<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<itemContainer xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/browse?tags=Riesgo&amp;output=omeka-xml" accessDate="2026-05-09T09:35:16-05:00">
  <miscellaneousContainer>
    <pagination>
      <pageNumber>1</pageNumber>
      <perPage>20</perPage>
      <totalResults>3</totalResults>
    </pagination>
  </miscellaneousContainer>
  <item itemId="21472" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="17763">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/471/21472/Respyn_Revista_de_Salud_Publica_y_Nutricion_2016_Vol_15_No_4_Octubre-Diciembre.pdf</src>
        <authentication>ae1adfd5d7765bb9ee7a3041d70ae8ef</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="599675">
                    <text>�Aneuplodias,Anomalía cromosómica, trisomía

Artículo Original

CALIDAD DE ANÁLISIS RETROSPECTIVO DE ANOMALÍAS CROMOSÓMICAS DE TIPO NUMÉRICAS EN
PACIENTES DEL HOSPITAL REGIONAL DE ALTA ESPECIALIDAD DEL NIÑO “DR. RODOLFO NIETO
PADRÓN” (2005-2015).L PATRÓN DE CONSUMO ALIMENTARIO EN POBLACIÓN DEL NORESTE DE
MÉXICO
Armas García LE1; Gomez Valencia L2; García Días AD3, Cortes Viayra AC3; Leal Soriano K3; Salas García R3.
1 Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, Licenciatura en Médico Cirujano. 2 Universidad Juárez Autónoma de
Tabasco, Servicio de Genética, Hospital Regional de Alta Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto Padrón”. 3 Universidad
Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Laboratorio de Nutrición Poblacional.

RESUMEN
Introducción: Las aneuploidías son anomalías cromosómicas más frecuente en el ser humano donde existe una diferencia en
el número de par de cromosomas que tiene una célula. Puede haber ganancia o pérdida de cromosomas individuales, el
mecanismo más frecuente es la no disyunción donde hay errores en el proceso de generación de gametos. Objetivos:
Identificar las anomalías cromosómicas de tipo numéricas más frecuentes en el Hospital Regional de Alta Especialidad del Niño
“Dr. Rodolfo Nieto Padrón en un periodo de diez años. Métodos: Estudio retrospectivo descriptivo en 3,291 casos, se utilizó
la base de datos y bitácoras del laboratorio de genética del Hospital Regional se analizaron cariotipos de pacientes del 2005 a
2015. Resultados: Del total, 545 casos fueron positivos con aneuploidías y 2,146 negativos, la prevalencia fue mayor en
hombres; el grupo de recién nacido presentó la mayor prevalencia de alteraciones cromosómicas de tipo numéricas con
38.7%(hombres) y 31.7% (mujeres); en el grupo de 1 a 3 años, la prevalencia fue de 7.3% (hombres) y 5.7% (mujeres). La
mayor prevalencia (35.4%) fue en municipio de Centro, Tabasco; otras entidades federativas como Chiapas, Campeche,
Tamaulipas y Mérida con 10.3%. El 2007 fue el año con mayor prevalencia de casos registrados de aneuploidías (79 casos). Las
aneuploidías más frecuentes fueron la trisomía 21, monosomía X, trisomía 18, la trisomía 13. Conclusiones: Los programas de
educación en salud, suponen un beneficio en la reducción de la prevalencia de aneuploidias cromosómicas al reducir la
prevalencia de estas en los últimos diez años.
Palabras Clave: aneuploidías, anomalía cromosómica, trisomía

ABSTRACT
Introduction: Aneuploidies are the most common chromosome abnormality in humans with missegregated chromosomes on
the daughter cells. Consequently there could be a gain or a loss of individual chromosomes and the alterations in
recombination are an important contributor to meiotic non-disjunction with abnormal gametes. Objectives: Identify the most
common numerical chromosomal abnormalities over a 10 year study, at the Hospital Regional de Alta Especialidad del Niño
“Dr. Rodolfo Nieto Padrón. Methods: A retrospective study of 3,921 cases was made for a ten year period (2005 to 2015)
analyzing the patients karyotypes. Through the usage of the Genetic Lab database and logs at “Hospital Regional de Alta
Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto Padrón”. Results: On the whole sample, 545 cases were identified with aneuploidies
and 2,146 came out negative. The prevalence was significantly higher in men. The newborn group presented the highest
prevalence of numerical chromosomal abnormalities with 38.7% (men) and 31.7% (women); Also the 1-3 years old group, the
prevalence was of 7.3% (men) and 5.7% (women). According to the place of origin, the highest prevalence for the identified
cases was in Centro municipality, Tabasco 35.4%, as well as other entities like Chiapas, Campeche, Tamaulipas and Mérida
with 10.3%. 2007 was the year with the highest prevalence of aneuploidies with 79 identified cases. The most common types
of aneuploidy were trisomy of chromosome 21, monosomy X, trisomy 18 and trisomy 13. Conclusions: The health education
programs, must represent a benefit by reducing the prevalence of chromosomal aneuploidy for the last 10 years
Key words: aneuploidies, chromosomal abnormalities, trisomy.
Citation: Armas García LE; Gomez Valencia L; García Días AD, Cortes Viayra AC; Leal Soriano K; Salas García R. (2016) Análisis retrospectivo
de anomalías cromosómicas de tipo numéricas en pacientes del Hospital Regional de Alta Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto Padrón”
(2005-2015). Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(4), 1-8
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Armas García et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC
BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: Rogelio.salasg@uanl.mx

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

�Aneuplodias,Anomalía cromosómica, trisomía

Introducción
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud
(OMS), las anomalías congénitas son en muchos
países causas importantes de mortalidad infantil,
enfermedad crónica y discapacidad (Salud O. M.,
2016). Las anomalías cromosómicas tiene lugar en al
menos el 5% de todas las gestaciones reconocidas
(Del Castillo Ruiz, Uranga Hernández, &amp; Zafra de la
Rosa, 2012). Estas aberraciones cromosómicas son
más frecuentes que las aneuploidías y con mayor
significado clínico, ocurren en 3 a 4% de todos los
embarazos. En América Latina las anomalías
congénitas ocupan entre el segundo y quinto lugar
como causa de muerte significativa a la morbilidad y
mortalidad infantil (Franco Moncayo, 2008) y en
México las anomalías cromosómicas son la segunda
causa de muerte infantil y de discapacidad (Navarrete
Hernández, Canún Serrano, Reyes Pablo, Sierra
Romero, &amp; Valdés Hernández, 2013).
Las frecuencias de aneuploidías del estado de
Tabasco son muy altas y de varios tipos, dependiendo
de los rasgos fenotípicos que presente el paciente y
cromosómicos, debido a esto, en este proyecto se
analizó las anomalías cromosómicas de tipo
numéricas más frecuentes que existen en el estado de
Tabasco. Teniendo en cuenta que está información
puede ser de mucha utilidad para el diagnóstico
oportuno de este tipo de enfermedades y así poder
detectarlas y/o tratarlas a tiempo.
La aneuploidía es el trastorno cromosómico humano
más común y el de mayor importancia clínica, y tiene
lugar en algunas gestaciones reconocidas. La
mayoría de los pacientes aneuploides presenta una
trisomía (tres copias de un cromosoma en lugar del
par normal) o, con menos frecuencia, una
monosomía (una sola copia en lugar del par normal).
Tanto la trisomía como la monosomía pueden
ocasionar consecuencias fenotípicas graves. Puede
producirse trisomía de cualquier parte del genoma,
pero la trisomía de todo un cromosoma suele ser
incompatible con la vida (Nussbaum, Roderick R., &amp;
Huntington F., 2008).
A pesar de las investigaciones incesantes en genética,
más del 50% de los defectos al nacimiento en los
seres humanos son desconocidas y el 7% son
puramente ambientales, mientras que el 43% restante
obedecen a etiología genética. De todos los defectos,
aproximadamente el 25% corresponde a la llamada

Artículo Original

herencia multifactorial, es decir aquella en donde el
genotipo no puede identificarse en base al
conocimiento del tipo y números de genes, ya que
existe un efecto aditivo de cargas génicas aportadas
por los progenitores y en las cuales interactúan
factores ambientales.
La frecuencia de aberraciones cromosómicas en
humanos varía dependiendo del material estudiado;
así tenemos que en abortos espontáneos es del 50 al
60%, en mortinatos 5%, en recién nacidos vivos
0.63%, en personas con deficiencia mental 20% y en
varones con infertilidad 6%.
Un complemento cromosómico con un número de
cromosomas que no sea 46 se dice que es heteroplide.
Un múltiplo exacto del número haploide de
cromosomas (n) se dice que es euploide y cualquier
otro número es aneuploide (Gómez Valencia, 2015).
Las células somáticas del ser humano tienen un
número diploide de cromosomas (n = 46) y los
gametos maduros (óvulo y espermatozoide) el
número haploide (n = 23) (Lisker, González, &amp;
Dehesa, 2013).
Además del número diploide (2n) característico de
las células somáticas normales, en ocasiones se
observan en el material clínico otros complementos
cromosómicos euploides: el triploide (3n) y el
tetraploide (4n). Tanto la triploidía como la
tetraploidía se han observado en fetos y, aunque los
niños triploides pueden nacer vivos, no llegan a
sobrevivir mucho tiempo. La triploidía se observa en
1–3% de las fecundaciones reconocidas y, entre los
embriones que sobreviven hasta el final del primer
trimestre de la gestación, la mayor parte es el
resultado de una fecundación con dos
espermatozoides (disperma). No obstante, una cierta
proporción de casos se debe a fallos en una de las
divisiones meióticas, que producen un óvulo o un
espermatozoide diploides. La expresión fenotípica de
un cariotipo triploide depende de la fuente del
conjunto cromosómico extra; los triploides con un
conjunto extra de cromosomas paternos tienen
anomalías de la placenta y se clasifican como molas
hidatiformes parciales, pero los que tienen un
conjunto extra de cromosomas maternos son
abortados precozmente de forma espontánea durante
la gestación. Los tetraploides son siempre 92, XXXX
o 92, XXXYY, lo que sugiere que la tetraploidía es
el resultado de un fallo en la finalización de una

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

2

�Aneuplodias,Anomalía cromosómica, trisomía

Artículo Original

división temprana del cigoto (Nussbaum, Roderick
R., &amp; Huntington F., 2008).

cromosoma X, que causa el síndrome de Turner
(Gómez Valencia, 2015).

Las anomalías cromosómicas de tipo numéricas, de
forma habitual se produce cuando no se separan,
como es normal en la anafase de la división celular,
fenómeno llamado no-disyunción, y puede ocurrir en
cualquiera de las dos divisiones meióticas. El mismo
resultado se obtiene cuando uno de los cromosomas
se “retrasa” en su movimiento hacia uno de los polos
opuestos de la célula en la anafase por una división
prematura de un cromosoma en sus dos cromátides
hermanas, con una segregación al azar hasta
completar la meiosis I; a este mecanismo se le conoce
como rezago anafásico. Por cualquiera de estos dos
mecanismos, una de las dos células hijas tiene un
cromosoma extra de un par de homólogos y a la otra
le falta ese cromosoma. En el primer caso se dice que
es una trisomía y en el segundo, una monosomía.
Aunque la causa primordial de la no disyunción
meiótica se desconoce, se sabe de algunos factores
predisponentes, como edad avanzada de la madre
(Lisker, González, &amp; Dehesa, 2013).

La aneuploidía de cromosomas completos se
originan en especial por la no disyunción meiótica,
que se refiere a la falta de separación de los
cromosomas bivalentes homólogos durante la
anafase en meiosis I, o de las cromátidas hermanas
durante meiosis II. Si la no disyunción ocurre en
meiosis I, se pueden generar dos gametos disómicos
y dos gametos nulisómicos , por otro lado si la no
disyunción ocurre en meiosis II se pueden generar
dos gametos normales (monosómicos), un gameto
disómico y un gameto nulisómico. Después de la
fertilización, un gameto nulisómico dará origen a un
producto con monosomía y un gameto disómico a un
producto con trisomía.

La aneuploidía es el trastorno cromosómico humano
más común y el de mayor importancia clínica, y tiene
lugar en al menos el 5% de todas las gestaciones
reconocidas. La mayoría de los pacientes
aneuploides presenta una trisomía (tres copias de un
cromosoma en lugar del par normal) o, con menos
frecuencia, una monosomía (una sola copia en lugar
del par normal). Tanto la trisomía como la
monosomía pueden ocasionar consecuencias
fenotípicas graves. Puede producirse trisomía de
cualquier parte del genoma, pero la trisomía de todo
un cromosoma suele ser incompatible con la vida. La
trisomía más frecuente en nacidos vivos es, con
mucho, la trisomía 21 (cariotipo 47, XX o XY, +21),
la constitución cromosómica existente en el 95% de
los pacientes con síndrome de Down. Otras trisomías
observadas en nacidos vivos son la trisomía 18 y la
trisomía 13.
Es notable el hecho de que estos autosomas (13, 18 y
21) son los tres con un número menor de genes en su
interior; presumiblemente, la trisomía de los
autosomas portadores de un número mayor de genes
es letal en la mayor parte de los casos La monosomía
de todo un cromosoma es casi siempre letal, aunque
una importante excepción es la monosomía del

Se conoce que la no disyunción materna en meiosis I
es el origen más común de las aneuploidías en el
humano, y que el riesgo de no disyunción se
relaciona significativamente con la edad materna,
con un incremento leve en madres muy jóvenes y un
gran incremento a partir de los 35 años. Existe
evidencia de que la ausencia de recombinación
durante meiosis I entre cromosomas homólogos
(meiosis aquiasmática) o la recombinación muy
distal o telomérica predispone a la no disyunción, y
que este tipo de recombinaciones pueden suceder de
manera azarosa e independiente de la edad. Sin
embargo la capacidad de reconocer estas
configuraciones quiasmáticas anormales e impedir la
mala segregación cromosómica sí parece afectarse
con el paso del tiempo.
Por otro lado, la recombinación muy cercana al
centrómero favorece la no disyunción tanto en
meiosis I como en meiosis II, la cual también se
asocia a envejecimiento. Se ha postulado que estos
quiasmas proximales pueden causar la separación
prematura de las cromátidas hermanas, en el contexto
de proteínas del complejo de cohesión centromérica
degradadas por edad. Sin embargo, parejas jóvenes
que han tenido un producto aneuploide, tienen un
riesgo de recurrencia más elevado que el esperado
para un fenómeno accidental, y el riesgo se
incrementa no sólo para la misma trisomía (situación
que pudiera explicarse en parte por mosaicismo
gonadal en alguno de los padres), por lo que deben
existir otros factores independientes de la edad, que
condicionen riesgo para no disyunción (Del Castillo

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

3

�Aneuplodias,Anomalía cromosómica, trisomía

Ruiz, Uranga Hernández, &amp; Zafra de la Rosa, 2012).
El objetivo para este estudio fue Identificar las
anomalías cromosómicas numéricas más frecuentes
en el Hospital Regional de Alta Especialidad del
Niño “Dr. Rodolfo Nieto Padrón” del estado de
Tabasco, registradas durante el periodo 2005-2015.
Material y Métodos
Es un estudio retrospectivo, se analizaron los
cariotipos de 3,291 pacientes registrados en base de
datos y bitácoras de estudios de Laboratorio
generados en el laboratorio de genética del Hospital
Regional de Alta Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo
Nieto Padrón” en el periodo 2005 - 2015 tomando
como límite de análisis el 19 de mayo del 2015. Los
casos considerados fueron aquellos que presentaran
aberraciones cromosómicas de tipo numéricas
(aneuploidías), considerando edad, género, lugar de
procedencia y fecha de registro. El análisis
estadístico de los datos fue realizado en Microsoft
Excel 2010.
Resultados
Se analizaron 3,291 casos de pacientes enviados al
servicio de genética del Hospital Regional de Alta
Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto Padrón”
por probables alteraciones cromosómicas. De estos
pacientes el 82.0% (2,700) eran pacientes con
probable cromosomopatía de tipo numérica
(aneuploidías) y solo el 18.0% (591) casos con
probables cromosomopatías de tipo estructurales; de
los casos con probables anomalías cromosómicas de
tipos numéricas (N=2,700) que se reportaron en el
periodo de 2005 al 2015, el 20.0% (545) de los casos
registrados fueron positivos, con una prevalencia
mayor en el género masculino 51.4% (280), mientras
que las mujeres 48.6% (265). El 80.0% (2,147) de los
casos fueron negativos, ocho casos no fueron
considerados por no contar con datos de registro
(Figura 1).

Artículo Original

Figura 1. Porcentaje de casos diagnosticados positivos y
negativos de anomalías cromosómicas de tipo numéricas
reportados en el laboratorio de genética del Hospital Regional
de Alta Especialidad del Niño "Dr. Rodolfo Nieto Padrón".

80.0%
20.0%
Casos Reportados
Positivos

Casos Reportados
Negativos

N= 2,700 casos
Fuente: Base de datos del laboratorio de genética del Hospital
Regional de Alta Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto
Padrón”.

La Figura 2, muestra la presencia de anomalías
cromosómicas de tipos numéricas (aneuploidías) por
grupo de edad y género; el grupo de R/N (Recién
nacido) presentó la mayor prevalencia de
alteraciones cromosómicas de tipo numéricas
(aneuploidías) con 38.7% y 31.7% para hombres y
mujeres respectivamente; en el grupo de 1 a 3 años,
la prevalencia fue de 7.3% y 5.7% en hombres y
mujeres respectivamente.
Figura 2. Anomalías cromosómicas de tipo numéricas por
grupo de edad y género de casos reportados en el Hospital
Regional de Alta Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto
Padrón”

N= 545 casos
Fuente: Base de datos del laboratorio de genética del Hospital
Regional de Alta Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto
Padrón”.

La mayor prevalencia de anomalías cromosómicas
de tipo numéricas por lugar de procedencia en los
municipios del estado de Tabasco y otras entidades
federativas fueron: Centro 35.4% (193), Comalcalco
7.2% (39) y Huimanguillo 6.6% (36), habiendo casos
registrados de forma genera de otros estados como:
Chiapas, Campeche, Tamaulipas y Mérida, con
10.3% (56) e igual teniendo casos sin registro de
lugar de procedencia con el 7.7% (42). En los últimos
10 años (2005 – 2015), la prevalencia de casos

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

4

�Aneuplodias,Anomalía cromosómica, trisomía

reportados con alteraciones cromosómicas de tipo
numéricas fue de 545. En el 2007 fue el año con
mayor número de casos reportados con 79; teniendo
en cuenta que en el 2007 Tabasco sufrió una de las
peores contingencias ambientales en los últimos 50
años (SEG, 2013), como el que enfrentó en la gran
inundación del 2007 (SEG, 2013). Sabiendo que las
alteraciones en la secuencia de nucleótidos del DNA
puede ser inducida por factores ambientales (como
exposición a la luz UV, radiaciones ionizantes o a
ciertas sustancias químicas) (Del Castillo Ruiz,
Uranga Hernández, &amp; Zafra de la Rosa, 2012); la
prevalencia desciende en los siguientes años, sin
embargo se muestra un aumento en el año 2010 y
2012 sin superar los casos reportados en el 2007.
El trastorno cromosómico más frecuente y mejor
conocido, así como la principal causa genética de
retraso mental moderado es el síndrome de Down o
trisomía 21 (Nussbaum, Roderick R., &amp; Huntington
F., 2008). Se pueden distinguir 3 variables de
síndrome de Down, los cuales son: Trisomía 21
regular, translocación Robertsoniana y síndrome de
Down en mosaico. De acuerdo al estudio realizado,
se encontró que la mayoría de los casos presentaron
síndrome de Down en sus diferentes variantes.
Teniendo la trisomía 21 regular 460 casos, síndrome
de Down en mosaico 4 casos y translocación
Robertsoniana 1 caso.
La Tabla 1, muestra la probabilidad diagnóstica y
resultados de cariotipo de los pacientes atendidos por
laboratorio, posterior a la atención médica general
una vez realizada la historia clínica del paciente,
cumpliendo los criterios establecidos en la NOM004-SSA3-2012. Los casos probables se le realizan
un estudio de cariotipo para confirmar de presencia
de anomalías cromosómicas de tipo numérica y/o
estructural (Trisomía 21, Trisomía 18, Trisomía 13,
Trisomía 8, Monosomía X, Síndrome de Penta X,
Síndrome de Turner, Síndrome de Klinefelter).

Artículo Original

Tabla 1. Probables diagnósticos reportados y resultados de
cariotipo de las diferentes aneuploidías que se detectaron en el
Laboratorio de Genética del Hospital Regional de Alta
Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto Padrón”.
Motivo de
Consulta/Prob.
Diagnóstico

N

%

Síndrome
Dismórfico

17

3.1

Talla Baja

12

2.2

Cataratas.

1

0.2

Genitales
ambiguos.

1

0.2

Paladar Hendido.

4

0.7

447

82.0

38

7.0

4

0.7

1

0.2

1

0.2

1

0.2

1

0.2

1

0.2

1

0.2

Sin diagnóstico.

15

2.8

Total de Casos

545

100

Síndrome
Down.
Síndrome
Turner.
Síndrome
Noonan.
Síndrome
Edwards.
Síndrome
Werner.
Retraso
Psicomotor.
Atresia en
porción
duodeno.
Síndrome
Patau
Hipertrofia
oídos.

de
de
de
de
de

4ta
del
de
de

Resultados de
Cariotipo
Trisomía 21
(Síndrome de
Down)
Síndrome
de
Turner
(Monosomía X)
Trisomía 18
(Síndrome de
Edwards)
Trisomía 13
(Síndrome de
Patau)
Trisomía 8
(Síndrome de
Werner)
Cariotipos
normales
Síndrome
de
Klinefelter
Síndrome
de
Penta X

Total de Casos

N

%

463

85.0

53

9.7

6

1.1

12

2.2

1

0.2

0

0.0

6

1.1

4

0.7

545

100

Discusión
Las aneuploidías son anomalías cromosómicas de
tipo numéricas que afecta a uno o a varios
cromosomas y es una de las causas más frecuentes de
muerte perinatal y discapacidad infantil (NF., 2011),
están asociadas a la aparición de enfermedades
hereditarias, siendo una causa importante de retraso
mental y defectos congénitos (Torres , y otros, 2013).
Las aneuploidías son alteraciones genéticas que más
se diagnostican en los programas de cribado prenatal
alrededor del 90.0% de los casos (NF., 2011),
comparado con nuestra investigación se muestra un
82.0% de los casos reportados con probables

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

5

�Aneuplodias,Anomalía cromosómica, trisomía

alteraciones cromosómicas de tipo numéricas
(aneuploidías).
Este trabajo muestra el porcentaje de aneuploidías
reportadas de 2700 casos en 10 años, el cual fue de
20.0%. No obstante no concuerda con un estudio
realizado en la provincia de Camagüey, Cuba, la cual
presentaron en 25 años 350 casos con anomalías
cromosómicas, donde el 69.0% fueron de casos
detectados con aneuploidías (Pérez Estévez, Montes
de Oca, Pimental Benítez, Martín Cuesta, &amp; Arrieta
García, 2012).
De acuerdo al género la prevalencia fue mayor en los
hombres con 51.4%, mientras que en las mujeres con
48.6%. Sin embargo la mayoría de la literatura
menciona que el género no es un factor
predisponente de aberraciones cromosómicas de tipo
numérica y/o estructural (Gómez Valencia, 2015;
Del Castillo Ruiz, Uranga Hernández, &amp; Zafra de la
Rosa, 2012; Nussbaum, Roderick R., &amp; Huntington
F., 2008; Lisker, González, &amp; Dehesa, 2013; Jorde,
Carey, Bamshad, &amp; White, 2011).
El mayor número de casos diagnosticados obtenidos
por edades fue el de Recién Nacido. Pérez Estévez
menciona en su estudio que el mayor número de
casos fue de las edades de 11 a 15 años con 80.5%
(Pérez Estévez, Montes de Oca, Pimental Benítez,
Martín Cuesta, &amp; Arrieta García, 2012). Sin
embargo, en el estudio realizado en el mismo grupo
de edad de 11 a 19 años obtuvo el 0.7% y 3.9% en
hombres y mujeres respectivamente. Para poder
detectar a tiempo una anomalía cromosómica es
necesario hacer un “diagnóstico prenatal”, que es el
conjunto de estudios disponibles para conocer la
adecuada formación y el correcto desarrollo del feto.
Los métodos invasivos son útiles para confirmar
algún proceso patológico en pacientes con riesgo de
tener alteraciones genéticas como consecuencia de la
edad materna, antecedentes familiares, tamiz
bioquímico positivo o anormalidades detectadas por
ultrasonido. De 2 a 3% de los recién nacidos están
afectados por alguna anomalía congénita, y 0.5% por
alguna alteración cromosómica. Estas últimas
corresponden a 20% de las muertes perinatales y son
causa importante de discapacidad y morbilidad
infantil (Fernández Hernández, Domínguez Castro,
Ibáñez Salvador, Grether González, &amp; Aguinaga
Ríos, 2013) (Medicinafetal, 2016).

Artículo Original

En otro estudio realizado en un Hospital del Instituto
Mexicano del Seguro Social, en un periodo de cinco
años se registraron 1353 recién nacidos con defectos
congénitos externos (1.02 %); de ellos, 93 % tenía
una discapacidad permanente o que le ocasionó la
muerte (Hernández Herrera, y otros, 2014). No
obstante en nuestro estudio en el mismo periodo
2006 al 2010 se detectaron 282 casos con anomalías
cromosómicas, teniendo un punto culmine en el 2007
con 79 casos reportados. Se detectó que el trastorno
cromosómico más frecuente es la trisomía 21 con sus
variantes trisomía 21 regular, síndrome de Down en
mosaico y translocación Robertsoniana que
representaron 460, 4 y 1 casos reportados
respectivamente. Comparado con la literatura la
trisomía 21 es el trastorno más común. En promedio
de 1 de cada 700 nacimientos viene al mundo con
esta patología lo cual abarca el 92% de los casos
(Médica, 2013). La trisomía 21 (Síndrome de Down),
constituye la aneuploidía con mayor frecuencia e
impacto social y económico. Kiekebushc, de acuerdo
a sus datos publicados, la prevalencia de Síndrome
de Down está, en la actualidad, por sobre 2,2 por
1000 nacimientos y recalca que tiene una estrecha
relación a la edad materna y la capacidad de
diagnóstico prenatal seguido de aborto electivo, en
los países en los cuales está permitido
(Medicinafetal, 2016).
Hernández Herrera y
colaboradores mencionan en un estudio realizado en
un Hospital del Seguro Social las trisomías más
frecuentes fueron las trisomías 21, 18 y 13
(Hernández Herrera, y otros, 2014). Esto concuerda
con nuestra investigación en donde se encontró que
las aneuploidía más frecuente son la trisomía 21
regular seguida de la monosomía X (Síndrome de
Turner) y por último la trisomía 13 (Síndrome de
Patau). En un estudio realizado en el Hospital de
Obstetricia y Ginecología de la Universidad de
Fudan de la República Popular de China en 87
mujeres maternas de edad avanzada para determinar
la eficacia del uso invasivo de tecnología de ADN de
pruebas de cribado del síndrome de Down, se
encontró que la trisomía 21 (Síndrome de Down) fue
mayor que otras aneuploidías (Trisomía 18, Trisomía
13) detectadas con este procedimiento y
diagnosticados por medio de un examen de cariotipo
(Zhang, Jiao, &amp; Bin Zhang, 2016). El diagnóstico de
una aneuploidía se confirma por medio de un
cariotipo y que la causa más común es la no
disyunción en la meiosis uno (Goldschmidt,
Márquez, Solari, Ziembar, &amp; Laudicina, 2010) los

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

6

�Aneuplodias,Anomalía cromosómica, trisomía

cariotipos se organizaron según la nomenclatura del
ISCN (del inglés: International Standing Committee
on Human Cytogenetic Nomenclature) (Herrera
Patiño, Ramírez Gaviria, &amp; Muñetón Peña, 2008).
Conclusiones
En base a los resultados obtenidos en nuestro estudio
se establece las siguientes conclusiones:
• Existe más casos de aneuploidías que de
anomalías estructurales.
• El sexo con mayor frecuencia de
aneuploidías fue el masculino.
• El lugar de procedencia con más casos de
aneuploidías es el municipio de Centro,
Tabasco.
• De las aneuploidías registradas las más
frecuentes fueron la trisomía 21 (Síndrome
de Down) con sus 3 variantes (Regular,
Mosaico y Robertsoniana), la monosomía X
(Síndrome de Turner), la trisomía 18
(Síndrome de Edwards) y la trisomía 13
(Síndrome de Patau).
• De las variaciones del Síndrome de Down
la más frecuente fue la trisomía 21 regular.
• Los programas de educación en salud,
suponen un beneficio en la reducción de la
prevalencia de aneuploidias cromosómicas
al reducir la prevalencia de estas en los
últimos diez años.
•
Los factores ambientales siguen siendo un factor
predisponente a la presencia de alteraciones
cromosómicas numéricas.

Bibliografía
Cortés Gutiérrez, E., Cerda Flores, R., Dávila Rodríguez, M.,
Hernández Herrera, R., Vargas Villarreal, J., &amp; Leal Garza,
C.
(2010).
Chromosomal
abnormalities
and
polymorphisms in Mexicans men. Archives of Andrology,
50:261-65.
Del Castillo Ruiz, V., Uranga Hernández, R., &amp; Zafra de la
Rosa, G. (2012). Genética Clínica. México: Manual
Moderno.
Fernández Hernández, L., Domínguez Castro, M., Ibáñez
Salvador, J., Grether González, P., &amp; Aguinaga Ríos, M.
(2013). Indicaciones actuales para el diagnóstico prenatal

Artículo Original

invasivo. Nuevas propuestas basadas en la experiencia del
Instituto Nacional de Perinatología. Ginecol Obstet Mex,
81:454-460.
Franco Moncayo, S. (2008). Comparación de cribado
combinado (ecográfico y bioquímico) de cromosomopatías
en el primer y segundo trimestre de gestación en el Hospital
“Teodoro Maldonado Carbo”. Rev Medicina, 13(3):167 –
174.
Goldschmidt, E., Márquez, M., Solari, A., Ziembar, M., &amp;
Laudicina, A. (2010). Variabilidad Fenotípica en pacientes
47, XXX. Arch Argent Pediatr, 108(4):e88-e91.
Gómez Valencia, L. (2015). Enfermedades Cromosómicas.
Villahermosa, Tabasco, México: Universidad Juárez
Autónoma de Tabasco.
Gómez, V., Flores, C., Huesca, L., &amp; Morales, H. (1990).
Frecuencia del Síndrome de Down en un Hospital
Pediátrico. Rev. Hosp. Del Niño Tab. Méx., 1(3): 3.
Hernández Herrera, R., Rojas Patlán, L., Garza Pérez, R.,
Dávila Rodríguez, M., Cortés Gutiérrez, E., García
Rodríguez, E., &amp; Hernández Hernández, R. (2014).
Anormalidades cromosómicas en pacientes de un hospital
de ginecoobstetricia. Rev Med Inst Mex Seguro Soc.
Herrera Patiño, J., Ramírez Gaviria, G., &amp; Muñetón Peña, C.
(2008). Estudio de las aneuploidías del cromosoma 17 y la
deleción del gen TP53 en neoplasias hematológicas, por la
técnica del FISH-bicolor. Iatreira, 21(4):364-374.
Jorde, L., Carey, J., Bamshad, M., &amp; White, R. (2011).
Genética Médica (4a. ed.). España: White España, S.A.
Lisker, R., González, P., &amp; Dehesa, A. (2013). Introducción a
la genética humana (3a. ed.). México: UNAM. Facultad de
Medicina.
Médica, R. G. (21 de 07 de 2013). Revista Genética Médica.
Obtenido de Revista Genética Médica
Medicinafetal. (15 de 07 de 2016). Medicinafetal.cl. Obtenido
de
http://www.medicinafetal.cl/GUIAS/18.%20Guia_Cribad
o_de_Aneuploiodias_G_ Kiekebusch _2014.docx.
Murray, F., &amp; Atkins, L. (1973). A Case of trisomy 9. J Med
Genet, 10(2): 184-7.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

7

�Aneuplodias,Anomalía cromosómica, trisomía

Artículo Original

Navarrete Hernández, E., Canún Serrano, S., Reyes Pablo, A.,
Sierra Romero, M., &amp; Valdés Hernández, J. (2013).
Prevalencia de malformaciones congénitas registrada en el
certificado de nacimiento y de muerte fetal. México, 2009
- 2010. Bol Med Hosp Infant Mex, 70(6):499 - 505.
NF., M. (2011). Screnning de aneuploidías del primer
trimestre. Clases de residentes 2011.
Nussbaum, R., Roderick R., M., &amp; Huntington F., W. (2008).
Genética en Medicina. Thompson &amp; Thompson (7a. ed.).
Barcelona: Elsevier- Masson, S.A.
Pérez Estévez, O., Montes de Oca, E., Pimental Benítez, H.,
Martín Cuesta, N., &amp; Arrieta García, R. (2012). Las
aneuploidías cromosómicas en la provincia Camagüey.
Experiencia en 25 años de diagnóstico postnatal. Rev.
Cubana Genet Comunit, 6(3):39 - 43.
Salamanca Gómez, F. (1991). Citogenética Humana:
Fundamentos y aplicaciones clínicas. México, DF.:
Editorial Panamericana.
Salud, O. M. (02 de 08 de 2016). Anomalías congénitas.
Obtenido de http://www.who.int/mediacentre/factsheets
/fs370/es/
Salud, S. d. (2012). Norma Oficial Mexicana NOM-004-SSA32012. Del expediente clínico. México. D.F.
SEG, C. (13 de 07 de 2013). Sistema de Control y Gestión
Integral (Internet). Obtenido de http://www.segmx.com/
Strachan, T., &amp; Read , A. (1999). Genética molecular humana.
Barcelona: Ediciones Omega.
Torres , E., Rodríguez, S., Monjagata, N., Herreros, M.,
Fernández, S., &amp; Samaniego, R. (2013). Translocación
Recíproca (7; 21) en niña portadora de retardo mental y
dismorfias. Jour Bas &amp; Appl Gene, 24(1):82.
Valdez León, F., Sessarego Tabja, S., &amp; Rubio Peña, K.
(2012). Aneuploidías en mujeres de edad avanzada, ¿Cuál
es el riesgo? Rev Per Ginecol Obstet, 58: 17-22.
Zhang, Jiao, &amp; Bin Zhang. (2016). Second-generation noninvasive high-throughput DNA sequencing technology in
the screening of Down's syndrome in advanced maternal
age women. Biomedical Reports 4.6, 715+. Recuperado el
18 de 07 de 2016

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

8

�prevalencia, diabetes mellitus, estado pre diabético

Artículo Original

SUB-DIAGNÓSTICO DE DIABETES Y PREDIABETES EN POBLACIÓN RURAL
González-Gallegos Noé1, Valadez-Figueroa Isabel2, Morales-Sánchez Adriana1, Ruvalcaba Romero Norma
Alicia3
1 Centro Universitario del Norte de la Universidad de Guadalajara, 2 Instituto Regional de Salud Pública del Centro
Universitario de Ciencias de la Salud de la Universidad de Guadalajara, 3 Centro Universitario de Ciencias de la Salud de
la Universidad de Guadalajara.

