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                    <text>Antonio Candido, un estímulo para la literatura en portugués [22]

Periódico de la Uni versidad Autónoma de Nuevo León • Año 9 • Número 160 • 1 de noviembre de 2005

Con el acopio de ayuda

para los damnificados

de Stan y et Unitón en
beneíício del HU se ma•
nffestó la solidaridad

universitaria ( 6 1

IMPULSAN LENGUAJE
ANTE NUEVOS RETOS
En e l Congreso Interna•
cional de la Asociación

de Lfngüistka y Filología de América l.itfna
(AlfAL) se discutió la
complejidad idiomática
(12 · 131

.
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..

RECIBEN ATLETAS FELINOS
ATENCIÓNPSICOLÓGICA
Además de su prepara·
cfón física, técnica y es.•
tratégica, al deportista
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cotógkamente a tin de
mejorar su rendimiento

competitivo ( 26 · 27 l
suplemento cultural

flama
I

r~
~

Pelona, huesuda o
catrina, de todos,
muerte te llamas

�[

2

V I DA U N I V E R S ITAR IA

-1 de noviembre de 2005

TRIBUNA ABIERTA

Pertinencia de las universidades públicas

VMa VniversitariA
Universidad Autónoma de
Nuevo León
Ing. José Antonio González Treviño
Rector
Dr. Jesús Áncer Rodríguez
Secretario general
Lic. Rogelio Villarreal Elizondo
Secretario de Extensión y
Cultura
Dr. José Garza Acuña
Director de Publicaciones

Vida Universitaria
Lic. Edmundo Derbez García
Director informativo
Diseño
Alejandro Derbez García
Auxiliar de diseño
Emanuel García
Corrección y estilo
Genaro Huacal
Fotografía
Pablo Cuéllar Zárate
Asistente de redacción
Lorena Contreras
Reporteras
Jessica Balderas Salazar, Lizbet
García Rodríguez y Verónica
Zapata Rivera
Colaboradores
Jesús Gerardo Dávila, Eduardo
Loredo Rivera, Efraín Aldama
Villa, Esperanza Armendáriz,
Alma Ramírez, Juan Armando
Meza, Rocío Cárdenas Pacheco
Servicio Social
Jessica Jaramillo Castillo
Distribución
Héctor M. Hernández, Jesús
Gilberto Sepúlveda Lara, Óscar
Sánchez, David Barrón y Adrián
Nevares
Consejo editorial
Alejandra Rangel Hinojosa, Silvino
Jaramillo Osorio, Jorge Villegas
Núñez, José Luis Esquivel, Roberto
Silva Corpus y Salvador Guajardo
Vida Universitaria es una
publicación quincenal de la
Universidad Autónoma de Nuevo
León, de información y difusión
cultural
Oficinas: Biblioteca Universitaria
Raúl Rangel Frías, Alfonso Reyes
4000, Monterrey,
N. L. Teléfono 8329 4120, fax
8329 4126 Registro de reserva:
002039/97 Distribución gratuita
e-mail: vidauni@seyc.uanl.mx
Fecha de cierre de la próxima edición:
viernes 11 de noviembre

La UANL fue sede del segundo de los foros nacionales sobre
Pertinencia y Oferta Educativa de la ANUIES. Después de
sintetizar las propuestas y aportaciones en torno al tema, esta es
una condensación de las conclusiones.

V

inculación de la educación
superior con los sectores público,
privado y social
En términos de establecer los
vínculos necesarios con los
sectores público, privado y social que
retroalimenten las actividades de las instituciones
y permitan definir y redefinir el rumbo de sus
objetivos y estrategias, se propone:
Diseñar mecanismos de intercambio de
información y difusión de actividades tanto al
interior como al exterior de las universidades (redes
de colaboración), gestionar una Red Electrónica
de Vinculación como medio de comunicación entre
las IES, considerar como focos de atención
prioritarios en la actividad de vinculación a las
comunidades en situación de desventaja,
reconocer al servicio social como una función de
las actividades de vinculación, fomentar la
realización de proyectos emprendedores entre los
estudiantes, dar seguimiento a los egresados, crear
un Consejo Nacional de Vinculación en el cual estén
representadas todas las universidades, empresas
públicas y privadas en un esquema de intercambio
y cooperación permanente.
Incluir a la vinculación en planes y programas
de estudio que se traduzcan en proyectos que
incidan en la solución de los problemas prioritarios
de cada región, estado y del país. Con algunas de
estas acciones se podrá lograr el pacto necesario
con todos los sectores de la sociedad para así
impulsar el desarrollo del país.
Seguimiento de egresados y mercado laboral
En este rubro se pudo identificar la necesidad
insoslayable de diseñar, aplicar e impulsar un
modelo para el seguimiento de egresados que nos
permita: evaluar los resultados de su formación,
su empleabilidad y la satisfacción de los
empleadores, conocer las nuevas exigencias que
plantea el ejercicio profesional, reorientar la
formación y la oferta universitaria, definir
estrategias de formación a lo largo de la vida. En
este sentido, los egresados constituyen un valioso
instrumento de información.
Actitudes y valores en el proceso educativo
El énfasis estuvo en la necesidad de rescatar la
misión de las universidades en torno a su
responsabilidad en la formación integral del
individuo. Para ello se establecieron los siguientes
postulados: revisar al interior de las instituciones
la misión y visión determinando los valores que se
pretende fomentar en los alumnos, incluir el
ingrediente ético en la formación profesional del
individuo, realizar un diagnóstico de los alumnos
para conocer qué es importante para ellos y así
integrar y reforzar estos valores a través del
currículo oculto, desarrollar temas transversales,
materias específicas que traten el tema de los
valores.
En síntesis, se trata de redefinir a la universidad
pública y revalorar el humanismo, ya que no se
pueden integrar de manera interdisciplinaria las

humanidades y la ciencia si no se trabaja primero
en el desarrollo personal del individuo.
Modelos curriculares innovadores
Para transitar por el camino de la innovación se
propone: incorporar a los estudiantes en las tareas
de rediseño del currículo para darles un papel más
activo en la toma de decisiones, crear una Comisión
Nacional de Currículo donde se definan y diseñen
estrategias, integrar el tema de valores al currículo,
considerar temas como la diversidad, multi e
interculturalidad en el currículo para propiciar el
respeto y reconocimiento de otras culturas,
incorporar en el currículo herramientas,
actividades y conocimientos que favorezcan su
internacionalización.
Modalidades educativas y uso de las tecnologías de
la comunicación y la información
Se concluye en la necesidad de: diseñar y aplicar
software educativo propio y abrirlo para todos,
integrar paquetes educativos que permitan
aprovechar las ventajas de la educación en línea,
haciendo énfasis en los contenidos; instrumentar
cursos en línea e incluir todas las herramientas de
interacción para los alumnos de la Generación Net,
educar tanto a docentes como alumnos en el uso
de los medios y las nuevas tecnologías de la
información y la comunicación.
El reto es cómo innovar con las nuevas
tecnologías, haciendo más énfasis en los contenidos
que en lo instrumental.
Innovación en los procesos educativos
Las experiencias innovadoras reportan
intervenciones diversas en el aula y se resumen en
la necesidad de: fortalecer la relación entre las
universidades y el sistema de ciencia y tecnología
en México, definir modelos innovadores centrados
en el aprendizaje del alumno y en el desarrollo de
sus competencias, favorecer las relaciones
interpersonales entre los estudiantes a través de
actividades diversas.
Crear foros culturales que permitan una rica y
permanente manifestación e interacción de la
institución educativa con su entorno.
Formar a los docentes para que estimulen la
creatividad de sus alumnos ante el conocimiento y
la vida a través del diseño de un Diplomado en
Desarrollo de Habilidades Creativas.
Gestión para la innovación educativa
En suma, la gestión debe generar procesos clave
de innovación curricular, integrando tanto los
aspectos de la organización como de los soportes
político y filosófico de la institución.
No olvidemos que la innovación, el cambio que
interesa a la sociedad contemporánea es aquel que
involucra una reconfiguración de los saberes,
poderes y acciones que dirijan al país hacia procesos
de desarrollo más equilibrados, más justos y
democráticos.

* Conclusiones presentadas el 7 de octubre en
la Unidad de Seminarios

�VIDA UNIVERSITARIA

vida institucional

Promoverá acciones en el campo del parlamentarismo
La UANL inauguró su Centro de Estudios
Parlamentarios para promover acciones
académicas, editoriales, científicas y
consultivas en el campo del parlamentarismo.
Será además un espacio para la preparación
de líderes que habrán de sumarse a los
proyectos impulsores de nuevas y más
desarrolladas formas de vida política. El centro
estará estructurado a través de cuatro grandes
programas: Académico, con diplomados,
diálogos de altos estudios, seminarios, talleres,
conferencias magistrales y la Cátedra Fray
Servando Teresa de Mier; Editorial, que

CEE
Difundirán entre
estudiantes cultura
democrática

el convenio busca “contribuir a
la vida electoral democrática y
difundir en todos los
estudiantes el gusto por la vida
política y crearles una cultura
electoral”. (Jessica Meza
Padilla)

generará un corpus bibliográfico en apoyo a la
docencia y promoción del tema; Científico,
para explorar y dilucidar problemas de mayor
complejidad y el de Eventos que conviertan
en un hecho social la existencia y los resultados
de este centro. En la apertura, el 18 de octubre,
participó la presidenta de la Fundación Colosio
A. C., Beatriz Paredes Rangel, quien en la
conferencia “Realidad y perspectivas del
Poder Legislativo” destacó la necesidad de
seguir promoviendo reformas, “hasta tener el
parlamento que realmente México merece”.
(Jessica Meza Padilla)

NIH
Difunden
oportunidades de
colaboración
científica

U. de la Chontalpa
Realizarán
intercambio de
estudiantes y de
posgrados
La Universidad Autónoma de
Nuevo León y la Comisión
Estatal Electoral firmaron el 11
de octubre el Convenio de
Apoyo y Colaboración e
Intercambio Académico en
Materia Electoral con el
objetivo de impulsar y difundir
la cultura democrática entre
los universitarios. Alumnos de
siete facultades, Derecho y
Criminología, Ciencias de la
Comunicación, Ciencias
Políticas y Administración
Pública, Facpya, Economía,
FIME y Trabajo Social,
realizarán prácticas
profesionales o servicio social
en las instalaciones de la CEE.
Las actividades incluyen
cursos, talleres, seminarios,
diplomados, difusión de
materiales promocionales para
la participación ciudadana,
cursos de capacitación a
estudiantes, investigaciones y
proyectos multidisciplinarios
como parte de la organización
del proceso electoral. Eduardo
S. Guerra Sepúlveda,
presidente de la CEE, dijo que

La Universidad Popular de la
Chontalpa, ubicada en
Cárdenas, Tabasco, y la UANL
suscribieron un convenio para
facilitar el intercambio de
estudiantes, apoyar las
actividades de investigación,
realizar un intercambio
editorial y material
bibliográfico, así como de
experiencias de áreas de interés
común para fortalecer los
servicios académicos, de apoyo

a la docencia y el quehacer
científico. El rector José
Antonio González Treviño,
acompañado de su homólogo
Arquímedes Oramas Vargas,
señaló que la UANL impartirá
posgrados en la institución
tabasqueña, además de
desarrollar otros compartidos,
lo que permitirá un gran
intercambio de alumnos. Las
partes integrarán una comisión
técnica cuyas atribuciones
serán determinar las acciones
aprobadas, coordinar la
elaboración de programas
anuales y convenios específicos
y dar seguimiento a los
programas para evaluar sus
resultados. (Jessica Meza
Padilla)

recursos humanos, cooperación
en investigación, acceso e
intercambio de información
que es uno de los elementos
más importantes para
promover e incrementar la
investigación biomédica y
conductista de la salud.

STUANL
Abren nuevas
instalaciones

Autoridades de Fogarty
Internacional Center/ Nacional
Institutes of Health
sostuvieron una reunión con
funcionarios y académicos de la
UANL a fin de promover las
oportunidades que ofrece a los
estudiantes graduados y
posdoctorales, así como
difundir las oportunidades de
colaboración científica a través
de los subsidios de Fogarty. La
Dra. Ana B. Chapelinsky,
directora del programa para
América Latina y el Caribe,
tuvo un encuentro en el piso 11
de la torre de Rectoría con
José Antonio González
Treviño, rector de la UANL. El
Fogarty, componente
internacional del NIH, apoya
investigaciones y programas de
capacitación sobre los desafíos
globales de la salud. El NIH
posee una larga historia de
colaboración con esta región en
áreas como desarrollo de

Nuevas y mejores instalaciones
del Sindicato de Trabajadores
de la Universidad Autónoma de
Nuevo León fueron
inauguradas. En ellas estarán
albergadas las oficinas de
Apoyo a la Economía y
Superación del Trabajador
Universitario, por lo que
también es conocido como la
Casa de Prestaciones. El
secretario general del STUANL

Tomás Tijerina Salazar
mencionó “que esperamos sean
aprovechadas al cien por ciento
por los más de 17 mil
compañeros trabajadores, que
necesiten de alguna
prestación”. Las instalaciones
atenderán en horario de lunes a
viernes de 10:00 a 16:00 horas o
bien en los teléfonos 8344-3984
y 8345-4125. Fueron
inauguradas por el gobernador
del Estado José Natividad
González Parás, y Jesús Áncer
Rodríguez, secretario General
de la máxima casa de estudios.
(Jessica Meza Padilla)

3

]

vida institucional

1 de noviembre de 2005-

�[

4

V I DA U N I V E R S ITAR IA

-1 de noviembre de 2005

vida institucional
AGRONOM ÍA
Adrián Villagómez García
Agricultor, citricultor y
ganadero. Ha fomentado la
unificación de los productores
buscando la solución de sus
problemas. Ha ocupado
cargos en Conafrut. Actual diputado federal.
Jorge Ramsy Kawas Garza
Ingeniero Agrónomo Zootecnista. Ha
formado estudiantes de maestría y
doctorado y realizado investigación en
nutrición de rumiantes. Miembro del SNI.
ARQUITECTURA
Jesús Acosta Verde
Fundador del Grupo Acosta Verde, realiza
edificios y desarrollos habitacionales, pero en
2002 sorprendió con un concepto mejorado
de centros comerciales.
Abel Guerra Garza
Accionista y director de
constructoras. Ha sido alcalde
y secretario de Desarrollo
Urbano y Obras Públicas de
Escobedo y del gobierno estatal. Diputado
federal y local.
ARTES ESCÉNICAS
Raúl González Morantes
Actor y director teatral con
una amplia trayectoria.
Egresado y docente de Artes
Escénicas. Premio UANL a
las Artes 2004.

Fotos: Efraín Aldama Villa

Premia trayectorias
profesionales de egresados
Jessica Meza Padilla

ARTES VISUALES
Pilar de la Fuente
Destacada artista visual. Ha
recibido distintos reconocimientos, apoyos, becas y
premios de adquisición en las
Bienales de la Plástica Joven de Nuevo León.
Raúl Montejano Reyes
Se desarrolla en el área de diseño gráfico y
publicitario en la localidad, primero con
Cervecería Cuauhtémoc y Famosa y después
como productor gráfico independiente.
CIENCIAS BIOLÓGICAS
Guillermo Compeán Jiménez
Maestría en Fisiología de
Peces en Marsella, Francia, y
doctorado en Atún en el
Centro Nacional para la
Explotación Oceanográfica en
Brest, Francia. Actual director del Instituto
Nacional de Pesca.
CIENCIAS FORESTALES
Joel David Flores Rivas
Manuel Niembro Barroso

La Universidad Autónoma de Nuevo León
premió la trayectoria de sus exalumnos
destacados en los diversos ámbitos del
ejercicio profesional, tanto en los campos
del sector empresarial, público, académico,
científico, tecnológico, social y deportivo,
con la entrega, por primera ocasión, del
“Reconocimiento a la Excelencia del
Desarrollo Profesional”.
Un grupo de cincuenta y tres egresados
de igual número de carreras impartidas en
las veinticinco facultades de la institución
recibió esta distinción por acuerdo del H.
Consejo Universitario, la cual ha sido
institucionalizada para su entrega en el
mes de septiembre, dentro de las
actividades de aniversario de la institución.
“Es muy grato tener en la Universidad a
los egresados más distinguidos de las
distintas facultades, sobre todo porque

cada uno de ustedes se ha dedicado a
trabajar arduamente y a poner en alto el
nombre de nuestra Universidad”, dijo el
Rector.
Jesús Acosta Verde, egresado de la
Facultad de Arquitectura en 1969, en
representación de todos los galardonados,
mencionó que “ser egresado de la
Universidad representa motivo de orgullo
para todos nosotros, sobre todo porque
formamos parte de una institución que ha
formado a miles de personas tan brillantes
que han cambiado nuestro entorno.
“La Universidad nos enseñó a ser
personas soñadoras, nos enseñó a soñar con
ser más, de no tener miedo a los
obstáculos. Ser egresado de la Uni es toda
una experiencia que guardamos con
nosotros para siempre y, sobre todo,
siempre vamos a estar agradecidos con
nuestra alma máter por todo lo que nos ha
dado.”

�1 de noviembre de 2005-

FILOSOFÍA Y LETRAS

CIENCIAS DE LA COM UNICACIÓN

Federico Garza Tamez

CIENCIAS FÍSICO-M ATEM ÁTICAS

INGENIERÍA CIVIL

Jorge Eduardo Jasso Martínez
Katia Adriana Leal Ramírez
Rolando Heberto Peterson Rodríguez
Alberto de León Gutiérrez
Mario Fernández Garza
Milton René de la Peña Gámez

VIDA UNIVERSITARIA

vida institucional

María Elena Chapa
Presidenta ejecutiva del
Instituto Estatal de las
Mujeres en el estado de
Nuevo León, primera
senadora de la república por
Nuevo León, diputada federal y diputada
local.

Silvia Lidia González
Doctora en estudios de Asia
y África por el Colmex,
magíster en Periodismo
Especializado por el ITESM.
Reportera, editora, productora, corresponsal internacional y conductora. Ha publicado Hiroshima: la noticia que
nunca fue.
CIENCIAS DE LA TIERRA

María Yolanda Blanco García
Profesora de escuelas primarias, secundarias y preparatorias. Ha desempeñado
diversos cargos en la Secretaría de Educación
Pública, donde actualmente es titular.

INGENIERÍA M ECÁNICA Y ELÉCTRICA

Gerardo Torres Díaz
CIENCIAS POLÍTICAS Y ADM INISTRACIÓN
PÚBLICA
Gerardo Tamez González
CIENCIAS QUÍM ICAS
IIA. José Ignacio Hernández Luna
IQ. Eugenio G. Richer Santos
QI. Yolanda Margarita García de Romero
QFB. Célica Luz Hinojosa Caballero
CONTADURÍA PÚBLICA Y ADM INISTRACIÓN
Celestina Aguilar Hernández
DERECHO YCRIM INOLOGÍA
Domingo Castellanos Huerta
Fernando Vázquez Alanís
Especializado en la Universidad de Dovit d´
Economic et Sciences Sociales de París y
doctorado por la Universidad de París. Ha
ocupado importantes cargos en Nuevo León
a nivel federal.
ECONOM ÍA
Everardo Elizondo Almaguer
ENFERM ERÍA
María Cristina Ortegón Chapa
Tiene veinticinco años de ejercicio profesional
en diferentes unidades en las cuales ha
realizado funciones a plaza superior. Inició
como auxiliar y ahora es directora de
Enfermería.
Esther Soto Briones
Ha realizado contribuciones a la enseñanza
como profesora y diseñadora de programas
y talleres, a la investigación y al
reconocimiento social de la disciplina.

5

[

Maricela Zárate Gómez
Primera mujer en realizar la especialidad de
Cirugía General y la subespecialidad en
Cirugía Pediátrica. Durante trece años jefe
del Servicio de Cirugía General.
Sanjuanita Benítez de Ruiz
Bajo su coordinación la carrera de Químico
Clínico Biólogo obtuvo el nivel 1 otorgado por
los CIEES y la acreditación por el Consejo
Nacional Acreditador (Conaecq).
M EDICINA VETERINARIA Y ZOOTECNIA
Aldo Luis Villarreal Gómez
M ÚSICA

Raúl Gerardo Quintero Flores
Fue director general de la
División Tecnología del
Grupo HYLSAMEX. Desarrolló importantes avances en
el hierro y el acero. Fundó la
Escuela de Graduados de la FIME y fue
presidente Nacional de la ADIAT.
Alfonso Morcos Flores
Fue director del Centro Nacional de Control
de Energía en la Comisión Federal de
Electricidad. Consultor de de energía
eléctrica en empresas nacionales y
extranjeras.
Gumersindo Montemayor Contreras
Ocupó la gerencia en Mantenimiento,
Planeación y Desarrollo y Calidad en
Conductores Monterrey y actual director de
Calidad Corporativa en el Grupo Xignux.
Everardo Luis González González
En la CFE ha desempañado diversos puestos,
desde 2000, la gerencia de la División Golfo
Norte donde ha revolucionado mecanismos
para el impulso de la competitividad
divisional.
Manuel Coronado Arreaga
Logró la creación y crecimiento de cuatro
empresas que conforman el Grupo OPEN.
Actual presidente de la Asociación de
Empresas de Tecnología de Información
(AETI).

Graciela Suárez Treviño
Ha alternado su profesión de
soprano con la docencia,
contribuyendo a la formación
de profesionales. Ha ofrecido
conciertos en la república, además de Nueva
York. Premio UANL a las Artes 1992.
Ricardo Martínez Leal
Doctorado en composición musical por la
School of Music and Drama de la Universidad de Manchester, Inglaterra. Jefe del
Departamento de Música Electroacústica de
la facultad. Sus obras han sido interpretadas
por la OSUANL.
ODONTOLOGÍA
Jorge Jaime Flores Treviño
ORGANIZACIÓN DEPORTIVA
Rubén Ramírez Nava
Alberto Aguilar Mijes
PSICOLOGÍA
Miguel Jesús Díaz González
Actual director general de las asociaciones
civiles Supera y Círculos Ciudadanos,
miembro fundador del Foro Libre y
Democrático A. C., responsable del capítulo
ciudadano en la Fundación Colosio.
Eliseo Guajardo Ramos
Actual vicepresidente de la organización
Compromiso, Solidaridad y Ayuda Social, A.
C., consultor de UNESCO-OREALC San
José. Ha ocupado diversos puestos en la
Subsecretaría de Servicios Educativos para
el D.F.
SALUD PÚBLICA Y NUTRICIÓN

M EDICINA
Jesús Zacarías Villarreal
Subespecialidad de Endocrinología de la Universidad
de Michigan, director de la
Facultad de Medicina y
Hospital Universitario.
Secretario de Salud en el estado. Jefe del
Servicio de Endocrinología del HU.

Blanca Cecilia Castillo Treviño
Norma Leticia Botello de Támez
María Claudia de la Fuente Casas.
TRABAJO SOCIAL
Silvia Esmeralda Quiroz
Sandra Vázquez Marroquín

�[

6

V I DA U N I V E R S ITAR IA

-1 de noviembre de 2005

vida estudiantil

Unitón som os todos
Efraín Aldama Villa

B
Considerado el sistema tropical más mortífero de la temporada de huracanes
atlánticos de 2005, Stan produjo con sus inundaciones y fuertes vientos la
desolación y muerte en muchas comunidades a lo largo de su recorrido por
el sureste de México y Centroamérica, pero también ha despertado el
espíritu humanitario de los universitarios unidos para ayudar a las víctimas.

Solidaridad universitaria:
al rescate de la ilusión

Lizbet García Rodríguez

Stan demostró a su paso lo
implacable que puede resultar
la naturaleza. En el sureste
mexicano miles de familias
perdieron sus bienes más
preciados y con ellos muchas
de sus ilusiones. Pero la
solidaridad humana también ha
mostrado que puede responder
a lo implacable.
Tras una convocatoria del
rector José Antonio González
Treviño, los universitarios y la
comunidad de Nuevo León
recopilaron más de 207 mil
artículos de primera necesidad,
consistentes en alimentos
enlatados, arroz, agua
embotellada, aceite, sopas
instantáneas, medicamentos
para infecciones intestinales y
artículos de higiene personal
como shampú, jabones,
pañales y papel sanitario para
las familias afectadas en
Chiapas y Veracruz.
En varios puntos de la
ciudad los estudiantes
recibieron los donativos que
fueron entregados a un centro
de acopio en la explanada de
Rectoría. Desde allí una
cadena humana de jóvenes los
trasladó hasta los vehículos de
distribución, para ser
entregados a través de Cáritas
de Monterrey. Su
representante, la Lic. Verónica
Treviño, ofreció apoyo e
información sobre los pasos a
seguir para que la mercancía
llegase hasta sus destinatarios.
“Estoy muy contenta por la
respuesta obtenida por los

jóvenes –afirmó–, en Cáritas
estamos conscientes de que la
juventud es la fuerza de
nuestra comunidad y los
jóvenes siempre responden a
este llamado; estas 25
toneladas se suman a todas las
que la comunidad
regiomontana ha donado y
esperemos que llegue a todas
esas personas que lo
necesitan.”
En el acto de entrega se
anunció que esta jornada se
extenderá para ofrecer apoyo a
los damnificados por las
recientes lluvias en los
municipios de Cadereyta,
Juárez, Guadalupe y Apodaca.
“Vamos a programar una
acción urgente de apoyo para
los nuevoleoneses”, anunció el
Rector en la ceremonia
efectuada la tarde del lunes 18
de octubre.
Se procurarán, además de los
artículos de primera necesidad,

útiles escolares para los
estudiantes que los perdieron
durante las inundaciones. Para
ello, la Dirección del Nivel
Medio Superior está elaborando
una lista con los trabajadores y
estudiantes universitarios
afectados.
A través del Programa de
Elaboración de Material
Didáctico y Útiles Escolares de
la Universidad se trabaja en la
confección de libros de texto
para los estudiantes de las
escuelas preparatorias.
“Estas acciones confirman
una vez más la solidaridad de
nuestros estudiantes y
trabajadores, y muestran cómo
se promueven en ellos los
valores éticos y humanistas de
la comunidad universitaria,”
agregó.
Solidaridad que no cesa,
porque así debe ser cuando se
trata de hermanos. Todo por
ayudarles a rescatar su ilusión.

Fotos: Efraín Aldama Villa

uena música, energía,
mucho altruismo y el
talento de los grupos
regiomontanos Claxons y
Jumbo fueron los ingredientes
que se combinaron la tarde del
12 de octubre en el Unitón por
una noble causa: apoyar al
Hospital Universitario Dr. José
Eleuterio González.
Los primeros en aparecer en el
escenario ubicado al pie de la
Flama fueron los Claxons,
quienes promocionaron su
primera producción Sin ganga;
después lo hicieron Alejandro
Castillo, Charly, Jorge Tamez
“Flypi” y Roberto, integrantes
de Jumbo que promocionan su
cuarto álbum Gran
panorámico, para deleitar a los
mil 300 asistentes con
canciones como “Siento Que”,
“Fotografía”, “Caminando
hacia atrás”, “Rock star”,
“Enséñame a olvidar” y
“Monotransistor”.
“El apoyo se necesita
muchísimo, el Hospital
Universitario ayuda a mucha
gente y ojalá que se junte una
buena cantidad para esta noble
causa”, señaló Jorge Tamez
“Flypi”.
Alejandro Castillo, vocalista
del grupo invitó a los
estudiantes a “mocharse” con
una moneda para el Hospital
Universitario y con víveres
para los damnificados de Stan.
La presentación de los grupos
se transmitió en vivo en el
programa TV Tú conducido por
Laura G., quien entrevistó y
presentó a los roqueros antes
de su actuación.
La juvenil conductora invitó a
los asistentes a unirse a la
colecta que estuvieron
haciendo las cuarenta y siete
participantes del certamen
Señorita Universidad 2005
junto a los dirigentes
estudiantiles y grupos
artísticos de las diversas
escuelas y facultades.
Las aspirantes a la corona
recorrieron las distintas aulas
de las dependencias ubicadas
en Ciudad Universitaria y
después realizaron la colecta en
sus respectivas escuelas.
El Unitón fue un evento de
beneficencia organizado por la
Dirección de Actividades
Estudiantiles (DAE) que dirige
Francisco J. Barrera Cortinas,
para propiciar una conciencia
altruista en los universitarios.
La meta fue superar los 85
mil pesos reunidos en 2004. La
visión es institucionalizar el
Unitón.

�1 de noviembre de 2005-

VIDA UNIVERSITARIA

vida académica

Celebra Enfermería nueve décadas de labor
La Facultad de Enfermería celebró su
aniversario 90, el 10 de octubre, con la entrega
del Reconocimiento al Mérito de Enfermería
a doce sobresalientes ex alumnos en tres
áreas: en Práctica Comunitaria: María
Guadalupe Villanueva Andrade, Manuela
García Adame y Norma Chaveznava
Maldonado; en Práctica Hospitalaria: Irma
Guadalupe de Osio, Norma Elva Saénz Soto
y Martha Inés Ruiz Chávez y en Enseñanza:
Lucio Rodríguez Aguilar, María del Refugio
Durán López y Velia Margarita Cárdenas
Villarreal. También se hizo un reconocimiento
especial a las ex directoras María Magdalena

C. Biológicas
Destacan importancia
de ofrecer alimentos
más seguros

Alonso Castillo, Esther C. Gallegos Cabriales
y María Guadalupe Martínez Martínez.
Además, se llevó a cabo la inauguración de la
galería de sus ex directores. La actual
directora Silvia Espinoza Ortega agradeció
el apoyo a todos los que han contribuido al
desarrollo de la facultad que se encamina a la
certificación de todos sus procesos. A
nombre de los galardonados, Irma de Osio
Rodríguez mencionó el agradecimiento
hacia la escuela “que nos formó y nos permitió
ser lo que ahora somos; pero sobre todo, que
nos sembró el espíritu de servicio”. (Jessica
Meza Padilla)

evento, comentó que se inculcó
en los estudiantes la
importancia de ofrecer
alimentos más seguros a las
personas. (Jessica Meza
Padilla)

Facpya
Recuerda en
aniversario a
dos de sus pilares

Prepa 3
Impulsan con simposio
educación ambiental

Cómo preparar alimentos
sanos, conocer nuevas
tecnologías en el área de los
alimentos y técnicas más
novedosas en la calidad de la
preparación de comida sana
fueron algunos temas
abordados del 12 al 14 de
octubre en el III Congreso
Internacional de Inocuidad
Alimentaria, organizado por la
Facultad de Ciencias
Biológicas. Más de 700 personas
de México, Cuba y Costa Rica
asistieron a las actividades
divididas en tres partes: el
primer día se trabajó en
conocer qué es la inocuidad y
sus avances; en el segundo se
habló de mayonesas, frutas,
verduras, lácteos, pescados y
mariscos; y en el tercero, las
nuevas tecnologías de la
industria para la elaboración de
alimentos. Norma Heredia
Rojas, organizadora del

La Dirección de Estudios del
Nivel Medio Superior, a través
del Comité Técnico Académico
de Educación Ambiental y la
Preparatoria 3 organizaron, del
4 al 7 de octubre, su Primer
Simposio de Educación
Ambiental. El objetivo fue
realizar sinergia con los
diferentes sectores de la
población para actividades en
pro de la educación ambiental,
contribuyendo así a la
construcción de una sociedad

sustentable. Se llevaron a cabo
los paneles “Análisis del
panorama ambiental en
México”, “Formación de grupos
de trabajo cooperativo en pro
de la educación ambiental” y
“Áreas protegidas y
reforestación urbana”; las
conferencias magistrales “La
educación ambiental como
estrategia para el desarrollo
sustentable” por Libertad Leal
y “Manejo de residuos
peligrosos” por Francisco
Espinosa Iriarte y los talleres
“Extinción límite de la vida”
por Larisa Loyola y “Educación
ambiental” por Laura Piña
Sauceda dirigidos a estudiantes
de preparatoria y facultad.
(Dafne Tavera)

7

vida académica

[

Prepa 9
Abre aulas inteligentes
para una mejor
educación

La Facultad de Contaduría
Pública y Administración
recordó en su aniversario 53 a
don Ramón Cárdenas
Coronado, quien fue su
fundador y primer director por
medio de la presentación de un
libro. “Quienes lo lean podrán
conocer una parte pequeña del
gran trabajo que realizó en bien
de nuestra escuela y de la
sociedad nuevoleonesa”, afirmó
Jorge Castillo Villarreal,
director de la facultad. Raúl
Cisneros Ramos contó que
Cárdenas Coronado “disfrutaba
realizar acciones que
beneficiaban a la sociedad, por
lo que me atrevo a mencionar
que la fundación de esta
facultad fue su mayor orgullo”.
Otro de los pilares
fundamentales, don Víctor
Gómez, también formó parte
del aniversario. Dos de sus
grandes amigos y colaboradores
cercanos, Héctor S. Maldonado
y Enrique Martínez, lo
trajeron a la mente de quienes
estuvieron presentes en la
celebración el 10 de octubre.
(Jessica Meza Padilla)

En el marco de su aniversario
35 la Preparatoria 9 inauguró
tres aulas inteligentes, el lunes
3 de octubre. “Estas aulas
permitirán a los alumnos tener
una realidad más cercana a lo
que estudian en los libros”,
señaló Felipe Garza García, su
director. “En la materia de
artes y humanidades podrán
estar en contacto con los

sonidos reales de los
instrumentos musicales o bien
conocer museos de otros
países.” El rector José Antonio
González destacó la
importancia de equiparse con
alta tecnología para lograr una
mejor educación de los
estudiantes. Como parte de la
Semana Cultural Artística y
Deportiva se desveló la
escultura del “Águila”,
mascota oficial de la institución
diseñada por René Salas y
realizada en bronce, con una
dimensión aproximada de 1.80
por 2 metros, asentada en una
base de mármol. La Semana
Cultural incluyó una Mini Feria
del Libro. (Jessica Meza
Padilla)

�[

8

V I DA U N I V E R S ITAR IA

-1 de noviembre de 2005

vida académica

Pocos son los alumnos que pueden preciarse de lograr el
reconocimiento al Mérito Académico que otorga la UANL, pero
aún menos aquellos que egresan con un promedio de cien. En el
periodo 2004–2005 cinco estudiantes de bachillerato lo
consiguieron en base a dedicación y esfuerzo, sin que ello sea un
impedimento para disfrutar las inquietudes propias de su
adolescencia.

Trayectoria académica

perfecta
Jessica Balderas Salazar

De los cincuenta y
cinco egresados de
las facultades,
escuelas técnicas y
preparatorias de la
Universidad
Autónoma de
Nuevo León que
obtuvieron el
semestre pasado las
más altas
calificaciones de
entre sus pares,
cinco bachilleres
poseen algo en
común.
Julia Esther
Colunga Pedraza de
la Preparatoria 11,
Juan Jesús Leal
García de la 12,
Juanita Magdalena
Gómez Cárdenas de
la 15, Cecilia Cantú
Garza y Carlos
Javier Rodríguez
Álvarez de la 21
terminaron sus
estudios del nivel
medio superior con
promedio de cien.

Fotos: Pablo Cuéllar Zárate

Julia Esther Colunga
Pedraza
Preparatoria 11, Cerralvo,
Nuevo León.

D

ebido a su inquietud
por estudiar en la
Facultad de
Medicina de la
UANL, Julia tuvo que hacer el
sacrificio de dejar a sus amigos
de antaño y hacer diariamente
tres horas de camino de ida y
regreso de Miguel Alemán,
Tamaulipas, a la Preparatoria
11 de Cerralvo, Nuevo León.
Segura de su vocación,
decidió no sólo ser una
estudiante más y puso todo su

empeño para ser la mejor, de
ahí que su promedio de cien es
resultado de mucho esfuerzo,
dedicación, paciencia y control
emocional.
Sobre todo, dice la joven, se
requiere de un equilibrio
porque no se puede estar
estudiando todo el día,
también hace falta disfrutar la
etapa de la adolescencia porque
a largo plazo hará falta ese
periodo de la vida. Además de
sus materias, Julia dedicó
tiempo a ser consejera alumna,
a participar en las olimpiadas
de biología y a concursar en la
torre del conocimiento.
Actualmente Julia tiene 16
años y gracias a su constancia y

perseverancia cursa su primer
semestre de facultad y aunque
ha sido un cambio radical,
procura dedicar más tiempo al
estudio, cuida no desvelarse y
repasa diariamente lo visto en
clase.
“Escogí la carrera de Médico
Cirujano Partero porque a
través de ella puedo ayudar a
muchas personas, es una
carrera muy noble, aunque de
muchos sacrificios, que me
permitirá ser un mejor ser
humano.”
Lo que más disfruta es
aprender cosas nuevas pues le
dan las armas para ir labrando
un futuro, “todo lo que

�1 de noviembre de 2005-

VIDA UNIVERSITARIA

vida académica
necesites lo puedes encontrar
en los libros”.
Asegura que sus padres
nunca ejercieron presión para
alcanzar la excelencia
académica; sin embargo, se
volvió una meta obtener una
beca gracias a su esfuerzo.
“Ellos me decían que no me
presionara y contara con su
apoyo para todo, aunque les dio
mucho gusto que lo consiguiera
pues significó un
reconocimiento a su trabajo
como padres.”
Hacerse acreedora al mérito
académico significa la
responsabilidad de seguir
siendo buena estudiante, de no
dejar caer lo construido.

Juan Jesús Leal
García

Juan Jesús

Preparatoria 12, Cadereyta
Jiménez, Nuevo León

S

er un alumno de
mérito académico no
sólo da
reconocimientos, sino
también una responsabilidad
para seguir esforzándose para
seguir siendo el mejor en todo
lo que haga.
“Significa un compromiso
contigo mismo por demostrarte
que puedes seguir siendo bueno
e incluso mejorarte día a día.
“Esto –añade– se logra
organizándote, poniendo
atención en las clases y
tratando de resolver con los
maestros cualquier duda por
pequeña que parezca, no faltar
con tareas y estar siempre al
pendiente de las clases.
“Es necesario echarle un
poco más de ganas que si sólo
se busca pasar la materia, pero
es algo que puede lograr
cualquiera, con tan sólo
quererlo.”
Sus padres han sido parte
muy importante en la
obtención de este
reconocimiento ya que le
formaron el hábito del estudio.
No es necesario estar
encerrado todo el día, sólo
dedicar el tiempo necesario,
como en su caso que fue
integrante del equipo de futbol
de la Preparatoria 12, participó
en un Olimpiada de Química y
fungió además como consejero
alumno.
A sus 17 años, Juan Jesús ha
comenzado sus estudios de
Médico Cirujano Partero en la
Facultad de Medicina.
“Me gusta ayudar a los
demás, la carrera me parece
muy bonita y no me imagino
haciendo otra cosa, es para lo
que tengo vocación, eso lo sé
desde que cursaba
preparatoria.”

Julia Esther

Para su futuro, espera
acabar su preparación
profesional, realizar una
especialidad y conseguir un
buen empleo, de ser posible en
el Hospital Universitario Dr.
José Eleuterio González, pues
su idea es permanecer en
Monterrey.

Juanita Magdalena
Gómez Cárdenas
Preparatoria 15 Florida

S

iendo adolescente
resulta difícil
equilibrar las
inquietudes propias
de su edad y el estudio, pero
Juanita lo supo hacer, por eso
considera que todos los
estudiantes tienen la
posibilidad de lograr un

Cecilia
Cantú

promedio de excelencia
académica.
“Aunque mis compañeros me
repetían constantemente que
no estudiara tanto pues ya
sabía que iba a pasar, pero yo
nunca buscaba pasar, siempre
busqué ser de cien.
“Realmente no se requiere
de mucho esfuerzo, con sólo
concentrarte en lo que tienes
que hacer, sobre todo quienes
sólo nos dedicamos a estudiar,
resulta un deber hacer las cosas
bien.”
Sus padres siempre han sido
su impulso. Su madre, fallecida
hace cuatro años, como
maestra le inculcó la
importancia de ser una persona
culta.
“Siempre me dijo que no es
importante ser la mejor, pero sí
ser buena en todo lo que hagas;

en cuanto a mi papá, lo veo con
ojos de una niña de seis años y
si tengo una duda, él sabe todo
lo que le pregunto, lo admiro
mucho por eso.”
Por otro lado, la pérdida de
su madre la forjó como una
adolescente responsable, ya
que por ser la mayor una de sus
actividades diarias consiste en
apoyar a sus dos hermanas
menores y colaborar en las
labores hogareñas.
Al igual que sus demás
compañeros, Magda recalca
que no es necesario encerrarte
a estudiar y olvidarte de tu
vida, pues durante la
preparatoria su más grato
recuerdo no es lo relacionado
con lo académico, sino haber
sido parte de la rondalla
femenil Cristal tocando la
guitarra y cantando.

9

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V I DA U N I V E R S ITAR IA

-1 de noviembre de 2005

vida académica
“Disfrutaba mucho esos
momentos, siempre voy a ser
kiowa de corazón, me dejó
cosas inolvidables.”
Además participó en las
olimpiadas de matemáticas,
ortografía y la torre del
conocimiento, en el concurso
interpreparatorias que
consiguió ganar.
Actualmente estudia en la
Facultad de Ciencias Políticas y
Administración Pública, pero
su meta también es concluir
estudios profesionales en
gastronomía, quizá en Canadá
o Francia.
“La gente espera demasiado
de ti, que nunca falles y si te
equivocas te señalan, pero vale
la pena, esto se vuelve un
incentivo para continuar
trabajando, para seguir siendo
la mejor.”

Juanita
Magdalena

Cecilia Cantú Garza

Preparatoria 21, China, Nuevo
León

U

n promedio de cien
se logra con mucha
dedicación, pero si
además se tiene el
gusto por el estudio, realmente
no requiere un esfuerzo
extraordinario. Sin afán de
alardear Cecilia explica que ese
gusto viene desde que cursaba
la primaria.
“Mi gusto por el estudio
siempre fue un gran aliciente
para no sentirlo como una
carga, se me hizo algo
agradable llevar a cabo mis
estudios y aprender.”
Eso no le ha impedido
eliminar la recreación y la
diversión en su vida, aunque
lamenta que en el municipio de
China, Nuevo León, las fiestas
de aniversario se llevan a cabo
en julio, justo en temporada de
exámenes.
También se dio tiempo para
participar en olimpiadas del
conocimiento de biología,
química y matemáticas, que
hicieron que se decidiera por
continuar sus estudios de
Químico Biólogo Parasitólogo
en la Facultad de Ciencias
Biológicas.
Lo que más disfrutó de la
preparatoria fue aprender
cosas nuevas, por ejemplo, en
la clase de biología conocer la
composición de las células y el
cuerpo humano.
Ahora, seguirá siendo buena
estudiante para mantener sus
calificaciones y su beca escolar
y aunque no se presionará para
mantener un promedio de
excelencia, siempre dará su
mejor esfuerzo.
“Seguiré con mi gusto por el
estudio, como siempre,

Carlos
Javier

dedicación y paciencia, si no
puedo mantenerme con cien,
no frustrarme.”
Como le parece muy
interesante todo lo relacionado
con la labor que se desarrolla en
un laboratorio, para su futuro
desea desempeñarse dentro de
uno de ellos, trabajando con su
mayor pasión la hematología,
hacer análisis clínicos, y quizá
más adelante realizar
investigación a favor de la
mejora de la salud.

Carlos Javier
Rodríguez Álvarez

Preparatoria 21, China, Nuevo
León

C

arlos, quien tuvo un
reñido empate con
Cecilia, el
reconocimiento le ha
significado una gran
satisfacción, principalmente
porque se da cuenta que vale la
pena todo el esfuerzo.

El promedio se logra
estudiando, “no hay más”,
dice. Tampoco se trata de no
salir para pasar el tiempo
estudiando. “Para todo hay un
tiempo, es necesario
equilibrarlo, como en tiempo
de exámenes, cuando algunas
veces hay que sacrificar fiestas
o salidas con amigos, pero es
necesario pensar que el estudio
te dejará más provecho.”
Como los demás jóvenes,
Carlos también se dio el tiempo
de participar las olimpiadas de
biología, matemáticas y
química, además fungió como
consejero alumno. Cuando no
está en actividades escolares
disfruta estar con la familia.
Finalizar con el promedio de
excelencia se fue dando, no se
lo propuso, mientras pasaban
los días le fue gustando más el
estudio, “sólo dejé que las cosas
sucedieran pues siempre he
sido de primer lugar”.
Por otro lado, comenta que
ahí no termina la
responsabilidad pues ser
merecedor del reconocimiento
exige conservar sus
calificaciones y después servir a
la sociedad. Con ese objetivo
estudia actualmente la carrera
de Médico Cirujano Partero en
la Facultad de Medicina.
En el futuro espera tener la
oportunidad de trabajar en el
Hospital Universitario, además
de realizar investigación en el
área de la biomedicina.
A los jóvenes universitarios
aconseja que le pongan ganas a
lo que hagan, “hay que salir
adelante y aprovechar la
oportunidad de estudiar
porque lo mejor que nos
pueden legar nuestros padres
es la educación, esa nunca se te
va a ir, no hay que desistir y
buscar seguir adelante”.

�1 de noviembre de 2005-

VIDA UNIVERSITARIA

vida académica

Mérito doble
El entusiasmo por sobresalir y demostrar a los demás y a sí mismo que
son los mejores permite a algunos estudiantes obtener el
Reconocimiento al Mérito Académico no sólo en la preparatoria, sino
por segunda ocasión al graduarse de la facultad.
Perla Cecilia Esparza
Rangel
Preparatoria 9 y Arquitectura

“Mi vida en la
Universidad fue una
experiencia que no
cambiaría”

Perla
Cecilia

A

unque reconoce que
no esperaba
conservar el
Reconocimiento al
Mérito Académico logrado en
preparatoria porque
arquitectura es una carrera
muy pesada y llega un
momento en que lo único en
que piensas es sacarla adelante,
tampoco fue gratuito.
“Requiere de esfuerzo, de
desvelos, de mucho estudio y
en mi caso dedicarle un extra a
los trabajos, en ocasiones días
completos sin dormir, 23 horas
del día trabajando y la número
24 para transportarme de un
lugar a otro.
“Al final todo el sacrificio vale
la pena porque creces,
aprendes cosas nuevas, te das
cuenta de lo que realmente te
interesa, piensas en seguir
adelante, ves el apoyo y
empuje de tus papás que,
aunque a veces creas no poder
más, te alientan a seguir y
exigirte más a ti mismo.”
A sus 21 años, esta
sobresaliente joven mantuvo
en una modesta reserva sus
logros, no quiso que mucha
gente supiera, no pretendió
privilegios ni concesiones ni un
trato especial; prefirió que el
reconocimiento llegara por su
trabajo. De su vida como
universitaria, “disfruté todo, la
carrera, las materias, las
desveladas, los amigos, el
novio, lo único que no pude
disfrutar al máximo fueron las
fiestas, incluso mi papá
comentó que nuestra parranda
fue la carrera porque no
dormíamos hasta terminar los
trabajos. Fueron cinco años
muy agradables, mi vida en la
Universidad fue una
experiencia que no cambiaría”.
Con dos hermanas
reconocidas también por
buenas calificaciones y
tituladas de manera honorífica,
Perla tiene casi terminada su

tesis sobre una clínica con
especialidad en ginecología y
maternidad, asesorada por el
arquitecto Hugo Cortés Melo.
Después de titularse, la
UANL le ofreció una beca para
maestría, por lo que
probablemente el próximo año
continuará sus estudios en
valuación inmobiliaria que
ofrece la máxima casa de
estudios. Actualmente intenta,
junto a un grupo de amigos
iniciar un buffet, por lo pronto
han comenzado con un negocio
de planos y trabajan en
proyectos individuales.
A decir de Perla, ser
reconocida como mérito
académico significa un gran
logro y orgullo, pero al mismo
tiempo una gran
responsabilidad.
“La gente te ubica como una
estudiante inteligente y no te
puedes dejar caer, siempre
preguntan qué sigue y debes
dar una respuesta de planes de
superación académica
continuos.” (Jessica Balderas)

Brenda Guadalupe
Méndez Quiroz

Preparatoria 16 y Facpya

“Los demás te ven
como un ejemplo”

C

uando Brenda
terminó la
preparatoria y le
dijeron que podía
repetir el Reconocimiento al
Mérito Académico “lo puse
como una meta”.

Su característica es ser
persistente, “cuando digo que
quiero algo lo logro y así debe
ser siempre, cuando se desea
algo hay que luchar por ello,
aunque algunas veces sea
necesario hacer algunos
sacrificios, pero al final los
frutos te dan muchas

Brenda
Guadalupe

satisfacciones”. Sus padres le
inculcaron que la educación es
la mejor herramienta para un
mejor futuro, así que siempre
ha sido muy dedicada a sus
estudios.
Actualmente está viendo las
ventajas de haber obtenido
buenas calificaciones pues en
las entrevistas de trabajo al ver
en su currículo que es una
estudiante de mérito
académico le ofrecen mejores
oportunidades.
A sus 21 años y recién
graduada de licenciada en
Administración, Brenda labora
en la Clínica Nova como
auxiliar administrativo, pero
busca ampliar sus opciones. En
enero de 2006, con el apoyo de
la UANL, espera iniciar un
posgrado en finanzas o en
recursos humanos dentro de la
misma facultad.
“A fin de cuentas los demás
te ven como un ejemplo y
tienes que seguir dando lo
mejor para no fallarles.”

(Jessica Balderas Salazar)

11

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V I DA U N I V E R S ITAR IA

-1 de noviembre de 2005

vida académica

La interrogante de cómo hablamos, sus esencias, causas y
consecuencias fueron aspectos de interés común en el XIV
Congreso Internacional de la Asociación de Lingüística y Filología
de América Latina (ALFAL) que reunió a dos mil participantes
para promover una manifestación tan adaptable e influenciable
como el lenguaje.

¿Cómo hablamos?
Lizbet García Rodríguez

Observadores del
comportamiento humano
publicaron recientemente en
Internet el significado del
lenguaje gestual que usamos.
Al hablar, el acto de inclinar la
cabeza, por ejemplo, denota
interés por parte de nuestro
interlocutor; frotarse las manos
muestra impaciencia, la palma
de la mano abierta transmite
sinceridad, franqueza e
inocencia, y mirar hacia abajo
es no creer en lo que se
escucha.
Otras muchas gestualidades
que utilizamos a diario tienen
su significación y son un
complemento del lenguaje oral.
Toda esa capacidad exclusiva
del ser humano forma parte del
recurso primario con el que nos
comunicamos a niveles
interpersonales y desde el
punto de vista antropológico y
etnológico es indudable que el
lenguaje articulado constituye
una de las manifestaciones
características que separan al
hombre de los seres
irracionales.
La interrogante de cómo
hablamos, sus esencias, causas
y consecuencias fueron
aspectos de interés común en
el XIV Congreso Internacional
de la Asociación de Lingüística
y Filología de América Latina
(ALFAL) que tuvo lugar del 17
al 21 de octubre en sedes de la
UANL.
Cerca de dos mil
participantes entre ponentes,
moderadores y oyentes crearon
un espacio a las investigaciones
en ambas ciencias, interesados
en documentar, describir e
interpretar la complejidad
lingüística latinoamericana e
intercambiar experiencias para
promover el desarrollo del
lenguaje.
A pesar de hablar el mismo
idioma, españoles, mexicanos,
argentinos, nicaragüenses o

Fotos: Pablo Cuéllar Zárate

cubanos podrían no entenderse
al referir términos locales.
Dentro de un mismo país
puede llamársele de manera
distinta a un objeto o acción
común en diferentes regiones.
Y en una misma región existen
grupos que se comunican a
través de códigos y maneras
específicas.
La profesora Lidia Rodríguez
Alfano, de la UANL, afirma
que “todos hablamos
correctamente, sólo depende
de lo que entendamos por
hablar correctamente, algunas
personas creen que todos los
hablantes de una lengua
debemos expresarnos igual,
pero sería como pretender que
todos nos vistiéramos igual.
Todas las personas vamos
vestidas, y lo hacemos
correctamente, pero los
jóvenes, por ejemplo, se visten
de una manera; los patrones
varían de acuerdo a edades,
lugares, horarios. Así es el

“Somos 400 millones
de hablantes de
español en el mundo,
una de las lenguas
más habladas del
planeta. Tal cantidad
de humanos es
impensable que
hablen de la misma
manera.”
Adolfo Elizaincín

habla, igual que la moda. Cada
grupo social asume normas que
te sugieren lo correcto y lo
incorrecto. El propio grupo es
el que señala y rechaza lo que
no considera correcto”.
El lenguaje es una necesidad,
pero es además una derivación

cultural donde también
influyen el contexto social y
determinados parámetros de
las sociedades
contemporáneas.
“Lo que hay que puntualizar
es que el habla debe adaptarse
a diferente situaciones
comunicativas. Hay que saber
hablar con los ‘cuates’, con los
maestros, con un niño, de
forma coloquial en cada caso
que nos una a ese grupo.
Generalmente hablamos como
habla nuestra familia, nuestro
grupo de amigos. Luego hablar
correctamente es adaptarse a
cada situación.”
Cómo hablamos es también
un resultado digamos histórico.
Hoy la población de Monterrey
es cinco veces superior a la que
existía hace treinta años. El
desarrollo industrial y social ha
provocado migraciones desde
otros estados, cuyos aportes
han determinado un panorama
diferente lingüísticamente

�1 de noviembre de 2005-

VIDA UNIVERSITARIA

vida académica

“Algunas personas creen
que todos los hablantes
de una lengua debemos
expresarnos igual, pero
sería como pretender que
todos nos vistiéramos
igual.”
Lidia Rodríguez Alfano

hablando. Y la evolución de la
tecnología ayuda a conformar
ese resultado.
En su conferencia “El léxico
en el atlas lingüístico de México
treinta años después”, el
profesor Raúl Arístides Pérez
Aguilar, de la Universidad de
Quintana Roo, reflexiona sobre
la influencia de la televisión, la
cual ofreció desde su
surgimiento modelos
estandarizados para los
hablantes. “Hoy las nuevas
tecnologías hacen aumentar el
bombardeo de ideología y
estilos lingüísticos.”
Por su parte el uruguayo
Adolfo Elizaincín, secretario

Raúl Arístides

general de la ALFAL, destacó
que los lingüistas generalmente
no se ocupan del hablar
correcto, sólo observan y
conforman juicios teóricos de
valor.
“Es una ciencia descriptiva
la lengua oral. En ella tenemos
dificultades muchas veces por
la diversificación, pues somos
400 millones de hablantes de
español en el mundo, una de las
lenguas más habladas del
planeta. Tal cantidad de
humanos es impensable que
hablen de la misma manera.
“Pero para lo escrito hay que
tener algo común, si no se
fragmentaría nuestro idioma.

Por eso hay normas que buscan
consensos determinados sobre
qué es lo más correcto al
escribir la lengua española.”
Y es que la importancia del
español y el inglés como
lenguas de ciencia y
conocimiento lleva a los
especialistas a preservar sus
esencias, más allá de la riqueza
que muestre la comunicación
oral. Así lo expresó el profesor
Rainer Enrique Hamel, de la
Universidad Autónoma
Metropolitana-Iztapalapa de
México, en su ponencia “Las
lenguas en el campo de las
ciencias y la educación superior
en América Latina”.

Adolfo
Elizaincín

El lenguaje es visto como un
instrumento de la capacidad
cognoscitiva y afectiva del
individuo, lo que indica, por
ejemplo, que el conocimiento
lingüístico que el niño posee
depende de su conocimiento
del mundo.
El habla oral, según la
profesora Rodríguez Alfano, ha
sufrido cambios que no son
malos, por el contrario son
necesarios para la adaptación
de la lengua a las necesidades
de los hablantes.
“No podemos decir que
antes se hablara mejor que hoy,
como algunos piensan. No
puedes decir que se hablaba
mejor en la época de
Cervantes, pues entonces se
hablaba según lo que se
necesitaba en ese lugar, pero
los cambios que ha tenido la
lengua han sido necesarios para
avanzar a tono con lo
moderno.”
El indetenible desarrollo de
la humanidad continuará y con
él la evolución de nuestra
manera de hablar. Las culturas
persisten en su influencia hacia
la comunicación pero siempre
los gestos complementarios nos
delatarán: comerse las uñas
indicará nervios o inseguridad,
las manos en la mejilla,
evaluación; cruzar las piernas
balanceando ligeramente el pie,
reflejará aburrimiento o
caminar erguido transmitirá
que tiene confianza y seguridad
en sí mismo. De cualquier
manera seguirá siendo ésta,
nuestra superioridad en el
mundo de los vivos.

13

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V I DA U N I V E R S ITAR IA

-1 de noviembre de 2005

vida académica

La Facultad de Derecho y Criminología de la UANL fue sede de la
VI Convención Latinoamericana de Derecho que por primera vez
se realiza en México buscando lograr la integración de juristas,
profesores y estudiantes de todos los países latinoamericanos.

Contribuye a la integración de
la comunidad jurídica del
continente

Foto: Efraín Aldama Villa

Jessica Meza Padilla

En Sudamérica surgió hace
una década la Convención
Latinoamericana de Derecho
(Colad) con la intención de
integrar a los juristas
latinoamericanos para, entre
otros objetivos, contribuir a la
formación y consolidación de la
comunidad jurídica del
continente.
Además, fomentar la
búsqueda y consolidación de
un derecho latinoamericano
orientado a la modernidad y al
desarrollo continental y a la
formación de la comunidad de
las naciones latinoamericanas y
aportar a la formación de una
cultura universal de los
derechos humanos, su vigencia
y defensa.
La primera Colad se realizó
en Ica, Perú (1995), la segunda
y quinta en Cochabamba,
Bolivia (1997 y 2003), la tercera
en Medellín, Colombia (1999),
y la cuarta en Lima, Perú
(2001), logrando una

integración de juristas,
profesores y estudiantes de
todos los países
latinoamericanos.
Ello ha convertido a la
convención en un modelo
académico en donde participan
todas las disciplinas jurídicas.
En esta ocasión la Facultad
de Derecho y Criminología de
la Universidad Autónoma de
Nuevo León fue sede de la VI
Convención Latinoamericana
de Derecho que por primera
vez se realiza en México con el
tema principal “El derecho en
el nuevo orden mundial”.
Durante cinco días, del 17 al
21 de octubre, se analizaron,
debatieron y plantearon
propuestas sobre los temas más
actuales en materia de
legislación en América Latina.
Los contenidos abordados en la
semana de trabajo “son
pensados en base al objetivo
del derecho: preservar el orden
social y las garantías
individuales de los hombres”,
afirmó David Galván Áncira,

director de la facultad.
Los temas discutidos fueron
Constitución y sistemas
políticos, Regionalismo,
globalización y desarrollo
sustentable, Derecho de las
minorías, Problemática de la
impartición de la justicia local,
nacional e internacional y
Tecnología y derecho.
Cientos de alumnos de la
UANL, Universidad de

Guadalajara, Universidad
Nacional Autónoma de México
y la Universidad Autónoma
Benito Juárez de Tabasco
participaron en las ponencias y
mesas de trabajo presentadas
por juristas internacionales,
encabezados por el presidente
del Comité para el Estudio y la
Difusión del Derecho en
América Latina (CEDDAL),
Óscar Alba Salazar.
Ponentes de Argentina,
Bolivia, Colombia, Chile, Perú,
Venezuela, República
Dominicana, España y
Luxemburgo se hicieron
presentes, entre ellos Dieter
Nohlen, profesor emérito de la
Universidad de Heildeberg,
Alemania, uno de los
investigadores más reconocidos
a nivel mundial sobre los
sistemas electorales en el
mundo; el ex presidente de
Perú, Valentín Paniagua
Corazao, habló de gobiernos
presidenciales y gobiernos
parlamentarios.
El profesor de la Universidad
Pontificia Católica de Perú,
Domingo García Belaunde,
abordó el tema del control de la
reforma constitucional; el
chileno Juan Enrique Vargas,
director del Centro de Estudios
de las Justicias en América
Latina (CEJA), expuso las
tendencias de los nuevos
sistemas de justicia en América
Latina.
El profesor del ITAM y
miembro del SNI, Leonel
Pereznieto Castro, dio una
visión sobre el derecho
internacional privado, tema del
que es autor de un libro; Sergio
García Ramírez habló de la
Corte Interamericana de los
Derechos Humanos de la que
es presidente y el decano de la
Universidad de Namur en
Bélgica, Yves Poullet, de los
aspectos jurídicos de los
sistemas de información.
Además, durante la
convención, el presidente
internacional del organismo,
Óscar Alba Salazar, presidió la
toma de protesta de la nueva
directiva del CEDDAL en
México, de la cual fue
nombrado presidente David
Galván Áncira e integrado
además por Iram de León,
Graciela Fulbi, Eduardo
Macías, José Luis Prado,
Gabriel Torres y Gustavo
González
“La Facultad de Derecho y
Criminología de la UANL fue la
institución ideal para recibir la
convención, ya que es una de
las escuelas de derecho con
mayor prestigio a nivel nacional
e internacional”, indicó Alba
Salazar.

�a a
Suplemento cultural
Año 2, Número 29
flama@seyc.uanl.mx

Creencias y
tradiciones: la
muerte en el
noreste de
México

Exposiciones
varias

Juan Torres
entre

Presentaciones de
libros y novedades
editoriales

�[ J flama
2

V I DA U N I V E R S ITAR IA
1 de noviembre de 2005

Rotafolio
Para coincidir con el Día
de Muertos, tradición
todavía arraigada en el
país, en el presente
número se incluye una
entrevista realizada por
Mónica Hernández- Roa
al artista michoacano
Juan Torres, quien desde
hace años radica por una
temporada en Villa de
García, N. L., y realiza,
entre otras obras, las
catrinas, homenajeando al
grabador nacional José
Guadalupe Posada, y
persistiendo en que
continúe dicho culto
cuyo origen se remonta a
las épocas
precolombinas; por otro
lado, se publica como
primicia un fragmento de
la investigación Diccionario
de creencia y tradición oral del
noreste de México: Nuevo
León con el tema de la
muerte, efectuada por
Lilia Verónica Alanís y
Cristóbal López Carrera,
trabajo de próxima
publicación. Además se
incluyen artículos sobre
exposiciones de distintas
disciplinas artísticas en
museos de la localidad,
presentaciones de libros
como La hora del diablo
de Fernando Pessoa y
Pájaros de José Luis Rivas
y novedades editoriales.

La del “rubor helado”
■ HERNANDO GARZA

E

ros y thánatos, vida y muerte,
pulsiones del hombre. Desde hace
milenios la humanidad le ha
rendido y le sigue rindiendo culto a
los muertos en diferentes formas. De esa
adoración, misterio, fascinación, respeto,
estoicismo y resignación quedan numerosos
vestigios en distintas culturas: pirámides en
Egipto; palacios como el Taj Mahal, en la India;
mausoleos, cementerios, como en China, donde
se encontraron una tumba de un emperador con
todo y carruaje, caballos, sirvientes y concubinas.
Desde hace años, en Teotihuacan, Siria o las
costas de Perú se han encontrado tumbas
individuales y colectivas, algunos con esqueletos,
otros con momias en diferentes posiciones y a
su alrededor vasijas de cerámica, utensilios,
tocados de plumas, es decir, ofrendas, para el
viaje “al más allá”. Los arqueólogos datan la
antigüedad en centenares de años. Como se
sabe, nuestro culto es prehispánico: altares,
cantos, oraciones y una relación con la muerte
de forma extraña y festiva, misteriosa y lúdica,
que sigue asombrando, fascinando y
aterrorizando a extranjeros. En otro sentido, hay
una teoría que indica que el arte nació justo en
las tumbas y cementerios, ya que el familiar o
súbdito del ser fallecido procuró rodear, honrar
y recordar a la persona amada en medio de la
belleza. Ese recuerdo persiste en la vida, las
tradiciones, las costumbres, las familias, la
memoria. Tema para más páginas, imposible
aquí. Dicen que la celebración de los muertos es
para recordarle al vivo, a los vivos, para
recordarnos, que somos mortales, finitos, que la
vida sólo es vanidad, la vanitas que se recordaba
en las calaveras de los cuadros medievales, y que
nada nos llevaremos cuando nos vayamos. Por si
alguien ha pensado todavía lo contrario. Que la
soberbia y el materialismo es vano; pero
mientras tanto, recordemos versos de algunos
poetas que le han escrito a la parca, la muerte o
la huesuda, como se le quiera llamar.
Tenemos a José Gorostiza que en “Muerte sin
fin” nos dice: “ Desde mis ojos insomnes/ mi
muerte me está acechando,/ me acecha, sí, me
enamora con su ojo lánguido. /¡Anda, putilla del
rubor helado,/ anda, vámonos al diablo!” El
español Jorge Manrique dice también que:
Universidad Autónoma de Nuevo
León
Ing. José Antonio González Treviño
Rector
Dr. Jesús Áncer Rodríguez
Secretario general

La catrina,
una obra del
artista
michoacano
Juan Torres

Lic. Rogelio Villarreal Elizondo
Secretario de Extensión y Cultura
Dr. José Garza Acuña
Director de Publicaciones

“Recuerde al alma dormida, / avive el seso y
despierte, contemplando/ cómo se pasa la
vida,/ cómo se viene la muerte / tan callando” .
El ibérico nos regala otros versos: “Nuestras
vidas son los ríos/ que van a dar en la mar,/
que es el morir. / Allí van los señoríos/
derechos a se acabar/ e consumir”. Nuestro
Octavio Paz, Premio Nobel de Literatura 1990,
en “Piedra de sol” nos revela a esa “señora de la
noche”: con “despiértame, ya nazco: /vida y
muerte/ pactan en ti, señora de la noche,/ torre
de claridad, reina del alba,/ virgen lunar, madre
del agua madre,/ cuerpo del mundo, casa de la
muerte,/ caigo sin fin desde mi nacimiento,/
caigo en mí mismo sin tocar mi fondo,/
recógeme en tus ojos, junta el polvo/ disperso y
reconcilia mis cenizas,/ ata mis huesos divididos,
sopla/ sobre mi ser, entiérrame en tu tierra, / tu
silencio dé paz al pensamiento/ contra sí mismo
airado”. Un poema anónimo indígena se refiere
a los muertos en un himno: “Despierta, ya el
cielo se enrojece, / ya se presentó la aurora, / ya
cantan los faisanes color de llama, / las
golondrinas color de fuego, / ya vuelan las
mariposas”. / Por eso decían los viejos, / quien
ha muerto, se ha vuelto un dios”. No puede
faltar aquí, sin duda, Jaime Sabines con su “Algo
sobre la muerte del Mayor Sabines. Primera
parte. XII”, donde señala: “Morir es retirarse,
hacerse a un lado, /ocultarse un momento,
estarse quieto, / pasar el aire de una orilla a
nado/ y estar en todas partes en secreto”. El
chileno Pablo Neruda, con “Sólo la muerte”,
nos recuerda ese fin: “Hay cementerios solos, /
tumbas llenas de huesos sin sonido, / el corazón
pasando un túnel/ obscuro, obscuro, obscuro, /
como un naufragio hacia adentro nos morimos,
/ como ahogarnos en el corazón, / como irnos
cayendo desde la piel al alma”. El dolor, la
pérdida, ese confín extraño, misterioso…/”. Y
para concluir, recordamos, otra vez, a Pedro
Páramo y su universo imaginado por Juan
Rulfo, que tanto ha marcado generaciones,
aunque algunas lo nieguen: “Comencé a sentir
que se me acercaba y daba vueltas a mi
alrededor aquel bisbiseo apretado como un
enjambre, hasta que alcancé a distinguir unas
palabras casi vacías de ruido: ‘Ruega a Dios por
nosotros’. Eso oí que me decían. Entonces se
me heló el alma. Por eso es que ustedes me
encontraron muerto”. *

Vida Universitaria
Lic. Edmundo Derbez García
Director informativo
Lic. Hernando Garza
Editor
Diseño Alejandro Derbez García
Auxiliar de diseño Emanuel García
Corrección y estilo Genaro Huacal
Fotografía Pablo Cuéllar Zárate
Reporteras Jessica Balderas Salazar y
Verónica Zapata Rivera

Colaboradores Reynol Pérez
Vázquez, Mónica Hernández-Roa,
Eduardo Crisóstomo, Zacarías
Jiménez, Alma Ramírez, Rocío
Cárdenas
Distribución David Barrón
Consejo editorial Alejandra Rangel
Hinojosa, Silvino Jaramillo Osorio,
Jorge Villegas Núñez, José Luis
Esquivel, Roberto Silva Corpus y
Salvador Guajardo

�Plástica / V I D A U N I V E R S I T A R I A
1 de noviembre de 2005

La obra tridimensional de Juan Torres

flama [ 3 J

Fotografía:
Pablo Cuéllar Zárate

Las catrinas de Michoacán
en Villa de García, N. L.
■ MÓNICA HERNÁNDEZ-ROA

¡Pásenle! ¡Pásenle!, por favor,
¡pero pásenle!
La amabilidad y gentileza en
el trato con las personas que
llegan a conocer su casa es
fuera de serie para este
hombre emigrado de
Michoacán y quien ha abierto
las puertas de su casa, aquí, en
la calle Hidalgo 610, en Villa
de García, Nuevo León. Un
lugar al que le dicen “La casa
del maestro”.
De una sencillez sin
precedente y con un trato
cordialísimo, Juan Torres
recibe a Vida Universitaria
para una entrevista y, como la
entrada es de un marcado
estilo colonial mexicano,

pensamos que era un museo,
y de hecho, estábamos
buscando “La Casa del
Maestro”... íbamos con la
idea de que era una galería de
arte y llegamos y nos

metimos literalmente ¡hasta la
cocina!
Su esposa, una hermosa
mujer de rostro gentil y
mirada inteligente nos da la
bienvenida en lo que
pensamos era la sala o el
recibidor principal, lo cual no
es otra cosa que el estudio del
maestro, en donde nos
encontramos con varios
altares de muertos y la
maravillosa obra del artista
plástico con más de cincuenta
años de trayectoria: las
catrinas tridimensionales, de
90 centímetros de altura y
otras muchas más de 40
centímetros, así como su
mega obra pictórica, porque
a Juan Torres no se le dan las
cosas en pequeñeces, su

pintura es de gran medida, así
como lo fueron sus sueños
de infancia y su realización
plena como artista; tampoco
se conforma con pintar de a
poquito, porque solamente en
lo que va de este año, su obra
pictórica rebasa los cincuenta
cuadros, la cual está
retocando para su próxima
exposición a realizarse dentro
de unas semanas en la galería
Arte Actual Mexicano, aquí
en Monterrey.
Docenas de catrinas por
toda la casa y de “charros
malfajados”, como él los
llama; coloridos papeles de
china, flores de cempasúchil
por todas partes: en la mesa,
en los altares, en las paredes,
alrededor de los cuadros,

�[ J flama
4

V I D A U N I V E R S I T A R I A / Plástica
1 de noviembre de 2005

como en la enorme pintura
de Amorita (con su historia
enigmática) y cempasúchil
hasta flotando en la fuente
que está en otra habitación
con un diseño mexicano y
mudéjar, de fuerte influencia
morisca y árabe que nos llegó
a México a finales del siglo
XIX, son los elementos que
nos reciben en este rinconcito
de García donde Torres
radica tres meses al año y en
donde parte y departe con
grandes mecenas de la
ciudad, como Mauricio
Fernández y doña Márgara
Garza Sada de Fernández,
como él nos dice y a quienes
debe su entrada a Monterrey
¡y con el pie derecho!
Luego de diez años de
trabajar en la “Casa del
Maestro”, y constante vigía
de esta casa cuando se
ausenta el artista, doña
Magdalena, una habitante
callada y sonriente de Villa de
García, nos recibe en la
cocina donde hay una gran
mesa con ocho sillas de cuero
rodeada de varias mesas de
mosaicos y talavera. La
fotografía de una niña llama
poderosamente la atención

de los visitantes (la famosa
Amorita) –principalmente de
los que nos metemos hasta la
cocina, claro–, así como un
busto de una mujer africana
en bronce –es de mi obra ya
vieja, nos dice el maestro con
singular modestia, restándole
importancia a esta escultura la
cual nos parece extraordinaria
y exquisita– y otros
elementos como el mismo
diseño de esta habitación nos
dejan un grato sabor de boca
y es cuando vemos por
primera vez al pintor y nos
extiende su mano: “¡Siéntese,
por favor! ¡Pásele!”, insiste el
maestro.
Torres inicia la entrevista
hablando de su familia:
“Vivimos en un pueblo muy
cerquita de la ciudad de
Morelia desde hace más de
veinticinco años, en Capula,
es un pueblo alfarero que está
a quince o diecisiete
kilómetros de la ciudad de
Morelia y yo me fui a vivir
allá huyendo un poco de la
ciudad pues me gusta mucho
la amplitud, la luz, todo eso y
me fui porque es un pueblo
alfarero, entonces un poquito
el idioma ¿verdad?, podemos
entendernos muy bien y
encontré gente muy
habilidosa con las manos, en
ese pueblo hacen los platitos
esos que tienen florecitas
alrededor que en todo
México y hasta el último
rincón de México hay esos
platitos, de ese pueblito son”.
¿Cómo llegan a Villa de García,
cómo se da esto?
Bueno, soy artista plástico,
pintor y escultor y ya hace
treinta y cinco años más o
menos vine a Monterrey con
el nacimiento de la galería de
arte que se llamaba Miró y en
ese momento conocí a una
cantidad de gentes como
Mauricio Fernández y a
Rossell Paul Dea, que era el
dueño de esta galería, y desde
entonces me relacioné con
esta familia y hemos hecho
una gran amistad, y a partir
de que yo llegué, llegué con el
pie derecho. Nunca había
venido a Monterrey, inclusive,
nunca había salido de Morelia
y en ese tiempo hacía unas
figuritas de fierro, unas
cositas chiquitas, pues no
sabía qué iba a pasar en
Monterrey. Me vine con mis
fierritos y se expusieron ahí
ese día, pero a manera de

curiosidad, ¿no? Entonces
pues casualmente ellos se
quedaron con todas las piezas
y fue una cosa sorprendente
para mí porque ¡yo no
esperaba nada! Entonces
todas las monerías que traje,
las cositas, todo mundo me
las compró, me quedé
espantado, ¿qué pasó aquí?
Entonces, el dueño de la
galería, me pidió que ¿por
qué no traía algo más
formal? pues sí, ¿cómo no?
Entonces, un año después,
volví con el mismo material
pero más formal, en el 70.
Ayer que vino Mauricio a
comer sacamos la cuenta y de
ahí se fue yendo, y después ya
empecé a traer bronces y
luego empecé a traer
esculturas grandes y ya dejé la
escultura y me dediqué a la
pintura un rato y bueno,
después de la escultura me
dediqué un poco a la
arquitectura, porque a mí me
gusta construir también casas.
¿En qué momento su casa se
convierte en museo?
¡No es museo, es mi casa!
Bueno... ¿en qué momento abre las
puertas de su casa para recibir al
público?
Bueno, seguramente cuatro
años hace que trajo mi esposa
las monas estas que se
expusieron en el Museo del
Ojo que es de Mauricio y el
año siguiente la hicimos ya
aquí y entonces dijimos
vamos a exponerlas ahora y
por eso la hicimos ya aquí.
Tiene más sentido aquí, el
ambiente es muy padre y no
tenemos que andar viendo
museos a ver si el celador nos
presta un martillo y esas
cosas, y el mobiliario y todo
lo hace un agradable
conjunto.
Las calaveras
Cuéntenos un poco de su obra, de
las calaveras.
El concepto viene de la
época prehispánica, pero
luego maduran en la ciudad
de México, que fue un lugar
muy importante en el
nacimiento de las calaveras,
quizá en Aguascalientes,
Guanajuato, en Guadalajara,
porque esto viene ya de
origen urbano totalmente.
Las “calaveras literarias” que
se hicieron para los
periódicos fueron ilustradas
en la ciudad de México por
un gran artista que fue José
Guadalupe Posada y antes lo

�Plástica / V I D A U N I V E R S I T A R I A
1 de noviembre de 2005

hicieron Manilla y otros
grabadores que eran
periodistas. La parte más
bella de todas es que éstos
eran periodistas plásticos,
entonces en las informaciones
cotidianas siempre existían en
la ciudad muertos, asesinatos,
violaciones y una serie de
cosas que se requerían ilustrar,
así, el maestro Posada tenía
un tallercito donde llegaban
los escritores y los reporteros
literarios: “Oiga maestro,
fíjese que hay un
acontecimiento, una noticia
aquí y yo quisiera que...¡ah,
bueno! entonces sí,
espérame” y entonces le
pedían la cuartilla, dos
cuartillas, una columna, dos
columnas, no sé cómo se
llama, para ilustrar la
importancia de esto.
Entonces él dibujaba su obra
en linóleo, hacía su grabado y
se los entregaba, y entonces
en su oficina él ilustraba
todos los periódicos y al rato
llegaba otro de otro
periódico y también le daba
un grabado, esto fue en 1910,
1920".
¿Esta influencia del grabado
gráfico de Posada en qué momento
de su vida se dio?
Bueno, desde que entré a la
universidad, donde dan clase
de Historia del Arte, se habla
de la pintura mexicana, de los
grandes maestros, Orozco,
Rivera y en ese caso es
Posada el que es un poco
maestro de ellos. De tal
manera que voltea uno a ver
a Posada y ve uno a la
encantadora catrina, pues, un
retrato del busto para arriba
y entonces yo no sé a los
veinticinco años.
Amigo del pintor
oaxaqueño Rodolfo Morales,
recordó sus silencios y su
timidez, además, destacó
tener cincuenta y dos años
dedicado al arte, desde los
diez años de edad.
¿Cómo se hace para no perder
durante tantos años la inspiración?
Pues lo que pasa es que tiene
uno muy claro, digo debería
ser para todo el mundo, tener
muy claro su objetivo en la
vida y sin saber a qué vino
uno a este mundo, porque es
lamentable que a los
cincuenta años ande uno “oye
dame trabajo ¿y de qué? pues
de lo que sea”... es decir...
¿qué sabes hacer? pues lo que

flama [ 5 J

“Cuando hay una
pasión fuerte por
una vocación, el
resultado es
excelente!
entonces, se
convierte en un
buen artista, un
buen médico, un
buen filósofo, lo
que sea y eso trae
como
consecuencia una
economía libre.”

me pongan...! o cuando
entras a la universidad y van a
ver unos letreros ahí que
dicen las carreras más
exitosas y con las que ganas
más dinero y andas eligiendo
entre matemáticas y biología,
¿verdad? unas distancias que...
pues que me parece
totalmente injusto por esa
falta de dirección por parte
de los maestros para
encontrar la vocación de la
gente... entonces, ¡es fatal! Es
fatal encontrar algo que no
tiene nada qué ver con su
talento, su sensibilidad, lo que
sea... porque obviamente se
convierte en un fracaso
rotundo o en una
mediocridad espantosa...
¿Para usted no es importante lo
material sino la expresión?
¡Claro! ¡Y obviamente
cuando hay una pasión fuerte
por una vocación, el
resultado es excelente!,
entonces, se convierte en un
buen artista, un buen médico,
un buen filósofo, lo que sea y
eso trae como consecuencia
una economía libre.
El polifacético artista
michoacano nos relata lo

complacido que se siente con
la apertura de los
regiomontanos para con su
obra. Dijo también cómo
instaló los primeros hornos
de su taller en Capula donde
inició con cinco muchachos
siendo casi niños y los cuales,
ya aún casados y con sus
familias, son sus empleados
más eficientes y de más
confianza en su taller.
Insiste que no pretende
abrir aquí en García un taller
sino continuar más bien en
Michoacán con su trabajo, el
cual, a diferencia de Rodolfo
Morales en Ocotlán de
Morelos, Oaxaca, él y su
gente son más bien alfareros
y ofrecen oportunidad de
trabajo a los residentes del
lugar, “porque solamente los
acepto si son lugareños de
Capula”, insiste, “es como un
requisito”.
“De mi última etapa”,
como él llama a este
momento de su vida, el
artista plástico Juan Torres
afirma estar complacido al
haber comprado una casa en
la costa michoacana donde
además de descansar ha
venido elaborando pinturas
con temas y elementos del
mar, de la playa, de la costa,
niñas, mujeres desnudas, “la
playa en forma de mujer”,
representaciones metafóricas
del mar, del erotismo, del
placer y la soledad. *

�[ J flama
6

La

muerte
V I D A U N I V E R S I T A R I A / Cultura popular
1 de noviembre de 2005

en el noreste de México
■ LILIA VERÓNICA ALANÍS Y
CRISTÓBAL LÓPEZ CARRERA

E

ste es un fragmento de una investigación antropológica sobre la tradición
oral y creencias mágico-religiosas del
noreste de México. El trabajo
titulado Diccionario de creencia y tradición
oral del noreste de México: Nuevo León
es de Lilia Alanís Loera y Cristóbal
López Carrera, Pacmyc 2004Kolectivo Itinerante (en prensa). Su
presente publicación es una primicia.
Alabado. Copla religiosa interpretada

para evitar que el diablo se apodere del
alma de un muerto. Se canta durante el
velorio cuando el cuerpo está tendido o
en el trayecto hacia el panteón. Existía la
prohibición de interpretarlo en otro tipo
de situaciones porque propiciaba la
muerte de familiares.
Alabanza. Copla sagrada que en el ritual
funerario tiene la misma función que el
“Alabado”: evitar que el espíritu maligno
se apropie del alma del difunto. También
se entona por otros motivos: sortear la
influencia de la mala hora (el diablo) y
para invocar lluvias. Alabados y
Alabanzas se interpretan en comunidades
de la zona centro-sur y en áreas de
montaña, aunque la segunda es más
común en las fiestas patronales,
procesiones y pastorelas, expresando un
tono y sentido diferentes al funerario: de
comunicación con la divinidad.
Ánimas. Es vasta la creencia sobre almas
que vagan por el mundo material sin ya
pertenecerle; se visualizan en forma
corpórea, vestidas de blanco, ligadas a
voces y ruidos. Las identifican con seres
amados, muertes violentas, personas que
en vida no alcanzaron a cumplir
encomiendas y deseos (amores,

Fotografías de Cristóbal López Carrera

venganzas). Si se trata de ánimas en pena,
nuestra gente invoca su descanso
mediante veladoras, rezos, misas y otros
ritos, o satisfaciéndoles algún deseo
póstumo. En casos extremos se hace
necesaria la bendición y la presencia de
un especialista religioso (sacerdote,
curandero) para exiliarlas de “este
mundo” o de un sitio en particular.
Tienden a relacionarse con la señalización
y protección de tesoros. Cuando son
vistas por enfermos son signo de muerte.
Cielo. El firmamento es considerado, en
primera instancia, personificación divina.
Le piden deseos, se le agradecen
peticiones y se le utiliza como testigo de
los asuntos terrenos. Igualmente se
considera que de las alturas pueden llegar
bendiciones o desgracias (milagros,
desastres naturales). Algunos conciben
situaciones tristes cuando llovizna sin
haber nubes, afirman que es el llanto del
cielo por tragedias inminentes. Además,
la bóveda celeste es la morada de Dios,
la Virgen, los ángeles y los santos: sitio a
donde van a dar las almas de los muertos
que en vida tuvieron una conducta
ejemplar.
Duendes. Se les identifica con gente
pequeña que representa a niños muertos
sin bautizar o “niños del limbo”. Trafican,
trabajan y hacen travesuras en los hogares
durante las noches, desde limpiar las
cocinas y barrer, hasta cambiar los objetos

de su sitio y atar las cintas de los zapatos.
Los rumores sobre sus correrías se
extienden a nuestras urbes, donde lo
mismo se les ubica en el corazón de
fábricas que en la lírica y creencias de
grupos rockeros. Son una figura efectiva
para asustar o con la cual se identifica a
los niños traviesos.
Espantos . Diversas apariciones y
encuentros que infunden temor por su
naturaleza repentina, inexplicable. Se
manifiestan en imágenes indefinidas o
incorpóreas (bultos, sombras); en forma
humana (difuntos, mujeres vestidas de
blanco, hombres mutilados y enterrados,
indios, niños); como animales (perro
negro, caballo, chango, lechuza, tecolote,
venado, puerco); por medio de sonidos
(cadenas, galopes, golpes en la puerta,
gritos, pasos); luces y fuegos; duendes y,
desde luego, el diablo en sus múltiples
representaciones. Invariablemente se
asocian a muertes prematuras y violentas,
personas con promesas incumplidas,
penitencias, venganzas de ultratumba,
tesoros escondidos, espíritus y osamentas.
La impresión que causan los espantos
puede provocar una enfermedad y tal vez
la muerte.
Espíritus. Se encuentra extendida la
creencia de que los espíritus de los
muertos “visitan la tierra” y “se les da
permiso de regresar” durante ciertas
fechas del año, especialmente durante los
primeros dos días de noviembre y en el
aniversario de su natalicio o fallecimiento.
Algunos nuevoleoneses conciben que las
almas de los recién fallecidos permanecen
en el hogar días después de su defunción,
y que cuando alguien va a morir ve los
espíritus de seres amados difuntos; éstos
charlan con el convaleciente y le
recomiendan cosas. Otras referencias
aseguran que las almas de los muertos
viven junto a nosotros, mientras que los
espíritus de los vivos pueden viajar
durante el sueño. Existen además
invocaciones y devoción casi extintas a
manes de la naturaleza como el “espíritu
del río” y “Santa Tais del Monte”.
Huesos. En sitios apartados
esporádicamente se desentierran

�Cultura popular / V I D A U N I V E R S I T A R I A
1 de noviembre de 2005

fragmentos de esqueletos que suelen estar
ligados a historias de crímenes o espantos;
tales osamentas pueden ser,
indistintamente, vestigios arqueológicos
de épocas remotas (por ejemplo
entierros) o muestras de violencia reciente
(como es el caso de algunos ejecutados
por el narcotráfico). De la misma manera
existe una serie de creencias y prácticas
concretas en torno a los huesos de gente
y de animales; así, es muy conocido que
ciertos individuos roban huesos de los
cementerios para realizar trabajos de
brujería o que los huesitos de víbora de
cascabel son benéficos para el desarrollo
físico de los recién nacidos. Además, en
las laderas de las montañas o en el curso
de los arroyos suelen encontrarse restos
de fauna prehistórica que son
identificados como “huesos de gigante”;
éstos se consideran efectivos en el
tratamiento de un gran número de males
como hemorragias, dolores de cabeza y
embrujamientos.
Mal de espanto . Alteración física y
emocional acentuada, sobre todo, en los
niños. Se origina a raíz de una fuerte
impresión o susto causados por un suceso
inesperado, éste puede ser el encuentro
repentino con un animal, presenciar un
accidente o tener una visión inexplicable.
Su cuadro sintomático es: falta de apetito,
tristeza, ensimismamiento, inquietud
repentina y temores. Al igual que el mal
de ojo, no es reconocido ni tratado por
la ciencia médica, por lo que la misma
comunidad prescribe para su alivio
“limpias” con oraciones, albahaca,
huevos, piedras de alumbre, pirul,
rosarios y crucifijos manipulados a lo largo
de todo el cuerpo en forma de cruz.
Mariposa negra . La entrada de una
mariposa negra en la casa anuncia la
muerte de un familiar; para conjurar este
peligro se acostumbra matar al insecto o
expulsarlo. Es superstición de origen
prehispánico y casi se conserva el nombre
náhuatl del animal: papalotl: (papalote).
Muerte. Extinción de la vida de un ser
humano que implica la separación del
cuerpo y del alma. Cada cultura tiene
formas de expresar el sentimiento que trae

fl·ama [ 7 J

�[ J fl·ama
8

V I D A U N I V E R S I T A R I A / Cultura popular
1 de noviembre de 2005

La Santa Muerte, dijes.
Espinazo, Nuevo León

consigo el fin de la existencia; en nuestro
medio, la muerte representa tristeza y
resignación; sin embargo, no conlleva la
separación absoluta entre el ámbito de
los vivos y la persona ausente, porque los
difuntos están presentes en la memoria y
los sueños o son evocados en diversos
rituales como el canto de alabanzas y
corridos, la conmemoración del Día de
Difuntos, la realización de rosarios, misas
y el apilamiento de piedras. A veces estas
ceremonias tienen la función de acortar
el paso del purgatorio al paraíso (al cielo),
y permitir que se sosiegue el alma de un
difunto. A semejanza de lo que ocurre en
otras tradiciones, el tránsito de la vida a
la muerte es concebido como un viaje.
Muerte-ofrendas. Ofrecimientos a los
difuntos realizados en fechas especiales;
destacan los del 2 de noviembre (Día de
Muertos o de Todos los Santos), así
como los de aniversario de nacimiento y
fallecimiento; incluyen la visita de seres
amados a las tumbas, ponerles flores,
velas, vasos de agua, hacer rezos. Algunos
acostumbran llevar música en vivo,
bebidas o alimentos que gustaban al
fallecido: cerveza, calabacitas, elotes
cocidos, dulces, etc.
Muerte-ritos fúnebres. Serie de actos
sacros vinculados a la defunción o
derivados de la misma. Entre los más
relevantes se encuentran: formar en el piso
una cruz de cal y recogerla al terminar el
novenario para depositarla en el panteón,
así como la velación en el hogar o en una
funeraria; en el hogar, el cuerpo es tendido
en la cama, sobre una mesa o en el piso.
En décadas pasadas se colocaba un adobe
bajo la cabeza del difunto con el fin de
que el cuerpo se adaptara a la tierra. Solía
acompañarse de alabanzas, plañideras,
rezos, charlas, comida, café y mezcal; hoy
en día se prescinde de plañideras y
alabanzas.
Algunas veces los familiares, o porque
así lo quiso el ahora difunto, disponen que
se toque música durante el entierro y en
fechas conmemorativas como el
aniversario luctuoso o natalicio.
El cuerpo se trasladaba al panteón en
tarimas o sobre hombros, actualmente se

lleva en carro funerario; durante el
trayecto, la gente entonaba alabanzas y
alabados, ahora se limita a seguir el
vehículo.
Santa Muerte. A finales de los años
noventa un culto se extendió entre la gente
del noreste de México y el sureste de
Estados Unidos: el culto a la Santa
Muerte. Las creencias, mitos, ritos y
símbolos populares asociados a ella son
parte de la religiosidad popular, expresión
que adopta devociones aun y cuando no
sean reconocidas por la religiosidad
institucional; en este caso, la Iglesia católica.
Se concibe como una suerte de espíritu y
se le encienden veladoras, se le reza y se
le otorgan diversas ofrendas.
En un principio, la figura formaba parte
de creencias y prácticas marginales o
subterráneas y estaba asociada a oficios
peligrosos como ser narcotraficante o
policía. Sin embargo, el culto rápidamente
amplió su penetración y para principios
del tercer milenio ya era visible y
plenamente aceptado entre hierberos y
curanderos, tanto nuevoleoneses
(Monterrey) como texanos (San Antonio);
algunos de éstos aseguran que heredaron
su devoción por promesas, revelaciones
varias (sueños, apariciones) o situaciones
límite padecidas por un familiar o ellos
mismos.

