplinar y global, de ahí que resalte la
importancia de la simbiosis entre expertos de México
y Chile, pues este libro es resultado de convenios
entre la Universidad de Bío Bío y la Universidad
Autónoma de Nuevo León, lo que enriquece la
experiencia y ofrece una visión más amplia del
fenómeno urbano latinoamericano.
A lo largo de 10 ensayos, nos adentramos en
un panorama amplio de situaciones y problemas
impuestos por los estudios urbanistas que buscan
explicar el desarrollo de las ciudades ante las
nuevas realidades contemporáneas. Son 10 textos

que nos llevan a la reflexión para cuestionar e
intentar comprender los fenómenos urbanos del
presente y el futuro. Y es que una cosa es continuar
con las bases teóricas que intentan explicar lo que
hasta ahora se conoce como urbanismo, pero llega
un punto donde esto es rebasado, donde la realidad
actual nos pide ir más allá y con otra perspectiva
dar cabida a una visión más dinámica, más activa,
más líquida, ya que los ciudadanos y ciudadanas
cobran un papel determinante en el devenir de las
ciudades, ya no es solo estudiar la evolución de las
ciudades como planeación medida, sino estudiar
a las ciudades como entes vivos, habitados,
integradas por una diversidad que impone su
alteridad y desde ahí su caótico crecimiento.
Así, desde el primer ensayo, La metamorfosis
urbana en el marco de sus procesos evolutivos
transformacionales. La metrópoli prematura
contemporánea, Sousa González plantea la
necesidad de integrar a los estudios urbanos la
noción de liquidez para abarcar de manera más
amplia las distintas variables que involucra
la comprensión de la ciudad y su desarrollo y
expansión, de ahí el acuñamiento de su concepto

1

Sousa González, E., Leal Iga, C. y Palacios Barra, A. (Coords). (2022). Análisis espacial metropolitano en ambientes antrópicos y originarios.
México: Universidad del Bío Bío, Concepción, Chile; Universidad Autónoma de Nuevo León, México, Río Subterráneo Editores.
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Departamento de Arquitectura de la Universidad de Monterrey, México; Doctora en Arquitectura
y Asuntos Urbanos; email: anacristina.garcialuna@gmail.com

107

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

de la metrópolis prematura (2011), que antes de
tildar de fallida o errónea, requiere un abordaje
crítico mediante criterios multidisciplinarios
que den cuenta de su evolución caótica y
descontrolada. Un muy buen inicio para todo el
libro que sirve de veleta a lo largo del resto de los
textos porque aquí teorizamos y asentamos nuevas
bases metodológicas para los estudios urbanos y
los temas que ahora requieren ponerse sobre la
mesa, como el caso de las sociedades urbanas ante
la realidad pandémica.
En Los huertos urbanos en espacios públicos
de las ciudades. Caso de estudio Monterrey, Nuevo
León, México, Leal Iga expone, a través de un
ejemplo específico, el tema de los huertos urbanos y
su impacto en el desarrollo de los espacios públicos
y privados ya sea de manera integral o separada,
pero con resultados de impacto comunitario al final
del día, por lo que resultan en colaboraciones que
importan de manera colectiva y, por tanto, deben
ser materia de las políticas públicas que enarbolen
las acciones del Estado, por ejemplo en el tema de
la alimentación, tanto en su desabasto como en su
vertiente de salud, tema que podemos comenzar
a rastrear también en otros estudios como el de
Trautmann (2021).
Por su parte, Palacios Barra en Revalidación
del frente de agua como espacio de identidad
urbana. El caso de la ciudad-puerto de Talcahuano,
Chile trae al tintero el tema de las fronteras,
habitación y expansión urbana en un asunto que
se antoja complicado por tratarse de las aguas
como extensión del territorio y escenario de la
vida social, además de que adelanta el problema
del vital líquido y sus demandas urbanas, que
de manera inteligente en el entramado del libro
nos vincula con el cuarto texto titulado Efectos
urbanos en el consumo de agua de los hogares
de la zona metropolitana de Monterrey, Nuevo
León, México de Arturo Ojeda de la Cruz,
donde atendemos a una problemática insignia
de las necesidades globales urbanas donde
la escasez de agua es tema de todos los días y
gran preocupación de los gobiernos, que da para
analizar también las desigualdades sociales y la
planeación gubernamental.
Leonel Pérez Bustamante en De los trazados
a la planificación estratégica. Planificación
urbana de Los Ángeles, Chile, en el siglo
XXI, pone en práctica una nueva visión para
recuperar y entender la evolución de una ciudad
contemporánea mediante sus variables históricas,

