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Sus c r í b as e a

ABMAS Y LETRAS/Publicación t.rimest.ral.
de la Universidad de
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REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

Rector
DR. RECTOR FERNANDEZ GONZALEZ
Secretario
DR. ROBERTO MOREIRA FLORES

Departamento de Extensión Universitaria

Coordinadora
DRA. AURORA MORENO

Jefe de la Sección Editorial
RECTOR JAVIER MORA SALAZAR

Torre de la Rectoría

Quinto Piso

Ciudad Universitaria
Monterrey, Nuevo León, México

�y

LETK!S

REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

No. 2

Año 11

Junio de 1968

Segunda Epoca

SUMARIO
María Guadalupe Martí.nez Berrones, "El Renacimiento
Espatñ.ol" . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

5

Gonzalo Ag;uirre Beltrán, "La Escuela Antropológica
Mexicana y su Aporte a la Teoría y l:a Práctica de
La Integración Regional" .. . . . . . . . . .... .. 23
Gerardo de León Torres, "Arquitectura Monumental del
Medioev&lt;&gt;'" . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ... 49
man Cario Von Naclrer, "El Mil,agro Griego" ...... 63
Sergio •M ario Estrada García, "E&lt;l Tra'bajo Social; Materia Prima de la Industria" . .
. . . . . . . . . . 73

�EL RENAOIMIENTO ESPAivOL

SUMARIO

1.-Introducción.
2-.El Neo-Platonismo: León Hebreo, Boscán, Cristóbal de
Fonseca.
3.-La Lírica. Influencias italianas: Garcilaso y Boscán.
4.-La Epica. Fernando de Herrera.
5.-La Mística. Santa Teresa de Jesús y S. Juan de la Cruz.
6.-Tránsito al Barroco. Lope de Vega, Quevedo, Luis de
Góngora y Argote, Calderón de la Barca.
7.-Don Miguel de Cervantes Saavedra: El Quijote.
8.-Conclusión.
5

�MARIA GUADALlJPE MARTINEZ BERRO~"'ES

EL RENACIMIENTO ESPMOL*
1.-INTRODUGGION

Queremos exponer a ustedes, en principio, las ideas primordiales y características que este movimíento cultural, el
Renacimiento implica.
Renacimiento no quiere solo decir dar vida nueva, rP.-novar, volver a lo nuevo; quiere decir una renovación en todos
los aspectos culturales de un determinado momento y estado
de vida.
Tanto la Reforma comenzada por Martín Lutero como la
Contrarreforma se proponían la resurrección de la vida religiosa, de la moral. Desde 1540 el desarrollo del Renacimiento
Español penetra, poco a poco, en las vías de la Contrarreforma, lo que algunos historiadores han llamado Segundo
Renacimiento.
En cuanto al Renacimiento Español propiamente dicho,
en relación con la evolución de las ideas, podemos aseverar
que hubo tres planos o grados: uno neo-platónico, otro ascético, derivado de diversas fuentes; y un tercero, mistico, como refinamiento de las ideas anteriores en el ámbito religioso.
"Esta trilogía de platonismo, ascética y mística, no les
lle_vó otra vez a la Edad Media, ni encadenó de nuevo el in• Conferencia pronunciada por la Dra. Maria Guadalupe Martinez
Berrones en el Teatro de la República de fa Unidad Cultural Universitaria, el -27 de julio de 1968, dentro del curso "Panorama de la
Cultura Universal", organizado por el D.E.U. de la U.N.L.

7

�dividuo al sacerdocio. Lo que hizo, puesto que despertaba en
cada cual la reflexión filosófica, no fue, al fin y al cabo, más
que poner en obra un verdadero renacimiento espiritual,
una renovación interior al individuo por medio de la educación de la voluntad, de la fuerza purificadora del amor y del
conocimiento del mundo y de sí mismo" (1) dice Ludwig
Pfandl
2.-EL NEO-PLATONISMO: LEON HEBREO, BOSCAN,
CRISTOBAL DE FONSEOA .

Sabemos que el renacimiento de las ideas platónicas
procede de Italia y especialmente de Florencia.
A mediados del S. XV hubo una gran emigración a
Italia, de eruditos griegos, causa ésta que dio origen a su
renovación ideológica. Sus manuscritos fueron discutidos y
divulgados en Italia, de donde posteriormente pasaron a España. Platón, tan poco conocido en la Edad Media, se convierte, de pronto, en el más conocido escritor de la época
renacentista, en España, a través de los escritos de León
Hebreo, Boscán y Cristóbal de Fonseca. El Neo-platonismo
italiano pasa a España después de unas vivas y estrechas
relaciones espirituales, literarias y editoriales de ambos países, como consecuencia de la institución de los Virreyes de
Nápoles y Sicilia - 1504- y del Ducado español de :Milán. - 1521-.
Y asi como en el terreno ideológico se difundieron las
ideas platónicas, asimismo en el filosófico y teológico predominó la Neo-Escolástica basada en la Surnma Theológica
de Santo Tomás de Aquino, cuya influencia se observa, por
ejemplo, en Fray Luis de León o los místicos carmelitas
españoles.
La teoría platónica que más se divulga en el campo
literario es la "teoría del amor" esbozada en los Diálogos
(1) .-p. 32.-Pfand L.-Hlstori&amp; de la Literatura Nacional Española en
la Edad de Oro. Ed. Gustavo Gilí, S. A.-Madrid, 1952.

8

de Platón y en especial en El Banquete. Como sabemos, la
temática de esta obra consiste en una polémica acerca del
amor y de ·las diferentes posiciones ante el mismo, de los
allí ·comparecientes. Posteriormente fue trasladado este- terna al campo social, enfocando las cualidades que una dama
y un caballero deben tener para ser amados; polémica que
se Heva a cabo en torno a la Duquesa Emilia, en el libro
n Cortegiano, de Baldassar Castiglione, traducido al español -1534-, por Boscán, poeta y prosista, quien con esta
obra logra la fama y publicidad.
Asimismo, Los Dialoghi d'amore del judío español León
Hebreo, fueron editados en su lengua original en 1535 . y,
posteriormente, traducidos al español, en los años 1558,
1582 y 1590.
Más tarde, Cristóbal de Fonseca da publicidad a las
ideas filosóficas y literarias platónicas a través de un tratado que denominó Tratado del amor. de Dios, obra que fue
conocida, según se supone, por Cervantes, pues en su prólogo al Quijote hace alusión a la misma.
Platón, en su "teoría del amor" alude que, a través
del conocimiento de la belleza física, concreta, y del amor
hacia la mujer, pbr ejemplo, ennobleciendo sus virtudes,
se puede llegar al conocimiento de la verdadera belleza que
es la Belleza de Dios, de la cual la belleza humana es solo
un reflejo.
"Para el hombre del siglo XVI, la teoría platónica del
amor significaba la solución de la severa oposición medieval
entre el amor divino, purificador y dispensador único de la
bienaventuranza y el vulgar amor carnal. El Eros platónico
elevaba a sus servidores desde las cosas perecederas hasta
las ideas eternas y juntaba con lazos éticos de armónica
unidad lo que antes constituía un agudo dualismo. La deci~ida adaptación al ideal cristiano es la característica espanola en este movimiento espiritual común a todos los pueblos románicos". (1).
(1).- p. 41.-Pfandl Ludwig.-Opus Cit.

9

�Dice Platón en el Symposion. "Este es el camino para
subir desde uno a dos y desde dos a todos los cuerpos hermosos, y desde éstos a la hermosa conducta de la vida, y
desde ella a las hermosas nociones de las cosas, y de ellas,
finalmente, al conocimiento de la hermosura misma".
Ahora bien, El Cortesano, traducido del italiano por
Boscán, sirvió de manual del modelo del "perfecto hombre
de corte". A la vez, sirve de fundamento y ennoblece el amor
platónico-cristiano, cuyo coronamiento es la cumbre de la
obra. El espíritu noble del italiano, guiado por Platón, dio
al pueblo español, como decíamos, en este libro, la clave a
seguir por el hombre ·que quiere perfeccionarse en la vida
social y en su conducta amorosa, ennobleciendo la pasión
terrena en una belleza idealizada que conduce a la belleza
inmortal. Es verdaderamente la obra de Castiglione una
concepción total de la vida, verdadera base humanistica y
filosófica. Como decíamos, Castiglione fue más leído que
el judío León Hebreo o Fonseca, en España, por ser su concepción de la vida más próxima al espíritu cristiano del' español del Medioevo.

tema del amor, que se capta a través de las ideas: Las ideas
son entes que atraen al hombre, al que hacen moverse; y
como el amor concreto es propio del hombre, éste tiende al
amor absoluto, a la contemplación de la belleza absoluta y
del bien absoluto, o sean las ideas "en sí".
-

Ahora bien, siguiendo la transformación ideológica de
"la teoría platónica del amor", en León Hebreo y en Cristóbal de Fonseca, tenemos esa transmutación a que se hace
alusión: las ideas religiosas cristiano-filosófico-tomistas, propias de la época.
3.-LA LIRICA. INFLUENCIAS ITALIANAS: GARCILASO Y BOSCAN.

Posteriormente, en España, dentro del marco renacentista encontramos además de Boscán, como prosista y traductor de El Cortesano, de Castiglione y poeta de gran interés
en su época, a Garcilaso -1503-1536- poeta lírico que alcanzó las más altas cumbres poéticas con sus Eglosas, que
tienen una fuerte influencia italiana.

León Hebreo, a su vez, en sus Diálogos del Amor, plantea filosóficamente la "teoría del amor" platónico llegando
a una unidad del amor de Dios y del mundo, como principio
filosófico universal. Dios, en un acto de amor puro creó al
hombre; de aquí que exista en todas las cosas creadas esa
armonía que es la admiración del hombre que se pone a dilucidar el porqué de las cosas, del Universo y del Hombre,
o sea, del hombre que filosofa.

Garcilaso es el introductor del "endecasílabo" -verso
de procedencia italiana- en la Literatura Española, y del
tema pastoril e idílico. Sus principales personajes en las Eglogas, Salido y Nemoroso, son pastores con una cultura y
una sensibilidad exquisitas; cuyos poemas amorosos son unos
de los más tiernos jamás oídos en el habla de los pastores,
que se quejan por no ser correspondidos por su amada. Veamos:

Por su parte, Cristóbal de Fonseca, en su Tratado del
Amor de Dios, enfoca más la "Teoría platónica del amor" a
esa elevación total del alma, del espíritu humano hacia ese
Ser que es Uno y que todo lo es: Dios.

SALICIO

Tenemos, pues, en estas tres obras, tres diversas posiciones, puntos de vista o enfoques en Platón, con su mente
pagana, en su libro El Banquete, donde muestra las diversas
actitudes ante la vida, de los asistentes al convivio, sobre el
10

" ¡Oh más dura que mármol a mis quejas
y al encendido fuego en que me quemo
m ás helada que nieve, Galatea!
Estoy muriendo, y aun la vida t emo;
témola con razón, pues tú me dejas;
que no ,hay sin ti el vivir para qué sea.
Vergiienza he que me vea
ninguno en tal estado,
11

�de ti desamparado,
y de mi mismo yo me corro agora". (1)
4.-LA
EPICA: FERNANDO DE HERRERA..
-

Luego, siguiendo la línea poética, dentro del Renacimiento Español, tenemos a Fernando de Herrera -15341597-, cuyos versos no son del tema amoroso cantado por
Garcilaso sino de loor a la Patria y a los héroes. Observamos cómo el espíritu romano sigue transmitiéndose en la
cultura renacentista europea y española: Aquel Horacio de
la cbra de Corneille, que lucha por su amor a ía patria y
por el de su amada, logra vencer su p~ión amorosa humana
por el deber patriótico. Es el héroe de los Horados contra
los Curiáceos, que canta las glorias guerreras y el recio nacionalismo romano. En España, estos ideales y sentimientos
humanos los captamos en Herrera,·pues mientras que, como
decíamos, Garcilaso canta a la Mujer, Herrera a la Patria.
Posteriormente, estos sentimientos del amor a la Mujer y a la Patria se funden con el de la Religión, lo que nos
viene a dar luego, en España, a los Místicos como Fray Luis
de León, Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz, entre
otros.
Así pues, el Renacimiento es un movimiento cultural que
se difundió en toda Europa y en el mundo occidental: las
ideas primordiales y fundamentales que resurgieron fueron
greco-romanas. O sea, la cultura renacentista italiana se
introdujo en el mundo europeo y en la cultura española, en
nuestro caso; luego el Renacimiento francés que históricamente es posterior al Español -S. XVII-; siglo en el que
se dan las grandes cumbres literarias francesas como CorneilJe, Racine, Moliere, los dramaturgos clásicos franceses
por excelencia.
Pero no vamos a introducirnos, en esta ocasión, en el
Renacimiento francés. Nuestro objeto es el Español.
(1).-Egloga Primer a . p. 26.-Garcilaso y Boscán.-0. C. Ed. Aguilar.- Madrid, 1954.

12

Como decíamos, esa fluctuación ideológica del tema
amoroso de las grandes corrientes pagana y cristiana, viene
a desembocar en la Mística, en España.
5;-LA MISTICA: SANTA TERESA DE JESUS Y S. JUAN
· DELA CRUZ.
•

Ahora bien, nos preguntamos: ¿Qué es el Misticismo?
El misticismo es un modo de vida, una actitud ante la
vida de ciertos hombres que vivieron en el Siglo de Oro Español, y que se repite aisladamente en nuestras épocas. Literariamente constituye un género propio de España, que
se originó en este pueblo como lo fue, asimismo, la Picaresca. La palabra "Misticismo" procede del griego µucmxó~-)
cerrar, guardar un secreto, palabra relacionada con "mysterium". De aquí, místico, escondido. Sabemos que hay y ha
habido una mística budista, israelita, islámica; mas la que
nos interesa, por ahora, es la cristiana, de la que vamos a
hablar: "Es algo serio e íntimo, un estado de alma que no es
regalado entre sueños, sino que, cuando es asequible, ha de
ser laboriosamente obtenido, fruto, no sólo de extraordinaria
piedad, de soberano dominio de todos los afectos, y de profundo conocimiento de la propia psiquis, sino también de
una disposición especial y de cierto estado religioso de elección" (1).
O sea la unión del alma con Dios en la vida terrenal
"participatip visionis beatificae".
En fin, el fin fundamental y último de esta actitud de
vida es la unificación con Dios en la plenitud de la fe y el
amor.
A.hora bien, hablar, en el Siglo XX de místicos es un
tanto raro, aunque hay casos aislados dentro del mundo poético, por ejemplo Charles Peguy, Ramón López Velarde, un
Carlos Pellicer o Eduardo Ordóñez, quienes tienden dentro
de su poética religiosa hacia el Misticismo.
(1).-p. 49.-Pfandl, Ludwig.-Opus Cit.

13

�Sin embargo, los famosos éxtasis de que nos habla Santa
Teresa de Jesús en su Vida, como un grado de ascención
mística, son vuelos del espíritu muy especiales que se captan,
solamente, acercándose a estos autores con un dominio pleno
de sí y una fe cristiana para poder comprenderlos. Difícilmente será comprendida una obra religiosa o una composición poética mística si no se tienen los conocimientos previos
y la disposición para ello.
De los místicos españoles que vamos a habiar a ustedes
ahora son Santa Teresa de Jesús, la llamada "Doctora Evan~
gélica" y San Juan de la Cruz, ambos carmelitas, poetas
cumbres de la Mística Española.
Santa Teresa de Jesús -1515-1582- nace en Avifa,
ciudad fría, con un cierto aire de misticismo. Aún existe el
Convento de la Encarnación donde profesó en la orden carmelitana. Fue hija de un matrimonio pQ.._blado de hijos. Muy
niña aún, perdió a su madre y nos cuenta cómo en el Colegio a donde la envió su padre a estudiar, le nació la idea
de irse de religiosa, estado al que llegó no sin dificultades,
ya que no disfrutaba de buena salud. Una vez de religiosa
se dedicó a la reforma de los Conventos, a la vida cristiana
y a la enseñanza de sus compañeras.
En algunos de sus libros expone la manera de ir ascendiendo gradualmente en la meditación, en la oración y
en el conocimiento de Dios, por ejemplo en Camino de Per-

i ección, Castillo

Interior o las Morada!!, Conceptos de a.mor

de Dios, entre otros. Además, sus libros sobre las reformas

de los conventos y su poesía, cuya obra famosa "Vivo sin
vivir en mí" es bien conocida y cuyos primeros versos que
coinciden con otros de San Juan de la Cruz, dieron lugar a
dudar de la prioridad de una u otra. Veamos:

•

"Fivo sin vivir en mí,
Y de tal manera espero,
Que muero porque no muero.
Vivo ya fuera de mí,

14

Después que muero de amor;
Porque vivo en el Señor,
Que me quiso para sí.
Cuando el corazón le dí
Puso en él este letrero:
Que muero porque no muero". (1)

San Juan de la Cruz -1542-1591-, también como Santa Teresa, nace en ·el mismo ambiente geográfico, en Fontiveros (Avila). Fue otro carmelita, que nos ha legado su famoso Cántico Espiritual, poesía lírica que nos muestra un
verdadero misticismo. Su captación del amor a Dios en un
paralelismo al amor humano es una verdadera prueba de
esa transmutación mística. Representa el Cántico Espiritual
la unión del alma con Dios asi como en el matrimonio, el
mayor simbolismo es la unión de los seres amados. El Esposo habla a la Esposa en términos tan elevados de una lírica amorosa tan espiritual que el alma se eleva. Veamos:
Esposo:
uEntrádose ha la Esposa
en el ameno huerto deseado
y a su sabor reposa,
el cuello reclinado
sobre los dulces brazos del Amado" ... (2)

Luego hay un momento de unión mística, de transformación, de evasión, de amor:
Esposa:
"En la interior bodega
de mi Amado bebí, y cuando salía
por toda aquesta vega,
ya cosa no sab~
y el ganado perdí que antes seguía.
Allí me dió su pecho;
allí me enseñó ciencia muy sabrosa,
(1).- p. 121.- l\'.lísticos Españoles.-Biblioteca Literaria del Estudiante.
Madrid, 1941.
(2).- p. 205.-ffisticos Españoles.-Opus Cit.

15

�y yo ,le di de hecho
a mí, sin dejar cosa;
allí le prometí de ser su Esposa". (1)

Ahora bien, no quiero tampoco cansar su atención sobre
estos temas místicos, aunque en el Renacimiento es una
lógica evolución: fue allí a donde llegó el alma española del
Siglo XVI y a donde llegan las almas religiosas, muchas
veces, como nos decía en una conferencia Ermilo Abreu
Gómez: solo resta, en ciertos momentos, elevar la mirada
a lo alto: Eso fue lo que hicieron los místicos que se dieron
en una España magnánima en toaos los aspectos: económico, social, político, literario, religioso.
Esto fue, pues, el Misticismo, .el momento cumbre del
alma religiosa española y del alma lírica religiosa.
6.-TRANSITO AL BARROCO: LOPE DE VEGA, QUEVEDO, GONGORA, CALDERON.

En cuanto a la Dramática, cuyos orígenes se remontan
al teatro griego, con la temática religiosa, (pues sabemos
que se originó por el culto al dios Baco) ; asimismo, en España se da el "Auto Sacramental", un tipo de obra dramática que viene a ser una culminación del espíritu religioso
que comienza desde el Medioevo.
Tenemos entre las pruebq5 de este tipo de obras, unos
fragmentos del "Auto de los Reyes Magos", hacia el Siglo
XII, obra cuyo tema es la adoración del Dios-Niño. Posteriormente, a través de Valdevielso, Lope de Vega y Calderón dan el mayor auge a este tipo de obra dramática. Lope
y Valdevielso con un tema un tanto religioso-pagano y Calderón que da vida y renombre al "Auto Sacramental" propiamente dicho, cuyos temas son los diversos dogmaSI de la
religión cristiana. Estas obras se representaban el día de
"Corpus Christi" en Espai?,a, con todo su esplendor. Como
sabemos, con Calderón se da la corriente barroca que es uno
(1) .-p.

206.-Místicos Españoles Id.

16

de los momentos claves del Renacimiento en España. Alli
se funden esas dos grandes modalidades literarias denominadas el Conceptismo y el Culteranismo cuyas finalidades
prmcipales son: el uno; velar por la idea, el otro por la forma. S.us representantes son Quevedo y Góngora.
Don Francisco de Quevedo y Villegas -1580-1645-,
representantes del Conceptismo, cuya vida fue una constante
alternativa de dichas y desdichas; "el escritor del contrapunto" como se le ha llamado, fue un verdadero poeta de grandes vuelos: a través de sus sátiras, sonetos, canciones, romances, letrillas y jácaras; y un prosista, estilista de los
mejores en sus Sueños, por ejemplo.
En él tenemos "al barroco de cuerpo entero" a veces
al satírico pesimista o irónico o al reflexivo pensador.
En sus Sueños, tenemos al irónico estilista y al filósofo,
como en el famoso sueño del Juicio Final. Veamos el pasaje
en el cual se lleva a cabo la Audiencia última, ante Dios:
"Dios estaba vestido de sí mismo, hermoso para los santos y enojado para los perdidos; el sol y las estrellas colgando de su boca, el viento tullido y mudo, el agua recostada
en sus orillas., suspensa la tierra, temerosa en sus hijos, de
los hombresº.
"Algunos amenazaban al que les enseñó con su mal
ejemplo peores costumbres. Todos en general pensativos:
los justos, en qué gracias darían a Dios, cómo rogarían
por sí, y los malos, en dar disculpas".
"Andaban los ángeles custodios mostrando en sus pasos y colores las cuentas que tenían que dar de sus encomendados, y los demonios repasando sus copias, tarjas y procesos. Al fin, todos los defensores estaban de la parte de
adentro, y los acusadores de la de afuera. Estaban los diez
mandamientos por guardas de una puerta tan angosta, que
los que estaban a puros ayunos flacos, aún tenían algo que

17

�I

llas, por ejemplo:

dejar en la estrechura''.(1)
En El Buscón, tenemos al pícaro que se ríe de la vida.
Bien, decíamos que Quevedo es uno de los grandes escritores del Siglo de Oro, así como Góngora - 1561-1627- el
escritor básico para la nueva poética de fines del XIX Y
principios del XX.
Góngora, en un principio admira la poesía de Fernando
de Herrera- ? -1597), apellidado por sus contemporáneos
con el sobrenombre de divino, influencia que captamos por
ejemplo en la Oda a la Armada Invencible, de 1588.

ª Levanta, España, 'tu famosa diestra
Desde el francés Pirenne al moro Athl,ante,
Y al ronco son de trompas belicosas
Haz, envuelta en durísimo diamante,
De tus valientes hijos feroz muestra
Debajo de tus señas victorio~as . . ."

Bien, ¿quién fue D. Luis de Góngora y Argote?
Don Luis de Góngora y Argote vino al mundo en Córdoba en 1561 y muere a los sesenta y seis años, victima de
una enfermedad en 1627.
De su vida juvenil se sabe que abandonó la Universidad
de Salamanca; sus estudios los perdió entre músicas, baile,
desafíos, juegos de cartas. En 1612 fue capellán de la Corte
de Felipe II, trabajo en el que duró como doce ,años más,
hasta su muerte.
Se ha atacado la obra de Góngora como la obra de un
loco, mas la ironía no es del todo posible. Como decíamos,
es uno de los poetas más estudiados desde que el Modernismo y los poetas franceses del Parnaso tienden más a la
forma que al contenido del verso.
De la obra poética de Góngora, son famosas sus letri•

ª Andeme yo caliente
aunque se ria la, gente";
las Soledades y la FábUla de Poli/emo y Gawtea; con sus
obscuridades y sus giros rebuscados.
Galatea es la más hermosa de las ninfas de Sicilia. El
pastor Acis obtiene su amor, pero Polifemo, el gigante de un
solo ojo, celoso, .le lanza un enorme peñasco que lo aplasta,
mas por las imploraciones que Galatea hace a los dioses,
éstos transforman .al angustiado Acis "en un arroyo cristalino". Esa es la fábula de Galatea. Sin embargo, el valor supremo del poema estriba en la forma, en esa belleza descriptiva. Y tanto en esta fábula como en las Soledades tenemos
a un poeta que se nos revela como un pintor loable. El paisaje, la belleza femenina y el sentimiento son los tres puntos
capitales de su obra, así como en el Renacimiento son la Mujer, la Naturaleza y el Amor.
' Vemos, pues, que a través de la poesía y de la literatura
en general, a partir del Renacimiento hasta el Barroco, tenemos temas y características capitales que forman el eje
de este monumento literario y de evolución cultural de una
sociedad: España:
Ahora bien, quisiera hacer hincapié dentro de esta exposición sobre el Renacimiento Español, en el "Auto Sacramental" de Calderón d_e la Barca; obra, como decíamos,
de la Dramaturgia española y uno de los géneros más específicamente españoles.
El "Auto Sacramental" es una obra teatral, escrita en
un acto, para ser representada, sobre el tema de la Eucaristía.

(1) .-17.- Quevedo.-Los Sueños.- Biblioteca Mundial Sopena . 2a. Ed.
1945.

En España eran representados los "Autos Sacramentales" el día de Corpus Christi, con una fastuosidad extrema.
Hubo "Autos" que se representaron en el Parque del "Buen

18

19

�Retiro" en Madrid, con ese lago y ese escenario al natural
que servían para aumentar ese colorido y esa fastuosidad
propia de la representación. Entre los autos calderonianos
hay de diversa índole: filosóficos o teológicos, por ejemplo:
La Cena de BaUasar, El Año Santo en Roma, Las Bodas
Entre el Alma y el Amor Divino, El Pleito Matrimonial (alma y cuerpo) , entre otros.
"No es un teatro de pasiones y conflictos de amor, ni
ninguna escena de la vida diaria, en la cual era el entretenimiento esencial y la profundidad de pensamiento lo ocasional y extraordinario; en oposición al espectáculo semanal, son una solemnidad anual, pomposamente celebrada,
son un drama religioso de ideas, de asunto preferentemente
histórico, esto es, orientado en el sentido de la fe". (1)
Continuando con la línea dramática en el Siglo de Oro
tenemos además de Calderón de la Barca, a Lope de Vega,
a Tirso de Molina y al mexicano Juan Ruíz de Alarcón.
Mas no es esta exposición sobre el Renacimiento más
que un pequeño esquema de lo que fue ese florecimiento
cultural que en literatura dio origen a esas grandes glorias
de la cultura universal. No quiero, sin embargo, dejar de
citar al genio máximo de la novela, a Cervantes Saavedra.
7.-D. MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA.
-1547-1616-.

D. Miguel de Cervantes Saavedra, hijo del médico Rodrigo Cervantes y de doña Leonor de Cortinas, en su obra
cumbre El Quijote de la Mancha se lanza por los campos de
España en pos de aventuras para imponer la justicia; dio
renombre a la España de su época y a la cultura española
de todos los tiempos.
Fue "El Manco de Lepanto" un genio de todos los genios. A través de su Quijote nos muestra el ideal caballe(1).-p. 471.- PfandI, Ludwig.- Opus Cit.

20

resco d~ un idealista y de un hombre cabal que lucha por
su patria y por su dama a quien le ofrece sus glorias obtenidas. Se arma caballero con las formalidades que establecían los "libros de caball'erías", a los que tiende su sátira;
se busca un caballo al cual llama "Rocinante"; asimismo,
un escudero, que sirve de contrapeso al "caballero andante",
eJ bueno de Sancho Panza, con ,su genio simple y su no menos amplio conocimiento de la vida, quien es convencido por
su amo Y del que aprende un tanto su idealismo: desea ser
~obernante de la Insula Barataria y llega a serlo y sabe
unponer la j~ticia cuando se llega el caso, por ejemplo,
cuando la mUJer de costumbres "no gratas" se quejó de
que le habían robado su honra, le puso como prueba de su
ve~acidad que guardase una bolsa de dineros y fue tal su
cmdado que no perdió uno solo. Entonces le dijo el Gobernador Sancho a su acusado: si esta mujer hubiese cuidado
su honra tal como cuidó "la bolsa de los dineros" no hubiera
venido a poner su queja. Y lo absuelve.
"El caballero de la Triste Figura", Don Quijote, por su
p~rte, al final de la obra, después de muchas correrlas y glorias que ofrece a su Dulcinea, regresa a su casa donde vive
en compañí~ del Ama y de la Sobrina, recobra la razón y
muere apaciblemente después de haber hecho su testamento, rodeado de sus amigos, el Cura, el Bachiller y el Barbero.
Con esta obra, Cervantes ha querido idealizar "al cab_aller~ verdadero", "al verdadero caballero español" que
s1mbohza en su obra. Representa, asimismo, la actitud ante
~a vida del español ante su dama y ante su patria. El QuiJote, Alonso Quijano muere y se enfrenta ante la muerte
con_ valentía y honradez, con fama y con honor. Así, parece
decirnos Cervantes, se debe morir. El mismo, Don Miguel
de Cervantes Saavedra muere con honra y es honra de la
España de su tiempo, de la Literatura Española y de la Literatura Universal.
Este curso "Panorama de la Cultura Universal" que
patrocina Extensión Universitaria de la Universidad de Nue-

21

�vo León, y al que he tenido el honor de ser invitada para
hacer esta exposición de un momento cumbre de la: cultura
como es el Renacimiento Español como hecho histórico y
social es una rama de las Humanidades que difícilmente
escapa al verdadero humanista. Es por ello que todos estos
escritos renacentistas tienen un valor tan intrínsecamente
humano y a la vez tan universal.
8.-CONCLUSION.

. Concluimos nuestra plática diciendo a ustedes que tanto
Garcilaso, como Boscán o Herrera, o Calderón o Cervantes
son dignos exponentes del hombre y de la cultura y a quienes nos los hayal'.\ leído, os sugiero su lectura, en todos los
aspectos de interés y de valor.
Monterrey, N. L., julio 27 de .1968.
.
.
Lic. y Dra. María Guadalupe Martínez B.

BIBLIOGRAFIA
1.-Cervantes, ·Miguel de.-El Quijote--Ed. Espasa-Calpe.
Buenos Aires-México. 12a. ed. 1950.
2.- Garcilaso y Boscán.-O. C.-Ed. Aguilar.-Madrid,
1954.

LA ESCUELA ANTROPOLOGICA MEXICANA Y SU
APORTE A LA TEORIA Y LA PRACTICA DE
LA INTEGRACION REGIONAL

Por GONZALO AGUIRRE BELTRAN
La gran difusión que tienen las obras antropológicas
escritas por europeos y norteamericanos y el prestigio merecido que gozan sus autores por la espectacular trascen-•
dencia de sus contribuciones a la Ciencia del Hombre nos
lleva con frecuencia a olvidar los trabajos producidos por
los estudiosos latinoamericanos. Estos últimos han sido parcos en la magnitud de sus aportaciones que, por lo común,
solo son estimadas por el reducido círculo de quienes cultivan la disciplina. El tema a discusión, la integración y la
acción regionales, fue objeto de brillante tratamiento por
Julian H. Steward que elaboró una teoría y una práctica
del estudio de áreas bien conocidas por todos. 1

6.-Valbuena Prat, Angel.- Historia de la Literatura Española. Tomo I y II.-Editorial Gustavo Gili, S. A. 6a. ed.,
1960.

Menos sabido es que sobre el mismo asunto los antropólogos mexicanos han venido trabajando, con inusitada
continuidad, cuando menos desde hace cincuenta años. La
colaboración de cada uno de ellos puso en la obra no es
grande, pero como fue acumulativa, hoy día constituye un
cuerpo de doctrina que comienza a ser reconocido por propios y extraños. En la configuración de ese cuerpo de doctrina la contribución del que esto escribe es la más reciente,
pero no la más importante; ser el último en un momento
dado del devenir histórico representa siempre una ventaja
por la posibilidad que existe de aprovechar los aciertos y
los fracasos de quienes le precedieron a uno en la persecución del mismo propósito.

22

23

3.-Místicos Españoles.-Biblioteca Literaria del Estudiante.

Madrid, 1934.
4.-Pfandl Ludwig.-Historia de la Literatura Nacional Española de la Edad de Oro. Editorial Gustavo Gili, S. A.
Madrid, 1952.
5.-Quevedo.- Los Sueños.- Biblioteca Mundial Sopena,
2a. ed. 1945.
'

�Antes de exponer, en brevísimo sumario, la teoría y la
práctica de la integración regional tal y como la enuncio
con detallada amplitud en el libro Regiones de Re[ugio,
aparecido este mismo año, bueno es hacer ostensible las
importantes aportaciones que ideólogos y estudiosos hicieron para que fuese posible construir ese edificio.2
Ricardo Flores Magón, teorizante anarquista y precursor el más connotado de la Revolución Mexicana, conformándose con la tendencia que normaba el nacionalismo de
principios de siglo, no sin cierta razón, ubicó la culpa de
todos los males que padecía la nación en los episodios de la
conquista y la colonización realizados por la expansión europea durante el siglo XVI e idealizó el pasado indio, para
fundar en él los postulados de un programa que abogaba
por un comunismo utópico, en el que los hombres no se ve-rían constreñidos por los imperativos del gobierno.3 Las comunidades indígenas libres, con su economía de subsistencia
basada en la reciprocidad y la redistribución, en la que no
existen clases sociales ni la apropiación privada de la tierra,
donde la vida· del grupo no se rige, aparentemente, por la
coerción sino por el consensus y la estructura del poder
parece diluirse hasta tornarse incorpórea, fue el modelo que
Flores Magón se propuso difundir en extensión y profundidad por todo el país. No llegó a cristalizar sus propósitos;
sin embargo de ello, la influencia de sus prédicas fue factor
importante en la invención del ejido mexicano que, como
es bien sabido, representa un compromiso entre lo nuevo
y lo viejo, esto es, la reinterpretación, en los viejos moldes
de las formas de tenencia indígena, de ideas nuevas sobre
la relación del hombre con la tierra. A partir de entonces,
la comunidad indígena -como concepto sociológico y como
punto de apoyo para la acción- tuvo una existencia real
y un ascendiente inconcuso en la dirección que tomaron los
estudios antropológicos.4.
Carlos Luis Mariátegui, el gran filósofo social peruano,
años más tarde, utilizando el marco analítico creado por
Marx, al analizar la situación del Ande volvió a tomar el
24

concepto de comunidad indígena como la base más idónea
en qué fundar su teoría de reforma de las estructuras feudales; estructuras que mantienen al indio y al cholo serranos en estado permanente de servidumbre. 5 No es, ciertamente, sorprendente que Mariátegui propusiera como instrumento fundamental de cambio social la reforma en el
sistema de tenencia de la tierra aprovechando, en la invención de una forma más justa de relación del hombre
con la tierra, las experiencias de la tradición india vaciadá ·
en moldes estructurales modernos. Muy. a pesar de que la·
comunidad indígena de Mariátegui, a semejanza de la que ,
entrevió Flores Magón, eran en gran parte míticas, aún•
hoy, dejan sentir su vigencia.6
La necesidad de conocer ,científicamente la comunidad
indígena, exaltada como un modelo ideal, fue temprana
preocupación en el México que emergía de la revolución;
Manuel Gamio, miembro distinguido de la escuela antropológica encabezada por Franz Boas, al contemplar críticamente el cambio impetuoso que vivía, derivó la antropo,
logía académica de su tiempo a los azares de la aplicación,
concibiendo políticamente la Ciencia del Hombre. Para Gamio: "la antropología, en su verdadero, amplio concepto,
debe ser el conocimiento básico para el desempeño del buen•
gobierno, ya que por medio de él se conoce a la población
que es la materia prima con que se gobierna y para quien·
se gobierna'\ El proyecto del Valle de Teotihuacán -hoy
clásico- concebido en 1916, permitió al antropólogo pionero poner a prueba su postulado en el estudio y desarrollo
de una población regional que habitaba en la sede arqueoló~
gica de una antigua civilización precolombina. Gamio id~
el método de la investigación y la acción integrales según
el cuál la pesquisa: y la práctica se encaminan a considerar
al individuo y al grupo como totalidades dinámicas bioló- •
gicas, psíquicas, sociales y culturales en su contexto histórico y geográfico.8 La acción, consecuentemente, . implica ·
la atención conjunta de los problemas de salud, educación,,
economía, organización social, estructura política, estética .
y •récreación del grupo étnico involucrado, impartida de tal ,

25

�manera que las acciones unilateralmente implementadas se
coordinen y apoyen mutuamente al favor de una orientación dirigida al desarrollo armónico del individuo y la comunidad. Gamio no profundizó su idea pionera ni estuvo
jamás dispuesto a revisarla para ponerla a tono con los
avances que venía experimentando la Ciencia del Hombre.
Sin alteración alguna trató de extender la investigación y
la acción integrales, con desigual fortuna, al tratamiento
de los grupos étnicos numerosos del país llamados -tal vez
por contraste y conforme a la terminología nacionalista
de la época- poblaciones regionales. No obstante lo anteriormente dicho, si algo tiene de original la antropología
social mexicana ello es la contribución de Gamio que fue,
sin lugar a dudas, el creador de la política indigenista revolucionaria y de la educativa comprendida en ella; proporcionó además contenido y justificación al vasto movimiento de renovación social del cual fue actor.

de la cultura moderna en los moldes de las sociedades 1 tradicionales. Hizo recaer sobre los hombros débiles del maestro rural la responsabilidad de alcanzar esas metas y para
ell~ ~e extrajo ?e la estrechez de las aulas y le lanzó a la
actividad del diario discurrir de la comunidad hasta convertirlo en un efeGtivo promotor de su desarrollo. Los esfuerzos de Sáenz Y su grupo de colaboradores se vieron co~onados por el éxito en todos los casos en que se hallaba
i~volucrada u:1ª población campesina atrasada, pero no india; la experiencia que tuvieron con las comunidades indias -:-:-heterogéneas en sus estilos de vida y recias en su
estabilidad cultural- no corrió con igual fortuna. Muchas
de ellas resistieron innovaciones y reinterpretaciones al confrontar los mecanismos dominicales --castellanización directa, internado indígena- que se pusieron en uso y que
les desarraigaba coercitivamente de sus formas y valores
ancestrales. Con todos sus defecots e inconsistencias la tesis de la incorporación y el concepto de antropología social
de Sáenz constituyeron una importante contribución a la
teoría de la integración y a la manera de obtenerla".

Moisés Sáenz, notable en el pensamiento y en la acción, se ocupó de profundizar el enfoque inicial de Gamio
en materia educativa. Partiendo de la base que le suministró la escuela activa de J ohn Dewey no sólo creó los mecanismos administrativos u orgánicos indispensables para
poner la idea en movimiento, además, formuló él mismo
un cuerpo sólido de principios, técnicas y valores que. constituyeron la carta magna de la escuela rural mexicana; institución a la que se le encomendó la tarea de incorporar
al campesino -tanto al indio cuanto al no indio- a la ~ociedad nacional. La incorporación significaba la asimilación
del indio en la civilización moderna sin su lengua y sin su
bagaje cultural que fueron considerados inoperantes, para
no decir inferiores. Sáenz llamó antropología social al compuesto interdisciplinario que resulta de la conjunción de la
etnología académica con la sociología rural práctica, matiz
que define el genio que caracteriza a la escuela antropológiea mexicana y que la diferencia de la británica que lleva
igual denominación. 10 A la disciplina compuesta le asignó
como contenido de propósito fundamentar la socialización
del adulto, la escolarización del niño y la reinterpretación

. , Miguel _Othó? de Mendizábal, antropólogo de extracc10n revolucionaria, encabezó la lucha por la intromisión del
enfoq~e social,en; medicina al constatar la penosa situación
del .P~ en el area de la salubridad rural, la carencia de conocimientos ~édicos científicos por parte de los campesinos, la ausencia de canales administrativos capaces de hacer
ll~ar a _esa P~~lación los beneficios de la salud y la asistencia Y_1~ mhabilidad de la medicina liberal para avocarse a la
solucion del pr?~lema. Othón de Mendizábal se fijó como
meta la formacion de un nuevo tipo de profesional de Esta~º• con orientación social, procedente del medio rural, destmado a ~t~blecerse en él y a implementar acciones dirigid~ a modificar la estructura económica y cultural que izn..
piden, al campesino indio y al no indio, hacer uso de la
~~dicina científica. 12 La creación de los servicios médicos
eJidales, Y de la secuela de medicina rural, sentaron las bases
para el ulterior desarrollo de los centros de bienestar social
rural que ejecutan programas de acción integral, a partir de

26

27

�bases sanitarias y asistenciales. Al igual que lo ocurrido en
educación, la teoría y práctica de esos programas demostró
su bondad entre la población campesina no india; la comunidad india, en los casos infrecuentes en que se vio afectada
por la acción, rechazó en grado mayor o menor el beneficio
de la innovación al persistir en las ideas y patrones de la
medicina folk que forman su patrimonio. Othón de Mendizábal creyó encontrar la solución al problema mediante la
creación de la parcela asistencial, a semejanza de la parcela escolar, como fórmula que permitiera financiar Ja. atención médica; pero más tarde pudo comprobarse que la_in~ovación de la medicina moderna en las comunidades mdias
no reside simplemente en solventar incapacidades económicas sino en causas más profundas. 13

fun~ionó el_ In~!ituto de · Antropología Social de la Smithsoman Instituc10n y tuvo una enorme y duradera influen ·
en l
1·d . c1a
. a co~o 1 ~~10n de la antropología social en México y ,
15
en ~u _or1entac10n ulterior. Los estudios de comunidad no
se _limitaron a conocer las formas reales de vida del pequeño
umve~~o co~s~ituido por un pueblo indio, su principal preocupac10n teo~1ca, tal y como quedó manifiesto en el análisis
~e las co1:1umda~es folk de Yucatán, llevadas acabo por Redf1eld Y Villa RoJas, fue al indagar las leyes del cambio cultural Y su manera de operación. 16 El propósito hizo notoria
la enorm~- influencia que una ciudad primada tiene en la
aculturacion de las comunidades indias al poner de relieve
la secuencia del continuum folk-urbano. Los estudios de comu~dad han sido devastadoramente criticados por los antropologos de la nueva generación; casi no hay uno de ellos
que no se precie de haber puesto en tela de juicio su validez
Y de encontrar fallas mayores o menores en la obra del cél~bre antropólogo norteamericano que los inició. No será
un_a _falta de r:speto a su rr:emoria si agregamos un grano
mas. ~os estudios de comunidad tienden a aislar a ésta de
l~ sociedad reiponal o nacional de la que forma parte, men?sc~bando asi la trascendencia de esas conexiones. Osear
Lewis, ~on la publicación de su re-estudio de Tepoztlán puso
punto _fn~~l! en 1951, la era de esos estudios. La inteligente
~:vest1gac10n que llevo a cabo le permitió enfocar los camfü~s. ?bserv~dos colocándolos en su contexto histórico, descnb10 ~c10na~e~te las instituciones vigentes y sus interrelac!ones y sltuo a la localidad bajo examen en el marco
de la región y de la nación.17

Estas fueron puestas en claro por los estudios de comunidad que Robert Redfield, con el aliento de Gamio, llevó
a cabo en México. Con su Tepoztlán, Redfield inauguró en
1930 una corriente de investigación que tuvo éxito inusitado
para el adecuado conocimiento de los pueblos indios; éstos
fueron objeto de pesquisa científica contemplándolos desde
ángulos que descubrían una gran variedad de intereses y
motivaciones.14 Los estudios de comunidad tuvieron una doble utilidad; por una parte, contribuyeron al desarrollo de
la Ciencia del Hombre al documentar esquemas sociológicos
preconcebidos; le dieron distinta profundidad a la perspectiva histórica; incrementaron el tiempo dedicado al trabajo
de campo y extendieron el área de la investigación a comunidades no indígenas. Por otra parte, actuaron como instrumento de formación profesional al reunir en la pesquisa,
y en la publicación de los resultados, a maestros y alumnos.
En la historia de la antropología mexicana los nombres de
Robert Redfield, Sol Tax, Ralph Beals, George Foster, Isabel Kelly, Donald Brand y Osear Lewis quedarán asoci~dos
a · 1os de Alfonso Villa Rojas, Fernando Cámara, Calixta
Guiteras, . Ricardo Pozas, Pedro Carrasco, Gabriel Ospina,
Angel Palerm, José Corona Núñez y. Alejandro_ Dagoberto
Marroquin. Lá fecunda cooperación en la ensenanza Y en
la-investigación se institucionalizó durante el tiernp_o en que

Muchos de los estudios de comunidad estuvieron destinados a proporcionar material de base a programas de desarroJio. En realidad, la implementación del Proyecto Tarasco
motivó la elección de las comunidades pesquisadas en Mic~oacán. Ese mismo proyecto contó con la asesoría lingiiística de Jules Henry, Norman McQuown y Mauricio Swadesh
quienes más tarde, el año de 1940, contribuyeron a dar forma a las resoluciones del Primer Congreso Indigenista Interamericano sobre educación indígena. La necesidad del

28

29

ª.

�uso de la lengua vernácula en la instrucción escolar, el a9iestramiento y utilización de maestros nativos en la enseñanza, la formación de profesionales de la educación con preparación antropológica y el reconocimiento de la importancia de las lenguas nativas como un aspecto importante de
la personalidad india fueron ideas que, propaladas por ellos,
vinieron a fructificar mucho más tarde. Mauricio Swadesh,
recientemente fallecido, fue maestro genial; dedicó la mayor parte de su vida a la enseñanza y a la investigación en
México y dejó, como prolongación de su obra, á un selecto
grupo de discípulos. 18 McQuown, con base en la Universidad
de Chicago, ha tenido influencia menos directa en el campo
de la aplicación pero continúa contribuyendo a mantener el
interés por la lingiiística en el ámbito latinoamericano. En
el terreno de la aplicación, sin embargo, el trabajo que ha
producido tal vez un mayor impacto es el que realiza Guillermo Townsend y el copioso grupo de sus asociados en el
Instituto Lingiiístico de Verano. En cincuenta años de asidua labor, Townsend y el Instituto han logrado acumular
una suma sorprendente de análisis del idiomas indios y han
preparado cartillas y material de lectura en lenguas nativas
que, hoy día, hacen posible la alfabetización de los distintos
grupos étnicos sin el impedimento de la variabilidad idiomática. El carácter confesional del Instituto, por supuesto, introduce a menudo elementos de resistencia en el trabajo
directo con la comunidad y dificulta la colaboración abierta
Hasta aquí hemos reseñado las aportaciones, en las ramas diversas de la Ciencia del Hombre, que contribuyeron
a configurar el genio que caracteriza a la escuela mexicana
de antropología social y al hacerlo no hemos podido menos
que barajar una impresionante cifra de antropólogos norteamericanos que, de una u otra manera, influyeron, a_ veces considerablemente, en esa configuración. Influencia menor la tuvieron los antropólogos europeos en cuanto concierne a la antropología social, no así en otras ramas de 1~
disciplina donde la contribución de alguno de ellos -.-l{irchhoff, por ejemplo ha sido fundamental. Hubo, sin ~bargo, un antropólogo europeo que sí dejó honda huella. y

una fecunda asociación con su contraparte nacional· nos
referimos a Bronislaw Malinowski quien estudió el rdercado de Oaxaca teniendo como colaborador a Julio de la
Fuente. Es indudable que la antropología mexicana ha sabido digerir sin intoxicarse las valiosas aportaciones del exterior Y que, a pesar del enorme prestigio de los contribuyentes foráneos y la gran importancia de sus contribuciones
ha tenido, ·además, el tino de preservar su índole propia y
la orientación que le exige su lealtad al movimiento social
que Je dio vida. Ningún caso más demostrativo que el representado por el binomio británico-mexicano.
Malinowski llegó a México atraído por las transformaciones en cadena que la revolución venía- produciendo en
la estructura social del país; su interés teórico y práctico
-en la década de 1930- se centraba en el cambio social
Y en fa aplicación de los postulados de la Ciencia del Hom/ bre a los problemas de la administración colonia1.20 Malinowski y los más selectos de sus discípulos estudiaban en
el contexto africano anterior a la descolonización, los c~bios que en la organización tribal producía el ejercicio del
do~!11~º externo. ~ actuar en tal contexto los antropólogos
bntamcos necesariamente servían a los intereses imperiales·
el cambio social y la antropología aplicada -como bie~
dijo uno de ellos- no eran sino las dos caras de una misma
moneda.21 México, en cambio, vivía una coyuntura diametralmente opuesta; un movimiento de renovación social, internamente generado, estaba cambiando las viejas estructuras mantenidas por una élite apoyada desde el exterior.
La contraparte mexicana del investigador europeo procedía
de una corriente radical, de tendencia francamente antiimperialista y su interés en la adquisición del conocimiento
Y en su aplicación le conducía a reivindicar los derechos de
la población sujeta a servidumbre. No obstante la oposición,
la colaboración fue trascendente.
Uno de los postulados de la teoría funcionalista de
Malinowski afirma que la cultura es un todo organizado,
cuyas partes se ajustan de manera regular a las rnodifica-

30
31

�ciones que se producen en cualquiera de las otras part~s.
Conforme a tal axioma el estudio del mercado en la ciudad
primada no quedó limitado al análisis de la institución económica, estrechamente concebida, sino que se indagarpn
sus interrelaciones con los restantes aspectos de la cultura
y sus conexiones en el ámbito de la región a la que la institución servía. De la Fuente tuvo el encargo de perseg\,l\I'
esas conexiones entre los pueblos zapotecos, muces Y caste-:
llanos esparcidos por el valle y las sierras que constituiai:i
el hinterland de la ciudad y, al hacerlo, puso en claro ,_e l
carácter regiopal de la integración de esos pueblos, -dicho_
con las palabrás de los investigadores, tal y como las expresaron en su informe de 1941, "la unidad de un centro Y
su -región -circundante" - así como la función que el mercado desempeñaba como mecanísmo de integracjón.22 Y~
por éste camino De la Fuente, en estudios posteriores, ~&lt;:&gt;mprobó explícitamente algo que parece implícito en los ~s-:
tudios de comunidad' a saber: que la unidad étnica, soci~l,
..
religiosa y política entre los indígenas es el grupo mumc1pal en tanto que entre los ladinos la unidad está constituida_
por el grupo regional. Al contemplar el carácter de las rel:3--,
ciones interétnicas en grupos que trascendían las fronteras
estrechas de la comunidad, constató que la interacción e~~~e
indios y no indios originaba tendencias manifiestas a la umdad que nevaban a unos y a otros a considerarse miem~ros
de un solo grupo regional y a calificarse con una mis~a
designación étnica; de donde infirió que la integración,.??·
tes de ser nacional habría de ser regional.23

en diversas disciplinas, tomaron a su cargo el reconocimiento preliminar de la región elegida, la. ciudad de Tantoyuca y los pueblos huastecas circundantes. Se pensaba aprovechar la existencia en el lugar de un internado indigena,
una procuraduría de pueblos, una misión cultural y un número no definido de escuelas rurales esparcidas en el campo para que, reforzadas y modificadas en su contenido, en
su función y en su forma de operar sus metas fuesen coordinadas por un profesional adiestrado en ciencias sociales.
Cuando el proyecto daba sus primeros pasos quienes lo sostenían fueron relevados de su responsabilidad como funcionarios de Asuntos Indigenas.

· En 1947 Julio de la Fuente y el que esto escribe estuvieron asociados, como subdirector y director respectivamente, en Asuntos Indigenas. Solicitamos el consejo de-~os
colegas anti:opólogos para modüicar el empirismo de bi:l,jo
nivel que normaba el trabajo con las comunidades in~as
y · luego de realizar una precisa evaluación de medios y .fi-:nalidades, con base en la experiencia adquirida por De la
Fuente, encargamos a éste de concebil1 y dirigir lo que habría de ser el primer proyecto de integración regionaj. f~-·
trado. Calixta Guiteras, y dos o tres· investigadores ~ás.

Alfonso Caso, de reputación bien merecida por su notable contribución a la arqueología mesoamericana, alcanzó
en plena madurez una posición política eminente que le
llevó a convertirse en el más importante promotor de los estudios antropológicos en Mexico. A fines de 1948 se introdujo con pie firme en el campo aplicado al fundar el Instituto Nacional Indigenista que desde entonces dirige. Inicialmente las metas del INI fueron bien modestas; se proponía proporcionar a las agencias gubernamentales que tenían por función la educación, la salud, la economía, la
redistribución agraria y demás tareas especializadas, la base antropológica indispensable para que pudieran desempeñar sin obstáculos su quehacer especifico entre las comunidades indias. La administración pública por esos años había emprendido proyectos de desarrollo en las grandes cuencas fluviales que afectaban la existencia misma de las poblaciones indias ahí establecidas; las Comisiones que implementaban los programas seguían en su organización el modelo de la TVA norteamericana e ignoraban cómo tratar
a los indios que habrían de ser relocalizados. Para cumplir
con sus fines el INI emprendió un programa de investigación de las cuencas del Tepalcatepec, la Mixteca, la Tarahumara y el Papaloapan, que cristalizó más tarde en la
publicación de una serie de volúmenes como Memorias del
lnstituto.24 Pronto pudo advertirse que las cuencas constituían áreas de pesquisa demasiado grandes en extensión y

32

33

�en complejidad para las fuerzas de un investigador y su
reducida copia de colaboradores; por otra parte, en las
cuencas la población no india componía la mayoría de habitantes y, sus problemas, los de mayor envergadura. Los
investigadores se vieron obligados a consentir un compromiso que les llevó a tratar unos aspectos con amplitud y ·
profundidad y, otros, de manera superficial. De cualquier
manera, se había dado, sin plena conciencia, un paso trascendente; los imperativos de la investigación impidieron la
utilización del método de estudio de la comunidad lo que
condujo a ensayar técnicas que combinaban las usualmente
usadas por sociólogos y antropólogos. La investigación en
la cuenca del Tepalcatepec que me tocó dirigir se avocó el
análisis de problemas geográficos, históricos, demográficos,
educacionales, económicos y de salud; pero algunos de ellos
hubimos de limitarlos a la meseta Tarasca. La investigación
tuvo una falla más; la amplitud y complejidad del área nos
hizo perder de vista el mecanismo de su funcionamiento
interno.

logqs: la población urbana. El traslape en los campos de inte~és de ambas disciplinas, y en los metodos y técnicas, exphca., por, qué en México la antropología social es' como lo
quena Saenz, una combinación amistosa de etnología y sociología rural.