Una parte de los devotos señalan que
la creencia en la Muerte es como la de
cualquier otro santo; otros, señalan que la
relación con ella implica peligro porque
puede tornarse vengativa y cruel si no se
le cumplen las ofrendas o los rezos
prometidos.
Generalmente, su representación o
símbolo es el de un esqueleto cubierto
con una capa y hoz en mano, imagen que
aparece con algunas variantes en efigies,
altares, folletos, oraciones, estampas,
libros, así como en muchas páginas de
Internet. También en dijes, collares,
pulseras.
Su devoción no es de herencia
prehispánica ni exclusiva de la nación
mexicana, como algunos escritores o
antropólogos afir man, existe –por
ejemplo– una figura semejante que llaman
“La San Muerte” en Argentina.
Además, la imagen del culto es de clara
herencia medieval, proviene de la
representación de la muerte avalada por
la Iglesia católica para representar las
hambrunas y pestes de los siglos XIII y
XIV en Europa.
También se le denomina la Santa Niña
o la Niña Blanca, aunque en el noreste de
México su culto no es público como sí
sucede en algunas zonas del Distrito
Federal. *

�Literaria / V I D A U N I V E R S I T A R I A
1 de noviembre de 2005

flama [ 9 J

Presentan libros de

FernandoPessoayJoséLuisRivas
■ HERNANDO GARZA

Dos libros de los autores Fernando
Pessoa y José Luis Rivas, editados por
la Dirección de Publicaciones de la
UANL y en coedición con otras
editoriales, fueron presentados en la
pasada Feria del Libro del Tec
Monterrey 2005. Del portugués se
presentó el cuento La hora del diablo, en
coordinación con Verdehalago, y del
mexicano, Pájaros, publicado en
coedición con Trilce Ediciones y en la
colección Tristán Lecoq.
En la presentación del volumen de
Pessoa, Miguel Ángel Flores, su
traductor, ofreció una amena charla,
en la que destacó la vocación de
quien sólo publicó un libro en su
vida; ya que el resto de las obras
que se han publicado fueron
encontradas en un baúl, donde
el lusitano dejó decenas de
manuscritos como “La hora
del diablo”.
“No sabría decir cuál sería la
importancia de Pessoa en la actualidad,
no me atrevería a dar un juicio sobre
ese asunto”, expresó en entrevista,
“pero puedo decir que Pessoa, en el
siglo XXI, es uno de los
verdaderamente grandes poetas, de los
más importantes de la modernidad. Es
el poeta que expresa el cambio que
sufre la poesía, tanto en su manera de
escribirla como en su percepción que se
da en el siglo XX, cuando el poeta deja
de tener la figura de la que había
gozado en el siglo XIX.” Quien tuvo
numerosos heterónimos como Ricardo
Reis, Alberto Caeiro y Álvaro de
Campos: “Entendió muy bien este
nuevo papel que está jugando el poeta”,
señaló Flores, “en eso es muy lúcido
como Elliot, del marginado de la
sociedad, el que no es invitado ya al
banquete y el que se convierte en
muchos aspectos, una especie de clown,
para no decir payaso, de la sociedad.”
Flores señaló que Pessoa mantuvo
una constante crítica de su sociedad y su
tiempo. “Es el poeta crítico de su
sociedad y también muy crítico de la
poesía, él tiene una fase muy
importante, poco conocida, de haber
sido un analista político, que cometió
errores, por supuesto, al haber elogiado
la dictadura (de Portugal) al principio,
pero él entendió, tuvo una enorme

Pessoa en la línea de “los
malditos” fue un poeta crítico
de su sociedad y también muy
crítico de la poesía

lucidez para ver las
limitaciones, los vicios y
las simulaciones en las que
vivía la sociedad
portuguesa, dejó opiniones
muy críticas y contundentes”,
dijo. Incluso, es incómodo
para sus coterráneos: “Pessoa
es aceptado en Portugal por sus
compatriotas muy a su pesar, no es una
figura cómoda”.
Expresó que en México no tiene
parangón: “Son situaciones y contextos
nacionales distintos, y no, no encuentro
en México”, y consideró a Pessoa en la
línea de “los malditos” al lado de
Charles Baudelaire, Arthur Rimbaud y
Edgar Allan Poe, a quien admiró, entre
otros autores marginales. “Pessoa tiene
un papel así”, dijo, “pero curiosamente
todo ha sido recuperado para ser
sacralizado, lo que le causaría horror.
No quiso nunca ser una figura central
en nada. Siempre mantuvo una
distancia de los círculos de escritores de
su época, lo aborrecían, era demasiado
crítico”.
Flores también destacó que el poeta
portugués es una figura modelo en
diferentes aspectos en la
responsabilidad y la entrega como
escritor. “Es una figura modélica en el
sentido de la responsabilidad con su
oficio de escritor, en cuanto a la
entrega, y es una figura modélica
porque nunca quiso vivir de la poesía.
No buscó apoyos. No buscó una
chamba donde trabajara, hacerse
funcionario de gobierno y un aparato
de servicio que le ayudara, era un
hombre que tenía un compromiso total
con el arte”, señaló.

“Sí, es indisoluble, en él hay una ética
del artista. Es un hombre singular. Hay
quién dice, pero es absurdo, que va a
seguir el camino de Pessoa (dado su
alcoholismo) bebiendo y llevando una
vida caótica y no sé qué tantas cosas, y
al final termina en alcohólico y no
figuró en nada. Es el gran peligro. Fue
gran admirador de Edgar Allan Poe.”
Por otro lado, consideró que en la
medida en que se promocione la
poesía del lusitano, se acercará a los
jóvenes. “Pero lo que pasa es que no es
fácil leer a Pessoa, pero sí hay que
provocar leerlo porque su poesía es de
grandes hallazgos, de imágenes, de
metáforas, de momentos poéticos.”
Por otro lado, quien dijo: “He
intentado hacer hablar a los pájaros”
fue Rivas en la ceremonia respectiva de
su libro. Acreedor a los premios de
poesía de Aguascalientes, Ramón
López Velarde, Xavier Villaurrutia y
Carlos Pellicer, se mostró sencillo en la
breve entrevista: “No quise hacer
precisamente un laudo de “Los
pájaros”, un poco a la manera de Saint
John Perse a partir de litografías de
George Braque”, dijo. “He intentado
hacer hablar a los pájaros, he tratado
de meterme dentro de ellos de diversas
formas y de vivir a la humana manera
su experiencia”, señaló. “Desde luego
que sé que son más que
aproximaciones, tentativas, incluso,
ilusiones, de ponerse en lugar de, pero
el ensayo, las tentativas han sido para mí
sumamente gozosas, pero si el
resultado trae algo de poesía, pues me
doy por bien servido.
“He querido, pues, tomar un poco el
fondo evolutivo de los pájaros
mismos”, agregó, “su historia biológica
dentro del planeta, de algún modo
también nuestra historia porque
estamos enraizados, arraigados,
afiliados a la vida que se gestó, sabemos
en el mar, pero que después se fue
desarrollando en la tierra y que de una
forma, por decirlo así, rastrera, pasó a
conocer a esas especies que se
apartaron de unas de las leyes más
rotundas que tenemos, que es la ley de
la gravedad.” Consideró que desde
niño cazaba pájaros, lo han marcado en
términos de experiencia. “Lo más
importante es la vida”, afirmó.
Los interesados en estas obras
pueden comunicarse al 83294111. *

�[ J flama
10

V I D A U N I V E R S I T A R I A / Plástica
1 de noviembre de 2005

Manuel Jesús Mathar. El supremo, 2004

Georgina Arizpe. Debes decidir si
eres musa o artista, 2004

unidad”, señala en la presentación del
catálogo de la muestra Mario Espinosa
Ricalde, secretario ejecutivo del
Conaculta.
De los treinta autores, cuatros son
nuevoleoneses: Surella Segú Marcos,
Georgina Arizpe, Manuel Mathar y
Rolando Flores Tovar, la primera labora
en la ciudad de México y estos tres
últimos, en la localidad. El proyecto de
Segú Marcos, en diseño arquitectónico,
fue el desarrollar un proyecto para 3.5
millones de habitantes en los municipios
conurbados de la zona metropolitana de
la ciudad de México, con el objeto de
imaginar los posibles futuros desde una
perspectiva crítica trabajando
simultáneamente a escalas micro y
macro. Flores Tovar es egresado de la
Facultad de Artes Visuales de la

Creación en movimiento
Exponen jóvenes becarios del Conaculta
■ MÓNICA HERNÁNDEZ-ROA

La mujer, la sexualidad, el voyeurismo, la
ironía, la violencia, la identidad y las
relaciones del sujeto y el objeto son
algunos de los temas y preocupaciones
que se muestran a través de una treintena
de obras que se exponen en la muestra
colectiva “Creación en movimiento,
jóvenes creadores, generación 20032004” en el Museo Metropolitano de
Monterrey en coordinación con el
Conaculta a través del Fondo Nacional
para la Cultura y las Artes.
Los becarios ofrecen trabajos en las
disciplinas de diseño arquitectónico,
escultura, fotografía, gráfica, medios
alternativos, multimedia, pintura y video.
“Esta muestra no es homogénea. Por el
contrario, pretende compartir con el
espectador las diversas búsquedas, las
diferentes etapas y procesos creativos
por los que atraviesan estos jóvenes. En
su eclecticismo radica precisamente su
valor. En su entusiasmo y vigor su

Rolando Flores Tovar. Sin título, 2004

Universidad Autónoma de Nuevo León
y pertenece al colectivo 3 er 1/5, cuya
propuesta, en medios alternativos,
aborda el “colocar planchas de concreto
en asentamientos irregulares como
propuesta escultórica que incide
directamente en un espacio ocupado o
por ocupar o para ocuparse”, dice Luis
Felipe Ortega y Mónica Castillo. De
Arizpe, indican, que su obra “incursiona
en las obsesiones y transformaciones
individuales que se insertan en lo público,
concretamente en la televisión”.
Por otro lado, el trabajo de Mathar,
aborda “la pintura como registro de una
sensación: elaborar una serie de cuadros
cuyo tema es el retrato y la naturaleza
muerta, así como la combinación de
ambos, realizados a partir de la
observación al natural”.
La muestra puede ser apreciada
hasta el 14 de noviembre en Zaragoza
sur s/n, Centro, entre Corregidora e
Hidalgo. Para mayores infiormes,
comunicarse al 8344 25 03. *

�Plástica / V I D A U N I V E R S I T A R I A
1 de noviembre de 2005

Colección Essl en Marco

Acercamiento al arte emergente
austriaco y de posguerra
■ HERNANDO GARZA
Con una exposición de 66
pinturas de diversos artistas
alemanes, estadounidenses,
austriacos, daneses y checos,
entre otros, el Museo de Arte
Contemporáneo de
Monterrey, Marco, exhibe la
muestra “Arte
contemporáneo austriaco y
pintura de la posguerra”,
organizada por la Colección
Essl y el Ministerio de
Relaciones Exteriores de
Austria.
Entre los creadores de esta
colectiva figuran el austriaco
Friedensreich Hundertwasser,
el norteamericano Alex Katz,
el español Antoni Tapies, el
holandés Karel Appel, el
alemán Georg Baselitz, el
checo Markus Lüpertz y el
francés Pierre Soulages,
reconocidos personajes a
nivel internacional.
La muestra representa un
vital acercamiento a las
propuestas pictóricas más
contundentes que se gestaron
a partir de la segunda mitad
del siglo XX de una treintena
de artistas. La colectiva es un
bocado representativo de la

flama [11 J

colección de Agnes y
Karlheinz Essl, matrimonio
austriaco que a partir de los
años 60 se dio a la tarea de
compilar las propuestas
emergentes del arte
contemporáneo,
particularmente de su país
natal y de otras
nacionalidades, cuyo acervo
asciende a poco más de 5 mil
obras, desde pintura y
escultura hasta fotografía y
nuevos medios.
La exposición, que llega
procedente de la ciudad de
México donde se exhibió de
mayo a agosto del presente
año, se divide en cinco
círculos temáticos: Entre el
objeto y la abstracción,
Accionismo, Arnulf RainerAntoni Tapies, La pintura
vive y Aspectos de la figura.
Por un lado, la división se
lleva a cabo en base a los
fenómenos surgidos de
manera cronológica, los
cuales se analizan tanto al
interior del arte austriaco
como también en el contexto
internacional.
Por otro, se intenta
explorar afinidades en un
enfoque artístico por medio
de la clasificación, por lo cual
cada obra ocupa, por sí
misma, un lugar único al
interior de esta selección.
Un panorama
particularmente atractivo,
alrededor de la pintura, sus
recursos y alcances, es el que
sin duda se presenta a los
ojos del espectador en Marco
a través de la exposición
“Arte contemporáneo
austriaco y pintura de la
posguerra”: Colección Essl. *

�[ J flama
12

V I D A U N I V E R S I T A R I A / Variaciones
1 de noviembre de 2005

Novedades en publicaciones

Todo para leer
Con estos títulos, le invitamos a activar la lectura y
el aprendizaje de la mano de la imaginación, la
sensibilidad y la inteligencia

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HOMERO LOZANO

Entre las novedades
editoriales de la Dirección
de Publicaciones, de la
Secretaría de Extensión y
Cultura, se encuentran
algunos títulos como
Semiótica de los mass media,
discurso de la comunicación visual,
de Pablo Espinosa Vera,
compilador. El volumen fue
presentado en el contexto
del Segundo
Congreso Mundial
de Semiótica y
Comunicación,
celebrado el
pasado octubre en
la Biblioteca
Universitaria Raúl
Rangel Frías y fue
organizado por la
UANL, en
coordinación con
diferentes
instituciones y
organismos del
estado.
El libro reúne
una serie de
ensayos sobre “el
imaginario
simbólico del
posmoderno
homo
massmediaticus”,
donde los destacados
teóricos Armand Mattelart,
Aníbal Ford, Winfried Nöth,
Nicole Everarert-Desmedt,
Gérard Imbert y
Gianfranco Bettetini, entre
otros, examinan “la visión
de este nuevo mundo de representaciones y de semiosis
in progress desde enfoques

LCODE
0 . . ,.-&amp;.L..L.L. FF
lf,t, L.:, '·' f,

múltiples y originales”. Otro
nuevo libro publicado por
esta dependencia en la
colección Teatro es El códex
Romanoff de Estela Leñero
Franco, obra con la que
obtuvo el Premio Nacional
de Dramaturgia Hugo
Rascón Banda 2004. El
trabajo “es una epopeya

cuyo núcleo se asienta en la
cocina y donde gusto y
olfato celebran una
ceremonia embriagadora
que rinde homenaje al genio
florentino Leonardo da
Vinci”.
Una novedad más es el
volumen El universo
antroposocial a través de la
sociolingüística de la
especialista en lingüística
Alma Silvia Rodríguez, en el
que se ofrecen diversas
opciones metodológicas que
buscan explicar la compleja
realidad del fenómeno de la
lengua. La obra de la
integrante del Sistema
Nacional de Investigadores

indaga también en el
fenómeno de la
transculturización, el habla
del noreste mexicano, la
heterogeneidad de
comunidades lingüísticas,
entre otros temas.
Por otro lado, la
Preparatoria 21, de la
UANL, publicó
recientemente El testamento,
farsa en dos actos del
desaparecido autor Gerardo
Guadalupe Leal Leal (19621998).
La publicación forma
parte de un proyecto
editorial de preservación de
las aportaciones de este
escritor y poeta originario
de China, N. L., quien fuera
profesor de la Escuela “Ing.
Miguel F. Martínez” y
egresado de la licenciatura
de Ciencias de la
Comunicación, con
especialidad en Publicidad,
de la Facultad de Ciencias
de la Comunicación de la
máxima casa de estudios.
De Gerardo Guadalupe
Leal Leal se han publicado
No moriré del todo, Titirimundi
y Cuentos para aprender y vivir.
Para mayor información
de las ediciones,
comunicarse al teléfono
8329 41 11. *

�VIDA UNIVERSITARIA

ciencia y tecnología

Guillermo Compeán Jiménez
Uno de los egresados más destacados de la Facultad de Ciencias
Biológicas que acaba de recibir de la UANL el Premio a la
Excelencia en el Desarrollo Profesional ha contribuido a
recuperar las mermadas poblaciones de delfines en aguas del
Océano Pacífico oriental gracias a estimular medidas de control
sobre las maniobras de pesca de atún.

Edmundo Derbez García

El delfín era una especie en
grave peligro de extinción por
las prácticas de pesca
desordenadas. Los delfines,
íntimamente ligados a los
atunes aleta amarilla que se
mezclan y mueven debajo de
sus grupos, resultaban muertos
en los lances de redes de los
buques atuneros en el Océano
Pacífico oriental.
El impacto fue tal que dos
grupos, el delfín manchado
oriental (Stenella attenuata) y el
tornillo oriental (Stenella
longirostris) fueron seriamente
disminuidos en sus poblaciones.
La solución a este tipo de
problemas ecológicos en el
ámbito de la pesca de aguas
marinas oceánicas demandó
crear políticas ambientales, no
de importación, sino adaptadas
a las condiciones y necesidades
del país.
En la protección de las
especies marinas el Dr.
Guillermo Compeán Jiménez
ha colaborado en los esfuerzos
por reducir tanto el impacto de
las redes de pesca de atún en la
mortalidad de delfines como la
captura incidental de especies
que no son el objetivo de la
pesquería como los tiburones,
las tortugas marinas y los
picudos.
Egresado de la generación
1970-1975 de la Facultad de
Ciencias Biológicas de la
Universidad Autónoma de
Nuevo León, el actual director
del Instituto Nacional de Pesca
es un denodado defensor de la
conservación de los delfines en
el Océano Pacífico oriental,
promoviendo para ello
mecanismos de control cada
día más afinados en la pesca del
atún en lances sobre delfines.
Las medidas de
ordenamiento de estas
maniobras no sólo incluyen el
Acuerdo sobre el Programa
Internacional para la
Conservación de los Delfines
(APICD), sino otras propias
tomadas por México desde 1977
que han incidido en la
considerable disminución de la
mortalidad de delfines.

El amenazado

delfín
repuebla las aguas
del Pacífico Oriental

En el foro “Manejo de
recursos naturales insulares”
dentro del XVIII Congreso
Nacional de Zoología
organizado, el 7 de octubre, por
la Facultad de Ciencias
Biológicas y la Sociedad
Mexicana de Zoología, A. C.,
Compeán detalló que el límite
de mortalidad de delfines
(LMD) es de cinco mil, con dos
por ciento de reserva –para
cuando se llevan a cabo
experimentos de nuevos
métodos de pesca– y desde
entonces esa cuota no se ha
bajado.
El LMD por buque atunero
es sólo para los de buen
desempeño, además el LMD no
puede rebasar al de 1997 y
cuando eso sucede deben
pagarlo; el límite por stock está
en 0.1 por ciento del tamaño de
la población de delfines.
“Inclusive –aclara el doctor–
es la estimación mínima del
tamaño de la población, no de
la promedio ni del límite
superior.”

También se elaboró una lista
de capitanes de barcos
calificados y no calificados,
patrones de mal desempeño y
para descalificarlos o
premiarlos y reglas más
estrictas contra lances
desastrosos.
Pero no sólo se trató de
resolver el problema de los
delfines, sino asegurar la
conservación de los
ecosistemas y la
sustentabilidad a largo plazo
del atún y de otros recursos.
Hubo de tomarse medidas
para evaluar la captura
incidental de atunes juveniles
por cuanto ello constituye una
amenaza potencial para las
especies de túnidos, explica el
doctorado en Atún por el
Centro Nacional para la
Explotación Oceanográfica en
Brest, Francia.
Además cada año se
invirtieron más recursos en
mejor tecnología y métodos de
nueva aparición a fin de reducir
los descartes, aprovechó toda la

captura retenida desarrollando
una pesca ecológicamente
sustentable.
El hecho de haber logrado
una mortalidad por debajo de
los mil delfines y 93 por ciento
de los lances con mortalidad
igual a cero, habla del éxito de
estos esfuerzos.
Las últimas evaluaciones de
delfines en 2003, analizados a lo
largo de 2004 y que están por
publicarse en 2005, muestran
que la población de delfín
manchado oriental creció 15
por ciento y del tornillo
oriental, 37 por ciento.
“La conservación de los
delfines en el Pacífico oriental
la tenemos muy bien amarrada
–señala con satisfacción. Las
poblaciones se están
recuperando al tamaño que
originalmente tenían, el
programa está funcionando con
éxito, recuperando los delfines
sin haber tenido que tomar la
decisión de cerrar la pesca de
atún.”
Esta labor les ha permitido
obtener la Medalla Margarita
Lizárraga, a entregarse el
próximo 19 de noviembre en la
ciudad de Roma durante la
XXXIII Conferencia de Pesca
de la FAO por “promover el
código de conducta de la pesca
responsable”.

Protección de fauna en Isla
del Carmen

Otra egresada de la Facultad de
Ciencias Biológicas de la
UANL, Rita Y. Benavides
Ruiz, ha trabajado en el
adelanto de la protección de la
flora y fauna en una de las islas
más importantes del país: Isla
del Carmen, en el Golfo de
California. En los últimos seis
años, y hasta junio de 2005,
manejó un programa de
conservación de vertebrados
terrestres, particularmente del
borrego cimarrón como
encargada de la Dirección de la
Reserva Ecológica.
El programa incluye
vigilancia, educación ambiental
de pescadores, monitoreo de
flora y fauna, explicó la
maestra en Manejo de Vida
Silvestre por la UANL y
especialista en herpetología.

15

]

ciencia y tecnología

1 de noviembre de 2005-

�[ 16

V I DA U N I V E R S ITAR IA

-1 de noviembre de 2005

ciencia y tecnología

Especies exóticas

La introducción de
peces ajenos a
ecosistemas locales,
mejor conocidos como especies exóticas, genera una amenaza de
múltiples dimensiones, disminuye especies nativas o las extingue,
cuya ausencia deteriora la salud de los sistemas acuáticos y con
ello el desarrollo y la sustentabilidad.

Edmundo Derbez García

U

n problema global
que a nivel acuático,
después de la
contaminación y la
destrucción de los ecosistemas,
causa la extinción de peces
nativos es la de las especies
invasoras o exóticas.
Al menos 40 por ciento de las
especies de organismos
acuáticos orilladas a la
extinción ha sido por causas de
la presencia en ecosistemas
ajenos al suyo de peces
alienígenas, no necesariamente
de fuera del país.
Las exóticas son introducidas
fuera de su rango por diversas
vías, las más comunes son las
intencionales con beneficio
económico, liberaciones y
escapes en el caso de la
acuacultura o acuarismo,
transportes accidentales como
el agua de lastre cuyos
volúmenes son enormes.
Por ejemplo, los barcos para
estabilizarse al inicio de su
travesía, toman agua del
puerto de salida y la sueltan en
el de destino. San Francisco
tiene actualmente unas 254
especies exóticas ya
establecidas llegadas en los
últimos veinte años.
En México, una de las
autoridades en esta materia es

Unaamenaza
biológica, social
y económica
el Dr. Salvador Contreras,
profesor emérito de la Facultad
de Ciencias Biológicas de la
UANL, cuya voz de alerta se
alzó hace años como la del
profeta para vaticinar el amplio
problema de las invasiones que
ahora se están padeciendo.
Hoy rechaza categórico los
argumentos esgrimidos para
introducir especies exóticas,
entre ellos la teoría del “nicho
vacío”, según la cual no existe
surtido ecológico de especies
nativas, como se justificó
respecto a las mojarras
mexicanas para introducir las
tilapias.
“Fue una falacia lo que se
arguyó –afirma el doctor–, en
una misma localidad se han
sacado hasta dieciocho especies
de mojarra.”
Otro argumento es el de que
las especies nativas no tienen
ningún uso, lo que desecha el

también presidente de
Bioconservación, A. C., pues
solamente 300 especies de agua
dulce en México son
consumidas por los lugareños.
“¿Quién dice que no tienen
uso?, no saben, no han estado
en el campo, son biólogos de
escritorio, ¿que no tienen
significado? Hay en algunas
comunidades aspectos incluso
religiosos basados en la captura
de especies y les causamos un
daño a su base cultural,
además lo calificamos de
primitivo cuando no de otras
cosas más vergonzosas por ser
pobres y marginados.”
Generan extinciones de
especies nativas

Las especies exóticas se
distinguen por su rápido
crecimiento, reproducción
eficaz, alta variabilidad
genética y una gran plasticidad

genotípica, explica por su parte
el Dr. Roberto Mendoza de la
Facultad de Ciencias Biológicas
de la UANL.
Pero también existen
ecosistemas susceptibles, unos
por ofrecer un clima similar de
donde provienen las especies
invasoras y otros por
encontrarse en perturbación
con baja diversidad de especies
nativas, competidoras y
predadoras.
Las familias con mayor
representación de exóticas en
México son Cyprinidae con
veintiún especies, Cichlidae
con dieciséis, Poeciliidae con
quince, Centrarchidae con doce
y Atherinopsidae con diez.
Las consecuencias de las
invasiones son el gran riesgo de
hibridación, nuevas taxas,
exclusión competitiva por la
agresividad de las especies,
cambios conductuales en las

�1 de noviembre de 2005-

VIDA UNIVERSITARIA

ciencia y tecnología
especies nativas que
repercuten en la reproducción
y que finalmente orillan a su
extinción.
“Las especies ícticas,
exóticas y colonizadoras están
notoriamente ligadas a la
desaparición de especies
nativas, no son la única causa
de tales daños –aclara
Contreras–, la contaminación y
la desecación también tienen
relación.
“Aunque será casi imposible
deslindar la importancia
respectiva de dichos factores,
existe información suficiente
para establecer responsabilidad
circunstancial.”
Contreras advirtió sobre los
tres casos más malignos para
las especies nativas y los
ecosistemas locales.
El principal es la familia de
Loricáridos, cuyas especies se
les conoce comúnmente como
peces gato, todas ellas
procedentes de Sudamérica,
principalmente de las zonas
con influencia amazónica.
En México han sido liberados
en los ríos Balsas, Grijalva,
Usumacinta y Bravo cuatro de
esas especies: L. anisitsi, L.
disjunctivus, L. multirádiatus y
G. Parnaibae.
El segundo invasor es una
carpa asiática,
Ctenopharyngodon idellus que
ha sido usada como control de
maleza y el tercero es
Hemichromis guttatus, una
especie originaria del Congo
disponible en el comercio para
acuarios.
Los daños que ha producido
al ser liberado en sistemas
abiertos es que se alimenta de
estromatolitos y algunos peces,
compitiendo con el ciclido
endémico (Herichthus
minokleyi)

educativas, métodos de
erradicación temprana, análisis
de riesgo, control poblacional,
monitoreo, no cultivar en áreas
inundables, mantener sanos los
ecosistemas, planes de
contingencia rápida y fondos de
emergencia, entre otros.
“Las especies nativas son
nuestro futuro”, dice, y en ello
coincide Contreras.
“Biológicamente las especies
nativas son excelentes,
sabrosas, disponibles y seguras.
Las exóticas no son mejores,
definitivamente no”, subraya.
Sin embargo establece la
necesidad de documentar
mayor número de casos para
establecer un análisis
estadístico de mayor
representatividad y disponer
de inventarios precisos de las
especies nativas.
Una labor de cuarenta años

Durante más de cuatro
décadas de trabajo, el doctor
Contreras con la ayuda de más
de doscientas colectores ha
documentado un total de 118
casos de especies exóticas
cubiertas, de las cuales, por lo

Depredadores de la fauna nativa
Hemichromis
guttatus

Impactos sociales y
económicos

En México representan una
amenaza al ecosistema, a la
sociedad y a la economía.
Estos tres niveles se combinan
por no tener el cuidado, las
medidas de seguridad, la
cultura y la suficiente
información ya que muchas
veces no se aceptan las
opiniones de los biólogos.
Entre los impactos que
generan en los ecosistemas
están los cambios en la
composición de las especies,
disminución de especies raras o
especies clave y cambios en la
función de los ecosistemas,
advierte el Dr. Mendoza.
Sugiere como medidas de
prevención, generar listas de
especies cuya entrada al país
sea permitida, campañas

menos más de una docena son
hibridaciones y las demás son
tal cual se han introducido.
Este amplio proyecto de vida
está a punto de culminar en el
libro sobre especies exóticas en
México como anunció en la
mesa redonda “Especies
exóticas mexicanas” durante el
XVIII Congreso Nacional de
Zoología organizado por la
Facultad de Ciencias Biológicas
y la Sociedad Mexicana de
Zoología.
“Trata no sólo las especies
exóticas como tales, la parte
faunística, sino también los
aspectos conceptuales de la
actividad acuacultural”,
explica.
Para el trabajo de campo ha
recibido apoyos de US
Enviromental Protection
Agency, Houston Advanced
Research Center, el Instituto
Coahuilense de Ecología, la
Comisión Nacional de la
Biodiversidad que financió el
reporte nacional.
Además lo proveyeron de
registros de museos y
sobretiros las universidades de
Nuevo León, San Nicolás,

Ctenopharyngodon
idellus

Loricárido
anisitsi

Hidalgo, México, Querétaro,
Sonora y Baja California, el
IPN, el Colegio de la Frontera
Sur, Tulane University y la
Universidad de Wisconsin.
Como profesor reconoce
sentirse medio fracasado por no
haber llegado hasta donde
debía y un tanto decepcionado
de algunos colegas que no
entendieron la señal.
Esto se debe a la óptica
limitada de biólogos que, por el
contrario, deben ser integrales,
interdisciplinarios,
multidisciplinarios,
transdisciplinarios, con una
perspectiva biosocioeconómica
y jerárquica para poder llegar a
una sustentabilidad.
“Cuando hablamos de la
salud de los peces de agua
dulce en México, estamos
hablando de la salud de los
sistemas acuáticos y cuando
hablamos de la salud de los
sistemas acuáticos estamos
hablando de la salud de los
seres humanos. Si no hay peces
porque no hay agua, no habrá
desarrollo y si no hay desarrollo
¿dónde está la
sustentabilidad?”

17

]

�cultura

[ 18

V I DA U N I V E R S ITAR IA

-1 de noviembre de 2005

cultura

Buscan definir un estilo de la cerámica del norte
Una muestra del trabajo que realizan los
miembros de la Sociedad Mexicana de
Cerámica, A. C., división artística, se
presenta a través de cinco exposiciones,
dos colectivas y tres individuales en las
distintas galerías de la Biblioteca
Universitaria Raúl Rangel Frías. Belinda
Infante Quintanilla presenta una serie
llamada “Por la señal de la Santa Cruz”,
Cecilia Rangel Domene, “Olambrillas” en
cerámica para pared, y Rosa Guzmán,
“Transparencias”, a través de una serie de
vasos de porcelana. Una de las colectivas

EIAO
Hace una revisión
histórica de su
evolución
Como parte de la celebración
del septuagésimo quinto
aniversario, la EIAO realiza
una revisión retrospectiva
desde su origen, crecimiento y
presente en el libro Escuela
Industrial Álvaro Obregón: 75
aniversario. Escrito por Marcos
Cantú, Sergio Loredo y Susana
Marroquín, profesores de la
EIAO, consta de 175 páginas,
las cuales contienen los
momentos más significativos
de la institución inaugurada en
1930; además de incluir una

galería fotográfica que muestra
la evolución tanto de sus
instalaciones como de su
equipamiento. Al presentar el
libro Héctor Jaime Treviño,
director del Centro INAHNuevo León, afirmó que “esta
escuela ha significado mucho
para el desarrollo social,
económico y tecnológico del
estado, forma parte activa de
la formación de la historia de
Nuevo León”. La presentación
se llevó a cabo en la
inauguración de la Semana

Cultural, el 4 de octubre,
donde hubo exposiciones de
pintura y fotografía, así como
una muestra del trabajo que
realizan los alumnos y de cómo
manejan la maquinaria con la
que cuentan. (Jessica Meza
Padilla)

FyL-Conarte
Sigue siendo la
Colonia periodo
inexplorado
“Hace mucha falta realizar
estudios específicos sobre la
vida económica, política y
social de nuestra región en la
segunda mitad del siglo XVII y
la primera mitad del siglo
XVIII pues solamente se
tienen algunas ideas generales
sobre estos temas”, manifestó
el historiador Antonio Peña
Guajardo en la presentación de
su libro La economía
novohispana y la élite local del
Nuevo Reino de León en la
primera mitad del siglo XVIII.
El libro, resultado de su tesis
de maestría en el Instituto
Mora, ganó el primer Premio
de Investigación Histórica
Israel Cavazos Garza 2004,
organizado por la UANL, el
Conarte, el Archivo General del
Estado y el Ayuntamiento de
Monterrey. Al presentarlo en la
Feria Internacional del Libro
Lidia Espinosa dijo que aporta
novedades en cuanto al
conocimiento de la época
colonial y Raúl García Flores,
que muestra las redes
comerciales formadas al norte
de la capital novohispana, cómo
la economía se sustentaba en la
práctica de las congregas y en
la importancia que tuvieron los
cargos militares. El autor,
catedrático de la Facultad de
Filosofía y Letras, dedicó el
libro al maestro Bernardo
Flores fallecido el año anterior
ya que le brindó todo su apoyo
en esta carrera.

está dedicada a recipientes, vasijas y
formas utilitarias conforme a la convocatoria de su bienal. “Variaciones de un tema.
Receptáculo”, se presenta en la Galería
No. 4 con la participación de veintinueve
autores con una pieza cada uno con la
cerámica como técnica en común y la vasija
como tema. Estas exhibiciones
permanecerán hasta el 13 de noviembre
en horario de lunes a viernes de 8:00 a 20:00
horas, sábados y domingos de 9:00 a 20:00
horas. La obra podrá ser visitada en el sitio
web: www.uanl.mx/bibliotecas.

FAV-Conarte
Nostalgia del lodo
anuncia a un autor
prometedor
La novela Nostalgia del lodo
con el cual el joven escritor
Óscar David López ganó el V
Premio de Literatura
Latinoamericana de la
Juventud Edición México 2004
-2005, fue presentado por Hugo
Valdez Manríquez y Víctor
Barrera Enderle durante la
Feria Internacional del Libro el
11 de octubre. “El libro está
dedicado a mi madre porque
este texto lleva una gran fuerza
femenina, también a mi padre,
en perfume está conmigo y le
agradezco mucho de lo que
está escrito en él”, afirmó el

estudiante de quinto semestre
de la Facultad de Artes
Visuales. Valdez Manríquez
dijo que Óscar David propone
un universo donde homos y
heteros se escarnecen
duramente entre sí, como si
reprobando la vida del otro
enjuiciaran la suya, nunca
ejemplar. Barrera Enderle dijo
que la disidencia es una forma
de pertenencia. Es a un tiempo
una obra de inicio porque
anuncia a un autor prometedor
y de consumación porque
confirma una escritura
trabajada, un largo diálogo con
el género.

Rectoría
Nomenclatura dará
modelos a bachilleres
El cronista de Hualahuises y
profesor de la Facultad de
Ciencias de la Comunicación,
Napoleón Nevárez Pequeño, se
expresó “sumamente
orgulloso” de que su propuesta
para la nomenclatura de las
preparatorias de la Universidad
Autónoma de Nuevo León
haya cristalizado en la
Preparatoria 25 con el nombre
de un hijo ilustre de su tierra
natal y destacado maestro
universitario: el Dr. Eduardo
Aguirre Pequeño. “La
designación del rector José
Antonio González Treviño,
apoyada por el H. Consejo
Universitario, traerá como
consecuencia que los demás
centros de educación media
superior sean reconocidos
también con el nombre de
personajes distinguidos, que
servirán de modelo a las nuevas
generaciones”, afirmó.
Nevárez presentó esta
iniciativa en el Foro sobre
Nomenclatura y Patrimonio
Cultural del Estado celebrado
en 1998 y, con el apoyo de la
Asociación Nacional de
Cronistas de Ciudades
Mexicanas, la planteó al
entonces rector Reyes Tamez
Guerra. (Edmundo Derbez
García)

�1 de noviembre de 2005-

VIDA UNIVERSITARIA

cultura

Arte para apreciar
en nuestros propios
escenarios
Lizbet García Rodríguez

Natalia tarareaba la letra de
“Entre canciones”, cerca de
otros estudiantes del sexto
semestre de la carrera de
Letras Hispánicas. En la
explanada de la Facultad de
Filosofía y Letras el cantautor
Ernesto Pérez el “Gallo”
compartía su repertorio con
estudiantes, trabajadores e
invitados como parte de un
grupo de presentaciones que
han tenido lugar en diversas
escuelas preparatorias y
facultades de la Universidad
Autónoma de Nuevo León.
“Nuestro objetivo es dar una
visión más fuerte y sustancial
en cuanto a la apreciación que
puedan tener los jóvenes de la
música, los contenidos de las
canciones y los estilos
musicales. Nos satisface que
nos reciban con alegría y sean
capaces de apreciar lo que
hacemos”, dijo el artista.
El espectáculo “La palabra y
la canción” combina las piezas
musicales que conforman el
concierto, con poemas
musicalizados y actividades
didácticas para explicar más
sobre ambas expresiones
artísticas.
Cerca de quince
presentaciones han servido al
compositor regiomontano,
perteneciente a la generación
impulsora del movimiento de la
trova en Monterrey, para
encontrar “aliados” a su
creación.
“He sido muy feliz
recibiendo frases y palabras del
público con las que luego
conformamos una canción, hay
algunos muy creativos, y otros
han percibido cuando se tratan

expresiones cursis que no dan
ningún sentido a la obra. Ellos
se han divertido mucho y yo
siento cómo cada vez el
contacto con la música nuestra
es manejado con mayor
profundidad de percepción.”
Y qué bueno que así ha sido,
pues fue ese precisamente el
objetivo de la Secretaría de
Extensión y Cultura de la
UANL al diseñar un Programa
de Apreciación a las Artes
capaz de sensibilizar a los
estudiantes universitarios y
preuniversitarios ante
manifestaciones de teatro,
pantomima, canto, música y
literatura.
“Hemos podido ver que hay
grupos de jóvenes que nos
identifican muy bien, cantan
nuestras canciones, conocen de
esta vertiente musical menos
comercial; pero esos son
mayormente los que
pertenecen a carreras de artes
y letras. A otros los hemos
tenido que sensibilizar más con
el perfil de la muestra, pues no
están acostumbrados a
espacios como estos.”
La nobleza de tal empeño fue
confirmada por Natalia y sus
amigos al final de la
presentación de aquella
mañana del 19 de octubre.
“Nos hemos acostumbrado a
‘producir’ académicamente,
sin percatarnos de qué tan
importante es hacerlo, como
combinar esa dedicación con la
espiritualidad de la cultura
para formarnos
integralmente.”
Bienvenidos entonces
artistas como Ernesto Pérez el
“Gallo” al maravilloso mundo
de creación de la vida
universitaria.

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V I DA U N I V E R S ITAR IA

-1 de noviembre de 2005

cultura

Revelan actores sus
experiencias en el cine
Sin poses, de una forma más que sencilla, los actores Fernando
Tielve, Diana Bracho y Lumi Cavazos interactuaron cálidamente
con los estudiantes de la Facultad de Artes Escénicas de la UANL
sobre sus experiencias personales y profesionales en algunas de
las cintas que han marcado sus trayectorias dentro del Fórum de
Cine Universitario que organizó este plantel, la Secretaría de
Extensión y Cultura y el Fórum Internacional de Cine Monterrey
2005. Texto: Hernando Garza
Diana Bracho

“Lo importante es
tener la capacidad
de inventar la
magia”

P

ara esta carrera se
necesita “sangre,
sudor y lágrimas”,
señaló enfática
Bracho, a lo que agregó que
hay que dedicarle pasión y
entrega, características que
mantuvo en común con sus
compañeros. Antes de cada
una de las charlas, los
asistentes apreciaron las
primeras cintas en las que
participaron los conferencistas,
películas que los marcaron para
siempre.
Bracho, quien se inició en la
cinta El castillo de la pureza
(1972), dirigida por Arturo
Ripstein, y con una larga
trayectoria en teatro, cine y
televisión, aconsejó a los
estudiantes “pasión, entrega y
generosidad a la hora de
trabajar”, además de recrear la
realidad a través de los
personajes.
“Los actores debemos de
tener la capacidad de convertir
la realidad, de recrearla –dijo.
Lo que uno quisiera es crear
esos mundos mágicos que le
puedan interesar a los demás y
hacer que los demás compren
los boletos y que se la crean. Yo
no quiero ser la más bonita ni la
mejor vestida de la película,
no, yo quiero ser esa persona
que me vean y digan: ‘Le creo,
le creo que le pasan estas
cosas’.
“Lo importante –agregó– es
tener la capacidad de inventar

Fotos: Pablo Cuéllar Zárate

la magia, tener la capacidad de
crear personajes que se salgan
de los lugares comunes, lo más
fácil para un actor es caer en el
lugar común.”

La también presidenta de la
Academia Mexicana de Artes y
Ciencias de la Cinematografía
alentó a los presentes a que
como actores busquen romper
sus propios hallazgos.
“Siempre tendemos los
actores a acomodarnos en ese
lugar donde reconocemos ese
espacio, no, lo que hay que
hacer es constantemente
romper con nuestros propios
hallazgos y condiciones, con
libertad mental y espiritual y
una generosidad para salirnos
del huacal cada dos minutos, es
la única forma de encontrar
personajes reales de carne y
hueso”, expresó.
Mencionó que tuvo una gran
experiencia cuando actuó bajo
las órdenes de Felipe Cazals en
Las Poquianchis (1976), ya que

al principio se había resistido a
actuar como prostituta,
después entendió que cuando
se es actor hay que estar a las
órdenes del director.
“Los actores debemos de
trabajar con nuestro director,
si no creemos, no respetamos al
director, entonces, pues no
trabajemos con ellos porque
tiene que haber una relación de
confianza.
“Cuando me envían un
proyecto, hay algo dentro que
me dice que tengo que hacerlo.
Yo tengo que hacer este
personaje. Siempre he tenido
una intuición, como visceral”,
declaró.
Bracho también ha
participado en Entre Pancho
Villa y una mujer desnuda
(1995) y en Y tú mamá

�1 de noviembre de 2005-

VIDA UNIVERSITARIA

cultura
también, (2001), dijo sentirse
orgullosa de que directores y
actores mexicanos como Carlos
Cuarón, Diego Luna y Gael
García estén llamando la
atención a nivel internacional.
En televisión ha participado en
las series dramáticas como la
exitosa Cuna de lobos (1986) y
Cadenas de amargura (1991).
Habló de la crisis en el
teatro, pero también de la
enorme variedad de géneros
que existen, de igual manera,
dijo que le gusta moverse en
teatro, cine y televisión,
además de destacar la
proyección del cine mexicano a
nivel internacional.
“En México somos un país
con una cultura riquísima, hay
muchísimo por explorar,
exploren su mundo interior”,
señaló. “Nuestro teatro lucha
muchísimo por sobrevivir y la
oferta teatral es muy variada,
hay obras desde muy malas
hasta muy buenas, pero la
gente no tenemos en México
una cultura de ir al teatro.”

Fernando Tielve

En su manera de
actuar aplica el
multimétodo

F

ernando Tielve, de
19 años, cabello
enmarañado y
bastante delgado,
sumamente nervioso, pues era
la primera ocasión que ofrecía
una conferencia a estudiantes
de teatro, comentó que en el
trabajo hay que ponerse a las
órdenes del director.
También destacó que en su
manera de actuar aplica el
“multimétodo”, es decir,
utilizar diferentes técnicas
actorales como las de
Stanislavsky y Lee Strasberg,
entre otros, además de hacer
hincapié en leer libros sobre
actuación.
A pregunta expresa, se negó
a mencionar la experiencia que
tuvo para llorar en algunas
escenas de El espinazo del
diablo.
Pese a su edad ha
intervenido en siete cintas,
entre cortos y largometrajes,
como Niño vudú (2004),
Imagining Argentina (2003) y
El embrujo de Shanga (2002),
esta última bajo la dirección de
Fernando Trueba. Expresó
sentirse orgulloso porque Miloz
Forman lo haya invitado a
participar en la cinta Goya
Ghosts, en la que actúa al lado
de Stellan Skasgärd (Dogville,
2003) y Javier Bardem (Mar
adentro (2005).

“La actuación es un trabajo
muy continuo y muy inestable
–dijo–, pero me siento muy
afortunado porque he hecho
cosas muy provechosas y
productivas y me gustaría
hacer una película que marque
y quede en la historia
interpretativamente. Lo que
me interesa es alcanzar nuevas
metas interpretativas.”
Tielve se autodefinió en tres
palabras: “instintivo, multimétodo y agua, sí, agua, para
meterme por todos los
lugares”, expresó.
Consciente de que es un
ejemplo a seguir por los jóvenes
que desean participar en el
cine, comentó que “alcanzar el
éxito y la fama puede ser
bastante difícil si sólo quieres
alcanzar el éxito y la fama, pero
si eres serio y sabes realmente
lo que quieres creo que es
bastante fácil, si eres buena
persona, llevadero,

comunicativo y entablas una
conversación con un director,
que no te cortes, que tengas
mil cosas para enseñar y las
sepas transmitir, es fácil”,
afirmó.

Lumi Cavazos

La formación
actoral teatral es
fundamental

P

ara entrar a la
profesión del
séptimo arte, los
aspirantes deben
tener muy claro lo que quieren
porque es una “carrera muy
matada”, dijo la actriz Lumi
Cavazos.
“Les recomiendo que se
enfoquen en esta etapa de
formación que va a ser muy
importante porque va a ser una
base para todo lo que van a
tener que enfrentar
profesionalmente ya sea en el
cine o en el teatro.
“Siempre sigues aprendiendo
en esta carrera, deseo que
surjan muchos actores y
actrices de la Facultad de Artes
Escénicas y tengan éxito.”
La actriz de origen
regiomontano expresó que al
estar frente a los estudiantes
de teatro sintió nostalgia de sus
clases en la capital del país,
precisamente a donde le llegó la
noticia de un casting para
actuar en Como agua para
chocolate (1992), dirigida por
Alfonso Arau, quedándose con
el papel de la conocida “Tita”,
uno de los personajes
protagónicos de la cinta.

Por cierto, comentó que con
ésta: “Sufrí el éxito de dicha
película porque nadie lo
esperaba”, se alejó un tiempo y
se fue a vivir a Los Ángeles,
California, donde se dio cuenta
de la gran competencia
existente en el medio“pues
todos los meseros o meseras
son actores o actrices o
modelos”.
Sin embargo, siempre corrió
con suerte, ya fuera trabajando
en distintos proyectos para la
televisión y cine
independiente.
Cavazos también habló de
otras películas en las que ha
participado como Sístole
diástole (1997), Atlético San
Pancho (2001), y Las
Buenrostro (2005), entre otras.
A diferencia de hace años,
dijo que en la actualidad existe
una gran competencia en la
actuación, pero también
existen más posibilidades para
entrar a esta profesión, puesto
que las cadenas televisivas
tienen sus propias escuelas y
hay un gran “bombardeo” de la
televisión por medio de los
programas conocidos como
“reality shows”.
“Pero creo que los jóvenes
deben de aferrarse por asistir a
una escuela tradicional de
formación actoral teatral
porque para mí es fundamental
seguir haciendo teatro y es
muy importante en tu
carrera”, afirmó.
Cavazos consideró como
enriquecedor y
retroalimentador el que se
efectúen en futuros ciclos de
cine más charlas de actores con
estudiantes de teatro.

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VIDA UNIVERSITARIA

-1 de noviembre de 2005

cultura

Antonio Candido de Mello e Souza
El Premio Internacional Alfonso Reyes 2005 concedido a este escritor,
crítico y catedrático brasileño, puede ser un estímulo para que la
literatura escrita en portugués salga de la marginación en que se ha
encontrado por el predominio del español.

Un llamado a despertar el
interés hacia las letras brasileñas
Edmundo Derbez García

Antonio Candido de Mello e
Souza es un clásico de la
cultura brasileña
contemporánea. Su nombre es
inseparable de los momentos
decisivos, como él los llama, de
la formación literaria de Brasil.
Su dominio de las literaturas
brasileña, portuguesa,
española, inglesa, francesa,
italiana e hispanoamericana es
muy amplio. Es, sin duda, el
mayor crítico literario de Brasil
y uno de los mayores de
América Latina.
Desde ahora, los nombres de
Alfonso Reyes y Antonio
Candido permanecen unidos en
el extenso campo de las letras
iberoamericanas al recibir el
escritor, crítico y catedrático
brasileño, el Premio
Internacional Alfonso Reyes
2005.
Candido rindió un cálido
homenaje a Reyes, quien
transformó las relaciones entre
los dos países cuando en 1930
llegó como embajador a Río de
Janeiro. En Brasil se tenía una
mala impresión de México
debido a la Guerra Cristera,
pero Reyes logró superar ese
problema.
Comprendió muy pronto las
complejidades de la vida social,
política, cultural y económica
de Brasil, agregó Candido. En
su libro Brasil en una castaña,
publicado en 1942, se expresa
del país y los brasileños con
simpatía, pero sin renunciar a
la crítica.
“Alfonso Reyes llegó a Brasil
y lo comprendió. Alfonso
Reyes probablemente fue uno
de los grandes intelectuales
americanos, un gran amigo de
nuestro país.”
Durante su experiencia
brasileña de 1930 a 1936, el país
sudamericano “lo conquistó”,
aseguró por su parte Alfonso

Rangel Guerra, admiró “la
cortesía de su gente, la
feracidad de su naturaleza, el
espíritu de orden y de belleza
que su pueblo otorga a la vida
de todos los días”.
Además conoció y sostuvo
intercambio de
correspondencia con los más
importantes escritores
brasileños de su época: Manuel
Bandeira, Renato Almeida,
Ronald de Carvalho y otros.

Todo el saber de Alfonso
Reyes sobre la vida y la
literatura, más la belleza de su
prosa y la visión del mundo
convertida en palabras que es
su poesía, se entregan como
expresión suprema de las letras
mexicanas en el premio que
lleva su nombre. Quien lo
recibe ahora, don Antonio
Candido, se ha distinguido por
una tarea sostenida y
permanente a lo largo de los

Fotos: Pablo Cuéllar Zárate

años, en un trabajo de crítica
literaria dedicado a analizar la
obra de autores brasileños y de
la literatura universal.
Para Cándido es un gran
reconocimiento estar cerca de
los grandes nombres que lo han
recibido anteriormente, sobre
todo porque sólo ha tratado de
hacer bien su tarea, “sin tener
ideas originales, innovadoras, ni
nada de esto”. Y es un honor
que se lo otorguen a un crítico
literario como lo fue Alfonso
Reyes y más, a un brasileño.
“No soy ficcionista, no soy
narrador, no soy poeta,
solamente crítico, asevera. Yo
creo que la crítica puede tener
tonalidad de creación, pero no
es creación, nosotros como
críticos somos servidores de la
literatura.
“Pero lo más importante es
que el premio internacional, a
través de mi persona, de alguna
manera pueda llamar el interés
hacia la literatura brasileña.
“Brasil tiene una literatura
muy rica, pero muy poco
conocida, porque el español es
una gran lengua de cultura,
España fue una potencia
europea en el siglo XVI y siglo
XVII, España dominaba y
Portugal era un pequeño reino
enfocado hacia el Atlántico,
entonces la lengua española se
impuso.
“Muy pocos países hablan
portugués, así que el hecho de
que la literatura brasileña sea
reconocida en el exterior es
muy importante.”
El autor de numerosos
ensayos críticos y medio
centenar de libros, que en gran
parte han sido traducidos al
francés, inglés, alemán,
italiano, polaco, checo y
español, ofrece un ejemplo de
la trascendencia de la literatura
brasileña.
“No creo que sea injusto
decir que el mayor narrador
latinoamericano del siglo XIX
es brasileño, Machado de Asís
y apenas ahora está siendo
conocido.”
Candido acudió a la Capilla
Alfonsina Biblioteca
Universitaria para desvelar el 7
de octubre la placa con su
nombre que se añade al de los
ganadores del Premio
Internacional Alfonso Reyes
2005 que otorga desde 1973 la
Sociedad Alfonsina
Internacional para mantener
viva la memoria de Reyes.
Por la noche tuvo lugar la
ceremonia de entrega del
diploma y el cheque por 60 mil
dólares en los espacios que
ocupa el Consejo Nacional para
la Cultura y las Artes,
Conaculta, en la XV Feria
Internacional del Libro.

�V I DA U N I V E R S ITAR IA

próximos eventos

Simposio Binacional “La región fronteriza noreste de México y Texas”
Desde hace más de 150 años el noreste de
México y Texas han mantenido fuertes
vínculos históricos en los que han aparecido
circunstancias como el Tratado de Libre
Comercio de América del Norte, el 11 de
septiembre, el endurecimiento de la política
migratoria, la mayor vinculación del proceso
productivo mexicano con la economía
norteamericana. Por esa razón el Colegio de la
Frontera Norte, la Universidad Autónoma de
Nuevo León, a través de la Facultad de
Trabajo Social, y Texas A&amp;M Internacional
University organizan el Simposio Binacional
“La región fronteriza noreste de México y

Texas ¿interacción o integración
transfronteriza?”, que busca analizar y
encontrar respuestas a las diversas preguntas
sobre la situación actual y las perspectivas de
esta nueva etapa del proceso vigente de
interacción regional. Se llevará a cabo el 8 de
noviembre de 8:30 a 18:00 horas en la Biblioteca
Universitaria Raúl Rangel Frías. El evento
cuenta con el apoyo del Gobierno del Estado,
el Consulado de los EE UU y la Sociedad de
Urbanismo Región Monterrey. Informes:
8387-5503, 8387-5027 y 8387-4613, e-mail:
colefmtyqgmail.com con María Esther
Hernández.

HU

DVSS

Introduction to the
Principles and Practice
of Clinical Research

Curso “Liderazgo en
las organizaciones”

El Hospital Universitario Dr.
José E. González, a través de la
Subdirección de Investigación,
invita a participar en este curso
impartido en inglés mediante
videoconferencia desde el
Clinical Center del NIH en
Bethesda, Maryland. El curso
proporciona los conocimientos
necesarios para llevar a cabo de
manera efectiva la
investigación clínica. El
temario del curso está
disponible en:
http://www.cc.nih.gov/
researchers/training/ippcr/
schedule05.shtml
Inició el 17 de octubre y
continúa hasta el 21 de febrero
de 2006 en sesiones de hora y
media lunes y martes de 16:00
a 17:30 horas en el auditorio
Programa UNI, primer piso,
edificio de Radiodiagnóstico.
Informes: 8329-4050, ext. 2871
al 74, Dr. Sergio Lozano
Rodríguez.

Agronomía
Diplomado en
Jardinería Ornamental
La Facultad de Agronomía
ofrece este diplomado con el
objetivo de permitir al
participante identificar y
producir plantas ornamentales,
así como proporcionar mantenimiento en áreas verdes.
Cursos:
Cactáceas y suculentas:
noviembre 4, 5, 11 y 12
Lugar: Vivero Canadá
FAUANL, Escobedo, N. L.,
horarios: viernes 15:00 a 20:00
horas, sábado 9:00 a 14:00
horas, informes: 01 (81) 83974477 y 8397-4588, 8384-0780, email:
fauanl_eduper@yahoo.com.mx
fauanl_ucanada@hotmail.com

La UANL, a través de la
Dirección de Vinculación y
Servicio Social y el Centro
Regional de Servicios “Vamos
México”, invita a las
organizaciones de la sociedad
civil a este curso impartido por
la Dra. Liliana Tijerina
González de Mendoza.
Fecha: 25 de noviembre, 9:00 a
13:00 h. Lugar: Sala de Usos
Múltiples II de la Capilla
Alfonsina Biblioteca
Universitaria. Fecha límite de
inscripción: 15 de noviembre.
Informes: Juan Manuel Adame
Rodríguez y Gerardo Ramos
Alfano, e-mail:
serviciosocial@uanl.mx, tel:
8329-4007, fax: 8329-4958.

CALIDEM
Programa de
Capacitación para
Líderes Democráticos
Del 6 al 16 de noviembre se
realizará el Segundo Curso
Nacional sobre Instituciones,
Valores y Prácticas
Democráticas para Jóvenes

Líderes de México que tendrá
como sede la Sala de
Exhibiciones del Teatro
Universitario, en la Unidad
Mederos. El curso tiene como
propósito convocar a los
mejores estudiantes de las
universidades del país en el
área de las Ciencias Políticas o
afines, así como a jóvenes de
los diferentes partidos
políticos, ONGs y de la
sociedad civil. Informes:
UANL, tel: (81) 8329-4027 ext.
5234, fax. (81) 83520504, e-mail:
jhajime@dgb.uanl.mx

FyL
Diplomados en
Filosofía y Letras
Diplomado “Tecnología
educativa ante los retos del
nuevo milenio”
(presencial)
Del 6 de agosto al 3 de
diciembre de 2005, sábados de
9:00 a 13:00 h.
Auditorio Alfonso Rangel
Guerra
Diplomado: “Tecnología y
didáctica en el siglo XXI”
(modalidad en línea)
Del 13 de agosto al 29 de
octubre de 2005. Sólo los
sábados.

Informes al tel.: 8332-39-89,
Mireya Sandoval Aspront,
e-mail:
msaspront@filosofía.uanl.mx
Diplomado en Violencia
Del 3 de septiembre al 26 de
noviembre
Doce sesiones sabatinas de 9:00
a 12:00 h
Informes: Colegio de
Sociología, maestra Laura
Charles Lara, tel: 8376-0620,
ext: 115 y 116, e-mail:
lcharles@filosofia.uanl.mx
Diplomado de Traducción
Del 3 de septiembre de 2005 al
21 de enero de 2006
Doce sesiones sabatinas de 9:00
a 12:00 h
Informes: Departamento de
Traducción, tel: 8376-4876, ext:
109, María Eugenia Martínez
Flores, e-mail:
traducción@filosofia.uanl.mx
Diplomado en Historia
Moderna y Contemporánea
Del 10 de septiembre de 2005 al
27 de mayo de 2006
De 9:00 a 13:00 h.
Informes: Colegio de Historia y
Estudios de Humanidades de
la facultad, tel: 8376-0620, ext:
116 y 117, maestros Rocío
Rodríguez
rocio.rodriguez@filosofia.uanl.mx
y José Luis Cavazos
jose.cavazos@filosofia.uanl.mx

Ciclo de conferencias “La tecnología para el cambio educativo”
La Dirección de Innovación
Académica invita a este ciclo
cuyo objetivo es crear
puentes de enlace para que
las comunidades académicas
den cuenta de las nuevas
formas de concebir. Actuar y
dialogar en un mundo donde
el conocimiento es un reflejo
continuo de una realidad
cambiante y
multidimensional.
Temas:
Noviembre 11. Aplicaciones
de un sistema de evaluación

participativa a cursos en
línea.
Dr. Armando Lozano
Rodríguez, ITESM
Diciembre 2. WebCT como
plataforma tecnológica para el
aprendizaje: algunas
experiencias. Dr. David
Rutledge y Dra. Barbara
Coppola, New Mexico State
University
Enero 13, 2006. Tecnología y
pensamiento crítico. Dr. Luis
Huerta y Dr. Loui Reyes,
New Mexico State University

Febrero 3, 2006. Aprendizaje
y enseñanza en contextos
virtuales.
Dra. Martha Casarini Ratto,
UANL
Sede: Auditorio del Centro
de Incubación de Empresas
y Transferencia de
Tecnología,Unidad Mederos.
Horario: 10:00 a 12:00 h.
Entrada Libre. Informes:
Srita. Belem Irasema
Hernández, Tel. 8329 4290,
Web: http://www.
innovacionacademica.org

23

]

próximos eventos

1 de noviembre de 2005-

�deportes

[ 24

V I DA U N I V E R S ITAR IA

-1 de noviembre de 2005

deportes

Alán Dávila verá acción en liga brasileña de futbol soccer
Tras llegar a un acuerdo con el equipo
Corintians, el estudiante de la Facultad
de Ingeniería Mecánica y Eléctrica Alán
Dávila jugaría de lleno en la actual
temporada de la Primera División A
profesional de Brasil. El jugador, nacido
en el Distrito Federal, estuvo en duda de
aceptar el compromiso pues su deseo era
seguir jugando con Tigres de la
Universidad Autónoma de Nuevo León e
intentar obtener el campeonato de la
Universiada Nacional 2006. Alán Dávila
es un volante de contención “que sabe
hacer las cosas, es muy responsable y sus

Basquetbol
Siguen Tigres invictos
de local en Cinabe

Sin emplearse a fondo, los
Tigres de la Universidad
Autónoma de Nuevo León
lograron importantes triunfos,
en ambas ramas, dentro del
Circuito Nacional de
Basquetbol Estudiantil
(Cinabe), para continuar
invictos en su territorio. En el
juego femenil, las felinas
aplastaron 101 a 33 al cuadro
hidrocálido realizando un
trabajo de equipo. El primer
tiempo concluyó 43-16 con un
paso tranquilo por parte de las
Tigrillas que trataron de
realizar movimientos desde la
banca. La mejor encestadora
fue Sarai Armijo con 18 puntos
y Betzabé Arizpe con 16. Por
parte de las aquicalitenses
Indira Uruza anotó 16 y Belén
Vázquez con 11. En la rama
varonil, los felinos dieron

cualidades lo harán salir adelante”, dice
Roberto Gadea Ayala, entrenador del
cuadro universitario. El estudiante
solicitó permiso en la FIME ya que estará
un año con la escuadra sudamericana.
Aunque no es misión del cuadro
universitario ofrecer jugadores al
profesionalismo, pues en primer término
están las actividades académicas de los
jóvenes, esta era una oportunidad que se
venía dando desde hace meses. El club
pertenece a una organización de gran
tradición fundada en 1910. (Manuel
González)

cuenta de 83-50 a la quinteta
del Instituto Tecnológico de
Aguascalientes. El cuadro,
dirigido por Jorge Vela, al estar
castigado un encuentro el
entrenador Manuel “Meme”
Sáenz, manejó el cotejo en
forma tranquila. Para la mitad
ya marcaban ventaja de 39-18
y los mejores anotadores
fueron por la UANL Luz Jesús
Benavides con 18 y Héctor
Guzmán con 27, por los de
Aguascalientes Édgar de León
ofreció 14 puntos y 9 Israel
López. Los duelos se
desarrollaron el 15 de octubre
en el gimnasio de la Facultad de
Ciencias Químicas en Ciudad
Universitaria. Para el sábado
22 de octubre las dos escuadras
reciben a la Universidad
Michoacana de San Nicolás de
Hidalgo en el gimnasio Luis
Eugenio Todd; a las 18:00 y
20:00 horas. (Manuel
González)

Tochito
Avantes equipos de
tochito bandera
Los equipos representativos de
tochito bandera de la
Universidad Autónoma de
Nuevo León lograron
importantes triunfos para
seguir invictas en la Liga
Regional, categoría
Intermedia, y sacar sus dos
primeros triunfos en la Mayor.
En la Intermedia se logró el
tercer triunfo de la temporada
al ganar 13-0 al cuadro de las
Troyanas de la UDEM. Las
chicas de la UANL con dos
anotaciones de Evelín Angélica
Hernández Valadez lograron
superar el escollo y caminar
con tres victorias sin derrota,
hasta ahora. En tanto que
Tigrillas mayor dieron cuenta
de las Mantarrayas de
Monterrey por 24-12. Marina
Guajardo realizó un buen
trabajo y apoyada con tres
anotaciones de Pilar Charur

(una en interesante regreso) y
otra de Mirna González,
ganaron a las Mantarrayas que
apretaron al cierre. Estos
partidos se ofrecieron el 15 de
octubre en el estadio Gaspar
Mass, donde ambos equipos
mostraron su capacidad.
El equipo alcanzó su segundo
triunfo al ganar a las Lobas de
la Universidad Autónoma de
Coahuila 25-22. De esta
manera, el cuadro Azul y Oro
de la UANL, en sus dos salidas
ha conocido la victoria. El
sábado 29 de octubre, recibían
en el estadio Raymundo
‘Chico’ Rivera de ciudad
Universitaria al fuerte equipo
de las Águilas de la Universidad
Autónoma de Chihuahua, en su
tercera salida. De ganar,
podrían ser serias favoritas a
retener su campeonato.
(Manuel González)

direcciones: Av. Pedro de Alba
en Ciudad Universitaria,
Zaragoza 116 sur, en el centro
de Monterrey; en el interior de
la Biblioteca Universitaria Raúl
Rangel Frías, en la avenida
Alfonso Reyes No. 4000;
dentro de la Facultad de
Derecho y Criminología, en el
pasillo de la Facultad de
Organización Deportiva y en
Electrodomésticos, junto al
estadio Universitario. La
pulsera se presenta en el
siguiente link: http://
www.uanl.mx/eventos/
pulsera.html.

Prepa 7
Convoca al tradicional
XIII Trote Piel Roja

DGD
Unirán esfuerzos en
pro del Centro
Deportivo
Universitario
Con el fin de promover un área
tan importante como es el
deporte universitario, se está
invitando a los egresados a
adquirir una banda o pulsera.
Las aportaciones al adquirirla
serán destinadas al Centro
Deportivo Universitario. Se
pueden adquirir en la Librería
Universitaria en sus distintas

El Departamento de Deportes
en coordinación con la
Academia de Educación Física
y la Sociedad de Alumnos
realizará este tradicional
evento deportivo el domingo 13
de noviembre a partir de las
6:30 horas que tiene como
objetivo reafirmar los lazos de
amistad y solidaridad en la
institución y fortalecer el gusto
por la educación física. Las
categorías son: alumnos de
primer semestre, alumnos de
tercer y cuarto semestre,
padres o tutores de los
alumnos, ex alumnos y
personal de la preparatoria. El
cierre de inscripciones es el 10
de noviembre a las 14:00 h.
Informes: 8330-3135, 8330-2087
y 8330-3882.

�1 de noviembre de 2005-

VIDA UNIVERSITARIA

deportes

Además de su preparación física, técnica y estratégica, el
deportista debe estar preparado psicológicamente a fin de dar un
mejor rendimiento en las competencias, labor a la que está
dedicada la Coordinación de Tutoría y Apoyo Psicológico.

Preparan a deportistas
psicológicamente
Edmundo Derbez García

En el estadio Gaspar Mass,
área poniente de la planta baja,
funciona un área cuya labor es
callada y discreta, pero de gran
relevancia para que los atletas
felinos cosechen sus triunfos
deportivos en los diferentes
niveles de competencia.
Se trata del Departamento
de Tutoría y Apoyo Psicológico
de la Dirección General de
Deportes destinado a dar
atención a los deportistas que
presentan problemas tanto de
tutoría académica como
deportiva.
Cuenta con profesionales,
prestadores de servicio social y
de prácticas profesionales
capacitados y orientados hacia
la psicología aplicada a las
diferentes disciplinas
deportivas que promueve la
DGD como futbol, voleibol,
basquetbol, judo y karate.
El entrenador de cada una
de ellas canaliza a la
coordinación al deportista que
presente problemas
psicológicos como ansiedad y
estrés precompetitivo.
Además ofrece a los
entrenadores la preparación
para que cuenten con las
herramientas necesarias para
que den tutoría deportiva a sus
pupilos.

Fotos: Pablo Cuéllar Zárate

“El director general de
Deportes, Jaime César Vallejo,
puso en marcha esta área en
vista de la necesidad de que el
deportista esté preparado
física, técnica,
estratégicamente y
psicológicamente para dar su
máximo rendimiento –explica
el coordinador Juan Manuel
Sánchez. Puesto que para
hacer cualquier ejecución
deportiva, primero se piensa,
entonces debemos preparar
también la mente.”
El departamento, que
arrancó sus actividades previo
a la pasada Universiada

Nacional 2005, ha estado atrás
de los resultados que han
tenido los felinos. Tuvo
oportunidad de tratar a poco
más de una docena de atletas
antes de que acudieran a la
justa en Toluca.
Además a Jorge Lagunas
Beirut de lanzamiento de
jabalina previo al nacional de
primera fuerza y a Isis Vargas
de tae kwon do, antes de acudir
a la Universiada Mundial, se
consolidó su seguridad ante
sendas lesiones a través de un
tratamiento denominado
recuperación psicológica de
lesiones deportivas.
El apoyo y orientación
psicológica se dio a todos los
demás atletas que
representaron a la UANL y a
México en la justa desarrollada
en Izmir, Turquía. También al
equipo representativo de judo
que regresó de Canadá
trayendo muy buenos
resultados.
Debido a las obras de
construcción de graderías en el
estadio Gaspar Mass, la
consulta y asistencia a
estudiantes-deportistas se
brinda por lo pronto en la zona
poniente del estadio.

Actualmente se trabaja con los
integrantes del equipo de
basquetbol que participan en el
Circuito Nacional de
Basquetbol Estudiantil
(Cinabe) 2005-2006, comenta
Sánchez, quien además funge
como representante suplente
de la DGD ante la certificación
de sus procesos bajo el sistema
de administración de la calidad.
¿Qué tipo de problemas puede
presentar un deportista?
Hemos tenido la experiencia de
ver a diferentes atletas de
nuestra universidad que
experimentan una ansiedad
precompetitiva, es decir, se
preparan para una
competencia, por ejemplo, la
Universiada Nacional, y desde
antes hay un desgaste mental,
de manera que debemos
prepararlos para que haya un
bloqueo de pensamientos
negativos. Ellos pueden decir
que el campo está en malas
condiciones, que el viento no
está a su favor y ese bloqueo de
pensamientos negativos es el
que debe existir, pero primero
hay que preparar al deportista
de que los haga consciente y
transformarlos en
pensamientos positivos como
decir: estoy bien preparado,
estoy rindiendo
excelentemente, hace muy
buen tiempo.
¿Qué otros tipo de problemas
además de este pueden
presentar?
Tenemos algunos deportistas
en la universidad que son
foráneos y a veces
experimentan cierta tristeza
porque su familia está lejos o
porque les gustaría que sus
padres o hermanos estuvieran
presentes en una competencia
y eso no es posible, entonces
por estar lejos de su familia
experimentan ciertos núcleos
depresivos y nosotros
trabajamos en ello para que
lleguen a la competencia en un
estado óptimo.
¿Son diferentes las técnicas de
intervención de acuerdo al
deporte?
Las técnicas de intervención
psicológica en las diferentes
disciplinas deportivas serán un
tanto indicadas para cada una,
no puede darse una misma
técnica de intervención
psicológica de relajación a un
taekwondoísta porque debe de
estar en un estado de alerta,
pero en una disciplina de
atletismo como el lanzamiento
de jabalina sí conviene utilizar
técnicas de relajación y
concentración, es decir,
focalización de la atención para
que esté mejor preparado y
haga sus mejores ejecuciones
deportivas.

25

]

�[ 26

V I DA U N I V E R S ITAR IA

-1 de noviembre de 2005

deportes

Afianza Tigres liderato de su división
Jesús Gerardo Dávila

Tigres dio un paso muy
importante en su calificación a
playoffs como campeón de la
División Jacinto Licea, al
derrotar el sábado 22 de
octubre 15-7 a Pumas de la
UNAM en un partido marcado
por el dominio de las
defensivas. El resultado los
afianzó como líderes con marca
de 5-3.
Los felinos del coach Mundo
Reyes forjaron su victoria
desde el primer cuarto con los
12 puntos sin respuesta que
obtuvieron en base a pase de
touchdown de 15 yardas de
Carlos Tapia Gaspar (15) a
Carlos García Samaniego (81) y
acarreo de 11 yardas de David
Carvajal Hernández (24).
Gustavo Anaya (46), quien
suple a Adrián Incapié (25),
añadió un gol de campo de 25
yardas totales en el segundo
cuarto para el 15-0.
En el tercer cuarto, Pumas
CU se acercó peligrosamente
en el marcador con pase de
touchdown de 5 yardas de
Francisco Javier Alonso (18) a
Dante Jesús Carvajal (7).
Guillermo Heyser acertó un
dudoso tanto extra que, a pesar
de las protestas del coach
Reyes, los árbitros dieron por
bueno dejando la pizarra 15-7.
El marcador ya no se movió
porque las defensivas
impusieron sus condiciones,
contando además que los
ataques de ambos equipos
resultaron llenos de castigos y
fallas. Al final los Tigres dieron
una valiosa muestra de
deportivismo cuando se
unieron al público en el aplauso
que brindaron a sus
compañeros de la UNAM que
dieron una vuelta olímpica al
concluir su elegibilidad.
Zamora: un ejemplo de
entrega, coraje y pundonor

Tigres retomó el liderato de la
División II Jacinto Licea desde
que el viernes 14 de octubre se
desquitaron con un marcador
de 9-7 de la derrota de hace dos
años en el Gaspar Mass contra
Borregos Toluca, cuando
perdieron 16-14 con la ayuda de
los árbitros. Con este merecido
cuanto angustioso triunfo, pese
a la llovizna, a la lesión de Toño
Zamora (4), al mal arbitraje y a
los errores cometidos.
El caso del QB de los
Auténticos es verdaderamente
admirable y digno de reconocer
su esfuerzo. Desde la
temporada anterior cuando le

Tigres amarró su pase a los playoffs al vencer en el estadio
Olímpico de CU a los Pumas que, a pesar de carecer de una
buena defensiva puesto que marchaban con un déficit de –56
puntos, en casa se crecen. Después volverán al Gaspar Mass para
dar el cerrojazo ante los Frailes del Tepeyac en un partido que
debe ser de mero trámite.

Foto: Pablo Cuéllar Zárate

operaron la rodilla izquierda
después de la fecha inicial,
volvió para jugar los últimos
encuentros y desde entonces
ha participado –lesionado o
resentido–, en todos los
partidos dando muestras de
mucha entrega, coraje y
pundonor.
Cuando vimos el video del
juego contra Tec CEM, perdido
dramáticamente en la capital el
24 de septiembre pasado,
observamos que en el último
cuarto batallaba para caminar
pero jamás pidió que lo
sacaran, dando muestras de
grandeza. Deseamos su pronta
recuperación.
El duelo se desarrolló
conforme a las expectativas ya
que se enfrentaron la hasta
ahora mejor defensiva del 2005
contra la de los Auténticos que
marcha en tercer lugar. Los
pronósticos auguraban un
partido cerrado con poca
diferencia en el marcador, pero
no con tan pocos puntos debido
al campo lodoso.
Los de casa recibieron el
balón pero nada hicieron en su

primera serie viéndose en la
necesidad de entregarlo.
Cuando los Borregos
intentaban salir del
encajonamiento fumbleó el QB
Daniel Vélez en su yarda 12,
recuperando Manuel Alanís
(20) de los Auténticos. Con dos
jugadas se acercaron a yarda y
media para que anotara David
Carvajal (24), 6-0, al fallar
Adrián Incapié (25) el extra al
ser bloqueado por la defensiva
de Toluca.
Los Borregos reaccionaron
de inmediato en su segunda
serie al regresar José Miguel
Luna el kickoff hasta la yarda
30 de los Tigres, acción de la
que saliera lesionado. En tres
jugadas más, anotaban con una
corta resbalada por el lado
izquierdo de Alfonso Zamora
donde se vio claramente un
agarre por parte de un
bloqueador borrego que sujetó
del empeine a un tacleador
universitario, 6-7 con el
adicional de Paride Zappala.
En el segundo cuarto hubo
dominio alterno de las
defensivas, teniéndose balones

sueltos, intercepciones y
castigos en momentos clave
para ambas partes. Al faltar
cuatro minutos para el
descanso, Zamora tuvo que
salir al resentirse de su vieja
lesión entrando el QB novato
Carlos Tapia (15). Para el
siguiente periodo los Tigres
interceptaron por medio de
Rodrigo Odín Torres (47), sin
poder concretar porque Tapia
se equivocó entregándole el
balón a un defensivo contrario.
Poco más tarde anotarían con
gol de campo de 35 yardas de
Gustavo Anaya (46), para
marcar el definitivo 9-7.
Las cosas se pondrían
cardiacas en el último periodo,
convertido en duelo de fallidos
goles de campo. Primero falló
Zappala un intento de 50
yardas y después Anaya otro
de 35; pero luego Toluca avanzó
peligrosamente dentro de la
yarda 10, los defensivos
contuvieron, y Zappala falló un
intento de 24 al resbalar la
pierna de apoyo faltando un
minuto con cincuenta y cuatro
segundos.

�1 de noviembre de 2005-

VIDA UNIVERSITARIA

deportes

Terry Fox fue un joven canadiense, quien, tras serle diagnosticado
un cáncer en los huesos y serle amputada una pierna, tomó la
iniciativa de correr, con la ayuda de una prótesis, a lo ancho de
Canadá para generar fondos para la lucha contra el cáncer. La
valentía de este joven inspiró la creación de la Carrera Terry Fox,
la cual llega en este año a su tercera edición en Monterrey.

Buscan recolectar fondos para
la lucha contra el cáncer
Jessica Jaramillo Castillo

La Asociación Terry Fox
Monterrey invita al público en
general a unirse a la lucha
contra el cáncer a través de la
Tercera Carrera Terry Fox 2005
de 1K, 3K y 6K que se
realizará el domingo 6 de
noviembre, a partir de las 9:00
horas. La asociación, cuyo
presidente honorario es Robert
Langlois, cónsul general de
Canadá, recauda fondos que
permiten al Centro
Universitario Contra el Cáncer
del Hospital Universitario Dr.
José E. González desarrollar
proyectos importantes para la
comunidad y dar esperanza de
vencer esta terrible
enfermedad.
Según el INEGI, el cáncer es
la segunda causa de muerte en
México; en 2002 los tumores
malignos causaron la muerte a
58 mil 599 personas. Las
defunciones por éstos,
representaron 11.2% del total
de fallecimientos en los varones
y 14.7 % en las mujeres.
Buscando recaudar fondos
para la investigación de este
mal, el joven canadiense Terry
Fox, tras serle diagnosticado
cáncer y de serle amputada
una pierna, recorrió en 143 días
5 373 kilómetros, hasta que la
enfermedad lo venció a los 22
años de edad.
Inspirado en su
inquebrantable espíritu y dado
que vencer el cáncer es un
proyecto de sociedad, de
comunidad, de todos, la
Asociación Terry Fox
Monterrey, A. C., fundada por
Eugenio Clariond ReyesRetana, ha realizado las
carreras en 2003 y 2004 con un
éxito total.
El número de participantes
en promedio, en ambas, fue de
tres mil 200 corredores y se
recaudaron más de 1 millón 415
mil pesos. Con las aportaciones
de la primera carrera, 280 mil

403 pesos, inició en el Centro
Universitario Contra el Cáncer
del Hospital Universitario el
Laboratorio de Modelización
Molecular donde, en el que una
serie de computadoras
avanzadas permiten, a través
de cálculos matemáticos,
entender la interacción de
medicamentos antitumorales
con el DNA y, por lo tanto,
poder proponer nuevos
medicamentos más efectivos.
Con los de la segunda
carrera, 1 millón 133 pesos, se
completó la primera fase de
este laboratorio e inició el de
Genética Molecular, cuyo
equipo especializado permite el
diagnóstico genético específico
y personalizado para diferentes
tipos de tumores llevando así
un mejor tratamiento.

Al convocar por tercera
ocasión a esta convivencia
social, que se realizará en el
Parque Fundidora, el objetivo
es recaudar, mediante las
aportaciones de los
participantes, sin un mínimo
exigido, 1 millón 750 mil pesos,
fondos aplicados directamente
a la investigación.
Lo recaudado permitirá
empezar la segunda fase del
Laboratorio de Modelización
Molecular, completar el de
Genética Molecular y dar inicio
al de Bioinformática.
La UANL, el Hospital
Universitario, el Gobierno de
Nuevo León, a través de las
secretarías de Educación y
Salud y del INDE, apoyan
oficialmente la carrera, así
como el Municipio de

Foto: José Ríos

Monterrey, la Cámara de
Comercio Canadiense en
México capítulo Monterrey; la
Cámara Mexicana de la
Industria de la Construcción, la
Canaco, Caintra, Coparmex, la
Cámara de Comercio
Americana (AmCham), Plaza
Sésamo, Los Sultanes de
Monterrey.
El cupo de la carrera es para
cuatro mil participantes; las
inscripciones se llevarán a cabo
hasta el 4 de noviembre en
todas las tiendas Soriana,
Innova Sport y los centros de
deportes de cada municipio.
Informes: (81) 82660090,
www.terryfoxmonterrey.org.

Cuentas bancarias
para donativos
BANORTE
Cuenta No.: 0196807517
Clave: 072580001968075174
BANREGIO
Cuenta No.: 001-11076-001-5
Clave: 058580011107600152
SCOTIABANK INVERLAT
Cuenta No.: 145-06671500
Clave: 044580145066715000
Recibos fiscales
Datos necesarios para solicitar
recibos fiscales:
Nombre de la empresa
Dirección Fiscal
R.F.C.
Contacto
Teléfono
Cantidad del recibo
Si el cheque se va remite
físicamente, se envía al
Consulado General de Canadá, a
Alejandro Martínez. Domicilio:
Zaragoza 1300 sur, edificio Kalos,
C1, 108ª. Tel: 8344-3200, ext.
3341; e-mail:
alejandro.martinez@internacional.gc.ca

27

]

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~
¡
.

AA~Gr_an_Corridade
la Beneficencia
· -Hospital lni\er,itario "Dr. José Eleuterio Gon1,ález''
f .1

Plaza Monumental Monterrey "Lorenzo Garza"
Domingo 4 de Dic. del 2005 • 4:00 PM

El Rejoneador

Eduardo Cuevas
Matadores

Eloy Cavazos
Manolo Arruza
Jorge Gutiérrez
Juan Bautista
Alejandro Ama
Ganadería

6 Don Julio Delga
ao.t«ros- fN'I

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www.lfclcetmaster.com.mx

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ji

U~ruJ.~'!. 1 lJ"8lp:d

(l uANL
UNIVERSIDAD AUTól':O~lA
DE NUEVO LE6N
Srt-n:I.Ufa de E.\:ltlbi6c, )' O.fruti

Teatro Univ;er.sitaiá.o
I&gt;omimg:o 6 ~ @ •
18:00 horas
Praga y Ttlesle, Fracc. Las Torres,
Unidad Medefos
lnfoones: 8329-4112 y 8365-0256

�</text>
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                  <text>Inicialmente llamada Vida universitaria: semanario informativo y cultural auspiciado por el patronato universitario de Nuevo León, su periodicidad al inicio fue semanal, hasta el 1 de junio de 1975, con el No 1262 cambia a docenal y es hasta el 1 de febrero de 1982 con el No 1501 que cambia a quincenal. Periódico de tradición, información y difusión cultural de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Fundado en marzo de 1951, bajo el rectorado del maestro Raúl Rangel Frías. Fue registrado como artículo de segunda clase el 16 de abril de 1951.</text>
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                <text>Inicialmente llamada Vida universitaria: semanario informativo y cultural auspiciado por el patronato universitario de Nuevo León, su periodicidad al inicio fue semanal, hasta el 1 de junio de 1975, con el No 1262 cambia a docenal y es hasta el 1 de febrero de 1982 con el No 1501 que cambia a quincenal. Periódico de tradición, información y difusión cultural de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Fundado en marzo de 1951, bajo el rectorado del maestro Raúl Rangel Frías. Fue registrado como artículo de segunda clase el 16 de abril de 1951.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Tomol

Monterrey. N. Le6n. 4 de Diciembre de 190.11,.