RESUMEN
Introducción: La prediabetes es el estadio temprano donde los niveles de glucosa son más altos de lo normal, pero no lo
suficiente para diagnosticar diabetes, está relacionada con la resistencia a la insulina y a la acumulación de grasa visceral.
Objetivo: Identificar prevalencia de prediabetes y diabetes sub-diagnosticada en población rural mexicana. Métodos: Estudio
transversal en adultos (≥20 años) del norte de Jalisco. Realizamos pruebas casuales de glucosa capilar y una encuesta para
definir ayuno o posprandio. La diabetes se definió con una glucemia de ayuno ≥126 mg/dl o casual ≥200 mg/dl. La prediabetes
se estableció con glucemia en ayuno de 100 a 125 mg/dl o posprandial de 140 a 199 mg/dl. Resultados: Estudiamos 423
sujetos sin diagnóstico de disglucemia. La diabetes se identificó en 10.6%, la prediabetes en 19.9%. Conclusiones: Este es el
primer estudio en México que revela elevado sub-diagnóstico de diabetes y prediabetes
Palabras Clave: prevalencia, diabetes mellitus, estado prediabético, México

ABSTRACT
Introduction: Prediabetes is the early stage where glucose levels are higher than normal, but not enough to diagnose diabetes,
is related to insulin resistance and visceral fat buildup.. Objective: Estimate prevalence of undiagnosed diabetes and
prediabetes in rural Mexican population. Methods: Door to door cross-sectional study in a rural community of Jalisco. Those
aged over 19 years who were available at the time were asked to participate. This convenience sample totaled 423 (288
women, 135 men). Participants underwent a capillary glucose test. Previously diagnosed diabetes was determined by selfreport. Results: The prevalence of undiagnosed diabetes and prediabetes was 10.6% and 19.9 % respectively. Conclusions:
This is the first study that indicates that diabetes and prediabetes has become a major public health problem in rural Mexican
population. In this context, casual postprandial glucose test is useful in prediabetes diagnosis.
Key words: prevalence, diabetes, prediabetic state, Mexico.
Citation: González-Gallegos N., Valadez-Figueroa I., Morales-Sánchez A., Ruvalcaba-Romero N.A. (2016) Sub diagnóstico de diabetes y
prediabetes en población rural mexicana. Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(4), 9-13
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 González-Gallegos et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License
[CC BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: noe.gonzalez.gallegos@outlook.com

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

�prevalencia, diabetes mellitus, estado pre diabético

Introducción
En los últimos años la diabetes mellitus se ha
mantenido como principal causa de mortalidad
general en México (Gutiérrez et al., 2012). Los costos
directos e indirectos para el sector público de salud
se estimaron en casi 3.18 millones de dólares en 2005
(Arredondo &amp; Zúñiga, 2004) y se incrementaron a
3.43 millones de dólares para 2012 (Federación
Mexicana de Diabetes A.C., 2014), ello debido en
gran parte al reconocimiento tardío de la intolerancia
a la glucosa y a la subsiguiente nula intervención.
En muchos casos, la enfermedad vascular, la
disfunción renal y la retinopatía están presentes
desde el periodo pre-diabético, atribuido esto al daño
endotelial provocado por el marcado incremento en
los niveles de insulina (American Diabetes
Association, 2010, 2016a, 2016c; DeFronzo &amp;
Abdul-Ghani, 2011; Plantinga et al., 2010; Sprague
&amp; Ellswort, 2010).
La prediabetes es el estadio temprano donde los
niveles de glucosa son más altos de lo normal, pero
no lo suficiente para diagnosticar diabetes; se trata de
la manifestación clínica de resistencia a la insulina y
su etiología se relaciona con la acumulación de grasa
visceral y las adipocitocinas proinflamatorias que
esta libera. La prediabetes incrementa 3 a 10 veces el
riesgo de diabetes tipo 2, de accidente vascularcerebral y de infarto (Y. Zhang et al., 2009).
Los estándares internacionales actuales recomiendan
la búsqueda de anormalidades en la glucosa en
poblaciones de riesgo, que incluye a los adultos
mayores de 30 años que presenten alguno de los
factores
de riesgo
asociados
(sobrepeso,
sedentarismo, hipertensión, dislipidemia) u otros
signos de resistencia a la insulina como obesidad
severa y acantosis nigricans (American Diabetes
Association, 2016d).
El propósito de este estudio es identificar la
prevalencia de individuos con diabetes y prediabetes
sin diagnóstico en población rural mexicana y
evaluar algunos factores de riesgo asociados.

Material y Métodos
En 2014 se realizó escrutinio para diabetes (DM) y
prediabetes (PDM) en adultos de zona rural del norte
de Jalisco. El estudio fue transversal. Con muestreo

Artículo Original

sistemático seleccionamos una de cada tres viviendas
de la cabecera municipal de Colotlán, se incluyeron
sólo aquellos adultos sin diagnóstico médico previo
auto reportado de diabetes, no importando que
tuviesen o no algún factor de riesgo aparente, edad
&gt;20 años y que aceptaron participar.
Para el análisis se excluyeron las mujeres
embarazadas y aquellas que declararon haber tenido
diabetes gestacional. Se tomó una muestra de glucosa
capilar casual (glucómetro biosensor Accutrend®,
Roche Diagnostics, Basilea, Suiza). La encuesta
incluyó un registro de consumo de alimentos para
determinar el estado de ayuno (no haber tomado
ningún alimento desde la noche anterior), la prueba
se consideró posprandial cuando el sujeto ingirió &gt;75
g de hidratos de carbono entre las 3 y 2 horas antes
de la prueba según el sistema mexicano de alimentos
equivalentes (Pérez Lizaur, Palacios González,
Castro Becerra, &amp; Flores Galicia, 2014).
Se estudiaron algunos factores de riesgo
(circunferencia de cintura, antecedentes heredofamiliares, tabaquismo, hipertensión). Se siguieron
estrictamente las normas éticas y se solicitó
consentimiento informado de todos los participantes.
Se contó con la aprobación del Comité de
Investigación del Centro Universitario del Norte de
la Universidad de Guadalajara.
De acuerdo a los criterios de la Asociación
Americana de Diabetes (ADA), la DM se definió con
una glucemia de ayuno ≥126 mg/dl o casual ≥200
mg/dl. La prediabetes se estableció con una glucemia
en ayuno de 100 a 125 mg/dl o posprandial de 140 a
199 mg/dl (American Diabetes Association, 2016b).
Todos los análisis estadísticos se realizaron con
SPSS Statistics versión 17.0. Aplicamos t de Student
y análisis de la varianza para evaluar diferencias
entre las medias de las variables continuas según
género y diagnóstico (DM, PDM, Sano).
Según la circunferencia de la cintura, el riesgo se
estableció cuando esta se encontraba por arriba de 80
cm en mujeres o de 94 cm en hombres. Se realizó una
regresión lineal teniendo como variable dependiente
la glucemia y como covariables edad, género,
antecedente heredo familiar en primer grado,
circunferencia de cintura y tabaquismo. Mediante
dos modelos de regresión múltiple logística (diabetes

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

10

�prevalencia, diabetes mellitus, estado pre diabético

vs sanos; prediabetes vs sanos) se calcularon las
razones de momios ajustadas por las variables
hipertensión, género, edad, antecedente heredofamiliar, tabaquismo y circunferencia de cintura.

Resultados
Fueron incluidos 423 sujetos (68.1% mujeres, 31.9%
hombres) con edad promedio de 46.4 años. Tuvieron
antecedente familiar de diabetes 33.6%, fumaban
18.3%. El promedio de circunferencia de cintura fue
de 97.2 cm. Sólo 4 sujetos pertenecían a la etnia
Wixárika, ninguno presentó disglucemia.
La prevalencia de DM fue de 10.6% (IC95% 7.914.1). La prevalencia de prediabetes fue de 19.9%
(IC95% 16.2-24.0). La tabla 1 muestra la
distribución de los niveles de glucosa y de
circunferencia de cintura, así como el porcentaje de
diabetes y prediabetes por edad.

Artículo Original

sanguínea; además de esto, no se observó asociación
significativa de la glucemia con género, antecedente
heredo familiar, ni tabaquismo. También se puede
apreciar que la edad y la circunferencia de cintura
están asociadas independientemente con la glucemia
después de ser ajustados por las otras variables.
Mediante las razones de momios ajustadas se
encontró que la circunferencia de cintura (OR=3.5;
IC95% 1.2-9.9) y el tabaquismo (OR=2.6; IC95%
1.1-6.3) incrementan el riesgo de prediabetes (no
mostrado en tablas).
Tabla 2. Coeficientes crudos y ajustados de la regresión lineal múltiple
de factores de riesgo potenciales para diabetes y prediabetes en
población rural mexicana

Edad
Circunferencia de cintura

Tabla 1. Glucemia, circunferencia de cintura y prevalencia de diabetes y prediabetes
según edad en población rural mexicana
Edad

N

20 a 30

51

31 a 40

121

41 a 50

115

51 a 60

60

61 a 70

33

71 a 80

33

81 y más

10

Todas las edades

423

Glucemia* Circunferencia de
(mg/dL)
cintura* (cm)
96.1
90.8
(87.5-104.7)
(87.5-94.0)
95.2
91.3
(91.3-99.1)
(88.7-93.8)
108.5
100.9
(99.2-117.8)
(97.4-104.4)
118
101.6
(105.9-130.0)
(96.6-106.6)
136
102.8
(110.4-161.7)
(95.8-109.9)
130
103.5
(113.1-147.0)
(98.1-108.9)
120.7
93.6
(100.4-141.4)
(83.4-103.7)
108.65
97.2
(104.4112.9)
(95.6-98.9)

Prediabetes

Diabetes

9.80%

5.90%

11.60%

3.30%

Antecedente heredofamiliar

8.70%

21.70%

13.30%

33.30%

27.30%

33.30%

27.30%

50.00%

20.00%

19.90%

10.60%

4.35

p

&lt;0.01
&lt;0.01

-

0.35

-

0.69

-

0.95

(-4.72 - 13.43)
Tabaquismo actual

21.70%

Glucosa capilar (mg/dL)
Coeficiente
Coeficiente
crudo
ajustado*
(IC 95%)
(IC 95%)
0.85
0.72
(0.58 - 1.12)
(0.44 - 1.00)
0.68
0.54
(0.43 - 0.93)
(0.29 - 0.79)

Género

2.25
(-8.89 - 13.40)
-0.27 (-9.47 8.93)
(-9.47 - 8.93)

*Ajustado por antecedente familiar de diabetes, tabaquismo y género

* Los val ores son la media , entre pa réntes is los interva los de confia nza al 95%.

Fuente: estudio directo, Colotlán, Jali sco, mayo 2015

No existieron diferencias en las medias de edad,
glucemia, ni circunferencia de cintura entre hombres
y mujeres. Los promedios de glucemia y
circunferencia
de
cintura
incrementaron
significativamente con la edad (p=0.26; p=0.003)
(datos no mostrados en tabla). Comparados con el
grupo de glucosa normal, tanto la edad, como la
circunferencia de cintura son significantemente más
elevadas en los prediabéticos y mucho más aun en los
diabéticos.
En la tabla 2 los coeficientes de correlación crudos
muestran una asociación significativa de la edad y la
circunferencia de cintura con los niveles de glucosa

Fuente: estudio directo, Colotlán, Jalisco, mayo 2015

Discusión
El subdiagnóstico de diabetes y prediabetes es
elevado en esta población, enfatizando que ningún
factor de riesgo fue utilizado como criterio para su
selección, según recomiendan los estándares
actuales, ello fortalece la propuesta de que el estudio
de anormalidades en el metabolismo de la glucosa no
debe restringirse a poblaciones consideradas como
de riesgo, ya que esto puede limitar la detección
oportuna y las acciones de prevención contra el daño
endotelial.
Poco se ha estudiado sobre la frecuencia de
prediabetes, en México, se han reportaron
prevalencias de 12.8% a 14% (Cárdenas et al., 2007;
OPS/OMS, 2010), la encontrada por nosotros fue
considerablemente más alta, además, con las
evidencias actuales se puede esperar que la mayoría

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

11

�prevalencia, diabetes mellitus, estado pre diabético

de estos individuos desarrollen diabetes tipo 2 en los
próximos 10 años (Benjamin, Valdez, Geiss, Rolka,
&amp; Narayan, 2003; Diabetes Prevention Program
Research Group, 2009).
Aunque en México se recomienda hacer escrutinio de
manera universal a partir de los 45 años de edad y
sólo en presencia de factores de riesgo a partir de los
20, la prevalencia general de prediabetes de 14.9%,
que encontramos en los menores de 45, replantea los
criterios en términos de diagnóstico oportuno de
prediabetes.
Otro hallazgo importante fue que la relación
encontrada entre los factores de riesgo con el
incremento en la glucemia fue muy similar a lo
reportado por la ENSA 2000 (Olaiz et al., 2003),
siendo edad y circunferencia de los más fuertemente
asociados.
Una de las bondades de nuestro método es que
mostró ser una técnica conveniente en el ámbito
comunitario, no requiere que el paciente esté en
ayuno, se puede realizar a cualquier hora del día, las
medidas de glucosa son altamente consistentes y el
proceso es fácilmente reproducible, especialmente si
se comparara con los costos de detección por
individuo en los Estados Unidos que van de $84 a
$176 dólares (Diabetes Prevention Program
Research Group, 2003; Phillips et al., 2009; P. Zhang
et al., 2003). En México no existen estudios al
respecto, pero el costo sí representa una limitante.
Entre los posibles sesgos de nuestro estudio se halla
el no haber corroborado el diagnóstico con una
segunda medición de los casos de disglucemia, sin
embargo, en población mexicana, la evaluación de
glucosa capilar mostró una sensibilidad de 98% y una
especificidad de 58.7% (Alvear-Galindo &amp; Laurell,
2010).
Los riesgos relativos ajustados mostraron que el
tabaquismo y la circunferencia de cintura (&gt;80 cm en
mujeres,
&gt;94
cm en hombres)
elevan
independientemente 2.6 y 3.5 veces el riesgo de
prediabetes, y que ninguno de los otros factores
incrementó el riesgo ni de diabetes, ni de prediabetes.

Artículo Original

Conclusión
Finalmente, nuestra propuesta es que se realicen
estudios sobre costo-efectividad de los métodos de
escrutinio en población mexicana, y que en estudios
posteriores similares al nuestro, se incremente el
tamaño de la muestra para que los riesgos ajustados
cobren mayor confiabilidad.

Bibliografía
Alvear-Galindo, M. G., &amp; Laurell, A. C. (2010).
Consideraciones sobre el programa de detección de
diabetes mellitus en población mexicana: el caso del
Distrito Federal Cadernos de Saúde Pública, 26(2),
299-310.
American Diabetes Association. (2010). Standards of
Medical Care in Diabetes—2010. Diabetes Care,
33(Supplement 1), S11-S61.
American Diabetes Association. (2016a). Cardiovascular
Disease and Risk Management. Diabetes Care,
39(Supplement 1), S60-S71.
American Diabetes Association. (2016b). Classification
and Diagnosis of Diabetes. Diabetes Care,
39(Supplement 1), S13-S22.
American Diabetes Association. (2016c). Microvascular
Complications and Foot Care. Diabetes Care,
39(Supplement 1), S72-S80.
American Diabetes Association. (2016d). Prevention or
Delay of Type 2 Diabetes. Diabetes Care,
39(Supplement 1), S36-S38.
Arredondo, A., &amp; Zuñiga, A. (2004). Economic
consequences of epidemiological changes in diabetes
in middle-income countries. The Mexican case.
Diabetes Care, 27(1), 104-109.
Benjamin, S., Valdez, R., Geiss, L., Rolka, D., &amp; Narayan,
K. (2003). Estimated number of adults with
prediabetes in the US in 2000: opportunities for
prevention. Diabetes Care, 26(3), 645-649.
Cárdenas, L., Villarreal, J. Z., Rocha, F., Lavalle, F., Silva,
D. E., &amp; J, M. (2007). Prevalencia de diabetes tipo 2 e
hipertensión arterial en adultos de nivel económico
bajo de Monterrey, México. Medicina Universitaria,
9(35), 64-67.
DeFronzo, R. A., &amp; Abdul-Ghani, M. (2011). Assessment
and treatment of cardiovascular risk in prediabetes:
impaired glucose tolerance and impaired fasting

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

12

�prevalencia, diabetes mellitus, estado pre diabético

glucose. American Journal
108(Supplement 3), 3B-24B.

Artículo Original

Cardiology,

for pre-diabetes among U.S. adults. Diabetes Care,
26(9), 2536-2542.

Diabetes Prevention Program Research Group. (2003).
Costs associated with the primary prevention of type
2 diabetes mellitus in the Diabetes Prevention
Program. Diabetes Care, 26 (1), 36-47.

Zhang, Y., Dall, T. M., Chen, Y., Baldwin, A., Yang, W.,
Mann, S., . . . Quick, W. W. (2009). Medical cost
associated with prediabetes. Population Health
Management, 12(3), 157-163.

of

Diabetes Prevention Program Research Group. (2009). 10year follow-up of diabetes incidence and weight loss
in the Diabetes Prevention Program Outcomes Study.
Lancet, 374 (9702), 1677-1686.
Federación Mexicana de Diabetes A.C. (2014). Diabetes
en
México.
Retrieved
from
http://fmdiabetes.org/diabetes-en-mexico/
Gutiérrez, J., Rivera-Dommarco, J., Shamah-Levy, T.,
Villalpando-Hernández, S., Franco, A., Cuevas-Nasu,
L.,... Hernández-Ávila, M. (2012). Encuesta Nacional
de Salud y Nutrición 2012. Resultados Nacionales.
Cuernavaca, México: Instituto Nacional de Salud
Pública.
Olaiz, G., Rojas, R., Barquera, S., Shamah, T., Aguilar, C.,
Cravioto, P., ... Sepúlveda, J. (2003). Encuesta
Nacional de Salud 2000. Tomo 2. La salud de los
adultos. Retrieved from Cuernavaca, Morelos,
México:
OPS/OMS. (2010). Estudio de prevalencia de la Diabetes
tipo 2 y sus factores de riesgo. Retrieved from El Paso,
TX:
Pérez Lizaur, A. B., Palacios González, B., Castro Becerra,
A. L., &amp; Flores Galicia, I. (2014). Sistema Mexicano
de Alimetnos Equivalentes (4 ed.). México D. F.:
Fomento de Nutrición y Salud A. C.
Phillips, L., Ziemer, D., Kolm, P., Weintraub, W.,
Vaccarino, V., Rhee, M., Koch, D. D. (2009). Glucose
challenge test screening for prediabetes and
undiagnosed diabetes. Diabetologia, 52(9), 17981807.
Plantinga, L. C., Crews, D. C., Coresh, J., Miller, E. R.,
Saran, R., Yee, J., Powe, N. R. (2010). Prevalence of
chronic kidney disease in US adults with undiagnosed
diabetes or prediabetes. Clinical Journal of the
American Society of Nephrology, 5(12), 673-682.
Sprague, S. R., &amp; Ellswort, M. L. (2010). Vascular disease
in pre-diabetes: new insights derived from systems
biology. Missouri Medicine, 107(4), 265-269.
Zhang, P., Engelgau, M., Valdez, R., Benjamin, S.,
Cadwell, B., &amp; Narayan, K. (2003). Costs of screening

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

13

�embarazo adolescente, colesterol, ácidos grasos, leptina

Artículo Original

COMPORTAMIENTO DE LOS ÁCIDOS GRASOS DURANTE EL EMBARAZO ADOLESCENTE
García-López Georgina Isabel 1, Venebra Muñoz Arturo 2, Aguilera Reyes Ulises2
1Centro Universitario UAEM Atlacomulco, Universidad Autónoma del Estado de México, 2Facultad de Ciencias,
Universidad Autónoma del Estado de México

RESUMEN
Introducción: El embarazo adolescente representa un problema de salud, se ha observado que hay un compromiso energético
que genera en la adolescente, bajas concentraciones de progesterona, estradiol y altas de leptina, lo que podría provocar
problemas de salud durante y posteriores al parto. Se ha discutido el papel del colesterol con la salud vascular durante el
embarazo (en especial de la adolescente). Objetivo: Estudiar el comportamiento de los ácidos grasos, leptina y dieta durante
el embarazo adolescente. Métodos: Se analizaron las concentraciones de leptina, los parámetros lipídicos y lipoproteicos en
76 gestantes reunidas en dos grupos de acuerdo a la edad materna, 27 gestantes adolescentes (≥20) y 49 gestantes jóvenes
entre (≤20 a 28 años), antes y después del parto. Resultados: Existen diferencias significativas entre las concentraciones de
colesterol adolescentes y jóvenes antes del parto y una tendencia posterior en el metabolismo de los ácidos grasos.
Conclusiones: Los datos sugieren que la leptina tiene efectos en el metabolismo de los lípidos maternos antes y después del
parto en el metabolismo adolescente, a esto se le conoce como síndrome de resistencia de la leptina, lo tiene una mayor
asociación en la salud de la madre y la cría, provocando riesgo cardiovascular por resistencia periférica a la insulina,
retroalimentado por una dieta rica en ácidos grasos, alta en carbohidratos y baja en proteínas.
Palabras Clave: embarazo adolescente, colesterol, ácidos grasos, leptina.

ABSTRACT
Introduction: Teen pregnancy represents a health problem; it has been observed that there is an energetic commitment that
generates in the adolescent, low concentrations of progesterone, estradiol and leptin highs, which could cause health
problems during and after the childbirth. It has been discussed the role of cholesterol with vascular health during pregnancy
(especially the adolescent). Objective: To study the behavior of fatty acids, leptin and diet during teen pregnancy Methods:
Leptin concentrations, lipid and lipoprotein parameters were analyzed in 76 pregnant women in two groups according to
maternal age, 27 adolescent pregnant women (≥20) and 49 young pregnant women (≤20 to 28 years old), before and after
Birth. Results: There are significant differences between adolescent and young cholesterol levels before delivery and a
subsequent trend in fatty acid metabolism. Conclusions: The data suggest that leptin has effects on the metabolism of
maternal lipids before and after delivery in adolescent metabolism, this is known, as leptin resistance syndrome, has a greater
association in the health of the mother and the breeding, causing cardiovascular risk due to peripheral resistance to insulin,
fed by a diet rich in fatty acids, high in carbohydrates and low in protein.
Key words: Adolescent pregnancy, cholesterol, fatty acids, leptin.
Citation: García-López GI, Venebra Muñoz A, Aguilera Reyes U. (2016) Comportamiento de los ácidos grasos durante el embarazo
adolescente. Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(4), 14-21
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 García-López et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC
BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: gigarlo@hotmail.com

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

�embarazo adolescente, colesterol, ácidos grasos, leptina

Introducción
La vinculación entre el medio social que rodea a la
maternidad temprana (las desventajas sociales, la
pobreza y la alta prevalencia de actividad sexual que
predispone a enfermedades de transmisión sexual),
con los eventos fisiológicos en la adolescencia
aumentan la exigencia de cuidados para este
intervalo del ciclo vital.
El embarazo es una condición que implica una
adaptación metabólica para suplir los requerimientos
del feto en desarrollo. Entre los diversos cambios
asociados a la gestación se encuentra el aumento de
los lípidos circulantes que a su vez conlleva a algún
grado de peroxidación lipídica. En condiciones
normales, este fenómeno se ve compensado por una
elevación paralela en los sistemas antioxidantes
(Osorio, 2000).
La gestación es una condición que muestra una
elevada susceptibilidad al estrés oxidativo, el cual se
define como un disturbio en el balance pro oxidanteantioxidante a favor del primero, esto produce
modificaciones en las lipoproteínas las cuales juegan
un papel importante en el transporte de ácidos grasos,
triglicéridos y colesterol en el torrente sanguíneo. El
incremento de lípidos durante el embarazo en su
mayor parte se debe a variaciones hormonales. Este
aumento aporta a la madre una fuente energética
valiosa, tanto para el mantenimiento de su
metabolismo basal, como para favorecer el desarrollo
del producto, quien necesitará de fuentes lipídicas,
las cuales son componentes estructurales importantes
de nuevos tejidos y también la base para la síntesis
de otras moléculas como hormonas sexuales y
corticoides suprarrenales (Núñez-González et al,
2001).
Los cambios metabólicos durante el embarazo son
bien conocidos, sin embargo si integramos estos
cambios metabólicos con los propios de la pubertad,
hace que la reproducción durante esta etapa resulte
riesgosa. La madre está en una competencia
metabólica con su propio feto lo cual impone costos
significativos, por ejemplo se ha demostrado, una
limitada capacidad de acumulación de calcio en
hueso por parte de las madres adolescentes, esto
debido a que la maduración ósea está sincronizada
con la maduración reproductora por la influencia de
los esteroides, que estimulan el proceso de
acumulación de minerales que genera la osificación

Artículo Original

y la fusión final de las epífisis a la diáfisis (Aguilar
et al, 2015). La incorporación de calcio al hueso
durante el último trimestre del embarazo es muy alta,
de 130 mg/kg/ día a las 28 semanas de gestación y de
150 mg/kg/ día al final del embarazo. Es en esta etapa
donde la mujer adquiere cerca del 85% de su mineral
ósea (Orito et al, 2009), coincidiendo con la menor
concentración de estradiol por parte de las gestantes
adolescentes en comparación con las gestante
adultas.
Además
de
presentar
menores
concentraciones
de
progesterona
y
altas
concentraciones de leptina sérica consecuencia del
desafío energético que representa la reproducción a
una baja edad fisiológica (Aguilar et al, 2015).
Se ha observado que la leptina, hormona metabólica
secretada principalmente pero no exclusivamente por
el tejido adiposo, tiene implicaciones durante la
maternidad, el aumento en las concentraciones de
leptina se asocia con un menor peso al nacer y un
mayor riesgo de mortalidad infantil por bajo peso, así
como un retardo del crecimiento intrauterino (Scholl
et al, 1990, 1994 y 1997). Este déficit en el tamaño
del feto se produce a pesar del aumento de peso de la
madre (Scholl et al, 2000).
Lo que resulta muy interesante es que en los
embarazos adolescente al igual que los embarazos a
edades mayores, las concentraciones de ácidos
grasos aumentan bajo la influencia de los estrógenos
y mediante la reducción de la oxidación de lípidos y
se acumulan en forma de grasa glúteo femoral y
mamarios ricos en omega 3 (ácidos grasos de cadena
larga poliinsaturados, DHA), críticos para el
desarrollo neurológico fetal e infantil, calculados por
los cambios en el espesor del pliegue cutáneo
durante el primer y segundo trimestres al igual que
en las jóvenes y adultas (Dufour y Sauther,2002;
Lassek y Gaulin, 2008). Estas reservas a finales del
segundo y a principios del tercer trimestre, se
movilizaran con el objetivo de apoyar el crecimiento
fetal, sin embargo un estudio reciente ha demostrado
que las adolescentes aunque experimentan un
incremento en talla durante la gestación y presentan
mayores concentraciones de leptina durante el
embarazo (con un aumento progresivo hacia el
segundo trimestre con un pico de acumulación de
grasa materna), no causan el efecto de crecimiento en
las crías (Muñoz et al, 2003).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

15

�embarazo adolescente, colesterol, ácidos grasos, leptina

El pico de leptina en la semana 28 de gestación
parece marcar el incremento de las reservas de grasa
e incluso hasta finales de la gestación asociado con
el crecimiento materno, mayor ganancia de peso,
mayor retención de peso posparto pero a pesar de lo
cambios antropométricos típicamente asociados con
el aumento del tamaño fetal, la madre adolescente al
final del embarazo conserva sus propias reservas de
nutriente en forma de tejido para cubrir sus propios
requerimientos metabólicos de crecimiento y
desarrollo, a expensas del crecimiento fetal al no
permitirle acumular sus propias reservas por efecto
de una función placentaria adolescente deficiente y
que se ha comprobado muestra sensibilidad a la
biodisponibilidad de leptina asociado al estatus
nutricional o energético materno, a la composición
corporal adiposa y a la edad materna: lo que deriva
en neonatos de bajo peso (≤2500 g); parto prematuro
(antes de la semana 37), retraso del crecimiento
intrauterino y disfunciones endocrinas en la etapa
adulta actualmente denominada “hipótesis de la
programación de la vida fetal” que puede dar lugar a
determinadas trayectorias en el desarrollo que
comprometan la salud de la madre y de su hijo en
etapas posteriores al embarazo adolescente
(Merchant et al, 1990). Nuestro grupo ha sostenido
que la energía es limitada y la que está asignada al
crecimiento no puede ser requerida simultáneamente
para otra categoría tal como la gestación temprana
(Aguilar et al, 2015).
El embarazo se caracteriza por un aumento de las
hormonas
placentarias
(humana
lactógeno
placentario, prolactina, la progesterona, y el
estrógeno) y resistencia a la insulina. El lactógeno
placentario humano, en particular, tiene una acción
anti- insulina y lipolítica que estimula la liberación
de ácidos grasos por parte del tejido adiposo de la
madre (Boden, 1996). Durante la última etapa del
embarazo, la oxidación materna de la glucosa se
inhibe y se promueve la oxidación de la grasa
almacenada, lo que reduce la lipólisis de los
depósitos de grasa materna que a su vez reduce la
disponibilidad de ácidos grasos endógenos, lo que
aumenta la utilización de glucosa por parte de la
madre, y una disminución de la disponibilidad para
el crecimiento fetal (Freinkel, 1980). Durante la
última etapa del embarazo, la oxidación materna de
la glucosa disminuye y aumenta la oxidación de la
grasa almacenada, esto provoca la reducción de los
depósitos de grasa disminuyendo la disponibilidad de

Artículo Original

ácidos grasos., la leptina participa regulando
(Mukherjea et al, 1999), la utilización de glucosa
materna y en consecuencia existe una disminución
del aporte de estos nutrimentos al feto quien ve
disminuido su crecimiento.
El aumento de leptina en los embarazos adolescentes,
provoca resistencia adquirida a las acciones de la
leptina, tales como desordenes en la liporregulación
que podrían dar lugar a lipotoxicidad a nivel del
músculo esquelético y la célula beta de los islotes
pancreáticos, y quizá a nivel del miocardio, dando
lugar a resistencia a la insulina, diabetes tipo 2 y
cardiomiopatía (Prentki, 2000; 2002).
Existe hoy en día una fuerte evidencia indicando que
el papel fisiológico de la leptina consiste en actuar
como una hormona liporreguladora que controla la
homeostasis lipídica en tejidos no adiposos durante
periodos de abundante ingesta de alimentos. Cuando
los adipocitos almacenan este exceso de calorías
como triacilglicerol, la secreción de leptina aumenta
para prevenir la acumulación de lípidos en tejidos no
adiposos, que no están adaptados para almacenar
triacilgliceroles. Cuando la leptina se encuentra
inactiva o congénitamente ausente, la grasa excesiva
no utilizada se deposita en tejidos no adiposos
causando disfunción (lipotoxicidad) o muerte celular
(lipoapoptosis) (Alberti et al, 2006). Este mecanismo
de aumento de concentraciones de la leptina provoca
resistencia de leptina, una condición por la cual el
cerebro no puede determinar cuando el nivel de grasa
corporal es adecuado.
A pesar de la cantidad excesiva de grasa, el cerebro
percibe un estado de inanición y ordena el
almacenamiento de más grasa. Además te sientes
hambriento y continúas comiendo todo el tiempo. La
resistencia a la leptina crea un nuevo “set-point”
(nivel de grasa que el cuerpo trata de mantener) lo
cual conduce a que el cuerpo defienda un nivel mayor
de grasa corporal y una tasa metabólica menor
(Myers, 2010).
La prevalencia de ácidos grasos saturados a largo
plazo se tiene evidencia que están asociados a
diferentes cánceres como el de mama, endometrio,
próstata y colon (Key et al, 2001; 2003), además de
los problemas vasculares y coronarias que ya
mencionamos, por lo que es necesario tener
programas de salud preventiva a madres adolescentes

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

16

�embarazo adolescente, colesterol, ácidos grasos, leptina

que representarán un problema de salud de primer
nivel, por el aumento de mujeres con estas
características, incluyendo las evidencias que ya
tenemos de salud ósea y nutrimental. Por lo que en
este trabajo tuvo como objetivo estudiar el
comportamiento de los ácidos grasos, leptina y dieta
durante el embarazo adolescente como agentes
generales de salud materna, con la finalidad de
concientizar sobre la problemática del embarazo
adolescente y su impacto en la salud antes y después
del parto.

Material y Métodos
Población

Para contrastar la hipótesis se consideraron 76
gestantes reunidas en dos grupos de acuerdo a la edad
materna 27 gestantes adolescentes (≥20) y 49
gestantes jóvenes entre ≤20 a 28 años. Las semanas
de gestación fueron 38.37 para adolescentes y 38.89
para jóvenes, Las mujeres fueron reclutadas en el
Hospital General de Atlacomulco pertenecientes al
Sistema de Protección Social en Salud (Seguro
popular) fueron excluidas todas aquellas gestantes
con desórdenes hipertensivos y tiroideos previos,
diabetes, y diabetes gestacional. Todas las
participantes son mujeres mestizas residentes del
municipio urbano de Atlacomulco, Estado de
México y de estrato socioeconómico media-bajo,
según la definición del Instituto Nacional de
Estadística Geografía e Informática (INEGI, 2015).
Para ser parte de la muestra las mujeres presentaron
parto normal considerando el comienzo del parto la
presencia de contracciones regulares y sostenidas a
lo largo de la tarde y que parieran antes de las 12 de
la noche y el estado posterior al parto se consideró
por la mañana.
Consideraciones éticas

Las mujeres participantes firmaron un formulario de
consentimiento informado después de haber sido
notificadas sobre los objetivos beneficios y
requerimientos del estudio, con fundamento en los
principios éticos para las investigaciones médicas en
seres humanos.
Perfil lípido y Hormonal

Incluyó la determinación de cortisol, ácidos grasos
de alta (HDL) y baja densidad (LDL) y los niveles
hormonales de leptina, para ello se extrajeron 3ml de
sangre mediante punción venosa periférica en dos

Artículo Original

fases, la primera a 3ml horas aproximadamente
previas al comienzo del parto y 3ml posteriores al
parto. Las mediciones se hacen mediante el método
de inmunoensayo.
Análisis estadístico

Se realizó un análisis t de students con p≤ 0.05 para
comparar los parámetros hormonales lipídicos y
lipoprotéicos.
Colecta de datos personales y valoración del aporte
energético

Se realizó mediante la construcción de un
cuestionario (autoadministrado) a partir de
documentos oficiales como la cartilla nacional de la
salud de la mujer, la encuesta nacional de ingresos y
gastos de los hogares (ENIGH, 2010) así como
también la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición
2012 (ENSANUT, 2006),con el objetivo de recabar
información sobre aspectos socio demográficos,
datos de identificación personal, el estilo de vida, la
historia reproductora, la actividad física, y la
frecuencia del uso del tabaco y el alcohol.
La valoración cuantitativa de la ingesta energética a
nivel individual se realizó por medio de la encuesta
dietética denominado "Informe Recordatorio de 24
horas" tres veces por semana, que se basa en el auto
registro de todos los alimentos y bebidas ingeridos en
las 24 horas precedentes, para la trasformación de los
datos obtenidos en la encuesta se utilizó el Sistema
Mexicano de Alimentos Equivalentes (2008) y los
resultados se compararon con la tabla de Ingestión
Diaria Recomendada por el Instituto Nacional de
Nutrición Salvador Zubirán (INNSZ) de 1997.
La ingesta energética macro/micronutrientes se
comparó mediante la prueba de Kruskal-Wallis.
Estadísticamente significativos a un nivel alfa de ≤
0.05

Resultados
Existe una tendencia en las gestantes adolescentes a
presentar mayores niveles de triglicéridos,
lipoproteínas de baja (LDL), muy baja densidad
(VLDL), y por el contrario menores valores de
lipoproteínas de alta densidad (HDL) (Tabla1 y
Figura 1).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

17

�embarazo adolescente, colesterol, ácidos grasos, leptina

Tabla 2. Concentraciones de Cortisol* antes y después del parto entre grupos de
adolescentes y jóvenes mexicanas.

