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MIÉRCOLES

BISMUTO

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JUEVES 19,

~-&gt;&gt;'!«-~

Grand Prix Exposición Internacional de Higiene,
Dresden 1911.

18.

Santos Marcos, Marceliano, Ciriaco y
Paula Virgen Mártires.

CREIIIE SIIIION

Á LA

17.

Santos Manuel, Sabe!, IsmaPI e lsauro
Diácono Mártires.-Hoy y mañana rito
simple.

ARROZ SIIIION
SIN

Santa Juliana de Falconeris Virgen y Oon placer y S(l.tisfacción declaro, que
Santos Gervasio y Protasio Mártires.
la PERUNA me salvó la vida. Después
de haber padecido de los bronquios y de
VIERNES 20.
resfríos que ningún r emedio podía
aliviar,me dispuse áprobar laPERUN A
San Silverio y el B. Francisco Pacheco y siento no haberme r esuelto antes. Con
Mártires.-Rito simple.
cinco frascos de Peruna r ecuperé la
salud de que hoy gozo. Leonarda
SÁBADO H.
Barrera, Las Placetas, Mexico.
(Vigilia de San Juan Bautista con ayuno.) San Luis Gonzaga Confesor y Santa
Alicia.-Función en la Profesa y alguna
otra iglesia. -Vísperas en Catedral.

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absoluta Son los polvos de arroz de las reinas y los reyea de los pol•ot de arroz.
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&amp;11 medid&amp;11

or dia.

SALVÓ LA

Santos Juan Francisco Regis, Aureliano
Obispo Confesores y Lugarda Virgen.

Inventada en 1860, es la más antigua y queda superior
á todas las imitaciones que su éxito ha hecho aparecer.

aE

Caminó tranquilamente largo ~t ~ ,

LA PERU!'.A ME
,¡

LUNES 16.

:M:a,rea, de las Crem.a,s de :Belleza,

POLVO

EL MUNDO ILUSTRADO

Todos saben o.ue l a onulencla de las formas del necho es muy anr eclada de los
orientales y o.ue sus mujeres entienden
maravillosamente el arte de ado.ulrlresta
robustez, que no siempre la da la Naturaleza.
·
Fuera del Oriente, un hermoso necho es
gualmente considerado en todas partes
cual la. exnresl6n más verfecta de la belleza femenina; además. es el signo anroxlmadamente cierto de una salud floreciente. Para ado.ulrlr este desarrollo o.ue
hace tan elegante y tan seductora á la
mujer, no hay nada más eficaz ni mejor
na.ra la salud o.ue las PILULJCS ORIENTALES.
Estas níldoras tienen, en
efecto, la virtud de desarro·
llar y de reconstituir los nachos, de fortalecer los tell•
dos, de borrar los relieves
huesosos de los bombros y
de dar á todo el 1::usto una
graciosa 1r0rdur a
Oonvlenen á la joven
o.ue se desarrolla así como á la mujer o.ue no ha
tenido nunca ó que ha
nerdldo la hermosura del
necho. Obran estimulando l a naturaleza, y esto sin vio, lencla: de ahí su accl6n benéfica sobre
la salud y también
a estabilidad del resultado producido, el
cual se mantiene desnués nertectamente,
Las PILULES ORIEN\rALES tienen. D0r lo
demás,una nomhradfa muy anthrua y un!·
versal. (Marca deoosltada según la ley),
Tratamiento de dos meses aproximadamente, fácil de seguir.
Precio: El frasco con noticia expllcatl·
va, 6-35 francos.
Dirigirse al sei'lor D. .T. Ratlé, tarmacéu,
tlco de nrlmera clase, 5, Pass11,ge Verdeau
(Faubour¡r Montmartre) París.
En México: J. Labadle. Sucrs.

..

UMATI

Ofa.

DOMINGO

22.

La Natividad de San Juan Bautista, Pre·
cursor del señor, santificado en el vientre
materno, Patrón principal de la ciudad de
Tulancingo, San Paulino Obispo Confesor.
-Oficio y misa de la fiesta del día: rito
doble de primera clase con Octava y ornamento blanco; se conmemora la Domí·
nica. Se suprime este año el oficio de San
Paulino.-Función e indulgencia plenaria
en Catedral y víperas cantadas por la lar•
de.-Función eo el Sagrario, y en San
F rancisco las que celebran las dos Congre·
gJ.ciones de San Luis Gonzaga.

Un joven caminante se extr,&lt;Vió en un
bosque.
Durante mucho tiempo trató de ballar la
salida pero en vano.
La desesperación invadió su ánimo y se
apoyó contra un tronco, gritando:
"¡Tengo miedo! ¿Qué será de mí?"
Un geniecito del bosque le oyó. y como
el joven fuera de su agrado, quiso hacer de
él todo un hombre.
Se le apareció, pues, en forma atrayente y le dijo: "IDe qué tienes miedo, chiq uilín ?"
-"Tengo miedo de la inmensidad del
bosque, de la monstruosa grandeza de los
árboles, de la sombra que lanzan sus gigantescos t roceos y su espeso follaje, de los
susurros misteriosos que el viento arranca
de la cscuridad; de las fieras que se ocultan en la selva, p rontas a caer sobre su
víctima, de los ladron6s que acechan al
viajero extraviado."
El genio del bosque contestó r iendo:
- •·ya no volverás a tener miedo en adelante"
Desde entonces el joven ya no se asustó
de peligros ni de sombras, y siguió avanzando sin vacilaciones durante mucho
tiempo.
Pero llegado a cierto punto sintió uoa
dolorosa fatiga. Y exclamó:
-"Estoy rendido, los pies me escuecPD,
parece que mi cuerpo se hace pedazos."
Oyendo esto, el genio del bosque se Je
apareci6 de nuevo y le dijo:
-"Ya no volverás a sentir dolor."
Y en efecto, en lo sucesivo, el caminan·
te que iba creciendo en años y en robus·
tez, no tuvo ya que sufrir el peso de ¡a fatiga ni los tormentos del dolor físico.

4
f

DIOASE LA VERDAD.
ejercitándose en las luchas salvajes contra
Las exequias-a Madame Antony Poincaré
'« Allan Armadale, 11 refiero el las fieras y contra los elementos, y saliendo
Señor Wilkie Collins, " decia la. siempre victorioso y cada ve,: más fuerte,
porque despreciaba el miedo, el cansancio
verdad á derecha y á izquierda y el dolor.
11
bajo todas circunstancias. Eso - iAhora sí que este hombre es una nole ocasionó algunas veces dificul- bli, y hermosa criatura!-se dijo el genio
tades con cierta clase de gente, del bosque y se dispuso a realizar grandes
cosas con ayuda de tan buen discípulo.
pero le dió una reputación que Este había adquirido un as¡:ecto mageshacía su palabra tan buena como t,oso y terr ible, y hasta el león le miraba
el oro; para Allan, era lo más con respeto.
natural, decían sus amigos "por, Pero a veces el rostro del hombre fuerte
se nuhlaba de tristeza y cor rían de sus ojos
que no sabía hacer otra cosa." las Já~rimas, como cuando era ni ño y dé·
El hábito de decir la verdad eru bil.
tan bueno para él como para El genio se inquiet6
los demás. Si se desea establecer -iQué es lo que te falta?-le preguntó
un dta.
un negocio que dure aún des- -iMe falta el consuelo de volver a ver
pués de qua el fundador desa- a mi país, de abrazar de nuevo a mis pap1rezca, véndanse buenas mer- dres y a mis hermanos!
L
.
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p .
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can cías-,· y dígase la verdad so1're Debí haberlo comprendido repuso el gea muerte e me. orneare ma re e I ca e 1as u 1timas ctcgra 1as e es a a·
ellas mientrus se pued11,· mover la nio. Acuéstate hombre, hijo' de hombre; actual !"residente d~ la Re¡í~blica France- ma ~e hizo D:~ hace _n:ucho tiempo al ser
reclínate a la orilla de Ja fuente que ves sa ha sido muy sentida, venficandose sus eleg1~0 su h1¡0 pr':s1dente.
.
lengua. Desde el primer momen- brillar a la luz de la luna y bebe copios~ - funeral_~s con so(emne pompa
S.nora d~ sencillas c~stumbres: buena
to de SU introducción, nosotros mente sus cristalinas aguas, y tú me darás s.': h1¡0 ha tenido profunda pena, ?ºr el p9r educación, nunca ~ahó de la ~,ida pro.hemos dicho la verdad acerca de la Jas gracias en seguida.
c~nno grande q_ue la pr~f~saba. Hab1a na- p1a de u1;1a_ dama d~ la _clase media no d~El hombre bebió co:i afán y sobre su pa- c~do de una antigua fam1ha _de Lorena ha• seando v1v1r ':n Pans n1 ah_ora que pod1a

PREPARACION de W AMPOLE sado descendió una niebla que ninguna luz bténdose casado con Mr. Pernearé en 1858. hacerlo con cierta ostentación.
y ahora el público la compra, sin podía penetrar.
hacer ninguna pregunta. Se ha, ¡Era el a¡¡ua encantada del olvido!
descubierto que efectúa ahora y Una vez más el egoísmo de la naturale•¡ t
medio por ciento. y todo el mundo se ha.
l
za selvática, simbolizada por el genio del
UQlla
O
guerrero
lla dispuesto a soportar el sacrificio.
siempre O que nosotros prome- bosque, lo había separado dela humanidad
En Francia se solicitan créclito, dinero,
timos, Y así se confía Eln ella que se apasiona, compadece, sufre, tiem
hombres. Francia se pone en pie de guecomo un hombre tiene confianza, bla, sueña Y ama.
rra. La ley llamada de los fres años, a peen el sólido y vetusto puente de iAh_ora ya es un h_ombr~ perfecto!-pen- N .
. sar de la oposición de los sccialistas será
· d
h
'd l t áfi
s6 la implacable deidad.
adie ~n Europa pe~~anece tranquilo aprobada. Porque en Francia en los actua•
))le ra .que a SOi!t~m O 8 ,r co El es la fuerza que no vacila ni se do- en eSlos tnS!antes ~e dma que en los Bal- les momentos sólo se respira ambiente
de varias geueramones. Es tan bla; es la antítesis del sentimentalismo que canes se eSI~ hacieodo el ensayo d~ la guerrero. Ya vuelve a venir la locura de
sabrosa como la miel y contiene desbarata las más atrevidas empre5as, para magna :ragedi:1 que dentro de breve llem- la &lt;revancha&gt;. Hasta en los teatros solo
t o quo cuantoh se bpropongab.
po, manaoa mismo, puede estallar. Europa t •unf 1 1
t ºót·
Al . N
una so.1uci.6dn dH'
e undext rae
fi
d
está fumando una pipa sentada sobre un n
a e ema pa n 1co:
sacia, apou
d 8 El om re I Iega a en esto a 1 na I e Ia
.
león.-&lt;iLe drapean!&gt;
bt
se o iene e . iga os ruros
selva, y salió de allí con una lanza y una barnl de pólvora ..1:-ª menor chispa puede Antes de poco tocará el turno a España
Bacalao, combmados con Jarabe clava, v:stido de pieles de fieras, soberbio. provocar la expl?swn.
en esos preparativcs bélicos. Se aumentará
de Hipofosfitos Compuesto, y rígido y terrible, como el espíritu de con- Pu_e blos ~pacibles, tranquilos, como la el contingente de guerra; se castig¡¡rá al
1
Extractos de Malta Cerezo Sil- quista.
pr~I? ª Bélgi~a. lugar de agra?able tran- contribuyente. ·
t
T
d
Yt
d l
Bien pronto a fuerza de golpes se hizo qu1hdad, la berra de los Ceffro1 y de las Europa se prepara. L es síntomas no
ves ~e. • orna a an es . e as respetar y se vió al frente de una legión kermeses, se ven impulsados hoy día ª re- pueden ser más alarmantes. España no se
comidas aumenta el apetito y e.\ de guerreros, a los que sometió a una fé- forzar sus arm:imentos. No pueden perma- verá libre del conflicto_
com]&gt;letamente distinta del nau• r rea disciplina.
necer neutrales. La misma Ioglat~rra co- Se diría que la sangre vertida en los
seabundo aceite de hígado de Como no conocía el cansancio, el miedo, mo contempla ndo desde su alto asiento _el Balcanes ha embriagado a -Jos Pjércitos.
bacalao Y de BUS emulsiones En ni los recuerdos de dolor alguno, tampoco sl?ec~ácu:o qu': se )repara, lf aco?~e¡a, y en buena parte de América .se imita
.
. .
• .,.
supo lo que era la derrota r llegó a ser el e rnvita, e ex~ita ~ ª i:ueva ey militar, ese pugilato guerrero. Por todas partes se
C~SOS de ;~-nemia, Debilidad N er- primer conquistador de ~u tiempo, lanzán- ª refor zar su _e¡ércit_o, ª ca~gar su arma- pide la reorganización del ejército, se
YlOSa, T1s1s Y las Enfermedades dose con éxito a las empresas más ternera- ~ent? como st e?tuvi~ra en visl?eras de una compra armamento y se contratan militaAgotautes ha merecido la con- rias.
i1;1vasión, c~mo si _peligrara su 1?dep:?den- res instructores de Europa. Basta leer los
E n una b a t ª 11ª gigan
·
te seª· gana d ª a eta,
• d e p araguay, B o 1v1a
. . e p eru,
, Cofianza que' en ella ponen los doc
• comos,d Bélgica- por su s1tuac1oc tu- d"1anos
1
1
1
za de valor sobrehumano, recibió dos vieór~ que eflsempe1;1ar un gran pape1 en la lumbia, el Ecuador, Venezueia, etc.
t ores y e1 pu, bl"lCO de t odas part es,• fuer
graves heridas de flecha.
pr x1ma con agrac16n.
.
El Dr. G. Parra, Profesor en la Su guardia ¡0 traslad6 al campamento, y _El ~,lado alemán reclama al Re1chsta_g
Escuela Nacional de México, dice: el bravo conquistador quiso dirigir las ~1I millones para las nuevas reformas m1EL PERFUME ROSE DE CHIRAZ
"Esta magnífica preparación pro- operaciones de los. médicos: que trata~an litare~. Esos gastos serán pag.dos por ~l
de extraerle las ho¡as de hierro, hundidas contn~uyente en una . sola vez por medw de la casa F. Wolft y Son. recuerda la fraganduce excelentes resultados en en
las carnes
de un impuesto excepc1onal, úmco, sobre
d
d P
numerosas afecciones del aparato -Son dosprofundasypeligrosasheri.:las, la fortuna. Se reclama cada menos que el cIª suave e Ias rosas 8 ers1a.
respiratorio." E n las Boticas, murmuraban entre sí los cirujanos.

p

f

-No tal, son tres, repuso el herido.
Como ellos insistieran respetuosamente
en que eran dos, les ordenó que buscaran
con mucho cuidado, porque estaba bien
seguro :le lo que decía.
Entonces, para ao desmentirle, mientras
lo curaban, decidieron practicarle una leve herida en el costado.
Los trozos de flecha fueron extraídos
con facilidad, mientras el enfermo sonreía,
como insensible al dolor fí~ico; mas al
abrirle la tercera en el costado izquierdo,
lanzó un rugido tal que les hi?O estremecer Pero al mismo tiempo, el rostro del
hombre se dilató en una sonrisa de felicidad.
Y es que con el renacimiento del dolor
físico y del miedo, vueltos a él por las
grandes vías del corazón, que da sangre,
sufrimientos y grandes emociones, había
vuelto a su espíritu la memoria.
Parecíale volver a ver su casa, su tierra
natal, y se volvía a sentir joven, delicado,
con la imaginación abierta a los más dul•
ces ideales
Veía inclinada junto a él a su cannosa
madre, que lo cubría de besos y le decía:
&lt;IQué te sucede, hijo mío? Has tenido un
mal sueño ¿no es verdad? _
.
El viaje de Alfonso XIII a la canital
-Sí, madre mía, un sueno. muy triste, francesa se verificó sin novedad alguna,
porque ha_bía ~anado la ~uahdad de ser habiendo recibido el monarca español el
fuer!e.&gt;'. victorioso a cambio de pe~der la homenaje de cariño no solamente del Pre·
sens1b1hdad del corazón Y de olvidar el sidente de la República, sino también de
amor a mi patria.
todos los habitantes de la metrópoli, que
lo vitorearon en las diversas fiestas que
ERNESTO SERAO. tuvieron lugar.
La gran revista de la guarnición de Pa-

El viaje del rey de España a París

LINIMENTO GENEAU
Bolo 'Z'OPZCO

reemplazando el
Pae110 1io dolor ni
caid• del pelo, cur•
rapida '1 se,rur1. ci•
lu Cojera■, Espara•
· nne1,Sobrehoe.,._
'l'orctdura1,etc..et.o;

::!'!1a':.'Jo~r::,ia-

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ris; la visita al Palacio de Fontenebleu;
una gran fiesta de aviación; los banquetes
de rúbrica; etc., etc, todo ha dado motivo
a que don Alfonso haya pasado una temporada agradable entre un pueblo culto
que lo admira y estima, hace palpable en
todas las ocasiones, la fraternidad de ambos pueblos.

�DOS FABULAS~MOOERNAS

Contestad ÁEsta Pregunta
- ., {:'-!ando un remedio ha vivido por más de
treinta años, aumentando continuamente su popularidad é influencia, y miles de miles de mujeres
declaran que deben sus vidas á él, no es
lógico suponer que es un artículo de
gran mérito ?
Desafiamos al mundo entero á que
se nos presente otro remedio para
cierta clase de enfermedad que haya
obtenido la inmensa demanda y mantenido la misma por tantos años como el
Compuesto Ve¡;etal de la Sra. Lydia E.
Pinkham, el famoso remedio para enfermedades de señoras. Solamente siendo
una medicina que produce resultados
maravillosos y muy honrados los reclamos 'f'&gt;!&gt;:l de ella se hacen, es posible
alcanzar el admirable éxito obtenido
por este remedio.

EL COMPUESTO VEGETAL DE
LA SRA. LYDIA E PINKHAM
• "Elkhart, Indiana.-" Por espacio de catorce años estuve sufriendo de
inflamación orgánica, debilidad femenina é irregularidades. Los dolores
en mis costados a umentaban cuando camim.ba ó permanecía de pie y tenía
terrible dolores t irantes hacía abajo. Además, estaba triste, sentía mis
ojos pesados, y me volví flaca y pálida. Seis :.loctores intentaron curarme,
pero el alivio que me proporcionaron fué sólo temporal.
Decidí probar el Compuesto Vegetal de la Sra. Lydia E. Pinkham y usar
la Loción Sanativa. Durante cuatro meses estuve haciendo uso de los citados remedios y no tengo palabras ahora para darle las gracias por los
beneficios obtenidos. Si estas líneas pueden serle útiles, tiene Ud. mi
I&gt;_ermiso para publicarlas."-Sra. SADIE WILLIAMS, 455 Ja,mes. Street,
Elkhart, Indiana.
., Si esbt Ud. snfrirndo alguna &lt;le estas enfcrme&lt;lades y desea un consejo
especial, escriba confidencialmente 1t Lydi11 E. Pinkham Medicine Co.,
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1 - Comediantes

Los bueyes querían elegir uo nuevo
mandatario, y para eso mugíao duraote
siete horas los uoos cootra los otro5,
Cuando el hambre llegó a domin~rlos,
uno de ellos, que era una estrella de 10~enio, logró hacerse notar. &lt;H~roes y Dio·
ses&gt;, bramó, &lt;nada es más fác1_l que hall.ar
para vosotros el jefe mejor io_d1cado, Qmero mostraros la manera seoc,lla como po·
déis hacerlo&gt;.
Los de recios pulmones alzaron con estrépito la voz,
&lt;Ensayad vuestras voces los uoos contra
los otros, y elegid al más fuerte de los mugidores. Así seréis dominados por el que
os supe ra eo la sola virtud digoa de oota
que poseéis&gt;,

BlBLIOTECA UNIVERSITARIA
"ALFONSO REYES"

DESCONFIARSE
~
DE LAS FALSIFICACIONl;:S É IMITACIONES

Erigir la

-··-··-

COYARRUBJA!l

Firma:

Registrado como articulo de segunda clase er&gt; 3 de N oviembre de 1894.-

Año XX. -Tomo l.

Impreso en papel de las Fábricas de San i=¡afae1:

México, Junio 15 de 1913.

Número 24.

2.- Fundamento de la sociabilidad

El leóo, el grao solitario, se -~~ravillaba
de la miserable manera de v1v1r de los
mooos.
&lt;Por qué vivís siempr e&gt; preguntó él &lt;eo
montones y eo hordas I&gt;
&lt;Nosotros no podemcs vivir eo la soledad&gt;, respondieron acongojados los mo·
nos.
c¿No podéis vivir eo la soledad?&gt; dijo el
leóo con expresión meditabunda. c¿Y por
qué oo podéis?&gt;
&lt;Tenemos que quitarnos unos a otros
las pulgas&gt;, respondieron coo acierto los
animales sociables.
ROBERT WALTER.

LOS FEBRICITANTES NECESITAN
MUCHISIMO DE ALIMENTOS LIQUIDOS. &lt;Kufeke&gt;, cocido en agua y coo uo
poco de sal, es mu y ventajoso en estos ca·
sos, porque, además de calmar la sed,
contiene principios alimenticios muy útile5
para el organismo debilitado por la fiebre
y para conservar las fuerzas.

Inotenslvo J de nna Pureza absolnta
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DIRECTOR PROPIETARIO
LIC.

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3~ Calle de la Rinconada de San Diego No.
Teléfonos:-Mexicana, 20-85 Neri
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En la Ciudad. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . $
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En los Estados .................. ......... . S
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En el Extranjt:ro ....... . ......... .. .. ..... $
(pagadero por sem.,stre adelantado.)

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En la Capital. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
$ o.30
En los Estados ............ .. .... ..... ....... 0.35
En el Extranjero .... . ..... ., .. .. ... .. .. . ... 0.50
Atrasados ...................... . ........... 0.50
Para la publicación de avisos en este periódico, dirigirse a B. &amp; G. Goetscael, Avenida 16 de Septiembre,
16. Sus agentes en Europa, la Societé Mutuelle de Pu·
blicité, 14 rue d" Rougement, (g e).
NO SE DEVUELVEN ORIGINALES.

XOGHIMILCO
Las primeras lluvi..s que comienzan a refrescar el
suelo de nuestro hermoso valle, llevan en la punta de
sus canutillos d e cristal, poderes misteriosos que generan u na juventud inagotable sobre la tierra, como las
mágicas influencias que remozan en el maravilloso poema, e l rostro arrugado y envejecido del doctor Fausto.
Los pueblecillos de los alrededores, secos y polvorientos hasta hace poco, se visten con un verde de todos los
matices, salpicado de flores de variadas tintas y brillante por las últimas car¡ci"s del agua. Es un placer para
los qi:e están obligados a respirar el aire de la ciudad
toda la semana, emigrar, siquiera sea los domingos, a
esos sitios que multiplican sus notas risueñas por todas
partes, y que ahora se ostentan con los dones de la estación florida. Los extranjeros, sobre todo, cultivan el
amor del campo como uno de sus deportes preferidos, y
saben estimar las naturales bellezas, diseminadas con
tan rica profusión en torno de la vieja ciudad azteca.
·
Por eso, seguramente, los alemanes organizaron en
honor de su Kaiser, unas regatas 111ne tuvieron lugar en
el lago de Xochimilco, el último domingo. Hicieron bien·
Ese rincón es _el más espléndido del Valle y digno, por
ende, de feste¡ar a un emperador , aun de tan linajudos
mostachos, como los que subrayan el perfil del Hohe nzollern. El país de las chioampas, además, reclamaba
en cierto modo, ese honor, porque fué estudiado en su
curio;a estructura por Humboldt, el genial alemán que
tan interesantes disquisiciones nos dejó sobre todo Jo
que alcanzó. a ver e n estas regiones. Tienen, pues, los
bellos lagos de Xochimilco, hdsta el prestigio de haber
fijado las miradas de un hombre de tan superior valer
como Humboldt. Pero les basta su hermosura y las sombras legendarias que en las noches propicias parecen
surcar todavía sus liguas colmadas de silencio y .de misteriosas s ugestiones. Y ese domingo, mientras los alemanes se disputaban el triunfo al golpe de los remos unánimes; y las músicas y el bulliaio de la fiesta se derra•
maba en el a ire, de vidrio por la transparencia y sonoro
como un tímpano, nosotros, desde on:i canoa conducida
por un solo remero,-un indio que parecía llevar en la
mirada obscura la melancolía de su raza-a la rr.ooóto·
na cadencia de la vara que hundía con el acompasado
movimiento ancestral, suprimíamos imagioativamente,
las multitudes contemporáne¡,.s, diseminadas en las barcas, los restaurants improvisados en las chinampas, ya
inmóviles, todos los aspectos de la vida europea que interrumpe el sueño secular del antiquísimo pueblo, y volvíamos a convivir momer.táoeamente, con la noble raza
de los xocbimancas, que aleccionados por la necesidad
y obligados por las condiciones de la tierra, form:iron
campos y huertos flotantes sobre la misma superficie de
los lagos.

Po rque el · pueblo de Xochimilco, es quizás, el primero que tunda.roo las razas peregrinas de Aztlán. Sus
c ampos, los prime ros que cultivaron, después que el
águila anunciada les indicó su establecimiento en Te·
noxtitláo. En ellos cosechaban el maíz y todas las otras
plantas necesarias par a su sustento Multiplicados es·
p &gt;ntáneamente, o por su industria, pudieron destinar
varios de esos campos movibles ajardines de flores y de
yerbas aromáticas, que se em¡ileaban-dice C lavijeroen el culto de los dioses y en el recreo de los magnates.
Cuando el amo de un hue rto- 3grega- o de una chinam·
pa, quiere pasar a otro sitio b ien para alejarse de un
vecino perj udicial, ora par~ aproximarse a su familia,
se pone en su barca, y con ella sola, si el huerto es pe·
queño, o con auxilio de otras, si es grande, lo tira a r emolque y lo conduce a donde quiere. Est" ventaja hace
preferir las chinampas a las casas edificadas en tierra firme, sobre todo en los tiempos que correo, tan
abundantes en conmociones politicas, que bien q uisiera
cualquier c iudadano pacífico, lleva rse a remolque sus
propiedades a regiones menos agitadas, en las que nose
conspirara; o se conspirara poco, en último caso.
El comercio de las flores, de las yerbas y de las hortalizas, h¡,.bía llevado, no sólo la prosperidad, sino la
opulenc ia, a los indios dedicados a é l. En la fam_osa
&lt;g11erra fl~rida&gt; que les dió Itxcoatl, rey de los mex1ca·
nos, y en la c ual perdieron s u autonomía, eran tan nu·
merosos, que cubrían las llanuras, y estaban tan rica·
mente alhajados, que en las rodelas y divisas brillaba el
oro, entre los variados colores d e las armas, verdes,
azules, amarillas. Calcúlese oor esto el esplendor de sus
fiestas ctomésticas y de sus liturgias, la extraña suntuosid:i.d de los s ,crificios, en med io de una naturaleza tan
plácid, y tan pródiga en dones. En la fiesta solemne de
Xochiquetzal, la diosa del plumaje de rosas, los indios
se despedían de la estación estival, esto es, de las rosas
que ya estaban a punto de morir, con actos de regocijo
y :ie contento, pero impregnados de una refinada melancolía. Esos días enramaban sus habitaciones, sus templos y calles, y ellos mismos no lucían otro adorno que
el de las flores, dispuesto con arte y gusto delicados.
Xochiguetzal era la diosa abogada de los pintores, de
los tejedores que bordaban en lienzos hechos de finas
raíces , las rosas y sus tintas imitadas con una perfección
que fué el asombro de los Conquistadores. Y así, enflo·
rados, ebriO'S de a romas y de sangre, los indios se entre·
gaban a la danza rituál en honor de la diosa que ore·
sidía la grandeza de su culto feroz, enigmática y
cruel, como una divinidad asiática. Entretanto, las víc·
timas esperaban, pero sólo por poco t iempo. Los dioses,
con las mismas inclinaciones de sus criaturas, no se cansaban de exigir corazones bumeantes, y pronto las piedras
de los sacrificios se empapaban en el preciado licor rojo, propicio lo mismo a Xochiquetzal que a Huitzilo·
poxtli.
Pensaba. yo, evocando estas antiguas memor ias, en el
lago surcado ahora por los súbditos alemanes, en que no
hemos heredado de Ut•a manera completa a nuestros
abuelos. Ellos amaban las flores, tanto como el espec·
táculo de lo~ sacrificios. Sólo entre los chinos se encuentran nomb res tan e xpresivos, como los que escogierGo
los aztecas para bautizar las joyas vegetales. Cuetlasúc hil, quiere decir &lt;flor que se marchita;&gt; sochicahuite,
&lt;flor generosa:&gt; yolosóchil, &lt;flor que tiene la figu ra de
corazón &gt; Nosotros únicamente conservamos la afición a
la sangre. En cuanto a las flores, casi las hemos olvidado, y apenas si e n las comidas de ceremonia. permitimos q ue un ramo insignificante y anémico,recuerdeque
hemos nacido en la tierra de la florida Xochiquetzal.
Pensábamos también, cuando la tarde comenzaba a
inundarse de tristeza crepuscular, y el poniente fingía
una hecatombe gi¡¡antesca, bajo cuyas llamas desaparecían los dioses y los hombres de una fabulosa ciudad
bárbara, en que esas cosas, ya tan lejanas de nosotros,
y sin embargo, como embalsam,das en un fuerte perfume de leyenda, están esperando aún al poeta que las
cante y las aliente con el soplo divino del arte. Con los
elementos de las aguas, de las flores y de la sangre,
podría escribirse un bello poema de voluptuosidad y
muerte.

Juanilla
(Del libro &lt;Bocetos Metropolitanos&gt;)
- [Tengo hambrel-murmuraba con desfallecida voz
la pequeñuela Jnanilla, colgándose a las harapientas fal•
das de la pobre viuda de R amírez.
La chiquilla, tiritando lastimosamente,ocultaba su ca·
becita rubia bajo el manto verdoso de la madre, y ésta,
llorando en silencio, oprimía aquella pálida frente con·
tra su enjuto pecho d el cual brotaban los sollozos los
gemidos desgarradores que le arrancaba la implac~ble,
la maldita miseria.
-Tengo hambre, mamá, dame pan!-repetía la niña,

limpiando con su maogd desgarrada las lágrimas que
temblaban en sus párpados enrojecidos por e l llanto.
Y la mujer afligida, ge'l'.lía dolorosamente, besando con
sus labios amoratados por el frío, la frente pu ra y los
resecos de Juanilla .
-i Pobre hija mía!-barbotaba. Espera ... ... espera,
tu abuelito va a venir; él traerá pan .... mucho pan!
Pero e l abuelo no llegaba.
Afuera, el viento bel.ido se colaba por los vidrios em·
polvados, sucios, húmedo, y rotos de la car comida ven·
tana a través de la cual se veían caer los copos de nieve, desprendiéndose de un cielo plomizo, triste y som·
brío. iQué invierno tan crudo el de aquel año! Cuándo
se había visto una nevada así en México ?
Los poores sufrían mucho. Pasa bao tiritando, materialmente congelados. Los coches y los automóviles se
deslizaban allá abajo en las casi desiertas calles, rodan·
do sobre la a lfombra de nieve que cubría e l adoquinado. Y los descarnados árboles de San Juan susurraban
melancólicamente, alzando sus ramas cenicientas que
recibían la menuda lluvia de copos, albos como el más
puro armiño; algunos de éstos arrebatados por el cier·
zo, peaetraban a la desmantelada bohardilla oscura don·
de la pobre viuda esperaba con febril impaciencia la
llegada de su padre. Pdro sonaron las diez en el reloj
de &lt;El Buen Tono&gt;, y el anciano Pedro no parecía. Un
pesado silencio invadía el cucbitril de estcs de~gracia·
dos.
-iQué frío, mamá! Y mi abuelito q ue no parece!. ..
-iYa vendrá, ya vendrá!
- l Pero hasta q ué horas? ¡Tengo mucha hambre!
Oye cómo me hacen las tripas . ...
Marta desesperaba. Su hija, para entretener el ham·
bre masticaba una vieja liga de hule. En aquel vasto y
húmedo desván, lóbrego, destartalado, fétido, las paredes ruinosas destilaban gotas salitrosas, lloraban, esta es
la palabra. Y por qué no? . ... También los mudos ed;ficios toman parte en los dolores y en la miseria de sus
habitan,es.
Veíanse allí los últimos restos del antiguo menaje:
desvencijados muebles salvados del naufragio, en la te·
rrible lucha por la vida. Un lecho informe, asqueroso,
indescriptible; un su~io jergón amarillento; dos mrntas
llenas de remiendos y costurones, cuyo fleco de harapos
caía en desorden sobre el pi~o accidentado, surcado de
grietas y hoyaocos y cubierto de montículos pequeños
que despedían un olor repulsivo de humedad, de ollín
y de miseria.
Más allá, en un rincón tenebroso, se disting uían dos
s illas viej'ls, rotas, desfondadas, que se sostenían gracias
a la red de nudosos cordeles que ligaban sus rígidos
miembros; uoa mesa de tos'cas patas remachadas con
gruesos clavos de hierro mohoso y sobre la cual desean·
saba una enorme marmita abollada; ahumada; un girón
de mantel mugroso, grasiento y dos o tres fragmentos
de oxidadas cucharas con el mango roto.
En frente y arriba de un gran hacinamiento de repugnantes guiñapos, de t rozos de hierro y restos de ro·
jizas herramieotos, de calzados viejos, torcidos y enlodados, de correas salpicadas de fango y de paja húme·
da y podrida, sobre una gran mancha de la pared eri·
zada de piedras blanquecinas, se hallaba suspendida
una vetusta imagen de nuestra Señora de los Remedios,
encuadrada por un marco negro de madera cubierto
de moscas y telas de araña.
Y ésto era todo. Se respiraba un ambiente i mpuro,
nocivo, helado, como el olor de la tierra removida de
las fosas. Reinaba ahí un silencio de muerte, sólo interrumpido por lo, sollozos d~ aquellos dos infelices y
por la vol tierna y lastimera de la chica que rept:tía
sin cesar:
- iAy, qué dolor de estómago, mamá; desde ayer no
hemos comido ni un pedazo de pan! .. .. Qué, tú no tie·
aes hambre I Asómate a ver s i viene mi abuelito .. . .. .
Yo tengo mucho, mucho frío. ¡ P or qué no tenemos ni
qué comer? Mira: Carlota, h hija del señor que vive
ahí enfrente, en el 10, siempre tiene q ué comer y se po·
ne muy buenos vestidos y hasta trae botas bronceadas.
Es muy rica. Cuando va a la escuela dice 'que su papá
le da todos los días un tostón nomás para que compre
dulces; pero es muy hambrienta; no nos quiere convidar
de lo que compra ... . ¿Por qué nosotros no somos ricos,
mamá? ¿ No dices que Dios es muy bueno, y que les da
lo necesario a sus hijos? .... .. Han de ser mentiras tu·
yas. 1Cómo a nosotros nos tiene 1-.asta sin comer ? ..... .
¡Ah, cómo me arde el estómago!
Marta callaba, y ardientes lágrimas seguían resbalan·
do por sus escuálidas mejillas. Mientras que su hija contemplaba tristemente los cardamomos q ue crecían en
los coloniales pretiles del corralón, el viejo Pedro, en·
vue !to el rostro con una larga y grosera bufanda deste·
ñida. tembloroso y enfermo, tiritando bajo su abrigo ro·
to a través del cual se veía la flaca musculatura azotada
por la escarcha, encorvado, triste, pensativo y desespe·
rado, recorría en vano los desiertos barrios de la fastuo·
sa Metrópoli, en su decrépito coche, buscando una re·
zagada &lt;carga&gt; que no llegaba, unos miserables centavos con q ué llevarles aunque fue ra &lt;pambazos&gt; a su
afligida hija y a s u pequeña Juanilla. ¿Qué dirían ? ¿Qué
harían en aquellos angustiosos momentos?¿ Cómo había
~e. pr~s~ntarse ante ellas sin un mendrngo ? ¿ No eran
1n¡ustlc1as de la suerte ?. . .... ¿Cómo no había de r ene·
gar ?....
Pero el ansiado pasajero, la Providencia de aquella
des&lt;;ilada familia, se ocultaba siempre, y entre tanto, el
a nciano tosiendo débilmente, gastado, sin alimento, in·
tentando apretar con sus manos rugosas y engarabitadas

la.s riendas del escuálido caballo dosalvo, miraba con infinita
amargura las calles desiertas, a lzaba la vihta h:i. cía lo alto y escu·
•chaba los sordos crujidos de su pesado vehículo que, como él, ca·
minaba trabajosamente , apolillado, ruinoso, pase~odo su vejez a
la dudosa luz de las lá mparas que con sus pupilas funerarias,
semejantes a enormes huevos cocidos y luminosos, partcían con·
templar a través de la brum3 a aquel lastimoso grupo de viejos
en su l,.rga y melancólica peregrinación nocturna.
"Rico," el hambriento "Rico," arrastraba con lentitud negra la
'calandria" que rechinaba sin cesar haciendo estremecer al co·
chero en cuyo dolorido pecho resonaban cruelmente aquellos
postreros gemidos. A cada balanceo producido por algún bache
profundo, chillaban lúgubremente las mohosas muelles, y la fa.
ligada bestia se detenfa resoplando, jadeando, negándose a proseguir el doloroso Calvario.
-iAnda, " Rico," mi valiente "Rico!"-e xclamaba el desveÓ.·
turado auriga con su voz cascada y macilentá, interrumpida por
violentos accesos de tos áspera y seca.
Y el noble animal, sacudiendo las velludas orejas con filosófica
resignación, ver ificando un supremo, un desesperado esfuerzo
-seguía a vanzando lentamente entre las sombras ..... .
-Mira-dijo un currutaco a su ebrio compañe,o:-a esa chu-parrosa, ya se le cansó el "penco.'