Ntim. ~6.

Renacimiento.
SEMANA R IO.

Dlreetorea,

JI. de la Paz Guerra y Santia1Jo Roe/.

La Reforma Monetaria.
EL PESO MEXIeJINO.
En las próximas pasadas sesiones
Yerificadas en la Cámara de Diputados se ha estado tramitando el
proyecto presentado por el Sr. Lic.
José Ives Limantour, Secretario de
Hacienda y Crédito Público, acerca de la reform:i monetaria que por
el mi'%l;o proyecto se inicia y muy
particulannente del peso mexicano
de plata, al cual se le atribuirá un
Yalor equh-alente en oro de setenta
y cinco centígrmnos, con la que se
obtiene, según se co1:1enta, un vabr fijo de cincuenta centa\·os oro
para nuestro peso mexicano eu el

I

nuestra plata acuñada, ni tampoco
están expuestos á sufrir de momento las alta.; cuotas de cambio que
muchas veces alcanza nuestra moneda cuando las operaciones son de
fatale:; resultados. Eso es por lo que
hace á las compras en el exterior ;
en cuanto á las ,·entas en el interior
de la República,de esos efectos comprados en el exterior, adquirirán
mayor fijeza los precios. y se e\·itará que muchas veces, á pretexto
de la alta del cambio !'ie cobren
exajeradamente las mercancías que
llegan del Extranjero.

tado de metales; fm·orecer las minas que produzcan metales preciosos hasta el uno y medio por ciento; y, por último, exención de derechos de importación ó rc:ducción
de los existentes á efectos ó artículos destinados á la minería.
Con esta última refom1a á la ley
sobre minería, se obtienen dos grandes \·entajas: hacer más fácil la exportación, y como consecuencia de
la primera, hacer más general el
uso de la buena maquinaria en las
mina~. que hará más fácil la explotación y perfeccionará los trabajos

extranjero.
Los que se dedican á la minería. subterráneos tan deficientes en la
Utilísima la refÓrma mondaria en los que ,·h-en de tse importante ra- actualidad.
todos sentido~. en algunas de sus
partes reporta grandes ben&lt;:ficios
¡,ara el público e:i general, ·es cierto,
Jl('ro especialmente para los dcdic:idos á importar del Extr.1:ijero to.la
cla-e de mercancías y á lo-.; qne e;tá•1 dedic:idos p:1rticnlarme:1tc á b-.
c·1apre,;as mineras. A lo ; prim:!ro,;,
porque teaiendo ya un valor fijo el
p:!so mexicano, 110 están expuestos
á perder en sus mercancí.1s, cu.,udo
nll:í desdende c-1 tipo ele enml,io de

de nuestra República, quepocas veces es explotado con la eficacia qut" requi, re, obtendrán con la
reforma monetaria, si llej!a á st-r
ley, grandes beneficios, pues los
incisos F. G, H. é I del artícuio
segundo de la mencionnda Inicia tiva, se ocupan exclu,-h-amentt" de
mejorar, desde todos puntos de ,·ista, todo lo referente á minerfa. como dimiu11ció11 del impuesto por
ensay&lt;', ftmdic-iém, :tfinaci6n y apar1110

Siendo generales los beneficios
que aporta la ley que se inicia, pues
es Fed&lt;:ral, deseamos que pronto
sea aprobada por las Legislaturas
dt" todos los Estados para que nuestros comerciantes y mineros, ~obre
todo nuestros comerciantes que
tantas mcrcancfa,_ importan del extnmjero, apro,·e&lt;:hen las iunumerablt's \ºt"J,tajas que trae consigo la
rd111 ma monetaria en el País.
LA RF.DACCION.

�RENACIMIENTO.

2

RE~ACBllENTO

, · mi,mn~ lñgrimas derramada,; por
i Benditos sean el dolor y las lagn- los mismos ojos. Vh·imos gastanEN LA MUERTE
¡ mas que sienten Y derraman lo~ ~a- do nuestros &lt;!fas en llenarlos de
DE LA NIÑA
dres cuando se les muere un t¡o;
os so
orgullo; cnminamos, correm •
! benditos porque son graneles, son. ñamo~. sufrimos, caemos Y nos
1nobles y son sublimes como el do- ele,·nmos. ¿A clond&lt;'? A la aurora
lor que María sintiera al Yer á Jede la tumhn.
A sí como la Na tu raleza tiene en sucristo crucificado.
t
EPA:\IINONDAS.
Al entrar
. al reino &lt;le la muer l',
la Continua eyo}uci6n de sus e_ter·
clesconociclo ,·iento nos lanza bl1tas 1a
tlas.·,
inmutables leyes arm 6 meas. Diciembre t ? de 1904.
el umbral del ciel0. Tem amos
manifestaciones bellas que infunal ,·ernos clesnudos. impuros. reden en nuestro espíritu un infinit~"Renacimiento.'"
ntnclos con los lazos
d
aocijo v una alegna
pugnaPtes.
mente gran
:
Este simpático colega, que se fúnebres &lt;le nuestros errores. de
&lt;le la n11sma
ma•1era,
¡
t . e ere,.,
suprema.
ten
.
.
1
ublica
en la capital de Nuevo Le
&lt;e
1
'f
·
infimtamente amar- P
. 6 n nuel-tras culpas vergr,nzosas,
d
mam estnc1ones
.
f
dedica galantemente su pnme- nuestras tinieblas. y . errepe11 1e
gas para nuestro espíritu y p~~ot~:: i;:spágina en el número 23 del 13 oímos á alguno que canta en el
damente dolorosas para mte-.
.
.~iaque nos bendice,
·tas manifestacto- del actua1•
infinito. ",., 11110
raz6 n · una e1e t s ' ·
1
¡
d
d
sobre
' ~ .· 1 muerte ante cuva prescnLas apreciaciones que mee, e sin ,·er la mano que errama
n~" es ~
. • mos n-os conmo-1 nuestros trabajos electorales, as1 co- nosotrns el amor y sin saber qu~
eta nos 1mpresrnna · ·
f
m
t
Lleg:un,,s alu
.
. . derramamos nuc:-;tra-. lá- 1110 las alentadoras rases que ca - voz es la que can a.
·
·
\ emos )
pean en su brillante artíc_ulo, en el sic11do lt~mbres, l~to e&gt; 11ª'.'.t~,
g-rimas.
. , que nos hace el inmerec1do honor hit:lo y me,·e, y iu,s sent11110,- 1, tr
Las lágrimas que consagramos ~ de reproducir algunos párrafos de rdundido,.., y llenándono, &lt;le l stalos muertos, Dios las ha:e ~ubh- nuestro programa ''Todo tiene su sis y de azur, ,-e extreme,-e todo
mes, porque con ellas rendimos cttl- 11asta aquí " obligan profundamen- , ttue,-.tro ser al \'er la derrota extra. ·
el I o!\ ,. sen·
'
'
· 1
to á sus d1,·mos m~n a . , -. .
te nuestra gratitud y nos hace re- ña del monstruo, (¡lll' ~e conner e
timos llegar hasta el por la ch~atanocer en él á un hermano en ideas en ángel en las regiones de luz .
. , d i . t" 11·entonnetn.nusmoCO
. .
á' .
d sc1011 e sen 111
-,
. y en sentmuentos democr t1cos, qu_e
Nc,\'temhn.: e 1 .-,4.
ha colcx-ado en nuestros corazones. nos ayudará con su ilustrac-i6n y c1. Cuando ya en la edad pro\':cta, 1vismo y en las horas de prueba será '
la muerte nos sorprende, se~thmos paladín que á nuestro lado combaincludablemente, un placer m111c11- tirá por de\'olver á un pueblo los 1

Jl/90 sobre Instruc= 1obserrn~ióu _rnlga_r que los niños no 1 cu el ~~1s~ lamcn!ahlc:
¡ quedan _¡amas sat1-.feehos con que c,qen ele ex1sl1r.
ci6n Primaria.

&lt;/~•

' una noción cualquiera dt'l mundo

M~NllflR YlllftRRUl YflORlS.

I

I

I

~

tomimos , sonrisos.

so al arrojarnos en sus br~zos_. por- derechos que en mala hora le fueCuando por primera ve~ A~án
qtte la raz6n y la expene1 eta u~s ron arrebatados por los encargados: vió á Eva toda liena ele m1steno...o
han dicho que solo con ella temu- de consen·arlos inc6lnmes.
encanto, y en el bellíl-imo "em h lannarán todas nuestras tristezas y toRepetimos nuestra gratitud para te contempló la sonrisa celestia: que
das nuestras amarguras. Pero ¡ay! ese honrado y leal "Renacimiento", contraía sus labios, crn·6 que éste
cuando los niños se mueren, el co- así como para sus uobles é inteli- era el g-esto supremo de la mujer y
razón se nos oprime porque eSla- gentes Redactore:,;.
que ;.hí residía la gracia de la 11:rmos cott\'enciclos de que ellos no
"EL DE~IOCRATA."
mo:-,u1a femenina; pero despnes,
saben lo 4ue es la muerte: y la ~eele S. Pedro. Coalt. ' cuando agobiadO!-&gt; por el pe-.o de su
signada satbfacci6n que un ancta1falta salían ele! Eden , ·mano :n~re
no siente al morir, se trneca·_en doimano y tomando con lento~ ª. 1~'.lor profundo, en amargn_r~ mmen- LO QUE ES L71 MUERTE ciertos pa:-os su camino ;oltlano '
sa para los padres ele un mno, cuanTRAoucc10N DE v1cToR HUGO
i \'Íeron por último el para1so en cuelo éste se muere. Los padres :-;a1
. • ,·a puerta st rracla para ,-iempre
1 '
'
Mon·re,. nacer·
ben que sus hijilos ya 110 sa Idra11,
.
' cnec que e,-. ª" ·. J
b•andía el ángel sn arma ele f nego,
•
·b· los E· pe -aclor d hombr.- como yo, ) •
.
,
risueños y juguetones, a rect 11 •
s
t
•
1 el amargo llanto del dest1t-rro s1;rco
d ¡ g · r·
,·o"otro,·
nos
eutregamos
a
,
0
á la puerta ele su sagra o 10 ,1 ' com . .
.' .
s
de los el afligido semblante de la mac1re.
no los yerán di,·ertirse más con sus torbellmo de lo-. placere.1 ~ 1 1 ·. y ent01wes pen!-6 amorosa Y tristt'
• • • f •t· s· tratamo... de o vtc ar os·
·
·
J· uguetes infantiles, y so1o conse:n ª" 1 es me..
' .'
. . ' iente Adán que las lágnmas t:tt
·
su
r •ros ele la ,·ida
los tropiezo!- u
•
, .
rán impresa para siempre en .
pe 1~ .
fi , d .1
. l
'una mu¡·er herm◊!-a ;;011 el mas irree an
1 lo · esco'lo, el n e a ex1s enl • ·
alma. la carita cae a,·enca qu
- e'.
s . ',.· '.
n al . del' sistible de los atracti\'os, y qne por
tes llena ele \"ida, rebosando ale• cia,la sombrt,\ igualdad del t, .) d . 11 . '-e a¡&gt;Toxima' el ser humano,
·
• l · l ¡ au111 1ue el hombre mas es- e as· •
•
.
,
gría, besaran tanto. Y qmza :;e es au~ •
.
más aún ltt: por la svnn,a, a 1
la iuteusamentc I grac1aclo ~ea eq111valente al hombre
_ _q
t.
ocurra repe ir
d . .
¡ · _ seres dt v1110&gt;'.
. ce
l Amicis: ¡no tengo l m'ls feltz, . porque to .os .s1,1110,-.. la•
11 · ·
amarga f rase
JF.Sl'S GA uo.
en la ,·ida un rostro á quien besar! jos del lllNttO Pac1re; somos
s

I

I

ª

°"

3

de que

Xo es justo que \'ivan en In indi-

1exterior l_leguen por un sólo sent_i- , g-cucia los que trabaja11 por acreLa inteligencia de lo-. niños que do; neceSitan emplear el mayor nu- 'ce1:tar los caudales del potentado
explota. Es un acto hu
decirlo así. dando sus primeros pa- face esta instintirn nen·sidad es manitario y _iilsticiero que 110 puesos. ¡ A qué c:ngrillarla con esas cuando se logra concentrar por al- 1de:: e,·ndir los capitalistas, impc:dir
fórmula'&gt; abstractas que no puede gím tiempo su atenci6n. La t·du- ¡ la completa desgracia de los jornacomprender ni mucho menos utili- caci6n del tacto sobre _torl_o, es para lercs qne gastan sus energías en
:zar! T,as tendencias espontáneas ellos un complemento 111d1spensable aume:1tar su-.; bienes de fortuna.
de su acti,·iclad, son las que deben de: las otras sensaciones; para elloS,
Y más nos afirmamos en nuestro
secundarse y fomentar::ie. Ahora / uer, llega á ser sinonimo de p~I- aserto al considerar que casi siempre
bien, !=&gt;u puesto que los niños tienen. par Y sufren ''. 1rn notable contr~:te· son los emprc:sarios y patrones los
tanta aficción á examinar los obje- dacl, muy noci\'a para 1~ ateucton, culpables ele ks frecuentes desg-ratos materiales, como repugnancia cnat~do eSlos dos suittdos no se jcias que se registran en todas las
invencible por las concepciones pu- asocian.
labores que de alguna manera exramente idc:ilcs, por la presentaci6n
ponen á peligros inminentes á los

"ª11 á recibir la i11strucci611 está, por ¡ mero posible Y s6lo cuando se satis- ! que los

de los obj,:tos m~terial~s _debe . co-¡
~
trabajndore:-;, pues en la minería .
menzar toda lecc1611, s1 se q111ere
' por ejemplo, según lo asienta el
que ella sea interesante para el niño
· mencionado colega durangm n:-e, la
y por Jo mismo fructuosa. Al ohje
Hace poco tiempo que en la Ca- casi totalidad de los acontecimiento c~ncreto tomado como pun~0 ele pilal ele 1~ República, se i'.1iciaron tos infaustos. para los trabajadores,
partida, se debe \·oh·er despues de los trabajos conducentes a regla- ¡ son imputables á los propiei arios 6
cada síntesis abstracta: en suma. mentar el pago de:: indemnizaciones á sus representantes, quienes elesal método franca y completamulte á los obrero, que mueran 6 que su- cuidan completamente las seg-uridaobil'lfro es _al que debe recurrirse._ 1fran _alguna desgracia_ q;1e les impi~a d~s que: ~ebc~ían gozar sus suborhs 1111¡&gt;0sJbk· que en esta expost- contrnuar las labores a que estan d1nados o se mten:sau de un modo
l i6n de nuestras crcC'ncias rnbre la ¡ destinados, por causa que no les sea j sc·ctmdario de este asunto de impormalcria,hayamos &lt;le formnlar,ni so- imputable.
lancia im:egable para quien se pre1:1eranwnte, todos los preceptos del
Como todas las gestiones altruis- / cie de honrado.
clificilfai1110 arte ele csla clase de en- tas que de cuando en cuando se
Debe el Gobierno dictar leves
señ.mza, en Jo cual lo abstracto de- inician, las t&gt;11caminadas al fin de que, haciendo la justicia en ;ste
he ir co11stantum:~1tc ligado ~ lo ~ue no~ c':u!)~mos ahor~, quecl:mm 1~sun_to obliguen á los_ propietarios
com reto, p:ira qn1tarle la andez 111terrnmp1d,,s, probablemente de- a cmdar de los traba¡adores y que
que es aquí, como en cualqnicra bido á la apatía ele los que sólo to- ademá-. ordenen el pag-o ele indemotro caso una cau,a de infecuncli- / 1~1an iuterés en los asuntos y ~es-/ n_izaci~nes, en los :ªsos de desgraciad.
t1011e,; que redundan en su p:1rt1cn- 1 etas 11nputables a los empresaHay, sin embargo, una circuns- lar pro\·echo.
rios.
·

INDfMNIUCIONfS

[OS OBRfROS

I

¡

t:i~1cia, sobre la cual queremos ex- , No:olros, á imi~~ción de m'.:st~~
Ser~a '.111 acto plausible ~e nuespltcarno,. 1x1r que ella nos parece npreciahle colega La E,·olt1c1011, 1 tro ( ,ohterno, , ue babiana muy
1
1
ca1,ita • Se debe procurar hasta le\'antamos las \"oz á fin de que la , altode nuestra cultura, sin que co
11
do1:clc ,.(•a po,-ihle, l:,Obre todo, cln- ¡m.:nsa del país trabaje sin descanso esto se hiciera todo lo que hay
rantc el primer período, que s&lt;:an en el st:ntido que indicamos, á fin que hacc:r en ese sentido, pues
110
lo,; objetos realc" y no su represen- de comeguir esa ttlle\·a garantía t:.rde }econocerá nuestra Legi-.Jatn~i,',11 la que se ponga en manos de para nue,-.tra ela!,e proldaria. pues ci6u el sagrado derecho de pedir la
los educandos; uecimos que esa cir- :í todas luces hace falta la justicia indemnizaci611 á todos los capitalisc1111stancia es ca~ital, por que ella ¡ que nos asiste en este particular.
tas en cuyas propiedades y por
ts la que pen111te dar una plet13
Los obreros que apenas pueden acrecentar su fortuna, se havan imsatisfacción á l.t t!ecc,-,iclad que se snb,·enir á su,-. neccsidade- con los posibilitado para el trabaJo ó haad\ ierte ca las intclig-encias infan- exiguos jornales c¡ue disfrutan, no yan muerto los trabajadores.
l.les ele llevar la mente por , ¡ c,m- es posible que en el mo1:1cmo ele 1111
El Bien Públlco.
dueto de todos sus seutidos, de no- accid-:11te cu ll&lt;¡uicr,\, posé,m lo inTARJETAS
1
t iones ohjetivas qul' per111anecc:1áa dispen&lt;.&gt;able para a~c:nder á su pro·
cu e 11 a e1epo~tla&lt;
· 1as como matena
· 1es ! p1a
· curac1011
·, y a, ¡as necest"da d e, d e d La Librería
.b.
Universal
. t acaba
· ¡·
·
¡ •
f
•¡·
.
e rec1 1r 100,000 tarje as prome 1spensat;lcs ele sus u tenores su a1111 ta, m t.unpoco para de¡ar lo pias para felicitación de año
to.nbi:1:1ch11:.-s su'JjdÍ\'as. Es de que ésta ne.:-esita para su subsi-ten- nuevo.

I

�REX ACI '.\lIENTO.

4

RENACIMIENTO.
5
____,'-""-......,,.'-'""-......,,.'-'""-,,,...,..""----------------~

___________________,,..._,,__----..,__----..,_______,__----..,__----..--.,,.,----..,__----..,__..,.___,_____,_

Himno á Juárez.
CORO·
¡:\Iexic:mosf La Patria hen&lt;lita,
En sus crueles y acerbos pesare&lt;:,
A sus hijos amados invita
A en~alzar la memoria de Juárez.
Hace tiempo que el pueblo adormido
De la Patria en el tierno regazo,
Al YCncido estrechó en un abrazo,
Con nobleza y amor fraternal.
Hace tiempo que el indio causado
De lu"har con branir:1 y arrojo,
O1\'iclando rencores y cno_jo
~ólo busca el humilde jornal.
(CORO)

En los montes y bosqtics y ,·alle,;
\'a no Yibran los caatos g-uerrcros,
Ni las ho;as de agudos aceros
Xobles pechos han n1elto á cruzar.
Es que el pueblo despué, de una lucha
Temeraria, tenaz y sang-rienta,
De la Patria ha \·engado una afrenta
y al trabajo hoy erige 1111 altar.
(CORO.)

¿Pues por qué los cobardes ultrajan
De los héroes, la sacra memoria.
y mancillan el nombre y la glori.1
Del mil ,·eces. patricio inmortal?
¿Es que rn:cio,.; y torpes invita!!
A los pueblos á lucha sangrienta
y á yengar con las armas h afrenta,
Cuál reclama el honor Xr&lt; io1.;d?

Humilladas del pueblo al valor!
¡J uárez ! ¡J uárez ! Tu nombre bendito
Será siempre del indio que t~ ama:
Fuerza, impulso, ,·alor, chispa, llama,
Lema, gloria, bandera y honor.
CORO.
¡~lexicanos! La Patria hendita,
En sus crueks y acerbos pesares,
A sus hijos amados indta
A ensalzar la memoria de Juárez.
JFYF.XCIO J. ECHE\'.\RRL\,

Méxi~?• Septiembre 10 de

BULNES
EL REPTIL.

Y

190.i.

JUAREZ.
LA ESTATUA.

Desde la charca inmunda r pe~tilentc
Se alzó el reptil hediondo r asqm:roso
V, rodeando 1:t estatua cauteloso
Fué asce11die11do por ella lentamente.
En su procaz empeño la serpiente,
A impulso d~ su encono ,·enenoso,
Llegó á escalar la cima del Coloso
Hasta tocar del inmortal la frente.
Estrechándole allí con rudo abrazo,
Batió sobre él su inmundo s:i.lÍ\·azo:
Mas del reptil la baba em·enenada
Del mármol resbaló por la tesura,
\' del héroe la frente inmaculada
Brilló más limpia y esplendió mas pura.

X.

(CORO.)

¿\'a pretende la raza maldita
De menguados y abyectos hi,.,trio:1c-.
Le,·a11tar otra \·ez batallones
Y la cruz " el fusil embraz::ir?
¿V las h~rdas ,·encielas por Juán z
Se le,·antan soberbias y altirns
\' se creen en la p:tz n·cli, i\·:l!;
\' nos llaman de nueyo á luchar?
(CoRO.)

Pues marchemos de m1e,·o á la lucha
Castigando á fai,,ces traidores
Como en tiempo..; para ellos 1:1ejores
En que fué su dl'fcnsa ten:iz.
Si de Juárez la augu!&gt;ta memoria
Ha ultr,1jaelo el rnnstante eacmigo.
Que la guerra le imp,,ng:t d castigo
Que no puede imponcrle_J:t ¡,az.
(Co1rn.)
¡ Adelante! :\lalclitos histriones
Que al coloso insultáis i11sok·11tes
¡OJal-i 110 bajé:, ,·uestr ,,.. frentes

Después de un vals
Tras de la ~eda roja del abanico le,·e
Donde sus crisantemas desparramó el Japón,
Entreabren el encanto de su corola bren:
Tus labios, como ardientes flores ele tentación.
Como una luz de oro tu cabellera llue,·e
Sobre el marmóreo seno con ,·i\'a irradiación,
Tras de la seda r11ja del abanico le\'C
Donde sus crisantema- dcsp:trramó el Japón,
\' así al yai,·én del ala que rítmica se muc,·c,
\'a ,·elas de tus ojos la azul fascinación,
Ya asoma como un :ilba tu faz de rosa y nie\'e
Tras tlt· la seda roja del abanico le,·e
Donde sus rrisantemas desparramó el Japón.

F. ~1.

DE

O1.AGl'IBEL.

UNA FLOR.

mos tristes y contemplamos su be- y nos pusimos á hablar de la eyolleza!
lución moral de la humanidad.
No recuerdo, y, además, ~obra
Para Antonia Morales Gómez. recordar, quien me regal6 un día Coun:nzase usted -me dijo- el
mundo moral está perdido: ya no
Es la historia de esta flor seme- una flor roja que reci &gt;Í con entero existe un solo hombre que se sacrijante á un sueño de opio ó de man- gusto, y que me sugirió la idea fiqm· por UJJ principio; LOS l'RIXCI·
drágora: horribkmente hermosa, feliz de arrojársela por la ,·e11ta11a PIOS H .\X PJIJU~CIDO; !'ERO SH H.\:,..'
porque es una nota sollozante de á Galatea; así lo hicr, r. á los SALV.\1&gt;0 LOS llO::\fllRES, los homamor, de arte, ele entu!-iasmo y de pocos momentos, ttl\'C la satisfac- bres actuales, los q11e l'O podemos
esperanza, perdida en la eternidad ción inmensa de ,·er la flor entre ni debemos hacer más que bendecir
sombría de las tumbas.
su.,; cabellos, compitiendo con la la memoria de hs redentores, porXo puedo explicarme qué clase ardiente rubicundez de sus labios! que im turlos tS imposiblt.
de influencia ejerce sobre nuestro Después de tamaña acción, digna,
\' ¿qué me di :e u,-,ted -preguuté
c--píritu 1:i ausencia de la tierra por mil conceptos, de ser cantada yo- de las lágrimas que se co11sadonde se ha nacido; pero en este en una égloga Virgiliana, me colé gra11 á los :.:mrto-?
momento estoy !&gt;intitnclo que re,·o• en una cantina que todada existe
¡Oh, las Iiígrimas, jó\'ell. que se
lotean en mi memoria una multitud en Monterrey, y, como era 11atu- consagran á los muertos. siempre
dc recuerdos tristes y dolorosos que ral, co11sen·ando ,·irn la impresi6n son puras,
siempre son nobles,
me h~ceu ~·er una de !:is calles que j de mi . , hazañ~, _ consi~eré una sie111pre son santas, porque despieryo mas qmero de Monterrey: la de 1~rofa11ac1011 arltshca decir al can- tan la idea de lo eterno y lo eterno
.Matamoros, y por esto tengo para tmero: deme usted una copa; y e,-, Dio~! Esa flor roja que usted
mí que los recuerdos sn11 las sonri- como el ajenjo tiene semejanza con 'acaba de colocar !'obre esa tumba,
:-:asó las Iág-ri111as del alma!
las coloraciom:s del crep{1sculo, tambi..:11 es santa, porque l stá dedi\.fría por aquella calle una mu- y la sal con que nos remojamos la cada á 11na muerta y porqm· está
chacha preciosa, encantadora, á lt-ngua, está puh-erizada, juzgué bañada con &lt;los lágrimas: el amor
quien rnrios bohemios bautizamos más oprtu110 decirle: deme usted c¡ue no tiene tortura!&gt; ni lágrima-;
cou .el nombre de Galatea por In he- un toqti cre~u~~tlnr con arenas 11_1.º , es a1~1or: los . gr_andc~ m:_1ores
lleza pn~ana de sus formas que pa- de la laguna h•t1gia!
s1e1.1pre , 011 cle...grac1ado::.. so1, cor,•cia,
11
c'ntonar
el
himno
de
la
feH
h'
el
•
...
a ian pasa o a 1gunos meses 1110 la- causns justas: no triunfau
·
·
c11ncl1clad
y la naturaIeza. El
• artista
cuando supe que Galatea estaba nunca!
,
111ª·.s ex·1·.o,,ntc
110
l1t1l,iera
podido
f
d
,
t
b
Me
dt-sped1
,.,...
en enna, y
espues que es a a
. del sacerdote cuando
hallnr un_moclelo igual para tallar muerta, muerta para el arte, muer- la tarde agomzaba; las ?ostrer~- luen mármol de Numidi;1 la Niobc de ta para el mundo y muerta para ces crep11sculares parec1a11 soLozar
la mitología griega; hul,iérale bas- mi esperanza!
entre las silenciosas frondas de los
tacIo contemp1ar 1a 1.·b urnea morb 1Cuando ya estaba te11dida, cu- s 1Ut'l'S: la~ a\'es agoreras daban
.
dez de sus p~chos, nitos. firmes y bierta ele simb6licas flores blancas, aletazos contra las oscura!&gt; grietas
redondos; las enérgicas curyas de mustiamente marchitas como s·1s de las tumbas, y, todas Ja._ flores
sus caderas, y la sna\'e redondez mejill:ts, y que p:trednn parlil·ipar d_el cam~santo d~b~cg-ába1:se '.1msde su tobillo, para cxtrcmecerse y ele esa llll'Y na ural, eterna y me- . tias y tristes al rec1Lir el sonohento
rnñar y sentir crispados los nen·ios Iancólica tristeza de la muerte, yo b(•so de las sombras!
por la inspiración creadora, y eles- fuí á verla, ¡oh, pobrecita Galat~a:
Osw.,1,no SANCHEZ.
pués, ya lo dijo 1\11 e~c:ritor espa- ' había sufrido una transformación
~léxico. !\layo de 1904.
ñol:''las g-randes creaciones t·:1 :irte completa ! S:1s ojos ya no tenían
nunc., h:m siclo obra ck tem1){ra- fulgores, sus pechos que antes.
Pensa1nientos de
mentos fríos ni de eunucos ......... ! 1t..'11 wz habían sido orgullo:·c1e la /
Per1:1ítasc decir que, co1:10 ma pródiga natur,tlez:i,estahan mnrchiFlammarión.
loht•mio, tengo la prctemión de tos para ~iempre, y sus ya no rojos! -La eternidad de una alma 110
t:rel'rme buen artista, y por lo mis- labios, contraídos con la contrae- sería bastante para visitar el infinimo, huhe ele enamorarme de Gala- 1ción arrebatada del entusi:ismo, to y pata saberlo todo.
lt•a. _Sentía por ella, 110 ese amor como esperando un beso ele amor
- I.r. 1 r.t t I dlc 1a &lt;~ un etoro
que nace ele las palpitacioms de c¡uc n:idie tubo la dich:t de darlc:s llegará ser. El Progeso es la ley.
la materia ,·il, que y,, desprecio, en el :\I undo.
La progresió11 es eterna.
11i aquel (,tr,, que es la dilatación
Diez horas antes de abaudonar
-El unh·erso forma una sola
á &lt;¡ne lodo espíritu está· sujeto: / la tierra en cuyo se110 reposa el unidad.
sentía por ella l'~e amor l'c:110 de ya frío cuerpo de Galatea. estuw / -El hombre t·s el autor de su
¡,rofundo respeto que todos sen ti- . en el panteón á \'er su tumba. propio destino, y ,e eleva ó cae
1..0 , por el ddo cuando esta- r Allí me encontré con un sacerdote •cgú11 _.,;ean su-. obras.

I

I

�RENACIMIENTO.

6

~~

~

BI Papa enfermo.
"Ricardo de la Vega."
En la función inaugural, g rátis, 1 Tomamos ele "La Gazzetta ColoCon este nombre acaba de saltar se puso en escena "El Angel de la niale:"
á la palestra en Torreón, Coah. un u
l1erte ·• drama de n1ucl10 a¡&gt;arato
iu
•
•
"La noticia de la muerte del Carpequeño diario político cuyo pro- _v que fué bien recibido por el pú1
clenal Mocceni, que era uno e1e os
programa es oponerse á la candida- blico.
mejores amigos del Papa, ha im•
tura oficial municipal.
:
Se han seuuido representando
,
"
presionado terriblemente al Pont1Tambi_én parece que _tomará_ par- , "_El Sueño de un _Mal\'ado," "Mal- fice á quien ha dado un nuevo atamuy activa en la campana anti-Car- 1
. ditas sean las Mu1eres " "La Car, . .
d"
.
, .
,, "
._ '
,, que e1e para11s1s car taca.
dc111sta.
caJada,
Los nmos Llorones,
d
"
t
t
1mue 1a amen e se llaiiio' al Dr I
11
Gobernador enfermo. "El B~teo," "Ch!n Chu _Chan" Y Lapponi quien ordenó que su SanEn el Hotel Iturbide de la capi- otras piezas del genero cinco.
1tidad fuera trasportado con la 111a1al de la República, fe encuentra
Et~ el sentiment~l ~~~ma ,"Ma1· yor rapidez á sus aposento,;. en don~ranm1e1 te enfermo el Sr. Pedro ' d~tas sean I_ai-, ~UJeres el Sr. _Pa- de. después ele suministrarle algu.
..
•
dtlla conquisto Justos y 111erendos
.
b ,
.
Arguelles, Gobernac1or e1e1 \·ecmo
.
,
, .
nos mechcamentos, reco ro e1 sen, t d d T
.
aplausos que le tributo el publico t·d
1 o.
1~-. a o e amau1tpas.
·
· á
d
que escuchaba cmosionado. Se a- .
Su fam1la ha acudido su 1a o
. .,
, , , , 1•1 . Cuando el Pa¡&gt;a recibió la notici:\
· 1
d ¡ 1 l
d nuncm La Cuarta Plan:1,
~ ,
•
vto entamen te ac a a &lt; esespera ª
..
•. ..
, ,
1de la 111tterte del Cardenal presidía
H11odelaNte\·e _,·"Fe.Esperan'
.,
.'.
r, tuación del Sr. Cobernaclor.
za v Caridad.••
una solemne func1on re11g1osa.

U DEMOCRftCIR."

1

1

¡

•

1

¡

1

Los alumnos de la
Escuela de 11grlcultura. ·

·

.
. .
Memoria Ol1c1al.

Los médicos están sumamente
alarmados por estos ataques tan
El día 25 del mes que acaba de
La prensa de la Capital dt- la Re- continuos que hacen temer por la
1
t•·rminar llegaron á esta ciudad, pública nos trae la noticia de que ,·ida &lt;le Pío X.
procedentes de la Capital de la al día siguiente de recibidos los PoPara la capital.
República, de donde salieron el día deres Supremos, se repartieron mi.\ &lt;l.!1 mi ;m:&gt;, u 1 gr.1:1 número de les de ejemplares que cjf\1te11ían la
El :\!artes último en la noche
jó\·en~s estudiantes de agricultura ! memoria que el Ejecuti\"o rinde salió para b metrópoli nhestro
que_ recorr~n la fronter.1 haciendo I acerca de su administración duran- apreciable compañero O: tavio Bapráctica.
te los cuatro años.
rocio quien, despué, de una corta
Han estado en Gómez Palacio
Por primera \"ez en México t·sa permanecia al lado de SU famil!ª•
y C. Lerdo, J;)go.; Jimulco, To- memoria fué editada á la \·ez en regresa á continuar sus eSt udi_os .
rreón, Parra-., Viesca, San Pedro, e&lt;pañol y en inglés. en el mismo en La ~scuela Nacional de JunsGral. Cepeda y Saltil_lo, Coah. y ,·olumen.
· prudencia.
después de una c11rta permanencia
De seguro que "El Imparcial"
Nuestro comp.1ñero de trabaj~s;
en ésta sal•eroa p:ira San Luis Po I acabará con el \·ocabulario ¡;ara de-' Sr. ~- de. la Paz Guerra, saho
tosí el Yiernes ea la noche.
cir , 'que 110 podía ser má-; oportu- t~mb1én el 1ue,·es para aquella CaDurante su estaacia en Monte-! na y benéfica esa disposición y que pttal.
rrey visitar, .u las principales fábri- merece el aplaus~ unánime de todos ,
O TRJI f'!JIRTJI
ca, é industrias. E tnvieroa en d los hombres de criterio, de razón.
om.
Topo Chico. en la Cer\",cería, en de buen juicio, etc., etc.
1 Sr. Gerónlmo Aamírer.
la fábric.1 de Almidón de Rivero,
¡Dentro de seis años Ja,-, memorias
e:1 la Fu:idició:1 de Fierro y Acero oficiales se in11•rimirá11 en inglés! 1
-. .
·
•·
·
Sre
y algunos otros Jugare-. de 1111porMucha pohttca
y mucha h111m,, s.· Di rectore·
.
. " de
, ' .•Renacnmentm1cia, retirándose de todo ; dios nación.
1 to. -Mu) Sres. nno,.
I
muy complacidos.
A \'ISO
, . Por _razones qu~ me reser\"O, resu
L'l
.
ttro 1111 carta JlUbhcada en su apreLos• J·o·\'c11e..:·• •al11111110..:·• J1~ce·1
·• • •
.e-. que suscn1&gt;e. propone en ,·enpráctica bajo la direcció:1 del Sr. ta dos terrenos de solar que tiene de ciable semanario el domingo 27 úlIngo. Foex. Entre ellos viene su propiedad, sitos uno por la calle timo; exceptuando lo relativo á mi
nuestro buen amigo y C1iJ1discípulo 1&lt;le la Presa y el otr~ por la de Gral. entrevista con el Sr. lng. José G.
L • R :-.i tf t
Doblado, en una misma cuadra de Palacios, cuya entrevista la tuYi1 d
ms . ,' ?n or_ que aca ,a . enir- la manzana que dá frente al molino mos á princi¡&gt;ios del 111es de Sepsar el ultnno ano de estudios en de OctaYiano Garza v Garza: cont aqutlla Escuela.
1tando cada uno de
metros 96 c. tiembre, antt-s de presentarme al
de frente y 39 111. 48 c. de fondo. Colegio Ci\·il.
Semana teatral.
En !~ casa del Sr. Juan Garza, cal_le I Queda de Uds. Sres. Directores
. , .
de C,ral. Doblado, letra L, ciaran f
. . Gerdnimo Rnmfrez.
.con fehz ex1to ha 1.-oml!nzado su razón del precio,. condiciones.
ª mo. Y s. s.,temporada la Compañía dramática
PAZ VII.I.ARREAL.
Monterrey, Dhre. 1 .._ el:! iqoi.
1

I

I
l

1

I

15

I

RENACIMIENTO.

-

~~ ~~~ ~

Importante.
Las personas que reciban nuestro
Semanario es con objeto de indtarlas á que se :-u 0 criba11 á él, bajo las
1.-ondiciones establecidas en la 8 ~
plana. Si no les con\'iene la suscripción, suplicamos á quienes reciban el periódico se sin·an endarlo á ntelta de l'◊rreo, en el concepto de que puede de\'oh-erse sin nuevo porte 6 de que, si no lo devuelvt·n les contaremos en el 11úmero de
nuestros abonados r giraremos en
sn co11lra en su oportunidad.

ll~Hen reclomociones comm Mélico. .de _los prin~ipios de Derecho lnter-

I

-nac1cnal, m de los preceptos de
Nuestro apreciable colega "El ju5t ic!a natural, univer-almente reImparcial," de Guaymas, nos hace conocidos y respetados.
~abcr que acaba de llegará Was- ' Nosotros tomamos la noticia de
hington, el Sr. D. Louis Kaiser referencia como dt-cimos antes de
Consul Americano en Mazatlán: "El Imparcial" de Guaymas. No
con el objeto de informar á su tenemos otro.. elatos; y al expresar
Gobierno del homicidio perpetrado nuetras ideas, sólo emitii1os libreen los ciudadanos americanos Cla- mente nuestra opinión, sobre un
rencc Way r Eduardo Latinier, asunto que afecta el nombre y
hecho ocurrido en Aguascalientes prestigio de nuestra Patria.
de Baca, Di~trito de! Fuerte, en el !
"EL MONITOR S1NALOENS1-:."
mes de Juho próximo pasado, y
CASO EXTRAÑO.
pedir al Gobierno de los E,tados
"El Mundo," diano que se pu- Unid~s que exija al ele nuestro país Bn Sabinas Hldaffj()
blica en la Habana, (Cuba.] refiere una completa reparación é inclemUn crimen en la Iglesia.
1111 rarísimo ca!'o.
A un individuo nización.
DE Xl'l-:STRO C0RRF.SPONSAI.
que estaba enfermo en el hospital
Se
ha
hecho
ya
una
costnmbre
de la Habana, dt·spués de su conque cast. 111. 11ama 1a atención el' , Sin pormenores, porque . cattsan
valesce11cia, le ha salido en la esprocedimiento de apelará la '\'Ía espanto; sin detallar los acontecipalda una figura qnt- representa á
.
•
diplomática para todo asunto que mientos porque dejarían una imC nsto Crucificado. El mi~mo rliario
debe resolverse en nuestro país Y presión imborrable por lo salvaje,
publica el retrato &lt;le ese indfriduo.
conforme á nuestras leyes. Esto vamos á dar cuenta de un-crimen
Industria Mexicana.
indica, no como dice el colega ·so- y de esta clase de hechos por pri:
Hemos recibido de la Capital de norense, que el Gobierno de la mera ,·ez en "Renacimiento," pues
la Rtp(1b"ic:i un folleto ilustrado en Casa Blanca 110 tenga confianza en que estas inforn1aciones solo sirven
que el Sr. Cleto M. Dávila, cono- la integridad de las autoridades para en_grosar las filas de los que
cido industrial mexic.m0, anuncia judiciales de México y e,i la efica- han eq~irncado el camino honrado,
en profmión de grabado~. el exce cía de sue leyes; significa que todo vamos.ª dar cuent~, repetimos, de
lente calzado que fabrica en sus ta- se hace negocio de bolsa, y que en · un_ crimen cometido el domingo
llares de zapateria '· El Modelo," casos tan desgraciados como el ocu- vemte del mes en curso.
"La Bella Jardinera" y "El Surti- rrido á los ciudadanos americanos
En pocas palabras.
El Sacrisdor di! los Niños."
Way Y Latinier, c¡ue están fuera tán de l 1 Igl~s:a de la Villa de
Ya otras \'e~s hemos hecho mé- del alcance de la previsión humana, Sabinas Hidalgo, violó el día antes
rito de la industria del Sr. Dá\'ila, no faltan agentes financieros que · indicado, á una pequeña de 11 á 12
rt·comcnd:indo
sus
excelentes fingiendo un mal entendido patrio- ) años de edad, que acostumbraba
productos tanto por su calidad y tismo, pretenden obtener 1111 lucro, cortar flores en el atrio de la Igledtuabilidad extraordinarias, como que no lo han podido conseguir en sia. El delito fué cometido en Ja
por lo reducido de sus precio!-, que las luchas honradas y pacificas del Iglesia de la Villa.
están al alcance de todas las fortu- trabajo.
Estas líneas bastan para dar
nas.
Por fortuna el desgraciado acon- una idea de la infamia cometida
El Sr. Dávila, ~-n ol sequiu á sns
·
numerosos clientes ha reducido !os tec1111'.e1~to de los americanos \Vay por ese Sacristán.
precios del calzado que expende en Y Latmier es bastante conocido ya;
Por discreción callamos el nomun 20 por ciento.
los auto1es de ese hecho, se hallan
bre de la niña. El de e~e infame
El Sr. Dá\ila es muy apreciado bajo el peso de una sentencia juslo callamos por 110 darle la satise_ntre el elemento anti-yankee, pues Ita ): reparadora; y, es también el
facción de publicar su nombre al
siempre ha declarado que en su casa , Gobierno Americano á todas luces
lado de una falta que causa pavor.
no ha venclid?, \·ende, ni ve:1derá i sensato é ilustrado, para 110 dejarLe bastan las maldiciones de los
~alzado amenc-ano, qt'.: ademas de I se sugestionar de informes apasiovecinos de Sabinas Hidalgo.
•
sc·r de mal:i const,rucc'.011, sus for- ¡ nados, sobre un hecho común y
ma, no puede11 ser nws fe:is, pues corriente en toda sociedad, que tiep ,~eccn tortugas y rediculizan á I ne su correcti\"O en las le~ es pena- ~ S e vende un terreno
f.Jlllet:cs ¡. s usan.
,· les de la nación donde se comete situado cerca de las Estaciones
• Háganse pedidos á 1 ~ dd Relox sin qne él importe una \·iolacióii'
Infamarán en esta Iw··
D• F •
·
'.
•~o · 10 -~f'cxico,
111 mucho menos, de los Tratados. : prenta.
1

�8

RENACIMIENTO.

¡Oifja Usted Lector!
'·Suscríbase usted á cualquier periódico, á éste por ejemplo ó á
cualquiera, pero suscríbase.
Esto dice uno de los más importantes diarios americanos y añade:
'· El hombre que sabe leer y no
tiene un periódico en su casa, es
como el que sabe comer, le presentan pan y ......... se muere de hambre.
Eu cualquier tontería, de seguro,
~e gasta usted más de lo que necesita para pagar una subscripción.
Subscríbase m,ted, pero pague.
Nada dá peor idea dt: una perscna como el que se snbsc.ibe y no
paga, pues por lo poco sabe usted
,¡ue se saca lo mucho; y el que
trampea un peso, es porque tiene
malas entrañas; desengáñese usted.
No lea, pues, de balde, ni ande
prestáud0se periódicos; porque leer
dt: prestado es como ir todos los
días á almorzará casa agena.
Acostúmbrese usted á que en su
casa no le falte un periódico y, por
da ele ejemplo, pague usted puntualmente.
Un periódico es un amigo que
nos \·is1ta y nos enseña algo.
Hay que recibirlo con cariño y
con solicitud.
Lea usted, es decir, coma usttd
si tiene apetito, ya que le clan pan.
Subscríbase á este periódico ó
subscríbase al que usted guste; pero
subscríbase á uu periódico serio, no
á aquellos que se dedican á discutir
todo el año á una personalidad, sea
ele\'áudola ó deprimiéndola, 11i á aquellos otros que se meten en los
asuntos íntimos ele familia ni á los
que......
No hay país civilizado en que el
perióclico no sea artículo ele primera 11ecesi&lt;lad.
Subscríbase, estimable lector,
subscríbase. Eso ele anclar á obscuras y ya eu siglo XX, es imperdonable.
... .., -

~

__..___

En la p:inadería clt-1 Sr. Lon:n-

.
. \T&lt; • .1, t Ollas
,,
1
G llt-rra ti lOII[rar,l
horas exc:-elenlt: pau fino. Acnda
Vd. 1 la "La Cf!oncha."

7.0

BI Trabajo

Obito.

· 'He a 4 uí una frase en la qm: se
El día 28 del mes actual falleció
halla condensada toda la santa mi- en esta Ciudad por la calle de Dr.
sión del hombre sobre la tierra.
. Mier núm. 63 el Sr. Lic. Guadalu"Trabajar es 01 ar, dijo 1111 gran be Cavazos, decano del foro nuevoleonés, á la avanzada eda&lt;l de Sr
poeta; y el hombre que trabaja, el
años.
hombre que gasta todas sus ener,
d e su ex1~
· t e11c1a
· d ed"teá n d ose , Los
tuvieron lugar al
gias
. funerales
.
'a una ocupac1ou
·, u, t'l
d
h
dia
~1gmente
por
la tarde y fué set y e provee o I
·
t
h
b
pultado
el
cadáver
en el Panteón
para sus semeJan e~; e1 om re que
del
Carmen,
lejos de mirar en el trabajo una
Nuestro pésame á la familia del
pesada carga de esclavitud, lo conclecano.
sidera como un medio honrado por
el cual puede atender á su..; nece
sida.des y á su familia, es, á 111,
RENACIMIENTO.
dudarlo. el homhre que má..; se
Directores:
acer,-a á Dio".
"Trabajad siempre, que ninguna oe11pación, por hnmilrle que
sea. degrada al homhn·. Tan s:111to es el rústico trahajo que des•mpeña el pohre labrador abriendo
surcos sobre la tierra. como el ele!
sabio pensador que lleva la luz de
la verdad al fondo de lo~ cerebro&lt;:.
"Tan hermo"a e" la tstrofa de
sonoros versos que se alza vihrante
en el humo de la..; máquinas, ,omo
hermnsa es la que ~e levanta en el
silencio de los gabinetes.
Tan
noble e-&lt; sembrar 1111 g-rano de maíz
sobre la tierra, como sem hra r t·n
las inteligen&lt;'ia:- el grann ele ttna
idea que 1nás t:mle frttctific:-ará.
eterna

Antonio de la Paz Guerra y Santiago Roel
Oficina:

M. Arreola NÍtm. 75
Administrador,

C. GARZA GONZALEZ.
Direcció11: Roble Nt'trn. 6o.

CONDICIONES:
r-Se publicará los Domingos.
2-~tt'&gt;scn!x::1011 bimestral e11 la
Ci11 lad, (sene &lt;k odrn números)
. ...................................... $o.6o
3-Sttbsl.Ti pcione..; Furáneas, série
de 16 11t'1ms. $1.30
4-~Ílmeros sueítof. ... .. ..... $o. 10.
5-Los pagos se haráu pn·ci:-amente tlt:-pu~,- de n•,:ihido d l.'uarto 11ú-

mtrn.
6-Au1111t·i"s á pru•i11s ,01n·t·tll'i1&gt;comnnie:ll'iÓn con el trabajo. y tarde Ó temprano. todo esh1c1zrJ '.Íene nalt:s.
stt recompensa."

Jlteneo.

Registrado como artículo de
2cd clase e:I dia 5 de Junio
de 1904.

Se rumora que próximamente
quedará fundado en ef&gt;ta capital 1111
Ateneo don&lt;le se reunirá la aristoGRAN DEPOSITO DE LA CERVECERIA
cracia del talento.
CUAUHTEMOC.
Constante surtido de toda clase
Ya se hacen los preparati\'os por
ele abarrotes del País y Extranjeros.
algunos jóvenes reineros y muy
Esquina de las calles Lerdo de
pronto quedarán redactadas las ba- Tejada y Reforma, frente á la Esses que lo han de regir.
tació11 del Central.
Ojalá y que este impulso de la
CAv1 TANO \'AJ DEZ, Prop
juventud no te11ga el resultado que
.
En la fábrica ele camas del Sr.
otras veces ha te111do cuaudo se ha
Jaime
Cardús, se vende á precios
t~~tad~ de ~~stener sociedades ciensin
competencia.
t1f1co-htera11as.

'lAS DfllGl~S DR GOlfO"

I

�</text>
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                  <text>Semanario registrado como artículo de segunda clase el 5 de junio de 1904, dirigido por Antonio de la Paz Guerra y Santiago Roel. Contiene sección Editorial, Página literaria, variedades, Ciencia, Agricultura y Minería, Para las Damas, Humoradas, Comercial, Curiosidades, Conocimientos útiles. Además, incluye noticias políticas, sociales de Monterrey y México.</text>
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                <text>Semanario registrado como artículo de segunda clase el 5 de junio de 1904, dirigido por Antonio de la Paz Guerra y Santiago Roel. Contiene sección Editorial, Página literaria, variedades, Ciencia, Agricultura y Minería, Para las Damas, Humoradas, Comercial, Curiosidades, Conocimientos útiles. Además, incluye noticias políticas, sociales de Monterrey y México.</text>
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                <text>Tipografía Renacimiento</text>
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                <text>Garza González, G., Administrador</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Escuela de Agricultura</name>
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        <name>Instrucción primaria</name>
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        <name>La muerte</name>
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        <name>Manuela Villarreal y Flores</name>
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                    <text>��PONDO UNIVEllólT-

,

..

�HUMANITAS
ANUARIO DEL CENTRO DE ESTUDIOS HUMANfSTICOS

5

UNIVERSIDAD DE NUEVO LEÓN
1964

�HUMANITAS
ANUARIO DEL CENTRO DE ESTUDIOS HUMANíSTICOS
DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEÓN
CENTRO DE ESTUDIOS HUMANÍSTICOS DE LA
.
UNIVERSIDAD DE NUEVO LEÓN

Presidente y Jefe de la Sección de Filosofía:
DR.

AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE

Jefe de la Sección de Letras:
LIC. JUAN ANTONIO AYALA

Jefe de la Sección de Historia:
,.

PROF. ISRAEL CAVAZOS GARZA

Jefe de la Sección de Ciencias Sociales:
Lic. ALBERTO GARCÍA GóMEZ

Jefe de la Sección Editorial:
Lic. ALFONSO RANGEL GUERRA

5

1964

�HUMANITAS
Correspondencia: Centro de Estudios
Humanísticos. - Dirección: Facultad
de Filosofía y Letras de la Universidad
de Nuevo León, Ciudad Universitaria. - Monterrey, N. L. - México.

INDICE
SECCIÓN PRIMERA

FILOSOFIA

(A)
PRIMERA EDICION
Abril de 1964. -

Dr.

1,000 ejemplares

Lic.

Estructura y Sentido
de la Lógica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
MARÍA GUADALUPE MARTÍNEZ BERRONES: Estructura y Sentido
del Poder . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE:

(B)
Dr.

INVESTIGADORES LOCALES

13
35

COLABORADORES FORÁNEOS

La Muerte como Problema del Orden
55
La Filosofía Presencial Yo, Autoconciencia y Temporalidad
67
PATRICK RoMANELL: La Significación del Fragmento De Arte Medica de Locke ........................................... . 109
ISMAEL DIEGO PÉREz: Introducción al Pensamiento del Hombre
por el Mito . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 117
lvo HoLLHUBER:

PEDRO CABA:
Dr.

Dr.

SECCIÓN SEGUNDA

LETRAS

(A)
Derechos Reservados ©
por el Centro de Estudios Humanísticos de la U.N.L.

La responsabilidad derivada de los estudios contenidos en este
Anuario corresponde exclusivamente a sus respectivos autores.

•

Lic.

INVESTIGADORES LOCALES

En torno a los Problemas de la Filosofía
del Lenguaje . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
JUAN ANTONIO AYALA:

165

7

�Lic.

ALFONSO R.ANGEL GUERRA: Literatura y Sociedad . . . . . . . . . . . .

Lic.

EDUARDO GUERRA CASTELLANOS: Influencias y Coincidencias en

la Concepci6n Poética de Antonio Machado . . . . . . . . . . . . . . . . . .

ToMÁS MENDIRICHAGA CuEvA: Breve Reseña del Archivo Parroquial de

173

la Catedral de Monterrey . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

191

CARLOS PÉREZ-MALDoNADO: El Lic. Don Rafael Pérez-M aldonado, Pri-

Prof. ROBERTO LIQUIERE: Lo Burlesco en la Poesía Francesa Contem-

poránea

. .. .. . . .. .. .. .. .. . . .. . . .. . .. . .. . .. . .. .. . . .. . . .. ..

mer Ministro de Hacienda que hubo en México . . . . . . . . . . . . . . . .

COLABOR.\DORES FORÁNEOS

CoLABORADORES FoRÁNEOS
JosÉ RAMÍREZ FLORES: Los "Tochos" de Jalisco . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Dr.

HANS GuNTER PoTT: Hermann Broch; Poesía como Ethos y Sím-

...................... ......... .....................

221

En Torno a la Actitud Romántica de la Generación
de 1898 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

235

bolo

E.
Dr.

Lic.
E. V.

JosÉ ToRRE REVELLo: La Fragata Corsario "La Argentina" en las costas

245

americanas septentrionales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

JAMES WILLIS RonB: Imágenes de América en Alfonso Reyes y Germán

F. W. WENTZLAFF-EGGEBERT: Consideraciones sobre el Sentimiento de
Veneración de Goethe . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
ALFREDO A. RoGGIANo: Los Comienzos de la Poesía en la América Hispánica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
RoBERT G. CoLLMER: ]ohn Donne, La Llave de la Poesía Inglesa Moderna . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Dr. ALLEN W. PHILLIPS: El Esperpento de Los Cuernos de Don Friolera . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
MYRON LICHTBLAU: Elementos Estilísticos de Hijo de Ladrón . . . .

439
JosÉ IGNACIO GALLEGOS: La Intervención Francesa en Durango
457
NIEMEYER JR.: Bernardo Reyes en la Historia de México . . . . . . . . 469
Primer Período Constitucional del General Díaz . . . . . . . . . . . . . . . .

HuGo RoDRÍGUEZ-ALCALÁ: Sentido de "El Camino de Santiago"

Arciniegas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

433

JoRGE FERNANDO huRRIBARRÍA: La Amenaza Intervencionista durante el

INMAN Fox:

de Alejo Carpentier . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Dr.

423

205
(B)

(B)

413

Dr.

255

PEDRO A. BARBOZA DE LA ToRRE: El Contenido de las Fuentes de

la Historia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Dr.

271

477
495

RAY F. BROUSSARD: San Antonio, 1835-1845: Una Ciudad en

Transición . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

499

279
SECCIÓN CUARTA

297
CIENCIAS SOCIALES

309
323

(A)

INVESTIGADORES LOCALES

533
Misión de la Sociología del Derecho . . . . . . . . 549

Lic. ALBERTO GARCÍA GÓMEZ: Internacionalismo y Universalismo
SECCIÓN TERCERA

Lic. VÍCTOR L. TREVIÑo:
Dr.

HISTORIA

(A)

G10Rmo BERNI: Cultura, Mercaderes y Contabilidad en los Siglos
XIII, XIV y XV . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 561

INVESTIGADORES LOCALES
(B)

COLABORADORES FORÁNEOS

Prof. IsRAEL CAVAZOS GARZA: Las Incursiones de los Bárbaros en el No-

reste de México, durante el siglo XIX . . .................... .
JosÉ P. SALDAÑA: Retablo de la Calle ]uárez ....................... .

343
357

t

8

Lucro MENDIETA Y NÚÑEz: Emilio Durkheim; El Estado y la De-

mocracia
Lic. Lms M. F ARÍAs : La Radiodifusión y su Aspecto Educativo . . . . . .

Prof. EUGENIO DEL Hovo: Un Capítulo desconocido de la Obra de Don

FernandoSánchez de Zamora ................ .. ..... . .......

Dr.

585
593

399

. l

/

9

�;

SECCIÓN QUINTA
NOTICIAS

Y RESERAS BIBLIOGRAFICAS

La Cultura Mexicana Post-Revolucionaria. ( Comentarios al volumen México.
50 Años de Revolución) Dr. Agustín Basave Fernández del Valle, 609.ALFONSO REYES: Antología, por Juan Antonio Ayala, 628.-CHARLES
V. AUBURN y otros: El Teatro de Lope de Vega, poi Juan Antonio Ayala, 629.-Punuo VIRGILIO MARÓN: Geórgicas, por Juan Antonio Ayala,
634.-MARco Tuuo CICERÓN: Catilinarias, por Juan Antonio Ayala,
636.-JEAN CousIN: Los Estudios Latinos, por Juan Antonio Ayala, 638.MANUEL GÁLVEZ: Las Dos Vidas del Pobre Napoleón, por Juan Antonio
Ayala, 641.-REms JoLIVET: Les activités de l'homme et la sagesse, por
Agustín Basave Fernández del Valle, 643.-AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ
DEL VALLE: Teoría de la Democracia -Fundamentos de Filosofía Democrática, por Eusebio Castro, 647.-PLINIO D. ÜRDÓÑEz: Licenciado y General D. Lázaro Garza A:yala, por Israel Cavazos Garza, 649.-Monografía
del Municipio de Higueras, Nuevo León, por Israel Cavazos Garza, 650.Las Fuentes Doctrinales del Internacionalismo, por Alberto García Gómez, 650.-GiovANNI PREVITALI: Vida y Obra de Ricardo Güiraldes, por
Eduardo Guerra Castellanos, 651.-SAMUEL RAMos: Estudios de Estética,
por Alfonso Rangel Guerra, 652.

10

Sección Primera

FILOSOFIA

�ESTRUCTURA Y SENTIDO DE LA LÓGICA
DR. AGUSTÍN BASAVE FERNÁNDEZ DEL VALLE
Universidad de Nuevo León

Sumario: l. ¿Qué es la lógica?-2. Los principios lógicos supremos.-3. El concepto.4. El juicio.-5. El raciocinio.-6. La logística.-7. La lógica como instrumento
para la vida y para la salvación.

l. ¿ QuÉ ES LA LÓGICA?

LA LÓGICA NO TIENE por objeto el ser real. No le corresponde estudiar, tamI

poco, ese mismo ser real en su relación con el sujeto que conoce. Ciencia de
la razón o del "logos", la lógica se refiere a la razón misma en cuanto que es
"organon" (instrumento) de la ciencia. Gracias a ella procedemos "con orden,
fácilmente, y sin error en el acto mismo de la razón". Para adquirir y poseer
lo verdadero necesitarnos razonar, progresar de lo que ya conocemos a lo que
no conocemos aún. No se trata de un mero placer de "discurrir" de concepto
a concepto, sino de un ineludible menester de concluir que nos lleve a un descanso, aunque sea pasajero, en la verdad.
Cuando aprehendemos un objeto simple -pájaro, piedra, árbol- nuestro
espíritu no emite ninguna declaración de concordancia con la realidad. Concebir o captar una cosa, sin afirmar o negar nada de ella, es tener en el espíritu un preludio de verdad más que una verdad. Pero el concepto está hecho
para el juicio. En el juicio, nuestro entendimiento sentencia reuniendo dos
aprehensiones. Y podemos comparar no ya dos simples aprehensiones o conceptos, sino dos sentencias. En este caso estaremos raciocinando.
La palabra nos remite a la idea, al significado. A la lógica no le interesan las
palabras por las palabras - agudas, graves, esdrújulas; artículo, nombre, verbo,
predicado; tiempos, personas, números...- , sino las palabras en dirección hacia las ideas, las palabras - "cristales transparentes"- como medios para que
los conceptos se manifiesten. En la proposición, las palabras llegan al máximo

13

�de claridad. Y cuando los predicados de la proposición convienen únicamente al
sujeto, de manera que ninguna otra cosa pueda poseerlos, las palabras se hallarán en el estado lógico de la definición. En este supuesto vale la conversión:
todo hombre es animal espiritual, y todo animal espiritual es hombre. Partiendo de los predicados en una definición, es posible elaborar - corno lo hizo
Porfirio con su célebre árbol- un orden de extensión creciente. A mayor
extensión de un predicado menor comprensión o contenido. En el orden de extensión creciente llegaremos, inevitablemente, al predicado de ser, que tiene
una máxima extensión -todo lo engloba- y una mínima comprensión -expresa que la cosa es algo, pero sin decir lo que es-.
La definición, expresando la esencia de las cosas, nos dice lo que son y lo
que no son en sí mismas. De ahí que valgan, en esta disciplina, tres principios:
de identidad, de contradicción, de exclusión de tercero. Principios fundamentales que toda definición cumple perfectamente y que valen para todos los
entes.
Las cosas definidas en sí mismas, no están separadas de las demás, como
si coexistieran en un receptáculo de cosas sueltas. Hay formas y modos de unir
un juicio con otros juicios mediante predicados o aspectos comunes, denominados, desde Aristóteles, silogismos (de syn y logismos, que significa razones comunes). A través del término medio, y mediante tal término medio, se unirán
los dos extremos. Se ha dicho que la teoría general del silogismo "es complicada
e inútil modernamente, pues se han descubierto procedimientos puramente
calculatorios para decidir estas cuestiones, largas y complicadas en la lógica
clásica".1 A reserva de estudiar más detenidamente la estructura y el sentido
de la logística, séanos permitido manifestar que no es inútil ordenar el pensamiento según la conexión de los términos (universales) entre sí, ni nos parece
que las dificultades de una teoría general del silogismo sean menores, para
los no iniciados, que las de una álgebra de la lógica. Pero además - y esto
es más importante-, la sustitución del trabajo racional por el manejo reglado de signos ideográficos que postula la logística, se origina de hecho, en
la mayoría de los logísticos, "en una concepción general ("Lógica de la Relación") destructiva de una sana filosofía del raciocinio". 2
La identidad mediata que se pone de manifiesto con un término medio
conveniente -silogismo-- no puede ser, a la vez, verdadera y falsa. Pero no
pertenece a la lógica estudiar los criterios para discernir la verdad o la falsedad
de las proposiciones concretas. La lógica sólo considera la estructura de la proposición, y las relaciones entre tales estructuras, independientemente de la
' JUAN DAVID GA11.CÍA BAccA, Elementos de Filosofía, págs. 45-46, Biblioteca de
Cultura Universitaria, Caracas 1959.
• JACQUES MARITAIN, El Orden de los Conceptos -Lógica Formal-, pág. 367,
Club de Lectores, Buenos Aires.

14

materia sobre la que verse cada proposición. Por eso las leyes de la lógica
formal valen para cualquier clase de proposiciones. Cualquier proposición,
hable de lo que hablare, constará de un concepto que hace de sujeto y de un
concepto que hace de predicado, unidos por otro concepto, relacionante y funcional, que es la cópula ( o verbo "es").
Todas las anteriores disquisiciones, que el lector curioso podrá ampliar en
los tratados sistemáticos de esta disciplina, tienen por objeto hacemos comprender que la lógica está ubicada en la esfera de los productos del pensamiento, no como doctrina del pensar sino como ciencia de los pensamientos
enunciativos. Aunque ciencia teórica -y no práctica- de los pensamientos
mismos, la lógica nos suministra criterios o enjuiciamientos que pueden aplicarse a la valoración de los pensamientos y de los razonamientos.
En su excelente tratado de "Lógica", A. Pfiinder distingue cinco factores
en el acontecimiento real anímico del pensar: "En primer lugar es necesario
un sujeto pensante, de quien parte el pensamiento, o que lo verifica. En segundo
lugar viene el pensar mismo, considerado como un acontecimiento del alma
acontecimiento real que comienza en un momento determinado, se prolonga'
por cierto tiempo y cesa después. En tercer término, en cada acto de pensar
es pensado un pensamiento determinado, que constituye su contenido. En
cuarto lugar, este contenido mental, en los hombres que dominan un lenguaje,
es expresado o visto, más o menos exactamente, en ciertas formas verbales. Por
último, en quinto lugar, el sujeto pensante, el pensamiento y el contenido,
vestido de las formas del lenguaje, se refieren a algún objeto, en el sentido
general de esta palabra".3 De estos cinco factores, únicamente los pensamientos -estructura, relaciones y leyes-, interesan a la lógica. Cabría preguntarnos, ahora, por qué le interesa al hombre la lógica y qué puesto ocupa
esta disciplina dentro de la vida humana. Pero antes de dar cabal respuesta
a esta insoslayable pregunta, habrá que examinar, más estrechamente, la contextura esencial de la lógica.

2. Los

PRINCIPIOS LÓGICOS SUPREMOS

Hay leyes fundamentales y simples que rigen a todo pensamiento. Sin esas
"leyes supremas del pensamiento" o "primeros principios lógicos" no sería
posible pensar ordenadamente. Todo dejaría de tener sentido. Sería imposible cualquier conocimiento, cualquier verdad.
Si los juicios, como hemos tenido oportunidad de verlo, son pensamientos
• A. PFANDER, "L6gica", págs. 10-11, traducción del alemán por J. Pérez Bances,
Espasa-Calpe Argentina, S. A.

15

�enunciativos, la pretensión de verdad pertenece a su esencia. La verdad del
juicio dependerá de que el enunciado total del mismo coincida con el comportamiento de los objetos referidos. En consecuencia, la verdad y la falsedad
de un juicio no reposan en el juicio mismo, sino en el comportamiento de los
objetos a que el juicio alude.
Los principios de identidad, de contradicción, de tercero excluído y de razón
suficiente son, antes que principios lógicos, principios ontológicos. Todo objeto se somete a estos principios o leyes supremas que formula la ontología
formal. Pero ahora nos interesa considerar los citados principios desde el
punto de vista lógico, exclusivamente.
a) Principio de identidad.
Todo contenido de un concepto, aprehendido por nuestro pensamiento,
es igual a sí mismo. Una vez concebido, el concepto permanece idéntico a
sí mismo. Las cosas concretas podrán cambiar, pero no los conceptos. Porque
todo objeto es idéntico a sí mismo -A es A-, podemos decir que el juicio
es necesariamente verdadero cuando el concepto-sujeto es idéntico total o parcialmente al concepto-predicado. "El principio -apunta A. Pfander- se
refiere a juicios de determinada estructura, a los juicios cuyo concepto predicado es total o parcialmente idéntico a su concepto sujeto, esto es, a los
juicios de identidad propiamente dichos y a los juicios lógico-analíticos. Y lo
que afirma de estos juicios es que son necesariamente verdaderos. De los demás juicios, en cambio, no dice ni que sean verdaderos ni que sean falsos.
No exige que para ser verdaderos todos los juicios hayan de tener la estructura indicada, sino que se limita a afirmar que aquellos juicios que tienen
esa estructura son necesariamente verdaderos. Y la verdad del principio lógico de identidad descansa en la esencia de los juicios por él caracterizados,
así como en la esencia de la verdad y en el hecho formal-ontológico de que
todo objeto es idéntico a sí mismo, teniendo como objeto formal de un concepto las determinaciones que este concepto le atribuye. En cambio, este principio no es susceptible de fundamentación psicológica o empírica-inductiva,
ni la necesita".4 No se trata de un principio que enuncie una verdad presuntiva, sino de un principio apodíctico, verdadero absolutamente. Su validez se
fundamenta necesaria aunque no suficientemente, en el contenido objetivo
ontológico. Para comprender el fundamento suficiente del principio lógico
de identidad es preciso no omitir la esencia de los juicios positivos especiales
de determinación, cuyo concepto sujeto y cuyo concepto predicado son idén• A.

16

PFANDER,

ticos. La función de su cópula estriba en realizar una referencia positiva identificadora. En esta referencia se formula la pretensión de verdad.
b) Principio de Contradicción.
Cuando un juicio afirma lo que el otro niega, es imposible que los dos juicios sean verdaderos. De los juicios opuestos contradictoriamente, uno de

ellos, necesariamente, es falso. Si una cosa no puede ser y no ser al mismo
tiempo y bajo la misma relación, resulta comprensible que no puedan ser
verdaderos dos juicios opuestos contradictoriamente. La contradicción se puede dar no tan sólo entre los juicios universales, sino también entre los universales y los particulares. De un concepto-sujeto no podemos predicar, al
mismo tiempo y bajo la misma relación, notas contradictorias. La imposibilidad no proviene de alguna ley empírica o psicológica que nos impida pensar
así, sino de la esencia misma de los objetos que rechaza la contradicción. Al
decir que "dos juicios contradictorios no pueden ser verdaderos ambos", no
se dice cuál de los dos es el verdadero. El principio de contradicción se funda
en el claro comportamiento de todos los objetos posibles. Las pretensiones de
verdad no pueden cumplirse, ambas, en juicios que se contradigan por atribuir al mismo tiempo positivamente y separar negativamente de un mismo
objeto-sujeto la misma determinación predicada en la misma unidad objetiva. Si uno de dos juicios contradictorios es verdadero, el otro es falso.
c) Principio de tercero excluído.

Cuando dos juicios se contradicen no pueden ser los dos falsos. Si se reconoce que un juicio es falso, el otro es verdadero; no hay una tercera posibilidad, ( tertium non datur) . Basta que reconozcamos la alternativa ineludible, para que podamos afirmar la falsedad de un juicio y la verdad del
otro, sin decir cuál es el verdadero y cuál es el falso. El principio de tercero
excluído, estrictamente lógico, funciona sólo entre los juicios contradictorios.
Cuando los juicios se oponen contrariamente -un juicio universal afirmativo
y un juicio universal negativo-- no se aplica el principio de tercero excluído.
¿Razones? Es que entre los juicios opuestos contrariamente cabe la posibilidad de que ambos sean falsos, pudiendo existir entre ellos un tercero. El
principio de tercero excluído origina el principio de disyunción contradictoria: "al sujeto de un juicio le conviene siempre determinado predicado O no
le conviene", y se funda en el principio ontológico: "todo objeto tiene• que
ser P o no P".

L6gica, págs. 232-33, Espasa-Calpe Argentina, S. A. 1938.

17
H2

�d) Principio de razón suficiente.

Todo juicio debe tener una razón suficiente. Al tener la pretensión de ser
verdadero todo juicio necesita de una razón suficiente para serlo, de ~lg~
capaz par~ abonar lo enunciado. Ahora bien, la justificaci~n la recibe e_l ~~icio de afuera. Sólo cuando existe una relación de confonmdad entre el JUICio
y el comportamiento de los objetos a qu~ el juici~, se r_ef~e:e, puede ~~blarse
de un juicio verdadero. Pfünder nos advierte que los J~ic10s no se dmgen .ª
sus objetos como sentencias arbitrarias, sino que son srmpleme~te los servidores mentales de los objetos, y sólo sobre la base del comportamiento de ellos,
y acomodados a ellos, realizan sus hazañas mentales. ,Dej~ ~ los objetos el
cuidado de '1arles la legitimación de su certeza, la razon suficiente de su_ verdad. La esencia del juicio pide que la legitimación se la pr~senten los obJetos.
Como el papel moneda necesita estar sufici~ntemente c~bierto p?r las cosas
valiosas".5 Lo que no parece advertir el ameritado tratadista, a~eman es _que la
legitimación pedida por el juicio se sale de lo puramente log1co para ir a la
ontología y a la gnoseología. Aún así, la lógica no puede desentenderse de este
principio que en algún modo le corresponde, desde el momento en que todo
juicio lleva, esencialmente, la pretensión de ser verdadero.

3. EL

CONCEPTO

La lógica es, por esencia, formal. No es el co~t~nido d~ los pensamientos,
sino su formalidad conceptual, lo que interesa al log1co. Le mteresa, ant~ todo,
aclarar y fijar conceptos, estudiar las leyes y rela~io~es de lo~ ~e~sarru~tos,
afianzar el dinamismo y el progreso en el conocrm1ento. ObJe~ividad, idealidad, significatividad e intencio~alidad son_ ~~racter~sticas exclusiv~:- del pensamiento. De ahí el objeto propio y la pos1c10n autonoma de la lo0 1ca.
Concepto, juicio y raciocinio son las tres formas lógicas que en~i~rran la
multiplicidad de pensamientos. Aunque el juicio sea la estructura logica fundamental es el concepto lo más simple, lo más elemental. Sobre el concepto
se constr:iyen las estructuras siguientes: jui~o y raci?c.inio. Por el concepto
empezaremos, en consecuencia, nuestro estudio de la log1ca.
Hay en el hombre un afán de aclararlo todo. Este afán genera el saber. El
concepto -"unidad ideal de significación"- es el acto .por . el cual
• apreheníf
demos algo sin afirmar ni negar. Todo pensamiento, ordinario o c1ent 1co, es
una ordenación O complexión de conceptos. Pero en el concepto no hay aven• Opus. cit., pág. 272.

18

tura de juicio. Sólo una aprehensión "puramente representativa y enteramente neutral" ... Consiguientemente no tiene sentido preguntarse si un concepto
es verdadero o falso. El acto de la aprehensión es simple y único. Resultado
de este acto lo es el concepto objetivo. A la lógica no le interesa la función
psicológica y subjetiva de concebir, sino lo concebido, el obiectum que se halla
frente al sujeto. Y este concepto objetivo que importa a la lógica no es la
cosa real en sí misma, sino la cosa en cuanto conocida. Trátase de una cosa
revestida, mentalmente, de unas propiedades irreales ("lógicas"). Tomemos,
por ejemplo, el concepto "animal". Cuando pienso lo que significa la palabra
"animal", dirijo mi pensamiento hacia algo que no se confunde con el propio
acto de pensar, algo predicable de una pluralidad de seres, algo que posee
la propiedad lógica de la significación universal. El término universal es tan
sólo un signo arbitrario al que se adscribe una relación de razón con una
multiplicidad de cosas. Dícese, a menudo, que la universalidad se fundamenta
en la abstracción, sin reparar que esta misma absti;acción sería imposible de
no ser "abstraíbles" las propias cosas reales singulares.
Se habrá advertido, por las consideraciones precedentes, que el concepto
-fruto del contacto entre la inteligencia y un objeto- difiere de la imagen
sensorial, siempre tributaria de las características individuales de la cosa.
La cantidad o extensión y el contenido inteligible o comprensión, son características propias del concepto que mantienen entre sí una relación precisa:
a mayor extensión menor comprensión y viceversa. La extensión se refiere al
número de objetos, que el concepto recoge dentro de su significación. La comprensión, en cambio, es el conjunto de notas o características inteligibles que
constituyen el objeto.
El concepto se clasifica en universal, si está tomado en toda su extensión,
particular, si está tomado en parte de su extensión, y singular, si el concepto
predicado se aplica a un solo individuo. Se suele agregar el colectivo, que conviene a un grupo de individuos en tanto que grupo. Atendiendo ya no a su
extensión, sino a su comprensión, el concepto puede ser simple, cuando significa un solo tipo de ser, complejo, cuando accidentadamente se unen dos o
más tipos de ser; abstracto, cuando se representa como una unidad con total
independencia de cualquier objeto en el cual pudiese estar realizado; concreto
si hace referencia, determinada o indeterminadamente, a un objeto en el cual
forzosamente tiene que n:alizarse.
Si consideramos los conceptos en sus mutuas relaciones de extensión, adver-·
tiremos que algunos conceptos -los superiores-- recogen dentro de su extensión a otros conceptos -los inferiores-- que potencialmente quedan incluídos
dentro de ellos. Fue así como Porfirio trazó su célebre Arbol: Substancia
-simple o compuesta- (género supremo) ; cuerpo -inanimado o animado(género subalterno) ; viviente -insensible o sensible- (género subalterno) ;
19

�animal -irracional o racional- ( género próximo) ; hombre (especie) ; Sócrates (individuo) . Si contemplamos ahora a los conceptos en sus mutuas relaciones de comprensión, descubriremos que pueden ser idénticos, cuando tienen el mismo contenido significativo, o diversos, cuando tienen diferente significación. Estos últimos se subdividen en compatibles, si pueden unirse en una
unidad conceptual con sentido, incompatibles, cuando caen en lo absurdo. A
su vez, los conceptos incompatibles serán disparatados, si pertenecen a géneros
completamente distintos; u opuestos, si se excluyen por su significación. La
oposición puede darse en conceptos contradictorios, cuando uno de ellos implica la radical negación del otro; en conceptos contrarios, cuando señalan los
dos extremos opuestos con una posible serie de situaciones intermedias; privativos, cuando uno de ellos señala la carencia de una facultad o cualidad exigida por una naturaleza, mientras que el otro indica, precisamente, la indicada facultad o cualidad; correlativos, cuando en su significación hay una dependencia mutua.
Se denominan "predicamentos" a los géneros supremos que se obtienen al
· dividir los universales por la materia. Su examen corresponde, propiamente,
a la metafísica. El nombre de "predicables", en cambio, se reserva a las modalidades o especies que se obtienen al dividir los universales por su forma.
Lo que se predica del sujeto -"predicable"- puede atribuírse a éste dentro de estos tipos generales: especie ( la esencia del su jeto), género próximo
(parte de la esencia del sujeto), diferencia específica ( característica que determina al género constituyéndole en especie completa), propiedad ( característica que sin ser parte integrante de la esencia, deriva siempre de ella), accidente ( característica que como se tiene se podría no tener) .
Si la filosofía, y la ciencia en general, son saberes rigurosos a base de conceptos, era necesario estudiar, aunque sea en sus líneas fundamentales, la
teoría del concepto.

4. EL

JUICIO

El juicio -y no el concepto ni el raciocinio-, es la estructura lógica fundamental. Mientras el concepto presenta, muestra mentalmente una cosa; el
juicio enuncia, predica. En esta conexión enunciativa de conceptos, algo
afirma o niega el pensamiento. Sin esta conexión enunciativa de concrptos
no habría base para el progreso lógico racional (discurso o raciocinio) . En
el juicio se asienta la verdad. ¿No bastarán estas razones para convencerse
de que el juicio es la estructura lógica fundamental?
Juicio es la forma apofántica del pensamiento que, por la afirmación o
negación, compone o divide dos o más conceptos. Expresado logísticamente:

A es B, A no es B. Nuestro entendimiento compara dos conceptos entre sí,
ve la compatibilidad o la incompatibilidad, y afirma o niega. Para efectuar
esta operación se precisan tres elementos: un sujeto de quien se afirma o se
niega el otro concepto, un predicado que es lo que se afirma o se niega del
sujeto, y una cópula (verbo ser) que manifiesta la composición o la división
que entre el concepto y el predicado establece la inteligencia. Con estos elementos materiales -sujeto y predicado- y con este elemento f01mal --cópula- se integra la estructura del juicio. En ocasiones, la estructura antes
apuntada no es explícita: se sobreentiende el sujeto, el predicado o la cópula.
En todo caso, al juzgar intentamos tocar el plano de la existencia, anclar
en el reino de la realidad y no jugar absurdamente con los conceptos. Y al
tocar el plano de la existencia, en forma categórica, habrá o no habrá acuerdo entre lo que enuncia nuestro pensamiento y la realidad. Lo verdadero
y lo falso, en consecuencia, se nos presenta como propiedad del juicio.
Los juicios se clasifican en: a priori, no derivados de la experiencia y
dependientes de la razón, y a posteriori, derivados de la experiencia o contingentes; analíticos, el concepto predicado se encuentra contenido en el concepto sujeto, y sintéticos, el predicado está colocado fuera de las notas significativas componentes del sujeto; de esencia, determinan un modo de ser,
y de existencia, se refieren al ejercicio mismo de ser.
Cualidad, cantidad, relación y modalidad son las maneras de predicación.
Por su cualidad los juicios serán afirmativos, si componen los conceptos, o
negativos, si los dividen. Por su cantidad los juicios pueden ser universales,
el sujeto supone la totalidad de los objetos cubiertos por su extensión; particulares, el sujeto sólo supone una parte de los objetos englobados por su
extensión; singulares, el su jeto se refiere exclusivamente a un individuo. Por
su relación, los juicios pueden ser categóricos, la enunciación se efectúa sin
ninguna condición; hipotéticos, la enunciación se formula dependiente de
un supuesto; disyuntivos, la verificación de una de las dos determinaciones
enunciadas excluye a la otra. Por su modalidad, los juicios se clasifican en
problemáticos, si la adhesión del predicado con el sujeto puede ser y no ser,
según condiciones; asertóricos, si el predicado conviene de hecho al sujeto;
y apodícticos, cuando el predicado conviene o repugna necesariamente al
sujeto. Un juicio puede realizar varios puntos de vista o maneras de predicación. Ningún animal es inmortal, es un juicio universal, negativo, categórico, asertórico.
Entre los juicios se dan relaciones. Cuando un juicio afirma lo que el otro
niega, refiriéndose a una situación idéntica, salvo en la cantidad, se habla de
juicios contradictorios. Son contrarios los juicios universales que se oponen:
el universal afirmativo ( A) y el universal negativo (E). Sub contrarios se
denominan a los juicios particulares cuando el uno afirma lo que el otro nie-

20

21

�ga. Subalternos se llaman a los juicios que poseen el mismo contenido y la misma cualidad, aunque su cantidad es diversa. A partir de la verdad o falsedad de una proposición dada, se puede inferir la verdad o la falsedad de
las proposiciones opuestas, de acuerdo con las cuatro reglas siguientes:
la. Contradictorias: Nunca pueden ser ni simultáneamente verdaderas ni
simultáneamente falsas. De la verdad de una se infiere necesariamente la
falsedad de la otra y viceversa.
2a. Contrarias: Nunca pueden ser simultáneamente verdaderas. De la verdad en una se infiere la falsedad de la otra. Pero pueden ser simultáneamente falsas.
•
3a. Subcontrarias: Nunca pueden ser simultáneamente falsas. De la falsedad de una se infiere la verdad de la otra. Pero pueden ser simultáneamente
verdaderas.
4o. Subalternas: Si la subaltemante es verdadera también lo será la subalternada. Si la subalternada es falsa también lo será la subalternante.
Así como el concepto se expresa mediante el término ( o palabra), el juicio se expresa por la proposición: su vehículo gramatical. Ya tendremos
oportunidad, posteriormente, de estudiar los signos con significación. Por ahora nos importa, solamente, el estudio del juicio.
La cantidad de un juicio depende -se ha dicho tradicionalmente- de la
cantidad de su sujeto. Con la cuantificación del predicado se introduce una
interesante reforma de la lógica. William Hamilton advierte que es necesario
"enunciar explícitamente en el lenguaje todo lo que está contenido implícitamente en el pensamiento". Aunque en las proposiciones aparezca el predicado con una cantidad indeterminada, es lo cierto que lo pensamos siempre
e ineludiblemente con una determinada cantidad que es igual a la cantidad
del sujeto.6 Los cuatro tipos de juicios, por la cantidad y la cualidad, que
distingue la lógica clásica ( universales afirmativos, particulares afirmativos,
universales negativos y particulares negativos) es sustituida por esta otra clasificación que se estima como más precisa:
Juicios afirmativos tato-totales: Todo hombre es todo animal racional.
Juicios afirmativos toto-parciales: Todo pájaro es algún animal.
Juicios afirmativos partí-totales: Algún animal es todo pájaro.
Juicios afirmativos partí-parciales: Algunos mexicanos son algunos escritores.
5. Juicios negativos toto-(otales: Ningún hombre es ningún ángel.

l.
2.
3.
4.

• WILLIAM HAMILTON,

Lectures on metaphysics and logic.

6. Juicios negativos toto-parciales: Ningún hombre es algún vegetal.
7. Juicios negativos partí-totales: Algún animal (a saber, el hombre), no
es ningún ángel.
8. Juicios negativos partí-parciales: Algún animal (a saber, el hombre)
no es algún ser pensante (a saber, ángel).
Establecida la relación de cantidad entre el sujeto y el predicado, se tienen las bases de una analítica capaz de un cálculo operatorio, similar al
de las matemáticas, por más que resulte un tanto fútil querer manifestar
explícitamente la cantidad del predicado. ¿No es acaso de la esencia misma
del predicado, en virtud de su relación lógica con el sujeto, ser tomado particularmente en toda afirmativa, y universalmente en toda negativa? La cantidad del predicado depende de la forma del juicio. Para comprobar este
aserto, bástennos dos ejemplos: Todo animal es mortal (el predicado mortal
es particular, puesto que el sujeto hombre no agota su contenido potencial);
ningún animal es árbol ( el predicado árbol es universal, porque todo su contenido potencial queda separado del sujeto animal).

5. EL

RACIOCINIO

Así como el juicio se estructura a base de conceptos, así el raciocinio construye sus ilaciones a base de juicios. Partiendo de otros juicios conocidos, se
infiere un nuevo juicio. Gracias al raciocinio, nuestra inteligencia progresa en
su saber, derivando nuevas verdades de los conocimientos adquiridos. Las
proposiciones previas -antecedente- y los conocimientos resultantes -conclusión- constituyen el acto más completo de nuestro pensamiento. Se comparan dos conceptos con un tercero, para concluír afirmando o negando su
sociabilidad lógica. A diferencia de la intuición, en que la verdad se nos ofrece de modo inmediato, por una iluminación súbita que no requiere antecedentes lógicos, el raciocinio está montado sobre premisas. Para que el raciocinio sea verdadero, no basta la correcta disposición de conceptos y juicios;
menester es que el antecedente sea también verdadero. Tradicionalmente se
han formulado estos tres principios:
1. De un antecedente verdadero, si el raciocinio es correcto en su forma,
siempre se tendrá una conclusión verdadera.
2. Si la conclusión, aún correctamente deducida, es falsa, por lo menos
una parte del antecedente es falsa.