Tabla 1. Concentraciones de ácidos grasos* entre grupos de
adolescentes y jóvenes.
Adolescentes
Colesterol antes del Parto
215.4
Colesterol después del Parto
230.1
Trigliceridos
171.0
HDL
48.4
LDL
160.7
VLDL
34.9

Adolescentes
208.9
201.0
159.8
49.9
148.7
31.9

Artículo Original

P
0.001
ns
ns
ns
ns
ns

* µ en mg/dl
Valores de referencia tomados de Ywaskewy cz Benítez et al, 2010: Valores de referencia de
Trigliceridos mg/dl en mujeres embarazadas 81.7 - 190 mg/dL; Valores de referencia de HDL
mg/dl en mujeres embarazadas 54.8-60.3 mg/dL; Valores de referencia de LDL mg/dl en
mujeres embarazadas 71.7- 84.4 mg/dL y Valores de referencia de VLDL mg/dl en mujeres
embarazadas 20.9- 27.4 mg/dL

Mujeres con respecto a las
concentraciones de Cortisol
antes del parto
&lt;
&gt;
Núm.
%
Núm.
%
Adolescentes (n=27)
2
7.4
25
92.6
Jóvenes (n=27)
13
48.1
14
51.9

Mujeres con respecto a las
concentraciones de Cortisol
después del parto
&lt;
&gt;
Núm.
%
Núm.
%
9
33.3
18
66.7
15
55.6
12
44.4

* mg/dL
Valores de referencia durante la gestación. Reyna-Villasmil et al 2012: 201.11 ± 15,38 mg/dl

Figura 2. Perfil lípido de mujeres gestantes adolescentes y jóvenes en
una población de Atlacomulco, Estado de México

Figura 1. Representación de las concentraciones séricas de leptina
(ng/ml) en las adolescentes juveniles gestantes

El número de mujeres que presentan mayores
concentraciones de cortisol antes del parto en
mujeres adolescentes es mayor (Tabla 3 y Grafica 3).

Tabla 3. Evaluación cuantitativa de la ingesta de energía y macro/micronutrientes.

Estadísticamente no significativos al compararlas
con las gestantes adultas. Mientras que el colesterol
presenta diferencias significativas solo antes del
parto (Tabla 2 y Grafica 2).

Ingesta energética
kcal
Carbohidratos (g)
Proteínas (g)
Lípidos (g)
Calcio (mg)

Adolescentes
durante el parto
2061
292.7
1249.7
250.9
684.6
497.4

Adolescentes
Juveniles durante el Juveniles después del
P
después del parto
parto
parto
2066.3
2099.8
2184.2
ns
426.9
467.6
297.2
1103.8
1254.6
1149.4
ns
217.9
255.8
345
0.05
508.8
576.45
745.3
ns
512.75
502.79
525.96
ns

El Requerimiento calórico diario recomendado para mujeres adultas jóvenes sanas y con una actividad física moderada en
México es de 2300 kcal. donde los carbohidratos deben representar entre el 55 y 60 % del total energético, las grasas el 25%,
las proteínas el 15 % y la dosis recomendada para calcio es de 1.000 mg al día de acuerdo a lo establecidopor el Instituto
Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán en 1997”. La ingesta energética macro/micronutrientes se
comparó mediante la prueba de Kruskal-Wallis. Estadísticamente significativos a un nivel alfa de ≤ 0.05.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

18

�embarazo adolescente, colesterol, ácidos grasos, leptina

Figura 3. Perfil de colesterol total en adolescentes y adultas mexicanas
antes y después del parto, y concentraciones séricas de colesterol en
ambos grupos

Discusión
La hiperlipidemia e hiperlipoproteinemia son
características constante en la gestación normal, que
consiste en el incremento de los triglicéridos, de
colesterol y de todas las fracciones lipoproteínicas,
sin embargo la concentración plasmática de
colesterol total aumenta significativamente antes del
parto (P≤ 0.001) en función de una baja edad materna
(Grafica 1), lo que nos podría estar indicando un
aumento del catabolismo lipídico durante el último
tercio de la gestación en las adolescentes, (Dukic et
al, 2009; Núñez-González et al, 2001), lo que a su
vez podría estar aumentando la expresión del gen de
la leptina, a un estado de hiperleptinemia en las
madres adolescentes respecto a las madres juveniles,
que se asocia con estados de resistencia a la insulina,
responsable también de la elevada actividad lipolitica
del tejido adiposo para mantener adecuadas las
concentraciones de ácidos grasos libres y de la
glucosa materna (sustrato oxidable más impórtate) en
estados energéticos crónicos (Aldoretta y Hay,1999),
sin embargo nuestro estudio puede dar cuenta de un
hallazgo curioso, donde las gestantes adolescentes a
pesar del antecedente de una elevada movilización
del tejido adiposo, la prevalencia del bajo peso de la
crías adolecentes está presente (≤2500 g).
Investigaciones realizadas demuestran que las
grávidas adolescentes en condiciones marginales,
conservaban el potencial de crecimiento durante la

Artículo Original

gestación al experimentar un incremento en talla
asociado con mayores ganancias de reservas
adiposas y una mayor retención posparto,
relacionado con un estado de hiperleptinemia durante
la gestación, e incluso durante la fase posparto, esto
daría lugar a menor cantidad de energía disponible
para el crecimiento fetal (Scholl, 1990; 1994; 1997 y
2000). Este punto de vista, es consistente con la
evidencia que las adolescentes exhibían mayores
niveles de colesterol en el puerperio inmediato que
sus contrapartes de mayor edad. En este contexto se
propone que las madres jóvenes que continúan en
crecimiento, ginecológicamente inmaduras tratan de
desarrollar su potencial genético, al conservar sus
propias reservas de nutrientes en forma de tejido,
incluso a expensas del crecimiento fetal, lo que
imposibilita a sus fetos el acumular reservas
calóricas, tanto como lo hacen las mujeres de mayor
edad, y existe considerable evidencia de que el peso
al nacer es sensible a la disponibilidad energética
materna (Frisancho et al, 1997).
En el caso de los parámetros lipoproteicos los valores
de LDL y VLDL muestran un ligero aumento en las
gestantes adolescentes que se acompaña de un menor
nivel de HDL que no alcanzan la diferencia
estadística entre los grupos. En estudios metabólicos
se ha observado la capacidad especifica de los ácidos
grasos saturados e insaturados de modificar los
parámetros lipídicos y lipoproteicos séricos,
específicamente los ácidos grasos insaturados
corrigen el perfil lipídico al presentar un moderado
efecto reductor del nivel de colesterol LDL y
favorece un incremento de la fracción de colesterol
ligada a lipoproteínas de alta densidad (HDL)
(Ywaskewycz-Benítez, 2010), lo que conduce a una
disminución de riesgo aterogénico; el mecanismo
aún no está aclarado pero actualmente se sabe que los
ácidos grasos saturados disminuyen la expresión
génica de la proteína del receptor de LDL a nivel
hepático que se realizaría a través de cambios en la
expresión de la Acyl colesterol Acyl transferrasa
(ACAT), enzima clave en la esterificación del
colesterol intracelular, las grasas saturadas reducirían
su expresión lo que lleva a un incremento de las LDL
circulantes y por ende del colesterol total (Torrejón y
Uauy, 2011) .
Sugerimos que los niveles reducidos de HDL en
ambos grupos de madres con un ligero descenso en
las gestantes adolescente muestran la influencia de la

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

19

�embarazo adolescente, colesterol, ácidos grasos, leptina

cantidad y la composición de los ácidos grasos
saturados e insaturados derivados de las reservas
energéticas maternas o de la ingesta alimentaria
habitual, donde los datos de hipercolesterolemia,
hiperlipopreinemia
(DHL
y
VLDL)
e,
hjpertrigliceridemia
evidencian
la
mayor
dependencia del feto, a la energía de la lipolisis de
los ácidos grasos saturados derivados de la ingesta
habitual y por el contrario una menor dependencia de
los ácidos grasos poliinsaturado situación que se hace
más crítica cuando se trata de embarazos adolescente
debido a la mínima acumulación de grasa glúteo
femoral, lo cual se agudiza en mujeres con
vulnerabilidad social, como en el caso de las
participantes que viven en una comunidad de estrato
socioeconómico medio-bajo, donde el aporte de
energía suministrada por los lípidos saturados
(Gráfica 2), estuvo por encima del límite pero
deficiente en ácidos grasos insaturados y donde a
menudo no asumen una ingesta adicional de energía
durante el embarazo.
No obstante también se ha comprobado que los
niveles de HDL están determinados por factores
genéticos, la obesidad, el tabaco, las hormonas
masculinas, la actividad física, así como las
condiciones ambientales (Ywaskewycz-Benítez,
2010). Otro factor que puede contribuir a la relación
entre las reducidas cifras de HDL y las
incrementadas de LDL es el estado de deficiencia
estrogénica a consecuencia de una disminuida
función ovárica en las gestantes adolescentes
respecto a las gestantes adultas que recientemente se
ha demostrado (Aguilar et al, 2015), ya que esta
hormona participa en el metabolismo de las
lipoproteínas provocando un incremento en la
producción de HDL esto debido a una reducción de
la lipasa endotelial hepática que interviene en la
transformación de la lipoproteína de densidad
intermedia en lipoproteínas de baja densidad y en el
catabolismo de las lipoproteínas de alta densidad.
Los mecanismos pueden deberse tanto a efectos
inhibitorios directos e indirectos del (E2) sobre el
hígado, sitio principal del metabolismo de ácidos
grasos (Taylor y Poston, 2007; Winkler et al, 2010).
Además se ha demostrado
una correlación
significativa del perfil lípido maternos con cambios
antropométricos fetales (King, 2000) que
desencadena adaptaciones endocrinas para sostener
su
propio
desarrollo,
lo
que
cambia

Artículo Original

permanentemente y a largo plazo la morfología, la
fisiología y el metabolismo de una gama de órganos
y tejidos incluyendo el hígado, el páncreas y el
sistema endocrino con múltiples disfunciones
endocrinas en la etapa adulta, principalmente
relacionadas con el uso y tolerancia a la glucosa, la
resistencia a la insulina, la hipertensión, el daño
vascular, la resistencia a la hormona del crecimiento
y otras más vinculadas con el síndrome metabólico.
Los rangos de concentración obtenidos de los
parámetros lipídicos y lipoproteícos nos brindan una
orientación de cuándo una elevación de los mismos
deja de ser fisiológica y se convierte en un factor
asociado a enfermedades o desórdenes del embarazo,
y por otro, cuáles son las implicancias metabólicas
(Gráfica 3; Tabla 3). Por lo que observamos que las
madres adolescentes deberían de llevar un amplio
programa de salud alimentaria para los cambios
metabólicos que subyacen a riesgos de salud durante
y después del embarazo adolescente.

Bibliografía
Aguilar, M., Galicia, C.O., Aguilera, R.U., Varea-González,
C., Bernis-Carro, C., García-López, G.I. (2015).Hormonal
state comparison (progesterone, estradiol, and leptin) of
body fat and body mass indices in mexican women as a risk
factor for neonatal physiologic condition.J Pediatr Adolesc
Gynecol; 28:149-156.
Alberti, K.G., Zimmet, P.,Shaw, J.(2006).Metabolic
syndrome--a new world-wide definition. A Consensus
Statement from the International Diabetes Federation.
Diabet Med; 23(5):469-480.
Aldoretta, P.W., Hay, W.W. (1999).Effect of glucose supply
on ovine uteroplacental glucose metabolism. Am J Physiol;
277(4):947–958.
Boden, G.(1996). Fuel metabolism in pregnancy and in
gestational diabetes mellitus. Obstet Gynecol Clin North
Am; 23(1):1–10.
Dufour, D.L., Sauther, M.L. (2002).Comparative and
evolutionary dimensions of the energetics of human
pregnancy and lactation. Am J Hum Biol; 14(5):584-602.
Dukic, A., Zivancevic-Simonovic, S., Varjacic, M., Dukic,
S.(2009).Hyperlipidemia and pregnancy. Med Pregl;62
(Suppl 3):80-84.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

20

�embarazo adolescente, colesterol, ácidos grasos, leptina

Frisancho, A.R., Klayman, J.E., Matos, J.(1997).Influence of
maternal nutritional status on prenatal growth in a Peruvian
urban population. Am. J. Phys. Anthropol; 46:265–274.
Freinkel, N. (1980).Of pregnancy and progeny. Diabetes;
29(12): 1023–1035. INEGI. 2015. http://www.inegi.
org.mx/est/contenidos/proyectos/encuestas/hogares/especi
ales/ei2015/panorama/presentacion.aspx
Key, T.J., Allen, N.E., Verkasalo, P.K., Banks,
E.(2001).Energy balance and cancer: the role of sex
hormones. Proc Nutr Soc; 60(1):81-89.
Key, T.J., Appleby, P.N., Reeves, G.K.2003.Body mass index,
serum sex hormones, and breast cancer risk in
postmenopausal women. J Natl Cancer Inst; 95(16):12181226.
King, J.C.2000. Physiology of pregnancy and nutrient
metabolism. Am J Clin Nutr; 71(5 Suppl 5):1218S-1225S.
Lassek, W.D., Gaulin, S.J.C. (2008).Waist-hip ratio and
cognitive ability: is gluteofemoral fat a privileged store of
neurodevelopmental resources? Evol Hum Behav; 29:26–
34.
Merchant, K., Martorell, R.,Haas, J.(1990).Maternal and fetal
responses to the stresses of lactation concurrent with
pregnancy and of short recuperative intervals. Am J Clin
Nutr.; Aug 52(2):280-8.
Mukherjea, R.T.W., Douglass, L.W.,Moser-Veillon, P.
(1999).Elevated leptin concentrations in pregnancy and
lactation: possible role as a modulator of substrate
utilization. Life Sci; 65 (11):1183–93.
Muñoz, M.L., Sabogal, J.C., Arteaga, C., Hernández, R.,
Mockus, I.,Tovar, J. (2003).Determinación perinatal de
leptina en madres y neonatos con diagnóstico de retardo de
crecimiento intrauterino (RCIU). NOVA:1 (1):49-56.

Artículo Original

Orito, S., Kuroda, T., Onoe, Y., Sato, Y., Ohta, H.(2009).Agerelated distribution of bone and skeletal parameters in
1,322 Japanese young women. J Bone Miner Metab;
27(6):698-704.
Prentki, M., Roduit, R., Lameloise, N., Corkey,
B.E.,Assimacopoulos-Jeannet, F.(2000). Glucotoxicity,
lipotoxicity and pancreatic β-cell failure: A role for
malonyl CoA, PPAR α and altered lipid partitioning?
Canadian J Diabetes Care; 25:36-46.
Prentki, M., Joly, E.(2002).El-Assaad W, Roduit R.MalonylCoA signaling, lipid partitioning, and glucolipotoxicity.
Role in β -cell adaptation and failure in the etiology of
diabtes. Diabetes; 51 (Suppl 3):405-413.
Scholl, T.O., Hediger, M.L., Ances, I.G. (1990). Maternal
growth during pregnancy and decreased infant birth
weight. Am J Clin Nutr; 51(5):790–793.
Scholl, T.O., Hediger, M.L., Schall, J.I., Khoo, C.S.,Fischer,
R.L.(1994). Maternal growth during pregnancy and the
competition for nutrients. Am J Clin Nutr; 60(2):183–8.
Scholl, T.O., Hediger, M.L., Schall, J.I.(1997).Maternal
growth and fetal growth: pregnancy course and outcome in
the Camden Study. Ann N Y Acad Sci; 81:292–301.
Scholl, T.O., Stein, T., Woollcott, K.S. (2000).Leptin and
maternal growth during adolescent pregnancy. Am J Clin
Nutr; 72:1542–7.
Taylor, P.D., Poston, L. (2007). Developmental programming
of obesity in mammals. Exp Physiol; 92: 287-298.
Torrejón, C., Uauy, R. (2011).Calidad de grasa,
arterioesclerosis y enfermedad coronaria: efectos de los
ácidos grasos saturados y ácidos grasos trans. Rev Med
Chile; 139: 924-931.

Myers, M.G. Jr., Leibel, R.L., Seeley, R.J., Schwartz,
M.W.(2010). Obesity and leptin resistance: distinguishing
cause from effect. Trends Endocrinol Metab; 21:643-51.

Ywaskewycz-Benítez, L.R., Bonneau, G.A., Castillo-Rascón,
M.S., López, D., Pedrozo, R.W. (2010).Perfil lipídico por
trimestre de gestación en una población de mujeres adultas.
Rev Chil Obstet Ginecol; 75(4): 227 – 233.

Núñez-González, J., Sanabria-Vera, C., Romero-Adrián, T.,
Núñez, L., Montiel, I., Boscán, F., Boccechiampe, E.
(2001). Óxido nítrico, malondialdehído, perfil, Osorio, J.
H. 2000.Metabolismo de los lípidos durante el embarazo.
Rev Colomb Obstet Ginecol; 51(2):113-7.

Winkler, K., Wetzka, B., Hoffmann, M.M., FriedrichI., Kinner,
M., Baumstark M.W.(2000).Low density lipoprotein
(LDL) subfractions during pregnancy: accumulation of
buoyant LDL with advancing gestation.J Clin Endocrinol
Metab;85:4543-50.

Núñez-González, J., Sanabria-Vera, C., Romero-Adrián, T.,
Núñez, L., Montiel, I., Boscán, F., Boccechiampe,
E.(2001).Óxido nítrico, malondialdehído, perfil lipídico,
factor de necrosis tumoral alfa y sus receptores solubles en
mujeres no embarazadas, gestantes normales y
preeclámpticas. Gac Méd Caracas; 109(3):352-60.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

21

�Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

Artículo Original

ESTREÑIMIENTO Y SÍNDROME DE INTESTINO IRRITABLE EN MUJERES EN EL
TERCER TRIMESTRE DE GESTACIÓN: LA RELACIÓN CON LA INGESTA DIETÉTICA.
Tijerina-Sáenz Alexandra1, Coronado-Guerrero Lucero 2, Ramírez-López Erik 1, Meneses-Valderrama
Víctor Manuel 2, Fonseca-Rivera Diego 2, Perales-Dávila José 2.
1 Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición, Centro de Investigación en Nutrición y Salud Pública. 2
Hospital Regional Materno Infantil de Alta Especialidad de Nuevo León, Secretaría de Salud del Estado de Nuevo León.

RESUMEN
Introducción: El embarazo se relaciona con el estreñimiento y el síndrome de intestino irritable. No existe publicación en el
área de una población Mexicana. Objetivos: Estimar la presencia de estreñimiento y síndrome de intestino irritable en relación
a la ingesta dietética materna. Métodos: El estudio se realizó en el Hospital Regional Materno Infantil de Nuevo León. El
estreñimiento y síndrome de intestino irritable se determinaron según los Criterios Roma III en 336 mujeres en tercer trimestre
de gestación. Información demográfica e ingesta dietética fueron registrados para una sub-muestra de 125 participantes: sin
estreñimiento, con estreñimiento, y con síndrome de intestino irritable, según su condición gastrointestinal, para determinar
diferencias entre grupos y la relación con ingesta dietética. Resultados: El estreñimiento fue auto-reportado por 25% (95% CI
21.0–30.6%) de las participantes. Según los Criterios Roma III, la presencia de estreñimiento y de síndrome de intestino
irritable fueron del 5% (IC 95% 2.9–7.9%) y 13.6% (IC 95% 10.2–17.8%), respectivamente (n = 336). La ingesta dietética de
kilocalorías, fibra, agua, y cafeína no fueron diferentes estadísticamente entre mujeres sin estreñimiento, con estreñimiento
y con síndrome de intestino irritable (n=125). Ingesta de fibra y agua fueron menores a las recomendaciones para el embarazo
en 85% y 60% de las participantes, respectivamente. Conclusiones: La ingesta dietética no estuvo relacionada con ambas
condiciones gastrointestinales, sugiriendo el efecto de factores hormonales y mecánicos. El consumo de fibra y agua por
debajo de su recomendación refleja la necesidad de consejo nutricional prenatal.
Palabras Clave: Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

ABSTRACT
Introduction: Pregnancy is related to constipation and irritable bowel syndrome. There is no published work in this field
studying a Mexican population. Objectives: To estimate the presence of constipation and irritable bowel syndrome in relation
to maternal dietary intakes. Methods: The study was conducted at Hospital Regional Materno Infantil of Nuevo Leon. Rome
III Criteria determined constipation and irritable bowel syndrome in 336 women in the third trimester of pregnancy.
Demographic information and dietary intakes were recorded from a sub-sample of 125 participants: non-constipated,
constipated, and with irritable bowel syndrome according to their gastrointestinal condition, to determine differences among
groups and the relationship with dietary intakes. Results: Constipation was self-reported by 25% (95% CI 21.0–30.6%) of
participants. According to Rome III Criteria, prevalence of constipation and irritable bowel syndrome was 5% (95% CI 2.9–
7.9%) and 13.6% (95% CI 10.2–17.8%), respectively (n = 336). Dietary intakes of kilocalories, fiber, water, and caffeine were
not statistically different among non-constipated, constipated and women with irritable bowel syndrome (n = 125). Intakes of
fiber and water were lower than recommendation for pregnancy in 85% and 60% of participants, respectively. Conclusions:
Dietary intakes were not related to both gastrointestinal conditions, suggesting the effect of hormonal and mechanical factors.
Fiber and water consumption below the recommendation reflects the need of prenatal nutritional advice.
Key words: Pregnancy, Constipation, Dietary Intakes.
Citation: Tijerina-Sáenz A., Coronado-Guerrero L., Ramírez-López E., Meneses-Valderrama V. M., Fonseca-Rivera D., Perales-Dávila J. (2016)
Estreñimiento y Síndrome de Intestino Irritable en mujeres en el tercer trimestre de gestación: la relación con la ingesta dietética, Revista de
Salud Pública y Nutrición, 15(4), 22-29
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Tijerina-Sáenz et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC
BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: Alexandra.tijerinas@uanl.mx

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

�Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

Introducción
Durante la gestación, el cuerpo de la mujer se adapta
a cambios hormonales, físicos y dietéticos que se han
relacionado con dificultades gastrointestinales. El
estreñimiento se ha reportado en el 50% de las
mujeres en algún punto de sus embarazos (Bradley et
al., 2007). La presencia de estreñimiento varía
dependiendo del trimestre de gestación y ha sido
establecido de acuerdo a los Criterios Roma II y III
en diferentes países como Estados Unidos, España e
Inglaterra. Estos países han reportan prevalencias de
estreñimiento en el primero, segundo y tercer
trimestre de embarazo de 24-35%, 19-39%, 16-21%,
respectivamente (Derbyshire et al., 2006; Bradley et
al., 2007; Ponce et al., 2008). El síndrome de
intestino irritable (SII) es otra condición
gastrointestinal, cuya prevalencia es de 5-19 %
durante y después de la gestación, de acuerdo a un
estudio en los Estados Unidos (Bradley et al., 2007).
Los hábitos dietéticos adecuados durante la gestación
pueden tener efectos positivos en la función intestinal
de la madre. Investigaciones han evaluado el efecto
de factores dietéticos tales como la ingesta de fibra y
de agua en la etiología de estas complicaciones
gastrointestinales. El consumo limitado de fibra y de
agua (Derbyshire, 2007; Ponce et al., 2008) y la
suplementación con hierro (Bradley et al., 2007;
Ponce et al., 2008) pueden ser factores importantes
que podrían aumentar el uso de laxantes (Ponce et al.,
2008).
Las mujeres que consumen sólo 11.6 gramos (g) de
fibra dietética y 1,917 mililitros (mL) de agua en el
día han presentado síntomas de estreñimiento
(Derbyshire et al., 2006). La ingesta de fibra
dietética en las mujeres debe aumentarse a 30 g por
día (Rosado, 2008), mientras que se recomienda
reducir el consumo de bebidas con cafeína durante el
embarazo (Anderson, 2001), y se debe beber 3,000
mL de agua al día, incluyendo el agua de alimentos
(Food and Nutrition Board, 2005).
A pesar del frecuente malestar y demandas de las
mujeres por la atención médica y dietética, no existe
trabajo publicado y relacionado al estreñimiento y/o
al síndrome del intestino irritable durante la
gestación en México. Por lo tanto, los objetivos de
este estudio fueron: 1) Estimar la presencia de
estreñimiento y síndrome de intestino irritable (SII)
en el tercer trimestre de embarazo, definidos por los

Artículo Original

Criterios Roma III, 2) Determinar una posible
relación entre los factores maternos (la ingesta
dietética) y el estreñimiento o síndrome de intestino
irritable, y 3) Determinar las diferencias entre la
ingesta dietética materna si presentaban o no una
condición gastrointestinal.
Material y Métodos
Tipo de estudio
Estudio
observacional
y
transversal
con
temporalidad entre septiembre de 2010 y marzo de
2011.
Reclutamiento de participantes
Las participantes del estudio fueron identificadas
durante el cuidado prenatal en el Hospital Regional
Materno Infantil de Alta Especialidad del estado de
Nuevo León, institución que cubre los servicios de
salud del noreste de México. Los criterios de
elegibilidad incluyeron mujeres entre 15 y 45 años
con embarazo a término de un gestante, en el tercer
trimestre (28-40 semanas), de cualquier paridad, y
conocimiento del lenguaje español hablado y escrito.
La mayoría de las mujeres embarazadas en este
hospital se presentaban en su tercer trimestre de
embarazo, por tanto también se consideró como
criterio de inclusión. Los criterios de exclusión
incluyeron complicaciones: previo diagnóstico de
SII, enfermedad renal, VIH/SIDA, cirugía de tracto
digestivo, uso de medicamentos o drogas que
pudieran afectar la función digestiva, y la falta de
apego al estudio. Las mujeres con dietas especiales
también se excluyeron. La recolección de datos y las
entrevistas se realizaron individualmente en el día de
la consulta médica en el Hospital Regional Materno
Infantil de Alta Especialidad.
La aprobación de este estudio fue obtenido por el
Comité de Enseñanza, Investigación y Ética del
Hospital Regional Materno Infantil de Alta
Especialidad de Nuevo León y por el Comité de
Investigación de la Facultad de Salud Pública y
Nutrición (FASPYN) De la Universidad Autónoma
de Nuevo León. Las mujeres interesadas en este
estudio firmaron el consentimiento informado previo
a su participación.
Estreñimiento y síndrome de intestino irritable
El día del reclutamiento, el estreñimiento fue autoreportado por las participantes como presente (sí) o

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

23

�Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

ausente (no) durante el mes previo. Además, se
aplicó el cuestionario diagnóstico en base a los
Criterios Roma III para el estreñimiento funcional,
que incluye un total de 17 preguntas para conocer la
frecuencia con la que las participantes tienen
malestar abdominal, menos de 3 evacuaciones por
semana, evacuaciones duras, incompletas, bloqueo
anal, y maniobras manuales para defecar.9
De acuerdo a los Criterios Roma III, se define el
estreñimiento funcional cuando hay dos o más de los
siguientes síntomas: al menos el 25% de las
evacuaciones: con esfuerzo, evacuaciones duras,
sensación de evacuación incompleta, sensación de
bloqueo y obstrucción anorectal, maniobras
manuales para facilitar la defecación o menos de 3
evacuaciones por semana. Las evacuaciones sueltas
no deben estar presentes y los criterios para síndrome
de intestino irritable no deben ser cumplidos. La
duración de los síntomas fue modificado para el
último mes o mes previo, similar a Bradley et al.
(2007). El síndrome de intestino irritable, también
definido por los Criterios Roma III, se determinó
como presente si las participantes reportaron dolor o
malestar abdominal recurrente durante el último mes,
y dos o más de los siguientes: dolor o malestar
mejorado con la evacuación, el inicio de los síntomas
asociados al cambio en la frecuencia de la
evacuación, el inicio de los síntomas asociados con
un cambio en la forma (apariencia) de la evacuación.
Un total de 336 participantes contestaron este
cuestionario diagnóstico. Las participantes también
reportaron los alimentos que ellas reconocían como
ayuda para mejorar su función gastrointestinal.
Información demográfica e ingesta dietética
La información demográfica e ingesta dietética
fueron obtenidos de una sub-muestra de 125
participantes, esto debido al cumplimiento de los
cuestionarios y de las entrevistas.
La información de cada participante se obtuvo
individualmente por nutriólogos entrenados. Las
variables demográficas fueron obtenidas mediante
un cuestionario que incluía la edad de la madre, el
grado de educación, el estado civil y profesional. La
información de la ingesta dietética se obtuvo por tres
recordatorios de 24 horas no consecutivos, dos días
entre semana y uno de fin de semana, incluyendo el
tipo y las cantidades de alimentos y bebidas que se

Artículo Original

habían consumido el día anterior a la entrevista. La
suplementación con vitaminas y minerales y el uso
de laxantes también fueron reportados. La ingesta
dietética fue calculada utilizando la base de datos
Food Processor® (v. 10.3.0. ESHA Research, USA),
incluyendo la información nutrimental de alimentos
Mexicanos cuando éstos no estaban en la lista. Las
participantes fueron agrupadas en tres grupos de
acuerdo a su condición gastrointestinal resultante de
la evaluación de los Criterios Roma III: sin
estreñimiento, con estreñimiento, con síndrome de
intestino irritable. La ingesta dietética fue comparada
estadísticamente entre los tres grupos.
Análisis estadístico
Estadística descriptiva fue utilizada para determinar
la media y la desviación estándar de las variables. La
presencia de estreñimiento y del síndrome de
intestino irritable (SII) fueron expresados como
porcentaje con su correspondiente intervalo de
confianza del 95% (IC 95%). La relación entre los
factores maternos y la presencia de estreñimiento y
de síndrome de intestino irritable fue determinada
por regresión logística, controlando para las variables
independientes: paridad, semanas de gestación,
ingesta de energía, fibra total, fibra soluble, agua
total (incluyendo agua de alimentos y bebidas),
cafeína y hierro.
La diferencia entre los tres grupos (sin estreñimiento,
con estreñimiento y con síndrome de intestino
irritable en relación a la ingesta dietética fue
evaluada para una distribución no paramétrica por la
prueba de Kruskal-Wallis para muestras
independientes. El análisis estadístico fue realizado
en SPSS© (v. 15.0.1, LEAD Technologies Inc.
USA). El nivel de significancia fue establecido a p &lt;
0.05.

Resultados
Un total de 336 mujeres en el tercer trimestre de
gestación (semanas 28-40) estuvieron de acuerdo en
participar y firmaron consentimiento informado de
este estudio. La información demográfica y de
ingesta dietética se registró de una sub-muestra de
125 mujeres, debido a la compleción de los datos.
La presencia de estreñimiento y de SII en el tercer
trimestre de embarazo se muestra en la Tabla I (n =
336). Ochenta y seis participantes (25%) auto-

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

24

�Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

reportaron padecer estreñimiento (IC 95% 21.0–
30.6%) en el mes previo a la entrevista inicial. De las
cuales seis habían utilizado laxantes naturales como
psylium y senósidos antes de la entrevista. Diecisiete
de las participantes cumplieron los criterios de
diagnóstico de estreñimiento funcional, 5% (IC 95%
2.9–7.9%). Mientras que cuarenta y seis mujeres
cumplieron los criterios de diagnóstico de SII, la
presencia fue de 13.6% (IC 95% 10.2–17.8%).

Tabla I. Presencia de estreñimiento y síndrome de
intestino irritable durante el tercer trimestre de
gestación
Estreñimiento
% (IC 95%)

Método
Auto-reportado

25 (21.0–30.6)

Criterios Roma III
a

5 (2.9–7.9)

SII
% (IC 95%)
No reportado
13.6 (10.2–17.8)

% (IC 95%), porcentaje e intervalo de confianza del 95%

Artículo Original

La Tabla II presenta la información demográfica de
un subgrupo de 125 participantes en el tercer
trimestre de embarazo. La edad materna promedio
fue de 22.9 ± 5.9 años (15–35 años). Veintidos
participantes eran menores de 18 años, consideradas
menores de edad en México. Sesenta y seis mujeres
(52.8%) eran nulíparas. La mayoría de las
participantes habían completado la educación
secundaria (58.4%) y la mayoría era amas de casa
(90.4%). El vivir en unión libre (45.6%) era el
principal estado marital, pero treinta y tres mujeres
(26.4%) eran solteras.
Tabla 2. Características demográficas de una
sub-muestra de participantes
Características
Edad materna (años):
Menor de 18
Mayor de 18

n (%)
22 (17.6)
103 (82.4)

Número de hijos vivos:
Nulípara
1o2
3 o más

66 (52.8)
52 (41.6)
7 (5.6)

Nivel educativo:
Ninguno
Primaria
Secundaria
Preparatoria
Universidad

7 (5.6)
18 (14.4)
73 (58.4)
21 (16.8)
6 (4.8)

Ocupación:
Ama de casa
Estudiante
Empleada

113 (90.4)
6 (4.8)
6 (4.8)

n=336

De las participantes que auto-reportaron
estreñimiento, sólo veintiséis mujeres (30.2%)
identificaron uno o más alimentos que ellas
reconocían como ayuda para mejorar la defecación
(Figura 1). Estos productos incluyen el agua, yogur,
frutas como ciruela pasa, papaya y naranja, y
alimentos con fibra, incluyendo cereales altos en
fibra. Una participante identificó la carne de cerdo
como mejorador de su funcionamiento intestinal
(datos no mostrados). El agua, la papaya y las frutas
en general, fueron los alimentos más frecuentemente
mencionados.
Figura 1. Frecuencia de participantes que mencionaban ciertos
alimentos que se identificaron como ayuda para mejorar la función
gastrointestinal (n = 26).

Estado marital:
Soltera
Casada
Unión libre
Fuente: Directa
n=125

33 (26.4)
35 (28)
57 (45.6

La información de la ingesta dietética de las
participantes en el tercer trimestre de embarazo se
muestra en la Tabla III (n = 125) y previamente
reportada (Tijerina Sáenz et al., 2014)

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

25

�Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

Artículo Original

Tabla 3. Ingesta dietética materna de energía, fibra, agua y cafeína en promedio de todas
las participantes, aquéllas sin estreñimiento, con estreñimiento y aquéllas con SII.

a

Promedio

Sin entreñimientob

Estreñimiento c

SII d

(n = 125)

(n = 71)

(n = 12)

(n = 42)

1814.2 ± 645.1
(564.7–3575.5)

1743.5 ± 589.3
(564.7–3116.8)

1691.8 ± 330.8
(1452.4–2172.8)

1955.2 ± 771.5
(593.0–3575.5)

ns

17.9 ± 9.8
(1.9–45.7)
2.0 ± 1.8
(0.0–7.3)

18.0 ± 10.7
(1.9–45.7)
2.1 ± 1.9
(0.0–7.3)

13.4 ± 2.6
(11.2–16.6)
1.1 ± 0.5
(0.5–1.8)

18.9 ± 9.1
(4.3 – 37.9)
2.1 ± 1.8
(0.0–6.6)

ns

1167.6 ± 1080.8
(0.0–5000.0)

1214.5 ± 959.6
(0.0–4000.0)

1150.0 ± 1090.9
(0.0–2500.0)

1094.7 ± 1302.8
(0.0–5000.0)

ns

Total (mL)

2687.4 ± 1238.3
(584.0–6207.9)

2680.7 ± 1130.0
(641.7–6048.4)

2749.5 ± 1156.1
(1223.4–4015.1)

2685.0 ± 1470.6
(584.0–6207.9)

ns

Cafeína (mg)

72.4 ± 73.9
(0.0–368.0)

74.9 ± 63.1
(0.0–231.4)

11.9 ± 13.2
(0.0–30.7)

81.2 ± 92.2
(0.0–368.0)

ns

Energía (kcal)
Fibra
Total (g)
Soluble (g)
Agua
Bebible (mL)

estreñimiento funcional o de SII en el tercer trimestre
de gestación (n = 125).