culturales y políticas logrando apreciar su
desarrollo y diferencias según se fue configurando
en las tendencias nacionales y mundiales.
En Las ciudades en la transición socioecológica:
un análisis del espacio urbano ante las tendencias
del pensamiento ecológico de Salomón González
Arellano reparamos en el desarrollo urbano y la
influencia en este de los Objetivos de Desarrollo
Sustentable (ODS) que promulgó la ONU, lo
que nos ofrece un texto que reflexiona sobre la
realidad actual de los abordajes para entender
las ciudades ante las necesidades de desarrollo
global y con conciencia por el entorno, de ahí
el papel protagónico y consciente de la ciudad
como escenario de las desigualdades que, incluso,
se han enfatizado durante la pandemia, y que
la ONU pide poner manos en acción para crear
políticas públicas que ayuden a la disminución de
la brecha social, como lo podemos apreciar en las
metas del ODS 11: “De aquí a 2030, aumentar la
urbanización inclusiva y sostenible y la capacidad
para la planificación y la gestión participativas,
integradas y sostenibles de los asentamientos
humanos en todos los países” (Metas del objetivo
11, párr. 3).
El tema de las aguas vuelve a surgir en
Inundación por acumulación pluvial. El caso de
estudio de la colonia Proterritorio, Chetumal,
Quintana Roo, México de Rosalía Chávez Alvarado
y José Manuel Camacho Sanabria, solo que acá
dando pie a enfrentarnos a un caso donde se expone
la desmedida expansión urbana sobre suelos no
aptos y que esto acarrea problemas que habrá que
resolver de manera conciliatoria entre el urbanismo
y la naturaleza, entre la ciudadanía y los gobiernos,
así como la iniciativa privada, si es que se desea una
solución viable y de impacto positivo.
Los siguientes dos textos: Género y ciudad en
el Nuevo León del siglo XXI de Socorro Arzaluz
Solano y, Urbanismo, género y desigualdad:
reflexiones para el diseño de políticas en la
biblioteca pública a partir de sus datos de Ramón
Salaberria, Teresa López Avedo y Alejandra
Soriano Wilches son muy relevantes ya que señalan
la necesidad de los abordajes teóricos urbanos
con perspectiva de género, ya sea señalando las
faltas históricas que se tienen en este sentido en
nuestra diacronía conceptual como se muestra
en el texto de Arzaluz Solano donde, de manera
lúcida, se expone la necesidad de atender los
problemas urbanos desde la inclusión de género,
ya que se deja de lado, por ejemplo, el trabajo de
108

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

la mujer dentro del esquema del diseño urbano
de traslados, y esto deja incompleto el espectro
fenomenológico de la performatividad urbana,
es decir, no se considera la voz de todos y todas,
esfuerzo similar como el planteado por Mora
Valenciano y Vargas Villalobos (2021). Y en el
caso del texto de Salaberria, López Avedo y Soriano
Wilches también apreciamos toda la información
que se puede extraer para conocer mejor un hecho si
nos volcamos a ver desde la perspectiva de género
los datos, por ejemplo, de un espacio que cobra real
interés y protagonismo entre una comunidad como
lo es una biblioteca pública.
Por último, el libro cierra con una visión crítica
que se anima a cuestionar y, al mismo tiempo,
a apreciar un caso específico que representa
el fenómeno de apropiación ciudadana de los
espacios urbanos. En ¿Regeneración urbana?
Una aproximación a las experiencias sociales y
culturales de las acciones del proyecto Distrito
Tecnológico en Monterrey, Nuevo León, México
de Adela Díaz Meléndez, se hace un análisis de