�3. De una conclusión verdadera no se puede deducir la verdad del antecedente.
El raciocinio matemático --dos cantidades iguales a una tercera, son iguales entre sí- es tan sólo un caso especial de raciocinio. El raciocinio lógico,
cuya expresión verbal se llama argumentación o discurso, presenta dos formas: deductiva o descendente e inductiva o ascendente. En el raciocinio inductivo se parte de la observación de objetos o casos singulares, para extraer
de esa observación, mediante procedimientos adecuados, un principio o ley
general. En el raciocinio deductivo, a la inversa, el punto de partida son los
principios generales para concluir, mediante principios propios, en proposiciones más concretas.
En sentido estricto, no se dan inferencias inmediatas. Cuando pasamos
del juicio: "Ningún perro es gato", al de su converso: "luego ningún gato
es perro", no hemos salido de una misma verdad, aunque la expresemos de
dos maneras diferentes. Toda inferencia, en sentido propio, supone el paso
de una verdad a otra verdad. Tal es el caso del silogismo.
En su tratado de los Primeros Analíticos, Aristóteles define: "El silogismo
es una enunciación en la que, una vez sentadas ciertas proposiciones, se concluye necesariamente en otra proposición diferente, sólo por el hecho de haber sido aquéllas sentadas". 7 Todo silogismo se compone de tres juicios: dos
premisas y una conclusión. Intervienen en todo silogismo: el término medio, que sirve de punto común de comparación en las dos premisas; el extremo mayor, que figura como predicado de la conclusión; y el extremo
menor, que figura como sujeto de la conclusión. A la premisa que contiene
el extremo mayor -primera o segunda- se le denomina premisa mayor, y
a la que contiene al extremo menor, premisa menor.
El mecanismo del silogismo está sujeto, cualquiera que sea su figura, a
ocho reglas:
la. El silogismo ha de tener tres términos, m más

ni

menos.

6a. De dos premisas negativas nada se concluye lógicamente.
7a. La conclusión sigue el carácter de la premisa más débil, entendiéndose
por débil lo negativo y lo particular.
8a. De dos premisas particulares nada se concluye lógicamente.
Estas reglas, cuatro de las cuales se refieren a los términos y las demás a las
proposiciones, se derivan de la definición misma de silogismo, como lo explicitan los tratados de lógica.
Según la disposición del término medio en las premisas, se obtienen estas
cuatro figuras del silogismo:
I. El término
menor.
II. El término
III. El término
IV. El término
menor.

medio es sujeto en la premisa mayor y predicado en la
medio es predicado en ambas premisas.
medio es sujeto en ambas premisas.
medio es predicado en la premisa mayor y sujeto en la

Los modos del silogismo dependen de la cantidad y cualidad de las premisas. De los sesenta y cuatro modos posibles -considerando 4 combinaciones
por la cantidad, otras 4 por cada una de las anteriores al intervenir la cualidad y 4 más por las figuras; multiplicación que arroja un total de 64 combinaciones- sólo diecinueve modos resultan válidos, al aplicarles las reglas del
silogismo. Utilizando la nomenclatura usual (A, universal afirmativa; E, universal negativa; I, particular afirmativa; O, particular negativa ) , se ofrecen,
agrupados en las cuatro conocidas figuras, los diecinueve modos siguientes:
la. Figura.

A-A-A; E-A-E; A-I-I; E-I-O

-ª· Figura.

2a. El término medio no debe aparecer en la conclusión.
3a. El término medio debe estar tomado por lo menos una vez en toda
su extensión.

E-A-E; A-E-E; E-I-O; A-O-O

4a. Los extremos no deben tener mayor extensión en la conclusión de la
que tienen en las premisas.

A-A-I; E-A-O; I-A-I; A-1 • v A-O; E-

Ja. }, 1gura.

,a.

5a. De dos premisas afirmativas siempre se concluye afirmando.
' ARISTÓTELES, Primeros Analíticos, Sección Primera, Capítulo Primero No. 8,
Pág. 479, tomo 3, Ediciones Anaconda.

24

.1.

.gura.

A-A-I; A-E-E ; I-A-I; E , _
Además del silogismo

1

,

11,...:,

J ....

.s.:.i aho1a estudiado, hay silogis-

25

�mos irregulares -entimema, epiquerema, polisilogismo, sorites- y silogismos
compuestos -hipotético, disyuntivo, dilema- que son también, indudable-

mente, auténticos raciocinios y que el lector curioso podrá encontrar expuestos en cualquier manual de la materia. Todo raciocinio -importa decirlo-pretende ser verdadero y concluyente. El error puede provenir de la materia
-se observan todas las leyes del silogismo, pero el argumento es erróneo-,
de la forma -paralogismo, sin intención de engañar; sofisma, en el otro
caso- o de la falta de forma. La falacia puede estar en las palabras (empleo de un mismo término en diversa acepción, por ejemplo) o en las cosas
(v.gr.: atribuir al su jeto en general lo que sólo le conviene accidentalmente).
El conocimiento del lenguaje, la observación de las leyes del razonamiento
y el buen sentido, sobre todo, evitarán los paralogismos.
La teoría lógica del raciocinio, que hemos intentado resumir, pone de manifiesto la debilidad de nuestro entendimiento. No podemos conocer sino sucesivamente. Buscamos confirmar la relación que une dos juicios, colocando
entre ellos un punto intermedio de enlace. Sólo así podemos transitar de un
juicio a otro. La debilidad de nuestro entendimiento es suplida por el raciocinio, que no se realiza sin un cierto esfuerzo: un esfuerzo de una inteligencia imperfecta que anhela conquistar una seguridad.

6.

LA LOGÍSTICA

La logística -también denominada lógica matemática y lógica simbólicaprescinde de los objetos concretos y en su lugar designa por letras -p.q.r ... las diversas proposiciones.
Las operaciones básicas, cada una con su signo propio, son las siguientes:
unión copulativa(&amp;), correspondiente a la palabra y; v.gr.: "el león es mamífero" y "el pulpo es molusco"; la unión alternativa o disyunción (v), que se
forma con la partícula o; v.gr.: "todo hombre es soltero" o "casado" ; la unión
por implicación ( ➔), designada con los términos de "por tanto", "luego";
v.gr. : "todo animal es corporal, luego todo animal es espacial"; la unión por
equivalencia o igualdad de valor lógico (=), v.gr.: "el hombre es el animal
que piensa" equivale a esta otra proposición: "el hombre es el animal que
hace utensilios". La escritura lógica varía de acuerdo con los sistemas establecidos por los diversos autores.
Sobre las operaciones básicas, antes apuntadas, la logística edifica unas
especies de tablas para cada una de las expresadas operaciones: por ejemplo, la tabla de operación "negativa" ( toda proposición sólo puede tener dos
valores lógicos; el de verdad (V) y el de falsedad (F) ; de modo que si la

26

proposición es verdadera, su negación será falsa; y si la proposición es falsa,
su negativa será verdadera), la tabla de unión, etc. En esta forma, las leyes
lógicas se obtienen por medio del cálculo, sin discursos, dando como resultado el valor total V. Además del cálculo llamado proposicional, "se puede
introducir -explica el Dr. Juan David García Bacca- el cálculo de proposiciones universales y particulares, dando el cálculo funcional; se puede
tratar por semejantes procedimientos calculatorios la extensión de una proposición o concepto, cosa que corresponde al cálculo de las clases que sirve
de fundamento lógico puro a la teoría matemática de los conjuntos, y además es posible construir un cálculo más general: el de las relaciones, del que
no hay ni indicios en toda la lógica clásica, v.gr.: estudiar las leyes de proposiciones del tipo: "a es menor que b", "a es paralelo con b"; "a es padre
de b y amigo de c" etc." 8 Partiendo de seis axiomas con dos reglas de derivación, la logística deduce todas las leyes lógicas, incluyendo los primeros
principios y la formas silogísticas.
La lógica matemática es un producto genuino del racionalismo y del formalismo, que dispone de todo el método e instrumental matemático. Moviéndose en un plano de rigurosa y pura logicidad, sustituye las proposiciones
del lenguaje por una reglada operatividad sobre sus símbolos. Es visible su
interna coherencia. La matemática parece quedar reducida a la lógica. Se
inventan nuevos cálculos y se advierte la necesidad de numerosos principios (reducción al absurdo, adición, aserción, asociación, conmutación, composición, exportación, factorización, importación, permutación, simplificación,
"summation", tautología, transposición, identidad, no-contradicción, tercero
excluído) . El objeto logístico proviene de la voluntad del lógico y no de su
propia esencia objetiva. La materialidad se ha perdido. "El objeto lógico de
este sistema aparece como una construcción mental desprovista de matices empíricos, sin que por ello pueda predicarse su carácter de universal. El dogmatismo matemático parecía inclinarle, al menos en la práctica, a la afirmativa ;
pero cierta índole abstracta del mismo --observa Manuel Granell- niega en
cambio su realidad".º Partiendo de ciertas fórmulas originarias, la axiomática
llega a deducir otras fórmulas mediante determinadas reglas operatorias. La
verdad o la falsedad de los axiomas no es cuestión que inquiete al formalismo.
Lo único que importa es el cálculo, la ausencia de contradicción, la coherencia
interna. La lógica matemática es una clase de lógica formal. Pero una lógica
formal axiomatizada, relativa. Expuesto en lenguaje simbólico y artificial, el
4

JUAN DAVID GARCÍA BACCA, Elementos de Filosofía, pág. 58, Biblioteca de Cultura Universitaria, Caracas 1959.
• MANUEL GRANELL, Lógica, págs. 246-247, Revista de Occidente, Madrid.

27

�contenido de la logística abarca la silogística aristotélica, la doctrina estoica de
la consecuencia, la lógica moral y muchas leyes más.
Dada la diversidad de sistemas en la lógica matemática actual, se ha preguntado: ¿ Cuál entre los numerosos sistemas de esta lógica debe servir como
fundamento de la axiomatización? Tenemos, hoy día, docenas de sistemas diferentes. ¿ A cuál crite1io acudiremos para escoger? J. Lukasiewicz y E. Post
establecieron los llamados sistemas polivalentes de la lógica; Brouwer postula
una lógica intuicionista, axiomatizada por Heyting en 1930; Whitehead y
Russel elaboran y amplían, en su obra Principia mathematica, la lógica formal
aristotélica; Lesniewsky se aparta de los Principia mathematica con un nuevo
sistema; Gentzen y Jaskowski establecen las llamadas lógicas naturales -lógicas de la consecuencia- que establecen reglas solamente; H . Curry presenta,
dentro de la más reciente evolución, la lógica combinatoria. Ante la creciente
proliferación de sistemas -que el lector interesado podrá advertir si se toma
el trabajo de consultar los manuales de lógica matemática más o menos nuevos--, surge en nosotros la inquietud por el problema de los fundamentos de
la logística. Se ha pretendido sentar, como criterio para seleccionar mejor el
sistema logístico, una norma metalógica: escojamos aquel sistema que permita
axiomatizar con mayor facilidad y sin contradicción la disciplina en cuestión,
buscando demostraciones sencillas y "elegantes". El relativismo de esta respuesta es patente. Pero hay algo más grave: la logística pierde de vista la
realidad, las cosas, para recrearse, con frecuencia, en un simbolismo matemático. "Detrás de los símbolos -dice Gonseth- se imagina tener una realidad
íntegramente concebible, y que la estructura del mundo real es precisamente la
necesaria para que la lógica dé cuenta de ella con perfecta fidelidad" .1 º La
verdad es que la lógica de los conceptos resulta necesaria como actividad del
espíritu humano. La lógica de signos nunca suprimirá, por completo, el margen
de indeterminación que subsiste sobre los signos mismos (orales o escritos) .
No podemos dispensamos de pensar conceptualmente, substituyendo el trabajo
mismo del pensamiento por cierta manipulación reglada de signos matemáticos,
a menos de acabar matando la viviente realidad. Podemos, eso sí, advertir la
conveniencia de un álgebra lógica como la propuesta por J. Maritain, totalmente diferente de la logística -y mucho más modesta- que pondría a disposición del lógico un sistema de signos artificiales especialmente adaptados
al análisis reflejo del raciocinio. Esta álgebra lógica, constituída conforme a
los principios de la Lógica tradicional, no pretende reemplazar el lenguaje
ni dispensamos de pensar; serviría, desde el punto de vista pedagógico, para
simplificar el manejo de las reglas lógicas, y nos ayudaría en la reflexión lógica

'º FERDINAND GoNSETH, Qu'est-ce que la logique?, capítulo II, Núm. 13 Pág. 28,
Hermano et Cie., 1937.

-estudio reflejo de los procedimientos de la razónpleto y preciso de signos técnicos.11

con un sistema com-

11
Para estar en aptitud de comparar la logística con el álgebra lógica que propone J. Maritain, seleccionaremos, entre los ejemplos ofrecidos por el mismo autor,
los dos siguientes: A). En logística un silogismo en Barbara se representará, según
Alejandro Padoa (La L6gica deductiva en su última faz de desarrollo, París, Gauthier-Villars, 1912, p. 78), por medio de la fórmula:

b =&gt; c.. o.. ::&gt; b ·.

~

: ex. ::&gt;c..

que puede leerse: si b está contenida en la clase e, y si a está contenida en la clase b,
entonces a está contenida en la clase c.
Habiendo establecido la igualdad
d = - c. = .c = -d
( decir que la clase d es la clase contraria de e, equivale a decir que la clase e es la
clase contraria de d, se dirá que el primer "silogismo" se, reduce al segundo (para esto
basta llamar d al término e) -lo que no está conforme a la Lógica clásica-, y lo que
no vale sino para las leyes del álgebra de los signos, no para las de la Lógica del pensamiento, porque: lo, un silogismo en Celarent no se piensa así:
Todo hombre es no-ángel,
todo filósofo es hombre,
luego todo filósofo es no-ángel
y 2o. el reemplazo de no-ángel por un término d ( tal como "corporal" por ejemplo),
que significaría la "clase contraria" de la clase "ángel", introduciría un cambio en la
materia misma de silogismo.
B) El álgebra lógica, constituida conforme a los principios de la Lógica tradicional,
es un sistema de signos artificiales especialmente adaptados al análisis reflejo del raciocinio, que no reemplaza el lenguaje ni excluye el trabajo del pensamiento, y sí facilita
el manejo de las reglas lógicas. "A título de ejemplo --dice J. Maritain- y solamente
para mostrar en qué camino sería posible aventurarse, supongamos que se elijan signos
elementales tales como los siguientes:
T

indicaría la identificación del Pr y del S en la proposición afirmativa,

X

su separación en la negativa,

T o X una

suppositio tomada con relación a la existencia ideal,
T o X una suppositio tomada con relación a la existencia real,
La ini~ial mayúscula indicaría un término tomado universalmente,
el paréntesis, un término tomado particularmente,
los corchetes, un término singular,
el signo ➔ indicaría la inferencia ("luego") .

Evidentemente esta lista podría ser ampliada. Pero con signos tan elementales es ya

29

28

�Examinada la corrección de las operaciones logísticas, faltaría aún comprender el verdadero sentido de toda la demostración. Para comprender
en plenitud una partida de ajedrez -aclaraba Poincaré- no basta conocer
las reglas del juego. Comprender la partida es enteramente otra cosa; es saber
por qué el jugador avanza tal pieza, en lugar de tal otra que habría podido

mover sin violar las reglas del juego. Es advertir la razón íntima que hace de
esta serie de jugadas sucesivas una especie de todo organizado.12 Algo semejante ocurre con la lógica.

7.

fácil iluminar muchos puntos interesantes. Así, para traducir en este sistema de signos
el silogismo "Todo hombre es mortal, Pedro es hombre, luego, etc.", se escribiría:
Hombre T (mortal)
[Pedro] ~ (hombre)
[Pedro] T (mortal)
lo que obHga a precisar que la menor singular (y lo mismo la conclusión) impHca
una suppositio tomada con relación a la existencia real, cuando afirma del S un Pr
esencial.
La conversión simple se traduciría por medio de los símbolos siguientes:

AXS
B X A,
o:
(b) T (a),
(a) T (b)

que manifiestan a los sentidos que en caso semejante no hay inferencia propiamente
dicha, sino simplemente expresión diferente de una sola y misma verdad.
La conversión parcial (per accidens) se traduciría por el símbolo
A T (b)
(b) T (a),

que demuestra que la conversa parcial repite de una manera implícitamente disminuida
la misma verdad que la proposición primitiva.

El estudio de la razón como instrumento de conocumento no es, propiamente, la sabiduría. Pero la sabiduría humana misma no podría adquirirse
sin los servicios del saber instrumental: la lógica.
Sin la lógica no podríamos llegar a poseer ninguna ciencia. No basta acumular conocimientos de modo confuso e incierto. Necesitamos orden, rectitud
en el proceder mental, unidad en el conocimiento. Nuestra afanosa y apasionada búsqueda de la verdad no llegaría a ninguna meta de no ser por la
lógica. El somero examen de la lógica, que hemos efectuado en los artículos
anteriores, pone de manifiesto la importancia de esta disciplina para la vida
humana. Imposible vivir, y sobre todo vivir bien, sin lógica. Nuestra actividad,
movida por valores, tiene que estar dirigida por una mente que respete la
ciencia lógica, convirtiéndola en arte vital. Y aunque la lógica de la vida no
sea el criterio exclusivo que decida del valor de una persona, es -¡ qué duda
cabe!- un insoslayable factor de valoración.
No se puede vivir congruentemente, inteligentemente, sino viviendo lógicamente. Toda la conducta humana sigue, debe seguir para ser consecuente
con uno mismo, los ideales personales que rigen la existencia. "Vivir lógicamente -ha dicho el Dr. J. Hernández Chávez- es vivir axiológicamente. La
lógica de la Vida se convierte en Axiología de la Vida. Vivir lógicamente es
{"existencial" o "ideal") que la mayor -y lo que demuestra también en forma sensible
.cómo Darapti se reduce a Darii, por conversión de la menor:

Silogismos en Darapti ( tales como los dados corno ejemplo en la página 298), tendrían
por símbolos:
Murciélago
Murciélago

Darapti

C T (b)
C T (a)
{ ➔ (a) T (b)

Darii

C T (b)
(a) T (c)
{ ➔ (a) T (b)

T (alado)

T

(mamífero)

➔ (mamífero)

1 alado)

Poeta

i

Poeta

T (hombre)

(hombre)

T ( artista)

(artista)

lo cual pone en evidencia que la conclusión debe ser tornada en el mismo sentido

30

LA LÓGICA COMO INSTRUMENTO PARA LA VIDA Y PARA LA SALVACIÓN

En la misma forma se podrían verificar cómodamente todas las reglas de la reducción
&lt;le modos.
(Véase El Orden de los Conceptos, págs. 288 a 301 y 367 a 373, Club de Lectores,
.Buenos Aires, 1953).
u

El valor de la Ciencia, I, cap. I, núm. 5.

31

�valorizar, jerarquizar los valores, y escoger lo mejor". El orden entre las premisas y la conclusión de un razonamiento no coincide con el orden de la investigación y de la invención de un problema. En uno y en otro caso requerimos, no obstante, del espíritu lógico. Gracias a este espíritu lógico no acometemos empresas vanas.
La pura lógica, por ser formal, no puede refutar una proposición metafísica,
ética o científica particular. Pero "del mismo modo que la forma implica la
materia, la lógica implica algo más que la forma" ( Morris R. Cohen) . Las
leyes y reglas lógicas, aunque referidas a la pura estructura de las proposiciones
o de las fórmulas, son útiles y hasta indispensables para la vida y para la salvación. Es cierto que las expresadas leyes y reglas no tratan de contenidos, pero
aún así se aplican a los enunciados relativos a lo real. Y se aplican con un
designio de orden. Nada dicen sobre el sentido de la vida y de la realidad,
pero nada se podría decir sobre ellos sin las estructuras lógicas. Si la lógica
es aplicable a la realidad es porque lógica y realidad no están abismalmente
separadas. No hay que perder nunca de vista que las formas lógicas se refieren
a los hechos. Y los hechos, con dificultades mayores o menores, son susceptibles·
de ordenación.
El raciocinio no es una mera tautología. Todo silogismo. establece un elemento de identidad entre cosas diversas. "La afirmación de que la conclusión
se encuentra contenida en las premisas no pasa de ser una tosca metáfora
-como si las premisas fueran una caja y las conclusiones los objetos contenidos en ella-. Las conclusiones -observa Morris R. Cohen- necesitan de
las premisas porque, siguiendo ciertas reglas lógicas, se puede demostrar que
todas las demás conclusiones alternativas son imposibles. Excluyendo algunas
combinaciones de premisas y conclusiones, obtenemos resultados determinados.
Y es en este desarrollo de las posibilidades limitadas en el que radica la fecundidad de la lógica". El mundo está lleno de posibilidades. Mundo de posibilidades que tiene, por cierto, alguna conexión sistemática.
La lógica opera sobre supuestos. La observación empírica contiene elementos.
no lógicos. Por eso la prueba de la existencia de un objeto está más allá de
la lógica. De ahí la importancia de conocer a los objetos tales como son. Hay
diferentes medios de aproximarse a la realidad, implicados en la diferencia
de las cosas mismas ... No es posible utilizar un mismo método para buscar
verdades de diverso orden. La vista, el oído, el gusto, el olfato, el tacto, la
imaginación y la sensibilidad interna contribuyen decisivamente, en muchos
casos a conocer las cosas tal como son. Resulta conveniente, en consecuencia,
'
no descuidar el funcionamiento adecuado de estas facultades.
La naturaleza nos ha dado una cierta disposición para conocer la verdad_
Esta disposición --que algunos autores han querido denominar "lógica natural"- es suceptible de afinamiento, de perfeccionamiento, si atendemos a las

32

reglas que nos guían en la búsqueda de la verdad, y a las razones en que se
apoyan. No basta conocer los medios para pensar bien --en el orden especulativo y en el orden práctico--; se requiere, además, un profundo amor de la
verdad, una conciencia de las propias fuerzas y un dominio de las pasiones.
La lógica, examinada objetivamente, presenta una adecuación a las cosas y
está sujeta al imperio de la ley impersonal de la corrección formal. Pero considerada como necesidad vital del individuo, como arte de vida, está regida
por la vocación personal y por el fin último de salvación. La lógica, en este
sentido, es sólo una forma y función de la vida; pero la vida no será auténticamente humana si no se orienta hacia la realización de la entelequia, hacia la
salvación. Para nosotros la lógica pasa a ser "ancilla salutis", sierva de la salvación. Así adquiere su movilidad personal y su fuerza de transformación.
Si por razón vital se entiende una razón ínsita en la vida, abierta a la realidad, sin supeditación a lo biológico, entonces debemos saturar a la lógica
de razón vital. Hay que atender no tan sólo al pensamiento formal, sino también, y acaso más, al pensamiento material vinculado a las cosas. Nuestro
siglo nos invita a volver humildemente la mirada a las cosas.
Si la logicidad es fruto del saber a qué atenerse, resulta incongruente decir
que "ha surgido en un momento de la historia, y nada garantiza su conservación. ¿ Es que la necesidad de corrección y de certeza no es una constante
humana? Lo que la logística tiene de verdadera lógica -teoría de los enunciados y teoría de las clases referentes a la extensión de los conceptos--- es exclusivamente, como lo ha visto Aloys Müller, lógica de viejo estilo, simplemente más desarrollada. Lo restante pertenece a la matemática (teoría de
los conjuntos) o a las ciencias especiales ( teoría de las relaciones), y queda
fuera del territorio de la lógica. Todo lo que de lógica tiene la logística puede
expresarse también en palabras. La lógica simbólica "aprehende manifiestamente sólo lo formal, casi diría lo más formal de la lógica, y naturalmente
-observa A. Müller- sólo puede aprehenderse esto pasando de largo, incomprensivamente, junto lo esencial, la inteligencia de la estructura de lo$ pensamientos y de su esfera".
La lógica interesa -así me lo parece a mí, por lo menos- porque se puede
situar en la vida, porque puede ayudar a realizarse, porque es, en suma, un
instrumento para la salvación personal.

a

33
H3

�ESTRUCTURA Y SENTIDO DEL PODER
LIC. MARÍA GUADALUPE MARTÍNEZ

B.

Facultad de Filosofía y Letras de la U. N. L.
Sumario: l. ¿Qué es el poder? a). ¿Para qué es el Poder en el Estado? b). ¿C6mo es
el Poder en el estado? c). ¿Cuándo surge el Poder en el Estado? 2. Elementos in-.
ternos del Poder. a). Mando. b). Obediencia. 3. Definición del Poder.-4. Notas
características del Poder en el Estado.-5. Sujeto del Poder en el Estado.--6.
Titular del Poder en el Estado.-7. Justificación del Poder en el Estado.-8. Técnica del ejercicio del Poder en el Estado.-9. La raz6n de ser del Poder Estatal.! O. La justicia en función del Poder Estatal.-11. El Poder, acción del Estado.! 2. Condiciones de la acci6n Gubernamental: Poseer la autoridad y ejercerla debidamente.-! 3. La acción Gubernamental debe concordar con los avances de la
cultura.-14. El individuo ante el poder.-15. El problema primordial de la acci6n
Gubernamental: Conciliación entre el Poder Estatal y la libertad individual.

l. ¿ QUÉ

ES EL PODER?

Después de un análisis histórico, hemos llegado a dilucidar la noc1on de
"Poder" como una energía o fuerza unitaria dirigida hacia algo, como la acción proyectada hacia la consecución de un fin. En la organización estatal
se encuentra un solo poder y no varios, cuyo fin es el Bien Público Temporal.
Ahora bien, una vez aceptado, como instrumento de trabajo, este concepto
de poder, surge ante nosotros una bandada de interrogaciones: ¿ qué es el
poder?; ¿para qué es el poder?; ¿cómo es el poder?; ¿cuándo surge el poder
en ese organismo estatal?
Fischbach nos dá la idea de poder como un "fenómeno psíquico"; Herman
Heller, como una "unidad de acción política"; y, el Dr. Sánchez Agesta, como
"un principio motor''.
La unidad de acción estatal se observa en la cooperación de esfuerzos y
voluntades, entre gobernantes y gobernados, para llegar a una finalidad común: la convivencia y paz humanas.

35

�Los miembros de la comunidad estatal, al unirse, tienen una fuerza que
antes no existía ni en los individuos aislados, ni en los órganos ni en los gobernados.
La organización estatal es la forma o esquema del Ser-Estado, y los seres
humanos son el contenido del mismo. Los hombres son los que ejecutan la
acción, y los que tienen el poder de dicha institución.
Nosotros descartamos las doctrinas de la fuerza que reconocen el derecho
del "más fuerte'\ del "más hábil", como un poder legítimo.
El poder es inherente a la comunidad, pero como ésta no puede por sí misma
ejercerlo, necesita transferir la autoridad al dirigente o dirigentes de ese grupo
humano. El gobernante legitima el poder estatal a su cargo, por el consentimiento que sus súbditos han manifestado, voluntariamente, dentro de la organización jurídico-política: el Estado.
El Dr. Basave apunta: "La autoridad ordena una línea de conducta a los
ciudadanos y extranjeros residentes en el país. Las órdenes deben ser justas
pero además oportunas. Esto último es cuestión de tacto político. La obediencia
de los súbditos no debe ser ciega sino razonable".1
Como decíamos, el poder en el Estado es una renovación continua de energía espiritual entre gobernantes y gobernados, quienes sostienen un orden,
tendiente a la consecución del Bien Público Temporal.
a ) lPara qué es el poder en el Estado?

El poder en el Estado es para conservar el orden y la coordinación de funciones, ya que sin la acción conjunta y armónica entre gobernantes y gobernados no existe la convivencia humana. El orden estatal se logra cuando las
normas y reglamentos jurídicos que se publican son acatados y obedecidos
por el hombre que vive en dicha comunidad, ya que el poder es la energía
espiritual, psíquica, que el hombre como ser social y racional, con capacidad
de decidir y de actuar, dirige o puede dirigir hacia un verdadero humanismo.
b) l Cómo es el poder en el Estado?

El poder en el Estado no es algo tangible, sino inteligible, concebible. No
es un elemento substancial ni estático sino dinámico. Es esa energía imperante que se trasmite de un ser a otro y que actúa mediante el mando del go-

bemante y la obediencia del gobernado, obteniendo la unidad de acc1on del
poder organizado. Desde el momento en que el mandato dado -sea Ley, Reglamento o Decreto, etc.- no se obedece, se pierde ese equilibrio de unidad.
Surge, entonces, el desequilibrio estatal, revoluciones internas, revueltas, etc.

c) ¿Cuándo surge el poder en el Estado?
El poder en el Estado surge cuando el hombre, para vivir pacíficamente,
se da cuenta que necesita de alguien que le dirija y proteja, meqiante las
instituciones establecidas para ello, dentro de la entidad social jurídico-política: el Estado.
Kranemburg dice: "Como hemos visto ya, la autoridad y el derecho al
mando nacen a la vida cuando se hace necesario organizar la fuerza y regular
las relaciones humanas.
"En los momentos en que se ven en peligro la vida y los¡ medios para gozar
de ella, cuando se hacen· necesarias las decisiones rápidas, la gente está dispuesta a instituir un solo órgano de gobierno y a otorgarle una autoridad
considerable. Pero cuando esta autoridad pasa a mando de personas indignas,
de hombres que no comprenden sus funciones y que las ejercen en detrimento y no en beneficio del bienestar general, aquellos que están sujetos
a la autoridad sienten entonces que están bajo condiciones injustas, y que
tienen el derecho y el deber de acabar con ellas. Así da principio un movimiento para deshacerse del que detenta el poder. Si la falta se debe a la
persona o a la dirección política, la revuelta se dirigirá contra el gobernante
en particular; pero si se cree que depende del sistema, su objetivo será el
régimen general en cuestión". 2

2.

ELEMENTOS INTERNOS DEL PODER: MANDO y OBEDIENCIA

Los elementos internos del poder que forman "la unidad de acción política" son: el mando y la obediencia.
No puede haber unidad de acción estatal si no existe el mandato y la obediencia del mismo. El gobernante ordena a los gobernados para que le obedezcan, y, ambos, como seres dotados de voluntad y de razón, sostienen, con
su actuación consciente, la unidad de acción política. En esa cooperación
de voluntades se observa el equilibrio estatal.

1

DR. AGUSTÍN BASAVE FE1tNÁNDEZ DEL VALLE, Teorla del Estado, p. 87. Editorial
Jus. México, 1955.

• R. KRANEMBURG, Te oría Política, p. 95, versión espa ñola de Juan Bazant. Fondo
de Cultura Económica, Pánuco 63, México, D. F., 1941.

36

37

�Como decíamos, el gobernante tiene la autoridad de poder en el Estado,
que le ha confiado la comunidad estatal. El poder del Estado es inherente
al mismo, ya que sólo es uno de sus elementos.
La unidad de acción estatal no puede atribuirse, parcialmente, ni a los
gobernantes ni a los gobernados, sino a la cooperación de ambas voluntades,
a través de los elementos del poder: mando-obediencia.
La obediencia no es un impulso físico sino psíquico, espiritual, moral. Es
una de las características del ser humano. Nosotros obedecemos porque nuestra conciencia moral nos aconseja que debemos acatar las órdenes de nuestros
superiores. Tenemos el sentido de responsabilidad respecto a una orden dada
que deriva de una persona considerada superior en grado. La moralidad de
nuestras acciones entra en juego para actuar obedientemente. Intervienen los
valores al juzgar la actuación del hombre. Un acto determinado puede no
tener validez moral para tal o cual persona, pero, para el ser actuante puede
tenerla. Existen varios ámbitos en la esfera de actuación del hombre: el
moral, que depende de la conciencia interna humana; el religioso, de la actitud de religación con Dios; y el jurídico que responde, preponderantemente,
a los actos externos. La coercibilidad estatal impera sobre el hombre, cuando
las normas jurídicas no son obedecidas.
El acto de obediencia tiene sus raíces profundas en el ser humano, como
persona que es. La razón interviene al actuar, pero, muchas veces, otras causas, ya de orden sentimental o psicológico o valorativo, suelen contribuir a
las diversas decisiones del hombre.
En el ámbito estatal, los elementos del poder, mando-obediencia, constituyen el orden, sin el cual es imposible la vida del Ser-Estado.

como decíamos, dos actos diversos que se complementan: el mando y la
obediencia.
. ~¡ mandato, dentro de la organización estatal, proviene del gobernante,
dmgente de ese conglomerado humano; y la obediencia debe efectuarse por
los gobernados.
Sólo las personas son capaces de dirigir y de ser dirigidas. Las cosas por
ser tal cual son, no necesitan de ello.
Entonces, el poder en el Estado es la energía dinámica, espiritual, que
actúa u opera sobre los hombres que conviven en esa comunidad.
"Y establece en un grupo humano el orden necesario". En esta oración
observamos la proyección de la acción conjunta de 0o-obernante y gobernados
dirigida hacia el orden.
'
"Para conducirlo a su fin". El fin que persigue el poder estatal, mediante
el orden, es el Bien Público Temporal.

Luego, el Dr. Sánchez Agesta, afirma, en otro párrafo: "El poder político
est~blec~ su relación ~ntre un imperante e imperados que participan de Ja
racionalidad y de la libertad humana. No es transmisión mecánica de movimi~nto, sino ordenación . pre~eptiva de acciones. El precepto ordenador es
su mstrumento y la obed1enc1a ordenada su efecto. Gobierna hacia el fin ordenado a él una pluralidad de conductas dentro de un grupo humano hacia
la realización armónica del fin propuesto. La idea de poder se enriquece así con
un nuevo elemento. No sólo es principio de ordenación a un fin sino también
de unificación y cordinación, esto es de orden de una pluralidad de conductas
a través de preceptos".4

4.

3.

NOTAS CARACTERÍSTICAS DEL PODER EN EL ESTADO

DEFINICIÓN DEL PODER

Las notas características del poder en el Estado son:
El Dr. Luis Sánchez Agesta apunta, en sus Lecciones de Derecho Político:
El Poder es "el principio motor que dirige y establece en un grupo humano
el orden necesario para conducirlo a su fin". 3
Analicemos dicha definición: El poder es "el principio motor que dirige".
En esta oración, observamos que se alude a una dirección hacia algo. El
"principio motor" va encaminado · a la realización de acciones de la persona
humana, quien es susceptible de ser dirigida, y, a la vez, capaz de razonar y
de tener una visión de una determinada finalidad. La dirección implica,
• DR. Luis SÁNCHEZ AGESTA, Lecciones de Derecho Político, p. 493. 3a. Edición.
Granada, Imprenta Hijo de Paulino V. Traveset, Mesones 52, 1947.

a_)•. La originalidad, ya que el poder estatal está delimitado por el Derecho
Ob1et1vo u ordenamiento legal positivo que se basa en el Derecho Natural.
La_ ley fundamental del Derecho Positivo es la Constitución. El poder estatal
es mherente al Estado. No deriva de ningún otro.
b) . La aptitud para la auto-organización y distribución del poder estatal
entre los órganos diferentes del Estado.
c). La Soberanía estatal, o sea el poder supremo, dentro del Estado en
relación a los súbditos.
'
• DR. Luis SÁNCHEZ AoESTA, Lecciones de Derecho Político, p. 492. 3a. Edición.
Granada, Imprenta Hijo de Paulino V. Travcset, Mesones 52, 1947.

38

39

�d). Unidad e indivisibilidad del poder estatal.
e). Inalienabilidad del poder, ya que el Estado no puede ser enajenado
de lo que le es esencial, sin dejar de ser.
f). Imprescriptibilidad, puesto que de ser prescriptible dejaría de ser.

mento, los jueces, los policías, etc.- está constituido por un conjunto de
actividades y de obras reales de los hombres: obras y actividades insertas en
su vida, condicionadas por ella, en las cuales late la referencia a unos valores (seguridad, justicia, utilidad común, etc.), es decir, late el propósito
intencional de realizarlos. Esos valores serán los criterios, las ideas en que
lo jurídico trata de orientarse".5

g) . Inviolabilidad, característica "sine-qua-non". Sin ella no sería poder
soberano y no cumpliría su finalidad.
8.

5. SuJETO

DEL PODER EN EL ESTADO

La comunidad política, el grupo social humano, organizado, en su tota-lidad, es el sujeto del poder en el Estado.

6.

TITULAR DEL PODER EN EL ESTADO

El titular del poder en el Estado -Presidente o Parlamento--- es la persona física O moral, en quien está depositada la autoridad y la que ejerce
las funciones de mando.
El titular del poder es legítimo, originalmente, cuando ha sido de elección popular, pudiendo ejercer la potestad estatal, pero_ si la finali_d~d. que
sigue no es la realización del Bien Público Temporal, pierde. su legitumdad.
En cambio, un titular ilegítimo del poder, en cuanto a su origen, puede llegar a legitimarse si se consolida por sus actos, al realizar el orde~ y l~ ~az,
a través del tiempo. Este último caso suele suceder en las revoluciones mJustificadas o en las conquistas territoriales fuera del Derecho positivo.

7.

JUSTIFICACIÓN DEL PODER EN EL ESTADO

El poder en el Estado se justifica cuando se cumplen los ~bjetivos q~~ persigue la comunidad política al reunirse y delegar la autoi:idad al dmgente
de la misma. Las finalidades del Estado son de orden matenal y de orden espiritual: contribuir al mejoramiento econ~rn~co, orientar_ a una. n:iejor educación, formar asociaciones culturales, art1sticas, recreativas, religiosas, etc.,
para co-adyuvar a la realización del Bien Público Temporal.
El filósofo Luis Recaséns Siches en su tratado Vida Humana, Sociedad Y
Derecho, anota: "Lo jurídico p.e. el código civil, el código penal, el parla40

TÉCNICA DEL EJERCICIO DEL PODER EN EL ESTADO

El ejercicio del poder en el Estado se manifiesta en la elaboración, publicación y ejecución de las diversas normas legales, a través del mando y de
la obediencia que constituyen el orden estatal.
El Estado se vale del Derecho Objetivo para re-afirmar su poder. Estas
normas legales del Derecho Positivo, al ser acatadas y obedecidas se transforman en el orden que sostiene el equilibrio estatal, coadyuvado éste por la
coerción jurídica a través de las sanciones legales que se aplican cuando hay
infracciones al Derecho. La realización de las normas legales debe efectuarse
voluntariamente por los hombres -siempre que sean justas-- o en caso contrario, mediante la co-acción estatal por intermedio de las diversas funciones del poder. De esta manera se administra la justicia y funciona la acción gubernamental, elemento "sine-qua-non" para que exista la estabilidad
de un "Estado de Derecho".

9. LA

RAZÓN DE SER DEL PODER ESTATAL

El hombre es un ser social por esencia y por su propia naturaleza vive en
sociedad, puesto que desde que nace se encuentra rodeado de sus semejantes.
La vida de un ser humano indefenso sería imposible, si no se le proporcionaran cuidados. Pero si el hombre es por esencia un ser social, no es por
naturaleza bueno, ya que no todos los hombres actúan correctamente. De
aquí el problema de la elección del gobernante para regir los intereses de
una comunidad jurídico-política y por lo mismo, la necesidad y la obligación que tiene de elegir, entre sus congéneres, a aquél que tenga las cualidades para la dirección y el mando. En última instancia, la institución denominada Estado, tiene la necesidad de un gobernante que tenga aptitudes para
' Luis RECASÉNS SICHES, Vida Humana, Sociedad y Derecho, p. 57. Editorial
Porrúa, S. A. Ave. Rep. Argentina No. 15, México, 1952.

41

�el manejo del gobierno y también para poder realizar las diversas finalidades
que él persigue. Asimismo, se requiere que el gobernante sea querido por sus
gobernados, que tenga iniciativa para conjugar sus fuerzas, sus deseos y sus
anhelos con las de los gobernados, y, de esta manera, se obtenga el ideal
común: la realización de la justicia, y del Bien Público Temporal.
La acción gubernamental se complementa entre la del gobernante y la
de los gobernados. El hombre no anula su libertad individual al verse obligado a acatar las órdenes del titular del poder estatal, ya que toda libertad
supone un límite que es el derecho de otro semejante. Por esto, si el ser
humano, en su libre actuación pretende violentar los derechos de su prójimo,
interviene la autoridad estatal para impedir la consumación del acto, coactivamente. Por ejemplo, si una persona tratara de ejecutar un delito con
premeditación, alevosía y ventaja, y es sorprendida "in fraganti", la suspensión del acto delictuoso es necesaria, mediante la co-acción estatal sobre el
sujeto-activo, ya que trataba de infringir la esfera de la libertad de otro semejante. De aquí la necesidad de la organización del "Estado de Derecho"
y de las funciones del poder. Luego la razón de ser del poder estatal es la
protección de las "garantías individuales" y la intervención del mismo en
la esfera de la libertad de la persona humana, cuando con su actuación trata
de inferir un daño a su prójimo.
El poder estatal impone una determinada actuación en el hombre que
vive en comunidad, pero los gobernados no están sometidos a la voluntad
arbitraria del gobernante, sino que aquéllos y éste se someten, voluntariamente, a un reglamento jurídico (Constitución del Estado, máxima ley del
Derecho Positivo), y lo acatan para su cumplimiento, siempre que no sea
contra los principios del Derecho Natural. Una Constitución en la que predominara la idea de la in justicia no sería tal y a nadie se le ocurriría proclamar que se acatase y obedeciese.
Ahora bien, la necesidad de la autoridad estatal se origina en la conformación social del hombre, porque así como coexisten en él mismo, el "yo
individual" y el "yo social" sin que se divida esa unidad viviente humana, el
ente mortal; así también, éste, necesita, al convivir con sus congéneres, tanto
su libertad como la autoridad gubernamental que le dirija en el ámbito social de su vida.
El gobernante que manda y los gobernados que obedecen forman la comunidad político-jurídica: Estado. Aquél, una vez investido de su autoridad
y de su cargo, debe ayudar a convivir armónicamente, mediante sus mandatos y proyectos justos.
Bergson estudia las sociedades humanas y las comunidades animales y hace
una comparación entre ambas. Percibe, aún en las organizaciones de himenópteros -las más distantes en grado al hombre-, que existe una autoridad

42

que es acatada y el instinto de obediencia propio, que les permite convivir
con sus semejantes. Y así como en toda clase de comunidades animales existe
una autoridad, con mayor razón ésta es necesaria en las humanas, puesto que
el hombre está dotado de una inteligencia que le permite reflexionar para
hacer sus elecciones libres y formar las diversas instituciones sociales. El progreso humano se observa, solamente, cuando hay una división del trabajo y
la diversidad de actividades del hombre. Sería una utopía tratar de que todos
los hombres fueran sabios, o artistas, o empleados, o jornaleros, ya que no
habría ambiente propicio en el que pudiesen aplicar sus conoc1m1entos ni
desarrollar sus inclinaciones y gustos personales. Si el sabio no volcara sus
enseñanzas en sus prójimos, no tendría mérito alguno. Si el artista no fuese
apreciado en su arte, tendría que dejar esa actividad, forzosamente. Si el médico no tuviese enfermos a quien curar y atender, dejaría de serlo por ese
mismo hecho. Entonces, sería absurdo pretender que todo el género humano
llevase un mismo sistema de vida y una mism~ clase de actividades, ya que
la sabia naturaleza ha dotado a los seres humanos de gustos diversos. Unos,
como los genios, tienen una capacidad intelectual extraordinaria; en cambio,
otros, solamente para los oficios diferentes; y para equilibrar las energías y
posibilidades materiales y culturales distintas de los hombres, es necesaria la
organización del Estado y la jerarquía político-administrativa. Por esto, la
autoridad estatal se justifica.
Así, pues, los gobernados se imponen la obligación moral de obedecer a
los que les dirigen en la comunidad política gubernamental, de acuerdo con
un determinado régimen estatal, puesto que, como decíamos, el hombre es un
ser social por esencia y su mismo instinto le arrastra a vivir en comunidad. De
todas maneras, la potestad del gobernante es necesaria en el Estado de Derecho, porque sin ella, nos encontraríamos en un laberinto; todos los hombres querrían mandar y nadie obedecer; sin ella, subsistiría el derecho del
más fuerte, sería el reinado de la anarquía, de las pasiones y no habría paz
social. Luego, la autoridad estatal tiene la misión de hacer realizar la justicia, y esta realización -al llevarse a cabo- justifica, por sí misma, la razón
de ser del poder en el Estado.

10.

LA JUSTICIA EN FUNCIÓN DEL PODER ESTATAL

En las comunidades primitivas no era tan necesaria, ciertamente, la organización estatal que se requiere en nuestros tiempos, debido a que el hombre se conformaba con la vida social que su medio-ambiente le proporcionaba.
Por la Historia nos damos cuenta que el hombre ha acatado el mando en
43

�los diversos regímenes por los que ha pasado a través de las vicisitudes del
tiempo y del espacio: el régimen Patriarcal, el Matriarcal, el Feudal, etc.,
etc. Pero, nuestras comunidades actuales, los Estados modernos de Derecho,
tienen otros ideales y otras ambiciones. Ahora se pretende realizar la justicia,
mediante una organización jerárquica-jurídico-política, concienzuda y estable.
Por esto, todos debemos comprender la idea de justicia que se tiene como
base en nuestras comunidades democráticas modernas, para que no haya
obscuridad ni mala interpretación, ni sea objeto de disensiones entre los miembros unidos, evitando así, que por ignorancia de una finalidad, se llegue a
la disolución de la cohesión social.
La justicia es un valor que debe ser realizado por el hombre. Ahora bien,
la idea de justicia es una cosa, y otra, la aplicación de la misma. A través
del tiempo, se ha representado la justicia por una balanza y se han tenido
diversos conceptos de la misma, según su especie: reglamento, igualdad, equidad, trueque, etc.
El trueque fue la primera forma de aplicación de la justicia entre las comunidades primitivas. Se utilizaba, para intercambiar objetos comerciales, ya
que se consideraba como justo. A partir del uso del trueque han variado las
transacciones mercantiles, hasta llegar a los contratos de los derechos y obligaciones personales; ya coordinadas, ya subordinadas entre gobernante y
gobernados.
Los conceptos proporcionales de la justicia se han mezclado con los actos
de cambio, efectuándose la realización del Derecho. Y, así como la noción
del trueque se ha entrelazado con el concepto de justicia, así las pretensiones
e ideales del hombre subsisten para realizar el Derecho, a través del tiempo.
En nuestros días se concibe la justicia como la meta a seguir por las comunidades jurídico-políticas, y, por lo mismo, es necesario que todos los hombres
que viven en el Estado se percaten del ideal de justicia que se espera ver
realizado en el Estado, para que pueda perdurar la convivencia humana, la
paz y el orden apetecido por todos.
La justicia, opina Santo Tomás, es "el hábito según el cual, alguien con
constante y perpetua voluntad, da a cada uno su derecho" .6
Según Aristóteles, hay diversas categorías de justicia: la justicia general
o legal; la justicia distributiva y la justicia conmutativa, de acuerdo con las
diversas relaciones entre la comunidad y las personas, individualmente consideradas. La justicia legal se aplica cuando existe una controversia entre la
comunidad y la persona; la justicia distributiva que emplea la comunidad
para dar equitativamente a cada quien lo suyo -igualdad no aritmética sino
• SANTO To11Ás DE AQUINO, Suma Teol6gica (22. q. 58, art. 1), 5a. Edición, 1953.
Colección Austral.

44

proporcional-; y la justicia conmutativa que se utiliza cuando hay una "litis" entre persona y persona.
Dice Aristóteles, en la Moral a Nicómaco: ... "Pero volvamos a la justicia... Distingo, por lo tanto, una primera especie: es la justicia distributiva
de los honores, de la fortuna y de todas las demás ventajas que pueden alcanzar todos los miembros de la ciudad, porque en la distribución de todas
estas cosas puede haber desigualdad, como puede haber igualdad entre un
ciudadano y otro. A esta primera especie de justicia añado una segunda; la
que regula las condiciones legales de las relaciones civiles de los contratos". 7
Y Santo Tomás, en la Suma Teológica apunta: "Hay dos especies de justicia. La una consiste en dar y recibir recíprocamente, cual se verifica en la
compra y venta y demás contratos o transacciones de esta naturaleza; esta
que es llamada por Aristóteles (Et. 1.5. c. 4) conmutativa"... "La otra consiste en distribuir, por cuya razón se llama distributiva, según la cual un
rector o administrador da a cada uno conforme a su dignidad".8
En nuestros días subsiste la interpretación aristotélico-tomista de la realización del derecho a través de los órganos estatales establecidos para ello, al
aplicar la justicia al caso concreto, "cuique suum". Nosotros debemos comprender que la justicia es un concepto abstracto, ideal, un valor, filosóficamente hablando; la realización de la misma es la aplicación de ese ideal justiciero, a través de las funciones del poder estatal. Esta aplicación del Derecho Positivo se hace por vía administrativa o judicial, cuando existe una
controversia legal. De esta forma se realiza la igualdad entre iguales y la
desigualdad entre desiguales, según el caso concreto.
Giorgio del Vecchio anota: "La exigencia primera de la Justicia es que el
ser humano sea reconocido en lo que en él hay de específico, es decir, en
su espiritualidad, y, por lo tanto, en su fundamental autonomía. Esto significa que a todos los hombres concierne un derecho primordial e inabolible
de libertad, cuya validez no deriva de las leyes positivas aun cuando debe
encontrar en ellas su confirmación. El respeto de ese derecho constituye más
bien el presupuesto y la condición más importantes de que depende la legitimación de toda autoridad política ante la conciencia de los sujetos a ella".9
Ahora bien, la vigilancia de una correcta aplicación de la justicia compete
' ARISTÓTELES, Moral a Nic6mano, p. 158. 2a. Edición, 1946. Colección Austral.
• SANTO ToM:Ás DE AQUINO, Suma Teol6gica, p. 53. 5a. Edición, 1953. Colección
Austral.
• GIORGIO DEL VEccmo, Teoria del Estado, p. 206. Traducción y escrito preliminar
sobre "Algunas ideas fundamentales para la elaboración de una nueva teoría del Estado". Por EusTAQUIO GALÁN Y GuTIÉRREZ, Bosch Casa Editorial, Urge! 51 bis,
Barcelona. Título original de la obra: Lo Stato. Editrice Stadium, Roma. Printed in
Spain. Tipografía catalana. Vich, 16, J. Puges, 16 Barcelona, 1956.

45

�al aobernante, en última instancia, quien, como representante de la entidad
est;tal, debe mantener la paz, evitar que los débiles sean víctimas de los fuertes; dirigir concienzudamente la política estatal, y así equilibrar_ las fuerzas
humanas al respetar las garantías individuales de la persona. Sm embargo,
nosotros no negamos que se cometan, muchas veces, atropellos e injusticias
entre los hombres, pero, por otra parte, sabemos que los errores son cometidos por la misma naturaleza humana, y, en tales casos, se debe juzgar equitativamente, haciendo prevalecer la caridad. Por lo mismo, la comunidad
estatal debe hacer una buena elección del dirigente estatal, que sea uno de
los mejor dotados, mental y físicamente, para que se obtenga el progreso, la
seguridad social, la realización de la justicia y el bienestar común de la
humanidad.

11.

EL PODER, ACCIÓN DEL ESTADO

El titular del poder político del Estado debe hacerse obedecer y actuar
oportunamente, para que las resoluciones tomadas no sean una consecuencia de lo inevitable, puesto que si no existiera la obediencia de los súbditos
al gobernante, reinaría la anarquía. Luego, la acción gubernamental debe
ser dirigida con energía y no impuesta por las circunstancias, ya que el gobernante al aceptar tal investidura y tal cargo, al mismo tiempo, toma conciencia de las obligaciones que son inherentes a dicho puesto político-administrativo. Por ello, él debe ser activo y dirigir los asuntos políticos o administrativo-gubernamentales o internacionales concienzudamente, y no ser un
títere de sus colaboradores inmediatos, puesto que los problemas estatales no
deben marchar al garete.
Ahora bien, debemos hacer notar la diferencia entre la obligación jurídica y la moral. La obligación jurídica es una coerción a la actuación del
hombre en cualquier agrupación humana, con validez legal, mientras que
la moral está en la conciencia misma del hombre; y en caso de controversia
de ambas, debe prevalecer ésta.
En el ámbito estatal, el titular del poder debe percatarse de su representación directiva-social, ya que en toda comunidad, si el jefe de la misma no
toma conciencia de sí, de su responsabilidad y de la imparcialidad que debe
tener al actuar, habrá necesariamente, las discordias subsecuentes, porque
los gobernados se dan cuenta de su incapacidad para el mando, de la falta
de cultura y de trato social, de la ignorancia en asuntos político-estatales e
internacionales, y todo ello repercutirá en la rebelión de los súbditos.
Como decíamos, el gobernante, al ser investido de la potestad estatal, ad-

46

quiere ciertos derechos y ciertas obligaciones, debiendo predominar su conciencia moral en su actuación. De ninguna manera está obligado a continuar
con dicho cargo político en caso de no sentirse capacitado para ello, y entonces debe dimitir.

12.

CoNDICIONES DE LA ACCIÓN GUBERNAMENTAL:

POSEER

LA AUTORIDAD Y EJERCERLA DEBIDAMENTE

Las dos condiciones de la acción gubernamental son: poseer la autoridad
y ejercerla debidamente.
En los regímenes democráticos modernos, la comunidad política delega la
autoridad al gobernante, mediante la libre elección y por ello el gobernante
se debe a dicha comunidad. Luego, el dirigente estatal debe ejercer la potestad atinadamente, sin cuyo ejercicio surge la anarquía, el descontrol y la
pérdida de la armonía social. En los Estados de Perecho modernos, la Constitución Política establece el período gubernamental y la política a seguir,
de protección a la persona humana. Pose corrobora esta ideología netamente
humanista. Así anota: "una política que deliberadamente sacrificara al individuo no tendría sentido, porque el individuo es la única entidad viva, mientras que el grupo no es más que una ficción. La realidad la constituyen una
masa de individuos que quieren vivir en grupo porque en agruparse está
su felicidad" .1 º
Ahora bien, se supone que la acción gubernamental dirigida por una sola
persona es más decisiva porque cuando la potestad estatal la detenta un grupo (Senado, Parlamento, etc.), surgen, muchas veces, discusiones en las deliberaciones posibles sobre los diversos asuntos político-gubernamentales y se
pierde, así, el tiempo preciso para resolver un problema determinado que requiere una solución inmediata. La multitud entorpece la acción gubernamental; por eso, la mayoría de los teóricos del Estado concuerdan en que
la autoridad del poder estatal la sostenga una sola persona. Tesis ésta, netamente individualista.

1ll ALPRED PosE, Filosofía del Poder, p. 72. Traducción de Vicente Lascurain. Editorial Intercontinental, S. A. México, 1951.

47

�13. LA

ACCIÓN GUBERNAMENTAL DEBE CONCORDAR CON LOS
AVANCES DE LA CULTURA

La acc1on gubernamental que compete al dirigente estatal debe concordar con los avances de la cultura. Por esto, el titular del poder debe tener
un buen número de virtudes. Entre otras, debe ser activo, debe actuar sin
demora en los casos que así lo requieran; debe mantener el orden en la comunidad y convivir con sus semejantes armónicamente.
La Democracia moderna permite a los ciudadanos -gobernados- una
amplia libertad, y, por lo mismo, es necesario tener un sentido moral firme
para que se pueda actuar conforme con los dictados de la razón, dentre&gt;
de la comunidad política estatal en que se vive. Por esto, tanto el gobernante como los gobernados deben tener cualidades y virtudes especiales para
poder sostener el equilibrio estatal, coadyuvando los unos y los otros a mantener el nivel cultural de las personas, ya que éste depende, generalmente,
del ambiente en que se vive. En una comunidad, si el dirigente de la misma
no tiene ideas morales y no las lleva a la práctica, es muy difícil que logre
el progreso y muy poco se espera de él. Por esto, el titular del poder estatal
debe ser elegido cuidadosamente, ya que él es la brújula de la comunidad,
es el imán que atrae las miradas de los gobernados y por ello, debe saber
mandar y hacerse obedecer. Mientras que no haya una comprensión entre
gobernante y gobernados ni la energía que se obtiene de la acción conjunta,
existirá el desequilibrio estatal, sobrevendrán las luchas y las intrigas, y, al
fin, la anarquía social.
Además, el titular del poder estatal debe tener una capacidad intelectuaf
suficiente para el manejo del gobierno y así pueda resolver los problemas de
diversa índole que se le presenten. Asimismo, debe estar al tanto de los avances de la ciencia, de las técnicas, de las artes, de las letras y la filosofía, para
que pueda orientar a la comunidad que dirige. Y, también, el dirigente
político estatal debe tener una personalidad distinguida, un carácter asequible aunque enérgico y decidido; un temperamento balanceado y una gran
simpatía. Nosotros recordamos, a través de la historia, ciertos tipos de dirigentes monárquicos -casi unos enfermos mentales-, incapaces para el mando, porque así les correspondía en el régimen político de la sucesión hereditaria. Pero, en nuestros días, en que el "Estado de Derecho" subsiste, que
permite a los hombres de cultura, a los intelectuales y a todos aquellos ambiciosos, luchar por una vida mejor y una convivencia humanitaria justa,
en esta época en que se ha logrado la libre elección del titular del poder a
través del voto popular, se debe luchar también por que el dirigente sea capaz e inteligente, ya que tenemos un medio mucho más amplio de elección

entre la comunidad y no la restricción que existe en los regímenes monárquicos, en los que la potestad se delega del Rey al príncipe o pariente más
próximo. En el Estado de Derecho lo que existe es la jerarquía de personas
y de valores; por esto, la relación de mando-obediencia debe subsistir. Sin
ella, todo intento de equilibrio está perdido, porque si no hay subordinación,
de acuerdo con una causa justa, no hay armonía, y sin ésta no hay convivencia humana.
Todas estas razones reafirman la necesidad de hacer una buena elección
del titular del poder estatal, pues éste, además de las cualidades que hemos
señalado, debe tener un conocimiento de las vicisitudes históricas del pasado
de su país en relación con el presente, y, también, de la historia política internacional; lo que contribuirá a la eficacia del mando y así el gobernante
podrá dar una solución adecuada a cualquier problema de naturaleza semejante que se le presente.
Queremos hacer la distinción entre los dirigentes políticos por línea hereditaria y aquellos por voto popular. El dirigente monárquico -que no sea
por naturaleza demente o enfcnno-- tiene a su favor el conocimiento de la
trayectoria política familiar que le es de una vital importancia; una cierta
herencia innata y el medio-ambiente en que se ha creado que coadyuvan a
su representación político-gubernamental. Ahora bien, el representante de
los Estados democráticos, es elegido por voto popular y tenemos la oportunidad de poder seleccionar un buen gobernante; y aun en el caso de una selección errónea, existe la posibilidad de una nueva elección al finalizar el
período señalado, cosa que en el régimen hereditario es muy difícil, puesto
que el reinado de un rey termina con su vida, tiempo bastante largo, en la
mayoría de los casos, y en el que pueden surgir muchos problemas para
la Monarquía. Suele surgir que un príncipe, infante o adolescente, llega a
ser rey por la muerte del padre, y en este caso no es él quien manda sino
una pléyade de colaboradores, quienes, como nos lo dice la historia, muchas
veces han sido fuente de arbitrariedades y disturbios sociales, aun entre los
mismos parientes aristócratas.
Por esto, nosotros opinamos que el régimrn político de una determinada
comunidad sea de acuerdo con las exigencias e ideales de una época, según
el lugar en que se viva y conforme con la realidad humana. Luego, el jefe
del Estado debe ekgir, sabiamente, a sus colaboradores, para que le ayuden
en el manejo del gobierno, ya que la fusión de ideales de un pueblo -nación- es necesaria para lograr el progreso. Por ello, es preciso fomentar el
amor a la tradición, el respeto mutuo, la caridad y la comprensión entre los
hombres; sentimientos éstos sin los cuales es imposible la convivencia humana.
El gobernante debe mantener el contacto con las capas vivas de la comunidad que manda, y debe comprender a sus súbditos en su contextura físico-

48

49
H4

�espiritual que es lo más profundo de su ser. Por eso, el hombre debe ser educado, desde niño, a gobernarse a sí mismo, para que en su caso, sepa dirigir
a sus súbditos, y encauzar concienzudamente la acción gubernamental, base del
poder en el Estado, ya que, como actualmente se entiende, el poder reside
en la comunidad política quien delega su potestad al Monarca, en el régimen
monárquico, y al Senado o Presidente en las democracias. De aquí, la responsabilidad suprema que tiene el gobernante en relación a la comunidad.
Alfred Pose está convencido de que la sucesión hereditaria es la mejor
forma de gobierno. Anota: "En las horas sombrías c11ando un acontecimiento sorprende y desconcierta la inteligencia del hombre que ocupa el poder,
si tiene detrás de sí una generación de personas que han tenido en sus manos el timón, puede encontrar entre los entresijos de su conciencia el depósito que sus antepasados le han legado y que pueden inspirarle reflejos
vivificadores gracias a los cuales se salve el grupo".11
De todas maneras, la acción gubernamental requiere la autoridad y la
calidad en el dirigente político, condiciones que coadyuvan a la realización
del objeto perseguido: el bien Público Temporal, la justicia, el orden, la
paz y el humanismo. Luego, la meta principal de los gobernantes debe ser
la conservación del poder dentro del Derecho Positivo, basado en el Derecho Natural, no importa cuál sea el régimen establecido, como afirma Pose:
"La acción gubernamental tiene que preocuparse por colocar el espíritu a
la altura de las necesidades que puede crear el éxito de las transformaciones
sociales que se buscan".12

14.

EL INDlVIDUO ANTE EL PODER

Según la filosofía aristotélico-tomista y de acuerdo con el pensamiento
cristiano, no debe haber restricciones entre la libertad del individuo y la comunidad política. La persona debe buscar su propia finalidad dentro de su
ambiente social, ya que no es ningún medio al servicio de la comunidad sino
ésta debe estar al servicio del hombre. En otras palabras, la comunidad es
para la persona y no ésta para aquélla.
En cualquier grupo humano, el hombre actúa o debe actuar voluntariamente, según su libre albedrío, teniendo, únicamente, el límite que le impone la libertad de su semejante. En la comunidad política, para conservar
11
ALFRED PosE, Filosofía del Poder, p. 120. Traducción de Vicente Lascurain. Editorial Intercontinental, S. A. México, 1951.
" ALFRED PosE, Filosofía del Poder, p. 131. Traducción de Vicente Lascurain. Editorial lntercontinental, S. A. México, 1951.

50

el orden social, la persona debe obedecer las normas jurídicas, sin lo cual
surge la anarquía y el libertinaje. Como sabemos, el hombre hace funcionar
su "yo social" cuando actúa en relación con sus semejantes; y el "yo individual" respecto a sí mismo. Por lo tanto, la acción gubernamental debe velar por la correcta armonía entre la libertad individual y la función social
del grupo humano, mediante leyes justas, que no contradigan la realidad ni
afecten la libertad personal.
El hombre ha formado, históricamente, diversas costumbres -fuente de
la ley positiva-, dentro de los grupos humanos, a través del tiempo, y las
ha seguido; pero, a medida de que ha evolucionado la cultura humana, se
han ido descartando todos aquellos usos que le mantenían ligado a la esclavitud. En nuestros días, se ha llegado a un progreso tal, que, en las organizaciones estatales, el régimen político subsistente tiene como base primordial
la protección y el respeto de la persona humana, teóricamente; se le reconocen sus garantías individuales y sociales y se concibe al ser humano como
la realidad viva sin la cual el Estado de Derecho no puede existir. La autoridad gubernamental y la libertad individual se complementan, logrando,
así, la energía social dentro de la comunidad jurídico-política y la paz social
que proyecta el futuro de las naciones.
Las relaciones humanas, para que subsistan, deben ser justas, y, por lo
mismo, el titular del poder estatal debe tratar de hacer realizar el bien Público Temporal, a través de la Constitución, máxima ley positiva -que debe
estar basada en el Derecho Natural-. Cuando este ordenamiento jurídico
no es justo, sobreviene la anarquía social y el problema del hombre, al ver
atropellada su libertad individual por el abuso de la autoridad -tiranía-,
caso en el que la persona, en legítima defensa, tiene el derecho de protegerse, y, en ciertos casos, aun utilizando la teoría del regicidio.
El hombre por su razón de ser, tiene el deber de buscar su fin trascendente que le es primordial y de acuerdo con la filosofía aristotélico-tomista,
a través de su libre actuación en el mundo terráqueo, una vez espíritu solamente, en el más allá, gozar de la contemplación de la plenitud de la Verdad, de la Bondad y de la Belleza; de la Esencia Pura. La persona humana
es un todo en sí misma; y, por esto, no se le puede vulnerar su dignidad; ya
que el hombre lleva en sí mismo, la mano del Ser que todo lo es: El Creador. El hombre, por su complejidad de ser ente de razón no se contenta con
satisfacer sus apetitos y necesidades de su ser-material, sino que busca, asimismo, la satisfacción de su ser-espiritual, y esto sólo se logra a través de su
actuación libre. De aquí que la libertad es un requisito "sine-qua-non". Así
Alfred Pose apunta: "La libertad no es únicamente el resultado de un equilibrio de fuerzas entre el individuo y el grupo, sino sobre todo la recompensa
al dominio sobre sí mismo. La libertad es un estado de hecho y no de de51

�recho y aquí tenemos una razón más para separar del examen de la libertad esta vaga noción acerca del derecho a la libertad que descansa sobre un
equívoco y que además tiene un contenido tan impreciso" .13
Y Jacques Maritain anota: "El cuerpo social, en un guerra justa tiene el
derecho de obligar a los ciudadanos a exponer su vida en la batalla; pero
su derecho no se extiende a más, ni a decretar la muerte de un ciudadano
por la salvación de la ciudad".U

J5.

EL PROBLEMA PRIMORDIAL DE LA ACCIÓN GUBERNAMENTAL: CONCILIACIÓN
ENTRE EL PODER ESTATAL Y LA LIBERTAD INDIVIDUAL

A través de este breve estudio sohre el poder estatal, hemos observado que
el titular de la acción gubernamental tiene el problema fundamental de sa-

ber guiar y concatenar las energías físico-espirituales entre él mismo y sus gobernados, para poder convivir armónicamente; que debe utilizar su autoridad
en provecho de la comunidad e imponer la justicia mediante el orden jurídico establecido, proporcionándole la paz y tranquilidad que busca al organizarse jurídicamente; asimismo, como dirigente, que debe tratar de realizar
el Bien Público Temporal, fin que caracteriza los regímenes democráticos del
"Estado de Derecho" actual, y meta a seguir por una buena organización
político-gubernamental. A su vez, los gobernados deben ejercitar su libertad
individual como tal, no como libertinaje. De esta manera, se logran la conciliación entre la autoridad y la libertad humanas, y la realización de la convivencia humanitaria.

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" JACQUES MARITAIN, La persona y el Bien Común, p. 74. Versión castellana de
Leandro de Sesma. Dedebec. Ediciones Desclée de Brouwer, Buenos Aires.

52

53

�LA MUERTE COMO PROBLEMA DEL ORDEN
DR. Ivo HoLLHUBER
Salzburg, Austria

EL PENSAMffiNTO ATEO DE ARTHUR SCHOPENHAUER --cuyo centenario de aniversario de muerte se solemniz6 extraordinariamente en el ámbito de la lengua
alemana- sólo admiti6 como es sabido, en su problema planteado en su
obra El Mundo como Voluntad y Representación (tomo 11, capítulo 41, "Sobre la Muerte y su relación con la indestructibilidad de nuestra esencia") y
• en las Parerga y Paralipomena (Segunda parte, capítulo X, "Teoría de la indestructibilidad de nuestra verdadera esencia por la muerte") una solución
negativa, en tanto que la premisa naturalista no tolera una inmortalidad hipostática del espíritu humano.
Vemos aquí en efecto, la muerte concebida como un poder ordenador, por
cierto como orden natural conforme al cual el individuo humano es un mero
fenómeno que arraiga en la época y por ello es un fen6meno transitorio,
mientras que al género humano solamente se puede tomar por inmortal y
eterno. La muerte destruye aquí sólo nuestra "personalidad (Yo)", la gran
ilusi6n, la gran equivocaci6n, sin tocar eso lo que contiene el (Yo) como
realidad, es decir, la categoría, la idea que vive siempre. Origen de esa concepci6n es el naturalismo, en virtud del cual la voluntad de Schopenhauer es
una energía ciega e irracional. La diferencia entre la energía ciega y la reflexi6n afecta sólo a la intensidad de la manifestaci6n sin afectar la esencia
misma de la voluntad que se manifiesta. El problema es, c6mo pueden originarse conocimiento y reflexión de una energía ciega e irracional en sí.
Schopenhauer hace de la conciencia una apariencia misteriosa e irracional
en lo fenomenal, la conciencia misma, y no la ciega voluntad de vida, es
principio del ser. Muchos fueron vencidos ya por la grandilocuencia fascinadora y la facultad de intuición del sistema de Schopenhauer --como ya hemos indicado hace dos decenios en nuestro libro Das M enschenbild als Grundlager der Menschenbildung (Munich, 1941, pág. 30)- sin comprender la

55

�contradicci6n. Esta existe sin embargo innegablemente porque se supone, por
un lado, que las cosas y los seres vivientes deben ser solamente "representaciones subjetivas", meras "imágenes del intelecto"; deben ser solamente mero
relumbrón, y por otra parte, al mismo tiempo deben ser objetivaciones de
la voluntad con toda la abundancia de su vida propia, queriendo, sufriendo
y compadeciendo. Además de ello, el papel sistemático o metódico de la .
"idea" de Schopenhauer queda completamente vago: ¿ las "ideas" significan
"escalones de la objetivaci6n de la voluntad", algo superior a la voluntad que
prescriben a ella su hacer? ¿ O tiene la voluntad misma "intelecto" y sabe
por eso por sí misma lo que hace y cómo debe representarse? ¿en caso de
que sea así, para quién o qué se representa? Evidentemente otra vez para el
intelecto humano. Sin embargo, de este último hemos oído, que es el servidor
de esta misma voluntad.
De todos modos la conciencia individual es para Schopenhauer solamente
un epifen6meno. Su apriorismo consiste, además de su naturalismo, en la condición de que la vida fuese una desgracia y que no valga la pena de ser
vivida. La muerte, pues, elimina ese error radical y por eso se le tiene que
afirmar. Sin embargo, detrás de ese pesimismo no se oculta sino el antiguo
hedonismo naturalista: la vida es el apogeo de todos los bienes y por eso la
quiero más que todo, con la muerte pierdo todo. Pero si la vida como el
bien más apreciado se me pierde, entonces no vale nada y no debería ser.
La voluntad irracional de Schopenhauer nacida del sistemático naturalismo,
ateísmo y pesimismo, parece acompañada de una inconsecuencia en tanto que
por un lado se afirma el regreso no-individual al mundo y por el otro lado
- a pesar de eso- se habla de la superación de la voluntad y de una nueva
y mejor individualidad. A ello hay que añadir el gran enigma del tiempo,
que en su posición dogmática debe ser sólo una forma de apariencia e intuición, y agréguese la contradicción hipotéticamente lógica que debe consistir en que un ser que tiene un principio, no debe tener fin, contradicci6n que
se comprende ya, pensando en un rayo que sí tiene principio pero no fin, o
en la serie de números que igualmente tiene principio pero no tiene fin, lo
que señaló una vez Aloys Wenzl en una crítica a Schopenhauer.1
Además de Schopenhauer el idealismo ha insistido en que el Yo-individual
del hombre perece en la muerte y en que el Yo como espíritu del mundo sin
embargo es inmortal. En eso generalmente se olvidó que por un lado pensar
y existir no es distinto toto coelo (en tanto que lo que piensa es un Yo y no
un pensamiento y se trata pues de su jetos que piensan) y por otro lado "vivir"
y "existir" no es uno y lo mismo.
Con ese desarrollo de pensamientos nos retiramos de Schopenhauer y del
' Ver,

56

ALOYS WENZL,

Inmortalidad, Munich 1951, p. 209.

idealismo y nos dedicamos al problema de la muerte que la deduce positivamente como la gran consumadora de la existencia humana y con esto como
el (gran) factor ordinario por excelencia de la existencia completa desnaturalizada y relacionada con el espíritu.
La muerte es un acto de la existencia y pertenece a la existencia del hombre en esta vida. Vivir la vida en la plenitud de su esencialidad significa
vivir la vida en una conciencia perpetua de la muerte. El pensar sin pensar
en el morir equivale a un pensar sin pensar en el existir en el mundo.
Nosotros todos estamos sentenciados a la muerte siendo dilatada solamente
la ejecución de la sentencia a un tiempo indeterminado. También el escéptico que duda en todo no duda en la muerte. Ese pensamiento de la muerte
que pertenece esencialmente a la vida del hombre quita también a todas las
cosas llamadas "importantes" su gravedad, o por lo menos, las coloca bajo una
norma adecuada y efectúa con eso una función ordenadora de primera categoría. La compenetración recíproca de la vida y de la muerte es una experiencia arquetípica del hombre. Muriendo cumplimos un acto de la vida
y vivimos el acto de nuestra muerte y existimos en él. Scheler ya enseñó que
pertenece a la esencia de la muerte que el ser mismo cumpla el acto de
morir. El acto de morir es mi acto por excelencia, que cumplo yo mismo.
También en caso de una muerte súbita se verifica la muerte en un momento,
que todavía pertenece a mí, que es un reconcentrado y último momento. No
se puede eliminar la muerte de la conciencia, es un acto de espíritu sea cual
fuere la causa de la muerte. Ese acto es una acción, la cual no puedo cumplir abstraído. Aquí vuelve el problema de si con la muerte del cuerpo también se muere el espíritu como acto de aquél. La muerte misma se muestra
como acto de la vida. Sin espíritu no habría muerte sino destrucción, putrefacci6n del cuerpo. Los animales y otros seres vivientes que no saben nada
de la muerte no mueren sino perecen o se extinguen.
Esto lo ha visto con especial profundidad uno de los más célebres pensadores de la vida actual, el erudito genovés Michele Federico Sciacca, originario de Sicilia, cuya obra Muerte e Inmortalidad (Editada en Milán, 1959
por C. Marzorati) nosotros agradecemos por su penetración tan competente
y profunda, y a quien queremos allanar el camino en el ámbito europeo de
habla alemana con nuestro libro editado en 1962 Michele Federico Sciacca;
un revelador del camino del espíritu occidental (Publicación Editora Anton
Rain, Mainsenheim-clan, Alemania). Según él, el objeto de la ciencia son
los muertos, los cadáveres y no la muerte misma. Eso es argumento de la
filosofía y por consecuencia de la reflexión interior, muy distinta de la reflexi6n exterior. Si viniera la muerte de fuera como un fiero usurpador, entonces tampoco el hombre como los animales sabría morir. Le faltaría la
experiencia interna de la muerte. Él solamente podría informarse de la muerte

57

�del otro pero nunca llegaría a ver su propio cadáver ni tampoco podría observarlo como un objeto de experiencia. Es decir: falta un saber experimentado de la muerte. La muerte no se presenta al fin de la vida sino es inmanente en todo acto de la vida y por eso acompaña toda la vida en su consciente desarrollo. Nacimiento y muerte son los dos límites de nuestra existencia terrestre, la cual es contingente. La muerte que sólo necesariamente
incumbe a lo que es contingente en el hombre, supone para la privación de la
vida, la vida. La vida sin embargo es una modalidad de la existencia y en
efecto, no la única que le corresponde. No es contradicción que la existencia
misma puede tener otro modo de existir que aquel de la vida en el mundo.
Eso significa que la existencia dispone la vida y con ella la muerte, la que
no habría sin vida. La muerte sin embargo no ordena la existencia, es decir,
no es preciso que haya muerte para que haya existencia, aunque para ésta es
necesario que haya vida. En efecto, es contradicción que haya un mortal que
no pueda morir. Pero por otra parte el hombre sólo muriendo puede perfeccionarse en su plenitud de ser, sobre todo cuando ya posee las condiciones
imprescindibles aunque no suficientes, de las cuales la muerte interpreta una;
y parece contradicción que el hombre, a pesar de su índole para esa aspiración
hacia la perfección, no pudiera morir, es decir: se viera privado absurdamente
de la muerte, la que es la condición imprescindible para alcanzar sus causas
finales.
También de nuestra inmortalidad individual tenemos experiencia en la
vida y no hasta el fin de la vida o sea después de la muerte. Sin esta experiencia, aunque sea muy oscura, no hubiera sido planteado el problema de
la inmortalidad. Muerte material e inmortalidad espiritual son inherentes al
desarrollo de la existencia misma. El hombre ya es inmortal en esta vida por
su naturaleza y su experiencia íntima o nunca llegará a ser. La inmortalidad no es una mera esperanza (la esperanza solamente se refiere a la salvación, a la bienaventuranza) y por eso el hombre es -así decimos con Sciacca- ontológico, y por imperativo lógico, inmortal, o no es inmortal en absoluto. En consecuencia la inmortalidad de nuestra existencia ya es inherente
al tiempo y nosotros tenemos una experiencia de ella: en cada momento
experimentamos la muerte y la inmortalidad. El hombre y sólo el hombre
sabe que su muerte es precursora de su inmortalidad espiritual. En el animal
la falta de esa conciencia significa también la falta de la inmortalidad.
El hombre que quisiera reprimir la muerte de su conciencia y con eso hacerla inexistente se igualaría de tal manera al animal y no sabría vivir ni
tampoco morir su muerte; llega a ser incapaz de comprender la profundidad
metafísica de la muerte. Este hombre no existe como persona, ni ha existido;
no es vivo ni tampoco lo fue jamás; tal hombre ha despojado la existencia
de su esencialidad.

Cuando una vez se ha negado la inmortalidad y con ella el espíritu, y
se afirma solamente la vida en este mundo y con ella la mera vitalidad, entonces la vida puede ser algo accidental de la muerte, con lo cual la muerte
misma llega a ser la única cosa esencial, la única radical. Al contrario aquí
la muerte se deduce inútil como poder ordenador, porque no queda nada
para ordenar en tanto que el existir mismo no es nada más que una encrespadura momentánea sobre el eterno mar de la Nada.
Se dirá: todas esas son afirmaciones, queremos pruebas.
En eso debemos de nuevo no perder de vista que la filosofía se ocupa del
problema de la muerte desde un criterio muy diferente al de las ciencias. A
las ciencias no interesa el problema de la muerte como tal, sino el mero reconocimiento de las leyes y circunstancias en las cuales termina la vida orgánica.
El biólogo se ocupa de la constatación de la atrofia de las células orgánicas,
el geógrafo o historiador de las costumbres funerales de los distintos pueblos y
en los distintos períodos de tiempo y el sociólogo con la estadística de la
muerte que nos indica hoy el número de aproximadamente 100,000 hombres
cuya muerte se puede comprobar diariamente. Todas estas ciencias se ocupan
de la constatación del hecho (empíricamente observable) de que un organismo
ha dejado de vivir. Para todas estas ciencias la muerte permanece filosóficamente como un enigma en cada uno de esos 100,000 hombres que mueren
diariamente. La solución de este enigma no es cuestión de su competencia
ni tampoco de su capacidad. En la filosofía no se trata de la muerte en general sino de la mía, tuya, suya y de ellos, de la muerte de cada uno y del
significado que le corresponde mientras que cálculos estadísticos no importan nada en absoluto.
La muerte como problema filosófico ya se impone pensando con Sciacca
que la frase: "Estoy muerto" es contradicción ~ientras la frase "El está
muerto" conserva su buen sentido. Como yo no puedo verme a mí mismo
muerto y no puedo observar mi propio cadáver pero si el cadáver de otro
hombre se termina la antinomia "científica" tan pronto como paso de la
'
primera a la tercera persona. Por eso es de importancia para la ciencia la
observabilidad o la no observabilidad del fenómeno de la muerte; el sentido
o valor de la muerte sin embargo no, ni de la mía ni de otra persona.
Pero aquí no se trata solamente de un pasar de la primera a la tercera
persona sino de que el matiz de ambas exposiciones concierne al ser mismo.
Mientras yo con la frase "él está muerto" solamente expreso que el otro
como organismo vivo ha muerto, refiero la frase "yo estoy" no solamente a
mi cuerpo, sino a mi ser total, así que la expresión, yo estoy muerto, en yuxtaposición con el "estoy" es una contradicción. Así como yo digo hoy del
otro: "él está muerto" se dirá quizás mañana de mí, "él está muerto". Pero
esa declaración no se refiere a mi ser total sino solamente a mi organismo.