!3anque:e ofrecido por la b;,nca de '1éxico al señor secretario de
H~c1e':1da, Lic. Toribio E~quivel O';&gt;regón, el sá babo pasado, por el
éxtto hsoogero del empréshto de dos::1entos millones de pesos - Aspecto
del restanrant de Chapultepec durante el banquete.-La mesa de ho•
nor.-Otra mesa,-Eu el medallón, el señor Ministro.
- iUf! iQué "canciones" e~tán los tres!
-Oye, Padre ~terno, _l~ndas en busca de tu compadre Mam 5 a)em ?
"R~olt.~ron u~abnsotada 1d1ota. El no los escuchaba. Su coche c ru¡·ía má•
1co agoniza a.
v Y más.
Repentina!11ente, al dar vuelta por la callejuela de la Teja, tropezó en un hoyan~o Y cay~ brusc~mente. lJ_~a de las ruedas del tosco y pesado vehículo Je
pas por ~ncima haciendo cru¡1r sus huesos, y el anciano Pedro, lanzado 'des·
de ~u ~stent?, fué a estrellarse el cráneo centra el poste de la esquina rebotan ° espue~ rnbre la rala capa de nieve que se enrojeció con la sao re' de Ja
espan\o~a henda. Cochero Y caballo lanzaron un débil grito sofocado fe agitaron
convu st vamente al¡¡unos se~undos, y después quedaron inmóviles, y~rtos, sal i•
~a~os por la; plu~1tas d~ meve que seguían cayendo, cayendo siempre . ... El ia4, 0 parecta reir plácidamente, como dicién dole a su amo:-Estamos me ·or
1
as1......
.
T ranscurrieron algunas horas.
Allá, en la bohardilla, Juaoilla lloraba sin descanso
. - iNo llores, pobre hija mía!-repetía la viuda. Espe;a . ..... tu abuelo va a venir, y t~aerá pan ...... mucho pan ! ..... .
Al mismo tiempo se escucharon sordos rumores en la estr echa escalera, pasos
que res~naron después en el sombrío corredor. Una voz di¡·o:
-Aqui es.
. Abriórn la puerta que giró chirriando rnbre sus enrrobecidos gcznc s y apareciere-u en el umbral dos hombres, llevando a cuestas un cuerpo envuelto or
ccmpleto en una manta. Otro vecino, vestido con traje azul ce obrero, alumla-

�ba con una linterna sorda la fúnebre comitiva; y dejando el cadáver sobre el miserable lecho, se alejaron
silenciosamente como sombras. Al llegar a la puerta,
un" de ellos se volvió hacia la viuda que contemplaba
!.,, esceoa con ojos espantados y le dijo:
-Ya lo ve "asté" doña Marta,' jué" allá en la esquina de la Teja .... Allí mero nos Jo encontramos tirado,
éste y yo ... El "penco" también está muerto y la "calandria" quedó hecha astillas .... Puede que ya la haya
"vicentiao'' el "tequis" .... Nosotros, como buenos vecinos, cargamos con el "dijuntito" y "ái" lo tiene "as·
té" .... No se había de quedar tirado como un perro ....
"Ora," si quiere .... este .... iremos a dar parte a la Comisaría ..... .
Esperó, y viendo que no le contestaba, se fué, eotor·
oaodo la puerta mientras el otro murmuraba:

-"iProbe" tío Pedro!
-iBah, bah!-exclamó el remendón de la li°'teroa.
Déjenlo. "Siquera" el "dijunto'' nos heredó sus chan·
clas, sus trapos y su gorra ...... ¿Qué ~ás "quereo" eo
pago del viaje ? Al cabo el viejo oogruñtrá ..... .
Un coro de conteoidas risotadas celebró el macabro
chiste y el repugnante hurto, y los tres caritativos l~drones se alejaron, reinando otra vez un pesado St·
leocio.
La chiquilla no comprendió y batiendo palmas ale·
gremente, gritó:
-iCuánto pan, mamasita, cuáoto pan ! ''¿Verdá" qoe
todo ese pan lo manda mi abuelito? ¡Qu:! bueno es mi
abuelito! ¡A mí ya me andaba de hambre!
,
Y corrió con precipitacióo hacia el lecho; apa.~to 1:1
manta con cuidado, para que no se cayeran los boh·

llos" y se fueran a enlodar; pero retrocediendo horro·
rizada ante el desfigurado y sangriento cadáver, chilló
eco acento que desgarraba el alma: .
.
-i Mi abuelito! ¡Es mi pobre abuelito! .... 1Y encuerado! .... ¡Muerto!
La infeliz madre lanzó un rugido penetrante, horri•
ble, extra-humano; alargó los brazos y rodao~o por el
pavimeoto quedó sin sentido, mientras que Juan1lla, tam•
baleándose, llorosa, espantada, hambrienta, de~esperada,
caía sobre su cuerpo fiío, be~áodolo, estrechaodolo en·
tre sus bracitos delgados y .. uesosos . ...
El alba empezó a clarear. La portera barría el patio de
la vecindad coa su escoba de ramas. Una saltapared
gorieaba. La vida se¡?"uía su curso.
¿Qué le importa todo esto al mundo?
S EVERO AMADOR.

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Desde Cullera a Saguoto, en t1da la valenciana vega
no había pueblo ni poblado donde no fuese cooocido
Apenas su dulzaina sonaba en la plaza, los muchachos
corrían desalados, las comadres llamábanse unas a otras
con ademán gozoso y los hombres abandonaban la taberna.
-&lt;iDimóoi!&gt; .... i&lt;Ya está ahí Dimóoi!&gt;
Y é l, con los carrillos hinchados, la mirada vaga per·
dida en Jo alto y soplñodo sin cesar ea la picuda dulzaina, acogia la rústica ovación co.1 la indiferencia de
un ídolo.
Era popular y compartía la general admiración coo
aquella dulzaioa vieja, resquebrajada, la eterna campa·
ñ·era de sus correrías, la que, cuaodo no rodaba eo los
pajares o bajo las mesas de las tabernas, aparecía siempre cruzada bajo el sob...co, como si fuera uo ouevo
miembro c reado por la naturaleza en uo acceso de filarmonía.
Las mujeres que se burlaban de aquel insigne perdido, habíao hech::i uo descubrimiento. &lt;Dimóoi&gt; era
guapo. Alto, fornido, coo la cabeza esférica, la frente
elev'lda, el cabello al rape y la nariz de curva ~udaz,
tenh en su aspecto reposado y majestuoso, algo que re·
cardaba al patricio romano, pero oo de aquellos que en
el período de austeridad vivían a la_ espartaoa y se ro·
bustecían en el campo de Marte, SJOo de los otros, de
aquellos de la decadeocia, que en las orgías imperiales
afeaban la hermosura de raza colorando su nariz con
el bermellón del vioo y deformaodo su perfil con la
colgante sotabarba de la glotonería.
&lt;Dimóoi&gt; era uo borracho. Los prodigios de su dulzaina, que por lo maravillosos le habían valido el apodo, no llamaban taoto la atención como las asombrosas
borracheras que pillaba ea las g raodes fiestas.
Su fama de músico le hacía ser llamado por los clavarios de todos los pueblos, y veíasele llegar carretera
abajo, siempre erg uido y ~ileocio, con la dulzaina en el
sobaco, llevando al lado, como gozquecillo obediente, al
tamborilero. algún pillete recogido eo los caminos, con
el cogote pelado por los tremendos pellizcos que al des·
cuido le largaba el m'lestro c uando no redoblaba sobre
el parche con brío, y que, si caosado rle aquella vida
nómada abandonaba al amo, era después de haberse he•
cho tan borracho c.:&gt;mo él
No había en toda la provincia dulzainero como &lt;Dimóni&gt;; pero buenas angustias les costaba a los clavarios
el gusto de que tocase en sus fiestas Teoíanque vi~ilarlo
desde que entraba en el pueblo, amenazarle con un garrota para que no entrase ea la taber u hasta terminada
la procesión, o, muchas veces, por un exceso de coodesceodeocia, acompañarle deotro de aquélla para deteoer
su brazo cada vez que lo teodía hacia el porróo. Auo
así resultabao ioútiles tantas precauciooes, pues más de
una vez, marchaodo g rave y erguido. aunque coo paso
tardo ante el estaodarte de la cofradía, escaodalizaba a
los fieles rompieodo a tocar la «Marcha Real,&gt; freo te al
ramo de olivo de la taberna, y eotonaodo después el
melaocólico &lt;De profuodis&gt;, cuaodo la peaoa del saoto
patrono volvíaa e~trar en la igles_ia. .
.
y estas distracc1ooes de bohemio JOCorreg,ble, estas
impiedades de borracho, alegraban a la gente ~a chiquillería pululaba en torno de él, dando cabriolas al
-compás de la dulzaina y aclamando a "Dimóoi;" y los
~olteros del pueblo se reían de la gravedad con que
,muchaba delante de la cruz parroquial, y le enseñaban
-.de lejos un vaso de vino, iovita~ió_~ a la que contestaba
-con uo guiño malicioso, como s, d1¡era:-Guardadlo para después.
. Ese después en la felicidad de "Dimóoi;" pues r~presentaba el momento en qu_e: term1n.,da la fiesta Y. hbre de vigilancia de los clavanos, entraba en posesión
de su libertad en plena taberna.
.
Allí estaba en su centro, junto a los toneles ptntados
de rojo obscuro, entre las mesillas de zioc jaspeadas

por !as huellas redondas de los vasos, ~spira~do el tufi1lo del ajoaceite, del bacalao y las sardrnas frita~ que se
exhibían en el mostrador tras mugriento alambrado, y
bajo los suculentos pabellones que formaban, colgando
de las viguetas, las ristrds de morcillas rezumando acei·
te, los manojos de chorizos moteados por las moscas, ldS
obscureis longanizas y los ventrudos jamones espolvoreados con rojo pimentón.
La tabernera s~otíase halagada por la presencia de
uo buesped que llevaba tras sí ia concurrencia, e iban
entrando los admiradores a bandadas; no habían bastantes manos para llenar porrones, esparcíase por el ambiente uo denso olor de lana burda y sudor de pies, y a
la luz del humoso quinqué veíase a la respectiva asam·
blea, sentados unos en los cuadrados taburetes de alga·
rrabo coo asiento de esparto y otros en cuclillas en el
suelo, sosteniéndose coa fuertes manos las abultadas
mandíbulas, como •i estas fueran a desprenderse de tanto reir.
Todas las miradas estaban fijas en &lt;Dimóoi&gt; y su dulzaina.
-&lt;iLa agüela! ¡Fes J'agüela!&gt;
Y &lt;Dimóni&gt; sin pestañear, como si no hubiera oído la
petición geoeral, comenzaba a imitar con su dulzaina el
gaogoso diálogo de dos viejas, con tan grotescas in6exiooes, con pausas tao oportunas, con esca pes de voz tao
chil!ooes, que una carcajada brutal e interminable con•
movía la taberna, despertando a las caballerías del inmediato corral, que unían a la baraúnda sus agudos relinchos,
Después le pedían que imitase a la &lt;Borracha», una
mala piel que iba de pueblo ea pueblo vendiendo pañuelos y gastándose las ganancias en aguardiente. ·y Jo
mejor del caso ts que casi siempre estaba presente la
aludida y era la primera en reirse de la gracia con que
el dulzainero imitaba sus chillidos al pregonar la veo·
ta y las r iñas con las compradoras.
Pero cuando se agotaba el repertorio burlesco, cDimóoi». soñoliento po r la digestión del alcohol, lanzába·
se ea su mundo imaginario, y ante su público silencioso y embobado, imitaba la charla de los gorriones, PI
murmullo de los campos de trigo en los días de viento,
el lejano rnoar Ele las campaoas, todo lo que le sorpreo•
día cuando por las tar:le~ despertaba en medio del campo sin comprender cómo le había llevado allí la borrachera pillada ea la noche anterior.
Aquellas geotes rudas oo se sentían ya capaces de
burlarse de "Dimóoi," iie sus soberbias chispas, ni de los
rr.pelooes que hacía sufrir al tamborilero. El arte, algo
grosero, pero ingenuo y genial de aquel bohemio rústi·
co, causaba hooda huella en sus almas vír¡?"enes y miraban con asombro al borracho que, al compás de los arabescos impalpables que trazaba con su dulzaina, parecía crecerse, siempre con la mirada abstraída, grave,
sin abandonar su instrumento más que para coger el
porrón y acariciar ~u seca leogua con el &lt;glu glu&gt; del
hilillo del vino.
Y así es,taba siempre. Costaba grao trabajo sacarle
una palabra del cuerpo. De él sabfase únicamente por
el rumor de su popularidad que era de Beioicófar, que
allá vivía en una casa vieja que conservaba aún porque
nadie Je daba dos cuartos por ella, y que se había bebido, en unos cuaotos años, dos machos, un carro y media
docena de campos que heredó de su madre.
¿Trabajar? No y mil veces no. El había nac ido para
borracho. Mientras tuviese la dulzaina ea las manos no
le faltaría pan, y dormía como uo príncip.e cuando terminaba una fit:sta. y después de soplar y beber toda la
noche, caía como un fardo en uo rincón de la taberna
o en el pajar del campo, y el pillete tamborilero, tao
ebrio como él, se acostaba a sus pies cual un perrillo
obediente.

II
Nadie supo como fué el encuentro; pero era forzoso

que ocurriera, y ocurrio. &lt;Dimóoi y la Borracha&gt; se
juntaron y se confundieron.
.
Siguiendo su curso por el cielo de la borrachera, rozáronse, para marchar siempre unidos, el a~tro rojizo
de color de vino y aquella estrella errante, lívida como
la luz del alcohoi.
La fr«ternidad de borrachos acabó en amor, y fuéronse a sus dominios de Benicófar a ocultar su felicidad en aquella casucha vieja donde por las noches,
tendidos en el suelo del mismo cuarto donde había .nacido &lt;Dimóoi&gt;, veía o las estrellas que parpadeaban maliciosamente a través de los grandes boquetes del tejado, adornados con largas cabelleras de inquietas plantas.
Aquella casa era una muela vieja y cariada que se
caía en pedazos. Las noches de tempestad tenían que
huír como si estuvieran a campo raso, perseguidos por
la lluvia, de babi.ación en habitación, hasta que pcr fin
encontraban ea el abandonado establo uo rinconcito
donde entre pc.lvo y telarañas florecía su extravagante
primavera de amor.
¡Casarse!. ... ¿para qué ? Valiente cosa les importaba
lo que dijera la gente. Para ellos no se habían fabricado las leyes oi los convencionalismos sociales. Les bastaba el amarse mucho, tener un mendrugo de pan a
medio día y sobre todo algún crédito en J:, taberna.
&lt;Dimóoi&gt; mostrábase absorto, como si aote su vista
se hubiese abierto ignorada puerta mostrándole una felicidad tao inmensa como desconocida. Desde la niñez,
el vino y la dulzaina habían absorbido todas sus pasiones; y ahora, a los veintiocho años, perdía su pudor de
borracho insensible ; y como uno de aquellos cirios de
fina cera que llameaban ea las procesiones, derretí ase
en brazos de la &lt;Borracha&gt;, sabandija escuálida, foa,
miserable, ennegrecida por el fuego alcohólico que ardía en su interior, apasionada hasta vibrar como una
cuerda tirante y que a é l le parecía el prototipo de la
belleza.
Su felicidad era tao grande, que se desbordaba fuera
de la casucha. Acariciábanse en medio de las calles con
el impudor inocente de una pareja canina, y muchas
veces, camino de los pueblos donde se celebraba fiesta,
huían a campo traviesa, sorprendidos en Jo mejor de su
pasión por los gritos de los carreteros que celebraban
con risotadas el de~cubrimieoto. E l vino y el .. mor eogordabao a &lt;Dimóui;&gt; echaba panza, iba de ropa más
bien cui9-ado que ouoca y sentíase tranquilo y satisfecho al lado de c)a Borracha&gt;, aquella mujer cada vez
más seca y negruzca que pensando únicamente ea cu idarle, no se ocupaba en remendar las sucias faldillas
que escurrían de sus hundidas caderas.
No le abandonaba. Un buen mozo como é l estaba expuesto a peligros; y no satisfecha coa acompañarle en
sus viajes de artista, marchaba a su lado al frente de la
procesión, sin miedo a los cohetes y mirando con cierta
hostilidad a todas las mujeres.
Cuando &lt;la Borracha» quedó embarazada, la gente se
moría de risa, comprometiéndose con ello la solemnidad
de las procesiones.
En medio él, erguido, con expresión triunfante, con
la dulzaina hacia arriba como si fuese una descomunal
nariz que olía al cielo; a un lado el pillete, haciendo
sonar el tamboril, y al opuesto &lt;la Borracha&gt;, exhibien·
do con satisfacción, como uo segundo tambor, aquel
vientre que se hinchaba cual globo próximo a estallar,
que la hacía ir con paso tardo y vacilante y que ea su
insolente redondez subía escandalosamente el delante·
ro de la falda, dejando al descubierto los hinchados
pies bailoteando en viejos zapatos, y aquellas piernas
negras, secas y sucias como los palillos que movía el
tamborilero,
Aquello era un escándalo, una profanación, y los cu·
ras de los pueblos sermoneaban al dulzainero.
-Pero, ¡grao demonio! Cásate al menos, ya que esa
perdida se em¡:;eña en no dejarte ni aun en la rroce·
sióo. Yo me encargaré de arreglaros los papeles.

P ero aunque él decía a todos que sí, maldito lo que
le seducía la proposición. ¡ Casarse ellos! Bueno va ... .
cómo se burlaría la gente. Mejor estabao así las cosas.
Y en vista de su tozuda resistencia, si no Je quitaron
las fiestas, por ser el más barato y mejor de_ los dulzai·
o eros, despojáronle de todos las honores anexos a. su
cargo, y ya oo comió más en la mesa de los clavanos,
oí se le dió el pan bendito, ni se permitió que entrasen
ea h iglesia el día de la 6esta semejante.par de here·
jazos.

III
E lla no fué m:idre. Cuando llegó el momento, arraccaron en pedazos, de sus entraña.~ ardientes, aquel iL·
feliz engendro de la embriaguez.
Y tras el feto moostruoso y sin vida, murió la madre
ante la mirada asombrada de &lt;Dimóoi&gt;, que, al ver ex·
tinguirse aquella vida sin agonía ui coov~lsiooes, n~
~abía si su compañera se había ido para siempre o s1
acdbaba de dormirse como cuando rodaba a sus pies la
botella vacía.
El suceso tuvo resonancia, y las comadres de Benicófar se agrupaban a la puerta de la casucha para ver
de lejos a &lt;la Borracha&gt; tendida en el ataúd de los pobres y a &lt;Dimóoi&gt; ea cuclillas junto a la muerta, volu·
minoso, lloriqueando y con la cervíz inclinada como un
buey melancólico.
)ladie del paeblo se digoó entrar en la casa. El duelo se componía de media docena de amigos de &lt;Di~óoi&gt;, harapo;cs y tao borrachos como éste, que ¡,o~d10seabao por los caminos, y del sepulturero de Ben1cofar.
Pasaron la noche velando a la difunta, yendo por
turno cada dos horas a aporrear la puerta de la taberna
pidiendo que les llenasen una eoorme bota, y cuando el
sol entró por las brechas ?el teja~o, desp~rtaron todos,
tendidos ea toroo de la difunta, 01 más 01 menos que
los domingos por la noche cuando en fraternal confianza caían ea algún pajar a la salida de la taberoa.
¡Cómo llorabau todos! .... Y ahora la J?Obrecita ~staba
.allí, en el cajón de los pobres, tra~qmla como s1 durmiera, y sin poder levantarsE. a pedir su parte. ¡Oh, lo
-que es la vida! .... ¡y en esto hemos de parar todos!
y los borrachos lloraron tanto, que al conducir el
cadáver al cementerio todavía les duraba la emoción Y
la embriaguez.
.
.
.
Todo el vecindario presenció de le¡os el eotterro
Las buenas almas reían como locas ante espectáculo
tan grotesco.
.
.
,
Los amigotes de &lt;D1món1&gt; marchaban con el ataud
al hombro, dando traspiés que hacían mecerse rudamente la fúnebre caja como un buque viejo y desarbolado. Y detrils de aquel los mendigos iba &lt;Dimóoi&gt; con
su inseparable instrumento_ bajo el sobaco, siempre co~
aquel aspecto de buey moribundo_ que acababa de rec1·
bir uo tremendo golpe en la cerviz.
Lo~ chiquillos gritaban y daban cabriolas ante _el
ataúd, como si aquello fuese una fiesta, y la gente reta,
asegurando que lo del parto era uoa farsa y qu~ &lt;la
Borracha&gt; había muerto de un hartazgo de aguardiente.
Los lagrimones de &lt;Dimóoi&gt; también hacían reír.
¡Valieote pillo! Aún Je du_raba el &lt;c~ñamón&gt; de la noche anterior y lloraba lágrimas de vino al pensar que
y'l no tendría una compañera en sus borracheras nocturnas. .
Todos Je vieron volver del cementerio, donde ,por
compa~ióo habían permití?º el entierro de aque!la gr_ao
perdida, y le vieron tamb~o cómo con sus amigos, 10cluso el enterrador, se mella en la taberna para agarrar
el porrón con las manos sucias de la tierra de las tumbas.
·
.
.
d'ó
Desde aquel día, el cambio fué radical. iA 1 s excur·
siooes gloriosas, triunfos alcanzados ea las taberna~. se·
reoatas en las plazas y toques estruendosos ea las procesiones! "Dimóoi" no quería salir de Beoicó~ar, ª! lo·
car en las fiestas. ¿Trabajar? .... eso para los 1mbéc1Jes.
Que no contasen con él los clavarios; y para afirmarse
más ea esta resolución, despidió a l último tamborilero,
cuy« presencia Je irritaba.
.
Tal vez ea sus ensueños de borracho melaocóhco había pensado, mirando el hinchado vieo_tre de la "Borracha &gt; en la posibilidad de que coa el !tempo un muchacho' panzudo con cara de pillo, un "Dimoniet," acompa·
ñase golpeaodo el parche las escalas vibrantes de su
dulzaina A.hora sí que estaba solo. Había conocido la
dicha para que después su situación fuese más triste.
Había sabido lo que era amor para conocer el desconsuelo: dos cosas cuya existen.:ia ignoraba antes de tropezar con la "Borracha."
Eotregóse a l aguardiente con el mismo _fervor que s i
rindiera un tributo fúnebre a la muerta; iba r?to, mugriento y no podía revolverse en su casucha SJO notar
Ja falta de aquelldS manos de bruja, secas y afiladas como garras, que tenían para él cuidados maternales. .
Como un buho, permanecía en el fondo de su guarida
mientras brillaba e l sol, y a la caída de la tarde salía
,del pueblo cautelosamente, como ladrón que va al acecho, y por una brecha del muro se colaba en el cerneo·
terio, un corral de suelo ondulado que la naturalez_a
igualaba con matorrales en los que pululaban las man·
posas.
y por la noche, cuando los joroalercs retrasados vol;,íao al pueblo con la _azada al hombro, ~íao ?ºª musiquilla dulce e interminable que parec1a sahr de las
tumbas.
-iDimóoil. . . . ¿Eres tú ?
.
La musiquilla callaba ante los gntos de aq uell~ gente
,supersticiosa que preguntaba por ahuyentar su miedo.
y luego, cuando los pasos se alejaban, cuando se res•

tablecía ea la iomeosa ,·ega el susurrante silencio de la
noche, volvía a sonar la musiquilla, triste como un la·
mento, como el lloriqueo lejano de una criatura llaman·
do a la madre que jamás había de volver.
VICENTE-BLASCO IBAíiÍEZ.

Una Heroína Búlgara
. ·.. , Por mucho que la dominación turca hubiera ~asado dolorosamente sobre los búlgaros, nunca los. CIU·
dadanos de Svioleogrand sufrieron tanto como desd~
que empezó a gobernar 4:caimacan&gt; Galaledío-Effeo?1.
Este no era un hombre, sino una fiera: y para él los bulgaros no eran hombr~s.
Era el espanto del pueblo. Los pobres búlgaros, griegos y hebreos tenían mucho cuidado en defenderse de
sus acciones y de su contacto.
.
Pero sus deseos habían de ser ley, y aquel que hubiese pensado en oponerse, podía contar con el inmediato
castigo del &lt;caimacau&gt; o gobernador.
¿Cómo salvarse de un s~mejaote hombre-6era ?
La población obligada a callar, envilecida, débil, había llegado al grado más bajo y vergonzoso.
.
. .. . Un día el párroco de Svilengrad, Pepe ~1colás,
cansado de tantos ultrajes, habló al pueblo de defensa,
de honor y del amor de patria, y su voz era cálida y
profunda, sus p,labras altas t puras como llamas. .
_
El &lt;caimacao&gt; lo puso e hizo llamar a Pepe ~1colas
para decirle rabioso y serio: &lt;Que esto no se rep1t:1. ~e
lo contrario tu cabeza pagará por todo&gt;. Pepe N1colas
oada contestó, pero su mirada llena de desprecio y de
dignidad impresionó a Gelaledin-Effeodi.
.... Pasaron así algunos días. Pepe Nicolás acababa
de celebrar su misa, cuando en la penumbra de la ca•
pilla desierta, vió a una joven coa la mirada fija y los
labios tembloros0s.
-/Qué tienes hija mía?-le p reguntó el anciaoo.

-Tengo que pedirle un consejo.
-Te escucho: habla.
El alma simple de la joven se estremeció.
-Habla, /cómo te llamas, quién eres ?
.
-Me llamo Faoca Simidova, soy huérfaoa, he venido hace poco de Andrioópolis ......Ayer me encootr~
por la calle al &lt;caimacáo&gt; y me d1¡0:-&lt;Esta tarde tu
vendrás a mi Kooack&gt;.
-Le contesté que no podía ser y entonces_me declaró
que me haría busc• r a la fuerza. Es horrible; Y&lt;? no
conozco a nadie, estoy sóla en el muodo; acoosé¡eme
usted! ·
Y fijó su mirada llena de lágrimas eo el rostro pensativo del anciano.
Pepe N icolás bajó su cabeza encaoecida; y después
de una reflexión:-Veo-le dijo-dentro de una hora y'
yo te daré la contesta&gt;.
.... Fanca esperaba eo la oscuridad, cuando de una
puertecita del patio salió una sombra envuelta en uoa
manta negra.
.
..
.
-Pues biéo, este es mi conse¡o-le d1¡0 el aoc1aoo a
Fdoca: dándole un cuchillo fino como una oavaja.
Una l'lcha tremenda combatíase eo e l corazón de
Faoca; Pepe Nicolás se dió cuenta, pero no dijo n:ida.
Fanca quedóse sóla por un momento e°: el pallo o~;
curo, después como si tomara una resoluc1óo se ale¡o
resuelta a cumplir su debP.r.
,
. ... El &lt;cairnacán&gt;se hallaba acostado en un sofa; de
prooto levantó la cabeza porque vió algo q ue brillaba
en el aire y sin el tiempo de darse cuenta ca_yó s~J:&gt;re
los cojioes con la garganta cortada. Un débil que¡1do
cerró la íntima e ioapercibida tragedia.
En la mism1 noche Pepe Nicolás y Faoca desapare·
cieroo de Svileograod. Dos semanas después se presen•
taroo a una compañía de insurrecto~ y más tarde ~n~
el ejército vencedor entraron en Svileograd que fue hbertada del dominio turco.

GALERIA A.RT-ISTrcA.-Autoretrato por Jan Steeo.

�REGATAS

en honor

DEL EMPERADOR

Guillermo
(DE RIMAS DEL ALMA)
Para &lt;El Mundo Ilustrado.&gt;
Alma mía, defiende tu quimera,
la realidad es siempre dolorosa,
que perdure constaute la primera
ilusión de amor color de rosa.

ARPEGIOS

Especial para &lt;El Mundo Ilustrado.&gt;
- [Háblame!
-Nunca, sufre, olvida . ...
-Háblame sólo una palabra
- iNo!
-Y después .. . . que se cierren mis oídos
y enmudezca tu labio a mi pasión.
-iMírame!
-Nunca, sufre, olvida . ...
-Mírame amado
-Nunca, nunca más.
-Por la postrera vez hondo, muy hondo.
-No te puedo mirar.
-Por la postrera vez amado y luego
que se cierren r_nis ojos .... Sin tus ojos
;Quiero la obscuridad!
-iBésame!
-Nunca, sufre, olvida ....
-Por la postrera vez .... dulce, muy dulce.
-No te puedo besar
-Un beso . .. . sólo un beso ...... una caricia;
una caricia, un beso y nada más,
y después .... ¿para qué quiero la vida?
¡Mátame por piedad?

Conserva en el castillo de tus sueños
el recuerdo feliz de aquellos días,
y olvida en la ilusión de tus empeños
el dolor de tus lentas agonías.
Es muy dulce vivir enamorado
de una novia lejana que no viene,
porque así el corazón va ilusionado,
y sus negros dol&lt;&gt;res entretiene.
Una novia lejana deliciosa,
novia que se forjó la fantasía,
una novia muy buena, cariñosa,
llenó. de amor, de luz y de poesía.
Amala con la fe pura y sencilla
de tu primer amor de los quince años,
cuando libre de penas. sin mancilla,
no sabías de los negros desengaños.
No busques en amores del momento
el consuelo que borre tu tristeza,
ni quieras olvidar tu sufrimiento
man&lt;.:hando del recuerdo la pureza.

Alma mía, defiende tu quimera,
la realidad es siempre dolorosa,
que perdure constante la primera
ilusión de un amor color de rosa.

Para "El Mundo Ilastr,do."

PABLO M. SOSA.

MIS VERSOS
Al Sr. Lic. D. Ernesto Chavero,
respetuosamente.
Aquí están, como pétalos dispersos
de perfumadas flores, esparcidos
de este álbum en las páginas, mis versos
conjnnto de sonrisas y gemidos.

Cuand0 muere la tarde pensativa
llevándose lamentos y amarguras.
muere en el alma una ilusión esquiva
y surgen las 5iniestras amarguras.
Enorme cataclismo
vuelca en el alma sus estragos fieros,
y en el cielo, fantásticos querubes
encienden en el seno de las nubes
el tibio resplandor de los luceros.
Ya nada puede
mitigar el dolor de mi amargura;
al rudo cataclismo todo cede:
el goce, y el ensueño, y la ventura,
En esta soledad aterradora,
muy lejos del amor y la fortuna,
brilla en el alma un resplandor de auror., ,
brilla en mi frente, &lt;palidez de luna&gt;....

Nacido al parpadear de esa mirada
que al fondo del espíritu penetra,
es mi canto fulgente llamarada
con centellas de amor en cada letra.
¿ Qué llevas en los ojos? 1Quién te ha dado
ese modo de ver, hondo, profundo,
que en sus radiantes luces condensado
tanto guarda, ignorado para el mundo?

~

Yo he sido la Bohemia que supo de la vida
la efímera alegría y el hondo suspirar ....
Yo fuí la Soñadora que vió desvanecida
su pálida quimera, y triste y dolorida
cerró los grandes ojos, cansada de soñar ....
En mi p~sada vida de am·r y de pecado
yo fuí la ap1sionada que se llamó Mimí,
romántica y ard;ente, tal vez habré llorado
soñando en las caricias de un príncipe encantado
que nunca conocí .. ..
CRYSANTHEME.

Me encontraba tan tri~te. me encontraba tan solo,
sin tu amor todo risas, sin tu amor todo besos,
que mis sueños de antaño
que cantaron un tiempo como flauta de Eolo,
eran ya sólo penas: sueños ho•cos y aviesos
que lloraban, lloraban, como si un desengaño
los hubiera zaherido;
como si mis amores florecientes y bellos
en lugar de los claros y amorosos destellos
de tus ojos, tan sólo poseyeran tu olvido ....
Pero tú ai:areciste y tornó la altgría
y en la noche de mi alma luego se hizo de :lía.
Y cantaron mis versos como el ave canora
que madruga y que dice su canción a la Aurora
en un himno feliz.

Y es en vano mi afán.

Aquí la lira del amor palpita
elegías cantando o madrigales,
de mi ardiente pasión la ansia infinita,
expresando en renglones desiguales.

¡

Los labio~ de Rod,lfo su aroma me habrán dado
y habré gustado en ellos las mieles del Amor.....
y en una oscura noche de invierno desolado
igual que una avecilla friolenta, habré ocultado
mi faz sobre su pecho, con vivido rubor ....

CLOTILDE VILLEGAS LEAL.

Guarda la dulce flor de la añoranza
en un rincón azul de tu memoria,
mientras viva esa flor habrá esperanza
de amores, en tu vida transitoria.

j

En otra edad remota sin d uda mi alma ha sido
el alma bulliciosa y alegre de Mimí
romántica y ardiente, tal vez habré vivido
soñando ea la llegada de un príncipe aguerrido
que nunca conocí.

¡Quién sabe!. ... El corazón ea ellos vive;
es como el Fénix esa entraña loca;
agonizante ya, se alza Y revive
al fuego que le mata O le sofoca.

Busco una sombra que me dé consuelo,
busco un abrigo que me dé ternezas,
clavo mi vista en el azul del cielo,
y navego, con hondo de~con_suelo,
en el piélago azul de mis tristezas ....
Una voz en la calma se avecina,
y en medio de la sombra,
conozco aquella voz, dulce y divina,
que me llama y me nombra ....

y ioh supremo placer que en mis querellas
me abismas con tu voz arrulladora,
viertes en mi alma resplandor de estrellas
y en mis tri~tezas placidez de aurora!....

y de tus cjos al fulgor incierto,
escala de la dicha la a Ita cumbre
y se irgue como el león ea el desierto
del sol bañado por la roja lumbre. . . . . .

Y mientras dur:l la caricia extraña
de la brisa que llora su elegía
escucho aquella voz que no me engaña
y grito en mi dolor ¡oh madre mía!

Mayo 8 de 1913.
VICTOR DIAZ DE LEON.

.

CÉ SAR CAMACHO.

Y estas rimas, bien mío, que te digan mi gozo,
porque ya soy dichoso,
porque ya estás aquí.
CARLOS PADILLA.
México, r91 3.

Noble señora que yo adoro: unidos
en el viejo balcón que ve al poniente,
hablamos tristemente, largamente,
de dichas muertas y de tiempos idos.
De los rústicos tiestos florecidos
desprendo rosas para ornar tu frente;
y hay ea los fresnos del jardín de enfrente
un escándalo de aves en los nidos.
El .:repúsculo cae soñoliento,
y si coa tus desdenes amortig uas
la llama de mi amor, yo me contento
coa el hondo mirar de tus arcanos
?jos, mientras admiro las antiguas
Joyas de las abuelas en tus manos . ...

RAMON LOPEZ VELARDE

U na regita.-La pr imera caooa.-Señoritás·vencedoras.-Otra regata.
-La meta. - Instantáneas toma das
durante la fiesta depor tiva con q ue
celebró el domingo pasado, el Club
Alemán de Rega tas, el a niversar io
de la exaltación al trono del Emperador Guillermo.

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~(_.sw¼~,\~..sw-t,,,,~~~~A~~.Ío\~..sw-t,,,,_)4

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�íi~fULTITK

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pa que parecía transportada expresa-

Originada por el más bello de los

mente del la 5o de Xochimilco.

pretextos, la Caridad, y a iniciativa del
Gobernador del Distrito, se efectuó el

Aquella feria deslumbradora de be-

domingo pasado, ea los alrededor"s
del Automóvil Club, una deliciosa ker-

lleza se vió todo el día concurrida por

messe ea la cual tomaron parte los ele-

que a manos llenas contribuyó al fin

mentos más valioSOII y distinguidos de

caritativo de la fiesta que fué el arbitrar
recursos para la fundación de uc asilo

la crema de la sociedad capitalina, la

la alta sociedad mexicana.
El elegante edificio del club se veía

para ancianos y otro para huérfanos,
ideas que se deben a la iniciativa del señor Gobernador.

rodeado df, un paisaje cosmopolita en
el que se reunían: uc precioso molino

t

Campesinas holande :as, señoritas expendedoras de cocfetti en ,.J Molino Holacdés.-Grupo de chicas poblanas
• •
.
"Pompad our " en e J puesto d e fl ores.-Dos bellas turcas que atecdieroc a la clientela ecel"Caféor·
ea e1 ongmal puesto
JI "chmampa"
· - Damas
ien ta.,
,J

•

holandés, el r etrete turco ea el que se

Duradero recuerdo dejará esta pre-

ofrecía delicioso café, el kiosko francés

ciosa fiesta, pues mue-he ha de tardar

al estilo de los Luises, un puesto arrac·

para que se efectué otra que pueda
opacarla.

cado de la feria de Sevilla y la cbinam·

Odaliscas, manolas, japonesas, chicas... poblanas, toda la belleza femenina del
mundo, representada por las bellas damas mexicanas que
atendieron los puestos de la kermt-sse.

�Ioterior de la Cámara de Diputados tomado desde la entrada dAl salón de sesiooes.

Fachada de la Cámara de Diputados del· Congreso Federal.

Edificios de la Ciudad de México
La Cámara de Diputados
En los primeros días del mes de Febre ro del año de 1909, se incendió el antiguo teatro Iturbide, local que ocupaba la Cámara de Diputados, desde que el
fuego destruyó su local propio en el interior de l Palacio Nacional.
Como las obras del Palacio del Poder Legislativo, del que oos ocupamos en
otro sitio, se hallaban aun poco adelantadas y u querían mucho tiempo para
s u terminación, se pensó en construir un edificio pr ovisional, en el mi~mo sitio
ocupado por el que acababa de ser destruído por el incendio.
Se acomodó el salón de actos de la Escuela Nacional de Iogenieros, para
que en él se efectuar an las sesiones de la Cámara de Diputadns, mientras duraran las obras de construcción, y se encomendó e l trabajo al arquitecto mexi•
ca no don Mauricio Demaria y Campos, quien proyectó y dirigió la construcción
del edificio hasta su terminación.
Las obras de construcción, decoración y acomodación del nuevo Edificio,
duraron alrededor de dos años y quedaron terminadas en los primeros meses
del año de 19 n ; se había pensado que la inauguración de la nueva Cámara se
efectuara durante las fiestas del Centenario de nuestra Independencia, pero no
estuvo terminada la construcción para entonces, y el ecificio se inauguró el 2
de Abril de 19u, con la lectura del último mensaje que presentó a las Cáma·
ras el general don Porfir io Díaz.
E l edificio es bello y prop:ircionado en su conjunto, lo mismo que en sus detalles; el vestíbulo es muy hermoso y la sala de sesiones, decorada severamente, da idea de la majestad de la Ley.
Si tenemos en cuenta que el edificio se construyó con el carácter de provisional, mientras se termina el Palacio suntuoso que ha de ocupar definitiYamente la Representación ~acional, se comprenderá que no sólo se cumplió con
la misión de albergar a los representant~s del puEblo, sino que se les albergó
dignamente en un edificio bello y rico.

El mismo salón, tomado desde h plataforma presidencial.
Vestíbulo del edificio de la Cámara de Diputados.

F ot. Kahlo.

�Su señoría Estepbao Hedri de Hedry nuevo encargado de Negocios de
Austria-Hungría ante el gobierno mexicano.