los factores involucrados alrededor de un caso
que se antoja exitoso pero que aún se sigue
definiendo en sus esferas públicas y privadas.
Lo interesante del texto es que aporta datos de
cómo la interacción y performatividad social son
tangibles y dan pauta para una comunidad y una
apropiación que atiende a necesidades propias y
que empata con la sustentabilidad y la adecuación
social de los espacios, donde quizá se advierte
una confluencia de esfuerzos tanto públicos como
privados y donde las voluntades gubernamentales
pueden aprovechar para incentivar sus políticas
públicas.
Este libro viene a abrir un punto de vista integral
que hace falta en la visión y perspectiva actual.
Sea esta una invitación para seguir desarrollando
investigaciones y aportes que nos permitan seguir
estudiando y conociendo mejor el entorno urbano
que se define por la movilidad y volatibilidad de
sus desarrollos y por considerar como parte de
sus motores a ese factor humano tan diverso y
polifacético que representa la ciudadanía. C

Referencias bibliográficas
MoraValenciano, M., &amp;VargasVillalobos, K. (2021). Reinventando/repensando el espacio público:Argumentando
un manual de diseño urbano con perspectiva de género. Vivienda y Ciudad, (8), 90-112. https://
www.researchgate.net/profile/Marianela-Mora/publication/357733022_Reinventandorepensando_
el_espacio_publico_Argumentando_un_manual_de_diseno_urbano_con_perspectiva_de_genero/
links/61dcf040323a2268f9979390/Reinventando-repensando-el-espacio-publico-Argumentando-unmanual-de-diseno-urbano-con-perspectiva-de-genero.pdf
Organización de las Naciones Unidas (ONU). (sf). Metas del objetivo 11. Objetivos de Desarrollo
Sostenible. https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/cities/
Sousa González, E. (2011). Espacialidad urbana en una metrópoli prematura: su visión imaginaria desde
la otredad. Cuadernos del Cendes, 28(76), 23-47. http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_
arttext&amp;pid=S1012-25082011000100003&amp;lng=es&amp;tlng=es.
Trautmann, M. L. (2021). Lo global y lo local. Contexto que considerar para el diseño de políticas
públicas y del sistema alimentario. Revista De La Academia, (32), 65-101. https://doi.
org/10.25074/0196318.32.2063

109

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

El Reto de Hacer Comunidad. El papel de los Centros
Comunitarios en la prevención de la violencia y otras
patologías sociales: el caso de Nuevo León1
José Manuel Prieto González, Saúl Arturo Arias Hernández
Oscar Fdo. Mendoza Lozano2

Este libro surge de la investigación para la tesis
de maestría de Arias Hernández, dirigida por
el doctor Prieto González en la Facultad de
Arquitectura de la Universidad Autónoma de
Nuevo León. Este trabajo conjunto concuerda
con una de las premisas expresadas a lo largo del
texto: no es suficiente la reunión de personas, sino
la comunión entre ellas y sus ideas.
Los autores expresan la falta de información
detallada sobre el surgimiento y operación de
los centros comunitarios en México, de manera
de poder estudiar su impacto en el desarrollo
humano de la población vulnerable.
El primer capítulo analiza algunos aspectos de
la pobreza y vulnerabilidad social en el estado de
Nuevo León, una entidad que tiende a ser imaginada
como libre de tales problemas socioeconómicos.

Los datos estadísticos desmienten tal idea. Además,
otra condición, la desigualdad socioeconómica, es
también evidente, acentuada culturalmente por el
énfasis en la productividad y el consumismo, así
como el clima de corrupción imperante. Se abordan
también cuestionamientos de origen y nominación
de conceptos temáticos clave: capitalismo social,
liderazgo, dignidad humana, compromiso social.
En el segundo capítulo, los autores analizan
el contexto de violencia en el país y el estado,
que supone una amenaza a la cohesión social
y construcción comunitaria. Se establecen tres
modalidades de violencia: directa, estructural,
simbólica. El contexto espacio temporal obliga a
hablar con detenimiento de las actividades delictivas
de organizaciones criminales ligadas al narcotráfico.
El capítulo tercero es el más extenso, donde se