Durante la década que inicia el año de 1940, Lucio
Mendieta y Núñez, colaborador de Gamio en Teotihuacán
y el más fiel de sus continuadores, desde el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM se empeñó en el estudio de grupos étnicos, como los tarascos y los zapotecas,
lingiiística pero no sociológicamente definidos, siguiendo en
la investigación el enfoque interdisciplinario ideado por el
antropólogo pionero. La escuela sociológica mexicana representada por Mendieta y Núñez y sus seguidores poco ha
contribuido al conocimiento y a la interpretación de la problemática india; introdujo en la pesquisa el criterio biotipológico de Jacinto Viola, el uso profuso de la estadística y
los tests del psicodiagnóstico, pero los estudios publicados
se resienten por el escaso rigor científico de algunas de sus
colaboraciones.25 Curiosamente, hasta muy reciente data,
los sociólogos y antropólogos mexicanos compartían el mismo campo de interés: la población india; la tendencia actual
está llevando a éstos últimos a entrometerse en un campo
que tradicionalmente se consideraba reservado a los socio-

Bronislaw Malinowski, ducho en achaques de investigación,. aconsej_aba a sus alumnos alternar el trabajo de
ca~po con periodos de meditación o digestión de los materiales y aseguraba que rendía más fruto la tarea de dos
años_de duración; c0n larga pausa intermedia, que la faená
contmuada durante igual tiempo. Investigar, meditar investigar, meditar, tal era el ritmo de labor preconizad~ por
e! genial antr0pólogo británico.26 En México las contingen:.
c1as de . la política administrativa le itnponen a uno, insospechadamente, ·él' ritmo aludido. La sucesión democrática
exige el cambio constante de los hombres que tienen la responsabilidad de tomar decisiones y éstas, en ocasiones son
en el sentidd de impulsar la acción y, en otras, de dete~erse
a pensar en lo hecho. En 1951 el péndulo indicaba actividad Y el INI, saltando las vallas que a sí mismo se había
impuesto, se aventó a ejecutar su primer programa de desarrollo de la comunidad en Chiapas, siguiendo en escala
reducida el modelo orgánico de las Comisiones. El consejo·
del INI ·me encargó la tarea de la fundación y estructuI'ación de lo que habría de ser el Centro Coordinador Indigenista de la Región Tzeltal Tzotzil ;. durante un año permanecí inmerso en las tareas técnicas y administrativas
absorbentes que requiere la iniciación de toda obra y una
vez consolidada fui substituido en la dirección por Julio
de la Fuente que continuó y mejoró el proyecto. La nueva
posición que me fue asignada, como inmediato colaborador
del director del INI, me proporcionó la pausa necesaria para la .meditación; de ella surgió una pequeña obra, bellamente ilustrada por Alb'erto Beltrán, que, en su parte tercera, describe el área de trabajo del Centro, sus caracter.ísticas y los modos de operación del proyecto, pero sobre
todo, descubre por vez primera los mecanismos de integración de una región intercultural. de refugio.27

34

35

�Mucho de lo hasta aquí dicho ha sido referido e? primera persona y, en ocasiones reiteradas, lleg~os a af1~ar
que éste o aquél antropólogo mexicano babia descu~1erto
por primera vez ésta o aquella relación en l~ ~wsa o
en la acción produciendo, con ello, una contr1bucion trascendente a la Ciencia del Hombre. Hay indudablemente una
buena dosis de narcisismo y presunción intelectual en todo
argumento que relata el nacimiento y desarr?Uo de ~~
obra que, por ser propia, se tiene .en alta
El Juicioso lector habrá de poner en su Justo medio los excesos
del que escribe, de la misma manera que lo hace en el ~biente familiar al escuchar los elogios que un padre dice
de su hijo. De cuando en cuando, sin embargo, ~~ , bueno
dejar a un lado la modestia par~ situar en ~a yos1cion que
les corresponde a las contribuciones ~rategicas que, .no
obstante su importancia, fácilmente se pierden en la vocmglería que levanta la novedad puesta de moda;_ ~ro, además, se debe estar siempre pronto. a la aut~ca. Angel
Palerm, cuyo interés en las conexiones que existen en~
los sistemas de agrícolas de regadío y el origen Y evolu~on
de las civilizaciones lo condujeron de la mano a estudiar
los programas de reforma agraria actualmente e~ marcha
es del mundo, asevera y con razon, que la
en diversas part
• · lis
d
escuela antropológica mexicana peca de provn~c1a mo, e
· de perspectiva comparativa y que
la anausenc1a
. siendo
.
tropología social, eminentemente, una .soc10!ogia comparativa nunca llegará a merecer la designación. que se ha
dad~ si no adquiere esa perspectiva.28 El coloqwo Y_ la franca discusión en encuentros interamericanos, c~mo este, nos
brindan la oportunidad de exponer, ante estudiosos que detentan experiencias similares o distintas a las nuestras, la
•
· · regi·onal tal y como
teoría y la práctica de la mtegracion
la concebimos en el contexto mesoamericano. Sus ~eceres
· sin
· duda' asir una
y acotaciones críticas nos penru·tiran,
visión más ecuménica en Illlestro enfoque.

~ª·

•
Es tiempo ya de ofrecer el resumen prometido. Comen-

cemos definiendo lo que entendemos por integra~ión,. a saber: el proceso de cambio que emerge de la conJunc1ón de

36

grupos que participan de estructuras sociales distintas y
que se caracteriza por el desarrollo continuado de un confJicto de fuerzas entre sistemas de relaciones de sentido
opuesto que tienden a organizarse en un plano de igualdad
y se manifiestan objetivamente en su existencia a niveles
variados de asociación. En el proceso de integración actúan
dos fuerzas antagónicas; la que tiende a la concentración
del agregado social opuesto, es decir, la que se propone la
mcol'pOración de los individuos que componen el grupo
subo:rdinado dentro de la estructura social del grupo dominante; y la otra que, opuestamente, tiende a la dispersión
de los gl'Upos en conflicto para mantenerlos independientes.
De la interacción de estas fuerzas y de la mayor o menor
dominancia de una u otra emerge un proceso de conversión
que se manifiesta a niveles distintos de asociación.29 Integración regional es el proceso de cambio que se actualiza
dentro de los límites de un espacio físico y moral denominado región. Esta, contrariamente a lo que parece a primera vista, no es fácil de definir y mucho se ha discutido
aJ respecto.30 Para los :fmes de la integración es bastante
cmt entender por región un área dominada por una comunidad de interés y actividad que tiende a funcionar como
tma unidad. Veamos en seguida cómo operan estos conceptos en la coyuntura de los paises mestizoamericanos.

Estos, al liberarse de la situación colonial, no constituyeron en el momento de su emergencia naciones social y
cu1turlamente homogéneas -comunidades de interés y actividad- porque se hallaban escindidos en grupos de pob~n opuestos. En la mayoría de los paises la contradicción se reducía a un conflicto enµ-e el grupo indio mayoritario y el grupo no indio, comúnmente llamado ladino; en
otra;, el JJegrO arrancado del Africa introducía un factor
más de complejidad. Sociológicamente consideradas las naciones así ce&gt;mpuestas eran sociedades dUaJes o plurales cuya integración se veía estorbada por el juego de fuerzas
oJ)UeStas, entre las cuales, los procesos de invención y aculturación tendían a Ja concentración, mientras los de endocnltura:ción y dominical conducían a la dispersión.

�Pierre van den Berghe caracteriza a estas sociedades
por la .ex}:libició;n de dos ·r:asgos fundamentales: la segmen~
iación en grupos corporados que participan de culturas di-,
ferentes y la estructura social .compartimentalizada ep
agregádos de instituciones análogas, paralelas y no-complementarias pero distinguibles. Acompañan a tales rasgos un.a
relativa ausencia de consensus en cuanto a valores; heterQgeñeidad cultural; conflicto entre los grupos corporados;.
autonomía entre partes del sistema, social; coerción e -iAtredependericia económica como bases de integración s~i~d~mi_n~cia política por parte ge un grupo sobre otro y .prh
macia a·e las relaciones segmentales, . utilitaria~, no afectiv~y· funcionalmente específicas.31 Esta .situació1;1 se ha veni~o
modificand¿,-eri grado mayor o menor, en el curso de .µ,i.
siglo ·y medio de independencia del dominio colqnial perOlJ~
oposición dialéctica no se ha resuelto del todo. Aque.l~o~
pais,~ . que han experimentado movimíe.nt~s profundos _de.
renovación social y de modernización económica, al. fav~r.
de reformas en el sistema de tenencia de la tierra y en .~l
régimen del trabajo asalariado, lograron reducir el carác:t~r
dual o plural de su estructura a grupos de población y área;;
~specíficas de su espacio territorial que constituyep regio~es
de refQgio en una coyuntura superada al r¡.ivel nacional.
Las regiones de refugio se identifican por rasgos que
les son propios y que pueden •s er descritos desde una variedad de marcos de referencia. Ecológicamente configuran
un territorio hostil, de ambiente uniforme, redefinido pot. el
establecimiento humano, por la domesticación de las plantas y los animales y por la introducción de nuevas especies;
ocupado por una comunidad biótica, que tiene por nicho
dominante una ciudad ladina que ejerce el control de la tierra, la energía y los movimientos de las poblaciones indias
subordinadas, al nivel que le permiten los conocimíentos
y las destrezas de su tecnología atrasada. En las regiones
de refugio viven, en relación comensal, los ladinos dominantes y los indígenas subordinados; los primeros radicados, en
la ciudad primada chef lieu de la región, como· una élite -~
ñorial, los. segundos corporados en comunidades S.sitélites

q8

del' establecímiento ladino; ambos en poblantlento dual segregados ~nos de otros, en vecindad pero separados por' una
ba:trera ~utua de prejuicios y preconceptos de raza.
. . !~dios Y ladinos difieren en la combinación de su carga
genetlca y en los caracteres de sus fenotipos; inicialmente
fotmaron parte de troncos raciales muy apartados entre
sí Y, en ~an medida, conservan las diferencias de .origen.
Al contrario de lo que ocurre al nivel nacional --donde los
proc:s?s de mestizaje y aculturación están conjugando tipos f1s1c~s Y formas de -~onducta distintos- en las regione~
de refugio la segregac1on racial y la social perduran. En
~sa~ regiones el metizaje biológico y el cultural son muy
lumtados y hay remanentes ostensible de las diferencias
hereditarias que el tiempo no ha podido borrar a causa de
la inercia del surtimiento genético. Los indios no constituyen una población homogénea sino comunidades aisladas
que difieren en la frecuencia de los genes individuales. El
aislamiento lo producen los obstáculos circundantes, pero,
dentro de los límites de la región, la separación entre comunidades la determina la ocupación de habitats diversos
en el mismo marco geográfico. La lealtad al grupo propio,
las restricciones matrimoniales, los tabús de contacto, las
variaciones dialectales o de lengua y la pertenencia tribal,
son barreras que añade el hombre y que son tan poderosas
como las que levanta la naturaleza. Bajo las condiciones
que prevalecen en las regiones de refugio, el flujo genético
es lento entre las unidades étnicas y también lo es entre las
poblaciones india y ladina, en cuya coyuntura operan con
mayor rigor las barras que segregan y aíslan. No obstante
ello, el complejo demográfico y la conducta de él derivada
es sensiblemente la misma en ambas poblaciones, puesto que
ambas participan de los rasgos propios del subdesarrollo.
Existe, no obstante, una importante diferencia en esa
conducta; el ladino se integra a la sociedad moderna sin
pagar un subido precio por el pase de lo regional a lo nacional, a diferencia del indio que sí lo cubre. Para él la distancia· geográfica que hace de la puna brava y la. selva tro-

39

�pical, de las altas montañas y Jas planicies costaneras, ha.'bitats tan diferentes, implica un coste elevado en adapta-.
ción biológica. La distancia racial que le aparta: de 1~ gru..
pos de población de las regiones en desarrollo. y l! ~s~ncia social que segrega a los miembros de una ~or1a etni~
de la sociedad nacional reclaman un alto precio de _r~ndo. La distancia económica que existe entre el capitalismo
industrial y la economia de subsistencia es incomparablemente más grande que la simple diferencia entre 1~ pobreza
y la prosperidad. La distancia política_ que determ~ la relación de super-subordinación establecida en las regiones_~
refugio, supera con creces a la que manifi~ una relacion
democrática. La distancia ideológica, en fin, que hay ep.tre la interpretación mágico-religiosa del m~do Y _la cosmovisión científica de la civilización industrial, exige d~l
indio un crecido coste que no tienen que solventar los ladinos establecidos en la ciudad primada.
En las regiones de refugio, los grupos indígenas y tribales, aunque en gran parte autocontenidos, no son del todo
independientes: comparten el habitat con grul?°8 de población ladina que participan de variaciones regionales de 1a
cultura nacional y representan al grupo mayoritario o dominante del país. Indios y ladinos viven en simbiosis soci~económica sin que por esto pierdan unos y otros su propia
identidad. 'Las relaciones que establecen ubican a cada uno
de los grupos en esferas distintas ~e_ la ~ctivi~d económica, del ordenamiento social y del privilegio político, las ~ales no pueden ser trasp~ sin ~usar ~~es alteraciones que conducen a la violencia y a¡ la represion. La segregación económica, social y política asi ~ta~da, _en~endra
una estructura dual -quizá la caracteristica mas im~rtante de las regiones de refugio-- en 1a cual los la~os
desempeñan un rol superordinado que sujeta a las pobla~10nes indigenas dependientes a una irremisible explotación.

c

~

La estructura dual yuxtapone organizaciones eco~distintamente orientadas: la indigena, dirigida a satisfanecesidades de subsistencia y la ladina, encaminada. a

40

fortalecer el· incentivo de lucro y la acumuláción de bienes
de capital. Pero el contacto incesante y de primera mano
entre economías opuestamente concebidas, impone el obligado intercambio y conjugación de rasgos antagónicos y
y altera a tal punto las organizaciones originales, que la
economía · indígena no es ya · una economía primitiva de
sQbsistencia, ni la· economia ladina una economía cal)italista en desarrollo.
La economía está integrada por clases especiales de
relaciones sociales; las relaciones de producción e intercambio. Comprende la combinación de servicios humanos
entre sí y de estos con bienes materiales. La organización
económica es un tipo de acción social y, en consecuencia,
parte de la organización social considerada en su más amplia dimensión. La economía ladina está compuesta por una
tecnología maquinista, un medio de intercambio monetario,
un sistema de crédito e instituciones bancarias, empresas
privadas y una estructura individualista a la manera occidental. Es una unidad, coherente en sí, en la que pueden
abstraerse los fenómenos económicos de su contexto social
sin grave mengua del contenido. En contraposición, las instituciones económicas y las sociales en la comunidad indigena están tan íntimamente conectadas que es imposible
describir y analizar la economia o la estructura social sin
enlazarlas mutuamente.
La economía ladina comprende todas las características dominantes de una economía subdesarrollada, restringida y obsoleta. La economía indigena, por el contrario, no
es una economía de dinero, es una economia de subsistencia. Con ello se quiere decir que las unidades económicas
que la componen son autosuficientes en alto grado ya que,
básicamente, producen sólo aquello que requieren para su
propia subsistencia y no hay entre una y otra unidad, relaciones cuantiosas de intercambio. La economia indigena no
es, propiamente, una economia subdesarrollada, es una economía distinta a la moderna que puede ser (1) una economía de subsistencia capaz de sustentar una esfera de pres-

41

�tigio rica n .(2) una economía apemlS suficiente para m&amp;n'."
tener
una. vida del nivel mínimo de subsmteneia:
· · ·
·,

i~

·. · En l~ ·r~giones de refugio ~ctura soeial, siguiendo 'a la económica, tiene un carácter, dual de rasgos distln--:
tiv~s. El
)adino, como un resultado• .del ,desarroHo
histórico, ha· permanecido en posición superordinada, ·res--:
pecto ~ los grupos étnicos indios, a la manera de una · éliteregional, en relaciones que estructuran un sistema de casta,s. pero, en cl,lªnto a,su &amp;.rti~ción ,con.;la. sociedad nacional sus relacion~ configaqm un sistema• de.clases; -CÓl1'
aristocracia y artesanado, que ha -sido reemplazado ya -en
las grru:ides urbes y en. las ciudades .industrializadas por uiiá.
relación capitalista moderna en la que, además de 1as· dos
clases tradicionales, hay un estrato intermedio -llamado comúnmente clase media. La emergencia de' un estrato medio
todavía no se da en las. ciudades metrópolis de las ·regiones'
de refugio; pero en ellas ocurre .un fenómeno estructural
que no se. puede pasar- por alto, a saber; la existencia de
una poblact◊n marginal --conocida en los países su'dameri~
cruios como chola y en los mesoamericanos corno revestidi;i- que a vece~. es una población originada en el mestizaje
biológico y otras en el cultural, pero que, en uno u -otto'
no tiene una posición establecida en la estructura social de las regiones -de. refugio.

grupo

caso

La existencia de una población, marginal, como la descrita, se deb.e a la persistencia en .esas-regiones de las relaciones de casta que caracterizaron Iai situación colonial. En
efecto, en-esa.s. regiones la población.ladina, dividida en cla-·
ses. actúa, en sus relaciones con la población india, corno
casta dominante. No importa que el ladino se encuentre
ubicado en la posición más baja de la escala social de su
grupo, el simple hecho de pertenecer a la casta dominante
lo. &amp;i~a, 'por-adscripción, en.una posición superior al ~o;
aWl cuando éste sea un líder o dirigente .de su -comumdad,
La existencia de una casta ,q ue usurpa el privilegio Y el i»"'
der y que so~ete a otras castas a una posición·subórdinads
engendra contradicciones que tienden· a modificar· el. orde•·
42

nlUlliento ~al; los indi01, que en el sistema de ·casta ocupan la. poliieión subordinada, aceptan la situación a que es,iometidoa como ineritable; pero no por ello se conforman P8",9ivamente con ella. Como grupo, la comunidad en no
l)Oe8S ocasiopes levanta movimientos nativistas que expul~ a la1 ladinos del tenitorio -indio en tanto la sangrienta
represión ~benmmental solidarizándose con los ladinos, no
la someta nuevamente a la subordinación.

tan

Las regiones de refugio abarcan, por lo general, un
número mayor o menor de unidades municipales y, en ocasiones, ~ a de ellas llegan a coincidir con la jurisdicción
de ún estado o departamento. No es ésta, sin embargo, la
norma; con más frecuencia comprende la extensión superficial de un cantón, una provincia o cualquier otra división
tenitorial -media. Las regiones de refugio no forman, por
lo común, unidades administrativas y si sus metrópolis se
desenvuelven como centros de acción que toman y ejecutan decisiones que afectan a los municipios de la región,
ello se debe a la posición de esas metrópolis como chef lieux
religi~, sociales, económicos y culturales y no a una posición administrativa preponderante. El municipio metropolitano, formalmente, no tiene jurisdicción sobre los municipios rurales que constituyen su hinter"land; no obstante
los patrones de conducta tradicionalmente estatuidos validan la ingerencia citadina en las entidades políticas, supuestamente autónomas, que están comprendidas en su esfera
de influencia y configuran una estructura de poder que presenta características particulares. Esto se debe a que los
países mestizo-americanos, en verdad, no son estados nacionales constituidos sino naciones en proceso de formación
que, en sus regiones de refugio, gobiernan sobre poblaciones heterogéneas que interactúan como dualidades dialécticas.

En esas regiones, aunque la población está sujeta a un
sistema único de nexos políticos, sólo una parte de ella tiene
conciencia plena &lt;;le lo que significa la nación como entidad
~al comprensiva, y pot¡ tanto, es la que participa con in43

�terés en l¡:t actividad política qe ámbito naéional y la .que
siente formar pa~e de, una .patria cuyas fronteras exceden
los líi:nites .estrecqos ' de la cqmunidad parroquial. En las
regiones de r ~ o ese,segmepto de la población total está
rep:t;'esentado ,por ~l grupo que a sí mismo da -la designación
de ladino. Aunque localmente se ,encuentra· en, franca posi$!ión
., de .minoría, al enlaz~ sentimental y: estructuralmente con la población may.oritaria o• dominante del p~
se sitúa con el rango de grupo superior en la ecuación region~l.
,.,
.

.

¡

En Ja posición subordinada de población ,dependiente se·
encuentran lqs grupos étnicos indios organizados como sociedades parroquiales. Sus miembros .no tienen un concepto
claro de lo que es la nación ni participan activa y concientemente en la maquinaria política, nacional. El universó
social,de estos grurx&gt;s étnicos se encuentra reducido a la parroquia; tienen formas de gobierno privativo, débilmente
articuladas con los patr~nes ,nacionales y, -debido a que poseen lenguas distiptas. a la oficial ,y &lt;mlturas distintas a la
na&lt;;ional, la comunicación ~ntre el universo parroquial del
indio y el uñiverso nacional del ladino es difícil y se conduce a base _d e relaciones de super-subordinación que coloi;an a los indios en posición anómala.
En las sociedades mestizoameric{I.Jlas, los ladinos constituyen un sector de la población conscientemente situado
aparte de la mayoría ciudadana; como una élite regional.
Sustenta una visión del .mundo que desafía· los supuestos e
interpretaciones científicas; construye su propio marco
m~ntal y des&lt;;ie él contempla a su antojo y satisfacción el
li~itado campo de su universo. Su visióp del ·mundo carece de autepticida(j, está en contra de los supuestos demo-·
cráticos y las interpretaciones ortodoxas de la parte consciente de la nación; pero no por ello deja de conformar un
punto de apoyo para_la acción. Si un sector d~ la población
na.cional ,-el_constituido por lo$ ladinos-· proclama que. la
exp_Iotación de. los indios es natural o deseable nos hallamos, en presencia de gente ,que sust~ta creencias científi-

camente insostenibles.
En resumen, las características de diversa índole hasta
aquí reseñadas, que configuran la situación de las regiones
de refugio y de sus habitantes, son resultado ineluctable del
ejercicio del proceso dominical que, a veces, acude a la coerción física como mecanismo de sustentación, pero, las más
ile ellas., hace uso de otros arbitrios, ;mucho más sagaces,
que evitan las reacciones violentas y los movimientos mesiánicos. Uno .de esos mecanismos, tal vez el más perspicaz,
descansa en la elaboración sostenida y reforzada de una
ideología que da por sentadá la· superioridad innata del ladino sobre el indio y es generalmente aceptada por ambos.
Los patrones culturales del indio, sus manifestaciones artísticas, la diferente concepción del mundo, del tiempo y del
progreso, en fin, todo lo considerado o catalogado como
i~dio, se tiene por despreciable. El clima mental así fStablecido hace inevitable la segregación étnica, obstaculiza
la movilidad social, embaraza la evolución de la cultura y
mantiene en permanente estado de subdesarrollo a las regiones de refugio. 32
En México, la práctica de la integración regional es
una derivación directa de la teoría que sustentan la escuela
antropológica mexicana y sus voceros. La interfertilización
entre teoría y práctica es su rasgo más característico y el
que le ha permitido contribuir fecundamente al movimiento
de renovación social del país.

Instituto Indigenista Interamericano

!:15

�,,,

N

O

T

A

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10.-Moisés Sáenz. Oarapan. Bosquejo de una experiencia. Lima (1936):
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11.-Gonzalo Aguirre Beltrán. "Introducción'' a De la Fuente, opus cit.
(1964): para un análisis más amplio de la contribución &lt;1e Sáenz.
12.-M!guel Othón de Mendi:..ábal. Obras completas. México, 6 vol.
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23.-Gonzalo Aguirre Beltrán. "Introducción" a Julio :le la
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Fuente..

1

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INI, México (1954). Alfonso Villa Rojas. Los mazatecos y el problema indigena de la cuenca del Papaloapan. INI, México (1955).
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Los zapot.eeas. Monografía hist.órica, etnográfica y econqmica.
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26.-Phyllis Kaberry. "Malinowski's Contribution to Field-work Methods and the Writing of Ethnography" in Man and Culture. An
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13.-Gonzalo Aguirre Beltrán. Medicina y Magia. El proceso de aeulturaclón en la estructura colonlaL INI, México (1963) : ver introducción.

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14.-Howard Cline. "Mexican Community Studies". The mspanlc Am&amp;rican Historical Review, 32 (1952): 212-242.

30.-Carl O . Sauer. Land and Life. University of California Press, Berkeley (1963): 363.

46

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�..
31.-Pierre van den Berghe. Raee and racism. A comparative perspee' .. tive. John Wiley, New York (1967): 132.
32.-Gonzalo Aguirre Beltrán. "El desarrollo de la comunidad en las
regiones de refugio". Reforma Educativa., 10 (1964): 37-62.

ARQUITECTURA MONUMENTAL DEL MEDIOEVO•

GERARDO DE LEON TORRES

Causas y efectos, influencias y manifestaciones, son
los factores decisivos en la producción cultural que caracteriza una época determinada de la Historia. Consecuentemente, para identificar la Arquitectura del Medioevo, tema de esta plática, haremos un recorrido, tan
rápido como sea posible, a manera de preámbulo, considerando, en una ojeada, los acontecimientos previos que
dieron lugar a este estado temporal de la sociedad, de la
política y de la economía, a esa etapa de la Historia que
conocemos como Edad Media.
Cronológicamente corresponde a los siglos transcurridos desde la caída definitiva del Imperio Romano,
desde la escisión que dio lugar al establecimiento de los
Imperios de Oriente y de Occidente, hasta el Renacimiento. Y justamente fueron los renacentistas, los italianos de la época del quatrocentos, los autores del calificativo de Edad Media, por considerarla como etapa
intermedia o transitoria, entre el pasado clásico representado por la cultura greco-romana y la revivificación
del clasicismo, ese renacer en el gusto, especialmente en
el arte, de las formas por las que se expresara un esplendoroso pasado.

* Conferencia disertada el viernes 14 de

junio de 1968 on c,l Teatro de
de la República, dentro del Curso Panorama de la Cultura Universal, organizado por el Departamento de Extensión Universitaria de
la UNL.

48

49

�Los romanos imperiales, herederos directos de !a
cultur:i, helénica, por el summum de circunstancias especiales que lo caracterizan como estado conquistador e
imperialista, a medida que iban adjudicándose los territorios vecinos, o lejanos, fueron logrando la hegemonía
del orbe, hasta constituir el imperio más vasto conocido entonces. Pero, en forma paralela e inversa, a medida que los ejércitos, la masa anónima, conquistaban
para su Patria victorias y gloria, en una línea que parecía ascender irrefrenable, las minorias poderosas Y dirigentes caian en la anarquía moral que habria de echar
a rodar glorias y grandezas. Ellos también, aunque sin
miras telescópicas, sino con el puñal o en la cruz, eliminaban sin miramientos al César en turno, o al Senador
que pudiera estorbarles, o al mártir cristiano que divulgaba las excelencias de la pureza moral del género
humano.
En esas lamentables condiciones transcurren los
primeros siglos de nuestra Era. Los adeptos a las nuevas creencias, eran perseguidos con saña y con crueldad
inauditas. Hasta que, ya en plena efervescencia interna, el Emperador Constantino, por ordenanza promulgada en Milán el año 313, proclamó la libertad del Culto
Cristiano.
Como en el terreno político, también era ya muy
evidente la grieta cultural y moral que fatalmente estaba dividiendo al vasto Imperio. Constantino rompió
la corriente tradicional de designar al sucesor del cetro entre los que ellos consideraban más dignos, e inauguró la sucesión hereditaria, nombrando para reemplazarlo a sus hijos Constancio y Constante, como Emperado;es de Oriente y Occidente respectivamente.
Abandonó Roma como capital del Imperio, y se
instaló en Milán, que ya había sido declarada capital
d esde tiempos de Dioclesiano, buscando con ello un
acercamiento a las fronteras del norte, amenazadas por

50

los bárbaros, pueblos de origen germánico que habitaban los bosques y llanuras vecinas, agrupados todavía
en formas tribales, sumidos en la incultura y la pobreza, que codiciaban la prosperidad de las provincias romanas.
Nicomedia, en el Asia Menor, era designada capital del Imperio Oriental. Por entonces, el Oriente significaba la primacía indiscutible. Totalmente helenizado, contaba además con grandes centros industriales
-Alejandría, Antioquía, Efeso y Bizancio-, y se concentraba el comercio con la India y China, constituyendo la parte más rica del Imperio. Desde el punto de vista intelectual, también dominaba el Oriente. Las Escuelas de Derecho de Beirut, Alejandria y Cesárea de Palestina, ejercían en las ciencias jurídicas una influencia tanto más destacada cuanto que la Escuela de Roma había perdido su antigua importancia.
Finalmente, fue también en Oriente donde nació el
Cristianismo, y en los países orientales -concretamente, Egipto, Siria, Asia Menor y Grecia-, donde triunfó
atrayéndose más adeptos de los antiguos misterios paganos. Fue en lengua griega que se escribieron, a m ediados de la primera centuria, los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas, -éste último, médico helenizado de Antioquia-, y hacia el año 100, se publicó el
Evangelio según San Juan, en el mismo idioma que los
anteriores.
Todas estas manifestaciones de desequilibrio en las
diversas áreas del Imperio Romano, estaban condenándolo irremisiblemente al desquebrajamiento. Una serie
de luchas intestinas se fue desarrollando al advenimiento de Constantino y cuando la proclamación de la
libertad del culto religioso. El mismo emperador al reprimir estas luchas, el año 324 de nuestra Era, triunfa,
y con él, el Cristianismo, al grado de que el mismo César se convirtió a su culto, constituyéndose así en el
protector de la Iglesia.

51

�r

Elsta, a poco de ser erigida en Servicio de Estado.,
se afianza como poder autónomo. El Concilio Ecuménico de Nicea, celebrado un año después de la proclamación y presidido por el propio Constantino, se atribuyó
oficialmente la jurisdicción suprema en materia doctrinal y se organizó un verdadero poder ejecutivo propio,
confiriendo la primacía a los obispos de Roma, Alejandria y Antioquía.
El Cristianismo como religión, sobrepujó fácilmente al paganismo, porque éste. fracci-0nado en cultos ~
misterios independientes, no constituía una fuerza única, organizada. Aquél si.
La Iglesia se convirtió, pues, en una administración estatal. En cada urbe tenia .su sede un obispo Y en
cada provincia un metropolitano. Y, mientras que ios
o-obernadores civiles eran nombrados por el emperador,
~os obispos y metropolitanos eran elegidos por los fieles de la Iglesia.
El Imperio adoptó entonces, como institución normal, los sínodos provinciales de los obispos, Y éstos se
transformaron así en verdaderos representantes de las
ciudades.
El Emperador, para contrarrestar este efecto, y
con el propósito de mantener a la Iglesia sometida bajo su mano, instituyó, por encima de los sínodos provinciales, concilios ecuménicos que deberían reunir, bajo
su propia presidencia, a todos los obispos d.e l Imperio.
Pero los miembros de este poder nuevo no eran nombrados por el emperador, sino por la población entera.
por la comunidad de fieles, sin distinción de clases.

te, que si la Iglesia ya estaba en posición de poder subsistir sin el Imperio, éste ya no podría ser concebid0
fuera de la Iglesia.
Esta institución de carácter divino, se realiza en
tres aspectos que, aparentemente contradictorios solidificaron su primacía: Democrática, en cuanto q~e sus
dignatarios eran elegidos por el pueblo. Aristocrática,
en la forma que asumía al conferirle a los elegidos el
derecho de legislar y administrar. Y Monárquica, en
virtud de la jerarquía que atribuía preeminencia al
Obispo de Roma, quien esquivaba, por otra parte, gracias
al celibato, la norma de la herencia.
Al obligar esta visión retrospectiva desde nuestro
tema, a ésta serie de acontecimientos históricos nos
guia la importante necesidad de tomar conciencia, ~ tra~és de esta rápida revista de antecedentes de vital importancia sobre las influencias decisivas de la producción cultural en la época del Medioevo, y en ella, naturalmente, la Arquitectura.
La legendaria capital de los romanos quedó finalmente abandonada por los emperadores de Occident9.
Estos, como dejamos ya dicho, a menudo vivfan en Milán, al norte; pero, desde el Siglo V, buscando un acercamiento al Imperio Oriental, se establecieron en Rávena. Esta circunstancia permitió a la Ciudad Eterna
quedar bajo el poder exclusivo de los Papas. Y con ello,
una nueva capitalidad apareció: la de la Iglesia. Roma
se convierte así en sede del Primer Obispo de la Cristiandad y se desliga cada vez más del Emperador.

El absolutismo, al apoyarse en la Iglesia
esta
forma, se dio a si mismo una sanción. Fue en v.ano que
el emperador se erigiese en su dueño y señor, porque
ésta, a la postre, se le impuso, demostrándole fácilmen-

Ahora, al dejar convenientemente consolidado el
poder eclesiástico, detengámonos un momento a considerar otros acontecimientos, los que más influenciaron
en la ruina politica, social y económica del Imperio occidental. Las guerras civiles de los primeros tiempos
del imperio de Constantino, y las que se desataron des-

52

53

en

�pués de su muerte, fueron sumiéndolo en grave crisis
que, agravada con temibles epidemias y disminución de
la natalidad por las mismas contiendas, condujeron a
la población hacia una psicosis de paz, y el voluntariado del ejército se extinguió.
Desdichadamente, esto sucedía en el momento preciso en que un grave peligro se asomaba, como negra
nube, en el confin norteño. Los pueblos bárbaros, los
germanos, también de raza indoeuropea, ocupaban, ya lo vimos, las regiones afines a las fronteras ~el
Imperio, o sea, los territorios que ocupan hoy Alemama,
Dinamarca, Austria y parte de Hungría, y se preparaban a invadir, en forma pacifica, pero no menos perniciosa que si hubiese sido violenta, codiciosos de la prosperidad de las provincias romanas. Estas invasiones provocaron directamente la dislocación y el desmembramiento final del Imperio, Y, al destruir su unidad, prepararon la Europa moderna.
Como el número de las tropas, acantonadas a lo
largo de las fronteras, menguaba, por las razones que
comentábamos hace un momento, el gobierno decidió la
incorporación de los bárbaros en el ejército, para defensa de los mismos bárbaros, y se introdujo entonces
también, como medio normal de reclutamiento, la obligación de que los grandes propietarios levantasen tropas entre sus terrazgueros, es decir, entre los inquilinos de sus tierras labrantías. Y el ejército propiamente romano, llegó a estar constituido por la hez social,
entre otras razones, porque los propietarios enviaban a
él los peores elementos.

dia acaecer; y a estos bárbaros ya no les coi:;taba ningún trabajo trasponer fronteras, puesto que quienes las
custodiaban eran sus mismas gentes convertidos en soldados.
Francos y alamanes atravezaban el Rhin y las
huestes godás el Danubio, y se dice que, en la primavera del afio 376, cuando menos cuarenta mil visigodos
atravezaron de golpe el río. Los descendientes de Constantino -Juliano, Valentiniano y Valente-, hicieron
verdaderos esfuerzos militb.res por salvar el Imperio,
sin resultado práctico alguno.
Ese mismo afio de 376, comienzan además las más
temibles de las invasiones, las que procedían de los confines asiáticos. Hordas de guerreros de raza amarilla,
familiares de los mongoles y turcos, sangrientos y feroces, empiezan a amenazar las fronteras orientales del
Imperio, y obligan a su vez la emigración de los pueblos
germánicos al occidente europeo. Los hunos cruzan e l
Volga arrollando a su paso ostrogodos y visigodos, quienes desde hacia un siglo habitaban las costas del Mar
Negro. Estos, atraídos entonces por las ricas provincias
mediterráneas, se lanzaron hacia el sur. Sin embargo, a
pesar de que no eran muy numerosos -aproximadamente 100,000-, el ejército romano no pudo cerrarles el
paso.
El Emperador Teodosio se vio obligado a autorizarles su instalación en los Balcanes, a cambio de que se
comprometieran a formar parte del ejército romano,
con la categoría de "aliados" o "federados", y cooperar
a la resistencia de las invasiones orientales. En suma,
el Imperio por todos lados se barbarizaba.

Estas invasiones fueron, lo repetimos, ínvasiones
pacificas de pueblos enteros. Hombres, mujeres y nifíos
que abandonaban la patria sin deseo de volver, iban en
busca de otra nueva. Pero, para vivir durante el viaje,
aquella masa enorme de individuos lo devastaba todo, Y
su paso por una comarca era la peor catástrofe que po-

Ahora, agrupados en unidades especiales al amparo de las leyes nacionales romanas, formaron estos islotes bárbaros, verdaderos pueblos que, conservando su
nacionalidad y sus propios jefes, quedaron unidos al
Imperio por los pactos concertados entre sus reyes.

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�Posteriormente, estas tropas, acantonadas en campamentos fortificados a lo largo de las fronteras, había
que instalarlas, a veces, en provincia1, bastante alejadas, y el Estado, para garantizar su sostenimiento, obligó a los grandes propietarios a que les entregaran las
terceras partes de sus fincas, lo que permitió a francos,
alamanes, alanos y godos entre otros, no sólo a convertirse en propietarios, sino que parte, se fueron infiltrando en los grados más elevados del ejército.
Este ejército fue, así, desnacionalizado, y consecuentemente perdió su cohesión. Se convirtió en factor
aún más peligroso para el Imperio que los propios bárbaros del exterior.
Pero, hemos de considerar que la seguridad d-el
Imperio no descansaba únicamente en la defensa de sus
fronteras, sino que dependía, y esto sobre todo, de dos
condiciones internas: la estabilidad del poder y el equilibrio económico. Analicémoslas someramente.
La sociedad se fue inmovilizando en grupos cerra-'
dos, con grave daño para la libertad individual. Y estas
corporaciones, formadas entonces por los propietaTios,
agrupaban en si artesanos, obreros y soldados y fueron
declaradas obligatorias y hereditarias. Sus miembros se
hallaban tan estrechamente ligados a ellas, que la Ley
les prohibía enajenar sus inmuebles y esclavos a otras
personas que no fueran sus co1egas. En el campo, la célula fue la heredad· o aldea.
A los propietarios se les declaró entonces, obligatoriamente responsables de la percepción de impuestos,
y para asegurar el rendimiento fijo de éstos, fueron
obligados también a permanecer hereditariamente en
su puesto. A estos funcionarios reales se les den.o minaba, condes y duques. PeTo, a medida que se sentían capaces de interponerse entre el Estado y el pueblo, ~e
escapaban cuanto les era posible de la autoridad del
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rey, y transformaron los condados y ducados, que gp~
bernaban por mandato del monarca, en auténticos pequeños reinos, en los cuales a su vez ellos eran los soberanos., Asi se fueron constituyendo grandes poderes
bajo los señores, y los territorios cuyas administraciones se les habían confiado, se llamarían en lo futuro,
señoríos, que podían ~ncluir desde una provincia entera
hasta un simple grupo de pueblos.
Esta situación constituye pues, el embrión del feudaliS"mo, y éste a su vez, la preponderancia sobre la
política y la sociedad de la Edad Media.
La situación del Imperio Oriental, entretanto, era
muy distinta. La riqueza de las ciudades industriales y
comerciales, y los recursos fiscales que les proporcionaban, daban al gobierno una sólida base; por lo que va
superando dia a dia a las provincias occidentales; se en-cuentra en equilibrio y conoce un período de verdadero
florecimiento.
Bizancio, ahora convertido en Constantinopla -o
Constantinópolis-, es el centro indiscutido del Mediterráneo. Es su Universid.ad se ensefia en griego y la
Capital es llevada a un franco helenismo, conocido en
la Historia como Cultura Bizantina.
Su gobierno, al ver amenazada tan seriamente la
seguridad de Occidente, sobre todo cuando Atila, Rey de
los Hunos, franqueaba el Danubio sin encontrar fuerza
suficiente que pudiera impedírselo, prepara su flota a
defender la hegemonfa sobre el Mediterráneo, llave
del comerclo entre ambas directrices del mundo romano,
y por ende, de su economía; pero son totalmente derrotados por los vándalos de Ganserico. El acontecimiento
asestó el golpe de muerte a la Europa Occidental. Son
los albores dé la Edad Media.
En medio de estas catástrofes, en pleno periodo de

57

�invasiones, fue la Iglesia de Roma la que se encargó de
sostener la lucha por la unificación. El Papa León el
Grande salió al encuentro de Atila frente a Roma, y frenó su entusiasmo, viéndose éste obligado a abandonar
Italia definitivamente.

cuentran todos los grados entre la barbarie y la semibarbarie. Su único vinculo es la Iglesia. Al cobijar a todos, el Cristianismo formó no una unidad política ni económica, sino la unidad cristiana, base del tema que tenemos por desarrollar.

Posteriormente, Gregario Magno, a principios del
Siglo VI, aparece como genuino depositario del poder, y
se impuso, como jefe directo de todos los obispos de la
cristiandad, introduciendo en la Iglesia una autoridad
tal, que le daba el aspecto de una monarquia, logrando
asi una estricta unidad doctrinal que pudo ir extendiendo su poder sobre la sociedad.

En esa época no existía en el Occidente más que un
solo estado verdadero: la Monarquía franca. Su primer
rey, Carlomagno, fue consagrado por el Papa como Jefe
del Sacro Imperio Romano, señalando asi el principio
de una nueva Era, que nacia con el siglo IX.

Fue la etapa de las fundaciones de los grandes monasterios. Los monjes, se dedicaron desde entonces a
evangelizar bárbaros paganos, y la introducción del
monacato se extendió hasta la lejana Inglaterra. El
Cristianismo asi, vino a representar la continuidad del
Imperio, ahora como una forma occidental de la civilización greco-oriental. Esta obra cultural que asumió
la Iglesia, el Estado jamás pudo haberla acometido,
porque mientras la Europa se fraccionaba en Estados
nacionales, formados de ciudadanos bárbaros, la cultura que la Iglesia fue difundiendo era absolutamente
internacional.
Razón única y poderosa para que, desde el Siglo
V, y durante toda la Edad Media cuando menos, la vid::t intelectual el Occidente se refugiara en la Iglesia.
Pero es necesario que consideremos ahora, otros de
los factores decisivos en la formación política y cultural de los Estados europeos. Las conquistas del Islam,
en el Siglo VII, a lo largo del Mediterráneo. El Cristianismo quedó relegado al macizo continental. Europa es,
a la sazón, un verdadero caos, formado por antiguas poblaciones romanas, cuya civilización tenia origenes milenarios, y por pueblos nuevos, entre los cuales se en-

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Desde la cal.da del Imperio Romano, hacia ya trescientos años, se hablan construido escasos edificios. Y
fue preocupación del nuevo emperador, congregar artistas y obreros en su corte, atr.aidos desde el lejano
mundo bizantino; y antes de su muerte, ocurrida el año
814, habia restaurado ya en gran medida, las artes Y la
civilización de Occidente. Durante los dos siglos siguientes tuvo la cultura un lento desarrollo, imbuidos acaso
de la superstición popular de que el mundo se acabaria
al completar su primer milenio la Era Cristiana.
Pero después, sobrevino un renacimiento constructivo, ya con peculiaridades locales, que van imprimiendo, sobre todo en la arquitectura, el sello individual de
los diversos paises en desarrollo: los Estados modernos.
Asi nace el Arte, y con él, su expresión más genuina: La Arquitectura románica. El término mismo trata de indicar que sus fases, y sobre todo en la Arquitectura reflejan en alguna forma el pasado romano, desde
Carl~magno hasta finales del Siglo XII, cuando se introdujo el arco apuntado. O sea, cuando comienza a
sentar sus reales el estilo que posteriormente hemos conocido, dentro de la Arquitectura, como Ojival o Gótico
Extinguido el dominio de Roma, aún revivió su
genio en la arquitectura de las nuevas naciones, a las
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�que dio cierta paridad, hasta que cada pais desenvolvió
su propio estilo. Hubo comarcas que experimentaron especialmente la influencia bizantina, que a la vez había
sido, en cierta forma, heredera romana con sahor peculiar al propagarse en Oriente. El románico primitivo
extrae fragmentos de piedras labradas, capiteles y frisos, de las majestuosas ruinas, que unidos a mop.olitos
de pórfido y mármol, los coloca sobre viejos cimientos,
para erigir edificios que le sean útiles. Así, por graduales hallazgos y compren.sión del uso de estos abandonados restos, adaptándolos a sus nuevas necesidades, surgió el nuevo estilo.
El último y verdadero estilo románico comprende,
en su florecimiento, los siglos X al XIII, y fue notable
por su tentativa de inciar un nuevo procedimiento CJ:&gt;nstructivo, consistiendo éste en aplicar las leyes del equilibrio a la construcción, en vivo contraste con la realidad inerte de los romanos. Y este nuevo sistema, asociado con el uso de materiales novedosos, como los sillares pequeños con gruesas capas de mortero, los condujeron, ya en el Siglo XIII, después de muchos experimentos y tentativas, al desarrollo del sistema ojival o
gótico, en el que la elasticidad y el equilibrio se combinaron para construir sus maravillosas catedrales.
Aunque el carácter general de 19. arquitectura románica es sobrio y digno, su aire pintoresco nace de los
grupos de torres -;y de los resl\ltes de cruceros o a,l:,sides.
Italia, Francia, Inglaterra y Alemania, diversificaron
las tendencias de .acuerdo con las condiciones locales,
pero en todas. ellas reina el sello común del empleo de
las bóvedas, basados en las prácticas romanas.
La Arquitectura Ojival del Siglo XIII, por su parte, surge distinguiéndose especialmente por la introducción y uso general del arco apuntado. Este elemento,
como los contrafuertes y pináculos, imprime al estilo la
tendencia ascensional, tenida como símbolo de la_s aspi-

raciones religiosas de la época. Los arquitectos románicos habían instituido ya, dijimos, la inerte estabilidad
de los romanos por la elasticidad y el equilibrio en las
estructuras. Los arquitectos ojivales, sutilizaron esas leyes estáticas, empleando piedras pequeñas, en hiladas
delgadas y con gruesas capas de mortero, para lograr la
elasticidad máxima competible con la estabilidad. Los
constructores góticos, apurando sus experiencias, utilizaron la piedra hasta una insospechada capacidad, y en
sus épocas posteriores se revelaron en milagros de
construcción y maravillas de mano de obra, erigiendo
torres sobre las altas techumbres de naves y cruceros
que remataban en finas agujas bordadas con terracerías, como de encaje, o bien, suspendiéndolas en bóvedas ponderables, caladas como estrellas, y ornamentadas para simular sutiles talarañas con múltiples y delicados adornos colgantes.
Entonces, las diferencias principales entre los edificios románicos y góticos, son, primordialmente, estructurales. La estabilidad de la catedral gótica depende de
la acertada coordinación de empujes y contrarrestos.
Las presiones reunidas de las bóvedas de las naves y las
cubiertas, tienden hacia abajo por su peso, pero obligando un empuje oblicuo por la forma raqueada de la bóveda; recibidas estas presiones por delgados pilares de
apoyo vertical y equilibradas por medio de robustos
contrafuertes. Para que no estorbaran, estos contrafuertes se construyeron al exterior, y para trasmitirles aquel
empuje, entre el propio contrafuerte y la bóveda, formaban arcos que vuelan sobre los colaterales, llamados
arbotantes.
Mientras que en el edificio románico, el conjunto
constructivo fórmase de un muro macizo que rodea al
edificio y que soporta muchas veces una bóveda oentinua; en una construcción gótica, el conjunto consta de
muros parciales o soportes y contrafuertes normales al
edificio, que al quedar emplazados en los puntos donde

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\

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�-se concentran las presiones de las bóvedas de cruceria,
el muro se convierte en inútil entre los pilares, y es sustituido por enormes ventanales, que por otra parte, prestan la iluminación necesaria en los vastos edificios del
norte de Europa, donde la mayor parte del año, permanecen sus cielos encapotados y grises; en contraste con
las regiones mediterráneas, donde expresa sus máximos desarrollos el románico, huérfano de esos accesos
de luz tan exagerados y además innecesarios, debido a
las grandes temporadas luminosas y brillantes.
Concluiremos esta conferencia diciendo que
estos diversos estilos, que en la época medieval estáu
mejor expresados en las catedrales, imponentes monumentos de la Arquitectura de todos los tiempos, y que
vienen a significar las obras humanas que desempeñan
el más preeminente lugar de la vida nacional europea.
Generaciones diversas se sucedian y ocupaban en sus
construcciones. Eran además los anales y archivos de
aquellos tiempos, en que pocas gentes sabían leer, y por
ello, medio potente de educación popular. Estas catedrales podrían reemplazar a nuestras instituciones modernas, como escuelas, bibliotecas, museos, pinacotecas
y salas de conciertos. Esculturas y vidrieras pintadas
reproducían los episodios biblicos, desde la Creación hasta la Redención de la humanidad. Representaciones admirablemente expresivas para la multitud, para la que
la palabra escrita era, generalmente, ininteligible.
Así, podemos considerar a la Arquitectura Monumental del Medioevo, como una crónica magna de la
historia secular en la que, reyes, magnates, señores y
pueblo, desempeñaban el papel propio de la época.

EL MILAGRO GRIEGO •

GIANOARLO VON NAOHER

Contrariamente a mucho de lo que se ha fantaseado y escrito -en particular durante el siglo XIX- el
"Milagro Griego" no fue una creación surgida de la nada.
Aqui tenemos otra leyenda romántica que se va
desvaneciendo ...
Grecia floreció en una atmósfera preñada de factores culturales anteriores y contemporáneos, como los
egipcios, los sumerios, los babilonio-asirios, los fenicios,
los hititas, los lidios, los frigios. Y, aún más, asimilando y vinculándose a las rafees de civilizaciones inmediatamente ,anteriores, como la minoica y la micénica.
Deuda sin duda muy grande. Deuda que abarcó un
campo amplisimo, desde la mitología a la religión, desde las artes a las técnicas.
No es casualidad, pues, que los primeros pasos se

dieron en las colonias griegas de Asia Menor, por influencias de las culturas de Egipto y Mesopotamia, donde tomaron forma los mitos, los dioses, la especulación
filosófica, los cantos épicos y líricos ...
* Conferencia impartida el jueves 30 de mayo de 1968, en •~l Taetro de
l a República de la Unidad Cultural de la U.N.L., dentro del curso
P a norama de la Cultura Universal, auspiciado por el D.E.U.

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�Los poemas homéricos, por ejemplo, por su posición intermedia entre la bajada de los bárbaros dóricos
y las guerras persas, influyeron de manera determinante en este milagro.
No tenemos que olvidar que la "Iliada" y la •''Odisea" tuvieron la misma función forjadora de tradiciones, de fuente de con9cimiento, de formación religiosa,
que la de los textos sagrados para otros pueblos.
Aristóteles veia en el legendario Homero el primer filósofo, por que nadie había antes revelado -eomo él lo había hecho- los misterios de la psicología
humana, de las relaciones entre hombre y hombre y dioses. Nadie había tan meticulosamente construido la primera forma de sabiduría griega, base y punto de partida de toda la cultura posterior.
Y de Hesiodo, con sus ideales de perfección y &lt;le grandeza moral, heredaron, en cierto sentido, esta pluralidad de civilizaciones y de manifestaciones culturales
que, gr.a.cías a ellos, fueron seguidas, asimiladas, maravillosamente reelaboradas y transformadas por el genio helénico posterior.
Hay que reconocer este hecho en toda su importanCia.

Creación de creaciones anteriores, en efecto, pero
estupenda, perdurable, sin ejemplos que la opaquen, en
toda la historia de la humanidad, desde las primeras sociedades agrícolas a los albores de la sociedad industrial.
Y luego, cuando ya llegó el tramontano, Alejandro Magno recogió la herencia, la difundió a través del Oriente,
hasta las orillas del Ganges.

Los Padres de la Iglesia continuaron la tarea, tomando largamente de esta in.agotable fuente de sabiduría.
Mientras tanto, el imperio bizantino la pasó a Rusia y a los árabes conquistadores. Y a través de los sabios, árabes y judíos, desde Espafia, volvió a filtrarse en
las corrientes filosóficas medioevales. Las ciudades italianas la redescubrieron, dando vida al humanismo renacentista, uno de los capítulos más bellos de nuestra
cultura occidental.
Resurgió en Alemania, en el siglo XVIII, con Winckelmann, con Leasing, con Goethe, con Schiller, en el
cándido y marmóreo neoclasicismo.

......
. . .. . .
¿En qué consiste, en definitiva, este milagro?
Mondolfo lo define así:
"Libertad y claridad de espíritu, armónica unidad
de contenido y de forma, de elemento sensible e intelectual, de naturaleza y espíritu, plástica serenidad y
sentimiento de la medida y de la proporción, sano y puro objetivismo".
En otras palabras fue y es el símbolo de esta mentalidad, de este modo de vida, de este sentido teorético
y práctico que llamamos occidental y que nos diferencia del Oriente.
¿Representó un equilibrio, una euritmia de concepciones, como, aunque idealizado por Tucídides, apareció
en las palabras de Pericles en su oración para los caídos
por la patria?

Los romanos dominadores, conquistados a su vez
espiritualmente, completaron el ciclo difundiéndola y
consolidándola en todo su imperio universal.

" ... Gozamos de una constitución que no imita Zas
legislaciones de ningún otro estado; por el contrario,
más bien somos un modelo en el que los otros se inspiran ...

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�Según las leyes, cada cual ,disfruta de los mismos
derechos de los demás en toda circunstanoia; en las oficios públicos, sin embargo, se coloca a cada cual en el
lugar que le corresponde, no según la clase social de
que procedo, sino según sus aptitudes ...
Mientras así, con la conciencia libre, procedemos
de hombre a hombre, en la vida pública nos oponemos,
generalmente por consideración moral, a los atentados
contra la autoridad constituida y contra las leyes, en
especial contra aquéllas que sirven para amparar al débil y que, aun no siendo letra escrita, implica,fl, un baldón para el infr.a ctor.
Alternamos en el trabajo toda clase de recreaciones, concursos y solemnidades que se repiten anualmente en un orden fijado por la ley; sin hablar de las bellas instituciones de nuestra vida, cuyo goce cotidiano
aleja las tribulaoiones.
También en la manera de ver y llevar la guerra
nos diferenciamos de nuestros enemigos, porque nosotros, por ejemplo, consideramos nuestra ciudad como un
bien común y nunca se da el caso de que, expulsando
a un extranjero, privemos a nadie de algo digno de saber o de contemplarse ...
Confesar la pobreza no es ignominia, pero no salirse de ella merced al trabajo es más que ignonwnia.
No creemos que el discurso sea un peligro para la
acción el peligro está en no sacar enseñanza del discurso.
También en la virtud de la longanimidad pensamps
diferente de los otros pueblos. Pues no es reciMendo beneficios, sino h.ac.iéndolos es como nos granjeamos amistades.
Resumiendo, digo que nuestra ciudad constituye e-n
conjunto una gran escuela para Grecia ... ·''

Y es el mismo sentido que definió y alabó también
Goethe.
¿O fue la exaltación, la lucha, el contraste que llegó a la inhumanidad, a la barbarie, interpretado por
Nietzsche, y más cerca del alma nórdica, · del alma romántica?
Seguramente se trató de los ·dos aspectos en continua competencia, en continua ebullición, en sus múltiples facetas, en sus infinitos contrasentidos ...
Llegando al extremo de la idealización, a veces,
preferimos identificar la historia de Grecia con la de
Atenas, e inclusive con los pocos años de su auge con
Pericles.
0

Con demasiada frecuencia olvidamos que es espíritu griego, tan auténtico, el que· circuló en la multiplicidad y variedad de los estados, dentro y fuera de la península, desde la cosmopolita Corinto a la férrea organización militar, al conservatorismo · comunitario de
Esparta.
·
Y también el que se desmenuzó en· cientos dé ejemplos diversos, . gracias .a su colonización por el Mediterráneo, desde' el Mar Ne~ró a las costas de Africa, desde la Magna Grecia hasta España, Franci~ y el centro •
de Europa.
Esta fuerza espiritual que penetró y inodificó to~o
a su paso Y que', paµlatinamente, fue captada y ~siJ:p.ilada, divulgada y enriquecida por sus herederos.
'

.