P

ns

a

Promedio ± DE (rango)
Sin estreñimiento, sin-SII
Con estreñimiento, sin- SII
d
Con SII, síndrome de intestino irritable
* Significancia estadística si P &lt; 0.05
b
c

Todas las mujeres reportaron consumir suplementos
de multivitaminas al momento de las entrevistas. En
promedio, el estado dietético de las futuras madres
refleja una ingesta de energía muy amplia, 1814.2 ±
645.1 kcal (564.7–3575.5 kcal). El consumo de fibra
total fue 17.9 ± 9.8 g (1.9–45.7 g); mientras que el de
fibra soluble fue de 2.0 ± 1.8 g (0.0–7.3 g). Sólo doce
participantes (10.4%) consumieron más de 26 g de
fibra total por día. Una participante consumía más
cafeína de lo recomendado para el embarazo, el
promedio fue de 72.4 ± 73.9 mg (0.0–368.0 mg). El
consumo de agua bebible fue 1167.6 ± 1080.8 mL
(0.0–5000.0 mL); mientras que la ingesta total de
agua, incluyendo el agua de alimentos y de bebidas
fue 2687.4 ± 1238.3 mL (584.0–6207.9 mL). Seis
participantes (4.8%) consumían agua a niveles
menores de 1000 mL por día, de las cuales ninguna
presentó estreñimiento (datos no mostrados en
cuadros).
No existió diferencia significativa en el consumo de
energía (P = 0.495), fibra total (P = 0.424), fibra
soluble (P = 0.370), agua bebible (P = 0.783), agua
total (P = 0.832), ni cafeína (P = 0.235), entre las
mujeres que no presentaron estreñimiento, aquéllas
que sí presentaron estreñimiento y aquéllas con
síndrome de intestino irritable durante el tercer
trimestre de embarazo. Además, como se determinó
por el modelo de regresión logística, no se observó
asociación significativa entre los factores maternos
tales como la paridad, semanas de gestación y la
ingesta dietética (de energía, fibra total, fibra soluble,
agua total, cafeína, hierro) y la presencia de

Discusión
Este estudio muestra evidencia sobre las condiciones
gastrointestinales de estreñimiento y del SII de
mujeres en el tercer trimestre de gestación en el
noreste de México, que recibían atención prenatal en
el Hospital Regional Materno Infantil de Alta
Especialidad. Resultados similares no se han
publicado anteriormente para una población
Mexicana.
Tal como se define por los Criterios Roma III, la
presencia de estreñimiento funcional y de SII fue de
5% y 13.6%, respectivamente (n = 336). Otros
autores han reportado prevalencias de estreñimiento
mayores en mujeres embarazadas que viven en
España y en el Reino Unido, al usar los Criterios
Roma II. Ponce et al. (2008) y Derbyshire et al.
(2006) reportaron presencia de estreñimiento en un
21% de las embarazadas; Shi et al, (2015) reportó la
presencia de estreñimiento del 13.01%. Nuestros
resultados son comparables a los reportados por van
Brummen et al. (2006), donde se presentó el
estreñimiento en 4.5% de las mujeres Holandesas a
36 semanas de gestación, a pesar de las diferencias
metodológicas. Existe limitación en relación a la
literatura respecto al estreñimiento y el SII durante el
embarazo. Los Criterios Roma III definen esta
condición como la presencia de dolor abdominal
asociado a un cambio en la frecuencia o en la forma
de las evacuaciones. Nuestro resultado en relación a
la presencia de SII en mujeres Mexicanas (13.6%) es
comparable a los resultados reportados por Bradley
et al. (2007) en mujeres de Norteamérica (13%) en el
tercer trimestre de gestación.
Los factores hormonales y mecánicos, la ingesta
dietética, y la actividad física pueden asociarse a la
presencia de desórdenes gastrointestinales durante la
gestación (Cullen &amp; O’Donoghue, 2007). En este
estudio, los factores maternos como la paridad, las
semanas de gestación y la ingesta dietética de
energía, fibra total, fibra soluble, agua, cafeína, y
hierro fueron investigados; sin embargo, no
reflejaron relación alguna con las condiciones
gastrointestinales estudiadas (n =125). El consumo
de suplementos de hierro ha sido asociado al malestar
gastrointestinal durante el embarazo (Cullen &amp;

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

26

�Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

O’Donoghue, 2007); sin embargo, nuestros
hallazgos y los de otros autores demuestran la falta
de significancia en la etiología del estreñimiento en
el tercer trimestre de gestación (Derbyshire et al.,
2006). Así mismo, la ingesta dietética materna de
los
nutrimentos
investigados
no
fue
significativamente diferente entre las participantes
sin estreñimiento, con estreñimiento, o con SII.
Resultados similares se han reportado por otros
autores cuando se compara la ingesta dietética de
mujeres sin estreñimiento vs con estreñimiento en el
tercer trimestre de gestación; mientras que las
diferencias significativas sólo se han encontrado en
el primer y segundo trimestres (Broussard, 1998;
Derbyshire et al., 2006; Bradley et al., 2007; Ponce
et al., 2008). Esto puede deberse a la combinación
de los factores dietéticos, hormonales y mecánicos en
el tercer trimestre, tales como el crecimiento del feto
y la placenta, que pueden impedir el movimiento de
las heces (Wald, 2003).
A pesar de la no significancia estadística, la ingesta
de fibra dietética fue menor en las mujeres que sí
presentaban estreñimiento. La recomendación para
la población Mexicana en relación a la ingesta de
fibra es de 26–30 g por día para mujeres entre 14 y
50 años de edad (Rosado, 2008), y la recomendación
de Estados Unidos es de 28 g por día (Food and
Nutrition Board, 2005b). Las participantes en este
estudio tuvieron un rango amplio en el consumo
diario de fibra total desde 6.7% hasta más del 100%
de la recomendación. La ingesta de fibra fue muy
baja en las participantes de este estudio, tal vez
debido al pobre consumo de frutas y vegetales, tal
como se identificó en los recordatorios de 24 horas.
Esto sugiere la necesidad de consejos de nutrición y
alimentación para lograr el consumo de al menos 18
g de fibra al día para prevenir el estreñimiento
(Anderson, 2001), lo cual puede ser logrado al incluir
dos porciones de frutas, vegetales y granos enteros en
cada tiempo de comida (Ramos-Hernández et al.,
2005).
Las mujeres embarazadas deben consumir 3,000 mL
de agua, incluyendo el agua de los alimentos, tales
como la leche, el yogurt, sopas, frutas, vegetales y
jugos (Food and Nutrition Board, 2005). Veinticinco
participantes (20%, n = 125) no bebían agua durante
el día, por lo que su consumo sólo procedía de los
alimentos, probablemente debido a que este estudio
se realizó durante la temporada de invierno, por lo

Artículo Original

que disminuye la sed y el consumo de agua. Nuestros
resultados son similares a otros que reportan la falta
de diferencia significativa cuando se compara el
consumo de agua en mujeres sin estreñimiento y
aquellas con estreñimiento en el tercer trimestre de
gestación (Derbyshire et al., 2006; Ponce et al.,
2008); en este estudio la ingesta de agua total fue en
promedio 70 mL mayor en las mujeres con
estreñimiento. Las mujeres embarazadas deben
reducir el consumo de bebidas con cafeína
(Anderson, 2001) e incrementar el consumo de agua
para prevenir la hipohidratación que puede causar el
endurecimiento de las heces y el estreñimiento
(Arnaud, 2003).
Asimismo, es recomendado que las mujeres
embarazadas aumenten el consumo de frutas y
verduras, agua y fibra dietética para evitar el
estreñimiento funcional (Ponce et al., 2008). De
ochenta y seis mujeres que auto-reportaron el
estreñimiento, sólo veintiséis (30%) mencionaron
algún alimento que ellas reconocían como ayuda para
mejorar su función gastrointestinal, incluyendo agua,
frutas, yogur, y cereal alto en fibra. La motivación o
conocimiento en nutrición pudo influir en las
respuestas de nuestras participantes, posiblemente
debido a su nivel de educación, falta de motivación
(Anderson et al., 1993),o el costo de los productos
que afectan la decisión de compra (Smith, 2000).
Estrategias deben existir para aumentar la
disponibilidad y consumo de frutas, aún en aquéllas
mujeres con ingresos limitados (Buss et al., 2008),
por tanto la guía nutricional durante el cuidado
prenatal podrían enfatizar el consumo de alimentos
nutritivos y de bajo costo para la prevención de
complicaciones gastrointestinales tales como el
estreñimiento y el SII.
Una limitante de este proyecto fue el compromiso de
las participantes para completar sus evaluaciones y
proporcionar la información requerida, por lo que la
muestra se redujo a 125 participantes. Además, el
pequeño tamaño muestral en el grupo de mujeres con
estreñimiento (n = 12) según los Criterios Roma III,
pudo resultar en una alta variabilidad. A pesar de este
tamaño muestral, este grupo representa a mujeres
embarazadas con estreñimiento con ingestas
dietéticas particulares. Más estudios son sugeridos
para comparar grupos similares con un mayor
tamaño de muestra. El cálculo de la ingesta dietética
utilizando una base de datos con alimentos de otro

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

27

�Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

país, también podría ser una limitante. Sin embargo,
la adición de los alimentos Mexicanos utilizando sus
etiquetas nutrimentales fue importante en este
estudio para representar de una mejor manera la dieta
de las participantes.
Conclusiones
El presente estudio muestra evidencia en relación a
la presencia de estreñimiento y de SII en mujeres en
el tercer trimestre de gestación en la región noreste
de México, además de la relación de la ingesta
dietética con ambas condiciones gastrointestinales.
La ingesta dietética de las participantes fueron
factores sin relación al estreñimiento o al SII,
tampoco fueron significativamente diferentes entre
mujeres sin estreñimiento, con estreñimiento o con
SII, por lo que se sugiere una combinación de
factores dietéticos, hormonales y mecánicos. El
consumo de fibra y de agua menor a las
recomendaciones refleja la necesidad del consejo
nutricional y de alimentación durante el cuidado
prenatal. Futuras investigaciones son requeridas para
sustentar los resultados de este estudio
Agradecimientos
Los autores agradecemos a las mujeres embarazadas
del estado de Nuevo León por su participación en
este proyecto. La investigación fue apoyada por el
Hospital Regional Materno Infantil de Alta
Especialidad en Nuevo León y por la Facultad de
Salud Pública y Nutrición (FaSPyN), Universidad
Autónoma de Nuevo León.

Bibliografía
Anderson, A.S., Campbell, D., &amp; Shepherd, R. (1993)
Nutrition knowledge, attitude to healthier eating and
dietary intake in pregnant compared to non-pregnant
women. Journal of Human Nutrition and Dietetics 6, 335–
353.
Anderson, A.S. (2001) Symposium on nutritional adaptation to
pregnancy and lactation. Pregnancy as a time for dietary
change? Proceedings of the Nutrition Society 60, 497–504.
Arnaud, M.J. (2003) Mild dehydration: a risk factor of
constipation? European Journal of Clinical Nutrition 57,
S88–S95.
Bradley, C.S., Kennedy, C.M., Turcea, A.M., Rao, S.S.C., &amp;
Nygaard, I.E. (2007) Constipation in pregnancy:

Artículo Original

prevalence,
symptoms,
and
risk
Obstetrics &amp; Gynecology 110, 1351–1357.

factors.

Broussard, B.S. (1998) The constipation assessment scale for
pregnancy. Journal of Obstetric, Gynecologic &amp; Neonatal
Nursing 27, 297–301.
Buss, C., Nunes, M.A., Camey, S., Manzolli, P., MarquesSoares, R., Drehmer, M., et al. (2008) Dietary fibre intake
of pregnant women attending general practices in southern
Brazil–The ECCAGE Study. Public Health Nutrition 12,
1392–1398.
Cullen, G. &amp; O’Donoghue, D. (2007) Constipation and
pregnancy. Best Practice &amp; Research Clinical
Gastroenterology 21, 807–818.
Derbyshire, E., Davies, D., Costarelli, V., &amp; Dettmar, P. (2006)
Diet, physical inactivity and the prevalence of constipation
throughout and after pregnancy. Maternal and Child
Nutrition 2, 127–134.
Derbyshire, E. (2007) The importance of adequate fluid and
fibre intake during pregnancy. Nursing Standard 21, 40–
43.
Food and Nutrition Board. (2005) Dietary Reference Intakes
for Water, Potassium, Sodium, Chloride, and Sulfate.
USA: National Academies Press.
Food and Nutrition Board. (2005b) Dietary Reference Intakes
for Energy, Carbohydrate, Fiber, Fat, Fatty Acids,
Cholesterol, Protein and Amino Acids (macronutrients).
USA: National Academies Press.
Ponce, J., Martínez, B., Fernández, A., Ponce, M., Bastida, G.
Plá, E. et al. (2008) Constipation during pregnancy: a
longitudinal survey based on self-reported symptoms and
the Rome II criteria.
European Journal of
Gastroenterology and Hepatology 20, 56–61.
Ramos-Hernández RI, Romero-Quechol G, Reyes-Morales H,
Pérez-Cuevas R. (2005) Alimentación y estado nutricio de
mujeres embarazadas derechohabientes del Instituto
Mexicano del Seguro Social en un área suburbana de la
Ciudad de México. Ginecología y Obstetricia de México
73, 3–10.
Rosado, J.L. (2008) Fibra dietética. In: Recomendaciones de
ingestión de nutrimentos para la población mexicana.
Bases fisiológicas. Energía, proteínas, lípidos, hidratos de
carbono y fibra. Tomo 2. Eds. H. Bourges, E. Casanueva,
&amp; J Rosado, pp. 161–169. México: Panamericana.
Shi, W., Xu, X., Zhang, Y., Guo, S., Wang, J., Wang, J. (2015)
Epidemiology and Risk Factors of Functional Constipation
in Pregnant Women. PLoS One 10(7): e0133521.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

28

�Embarazo, Estreñimiento, Ingesta Dietética

Artículo Original

Smith, K. (2000) Fruit and vegetable consumption of women
in low-income groups: barriers and incentives for
increasing intake. Journal of Human Nutrition and
Dietetics 13, 363–371.
Tijerina Sáenz, A., Ramírez López, E., Meneses Valderrama,
V.M., Martínez Garza, N.E. (2014) Ingesta energética y de
macronutrientes en mujeres embarazadas en el noreste de
México. Archivos Latinoamericanos de Nutrición 64 (3),
174–181.
van Brummen, H.J., Bruinse, H.W., van de Pol, G., Heintz,
A.P.M., &amp; van der Vaart, C.H. (2006) Defecatory
symptoms during and after the first pregnancy: prevalences
and associated factors. International Urogynecology
Journal 17, 224–230.
Wald, A. (2003) Constipation, diarrhoea and symptomatic
hemorrhoids during pregnancy. Gastroenterology Clinics
of North America 32, 309–322

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

29

�Educación superior, obesidad infantil, México

Ensayo

DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA DE IES MEXICANAS CON CARRERA DE NUTRICIÓN
Y ESTADO NUTRICIO INFANTIL ENSANUT 2012, ¿HAY CORRELACIÓN?
Tamayo-Chuc Darwin Ulises 1, Hernández-Chávez Laura 2.
1 Hospital PlayaMed. Cancún, Quintana Roo, México. 2 División de Ciencias de la Salud, Universidad de Quintana Roo. Chetumal,
Quintana Roo, México.

RESUMEN
Introducción: Existe poca literatura sobre la estadística y distribución geográfica de las instituciones de educación superior
con carreras de nutrición en México. Objetivo: analizar los patrones distributivos de las mismas y asociar estos con el estado
nutricio infantil de las zonas geográficas de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012. Analizamos estos datos durante
el periodo octubre 2014-febrero 2015. Métodos: Se creó una base de datos de instituciones educativas que impartían
licenciaturas en nutrición en una hoja de cálculo. Posteriormente, se cuantificaron, se mapearon y analizaron vs. Los resultados
del estado nutricio infantil por zonas geográficas usadas en la encuesta. Resultados: Se computaron 321 campus de
instituciones de educación superior en las 31 entidades federativas y el Distrito Federal, con un promedio de 10.03 ±
desviación estándar 8.29. 40 fueron públicas (12.47%); 281 fueron privadas (87.53%). La región con más instituciones
computadas fue el centro con 124, misma que contó con prevalencias aceptables en la encuesta. Pese a tener una cantidad
considerable de instituciones computadas, la zona norte pareciera estar influenciada por el estilo de vida estadounidense, ya
que obtuvo la prevalencia más alta de todas las regiones para sobrepeso/obesidad infantil. Se encontró una mayor
concentración geográfica de instituciones educativas en el centro y norte. Conclusiones: La zona centro tuvo el mayor número,
lo cual repercutió en tener prevalencias estables para desequilibrios del estado nutricio infantil. El número de instituciones de
educación superior con carrera de nutrición es, por lo pronto, un factor protector entre la población infantil.
Palabras Clave: Educación superior, obesidad infantil, México

ABSTRACT
Introduction: There are a few studies on the statistical and geographical distribution of higher education institutions with
nutrition career in Mexico. Objectives: analyze the distribution patterns of these and associate these with the child nutritional
status of the geographical areas of the Mexico’s 2012 National Health and Nutrition Survey. We analyzed these data for the
period October 2014-February 2015. Methods: A database of educational institutions that offer nutrition undergraduate
degrees was created by a spreadsheet. Subsequently, data were measured, mapped and analyzed vs. the results of child
nutritional status by geographical areas used in the survey. Results: 321 campuses of higher education institutions were
computed in the 31 states and the Federal District, with an average 10.03 ± 8.29. Forty were public (12.47%); 283 were private
(87.53%). The area with more institutions computed was the central one with 132, which had acceptable prevalence rates in
the survey. Despite having a considerable amount of computed institutions, the north area seems to be influenced by the
American style of life, since it had the highest child overweight and obesity prevalence rates of all areas. A highest geographical
concentration of higher education institutions was found in the central and north areas. Conclusions: The central area had a
greater number of higher education institutions, which resulted in having stable prevalence rates for imbalances of child
nutritional status. The number of higher education institutions with nutrition career is, indeed, a protective factor among the
child population.
Key words: Higher education, child obesity, Mexico.
Citation: Tamayo-Chuc D. U., Hernández-Chávez L. (2016) Distribución geográfica de IES mexicanas con carrera de nutrición y estado nutricio
infantil ENSANUT 2012, ¿hay correlación?, Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(4), 30-34
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 Tamayo-Chuc et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC
BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: darwin.tamayo91@gmail.com

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

�Educación superior, obesidad infantil, México

Introducción
La carrera de nutrición en México es impartida en
instituciones públicas y privadas (Novelo Huerta,
2010). Existe poca literatura al respecto del número
total de instituciones de educación superior (IES) que
imparten licenciaturas en nutrición en México.
La Revista Salud Pública y Nutrición realizó una
edición especial sobre su simposio de nutrición
clínica en mayo de 2010, cuyo tema principal era la
formación del nutriólogo clínico en México y
Latinoamérica; en dicha entrega, se computaron 32
IES miembros de la Asociación Mexicana de
Miembros de Facultades y Escuelas de Nutrición,
A.C. (AMMFEN, A.C.), de las cuales, 19 miembros
eran instituciones públicas y 13 privadas (Novelo
Huerta, 2010). Sin embargo, no se contempló a las
instituciones no-miembros de la AMMFEN, que
estaban acreditadas por otras instituciones.
Varias instituciones descentralizadas enlistan,
acreditan y hacen bases de datos de las IES como el
Consejo para la Acreditación de la Educación
Superior, A. C. (COPAES), los Comités
Interinstitucionales para la Evaluación de la
Educación Superior (CIEES), la Asociación
Nacional de Universidades e Instituciones de
Educación Superior en México (ANUIES) y la
Federación de Instituciones Mexicanas Particulares
de Educación Superior (FIMPES).
Asimismo, las instituciones privadas necesitan
obtener el Registro de Validez Oficial de Estudios
(RVOE) (Rubio-Oca, 2007).
Los problemas nutricionales siempre tienen una
influencia geográfica y evolucionan gradualmente de
la mano con la transición epidemiológica, un punto
decisivo a considerar en el futuro (Barquera y
Tolentino, 2005). La Encuesta Nacional de Salud y
sus subsecuentes, han estudiado geográficamente a
México por 4 regiones: norte, centro, sur y Ciudad de
México (Instituto Nacional de Salud Pública, 2001).
(Ver Tabla 1).

Ensayo

Tabla 1. Regiones geográficas tradicionales de estudio desde la Encuesta
Nacional de Nutrición 1999
Región
geográfica

Entidades federativas

No. de
entidades
federativas

Norte

Baja California, Baja California Sur,
Chihuahua, Coahuila, Durango, Nuevo León,
Sonora y Tamaulipas.

8

Centro

Aguascalientes, Colima, Estado de México
(se excluye Área Metropolitana), Guanajuato,
Jalisco, Michoacán de Ocampo, Morelos,
Nayarit, Querétaro de Arteaga, San Luis
Potosí, Sinaloa y Zacatecas.

12

Sur
Ciudad de México

Campeche, Chiapas, Guerrero, Hidalgo,
Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Tabasco,
Tlaxcala, Veracruz de Ignacio de la Llave y
Yucatán.
Distrito Federal y Área Metropolitana

11
1

Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Encuesta Nacional de Nutrición 1999.

El objetivo general del presente estudio es exponer la
distribución geográfica de las instituciones de
educación superior que imparten licenciaturas en
nutrición en México para analizar los patrones
distributivos de las mismas y asociar estos con el
estado nutricio infantil de las zonas geográficas de la
Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012
(ENSANUT 2012).

¿Cómo nos adentramos a la obtención de datos?
Nuestro universo estuvo constituido por IES públicas
y privadas que impartieran licenciaturas en nutrición
en México. Realizamos una recogida de datos de
forma electrónica online, misma que se realizó en el
periodo octubre 2014-febrero 2015.
En esta pesquisa, incluimos a programas de
licenciaturas en nutrición impartidas en IES públicas
y/o privadas en México, en cualquier modalidad
presencial (escolarizada, no escolarizada o mixta),
cuya acreditación o certificación estuviera avalada
por alguna de las siguientes instituciones
acreditadoras: COPAES – CONCAPREN, CIEES –
Comité de Ciencias de la Salud, ANUIES, FIMPES,
o que tuvieran el registro RVOE, o este mismo se
hallara en trámite; también se incluyeron las que eran
miembros de AMMFEM, A.C.
Excluimos a programas de nutrición de posgrado
(maestría, doctorado o especialidad), o bien, estudios
técnicos, impartidos por IES públicas o privadas de
México u otro país.
Se colectó la información en una hoja de cálculo, en
la cual se vaciaron los datos obtenidos separando las

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

31

�Educación superior, obesidad infantil, México

instituciones por entidad federativa. Posteriormente,
se realizó un conteo de las mismas, se mapearon y se
comparó el resultado obtenido con las regiones
geográficas de la ENSANUT 2012.

Las cifras
En la República Mexicana, se computaron 321
campus de IES donde poder estudiar la licenciatura
de nutrición, el promedio por entidad federativa fue
de 10.03 ±DE 8.29 con un rango de 2 a 26 IES. 40 de
dichas sedes fueron IES públicas (12.47%); 283
fueron IES privadas (87.53%). Las cinco entidades
federativas que concentraron la mayor parte de las
instituciones fueron en orden decreciente: Distrito
Federal y Jalisco, ambas con 26 IES (8.09% por cada
una); Estado de México con 22 IES (6.85%);
Guanajuato con 20 (6.23%); y Tamaulipas con 18
(5.60%).
Las entidades federativas con mayor cantidad de IES
públicas fueron: Jalisco con cuatro, Tamaulipas con
tres, y ocho entidades federativas contaron con dos
(Campeche, Chihuahua, Distrito Federal, Durango,
Estado de México, Hidalgo, Oaxaca y Veracruz). Las
entidades federativas sin IES públicas computadas
fueron: Baja California, Baja California Sur,
Coahuila y Puebla.
Las cinco entidades federativas con mayor cantidad
de IES privadas computadas fueron: Distrito Federal
con 24; Jalisco con 22; Estado de México con 20;
Guanajuato con 19; y Tamaulipas con 16. Las cinco
entidades federativas con menor cantidad de IES
privadas computadas fueron: Tabasco, Colima y
Tlaxcala, todas con una; y Zacatecas y Campeche
con dos cada una.

Ensayo

Figura 1. IES que imparten licenciaturas en nutrición
en México.

Abreviaturas: IPu, Instituciones Públicas; IPr, Instituciones
Privadas

Tomando en cuenta la distribución geográfica de la
ENSANUT 2012, la región con más IES fue el centro
con 132, mientras que la Ciudad de México, sólo
tuvo 26.
Asimismo, analizamos la orientación académica de
las carreras de nutrición, Crocker-Sagastume y
colabs. (2012), habían reportado una tendencia –en
orden decreciente– enfocada al área de formación
básica, seguida del área clínica, ciencia de los
alimentos, docencia y finalmente, investigación.
En nuestro estudio, clasificamos los planes de
estudio por la orientación de los mismos, en las
siguientes: básica-clínica, científica, gastronómica,
alimentaria e institucional (Ver Tabla 2).

En cuanto a distribución regional, las entidades
federativas fronterizas del norte (Baja California,
Sonora, Chihuahua, Nuevo León y Tamaulipas)
concentraron la cuarta parte de las IES computadas
con 79 (24.61%) (Ver Figura 1).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

32

�Educación superior, obesidad infantil, México

Ensayo

Tabla 2. Licenciaturas en México por orientación académica y nombre
Orientación académica

Nombre de la Licenciatura

Licenciatura en Nutrición
Licenciatura en Nutrición Humana
Licenciatura en Nutrición y Bienestar Integral
Orientación básica-clínica Licenciatura en Dietética y Nutrición
(n=297, 90.27%)
Licenciatura Nutrición y Alimentación
Licenciatura en Nutrición Humana y Dietética
Licenciatura en Nutrición y Salud
Licenciatura en Nutrición Holística

Orientación científica
(n=18, 5.5%)

Licenciatura en Nutrición y Ciencia(s) de los
Alimentos
Licenciatura en Ciencias de la Nutrición
Licenciatura en Ciencias Nutricionales

Orientación institucional
(n=4, 1.21%)
Otros
(n=1, 0.3%)
Fuente: Elaboración propia
*n=329

%

271
6
6
5
4
2
2
1

91.2
2.0
2.0
1.7
1.3
0.7
0.7
0.3

12

Licenciatura en Nutrición y Gastronomía
Orientación gastronómica
Licenciatura en Gastronomía con Énfasis Nutricional
(n=7, 2.12%)
Licenciatura en Nutrición Gastronómica

Orientación alimentaria
(n=2, 0.6%)

No.

Licenciatura en Nutrición Integral y Tecnología
Alimentaria
Licenciatura en Nutrición y Tecnología de los
Alimentos

4
2

66.7
22.2
11.1

5

71.4

1

14.3
14.3

1
1

50.0

1

50.0

Licenciatura en Nutrición y Educación Alimentaria
Licenciatura en Administración de la Nutrición
Licenciatura en Nutrición Institucional

2
1
1

50.0
25.0
25.0

Nutrición con Área de Concentración en Deportes

1

100.0

Curiosamente, se remarcó nuevamente la tendencia
por la afinidad de las instituciones de educación
superior hacia el área de formación básica-clínica.
Al comparar las cifras de prevalencias por región de
los desequilibrios del estado nutricio de la
ENSANUT 2012 (Instituto Nacional de Salud
Pública, 2012), y la cantidad de IES con licenciaturas
en nutrición, encontramos que en la misma región
centro, se mantuvo con prevalencias aceptables para
baja talla (11.4), sobrepeso/obesidad infantil (9.9),
anemia en preescolares y escolares (23.4 y 8.7
respectivamente). Luego, analizando la región con
menor cantidad de IES con carrera de nutrición, es
decir, la Ciudad de México, con 26, posee el nivel de
prevalencia de anemia preescolar más alto de todas
las regiones (25.2) (Ver Tabla 3).
Tabla 3. No. de IES con carrera de nutrición por región ENSANUT vs. Prevalencias de
desequilibrios del estado nutricio.

Región
ENSANUT
Norte
Centro
Sur
Ciudad de
México

No. de IES con
carrera de
nutrición

Prevalencia por región (desequilibrios del estado nutricio)

89
132
74

8.9
11.4
19.2

Sobrepeso y
obesidad
(&lt;5 años)
12
9.9
9.6

26

12.3

6.9

Baja talla
(&lt;5 años)

Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la ENSANUT 2012

Anemia
Preescolares
Escolares
(12-59 meses)
(5-11 años)
20.8
11
23.4
8.7
23.7
10.9
25.2

9.6

Contrastado el sur con el norte, en la primera región,
encontramos la más alta prevalencia de baja talla en
menores de 5 años (19.2), no habiendo diferencia
significativa para otros desequilibrios. El norte posee
una cantidad considerable de IES con 89, posee las
prevalencias más bajas de baja talla y anemia en
preescolares (8.9 y 20.8 respectivamente), a pesar de
ello, presenta las prevalencias más altas de
sobrepeso/obesidad infantil y de anemia en escolares
(12 y 11 respectivamente), de todas las regiones.

Discusión
En la República Mexicana, la distribución de las IES
no es homogénea y hay una concentración inminente
en entidades federativas del centro y norte de
México. En comparación a la distribución según
Novelo-Huerta (2010), mismos que se basaron en
datos de las principales instituciones acreditadoras
(AMMFEM, ANUIES, SEP y Comisión
Interinstitucional para la Formación de Recursos
Humanos para la Salud), encontramos semejanzas en
la centralización de las IES (Novelo-Huerta, 2010).
La prevalencia nacional de sobrepeso/obesidad
infantil en México (9.7), es superada por la región
norte por 2.3 puntos porcentuales. La prevalencia
nacional combinada de sobrepeso y obesidad en
2012, a partir de los criterios de la OMS, fue de
34.4% (Instituto Nacional de Salud Pública, 2012).
Se han hecho estudios por Flores-Peña et al (2014)
sobre percepción de madres de familia de la región
norte sobre la composición corporal de sus hijos, en
los cuales, las madres subestiman el peso de sus
hijos, o vinculan dichos desequilibrios del estado
nutricio como un sinónimo de éxito para la madre
(Flores, Trejo, Ávila et al, 2014; Flores, Cárdenas,
Trejo et al, 2014).
Del Rio-Navarro et al. (2004), vincularon la
influencia del estilo de vida estadounidense con esa
región en particular.
Aportamos estos datos que servirán como
indicadores indispensables para la geografía
académica y epidemiológico-nutricional de México.
Sugerimos, igualmente, analizar la planeación de
formación académica de recursos humanos en
nutrición, como ya se ha realizado en medicina
anteriormente (Piedrant y Grimaldo, 2014).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

33

�Educación superior, obesidad infantil, México

Las fortalezas de este ensayo son el número de IES
computadas, haciéndolo un grupo amplio en cuanto
al cómputo de un número próximo al real de las IES
mexicanas que imparten licenciaturas en nutrición.
El área de debilidad fue la focalización en la
población pediátrica, y dejar de lado la examinación
de las características de la población adulta, lo que
nos permitiría un panorama más completo de
análisis.
Conclusiones
El sector educativo privado posee más instituciones
educativas a comparación de las instituciones
públicas. En general, existe una distribución
inequitativa de las mismas, concentrándose la
mayoría en entidades federativas del centro y del
norte del país. La relación causa-efecto entre la
cantidad de IES y las prevalencias de los
desequilibrios del estado nutricio infantil se ve
reflejada en las estadísticas reportadas por la
ENSANUT 2012 para la región centro, lo cual podría
considerarse un factor protector contra desequilibrios
del estado nutricio. El estilo de vida estadounidense
por la cercanía con los estados de la zona norte
sobrepasa al factor protector de cantidad de IES,
mermado a su vez por las percepciones de las
familias en lo concerniente a la subestimación de la
gravedad del sobrepeso y la obesidad infantiles.

Bibliografía
Barquera, S, &amp; Tolentino, L. 2005. Geografía de las
enfermedades asociadas con la Nutrición en México:
una perspectiva de transición epidemiológica. Papeles
de Población; 11(43):133-149.

Ensayo

Gallegos-Martínez, J. 2014. Acciones y problemas
maternos para manejar el peso del hijo de acuerdo a la
percepción materna del peso y edad del hijo. Nutr
Hosp; 29(4):822-828.
Flores-Peña, Y, Trejo-Ortiz, PM, Ávila-Alpirex, H,
Cárdenes-Villarreal, VM, Ugarte-Esquivel, A,
Gallegos-Martínez, J, &amp; Cerda-Flores, RM. 2014.
Predictores de la percepción materna del peso del hijo
con sobrepeso-obesidad. Univ Psychol; 13(2):553563.
Instituto Nacional de Salud Pública. 2001. Encuesta
Nacional de Nutrición 1999 – Estado Nutricio de
Niños y Mujeres en México. Cuernavaca: Instituto
Nacional de Salud Pública, 320 p.
Instituto Nacional de Salud Pública. 2012. Encuesta
Nacional de Salud y Nutrición 2012 – Resultados
Nacionales. Cuernavaca: Instituto Nacional de Salud
Pública, 197 p.
Novelo-Huerta, HI. 2010. 3. Programas Educativos de
Nutriología en México y Latinoamérica. Análisis de
las asignaturas del área de formación clínica y en
particular del soporte nutricio artificial. RESPYN;
(Edición especial N° 4).
Pierdant-Pérez, G, &amp; Grimaldo-Avilés, JI. 2014. La
discrepancia entre la apertura de nuevas escuelas de
medicina en México y la planeación de recursos
humanos en salud. Investigación educ médica;
2(6):82-6.
Rubio-Oca, J. 2007. La evaluación y acreditación de la
educación superior en México: un largo camino aún
por recorrer. Reencuentro; 50:35-44.