1

Prieto, J. y Arias, S. (2021). El Reto de Hacer Comunidad. El papel de los Centros Comunitarios en la prevención de la violencia y otras
patologías sociales: el caso Nuevo León, México; Universidad Autónoma de Nuevo León, México.
2
Nacionalidad: mexicana; profesor de la Universidad de Monterrey, México; Maestría en Educación por la Universidad del Valle de
México, México; Maestría en Ciencias con Orientación en Asuntos Urbanos por la Universidad Autónoma de Nuevo León, México;
adscrito al Doctorado en Filosofía con Orientación en Arquitectura y Asuntos Urbanos de la Facultad de Arquitectura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, México. Correo electrónico: elejezeta@gmail.com

110

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

expone el análisis de la violencia en la sociedad
regiomontana y el rol de prevención que han
podido jugar los Centros Comunitarios estatales,
partiendo de la revisión de la escasa documentación
de evaluación de los centros comunitarios, fuentes
hemerográficas, y entrevistas a profundidad con
agentes clave. Este abordaje cualitativo ha permitido
analizar interpretaciones políticas-ideológicas,
socioeconómicas, culturales y académicas de la
problemática en cuestión.
Se establece el surgimiento de Centros
Comunitarios en Nuevo León en el marco del
Programa Hábitat, diseñado por la Secretaría de
Desarrollo Social federal, que buscaba articular
objetivos de política social con los de desarrollo
urbano. Este programa se dirigió especialmente
a ámbitos de pobreza urbana, destacando dos
dimensiones de desarrollo: económico y social.
Graizbord (2008) define los Centros de Desarrollo
Comunitario como espacios físicos que ofrecen
distintos servicios a la población, como sitios
de encuentro y convivencia social, recreación
o esparcimiento, que fortalecen la identidad
colectiva y promueven el fortalecimiento de la
organización social y desarrollo comunitario.
Las dos dimensiones de desarrollo que se
pretendería abordar de manera integral consisten en
la formación de capital humano (tratar de combatir la
pobreza urbana ampliando competencias laborales
por medio de talleres de formación y capacitación)
y la construcción de capital social (fortalecimiento
del tejido social de las comunidades). Los autores
argumentan que, aunque sería de esperarse un
equilibrio en la búsqueda de estas dos misiones, la
segunda representa un reto mayor que no ha sido
alcanzado.
La cultura utilitaria y productiva de Nuevo
León, eso que Boaventura de Sousa denomina la
“precareidad del emprendedurismo” (en Páramo,
2019), acrecienta la tendencia nacional de priorizar
las acciones enfocadas a lo económico por sobre
lo social en los Centros Comunitarios. En Nuevo
León, a diferencia de otras entidades, el gobierno
estatal sería el principal promotor y operador
de los centros comunitarios, por delante de los
gobiernos municipales. Sin embargo, los autores
hacen mención también de las acciones por parte
del clero y la iniciativa privada en tales lides.
Las tres últimas secciones del capítulo 3
narran con detalle la evolución de los Centros
Comunitarios en de Nuevo León en el contexto
de los sexenios de gobierno estatal entre 2003 a

2021. En el sexenio 2003-2009, la participación
municipal ocurre a través de la cesión en
comodato de los terrenos donde se construirían
los centros. Se habla de servicios sociales, pero se
enfatiza en talleres de formación y capacitación
laboral para proporcionar opciones productivas
a las comunidades. Las actividades orientadas a
mejorar las condiciones para la inserción laboral
prevalecen, por sobre las actividades recreativas,
culturales o deportivas. Este sexenio cierra con
buenos resultados a nivel cuantitativo, en cuanto a
la cantidad de Centros Comunitarios construidos
en el Área Metropolitana de Monterrey, aunque
se refiere un fracaso en lo referente a la formación
de capital social. Se argumenta que el fin en sí
mismo del imperativo kantiano no queda claro, y
se comenta acerca de la incidencia en aspectos de
capital humano, no en logros de capital social.
El sexenio 2009-2015 prosigue el énfasis en
lo cuantitativo, no solo en cantidad de Centros
Comunitarios, sino incluso en su escala y
monumentalidad. Se focaliza en la evidente paradoja
de la incapacidad de los centros comunitarios en
materia de prevención de violencia en la entidad.
A pesar del gigantismo de la infraestructura
construida, queda claro la incapacidad de formación
de comunidad: aunque pudiera favorecer la reunión
de personas, no necesariamente se consigue la
unión o convivencia entre ellas.
Aun considerando el “derecho a la belleza”
o incluso el “derecho a la monumentalidad” que
refiere Borja (2013) como la dosis de visibilidad
e identidad en sectores poblacionales que
tradicionalmente han carecido de ellas, en este
caso se acota que más que justicia social, resulta
un despilfarro dedicar el presupuesto de 50
centros comunitarios periféricos del estado a un
solo objeto de propaganda política arquitectónica
como el centro Comunitario Bicentenario de la
Independencia. Los autores citan a Justin McGuirk
(2015), que recomienda para el urbanismo
latinoamericano un tipo de arquitecto con perfil de
activista, creador de acciones, no solo de formas u
objetos, impulsor de microproyectos de acupuntura
urbana, asumiendo que estos proyectos de pequeña
escala tendrán un impacto significativo más allá de
su localización inmediata en tanto formen parte de
una red de acciones de cobertura metropolitana.
La crítica de los autores alcanza también el factor
de corrupción gubernamental, contradictorio con la
narrativa oficial de desarrollo social del estado.
El sexenio 2015-2021 sería marcado por un
111