En ·et Espacio
El joven piloto, diestro ya eo el manejo del aparato,
que le obedecía ahora con la fidelidad de un organismo
viviente, experimentó la embriaguez del domador '}Ue
hacer tascar el freno a un potro, cuando se cernió en
el espacio inmenso, en un vuelo elegante y gallardo.
El tiempo era magnífico para intentar cualquier &lt;record&gt;: una ligera brisa soplaba en las alturas y no había
indicio alguno de que pudiese arreciar el viento o alte·
rase la atmósfera, en cuvo seno luminoso. volaba, contento de sí mismo y de la sumisión del aeroplano. La luz
era perpendicular.
Desde la elevación en que se bailaba, veía confusamente, entre zonas de sombra, la mancha verde de la
arboleda de Palermo, más allá de la cual se dilataba la
inmensidad rojiza del estuario, cuyo término visible se
fundía allá a lo lejos con la línea del cielo. Más que
ver, adivinaba el hormigueo de la multit'!d diseminada
por el Jardín Zoológico y la avenida de Las Palmeras,
muchedumbre que estaría eo ese momento pendiPnte de
las evoluciones de la parda libélula errante en el espa·
cio, y que batiría palmas en honor del intrépido nefelí•
bata.
Parecíale llegar a su oído el rumor de la admiración
popular, amortiguado por la distancia.
Miró rápidamente hacia abajo y co'1sideró mísera la
condición de los millares de seres que se arrastraban
penosamente eo el polvo, esclavo cada cual de las materialidades de la vida, y sujeto, por la ley humana de
la gravitación vital, a la tierra.
Desconocían la indecible emoción única de sentirse
solo en la inmensidad, de aletear entre el cielo y la tierra, en la infinita región del vacío.
Morirían ignorando el inefable deleite de articular
una palabra eo los dominios de las nubes y de los vien·
to~. y escuchar coo supersticioso temor sus ecos, di•
ríase dilatados por la acústica de la bóveda celeste.
Jamás experimentarían en su precaria existencia el seo·
timieoto religioso del conquistador del aire en pleno espacio, fascinación de lo desconocido que le invade intermedio entre dos inmensidades, la sugestión del misterio que lo avasalla en me'lio del excelso silencio de
las alturas, el encanto de la lejanía que lo ~ubyuya en

Maqueta del Palacio del Poder Legislativo (en construcción, )

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En páginas anteriores hablamos del local que ocupa provisionalmente la Re~resentacióo Nacional. Bello como es éste, no es ni con mucho lo que será el grandioso
· de •res,·deoc1a
· a 1 má s alto poder de la República, ema·
palacio pMyectado para servir
nado de la voluntad popular y depositario de los más altos intereses del pueblo.
El edificio proyectado, ahora en construcción.se levantará en el centro de una pl~za elíptica, creada ex profeso, y que se llama plaza de la Repú~l'.ca. El :royec'.o del edi~
ficio, del que verán nuestros lectores un conjunto en esta pag10a, es graodio.o Y d
0

una grande belleza. Se debe al arquitecto francés Benard, quien ha hecho de él la
obra de su vida.
El proyecto fué seleccionado por medio de un concurso abierto por el gobierno
de la República, que pagó uo premio de diez mil peses a su ,autor. .
Actualmente las obras de construcción se reducen a la c1meotac1ón Y el arm~•
ál.
que están terminadas por completo; durante las fiestas del centenario
zoo met ,ca
...
ocia N aciooal se colocó \a primera piedra del ed1fic10, y de entonde 1a I od epe nde
'b' ndo las obras de escultura y decorado mandadas hacer
ces acá se han estad o rec1 ,e
• principales centros artísticos del mundo.
10
a º
• d
Cámara popular esté terminado será un ju~to orgullo paCuaodo el pa1ac10 e Ia
ra la capital de la Nacióu.
Armazón de hierro del Palacio del Poder Legislativo. (Terminada.)

Sus señorías don Jorge de Pottere y don Stephan Hedri de Hedry Encargados
de Negocios saliente y entrante (respectivamente) de Austria•Huogría.

presencia de los horizontes ensanchados, y el sagrado
temor que acomete su corazón, al bailarse fuera de su
centro natural, de su condición de sér sin alas, en la
órbita de los pájaros, y en el ámbito de las tempestades.
Llevado de tales pensamientos, asaltóle un impulso de
soberbia, la antigua pasión que llevó a !caro a precipi·
tarse en la profundidad del mar.
Juzgóse por un breve ra:to como impelido por una
fuerza centrífuga hacia lo alto,. al revés de la mayoría
anónima regida por una fuerza centrípeta hacia lo
bajo.
El no era como los demás: tenía alas. Estaba de tal
modo identificado con el aparato, que parecíale que era
éste una prolongación de su ser mismo, el cuerpo de
acero de su espíritu, el vehículo alado de su voluntad.
Palpitaba con el motor, consustancial con la fuerza fí.
sica que hacía estremecer el aeroplano. Figurába~e que
era como uoa especie de ser ambiguo o de criatura
nueva, con caparazón metálico y alas potenciales.
El sentimiento del valor heróico, que en ese momento
prodigaba, lo sublimó a sus ojos. Era un héroe del aire,
superior a todos los héroes de la tierra y del mar. ¿Qué
valía, eo efecto, uo marino luchando con la tempestad
en la inmensidad del océano, o un militar peleando con
la muerte en un combate, comparado con un oefelíbata?
No tiene ninguna rama de que asirse, oiogún rincón en
que 'esconderse, eo el espacio; navega en el vacío, con
el aliento de la muerte, otra inmensidad sobre sobre su
cabeza.
Un remolino de aire, uoa de~compostura del motor,
el menor desperfecto del aparato, lo precipita sobre la
tierra.
No; oo era posible conjugar la temeridad ciega de los
valientes de antaño, con el heroísmo razonado y tranqui·
Jo de los esforzados de su clase.
El piloto pr(lstó atento i&amp;ído para cerciorarse del re•
guiar funcionamiento del motor; todo marchaba admirablemente, y aprovechando la ocasión propicia, empezó
a remontarse más arriba, para conquistar el &lt;record&gt; de
la altura en aeroplano.
El imponente y realmente absoluto silencio, reinante
en las regiones superiores del espacio, lo impresionó a
tal punto, que, al llegar a los cinco mil metros, siotió
flaquear su ánimo, amilanado por la distancia que lose·
paraba de la tierra, cuyos relieves y contornos habían

desaparecido para éL El joven piloto no recordaba ha·
berle embargado la emoción plena'y total de soledad y
de silencio que allí le invadía. Hacía frío también. Es·
taba verdaderamente solo en la inmensidad, sin otra
compañía que el latido de su corazón, pues el roído del
motor se perdía hacia abajo. Se hallaba lejos de la tierra y de la mirada de los hombres, que apenas lo dis·
tinguirían como un indeciw punto móvil en la atmósfe·
ro luminosa.
Habituado a espaciar la vista en !l'orizootes estrechos
y a posarla en perspectivas limitadas, causábale ioquie•
tud la monotonía del espacio inconmensurable y sin tér·
mino.
A los cinco mil quin ientos metros, novicio en las altas ascensiones, recobró la noción de la altura, y, con
ella, el instinto del pelil!ro. El silencio ambiente pare·
cía!€ cada vez más emocionante y resolvió descender,
después de haber comprobado que había conseguido un
&lt;record&gt;. No pudo menos de sonreir de su valor, al
pensar que habí,. retrocedido ante el magnífico y terri·
ble misterio del silencio etéreo. Bajaba curado del ím·
petu de orgullo que lo acometió al subir, haciéndole
creer que estaba hecho de la esencia superior de los hé·
roes: era igual a los demás seres, y nada había cambiado en su naturaleza humana.
Descendía de un hermoso vuelo placeado. Tornó a
ver con una alegría nueva, con uo asombro infantil, to·
dos los pormenores del panorama que abarcaba desdearriba; como nunca, hería su retina el tono verde de la
arboleda, su imaginación, algún claro del bosque y su,
sensibilidad, la superficie tran..¡uila del lago de Palermo. Ni remotamente había wspechado antes la belleza
del árbol, la poesía del agua dormida y el encanto de
un sender o solitario
El eco del sordo clamoreo de la muchedumbre que
aclamaba su nombre friunfalmuote, en un frenesí de
entusiasmo, volvió a reconciliarlo con ella. No todo era
lucha egoísta y brutal entre los hombres, sobre los cua•
les descendía en ocasiones un rayo luminoso de lo alto.
Entonces comprendió, por primera vez, que la mora·
da del hombre oo dejaba de ser hermosa, y ~ue la vida
valía la pena de ser vivida eo su sentido más alto y duradero.
ELOY FARlf1'A NU~EZ.

�María Luisa Villegas en la obra
"Mlle. de Belle-Isle."

TEATRO MEXICA?\O
&lt;M LLE. DE BELLE- ISLE.&gt;

Teatro Colóo.-El actor Caralt eo &lt;Nick
Carter&gt; (acto segunde.)

Bien. sabido es que antes de tener Alejandro Dumas
(padre) la gran fama que tuvo como novelista, adquirió
r enombre como autor d ramático, y de eotooces, es de·
cir, por los años de 1830, data la comedia &lt;Mlle de Be·
lle·Isle&gt; que hemos visto en el Mexicano, arreglada a la
escena española por Jacinto Beoaveote.
El 2 de Abril del citado año de 1830 se estrenó eo el
Teatro F rancés a obra referida, y el insigne autor de
&lt;Los Intereses Creados&gt; la arregló no hace mucho tiempo
representándose eo Barcelona. Los cinco actos son bre·
ves, interesan por grados, y los dos últimos son bastante
teatrales.
Uoa intriga de amor y celos, asunto que tanto gustó
siemprtt a Dumas, es todo el motivo de la comedia y al
a utor de aquellas inolvidables "Memorias de uo Médico" en las cuales supo con arte mágico evocar las figu•
ras ma.s culmioaotes de los reinados de los Luises en
Francia desde Luis XIII, muéstrase ya dominando las
costumbres de aquellos tiempos con habilidad e inge·
nio.
Hay por tanto mucho ambiente en "Mlle. de BelleIsle&gt; y el diálogo cortado, irónico a veces, galante siem·
pre, perfectamente en consonancia con los personajes,
siu descripciones que distraigan, ni nada q:it desvíe la

Teatro Lírico.-Escenas de "Les Apaches
de París. "
mente de la intriga que se desarrc,lla, ha sido perfecta·
mente conservado por Benavente, por lo cual hay que
decir que es uno de los más bellos ornamentos de la co·
media.
De uoa aldea apartada de la Bretaña ha llegado a
Santilly donde a la sazón estaba la Corte una joven
cándida e inocente, "Gabriela de Belle Isle," para pe·
dir la libertad de su padre y de su l¡ermano que llevan
tres años encerrados en la Bastilla sm motivo a lguno y
por una de esas falsas denuncias tan generales en aquellos tiempos.
La joven encuentra en su camino al enamorado duque de Ricbelieu que ve en la muchacha una buena
presa para sus costumbres disipadas y la promete la libertad que solicita, pues bien sabido era el favor del
noble aristóc•ata en la corte galante de Luis XV
También tenía influencia la marquesa de Prié, que
hasta entonces había sido la favorita del duque y que
deseaba conc;icer la que había ido a sustituirla en el co·
razó n del voluble caballero. Sabe quien es por confe

s1on del mismo (cosa muy frecuente
por aquel entonces) y se propone dos
cosas, vengarse de su ex-amante y sal·
var a ·'Gabriela" de una asechanza de
mala ley, del que según cuentan, en
nada se paraba al tratarse de satisfacer un capricho, Y como además había
apostado mil luises con otros caballeros
a que pasaría la noche bajo el techo de
aquella joven, era preciso cuanto antes remediar la baja maniobra que se prepa·
raba.
Para ello ofrece habitación a la muchacha en su mismo palacio y la noche en
que se temía todo, la envía con uoa carta para el gobernador de la Bastilla, con
el objeto de que conceda a "Gabriela" el estar algunas horas con su padre prew.
Todo esto se complica con unos amores que tenía la joven con el caballero de
"Aubigny," con el cual iba a casarse en breve.
El conoce la apuesta, él ve que su novia le despide pronto, y él, en fin, embc,
zado delante de las puertas de la mansión donde vive su amada, ve entrar al duque y recoge, en fin la carta en que participa a sus amigos haber ganado la
apuesta. ¿Qué más se necesita para sospechar? ¿Qué p~cho enamorado no entra
en celos creyendo la deshonra de la mujer amada? Y como además "Gabriela" no podía revelar en donde pasó la noche, por juramento hecho a la marquesa, en tanto estuviera de primer ministro el duque de Borbón, se comprenden
las torturas del enamorado.
Dan las diez de la noche; Richelieu entra en la casa por una puerta falsa, el
salón está oscuro por col!lpleto, siente el contacto de una mano de mujer y cae el
telón. El duque cree haber conseguido su objeto y de esta manera los celos, la
venganza, el amor se unen para engendrar la ictriga, la cu~ 1 se deshace por ha·
ber visto el galante seductor que l;,. letra de la marquesa es la misma que escribió
las cartas que él creía recibir de "Gabriela" y por la calda del primer ministro,
la cual deja en libertad a la muchacha para contar a su novio todo y por tanto,
concluye la comedia, diciendo el caballero de Aubigny que •·Cabriela" es su futura esposa y que Richeliu su mejor amigo.
El público aplaudió algunas escenas, y la interpretación estuvo corecta.
TEATRO LIRICO.-"LOS APACHES D E PARIS. "
Un éxito completo, tuvo el estreno de la zarzuela en dos actos libro de Ventura

Teatro Mexicano.-Dos escenas de la obra "Mlle. de B elle·I~le.

�de la V "ga, actor y autor, y música de las renombradas
firmas Valverde y Fo~lietti titulada "Los Apaches de
París."
El primer acto es superior al sPguodo, porque en
aquel se reunen dos cuadros sainetescos de mucha fuer·
za cómica, y un tercer cuadro que la volcánica imaginación del libretista ha colocado en lo que pudiera llamarse residencia oficial de los apaches parisienses, y en
el que, si no hay mucha, ni poca, ni ninguna verosimilitud hay, en cambio. un derroche de gracia y de visto•i·
d,\d para transportar al espectador desde el plácido
campó'qe .la zarzuda, al del "vaudeville" más eotrete·
nido.
·.,..
El segundo ~cto, aunque menos movido y con recur•
sos má, seocijfos para mantener despierto el ioter~s. lo·
gró también aplauso unánime, aunque no muy calllloso.
Las ocasiooes de lucimiento para cantantes y daozaot~s
están muy bien buscadas, las frases felices tienen igual
fuerza que en la primera parte de la e bra, y una situación cómica habilísimameote preparada para el desenlace, que es gracioso y de iogeoio.
La música es alegre, animada, y a ratos brillante,
siendo siempre apropiada a las situaciones del libreto.
Sobresaleu uoos cuplés mita:! cantados y mitad silbados,
un tango muy lindo del "pelele," una danza de i&gt;paches
en tiempo de vals y una bella tarantela, por cierto muy
bien iostrumeotada.
La interpretación fué _cQrf'ecta, distinguiéndose Feli·
cidad Pastor y Eduardo Pastor, y el resto de los artistas
no descompusieron el cuadro. La obra se montó réguJarmeote. nada más. He oído decir que la Empresa trae
de España dos tiptes; ese es el camioo; reforzar la par·
te femenina de la compañía, poner más esmero en moa·
tar bien las obras y ¡a ganar dinero! que el género chi·
co, ni está muerto ni es ese el camino y si no que Jo digan los llenos casi diarios de este teatro.

TEATRO COLON.
COMPA~IA DE OBRAS POLICIACAS.
No se equirncó el cronista al augurar un buen é , ito a
la compañía española que bajo la dirección de don Ra·
móo Caralt, está obteniendo diarios triunfos por su es
merado trabajo y por la manera excelente como ponen
las obras.
Ya oigo a los Aristarcos baratos, a los que nada les
gusta, para hactrse ilustrados, a los exquisitGs de guard ..rropía, que la obra policiaca no es verdadero arte es•
cénico. que su desarrollo tiene a veces complicaciones
infantiles, que en fin, (no faltan señores de moralidad
profundísima ) dt:bierao prohibirse por ser ese uela de
malas costsmbrts
Todo esto no es más que pura exagerd.ción y de~eos
de mostrarse refinado~. con un refioamitnto que delata
desconocer lo que pasa en países tan cultos o más que
México. ¿No se da y se ha dado y se está dando en to·
das las capitales del muodo el mismo repertorio que en
Colón, por fortuna tenemos? ¿No se dieron 500 noches
seguidas en Nueva York y bastantes en Madrid el dra•
ma "Nick Cartee"? ¿ No está en manos de todos las novelas de policía? ¿Por qué si de novelas se han sacado
dramas y comedias y a diario Jo vemos, no !:a de pasar
lo mismo con las que tienen por asunto un delito o varios ? Y, con respecto a que se enseñan malas arte~. afi•
ciooes al robo en esas representaciones, he de decir que
entonces el teat•o no debe existir, pues en multitud de
producciones escénicas, las bajas pasiones, la ambición,
la sensualidad, la avaricia, el juego, la embriaguez, son
objeto de e!J:1s.
Las obras policiacas reflejan un aspecto de la vida
como otro cualquiera, y como están hechas con talento
hay materia de arte, y hasta como el malvado suele ser
cogido en sus propias redes, el fin de aquellas fS bueno
y cumple con el precepto categórico de los melodramas
que coosi~te en el triunfo del bien y en i,J castigo del
mal. ¡Si se fuera a examinar el fondo de obras que pa-

san por ser de tésis, qué doctrinas tan tristes se deducirían! ¡Cuanto más daño hace el constante adulterio,
asunto de las comedias y dramas modernos, presentado
de una manera sujestiva, poética, elegante entre encajes
y perfumes, esmaltado de b1illantes que deslumbran y
por mujeres bellísimas y delicadas que la astucia de un
"detective" en lucha con el atrevimiento de un ladrón!. ... . .
Tuvimos el "Guignol" y en italiano, y claro, cerno la
mayoría de la poca gente que iba no entendió uoa pa·
labra, parecióle de perlas el género, y eso que, señores,
se pusieron unas obritas que revolvían los más bajos fondos sociales. Y ahora, muchos de aquellos asistentes al
Colón, hacen remilgos de empanada, se suben al púlpito, le ponen el paño correspondiente, y lanzan invectivas en nombre de ideas falsas y absurdas.
Felizmente la concurrencia llena la: sala del teferido
Coliseo y los aplausos cootínuos prueban el placer con
que se admin. la compañía Caralt, que en su género es
muy buena.
"Nick Carter," "El róbo de la Diadema," "El perro de
Basckeville" son, hasta el momento de cerrar esta crónica, las obras puestas en escena y cuyo argumento no he
de relata r, por entender que e n esto estriba todo el mérito de este novísimo teatro. Baste decir que las referí·
das obras impresionan, que los cambios de personas y
los juegos escénicos están perfectamente hechos, y los
intérpretes cumplen coo talento.
El primer actor señor Caralt conoce perfectamente
el medio en que se desarrollan las obras en que traba·
ja, y se ve que ha hecho de él cierto estudio. Declama
con naturalidad, se caracteriza bien, viste con elegan·
cía y llega a el alma del público. Las actrices stñoritas
Gil, Gaspar, Villaoova, lucen bue na figura y buenas
"toilettes" y han gustado bastante por su discreto traba·
jo, y el resto de los artistas dominan igualmente sus papeles, obteniendo constantes muestras de aprobación
En resumen, la temporada se presenta brillante y sigo
creyendo que el público mexicano ha do:: gustar del espectáculo del cual acabo de hablar.

ORFEBRERIA LITERARIA
Bueno; pues déjate de mandangas y de garliborle...1.
y cuando tengas que decir a lgo y no puedas guardarlo
dentro de tí porque se te salga. dilo. Y dilo derechamente. Sobre todo, dilo, l eh? Decir no es escribir. Una cosa
es escribir y otra decir por escrito. Y debería tene&lt;se
cuidado con eso de "dice Fulano .... " cuando no dice
sino escribe. Otra vez más, y no será la última: que ha:
ble tu pluma!
Todo eso de las cacofonías y las asonancias y demás
bobadas no son más que eso: bobadas.
¿De dócde has sacado que al repetir una misma sílaba en pocas pal«bras es cacofónico?
T_oo~erías de preceptivos que, no teniendo nada que
decir, mveotan dificultades técnicas artificiosas para
atribuirse el mérito de vencer las.
La mayor parte de esas reglas que se dice fundadas
en principios intrínsecos de buen gusto, no son tales Se
han hecho un oído preceptivo, artificioso, falso, y están
sordos por dentro.
Y no quiero decir sordos a la idea, al pensamiento
desnudo del lenguaje-si es que tal cabe,-sioo sordos
a la música íntima, a la entrañada armonía, y armonía
acústica, por supuesto.
Porque hasta como música, esa prosa de ebanistería
es insoportable. Y monótona

.:--'·--

~~

-- - -

¿ :: -=-:~:_~~_,. --

--

LUIS DE LARRODER.
Soldados del servicio militar de puentes haciendo pruebas de una canoa portátil en el lago de Chapultepec.

Ofrecidv por varíes jóvenH de la buena sociedad a l as bellas senont¡;s
- ·
Maua
' Amparo. ,Mercedt s y Lilly Martine 2 y Amparo Castillóo .

Se oye en ella el chirrido de la muñequilla, que da
dentera.
iQue se te quite la manía de la perfección, hombre!
Si andas con eso de la perfección, acabarás por no hacer nada vivo. Y lo que no es vivo, ni se tiene en pie ni
dura.
La manía de la perfección es cosa de solitarios; pero
en el peor sentido de esta palabra, /sabes? euaquel sen·
tido que no es decente poner más claro.
Déjate, pues, de eso y convéocete de que todo lo vivo, de veras vivo, es obra de dos, por lo menos Ni el
parto literario es partenogeoésico. Y deja, por tanto, que
hagan tus obras tus lectores tanto corno tú.
No, no tienes razón en eso. Casi todos los más grandes escritores han sido fecundos, muy fecundos, se
han repetido mucho, muchísimo: a fuerza de repe·
ticiones h'ln llegado a las formas definitivas de expresión, y ha sido el público el que ha seleccionado sus
obras. ¿Por qué has de ser tú quien seleccione 1.o tuyo?
Déjate avasallar de ese modo.
En vez de andarles dando vueltas y más vueltas a tus
cosas, a la busca siempre de su expresion perfecta, deja
-que ellas rueden por el mundo. Es inútil todo cuanto me
digas al respecto.
No me cabe en la cabeza-vaya una cacofonía, ¿eh?
-que un hombre que se encierre en su gabinete y se
pase "llí solo, solo y solitario, ocho, diez, doce o veinte
años trabajando en una obra de arte, pueda llegar a hacer nada duradero y vivo.
Lo mejor es que haga, en medio de la calle y en
mangas de camisa si hace bochorno, hoy una cosa, mañana otra, pasado mañana otra, y así cada día la del día,

y acabará, no Jo dudes.haciéndola más perfecta, si es
que de algún modo h•bía de hacerla.
Y eso que me mandaste es un horror; irómpelo. rómpelo!
. Apesta a reb:isc'lmieoto, Cuando pasen cien, tal vez
cmcuenta. acaso menos, no más que veinte años, se dirán las gentes que lean esas colinetas que armáis con la
pluma. ¿ Pero de veras hablaban así esos hombres? Todo
eso es mentil"a, todo eso no es más que mentira, y hasta
P?r muy verdad que sea, cua~t&lt;;&gt; de esa manera escrib1s.
Porque hay una mentira de expresión, no te quepa de
ello la menor duda.
Se puede escribir las más grandes verdades de una
manera mentirosa.
Figúrate que uno expone las leyes de Kepler de un
modo grandilocuente, Jo que llamamos grandilocuente;
pues bien, aquella exposición será .una mentira.
Y si presentas la ley de Mariotte con un fingido calor,
mientes.
Y hay muchos, créemelo; pero muchos, que están mintiendo mientras exponen grandísimas verdades.
Y toda mentira sale al estilo, que es como la cara, espejo del alma,
¡Afeites. afeites. afeites, colorete en las mejillas, menjurjes y nada más!
Y en ello entra hasta cierta atectación de sencillez y
de sobriedad.
Esa; cosas no se dicen, te lo repito, se escriben. Mira,
haz de modo que qui-,n te haya oído hablar sienta dentro de ,¡ al leerte el timbre v la entonación de tu voz, y
si no te ha oído, se figu re una rnz que le hable. Que te

oigan al leerte, sobre todo esto, que te oigan, que te oi·
gao, y no sólo que te lo::ao.
Y para que te oigan y no sólo te lean es preciso que
les hables, que digas, y oo sólo que escribas.
Ya sabes aquello q ue es tao antiguo, pero que hay que
repetirlo tanto: '·No un escritor, sino un hombre que escribe. "
El escritor oo es más que para los escr itores, para los
del oficio; el hombre que escribe escribe para los hombres que Jet n.
/Quién ha visto un sastre que no vista sino a sastres,
un zapatero que sólo a zapateros calce, un barbero que
no afeite sino a barberos?
Pues de esta monstruosidad no están lejos los escritores, que no suelen escribir sino para los otros escritores
¡Hao hecho una literatura para literatos, y así anda
ello!
¿Pues cómo, me dirás, se lee tanto a ese cuyo estilo,
según tú, no es sino artificio, rebuscd.miento, mentira?
Muv sencillo: porque apenas leen sino los mismos que
escriteo.
Cuando no van a los conciertos mas que músicos de
profesión, éstos soportan el que un "virtuoso," como le
llaman, ~e les vaya con estudios y habilidades de prestidigitación,
Y cuandooigo decir de un poeta, pongo por caso, que
es un orfebre, ya estoy cerrando su libro.
Esa supuesta orfebrería sedicente, poética, es lo más
hórr ido que conozco. Ni es orfebrería ni es poesía.
U_na_vez allá, en_mi pueblo, un cierto confl.tero que
se s1ot1ó e:;cultor hizo con pasta de mazapán :10 bajo relieve, remedando, de un cromo, un cuadro que repre·
sentaba los últimos momentos de María Estuardo. E l
velo de la reina era de tul de verdad, y las lanzas de
unos soldados eran de palo. Y todo ello pintarrajeado. Y habiéndome detenido a verlo, entre una tropa de
P":paoatas que. boquiabiertos ante el escapar ate, lo admiraban, con un pintor amigo mío, hombr e ingeniosísimo y muy a¡¡udo, exclamó éste: "¿Pero qué caraocho es
esto? El que ha hecho esto ¿ es escultor o confitero? Porque si es confitero, yo le eocerraría en un calabozo y no
saldría de allí hasta que comiese todo eso con el tul y
las lanzas y hasta la caja en que está todo ello " Aplica
el cuento, y aplícalo a los orfebres esos.
-El de escribir es un oficio-me dijo un día no sé
quién.
Y yo le contesté:-Sí, y nadie tiene peor letra que los
calígrafos.
Porque ¿has visto cosa mas horrenda que esa letra
que llamao caligráfica?
En cambio, casi todos los buenos dibujantes no calígrafos tienen una hermosa letra, hermosa en el buen
sentido. Y en otro respecto no sé de nadie que escriba
peor que los profesores de Gramática. ¡Claro! Como que
la Gramática es, según dicen los pedantes, el arte de hablar y escribir con corrección y propiedad.
¡No hagas orfebrería literaria, por Dios, no hagas orfebrería literaria!
MIGUEL DE UNAMUN'O.

�Usos de Sociedad

CRONICA
Al hablaros semanalmente de las elegancias
femeninas, mis queridas lectoras, no creais
que lo hago pensando en que trato con vosotras de un asunto poco importante, no; la cuestión de la &lt;toilette&gt; femenina ha llegado a
ser de graves trascendencias para la mujer
moderna, porque en la época actual se le concede a la elegancia una supremacía absoluta
sobre la belleza, y siendo para las damas una necesi·
dad tao grande la de agradar y presentarse hermosas,
para inspirar afectos y simpatías que forman en torno
suyo, una atmósfera de bienestar, de dicha y de alegría, preciso es tambié n que se le otorgue a h Moda una
importancia extraordinaria, pues que de ella depende
un resultado casi descisivo a ese respecto.
A fin de apoyar esta opinión, citaré a mis amables
amigas unas líneas que a tal propósito ha escrito el insigne literato, Enrique Gómez Carrillo, en una de sus
más lindas obras. Al tratar de la elegancia femeniaa,
dice así: &lt;La Belleza ha pasado de moda. Lo que nosotros adoramo es algo menos grande y menos raro, algo que nos es divino, algo que tiene su parte de aTtificio y su parte de capricho, algo que puede llamarse
gracia, encanto o &lt;jobiesse&gt;, pero no belleza.
La belleza, ya ustedes lo sabeo, ha hecho bancarrota ..... .

sienten, absortes, en acordar a Mlle. Arlette
Dorgére lo que pide a cama de su traje, de su
sombrero y de su sonrisa .
No hay duda_: la importancia del traje, del
adorno, del afeite, es j!randísima. En el tea!ro como en todcs los lugares en que las mu¡eres más elegantes se ofrecen a la admira·
cióo del público, lo que más interesa es la &lt;to·
lette&gt;. Los cronistas que antaño hablan del
talento de las actrices, hoy no analizan sino
sus trapos.
el arte y toda la literatura es un himno a la divinidad
femenina, los filós,ifos proclaman la bancarrota de la
belleza.
Parece un absurdo y es una realidad
La primera causa de la ruina, del &lt;Krach&gt; de la belleza-dice Marce! Prevost-es la pasión del nivelamiento, el odio de los privilegios. La tiranía de un admirable rostro femenino ha humillado siempre a las
mujeres. Preciso es confesar que ninguna tiranía es tan
grande, por lo mismo que ninguna se ejerce con menos
esfuerzo A sí pues. era necesario suprimirla y se ha
suprimido.-Pero diréis-¿ cómo puede destruirse la belleza cual si fuese un orden político? El mismo Prevost
nos contesta: &lt;Por un maravilloso trabajo ejercido en
el espíritu de los hombres, por cien artificios de peina·
do, de afeites, de tinturas, de pinturas, por la deforma·
ción sistemática del tipo natural o clásico&gt; Y e~to es
cierto, muy cierto. Ved lo que hoy gusta; preguntad
cuál es la mujer más admirada, más halagada, contemplad en las exposiciones de bellas artes los retratos que
más éxito tienen; ved, en fin, en los teatros quienes son
las actrices más aplaudidas, y notaréis sin dificultad la
transformación del gusto. La elegancia ba matado la
Belleza.
Y así los jueces parisienses que probablemente harían
encerrar a Triné en Saint Lazare si Triné se presentara
ante ellos en el esplendor de su divinidad natural, con·

En efecto; esas "toilettes" que en las noches de estren?s encantan a los revisteros y quitan el sueño a las modistas, esas "toilettes" algo caprichosas pero de un gusto perfecto y de una armonía impecable, son los modelos ~ los cuales se somete sin murmurar el universo femen100.
. Porque el cambiar de régimen, lo único que las mu·
¡er:s han _hecho es cambiar de dolor. Huyendo de las
anhgua_s tiranías de una Teresa Cabaoús, de una Mme.
Recamier, d~ una Castigliooe, las parisienses han creado un despotismo menos feroz. Las reinas de la belleza
~an sido sustituídas por las reinas de la moda. Una mu¡er _bella, es el concepto de la alta sociedad, es una
mu¡er algo vulgar, algo ordinaria, algo plebeya.
Re~riéndose a una de _esas muchachas del pueblo que
atra~1esan las calles desiertas de los barrios bajos de
Pans, envueltas ~n sus pobres faldas sin gracia, y con
la cabeza descubierta, la gente dice: "les belles filies."
Más . o u ocJ. tal ~rase saluda el paso de una dama
de lu¡o y de prestigio. Se dice: "la deliciosa señ&lt;'ra
tal," "la exquisita señora cual," "la elegante señorita
esta." La elegancia, sobre todo, es el título de majestad. "La mayor parte de las mujereS-escribe un psicólogo-prefieren la moda a }a belleza."
El culto ~e la moda reemplaza al culto de la belleza. Una mu¡er puede no ser linda, con tal de • ser elegante. La que no es elegante, por linda que sea no tiene adoradores.
Y como en todo hay grados, como en todo h ay esfuerzos, como en todo hay dolores, el triunfo no es en nuestros días más fácil como en las épocas pasadas. Las elegantes, sin duda, son innumerables. Las bellas lo eran
tambi~o; eno_ se _dice en francés como en español, "una
bella, para 10d1car que se trata de una mujer? Sólo
que, así como en antaño había bellas entre las bellas
h~y hogaño elegantes entre las elegantes. En l'I teatr¿
mismo, a medida que el triunfo de la moda se acentúa
la selección se agrava.
•
No todas las que ll_evan t~ajes de muselina ·Liberty
color de rosa marchito y sombreros con cintas doradas
que caen hasta la cintura, son de igual casta. No todas
mere~en igual c rédito como catedráticas en la escuela
práctica de altos estudios suntuarios
Y si no decís: "De cualquier modo· la democracia femenina ha salido ganando al destr~nar a la belleza,
puesto que es mucho más fácil llegar a ser a fuerza de
trabajo, muy "chic" que muy bella-Si m~ decís esto,
os contestaré: "No os hagáis ilusiones. La gracia es tan
r~ra _como la perfección. Se nace elegante como se nac1a hada. Y más aún os diría si no temiera entristecer
ª. alg~oa de las que tienen fe en la victoria de la pac1en;1a y de la constancia."
Habéis oído, mis queridas lectoras, la opioi6n de uno
de los escritores modernos cuyo talento apreciativo, so·
b re todo en asuntos femeninos, ,es digna de tenerse eo
cuen~a; así pues nada raro es que concedamos a la ele·
ganc1~ y a las modas_ un lugar tan importante, pues que
de alh depende el triunfo o la derrota de la mujer, ya
s:a en los centros de sociedad o, lo que es lo más grave
aun: en los corazones que desean conquistar con sus
encantos.
La próxima semana os hablaré de las novedades que
el cercano estío nos prepara; hoy sólo he deseado hace·
ros ver, una vez más, la preponderancia que en nuestra
época se otorga a las mujeres Elegantes, y la necesidad '
en que estas se encuentran de estar ampliamente iofor·
madas de todos los graciosos caprichos de la Moda.
Por tanto amigas mías. me despido de vosotras hasta
muy pronto, y entonces complaceré vuestros justos deseos de conocer las más lindas creaciones de las modas.
estivales.
MARGARITA.

Traje de Sarao.
¡La bancarrota de la Belleza! Parece un absurdo
que en nuestra época, en que tanto se habla de concur·
sos de &lt;beauté&gt;, en que tantol se envidian entre sí ·los
pueblos el prestigio de sus mujeres, en que se proyecan templos consagrados ~ los ídolos vivos, en que todo

Traje de pa,eo.

Hay personas que tienen fama de saber conversar
porque nada las detiene: ni piedad, ni caridad, ni be·
nevoleocia. Manejan sin ningún escrúpulo el arma
cruel de la crítica y la sátira, sin cuidarse de las heri·
das que causan. Estas, aunque complazcan por el momento a los que las oyen y a las personas aturdidas, no
son estimadas jamás.
El axioma de un sabio antiguo dice que &lt;hay que
pensar siete veces las cosas antes de decirlas&gt;. Esto se
refiere a todo aquello que imprudentemente dicho puede dañar a alguna persona.
El aturdimiento es censurable. A veces, por él decimos cosas que no tardan en pesarnos, mientras que de
una palabra bondadosa, galante o amable no tenemos
por qué arrepentirnos nunca.
Sin dejar de ser sinceros, podemos callar en muchas
ocasiones, más bien que ofender con un alarde de exce·
siva franqueza.
La contradicción es un feo vicio peligroso, que puede
dar al traste con la amistad y el afocto en muchas ocasiones.

cer dP. un modo disimulado la selección de sus relaciones es de los talentos más ditícilcs que se le exigen a la
mujer de sociedad.
Es necesario ser cortés con todos y cultivar la amis·
tad de los que verdaderamente son amables y nos con·
vienen para formar la familia espiritual de elección.
Una dama casada no debe tener amigas íntimas, pero
sí amigas fraternales, con las que puede ser más franca
y sincera, pero no menos cortés que con las demás personas.
Con ellas puede permitirse en la intimidad bromas y
risas que jamás se permitirán en el salón.
La risa es grotesca. Una mujer elegante, con los íntimos puede reir discretamente, jamás con carcajadas
estrepitosas y contorsiones; en sociedad sólo debe sonreír.
Los sentimientos que excitan a la carcajada son el ridículo, la burla, lo cómico; y esto, desprovisto por lo ge·
'Oeral de delicadeza, debe evitarlo el espíritu distinguido de una mujer elegante y cuila.
Por fortuna hay un auxiliar poderoso para facilitar la
amenidad de la recepción en la costumbre de ofrecer
el té a los visitantes.
La aromática bebida oriental ha introducido un cam·
bio en nuestras costumbres.
La generalización del uso del café dió origen a los
establecimientos creados para expenderlo y en los que
los hombres establecieron círcul&lt;&gt;s y casinos, en los que
durante mucho tiempo trataron sus asuntos.
El té fué más aristocrático, más delicado.
Un encantador pretexto de reuniones selectas y de
&lt;flirts&gt; ingeniosos.
En la actualidad ocupa plaza importante en la vida.

Hay casas de té donde se reúnen !~s. damas todas las
tardes al volver de sus paseos y sus v1s1tas.
Deliciosos tés íntimos que estrechan lazos de· amor y
amistad; grandes tés de ceremonia que substituyen en
algunos casos a los banquetes.
.
En la vida ordinaria, el té ocupa una plaza importante para reunir a la familia en una hora de descanso.
Para tomar el té en el salón se dispone una mesita
cubierta con artístico mantel en uno de los ángulos del
salón, y sobre ella se coloGao las servilletas, los dulces
y las pastas.
La dueña de la casa o sus hijas son las que han de
hacer los honores, ayu ·adas por algún amigo, y van
ofreciendo las tazas a los invitados, empezando por las
señoras de más respeto y continuando con las que tienen más cerca.
Al mismo tiempo que se presenta la taza de té se
ofrece el azucarero y se pregunta si quieten leche o
qué pasta prefieren. Es preciso escoger una sola.
Cada persona conserva su taza en la mano, o se acomtoda en una mesita cercana, yendo luego a dejarla en
su sitio.
La etiqueta permite servirse hasta cuatro o cinco tazas de té, pero sin tomar pastas más que una sola vez.
Las pequeñas mesitas que se desdoblan son muy Ílti·
les, porque p~rmiten formar animados grupos.
Esto en los tés habituales. Los de ce remonia siguen
las leyes de los banquetes y los &lt;lunch&gt;. Se hacen para
ellos elegantes &lt;toilettes&gt;, que participan &lt;le! lujo de !.is
de baile y de las formas sencillas de los trajes de casa
y se denominan &lt;tea gowo.
Los guantes se conservan puestos en todos los tés. Se
asiste si'empre de sombrero.
La costumbre de fumar en los salones o delante de
las damas después de una comida no está autorizada por
la etiqueta y se consiente sólo cuando la dueña d~ la
casa lo autoriza de un modo especial y explícito. En nin·
gún caso un caballero puede pedir permiso parafumar;h~y
que esperar a que se Jo ordenen. Siempre antes de con·
sentirlo, la dueña de la casa ha de enterarse de que no
molesta a sus amigas concediendo esta libertad.