Crocker-Sagastume R, Hunot-Alexander C, MorenoGaspar LE, López-Torres P, &amp; González-Gutiérrez M.
2012. Epistemologías y paradigmas de los campos
disciplinares de la nutrición y los alimentos en la
formación de nutriólogos. Análisis y propuestas para
el desarrollo curricular. Revista de Educación y
Desarrollo; (21):49-57.
Del Rio-Navarro, BE, Velázquez-Monroy, O, SánchezCastillo, CP, Lara-Esqueda, A, Berber, A, Fanghänel
G, et al. 2004. The High Prevalence of Overweight
and Obesity in Mexican Children. Obes Res;
12(2):215-223.
Flores-Peña, Y, Cárdenas-Villarreal, VM, Trejo-Ortiz,
PM, Ávila-Alpirez, H, Ugarte-Esquivel, A, &amp;

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

34

�Frecuencia, Factores, Riesgo, Cardiovascular, Adulto
Joven

Informe Técnico

FRECUENCIA DE FACTORES DE RIESGO CARDIOVASCULAR EN PERSONAL
BECARIO DEL HOSPITAL GENERAL ESP. “PILAR SÁNCHEZ VILLAVICENCIO”
HUAJUAPAN DE LEÓN, OAXACA.
García Sierra Lucía1, M.S.P. Castro Juárez Carlos Jonnathan2*, M.C. Siliceo Murrieta José Isaías
1 Universidad de la Sierra Sur. 2 Universidad de la Sierra Sur, Instituto sobre la Salud Pública.3 Universidad de la Sierra Sur, Instituto de
Posgrado

RESUMEN
Introducción: Las enfermedades cardiovasculares (ECV) son la principal causa de muerte en México y en el mundo. Estas
enfermedades están relacionadas con factores de riesgo de tipo cardiovascular (FRCV), como la edad, sexo, herencia genética,
ingesta de tabaco, alcohol, actividad física, dietas inadecuadas, aumento del índice de masa corporal (IMC) e índice cintura
cadera (ICC), presión arterial, colesterol, triglicéridos y glucosa. Objetivo: Determinar la frecuencia de los FRCV en el personal
becario del Hospital General ESP. “Pilar Sánchez Villavicencio” en Huajuapan de León, Oaxaca. Métodos: Se realizó un estudio
descriptivo de corte transversal, universo de estudio fue el personal becario del Hospital, Las variables antropométricas
fueron: índice de masa corporal (IMC) (peso/ talla2), circunferencia de cintura e índice cintura/cadera (ICC). Las variables
bioquímicas fueron: glucosa sanguínea, CT y TG totales, Variables conductuales: el consumo de tabaco, consumo de alcohol y
actividad física, las muestras se tomaron en el laboratorio clínico del hospital, se consideraron los puntos de corte estipulados
por la NOM-015-SSA2-2010 y NOM-037-SSA2-2012. Resultados: el 51.6% presentaron sobrepeso y obesidad (12.9%), la
distribución de grasa fue principalmente de tipo androide (64.5%). Se identificó hipertrigliceridemia (35.5%) e
hipercolesterolemia (25.8%) en hombres. El 36.4% de los hombres fueron fumadores frecuentes. El 48.38% de la muestra
indicó consumir alcohol, el 67.7% no realiza actividad física. Conclusiones: De acuerdo a estos resultados el IMC, ICC,
triglicéridos, colesterol y disminución en la actividad física son FRCV frecuentes para la generación de ECV en esta población.
Aunado a esto el consumo de alcohol en hombres incrementa mayormente el riesgo de un ECV.
Palabras Clave: Factores, Riesgo, Cardiovascular, Adulto Joven

ABSTRACT
Introduction: Cardiovascular diseases (CVD) are the leading cause of death in Mexico and the world. These diseases are related
to cardiovascular risk factors such as age, gender, genetic inheritance, tobacco intake, alcohol, physical activity, inadequate
diets, increased body mass index (BMI), and waist circumference (CHF), blood pressure, cholesterol, triglycerides and glucose.
Objectives: To determine the frequency of CVRF in the staff of the ESP General Hospital. "Pilar Sánchez Villavicencio" in
Huajuapan de León, Oaxaca. Methods: A descriptive cross-sectional study was carried out, the study population being the
Hospital staff. The anthropometric variables were body mass index (BMI) (weight / height2), waist circumference and waist /
hip ratio (ICC). The biochemical variables were: blood glucose, total TG and TG, Behavioral variables: tobacco consumption,
alcohol consumption and physical activity, blood samples were taken in the clinical laboratory of the hospital, the cut-off
points stipulated by NOM- 015-SSA2-2010 and NOM-037-SSA2-2012. Results: 51.6% were overweight and obese (12.9%), the
fat distribution was mainly of the android type (64.5%). Hypertriglyceridemia (35.5%) and hypercholesterolaemia (25.8%)
were identified in men. 36.4% of the men were frequent smokers. 48.38% of the sample indicated consuming alcohol, 67.7%
did not perform physical activity.
Key words: Factors, Risk, Cardiovascular, Young Adult.
Citation: García Sierra L., Castro Juárez C. J., Siliceo Murrieta J.I. (2016) Frecuencia de factores de riesgo cardiovascular en personal becario
del Hospital General ESP. “Pilar Sánchez Villavicencio” Huajuapan de León, Oaxaca, Revista de Salud Pública y Nutrición, 15(4), 35-41
Editor: Esteban G. Ramos Peña, Dr. CS., Universidad Autónoma de Nuevo león, Facultad de Salud Pública, Monterrey Nuevo León, México
Copyright: ©2016 García Sierra et al. This is an open-access article distributed under the terms of Creative Commons Attribution License [CC
BY-ND 4.0], which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are
credited.
Competing interests: The authors have declared that no competing interests exist.
Email: k-rlos00_13@hotmail.com

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

�Frecuencia, Factores, Riesgo, Cardiovascular, Adulto
Joven

Introducción
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define
a las enfermedades cardiovasculares (ECV) al
conjunto de trastornos que afectan al corazón y a los
vasos sanguíneos (OMS, 2015).
Las ECV más relevantes son las cardiopatías
coronarias (ataques cardiacos), enfermedades
cerebrovasculares (apoplejía), hipertensión arterial
(HTA), vasculopatías periféricas, cardiopatías
reumáticas, cardiopatías congénitas e insuficiencia
cardiaca (Velázquez-Monroy et al., 2007; OMS,
2015). El aumento de las ECV tiene una relación
directa con factores de riesgo de tipo cardiovascular
(FRCV).
Se entiende por FRCV aquellas características
biológicas no modificables y características
conductuales (estilos de vida) modificables, cuya
presencia confiere una mayor probabilidad de sufrir
una enfermedad en el futuro (Sans-Susanna, 2005).
Las ECV están mediadas por la frecuencia de FRCV
(Extremera et al., 2002; Sánchez-Contreras, 2009;
Mantilla-Toloza et al., 2011), como lo son el
consumo de tabaco, niveles elevados de
lipoproteínas de baja densidad (cLDL, por sus siglas
en inglés), colesterol total (CT), triglicéridos (TG),
alteraciones de glucosa, HTA, obesidad (Índice de
Masa Corporal elevado, Circunferencia de cintura e
Índice Cintura Cadera), sedentarismo o inactividad
física, consumo de alcohol, dietas inadecuadas y
estrés. Para el caso de las mujeres otro FRCV es el
uso de anticonceptivos orales y estrógenos (SansSusanna, 2004; Contreras-Zúñiga et al., 2008;
Romero-Tomás, 2009; Sánchez-Contreras et al.,
2009; Chacín et al., 2011; Fortino M et al., 2012;
OMS, 2016).
La frecuencia en el consumo de tabaco genera
disfunción endotelial en arterias sistémicas,
aumentando la rigidez en la capa íntima y media de
la carótida, debido a sus efectos sistémicos,
vasculares y protrombogénicos. El aumento de cLDL
(≥130 mg/dL) así como la disminución de colesterol
de alta densidad (cHDL, por sus siglas en inglés,
hombres &lt;40 mg y mujeres &lt;50 mg) están
relacionados con cambios en la capa íntima y media
de las arterias, las cuáles se relacionan con la
presencia de lesiones ateroescleróticas (NOM-037SSA2-2012). La intolerancia a la glucosa se asocia a

Informe Técnico

un en el riesgo de aparición de ECV. Elevación de
los marcadores de inflamación y factores
procoagulantes
generan
modificaciones
lipoproteícas que resultan en un mayor riesgo
aterogénico. La diabetes mellitus tipo II (DM II) se
asocia también a una mayor probabilidad de
aparición de hipertrigliceridemia, cHDL bajo, HTA
y obesidad, que generalmente anteceden a la
aparición de esta (Fox et al., 2004).
El exceso de grasa abdominal está relacionado con el
desarrollo de hiperinsulinemia, resistencia a la
insulina (RI) e intolerancia a carbohidratos
(intolerancia a la glucosa), hipertrigliceridemia e
HTA (SSA; 2001). La disminución en la actividad
física favorece la acumulación de tejido adiposo
(TA) y una disminución en la sensibilidad a la
insulina.
Los efectos en el consumo de alcohol genera
acumulación de grasa dando inicio a alteraciones de
TG y CT, produciendo HTA y un estado
hipercoagulante induciendo a arritmias cardiacas y
reduciendo el flujo sanguíneo cerebral (SSA; 2001).
El estrés genera mayor hiperactividad del eje
hipotálamo-hipófisis-suprarrenal, generando un
aumento en catecolaminas las cuales aumentan la
frecuencia cardiaca, consumo de oxígeno y
aumentando el riesgo de HTA además de agregación
plaquetaria. Aunado a estos factores, una historia de
antecedentes heredofamiliares de ECV aumenta la
predisposición para el desarrollo de DM II,
sobrepeso, obesidad y dislipidemias, finalmente los
mecanismos por los que los anticonceptivos orales
combinados (ACOC) pueden inducir ECV son
diversos e implican la acción de los estrógenos sobre
el sistema hemostático, la de los gestágenos sobre el
metabolismo de los lípidos y la acción combinada de
ambos sobre el metabolismo de los hidratos de
carbono (HC) y la presión arterial (PA) ) (De la
Cuesta-Benjumea et al., 2011).
En la población adulta joven de Oaxaca,
principalmente del área de la salud no se han
realizado estudios que indiquen la frecuencia de estos
FRCV. Sin embargo el aumento en la morbimortalidad indica que deben realizarse estudios de
tamizaje para determinar el RCV y prevenir
complicaciones en edades posteriores. Para lo cual,
el presente trabajo exploro como etapa inicial para

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

36

�Frecuencia, Factores, Riesgo, Cardiovascular, Adulto
Joven

futuros estudios al personal becario del Hospital
General ESP. “Pilar Sánchez Villavicencio”
Huajuapan de León, Oaxaca, con el objetivo de
determinar la frecuencia de algunos FRCV.

Informe Técnico

IMC para el caso de los hombres indicó que del total
de estos el 45.5% presentó sobrepeso y 18.2%
obesidad, mientras que las mujeres presentaron 55%
sobrepeso y 10% de obesidad. Cabe mencionar que
ningún grupo presentó bajo peso.

Material y Métodos
Se realizó un estudio descriptivo de corte transversal.
Donde el universo de estudio fue el personal becario
del Hospital General ESP. “Pilar Sánchez
Villavicencio” Huajuapan de León, Oaxaca en el año
2016. Las variables antropométricas fueron: índice
de masa corporal (IMC) (peso/ talla2), circunferencia
de cintura e índice cintura/cadera (ICC). Las
variables bioquímicas fueron: glucosa sanguínea, CT
y TG totales.
Variables conductuales como: el consumo de tabaco,
consumo de alcohol y actividad física. Fueron
clasificadas como nunca, cuando ningún día por
semana se generaba el consumo de tabaco, ocasional
cuando se consumía al menos 2 a 3 veces por semana
y frecuente cuando se consumía 4 o más veces por
semana. Para la variable actividad física, se aplicó un
cuestionario a la población de estudio, en donde se
preguntó la frecuencia y el tiempo que dedicaban
para la realización de actividad física, esta
clasificación fue nunca, cuando ningún día por
semana se generaba actividad física, ocasional,
cuando se realizaba al menos 2 a 3 veces por semana
y frecuente cuando se realizaba 4 o más veces por
semana.

Tabla 1. población becaria según
distribución de IMC.
IMC
Normal
Sobrepeso
Obesidad
Total
Fuente: Directa

No.
11
16
4
31

%
35.5
51.6
12.9
100

Se determinó la distribución de grasa presente en los
sujetos de estudio por medio del ICC, el 54.5% de los
hombres presentó una distribución de grasa de tipo
normal y el 45.5% presentó una distribución de grasa
de tipo androide. El 25% de las mujeres presentó una
distribución de grasa normal y el 75% presentó
distribución de tipo androide, interesantemente
dentro de la muestra no se presentó distribución de
grasa de tipo ginecoide (Tabla 2).

Tabla 2. Distribución de grasa en relación al ICC por sexo de la población
becaria.
ICC

No se incluyeron las variables; consumo de
estrógenos o anticonceptivos orales, nivel de estrés,
factores genéticos y niveles de PA, debido a la
cobertura del estudio.
Las muestras se tomaron en el laboratorio clínico del
hospital y transcurridos 2 días se hizo la entrega de
los resultados. Considerando los puntos de corte
estipulados por la NOM-015-SSA2-2010 y NOM037-SSA2-2012.

Resultados
La universo estuvo conformada por 31 sujetos de los
cuales 20 fueron mujeres (64.5%) y 11 fueron
hombres (35.5%). los puntos de corte del IMC
clasifico a la población 51.6% con sobrepeso, 35.5%
con peso normal y 12.9% con obesidad (Tabla 1). El

Sexo

D. Normal
No.
%

D. Androide
No.
%

No.

%

Hombre
Mujer
Total

6
5
11

5
15
20

11
20
31

100.0
100.0
100.0

54.5
25.0
35.5

45.5
75.0
64.5

Total

Se realizaron químicas sanguíneas de 3 elementos,
glucosa, CT y TG, la glucosa se clasificó en 3 rangos;
valores normales (70 a 110 mg/dL), intolerancia a la
glucosa (111-125 mg/dL) y DM (&gt;126 mg/dL), es
importante mencionar que el 100% de la población
presentó valores normales, sin obtener datos de
intolerancia a la glucosa y personas diagnosticadas
con DM. El porcentaje de TG en la población indicó
que el 64.5% de la población presentó valores
menores de 150 mg/dL, mientras que el resto
(35.5%) presentó niveles superiores a 150 mg/dL
(Tabla 3). Resultados referentes a niveles de CT,

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

37

�Frecuencia, Factores, Riesgo, Cardiovascular, Adulto
Joven

indicaron que el 25.8% de la población presentó
niveles superiores a los esperados (&gt;200 mg/dL),
mientras que el resto (74.2%) presentó valores
normales (&lt;200 mg/dL) (Tabla 3).

Tabla 3. Población becaria según valores de TG y CT.
No.

%

&lt;150
&gt;150
Total

20
11
31

64.5
35.5
100

&lt;200
&gt;200
Total

23
8
31

74.2
25.8
100

Valores de TG (mg/dL)

Valores de CT (mg/dL)

Fuente: Directa

Del total de la población 22 sujetos refirieron nunca
haber consumido tabaco, 3 refirieron un consumo
ocasional, mientras que el resto (6 sujetos) refirieron
un consumo frecuente. El 15% de los sujetos
indicaron nunca consumir alcohol, 9 indicaron un
consumo ocasional y el resto (7 sujetos) indicó un
consumo frecuente. El 67.7% de la población no
realizó actividad física durante el estudio, 6.5%
realizó actividad física de manera ocasional, mientras
que el resto (25.8%) refirió una realización frecuente
de la misma (Tabla 4). (Tabla 4).

Tabla 4. Población becaria según consumo de tabaco, alcohol y realización
de actividad física

Nunca
%
22
71.0
15
48.4
21
67.7

No.

Consumo de tabaco
Consumo de alcohol
Actividad física

Frecuencia
Ocasional
%
No.
3
9.7
9
29.0
2
6.5

Frecuente
%
6
19.4
7
22.6
8
25.8

No.

Total
%
31
100.0
31
100.0
31
100.0

No.

Fuente: Directa

Discusión
La medición de FRCV en diversas poblaciones ha
aumentado, esto debido al incremento de
defunciones por ECV. En México como en los países
en desarrollo las ECV representan más de tres cuartas
partes de las muertes generales. Sin embargo la
mayoría de los estudios están enfocados a las
poblaciones no hospitalarias, dejando por entendido

Informe Técnico

que la población que trabaja en el área de la salud
podría tener menor riesgo a presentar estas
enfermedades en edades tempranas. El presente
trabajo evaluó la frecuencia FRCV en la población
hospitalaria (personal becario) del Hospital General
ESP. “Pilar Sánchez Villavicencio” Huajuapan de
León, Oaxaca (2016).
Mediante la obtención de datos antropométricos
(peso y talla) se obtuvo el IMC, el cual es utilizado
comúnmente para reflejar grasa corporal total, el cual
es determinante en la aparición temprana de
enfermedades no trasmisibles (ENT) (RosalesRicardo, 2012). El incremento del IMC estuvo
asociado con el incremento de grasa de tipo
abdominal o visceral, la cual favorece una mayor
liberación de ácidos grasos en el organismo. El
sobrepeso y la obesidad son considerados como ENT
y de desbalance metabólico, que se caracterizan por
la presencia de TA (incremento en las reservas de TG
en el adipocito), el cual sintetiza diversas hormonas
proinflamatorias que incrementan el riesgo de
presentar dislipidemias, HTA, DM, y marcadores
protrombóticos (Zugasti-Murillo et al., 2010).
Referente a la medición de circunferencia de cintura,
la literatura indica que valores por arriba de lo normal
(˃88 cm para mujeres y ˃102 cm para hombres) son
FRCV. Se consideró que la circunferencia de cintura
es un FRCV debido a que la mayor acumulación de
grasa es principalmente a nivel central o visceral, lo
que da inicio a una mayor actividad de la lipasa
hepática, disminuyendo los niveles de cHDL y
aumentando las cifras de cLDL y CT, generando así
alteraciones en el metabolismo lipídico (AraúzHernández et al., 2013).
La determinación del ICC permitió identificar el tipo
de distribución de grasa que presentó la población de
estudio, el 64.5% presentó una distribución de grasa
de tipo androide y el resto (35.5%) presentó
distribución de grasa de tipo normal, el ICC está
integrado por la presencia de TA ya que se incluye
grasa subcutánea, dicho índice se relaciona con
factores como la edad, sexo y condiciones
ambientales. La literatura lo asocia fuertemente con
el aumento en la morbimortalidad (OMS, 2016).
Los niveles elevados de TG y CT aumentan el RCV
cuando se asocian con otros factores ambientales,
tales como el sedentarismo, actividad física, tabaco,

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

38

�Frecuencia, Factores, Riesgo, Cardiovascular, Adulto
Joven

etilismo, dietas hiperenergéticas, entre otras. Se
identificó una prevalencia de hipertrigliceridemia del
35.5% en la población de estudio, con un valor
promedio de 149mg/dL, siendo estos datos mayores
en hombres.
Se presentó hipercolesterolemia en un 25.8% en la
población de estudio, con una media de 180 mg/dL,
el cual fue mayor en hombres. La literatura indica
que el CT y TG son considerados FRCV para el
desarrollo de ECV ya que generan cambios en la capa
íntima y media de las arterias, dando inicio a lesiones
de tipo ateroescleróticas (formación de placa) y
vasculares (rigidez de las arterias y disminución en la
distensibilidad de las mismas), comprometiendo así
la funcionalidad del musculo cardiaco, en otras
palabras, cantidades elevadas de CT y TG son la
causa principal de ateroesclerosis, proceso
degenerativo que se caracteriza por el depósito de
lipoproteínas así como de células inflamatorias,
generando así disminución del lumen arterial (Arráiz
et al., 2011).
En cuanto a FRCV conductuales como el consumo
de tabaco, alcohol e inactividad física representa un
papel importante para el desarrollo de ECV. En la
población de estudio, más de la mitad de la población
fueron bebedores ocasionales o frecuentes. El
vínculo existente entre el consumo de tabaco, alcohol
y sedentarismo incrementa las probabilidades de
presentar sobrepeso u obesidad, lo cual genera un
impacto negativo con el estado de salud (Ruíz-Juan
et al., 2009).
Los resultados sobre actividad física indicaron que
más de la mitad de la población de estudio (67.7%)
nunca ha realizado actividad física, siendo más alto
el sedentarismo en mujeres con un 80% de
inactividad física, mientras que el 36.4% de los
hombres realizaban de manera frecuente actividad
física.
Dichas situaciones conductuales demostraron que
generan alteración a nivel endotelial elevando las
concentraciones de radicales libres (RL) los cuales
afectan de manera importante la salud
cardiovascular. La realización de actividad física
favorece la pérdida de peso, ya que es estimula la
lipólisis debido a que la mayor fuente de lípidos son
los TG almacenados en el TA los cuáles proveen toda

Informe Técnico

la energía asociada con el ejercicio (Aristizábal,
2005).
El estudio más actual en la población mexicana para
la determinación de FRCV y su asociación con ECV
es el de Meaney et al., (2013), denominado proyecto
''Lindavista Estudio'', ensayo de intervención sobre
FRCV que abarca una muestra de conveniencia de la
clase media urbana de habitantes de la Ciudad de
México. Se considero sexo, edad, estado civil, nivel
de educación, empleo e ingresos, antecedentes
familiares, HTA, DM II, obesidad y eventos
cardiovasculares. Se registró el consumo de tabaco y
la magnitud del consumo, Se calculó el IMC,
circunferencia
de
cintura
(CC),
PA
y
determinaciones de química sanguínea. Las
mediciones de CT, cHDL y TG, se hicieron de
acuerdo a la Asociación Mexicana para la Prevención
de la Aterosclerosis y sus Complicaciones (AMPAC)
(Ahumada-Ayala et al., 1996).
Todas las variables, excepto la CC (donde los puntos
de corte específicos fueron los establecidos para los
mexicanos), utilizaron puntos de corte establecidos
en las recomendaciones del ATP III del NCEP, el
sobrepeso se diagnosticó con un IMC &gt;25 y &lt;30
kg/m2, obesidad con un IMC ≥30 kg/m2. La CC se
consideró FRCV por arriba de ≥80 cm en mujeres y
≥90 cm en hombres (Sánchez-Castillo et al., 2003).
La hipertrigliceridemia se diagnosticó con valores
≥150 mg/dL y cHDL &lt;40 mg/dL (ambos géneros).
La Asociación Americana de Diabetes consideró
glucemia normal en ayunas con valores &lt;100 mg/dL,
diagnóstico de alteración de glucosa en ayunas con
valores de glucemia de 100 a 125 mg/dL y de DM II
≥126 mg/dL.
Por último, sobre la base de las ecuaciones de
regresión de Framingham se estimó el riesgo
absoluto de IAM y muerte coronaria a los 10 años y
los sujetos se clasificaron en tres categorías
originales del ATP III de riesgo (&lt;10%, entre el 10%
y menos del 20% y &gt;20%) (Meaney et al., 2013).
Datos validados en trabajos epidemiológicos. No
siendo la excepción el presente trabajo.
Contreras-Solís et al., (2008) determinaron la
frecuencia de los FRCV en la población adulta de
Meoqui, Chihuahua. Se incluyeron a 558 adscritos a
la Unidad Médica del Instituto Mexicano de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

39

�Frecuencia, Factores, Riesgo, Cardiovascular, Adulto
Joven

Seguridad Social. Las variables fueron similares al
estudio ''Lindavista Estudio'', indicando que la
frecuencia de HTA fue de 26%, DM II 10%,
obesidad (IMC) 42%, obesidad abdominal 61%,
tabaquismo 24%, hipercolesterolemia 36%,
hipertrigliceridemia 41%, cHDL 42% (&lt;40 mg/dL),
cLDL 65% (≥100 mg/dL). la obesidad abdominal fue
la variable más frecuente.
Escobedo-de la Peña et al., (2014) utilizaron otros
puntos de corte para los valores de CT (≥ 240
mg/dL), se buscó estimar la frecuencia de
dislipidemias en la ciudad de México y su relación
con otros FRCV. Los resultados mostraron que la
frecuencia de CT ≥240 mg/dL fue de 16.4%, valores
de 200 a 240 mg/dL tuvieron una frecuencia de
34.1%, siendo la mayor prevalencia de dislipidemia
en los adultos de mayor edad.
Martínez-Gurrión et al., (2014) estudiaron a la
población mexicana (personal de enfermería), para
determinar el nivel de RCV según los puntos de corte
de Framingham, considerando la PA y escala de
RCV de Framingham (para contextos donde no se
mide colesterol). Indicaron que el nivel de riesgo
para ECV en esa población fue “muy bajo”. Dato
contrario al que Robaina et al. (1999) encontraron,
identificando FRCV que estuvieran incidiendo en la
aparición de trastornos entre los trabajadores de la
salud.
En el período analizado las ECV representaron un
problema de salud con una tasa de 10.6%. La HTA
estuvo situada en 1er lugar con una tasa de 6.3%,
seguida por las cardiopatías isquémicas 2.4%. Los
más afectados fueron los médicos, administrativos y
enfermeras. El tabaco y el estrés fueron factores
involucrados en los resultados, ya que más del 55 %
de los enfermos eran fumadores. Esta población no
presentó hipercolesterolemia, tabaquismo y
obesidad.
La OMS recomienda evaluar parámetros
bioquímicos, antropométricos y conductuales
(inactividad física, alcohol y tabaco). Comprobando
que son FRCV para la génesis de ECV (OMS, 2016).
Juárez-García (2007), sugiere evaluar condiciones de
trabajo, estrés laboral, jornadas excesivas de trabajo,
tiempo para la ingesta de alimentos y horas de
descanso.

Informe Técnico

Conclusiones
De acuerdo a los resultados obtenidos en este trabajo
se determinó que el IMC, ICC, TG, CT así como una
disminución en la actividad física son FRCV
frecuentes para la generación de ECV en esta
población. Aunado a esto el consumo de alcohol en
hombres incrementa aún más el riesgo de un ECV.
El desarrollo de estudios trasversales permite ver el
contexto de una problemática en un tiempo
determinado, el presente trabajo realizó una
metodología que identificó la frecuencia de FRCV
importantes.
Se recomienda que en investigaciones futuras se
pueda hacer más de un solo análisis para una
variable, ya que los resultados podrían ser diferentes
a los resultados obtenidos. De igual manera incluir
variables como el consumo de anticonceptivos, PA y
antecedentes heredofamiliares de ENT las cuales
pueden reflejar un riesgo mayor o protector para la
génesis de ECV.

Bibliografía
Aráuz, A., Guzmán, S., Roselló, M. (2013). La
circunferencia abdominal como indicador de
riesgo de enfermedad cardiovascular. Acta
Médica Costarricense. 55(3):122-127.
Aristizábal, O. (2005). Beneficios de la actividad física en
la enfermedad cardiovascular. Red de Revistas
Científicas de América Latina, el Caribe, España
y Portugal. 10: 33-41.
Arráiz, N., Benitez, B., Amell, A., Rangel, L., Carrillo, M.,
Mujica, A., Mujica, E., Chacín, M., Añez, R.,
Torres, Y., Salazar, J., Toledo, A., Bermúdez, V.
(2011). Hipercolesterolemia y otros factores de
riesgo
cardiovascular
en
estudiantes
universitarios como estrategia de prevención
primaria.
Revista
Latinoamericana
de
Hipertensión. 6(1):8-13.
Chacín, M., Rojas, J., Pineda, C., Rodríguez, D., Núñez,
M., y Márquez, G. (2011). Predisposición
humana a la Obesidad, Síndrome Metabólico y
Diabetes: El genotipo
ahorrador y la
incorporación de los diabetogenes al genoma
humano desde la Antropología Biológica.
Síndrome cardiometabólico. 1(2):11-25.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

40

�Frecuencia, Factores, Riesgo, Cardiovascular, Adulto
Joven

Contreras, E., Guillero, L., Zuluaga, S., Ocampo, V. (2008)
Diabetes y embarazo. Revista Colombiana de
Obstetricia y Ginecolgía. 59(13):38-45.
De la Cuesta, R., Franco, C, Iglesias, E. (2011).
Actualización en anticoncepción hormonal.
Información Terapéutica del Sistema Nacional
de Salud. 35(2):75-87.
Extremera, B., Maldonado, M., Soto, M., Gómez, J.
(2002). Hiperglucemia postpandrial como factor
de riesgo cardiovascular. Revista Clínica
Española. 202(2):399-402.
Fortino, M., Modini, L., Zurbriggen, A., Folonier, D.
(2012). 1995-2010: Estudio comparativo de
factores de riesgo cardiovascular en jóvenes
universitarios. Revista de la Federación
Argentina de Cardiología. 4(41):269-276.

Informe Técnico

enfermedades crónicas en la Encuesta Nacional
de Salud 2009. Obesity Researcge. 11(3):442-51.
Sánchez, M., Moreno, G., Marín, M., Garcia, L. (2009).
Factroes de Riesgo Cardiovascular en
Poblaciones Jóvenes. Revista de Salud Pública.
11(1):110-122.
Sans, S. (2005) Enfermedades cardiovasculares. Institut d'
Estudis de la Salut. 4-18.
Secretaria de Salud (SSA) (2001). Manual de
Procedimientos. Toma de Medidas Clínicas y
Antropométricas En el Adulto y Adulto Mayor

Fox, C., Coady, S., Sorlie, P., Levy, D., Meigs, J.,
D'Agostino, R. (2004). Trends. in cardiovascular
complications of diabetes. JAMA. 292: 2495-9.
Mantilla, S., Gómez, A., Hidalgo, M. (2011). Actividad
física, tabaquismo y consumo de alcohol en un
grupo de estudiantes universitarios. Revista de
Salud Pública. 13(5):748-758.
Organización Mundial de la Salud (OMS) 2015. Centro de
prensa.
Enfermedades
cardiovasculares.
Recuperado el 23 de agosto de 2016 en:
www.who.int/mediaceentre/factsheet/fs317/es/.
Organización Mundial de la Salud (OMS) 2016.
Enfermedades crónicas. Nota descriptiva.
Recuperado el 13 de septiembre de 2016 en:
http://www.who.int/topics/chronic_diseases/es/
Óscar, M., Barinagarrementería, F., Rubio, A., Verdejo, J.,
Méndez, M., Violante, R., Pavía, A., Alvarado R.
(2007). Morbilidad y mortalidad de la
enfermedad
isquémicadel
corazón
y
cerebrovascular en México. 2005. Archivos de
Cardiología de México 77(1):31-39.
Romero, T. (2009). Factores de riesgo cardiovascular
¿Cuáles estamos realmente modificando?
Revista Médica de Chile. 137: 1498-1501.
Ruiz, F., Cruz, E., García, M. (2009). Motivos para la
práctica deportiva y su relación con el consumo
de alcohol y tabaco en jóvenes españoles. Salud
Pública de México. 51(6):496-504.
Sánchez, C., Valázquez, O., Berber, A. (2003). Puntos de
corte antropométricos para la predicción de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 15 No. 4 octubre – diciembre, 2016

41

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="471">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="597150">
                  <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="597151">
                  <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="597152">
                  <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="597153">
                  <text>2000</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598778">
              <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598780">
              <text>2016</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598781">
              <text>15</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598782">
              <text>4</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598783">
              <text>Octubre-Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598784">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598785">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598779">
                <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición, 2016, Vol 15, No 4, Octubre-Diciembre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598786">
                <text>Cantú Cantú, Pedro, Fundador</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598787">
                <text>Nutrición</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="598788">
                <text>Salud</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="598789">
                <text>Salud Pública</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="598790">
                <text>Ciencias de la salud</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="598791">
                <text>Alimentos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="598792">
                <text>Transtornos alimenticios</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598793">
                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598794">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598795">
                <text>Ramos Peña, Esteban Gilberto, Editor Responsable </text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="598796">
                <text>Rocha Flores, Alejandra Berenice, Editor Técnico</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598797">
                <text>2016-10-01</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598798">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598799">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598800">
                <text>2021067</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598801">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598802">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="46">
            <name>Relation</name>
            <description>A related resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598803">
                <text>https://respyn.uanl.mx/index.php/respyn</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598804">
                <text>Monterrey, N. L.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598805">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598806">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="38617">
        <name>Cardiovascula</name>
      </tag>
      <tag tagId="30923">
        <name>Colesterol</name>
      </tag>
      <tag tagId="14290">
        <name>Educación superior</name>
      </tag>
      <tag tagId="34068">
        <name>Embarazo</name>
      </tag>
      <tag tagId="38598">
        <name>Riesgo</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="21468" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="17759">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/471/21468/Respyn_Revista_de_Salud_Publica_y_Nutricion_2015_Vol_14_No_1_Enero-Marzo.pdf</src>
        <authentication>e17f875791a93d2e782b5155a15d6472</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="599671">
                    <text>�Riesgo cardiovascular en pacientes

Artículo Original

RIESGO CARDIOVASCULAR EN PACIENTES DE PRIMER NIVEL DE ATENCIÓN
Núñez Rocha Georgina Mayela1*, López Enríquez Ivette2, Ramos Hernández Sergio Ricardo2, Ramos Peña
Esteban Gilberto1, Guevara Valtier Milton Carlos3 , González Treviño Irma Marcela 1,4
1

Universidad Autónoma de Nuevo León, FASPYN. Monterrey
Instituto Mexicano del Seguro Social de Nuevo León
3
Universidad Autónoma de Nuevo León, FAEN. Monterrey
4
Tecnológico de Monterrey
*Correo electrónico: georgina.nunezr@uanl.mx
2

RESUMEN
Introducción: Las enfermedades cardiovasculares (ECV) en México constituyen la primera causa de muerte. En
el primer nivel de atención no se detecta el Riesgo Cardiovascular (RCV) de los pacientes de manera sistemática
y pasan desapercibidas por el personal de salud. Objetivo: Establecer la prevalencia en RCV en la población de
una Unidad de primer nivel de atención de una institución de seguridad social. Material y Métodos: Diseño de
estudio transversal en pacientes de 30 a 74 años de edad n=269. Se consideraron variables socios demográficos,
antropométricos, de factores de RCV y perfil bioquímico. El plan de análisis consistió en estadística descriptiva
(medidas de tendencia central y de dispersión) e inferencial (X2, prueba de T y Riesgo Relativo). Resultados: El
promedio de edad fue 51.4±12 años, eran hombres en el 49.9%, casados 75%. La prevalencia de RCV alto fue de
21.6%, sobrepeso y obesidad en el 58.7% de la población y factores de RCV modificables principalmente en
hombres. En la prueba de t , se encontró diferencia entre género únicamente en VLDL (.005) y en la X2 en la
mayoría de las variables estudiadas. El promedio de RR en esta población fue 2.4±1.9. Conclusión: La prevalencia
de RCV fue mayor a la encontrada en otros estudios y se observa una alta prevalencia de factores de RCV en el
grupo de estudio. Se recomienda el apego a las Guías Diagnóstico Terapéuticas y tabuladores de RCV por el
médico familiar para identificar oportunamente grupos de riesgo
Palabras clave: Riesgo cardiovascular, factores de riesgo, atención primaria
ABSTRACT
Introduction Cardiovascular disease (CVD) in Mexico are the lead cause of death. In primary care, cardiovascular
risk (RCV) patients are not detected unnoticed systematically. Objective: To establish prevalence on the
population of a primary care unit an social security institution. Material and Methods: Transversal study design
in patients 30 to 74 years n = 269. Demographic variables, anthropometric, cardiovascular risk factors and socio
biochemical profile were considered. The analysis plan consisted of descriptive statistics (measures of central
tendency and dispersion) and inferential (X2, T test and Relative Risk). Results: The mean age was 51.4 ± 12
years, 49.9% were men, 75% married. The prevalence of high cardiovascular risk was 21.6%, overweight and
obesity in 58.7% of the population and largely modifiable cardiovascular risk factors in men. In the t test,
differences were found between gender only VLDL (.005) and X2 in most of the variables studied. The average
RR in this population was 2.4 ± 1.9. Conclusions: The prevalence of cardiovascular risk was higher than found in
other studies and a high prevalence of cardiovascular risk factors in the study group were observed. It is
recommended attachment to the Guidelines Diagnostic and Therapeutic RCV tabs by the family physician to
quickly identify risk groups.
Keywords: cardiovascular risk, risk factors, primary care