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

enfoque en la administración de lo existente y
por un escaso planteamiento de cómo lograr los
objetivos que en materia de programas sociales
se trazaron. Continúa, eso sí, el punto de vista
económico en la fundamentación de los centros
comunitarios, y la predisposición de limitarlos
a zonas de pobreza urbana, sin intención de
integración con el resto de la comunidad.
El cuarto y último capítulo plantea estrategias,
propuestas y áreas de oportunidad en el tema. La
crítica al abordaje de la formación de capital social
a través del Programa Hábitat comienza por el
reconocimiento de la necesidad de flexibilidad en
dicho referente: el contexto social en el estado y el
país han cambiado mucho desde 2003. La definición
de un sector vulnerable de la ciudadanía como
población objetivo de los centros comunitarios
es, en todo caso, limitada. La arquitectura social
debiera enfocarse no solamente en la pobreza sino
en la articulación integral del tejido social.
Los esfuerzos en materia de capital social
serán determinantes para frenar la violencia como
problema estructural, cultural y simbólico que se
manifiesta cotidianamente de manera invisible, o al
menos poco perceptible por la sociedad. El capital
social, entendido como concepto sociológico que
enfatiza la idea de construir comunidad, fortalecer
el tejido social cohesivo, buscando el bien colectivo.
Se sugiere buscar condiciones para potenciar la
participación ciudadana, para aspirar a la autogestión

ciudadana de los centros comunitarios, por el
contrario de la tradicional gestión gubernamental,
que en no pocas ocasiones somete a los usuarios
como medios para obtención de otros fines con
tintes políticos. La integración es clave. En primer
lugar, hablando de una integración de los sectores
poblacionales independientemente de su nivel de
ingreso, con una red pública de centros comunitarios
accesibles para todos. Por otro lado, debe evitarse
una disociación de los centros comunitarios
municipales y estatales, para dar paso a una
integración metropolitana. Así también, idealmente
cada centro debe tener un entendimiento específico
de su contexto, pudiendo funcionar de manera
flexible, pero intentando contar con una oferta de
servicios integral, combinando aspectos educativos,
culturales, deportivos, de salud y de ocio.
La infraestructura –la arquitectura—no
basta: las personas son las que desarrollan
actividades y dan vida a un lugar. Los centros
comunitarios deben contar con un proyecto que
involucre a la comunidad.
Finalmente, la filosofía de los talleres formativos
de capital social debe defender, a la manera de
Fromm (2019), la potencialidad del ser sobre la
orientación del tener, dando vuelta a la cultura
compulsivamente consumista neolonesa. C

Referencias bibliográficas
Borja, J. (2013). Revolución urbana y derechos ciudadanos. Alianza.
Fromm, E. (2019 [1991]). Del tener al ser: caminos y extravíos de la conciencia. Paidós.
Graizbord, B. (Coord.). (2008). Informe de resultados de la evaluación de los Centros de Desarrollo
Comunitario apoyados por el Programa Hábitat. El Colegio de México y SEDESOL.
McGuirk, J. (2015). Ciudades radicales. Un viaje a la nueva arquitectura latinoamericana. Turner.
Páramo, A. (2019). “El ‘emprendedurismo’ le da glamur a la precariedad”: Boaventura de Sousa Santos.
Arcadia [revista colombiana de periodismo cultural], 168, 22-23.