Así en la política lo vemos eri las contrastantes r°ormas de gobierno: monarquía, ar,i stocracia, tiranía y, con
el Código de Solón, en •ei año 594,' la democracia moderada y la igualdad civil.
.
' '
.

Opuestos que aparecen en todas las culturas· ·de

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�nuestro mundo, pero que en Grecia chocan o se equilibran con más fuerza, con más imperiosidad, llegando a
su mayor refinamiento y perfección.
Contraste que se reveló minuciosamente visualizado en el arte; tal vez testimonio más patente de este encuentro: en la arquitectura clásica del siglo V, el jónico y el dórico se fundieron. Movimiento, elegancia, feminilidad del primero; austeridad, realismo, energía y
potencia del segundo.
En la escultura, nacida de la belleza del cuerpo
humano, de sus movimientos en la danza, en el atletismo, dentro de una atmósfera mitológica y religiosa, se
pasó de la simetría, de la estaticidad, de las influencias
orientalizantes del estilo arcaico, a la soltura, al equilibrio, al ritmo de las formas clásicas de Fidias, de Mirón, de Escopas, y se llegó al realismo barroco, violento, retorcido, explosivo, patético de Praxiteles y de Lisi~
po.
Por un lado el "doriforo" de Policleto, en su ondulación plástica rítmica, en su serenidad armónica, por
el otro lado el "Laocoonte", con su fuerza desbordante,
con sus acentuaciones de sinuosidad y de vigor dinámico.
Contraste y falta de unidad que aparecieron evidentes en cada manifestación literaria.
La literatura que tanta importancia tuvo en formar, en el griego, la conciencia de pertenecer a un solo pueblo, que dio la pauta a la filosofía y a la ciencia,
y que, al mismo tiempo, se abrió en formas contrastant es que reflejaron la división politica y lingüística: la
epopeya, la lírica, el drama, la comedia ...
El teatro, nacido de los coros dionisiacos introducidos en Corinto por Arinó de Metimma, en la época de
Periandro, llegó a su apogeo en Atenas con Esquilo,
quien dio vida, realmente, a la tragedia.

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Tragedia de los sentimientos humanos, de sus ambiciones, de su lucha violenta, de su rebeldía y sumisión a la implacable ley del destino.
La religión arrancó del culto de la madre tierra,
de los muertos, como en muchos otros pueblos, hasta llegar a la forma antropomórfica, donde trascendentalismo e inmanentismo se equilibraron.
Pero, al lado de esta religión oficial, existían otras
populares, mucho más vivas, y también una corriente
mística mucho más profunda.
Griego es el desbordante y primitivo culto a Dionisia; igualmente griego es el de las religiones de los
misterios, en el cual se delineó el dualismo alma-cuerpo.
El magnifico esfuerzo de los filósofos, buscando libremente la verdad, dio a la humanidad el principio de
la investigación, de la especulación, de la genial intuición: el principio de la aventura compleja y apasionante del pensamiento humano.
O, como afirma Jaspers:

"La filosofía recorrió el camino que va del mito al
logos, creó los conceptos fundamentales de Occidente,
lag categorfas y las posiciones fundamentales posibles
de 1a esfera del pensar la totalidad del ser, del mundo,
de1 hombl'e".
Apareció una nueva visión del mundo: nació la lógica, el método que hizo posible la filosofía y la ciencia,
desp:tazando a la mitologia, a las teogonlas, al empirismo primitivo.
El estudio de la naturaleza, del objeto, del mundo
exterior, en au constante búsqueda del arjé, fue eI fin

69

�principal de las escuelas jónica,' pitagórica, eleática y
.atomista.
Los sofistas, en su vuelta al subjetivismo y al individualismo, reafirmaron la importancia del hombre,
su espíritu critico, su libertad en la revisión de los valores éticos y sociales.
Aristóteles creó el pensamiento realista, trató de
conciliar el dualismo alma-cuerpo abierto por Platón;
abrió el camino a siglos de investigación científica, de
especulación filosófica; trazó la recta sobre la cual h
civilización occidental debía de caminar y caminó a lo
largo de fatigosas marchas.
"Los griegos, que dieron a la humanidad sus más
fantásticos mitos, se han convertido a su vez en seres
casi míticos".
A parte del firme lugar que ocupan en el desarrollo
de la civilización europea, tienen otro fuera de la 1historia, en el olimpico aislamientq cargado d_e n:;listerio y
de esplendor, más allá del destino común de los pueblos.
Si sus realizaciones están registradas en el calendario
de los años, tienen una segunda existencia que ~l tiempo no toca ni mancilla; si vivieron en su propio mundo
mediterráneo, éste ha sido ' tan gÍorificado po·r las alas
d·e la fantasía y el deseo. de emularlo, que ¡&gt;arec.e no
ocupar lugar en nuestro vulgar planeta. Casi todo lo
griego ha sido tan transfigurado por siglos· de rendido
culto, que es dificil contemplar a los griegos con ojos
despejadps o conocerlos tal y como fueron ,en la realidad. - . afirma Bowra, y agrega- El proceso comenzó
cuando los romanos, concientes de sus rústico·s orígenes,
tomaron bajo su padronazgo a los griegos como una raza de artistas y filósofos y no llegaron a percibir que el
arte y la filosofía no puedei¡ comprenderse -plenamente
prescind.iendo de las condiciones que las crearon.

70

Si las épocas de la oscuridad y del medievo prestaron escasa atención al milagro que había obsesionado a
Roma, el descubrimiento de Roma en el Renacimiento
significó también el descubrimiento de la visión romana de Grecia.
Detrás del poderío y del boato de Roma los hombres percibieron, no muy clara y concientemente es
cierto, en un principio, pero siempre con veneración e
inquisitivo asombro, una fuerza conductora demonía,:a, un ideal luminoso, una pericia de ejecución, que no
era algo romano, aunque daba cuenta de todo lo más
importante de Roma".
Así el cielo de Grecia se cumplió, su fluido discurrió, pasó, 'filtró hasta nuestros días.
Y como una amonestación al siglo XX, al siglo de
la enajenación, de los desequilibrios, de los odios, de los
prejuicios, de la cibernética y de las guerras atómicas,
suenan las palabras de Protágoras:
··'El hombre es la medida de todas las cosas", y la
frase de Sófocles:
"Muchas son las maravillas del mundo, pero ninguna como el hombre".

71

�EL TRABAJO SOCIAL;
MATERIA PRIMA DE LA INDUSTRIA. *

DR. SERGIO MARIO ESTRADA GARCIA
Director de la Escuela de Tfflbajo Social de In U.N.L.

"Las empresas que mayor éxito ten4rán en el fut11,ro, serán aquellas que aprendan a hora,dar los
pozos que htagan bro~r el inmenso qaudal humano de capacidad, de energía, de interés y de lealtad que yacen sin desarrollar, ni utilizar, bajo los
estratos de su organización. H. H. Carey" .
El titulo de mi 'plática plantea una hipótesis que ante el juicio crítico de tan singular grupo de empresarias intenta demostrar, aun a sabiendas que tal vez no
lo 'l ogre, pot- lo que sucesivamente hablaré a ustedes de :
1.- ¿ Qué es el Trabajo Social?
·2 .-· ¿Qué caracteristicas tiene?
3.-¿Qué aplicación tiene en el campo industrial?
4.-Y por los considerandos previos, ¿se puede
llamar materia prima?
Trabajo Social es una profesión nueva, y como to'da. profesión encierra una filosofía que · le es propia, un
lnt:ento de decir y hacer algo por la comunidad, es una
manera de comunicarse con el resto del mundo al través- de un enfoque singular.

* Conferencia

pronunciada, ante la Reunión de los miembros de la
USE M, el 28 d e m ayo de 1968, por el Dr. Sergio Mario E;stra da, Director d e la Escuela de Trabajo Social de la U.N.L.

73

�Existen varias definiciones formuladas en distintos
lugares, por distintas personas y en cada época. Las
mencionaremos a continuación, dejando al final la que
más nos satisface, . · ,

·n;,

El
i!f~etlo 'M. Saávedra ' 10 'define cbm'o el propósito de procurar la felicidad humana, liberándonos
de angustias, miserias, enfermedades e ignorancia, para aproximarnos a la justicia social.
•

'I

~)

..

""..

\

\.

"

•

Esta definición, la consideramos buena, pero poco
práctica.
La Proft'á. Sela B. Sierra la define como la disciplina o ciéncia Jiormati~a que se ocúpa de 'establecer los
principios, normas y procedimientos para ayudar a los
indi\riduds, 'grupos ·'y comunidades en' la· solución de sus
p'roblemás o ·dificultades.
· El Padre Swithum Bowers la señala como la disciplina profesional· que aplica clinieamente el conocimiento ·de · Iaa -interrelaeiones humanas por -medio de
una habilidad perfeccionada en materia· de relaciones
con las personas, individuales o en grupos, con el ·fin de
lograr una más satisfactoria adaptación social.
Ambas definiciones son útiles, pero no nos satisfacen del todo.
·
' ' ' · ·'
' . La Comisión de' expertos de las Naciones Unidas nos
dice que es: ..
' ' ' .'
Una actividad organizada, cuyo objeto es contribuir
a¡ .un,a adaptación 19-utua entre el indiviquo y su , medio
~pcial, este obj_eti,vo s~ logra , ~edi¡mte el ez:nµle&lt;?, q.~
técnicas .y m~~odos d.estinados a CJ,Ue los indivi~uos, grupos y¡ comunidades
puedan
satisfacer sus necesidades y
1
•
resolver sus problemas de adaptación a un tipQ de sociedad que se halla en proceso de evolución, asi' ~•orno
por medio de una acción conjunta para mejorar las condiciones econóínicas y sociales.
t

.

1

74

•

&gt;

!

En el primer Congreso Panamericano de Trabajo
Social, realizado en Puerto Rico en 1957, pre.pusieron
una definición que a nuestro juicio encierra la mayor riqueza y profundidad, porque señala siete aspectos que
son fundamentales en el Trabajo Social. La definición
dice:
"Es la profesión basada en el reconocimiento de la
existencia de la dignidad humana y su capacidad de superación, que mediante los procedimientos propios ayuda a los individuos, grupos o comunidades a valerse por
si mismos y lograr su desarrollo integral, especialmente en la situación en que necesitan ayuda ajena para poder atender sus necesidades y desarrollar sus potencialidades".
a) .-El primer punto establece la afirmación de la
primacía de los valores humanos, y su punto de partida
y meta, es el reconocimiento y la existencia de la dignidad humana. Tiene por tanto un sentido esencialmente humanista.
b) .-El segundo punto consiste en la absoluta
condición de que todo ser humano tiene capacidad de superación y que en muchas ocasiones son las circunstancias las que no le permiten demostrarlo.
c) .-El tercer punto se refiere a su carácter de
técnica soci.al, que utiliza reglas y modos operativos de
acción sobre la sociedad.
d) .-Tiene métodos de acción que le S3on propios;
el servicio de casos de grupos y el desarrollo de la comunidad.
e) .-Las caracteristicas especiales de la modalidad de ayuda, que busca despertar las capacidades latentes para lograr el desarrollo autopropulsivo.
f) .-En sexto lugar el carácter integral con que

75

�abordan los problemas del hombre, que visualizan los
aspectos materiales y económicos, sus valores espirituales y culturales.

2.-La función de agentes de cambio, a través de
la filosofía, métodos y técnicas propios del Servicio Social.

g) .-Y por último, los grupos o estratos a quien va
dirigida la ayuda, son siempre aquellos que más la necesitan.

3.-La formulación de la política y la planificación
de programas de bienestar social a diferentes niveles.

Conviene enfatizar también que cada profesión alcanza su vigencia a través del hombre que 13. ejercita,
condicionada por su vocación y su sentido de identidad
con ella.
En cuanto a sus características podemos decir que
deben ser constantemente dinámicas como la vida misma, y como dice Natalio Kisnerman al opinar sobre la
formación profesional: "Para que se produzca un verdadero aprendizaje es imprescindible una aproximación del docente y del alumno a las cosas, ideas Y valorizaciones. Hay que perder el miedo a lo nuevo para que
lo pierda el alumno: hay que abrir posibilidades de
creatividad, de experiencia. Hay que romper el criterio
académico de autoridad, conformismo y repetición. Una
escueh que no ofrezca experiencias auténticas para el
ejercicio continuado del Trabajo Social, no puede esperar que sus alumnos alcancen una positiva capacitación.
La formación de Trabajadores Sociales debe abandonar los enfoques parciales que escindan la realidad. Debe utilizar el ahora y el aquí, dentro de las necesidades
nacionales y regionales, debe prever para el mañana"
Entre los objetivos generales de la enseñanza hemos anotado el capacitar a los alumnos para:

Además de que es necesario desarrollar una actitud
científica para analizar y comprender la realidad social, adquirir los principios de una ética profesional basada en los valores prevalentes de su cultura, adquirir
los conocimientos básicos de su profesión y las hab1lidades y destrezas para lograr un dominio de relaciones
humanas, para trabajar en equipos inter-disciplinarios
y contribuir al desarrollo y enriquecimiento de la profesión.
El Dr. Germinal Rodriguez, brillante maestro argentino, relata el principio de la historia de la humanización industrial al señalar los precoces intentos de Roberto Owen, quien además de actuar empeñoi:iamente en
introducir en el medio industrial el concepto del valor
humano dijo:
"Si es sabido que nuestras máquinas inanimadas
pueden producir tan espléndidos beneficios, 1 qué no podría esperarse si nosotros dedicáramos igual atención a
nuestras máquinas vitales, las cuales son mucho más
maravillosamente contribuidas"? "De una propia experiencia yo aventuro a asegurar que el tiempo y el dinero asi aplicado, si es hecho con un directo y exacto conocimiento del sujeto, puede redituar no cinco, sino diez
o quince por ciento del capital asi empleado, pero no sólo quince, sino muchos casos, un cien porciento".

1.-El análisis y comprensión de los procesos sociales y culturales, desde el punto de vista de la interrelación hombre-sociedad, para el enfoque del proceso de
cambio con una completa visión del hombre.

El Trabajo Social está vinculado íntimamente a.l
programa de servicios que operan en las tres áreas de
la vida del obrero:

76

77

�En el trabajo; fuera del trabajo, pero dentro de la
compañía, y fuera de la compañia, pero dentro de la comunidad.
De be , comprender facilidades para .promoción de la
salud, la seguridad, recursos de comodidad ( casilleros,
ropa adecuada, etc.) educación y adiestramiento, empleo constructivo del tiempo de &lt;;lescanso, asesoría en la
participación de utilidades, utilización adecuada del seguro social y la vinculación intima en las actividades de
la comunidad, en su desarrollo como ciudadano.

%. •ESTAllRIIIINTO

i

•FIWICIAIIIOOI DE IIP8RlimE
•OIDtNES DE PAGO ACUA1.81U PAm l a , "'
?: ....""··
.k
-~
-. ':/4
ifW' •PUMOCIOII YASESOatÁ PW IIIVOSIIINES .-Is lt CMffll..

A vuelo de pájaro hemos dicho unos cuantos de los
muchos aspectos que u~tedes conocen y que f~vorecen
la productividad del obrero cuando se le mantiene y
promulga a una auténtica condición humana.

UCIDIIM. Y EXTIAIIJEII

•CIUIES YCARTA DE CIEIITO PW YllDI
&amp; ,.mso11A S8UE MOCAll8S llltl11AC1811Al.1S

Expuesto lo anterior, ¿creen ustedes que el Trabajo Social pueda ser incluido como materia prima, en el
nuevo concepto de la industria, generosa y ampliamente integrada a la estructura económica de µpestro país?

DR. SERGIO MARIO ESTRADA GARCIA.

DE C.EJJTGS lffll!llTAIIIS IIEfll"l'ACIIII~ ,.

~*•IIAIU llf'tJEDITOS-■EIITAIIOfJE OPIIIT.

FORMAS DE INVERSION
•EN BONOS FIWICIUOS ACEPTACIONES, CON IENDIIIENTO DEL 9%
ANUAL, IIENOS IMPUESTO 8.73% NETO, EN PAGOS TlllffSTIAUS.

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                <text>Fondo Alfonso Reyes</text>
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                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
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CENTRAL

IIIIILIOTECA
U. A. N. L.

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!ltM!S Y LETlt!S
REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

Rector
DR. HECTOR FERNANDEZ GONZALEZ
Secretario
DR. ROBERTO MOREffiA FLORES

Departamento de Extensión Universitaria

Coordinadora
DRA.AURORA' MORENO

Jefe de la Sección Editorial
HECTOR JAVIER MORA SALAZAR

Torre de la Rectoría
Ciudad Universitaria
Monterrey, Nuevo León, México

Quinto Piso

•

�!ltM!S Y LETlt!S
REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

No. 1

AAO 11

MARZO DE 1968

SEGUNDA EPOCA

SUMARIO

MARIA GUADALUPE MARTINEZ BERRONES: Ensayo sobre " El Extranjero" y "El Mito de Sfsifo'', de
Albert Camus, Premio Nóbel 1957 . . . . . . . . . . . . . . . .

5

RAUL RANGEL FRIAS: Joaquín A. Mora . . . . . . . . . .

17

DIETRICH HAUCI{ BEINZER: "Consideraciones fragmentarias sobre el arte mexicano y su trasfondo a w
largo de las épocas'' . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 23

JOSE P . SHAFER: " Soñando 'f)aTa el que vela'' . . . . . .

33

FRANZ BOUSCHPIES: "La vida agitada y tur'bulenta
de Richard W agner'' . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

31

�MA. GUADALUPE MARTINEZ BERRONES
Doctora en Letra1 y Catedrática de la Facultad de Fi101oflo Y
Letras de la Univer1idad de Nuevo León

ENSAYO SOBRE "EL EXTRANJERO" Y "EL MITO DE
SISIFO" DE ALBERT CAMUS, PREMIO NOBEL, 1957

1.-INTRODUCCION
Camus, premio Nóbel de Literatura 1957, con su obra
"La Peste", ha sido uno de los grandes escritores franceses
contemporáneos discutidos y comentados en nuestro tiempo.
Como representante de la "filosofía del absurdo", procedente de la "filosofía existencial" de Jean Paul Sartre,
su contemporáneo y amigo en un principio, ambos simpatizadores de una misma ideología, luego se separan. Camus
fue ateo. Concebía dentro de su pensamiento dos tipos de
suicidio: el uno físico propiamente dicho, el otro, el metafísico, el que explica como la negación a la búsqueda racional para la consecución de la Verdad. Actitud ésta quese tiene en algunas personas de fe y con la concepción
cristiana del mundo, la cual admite el "más allá". En la
investigación científica y filosófica para aclarar la Verdad
hay un punto en el cual, nuestra conciencia y razón no
nos dan los medios posibles para captar y exglicar ciertos
misterios. En este momento se concibe un Ser superior al
nuestro que denominamos Dios, en nuestro tiempo, "motor inmóvil" en la filosofía pre-socrática y aristotélica. Camus, en su pensamiento, prefiere permanecer en el umbral
del misterio que llama de "claridad mental". Para él, el
"más allá" es la oscuridad misma, la que condena, Ilamán5

�dola suicidio metafísico. El otro, como decíamos, el físico,
es la actitud del hombre que le lleva a quitarse la vida.
En cambio, una de las características positivas del
pensamiento de Camus, es que valora la persona humana
como ente capaz de decidir y de actuar, de amar y de tener
fe en sus semejantes, con esa energía de proyectarse en
el mundo de la cultura, del arte y del humanísmo propiamente dicho. Camus, a pesar de la conciencia de la tragedia de su tiempo, tiene fe en sí mísmo y en sus semejantes. Mas no capta la existencia de Dios. Tampoco Jean
Paul Sartre, para quien la concepción del hombre y del Universo es la nada: la destrucción de todo. Su actitud es pesimista, existencialista y atea. Para Jean Paul Sartre no
hay una tabla de valores, puesto que no concibe al hombre "materia-espíritu" como creado por Dios, con una libertad de buscarle y encontrarle. En cambio, Camus valora al' hombre y ama al mundo y a sus semejantes. Es un
humanista. Distingue perfectamente el grado jerárquico
que le corresponde al hombre en el universo. Aspira a la
unidad del mundo. Es un racionalista. La tabla de valores
del hombre, en su pensamiento, es un conjunto de normas
o reglas de conducta. Camus se preocupó por la actitud
nihilista. El tiene fe en el otro. Su amor lo eleva a tal
grado que rompió con la linea meramente existencialistamaterialista de la filosofía de Jean Paul Sartre, su maestro
y gran filósofo dentro de su especie.
Ahora, veamos la actitud filosófica de Don Miguel de
Unamuno que es muy distinta. El no puede ser humanista
porque la concepción que de Dios tiene le impide volcarse
·ante sus semejantes. ¡Qué diferencia de concepción del mundo! Para este gran escritor y filósofo contemporáneo, su
ansiedad de posesión del Ser que todo lo es, es tal, que
le impide concebir a su semejante merecedor de su amor.
Esta es una actitud idealista-mística que se encuentra y
se repite en la historia de los españoles. Nos damos cuenta, pues, cómo la actitud del hombre frente a su circunstancia y a su destino es diversa. Para Jean Paul Sartre,
el fin del hombre es la nada; para Camus, el hombre mísmo
6

y para Unamuno es la religación del hombre hacia Dios.

2.-NOTAS BIOGRAFIOAS
Albert Camus nació en Mondovi, provmc1a de Constantina, Argelia, el 7 de noviembre de 1913. Su padre era
francés y su madre de ascendencia española. Ambos de
familias de obreros agrícolas. Albert hizo sus estudios primarios y secundarios en Argelia, y desde entonces ya tenia ciertas manifestaciones de la tuberculosis, enfermedad
que se le desarrolló después.

'
En la Facultad de Letras
de Argelia, prosiguió sus estudios, en donde se licenció en letras, presentando una tesis sobre San Agustín y Plotino.
Una vez con el título apetecido, pero de condición
modesta, trabajó como vendedor, luego como animador y
actor, alternando el trabajo con el estudio. Se interesó por
el teatro desde joven y fundó un grupo teatral denominado
"El Equipo" -1935-. Llegó a ser director montando diversas piezas teatrales, tales como: "Rebelión de las Asturias" que él escribió -1934-, siendo prohibida por la
censura "El regreso del hijo pródigo", adaptación de una
obra de Andrés Gide; "El tiempo del desprecio", de Andrés
Malreaux; "Paquebote Tenacity", de Vildroc; "La mujer
silenciosa", de Ben Johnson, entre otras. Con esta actividad viajó por diversos lugares de Europa: España, Italia,
Checoeslovaquia, etc.
Fue periodista en Argelia, luego en París colaborando
en la revista "Paris-Soir"; redactor-jefe de Ocnnbat hasta
1945, época en que ya es reconocido como literato. Hacia
1946 viaja a New York y otras ciudades de Estados Unidos.
En 1957 recibe el premio Nóbel por su obra "La Peste".
7

�3.-SUS OBRAS

Las obras principales de Albert Camus son: Actuales
-1950- (Colección de editoriales); El revés y el derecho
-1938- Nupci,a,s y El Extranjero -1942- (novela), El
Mito de Sísifo -1943- (filosofía) El Malentendido, (teatro), CalíguJ,a -1945- (teatro), El Estado de Sitio . : ...
-1948-, Los Justos -1950-, La peste -1947- (temas
filosóficos) El 1wmbre rebelde -1951- (filosofía), La Caída -1956- (filosofía), El exilio y el reino -1957-, entre
otras.
4.-EL EXTRANJERO
· El '.Extranjero, novela publicada en 1942, que tiene
cierta influencia y paralelo con El Proceso, de Kafka, es
de una importancia relativa en la obra de Camus. En ella
tenemos la tesis del Absurdo, actitud filosófica del hombre. Veamos: Para Camus, el absurdo es todo aquello que
no tiene sentido para el ser humano al captar la incongruencia del "yo" ante el mundo que le rodea, al verse dominado por su circunstancia, de donde nace su inconformidad.
No es la realidad, sino la captación de la misma que sólo
puede tenerla el hombre como ser que piensa. Los antecedentes del pensamiento de Camus, los tenemos en Descartes
quien decía: "pienso, luego existo", actitud racionalista.
Camus dice: '!el hombre es y luego tiene conciencia de ser".
Según Camus, esa absurdidad del mundo nace para el hombre, al tener conciencia de la misma. Y de ese divorcio entre el "yo-pensante" y el otro o el universo, se elabora y
comprueba el "hombre absurdo".

Como decíamos, para Camus, el hombre es y luego
tiene conciencia de ser; por ello, a cada momento se da
cuenta del absurdo, por ejemplo: que los hombres se maten
los unos a los otros o que les imputen determinados críme11es que no han cometido. De aquí que "el hombre ~bsurdo" sea simbolizado por el hombre que vivió inmediatamente después de la segunda guerra mundial, desesperado, angustiado, destrozado moralmente; sin ningún ideal
8

por el cual luchar, sin religión m esperanzas, encerrado
en ese desconcierto de la guerra mundial. Camus vivió en
el último desastre mundial -1940-1944- y tuvo la oportunidad de captar grandes tragedias e injusticias, de ahí
que nos exponga sus ideas; pues en "El Extranjero", su
principal personaje Mersault simboliza este tipo de ser
humano que se vio envuelto por las circunstancias en un
mundo cruel; mas afortunadamente ese estado de ánimo
fue pasajero ya que Camus concibe al hombre como un
ser capaz de ser bueno a través del amor humano. Y asi
como en "El Extranjero" nos muestra el autor su tesis
del Absurdo, afirmando que el hombre está dominado por
las circunstancias, así también, en "El Mito de Sísifo" expone la tesis de la libertad del hombre por la que es capaz
de lograr lo que se propone. Tenemos pues, las tesis opuestas; dos criterios valorativos del hombre. En una niega
toda posibilidad de elevación espiritual del ser humano,
pues está condenado por el destino; en la otra, el hombre
coadyuva a su propio destino.
5.-SINOPBIB DE "EL EXTRANJERO"

El extranjero, Meursault, es arrestado por un crimen
que cometió y que no sabe explicar el porqué: ha matado un árabe. Sin embargo, se dio cuenta de que habia
destruido el equilibrio del día, arrastrado por las circunstancias que le rodearon. (1).
Meursault es un empleado que en unos días de asueto
va a Morengo, a 80 ( ochenta) kilómetros de Argelia para
asistir al sepelio de su madre que había muerto en un
asilo de ancianas donde estaba. Allí todos lloraban, lo que
le pareció extraño, El permanecía impasible. Luego, desO).-( C'est alors que tout a vacillé. La mer a cha,rié un soulile épais et arden!.
11 m'a semblé que le ciel s'ouvrait sur toute son étendue pour laisser pleuvoir
du feu. Tout mon etre s'est tendu et j'ai crispé ma main eur le revolver.
La gachette a el-dé, j'ai touché le ventre poli de la crosse et c'est la
dans le bruit a la fois sec et assourdissant que tout a commencé. J'ai comprb
que j'avais détruit l'équilibre du jour, le silence exceptional d'une pfage
ou j'avais été heureux".-CAMUS. L'étranger.-Le livre de poche.-Libraire
Gallimard. No. 406.-p. 90. 1957.

9

�pués de asistir al entierro y una vez que se terminaron los
1·equisitos del mismo, se fue a la playa, donde conoció a
María, y en donde mató al árabe sin saber por qué.
(Sólo se dio cuenta que hacia un sol caliente). Y una
vez muerto, le dio cuatro tiros más al cuerpo inerte, que
le parecieron cuatro golpes más sobre la puerta de su
tragedia íntima. Poco después, al ser arrestado y conducido a presidio le nombran un Abogado defensor quien trat a de defenderlo, mas no tenía ninguna "excluyente de
responsabilidad". Mas Meursault, aunque sin posibilidad alguna de absolución, en presencia de la muerte -al ser
condenado a la pena capital-, siente el apego a la vida.
En esta novela, aunque captamos la influencia de · Kafka
.e n Camus, los personajes difieren en su posición filosófica
ante el mundo. "José K", personaje en "El Proceso", a
pesar de que tiene su Abogado defensor, no quiere •que le
~alve; quiere morir; pierde el contacto c~n la realidad y
la vida. En cambio, Meursault quiere vivir. Recordemos
el pasaje de la obra en el cual el sacerdote que va a su
celda a visitarlo le dice que tenga fe en "la justicia de
Dios", a lo que le responde que no le importa vivir puesto
oue el único objeto de· su vida que sería María, la joven
de la cual se enamora lo ha olvidado, por lo que está resigJ!ado a su suerte y decidido a morir; aunque se observa
cierta ansiedad de vivir y . con fe hacia sus semejantes,
de quienes ·espera. que· el día de su ejecución acudan a rodea,rlo. (1) . ·
Meursault, símbolo del "hombre absurdo", lleva en sí
mismo el deseo de encontrar una justificación y un valor
a ·1a existencia yno la encuentra al final de su vida; sens ibilidad que lo conduce al extremo de sentirse extranjero
de ·sí mismo, indiferente a las circunstancias. "Sensibilidad
absurda que se puede encontrar esparcida, en el siglo".

captar la manera de sentir y de conducirse el hombre de
inmediatamente después de la últíma guerra mundial, pues ·
como para el "hombre absurdo" nada tiene sentido, su
verdadero heroísmo es el de afrontar las circunstancias con plena conciencia de las mismas, con una verdadera
lucidez. Y he aquí la moral filosófica del autor de "El Extranjero". Meursault no se suicida sino que es condenado
a muerte. En cambio, en las obras de Jean Paul Sartre,
por ejemplo, algunos personajes se abandonan a sí mismos
y escapan por la puerta falsa del suicidio.
El extranjero, Meursault, es arrestado por un crimen
Meursault nada tiene sentido; todo se ha encadenado: la
muerte de su madre, el asesinato del árabe, la aprehensión, la condena, la pérdida de la fe religiosa, del amor de
la mujer amada y por último su propia muerte.
Con esta tesis Camus hubiera sido condenado por la
crítica literaria y filosófica si no publica inmediatamente
después ªEl Mito de Sísifo", en el que, como decíamos, sustenta la tesis de la libertad humana, por la cual el hombre
se puede imponer a las circunstancias. Camus sostiene que
la vida humana es digna de ser vivida aun admitiendo que
la Nada limita al Absurdo. El hombre es y tiene conciencia de ser; no es un títere arrastrado por su medio-ambiente sino que a través de su libre albedrío y su esfuerzo
puede llegar a ser feliz y a triunfar en el mundo.
6.-EL MITO DE SISIFO -1943---

{1 ) .- " Pour q ue tout soit consommé, pour que je sent moins seul, !l me r estait
·
á sou haiter qu'il y arl beaucoup d e speclateurs le jour de mon exécution
et qu'ils m'accueillent avec des cris de halne".--Camus.-t•,1r-ver..-Opus
Cit.-p. 17S.

En este ensayo filosófico, Camus se basa en la literatura griega, en la cual, según Homero, el Mito de Sísifo
es el siguiente: Los dioses habían condenado a Sísifo a
hacer rodar una roca hasta la cumbre de una montaña,
de donde volvía a caerse, pues para los dioses del Olim¡oo
no había peor pena que la de condenar a un hombre . ál
trabajo inútil y sin esperanza. Sin embargo, Sísifo logra
vencer las circunstancias adversas por su constancia y ape•
go a la vida.
·,,.

10

11

El mérito de Albert Camus estriba en haber podido

�En la Mitología griega, Sísifo era el más sabio y prudente de los mortales y porque había encadenado a la Muerte fue condenado, pero Plutón un día no pudo soportar el
espectáculo de ver su imperio desierto y envió al dios de
la guerra para que librara a la Muerte de manos de su
vencedor, lo que logró. Entonces Sísifo fue condenado a
morir arrojado al Infierno, desde donde quizo probar el
amor de su mujer y le ordenó que arrojara su cuerpo sin
sepultura en medio de la plaza pública, lo que obedientemente hizo. Entonces, Sísifo encolerizado por la obediencia ciega de su esposa, contraria al amor humano; pidió
a Plutón que le permitiera regresar a la tierra para castigarla, permiso que obtuvo. Mas cuando regresó al reino
de los mortales, que gustó nuevamente de los encantos de
este mundo, del sol, del paisaje marítimo y de la naturaleza
no quiso regresar a las sombras del Infierno. De este mito
griego tenemos un mensaje moral: el hombre a pesar de
sus desgracias y desventuras se apega al mundo porque
en él encuentra la alegría de vivir, el amor y la belleza.
Sísifo es el símbolo del "héroe" de Camus, que quiere
vivir y vencer las circunstancias adversas a través de .s u
lfbertad. El héroe mitológíco, aunque castigado por los
dioses y viviendo bajo las sombras infernales, con la desgracia y desventura que reina en los imperios de Plutón,
una vez que vuelve al mundo terreno aprecia sus bellezas,
teme a la muerte y se apega a la vida. Y así como Homero
nos da la vísión del mundo de los griegos con su Mitología
pagana; Camus nos muestra el enfoque personal de la realidad de su tiempo. Sísifo a cada momento de empezar su
condena, que tiene "conciencia de sí" y de su "circunstancia" es más fuerte que la roca; es el héroe consciente que
solo la esperanza de alcanzar el triunfo le sostiene en su
actitud firme, a pesar del conocimiento de su tragedia,
Sísifo se apega a la vida y a su condena. Así pues, consideramos a Sísifo feliz, símbolo del hombre de todos los
tiempos y del hombre contemporáneo, primordialmente
del europeo que ha sobrellevado los trágícos acontecimientos de las guerras mundiales.

12

Explica Camus, que el hombre al tomar conciencia
de la "absurdidad del mundo", tiene dos caminos para elegir: el que le conduce a la desesperación y al suicidio --camino que siguieron muchos hombres de inmediatamente
después de la última guerra mundial-, camino que rechaza; y el otro, que lo conduce a valorarse a sí mismo,
y tener conciencia de su dignidad de persona humana. Este
tipo de hombre es el que se forja la ilusión de dejar una
huella de su paso por el mundo; camino que siguen lamayoría de los humanistas y el hombre en general, puesto
que el hombre es un ser espiritual cuya espiritualidad despliega en sus semejantes por medio del amor:
Según el pensamiento de Camus el hombre reconoce
que su victoria está en el trabajo continuo, en la "conciencia de sí", de sus posibilidades y en la esperanza de un
mundo mejor. Expone que así como Edipo, el héroe trágico griego, ciego y desesperado, al darse cuenta de su tragedia, reconoce que lo único que le ata al mundo es el
amor "la mano fresca de una joven", así también, el hombre desesperado y trágíco del Siglo XX, el "hombre absurdo" pero consciente de sí mismo, se apega al mundo
por amor y su destino él debe forjárselo.
Camus, como decíamos, nos presenta en estas dos
obras dos actitudes humanas simbolizadas en sus héroes:
"El Extranjero" y "Sísifo"; el uno, desesperado y arrastrado a la tragedia y a la muerte y el otro apegado a la
vida y al amor, consciente de sí mismo y de su circunstancia, con una fe en sus semejantes.

7.-CONCLUSION
A manera de conclusión opinamos que Camus fue un
escritor de sensibilidad exquisita ya que capta el amor como uno de los sentimientos humanos más fuertes y más
representativos de la espiritualidad del hombre. Asimismo
estas dos obras comentadas "El Extranjero" y "El Mito

13

�de-Sísifo" son una muestra del hombre contemporáneo simbolizado en los personajes novelescos, sosteníendo dos tesis
opuestas, .mas a la vez que se complementan, pues, como
decíamos, El Extranjero representa al "hombre absurdo"
mientras que Sísifo, al "héroe" verdaderamente humano.
En la primera obra expone la tesis negativa del hombre
que es dominado por las circunstancias, tesis meramente
determinísta y positivista, mientras que en la otra sostiene la tesis contraria, es el reverso de la medalla: sostiene la libertad humana como elemento esencial del hombre. Por lo tanto, consideramos que Albert Camus, premio
Nóbel del 57, es un escritor de gran categoría dentro de la
Literatura Uníversal y Francesa, que ocupa uno de los lugares_ prominentes del pensamiento humanísta contemporáneo.

BIBLIOGRAFIA
1.-Camus, Albert.-L'Etranger.-Librairie Gallimard.5 Rue Sebastien-Bottin, Paris, Vlle.-(Le livre de poche).
2.-Camus, Albert.-Le Mythe de Sisyphe.-Gallimard 6,
Rue Sebastien Bottin, Paris Vlle.-Quatre-quinzieme
édítion.
3.-Darmon, Serge P.-Contestación a un acto de acusación.-"Armas y Letras".-:--Boletín Trimestral de la
Uníversidad de Nuevo León.-Año XV. No. 10.-0ctubre de 1957.
4.-Henriet, Emile.-de la Academia Francesa.-Albert Camus, premio Nobel. "Armas y Letras". Boletín Trimestral de la Uníversidad de Nuevo León. Año XV. No.
10. Octubre de 1957.

¡j, ,

.... .. ..

5.-Luppé, Roberto de.-Albert Oamus.-Edítions Universitaires No. 1.-Classiques du XX:e. Siccle.
6.-Kafka Franz.-El Proceso.-Novela. Editorial Losada,
5a. edición, 1957.
7.-Moeller Charles.-Literatura del Siglo XX y Cristianismo. Tomo I. (El silencio de Dios. Camus, Gide, A.
Huxley, Simone Weil, Graham Greene, Julien Green,
Bernanes). 4a. edición. Editorial Gredos. Madrid, 1961.

..

';.

14

15

�RAUL RANGEL FRIAS

•
JOAQUIN A. MORA *

Si la flaqueza de la memoria humana o el debilitamiento del amor de los que tuvimos en su compañía una
dádiva de afectos llegasen a completar su obra destructora
de las imágenes de los vivos, bastaría esta procesión de formas coloreadas para reconstruir el rostro, las manos y el
corazón del que fue su creador y dueño.
Una alma noble y sencilla donde habitaban con naturalidad los más tiernos sentimientos y se recreaban como
en limpio espejo los ensueños, las iluminaciones, los colores de la vida. Una fuente permanente de ideales, formas
modeladas con plástica alegría y suave regocijo de la belleza del mundo.
¿Espejismos? Tal vez sí, aunque procedentes de la generosidad de una alma pródiga de bondades íntimas, en
perpetuo convite a los demás para continuar el camino,
a beber el agua de los sueños, a dulcificar los abrojos con
una sonrisa cordial de comprensión para el prójimo y de
piedad humana.
Había también otro espejismo de sentido inverso que
incidia sobre su persona, con una impresión desviada y perturbada de la imagen interior. Parecía un hombre rudo,
* Palabras pronunciadas durante la inaug ur a ción d el Auditorio " Joaqu!n

A. Mora••
y de la Exposición POST MORTEM de la Obra Pictórica de éste, dentro de los festejos conmemorativos del XX Aniversario de la fundación de la Fa cultad de Ar-

quitectura de la U. N. L.

17

�fuerte y alegre como le corresponde a un constructor de
obras físicas, pero la verdad es que tenía por dentro el alma
llena de fineza y de algo melancó~ que fluía de su regocijado y presto amor a la existencia.

arqueológica, reconstitución de los planos originales del
monumento coloníal y dirigió las obras de restauración
con pulcro y certero uso de los recursos que nos proporcionó Fundidora.

Activo para el bien y la dádiva. Cuando no podía más
daba de sí, de su inteligencia y de su afecto; por entero,
al compromiso de una situación, a la lucha al lado de un
camarada, haciendo suyo el combate y el dolor del prójimo.

Colateralmente a la investigación anterior trabajó Y
dejó hecho un estudio histórico y urbanístico de la fundación de la Ciudad Metropolitana de Monterrey, que publicamos en la Revista Universidad.

Esta es la imagen del hombre que yo conocí y que
vuelve ante mis ojos en presencia de sus obras, que son el
espejo suyo, transparentes idealizaciones de la vida, suntuosamente espirituales y bondadosas.

Cumplía sus tareas de maestro y de primer Director
de la Facultad de Arquitectura, cuando yo desempeñaba
la Rectoría. Brava era la lucha pero admirable su fe en
el destino final de aquella escuela que había nacido al
arrebato de la generosidad antes que a la esmerada planíficación de los recursos.

Anduvimos juntos un buen trecho de la jornada éomún. La Uníversitaria de mi responsabilidad, y la otra del
deber público cuando nos prestó la suya, a su vez, para
empujar en común la proa de nuestra Casa de Estudios.
Acuden a mi memoria los primeros recuerdos cuando
su lucha al lado de nuestro amigo el Rector Livas, por
el establecimiento de la Escuela de Arquitectura; y luego
también cuando puso el pecho en defensa de aquél ante una
r encorosa contienda estudiantil. No desmayó nunca y supo
repartir y distinguir, para la solidaridad en el empeño común con los jóvenes de rehacer su Facultad de Medicina;
y de lo otro, para preservar y perseverar la dignidad del
afecto y el decoro universitarios.
Hicimos muchas cosas en común. Después de proyect ar el nuevo Edificio, para la Facultad de Medicina me
prestó su auxilio y su colaboración durante varios años
hasta llegar a la total conclusión de la obra.

Faltaban medios en proporciones desalentadoras y había que hacerlo de todo, prefecto de estudios, catedrático
en las muy frecuentes faltas de los compañeros o de tit ular
en las asignaturas sin maestro. Proveedor de los elementales talleres y por encima o además, asistente moral y
espiritual de los estudios que parecían destinados a la desaparición total.
El fruto vino mucho después. Quizá hasta hoy que
ya desapareció puede advertirse y se reconoce en la vuelta
de esta generación de quienes fueron sus alumnos y prosiguen hoy ensanchando los surcos de su vida.
Viníeron los años en que nuestra lucha universitaria
adquirió el sentido de una aventura espiritual al lado de
los jóvenes, para afirmar los rumbos de la vida mexicana
en proyección de la Uníversidad a su responsabilidad histórica.

Me asistió en la búsqueda de recursos económicos y
espirituales para la reco~strucción del antiguo Palacio del
Obispo Verger, a fin de instalar como es hoy el Museo
de Historia Regional. Hizo por sí mismo la investigación

Estuvo a mi lado en todo momento de impulso, de
duda o desfallecimiento; y me prestó su compañía alegre y
discreta, aunque muy eficaz, en la conducción de aquella

18

19

�proces1on de mil estudiantes que fuimos a la Ciudad de
México para obtener el piso donde se levanta Ciudad Universitaria.
Los deberes respectivos nos apartaron por algún tiempo y mientras yo preparaba en la esfera pública medios
para acometer esa obra, que muchos consideraron un irrealizable sueño juvenil, por su parte continuaba fiel a la
vocación magisterial y al servicio universitario. Sus recursos personales siempre modestos tenían más alta compensación en la enseñanza y la creación artística. Ejecutaba sus obligaciones y llevaba adelante su digna pobreza,
con humildad, con alegría, casi diríamos, con orgullo.

Nunca acumuló riquezas materiales, pero dejó en cambio un caudal de bienes que hacen la herencia de un hombre de bien. Fue pródigo para amar y crear; y ejecutó
muchas obras buenas. Quedan las cosas bellas de sus manos que son estas piezas de color; y también las de su
corazón en los frutos del hogar.
¡Quede también el rostro para sus amigos, fijo en la
lealtad de la memoria hasta una eternidad!

Regresó conmigo a la hora en que más precisión hube
de su generosidad y su talento, para coadyuvar a la realización de Ciudad Universitaria; y para alentar y dirigir el
irrefrenable crecimiento de nuestra Casa de Estudios. Fue
Rector por aquellos años de creaciónes materiales y espirituales, con la mano suave, cordial e inteligente de un
artista.
Volvió a separarnos la vida, en un trance que le fue
muy doloroso por sensible a toda rudeza y agravio personales. Dejó de ser Rector de la Universidad y se retiró una
yez más con toda modestia y mansedumbre, a su hogar,
a su taller, a sus amigos.
Soñó mucho y dejó escritos los sueños en acuarelas.
Reflejan sus cualidades humanas y espirituales. Ponen un
velo o una gasa ideal sobre las aristas o impurezas de las
cosas. Si alguna vez intentó la crítica o el sarcasmo, la
mano fue traicionada por los secretos dictados del corazón.
Acabó como todo lo que tiene origen, en el tiempo.
Probablemente por exceso de ejercicio cordial se le rompieron las cuerdas de 'la víscera. Fue un domingo y
se cumplió en el íntimo recato de su familia, entre sus
cuadros, con sus hijos y los recuerdos lejanos. Así se ·fue,
como vivió.

20

21

�DIETRICH HAUCK B.
l. T. E. S.M.'

Al señor Lic. Luis Astey

CONSIDERACIONES FRAGMENTARIAS SOBRE EL
ARTE MEXICANO Y SU TRASFONDO A LO LARGO
DE LAS EPOCAS

Normalmente me preocupa mucho justificar también
mis trabajos menores con una extensa bibliografía, a fin
de poder fundamentar en ella las proposiciones que hago
como historiador o como filólogo. La moderna especialización supone esto, desde luego, porque la meta que actualmente se puede alcanzar como especialista en las ramas individuales de la ciencia, no es bosquejar un panorama sintético de un dominio muy extenso, sino construir y encajar
artesanilmente un minucioso trabajo de mosaico, con ayuda
del cual se podrán hacer muchas correcciones o complementaciones a proyectos ya existentes. Pero, algunas veces, se tiene la oportunidad -y esto es agradable-- de
elaborar materiales para síntesis aún no constituidas.
Pero esta vez me privaré de estudios anteriores, porque también un detallista paciente se hastía a veces de su
artesanía, para permitirme el lujo del diletantismo, que
pinta grandes pinceladas sin estar especialmente comprometido en el tema. Mi propósito es meterme personal y
subjetivamente en "honduras", es decir, quiero hacer algunas reflexiones sobre la esencia del arte mexicano precortesiano y colonial, sobre un dominio del que comprendo
poco y que además, en mi opinión, como todo arte, está
abierto sólo a la contemplación subjetiva. Pues tengo a
Jla estética objetiva por una imposibilidad.

23

�.~ · Me irhpulsaron a escribir este artículo algunos viaJes
en el país. que me llevaron a Chicomastoc, Tula, Teotihuacán, Chichen Itzá, Uxmal, al Museo de Antropología en la
capital, etcétera, y en los que me puse directamente en
contacto, por primera vez, con los testimonios de la cultura de los habitantes precolombianos de .México. Ciertamente, conocía todos estos edificios y demás reliquias
por fotografías en libros y por conferencias ilustradas con
diapositivas, pero esto no tiene el mismo valor, ev.idente....
..
. ' ..
-.
mente, qµe · cl contacto personal. De esto me di cuenta ya
con frecueñcia en Yi;ajes anteriores a ias excavaciones arqueológicas del Oriente y de Europa Occidental, Septentrional y Meridional.

,.

· A pesar de todas las tendencias que fácilmente quie1
ren co~iderar el legado artístico de la humanidad comq
algo puramente formaí, separado de sus creadores, concibo el arte, ni más ni menos, como ·1a expresión de la
visión del mundo de los correspondientes individu~, trib~
o pueblos que lo crearon o crean. Me interesa, entonces,
en primer lugar, no como un hecho por sí mismo --algunos de mis antiguos maestros se asustarán cuando lean
esto-- sino como una especie de libro de estampas que
me sirve para la aclaración de fenómenos, · por ejemplo,
de esquemas de pensamiento, en los que se movían los autores. En esto veo principalmente su fascinación, no en
lo llamado "bello" ni en lo llamado "feo" .

Separar en "bello" y "feo", "bueno" y "malo", etcétera, era el privilegio de generaciones anteriores a la
nuestra; tal separación debe ahora considerarse como obtusa. De ese modo, los griegos designaban a todos los , nogriegos con el término, desde el principio peyorativo, de
"bárbaros" (en lo que los nacionalistas les siguen c~m mucho entlliiiasmo).- y los cristianos y mahometanos se ·reciprocan como "infieles" (en lo que se diferencian poco de
los comunistas y sus adversarios) .

24

Ejercemos justificadamente la tolerancia hacia un . sacerdote del siglo XVIII, cuya comunidad poseía tal cantidad de dinero, que él podia emprender la destrucción de
su iglesia gótica, que consideraba fea, para levantar en su
lugar una más "hermosa" en estilo jesuita. Hoy, en cambio, se está dispuesto más bien a poner de algún modo
en armonía lo moderno con lo antiguo. Se podría quizás
J:lablar de una toma de conciencia más avanzada.
Se puede hacer valer la misma tolerancia hacia los
españoles que, a principios del siglo XVI, se apoderaron
de México y derrotaron a sus amos de entonces; la misma que se tuvo hacia el mencionado sacerdote del siglo
XVIII. Ellos habían entrado en contacto, por primera vez,
ya no con salvajes desnudos, sino con pueblos de culturas muy desarrolladas; pero esto afloró sólo superficialmente a la conciencia de esos soldados primitivos. Con
el celo de gente mentalmente simple, empezaron con prisa
a substituir lo que era extraño para ellos -y todo debió
ser considerado horriblemente extraño-- por lo acostumbrado.
Eran los vencedores y no necesitaban molestarse, según su opinión, acerca del hecho de que, en esta colisión
de dos mundos, el choque era ciertamente tan terrible
para los vencidos como para ellos mismos. Debía transcurrir algún tiempo antes de que la fecundación y penetra:
ción recíproca fuesen posibles.
Pero antes de llegar a hablar del resultado de una
compenetración en el dominio artístico, tal como se mues.:
tra con evidencia especial en el estilo bárroco colonial
mexicano, quisiera escribir brevemente mis impresiones
sobre el arte precortesiano de México y tratar de formular las conclusiones que desprendo de él.
Tanto en sus testimonios más refinados y perfectos
como en sus épocas de decadencia con apariencias de disolución artística, se me aparece el arte de México, en pri-

25

�mer lugar, como un arte de la "edad de piedra"; aunque
de una edad de piedra llevada casi hasta los límites de lo
posible. Esto suena despectivo, pero no está entendido de
este modo, puesto que hacían falta ciertamente todas las
facilidades para superar este estado (casi ningunos animales domésticos, pocas posibilidades de transporte de
mercancías voluminosas a largas distancias, ningunas herramientas, etcétera}. Debe tenerse además en cuenta
que el ejercicio de la religión era llevado hasta el último
punto de lo soportable, que la ciencia -que se reducia a
una astronomía sumamente desarrollada y a la observación de la naturaleza- servía nada más a una meta, a saber: apoderarse del orden cósmico que prácticamente había permanecido en el plano de lo teórico. Entonces se
explica que la solución del enigma de lo estático se dé también en el arte.
No soy el primero a quien se le ocurre señalar cuan
enormemente hostil hacia la novedad y cuan conservador,
es decir, estático, aparecía el mundo precortesiano de los
indios. "Novedad" era equivalente de catástrofe y debía
ser evitada por todos los medios, y puesto que constantemente se tenían en cuenta catástrofes que podrían irrumpir repentinamente y se trataba de prevenirlas, se tenia
como muy valioso violentar una eternización de los estados, por lo menos en el dominio de lo influible. Tal posición debía conducir forzosamente a la hostilidad hacia la
iniciativa, al fatalismo, a la negación de la individualidad
y hasta a una cierta esterilidad. De ésta resultaba también la frecuentemente mencionada tendencia a la resignación, la espera pasiva, la falta de energía, la indecisión,
que debían causar principalmente la sumisión al agresor
-español. (Sin mucha dificultad podrían trazarse paralelos
con la cultura del valle del ~ilo, que también era sumamente estática; pero cuando se comienza a establecer similitudes y extenderlas, se sale uno mucho del tema y llega
fácilmente a perder la ilación}.