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

1

�Riesgo cardiovascular en pacientes

Introducción
Las enfermedades cardiovasculares (ECV), son
un problema de salud pública mundial; hoy en
día constituyen la primera causa de enfermedad
y muerte en el mundo occidental y continuarán
avanzando en los países en vías de desarrollo
hasta sobrepasar a las enfermedades infecciosas.
Actualmente, y de acuerdo con la Federación
Mundial del Corazón, las enfermedades
cardiovasculares ocupan el primer lugar de
morbi-mortalidad en casi dos terceras partes de
la población mundial y en México sucede el
mismo fenómeno1.
Actualmente en América latina y el
Caribe las enfermedades cardiovasculares
representan el 31% del total de las defunciones.
Se estima que ocurrirán 20.7 millones de
defunciones por enfermedades cardiovasculares
en esta región durante los próximos 10 años 1. En
México, las estadísticas generales informan que
las Enfermedades del Corazón figuran en primer
lugar como causa de muerte desde hace más de
20 años2.
Al acuñar la expresión “factor de riesgo”
el Framingham Heart Study facilitó un cambio
en el ejercicio de la medicina. En la actualidad
factor de riesgo se define como un elemento o
una característica mensurable que tiene una
relación causal con un aumento de frecuencia de
una enfermedad y constituye factor predictivo
independiente y significativo del riesgo de
contraer una enfermedad 3.
Existe un consenso mundial en
considerar
como
factores
de
riesgo
cardiovascular mayor a la Hipertensión arterial,
Tabaquismo, Dislipidemia, Diabetes Mellitus,
Obesidad, Inactividad física, Microalbuminuria
o Tasa de filtración glomerular &lt; 60ml/min, edad
mayor de 55 en hombres y 65 en mujeres,
historia familiar de enfermedad cardiovascular
prematura, y como factores predisponentes para
el desarrollo de enfermedad cardiovascular
características étnicas, factores psicosociales,
homocisteína
elevada,
PCR
elevada,
lipoproteína
A
elevada,
HDL
bajo,

Artículo Original

hiperuricemia,
proteinuria
4
protrombóticos .

y

factores

El riesgo cardiovascular (RCV) se define
como la probabilidad de desarrollar una
enfermedad cardiovascular como enfermedad
coronaria, accidente cerebro vascular o
artropatía periférica en un período de tiempo
definido, usualmente 10 años; mientras que el
FRC corresponde a una característica biológica
o comorbilidad presente en una persona que está
relacionada en forma independiente con el
desarrollo
Posterior de una enfermedad cardiovascular, es
decir aumenta la probabilidad de la presentación
de dicha enfermedad 5.
En el tercer informe del Grupo de
Expertos del Programa Nacional de Educación
sobre el Colesterol acerca de la detección,
valoración
y
tratamiento
de
la
hipercolesterolemia en adultos (ATP III) se
establecieron los niveles óptimos de LDL–C &lt;
100 mg/dl y muy altos ≥190 mg/dl, Colesterol
total deseable &lt; 200 mg/dl y muy altos ≥ 240
mg/dl, HDL-C Niveles bajos &lt; 40 mg/dl y altos
≥ 60, Triglicéridos niveles normales &lt;150 mg/dl
y muy altos ≥ a 500 mg/dl; Dependiendo de estos
niveles séricos, ya sean óptimos o elevados
condicionan o no RCV 6. Cabe resaltar que la
prevalencia general de hipercolesterolemia en
México en mayores de 30 años, fluctúa entre 8.9
y 24.7%, según reportes de la Encuesta Nacional
de Salud y Nutrición 2012 (ENSANUT 2012)7,8.
La hipertensión arterial, de acuerdo con
The Seventh Report of the commitee on
Prevention,
Detection,
Evaluation,
and
Treatment of High Blood Pressure (JNC-7) se
reporta que es uno de los factores más
importantes en el desarrollo de la Aterogénesis;
por consiguiente aumenta el RCV. Estos
pacientes presentan una esperanza de vida
inferior en 10 a 20 años a diferencia de la
población general ajustada a sexo y grupo de
edad. Cuanto más alta es la presión arterial,
mayor es la posibilidad de infarto de miocardio,

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

2

�Riesgo cardiovascular en pacientes

insuficiencia cardiaca, ictus y enfermedad renal
4. La prevalencia en México para hipertensión
arterial en la población de 20 años o más, resultó
de 33.3 y 30.8% en hombres y mujeres
respectivamente de acuerdo a informes de la
ENSANUT, 20128.
La Organización Mundial de la Salud
(OMS) señala que el tabaco es la causa de
mortalidad evitable más importante en el mundo.
Que el consumo de tabaco es responsable de más
de 3 millones de muertes al año y que tiene
además, repercusiones sociales y económicas
muy importantes 9. El Framingham study y el
Albany Cardiovascular Health Center Study
demostraron que los fumadores presentaban
aumento del riesgo de infarto de miocardio o
muerte súbita relacionado con el número de
cigarrillos consumidos al día; en México, la
prevalencia de tabaquismo fue de 11.8% en
adultos mayores de 20 años3,8. Por otro lado, en
lo concerniente a la presencia de diabetes
mellitus, se sabe que a mayor grado de patología
hidrocarbonada, mayor coexistencia de factores
de riesgo y mayor estimación del riesgo
coronario. La prevalencia nacional de Diabetes
Mellitus en adultos mexicanos de 20-103 años
fue de 9.2%, ENSANUT 2012 8.
El sobrepeso y la obesidad son problemas que
afectan a cerca de 70% de la población (mujeres,
71.9 %, hombres, 66.7%) entre los 30 y 60 años,
en ambos sexos10.
Sin embargo, entre las mujeres existe un mayor
porcentaje de obesidad (índice de masa corporal
igual o mayor a 30) que entre los hombres. La
prevalencia de obesidad en los adultos
mexicanos se ha ido incrementando con el
tiempo 10. En 1993, resultados de la Encuesta
Nacional de Enfermedades Crónicas (ENEC
1993) mostraron que la prevalencia de obesidad
en adultos era de 21.5% 11. Actualmente, con
mediciones obtenidas por la ENSANUT 2012,
se encontró que 73% de las mujeres mayores de
20 años y 69.4 de los hombres tienen sobrepeso
u obesidad 8.

Artículo Original

Así, en una unidad de primer nivel de
atención del Instituto Mexicano del Seguro
Social (IMSS), no se conocía la prevalencia de
RCV cardiovascular de la población, ya que no
se evalúa de forma intencional dicho riesgo en el
paciente, es por eso que , el objetivo del proyecto
fue determinar la prevalencia de RCV en
población de 30 a 74 años en una unidad de
primer nivel de atención.
Material y Métodos
Se trata de un diseño transversal, la población de
estudio fueron los pacientes de una unidad de
primer nivel de atención del IMSS de ambos
turnos, sin distinción de género entre 30 y 74
años de edad y que aceptaran participar en el
estudio. Se excluyeron aquellos que en su
expediente clínico se hubiera reportado
antecedente de cardiopatía de origen congénito y
cardiopatía dilatada y se eliminaron aquellos con
cambio de adscripción y con baja en el servicio
o que no se hubieran realizado los exámenes
solicitados. Para calcular la muestra, se utilizó la
fórmula para estimar una proporción en una
población infinita y el muestreo fue no
probabilístico por cuota n=269.
Se incluyeron variables sociodemográficas
como edad, género, estado civil, ocupación.
Factores de riesgo como tabaquismo,
diagnóstico previo de Diabetes Mellitus,
hipertensión arterial, dislipidemia, síndrome
metabólico, accidente cerebro vascular y
antecedentes de familiares con enfermedad
cardiovascular. Indicadores antropométricos:
peso, talla e índice de masa corporal e
indicadores clínicos como tensión arterial y
bioquímicos como glucosa, colesterol total,
HDL, VLDL, LDL y triglicéridos. Evaluación
del RCV: porcentaje y nivel; asimismo, la
probabilidad de un evento de RCV a 10 años.
Durante del Turno matutino de una Unidad
Medicina Familiar en el tiempo de espera
consulta del paciente, la asistente médica
entregó
a los pacientes, la carta

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

de
de
le
de
3

�Riesgo cardiovascular en pacientes

consentimiento informado y la investigadora
principal les dio una explicación sobre la
investigación que se realizaría.
De los pacientes que aceptaron participar se les
aplicó el instrumento de recolección de datos por
la investigadora principal, posteriormente se
tomó la presión arterial, peso y talla por la
enfermera, previa calibración de baumanómetro
y reporte en el instrumento de evaluación de
cada paciente. La determinación del índice de
masa corporal (IMC) por investigadora
principal. De los datos que no aportaron los
pacientes, se obtuvieron del expediente
electrónico, si el paciente no contaba con datos
en el expediente de glucemia en ayuno y perfil
de lípidos en los últimos 6 meses se expedía la
orden de solicitud de exámenes de laboratorio y
se citaba al paciente en plazo no mayor a 2
semanas
para
reporte
de
resultados.
Posteriormente, se le otorgaba una cita para
valoración de resultado de exámenes de
laboratorio y notificación de su riesgo
cardiovascular y acciones que tendría que hacer.
El l presente estudio se apegó a las disposiciones
generales del Reglamento de la Ley General de
Salud en materia de Investigación 12.
El plan de análisis incluyó frecuencias y
proporciones, para las variables categóricas,
promedio y desviación estándar para las no
categóricas. Tasa de prevalencia e intervalos de
confianza de 95%. La comparación entre sexos
se realizará mediante χ2; para la comparación
entre dos grupos de variables continuas se aplicó
la prueba t-Student o la U de Mann y Whitney
cuando la distribución no fue normal. Se utilizó
el paquete estadístico SPSS 20.0.

Artículo Original

del 20% manifestaron padecer Diabetes
Mellitus. Otros resultados de importancia se
pueden observar en la Tabla 1.

Tabla I. Perfil socio demográfico y de salud de los pacientes de una unidad de medicina
familiar de primer nivel de atención del Instituto Mexicano del Seguro Social.
Característica

%
n=269

TURNO
Matutino
Vespertino
ESTADO CIVIL
Soltero
Casado
Unión libre
Viudo
Divorciado
ESCOLARIDAD
Primaria
Secundaria
Preparatoria
Licenciatura
Posgrado
OCUPACIÓN
Profesionista
Empleado
Trabajador Independiente
Obrero
Pensionado
Jubilado
Ama de casa
DIAGNÓSTICO PREVIO
Diabetes Mellitus
Hipertensión Arterial
Dislipidemia
Síndrome Metabólico
ACV
Familiar con enfermedad cardiovascular
Otros

49.8
50.2
3.7
75.5
9.3
8.2
3.3
30.5
39.4
24.9
4.8
.4
2.2
48.3
8.6
6.3
8.2
8.2
18.2
21.2
7.8
10.4
2.2
3.7
4.5
50.2

En lo referente a FRCV, se observó un promedio
de IMC de 26.3± 4.8, y en las fracciones del
colesterol, particularmente LDL se encuentró un
promedio mayor a 100 (119.4± 33.8). Por otro
lado. El promedio de puntos para RCV se
estableció en 5.9± 4.2 y el nivel de riesgo en 1.9±
1.2; el promedio del porcentaje de RCV fue de
9.2± 7.7 y el Riesgo Relativo de 2.4± 1.9. Otros
factores se encuentran en la Tabla 2.

Resultados
En total fueron 269 pacientes en, 49.9%
hombres, con un promedio de edad de 51 ± 12.0
años. La mayoría fue del turno vespertino,
casados y casi 40% tenían escolaridad
secundaria. Cerca al 50% eran empleados y más
Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

4

�Riesgo cardiovascular en pacientes

Artículo Original

Tabla 2. Perfil antropométrico, bioquímico y de riesgo cardiovascular de 269 pacientes de una
unidad de medicina familiar de primer nivel de atención del Instituto Mexicano del Seguro Social.

51.00

Desviación
Estándar
12.0

Mínimo

Edad

Variables

Promedio

30

74

Peso

68.3

14.2

40.50

119.0

Talla

1.60

.08

1.34

1.8

IMC

26.3

4.8

17.40

47.4

PAS

121.8

14.1

100

173

PAD

76.6

9.1

50

110

Glucosa

96.5

45.9

58

405

Colesterol

200.5

41.0

88

412

HDL

43.4

10.3

19

89

LDL

119.4

33.8

16

293

VLDL

39.7

27.6

9

300

Triglicéridos

126.5

62.6

56

486

RCV

5.9

4.2

0

19

Porcentaje RCV

9.2

7.7

2

53

Nivel de RCV

1.9

1.2

1

4

Riego relativo

2.4

1.9

.0

13.3

Máximo

En lo referente a la prevalencia de factores
modificables para RCV, se observa que casi el
60% de los pacientes presentaron un IMC mayor
a 24.9 y el 46.5% de ellos con cifras mayores a
200 mg/dl y el casi el 60% con HDL con cifras
menores a 40 mg/dl.
Otras prevalencias específicas se encuentran en
la tabla 3.
Tabla 3. Prevalencia de factores de RCV modificables en pacientes de una Unidad de
Medicina Familiar del Instituto Mexicano del Seguro Social.
Factor de riesgo
Índice de masa corporal
&gt;24.9
≤24.9
Presión arterial sistólica
&gt;120 mm Hg
≤120 mm Hg
Presión arterial diastólica
&gt;80 mm Hg
≤80 mm Hg
Glucosa
&gt;100 mg/dl
≤100 mg/dl
Colesterol
&gt;200 mg/dl
≤200 mg/dl
HDL
≤40 mg/dl
&gt;40 mg/dl
LDL
&gt;100 mg/dl
≤100 mg/dl
VLDL
&gt;35 mg/dl
≤35 mg/dl
Triglicéridos
&gt;150 mg/dl
≤150 mg/dl
Fuma
Si
No

Prevalencia
n = 269
158 (58.7%)
111 (41.3%)

Al analizar por nivel de riesgo y su asociación
con los factores de RCV, se observó asociación
con todos los factores con excepción de VLDL
como se establece en la Tabla 4.
Tabla 4. Riesgo cardiovascular por nivel y factores de riesgo en pacientes de una Unidad
de Medicina Familiar del Instituto Mexicano del Seguro Social. n=269
Nivel de
riesgo

Bajo límite Límite
de Riesgo

X2

Levemente
por encima
del límite de
riesgo

Riesgo alto

Valor
de p

40(26.1%) 12(40.0%)
113(73.9%) 18 (60.0%)

19(67.9%)
9(32.1%)

36(62.1%)
22(37.9%)

23(15.0%)
8 (26.7%)
130(85.0%) 22 (73.3%)

11 (39.3%)
17 (60.7%)

19 (32.8%) 13.13
39 (67.2%)

15(9.8%)
7 (23.3%)
138(90.2%) 23 (76.7%)

5(17.9%)
23 (82.1%)

22 (37.9%) 22.93 &lt;.0001
36 (62.1%)

58(37.9%)
95 (62.1%)

17(56.7%)
13 (43.3%)

15 (53.6%)
13 (46.4%)

35 (60.3%) 10.81
23 (39.7%)

.013

53 (34.6%) 9 (30.0%)
100(65.4%) 21 (70.0%)

17 (60.7%)
11 (39.3%)

34 (58.6%) 15.77
24 (41.4%)

.001

10 (6.5%)
3 (10.0%)
143(93.5%) 27 (90.0%)

6 (21.4%)
22 (78.6%)

12 (20.7%) 11.27
46 (79.3%)

.010

50 (32.5%) 10 (33.3%)
103(67.3%) 20 (66.7%)

12 (42.9%)
16 (57.1%)

25 (43.1%) 2.664
33 (56.9%)

.446

7 (25.0%)
21 (75.0%)

29 (50.0%) 15.93
29 (50.0%)

.001

17 (60.7%)
11 (39.3%)

39 (67.2%) 7.039
19 (32.8%)

.071

Factor
RCV
PAS
&gt;120 mmHg
≤120 mmHg
PAD
&gt;80 mmHg
≤80 mmHg
Glucosa
&gt;100 mg/dl
≤100 mg/dl
Colesterol
&gt;200 mg/dl
≤200 mg/dl
HDL
&gt;40 mg/dl
≤40 mg/dl
LDL
&gt;100 mg/dl
≤100 mg/dl
VLDL
&gt;35 mg/dl
≤35 mg/dl

Triglicéridos
&gt;150 mg/dl 34 (22.1%) 9 (30.0%)
≤150 mg/dl 119(77.8%) 21 (70.0%)
IMC
&gt;24.9
80(52.3%)
22(73.3%)
≤24.9
73 (47.7%) 8 (26.7%)

33.12 &lt;.0001

.004

Para establecer la diferencia por género, se
observa que en esta misma variable (VLDL)
hubo diferencia significativa como se encuentra
en la Tabla 5.

107 (39.8%)
162 (60.2%)
61 (22.7%)
208 (77.3%)

Tabla 5. Diferencia entre factores de RCV por género en pacientes de una Unidad de
Medicina Familiar del Instituto Mexicano del Seguro Social.

49 (18.2%)
220 (81.8%)

FACTOR DE RIESGO

MASCULINO
n= 134

125 (46.5%)
144 (53.3%)
156 (58.0%)
113 (42.0%)
31 (11.5%)
238 (88.5%)
97 (36.1%)
63.9 (63.9%)
79 (29.4%)
190 (70.6%)
90 (33.5 %)
179 (66.5%)

FEMENINO

t

p

n= 135

PAS

122.0 ± 13.7

121.5 ± 14.6

.270

.338

PAD

76.7 ± 9.6

76.6 ± 8.7

.024

.578

GLUCOSA

96.2 ± 44.0

96.8 ± 47.9

-.107

.556

COLESTEROL

204.3 ± 45.0

196.6 ± 36.3

1.53

.277

HDL

43.9 ± 10.9

42.9 ±9.7

.784

.059

LDL

121.1 ± 34.9

117.9 ± 32.7

.776

.740

VLDL

42.8 ± 34.7

36.7 ± 17.5

1.80

.005

TRIGLICERIDOS

127.6 ± 66.0

125.5 ± 59.3

.272

.879

IMC

26.2 ± 4.81

26.4 ± 4.9

-.225

.697

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

5

�Riesgo cardiovascular en pacientes

Discusión y Conclusiones.
En el presente estudio se comprobó la
hipótesis establecida ya que se observó una
prevalencia de 21.6% de pacientes con RCV,
semejante a lo descrito por Fanghanel-Salomon
en su estudio sobre la epidemiología
cardiovascular en México; en donde encontraron
que el 20% de la población era portadora de
RCV alto 1.
Los resultados de la presente investigación
reflejan dentro del perfil socio demográfico una
prevalencia marcada de pacientes casados y con
escolaridad de nivel medio; mayoritariamente
trabajadora con comorbilidades, lo cual es
preocupante porque potencialmente esta
problemática, es causa de incapacidades y
afectaría la productividad en las empresas y la
estabilidad económica en su entorno familiar.
Asimismo se observó un alta prevalencia de
tabaquismo positivo en mujeres y esto es
semejante a lo documentado en el estudio
Minnesota Business Men Study 3, y el
Framingham Study 3, en donde se estableció la
conocida relación dosis-efecto de este factor.
Por lo que se requiere implementar nuevas
estrategias educativas dirigidas a grupos de
grupo de riesgo, para encaminar a la población a
la
prevención
de
las
enfermedades
cardiovasculares, al comprometerse con su
salud. En lo correspondiente a las instituciones y
personal de salud, es importante que
incrementen la evaluación del nivel de RCV que
posee cada paciente para concretizarlo acerca de
los eventos próximos que pudieran ocurrir de no
modificar este tipo de factores de riesgo.
Encontramos una población joven con
dislipidemia agregada y mayor proporción de las
fracciones de colesterol alteradas con efecto
sobre el RCV, como lo descrito en el tercer
informe del grupo de expertos del programa
nacional de educación sobre el colesterol , acerca
de la detección, valoración y tratamiento de la
hipercolesterolemia en adultos (ATP III)6 lo
que condiciona niveles de LDL por arriba de 100

Artículo Original

mg/dl. En ese sentido, es conveniente que el
médico de familia, al identificar a un paciente
con este problema además, obesidad exógena,
acantosis nigricans, Hipertensión Arterial previa
o en el momento de la consulta y destrostix
casual mayor de 200mg/dl debe realizar un
perfil bioquímico completo y proporcionar
medicación adecuada, oportuna y con un nivel
de adecuado en la elección de la medicación
como lo sugieren la Guías Diagnóstico
Terapéuticas del IMSS y no dejar pasar
desapercibidos estos datos por las graves
consecuencias como el que se desencadene en un
plazo no mayor a diez años una enfermedad
cardiovascular y sus complicaciones.
Un dato alarmante en esta investigación fue la
prevalencia tan importante de un IMC por arriba
de lo normal en un casi el 60 % de la población
estudiada, semejante a lo reportado en la
ENSANUT, 2006 en donde la población
mexicana alcanza en mujeres cerca del 70 %
entre sobrepeso y obesidad 7,8. Esto representa
un problema emergente de salud pública para la
unidad, ya que además de incrementar la
probabilidad de
RCV, desencadena
enfermedades metabólicas, y psicosociales;
alteraciones en todos los sentidos: familia,
trabajo, pareja por lo que es necesario actuar con
enfoque de riesgo para propiciar un cambio en
la población a fin de que cada paciente, cada
médico, cada colaborador de los servicios de
salud tenga conocimiento de estos resultados y
se haga conciencia de que en todos debe existir
interés para lograr abatir estas cifras tan
alarmantes como lo sugiere Villar-Álvarez en un
estudio sobre la promoción del uso de las
recomendaciones en la prevención de RCV 6.
Cuando se analizó por nivel de RCV alto en
relación a los factores por género, el resultado
fue evidente en lo referente a la mayor
prevalencia y mayor probabilidad de riesgo en
hombres que en mujeres sobre todo en PAS,
PAD, niveles elevados de colesterol y sus
fragmentos principalmente como se ha
evidenciado en estudios realizados en México

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

6

�Riesgo cardiovascular en pacientes

por Chávez en el 2003, en donde fueron los
resultados semejantes al presente estudio 2
En conclusión, el RCV fue alto, con diferencias
entre género y se identificaron los factores de
riesgo participantes en el problema, es
importante comentar que a pesar de las
controversias sobre el uso del tabulador de
Framingham en el presente trabajo, no
representó dificultad alguna y fue práctica su
aplicación en esta población.
El RCV es una de las causas de mortalidad en la
que mejor se puede intervenir en el primer nivel
de atención, al prevenir y dar consejería durante
las
consultas
de
medicina
familiar
independientemente de la complejidad de los
padecimientos. Es necesario tomar conciencia y
trabajar
de
manera
inter,
multi
y
transdisciplinaria ara bien de la población y de la
misma institución de salud al disminuir el
porcentaje de RCV y de esa manera evitar los
gastos catastróficas y ocasionar desequilibrio en
los recursos institucionales en acciones de
prevención secundaria que involucra mayor
gasto a todos los niveles.
Bajo este contexto una reflexión en el ámbito de
la medicina familiar es el compromiso y el velar
por la salud de los que nos rodean y considerar
estos resultados para la toma de decisiones con
base científica.
Recomendaciones y propuestas
•Apego estricto a las Guías Diagnóstico
Terapéuticas por el Médico Familiar para la
promoción de salud y detección oportuna,
diagnóstico y tratamiento adecuado de factores
de RCV, comorbilidades y eventos coronarios,
para atacar a fondo estos padecimientos.
•Utilizar tabuladores prácticos como el de este
estudio para estatificar el RCV de manera fácil y
oportuna. Lo que permitirá aplicar los criterios
de prevención primaria, secundaria y terciaria de
acuerdo con el nivel de RCV establecido.

Artículo Original

•Diseñar estudios de intervención educativa y de
seguimiento en grupos de riesgo de acuerdo a lo
establecido en el presente trabajo.

Referencias bibliográficas
1. Escobedo de la Peña J, Perez R de J, Schargrodsky
H Champagne B. Prevalencia de dislipidemias en la
ciudad de Méxio y su asociación con otros factores
de riesgo cardiovascular. Resultados del estudio
CARMELA. Gaceta Médica de México. 2014; 150:
128-36
2. Fanghanel-Salomon G, Velázquez-Monroy O,
Lara-Esqueda
A
et.
Al.
Epidemiología
cardiovascular en México. Estudio comparativo
entre datos nacionales y una población cautiva de
trabajadores en el Distrito Federal. Salud Pública
Mex 2007; 49(2):83-85.
3.O’ Donel C, Elosua R, Factores de riesgo
cardiovascular. Perspectivas derivadas del
Framinghan Heart Study. Rev Esp Cardiol.
2008;61:299-310.
4.Chobaniam AV, Bakris GL, Black HR, Cushman
WC, Green LA, Izzo JL, Jones DW, Materson BJ,
Oparil S, Wright JT, Roccella EJ, and the National
High Blood Pressure Education Program
Coordinating Committee. The Seventh Report of the
Joint National Committee on Prevention, Detection,
Evaluation, and Treatment of High Blood Pressure.
The JNC 7 Report. JAMA 2003;(289):2560-2572.
5.Manton KG, Woodbury MA, Stallard E. Analysis
of the components of CHD risk in the Framingham
study: new multivariate procedures for the analysis
of chronic disease development. Comput Biomed
Res. 1979; 12:109-23.
6.Villar Alvarez, F, La Prevención cardiovascular en
España: Promoviendo el uso de las recomendaciones.
Rev. Esp. Salud Pública. 2004:78 (4) 421-434.
7.Martínez A, Chávez R. Prevalencia y comorbilidad
de Dislipidemias en el primer nivel de atención, Rev.
Med IMSS 2007; 45(5): 469-475.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

7

�Riesgo cardiovascular en pacientes

Artículo Original

8.Olaiz-Fernández G, Rivera-Dommarco J, ShamahLevy T, Rojas R, Villalpando-Hernández S,
Hernández-Avila M, Sepúlveda-Amor J. Encuesta
Nacional de Salud y Nutrición 2012. Cuernavaca,
México: Instituto Nacional de Salud Pública, 2012.
9.Kuri-Morales P, González-Roldán J, Hoy MJ,
Cortés-Ramírez Epidemiología del Tabaquismo en
México. Salud Pública Mex 2006; 48 (Suppl 1):9198.
10.Pérez E, Morales M, Grajales I. Panorama
Epidemiológico de la Obesidad en México. Rev Mex
Cardiol. 2006; 14 (2): 62-64.
11.Secretaría de Salud, Dirección General de
Epidemiología. Encuesta Nacional de Enfermedades
Crónicas, 1993.México, D.F.: SSA, 1993.
12. Secretaría de Salud. (1987). Reglamento de la
Ley General de Salud en Materia de Investigación
para la Salud. Recuperado el 03 de abril del 2011, de
http://www.salud.gob.mx/unidades/cdi/nom/compi/r
lgsmis.html

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

8

�Índice de Alimentación Social

Artículo Original

PROPUESTA DE UN ÍNDICE SOCIAL ALIMENTARIO
Ramos Peña Esteban Gilberto 1*, Ramos Cavazos María Teresa 1, García Rogelio Salas 1, Ramírez
López Erik1 Núñez Rocha, Georgina Mayela 1
Universidad Autónoma de Nuevo León, FaSPyN. Monterrey
*Correo electrónico: esteban.ramosp@uanl.mx

RESUMEN
Introducción: Algunos factores y determinantes sociales pueden modificar los patrones de consumo
alimentario. La información que aporte el índice social alimentario se puede incorporar a otros
determinantes a fin de crear políticas sociales alimentarias. Material y métodos: Estudio
transeccional, descriptivo, se analizaron bases de datos del Instituto Nacional de Geografía y
Estadística, Consejo Nacional de Población. Para construir el Índice Social Alimentario (ISA) se
utilizaron determinantes sociales, factores sociales, daños a la salud. Se utilizó la fórmula para el índice
de Desarrollo Humano. Resultados: Los indicadores, excepto el de equidad y de salud, correlacionan
con el ISA (p&lt;0.05). El mayor porcentaje de entidades federativas tienen ISA muy bajo. 75% de las
entidades federativas con alto ISA son del norte y 25% de la costa del pacífico. Discusión y
conclusiones: Se supone que abarcar tres peldaños (necesidades fisiológicas, seguridad, estimación y
necesidad de reconocimiento) de cinco que consta la teoría de Maslow, son necesarios para construir el
ISA.A nivel municipal, posibilitaría determinar disparidades entre vecinos, dando oportunidad de
analizar series temporales y fijar corredores de baja accesibilidad a los alimentos focalizando de
manera pertinente la ayuda.
Palabras claves: Determinantes sociales, índice social, nutrición
ABSTRACT
Introduction: Some factors and social determinants can change patterns of food consumption. The
information you provide social index food can be incorporated into other determinants to create food
social policies. Material and methods: Cross-and descriptive study, National Institute of Geography,
Statistics and National Population Council databases were analyzed. To construct the Food Social
Index (FSI) were used social determinants, social factors and health damage. Results: Indicators,
except equity and health, correlate with FSI (p&lt;0.005). Twenty eight percent of the Mexican states
have very low FSI, 12.5% of the Mexican state have high FSI. Discussion: We used three step
(physiological needs, safety, esteem and need for recognition) comprising five Maslow theory. Use the
FSI at the municipal level, make it possible to determine differences between neighbors, providing an
opportunity to analyze time series and set down corridors focusing access to food aid in an appropriate
manner.
Key words: Social determinants, social index, nutrition.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

9

�Índice de Alimentación Social

Introducción
La alimentación y la nutrición de un
individuo pueden ser el reflejo de la
sociedad, pues, existen determinantes y
factores sociales y económicos tales como
la seguridad y disponibilidad de alimentos,
educación, vigilancia y regulaciones
gubernamentales así como políticas
alimentarias que las determinan.
Las crisis económicas de los países pueden
provocar que sectores de la población
tengan restricciones al acceso en alimentos
mientras que otros sectores tiene consumos
sofisticados (Juárez, 2001), por lo tanto, los
diferentes grupos que componen la
sociedad han tenido que desarrollar
estrategias para la obtención de los
alimentos, por ejemplo, cada vez más niños
han tenido que desarrollar actividades
económicas a fin de obtener recursos
necesarios para la alimentación, o bien, han
tenido que cambiar sus patrones de
consumo alimentario (PCA) dado los
incrementos a los precios en alimentos . En
este sentido, se ha modificado el consumo
de alimentos que se consideran básicos en
la alimentación, entre los que se pueden
contar a la carne, leche, frutas y pescado, y
aumenta el consumo de carnes frías
(procesadas), verduras, vísceras, entre
otros, a fin de mantener un estado nutricio
adecuado para el desarrollo de actividades
que den sustentabilidad1 y desarrollo. El
1
Por definición, el Desarrollo Sustentable dirige a la sociedad
hacia un mejoramiento en su calidad de vida sin comprometer los
recursos de las siguientes generaciones e inclusive de la actual y
que según el principio No.1 de la Declaración de Río sobre
Medio Ambiente y Desarrollo mencionado en la 55ª.Asamblea
Mundial de la Salud, 2002) “Los seres humanos constituyen el
centro de las preocupaciones relacionadas con el desarrollo
sostenible. Tienen derecho a una vida saludable y productiva en
armonía con la naturaleza”.

Artículo Original

PCA es susceptible de modificaciones por
situaciones de escasez y también por la
publicidad orientada a modificar la
percepción del consumidor (Ramos, y
otros, 2005).
La variedad de alimentos en la dieta es
necesaria para la salud y la nutrición, pero
también, es un elemento de identidad
cultural de la población y dado que la falta
de alimentos se debe más a la dificultad en
la accesibilidad que a la producción (Schuh
G., 2002) es necesario el estudio amplio del
acceso a la alimentación de la sociedad en
sus diferentes entornos.
Los determinantes y factores sociales
ejercen presión las distribuciones del gasto
en las diferentes regiones de México, por lo
tanto, pueden tener diferentes expresiones
sobre el PCA. Se ha considerado que el
gasto en alimentos y bebidas puede, en
general, ser del 34% del ingreso, sin
embargo, estos porcentajes se modifican al
clasificar a los hogares según deciles de
ingreso. El segmento del menor ingreso
(10% de los hogares más pobres) destinan
56% de su gasto total a la alimentación,
mientras que, el 10% de los que tienen más
alto ingreso emplea el 20% en el rubro de
alimento, un porcentaje similar lo utilizan
en educación, esparcimiento, transporte y
comunicaciones. Los más pobres sólo
utilizan 4.2% de su gasto total en
educación y 6 % en transportación.
(Instituto
Nacional
de
Estadística,
geografía e informática, 2006)
De acuerdo con la información dada a
conocer en la Encuesta Nacional de
Nutrición, realizada por el Instituto
Nacional de Salud Pública (Instituto
Nacional de Salud Pública, Secretaría de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

10

�Índice de Alimentación Social

Salud, 2011), en México persisten
condiciones de mala nutrición, tanto por
deficiencia como por exceso. Según
resultados de la encuesta, en el país existen
amplios grupos de población que tienen
dietas altas en maíz y fríjol y otros
alimentos ricos en inhibidores de la
absorción de minerales, también revela,
que existen patrones de consumo asociados
al
desarrollo
socioeconómico
y
urbanización de las distintas localidades y
regiones, por ejemplo, aquellas con un
grado más alto de desarrollo (área
metropolitana de la ciudad de México y la
parte norte del país) y las zonas urbanas,
presentan las ingestas más elevadas en la
mayor parte de los alimentos.
La creación de un índice social alimentario
está dentro del concepto más amplio
denominado
seguridad
alimentaria2,
contiene ámbitos preferentemente sociales
como es caso del ingreso monetario,
también se pueden abarcar ámbitos de la
salud al abordar elementos de estado
nutricional, edad de la población,
características de la población.
Dado lo anterior, este trabajo se puede
suscribir bajo la teoría de Maslow, las
dimensiones y factores utilizados pueden
establecerse dentro de la jerarquía de las
necesidades para lograr que el individuo se
2

La seguridad alimentaria nutricional (SAN) es
una situación dinámica que abarca factores
socioeconómicos, alimentarios, nutricionales,
ambientales entre otros, de manera que para que
la población cuente con SAN, lo primero que se
debe realizar es un reconocimiento de la
situación alimentaria y nutricional a fin de
establecer acciones documentadas y con soporte
metodológico científico para asegurar el logro
de las metas y objetivos propuestos en
beneficio de la población (Ramos Peña, González
Rodríguez, De la Garza Casas, Berrún Castañón,
&amp; Ramos Cavazos, 2006).

Artículo Original

desarrolle de manera integral (Ardouin,
Bustos y Jarpa, 2001).
El propósito de la investigación es
desarrollar
el
INDICE
SOCIAL
ALIMENTARIO (ISA) a partir del análisis
de las bases de datos de instituciones
gubernamentales y no gubernamentales.
Material y métodos
Fue un estudio transeccional, descriptivo,
se analizaron las bases de datos del
Instituto Nacional de Geografía y
Estadística (INEGI) y el Consejo Nacional
de Población
(CONAPO) (Consejo
Nacional de Población, 2005). Se generó
una base de datos con las dimensiones e
indicadores
necesarios
por
estado
federativo de México para crear el ISA, se
han tomado como dimensiones la
educación, servicios primarios y salud
(Tabla No.1) que integran los indicadores
del Índice de Desarrollo Humano del
Programa de Naciones Unidas para el
Desarrollo (PNUD), de las líneas de
pobreza de Foster, Green y Torbecke, del
índice de Pobreza del PNUD y en el Índice
de necesidades insatisfechas de la
Comisión Económica para América Latina
(Martínez, Treviño,Gómez, 2009, pág. 21)
Una vez ordenados las dimensiones por
estado federativo, se utilizó la fórmula para
el índice de Desarrollo Humano (IDH),
tomando como referencia el valor mínimo
(Centro de Investigaciones de la Economía
Mundial, 1997).