112

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Urbe y acción. Desafíos del espacio público metropolitano
contemporáneo1
Eduardo Sousa González, Ramón Ramírez Ibarra
Tabatha Paola León Elizondo2

Urbe y acción. Desafíos del espacio público
metropolitano contemporáneo es una recopilación
de textos, coordinada por Eduardo Sousa
González y Ramón Ramírez Ibarra, que nos
plantea, desde diversas perspectivas (urbana,
geográfica, semiótica o jurídica) el impacto que
representa la coexistencia en el espacio de las
ciudades. Por ende, los autores integran una serie
de lecturas destinadas a exponer el punto de vista
de diferentes investigadores comprometidos con la
visión del significado de lo público en el entorno
metropolitano contemporáneo.
Las problemáticas principales que atañen a los
textos incluidos corresponden a la comprensión,
funcionamiento y modos de vivir el espacio público,
así como los factores externos que intervienen en el
proceso de involucramiento y desarrollo de la ciudad,
entiéndase, ciudadanos, aparatos democráticos, el
estado mismo y la comunicación urbana; los cuales
desempeñan un rol como reguladores y catalizadores
de la experiencia social.
En el primer capítulo Eduardo Sousa - González
con “Espacio metropolitano contemporáneo.
Una visión desde la contemporánea líquida”
explica el desarrollo de la ciudad actual como una

metrópoli líquida donde el autor enfoca el caso de
la Zona Metropolitana de Monterrey exponiendo
los ejes vitales que delimitan el espacio público
y la metrópoli, así como la dirección que está
tomando el desarrollo urbano de la ciudad:
“Aunque los avances en el conocimiento de
estos espacios de conurbación metropolitana en
la contemporaneidad, han sido positivamente
contundentes, es claro que los involucrados en
estos procesos, llámese gobiernos federales,
estatales, locales, incluso académicosinvestigadores; no se está cerca de lograr contar
con los mecanismos, instrumentos, políticas
públicas y modelos urbanos, que mantengan en
estos espacios de características espaciales sui
generis, un control eficiente, efectivo y eficaz,
en la distribución de los recursos estratégicos y
superar la prematurez espacial vinculada a lo:
territorial, infraestructural, del equipamiento y
otros” (2021:39).
Para el segundo capítulo, Ramón Ramírez
Ibarra nos plantea en “La ciudad en paisaje: el
caso de los viajeros urbanos en la cultura digital”
el papel de la tecnología y las redes sociales de
información como proveedores de una visión

1

Sousa-González Eduardo &amp; Ramírez Ibarra, Ramón (2021). Urbe y acción. Desafíos del espacio público metropolitano contemporáneo.
México: Río Subterráneo / Universidad Autónoma de Nuevo León, México.
2
Nacionalidad: mexicana; adscripción: Universidad Autónoma de Nuevo León, México; Email: tabathaelizd@hotmail.com