26

Si se pasa ahora del fatalismo, como fenómeno espiritual básico, al arte como su expresión vuelta forma, en
• tonces se percata uno de la profunda melancolía que arroja
su sombra en aquél. Su abismo se decora con flores y mariposas, y sólo se disfraza superficialmente. El arte del_
México antiguo se puede calificar así, con el atributo de
"estático", también con la clasificación de "decorativo".
Todavía se presenta un tercer atributo: la interior atadura al suelo, de los indios, creó también su expresión en
los edificios (aquí cabría eventualmente una comparación
con el románico) . El contacto con la tierra fue profundamente sentido; no, como sucede en el gótico, se intentó
huir de lo terrestre para ascender a alturas vertiginosas,
sino que todas las formas (terrazas, plataformas, etcétera)
permanecieron ancladas al suelo; son masivas y horizontales, inclusive las columnas. La bóveda era absolutamente
inimaginable.
Regresemos a la inmovilidad, a la que la arquitectura
precolombiana estaba condenada. ¿ Carezco de razón, si
aduzco como prueba de esto el hecho de que apenas se
pasó de las formas del cuadrilátero, del circulo y del triángulo? ¿Acaso no atestiguan las impresionantes ruinas de
las ciudades mayas que el genio de sus constructores de
ninguna manera era dinámico, sino estaba interiorizado o
más bien prisionero? Poco fue exteriorizado, así que los
interiores de los templos quedaron cerrados a las grandes
masas, y solo eran accesibles a los sacerdotes, es decir,
a los iniciados. Además, permanecieron las formas de expresión en su mayor parte adheridas a lo plano. Raras
son las esculturas, y también éstas tienen en sí algo de
relieves.
Y así como los indios se adornaban según normas fijas, con plumas y con piedras preciosas, así también según
leyes férreas decoraban los muros de sus templos y de
sus palacios con estilo geométrico. La ornamentación, en
general, ha perdido hoy su sentido profundo (¿quién sabe
27

�aún, que un tapiz oriental quiere presentarse ni más ni
menos como el símbolo de un jardín?), pero anteriormenestaba llena de contenido significativo. En un cierto modo las figuras geométricas vivían, tenian algo que decir Y
eran comprendidas. Era expresado prácticamente sólo lo
religioso o lo mítico, excepción hecha del periodo arcaico,
en el que dominaba una mayor libertad. Los signos míticos, sin embargo, no constituían un todo orgánico, sino
que eran cosas yuxtapuestas que siempre significaban lo
mismo (principalmente la petición de lluvia). Tláloc y Quetzalcóatl, el Dios de la Lluvia y su precursor, el Dios del
Viento, están esculpidos interminablemente, sin principio
y sin fin, sobre la pirámide de Qetzalcóatl en Teotihuacán.
(Alá, Mahoma; Jehová, Cristo). Igualmente en un ritmo
repetido alternan en los relieves, más tardíos de Tula
las águilas y los jaguares. Esto se produce otra vez en
Chichén-Itzá.

te

Un orden sagrado ha quedado establecido, se tenía
que rehusar, ofrecer al espectador continuamente nuevas
impresiones o sensaciones, como hoy en muchos casos se
piden a una obra de arte. La repetición es una plegaria,
una letanía, el semejante alternamente monótono "O maní
padme hum" de los lamas tibetanos. ¿Por qué por ejemplo, la diosa de la fecundidad es siempre representada por
los aztecas con una cabeza de muerto? ¿Por qué está toda
rodeada de corazones y de manos mutiladas? Cada una de
estas cosas decía ya por ella mísma que la muerte y la
vida constituían un todo que no quedaba separado por este
abismo horrible que a los hombres del oriente y del occidente -a través de los milenios y hasta la filosofía de la
existencia- les ha preocupado tanto. Símbolos ex--presivos
semejantes eran yuxtapuestos con propósitos de confirmación. Lo que daba al hombre occidental su movilidad era
su fe en la no-determinación de la vida humana. No solamente hay que referir a esto una mutabilidad en el domínio artístico, sino también su posibilidad de individualización. La máscara de los indios, sus pinturas faciales, apuntan a una tendencia en sentido opuesto. ¿Para qué sirve
28

una máscara? Pues en primer lugar para velar el yo,
para semejarlo a la circunstancia. En lo colectivo no había
lugar para el individuo actuando autónomamente.
Pero como no hay ninguna regla sin excepción y como el genio artístico intenta romper las cadenas de la igualación -por lo menos inconscientemente-- se encuentran
también en el México precortesiano testimonios de una
notable voluntad de peculiaridad. Pero aquí es preciso no
confundir las fronteras cronológicas y geográficas: los creadores de representaciones realistas con rasgos individuales
fueron por una parte los olmecas y por la otra los habitantes de la costa del Pacifico, marginalmente situados,
los cuales se encontraban aún en un estadio de mitología
anterior a la determinación. La tendencia se alejó, como
en Grecia, de lo sonriente arcaico, pero no alcanzó, como
sí en Grecia, una plástica realista, sino solo un bajorrelieve. Las raíces más hondas de este desarrollo en sentido
contrario las buscaría yo en la diversidad de las concepciones mitológicas. Edipo se consideraba más "libre" que
Quetzalcóatl el héroe, aun cuando los elementos estructurales de ambos mítos muestren muchas símilitudes, especialmente en el incesto y en la errabunde posterior. No
olvidemos que el únicó dios de México que era omnipotente y omnisciente estaba representado por Tezcatlipoca,
el malo. Así los dioses de los indios -después de que Tezcatlipoca, mediante la expulsión del héroe intercesor, hubo roto la preponderante potencia del suave dios de la fecundidad; después de que las teocracias de los sedentarios
pacifistas tuvieron que ceder a las arístocracias de los nómadas guerreros; después de que los astros hubieron violado la tierra- no tenian pues ya nada de humano.
Violentamente estos ídolos fueron a su vez derrocados
por una banda de pequeños quijotes. Las ruínas de sus
lugares de culto proporcionaron el material de construcción para las iglesías del Dios de los conquistadores. Su
potencia la conservaron solamente como contraparte del
Crucificado, como demonios, como diablos. ("Vitzliputzli"
Huitzilopochtli ingresó a Europa, degradado al nivel de un

29

�Kobold malvado). Pero continuaron viviendo, como la gran
masa de los subyugados por los españoles. Y su derecho
de vivir lo hicieron valer en primer lugar en el arte de
la contrarreforma, en el barroco.
Como contraparte conscientemente constituida del protestantismo de los pueblos del norte, que se alejaban de
los Iconos a fin de predicar "la palabra" en salas vacias,
los habitantes del sur desarrollaban este estilo que habla
por sus formas, que es patético y vivo, y que quiere dirigirse a los sentidos, no al entendimiento. Es por que trabaja con figuras por lo que se adecuó al sensible indio,
para quien el románico y el gótico fueron siempre elementos ajenos. Pues las antiguas figuras fueron sustituidas por una multitud de figuras nuevas, llenas de contenido cristiano. Así, el barroco era apropiado para permitir a los indios olvidar parcialmente a sus antiguos dioses.
El gusto de la muchedumbre fue conquistado rápidamente
mediante la expresión a gritos de la sentimentalidad, mediante lo orgulloso y representativo de los nuevos templos. Puesto que el barroco no se halla ligado por ningún
freno a una mezcla de formas y colores, cayó su torrente
desbordante en suelo fructüero. Los asombrosos talladores de piedra indios, fueron muy hábiles en la creación y
decoración de las casas del "Nuevo Dios". Hicieron este estilo artístico en su personal idiosincrasia. Así apareció algo
propio, düerente del estilo del lugar de origen, en la misma
medida en que las razas se fundieron para constituir un
pueblo nuevo.

eco de creación propia. Solamente los últimos decenios deberían llevar de nuevo a una autodeterminación en el dominio de lo artístico, cuyas formas de expresión, sin embargo, tienen, para mi gusto, algo de rebuscado, de no
espontáneo y de artificial.

..

:: ::

Lo que sucedió al barroco, el neoclacisismo, determinado por el racionalismo francés, fue y permaneció siempre producto de importación, arte colonial; y la independencia política con respecto a España, que muy pronto
debía seguir, de ningún modo se acompañó de una emancipación artística, puesto que en este sector cayó, aún más
que antes, bajo el influjo de Francia. No injustamente· se
ha hablado de "provincialismo" a causa de la imitación
servil de lo extranjero, que en ninguna parte encontró

30

31

�SO~ANDO PARA EL QUE VELA

~.-•1·

(Cuento de José P. Shafer)

Hubo una época en que casi todas las cosas que más
amaba no podían comprenderme. Ni las flores, ni las
tampas, ni mi padre, ni mi amigo, ni mi hermana, ni el
triste espejo que ya nadie platearía nunca. Fue una época
totalmente huera-, de incertidumbre. Fijáos Fijáos bien: yo
lo sabía todo. Y si no lo sabía lo inventaba. A la gente no le
gustaba oírme hablar durante demasiado tiempo. A veces
ni siquiera me dejaban empezar. Es que aún no teníañ
muy olvidada mi última perorata. Y yo necesitaba hablar.
¿Cómo decirlo? Para mí no era hablar sino algo más ele:
mental e inexcusable. Hablar era como aspírar el aire,
llenarme los pulmones, hinchar el pecho, mirar triunfante
al mundo, sonreir y a veces también reir.

es-

La gente no comprendía que se oponía a mi forma
de vivir. Y yo no podía decir por qué los necesitaba tanto.
Yo vi muchas flores agotarse bajo mis palabras. Yo impacienté a muchas parturientas cuyo dolor hablaba otro
idioma.
Fue entonces que decidí aprender idiomas. Todos io~idiomas. El inglés y el francés y el dialecto de los ojos
aterrados, y el ruso, y la jerga de los suspíros, el habla
de los pies que huyen, el soliloquio de las manos cortadas
por el miedo, y. el español, y el dicterio de ·los sonetos, .,y
33

�el hebreo. ¡Oh! Yo sé la declinación de todas las sacudidas
de la cabeza, y conozco el cockney básico y recito el argot
sin restricciones. Aprendí casi todos los idiomas. El más
difícil fue para mí la gramática del tableteo de las ametralladoras, porque nunca fueron tan rápidas las descargas
oomo para que en las pupilas de los que morían no quedara el consuelo de mi mirada.

-Imbécil, no lo corro porque es macho sino porque
sueña.

Ensayé mis aptitudes todas y cada vez fueron más
inútiles mis intentos. Yo nunca daba en la tecla. Era vano
-tratar de convencerlos, habría sido preciso tener la fuerza
de un pelotón que fusila. ¿Se imaginan qué es eso? ¿Cuánto valor tienen las protestas terrestres que aún lo son?
Yo estaba solo. Pero no les bastaba con hacerme sufrir
la asfixia inexorable.· Lo peor era que cuando uno ya pedia a gritos que terminaran de una buena vez, las tenazas
de hierro aflojaban mi cuello y liberaban mi garganta:
Era una piadosa actitud la del mundo que me rodeaba.

cabeza de una pedrada. Ella no me dio tiempo.

¿Por qué no advertí a tiempo que todas las cosas de
ese mundo no tenían la misma importancia? Eso no me
lo enseñaron los incontables lenguajes que aprendí por tod~ partes, sino una vieja desdentada que corría como una
mozuela detrás de un muchachito al que sorprendiera en
falta.
-Déjalo en paz -le dije en su lengua- Todos lo
hacen.
Sin dejar de correr tras el chico, me contestó la vieja:
-Es cosa mía. Vete.

•

Con peligro de caer sin aliento, porque debía permanecer a la par de ella, y ya se sabe cómo son las mujeres cuando entran en ganas, le dije entrecortadamente:
-Detente, vieja. ¿No te avergüenza eso que haces?
Entonces ella se paró y me miró con su horrible cara
de bruja, de malahembra, de gana cansada.

34

Advertí en seguida que ella mentía y le guiñé un ojo.
La vieja me sonrió, más asombrada que contenta. Cuando
el muchacho que corría desapareció de mi vista ya no tuve
otro remedio que resignarme a mi desgracia o partirle la

Aprendí mucho con la dama aquella, y a veces me
confundo al evocar la huida del muchacho y mi propia caída.
¿Es que importa eso? Hay sueños que deben mantenerse
siempre niños y otros de viscosa madera, sueños con mala
entraña. Que vivan unos y que los otros mueran. Desde
que aprendí ese silabario la gente se me vuelve explícita.
Les cuento no todo sino solo lo que hace falta. Les gusta.
Sueñan, comen, odian, aman o bien se escapan. Cada ve-z
lo hago mejor, pero cada vez descubro otra cosa detrás de
una primera cosa.: Es un juego de hombres entre hombres.
Un juego sobre la tierra. Aunque aún no impidamos que
la noche desaparezca del todo, es incuestionable que cada
día se acerca más pronto el alba ...
Hubo una época triste, sí. Pero no quiero repetirla ahora. Os he comprendido bien: no es necesario recordar siempre. No hace falta ... Interesan otras cosas: ¿Cuánto de
futuro hicimos hoy? ¿cómo haremos para mantenerlo mañana? Son las contabilidades que más me gustan. Bien,
ya os he oído, hombres: ahora queréis dormir, y cansa mi
charla. Tenéis razón, es claro; el descanso repara el cuerpo
y despeja el alma. Y a pesar de todo hay que escucharme
con más respeto. Soy un viejo y tengo algo de poeta.
¿Oís? ¿Oís? Duermen. Bien. Yo velaré, velaré por todos, luna y silencio, por todas las cosas, flores, por todas
las conciencias, madres; hijos: por todos los sueños velaré
siempre y por todas las tierras.
35

�"LA VIDA AGITADA Y TURBlTLENTA
DE
RICHARD W AGNER"

.

(

'

(.

�FRANZ BOUCHSPIES

LA VIDA AGITADA Y TIJRBULENTA
DE RICHARD WAGNER

"Desde "la muerte de Wagne1· no ha
existido ningún creador de melodfa8&gt;'
(Oswald Spengler)

El gran reformador musical, crítico y poeta alemán

tan combatido y admirado, nació el 22 de mayo de 1813
en Leipzig, teatro de la famosa batalla que culminó con
la derrota del ejército napoleónico que entonces ocunaba
Alemania.' Ningún artista alemán está más ligado a ·· esta
fecha histórica, heróica y patriótica que Richard Wilhelrn
Wagner. Parece que el hado obscuro se propone anunciarle
en esa forma, que será un revolucionario y un glorificador
de su pueblo, al disponer su nacimiento en esta época agitada de la liberación alemana. Su padre era secretario de
la Jefatura policiaca en dicha ciudad y se llamaba Friedrich
Wilhelm Wagner y su madre llevaba el nombre de Rosina
Bertz. Su padre era muy aficionado al Teatro y a la Literatura, de tal modo, que mantenía relaciones con los grandes poetas y las actrices de su tiempo. El mismo protegía
a un actor y poeta llamado Ludwig Heinrich Geyer que
visitaba la casa con alguna frecuencia, aliviando con ello
la soledad de la esposa semi-abandonada por el carácter
galante de su marido y sus nocturnas correrías por lugares frívolos. Las malas lenguas trataron de desacreditar
el origen de Richard Wagner, diciendo que las continuas
visitas de Geyer se debían a relaciones ilicitas que éste
mantenía con la madre del gran compositor y que Richard

39

�era. fruto de aquel amor adúltero. Más tarde, los enemigos
de Wagner, tratando de humillarlo aprovecharon estas murmuraciones y aseguraron y difundieron que Ludwig Geyer,
era el verdadero padre de Richard Wagner. Esto realmente
no fue otra cosa que un ataque infundado contra el compositor y poeta alemán. ¡Falso! Profundos estudiosos e
investigadores de la vida de nuestro protagonista, como
Otto Bournot en su -libro "El Padrino de Wagner" han
comprobado, que. no se puede confirmar tal cosa, además
el asombroso parecido con su tío el poeta Adolf Wagner,
desmiente todas las habladurías alrrededor de Richard. El
pequeño vástago fue bautizado el 25 de mayo de 1813
como Richard Wilhelm Wagner. Su padre murió seis meses después, víctima del tifus, epidemia provocada por los
innumerables cadáveres que había en la ciudad después
de la famosa batalla de Leipzig.
Poco después de la muerte de Friedrich Wagner,
Ludwig Geyer se casó con la viuda y se encargó de la
familia de su amigo y protector e influyó notablemente
en el espíritu del joven Ricardo. Ludwig Geyer teniendo
un alto concepto artístico le guiará por este camino hasta
iniciarlo en los secretos del teatro y de la música. Geyer
SE: llevó consigo a la familia de Wagm.:r a Dresde donde
tenía un contrato y donde el alma del ~oven Richard pudo
desarrollarse ampliamente en este círculo. Su madre le
envió al colegio, donde desde edad temprana demostró
su talento y su genio. A los trece años tradujo al alemán
directamente del original, los doce primeros cantos de la
Eneida y compuso un poema en griego dejando asombrados a sus profesores. A los quince años escribía una drama
"Leubald y Adelheide" influido por la lectura de Shakespeare. Pronto demostró gran afición a Ja música Y mostró gran habilidad en el piano donde llegó · a interpretar
trozos de Carl María von Weber.

manos que le dijo encolerizado: "Acaso llegues a ser algún dia cualquier cosa menos músico".
A Wagner le impresionaron mucho aquellas palabras
que dejaron profunda huella en su alma. Se propuso estudiar con empeño y asistió a la magistral ejecución de la
"Obertura de Egmont", de Beethoven, llevada a cabo por el
ya famoso compositor y director Carl María von Weber.
Esto acabará de revelarle el genio incomparable de Beethoven y estimulará su pasión por la música. Sin poder contenerse, con el pecho desbordante de entusiasmo, escribirá
más tarde:
"¡Rindamos pleito homenaje al, hombre que
en el desierto del paraíso degenerado fue el gran
descubridor de nuevos e ignorados·caminos!"
"Con su esfuerzo intrépido y decidido, por
aJ,canoor una finaJ,idad artística, necesaria, recorriendo un camino artísticamente impracticable,
nos ha demostrado el poder ilimitado de la música . .."

Consagra todo su esfuerzo por alcanzar a comprenderlo y aspira a ser el continuador de la obra de aquel
titán.

Se le hizo · estudiar con Humann este instrumento. Un
día, su maestro le sorprendió ejecutando casi de memoria
la. obertura del Freischiitz y tan mal colocadas tenía las

No olvida tampoco a su primer favorito: Weber. Este
ha sido quien le ha revelado al gran Maestro. Su espíritu
romántico y soñador, había sido cautivado por la música
mágica del "Freischiitz" (El Franco-tirador). La leyenda
alemana del Cazador Negro cabalgando errante por los
bosques de Bohemia, el pacto diabólico, Max el hábil tirador Samiel, subyugan su alma desde niño. Su pasión por la
sangre germánica que engendró tan sublimes genios como
Beethoven y Bach, como Goethe y Schiller, como Weber
y Schubert, exaltado por la gloria alemana en la historia
y en la leyenda, enamorado de las tradiciones inmortales

40-

41

�de su patria, Richard Wagner exclama, grita al mundo:
"¡Oh, patria mia, cuanto debo amarte, cuanto
debo entusiasmarme por tí .. .!
;Oh adorable ¡fantasfa alemana! ¡Qué entusiasmo por tus bosques, tu noche, tus estrellas, tu
pálida luna, tu melancólica campana de aldea tocando!
¡Feliz quien os comprende, quien '[YUede con
vosotros creer, sentir, soñar y exaltarse! ¡Qué
dicha experimento siendo alemán!"

Por eso aparece Richard Wagner en el curso de la
Historia, como un Profeta del Genio germánico, cuya obra
inmensa levantará en alto el destino del pueblo alemán y
dará a la Humanidad una nueva y gloriosa visión de la
Música. Richard Wagner no ha olvidado nunca la noche
que murió su padrastro, Ludwig Heinrich Geyer. Tenía
siete años apenas. Estaba en la habitación contigua a la
del enfermo. Su madre, Rosina Bertz estaba a la cabecera
del moribundo. Richard oyó a Geyer murmurarle a su
madre refiriéndose a él: "¿Tendrá talento para la música?"
Aquello fue como una Profecía que despertó poderosamente su destino. Al día siguiente, cuando Geyer hubo
muerto, la madre se dirigió a Richard cariñosamente y le
dijo: "De ti queria hacer algo". ¡Sí! ¡Algo que revolucionará la humanidad! ¡Algo que conmoverá al Mundo! Wagner compone a los dieciséis años una Pastoral en la que
se funden el poeta y el músico. Estudia armonía y contrapunto con Weinlig y a principio de 1832 compone una pieza
musical que se estrenará con éxito en el Teatro Real de
Leipzig. El mismo año compuso una ópera que nunca llegó
a ver la escena: "Las Bodas".
Luego, con un sueldo modesto entra en el Teatro Municipal de Wiirzburg. Tiene apenas veinte años y le han
42

dado el puesto de repasador de solistas y coros. En esta
época compone su primera ópera importante: "Las Hadas".
La ha tomado de un cuento dramático de Gozzi titulado:
"La Donna serpente". El tema recuerda la leyenda de
Raymond de Lusignán y de Melusina. El héroe, Arindal.
se enamora de una joven que pertenece al pueblo de las
hadas. Si él triunfa de las duras pruebas que ella le impone,
Adah, la heroina, le pertenecerá y se transformará en una
mortal. Desgraciadamente, Arindal fracasa y pierde la
razón y Adah es convertida por sus hermanas, en una
serpiente. Arindal quiere devolver a su amante, su forma
humana. Las hadas lo someten a pruebas tremendas, de
las que triunfa 'alcanzando el amor y la feli~idad, pues
Adah recobrando su forma femenina vuelve a el Y le concede la inmortalidad.
En 1834, es nombrado Richard Wagner, Director de
Orquesta del Teatro de Magdeburg, donde conoce a Guillermina Planer, una linda actriz de la que se enamora. Su familia se opone rotundamente al matrimonio de Ricardo y
Guillermina. Esto fue, sin duda, lo que le inspiró su segunda
Opera, escrita en esa fecha. Se llamará "La prohibición de
amar". En ella un magistrado siciliano lanza una ley en
la que condena a muerte a todo el que mantenga relaciones
ilícitas con otra persona. El magistrado se encuentra preso
en las redes de su propio edicto, que había establecido con
el fin de acabar con el libertinaje en el país. La Opera
termina felizmente.
Un escándalo en el Teatro hace fracasar la obra.
En 1836, siendo Director de Orquesta de Koenigsberg,
se casa con Minna Planer, pero un año más tarde, quiebra
la empresa que lo había contratado y Wagner se encuentra sin colocación y sin dinero. Su mujer comienza a reprochárselo y frecuentes riñas con este motivo ponen, en I?eligro su matrimonio. Su mujer no tiene fe en el, solo
piensa en su comodidad y bienestar.
Wagner tiene que luchar unos meses contra el torbellin~
de la vida hasta que se le nombra Director de Orquesta
43

�del Teatro de Riga. Vuelve el bienestar durante el cual,
Wagrter, lee la novela de Lord Bulwer Lytton, "Rienzi",
y piensa revivir en el escenario, la vida del célebre tribuno
romano. Con el fin éle entrevistarse con el autor de la obra,
hace un viaje a Londres. Durante la travesía, el buque en
que se ha embarcado, es sorprendido por violenta tempestad y está a punto dé naufragar. Algunos marinos hablan
de la presencia del holandés errante y Wagner es cautivado por esta conseja. Así nace en el alma del poeta-músico la idea de tomar este viejo motivo para una de sus
óperas.
Luego le empuja la ambición de triunfar en París,
marcha a Bolonia donde se encuentra el ya famoso comI,&gt;Ositor, Giacomo Meyerbeer. Este, le da cartas de recomendación para Habeneck y Moritz Schlesinger en París.
Wagner llega a la populosa ciudad en septiembre de 1839.
Es recibido con entusiasmo y cortesía por el círculo de artistas que triunfaban entonces en París. Héctor Berlióz,
Franz Liszt, Fréderic Chopin, Heinrich Laube, Spohr, Henri
Heine, Auber y otros, le tienden la mano; sin embargo,
Meyerbeer le ha jugado una mala pasada. No podrá representarse nada suyo en París. Habeneck y Duponchel le despitlen sin querer saber nada de su música y , Schlésinger, le
eflcatga sólo una composición para "Los dos granaderos''
éle Heine.
Se dedica a escribir artículos sobre mus1ca para los
diarbs alemanes y parisienses, termina la partitura de Rienzl y comienza a trabajar en "El Holandés Volador" con
éntusiasmo, lUego compone una Sinfonía sobre "Fausto"
animado por Fránz Líszt a quien inspira verdadera sim..
pátiá.
En Dresde acaba de construirse un :tnagnífico Teatro
y Wagner sabedor de esto, escribe al Rey Federico de Sajonlá suplicándolé SU protección y pidiendo que sea acep-

tada su Opera 1'Rienzi".
44

Después de muchos sufrimientos y penalidades, "Rienzi" es representada en el Teatro Real de Dresde, el 20
de octubre de 1842, con gran éxito y comienza para Richard la pendiente de la gloria que habría de conducirlo
a la cúspide de la Inmortalidad. Wagner es aclamado como
un gran compositor. Es comparado con Auber, Mendelssohn, Meyerbeer, Spontini y Ludovic D'Hálevy.
En "Rienzi" comienza a desarrollar las bases que han
de constituir las principales características de su obra. En
"Rienzi", no ha acudido a ningún libretista, él mismo ha
escrito el poema y el "Leitmotiv" (Motivo-tema), el tema
conductor, es utilizado por pr imera vez en esta Opera. El
"Leimotiv" será en lo sucesivo, uno de los principios fundamentales de la forma, en toda la música moderna.
En este mismo Teatro, fue representada luego, "El
Buque Fantasma" que constituía un paso gigantesco en
la técnica musical wagneriana. La inspiración revolucionaria bullía en la soberbia frente del Maestro. El público de
Dresde, lo aceptó, sin embargo, fríamente.
El tema es el de la leyenda del navegante holandés
Cornelius Vander Deken, el cual por causa de la tempestad, no pudo cruzar una noche el Cabo de Buena Esperanza
y blasfemó jurando que lo pasaría, aunque el Cielo se opusiera y aunque tuviera que navegar por ello, por toda la
Eternidad. Dios escucha su juramento y le impone terrible
castigo a su soberbia. Sin embargo, será redimido por el
amor de una mujer y aunque navegará hasta el Fin del
Mundo, cada siete años bajará a tierra a buscar una mujer
fiel hasta la muerte. El Marino maldito gime:

"¡Ah, soberbio océano! pronto me llevarás d,e nuevo.
¡Sé dominar tu cólera, pero mi sufrimiento es eterno!
¡La salvación que busco en tierra no la encontraré jamás!"

45

�. La redención por amor ya ha sido tratado por Goethe
en su "Fausto" y los poetas románticos se han apoderado
de este motivo apasionadamente. Wagner, último repre~entante. del romanticismo alemán, se deja obsesionar por
el Y lo introduce en varias de sus obras. Tannhauser y
Kundry, la heroína del "Parsifal", son también redimidos
por amor.
Wagner nos hace notar la semejanza del holandés
errante y la leyenda clásica de Ulises, maldito por la profetisa troyana Casandra, quien le augura que nunca volverá a su reino de Itaca y que navegará eternamente por
todos los mares sin volver a abrazar a su mujer y a su
hijo.
i Con qué ansiedad canta el piloto del buque maldito

el anhelo de encontrar a la mujer amada! Vuela a su encuentro lleno de esperanza, mas luego viene el desengaño.
"Por 7,a loca tempestad y el mar tan lejano
¡Hermosa mía, estoy cerca de ti!
Las montañas de o'laiJ que el sur nos trae,
¡Hermosa mía, me llevan hacia ti!
Sin el "buen viento del sur, desde el poniente
a 7,a aurora,
¡Jamás llegaría hacia ti!
Sop7,a P'Ues, viento del sur, ¡ah! "buen viento sopl,a
más
'
¡Mi hermosa suspira después de mí!"

Y el capitán lanza un doloroso gemido como el albatros
herido, sin poder contenerse:

la cual ama al proscrito y está dispuesta a romper la maldición para alcanzar su salvación eterna:
"¿Visteis en el mar un barco corrert
Los mástiles son todos negros, 'la1J velas son rojas,
y en 7,a alta borda un pálido marino,
está siempre parado, ve7,a y no se mueve.
¡Como silba el viento! ¡Como flecha vue7,a el navío,
sin fin, sin reposo y sin treg'UtJ,/
Pero el pálido marino alcanzaría su liberación
si alguna vez encontrara una mujer en 7,a tierra,
fiel hasta 7,a muerte ..•
¡Ah, pálido viajero! ¿Cuándo 7,a encontrarást"

La Opera termina con el sacrificio de Senta y la salvación de ambos amantes por toda la eternidad.
Wagner no ha explicado nunca por qué el holandés
tenía que ser redimido por el amor fiel de una mujer. La
explicación la encontramos en una antigua tradición alemana sobre el Buque Fantasma.
El héroe no es un holandés, sino Falkenberg, un marino alemán que asesinó a su esposa y a toda su familia
por celos infundados. Por disposición Divina, Falkenberg
es liberado a media noche de la prisión en que espera su
sentencia y embarcado en el puerto de Hamburgo y lanzado
sin piedad enmedio de las olas y de las tempestades. Navegará eternamente hasta que pueda encontrar una mujer más fiel que la que asesinó injustamente. El diablo y la
muerte se juegan su alma a los dados sobre la cubierta del
barco y el desdichado marino navega hasta el Juicio final.

Es el deseo de reposar en la Nada después de navegar
durante siglos en vano. Es bella y sombría también la balada que canta Senta, la hija del marino noruego Daland,

Wagner se identifica a sí mismo con el marino errante.
En busca insaciable de la gloria, recorre Alemania y Europa: Londres, París, Viena, Munich, Leipzig, Dresde, Riga.
Arde en el fuego creador y se consume en la desesperación.
Años angustiosos le acosan. Su mujer muere de una penosa enfermedad después de haberle ofendido y haberle

46

47

"¿Mi tumba? ¡No la encuentro!"

•

�sido infiel mil veces.
Wagner está solo y abatido. Encuentra un refugio en
la lectura de Schopenhauer, el filósofo alemán, pero le inspira ideas sombrías. Sin embargo, sigue luchando con nuevas fuerzas. Ahora trabaja con ahínco en su nueva Opera,
Tannhauser, fruto de la lectura de antiguos manuscirtos y
, de viejas leyendas alemanas. En 1848 parte a Zíirich y luego se refugia en Ginebra por haber tomado parte en un movimiento político contra el Rey de Sajonia. La insurrección
fracasó y Wagner tuvo que huir y alejarse para siempre de
la política. Reanuda su amistad con Franz Liszt con el que
una amistad fraterna lo unirá hasta la muerte. Liszt lo
anima y lo apoya y durante su estancia en Zíirich, escribe
aquella grandiosa epopeya conocida como "Lohengrin".
Wagner se ha abismado en la lectura de los Minnensinger o Maestros Cantores del Wartburg. Lee los viejos
folios de Wolfram de Eschenbach, de Walther Von der
Vogelweide, de Kueremberg, de Gottfried Von Strassbourg
y de otros. Las viejas leyendas de Tannhauser, Parsival,
Lohengrin. El Santo Grial, Los Nibelungos y Tristán e
!solda, son devorados con avidez por el poeta. Ya la Opera
franco italiana llegará a su fin. Solo existirá el Drama musical, el poema Sinfónico. El Teatro y la Música se darán
la mano en la obra inmortal de Wagner. El uno será el
complemento del otro. Ya el tema musical de una obra no
será solo un despreciable libreto. Tanto el libreto como la
partitura serán, ambas, obras de arte. La música será para
el drama, lo que el Coro en el teatro griego del que Wagner
no ha querido desligarse.
El progreso que marca Tannhauser sobre las obras
anteriores de su autor, es verdaderamente formidable. Desde la obertura hasta el fin, es una de las obras maestras
del arte musical.
La obertura es uno de los trozos sinfónicos que llegan
más al alma y no hay palabras para expresar la emoción
intensísima, la serie de sentimientos diversos, la gradación
de sentimientos puros que se experimentan. A veces hay
48

en la orquesta, lamentos de un alma que se desgarra Y
zarpazos de bestia en celo. Los violines desarrollan un In:otivo nebuloso hasta que estallan en notas francamente crIS-talinas, claras, interrumpidas por un grito extraño que es
la exaltación de un condenado.
Las trompas tienen sonoridades de algo grande, terri-

ble, y sus notas como apocalípticos llamamientos, se entrelazan con los quejidos de los violines que lloran no se sabe
qué ideales rotos formando un conjunto armónico que
abruma por su gr°andeza, que sobrecoge por su intensidad
y hay en un instante, un deseo que acabe aquel dulce sufrimiento o que no cese hasta que haya desgarrado todo
nuestro corazón y sus palpitaciones se fundan en aquel
océano de sonidos para entregarle nuestros sentimientos.
Tannhauser es un caballero cantor que vive en la Montaña de la diosa Venus disfrutando en sus brazos de su
amor lujurioso. Ahíto de placeres piensa volver al mundo
de los mortales y recomenzar una vida de penitencia Y contrición a lo que Venus se opone. Tannhauser huye Y llega
a la corte del Langrave Hermann de Turingia, el cual reúne
a los Maestros Cantores en el Wartburg, cerca de Eisenach.
Wolfram de Eschenbach lo reconoce y lo presenta a Walth_er
de Vogelweide, a Gottfried von Strassbour~ Y a los demas.
Cunde el regocijo y se celebra un certamen en honor de
Tannhauser. Elizabeth sobrina del Landgrave se enamora
de él y lo colma de favores, pero el orgulloso Maestro corresponde burlándose de los austeros cantores, audazmente
insulta a su protector, el Landgrave, e injuria a la .?ulce
ilusión de la princesa enamorada. Con gran desverguenza
canta el Himno a Venus:
"¡Es a ti, a quien canto, ,deidad del amor!
¡A ti mi elogio! ¡A ti fuente de toda belleza!
·De toda maravüla! ¡Sólo conoce el amor
I
el que te ha estrechado en sus brazos.f"

- Todos qúieren castigarlo y se arrojan sobre él espada
en mano, pero Elizabeth se interpone entre ellos Y el ré-

�probo, protegiéndolo. El Landgrave le impone una expiación: que marche como peregrino a Roma e implore el perdón del Papa. Tannhauser, tocado con tosco sayal, se pone
en camino a la Ciudad Eterna. Cuando el Santo Padre se
aproxima a él, de rodillas confiesa sus pecados. Horrorizado, el Pontífice le niega la absolución, a menos que su
báculo florezca al tercer día de este encuentro. Tannhauser
desengañado, vuelve a la montaña de Venus que le llama
de nuevo, pero Wolfram le encuentra en el camino y se lo
impide. Mientras luchan, la princesa Elizabeth ruega por
la salvación de Tannhauser y ofrece a Dios su vida a cambio de la redención del réprobo. Un grupo de peregrinos,
conduce el cuerpo inerte de Elizabeth, y Tannhauser ve en
ese momento florecer el báculo papal. Redímido, muere junto al féretro de la mujer amada. El triunfo de la virtud
sobre el pecado se ha consumado. La eterna lucha del Bien
y el Mal ha tenido un fin sublime.
Wagner ha encontrado sus fuentes en una antigua balada y en la leyenda de Heinrich von Ofterdingen narrada
por Hoffman y Novalis. El episodio del torneo en el Wartburg es semejante al de Tannhauser de Wagner, solo que
la heroina se llamaba Sofía de Wolkenstein y el diabólico
seductor, no era la diosa Venus sino el Mago Cantor
~lingsohr de Hungría.
Ha sido Reine el que ha despertado el entusiasmo de
Wagner por los poemas medioevales, pues Heine habla con
frecuencia de ellos en su obra. No obstante muchos de
los poetas románticos anteriores a Reine han explotado las
fuentes medioevales.
Tannhauser se estrena con éxito en Dresde, el 19 de
octubre de 1845, pero el 13 de marzo de 1861 es silbada en
el Teatro de la Opera en París. Wagner sabe que todo es
obra del envidioso Meyerbeer, pero su fama va en camino
ascendente y este fracaso será el principio del triunfo.

Friedrich Nietzche, un joven alemán enamorado y entusiasta de la obra de Wagner a quien considera un gran Maestro.
En honor de Wagner escribe un libro que más tarde hará famoso al joven filósofo: "El origen de la Tragedia". Lleva
una noble y sincera dedicatoria para el Maestro. Ha visto
en él, al genio resucitador de la tragedia atica. Un día
!Nietzsche también se volverá contra Wagner y le atacará
furiosamente, pero aquel libro dará testimonio eterno de
su devoción por Richard Wagner y de la noble amistad
que le unió a él.
El Emperador don Pedro del Brasil, llega a conocer
la situación miserable en que vive el refugiado genial,
en Ginebra, trabajando afanosamente en Lohengrin y Los
Nibelungos. Entonces le escribe pidiéndole una Opera cuyo
tema sea el amor de Tristán e Iseo o !solda.
Wagner se pone a trabajar en ella con entusiasmo,
pero ni el emperador ni su embajador volvieron hablar
de adquirir dicha Opera.
Un rico amigo de Wagner, el Barón Otto Von Wesendonk, se convierte entonces en su generoso protector y con
vida al poeta a su quinta "La Colina Verde" en Suiza, donde Richard conoce a Mathilde, la bella esposa de éste, y
con quien sostendrá una hermosa amistad. Wagner continúa su trabajo interrumpido sobre Tristán e Isolda y llega
a identificarse con el héroe.
Tristán, protegido por su tío y amigo, el Rey Mark
de Cornwall, no puede reprimir su amor y admiración por
!solda, la bella esposa de éste.
El tema, está tomado de un manuscrito del poeta medíeval Gottfried Von Strassbourg y de una antigua leyenda
bretona de los tiempos del Rey Arthur.

En esta época conoce al novelista suizo Gottfried Keller,
al poeta alemán George Herwegh y al filósofo prusiano

En ésta última, el caballero Drystan (Tristán) hijo de
Tallwch, que vivía en la isla de Pridein (Britain o Bretaña)

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51

�hizo un viaje a Erin, (Irlanda) para raptar a la princesa
..Essyllt (!solda) y llevarla a Cornwall como esposa de su
tío el Rey March (Mark). Durante el viaje mata al irlandés
Morhout (Morold o Morlot) el cual quería imponer un tributo a Cornwall y someter a su Rey. Morhout era primo
de Essyllt y ésta al saberlo, rechaza a Drystan como a su
asesino. Finalmente, obligada por sus padres, se embarca
con él hacia las costas de Cornwall. Durante la travesía
intenta envenenar a Drystan y le pide a su doncella Brangewein, que es una hechicera, que le dé el filtro de la
muerte. Brangwein (Bragania o Brangel) se equivoca Y
pone en su lugar el filtro del amor. Essyllt obliga a Drystan
·a brindar con ella por su próximo enlace. Beben ambos el
vino en el que Brangewein ha mezclado el filtro del amor
y caen en brazos uno de otro.
Llegan a Cornwall y Drystan y Essyllt no pueden reprimir su amor pero el Rey Mark no lo nota. Essyllt se
casa con el Rey March y Drystan quiere ahogar su pasión
alejándose del Palacio. Vuelve sin embargo al castillo
real de Tintaioil (Tintoyl o Tintagel) sin querer escuchar
los consejos de su fiel escudero Gouvernail y comienza a
entrevistarse secretamente con Essyllt, hasta que una noche son sorprendidos por el celoso rey March en el lecho
de amor y los mata a ambos de una estocada.
En la Opera de Wagner todo es semejante a la leyenda.
Comienza con el viaje de regreso de Irlanda hacia Cornwall,
cuando !solda y Brangel descubren que el Caballero Tantris
que las conduce al reino de Mark, no es otro que Tristán
De Lenois el matador de Morold. !solda decide vengar a su
primo y le pide a Brangel que vacíe el contenido de un
veneno en el vino con que hará brindar a Tristán por su
próximo matrimonio. Brangel, compadecida de ~ • en
lugar del veneno vacía el filtro del amor en el vmo.
Entre
, tanto, el vigía del navío canta una romanza: ·
"¡Ah! sopla, sopla, IV'iento de los mares
yo sufro, "bella niña.

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¡Oh! ¡hija de Erin

saivaje, amorosa niña!"
!solda dispone que Tristán se presente ante ella. Cuando Tristán advierte que ha sido descubierto, le tiende la
espada a Isolda para que vengue y lo abata de un golpe.
!solda vacila y le pide que se reconcilien. Beberán un vaso
de vino para hacer las paces. Brangel ofrece una copa a
cada unó y Tristán apura la suya sin detenerse. !solda al
ver la sangre fria de su enemigo, le arrebata la copa Y
apura las últimas gotas del líquido para morir con él. En
lugar de eso, ambos se han enamorado locamente Y sin
freno. Ambos se miran fascinados. El filtro ha hecho efecto.
!solda sin poder contenerse, le grita:
"¡Tristán! ¡Traidor amado!"
Y Tristán a su vez:

"¡!solda! ¡Mujer divina!"
En ese instante, el vigía y los marineros les ammcian
que han llegado a tierras de Cornwall. Se separan llenos de
tristeza. Mark los recibe con alegria y lo dispone todo para
la boda.

En el segundo acto, Tristán e !solda se ~ntrevistan
secretamente. Mark y su amigo Malot están de caza. Brangel y Kurvenal (Gouvernail) están haciendo guardia para
advertirlos del regreso del Rey. Tristán penetra en un jardincillo donde lo espera !solda, la cual se rinde a sus caricias. Ambos entonan un aria inmortal:
"¡Ah, a la noche ya entonces

juntos nos consagramos.
El día artero y siempre
a 7,a envidia dispuesto,
podrá con sus astucias separarnos,
mas no habrá de engañarnos su mentira!"
Malot, que envidia a Tristán, hace introducir al Rey
53

�por una puerta secreta en el jardín. Enfurecido acosa a
Tristán, a quien hiere mortalmente, mientras el Rey Mark
estaba dispuesto a perdonar aquel pecado de juventud.
. . En el tercer y último acto, Tristán se restablece de
sus heridas en su castillo en Bretaña, al cuidado de su fiel
escudero Kurvenal. Un navío aparece en la lejanía, es el
barco que le devuelve a !solda y la amistad de su tío el
Rey Mark. Este, conmovido por su gran amor y la lealtad
que siempre le había profesado Tristán está dispuesto a
anular su matrimonio y a perdonar ~ los amantes.
Tristán quie_re recibir él mismo a !solda, pero con su
esfuerzo sus hendas se abren. Cae desfalleciente en el regazo de su amada. El Rey y Malot quieren también entrar
pero Kurvenal ignorante de todo, les impide el paso co~
bravura Y el traidor Malot, lo mata. El Rey Mark entra
en el momento en que Tristán ha muerto a consecuencia
de sus heridas e !solda agoniza sobre el cadáver de su
amado.
Es de notar los nobles rasgos con que pinta al marido
ofendido, tal vez en honor del Barón de Wesendonk. Finalmente huye del "Asilo", la casita que su amigo le había
asignado en su quinta.
. El ~oven Rey Luis de Baviera, que desde muy niño
leyo el libreto de Wagner de Lohengrin ocasionalmente le
entusiasma este errante poeta-músico al que quiere gl~rificar de algún modo. Le ofrece su protección benévola.
Wagner que ha terminado su Opera Lohengrin, y a la que
Franz Liszt califica de sublime, la envia primero a Weimar,
en 1849, fecha en que celebraban el centenario del natalicio de Goethe. Weimar lo rechaza porque en ella desarrolla
sus teorías que revolucionarán la música. Wagner comienza a trabajar entonces en su Opera "Los Maestros Cantores
de Niirenberg", en la cual exalta la figura inmortal del
poeta-zapatero alemán Hans Sachs y las corporaciones de
artistas artesanos de Niirenberg en tiempos de Durero. El

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protagonista, el Caballero Cantor Walther von Stolzing, que
es visto por los demás como un intruso, no simboliza más
que la figura del gran reformador musical rechazado porque lucha por triunfar e imponer su arte verdadero y no
el ya sujeto a formas arcaicas y perecederas.
El Caballero de Stolzing, ama a Eva, la hermosa hija
del rico comerciante Pogner, y para alcanzar su mano, es
preciso que compita con su arte con los Maestros Cantores
que le envidian por su juventud y gallardía.
Walter y Eva hacen amistad con el poeta bonachón
de Hans Sachs, con cuyo apoyo alcanza el triunfo y se realiza su amor.
Es una Opera en la que el amor vibra y alcanza la victoria contra todos los obstáculos, las arias de Stolzing están
colmadas de ternura y entusiasmo:
"Te amo, bella niña, pero no es mucha mi ciencia;
tan joven es mi corazón, como joven mi experiencia.

So1o siento una inquietud
con impulso ide alegria,
con esfuerzo de juventud,
ganarte por mi hidalgufa.
i ¿Es preciso combatir1 ! ¡Y bien! mi espada golpeará
Ya el fuego sagrado me turba e inquieta,
Por ti se ilumina el deseo,
la santa valentfa del poeta •••"

Cuando Walter es sometido a una prueba, su corazón
reboza de alegría:
~

"Siento saJ,tar y agitar
en mi pecho una canción inmensa.
¡.Adiós la noche! ¡He aquí al dfa!
Y el alma al fin comienza
¡El himno sublime del amor!"

55

'

�i Qué diferencia "Los Maestros Cantores" de "T . tán
e !solda" 1• Mientras una es todo alegpa y optimismo
•
ns la
otra par~ce un dulce lamento que conmueve Y entrist~e.
En la prrmera, se burla de sus enemigos y de sus perseguidores, se alcanza a vislumbrar el triunfo; en la segunda,
la amargura y la soledad acosan al autor.

d

Durante su viaje a Venecia en 1858, Wagner escribía
o1orosamente a su amiga Ilse Wille:

"Créalo amiga,
·
·
querida,
que he de reunir todos mis
esfuerzos, solo '[)ara mantener mi equilibrio. A cada instante he de ex:lamar: ¡Valor! ¡Valor! Si no, todo se hunde.
Lo que todavia me queda únicamente es mi aislamiento
la más comp7,eta so7,edad .. ."
'

En_ 1864, acude al llamado del Rey Luis II de Baviera,
su ,,adnurador, el cual le ayuda y protege. "Tristán e !solda se estrena el 10 de junio de 1865 Y W
un triunfo más.
agner se anota

En_ Triebschen, a orillas del Lago de Lucerna, concluye finalmente "Los Maestros Cantores" en el año de
1866. Y _son estrenados en Munich el 21 de junio de 1868.
El publico aplaude y admira ahora a Wagner.
Los penosos años de lucha, tocan a su fin.

En 1858, ~•Lo~engrin" fue presentada en Munich. Esta
Ope~~ ya hab1a triunfado en Weimar en 1850, bajo la direcc1on de Franz Liszt, pese a toda la oposición que existía
entonces contra Wagner.
"Lohengrin" está tomado de la antigua leyenda del
Caballero del Cisne, que cantaron los poetas medievales
como Wolfram Von Eschenbach y Konrad Von Würzburg.
Elsa de Br~bante, es acusada en el Siglo X, ante el
Emperador Enrique de. Alemania
.
, de haber da do muerte
a su hermano, de perJur10 y hechicería. Su acusador es
56

un pretendiente defraudado, Federico de Telramund. Elsa
apela al juicio de Dios, pero no hay caballero que se le
enfrente a Federico, tremendo combatiente. Cuando Elsa ha
perdido toda esperanza de encontrar un defensor de su
causa, sobre las aguas del Escalda (el Río Schelde) aparece navegando un extraño caballero armado de punta en
blanco, en 'l,lila pequeña navecilla tirada por un blanco cisne. Los circunstantes quedan asombrados ante tan singular
aparición, pero el caballero misterioso los tranquiliza diciendo que acude a responder al reto de Telramund. Dobla la
rodilla ante el Emperador y le pide autorización para combatir contra el acusador. El Soberano acepta a pesar de
que Telramund no acaba de salir de su asombro. El Campeón de Elsa, se aproxima a ella y le pide que sea su esposa y que nunca le pregunte su nombre ni el lugar de su
procedencia. Elsa acepta y jura no formular las preguntas
prohibidas. Después de esto el Caballero acomete a Telramund y tras encarnizada lucha lo vence.
Esta victoria es celebrada. por todos con gran regocijo
y Telramund, en compañia de su esposa, es desterrado de
Brabante. Se celebran los esponsales de Elsa y su Campeón,
pero la intrigante esposa de Federico, la feroz Ortrude hace
anidar la duda en el dulce y joven pecho de la bella desposada y una vez solos en la cámara nupcial, Elsa interroga a su esposo desesperadamente sobre su nombre Y su
origen. Telramund penetra en la cámara por una puerta
secreta, seguido de dos esbirros, con la intención de matar
al caballero, pero éste, de un tajo de su espada lo abate.
Nuevamente se reúnen el Emperador y sus caballeros
para marchar contra las hordas Magiares que amenazan
- al Imperio. El Caballero del Cisne aparece ante ellos armado de nuevo, como en su primera aparición, Y el Monarca
y sus paladines creen que está dispuesto a dirigirlos en el
combate el enemigo. Cantan ellos de entusiasmo:
"¡Sal.ve, amado héroe! Te esperan fielmente
los que has convocado para la guerra.
En su deseo de combatir, seguros están

57

�de 7,a victoria, si tú los conduces ..."
El Caballero lamenta no poder acompañarlos a la batalla, muestra el cadáver de Telramund y señala a E1sa
como perjura. Ha faltado a su juramento y el héroe tiene
que marcharse para no volver jamás. Antes revelará su
identid~d públicamente. En un aria llena de dulzura y de
nostalgia, el héroe canta:

"Allá muy lejos, en escondida tierra,
Hay un castillo, Monsalvat llamado;
Ahí un sacro templo una floresta encierra,
De joyaJJ sin par y de· oro ornado.
Hay una copa que del Cielo es don,
Guardaba cual del Señor, rico tesoro;
Y aquellos que de virtud campeones son,
Los illeva un ángel en sus alas de oro.
Baja cada año una paloma desde el Cielo
Que viene su isanto poder a renovar;
Be llama el Graal, y fuerza y santo celo
¡Al pecho del guerrero sabe dar! ...
Aquel que es ldel Graal nombrado siervo,
Ungido es de un dominio sobrehumano;
Inerme es contra él engaño acerbo
Y si matarlo se intenta, ¡todo en vano!
Y enviado es a muy lejana tierra,
El honor y 7,a virtud a sostener;
Y siempre es vencedor en toda guerra
¡Porque lo escolta un mágico poder!
Todo acaba si el gran misterio sobrehumano
Se descubre y un profano hace decir
La verdad del secreto tan extraño
Que vosotros todos oís. ¡Después debe partir!
¡Conoceréis 7,a fuerza del arcano!
¡Mandado por el Graal, vine guerrero!
¡De Monsalvat, Parsifal es soberano!
¡Soy Lohengrín, su hijo y Caballero!"
Quedan asombrados todos y Elsa se arroja en vano a
sus pies suplicándole que la perdone. Lohengrin ve venir

58

por el río la nave del cisne y en ella se marcha mientras
E1sa agoniza de dolor.
Los antiguos héroes, evocados por Wolfram Von
Eschenbach y .Alberto de Scharfenberg, resucitaban al mágico conjuro de la batuta wagneriana, como si ésta fuera
una varita encantada. Parsifal, que más tarde le inspirará
otra de sus Operas, surgia de las olvidadas sombras del
pasado medioeval.
Wagner marcó en su libro "La música Y la_ poesía
del porvenir", los fundamentos de su reforma ~us1cal. La
música romántica, -de la cual Wagner es el mas alto exponente siempre progresa hacia la cadencia, Y por lo tanto,
se ve obligada inevitablemente, la urgencia hacia la s~lución. Wagner se apoderó de las relaciones entre la acción
dramática y el proceso armónico con seguridad absoluta .Y
las formuló distintamente.

Así señaló a sus sucesores, un camino del cual no podían apartarse mientras la música progresara hacia la cadencia armónica. Por esta razón, dio Wagner gran importancia al desarrollo de la orquesta. La actividad dramática de esta música, tiene por centro la orquesta, por lo
cual crea la técnica del Leit-Motiv (Motivo-Tema), que le
es peculiar.
La música de Wagner nos hace soñar y remontarnos
a pasadas edades . . . Por ejemplo, veamos el sublime preludio de "Lohengrin", compuesto para el comienzo del tercer acto.
Sus notas vibrantes y vigorosas, simbolizan el fueg!)
de la pasión creadora en pugna con los elementos hostiles
y caóticos que luchan por sofocarla y_ abatirla. La creación artística triunfa finalmente alzándose victoriosa sobre sus adversarios.
Algunos le han interpretado de manera distinta . . . ·
Para ellos, significa la batalla enconada, sostenida en-

59

�tr;e las fuerzas tenebrosas y las radiantes, por apoderarse
del espíritu humano . .. toda la Bondad, la Fe y la Virtud,
&lt;:&lt;&gt;ntra la perversidad, la astucia y la intriga inicua .. .
. Ahora bajo la protección del Rey Luis Il de Baviera
Wagner trabajará libremente sobre sus Nibelungos. En es~
ta época, conoce a Cósima la joven hija de Liszt y de la
Duquesa D'Agoult. Está casada con un amigo suyo y director a su servicio, Hans Biilow, también compositor
genial Y entusiasta de la música wagneriana. La llama avasalladora del amor surge de nuevo, y todos los obstáculos
que surgen entre Ricardo y Cósima, son eliminados. El
amor imprudente de Wagner y los celos de Biilow, provocan la ruptura y finalmente el divorcio en este matrimonio. Liszt padre de su amante y Biilow el marido engañado,
~ sienten defraudados ante la actitud de Wagner. Ellos
han sido sus amigos más fieles. ¿Qué pueden esperar los
demás de él?
Wagner se casa finalmente con Cósima Liszt, en agosto
de 1870. Es el año victorioso en que Alemania se lanza
triunfante sobre las derrotadas fuerzas del Imperio francés.
Al empuje poderoso de Otto Von Bismark, el glorioso canciller prusiano, Alemania se constituirá en un Imperio fuerte cuya cabe-La será naturalmente, el Rey Guillermo de
Prusia.
La tetralogía wagneriana parece predecir la gloria de
las armas alemanas y Wagner se convierte en su Profeta.

Wagner ha acudido esta ·vez a los antiguos mitos nórdicos
recopilados en la Edda, y lo apoya su amigo el escrito;
alemán Hans Von Wolzogen, el cual los tradujo y adaptó
del islandés a su lengua.

edificará su templo. Con el apoyo del Rey, Wagner concluye
su obra titánica y finalmente del 13 al 16 de agosto de
1876, el incansable combatiente puede representar su famosa Tetralogía en un Teatro construido por él mismo.
El éxito fue grandioso a pesar de la hostilidad que la prensa
había desatado en su contra días antes. La batalla estaba
ganada y el héroe vencedor.
La Tetralogía wagneriana se compone de cuatro Operas, en las que se desarrolla el motivo de "El Anillo delJ Nibelungo" desde el principio hasta el fin. Fue representada
en cuatro días consecutivos. Sus cuatro partes son:
" El aro del Rhin"

"La W alkiria"
"Sigfrido" .
"El Ocaso de los dioses"

"El oro del Rhin", trata del oro robado por Alberich
(Andvari) Rey de los Nibelungos (Hnifflungar) o genios
de la niebla y de las sombras, a las ninfas del Rhin que lo
guardan celosamente. Alberich disgustado porque ninguna
quiere otor~arle su amor, les arrebata su tesoro. Las ninfas
cantan entonces:
r, El que renuncia a la alegría de amar
El que maldice el amor y su poder,
Ese só"lo por su magia sombría,
Podrá forjar con ese aro,
El anillo que da fuerza y poder sin límites,
Será el héroe del mundo".

Alberich burlón arranca el oro y les grita:

Sin embargo, la tetralogía tropieza con un obstáculo.
iNo puede ser represe~tada en un teatro común. En 1871,
Wagner acude a su armgo el Rey de Baviera quien está dispuesto a ayudarlo. Wagner ha reunido ya 300,000 thálers
Y en 1872, el dia que cumplía 59 años, se coloca la primera
piedra del Teatro de Bayreuth, donde el genio de la música

El Nibelungo huye y se refugía en Nibelheim, su reino
donde conspira contra los gígantes y los dioses.

60

61

"¡Forjaré el anillo vengadar y terrible!
¡Que el río lo oiga! ¡Maldito sea el amar!"

�Los dioses han encargado a los gigantes de.. construirles el Walhalla o sea la morada de los placeres eternos.
Wotan (Odin) padre y soberano de los Inmortales, les
ha prometido darles en cambio a Freya, la diosa del amor
y de la juventud. Los demás dioses se opon n y ento~ces
7 de la diosa,
los gigantes Fassolt y Fafner exigen en cambio
el tesoro de Alberich Lohe (Loki), dios del fuego, de la
astucia y del mal, logra engañar al poderoso Alberich en
Nibelheim y lo despoja de su tesoro para pagarles a Fassolt
y Fafner. Alberich enfurecido maldice el futuro poseedor
del tesoro y del anillo mágico:
"Maldiciendo he forjado ese anillo
¡Que sea ma],dito 'J&gt;&lt;l,ra siempre en el mundo!
Bu oro daba poder sin límites,·
¡Que su sombría magia
Dé la muerte al que w lleve!"