Preciosa &lt;toilette&gt; de noche.
Hay que huir discretamente las co,ntroversias y_ aún
prohibirlas de un modo explícito en caso de nec;es1dad.
La voz ya hemos dicho, en otras ocasiones, la iofluen·
cia que tiene en el encanto de conversar. Hay que va·
lerse de ciertas fórmulas graciosas de cortesía, dando
con oportunidad los títulos y tratamientos, a fin de que
se vea que en medio d:. la cordialidad de una coover·
sación no se olvida la jerarquía de la persona con quien
hablamos.
Esos pequeños y ceremoniosos detalles de cortesía no
deben olvidarse nunca.
Uno de los escollos de la dueña de casa es el demasiado número de relaciones que pasan por su salón si es
persona de alguna importancia. Esto ha hecho suprimir
las presentaciones y ha autorizado a los visitantes para
irse sin previa despedida, lo que hace perder a la cordialidad dc1 la reunión. S .ber atenderlos a todos y ha-

Traje de baile.

Modelo de traje de visita.

�EL MUNDO ILUSTRADO

El Otoño

RESPUESTA.-RosAURA: Tuve mucho gusto al recibir su carta, y no fué poca la sorpresa que me causó
sater coa! es la figura con que eu su imaginación se
representa a &lt;Margarita&gt;. Y digo sorr,resa, pues todas,
o casi todas las personas que me han hecho una pregunta semejante a la suya, han &lt;visto&gt; en su peosami~nto
otro tipo absolutamente diverso al que usted me atribuye. Han creído que soy páli~a: rubia, de ?jos claros y
de fisonomía suave y melancohca. Usted piensa que soy
alta, robusta y morena ..... .
Pues bien, amiga mía, no soy Ele este ni del. otro modo; perv esto no importa, pues lo que doy a mis lectoras
es el alma, y ern ... .. . la conocen perfectamen\e, se lo
aseguro.
Sin embargo, le agradezco inmensamente si; afectuoso deseo, y no tengo el menor inconveniente en satisfacerlo, ~i las circunstancias ayudan a ello.
Quedo enterada de su cambio de nombre, y con todo
placer seguiré recibiendo sus simpáticas cartas.
PARA LAS MANOS.-MARÍA EvANGELJNA: Sin duda alguna que le será muy útil la receta a la cual se refiere pues precisamente en casos como eo el suyo. produce' resultados excelentes. Las substancias indicadas
deben usarse dos veces al día: una después de haberse
lavado las manos con agua tibia, y otra antes de acostarse, para que durante toda la noche la piel absorv_a
dicha preparación. El modo de aplicarla es muy senc1llo, pues basta con poner una pequeña cantidad en el
hueco de la mano, y en seguida se mojan ambas en esa
pequeña cantidad, hasta que se h?medecen P?r completo, eojugándolas después con un heozo fino, sm secarlas
demasiado. Luego se aplica con la borla, polvos de&lt;An•
thea,&gt; y las manos adquieren blancura y suavida~.
Mucho agradezco sus bondadosas frases para ¡uzgar·
me son del todo inmerecidas por mi parte; pero en
cu~nto al fino y cariñoso modo con que se cespide de
mí, ese sí lo acepto con profunda gratitud y lo correspondo cordialmente. .
.
.
Su carta está muy bien escrita y me¡or redactada; no
tiene razón para estar descontenta de su estilo epistolar.
MODELO.-EM1L1A: Doy a usted el modelo que se
sirvió pedirme de cubierta para mesita.
Está hecha en moaré azul antiguo, guarnecido con

bordado cte P.Stilo rococo. El listóu con que se confeccionan lds flores, es rosa pálido, y los pequeños «nomeolvides&gt; son de listón azul claro. El follaje es de verdes
secos; la lentejuela y el galón son de oro mate.
Espero que dicho moddo será de su agrado.
VARIAS INDICACIONES.-JosÉ N.: El sudor de la
nariz, proviene del tempenmento linfático; puede corregirse tomando cv\:ampole&gt; o Emulsión de Scott.
En cuanto al catarro frecuente, también se rPtirará
con el uso de estas preparaciones: los baños fríos son
muy eficaces para preservar el organismo de tan molesta enfermedad, pero antes de seguir esta indicación,
creo que debía consultar con uo médico acr~ditado.
También le recomiendo que tome una substancia, llamada &lt;El Rey de los Pectorales,&gt; pues produce result~dos inmejorables en las Pufermedades de las vías res·
piratorias. Dicha substancia se vEnde en la Droguería
de Labadie, en esta capital.
Respecto de ese defecto de las uñ1s, creo que s~lo
podría darle un consejo acertado, algún doctor especialista para las enfermedades de la piel o cualquiera de
esas señoritas que se dedican al cuidado de las manos.
En cuanto a lo que tiene en los ojos, se mejorará si se
los lava con solución bórica al dos por ciento.
No crea usted que sus pr eguntas me rnn inoportunas;
contesto a ellas con todo gusto, deseándole un alivio
completo eo todas sus molestias.
RESPUESTA PARTICULAR.-X. X. X.: Ya tuve el
gusto de contestar por correo su ca na; espero, si el correo lo tiene a bien, que habrá usted recibido mi respuesta.

mucho tiempo, que no recibía ninguna carta suya ; por
esto me he sorpren3ido al ver su nombre, el cual me
recuerda a un am;go desconocido, hoy tan lejos de nuestro país, viajando por las encantadas regiones de la India Oriental.
Gracias por su recuerdo; quizá no vea estas líneas
hasta que regrese a su patria, lo que. según me dice,
será dentro de poco tiempo. «Hasta la vista&gt;, pues, señor Alfredo.
MARGARITA.

El Tocador
Hay un rincón del cuarto, piso o cas•, donde el espíritu y el corazón de la señora se encuentran mejor que
en otra parte, y es ahí doode hoy quiero acompañar a
mis benévolas y amadas lectoras: el tocador, denominado ahora en Francia «petit salon&gt;, y que para muchas
mujeres laboriosas o intelectuales se ha convertido en
&lt;gabinete de trabajo&gt;.
Es allí donde la dueña de la casa toma el té con su
mejor amiga .... o con su marido. Allí sueña, escribe,
echa sus cuentas, lee la última novela, borda tejidos maravillosos, SP. aplica a brocados preciosos y prepara sus
caridatles. Es allí donde se conversa amablemente,
donde se discute o murmura un poco-hay que confesarlo-donde se charla mucho.
Con ropas de interior holgadas y frescas, que en otro

HISl'ORIA DE AMOR.-MOSQUETA: Tengo a la vista
su linda postal y lo que en ella me dice. Ya sabe mi opinión a ese respecto, y por tal causi no le repito aquí lo
que otras veces le he dicho; pero insisto en creer que
si usted se dedicara a la literatura, dirigida por hábiles
inspiradores, conseguiría dos nobles fines: desah~gar su
corazón por medio de la producción artística, y cultivar
sus facultades intelectuales, que sin duda producirían
más buenos resultados de lo que usted SU{)One
)so tenga desconfianza en sí misma, pues así no se
triunfa en niogún combate; ni con la lucha por la vida
ni en las batallas de amor
RECUERDO LEJANO.-ALFREDO: Hace mucho,

lugar no se permitiría, la señora es en verdad ahí más
hermosa que en los ricos tapices de su salón, y más interesante que en las reuniones m,undanas, puesto que
ahí se percibe entera su alma y se a precia su corazón.
¿Qué cuadro conviene a este precioso rincón ?
El que se quiera, con tal de que en él todo sea delicado, fresco, en perfecta armonía con &lt;la mujer&gt;.
La luz llega allí por las ventanas. o por los &lt;bowwindows&gt; tendidos bajo una ancha banda de blonda
&lt;guipure&gt; o de punto antiguo. por encima de la cual
caen ligeros visillos de tafetán, adornadvs en los bordes
con aplicaciones de blonda
La decoración de las parerles será armónica en cuanto a color; éste se escogerá que permita destacar el b1 illo de cachivaches, &lt;bibelots&gt;, mue bles y e5tofas.

.
.
Ornada de guirnaldas y gractosos ~estonti pasa opulenta con sus frutos óp1mos,
sus auroras carmesfes, sus oo_ches de luna
perfun:iadas y azules, la estación fau~ta _de
Jos esttvos meses, de los blando~ des1gmos
del cuerpo y del alma que sólo llenen fuerzas para amar!
¡Oh! q~é dulce es entonces, _atravesando
la cam~rna alfombrada de cerinto, d: fragante a¡edrea, _?Uscar e I secreto as1~0 de
los bosques, sonar a la so~bra_ d~ los arbo·
le, veslldos de_ gala, cua_l s1 as1st1esen a las
sagradas nupcias de la tterra y el rnl, r~fre~car la sa?gre ardiente en el r'.1-udal cnstala no. -sentir, oreándonos la s1én, el sahumerio de la brisa impregnada en el olor
montaraz ~e las mirtáceas,. las tuber~sas,
las_bromehas. agreste efluvto ~uyo_ origen
se 1~nora, y qu_e parece la a_g1tac1ón pro·
duc1da en el :11re por el abanico de plumas
de leves odaliscas, que derramasen sobr~
nosotros al opio blaod_o de su vol_ul?tuos1•
dad, para darnos dormidos sus caricias celestesl
El viñador ve amarill_ar los pámpanos
en las cepas mad~ras; p1~rden l~s valles
su corona; ~n háhto de viento,_ fno, pene·
t~ante, contiene la fermentación ~e la sa·
via en los tro:icos robustos, cual s1 les hubiese llevado 1:is confidenc!as de la mue~te.
Caen las ho¡as descoloridas y mustias.
Remolinean co_n estridente _roce sobre _el
musgo en caprichosa confusión , eo faotas·
ticos giros, al impulso del cierzo qúe las
r:vuelve, las arrastra, las desmenuza, las
dispersa. . .
.
.
La ~c~c1:1 s1mbóhca de arrac1ma_das ~or~s, la b1b(1ca palmer:1, el tamarrndo_ 10d1a!1º• el s1coa_ioro ?nuodo_ de la griega
Chipre, el p~hdo ohvo antiguamente consdgrado .ª Mrn~!va, el umbroso _árbol de
que Ale1des te¡1era su corona, el 1aurel de
Pafos, la magnolia espléndida de Amér!ca,
el o~bú solit:irio ~e la_ P'.1-mpa argenttna,
guarida hospitalaria al rnd10 errante, todos
esos hijo~ lozanos del d~sierto Y las selvas,
estremecidos se despo¡an de sus frescos
adornos.
Otro tanto acontece con las plantas ~odebles semejantes a la doncella tímida
que, después de un3: fiesta en que se desencontrara con su oov10, esparce desconsola·
da en derre~or de su lecho las cintas Y l~s
rosas marchitas al calor del seno palp1tante.
No todos lo_s ár':&gt;oles, empero,. pierden su
verdor, langu1dec1endo al senti r la ausen-

cia del ambiente estival tan plácido a la
gárrula hojarasca .. ..
Algunos vienen de climas rigorosos, son
fuertes y severos.
Resignados soportan el alejamiento del
astro que destella el día de su frente, y parece como los tamariscos, las sabinas, los
enebros, y especialmente los cipreses de
que se coronab" el monte Ida, vivir en perpetua plegaria, envueltos en su ramaje som·
brío.
Triste está el prado, triste está la colina.
Mirad al cielo; en vano buscaréis en la re·
gióo olímpica el esplendor mag, ífico. las
fulgurantes ráfagas q ue os deslumbran en
las alboradas del estío.
No hay en el horizonte oi esrallidos de
volcanes, ni oleadas de topacio, ni monta·
ñas flamfgeras.
Son menos vivos los matices, los torna·
soles de las nubes livianas.
La luz y los colores dilúyense armoniosamente en el éter produciendo sonrosadcs
celajes que van desmayando hasta per~erse en una tenuidad vaporosa: así expiran
los dorados ensueños de la juventud; así d
pensamiento, después de haber iluminado
las verdes cumbres dt: Ja vida , siente debilitarse sus fuerzas hasta desvanecerse en
el océano sin riberas de la inmemidad
¡Oid! ha cesado el rumor de los campos;
no canta en la espesura la cigarra, ni zumba el grillo en los trigales.
De vez en cuando se escuchan sólo los
mugidos prolongados dt las vacas bravías,
llamando a sus terneros, El balido de los
corderillos friolentos, el cencerro de las
cabras ramoneando en las cañadas, el humilde cantueso y los sauces amargos. la
voz de algún p 1 stor solitario que más que
canta se lamenta, y al caer la tarde, allá a
lo lejos, el tañido de la campana de la er· ,
mita, que según la expresión del grande y
taciturno bardo de Florencia &lt;parece llo- ·
rar al dia que se muere&gt;.
¡Qué inefable tristeza!
•Es la dulce hora de la oración y del re· ·
cu~rdo! .. ... .
¡Oh, tú cuya alma sistemática y doliente
se armoniza con esa serenidad religiosa,
con esa melancolía sublime, ven, y desde la
cima de nuestra montaña desolada, salude·
mes juntos al Otoño-el otoño que ha he- campanillas silvestres, p~ra coronar tus cacho énmudecer demasiado pronto en tus bellos más negros que mis penas.
vergeles el coro alado de los tiernos amo- l Enjuga, enjuga tus lágrimas por no caures.
/ sar envidia al ángel del dolor.
As[ reverderean aquellos para tí brin- \! Las lámparas de tus altares están llenas
dándote de nuevo sombras y frescura; así toda~ía de óle? perfumado; una m(rada de
vuelvas a deleitarte un día al canto alegre ,tus ºJ?s bastaria a e_nc~nde:las, y tu puedes
de las aves amantes en los matorrales flo- 1 ser aun la sacerdottsa rnsp1rada de un culr idos, y se te vea otra vez vestida de blan_l·to mis•erioso y di,vino.
. , .
co, recogiendo entre el césp"ed ~violetas yl J En cuanto a m 1, he dado ya m1 ultimo
1

l

adiós a la juventud Y a la esperanza.
Jamds retoñarán las ramas, entre las
cuales abracé las castas visiones de la feli·
cidad.
Ya no ~ay misterios ~n la selva callada
que transito; ya no hay imágenes flotantes,
oi voces incógnitas haciendo al oido tier·
nas promesas que hoy ni comprender sabría
el corazón.
En cambio penetra allí más luz, más directamente pueden mis pensamientos remontar hasta el cielo, en donde tengo una
cita inmortal! , ... . .
En otro tiempo hubiera escrito en verso esta alegría; pero idyl mi lira está cubierta de crespón y ha enmudecido para
siempre!
CARLOS GUIDO Y SPANO.

Los peligros de la radiografía
La facilidarl con que los aficionados a la
telegrafía sin hilos pueden montar un apa·
rato para enviar y recibir mensajes, ha hecho que las áutoridades de Nueva York se
preocupen de regulatizar el uso d,i la radiografía, pues muchos aficionados, guasones y de mal género, se entretenían en enviar señales simulando que algún buque
estaba en peligro e interrumpiendo a veces
el servicio de las Compañías que se dedican a la transmisión de mensajes radiográficos.
Ultimamente un empleado de la Central
del sistema Marconi ha descubierto un
método para que los aficionados que se
dedican a esas bromas reciban el correctivo que merecen.
La primera prueba se hizo hace pocos
días y como resultado de ella cuatro curiosos se encuentran en el hospital, pues recibieron en sus aparatos una descarga tan
fuerte que el mejor librado q•1edó privado
de s,mtido cerca de dos horas.
La Compañía de Marconi ha resuelto
instalar definitivamente ese invento en todas sus estaciones para asegurar así el secreto absoluto de los mensajes que transmita, pues la descarga eléctrica aunque es
fuerte no se siente en los ~paratos de los
buques ni en los de tierra que estén debi·
dameote instalados.

�EL MUNDO ILUSTRADO
EL

MUNDO ILUSTRADO
BOOA D ELIOIOSA, FRAGANCIA
en el ALIENTO con la l

BANCO CENTRAL MEXICANO

EITEIUAC

AIIENTO de las FUERZAS,

VIOLETAS RUSAS

CAPITAL SUBSCRITO ............ ...... $ 80,000,000.00
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t lonalOlt:vBank, New York.-Flrst. N&amp;tlonal B&amp;ulller mo Chllc&amp;1ro Voc.- G'nk,Cía.

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de Parte, e.plloan la bo1a dt
eH producto para todo■ 101 u101
del tocador : Cuidado■ de J~
Boc.a i qua purlfloa, de 101
Cabello• OUJa ca1da detiene
LoolODH de IH CrlH, Clll,
dado• IDtiuto■, etn.

El g ran periodista argentino, doctor José
G . Paz, que ha fallecido hace algunos me·
ses en París, fué el fundador, como se sa·
be, del acreditado diario &lt;La Prensa&gt; y
quizás el que ha dado mayor impulso al
per iodismo argentino. Por tal motivo su
nombre es venerado por todos conceptos,

en Buenos Aires, y ahora, con motivo de
la ceremonia que representa nuestro grabado, se ha visto bien palp able el cariño
del pueblo a rgentino y de todas las clases
sociales al venerable escr itor, que tanto
hizo en pr o de la cultura por inedio del
periódico.

La freGuenGia del pulso, modlfiGable

a parece cuando hay taquicardía; y lo mismo cuando la persona ejecuta m1,vimieotos
respiratorios a la vez que acelerados y su·
perfkiales.

!:~~8;.~!}!=:N ~~!~:8 1

siempre es eficaz. Millares de personas curadas por ella testifican
sus maravillosos re.'!ultadoe, y por eso es que se ha hecho la preferida del público. Basta usarla una vez para tenerla siempre en
prevención. Produce efectos segurfsimos en

QtfANOS, TUIIIOltES. A&amp;.1110/flfANAS, Hl!lflDAS, ,.USTULAS, &amp;.&amp;.AQAS,
U&amp;.Ol!RAS, QUl!IIIADURAS, ,.l8TULA8, l!lfUf'CIONl!S, l!TO,. ETO,
DI! Vl!NTA l!N TODAS &amp;.oll8 DltOQUl!ltlAS f 80TIOA8,

A 25 CENTA VOS LA CAJA.
Para loa Jugares donde no ae eno1u1nt re, ae deepaohatranoo de porte, enviando
oon el pedido en aelloa de oorreo $0.80 ova. por oada o&amp;Ja y por docena $2.62,&amp;I Depo.
altarlo general,
lfolll"olll!&amp;. • • OlfTl!QA, .,. OAL&amp;.I! Df! lllollNltlQUE N 9 ea.
A,.AffToll00 4841,

l
La Infanta en el Ferrol

Se ha preguntado: ¿ puede el hvmbre
La infanta Isabel, lía del Rey de Espa
modificar la frecuencia del pulso volunta·
ña, ha ido ea representación del gobierno
r iamente y eo reposo?
a fa botadura del acorazado &lt;Alfonso XIII&gt;
Sí, puede, según los resultados obtenidos E n condicion:s normales, diez centime; al Ferro!, en Galicia, que como se sabe
4- la f•'-Cffoce,.,,_
por
r
ecientes
investigaciones
del
doctor
t
ros
de
meve
ca,da
r~pr
esentan
un
cenll
existe
uno de los mejor es a rsena les espaltN LAe l"A"'MAOIA•.
Putzig, r elativas a la influ encia que la res- metro de agua de lluvia.
ñoles.
J..pate■1Gu1■nh■lm 1 ■af1r■equ1
piración puede ejercer en la frecuencia de
El recibimiento que se hizo por los fe.lpartado ~ M4x!OQ.
las contracciones cardíacas. Estos r esulta·
.
.
r rolanos a tan augusta dama, ha sido muy
dos se pueden resumir en la siguiente for- E¡n ~USla la m~rt~hd1 es mayor qut! en cariñosa, pues bien sabido es que goza de
ma:
cua quier ot_ro pa s :. uropa, pues ega generales simpatías la hermana del maloE n una persona que r espire normalmen- al 4 1 por mil Y por ano.
grado monar ca Alfonso XII.
te y cuyo pulso tenga frecuencia media,
Los festejos han sido muchos y estuvieésta aumenta en las inspir aciones y dismiron muy animados, alabándose en general
nuye en las expiraciones., La mayor difeLa_ r ei!la Guillermin~ de H olanda es al nuevo bar co de la marina de guer ra
J
CA~NE • QUl~A
r._, mns Hv.C(,05lll ll\'COIC- :,Col•!'r:rnn e !l rencia notada entre el numero de pulsa- p ropietaria de una gran¡a lechera que le española, que reune todos los mayor es
t,,c.: fa.-.•"~ 11\ E,n1e rm ~dad·~C:-. IÍ•:' l f::til ó-- ciones en uno y otro caso respiratorio _ha produce muy buen r esultado.
adelantos, por haberse hecho por exper tos
Cll&amp;t.!(• y d~ I'&gt;~ l n t..est.1nos.Coc"··11t.', enc 1a~. sido de 12 (en un minuto). H a ascend ido
ingenieros náuticos.
CootUluac ,un d&lt;.• Pa r to .... Mvv1w11·ol~,. basta 26 pulsaciones cuando la persona en
fE'brtl P9 é l nOu,en,..,
observación ejecutaba movimientos respi- Se sabe que las águilas vuelan hasta alratorios for zados. La influencia de la res- turas de 2 ooo metros.
piración en la frecuencia del pulso des0

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•

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;

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principales causas del desar rollo tan frecuente de la caparrosa.

Director Médico,

EDUARDO LICEAGA.

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Una linda aGtriz parisiense
En el teatro Michel de París, que como
se sabe es el más pequeño y también el de
más lujo de toda la capital, se destaca por
su elegancia y belleza una actriz, Mlle.
Lucienne Guett, que está adquiriendo una
gran notor iedad, escogiéndola los autores
para intérprete principal de sus obras.
Su talento sugestivo en extremo, su figu•
ra netamente bulevardesca y las &lt;toiltttes&gt;
de sumo gusto que ostenta, la hacen una
de las Reinas de la moda.

l

0, I",

No aparezcáis n unca más sabio que lo
que sois, ni más prudente que aquellos con
quienes os halléis; llevad vuestro saber lo
mismo que vuestro reloj, en un bolsillo
particular, de donde no lo saquéis n i lo ha·
gáis sonar únicamente para que veamos
que lo tenéis.
000

Pertuman los
labios y dan á la
boca sabor de ambrosía, &amp;P&amp;&amp;lonan
y hacen divino el
beso de los amaJJ•
tes.
La esposB que
usa l&amp;&amp; Putlllu ,,
Vlolttu de Rual1, d1
Quentln, goza del&amp;.
, ternura de su ma•
••
rldo. Indlspen11"!:
sable par&amp; los
·
Que aman las exquisiteces. C&amp;jlt&amp;
artística de &amp;lu
minio. 50 cvs. Por correo, certltlcad&amp;, 60
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f,Ba 5. -J. Ui.J&gt;.Ui n , Sucrs., /Ja, BoUvar t5.

-------------CASOS Y COSAS

La verdaderd. grandeza es la que no ne·
cesita de la humillación de los demás.

o o o
El primer museo fué fundado 2 80 años
.
.
.
antes de Jesucristo.
La razoa que se deJa llevar ne la calera
llene la misma suerte del error.
El comercio consnme más de un millón
de pieles de gato cada .iño.
000
La policía no es otra cosa que la diplo· E n cier ta época, en Turquía, estaba
prohibido fumar so pena de muerte.
macia en harapos,
o oo

•

F.LOREINE

1

o oo

Hay una probabilidad contra ....... .
ooo ooo para que una persond. tenga
Hay algunos que para nad;t sirven colo- las lfneas digitales que dan la presión
E ntre los manuscritos del Museo de }iis- cados en segunda línea.
identificadora, igual a otra persona.
toria Musical de Colonia, el mismo conser·
La tuberculosis causa la muerte de más
000
vador de aquel centro artístico ha descupersonas de 25 a 30 años que cualquiera
b 1'erl0 una compos1c1on
· · , me
· 'd't
Np hay veneno más activo que la lectu- otra enfermedad.
I a d e 1 su bl'1me
maestr o.
ra de malos libros.-Chateaubriand.
o o o
Se t rata de una melodía adaptada a la
o o o
·
d ¡
,
·
El tiempo de existencia de un barco de
primera e as tres poes1as de Mattb1sson,
guerra moderno se calcula en 20 años.
que llevan por título &lt;A Laura.&gt;
Un hermaoo es un amigo dado por h,.
Todo hace suponer que fuera escrita en- naturaleza.-Proverbio chino.
tre 1
L
os anos 1790 Y 1792. os versos, un poO O 0
co mediocres, han sido ennob lecidos por
las notas de Beethoven ; pero el principal En un teatro,·
é •
. .
•
m rito de la composición esta en el acom• - Acomodador, mi butaca está ocupada
COGNAC
pañamient~ de piano.
por aquel caballero. Dígale usted que se
? esgrac1adame~te, falt~ el principio de vaya a otro sitio.
la rnteresante págrna musical.
-ilmposible! ¡Es un magistrado!
64-00 0

Un trabajo inédit o de B eethoven .

Ouoo,.,,.,..,

VINO ARDUO

1

La mu;er menos coqueta sabe que es
am...da un poco antes que Jo sepa el mismo
de que se enamor a.

Médico encargado del departamento de enfermedades nerviosas,

Dr. A. Ruiz Erdozáin
Administrador,

J. Lavista.
LEA USTED

'La Semana Ilustrada'

0 0 0

-lY qué tengo yo que ver con eso?

-lPero no sabe usted que los magistraEn la tumba de un r ey asirio se encon- dos son inamovibles?
tró un pan que debe tener más de 2,500
años.
o o o

Ninguno tan deflcioao como éste.

�EL MUNDO ILUSTRADO

1) Los Mal'.)damientos
Belleza

hir,~!
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&lt;los diez maodamieotos de la belleza&gt;.
r. Cuaodo el espejo te dice que estás
uo poco indispuesta, descansa.
2.
Para conser var el cabello hay que
lavarlo una vez por semana.
3. La higiene de la boca exige un lige·
ro masage diario aplica ndo un dedo a los
labios y a la parte superior e ioferior de
los labios,
4. Hay que practicar todos los días el
mas.,ge de la barbilla.
5. La nariz requiere un masage diario MARAVILLOSA CURACION DE UN
con los dedos.
ANTIGUO Y HONRADO PERIO·
6. S i se enrojece la puota de la nariz,
hay que aplicarle comprensionescalientes,
coo un pedazo de tela muy fina.
DISTA
7. Para evitar las arrugas llamadas vul·
. .
garmente «p~tas de gallo&gt;, es preciso lavar ~1 decano_ de los penod1st1;5 cubaoos, el
coo frecuencia los pár¡:,ados con agua tao seocr Arsemo _F~;nandez Carc;,.va, de Ha·
caliente como se pueda sufrir.
han~, nos escn~,10 c~n fecha catorce de
8. El brillo natural de los ojos se coo· Abnl de ~gu: Escribo a usted_ coo gusto
serva bañáodolos con &lt;agua de rosas&gt; y para mamfestarle que sus pr~c,1?5'1s pfl~ousaodo para ello un recipiente especial.
ras de Paw Paw son una bend1c1on de Dios,
9 Para que no aparezca la vulgar bar- s~bre todo para los viejos como yo que dibilla o &lt;papada&gt;, hay que d0rmir con la gteren mal por. falta de denl_:ldura y de
cabeza muy baja tan baja como sea posi- trastornos gástricos. Tengo6ganos de edad:
ble.
•
he padecido mucho de las muelas, cuando
ro. La piel se refresca coo baños muy joven, y unas me las extrajeron los dentiscalientes.
tdS, y otras me las arranqué yo mismo; no
Las prevenciones generales pueden, en permitiéndome mis esca5?S _recursos el po·
principio, condensarse en las líoeas que nerme uoa dentadura arhfic1al. Estuve hassiguen
tante tiempo utilizando e_l B!carbonato de
En la práctica:
Soda para ayudar a la dtgesttón; pero este
En toda clase de lavados, y hasta en el procedimiento me obljg_aba a (r aumentan·
baño, debe usarse agua destilada. Si se do gradualmente la dosis de Bicarbonato, y
emplea el coldcream procúrese puro, pues tanto he tom3:do qui: :mpecé a sentirm~
cuando tiene plomo causa mucho daño a ~al, y d_etermtné sushtu1rlo con sus pro~•la piel.
g!osas p1ldoras de Paw Paw, tomando d1aE l masage tiene real y positiva impor- namente al acostarme, una de dichas píltancia. Debe practicarse en todo el cuer· doras; hace de esto dos · meses y observé
po, porque hace circular la sangre y evita que me encuen~ro bi:n y hasta he eng?r·
la formación de grasa.
dado. Uso al mismo tiempo su excelente¡a·
Jamás dtbe unt..rsevaselina en los cabe· bón, y mi físico ha mejorado mucho."
llos. Ninguna substancia mineral puede LAS&gt; PILDORAS DE PAW PAW ( .
hacer que crezca el pelo.
.
.
Pa
La receta empleada con éxito para evi- paya), son las me¡".res que !e conoc~n pa·
tar la caída del pelo se denomina «loción r~ ~l eSl6mag? e htgado Y un__ P?Stttvo. y
de camomille&gt; y debe aplicarse sólo en las ra~t~o re.~e~to para el estren 1m1ento, te·
raíces. Hay que usarla con cuidado, para tenc1a, b1,ho_s1dad, dolor de cabeza y todcs
que no salte ninguna gota sobre la cara, los padec1m1entos causados por, desórdenes
porque deja fuertes manchas amarillas.
~€1 e~tómago .e híga~o. Estas p1ldo~as conLa «camomille&gt; se fabr ica de este modo: heoen las r_ne¡ores virtudes del !ómco Paw
Echese en un litro de agua un puñado Paw, Y esta o preparadas del ¡ugo de la
bastante grande de yerbas de manzanilla. fruta Papaya 50 centavos.
Se_hace ~ervir la mezcla durante doce o
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.
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metahco colocáodolo en un sitio fresco.
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d1m1ento que sigue:
y todos los males de los Riñones. 50 ceniaLavarlas primero cnn agua de jabón vos. Marca 3 X, 32.
cambiando el agua tres o cuatro veces y
dejarlas secar sin hacer uso de la toalla. Munyon tieoe Remedios para todas las enCuando estéo relativamente secas, hay fermedades, casi todos al módico precio de
que bañarlas con una mezcla compuesta 50 centavos. Se venden en todas las farma·
de treinta gramos de glicerina, noventa cias o pueden pedirse directamente.
gramos de agua de rosas y diez gotas de
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Los amigos de las aves venían quejándo• 6; y otras. Consultas por correspondencia,
se desde hace mucho tiempo del enorme confidenciales y libres de todo gasto número de volátiles destruídos por los fa- MUNYON'S 53 Rd. AND JEFFERSO N
ros de gran potencia.
S's. PHILADELPHIA, E. U. de A,.
Estas mortandades eran grandísimas, so·
bre todo en la época de la emigración.
Hasia hace poco se creía que las aves,
a~ra1das por los rayos luminosos, se precipttabao con Id.) ímpetu sobre la linterna
del faro, que caían atontadas o muertas
por efecto del golpe; pero las detenidas
observaciones llevad«s a cabo por muchos
El Agente exclusivo de
torreros han permitido determinar la ver·
dadera causa.
nuestros semanarios "El
Las aves muereo extenuadas después de
haber seguido durante horas enteras, en su Mundo Ilustrado" y "La
movimiento giratorio, los rayos de les pro · Semana Ilustrada" en esa
yectores. Generalmente, después de fatigarse en vano, concluyen por caer al m~r Ciudad, es el Sr. Manuel
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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>L'ILLUSTRATION,

;-----,..

vient4e
r érige,

1·eg~

lOUDAL DIVEBSEL.

Béraa.
1 seco11-

Antier,
J. Co.

Leont.e
ourniei,
in, Acb,
acham.

,egou,i,
-Lespes,
Albéric
Tessier,
sous la
e haroa
t publilaus lei
es jourBollericr, 68,

-

Ue ANNÉE. VOL. XLIV.

DirPdion . nédarlinn' Administralion :
Toutes lei commun'cat;on• relat;,·es au journ, 1. rerlamation•, demandes
de c~•~~ements d'aMess, . doi,·ent étre adressées frnnro i,
... AUG. ll'ARC. or• ECTEUR-GÉRA:"'WT.

tripteun
t expire
és de le
nédiateo'éproudaos la
al.

ctement
irnal et
t libraique de

l'.4ula llusner par
ircclion
ne et de
ute l'ile
assant a
,re, D066, Vil-

Les demande• d'abonnement doivent etre accomparnees
d'un mandat sur Paris ou sur la poste.

Samedi

6

N•

A.out

t 119.
1884..

L'admi11i1lr3lion ne ripond pas des manuscrih el ue s'engage ¡am111 á lts insmr•
Vu les traité1 • la. lraduction et la reproduclion i l'étrangtr !Onl interdiles.

BUREAUX : RUE RICHELIEU, 60.

SOMMAIRE.
Re,uc pohtiqce de la sr m• ioe. - f,1U rrier de
Paris. - Régalea du Havre. - Dislribulloo
des prix au colléve arabe-íran&lt;;a;s d'Al~er.
- Autobiograohie d'un pecte ((in ). - Les
baius d'Arcachon. - La litterature béarn111e. - Salon de 1864. - F.1c11rsion1 sur
les c61es de Normaodie. - f.hronique musical,. - L'a,guill, ur, paroles et mu~ique de
11. Gu1tave Nadaud.
CraL'llrtl: S. M. llar1e-Perdinand-Fran~i1

?,

d'A11i1t, roi d' Espagne. - Le marahout
Ahd-el-Azis, chcr de l'insurrcclion al~é •
rieune. - f.on•oi de prisooniers danoi1, amenes de l'i e d'Aben i RenosboufJ1. - Grandes regates du Hure ( U juil et ¡. - Arrivée
de 11. P. de Ltsseps au seuil d' El-Guisr, le
10 jmllet. - Les boios rl' Arcachun ( 1 gra•um ). - Saluu de t 864 : Q!,lipe et le
Spbi111 ¡ - Un d1mancbe au wu,ée du
gnod-duc. - Escursinn• sur les cciles de
:io,maodie (l ~ravures) - L'aigui l•ur, pa1olc1 ti musique de M. Gustave Nadaud. -

ndes et
·elatives
t etre
MARC.

R•bus.

REVUE POLITIQUE
DE LA SEllAI"NE.

s cha•

S'il fout en croire les journaux
de• Vienne, les négociations enaa.
0
gees entre le Danemark et les plénipotentiaire~ de l'Autriche et de
la. Prusse auraicnt abouli , dans la
seancc du 31 jui1let, a. la signature
des preliminaircs de la paix, dont les
bases seraient les suivantes:
Cession complete des Duchés, y
compris les enclaves j utlandaises,
a l'exception du dislrict de Ribe.
L'ile d'Alsen et les Hes de la roer
du Nord resteront au Slesvig, tandis
que l'ile d'.Arroe, daos la Baltique,
rcstera au Uanemark.
A partir du dislrict de Ribe, une
rectification de la fronticre aura
lieu.en vue de tracer une li"nestrategique,sans toutefois porte;atteinle
11 l'intégrité et il l'union des Duchés.
L'incident de llendsuour"'0 cst tou.
0
J urs la grave affaire du moment,

¡/
¡¡,

M. 11.lRIE-FERDINAND FRAN~OIS D'ASSISE, ROi O'iSP4'1(K.

AbonnPmrnh pour Paris et le.1 Diípartemcnls :
3 mois, 9 fr. ; - 6 mo's. 18 fr. ; - unan , 36 fr.· - le numéro : 5 c.
la collection menauelle, 3 fr.; le ,·olume se;.,estriel , 1~ fr. '
ADO:W1'1EIIIE~T8 POUR L'ÉTRA.~GER t

Memes prix ; plus les droits de poste , sui..ant les tarifs . •
Les abono. parten! du 1•• no de chaque mois.

en Allemagne. A la Dicte, le représcntant de la Prusse, en assignant
i1 l'occupalion de la villc . danoise
des motifs purcment militaires, el
en daignant reconnaltre que la protestalion du général Hake, qui n'avait -pas d'instructions pour ce cas
imprévu, était légitimc, a cru devoir
ajoutcr que les Prussiens, n'ayant
pas cu l'intention de chasser les
troupes fédérales, ils ne s'opposaielit
pasa•leur relour. Cettc plaisanterie
n'a pas été du gotit du représentant de la Saxc, 11ui a déclaré aus• lut qu'il renon~it a soumeltre it
la dicte aucune proposition, dans
cette conviction, Mterminéc par les
fails, que ce modc de pror.éder ne
saurait aboutir. Daos le cas ou un
évéuement pareil i1 celui sur lequ1 l
ón cliscutait mrvicndrail i1 !'avenir,
le gouvemement saxon, a-l-il 1lit
encore, n'aurait qu'unc chose a
fa ire : s'y opposPr par la force.
Le llanovre s'est horné a déclarer qu'il élait regrcttaule que l'entrée dr.s Prussiens it Rendsbourg
etit fnrcé les lrouprs fédéralcs i1 se
retirer.
La chambre des cléputés du Wmlemberga décidl! qu'une protesta ti&lt; n
serait rédigéc contre !'acle de violeuce commis par la Prusse. L'urgencc a été votéc a l'unanimité.
~¡,Des dépéches de New-York acuoncent qne la situation n'a pas
changé devant Pélcrshurgh. En
Georgie, Shermau a\'ait passé la
rivicre de Chattahooche et chcrchait
á couper les commuriicalions .pu
chemin de fer entre Atlanta et Augusta. Le général confécléré Forrest
marchait ala tete de dix mille hommes, afin de paralyser ce monvement. Des engagement.q ont cu licu
entre l'armée de Hunter et les confédérés opérant leur retraite; les
fédéraux avaient pris quatre canons
et une grande quantilé d'approvi-•
sionnements,
Des nouvelles vcnucs de Charle¡¡-

�L'ILLUSTRATION . .JOURNAL UNIVERSEL.