113

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

Por otra parte, en “La memoria de la ciudad.
La contingente cotidianidad de lo público”, los
autores Carlos Flores Rodríguez y Luis Navarrete
Valencia reflexionan sobre el sentido del espacio
público a través de elementos de ordenamiento
y simbolismos. Partiendo de que los espacios
públicos se caracterizan por una dualidad de orden
y desorden que está compuesta por percepciones,
significaciones y actitudes definidas por los usuarios
y espectadores donde los espacios públicos toman
una identidad y función dentro de las dinámicas
sociales. Por lo tanto, fenómenos como la situación
de emergencia sanitaria han traído consigo una
resignificación del valor y uso del espacio público
como lugares de interacción necesaria.
Desde la perspectiva del ámbito de la legislación
urbana en “Espacio público y derecho a la ciudad:
la construcción de lo público y lo privado en el
marco de los derechos humanos”, Guadalupe Friné
Lucho González y Xóchitl Alicia Ramírez Chávez
plantean una valoración del significado de lo
público y lo privado partiendo del espacio público
como un constructo democrático y plural en el
cual los ciudadanos, el contexto, la misma ciudad
así como el estado y sus aparatos democráticos
deben alinearse a las nuevas necesidades e
interacciones sociales que se estan sucitando en la
actual espacialidad urbana, tomando en cuenta el
panorama nebuloso entre vida privada y pública
que ha surgido a partir de la mercantilización de
la ciudad y una conectividad creciente e ilimitada.
En concecuencia, una revalorización del espacio
público no puede llevarse a cabo de forma unilateral
puesto que en la ciudad hay dos participantes
constantes que actualizan su sentido jurídico en el
marco del derecho: el ciudadano y el estado.
En el capítulo siete, Francisco de Jesús
Zepeda Rincón y Nancy Nelly González San
Miguel siguiendo un planteamiento jurídico y
politológico en “De la ciudad como necesidad
a la ciudad como derecho: planeación urbana
y paisaje urbano”, presentan un panorama de
los procesos de planeación y su vínculo con el
paisaje en términos de lugares destinados a una
implicación entre derechos urbanos y derechos
sociales para articulación de un nuevo modelo
de ciudad que garantice una plena realización del
ciudadano en todos los terminos posibles donde
se pretende ubicar al habitante como operante en
la construcción y democratización del espacio
público, resultando una interconexión entre los
aparatos de gobierno y la ciudadanía:

urbana centrada en la movilidad; pero la cual, sin
embargo, a pesar de su promesa de información y
conocimiento, genera expresiones narrativas del
paisaje urbano donde su representación se organiza
desde expectativas escenográficas del ambiente:
“A pesar de qué aplicaciones de la era digital
presuponen una organización narrativa de la
realidad regida por criterios de transparencia
y pluralismo definidos como más reales o
auténticos, en su funcionamiento siguen
un modelo con criterios de inteligibilidad
y selección muy similares a los medios de
comunicación tradicionales como la televisión
y la publicidad en los cuales el efecto de
selección y construcción se hace inconsciente
para el público” (2021:80-81).
El tercer capítulo a cargo de Mario Alberto
Jurado Montelongo titulado “Una mirada procesual
a la inmigración interna de profesionistas en la zona
metropolitana de Querétaro” aborda la realidad de
los procesos migratorios en los que circunstancias
como un entorno privatorio, expectativas de vida y el
libre albedrío de la persona pueden ser los detonantes
de continuos desplazamientos dentro de un ciclo de
intensa movilidad interna. Los flujos migratorios
pueden presentarse tanto en formación colectiva
como individual, relacionados principalmente con
una fuerza motriz evolutiva o programada; así
desde esta investigación podemos comprender los
factores motivantes de desplazamientos dentro de la
ZMQ y las consecuencias que estos atañen, tanto al
ciudadano como a la urbe.
En el cuarto capítulo “El espacio
contemporáneo metropolitano, La Angelópolis”,
Carlos Montero Pantoja aborda la problemática
en torno a la actualización del programa de
desarrollo metropolitano 2012 para la región
Puebla Tlaxcala tomando como eje central
de su análisis el patrimonio cultural. Se
comprende al espacio público y el paisaje por
las vivencias, rituales, practicas y expresiones
de la cotidianidad que los usuarios llevan a
cabo en determinada dimensión geográfica
y sus multiples elementos que la conforman,
según la visión de Lefebvre que el espacio debe
ser percibido, concebido y vivido. Se analizan
las consecuencias y contradicciones existentes
en la ciudad de Puebla debido planificaciones
deficientes, no integrativas o motivadas por
intereses políticos que promueven la pobreza,
marginaciones descoordinadas y por ende, una
incorrecta praxis ciudadana.
114