58

59

�Eso de "él está muerto" no contiene por tanto todo el contenido de ser del
"estoy" porque en la última declaración del ser se incluye también al espíritu. Aquí se ve más evidentemente la división entre el modo de plantear
problemas científica o filosóficamente: para la ciencia que observa el mero
hecho de la muerte la declaración "él está muerto" sólo contiene la comprobación de que el organismo de un hombre dejó de vivir. El problema
de que si en eso de "él está muerto" ya ha entrado el total "(Yo) estoy",
no interesa a la ciencia; tampoco tendría remedios para solucionarlo. La
filosofía sin embargo plantea ese problema como problema de la inmortalidad del espíritu. Si se niega de antemano la inmortalidad del espíritu, entonces no existe ningún problema filosófico de la muerte sino sólo un problema de la observabilidad de la verificación científica del organismo aniquilado. La negación de la inmortalidad del espíritu supone una metafísica
materialista y hace aparecer el miedo de la Nada, visto desde el punto filosófico como una frase retórica, porque si en la muerte perece el hombre en su
totalidad, entonces ya está resuelto el sentido de la muerte en el hecho de la
paralización del organismo, y no queda ningún problema filosófico ni religioso.
Aquí no se trata de superar "psicológicamente" la angustia de la nada a
la cual el hombre parece ser sentenciado "ontológicamente". Mientras que
por ejemplo Jaspers solamente entiende aconsejar la tesis metafísica en consecuencia de la cual la muerte destruye la existencia -un remedio psicológico de índole adormeciente o estimulante-, Sciacca, partiendo de la metafísica, tiende a superar el horror psicológico de la nada convencido de que
un triunfo ficticio psicológico solamente rubricaría el fracaso ontológico
definitivo.
En rigor no existe ningún problema filosófico de la muerte ni para el agnóstico ni para el teísta, es decir ni para aquél que demuestra insoluble el problema de la inmortalidad y que opina que nosotros no podemos saber si el
espíritu del hombre es mortal o inmortal, ni para aquél que hace de la inmortalidad un secreto o un artículo de fe.
Vista desde ese punto la mera esperanza de la inmortalidad -según la
opinión de Sciacca- llega a ser absurda no sólo filosófica sino también teológicamente. También aquí es origen el pensamiento del orden del ser; el
espíritu, es según su naturaleza, o inmortal o no. Si no lo es, entonces significa la esperanza en la inmortalidad tanto como creer que Dios transformará
metafísicamente la naturaleza del hombre en la muerte. Esa mera esperanza
en la inmortalidad llega a ser filosóficamente absurda, en tanto que una naturaleza metafísicamente debería llegar a ser otra naturaleza, y llega a ser
absurda teológicamente, en tanto que Dios debería conmutar las esencias, es
decir, los entes, sin consideración de la orden del ser. Tal esperanza sin em60

bargo significaría solamente someter la desesperación de la nada a un exorcismo. El misterio permanece existente con razón sólo respecto a la esperanza
de la salvación religiosa.
La pregunta de si la muerte del prójimo puede ser de actualidad como mi
experiencia de la muerte, depende completamente del lazo con el cual el hombre está allegado al prójimo. Si el otro es solamente un factor exterior condicionado casualmente por la situación social, cuya muerte no me toca como
incidente exterior y no me interesa en el sentido propio, entonces no se puede
hablar de antemano de una experiencia de mi muerte; pero si el otro significa para mí el "tú" sin el cual mi "yo" no existe, entonces ese yo termina
de ser mi yo con la muerte del otro, porque no puede ser más el yo que el tú,
para el cual yo era yo y sin el cual yo no soy más yo. En esa situación la
muerte del otro significa una experiencia esencial radical y auténtica en tanto
que el sobrevivir del mismo yo en la muerte de su tú es imposible. En este
sentido yo soy después de la muerte del tú otro que fui, soy uno de los muchos
otros. En este fundamento la muerte del otro llega a ser una experiencia, la
cual me facilita el sentido ontológico de la muerte misma, en tanto que es
una experiencia de compañía verdadera. La separación no es definitiva y la
existencia resiste a la destrucción mediante su estructura propia y la estructura del ser que motiva el deseo de amor.
Motivos de un deseo sin embargo no son en manera alguna razones metafísicas. Hasta aquí hemos dado solamente con síntomas de la inmortalidad
y todavía no con argumentos. Una razón metafísicamente válida de la inmortalidad se puede conseguir solamente por la comprensión en la inherencia de la inmortalidad en la estructura ontológica de la existencia como tal.
Pero antes hay que observar que muchas veces se confunde el problema de
la inmortalidad con el problema de una infinita continuación temporal. Si el
hombre viviera continuamente en el tiempo entonces realizaría solamente su
continuación temporalmente infinita pero no su inmortalidad, que es distinta
cualitativamente de aquélla. De este modo el hombre nunca podría realizar
su perfección a la cual aspira en el fondo de su ser, sino él debería quedar
incompleto para siempre a pesar de su infinita continuación temporal. En
caso de que el hombre no muriera, la perfección y realización de sus objetos
finales serían imposibles. Por eso. la continuación temporal del hombre es
absurda. El hombre creado ontológicamente para el ser absoluto, para Dios,
no se puede perfeccionar en el mundo. Muerte e inmortalidad corresponden
al hombre por una razón postulada por su estructura ontológica. Así el espíritu mismo quiere la muerte del cuerpo para librarse de lo finito que forma
un obstáculo de su perfección. Esa es la verdadera dialéctica de ser hombre.
El hombre quiere la vida y no quiere morir y al mismo tiempo desea la muerte
para poder perfeccionar su existencia espiritual.
61

�La muerte vista de esta manera aparece como punto metafísico y como
unidad absoluta de la existencia. El momento de la muerte es la presencia
del pasado entero y la ausencia del futuro. Como acontecimiento la muerte
pertenece al tiempo y el hombre la cumple en el tiempo. Como acto de
morir sin embargo la muerte está fuera del tiempo y por ello es absoluta.
Inmortalidad, pues, no significa una vida continua temporal sino significa
un existir en una forma de existencia que es distinta de aquella en el mundo
para realizar aquellas finalidades las cuales la vida en el mundo -aunque
si fuera perpetua- nunca podría cumplir. En ese respecto la muerte es imprescindible porque representa la única posibilidad de la inmortalidad del
hombre.
La muerte concierne a la vida y de ningún modo -como se cree muchas
veces erróneamente-- a la existencia. Hay que discernir bien la existencia
individual y la vida individual del hombre. Si se arrojan vida y existencia
en un montón, entonces se degrada también la existencia a la contingencia.
Inmortalidad no significa continuación de esta vida después de la muerte
sino significa existencia sin la vida temporal que se extingue con la muerte,
significa además sobrevivir más allá de la vida misma. El que muere no vive
más pero puede existir sin vivir temporalmente. Solamente el hombre muere,
porque sólo él tiene conciencia del morir; los otros seres vivientes no mueren;
ellos se extinguen o perecen. Observable es sólo el fenómeno de la muerte en
el muerto, mientras que "el Ser" de la muerte es un acto íntimo. En la realidad el hombre sí tiene una conciencia de que muere su cuerpo, pero no
de que muere su conciencia. Ese tener conciencia de que el cuerpo se extingue
origina que su perecer no sea un mero perecer sino un acto de morir. Este
enaltecimiento del perecer del cuerpo (el hecho de que la vida orgánica se
extingue) al "acto" (a la "verdad") del morir solamente es propio del hombre y es testimonio de su dignidad. El que considera mortal al espíritu del
hombre lo iguala a la mera vitalidad y le degrada a una función orgánica.
La muerte está presente por la conciencia, por eso es contradicción que la
conciencia perezca. Precisamente el hombre es inmortal porque él muere y no
perece.
La muerte se comprueba como poder ordenador de primer rango radicalizando la vida y quitándole todo lo que no sirve para nada y colocándola
por esa esencialización de la vida en la verdad de nuestra situación humana.
De este punto de vista la vida no es pertenencia de todos los bienes de los
cuales hay que sacar el máximo, sino como existencia en el mundo para el
ser absoluto (Dios). El poder ordenador de la muerte en esa perspectiva hace
ganar a cada momento -sea tan contingente y tan insignificante como fuere- un sentido preciso y absoluto y lo hace desembocar en la perfección
adecuada por el amor.
62

El momento de la muerte es independiente del tiempo, es solamente la
presencia que contiene todo el pasado sin un futuro histórico proyectable en
el tiempo; la muerte exige por eso motu proprio un futuro extratemporal lo
que solamente el espíritu puede realizar en su plenitud. Se trata incesantemente
del problema de la inmortalidad individual del espíritu, lo que no tiene que
ver con la eternidad del espíritu como un Todo-Uno.
También hay que profundizar y reforzar los argumentos tradicionales de
la inmortalidad del espíritu por reducción al argumento metafísico. Así es el
argumento psicológico -lo que se respalda en la aspiración del hombre a la
inmortalidad- en tanto un argumento metafísico, como se funda en la estructura ontológica del hombre, y el argumento moral con su postulado de
una justicia más perfecta, -lo que corre de vez en cuando peligro de hundirse en derecho de indemnización por pérdida de dicha temporal- se abre
a la inteligencia de que todo sujeto moral precisamente es inmortal en tanto
que es contradicción que un espíritu mortal participe de valores absolutos
y eternos. Si un único hombre pudiera encontrar la perfección en lo temporal
su espíritu no sería inmortal, además ni siquiera sería espíritu sino solamente
un órgano animal de lo cual se originaría una determinada calidad llamada
conciencia. En tanto que el hombre mismo participa de valores que no se
pueden realizar en lo finito de la existencia mundana, los cuales sin embargo
sean constitutivos para su propia existencia individual, él mismo trasciende
todas sus realizaciones y no se lo puede igualar a sus acciones. Mejor dicho
"él es más que su ser en el mundo" y por eso imprescindiblemente mortal.
Existir es una experiencia original del ser, que solamente es posible por
el llegar a presenciarse del ser. Si el ser mismo no estuviera presente al pensar,
entonces no habría ningún pensar y lo existente no sabría nada del ser. Por
eso el ser no viene de fuera ni tampoco se lo recibe por fuera, sino el objeto
interior del pensar cuya primera determinación es el "yo soy" existencial, el
acto concreto de la conciencia de sí. Actividad espiritual y comprensión intuitiva del ser objeto no se pueden separar. El pensar es acto, pero su primer
objeto es el ser como idea, no puesto por el pensar sino presente al pensar.
Por eso el espíritu es experiencia íntima del ser y su objeto forma la interioridad objetiva.
Lo espiritualmente existente permanece como origen del acto intuitivo del
ser, la substancia personal, la cual con relación a su momento de personalidad
no está sujeta a ningún cambio por la muerte del cuerpo. Mientras que el
cuerpo no contiene nada, lo que trascendiera su naturaleza, el ser como idea
no puede ser destruído por fuerzas exteriores, sobre todo la idea como tal
es objeto de un espíritu y permanece presente a la "inteligencia". Es cierto que
la idea no está creada por ella pero está ligada con ella interiormente y la
constituye. Como en consecuencia de eso la indestructibilidad de la idea es
63

�también indestructibilidad de la inteligencia humana. Este ser, comprendido
intuitivamente por el hombre como idea no puede perecer. Por eso tampoco
puede perecer la inteligencia que comprende al ser intuitivamente y por la
cual es inteligencia. 'El acto de "intelligere" es -según la afirmación correcta
de Sciacca- el acto inmortal, es la inmortalidad del sujeto inteligente. Eso
estriba en el imperativo lógico en tanto que corresponde a la naturaleza
ontológica del hombre. Es imprescindible lógicamente, en tanto que lo contrario -es decir que el espíritu sea mortal- es antinomia; el acto del existir
no puede extinguirse de ningún modo sea como fuera. De otra parte es lógicamente imprescindible que perezca el cuerpo porque el hombre puede re.ilizar más allá de la muerte de los individuos las intenciones vitales en el
orden natural de las cosas.
La inteligencia humana es la intuición de la idea del ser como primera
verdad. Ahora no hay nada en el mundo que correspondiera completamente
a la idea del ser. La idea del ser excluye por eso naturalmente toda adecuación de un contenido de ser contingente. Por eso la inteligencia es transcendente y teísta. El espíritu humano comprende todas las cosas por la idea del
ser y nunca alcanzará el Ser Absoluto proporcionado a la idea aunque
aspire siempre al conocimiento de él como al objeto adecuado a su conocimiento.
Por eso siempre que el hombre piensa, piensa en rigor, aunque no sea de
ello consciente - siempre Dios-.
El acto de ser que es constitutivo para el espíritu es inagotable. La capacidad infinita de la actualización nunca alcanza la plenitud de su realidad
propia. La percepción ontológica del propio ser se manifiesta en su intimidad
como una percepción teísta del propio ser. La inmortalidad es el postulado
indispensable de la perfección de la intimidad objetiva del hombre. La presencia del infinito tiene honda raigambre en nuestra existencia; sentimus,
exj1erimur nos immortnles.
El espíritu - siguiendo a Sciacca- no es inmortal, porque es sencillo en s11
"principio", en su origen (así es también el alma como principio de entelequia
en los animales), sino porque es sencillo en su término, en su polo determinante, en su objeto final que lo constituye. Así el argumento clásico parece
notablemente cambiado (lo sencillo es sencillo, el alma es sencilla, por eso el
alma es inmortal): el espíritu del hombre es inmortal por la sencillez de su
"término", de su (energía operante) (E'l'?'EA.tXEta ), y no por la sencillez de su
principio porque está constituído por el ente del ser de tal modo que uniendo
todos los contrastes en sí no contengan ningún antagonismo.2
Si el cuerpo es individuación, el espíritu es personalización. El espíritu es
' MrcHELE FEDERICO ScrACCA, L'Intériorité Objetive, Milán, Bocea 1952.

inseparable de los actos espirituales que lo personalizan. Esos actos forman
su existencia, pero como substancia no consistente solamente en sus actos.
Los actos son el modo singular de la realización del espíritu de todo hombre
particular, son su respuesta individual a los valores. La muerte es el último
acto personalizante del espíritu humano en lo cual todo está presente. Con la
muerte está concluído el proceso de la personalización del espíritu humano.
La muerte significa solamente la abolición de la unidad, del conjunto
substancial del espíritu y cuerpo, mientras que queda abierta filosóficamente
la pregunta de si esta anulación es definitiva o solamente transitoria. El espíritu termina, con la muerte de percibir su cuerpo y cualquier otro cuerpo,
pero el espíritu no termina de comprender el ser intuitivamente. La original
intuición fundamental del ser trasciende infinitamente toda percepción sensitiva o intelectual que siempre puede ser solamente un finito, incluído el
cuerpo propio, con lo cual el espíritu humano está ligado substancialmente.
En consecuencia es el espíritu personal lo espiritualmente existente en su
totalidad, tal como se ha personalizado, lo que supera la muerte y lo que es
inmortal.
La dinámica del espíritu humano hace servir a la muerte -de acuerdo con
el orden del ser- a un nuevo proceso de la institución del orden, y así la
muerte es contraste a la vida material pero no al espíritu, el cual solamente
por ella llega a la posición de alcanzar sus objetos propios.
En el dominio del habla románica - antes de la publicación de la obra
fundamental del iniciador de la "Intimidad Objetiva" y maestro de la "Filosofía Integral", Michele Federico Sciacca- quizás realizó el trabajo preliminar más penetrante el filósofo y jurista Agustín Basave Fernández del
Valle en su Filosofía del Hombre (Fondo de Cultura Económica, México
Buenos Aires, 1957) cuyo pensar propio revela gran parentesco espiritual con
Xavier Zubiri y el mismo M. F. Sciacca.
Basave, que ve en el hombre principalmente el ser teotrópico que aspira
a la plenitud del ser -y el cual es bosquejado sutilmente en el capítulo
"Meditatio Mortis"- hace acompañar la muerte como gran ordenadora (cavando en lo más profundo) de nuestro "YO", programa al libre albedrío
del hombre, para que él supere su desamparo ontológico y su angustia psicológica en virtud de la esperada plenitud subsistencia! del ser, y para que
ponga efectos volitivos integrantes en vez de desintegrantes, hace desembocar
la trascendencia del hombre en una transubstanciación del ser humano.
En el dominio del habla alemana el libro Inmortalidad publicado en
1951 (Casa Editora Leo Lehnnen) y escrito por Aloys Wenzl merece --como
ya dimos a entender- una consideración especial y es de valor particular
porque el autor -saliendo de la filosofía de la microfísica y mecánica de los
Cuantos, promoviendo una metafísica de la "realidad de cinco dimensiones"-,

64

65
H5

�intenta despejar por el problema de la teodicea el acceso a la inmortalidad
individual, ampliando las posibilidades de pensar y amplificando también
nuestra idea de tiempo (la segunda dimensión temporal es inmaterial ante
las líneas mundanas situadas en el área del mundo) y revelando el motivo
verdadero de los procesos en contra del cristianismo que se extendieron por
los últimos siglos y deduciendo también el etos gobernado por el espíritu.
Es verdad que con Aloys Wenzl los límites entre ciencia y filosofía están
desdibujados, lo que especialmente en el planteamiento del problema muerte
e inmortalidad puede resultar precario.
Muerte y Perfección, así tituló Hans-Eduard Hengstenberg su libro editado
en 1954, a la segunda publicación del cual dio el título El Cuerpo y las últimas cosas, un título que según nuestra opinión es menos preciso (Ratisbona
F. Pustet, 1955) . La muerte como la gran ordenadora y gran consumadora
es también un pensamiento fundamental en Sciacea y Basave. Hengstenberg
habla explícitamente de "un poder ordenador que presenta el acto de morir
para todos los actos espirituales del hombre adquiridos en la vida temporal y
así para el 'ser espiritual del hombre' y califica a la muerte como el último y
más alto acto en el cual el hombre devuelve todo el ser en la mano del creador
y hace cumplir en la persona la unidad de espíritu y cuerpo siempre y continuamente". En consecuencia, la muerte es un llegar a sí mismo, a la totalidad:
la muerte es orden conclusivo.
Cierto es que todas esas inteligencias se pierden inevitablemente en cuanto
se intenta deshacer la ontología en teoría de conocimiento o tal vez en psicología. Eso es valedero especialmente respecto al concepto fundamental del
acto. De la definición del acto de Hengstenberg como "aquella realidad
espiritual, que corresponde al convincente de (evidente) de una substancia",
se aclara el sector espiritual muy penetrante desde el cual filosofan Sciacca
y Hengstenberg.
Así se puede tomar con derecho a Hengstenbcrg cuyo librito Ser y Originalidad (Pustet, 1958) será aún mucho más orientador que su gran Antropología Filosófica (Stuttgart, Kohlharnmer 1958) para un renacimiento
de la ontología en el gran dominio del habla alemana como uno de los más
grandes intérpretes de la muerte como gran institutora del orden.

LA FILOSOF1A PRESENCIAL.
YO AUTOCONCIENCIA Y TEMPORALIDAD 1

'

DR.

DEL "ELLO" AL "yo" PASANDO

EL "sE"

EN LA CONCIENCIA DE sí, halla el hombre su "sí mismo" y quizás, ahondando
en autenticidad y soledad, su "sí propio". Las cosas, los seres naturales buscan
ser otros (por eso evolucionan) porque no se sienten "otros" entre ellos, porque no tienen sí mismos. El hombre huyendo de lo natural, y de "lo otro"
que es todo lo que no es espíritu, se adentra en busca de sí. Y allí se encuentra
no con "lo otro" sino con su "sí mismo", y con el otro. Pero ese primer otro,
tan íntimo, no es el "otro yo" que vamos a hallar luego en lo social, sino
el "yo otro". Lo que ocurre es que aún no estamos autorizados a llamarle
"yo" de cada uno. Es que el yo es siempre empírico y éste a que se alude
es existencialmente, presencialmente, a priori. Y el "otro yo" es exterior al
hombre individual, es el Yo social. Veamos si podemos dar alguna claridad
sobre ello.

Freud puso el Ello más allá de la conciencia, en el mundo de la instintividad y de lo traspuesto y olvidado. Pero es que el "se" de lo social y público
es inconsciente, porque significa el arrumbadero escorial de todos los detritos
y todo lo trascordado, y porque es un sujeto gramaticalmente impersonal que
no sujeta ni actúa como centro. En lo colectivo y público, los hombres se
evaden, se olvidan de sus "sí propio" y se pierden al no tener conciencia de sí.
"Existencia banal" de hombre quiere decir existencia desarraigada y flotante
de hombres sin raíces en sí. Ese "se" público es impersonal y no tercera
persona, porque no hay una persona, en ese "se" no están muchas, todas,
la colectividad conjunta, sino que está nadie, un fantasma desujetante que
' Fragmento de mi libro inédito LA MIRADA
Beca de la Fundación March en 1961.

66

POR

PEDRO CABA

HUMANA,

escrito con la ayuda de una

67

�nada fija ni centra. Sólo una cualidad puede adjudicársele: que ese "se"
vale para designar todo hombre de la multitud, o cualquier hombre de ella
con tal de no determinarle mucho, pues todos los hombres, vistos a su luz,
son "lo mismo", esto es, ello mismo, a la vez, "id" e "idem". En suma el
"Ello". El Ello es un "El" indeterminado y remoto, muy vago de contorno.
Pero es que, aun el caso del "se" (dativo o acusativo) de la reflexividad gramatical aplicada a sujetos personales ("Luis se sienta", "Luis se comió la
fruta" o "Juan se mira al espejo"), el "se" (ladeado y marginal en el dativo,
central en el acusativo) es siempre tercera persona; es un El, de más o
menos acusada presencia. Y El es la primera forma que toma el Ello al
manifestarse más concretamente en el mundo de lo colectivo. Socialmente, "El"
es la primera persona que aparece, en el horizonte como "el otro". Ya lo
dejé dicho en mi libro "Filosofía de la presencia humana" (páginas 614 y
siguientes) ... "Ello" más que lo impersonal, es lo a-personal.
El, es la primera persona que nos aparece en el graderío de "los otros".
El niño empieza aludiendo a sí mismo en tercera persona gramatical, como
El o Ella, como si se sintiera venir de lejanías. Y se encuentra primero con
la madre, que es en Freud el Ello, pues representa lo ancestral y la Tierra,
la Madre Tierra; y luego con las cosas que, por prescntárseles "animadas",
como personales, las experimenta y concibe como "ellas". Kant en su "Antropología", descubre este orden en el niño; "Lo Otro", el "Ello", "El Otro"
y "El" dice que "el fenómeno resulta bastante difícil al antropólogo". Kant
pretende explicarlo así: "El niño antes se sentía a sí mismo; ahora, se piensa
a sí mismo". Víctor Frankl en "El hombre condicionado" sospecha si el Ello
de los freudianos no será un Yo dominado por el tiempo. Se apoya en Berze
(no sé quién es) que ya dijo: "El Ello es propiamente el antiguo Yo". También Goethe denominó al Inconsciente el Reino de las Madres, que es el
mundo del Ello.
Puede decirse, pues, que el Ello es un Yo desacercado hasta el olvido,
vago, gaseoso, transpuesto a lo inconsciente y precisamente a lo subconsciente. Es un Yo que, al disolverse en lo colectivo humano, se pierde y se
toma Ello. El Ello es una recaída en lo natural, algo que habiendo sido
humano se degrada y deshumaniza hasta quedar en casi Naturaleza. Por
no convertirse del todo en Naturaleza, aparece el "se" de lo colectivo o social
"un Yo mestizo de Ello que no es enteramente un Nosotros ni un Ello. Pero
tampoco es un Yo colectivo" (en mi libro citado pág. 618). Y también se
dice allí y todavía suscribo: "El 'se' tiene la gran ambigüedad de todo lo
social. Con el 'se' salimos al otro, a lo social, como con el 'Ello' salimos
a 'lo otro', pues 'el Ello' es de orden natural y no social". Y en la página
siguiente decía yo también: "F.I Ello es la primera determinación en desalejamiento de 'lo otro', como El, lo es de 'el otro'. El Ello resuena en los

sótanos de nuestra existencia en una tentativa de pasar a ser El, buscando
acceso a lo personal y existencial".
Pero el "se" dativo y acusativo en reflexión gramatical de persona no está
en el mundo exterior de lo colectivo, sino en el interior de cada individ~o
personal y lo hallamos en la conciencia, hacia el centro de la persona, mas
0 menos' marginado, según sea d ativo
· o acusativo.
.
El ot ro "_se ", e1 "Ello"
colectivo, además de colectivo, está también en el subconsciente personal,
de cada individuo humano, y no nos dijo Freud cómo era eso así. Pero nos
Jo dijo Jung encontrando en la base de toda concienc~a ~ersonal, _un T:ansfondo homogéneo colectivo, allí donde se fraguan las 1magenes pnmord1ales.
Los arquetipos primarios de que se nutre la existencia de todo hombre. Es
también como la madre nutricia, como la Gran Madre Tierra, sólo que en
el orden del Espíritu, que es el Gran Padre en la Comunidad de los ~ombres, Modelo y Arquetipo. El Logos es el -para nosotros- Inconsc1~nte
Universal de donde tomamos sentido y espiritualidad haciéndonos conciencia. El Ello no es el Logos o Espíritu, sino el fondo residual, detritual, que
van depositando las personas humanas en su paso por la Historia, pero. q~e
ofrece como material ya vivido y todavía aprovechable y operante, las imagenes convenientes, comunitarias, para que el Logos personal recobre en ell,as
el sentido humano y las siga haciendo circular. El Ello es el acervo comun
de las imágenes primordiales y el Inconsciente colectivo. El Ello es no-espiritual y no-presencia, pero a través del Ello (y gracias a la presencialidad
del espíritu) el hombre presencia y mira, como mira y presencia a través
de lo colectivo humano. Para ello hay que sumergirse en el sueño y trasponer la conciencia personal o darse a la evocación poética. Gracias al sueño,
y gracias a las evocaciones del arte, el Ello se reviene en la conciencia del
hombre. No es, pues, inconsciente
del todo, como no Io es tam poco el "se"
·
impersonal y colectivo que lo representa.

Y O-UNO,

YO-OTRO Y EL MÍ

Pero si de la consideración del Ello en lo colectivo, pasamos a lo personal,
asomándonos a nuestra conciencia, notaremos que, si allí, por desalejamiento
del Ello, a través del "se" y del "uno cualquiera", se pasa a El, al Tú y al
Yo ahora a la inversa desde la autoconciencia y el Yo, y el yo-otro, como
'
'
primer Tú interior, pasaremos al Otro-yo social, al Tú, a El y al Ello de lo
colectivo, que es también, como hemos dicho, el transfondo de lo personal.
Y así, ahondando en nosotros mismos encontramos a los demás, y dando
la vuelta por los demás, en lo social, nos hallamos a nosotros mismos, porque

68
69

�hallamos el mismo fondo de comunidad primera. El Ello personal es el mismo
que da transfondo a lo colectivo. Y el Yo personal moja sus raíces más profundas e~ un Ello, a la vez personal y colectivo. Por el Yo, mira y tiende
a lo social, pero arrancando de un Yo-otro, primario e íntimo y personal
que ,d~ savias_ al Y~ social ~ Otro-yo. Este último, el yo social u Otro-yo es
empmco y ps1cológ1co; el pnmero, el Yo-otro, es metafísico-existencial. Freud
descu~re bajo o dentro del yo personal, un "otro", también "yo", pero un
otro inconsciente, por represión. Le llamó el "otro-yo" confundiéndole con
el social y externo. Pero el que llamo "yo-otro", no es precisamente el "otroYo". Y tampoco es reprimido, pasivo, ni inconsciente, sino que dialécticamente hace a la conciencia personal ser consciente de sí y es el más activo
porque es el que se orienta a la actividad social, hacia el "Otro-Yo".
. Y esto. no
. es "percepción interna", porque la llamada así' ni es "interna"
sino objetivamente y por tanto externa al que objetuiza, ni es percepción
porque no halla objetivaciones que captar. La autoconciencia no es "percep~
ción" de lo que existencialmente somos y vivimos, sino su experiencia inmediata, ni siquiera intracorporal, porque en ella la corporalidad no se advierte. La autoconciencia es más que apercepción. En ésta, al catar cosas,
nos per-catamos. Pero en la autoconciencia tomamos noticias inmediatas de
no~?t~os ~}sm~s'. n tomar notas de cosas. ~n la aut~onci~ncia no hay "notas . smo_ noticia fatal. Y no por ello deJa de ser mtenc1onal, pues la intenc1onahdad recae sobre ella misma, sin ser objeto. Una es la conciencia
en la a percepción; otra, la percepción de algo en la conciencia; y otra es
la autoconciencia, la conciencia de sí, sin algo, y apareciendo ella misma,
no como "algo" sino como "alguien". Es la conciencia inmediata de Ja
persona, la cual, por ser obtenida por reflexión, por doblamiento sobre sí,
da unidad dual. Valga esta imagen: Cuando una línea o superficie se curva
y dobla, no es dos sino una, pero unidad doblada o dual. Así la autoconciencia
inmediata y reflexiva da unidad dual a la conciencia de sí. En esa unidad
~ual me encue~tro, no me hallo en contra, como parece indicar la palabra,
smo que me mzro a mí como otro y me hallo o encuentro, como hallazgo.
Y puedo dialogar conmigo, hallándome entonces como Tú, un primer Tú
que no es otro Yo distinto o diverso, sino el Yo-otro, en interlocución con
el Yo-uno.

~f

Pero aclaremos bien: No es que haya dos Yos; no hay más que uno, el de la
unidad personal. Y esa unidad es un solo Yo, y el mismo Yo es el Yo-uno
y el Yo-otro, pues "uno" y "otro" ahí son calificaciones del mismo Yo. También una hoja de papel doblada puede ser prendida en un solo clip
corO
chete y sin dejar de ser una, puede ser aludida en una y otra vertiente. Así
el Yo es grapa o broche de la dualidad de la auto-conciencia personal en
reflexión doblada sobre sí. Si distingo al Yo como "uno" y como "otro",

es para denotar una dirección, una orientación actitudinal, pero ni ese "uno",
añadido al Yo, es algo cuantitativo o numérico, ni es la totalidad del sí,
ni es el "uno" terciopersonal con que aludimos al Yo, la primera persona,
cuando decimos: "Uno cree ... ". No. Es "uno" por diferencia o diversidad
al "otro", del Sí personal. Cuando hablamos de dos objetos, distinguimos uno
y otro, sin que haya preferencia o privilegio para el designado como "uno".
Sin embargo, hay un matiz diferencial: que el "uno" es primero en el orden
del nombrar. En el Yo-uno y el Yo-otro, además de esa diferencia de orden
en la alusión, hay esta otra: que Yo-uno mira hacia dentro de sí, hacia el
centro, mientras el Yo-otro, mira hacia fuera, hacia los demás, hacia donde
. e1 O tro-yo. Pero en expresiones
.
se enge
como "U no cree que. . . " o "Ya se
ha dicho ... ", tanto el "uno" como el "se" son terceras personas, tras las
cuales se oculta o post-pone la primera, Yo, por cortesía, es decir, por gesto
ya social, en el que se refleja lo colectivo, el mundo de los Otros-yos.
En mi autoconciencia, prescindido todo "algo" en ella, distingo muy bien, en
primaria e inmediata experiencia, no solamente la conciencia excluída y lejana de todo "lo otro", sino en ella misma, en reflexión de la unidad personal, un "uno" un "otro", dentro de mí mismo y propio Yo. Fuera de mí,
pero afectando a mi conciencia, en la apercepción, me "doy cuenta" de la
presencia de otros hombres que interfieren con la mía y que participan de
una co-presencia, a la que la mía personal también pertenece. Son "otros
yos" ajenos capaces de mirarme y sujetarme en los suyos respectivos y colectivamente como un solo sujeto. Pero lo que yo decía ahora es que dentro
de mí, y sin salir de mí, hay otro que es el "otro sí" de cada hombre al mirarse en su autoconciencia; que hay un "uno" ( el Yo-uno) orientado hacia
el "sí propio", hacia el centro radical del sí personal, y un "otro" (el Yootro) que es más bien el "sí" de la ipsitud, pero con mismidad, con idem-tidad;
por tanto, referido u orientado hacia los "otros", y también hacia "lo otro",
hacia el sector real de las cosas. Se trata de un yo "para sí" y un yo "para
otros", que no son distintos y que, en mí, autoconciencia, yo los hallo en mi
como unidad personal, aunque en dos aspectos o doble faz, o mejor, en doble
actitud. Me percato de que hay en mí un "para mí y un "para otros" y que
aquel "para mí" es último, radical, inaccesible, pero comunicable de modo indirecto, por medio de mí "para otros" o "yo otro". Y me percato de que en el
centro de la autoconciencia personal se conjugan en un solo "alguien" o
"Quien", el "para mí" (como forma del "para sí" en general) y el "para otros".
Pero por el acto de reflexión, esa conjugación la miro y veo como un Yo sujeto,
que sujeta a los dos en unidad profunda.
Ya en mi libro antes citado (y lamento tener que citarme otra vez) y en
las páginas 575-576 decía que la etimología del vocablo "Yo", alude en todos
los idiomas a algo que enlaza, sujeta y unifica, y también es ejecutivo, centro

70

71

�de acción personal. Hay sujetos pasivos, sujetos que reciben la acción' de
otros, pero no hay posibilidad de Yo pasivo. Todo Yo es activo y en esto
tuvo razón Fichte. Pero si no enteramente pasivo, cabe aludir al yo de un
modo deponente o semiactivo no sólo como "me" sino también como "mí".
Note el lector que antes, pocas líneas arriba, me he deslizado del Yo al Mí,
y por eso subrayé este vocablo. También dije en aquel libro que hay un Yo
en forma de Me o Mí que indica cierta pasividad, pero precisamente frente
al Yo-otro desdoblado conceptualmente para eso, para quedar de sujeto casi
pasivo, como un Yo tendido, marginal, un poco menos central y activo, un
poco más ladeado y como paciente, respecto de la acción existencial de la
persona. "El yo, para hacerse sujeto pasivo, se desdobla y, en fo1ma directa
o indirecta, se hace reflexivo y se vuelve esa forma misteriosa del Yo que es
el Mí. Cuando consideramos el Yo y el Mí, notamos que aquél es más activo
que éste, y que el Mí es más pasivo. Pero es forma del mismo Yo. De ahí
las formas deponentes y medias en que el \'erbo se hace, en parte, activo y en
parte, dando ese carácter al sujeto o recibiéndolo de él. No solamente si digo
'Yo me miro', hay gramaticalmente un Yo y un Me desdoblados, en que
uno es sujeto activo y el otro parece pasivo, sino que realmente, existencialmente, me estoy mirando a un espejo, y el Yo que mira es activo con respecto
al Yo o Me mirados. El uno es Yo. El otro es Mí. Y ambos se hallan en la
acción verbal en el mismo sentido, con la misma dirección" (pág. 382) . Es
que el Yo-otro se nos aparece con el nombre de Mí, bizqueando ya entre
el "sí propio" y el "sí mismo", pues la mismificación es afán idem-tificativo,
una cierta inclinación a los otros, indicando así como el Yo no es inmanente
ni termina en él mismo, sino que se abre a los otros yos. Y así la persona'
íntima se proyecta hacia el individuo social, resultando ya, en la relación con
los otros, la totalidad del Yo amplia y propiamente dicho: la totalidad de
individuo y persona, que integra el "Yo uno", el "yo-otro", ambos dentro
de sí, y el "otro-yo" que soy para los demás. Este es el Yo empírico activo
'
'
ejecutivo, proyectante a que se refieren casi todos los filósofos.
Antes de continuar con el Yo, deténg{1monos un poquito más (inevitablemente) en el Mí. No hay tautología entre Yo y Mí, ni siquiera la hay, como
luego diré, en el "Yo soy yo", pero menos entre Yo y Mí, pues por éste último, aludimos más pasivamente al Yo que es de índole activa y proyectante,
pero ya se ve, no todo acción como creía Fichte. El Mí no mira como el Yo
ni actúa enérgicamente como ese Yo. "Mírame a la mirada y no a mí" dice'
un personaje en La Esfinge de Unamuno, porque el Mí no mira, y en
nuestra mirada ejecutante, activa, lanzada hacia adelante va más el Yo que
el Mí. Mirarme a la mirada, más que verme a Mí, es verme y mirarme el
Yo, el cual, sólo por ser pasivamente mirado, deja de ser Yo para ser Mí.
Por eso el Yo es posesor y propietario, pero no el Mí que actúa más bien
72

como casi poseído. Las formas personales de la gramática española Me, Te,
Se tienden a tomar formas posesivas en Mi, Ti, Su, pero la gramática misma
d~tingue aquellas formas llamándolas personales de estas que llama posesi".~s,
y además dejando de ser pronominales. No dijo mal Orteg~ cuando dtJO,
ha mucho: "Lo mío es anterior a Yo" (C.II-387); y no dtJO mal porque
aludía a la aparición histórico-biográfica del Yo en el niño. Pero desde el
punto de vista en que aquí se está tratando, no hay "mío" que no sea posterior a Yo (o "tuyo" respecto a Tú, o "suyo" respecto a El) , pues sólo el
Yo es capaz de poseer y sujetar en sí, cualidades, propiedades, posesiones y
usufructos. El verbo "haber" o "tener" exige siempre un sujeto que sea precisamente un Yo. Y este Yo se proyecta sobre lo poseído y sobre lo apropiado.
Pero todo esto alude al Yo proyectado en lo social, al "otro Yo" que cada
cual es como individuo frente a los demás. Mas el Yo metafísico, el de la
autoco~ciencia, no tiene propiedades ni posesiones. Ni siquiera tiene cualidades, pues la condición o cualidad del ser yo Uno o "Yo-otro", ya dije ~ue
era un modo de designar para distinguir. Ni siquiera el Yo de la autoconciencia es bueno o malo, pues aún no ha empezado la acción en lo social, frente
a los otros, y todavía, por tanto, no se ha definido en sus cualidades éticas,
aunque el Yo, por ser toda persona íntima eticidad, tienda a manifestarse
socialmente como conducta ética. El yo empírico-social es el que posee y tiene
cualidades y propiedades. Pero el Yo no puede ser poseído.
.
Y por cierto, que, de diverso modo, puede el Yo ser posesor. No poseo m1
cara, como poseo mi abrigo o mi familia o mi lenguaje o mi modo de ser.
Mi abrigo es mío y lo puedo usar, vender, modificar etc. . . Mi cara es mía,
pero no puedo enajenarla, aunque sí quizás modificarla en algo, pero no en
lo fundamental de ella que es la expresión. Mi lenguaje lo puedo modificar
hasta cierto punto, pero no es mío, aunque puedo habérmelo apropiado. Cuando me apropio de algo no lo hago mío, lo hago mí mismo, y mejor, mí propio, como ocurre con mi fe o con el lenguaje que adopté a los diez años y
que ahora forma parte de mí mismo. Pero mi familia, como mi nación, no
son mías en ninguna de esas acepciones, más bien al contrario, soy yo quien
pertenece a la familia o a la nación. El Yo no puede ser poseído, pero puede
en la acción social, integrarse en pertenencia a una comunidad, manteniendo
siempre su singularidad y su intimidad personal, inaccesible. Apropiarse de
algo es hacerlo un poco Yo, pero el Yo nadie que me sea ajeno puede apropiárselo. En cambio el Yo posee y se apropia, y gracias a ello se sostiene
vertical y único. Y para ello se vale del Me o Mí en sus formas más variadas
de posesión y de cualidades. Yo soy yo gracias a mi sentimiento, a mi modo
de ser, a mi lenguaje, a mi familia, a mi nación, a mi raza y mi estirpe. Y
poseyendo a Mí, posee cuanto éste posee. El Yo no es una cosa y no puede
ser poseído ni apropiado. Pero si no puedo poseer y mandar en mi Yo, sí puedo
73

�poseer-me, mandar en Mí. Y de un modo genuino. Y por todo esto, no acepto
a~uello de Ortega de que, al decir "mi vida" sea el Yo el que posea a mi
vida, después de decir también: "Yo soy mi vida". Poseo mi vida, pero no mi
Yo; luego el Yo, mi yo, no es mi vida. La vida mía es tan ajena al Yo como
otra vida cualquiera, más ajena por más próxima. Luego volveremos sobre
el Yo en Ortega, y el Yo en general.

EL ENCUENTRO Y EL RE-ENCUENTRO CONSIGO MISMO

La primera acepción etimológica de "en-cuentro" es ir o estar en contra
Y así ocurre con el choque de las cosas físicas, las cuales chocan y se en~
cuentran tanto más, cuanto más en contra y de opuesto sio-no sean sus trayectorias vectoriales. Pero en todo caso, en las cosas, el encu:ntro es ocasional
Y no buscado (ni siquiera es buscado cuando chocan porque se atraen), y en
ellas, hay encuentro, pero no se encuentran reflexiva ni recíprocamente sino
·
, hay encuentro sin encontrarse
'
q'.1e ese ""di
se e encontrarse es pasivo,
y as1,
n,1 buscar-se, al revés que en los hombres que se buscan y se encuentran rec1procamente.
Pero_ ¿y las cosas con el hombre? Ante el hombre, las cosas son encontradas,
en pasiva, Y no pocas veces puestas en contra del hombre mismo. Pero no
P?rque ellas se le pongan en contra y le resistan (como tantas veces se ha
d1ch?) no; las cosas aspiran ( es un decir) no a encontrarse a sí mismas (pues
no t1en~n "sí mismo") ni recíprocamente (pues no hay reciprocidad entre
ellas), smo que, ante el hombre, aspiran a ser halladas, descubiertas O destacadas de entre la espesa coseidad, a ser presentadas. Antes de s:r cosas
eran entes y aspiraban a ser vestidas de ser, presentadas y presenciadas po;
el hombre, y como entes desnudos se ofrecen en el "hay" universal. La primera obr.~ universal ~~ da en el "hay", no en el ser, el cual supone ya la
presentac1on y la acc1on presencial del hombre sobre los entes para hacerlos
cosas, seres-qué. Las cosas son lo ob-vio; las personas son lo pre-vio. Ya hablé
de esto en otras partes. Ahora basta con esto:
No hay oposición ni resistencia de las cosas al hombre. Ellas se ofrecen
dan como son, sin ocultaciones ni resistencias. Si a veces nos salen físic:
mente al paso ( una montaña, una piedra, un animal dañino) es precisamente
ofre~~éndose ~l tr~t~ y a la intelección del hombre para su evitación y remoc1on. Son mtehg1bles porque nos instan y excitan a ser inteligidas. Pero
ellas se dan y ofrecen como son. Y el hombre busca cosas por el universo
porque las necesita metafísicamente para ser quien es. La resistencia que
hallamos en las cosas no procede de ellas que se ofrecen siempre, sino de nuestra

propia intelección, de nuestra actuación, de nuestras propias sombras existenciales o de la obstinación y las sombras y obstáculos puestos en nuestro propio
camino de búsqueda, por nuestros errores, nuestras pasiones y las obnubilaciones creadas por esos errores. Quizás el progresar del hombre a lo largo de sí,
personalmente, y a lo largo de la Historia, quepa entenderlo como un avance
en disminución de obstáculos, penumbras y resistencias para su inteligencia.
Al fin, el primer obstáculo y la primera sombra proceden de su. propio cuerpo
al que necesita ir levizando y superando en sus resistencias. Pero el cuerpo
del hombre no es una cosa que se encuentre ahí, fuera, objetivando, sino su
mismo ser en el mundo natural, y también ese cuerpo suyo aspira a ser
superado y ennoblecido, también se ofrece como es y se da en servicio al
hombre.
Las dificultades brotan de mi cuerpo, de mi situación encamada; es mi
cuerpo el que pesa y se resiste al desplazamiento, el que halla resistencias de
superficies al tacto, de las cosas lejanas y demasiado cercanas a la visión, de
la resistencia del aire al andar, etc. Pero nada de esto resiste a mi espíritu
y mi inteligencia que salva la gravedad, las lejanías, las resistencias físicas.
También las cosas en su ser parecen resistir a mi inteligencia, pero es ella la
que se confunde y traba y dificulta en su discurso, en su metafísico andar,
y gracias a ello yo progreso y voy sabiendo, pero con la ayuda de los hombres. Si no hubiera dificultades el conocer y el saber humanos serían instantáneos y universales, como la mirada de Dios. Pero no es así. La inteligencia
del hombre hay que irla ayudando a ser y desarrollarse en sus posibilidades,
a la vez que ir creándole, entre todos los hombres, posibilidades nuevas. Por
· eso, para saber y conocer y fundar la cultura sobre la Naturaleza, necesitamos
la cooperación y la referencia de los otros: el libro, la noticia, la manufactura,
el símbolo, la narración, el habla, el lenguaje. La aparente resistencia de las
cosas es pobreza y defecto mío, resistencia mía, pues lo que parece que me
resiste soy yo quien, con mi pobreza, lo ofusca y dificulta.
Tampoco hay resistencia de los otros hombres ante mí; tampoco los tengo
ordinariamente en contra. Los hombres se buscan entre sí en metafísicos y
trascendentales rastreos. Se transrecuerdan como de una última y primera
comunidad en que todos los hombres participan. Los hombres también se dan,
expresándose. Siempre se expresan como son, pues hasta cuando se ocultan
y disfrazan y mienten están diciendo de algún modo que son mentirosos,
máscaras y ocultadores. No hay dificultad ninguna para que un hombre y
otro se presencien; más aún, es inevitable su presencia mutua y su cooperación presencial, su copresencia. Juntos, los hombres hacen la Historia, hacen
la Cultura, y la civilización (que ahora no sé si es o no lo mismo) y juntos,
es decir, después del encuentro o reencuentro (pues ya se sabían y barruntaban) se aman o se odian, pelean y se asocian . . . Las dificultades, las re-

74
75

�sistencias y mutuas hostilidades de los hombres entre sí, surgen, no de sus
presencias personales, sino de sus individualidades, de presentarse unos a otros
en sus cuerpos y atuendos físicos respectivos. Cada uno, como logos encarnado, halla en sí resistencias y dificultades que aumentan al presenciar a los
otros también vestidos de corporalidad, de modo que más que verlos, los
entrevé; y como cada uno, al expresarse, halla dificultades, los hombres se
entrevén, como manifiestos y como ocultos, en suma se hallan, pero revelándose, en ambigüedades y penumbras. No hay encuentro entre los hombres,
sino re-encuentros; cada uno se encuentra a sí y al otro; se ven otra vez, después de haberse olvidado de los orígenes, y al re-encontrarse, hay un afán
de confronte, de reajuste como molecular. Al primer contacto social de dos
hombres, puede verse que se espían, se observan, casi se registran, buscando
confrontes y reajustes mutuos. Y en cierto modo hay mutua invención, esto
es, hallazgo o descubrimiento a medias. Y brota el diálogo y la dialéctica
social que es como prolongación y proyección de la dialéctica existencial, en
la profundidad de cada persona individual. El reencuentro social de los hombres entre sí, es afán de interpretación recíproca porque es un mutuo preguntar, una callada inter-rogaci6n en busca de posibilidades de restauración
de la comunidad, si no perdida, al menos traspuesta y olvidada.

..

El verdadero encuentro del hombre es, primariamente, originariamente, el
encuentro consigo mismo, y ese encuentro, como toma de contacto consigo,
como auto-conciencia, hace posible el reencuentro con los otros. Se buscaban
los hombres antes de conocerse, pero una última comunidad les llevaba a la
búsqueda y al reencuentro. Certeramente dice Lain que en el encuentro de
un hombre con otro, en el paleolítico, en sus emigraciones y correrías, el hallazgo de un hombre desconocido, que sin embargo reconocía como hombre
debió ser "una excitante mezcla de alarma y de delicia" "Teoría y realidad
del otro" (II-42). No la alarma experimentada ante el animal que se mostraba peligroso, ni la delicia ante la presa buscada con hambre, ni tampoco
el encanto misterioso, la alegría y la pre-delicia, experimentada ante la mujer
(en la atracción sexual está el principio biol6gico de lo social), sino la delicia,
el júbilo secreto e indecible, de un ser en quien reconocía comunidad presencial, coparticipación en un transfondo; y alarma por entreverle oscuramente manifestado a través de un cuerpo como el suyo, con posibilidades
de hostilidades y resistencias, de formas ambiguas de acción hacia él. "Delicia
y alarma" porque ese "otro" primero, se le revelaba y él solamente la entreveía.

ENCUENTRO CON EL CUERPO PROPIO Y CON LOS OTROS

Hemos visto a qué profundidad se encuentra el hombre consigo, Y cómo
ese encuentro marca ya la unidad dual del hombre, como un " para sí". p ero
también hemos visto que, en esa profundidad se insinúa ya lo que h~y en él
"para otros", y por lo tanto, se prevé y anticipa el. enc_uentro posible con
ellos. Antes que mi cuerpo, experimento mi autoconc1enc1a y en e_lla, se da
mi primer encuentro conmigo, y "antes", quiere decir ahí más radicalmente.
Luego, hay encuentro con mi cuerpo; y con los otros hombre~,, con Y entre
las cosas del mundo. Son diversos encuentros, pero esa enumerac1on y el orden
con que acabo de enunciarlos, no indi_ca ~riorid~d rel_ativa. en el orden de
aparición. Lo que indica es prevalencia, Jerarqma ex1stenc_1al, rango metafísico y axiológico en la autenticidad y el saber en profundidad. del. hombre
sobre sí. Que no repare en mí mismo, como Yo y como autoconc1enc1a, hasta
que el encuentro con otros me hace refle~ionar, ~oblarme _sobre mí, Y t~mar
notas y noticias de mi propio Yo, no quiere decir que m1 Yo sea derivado
del Yo ajeno, ni mi presencia y mi autoconciencia hayan brotado porque
hay en el mundo otras conciencias y presencias; ni quiere decir tampoco que
mi Yo no sea previo -para mi conciencia- a todo "otro" sólo, porque ~nt:s
de verme como yo, haya necesitado ver socialmente a otros. Es como _si dijéramos que para mi conciencia de hombre, el espejo en que me nur? es
anterior a mí. Eso de que primero presencio a otros, y luego me ~resenc10_ a
mí, se dice y manifiesta así, porque se está pensando en temporalidad social
y hablando de un Yo también social, pero no se está pensando en el Y? m~tafísico primordial que brota en la conciencia de ser hombre. Esta conc1enc1a
y este Yo primordial, son anteriores metafísicamente a todo otro Yo y por
tanto, también al Tú. Antes que un Tú, hallo mi Yo-otro.
Lo mismo, o cosa análoga, ocurre con el encuentro con mi corporalidad.
No puedo ser metafísicamente posterior al encuentro de otros cuerpos humanos, porque sólo desde mi cuerpo puedo encontrarme con los de otros hombres
y con otras presencias corporalizadas. Que yo haya tardado en darme cuenta
de mi propio cuerpo, y que pueda juzgarle y mirarle y considerarle -desde
fuera de mí- como otro cuerpo, o como un cuerpo cualquiera, no quiere
decir que mi cuerpo no me sea más primario e inmediatamente dado que todo
cuerpo humano. Precisamente por mío y por propio y por inmediato, necesito
desacercarlo, objetivarlo como algo extraño para verlo. Después de haber visto
y mirado y tocado otros cuerpos humanos toco, miro y veo el mío (en el
espejo, en el cine) de un modo lejano y objetivo. Es evidente que yo siento
mi cuerpo de un modo evidente e inmediato, tan in-mediato y e-vidente,
que para darme cuenta total y objetiva de él, preciso salir - al menos men-

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77

�talmente-, y verme en totalidad y configuración desde fuera: verme en el espejo o en el cine o en la televisión u oírme en mi voz resonada, en mi cráneo,
o reflejada en el magnetófono o reproducida en la radio; y tocarme con mis
manos otras zonas de mi piel, y oler mis olores, conservados en mi vestido
o en las ropas de -mi lecho. Y si huelo mi aliento o mis meteorismos por ser
míos, no me desplacen como si fueran de otro, y no puedo hacer que me
parezcan de otros. No puedo verme directa e inmediatamente mi cara ni mi
espalda o mis orejas; sólo puedo verme, y no bien, por falta de objetividad,
mis manos y mis piernas o mi vientre. Este cuerpo es tan mío y para mí.
que no me parece un cuerpo, ni siquiera éste, sino sólo mi cuerpo algo inefable
como algo integrante de mi Yo, y precisamente de mi yo metafísico. Porque
lo más difícil de entender es que este cuerpo que soy yo, aun siendo masa física
al tacto y a la vista, y aun percibiéndolo yo de modo cenestésico, intraorgánico,
o sensorial, lo experimento metafísicamente. Hasta cuando padezco dolor y malestar, la totalidad de mi cuerpo es tan mía que su experiencia o vivencia
es de orden existencial. Hay una imposibilidad de objetivar físicamente mi
cuerpo. El cuerpo de los demás lo percibo como protuberancia o bulto en el
espacio físico, algo que se mueve y que está como detrás de una presencia
y un espíritu corporalizado en esa protuberancia. Presencio su presencia, y
luego, tras de ese presenciar, percibo su cuerpo, no ya como cuerpo bruto,
sino como cuerpo humano, como cuerpo desde el cual aquella presencia
personal pre-vista por mí, actúa. Y aun percibiendo en la distancia o en la
penumbra, un bulto o protuberancia, aunque le vea como posible cuerpo
vivo ( no sé si humano) le veré, como arquitectura no de cualquier cuerpo
físico, sino como organismo. Y si lo veo como hombre, tras de su presencia
percibo un cuerpo vivo que se autoconduce y expresa.

MI

CUERPO Y YO: CUERPO Y CARNE

Y sin embargo mi cuerpo me sitúa en el espacio y me da un impreterible
e insuperable "aquí". No puedo saltar de él y actuar desde otro cuerpo. Ni

puedo objetivarlo ni puedo actuar sin él. Con él me sitúo físicamente en el
mundo, y a través de él, obro y opero. Pero me sirve no de "instrumento"
sino de "medio", pues el "medio" tiene continuidad con el agente; el "instrumento", no, es separable de él. El cuerpo al hombre no le es instrumento
sino medio; y no órgano ni suma de órganos, sino organismo. Y el organismo
humano lo es, no solamente por la concentricidad y la correlación funcional
que hace C?&lt;)perar a todos los miembros y los órganos ( y no son la misma
cosa, "miembros" y "órganos"), a una finalidad común, sino que el orga-

78

nismo humano lo es porque está transido, transfundido y trasminado por algo
transcorporal. El organismo del animal es organismo vital o biológico. El
organismo humano es biográfico, está perfundido y perfumado de lo espiritual, que es lo que le confiere la condición de "humano". Basta recordar que
yo puedo enmendar y corregir mi organismo, y que, de hecho todo hombre
educa, corrige y enmienda el suyo, de varios modos; y hay quien pone el suyo,
con la corrección, "como nuevo". La cosmética, la higiene, la cirugía, la
ortopedia, la dietética, la terapéutica misma, no hacen sino trabajar por
corregir y modificar al organismo, a veces, hasta en sus entrañas y raíces.
Alguien manda en mi cuerpo, que no es él, sino Yo, pues aún siendo
otros hombres los que me lo corrigen, se entiende que es con mi aquiescencia
0 mi mandato. Mi cuerpo se integra en mi Yo. Yo no podría serlo, ni tomar
autoconciencia presencial, ni presenciar a los demás, ni presenciar y presentar
cosas en el mundo, sin mi cuerpo. Pero yo soy mucho más que mi cuerpo. Incluso alcanzo a estar de modo espiritual, donde mi cuerpo no está ni me ha
llevado: por el recuerdo, por la fantasía, por el pensamiento, por el proyecto,
por la espera. Pero gracias a mi cuerpo me es posible recordar, proyectar,
mirar, ver, etc ... Por él me hallo situado en un mundo y trato cosas. Pero
por todo eso, mi cuerpo no es un "organismo vivo cualquiera", como puede
serlo -y lo es- el del animal. Este organismo humano está asumido por
alguien que es más que vida animal; pero todo mi yo se trasume de él y me
es inseparable y aún indiscernible o distinguible. No me es -como decíaun instrumento extraño como unos catalejos o un aparato ortopédico, pues
estos instrumentos no ven ni tocan ni perciben, ni conmigo ni sin mí. Pero
mi cuerpo ve, y yo, con él, miro. De los catalejos puedo desprenderme y seguir mirando y viendo. Pero de mi cuerpo, no. Y es que mi cuerpo me pertenece, tiene relación pertenencia! con este Yo que soy con él y gracias a él.
La relación genitiva con mi cuerpo no es de posesión -como un objeto
extraño-, ni de propiedad en cuanto cualidad mía, pero me es propio en
cuanto es sustantivamente Yo, y es de mi pertenencia, en cuanto es integrado
y asumido por mí. Mi Y o no puede actuar sin mi cuerpo ( no sin un cuerpo,
sino sin "el mío", que es mío pertenencialmente, y por serlo, deja de ser uno
cualquiera), pero mi cuerpo no sólo no puede actuar humanamente sin mi
Yo, sino que, sin él, ni siquiera sería cuerpo humano sino sólo carne. Ortega
distingue "cuerpo" y "carne" y, con él, Zubiri; no recuerdo si con algún
matiz diferencial, pues no tengo a mano los textos. Ortega parece rehuir la.
sola denominación de "cuerpo" que es común al mineral, al astro y al electrón. Y halla que la "carne" se distingue de todo ello. Pero también hay
carne en el animal, y con ella sola, no diferenciamos a la del cuerpo humano.
Y si con el vocablo "came" se quería distinguir la del "cuerpo" del hombre,
hubiera bastado usar otro nombre técnico, o mucho mejor, el de "cuerpo

79

�humano", y no el de "carne", que es vago y genenco, tanto como el de
"cuerpo". Sin duda la noción de "carne" excluye la de cuerpos geométricos,
minerales, vegetales, gaseosos y sidéreos. Pero tampoco alude diferenciadamente al ser vivo, puesto que los vegetales son vivos y no se habla de "carne"
en el vegetal. Carne, pues, sólo es aplicable al cuerpo animal. Pero el cuerpo
animal se compone de algo más que de "carne" (sangre, hueso, humores,
linfa etc.). No todo el cuerpo animal es, pues, "carne". Y hay, además, animales (como los insectos o el pescado) que más bien se contraponen a la
noción de "carne"; por ejemplo, en la abstinencia cuaresmal. Y, en fin,
cuando en el uso ordinario del idioma hablamos de "carne" solemos atribuir
su concepto, al de animal, sí, pero al animal ya muerto y descuartizado. Sabido es cómo la noción de cadáver se ha vinculado a la de carne muerta,
dada a los gusanos: ca(ro), da(ta), ver(mibus).
Mientras "cuerpo" implica la noción de organización, de estructura, de
jerarquía en las partes, la "carne" no tiene órganos ni partes articuladas ni
jerarquía. El cuerpo del animal, en general, implica la "carne", pero la carne
por sí, no indica organización; y tal concepto de "carne", ¿ qué valor puede
tener fuera de lo~ mataderos y del gremio de hostelería?, ¿ acaso hay carne
fuera de toda corporalidad? No. Pero es la estructura corporal la que ennoblece a la carne, que es sólo parte del cuerpo, y parte indiferenciada como
concepto, pues ella, en sí no comporta la idea de estructura ni de organización,
como la noción de materia nada dice de ella si no se estructura físicamente de
algún modo. Ni hay en la Naturaleza materia prima, ni hay "carne" sin
corporizar. Y lo que conforma la individualidad, no es la carne, sino la estructura de ella, la organización, el cuerpo. Se puede teorizar y especular
sobre la materia prima y sobre la carne, pero, en el mundo físico, en el biológico y en el humano, no hallamos más que cuerpos. Fuerzas físico-químicas
edifican y labran cuerpos inertes. Fuerzas físico-químicas dirigidas por otras
biológicas edifican y labran cuerpos vivos, animales o vegetales. También en
el hombre hay corporalidad, la cual no es meramente un cuerpo vivo, labrado
por la biología, más bien es dirigido en su organización por algo que
no es físico ni biológico, sino espiritual. Y la edificación corporal resulta la más compleja, delicada y noble. ¿ Y hemos de definir al hombre
por la "carne" y no por la organización corporal? Si se amputa un brazo,
una pierna, un trozo de carne muscular, no resultan dos "cuerpos" ni dos
"carnes", sino un cuerpo, aquel fragmento en que aún dura la vida y continúa
como unidad vital, y un trozo de carne muerta, la del miembro o pedazo
fragmentado. Lo que vive en el ser vivo es el cuerpo, no la carne. La carne,
como tal es masa; el cuerpo es organización, arquitectura y jerarquía de partes. ¿ Que la noción de "carne" supone implícitamente la de vida, en cambio
la de cuerpo no? Pues dígase "cuerpo vegetal", "cuerpo animal", cuerpo

80

humano", y nadie los confundirá con esos cuerpos que son los poliedros, las
rocas O los astros. Ortega no sólo ve en la "carne", vida, sino algo más: expresión, pues para él, siguiendo a Klages y a Scheler, todo lo cósmico se
expresa, y sobre todo, lo vivo. Y así dice: "Carne es constitutiva y esencialmente cuerpo físico cargado de electricidad psíquica; de carácter, en suma"
(O.C.V.-547), pues "sólo la carne, y no el mineral, tiene un verdadero dentro" (O.C.II-571). Y en otra parte: "Cuando un cuerpo es señal de una
intimidad, que en él va como inclusa y reclusa, es que el cuerpo es carne,
y esa función que consiste en señalar la intimidad, se llama "expresión". La
carne, además de pesar y moverse, expresa, es expresión ( El hombre Y la
Gente, 118). Bien. Pero cuando una mujer nos gusta por su "carne" y lo sabe
ella, se disgusta, porque sabe que no buscamos ni su intimidad ni su expresión.
No agradece los elogios a su carne, pero sí agradece los elogios a su cuerpo;
ella rastrea que el cuerpo es más noble que la carne. Ya veremos luego cómo
. " cuerpo para ot ro" ,
la mujer, no es "cuerpo para s1'", como d'ice Sartre, smo
y no hay desconsideración ni irreverencia para ella. Y concretando ya sobre
el hombre, Ortega precisa: "La Carne nos presenta de un golpe y a la vez,
un cuerpo y un alma en indisoluble unidad". Pero no es la carne la que nos
presenta esa unidad, sino el cuerpo que no es un cuerpo cualquiera sino
un cuerpo humano. . . ¿ Se nos presentaría también con esa unidad de cuerpo
y alma toda la carne de un cuerpo en trozos reunidos en montón? Lo que
decide no es la masa de carne sino la estructura y la edificación corporal.
Pero Ortega sigue: "No vemos nunca el cuerpo del hombre como simple
cuerpo sino siempre como carne; es decir, como una forma especial cargada
de alusiones a una intimidad" (O.C.II, 573-574). No comprendo qué quiere
decir Ortega en ese último texto. No se ve cómo podrá expresarse la carne
y ser decisiva para la interpretación del hombre, si esa carne no es estructura
y organización corporal. La carne expresa, si expresa, a condición de estar
corporalizada. Pero él a continuación del texto últimamente citado no se
arredra ante las últimas consecuencias y dice: "en el cuerpo del hombre, el
verbo se hace carne" ( lbid. 574) .
Si en los textos paulinos y evangélicos se habla de la "carne" es por hablar
de un modo intensivo y plástico, como hablamos aún hoy de la contraposición
de materia y alma en el hombre, a sabiendas de que no es la materia como
tal, la que se contrapone al alma sino la materia organizada y corporal. La
expresión "El Verbo se hizo carne" es una expresión intensiva y literaria,
metafórica y no científica. Es la misma acepción en que ha quedado la palabra
"Encamación", tan usada por la filosofía de hoy. Y puede seguir diciéndose,
a condición de no trabucarse filosóficamente, tomando metáforas por precisiones científicas o filosóficas. ¿Qué médico o que biólogo habla hoy científicamente de carne para tomarla como más expresiva y precisa que la noción

81
H6

�de cuerpo? En lenguaje filosófico y cargado de sentido de lo que va dicho
antes, yo enunciaría así: "En la carne del hombre, el Verbo se ha hecho
cuerpo".

ESQUEMA DEL YO Y EL CUERPO DE OTRO

A la autoconciencia del Yo, el cuerpo aporta lo que llaman el "esquema

corporal'', la vivencia indiferenciada de ese esquema, que no es sino el complejo de auto-cepciones ( lo que llaman ••propio-ceptivo") de diverso signo:
el postura!, el de altura, el de la marcha, el de la expresión, el del habla
etc. . . etc. . . Es como una vaga y confusa conciencia corporal, sobre la que
destacan movimientos, afecciones, sensaciones, estímulos, que sobremontan
el umbral para formar parte del "contenido" de la conciencia. La llamada
vivencia de "el esquema corporal" es descartada. Es más que "esquema". El
esquema corporal es resonancia tenue y leda de la corporalidad en el Y o. El
esquema corporal es la conciencia irreflexiva del Yo, la que me insta a intencionalidades no buscadas en la reflexión. El Yo hace que el cuerpo sepa
de sí mismo, le presta la conciencia reflexiva que el cuerpo por sí, no tendría.
Hallo mi cuerpo, lo encuentro incluso en mi Yo, y precisamente en mi Yo
empírico, el cual no por empírico y existencial, deja de ser metafísico, puesto
que trasciende mi corporalidad. Que como antes dije, no se trata de un cuerpo
sino de mi cuerpo, con un "mi" pertenencia! y no posesivo. Scheler, aprovechando que en alemán, frente a ••Korper" (que es cuerpo vivo y objetivado)
se dice "Leib", en la acepción de cuerpo propio que se vive, ha formado
"Leib-ich", el propio Yo corporal, nomenclatura que alguna vez acepta Sartre.
Pero ya he dicho que, para mí, no hay "propio" cuerpo sino cuerpo pertenencia!.
El Yo es ejecutivo porque es un complejo de hechos y actos; son "hechos"
los del cuerpo sin autorización expresa del Yo, y son "actos" las determinaciones del Yo con, sin o contra las inclinaciones corporales oriundas de lo biológico natural. Mis vísceras funcionan con hechos, en los cuales no influyo
directamente con mis decisiones voluntarias y conscientes, aunque puedo
influir en esas vísceras y sus hechos por modos indirectos. Mi voluntad, mi
pensamiento, mi fantasía, son actos. Pero todo, hechos y actos integran mi Yo.
Aunque soy más que mi cuerpo, con él y gracias a él estoy sienda quien soy.
Y ese "siendo" indica acción. No movimiento sino acción, aunque cuente con
movimientos corporales. El Yo no es algo quieto ni dinámico, acabado ni sin
acabar; es un "siendo" existencial en función de la persona que le presta su
acción gerundiva. Por eso el Yo es ejecutivo y aun empírico, hasta cuando

82

actúa metafísicamente. El Yo ejecuta a la persona metafísica, la cual es acción, pero no ejecución; el agente ejecutivo de la person~ es el Yo. ~ el
órgano de ejecución del Yo es el cuerpo, es decir, el organism_o, la totalidad
orgánica de su cuerpo. Yo no soy mi cuerpo sino que soy qmen soy en ~ a
través de mi cuerpo: con él y a través de él, me ejecuto y cumplo como, qmen
soy, y ese "quien" no me Jo da mi cuerpo, pero coopera a que 1~ sea, catandose
él de la "quienidad" de la persona, gracias al Yo en que se mtegra, un Yo
necesariamente empírico, pues el propio ••yo presencial" lo es, por ser experimentado de algún modo en la autoconciencia.
.
Que sea mi cuerpo un organismo, el mío, aquel en que y con ~ue m1 Yo
organiza su individualidad (no porque indivi~ualice e~ cuerpo, smo porque
mi cuerpo Jo individualizo Yo) no quiere dec1~ q~e m1 cuerp~ me ob~dezca
siempre de modo ciego y automático. Su obed1en~1a no es ~as:va, de m~t~umento ciego y sordo, sino cooperación activa de umdad organ1st1ca, que, smergicamente, contribuye a la realización de fines que le son tr~nsc~ndent~s y que
él no ha propuesto. Con sus funciones no inventadas por el, ~ por el c~rregidas O modificadas, coopera a la unidad superior en ~ue se. mtegra Y s1n:e,
y Yo, con mi cuerpo, he de contar para no dar órdenes rmpos1b!es de cu~phr.
Por ejem.: No puedo ordenarle que vuele. Mi volunt~d, m1 pensami&lt;:n~~'
todos mis mandatos sobre mi cuerpo, deben contar con el y co~ sus pos1b1hdades aunque esas posibilidades puedan ser aumentadas por m1 Yo. Lo qu~
digo ~s que en todo caso, hay que contar con las posib~lidades que y~ m1
cuerpo tiene. Ni puedo saltar sobre él ni p~edo expenmen~r sensaciones
y percepciones O expresiones que otros expenmentan o reahzan desde los
suyos.
.
Si no cuento con las posibilidades y límites de mi cuerpo, con sus aptitudes
y capacidades, mi cuerpo y yo pueden diverger y aún coli~i~, perturbándose
y aún desquiciándose la yoidad, la cual, en efecto,. es un q~c10, sobre el cual
se centra, vertebralmente, como sobre un eje, la pnmera urudad dua~ de cada
hombre, la de cuerpo-espíritu (dualidad que no se debe confundi~ con la
profunda que hemos visto dibujarse de Yo-uno y Yo-otro en la umdad del
Yo presencial). Puedo tener hambre y no querer s~ti~facerla, Y mantener la
disparidad O divergencia horas y días, pero con un lím:te, pu~s el ayuno excesivo puede anularme la conciencia e impedirme segutr que_:iendo º. no. queriendo. Es que el Yo tiene que contar con su cuerpo. Suenos, alucmac1ones,
parestesias, pueden significar divergencias, no de alma '. cuerpo co~o suele
decirse, sino entre la corporalidad y el Yo, los cuales diverge~ prec'.samente
sobre el fondo de su unidad común y compartida. Las amb1valenc1as afectivas no son divergencias de cuerpo y alma, sino dobles afectaciones del Yo,
que no se unifica bien en su unidad profunda, unas veces influído por tendencias, inclinaciones e impulsos oriundos de lo corporal, y otras, por rupturas
83

�internas al Yo que no obra unitariamente y anda zarandeado entre indecisiones, debilidades y perplejidades. El Yo, para ser ejecutivo, ha de ser enérgico y
unitario, y en esos casos el Yo fluctúa y se bifurca. Es un Yo que no incardina ni
da unidad de acción; es un Yo des-sujetante, incapaz de obrar, de consuno,
con su cuerpo y las posibilidades y aptitudes de ese cuerpo, o bien incapaz
de sujetar la acción a un sentido central que es el que se origina en la persona
profunda y él transmite y administra. El llamado "autismo" en alguno-nos
esquizofrénicos, no es propiamente "autismo" porque con la rotura del Yo
falta el "autós" a que referirlo. Lo que hay es "des-yoización", pues un Yo roto
no es un Yo. Tampoco debe hablarse -desde este punto de vista existencial
y metafísico- de "despersonalización", pues sin persona metafísica, sin presencia personal, no hay hombre, pero puede haberlo ( aunque deficitario y
enfermo) sin un Yo que actúe como sujeto y quicio. Y es entonces cuando
el cuerpo queda destimonado de sentido existencial, lejos de la persona me.
tafísica, sin que entre ambos, actúe el Yo ejecutivo que transmite el sentido
de la acción y la presencia personal. Un cuerpo mal dirigido o mal administrado en sus posibilidades, lo mismo que un Yo débil, tan poco enérgico
que hasta no unifica bien, da desquiciamiento. Y los psicópatas no son sino
estos individuos vistos desde el ámbito social y que los demás no saben interpretar bien en su conducta.
El cuerpo del Otro es posterior a la presencia de ese Otro para mí, pero
su cuerpo es, ante todo, para él, de un modo que yo no puedo experimentar
ni ver y que sólo alcanzo a imaginar por vagas analogías. Me es evidente su
unidad individual, en su presentación corporal, en su relieve físico-espacial.
Pero primero capto su presencia personal, luego su contorno o esquema ( que
ahora, objetuizado, sí es "esquema") corporal objetivo, luego su bulto, y,
por fin, reparo en su cuerpo como organismo correspondiente y pertenencia)
a esa presencia personal suya. En su condición de persona y presencia, se me
aparece en comunidad; como_cuerpo y esquema corporal, es algo distinto y
lejano. Como persona en comunidad presencial con la mía, es de algún modo
un "para mí"; como individuo físico-social su cuerpo es "para sí", para él.
Pero a toda su individualidad le hallo una expresión que no es la que experimento en mí, pero que se parece a ella. No puedo salir de mi cuerpo ni de
mi expresión, pero veo, percibo, otros cuerpos igualmente humanos, e interpreto expresiones igualmente personales. No puedo decir que sea el cuerpo
del Otro un mero objeto para mí, porque ni lo he elegido entre cosas como
objeto, ni es totalmente una cosa, ya que lo percibo como persona que me
presencia y acaso me ve y mira. Si me fuera sólo "objeto", no me sería "el
Otro" sino "lo Otro": Pero si me es "el Otro", no me lo es al descubrir su
bulto como un "qué" sino como lo que está fuera de toda objetividad, como
un "quién"; entonces me es "alguien" y no "algo", pero estas nociones de
84

"quienidad" y de "alguienidad", las obtengo, no de su ob_jetividad_ ni de su
bulto sino que las hallo en mí y de su comunidad presencial conmigo. Antes
de se:me Otro-yo, antes de serme objeto, me es "alguien" y me es ~Quien",
por la presencia con que se adelanta a su objetividad de bulto o ~ehe~e corporal. El Otro es transcendido por su presencia personal. Yo no se qui~n e~,
pero si su presencia me llega por delante no c~~o heraldo, ~o como 1lum1nación que antecede al foco, sino como expres1on de comu~:dad, ante~ _del
encuentro con él, es que está este reencuentro en la comumon del espmtu;
y lo sepa bien o no lo sepa, pre-siento, al~en y no algo, ~ui~n. y no qué. El
re-encuentro presencial y personal es prev10 al encuentro mdiv1dual. Su presencia personal, es, en esta acepción transcendental, para mí; pero su cuerpo
y su individuación es para sí, para él. Puede ocurrir y ocurre de hecho muy a
menudo, que al ver un hombre que avanza hacia mí, oscurament~ rebozad?
de distancias, yo, barullentamente ofuscado en mis propias confusiones y hgerezas, no repare en lo que tiene de presencial eso que avanza, y sin esperar
a clarificar mi conciencia de la presencial personal que me está llegando, lo
instituyo y nombro como cosa u objeto físico. Pueden fallar mis sentidos y
tomar a un hombre por una vaca, una roca o un árbol. Pero soy Yo quien se
equivoca, no mi sentido personal que reconoce lo presencial aunque. no reconozca al individuo humano que lo proyecta. El cuerpo humano a1eno se
me da no como cosa inerte, sino como alguien expresivo y presencial.

EL

CUERPO DE VARÓN Y DE MUJER

Mi cuerpo es pertenencialmente, no posesivamente, mío; es un "para mí".
El cuerpo de los otros es para sí, para cada Yo que lo sujeta y enquicia. Pero
mi cuerpo, que es "para mí", resulta, en el ámbito de lo social, también
"para otros". Los otros encuentran mi cuerpo de un modo radicalmente
distinto de como yo me lo encuentro. Ellos lo encuentran no como objeto
-salvo las ofuscaciones ya antedichas-, pero tampoco como sujeto, a no ser
que hablemos de un "sujeto objetuizado". Pero tampoco es así, pues ellos hallan en mí un "quién" que les comuniza presencialmente, y por tanto una
persona que ha de canalizar y ejecutar su sentido existencial en un Yo, en
Otro-yo distinto como cada uno de ellos, y a la vez lo mismo idém-tico, con
cada cual de ellos. Me ven en primer término como persona presencial, aún
no sujeto y ya no objeto. Mi cuerpo queda para luego y a un lado, como
"cuerpo humano para otros". Es, quizás, eso que Sartre llama dramáticamente "alienación" y que nada tiene que ver con la alienación de Hegel,
aunque sí, quizás, con la de Marx, pero, en éste, la alienación es económico-

85

�social y en Sartre es psicológica. Pero aquí surgen nuevas complejidades del
sentimiento existencial de la corporalidad humana, que Sartre no ha tratado,
me parece. Se trata de algo que puede ser enunciado sencillamente así: Hay
quien enajena, "aliena", su cuerpo, quien lo dona u otorga, y en esa donación,
sin embargo, se recupera, se unifica y encuentra su Yo existencial; dándose,
se encuentra, y experimentando su cuerpo, no como "para sí" sino como "para
otro", se recupera y centra. No mantengamos un segundo más la situación de
"suspense" para el lector que no lo haya pensado por sí solo, más de una
vez: Ese ser humano que experimenta su cuerpo como "para otro" es la
mujer, de modo tanto más patente y paladino, cuanto más feminal sea su
condición humana. Si hay un profundo sentido de servicio corporal, que
gloria al donador que sirve, no es en el esclavo, que siempre lo fue con última
repugnancia de serlo, sino en la prostituta, que halla últimas alegrías en servir
con su cuerpo al gozo de los demás. Ruego al lector que recuerde la novela
"Volvoreta" de W. Fernández Florez. Aclaro, sin detallar para seguir a lo
que voy, que la prostitución por afán de servicio corporal, no es la única ni la
más frecuente forma de prostitución.
Viendo cómo la mujer se acicala, pule y adoba su propio cuerpo, podría
creerse, con escaso rigor psicológico y filosófico, que su cuerpo es mimado y
cultivado para ella, para su recreo y goce. Sólo en la aberración narcisista de
muchas Salomés, de hoy y de siempre, ocurre eso: que el cuerpo feminal es
cultivado para ella misma; es el mito de Narciso. Pero en la mujer normalmente femenina, no es el cuerpo para ella, sino ella para su cuerpo. Y su
cuerpo, así cultivado y embellecido, es para otro; ¿ para quién? Para el varón
elegido por amor, para que engendre en él; para el hijo, que ha de alimentarse
de él; para el medio social en que vive, para embellecerlo y darle delicadeza,
gracias y cortesía o respeto social, una lejanía que se establece socialmente
para mirar el cuerpo y la belleza de la mujer, pero a distancia. Todos los
frenos ( y también todos los desenfrenos) de la vida social humana se originan
en la conducta de la mujer. No se trata de que socialmente, todo hombre
(y por tanto, también el varón) haya de enajenar su cuerpo para ciertas
funciones de tipo social (yo no muevo mi cuerpo en el desplazamiento cuando
me conduce el "Metro" o el taxi, ni soy dueño de mi cuerpo, sino que de
algún modo lo enajeno, cuando me doy al pintor, al fotógrafo, al cine, a la
Televisión, o me dejo manipular por el médico que me explora, etc., etc.)
sino de una enajenación corporal más profunda hasta lo metafísico, que es
lo que hay que saber ver en la mujer.
En las formas más decisivas y ricas de la vida feminal, en el recato, en el
pudor, en la discreción (tan contadas y exaltadas por los escritores clásicos)
en el sentimiento de la honra (nótese que es el femenino de "honor, hon(o) ra") lo que resalta es un afán de frenar e inhibir algo que es como una

dormida y secreta impulsión de donación y entrega espiritual y corporal.
La bien llamada "fragilidad'' de la mujer, es esa quiebra, quebrantamiento
0 fallo de frenos o inhibiciones. La coquetería y el adorno corporal e indumentario son modos de "llamar la atención", precisamente del varón y no de
las otras mujeres. Lo que va como subpensado secretamente y dirigido a las
otras mujeres es la cultura intelectual, la posición social y el lujo de la mujer.
Ella se enlujece para las otras, pero se adorna y embellece para el varón, Y no
precisamente para el anciano, sino para el posible candidato a la paternidad
en ella. El recato, el pudor, la vergüenza fisiológica (que ruboriza) así como
la discreción, son manifestaciones de un temor a ceder a hondas impulsiones
del propio cuerpo, así preparado y embellecido. Es lo privativo del individuo
feminal humano que (por sentirse precisamente poco enérgico en su individualidad, y muy débil para sujetar su "para sí" en un Yo que dé unid~d
de sentido y energía para la acción), nota que su cuerpo tiende a fluv1alizarse, a irse dormido, lento y gozoso hacia otro Yo que lo llama, sorbe y
absorbe: el Yo varonil que la enamora. Por eso, el más universal motivo de
enamoramiento, lo que más profundamente enamora a la mujer, es la "gran
personalidad" ( real o aparente) el gran Yo señorial, del varón. Es que el
· y f und ad o " para otro" y no " para ~1,,, .
cuerpo de la mujer está concebido
Ya la concentricidad física a que tiende la morfología corporal de la muJer,
toda ella redondeces, rincones, recodos, hoyuelos y verticilos, da una tendencia a la individuación física, buscando el redondeo, la clausura y el encapullamiento florea!. Simbólica y expresiva~e~te es así, porJ~e la m~j~r se
sabe siendo, existiendo para otro, y para resistir a esa metafmca proc!iV1dad,
se cierra física y metafísicamente sobre sí. Lo mismo que se da así en su
cuerpo (cerrado, "sellado", dice la Escritura) se da en su p~abra, en su_ elocución, en su pensamiento. Todo en ella tiende al hermetismo, a la circularidad, a la perfumación interna, para tesaurizarse y darse en generosa perfumación a otro, por el amor. La gran virtud universal de la mujer es el
recato ( de "recaptarse" o "recabdarse", ponerse a recaudo, esto es re-cogerse)
o sea, la inhibición de los impulsos de donación corporal, manteniendo a los
demás a distancia, en nombre del respeto social. Otra virtud profundamente
feminal es la "discreción". En matemáticas como en ciencia física, lo "discreto" ;s precisamente lo no continuo, lo separado y distinguido, lo individuado en su apartamiento. También la "discreción" como virtud social de
la mujer certifica su apartamiento, su "distinción" y su "recato", con su actitud respetable y respetuosa, sus escasas y medidas palabras, ~ sus _muchos ~portunos silencios. La discreción feminal se compone: de un silencio expresivo y
evasivo, de prudencia moral, de mesura en la palabra, en el gesto y en la
actitud, y sobre todo, de pudor y de recato, de recogimiento en sí misma Pª;ª
perfumarse y lograr riquezas interiores, íntimas, para perfumar a los demas,

86

87

�y mantenerles a respetuosa distancia, sin insinuar su disposición a la entrega
corporal. De ahí el tesoro humano que se supone en la intimidad de la mujer.
Represada, inhibida, más se siente "ser para otro". Y la entrega de su cuerpo
o ( como se dice con eufemia simbólica y expresiva), la "donación de su
mano", por amor, es el triunfo y la gloria de la mujer. Pero esto no significa
"alienación" sino al revés, yoización, pero en otro Yo, en el que se enquicia existencialmente por el amor. La mujer tiene su Yo fuera de sí. Y esto debe entenderse como principio general del sexo. En la medida en que un hombre
atiende y sirve y mima a su cuerpo se acentúa de rasgos femeniles. Y al
revés: la despreocupación por el propio embellecimiento corporal, nos indica
que ese cuerpo sirve al Yo y no está destinado a otro. El autopulimiento y
adobo corporal, a veces hasta el narcisismo, en la adolescencia humana, no indica sino que es ésa, una edad todavía de sexualidad no totalmente diferenciada. Narciso era un adolescente.

EL YO EN GENERAL

Hemos hablado de mi Yo, con el cuerpo y sin el cuerpo o Yo presencial.
Hablemos ahora del Yo en general, del Yo abstraído de los hombres, lejos ya de
la persona que en cada individuo le da savia y sentido. Parece cosa no facil
saltar del Yo que estoy siendo, de modo inobjetable, al Yo en general que es
todo él objetividad. Frente al Yo, hay El-Otro y Lo Otro... Frente al Yo, no
basta hablar del no-Yo como se hizo en los tiempos del idealismo y aun
hacen algunos psiquiatras y psicólogos de hoy, pues dentro del no-Yo, hay
"el Otro" y hay "lo Otro", y aunque el Otro resulta ser un Otro-Yo, aun
siendo un Otro, es también un Yo, y no mero no-yo. Por otra parte, hay
formas y manifestaciones nebulosas y crepusculares en que no se sabe si el
Yo es mío, mi Yo, o es el de Otro-Yo que me sustituye ( como ocurre en la
historia, algunas formas del sueño onírico, es decir no meramente fisiológico,
en la sugestión hipnótica, en el sonambulismo) o si se trata de una "disolución" del Yo en el Cosmos ( experiencia de yoguis), en la Naturaleza ( experiencias de algunos poetas) , o en Dios ( experiencias de algunos místicos
religiosos.) Recordemos que Gabriel Marcel comenzó a meditar sobre la
filosofía del Yo y el Tú, cuando participaba en sesiones metapsíquicas, en las
cuales él mismo actuó de "medium". De aquellas que dice: "Yo tenía conciencia de ser el instrumento, no la fuente; en ningún sentido podía decir
que era Y o quien respondía. ¿ Quién era pues?" Ninguno de estos problemas
tiene por qué ser planteado aquí. Vamos sólo a determinar cómo puedo, pasar
del Yo mío al Yo general, en punto de vista enteramente filosófico.

88

Yo, mi Yo, no es un concepto ni una noción o noticia, sino una evidencia
plenísima, tan próxima, inmediata y llena de sentido para mí, que no sé cómo
pueda saltar a una ribera mía para verlo y objetivarlo y dar una noción general del Y o como la tengo de tantas otras cosas. Pero, por de pronto, Yo,
mi Yo no es una cosa; tampoco una persona; nada que se enuncie como "tercera persona", pues Yo ni siquiera es primera persona, sino plenamente, casi
exuperantemente, Yo. Lo ha dicho Lowith: "El verdadero nombre propio
de una persona es exclusivamente el pronombre personal de primera persona".
Sin embargo, no es una persona, porque Yo es la propia persona que se le
hace Yo. Y justamente para saltar hacia fuera, hacia los otros Vos, aludimos
a nuestro Yo, en español, diciendo: "Uno cree que ...", en cuya frase el
"uno" no es la tercera persona que se podía creer según el enunciado de su
indeterminación, sino que es precisa e indudablemente Y o. Ya hemos visto
que en ese "uno" se dan, en unidad el Yo-uno, vuelto hacia dentro, hacia las
raíces presenciales, y el Yo-otro, inclinado a lo social, hacia fuera, hacia el
Otro-yo. Pero en todo caso Yo no es el Yo, ni cabe en un concepto general que
repugna a la persona viva que actúa y presencia en él.
Cuando se habla del concepto "persona metafísica" se prescinde la singularidad unísima de cada persona, se abstrae lo más peculiar de cada persona, su singularidad para dar un concepto general de ella. Lo mismo ocurre
con el Yo, con el concepto general de Yo. Ni la persona vivísima, singular y
trascendente, ni el Yo actuante, irrenunciable y evidente pueden quedar cubiertos e inscritos, en un concepto general. Pero la persona metafísica actúa
y se ejecuta mediante el Yo, y el Yo mediante su cuerpo. Y la pregunta
vuelve: ¿ Cómo puedo Yo concebir y teorizar sobre el Yo? Si mi Y o entra
en el concepto, mi Yo queda objetivado y aun objetuizado, pero ¿por quién?
Y si, no entra, ¿ qué yo general es ese que no comprende ni abarca mi Yo?
Quiero apurar todas las dificultades que surgen. Se dice: Todo lo vivido y
existido por mí, todo lo esperado, recordado y proyectado, entra en mi Yo.
Hasta se ha llegado a decir que, si no admite definición es porque no aguanta
predicados ni cualidades ni atributos, o que su "constitutivo formal", no se
deja influir por lo exterior. Yo no es más ni menos que Yo, y ninguna otra
cosa se le puede atribuir. No es objeto pero tampoco sujeto, sino Yo puro,
sin determinaciones, pues al subjetuizarlo, al nombrarle sujeto, de algún modo
quedaría objetivado y separado de mí, ya que quedaría situado en la correlación lógica "sujeto-objeto", y por tanto "objetivamente determinado".
Esto, y algo más, se ha dicho del Yo, bueno, de mi Yo, algo o alguien inefable, evidente y florentísimo. Fichte, siempre tieso y enérgico, dice que el Yo
carece de predicados porque lo que podría predicarse de él, es precisamente
él, con su acción y su energía, quien lo determina y pone. Y Ortega, que le
sigue en los comienzos del filosofar, acaba por separarse para decirnos que el

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�Yo es, sí acc1on, pero ejecutante o ejecutiva; que es dinámico y tensional
como (Fichte), pero ello, en Ortega, se justifica porque mi Yo es mi vida.
"Una vida humana no es una sarta de acontecimientos, de cosas que pasan,
sino que tienen una trayectoria con dinámica tensión, como la que tiene un
drama. Y este argumento consiste en que algo en nosotros pugna por realizarse y chocar con el contorno (subrayo yo) a fin de que éste le deje ser. Las
vicisitudes que esto trae consigo constituyen una vida humana. Aquel algo
es lo que cada cual nombra cuando dice a toda hora: YO" ("Goya" pág.
71). Pero el caso es que en otra parte nos dice que ese Yo a que aludimos
ordinariamente no es el Yo como realidad primaria: "Yo no es el hombre en
oposición a las cosas, yo no es este sujeto en oposición al sujeto tú o él, yo, en
fin, no es ese mí mismo me ipsum, que creo conocer cuando practico el
apotegma délfico "Conócete a ti mismo" ( O.c.VI.253). ¿ Qué es el Yo para
Ortega? En sus primeros libros creía que el Yo era para los mediterráneos
una "cosa", mientras para los germanos era "acción". Pero, a lo largo de su
obra su concepción del Yo ( unas veces social y otras metafísico, y no siempre
distinguidos en el concepto) va ahondándose, y, a veces, oscureciéndose. El
Yo es, desde luego, no un "querer o desear ser tal", sino un "necesitar ser
tal", lo cual para mí no es claro. Pero él sigue y apunta hondo: "Nuestro
yo no consiste nunca en cosas que queremos ser, por tanto, en proyectos de
acción, que están sostenidos a pulso por actos concretos de nuestra voluntad.
El Yo actúa en regiones mucho más profundas que nuestra voluntad y nuestra inteligencia". Y también: el Yo "ni es una cosa material ni una cosa
espiritual; no es cosa ninguna sino una tarea, un proyecto de existencia"; o,
como dice en otra parte, "un drama". El Yo manda en la voluntad. "Manda
sin apelación y no se funda en razones ni se digna justificarse" ("Goya"
72-73). Se ve que aún siendo el Yo para Ortega, acción, como para Fichte,
y acción enérgica y casi impera!, Ortega apunta a otras cuestiones, como
luego veremos al volver sobre el Yo en Ortega.
Ni Fichte ni Ortega distinguen el Yo que hace y ejecuta y la persona que
presencia y origina. El Yo es acción pero ejecutiva, no originante; la persona
es acción originante, pero no ejecutiva. El "Yo-uno" es personal y originario;
el "Yo-otro" es activo y ejecutivo, dirigido hacia fuera. Pero el Yo es siempre
empírico, más un fruto que un principio metafísico. El Yo cuenta con el
cuerpo; y la persona con el Yo. Si abstraemos la persona metafísica, nos
quedará la acción presencial pura, un Yo presencial como el que obtenemos
si separamos mentalmente al "Yo-uno" y al "Yo-otro" y nos ahincamos en
el primero. Y aún ese "Yo presencial" es empírico porque es experimentado en
la autoconciencia. Pero ni el Yo cubre totalmente a la persona, ni el cuerpo
cubre y representa al Yo. Este Yo no queda restringido ni insularmente limitado
por su cuerpo, sino que va más allá de sus fronteras, aunque arrastrando sus re-

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sonancias e influencias, como la persona va más allá del yo, aunque actuando
a través de éste y tomándose de sus actos y su historia, pues la persona es acción;
el yo, se constituye con actos. Puede estar mi persona (en ideas, en obras de
arte o de pensamiento) en donde no actúa mi Yo. Y sin duda puede estar mi
Yo donde no está mi cuerpo: por el recuerdo, por el amor.
Pero, según ya vimos, hay un Yo profundo, presencial, y un Yo social,
ejecutivo, que actúa en relación y función de los demás hombres, los cuales
son también presenciales y también ejecutivos y sociales. Mi Yo presencial,
constituído en autoconciencia personal y presencial, no se deja calificar por
nada. Es el Yo puro de Fichte y de Husserl, el cual manda en la voluntad y
no necesita justificarse. Es el Yo profundo más allá de la inteligencia y la
voluntad que hemos visto aludido en Ortega. Pero el Yo socialmente concebido, en sus actos funcionales y relacionales con los demás, admite atributos.
Puedo decir y digo, y con ello me aclaro mi conciencia; "Yo soy necio": "Yo
soy injusto" etc., etc. Y además me siento sujeto, capaz de percibir cosas y de
apercibirme en la toma de conciencia de ellas, y de sujetarlas, someterlas a
respectividad conmigo, y objetuizarlas y ponerlas en un orden que no está
en ellas sino en mí, y que es también una orden. Ya el hecho de presenciar
el ente crudo, lo hizo "ser", pero no fui Yo quien lo fundó sino mi irradiación
presencial o la de los demás. Y me lo transfiero a mí por la acción copresencial, en la cual está su jeto, su jetado mi Yo. Pero ni la presencia ni la persona
actúan como sujetos. Es el Yo presencial quien sujeta la autoconciencia y ejecuta desde ella, llevando la acción presencial hacia los otros hombres. Y los
actos del Yo nacen de él como sujeto de la acción personal. Y no actúa como
fuente de acción, que es la persona, sino como actuante, como ejecutante y
realizador, como sujeto. Y como tal sujeto, pone objetos entresacados de las
cosas, objetuiza.
El carácter de activo le viene al Yo de la acción presencial de la persona que
le inspira y sostiene metafísicamente. El Yo actúa, es acto y ejecuta. El Yo,
más que autor genuino de sus actos, es resultado y fruto de ellos. Se ejecuta
y realiza actuando. Sólo parece fuente y principio de acción, en el ámbito
social, frente a los yos. Pero esto mismo nos dice que el Yo no se origina como
rebote en el frente de un otro al que llamamos Tú, sino que es originariamente
quien es, por la acción presencial de la persona que hay en el Yo y que le
presta la vocación existencial para ser quien debe ser. Es el transfondo ético
que ya vio Fichte y que también resuena en Ortega oscuramente. Que yo
socialmente no me encuentro como Yo, ni tomo total conciencia de mí, sino
cuando ya me enfrento con otros hombres, no quiere decir que mi yo brote
como reacción y aun consecuencia de la presencia de otros en el mundo,
dicho sea para aclarar ciertos equívocos filosóficos que, por ahí, por los libros

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�de hoy, circulan, con apresto de novedad y verdad. El Yo no aparece como
reflejo del Tú, pero tampoco es algo original y primordial, sino empírico y
ejecutivo que se va haciendo en sus mismos actos, pero que ejecuta según
la inspiración de la persona, de modo que el mando del Yo sólo empieza
a partir de su ponencia e inserción en el mundo de los otros. El Yo no sólo
es ejecutante, sino que a lo largo de los actos resulta ejecutado. Resulta que
el Yo es activo, pero también pasivo. Este Yo social es verdaderamente empírico, toda experimentación, muy escasamente "puro" ni "inteligible", ni
"trascendental", salvo lo presencial y auténtico que de la personante originante,
pone el Yo en el mundo, y salvo la comunidad copresencial de que se nutre
en la raíz.
Y así se comprende que yo, mi Yo, tan evidente, inmediato e inalienable,
pueda sin embargo objetuizar y subjetituizarse, y hablar de todo Yo en un
concepto general en el cual queda comprendido y comprometido el mío. Es
que el Yo presencial, el de la autoconciencia, no juega, al llegar a lo social,
con los otros. Nadie, al enunciar el Yo general, se considera comprendido
en él; no podría. No es que no haya comunicación entre el Yo general y el
presencial. Es que en aquel Yo del concepto, sólo viaja la presencia personal
del Yo que enuncia el concepto. No podemos meter nuestro Yo en el Yo
general, pero ponemos, metemos, nuestra presencia personal en él y entre
todos hacemos que ese Yo general sea algo también presencial y personal. Al
decir "Los hombres son malos o son tontos, o son bondadosos" queremos o
no, nos excluímos. Pero también al revés: Para que haya un yo social, general, conceptuable, en encuentro y diálogo con otros Yos, es preciso que actúe
la persona presencial que hay en él. Si no obraran personas en los Yos sociales,
sus encuentros serían puramente físicos, de cuerpos y no de Yos, serían choques sin acción a distancia. Pero justamente el encuentro de los Yos, como
toda acción social o colectiva de hombres es acción a distancia, una gravitación en que juegan fuerzas humanas; simpatía, respeto, amor, odio, etc.
Los Yos sociales lo son porque comportan intenciones personales, sentido
existencial, radiaciones presenciales. Y al proyectarse, al semi-objetivarse el Yo
de cada persona, se sujetuiza, se toma a sí como sujeto frente a los otros, y no
solamente frente a los objetos. Y así, cada Yo en lo social, resulta acción abstracta y acto concreto, no sólo acción y acto y ejecución, sino también concepto. Cada Yo se concibe a sí mismo actuando, y en la acción se cata a sí
mismo como concepto, como Yo conceptual, idém-tico a los otros Yos. Y
así puedo dar yo un concepto objetivo de todo Yo que encuentro o puedo
encontrar, y así justifico mi yoidad, pues sin otros yos, el mío no podría
actuar como Yo ni dar vía ejecutiva a la persona presencial que me inspira
y da sus savias metafísicas. Seguiría experimentándome en mi autoconciencia

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como "Yo-uno" y como "Yo-otro" y segu1na, desde mi "Yo otro", postulando otros Yos, para no quedarme frustrado en mi sociabilidad.