'

ton, porlenl qne les fédéraux on l ett; rcfnulés de Jameslsland vers l'ile Morris, el qne les balll'ries confl'flérées
ont rrpoussé les cano11nicres fécléra!Ps ju•riue rlans la
rivi rrr. !-tone.Un seul monitor auraitrprouvérles aval'ies.
D'arrcs des drpcches de Louisville, les confédcrés a11raient envahi le Kentucky sous les ordres rle !fornes. Le
corps d'armée d'invasion seraitde 5,0íl0 a 15,000 bommes.
11 y a de la marge entre ces deux chiffrcs.
Le5 corn111issaircs de la reine d'Anglrtcrre ont donné
lectur~ anx dímx chambres rl•1 mcssag-e royal qui prorogc
le Parlemcnt. ílans ce message, la reine r1•gr, tte que
les elfor:ts de l' Anglcterre, de la Fra nce, de la Russie et
dé la SUCfle, n'aicul pu amener une réconcilial1on entre
le roí de' ba11e111ark et les pui,sancr,s allemandes. IWe
espere qne la paix se réalisrra dans le nurd de l'Europe.
Sa )lajc,té déplore p1:olondément que la guerre d'Amériq11e n'ait pas atteint son terme, et elle verrail avec
joic une 1·ér.011ciliation amicale entre les dcux camps.
Voila d,•s reg:els et tics vooux bien chrétiens, qui honorent Ir gouvernemenf de l'Anglct~rre, et qui ne Je comproml'llrunt pas.
L'Emperenr Maximili1m a prononcé, a son entrée a
l\Iexico, une all1,c11tion dans laquclle il promet a son
peuple un gouv&lt;'rnemcnt fort, ayant la liberté pour base.
Sa Majeslé a parlé de l'ardent palrioti~me qui l'ania,c.
Devenir, en si peu de temps, de prince aulrirhien patriote mexicain, en véritr, voila qni est acln,iraLlc, et il
faut convenir qu'il y a, pour les archiducs appelés a l'imp~11 iHc a ccindre une co11ro.nne P.xotique, de5 graces
d'Etat li,ntcs particulicrcs.
Un soulrvcment a cu lieu a Haili pour forcer le p1·éside11t Gclhrd a porlcr sccours aux insurgés dominic,1ins.
Le l'o,m ietrlu /JimanchP.rés□ me en ces termes sa dernicrc cnrrespon,tance de Naples, rclativement aux réso.
lulions priscs récemmeat a Jschia et a ce qui les avait
précédées :
« A son rctour de Londres, Garibaldi avait recu a Caprera un envuyé de la cour de Torio, qui lui co;seillait
une rlou lile cxp,'d ilion vers les cótc:s de l'lstrie ou de ta
Dálmatie et en rneme temps vers la Hongrie, en passant
par la mer Noire et les Principautés danuhiennes. Vaisscaux, argent, tout élait mis a la disposilion du blcssé
d'A•promonlc.
&lt;1 Gar1haldi gouta.it ce projet et avait commencé les enróhiments en vue de son exécution; mais il a rencontré
une résistancc énergique chez tous les hommes du p~rti
d'action, dcpnis M. Mordini jusqu'au baron Nicotera. lis
alléguaieni les diflicultcs énonnes de l'enlreprisc,jointes
a la pres~ue certiludc d'un désaveu. E11fin, le mot r,iége
aurait été prononc&lt;\ par quelqucs-uns d'rnlre enx.
L'Empercur a écrit la lettre suivante au maréchal
Vaillant, minislre de sa maison et des bcaux arts:

n enonciation, par la compagnie, au trailé qui tui as~nrait uu certain nomlire ele travaillenrs i11digcncs, contre une indernnitc' clc · 38 millions, payahlc en six annuil és; rrtro, es0 inn de 611,rroo hectar&lt;'s rle tcrrain,
moycnnarrt 30 rnillions payahles en dix annuités.
R6t1 ocrssion clu canal d'c,111 doure, moyennant 10 millions pa_valJles dans l'annéc rle la livraison du canal;
ahandon des droit~ de navigation et autres rcdevanccs,
payaloles en dix annuités.
La jouissance cxclu;ivc de la partie du canal d'eau
douce, entre le Ouady, r¡n,sah el Suez, sera laissée a la
compa¡;nie jusqu'a l'entier achevement du canal 111arilime.
La Conr de París avait décirl&lt;\, rlans nn arrct renrlu
con Ir~ mt. de S.1 int Chéron et finance rlc Clcr bois, que
l'envoi d'une corresponrlance périod1que dcstin re a etre
inséréc dans &lt;les Jou1-miux auloris~s consli1ua1t par tuimemc la publical1on d'un jonrn d ou écril pél'iodique.
Cet arret vient d'etre cassé par la Cour de cassation.
Le Cou1'Tier du Dimanche publie la lctlre suivante,
adressée par M. le maire de Chantecorps (Deux -Sevres) a
M. le sous-préfet de Parthe1rny :
« J'apprends qu'une protestation, revetue de quelques

rares signatures, vous a été adrcssre conlre l'élection
de M. Lcboiteux, membre du Conseil général pour le
canlon.
« Je m'empresse de vous as•urcr qu'aur.un reproche
11c s:i.urait etre formulé contre les parlisans tl P- M. LPboiteux, qui n'ont exercé aucuue pres,ion snr les rlecleurs.
« Je 11P. pui5 donner le memc éloge aux parLisa11s de
la cand1dat11re &lt;le M. Proust. Pendant la se111aine qui a
précede l'élecliou, de, courriers, munis de lmlletin,, les
ont semés a pleines poigoées daos tous les villages de la
cornmune.
11 Les maisons ont ~té, a plu~ieurs reprises, individuellement visitées par eux.
« M. Dupont, de Vautebis, homme d'affaired de
M. Proust. se trouvait encore, la veil e de l'éleclioo,
daos les villages de la Chapeliere et de la Coudre, appos:rnt des affiches et laisant de la propagande.
&lt;( Une ruse nouvclle a été mise Pn usage, celle de
prendre des bullctins du candidat du gouvcrnement,
pour écrire dcssus le nom du caudidat de l'opposition.

. .

. . . . - ... . . .

Comprrnez--vous ces candidats de l'opposition, qui ont
l'and-ace de semer des bulletins de rnte a pleines poi-•
gnées, ele faire visiter les électeurs par lcurs agents,
d'apposcr leurs alfiches la veille méme de l'élection, et
ces élccteurs im¡wrtincnts qui ne craignent pas d'écrire le
nom du canditlat de l'opposition sur le hulletin qui porte
le nom du candidat gouveri:iemental ! Que de perversité!
S.M. Fran~ois d'Assise Marie-Ferdinaod, d9nt l'arrivée
a Paris est annoncée pour le 16 de ce mois, est née le
13 mai 1~22. Ce prince cst le cousin-germllin de la reine
lsahelle, qu'il épousa le 10 octobre 1846. On se rappelle
que cctle ques1ion du mariage tle la reine d'E pagne
rcmua l'Europe entiere. Les prétentlants étaient l'infant
Frang:iis d'Assicc, le cornte de Trapaoi, OIs du roi des
Oeux-Sicilc~, Ferdinand II, et le comle de Montemolin.
Lcroi d'E,pagne partira le 14 aoút, accompa)(nédesa
maison militaire, du duc de Medina-Cooli et du marquis
de Santa-Cruz. Le 15, il inaug11rer1 le chemin de fer qui
relie la Frauce a la Périinsule. Sa Majesté sera re~ue
a la fronticre par l'arnhassade d'E,pagne; elle passera
cinq jours eo france. De grandes fetes lui seront tlonnée~
a París, a Saint-Cloud, a Vers:i.illes et a Fontaincbleau.
ED.l!OND TEXIER.

L'ILLUSTRATlON, JOURNAL UNIVERSEL.

¡ trc jour, le directour rl'un spectacle forain

offrait a la
curio,ité &lt;lu pul,lic un hdmme et une femme mangeant
de, rats vivants. La justi•e e~ intervenue, et les magistrats ont condamné l'impres11rio a trente jours d'emprj.
1 sonncment et a cinq liv1·es sterling d'amende.
Voila des 111al{imaL~ bien cruels, de troubler ainsi les
plaisirs de la lihre Angleterre !
Je ne c11n11ais pas de loi q11i drfonde chez nous de.
ma11gcr des ral; vivants l'll p11l.Jli1:; de plus, nous jouis.
sons de la lihcrlé des thralrcs; pourquoi les ratophagea
ne nous feraient-il5 pas l'honneur de se réfugier en
france, et de nou~ rr,onlrer lcurs pctits talents?
Autre divertis;cmcnl angla is: soir, e; chautantcs don.
nécs par l'A11thro¡11,r,/o,so,. L' rlnl/1ropo11 /wos cst une tete
en cire pourvue d'un mécaui~mc intfrieur qu'on monte
a l'aidc d'une clcf. Le tour de clef dunné, la tele, suspcutlue au plafond, chante six airs dilfrrcnts avec les
varules. N'cst-ce pas tout a fail joli? Ju~qu'a pré~cnt, il
1 n'existe a Londres qu'une seule tete dotec de cclle merveilleusc organisation; mais_l'invcnteur est en train d'en
fabriquer d'autrcs, e.t hientót il y aura des tetes poor
toutes les voix, qui exrcuterout des morceaux d'ensemble.
Qne je me rPjou1s done d'entendre le trio de Guillaum,
1 tll par trois tetes su~pcnclues au plafond ! l.es directeurs de th&lt;'atrcs lyriques sont dans la joie. QDand il1
anront besoin drsormais d'un tenor, d'un baryton ou
d'un ;oprano, ils l'acheleront tout fait, ou le commanderont il l'av 1uce suivant leur goul, co111me un habit, un
gilct ou une paire de hnttes. En y mcttant une viog-ta1ne
de francs de plus, ils :111ront un trnor a ut de poi trine:
ce sera tout honnement admiralolc. Et avec ces chanteurs.. ti,, pas de capricr.s a rerlouter; une égal,té d'humeur parfaile; jamais un mouvcment d'ur¡:uPil, jamais
de récriminations, jarnais d'exige11ccs déplacécs. Quand
un anthropng/ossos aura fait son tcmps, on le rnettra au
rancart; il ne se plaindra pas, il ne lera point de proces, il ne drmandera pas de drdit, il n'écrira pas de
lettres ridiculcs dans les jour11aux; seulernent, il lui
restera la chance &lt;l'etre acheté au rahais par un enlrepreneur de concert. en plem vcut, et rle chanter au caré
des Ami,assadeurs apres avpir chanté a l'Opéra. Tant pis
pour les gens qui fréquentent les cafés chantants !

¡

.

.

.

. . .

. . .

. . ..

On m'apporte une lettre timbrée de Londres. Permetlez-moi de m'interrompre un instant et de la lire .
Singuliere rencontre. On m'annooce justcment que
plusieurs mernbrcs de l'arislocratie anglaise, informél
de l'admiration enthousiaste que professe une parlie de
la noblesse fran~aise pour M11 • Thérésa, et des triomphes qu'obtient cette intéressante jeune filie daos quelques salons du faubonrg Saint-Germaiu, viennent de
charger l'invcnteur de l' Anthropoglossos de fabriq uer au
plus tót, pour leur usage, une tele geure Thérésa, chantan! le Petit blcu avec le, délicatesses d'intouation pro•
pres a la délicieuse cantatrice, qui balance a l'heure
q•1'il est le succes de Léotard, de Blondin et de l'écuyer
quadrurnane.

le 31 juillet 1864.
&lt;&lt; Mon cher maréchal, je vicns vous faire part d'une
« réllcxion qui m'est survenue pendant le re pos dont je
« jvuis ici. Deux grands établissemcnts doivent etrc re« construits a París, avt'C une dt&gt;,tination bien dilfo« rente : l'Opéra et 1'11,\tel-ílieu. Le premier est deja
« commencé; le seco11d ne l'est pas erw11rc. Q•Joique
Mardi dcrnier, 'a eu lieu la distribution des prix au
« exrcutés, l'Opéra au~ frais de l'¡;_tat, l'fü'itcl-Oreu aux
Cooservatoire.
Ocs élcves de M11• Augusline Brohan, de
1&lt; frais des hospiccs et de la vit:e de Paris, tous deux ne
M. Samson·, de M. Régnicr, ont oLtenu des prix ou des
« s !ront pas rnoins pour la capital e des monuments reacccssits de tragédic, et deux des lauréats rl.e la comédie
« marqualiles; mais comme ils répontleot a eles intérets
suivaient la classe de M. Bcauvallet.
« trcs-d,fférents, je ne voudrais pas que !'un surtout pa« rut plus protégé que l'autre.
Quoi ! Suzanne, Gro¡¡-René, Mascarille formant des
« .{,es dépcnscs de l'Académie impériale de musique
Phed res, des Agamemnons, des Orestes; Polyeuc1e faisant
(( dilpasseroul malhe•Jreusement les prévisions, el il faut
l'éducation de M. Jourdain ou de Sganarclle ! Eh! oui,
(( évitcr le reproche d'avoir employé des millions pour
san~ doute! Que faut-il pour enscigner un art? 011 gout,
(&lt; un théalre, qunnd la prcmiere picrre de l'hopilal le
de l'iutclligencc, et le talent de pcrsuader aux a11tres ce·
« plus populaire de París n'a pas encore éLt\ posée. Ene
'Pl.,r-&lt;;rQ: ;;;:
dont on est convaincu, de lenr faire sentir ce que soi« ga.gcz rlonc, je vous pric, le préfct de la Sei ue a fa1re
mcme on scnt.
« commencer bientót les travaux rlc rHótel-íheu, et
COUKIUEll BIB P.IRl8,
Or, comment comprendre Moliere et ne pas comprcn11 veuillez faire diriger ccnx de l'Opéra de maniere a ne
dre
Cor11e1lle et Racine? Com111ent avoir l'e~prit ouvert
« les terminer qu·en mcme temps. Celtc conrbinaison, je Comment s'amusrnt nos vilisins &lt;l'outre-)íanche. - les nait
Racine
et a Corneille, et l'avoir fermé a Moliere Y Le
(&lt; le rPcu1111a1s, n·a aucun avanla~c pratiq11c; mais, au
to¡,h ,ges. - L'Anlh,·opng/osso.i. - La11ré,1ls lragiq11es el rou purnl de xue moral, j'allache nn grand pr1x a ce que
miq11es. - M. Livi11g·ilo11P e11 E111op~. - Les ~e, npules de . reste n'est qu'affaire de discipline et besogne didaclique.
natl,·. - L'Af•·icaine. - La d,mse au Th&lt;\:l•rr llal en. - La
&lt;1 le n11111u111cnt consacré au plaisir ne s'eleve pas avant
Les soirées chantantes de l'Anthropoglossos lai~senl
l1q1wur d,•s UJ11iluid111s &lt;lf' Vé,·arnr, - Une Hi,1oire de la
« l'as.le ,fo la s,,ulrrance.
famillt\
0011.trarte.
Tra
los
monlrs.
Ce
rpoé
M.
Duencore
a nos vorsins le loisir de se réjouir du retour de
~ Rccev1•z, mon cher maréchal, \'ass11rancc ele ma
w, girr de 11.tnranne ¡,ense do l'.\lhamlJr,1. - Deux m·- M. Livingslone, le célebre missionnaire-voyagcur qui a
· « sinrcre ami lié.
« NAroLEON. &gt;1
tiiles e11 E$pay11e. - La dépen~e d'uu voyageur et d'un
fait de si importantes découverles géographiques daos
mulet.
L'Enrperenr Napoléon, choisi comme arbitre par S. A. le
l'Afl'io¡ue ccnlrale. On cruyait que M. Livin~slone avail
vicc-roi,d Égyple et ll. Fc,dinand de Lesse¡rs, pour staComment s'amuse-t-on en France, vous le savez, et peri dans une co11trée hahitéc par des peuplades anthro_tue! sur les d1fficultrs qui s'ctaient éle1•ées relative111cnt rnuvcnt cctle chronique vo11s a entretcnus de nos rli:-- popha¡.:1•~, lor,~u'on a¡)l'rit qu'il revenait saín el s:iur en
it l'entreprise du canal de Sucz, vieut de rcudrc sa scn- trartiuns; voult'z-vous savuir cumm,·11t on s'amuse cu A11gll'l1•rr&lt;'. L'i11trrpidc savant m• rlen1currraq•1e qualre
tcnce,
An¡{lcterrc, puur le 111om1·n1; je vai~ vuu5 le dirc.
muis a Londres, el il repart,ra pour l'Afrique avcc 1les
Les princip1ux chefs de cetle décision supreme peuNu~ _excellcnts vo:sins ont de l'orrginalilé da11s !'esprit; instructioo, nouvelles, al1n de puursuiv-rc la cuurageuse
vent se ré&lt;.nmer ainsi:
il ne leur faut pas les distractions de tout le monde. L'au- et belle tach(qu'il s'e&amp;t donnée.
Vicby,

0

~

Les -magistral.~ ang-lais veulent épargner au peuple
an"lais le &amp;pectacle d'hommes mangeant des rats vivants.
M. "sénazet, si j' en crois la Gazette des étr,¡ngers, prélend
, argner a la population cosmopolile ele Bade un specep
I r .
.
1
tacle plus · agréable aux ye11x que que,01s, ma,s pus
ffensanL pour la morale, celui de ccrtaines clames dévo;aut a belles dents des fils de famillc; en conséquencc,
l'eotrée des salons et des jardins de l'établisscment est
interdite aux femmes qui ne sont pas mariées.
Reste asavoir cotnment les préposés de M. Bénazet
rPconnaissent une fcmme mariée d'une femme qui ne
l'est pas. Exigent-ils l'exhi bition de l'acte de mariage?
ou bien toute lernme est-elle présumée u'nie en légilime
maria"e avec l'homme qui tui donne le bras? La précautio~ de l'acte de mariage est plus sure, mais la fiction tégale du bras est bien plus commode, et je suppose
que M. Bénazet tui a donué la préférence.
En pubhaut le rigoureux arret de proscription porté
contre les fem mes non mariées, la Gazette des éttangers
aunonce que l'effet P.:J sera suspendo a l'époque des
courses. Voila, je l'avoue,. ce que je ne comprend, pas
tres-bien; pourquoi ce qui n'est pas moral en temps ordinaire est-il moral en temps de courses? Je voudrais bien qu'on m'expliquat cette distinction, qui me parait je l'avoue, prodigieusement subtile. Ou bien auraiton {ugé a propos d'hooorer la morale en aout et de ne la
point bonorer en septemhre? Mfü que signifie celle
demi-vertu, s'il vous plait? Serait-ce, par h1sard, qu'on
craindrait d'écarter les horsemende l'hippodrome d'If{etiheim en ne permettant pasa certaines célibataires d'applaudir a lcurs victoires? Quclle supposition offensante
pour nos gentilshommes du turf !

écrits sur les murs en lettres colossales, frappent mes
yeux : L1QUEUR ))ES MOINES BÉNÉDICTINS DE L ABBAYE DE
FilCAl!P.
Eh quoi ! les Bénédictins aussi ! Certes, je n'en voulais pas aux moines de saint Bcnoit de prétendre travailler aussi a nous rendre la dig,·stion -douce et comrnode;
mais enfin je me souvenais que les Bénédictins d'autrefois avaient rcndu de tres-grands services aux lettres, a
l'histoire, aux sciences, et je ne pouvais me défendre
d'nn certain regret de voir les Bénédictins d.i {864 dans
la liqueur.
En y regardant de plus pres, je crois avoir trouvé de
bounes raisons de douLer que les doctes religieux aient
abandonoé !'esprit pour ne s'occuper plus que du corps;
sous ces mots, qui m'avaieni alarmé, j'ai lu un nom
propre, et le propriétaire de ce nom propre m'a tout
l'air d'avoir pris une enseigne allécl1ante, sachant que
la vogue est aux liqueurs pieuses, pou.r mettre une sainte
auréole a ses bouLeilles.
D'autant mieux qu'il y avait jadis a Fécamp, je me le
rappelle a merveille, une des plus Uorissantcs abbayes
de Bénédictins de France, mais que de cette abbaye il
ne reste que l'église, qui est tres-bclle. Or, s'il n'y a plus
d'abbaye, comment y aurait-il encore des moines?

pour les tonristes en E~p:tgne : le p11.ys, les mamrs, les
types y sont ohservés et dér.rits avec un ~oin extreme
et une recher'!he d'exactitude qui apparait partout et
daos cha&lt;Jue détail. ;\l. OesLarolles a éu plaisir a voir et
il a plaisir a montrer; c'est, en outre, un compagnon de
voyagP. plein d'esprit, de cordialité et de bonne humeur,
avec lequel on n'a garde de s'cnnuyer.
ll a parcouru l'Espagne penJant huit mois, a dos de
mulet, avec son ami Giraud, le peintre au talent élégant
et éoergique a la fois. A la derniere page de son livre,
il donne, pour l'instruction du voyageur, la dépense
moyenne d'une journée :

1

pe1ell0t. quartos.

1&lt; Uner.hambre sans lit 0e muletporte
le vótre) . . . . . .• . . . . . . . . ..
(&lt; La chambre avec le lit se paye une
pczette.
« La nourriture du mulet revient environ, avec l'avoine, plus ou moins chere
selon les localités, a une pezette; mettons,
pour un étranger . . . . . . . . . . . .
« Un poulet, sur la route, · pour un
étranger • . . . . • • . . . . . . . . . .
(( Un heau lapin, toujour&amp; pour un
étranger . . • . . . . . . . • . . .. . . .
« Accommodement des plats par l'hótesse, t réal (5 sois) avec l'huile ou la
1
sauce, deux plats . . . . . . . . . . . .
(&lt; Une soupe (i réal).
« Fruits, melons, concombres, tomates, etc., 2 réaux,. .. . . . . . . '..
&lt;1 Vio, euv1ron t réal. •..•... .

On parle d'une histoire de la famille Bonaparte que
nons donnerait S. A. l. le prince Napoléoo :
Une Histoire de C~ar, par S. M. l'Empereur Napoléon lll; une llistoil'e des prfaces de la maison de Condé,
par S. A. le duc d' Aumale; une Histoire de la famille
Bonaparte, par S. A. l. le prince Napoléon. Certes, on
ne dir&amp; pas que les princes et les souverains perdent
leurs loi.-irs.
On a publiquement annoncé que M. _Brandus était reVoila les trois illustrcs auteurs que je viens de nomvenn de Berlín avec la partition complete de l'Africai11e. mer concitoyens déja de la grande république des letL'opéra, ajoute-t-on, va etre immédiatement mis a l'é- tres; pourqnoi ne les verrions-nous pas Jn jour colletude. 'Le maestro, prévoyant tout, aurait écrit, pour plu- gues a l'Académie fran~aise?
sieurs parties de son reuvre, des variantes, parmi lesL'Espagne fait parler beaucoup d'elle en ce moquelles les artistes pourraient choisir celle qui couvien ment:
drait le mieux a leur voix ou a leur talent. Je souhaite
La piece de Don Quichotte, au Gymnase, nous donne
de tout mon creur q11'il en soit ainsi. Du J\leyerbeer por
envíe
de relire ce livre suhlime et charmant, qui est le
vaut mieux que du Meyerbeer arrangé par les mains les
livre
de
tous les a.ges comme de tous les siecles, un des
plus pieuses et les plus habiles.
premiers qu'on lit et un des derniers qu·on aime a tire.
Je ne sais pas si M. Bagier nous donnera des opéras Dans peu de jours, S. M. Fran~ois d'Assise, époux de la
oouveaux, mais le bruit court qu'il recrute des dan- reine Isabelle, sera l'hote de la Frauce, et des retes ma, seuses et un corps de ballet. La danse est une tres- gnili.:¡ues seronl données a Paris, a Saint-Cloud, a Veragréable chose, sans doute, et, soit dit entre nous, il n'y sa1lles, a FontaineLleau; daos quelqucs jours aussi le
anrait pas grand'mal d'égayer un peu les représenta- chemin de fer qui réunit Paris a Madrid sera solennellelions du Théatre-Italien, qui ne laisscnt pas d'etre un ment inauguré: il n'y aura plus de Pyrénées pour les
taotinet glaciales, en dépit de la chaleur étouflante des touristes espagnols et fran~ais.
couloirs; mais est-il bien néce,saire de rccourir a la
Jusqu'a préscnt, nous ne connaissions guere l'Espagne
danse pour cela? 11 me semhle ~ue du temps de RuLini, que par les romans, les opéras-comiques, la gravare, la
de Tamburini, de Lablache,de Mm• Sontag et de M11 • Grisi, photographie et les danseuses espagnoles; mais voici
on se passait tres-bien d'entrechats, de piroucttes et de 11u'elle va prendre rang, comme la Suisse, l'Allemagne,
poíntes; je crois qu'íl suffirait, pour voir renailre les l'ltalie et l'Algérie, parmi les pays qu'on visite; nous
beaux soirs du Théatre-Itali'cn, d'avoir de grands chan- parlerons bientot de l'Alhambra, du pont de Tolcde et
teurs et de grandes cantatrices... et de chauter en de la c3.thédrale de Burgos, comrue du Vatiean, do pont
de Kehl ou de la cathédrale de Cologne; du Guadalquifran~ais.
D'ailleurs, la danse est quelque peu prodiguée en ce vir comme du Tibre, et des sommets de la Sierra-Netemps-ci : on danse a l'Opéra, on danse a la Comédie- vada comme du Mont-lllaoc ou de la Jungfrau; nous
Fran~aise, quand on joue le Mariage de Piga.,o; on danse aurons mangé de't'ol/a podrir/a, fumé des cigarettes daos
au Gymnase,()Il danse a la eorte-Saint-Martin, on danse la s:i.lle d'une posada aux murs blancbis a la chaux, apau Théatrc-Uyrique, on danse au Cirque, on danse aux plaudi aux prouesses des toreros au cirque de Séville, vu
Variétés, on danse aux Boufles-Parisieus, on danse aux danser le fandango et la cachucha sur leur terre natal e;
Folies-Marigny: ou ne danse-t-on pas? IM-il bien né- les Parisiennes auront pris des le~ons d'é,entail au
cessaire qu'on danse encore au Théatre- ltalien?
Prado, et la mantille, la jope courte, les has a coins
brorlés, le peigne haut, ficrement planté daos le chiAimez-vons•la danse? On en met partout. Aimez-vous
goon, seront en train de conqu ~rir París.
les liqueurs douces? Partoul on en fabrique. Un jour, les
Le moment est ven u pour les gardiens des monuments
ChartrPux se dirent: Pourquoi ne faciliterions-nous pas
hisloriques de l'Espague de se munir d'un album ou
la digestion du pruchaiu?-(Les pauvres gens n'avaient
puisse s'épancher l'admiration des visiteurs saos comguere besoin ·de songer a faciliter la leur). - Et, mus mettre de di\gradations.
par cette bon ne pensée, ils inventerent la chartreuse, et
Daos ses Dell:t artistes en E~pogne, M. Desbarolles ras'en fire_nf une centaine de mil le francs de rente, sans conte qu'il a Vil un album de ce genre au pa!ais de
en ~tre plus riches pour cela. A leur tour, les Trap pistes ~e l'Alliamhra. Sur la premierc page du livre sont écrits
dirent : (".ourq noi no~ con freres les Chartreux méritP-- ces mots :
raient-ils seuls les bénédictions des estomacs fatigués?
« La plupart des voyagenrs qui visiten, ce palais,
Et lesTrappistes, tt □i ne mangent pas mieux que les Ch:i.r- ayant la rnalheurcuse habitude d'en salir les marailles
treux, inventerent la trappistme; et la trappistine com- de leurs noms et de leurs µensées, ce hvre a été laissé
mence a faire joliment son chemin dans le monde.
a l'Alhambra par le priuce Dolgorouki pour éviter a
N'est-il pas touchant, du reste, de voir de saints boml'avenir de semblables outrages. 1,
mes, voué, a la diete perpétuelle, saos cesse occupés a
Un voyageur a écrit ces mots daos l'album du prince
pré¡1arer un soul~gemeut efncace pour ceux qui, vivant Dolgorouki: « J'ai visité ce palais el j'en ai été satisfait. 11
de la vie du siecle, ne se rcfusent aucune &lt;lcsjouissances,
Ce voyageur est M. Duvergier de Hauranne.
un peu lourdes parfois, de l'abondance?
Or, ,oici qu'il y a quelques jours a peine, ces mots, Le li'vre de M. Desbarolles 1era un guide e:r.cellent

.

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« Ce qui fait a peu pres 5 Crancs t5 sois, de notre
monnaie.
(&lt; A.insi, pour 5 fraocs i 5 sois, vous avez vécu avec
votre mulet; et cela, en supposanl que vous ayez mangé,
dans votre journée, un poulet et un lapin eutiers. Vous
pouvez done espérer une économie plus grande les
jours ou vous aurez moins d'appétit. ll
M. Desbarolles suppose, dans ce calcul, que le voyageur a un mulet a luí, qu'il aura acheté 300 ou 400 fr.
et qu'il revendra saos grande perle, peut-etre avec
bénéfice.
Ceci se passait en 1846.
Un triste jour que le t 5 aout prochain pour les Iilulets
et pour les mutes! ti:nfin, espérons que }t. dP- Salamanca
voudra bien ne pas mettrc des chemins de fer parlout.
Ah! encore un conseil de ij. Oesbarolles: Ayez soin
d'emporter, en Espagne, votre déjeuner et votre diner
avec vous; les auberges n'ont point accoutumé de fournir de·s vivres aux voyageurs.
X. FKYRNET.

- ----r-,- ~ -------R ÉGATES DU HA VRE.
AU DIRECTEUR.

Havre, !6 juillet.

Nos régates du 27 de ce mois ont été plus belles et
plus animées que jamais. La ville était littéralement encombrée de visiteurs, qui se sont tous portés sur les jetée, pour assistcr a nos courses nautique~.
C'e&amp;t a onze heures qu'a eu liéu la sortie des embarcations : on en a compté soixante-quinze, que quatre.
remorqueurs ont conduites hors de la jetée.
S. A. I. le prince Napotéon, sous le patronage duque!
est placP.e la Société des régates du Havre, assistait a
cette fete, qui s'cst composée de onze courses différentes. Celle des embarcations pontée• a voiles, dites yacbts
de plaisance. a principalement captivé l'attention. Cette
course était divi,ée en trois series. Les prix de la premiere
et rie la moyenne série ont été gagnés par deuxembarcations anglaises; celui de la troisi~me série par la :Uarir.Gat,rielle, appartenant a M. Gabriel- Benoit Champy, qui
a battu tous les Lateaux fraci~ais, et a gagné te prix du
ministcre de la marine.
Une conrse spéciale, qui a provoqué aussi beaucoup
d'inlt're t, e~t celle de l'Abeille et de la Mouche, chaloupes
a vapeur du yacht Móme-Nopolron. L'A.beil/e, patron
Esteve, a remporté le prix de 2,000 fr., offert par le prince
Napoléon.
Agréez, etc.
Pour e:i:trait: P. PAGl!T.

___

__

.____.,...,,.,__

�84

L'ILLUSTRATION, JOURNAL UNIVERSEL.
PKRCE!IKNT DE L'I~rHME DE sm.

.

TRAYAUX DU SEUIL D'EL GUISR

~'

~

-

:~~

~

ruon croquis vous verrez la pre.
miere locomotive ápportée ici par
M. Couvreux : c'est la premiert
aussi qu'ait entendu siftler llans le
désert le dromadaire, fatalement
condamné a mort par la vapeur.
Bientót quinze excavateurs et dir
locomotives seront montés et tra..
vailleront sans relache: des draguet
!fonctionneroot' en méme temfll
daos toutes les parties occupées par
l'eau. Telle est l'activité qui se
déploiera, dans quelques mois, sur
une li1?ne de 13 kilomctres.
·Agréez) etc.
Pour extrait : P. PAGET,

·==:==:::::. .

::s...-·•-::::::-:::::::
~
-

~

AU DIRECTEUR.
Suez, 15 juillet.

1
1

Je vous adresse un croquis de
l'arrivée rle M. de Les,eps au Seuil
d'EI Guisr, le iO juillet dernier. Le
Seuil, sitné daos la partie nord du
canal marilime déja navigahle, est
le poiot le plus éléi;é du tracé;
c'est la qu'ont été penrlant longtemps concentrés les efforls de la
compagnie, et qu'ont été réuois
jusqu'a 25,000 travaillcurs égyptiens.
Aujourd'hui, la compagnie ayant
renoncé ~ ce morle de travail, un
entrepreneur fran~ais, M. Couvreux, apporte a l'approfondissement et a l'élargissement du Seuil,
l'expérience qu'il a acquise daos
l'exécution de plusieurs lignes de
chemins de fer. 11 emploie no
systeme fort ingénieux, a peu pres
nouveau, et qui jusqu'ici parait rlevoir donncr des résultats excellents : ce sont des excavateurs a
sec qui lui servent a enlevcr toutes les tcrres au-,le,sus du niveau
qe l'eau, ou la drague n'a pas de
prise. Voici comment il procede :
sur le bord rlu talus une machme a
vapcur f 1it mouvoir, d'un cóté, des
gu,lcts scmulahles a ceux qui sont
employés p,iur les dragues, et qui
cléversent, de l'autre, rlans aes wagoos la terre qu'ils apportent. Ces
wagons lraosporteot eo,uite les déblais a l'aide d'une locomotive. 1Sur

L' ILLUSTRATION, JOU RNAL UNIVERSEL.

----~----DISTRlBLTION DES PRIX
au

COLLiGE ARAB&amp; -Vl\AN~AIS D'ALGER.
AU DlRECTEUft.

LE MARABOUT ABD-J!L-AZlS,chef de l'insurrection algérienne. - D'apres un croquis de M. J. Mareí. (voir le n• 11171.

--

-

~
~ -- -==

CONVO[ DE PRISONNIERS D4NOIS AMENJ!S DE L'ILE D'.USEN 4 IIENDSllO¡JRG, -

D'apl'h

UD

1roq~i1 d6 M. BILIII

Parmi les événements,, de· tout
genre qui se déroulent chaque semaine daos le monde, l'Illustratiora
peut et doit naturellement préférer
ceux qui se pretent avec complaisance aux crayons de ses dessinateurs,
aux rapides iodiscrétions de la pholographie; mais elle ne dédaigne pas
l~s aulres, et avouez que si vous pouviez dessiner la physionomie morale
tle chaque jour comme vous dessinez
la forme et les contours extéricurs
de chaque événement un peu ·saillant, avonez que vous ne seriez pas
mécontents de vou~ ; car vous tenez
a Aire complct, autant que possible.
et vous.avez ra13oo. t.;ela étant, permettcz-moi d'ajouter un petit post-

•

85

�86

L' lLLUSTRATlON, JOU RNAL UN IVERSEL.