La maldición comienza a cumplirse cuando los hermanos Fasso]t y Fafner, encendidos por la codicia, luchan
por el tesoro infernal. Fasso]t cae muerto y Fafner victorioso, huye llevándose el tesoro. Los dioses entran alegremente en el Walhalla construido de una manera sangrienta.
El triste canto de las ninfas del Rhin augura la tragedia.
Así termina la primera parte.

ban sus fuerzas en vano. Sigmund, hijo de Welsa (Wotan),
pide amparo una noche al feroz Hunding, mas cuando éste
sabe quien es, le dice que tendrá que marcharse al amanecer. Cuando Hunding se ha dormido, viene a él la bella
esposa de Hunding y le narra la historia de sus bodas y
de la maravillosa espada. Sigmund recuerda la promesa de
su padre y arranca la espada. Jubiloso abraza a Siglind la
hermosa mujer de Hunding y le declara su amor. Siglind
consiente en huir con él, y Sigmund regocijado blande la
espada cantando:
"¡Nothung (pena) Nothung!
Con ese nombre te llamo
Mi espada de angustia.
¡Nothung! ¡Nothung!
Lámina virgen y espléndida,
¡Sal al fin, desnuda y bella,
De tu fuerte prisión!
¡Muéstrame tu fiw!
¡Fuera de la vaina! ¡Ven a mi!"

Sigmund y Siglind huyen perseguidos por Hunding y
los suyos encarnizadamente. Wotan llama a Brunhild la
Walkiria su hija favorita y le ordena proteger a Sigmund,
pero en ese instante, aparece Fricka (Frigga o Frowa) su
esposa ante el padre de los dioses y le pide justicia para
Hunding. Contra su voluntad, con disgusto Wotan tiene
que ordenar la muerte de Sigmund.

"La Walkiria" trata de las doncellas guerreras que conducían a los combatientes moribundos al Walhalla y los estimulaban en la lucha con su presencia. Wotan tomando
figura humana, ama a una mortal de la cual tiene dos gemelos: un niño y una niña. Perseguido por sus enemigos
escapa y recobra su figura divina, pero le anuncia a su joven
hijo una gran victoria y le promete una espada mágica Su
hija es raptada por oscuros guerreros y unida en matrimonio al feroz Hunding. En el banquete de bodas, aparece Wotan y clavando su espada en el tronco de encina que sostie~e la morada de Hunding, asegura que sólo podrá ser
dueño de la hija de Welsa, la desposada, quien pueda arrancar de allí la espada de Welsa. Desaparece, y ni el mismo
consorte logra arrancar el arma de su prisión. Todos prue-

"Sigfrido", trata del alegre hijo de Sigmund y Siglind,
el cual ha crecido en los vírgenes bosques al amparo del
herrero Mime (Regin) . Este, en otro tiempo, ocultó a la

62

63

BrunhiJd (Brynhild) lo desobedece y protege a Sigmund. Wotan encolerizado, mata a Sigmund y castiga a
Brunhild. La conduce a lo alto de un monte e invoca a
Lohe, dios del fuego, para que rodee aquella roca. Hace
caer luego a Brunhild en profundo sueño, del que la vendrá a arrancar un día un héroe glorioso. Este es el fin
de la parte segunda.
'

�·desdich8:da Siglind de la furia de los dioses y meses más
tarde, . dio a luz a Siegfried o Sigfrido, fruto de su amor
con S1gmund. Siglind muere agobiada de dolor y Mime
educa a Siegfried (Sigurd) como a un joven héroe. Siegfried vive de caza en los bosques luchando contra el león
Y el oso Y corriendo como un ágil gamo. Mime le habla
del tesoro de los Nibelungos y de su horrendo guardián,
el cruel Fafner, que se ha transformado a sí mismo en un
dragón para custodiar el oro. Siegfried le pide a Mime que
le forje una espada pero éste fracasa. Entonces, con los
trozos de la espada de su padre, Siegfried forja una espada
a la que llama también Nothung. Para probar su filo y
su fuerza, parte en dos de un golpe, el yunque de Mime.
Parte alegremente a combatir contra Fafner y el monstruo
avanza hacia él arrojando fuego para atemorizarlo. Sin amedrantarse, Siegfried lucha contra la bestia y lo mata con
su espada N othung.
Fafner agonizante le advierte contra Mime y le habla
de la maldición de Alberich, pero Siegfried se burla de
todas las maldiciones del mundo. No teme a la muerte ni
conoce el miedo. Fafner muere y una gota de su sangre
cae en el brazo de Siegfried y le quema. El héroe quiere
aliviar el dolor chupando la parte quemada y en ese instante, por la magia de aquel líquido, comprende el lenguaje de los pájaros. Le hablan de Brunhild y de la montaña ardiente. En ese instante, Mime se aproxima hipócritamente sonriendo, pero Siegfried lo mata de un tajo.
Siegfried marcha hacia la montaña de fuego, avanza
heróicamente hacia las llamas que retroceden a su paso
y trepa por la roca. Wotan intenta cerrarle el camino con
su lanza pero Siegfried lo vence con su espada.
Wotan se retira desconsolado presintiendo que el fin
de los dioses se acerca pues un mortal los desafía.
Siegfried encuentra en lo alto de la peña ardiente a
un guerrero dormido y armado. Le quita la armadura y
el yelmo y encuentra que es una doncella, a la cual des-

pierta con un beso. Brunhild se incorpora y exclama:
"¡Gloria al sol! ¡Gloria a la luz!
¡Gloria al radiante df,a/ ¡Largo fue mi sueño!
¿Quién es el héroe que me ha despertado1"

Brunhild se siente libertada del oscuro poder de los
dioses y sólo se somete al yugo del amor que le ofrece
aquel joven héroe triunfante.
Siegfried, emocionado, repite mil veces que la ama
y la bella Brunhild corresponde a su ardor juvenil con la
misma pasión. Brunhild transportada exclama:
"¡Oh radiante Sigfrido, tesoro del mundo!
¡Héroe 'bendito! ¡Luz conquista.dora!

Y grita desafiante a las siniestras divinidades que la
han condenado:
"¡Adiós, radiante mundo del Walhalla!
¡Cae en el polvo, brava fortaleza!
¡Adiós, esplendor de los dioses!
¡Termina en alegría, raza eterna!
¡Ahora me ilumina la estrella de Sigfrido!
¡Amor radiante! ¡Noche eterna!"

Es así como llegamos al final de la tercera parte con
un himno triunfante, con un canto de dicha que augura
las negras sombras del futuro.
La música de Ricardo Wagner, exalta las más profundas emociones, sentimos esa música, rugir en el fondo de
nuestro pecho, nos empuja a embestir, a luchar, es como
un canto guerrero, como la trompeta que llama al combate.
Esa música evoca imágenes heróicas, sus notas arrancan desde la sombra del pasado a los viejos adalides olvidados. Relatos de manuscritos antiguos y polvorientos ignorados en el fondo de viejos anaqueles, los cuales narra-

64
65

�ban arcaicas leyendas y mitos desaparecidos ya de la faz
de la tierra, son evocados por esta misteriosa y mágica
música.
Es como si celebráramos el culto a Eleusis, como los
festivales sagrados de Dionisos, de cuyos inmortales ritos
surgió la tragedia griega.
Bien decía el mismo: "Mi música no fue creada
escucharse en un teatro sino en un templo".

para

Cuando escucharnos el "Preludio de Lohengrin", adivinarnos ya en la majestuosa y vigorosa música, el drama,
la tragedia heróica que se va a desarrollar ante nuestros
ojos . . . creemos concebir en ese instante todo el misterio
de la Creación . . . al Universo y todos sus secretos .. .
Por ejemplo: asistimos a la representación del "Anillo
del Nibelungo", la maravillosa tetralogia, se presenta ante
nuestros ojos asombrados la "Cabalgata de las Walkirias",
Y escuchamos esa música que grita de nuestro interior,
que nos arrastra, que nos empuja hacia lo heróico y lo divino ...
. Escucharnos enmedio de la música el piafar y el re. Jincho de los corceles, el grito de batalla de las doncellas
guerreras del Walhalla, el aullar del viento, el ruido de
las espadas y el alarido de los combatientes moribundos.

En esa música, violenta y vigorosamente, escucharnos
la trompa de Wotan llamando a BrunhiÍd y el dios todopoderoso apareciendo sobre las montañas majestuosas terrible
enmedio de truenos y relámpagos. Cerrarnos los ojos y las
mismas imágenes permanecen en nuestro interior.
En "Siegfried", escuchamos todos los murmullos del
bosques como si nosotros también hubiéramos aprendido
el lenguaje de la Naturaleza.

Guando Siegfried se aproximaba a la montaña ardlentt-,
la música sugiere el crepitar de las llamas. Y he aquí, al
fin el terrible "Gotterdarnmerung", el anunciado "Ragnaen el libro profético y sagrado de la voluspá, "El crepúsculo de los dioses".

rok

Siegfried, sediento de aventuras, se despide tiernamente de Brunhild prometiendo volver pronto en busca de
su amor. Consigo lleva la espada Nothung cuyas heridas
temen sus enemigos. De su cinturón cuelga el "Tarnhelm",
yelmo mágico de Alberich, que lo puede cambiar de forma
cuando él lo use sobre la cabeza, a voluntad, desde luego.
Conduce por las riendas a Grani, el corcel de Brunhild. Llega al reino de Gibich (Gjuki), gobernado por el Rey Gunther (Gunnar) y sus hermanos Hagen (Haakon) Y Gudrun
la bella.
"¡Lucha conmigo o

se mi amigo!"

Le dice el alegre héroe al Rey Gunther. Esta lo recibe
amistosamente. Hagen que es hijo de la madre de Gunther
y de Alberich es solo medio hermano del Rey y de Gudrun.
Esta sabe preparar filtros mágicos de amor. Hagen envidia a Siegfried y conoce sus hazañas. Aconseja a Gudrun
que le dé un filtro mágico con el cual olvide a todas las
mujeres y sólo la ame a ella. Gudrun obedece y le presenta
la bebida al héroe como señal de bienvenida. Siegfried la
bebe confiadamente y al punto, Brunhild se borra de su
mente. En su lugar, contempla la hermosura de Gudrun
a guíen declara su amor ardiente. Entonces Hagen astutamente le habla a Gunther, de Brunhild y de la roca de
fuego. Gunther quiere ir a conquistarla y promete a Siegfried darle a Gudrun en matrimonio si le ayuda en la
empresa. Siegfried consiente y marchan a la montaña ardiente
Siegfried por medio del ''Tarnhelm", toma la figura
de Gunther, cruza de nuevo la muralla de llamas y llega
hasta Brunhild que espera llena de amor a su héroe. Asustada ante el desconocido, Brunhild trata de protegerse con

66

67

\

�el anillo que Siegfried le ha dado en prueba de su amor.
Es el fatídico anillo de Alberich y como Siegfried lo ha
conquistado, todo su poder es nulo. Siegfried la despoja del
anillo fácilmente. Le pide que sea su esposa pues la ha
vencido y entre ambos, para guardar a Gunther la lealtad
prometida, coloca su espada N othung.
Entre tanto, Alberich se aparece a su hijo Hagen ordenándole recobrar el fatídico anillo y Ha:gen jura hacerlo.
Siegfried regresa y recobra su figura mientras el verdadero Gunther y Brunhild le siguen.
Brunhild se fija en la mano de Siegfried cuando éste
se adelanta hacia Gudrun y nota el anillo que le diera anteriormente. Brunhild se asombra no sólo de encontrar a
Siegfried entre aquella gente y de que no la recuerde o
finja no recordaJla, sino de que posea nuevamente su anillo. Le pregunta a Gunther por qué ha cedido al extranjero
el símbolo de su victoria sobre ella. Gunther no comprende ,
por qué ignora la existencia de tal anillo. Brunhild adivina
lo sucedido y acusa de falso y de traidor a Siegfried creyendo que la ha vendido. Siegfried y Gudrun se alejan y
Brunhild pide ser vengada del que la ha engañado vilmente. Gunther ignorante de todo, llega a sospechar que Siegfried faltó a su juramento y que aquella noche poseyó a
Brunhild. Hagen hace que la sospecha y el odio contra Siegfried sean mayores. Hagen promete matar a Siegfried.
Al día siguiente hay una cacería a la que asisten Gunther, Hagen y el alegre héroe. Siegfried se detiene junto
al Rhin donde nadan las tres ninfas a las que un día despojara Alberich de su tesoro. Le anuncian desgracias que
le traerá el anillo mágico que le convierte en árbitro del
mundo, mientras los enanos, los gigantes y los dioses luchan
por la supremacía. Cuando el anillo vuelve al Rhin, esas
razas desaparecerán y solo los hombres regirán la tierra.
Siegfried se rie de ellas y vuelve al lado de sus compañeros
de caza. Al calor del vivac, les muestra la espada que él
mismo forjó. Habla de su lucha con el dragón y de cómo
llegó a entender el lenguaje de los pájaros. Pasan sobre sus

68

cabezas dos cuervos graznando y Hagen astutamente le
pregunta:
"¿Puedes entender lo que esos cuervos dicenY
Siegfried se vuelve y entonces Hagen le clava su lanza
en la es-palda diciendo: "¡Me gritan: Venganza!"

Siegfried muere y en su agonía vuelve a recordar a
Brunhild. .
Siegfried es puesto sobre su escudo y conducido al
palacio de Gunther.
Wagner ha revestido este momento de gran solemnidad
Y la Marcha Fúnebre con que llora la muerte del héroe,
hace surgir uno a uno los motivos anteriores de un modo
significativo.
Gudrun se arroja desconsolada sobre el cadáver de su
esposo, pero Brunhild la aparta altivamente y le dice con
desprecio:
"¡Tú jamás fuiste su esposa!"

Ordena formar una pira funeraria para Siegfried y en
lo alto es puesto el cuerpo de éste. Brunhild toma a su caballo Grani y de las riendas lo conduce también al lado del
héroe muerto. Clava su espada entre ella y Siegfried y lo
despoja_del anillo maldito. Con una antorcha enciende la
pira Y•arroja el anillo al Rhin donde las tres ninfas lo esperan. Hagen quiere salvar el anillo pero Gunther le cierra
el paso. Luchan y Gunther cae atravezado por la espada
de Hagen. Este se arroja al Rhin para recobrar el anillo
pero las nínfas del Rhin lo ahogan. Brunhild envuelta en
llamas grita:
"El fin de los dioses se aproxima
¡así arrojo el incendio
en la espléndida morada del W alhalla!"

69

�Y allá en la lejanía, la morada sagrada de los héroes
y de los dioses, desaparece devorada por el fuego . . .
Un mundo codiciado por los genios del mal y del bien
en continua lucha, es legado a un joven héroe que había
llegado a comprender con el lenguaje de la Naturaleza, los
misterios impenetrables del Universo, pero para convertirse en dueño absoluto e invulnerable era preciso renunciar
al Amor. Víctima del destino, cae el joven héroe y los dioses y los demonios, aterrorizados por su muerte, desaparecenen la Nada. Solo los hombres gobernarán ahora el mundo, con sus miserias, con sus pesares y sus alegrías. El
Amor regirá al mundo en adelante, y todas las funestas
sombras se desvanecerán en las tinieblas ...
Wagner, nos muestra su concepto mesiánico de la Historia, es decir, la esperanza de un mundo mejor que ha de
venir tras el desastre universal. Desde el principio, el poeta
nos hace ver un mundo corrompido y decadente, próximo
al derrumbe.
La codicia y la ambición por el poder, sacude a los pueblos y a los caudillos y la más grande aspiración de éstos,
es la dominación mundial.
Para alcanzarlo, deben despojarse del amor que es el
motor del Universo.

destruir su doctrina.
Es la historia de todos los hombres que se elevaron por
encima de los demás seres, perseguidos cruelmente y llevados al suplicio, triunfan sobre la conciencia de los Plle4
blos.
Este triunfo póstumo y análogo de Cristo y de Sigfrido, ha inclinado sin duda a Wagner a elegir el Misterio
Cristiano de "Parsifal" y mostrarlo al mundo como la obra
cumbre de su gloria excelsa.
Las profecías del Voluspá en el nórdico Edda de los
escandinavos, guarda gran semejanza con el Apocalipsis
de San Juan. Parece que todas las razas aspiran a una época reformadora y redentora. Todas las doctrinas de los
grandes ideólogos, anhelan un futuro mejor.

El mismo Georg Biichner en su drama "La muerte de
Dantón", pone en labios del cruel Robespierre "el incorruptible", estas palabras:
"La revolución es como las hijas de Pelias. Destruye
a los Hombres para hacerlos mejor. La Humanídad se levantará inmaculada y poderosa después de este baño de
sangre, como salida de las manos del Creador".
En Wagner, vigoroso músico, adivinamos el poeta, el
filósofo profundo y el sublime místico ...

El Poder lo alcanza quien menos lo desea, el Héroe
sublime, inmortal, eterno. Sus enemigos conspiran para derribarlo y lo consiguen por medio de la traición, pero el
Héroe se sublimiza en el Holocausto, alcanza su más grande triunfo en el sacrificio, mientras sus adversarios son
arrastrados al abismo que ellos mismos se labraron.

Sus obras tan germánicas, no pierden jamás de vista
el ideal helénico que desde joven ha animado al genio. Al
escribir "Lohengrin", pensaba en el mito griego de Eros
y Psique.

La Historia se repite. También Cristo alcanza la victoria en el patíbulo. Clavado en una cruz humillante, derrota a todos aquellos que quisieron borrar su memoria y

Aun su teoria del drama musical, se remonta hasta
el origen de la tragedia griega, el cual no fue otro que los
antiguos festivales sagrados en honor de Dionisos. Si bien,

70

71

�no ha legado hasta nosotros la música griega, es de suponerse que el drama primitivo se cantaba, no se recitaba
como en nuestros tiempos. A eso aspira Wagner. A la reconciliación de la Poesía y la Música. "Parsifal", es la última de sus obras. En ella renueva el antiguo mito caballeresco del Paladín Perceval, antiguo caballero de la Mesa
Redonda del Rey Arturo. Wolfram Von Eschenbach le ha
guiado hasta él.
Parsifal o Parzival, es criado en la soledad de los bosques por su madre Herzeleid después de la muerte de su
padre Gamuret.
Estando un día cazando, descubre el castillo misterioso
de Montsalvat, donde una congregación de Caballeros guarda la copa donde bebió Cristo en la Ultima Cena, o sea, el
Santo Grial, y la Sagradai Lanza con que Longinos lo hirió
en la Cruz. Amfortas, hijo del Rey Titurel y caudíllo de
aquellos adalides, falta a su juramento de castidad Y de
v4fud, seducido por la maga Kundry al servicio del díabólico Klingsohr, un enemigo encarnizado de los Caballeros
del Grial. Klingsohr lo hiere con la Lanza Sagrada Y le
causa una llaga profunda que le atormenta con atroces
dolores. Sólo puede ser curado, por quien haya resistido
a las tentaciones que Klingsohr y Kundry pongan en su
c;µnino. Guiado por el anciano Gurnemanz, Parsifal triunfa
de la terrible prueba, recobra la Lanza Sagrada Y, d~ye
el castillo de Klingsohr. Cura milagorsamente al desdíchado
Amfortas y es nombrado Rey de Montsalvat.
Con esta obra, Wagner se ha incorporado al ideal
ascético medioeval en que se triunfa por la renunciación
a la vida mundana y se aspira al placer del Amor Divino.

continua, sin desmayar jamás, terminaba sus días tranquilamente en brazos de su esposa Cósima Liszt, legando
a la Humanidad, su música inmortal y su obra gloriosa.
Sus restos fueron respetuosamente trasladados a su casita
en Wahnfried, cerca de Bayreuth, donde reposan hasta el
fin de los Siglos. Su hijo Siegfried Wagner, fue más tarde
Director del Teatro de Bayreuth. Su obra será aplaudída
y admirada mientras los hombres conserven en el fondo
de su alma, el sentido de lo bello y lo grandíoso.
Algún tiempo después de la muerte de Wagner, Friedrich Nietzsche a quien una sincera amistad le había unido
y quien posteriormente lanzó víolentos ataques contra Wagner, fue invítado por una antigua amiga de ambos a escuchar "Parsifal".
Nietzsche se negó al principio, pero aceptó finalmente.
Durante la audíción, permaneció en actitud extática y al final exclamó: "¡Es lo más bello y sublime que he escuchado
de Wagner!" Luego permaneció un momento en silencio y
después d~ unos instantes, añadíó: "No sé que habré significado yo, para Wagner, para mi, él ha sido todo".
Así Wagner arrastró con su avasalladora personalidad
a los adíctos y a los adversarios.

FRANZ BOUCHSPIES.

Tranquilo y satisfecho, Wagner conoce que su obra
está consumada. Durante unas vacaciones de invierno en
Venecia, Richard Wagner muere víctima de una apoplejía,
en el Palacio de Vendramin, el 13 de febrero de 1883, a
las cuatro de la tarde ...
El glorioso Titán, el Coloso cuya vida fue de lucha
72

73

�BIBLIOGRAFIA

"La Poesía Alemana"

José Jarnés (Edítor) 1947

"Leyenda Heróica de
los Germanos"

Walters y Petersen
(Traducción de José Gaos.
Revista de Occidente 1950)

"Parzival"

Wolfram von Eschenbach

"El padrino de Wagner"

Otto Bournot

"Wagner"

"Mitología" (Los Dioses
y los Héroes)

Tomás Bulfinch

Guy de Pourtalés

" Wagner"

R. L. Jacobs

"El Caso Wagner"

F. Nietzsche

" Fuego Mágico"

Bertita Harding

"Orígenes de la Novela"

Marcelino Menéndez y Pelayo

''Wagner''

Edouard Schuré

Hans Von Wolzogen

"Mi Vida"

Richard Wagner

"La Edda"
(La canción de los dioses
y de los Héroes)

"El Hombre y la Técnica"

Oswald Spengler

''Tristán e !solda"

J oseph Bedíer

"De Alemania"

Heinrich Heine

Anónimo

"Lohengrin"

Richard Wagner
(Traducción y estudio de
Ernesto de la Guardia)

"La Vida del Esforzado
Caballero Don Tristán
de Leonis"
"El Anillo del
Nibelungo"

"Wagner"

"Los Maestros Cantores
de Niirenberg"

"Wagner"

"El Holandés Volador"

" Wagner"

"Tristán e !solda"

" \Vagner"

''Tannhauser''

" Wagner"

"Correspondencia con
Mathilde Wessendonk"

Richard Wagner

"Correspondencia con Liszt" Richard Wagner
"Beethoven"

"La Música y lo~ Músicos"

Richard Wagner
Richard Wagner

"El Origen de la Tragedia" F. Nietzsche
"El Libro de Oro
de la Opera"

Victor Talking Machine
Company (1925)

74

"Heinrich von Ofterdingen" Novalis
"La lucha de los Cantores
en el Wartburg"

Hoffmann

75

�"Martín, el tonelero
de Niirenberg"

Hoffmann

"Rienzi, ei último Tribuno"

Bulwer Lytton

"Parsifal"

"Wagner"

"Historia de la Literatura
Universal"

Juan C. Zorrilla de San Martín

"La Música y la Poesía
del Porvenir"

"Wagner"

76

���</text>
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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Armas y Letras, Revista de la Universidad de Nuevo León, 1968, Segunda Época, Año 11, No 1, Marzo</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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REVISTA TRIMESTRAL

Facultad de Medicina de la U. N. L.

Monterrey, N. L., IHxlco

SUMARIO

• Maria Guadalupe Martinez Berrones, "Enrique G&lt;mzález .llcirtfrtez,
Poeta Modernista", 1871-1952. e Hugo B. Margáin, Confer6f&amp;C1CI pronunciada en la Umooraidad Tu/ta. • Dietrich Hauck B., "Bre1JeS Ob~ acerca de la Arteaatafa, del Comercio 11 del Meroatlo y de
8M8 repreae,atafttea en TetaOCh.titldtl".
e Genaro Salinas Quiroga, "Deacartes y la ll'ilosoffa .lloderM".
No. 3

Año 10

UNIVERSIDAD

Septiembre de 1967

DE NUEVO

Segunda Epoca

LEON

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!RM!S Y LETH!S
REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

Rector
ING. NICOLAS TREV:[lq'O NAVARRO
Secretario
ING. CESAR A. TIJERINA GONZALEZ

Departamento de Extensión Universitaria

•

Coordinadora
DRA. AURORA MORENO

Jefe de la Sección Editorial
HECTOR JAVIER MORA SALAZAR

Torre de la Rectoría
Ciudad Universitaria
Monterrey, Nuevo León, México.

Quinto Piso

�REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

No. 3 -

Año 10 -

Septiembre de 1967 -

Segunda Epoca

SUMARIO

María Guadalupe Martínez Berrones, "Enrique González Martínez, Poeta Modernista", 1871-1952
5
Rugo B. Margáin, Conferencia pronunciada en la Universidad Tufts

.

.

.

.

. 17

Dietrich Hauck B., "Breves Observaciones acerca de la
Artesanía, del Comercio y del Mercado y de sus representantes en Tenochtitlán"
. . . . . . 35

Genaro Salinas Quiroga, "Descartes y la Filosofía Moderna"

.

.

.

.

.

. 49

�MARIA GUADALUPE MARTINEZ HERRONES
Doctora en Letras y Catedrática de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Nuevo León

ENRIQUE GONZALEZ MARTINEZ,
POETA MODERNISTA.

1871-1952
1.-DATOS BIOGRAFIGOS: SU INFANO/A Y
JUVENTUD. AMBIENTE FAMILIAR.

Enrique González Martínez nació en Guadalajara, Jalisco, el 13 de abril de 1871. "Bajito, delgado, nervioso, de
complexión fina, de voz penetrante pero acariciadora, de
ojos negros como cuentas de azabache, así lo conocí" dice
Victoriano Salado Alvarez en un artículo publicado en el
homenaje al poeta con motivo del Octagésimo Aniversario,
en el maria Yucateco, Mérida, el 21 de abril de 1907. (1)
En el Capítulo I de "El Hombre del Búho", Enrique
anota que no era afecto a escribir un diario íntimo ni crónicas de impresiones de viafes, pero que, una noche, en
estado de vigilia pensó que debía escribir algo para tener
esa alegría de la evocación y de la introspección, haciendo
su Autobiografía: la que se le reveló como una cinta cinematográfica en unos segundos. En esta obra, su A utobiografía, se nos muestra además de poeta, como un verdadero prosista, ya que es el género literario más difícil porque
se requiere una sinceridad absoluta del escritor para darnos a conocer "su vida", ese proceso vital hacia la ~uerte, en donde, en última instancia, se resuelve la problemática existencial.
Nos dice, que fue bautizado en la parroquia cercana
1).-p. 3.- La obra de Enrique Gonzáre.z Martinez.- Estudios prologados por Antonio Castro Leal y reunidos por José Luis Martinez. Edición del Colegio Nacional.- Calle de Luis González Obregón.- Núm.- 23.- Méx., D. F. M. CM. LI.

5

�a su casa, por el Cura de apellido Caldera; que fueron sus
padrinos el Lic. Justo V. Tagle y su hermana Fernanda;
que recibió la confirmación, siendo su padrino D. Miguel
Meneses, director de Orquesta, fecundo compositor, quien
viajó por Italia y la India, donde murió. Esta muerte afectó anímicamente a Enrique: "Sobre aquel momento doloroso, cayó un velo pesado de silencio; nadie me dijo nada
y nada pregunté". -Anota- (1)

emoción. Había sido !huy bella en su juventud, de cutis sonrosado, encendido en las mejillas". . . "La madurez transformó su belleza juvenil en grave y solemne majestad". (1)

Supone el poeta que ese choque con la realidad le dejó su huella. Se encerró en un silencio que refleja en sus
poesías:

Ella fue discípulo de su esposo; se acostumbró, una
vez casada, a las lecturas en compañía, admiradora de
Santa Teresa y demás escritores del XVI y XVII• sabía el
francés, lo mismo que su esposo, aunque era un ~oco torpe para la conversación en lengua que no era la suya. Le
agradaba rodearse de personas inteligentes siempre que
fu~ran morales y d: buen trato social. Cultivaba el género
epistolar y la poesia. Tenía predilección por Bécquer, cuyos versos recordaba a menudo. Se educó en un Colegio de
Religiosas.

"No turbar el silencio de la vida,
esa es la ley. . . Y sosegadamente
llorar, si hay que llorar, como la fuente
escondida". (2)

En este medio familiar creció Enrique. Anota que desde muy niño comenzó a escribir, pues se daba cuenta de
que sus padres tenían un respeto y admiración por los escritores tanto españoles como extranjeros.

El mismo escritor nos retrata a su padre: "De estatura poco menos que mediana, ojos que parecían siempre
sonreír, de frente despejada, de ensortijados cabellos que
cuidaba escrupulosamente, de. rápido andar y movimientos ágiles; .. ." (3) siempre pulcro en el vestir, de familia
de la cla&lt;;e media, trabajó como comerciante y estudió la
carrera de Profesor Normalista. "Inteligente pero sin brilló". Aficionado a la lectura de los clásicos de los Siglos de
Oro: Cervantes, Quevedo, Góngora, y a la de los modernos: Pedro Antonio de Alarcón, Galdós, Pereda.
Su madre "Era alta, de color apiñonado, de nariz larga y recta cuyas alas se movían a cada gesto como si tuvieran vida propia y quisieran subrayar la palabra y la
1),-p. 14.- González Martinez, Enrique.- El Hombre del BÚho.- Cuadernos Americanos.- México; 1944.2) .-p. 101.- González Martinez, Enrique.- Los Senderos Ocultos.- Poesías Completas.- Asociación de Libreros y Editores Mexicanos.- México, 1944.
3).-p. 17.- González Martinez, E.- El Hombre del BÚbo.- Opus Cit.

. Nos explica el autor que desde que entró en el Seminario del Viejo Convento de· Santa Mónica su madre cultivó relaciones epistolares· con los Profes~res para darse
cuenta del aprovechamiento y conducta de s~ hijo.
Di~e Enriq~é que no tuvo más maestros que sus padres, pues considera que en el hogar es donde empieza la
educ~ción, aunque tuvo muchos catedráticos, quienes le
ensenaron buena parte de lo que sabía.
"
De los maestros que recuerda alude al Padre Rositas:
. era un verdadero desastre. Nunca llegó a conseguir un
mstante de silencio, un minuto de disciplina. Desde que
1~_lecc~ón comenzaba, todo era, entre los alumnos gritos,
nnas, Juegos y ·volteretas". (2)

1).-pp. 23-24.- González Martinez E.- El Hombre del Buho.- Opus Cit.
2).-p. 63.- González Martlnez E.- El Hombre del Buho.- Opus Cit.

7
6

�Luego, cuando Enrique salió del Seminario, no vaciló en seguir la carrera de Medicina; leyó todo lo que llegó
a sus manos: libros prohibidos en aquel entonces: Sistema
de la Naturaleza, del Barón de Holbach, Las Rtánas de Pal1nira, de Volney, Profesión de f e del Siglo XIX, de Eugenio
Pelletan, y otros. Más tarde decía que no los volvería a leer
por convicción propia. En cambio, su madre lo orientaba a
leer Las Confesiones de S. Agustín, a Santa Teresa de Jesús, a San Ignacio de Loyola, entre otros.
De otro de los profesores de la Facultad de Medicina, qu~ recuerda, anota: "Nuestro profesor de Clínica Interna era un médico del gran mundo, rico y bien emparentado que ejercía poco y atendía sólo a los enfermos de
la clase más alta de la ciudad, y todavía a éstos, a ruegos
y encargos". (1)
La niñez del poeta fue solitaria; en su casa se le impuso el aislamiento con el propósito de tener buenos amigos, elegidos; tenía una salud enfermiza, siempre estaba
en manos de los médicos. Fue hijo úníco hasta la edad de
13 años, época en que nació Josefina, su hermana, a quien
recibió la familia con mucha alegría y Enrique se fue acostumbrando a ella; la llegó a querer con un "amor paternal" por la diferencia de edades.
Nos dice el poeta que su espíritu fue más precoz que
la carne; pues a los diez años se enamoró de una niña mayor que él, quien no supo de ese amor platóníco; luego, a
los trece años, tuvo otro amor: otra chiquilla de su edad
que se encontraba en casa de uno de sus amigos, la que
tampoco supo del amor que se le profesaba.
Veamos la sensibilidad del poeta al recordar su níñez
en unos de sus versos:
" .. .Más recuerdo el perfume del aula del colegio
que el rostro de una niña que adoré a los diez año8''. (2)
1).- p. 75.- González Martinez, Enrique.- El Hombre del Bhuo.- Opus
Cit.
2) .-lbld, p. 92.

8

A los dieciséis años tuve una novia: "Era una muchacha linda y coqueta, hija de una señora amiga de mi madre". (1)
El poeta nos confiesa que aunque él seguia la carrera de Medicina, cultivó amistades literarias con quienes pasaba momentos agradables de "bohemia sana". Mi capacidad de evasión a reinos interiores, estaba ya en vigorosa
plenitud. Horas de contemplación, meditaciones fecundas,
lecturas hasta la fatiga, unas estimulantes y otras estériles,
me acompañaban en mi soledad voluntaria". (2)
En 1893 recibió su título profesional de médico, a los
veintidós años de edad. Los sueños del poeta en ese entonces, eran: ser un buen profesional, catedrático de la Facultad de Medicina; llegar a ser Director de la misma, y, en
sus momentos libres cultivar la poesía.
Ya en esa época había publicado poemas en Revistas
de Guadalajara y en la Capital de la República, y con motivo de su examen profesional, comentaban también sus actividades literarias. Hizo traducciones del inglés: del Cuervo, de Edgar A. Poe, publicado en su primer libro: Preludios, y algunos poemas de Shakespeare.
Entonces, un grupo de paisanos que vivian en Culiacán, Sonora, amigos de su padre, le ofrecieron a ése un
puesto de Profesor en un nuevo Colegio, ofrecimiento que
aceptó, mas se le presentó el problema al poeta y joven médico de cambiar su vida, cuando parecía que se encaminaba hacia el ascenso de su profesión. Al fin se decidió acompañar a sus padres y hermana para no abandonarlos. Sin
embargo, consultó su decisión con algunos de sus profesores. Uno le dijo: "Enrique, su lugar está aquí, aquí su carrera y aquí también su porvenir". (3) En cambio, otro,
medio-filósofo le aconsejó: "Cuando lo desconocido llama
a nuestra puerta, hay que abrirla de par en par. Váyase
1).-p. 89.- González Martlnez E.- El Hombre del Bullo.- Opus Cit.
2) .- Ibld, p. 100.
3).- Ibld, p. 108.

9

�usted: al fin, todo es vivir". (1)
Así, una mañana de diciembre de 1895, Enrique en
compañía de su familia se dirigió a Culiacán, Sinaloa, en
cuyo Estado pasaría alrededor de quince años de su vida,
los más fructíferos de la misma. La gente abierta y hospi-·
talaria los recibió con gentileza, deseándoles prosperidad.
Mas como el poeta no pudo radicarse, se decidió ir a EZ
Fuerte, ciudad de millonarios, al Norte, pero en el camino, en Sinaloa, uno de sus amigos que fue a recibirlo lo
llevó a un paseo en su automóvil, por la ciudad, en donde,
al pasar por una calle, vio ~ una bella joven, de quien se
enamoró: "Al desembocar en la primera calle, apareció en
, la puerta de su casa una maravillosa mujer, una muchacha·
de apenas diecinueve años, a cuya vista todo mi ser se estremeció. Pregunté su nombre, y mi amigo me dio él cariñoso diminutivo con que era llamada en la población.
Comprendí que algo trascendental entraba en mi espíritu:
era ella, la esperada; era Luisa, "la que me dio la paz". (2)
Luego, aunque ya tenía compromiso para irse a El
Fuerte, su amigo lo convenció que se quedara en Mocorito,
pues no había médico en ese momento. Y Enrique así lo
hizo.
El mismo poeta, comenta que Xavier Villaurrutia había dicho que la única operación quirúrgica que había practicado él, había sido: "Córtale el cuello al cisne", mas la
carrera médica del poeta, como tal fue fructífera.
2.-ACTIVIDAD LITERARIA DEL POETA.- SU PRIMER
LIBRO: PRELUDIOS, 1903.- Mazatlán.

Enrique, una vez que se fue a vivir a Mocorito, ya no
era el médico "señorita" de Guadalajara, el muchacho bien,
de carrera fácil, era el médico rural en contacto con per-

sonas de otro medio social, "más ingenuas, más abiertas
,
.
'
mas susceptibles de ser amadas y ser comprendidas".
E_l poeta nos dice en su Autobiografía, que tres meses
despues de su llegada, conquistó el afecto y la confianza de
l?s provincianos, aunque también recibía de sus seres queridos cartas: de su madre y de Luisa. Esta "era más bien
pequeña Y fina; su belleza era de una dulzura infinita que
contagiaba y atraía más bien que deslumbraba". . . "Parecía una princesa joven antes de reinar". (1)
De la actividad literaria de Enrique González Martínez Sq{)emos que a los ocho años escribió un cuento que
su maestro Souza premió; a los trece, hizo un "conceptuoso" poema escolar.
En Mocorito, dirigió con Sixto Osuna la Revista Literaria "Arte", y hacia 1891 salió a la publicidad la noticia
de su muerte: "Apolo y Minerva están velando al borde de
la tumba recién abierta", escribía en un periódico de Guadalajara, Francisco Izaba!. Y en otro párrafo: "Enrique
por eso ha muerto en plena juventud; fue demasiado querido por los dioses".
El poeta al leer el artículo sobre su muerte se decidió
enviarle a su amigo una carta; en la cual decía: "Me desayuné el último jueves con la espeluzante noticia de mi fallecimiento. No me cabía duda: entre dos anchas y negras
cintas, mi nombre con todas sus letras, y el perfumado haz
de flores de tu cariñosa despedida. Gracias, Pancho amigo; pero... ¡No es tiempo todavía! ...Además, no he pensado en morirme". (2)
Otro de los artículos sobre su fallecimiento fue publicado por D. Celedonio Junco de la Vega en esta ciudad, en
Monterrey, otro, en Lucifer, diario de Tepic, por Rafael de
Alba, uno de los amigos de Enrique.

1).-~:"it 130-131.1).-p._ 108.- Go~lez Martinez, Enrique.- El Hombre del Buho.- Opus
Cit.
2).-p. 116.- González Martinez E.- El Hombre del Buho. Opus Cit.

10

González Martinez, E.- El Hombre del Buho.- Opus

2).-p. 153.- González Martinez E.- EI Hombre del Buho.- Opus Cit.

11

�Sin embargo, la noticia macabra, hizo pensar al poeta que era un momento oportuno para dar a la publicidad
su primer libro: Preludios, y así lo hizo. Mandó los originales a la Imprenta de Retes de Mazatlán, en agosto de
1902, a los treinta y un años de edad. Era una edad de dar
a la luz buenas primicias. Fue una edición de cincuenta
ejemplares, de los cuales la mitad fue repartida entre amigos con un cierto interés de que se ocuparan de él y de sus
versos, la otra, fue vendida. Este libro consagró al poeta.
Tuvo varios críticos. Entre ellos, Manuel G. Revilla lo catalogaba como "poeta de altos vuelos" y señalaba las influencias de Horacio y Núñez de Arce en sus poemas. En
esa época nació su tercer hijo. Después, en Mocorito, nació·
Jorge, el cuarto y último hijo. Mas no todo era felicidad.
En los días subsiguientes, recibió un telegrama de Sinaloa
con la noticia de que su madre estaba gravemente enferma
de una neumonía. Acudió a verla, conversó con ella sobre
temas familiares. Poco después, ella se confesó y comulgó
con devoción. Y le dijo . a su hijo: "Mira como se muere
cristianamente''.
En ese tiempo, unos amigos, entre ellos Casasuz, le
ofrecieron un puesto para que se trasladara a México en
donde triunfaría literariamente: de médico inspector de Escuelas, una cátedl:a de Literatura en la Preparatoria y un
sueldo de $600.00 (seiscientos pesos M. N.) que era buen
sueldo para entonces. Ambos, marido y mujer se pusieron
de acuerdo si debía aceptar y así lo acordaron. Luisa, mientras tanto, viviría en Sinaloa con sus padres, y el papá de
Enrique con su hermana que estaba casada y con su primer hijo. Pensaban que la ausencia sería de unos dos meses, mas no fue así, se prolongó más. En 1905, estaba el
poeta en México, capital.
En 1909 ingresó a la Academia Mexicana de la Lengua. "Yo, por mi parte, admirador de Darío no simpatizaba de una manera franca con las tendencias del modernismo, aunque me interesaba todo lo que en él había de liberación de forma y anti-academismo". (1) "Los poetas de
1).-p. 191.- GonzAlez Mart1nez, E.- El Hombre del Buho.- Opus Cit.

]2

aquella promoción lírica, yo entre ellos, sintieron el encanto de la obra de Darío". . . El enriquecimiento de las formas métricas, la resurrección de modas castizas olvidadas,
la libertad del ritmo tradicional y el estimulo de la gracia
q~e .rebosaba en los poemas del gran nicaragiiense. (1)
Enrique, en la capital, se encontraba en otro ambiente
más amplio y más abierto para sus actividades literarias,
más la tragedia lo perseguía: A los siete meses de haberse ido a la capital, murió su hijo más pequeño, Jorge, a los
16 meses de edad, motivo que hizo al poeta regresarse a
Mocorito. A los habitantes, amigos y pacientes, les causó
alegría su regreso, aunque el poeta se daba cuenta de la
gran diferencia de la capital y la provincia.
Lirismos es un libro de poemas, con la influencia parnasiana, con ese rebuscamiento de la forma, esa quietud
de lo marmóreo, esa impresión de frío, como en:

PALIDA
"Tu palidez marmórea y enfermiza
es el mágico filtro que enamora;
¡y esa •sensualidad que te devora,
y esa sed de pasión que te electriza". (2)

El mismo poeta confiesa que al leer sus poemas, poco
después, se dio cuenta que había necesidad de una renovación. Y así lo hizo en sus próximos libros. En México, fundó
la Revista Literaria Argos -1912-, más tarde, Pegaso
-1912-; fue editorialista de El Imparcial -1912-, Presidente del Ateneo de la Juventud -1912-, Profesor de
Literatura Francesa en la Escuela de Altos Estudios, de
Literatura Mexicana en la Escuela Nacional Preparatoria,
entre otras actividades.
1).-p. 192.- González Martlnez, E.- El Hombre del Bubo.- Opus Cit.
2) .-p. 11.- González Mart!nez, E.- Preludios.- Llrismos.- Ed. Porrua.Méxlco, 1946.

13

�3.-MADUREZ DEL POETA: LIRISMOS.- -1907-, SILENTER .-1909-, LOS SENDEROS OCULTOS
-1911-, LA MUERTE DEL CISNE -1915- y otros.

En Lirismos -1907-, Los Senderos Ocultos -1911Silenter -1909- entre otros, nos damos cuenta de la evolución ideológica que tuvo el poeta, perfilando, cada vez
más, su personalidad, desligándose de la forma primigenia
de sus versos, dando a éstos un toque de angustia, de in~
quietud por los problemas humanos, y rebelándose contra
la rigidez y la frialdad de la teoría del "arte por el arte",
aunque todavía observamos esa perfección sobria en El Estoque, y el uso del verso colorista, con sugerencia erótica:
"Tu las has visto, tu que tienes
boca roja y manos sabias
que simulan dos palomas
por 'lo tersas y lo bl,ancasn. (1)

El poeta, Enrique González Martínez, como decíamos,
poco a poco se va desligando del sensualismo propio de los
escritores de la Revista Moderna de México -Justo Sierra.,
Urbina, entre otros-, y se concentra en sí mismo, se rodea del silencio a que siempre había añorado y vaga por
los mundos interiores del ensueño.
En Nox, observamos esa subjetividad y orientación a
la naturaleza que va a desembocar en el panteísmo de Enrique, procedente de la influencia romántica francesa.
-Víctor Hugo escribió una poesía titulada: Océano Nox-.
Veamos:
"Y vosotras, en noches enlutadas,
que evocáis el misterio y el encanto
de la vida interior, cuando se abisma
el alma a dialogar _consigo misma
¡cuántas cosas lejanas y secretas
decís al corazón de los poetas!". (2)

En Voz Baja, captamos la musicalidad del verso, influencia de Verlaine y esa melancólica pasión y morbosidad
finamente erótica, buadelairiarn!t:
"Te sigo y te me escapas; te adoro y es .en vano.
Hermética me escondes la ll,ave del arcano
y dejas con sus ansias el corazón inquieto.
"Cuándo será 7,a hora que trémulo ambiciono
en que rendida amante, con lánguido abandono
me digas en voz baja tu divino secreto'!". (1)

El poeta, en su madurez, vuelve a la interioridad del
hombre; ataca ese formalismo frío de la "teoría del arte
por el arte", actitud paralela a la de Verlaine en su Art Poetique, en su famoso Soneto: Rómpele el cuello al cisne:
"Rómpele el cuello al cisne
de engañoso plumaje
que da su nota blanca al tazul de la fuente;
el pasea su gracia no más, pero no siente
el alma de las cosas ni la voz del paisaje". (2)

En este Soneto, el poeta cambia su actitud ante la vida; ya no se conforma con la belleza superficial, formal que
representa el cisne, sino que reflexiona en esa profundidad
de la mirada del buho, de su sabiduría y silencio nocturnos.
Sustituye la actitud estética del Modernismo, por la actitud
moral, ética y filosófica del hombre frente a su mundo en
ese simbolismo antitético: cisne-buho.
"Mira al sapiente buho cómo tiende las alas
desde el Olimpo, deja el regazo de Palas,
y posa en aquel árbol en vuelo taciturno". ( 3)

En otra de sus poesías, El Silencio del Ave, captamos
esa preparación del poeta hacia la muerte:
Silenter.Opus Cit.
2).- lbld, p. 135-.
3):-Ibfd, p. 135.1).- p. 135.-

1).--p. 77.- González Martinez, E.- Silenter.- Poesías Completas.2).- Ibid, p. 69.

14

González Martinez, E.- Poesías Completas.-

15

�"Era un ave sin nombre; de plumaje
sedoso y níveo como regio manto,
de cuello prócer, para noble canto,
y de alas firmes, para larra viaje". (1)
Enrique González Martínez, en 1920 ingresó al servicio diplomático y ocupó los puestos de Ministro en Chile, la
Argentina y España.
En 1931, regresó a México. Fue miembro fundador del
Seminario de Cultura Mexicana y del Colegio Nacional, habiendo sustentado diversas conferencias sobre distintos temas de Historia Literaria.

LIC. HUGO B. MARGAIN
EmbaJador Extraordinario y Plenipotenciario de México en Estados Unidos de Norteamérica.

CONFERENCIA PRONUNCIADA EN LA
UNIVERSIDAD TUFTS.
Con verdadero agrado he venido a la Universidad Tufts a exponer en forma muy breve algunos de los lineamientos de la Historia de México.

En 1944 recibió el Premio Avila Camacho. Murió en
México, el 19 de febrero de 1952.

I

Se le ha considerado como "el último gran poeta modernista mexicano" por la evolución ideológica a través de
su vida y su expresión poética. En él tenemos al "poeta-filósofo" preocupado por la problemática existencial. Su poesía está llena de mensajes. Es, Enrique, aunando nuestra
opinión a la de D. Jaime Torres Bodet: "uno de los ilustres
exponentes de la intelectualidad mexicana", que da la pauta a la renovación del pensamiento cosmopolita de nuestros
poetas y pensadores contemporáneos en México.

BIBLIOGRAFIA:
1.-Castro Leal, Antonio y Martinez, José Luis.- La obra de Enrique
Gonzá.lez Martínez.- Estudios.- Edición del Colegio Nacional. Calle de Luis González Obregón.- Núm. 23.- México, D. F. M. CM. LI.
2.-González Martinez Enrique.- Poesías Completas.- Asociación He Libreros y Editores Mexicanos.- México, 1944.
3.-González Martlnez, Enrique.- El Hombre del Buho.- Cuadernos
Americanos.- México, 1944.4.-González Martlnez, Enrique.- Preludios, Lirismos, Silenter, Los
Senderos Ocultos.- Editorial Porrúa, S. A.- México, 1946.

1) .-

p. 246.- El Libro de la Fuerza, de la Bondad y el Ensueño.- Gon~
zález Martlnez, E.- Poesías Completas.- Opus Cit.

16

Deseo hacer una breve referencia al asombroso mundo aborigen. El fuerte carácter del México actual, su vigorosa personalidad, su indiscutible originalidad artística, se
debe a su profunda raíz telúrica, a su asombroso pasado aborigen.
Las grandes culturas precolombinas que vieron su es~
plendor en nuestro suelo, son sin duda las más importantes del continente. Las zonas arqueológicas de México se
cuentan entre las más importantes y numerosas del mundo entero.
A los maya-quiché se les llama "los griegos de Amé-

rica"; solamente en el área de esta cultura, Sylvanius G.
Morley, autor del magnífico libro "The Ancient Maya" señaló alrededor de 120 distintas ciudades arqueológicas, 5
grandes metrópolis, 19 ciudades de primera importancia,
39 de mediano rango y 54 de categoría menor. Esto sin con- ..
tar todo lo que se desconoce en Honduras, Guatemala, Chiapas, Tabasco y Quintana Roo, pertenecientes a esta mis- ·
ma cultura.
La importancia arqueológica de México se sublima en
el gran Museo de Antropología e Historia de la Ciudad de

17

'

�México. Este museo puede considerarse una verdadera jode la cultura universal. En él se alberga entre otras cosas, la _gran piedra del Sol, testimonio del avance matemático y astronómico de los antiguos habitantes de México. Se
encuentra ahí la famosa Tumba de los Años, en donde se
enterraba al tiempo. El tiempo, decían los nahoas, es perecedero, el alma es inmortal. La finalidad de la vida era lo
trascendente y la muerte del tiempo, perecedero y mortal,
significaba un triunfo del espíritu.

ya

Angel María Garíbay y Miguel León Portilla han hecho notables traducciones de los textos filosóficos y poéticos de los nahoas. Sólo quiero recordar en esta ocasión la
forma en que se expresaban del maestro y de la cultura. Al
referirse al saber, decían: "Luz que guía y amonesta, antorcha permanente que no da humo".
Destacan de nuestro acervo arqueológico la dramática
escultura de la diosa Coatlicue y las monumentales cabezas olmecas. Una de las más importantes zonas arqueológicas es Teotihuacán; sus pírámides rivalizan con las de
Egipto. En Tula se admiran los famosos colosos de piedra.
Eh Monte Albán, la maravillosa orfebrería mixteco-zapotec_a . La Pirámide de los Nichos del Tajín recuerda nuestro
antecedente asiático y la Pirámide de Culculcán o el Castillo en Chichén-Itzá, es quizás la de más proporcionadas
dimensiones, para sólo mencionar unos cuantos ejemplos.
En el Castillo de Chichén-Itzá los arquitectos mayas
corrigieron la perspectiva de las escaleras que, sobre los
costados, permiten el ascenso al templo de la cúspide, haciendo más anchos los escalones en la parte alta, de tal suerte que el observador, frente a la pírámide, recibe la impresión de un perfecto paralelismo. Se sabe que los griegos corrigieron las dimensiones de sus hermosos templos para
dar la impresión óptica deseada. A ese grado de desarrollo
llegó la arquitectura maya-quiché.

18

En la pirámide de Xochicalco, se consigna el resultado de un congreso astronómico que tuvo lugar en los pri-..
meros siglos de la era cristiana al cual acudieron representantes de la mayoría de las grandes culturas de la época.
En él se hicieron las correcciones de la medida del tiempo,
para hacer constar en el calendario, el lapso exacto que utiliza nuestra tierra, al dar la vuelta en su órbita alrededor
del sol. El calendario aborigen, es bien sabido, consagra la
exactitud del tiempo y era superior al europeo. Fue hasta
1603 cuando se realizó la corrección gregoriana. Es de suponerse que los científicos europeos tuvieran conocimiento de la exactitud del calendario aborigen desde principios ·
del Siglo XVI. Esto nos permite confirmar que en astronomía había una notable superioridad de las culturas americanas pre-colombinas, sobre la cultura europea.