Material y métodos
Fue un estudio transeccional, descriptivo,
se analizaron las bases de datos del
Instituto Nacional de Geografía y
Estadística (INEGI) y el Consejo Nacional

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

11

�Índice de Alimentación Social

de Población (CONAPO) (Consejo
Nacional de Población, 2005). Se generó
una base de datos con las dimensiones e
indicadores
necesarios
por
estado
federativo de México para crear el ISA, se
han tomado como dimensiones la
educación, servicios primarios y salud
(Tabla No.1) que integran los indicadores
del Índice de Desarrollo Humano del
Programa de Naciones Unidas para el
Desarrollo (PNUD), de las líneas de
pobreza de Foster, Green y Torbecke, del
índice de Pobreza del PNUD y en el Índice
de necesidades insatisfechas de la
Comisión Económica para América Latina
(Martínez, Treviño,Gómez, 2009, pág. 21)

Una vez ordenados las dimensiones por
estado federativo, se utilizó la fórmula para
el índice de Desarrollo Humano (IDH),
tomando como referencia el valor mínimo
(Centro de Investigaciones de la Economía
Mundial, 1997).

Artículo Original

La expresión que resuelve el índice relativo
para cada indicador de la dimensión es:
Drelativo = (Xmin – Xd)/ (Xmáx – Xmin)
Donde:
Drelativo: Dimensión
Xmáx: es el valor máximo del indicador en
la serie de valores representa a cada entidad
federativa componen.
Xmin: es el valor mínimo del indicador en la
serie de valores que representa a cada
entidad federativa.
Xd: es el valor del indicador en la serie de
valores que representa a cada entidad
federativa que se desea comparar
El ISA se expresa a partir de

ISA = DEducación + DServicios primarios + DEquidad
+ DSalud
Donde D: Dimensión

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

12

�Índice de Alimentación Social

La estratificación de ISA se estableció en
cinco niveles: Muy alto, alto, medio, bajo y
muy bajo. Los límites extremos para los
niveles se estimaron utilizando el método
de Dalenius (Robles, 2001)
Resultados
La tabla Núm.2 concentra las dimensiones
y los valores de los indicadores utilizados
en la construcción del ISA. El rango en los
porcentajes de los indicadores puede variar
desde el 0.0% al 72.0%. Los estados que
tienen el percentil 75 o más (11.2%) en
analfabetismo son Hidalgo, Campeche,
Michoacán, Puebla, Veracruz, Oaxaca,
Guerrero y Chiapas. En cuanto al
porcentaje de población sin acceso a agua
potable, los estados de San Luis Potosí,
Puebla, Baja California Sur, Oaxaca,
Tabasco, Veracruz, Chiapas y Guerrero se
sitúan por arriba del percentil 75 (12.6%).
Con respecto al indicador de porcentaje de

población sin servicio de drenaje, los
estados que se encuentran por arriba del

Artículo Original

percentil 75 (20.8%) son Hidalgo, Puebla,
San Luis Potosí, Veracruz, Chiapas,
Yucatán, Guerrero y Oaxaca. En cuanto al
indicador coeficiente de desigualdad de
ingresos, los estados que se sitúan por
encima del percentil 75 (6.1) son
Zacatecas, Hidalgo, Morelos, Puebla,
Tlaxcala, Guerrero, Oaxaca y Chiapas. En
referencia al indicador de la tasa neta de no
participación laboral de la mujer con
respecto a la población económicamente
activa, los estados que se encuentran por
arriba del percentil 75 (65.4%) son
Zacatecas, Veracruz, Campeche, Coahuila,
Chihuahua, Durango, Tabasco y Chiapas.
En lo que a la tasa de mortalidad por
desnutrición por 1,000 habitantes, los
estados que se encuentran por arriba del
percentil 75 (9.1) son Tlaxcala, Chiapas,
Zacatecas, Hidalgo, Puebla, Veracruz,
Morelos y Oaxaca. Con respecto al
porcentaje de nacidos vivos con bajo peso,

los estados que se encuentran superando el
percentil 75 (7.2%) son Querétaro,

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

13

�Índice de Alimentación Social

Hidalgo, Morelos, Puebla, México,
Yucatán, Tlaxcala, Distrito Federal.
De los indicadores de salud, el de muertes
por desnutrición, correlaciona con todos los
demás indicadores sociales, el de
porcentaje de nacidos vivos con bajo peso
al nacer solo correlaciona con dos
indicadores (p&lt;0.05), el de bajo peso al
nacer, solo correlaciona con el indicador
porcentaje de analfabetismo y con el

Artículo Original

coeficiente de desigualdad de ingresos
(p&lt;0.05). A excepción del indicador Tasa
neta de no participación laboral de la mujer
(%PEA) y el de bajo peso al nacer, todos
los demás indicadores muestran una alta
correlación con el ISA y entre ellos mismos
(p&lt;0.05), (ver tabla Núm. 3).
Al estratificar las entidades federativas por
niveles del ISA, el mayor porcentaje se

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

14

�Índice de Alimentación Social

Artículo Original

ubica en el estrato muy bajo y los menores
porcentajes en los estratos bajo y muy bajo
(ver tabla Núm.4)
De los cuatro Entidades federativas que se
ubican en el estrato muy alto, el 75% son
del norte y el 25% de la costa del pacífico.
En el estrato alto, el 37.5% pertenecen al
centro. En el estrato medio el 50% de los
Entidades federativas pertenece a la región
sur de país. En el estrato bajo, el 83.33% de
los estados federativos son del centro, el
66.6% de los Entidades federativos
ubicados en el estrato muy bajo se
encuentran al sur del país (ver tabla núm.5
y Figura Núm.1)

FIGURA 1
Estados Federativos por Índice Social
Alimentario

Discusión

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

15

�Índice de Alimentación Social

Con el propósito de construir el índice
social
alimentario,
se
utilizaron
determinantes sociales (educación y la
equidad), factores sociales (servicios
primarios) y daños a la salud.
La teoría de Maslow, refiere que el
crecimiento de un individuo se ajusta a
etapas de necesidades satisfechas, de
manera que al tener satisfechas las
necesidades básicas irá avanzando en la
consecución de necesidades superiores que
abordan esferas de auto superación y
trascendencia, el alcance de este trabajo
solo tiene capacidad de abordar las
necesidades de déficit que son las
fisiológicas (tasa de mortalidad infantil y
nacidos vivos con bajo peso), de seguridad
(coeficiente de desigualdad de ingresos,
servicios primarios), también se aborda el
peldaño de necesidades de estima y
reconocimiento (tasa neta de no
participación laboral de la mujer,
educación) (Huitt, 2007).

Artículo Original

alimentaria para un estado federativo del
noreste de México (Ramos, y otros, 2005)
y, dado que la alimentación de los
individuos así como la accesibilidad a los
alimentos son un derecho primordial,
además de estar fuertemente asociada al
desarrollo sustentable de las naciones, es
entonces de suma importancia abordar este
tema para ser investigado.
Entre las utilidades del ISA se encuentran:
ser un índice social alimentario relativo,
dado que es posible determinar las
disparidades que afectan el acceso a
alimentos entre entidades federativas
vecinas, también aplicarlo en diferentes
años a fin crear y analizar series temporales
(García-Luque, la Fuente, &amp; Faura, 2009),
crear corredores de baja accesibilidad a los
alimentos (Tavares Jean &amp; Junior, 2010).

Desde la perspectiva poblacional, existen
entidades federativas que tienen elevados
valores porcentuales de los indicadores de
necesidades básicas que se ubicarían el
primer peldaño con menores valores
porcentuales a otros peldaños, es decir, aún
no se resuelven las condiciones de
necesidades
primarias,
los
valores
porcentuales del peldaño del indicador
(tasa neta de no participación laboral de la
mujer) que se ubica en el peldaño cuatro
(reconocimiento) se encuentran muy
alejados del resto de los demás indicadores.

La información que aporte el ISA más la de
los patrones de consumo y sus
determinantes
sociales
conocimiento
regional de la canasta básica alimentaria,
apoyaría las evidencias necesarias para el
análisis del derecho y seguridad a la
alimentación para así, llegar a la
elaboración
de
políticas
sociales
alimentarias que a través de las estrategias
y acciones sea posible focalizar de manera
pertinente la ayuda (Ramos, y otros, 2005;
Ramos, Cantú, Chavero, de la Garza, &amp;
González, 2009; Ramos, González, de la
Garza, Berrún, &amp; Ramos, 2006; Ramos,
Salazar, Berrún, &amp; Zambrano, 2007;
Ramos, Castro, de la Garza, Berrún, &amp;
González, 2010)

Si la alimentación es una necesidad básica,
apenas en el año 2005, se ha caracterizado
el PCA y una Canasta Básica Alimentaria
(CBA) así como una propuesta de política

En cuanto a las dimensiones utilizadas y
que se han referido en la construcción de la
base de datos, la dimensión de equidad( sus
indicadores son el coeficiente de

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

16

�Índice de Alimentación Social

desigualdad de ingresos y la tasa neta de no
participación laboral de la mujer que
tienen, además de su implicación directa en
el ingreso monetario, involucran un asunto
de justicia laboral), no es referida en las
mediciones que realizan CEPAL, PNUD
(Martínez Jasso, Trevño Cantú, &amp; Gómez
Meza, 2009, pág. 21).
Medina Gómez (2011), Ramos et al (2009;
2005; 2008), (Ramos, González, de la
Garza, Berrún, &amp; Ramos, 2006) refieren
haber encontrado correlación significativa
con algunos de los indicadores que se están
utilizando en este trabajo para el desarrollo
del ISA,
el valor mediano de los
indicadores que se refieren solo a
distribuciones porcentuales son bajos, sin
embargo, los rangos que presentan son muy
amplios y en el límite superior podemos
observar valores altos de exclusión y que
impactan en la seguridad alimentaria, como
lo son los indicadores de analfabetismo
(20%), población sin drenaje (39%),
población sin acceso a agua potable (24%).
Cuando uno de los indicadores lleva
implícito la equidad, que en este caso
explícitamente denota justicia de género
(Tasa neta de no participación laboral de la
mujer), el valor mediano de los porcentajes
de la disparidad es el más alto de todos los
indicadores (63%) y por consecuencia el
límite superior del rango (72%). El valor de
la equidad, se encuentra en uno de los
niveles alto de la pirámide de Maslow.
La forma más utilizada en la definición de
pobreza se basa en el ingreso y consumo de
la sociedad, pero al ser la pobreza un
asunto de gran responsabilidad, cada país
debe considerar en su planeación
estratégica de desarrollo como nación la

Artículo Original

definición de pobreza (Menchú E. &amp;
Santizo, 2002), Ahora bien, si a la pobreza
se le suman problemas con el acceso a los
alimentos se habla entonces de pobreza
extrema y para evitar esa condición se
requiere dar respuesta al reclamo constante
de la sociedad en lo referente a la
alimentación, cuando ese reclamo no se
reconoce o no se le da solución entonces la
sociedad está en la condición de pobreza
extrema que es un grado mayor de pobreza
en la cual no se tiene acceso a los alimentos
(Roselló, 2005)y sitúa a la población en la
condición social denominada inseguridad
alimentaria la cual, que desde la
perspectiva de la teoría de Maslow es el
primer peldaño de las necesidades de
carencias o déficit.
Entre los aspectos importantes en lo
referente a la calidad de vida, se encuentran
los de la sobrevivencia, de los cuales, la
alimentación y la relación que las personas
establecen con el entorno en cuanto a la
accesibilidad de los alimentos ocupa el
lugar primordial (Acosta, Hugo Massorbio,
&amp; Silvina Calcagni, 2010)
El Índice de Marginación (IM) desarrollado
por
CONAPO,
contempla
cuatro
dimensiones, todas ellas socioeconómicas,
que son educación, vivienda, ingreso
monetario y distribución de la población
(Consejo Nacional de Población, 2005)
pero no contiene alguna relacionada con
salud o alimentación, mientras que el ISA,
que también tiene cuatro dimensiones, tres
de
ellas
tienen
connotación
socioeconómica (educación, servicios
primarios y equidad) y la cuarta de salud.
Todas esas dimensiones tienen relación con
la alimentación en cuanto al acceso y a la
variedad en el consumo. Existen

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

17

�Índice de Alimentación Social

referencias de la incorporación de la
dimensión alimentaria al IM a fin de
comparar la marginación municipal al
adicionar de la dimensión alimentaria en el
cálculo del IM el consumo de
macronutrimentos de la población. Los
resultados demostraron un cambio en el
lugar en la marginación que ocupan los
municipios de una entidad federativa del
noreste de México (Ramos, González,
Valdés, Gómez, Rivera, Berrún 2009).
Al revisar el ISA con respecto al IM, se
encontró una distribución aproximada de
las entidades federativas por niveles del
ISA con respecto a los niveles de que
propone el CONAPO en el IM, solo cuatro
entidades federativas (Nuevo León, Distrito
Federal y Baja California y Coahuila) que
tienen ISA muy alto se encuentran entre las
entidades con el índice de marginación
muy bajo, el resto de las entidades con ISA
muy alto se encuentran clasificadas en el
índice de marginación bajo. En cuanto a las
entidades federativas que tienen el ISA
muy bajo (Chiapas, Guerrero, Oaxaca y
Veracruz), los primeros tres tienen el índice
de marginación muy alto y, Veracruz tiene
un índice de marginación alto. En el resto
de los niveles es donde puede haber más
variedad en cuanto a las diferentes
ubicaciones de las entidades federativas
dentro de los dos índices.
En pocas palabras, “….la seguridad
alimentaria puede traducirse en actos de
elección consciente basada en información
disponible en cada caso” y que para llegar
a esta democracia alimentaria se requieren
políticas y estrategias económicas y
sociales efectivas (Oseguera Parra, 2010,
págs. 15,16)

Artículo Original

Conclusiones
Este trabajo, supone que al abarcar tres
peldaños (las necesidades fisiológicas,
seguridad, estimación y necesidad de
reconocimiento) de los cinco que consta de
la teoría de Maslow (Huitt, 2007)sean los
necesarios para determinar el índice social
alimentario.
Los resultados han mostrado que el
comportamiento del ISA es diferente a lo
establecido por CONAPO (2005) en la
medición de la marginación por entidad
federativa; CONAPO refiere a tres de los
estados federativos con muy alta
marginación mientras que el ISA refiere a
nueve en el estrato muy bajo, los estados
federativos con muy baja marginación
tienen muy alto ISA. Los resultados del
ISA tienen mayor similitud a lo propuesto
por CONEVAL (Consejo Nacional de
Evaluación de la Política de Desarrollo
Social, 2010). El valor agregado del ISA es
el de incorporar indicadores biológicos en
la medición.
Con la construcción del índice, a nivel
municipal, es posible determinar los
posibles corredores de baja accesibilidad a
los alimentos para así focalizar. Se sugiere
incorporar resultado de la percepción de la
seguridad alimentaria.

Bibliografía
Acosta, R. S., Hugo Massorbio, E. A., &amp; Silvina
Calcagni, M. (2010). Satisfacción con la vida y
calidad de la alimentación de ancianos de
Córdoba, Argentina, 2007. En F. Peña San
Martín, &amp; B. León Parra, La medicina Social
en México IV: Alimentación, cuerpo y

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

18

�Índice de Alimentación Social

corporeidad. México: Ediciones y Gráficos
Eon SA.
Ardouin, J., Bustos, C., &amp; Jarpa, M. (19 de Agosto
de 2001). Apsique. Recuperado el 14 de Julio
de
2011,
de
http://www.apsique.com/wiki/PersMasjn
Centro de Investigaciones de la Economía
Mundial. (1997). Investigación sobre el
desarrollo humano en Cuba 1996. La Habana:
Caguayo S.A.
Consejo Nacional de Evaluación de la Política de
Desarrollo Social. (2010). Dimensiones de la
seguridad alimentaria:Evaluación estrategica
de nutrición y abasto. México: CONEVAL.
Consejo Nacional de Población. (2005). Consejo
Nacional de Población. Recuperado el 7 de
Abr de 2011, de
http://www.conapo.gob.mx/index.php?option=
com_content&amp;view=article&amp;id=126&amp;Itemid=1
94
García-Luque, O., la Fuente, M., &amp; Faura, Ú.
(Ago de 2009). EBSCO. Recuperado el 3 de
Oct
de
2011,
de
http://web.ebscohost.com/ehost/detail?vid=3&amp;
hid=110&amp;sid=e3078120-0ace-4fef-980e3dbc6946f078%40sessionmgr113&amp;bdata=JkF1
dGhUeXBlPWlwLHVybCx1aWQsY29va2llJ
mxhbmc9ZXMmc2l0ZT1laG9zdC1saXZl#db=
fua&amp;AN=47596504
Huitt, W. (2007). Educational Psychology
Interactive. Recuperado el 14 de julio de 2011,
de
http://www.edpsycinteractive.org/topics/regsys
/maslow.html
Instituto Nacional de Estadística, geografía e
informática. (2006). Encuesta Nacional de
Ingresos y Gastos de los hogares.
Aguascalientes: Gobierno de México.

Artículo Original

Instituto Nacional de Salud Pública, Secretaría de
Salud. (16 de Mzo de 2011). INSP.MX.
Recuperado el 5 de Abr de 2011, de
http://www.insp.mx/encuesta-nacional-salud-ynutricion-2006.html
Juárez, S. L. (2001). Seguridad alimentria y
neoliberalismo. Revista de los trabajadores.
Martínez Jasso, I., Trevño Cantú, J., &amp; Gómez
Meza, M. (2009). Mapas de Pobreza y Rezago
Social: Área Metropolitana de Monterrey.
Monterrey: Gobierno de Nuevo León.
Medina Gómez, O. S., &amp; López Arellano, O.
(Agosto de 2011). Asociación de los tipos de
carencia y grado de desarrollo humano con la
mortalidad infantil en México, 2008. Cadernos
de Saúde Pública: Reports in Public Health,
27(8), 1603 - 10.
Menchú E., T., &amp; Santizo, C. (2002). Propuesta
para indicadores para la vigilancia de la
seguridad alimentaria nutrcional. INCAP.
Guatemala: INCAP.
Oseguera Parra, D. (8 de Marzo de 2010). Del
campo y la ciudad: percepción social de la (in)
seguridad alimentaria. Estudios sobre las
culturas Contemporáneas, XVI(32), 9 - 40.
Ramos Peña, E. G., González Rodríguez, L. G.,
De la Garza Casas, Y., Berrún Castañón, L. N.,
&amp; Ramos Cavazos, M. T. (Oct - Dic de 2006).
Seguridad alimentaria en familias de Nuevo
León, México. Salud Púbica y Nutrición, 7(4),
1 - 8.
Ramos Peña, E. G., González Rodríiguez, L. G.,
Valdés Lozano, C., Gómez Guzmán, L., Rivera
Márquez, J. A., &amp; Berrún Castañón, L. N.
(2009). La dimensión alimentaria en la
evaluación de la marginación municipal.
Avances en Seguridad Alimentaria, 1(1), 19 28.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

19

�Índice de Alimentación Social

Ramos, P. E., Cantú, M. C., Chavero, T. S., de la
Garza, C. Y., &amp; González, R. L. (Abr-Jun de
2009). Canasta básica alimentaria Familiar
2000 vs 2005 en un estado federativo del
noreste de México. Revista de Salud Pública y
Nutrición, 10(2), 1-10.
Ramos, P. E., Castro, S. A., de la Garza, C. Y.,
Berrún, C. L., &amp; González, R. L. (2010).
Propuesta de una Política Social Alimentaria
para Nuevo León. Rvista de Salud Pública y
Nutrición, 11(3), 1-10.

Artículo Original

Tavares Jean, M., &amp; Junior, S. D. (Ene-Jun de
2010). Corredores da pobreza e ilhas de
prosperidade: Uma análise espacial e
multidimensional
dos
níveis
de
desenvolvimento na regiao sul do Brasil.
Recuperado el 4 de Octubre de 2011, de
EBSCO:
http://web.ebscohost.com/ehost/detail?vid=3&amp;
hid=110&amp;sid=e3078120-0ace-4fef-980e3dbc6946f078%40sessionmgr113&amp;bdata=JkF1
dGhUeXBlPWlwLHVybCx1aWQsY29va2llJ
mxhbmc9ZXMmc2l0ZT1laG9zdC1saXZl#db=
fua&amp;AN=64499782

Ramos, P. E., González, R. L., de la Garza, C. Y.,
Berrún, C. L., &amp; Ramos, C. M. (2006).
Seguridad alimentaria en familias de Nuevo
León, México. Revista de Salud Pública y
Nutrición, 7(4), 1-10.
Ramos, P. E., Salazar, G. G., Berrún, C. L., &amp;
Zambrano, M. A. (Oct-Dic de 2007).
Refelxiones sobre el derecho, acceso y
disponibilidad de alimentos. 8(4), 1-10.
Ramos, P. E., Valdés, L. C., Cantú, M. P., Salinas,
G. G., De la Garza, C. Y., &amp; Salazar, G. I. (oct
- Dic de 2005). Patrón de consumo alimentario
familiar en Nuevo León, México. Revista de
Salud Pública y Nutrición, 6(4), 1-11.
Robles, M. (Mzo de 2001). Estratificación
socioeconómica de la pblación del área
metropolitana de Asunción. Economía y
Sociedad63 - 85(3). Recuperado el 5 de Mzo
de
2011,
de
www.dgeec.gov.py/MECOVI/E&amp;S3%20%20Estratificación.pdf
Roselló, M. E. (Nov - Dic de 2005). Diagnóstico
sobre la situación de los derechos humanos en
México, el derecho a la alimentación: Una
reseña. Cuadernos de Nutrición, 28.
Schuh G., E. (2002). Seguridad alimentaria
mundial. Perspectivas económicas, 7.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

20

�Indicadores de adiposidad

Artículo Original

INDICADORES DE ADIPOSIDAD Y SU RELACIÓN CON FACTORES DE RIESGO
CARDIOVASCULAR EN HOMBRES JÓVENES
Gutiérrez López Myriam 1, Ramírez López Erik 1, Puente Hernández Debbie Samantha 1,
Medellín Guerrero Alpha Berenice 1 González Rodríguez, Liliana Guadalupe 2
1.
2.

Universidad Autónoma de Nuevo León, FaSPyN. Monterrey
Universidad Alfonso X El Sabio, Facultad de Ciencias en la Salud, Madrid.

RESUMEN
Introducción: La obesidad es un grave problema de salud pública en México y en el mundo. La
adiposidad abdominal está relacionada con las enfermedades cardiovasculares, además el tejido adiposo
visceral (TAV) se ha asociado con la resistencia a la insulina, diabetes mellitus tipo 2, enfermedades
cardiovasculares y con un aumento en la velocidad de onda de pulso, que es un indicador asociado a la
rigidez arterial. Material y métodos: Estudio transversal, descriptivo. Participaron 40 adultos jóvenes
de sexo masculino entre 21 y 32 años. Se les tomaron medidas antropométricas de adiposidad como peso
y estatura para determinar el índice de masa corporal y circunferencia de cintura. Además se les midió
el porcentaje total de grasa con absorciometría dual de rayos X y el tejido adiposo visceral con resonancia
magnética. Se les determinó glucosa sérica, triglicéridos, colesterol, colesterol HDL y LDL. Además se
les midió la presión arterial y la velocidad de onda de pulso radial-braquial. Resultados: El IMC, la
circunferencia de cintura y el tejido adiposo visceral presentaron un mismo número correlaciones
significativas con factores de riesgo cardiovascular. El tejido adiposo visceral fue el único que se
relacionó con la velocidad de onda de pulso braquial-radial. Conclusiones: Los indicadores de
adiposidad están ampliamente relacionados a los factores de riesgo cardiovascular en hombres jóvenes.
Palabras claves: Adiposidad, tejido adiposo visceral, factores de riesgo cardiovascular.
ABSTRACT
Introduction: Obesity is a severe public health problem in Mexico and around the world. Abdominal
adiposity is closely related to cardiovascular disease (CVD), besides visceral adipose tissue has been
associated to insulin resistance, type 2 Diabetes, CVD, also in pulse wave velocity increase; which is a
related indicator to arterial stiffness. Material and methods: It is a descriptive, cross-sectional study.
The participants were 40 young-adult-male aged between 21 and 32. Adiposity anthropometric
measurements like weight and height were taken in order to determine the BMI and waist circumference.
Besides total body, fat percentage was measured using X-ray dual absorptiometry and MRI for visceral
adipose tissue; also they got determined serum glucose, triglycerides, cholesterol, HDL and LDL
cholesterol. Moreover, arterial tension and radio-brachial pulse wave velocity were taken too. Results:
BMI, waist circumference and visceral adipose tissue showed equal number of significative correlation
with cardiovascular risk factors. Visceral adipose tissue was the only item related to radio-brachial pulse
wave velocity. Conclusions: Adiposity indicators are strongly related to cardiovascular disease in young
men.
Key words: adiposity, visceral adipose tissue, cardiovascular risk factors

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

21

�Indicadores de adiposidad

Introducción
A nivel mundial se reconoce a la obesidad
como un grave problema de salud pública.
En México de acuerdo a los datos
ENSANUT 2012 (Gutiérrez et al. 2012), el
69.4% de los hombres y 73.0 % de las
mujeres en edad adulta presentan algún
grado de sobrepeso u obesidad. El aumento
en
la
prevalencia
de
obesidad,
particularmente en los grupos de edad más
jóvenes incrementa la probabilidad de
padecer enfermedades cardiovasculares en
los años siguientes (Wildman, Mackey,
Bostom, Thompson &amp; Sutton-Tyrell, 2003).
Se conoce que la adiposidad abdominal está
relacionada
con
las
enfermedades
cardiovasculares (Ferreira et al., 2004; Van
Dijk, Takken, Prinsen &amp; Wittink, 2012),
además el tejido adiposo visceral (TAV) se
ha asociado con la resistencia a la insulina,
diabetes mellitus tipo 2, enfermedades
cardiovasculares (Despre´s, 2012; Kahan &amp;
Flier, 2000) y con un aumento en la
velocidad de onda de pulso, que es un
indicador asociado de rigidez arterial
(Sutton-Tyrell et al., 2001). Se ha sugerido
que es necesaria la temprana intervención en
individuos con obesidad visceral, aún con
índice de masa corporal (IMC) normal, para
prevenir
diabetes
y
enfermedades
cardiovasculares (Lee et al., 2007;
Ruderman et al., 1998). Los estudios en
México, relacionados con el tejido adiposo
visceral, son pocos debido al alto costo que
representa, es por esto que se han validado
otras técnicas más accesibles. Se ha
sugerido que con una sola imagen de
resonancia magnética, 10 centímetros arriba
del espacio intervertebral L4-L5 se puede
predecir el volumen total de tejido adiposo
visceral (Shen et al., 2004).

Artículo Original

El objetivo de este trabajo fue determinar la
relación entre indicadores de adiposidad y
su relación con factores de riesgo
cardiovascular en hombres jóvenes.
Material y métodos
Estudio transversal, no probabilístico,
descriptivo. Se reclutaron intencionalmente
40 adultos jóvenes de sexo masculino entre
21 y 32 años, originarios de Nuevo León.
El peso corporal se midió con una báscula
digital (0-200 kg ± 0.01 kg, SECA 813,
Hamburgo, Alemania) y la estatura con un
estadiómetro (20- 205 cm ± 5 mm, SECA
264). Además se determinó el índice de
masa corporal (IMC).
Los perímetros o circunferencias corporales
se midieron con una cinta métrica metálica
(0-200 cm ± 1mm, Rosscraft, BC, Canadá).
La circunferencia de cintura fue tomada en
el punto medio entre la costilla inferior y la
cresta ilíaca de acuerdo a lo sugerido por la
OMS. El porcentaje de grasa corporal total
se evaluó empleando un Absorciómetro
Dual de Rayos X (GE Lunar Prodigy
Advance DXA Modelo 301264. Software
enCore ver. 11.30.062). Se tomó como
referencia del tejido adiposo visceral
(TAV), una imagen 10 cm (10 cm +) arriba
del sitio intervertebral L4-L5, la cual se
obtuvo de un escáner Philips 1.5 Tesla
(Holanda) y fue analizada con el software
(Slice-Omatic, versión 4.3 (Tomovision Inc,
Montreal, Canadá). Se determinó la
medición de la presión arterial y de la
velocidad de onda de pulso braquial-radial
por el Sistema de Evaluación Cardi-Arterial
(Instituto Nacional de Cardiología Ignacio
Chávez, México)

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

22

�Indicadores de adiposidad

Los análisis bioquímicos de glucosa sérica,
triglicéridos, colesterol, colesterol HDL y
LDL, fueron realizados con el analizador
A25 (Barcelona, España).
Análisis estadístico
El análisis estadístico se realizó con el
software estadístico NCSS, versión 8
(Hintze, J. 2012; NCSS 8. NCSS, LLC.
Kaysville, Utah, USA). Se utilizó estadística
descriptiva para caracterizar las variables
antropométricas,
bioquímicas,
cardiovasculares y de composición
corporal. Se verificó que las variables
siguieran una distribución normal antes de
su análisis (prueba D’Agostino). Para
establecer la asociación entre el sitio de
mejor predicción del tejido adiposo visceral
y los factores de riesgo cardiovascular se
empleó la prueba de correlación parcial.
Resultados
El rango de edad de los jóvenes fluctuó entre
21.9 y 32.9 años; el promedio del IMC de
los sujetos fue de 24.8 ± 3.9 y de grasa fue
de 24.4 ± 9.6. De acuerdo con la
clasificación del IMC propuesta por la
OMS, los participantes del estudio se
encontraron en rango de peso normal,
sobrepeso y obesidad grado I (IMC 20.3 –
31.7 kg/m²) (Tabla I).

Artículo Original

El promedio de los resultados de los
indicadores bioquímicos se encuentran
dentro de los parámetros normales (Tabla

II).
El promedio de la presión arterial sistólica
fue 110 ± 9.2 mmHg y de la presión
diastólica 70.9 ± 5.4 mmHg, establecidos
como presión arterial normal según la
NOM-030-SSA2-1999 (Tabla III).
El TAV, el IMC y la circunferencia de

cintura fueron los que se correlacionaron
con el mayor número de factores de riesgo
cardiovascular; en total 6 cada uno. El TAV
fue el único que se correlacionó
significantemente con la velocidad de onda
de pulso mientras que el IMC fue el único

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

23

�Indicadores de adiposidad

que lo hizo con la presión arterial sistólica.
El TAV, el % de grasa corporal y la
circunferencia de cintura se correlacionaron
significativamente con la glucosa pero no el
IMC. Los indicadores de riesgo
cardiovascular que no se correlacionaron
significativamente con los indicadores de
adiposidad fueron la presión de pulso (PP) y
el colesterol HDL. El % de grasa presentó el
coeficiente de correlación más fuerte con la
glucosa sérica (Tabla IV).

Discusión
Los indicadores de riesgo evaluados fueron
la velocidad de onda de pulso, presión
arterial
diastólica,
colesterol
LDL,
colesterol total, triglicéridos y glucosa.
Este estudio muestra que el IMC y la
circunferencia de cintura fueron los
indicadores de adiposidad y distribución de
grasa corporal que se correlacionaron
significativamente con el mismo número de
factores de riesgo cardiovascular (seis) que
el sitio del TAV. No obstante, el sitio de
medición del TAV fue el único que se
correlacionó significantemente con la
velocidad de onda de pulso mientras que el
IMC fue el único que lo hizo con la presión
arterial sistólica. El TAV, el % de grasa
corporal y la circunferencia de cintura se

Artículo Original

correlacionaron significativamente con la
glucosa pero no el IMC.
En otro estudio encontraron que en hombres
el IMC fue el indicador mejor
correlacionado con factores de riesgo
metabólico como insulina y triglicéridos en
comparación con las mujeres, en quienes se
encontró la correlación con estos factores
con el índice cintura-cadera (Ho, Chen,
Woo, Leung, Lam &amp; Janus 2001).
Un factor de riesgo cardiovascular
importante y recientemente reconocido
como factor independiente es la velocidad
de la onda de pulso o VOP (Laurent et al.,
2006). La VOP es un indicador de la rigidez
arterial y pronóstico de aterosclerosis
(Estadella, Vázquez &amp; Oliveras, 2010.). Los
valores reportados en sujetos sanos de la
VOP braquial-radial son de 6.16 a 10.95
m/s. Los pacientes de nuestro estudio
tuvieron una VOP dentro de ese rango (7.1
± 1.5 m/s). En nuestro estudio, la VOP, a
diferencia de los otros indicadores de
adiposidad fue la única que correlaciono de
forma significativa con el TAV.
Aunque la presión de pulso no se
correlacionó de forma significativa con el
sitio de medición de TAV o los otros
indicadores de adiposidad, se considera
también un indicador importante de riesgo
cardiovascular (Fang, Madhavan, &amp;
Alderman, 2000). El promedio de la presión
de pulso en los participantes de este estudio
fue de 39.4 ± 9.0 mmHg. Fang et al. (2000)
reportaron que sujetos jóvenes de sexo
masculino con una presión de pulso ≥ 48
mmHg tenían mayor riesgo de mortalidad
cardiovascular en comparación con
personas con presión de pulso &lt; 36 mmHg.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

24

�Indicadores de adiposidad

En conclusión, en comparación con otros
indicadores de adiposidad y distribución de
grasa corporal como el IMC y la
circunferencia de cintura, el TAV presentó
también correlaciones significativas y con
un mismo número de factores de riesgo
cardiovascular. No obstante, la glucosa
sérica no se asoció significativamente con el
IMC. Por otro lado, la velocidad de la onda
de pulso, un factor independiente de riesgo
cardiovascular, fue el único asociado con el
sitio de medición de TAV. Esto sugiere que
el empleo de la Resonancia magnética en
estudios de intervención sobre la función
endotelial circulatoria y el riesgo de otros
padecimientos como la aterosclerosis es
pertinente.
El presente estudio incluyó pacientes con
IMC adecuado y con sobrepeso, sin
embargo el número de muestra en cada
grupo (15 con IMC saludable y 25 con IMC
sobrepeso) es insuficiente para establecer
diferencias entre los dos grupos.

Bibliografía
Després J-P (2012). Body Fat Distribution and
Risk of Cardiovascular Disease. An Update.
Circulation, 126:1301-1313.
Estadella, C., Vázquez, S. &amp; Oliveras, A.
(2010). Rigidez arterial
y
riesgo
cardiovascular. Hipertensión y riesgo
vascular. 27 (5): 203-210.