L' 1LLUS'l'RAT101', .1 OURN AL UN IVERSEL.

scriptum a vos dessins algériens et de dire', moi aus~i, gnement qui figurent snr le programme. A la bonne
mon mot sur celle queslion algérienne qui redevi~nt a la heure! il n'y a rien d'inutile; tout servira un jour,
mode depuis quelques jours. Ce mot est un tont petit tout peut servir; le grain de senevé deviendra u11
document qui n'a l'air de rien, si l'o~ ne croit pas il la grand arbre : et, comme le dit forl bien M. Neyraud,
civilisation, et qui est, au contraire, gros de conséquences • rentrés daos leurs tribus, nos jeunes Arabes n'auront
pour quiconque a des yeux, les ouvre, et sait voir un peu qu'a laisser par!er leur creur; s'ils d1sent que la France
est la plus génereuse des meres, qu'elle veut faire de
au dela du présent.
Je ne veux pas commettre un exorde comme cela se l'Algérie une terre ricbe et prospere, de~ Arabes un
fait a l'Académie quanc! il faut annoncerau puhlicqu'on peuple éclairé et beureux, ils ne diront que la vérité. »
Sans doute, ce n'est pas la le langage de certains puévince tel livre que vous s.ivez, parce que son auteur
blicistes
qui disent que nous ne savons pas coloniser, qui,
n'est pas suffisamment éclectique et qu~ son orthodoxie
ne 8emble pas assez pure a tel pbilosophe converti; j'ar- s'ils rosaient, nous c•1nseilleraient de vendre l'Algérie a
rive done bien vite au fait que je veux vous gignaler, et l'Angleterre. lis oublient done que les fruits de la civipour lequcl je réclame de vous quelques lignes. Ce fait, lisation, par cela seul qu'ils sont si doux, ont besoin
qui me sem!,le si curieux, savt'z-vous ce que c'est Y C'est d'etre arrosés longtemps : avec les armes, nous avons
tout simplem1mt une dist,rihution de prix qui a eu lieu, occupé l'Algérie; c'est par la civilisat1on que nous la
le i8 juillet demier, au collége arabe-fran~ais d'Alger. coloniserons, c'est le collége arabe-fra,~is qui portera
D'ici aun mois, il va pleuvoir des cérémonies de ce genre, nos idées dans le dé~crt, en méme terops que nos soldats
daus nos 89 départements; il va pleuvoir aussi, hé)as ! y porteront notre verve et notre entrain; et saos vouloir
des discours et des flatteries a l'usage des jeunes Fran- ici finir par une phrase a elfet, j'ose dire que la civilisa~ais qui ue se lassenl pas d'entendre répéter, sur tous tion ira plus loin encore que nos bivouacs, et que
les tons, qu'ils sont le printemps de l'ávenir, tandis que nos idées, transplantées dans le désert par ·nos jeunes
lem·s puents et leurs maitres sont rautomne du di1- Arabes francises, marchcront plus vite encore que nos
neuvieme siecle. Si cela amuse les uns et les autres, il zouaves, et porteront plus loin que les fusils de nos tiLlsTER.
n'y a rien a dire, et il faut les abandonner a leur admi- railleurs algériens.
ration mutuelle.
~
Dieu merci ! au collége arabe-fran~ais, les cho8es se
passent un. peu autrement, et d'une _fa~on qui sent
AUTOBIOGRAPHlE D'UN POETE.
moins la vieillerie académique.
Figurez-vous ces jeunes fils du désert, qui out grandi
\Piu.)
sous la tente, dont ia premiere jeunesse s'est écoulée
dans la smala, et qui aujourd'hui, enfantés a la ciLe troisieme coup de la messe avait sonné. Un troivillsalion moderne, re~uivent d'elle ce qu'elle a de sieme préposé étail entré pour me preler main-forte,
plus saiu, de. ¡ilus fécondant; l'amour de l'action et au besoin, et le sous-brig:idier avait son ¡,istolet a la
du progres; ils vont l'e~porter avec eux dans la main.
tribu, et par cette généreuse semen ce faire Oeurir
- Ah! mon petit blanc-bec, vous vo11lez nous turlule désert et faire aimer la civilisaticn et la France. piner; nous allons voir, nons allons voir !
Le discours de l'orateur, M. Neyraud, est plein de bon
- Et vous, mes lapins, ajouta le capitaine matamore
sens et d'une rare con ven anee; il montre a ces jeunes en sortant du bureau et eu s'adressant a sa troupe : A
Arabes les remedes qu'ils doivent employer contre la c;beval! et obéissez au commandement de trois! On ne
maladie la plus daugereuse de toutes pour l'ame, contre veut pas que nous allions en Belgique, comme t,mt le
l'ignorance. Ce remede, c'est le courage avec lequel on monde, en payant les droits sur nos chevaux; eh bien!
renouvelle ses idées, avec lequelon accomplit le progres. nous boirons le montant des droits au nez duf\'ouverne11 n'y a pas un mot inutile dans celte petite allocution, ment, et nous irous en Belgique a meilleur marché: Je
ou l'orateur rappelle a son ..uditoire que si l'Afrique fut vous le rPpetc, mes lapins, en selle, et obéissez au comfiere d'étre rumaioe et d'o,,tenir le droit de cité, a plus mandement de trois ! Quant a vous, monsieur le petit
forte raison, au dix-neuvieme siecle, elle doit ambition- blondin pincé qui devez aller a la messe, priez bien le bon
ner un druitde cité plos noble et plus fraternel que ce- Oieu pour que vous n'ayez pas la moustacbe arrachée et
lni des Romains. Quelques mots.heureux a l'adresse du les reins cassés a l'une des prochaines kerir,esses !
maréchal Pélissier et a celle de son successeur, une menJ'allai me' poster sur le devant du bureau, apres
tion bien juste et bien cordiale de M. Cherbonneau, m'élre armé d'une énorme sonúe destinre aéventrer les
l'babile directeur du collége arabe, des remerciements voitures de foio, et je criai Súlennellement de ma plus
pour le ministre de la guerre, qui encourage et protége, forie voix : « Et vous, brigadier, sous-hrigauier et préle plus qu'il peut, cette maisun dunt il v~udrait faire po~és, altcntiun aussi, et ne mauquez pas d'e1érutcr ce
une pépiniere d'clevcs de Saint-Cyr, et 4ui y fait qtte je vais vous dire : Si ces chevaux dPpasseut la porte
donner l'instructiou qui duit meuer a ce but. Tels du IJUrcau pour se diriger vers la Belgique, dérhargcz
sont les d1vers sujcts dont s'est inspiré M. ~eyraud, sur eux vos p1stoleL5 en les visant au poilrail ! n J'a1·ais,
et qu'il a traites eu hom111e d'es¡iriL et qui comprcud du reste, cu soin d'expéclicr ,¡uelqu'un ponr lever le
a merve1lle le role de la Frauce eu Algérie.
pont. N'est w pas que c'ctait un rnome11L assez drama11 u·y a vas une hgne tle !ldtterie daus ce di5cour~: t14ue? Le capitaine des contreLandic1 s reprit :
.tout est vrai, tou.t est mesuré, et les Ar:ilies qui l'aurout . - Done, encore une fuis, et pour la bonne fois, mes
entenclu n'auroot pas le dru1l tic dire 4ue les orateurs lapins · une! deux !!
frao~ais savent graudir IPS ¡&gt;elites choses et rapetisser
J'ordonna1 qu'on armat les pistolets et que les cloigts
les grandes; ce qui est, comme cbacun le sait, le talent fusseut placés sur la gachPtte.
drs avocats attÍques et frao~ais.
- Truis! burla le géant, trois! et guides a ganche!
J'aurais voulu que l'un de vo~ dessinateurs ful la, et c·esl-a-dire que les lapins rctournaient vers l'intérieur.
qu'il etil pu vous envoyer le croquis de cette léte, uu la
- Br,gadicr, dlchargez votre pistolet en l'air, mais
ci\ilisat1on est vra1ment filie de Pallas, mais de Pdllas vous seul, pour leur faire les honneurs, et drpechez bien
portant l'égide d'u,n•; main, tandis que de l'autre, elle vite un de vos hommes au receveur du bureau voisin,
fait surtir l'oli\icr d'un sol gercé par le soleil.
pour l'averllr d'avoir a se tenir sur ses gardes, parce
Jli'est-ce pas un honueur et une JOic de voir le prix que la bande pourrait passer par la au galop, afio de
d'houneur accordé nun plus a cet exercice suranl]é du n'y pas étre arrétée comrne a Punt-Rouge. Tro1s jourg
d1scours latiu, ma1s a la narrat1un en lan¡;ue fra11~ai~c? plus tard, ces enragés repassaient la. Lys avcc leurs cheEl ce ¡irix douné ¡,ar le guuverut.ur giinéral, M. de Mar- vaux chargés de tabac, et 'nos pau vres pré¡1osés se fait1n1¡irey, et rernporte nuu pas par un Frau~:iis ué en Al- saieut blcssl'r affrcu3emPpl,tuur leur prendre leurs balgr1 ie, mai~ par un véritalile natil' du pays, par le jeu11e lots. Quant au petiL pincr', ti eul bien soin, a partir de
Ahrlallah Bt&gt;n Mecaoud de Guf\lma J'aurai- voulu que le cejour, dll n'aller aux kermesses qu'cscorté d'un acolyte
prix d'hunnenr d'arabe, do11ne par M. le general de div1- bien armé.
sion Yurnf, ful rrmp w1é par un Fran~ais. Avec un mailre
_Pour tcrrniner l'histoire, en ce qui concerne la figure
comme M. Lherbonneau, les Frau~ais peuveut liien renfrognée de mon hotPsse contemplant se~ caneLons
vaincre les Aralies méme sur ce terraiu-la. Le rran~a1s, morts, voici ce qui s'éta1t passé : mon chien, qu¡ ava1t
l'urthographe, l'histoire, la géographie, l'arithmetique, vagué tuute la nuit dans le préau de la fernie, avait fat1
l'algel,re, la géumctrie, le dessin liuéaire, la cunvcrsa- uue chasse aux pauvres vul:tlile~, et étranglé tuut ce qni
tion en l'ra11~a1s pour les .\ralles, et eu aralie muel puu1· n'ava1t ¡,as su s·e11fu1r ou se défendtc. Je 111a11geai les c,1les Fra11~a1s. le d1·ssm d'1mi1ation, la calligraphie, la nelons avec attcndri~scment, et je rus bien plus atlcnn,n,it¡uP, la ¡¡~111na1-1i1¡11e, voila les d1versolijetsd'eu&amp;ei- dri lo™jue, quelqoes jours apres, je dus w11 separer de

mon cher, de mon seul compagnon, qui avait :ijouté la
réc1dive a ses prPmiers crimes, et dont le bannissemeot
uvait été définitivement prononcé pour cause d'impénitence finale.
Mais je ne devais pas etre l'éveillé tous les matins par •
les contrehandiers, et je trouvai bientot le loisir de parcourir les Flandres en tous sens. Quelques vers extraits
d'une épitre écrite plus tard au poete Oamand llenri
Conqcience, conservent la trace de ces pérégrinations
enthousiastes :
Souvent j'ai parcouru ta fertile patrie :
Ypres. qui dort en paix dans sa verte prairie;
Poperingue, au milieu des verts houblons; Anvers.
Dont la iltlche el Rubens sollicitent mes vers;
Tournay, qui íait songer a f'onlenoy; lllalines,
Dont on paye a prix d'or les dentelles si fines;
Liége, ou l'on plane a pie sur la Meuse ¡ Serain,
Plein des bouillon11ement~ du fer el de l'airain ;
Gand, long, b1 u~·ant, grouillant, qui vit Charles-Quint naítre;
Oslende, 111ort l'hiver, que I élé Ídit renailre;
Louvain, vantant sa hiere autant que ses docteurs;
Bru~elle, encore en deuil de ses conlrefacteurs:
Bl'llge enlin, ou soul'ent mo11 révt: ailé s'e11rnle;
Br11ge, anlique cité, catholique, espagoole,
Ou femmes, toits, balcons, loul rédame un tableau,
Ou la vierge aux yeux noirs provoque un lllw-illo.
Viennent les di manches! et tout ce peuple coquettement paré, se presse aux églises pompeuses ou rustiques.
Ce sont ensuite de grands combals bruyants, mais pacifiques, livrés par les confréries rivales de l'arcet de l'arbalete : au-dessus de la porte des cabarets Oottent leurs
drapeaux, oti se détache, sur un fond soyeux d'azur ou
de pourpre, l'image en or des bons patrons Sébasticn et
Georges. Ce sont des lultes de village a village pour le
prix d'harmonie instrumentale, car le moindre bameau
possede sa mus1que dont il est fier. Gardons-nous d'oublier les tournois de coqs, les assauts de serios et antres
oiseaux cbanteurs. C'esl la qu'un vaillant coq vaut la
poule aux reufs d'or : que de riches paris ne fait-il pas
gagner a son heureux possessimr ! J'ai retrouvé l'art dramatique au maillot daos une grange de village, ou des
servantes et des valets de ferme représentaient gravement le mystere de la Passion. Pierre reniait son divin
maitre, et l'on entendait soudain retentir le chant du
coq. Un apótre, dans son zele, coupail l'oreille en papier
de Malchns avec un sabre de garde-champetre; mais
Jésus qui, par uue cu'incidence lres-pittoresque de couleur higtoríque, avait les cbeveux d'un hlond fort ardent, ramas,ait et recollait aussitót l'oreille, en disant
d'un to11 de rude mansuétude : « Remettez votre épre
dans le fourreau ! » Certain jonr, j'assistai daos une
commune, a une séance d'académie dile liethorica. Un
orateur puissant (il faisait craquer, sous son éloquence
charnue, la table de chene ou il était monté) démontra,
· 1'31' une improvisation de deux heures, que la langue
Oamande étail bien la plus melodicuse des langúes, et
qu'cvidemment la révélation avait du étre faite au premicr hornme dans cet idiorne privilégié.
Les superst1tions aho11clt&gt;nt dans ce coin du Nord. C'est
particul 1cremrnt aux fcmmc•s que l'on y attríl111e le don
de l'ench:111tcnwnt. l'ious qui av,.ns n,oins de té11ebr1•s,
uous sommcs aussi de cct al'is. Autrefois la fée rtait pelite et ~ieill,•; elle avait les yt&gt;ui en trou de vrille et lirillants, le meutou pnir:t11; elle s'appuyaii sur un haton, et
je crois meme qu'une bosse ne lui messeya1t pas : c'était
la Losse rle la pu ssance mystPrieuse. De nos jours, et
voila le vér1tab e progrcs, la fée est p1us ~ou,cut jeune;
on a raison alors de la désigner sous le nom de cha,···

meu~e.
La luite de l'homme contre les puissances occultes
a été, de tout temps, et sera toujours une rude épreuve.
Oemandez-le plutót aux paysans de Wuil~rbaate, l'olympe des diabler1es tlamandes. Wuitschaatc, le village
des sorcieres, e,t célclire co111me autrefois l'ile de Sayne
puur ses druides.;cs. Oemandez-le a 1'11npruclent qui est
revcnu, le so1r, sans se signer, par le croisemFrnt de deux
chcmins. 11 vous racontera avec ellr&lt;li commcnt il a vu
l'bomme ou la fcmme du mystere, tournoyer clans le
tJurbillon des bandcs inferna.lcs, commcnt il a entendu
les cris et les gr111ccme11ts de cct hornhle sahbat. G'est
la que le désorrefott,J;l't la charn,ewe anachcnl leurs pouvoirs. }lais c¡u'il leur fwtlongtemps et pé1111.Jlernenl tirer
le diable par la queue pour lu1 derober quelques bribes
de sa sciencc ! - De la saos doute ce dicton : 11 Tirer le
d1c1.l,IP par la queue ! i&gt;
Je du1s me tenir en garde contre ces souvenirs, qui
m'cntrai11era1ent trup loin. 11 cutrait daos mon programme d'indiquer les iulluences qui ont pu laisli6r dans

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-~---~------,-:----:-:-~~==

- - - - - - - -- - - ~ - : - - ~ - - , - - - - - Décidément, vou~ ctes on maitre homme_, messi~e
clairéd'une lueur fantastique, celle lueur·qui est comme
- - tine empreinte de la vie flamande, d u paysage é
d lil
abbé et cette fois encore je m'aH1uc hall11. ~1a1s 1a tro_1mes vers
. .
l
un antre phM,11hore de la poésie. C'est par ce ou . e
'
.
t
oé•ie qui sa1l m1eux dunncr aux e rnses
gicme qucstiun n'est pa~ de cellcs d'u(t l'on P_ u1~se se •··
Oarnan d· I, a r " '
.
atlrait rlu merv,·illeux et ,Ju vrai, que certaines parties
leur reltef,achcvera cette esqu1sse .
de l'rouvre de 13ürgt'r sont prématurément entrre~ daos rcr avtc des si: qui vous soufflcra ce que Je pense en
la trad1t1on lé"e11daire. Sa ballade intitulée : l'Em11el'etu· ce moment, et commcnt pourrcz-l'ous me prou,vcr que
, er ois le canal, ligne droite que longe1:t
0
• • •
cette pensée e~l une erreur? Vous avea la paro e, mes11
et ¡• Abb•, si pleine de sagesse ironique, m'ava1t ele _ra~ .
b.
~,pliers tremblan1s do11t les oml&gt;1 es s y plo11¡¡c t
1
. J:ue la lermiére alJ.mt vendre au marché
conlre daos mon eofance par ma mere. Elle m'a la1~s_e s1re ªsi _e.
E ereur Votre MaJ·esté pense que je
Lá b rre eu blanc baril sur la croupe attaché;
·
·
·
· de oir la rappeler 1c1
- e1"neur rnp
,
Son eu
•
¡
une telle 1n1press1on, que Je crois_ v .
' ¡ . 1, t1b&gt; d Sa'nt-Gall
et elle se trompe, car je ne suis
. ·e vois ondoyer, va¡¡ues de plu,1eurs 11'ues,
1
en rt&gt;produisant antant que poss1hle, le ton doucemenl su•~ a · e
,
t!~Jbl~s aux tiges d'or, les lins aux ~retes lileu';S·
.
.'
411e son berwer.
S I t aux volets verts I des femmes JUSle o~ue1l,
ra1lleur du rác1t maternel.
. 0
,
•
· d · .\t
l'abbé de Saint
·t
"aint Gal' 11 apercoit
- Ma1s alors, e est to1 qui 01s i; re
.,,ª
~ . cu·ivres et &lt;rrés reluisent sur le seml,
Ch
1
(t
ar
emagne
passa1
par
~
·
·
•
.
d
·
ormais
1
·
r.ta111s,
"
·
· f 'l
1
1
11
Et la m ,ison qu'o11 lave et pare JUSqn_ a11 a1 e,
son :ibbaye Ga , et u es es
•
1'ab be· qui· se promena1·t au soJc'l1 dev nt
.
d
·
_ Je ne sais pas le latin sci"neur
Empereur; mais
Semble annoncer gaiment que d~~am sera féte.
0
I
'
bb
·
·t
les
trois
mentons
que
Boilcau
onne
au
·
'
Vois déja les fumPurs devant les cabarets, . .
. a e ava1
.
,
. ·t . Votre MaJ· esté veut:ibsolumcnt
m'accordcr une faveur,
tameux chanoine de son Lutrin. Charlcmagne a11na1 gi
,
Ou deux noyers branchus f?nt .un ornbrage ~,ns,
•· · · d ¡ t
J. e lui demande une autre grace.
. lequ~l bie11 souvenl s é,·hpse en un com sombre
les
bommes
aclifs
et
notre
abbe
etait
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·
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:sous
·
.
· d
)' robre
.
' .
bb. 11
't que l'es soucis . - Tu n'as qn" par1er.
Ce bu\eur i¡ue Té11iers la1,,se lrop vou· ans o
.
. . . . . .. .
- BonJour, 01ess1re a e.
parai . .
, .
_ Je demande le pardon d'! mon bon maltre. ii
spiritucls vous font toujours autant maigm\ ª1da sou-•
N'cst ce pas que voila uuejolie l&lt;'g,~nde'I Charlemngne
· ~ dirais-je cÍe plu~?ito~tr~r;i,-je la hiere
•
Is bruns et moussem cr/1¡ ita·,t da s \e ve~.
meUre a vos lumicres truis questio_ns,_ don.t • a~ ra me s'y1 m~1:trE avcc cd air de bo11honüe , un péu, narquuise
1
'. bou rou"issanl Jans les lou, ds pl.,ts d',~tam.
donner la sol11tion d'ici a tro1s mo1s, Jl)Ur pour JOUr, en · .
.
h. d ,· r • ,
Le Jª"'
.
, 1 . .11. 1 . Je dPsire qui conv1ent aux er-is e epopce.
Les 11ar, se tr ~noussanl Ju .soir j, sqn'au
. matm.
..
solennPlle seance de n_otre consct . tmpe a ·
. .
Les halludcs d'Uhl,wd sont peul-clre plus compléteDaccl1a11alc qu·a tcmps la m11l d u ,·011. cou\le, ?
savoir d'abord ce que Je vaux, ma•~ ~ ufn~ ub,ole prcds , ment na'1\•es La 1ioi11le de l'iruuie y per~e muini-. Le
Et qui reviL sans frein ,lans un ílubens du Louvre.
·
u· d t
· ettra1s a aire e tour u
·
•
Cf\SUtle, com ten e emps Je m
d
poete y montre une ame pleine de loya.uté, de la ,·ieille
La Belgique confine a l'Al\emagne; mai~ q_ue_ de d_is- monde; enfln, i¡ucllesera ma pensée quan ,ous repa- loyauté al'emancle 11 est de ceux qui, de nos jours, out
qui rle1 ra e:re une erreur.
. ·
.
orales entre les deux pays t L uleal 1sme 1c1, ra1'trez devan t moi , pensée
.
. .
,·
le lus ahondamment prép3 ré, pour un nou vPI HorucrP
semblances m
.
· 1
•
,.
l'
L'Alle•11a"nc
reve
la
Belg1que
ag1t
ourTachcz ele trouver reponsc sal1sfa1sante a tout,_ mes_1re
\J
.
les éléments d'une nouvclle épopée dunt
le rea 1sme "·
' o
,
.
·
· d'etre abbé de S·unt Gall germamque, ·
sensuelltiment. L'Allr.m,gne a pourtant auss1 sa abhé, s11100
vous
aurez
_cesse
.
.
'
··
,
'
Ir.
moyen
a.ge
fournil'a le sujd, les moours, les croyanccs
I
demen,
r·d · r t Elle
sensualiLé, mais elle la ·transfigure en . • _ea isan .
et vous devrez quittc~· 1abhay~, m,rnte a rebonrs su1 un e~les couleurs. Parmi les léttendes herui,1u1 s, Uhland
·
e cu au1se de bnde entre vos ma111s.
.º
.
. ,
se.ule pou va1•i p•iéti · er ¡¡ un t.el po1nt •Meph1~to11hclcs, en ane,
sa queu '
º .
. '
.
11
. s'est particulieremenl occupe des trad11io11s rclatl\GS o.
le monlrant Mvoré par la soif ele l'incunnu. Puur _une
i1 Voila uotre p~uvre_ a_bhe fort en pe1~e.
. ~nvo1_e Siecrfried et aux principaux aclturs des Nicl,cltingen.
. te ima"ination en toute liberté, passer de la 1iclg1que clans tuutcs les umvemtc,, dans touteslesf~cultes, ma1s Plu~1turs de ses balladcs ¡iuurraie1,tctrc int.,.,rpo'éestlaus
J:~\llema;ue, c'était aller d'un póle a ~·autrc _: le lo~d_s les pl:1s lamcux ductenrs y perdcnt leur lallnCpers~nni° lcl :1ia11t de ce vieux poe uc' lt1s stl'Uplll'S s11iva11tcs,
. t tle la natu re Íl'an"':u,e
d~va1 1c1 servir de IJ..a1t ne truuvc ré¡ionse aux terr1hles quc~llons. epcnc an '
. ' mple qui semlJlcnt provoquer l'archet 11·1111 aul
d1)111111311
·
t et le te1•me fatal approchc II ne p,ir exe
'
d'union, et racililer parilc¡;rcs le mélang,•. S,rns ce ltege 1es Jour~
St' pass&lt;'n '
1•
trc Vulker a la cour somptue11semenl barliare d uu aut1e
atreste plns qu·un mois; il ne reste plus que que 411es se~
,
de FI a11t11·c e't de Fram:c, mon 1 spnt, trup v1vc111cnt
.
,
.
11e·11s.i I' alb
. a •ucre ,•• Hetzel:
I e, n g
tire par Cl't ucéan , de _la p~usé_e gerrn~111 ,u~, s y mainPs, 4ue qucl'lucs Jours.
LES TROIS CUANSONS,
serail euglouti. Nuvalis m aura1l llt'anmurn~ nu)e dans Ouri~~ant, n'est plus désormais qu·un s,1uelctte. Plus_ de
.
d
et
daos
•es
ontlcs
sédu1sa11tes
el
(alaleg
calme,
plus
de
sommeil;
partant,
plus
_d'e~l'.onpo111_t,
son l, ro111 1ar
,
« Sur les hauts degrés de son trone était assis le roi
comme l'attractiun de l'úntliue, si Grethe et Uhland u~ plus 1Ie joues ruliicundcs.11 va dan, le bo1s vo1stn runnSiegl'ried:
- (( Joucurs de harpe, qui de vous me chan. t, en mA
me tem¡i•· , muntré d'aulres hurizuns.
ner a l'on1bre son dése~poir. 11 anive, sans y prendre
m,ava1en
i;
.
tcra la plus !,elle cham,un? ~t un jeuue ho111~1e s'élan~a
Les Lietler et ~pígrammes de G,e1he'. ~:ir la dcdut:llon garcle, pies de son licrgcr.
•
.
suutlain hurs de la foule, la harpe daos la ma111, le gla1ve
11. Salut, mon seigueur ahbé. Mais que vous voila
lo&lt;&gt;ique des idées et la sa1llante prec1sron du conlour
0
a la ceinturc.
t'que élaient un précieux currcctif du vague réveur mai.,ri ! Vous étes done bien malade?
(( Je sais trois ch:insons. La premicrc, tu l'as saos
poe • '
. . 11
de
~ Hélas! oui, mon brave Vénix, je suis bien maet indetermiué. Mes premiercs études de poes1e a em~n
doute ou1 ltée depuis longtt•mps : Tu as assassiué ruon
avaient porté sur les plus courts de ces tourts ~?emes lade.
_ Laissez-moi voua chercher quclque herbe salu- friu·e ! - 0'.1! mais tu l'as assassine !
que, ¡,enclaol mes promenatles a~ l,ord de lamer,.ª U1_m11 L'autre chanson, je l'ai in,¡1ruvísée pendant une
k1!ri¡ue, j'ctais 1iarvenu a encha_sser d~ns_ma m~mo1re. taire mon seigneur ahbé.
nuit
de tenipctc et tl'édairs : Tu &lt;luis te liatllc a1cc mui
_' Ah! mon lirave V,·nix, ce n'esl point une herbe,
Dcux d'cntre cui surtoul m·ava1cnt la1sse une tropres¡¡ la vie a la 111u1 t ! -· 011 ! 111ais a la vic, il la 111ur1 ! n
siun prul'unclc et tlec1me. lis dé!tmsscnt le_ role. et ~a c'est la répuuse a mes trois qucstiuns qui puurrait seulo
'
.
.
Alors il posa sa harpe sur la t:ililc, el tls l1l'CI eut tous
puis.,Juce du p11He. \'oici tl'aLord puur le rol~, c cst-a• me gucrir.
·1
t,
t
·
t1
_ C'esl done du latin bien difficile, mon seigncur deui leurs épécs in1patient1·s, et 1s se a tiren uogd1rc le cunsc1I pla~t1q11e dunne ¡¡ar Grothe a tous les
temps avcc un bruil sourd; puis enfin le roi tomha sur
puet.es :
ah lié?
.
•
·
_ l'élas ! mon hrave Vénix, ce n'est point du lat111, les hauts dcgrés de son trone.
De3 imagcs, polite, et ras de phras~ vamc;
~
•
. d' ft .
i1 Maintenant, J·'entonne la troisieme, la plus belle
sans quoi le~ docleors auraicnl pu me_ t1rer a al_re.
Que 1011 ch,u,l ue soit qu u11e luleme.
1
.
_ Puisque ce n'est point du lat111, mon_ se1gneur di) mes chansons : Le roi Siegl'ried est étendu clans e~
Le dysli'{ue allemand, que ma ver~1on a. l'inconvé- abbé 1rnrdonnez-moi de 'vous prier de me d1re quelles fluts rouges ele son sang! - Oh!. mais dans les llots rounicnl d'amurtir el de prusaísllr, proscnt adm11-.1blcment sonl ~,,s truis questions. Ma mere n'était qu'une simple eres de son sang ! ii l
•
a déclamauun creu~c et le vc1 l'.idge. L'autre a¡ihur1~m_e bonne femme, mais elle avail toujours répon~c a tout._
" L'al'dtUr farour,he de ces races énergiques '}Ue Rome
du maitre se termine par une rn1age superbe symliuhi, Qnand l'ahbé de Sainl-Gall eut furmu_lc les tro1s ' appelait dédaigneuscment barbares, ~t qui devaient
sant la meme pcnsée :
questions, le berger lan~ajoyeusement en l'a1r ~on Lon- \'amere les conquéranls du monde, respire dans ces vers.
La méme corde a souvent résonné sur la lyre d'Uhland;
net de peau ele loup.
.
,. .
·11 a surtout cousa'cré a la bataille d'Hastings une série de
Aux flots troublés, grave el serein.
·- Si ce n'cst que cela, vous pouvez reng, '1sscr,
Le ¡ioete voguail 11~¡;uere.
mon bon maitre. je me charge de parler pour vous. \laís fra"ments ·qu'rul forl goulés Augustin Thicrry, et que
11 J1~a1t u11 mut, et ~oudJin
1
•
l'"' Chaºtterton n'aurait ¡ias moins admirés. ll a été égaleLes llots apaisaiem l~ur culere;
il raudra que vous me permettiez de metlre, ce ¡ourment simple et vrai avec candeur, quand il s'cst insll puisail l'ondll dans sa mam,
votre cape et votre manteau. 11
d •¡
- Et J'onJe rctombail en sphcre.
u Le juur ven u, le berger, transformé en abbé de piré des s,~ntiments qui font le lyri,me, quan I a
·•nt-Gall, est introduit dans la salle oú l'Empereur pré- cbanlé la femme, les fleurs, les espérauces el les regrets.
L'imperturbable sérénité du grand olympien, 1.ª faculté Sa
1¡
el doui enivrement J·e me dé
d
sidait le conseil impérial.
.
Aver que e iarmc, avec qu
11
·
1
1·euse
de
son
génie
obJeciií,
s_
o
n_
t
tout
e_nlters.
ans
1
·
•
tt
f
a'che
so11rce
Prod 0
_ Eh t,ien ! messire abbé, vous voila plus ma1grc sa téra1s a ce e r 1
, J·e le (lirais n¡al ,· mais
ces quelque lignes cadencées. Serait-il possilile d avoir
,.
,·
·
d · clepuis le "OUL et la ~aveur de ces
ucore qu'a I'ordinairc; il vous a done fallQ méu1ter j a1 ton¡ours gar e
o
~
.
.
une plus "oraude idée de la poésie, une plus savante el e
¡· ·t.1
J' ti ,11·ra1·s aussi dans Uhhnd et ¡e lm
biPn lon"ternps pour trouver le mot de l'énigme? Voyon~ eaux 1mp1 cs. a t,
•• ,
,
,
plus sage lheur1e de cet art d1viu? Comment ouhller un
º
..
t·on
appro¡mée a ce
1 .· Qu'est· ce que J. e vaux ' a cnviais une forme merveilleusement
.
• d, de cctte coupe
par,·11 precepte?
Comn1en t ne pass·effiurcer saus cessc. de. d'abord la pren,1cre
. ·? ques
ua'if breuvage : je veux parlcr du Lte
le prati,¡uer? O magic1en de la forme! vous avez ams1 1 une obole prrs .E
I F'ls de Dieu notre Sau- eutourée de v1;r"'iss-mein-nicht,
oti le poele nous verse
0
.
t le seul et véritalilc
- Sei"'neur
mpereur, e 1
,
•
•
d
\'" lb 1
0
révele magn1fiquement votre secre,
•
'té
d trerte deniers Votre ~la- le nectar enchanté. Je qmtta1 Uhlan pour ,, 1 i m
ser.ret: tout ce qui tombe de la main du poete doit al'oii' vcur Jésus~Cbris~, a e vefnd u_ , ' l denie~ seulement ~lt• ler a qui Walther de' ogelweide ~eml,le avoir légué
·
.\ et cette splendcur vi- J·esté vautJuste
vm"'t-neu
en1ers: m
·~eg• bouqnets
,
.
.
.
0
ce contuur spher1que,
cette gro.ce
.
d'aubépmes,
ses 01seaux
et scR prmtemps.
vantes.
.
.
de m0tns.
.
bb ' la répouse est babile , 11, l'ui~je passai tour a tour a Chamisso, le sensible rails
Uhland ful l'autre enchanteur qm me retmt, par u~e
-. Bravo~ ~e~ •~: ª as e~'en montrcr satisfail. ~laisje Icor;~ Ju,tm Kcrncr, le plaintif élég1aque; a Rückei:t,
:mere solide, sur les bords de ce vaste Oeuve de reverte, serais mal e~u d p . .
estion. il ne vous sera le Saadi de l'Occitlcnt, le pocte de la cuulcur et du sole1l,
qui aura,t pu tout entrainer a la dérive. Lors de mon I vous atteu ds ª ª ~u_fxiemle ~u tour~er la difficnlté IP piodi"UC'
de la rime, de l'image, et toujours des plus
0
.
•
·•
·
saos doute ras auss1 ac1 e ne
·
·
'd
0 té avec moi son
dernier voylge a Bunn, J ava1s rap¡&gt;_ r .
. C b' d t ps mettrais-je a faire le tour ¡ gr,1cieuses pensées. Commcnt, dans ces pagt'S ra¡11 es, et
s
naiírecueil de Léyendes et Ba/lacles, arn • que les reuvres Voyons · om ien e em
·
qu'il convcnait peut-etl'e de faire plus hri!l'eS encore,
I
de la plupart des poetes allemands modernes. Un ~e du rnon¿e?
ne pas citer quelques-uues de ces pensee~ de Ridi.ert,
¡ f
ép1
Se10, 0 eur Empereur si Votre Majesté ~e leve as-.
leurs prédécesseurs rlans _l'art d: don~er ª orme .
'elle uisse conalamment sLivre pas .i qm brillent, comme autant de blanches perles, sur le
que aux traditions popul11res, Burger, 1au~eur de Th1ore ' sez matm, .et qu
p
il lni suflira de vi, ttl-quatre tront de sa muse?
et du Féroce ch,meur, m'était connu depms longtemps. 1 pas le soleil dans AA course,
·
"
" AccneillP. avec joie Ir pelerin clans t:i mA.i•on; ru
faimais son talent simple et vrai, parfois étraniement hPnres.
.

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�88

L'lLLUSTllATION, JOURNAL Ul\IVERSEL.

TIIBATIIH UES UUll."'TTINI IIT l'ANTU&lt;:t:INI.

c'est ainsi que, sans le s1vuir, plus d'un bommc avant
toi cut pour botes les anges.
« Le vérilable orpbelin n'est pas celui qui a perdu ses
parents; mais celui q11i n'a enricbi son cmur d'aucun
amour, son esprit d'aucune connaissance.
« Ne te plaios pas si la vie n'a pas courouné toutes
tes cspérances; son ge, pour t'apaiser, qu'elle n'a pas
non plus justifié toutes tes craiotes.
« La vérité est encore le j:m le plus sur. Monlre-toi
francbement ce que tu es, et tu n'encourras pas le dangcr d'oul.Jlier ton role.
« Mets ton amour daos le passé, si le présent ne t'of..
fre rien qui .en soit digne, et si le passé lui-meme n'a
rien qui t'attire, mets ton amour dans !'avenir : il est si
,•aste!
« Chaque soir nous apporte la sagcsse et la prudence
dont nous avons manqué pendant la journée; mais cette
sagcsse et cette prudence ne nous servent a rieo le jour
suivant.
« Ne te laisse pas prendre au prem1er sourire, ni a la

premiere )arme; le crocodile plcure comme un enfant, et
la hyene rit comme un homme. »
-Ces érndes sur les poctes modernes de l"Allemagne
occupcrent les quelques années de mon séjour dans les
Flandres. Arrivé aParis, j'eu publiai successivement les
rétiultats, sous la préoccupation fervente de contril.Juer
ttios1 a resserrer l'union intellectuelle de la France et de
l'Allemagne. 11 m'eüt particulicrement souri de ne point
rcster étrnnger a. une fusioo des éléments qui distinguent la poésie des deux 11ations. S1 je pouvais espérer
d'y avoir un peu réussi, je m'en réJouirais surtbut, parce
qu'en m'assimilant cettc e1pressive et réveuse pocsie de
' l'Allemagne, je croirais avoir mieux • retenu, mieux
cultivé en moi !'ame materoelle.
Que dirais-je de plus, et qu'importe ce qui advint eusuite? Une autobiograpbie, je viens d'eo faire l'épreuve,
' ne pcut que s'ébaucher tres-superflciellement, - et c'est
peut-étre déja trop. Tout au plus est-ce une expérieoce, un
essai de narraÜon na"ive et ironique qu'on fait sur soimeme. On est d'ailleurs privé de ses meilleures1es-

sources, puisque le plus intéressant de
ce qu'on pourrait avoir a dire, il faut le
t:lire: comment raconter la vie du coour,
lí! ·coour de la vie? Les poetcs ne doiveat confier de tels sccrets qu'a leurs
Yers.
N.

füRTIN.

LES BATNS D'ARCACIION.
LA VII.LE D'ÉTÉ. -

LA VILl,E o'HIVER.

Les chemins de fer ont fait dans les
habilurles de la vie une révolution si
complete, qu'un persormage de l'autre
siecle qui reviendrait dans le notre, se;
rait aussi émervcillé des moours nouvelles qu'un sauvage de l'Amérique du
Sud. La vie ~e campagne, si en honneur
autrefois, n'existc pour ainsi clire plus.
Le chateau s'en va. Bdtisse isolée sur le
sommet d"une colline ou sur les :bords
tl'une riviere, il e'st destiné a périr
conime tout ce qui vi( solitaire. Les
mrenrs américaincs s'infiltrent peu a
peu parmi nous. 11 nous faut la foule,
le mou vement, le bruit, les éclal3 retentissants; nous avons destitué la solitude.
Les maisons de campa¡,nc de l'immense
majorité sont aujuurd'hni les stalions
thcrmales, les Yillcs de 1,ains et de plaisance. On va retrouver en Savoie ou
aux Pyrénées ce q11'on est censé fuir en
quittant Paris: la toilette, le I.Jal, tout le
tapagc de la ,·ie. Qu'un rJyo11 de soleil
illumiue le boulevard, et tout le n~oócie
s'élance a la fois, - un sauvc-qui-peu(
universel. - Cctte vie de Paris est si
fatigante! et l'on va chercher une exis-•
tence plus fatigante encore. Le caractere

\"11.LA ELGIÍNIR.

.

-

~

-"'

~

-

.

U.S llAINS D'AllCACHOII. - VUK GIÍNRIULI .OS, - D'1pm les photograpbies de ll. A. Tcrperraut

Arcachon a aussi l'inappréciable a,·aotage d'etre bor~
dée de chaque coté, sauf du coté de la mer, par une forct de pins. Or, l'odeur balsamique et résineuse des pins
cst excellente dans le traitementd'un certafo nombre de
maladies. Ces émanations continuelles pénétraot sans
cesse, avec l'air, daos les voies respiratoires, remplacent avantageusement tous les procédés bal~amiques et
ré~ineux administrés si souve11t dans le traitement des
maladies bronchiques. L'odeur de l'algue marine venant se méler au parfum des sapins, on peut dire que
le malade rencontre sur celte plage les deux remedes
souverains pour le reconfort de sa poitrine.
Di\'ers rapports de médecins spécialistes ayant établi
que IP. climat d'Arcachon était un des plus favorables a
la guérison des maladies de poi trine et des voies respiratoires, M. Emite Péreirc, ~ollicilé d'ailleurs par le désir
d'étre utile ason pays natal, con~ut l'idée de fonder, a
c1ité de la ville d'été, une ville cl'hiver qui fer:iil d'Arcachon une station permanente. Aussil1'it fait que dit: les
ouvriers úmparent rle la forét, ou p-lutot de cette partie •

89

L' lLLUSTRAT ION, J Oll-RNAL UN IV ERSEL.

de la orét qui forme comme un bassin nature et qu est
abritée conlre tous les vents, et bientot la cité s'éleve,
cité de cottages et de chalets; - la, chaque villa rayonne,
celle-ci avec sa robe diaprée de pierres blauches, cellela &lt;le briqucs rouges, celle-lil recouverte de chaume,
celle-la d'artloises bleues. C;tte jolie vi lle est un ar,c-enciel; elle est enclavée dans une forét otl l'on a percé
trente-cinq kilometres de roules carrossables. - Un bois
&lt;le Boulogne iL douze heures de Paris, aune heure et demie de Bordeaux.
Pour que rien ne manque a ces charmantes hahitations, chaque nid joycux a 5a tcrrasse, sa marr¡nise ª""
frises tombantes, et tout autour un joli jardin oi1 les
íleurs de nos pays se marient aux plantes des tropiqucs,
- le mariage de l'été et du printemps.
Les deux villes ~ceurs sont reliées par le casino, qui se
dresse sur la colline et d'oü l'on découvre un des panoramas les plus grandioses. Ce casino cst un monumcnt.
C'est r¡uelque chose comme l'Alhambra reo\is a ncuf et
agrémenté,de coupoles plus orientales &lt;¡ue mauresque~.

VILLA MARl&gt;lJUtlTE,

distinctif du dix -neuvieme"siccle, c'e~ le
mouvement. Go altead!
De toutrs les stations de plaisance, la
derniere venue cst Arcachon. llieri solitudo, hodié vicus, eras civilus, telle e~t
la fiere devise de cclte aimablc colonie
improvi$Ce par la puissancc des millions,
et q•Ji íerait croire it la theorie, si débattue en ce moment, des générations
•~¡iontaoées. Arcachon, sitnée dans un
coin des Landes, a cinquantc-six kilomctres de 13ordr.aux, était, il y aquelques annres a peine, un modcs.te village
de pc'cheurs, déroulant ses paunes calianes devant ce magnifique 1Hl$Sin d'cau
salée, qui n'a pas moins de cc11t kilometres de tour, et qui communique avcc
l'Océan par · une large passe, comprisc
e11tre la pointe du Sud et le cap F'crrct.
Des hal.Jitanls de llordeaux llrent batir
en face riu hassin quelques maisons, et a
partir de ce moment le village de pcchcurs co111men~a a 1wrrlrc de sa rurle
physionomie. On sait qu'une maíscon en
appelle une autre, et les autres ,·inrent
si 1.Jien et si vite, qu'en peu de temps le
village était une petite vi lle élégantc,
dnnt les chalets et les villas s'éparpillaieot sur m,e étendne de plll!,icurs kilomctres. La vi lle d'été füit fondéc, et cctle
ville est assez avanta~cuscmcnt connue
pour que je n'iusiste pas. L'eau du Lassin, aussi salée que l'eau de la mcr, mais
moins fouettée par les vents maritimes,
offre aux malarles un bain plu$ tranquille et plus salutaire. S 11· cctte plage
unir¡ue, s'éhattent toute la juurnée des
lé¡.;ions de bamliins et de l,aml,ines, les
jambes nues sur le sable doux et lmmide.
Pas d'arcident a redouter. Aussi la plage
d'Arcachon ~•~elle été appelée la patrie
des enfants.