Quetzalcóatl, conocido entre los mayas como 0.1culcán es uno de los simbolos aborígenes de mayor contenido,
Representa la dualidad de la vida humana, las dos naturalezas de que participa el hombre. La parte material, perecedera y terrestre se representa por la serpiente, el símbolo etéreo de lo espiritual, se representa por las plumas.
En el Escudo Nacional se vuelve a considerar el destino humano en su concepción dual. En él se recoge, como
todos sabemos, la realización de un hecho, base de la fundación de Tenochtitlán. Ahí donde se encontraran los naboas en su afán migratorio, un águila devorahdo a una
serpiente, subida en un nopal; ahí debería terminar la búsqueda y fundar la capital estable, del que fue más adelan-te el Imperio Azteca. Algunas de las interpretaciones ven
en el escudo la imagen del destino humano. El nopal y sus espinas representan la dura vida terrenal; la serpiente, significa el mal y el espíritu del hombre está concebido en el
águila, quien después de sojuzgar al mal, a la postre elevará el vuelo, a la región infinita.
El historiador don Fernando de Alva Ixtlixóchitl recoge uno de los versos otomíes, en el cual se habla en térmi-

19

/

�"El 13 de agosto de 1521,
Heróicamente defendido por Guauhtémoc
Gayó Tlaltelolco en poder de Hernán Cortés.
"No fue triunfo ni derrota,
Fue el doloroso nacimiento del pueblo mestizo
Que es el México de Jwy".

nos calderonianos, de lo aparente y perecedero de los éxitos
terrenales: ( *)

"Los gustos de esta vida,
sus riquezas y mandos, son prestados;
son substancia fingida,
en apariencia sólo matizados".
Este poema fue traducido por Prescott en la siguiente
forma:

"The pleasures which our lives present,
each sceptres, and its wealth, are lent,
Are shadows fleeting by;
appearence colors all our bliss".
La idea transitoria de la vida se destaca muy claramente en otro de los poemas: (**)

¿Es acaso verdad que se vive en la tierra?
¡No para siempre en la tierra: tan sólo un breve instante!
Si es esmeralda, se rompe.
O si oro, se quiebra,
o si plumaje de quetzal, •se rasga,
¡No para siempre en la tierra: tan sólo un breve instante!
Con estos ejemplos tomados al azar, podemos observar el profundo sentido ideológico de una civilización que
llegó a grandes alturas del pensamiento. Muy en alto quedó entre las civilizaciones pre-cartesianas la "antorcha que
no da humo".
En la Plaza de las Tres Culturas se dio la última batalla entre las fuerzas conquistadoras de Cortés y las huestes comandadas por Cuauhtémoc. En ese lugar, conocido
con el nombre de Santiago Tlaltelolco, actualmente se lee
en una placa conmemorativa más o menos lo siguiente:
Angel Maria Garlbay.- Historia de la Literatura Nflhuatl 1953.p. 256,
(**) lbld, p. 245.
(*)

20

1

Fue costumbre durante la Colonia mantener los nombres aborígenes y mezclarlos con los españoles. Así se llama Santiago Tlaltelolco a este lugar, por el Santo Patrono
del ejército español y del lugar indígena. Es frecuente encontrar en México los dos nombres juntos, el español y el
aborigen: San Andrés Totoltepec, San Miguel de N epantla,
San Juan Teotihuacán, unido lo español y lo aborigen como
símbolo de fusión de la sangre y la cultura. El gran historiador Fernando de Alva Ixtlixóchitl llevaba el nombre de
uno de los Grandes de España y del Rey de Texcoco. En
Santiago Tlaltelolco, apenas develada Tenochtitlán, se organizó uno de los primeros colegios para indios, que tuvieron como educadores a escritores de la talla de Fray Bernardino de Sahagún. En esa escuela, según lo recordó el
Secretario de Relaciones Carrillo Flores, en su discurso inaugural del nuevo edificio de la Secretaría de Relaciones Exteriores, recibieron instrucción, indígenas que dominaron
tres idiomas: el nahoa, el latín y el español, quienes fueron
maestros de español, de los hijos de los peninsulares, nacidos en la Nueva España. Así el aborigen educó en la lengua del Siglo de Oro, a los españoles nacidos en México.
Don Fernando Sarmiento, Conde de Moctezuma, fue
Virrey a principios del Siglo XVIII y era, aparte de pariende una de las más preclaras familias españolas, descendiente del Emperador Moctezuma. Pocos ejemplos en la época de los imperios pueden darse como éste, que demuestra
el rango concedido a los aborígenes en la Colonia fruto del
mestizaje. La única distinción que existe en México no está basada en la sangre, sino en la educación. Desg~aciadamente, debo reconocer, la población que aún no conoce los
beneficios de la cultura, predominan los de sangre abori-

t:

21

�...

gen. Pero una vez educados, nadie en México puede pensar en ninguna tesis discriminatoria. Y esto nos viene de
antiguo. Ya he mencionado algunos ejemplos en la Colonia y durante la República hemos tenido ejemplos como
la gloriosa figura de Juárez, indio zapoteca, que alca_!lZó
prestigio internacional.
De los innegables beneficios que recibimos durante
el virreinato español, podría hablar mucho tiempo. Apenas he dejado constancia de algunos de los campos en que
se significó la época colonial. Sin embargo, para explicar
etapas posteriores de nuestra historia, debo referirme a
dos de los más importantes defectos que se observan durante este período, los cuales se proyectan durante nuestra vida independiente. Exisiteron dos tipos de monopolios
que mucho nos dañaron, basados en errores de la época;
el monopolio político. y el monopolio económico.
El monopolio político se ejerció de la manera más exagerada durante los tres siglos de coloniaje. Ninguna participación en el gobierno virreinal tuvieron los pobladores
de la Nueva España, incluyendo no sólo a los aborígenes,
sino a los mestizos y aun a los criollos, españoles nacidos
de padres españoles en lo que ahora es México. Todos los
puestos públicos se designaron en España y en favor de
españoles, denominados peninsulares, es decir, de la propia España. Esto ocasionó muchos resentimientos y fue
uno de los motivos de la revolución de Independencia.
Pero aún lo más grave fue la carencia absoluta de
instituciones políticas democráticas. Ni se consultaba al
pueblo, ni del pueblo surgían los gobernantes. En forma
autoritaria se señalaron los alineamientos de la política de
la Colonia, sin consulta ni consentimiento de los gobernados. Esta situación obviamente dejó a México mal preparado para adoptar las instituciones democráticas prevalecientes a principios del Siglo XIX, cuando alcanzamos nuestra Independencia.

22

Se repite con frecuencia en nuestros manuales de historia al respecto, la famosa proclama del Marqués de Croix,
Virrey de la Nueva España, en los momentos de la expulsión de los jesuitas (1767), que causó protestas del pueblo
en toda clase de alborotos y trastornos políticos. El Virrey
amonestó al pueblo con la siguiente tesis del más acabado
tipo despótico: "De una vez, para lo venidero, es necesario que el pueblo sepa que ha nacido para callar y obedecer
y no para opinar en los altos asuntos gubernamentales".
Contra tan injusta tesis se reveló el pueblo en la revolución de Independencia, que nos dio la ansiada libertad política.
Por cuanto al monopolio econom1co, los economistas
peninsulares basaron la política del progreso de la metrópoli, en la falsa idea de acumular únicamente riquezas,
particularmente metales preciosos. El más rico en oro, según las ideas reinantes, era el país más próspero. Además,
el establecimiento de industrias en las colonias, se consideró un peligro para la producción de la propia España y, en
forma simplista y errónea, se prohibieron las actividades
industriales que pudieran transformar las materias primas
producidas en nuestros países.
En México, sin embargo, por la necesidad de extraer
metales preciosos del subsuelo, se organizó una importante industria minera y se estableció uno de los más destacados centros de estudio de minerologia. El Colegio de Minería de la Nueva España, dirigió desde el punto de vista
científico y técnico la explotación extractiva de minerales
y estableció los sistemas usados en las plantas de beneficio con gran éxito. La jerarquía científica que ocupó el Colegio de Minería de México queda demostrada al considerar
que don Andrés Manuel del Río, en el año de 1801, descubrió uno de los elementos que bautizó con el nombre de
"eritrono", posteriormente re-descubierto en Suecia y llamado "vanadio".
Por su parte don Fausto Elhuyar y de Zubice, fundador y primer Director del Colegio de Minas de la Nueva

23

�España, quien junto con su hermano Juan aisló por primera vez el "tungsteno" en 1783, descubrió otro de los elementos conocido con el nombre de "wolframio".
Don Bartolomé de Medina es el autor del famoso procedimiento de patio, qué utiliza el mercurio para la amalgama de la plata. Salvo la introducción de la industria minera en la Nueva España, la que fue indispensable para
proveer de ricos metales a la metrópoli, el resto de las posibles actividades industriales estuvieron prohibidas. Se
obligó a las Colonias a enviar sus materias primas a España en donde se transformaban y, parte de ellas, volvían como mercancía a los dominios. Además se prohibió la producción de artículos que, transformados en las distintas
Colonias, pudieran competir con los enviados por la metrópoli. Por ello, no fueron permitidos los cultivos de la vid,
la morera y el olivo, con el afán de proteger su industria
vinícola, aceitera y de las sedas, con el consiguiente daño
al adelanto de la Nueva España.
Durante la época del México Independiente fue necesario resolver dos ingentes problemas: la reorganización
política y el desarrollo económico del país. Más importante aún que esas dos gigantescas tareas, quedó pendiente
por resolver al alcanzarse la libertad, un problema social
.agudo: la tremenda diferencia de clases sociales, basada
en una de las más injustas distribuciones de la riqueza. Sería tarea de las generaciones posteriores, encontrar las bases apropiadas de un Estado democrático moderno; la integración económica del país y el desarrollo social en bene~
ficio del pueblo. Estas metas se alcanzan gracias a la revolución liberal de 1857, que establece el federalismo como
forma indiscutible de gobierno y la separación de la Iglesia y del Estado. Le toca a la Revolución de 1910 encargarse de establecer las bases firmes del desarrollo económico
e industrial del pais y la transformación social, en favor
del pueblo, que excluye de nuestro ~edio la ignorancia, la
pobreza y la insalubridad.
La historia contemporánea de México no puede des24

ligarse de tres movimientos revolucionarios: la Revolución
de Independencia (1810-1821); la Revolución Liberal (18571867) y la Revolución Económica-Social (1910 en adelante).
La Independencia nos da la libertad política con un
sentido igualitario y plantea las injustas bases de la estructura social. El movimiento liberal establece definitivamente la República Federal, como reacción en contra del centralismo colonial y realiza en el orden político la separación de la Iglesia y del Estado y la desamortización de los
bienes del clero.
La Revolución económico-social de 1910 se afana por
lograr la integración industrial del país, la explotación de
las riquezas naturales en favor de México, con el propósito de dar a todos los mexicanos un nivel de educación, de
bienestar social y de ingresos económicos digno de la persona humana, que liquide las viejas injusticias, ésta es la
meta más ambiciosa y necesaria del México contemporáneo.
Una de las reformas salientes en el orden económico
y social ha sido sin duda la política agraria de México. Hace más de 50 años se inició en mi país lo que ahora se denomina la reforma de la tierra. La Revolución de 1910
tuvo un acento predominantemente agrario. Los peones
acasillados, sin libertad y con el peso de las deudas acumuladas de generación en generación, debido a las tiendas de
raya, manejadas por el patrón como instrumento de esclavitud, fue la clase social que hizo la revolución y la que
sufrió la mayor pérdida de sangre, en los campos de batalla.
Por virtud de la Ley del 6 de enero de 1915, aún antes de promulgar la Constitución de 1917, se dieron los primeros lineamientos legales para destruir el latifundio feudal existente. El grito de las masas oprimidas lo revela con
claridad: "tierra y libertad". Era indispensable tener oportunidad de trabajar un pedazo de tierra, de propiedad cam-

25

�pesina, que les permitiera respirar aires de libertad. En
nuestros centros agrarios de la República, se pueden leer
lemas que representan aspiraciones populares: "explotar
la tierra y no al hombre". La aspiración económica primaria se expresa en otro lema revolucionario: "pan para todos".
Desde 1915, en plena lucha armada, se iniciaron los
repartos agrarios en favor del campesino triunfante, en
medio de una tormenta de protestas de dentro y de fuera
del país. En México los terratenientes unieron sus esfuerzos en contra de la política agraria de la Revolución. En
el exterior, con increíble unanimidad, nos condenaron los
países de todos los continentes. Dentro de un marco angustioso de lucha interna e internacional, México no sin tropiezos, inició la transformación económica y social más importante y profunda de su historia. Pesaban en contra de
la Revolución siglos de vasallaje, en que nuestro campesino se consideró una mera mercancía y en el ámbito internacional, fruto todavía de los egoísmos individuales del Siglo XIX, no se acertaba a comprender el sentido salvador
de la reforma de la tierra, ahora tan en boga.
Cada día se reconoce mayor mérito al agrarismo mexicano. Hace 5 años en Punta del Este se estableció como
base del desarrollo económico latinoamericano la reforma
de la tierra en bien del pueblo, como uno de los instrumentos de redistribución de la riqueza, ahí donde todo ha sido
concentración, en unas cuantas manos. Para entonces ya
México llevaba más de medio siglo de reparto de tierras.
El tema sigue siendo apasionante. En mayo de 1966
el Senador Robert Kennedy presentó ante el Senado un estudio sobre Latinoamérica denominado "The Alliance for
Progress: Symbol and Substance". En el capítulo tercero
de este trabajo, "Land Reform" al invitar a los pueblos latinoamericanos, a estudiar la conveniencia de una política
agraria en favor de la distribución de la tierra entre los
campesinos, el Senador Kennedy hizo una sola referencia
26

a México muy desafortun'ada y que no corresponde a la verdad. En efecto, en la página 9613 de la misma publicación
dice lo siguiente: " ...lt would be tragic if we were now to
repeat the history of land reform in Mexico, where much
land distributed in the 1920's was sold off to large holders
within 20 years".
Al presentar su trabajo el Senador Kennedy sufrió algunas interrupciones, en las cuales se hicieron diversos comentarios. En uno de ellos el Senador Proxmyre en apoyo
de la tesis errónea del Senador Kennedy dijo (tal como lo
recoge texutalmente el Congressional Record de la fecha
citada, página 9614: " .. .I believe it is most helpful that
the Senator referred to what happened in Mexico. There
was land re-distribution, but in a few years the land was
re-purchased by large estates". Fue todo lo que dijo de la
Reforma Agraria de mi país, lo cual es totalmente contrario a la verdad.
Basta con considerar las siguientes estadísticas oficiales, para darse cuenta del error cometido por los Senadores Kennedy y Proxmyre. De 1915-1920 el Presidente Venustiano Carranza distribuyó 132,000 hectáreas. Adolfo
de la Huerta, Presidente de mayo a noviembre de 1920 distribuyó 34,000. Alvaro Obregón, de 1920-1924, 971,000.
Plutarco Elías Calles, de 1924-1928, distribuyó 3.088,000.
Emilio Portes Gil, de 1928-1930, repartió 1.173,000. Pascual Ortiz Rubio, de 1930-1932, distribuyó 799,000. Lázaro
Cárdenas, de 1934-1940, repartió más de dos veces lo repartido hasta esa fecha y entregó a los campesinos 17.890,000
hectáreas. En la época de Manuel Avila Camacho (19401946) se repartieron 5.519,000 hectáreas. El Presidente Miguel Alemán Valdés (1946-1952) repartió 3.845,000 hectáreas. Adolfo Ruiz Cortines (1952-1958) repartió 3.119,000.
Adolfo López Mateos (1958-1964), 16.004,000. En total
hasta 1964, se habían repartido 54.123,000 hectáreas (fuente: Nacional Financiera, S.A. "La Economía en Cifras".
1965, págs. 49).
27

�Los datos son irrefutables. El princ1p10 de la revolución, la tierra arable mexicana estaba en manos de 830 familias. A las haciendas les correspondía el 97 % de la tierra
agrícola. Sólo el 2 % de la tierra lo constituían pequeñas
propiedades y únicamente el 1 % pertenecía a los pueblos.
El número de jornaleros y agricultores eran 3 millones y
medio de personas.
Con la Revolución desaparece la hacienda. De 1915 a
1960, se han entregado 45 millones de hectáreas con las
cuales se ha beneficiado a 2.200,000 jefes de familia en los
ejidos y existen más de un millón de pequeños propietarios; es decir, los antiguos jornaleros del latifundio son
ahora propietarios. No es legítimo asegurar que lo repartido en los años veintes, ha vuelto a formar latifundios y
que por lo tanto, no existe reforma agraria en México.
Permítaseme dar el siguiente dato: la tierra arable a
principios de la Revolución en México era apenas del 10%
del total del territorio mexicano. Esa superficie ha aumentado gracias a las presas, sistemas de riego y bombeo de
aguas subterráneas hasta el 19 o/o del territorio nacional.
Veamos algunos ejemplos de la producción del campo, que es la prueba total y la justificación clara de la política agraria de México:
De 1901 a 1910 se producían 2.300,000 toneladas anuales de maíz en promedio; de 1961 a 1965, subió a 6.750,000
toneladas. Frijol: el promedio de 1901 a 1910 fue de 165,000
toneladas anuales; de 1961 a 1965 el promedio subió a
700,000 toneladas anuales. Mientras que en los diez primeros años de este siglo producíamos 230,000 pacas de algodón, el promedio de 1961 a 1965 fue de 2.200,000. El trigo aumentó de 300,000 toneladas anuales, en los 10 primeros años de este siglo, a 1.555,000 de 1961 a 1965.
El azúcar, de 106,000 toneladas de promedio de 1901 a
1910, subió de 1961 a 1965 a 1.700,000 toneladas. Café:
28
I

producíamos antes de la Revolución unas 50,000 toneladas
en las fechas señaladas ahora producimos 130,000. Jitomate: antes de la Revolución: 8,600 toneladas, ahora 453,000
toneladas.
De 1961 a 1965, México fue el segundo exportador
mundial de algodón con 1.6 millones de pacas de promedio.
Esto se debe al esfuerzo combinado de ejidatarios y pequeños propietarios, gracias a las inversiones gubernamentales en el campo y triunfo indiscutible de la Revolución de
1910.

La Reforma Agraria no se consuma con el solo reparto de la tierra. Es indiscutible la educación del campesino
el uso de fertilizantes, insecticidas y de medios modern~
de explotación de la tierra que requiere nueva maquinaria
y, naturalmente de crédito.
En México se han venido usando con todo éxito fondos
del ~ID ~ del AID en favor de los ejidatarios y pequeños
propietarios en un experimento nuevo y, por primera vez
realizado en este Continente. Los datos recientes del Banco de México sobre el "Fondo de Garantía y de Fomento
para la Agricultura, Ganadería y Avicultura" son los siguientes: En operación de 1956 a 1966, se han hecho préstamos por la suma de 2.686,000.000 de pesos. Se han favorecido con estos préstamos a 21,376 ejidatarios y 56 575
- propietarios.
.
.
'
pequenos
De la suma prestada de 2,104 millones corresponden
a recursos nacionales, 450 millones a recursos del ALPRO
y 131 millones al BIRF. Este dinero se ha usado para obtener una mayor productividad, en construcción de obras
de riego, nivelación de tierras, formación de praderas, adquisición de maquinaria, adquisición de mejor ganado, etc.
Es conveniente destacar el hecho de que el programa
de la Alianza para el Progreso se destina a ejidatarios y
pequeños productores de modestos recursos. Con frecuen29

�cia se agrupan varios para recibir créditos distintos a obras
de uso común.
Los recursos del BIRF se destinan a préstamos a campesinos con mayor capacidad económica. Es muy.importante el asesoramiento técnico que se otorga a traves de estas
operaciones financieras.
A pesar de los tropiezos que la política agraria de M~xico haya podido tener, los datos de los resultados obtemdos son elocuentes, en favor de la transformación económica y social que se buscaba.
La política agraria continúa en el régimen de Díaz Ordaz con los siguientes datos: en 21 meses de gobierno 1,000
resoluciones presidenciales, 94,157 campesinos beneficiados,
4.022,110 hectáreas entregadas.
Vender la tierra como supone el Senador Kennedy es
un hecho contrario a la ley y, por lo tanto, es una venta
nula de pleno derecho. Quien haya comprado ejidos no tiene título de propiedad legítimo. Y es un hecho para todos
evidente, la división_de los latifundios.
Gracias a la política agraria de México se ha podido
realizar el progreso económico del país. La organización
política de los campesinos es en México muy vigor~~- Cu~ntan con Senadores y Diputados en la representac1on nacional. Una de las Secretarías de Estado se encarga de llevar
adelante la política agraria de la Revolución.
El Banco Mundial dice lo siguiente en una reciente
publicación "The world Bank Group in Mexico", enero de
1967:
"Mexico's farms produce 95 % of its food requierements and more that half the value of its exports, while
they absorbed only 52 % of the labor force in 1964 compared
with 58 % in 1950".
30

"These results must be viewed against the background
of a high population growth rate, a rising Ievel of per capita
food consumption, and the fact that only 16% (I tinhk is
• 19% ) of the country's land area is suitable for farming
and much of lacks adequate water, the key has been an
intensive investment program which doubled the irrigated
area betwern 1950 and 1962 and embraced a total of 10
million irrigated acres by 1966. In recent years, the government has also been giving emphasis to the rehabilitation
and expansion of existing irrigation systems".
La situación general de mi país la describe como sigue:
"In two decades, Mexico has more than tripled its output
of goods and services and raised the real per capita incomeof its people by three quarters, despite on of the world's
highest rates of population increase".
"With political and financia} stability and effectively
administered investment programs in the principal sectors
of the economy and in education, Mexico has maintained a
high and relatively steady rate of economic growth throughout most of the postwar period".
' Es lamentable que en el trabajo del Senador Kennedy
l~ única referencia a la Reforma Agraria Mexicana haya
sido tan desafortunada. Los datos aquí mencionados demuestran una situación distinta de la que él presentó y que fue
apoyada por el Senador Proxmire. Es de esperarse que a
la vista de los datos reales del Agrarismo Mexicano, se corrija el trabajo del Senador Kennedy y se tenga una idea
más clara de lo acontecido en México en esta materia.
En el otoño de 1968 se celebrarán en México los Juegos
Olímpicos Internacionales. Nuevamente todos los países del
mundo, sin distinción de razas, religión u organización política, competirán en un plan de estricta igualdad por obtener el triunfo en los tradicionales Juegos Olímpicos. Será la renovación del espíritu de fraternidad que anima a
todos los pueblos.

31

�Recordemos el entusiasmo de los atletas reunidos en
Japón y la buena voluntad despertada por el evento entre
los distintos pueblos. El hombre en esos momentos da prueba de estar dispuesto a convivir en forma ordenada Y pacífica. Frente a cada uno de los triunfos predominó un sentimiento de reconocimiento al esfuerzo desplegado y de mutuo respeto. En estos casos la humanidad vive un paréntesis de paz, se olvidan viejas reyertas y quedan relegadas las
disputas, los problemas, las fricciones y las luchas que ensombrecen el panorama mundial de nuestra era.
Los Juegos Olímpicos vuelven a ser un símbolo de unidad del género humano y de esperanza en una convivencia pacífica. Es cierto que nuestra generación, como ninguna otra anterior, debe aprender la mejor forma de ca-existencia, de convivir con los demás. El mundo se ha acercado por las comunicaciones y en él existen distintas culturas, distintos modos de existencia. Es indispensable, si queremos asegurar la supervivencia del género humano, saber
convivir. Los métodos modernos de destrucción, en caso
de un conflicto nuclear, acabarían con la actual civilización.
La base de esta co-existencia, firmemente se establece en
el inobjetable principio del respeto mutuo. Es necesario aceptar que somos diferentes en distintas partes del mundo y la
base del mutuo respeto, nos obliga a acatar el principio de
la autodeterminación. Cada quien tiene el derecho impostergable de resolver su propia vida, en un marco de respeto
mutuo.
Mi país, aprovechando esta histórica oportunidad tra-

tará no solamente de organizar los Juegos Olímpicos en su
contenido tradicional, sino también de aprovechar ese momento para exhibir de todos los países y de todas las culturas de Ja humanidad, las más señaladas obras de arte en todos los órdenes y las actuales artesanías de los distintos
pueblos. Con esto volvería el sentido olímpico a adquirir
su significación clásica: competencia atlética y manifestación de los logros del espíritu a través de la cultura.

32

En la señorial Pirámide de Teotihuacán llegará el Fuego Olímpico enviado desde Atenas. En el asombroso "Valle
de los Dioses', cercano a la Ciudad de México, los expectadores de los Juegos Olímpicos de todos los rumbos del
planeta, contemplarán la llegada de la antorcha y, en la
cumbre de la Pirámide del Sol, arderá durante los Juegos,
el ancestral Fuego Olímpico.
En la época aborigen, no lejos de la Pirámide del Sol,
en el Cerro de la Estrella, se celebraba la más importante
ceremonia religiosa de la antigiiedad: la renovación del Fuego Sagrado. Cada 52 años, -un siglo entre los Aztecas-,
el fuego de los hogares se apagaba. Se congregaban el pueblo en torno del Cerro de la Estrella y, a media noche, cuando los sacerdotes veían que el paso de las Siete Cabrillas en
el cielo no interrumpía su curso, consideraban que estaba
asegurada la vida cuando menos por un siglo más --otros
52 años-. En una de estas fechas, según la idea aborigen,
al fin del siglo, cuando el paso de las Siete Cabrillas se detuviera, significaría el fin del mundo. De ahí la necesidad
de reflexión y la penitencia previas a la renovación del Fuego Sagrado. El fuego es símbolo de vida y en el Valle de México, en plena noche, en el Cerro de la Estrella, los sacerdotes cada siglo renovaron el fuego. Con yesca y pedernal
ardía la llama mensajera de la vida en la cerrada obscuridad, en medio del más absoluto silencio. El fuego renovado se multiplicaba en miles de antorchas. Cada quien volvía al hogar con un hachón encendido. La belleza de la ceremonia y su significado profundo lo hacen uno de los más
.importantes acontecimientos del mundo pre-colombino.
En nuestra época, el año entrante nuevamente en el
Valle de México, en las Pirámides de Teotihuacán, las majestuosas pirámides del continente, precisamente en la del
Sol, llegará el símbolo de la cultura griega, el Fuego de Atenas, a donde se organizaron como aspiración de paz, los
Juegos Olímpicos.
Hacemos votos porque la renovación del Fuego Olím-

33

�pico, en la Pirámide del Sol, tenga el mejor significado; la
supervivencia pacífica del género humano.

PROF. DR. DIETRICH HAUCK B., M. A.
l. T. E. S.M.

BREVES OBSERVACIONES ACERCA DE LA
ARTESANIA, DEL COMERCIO Y DEL
MERCADO Y DE SUS REPRESENTANTES
EN TENOCHTITLAN
El 20 de abril de este año hablé ante el Club de Sembradores de Amistad de Monterrey, sobre algunos de los
aspectos de la vida económica de los aztecas, principalmente
sobre su artesanía, su comercio y su mercado. Como creo
me fue posible encontrar en esta ocasión algunos nuevos
aspectos que se refieren ante todo a la estructura social
y racial de la población de Tenochtitlán. Me permito ampliar la problemática planteada en aquella ocasión a un
público interesado en ella. Sería recomendable si con esto
la discusión acerca de la vida económica de los aztecas,
la cual hasta ahora ha sido poco considerada, fuera estimulada. Sigue la pequeña plática en su texto integro:
Primero quisiera expresarles mi agradecimiento por la
amable invitación que me han hecho para dirigirles la palabra. Me dio mucho gusto que el Dr. Basave me hiciera
esta invitación, ya que como recién llegado a un país, lo
primero que hay que hacer es presentarse. Y considero que
esta es la mejor oportunidad de hacerlo ante la presente
concurrencia, en la que figuran los elementos principales
de la ciudad de Monterrey.
En seguida unas cuantas palabras para justificar la
selección de mi tema y la advertencia de que no trataré
de competir con el gran indigenista mexicano, Dr. Miguel
León Portilla, quien, según he sabido ya habló en una ocasión ante u!'ltedes soh1e un asnecto parchl de la Mexicanística. Les parecerá quizás extraño que como no-mexicano
me haya propuesto hablarles a ustedes, que son mexicanos

34

35

�y se hayan en su propio país, acerca de un fragmento de
la historia de México. Pero por otro lado no es tan extraño ya que mis estudios, desde 1956 hasta la fecha, han
sido dedicados a la investigación del pasado de México y
más aún los dos últimos años de mi estancia en París los
pasé estudiando, con maestros conocidos, los secretos del
idioma náhuatl, las costumbres de la vida diaria, la vida
cultural, la filosofía etc. de los aztecas. Pero como mi especialidad es la historia de la economía, me interesó ante
todo la vida social y económica, los usos en el comercio,
la artesanía, la historia de los pueblos etc. de los antiguos
habitantes de su patria. Les interesará además, ya que probablemente gran parte de ustedes son también economistas
y porque precisamente en este campo se han hecho muy pocas investigaciones bien fundamentadas hasta hoy. Por cierto que investigadores como el ya mencionado Miguel LeónPortilla, Alfonso Caso, Martinez del Río, Manuel Moreno
y los extranjeros Jacques Soustelle, Friedrich Katz, Disselhoff, Krickeberg y otros se han ocupado al margen con
fenómenos socio-económicos de los aztecas. Pero en general faltan todavía investigaciones detalladas y al final una
intrepretación total de los resultados. Se le ha dado preferencia a la historia de las guerras, la arquitectura, la filosofía, la literatura, la astronomía, la religión de los aztecas etc., es decir a materias que caen dentro de la llamada
"tradición humanística". La historia de la economía y de
las estructuras sociales ha sido hasta ahora injustamente,
una hijastra de la investigación, porque ¿cómo se ha de explicar la historia sin conocer exactamente las condiciones
económicas y los datos sociológicos de un pueblo?
Ustedes seguramente saben que debemos la mayor parte de lo que sabemos acerca de los aztecas a las relaciones
de los cronistas españoles del siglo XVI. La arqueología se
mostró en México más como una ciencia auxiliar de la historia para afirmar o poner en duda lo que los cronistas relataban. Sahagún, Mendieta, Torquemada, Bernal Díaz, y no
por último, Cortés describían con bastante exactitud lo que
veían, aunque no podían explicarse muchas cosas. Y aquí

36

nos encontramos ya con un punto delicado en nuestras consideraci~n~s: Cuando no podían explicarse algo, ya que
las condic10nes a las que estaban acostumbradas se apartaban demasiado de las nuevas que encontraban por todos lados, ~ntonc_es estos españoles tomaban simplemente circunstancias a~alogas de su propio ambiente europeo-occidental
Y les _aplicaban al ambiente mexicano. Y de aquí se debe
deducir. el punto.d~ partida de nuestra consideración: ¿Qué
es lo c~erto, obJet1vamente, en las relaciones, porque se
contradicen con tanta frecuencia y hasta que punto coinciden l~? comp~aciones que constantemente se hacen con
~p~na. Pre&lt;:ISamente en el campo de la historia socio-econom1ca, los investigadores han aceptado con demasiada
buena fe lo que los cronistas narran confusamente.
. Tome~os un ejemplo: En la capital azteca, Tenochtitlan, la Ciudad de México hoy en dia, había además de
la c~sta guerrera y los sacerdotes que formaban la aristo~racia, naturalmente también una fuerte clase de pequenos artesanos; a una verdadera industria en toda forma
no se había llegado entonces. De la adoración de los dioses Y de _las guerras no ha podido sobrevivir un pueblo por
mucho tiempo. A estos artesanos, mosaiqueros plumarios
orfebres, fabricantes de papel, canteros etc., ¡e les desig:
naba con e~ término general de "tolteca". Los españoles
que no pod1an comprender las circunstancias, veían en la
casta de los artesanos naturalmente una parte integrante
de todo el pueblo, como estaban acostumbrados en su país
Pero fijándonos bien, encontramos que eso no era el caso:
p~esto que ya el término "tolteca" debía llamarles la aten:
cion. Investigando históricamente el asunto, se nota que
los aztecas en su migración de Norte a Sur conquistaron
Y de~truyeron la ciudad de Tula. Pero parece que llevaron
consigo com~ escl_avo_s a una parte del pueblo tolteca; y
como ellos m se inclinaban ni estaban en condiciones de
practicar una artesanía avanzada -puesto que eran tribus
completamente primitivas y no más- permanecieron los
t?ltecas cautivos con ellos como artesanos. A esta gente debieron los aztecas la cultura que adquirieron poco a poco,
37

�aun cuando siguieron considerando como única ocupación
apta para ellos el arte de la guerra. Así surgió en el estado
azteca posterior que encontraron los españoles lo que el
observador considera como un réplica de la antigua Esparta: En el nivel superior una casta guerrera que estaba formada exclusivamente por miembros de una tribu Y que se
adueñó del poder a la fuerza. Debajo una clase de artesanos y comerciantes medio libres que anteriormente pertenecieron a otra tribu pero que hay que considerar como portadores de cultura --en Esparta se les llamaba Periecosy todavía en un nivel inferior la gran masa de los "macehualtin" u obreros-campesinos casi desposeídos de derechos,
que eran también reclutados entre los miembros de pueblos
vencidos. Estos eran en Esparta los Ilotas. Padría hacerse
también la comparación con el sistema de castas en la India.
Quizás con el tiempo se hubiera llegado a un proceso
de fusión -de ello existían ya indicios- pero la cultura
fue "decapitada" (para valerme de una imagen drástica)
por la conquista. Así pues no tenemos como en el caso de
los antiguos egipcios un desarrollo que pueda seguirse desde los principios a través el florecimiento y su decadencia
hasta el final, sino sólo una parte.
Tomemos como segundo ejemplo después de los artesanos a los comerciantes: Por cierto que Sahagún escribe
que a principios del siglo XV surgió en México la clase de
los comerciantes, pero este es un error porque como se
puede demostrar arqueológicamente, ya en tiempos de los
olmecas hace miles de años había gran actividad comercial
en la mesa central.

quezas y para no despertar la codicia de la casta guerrera
que hubiera significado la muerte y la expropiación para
ellos, se quitaban sus ropas buenas antes de entrar a la
ciudad. Se vestían con harapos y regresaban furtivamente .
en la noche con sus cargadores ..a la ciudad, para lo cual
utilizaban veredas ocultas para regresar a sus hogares. Sus
hijos a su vez se veían obligados a ser comerciantes, es
decir tenían que permanecer en su casta, al igual que los
campesinos y artesanos. En raras ocasiones existía la posibilidad de ascender por medio de acciones guerreras especiales. Ya que los comerciantes viajaban mucho, aun a
pueblos enemigos de los aztecas, tenían que demostrar naturalmente mucho valor. Por un lado estaban obligados oficialmente a efectuar espionaje en otras regiones todavía
no dominadas por el estado azteca; a su regreso tenían que
rendir informes exactos. Por otro lado querían negociar con
estos pueblos. ¡Una situación bastante complicada! Bajo los
antepasados del último monarca azteca lVIoctezuoma Segundo se encontraban en una situación relativamente agradable, porque a cambio de valiosos presentes y por extmordinarios resultados como espías de guerra y guerreros obtenían a veces como agradecimiento el título de nobleza, es
decir podían formar parte de la casta superior y abandonar la profesión. Pero bajo el reinado de Moctezuoma II
se cerró el paso de una clase a otra; los llamados "presentes", que debían hacerse a los nobles, eran cada vez más
altos y los impuestos más pesados. Las arbitrariedades y
los castigos eran frecuentes.

Como se ha dicho no se puede confiar mucho en los
cronistas. El hecho de que los comerciantes o pochtecas
habían sido absorbidos por el estado como cuerpos extraños, lo demuestra el temor que tenían a los aristócratas
~ztecas cuando regresaban de sus expediciones comerciales,
que los llevaban hasta Guatemala. Para no exhibir sus ri-

Aquí también se pueden hacer algunas comparaciones,
por ejemplo con respecto a la situación de los judíos en la
Europa de la Edad Media: Una minoría activa y de alta
cultura, pero diferente en cuanto a raza y religión se dedica al comercio y a las operaciones bancarias (más o menos forzada a ello, ya que la mayoría de las otras actividades les estaban vedadas). Como ustedes saben, a los cristianos les estaba prohibido hasta el siglo XV prestar dinero
con intereses. Pero como una economía compleja no puede existir sin créditos, toman a su cargo los judíos esta ac-

38

39

/

�tividad, por cierto bastante lucrativa. Se enriquecen, pero
no pueden demostrarlo. Las posibilidades de dedicarse a
otras empresas son escasas, y al final son perseguidos y
aniquilados, bajo pretextos sin base. Como ya mostré en
otra ocasión, no es cierto que se les haya aniquilado o perseguido por razones religiosas o de raza, fue solamente
el pretexto para levantar al pueblo en su contra. Porque
como podría explicarse por un lado que también se haya
asesinado a los banqueros italianos, cuando se habían enriquecido y que eran cristianos; y que por otro lado los españoles que después de la Reconquista practicaron una gran
intolerancia: persiguieron a judíos y moriscos; pero permitieron que los gitanos, que todavía en el siglo XX no están
completamente cristianizados, permanecieron en el país.
Esta se explica porque no pesaban mucho en la balanza de
la economía.
Volvamos a los aztecas. Me pareció necesario penetrar
en la profunda división social que dividía el estado azteca,
porque había que señalarla alguna vez. Pero el asunto todavía no está completamente aclarado porque hasta ahora,
con el objeto de simplificar, había designado a los pochtecas como miembros de una tribu extranjera sin definir exactamente (como lo hice anteriormente con los artesanos) de
donde venían. Estudiemos brevemente unos cuantos hechos
históricos: La tribu azteca se había establecido, después de
penetrar en la Mesa Central, en varias islas inhabitadas en
medio de la gran laguna que estaba antes, donde hoy se extiende la capital. Restos de este lago son los canales de Xochimilco. Pero una de las islas al Norte ya estaba poblada
cuando llegaron; ahí se encontraba el floreciente e importante centro de comercio Tlatelolco. En realidad, la Mesa
Central estaba cubierta por un número considerable de ciudades, de pequeñas repúblicas, que continuamente se hacían
la guerra como las ciudades estados italianos del Renacimiento. Debido a su extraordinaria disposición guerrera, les fue
posible a los aztecas apoderarse rápidamente de cada una
de esta&lt;; ciudades. Casi una de las primeras en caer fue la
vecina Tlatelolco; y con ello los aztecas se hicieron dueños
40

de un centro económico de primera categoría. En el mismo Tlatelolco, el barrio en el que vivían la mayor parte de
los comerciantes se llamaba "pochtlán". De allí el término
"pochteca". La clase de los comerciantes de los aztecas, es
decir la casta que más tarde manejó todo el comercio en el
imperio azteca, era originaria de Tlatelolco. Esta ciudad siguió siendo el mercado principal, aunque pasó a formar
parte de Tenochtitlán.
Para terminar esta corta plática quisiera darle la palabra a uno de los conquistadores españoles, al capitán
Bernal Díaz del Castillo, que en su "Historia Verdadera de
la Conquista de la Nueva España" se expresa con admiración acerca de la actividad dinámica de Tlatelolco. Su descripción, siendo la de un testigo ocular, es vivida como lo
podrán apreciar en seguida. Y junto con él se admirarán
de la gran variedad de las mercancías que se ofrecían, la
magnífica disciplina en el mercado y la grandeza del poder
económico de este pueblo:
"Iban muchos caciques que Montezuma envió para que
nos acompañasen; y desde que llegamos a la gran plaza,
que se dice el Tateluco, como no habíamos visto tal cosa,
quedamos admirados de la multitud de gente y mercaderías que en ella había y del gran concierto y regimiento que
en todo tenían. Y los principales que iban con nosotros nos
lo iban mostrando; cada género de mercaderías estaban
por sí, y tenían situados y señalados sus asientos. Comencemos por los mercaderes de oro y plata y piedras ricas y
plumas y mantas y cosas labradas, y otras mercaderías de
indios esclavos y esclavas; digo que traían tantos de ellos
a vender a aquella gran plaza como traen los portugueses
los negros de Guinea, y traíanlos atados en unas varas largas con colleras a los pescuezos, por que no se les huyesen,
y otros dejaban sueltos. Luego estaban otros mercaderes:
que vendían ropa más basta y algodón y cosas de hilo torcido, y cacahuateros que vendían cacao, y de esta manera
estaban cuantos géneros de mercaderías hay en toda
la Nueva España, puesto por su concierto de la manera

41

�que hay en mi tierra, que es Medina del Campo, donde se
hacen las heridas, que en cada calle están sus mercaderías
por sí; así estaban en esta gran plaza, y los que vendían
mantas de henequén y sogas y cotaras, que son los zapatos
que calzan y hacen del mismo árbol, y raíces muy dulces
cocidas, y otras rebusterías, que sacan del mismo árbol, todo estaba en una parte de la plaza en su lugar señalado; y
cueros de tigres, de leones y de nutrias, y de adives y de
venados y de otras alimañas, tejones y gatos monteses, algunos de ellos adobados, y otros sin adobar, estaban en otra
parte, y otros géneros de cosas y mercaderías.

amarillos Y cosas de este arte vendían por sí; y vendían mucha grana debajo de los portales que estaban en aquella
gran plaza. Había muchos herbolarios y mercaderías de
~tra manera; y tenían allí sus casas, a donde juzgaban, tres
Jueces Y otros como alguaciles ejecutores que miraban las
merc~derías. Olvidado se me había la sal y los que hacían
navaJas de pedernal, y de como las sacaban de la misma
piedra. Pues pescaderas y otros que vendían unos panecillos que hacen de una como lama que cogen de aquella gran
laguna, que se cuaja y hacen panes de ello que tienen un
sabor a manera de queso y vendían hachas de latón y cobre Y estaño, y jícaras, y unos jarros muy pintados, de madera hechos.

Pasemos adelante y digamos de los que vendían frijoles y chía y otras legumbres y yerbas a otra parte. Vemos
a los que vendían gallinas, gallos de papada, conejos, liebres, venados y anadones, perillos y otras cosas de este arte, a su parte de la plaza. Digamos de las fruteras, de las
que vendían cosas cocidas, mazamorreras y malcocinado,
también, a su parte. Pues todo género de loza, hecha de mil
maneras, desde tinajas grandes y jarrillos chicos, que estaban por sí aparte; y también los que vendían miel y melcochas y otras golosinas que hacían como nuégados. Pues
los que vendían madera, tablas, cunas, vigas, tajos y bancos, todo por sí. Vamos a los que vendían leña ocote, y otras
cosas de esta manera. Que quieren más que diga que, hablando con acato, también vendían muchas canoas llenas de yenda de hombres, que tenían en los esteros cerca de la plaza,
y esto era para hacer sal o para curtir cueros, que sin ella
dicen que no se hacía buena. Bien tengo entendido que algunos señores se reirán de esto; pues digo que es así; y más
digo que tenían por costumbres que en todos los caminos
tenían hechos de cañas o pajas o yerba, por que nos los viesen los que pasasen por ellos; allí se metían si tenían ganas
de purgar los vientres, por que no se les perdiese aquella
suciedad. Para qué gasto y tantas palabras de la que vendían en aquella gran plaza, porque es para no acabar tan
presto de contar por menudo todas las cosas, sino que papel, que en esta tierra llaman amal, y unos cañutos de olores con liquidámbar, llenos de tabaco, y otros ungiientos

ANDREE, Richard: "Die altmexikanischen Mosaiken"· en:
IAE 1, 1888.
'

42

43

_ Ya que:ría haber acabado de decir todas las cosas que
alh se vendían, porque eran tantas de diversas calidades.
que para que lo acabáramos de ver e inquirir, que como
la gran plaza estaba llena de tanta gente y toda cercada de
porte.les, en dos días no se viera todo". (Bernal Díaz del
Castillo: "Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva
España" I, pp. 328/329. México 1935).
Con esta descripción de un testigo ocular y de la que
solamente he presentado una parte, quisiera cerrar mi peq~eña conferencia. Espero que haya podido ofrecerles precisamente con la relación del conquistador español una idea
del florecimiento económico que se dio en el México antiguo.
Cronológicamente unas citas bibliográficas de la literatura secundaria en referencia al tema artesanía comercio, mercado y estructura social de los aztecas : '
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LIC. GENARO SALINAS QUIROGA
Profesor de "Filosofía del Derecho" en la Facultad de illerecho y Ciencias Sociales de la U. N. L.

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Renato Descartes es indiscutiblemente, uno de los genios del pensamiento más grandes que ha producido el universo; maestro entre maestros, matemático y geómetra de
primerísimo orden, fue príncipe del pensamiento que no
admite Rey. Para encontrar un filósofo de sus quilates
-enseñaba Antonio Caso en sus cátedras inolvidableshabría que acudir a Sócrates y a Kant, el fundador de la
Etica y el creador de la Epistemología.
Fue gloria epónima de Francia y del siglo XVII, el
que es conocido con el nombre de siglo de Descartes. Su
padre fue consejero del Parlamento francés: él lo sería
de Ja humanidad, porque su voz resonaría para siempre
en un escenario universal. Nacido en la Haya, en marzo de
1596, descendiente de familia ilustre de la Turena, pudiendo
haber ocupado puestos de categoría en la Iglesia o en el
Estado, prefirió ser un insigne reformador y encauzador
de la filosofía. Viajó mucho y conoció personalmente a los
más significados matemáticos, físicos y sabios de su tiempo,
cuyas enseñanzas aprovechara maravillosamente en el ámbito filosófico.
Descartes, padre de la filosofía moderna, es inventor
de la Geometría Analítica. Inició en la historia del pensamiento, una etapa de intelectualismo, de racionalismo,
desplazando la fe de Iá Edad Media. Otra vez el hombre se
consideró centro del universo (Antropocentrismo) abandonado el teocentrismo medioeval que en Santo Tomás de

48

•

49

�Aquino "el doctor angélico" adquiriera su más lúcida expresión. En esta aventura gloriosa del pensamiento le acompañó un filósofo egregio: Guillermo Leibniz, precursor de
los grandes filósofos alemanes que en torrente desbordante,
vendrían después. Con el genio francés que rememoramos,
dio principio el Renacimiento, época histórica bajo cuyos
auspicios se da comienzo a la Edad contemporánea.
He aquí los títulos de sus libros, auténticos monume~tos del humano saber: "Cosmología", "Principios de la Filosofía", "Discurso del Método", "Tratado de las Pasiones",
y "Meditaciones Metafísicas", los que realizaron una audaz
revolución en el mundo espiritual, de las más grandes que
registra la historia. Los romanos tuvieron una dignidad que
llamaron "Genius" (Dios de la fecundidad). Descartes no
escribió mucho y los libros que publicara lo hizo más bien
animado por la fama que bien pronto le sonrió. Su fecundidad o su genio no radica pues en la abundancia de sus
libros, sino en las inquietudes, sugerencias o incitaciones
que sembrara, en el mensaje que encierran, mostrando a los
hombres un nuevo rumbo en torno de sus problemas fundamentales.
En su "Discurso del Método", su obra más célebre,
escrita en la más limpia y hermosa prosa francesa (que es
de las primeras donde se abandona el latin y se adopta el
idioma patrio) explkó que la mejor manera de llegar a
la certeza era principiar dudando de todo. En su ardiente
deseo de reconstruir racionalmente la ciencia y la moral,
fundadas bajo la fe en la Edad Media, aceptó unas cuantas
reglas claras, evidentes por sí mismas, que le evitasen caer
en el escepticismo o en el juicio temerario, cuyos extremos
condenó rotundamente con la grandeza de su genio inmortal.

ridad de la tradición o de la fe son nulas.. Para Descartes
no puede conocerse en principio ninguna verdad que no sea
inmediatamente evidente. La evidencia debe tener como notas características la claridad y la distinción. A ese tipo de
verdades le llamó naturalezas simples (naturae simplicís)
y su conocimiento se efectúa por una intuición directa e
inmediata del espíritu; su verdad reside en su evidencia
absoluta, aprehensible instantáneamente.
Descartes es antes que nada el filósofo del "método".
Siguiendo a las matemáticas que nunca borró de su mente,
tuvo la firme convicción de que plantear un problema correctamente equivale en gran parte a su solución. Dio cuatro famosas reglas que deben ser los rasgos esenciales de
todo método lógico: lo.-"No admitir como verdadera cosa
alguna que no sepa con evidencia que lo es". Esto evita la
precipitación, la ligereza y los prejuicios. 2o.-"Dividir cada
dificultad en cuantas partes sea posible y en cuanto requiera su mejor solución". Esto simplifica los problemas y
reduce los errores que se cometen frecuentemente al tratar
de resolver cuestiones complejas. 3o.-"Conducir ordenadamente los pensamientos". Esto significa resolver primero
los problemas más fáciles, para dejar al final y cuando ya
se tiene el entrenamiento necesario, los más difíciles. 4o."Hacer en todo unos recuentos tan integrales y unas revisiones tan generales que se llegue a estar seguro de no
omitir nada". Esto es una especie de comprobación que se
usa en matemáticas, para corroborar la exactitud de la solución de un problema y que Descartes traslada admirablemente al campo del conocimiento en general.

La principal inspiración del método cartesiano es la
matemática, donde nada se acepta sin demostración, a no
ser las verdades evidentes por sí mismas, libres de contradicción (apodícticas) o sean los axiomas y donde la auto-

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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A R M A S

Y

L E T R A S

Año 10

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BIBLIOTECA CENTRAL
U. A. N. L

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�!l\M!S Y LETl\!S
REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

Rector
ING. NICOLAS TREVIÑO NAVARRO
Secretario
DR. RECTOR MENCHACA SOLIS

Departamento de Extensión Universitaria

Coordinadora
DRA. AURORA MORENO

Jefe de la Sección Editorial
RECTOR JAVIER MORA SALAZAR

Torre de la Rectoría
Ciudad Universitaria
Monterrey, Nuevo León, México.

Quinto Piso

�REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

No. 1

Año 10

*

Marzo de 1967

*

Segunda Epoca

SUMAR I . O

Presentación

4

MARIA GUADALUPE MARTINEZ BERRONES, "Rubén Darío, Representante del Modernismo" .

5

SIMON SALAZAR MORA, "El L enguaje Literario
de Rubén Darw" .

22

ZANDRA MONTEMAYOR, "Perfil Humano y
Poético de Rubén Darw" .

48

ALICIA QUIROGA V., "Rubén Darío: su
Vida y su Obra" .

65

JORGE RANGEL GUERRA, Selección de
Versos Darianos

73

.

�En el presente año de mil novecientos sesenta y siete se celebra en el mundo literario: el
centenario del natalicio del insigne bardo centroamericano Rubén Darío (1867-1967 ). Por tal
motivo, nuestm 'revista se honra en presentar publicada en sus páginas: una recopüación de los
diversos actos o trabajos que, en formas de conferencias, ponencias, .comentarios y lecturas de
su vida y de su obra, han tenido :a bien realizar
los maestros de la Facultad de Filosofía y L etras
de la Universidad de Nuevo León: Doctora en
Letras, auadalupe Martínez Berrones; Señor
Pr ofesor, Simón Salazar Mora; Licenciada en Letras, Zandra Montemayor; y Doctor Jorge Rangel
Guerra; así como también la Profesora Alicia Quiroga del Departamento de Humanidades de las
Preparatorias de nuestra Universidad.
Damos, pues, las más cumplidas gracias a
nuestros distinguidos colaboradores que ·h icieron
posible, con su digno esfuerzo, este homenaje universitario al egregio poeta americano de la Hispanidad; el cual no obstante haber nacido, quizás con
songre de indio chorotega o nograndano en una aldehuela llamada Metapa -hoy por hoy Ciudad Darío, Nicaragua- hizo ,resurgir con su estilo propio,
-espontáneo y flúido, la calidad de página literaria en Hispanoamérica y aun en la rni.wia

RUBEN DARIO,
REPRESENTANTE DEL MODERNISMO
-1867-1916-

Ponencia de la Dra. en Letras:
MARIA GUADALUPE MARTINEZ BERRONES
de la Facultad de Filosofía y Letras de la U.N.L.

España.
LA

DIRECCION.

4

5

�RUBEN DARIO, REPRESENTANTE
DEL MODERNISMO.

(1867-1916)

RUBEN DARIO, REPRESENTANTE
DEL MODERNISMO

Félix Rubén García Sarmiento nació en Metapa, Nicaragua, el 18 de enero de 1867. Sus padres Manuel García
y Rosa Sarmiento se separaron cuando él era pequeño,
por lo que vivió con su abuelo Félix Ramírez, posiblemente
el "Don Dario", apellido que adoptó Rubén. Su niñez fue
triste e inquieta:

-1867-1916-

SUMARIO
1.-Niñez, adolescencia y juventud de Rubén Darío.
2.-Sus primeras obras. Su primer hijo.
3.-Su plenitud. El Modernismo. Su libro "Azul", Valpara€8o.

1888.
4.-Darío, Diplomático. Sus "Prosas Profanas", Buenos
Aires, 1896. Pari8, 1901.
5.-La Generación del 98 y •Rubén Darío.
de Vida y Esperanza". Madrid, 1905.

Sus "Cant08

6.-"El Canto Errante". Ultimas días del poeta.
7 .-Conclusión.

1.-NIJ.iíEZ, ADOLESCENCIA Y JUVENTUD
DE R. DARid.

"Yo supe de dolor desde mi infancia;
mi juventud . . . ¿fué juventud la míaf,
sus rosas aún me dejan su fragancia,
una fragancia de melancolía ..."

Darío, desde muy joven tuvo una fuerte inclinación
enamoradiza y una precocidad de la inteligencia. A los
quince años decidió casarse, llegó el amor:
"Era una adolescente de ojos verdes, de cabello castaño, de tez levemente acanelada, con esa suave palidez
que tienen las mujeres de Oriente y de los trópicos. Un
cuerpo flexible y delicadamente voluptuoso, que traia al
andar ilusiones de canéfora. Era alegre, risueña, llena
de frescura y deliciosamente parlera, y cantaba con una
voz encantadora. Me enamoré desde luego; fue "el rayo",
como dicen los franceses". (1)
A los trece años, fue empleado en la Biblioteca de
.1).- p.49.- La Vida de Rubén Dario, escrita por él mismo. Barcelona,
ed. MAUCCI, 1915.-(?).-p.187..- Valbuena Briones.- Historia
de la Lit. Hispanoamericana. Ed. Gili, S. A.- Barcelona, 1962.

6

7

�Managua, lo qu_e le permitió saciar sus a~si~s de cultura:
"Leí . . . todas las introducciones de la B1blloteca de Autores Españoles, de Rivadeneira -dice Darío-, Y las principales obras de casi todos los clásicos de nuestra lengua". (1)
2.-SUS PRIMERAS OBRAS.

SU PRIMER HIJO.

Rubén a los 12 años -1879-, publicó sus primer~s
versos en "El Termómetro", periódico de la ciudad de Rivas. En juhio de 1886 estaba en Chile donde vivió hasta
1889. Allí fue redactor de "La Epoca", correspons~l de
"El Diario" de Nicaragua y "El Imparcial", de su cmdad
natal; trab~jo que le permitió trabar ~mistad con personalidades y gente influyente. En esa _epoca llevaba una
existencia romántica. Leía a Bécquer Y a Campoamor.
De entonces data la décima dedicada a Campoamor que
se publicó en "La Epoca":
"Este del cabello cano
corno la ·piel de armiño,
juntó su candor de niño
con su experiencia de anciano;
cuando ·,se tiene en la mano
un libro de tal varón,
abeja es' cada expresión
que, volando del papel,
deja en los labios la miel
y pica en. -el corazón" · (2)

Según parece, Darío no
mer matrimonio, quizá una
turo del mismo. Mas vuelve
pañera de su vida! En 1890
Rafaela Contreras, en San

tuvo comprens1on en su pride las causas fue lo premaa intentar encontrar la comcontrae ma~imonio civil co~
Salvador, h1Ja de un prom1-

(1).- p.46.-La vida de Bubén Dario. -Opus Cit.

nente hombre de negocios. Y cuando la felicidad y la vida
le sonreía, · por dificultades políticas, a la muerte del Presidente Menéndez, tuvo que refugiarse en Guatemala, en
donde nació su primer hijo.
3.-SU PLENITUD. EL MODERNISMO.
SU LIBRO AZUL.- Valparaíso, 1888.
En 1888, en Valparaíso, Rubén publicó Azul, libro de
Cuentos y seis composiciones en verso, a los 21 años de
edad, obra que le dio gran publicidad y con la que se inicia 'un movimiento literario: El Modernismo. Se ha llamado "Modernismo al movimiento poético hispano-americano que introducido en España por Rubén Darío, se desarrolló cronológicamente con la prosa del 98". (1)
Azul, es nombre simbólico en -recuerdo quizá de Víctor Hugo, quien definió el arte como lo azul: "L'art c'est
l'Azur". Lo azul, quiere decir lo ideal, lo infinito, la luz
difusa, la amplitud vaga y sin límites. "Azul" es de un
marcado matiz cosmopolita. Según palabras de Edgar A.
Poe el objetivo del mismo era un afán de alcanzar la belleza. En él se agrupan temas y formas de la Literatura
francesa en un estilo elegante, esmerado, de adjetivación
brillante y finamente erótico. Debemos recordar la influencia y la asimilación que Daría htzo de los poetas y
novelistas franceses: Flaubert, los Concourt, Theóphile
Gautier, Daudet, Zolá, Leconte de Lisle, Charles Baudelaire, Paul Verlaine, entre otros.