EL YO, LA LIBERTAD Y LA PERSONA

En la actuación social me veo y represento, porque soy allí sujeto, limitado
sujeto, cohibido por los otros. En aquel yo primordial de la autoconciencia,
cuando la conciencia se dobla sobre sí, alcanzo una originalidad, una libertad,
que nunca podré alcanzar socialmente frente a los otros, en el encuentro con
otros Yos que me limitan y restan de acción. Pero a cambio obtengo una
cooperación, un re-encuentro copresencial que me enriquece de sentido y
estimula más quien ya soy. En mi autoconciencia estoy siendo plenamente
Yo, pero sin cosas y sin otros Yos. La soledad es inaplicable y por lo tanto
estéril. Para no serlo, mi ''Yo-otro" busca salir hacia los otros Yos cediendo
metafísica libertad para alcanzar la otra libertad, la que hemos de hacer entre
todos, pues la libertad sin los otros no tiene sentido; me siento apto y capaz
y vocado a ser libre, a constituirme en libertad. Nunca soy para el otro, el
mismo Yo que soy para mí. Pero todos hemos de esforzarnos en llevar ese
Yo que cada uno es para sí, en obsequio y colaboración de los otros. Y así
surge el hombre auténtico en lo social. Y con hombres auténticos salta la
nueva libertad, la colectiva. Mas si nos proponemos lo contrario, hacer que
los demás no sean quienes deben ser, que sus Yos no alcancen libertad frente
a nosotros, tampoco nosotros seremos libres. Mi autoconciencia me da mi
Yo; mi heteroconciencia del Yo ajeno, me da la libertad nueva, la nueva
oportunidad de ser quien debo ser, precisamente con los otros. En los otros
Yos también me encuentro yo, y esto en acepción metafísica: Mi Yo me lo
encuentro con y entre los Yos ajenos. No puedo renunciar a mi yo presencial
y último, ni puedo saltar sobre mi Yo ni posponerme a mí, ni desconocerme
radicalmente salvo cuando dejo de ser Yo por pérdida de la autoconciencia
(sueño fisiológico, -no onírico-conmoción, ataque, catalepsia, etc.) pero puedo tomar un Yo ajeno para que complete y sirva al mío.
Y esa salida hacia el Yo ajeno, ya lo hemos visto insinuarse en lo profundo
de cada Yo presencial. La expresión "Yo soy Yo" no es tautológica, siquiera
porque puede interpretarse, uno de esos Yos, como presencial, y el otro, como
social y referido a otros Yos. Pero también porque puede ser entendido como
si dijera "Yo soy un yo" como tantos otros. Hegel decía que la frase enuncia
una id-entidad ( como "la silla es silla", o con ella alude a una idem-tidad
"Yo soy como otro"). Pero la primera acepción no tiene sentido; no porque
mi yo presencial no sea mi yo, sino porque el Yo es acción gerundiva, y no

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�puede llegar el segundo a identificarse con el primero. Es la aparición de lo
temporal que desidentifica. Nunca el Yo segundo del enunciado cubre justamente al primero: no son dos Yos presenciales distintos, sino la unidad dual
que ya vimos; y el pensamiento, al enunciar, introduce la temporalidad y
distingue. Pero el pensamiento es temporalidad porque el Yo también lo es.
Y éste es temporal por la persona que le inspira. No hay Yo estático, quieto
ni puntual ni solidificado. El Yo, así presencial como social, trama sus actos
de temporalidad. Y todo otro que me ve en distintos momentos temporales,
me encuentra Yo, pero también me encuentra Otro, un "Yo-otro" dentro
del Yo que él me encuentra. Yo también sé que no soy ese Otro al que veo
fuera como un Otro Yo, y le experimento como comunidad en presencia,
como ajeno, no como extraño. Yo sé que no soy él, y él sabe que no es Yo,
pero los dos nos sentimos integrados en el concepto Yo y hallamos certificada
nuestra comunidad. Es decir, nos id-entificamos -en la individualidadpara idem-tificamos a distancia, en lo común colectivo, sin confundimos.
La temporalidad existencial no es originaria del Yo, sino de la persona;
de esa temporalidad se cata el "Yo-otro" presencial para proyectarlo al tiempo
social, y atribuirlo al "Otro-Yo". Un yo sin temporalidad no sería acción ni
acto, ni, por tanto, Yo. El Yoga al suprimir los estados de conciencia, suprime
el tiempo y por tanto el Yo. Tramándose de temporalidad el Yo dura, madura,
perdura, y, metafóricamente, se endurece, se consolida y afirma, pues sus actos
en la medida en que son auténticos, reinfluyen sobre él conformándolo. El
Yo es historia personal. Es presente porque está hecho de presencia pero se
teje de futuro y de pasado porque el Yo se forja de sus propios actos. Pero
ahí, he de interrumpirme para dejar hablar a Ortega:

LA TEMPORALIDAD DEL YO Y LA TEORÍA DE ORTEGA

"El Yo es siempre presente" -dice en "Goya" (pág. 75) . - No hay en todo
el vocabulario palabra que enuncie con mayor energía la actualidad. La misma palabra "presente", la palabra "ahora", la palabra "hoy" (que, dicho sea
al margen, por mi parte, no son igualmente presentes) necesitan, para rendir
eficazmente su significado, suponer un "yo" que las pronuncia o escribe. Nuestro yo de hace un instante, ese que fuimos, ni es ya, ni es yo. Es una mera
cosa (otras veces nos ha dicho que el Yo no es cosa) que ha pasado a nuestro
yo de ahora, y cuyo efecto sobre nuestro único y auténtico yo, que es el
presente, resuena en éste como un eco próximo. Pero la cuestión gravísima
es ahí soslayada: ¿ Cómo al Yo de ahora, al Yo del presente, le ha pasado
ser aquel Yo que, ahora, según dice Ortega, no es ya ni es Y o? ¿ Y cómo

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no siendo ya el que era, sigue actuando en el Yo de ahora? ¿ Y cómo, sin
dejar de ser presente personal y desde el "ahora" colectivo, desde el "hoy"?
¿ Cómo el futuro brota como yema vegetal en el presente del yo, y cómo el
presente y el futuro anhelado, proyectado y planeado se vuelven pasado, el
,cual pasado "no es ya ni es Yo" pero sigue resonando en ese Yo "como un
eco próximo"?
Sigamos escuchando a Ortega: "En este eco de lo que fuimos hace un instante, resuena, a su vez, el eco de otro instante anterior, y así, sucesivamente,
involucrando eco en eco, llegamos con continuidad de reminiscencia, desde
ahora hasta los límites indecisos de la primera infancia. Esta continuidad (a
pesar de estar hecha de ecos, margino yo) de un pasado con nuestro Yo (ese
"un", ¿ quiere decir cualquier pasado de otro, o mi pasado?) , que es siempre
el de ahora hace de aquel nuestro pasado algo inseparable de nosotros que
nos pertenece más entrañablemente que cosa otra ninguna, que inexorablemente arrastramos y del que nuestro yo actual aparece siempre emergiendo
(subrayado mío) . Pero el hecho de que sea nuestro pasado ( creo que estos
'nuestros' quieren decir 'mío' y no algo de otros apropiado por mí), la cosa
del universo más próxima a nuestro yo, no debe inducimos a confundirlo con
éste" (pág. 75 ) . No debemos, pues, confundir ni identificar nuestro Yo con
nuestro pasado, el cual nos llega como sucesivos "ecos próximos".
Ese texto orteguiano para mí es confuso y muestra una vez más esos traspiés que siempre dio su pensamiento al hablar de la temporalidad y a que
ya he aludido en este mismo libro y en otros míos. Que el Yo "emerja del
pasado" siendo éste una sucesión de "ecos próximos" al Yo, y siendo por tanto
ese Yo quien produce los ecos que luego le llegan, es confuso. Pero además,
decir que el Yo nace ( o "emerge") del pasado, podrá valer para el historiador que alude al pretérito, al pasado colectivo y que no me ha pasado a mí
(aunque puedo apropiármelo, hacerlo mío, y por eso he distinguido antes,
entre paréntesis marginales, lo de "nuestro" pasado y lo de "mi" pasado) ,
pero no vale para interpretar mi Yo, ni mi presente, ya que es el pasado
el que nace (o "emerge") del presente, y no mi presente el que nace de mi
pasado sino que nace de un pasado no mío, pues, según ha dicho ahí el propio
Ortega, el Yo es siempre "presente" y "actual".
Y algo parecido ocurre con la relación del Yo y su futuro. También viene
a decir Ortega que el presente es antes que el futuro, lo cual parece cierto,
pero es confuso y no verdadero. Después de hablar de que el Yo es "posibilidad necesaria" y a la vez, "insegura" (con lo cual da a entender que el
presente del Yo es futuro posible y no seguro, "emergiendo" el futuro del
Yo y no el Yo del futuro), dice: "Este, pues, (el Yo), lo primero que hace,
antes de darse cuenta del presente en que está, es estirarse hacia el futuro, se
futuriza y desde allí se vuelve al presente". No comprendo cómo, a pesar de

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•

�1

1

•

metáfora tan plástica, el Yo se alarga o estira al futuro para volverse luego
a su presente. Y añade en la página 80: "El yo de un hombre es su vocación, y la vocación es tensión futurizante, pre-tensión, hacia horizontes nuevos". Y en fin, resume en la página 92: "Hemos visto que el Yo del hombre, está siempre en el futuro (nos había dicho que era siempre presente) y
desde allí afronta, vive el presente". Quiere salir Ortega de su propia confusión y la aumenta. Pues lo grave en esa frase es el "desde allí", desde el
futuro, pues no entiendo cómo siendo el Yo presente, y hallándose siempre
presente, está también "'siempre en el futuro" y "afronta" "desde él", desde
el futuro, el propio presente.
Aclaro mi posición: Hay futuro antes de ser presente, y llamo la atención
de la diferencia del "hay" y el "ser" que van subrayados. Es cierto que fu.
tu rizamos ( proyectamos, esperamos, anhelamos, planeamos, etc.) desde el presente personal. No es que el futuro funde al presente, sino que, desde el presente, futurizamos, fundamos el futuro; y eso es lo que dice Ortega. Bien.
Pero lo que ahora nos es presente, ¿no fue antes futuro? (Notemos que el
futuro para sernos presente ha de pasar como futuro, ha de hacerse pasado,
ese "fue" que he subrayado. El presente "fue" futuro desde el presente). No
hubo un futuro que luego nos es presente. El "hay" del futuro se hace el
"es" del presente. Pero la confusión no está ahí sino en esto: El presente
desde el cual el Yo futuriza, no es el presente que él ha de ser, luego, el
futuro cuando se realice. El presente del Yo es un futuro que ha dejado de
serlo, por haber pasado de futuro a presente, de modo que en esta versión
de la cuestión, el futuro, mi futuro, antecede a mi presente. Desde mi presente lo proyecto o planeo pero no se me hace, no me es, presente hasta que
deja de serme futuro. Pero además hay un futuro mío (casi todo mi futuro
real y verdadero) que nunca he previsto, ni proyectado, ni planeado, ni futurizado, sino que me sobre-viene (más que por-venir, es sobre-venir) sin saberlo yo, y que se me hace presente. Es lo que he llamado, en otros libros
míos, el "futurante", el futuro no futurizado por mí. Y aun puedo hablar
de un futuro mío no futurizado por mí, pero sí por otros que lo prevén y
proyectan y planean para mí (por ejemplo, rni_s padres), y es, en efecto, un
futuro que me será quizás presente algún día; es el "para-futuro". Por último, hay un futuro colectivo que ha de afectarme y que yo no planeo ni
proyecto, pero lo hace el gobierno de mi nación, o los sabios, por mí y para
mí; y ese futuro también ha de serme presente, en unión del presente de
otros; es decir ha de serme, no un "presente" personal, sino un "ahora", presente colectivo. Pero hay también un futuro colectivo que ni planeo yo, ni
ha de serme presente nunca, porque cuAndo llegue, ya no viviré. Es lo que
he llamado, por su parecido al "pretérito" ( que_es pasado que no me pasó,
que me "pasó de lejos") el "futúrito", futuro que no ha de ser presente para

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mí, que ha de pasarme lejos, pero que por ser futuro para otros, me afecta
copresencialmente, como futuro para la Humanidad y la Historia, y por tanto, para mí.
Pero la temporalidad del Yo es más intersticial para él de lo que puede
parecer. El Yo es presente, y todo presente está trenzado de pasado y de
futuro; pero· pasado y futuro míos, tuyos, suyos. Soy presente futurizado y
recordado, que recoge mi pasado y pre-para mi futuro. Lo que he olvidado
también está en mí y puedo evocarlo. Si recordar es otro modo de presentar, de tener presente algo, de representarlo, olvidar es un modo de recordar,
de tener en presente segundo un modo de tener almacenado y retener en
el pasado, para poder presentarlo y representarlo por la evocación. El olvido no extingue, sino que conserva y reserva; la reserva que puede ser llamada al servicio activo ... Soy futuro y pasado porque Yo soy presente; pero
soy presente, porque soy presencia, y por ser presencia, por estar siendo presencia, soy un Yo, el cual ganado, influído por la acción de la persona que
soy, se trama de actos, se reviene de impulsiones de comunidad presencial,
y, buscando a otros, y buscando cosas, se proyecta en el mundo y proyecta
futuraciones. Y como la persona es generador de tiempo existencial, de temporalidad humana, el Yo, mi Yo, también temporaliza, ejecuta lo temporal.
Yo me encuentro al nacer con un pasado antes de mí, con un pasado que
no me ha pasado y que, sin embargo, me informa y me influye y de algún
modo es mío. Pero aquí vuelve a salirnos al paso, y hay que retomarlo, que
el "me" del Yo no indica posesión ni propiedad; que no acusa un "mío".
Cuando yo digo "Me ha pasado tal o cual cosa", no digo que lo pasado sea
mío, sino que ello ha ocurrido en "me" o a "Mí". Y al quedar en mí, como
pasado, hay relación genitiva de pertenencia y no de posesión ni de propiedad; mucho menos aquello que la Gramática dice de "materia referida a
nombre". Mi pasado me pertenece. Pero el pasado anterior a mí, el que
antecede a mi nacimiento, no me pertenece; soy yo quien pertenece a él, no
por inclusión e inserción, sino por participación en la comunidad de mis antepasados, mi estirpe, mi raza, mi nación, la Humanidad, la Historia, a todos los cuales pertenezco, en un modo no poco misterioso. Pero a partir de
mi florescencia personal, de mi nacimiento existencial, esto es, de mi autoconciencia, o toma de conciencia de mi Yo, pertenezco a una persona, a una
presencia personal, y a una temporalidad también personal, pero, a cambio, me
pertenece mi cuerpo, y son míos, mis cualidades, mi abrigo, mi viña. Y en esa
temporalidad personal, a que pertenezco, y en aquellas entidades en que me
encontré al nacer, en el pretérito, a los que también pertenezco, fundo mi
pasado y mi futuro. Me soy presente; y mi pasado y mi futuro son míos, en
acepción no posesiva sino pertenencia!. Es que forman parte integrante de
mi Yo. El Yo es la densidad del presente existencial, con un peso especí-

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H7

�fico que nos hace gravitar y da gravitación y peso a lo que nos pertenece.
Nos pasa el pasado propio, no el pretérito. Gravitamos hacia el futuro propio, no al futúrico, ni al futurante, no nos pesa el pasado, ajeno, sino que,
por su mayor densidad y sobre todo, por ser pasado, de los padres, de los
ante-pasados, de quienes nos han traído al presente, nos hace gravitar hacia él. No gravitamos hacia el futuro ajeno, pero si es futuro de personas
a quienes dimos el ser, o las que pertenecemos existencialmente (nación,
raza, o nuestros hijos y nietos) su futuro nos hace tomarlo como propio y
gravitar hacia él. Todo lo que me pasa, pasa a mi Yo, y se me hace mío
y queda adscrito de modo pertenencial; me queda como mi pasado. Al pretérito, al pasado ajeno, sólo si me es muy ajeno, muy próximo, pertenezco,
en tanto que mi pasado me pertenece. En el libro contrapongo "ajeno" y "extraño". Me es ajeno quien tiene comunidad presencial conmigo; por eso me es
prójimo. Lo natural (mueral, anual) me es extraño, lo otro. Sólo lo humano
me es ajeno, el otro. Aunque rectifico a Terencio, éste quiso decir lo mismo.

TEMPORALIDAD, VIDA, CIENCIA, CONCIENCIA Y YO

Porque somos espirituales, experimentamos el espíritu y elaboramos su concepto; porque somos divinos, experimentamos a Dios y tratamos de constituir su concepto; porque somos presencia, podemos hablar del concepto de
presencia. Del mismo modo, porque somos temporalidad hemos podido forjar el concepto de tiempo, y este concepto aplicarlo a las cosas del Universo.
Y somos temporalidad, porque el espíritu en el hombre, al ingresar en lo
humano, al hacerse humano, hace o funda temporalidad hilando de lo eterno: el espíritu, intemporal, se hace temporal. Funda el tiempo, pero no lo
sufre ni so-porta, a diferencia de la Naturaleza, que es pasiva para la temporalidad y no la tiene por sí ni la funda. Cuando decimos "el tiempo que
hace", o bien, "amanece", "llueve", etc., etc., usamos formas impersonales
de verbo, precisamente porque la Naturaleza no hace ese tiempo, y porque
ese tiempo no pertenece a la temporalidad humana, sino que es tiempo meteórico, falsa temporalidad, mero movimiento, variación o perturbación física.
La Naturaleza no es tiempo sino espacialidad en todas sus formas, masa, dimensión, distancia, movimiento (no velocidad que va herida de la temporalidad del hombre, sino mero traslado, cambio o variación). El tiempo es
secreción humana, flujo procedente de los manantíos del Espíritu, y que sirve al hombre para medir, calcular, precisar, comparar, distinguir en las cosas del Universo natural. El único instrumento de medida es la "unidad
de tiempo", pues aunque midamos con una masa material tomada como

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patrón de medida, hemos de aplicar ese patrón en intervalos que suponen
unidades de tiempo.
Existencialmente vivimos lo temporal. Pero ese "existencialmente" quiere
decir que lo vivimos como lo eterno del espíritu inserto en lo corporal, en
contacto con lo natural. Brota el tiempo humano cuando lo espiritual se cruza con lo natural en nuestra encamación. Lo eternal del espíritu, al hacerse
existencia de hombre, quiebra y fragmenta en temporalidad, en tiempos existenciales que luego han de servir para unidades de medida. Y mide su propia
corporalidad como objeto natural, como masa, movimiento, cambio y función, en ritmos, pulsaciones, modificaciones y recambios. El espíritu encarnado se hace "mens", es la "mens" la que "mensura". El Espíritu, antes de
encamar en hombre, no puede ser considerado como algo quieto; es acción
pura e incansable, aunque no movimiento, como Ser. Y encamado en hombre es un "siendo", acción combinada en movimientos, en ritmos y en funciones. La temporalidad es la acción misma del "siendo" existencial. Y nuestra presencia, al presenciar, a la vez existe y mide, pone lo temporal en las
cosas del universo natural. Al presenciar, por de pronto, enlaza cosas, une,
reúne, toma conciencia de las cosas y de sí, y da testimonio de sí y de las
cosas. Al presenciar, temporaliza, porque presencia y presenta, pero también
pre-ve, pro-yecta y recuerda. Suprimid el hombre con su presencia y suprimiréis la temporalidad en el universo, pero no suprimiréis la espacialidad,
pues el espacio estaba y seguirá estando ahí, con la pre-sencia y sin ella,
aunque, sin duda, estaría ahí sin ontología (aunque con su onticidad) y sin
respectividad, pues sólo hay respectividad cuando hay un "respectare", un
mirar algo que le queda referido. Sin ese mirar o presenciar, no hay nada
re-spectivo. Al ser lo espacial presenciado por el hombre, toma respectividad
y se ontologiza. Y el hombre saca de sí, de sus senos más misteriosos, la temporalidad, y mide y compara y calcula.
Aristóteles, Newton, Galileo, el mismo Leibnitz concebían el tiempo como
objetivo, como algo que está ahí, fuera del hombre, como un "continuo unidimensional uniforme", pero "independiente de lo real"; algo así como otra
realidad, algo real sí, pero otro que lo real, lo cual no sé qué querría decir.
La ciencia físico-matemática posterior a Kant ha tendido a concebir el tiempo como categoría mental a priori, pero luego la Relatividad, a partir de
Minkowsky y Einstein, ha querido que sea otra dimensión de lo real su
"cuarta dimensión". Pero el tiempo no es dimensión de lo real, ni cuarta
ni enésima, pues siendo un medio de presenciar y medir el hombre, y no
hallándose entre las cosas, · no es ni siquiera « di-mensión" como lo es la longitud, la latitud o el grosor. Ninguna dimensión mide a las otras: la longitud no mide a la latitud y a la profundidad, ni éstas a ninguna de las otras;
ni siquiera cada una está en función de las demás, y la longitud es inde-

99

�pendiente e invariante respecto a la profundidad y la latitud, como ésta respecto de las otras. Pero en cambio -según la Relatividad- cada una de
las tres dimensiones de las estructuras materiales son variables del tiempo
con que son medidas permaneciendo el tiempo, sin embargo, como variable
independiente de ellas. ¿ Cómo, pues, va a ser una dimensión más? Las dimensiones están en las cosas y el tiempo está fuera de ellas hasta que el hombre se lo adjudica y entreverá en las cosas. El tiempo va con la presencia,
con la "mens" del hombre que mide. No es que la temporalidad ni el tiempo
estén en la presencia humana, ni en la existencia, sino que al existir, al funcionar el hombre como existencia, produce tiempo y lo quema como el motor, los gases de su combustión. No es el tiempo una categoría o una fa.
cultad a priori, como siguen imaginando no pocos físicos de hoy, sino que,
al trajinar, el existir como "siendo", produce temporalidad, para la cual
toma a las cosas y sus variaciones como hitos referenciales, como toma el
viajero las variaciones del paisaje. El tiempo que el hombre pone en lo real
no es real ni es ontológico, hasta que lo toma el hombre ya objetivado entre
las cosas. Y tan bien lo objetivamos, que el mismo tiempo que pusimos entre ellas lo retiramos en el recuerdo y lo seguimos mirando como si fuera
un objeto más. Y como tal, lo observamos y medimos, lo especializamos.
Paseando nuestra presencia y nuestra mirada por entre las cosas del mundo,
y poniendo comparaciones y medidas con la temporalidad que en él inyectamos, notamos las variaciones y los cambios. No se mide el tiempo por los
cambios -como han dicho físicos de mucha nota y filósofos de nota y de
noticia-, sino los cambios y las variaciones por el tiempo. Las cosas se mueven, pero sólo el hombre, incluso sin movimiento, mide ese movimiento de
las cosas. Ellas, sin el tiempo que las mide, están en diversos lugares, por
cada instante de tiempo, como dijo, más profundamente que parece, Zenón
de Elea. Son ellas mismas con diversos aspectos, estados y apariencias fenoménicas. Pero sin el tiempo con que el hombre las observa y mide, no las
reconoceríamos en lugares distintos, ni como cosas distintas ni como las mismas. Es el tiempo el que las des-id-entifica para idem-tificarlas con distancias
entre ellas. Pero ellas no arrastran temporalidad que tome notas de sus variaciones. Por eso hubo que recurrir a la noción de substancia. Se dijo que
era la misma cosa la que se movía variando, y se su(b )-puso algo que permanecía incólume bajo toda variación: la sub-stancia o hipo-khéimenon. Pero
para saber que permanece, también hay que inyectar temporalidad, fracciones de tiempos. La sustancia es tan temporal como la variación. Para saber
que dos cosas distintas son iguales, hay que recurrir a la "mens", a la presencia existencial del hombre. El ser clásicamente concebido como lo que
permanece, se temporaliza en "siendo". Un ser inafectado por el tiempo no
es nada para el hombre. Lo que no está siendo ¿ cómo se puede decir que es?

100

Y hay movrm1entos que el hombre no percibe y la "mens", sin embargo,
mide. Con variaciones muy rápidas, los cuerpos nos parecen en reposo; tal
ocurre con el batir de las alas de un insecto o el giro veloz de las aspas de
una hélice. Y si es lento el variar, como en las manillas de un reloj, tampoco
percibimos la variación (y conste que el reloj no marca tiempos sino espacios). En el movimiento de desplazamiento, si la distancia es mucha, el sistema nos parece en reposo; tal ocurre con un móvil en la lejanía o un astro
entre otros astros, cuyo movimiento relativo sólo alcanzamos de un modo
indirecto y calculado. Y al revés: cualquier objeto en reposo, nos resulta
todo movimiento, si lo analizamos finamente. No es pues sólo cosa de percibir o no. Sabemos de movimientos ( por ejemplo los de ciertos astros lejanos),
en virtud de muchos cálculos, sin que la percepción sensorial, los note. Y
por otra parte los movimientos que percibimos no siempre son tales como
los percibimos: así, el movimiento del Sol respecto de la Tierra, mientras
los de la Tierra no son directamente percibidos. Y es que para percibir un
movimiento o variación, tiene el hombre que meter la cuña de su temporalidad, interponerse en los acontecimientos. Si no se puede alcanzar la pureza de la observación física sin la intromisión del observador, es porque
toda observación exige temporalidad y presencia humana. Sólo hay variación
si el hombre pone y entromete el tiempo, pues la variación no es más que una
serie de porciones sin relación entre sí, pero que el hombre relaciona y ata con
su presencia y su memoria. La totalidad de variaciones en la unidad de tiempo es la velocidad y la variación de las totalidades, es lo que se llama aceleración o retardamiento.
Meter el tiempo es un modo de distinguir, de desidentificar y aun de individualizar. Sobre la individualización que pueda dar la materia a los seres materiales está la individualización que da el tiempo. En el mismo individuo se da el otro con sólo percibirlo o pensarlo en distinto instante de
tiempo. En el individuo humano, más que la materia, es el tiempo el que
identifica, con los rasgos y detalles que él mismo inventa. Pero es la persona
la que genera e identifica los instantes de la temporeidad. La personeidad,
por medio de la temporalidad, contribuye a identificar individuos. Las categorías de edad, vejez, juventud, ayer, mañana, antigüedad, etc., aparecen
en el individuo porque las origina la persona en acción espiritual y presencial. La individuación de los seres naturales, las de la especie si es ser vivo,
y el contorno material recortado, si no lo es. En ambos casos interviene la
temporalidad que sólo el hombre pone. La multiplicidad en el espacio indica difere~cias y acusa distinciones individuales, pero hace falta tiempo para
enumerar o contar esas diferencias o enumeraciones. La multiplicidad en el
tiempo da sucesividad, pero hace falta algún intervalo como espacialidad,
pues el espíritu para temporalizar, necesita espacialidades en que apoyarse.

101

�La multiplicidad espacial en la unidad de tiempo es la simultaneidad. La
unidad o simultaneidad en el espacio con unidad de tiempo, da el individuo.
La unidad de acción, en sucesión de instantes de tiempo, da la persona.
No hay persona en el ser vivo por el mero hecho de ser vivo. El espíritu
personifica (como lo hace en las criaturas o personas de arte) sin necesidad
de valerse de la vida biológica, y conste que no hay redundancia, pues hay
vida (la de las personas de arte, la del espíritu en su autoconciencia) que
no es biológica. Pero el espíritu sólo alcanza a individualizar encamándose
en lo que vive. Esto hizo pensar que la individualización era cosa de orden
material cuando lo que es más brutalmente material (rocas, viento, agua)
no individualiza ni se configura por sí solo; precisa de algo que lo limite y
configure. La vida, a través de las especies, individualiza, pero no personifica, no da unidades de conciencia. El hombre es individuo y es persona, pero
mientras la individuación se ve desde fuera, la persona sólo se percibe desde
dentro de cada hombre, y su apunte o conato de individualidad se llama Yo.
Este Yo emite radiaciones presenciales que permiten que los demás lo capten
como persona, y como otro Yo. Pero ni el Yo ni la conciencia ni la persona
se dan en los seres meramente vivos y que, nada más, viven. Vivir, nada más
que vivir, no garantiza la presencia de la persona y del Yo.
Los seres meramente vivos no son autores de su vivir sino que se dejan
mandar por la vida. En sus hechos, impulsos, hábitos, instintos, obedecen,
ejecutan, no mandan sobre la vida. También el hombre tiene, en su fisiología, impulsos, movimientos que él ejecuta pero no manda; tal ocurre con las
secreciones de sus glándulas, las contracciones y movimientos de sus vísceras
y los reflejos de sus nervios. Ni los manda ni los obedece. Pero ¿ a quién nos
estamos refiriendo?: Al Yo personal que está un poco fuera de su individualidad personal. Entre el hombre hay un Yo, y toda la fisiología y gran
parte de su psicología queda al margen, a un lado del Yo, interaccionándose
con él, pero sin mandarle aunque también sin obedecerle del todo sus mandatos. Lo que hacen sus vísceras, su sangre, no siempre lo hace el Yo, aunque
lo hecho y ejecutado quede afectando al Yo y ejerciendo influjos en su
ámbito. Pero el Yo es mucho más que la anatomía, la fisiología y aun la
psicología de cada uno. La vida que vivo, mi vida, es mía y por serlo está
por bajo de mi Yo. El Yo no es esa vida que se alude cuando se habla de
la anatomía, la fisiología y la psicología individual; tampoco el Yo es vida
de especie o de colección, sino lo contrario, parece querer fundar su propia
especie o su misma colectividad. Si algo se puede decir de cada Yo, es que
no tiene especie ni pertenece a ninguna. Yo no es mi vida, sino mucho más
que mi vida. Por de pronto no la obedece y se propone, en cambio, mandarla, aunque tampoco lo logre, por entero, siempre. Pero puedo querer comer, tenga o no tenga hambre -y mejor si no la tengo- y puedo parar

102

mi corazón en el suicidio o dominar mis reflejos mediante un ejercicio adecuado como los contemplativos hindúes.
Yo 'soy más y otra entidad que mi vida. ¿ Qué o quién es este Yo que soy?
¿ En qué forma lo soy si, aunque lo soy viviendo, no es ese vivir el que constituye sustantivamente mi Yo? . . . Lo primero que se suele pensar,,º al menos decir, es que ese vivir se hace Yo cuando se hace saber de ~1, c_uando
se convierte en conciencia. Pero aquí, ¿ se dice que el Yo es conc1enc1a, saber de sí, o que la conciencia es un Yo doblado, un saber del Yo? Se nota
que los términos "conciencia" y "Yo" andan un poco entrelazados y confundidos. Y ello resta claridad, sobre todo si se da a entender que la conciencia y el Yo son solamente vida refleja, doblada sobre sí. Pero si, _co~o
he dicho la vida nunca alcanza a ser Yo, tampoco llega a ser conciencia
por muchas dobladuras y potenciaciones que ~e le dé. en_ ~u in?ividuación,
por lo mismo que el individuo a fuerza de refmar su md1v1duahda?, nunca
llega a persona. Ni la conciencia se identifica como un copo de vida cualquiera, ni el Yo es, sin más, una conciencia, entendi~a ésta_ coi:no aperc~pción y fuente de intencionalidad deliberada. Sin Yo m conc1enc1a, hay _vida
en el ser vivo. Sin conciencia hay Yo que actúa en el mundo del subconciente
y en el sobreconciente. Lo que no hay es conciencia sin Yo. Y sin Yo, pero
con conciencia plena de sí, hay Espíritu, si bien no hay espíritu sin encarnar; y con la encamación aparece la conciencia y con la conciencia_ o ~in
la conciencia, el Yo. El espíritu está más allá del Yo y de la conciencia,
pero al encamarse, como decía, se hace conciencia y también se constituye
en Yo con conciencia o sin ella. La vida está más acá de la conciencia, del
Yo y 'del Espíritu. Hasta en el hombre hay muchos momentos de vida sin
conciencia y sin Yo, aunque no totalmente sin espíritu encam:,do e~ ~l y
para constituirlo. Lo mismo en la conmoción cerebral que en el su~no _(híp~1co,
no onírico) el espíritu vigila y actúa, aunque no haya conciencia m Y_o
conciente, pero el Yo de algún modo persiste actuando y actual. Al decir
"soy Yo quien duerme", no digo que vivo y duerm_o sin Yo, sino ~ue ~l Yo
mismo decae en su vigilia, pero vigila y no se extmgue. Al dormir, pienso,
actúo, imagino, fantaseo, sentimentalizo; tengo el Yo más o menos anárquico
de mi conciencia, pero no tengo conciencia de mi Yo, o la _ten~o vaga y
diluída cuando no tergiversada. Hay Yo, pero no hay conciencia aparte.
Tamp;co la hay en la sobreconciencia, en el rapto inspirador del místico, del
poeta, del artista; ni la hay en el hombre enfurecido que se altera y se enajena. No hay, en esos casos, conciencia nítida de sí, pero ¿ quién es el que
habla, piensa, actúa y se enajena? No es la mera v_ida ni es la con~ienci~,
pues ya decimos que no la hay. Es el Yo, algo, alguien, que es y ~~tua. m~s
allá de mi vida y de toda vida a diferencia del alma que es espmtu mdividualizado en hombre. Y este Yo no es sino una radiación presencial de

103

�Espíritu, que, al hacerse espíritu humano, al encarnarse en hombre, toma
conciencia de sí, pero que, sin esa conciencia de sí, no deja de ser espíritu.
y aun Yo, pues se hace Yo por bajo y por encima de la conciencia.
Ni el Yo es meramente vida, ni la vida por sí sola se constituye en Yo.
Tampoco Yo es siempre igual a conciencia. Este se presenta como una reflexión de la vida sobre sí, pero la vida sólo puede doblarse y recaer sobre
sí, gracias al espíritu que la informa. Y la conciencia es capaz de unificar
porque alguien la sujeta, unifica y preside. El Yo no siempre es consciente.
No neguemos al Yo porque se nos trasponga a la conciencia. No hay conciencia sin un Yo que unifique y sujete, pero el Yo puede ser inconsciente
o presentar diversas formas y contenidos de conciencia. Y esto es posible porque el espíritu es como un Yo presencial universal. La vida en el hombre
se hace conciencia y se hace Yo porque viene trasumida de presencia del Espíritu. Cuando -en el niño por ejemplo- todavía no es conciencia de sí
ya es un Yo presencial, una participación en lo humano y por tanto en lo
divino de toda presencia y cuando aun no es un Yo singular y consciente
ya es algún resplandor de luz increada y presencial que le llega del espíritu.
Así el niño en quien todavía no hay conciencia, hay un Yo en amanecer,
resplandor impersonal todavía del espíritu como presencia. Poco a poco se
constituye en Yo y en conciencia de sí. No ha entrado apenas en la temporalidad humana y ya se notan en el niño resplandores de lo eterno. Viene al
mundo con transconciencia del Espíritu. De ahí la reminiscencia, la melancolía metafísica que trae todo hombre al mundo. Y así es posible que desde
su singularidad insulada en lo corporal pueda experimentar la universalidad
y la eternidad, sin saber cómo. Y así es posible también la trasmisión cultural de unos a otros hombres, y el reconocimiento o anagnórisis de ellos
entre sí gracias a la contraseña secreta de la presencia del espíritu.
Esa contraseña o consigna que identifica, que da a conocer a unos hombres con otros es el Yo. Al pensar y sentirse Yo cada hombre se siente distinto de los demás, se siente otro que los demás, pero también se siente comunitario, en comunión o en comunidad de lo espiritual y presencial que trasciende a toda individualidad humana. El individuo no es individuo por inmersión en una individualidad genérica o universal, sino al revés, por retraerse
cada uno, distinguiéndose y aun diferenciándose de los demás individuos.
Pero la persona es persona por traer su singularidad de un fondo de comunidad en la presencia espiritual. Por ser el hombre individuo, a la vez que
persona, tiene conciencia de sí y constituye un Yo. La persona le da la comunidad básica en el espíritu; la individuación le da la conciencia distinta
de ser otro. Al decir "yo", nos experimentamos distintos y nos sentimos comunizados por la raíz; nos sentimos a la vez Yo y otro. Este "otro" no es "otro
Yo" sino el mismo Yo nuestro, pero siendo a la vez otro: es nuestro "Yo
104

otro". Y así, la otroriedad primera del hombre le hace distinguir, le permite
distinguirse a sí mismo de todo otro, y sentirse otro, no sólo respecto de ellos,
sino incluso dentro de sí. Es respecto de los demás, más otro, no cuanto más
lejos y distinto (que ello indicaría su individualidad) sino cuanto más desalejado y próximo a ellos, pues lo que entonces pierde en individualidad distinta lo gana en personeidad común. Su otroridad respecto de las cosas, respecto de lo extraño, aumenta con la lejanía. La otroriedad de lo ajeno, con
los demás hombres, aumenta con la proximidad. Cuanto más nos aproximamos a los demás, más otros nos son, y esa otroridad quiere decir comunión. Un hombre socialmente muy lejano o desconocido y remoto, nos parece un extraño, porque lo sentimos sin projimidad. Nunca tenemos la conciencia de ser otro Yo, ni nos sentimos nunca el Yo de otra conciencia ajena,
pero tenemos la conciencia de ser Yo y a la vez ser otro, solo que no solamente Otro-yo, sino también para nosotros mismos, ser "Yo-Otro". Y todo
esto es debido a la presencia. Para la presencia no hay otroridad como no
hay espacio; ni tampoco tiempo físico. La presencia distingue a los seres
naturales de los que no lo son. SóÍo el hombre por ser extra o sobre-natural,
es presencia. La presencia no considera a la presencia de otro hombre como
"otra", aunque lo considere como otro individuo.
Para la presencia no hay espacio ni tiempo físico. Al presenciar todo está
en actualidad, en plenitud, y todo está en presente. La mirada física se vale
de lo espacial, por medio de los ojos, y los objetos son más distintos y detallados al presentar más o menos luz y más o menos tamaño. Pero, para el
presenciar del espíritu no hay tamaños ni graduaciones de luz, no hay espacio ni tiempos físicos, pues lo que se presencia está siendo en presente no
con más o menos ser, no con más o menos tamaño por el espacio, ni más o
menos presente por la acción del tiempo que está pasando. Una vez más:
en el presenciar como acto existencial, como disparo mental, no hay tiempo
ni espacio físicos u objetivos. Pero para aclarar así: en el presenciar se da
lo temporal e incluso lo funda, pues da a luz el presente, pero es tiempo
existencial, presencial, no objetivo_ ni físico. El amor con que una persona
presencia a otra, ¿ conoce tiempo ni espacios físicos?; con la ausencia ¿ no sigue siendo el amado presente? El libro en que habla el autor al lector, ¿ en
qué tiempo ni en qué espacio le habla? Lo mismo puede decirse de la expresión del artista en la obra de arte. En un disco fonográfico habla una
persona que ya murió hace años; ¿ cuál es el espacio y el tiempo en que
habla ese disco al cual estamos escuchando en: presente y sin lugar concreto
para el que habla? ¿ No sigue actuando su presencia humana aún después de
muerto? Sin embargo, el libro, la obra de arte y el disco son presenciados
por mí con un tiempo mío existencial, no objetivo.
Es que la pre-esencia está más allá del tiempo, del espacio y del ser. Por

105

�eso es pre-esencia y actúa desde un "pre", no ubicable ni temporal. Antes
que comunidad en el ser, los hombres --como personas-- somos comunidad,
somos personas en la presencia, en la co-presencia. Nuestra vera ontología
es pre-ontología, porque actuamos desde un "pre" que nos basa y fundamenta. De la co-presencia, nos llega un resplandor y un ímpetu comunes que
nos hacen reconocernos los hombres unos a otros, y mentalizar ese fondo
común como ser, encontrándolo por todas partes. Pero las cosas no son hasta
que el hombre las ilumina en su onticidad; sólo el hombre está en el ser,
o mejor en el pre-ser de la presencia. También Heidegger ha afirmado que
el ser hay que buscarlo en el hombre, y, por iluminación suya, en las cosas.
Es muy antigua y certera doctrina agustiniana. Las cosas al ser presentadas
por el hombre, quedan ontologizadas porque quedan vestidas de ser. Sólo el
hombre es y alcanza a ser, pero no ser en infinitivo sino en gerundio, ser en
gestión o administración que es lo que quiere decir "gerundio". No viene desde el ser sino que va a él, tratando de alcanzar cada hombre el suyo, el que
viene previsto en su vocación, buscando o barruntando desde el "pre" originario,
desde la pre-esencia. No trae tiempo ni espacio. El espacio lo encuentra ahí,
en las cosas ( no hay espacio vacío) ; el tiempo lo pone la presencia misma
con el "siendo". Como dice Agustín: "El tiempo es hecho con las cosas, no
las cosas en el tiempo". Las cosas fueron hechas sin temporalidad de ellas.
Luego vino el hombre y se la puso. Y la temporalidad la sacó el hombre
de su propio siendo. Viene de la eternidad y proyecta lo que es: temporalidad, por eso, según Platón "El tiempo es la imagen móvil de la eternidad". Yo me experimento ser Yo, en presente, ahora, en este instante. Y
luego, días o meses después, me siento ser yo, y precisamente ser yo mismo,
el mismo Yo de antes. El hecho debiera sorprendernos. Resulta que el mismo
Yo lo noto permanecer en mí y cambiar. Me siento permanentemente el mismo
Yo. Pero también en cada instante y continuamente me siento otro. En las
filosofías más clásicas se resolvió el problema diciendo que permanece algo
que es sustancial, y varía algo que es accidental, fenoménico, y sujeto a tiempo,
pues la sustancia está más allá de lo temporal. El tiempo pasa, pero no por la
sustancia ni por lo que permanece de las cosas, sino que pasa sólo por lo
cortical, aparencia! y accidental. Pero aparte que hay sustancias que parecen
haber perecido (especies extintas, seres que desaparecieron del mundo del
hombre) resulta que ahí se habla del tiempo como otra sustancia independiente de la que permanece en las cosas, y como tal sustancia ésta también
permanece. Bueno, permanece y sin embargo varía hasta no parecemos dos
tiempos distintos; parece que varía sustancialmente. Pero aquellas filosofías
clásicas lo que decían que es lo que permanece de las cosas es su sustancia,
lo que sub-está, o está debajo de las variaciones. Pero el tiempo ¿ qué sustancia va a resguardar de las variaciones que produce él mismo? Diciendo

106

que el tiempo es algo que pasa sobre las cosas, algo alígero y andarín decimos algo no cierto, y que vale sólo en el concepto. Y todo concep~o es
como falsa sustancia externa a las cosas, pues aunque éstas caduquen, el
concepto permanece.
Pero al aplicar el tiempo al Yo parece que decimos que el Yo y el tiempo
son dos sustancias extrañas entre sí que se frotan y unas veces se conjugan
y .?tras no, pues los seres vivos parece que se impregnan de tiempo en sus
teJidos y envejecen, transidos de temporalidad, mientras los seres no vivos
no envejecen nunca, y no vamos a decir por eso que son eternos O intemporales. ~n cuanto ~l Yo, hay en él y por él, memoria, recuerdo, evocación,
melancoha, pero ¿ d!remos que pasa el tiempo por él, siendo el Yo el que
parece segregar el hempo? . . . el Yo es Yo porque está siendo y temporalizando; está si~ndo el mismo y a la vez se siente estar siendo otro. Y parece
que esta otrondad no nace del Yo porque este Yo pase y deje de serlo, sino
~orque, a la vez que permanece, cambia, afectándose, dejándose influir del
tiempo, de modo que está siendo Yo, el Yo permanente, y está siendo a la
vez, otro; y no otro yo como un Yo distinto del anterior, sino el mismo Yo,
pero Otro, porque "el mismo" quiere decir "idem", esto es, un Yo y otro
Yo que, c~mparados, resultan iguales, el mismo Y o con su otroridad. Y así,
pued~ decir que Yo soy "el mismo" Yo, es decir, Yo, sí, pero otro igual 0
el mismo que Yo. Y como ese Yo brota del "siendo" existencial en el cual
me siento el mismo y me siento otro, en vez de decir que el tiem~o me hace
permane~e: y cambiar, puedo decir que es mi Yo (siendo Yo y siendo Otro)
el que ongma el succedendo de lo temporal, pues siendo Yo, me estoy siendo
haciéndome tempo~alizar, y sucediéndome a mí mismo, ya que soy y O ;
?tro, o l~ que es igual: soy Yo-otro, pero no otro-Yo distinto del que soy,
smo el mismo Yo pero Otro. Y así, siéndome, sucediéndome, origino mi propia temporalidad que, luego, lanzada, proyectada sobre las cosas, las baña
de un tiempo ya objetivo, con el que mido los acontecimientos y los fenómenos, y el concepto de tiempo que no es tiempo abstraído sino concepto
de lo temporal congelado y sin temporalidad. Y esa temporalidad que es el
Yo y el Yo proyecta sobre el mundo - pero que no lo origina el Yo sino el
siendo- se abre por la apercepción en conciencia de cosas y en autoconci~ncia. Y m~s allá de mi Yo siendo una como Yoidad más amplia en que
m1 Yo se bana y por la cual presencia. No siento mi yo como algo aislado
Y sin_gular, más que socialmente, es decir, frente a otros individuos a los que
concibo como Yos, pero, existencial y metafísicamente, mi Yo lo siento sum~rgido en comunidad, en un magma cálido y vitalísimo de yoidad, una
yo1dad general que sólo es aplicable a personas, no a cosas. Y sé que ésas son
persop.as por su resplandor presencial y su aptitud y su vocación para presenciarme a mí. Me siento Yo, no como un islote, que es el Yo social de lo

107

�individual, sino como sumergido en una atmósfera, en una esencia de presencialidad en una co-presencia, dentro de la cual presencio y soy presenciado con actitud y poderes iguales a los míos. No es que sea Yo con otros
Yos a los que me llego desde fuera, sino que ellos y Yo nos presenciamos
mutuamente porque estamos sumergidos en una misma yoidad copresencial,
la cual no es un concepto abstracto como la equinidad del caballo o la felinidad del león, sino que es una realidad ultrafísica experimentada por
todo Yo.
Pero no se crea que esa yoidad copresencial universal de lo humano, es
. Dios, sino la virtud o ímpetu presencial que de Dios viene, pero Dios no es
ningún Yo aunque es la pre-esencia de toda persona. Esta yoidad es la copresencia humana porque desde ella, dentro de ella, todas las personas pueden presenciar y presencian. Y con una co-presencia que está más allá de
la realidad social e individual, más allá de cotaneidad y contemporaneidad,
pues nos presenciamos unos a otros, en el pasado, en el futuro, y más allá
del pasado y del futuro personal de cada uno. Por la copresencia el Yo experimenta más de sí, trascendiendo su propio Yo, como si mirara desde la
yoidad humana, desde más allá de lo temporal, desde lo eterno. Se hace así
inteligible que el Yo tenga más de una conciencia, y que persista el Yo más
allá de toda conciencia suya, y se haga conciencia de lo inconsciente de este
modo; lo que me es inconsciente sé que me es inconsciente, y tomo por tanto
conciencia de lo que me lo es. El mundo de mis sueños me es inconsciente,
pero tomo conciencia de que me lo es. También el poeta toma conciencia
de lo que no sabe, que sabe, y sin embargo dice y expresa. Se ve que para
llegar a ser quien soy, se abrieron rutas y posibilidades que me han constituido en conciencia de mí y de las cosas que conmigo se relacionan. Y así
ha brotado mi Yo. Y ese Yo ha brotado en la temporalidad, pues esas vías
o rutas se abrieron porque Alguien me sembró en eternidad y me abrí florealmente como conciencia y Yo presencial en el tiempo. Y a lo largo de la
temporalidad humana quedarán sembradas mis semillas y las rutas de mi
Yo en mis hijos o en los que hayan de recoger mi mensaje, que nunca se
perderá, pues los otros hombres recogen mi presencia en su Yo y la multiplican con su presencia y su propia semilla.

LA SIGNIFICACIÓN DEL FRAGMENTO
DE ARTE MEDICA * DE LOCKE
Dr. PATRICK RoMANELL
Universidad de Oklahoma
Norman, Oklahoma, E.U.A.

JOHN LOCKE (1632-1704) HA SIDO TRADICIONALMENTE llamado en filosofía
como "empirista", sin embargo, esta etiqueta no vale estrictamente en cuanto
al •'Padre del Empirismo Británico". Atendiendo a que si bien Locke es compl:tamente un empirista en lo que se refiere a las fuentes de todo conociIment~ humano, no es un empirista acabado en lo que toca a las pruebas de
su v~hdez: De ~echo, Locke es intuicionista en lo tocante a la prueba de su
pro~1a ex1st:nc1a y un racionalista en lo que concierne a probar la existencia d~ Dios, las ~e:d~des de las matemáticas y de la ética. En otras palabras, Y ciertamente iromco, Locke es un no-empirista en cuanto a la lógica
de aquellas cosas que más cuentan en la vida, a saber las no-físicas.
Desde luego, es cierto que él aplica la prueba empírica de la experiencia
Y de la observación a las cuestiones de hecho, pero si así lo verifica, es solamente porque cree que no tenemos nada mejor para orientamos cuando se
trata de establecer la verdad de tales cuestiones. Brevemente, es posible decir
q_ue ~l hecho de que Locke sea un empirista, de acuerdo con la lógica de la
c1enc1a natural, esto no lo hace automáticamente un empirista en la lógica
de cualquier otra cosa.
Desgraciadamente, no poca confusión ha habido en discusiones acerca de
la teoría del conocimiento de Locke, y con tristeza es necesario admitir que

El autor agradece el patrocinio de la American Philosophical Society, para realizar parte de las
investigaciones sobre el presente artículo.

108

* El1 fragmento del• manuscrito de LocKE' De Arte Medi'ca, 1669, está' conservado
ent; a documentación Shaftesbury en la Oficina del Archivo Público de Londres
(p. .O. 30!24(47/ No. 2, fols. 38-47). De las tres impresiones existentes del M.S.,
por
estamos usando la versión modernizada de H • R • Fox BOURNE, Th e
L'f converuenc1a
¡¡ h
1e o
o n Locke, vol. I (Londres, Henry S. King &amp; Co., 187_6), pp. 222-227. A
menos que se especifique, todas las citas están tomadas de esta edición.
109

�tal vez es el propio Locke el responsable de este estado de cosas, aunque
de Lo;ke sea sólo en parte la culpa, como nos apresuramos a agregar. Probablemente no pueda considerarse a Locke como el más claro pen~ador qu:
haya habido en el mundo, pero ciertamente que lo es m~cho ~as que 1
mayoría de sus seguidores y críticos que lo han llevado mas alla de lo que
es en realidad.
. .
Pero hay más aún. Nos referimos a otras notas en la teoría del conoc1m1en~o
de Locke que son más características de su maner~ de pensar, q~e su obvia
vena empírica : en forma particular, habremos de citar las agnost1ca~ Y _pragmáticas. De importancia suficiente, esas tres_ notas ~a~actcrísticas estan Junt:s
y así permanecen firmemente en su pensamiento medico, pero en forma Pª. ticular en el fragmento de uno de sus escritos iniciales, al cual el pr~p10
Locke habría de intitular De Arte Medica 1669. No obsta~te, como as1 lo
hiciera notar un prominente médico británico hace ya tres decada_s, este fragla atenmento d e Locke "On the Art of Medicine" parece no haber atra1do
.
•
1
ción que este trabajo merecía de parte de los pensadores y escntores, no sm
mencionar la atención que debió haber merecido en prime~, lugar d&lt;: pa~te
de los estudiosos de la filosofía. Seguramente que, tanto el b1ograf~ V1cton~3
no 2 de Locke, así como su redactor, también Vict~riano ( el primero mas
do) habrían de apreciar la importancia general del fragmento
que e1 segun
,
b dif' ·1
el
en sí mismo, pero no pudieron percibir -lo que resu1ta a
1c1 para aqu
entonces-- su verdadero alcance y significación.
Nuestro propósito en el presente trabajo, es por lo tanto, mostrar e~ forma sucinta a través de un examen del texto y de un breve comentario, la
· if.1cac1·o'n mc'di·co-fiºlosófica de la obra De Arte. Medica
s1gn
.
• ( 1669),d así como
la relación entre este frecuentemente citado -s1 bien mexplora o manus·t
y la formación del propio pensamiento de Locke.
en o--,
.
t
'l
El manuscrito De Arte Medica ( 1669) , de Locke, ~ue consiste an so o
de doce páginas escritas de su propio puño y letra,_ ~erm_~ando abruptamente
' ·to de establecer una cuádruple clas1f1cac1on de enfermedades,
con e1 propos1
.
.
d ·,
inicialmente se oriainó con el intento aparente de servir de mtro ucc1on para
una obra más gr~de, cuyo propósito sería "proponer algu~das c~~as"d para
·
· to de la profesión médica a través de la cons1 erac1on e sus
e1 meJoram1en
'
.,
"bT
éxitos y fracasos en el pasado, su estado actual y tamb1en el de sus p~s1 1 1dades futuras. Sin embargo, en realidad, la mayor parte del texto existente
está dedicado a las fallas de la medicina en el pasado, a l~s razo~es por las
que éstas se produjeron y a las mejoras que era necesano realizar en ese
, ALEXANDER

GEORGE

GrnsoN,

The Physician's Art (Oxford, Oxford University

Press, 1933 ), p. l.
2

ºf·

Fox BouRNE,
• A. C. FRASER,

110

cit., pp. 221-222.
Locke (Edimburgh, Blackwood, 1913 ), p. 36.

campo. Aunque es de sentirse el que Locke nunca haya podido dar término
a su obra, no obstante esto, en lo que hemos mencionado hay lo suficiente
como para garantizar mucha más atención de la que hasta ahora haya recibido de los estudiosos, especialmente en lo que toca a su filosofía.
Para principiar, Locke, en aquel remoto año de 1669, sostiene que la dificultad principal de la medicina en el pasado es el que sus "reglas de práctica", no habían sido "fundadas sobre la observación, ésta libre de perjuicios",
-sino sobre "fantasías", concebidas por la imaginación. Como resultado de
esto, la medicina de las primeras épocas estuvo llena de sistemas médicos de
un carácter puramente especulativo. El prevalecimiento de tales sistemas en
-el pasado -como así lo admite Locke, sin ambages-- es psicológica y sociológicamente comprensible. Psicológicamente, sus "letrados" autores, ansiosos
«en la búsqueda de las causas ocultas de las enfermedades" y "curiosos en
imaginar la obra secreta de la naturaleza", hicieron lo que es muy "agradable a la condición del entendimiento humano, el que, no satisfecho con-sigo mismo con observar la obra de la naturaleza y el verificarse de las cosas,
es muy inquisitivo en la búsqueda de sus causas y permanece muy inquieto
hasta que en aquellas cosas de las que se cree versado, llega a formarse al-guna hipótesis que pueda servir de base desde la cual establecer todos sus
razonamientos". Sociológicamente, "ellos mismos se acomodaron a la moda
de sus tiempos y países", los que les produjo la necesaria habilidad "disputando" lo suficiente como prerrequisito para llegar a la "fama y reputación".
Siendo así el caso -concluye Locke- no constituye una sorpresa el que "su
práctica no se extendía más allá de lo que sus sagrados principios les po-drían permitir, según su manera de pensar", con los desastrosos resultados,
que en un intento para explicar el fenómeno de la enfermedad en los términos de sus favoritas y preconcebidas hipótesis, así como sus "agudas, pero
inútiles especulaciones", no solamente "confinaron e hicieron más estrecho
-el pensamiento del hombre", sino que, lo que es peor, desviaron sus indagaciones del verdadero y ventajoso conocimiento de las cosas. Locke despliega
-su temperamento pragmático cuando declara que las nociones especulativas,
"aunque verdaderas", son, a pesar de todo, inútiles como una guía en la
práctica, "y que cualquiera que vaya con la mirada puesta en ésta, "apuesto
-diez a uno que se extraviará". En otras palabras, aquellos sistemas de la me&lt;licina que empiezan con principios puramente hipotéticos de la enfermedad
y que desde éstos establezcan los diagnósticos, así como las consecuencias terapéuticas, de aquí en adelante, "enriquecen el arte de hablar", pero no el de
curar. Ilustrando lo anterior con dos ejemplos claves tomados de la historia
&lt;le la medicina: uno antiguo (la doctrina de los cuatro humores) y el otro
moderno (las nociones de Paracelso) , Locke- enfatiza: "esos teoremas especulativos le proporcionaron tan poca ventaja a la medicina como el alimento

111

�al hombre, y quien cree haber llegado a ser un médico más acertado en las:
enfermedades debido al estudio de la doctrina de los humores, que las nociones de la 'obstrucción y putrefacción le hayan podido ayudar en la cura
de las fiebres, o bien, que por haberse familiarizado en el uso de sulfuro y
el mercurio, pudo llegar hasta el útil descubrimiento en el sentido de que las
medicinas y un régimen adecuado son tan certeras para matar el último período de algunas fiebres, como se curan en otras; como también racionalmente
pudo creer que su cocinera debía su habilidad en asar y hervir, a su estudio
de los elementos y que, finalmente, sus especulaciones acerca del fuego y el
agua, le enseñaron que la misma ebullición del líquido que endurece el huevo
también hace más blanda la gallina".
En oposición al método hipotético-deductivo de los escolásticos y de los
racionalistas a priori, Locke sostiene con Francisco Bacon y con los empiristas que "el verdadero conocimiento se originó primeramente en el mundo
por la experiencia y las operaciones racionales y que, de haberse continuado
este método si los pensamientos de todos los hombres hubiesen sido empleados.
para sumar sus propios juicios en la observación de los otros, no solamente
en los que se refiere a la cuestión médica, sino también a todas las demás.
artes, se hubiera obtenido una mejor condición de la que actualmente se
tiene". Pero -y aquí está la diferencia crucial entre Bacon, el profeta británico de la ciencia moderna y Locke el científico agnóstico- "hombre orgulloso, no contento con ese conocimiento del que fue capaz y que le fuera
útil, necesitaba penetrar en las causas escondidas de las cosas, echar abajo
los principios y establecer reglas para sí mismo acerca de las obras de la
naturaleza y entonces, vanamente, esperar que la naturaleza o, en verdad,
Dios mismo, procediesen de acuerdo a esas leyes que sus reglas le habían
prescrito, siendo así que sus estrechas y débiles facultades no podían ir más.
allá que la observación y recuerdo de solamente algunos efectos producidos
por causas externas y visibles permitían, pero en una forma completamente
fuera del alcance de su aprehensión".
Con objeto de comprender por qué la tradición ha ido por caminos errados al interpretar a Locke como empirista baconiano, permítasenos comparar
el pasaje acabado de citar, tomado del fragmento en cuestión, De Arte Medica ( 1669), con su contraparte en la obra de Bacon: Advancement of Learning ( 1605). Comentando acerca de la fuente esencial de las dificultades que
han plagado de errores a la profesión médica por siglos, Bacon afirma, con
su acostumbrado aire de confianza, "que no es la insuficiencia o incapacidad
de la mente humana, sino la alejada posición o colocación de ésta, lo que
produce estas confusiones e incomprensiones; porque así como la percepción
desde lejos está llena de errores, pero exacta desde cerca, así acontece en lo
tocante al entendimiento. El remedio, por lo tanto, no es el tratar de dar vida

o fortalecer al órgano, sino ir lo más cerca posible del objeto. De aquí en adelante no hay duda de si los médicos aprenderán y usarán los verdaderos accesos y avenidas de la naturaleza"/ síguese que para cada enfermedad deberá
haber la cura correspondiente. Sin embargo, ¡ tal milenio médico nunca hubo
de ser prometido por Locke !
Si se desea captar al mismo tiempo la diferencia básica en los puntos de
vista entre el pensamiento renacentista, como el de Bacon, y el pensamiento
de la restauración en el pensamiento de Locke, rn la Inglaterra del siglo XVII,
una comparación de sus evaluaciones acerca de las perspectivas de la medicina puede ser suficiente. Pero aun así la posición pesimista de Locke acerca
de las ciencias naturales en general, y de la medicina en particular, parece
extraña en cierta forma, ya que siendo él mismo miembro de la Real Sociedad de Inglaterra, hubo de moverse entre los Baconianos, algunos de entre
los cuales fueron sus personales amigos, tales como Boyle y Newton, para no
mencionar sino a los más famosos. Por otra parte, su énfasis de las limitaciones
del c-ntendimiento humano no es extraño por lo demás, si tenemos en mente
su formación médica, para no hablar de su crecimiento en un medio puritano.
Mientras que Bacon, con un cerebro de jurista, está siempre dispuesto para
curiosear las causas de las cosas, Locke, con mentalidad de médico, está siempre dudando acerca de la habilidad del hombre para descubrirlas. ¿ Puede,
por lo tanto, causar cierta sorpresa, el que Locke hace aproximadamente tres
siglos haya preguntado a aquellos que pretendían conocer las "causas ocultas"
de las enfermedades por mera especulación?
A pesar de todo nuestro considerable progreso médico obtenido desde entonces, la "desconocida etiolog-ía", permanece al presente como un fenómeno
no muy extraño, de acuerdo con lo que nos reporta lo clínico. Y si Locke,
el médico, es más que un Tomás dudoso de la ciencia, que Boyle, el químico,
y Newton, el físico, ¿ no es porque la medicina como tal, esté en nuestros días
confrontando cotidianamente con más incógnitas, por no decir incógnitas
irresolubles, que los químicos o los físicos?
Desde el punto de vista de lo histórico, el rasgo agnóstico de Locke nos
lleva a los tiempos de Sexto Empírico (Sextus Empiricus), el escéptico de los
médicos antiguos, anterior y predecesor de David Hume, el escéptico de los
filósofos modernos. Pero mientras que Ifome fue lo suficientemente brillante
para hacer el debido planteamiento de los problemas de la causalidad en cerebro propio, según parece, Locke tuvo que aprenderlo penosamente a través
de la experiencia de la práctica de la medicina. De cualquier manera, es su
rasgo agnóstico con fondo médico, característico de su obra De Arte Medica
de 1669, el que llega a ser la tónica constante en la obra maestra de Locke
• En Bacon Selections, Ed. M. T. Me Clure (New York, Scriber's, 1928) , pp. 157-58.

113

112

H8

�de 1690, Ensayo sobre el Entendimiento Humano, cuyo bosquejo inicial ~está fechado -lo que es muy importante hacer notar- solamente dos anos
después del manuscrito médico que venimos estudi~do, esto es, en 1671. El
que comparativamente el fragmento casi desconocido s~bre A_rte de la Jv!edicina y el famoso Ensayo, participen de un fondo co~un ,de ideas, no sconstituirá ningún problema para los estudiosos de la filosofia d~ Locke. .
Mientras que el rasgo agnóstico, representa el aspecto ne~attvo de la filosofía de la ciencia, de Locke ( "filosofía natural", co~o asi la llam~ en el
lenguaje de su tiempo), la nota pragmática puede decirse que const.Jtuy~ su
aspecto positivo. He aquí cómo de nuevo su preparación méd~ca le sirve
como factor de control y para así mostrarlo concretamente, permltasenos observar cómo su concepción utilitaria de todo el campo de la ciencia natural,
está coloreada por "ese brazo del cual concierne la salud del hombre": la
medicina.
. •
d 1
Hablando de De Arte Medica acerca de que "el conocnmento e a naturaleza de los cuerpos, cuyo fin y beneficio del cual, no puede ser otro que
obtener ventajas y conveniencia para la vida humana", Locke agrega en su
forma característica, que si "todas las especulaciones s~~re est~ tema, ya s~n
curiosas O refinadas O bien que parezcan profundas y solidas, si no _Ie_s ensenan
a hacer algo a sus seguidores O mejor, o en una más_ pronta y fac1l _manera
de lo que de otro modo pudiesen, 0 si no les conduJeren al_ d~scub,1,erto de
algo nuevo y de útil invención, no merece el nombre de conoc1rrnento . ,
Luego entonces, ¿por que, habla Locke de
. tal. manera, como aferrandose
en los lados tecnológicos O prácticos de la c1enc1a? Po~que, a pesar ,de_ todo,
es médico de corazón. Todos los médicos son pragmatistas en su practica de
la medicina, aun cuando no lo sean en las teorías de ésta, y Locke no constituye una excepción.
, .
.,
En realidad, lo que distingue a Locke como un medico filosofo, es ~ue ~s
un doble praomatista en medicina, en la medida en que se acerca .ª la c1enc1a
de la medici~a con el mismo espíritu utilitario con el que practica su arte.
• Un ejemplo de esto es un pasaje que resulta importante por una razón __muy
· 1
e tablece que el autor de De Arte Medica fue con toda probab1hdad,
especia, ya que s
.
, •
(V"d K
el mismo LocKE y no SYDENHAM, como así se ha pretendido ultunam~nte
I e
ENNETH DEWHURST, THoMAS SYDENHAM Medical History, vol. VI, abnl, ~962, p. l?B).
Es el asaje en De Arte Medica que dice que "el progrcs~ de las artes ut1lcs fue ~eJado
en m~nos de gente común que tenía más débiles aptitudes y menos oportumdades
de aquí que hubiesen sido apodados con el desafortunado nombre de
para h acerlo,
• d "D ft B" ( 16 71 )
, ·
El tema del pasaJ·e está repetido a lo más verbatim e
ra
mecamcos.
d"
d B
del Ensayo (JoHN LoCKE, An Essay Concerning Human Understan mg... , e.• •
Rand, Cambridge, Harvard University Press, 1931, p. 17_3) y en el Ensayo
JoHN LoCKE, An Essay Concerning Human Understandmg, ed. A. C. Fraser,
ford Clarendon Press, 1894, vol. II, p. 128.

IIllS~::

'

114

El rec1en desaparecido médico, el doctor Henry Sigerist, puso el dedo en la
doble naturaleza pragmática de la medicina, cuando sutilmente observó que
"lo que cuenta en medicina son los resultados, ¿fue un tratamiento eficaz
o no? ... El valor de la teoría médica está determinado por los resultados
prácticos que produce". 6 De seguro, esta es la razón por la que resulta más
exacto llamar a Locke un pragmatista en medicina, más que un simple empirista. Para ilustrar la diferencia, lo que el ruibarbo significa para un médico
práctico, no lo es así para un botánico como tal. Abreviando la interesante
cuestión acerca de De Arte Medica, es que en ésta, ya sea consciente o inconscientemente, Locke extiende la prueba pragmática adecuada a la medicina al área total de la ciencia natural. Si los conocimientos científicos, tal y
como se encuentran en la actualidad, apoyan esta extensión -habida cuenta
aparte de lo demás- a base de lo pragmático, el hecho es que los intereses
médicos de Locke hicieron tal impacto en su propio pensamiento, que no
podemos comprender su posición filosófica en el Ensayo de 1690, sin tomar
seriamente en cuenta su contexto médico original. Pues la mayor enseñanza
del Ensayo sobre el Entendimiento Humano apareció primeramente, in nuce,
en 1669, en De Arte Medica, del propio Locke.
Sucintamente establecida, la enseñanza es ésta. Desde que el intelecto humano no puede penetrar en los secretos de la naturaleza debido a sus "estrechas y débiles facultades", la única cosa sensible para nosotros por hacer,
bajo estas circunstancias, es lograr lo más posible de experiencia, como nuestra guía y concentrarla sobre "el aumento del conocimiento práctico". Así
es que el pragmatismo de Locke, el cual proviene en gran parte, aunque no
del todo, de su preparación y experiencia de médico, constituye su salida del
agnosticismo y lo salva de un completo escepticismo.
Como una razón de por qué Locke necesitaba ser un pragmatista médico,
esto deberá ser ya ahora perfectamente claro. Hume pudo, sin duda alguna,
llegar a ser un acabado escéptico en su estudio, ¿ pero cómo lo pudo ser
Locke al lado de la cama de un enfermo? Aparte del hecho de que el compromiso pragmático de Locke tiene los defectos de cualquier compromiso en
filosofía, por lo menos tiene el mérito de dejar abierto el camino para alcanzar la verdad, por virtud de sus punzantes ataques sobre las "vacías especulaciones".
En suma, para concluir, el conocimiento profundo de Locke acerca de
las limitaciones de la mente humana y su defensa de un conocimiento útil
• HENRY E. SICERIST, A History of M edecine, vol. 11 (New York O xford University
Press, 1961), p. 7. Digamos de paso que no es accidentalmente que el hombre que
formuló la filosofía conocida técnicamente como "pragmatista" fuese él un médico
también, Williams James, el Locke de América.

115

�que vaya con ésta, son esencialmente el producto de una mentalidad ,;édi;.
Consecuentemente hay una muy cercana relación entr~ L~~kc, el me _1co .e
, tºca y Locke el pragmático de mente filosof1ca. La evidencia
mente pragma 1 ,
.
•
d. ·
de que la filosofía general de Locke es en el fondo una philosoph_ia me ici, puede ser encontrada en varios manuscritos de él, tanto en los pubhcado_s _como en
los no publicados, pero tal vez ninguno de éstos sirva para tal proposito como
el fragmento de 1669, De Arte Medica.
Traducción del Lrc. ALBERTO GARCÍA GÓMEZ

INTRODUCCIÓN AL PENSAMIENTO DEL
HOMBRE POR EL MITO
IsMAEL Orneo PÉREZ

EL MrTO

Y

LA VERDAD

EL MITO Y LA VERDAD son las dos caras del conocimiento y el anverso y reverso
de la realidad humana. El mito es la desfiguración de la realidad, pero
para que se dé el mito se ha de dar la realidad. Aunque podemos imaginar
cosas irreales, son siempre en referencia con algo que es real. Don Quijote
no se ha dado nunca ni en la Mancha Castellana, ni en ningún lugar de la
tierra. Don Quijote es un mito, pero un mito encamado en la realidad del
hombre universal.
Los hombres vivimos de verdades intelectuales y de verdades existenciales,
pero también vivimos de los mitos. La fabulación es tan necesaria a nuestra
existencia como la busca y la definición de la verdad.
¿ Qué sería del hombre y de los pueblos si no encontraran junto a la verdad
histórica y científica, la verdad fabulada o mágica? Grecia fue grande por
Aristóteles, por Praxiteles o por Pericles, pero no fue menos grande por Homero, por Platón o por los viejos órficos: todavía los héroes y los mitos homéricos son tomados como paradigmas morales en la literatura de todos los
pueblos o en la acción ejemplar de los hombres. O los relatos platónicos, donde
se define la verdad con la parábola poética, siguen actuales en el sentimiento
de los filósofos.
La verdad en filosofía es la adecuación entre el pensamiento y la realidad;
en física es la adecuación entre la ley formulada por el hombre y el fenómeno
observado en la naturaleza. Y en matemáticas es la consecuencia correcta en
las conclusiones de los datos presupuestos.
Es verdadero todo lo que satisface a la mente de la generalidad de los hombres. Sin verdades positivas aceptadas, el hombre no podría vivir, aunque sean

117
116

�verdades provisionales, que en un futuro no determinable pueden ser revisadas
y mejoradas. En todo viaje hace falta un zurrón con la comida_ que podemos
conseguir y para que el viaje sea posible. Cristóbal Colón hubiera navegado
mejor en un submarino atómico o en un jet cometa, que en una carabela,
pero en su tiempo se vio obligado a valerse de lo que tenía a su alcance y no
esperar el progreso de la navegación para evitar los peligros. ~a carabela ~ra
la verdad de la navegación en un tiempo, como los cohetes interplanetarios
son la verdad de la navegación cósmica del nuestro.
Teóricamente el escepticismo es necesario para el progreso humano, pero a
la vida le hacen falta verdades con las que vivir, aunque estas verdades que
satisfacen a la vida no satisfagan a la mente.
La entidad y la cateaoría de la calidad se dan en filosofía: la cantidad Y el
número se dan en las ~atemáticas. Y el movimiento en la física. La química
es una descomposición en partes de la materia física. El químico Loustalot
aseguraba: no creeré en la química si no recompone lo que descompone.
La creación de materia viva en los laboratorios es la tarea actual de la
química.
Son los diversos caminos en la investigación del conocimiento y de la verdad,
lo que llamaban "aletheia" los filósofos griegos, o desvelar lo que estaba velado.
La verdad es siempre mito. El canto y el mito fueron antes que la gramática y la lógica. Antes de ser razón intelectual fue sinrazón del sentimiento,
antes de ser ciencia fue poesía y antes de ser abstracción filosófica y matemática fue realidad inmediata, objetiva y tangible, desfigurada con la luz
máaica del hombre primitivo. La realidad inmediata se fue haciendo mito
ant: lo desconocido; en paralelo con los sentidos, coexistiendo con la ~ateria
estaba la imaginacjón de lo lejano o inexplicable: así se gestaba el mito.
Mitificamos lo que no conocemos, aureolado por nuestro sentimiento mágico, de diferente naturaleza a nuestra razón lógica, pe:o el_ mito es tan
verdadero como la verdad científica, así somos capaces de imagmarlo, porque
en nuestra naturaleza existe la profunda necesidad de su realidad o de su
existencia y tiene el mismo valor para nosotros como el teorema de Pitágoras tiene valor objetivo para todos los hombres.
Los grandes hombres de la Historia, como Aníbal o Julio qésar, tienen
una doble personalidad, la que les confiere la Historia y la que imagina el
arte de la ficción literaria o artística; es el mito que enriquece su personalidad haciéndoles ser desde el lado de la leyenda, mucho más de lo que fueron
en realidad. Alguien dijo que no hay ningún hombre grande para su ayuda

1:

de cámara.
O la madre o la mujer que hemos amado, al perderlas las agigantamos en
virtudes y las mitificamos. Asegura Gustavo Le Bon que el triunfo del imperio
romano y su continuidad de seis siglos, se debió a que las más remotas aldeas

118

de Hispania, de Galias, o de Egipto, tenían una estatua del Emperador en
hornacinas que los pueblos sometidos veneraban como dioses.
La ciencia fue antes hipótesis. Las leyes de la naturaleza fueron antes intuiciones, convirtiéndose después en normas científicas. La caída de las manzanas en el huerto familiar de Isaac Newton permitieron el descubrimiento
de la ley de la gravitación universal.
La coexistencia del mito y de la razón son inseparables de la naturaleza
espiritual del hombre.
Mito es el infierno o el demonio del que todos los hombres han hablado
y que Sócrates llamó "daimón" o el inspirador de sus mejores ideas: el mito
actúa en el sentimiento del hombre como si fuera real; hay en el mito, en
efecto, una verdad actuante, que revela una naturaleza oculta de las cosas.
¿ Cuál es esa naturaleza oculta?
Es lo que pretendemos saber, con ánimo esforzado, hasta lograr fijarlo en
la realidad con la razón científica.
Formas del mito son el amor o la amistad, la creencia política o religiosa.
Si decimos a una mujer te amo con todo mi corazón, podríamos preguntar
con la razón lógica: ¿Por qué no con todo mi hígado o todos mis pulmones?
Existe sin duda una razón oculta, que justifique la colocación del órgano
cordial. Algún_,,día lo sabremos o tal vez no lo sepamos nunca.
Esta actitud de renuncia al saber verdadero por el mito, forma parte de
nuestra naturaleza poética.
Cuando a un niño le dicen que no son verdaderos los Reyes Magos de
Oriente de su imaginación infantil, le producen un gran desconsuelo; hubiera
preferido creer siempre en el mito e ignorar la verdad. El origen de estos
reyes no está claramente establecido, por el solo relato del Evangelio de San
Marcos. Y sin embargo, su presencia mágica en las imaginaciones infantiles
ha seguido durante dos mil años de cristianismo.
Hasta el comunismo que ha combatido las formas mágicas del sentimiento
poético, exaltando la razón y la verdad científica, ha creado mitos como el
de Lenin, porque saben que el mito es actuante y creador sobre la conciencia
de las multitudes. Igual se hace con los dirigentes políticos nacionales en
países comunistas, donde se aconseja exaltarlos y mitificarlos. Y sobre los héroes caídos, cuya ausencia no constituye un peligro de exaltación de la personalidad, en oposición a los caudillos que gobiernan.
Existe más el sentido de la razón en los países democráticos, donde los
caudillos son elegidos en elecciones populares y el término de su gobierno es
un período fijado por las constituciones. Y sin embargo, en su tiempo procuran exaltar sus obras de gobierno y su talento ante sus electores para mantener su carrera política con otros gobernantes que le suceden.
Mito existe cuando queremos conocer una ciudad o una nación por los

119

�relatos de un viajero o de un libro. La distancia nos lo hace mitificar Y probablemente cuando conocemos lo que tanto deseamos por lo que sabíamos,
nos desilusionamos: es entonces cuando hemos dado entrada a la razón Y
hemos desvanecido el mito. La realidad directa ha producido este cambio.
Junto a la belleza ideal, se da en la naturaleza la escoria materia: del mundo.
Por eso el arte tiene la virtud de transfigurar la naturaleza, dandole valor
permanente con el recurso de la técnica y de la fantasía del. artista. La n~turaleza de "La Primavera" de Boticcelli, no era como el pintor la recreo,
pero su naturaleza artística se inmortalizó con las luces_ del mito estético y se
ofrece a la contemplación eterna de todas las generaciones.
La naturaleza es cambiante y la naturaleza artística del genio es eterna,
porque ha logrado una "imagen estática", o una unidad dinámica perdurable
de realidades mudables.

EXÉGESIS DEL MITO

El m'to
nace de una idealización de la realidad y las criaturas
mitificadas
i
h
.
.
son arquetipos de la naturaleza. La imperfección natu:al nos las ace 1magmar
con virtudes O resplandores ideales, que nunca se dieron realrr_iente.'
Así el heroísmo idealizado, el amor idealizado o la verdad 1deahzada. El
héroe tiene miedo por su humana naturaleza y si llega al sacrificio es porque
su gesto está idealizado por un elevado sentimiento. El caso de Sócrates tomando la cicuta, es porque su naturaleza se superaba por el sentimiento del
ejemplo ante los discípulos que le seguían.
.
El enamorado vé en la mujer amante virtudes y bellezas ideales, como es
el amor platónico, que nace del deseo y se llega a la idea univers~l del amor,
donde las imperfecciones morales o la debilidad física no_ son _posibles.
,
Como Ja verdad filosófica no es posible con todas las ex1genc1as de la razon,
la definimos por metáforas literarias y decimos "es aquello que puede ser
concebido como universal".
La existencia del mito se prueba con innumerables ejemplos. ¿ E~istió alguna
vez Penélope, 0 una mujer que tejía y destejía la tela, a la espera sm esperanza,
después de largos años de esperar a Ulises?
¿ Existió Ulises, el navegante, como arquetipo de! héroe esforzado, ~apaz
de sortear los peligros marítimos, las asechanzas de Circe o los encantamientos
de las sirenas?
¿ Pudo existir Aquiles, el héroe de Troya, cuya debilidad consistía en un
talón?
Aunque nunca hayan existido, la capacidad de inventiva en el hombre lo

hace imaginar así, como una forma profunda de escapar a la realidad material del mundo, en que el hombre busca la tranquilidad, alejado de los peligros, como la cobardía del poeta Horacio, y en que el instinto de conservación hace al hombre cobarde, mendaz y traidor.
Mitos admirables son los de Platón para explicar el reino de las ideas. Son
reinos en relación con los reinos de la tierra para mejor comprender, por las
metáforas, esos mundos del "topos uranos" que de otra manera no serían
imaginables, si nunca los hemos visto con los ojos de la cara, ni conocido
como conocemos los reinos que han existido y aún existen de los hombres.
¿ Existió Sigfrido, el héroe invencible, cuyo lado vulnerable lo tenía en la
espalda, lo mismo que los atlantes legendarios lo tenían en los talones? ¿ O el
tesoro de los Nibelungos en las interioridades de la tierra?
Coexistiendo con Sigfrido, la presencia de Grimilda y de su venganza, o
de Brunilda, la mujer fuerte de Escandinavia: y la presencia de Gunther, el
rey que la enamoró con engaños, con ayuda de Sigfrido.
Los mitos nos presentan a los hombres con una perfección poética, o una
compensación ideal de los hombres que existen 'en la realidad. El mito es creador y fabuloso a las luces de la fantasía y del arte.
La muerte de !solda, de Wagner o la Quinta Sinfonía de Beethoven, nos
recrean idealizando en el pentagrama por medio de los sonidos y de la armonía, lo que pudo ser en la realidad natural, pero que no fue tan bello y armonioso como lo fue en la obra del genio creador en esos dos grandes músicos,
o nos presentaron secretos de armonía natural, que fueron diferentes, aunque
en ambos casos fueran de belleza armónicas.
¿ Existió alguna vez don Juan? Probablemente nunca ha existido y si ha
tenido existencia un hombre así, nunca fue como en la creación artística de
Tirso de Molina o de Mozart, uno en los versos y otro en la música. O las
creaciones del mismo mito en Lord Byron, en Moliere o en Zorrilla. En cada
creador se diferencia, aunque el mito sea el mismo, lo que muestra cómo la
realidad, si fue posible, admitía recreaciones distintas, que ese es el poder
del mito y de la invención humanas.
Por eso es innecesario estudiar a Don Juan a la luz de la psicología, de
la medicina o de la historia. Don Juan es eterno, porque se halla concebido
por el mito y el arte.
O la maravillosa constelación de los libros de caballerías que inspiraron
a Cervantes, donde se da el ejemplo más extremo de creación mítica. Nunca
se dieron esos caballeros andantes y nunca hubo hombres tan valientes, perfectos o puros. En la realidad puede darse el héroe o todos los arquetipos,
pero al lado del héroe existen gravísimas faltas humanas y que en el personaje
idealizado no se conciben. Ni Amac.lís de Gaula, ni las grandes creaciones

121
120

�míticas de este tipo de novelas, han presentado a los héroes con sus defectos;
es la virtud excelente del mito.
.
Por eso la novela mítica o fantástica tiene su reverso en l_a no':ela p1c;resca
li t donde los ideales quedan subordinados a las ex1genc1as de a na;u;:~ez:~•donde el hombre, el miedo, la picardía, el _sexo o los anhelos mez.
son las normas de las acciones en los pcrsona1es.
quinos
.
1 1
d "El
Pre:entamos otro ejemplo original de estética del mito en ~ _eyende~ In
", inspirado en el "Bhagavad Ghita" poema ep1co
príncipe Indra
dostán.
BmLIOGRAFÍA: Bhagavad Ghita.-Editorial M. Aguilar.-Madrid.