�Vol. XVI, N° 24, junio 2022 - diciembre 2022

CONTEXTO

“Concebir la ciudad como derecho implica
el involucramiento pleno de los ciudadanos
en los asuntos públicos, más que planeas,
es el construir, reconstruir o reinventar la
ciudad para garantizar un adecuado desarrollo
económico y social, sin dejar de lado un
aprovechamiento óptimo de los recursos,
la satisfacción de necesidades, la garantía,
protación y materialización de derechos”
(2021: 226).
Finalmente, Luís Castro Solís y Milton
Aragón Palacios en “Las verticalidades de la
urbanización. La heterotopía como subversión”
plantean una reflexión acerca de las políticas
de urbanización y el impacto que representa el
funcionamiento de lenguajes específicos como
la arquitectura en la expresión del poder dentro
del espacio urbano en virtud de que la producción
activa de arquitectura y el capital determinan
una desestructuración del espacio, sin embargo,
pese a la recurrencia de la actual arquitectura
académica rendida de forma lineal al mercado,
existe la autoconstrucción que se encarga de
ser la expresion humanizante y adaptativa del
habitar. Esta dinámica de poder entre los estratos
inmobiliarios que pretender gentrificar y construir
un nuevo tipo de habitar no sostenible se ve

contrariada en la realidad puesto que la poblacion
muestra un rechazo o contraposición por medio
de practicas de edificación y diseño propias que
son desde los autores una expresión para un
urbanismo alternativo:
"Si, por un lado, las fuerzas del aparato hegemónico
son homogeneizantes y funcionalizantes a la
racionalidad productivista, y en última instancia,
deshumanizantes, en tanto reducen el habitar
humano a una explotación de fondos de “capital”
natural, es en las segundas en donde se da la
expresión humanizante de habitar, en tanto son
fuerzas que conforman una respuesta natural
a una necesidad de adaptación y adecuación a
problemas prácticos de la existencia” (2021:251)
Desde nuestro particular punto de vista, está
compilación de textos y análisis es realmente
interesante en especial si consideramos que las
ciudades forman uno de los elementos centrales
en la experiencia del hábitat contemporáneo, lo
que está dando origen a formas de relación y
coexistencia, tanto desde el campo a la ciudad como
en las variantes interurbanas, sean las movilidades
internas a través del transporte la vivienda o el
trabajo e incluso la propia existencia del individuo
en un campo de estímulos diseñados para una
constante interacción con la exterioridad.

Referencias bibliográficas
Sousa-Gonzalez Eduardo &amp; Ramírez Ibarra,Ramón (2021). Urbe y acción. Desafíos del espacio público
metropolitano contemporáneo. México: Río Subterráneo / UANL.

115

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="260">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3189">
                  <text>Contexto : Revista de la Facultad de Arquitectura</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479141">
                  <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607241">
              <text>Contexto</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607243">
              <text>2022</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607244">
              <text>16</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607245">
              <text>24</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607246">
              <text>Junio-Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607247">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="607248">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607242">
                <text>Contexto, Revista de la Facultad de Arquitectura, 2022, Vol 16, No 24, Junio-Diciembre </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607249">
                <text>Sousa-González, Eduardo, Director Editorial</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607250">
                <text>Arquitectura</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607251">
                <text>Urbanismo</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607252">
                <text>Imaginario urbano</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607253">
                <text>Materiales</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607254">
                <text>Economía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607255">
                <text>Revista anual de la Facultad de Arquitectura de la UANL. Presenta artículos sobre medio ambiente, arquitectura, urbanismo, materiales, economía, imaginario urbano, filosofía, teoría, crítica, además de noticias y reseñas sobre el mundo de la arquitectura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607256">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Arquitectura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607257">
                <text>Barrera Domínguez, Ramón Alejandro, Editor</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607258">
                <text>Martínez Martínez Oreida, Editor</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607259">
                <text>01/06/2022</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607260">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607261">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607262">
                <text>2021274</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="607264">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607263">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="46">
            <name>Relation</name>
            <description>A related resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607265">
                <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1785403&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607266">
                <text>San Nicolás de los Garza, Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607267">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="607268">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="38928">
        <name>Accidentes vehiculares</name>
      </tag>
      <tag tagId="38900">
        <name>Centro histórico</name>
      </tag>
      <tag tagId="38884">
        <name>Imaginarios urbanos</name>
      </tag>
      <tag tagId="38930">
        <name>Michel Foucault</name>
      </tag>
      <tag tagId="38929">
        <name>Movimiento Moderno</name>
      </tag>
      <tag tagId="38879">
        <name>Reseña</name>
      </tag>
      <tag tagId="27298">
        <name>Sustentabilidad</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
</itemContainer>