En ios poemas de Azul encontramos un ímpetu juvenil, una emoción palpitante y vivida Sus temas no persiguen una finalidad moral ni filosófica sino la belleza formal. En ese aspecto, la influencia de Leconte de Lisle es
decisiva, con su teoría del "arte por el arte".

(2).-LA EPOCA.- 24 de Oct. 1886.- (p. 180.,._Valbuena Briones.Opus Cit.).

IU.- p.579.-GARCIA LOPEZ J.- Historia de la Literatura Española. - Editorial Vicens-Vives. Barcelona, 1965.

8

9

�Azul es una obra fundamental en la evolución renovadora de la prosa y la lírica en Hispanoamérica y España. La prosa es rica, dinámica, sensual, colorista y de
novísima lexicología. Darío tiene un rico mundo interior.
Se revela contra lo tradicional, retórico y académico, mas
vuelve a lo greco-romano con la introducción de temas
mitológícos: los centauros, ninfas, palomas, sátiros y bacantes; utiliza las joyas y pedrerías; lo fino y escogido del
ambiente principesco, galante y señorial; "aborrece a los
gramáticos, a los filólogos de pacotilla", mas siempre es
correcto y elegante al escribir. No queremos con esto decir que Azul sea el Modernismo, sino que es una puerta
abierta a todas las manifestaciones del espíritu, a la renovación temática y estilística.

D. Juan Valera, el gran estilista español, escribió
en el prólogo de Azul, el 22 de octubre de 1888, refíriéndose a la personalidad de Darío: "Y usted no imita a ninguno --Oice Valera-: ni es usted romántico, ni naturalista, ni neurótico, ni decadente, ni simbólico, ni parnasiano. Usted lo ha revuelto todo: lo ha puesto a cocer en
el alambique de su cerebro, y ha sacado de ello una rara
quinta esencia". (1)

Verlaine, en una estrofa de su "Art Poétique", encierra su técnica estética, de la que encontramos ciertas
semejanzas en Darío. Veamos:
"De la musique avant toute chose,
Et pour cela préfere l'lmpair
Plus vague et plus soluble dans l'air
Sans rien en lui qui pese ou qui pose''.
(de Art Poétique.) (1)

Y de Darío:
"Oh inmenso azul! Yo adoro
tu.s celajes risueños,
y esa niebla sutil de polvos de oro
donde van los perfumes y los sueños"

(de Anagke.- que significa
necesidad, destino, fatalidad.
Anagke es un cántico de
amor. De Azul). (2)

En Azul, Rubén utiliza ya, la técnica poética sensualista y finamente erótica, haciendo una conjunción de lo
externo y lo interno, a través de conceptos y términos
apropiados, con una ideología un tanto panteísta. Mas
"todo parece espontáneo y fácil y escrito al correr de
la pluma, sin mengua de la concisión, de la precisión y de
la extremada elegancia". (2) No cabe duda, que Darío tiene una marcada influencia de Verlaine, de Baudelaire,
de Edgar A. Poe, entre otros. Del primero podríamos señalar el gusto por la musicalidad del verso, de Baudelaire
esa finura erótica, de Edgar A. Poe, ese simbolismo en la
expresión lingiiística.

Como Verlaine, Darío introduce el verso flúido de
nueve y de once sílabas; el verso impar, que permanece
como en suspenso y de cuya cadencia surge la sugerencia
de la finura, la intimidad, la aproximación amorosa, lo
finamente erótico: la palabra evoca la idea y la frase
tiene una sinuosidad ligera, a pesar de la complexión sintáctica.

(1).-p. 33.- R. Darlo.- Azul.- Editorial Zig- Zag.- Santiago de
Chile, 1954. Prólogo de Juan Valera.

1).-Verlalne et Les poetes symbollstes. p. 36.- Classiques Larousse.
Paris, 1943.

:2).-p. 34.- Rubén Dario.-

Azu.L Opus Cit.

10

De Baudelaire, muerto el 31 de agosto de 1867, el
mismo año que nació Darío, encontramos en la poesía de
éste, esa influencia en la fuerza sensual, evocadora y erótica,
y esa técnica musical como en el poema; "Correspondences":

2).-p. 165.- Darlo, R.- Azul- Opus Cit.

11

�"La Nature est un temple ou de vivants piliers
Laissent parfoi.s sortir de confuses paroles;
L'home y passe a travers des f orets de symboles
Qui l'observent avec des regards familiers". (1)

En este Soneto de Baudelaire observamos la unidad
que sugiere 1~ apariencia de lo externo y la subjetividad
del creador.
Y de Edgar A. Poe tenemos el simbolismo, por ejemplo, en El Cuervo, de cuya temática, nos damos cuenta
que el cuervo representa el estado anímico del poeta por
la muerte de su amada, Leonora. El espectro llama a la
puerta y se posa en el busto de Minerva. Se sugiere que
viene del ·"más allá", a consolarle:
"La ventana abrí -Y con rítmico aleteo y garbo extraño
entró un cuervo majestuoso de la sacra edad de antaño".
"sobre el busto que de Palas la figura representa,
fué y posóse- ¡y nada más! (2)

Como decíamos, Darío, a pesar de todas las influencias recibidas a través de sus lecturas, logra su personalidad propia. Por ello, repetimos con Valera que es un cosmopolita, digno representante del Modernismo en Hispano-américa.
4.-DARIO, DIPLOMATIOO. SUS PROSAS
PROFANAS. B. Aíres, 1896.-París, 1901.

En 1892, el Gobierno de Nicaragua invitó a Darío
para que representara a su país en España, en las fiestas
del Centenario de Colón. Con este motivo, Rubén visita

España, donde tuvo muy buena acogida. Allí conoció a
D. Juan Valera, a Doña Emilia de Pardo Bazán, a José
Zorrilla y otras personalidades del 9~. Mas no todo en su
vida era alegría, pues de regreso a su patria muere su esposa, a quien sintió profundamente. A causa de este golpe
sentimental se dedicó, una vez más, a las bebidas alcohólicas.
Poco después, hace un v1aJe a N ew York, París, B.
Aires, en donde fija su residencia. En New York, trabó
amistad con Edgar A. Poe; en París, con Verlaine y en
Buenos Aires se encontró a sí mismo. Allí publicó sus
Prosas Profanas -1896--, una colección de poemas.
Daría confesó que había seguido a Berceo y a Mallarmé, en esta obra. Berceo llamaba "prosas" a las "secuencias", especie de himnos en verso para la Misa. Utilizó este
verso en Vida de Santo Domingo de Silos y Mallarmé había empleado el término "prosas" con esa significación.
Como sabemos, los poemas de Berceo son de tema religioso; Mallarmé llevó una vida meditativa y Darío, en el
ocaso de su existencia, quiso ser religioso. En los tres, existe una línea poética que los une: el ideal de Belleza. El
"alejandrino", usado por Berceo, era propicio para el ritmo
binario, ternario• o para la estrofa de "cuaderna via".
Rubén le dedicó en s1:15 Prosas Profanas, un bello soneto:
"A maestre Gonzalo de Berceo".
"Amo tu delicioso alejandrino
como el de Hugo, espiritu de España;
éste vale una copa de champaña,
como aquel vale "un vaso de bon vino".

(1)

1).-p. 22.- Baudelaire.- Les Fleurs du Mal.- Le livre de poche.Librairie Gallimard, 1961.

Mallanné es un poeta cerebral: de la sensación parte

(2).-•p. 21.- Poe, Edgar A.- Poemas. Colección: Los grandes poetas.- B. Aires 1953.

(1) .-p. 45.- Dario, R. Poesia.- Clásicos Ebro. Barcelona, 3a. ed.
1954.

12

13

�para encontrar el ideal. Abandona las rutinas y las reglas
tradicionales en la búsqueda de un mundo nuevo, lo auténtico real: crea un mundo de alucinaciones y de ensueño.
Su técnica es la exposición del drama de la creación poética. Lo "azul" simboliza, para él, el ideal que se impone
alcanzar:

"De l'éternel azur 7,a sereine ironie
accable, belle indolemment comme les fleurs,
Le poete impuissant qui maudit son génie
A travers un désert stérile de Douleurs". (1)
Y así como en Mallarmé, en Darío, la ensoñación literaria es el punto clave de la creación poética, que le
lleva a un mundo íntimo y rico de visiones. Veamos Sonatina:

río tenemos al cisne con una significación pluri-valente:
lo erótico, la belleza, la elocuencia.
En 1899 vuelve Rubén a España, estancia que le permitió saludar de nuevo a los antiguos amigos y estrechar
aún más esos lazos de amistad. En esta ocasión, es cronista de La Nación: recogía las impresiones del pueblo español con motivo de la Guerra con los EE.UU.
En 1900 hace un viaje a Italia. Visita al Papa León

xm.

En 1902 recorre España y en 1905 se encuentra en el
Norte de la Península, año en que publica CANTOS DE
VIDA Y ESPERANZA, Madrid, España.
5.-LA GENERACION DEL 98 Y RUBEN DARIO.
Sus Cantos de Vida y Esperanza. Madrid, 1905.

"La princesa está triste ... Qué tendrá 7,a princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
Que ha '. perdido 7,a risa, que ha perdido el color
La princesa está páli.da en su sill,a de oro;
está mudo el tec"lado de s·u clave sonoro,
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor". (2)

La amistad de Darío con los noventayochistas fue
firme. Azorín en su obra Clásicos y Modernos, consideraba a Rubén dentro de la misma generación: "Hombres de
la generación de 1898 son Valle-Inclán, Unamuno, Benavente, Baroja, Bueno, Maetzu, Rubén Darío". (1)

Darío, en Prosas P.rofanas utiliza la teoría del "Arte
por el Arte",__ de Leconte de Lisle, el contenido ideológico
de Baudelaire, la estética musical de Verlaine, la técnica
de Mallarmé, el verso de Berceo y la influencia del Parnaso francés. Estamos frente a uno de los máximos exponentes líricos de las Letras Hispanoamericanas. Rubén enriquece su vocabulario con arcaísmos, cultismos, barbarismos, nombres mitológicos, términos que indican los colores -quizá con un fondo erótico-; introduce nuevos
verbos y adjetivos. En fin, su poesía es refinada y técnicamente modelada. Entre los simbolos más usados por Da-

Según Azorín había ciertas afinidades de pensamiento, sobre todo, esa rebelión contra lo que significase adhesión a la "generación anterior". Las dos actitudes, la de
los noventayochistas y la de Da¡;ío se asemejan en cuanto
a que tienden sus alas en busca de la universalidad; se
nutren de las fuentes francesas en la Literatura y en el
Arte; enfocan su mirada en lo histórico y propio, revalorando lo de más vitalidad en las razas y en los pueblos;
los noventayochistas con su actitud crítica y pesimista por
su España decadente, y, el otro, con su espíritu de inquietudes, anhelos, ensoñaciones y esperanzas, con una fir-

(1).-p. 54.- "L'Azur".-

(l)Azorin.---Obras Completas.- Aguilar, V.II.- Madrid, 1947.-págs.
· 910-911.

Verlaine et les poetes symbolistes. Opus Cit.

(2) .-p. 34.- Darlo, R.- Poesía.-

Clásicos Ebro.- Opus Cit.

14

15

�meza Y un amor a la España como madre espiritual de
Hispanoamérica y con una apertura a todo lo que fuese
francés, greco-romano, medieval, regional e hispano-americano.

Cantos de Vida y Esperanza es, quizá, la obra más
bien lograda del poeta. El mismo dice en el prólogo: "si
'Azul' ... simboliza el comienzo de mi primavera, y 'Prosas Profanas' mi primavera plena, 'Cantos de Vida y Esperanza' encierran las esencias y savias de mi otoño". (1)_
Y Alberto Ghiraldo: ... "e~a gran sinceridad palpitante que emerge de todas las páginas de este libro cumbre de la lírica española, es, precisamente, lo que le da
carácter humano". (2)

En la versificación, es una renovac1on de la técnica,
con el empleo de nuevos ritmos, de cesuras, de acentos,
del verso libre, del hexámetro, de la polimetría.
El poema que incia su libro es una declaración del
cambio de actitud:

"Yo soy aquel que ayer no más decía
el verso azul y la canción profana,
en ·cuya noche un ruiseñor habfa
que era alondra de luz por la mañana,,.
"En mi jardín se vio una estatua bella
se juzgó mármol y era carne viva;
una alma joven habitaba en ella,
sentimental, sensible, sensitiva,,_ (3)
En este poema encontrarnos los diferentes matices
(1).- p.11.-Darlo, Rubén.-Cantos de Vida y Esperanm.-Espasa Calpe Argentina 9a. ed., 1959.
(2) .-p.13.-Darlo, Rubén.-Cantos de Vida y Esperanza.--Opus Cit.

del yo del poeta: esa captación emotiva de la vida que
ofrece al lector; esa evocación de su niñez triste; ese
tercambio vital con la persona amada y esa influencia
meramente sensualista, de finura erótica.

in-

6.-EL éANTO ERRANTE.-Madrid, 1907.ULTIMOS DIAS DEL POETA.

En 1907, Darío se sentía cansado

y necesitaba reposo.

Se decidió ir a la isla de Mallorca, en donde compuso El Canto errante, volumen de versos de confesión y sinceridad.
El título supone la búsqueda de algo que nunca encontró:

·"Yo soy el amante de rensueños y formas
que viene de lejos y va al porvenir!,, (1)
En este libro, Rubén medita en la fugacidad de la vida, en la problemática existencial y busca la idealidad más
alta,- Es la época que quizo abrazar la vida r~liglosa.
.'
.
-• En 1909, es nombrado Ministro Plenipotenciario de
Nic~rágua en Madrid

, ·: En

1912, viv.e en Barcelona, donde publica su1• ait~o~
bio~:~fía.

· ·"De 1911 .a 1914 .son los años de una marcha ·lenta
1~ ~uerte. · El alcoholismo-se acentuaba. Sufrió "de~
lirium tremens".

~á~l~

·'

'

'

.1\

•

Casi al final de su vida, los millonarios uruguayos
Guido hicieron a Darío una propaganda comercializada,
Con ese fin, dio conferencias, pero en Buenos Aires se sintió
enfermo y regresó a París; luego, a Mallorca, de nuevo,
en busca de reposo.
En su Epistolario, París, 1920, pág. 51, en una carta

(3).-p.24.-Darlo, Rubén.-Cantos de Vida y Esperama.--Opus Cit.
(U.-p.88.-Dario, Rubén.-Poesfa.-Clásicos Ebro.-Opus Cit.

16

17

�BIBLIOGRAFIA:

dirigida al Dr. Julio Piquet declara su angustia y su soledad:
·
- ,·
"El estado moral o cerebral mío es tal, que me •veo
en una soledad abrumadora sobre el mundo. Todo el mundo tiene una patria, una familia, un pariente, algo que le
toque de cerca y que le consuele. Yo, nada". . .· • , , ·
·Poco · a poco, la ·situación económica de Dario fue
ap~miante, agraviada por la primera guerra mundial, En
Bar~elona dejó a su amante Francisca Sánchez, de Ja que
hab1a tenido un hijo, .y se embarcó para N ew York en
busca de fortuna. Allí estuvo enfermo. Luego se fue a Nicaragua, mas su situación · se agravó aún más. Murió
después de una operación delicada, el 7 de febrero de 1916.
7.-CONOLUSION.-

1.~Azorín.-Obras. completas.-Ed. Aguilar, V.II.- Madrid, 1947.

-

2.-Baudelaire.-Les Fleurs du mal.- Le livre de po. .ehe-Librairie Gallimard, 1961.
3.-Darío, Rubén.-Poesía: Prosas Profanas. Oanto errante. Prólogo de Antonio Papell.-Clásicos Ebro.-No.
70.-Zaragoza, 1954.
4.-Darío, Rubén.- Oantos de Vida y Esperanza.-PróIogo de Alberto Ghiraldo. Espasa Calpe, S. A., 9a.
ed. 1959.
5.-Darío, Rubén.-Azul.-Prólogo de Juan Valera.- Biblioteca Zig-Zag. S~iago de Chile, 1954.

Rubén Darlo tiene una gran importancia tanto en
Europa como en Hispanoamérica. Es el puente de contacto en el pensamiento literario-poético de fines del XIX
Y principios del XX, dando una renovación ideológico-formal a la lírica. Logró :verdaderos aciertos en la expresión
de la belleza sensorial a través de la musicalidad del verso, de la forma exquisita y fina, dei color y de la técnica
de las asociaciones, procedente del Simbolismo francés.
Es, una figura máxima d~ la ·poesía española y djgno
representante del Modernismo.

6.-Diez Echarri y J. M . Roca Franquesa.-Histor-u:r. General de la Uteratura Española e Hispanoamericana.
Editorial Aguilar, Madrid, 1960.
7.-García López J.-Historia de la L iteratura Española.-Editorial Vicens Vives.-Barcelona, 1965.
8.-González, Manuel Pedro.-Notas en torno al Modernismo.-Facultad de Filosofía y Letras. U.N.A.M. l a.
ed. ;1958.
9.-Lain Entralgo.-España como problema.-Ed. Aguilar, Madrid, 1957.
10.- Marinello, Juan.-Sobre el Modernismo.-Polémica
y Definición.-Facultad de F. y Letras. U.N.A.M. la.
ed. 1959.
11.-Poe, Edgar A.-Poemas.-Coiección Los grandes poetas.-B. Aires, 1953.

1.8

19

�12.-Valbuena Briones.-Literatura Hispanoamericana.Tomo IV.-Ed. G. Gilí, 1962.
13.-Van Tieghem.-Les grandes doctrines littéraires en
France.-Presses Universitaires de France. 6a. ed.
1963.

14.-Verlaine et les 'J)Oetes symbolistes. --Classiques Larou- ...
sse. París, 1943.

•

20

21

�SUMARIO

!..-Introducción.

II.-Referencia al aspecto Gr~atical.

EL LENGUAJE LITERARIO
DE

III.-Presentación y Glosa de " EL REY BURGUES",
Cuento Alegre.

RUBEN DARIO
IV.-Indice de algunas Elegancias Literarias.

1

V.-Referencia a la Teoría de la Expresión Poética de
Carlos Bousoño.
Conferencia del señor Profesor:
SIMON SALAZAR MORA,
Catedrático ·de Est ructu ra del I dioma Español y Teorla de
l a E ducación y Didáai1ca de la Liter atura, d e la Fa cultad
de Filosofía y Letras de la U.N.L.

VI.-Alusiones a los Cuentos "FEBEA" y "LAS SIETE
BASTARDAS DE APOLO".

VII.-Presentación y Glosa breve de las poesías " LA ROBA
NI"RA" y "UN POETA".

VIII.-Justa Reiteración.

22

23

�1-INTRODUCCION

lo ya claro y ya marcado de esas cualidades geniales. Pero esto último lo dice Valera después de asegurar que Darío no había estado en Francia, y de hacer entender que
la originalidad de su modernismo, no se parece o saca pie
delante a la manifestada por los poetas franceses: en realidad es semilla, planta y fruto de América.

Estimadas señoritas; ,
Distinguidos señores;
Mis queridos discípulos;
En este 18 de enero de 1967 hace un siglo nac10 en
Metapa, Nicaragua, un niño prodigio, pues desde muy temprano reveló tener alma de artista, y entusiasmos de revolucionario en el anchuroso campo de la expresión poética.
. . En ~sa alma fueron desarrollándose, con impulso generoso,' 1~ esencias de un lirismo, en forma que causaron
admiración y escándalo inaudito, la cantidad y la calidad
de sus frutos literarios, en América y Europa.
Poeta en prosa y verso, con los atributos de inteligencia estética, de imaginación o fantasía estética y sensibilidad estética. En él han podido verse realizadas las
célebr~s..palabras de Ros de Olano: "Pensar alto, sentir
hondo y hablar claro". Pero con una claridad de auténticos matices de aurora, sinceras elegancias de iris, y
ascendradas refulgencias de sol.

Le llamé revolucionario y no retiro el epíteto; es congruente. Porque según Esteban Moreu Lacruz: "Los genios cuando son verdaderamente originales no se someten a leyes estéticas, porque ellos son la ley, su mismo
poder creador se las enseña". Y yo agregaría que hacen incursiones conquistadoras, y van derrocando ídolos, y con
su ejemplo, encienden a su paso apostólico, lumbres nuevas y perdurables.
Por eso Rubén Darío dio extrafü~s formas a la expresión poética; con atrevimientos que sólo condenan los fanáticos del dogmatismo literario. Por eso fue aplaudido en
Europa, y han robustecido su evangelio en América, entre otros: Martí, Casal, Gavidia, Asunción Silva, Santos
Chocano, Gómez Carrillo, Gutiérrez Nájera, Díaz Mirón,
Nervo y González Martínez.

~ ··-' ·Nirtguno de los críticos autorizados pudiera desmentir este concepto, pues Juan Valera entre otros, lo confirma
en la famosa Carta Prólogo, consagrada a las prosas y
versos del Libro "AZUL". En ella se inclina a ver "mécitQ _.i~~l en la prosa y en los versos". Confiesa, sin e¡;crúpulos que, en "AZUL" Rubé11 Darío se revela "prosista
y poeta de talento". Lo absuelve de "un galicismo mental",
"con indulgencia y aplauso por lo perfecto", y confía en
la segura esperanza de que brote del sublime ru:tista literario, "algo más azul" que lo azul · de sú libro y que
"por encima de todo, muestre más claras y más marcadas la originalidad y la individualidad de Rubén Darlo".
Lo que significa existencia indudable de "lo azul" y de

Después de este preámbulo que significa saludo de
respeto y veneración a la relevante personalidad del poeta
nicaragüense, voy a referirme a sus obras con el gran temor que infunden la cultura de las personas que me escuchan, y lo que esperan de mí los siempre queridos discípulos. Sinceramente les diré que estoy .debutando (perdonen el galicismo) ; que sólo había leído y escuchado con
deleite; algunas poesías y prosas de Rubén Darío; y que
hasta ahora tuve que leer con alguna amplitud y con interés, algunos de sus libros; y esto en el corto tiempo que
me dejan los demás deberes profesionales. Mas el temor
que siento se mitiga con la feliz oportunidad de ofrecerles
un aderezo espiritual con muy poco mío, pero eso sí, con
el auxilio de valiosas opiniones y de juicios autorizados.

24

25

�Es humilde y pobre, pero ferviente homenaje tributado al niño de Metapa y al gran lírico de Hispanoamérica, y del Vasto Mundo de las Letras Españolas.

Como todos los cuentos es cosecha de la fantasía; pero
hay qué ver aquí a una fantasía fecunda, robusta y brillante.

Invoco, pues, la indulgencia de ustedes, y prosigo en
el cumplimiento de este propósito para mí tan -grato como
justo y nobilísimo.

Conserva en su desarrollo la vieja técnica: Introducción, Presentación de Personajes Principales, Nudo, Desenlace y algo así como Epílogo; pronto se verá en qué radica lo novedoso, admirable y bello:

U-REFERENCIA AL ASPECTO GRAMATICAL

Trataré sobre Lenguaje Literario de alguna de sus
pr_oducdones para estimar, siquiera con una muestra, el
valor de sµ Expresión Poética.
Como antecedente hay que pensar que la corrección gramatical se impone en la sintaxis del lenguaje con las cualidades de propiedad, de claridad y de pureza en la medida que
han llevado el arte de hablar los antiguos y también los modernos hablistas y escritores, pues ya nos habla Martín Alonso en su libro "Evolución Sintáctica del Español",. de una Sintaxis Azoriniana y de Prosistas de Reciente Actualidad; y M.
Criado del Val, en su libro "Fisonomía del Idioma Español"
nos explica las novedosas construcciones nominales y verbales. Lo cierto es que ni en prosa ni en verso puede prescindirse de la estructura castiza de oraciones (en analogía, concordancia, régimen y modos de construcción), porque
son base indispensable de las edificaciones literarias. Y
en este aspecto Rubén Darío es de elegancia refinada,
según el decir de sus críti,::os. Pero no quiero entrar en
pormenores de esta índole para darle preferencia al lenguaje literario que es lo que más brilia y sobresale en el
aspecto poético.
III-PRESENTACION Y GLOSA DE "EL REY
BURGUES", CUENTO ALEGRE.

INTRODUCCION: (brevísima y sugestiva): "¡A,migo! El 'cielo está opaco, el aire frío, el día triste. Un cuento
alegre . . . así como para distraer las brumosas y grises
melancolías, helo aquí".
Con tres adjetivos como antecedentes causa los epítetos "brumosas" y "grises", de melancolías, prepara el
fondo del cuento alegre.
PRESENTACION: Y sin pérdida de tiempo describe
ambiente, personajes y circunstancias donde se destacan
el Rey y su corte:
"Había en una ciudad inmensa y brillante un rey muy
poderoso que tenía trajes caprichosos y ricos, esclavas desnudas, blancas y negras, caballos de largas crines, armas
flamantísimas, galgos rápidos y monteros con cuernos de
bronce, que llenaban el viento con sus fanfarrias. ¿Era un
rey poeta? No amigo mío: era el Rey Burgués.
Era muy aficionado a las artes el soberano, y favorecía con gran largue-za a sus músicos, a sus hacedores
de ditirambos, pintores, escultores, boticarios, barberos y
maestros de esgrima.

. "AZUL" comienza con un cuento alegre, "EL REY
HURGUES"; y .a esta prosa voy a referirme:

Cuando iba a la floresta, junto al corzo o jabalí herido y sangriento, hacía improvisar a sus profesores de
retórica, canciones alusivas; los criados llenaban las copas
de vino de oro que hierve, y las mujeres batían palmas

26

27

�con movimientos rítmicos y gallardos. Era un rey sol, en
su Babilonia llena de músicos, carcajadas y de ruido de
festín. Cuando se hastiaba de la ciudad buyente, iba de
caza atronando el bosque con sus tropeles, y hacía salir
de sus nidos a las aves asustadas, y el vocerio repercutía
en lo más recóndito de las cavernas. Los perros de patas
elásticas iban rompiendo la maleza en la carrera, y los
cazadores, inclinados sobre el pescuezo de los caballos,
hacían ondear los mantos purpúreos y llevaban las caras
encendidas y las cabelleras al viento.
El rey tenía un palacio soberbio donde había acumulado riquezas y objetos de arte maravillosos. Llegaba a
él por entre grupos d~ lilas y extensos estanques, siendo
saludado por los cisnes de cuellos blancos antes que por
los lacayos estirados. Buen gusto. Subía por una escalera
llena de columnas de alabastro y de esmeraldas, que
tenía a los dos lados leones de mármol, como los de los
tronos salomónicos. Refinamiento. A más de los cisnes,
tenía una vasta pajarera, como amante de la armonía,
del arrullo, del trino; y cerca de ella iba a ensanchar su
espíritu, leyendo novelas de M. Ohnet, o bellos libros sobre
cuestiones gramaticales, o críticas hermosillescas. Éso sí,
defensor acérrimo de la corrección académica en letras y
del modo lamido en artes; alma sublime, amante de la lija
y de la ortografía.

huevo, túnicas de· seda amarilla como tejidas con hilos de
araña, sembradas de garzas rojas y de verdes matas de
arroz; y tibores, porcelanas de muchos siglosi de aquellas
en que hay guerreros tártaros con una piel que les cubre
los riñones y que llevan arcos estirados y manojos de
flechas.

'
Por lo demás, había
el salón griego lleno de mármoles: diosas, musas, ninfas y sátiros; el salón de los tiempos galantes, con cuadros del gran Watteau y de Chardin:
dos, tres, cuatro, ¡cuántos salones!
Y Mecenas se paseaba por todos, con la cara inundada de cierta majestad, el vientre feliz y la corona en la
cabeza, como un rey de naipe".
¿Verdad que no faltan ni sobran pormenores? Tenemos delante al poderoso rey y a su corte, en suntuoso palacio, en escenario a donde llegará el personaje que origina el NUDO de esta narración, con hechos que van
preparando el desenlace.
NUDO: "Un día le llevaron una rara especie de hombre ante su trono, donde se hallaba rodeado de cortesa-nos, de retóricos y de maestros de equitación y de baile.
-¿Qué es esto? preguntó.

¡J aponerías ! ¡Chinerías ! Por lujo y nada más. Bien podia darse el placer de un salón digno del gusto de un Goncourt Y de los millones de un Creso; quimeras de bronce
con las fauces abiertas y las colas enroscadas, en grupos fantásticos y maravillosos; lacas de Kioto con incrustaciones de hojas y ramas de una flora monstruosa, y
animales de una faw1a desconocida; mariposas de raros
abanicos junto a las paredes; peces y gallos de colores;
~áscaras de gestos infernales y con ojos como si fuesen
vivos; partesanas de hojas antiquísimas y empuñaduras
con dragones devorando flores de loto; y en conchas de

28

•

-Señor, es un poeta.
El rey tenía cisnes en el estanque, canarios, gorriones, sinsontes en la pajarera; un poeta era algo nuevo y
extraño.
-Dejadle· aquí.
Y el poeta:
-Señor, no he comido..

29

�Y el rey:

pes de ala como las águilas ·o zarpazos _como los leones.
Señor entre un Apolo y un ganso, preferid al Apolo, aunque eÍ uno sea de tierra cocida y el otro. de marfil.

-Habla y comerás.
Comenzó:
-Señor, ha tiempo que yo canto el verbo del porvenir.
He tendido mis alas al huracán, he nacido en el tiempo de
la aurora; busco la raza escogida que debe esperar, con el
himno en la boca y la lira en la mano, la salida del gran
sol. He abandonado la inspiración de la ciudad malsana,
la alcoba llena de perfumes, la musa de carne que llena
el alma de pequeñez y el rostro de polvos de arroz. He
1·oto el .arpa adulona de las cuerdas débiles contra las
copas de Bohemia y las jarras donde espumea el vino que
embriaga sin dar fortaleza; he arrojado el manto que me
hacía aparecer histrión o mujer, y he vestido de modo sal,
vaje y espléndido; mi harapo es de púrpura. He ido a la
selva, donde he quedado vigoroso y ahito de leche fecunda
y licor· de nueva vida y en la ribera del mar áspero, sacudiendo la cabeza bajo la fuerte y negra tempestad, como
un ángel soberbio, o como un semidios olimpico, he ensat
yado el yambo dando ~ olvido el madrigal.
He acariciado la gran Naturaleza, y he buscado el calor ideal, y el verso que está en el astro, en el fondo del
cielo, y el que está en la perla, en lo profundo del océano.
¡He querido ser pujante! Porque viene el tiempo de las
grandes revoluciones con un Mesías todo luz, todo agita-~
ción y potencia, y es preciso recibir su espíritu con el poema que sea arco triunfal, de estrofas de acero, de estrofas
de oro, de estrofas de amor.
¡Señor! el arte no está en los fríos envoltorios de mármol, ni en los cuadros lamidos; ni en el excelente señor
Ohnet! ¡Señor! El arte no viste pantalones, ni habla burgués, ni pone los puntos en todas las íes. El es augusto,
tiene mantos de oro, o de llamas, o anda desnudo, y amasa
la greda con fiebre, y pinta con luz, y es opulento, y da gol-

30

¡Oh, la poesía!
·Y bien! Los ritmos se prostituyen, se cantan los lunare~ de las mujeres y se fabrican jarabes poéticos. Además' señor' el zapatero critica mis endecasílabos, Y.. el. señor
.
profesor de farmacia pone puntos y comas a mi ms_p1ración. Señor, ¡y vos los autorizáis todo esto! .. . El ideal,
el ideal ...
El rey interrumpió:
-Ya habéis oído. ¿Qué hacer?
Y un filósofo al uso:
-Si lo permitís, señor, puede ganarse la comida con una
caja de música, podemos colocarla en el jardín, cerca de
los cisnes, para cuando os paseéis.
-Sí -dijo el rey, y dirigiéndose al poeta-: Daréis
vueltas a un manubrio. Cerraréis la boca. Haréis sonar una
caja de música que toca valses, cuadrillas Y ga~o~as, como no prefiráis moriros de hambre. Pieza de mus1ca por
pedazo de pan. Nada de jerigonza, ni de ideales. Id.
y desde aquel día pudo verse, a la orilla del estanque
de los cisnes, al poeta, tiririrín, tiririrín . . . i avergonzado
a las miradas del gran sol! ¿Pasaba el rey por las cercanías? tiririrín . .. ¿Había que llenar el estómago? ¡Tiririrín! Todo entre las burlas de los pájaros libres que ll~aban a beber rocío en las lilas florecidas ; entre el zumb1_do
de las abejas que le picaban el rostro y ~ llenaban los OJOS
de lágrimas . . . ¡lágrimas amargas que rodaban por sus
'
mejillas y que caian
a l a t·1erra negra .'"

31

�Señores, ustedes y yo tenemos que exclamar: ¡qué
bien pinta la caricatura de "el filósofo al uso", ¡y qué hermosa y real imagen hace del divino harapiento y verdadero poeta, y ctel irresponsable y embrutecido rey que condena al sacrificio a la nueva verdad personificada! Y ¡qué
magistral descripción la de este nuevo crucificado ... !

dó muerto, pensando en que nacería el sol del día venidero,
y con él el ideal ... y en que el arte no vestiría pantalones,
sino manto de llamas o de oro ... Hasta que al día siguiente lo hallaron el rey y sus cortesanos, al pobre diablo
de poeta, como un gorrión que mata el hielo, con una sonrisa amarga en los labios, y todavía con la mano en el
manubrio".

Perdón por el. paréntesis. Lleguemos al final del drama, al desenlace que se realiza en una famosa "noche de
fiesta", que justifica el adjetivo "alegre" del cuento, pero
deja una protesta en cerebros y corazones, y lágrimas piadosas en nuestros ojos.

Y Rubén Darío como EPILOGO del hermoso cuento
(que muy poco tuvo de alegre) se despide con un saludo
que reclama el calor de amistad:

DESENLACE: "Y llegó el invierno, y el pobre sintió
frío en el cuerpo y en el alma. Y su cerebro estaba como
petrificado, y los grandes himnos estaban en el olvido
y el poeta de la montaña coronada de águilas no era sino'
un pobre diablo que daba vueltas al manubrio: ¡¡tiririrín!!

"-¡Oh, mi amigo! El cielo está opaco, el aire frío,
el día triste. Flotan brumosas y grises melancolías ...
Pero ¡cuánto calienta el alma una frase, un apretón
de manos a tiempo.
¡Hasta la vista!".

Y cuando cayó la nieve se olvidaron de él el rey y
sus vasallos, a los pájaros se les abrigó, y a él se le dejó
al aire glacial que le mordía las carnes y le azotaba el
rostro.

Señores, ¿verdad que Rubén Darío en esta prosa se
manifiesta verdadero poeta, hacedor o creador, como reza la etimología; con extraña y fecunda fantasía y elegantes formas de expresión?

Y una noche en que caía de lo alto la lluvia blanca
de plumillas cristalizadas, en el palacio había festín, y
la luz de las arañas reía alegre sobre los mármoles, sobre el oro y sobre las túnicas de los mandarines de las
viejas porcelanas. Y se aplaudían hasta la locura los
brindis del señor profesor de retórica cuajados de dáctilos, de anapestos y de pirriquios, mientras en las copas
cristalinas hervía el champaña con su burbujeo luminoso
y fugaz. ¡Noche de invierno, noche de fiesta! ¡Y el infeliz
cubierto de nieve, cerca del estanque, daba vueltas aÍ
manubrio para calentarse, tembloroso y aterido, insultado
por el cierzo, bajo la blancura implacable y helada en la
noche sombría, haciendo resonar entre los árboles sín
hojas, la música loca de las galopas y cuadrillas; y se que-

Este cuento no es mentira, ni es queja vana, ni desvarío inútil, despierta una fuerte simpatía, un vivo deseo
de "calentar almas", "de apretar las manos a tiempo",
es un verdadero e inolvidable ...apólogo, sabiamente elaborado por el divino principe de los líricos de América ... !

32

33

Miren ustedes cómo en ese poeta de su cuento retrata
al "difamado modernista" con sus más nobles atributos.
En ese rey y en esa corte está definida la orgullosa aristocracia literaria. En ese tal "filósofo al uso" se encuentran muchos críticos. Esa "noche de nieve y de fi~"
significa el indiferentismo literario que castiga a los poetas de esta nueva ley.

�IV-INDICE DE ALGUNAS
ELEGANCIAS LITERARIAS.

Justo es que entre muchas expresiones congruentes,
bellas Y novedosas puntualicemos ·y grabemos con deleite
algunas elegancias literarias, cortadas de ese jardín. Constituyen un lenguaje sui géneris: "vino de oro que hierve",
"las patas elásticas de los perros"; el saludo de los cisnes
de cuellos blancos en contrasté con el "lacayos estirados";
la . síntética singularidad del sustantivo adjetivado "refinamiento"; "los raros abanicos de mariposa"; "la cara
inundada de cierta majestad"; "el vientre feliz", "la corona", en símil irónico de "un rey de naipe"; "la rara especie de hombre"; el despectivo "¿qué es esto?"; la intencional ocurrencia de colocar a un poeta como animal raro
entre cisnes, canarios, gorriones y sinsontes; y luego el
autorretrato del pobre harapiento: "cantar el verbo del porvenir", "tender sus alas al huracán", "nacer en el tiempo
de la aurora", "buscar la raza escogida que ha de esperar el nacimiento del gran sol", "ensayar el yambo y olvidar el madrigal"; "en la ribera del mar áspero", "sacudiendo la cabeza bajo la fuerte y negra tempestad",
"como ángel soberbio", "semidios del Olimpo", "buscar
el color ideal en el verso que está en el astro", "en el fondo del cielo", "en la perla", "en lo profundo del océano",
"como profeta del Mesías todo luz, y reclamador del poema que sea arco triunfal de estrofas de acero", "de estrofas de oro", "de estrofas de amor"; y luego en el apóstrofe: "El arte no está en los fríos envoltorios de mármol", "ni en los cuadros lamidos", "ni en el excelente novelista Ohnet"; y subiendo el tono: "Señor el arte no viste
pantalones, ni habla burgués, ni pone los puntos en todas las íes. El es augusto, tiene manto de oro o de Üamas,
o anda desnudo, y amasa la greda con fiebre y pínta con
luz, •Y es opulento, y da ·golpes de ala como las águilas, o
zarpazos como los leones". "Señor, entre un Apolo y un
ganso, preferid al Apolo, aunque el uno s~a de tierra ·cocida y el otro de marfil"; y defiende la poesía "contra

34

los -ritmos que se prostituyen", contra las críticas necias
del "zapatero y el profesor de farmacia"; y ¡que bien retratados! "el filósofo al uso", "el torpe rey en su sentencia al poeta"; y que primor de dinámico píncel al describir
el aburrido ejercicio del simbólico cilindro de música antigua, con "testigos de sol y de anim~es", "para llenar ef
estómago", "las burlas de pájaros libres", "el zumbido
de abejas picadoras"; y al llegar el ínvierno: "frío en el
cuerpo y frío en el alma", "el pobre diablo", "con el cerebro petrificado", "el poeta de la montaña coronada do
águilas daba vuelta al manubrio", "tiririrín", "al caer la
nieve"; el contraste: "abrigo para los pájaros", y "a él
se le dejó al aire glacial que le mordia las carnes y le
azotaba el rostro", "por olvido intencional del re~ y sus
vasallos"; "y la lluvia blanca de plumillas cristalizadas",
"la luz de las arañas que reía alegre sobre los mármoles,
sobre el oro y sobre las túnicas de los mandarínes de las
viejas porcelanas"; "el infeliz 'insultado por el cierzo"
"bajo la blancura implacable y helada de la noche som~
bría", Y "haciendo resonar entre los árboles sin hojas la
música loca de las galopas y cuadrillas", "se quedó m~erto pensando en que nacería el sol del día venidero y con
él el ideal"; y "que el arte no vestiría pantalones, sino.
manto de llamas o de oro"; y "que al día siguiente hallaron muerto al pobre diablo, como un gorrión que mata
el hielo, con una sonrisa amarga en los labios, todavía
con la mano en el manubrio".
¡Cuanta riqueza literaria!' Y tuve que supnrrur muchas expresiones por exigencias del tiempo y temor de
cansar a ustedes; y también por estar seguro de su cultura literaria, omití el tecnicismo pormenorizado de las
figuras.
Como explicación causal de estos primores, nuestro
poeta D . .Alfonso Junco díjo por ahí: "Porque la brasa
que le quemaba el pecho era cosa auténtica, genuina, vital; y porque antes de emprender sesgos insólitos había

35

•

�demostrado su capacidad y dominio en las normas clásicas y tradicionales".
V-REFERENCIA A LA TEORIA DE LA EXPRESION
POETICA DE CARLOS BOUSO'fvO.

•

sensorial y afectivo. Pero lo que se comunica no es un
contenido anímico real, sino su CONTEMPLACION". "Los
contenidos reales sólo se sienten; pero la poesía no comunica lo que se siente, sino la conternpkición de lo que
se siente". (Teoria de la Expresión Poética, Carlos Bousoño).

Tengo que confesar a ustedes una triste realidad: que
en este punto de la Expresión Poética estuve autoprivado
de conocimientos teóricos modernos, pues de Carlos Bousoño comencé a leer una obra que trata dicho tema; pero
víctima de prejuicios, al llegar a la página 41, guardé, como
descreído, el libro.

Y así los epítetos y todas las figuras o elegancias
literarias son signos y continentes que producen en nosotros la CONTEMPLACION DE LA BELLEZA QUE SE
SIENTE, "de la emoción agradable, pura, desinteresada,
que impresiona nuestras facultades", y a la cual se refiere
Esteban Moreu Lacruz en su intento de definir la belleza.

Ahora, ante los frutos literarios de un prócer como
Rubén Darío tuve que pedirle protección y consejo; y
para reforzar mis explicaciones reproduciré algo que viene siendo FONDO de mi estudio: "Verdaderamente hay
diferencia clara y precisa entre la propiedad de la expresión gramatical, y la propiedad de la expresión poética".
Rubén Darío supo convertir la lengua en un instrumento
poético, haciéndole sufrir una TRANSFORMACION, o sea
una "serie sucesiva de cambios", procedimiento que dicho
autor llama "sustituciones"; y afirma y prueba el mismo
Bousoño, "que sin ellas no hay poesía, pues en ésta el lenguaje directo es ausencia de poesía"; "y en toda descarga
emotiva debe interve~ siempre un sustituyente (o elemento poético reemplazador), y un sustituido ( o elemento de lenguaje reemplazado), un modificante o reactivo
que provoque la sustitución, un modificado o término
sobre el que actúe el modificante". "Sustituyente es aquel
sintagma expreso en el lenguaje poético que por sufrir la
acción de un modificante aprisiona una significación individualizada". "El sustituyente encierra por lo tanto, la intuición misma del poeta, y es la única expresión prácticamente exacta de la realidad psicológica imaginada".

Yo invito de manera especial a los jóvenes a que lean,
mediten y confronten la doctrina de este libro (el de
Bousoño) con las formas que usa Rubén Darlo en sus creaciones literarias.
VI-ALUSIONES A LOS CUENTOS "FEBEA" Y
"LAS SIETE BASTARDAS DE APOLO".

Por otra parte: "La poesía siempre es comunicación
de un contenido psíquico, síntesis única de lo conceptual,

Las dimensiones de este humilde trabajo mío no permiten que yo me extienda más; pero no quiero abando-nar la prosa, sin decir a ustedes que en libros de Cuentos
de Rubén Darío, quedé prendado de FEBEA con la descripción que hace de la FIERA, del "siniestro semidios
de la Roma decadente"; de "Leticia, nívea y joven virgen
de una familia cristiana"; y de como en antítesis con Petronio, el árbitro de las elegancias y demás cortesanos, la
bestia, quizá confiada en sus defensas poderosas, se niega
a realizar la condena de Leticia, y exclama desafiante:
"¡Oh emperador admirable y potente! Tu voluntad es
la de un inmortal; tu aspecto se asemeja al de Júpiter,
tu frente está ceñida con el laurel glorioso; pero permite que hoy te haga saber dos cosas: que nunca mis zarpas se moverán contra una mujer que como ésta, derrama
resplandores como una estrella, y que tus versos dáctilos
y pirriquios, te han resultado detestables".

36

37

�Aconsejo leer completa esta narración en la cual
se ve cómo una fiera de verdad, respeta los resplandores
de una estrella cristiana, y critica a Nerón, otra fiera humana también de verdad. ¡Qué bien explotadas literariamente las circunstancias que caracterizan la similitud de
los hechos con una trama de inesperado desenlace! No es
cuadro en éxtasis; cada cosa, y todo junto, tiene colores y
se mueve y brilla en forma que parece film perfectísima,
de esas que conmueven y dejan profundo y perdurable
recuerdo.
Y no puedo olvidar LAS SIEI'E BASTARDAS DE
APOLO, portento de originalidad. Si Dios, según la Biblia,
hizo del barro un hombre con alma, Rubén, de los nombres de sonidos distintos y escuetos, supo crear siete musas flamantes .. .
Resulta admirable la personificación de cada una de
las notas musicales; y no menos estimables, la encantadora presentación que hace de las bastardas, y las palabras que pone en sus labios. El cuento es corto, vale la
pena copiarlo:
1.-Siete figuras aparecieron cerca de mi. Todas vestidas de bellas sedas; sus gestos eran ritmos, y sus aspectos armoniosos encantaban. Al hablar, sus lenguajes
eran música; y si hubiesen sido nueve, habría creído seguramente que eran las musas del sagrado Olimpo. Había en ellas luz y melodía, y atraían como un imán supremo. Yo me adelanté hacia el grupo mágico, y dije:
-Por vuestra belleza, por vuestro atractivo, ¿sejréis acaso los siete pecados capitales, o quizá los siete
colores del iris, o las siete virtudes, o las siete estrellas
que forman la constelación de la Osa?
-¡Nó! -me contestó la primera figura -no somos
virtudes, ni estrellas, ni colores, ni pecados. Somos siete
hijas bastardas del rey Apolo; siete princesas nacidas en
38

el aire, del seno misterioso de nuestra madre la Lira.
Y adelantándose la primera, me dijo:
-Yo soy Do. Para ascender al trono de mi madre,
la sublime reina, hay siete escalones de oro purísimo. Ya
estoy en el primero.
Otra me dijo:
-Mi nombre es Re. Yo estoy en el segundo escalón
del trono. Mi estatura es mayor que la de mi hermana •
Do. Pero la irradiación de nuestros cabellos es la misma.

Otra me dijo:
-Mi nombre es Mi. Tengo un par de alas de paloma,
y revuelo sobre mis compañeras, desgranando un raudal
de trinos de oro.
Otra me dijo:
-Mi nombre es Fa. Me deslizo entre las cuerdas de
las arpas, bajo los arcos de las violetas, y hago vibrar los
sonoros pechos de los bajos.
Otra me dijo:
-Mi nombre es Sol. Tengo nombre de astro y resplandezco ciertamente entre el coro de mis hermanas.
Para abrir el secreto del trono, en la puerta de plata y en
la puerta de oro, hay dos llaves misteriosas. Mi hermana
Fa tiene la una, yo tengo la otra.

Otra me dijo:
-Mi nombre es La, penúltima del poema de Mallar- mé. Soy despertadora de los dormidos o titubeantes instrumentos, y la divina y aterciopelada Filomena descansa
entre mis senos.
39

�La última estaba silenciosa, y yo le dije:
-¡Oh! tú, que estás colocada en el más alto de los
escalones de tu madre la Lira: eres buena, eres bella, eres
fascinadora; deberás tener entonces un nombre suave
como una promesa, fino como un trono, claro como un
cristal.
Y ella contestó sonriente:
-Sí.

Vll-PRESENTACION Y GLOSA BREVE DE LAS
POESIAS "LA ROSA NINA" Y "UN POETA".
Señores, prudente y piadoso, en esta ocasión qu~ ya
va resultando castigadora, con intenciones de terminar,
diré a ustedes dos referencias. La primera es para contarles que hace algunos años buscando tema central para
una Dramatización Navideña, oportuna vino a mis manos "LA ROSA NmA", hermosa poesía de Rubén Darío,
dedicada a Mademoiselle Margarita M. Guido. Arreglé
dicho poema con Reyes Magos, Thclavos, Pastores, Rosa
Niña Portal de Belén y Niño Jesús, José, María y los
ángeÍes; todos con trajes de carácter. Yo mismo elegí el
personal entre los niños y las niñas más inteligentes Y
agraciados. No faltaron ni las decoraciones del camino ~el
pueblo de Belén y la gruta, ni los camellos y las bestias
del establo, se entiende que pintados y resacados para lo
que se llama "composición del lugar"; todo hecho en familia, con la cooperación inteligente de mis queridos compañeros maestros de grupo, y de sus respectivos alumnos.

He aquí la poesía:
Cristal, oro y rosa. Alba
Balen "los tres reyes de adorar
flor de infancia llena de una luz
que humaniza y dora la !mula y
40

en Palestina.
al, Rey,

divina
el 'buey.

Baltazar medita, mirando a la estrella
que guía en la altura. Gaspar sueña en
w visión sagrada. M ekkor ve en aquella
visión la llegada de un mágico bien.
Las cabalgaduras sacuden los cuel"los
cubiertos de sedas y metales. Frío
matinal refresca 'belfos de camellos
húmedos de gracia, de azul y rocío.
Las meditaciones de la barba sabia
van acornpasándolos plumajes flavos,
los ágiles trotes de potros de Arabia
y las risas blancas de negros esclavos.
¿De dónde 1.Jinieron a la Epifanf.a'!
¡_De Persia'! ¿De Egipto'! ¿De la India'! Es en vano
cavil,ar. Vinieron de la luz, del día,
del amor. Inútil pensar, Tertuliano.

El fin anunciaban de un gran cautiverio
y el advenimiento de un raro tesoro.
Traían un símbolo de triple misterio,
portando el incienso, la mirra y el oro.
En las cercanf.as de Belén se para
el cortejo. ¿A causa? A causa de que
1¿na duke niña de 'belleza rara
surge ante los magos, toda ensueño y f e.
"¡Oh 1Reyes -les dice- yo soy una niña
que oyó a los vecinos pastores cantar,
y desde la próxima florida campiña
miró vuestro regio cortejo pasar.
Yo sé que ka nacido Jesús Nazareno,
que el mundo es-tá lleno de gozo por él,
y que es 1tan rosado, tan lindo y tan "bueno,
que hace al sol más sol, y a la miel más miel.
Aún no llega el día ... ¿Dónde está el establo1

41

�su cuerpo hecho pétalos y su alma hecha olor".
Prestadme la estrella para ir a Bel.én.
No tengáis cuidado que la apague el diablo,
con mis ojos puros la cuidaré bien".
Pero cuando estuvo junto a aquel infante,
en cuyas pupüas miró a Dios arder,
se qtwdó pasmada, pálido eZ semblante,
porque no tenía nada que ofrecer.
La
las dos
sonreía
la ·,niña

madre miraba su niño-lucero;
bestias buenas daban su, calor;
el santo viejo carpintero,
estaba temblando de amor.

Allí había oro en cajas reales,
perfumes en frascos de hechura oriental,
inciensos en copas de f inos metales,
y quesos, y flores, y miel de panal.

Se puso rosada, rosada, rosada ...
ante la mirada del niño Jes'Ú3.
(Felizmente que era su madrina un hada,
de Anatole France o el doctor Mardrús).
¡Qué dar a ese niño, qué dar sino ella!
dar a ese tierno divino Beñor1
Le hubiera ofrecido la mágica estrella,
la de Baltazar, Gaspar y Melchor •. .

aQué

Mas a los influjos del hada amorosa,
que supo el secreto de aquel corazón,
se fué convirtiendo poco a poco en rosa,
en rosa más bella que las de Barón.
La metamorfosis fue santa aquel día
(la sombra lejana de Ovidio aplaudía),
pues la dulce niña ofreció al Señor,
que le agradecía y le sonreía,
en la melodfa de ia ·E pifanía,

42

Y deveras cantaron en esa dramatización pastores y
ángeles letra y música de lejanos días de mi nmez, con
arreglos hechos por . el maestro D. Armando Villarreal·,
y en la ceremonia de obsequios, conforme al texto literario se destacó el milagro de la rosa inventado por Rubén
Darlo.
Los diálogos tuvieron ideas del poeta; algunas de
ellas con sus mismos . versos.
Según decires del público, resultó un éxito el bello
poema de Rubén Darío.

Ahora, para salir del laberinto en el cual me metieron los señores Doctores y Licenciados de Filosofía y
Letras, y en que por gusto me metí yo mismo, y a -Ja
vez para descanso de ustedes, pasaré a la segunda y última referencia poética.
Quiero compensarme la amargura y la tristeza que
me dejaron aquel antipático Rey Burgués y el sacrificado
poeta del cuento; y t~bién deseo recuperar mi buen humor, recordando en esta ocasión el POEMA que mi excelso, inolvidable y egregio maestro D. Joel Rocha, nos hizo
leer y explicár hace cincuenta años, ·cuándo yo estudíaba
Primer Año en la Escuela Normal, hoy Ing. Miguel F.
Martinez. Se intitula "A UN POETA".
En dícha poesía, Rubén Darío aconseja y reclama la actitud rebelde, pero dígna de ~ poeta modernista, condenando a quien se degrada como idólatra y esclavo del erotismo, como juguete del romanticismo. He aquí la fervorosa crítica, sabor de arenga, que· trae en admirables
endecasílabos, con expresiones donde abundan las imágenes, luz fulmínea y prodígio de fuerza, en extraño ritmo de combate, en sonora rima de clarines ...

43

�Nada más triste que im titán que llora,
hombre montaña encadenado a un lirio,
que gime fuerte, que pujante implora;
víctima propia en su fatal martirio.
Hércules loca que a los pies de Onfalia
la clava deja y el luchar rehusa,
héroe que calza femenil sandalia,
vate que olvida a la vibrante musa.
¡Quién desquijara los 1·obustos leones,
hilando esclavo con la débü rueca;
sin 1.abor, sin empuje, sin acciones;
puños de hie1·ro ,y áspera muñeca!
No es tal poeta para hollar alfombras
por donde t1·iunfan femeniles danzas;
que vibre rayos para herir las sombras,
que escriba versos que parezcan lanzas.

Deje Sansón de Dalila el regazo:
Dalila engaña y corta los cabellos.
No pierda el fuerte el rayo de su brazo
por ser esclavo de unos ojos bellos

VIII-JUSTA REITERACION.

Señores, he terminado. Permitan ustedes una Justa
Reiteración: En este CENTENARIO GLORIOSO, para el
Excelso Nicaragiiense, la ofrenda cordial de simpatía, de.
cariño, y ge aplauso de quienes verdaderamente ~ozamos con las geniales creaciones de su Lira.
y para ustedes, mis buenos y resignados amigos, pido
en esta hora que perdonen, generosos, el humilde aderezo.
de este Ensayo.
¡MUCHAS GRACIAS!