EL

PRÍNCIPE INDRA

(Fondo moral de India)

..,

h
~ s No sabemos si fue mito
Lo que vamos a contar ocurno hace mue os ano. d
h
d'do en la
o verdad, pues tan lejano es el tiempo, que su recuer o se a per i
memoria de los hombres.
.
. n de los
Allá en la India, tierra siempre desconocida .y marav1ll~sa, ~r~g\ntre los
.
1
d los misterios, silbaba el viento una eyen '
.
lengu~Jes y e ave e
de los á'aros multicolores, no comprendida
rama1es de los bosques o el canto d d pl Jb'o a oído en el corazón de los
por el común conocer y conserva a e a i
'
1
t
Pocos sabios.
.
se dice en el comienzo de todos os cuen os
Erase una vez un :emo,_ tco::: en la O'ran península indostánica, regía sus
o fábulas. En ese remo, s1 u
."' 1 llamada dinastía de los kuravas.
destinos desde los albores de la raza ana, a
, .
~
. an estos hechos había sido consagrado rey, el pnnc1pe
Cuan o c?m1enz
.
' ila ro de los cielos, la familia de los kuIndra, todav1a at_dol:ds:;:: ~::e u:á:O'O: único, después de largo tiempo esravas tuvo con mm
"
perando descendencia.
, .
d Indra tuvo una muerte violenta y dramatica; en
El rey Nakula, padr~ eta pa'v1'das las almas acuchilladas de dolor, vieron
, fraO'osa y sangnen ,
'
d
:~:::s súbditos del cortejo, sin poderlo evitar, cómo el soberano era destroza o
t&gt;

•

a dentelladas por un tigre.
· t'eron
·
1 corazones se vis 1
Con este trágico motivo y durante mueh o tiempo os
de silencio y pesadumbre.
.
.
.
celebraron con impresionante suntuosidad. Los despoJOS
Las exequias se
~
por el cuerpo muerto de la reina,
sangrientos del rey, fueron acompanados

tomado el veneno ritual, productor de la muerte, incinerados los dos reyes
y conservadas las cenizas en un cofre de oro guarnecido de pedrerías.
Las ceremonias para la coronación de Indra, transcurrido cierto período
de dolor oficial, sucedieron al hieratismo severo y doloroso del sepelio.
Keshava, la bella y fastuosa capital, se vio engalanada durante el cambio
de cuatro lunas. El boato, la riqueza, la gozosa inquietud de la ciudad y cortesanos, que no excluía la austeridad del recuerdo trágico.
El brillo de las armas y armaduras de los caudillos y soldados del rey: las
tiendas de lino y oro, en cantidad innumerable, donde acampaban los guerreros de reyes invitados. Los cortejos y desfiles marciales, las músicas y cantos
de los juglares de diversas razas y lenguas, venidos en exóticas comitivas
reales; las competiciones de los adalides, la profusión de festines, de esencias
y de flores; un mundo de goces y sueños, sólo imaginables en la ficción de
las fábulas, quedó en el recuerdo maravillado de los que lo vivieron.
A partir de entonces, fue famoso el reino de los Kuravas, por la magnificencia de la corte, los incontables temores acumulados, el heroísmo de los
guerreros, puestos a prueba en millares de combates.
La educación del príncipe había sido atendida desde niño con el mayor
esmero; rodeado de atenciones y cuidados, nunca conoció los efectos del frío,
del calor, del polvo o del rocío; procuróse evitarle todo posible conocimiento
del mundo exterior, del dolor, la enfermedad o la pobreza, que aqueja a los
hombres.
Sonrientes y jóvenes servidores, le daban la visión exclusiva de la felicidad.
El príncipe lndra había heredado de su padre una insólita riqueza y poderío.
Pero el rey Nakula, por acciones que parecían olvidadas, había adquirido
tan elevado poder.
Cuatro eran los palacios de los Kuravas, edificados adrede para las cuatro
estaciones del año, en bellas y distintas regiones.
En las construcciones, monumentos ciclópeos, se habían invertido enormes
cantidades de oro macizo, marfil, maderas preciosas, diamantes, plata y cristal; águilas y cóndores, esculturados en oro, en los grandes frontispicios, daban
entrada a las mansiones del rey; los altos fustes, llenos de inscripciones, en
lenguas misteriosas, remataban con figuras de leones y elefantes.
En los pórticos, de centenares de columnas, se guardaban las hornacinas de
los dioses y los héroes venerados.
La decoración de los interiores, brillaba por el reflejo de los cristales y las
piedras preciosas: la porcelana, el nácar, las sedas valiosas de Cachemira,
amueblaban los salones: pieles de tigre y leopardo hacían imperceptibles las
pisadas.
El humo de los pebeteros exhalaba esencias de mirra y áloe, y en las lám-

123
122

�paras, de bronce y oro, ardían llamas de aceite fragante, iluminando las estancias.
Bosques de canelas y sicomoros, cedros y bambúes, boa-bads Y palmera~,
circundaban de espesuras los contornos: había arroyuelos que reptaban sinuosos, entre el verdegay de los hierbazales, floreciendo, . en los bordes de su
curso, las juncias, las adelfas y los juncos; y daban colo:1do y exhalaban fragancias, los laureles rosa, las ccledonias azules o las ane~onas moradas._ .
Magnolias, tulipanes, flores variadas, impregnaban el aire de perfumes, miles de pájaros y de insectos multicolores animaban las fronaa~.
Las superficies de las aguas, en los estanques, de fondos limosos Y p_eces
dorados, asomaban las flores desmayadas de los lotos o la verdura refleJada
1

de las lianas.
Nalguisacados flamencos, cisnes tetierg:üdos y orgullosos pavos reales, llenaban de voces ecoicas las florestas y nncones del bosque.
.
Para distraer sus ocios el príncipe Indra, escuchaba a. menudo, co~o n tualcs de guerra, los himnos épicos de sus guerreros al ntmo enardecido de
los címbalos con las estridencias de las bocinas de plata o las llamadas de los
caracoles sa~rados, convocando a los desfiles para la guerra, montados los
jinetes en rebaños clamorosos de elefantes. .
.
_
Así se renovaba el homenaje de los caudillos a su rey, postrados con de
voción y humildad, inclinando las frentes y rindiendo _las espadas.
Bellas mujeres, alternando con este bélico trajín, bailaban ante el rey, tratando también de llenar sus ocios con ilusión y alegría.
.
Danzas rítmicas de bayaderas, en contorsiones ondulantes d_e r~~o, al son
de músicas invisibles; los músculos tensos y contráctiles, con ag1tac1on de se~pientes descorriendo velos de misterios; los ojos brillantes y en llamas las hcruras {icriles y evanescentes, como el soplo de la brisa.
b Ví~e~es de Cachemira O de Grecia, doncellas morenas de Si~ o de ~ersia, blancas danzarinas del Cáucaso o de Palestina, bellas hetairas, ele,g'.das
cuidadosamente en todos los lugares, que las selvas aroman ~on sus pahdos
alientos O vivifican con su frescura los ríos sagrados d~ ~a In~1a.
.
Así el reino de los Kuravas y así su vida y magnif1cenc1a. Pudo decirse,
repitiendo el poético lenguaje de los V~das, que e~_nombre de Indra fue
·¿
todo el mundo como si los mmensos tamdos de una gran camconoc1 o en
,
.
·da del pabellón de los cielos hubiese llevado sus resonancias
pana, suspend 1
.
'
a los más escondidos rincones del Umverso.
Pero el príncipe Indra, tan poderoso, rodeado de la fama, ~e las riquezas
de los placeres, que la imaginación más exigente pu:da sonar, y t~l vez
0
por un extraño designio de los dioses, era ~~y de~gr~c1ad~. . . . . ,
, s el sabio lenuuaJ· e de la mistica hmdu terua s1gmficac1on Y
o
.
,
U na vez m a ,
cumplimiento; nunca espera el hombre la felicidad completa, s1 su corazon

no conoce la verdad, junto al perfume y belleza de las rosas se ocultan muchas
veces las espinas del rosal.
En la vida del joven rey, lo mismo que en la leyenda de Siddartha, el
iluminado, había un misterioso presentimiento, una nostalgia de mundos
perdidos, una tristeza de algo profundo e inexplicable, como si una segunda
persona, coexistiendo con la habitual, descontenta de sí, le hablase de un
pasado obscuro y le mostrase otro camino de luz y de esperanza.
Hizo largos viajes por indicación de sus ministros y consejeros, visitando
reinos lejanos, huyendo de su dolor y buscando una felicidad al parecer imposible. Tal vez el hallazgo de una princesa, pensaban en la corte, podría traer
el amor y la paz que el príncipe necesitaba.
Los diferentes reinos visitados tuvieron el orgullo de tenerlo como huésped,
y grandes fiestas celebraban en su honor.
El alma de Indra se hallaba siempre ausente, triste y vacío el corazón, con
ansias escondidas en lo profundo del ser, tan distinto de lo que veía pasar
ante sus ojos, como procesión de figuras o de cosas sin sentido.
Vana y engañosa era la acción. Ilusorio anhelo de buscar fuera de sí lo que
únicamente tenía solución en las delicadas regiones del espíritu, en la difícil
intimidad del alma.
Cansado de tantos ajetreos, de las fiestas, de los viajes, regresó por fin a
su reino.
Allí vivió varios años, sin contacto con el exterior, entregado a la meditación y al estudio. Una gran sed de conocimientos quemaba su inteligencia
tratando de explicarse el por qué, la razón de su descontento y desgracia.
Se ocupaba especialmente del estudio de la ciencia teológica, enseñada por
los sabios brahamanes, buscando la pureza interna y el recto conocimiento;
quería conocer el destino del hombre y hallar la comprensión de cómo sería
Brahama.
El poeta Kanada decía que había muchos modos de imaginárselo. A veces,
como un ánade inmenso. Cuando llovía es porque agitaba las alas desprendiendo el rocío de las plumas y trayendo la fecundidad a la tierra. Otras,
como un gigantesco corzo, concibiendo así la velocidad del viento, del pensamiento o de la luz. Y otras veces, imaginaba que sería un pavo real, cuando
el día sale, con su gama de luces y colores, en que desplegaba la cola.
Escuchaba todas las voces, conoció todas las enseñanzas, alegró su alma
con la belleza de imágenes y parábolas, en la interpretación teúrgica de los
brahamanes, o en los cantos intuitivos de los poetas.
En el fondo del alma sentía cansancio y desaliento; las definiciones no
saciaban su anhelo.
Algunas veces, y para descanso de su espíritu, agobiado del esfuerzo intelectivo, recibía gustoso el aliento del mundo; ingeniosos rápsodas, venidos

125
124

�de diversos lugares, le recitaban consejas y leyendas, evocaciones epicas de
caudillos, acciones de guerra y amor, con inquietantes aromas de sangre y admiración increíble de heroísmo.
Brahama quiso llevar la luz a su corazón. Cual mensaje que lleva el viento
o verdad que esconde la nube, llegaron noticias a su oído de un sabio sanyasy,
a quien todas las gentes, después de conocido, veneraban.
Especiales emisarios, cabalgando elefantes, llevaron la orden de conducirlo
a palacio. Mientras estaban ausentes los enviados, el príncipe Indra se consumía en la impaciencia. .
La comitiva real, tras agobiadoras jornadas, que traía el jadear de los
jinetes y el sudor fatigoso de los elefantes, encontró junto a la sombra que
proyectaban unas palmeras, al borde de un riachuelo, de aguas ondulantes
entre guijarros y piedras, al anciano sanyasy, sentado y pensativo, en actitud
serena de santidad.
El sanyasy contestó a las palabras de los emisarios: Sabía que vendríais...
Y después, pausado y silencioso, levantóse del sucio, cabalgando sobre el
elefante que le fue ofrecido.
Emprendida la marcha siguió pensativo y callado ante la reverente mirada
de sus conductores.
Contagiados todos de este respetuoso silencio, sólo le perturbaban las voces de los que animaban a los elefantes en la carrera.
Caminaban sin cesar a través de las selvas, entre espesa vegetación de árboles y malezas, donde se deslizaban las serpientes y agazapaban los leopardos.
Llegaron por fin al camino que conducía a Keshava, y después, entraron en la
ciudad y en el palacio de los Kuravas.
El rey los esperaba con invencible ansiedad. El viejo asceta llevaba los pies
desnudos y el cuerpo escasamente cubierto con un lienzo pardo: en la cabeza,
un turbante jalde, de lino, le protegía contra el polvo y el sol; la mirada, con
profundidad de infinito y claridad de aurora, elevaba y distinguía la figura,
trayendo a su alrededor un bienestar inefable.
Ya en las estancias reales, sentóle el rey junto a sí. Y le dijo en un tono
acongojado: -Soy desgraciado, noble sanyasy. He ordenado que vinieses
aquí, pues sé que conoces la razón de mi desgracia. A cambio de tus nobles
palabras, te daré el dinero que me pidas.
Vivirás en mi palacio, dormirás en muelles lechos de plumas, perfumados
los dormitorios con esencias de sándalo; te vestirán con lujosos trajes: tendrás
criados y doncellas a tu servicio, bañarás tu cuerpo en aguas claras y transparentes, esenciadas de mirra.
El sanyasy escuchó atentamente, sin demudarse, mirándolo con piedad y
simpatía. Tras una larga pausa, contestó: -Nada de cuanto me ofreces
vale para mí. Brahama es el único tesoro indestructible. La verdad eterna

de Brahama, nos dice: toda acción tiene una reacción: el bien y el mal obedecen en el hombre a una imprescriptible ley.
El recobro de la felicidad es para ti la renunciación y la desdicha. Necesitas
~espos;erte ~e la gloria y de las riquezas, convertirte en un hombre pobre,
sm mas patnmonio. que tu espíritu; debes salir de tu palacio, del encanto
de tu torre de marfil y conocer, por ti mismo, la existencia del dolor.
~o hay otra salvación posible. Habrás de cruzar las selvas, escuchando el
gnto. de los ch~cales, el silbido de las aves de presa y arrostrar los peligros
del tigre, padeciendo pobreza y desamparo.
Así podrás expiar las culpas anteriores. Escucha la voz pura del espíritu y disP?nte para la gran acción. Vyasa, intérprete de Brahama, comunicará a tus
01dos la le~enda de las dos dinastías de la India, causantes de tu dolor.
Y al decir estas palabras, levantóse el sanyasy, saliendo de la cámara real
Y desapareciendo en las vagas neblinas de la distancia ante el asombro del re
I n d.ra vivi~
.. ' dos noches absorto en amarga reflexión.
' Transcurrieron largos
y.
espac10s de tiempo con los más crueles insomnios.
Salió un día al jardín cuando amanecía. El bulbul entonaba un canto
dulce, y melancólico, alternando con los bravos gritos del bengalí.
Oyo la voz de Vyasa: -Dos dinastías reinaban en la India: Los Kuravas
Y los Pandav,as. Nakula tu padre, regía los destinos de los Kuravas. Los
Pandavas teman por rey a Sahadeva, con una hija: Ambalika.
La dinastía de los Kuravas simbolizaba las ambiciones, los deseos y la codicia.
Los Pandavas representaban el reino del espíritu, la virtud y la dicha perfectas.
Vivían los Pandavas en comarcas muy lejanas, más allá de las nieblas,
de las montañas, de las nubes azules, y se albergaban en suntuosos palacios
tejidos de sueños.
'
Todo era blanco, transparente y luminoso, sin ninguna posibilidad de
sombra. Hermosas doncellas se diluían en el nácar de luz con grados cada
vez más tenues e invisibles de blancura.
Gu;rre_ros con alas empuñaban las espadas flamcantes del espíritu.
~lh. r~mab~ la paz, pues se habían trascendido los deseos y las pasiones, y
la Just1c1a, mas alla de toda determinación, tenía un valor imponderable.
En cierta ocasión, los ejércitos dr Nakula llegaron a las fronteras de los
Panda;~s. El rey _Nakula ambicionaba la gloria de Sahadcva y tentole para
que viniese al remo de su ambición. Tras reiteradas tentaciones Sahadeva
fue vencido por Nakula.
'
. Fueron entonces derrotados los Pandavas y malditos los Kuravas. Los ejércitos de Nakula entraron victoriosos en Atma, la hermosa capital de los
Pandavas.
Sugestionado Nakula con el poder de su triunfo y cegado por la codicia,

127
126

�asesinó a la mayor parte de las huestes aladas y robó los tesoros de los Pandavas.
Las bellas doncellas de la luz se transformaron en espíritus errantes de los
bosques. Los habitantes del reino de Sahadeva fueron parias en adelante.
La princesa Ambalika perdió la luz de su realeza y vivió pobre en un ignorado rincón de la India.
Los Kuravas fueron muy poderosos con su victoria. Pero los ciclos trajeron
el castigo de su acción, con dolor invencible de nostalgia, por el reino perdido
de Brahama. El áspid del pasado ensombrecía la gloria del poder.
Keshava, capital de los Kuravas, fue a partir de entonces, el centro universal de la riqueza y el poderío.
Nakula vivió atormentado por su acción. Dedicábase a la caza, para abstraerse del recuerdo, serenar su espíritu y apaciguar la tormenta de su vida.
Al atravesar un bosque, siguiendo una presa, fue arrebatado del elefante que
montaba y destrozado a zarpazos y mordiscos por un tigre.
El príncipe Indra hubo de sustituir a Nakula. Y con la herencia del poder
y riquezas arrastraba el pecado.

Para hacer desaparecer este descontento, conciliar a los Kuravas y a los Panclavas y volver al espíritu, el príncipe había de despreciar la vi&lt;la si quería
vivir con alegría: la riqueza, si quería felicidad; la molicie, si amaba el
heroísmo.
Aquello que poseemos o aparentamos, decía Vyasa, nada vale y está sujeto
a cambio, como el viento escinde las montañas de arena o el terremoto derrumba los palacios.
Hay que matar la ambición. Y por el conocer de sí mismo, ser más ambicioso, conquistando una riqueza más yaliosa que los tesoros de los Pandavas
en manos de los Kuravas, el reino de la verdad y del espíritu.
Has de buscar, príncipe Indra, a la princesa Ambalika y libertarla de su
pobreza y abandono: ensilvecerte como los hombres que laboran los campos
o los pájaros libres que cruzan el aire, y marchar pobre, sin honores, con la
sola riqueza de tu fe y la voluntad de alcanzar un mundo más allá del deseo
del logro.
Y así fue: vestido Indra con pobres vestiduras, ceñidas con el cíngulo de
una soga, calzado con albarcas de palma, salió de su palacio.
Nadie enteróse de la huída, ni del éxodo, hasta después de ocurrido.
Aquella noche brillaba la luna, proyectando rayos de blancura sobre la
encantada fronda del palacio; un viento suave movía las ramas de los ár-

y

boles.
Mucho anduvo Indra, cruzando una naturaleza a menudo inclemente ...
Durmió a la sombra de los ramajes, sobre la verdura de los prados en primavera y sobre las secas hojarascas del otoño.

128

Cansado, extenuado por los caminos interminables, encontraba alivio, cual
rocío de amanecer de los aromas del henneh, del mango o del jazmín, descansando a la sombra de las báculas, los cadabos o los mangles.
Encontró un día una aldea de alfareros, de afanosos parias, que tejían
palmas y mimbres, sentados en el suelo o en escabeles pintados de azafrán.
Aledaño al caserío, construído, con maderas y palmas; se veían campos
cultivados de maíz y cebada; crecían los cocoteros, los lirios y las ashocas.
Unos niños desnudos daban gritos de alborozo, bañándose en las aguas tibias
de un lago, calentado por la brisa soleada.
Los aldeanos le miraron, al advertir su presencia, como si fuese un yegui
o sanyasi, por la pobreza de sus vestidos, la largueza de las barbas o el triste
signo del peregrino. Diéronse cuenta, por un misterioso saber, que se trataba
del príncipe Indra. Hablaron entre sí, mirándose con un mutuo consenso.
Le volvieron la espalda y diéronle voces para que se alejase, lanzando piedras
y azuzando a los canes. El príncipe Indra -dijeron las voces-- el destructor
el ladrón de los Pandavas.
'
Alejóse con tristeza de aquellas gentes, sin oír ya los ladridos de los perros
ni el mortificante griterío, deteniéndose a descansar a la dulce sombra de
unos saptapamas y madares.
Estaba sediento y tenía hambre. Aparecían en su imaginación ricos manjares, servidos con la vajilla de oro y plata, de sus palacios; las frutas más
sabrosas y que más gustaban a su paladar la ambrosía de excelentes vinos
y licores.
En su espejismo del agua creía ver cercanos los manantiales y cataratas
saltando entre piedras y verdines. Escuchaba, aguijoneado de pesadillas, eÍ
salvaje griterío de los cóndores; sentía las pupilas vidriosas de los tigres en
amenaza, o el pesado vuelo y olfateo de los buitres, en los cielos llenos de
nubarrones.
Como si el ala suave de la brisa le pespertase de las pesadillas, vio un
arroyuelo, deslizado entre la maleza, que descendía de un montecillo.
Sació su sed y siguió el curso del agua que corría por estrechos cauces, entre
pedregales, hasta encontrar una gruta, origen del nacimiento.
Multitud de gotas caían en los remansos, desprendidas de las techumbres
humosas.
Avanzó en el interior de la gruta, movido por invisible fuerza protectora,
rozando y separando las ramas de tupidas plantas que se oponían a su paso.
Entre enlazados tallos vegetales se adivinaba una puerta pequeña, como
madriguera de raposas. Al empujar esta entrada, abrióse lentamente, y por
el estrecho abertal formado, introdujo Indra su cuerpo.
Avanzó por un largo y obscuro corredor, al parecer de techos muy altos,
y de anchas distancias laterales, pues resonaban los pasos como en la oquedad

129

�de un extenso espacio vacío, notándose con inverosímil extrañeza grandes
corrientes de aire, en algunos de los largos trechos cruzados.
Después de una lejana marcha, pudo notar los vagos y pálidos r:splandores de la luz cada vez más intensos, a medida que avanzaba, y al fmal, una
gran salida, ~orno la cuenca vacía de un ojo irregular, abierto al infinito.
Gio-antescas cadenas de montañas y bosques de árboles corpulentos, entre
somb:as azules e imponentes roquedales, se distinguían desde los bordes de
esta gran abertura.
Un valle extenso se formaba en las faldas de los montes. Corrían las aguas
de un río rodeado de prados, de arbustos espinosos y de rosales silvestres;
correteaban los alzacolas, los pájaros de aguas y las golondrinas, cerca de los
márgenes húmedos; ondulantes palmeras y verdes frondas formaban los alrededores de un poblado, edificado en la planicie de una colina.
Indra atravesó el valle, lleno de luminosa esperanza, y ascendió hasta el
caserío. Los habitantes vivían en gran pobreza, aunque su aspecto era noble
y espiritual su continente. Todos vestían de blanco con el más fino lienzo,
como siempre es fama tejióse en Benares.
Allí estaba la princesa Ambalika, y los escasos supervivientes de los Pandavas.
Debían trabajar y sufrir los dolores de la humana naturaleza.
No tenía Ambalika a su alcance, como en otro tiempo, las sombrillas de
seda que le evitaban las molestias del sol o del polvo, ni los vigorosos elefantes para conducirla sin pisar las piedras o la dureza del suelo, con los
roces posibles de los cardos y las ortigas en desplazamientos por agrestes caminos.
Se ocupaba ahora con sus mujeres y antiguos servidores,. ;n el culti;~ Y
~osecha de los campos, la higiene de los hogares y la educac1on de los runos.
Pero su belleza se mantenía inmarcesible, en eterna primavera, con la más
noble gracia y hermosura.
Destacaba la negrura de sus cabellos, luengos, abundosos, de sus bl~cas
vestiduras O entre los dorados campos de lino y la albura de las margantas
silvestres.
La misión de Indra se hallaba cumplida. Ambalika le concedió su amor
y los Pandavas encontraron el reino perdido.
El amor de Ambalika y de Indra hicieron el milagro. El príncipe Indra
obtuvo la felicidad que buscaba.
El espíritu de los Pandavas dio la inspiración de Brahama a las acciones
de los Kuravas.
Una vez más la voluntad cósmica se hacía conciencia en los hombres.
La ley de Brahama nada ni nadie la puede destruir.
Nota aclaratoria.-Hay mito en la creación de personajes inexistentes, cuya

130

acción, por sus dimensiones imaginativas o sus perfiles fantásticos, no pudieron darse en la realidad. Y encontramos valores estéticos en el carácter de
los actores, donde el bien triunfa del mal y el amor se logra con el vencimiento de las asechanzas de la fuerza simbólica, de la perfidia. Son pensamientos estéticos los que establecen un parangón espiritual entre las dos
fuerzas del simbolismo, encamadas en los Pandavas y en los Kuravas, o en
el desarrollo de las acciones argumentativas. O en los escenarios naturales,
donde los protagonistas actúan, presentados con el lenguaje literario más bello y sugestivo que me fue posible y procurando buscar la mayor fidelidad al
espíritu del "Bhagavad Ghita", o a la leyenda "El Caudillo de las manos
rojas", de Gustavo Adolfo Bécquer, que también me sirvió de referencia
inspiradora.
Tomamos a Indra como el primero o el principal, el príncipe es el primero, que es el que armoniza a los dos principios opuestos de los Pandavas
y los Kuravas, o el Uno, que es la suma resultante del dos y el tres, después
de haber sido el origen de los dos, con el significado filosófico del Sumo
Hacedor, o la suma reabsorción de los entes de la creación en sí mismo; es
suma o síntesis después de la manifestación, en el sentido que daba Plotino:
salir de Dios y volver a Dios, que es la patria divina de origen.
Y en esto consiste el poder figurativo del símbolo: las metáforas son el recurso literario para explicar ideas o principios. La estética radica en las descripciones de los simbolismos, presentados los entes de pensamiento como si
fueran vivientes o reales, con la patética de los seres humanos.

Mrro

y ESTÉTICA DEL QUIJOTE

El mito de Don Quijote consiste en la idealización de los más nobles sentimientos que radican en la naturaleza profunda del hombre y constituye la
dualidad del sexo humano: de una parte, la entrega a las exigencias de las
necesidades del cuerpo y al instinto de conservación que hace generar en
el hombre el miedo, el egoísmo, la cobardía y las pasiones por la posesión
de bienes materiales o el goce del amor, considerado como el demonio sobre
la mujer. Y de otra parte, la conciencia de nuestra finitud o la presencia de
un fondo insobornable de solidaridad o de simpatía con los otros seres humanos, que radica en el sentimiento platónico de que lo que vivimos no es
perfecto y que hay algo superior que podemos imaginar perfecto, y que frente
al egoísmo está la simpatía o el dejar de ser en sí para ser en los otros: que
frente al amor como dominio y posesión está la conciencia del amor ideal,
que es compenetración con la mujer y los hijos, llevándonos a los mayores sacrificios y a las más bellas acciones.

131

�Cervantes encontró en Don Quijote, sin saberlo, el paradigma más elevado de
las virtudes mejores de la humana naturaleza. Por eso es la más perfecta
creación del arte, como nunca se ha dado hasta entonces. La mente de los
filósofos o la imaginación de los artistas pueden crear sistemas o criaturas
que tengan validez de realidad, aunque siempre una realidad condicionada
o limitada a la mente que lo imaginó, pero si la criatura es la NATURALEZA
MISMA SIN LIMITACIONES, entonces viven por sí mismos, sin necesidad del
autor: FUE LO OCURRIDO CON DON QUIJOTE, que se dio a caminar sin necesidad de Cervantes, por los caminos del mundo.
Miguel de Cervantes, le dio el cauce a la palabra, pero Don Quijote, como
los secretos de armonía en la naturaleza, solamente necesitan que un compositor les dé forma o los recoja en el pentagrama. El compositor es el canal por donde discurre la armonía. El pensamiento del hombre es limitado
y LA NATURALEZA ES EN TODA su MAGNITUD CREADORA. Lo que imaginamos
como hombres, es perecedero y la vida es siempre una renovada creación o
una infinita posibilidad de interpretación.
Don Quijote y Sancho son presentados en oposición y así es en la realidad. Sin embargo, como descubre Salvador de Madariaga, Don Quijote influencia a Sancho en el quijotismo y Sancho influencia a Don Quijote en
el sanchismo y es una prueba evidente de que en el hombre hay siempre un
Sancho que acecha y un Don Quijote que nunca está oculto del todo.
La locura de Don Quijote ha pasado a Sancho y la cordura de Sancho
a Don Quijote. Igual sucedió con los Duques o con quienes trababan contacto con los dos locos geniales. Así dice Cicle Hamete: "que tiene para sí
ser tan locos los burladores como los burlados y que no estaban los Duques
dos dedos de parecer tontos, pues tanto ahinco ponían en burlarse de dos
tontos".
Don Quijote había enloquecido en un amor idealista. "Y fue a lo que se
cree que en un lugar no cerca del suyo había una moza labradora de muy
buen parecer, de quien él en un tiempo anduvo enamorado, aunque según
se entiende, ella jamás lo supo ni se dio cata de ello".
Ahora bien, si Sancho no existiera no conoceríamos a Don Quijote. Lo
bueno se comprende por la presencia de lo malo, a lo sabio por lo necio:
todo existe en relación con algo diferente; es la dualidad fundamental de
todo lo que vive. Las especies vivas se justifican por lo masculino y lo femenino, que hace posible la creación y la continuidad de la especie respectiva. La síntesis de la cualidad se daría en el fruto resultante y éste a su vez
volvería a ser dualidad en el encuentro renovado de lo masculino y lo femenino creadores. O podría darse en una síntesis intelectual, en que imaginásemos la desaparición de los opuestos.
Don Quijote es una novela, la primera y la única novela de todos los

tiempos, es la revelación más profunda y más real del hombre a todos los
hombres, lo mismo que los libros bíblicos, son la revelación de Dios a los hombres, pero Dios se revela con alegorías no siempre comprensibles o con relatos de criaturas angélicas, cuya comprensión es muchas veces de naturaleza infusa.
Don Quijote, en cambio, puede ser comprendido por todos; es el hidalgo
castellano de la Mancha, cuyas hazañas, aunque inverosímiles, en muchos
casos pudieron darse y comprenderse con el entendimiento natural; es la
caricatura de un caballero armado, con armaduras enmohecidas y anacrónicas, con una bacía de barbero que provoca la irrisión, una lanza y una espada, que parecen sacadas de un museo y un pobre caballejo, el sufrido Rocinante, que lleva en sus lomos aquella triste y cómica figura, a quien todas
las desventuras acaecen por el idealismo irreal. Simboliza la lucha contra la
injusticia liberando a los condenados a galeras, que después lo molerán a
pedradas y que le harán decir: "el hacer· bien a villanos, es echar agua en

el mar".
O defender la belleza ideal de Dulcinea del Toboso encamada en una
moza campesina, oliendo a ajos y cebollas; o en lucha con el caballero vizcaíno por solas suposiciones ideales; o enfrentarse al león de la jaula con
una valentía ciega; llamándose después por su valor caballero de los leones,
en lugar del caballero de la triste figura y padeciendo de los más fuertes
contrastes, en que el caballero ideal es vencido casi siempre frente a la más
dura realidad, que Sancho Panza advierte y que Don Quijote no se da cuenta. ¿ Cómo Don Quijote que es el paradigma del ideal más puro, puede rebajarse a la realidad egoísta y al contacto con la escoria de todas las cosas
materiales? Y que fuese vencedor con su vencimiento del cura y el barbero,
aunque otra cosa pudiese pensar el lector.
Los creadores de religiones, los filósofos que alumbraron sistemas nuevos
de pensamiento, que sirvieron para crear mundos mejores, los poetas que vaticinaron o que cantaron la gloria de los héroes, no tuvieron el menor temor
de aparecer locos o idealistas y se entregaron con el quijotismo abnegado
de los que cumplían una misión de felicidad, de progreso y perfección para
los humanos.
Cervantes expresó al mundo medieval en el Renacimiento en una España
que se constituyó en campeona de la Contra-Reforma donde frente a la
claridad de la razón se aferraba a la sinrazón y donde frente a la filosofía
seguía cultivando la mística medieval, como el ejemplo de la Celestina, que
fue un anticipo del Quijote, donde el amor y la pasión de los jóvenes Calixto
y Melibea contrasta con el materialismo y la brujería de Celestina. Y que
gracias a este medievalismo fue posible el milagro de la colonización ame-

133
132

�ricana con sus misioneros ejemplares o la creación de la literatura española
del Siglo de Oro.
.
,
,
Don Quijote es el fruto típico de esa España medieval, que todav1a s:g_ma
creyendo en la fe idealista, que se pedía cuentas de sus derechos en A_m:~ca,
cuando nadie se las pedía y cuando ningún pueblo, en el pasado ~stonco,
se las había pedido. El derecho de conquista, decían todos los conqwstadores,
daba todos los derechos.
La segunda parte del Quijote es cuando los Duques se bu~l~ del _ca~allero y del escudero, porque los Duques representaban el Renacimie_nto_ i_tahano. El Renacimiento se burla de la Edad Media. Pensemos para Justificarlo
que el cristianismo italiano tiene la influencia del_ paganismo griego Y r~mano y el cristianismo español está radicalmente vmculado con el _hebra1smo
primitivo como encontramos en el arte de estos dos pueblos. !taha es Leonardo de' Vinci O Miguel Angel y España es el Greco y Zurbarán.
Nada más lejano del cristianismo medieval que esos aristócratas burlones
y escépticos.
.
El mito proporciona los motivos estéticos y la expresión del carácter bello
de los personajes. Existe una Estética del Quijote desde que comenzamos por
conocer al caballero en su pueblo de la Mancha, donde de tanto leer y poco
dormir se le secó el cerebro y vino a perder el juicio.
Nos encontramos con un loco idealista que lee libros de caballería, recordando una Edao. Media olvidada. La Edad Media no es solamente en un
orden cronológico de la Historia; viven la Edad Media to~?s los ide~listas,
que por serlo, tienen el alma medieval y se entregan al se~1c10 de los ideales
que aparentemente son locura y que nunca tendrán re~hdad. Por eso Don
Quijote eterniza su medievalismo en todas las generacione~; to~o hombre
busca la réplica a lo que lleva en sí o encuentra destellos o ide~tida~es a su
patética idealista. Don Quijote tiene siempre la respuesta al idealismo de
la humanidad.
Mucho sabía de este idealismo Miguel de Cervantes, cuya vida desventurada y heroica, tenía gran parecido con su ?ersonaje_ ~nmortal. Cervantes
aprendió, con dolor en la Universidad de la v1~a, conv1V1en~o con soldados,
con pícaros, con aventureros y cautivos, con mu1eres _de la vida y con damas
honestas, pero siempre viviendo en la escasez d: dmero, -~e honores Y de
amor, y si alguna vez los tuvo, fu~ siempre efimero, de1~ndole a~~;gura
en el alma como en sus tiempos de alcabalero, que le llevo a la pns1on de
Argamasill~ del Alba, o las prisiones de Argel, después de su. heroísmo de
Lepanto. o aquella Catalina de Palacios en Esquivias, su muJer por corto
tiempo. O su negado viaje al Soconusco.
Miguel de Cervantes tenía el alma grande y su humorismo nunca le ha~ía
amilanarse de sus desventuras. El Quijote es un libro de humano humons134

mo, que hace reír lo mismo que hace llorar. La risa y el llanto como las dos
caras del alma humana.
Sancho es la contraposición de Don Quijote con una cara diferente o el
contrapunto de la misma armonía. Y así lo confirma el cura: "Veremos en
lo que pára esta máquina de disparates de tal caballero y de tal escudero, que
parece que los forjaron a los dos en una misma turquesa, y que las locuras
del Señor sin las necedades del Criado, no valían un ardite".
Don Quijote está compenetrado sin saberlo en su locura con Sancho y
abundan los reproches de que la equivocación o la locura es del otro. Así
Don Quijote ataca a Sancho en términos duros: "Ahora te digo, Sanchuelo,
que eres el mayor bellacuelo que hay en España. Dime ladrón, vagabundo,
¿ no me acabas de decir ahora que esta princesa se había vuelto en una doncella que se llamaba Dorotea y la cabeza que entiendo corté a un gigante
era la puta que te parió, con otros disparates, que me pusieron en la mayor
confusión, que jamás he estado en todos los días de mi vida?"
Buscaremos algunos ejemplos donde se muestre con gran sugestión una
estética del mito.

EN

LA MUERTE DEL PASTOR CRISÓSTOMO

En los capítulos XII, XIII y XIV de la primera parte del Quijote se relata este curioso suceso de la muerte del pastor Crisóstomo, enamorado de
la pastora Marcela.
Encontramos aquí la influencia medieval de pastores de bosques y de encantamientos, aunque en el Quijote se produce el encantamiento de Crisóstomo por el amor no correspondido de Marcela. Don Quijote es como el
Pan de los griegos que defiende a los pastores virtuosos contra las asechanzas
de los malvados.
El Renacimiento resucitó a la antigüedad griega y romana y el mundo milagroso del medievo. Las Pastorales de Longo o Dafnis y Cloe, que tradujo
al castellano Juan Valera, sirvieron de inspiración a otras novelas con el
mismo tema, como Menina e moca de Bemardín de Riveiro, La Diana, de
Jorge Montemayor o el Amadís de Gaula, que durante más de dos siglos fue
leída por toda Europa y que fue citada por Cervantes en el Quijote: o Pablo
y Virginia, de Bernardino de Saint Pierre.
La antigüedad griega fue siempre el modelo, como aquella llamada Teogenes y Cariulea, de Heliodoro, y que imitó Cervantes en Persiles y Segismunda,
o Calderón de la Barca, para su c9media Los hijos de la Fortuna.
El origen de Dafnis y Cloe está en la mentalidad de los griegos antiguos,
135

l.

�los que llamaron a la novela "mytho", y los latinos "fábula". Contar o hablar era referir mitos o fábulas. Por eso hablar viene de "fabulor", que a
su vez procede de •'fabula". El mito significaba la palabra, discurso, fábula
o tradición popular o cuento.
Toda habla tenía mucho de cuento, novela o fábula. Y así se explicaban
los fenómenos de la naturaleza, la imaginación de los dioses del Olimpo, los
demonios y los genios y su historia se cantaba en himnos y todo lo que acontecía a los hombres. Pues fueron los rapsodas que conservaron en cantos épicos
la tradición de Aquiles y de Ulises y que Homero les dio la cifra de su unidad argumentativa.
¿ Acaso Hércules, Teseo, Perseo y Belerofonte, caballeros andantes, que amparaban a los débiles, ayudaban a doncellas y liberaban a la tierra de monstruos y tiranos, no eran sino mitos?
Cervantes en el pastor Crisóstomo, como en el discurso a los cabreros, imita a los antiguos poetas bucólicos, especialmente a Teócrito, pero sin la afectación de los antiguos y la naturalidad realista española. En Crisóstomo en·COntramos una novela idílica. Cervantes hace decir a Vivaldo, el caminante:
"que aquella madrugada habían encontrado con aquellos pastores, y que por
haberles visto en aquel tan triste traje, les habían preguntado la ocasión por
,que iban de aquella manera: que uno de ellos se lo contó, contando la extrañeza y hermosura de una pastora llamada Marcela, y los amores de muchos que la recuestaban, con la muerte de aquel Crisóstomo, a cuyo entierro iban".
Don Quijote habla de la necesidad de tener una dama de la que estar enamorado y justifica también el amor de Crisóstomo: "digo que no puede ser
que haya caballero andante sin dama, porque tan pronto y tan natural les
es dado a los tales ser enamorados, como al cielo tener estrellas".
El pastor Ambrosio hace el elogio de Crisóstomo, a punto de ser enterrado
en la montaña, y en que la belleza de la descripción es digna de Cervantes:
"-Ese cuerpo, señores, que con piadosos ojos estáis mirando, fue depositario
de un alma en quien el cielo puso infinita parte de sus riquezas. Ese es el
cuerpo de Crisóstomo, que fue único en el ingenio, solo en la cortesía, extremo
en la gentileza, fénix en la amistad, magnífico sin tasa, grave sin presunción,
alegre sin bajeza, y finalmente, primero en todo lo que es ser bueno, y sin
segundo en todo lo que fue ser desdichado".
Marcela contesta a los reproches de los amigos de Crisóstomo con palabras
sabias y discretas: "Tengo libre condición, y no gusto de sujetarme; ni quiero, ni aborrezco a nadie; no engaño a éste, ni solicito a aquél; ni burlo con
uno, ni me entretengo con el otro. La conversación honesta de las zagalas de
estas aldeas y el cuidado de mis cabras me entretienen. Tienen mis deseos por

136

término estas montañas, y si de aquí salen, es a contemplar la hermosura del
cielo, pasos con que camina el alma a su morada primera".
Marcela se alejó por la espesura del bosque y algunos quisieron seguirla,
sin tomar en cuenta sus palabras de desengaño para los que la escuchaban.
Entonces Don Quijote encontró la ocasión para defenderla por su honor de
caballero andante: "Ninguna persona de cualquier estado o condición que
sea, se atreva a seguir a la hermosa Marcela, so pena de caer en la furiosa
indignación mía. Ella ha mostrado con claras y suficientes razones la poca
o ninguna culpa que ha tenido en la muerte de Crisóstomo, y cuán ajena
vive de condescender con los deseos de ninguno de sus amantes; a cuya causa
es justo que en lugar de ser seguida y perseguida, sea honrada y estimada
de todos los buenos del mundo, pues muestra que en él ella es sola la que con
tan honesta intención vive".
Asegura Salvador de Madariaga que el Retablo de Maese Pedro adquiere
segunda inmortalidad con la música de Manuel de Falla.
Allí se han conjugado los diversos factores de la farándula teatral, ofreciendo con la ficción de las figuras y el contenido del lenguaje del Retablo
una imagen de la realidad. El mono adivino; Maese Pedro caracterizado con
un parobe verde en un ojo, simulando estar tuerto para ocultar al Ginés de
Pasamontes, el pícaro redomado; el ventero, el joven relator que deforma la
seriedad histórica del romance, lo que provoca la cólera de Don Quijote;
el rebuzno de los dos alcaldes o el ejército pintoresco de uno de los pueblos,
dispuesto a combatir con el otro. Y finalmente, la fuga de Don Quijote y
Sancho, donde se muestra la falsa fortaleza de la que blasona el caballero
de la Mancha.
El Retablo no son solamente las figuras de Maese Pedro: hay que considerarlo aumentado con todos los circunstantes, incluídos los espectadores,
como en un teatro de guiñol o marionetas. Don Quijote, con su estrafalaria
figura, la bacía del barbero, la armadura enmohecida, la lanza y la espada
viejas, sin el brillo de los aceros toledanos, los ojos brillantes y obsesivos del
loco caballero del ideal: el Rocinante flaco, que puede asomar su cabeza
cansina por la ventana del establo vecino, la gordura sanchopancesca, el ventero y todas las gentes que estaban en la posada, incluídas las maritornes y
los mozos de mulas.
Así describe Cervantes a Maese Pedro: "Este es un famoso titiritero, que
ha muchos días que anda por esta Mancha de Aragón, enseñando un Retablo de la libertad de Melisendra, dada por el famoso Don Gaiferos, que
es una de las mejores y más bien representadas historias que de muchos años
a esta parte en este reino se han visto. Trae asimismo consigo un mono de
la más rara habilidad que se vio entre monos, ni se imaginó entre hombres,
porque si le preguntan algo, está atento a lo que le preguntan, y luego

137

�salta sobre los hombros de su amo, y llegándosele al oído, le dice la respuesta
de lo que le preguntan, y Maese Pedro la declara luego; y de las cosas pasadas dice mucho más que de las que están por venir; y aunque no todas
las veces acierta, en las más no yerra; de modo que nos hace creer que tiene
el diablo en el cuerpo".
Don Gaiferos y Melisendra, Cario Magno, los soldados y caballeros franceses, las torres almenadas de Zaragoza, y después Don Quijote que irrumpe
con violencia y destroza el tablado y sus muñecos. La huída de Maese Pedro, la fuga del mono y el estrépito de voces temerosas de la tragicomedia.
Se ha producido una eclosión tragicómica. Don Quijote reconoce que los
encantadores le han engañado y ofrece pagar los maravedises y reales del
estropicio. Aquí se da el valor estético más destacado, lo mismo que en aquella devolución por el Cid Campeador a los judíos Raquel y Vidas.
"Ahora acabo de creer, dijo a este punto Don Quijote, lo que otras muchas veces he creído: que estos encantadores que me persiguen no hacen sino
ponerme las figuras como ellas son delante de los ojos, y luego me las mudan
y truecan en las que ellos quieren. Real y verdaderamente os digo, señores
que me oís, que a mí me pareció todo lo que aquí ha pasado que me pasaba al pie de la letra: que Melisendra era Melisendra; Don Gaiferos, Don
Gaiferos; Marsilio, Marsilio y Cario Magno; por eso se me alteró la cólera,
y por cumplir con mi profesión de caballero andante quise dar ayuda y favor a los que huían, y con este buen propósito hice lo que habéis visto. Si
me ha salido al revés, no es culpa mía, sino de los malos que me persiguen
y con todo esto desde mi yerro, aunque no ha procedido de malicia, quiero
yo mismo condenarme en costas; vea Maese Pedro lo que quiere por las
figuras deshechas, que yo me ofrezco a pagárselo luego en buena y corriente
moneda castellana".
Es una estampa medieval, trasladada al Renacimiento, que ya no tolera
la ficción tal como se entendía en siglos anteriores y produce un contraste
tragicómico, en maravillosa conjunción de elementos.
Recuerda a los juglares castellanos que recorrían los pueblos y los reinos
peninsulares, relatando romances de heroísmo, de amor y de fantasía. Todavía hasta primeros del siglo XX se encontraban estos epígonos del juglarismo; recorrían los pueblos españoles, llevando grandes cartelones, ilustrados
con litografías y dibujos, sobre crímenes o bandoleros de leyenda. Un narrador repetía el argumento con un sonsonete persuasivo y la masa pueblerina
se deleitaba con el hecho de ficción, provocando lágrimas, admiración o indignación.
El narrador pasaba después el platillo y recogía las monedas voluntarias.
de los asistentes. Fue el antecedente del explicador del cine mudo, que fue
el que enterró a los romances populares y al teatro de la legua.

138

Se mostraba, sin proponérselo, en el Retablo de Maese Pedro, que existe
una ambivalencia humana; la seriedad y el humor o la comedia y la tragedia
Y el choque provocaba la risa. El relator del Retablo con voz seria y la furia
de Don Quijote que hacía huír a Ginés y al mono, con la destrucción de
las figuras del Retablo, generando una carcajada bárbara y estrepitosa, como
la entrada de un burro violento en una cacharrería. O el rebuzno de los alcaldes, con tal realismo que parecían burros y no hombres, haciendo recordar
a Sancho que en su pueblo también él rebuznaba con el mismo realismo.
Cervantes logró reunir en el Retablo de Maese Pedro un maravilloso contraste de emociones y de personajes cómicos, cuya comicidad arrancaba de
una seriedad aparente,· aunque manifestada como real. La picardía de Ginés
de Pasamontes, con la presencia de Maese Pedro, recuerda la espléndida
novela picaresca española, con personajes inmortales como Lazarillo de Tormes, Gil Blas de Santillana, El Escudero Marcos de Obregón o el Buscón Don
Pablos. Y sobre todo la expresión española de la dualidad medieval y renacentista, que eso es Don Quijote.

LA FILOSOFÍA DEL HUMORISMO Y EL QUIJOTE

Hay en el hombre dos formas de conocimiento o dos saberes de él mismo
Y lo que conoce de otros seres es en función de su alcance cognoscitivo o en
relación con sus facultades humanas. Pero hay un conocimiento propio del
hombre, deslindado de los otros seres de la naturaleza. Otras zonas del conocimiento como la naturaleza o Dios son posibles porque el hombre las conoce
y aunque el hombre no las conociera, existirían tal vez, puesto que todo
puede ser considerado en función del hombre; otro conocimiento no es posible. Así pues la teología o la cosmografía se subordinan o condicionan a
que el hombre las conoce; en la naturaleza, el hombre descubre sus leyes y
en la teología, es creada por el hombre, y se crea porque la idea de Dios ya
existe en la mente del hombre.
El hombre tiene una naturaleza física o una entidad corpórea que alberga
otra naturaleza mental. La primera se estudia como antropología física y la
segunda como antropología filosófica. Saber si el hombre es de raza indoeuropea o americana, si es de color cobrizo o blanco, si manejaba la piedra
y los metales, todo eso es conocimiento antropológico o físico. Pero estudiar
al hombre como investigador de la ciencia, como creador de comunidades
en función del espíritu, de arte o de cultura intelectual, de lenguaje o de simbolismos, es antropología filosófica.
La antropología física podría responder al interrogante, ¿ qué es el hom-

139

�bre? y la antropología filosófica contestaría a la pregunta, ¿ quién es el
hombre?, dando a esta última averiguación una mayor jerarquía intelectual
o una mayor sabiduría del hombre espiritual.
El humorismo es una manifestación de cultura filosófica, puesto que sólo
aparece cuando se han dado formas refinadas de cultura. El hombre primitivo ríe porque satisface sus instintos, porque ha alcanzado la presa que ha
de satisfacer su hambre o porque ha logrado un placer sexual.
El humorismo puede ser intelectual cuando conviene a los sentimientos
generales del hombre, en choque de contrastes o erupción del absurdo. O bien
puede ser manifestación de un sentimiento de comunidad, en que sólo se
sienten impresionados los que pertenecen a esa comunidad.
Así por ejemplo el humor mexicano es diferente del humor inglés. Con el
humor inglés no se ríen los mexicanos, como con el humor mexicano no se
ríen los ingleses, porque en los dos casos hace falta un esfuerzo intelectual
para comprenderlo, y cuando interviene la función de la inteligencia, el
humor se enfría y a "tempo" lento la risa se desvanece. El humor ha de ser
un choque espontáneo, cálido y sorprendente.
Solamente el hombre ríe entre todos los animales y la función de la risa
y el llanto, que son dos categorías iguales de signo contrario, muestran una
complejidad espiritual o una manifestación superior de las emociones y de
la inteligencia, cuyo estudio, con su significado o su alcance intelectual, pertenece al conocimiento filosófico; es lo que llama Cassirer una antropología
filosófica.
Federico Nietzsche nos habla en Zarathustra de un hombre sin ternura y
sin belleza, sin piedad para lo humano: "Adornado de horribles verdades,
su botín de caza y de una belleza de vestiduras desgarradas, muchas ramas espinosas colgaban de él, pero no vi ninguna rosa. Todavía no había aprendido a reír ni a conocer la belleza. Con aire sombrío volvía este cazador del
bosque del conocimiento. Volvía de luchar con los animales feroces, pero
su seriedad refleja todavía el aspecto de una fiera, de una fiera no vencida".
El hombre ha de saber reír y llorar o debe darse en el hombre la confluencia de la tragedia y de la comedia. Desconfiamos del hombre que ha
reído poco o llorado poco; sus frenos intelectuales se lo impiden, por experiencias de varias naturalezas, formando un ser contrario a su constitución
normal de hombre. Algo de esta realidad quiso decir Platón, el maestro
de Filosofía de todos los tiempos y que relata Ortega y Gasset: "En la novela como síntesis de tragedia y comedia se ha realizado el extraño deseo,
que sin comentario alguno, deja escapar alguna vez Platón. Cree oír que
están trabados en un difícil diálogo, donde Sócrates sostiene frente a Agathón
el joven autor de tragedias y Aristófanes el cómico, que. no son dos hom~r~s
distintos, sino uno mismo, debe ser el poeta de la tragedia y de la comedia .

140

El hombre que comprendiese la seriedad y el humor, participando de las
dos caras de la medalla, nos daría el dechado de lo humano. Lo encontramos
en la caricaturista que nos descubre, en el gesto de sus caricaturas, auténticos poemas de afecto, de ironía o de intención anímica, con una graciosa
aureola de humor logra en un breve trazo o pirueta lo que un pintor lograría
pintando del todo al personaje, con luces, sombras y técnica pictórica. Un
pintor de genio puede descubrimos en un solo gesto el contenido esencial
del hombre, más allá de temporales mudanzas y en ese solo gesto está la significación total de un cuadro; es un esfuerzo de imaginación para traducir
la realidad como concebida en sueños.
Desconociendo esta verdad, el hombre lógico desprecia al hombre mágico
por tradicional y el hombre mágico no cree necesario el estudio de la ciencia
objetiva. Muchos hombres lo han reconocido así. Romain Rolland estudió
las formas mágicas de la literatura y de la filosofía orientales y el irracionalismo de Bergson es el justificante de este fenómeno, acudiendo a la intuición
y a los impulsos vitales.
El humor o "humour" tiene para los ingleses significado de temperamento,
a diferencia del carácter que imprime la cultura o la educación. Y la paradoja se produce : el humor nace como escape de la educación inglesa, que
alcanzó su temperamento por la disciplina intelectual o las ideas morales de
la sociedad sajona. Así, la novela no es completa si no tiene temas resueltos
con seriedad y humor.
Esta realidad explica las manifestaciones del humor en diferentes cómicos
y como resultado de la educación recibida o del inconsciente cultural de su
estirpe.
El humor cuando es mínimo, provoca la sonrisa y cuando es máximo provoca la risa. Entre la risa y la sonrisa hay jerarquías o gradaciones bien
marcadas. La sonrisa, se da frecuentemente en el intelectual, que suele esconderse en la sonrisa como una concesión al humor tomando más bien el
aspecto de un escudo protector contra la franca espontaneidad de la naturaleza.
Cervantes había descubierto en el Quijote antes de que lo hiciera Bergson
en su breve libro La Risa, que el humorismo es el flanco necesario del hombre serio y como remedio contra la rigidez educativa individual; que la bacía
del barbero y la armadura enmohecida, cabalgando en Rocinante, las llevan
muchos hombres sin saberlo, aunque no sean físicas, sino mentales y con la
aparición de la risa la advierten.
Miguel de Cervantes hablaba el lenguaje vivo de la experiencia y la intuición y no sabía de tesis filosóficas, como ahora diríamos en términos académicos, pero la idea quedaba expresada en sus personajes inmortales. Sucede
lo mismo con ios usos y las costumbres del pasado, que naturalmente envejecen; los jóvenes lo advierten, pero los viejos, que viven impregnados de
141

�las ideas que han vivido, no se dan cuenta, y si se dan cuenta, no son capaces
de vivir con la nueva realidad.
Por eso una generación muere, aunque siga viviendo físicamente; son vivientes que en el orden de las ideas están difuntos, o lo que llama Heidegger
hombres inauténticos. De estos cambios se salvan las grandes ideas filosóficas
o ciertos principios religiosos, cuya vida puede durar milenios de tiempo tal
vez, pero nada garantiza que en el futuro, con el advenimiento tal vez de
nuevas dimensiones interpretativas de la realidad, puedan cambiar.
El hombre es hijo de lo que ha sido y ya no es posible renovarse: sus hijos
y sus nietos, físicos o de época mental, lo reemplazarán por naturales impulsos vitales y la necesidad biológica y psíquica de experimentar personalmente.
El viejo, si quiere vivir otra época que no es la suya, propende a las extravagancias cómicas. Señala la comicidad en el caballero Don Quijote, manteniendo el ideal de la justicia más pura, tal como se entendía en la literatura
caballeresca medieval, cuando estaba viviendo en una época de auge de la
razón; Don Quijote nos hace reír y llorar con sus hazañas desventuradas o el
fracaso estrepitoso de la idea falsa de su fuerza o poder; en esta criatura literaria creada por Cervantes se da el ejemplo típico del humorismo, como conciencia trágica de lo grotesco que lo ha generado.

GENUINA EXPRESIÓN DE LA ESTÉTICA DEL MITO EN EL EPISODIO
DE LA CUEVA DE MONTESINOS

Alcanza la estética del mito su genuina manifestación en este episodio de
la Cueva de Montesinos, donde el propio Don Quijote· duda de su veracidad
ante las dudas de Sancho. Pertenece al género de la literatura fantástica, a
la que pertenecían los libros de caballerías, y a la maravillosa tradición poética de la Grecia mitológica, heredada especialmente por los bardos germánicos, quienes la transmitieron a los otros pueblos europeos. Un ejemplo típico
son los Nibelungos que recogió William Shakespeare en el Sueño de una
Noche de Verano.
Si el mito es siempre la cara opuesta a la verdad, lo relatado por Don
Quijote pertenece a las grandes creaciones del mito literario en todos los
tiempos.
Comienza el relato a desarrollarse en la entrada de una cueva, "donde
era menester proveerse de sogas para atarse y descolgarse en su profundidad".
Y que "era llena de cambroneras y de cabahigos, de zarzas y malezas, tan
espesas e intrincadas que de todo en todo la ciegan y encubren".

142

Miguel de Cerv~tes se ha anticipado cuatro siglos a la psicología profunda
de la escuela de Viena. El superego de Don Quijote se había formado en su
larga soltería, en que amó a una mujer y por timidez nunca se le declaró.
Y esa mujer idealizada se transformó en Dulcinea del Toboso, concebida para
que el amor concreto de hombre y mujer no pudiese realizarse. El hombre
busca s~~mpre lo que no ha tenido, tratando de compensar su complejo de
frustr~c1on. La lectura de los libros de caballerías había impregnado el subcons~1~?te_ de ?ºn Q~ijote de. ideas fantásticas e irrealizables, pero por su
amb1c1on idealista hubiera querido ver realizadas en su vida.
Mito de la caverna llamó Platón a una de sus ideas más impresionantes.
Y Cueva de Montesinos llamó Cervantes a un episodio legendario de Cario
Magno de Francia. Psicología de la caverna se ha llamado el estudio difícil
y complejo del subconsciente.
Como lo sucedido no es posible aceptarlo por la razón al moverse en el
reino ~el misterio, entra en la substancia típica del mito y en el relato argumentativo se produce la estética con valores filosóficos y literarios.
. Queda defin~do el mito con aquella declaración de Don Quijote, en que
hincado de rodillas, rezó una oración a Dios, invocando también a su señora
Dulcinea.
"¡ Oh, señora de mis acciones y movimientos, clarísima y sin par Dulcinea
del Toboso! Si es posible que lleguen a tus oídos las plegarias y rogaciones de
este tu venturoso amante, por tu inaudita belleza te ruego las escuches; que
no son otras que rogarte no me niegues tu favor y amparo, ahora que tanto
lo he menester. Yo voy a despeñarme, a empozarme y a hundirme en el
abismo que aquí se me representa, sólo porque conozca el mundo que si tú
me favoreces, no habrá imposible a quien yo no acometa y acabe".
La idea de la amante como una mujer taumatúrgica, que es capaz por
e! amor que se le ~iene, de hacer milagros o de hacer que las empresas difíciles, llenas de peligros, puedan realizarse sin temores ni obstáculos, revelan
tal vez, en el caso de Don Quijote, la orfandad infantil, perdiendo a su madre,
lo que hacía que la madre tuviese todas las virtudes ideales, a la que se
acude en demanda de amparo cuando el peligro real o imaginario nos cerca.
Cervantes no ~abló de la madre de Don Quijote, pero puede suponerse que
en el subconsciente del caballero de la Mancha, existía una frustración de
lo materno.
Descendido al interior de la cueva, se produce la más maravillosa fantasía
por contraste entre la realidad y el mito. Y dice Don Quijote: "me salteó
un sueño profundísimo, y cuando menos lo pensaba, sin saber cómo ni cómo
no, desperté de él, y me hallé en la mitad del más bello, ameno y deleitoso
prado que puede crear la Naturaleza, ni imaginar la más discreta imaginación humana".

143

�Y añade esta descripción: "Ofrecióseme luego a la vista un real y sun-

tuoso palacio o alcázar, cuyos muros y paredes parecían de transparente y
claro cristal fabricados".
La aparición de Montesinos, despertando de su encantamiento y llegando
a Don Quijote, reafirma los valores del mito estético, con estas palabras:
"Luengos tiempos ha, valeroso caballero Don Quijote de la Mancha, que los
que estamos en estas soledades encantados esperamos verte, para que des noticias al mundo de lo que encierra y cubre la profunda cueva por donde
has entrado, llamada la Cueva de Montesinos; hazaña sólo guardada para ser
acometida de tu invencible corazón y de tu ánimo estupendo. Ven conmigo,
señor clarísimo, que te quiero mostrar las maravillas que este transparente
alcázar solapa, de quien yo soy alcaide y guarda mayor perpetuo, porque soy
el mismo Montesinos, de quien la cueva toma nombre".
El conjunto de hechos míticos, con lenguaje impresionante, levantan la
estética de este capítulo del Quijote, donde el idealismo más puro lo hace
posible. Que Montesinos había sacado el corazón de su gran amigo Durandarte y que fue llevado a la señora Belerma, a petición de la víctima, como
prueba de su gran amor; de los encantamientos del sabio Merlín, que fue
hijo del diablo; del enajenado corazón de Durandarte, tal como fue entregado a Belerma. Del encantamiento del escudero Guadiana, con la dueña
Ruidera, sus siete hijas y dos sobrinas, las que lloraban sin cesar y que el
mago Merlín por compasión las convirtió en tantas lagunas como personas
eran, dando lugar a las lagunas de Ruidera, que se encuentran en la Mancha.
Y que el río Guadiana se abastece de las aguas de Ruidera, pero corre en
un misterioso juego de verdad y fantasía, apareciendo y desapareciendo en
la supedicie de la tierra, por el pesar de haber sido encantado.
O la aparición de hermosísimas doncellas, visibles a través de unos cristales "todas vestidas de luto, con turbantes blancos sobre las cabezas, al modo
turquesco".
Sancho se muestra escéptico ante tantas maravillas, es siempre el encuentro
de la locura y la cordura, de la seriedad o la comicidad, que se repite a lo
largo del Quijote: "Creo, respondió Sancho, que aquel Merlín, o aquellos
encantadores que encantaron a toda la chusma que vuestra merced dice que
ha visto y comunicado allá abajo, le encajaron en el magín o en la memoria,
toda esa máquina que nos ha contado, y todo aquello que por contar le
queda".
La invención de este episodio mítico de la cueva de Montesinos, que Cide
Hamete Benengeli pone en tela de juicio, por el realismo y fantasía cervantesca, en contraste con William Shakespeare que no se pone a dudar en sus
creaciones semejantes en el Sueño de una Noche de Verano. El mito es mito

Y como tal se presenta, para deleite estético de los lectores y eso es todo
bastante.
'
y
Dice Cide Hamete: "No se puede dar a entender ni me puedo persuadir
que el valeroso Don Quijote le pasase puntualmente todo lo que en el
antecedente capítulo queda escrito". Y añade: "de esta cueva no le hallo
entrada alguna para tenerla por verdadera por ir tan fuera de los términos
razonables". Y que Don Quijote "al tiempo de su fin y muerte dicen que se
retractó de ella
·
do por parecerle que convenía
. , y diJ.o que él 1a ha b'1a mventa
o cuadraba bien con las aventuras que había leído en sus historias"
. En .la creac~ón -~el mito no hace falta preguntarse si es verdadero ~ falso,
smo si la realizacion logró los valores estéticos, literarios O filosóficos que el
au.tor ~ prop~~- Y la Cueva de Montesinos cumple sobradamente con las
exigencias estetlcas del mito.
Edición Centenario. Madrid. Interpretación Psicologica del Quijote, de Salvador de Madariaaa
Editorial M A ·1
0
Madrid.
•
•
guiar,

BrnLI~G~FÍA: El Quijote.

INTRODUCCIÓN A LOS SIMBOLISMOS

El sím~lo es una r:presentación figurada de la realidad y tiene semejanza
con e~ mito: todo mito ha de ser símbolo aunque no todo símbolo ha de
ser mito.
Adoptan s!111bolos las sociedades políticas, religiosas, deportivas y de diferente_ ;ontemdo, pu~den ser banderas, escudos o combinaciones de palabras;
tambien representaciones de animales, de cifras cabalísticas o de marcas.
L~ aristocracia adoptaba escudos -imitando a la realeza- que significaban
cualidades destacadas, como el heroísmo, la lealtad, la fuerza O Ja constancia,
como el f~dament? o la causa por los que los reyes O los Papas hicieron
esas concesiones de Jerarquía social o de distinción digna de perpetuarse.
Las frate~dades religios~s o políticas adoptan sus símbolos para reconocerse
o ser reconocidas. Y las sociedades artísticas o de diversa dedicación.
. Los. brujos de los pueblos primitivos tienen necesidad de disfrazarse para
s~bolizar el poder taumatúrgico. Con su cara descubierta no ejercerían el
mismo efecto sobre sus pu~blos. Igual sucede con los magos reales O ficticios
actuales, que adoptan vestidos o lenguajes mantránicos para predecir O lograr los. ef~~tos buscados, o la inclinación al uso de pseudónimos, que literal~ente significa nombres falsos. O las diversas manifestaciones del teatro O del
eme, cuando los artistas imitan con sus atuendos, sus gestos y sus palabras, a

145
144
HIO

�los personajes que dicen representar y es más impresionante cuanto más e~ectivo es el simbolismo figurativo. La música, los efectos t~atrales, los nud?s
de diversa naturaleza, el estruendo de tambores, todo contnbuye a que el publico sienta como real los símbolos representados.
Los símbolos de los sueños, descubiertos por Freud, en su método psico-analítico desvelan el fondo onírico detrás de las representaciones simbólicas.
L;s pueblos adoptan también sus símbolos raciales o nacionales. ~l. símb~lo
de los vikingos era el martillo, de los árabes la media luna;_ la familia ~º~Jª,
en Roma, adoptó el toro ibérico de su origen, y los mexicanos, el agmla,
comiéndose a la serpiente, sobre un nopal.
A los rusos se les conoce por el oso, a los ingleses por la zorra, a los franceses por el gallo, a los españoles por el león, a los alemanes por el águila.
Y el símbolo confiere espíritu.
A los norteamericanos por el "cow hoy'' del '"farwest" -o El dorado de
los pioneros en las vastas regiones de la geografía americana; ,Y _al mexicano
por el charro valiente y enamorado, de enorme so!11brero con~co, espuelas
gigantes de plata y pistola al cinto, con un caballo arabe de bnosos saltos Y

andadura ligera.
..
El llanto de Niobé, la madre helena, por la muerte de sus ocho ~JOS Y
el nacimiento de una fuente de lágrimas, simboliza el dolor de la muJer, a
la que le han asesinado sus hijos. La fuente es el símbolo.
El cristianismo tiene su símbolo en la Cruz y aunque ya existe este símbolo
como expresión de lo masculino y lo femen~o, es a. partir
Cristo cuando
adquiere valor universal, representando al H110 de Dios crucificado, o muerto
en la Cruz, tomando desde entonces un nuevo significado, diferente del que

~&lt;:

tenía entre los arios primitivos.
El estado tiene también sus símbolos: la monarquía con la cor~na_ r:al; la
república con una bella mujer, que lleva como a~ibutos a la 1ust1~1~ Y a
la libertad. El comunismo adoptó la hoz y el martillo, en representac1on del
trabajo de los obreros y campesinos.
. . .
Cassirer nos habló del mito del Estado; las mst1tuc1ones, los programas políticos, el hombre a quien van dirigidos, tienen en el fond? una fundamental
insuficiencia, un fraude consciente o impuesto por la realidad de_ los hecho~,
que desvirtúan los esquemas teóricos de sus formuladores o los impulsos VItales de los pueblos que los viven.
Símbolos existen en los lenguajes; las palabras son la cifra de un contenido ideológico; las letras son el símbolo de la rea~ida_d, que necesitaban a~optar una fórmula gráfica para ser expresadas. El linaJe de los pueblos está en
los idiomas, que allí fueron depositando sus experiencias y sabidurí~, ancestrales. y la palabra escrita con sus simbolismos gráficos, tuvo la virtud de
perpetuarlo.

146

El lenguaje algebraico tiene signos convencionales para representar cantidad~s o números, tomados de unidades concretas existentes y que en el lenguaje de los símbolos tienen una razón formal de ser.
Los ~eroglíf'.co,s _egipcios, con sus figuras de animales y sus signos, simbolizaban ideas h1stoncas o morales y que el descubrimiento de Lord Carnavon
hizo posible. Egiptólogos posteriores encontraron su significado para curiosidad
de los hombres actuales.
~~s monumentos mayas, aztecas, toltecas y su estatuaria, simbolizaban el
e~pmtu guerrero o artístico de su cultura. Las pinturas de Bonampak O las
figuras de Tlaloc o Huitzilopochtli, son testimonios expresivos de ese tiempo,
de su ser y de su modo de ser.
Los griegos y romanos fueron creadores de simbolismos en sus figuras de
mármol o en sus pinturas, unas encontradas y otras perdidas para nuestro
tiempo~ :orno las diosas ~inerva, Palas Atenea o Venus Afrodita, del general Al_c1biades, o d~ los f1losofos Sócrates y Platón, o los frescos de Pompeya,
las rumas de Palmira o los acueductos de Hispania, etc.
. No ~udiendo expresar la realidad en muchos casos, la expresaban con arte
f1gurat1vo. ¿Cómo expresar la sabiduría, si se encuentra diluída entre los humanos o en fuerzas invisibles llamadas dioses?
Minerva expresaba en una figura este concepto abstracto de la sabiduría.
Las fórmulas estéticas de la belleza masculina y femenina, se han mantenido
siempre en la Venus de Milo y en el Apolo del Belvedere. El sentido de la
fuerza en Crotón de Milo; el encanto de lo desconocido en la belleza femenina de la mutilada figura de la Victoria de Samotracia. O la gracia poética
de la h_istoria en los pórticos y columnas rotas del Partenón, en los templos
y palacios truncos de la arquitectura romana. O las esculturas de los Césares
~oman?s en los muchos lugares del imperio, simbolizando el poder y la fuerza
invencible de Roma ante los pueblos sojuzgados.
Siempre el símbolo representa la realidad, expresada convencionalmente.
¿Acaso el lenguaje científico no es en gran parte expresión de simbolismos?
~uan~o Einstein encontró la tesis de la cuarta dimensión, se vio obligado
a smtet¡zarla para darla a conocer, encontrándola en el tiempo, como una
covariante de tiempo y espacio, reduciendo su formulación a un simbolismo
matemático.
Vivimos en tres dimensiones de tiempo, y espacio, no podemos entender la
cuarta dimensión directamente, sino sólo especulando intelectualmente y representando la conclusión hallada con metáforas literarias, en la creación de
f~gur~s. de p~nsamiento o en fórmulas físico-matemáticas. En esa capacidad
srmbohca esta representada la grandeza y la pobreza del pensamiento humano.
En filosofía se ha creado una lógica simbólica de signos convencionales o
una lógica matemática, aprovechando los recursos de figuración del pensa-

147

�miento La lógica es siempre una representación de la realid~? c~n 1signos
d 1 e~samiento lo mismo que la gramática es una representacion e a reali:a! or medí; de los recursos de la escritura o de la p_alabra _hab~~da.
. ~é son las pirámides de Egipto, sino representaciones s~boli~as del
éQ .
. .
• •,
·nas del Nilo y que nos lego el Libro de
pensamiento egipcio, que vivio a on
los Muertos?
1 l' d A i. Qué representaban el legendario talón de los atlantes o e ta on de q~ 1
les~ sino algo figurativo de algún flanco de debilidad en la gran eza e
ho~~:e:xistido Quetzalcóatl o es un mito de la leja~~ª de los pueblo~ indíé
d México confirmando la facultad de fabulac10n en el hombre.
ge~: v:rdad his;órica coexiste en gran parte con un gran. ~audal de s'rmbolos,
y comprobac1on.
t
que alimentan las fuentes de investigación
.
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. . el arte, el lenguaJe' la istona, a re 1g10• '
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L a c1enc1a,
.,
símbolos . Cómo expresar la idea de Dios, las versas mamexpre~1on de
.. é•
de la Virgen María o el concepto de los seres
festaciones O cognommac1ones
anNgélicos?
obligados con el lenguaje filosófico o la expresión plástica del
os vemos
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arte a re resentaciones con formas simbólicas, o t o 1o que ese
.
.d d pgnoscible El gran mérito del catolicismo es que por esta neces~dad
reali a co
·
·, d
rte de 1IDade expresión de lo religioso ha propiciado la creac10n e u~bt 1
. ,n
. ,
de arte pictórico que en muchos casos ha hecho pos1 e a creac10
gmena o
,
.
de obras maestras del genio creador del artista.
.
.
rSólo los privilegiados de la mística, que dicen haber visto esas entid~des re i
.
1 dan a los artistas para poderlas expresar en formas corporeas, en
giosas, as
. , .
· ,
de plástica pictonca.
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imagenes
1 f.l, fo o más bien el teólogo, con los recursos e
O en el hallazgo por e i oso '
.
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::~~icºa :e:: ;::nq;:r:::t!::~;ac7:~ ~~::~:~::· en la obr~ d~
. , teo'rica de su contemdo. La belleza abstracta es siem
arte O en 1a concepc1on
pre en relación con la obra conc~eta, ? réplica y res?uesta de 1o que vemos.
y la réplica es una figuración o simbolismo de la realidad.

¿:

Antropología filosófica
Cultura Económica. México.

BIBLIOGRAFÍA.

de E. CASSIRER. Editorial Fondo de

LENGUAJE Y REALIDAD

:~n

Marshall Urban, profesor norteamericano, incide
es~=
del simbolismo y de la realidad o en la representac1on y
148

!~~~~d:~. e~~~::

Marshall enseña en la Universidad de Yale. Nos encontramos ante una nueva
investigación de la realidad y de sus expresiones verbales, tomadas en su prístino sentido idiomático, ya que toda filosofía no es sino una crítica del lenguaje. Federico Nietzsche volvió sus ojos a la filosofía clásica y creó la idea
del superhombre y su metafísica trascendente. Urban se atiene a la realidad que ofrecen las palabras y considera a la metafísica como un híbrido
de poesía y ciencia. Se trata de un esfuerzo considerable para fundamentar
un neopositivismo, como "preludio de un denodado nuevo mundo, en que el
espíritu humano, habiéndose librado de los espectros de Platón y Aristóteles
y de la impedimenta de los siglos, pudiera entrar en la luz plena de una era
completamente científica".
Para obtener un nuevo resplandor de los hechos y de las creaciones ver~
bales del hombre, acude a los principios del simbolismo y que Ferrater Mora
sintetiza así en su Diccionario de Filosofía:
l. Todo símbolo que es símbolo "está en lugar de", representa algo.
2. Todo símbolo tiene una referencia dual. El carácter esencial del símbolo
primario, a diferencia del mero signo, es el hecho de que los caracteres
originarios del objeto intuible son en un cierto sentido idénticos a la significación que tienen como símbolo, con lo cual el símbolo se refiere al
objeto original y al objeto que representa.
3. Todo símbolo contiene a la vez verdad y ficción.
4. Principio de la adecuación dual; un símbolo puede ser adecuado desde
el punto de vista de la representación del objeto como objeto, o puede
ser adecuado desde el punto de vista de la expresión del objeto para nuestro
tipo especial de conciencia.
Urban ha buscado consecuencias a la investigación fenomenológica y en
especial a la teoría del lenguaje, comenzando por la filosofía de los textos,
en la estructura de los signos gráficos, o como signos de expresiones orales,
significando objetos simbólicos o los objetos mismos.
La metafísica aparece como un minucioso análisis de la realidad expresiva,
la palabra y el concepto, en la comunicabilidad e inteligibilidad, como nuevos Linneos de filosofía del lenguaje y la verdad filosófica se atiene a los
datos que nos comunican las palabras y su simbolismo semántico y filológico.
Lo que llamamos metafísica no está bien fundamentado, por haber caído
en un pragmatismo tradicional o en una casuística verbal.
Marshall Urban se propuso una metafísica natural del espíritu humano,
desde el punto de vista del lenguaje.
A Manuel Kant se le hicieron estas objeciones, que debió escribir una
Crítica del lenguaje y no una Crítica de la Razón: que si era posible el cono149

�cimiento nouménico o no lo era en los límites de la razón y de la ciencia,
pudo más bien haber pensado si el discurso o el alcance de las palabras tenían
sentido y eran inteligibles.
Marshall Urban en la introducción a su libro, acude a citas poéticas, como
las Upanishads: "Si no hubiera lenguaje, no podría conocerse lo bueno ~i
lo malo lo verdadero ni lo falso, lo agradable ni lo desagradable. El lenguaje
'
. ,,
es el que nos hace entender todo esto - Meditad sobre el lenguaje .
La posición de Marshall es la de un honrado hombre de ciencia, todo en
la naturaleza está pidiendo por descubierto y ordenado en ley, mostrado en
infinito despliegue encubierto. Se le podría objetar que a fuerza de enredamos en las palabras como hecho y como símbolo, o d~ afinar !ºs c~ncepto~,
no veríamos la realidad viva. Pero ¿qué otra tarea hizo la filosof1a tradicional? Tal vez sea el único concepto que nos sea dado a los humanos, ya
que nuestras conclusiones son siempre provisionales, y ~l filósofo ~u~a problemas teóricos, y no hay un sistema que haya prevalecido como un1co; nos
lanzamos tras una desesperante liebre mecánica y nunca la alcanzamos.
Se plantea el problema del lenguaje en la historia del pensamie~to, ~~ra
llegar a los propios problemas de una filosofía considerada. en su :ª~~ez ~d10mática. Pregunta Marshall qué es el lenguaje y sus funciones significativas.
Estudia después una fenomenología del sentido idiomático, con sus nocion~s
de denotación y connotación, a la comunicación inteligible y a sus condiciones. A un análisis del lenguaje y a sus problemas metalógicos, con el conocimiento por descripción y lenguaje, o por interpretación, hallando la verdad
como inmanente en el discurso: veritas in dicto.
O el simbolismo del lenguaje, con una filosofía de las formas simbólicas
y una teoría de las lenguas. Clasifica o investiga el simbolis°;o idiomático en
los distintos contenidos del saber. En la lengua de la poes1a establece una
distinción entre el saber poético y el saber científico; la primera es la original
y la segunda es la derivada. Se dice en los versos clásicos.

"Así nos hizo la naturaleza; en verso, melodiosa,
surgió la voz del hombre antes de hablar la prosa".
El símbolo poético se toma como forma del símbolo estético en general.
Olvidemos el carácter de revelación encontrado en muchos poetas, como Víctor Rugo, que decía cómo los ángeles le inspiraban, o en general la concepción clásica, para entrar en el intuicionismo o en el sentido de los signos
verbales.
Todos los símbolos poéticos son metáforas y salen de metáforas. "La metáfora pasa a ser símbolo cuando por medio de ella encamamos un contenido

150

ideal, que no puede expresarse de otra manera". Hace una filosofía de la
poesía, como un modo de aprehender la realidad o una metafísica disfrazada.
Investiga el simbolismo como principio científico. Ya para Pierre Duhem,
la relación del concepto o símbolo científico con la experiencia sensible, es
un problema fundamental, o el símbolo en las ciencias de la vida y del espíritu. O la consideración de doble aspecto en la definición de la ciencia;
como método lógico-matemático excluyendo de la ciencia y de su forma, todo
lenguaje. O el doble concepto de lo vivo y lo espiritual, tomados como símbolos de lo corporal o lo físico.
Estudia los símbolos religiosos y el problema del conocimiento religioso,
distinguiendo entre religión y metafísica. Y termina con la metafísica natural
del espíritu humano. Apela al pensamiento de Bergson; "la ciencia se esfuerza
por llegar a un simbolismo de relaciones". Y la metafísica natural "se esfuerza por llegar a un simbolismo de cosas".

ALGUNAS PRECISIONES DEL SIMBOLISMO DEL LENGUAJE
EN OTROS FILÓSOFOS

Tomamos del Diccionario de Filosofía de Ferrater Mora: En teoría del conocimiento es el símbolo el modo como se ha expresado una realidad, a través
de notaciones conceptuales, lingüísticas o significativas no correspondientes
a un universo inteligible y substante.
Para Langer, el edificio entero del conocimiento humano se presenta, no
como una vasta colección de informes procedentes de los sentidos, sino como
una estructura de hechos que son símbolos y de leyes que son sus significaciones.
Para Diego Ruiz, la expresión situada en su lugar es un símbolo, de suerte
que el simbolismo aparecería como una técnica del manejo de las significaciones y la lógica sería una de sus partes.
Para Kant, el símbolo de una idea es como la representación de un objeto,
según analogía.
Para Guillermo de Occam, el signo no era ya lo que hace presente al conocimiento algo distinto de sí, sino lo que el objeto refleja en la conciencia, lo
que existe en el contenido de conciencia de un modo objetivo.
Hobbes define el signo como el antecedente evidente del consecuente, y a
su vez, el consecuente al antecedente, cuando se han observado antes consecuencias parecidas.
Cassirer ha investigado el signo y el símbolo como elementos conducentes

151

�a una comprensión de la naturaleza humana, la cual es, fundamentalmente
simbólica, o apta para el manejo de los signos. .
.
Richards asegura que los cánones del simbolismo constituye~ 1~ b~se de
todas las comunicaciones, sin las cuales no podría establecerse ~mgun siste~a
de símbolos, y por ¡0 tanto, ninguna ciencia, ni siquiera la lógica, concebida
como la ciencia de la sistematización de los símbolos.
BIBLIOGRAFÍA: Lenguaje y Realidad, de MARSHALL URBAN. Editorial Fondo
de Cultura Económica. México.
.
.
Diccionario de Filosofía, de J. FERRATER MoRA. Editonal Suramencana.
Buenos Aires.

SIMBOLOGÍA DEL ESPÍRITU
Tomamos como referencia inspiradora la Simbología del espíritu, de Jung.
.
. Cómo representa el espíritu del hombre sus contenidos vivenciales? ¿ Existe~ las ideas en potencia en la naturaleza humana, cuando se nace, o son por
el contrario forjadas con la experiencia vital?
Porque las ideas del hombre civilizado se encuentran como balbuceos en
el hombre primitivo. Los temores entre las ~uerzas podero~~ de la Natu:~leza que lo hacen adoptar actitudes reverenc1~les de lo re~gioso, la cr~c1on
de la ética social por necesidades de convivencia y la ~re~cio~ de los primeros
clanes como fundamento de progreso y las primeras mstituc1ones de derecho
frente a otros clanes o frente a otros hombres.
. Las ideas nacieron con el hombre o se despert aron con la necesidad de
(,

y la Antropología Filosófica, de Cassirer.

vivir?
Jung asegura que ex1'ste un inconsciente personal y colectivo. Pero este
,
inconsciente se da en el hombre civilizado, t~l ~~mo Jun~ lo conoce, ¿se~ia
igual en el hombre primitivo? El hombre pnrrutivo traen_a tal vez otro mconsciente del mundo psíquico donde surgió. ¿ Sería de ongen ce~e~te, o por
el contrario, el cuerpo físico y mental estaría en ~l~co com~ una pag~a d_onde
nada se ha escrito? o bien según la idea platomca, traena la expenenc1,a de
otras vidas, de una memoria olvidada y que a medid~ q~e transcurna el
•
'b d Ul·r·endo de nuevo la memoria o la conciencia de su pasado.
tiempo 1 a a q 1
.
.
. C,
· , el símbolo del demonio? La presencia del demonio o de
e orno surg10
.
1
. d fuerzas
, fue orio-inada con la aparición del bruJO, o a presencia e
Satan
e
·
1o, surgio
· ' e1 mago
· · 'bles
que producían el mal, y para conJurar
rea1es e mvis1
1 h
'd d
primitivo, tal como lo vemos hoy en comunidades atrasadas de a umaru a .

152

Se llegó después al mismo simbolismo demoníaco en las religiones civilizadas.
El demonio existe en la conciencia del hombre civilizado con otros simbolismos, porque en el hombre existe como necesidad profunda de su naturaleza
el demonio o el cielo de los simbolismos antiguos.
El culto de Ormus y Ariman en el magisismo persa, de Arjuna y Erisna
en el Mahabaratha, el demonio y el ángel del hebraísmo y del cristianismo,
los términos opuestos que son extremos de una misma verdad, aunque con
diferente signo, del hermetismo egipcio; en todo se repite un simbolismo de
formas que sin duda responde a una misma verdad desconocida en términos
de razón.
La idea de Satán es la presencia del mal en la conciencia de cada hombre,
creándose él mismo su propio demonio o su propio cielo, tal vez como anticipo de otro cielo y otro demonio en otra dimensión de tiempo y espacio,
después de la muerte corpórea.
Jung hace un estudio de Satán en el Antiguo Testamento y es una confirmación del mismo símbolo antiguo. En el pueblo hebreo se muestra como
revelación divina.
¿No sería una mente superior que confirma en la palabra o en el símbolo
la presencia de esta idea consustancial con el nacimiento del hombre?
Jung dice que el dogma religioso "es un símbolo con una imagen antropomorfa, establecida para designar un estado de cosas trascendente y que
no puede ser fundado en interpretación racional".
Aunque para Jung lo trascendente es interpretado como psicológico.
Jung presenta la figura de Satanás como no concebida en sí misma, sino
sólo en su relación con Dios y aunque en la historia de Job está Satán subordinado a Dios, considera que es sólo un aspecto de relación entre Dios y Satanás en el Antiguo Testamento. En el libro de Job aparece Satán como
creador de infundios y en Zacarías se le presenta como acusador y ángel
de castigo.
En el Antiguo Testamento el concepto de Dios es ambivalente, donde se
da la fusión de lo luminoso y de lo obscuro, del bien y del mal, en la personalidad divina única. Por eso el monoteísmo hebreo es la unidad de la
pluralidad. En el Libro de Job se presenta Satán como enemigo del hombre
y de Dios. El hecho de que a Yavé puedan atribuírsele acciones demoníacas
es porque existían leyendas antiguas sobre demonios, aunque al comentador
le parecía imposible la existencia de otros espíritus al lado de Yavé y "en un
piadoso afán, del demonio se hizo a Yavé ... "
La figura de Satanás se presenta también como el demonio de la enfermedad. Y añade: "parece más bien ser un espíritu maligno que tuviera poder
especial sobre tales demonios". Porque existía la creencia en demonios de la
enfermedad.

153

�A Satanás se le consideraba como el hombre que hace mal a otro hombre.
Von Rad en su tesis sobre Satanás asegura que "encama la amenaza a
los hombres por parte de Dios, ya sea como azuzador de sus fallas morales
o religiosas, o como principio demoníaco y destructor, firmemente anclado
en un plan de regeneración".
En Job la figura de Satán tiene el significado de policía divina y en el
Antiguo Testamento, Satán significa impugnar, retar, perseguir, o impugnar
por medio de acusaciones. El término Satán en un sentido primitivo significaba una persecución en forma de impedir la marcha hacia adelante.
El Daimon de Sócrates era el espíritu que le inspiraba o la fuerza contraria que le hacía tomar conciencia de la verdad.
En el libro número XXII, 22, Satanás es un ángel que se interpone como
adversario en el camino del hombre. Y como concepto mitológico es la figura
que se enfrenta al hombre con enemistad.
En Leviatan, es Satán un demonio espiritual, frente al cual Dios está en
controversia dialéctica.
Y Jung lo define así: "La Iglesia tiene la doctrina del diablo, de un principio maligno, que puede ser imaginado con patas de cabra, con cuernos y
con cola. La figura de un hombre medio animal y de un dios atónico que
parece haber escapado de una reunión de misterios dionisíacos, de un adepto
persistente del paganismo pecaminoso y alegre. Este cuadro es excelente y
caracteriza exactamente el aspecto nefasto del inconsciente, al cual no se tiene
acceso, y que por lo tanto, está anquilosado en un estado original de barbarie incontrolable".
Jung asegura que Satán "es el acto volitivo de Dios, que se hace realidad
partiendo de la personalidad de Yavé, o sea la hipótesis de situaciones activas
de Dios".
Jung establece los modelos específicos a los arquetipos universales de los
pueblos. El arquetipo es la suma de las experiencias y de la sabiduría de
todo un pueblo, representado en un hombre o en un grupo de hombres, en
oposición a los hombres con mentalidad de grupo que repiten las mismas
ideas grupales y no se diferencian en el orden intelectual unos de otros. El
hombre arquetipo es la máxima sabiduría del inconsciente personal y colectivo. Pero cada hombre del grupo puede llegar a la misma superación en un
proceso de decantación ideológica, logrado tal vez en varios siglos de experiencia vital.
Esta idea nos da la siguiente luz; hay ideas que se traen con el nacimiento
y hay ideas que se adquieren viviendo.
El inconsciente colectivo se encuentra en la tradición de un pueblo como
en la tradición de toda la humanidad, y esta tradición inconsciente se encuentra_con diferente grado lo mismo en la voz de un salvaje antepasado

154

c_omo en la voz de Platón o de Aristóteles; el hombre que recoge esas múl~ples :oces es el genio universal de la razón o el modelo arquetípico que
sunbohza el pasado de experiencias, legadas por la humanidad.
En la constitución psíquica del hombre actual lo mismo están presentes
las ho~das de Gengis Khan, las crueldades de los ejércitos orientales, la
barbane de los soldados romanos o el talento de los mercaderes fenicios·
en todo hombre está presente su pasado familiar, el pasado de su raza y ei
legado de la humanidad, en el colector inconsciente de su compleja personalidad. Nada se ha perdido. Lo que fue es.
¿ Podremos algún día recoger como recogemos las voces actuales de los
hombres, las voces de la Academia platónica o del Liceo aristotélico en
grabadoras adecuadas que la nueva técnica había descubierto, para volver
ª. recrear sus enseñanzas vivas, tal como las recogieron los discípulos atenienses?
¿ Podrem~s descub~ir el simbolismo del canto del ruiseñor en el pentagrama musical, lo mismo que hoy establecemos el simbolismo melódico de
la naturaleza?