�90

l.'ILLUSTRATION

Les_ ~~lle~ •onl d'une ~rlrnilrnr encore inconnue. La viv~c1le1 el le •br1lla11l
d,•s lon~ rehans~és
..
.
· d'or, le 111rercs
rtr 't•s _1l1•m1-li'111tt-s ,1'11nc cloucenr extreme, o1Tr1•nt une
h,'.r1110111c ~ava11le. l.e ~uir, coupoles et minarel s'1llum ~l'nl,. et a11 mil1cu rlu jar&lt;lin un élégaot pavilloo
abr1te I nrchestre. Ce jardin, qni reproduit sur une
(plus' grande
· cchclle
. le jardin de M11nceaux , est auss1.
ra1s,
auss1
merve1lleu3ement
soiané
r.
.
o ' ma·,s· ·,1 a sur son
con_ rere de Pan~ l'avantage de possé,ler des cactus :les
alues, des arbousiers, des karoubicrs : toute la ía~ille
de la O_ore des trop1ques pousse la comme chez elle, je
v~ux d_,re en pleine terre, et ce n'esl pas un des traits
les
. moms caractéristiques de la cle'mence to ut cxcept•~nnelle de ce climat d'Arcachon. A cenx qui l'accuserat~nt de promettre plus qu·,1 ne peut tenir, il répondr~,t e'. : Regardez ces plantes et ce~ arbustes des climat~
afr1cams' etdites
• dans un sol refroidi
,
s•·1I s peuvent vivre
p~r la gelee. »
. Ro so~me, cette station d'Arcachon, qui réunit deux
v~lles, qm a le plus beau ca~ino et le plus adorable jar..
d'.º• avec une foret immense et la .ncr qni la liaignc,
n est p~s s~uL~ment p,:uplée, comme on le pPnse bien,
de valetudina,res. Tout le monde y va et tont le mo11ele
y reste. De ~etites Yoitur1:s a l'hcure slati11nnent a la
porte du cc1smo et empurtcul daos la íorct rle~ CPntaincs
,-de. promencurs·' - de·s barques pavo,~ees
.. invitent les
ba1gneurs aux _excursions maritimes, et les baleaux
a vapeur,_ charges de passagers, vont dou blcr le cap
Ferre~. C est en face de ce cap, au dela duquel s'étend
la_pl~me mer, qu'est situé le célebre chalet de M. Emile
P~re•~~' - une merveillc ! C'est toul sin1plement un pala1s. ~ est le plus vaste chalet qui e1iste, et c'est a11~si
ce~tarne_ment un de ceux 4ui sunt n,eublés avec le plus
gout; ~e Jardio qui l'eutoure est cumme u11e rcd11c1iu11 tlu
p~r_ad'.s ~errcstre: des fenet,es qui donuentsur la n,er, el
d ou I re1l embrasse le bassin dans toule son étenduc le
sp~ctacle_est s~perbe. On ne,pcut en vouloir a \1. E. Pére1re, qui a fa11 constru1re taut de chalets et de \'ÍIIIIS
pour les autres, d'a1oir songé a se cun~lruire un ni&lt;l
sur ce doux rivage.
liENRI C,1srEUUN5.

'

.I OIJRNAL UN I VER~F:t.

. Sagement répondu, bergere. Mais quoi ! tu accordtJs
~e ~ue tu refu_es, et te :oila de l'autre cóté du ruis;eau;
~ ten ~~peotrras. A perne quel4ue~ jours se sont éro11les et deJA ton berorrer te fail attendre• - Bo DJour,
.
mes
amours, la be lle Marguerite; a garder les arrneaui Yous
~ous serez morfondue? - Non, certes, mo; doui ami,
Je ne me suis pas moríondue : pourtant l'eau du ruis~
seau.,m'a
. un
. J)eu re fro,·d·,e. - Le coq n'avait pas chanté
que J a, fa1t d11 pare sorlir mes brebis, pour vous mes
am?nrett~s. -:- Et moi, j'ctaissnr le ga100 au pct/poinl
tu JO~r; il n ~ a que vous, petit ami, dont le retard me
acha,t. - Fa1sons tourner, lQurner le troupeau vers ce
~ouvert. Vous a vez du beurrc, moi du pain. uous nous
1crons quelques rvAt,es. - P:us~ez
.
.'
pa1ssez
pet'ts
1
arrnea
'
, broutez
º ux, p~1·ssez mes brebis; en m'attendanl
ces. Oeurs
·
' _ Et
. ' .Je v?us 1aisse
un momeut seuletles.
~01, pel1t Drru d amour qui voles dans les airs, aie soin
es .ªm~ureu~ et sn'.veille puur moi le lroupeau. t,d1cu, J~•IU il rlc111a1n, gartlez bien les ouailles · pour
heur~, Je ne 11uis m'arréter davantaae.
je serais trop
0
grundec
! - (Dt:spuur1111
.· ~)• Despo11rr1ns
. avait
'
.
lu The'o .
c1·1te
, ces vers qu'a traduits Antl .
, ~· qui ne recouna,t
Chen1er?
re

trouve déja ce ~ujel débattu par un homme de gé11ie, dont des fetes de Bacchus, sous la figure d'un je une gar~on,
on ne s'attendrait guere a trouver le nom ici; Jans une tenant une amphore sJJr une épaule, et de l'autré main,
letl1 e adrcssée par Gahlée au pcintre Lod. Carli da Ci-- teoant en l'air sa coupe avec l'entrain et la ga,eté d'un
goli, et qui a été publiée cette année a Pise, al'occasion homme ivre. C'est unP reuvrc réaliste qui n'avait pas
du 3001 anniversaire de l'illustre llalien. 11 étabht le dé- 1 hesoin pour parallre vraie, de la laidcur vulgaire, du
bat contradictoire: La sculpture réclame la su ériorité, type de gamin, que le sculpteur s'est oublié a luí donu parce que la nature fait les hommes de sculpture et ner. - M. MoREAU a représenlé la Premiére ivmse d'un
"du passé.
ANDRt LEFÉVRK.
non de peinturc. » A quoi la peinture répond, qu'elle jeune bomme qui commence a cbanceler et écarte les
aussi, 1&lt; elle les sr,ulpte, » c'est-a-dire elle clonne la sen- jamhes pour chercher son équilibre; cet écart, ce
s1tion du relief,et que de plns « elle les colore,&gt;&gt; comme manque d'aplomb, sont d'un effet anti-sculptural. JI y
fa1l la oature ; et elle se fon Je la-dess•1s pour établir sa a encore d'aulres i vrognes; nous les abandonnons au
116.6 .
supériorité sur sa rivale, supériorité que proclame Gali- Dieu qui les possede. - On revoyait, exécuté en bronze
t6' et dernier artiele. )
lée lui-méme. Compara1so0 futile entre deux mod s dif- et no peu éteint, le Saint Jean enfant de M. PAoL DuB01s,
L'examen sommaire et rapide que nous faisons ici férents des arts plastiques et, qui ne saurait aboulir ! donl le platre avait été remarqué a la derniere éxposi-•
Salon nous oblige Alais.~er de cóté, non-seulement Mais ces raisons, si puériles qu'elles soient, sont en réa- tion. - Un Jeune vainqueur au combt,t de coqs, statue en
grand nombre d'ouvrages, mais enr.ore a omettre lité la cause du peK d'intéret que le public moderne,en bronze de M. FuGoti!RE, est une assez bonne statue, a
Jques divisions tout entieres, telles que les PEIN- général, porte a la sculplure,comparativement a la peía- laquelle oous reprocherons une jambe étendue et un
~ o'JL"ilMAux, les NATUIIES MORTEs, les MJNIATURES, ture. L'~ne ne lui fait éprouver que lesenliment ab.strait bras levé en avant du méme coté, ce qui forme une
AOOARELL.Es, les oEssws. C'est la physionomie géné- du dessm et de la forme, tandis que l'autre récrée ses ligue trop longue et nuil au balancement. C'est une
e que nous nous sommes proposé de reprodoire daos yeux par la fete aoimée des couleurs, par le charme erreur qu'un Gree rr'eul pas commise. - Il y a de bons
traits les plus saillants; et, maintenanl surtout que mystérieux du clair-obscur et des dégr1dations de la morceaux d'étude dans le jeun·e Pan aga~ant ele retits
position est fermée et quenous ne pouvons plus nous perspective. D'ailleurs, les peuples du centre, et a plus ours, par M. Frém1et.- M. CoRDJER, qui exprime bien le
sser qu'aux souveuirs, s'eogager daos un examen forte raison du nord de l'Europe, ne connaissent point • caractere typique de certainesraces, a tellemenl enrichi
taillé et minutieux serait chuse fastidieuse et super· le nu, el ignorent les formes du corps humain et ses moo- de bronze, d'émaux, d'onyx, sa figure de Jeune muid. Mais, avant de terminer, nous arreterons un ins- vemenl~. Pour les peuplPs de l'antiquité, au contraire, tressr, que sa sr.ulplure polychróme passe de l'art a la.
1notre attention mr les PORTRAlTS.
les Ég_vptien~, les Grecs, les Romains, le nu était un cnriosité. -Le bronze a donné de la sécheresse au Faune
PoRTRAtrs. - Un assez grand nombre présentent un en- spectacle journalier; et les ~dmirables statues de leurs ch,¡sseur de M. L&amp;Pi!RE, ex posé en plAtre l'année derble de qualités moyennes suffisanles pour le butspé- artistes, partout exposées A leurs regards, entretenaieol 11icre. - Citons encore; U11e trouva,lle a Pompéi, brooze
aatteiodre. Dans quelques-uns, les peintres, sachant chez cux un sentiment esthétique élPvé.
de M. MouLIN; -un remarquable Christ en crJJix, st-ntue
sonstraire a des exigences banales, imposent leur senDeux Statues équestres de Francois Jer et deNapolcon :er, sculptée en l.lois, par M. R0B1NET; - la Juine filie a la
ot individue! ou leur fantaisie artisti11ue. Le plus sou- dre~~ées en avant de la porte d'entrtle du palais de l'lo- s011rce, de M. TRuPutME, etc.
t, c'est en dehors des conditions de l'arL que le pnblic dustrie, annon~aient extérieurement l'E,position. Ces
En terminant ce dt•rnier compte-rendu de SalC'D daos
teresse a ces sortes d'ouvrages. Iislaisseut des impres- statues colossale.•, daos une maniere décorative Oc1m- ce journal, nous ne pouvons nous empecher de jeter un
s si fugitives, que, n'ayant plus a évoquer aujourd'l¡11i boyante, sans origioalité, dépourvues de style et de ca- regard rélrospeclif sur la tache de critique que nous y
de lointains souvcnirs, nous nous bornons A citer ractcre, attestaient seulement la fecondité facile de remplissons depuis bientót vingt ans. Nnus l'avons ac •
lques noms seulement. M. AluURY-DUVAL avait ex- M. CLtslllG&amp;R, qui, par un privilége spécial, avait encori&gt; complie saos parti pris exclusif, ne clterchant point la
· un Portrait de femme, qui tenait convenablemPnt ~a exposé a l'intéricur &lt;lrux autres ouvrages : un C~sar, im- uotoriété et le retenfüsemenl en soutenant des opinions
ce a colé de sa jolie Étudecl'enfant. - M. BoNNEGRACE provi~é aussi ltlg/&gt;rement que le Fran~o,s ¡er, quant al'é- paradoxales, n'appartenant a aucun camp; allant de
it fait un portrait tres-ressemblant de M. L. Ha'Cin, tude du carictere, et ayant une cuirasse lourdement 1'un a l'autre pour louer ce qui nous .semblait bien, et
· uté au Corps législatif. Le joli Portrait de Mm• B... , 1 surchargée de figures en haut relief, d'un luxe inutile. critiquer ce qui oous semblail mal. Si ce travaif, ainsi
M. F1.0RE, d'un coloris frais, d'un ton léger et d'un'! On retrouvait plus directement les qualités particul1eres cou~u, laisse la conscieoce en repos quant aux intenure facile, a été remarqué a coté de l'Eve du meme du sculpteur daos un groupe de marhre représeutant un tious de siocérité, il nc.saurait, a moins d'une extreme
·ste. - Le porlrail en pied de Afme M. P..., par I Combat rle taureaux romai11s, groupe visant a la force, présomptioo, écartcr les doutes quaol A la justesse des
.GucoMoTTt, étail un des bons ouvrages du Salon. - Les mais manquaol de mouvement. - La grandeur esl une appréciations; et la différence des points de vue diamé01 portrail~ de femmes de M. litBl!RT attiraient moios qualité, l'e&gt;.cessif est un défaut. M. CAiN affiche lrop la tralemenl opposés, qui se manifesle ~i fréquemment chez
core par le caractere ,les tetes que par le systeme d'une prétention au grand style dans sa Liomie duSahara. Pour les critiques, opposition que nous sigoalions dans un
oration cberchée et d'une harmonie ráu,sie, malgré la faire grande, il ra faite énorme; et pour lui donner deroier article, esl une prenve de l'iocerl1lude inévitable
difficulté dC's ouanccs voulues par l'artisle. L'exécu- 1 du caractere, il a ex:igfré les li~nes de la tele en une desjugements daos une maticre dont les reglrs, intern esl parfondue et comme voilée. C'est en peinture ce géométrie anguleuse outre nalure. - ~ous nous récu- prétées par le goul f:t s'appuyant sur la tradition, ne
,·est un prélude de Chopin en musiquc. - C'est un joli sions, da.ns un dernier article, a l'occasion de certaines comportent pas la rigueur d'une formule absolue. Meme
rail que celui de M11 • de G... , pa1 M. JAr.ABRRT; mais peintures rl'une exécution trop h\chér, mais 9ui a de• en admettant que la critiqu1., ~oit fondée sur les saines
joli n'cst-il pas poussé jusqu'a la limite de la f.ideur~ aelmiratcurs; nou, de,·on~ le fairc aus~i a l'égarrl d'un notions de l'eslhétique, on peut ctre amené a se demany a, au contraire, un1! gr.inJe fermele de des,in, une des ;,rlistt&gt;s les plus cnnteslés de notrt&gt;lPmp,,M. PR€AUI.T. rlcr tle 4uel profiL elle est pour l'art.
cutioo fr:inche et solide dans le rortrait de M. l'u.bbé Si nnus ne ,connai,sion~-J)a; I&amp; beao -hufte tle l"!lrlliu•,
De nos jours, la cr1tiq11e arti,ti4ue a pris une granrle
bml, curé ele S1ti11t-.Uern, de ll. HEXRt Ltm\lANX. si v1vaot, si vrai, si fin, si atlmi1 ahlemenl eludir, qur exten~ion. Dan~ le nombre ele ceU\ qui s'y so11l liHe5, il
. LE1'v, auteur de la jolic id) lle dont uou, a1·v11s rendo nous a lé¡rné l'ant111uité, nous pourri:ins nous arrCll'I' no s'est lrouve q11Plqul S écrivains de talent, il la hauteur de
mpte, a pe1nl cl,1os un autre modt&gt;, a1ec un sent1me11t instant devant la méda1llc oú M. Prcault a chauche it lc•ur mi;~ioo par lrul's éturles prl'limi11ai1es et par la
-fin, 1rr.s-rnt1mc, une Tl'le de j,uw· fil/e, d'aspecl sé- lar~cs plans la figure 1le cel emprrrur, et reronnaitrc ~tln·té de le•Jr ¡:111i1. Si 1'011 cherche quelle a pu etre
tel't' et triste, n:iLUre nervru~e et malarl1ve, donl la vne 11ue, si ellt&gt; étail termirn•e, si la coi!Ture, au licu &lt;l'eLre l'attion C\ercc,• par cux, on rl'connait qu'ils onl contrilll~ressionllP et f,til rever. L'or&lt;lre alphabcllque dans le- un raqurtd'epongrs, éta1l rnrliquée, ce métla1ll1111, plan• hué. pour lcur part, a précipill·r la l'Ulllt' rle l'anc,en
'1el nous inJ,quons les n11111s nous amcne aun contraste a une certai111• cl,·•vation, aurait du rrlid et du carac- sy,tcme a1·ael1•111i4m•; qu'1ls ont in1t1c le puhhc aux qut'S1
. lenl drvaot un f1Ct1t 111rdaillo11 qui rcail ex posé dans tere ¡ mais le -ouve111r de ce hmte anl1,1ur cst trop p1 e· tions di' 1'1·,th,•tií] 1r; mai~ rn rtr h,,rs de c1's rt'Ht llal~
Salun d'honneur, et oü )l. llU5$AtlT a tcrit avec sa sent, et nous ne 11ou,ons 111111s empéclwr de denw11,lt!r (t)lli mrr1lént ,J'a11l1•11r~ ,J'étrc run1pt1•s), onl -ils ~pr1 i 1lisse comme avec un l,urin le prohl sculfilural de la pourq11oi l'arfote a cherche a n •ía1rr, d'unc fa~ 11 n si lii- reclemenl il l'art? Cela cst tlouteux. 11 'Ya;rl,111s le t·u111
r111cesse Baciocchi, - 1ot capitu, tot se11s11s; cet arla,rn 1.arre et si incumplétement, ce que rant1qu1té a, a,t faitsi ranl ,le 1'11p1111t111 et ,les 111re 1rs d'une nat1011, rl rns !a
pourrail, en allérant un peu le rens ordinaire, s'ap¡,li- bien.
11irc!'lion Je son gout, rlans les fuL1les sé,l11ctiu11s de la
•uer a la peinture de portraits. Chaque tele a son caLa grande médi.ille d'honneur a élé décernér a une mo1l1• clle-111en1r, d1•3 111ílurnces et une force d'entraincractere proprc, el il faut que la maniere de voir de 1'111- figure de Menwe, lc1i,~ee inachevée par fcu BRus, et mo1t, contrc lrsi¡11clle, l11ttt&gt;nl ,a111ement, a un moment
1
lerprele se mod1fie en ra,son de ct&gt;lle Yariéte. L1·s rlil'crs dont le trav~1I sobre el pur resp1r:1it le sentimcut an- rlon11P, IPs throri1•~ esth1•ti'1u1·s rl1•íend11P~ avec le plus
portrai~ que oous venon• de pas~er en revue svnt u·ai- 1 tique.
de talenl. Les plai11tes qui se ren11uvellent depnis quellé.-; daos de~ modes tout a f,11t di!fcrents el mémc oppoS1 l'cxpositinn de sculpture ne renfermail pas d'renne qu,•s années sur l'aha1s,1•mt11L du sc&gt;ntimcul ar1iFtique
sé~. Le portrai tres-re~seroltlanl de M. \ itet, par M. Rocx tra11~ce11dante, on y vo.v:iil un assc•z grand 11omhrc d'ou- en Frunce, sur la ,l,•s, rli11n de l'i1lt-al et la 1,rcdomioa11ce
1 di!Tere eocore de maniere avec les pré- vragcs qui, a défaul d'elt\vat100 et de grandeur de st~ le, rl'un réah~111P vnJ..(airc ou d u11 ma11iér1smé montlc1in
(Louis-Prosper),
ee~ents. C'est une p&lt;'inlure soliclc, d'une exécution large attcstaient du moi11s l'habilcté acqu1se el un ensemhle cffominé, empi'chent-elll's uu grand nomlm, de pe,ntres
et ~ure et d'un aspect sombre et harmon,eux; un eles de qualités satisfaisantes. Nous iodiquerons les pr111ci- de sr prrcipitcr ele plus en plus da11s 1·ettt' vo11•, oü ils
boas ouvrages de l'exposition, qu i n'a pas été assez re- pa.ux : le J,une Guu/01s, w1son111er des Romrnns, par espcrent rencontrPr le~ sympathies du puhlic et les fanblarquc. _ l\uus avons parle prccedemmenl de l'or1gi- M•• BERTAtX., a llhtenu une métlailll'. - Le hu,te de Laisies d1•s a&lt;"hl'lt'Ut",? ll'u11 autrc coté, les avertissenahté de maniere adoptée par un jeune artiste, ~l. T1ssor, la Puloml,ella, par M. CARP~-Aux, est un gracieux S0111:e- mt&gt;nl~ b1envrtllanL~ elonDl'S il 11ot1 e jeu11e tlcole tlu
11
dans ses portra ts. - C1tons encnre les portrails de mr de la S11bme.- U11 aulre busle, ccl'.11 de ,1J • n... , p,i_1,age, rnur la ¡1rém11111r contrc le dan¡;1•r d'•rne e~é1
.11•• A. B. u., par M. \ A.."' llo\'Ej de JI•• fo b11ro11ne de I par M. CA11K1E11-Bi-:1.1.ECSE, est un portra1t charmant tic rut111n lál'hér, 1111t-ils prévalu? On a eu bcan re¡irtcr
H,rsch, par M. DE WtN:-.t:, l'l 11:· flOrlrail de i1111• C. P... , 1 jeuncs~e el trcs-finc¡11cnt ex.1ru1c. - La ril'l1Jirf! rot,- 11u·uoP I hauche n'c,t fldS un t~bleau, pas plus qu·uoe
par M. YvoN, oü la vcrve fac1le tlu pinccau de l'artiste ro11111wt le tlru¡,euu f,anc1Hs, .~1.. tu•· de bro,,:.e, JJar ~l. CR.1c!i:, preface n'e$l un lhre; que ce mo,tc tic ¡wintnre, ,¡ue
s'a1he a l'clt'¡;a11ce el a l'[\¡(rement du 1110,lcle.
' étail peut-élre la 111e1lleurP slatue 1lc 1·cApo,111u11. qiwlqucs arti,tes, bien duués &lt;l'ailh t11s, ont ..te as,ez
ScuLPTURE.- On a agité de longues lhcses sur la com- L'ivrcsse et les all11rcs avinecs av:iu•nt, celte annre, adr111ts pour f&lt;.111·e acccptcr c111x a111att-urs, 11'a11ra
paraisun entr~ Ja staluaire et ia ¡&gt;e111ture, et ~iscuté les e1crcé la v,crvl' iu1ag~nal1ve de plus1eur~ arli,tes : t¡u'une tlurec de vogue passagcre, ils se cr111ent sulfirai&amp;ons d'infériurité de l'une par rappo1.'t a l aulre. On M. CUGNor, s est propuse de meltre en sceoe un Retour Samment autorises par ces exemples. J&gt;uurquoi ne s'eo

C'est ce que ne contest
l'h
0otre court travail n·est ni un mPmofre, comme il
era pas onorahle corrcspo
.
.
dant de Lihourne qui croit rlevoir défenrlre le p-ato~i:
J'aprelcr, 01 une attaque aux pato1s; tout au plus
contre
s1'
, .' e une dcíense de la lan°0 ue nationale, du franrais.
nous. "ou lui, u hien qu'en hutte a de rud
l'
ecousses, le i\lP~oquin, le Bazadai~, le Gascon, le Lanu:: ¡us seroble que la philologie doit etre un instrumeot
quet, le Chalo~sm, Je Bigourdan, le Béarnais et les au- progres, el que le progrcs n'est pas dans la résurrec-

tr~s sont cncorc pleins de vje. D'ailleurs, ajoute-t-il oo
sa,_t ~ue les patois vivent plus longtemps que les lan;úes
ofhc1elles. ,, lly aurait lit maticre adescli$cussionssausfin.
nous no~s borner~ns arépondre que notre correspon~
dant. qui n?us att~1bue des opinions eiagérées, est luin:1eme abuse par I amour exclusif des patois. J\ous pers,s!uns dans _notre prédilc.:t100 pour le fran~ais, et nous
re"retl?ns v1vcment, malgré tout le talent qui s'y est
dcploye, les tentatives récentes de restauration des d. lcctes
mé rr·d·10•~aDx. Tout en reconnaissant volontiers
..
'. importance h1storique des patois el lcur agrément local, nous pens?ns que leur période littéra,re est passée .
cela est si vra1 que les modernes écrivains du Lanau/
doc et_ ~e la Provenc_e n'emploienr pas une langu; viva11le' tls sont_ contra111ts de rccourir a un idiome épuré,
et po~r loul d1rc, architique. N'csl-i, pas A crainiire que
la gl~1re due it leur merite, gloire qu'une partie des
lettr~s leur accorde11t sur oui dire et d'aprcs des traduct1uns, ne soil p1·;.1111pte11,enl restreintc daos l'espace
-TRtsf Pt, cherC's brl'bi~, restet sons cet ombrage
e~
elans lc1 d•Jree? Aflaire el'oprnion, peut-on dire; aussi
11aissez '.,n pa1x,
· . a· celle q111. rn .engage
' ·
J- ,dlllt'aux.
.
n eng .g_erons-nous ~ur c.• point aucun debat: mieui
e ~a1s montrer les b1e11s qui lui sonl tle~tinés.
'
~a~t prcsenter dU lecteur plusieurs observations lresMais l'e?fant naivc a mal choisi celui qu'elle voulait rnteress~ntcs de la personne qui nous écrit.
Ce~~mes as¡,irations, dit nolre corresp1Jodant, n'oot
a1mer t~uJ?urs; c'est un fat, un fanfaron.
~ l'c-1,a"n
1
.
~ Cr1e a son de trompe tes exploits vaniteÜx I Fal pas
1 etc en,pl'lmtées par le bh,urdau
°
i1
~ o o , 111a1s
presomptueux
laisse• m0 •· seu1e... s,. tu m .avais vrairr1ent
·
' e l_es rt:moutent saus doute e, a l'épo4ue oü ia lan«u¿ rl
- .
.
'
o
es
armee
· reconnu a ton silcnce rlaos la vc1·11e·e lbcr•·
e:; s~ par1a1t scule, dt'puis la Garonue jusqu·au
. ' Je I'aura1s
ou tu as sen,e· 1e brmt· qui m'est revenu.
'
·
Tage.
»
Nous
le
voulons
bien;
toutcfuis,
!es
élc111enl~
La timide
caresse ne sai, trop ce qu't:lle veut, et trompette et lltite ~ous m~n4u1:11t p1Jur decider avcr, cert;lu&lt;lc. Quant a
to'.1lhla ble~~- Un s11uffle, un rayon, tout l'elfrayc. Plutü~ 1express10J1 cmp,w,tre; a l'e3puy//ol, nous la rctirons iom1c e mo1s1e avec l'ami vrai qui parle ;_ dem· .
. lout1ers; de méme, lorsquc nous rapprochons n,esclu et
. t d' •
"
1-'l'OIX, QUI
cram etre entendu, et sait gardcr du Croid son se:rct! '.71 ~c~/fJ~:e, no•J~ ue voulons pas dire que le héarnais ait
mute 1,tallen; tout le monde sait que la l'ormation des
Plu• léou miq11e e~louridR,
m?ts dan~ les d1:11ectes latin~ a cté simultanément souDJb bél am,s•o11srl
m1se a des 101s analog-ues.
Ou( pa, l_t! a mi,•ye halet,
Nous somn1cs- nous trompé sur le nombre des ,·ovelQui • ra111¡¡ l aouJitle
El ~ah g,,uartla Jé rct
lc&amp; fran~a_,se~, el n~us laut-il revenir Al'opinion c~mLou sou s~creL J
mune q,u, fa1l de 1,talien la plus harmonieu&amp;e des lan{LAMOLtRE).
LA LITTtRATU RE EtA RNAl SE.
gues'I Non pas; ou plutcil laissanl lltarn,onic al'1talicn
~ar~ons pour 11111.s la ,a1·i1•te; c·c~t apreE la lec,urc el~
Denuer article.)
hUn~ aut:e, plus prudente et plus froide, a p,1ssé son
1Ar1Mte' ce grand enchanteur' que D11us a1•011s été
~- emrn. Ecou~cz conrme il faut rl'pon&lt;lre aux prot.esta- lrappc ,le la mu1101011ie des u et des o demi muets a la
111.
1ons mcnsougrres :
fi11 d1•svcrs. i\ uu, avuns C1Jmptc en fran~aisduuzc ioyelJe ne n,c suis avisée ni de to, ni de ton amour . si tu lcs, en n,ettaut ,le cóle qucl,¡tH'S nuances c,,mme ti e o·
Nous avons vu ~ue l'amour et la beauté n'apparais sou res, prcuds-t'en a d'aulrcs que moi.
'
d~ •~c.11_1c 11uus avons c_ca1'lé pl11s1curs i11tooatiu11s ~u; I;
~ent pas sous un Jour particulier aux puetes béarnais ·
- Tes IJeauA )·eux, dure hergcrc, s11nt la cause de mes bea, na,s dou11c aux s,ennes. J\otre corrcsp1111danl nous
tls so?t. par eux traites avec cette affeterie musqucc qui
ma•n; el ton humcur si st•vcr1~ trouhlc tout mon repo~ !
pardom:cr,, de ne pas lui prouver que le fran~ais, au- .
refro1d1t le _sentim~nt; ,·e ~oulde l'a111ourct de la bcaute - Mon l111111c11r cst a nia rrui,e · il ne t', f· l
, •.
.
o
,
t 11 ,111 pa, IICCU •
t,111I que le JI luis' ahonde en diphthongucs et en triphde c11111 c11t11111. i\la,~ le uaturcl et la sponta11rite se rcpt r.Als,1 111a· IUC l 111co11111111d1•,
lii1•11 lll frn lll'll\ ~u
• ula;t'
( I'.
_
th1111g11'.·s. 11 111· ,·cut pas qm· le hramais t•t lc "ª~con
tr11uv1•11l rl 111s le., p'a1111t:s les hcr~•·rs; ta ,ti',t ilt-s lra1ts
- . ' . p1t11•, t1gre~,t•, pour l'cxt:C'S ,11• lllil l 11,"u1·t11·' l11- as~ p1·111•11l ' ¡.,1 .cle11,i:1t1 du \ et de l'F; el uuus Íui sahcurcux
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.
, n1ais· ,1 n1'•1cc
, 11•·,Il'l'il qu •1·n rt1'ª~~1011. - Oc l11'.1t !:1011 creur, je te pl¡¡111s l,11•11' 111:11~ fusa11t le dr111t de c11t• a ikux lcttrcs en1ployécs par le
lcusc l'l le l"'1·1·t 111an·1111 tl11 p,1trc; tautüt ~1,·s rt·111,a1·,q11es plus g,•1u•1·;1l,•s, rcvetul's tl'u111• poc ,e facile, rnd1- t!'.'ª"'.I tu s1·ra1, a . la 1111:rt, poun11111i ieu,-tu que je h111gue m,•11•, lt·~ patois t•x,·lucot non de; ct,·ar,O'er~r
t a11111, ~1 tu lle pla1s pa, a 1111111 cre111'? 111;11s ,les 1'11:h1•,,es ¡)alr11nouiales. 11 dcfcnd en \~ID 1~
queut uue ve1·1tahlc cu1111:11,sa11cc du creur li11111a111 r. '
Le g,da11l 11·a •111·1111l' 1·1ss,,11r,·c: ch:111,:er d'iv1·cs•e· il 11,al, 1Jt•1111trcusc Yu~clle ou, qui usurpe la place de eleu1
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sons, o et'", el de truis conso11nt•s, b, l et v. 11 lrouve
mora.le, . mcnll' qui bl'llle c«ali•1111•1
1l ela11•., eCI' tUIIII S 0
·r1
I"
ll VIII, Jll~'fU illl 111,tllU ! \'11i-i11, 1111 111'a &lt;lit 4111• lu te
'.&lt; pl1Js ele rapport entr11 bel et/,ert' qu'eutre betw et be/le
t _yllcs, eglugue~, c11tn:11t•11s pa,t,,1 aux ou le p11étc i·st
man, ·s ·· de te ji'· ·'UI~· ,..,ni.· s·1 1Ie 11,111 tu 111• te 111 efics je
Jumeau et 1111n lle, r/111mfa11 et cliam,·lle; n no!Js luí ferou~
b1,•11 force de laisser la parvlc au&gt;. ruh.rlocuteurs. lci le
ve•H le dvuuer cvuscil tl'an11 : ~urtuul, prcuds "ard~ A cr!ieflflnnt Qhscrver que ricn ne Justific l'inlrt•cluction du
l~1·gcr el la lw1·¡;-c1·~ se re11cu11tre11t par ha~ard;
lis
la culoltc; 1111r ta l'cmmc ne s'pn C'lllflart• pas ca~· si clic 1 linal da11s /,el, tan,lis que le son mt il ne pe t I""' se .~0111 chc1 dws; a1llc11rs' c'esl
- le 1ia,tuu1·
.., scu1qui pour-- te la 1n·e'
•1 &lt;l un scu 1Jour,
•
. .
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tu u'y 1:cn1cllras pas' le p1ctl! " rer, est mt1111c111cnt
lié aux finales al
et el. E• 11o e11e
ll' t 1
• su11, et la fl L,t1111rcllc 4u1 se dervhe it un amaot impor. .
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tun, en1111yc11x Jo~c111·. dc g,tloul,cl ou 1/onsieur ele la 1
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S:1s1011!. prPn ganll' ,¡ la c.1ouce,
' or, (l()tL o cst quc la prunonciation meridi,)Oa)e ric notre
!\ou IJ 1 .,ye l,l 111011111c,
Ytlle. 11 y a a11s.-,1 des u1lcrn1cdcs con11ques, des bals
C...ir ~ sou, cop
tlescao11ce,
son uu.
ehampetres, k1•r111esscs lllvi11s r1chcs ele ton
. 1
laot .
, mums
Ja1oey uou y tou, ues Juu pe !
~ -que nntre corr~spondant nou~ apprcnd sur les naP ure,uses que celle de Huhem, n1ais oü la ma1oreur
1sahtcs beama,scs : ua' ce• éP, úO • ui, t11'1, sur I'1J consonnc
~ouble I ag11J e eles d,ms,·urs. Au rc~le qucl Uls°c,ta
.
ltons vaudmnt ,1111:ux •111c de p' us lon"s ~4 t
Ma1s auprcs de la poésie crotiquc ou éJé«bqul'
f"II
·
o J111111e11 au·,•s.
autres "cur •s ~ i.
.
o,
, les ele ª"!!"' ang,· ( 1iro11uncez ti ,yhll')' el de co11ratve cou- , elle, pas,cz le ru1s,ca11; si.Ju, cct o1111Jra"1 a
o ' on asscz JWllte figure; si uuu~ l'ilons r:•1;i_· (p1·01101~1·1iz , 0111ut1¡1ti, ); eufin, sur l'e final de~ mol~
l'abri rlu solt-il, uous parlcruus d'a11111ur&gt;1 11 . 'º ·,
encurc qucl4ues otlcs hl'Ul'eus,·s tic J\a1arrut e11 1'11110
11 Y a 11as ucur ele la 1 1ti e t /J t
de
•
· fc11110,111s, q111 a, en _bcarna1s, la valeur de l'o (rau~e, propon, sur are1ic, ti u'y a pas de l,at,·au Qua 11 d '
.' '. " t e P1 u•t•, ele la t'ttll&lt;'e ,f011s•e unr n,:11ct:z c~u1,;o) ' merite une conflaucc ab~olue' cumme
rai,. par·,
JauS1· cha11so11
•, m1111tre le c1t ulin' aussi
s,c, q111· c~l. 1e 11:i..,t,·ur qui. ow sera1l· li,lelc? .•
. . .sat1n11ui•
. . . du n1c111e, ou· ••
v, na11t d un ho111me qui sait et parle le p,ttois. Ma1s
vous voulez a1111 fidcl,•, ra,~t·z, sans ra,rc la crnclle. e e•:•,pell, e aup, es ti ur~c pa~~a1111c q11'un ¡1,1_1san l'cst lU- 4ua11t aux ctymul11g1es ele /ogl'(i, oü nous vovons aussi
"?us atl11rcrd1 taul que Je vivrai. - Vvt1·e lla ', _J ~11, d u11e l,ourge111s1•, et ~es i·uuplits c11d1;1hlrs sur la l111•11 /uc11i!10·,1 411c lurwt11s, de chic, rappr11t'11e ;le )&gt;tqtti'n,
ba. e'º. 1Je•Jve, peut-ctrt: lit: ,lurcra1L-clle 11a,.-1 Mu1i11111c ' l~l fctc tlrnu
' 1H'lr,, ti e S&lt;1111 l - lla1·L hl'le111y, 111111s au1·011~ donné 1,rh"u,, /111'111, (pct1t, 1wt1ot), nou, re-1t•ro11s daus le doute
111
~111ccrr., toUJOIJl'S J•a1111era1
·
uue
1tlce
J Ja mu,c bearna1sc b •11, fill •
qui J·e el1111.11ai.
·, . ·• - 4 V1cns
.· u,s cla11ccl'
.
. a sulfi ''--1111e 'e
1m sonrnw, l't•:,;pacc n11u~ manquant pour rcproduir~
&lt;I
.
•
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' e e , e
vnc 1e1, sur I hcrlictte; je le sna1 11,lcli·. croi~ en f'I
' u JUJ)on court, a la laDguc hicn pcu .'uc el toult's le~ 1·c111ar1J11cs plus ou muius cv11cvrtlan1cs aYec
lcllc, tes ycu1 si bca,1\, le, char111a11ts all;a,t~
J' ' . •1 u1, le~ t.leux 11v111g, sur la ha1ll'l11·, tl1•,cc11tl la 111v11l'l:ne
0
nus up11111111s' nous cu f'ai,ons nutre prvfit' et nons reme fi,e_ 1&gt;as a volre promc,,c; vous ious r1riez
• hi, e1ue
1, s,rns
1., tlenn"
. • o• •r I',·qui 111,re&lt;1t• 1a c11rlJ1'1llc rl1111t ~a tele' e~l n,~1·1·1u11s _,11cn11·11t no1re currcspu11&lt;la11L tle l'attcnt1on
ma ra1bl1:s~c ~ Vou3 n,c ¡,al'lcz d'am w·
e1 e e e ,.11·gee. Par u1all11:ur, la c1111ucttc aspire it l&lt;.1 e,· r
.
o pvur vous mu i·t &lt;les b ib •s d 1.
1110 me; 'JU ,1 .ª h1c1~ vuulu accurd1•r a nutre cxcu11-iun dans un
')Uer da woi.. - (!uonymc).
' c. e ra11~,us cu1-rv111peuL et &lt;lcnatu1·1:ut de do111a1111• qu il hah1tc t't qu'il CA piure avec scicuce. Avant
Jour en Jvur &amp;0n l.auif"ie a.cccnLué.
de prendre congé ~ lui, noui. t.enons a le convaincre
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9t

L'ILLUSTRATION, JOURNAL UN l VERSEL.