Relampagueando la soberbia estro/a
.su surco deje de efff)lendente lumbre,
y en pantano de escándalo y de mofa
que no le vea el águila en fiU cumbre.
Bmvo soldado con su casco de oro
lance el dardo que quema y que desgarra,
que embiste rudo como embiste el toro,
que clave firme, como león, la garra.

I

Cante valiente y al cantar trabaje;
que ofrezca robles ,si se juzga monte;
que su idea, en el mal rompa y desgaje
como en la selva virgen el bisonte.

Que lo que :diga la inspirada boca
suene en el pueblo con palabra extraña;
ruido de oleaje al azotar la roca,
voz dP- caverna y soplo de montaña.

44

45

�BIBLIOGRAFIA
MAX ENRIQUEZ UREivA: Breve Historia del Moder-

nismo. - Fondo de Cultura Económica. - México Buenos Aires.
RUBBN DARIO: Poesías. - Biblioteca Americana. -

Se. rie .de Literatura Moderna. - Vida y Ficción. - Mé.· · xico ..:..... Buenos Aires.

RUBEN DARIO: . Azul. - Décimatercera edición. -

ción Austral. - Éspasa Calpe, S. A. ·

Cólec-

··

·

-RÚ~E_N·' jjARld:· Cuentos. -

Segunda ediéíón - Colección
Austral, Espasa Caipe, S. A. · ,
··

P. ESTEBAN MOREU LACRUZ, S. J.: Librería e Impren-

ta Casals. Caspe 108 - Ap. 776 - Barcelona. '·
CARLOS BOUSOivO: Teoría de la Expresión Poética (Ha-

cia una explicación del fenómeno lírico) . - Biblioteca Románica Hispánica. - Editorial Gredos, Madrid.
MARTIN ALONSO: Evolución Sintáctica del Español.

Editorial Aguilar. -Madrid, 1962.

46

�\

PERFIL HUMANO Y POETICO DE RUBEN DARIO

Existen diversas opiniones respecto al problema de relacionar la vida del escritor con su obra creativa. Sin embargo, afirmamos juntamente con Pedro Salinas que "no
hay hechura del hombre que no provenga de su vida. Por
eso no existe arte que no sea humano porque ¿cómo puede ser que el artista deshumanice el arte, si ha de hacerlo desde su condición inescapable de humano"-? (1).

.

.

PERFIL HUMANO Y POETICO
DE
RUBEN DARIO

Conferencia de la Lic. en Letras ZANDRA MONTEMAYOR, de la Facultad de Filosofía y Letras
de la U. N. L.

(

48

Imposible sería desligar si no a todos, si a muchos de
los poetas, su obra de su vida; y ya que es de interés
para la crítica literaria penetrar en el fondo mismo de las
obras creativas, es conveniente por tanto un conocimiento profundo de la psique del poeta. Por supuesto que existirán algunas creaciones que no necesariamente estén identificadas con el escritor. Pero en el caso de Rubén Darlo,
'\?ida y obra se confunden, se enlazan, y sería imprecisa
~a interpretación de sus creaciones poéticas estudiándolas por sí solas. Vida y obra de Darío son paralelas: su
vida misma, su personalidad, sensibilidad y ambiente que
le rodearon desde pequeño lo acondicionaron para despertar en él ese ingenio creativo.
Esta conferencia intitulada Perfil, humano y poético
en Rubén Darío tiene como objetivo hacer señalar algunos
de sus rasgos psicológicos de acuerdo con su biografía,
ejemplificando y ampliando luego esos rasgos con algunas de sus composiciones. Tenemos el propósito de dar a
conocer a ustedes una serie de aspectos particulares del
poeta, es decir: su yo interno, sus ansias, sentimientos e
inhibiciones, así como ciertas reminiscencias románticas.
Varios críticos opinan que el Darlo de los Cantos de Vida
y Esperanza al igual que el de sus obras póstumas no es
el verdadero Darlo, sino el de Azul, Prosas Profanas y
y todas las poesías netamente modernistas. Ciertamente
la fama que adquirió Hispanoamérica y mejor dicho Nicaragua se debe principalmente a Darío como jefe del modernismo. No obstante, muchos críticos han tomado este
49

�movimiento como superfluo, sin un contenido serio sino
como poemas puramente ornamentales. Pero en el caso
del autor que nos ocupa y sobre todo en la época de su
plena madurez, sus trabajos poéticos contienen un fondo
saturado de ideas y preocupaciones tanto personales ·como sociales. De ninguna manera vamos tampoco a de-j~r
a un lado esa fase significativa de Darío. Al final de :esta
exposición nos detendremos en este movimiento dentro
del poeta.

era vieja, de tipo colonial y a Darío le parecía tenebrosa
por las noches y como le contaran cuentos de misterio
y aparecidos, surgió en ·él un gran miedo a la obscuridad.
Por,.otro lado, el erotismo que será ·una de las · características principales en su poética principia· a desenvolverse
en él desde muy pequeño. Nos confiesa que su primera
maestra quien le enseñó el alfabeto, lo castigó una oca;.sión por encontrarlo en compañía de una niña precoz "iniciando indoctos e imposibles Dafnis y Cloe" (3).

Un 18 de Enero como hoy, hace exactamente cien
a~os, -vio por vez primera la luz del mundo, en Metapa,
Nicaragua, el literato que revolucionaría toda una época.
Por desgracia Rubén Darío, o mejor dicho Félix Rubén
García Sarmiento (su verdadero nombre) nunca vivió . en
el hogar de sus verdaderos padres, ya que éstos se separaron un mes antes de su nacimiento. El recuerdo de su
padre se perdió aunque lo veia a menudo cuando pequeño.
Pero aquél se hacia pasar por un tio, y fue hasta muchos
años después que supo la verdad. A su madre sólo la tecordaba como "una mujer delgada, de vivos y brillantes
ojos negros, blanca piel, tupidos cabellos obscuros, inuy
alerta, risueña y hermosa" (2). No obstante, el papel
de los padres de Darío lo desempeñaron una tía abuela
materna: Doña Bernarda Sarmiento de Ramirez y su
esposo el Coronel Félix Ramirez.

Más tarde viene a vivir una prima a la casa de la
tia y fue ella quien despertó los primeros instintos sensuales en el "poeta-niño". Iniciado en la adolescencia siente
como nunca antes una erótica llama que enciende sus· sentidos y su imaginación al conocer a una chica norteam~
ricana que trabajaba en un circo y a ·la cual no pudo
seguir por no saber desempeñar ningún trabajo. Pero
unido a este despertar en la vida de los sentidos, por
influencia de la tía, surge en Darío una inquietud religiosa. El muchacho de "grandes ojeras" y en quien brotaba el amor triunfante dedicaba todos los sábados a confesarse.

· Demasiado temprano comienza Darío a dar muestras
de su ingenio. A los tres años de edad ya sabia leer y
desde su niñez se suele llamar: "poeta-niño". Le hacían
encargos poéticos para entierros, u otras ceremonias a
los cuales él aceptaba gustoso.

Sus primeras lecturas dejaron una huella imborrable
en su memoria y fueron fuente para sus primeros versos.
Entre los libros que llegaron a sus manos en sus años
juveniles están las obras de Moratin, El Quijote, Las Mil
y una Noclies, La Biblia, Los Oficios de Cicerón, La Corina de Madame Stael, un tomo de comedias clásicas españolas y una novela de terror.

Pero empecemos a delinear la personalidad de Rubén Darío, así como su temperamento conforme al ambi_e nte que le rodeaba. Su temor a la muerte que persistió
a través de su vida comienza precisamente desde su infancia con la muerte de su tío abuelo: la casa donde vivian

Podríamos señalar dos facetas de Rubén Darío: una
romántica y otra modernista. En este momento haremos
mención en primer lugar del Darío romántico en su vida
real: A los 14 años conoció a una muchacha: Rosario Murillo quien años después constituyó un gran pesar en la
vida del poeta. Se amaron ardientemente de jóvenes, y
gracias a unos amigos del joven que lo embarcaron a
El Salvador, aquél no llegó a cometer la locura de ca-

50

51

�sarse a esa edad.

orientales y el regreso al pasado greco-latino .

Tal parece que el lírico nicaragiiense nac10 con un
alto poder de simpatía ya que siempre era bien recibido
Y admirado dqndequiera que iba En el colegio de El Salvador se hizo pasar por hipnotizador y pretendía dormir a
sus compañeros, éstos lo tenían como consultor de corazones y acudían a él para que les escribiera cartas de amor.
Ya para esta edad comenzó en este inteligente joven la
inclinación al alcohol auspiciado quizás por el dinero que
le daba el Presidente Zaldivar.

Ya en Nicaragua un impulso irreflexivo lo hace infeliz por el resto de su existencia. Esta irreflexión lo obliga a contraer un segundo matrimonio con Rosario Murillo (aquella adolescente que despertó el amor triunfante de su pubertad). Este matrimonio que terminó en
el divorcio impidió que Darío formara un verdadero hogar
por más de 20 años.

Al regresar a Nicaragua consigue empleo en la Secretaria Presidencial. Mientras tanto su temperamento y
carácter iban delineándose cada vez mejor: triste, medibundo, ardiente, ensoñador y lleno de deseos. En las noches tibias se iba al muelle a soñar en la mujer, y en
esas solitarias horas brotaban prosas y versos y la erótica hoguera iba en aumento. (4).
Sus viajes por América Latina se vuelven cada vez
más constantes: Chile, El Salvador, Guatemala Costa
Rica. En El Salvador comienza a frecuentar la ~asa de
una joven: Rafaela Contreras que había conocido desde
niño Y que llegaría a ser en 1890 su primera esposa. Sin
embargo la muerte llega demasiado pronto a la vida de
Rafaela dejándole un hijo: Rubén Darío Contreras. Este
fatal golpe acrecienta en el literato el alcoholismo cayendo
en cama muy enfermo, pero pronto se repone con la visita que le hace su madre.

Su faceta como bohemio "aristócrata" aumenta debido quizás a los interminables viajes que hace por todo
el mundo. Conoce Nueva York, vive un tiempo en París,
Buenos Aires. En esta última ciudad no sólo fue muy bien
recibido como representante de su país sino también admirado como jefe del movimiento modernista. Ahi colaboró en diversos diarios, en particular en el diario "La Nación.

En 1898 visita una vez más España, pero la península había dado un cambio brusco, ya no ejercía más la
generación que había conocido Darío en el 92, ahora estaba un grupo de jóvenes con nuevos ímpetus, nuevos ideales. Este grupo lo proclama jefe, en especial los hermanos
Machado, Valle Inclán y Juan Ramón Jiménez. (Aquí publica Cantos de Vida y Esperanza: 1905) Conoce a Francisca Sánchez quien le da un hijo: Rubén Darlo Sánchez
(1908). Antes de regresar a la América, Darío visita gran
parte de Europa: Italia, Inglaterra, Bélgica, Alemania,
Austria, Hungría y París.

· Anteriormente había viajado ya a España donde conoció a José Zorrilla, Emilia Pardo Bazán, Marcelino Menéndez Pelayo, Juan Valera. A este último, se le debe en gran
parte la fama de Darío por la crítica justiciera al primer
libro del poeta: Azia (1888) libro que da consistencia por
vez primera al movimiento modernista y en donde el genio nicaragiiense se presenta como amante y soñador de la
Francia decadente del siglo XVIlI, lo exótico de los países

La ciudad de México perdió la oportunidad de acogerle.
Fue enviado como representante de Nicaragua a las fiestas del Centenario, pero estando ya en Veracruz, se dio
cuenta por un diario que su país había cambiado de gobierno y decidió regresar porque sabía que no iba a ser
recibido oficialmente.

52

53

Los dos últimos años de su vida los pasa en giras de

�propaganda por ·1a paz mundial. Pero su salud se ·quebr anta, sufre frecuentes ataques de "delirium tremens".
En Nueva York contrae pulmonía y a causa· de esa enfermedad vuelve a Centroamérica. Debilitado, el 10 de .enero
de 1916 muere en Nicaragua precisamente bajo los cuidados de Rosario Murillo.
Penetremos ahora en el análisis literario y psicológico del autor: Descubramos sus inquietudes, deseos, angustias, temores . . . Gracias a su sinceridad podemos conocer todo. lo anterior, porque a pesar de que muchos
de sus versos son de difícil interpretación, él nos legó un
breve estudio de sus obras: Historia de mis Libros, como
asimismo, algunos prólogos explicativos a las segundas ediciones de cada una de sus principales publicaciones.
Su yo interno, o mejor dicho ·su álma en la juventud
de su vida, está muy bien esbozada en la propia descripción que él nos dejó en Cantos de Vida y Esperanza.
"Potro sin freno se lanzó mi instinto,
mi juventud montó potro sin freno;
iba embriagada y con puñal al cinto
Si no cayó fue porque Dios es bueno.
En mi jardín se vió una estatua bella,
Se juzgó mármol y era carne viva;
una alma joven habitaba en ella,
sentimental, sensible, sensitiva.
Y tímida ante el mundo, de manera
que, encerrada en .s ilencio, no salía
sino cuando en la dulce primavera
era la hora de la melodía •.."

Entre algunas de las características esenciales en la
obra de Rubén Darío encontramos un deseo vehemente de
juventud eterna, la cual perdurará hasta su madurez cuando reclama:

54

"Juventud, divino tesoro,
Ya te vas para no volver ..."

(Canción de Otoño en Primavera)
su producción inicial está plasmada de liberalismo i_nyectado por las condiciones mism8:8 de la si~ación en HISpanoamérica. Mezclado con esta 1de~ de ":bertad se confunde un cierto paganismo (del que anos mas tarde el propio poeta se retracta). Canta así en Suprema Lex:

"Sí, Dios lo quiere a·veces,
Y envía el cataclismo:

Hace brotar del fondo -siniestro del abismo
las lívidas borrascas, la negra tempestad;
para que surja en medio de la ardua. noche trágica,
como divina enseña, corno corona mágica
tu nimbo constelado de luz, oh Libertad".

Indudablemente 'que uno de los rasgos sobresalientes
de las composiciones poéticas del escritor es el ero~o:.
Muy conocidas son ya las constantes del I&gt;CX:ta: sensualismo y alcoholismo. Detengámonos en el primero: Tanto
eri su vida real como en sus poemas, la mujer es centro
de sus evocaciones. Hay en él un apetito carnal que causará una gran ebullición en su sangre. Generalmente p~esenta a la mujer un poco al mundo pagano, carnal Y disfruta.ble a los sentidos. Innumerables son los versos dedicados a este tema. Entre los más comunes veamos estos
fragmentos:
"Gozad de la carne, ese bien
que noy nos hechiza
y después se tornará .en ·
polvo y ceniza".

(Poemas de Otoño y otros poemas)
,,

"La mejor musa es la de carne y h ueso .

55

�(Invernal)

(Balada en honor de las musas
de carne y hueso)

Pero Darío, repetimos, nunca estuvo ·enamorado de
una sola mujer. Su lírica está dedicada al sexo femenino
en general debido muy posiblemente a su dramática vida;
y dado que sufrió tantos desfortunios amorosos se entrega
al alcohol y al goce carnal. A diferencia de los cantos románticos de poetas anteriores, los poemas rubendarianos
no son esencialmente espirituales. Tal vez esta actitud
que asume el autor responda a la carencia afectiva, ya fuera maternal, filial o matrimonial.

"Amo "los pálidos mstros
Y las brunas cabelleras,
"los ojos lánguidos y húmedos
propicios a la tristeza,
y las eflJ)Oldas de nieve,
en !donde obscuras y gruesas,
caen sedosas
las grandes trenzas,
y en donde el amor platónico
huye, bajo la cabeza,
mientras temblando se mira
la carne_rrosada ·y fresca".

(Abrojos)
Existen también alusiones a la "mujer-niña" y a la
~'mujer-princesa" (Recordarán la "Sonatina" donde canta a la "princesa triste").
A pesar de sus múltiples aventuras amorosas, nunca
llegó la verdadera mujer de sus S!,leños. Como dijimos anteriormente, su primera esposa que tal parece fue la que
más llegó a su corazón murió joven; la segunda, Rosario
-Murillo, constituyó la tragedia y el error de su vida, y
Francisca Sánchez fue sólo un consuelo para Darío en
sus amargos años. La mujer ideal para el insigne escritor
bohemio es la que describe a continuación:
"Hermosa, carne ideal, grandes pupilas,
al,go de mármol, blanca luz de estrella,
nerviosa, ~tiva,
.• .bellos gestos de diosa,
tersos brazos de ninfa,
ZU8trosa cabellera ...
y ojeras 1que denuncian ansias profundas y pasio( nes vivas".

56

Sin embargo, un tono romántico recorre los versos
del lírico y nos .recuerda las rimas becquerianas en cuanto
que se encuentran en ellos cierta melancolía, tristeza, pesimismo, muerte, desilusión, amor a la vida, al amor mismo, al arte y al Poeta.
Examinemos cada uno de estos atributos de la personalidad y obra de Rubén Darío. A pesar del intenso
colorido que se encuentra en su poesía; siempre tiende hacia los colores pálidos. En su juventud cuando publica el
libro Azul se observa notablemente la preferencia por este
tono. Poco después en Prosas Profanas se inclina a lo gris.
Escribe entonces: "Sinfonía en gris mayor". Hemos mencionado las preferencias por los colores porque ello nos encamina a la continua queja de Darío por su melancolía y
siendo un buen conocedor de esta nostalgia impregnada
en su ser, se define a si mismo con cierto dejo de pesimismo y tristeza:

"Y así voy, ciego y loco, por este camino amargo,

a veces me

parece que el camino es muy largo,

y a veces que es muy corto ...
Y en este titubeo de aliento y agonía
cargo lleno de penas "lo que apenas s&lt;Yporto
,No oyes caer las gotas de mi melancolía1"

(Melancolía)
57

�Un complejo de sentimientos e inhibiciones se entre.
cruzan en la psique del poeta: pesimismo, amargura, nostalgias del pasado, pesares y algo de lo cual Darío señala
con cierta insistencia: timidez. Tuvo una etapa de desengaños, y desilusiones que dejaron mella en su alma:
"Quise amar a un ángel sagrado
y quise amar a Lucifer,
y por los dos fuí traicionado
ninguno en mi aJ,ma pudo ver
lo que hay de puro o condenado
¡Ya tengo miedo de querer!"

( Canción de Otoño a la Entrada
del Invierno)
Apuntamos en un principio que Darío tuvo siempre
un profundo temor a la muerte. El fin de toda la vida,
el más allá fue una tremenda inquietud para su alma.
El propio escritor nos confiesa en su autobiografía su angustia por el término de nuestra existencia. Algunos poemas contienen una honda preocupación por lo ignorado
y por el cese del latir humano. He aquí lo que dice acerca
del tema en uno de sus poemas:
"Hay, no obstante, que ser fuerte
pasar todo precipicio
y ser vencedor del vicio
'de la locura y la Muerte''.

(No Obstante)
Por otra parte, Rubén Darío era un enamorado del
amor, del arte, y de la poesía. Estos tres grandes amores
son punto clave para el entendimiento de su lírica. Su
ansia por poseer el amor, lo lanza al canto del amor a la
rosa, al mar, al bosque, a la ciencia, a la tierra, al cielo, ·
a Dios ... "Amar, amar, amar siempre, amar la inmensidad que es de amor encendida".

58

Vayamos ahora a otro. aspecto más interesante y escasamente estudiado de este sublime autor: En la madurez
de su vida siente una gran preocupación existencial. Consciente de su pesimismo, tendió siempre a incitar en él ese
optimismo, necesario para una mejor estancia de su ser
en ,el mundo. Con esa dualidad paradójica muy particular
del poeta: pesimismo-optimismo; pesar-placer; vida-muerte, esperanza-desilusión, buscó una unidad que logró imprimir a la totalidad de su trabajo altamente creativo.
El temor. a la muerte que antes mencionamos se acen. túa en sus últimas composiciones. Darío se siente como un
"águila en el desierto" (como apuntaba el poeta nicaragii~nse Sr. José Ma. Lugo en una charla sobre Rubén
Darío) En esa desolación se proyecta hacia Dios más bien
como refugio,. una base o pilar a qué asirse. Buscaba ansiosamente la fe y trataba de alcanzarla para llenar esa
angustiosa soledad que lo poseía, oigámoslo:
"Mi fe de niño, ¡,do está,
Me hace falta, la deseo,
batió las alas, y creo
que ,ya nunca volverá ..."

(Epístolas y Poemas)
. En la época que le tocó vivir: fines del siglo XIX y
principios del siglo XX, la ciencia comenzaba a sufrir algunos cambios trascendentales. La primera guerra mundial había estallado dos años antes de que él dejara de
existir. Es probable, que estas circunstancias unidas a
la vida misma que había llevado, lo encaminaran a esta
preocupación de ser en sus últimos años. El vacío existencial, la Nada, era tema ya en Darío, aunque muy parcamente, pero prueba de ello lo tenemos en los siguientes
versos:
"En medio del camino de la vida ...
dijo Dante. 'Bu verso se convierte

59

�En medio del camino de 7,a muerte.
Y no hay nada que aborrecer a 7,a ignorada
emperatriz y reina de 7,a Nada.
Poi· ella nuestra tel,a está tejida,
y ella en 7,a copa de los sueños
vierte un contrario nepente: ¡ell,a no ol!vidal"
(Thanatos)

"Ser, y no saber nada, y ser sin ruml&gt;o cierto,
y el temor de haher sido y futuro terror ...
y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vi.da y por 7,a sombra y
por lo que no conocemos y apenas sospechamos . .."
(Lo

Fatal)

En estas línE;!as expresa las inquietudes d~ su propia
alma. Sin embargo, desea ardientemente entrar en el espíritu de toda la humanidad. Derivando de este enfoque
importante que presenta la poesía rubendariana, podemos
citar el problema social: motivo éste de preocupación
para Darío. Su visita se vuelve a los problemas de Hispanoamérica y España. Siente asimismo un recelo a Estados Unidos que queda plasmado a manera de profecía
en la Od.a a Roosevelt. So protexto quizás de la guerra que
sufría el mundo, el clama para sí y los demás Lá Paz y
La Esperanza. Deseos que brotan dé su alma que presentía el final de sús días. ¡Descanso!, pedía el eco interior,
descanso para esa lucha de "ángel y sátiro" (5).

temporáneos a él como Salvador Díaz Mirón, José Martí,
y otros americanos; y dio consistencia al movimiento mo-

dernista con la mezcla de diferentes corrientes e ideales.
Entre ellos: el parnasianismo (preocupación por la forma,
el ornamento) el simbolismo (interés por el fondo) y el
romanticismo (preocupación por el individuo). Unió todo
lo anterior agregando matices greco-latinos y del siglo
XV. Pero ante todo intenta lograr una autenticidad y Óri-:
ginalidad en su obra, lo que constituye una gran mortificación dentro de su ideario estético, y llega a exclamar:
"Mi literatura es mía en mí" (aunque no lo dice como proclamándose sectario sino como poseedor único de sus letras); y repite con Wagner: "Lo primero, no imitar a nadie, y, sobre todo, a mí".
Un carrusel de. bellas 1magenes representativas del
modernismo recorren los versos de Darío: cisnes, princesas, reyes, palacios, visiones orientales, dioses paganos
de la mitología, flores exóticas: iluminado todo esto con
brillantes luces de tonos azules, blancos y dorados. Sin
duda alguna, Darío combinó maravillosamente: pintura,
ciencia, poesía y música. Vino también a salvar la lengua
castellana que había perdido por esa época calidad y moría sin remedio. Renovó ritmo y rima considerando a la
palabra como algo que tiene alma y vida.

Trasladémonos por último al Rubén Darlo modernista, faceta primordial y por demás conocida: Fue influenciado esencialmente por los llamados "decadentistas"
franceses: Baudelaire, Verlaine, Mallarmé, así como también: Víctor Hugo, Moréas, Flaubert, Catulle Mendés,
Zolá, Daudet, Rossetti, los clásicos españoles, latinos y
Shakespeare. Rubén Darío logró fundir los diversos movimientos que venían imperando entre los escritores con-

Como nos tomaría muchas horas hablar de todos los
aspectos del autor que nos ocupa, y ya -que esto no es
posible, concluyamos esta conferencia con una síntesis
de lo que hemos estado analizando: La siguiente definición resume a Darío poeta-hombre: Rubén Darío fue un
católico deista, hermético, dado a la duda, ansioso de un
imposible ascetismo; pesitnista (sabiendo que el camino
está en el optimismo). Sabio en la geografía poética del
mundo, filólogo, filósofo, asomado al misterio, conocedor
de la literatura española, descubridor del siglo XV, gongorista, verleniano, intérprete de la pintura y de la música, historia, ciencia, política, "Hijo de América y nieto
de España". Poeta que vive en la soledad de la creación.

60

61

�Buscó la verdad, la perfección. Los polos de su esfera
oscilan· entre las tinieblas y el esperado día. Le atrae
y··le teme a la eternidad. Se descubre como conciencia a ,
través de su sinceridad (6). Asiduo lector del siglo XVIII
francés, soñaba y fantaseaba trasladando sus amores al
París encantado que se forjó. Pero en ocasiones descendía a la reajidad y se preocupaba por problemas comunes
y cotidianos, compartía su amor con Francisca . Sánchez
y se inquietaba asimismo por los problemas de la huma;
nielad .entera.
•.' La intención ·al presentar este retrato tanto humaoo como poético d~ -Rubén Darío es rendir un tribµto de
admiración en este conmemorativo centenario al ilustre
poeta nicaragiiense.

BIBLIOGRAFIA
Diez-Echarri y Roca Franquesa. Historia de la Llt.eratura Espaiiola
e Hispanoamericana, Ed. Aguilar, Madrid, 1960.
Darlo, Rubén. Obras Completas: Poesías, Ed. Anaconda, Buenos
Aires, 1948.
Ledesma, Roberto. Genio y Figura de Rubén Darlo, Ed. Universitaria
de Buenos Aires, Argentina, 1964.
Salinas, Pedro. La Poesia de Rubén Darío, Ed. Losada, Buenos Aires,
1948.
Marasso, Arturo. Rubén Darío, y su creac{ón poética, Col. Biblioteca
Nueva, Buenos Aires, s,-f.

NOTAS
Salinas, Pedro. La Poesia de Bubén Dario, Ed. Losada. Bueno•
· ·Aires, 1948, p. 9.

1)

2) . Darío Rubén. Obras Completas: Poesfu, Ed. Anaconda. Buenos
Aires, 1958, (Autobiografla) p . 10.
3) lbid. p. 12.
'4)

Ibid. p. 22.

5) Salinas, Pedro. Op. Cit. p. 185.
6) Cfr. Marasso, Arturo. Rubén Darío y su creación poética, Col. Biblioteca Nueva, Buenos Aires, s- f, pp. 34 y 35.

62

,

63

•

�o

ALICIA QUIROGA V.,
Prod:esol'a de Literatura y del
Depto. de Humanidades de las
Preparatorias de la U.N.L.

RUBEN DARIO: SU VIDA Y SU OBRA

El poeta nicaragüense Rubén Darío cuyo verdadero
nombre fue Félix Rubén García Sarmiento, encabeza un
movimiento literario de favorable reacción que marca un
cambio notable en la literatura española del siglo XX, o
precisando aún más, en la literatura hispanoamericana;
pues ese cambio se registra en varias naciones conquistadas por la altiva España y que siglos despt!és independientes de su Gobierno, no pueden prescindir del hermoso idioma ni de las aristocráticas costumbres arraigadas por la
imposición día a día a través de centurias.
El literato hispanoamericano no puede dejar de engalanar sus estrofas con las gemas de la lengua castellana. Trata de crear algo literario independiente, y así, el
hablar de una literatura propiamente mexicana, genuinamente peruana, originalmente nicaragiiense resulta cosa imposible pues no puede desligarse del bello idioma,
indispensable arma para exteriorizar en verso o en prosa
su sentir, su concepto de la belleza, su desborde espiritual
expresado en su obra, surgiendo así en realidad las literaturas hispanoamericanas propiamente dichas.
Nace Rubén Daría en Metapa, aldea de la República
de Nicaragua el 18 de enero de 1867. Se educa en Managua
y ocupado más tarde en la Biblioteca Nacional, da rienda
64

65

�suelta a su gran pasión innata, la de la lectura. ¿En dónde
mejor que en ese templo del libro podría consagrarse a su
ocupación predilecta? Empieza poco después a escribir en
periódicos locales y se hace notorio por su poesía. Pronto
cunde por la América española su prestigio de literato y
poeta, y varios periódicos hispanoamericanos de renombre solicitan sus colaboraciones.

seres mitológicos, pero con una sutileza Y una el~ancia
superior a como fueron descritos por ~tas latinos o
griegos. Una mujer que pasa ante los OJOS del poeta es
algo tan maravillosamente d~scri~o e? uno de _s~ . cuentos parisienses que vamos 1magmanamente Sigwendolo
en su fantástica descripción la que nos revela el concepto
de la belleza que él tenía. Una mujer hermosa pero de
carne y hueso es convertida en personaje mitológico gracias a la maravillosa descripción de Darlo.

Tuvo la feliz oportunidad de conocer España, y representó a su país en unas fiestas del IV Centenario del
Descubrimiento de América. Más tarde, aparte viajar por
varios países americanos visita otros de Europa, principalmente París soñado e imaginariameJ1te conocido con
anterioridad en sus hermosos cuentos. El galicismo mental marca un sello en el autor nicaragiiense.

Leer un adulto en pleno siglo XX un cuento de hadas,
parecería ridiculo, pero si ese cuento es rubeniano, entonces es saborear verdadera literatura, empaparse el espiritu en la excelencia literaria modernista hispanoamericana.

En su prosa y en su poesía encontramos el sello inconfundible del estilo que marca esa nueva tendencia llamada Modernismo, ese nuevo movimiento entusiasta que
en libertino vuelo, se lanza, busca y alcanza a la Belleza.

•

No se puede negar la infuencia de Zorrilla, Campoamor y Bécquer en las primeras obras de Darlo, pero su
genio innovador se revela en ese magnifico libro de cuentos y poesías llamado "Azul", obra que en su gran variedad de figuras y la diversa situación de escenarios,
sugieren a un hombre avezado en Geografía e Historia,
ya que entonces no conocía los lugares de Europa que
describe, cosa notoria que indica la precocidad de su talento. Demuestra en sí profundos conocimientos de los
clásicos antiguos, de los literatos que integran la escuela
francesa post-romántica y de toda la tradición literaria de
España.
En sus versos se manifiesta una libertad absoluta en
el metro; la armonía de la palabra representa la musicalidad de la idea; consigue esto a maravilla; introduce neologismos, y en busca de la belleza lanza su imaginación a
la literatura grecolatina y trae una vez más a escena

No· se puede pedir mayor descripción de una fina porcelana que la que logra Darío en su cuento "La Muerte
de la Emperatriz de la China". El título subyuga e invita
a leerlo; a cada instante parece que vamos a encontrar
el motivo del título; la descripción del taller del escultor
está muy bien lograda y . no hay cereb1:° human~ cu!o
dueño leyendo esta narración no la conciba. La mmue10sidad al describir la cara, con ojos nariz y boca, el cuello,
el pelo etc., de la figurita de porcelana lejos de cansar
deleita y el bien detallado gabinete minúsculo que el artista formó para la misma es fantástico; los éxtasis de
contemplación son maravillosamente relatados. Son verdaderos retratos literarios los que logra Darlo en cada
uno de sus relatos: personajes, figuras, pasiones, sueños,
tienen una realidad que asombran a quien los lee por primera vez y aún repitiendo su lectura.
No cabe duda que Darío logra una innovación lite.
raría, rompe definitivamente con el anterior siglo de la
literatura española. Es un enamorado de la belleza en
todos sus aspectos humanos, de la mujer bella, de la escultura bella, del bello plumaje, del bello paisaje etc.
A su prosa y a su poesía además de su grandeza su so-

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66

�noridad y su riqueza, añade el arte de conquistar el espíritu, de subyugar al lector.
La obra de Darío es muy extensa. Sus libros, unos
en prosa y otros en verso podemos agruparlos más que
por su producción cronológica por su reacción poética
ante sus viajes y contacto con literatos europeos.
Sus primeros libros titulados "Primeras Notas",
"Epístolas y Poemas", "Abrojos", "Rosas Andinas", "Rimas y Contrarimas" y "Rimas" (que fueron publicados
hasta 1898), marcan esa primera etapa o fase literaria
de su autor y no lo distinguen aún como prócer de la literatura y sin embargo, ya se notan atisbos de moderni~Íno.
En cambio, su segundo aporte literario representado
por "Azul" "Prosas Profanas" y otros poemas marcan
una etapa exquisitamente rubenianas; en "Azul" se destacan del año lírico el poema "Primaveral" y del mismo,
esa frase admirable con que alude a Diana y para no
llamarla Cazadora como tantos y tantos poetas, .la describe con su desnudez divina y en su actitud cinegética:
¿Puede pedirse mayor elegancia a la vez que claridad
y musicalidad? El poema "Estival" sugiere que tal vez el
poeta albergara en su pecho una venganza pero con su
fino y sutil talento la coloca en el sueño imaginario de
una fiera.
En su obra "Cantos de Vida y Esperanza" se encuentran aparte otros poemas que muestran la exaltación
del hispanoamericano frente al mundo sajón: una composición intitulada "A Roosevelt" que pone de manifiesto
la culminación de la herencia hispánica; es decir para
Darío, como para la mayor parte de los hispanoamericanos es motivo de orgullo ser descendiente de españoles.

En todas estas obras como en las que le siguen, el
impulso a la libertad métrica y el exquisito sentido musi.:
cal del lenguaje consagran al autor, quien fue acogido
de la llamada generación del 98 en España, como un mén_.
sajero de todas las innovaciones literarias, reconocido
como la suprema figura de la escuela modernista.
Entre los libros posteriores a 1898 figura: "España
Contemporánea", "Peregrinaciones", "La Caravana Pasa'~,"Tierras Solares", que distraen su espíritu contemplativ~
y su sentido de admiración hacia el paisaje y lugares que,
describe manifestando cómo afectan sus sentimientos. ·
Continúa su regreso de París escribiendo: "Cantos de
Vida y Esperanza", "Los Cisnes" y otros poemas, "&lt;;)da
a Mitre" y "Canto a la Argentina". Entre sus libros de.
crónicas figuran: "El Viaje a Nicaragua", "Opiniones
crónicas figuran: "El Viaje a Nicaragua", "Opiniones Parisinas", "Todo al Vuelo", que lo consagran como cronista_
y periodista avezado en Geografía e Historia como ya se.
hizo mención anteriormente.
Ya en esa melancolía y serenidad que marcan la proxi~
midad de su decadencia orgánica, pero no de su decadencia
literaria escribe "El Canto Errante" y "Poema del Otoño''
y otros poemas.
Las revoluciones que se suscitaron en su país cortaron
su interesante carrera diplomática pues fue Cónsul de
Nicaragua en Madrid y Ministro Plenipotenciario en México. Durante la gran Guerra se acogió a Nueva York
donde predicó la paz entre las naciones y escribió sus últimas obras "La Vida de Rubén Darío" y "El Oro de Mallorca" que también es una novela autobiográfica.

El León, simbolo de la bravura de España, ha dejado
sus cachorros también bravos en tierras indígenas, y
se subleva ante-el sajón con una bravura que enorgullece
a su padre..

Como buen patriota, que ve destrozarse inútilmente
la vida de sus coterráneos, que comprende que en vano
pelean hermanos contra hermanos y que la sangre de-

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�rramada únicamente empeora las situaciones políticas, y
sintiendo su alma invadida por la nostalgia, cuando vio
que le llegaba su última hora regresó al solar patrio a
morir el año 1916.
Podemos decir que su musa fue pródiga y le brindó
la osadía y le exaltó la pasión por la belleza. · Sus obras
sobresalen por su originalidad, su refinamiento y por su
intensidad, aparte la sinceridad de no dejar de reconocer
Ja influencia que en el tuvieron los poetas franceses y españoles,, pero lejos de ser un imitador vulgar es un innovador en toda la extensión del vocablo.
Darío es el narrador ameno por excelencia, y la amenidad, hermana gemela de la gracia nos hace sostener un
J,ibro entre las manos por horas y horas aunque estas se
rindan al peso del mismo y por la posición sostenida por
un. lapso prolongado. ¿Quién no se deleita con esa vivacidad de las imágenes como sucede en "Las Siete Bastardas
&lt;le Apolo"? Darlo presenta llenas de vida a las notas musicales y la gracia con que la última nota responde con
su nombre afirmando la pregunta del poeta, es de una
sutileza admirable.

En cambio si interpretamos como estado de ánimo
esa candorosa y genial imaginación que el poeta logra
en sus estrofas a Mia-garita Debayle ... qué serenidad y
quietud reinaría en el corazón de Darío.
Lejos de juzgarle como humano alabemos lo sublime
de su obra que afortunadamente ha llegado a nosotros
en su integridad y que nos prodiga un verdadero remanso
espiritual al leerla.
Fecunda en cantidad literaria, fecunda en su herencia
literaria, tal fue la vida de Darío. Sembró la prosa y Ja
poesía en el corazón de los hispanomericanos y en el corazón de su hijo y en el de su nieto. Rubén Darío hijo
publicó en 1948 una colección de ensayos biográficos en
prosa titulqda ·"Cerebros y Corazones" y Rubén Darío
nieto cultivó la poesía y publicó en 1945 "Brumas y Luces" y "Salutación a la Primavera" en 1946, contribuyendo como sus ilustres antecesores a la lírica hispanoamericana.
Consagrado está por las letras hispanoamericanas:
¿Rubén Darío, pediría o exigiría más a la posteridad? ...

En algunos poemas el autor desborda su estado de
ánimo, se adivina su pesar ante las consecuencias de su
libertina y placentera vida en su "Gesta del Coso" dramati8 personae, en el final del diálogo sostenido entre un
b~ey de servicio y un toro de lidia, cuando este último
éxclama ante la proximidad de su muerte:
Atroz sentencia;
Ayer el Aire, El Sol, Hoy el Verdugo ..•
¿Qué tpeor que este martirio
y el buey contesta: ¡La impotencia!
¿Y más negro que la muerte,
¡El yugo!
más claro ni la luz del dfa.

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�Selección de versos darianos leídos
por el Sr. Dr. JORGE RANGEL
GUERRA, el 18 de enero de 1967,
dentro de los festejos conmemorativos en la Facultad de Filosofía y
Letras de la U. N. L.

DIVAGACION

¿Vienes1 Me llega aquí, '[)UeS que suspiras,
un soplo de las mágicas fragancias
que hicieron los delirios de las liras
en las Grecias, las Romas y las Francias.
¡Suspira así! Revuelen las abejas,
al olor de las olímpica ambrosía,
en los perfumes que en• el aire dejas;
y el dios de piedra se despierte y ría.
Y el dios de piedra se despierte y cante
la glori.a de los tirsos florecientes
en el gesto ritual de la bacante
de rojos labios y nevados dientes;
en el gesto ritual que en las hermosas
iNinfalias guía a la divina hoguera,
hoguera que 'hace "IJ,amear las rosas
en las manchadas pieles de pantera.
Y pues amas ·r eír, ríe, y la brisa
lleve el son de ;zos líricos cristales
de tu reír, y haga temblar la risa
la bar1:&gt;a de los Términos joviales.

72

73

�Mira hacia el lado del boscaje, mira
blanquear el muslo de marfil de Diana,
·Y después de la V irgen, la H etaira
diosa, blanca, rosa y rubia hermana.

Monsieur Prudhomme y Homais no saben nada.
Hay Chipres, Patos, Tempes y Amatuntes,
donde el amor de mi madrina, un hada,
tus frescos labios a los míos juntes.)
1

Pasa en busca de Adonis; sus aromas
deleitan
a las rosas y los nardos·,
,
mguela una pareja de palomas,
Y hay tras ella u.na fuga de leopardos.
¿Te gusta amar en griego'! Yo las fiestas
galantes busco, en donde recuerde,
al ~ve son de rítmicas orquestas,
la tserra de la lttZ y el mirto verde.
( Los abates refieren aventuras
a las rubias marquesas. Soñolientos
ft'lósof os defienden las ternuras
del amor, con sutiles argumentos,
mientras que surge de la verde grama,
en la mano el acento de Corinto,
una ninfa a quien puso un epigrama
Beaumarchais, sobre el mármol de su plinto.
Amo más que la Grecia de los griegos
la Grecia de la Francia, porque en Francia,
al eco de las 'Risas y los Juegos,
su más dulce licor Venus escancia.
Demuestran más encantos y perfidias,
coronadas de flores y desnudas,
las diosas de Clodión que las de Fidias;
unas cantan francés, otras son mudas.
Verlaine es más que Sócrates; y Arsenio
Houssaye supera al viejo Anacreonte.
En París reinan el amor y el Genio.
Ha perdido su imperio el dios bifront e.

74

Son.ea de bandolín. El rojo vino
conduce un paje rojo. ¿Amas los sones
del bandolín, y un amor florentino'!
Serás la reina en los decamerones.
(Un coro d.e poetas y pintores
cuenta historias picantes. Con maligna
sonrisa alegre aprueban los señore8.
Clelia enrojece, una dueña se signa.)

,o un amor alemán'! -que no han sentido
jamás los alemanes- : la celeste
Gretchen; claro de luna; el aria; el nido
del ruiseñor; y en una roca agreste,
la luz de nieve que del cielo Uega
y baña • una ?termosura que suspira
la queja vaga que a la noche entrega
Loreley en la lengua de la lira.

Y 80bre el agua az-ul el caballero
Lohengrín; y su cisne, cual si fuese
un cincelado témpano viajero,
con su C11ello enarcado en forma de S.
Y del divino Enrique Heine un canto,
a la orilla del Rhin; y del divino
Wolfang la larga cabellera, el manto;
y de la uva teutona el blanco vino.
O amor lleno de sol, amor de España,
iamor lleno de púrpuras y oros;
amor que da el clavel, la flor extraña
regailn. con la sangre de lo8 toros;

75

•

�•

flor

de gitanas, flor que amo-r recel.a,
amor de sangre y luz, pasiones locas;
flor que trasciende a clavo y a canel,a,,
roja cual 7,as heridas y 7,as bocas.

En tanto mueven tigres y panteras
sus hierros, y en los fuertes elefantes
sueñan co-n ideales bayaderas
los rajahs, constel.ados de brillantes.

¿Los ambres exóticos acaso ...'!
Como rosa /de Oriente me f asci~:
me deleitan 7,a seda, el oro, el raso.
Gautier adoraba a las princesas ch°inas.

O negra, negra como l.a que canta
e?} su Jerusalén el rey hermoso;
negra que haga rbrotar bajo su planta
la rosa y la cicuta del reposo ...

¡Oh bello amor de mil genuflexiones:
torres de kaolín, pies imposibles,
taza8 de té, tortugas y dragones,
y verdes arrozales apacibles!

Amor, en fin, que todo diga y cante,
amor que encante y deje sorprendida
a la serpiente de ojos de diamante
que está enroscada al árbol de 7,a vida.

Amame en chino, en el sonoro chino
de Li-Tai-Pe. Yo igual.aré a los sabios
poetas que interpretan el dest-ino;
madrigalizaré junto a tus labios .

.Amame así, fatal cosmopolita,
universal, inmensa, única, sola
y todas; misteriosa y erudita:
ámame mar y nube, espuma y ola.

Diré que eres más betla que 7,a luna;
que el tesoro del cielo e.&lt;1 menos rico
que el tesoro que vel.a la imf)artuna
caricia de marfil de tu abanico.

Sé mi reina de Baba, mi tesoro;
descansa en mis palacios solitarios.
Duerme. Yo encenderé los incensarios.
~ junto a mi unicornio cuerno de oro,
tendrán rosas y miel tus dromedarios.

Amame japonesa, japonesa
antigua, que no sepa de naciones
occidentales; tal una princesa
éon 7,as pupüas /llenas de visiones,
que aún ignorase en la sagrada Kioto,
en su labrado camarín de plata
ornado al par de crisantemo y loto,
la civilización del Y amagata.
O co-n amor hindú que alza sus ll.amas
en la visión suprema de los mitos,
y hacen temblar en misteriosas bramas
la iniciación de los sagrados ritos.

76

Tigre Hotel,
diciembre 1894~,
\

SONATINA
La princesa está triste ..., ¿qué tendrá la princesa,
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de o-ro,
está mudo el teclado de su clave sonoro;
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.

77

�El jardín puebla el triunfo de los pavos reales.
Parlanchina la dueña dice cosas banales,
y vestido de rojo piruetea el bufón.
La princesa no ríe, la princesa no siente;
la princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.
¡,Piensa acaso en el príncipe de Golconda o de China,
o en el que ha detenido su carroza argentina
para
,o en
o en
o en

ver de sus ojos la dulzura de luz,
el rey de las islas de las rosas fragantes,
el que es soberano de los claros diamantes,
el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz,

i¡Ay! la pobre princesa de la boca de rosa
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar;
1r al sol 'JXYT' la escala luminosa de un rayo,
Baludar a los 'lirios con los versos de mayo,
o perderse en el viento sobre el trueno del mar.
Ya no quiere ~l palacio, ni la rueca de plata,
ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata;
-ni los cisnes unánimes en el lago de azur.
Y están tristes las '{lores por la flor de la corte;
los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte,
de Occidente las dalias y las rosas del Sur.
¡Pobrecita princesa de los ojos azul,es!
Está 'J)'resa en sus oros, ¡está 'J)'resa en sus tules,
en la jaula de mármol del palacio real;
el palacio sober"bio que vigilan los guardas,
que custodian cien negros con sus cien alabardas,
un "lebrel que no duerme y un !dragón colosal.
¡Oh, quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!
(La princesa está triste. La princesa está 'J)álida).
¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfü!

¡Quién volara a la tierra donde ,un príncipe existe
(la princesa está pá],ida, la princesa está triste),
más brillante que el alba, más hermosa que abril!

-Calla, calla, princesa -dice el hada madrina-;
en caballo con alas hacia acá se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz cabal"lero que te adora sin verte,
y que l"lega de "lejos, vencedor de la Muerte,
a encenderte los labios con su beso de amor.

EL REINO INTERIOR

A Eugenio de Castro.
. .. with Psychis, my so'lil!

Poe.

Una selva suntuosa
en iel azul celeste su rudo perfü calca.
Un camino. La tierra es color de rosa,
cual la que pinta fra Doménico Oavalca
en sus Vidas de santos. Se ven extrañas flores
de la flora gloriosa de los cuentos azu"les,
y entre las ramas encantadas, papemores
cuyo canto exta.~ra lde amor a los bulbules.
(Papemor: ave rara; Bulbules: ruiseñores).
Mi alma frágil se asoma a la ventana oscura
de la torre terrible en que ha treinta años sueña.
La gentil Primavera, primavera le augura.
La vida le sonríe rosada y halagiieña.
Y ella exclama: -¡Oh fragante díal ¡Oh sublime día!
Se diria que el mundo está en flor; se diría
que el corazón sagrado de la tierra se mueve
con un ritmo de dicha; luz brota, gracia llueve.

78
79

,

�¡Yo soy 7,a prisionera que sonríe y que canta!"
'Y 7,as manos liliales agita,. como infanta
•real en los balcones del palacio paterno.

¿Qué son se -escucha, son lejano, vago y tierno,.
Por el lado derecho del camino adel,anta
el paso leve una adorable teorúl
virginal. Siete bl,ancas doncellas, semejantes
a siete bl,ancas rosas de gracia y de armonía
que el alba constel,ara de 'f)erUlS y di.amantes.
¡Al,abastros •Celestes habitados por astros:
Dios se refleja en esos dulces al,abastros!
Sus vestes son tejidos del lino de 7,a Luna.
Van descalzas. :Se mira que posan el pie breve
,sobre el rosado suelo, como una flor de nieve.
.Y los cuellos ~e inclinan, imperiales, en una
manera que l~ excelso pregona de su origen.
Como al compás de un rverso su suave paso rigen.
Tal el divino Sandro dejara en sus figuras
esos graciosos gestos en esas l-íneas puras.
Como a un vel,ado son de liras y l,aúdes,
divinamente blancas y castas ipasan esas
siete bell,as princesas. Y esas bell,as princesas
Bon las siete Virtudes.

,

Al lado rizquierdo del camino y paralel,a-m.ente, siete mancebos --0ro, seda, escarlata,
armas ricas .de Oriente-, hermosos, parecidos
a los satanes verleni.anos de Ebcatana,
vienen también. Sus l,abios sensuales y encendidos,
de efebos criminales, son cual rosas sangrientas;
sus puñales, de piedras preciosas revestidos
-ojos de víboras de luces fascinantes-,
al cinto penden; arden 7,as púrpuras violentas
en los jubones; ciñen 7,as cabezas triunfantes
oro y rosas; sus ojos, ya lánguidos, ya ardientes,
son dos carbunclos mágicos de fulgor mbilino,
y en sus manos de ambiguos príncipes decadentes

80

relucen como gemas 7,as uñas de oro fino.
Bell,amente infernales,
llenan el aire de hechiceros beneficios
esos siete mancebos. Y son los siete Vicios,
los siete poderosos pecados capitales.
Y los siete mancebos a 7,as siete doncell,as
7,anzan·vivas miradas de amor. Las Tentaciones,
de sus liras melifluas arrancan vagos sones.
Las princesas prosiguen, adorables visiones
en su b7,ancura de palomas y de estrell,as.
Unos y otras se pierden por 7,a vía de rosa,
y el alma ,mía queda pensativa a su paso.
-"¡Oh! ¿Qué hay en ti, alma mía?
¡Oh! ¿Qué hay en ti, mi pobre infanta misteriosa?
¿Acaso piensas en 7,a bl,anca teoría?
¿Acaso
los brill,antes mancebos te atraen, mariposa?"
Ella no me responde.
Pensativa se aleja de 7,a oscura ventana
--pensativa y risueña,
de 7,a Bell,a-durmiente-del-bosque tierna hermana--,
,y se adormece en donde
hace treinta años sueña.
Y en sueño dice: "¡Oh dulces delicias de los cielos!
¡Oh tierra sonrosada que acarició mis ojos!
-¡Princesas, envolvedme con vuestros bl,ancos velos!
-¡Príncipes, estrechadme con vuestros brazos rojos!"-

CANCION DE OTO:f~ü EN PRIMAVERA
A Martínez Sierra.
Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!

81

�Oua.ndo quiero llorar, no lloro • ••
Y a veces lloro sin querer ...
Plural ha sido la celeste
historia de mi corazón.
Era una dulce niña, en este
mundo de duelo y aflicción.
Miraba como el alba pura;
sonreía como una flor.
Era su cabellera oscura
hecha de noche y de dolor.

Y.o

Juventud, divino tesar.o,
ite fuiste para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro •••
!I a veces lloro sin querer ..•
Otra juzgó que era mi boca
el estuche de su pasión;
y que me roería, loca,
con sus dientes el corazón,
poniendo en un ,amor de exceso

la mira de su voluntad,
mientras eran abrazo y beso
síntesis de la eternidad;

era tímido como un niño.
Ella, naturalmente, fue,
'f)(lra mi amor hecho de armiño,
Herodías y Salomé . • .

y de nuestra carne ligéra
imaginar siempre un Edén,
sin pensar que la Primavera
y la carne acaban también . . •

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas 'f)(lra no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro ..•
y a veces lloro sin querer . •.

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro .••
y a veces lloro sin querer ...

Y más consoladora y más
halagadora y expresiva,
la otra fue más sensitiva
cual no pensé encontrar jamás.

¡Y las demás! En tantos clim.as,
en tantas tierras siempre son,
si no pretextos de mis rimas
fantasmas de mi corazón.

Pues a su continua ternura
una pasión violenta unía.
En un peplo de gasa pura
una bacante se envolvía ...
En brazos tomó mi ensueño
y lo arrulló como a un bebé ..•
y le mató, triste y pequeño,
falto de luz, ,f alto de fe •..

En vano busqué a la princesa
que estaba triste de esperar.
La vida es dura. Amarga y pesa.
¡Ya no hay princesa que cantar!
Mas a pesar del tiempo terco,
mi sed de amor no tiene fin;
con el cabello gris, no me acerco
a los rosales del jardín ...

83
82

�Juventud, divino tesaro-,
¡ya te vas -para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro •••
y a veces lloro sin querer ••.
¡Mas es mía el Alba de oro!

o

A ROOSEVELT
¡Es con voz de la Biblia o verso de Walt Whitman
que habría de l"legar hasta ti, cazador!
Primitivo y moderno, sencillo y complicado,
con un algo de W áshington y cuatro de N emrod.
Eres los Estados Unidos;
eres el futuro invasor
de la América ingenua, que tiene sangre indígena,
que aún reza a Jesucristo y aún habla en es-pañol.
Eres soberbio y fuerte ejemplar de tu raza;
eres culto, eres hábil; te opones a Tolstoi.
Y domando caballos o asesinando tigres
eres un Alejandro Nal&gt;ucodonosor.
(Eres un profesor de Energía,
como dicen los locos de hoy).
Crees que la vida es incendio;
que el progreso es erupción;
que en donde pones la bala
el porvenir pones.

Si clamáis, se oye como el rugir del león.
Ya Hugo a Grant le dijo: "Las estrellas son vuestras".
( Apenas brilla, alzándose, el argentino sol,
y la estrel"la chilena se levanta ... ) Sois ricos.
Juntáis al culto de Hércules el culto de Mammón;
y alumbrando el camino de la fácil conquista,
la Libertad levanta su antorcha en Nueva York.
Mas la América nuestra, que tenw poetas
desde los viejos tiempos de N etzahualcóyotl;
que ha guardado las huellas de los ,pies del gran Baco;
que el 1alfabeto pánico en un tiempo aprendió;
que consultó los astros; que conoció la Atlántida,
cuyo nombre nos l"lega resonando en Platón;
que desde los remotos momentos de su vida
vive de luz, de fuego, de perfume, de amor.
La América del grande Moctezuma, del Inca;
la América fragante de Cristóbal Colón;
la América católica; la América eS'[)añola;
la América, en que dijo el noble Guatemoc:
"Yo no estoy en un lecho de rosas". Esa América,
que tiembla de huracanes y que vive de amor.
Hombres de ojos sajones y alma bárbara. Vive,
y sueña, y ama, y vibra. Y es la hija del Sol.
Tened cuidado. ¡Vive la América es-pañola!
Hay mil cachorros sueltos del león eS'[)añol.
Se necesitaría, Roosevelt, ser, por Dios mismo,
el riflero terrible y el fuerte cazador
para poder tenernos en vuestras férreas garras.
Y pues contáis con todo, falta una cosa: ¡Dios!

No.
Los Estados Unidos son potentes y grandes.
Cuando ellos se estremecen hay un hondo temblor,
que '[)a8a por las vértebras enormes de los Andes.

84

85

�����</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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