. Todo lo que existe tiene existencia en razón de algo y anhela ser descubierto y expresado. En todo existe una enseñanza donde caben las firuraciones simbólicas o las verdades racionales. La expresión en el homb;e es
una conquista de perfeccionamiento moral o intelectual. O descubrir el
lenguaj~ ast~ológ_i~o de las estrellas _en el destino del hombre. La astrología
es la cifra simbolica de ese lenguaJe, con sus clasificaciones O sus convencionalisn:ios nominal:s,_ tomados sin duda de la realidad humana y estelar.
C? 1~ cifras .matem~tlcas que regulan el curso y las distancias estelares y
sigrufican la mfluencia sobre nuestro planeta. Jung recogió estos simbolismos
al hablamos del hombre astrológico.
El simbolismo queda expresado en todas las manifestaciones de la cultura
y es el reflejo del inconsciente colectivo. Cada pueblo o cada hombre expresa
lo que lleva dentro de sí, ofreciendo sus obras consecuentes.
En cada italiano, lo mismo encontramos a Rómulo y Remo que a Virgilio o Julio César, a Donatello o al Dante. En cada español, ~n Cid O un
Cervantes, un Velázquez o un Quevedo, un Roger de Flor o un Ausias March.
Y en un mexicano, lo mismo hallamos a un Cuauhtémoc O un Xicotencalt
un Antonio de Mendoza o un Motolinía, un Hidalgo cast;llano O un caciqu~
indígena.
Las expresiones sociales, literarias y artísticas de los pueblos, llevarán el
fulgor de los ~tep~s~dos, aunque de ello no sean conscientes. Una psicología
de las formas simbohcas, empleando el lenguaje de Cassirer en los diferentes
pu~b_los, nos daría mucha luz sobre el sentido de la cultur; 0 de su mensaje
espmtual.

155

�Hipólito Taine hizo una filosofía del arte, teniendo en cuenta las características diferenciales y peculiares de algunos pueblos europeos, asegurando
que el arte era la consecuencia de las psicologías nacionales. El hombre como
integrante de una comunidad nacional ofrece sus simbolismos o sus expresiones peculiares. Un doctor mexicano buen amigo mío, acusaba la doble
característica indc.,hispana. Aprendía idiomas con gran facilidad, como la
Malinche que ayudó a Cortés. Había un inconsciente colectivo de la magia
curativa indígena y era un médico de gran ojo clínico. Estaba presente en
su espíritu la herencia de un sacerdote azteca. Y el caso psicológico actual se
justificaba así. Su madre había muerto cuando era un niño de un año; tenía
una insuficiencia fundamental de lo femenino, que le creaba timidez y complejo de inferioridad con las mujeres. Reiteradamente había fracasado en
sus intentos amorosos. Para consolarse de su insuficiencia sentimental, escribía
literatura y filosofía. Sus representaciones formales eran líricas, con simbolismos de soñador. De otra parte, sentía la hidalguía castellana y sus criaturas
de ficción eran generosas, idealistas. Y de otra parte, sentía el complejo
indio, según sus palabras, el complejo de inferioridad y de su devoción por
las mujeres blancas.
Dice Cassirer que el hombre se diferencia de otras especies animales en
una marca distintiva. Su círculo funcional "no sólo se ha ampliado cuantitativamente, sino que ha sufrido también un cambio cualitativo". El hombre
vive en un universo físico como las otras especies, pero se ha creado además
un universo simbólico. El lenguaje, el mito, el arte y la religión son partes
de ese universo, en donde se va formando toda la experiencia humana y va
abandonando la realidad física en la misma proporción que avanza en la
actividad simbólica. Y ahora todo lo que ve o conoce, lo hace a través de
las formas simbólicas que ha creado, bien sean lingüísticas, artísticas, en los
símbolos míticos o en los mitos religiosos.
Y cita a Epicteto: "Lo que perturba y alarma al hombre no son las cosas,
sino sus opiniones y figuraciones sobre las cosas".
Y el hombre como animal racional sigue teniendo verdadera significación.
Aunque el mito se explica por un sistema conceptual no se puede caracterizar
al mito como racional. Y es que junto al lenguaje conceptual tenemos un
lenguaje emotivo; el lenguaje lógico o científico y el lenguaje de la imaginación poética. Y el hombre podría definirse ahora no como un animal racional, sino como un animal simbólico. Es el nuevo camino de la civilización
abierto para el hombre.
Y asegura Cassirer que no existe fenómeno natural, ni de la vida humana,
que no sea capaz de una interpretación mítica y que no reclame esta interpretación.
Pero el mito no tiene categorías lógicas. El mito es ficticio y nace de una

ficción inconsciente. Malinowski dice que todo mito posee, como núcleo o
realidad última, algún fenómeno natural, entretejido laboriosamente en una
fábula, a tal grado, que a veces casi lo cubre y disimula por completo.
Para Freud, las creaciones míticas, no serían sino variación y disfraz del
tema psicológico de la sexualidad.
La visión de la naturaleza en el hombre primitivo no es teórica ni práctica
sino simpática, de donde brota el mito, que siempre lleva un trasfondo emotivo.
Los mitos llevan esta característica diferencial del lenguaje filosófico de
la lógica de la razón. Así el mito, de Prometeo que trae el fuego a los hombres desde el cielo; el mito del Zeus olímpico, que es un dios de la naturaleza,
adorado en las cimas de las montañas y que gobierna sobre las nubes la
lluvia y el rayo. En Esquilo, es Zeus la expresión de los ideales éticos ; el
guardián y protector de la justicia.
•
El mito participa de la misma naturaleza emotiva que la religión. Cuando
no podemos expresar algo con lenguaje científico, lo expresamos con el lenguaje de los mitos.
La religión, dicen los teólogos, no es irracional, sino supra racional o que
no puede expresarse en lenguaje racional. Aseguraba Santo Tomás que hay
verdades de razón y verdades de fe. Pensemos que el Evangelio para ser
comprendido fue escrito con alegorías. Los mitos antiguos estaban relatados
en el lenguaje metafórico para ser entendidos, aunque el mito responde siempre a una realidad.
Desentrañando el significado del mito, podremos llegar a determinar la
vida ultraterrena o la vida anímica del hombre. Los sueños revelan por
medio _de símbolos la realidad de la conciencia. Y los mitos podrán revelamos
la realidad metafísica de la religión.
El hombre es siempre doble en su constitución mental, lo mismo que su
cuerpo participa del mito de Adán y Eva o de la doble naturaleza masculina
y femenina, escindida en la lejanía de los orígenes bíblicos. Por eso el hombre es lógico y mágico o cortical e hipotalámico. Con la razón del hombre
cortical, no descubrimos las razones últimas de la existencia y acudimos a
nuestra substancia hipotalámica y figuramos con mitos lo que no descubrimos
con la ciencia o con las luces de la razón.
El esquizofrénico es un hombre enfermo del sentimiento o de actitudes
hipotalámicas y se expresa por medio de símbolos. Volver 'a la infancia a
los balbuceos del sentimiento de los orígenes, es encontrar la terapéutic~ a
su intranquilidad.
Anatole France dicen que en su enfermedad final, regresó al lenguaje de
la infancia y eso explica cómo los ancianos revienen a la infantilidad o una
forma de consolarse de su ancianidad.
'
Los símbolos de Adán y Eva son las figuraciones de lo masculino y fe-

157
156

�menino. Los símbolos religiosos son fulgores de una realidad invisible e inexpresable en palabras. Y Dios, la máxima figura religiosa, aparece _re~onocido
como "Deus absconditus". El lenguaje poético son símbolos del sentlIIllento, en
oposición al lenguaje lógico o científico.
Ana Bessant, en su "Cristianismo esotérico", asegura que Cristo tiene tres
aspectos interpretativos; el mítico, el místico y el histórico.
El primero es el mito, solar en el lenguaje de los ocultistas y que existe
en la tradición egipcia y oriental. El sol es el padre de nuestro sistema solar
y la luna es la madre; los dos símbolos están encamados en una madre con
un niño. La virgen Devaki egipcia tiene en sus brazos al niño Horus y fue
adorado por el pueblo del Nilo. El sol alumbra la vida de los planetas y tiene
ut!a luz espiritual diferente de la luz física.
Cristo místico es el que estudian las Iglesias cristianas y Cristo histórico
es el conocido en la historia, o la ciencia de los hechos del pasado.
La luz de los tres Cristos interpretativos alumbra todo posible conocimiento sobre el guía espiritual de los hombres de la tierra, aceptado especialmente
hasta ahora por los pueblos occidentales.
BIBLIOGRAFÍA: Simbología del Espíritu, de Jung.-Editorial Fondo de Cultura
Económica.-México.

Mrro

y ESTÉTICA DE LA PINTURA DEL GRECO

Nos encontramos ante una de las obras estéticas más representativas del
arte español y universal, comparable en su grandiosidad con las grandes creaciones del genio humano y que Manuel B. Cossío considera en su manufactura
técnica y en su espíritu, aunque de diferente temática y técnica pictórica, a la
Capilla Sixtina.
El mito se produce cuando existe una des-realización de la realidad, o una
transformación de la naturaleza en otra naturaleza de arte, que el temperamento del artista ha creado. La naturaleza es la verdad y en oposición a
la naturaleza está la creación de otra naturaleza de espíritu.
El arte pictórico del Greco es de un naturalismo ideal o de un realismo
idealizado en la sencillez y profundidad de la plástica y del espíritu que lo
anima.
La expresión de la estética consiste en el carácter general de los cuadros
pintados y en la manifestación del Inito ideal, representado por el conjunto
de las figuras, de los planos, de las perspectivas o de los colores, por la luz

158

pintada que patetiza lo pintado, logrando expresar un nuevo umverso de
contemplación estética.
Estudiar a un pintor de genio debe hacerse en todas y cada una de sus
obras, pero en todas existe el mismo carácte,r fundamental o la unidad general del fondo y la forma, dentro de las diferencias de los temas que les ha
impreso el mismo creador, o que en todas las criaturas existe el mismo aliento
del creador.
Tomemos una de las obras más representativas; el Entierro del Conde de
Orgaz.
El Greco escogió esta leyenda del caballero de Orgaz que estaba en la
tradición toledana. Aunque en realidad se dio al hombre piadoso y caritativo,
no había motivo verdaderamente justificado para el milagro producido, que
fue creado por la imaginación de las gentes, que en el correr de los tiempos
todo lo mitifican.
El Greco inmortalizó con tradición piadosa en su pintura, la aparición en
el entierro de los santos Esteban y Agustín, preiniando al fallecido con su
presencia protectora, fue la causa inspiradora del cuadro.
En la concepción y en la obra se manifiesta una aureola mítica, des-realizada, logrando el impacto estético de la hermosura de los personajes y de la
obra en general, al resaltar un carácter singular y de la obra en general, el
Greco ha logrado hacer visible una realidad invisible valiéndose de los recursos de la plástica.
El Greco se identifica plenamente con el espíritu español del siglo XVI
y particularmente con la ciudad toledana, donde se halla la síntesis· más perfecta de las diferentes civilizaciones que pasaron por la península ibérica. ¿ Cómo no produjo esta identificación tan fiel? Se desconoce, puesto que la figura
del pintor es todavía un misterio. Viniendo de Creta y de Italia, con la
influencia de los pintores italianos, se desnuda de toda adherencia imitativa
y crea una obra absolutamente original y de caracteres castizamente españoles.
Refleja la tristeza de Castilla en el siglo XVI, en que la decadencia se
produce a grandes pasos hasta culminar físicamente en aquel Carlos 11, el
Hechizado, el último monarca de los Austrias. El Greco vive en tiempos de
Felipe 11, que no comprendió su pintura, y prefirió a los académicos italianos
que pintaron El Escorial.
A diferencia de Velázquez o de Goya, que son pintores de la vida, el Greco
es el pintor del espíritu triste y concentrado de esa época de la sociedad española, en unión de Zurbarán o de Ribera el Españoleto, cuyas temáticas de
santos o de frailes estáticos, coinciden con el espíritu del pintor aretense españolizado.
El Greco lo mismo que Cervantes no tuvieron conciencia de lo que estaban
haciendo. Casi desconocidos en su tiempo, no pudieron pensar en la trascen-

159

�dencia de su obra para España y para la h~~idad. Ce1:'antes apenas si
pudo sentir la alegría de su gloria con la pubhcac1on del QmJ_ote. La segunda
parte fue en los últimos años, cuando estaba a punto ~e morir. E_l Greco fue
casi desconocido para sus contemporáneos y para vanas generaciones posteriores, hasta que Manuel B. García nos lo dio a conocer en toda su grandiosidad.
,
Cossío asegura además que la pintura del Greco ~fluy~ e? _Velazquez posteriormente con su realismo luminoso y con su técnica p1c~onca. Igua~ente
· ·
frances,
' como D egas, Renoir o Gaugum, y en la pintura
con el impres1omsmo
modernista actual.
Einsenstein el director de cine, que influyó en Emilio Femández, se ~nspiró
en la pintura' de la ciudad de Toledo, concibiendo diferentes planos cinematográficos.
.
. .,
, .
, .
El Greco estaba sin duda agobiado por la 1mpos1c10n del espmtu teo1~g1co,
al lado de los hidalgos pobres y orgullosos y la tristeza ~e la decadencia española que se acusaba en el ambiente, y buscó, como se dice ahora, un esca~e
hacia la abstracción de la realidad y demostró que el arte pued~ :rearse sm
cánones académicos ni recetas establecidas y que basta un sent1m1ento profundo y una inspiración para crear un arte personalísimo.
Rodney Collin en su "Teoría de la vida eterna" ase~ur~ que el Greco
expresaba sus distintas encamaciones y que cada personaje tlene una luz familiar con el pintor.
.
., .
Es una curiosa teoría sin validez científica, pero es una mte~retac1on interesante del cuadro del Entierro. Reproducimos sus palabra~ lit:ralmente:
"El Greco: Entierro del Conde de Orgaz, 1586. En la parte mfenor,_ gr~ves
deudos muestran las distintas partes del hombre muerto, en tanto que md_1can
con la otra mano el destino de cada una de ellas, la ~beza o la p~rsona~dad
se desvanece, las partes inferiores son destinadas a la berra, e~ co~azon al cielo.
Por el borde de la capa pluvial del Obispo, las sombras de el mismo en otras
vidas, pasan por su cerebro. Y la llama de la energía solar, l'.berada por la
muerte arde aquí y allá en los circunstantes, en veces como impulso sexual
y en v~ces como conciencia. Los circunstantes no son otros que el hombre
mismo en todas sus edades, todos sus yoes.
.
,
"Por encima y entre el cielo y la tierra un án~el recoge ya de Cnsto, Mana
José el embrión todavía informe de otra vida en tanto que S'.1°. ~edro
~uy;s llaves de los mundos visibles e invisibles son el símbolo del inf1rutoy toda la compañía de Santos observan. Y San Pedro, San José, los Santos
y Cristo son él mismo".
.
Lo que es evidente es que el Greco pintó en este cuadro del En:1erro dos
diferentes dimensiones del espíritu humano, el terrestre y el celestial. Y en
las dos dimensiones existe una luz unitaria que le da al conjunto la impresión

160

de que en esa forma nunca se dio en la realidad; es una nueva realidad pictórica y luminosa, creada por el pintor, de la misma forma que la corporeidad
física cambia a la luz del sol, de las velas o de la electricidad. La luz del
Greco es luz espiritual.
Como el hecho del Entierro había ocurrido muchos años antes y es presentado en el Templo de Santo Tomé como si fuera entonces, o en la actualidad del Greco, las figuras se dijeran con la luz dimensional de ultratumba,
desconocida para los humanos y que el pintor quiso representar; es un realismo como concebido en una serena visión onírica, en que el pasado se hace
actual con toda la impresión viva, como si ahora lo estuviéramos viviendo.
El milagro del arte es que hizo eterno lo que fue un episodio intrascendente, válido tan sólo para la época del Conde de Orgaz. Y llamo milagro
en el sentido de que una imagen pictórica lo eternice para todos los tiempos,
no por el Conde de Orgaz, sino por el Greco.
Manuel B. Cossío dice que el misticismo puede ser o no ser religioso para
explicar el Entierro: Mística es una actitud mental. El Entierro es religioso
por la presencia de mantos y de clérigos, pero el tema pictórico es independiente de las calidades artísticas. No importa lo que se pinte o lo que se pretenda hacer en un orden artístico, lo importante es cómo se ha representado.
La mística es una actitud contemplativa a diferencia de la actitud analítica
de la ciencia, o un conocer dianoético y no noético.
El tema de la muerte puede ser religioso o puede ser un intento de captar
otra dimensión espiritual post-mortero. Creo que ambas actitudes se dieron
en el Greco, buscando una imagen abstracta con los recursos de la plástica,
y en eso consistió su genio.
Cossío establece un parangón del Entierro con Don Quijote. Son diferentes,
porque el uno es pictórico, y el otro literario. El Entierro es triste no sólo por
el asunto, naturalmente serio, sino, por la técnica de las formas y el Quijote
es humorístito y triste. Pero los dos son "las dos fuentes de vida más intensa,
las dos más armónicas y originales conjunciones de idealismo y realismo que
en el arte español se han producido".
El Universo pictórico del Greco ha representado el alma de los españoles
en el siglo XVI; es la más concluyente aportación a la psicología hispánica
en tierras de Castilla y tiene tanto valor representativo como El Escorial en
la piedra arquitectónica, señalando un carácter ético y estético inconfundibles.
La realidad adquirió las dimensiones del mito por la estética del arte pictórico, logrado con la expresión de un artista genial. Y fijando el carácter
de un pueblo, con la revelación realista y abstracta, armonizando todas las
figuras en una unidad indestructible, dentro de la gran variedad, lo mismo
el conde muerto que los santos o los cléricos o los hidalgos o la visión angélica

161
Hll

�en armonía con la terrena. La luz creada con la paleta del pintor lo unifica
todo.
Los rostros de las figuras muestran las diferentes psicologías, que son como
mascarillas en cera de seres que fueron vivos y que ahora están viviendo en
otra dimensión espiritual, pero las mascarillas son de una gran fidelidad al
original.
Dentro de las diferencias individuales, en todos se manifiesta la unidad
del espíritu español, con esa luz realísima o irreal que el Greco supo pintar.
BmuoGRAFÍA: El Greco de MANUEL B. Cossío.-Editorial Espasa-Calpe.
La Teoría de la Vida Eterna, de ToDNEY CoLLIN.-Editorial Sol.-México, D. F.
The paihtings of El Greco.-Phaidon Press. Londres, 1938.
El sentido del Cine, de SERGIO EINsENSTEIN.-Editorial Lautaro.-Buenos
Aires.

162

Sección Segunda

LETRAS

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                    <text>CURA [L 98% DE LOS ENFERMOS
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Sr. Dr. Don l&lt;amón llXJJTCI

V

Gonzéllez,

Clecto Primer t\r~oblspo de Puebla.

�Domingo 25 de Octubre de 1903.

LOS GRANDlS HOMBRlS
En toda Europa-dice en la &lt;&lt;Nueva Antología,: Paula Lombroso-asistiroos á un verdadero concierto de fiestas conmemorativas
celebradas en honor de los grandes hombres.
En Italia, por Leopardi y por Mazzini; en España, por Calderón y Colón; en Portugal, por
Camoens y Pombal; en Francia, por Víctor
Hugo y Dumás; en Noruega, por Nansf'n; ~n
Alemania, por Virchow, y hasta en Polonia
hemos visto el espectáculo de todo un pueblo
que para celebrar el 25? aniversario del «¿Quo
Vadis?,,, regala á su autor un ~stillo magnífico, con su parque correspondiente.
Todas estas fiestas revelan la tendencia actual de los pueblos de admirar y reconocer con
mayor prontitud y facilidad á sus grandes
hombres. Savonarola y Jordán Bruno fueron
quemados vivos por haber predicado la liber•
tad del pensamiento; Galileo fué atormentado
por afirmar que la tierra se movía; Colón muere miserablemente por haber descubiert.o un
Nuevo Mundo; Dante no era en sus tiempos
más conocido que lo son hoy Trilussa y Pasea-.
rella, y Shákespe'lre pareció á sus coetáneos
tan poco digno de ser tenido en cuenta, que se
han perdido las huellas de su persona.
Más tarde, los grandes pen~adores no han
sido quemados; pero han sufrido todo género
de amarguras. Jénner fué ridiculizado por su
descubrimiento de la vacuna; Beccaria fué tratado de loco por combatir las crueldades de la
tortura y de la pena de muerte; i\Iazzini tenía
que emigrar y ganarse la vida con ~~tículos_de
revistas; para el gran Cataneo, soc10logo, lmgüista, legislador y matemático, no se encontraba más que un cargo modestísimo de profesor del Instituto de Lugano ...... Pues bien:
de treinta años acá, las cosas han cambiado
mucho.
Los compm,itores contemporáneos :Masca¡zni, Franchetti y Puccini, en Ital!a; MasRenet,
Bizet y Saint-Saens, en Francia; Bretón y
Chapí, en España, se han hecho célebres en
edad juvenil, mientras qne Beethoven moría
ignorado y miserable, y Wágoer mismo tuvo
que esµera.r veinte años las caricias de la fama.
Y lo mismo pasa con los literatos. Leopardi,
Foscolo y Alfieri tuvieron e:cacasa fama, mientras que Amicis, Fogazzaro y Annunzio lagozan grande y productiva; B,dzac andaba siempre abrumado de deudas, Flaubert no conseguía reparar las brechas abierta!' en su fortuna, y Lamartine arrastraha míseramente su
vejez, mientras que los Goncourt, Daudet y
Znlá han reunido grandes fortunas; y Rúdyard
Kípling, á los veintitrés años, se hace pagar
á duro cada línea, llegando á eclipsar la celebridad de Dickens y Tacknay.
Y otro tanto sucede en el campo científico.
El descubrimiento de Volta apenas fué notado, y el de Marconi le da fama, ho9ores y millones en plena juventud; Hélmholtz tardó en
conquistar un nombre ilustre, y Roentgen se
ha hecho popular en un momento; J énner fué
ridiculizado, y Pasteur enaltecido, y los sueros antidiftéricos de Roux han sido aceptados
en el acto por el mundo entero.
¿Por qué esta transformación? Desde luego,
por la enorme difusión moderna de los medios
de publicidad.
Los grandes maestros tienen hoy admiradores
en todo el mundo, y las glorias y los aplausos
de los extraños repercuten en el propio país.
Otros reinvindicadores de los grandes hombres
célebres fueron y son los periódicos. Es verdad que éstos existían también hace un siglo;
pero su organización, sus medios y hasta sus
fines, eran muy distintos de los dtl hoy, su
público era muy reducido, su información
sumamente deficiente y su esfera de acción
muy limitada.
Hoy, cualquier descubrimiento no queda
encerrado en los austeros muros de los laboratorios y de las Academias; los periódicos lo
pregonan y lo vulgarizan, y los autores ven
publicados por todas partes su retrato, su pensamiento y su vida. Es p0sible que baya muchos que no sepan todavía en qué consiste el
aparato Marconi; pero es seguro que todos han
oído hablar de Marconi, el autor del telégra-

EL MUNDO ILUSTRADO

fo sin hilos, y se interesad por sus viajes, por
su fortuna y por sus éxitos. Y luego sucede
una cosa curiosa: el público, á fuerza de oír
hablar de un hombre, de sus inventos, de sus
hechos, de sus triunfos, se encariña con él, se
enorgullece de ser su coro patriota y ;iu contemporáneo, y le conflagra toda su admiración,
estando dispuesto, para hor.rarle, á todos los
sacrificios.
Otro motivo más profundo del cambio á que
asistimos es que hoy el miso11eísmo es mucho
menos qde lo que fué en otro tiempo. Ante!!, el
hombre, acostumbrado á vivir tranquilamente en un rincón al que apenas llegaban más
rumores que los de la ciudad vecina, debía
sentir un choque profundo al contacto de _lo
nuevo. Hoy, acostumbrado á moverse, á viajar, á respirar el aire de todo el mundo, no se
sorprende de nada ni es hostil á nada. El público tiende á elevarse hacia el nivel de los
grandes hombres, y los grandes hombres, por
su parte, tienden á acercarse al público; y de
esta doble corriente nace la comun;.ón de ideas
á que asistimos, sin los esoterismos y exoterismos de las escuelas antiguas.
Es evidente, en suma, que nuestro tiempo
es propio para estos hombres superiores, que
pueden surgir en el campo de la ciencia ó del
arte y que sacan de su superioridad amplia
cosecha de fama, honores y riquezas, como el
público saca de ellos á su vez no menores ventajas y satisfacciones.

PAISAJE TROPICAL
Magia adormecedora vierte el río
En la calma monótona del viaje,
Cuando borra los lejos del paisaje
La sombra que se extiende en el vacío.
Oculta en sus negruras el bohío

La maraña tupidll., y el fo!Ta.je

Semeja los cala.dns de un encaje
Al caer del crepúsculo sombrío.
Venus se enciende en el espacio puro.
La corriente dormida una ¡,ira.gua
Rompe en su viaje rápido y seguro.

Y con sus nubes el poniente fragua
Otro cielo rosado y verdeobscuro
En los espejos húmedos del agua.
JOSÉ A . SILVA

EL PASADO
Yo he nacido con alma de lnuno.... En otros dlas
Habité de l&lt;&gt;s bosques la sagmda espesura,
En siete tubos frágiles canté mis alegrlas
Y conoc! el di vino sabor de la hermosura.
Aprendl de las pájaros las gratas armonlas,
Y á veces, al impulso de una inmortal locura
(Las Ménades lo saben!), lancé en la fronda obscura
El clamoroso grito que anuncia las orglas.
, Mas quiso un dios injusto, para colmar mi druro,
Hacer del fauno un misero pastor, cuyo reballo
Verás, oh caminante, detrás de las colinas.
Huyeron, para siempre, las ninfas á mi paso
Y en mi doliente flauta saludo al sol de ocaso,
De algún antiguo templo sentado entre las ruinas.
LEOPOLD-0 Duz.

RIMA HEBREA
Página de álbum.

Eres azul de mar, y me fascinas
como una primavera, y en tu vago
y romántico hechizo vierte un mago
no sé qué languideces bizantinas.
Un sortilegio flota en tus retinas,
como la tarde en la quietud de un lago;
y en tu sonrisa que nimbó el halago,
todas tus seducciones son felinas.
¡Oh tú, la flor que la leyenda awmca
de la escultura pensativa y blanca
que el Arte siempre arrodillado espía ... !
Eres azul de mar, perfume y gema
y alzas, como una lírica diadema, '
tu encantador orgullo de judía.
EMILIANO liERNÁNDEZ.

EL MUNDO ILUSTRADO

trtadón dt un nutv0 Jlrz0bispado
Se ha confirmado plenamente la notici
que bac~ al~ún tiempo circulaba en las eal.~
ras ecles1ásbcas, de que el actual obispado de
Puebla sería erigido en arzobispado antes de
terminar el corriente &lt;1ño.
Según se nos informa, las bulas de la Santa
Sede que ordenan la erección del nuevo ario,.
bispa&lt;lo, están ya en poder del señor Iba
actual Obispo de _Puebla. quien vino á M~
co hace pocos d1as con el fin de señalar de
acuerdo con el señor Arzobispo Alarcón, !~fecha en que deba efectuarse la ceremonia correspondiente. Por documentos proced
tes de Roro~. se tiene conocimiento, ademú,
de que el mismo sefior Ibarra será quien ejerza ~a jefatura suprema de la nueva Arquidi
ces1s.
Esta noticia ha causado muy buena impre,,
sión entre todas las clases sociales de Pueb
que ven en el señor !barra á un hombre
tati vo, sabio y prudente.

IL® Mun~rrtt~
La «Revue des Revues,, ha tenido la bu
i&lt;lea de preguntar á varios literatos fran
lo que piensan acerca de la muerte.
He aquí algunas de las contestaciones
bidas:
«Yo no sentiría morir si solamente set
se de abar.donar lo que la vida nos concede
agraclable, cosa rara entre la multitud de
tidios que nos rodea; pero á mí la muerte
inFpira la misma. desconfianza que la vi
Entreveo en aquélla una serie de met.amo
sis micróbicas, una división infinitesimal
penosa de mis facultades en muchedumb
de bacilos y vibriones, que á su vez 1rnfri
padecerán, esperarán y serán desengafia
según proporciones ínfimas, pero igualm
intolerables. Dicho de otro modo : la mu
no me promete el reposo, la nada, sino
absurda y obscura palingenesia, de la
adivino las etapas. Aquí, por lo menos,
que me eHpera: los fastidios materiales,
trabajos sin intervalo, la ho,:tilidad de
ami¡zos, el odio de los adversarios, los
los de los que me rodean y el desprecio
siento por mis ineficaces esfuerzos. Desp
¿no será todavía peor? La ciencia respo
l'robablemente. -PABLO ADAllI».

Nuestra opinión individual significará poco, puesto que lo único que podríamos decir,
es: «Horno sum et níhil humani á me aliénum
puto». - p ABLO y VÍCTOR MARGUERITEl&gt;,

*

«No temo la muerte; pero el morir me fastidiaría.-FRANCISCO DE CROISSETll.
·

*

«Sí, sentiría morir, por muchas razones, y,
sobre todas, porque esto sería dejar á los que
amo y me aman, y Jorque deseo ver crecer á
mis hijos. -VmoINIA DEMONT-BRETOJ\'».

G uanajuato de gala
Le. visite. del Señor Presidente

La ciudad de Guanajuato, una de las más
importantes del paíR, se prepara para recibir
la visita del señor Presidente de la República
quien ha sido invitado para inaugurar las dis~
tintas mejoras materiales llevadas á cabo en
la población, por el progresista Gobernador
del Estado, Lic. Don Joaquín Obregón González.
Los preparativos que se han hecho para
cumplimentar debidamente al señor Ueneral
Dfaz y á las personas que irán oon él á Guanajuato, indican que las fiestas organizadas
con este motivo van á ser muy suntuosa!' y
que los distintos actos que deben efectua:se,
conforme al programa, revestirán un lucimiento verdaderamente extraordinario.
A reserva de ofrecer ú nuestros lectores la
c~?nica detallada de los festPjos y una clescri pc10n de las obras que serán inauguradas juntamente con el Teatro Juftrez-el primero. sin
duda, entre todos los del país,-publicamos
en este número una fotografía del exterior del
Palacio Legislativo y una vista del bellísimo
salón de sesiones de la Legislatura. En nuestras próximas ediciones daremos á conocer
otras fotografías muy importantes del «Guanajuato Moderno".

Guanajuato.-Fachada. del Plaila.cio del Poder Legisl,ativo.

i·. ' \

'

.

*

«La literatura de todos los tiempos afi
el amor á la vida y el temor de la mu
desde Eurípides, cuyo viejo FereR declara,
&lt;cAlcestes»: «Pienso que es largo el tiempo
sado bajo la tierra, y que la vida es corta,
ro dulce,,, y Horacio, que dice en alguna
te: «Véame yo gotoso, desdentado, tulli
pero que viva»; hasta La Rochefoucault,
de cuyas máximas es: «El sol y la muert.e
se pueden contemplar con fijeza»; y J'
que escribe: «Todo lo que yo conozco eA
voy á morir muy pronto; pero lo que m
noro es esta pícara muerte que yo no
evitar .... .. ))
Todos los hombres sinceros convendrán
su horror á morir, ya sea que el temor
muerte los hipnotice, evocando la idea
nada ó el de otra vida expiatoria; ya sea
la vida los embriague, ó simplemente los
cante como fuerza de acción, fuente de
bilidad, cambio de afecciones; ya sea po
no quieran desaparecer antes de haber
zado una vida woral, bella y v1::rdadera, 6
vida de arte, que t!alve pasajeramente su n
bre del olvido, ó una vida útil á los de
que contribuya á realizar ese proyecto,
algún día emancipará á la humanidad
ciente.
Y, sin embargo, hay mom1mtos en qu9t
si sin disgusto, nos despojaríamos de ~
da por una gran causa, un acto heroico.
sacrificio de amor, y por menos aún: ~r
capar de un triste descorazonamiento, de
dolor moral, de un sufrimiento físi?o;
por una explosión de placer, en esos 108
de perfección en que el alma alcanza una
monía tan completa, que anhela disolv

Domingo 25 de Octubre de 1903.

Gu.a.najuato.--8al6n de sesiones de la Legislatura,

�Domingo 25 de Octubre de 1903.

EL MUNDO ILUSTRADO

ElL MUNDO ILUSTRADO

pedido de una sefiora anciana que le había
acompañado basta el muelle.
La tal señora era la tía de J obn Bárrisson,
única parienta que le quedaba.
Milady Osborn-que así se llamaba la anciana-había hecho las veces de madre á Bárrisson, el cual se había quedado huérfano en
su infancia.
La travesía de su sobrino fué feliz.

II
Diez años habían transcurrido en el momento en que comienza esta historia, desde que
JohnBárrissonsehabía establecido en Sydney.
Sus negocios habían prosperado extraordinariamente.
En recompensa de su laboriosidad, el gobierno le nombró cónsul de Inglaterra. John
Bárrisson tenía entonces treinta y tres afios y
deseaba casarse. Pero, como hombre práctico,
no quería contraer matrimonio con una mujer rica, sino con una mujer virtuosa, tr&lt;1.bajadora y econ6mica, ante todo.
En tal virtud, escribió á lady Osborn la siguiente carta:
ccSydney, 8 de mayo de 1875.
«Mi querida tía : Como le be dicho á usted
ya, mis negocios marchan admirablemente.
Me gusta la Australia, cuyo clima es admirable y muy superior al de la madre patria. Lo
único que me aburre es el vivir solo. Por tanto. espero que me preste usted el servicio de
buscarme entre eus relaciones la mujer que
pueda labrar mi felicidad, uniendo su destino
al mío.
«Le ofrezco una buena dote, porque quiero
casarme con una mujer pobre y honrada que
me lo deba todo.
«Acept..'1ré á ojos cerrados la que usted me
diga. Si la muchacha acoge bien la idea, después de haber visto la fotografía que le incluyo, pídala usted en matrimonio y reconózcale
en mi nombre la cantidad de cuatro mil libras

esterlinas, que le serán entre15adas después de
la firma de contrato de boda en Sydney.
«Además tendrá usted la bondad de adelantar á mi futura el dinero necesario para el
viaje.
«Reciba usted un abrazo de su sobrino. John Bárrisson&gt;&gt;.
III
Transcurrió cerca de un año sin que la tía
Osborn hubiera otorgado á su sobrino el honor de contestar á su apremiante carta.
John, consagrado á sus negocios, pensaba
de cuando en cuando en el asunto; pero, engolfado en sus operaciones mercantiles, que
se sucedían sin descanso, acab6 por olvidarse
en absoluto de su matrimonio.
Cada tres ó cuatro meses un buque conducía á Australia cierto número de condenados
de uno y otro sexo.
En su calidad de cónsul, John Bárrisson
iba á bordo, y después de haber comprobado
la identidad de los presos, los confiaba á los
agentes encargados de indicarles las tierras
que dP-bían explotar y la cabaña donde debían vivir, después de haberles entregado
las semillas necesarias para el cultivo del terreno.
Un día notó entre los presos la pre1&lt;encia
de una mujer, cuyo candor y belleza le cautivaron desde el primer momento.
Tendría á lo sumo diecisiete afios.
El cónsul abrió el registro de informaciones
y leyó lo siguiente:
cc:Miss Clarck Jenny, huérfana desde hace
algunos días, ha solicitado de la policía el favor de que se la condujera á Australia para
moralizará los desgraciados á quienes la miseria ó la adversidad había arrastrado al crimen.
ccEs una joven muy virtuosa y muy instruída, que ha sido recomendada especia-lmente
por el Almirantazgo.
ccSe su plica al c6nsul de Sydney que la atien-

COMISION DE PARASITOLOGIA.-El Museo.

Una institución benéfica

del Cáucaso y crisantema, ya logradas, y cuyas flores, secas y pulverizadas, son muy eficaces para la extinción de los mosquitos y de

En pro.-erho de la Al(rlrulturs

Damos á conocer en este número las fotografías de los departamentos principales del
local que ocupa en Betlemitas l~ C?misión de
Parasitología, fundada el 1? de Julio de 1900
por la Secretaría de Fomento.
El Museo, que representa uno de nuestros
grabados contiene únicamente muestras de
plantas e~fermas y de sus parásitos ( animales
6 vegetales); de los aparatos pulverizadores, y
de los insecticidas y fungicidas que se emplean
con buen éxito para extinguir las plagas, así
como una variada colección de ejemplares de .
aves benéficas á la Agricultura. En el catálo- .
go de este Museo ?onstan el número de la
muestra el nombre científico y el vulgar de cada plan~. y de sus parásitos y su procedencia,·
á fin de tener siempre á la vista los datos que
deseen los interesados y de que :;:ean en cada
caso mucho más fáciles las consultas.
Para que el público comprenda la importancia del Museo, diremos que en los tres años
que lleva de establecida la Comisión, ha recibido ocbecientas ochenta muestras de plantas
enfermas casi todas cultivables, lo cual prueba que n~ se había tenido basta h?Y: ~n el país
ni la más remota idea de los perJmc1os causados por las plagas á la Agricultura.
El sistema de conservación de las muestras,
ideado por la Comisión, consiste en insert.arlas sobre una lámina d~ yeso protegida por un
marco de madera y cristal, que permite se conserven indefinidamente y que puedan apreciarse con suma comodidad en todos suii detalles.

LA DOTE
I

***
El invernadero, de hit:rro y cristales, está
dedicado al cultivo de plantas insecticidas.
Al rededor de la fuente se ven las de peritre

otros insectos que invaden las habitaciones.
Además, se cultivan otras plantas insecticidas,
también muy eficaces.
Otro de nuestros grabados representa un es-:
capara.te que contiene bolsas de manta-al parecer llenas de dinero---que no son, en con•
junto, más que la prueba objetiva de los resultados obtenidos en metálico, ó mejor dicho,
de lo que han dejado de perder los agricultores que siguiendo los métodos recomendados
por la Comisión, han combatido las plagas
que invadían sus tierras. Hasta ahora, estA
comprobado, por certificados auténticos, 'que
esos resultados representan un valor de........
$165,000. Las personas que han visitado loe
salones de la Comisi6n, C()mentan favorablemente esa prueba objetiva.
Por último, diremos que la Comisión cuen•
ta con una biblioteca de 1,378 obras, la mayor parte sobre Parasitología é Historia Natural; con un laboratorio de Bacteriología y con
un gran microscopio de Zeiss, entre cuyas lel!·
tes existe una que vale mil pesos. La Com1•
sión ha publicado el primer tomo de su «Bo·
letín" y una obra, profusamente ih1strada, que
trata de las plagas de la Agricultura.

COMI&gt;SION DE PARASITOLUGil1.- Lo que han

ganado los agricultores.

Después de hab6r estudiado con provecho
en el colegio de Oxford, Jobn Bárrisson selan·
zó á los negocios, y al cabo de cinco años de
un trabajo incesante, había logrado ahorrar al·
gunos miles de libras esterlinas.
Como todo inglés práctico, pensó que para
aumentar su fortuna, lo mejor que podía hacer
era trasladarse á las colonias.
Una tarde del mes de julio de 1865, John
Bárrisson se embar~ba en el ccVictoria)), roag·
nífico vapor que hacía el servicio entre Lon·
dres y la Australia, después de haberse des·

COMISION DE PARASITOLOG!A.·-El invernadero.

Domingo 25 de Octubre de 1903.

da, pues es una mujer acreedora á todo género de consideraciones».
John Bárrisson se acercó á Jenny Clarck, la
saludó muy cortesmente y la ayudó á bajar la
escalera del buque.
El representante de Inglaterra la condujo
al consulado para ponerla bajo la salvaguardia de la bandera británica. Jobn Bárrisson
se había enamorado de ella locamente.
A los ocho días de la llegada de miss Clarck
á Sydney, un pastor bendecía el matrimonio
de los dos jóvenes.

IV
Al cabo de tres meses, un día en que lady
Bárrisson estaba sentada en el despacho de su
marido ocupada en la contabilidad de la casa,
una compatriota golpe6 con sus dedos un cristal, sobre el cual se leía la palabra: «Caja».
Lady Bárrisson acudió al llamamiento y
cogi6 de manos de la desconocida una tarjeta,
en la que se leía: «Miss Gówling.-De parte
de lady Osborn».
-¿Viene usted para algún negocio?-preguntó lady Bárrisson.
-Sí, sefiora.
-Yo reemplazo al jefe, y si puedo servirla
á usted ......
-No.
-En ese caso, voy á entregarle la tarjeta.
Siéntese usted.
Jenny se dirigió á la pieza contigua, donde
estaba su marido.
- ¿Qué quieres, hija mía? ¿Deseas descansar un rato?
-No; vengo á traerte esta tarjeta que acaba
de traerte una sefiora que espera cohtestación.
J obn leyó la tarjeta y de un salto se puso
en pie.
-¿Qué te pasa?
-Nada, nada. No vale la pena de que te lo
diga. Y, además, puedo equivocarme. Ya hablaremos después.

�Domingo 25 de Octubre de 1903.

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Notas extranjeras
La guerra civil en larruetos.- La. cuestión de
tilleros ingleses en Boston.

MARRUECOS.-Las

tropa.s fieles haciendo honores ail Sultán

Maredo■ia.-Ar.

Parece que el régimen administrativo delos
sultanes tiene ya en nuestros días muy pocoa
partidarios fieles, aun entre aquellos á los cuales el Corán, desde sus primeros años de vida,
hace que consideren «descendientes del Profeta,, á los monarcas bajo cuya absoluta soberanía viven. Los que aún quedan, de origefl.
·m usulmán, los escasos habitantes que recuerdan en el siglo XX las pompas y el esplendor
á que llegaron los mahometanos después del
«raid,i fanático del reiglo XVI, poco conformes
con ,la promesa de un cielo después de )a
muerte, se han rebelado en contra de sus amos,
pretendiendo que se les haga11 concesiones
políticas que permitan un género de vida menos absurdo y menos malo que el que actualmente llevan.
En Marruecos, á pesar de las leyes !ocalea,
que prohiben en absoluto la adopción de loe
métodos modernos de comercio, y en general,
de la civilización misma; á pesar de que 1111&amp;
clerecía intransigente y atrasada amenamcon
males eternos á los que ab&amp;ndonan la dulce fe
y la manera pacífica de soportarlos yugos que
Mahoma sofiara; á pesar de todo, la fuerza de
la civilización ha traspasado las fronteras y b&amp;
llegado á conquistar al mismo Sultán Abdul-,,
Aziz.
•
Esto ha disgusta.do profundamente á los ha;
bitantes de la nación y especialmente á J
nobles, cuyos dominios y prerrogativas s ·
rán mucho en el momento en que ese pueb
sacuda su tradicional pereza y entre, resuel
y decidido, en la senda del progreso.
La lucha es ya vieja, da.ta de algunos
ses, sangrienta; y de algunos años, sorda;
ro la fortuna hasta ahora no se ha most
decidida á protegt:r á ninguno de los dos
dos beligerantes. A menudo son las fue
imperiales las que huyen perseguidas de
ca por los rebeldes, y á menudo estos últim
son los que dejan las cabezas en manos de
soldados de Abdt.1-Aziz, como aparece en
grabado que publicamos.

zo donde varios empleados estaban descar-Pero ..... .
gando
balas de algodón.
-Déjame solo con esa mujer.
-¡Stéphenson!-gritó.
John se dirigió al despacho, abrió la puer-¡Aquí estoy!
ta é hizo pasará la inglesa, que esperaba en
-¿Eres soltero?
la antesala.
-Sí,
sefi.or.
--¿En qué puedo servirla á usted?-le pre-Pues vas á casarte en seguida.
guntó. d
.,
. G' .
,
-¡Cai,arme yo!
Por to a contestac10n, m1Rs ow1mg saco
-Sí.
una carta de su bolsillo y se la entregó á John.
-Pero......
Era una carta de la tía, concebida en los si--No hay pero que valga. Tu futura es
guientes términos:
compatriota mía y aporta al matrimonio cua«No hepodidocontestar antes, á causa de una
tro mil libras esterlinas de dote.
larga enfermedad que he sufrido. Durante mi
-Acepto.
convalecencia he ¡,ensado en ti y he realiza-Sígueme.
do tus deseos, dando al fin con la mujer que
Y al entrar en el despacho, J ohn hizo la prete conviene. Es hija del pastor Gówling. Tosentación
de su dependiente á miss Gówling.
do está en debida regla y he hecho la petición
-¡Santo cielo!-exclamó ésta.-¡Es muen tu nombre, con la correspondiente oferta
lato!
de las cuatro mil libras esterlinas.
-No tengo otro
,,Estoy segura de que serás feliz en tu hogar,
hombre
de quien
y me felicito ~e haber podido co~tribuir en la.
disponer en este momedida de mis fuerzas á tu dicha en este
mento. Me es igual
mundo.
que le Bcepte usted
«Tu tía, que te estima.-Ana Oaborn».
ó que le rechace. Le
-¿Ha leído usted la carta?-dijo miss Gówaseguro, sefiori ta,
ling.
que brilla en los ne•
-Sí, sí.. ....
gocios por su acti-Pues bien; espero que usted cumplirá su
vidad y su honrapalabra. Mi padre me ha dado una carta padez.
ra el pastor de Sydney. Se la be llevado; pero
-Pero aumentano estaba en casa, y su criada se la entregará
rá usted la dote.
cuando vuelva. El es el encargado de bende-La interesaré en
cir nuestra unión. No hay tiempo que perla
casa.
der.
-¡ Esto ya es o-Nuestro matrimonio es imposible... portra cosa!
que estoy casado.
*
-No lo creo. No hay aquí ninguna mujer
A los quince días
digna de usted.
se celebraba en Syd-Está usted en un error.
ney
la boua del mu-No importa.
lato Stéphenson y
--¿Cómo que no im por la? ¿Quiere usted que
de miss Gówling.
sea bígamo?
-No, sefior. Pero hay un contrato, alguna
B. GADOBERT.
de cuyas cláusulas es preciso cump!ir. Recibiré la dote y regresaré a casa de mi padre.
--El contrato dice que la entrega se verifi•
Puede decirse que
cará después de la boda, y yo no puedo casarse ha terminado un
me con usted.
cuadro, cuando ha
-Arréglese usted como quiera; pero yo indesaparecido todo
sisto en que se cumpla la obligación mí&gt;s imrastro de los medios
portante para mí.
empleados para ob•
-¡Se me ocurre una ideal ¿Quiere usted
tener el ·resultado.
El trabajo borra la
casarse con mi dependiente principal?
huella del trabajo.
-¿Y la dote?
-WHÍSTLER.
-La daré cuando se firme la escritura.
-¿Dónde está ese hombre?
*
-Aquí.
El mejor sistema
-Hágale usted venir. Le acepto por esde defensa es el ataposo.
que. -DE MoLTKE.
MARRUEJCOS.-U111a victoria.
Jobo Bárrisson se dirigió hacia un coberti-

tar que algunas de las fie¡;:tas qut-darah deslucidas por una lluvia mole!&lt;ta y poco galante. Por lo demás, tanto política como ~oci11lmente la vi,;ita del Rey Víctor al Prei-idt::nte
Loub;t, ha sido un verdadero acontecimiento.

La guerra se prolonga, y los extranjeros
residentes en las ciudades más grandes de
Marruecos sufren necesariamente á consecuencia del estado ae
los negocios, paralizados por hostilidades
que no parecen tener
un fin próximo. Las
grandes potencias, que
ya de antemano se han
ocupado de la suerte
probable de estas regiones, parece que han
celebrado nuevos contratos y hasta se dice
que Francia, de acuerdo con las dtmás naciones interesadas, ocupará á Marruecos,
imponiendo sobre el
belicoso pueblo su protectorado definitivo.

***
El Czar de Rusia acaba de llevar á feliz término una obra digna de alabanza, en favor de
la civilización. La Conferencia de Styria, en
la que se ha tratado de zanjar las dificultades
de Oriente. Después ha estado presente á la
lujosa ceremonia nupcial del Príncipe Andrés
de Grecia con la Princesa de Battemberg. Damos un grabado que representa al monarca
moscovita y á su augusta esposa, en traje ruso, traje tan pintoresco en ellos como en un
ccmujik,,,

~
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RIMAS
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·1

***

Si en Marruecos la
1
suerte de las armas se
muestra á las veces fa.
vorable á los rebeldes
para volverles las espaldas al día siguien.•
te, en Macedonia, al
parecer, la revolución
.
-·
se halla en sus últimos
momentos y son las
agitaciones de la agonía las que aún sacuden el sueh,, perpetuaMaoodonia.-Un.a mezquita destruida con dinllllD.lta..
mente eusangrentado,
del imperio otomano.
La muerte \. que se ha comprobado) del
ccléader» de los revolucionarios, Boris Sarato:ff,
La vieja ciudad de Boston, una de las que
alma y vida dA la rebelión, parece que influen los Estados Unidos tienen historia, una de
ye de un modo probablemente decisivo en la
las pocas que vió ya edificadas el siglo XVIII,
suerte de los alborotadores macedonios. No
se encuentra de gala, á consecuencia de la
por ello dejan de regi.,trarse aún con frecuenhonra que le han dispensado los miembros de
cia algunos de esos atentados que da tristeza
la «Honorable Compañía de Artilleros de Lontener que consignar, pero que son inevitables
dres», personas todas de muy alta posición
en la guerra, especialmente cuando las hostisocial, que se han agrupado para servir á la
lidades empeñan en un combate á pueblos de
patria británica en calidad de artilleros.
fanáticos.
Vieja es la institución y por ello se la enLos revolucionarios, al decir de los turcos,
cuentra citada en los anales de las grandes
y los turcos mismos, si hemos de creer á los
campañas inglesas, siempre con honor, siemrebeldes, han acudido á un procedimiento, papre con elogio.
ra aterrorizar á sus enemigos, tan salvaje coEn Londres se les aprecia mucho y en tomo peligroso: la dinamita.
das las grandes celebraciones se les mira marDe aquí las frecuentes explosiones, que deschar, rectos y serios, con o;US grandes unifortruyen siempre edificios de cierta importanmes bordados y bajo el peso de sus morriones
cia, y lo que es peor, las existencias de algude lana negra. En Boston existe una soci~dad
nos infelices que en nada son responsables
muy semejante, cuyo nombre ~sen todo igual
del estado de las cosas.
(menos, por supuesto, en la designación dela
Nuestro grabado hará comprender los estraciudad en que radican) al nombre de los hogos que ha causado en la mezquita de Uskub,
norables artilleros de Londres. Son artilleros
en pleno territorio rebelado, la explosión de
de Boston los que han invitado á ir á visitaruna bomba, puesta allí por manos criminales
les á los artilleros de Londres.
que no ha sido posible descubrir.
La ciudad de Boston ha dado muestras de
estar muy contenta
con los huéspedes
y ha celebrado fiestas numerosas y
diarias, todas muy
lucidas, en los días
que los miembros
de la ccHonorable
Compañía de Artilleros dA Londres»
han permanecido
en la capital deMassachusets.

t ~~--~ .-.

--

***

de l&amp;lil tropas del Sultán.

Los artilleros ingleses en Boston.

Domingo 25 de Octubre de 1903.

La visita del Rey
Víctor Manuel de
Italia á la capital de
la República francesa, ha sido muy
pomposa, y la alegría franca del pueblo francés, sólo ha
tenido que lamen-

Allá en la playa quedó la nifia.
¡Arriba el ancla! ¡Se va el vaporl
El marinero canta entre dientes.
Se hunde en el agua trémulo el sol.
¡Adiósl ¡Adiós!
Sola, llorando sobre las olas,
Mira que vuela la embarcación.
Aún me hace señas con el pañuelo
Desde la piedra donde quedó.
¡Adiós! ¡Adiós!
Vistió de negro la niña hermosa,
¡Las despedidas tan tristes son!
Llevaba suelta la cabellera,
Y en las pupilas llanto y amor.
¡Adiós! ¡Adiós!
RuBÉN DARÍO.

'El Rey V1ctor Man\lfil

CUADRO
El mar está tranquilo,
Las ráfagas nerviosas de los vientos
no agitan el cristal de la onda pura
donde copia su azul el alto cielo.
Es sublime la calma. La ribera
se aduerme en la pereza del silencio.
Cuán poco duradera su quietud. Se siente
vago rumor que viene de lo lejos
semejando el chasquido que en 1~ selva
produce el huracán, torpe y violento.
Y se encrespó aquel mar que semejara

un cristalino espejo;
y como notas de soberbias liras
que dan vigor á los honrados pueblos
vibraron, al chocar sobre las rocas '
las turbulentas olas con el viento. '
LUIS MARTÍNEZ MARCOS.

m

�Doming_o 25 de Octubre de 1903.

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

tal vez un ente capaz de pronunciar, como los
papagayos; pero tener inteligencia, alma .. ... .
El Profesor Lévisson se detuvo estupefacto.
Crear un ser inferior, desprovisto de cualidades, era lo que más había esperado; pero ante
las expectativa de que aquel deforme y repugnante remedo de la humanidad tuviera una
alma, sintió que una responsabilidad enorme,
aplastante, para la cual no tJstaba preparado,
caía sobre su conciencia.

***

escapaba de las manos cuando creía haberlo
cogido.
¿Siempre? No; ahora perfectamente cierto.
La celdilla insignificante que se había formado en su cápsula, el germen de vida que en
distintas ocasiones, anteriormente, se había
desvanecido en los momentos en que creía haberlo asegurado, estaba ahL Era un hecho,
crecía, y crecía con una violencia tal, que sobrepasaba todas sus ideas acerca de este
asunto.
Pens6 que pudiera ser el caso que ya en
otras noches le había acontecido. Sospechó
que sus nervios, en constante tensión, le en¡iañaban, que su cerebro padecía y que era todo
una ilusión. Salió un momento al aire libre
del jardín, para calmarse.
La noebe era hermosísima. Una de esas noches infinitas, tibias, tranquilas, llenas de estrellas y de paz. La
idea del Creador Supremo se asociaba automáticamente en la
razón de Lévisson con
la idea de sus experiencias, de sus creaciones. Ahora era cierto: podía crear mundos, puesto que podía
crear una humanidad,
por inferior que se la
quisiera suponer; podría llenar de hombres
las zonas desiertas del
mundo. Era un «creador)). Y un pensamiento de orgullo infinito
RÚrgió en su cerebro.
Volvió rápidamente,
para darse cuenta, paso por paso, del maravilloso experimento.
La creatura estaba ahí.
Respiraba lentay tran
quilamente, y hacía
ya algunos movimientos para enderezarse.
Una deforme extremidad se dibujaba en
cuatro distintos puntos del cuerpo, mientras en un apéndice,
al principio absolutamente informe, se dis~ r~)
tinguían ya hundí' !{.
mientos y salientes
que eran un remedo
de un rostro humano.
La imaginación de
Lévisson, mientras espío.ha atentamente la
marcha del fenómeno
sin par, caminaba, caminaha.... Horizontes
no explorados por
hombre alguno apare,
,.,
cían ante sus ojos, en_J
trecerrados
y fijos
en la
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _iiiiii_ _......._
.........,......,......,.,.;
cápsula donde
la crea-

El doctor quedó por un momento anonadado. Años enteros había pasado en busca del
germen de la vida, y años enteros la aurora y
el ocaso le habían sorprendido en su laboratorio. Resonaban aún en sus oídos, por más
que había ya pasado tiempo de ello, las críticas chuscas, amargas, acres de sus colegas de
la facultad, críticas en las que, más que un
afán científico, se asomaba la envidia, la rastrera envidia que los descubrimientos hasta
entonces realizados por Lévisson provocaba.
Había abandonado á su esposa, á la que
amaba sinceramente, y á sus hijos, que formaban la alegría de su vida. Todo lo había dejado y ya no sabía de cierto cuántas noches y
cuántos días, años quizá, había pasado en su
laboratorio, siempre empefiado en descifrar el
problema magno del origen de la vida; siempre en persecución de un fantasma que se le

tura, «su creaturaJ&gt;, se desarrollaba rápidamen.
te. Vió que los hornillos que calentaban
habitación funcionaban bien; temió que un
súbito enfriamiento fuera á dar muerte á 1lll
producto de la química cuya vida. indispen.
sablemente, debería ser un soplo fugaz yr
rísimo. La creatura se¡iuía creciendo.
Aparecieron en el fondo de dos cuen
hondas dos ojos negrisimos, pequeñ os,
móviles en extremo. Las manos, muy la
ee habían desarrollado perfE&gt;ctamente, y ]
piernas. cortaR y nudofas, hacían repetid
movimientos d.e flexión. La respiración
tranquila, lenta, como la de un niñ o dormid
Con la cápsula que en la mano conserv
Lévisson, leva.btó cuidadosamente al homb
cill@ aquel, que previos ciertos movimien
de ec¡uilibrio, quedó recto sobrE' sus pies,
baleándose.
Después, ante la mirada de Lévisson, el
músculo se redujo, sentándose y cruzando
manos por encima de las rodillas. «La acti
del hombre primitivo», pensó el profesor.
fué á consultar las notas de un cuaderno,
ra cerciorarse de que la fórmula que ha
creado á aquel ser deforme, estaba bien ano
da. Súbitamente una mosca, que volaba
torno de la cápsula, pasó muy cerca del
músculo. Con un rápido movimiento sus
zos atraparon al insecto, que desapareci6
su boca, una hendedura deforme, en la q
se veían los dientes agudos y blanquísi
El Profesor, ante el acto del hombrecillo
ficial, se acordó de que él mismo no había
mido hacía ya mucho tiempo.
En la primera pieza. de las que formaban
pabellón aislado en su jardín, piezas á las
se tenía absolutamente prohibido que n
entrara, se encontraba un torno por el
pasaban sus alimentos al sabio y los
que su esposa tenía interés en que recibí
Tomó algunas provisiones y las ilev6 al l
ratorio. En los pocos minutos que tard6
tomar una copa de vino, remojado en 8
pedazo de pan, el crecimiento del homú
fué considerable. Se había desarrollado
completo. Ya en su pecho aparecía una
¡ia, que el Profesor tomó ,l)Or un signo de d
dencia.
Debía violentarse si quería preSf'ntar
obra» ante los críticos que tanto le habían
lestado cuando hacía la franca exposici6n
sus ideas. Debía salir, gritar en voz muy
que sabía cómo se creaban hombres, qu~
origen de la existencia no era ya un m
rio .... . .
Y pensó en estudiar detenidamente al
músculo, hasta saber qué grado de inteli
cia podía desarrollar, ó si solamente el in&amp;
to animal era el que le movía. Le acerc6
manjares. Escogió el homúsculo un f
to de carne cruda, que devoró mientras
ojillos le brillaban.
.
-Es un animal solamente-dijo Lé
-Animal solamente--contestó el boro
lo.
Fué otro descubrimiento. ¿Podría ten~
ligencia un ser creado en una rétorta, ro
te procedimientos químicos solamente?

Cansado, más moralmente que de otro modo, se retiró, abrumado por su propia conciencia, á la segunda pieza de su laboratorio, en la
que se tendía, de cuando en cuando, en un diván cuando quería descansar. Un sueño reparador le sobrecogió en el que veía mundos nuevos, poblados de aquella raza bestial, inferior y
repugnante que él había creado.
Un sentimiento de angustia le oprimía. Se
agitaba dudando ya de sus propios méritos
creía que ya no debería presentarse ante su~
compañeros de estudios á exhibh- aqueUa
nauseabunda copia de la humanidad que había salido de sus retortas. Se despertó sobresaltado ..... .
El homúsculo, la bestezuela viscosa y miserable, estaba .sobre él, con los ojos inyectados, la hoca abierta, tratando de oprimirle la
garganta, de herirlo, para devorarlo seguramente.
El instinto mismo, la repugnancia el dolor
todo junto, le enloquecieron, y sin pensar 1~
que hacía, se precipitó sobre «su» creación empuñando una varilla. El hombrecillo huyó rápidamente y se arrodilló detrás de un mueble
levantando sus manos unidas en ademán d~
eúplica ..... .
, Lévisson comprendió que él era el que te•
n~a la culpa, pues engreído en su triunfo, olvidaba que aquel hombrecillo era una forma
baja, inferior, degenerada de la humanidad
y debería, racionalmente, tener los vicios to~
dos de los salvajes. Le dió alimento. Ya el
homúsculo hablaba y las palabras que una
vez oía, quedaban grabadas perfectamente en
su memoria. Un día, muy poco después preguntó á Lévisson:
'
-¿Tú sabes quién ·soy yo?
El Profesor titubeó un momento. A pesar
de la evidencia, á pesar de todo, no podía

creer, no quería comprender que aquel viscoso, sucio, bestial hombrecillo, era capaz de
tener memoria, entendimiento, voluntad, esperanzas y dolores. Se resistía ya á creerá sus
propios ojos.

***
Pensando en el compromiso que le había
llevado al experimento primordial, en su fama, en las críticas aceradas de sus comprofesores, había dejado pasar algunos días, dejando siempre para el siguiente la presentación
del homúsculo á la Academia á que pertenecía. Al entrar á su laboratorio ( que tenía
la precaución de cerrar bien desde el día en
que el hombrecillo le había atacado) se sorprendió al ver que dos de las bestezueÍas una
pequefiísima, se encontraban juntas. No'solamente tenía el homúsculo la facultad de vivir
en gellfiral, sino que era también capaz de reproducción. Tampoco estaba Lévisson preparado para resolver todos los problemas que se
le presentaban en estas circunstancias. Para
no dejar sospechar nada, se vió p recisado á
salir en la noche como un ladr6n ocultándose, r:ira ir á conseguir los alim~ntos que la
voracidad de aquellos hombrecillos consumía.
Cada vez se encontraba menos dispuesto á presentarse y proclamar su triunfo. La facultad
de generación, tan rápida, tan inusitada en
aquellos cl~formes seres, le aterraba por sus
consecuencias.
Desde que fueron dos (y en pocos días cada. uno de ellos se fué reproducil.mdo en cantidad cada día creciente), los homúsculos habían dejado de temer á Lévisson. Solamente
cu~ndo les lleva?ª alimentos quedaban tranquilos, adormecidos por la cantidad relativamente enorme de carne cruda que comían.
Pero en cuanto descuidaba algo las cerraduras, los repugnantes hombrecillos tendían á
escaparse, y había de emprender serias luchas
con ellos. Se admiraba Lévisson de que á
pesar de que golpeaba duramente nunca hubiera aparecido ni una herida, ni ~na desolladura sobre la piel negr·uzca de aquellos serés
degenerados y diabólicos.
Habían in ventado ya una especie de lenguaje formado de signos, palabras y gestos y se
entendían perfectamente ~ntre sí. Una vez, al
despertar de una leve siesta, los sorprendió
tratando de forzar la cerradura de una venta-

/~

9Y

Domingo 25 de Octubre de 1903.

na, con los ojos inyectados y la boca abierta,
escurriendo saliva, mientras sus dedos, ágilmente, sus seis dedos de las manos y otros
tantos de los pies, buscaban el secreto de la
llave.
Lo que buscaban, lo que les atraía, era el
grupo de pequeños, los hijos de Lévisson, que
jugaban en el jardín. ¡Seguramente que de
haber escapado, hubieran pretendido devorar
á los nifios!. .....
Lévisson, indignadísimo, füm6 el primer
hierro que tuvo á la mano y desprendió á golpes á las fierecillas, hiriendo á algunas y acorralando á las demás en la parte en que las
había creado. Unas cuantas gotas de sangre,
de una sangre amarilla y espesa, cayeron en
el pavimento, y la pestilencia que se esparl)ió
por todo el !aboratorio fué tal, que Lévisson
se vió obligado á salir desde luego, creyendo
que se ahogaba.

***

Ya mostraba el primitivo de los homúsculos señas claras de degeneración y de caducidad. Sus escasos cabellos eran blancos y se
inclinaba para andar, apoyándose en una varilla. 1:,évisson no se presentaba aún, ni en su
casa, m menos en la Academia. Pensaba en lo
que habría de hacer, en las consecuencias que
para la humanidad tendría aquella raza de
diabólicos engendros. Si atacaban á los hombres, el solo olor de la sangre de tales homúsculos sería capaz de derrotar á un ejército.
Y á medida que los días pasaban desalentado y triste, Lévisson se con vencí~ de que
deberían. perecer, volver á la retorta' en que
habían sido creados. Pero él, el creador infeliz, también debería sucumbir al propio tiempo que sus creaturas.

***

Urgido por su esposa, que hacía semanas
n? le veía, sali6, una i:ioche Lévisson, dejando
bien asegurada a la tribu de salvajes bestezuelas. La esposa le habló de sus pequeños de
que trabajaba demasiado. «Pronto me ;Hás
tomar un largo descanso,,, la dijo Lévisson.
Era que la idea fija en su cerebro cansado
había llegado á tomar la enorme magnitud d;
una obsesió1;1. Debería ~orir. Debería perecer con sus mfectas creac10nes; nadie debería
saber que en su laboratorio, siempre cerrado,
se había resuelto un gran problema de la cien-

�Domingo 25 de Octubre de 1903.

EL MUNDO ILUSTRADO

-¿Nada se salv6?-pregunt6 Lévisson.
-Absolutamente nada. Unos cuantos pedazos de hierro y de cobre
retorcido¡:¡ y quemados,
fué todo lo que qued6
del pabell6n.
.,
Lévisson comprendio
que los homúsculos, en
sus pesquisas, habían
aeabado por desatornillar los maderos que impedían tocaran el re6stato, y que la enorm~ corriente, mal maneJada,
era la que había provocado la explosi6n y el incendio.
Y mientras un suspiro
dilataba su pecho ampliamente, de sus labios salía una sola frase:
-¡Bendito sea Dios!
J"\\JERTE

De Don Guillermo Barron
La buena sociedad mexicar.a acaba de perder á
uno de sus miembros
más prominentes: nos referimos al estimable caballero Don Guillermo
Barron, que falleció el 15
del actual eñ su casa habitaci6n de la calle de la
Independencia.
El fallecimiento, casi
repentino, del sefior Barron, ha producido una
dolorosa impresi6n entre
las familias más distinSr. D. Guillermo Balrrón.-( t el 15 del aotua.l).
guidas de la capital; pues
aparte de que se encontraba emparentado
cia. ¿C6mo había de morir? Muy fácilmente.
con algunas de ellas, muchas fueron las simEnérgicas corrientes eléctricas circulaban con
s6lo apretar un bot6n en su laboratorio. Un
patías que supo captarse en los mejores círs6lo re6stato bastaba para convertir en un inculos sociales.
Al sepelio, que se efectu6 el día siguiente
fierno de llamas la pieza entera.
Para evitar que los homúsculos tocaran el
en el Panteón Francés, concurrieron el señor
General Don Porfirio Díaz, el señor Secretario
re6stato, lo había cubierto con una pieza de
madera atornillada. Decididamente esa noche
de Guerra, General Mena, y un numeroso grupo de caballeros de representación, entre los
sería la última de su vida y de sus bestiales
creaciones.

EL MUNDO ILUSTRADO

cuales recordamos á los señores Guillermo de
Landa y Escand6n, Tomás Brániff, Licenciado Pablo Martinez del Río, Joaquín Redo
Manuel Escand6n, Antonio Alvarez Run'
Ignacio de la Torre, Alejandro Escandón, To:
más Morán, Julio Limantour, Pablo Escand6n, Sebastián Camacho y Manud Rincón
Gallardo.
En el retrato que publicamos, aparece el
señor Barron con el uniforme de capitán del
ejército inglés, al cual perteneci6 hace algunos afios.
La familia del finado ha recibido innumerables demostraciones de condolencia.

La barca comenz6 á bogar sin interrumpir
el silencio, temeroso del lago adormecido. Los
remos al caer producían un ruido seco y triste. Encima de nosotros, á un lado y otro, las
estalactitas formaban extrañas figuras, m6nstruos, enormes cabezas de abiertas fáuces, que
ponían en el ánimo el terror del misterio y de
la sombra.
No osábamos hablar los pasajeros apenas,
sobrecogidos, á nuestro pesar, por la mudez
inmensa de las cosas. Angulos llenos de húmedas tinieblas se abrían á cada minuto á los
costados de la oarca, terribles como las fáuces
pétreas de las paredes. Y de pronto, en uno de
aquellos ángulos te ví, te ví por un instante
tan s6lo, sobre las ondas taciturnas. Sali6 por
fin á la luz radiosa de aquella mafiana magnífica. El lago se ensanchaba fuera, en derredor
de un templo de mármol donde Diana se erguía, blanca y radiosa, rodeada de una guardia de Tritones.
En los jardines de las riberas seguían las
flores ex6ticas esparciendo sus suspiros cargados de perfumes; las currucas, ligeras y alegres, gorjeaban en las avenidas de esbeltas
acacias. Una pagoda china, en una orilla, nos
aguardaba para mostrarnos el tesoro oculto de
sus riquezas orientales, casi esfumada, enigmática y fascinadora en su mutismo et&amp;rno.
Mas ¿te ví en realidad, 6 fué tu sombra fugitiva la que alcanzaron á distinguir mis ojos
en la nebulosidad opaca de tu rinc6n abandonado? Lo ignoro; pero bien sabe mi pensamiento que no te olvidará, pobre Madonna
triste. Sentí de repente irse mi alma haoia tí,

México y España
SIMPATICA FIESTA

En los peri6dicos de Barcelona encontramos una nota simpática: la de una brillante
recepci6n que con motivo del aniversario de
nuestra Independencia, ofreci6 á sus amistades el señor Múgica y Sáyago, C6nsul General
de México en España.
A juzgar por los datos que nos proporciona
la prensa, la recepci6n result6 verdaderamente lucida, pues muchas fueron las personas,
tanto mexicanas como españolas, que obsequiando la invitación del señor Múgica, se
dieron cita en el Consulado para conmemorar
aquel glorioso acontecimiento.
Durante la fiesta, que se prolong6 hasta las
altas horas de la noche, la animación más
franca y la cordialidad más completa reinaron
entre los invitados, como si de intento se hubiera querido hacer gala, en la reuni6n, de las
simpatías que unen á los hijos de Pela.yo y i
loEI hijos de Hidalgo.
Algunas niñas se presentaron luciendo sobre el pecho los colores de nuestra bandera, y
un pequeñuelo- el hijo menor del señor C6nsul-portando el traje del charro mexicano.
La concurrencia qued6 altamente complacida de las atenciones de que fué objeto por
· parte del Cónsul y de su familia.
El interés privado es el estímulo cuotidiano de la actividad humana; el interés público
es el aguij6n heroico de los grandes días.V ALTOUR.

***

México en Elspa.ña.-Ell Sr. Cónsul, su familia y a.lgunos, invitadoo en los

Al entrar en su laboratorio, una especie de
vértigo le sobrecogi6. Era como si su ser fuera lanzado á enorme distancia, más allá de la
atm6sfera y de la vida. Algo inexplicable sucedía. Y perdi6 el sentido.

balcones del Consulado.

Evocación

***

Un mes más tarde su esposa observaba con
angustia la faz de Lévisson, que yacía en su
cama. El Profesor, sintiéndose muy adolorido despertó, por primera vez en las cuatro
se~anas anterioreR, pidiendo un poco de agua
y reconociendo á su esposa.
-¡Santo Dios! ¿Me conoces bien? Has estado muy enfermo. Un mes hace que velo á
tu cabecera, mientras la fiebre te hacía delirar.
-¿Qué ha sucedido? Nada recuerdo. Mi
cabeza se pierde en conjeturas-contest6 Lévisson lentameat.e, mientras que á su cerebro
obtuso volvía el recuerdo de los últimos actos
conscientes de su existencia.
Pens6 en su descubrimiento, en la rápida
sucesi6n de disímbolos sentimientos que le
agitaron en las tres 6 cuatro semanas en que
vivi6 al lado de sus inmundas creaciones. Por
un momento crey6 que todo se había descubierto. Y lamentó haber sanado de la enfermedad que, según acababa de saber, le había
puesto á orillas de la tumba.
-Por una circunstancia inexplicable-decía la esposa,-cuando entrabas á tu laboratorio la última noche que cenaste en la casa, ¿te
ac~erdas?, alguna retorta que habías dejado
hizo explosi6n. La casa se vi6 en serio peligro. Fuiste recogido en los escombros, desmayado y sangrando por varias heridas.

Domingo 25 de Octubre de 1903.

La "madonna" de la ",lila" Pallnlcclnl.

F':1é bajo el cielo de Italia, pálido, puro y
luminoso como un lienzo de Vinci. Domingo.
La I?añana era serena y alegre; en los jardines inmensos y suntuosos de la gran «vil1a»
Pallaviccini, las flores exóticas exhalaban tenues suspiros perfumados y los ruiseñores
temblando de inspfraci6n en la espesura
bién palpitante, cantaoan el &lt;Craccontoi&gt; de sus
penas y de sus amores.
Fué aquella divina mañana cuando apareciste ante mis ojos, bella, obscura y turbadora
como un símbolo y como un recuerdo. Recorríamoe, curiosos de Arte, la inmensa «villa;,
maravillosa¡ y al llegar á la gruta salvaje,
d_onde los pies resbalan sobre el piso humedecido y ~as manos buscan á tientas las paredes
para onentarse en la penumbra súbita no soñé que había de hallarte, oculta y sol~, en el
fondo de sus revueltas intrincadas.
_En medio de la gruta, el lago parecía dormido como en un sueño de centurias ium6vil, mudo, petrificado como las es~lactitas
que le servían de cielo. Sobre sus espaldas
negruzcas y movedizas, una barca con un cisne en la quilla, como la de Lohengrin, y un
botero de rostro bermejo y ojos rapaces nos
aguardaban.

como si por instinto obscuro y vago -como
tu silueta esfumada en el ángulo estr~cho que
te servía de altar,-hubiese comprendido el
enigma ignorado y viviente que eras para
ella.
. .. Prosigui6 la barca, suave, lenta, silenciosamente.
.
Mas yo no te olvidaba, Madonna triste. Mi
mente había quedado teñida del encanto sombrío de tu memoria. Pensaba en tí y en la
mañana P?ra y linda, bajo E&gt;l cielo pálido, te
m~ apar~c1as de nuevo, bella, fascinadora y
emgmábca.
. Y quedaste grabada en el fondo de mi espín tu como ~l recuerdo y el emblema de un
amor perdido y muerto para siempre, «como
una virgen _en el fo1~do
una capilla en la
cual se hubieran extrngmdo todos los cirios»...

tam:

/

M.é xico en Espe.fia.-Un grupo de damas concurrentes á. la reoepclón
ofrecidla. por el Cónsul de M.'é:xico.

?e

LUIS RCDRIGUEZ-EMBIL.

México en Espa,lia.-El nifío Sá.yago.

�Domingo 25 de Octubre de 1903.

EL MUNDO ILUSTRADO
Domingo 25 de Octubre de 1903.

EL MUNDO ILUSTRADO

GUA YMAS.~Sres. Esteban M. Calde r6n, F. T. Dávila, E n.rique A-costa, Jesé Delailianty, Guillermo R. Ro:nay, Claudio Mendoza y Leopoldo .l\1ayet.

Los Juegos Florales de Guaymas

el quinto, por los señores J.A. Naugle y Eduardo Gaxiola. En cuanto al correspondiente al
tema 3&lt;?, no se adjudicó á persona alguna, por
haberse declarado que las composiciones recibidas no llenaban los requisitos indispensables.

Parece que los Ju egos Florales iniciados y
llevados á cabo por prim ...r11 vpz Pn l\f?xi•·o
por la colonia española, toman carta
de ciudadanía entre nosotros, pueR á
los celehrado s de
poco tiempo á esta
parte en distintas
ciudades de la República, hay que agregar los que, con
motivo de las fiestas de la Indepen dencia, se verificaron en septiembre,
en el puerto de
Guaymas.
El torneo, según
nuestros informes,
result6 verdaderamente digno de su
objeto, no s6lo por
las numerosas composiciones en prosa
y en verso que recibió el Jurado Calificador, sino también,
y muy especialmente, por el extraordinario lucimiento
que revisti6 el acto
de lectura d€ la:i obras premiadas y
distribuci6n de recompensas á los ven
cedores. El primer
premio-flor natural -lo obtuvo el señor Alfonso Iberri,
autor de una composici6n titulada
«Mis Versos» ;el seg u nd o-$500,-el
señor Aurelio Pérez
Peña; el tercero$200,-el señor José Marfa Barrios de
los Ríos, y el quin- . Srita. Marfa Cañez, reina del torneo
to-$50, -el señor Leopoldo Mayet C. El se- 1' La fiesta, que se vió concurrida por la megundo premio fné ofrecido por el señor Minisjor sociedad de Guaymas, se efectuó en el teau;o de Gobernación, Don Ramón Corral· el
tro Escobedo, el quince por la mañana sientercero, por el Ayuntamiento de Guayma¡, y
do reina del torneo la sefiorita María C¡ñez,' y

Mantenedor,el señor F. T. Dávila. La Corte de
Amor estuvo formada por las distinguidas y
bellas señoritas Eugenia Cañez, Ester Connant, Beatriz Iberri, Catalina Gaxiola, Guadalupe Calvo, Carmen Velasco, María Suárez,
Dolores Cosca, Guadalupe Mendoza, Elena y
El vira Rivas, Berta 8eldner, Gertrudis y Clara Basozabal, Virginia Iñigo, Francisca Roa
y Elena DáYila.
El adorno del esct'nario, donde se instaló el
trono de la Reina, y el del salón, fueron de
muy buen gusto.
' En este número publicamos los retratos de
la señorita Cañez, y los de los señores Esteban
M. Calderón, Presidente honorario del Comité organizador; F. T. Dávila, Presidente efectivo; Enrique Acosta, Secretario, y José Delahanty, Guillermo R. Romay y Claudio Mendoza, vocales. Publicamos también los retratos de los señores Iberri, Pérez Peña, y Mayet, y los de los miembros del Jurado, señores Lic. Fidel S. Pujo! y G. J. González.

MIS V~R 8 0 8
( Composición premiada con la flor natural en los Jueios Florales
de liuaymas.)

Amor de mis amores,
doliente Musa pálida,
tus ojos de tristeza me enseñaron
el secreto de glorias ignoradas.
Tus manos compasivas
- tan puras y tan blancasme acariciaron con el triple afecto
de una novia, una madre y una hermana.
Tus labios elocuentes
me hablaron de esperanzas;
y cayó la cascada de tus besos,
como una claridad, sobre mi alma.
Amor de mis amóres,
doliente Musa pálida,
tú sabes que mi numen es el triste,
débil enfermo de infioitas ansias.
Tú sabes que mis sueños,
como aves fatigadas,
ya n? pueden volar y se refugian
en m1 cerebro, como en una jaula.
(¡Pobre cerebro mío,
guarida de fantasmas,
cuánto jugo perdiste, alimentando
vagos delirios y quimeras vanas!)
Tú sabes, Musa mía,
mi culto por la Patria
p9r el Derecho, que es la ley suprema,
y por la Ley que del Derecho emana.
Tú sabes que mi pluma
no es la venal esclava
de las pasiones y del prócer; sabes
que á la razóo está subordioada.
Y sabes-centinela
perenne de mi alma.-

El Czar y la Czarina de Rusia, en traje nacional.

Momento de oro
Hay en la vida de cada hombre un momento de oro, una cima luminosa en la cual le
aauarda y donde recibe cuanto le es dado esp~rar en punto á prosperidades, á goces, á
triunfos. La cumbre es más 6 menos elevada,
más 6 men~s áspera é inaccesible, pero existe
de igual merte para todos, para los grandes

como para los pequeños. No hay si no que, á
la manera de e¡.e día más largo del año en que
el sol agota todos sus bríos y cuya mañana
parece un primer paso hacia el invierno, ese
&lt;CSÚmum&gt;&gt; de las existencias humanas no dura
más que un solo momento, después del cual
no cabe sino bajar. ¡Pobre hombre! Recuerda
bien el esplendor efímero de ese momento de
oro. En. ese punto alcanzaste la plenitud de tu
verano¡ las flores se deshacían en perfumes,

doblándose la rama al peso de la dorada fruta;
los campos eran cielo de espigas cuyos granos
tirabas tú tan miserablemente. Pero tu. e~:
lla comenzará á palidecer, poco á poco ira to
rrándose y descendiendo á su ocaso, pron
sus destellos no conseguirán romper h,~ lúgu•
hres tinieblas en cuyo seno va á cumpllrse tu
destino.
.ALFONSO DAUDET.

GUAYMAS.~res. ,Alfonso Iberri, Aurelio Pérez Peña, Lic. Fidel

s.

Pujoly G. J. GonzáJez.

�EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 25 de Octubre de 1903.

La Caída de las Estrellas
(De Leconte de Lisle)
Caed, oh perlas de rosa,
Pálidos cirios, al mar;
Una niebla vaporo!'a
Satura la inmensidad;
El viento azota al pMar
Las bojas primaverales¡
Caed, perlas inmortales,
Pálidos cirios, al mar.
Del misterioso oceano
Dormid bajo su techumbre;
Ya plant6 el sol en la cumbre
Su tienda de soberano;
Un eco brota del llano
Que vaga triste y sombrío;
Dormid, lágrimas de estío,
En el profundo oceano.
Huíd, novias de lo Triste:
¡Paraísos ignorados!

EL MUNDO ILUSTRADO

El alba, tras los cercados,
De gotas de oro se viste;
Alegre está cuanto existe;
Huid, oh mundos distantes
Do van las almas amantes;
Huid, novias de lo Triste!
Id, luceros, al Poniente
Donde el cielo está sereno;
Ya el sol el bosque de lleno
Traspas6 con su ojo ardiente;
El ciervo bebe en la fuente,
El rumor del mundo empieza·
Id, hijas de la Tristeza,
'
Id, luceros, al Poniente.
¡Oh lámparas del Olvido!
Feliz aquel que os siguiera
Y en brazos de la Quimera
Viva siempre adormecido;
Odio, amor, lo que ha nacido,
Todo se ha muerto en el alma;
Dadnos la paz y la calma,
¡Oh lámparas del Olvido!

PBNSAMIBNTOS

DESCONOCIDA

Frecuentemente 'Je mima á lm1 nif?.os, aunque esto entraña un peligro para ellos; y muy
rara vez se mima á los ancianos, sin embargo
de que en ello no hay peligro.-ToURNADE.

La vi rezando de hinojos,
Y no la he visto después;
¡Qué grandes eran sus ojos,
Y qué pequeños sus pies!
Coraz6n, no me demandes
Si á turbar vienen mis sueños
¡Aquellos ojos tan grandes!
¡Y aquellos pies tan pequeños!
:M. DEL p ALACIO.

*

Nos dejamos llevar demasiado de la manía
de erigir estatuas y monumentos á los grandes hombres; pero menos malo es eso que relegarlos al olvido.-J. SIM6N.

Damingo 25 de Octubre de 1903.

*

Arrojados en la
tierra el bien y el
mal, germinan en
ella y tarde 6 tP.mprano dan sus frutos: la generaci6n
siguiente es á menudo quien los recoge.-DuRUY.

*

La mujer demasiado lujosa corre el
riei:go de ahuyentar de sí á los hom bres juiciosos que
pudieran pre tenderla. -AIVER.

*
Nuestro Pa.is.-Siallto de Ba.sruooachic
(Chihuahua).

que atravieso la ruta de la vida
con la cruz de mis versos á la espalda.
¡Humildes versos míos!. ...
Quisiera daros galas;
revestiros de púrpura y de oro,
enjoya.ros de perlas y esmeraldas,
·
zafiros y diamantes;
y ver cuál desfilara.is
por las suntuosas páginas del Libro,
como en una pomposa caravana,
cantando dulces himnos
de amor y de esperanza,
derramando torrentes de armonía
y raudales de luz sobre las almas!
¡Inútiles esfuerzos!
¡Aspiraciones vanas!,
siempre seréis los tristes peregrinos
que por la vida sollozando pasan.
Los peregrinos tristes,
de obscuras hopalandas,
como pálidos frailes pensativos
que lentamente, en procesión, avanzan
pidiendo á Dios, en tiernas
y místicas plegarias,
que llegue pronto el día en que se unan
con vínculos de amor todas las razas!

ALFONSO

m

!BERRI.

Es imposible la
felicidad cabal, porque lo que no hastía al ser humano,
por lo menos llega
á serle indiferente.
-AIVElt.

*

La taberna es para los badulaques
lo que con harta
frecuencia son para
los literatos los salones á la moda: salones y tabernas
conducen igualmente á la perdici6n
á BUS r.lientes.-ANATOLE FRANCE.

*

La política es como las mujeres: la
ama uno de joven,
porque no la conoce.-J. Srn6N.

La vida se compone de contradicciones.DRAGOMIROF.

*

La gue:ra es divina en si misma, supuesto
que constituye una ley del mundo.-DE MA1sTRE.

Toda causa ha
menester mártires.
-CLA.RETIE.

*

Estudio :(otográ.fico. (Ya.lleto).

La ~oda, aunque sin microbios, es más
contagwsa que cualquiera enfermedad. -VALTOUR.

*

Fuerza es querer vivir y saber morir.-N.APOLE6N,

La guerra rivaliza en poder destructor con
todos los azotes de la naturaleza. mas á
~e las tesis que la divinizan, es, segu'irá~f!~~
o, obra del hombre.-VALTOUR.

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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