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1

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�02

L'JLLUSTRATION, JOURNAL UNIVERSEL.

tiendraient-ils pas a un procédé abrégé qui
• ne cléplait pas au public qt qui dispense des
études laborieuses?
L'étude, l'étude sévere, consciencieuse, iocessante, tel est le seeret de la force des grands
maitres. lis ne se sont point bornés non plus
a n'ctre que des praliciens habites, ils avaient
l'art en trop haute estime pour n'y cbercher
que des qualités extérieures. lis y poursuivaient un idéal, et, pour élcver leur ,ime
jusq1ú\ cet idéal, ils la nourrissaieut de nobles pensées, ils cultivaient leur intelligence,
comme ils exerfaicnt lcurs mains. Si la
tradition n'était pas la pour nous dirc que les
artistes de l'antiqu1té s'inspiraicnt du géoie
des poctes et l'réquentaient les éeoles des
philo,ophes, qui pourrait, a la vue des belles
crédtions du ciseau grec, imaginer qu'elles
n'oot été l'reuvre que d'habiles pratieiens?
L'art n'e,t pas un métier; il doit étre un
cnlte, ¡¡· doit ctre un idéal. C'est la tondance
a l'iJéal, au culte élevé du beau, qui va .de
jour en jour s'affaiblissant daos l'école franflise. Est-ce un affaiblisseinent passager?
Est-ce une transíormation dcfrni ive en rapport avee.celle &lt;le la sociéLé ellc-méme? C'est
ce que !'avenir apprendra.
A.-J. Du PAvs.
Errata. - Dans le 5° article du Salon,
page 39, colvnne t••, lignc 47, au licu de:
accord ioil1viduel, lisez : accent individue!;
· ligne 77, au 1ieu ch: Mazon, liser.: Nazon;
colon ne 2, ligue 27, au lteu de: Bellot,
lise;.: Bellel.
~

EXCURSIONS SUR L~:s CO rt S DE NORMANDlE.
( j •r ARTICLE,)

Les ehemins de fel' font voya~er trop vite
aujourtl'hui, Pt les diligt!n,·e, avaient du bon.
E1:es suivaicnl les relids du pays, vous mettaient en communicalion i11 i11e avec lui, travcrsaient les villagc,, les b1111rg, et les villes
au lieu de les éviter, et souvent s'y arretaient
pour vou~ laisser pren&lt;lre de détestables repas
,¡1w l'on payait trc;-cher; 111ais 011 était dans
le crour de la place. AuJourd'hui, on n'a
~u·un liut, parveoir le 11lus tul pussible au
termc du voyage. On ar1 ive a une stalion
annonc~ comme élant celle de lelle ou
telle ville, placée a un ou dLUX kilomctrc,
de la, et dont on
aper~o1t il peine les
clochcr.•. On se hale
de manger au buffct,
puiq Ion rrpart, saos
a,·oir I ien vu, rcmettant de vis1ter des pays
_que l'on ne connait
pas et que l'on vourlrait connaitre a un
proehain voyage que
l'on ne fail jamais, ou
pendant lequel on se
comporte absolument
de la mcmc fa~on.
Les chcmins de for
nous offrent cepcndant une foule de facilités pour cela, mais
on ne sait pas encare s'e11 servir. Leurs
admioistrations, ellesmemes, n'ont pas tou jourq favorisé les arrets temporaires dans
lt!s villes de passage,
et, d'un autre coté,
elles sollieitent le pnblic a des e1cur~ions
sur un parcours réglé
d'avance.
Ainsi voici la eom-

i!,Oll 01&gt; IS 4.,- vt.ull'~ l&gt;T Lll :.~IUNl, ... faoletu «le M. G,

l,N l&gt;I\IANI llP. AU MUiEE Jll C:R"AND•DUC'. -

lllortau

1,uir le a• llll).

J1bje&amp;1, ,lf 61, J. Jundt.

L'ILLUSTRATION, JOURNAL UN IVE RSEL.
pagnie des chemins de fer de l'Ouest
nous oflre de nous transportcr sur les ~
de Normandie, que toute famille q•Ji se~
pecte a visitées ou ll'isitera au moins unef4j
en sa vie, et daus des condi~ions auxquelij
il est bien diffrcile de résister.
Elle a le grand circuit et te:petit. Ce dernit
permet de visitcr Ro nen, Dieppe, Fécam~
le Havre, Hon0eur ou Tronville et Caen, d'ti
l'on revient a Paris, et coute 55 fr. en pre,
micre classe et 40 rr. en sccoode.
Le grand circuit vons conduit a Cherbou'I
et vous ramene ~ Paris; il coute 65 fr. fl
premiere elasse et 50 fr. en seconde.
11 y en a un troisieme qui conduit fl
• Bretagne, et méme aux iles anglaises, 11
con1binant les d1ligences et les batcaux uee
les chemins de fer de Normandie et de Bre,
tagne, lesquels prennent 00 et 70 fr., selGI
la classe, et font obtenir des prix réduits de
autres entreprises de transport.
Certes, il est impossible de faire un
beau voyage dans un pays plus fertile et
pittoresque en meme temps, et édifié de
numents plus célebres.
Que de s.t~ ravissants, que de merveil
archéologiques a voir, en commenfant
Mantes « la jolie, » et par son église,
affecte les formes souveraines de la
drale de Paris. Laissons Vernon et le
de Bizy; mais la station de Gaillon vous
tire, d'uo coté, vers les ruines du p
d'été des cardinaux d'Amboise, arcbeveq
de Rouen, de l'autre cóté, vcrs les Andetm
avec se~ deux églises, dont une posscde lit!
magnifique portail de la renaisssance, et i.,
ruines pittoresques du cbateau Gaillard, do.
minant les falaises au pied desquelles la Seiot
trace son cours sinueux.
Rouen ! Jad,s la vi lle au1 cent clocbers, qai
¡,erd chaque jour de son antique physionomie,
gr,lce aux percements et aux em bellissementJ,
mais qui en conserve encore assez, dans certains quart1ers, pourqu'on la puisse comparer
a Prague ou aFrancforl: la cathédrale el ses
magnifrqurs tombeaux; Saint-.\laclou et la
portes ou Jean Goujon a ccrtaluement travaillé; Saint-Oueu, un chef-d'reuvre des IJvt
et xv• siccles; Saint--Patrice, Saint-Godanl
et Saint-Vincent, avec leurs splendides ,¡.
traux; les gu,des les indiq11ent certainemenl,
aiosi que l'hotel ele Bour¡;theroulde, si délica.ement sculpté a la rcnaissanr:e. Le muséc de
peiature, uu des plus riches parmi ceu1 des
villes de ·provinee; la
bibliolhcque et son inévitablc manuscrit do
xvu• siccle, le musée
d'antiquités, enrichi
par une foule de découvertcs faites daos
le sol nc.rmand, doiTent retenir encore il
llouen le voyageur
qui s'intéresse am
arts. Celui que les
grands horizons séduisent peut monter
sur la cóte de Bonsecouni, donl la cha•
pelle, déja aper~ue
du chemin !le fer, est
célebre; ou micux, si
l'on r.n a le loisir, sur
celle de Bapaume. De
la premierc, il voit la
ville .a ses pieds; de
la seconde, il la voit
en arriere-plan. La
presqu'lle que la Seine
forme en venant baigner ses quais, les falaises crayeuses qui
bordent une de ses
rives, les iles, les maiFons de campagne,

donne son ace11nt a la ville.
De Dieppe, il faut allPr au
Tréport et a la ,·ille d"Eu.
L'église collégiale du xm•
siecle, est un beau monument, mcme dans un pays
qui en compte tant de cet~e
époque; le chateau, rés1_- ·
dence fayorile de Louis-Ph1lippe, est rcmarquahle ¡,~r
une colleetion de porlra1ts
que MIi• de Monlpcnsi~r Y
avlit réuuie dans son ex1I.
Pour alter de Oieppe a Fécamp, te chemin de fer ~lus
fait revenir sur vos pas JUSqu'a Malaunay, oi.l s'embranche le chemin de fer du Havrc. Les nllécs industriclles
que suit le prcmicr chemin

--;;iries et les hautes che1~oees
~ des fabriques dans
1111
. tain . le tout forme un
Je 101n
,
.
. •
tacle grand1ose, ou 1ac,~~.. humaine se perd dans
ll"'"' e de la nature.
le ca. lmpe cst toujours 1a v1·11 e
.
..
Diep
ri,ilégiée, ou la Par1s1enne
r.aune 1· venir étaler sur la
iage les costumes les pi ~s
P
coquets et les pl os exce11tr1ques. Ce spectacle peut amuser un iostant, on_ s' en lasse
el on en rit, ma,s oo pe~t
ae point se lasscr de vo1r.
:la ugue venir et revemr
sall reliche battrc les galets de la plage, aux pie~s
u qui,
de l'antiqoe chatea
. J
avec l'p'glise Samt- acqnc~,

ABÓAYE DE SAINT-VANORILLE,

SAINTE-ADRESSE.

et que ltraverse le second, sur de hardis ,iadocs sont féeondes en heureux
'
points de vue
: le pays plat que l'on
1raverse est riche et plantureux : les
rennes s'y cachent au milieu d'une
ceinture de f'utaies, comme daos une
redoute. Mais il est bien teotant de
snine les c&lt;ites et de visiter tous ces
petits ports abrités dans les déchirum faites par les eau1 intérieures a la
ceioture de falaises qui borde lamer.
11 y a d'abord Veules, pnis Saint-Valery-en-Caux, résidence paisih_le, qui
auire ehaque année les ba1gneurs
tranquilles. Cany et son chatea~ d1~
xvne sieele, (enveloppé} d'eaux qui lui
M!l'Yent d'ornement n'ayant plus a le
déíendre, y sont un but de promenade.
Pnis Tieht Fécamp, qui s'allonge, au
débouché sur la :Manche, d'uRe eharmante nl\ée au fond del laquelle ·on
rencontre Je chateau et l'abbaye de
Vll111Qr¡t, clont il ¡¡(reste gucre_qu'une

FGJ.ISF S,\l~T-Ü.O~AllO .\ l(Q:iFl.fl'R. -

n·~prés les mqu,s e

•

croy perJ,

chapelle de la renai~~ance, ahrilant la
tomloe de~ sires de Tancarville.
Quant lt li'écamp, il pos:cdc un~. magnifique église du douz1em.e s1~cl~,
qu'éleva la foi pour une samte rehque : le précieu~ sang! ven.u de Palestine en Neustrie, enferme dans le
Saint-Graal' oi.l l'avait refU Josrph
d'Arim:ithie et qui ful porté a travers
les mers dans un morceau de figuier
en 1,n1i~e d'esquif.
.
Que ceux qui viendront de D1e~pe a
Fécamp par Je chemin de fer veu1llent
bien s'arréter aYvetot, non pour Yvetot,
mais pour Caudebec et ~aint:Va~drille.
Caudcbec, vieille vlle s1 p1ttoresquement assise sur les bords d~ la
Seine et que domine le clocher AJ0ur
de son ég*e, couronnemen_t_~'un p~rtail, moitié gothique et mo1t1e rena1ssancc qui n'est qu'une dentelle de
pierrt Si le voyageur fait &amp;on exeursion en temps opportun pour as~

�94

•

1

L'ILLUSTRATION; JOURNAL · UNIVERSEL. .

L'ILLUSTRATION. JOURNAL UNIVRRSF.L.

si~ter a une marée de vive eau, il jouira, du quai sée est si .courte, et ce mal est sitót passé des qu'on pose
n'avait bu que du vin de Tokai. é'est un Hong~
de Caudebec, de cct étrange et magnifique wectacl'! du le pied sur la terre ferme !
Hongrois du dix-septieme siccle, si j'en crois son•:
flot, qui la se déploie dans toute sa majesté, au grand
ALFRED DARCEL.
bit, un contemporain de Jean Sobiesk.i, l'imprévoy
dommage des l&gt;erges du fleuve.
(J,a s11ite prochainement.)
111
vainqueur des Turcs.De Caudebec a Saint-Vandrille la distance n'est pas
L'Amour,
ainsi
insulté,
jure
de
prendre
une
ven&lt;&gt;e
grande. La, il ex/ste les restesd'une m~gnifique abbaye: le
éclatan.te. 11 déploie ses ailes, il fend les airs, et le~
transept d'une église, un cloitre et nn réfoctoire,et dan~
(;l);JR@~DQ\\/Jli 1&gt;11\\/JIO~&amp;ll.ll, ·
chausse
du cothurne et vetu de la courte tunique ~
le pare une petit~ chapellt mérovingienne. Aujnurd'hui, 1
fectionnés par les cordonniers et les taill nurs de Cyth~
u~ A~~l.ais t~ansforme les ~a~iment.~ ~onventuels d_u , Un nouveau ballet vient de naitre a l'Opéra, Némé(!, ou
le voila sur les IJords un peu faogeux de la The·
d1x-hmt1eme s1ecle -en une res1dence q111 peut devemr t Amour venr,é.- Un ballet mythoJogique. A l'heure qu'il
au milieu des Maghiars bottés, éperonnés et culot:
~ussi bel!e _qu'~lle sera_certai~ementoriginale. Plus loiu est, le monde est plein de gens qui font fi de la mythoil Y aura1t a V( 1r les rumes ¡.Httor•Jsques de l'abbayc de logie, et ce dégotit ne dale pas d'hier. DF\Ja, vers f S30. la hussarde. Tout le monde sait que l'Amour n'a qu·~
Jumiéges. Mais il faut savoir se modérer, car d'encore en : Béranger, las de chanter les amours, et Vénus, et Bac- maniere de se venger. 11 entre chez son ennemi ~
encore, on irait au bout du monde, si le monde avait un i chus, et loute la bande olympienne, les malmcnait assez etre attendu, - les dieux n'ont pas besoin de parler •
portier, et c'est un de leurs plus en viables priviléges ~
bout.
ru&lt;lement, sur l'air: Ji.tpiter, un jour en fureur. 11 n'en
il
luí. p~ésente, au mili~u d'une orgie, la je une fill; ~
De l'autre cóté de Caudcbec, en descendant le cours avait pas l'étrenne.
plus Johe, la plus cand1de ou la plus friponne, une mo.
de la Seine, on pourrait encore visiter Lillebonne; l'anveille de beauté, de grace a la fois naive et provocanie,
tique Juliobonu et l~s ruines de son théalre romain; puis
Divioités des berger;es,
- l'Amour scul est capable d'opérer ces combmail!Olt
non loin de la, le chateau féodal de Tancarville, qui s·aNyrnphes de nos rives fleuries,
meurtrieres, - .et, par-dessus le _marché, un modele4t
Sa1yres qui dansez toujours,
vance en promontoire sur 111 Seine, élargie aux proporIégereté,
d'agilité pétulante l)t d'élégante souple51t
V1eux enfa11ts que l'on nomme amours.
tions d'une mer intérieure.
Qui
faites
naitre
en
nos
prair1es
L'irnprudent
Maghiar est bientót vaincu. Mais, le croirie¡:
Reveuant sur ses pas a Lillebonne, on remonte l'inDe
mauvais
vers
et
de
beaux
jours
,
vous?
A
peine
est-il touché, que l'Amour s'apaise, par.
dustrieuse vallée ouest assis Bolbec, d'ou l'on regagne, a
Allez remplir les hémistiches,
donn:,
et
~ait,
~ntre Né~éa et son amaut improvisé,ij
Nointot, ie chemin de fer dont un embranchement
De ces vers pillés et postiches,
foncttons
d
offic1er
de l'Etat civil. Elles sont douces, liii
mene a ~carup, ou nous vous avons déja conduits par le
DPs rimailleurs s11ivant les coll!'S 1
1 vengeances de l'Amour 1•• A moins que le Dieu maa
littoral de la Manche qu'il
n'ait quelque arriere-pea.
nous faut suivre encore.
sée, et que le maria.ge•
Yport, nouvelle station de
soit, pour le füs d' A"'-,
bains q11i bérite du trop
CHEMLNS DE FER DE L'OUEST
qu'uof: porte dorée de l'ei.
plem d'Étretat et qui sert
EXCU RS IONS
fer ... pardon ! du Tartare: •
de refuge a ceu.x ~u·e.m~•
SUR LES
rouche lasociété parfois ex-·
Cotes de Normanclieetdellretagne
centrir¡ue de la colonie pa. Lasciate ogni speranza, Wí
[ ch' intnte.
risienne a laquelle la presse··
a fait une trop bruyante •
Cette pantomime est enrér,utation. Étretat, qui a
tremelée de dans,es de· •
tronvé dans•M. l'abbé Covers caracteres, - le
chet un historien'qui la fait.
gage
des fteurs, le /'as
remonter aux Gaulois,' est
miroir,
les Lucio/es, laCfttl,
charmant avec ses chalets
son a boire, etc. Tout cela
étagés sur les deu1 versants
est agréable, et parfois assez
de la vallée qui l'enserrc.
piquant. M11 • Mouraw1el
L1 mer, bornée a droite et
court, sautille, pirouette,
.a gauche par les hautes
voltige comme si l'Amour
falaises creusées en arcades
lui avait preté ses ailes. t
par les flots, y est vue
vous aimez les tours de fon:e
comme a travers une immense fenetre, et ·un irré.
et de souplesse, le&amp; m~
vements de corps 'íoa
sistible hesoin vous prend
dus: presque impossiblet,
de gravir le~coteau pour
et néanmoins toujours facijouir sans obstaclc dé.1:iP-les en apparence, toujoun
vue de l'inflni.
,
élégants,
allez voir J111 1• MooO'Étrctat, on peut gagne1
ra wief an plus vite. Si
le l:lavre par MontiviUiers,
etes musicien, si vous ,
ou· il y a encore une église
le
sentiment du rhytb
romane, et Har.fleur, ou reallez
voir•encore M11 • Mooprendre le chemin de fer
rawief, car elle dame
sur !'une des slations__ de
comme chantent les graal'embranchement · de Fédes cantatrices, avec uae
camp. On passe également devant Harfleur et le cloCes vers aYaient précédé de tout un siecle la boufade régularité de mesure et une précisioo imperturbables.
cher,
de Béranger, et te! romantique que je pourrais nommP.r
La inusiq1Je, reuvre d'un compositeur russe qui a 110m
serait bien étonné si je lui disais qu'ils sont de Vol- M. Minkous, est facile, abondamment mélodiq'ue, élé« Debout pour nous apprendre
taire.
gamment écrite et habilement instrumentée. La coopéQue l'Anglais qui l'a fait n'a pas su le déíendre. »
Malgré Voltaire, Béranger, et tout ce qu'il reste a ration d'un compositeur russe n'anra plus rien qui vous
l'henre qu'il est de romantiques, j'ai peiue a croire que étonne qnand je vous aurai dit que Néméa nous arri,e
Le vers est chauvin, rnais le clocher est Fran~ais, et la m_ythologie disparaisse jamais de l'Opéra. Les costu- de Saint-Pétersbourg, ou l'ingénieux chorégraphe,
n'en était pas moins élégant pour cela avant qu·oo l'eut mes qu'elle autorise offrenl trop de ressourc1:s anx arts M. Saint-Léon, luí avait donné de plus vastes proportions
plastiques, et la chorégraphie en est ua, ce me &amp;emble, qu'elle n'en a aujourd'hui. MM. Meilhac et Lud. HaléyY
décapité so11s prétex te de restauration.
comme
la peinture et la sculpture. Ceux qui ont vu, ou l'ont fort réduite, et il parait meme qu'ils ont enseigoé
Le-Havre vous révélera ce qu'est une ville maritime
qui
verront,
dans Néméa, M11 • Fiocre en Cupidon, ~eront la charité chrétienne au fils &lt;le Vénus, lequel était bien
et commer~ante. A l'époque des grandes marées, vous
pourrez vous avancer sur la jelée, au milieu de l'Océan de mon opin!on saus aucun doute, et reconnaitront qu'il plus méchant, bien plus implacahle la-has qu'ici. Belle
majestueux, sans quitter la terre ferme, et assister au n'y a point d'étoffe de Lyon, point de falbala~, point de conver~ion, qui ferait honneur a un pere des missions
spectac1e émouvant de l'entrée ou de la sortie des na- paniers, point de11crinoline qui vaillent ce que la mytho.. étrangilres !
Ajoutez a cela de gracieux ta bleaux, de splendides dévires transatlantiques qui portent en Amérique, aux logie permet a M • Fiocre de leur laisser voir.
L'Amonr, le fils de Vénus, le plus puissant des dieux, cors et&lt;le brillants costumes hongrois, dont l'éclat, bélas!
lndes ou en Chine les modes de Paris, ou en rapportent
le coton, les bois de teinture, le sucre, le café et le pui,qu'il a vaincu Hcrcule, et qu'il mene Jupiter par le pa)it et s'efface aussitót qu'on aper~oit M11• F1ocre.
bout du nez, l'Amour en personne est done le héros de Tant il est vrai que l'art ne saurait lutter contre la. na·
reste.
l'reuvre dramatique dont j'ai, lecteur, deux mots a vous ture !
Apres avoir longé les bassins et visité l'intérieur de
dire. L'Amour a été outragé. - Par qui? - Par un
Le tht\atre Drjazf't, boulevart du Temple (c'était jsces paquebots, ~i bien amenages, qui en une dizaine de
je une étourdi qui, non conlent de négliger son culte, a dis le théatre des Folies-Nouvelles), a ten u ses prvme~ses,
ours peuvent vous transporter a N€w-York, montez a la
pnu,sé l'audace, a.pres boire, jusqu'a briser sa statue. et a donné, le !J juil let dernier, un opéra-coniique en trois
cote rl'Ingouville, a la ph_y~ionomie quelque peu ang,aise
Si c'était un étourdi grec ou romain, vre de l\1as,ique actes, paroles de MM. i\lestépes et Vauzanges, musique
avec ses nombreux pavillons, poussez jusqu'au phare d~
ou de vin de Chypre, le fait, quoique peo vraiscmblable, de M. Ventéjoul. L'euv, age a pour titre: la Filie rhl
la Heve; pms embarquez-vous pour Honlleur ou pour
ne ferait pas jeter les hauL~ cris. Mais ce qui vous rem- mailre de chapel/e. Je n'en puis parler que par úU'i dire,
Trouville.
plira de surprise et d'admiralio11, c'est que ce témé- l'administration n'ayant pasjugé a propos de meconvier.
Vous aurez ·peut-étr'e le mal de mer; mais la traver- raire contempteur du dieu a. qui personne ue résiste
Or, qu'ai-je ou'i dire? Q11e ni la piece ni la partition ne

I

+

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. . 1 par la nouveallté des idées, mais que la troupe
br1na1ent offra.it de bons éléments, que développeraient
chantan
e t le temps, le travail et I' expenence.
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11 est
.
.
. ..
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rap1deroen
, uhaiter que cette tentat1ve so1t serieusemer
doneª sgoée par les dilettanti, et c'est pour cela q1Je je
eocoura
.
.
se de la faire conna1tre, bien que ses auteurs
m'empres.
. . ,
bl cnt re&lt;lonter la puhlic1le.
seOI e nservatoire a deccrne
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· ses pr1x.
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sicalc _ on ~ait qqe ce n'cst plus rJ11st1t11t
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ronction la rl 11s clevee de sa nohle prcrogat1ve, - e
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de a rix de composilwn
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· 1e a e·1·e rem¡, t e· r ar .
«ran,1r
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r Si('" élcve de M. Amhro1&lt;P Tho111as. na11s les e asses
:1. ch;~t aucnn é cve, parmi les l¡;nor~ et le~ l~as~e~,
~ •t· ·,'1.,.é dir•ne
Cela e•t triste. 11
uaeeJ~
,. , d'un prcmier prix.
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'f en a en un. &lt;lo mnins, dans les c1as~c~ d.e fcmme~, et
•. ,111. Dira111 éleve de M. IJag,·t, qui I a ol,tenu. eest .,
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pr1x,
Dans 1e.,, cla•St'S
· rle piano ' 11. y a eu denx
. premwr~
...
,
arla"é entre MM. Su1ste et Martin, eleves, le pre1un P ,..
1Q
mier dr \l. Malhias, t't le second de .\ l. \larmonte_ . 11atre
. nrs filies onl ohtenu, ex requo, l'autre prem1er pr1x :
~1~.. Gayra.rd, Jungk, de Biéville et Noel, ayant eu pour
•e••eurs Mm• í.oche, M\f. Henri ller1. et Lecouppe_y
pro,, "'
• 1
M'"• Corhe en a eu cleux ponr sa part). Que J exce lenls
· · tes se. produisent , et CPmlticn peo
p1ams
. de chanteurs
. ,
.
, - Le conrours d'o1iéra-comquc a ele satispassª111,~5 .
.
fai~a 11t. Le premier prix a Né décerné a.M. Tr~y, f'.·ere
uiné du ch,111teur, qu'on applau,li~sa1t na¡mere a la
~alle Favart. Et si l~s élcves fcmmes n'nnt p:ls ohttnn tic
rmier 1,rix, on n'en croit pas moin~ p11uvoi1 funrler sur
rr Huze et Mauduit, qui ont eu le secoud, de lrcs· 1Jl'I·1•
M'""
!antes esµérauces.
G. füQUET.

Ceux de nos lecteurs qui, daos ces grandes chale11rs,
dans la lecture amusemenl et distraction sans
11 n'est plus question que de défie~ la c_haleur avrc le fatigue, 11005 sauront gró de leur signaler quelques bons
plus de coquetlerie pos~ible. Je conseillera1s, comm: efl'et roman, nonveaux que vient de puLlier l'éditeur Dentu,
d'originalité, un costume tout en foulard hlanc. lct nous \ Paluis-Royal.
rer,trons rlans le don,aine do Comptoir rles lndes,
129,
' . • myst',:res du dem1·-mo.nde, par
.
. LES GAN'PJNS,
boulevard de Sébastopol. Je crois que cette ma1son a trip . d T . vol
6 fr. »
on~on u P.1 r3 11, 2 . . . . . . . . . . . •
pié, cet lité, 1e chiffre de ses allaire~ l tant' la vogue du LES TRTBULATI0NS n'uN JOYEUI M0NARQOE, par Anfoulard cst rrrande. 11 faut d1r1! auss1 que e est une ma, •
,
.
'.' .
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. . V
tony ,,1eray, , vo1... . . . . . . . • • • • · · 3 fr. n
g1c1ennc fJUI sa,t contcnlf'r vos mo1~rlres dcs1rs: eut-on LA f'EMM EDANGEREUsE, par J.ouis Desnoyers, i vol. 3 fr. ))
une roloe de fantaisie, un custume l~g~r t'lgraciPux, une LES Nmrs DE ttom:, par Ju:es de Saint-Félix, t vol. a rr. !íG
lingcriH soyeuse? Ou trace u_n mota 1~clresse rlu Co~1p- llANS roos LE3 p,1v~, par Rernard Oerosne, f vol. 3 fr. i&gt;
toir des. ln,lcs, et t1111t ans,1~~1, courner pa_r ~011rr1er, L,1 GuERIIE PES Gl: Eox, épisode de la guerre de
on r, r.111t franco un ¡ia,p1ct d cfha11tillo11s q111 ieufcrme
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A I R l1ürt ' vol
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r l l H l'C, par ( . u e • l
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lfs m1lle et unt! nuances (le, Indes. _
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FLEURETii;:uBooQoETI~R'E,parF.ugeneScribe,i v. 3 fr. &gt;►
Bref, le fuular,l c,t h11n -~ tvut : '.I conv1ent )JOur lm- LA L1QNNE AMOUREUs~, pa1· Fortunio, f vol. . . . 3 fr. ,&gt;
gerie, rohe, veteme~t, et J en rev1rns a mon costume LE~ V1cnMES DE l'~n1s, par J. Claret1e, f vol. .. 3 fr. )►
tout blanc avec habit garde-f, miqa,~e.
_ L,1 PASSI0N DE M0N oscLE, par Ch. Maquet, i vol. 3 fr. ,&gt;
La 1a,llc empirc a donné une recrudescence dt! succes
.
.
-·
Pour recevo1r un ou plus1eu~s volumes, envoyer
11 la célchrc Ceinlure régenle. 11 parait que ce mignon
cor,el scconde adr_nirahlement la couluricre appelée a montaot en un mandut ou en timbres-poste, et on es
confectionnrr des rohes nouvPlles. 11 est vrai qut les rccevra franco.
tailles long1Jes exigeraient de méme la rrinture régente.
Di manche prochain·, 7 aout, la SocÍ'Pié chora/e du ConDe quelque fa~on que la mode se traduise, elle veut
unP, taillr- mince et flexible, des proportions irréprocha- rervutoi?'e ,m¡,érial de mus1que executera, a dix heures
bles, et tout cela existe pour les remmcs qui se servent tres-précises, rlans l'rgl ise Saint-Eustache, une mes~e
solf'nnrlle de 111. Lnurent de Hillé.
de l'heureuse créalion de M'"., de Vertus.
111. Huranrl, maitre de chJ¡,elle, dirigera l'exécutioe.
Gare aux contrcfacons, toutefoi~. EIIPS pullulent. Le
M. Pér1er chantcra le, soios.
moyen de les évill•r, :__ que mes lectrices le retien~cnt,
M. E!lnuar1I Bati,te, prulc~,eur au Conservatoirc, rli- est de ne s'arl1·esser qu·a M"'•' de Vertus ~Hes-memes, recteur de la Societé, tieud ra le grand orgue.
31, Chau•sé:e-d'Autin.
.
1'11isq11'on ne peut pas toujonrs avoir vingt ans, et
C0 MPAGNIE GE NÉRALE TRANSATLANTIQUE
qu'il faut ré°¡Jarer les outraged du tem¡,s, je dois rappe- ·
Servtce postal fran9al1
lcr a mes lectrices que l'eau de Jouvence se trouve
ENTRE LE D&amp;l'RE ET NEW TORK
ruede Richelien, H2.
L' E,m de lll Floride ne teint pas les cheveux, elle leur
U.NS ISCi.LI
rend leur séve, et, par suite, leur couleur. 11 o'y a done
far lu 111ag11iflq11e1 paq11ebot1 a rouu
LES BAINS D'EMS.
aucun artífice as'en servir, et l'on peut etre parfaitement
WASíllNGTON, capitaiue A. Uuchr,ne, de 5,600 tonfier de sa chevelure. re&lt;levenue lirune ou bloude, grace neaux rle dPplacerne11t et !150 chcv~ux de force.
Une lettre partieulicre, dont nous extrayons iri qnelLAFAYETTE, capitain'l A. Bocandé, de 5,600 tonneaux
qor's passages, nous apporte des détails intrressants sur a ce l,icnfaisant remede.
L'E•m rJe 1,, Plori1le n'opcre pas sa révoluti nn en 110 de rlPplaccmcnt t&gt;t !150 cbeva11x de force. · .
.
la sai,on des bains, a Ems, qui présenleJ cette année,
jour. IWe s'agit (&lt; sagement et lentPment, com_m: la naLes dépa1·ts se feront le mercredi, tous les vmgt-hmt
un attrait inaccoutumé :
ture. n Son emploi-éta11t des plus ~impl,·s au~s1 b1rn que ·ours taut du Hane que de New-York.
« •.•• Jamais l'affluence des baigneurs n'a été aussi
J
'
des plus efficaces, je la recommande ~ tnut~s celle,; de
considérable a Ems qu'cu ce moment. 11 semlile que
Les prochllins départs auront liei.t comme suit :
mes lectrices dont la chevclure est s1llonnee des pretous les personnages marquants de t'aristocratie euro••
DO DAVRE ;
péenne se soient donné rendez-vous a. l'établissement miers &lt;&lt; fils d'ar¡.:cnt. 11
Steamer Washington. .&amp;frrcredi 27 juillet.
• Les chaleurs uous font une nécessité de la parfumethermal.
I,t,fayette.... Mercredi 24 aout.
rie, et je rappelle, a cet égard, qu'une femme qui _ve~t
« Ems est un bienheureux pays ! Que disait done
Washington. Mercredi 21 septembre.
rester fraiche et jrune ne saurait trop employer la glyceMéry, que c'était (&lt; la violette des villes thermales? ,i
Laf,,yette.. .. Macredi i9 octobre.
rine de Rimme/ (17, boulevard des ltaliens), surtout en
Son parfum l'a trahie, et aujourd'hui c'e,t Ems la BrilWashington. .-rcredi 16 novembre.
cette sai,on, qui voit le puhlic abonder aux bainsde mer.
lante, comme un lis en sa splendeur. Elle sait mener
Lufayelre.... Mercredi f4 décembre.
Les bains de mer ont l'inconvénient de ren1lre les chede front la médecine et les plaisirs. Le soir, elle est en
veux ,ecs et cassants. Po11r conibatlre cet effet nuisible,
DE NEW·Y0HK ;
fete; l'orchestre retentit dans la galerie du Kursaal. La
il n'y a rien de meillcur que l'extrail de jus de limo1_is
Wosh ,.11gton. Mercrf'di f7 aout.
foule parée remplit les salons ou le théatre. MaiE le
et de glycérine de Rimmel, qm neutralise le sel marm
Lafayette. .. Me_rcrccli 1~ se¡,tembre.
matin, les !iuveurs empressés se hatent dans les allées
et laisse la chevelure souple et brillante.
Wushmvton. Mercredi' 12 octol,re.
do pare; ils se rendent a la fontaine, puis chacun &lt;l'eux
Lafayette.
... Mercredi P novemltre.
se dirige, aprcs avoir pris sa part d-es eaux bienfaisantes,
Washington.
Merm•di 7 déccmhre
soit vers le salon de lecture, soit vers le salon de conLafuyette.... Merr,mli ,4 jauvier 1865.
RÉBUS
versation, ponr se mettre au courant des nouvelles du
Prix des ¡1/acrs :
jour et de la politique générale ou particuliere.
Premieres.
. . . . . i,10 fr.
• &lt;&lt; Et remarquez que, grace a l'excellente organisation
Secondes
.
.
. . . . 400
de l'élablissement d'Ems, sans contrcdit !'un des plus
beaux de l'Europe, cette affluence de baigneurs n'oc S'adresser, pour passage, fret des marchandises, des
casionne aucun des ill'convénients résultant d'ordinaire
especes, e~ pour tous autres !'enseignrmeuts _:
•
des ""randes aacr\omérations
de
visiteurs : le conforlable
A Paris, au bnreau ~pecial de la Compagnie, 12, bou01:&gt;
•
et l'élégance dont on est entouré ne vous laissenl jamais
levarrl de, Capuci1w~ (Gran:l-Hcitel);
aperceioir que vons etes daos un étahlissement public.
Au Havre, a M\I. William lsclin flt C•, agrnts;
On y jouit d'une liberté aussi complete qu'on peut Ta
A Ncw York., a ~l. Gco. Mack.enzie, i, Broa&lt;lway.
désirer.
~
• Aussi les dames du meilleur monde ont-elles accompagné a Ems lcurs maris, et les meres ont amené
D'apres ce que nous a~om_observé, on ª, l'a\'an_t~ge,
-=:..
en fai~aot u~age rfo ,1111nqurna L,u-orhe, d adm101strer
~~.=:=Q
avecclles leur~ grand1·s 11ll es. On tronverait &lt;lifficilement,
_.,
tous les principes do r¡uinquina; et. de plu~, on donn~
dans n'importe que! salon de Paris, une pareille réu-;_
~~ '
au malade un médicament commode a prendre. A_uss1
nion dejolies femmes et de femmes a la mode.
~
l'administrons-nous avec confiance dans les affect1o?s
« Les soirées et les fetes do Kurhaus sout magnifiques,
de l'estomac et des voies digestives, contre l~s maladies
EXPLICATION DO DERNIER RÉRUS.
et rien ailleurs ne pcut vous en donner une idée. En
de /anqv.ettr, l'épttisemwt, /u debi/itP. el l'atonie des orgahuit jours, le théatre du Kursaal a représenté deux opéDeux creurs sont bien pres l'un de l'autre, quand il n'y a nes, /a maivre11r, l'i1U1¡,péte11ce, les con,_ale~ce~ces lo~gues
l'aS-Comiques: - Le Soldat magicien, Jeanne gtti ple11re et' aucun vice entre eux.
et dif~riles, etc., etc. A_ l'action ton1que s1 mantfesle
Jeanne qui rit. M. Levassor et 111m• Teisserre ont joué
~-.-.-du quinquina 1'1ro~h6 s:aJ_oute natur:~11c~1ent sa grande
avec beaucoup de verve et d'entrain le Camp des Bourvertu ffhrifu~e, qui a ele souvent 1~cca:100 de_ ~011_staAOG. M.1.Rc, directeur-gérant.
tation, si heureu,es d,rns 11us hopitaux c1vils et m1l1~a1res.
Otoises, et le célehre corni,¡ue a chanté, en outre, deux
EDM. TEXIER rédacteur en chef.
C'(•~t. cl'aprcs nons, fairl' une reuvrc otile qu~ d·appedes mdlleures chansonnettes de son répertoire.
lcr
rattention sur un mo_ven tllf'rapent1que qm tourne
. • On nous l'!'0met d'autres plaisirs encore. Je vous
--~ ~
si utilemcnt au profiL de la ~anté grnérale. .
tíend1·ai au courant. 1i .
Ch.
Imp. de L' 1LL LST HA ·1 1L, .\, A..11.lrc,
(Extrail de la GU1.11lte des-Hóp,taw:).
Dépót, rue Drouot, t5, a París.
ff, ni, '4 Ver1u11il.
REVUE DES MODES ET DE L'INDUSTRJE.

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Celui Qui comote les anuécs

D,·~(, Clt'S hnmain,:;,
Celui,q11i 1ie11t ,,~s dealinees
Rnlre s,•s d•u1 tnains.
Ce n'Psl pl11s Minos, ni la Parque,
Ce o'c;t p ua le fü•r poleotat ;
Le medeci11, ni le solda! ;
Un aulre Uieu conduil la bsrque :
Ai~uillrur, garde a!ni ;
A•~uilleur, en place!
l oic, Je cou,oi , bis)
( G,rJea toi ! ) qui paase !

L'•iguilleur esl l'i•lelligcnce
Du s1ec1e

TICUIVf':\11 ;

11 con.maurie á la force immeLse
Du fer et de l'eau,
f.arriien sévcre de la ligue,
JI ía11l qu'il restr. en son cmploi,
loíailhble comme la loi
Ht grave comme ulJe consigne.
Ne ria pos! ~arde a toi;
A•guilleur, m ploce !
Y,,1ei le couvvi , bis )
(Ne ris pas !) qui passc

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Yoyrz-le. qoatd le !rain accost•
lit quaud il s'euíuit,
Ex!lcl a l'heure et fixc au postr,
Le j11ur et la nuit.
Pour 101 le sommeil est un crimc;
Un scul , etard, un seul ouoli,
Uu scul¡¡. et tout est accompli:
!;u traio va somhrer daos l'abime.

a

~e dors p•s ! garde tni;
AhrnillPur, en JJ)Hce!
Yoic, le couv,i (bi.11
1Ne d&lt;&gt;rs pu) qui pase!

IIBUGEL 111' COIIP,, ÉDITRURi.

Si pa, r ,is de ses camaraJcs
l.e joyeux essaim
Va par d'aboudastes rasaries
Féler quelQuP ,aiut,
I.ui srul, de ces ooi~ous ioíltmcs,

Sail le danfer qu'il s'interdit;
11 ne boit pas, car il s°fsl d,t
Que l'a•guilleur a cbarge d a~1es.

Ne bois pos! gai;d• á toi;
Aiguilleur, en place!
Vo:c, le couvoi I bi.!J
(Ne bois pas! qui p•sse!

1

Vvi•ageur,, qpi courcz la Frauce,
.~ller et r,lour,
Sal ucz ce lle pr..vidcnce
A tro,s íraucs par jour,
Qui lienl le lil de vos cb,mére,,
Pe 'VOS e!iipoirs, de vos t1mrmc1.Jt11,
J.es !armes de tous les am,nls
Et le creur de to utes les meres,
A1¡;uilleur, iarde a toi;
Ai~u,lleur, en place!
Yoici le convoi (bis)
1
G1rde o toi !¡ qui pme !

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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