Artículo Original

al (2004). Central fat mass versus peripheral
fat and lean mass: opposite (Adverse versus
favorable) associations with arterial
stiffness? The Amsterdam growth and health
longitudinal study. The Journal of Clinical
Endocrinology &amp; Metabolism, 89: 26322639.
Gutierrez, JP., Rivera, J., Shamah, T.,
Villalpando, S., Franco A, Cuevas, L.,
Romero, M., Hernandez, M. (2012) Encuesta
Nacional de Salud y Nutrición 2012.
Resultados
Nacionales.
Cuernavaca,
México: Instituto Nacional de Salud Pública.
Ho, SC., Chen, YM., Woo, JLF., Leung, SSF.,
Lam, TH. &amp; Janus, ED. (2001). Association
between simple anthropometric indices and
cardiovascular risk factors. International
Journal of Obesity; 25, 1689-1697.
Kahan, B. &amp; Flier, J. (2000) Obesity and insulin
resistance. The Journal of Clinical
Investigation, 106:478-481.
Laurent, S,. Cockcroft, J., Van Bortel, L.,
Boutouyrie, P., Giannattasio, C., Hayoz, D.
et al. (2006). Expert consensus document on
arterial stiffness: methodological issues and
clinical applications. European Heart
Journal; 27- 2588-2605.
Lee, S-W., Lee, H-R., Shim, J-Y., Imt, J-A.,
Kim, S-H., Choi H, et al. (2007). Viscerally
obese women with normal body weight have
greater brachial-ankle pulse wave velocity
than nonviscerally obese women with
excessive
body
weight.
Clinical
Endocrinology, 66: 572-578.

Fang J, Madhavan S, Alderman MH. (2000).
Pulse pressure: a predictor of cardiovascular
mortality among young normotensive
subjects. Blood Pressure, 9(5): 260-266.

NORMA Oficial Mexicana NOM-030-SSA21999, Para la prevención, tratamiento y
control de la hipertensión arterial.

Ferreira, I., Snijder, MB., Twisk, JW., Van
Mechelen, W., Kemper, HC., Seidell, JC. et

Ruderman, N., Chisholm, D., Sunyer, X. &amp;
Schneider, S. (1998). The metabolically

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

25

�Indicadores de adiposidad

Artículo Original

obese, normal weight individual. Diabetes,
47:699-713.
Shen, W., Punyanitya, M., Wang, Z., Gallagher,
D., St-Onge, M-P., Albu, J. et al. (2004).
Visceral adipose tissue: relations between
single-slice areas and total volume. The
American Journal of Clinical Nutrition,
80:271-278.
Sutton-Tyrrell, K., Newman, A., Simonsick, E.,
Havlik, R., Pahor, M., Lakatta, E., et al.
(2001). Aortic Stiffness is associated with
visceral adiposity in older adults enrolled in
the study of health, aging, and body
composition. Hypertension, 38:429-433.
Wildman, R., Mackey, R., Bostom, A.,
Thompson, T. &amp; Sutton-Tyrell K. (2003).
Measures of obesity are associated with
vascular stiffness in young and older adults.
Hypertension, 42:468-473.
Van Dijk, SB., Takken, T., Prinsen, E.C. &amp;
Wittink, H. (2012). Different anthropometric
adiposity measures and their association with
cardiovascular disease risk factors: a metaanalysis. Netherlands Heart Journal,
20(5):208-218.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

26

�Índice cintura – cadera en mujeres

Artículo Original

ÍNDICE CINTURA-CADERA EN MUJERES QUE SE PERCIBE COMO MÁS
ATRACTIVO POR HOMBRES DE 20 A 30 AÑOS DE EDAD
Ramírez López Erik1*, Ramos Trujillo Amanda1, Rodríguez Mónica Trejo 1, Puente Hernández Debbie
Samantha1, Mata Obregón María del Carmen1
1

Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición
*Correo electrónico: Erik.ramirezl@uanl.mx

RESUMEN
Introducción: En mujeres, se sugiere que una figura con un índice cintura-cadera (ICC) de 0.7
corresponde a una distribución de grasa óptima indicando mayor fertilidad y es más atractiva hacia los
hombres. Sin embargo, se han reportado otras preferencias en la relación ICC por hombres de distintas
poblaciones. Material y métodos: Estudio transversal descriptivo. Se entrevistaron 101 hombres
universitarios de 20 a 30 años de edad. Se pidió indicar la silueta más atractiva utilizando la escala de
Rozmus-Wrezeniska (2014) que presenta dos filas de 5 siluetas cada una con cambio en el ICC de 0.6 a
0.8 manteniendo la misma circunferencia de cadera en la fila superior y la circunferencia de cintura en
la fila inferior. Resultados: Cuando se hizo variar la circunferencia de cintura sin cambiar la
circunferencia de cadera, 32.6% de los hombres consideró un ICC de 0.6 en las mujeres como más
atractivo (P&lt;0.0001). Cuando se hizo variar la cadera sin cambiar la cintura, 20.7% consideraron un ICC
de 0.6 como más atractivo (P&lt;0.0001). Se encontró además que 82.1% prefirió una distribución de grasa
en las mujeres en el área de caderas y piernas. Discusión y conclusiones: El ICC de 0.6 en las mujeres
es el que se percibe como más atractivo por un grupo de estudiantes universitarios de 20 a 30 años de
edad. Una circunferencia de cintura más estrecha se prefiere aun cuando el tamaño de cadera varía o no
cambia. Los jóvenes prefieren en las mujeres una mayor distribución de grasa en caderas y piernas.
Palabras claves: Índice cintura-cadera, distribución de grasa corporal, figura corporal atractiva.
ABSTRACT
Introduction: In women, it is suggested that a figure with a waist-hip ratio (WHR) of 0.7 corresponds
to an optimal fat distribution indicating greater fertility and is more attractive to men. However, there
have been other preferences in relation ICC by men of different populations. Material and methods:
Cross-sectional study. 101 college men were interviewed 20 to 30 years old. He was asked to indicate
the most attractive silhouette using scale Rozmus-Wrezeniska (2014) having two rows of 5 silhouettes
each with change in the ICC 0.6 to 0.8 while maintaining the same hip circumference in the top row and
waist circumference on the bottom row. Results: When was varied waist circumference without
changing the hip circumference, 32.6% of men found an ICC of 0.6 on women as more attractive (P
&lt;0.0001). When hip was varied without changing the waist, 20.7% saw a 0.6 ICC as more attractive (P
&lt;0.0001). It was also found that 82.1% preferred a fat distribution in women in the area of hips and legs.
Discussion: a group of university students from 20-30 years old perceives the ICC 0.6 in women as more
attractive. A narrower waist circumference is preferred even though hip size varies or does not change.
Young women prefer a greater distribution of fat in the hips and legs.
Key words: Waist-hip ratio, body fat distribution, attractive body shape.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

27

�Índice cintura – cadera en mujeres

Artículo Original

Introducción
Existen características morfológicas que se
correlacionan con el atractivo físico. En
mujeres, dos características son la
distribución de la grasa corporal y el índice
cintura cadera. Las investigaciones se han
centrado en el índice cintura cadera (ICC) y
se sugiere que un ICC entre 0.65 y 0.7 es
percibido como más atractivo y más
femenino (Fink, Klappauf, Brewer, &amp;
Shackelford, 2014).

sin embargo, se ha observado una tendencia
hacia la delgadez, pero sin modificar la
figura femenina a una más tubular.

Swami concluye que un ICC de 0.7
corresponde a la distribución grasa óptima
que indica mayor fertilidad, siendo también
una figura más atractiva
(Furnham,
Petrides, &amp; Constantinides, 2005). Estos
rasgos de la morfología femenina
involucrados en el atractivo están ligados a
las cualidades relacionadas a la salud y
potencial reproductivo.

Debido a que los factores socioculturales,
entre otros, pueden modificar la percepción
de los hombres hacia una determinada
figura femenina, nos planteamos el
siguiente problema para un estudio piloto:
¿Cuál es la distribución de grasa corporal en
las mujeres que se percibe como más
atractiva en hombres de 20 a 30 años en una
universidad en el norte del país?

A lo largo de los años, se han revisado
numerosas evidencias que sugieren una
íntima relación entre el ICC y la salud y el
potencial reproductivo de las mujeres.
(Urquiza &amp; Dickinson, 2007) (Singh, 1993).
Un ICC ≥ 0.8 en mujeres se relaciona con
mayor riesgo a desarrollar enfermedades
cardiovasculares y también se asocia a un
menor atractivo físico (Faries &amp;
Bartholomew, 2012) (Han, Van Leer,
Seidell, &amp; Lean, 1995).

Material y métodos
Se trata de un estudio piloto de corte
transversal no probabilístico. El protocolo
fue registrado para su aprobación por el
comité de investigación de la Facultad de
Salud Pública y Nutrición de la UANL. Esta
investigación se desarrolló en la ciudad de
Monterrey, Nuevo León, México. Se
encuestó a 101 jóvenes universitarios de 20
a 30 de distintas facultades.

El ideal de belleza ha ido cambiando con el
paso del tiempo. El cambio de la preferencia
de la composición corporal inició en 1900,
cambiando de la preferencia de una imagen
robusta, relacionada con abundancia y
salud, a una figura más esbelta (Cogan,
Bhalla, Sefa-dedeh, &amp; Rothblum, 1996).
Una figura femenina con figura corporal en
reloj de arena continua siendo más atractiva,

Las medidas de las concursantes de belleza
de Estados Unidos en 1940 era 34-24.5-35
pulgadas
(ICC=0.70),
modificada
ligeramente hasta 1987 donde eran de 3523.5-34.5
pulgadas
(ICC=0.68),
manteniendo un ICC bajo pero con
tendencia a la delgadez (Singh, 1993).

Para evaluar el atractivo físico o conocer la
percepción de los hombres hacia
determinado ICC de las mujeres, se realizó
una encuesta considerando las imágenes
utilizadas en el estudio de RozmusWrezeniska 2004. Además, se empleó una
figura para indagar la preferencia en la
distribución de la grasa corporal en el

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

28

�Índice cintura – cadera en mujeres

cuerpo de una mujer. Otras preguntas fueron
sobre información demográfica.
A los sujetos se les comentó el objetivo y la
encuesta sin mencionar palabras como
“cintura, cadera, distribución de la grasa,
peso corporal” o cualquier otra que pudiera
influir en la idea o percepción de los
participantes. Solo se les indico que
marcaran, según la sección, la figura que se
les hiciera más atractiva. Se entregó la
encuesta a aquellos que aceptaban participar
y se explicaba lo que se pedía en cada
apartado de la encuesta. Una vez terminada
la encuesta, sólo se revisaba que las
preguntas
estuvieran
completamente
contestadas.
No se solicitó el nombre de los participantes
y los datos recabados fueron manejados
confidencialmente y solo para fines de
investigación. Al final de la encuesta, se
pedía que anotaran su correo electrónico si
deseaban conocer los resultados obtenidos
en la investigación.
El análisis estadístico se realizó con el
paquete estadístico MedCalc (versión
14.12.0) para evaluar la distribución de
grasa en las mujeres que se considera más
atractiva por los hombres. El test de Chi
cuadrada se empleó para comparar las
frecuencias en la preferencia de
determinado ICC o de la distribución de
grasa en brazos u hombros, abdomen,
cadera o piernas.

Artículo Original

Resultados
La edad promedio de los sujetos fue de 23.9
años (± 3.0). La Tabla 1 muestra el número
de encuestados que consideraron entre
distintos
ICC
el
más
atractivo
independientemente de la variación en
cintura o cadera. El ICC de 0.6 fue
considerado como más atractivo en 53.4%
de los casos.
Tabla 1. Preferencia de diferentes índices de cintura cadera,
independientemente del cambio en cintura o cadera en hombres de 20 a 30
años de edad.
Índice cintura-cadera

0.6

0.65

0.7

0.75

0.8

Total de encuestados (n)

54

24

12

6

5

En la Tabla 2 se muestra que cuando se hizo
variar la circunferencia de cintura sin
cambiar la circunferencia de cadera, 32.6%
de los sujetos de estudio consideró un ICC
de 0.6 como más atractivo (P&lt;0.001).
Cuando se hizo variar la cadera sin cambiar
la cintura, 20.7% consideró un ICC de 0.6
como más atractivo (P&lt;0.001).
Tabla 3. Percepción de atractivo en diferentes ICC, considerando el cambio en
cintura o cadera en hombres de 20 a 30 años de edad.

Variación del ICC en cintura o
cadera

Índice cintura-cadera
0.6

0.65

0.7

0.75

0.8

P

Variación en cintura (n)

33

12

9

2

3

&lt;0.001

Variación en cadera, (n)

21

12

3

4

2

&lt;0.001

Total (n)

54

24

12

6

5

En cuanto a la preferencia de la distribución
de la grasa corporal (Tabla 3), se encontró
que 82.1% prefirió una distribución de grasa
en el área de caderas y piernas, el 12.8% lo
prefirió en el área de brazos y hombros,
mientras que 4.9% en el área de abdomen.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

29

�Índice cintura – cadera en mujeres

Artículo Original

Tabla 3. Preferencia en la distribución de la grasa corporal de mujeres en
distintas regiones corporales por hombres de 20 a 30 años de edad.
Número de encuestados

%

Abdomen

5

4.9

Brazos y hombros

13

12.8

Cadera y piernas

83

82.1

Total
P=&lt;0.001

101

100

Discusión
En este estudio nos preguntamos cuál es la
distribución de grasa corporal en las mujeres
que se percibe como más atractiva en
hombres de 20 a 30 años en una universidad
en el norte del país. Los resultados de este
estudio concuerdan con aquellos obtenidos
en estudios previos realizados (Swami &amp;
Tovée 2005, Smith &amp; Tovée 2007,
Furnham, Petrides, &amp; Constantinides 2005,
Cornelissen, Tovée, &amp; Bateson 2009) que
apoyan la idea de que existe una preferencia
por figuras femeninas con un ICC bajo, idea
propuesta inicialmente por Singh (1993).
Dichas investigaciones señalan que la
percepción del atractivo físico en
sociedades donde no tienden a la escasez de
alimentos, una figura delgada con un ICC
bajo (0.7 o menor) tiende a considerarse
como más atractiva, contrario en lo
observado en el estudio de Marlowe (2005)
donde los miembros de una tribu en
Tanzania consideraban más atractiva una
figura femenina con un ICC de 0.9.
La distribución de la grasa corporal influye
sobre la percepción de un ICC atractivo ya
que aunque una figura con obesidad y una
figura con bajo peso tengan el mismo ICC,
la percepción de cuál es más atractiva varía
dependiendo de los factores socioculturales
presentes. En un estudio realizado por
Urquiza (2007) se observó que los
entrevistados consideraban más atractiva
una figura femenina con ICC alto (0.9 o 1.0)

de peso normal y bajo, que una figura con
ICC bajo de peso alto.
De igual manera, las medidas de ambos
componentes del ICC (cintura y cadera)
influyen sobre la percepción del atractivo
físico.
Rozmus-Wrzesinska
(2004)
concluyeron que hay una correlación
negativa con la percepción de atractivo
cuando la imagen tiene modificación en la
cintura, donde se consideraba más atractivo
un ICC de 0.6, y que había una correlación
de U invertida cuando había modificación
en la cadera, donde se percibía como más
atractivo un ICC de 0.7. Estos resultados
difieren con los obtenidos en nuestra
población ya que se prefiere una cintura
estrecha y un ICC de 0.6 aun cuando la
circunferencia de cadera cambie o no. Las
imágenes utilizadas en esta investigación no
variaban en cuanto al peso corporal (bajo
peso, normal o sobrepeso). Sin embargo, se
evaluó también la preferencia de la
distribución de la grasa corporal en tres
diferentes áreas: brazos y hombros,
abdomen o cadera y piernas. En la zona de
cadera y piernas fue preferida la distribución
de la grasa en 82.1% de los casos. Se conoce
que la distribución en la región
gluteofemoral se relaciona con una mejor
salud metabólica y potencial reproductivo
en mujeres; por lo que podría considerarse
más atractivo (Faries &amp; Bartholomew,
2012). Sin embargo, nuestra revisión no
encontró algún otro estudio que evaluara la
preferencia en estos segmentos y
distribución corporal, por lo que no se tienen
valores comparativos.
Nuestro estudio concluye que el ICC de 0.6
en las mujeres es el que se percibe como más
atractivo por hombres de 20 a 30 años de
edad en un grupo de estudiantes
universitarios. Una circunferencia de
cintura más estrecha y un ICC de 0.6 se

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

30

�Índice cintura – cadera en mujeres

prefieren aun cuando el tamaño de cadera
varía o no cambia. En cuanto a la
distribución de la grasa corporal, 82.1%
prefiere una distribución de grasa en el área
de cadera y piernas.
Después del análisis anterior, se consideró
incorporar los siguiente en un estudio más
completo: 1) Utilizar imágenes con
diferencias en el peso corporal (bajo peso,
normal, sobrepeso) para evaluar la
influencia del peso en el atractivo físico y
analizar su interacción con el ICC; 2) aplicar
la encuesta a una población distinta
considerando el nivel de estudios y otras
variables sociodemográficas para comparar
los cambios en la percepción del atractivo
físico, 3) Añadir también diferencias en el
peso corporal para evaluar la percepción del
atractivo físico dependiendo de la
distribución de la grasa corporal en distintos
regiones corporales. Otra vertiente es
evaluar la percepción de una imagen
saludable, no solo por hombres sino también
por mujeres. Los estereotipos actuales
influyen no solo en los varones, sino
también en las mujeres, pudiendo ocasionar
trastornos de la alimentación (Duran, et al.,
2013) (Jaworowska &amp; Bazylak, 2009).

Bibliografía
Acosta, E. (2012). Obesidad, tejido adiposo y
resistencia a la insulina. Acta
Bioquímica Clínica Latinoamericana,
46(2), 183-94.
Cogan, J., Bhalla, S., Sefa-dedeh, A., &amp;
Rothblum, E. (1996). A comparison
study of United States and African
students on perception of obesity and
thinness. Journal of cross-cultural
psychology, 27(1), 98-113.
Cornelissen, P., Tovée, M., &amp; Bateson, M.
(2009). Patterns of subcutaneous fat

Artículo Original

deposition and the relationship between
mass index and waist-to-hip ratio:
Implications for models of physical
attractiveness. Journal of Theoretical
Biology, 256, 343-350.
Faries, M. D., &amp; Bartholomew, J. B. (2012). The
role of body fat in female attractiveness.
Evolution and Human Behavior, 33,
672-681.
Fink, B., Klappauf, D., Brewer, G., &amp;
Shackelford, T. (2014). Female
physical characteristics and intra-sexual
competition in women. Personality and
Individual Differences, 58, 138-141.
Furnham, A., Petrides, K., &amp; Constantinides, A.
(2005). The effects of body mass index
and waist-to-hip ratio on ratinfs of
female attractiveness, fecundity, and
health. Personality and individual
differences, 38, 1823-1834.
Han, T., Van Leer, E., Seidell, J., &amp; Lean, M.
(1995). Waist circunference action
levels in the identification of
cardivoascular risk factors: prevalence
study in a random sample. British
Medical Journal, 311, 1401-1405.
Henss, R. (2000). Waist-to-hip ratio and female
attractiveness.
Evidence
from
photographic
stimuli
and
methodological
considerations.
Personality and Individual Differences,
28, 501-513.
Marlowe, F., Apicella, C., &amp; Reed, D. (2005).
Men's preferences for women's profile
waist-to-hip ratio in two societies.
Evolution and Human Behavior, 26,
458-468.
Prokop, P., &amp; Fedor, P. (2013). Associations
between body morphology, mating
success and mate preferences among
Slovak males and females. Journal of
Biological and Clinical Anthropology,
70(2), 121-135.
Rozmus-Wrzesinska, M., &amp; Pawlowski, B.
(2005). Men's ratings of female
attractiveness are influenced more by

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

31

�Índice cintura – cadera en mujeres

Artículo Original

changes in female wais size compared
with changes in hip size. Biological
psycology, 68, 299-308.
Singh, D. (1993). Adaptative Significance of
female physical attractiveness: role of
waist-to-hip
ratio.
Jpurlan
of
Personality and Social Psychology,
65(2), 293-307.
Smith, K., &amp; Tovée, M. (2007). An Analysis of
body shape attractiveness based on
image statistics: Evidence for a
dissociation between expressions of
preference and shape distrimination.
Visual Cognition, 1-27.
Swami, V., &amp; Tovée, M. (2005). Female
physical attractiveness in Britain and
Malaysia: A cross-cultural study. Body
Image, 115-128.
Tassinary, L., &amp; Hansen, K. (1998). A critical
test of the wais-to-hip ratio hypothesis
of female physical attractiveness.
Psychological Science, 9(2), 150-155.
Unikel, C., &amp; Gómez, G. (2004). Validez de
constructo de un instrumento para la
detección de factores de riesgo en los
trastornos de la conducta alimentaria en
mujeres mexicanas. Salud Mental,
27(1), 38-49.
Urquiza, E., &amp; Dickinson, F. (2007). El índice
cintura-cadera y el índice de masa
corporal como elementos sensibles a
variaciones
ecológicas
en
las
valoraciones de atracción del sexo
femenino. En M. Civera, &amp; M. Herrera,
Estudios de antropología biológica
(Vol. 13, págs. 1123-1141).
Vaquero-Cristóbal, R., Alacid, F., Muyor, J. M.,
&amp; López-Miñarro, P. A. (2013). Imagen
corporal; revisión bibliográfica. Nutrición
Hospitalaria, 28(1), 27-35.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

32

�Las prácticas y la publicidad en el consumo

Artículo de Revisión

LAS PRÁCTICAS Y LA PUBLICIDAD EN EL CONSUMO DE REFRESCOS EN
MEXICANOS.
Hernández Villarreal María Olivia1*, Ramos Peña Esteban Gilberto1 Núñez Rocha Georgina Mayela1
1 Universidad Autónoma de Nuevo León, FaSPyN. Monterrey
*Correo electrónico: marioli.hdz@gmail.com

RESUMEN
Los determinantes y factores tradicionales que repercuten en las prácticas y patrones
alimentarios son el ingreso, la geografía, ecología, ambiente sociodemográfico, sin embargo, la
publicidad ha tenido una gran participación en la modificación en el consumo de los alimentos.
Actualmente se asocia el consumo excesivo de los refrescos a enfermedades crónicas no
trasmisibles, entre otras a la obesidad y el sobrepeso cuyas cifras de población afectada llega a
estar cerca del 75%. Es entonces que se requieren de excelentes orientadores en los temas de
alimentación y del fortalecimiento a las políticas sociales alimentarias que establezcan las reglas
de la publicidad, dada la inexperiencia y credulidad que tienen principalmente los menores de
edad cuando se exponen a la publicidad de alimentos.
Palabras claves: publicidad, consumo de refrescos
ABSTRACT
Determinants and factors affecting traditional practices and dietary patterns are income,
geography, ecology, socio-demographic environment; however, advertising has played a large
part in the change in the consumption of food. Excessive consumption of soft drinks is currently
associated with chronic non-communicable diseases, including obesity and overweight
population whose numbers affected becomes about 75%. It is then that require excellent
guidance in the areas of feed and food strengthening social policies that establish the rules of
advertising, given the inexperience and credulity are mainly minors when exposed to food
advertising.
Key words: advertising, sweetened beverages

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

33

�Las prácticas y la publicidad en el consumo

Introducción
Existen factores que influyen en la cantidad,
variedad, calidad y tipo de alimentos y
bebidas disponibles y accesibles para su
consumo, entre los que destacan los factores
geográficos, climáticos, políticos y
económicos. Por otro lado están aquellos
factores que influyen en la toma de
decisiones y la elección individual de los
alimentos en base a la oferta disponible
entre los que destacan los aspectos sociales,
culturales, tradicionales, nivel educativo de
los padres, nivel de información y
concientización (Esteban, 2004).
Las prácticas y patrones de alimentación de
las personas tienden a experimentar
pequeños cambios cuando las condiciones
ecológicas, socioeconómicas y culturales de
la familia permanecen constantes a través
del tiempo. Sin embargo, esto no ha sido lo
general y los cambios han sido de gran
impacto en las prácticas alimentarias
derivadas de los cambios en los estilos de
vida tanto al interior como al exterior de las
familias. Los cambios suceden y tienen
mayor impacto en los hogares de áreas
metropolitanas debido a que los cambios
son más intensos y con mayor velocidad
modificando los estilos de vida y por ende
patrones y prácticas alimentarias. Uno de
los principales factores que influyen en los
patrones de consumo es la publicidad, en
conjunto con otros factores, contribuye a
una especie de educación informal, no
siempre
correcta,
que
influencia
efectivamente en la estructura del gasto del
consumo alimentario de los diferentes
grupos sociales. (Morón &amp; Schejtman,
1997)
México, es el país con el mayor consumo de
refrescos a nivel mundial y también es el

Artículo de Revisión

país con el primer lugar en obesidad. Es de
suma importancia conocer los patrones de
alimentación de la población, para analizar
el contexto en el que se están
desenvolviendo estas problemáticas. Así se
podrán hacer políticas y estrategias de
seguridad alimentaria que garanticen una
alimentación de buena calidad para la
población, especialmente para los niños que
son el futuro de la sociedad (Secretaría de
Salud, 2013)
Es importante analizar hasta qué punto la
publicidad impacta en la toma de decisiones
alimentarias, particularmente de los niños,
las cuales forman parte de las prácticas y
patrones alimentarios, y que en última
instancia determinan el estado nutricional
de las personas.
Prácticas y patrones alimenticios
Las
prácticas
alimentarias
abarcan
complejas interacciones o relaciones de
orden
bioquímico,
termodinámico,
metabólico, así como también de orden
psicológico, pero, sobre todo, social y
cultural. Estos últimos están relacionados y
fuertemente influenciados por condiciones
económicas, sociales y ambientales. La
necesidad
de
alimentarse
está
indiscutiblemente ligada a las condiciones
variables de existencia y se modifica por la
manera como los seres humanos,
organizados en sociedad, valoran los
procesos alimenticios (Uribe, 2006). La
práctica alimentaria está condicionada por
el marco cultural (Gaínza, 2003). El proceso
de alimentación comprende desde la
selección de ingredientes hasta la
combinación que se efectúa con ellos,
pasando por el empleo de condimentos, el
proceso de la preparación de alimentos

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

34

�Las prácticas y la publicidad en el consumo

responde a las condiciones culturales de la
población.
Lo que una sociedad puede considerar como
normal o deseable, otra lo puede considerar
como repulsivo e inaceptable. También se
presenta la influencia de la religión que
puede llegar a prohibir el consumo de
ciertos platos (Latham, 2002).
Existen factores que influyen en la cantidad,
variedad, calidad y tipo de alimentos
disponibles y accesibles para su consumo,
entre los que destacan los factores
geográficos, climáticos, políticos y
económicos. Por otro lado están aquellos
factores que influyen en la toma de
decisiones y la elección individual de los
alimentos en base a la oferta disponible
entre los que destacan los aspectos sociales,
culturales, tradicionales, nivel educativo de
los padres, nivel de información y
concientización (Esteban, 2004).
Determinar las prácticas y los patrones
alimentarios implica conocer lo que la
población consume de manera cotidiana.
Además, estos permiten entender los
factores asociados al consumo de alimentos
y provee el contexto en que se desarrollan
las problemáticas nutricionales. (Ramos P.
E., y otros, 2005). Los principales factores
que influyen en los patrones de consumo
son
los
ingresos,
los
cambios
sociodemográficos, la incorporación de
servicios en la alimentación, la publicidad,
y
además
factores
nutricionales,
psicológicos y culturales vinculados al
consumo alimentario (Morón &amp; Schejtman,
1997)
Al plantear estrategias alimenticias es
importante considerar que éstas no deben

Artículo de Revisión

enfocarse únicamente en asegurar acceso a
los alimentos, sino también deben intentar
conseguir un consumo de cantidades
adecuadas de alimentos seguros y de buena
calidad, los cuales componen una dieta
saludable. Hay que tomar en cuenta que
cualquier recomendación para esto, tendrá
implicaciones en la cadena alimenticia. Por
eso, es útil examinar las tendencias en los
patrones de consumo de alimentos. (FAO,
2003)
Según Ramos et al. (2005) en Nuevo León
(entidad federativa en el noreste mexicano y
frontera con USA) en el año 2000 los
refrescos
representaban
el
tercer
alimento/bebida más consumido por las
familias neoleonesas.
La Secretaria de Salud Nuevo León, situaba
en el 2011 el consumo de refrescos en el
cuarto lugar, sin embargo aumentó un
10.7% respecto al 2000. Se estimó que en
los niños de 2 a 9 años el 80.2% consumían
refresco y de ellos el 40.2% lo hacían a
diario, mientras que los de 10 a 19 años lo
consumieron el 83.4% y de ellos el 54.0% lo
realizo diariamente, en los adultos de 20 a
59 lo consumieron el 69.6% y de ellos el
50.6% lo realizó a diario y, finalmente en los
adultos mayores el 73.5% lo consumió y de
ellos el 49.7% a diario, probablemente estos
porcentajes no reflejan el lugar que ocupan
en las tablas de consumo por grupos de
edad, ya que en los grupos mencionados, el
consumo de refrescos fueron el 12º, 8º, 17º
y 15º respectivamente (Secretaria Estatal de
Salud Nuevo León, 2012). Cabe mencionar
que en Nuevo León está la ciudad con
mayor consumo a nivel mundial per cápita,
de refresco de cola (Bussiness Monitor
International, 2014).

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

35

�Las prácticas y la publicidad en el consumo

De hecho, según datos del INEGI, en
promedio una familia mexicana destina
10% de sus ingresos totales a la compra de
refrescos. Esto es alarmante al considerar
que este tipo de bebidas implican daños para
la salud, y al ser una bebida calórica puede
suplir el consumo de otros alimentos que
son saludables. Esto último puede
observarse con los datos arrojados por un
estudio del 2006 que señala que el 30% de
la energía diaria consumida por niños de 5 a
11 años provenía de bebidas dulces caseras,
refrescos y bebidas dulces industrializadas.
Cifras similares se obtuvieron en otros
grupos de edad. (Toribio, 2013).
El consumo de bebidas azucaradas está
causando el 1.2% de las muertes
relacionadas a obesidad, diabetes y
enfermedades cardiovasculares a nivel
mundial, en México, el consumo de refresco
causan 4,100 muertes al año, es decir, el
12.1|% de todas las muertes por diabetes y
enfermedades cardiovasculares y cánceres
relacionados a la obesidad (Mozaffarian,
2011)
Por otro lado, el consumo de refresco ha
aumentado en México a lo largo de los años.
Según un estudio en el que se compararon
datos de la Encuesta Nacional de Nutrición
1999, y la Encuesta Nacional de Salud y
Nutrición 2012, hubo un aumento en el
consumo de bebidas calóricas, y además
estas fueron unas de las principales fuentes
de energía de población. (Stern, Piernas,
Barquera, Rivera, &amp; Popkin, 2014)

Artículo de Revisión

Contacto con la Publicidad de alimentos
y bebidas
En cuanto al tiempo frente a las pantallas
que destinan los mexicanos, el 33% de los
niños y adolescente reportó estar un máximo
de 120 minutos (recomendación de pasar
máximo dos horas frente a la pantalla), el
39.3% más de 120 minutos y el 27% pasó a
240 minutos o más, en los adolescentes, el
63.9% la cantidad fueron 120 minutos o más
y el 51.4% de los adultos refieren 120
minutos o más (INSP, 2013).
Los
medios
de
comunicación,
especialmente la televisión, contribuyen a
una especie de educación informal, no
siempre correcta, que influye en la
estructura del gasto del consumo
alimentario de los diferentes grupos
sociales. La correlación de otros factores
como
el
nivel
educacional
y
socioeconómico influye también en esto. En
diversos estudios se han encontrado que las
amas
de
casa
pobres
compran
periódicamente
diversos
productos
anunciados por la televisión, muchas veces
para satisfacer preferencias de los niños
inducidas por este medio, que no tienen que
ver con el valor nutritivo y pueden significar
una inversión importante del presupuesto
familiar. (Morón &amp; Schejtman, 1997)
En el año 2010, el Instituto Nacional de
Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador
Zubirán” reveló que México era el país con
la mayor cantidad de anuncios de alimentos
con alta densidad energética, difundidos por
televisión. El estudio “La desnutrición
infantil y obesidad en la pobreza en México”
señalaba que en 2010 si un niño pasaba en
promedio dos horas diarias frente a la
televisión habría visto más de 12 mil 400

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

36

�Las prácticas y la publicidad en el consumo

Artículo de Revisión

anuncios de alimentos con alta densidad
energética en un año. (Secretaría de Salud,
2013)

favoritos de los niños están las series de
televisión (46.2%) y las telenovelas
(44.2%). (INSP)

En la Ciudad de México se hizo un estudio
entre julio y octubre 2007 que reveló que la
publicidad de alimentos fue mayor durante
los programas infantiles que durante la
programación dirigida a la audiencia
general (25.8% vs. 15.4%). Asimismo se
encontró que los alimentos más anunciados
durante los programas infantiles y de
audiencia general fueron las bebidas con
azúcar añadida (34.5%). (Pérez, Rivera, &amp;
Ortiz, 2010)

La publicidad no ayuda a las decisiones de
los padres de promover un ambiente de
alimentación más sano si el ambiente en el
que están sus hijos no ayuda. La publicidad
es una manera en que los niños están
expuestos diariamente a información sobre
alimentos y bebidas no sanas. De hecho, el
87% de los padres mexicanos de niños entre
6 y 16, considera que la publicidad de
alimentos para niños influye en lo que
deciden comprar sus hijos. (Alianza por la
Salud Alimentaria, 2013)

Entre diciembre 2012 y abril 2013, se llevó
a cabo otro estudio por el INSP para
explorar la publicidad de alimentos y
bebidas consumidos por niños y
adolescentes en canales de comunicación,
lugares de venta y consumo de alimentos y
bebidas, medio de transporte y escuelas. Se
encontró que los alimentos y bebidas más
promocionados en diferentes canales de
comunicación fueron las botanas dulces,
bebidas azucaradas y productos lácteos con
azúcar adicionada. Se observó que los niños
están expuestos a anuncios en programas de
televisión dirigidos a público adulto. Cabe
destacar que se encontró que el 23.3% de los
anuncios de televisión abierta corresponden
a alimentos y bebidas. En las tiendas de
conveniencia,
los
productos
más
promocionados
fueron
las
bebidas
azucaradas (26.1%). (Instituto Nacional de
Salud Pública, 2013)
La encuesta realizada a niños encontró que
el 80% de ellos ve televisión toda la semana,
incluyendo horario nocturno (38.4%).
También se observó que entre los programas

Los conocimientos, creencias, actitudes y
prácticas alimentarias adecuadas pueden
mantener un buen estado nutricional, para
este propósito la comunicación social es el
conjunto de normas que determina como
interactúan los individuos de una misma
cultura. La modificación de estas normas es
el fin último de la educación nutricional
dirigida a las comunidades. La educación
alimentaria y nutricional consiste en
intervenciones dentro del campo de la
comunicación social, con el propósito de
lograr cambios voluntarios de hábitos
nutricionales no deseables a fin de mejorar
el estado nutricional de la población.
(Morón &amp; Schejtman, 1997), por ello, un
programa de educación alimentaria y
nutricional debe basarse en el estudio de las
conductas, actitudes y prácticas del grupo
social en cuestión. Sólo las estrategias que
emplean multimedios, utilizando diversos
canales de comunicación, con permanencia
en el tiempo y evaluación de los resultados
pueden lograr un gran cambio.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

37

�Las prácticas y la publicidad en el consumo

Es de suma importancia que exista una
regulación efectiva en México que permita
marcar límites la industria alimenticia, que
controle los contenidos nutricionales y
calidad de los alimentos producidos por la
industria (Alianza por la Salud Alimentaria,
2013). Asimismo, debe existir un buen
etiquetado con información adecuada para
el consumidor, de esta manera la publicidad
no será la que oriente la decisión de
consumir alimentos poco saludables,
especialmente los dirigidos a niños quienes
se caracterizan por su inexperiencia y
credulidad.

Conclusiones
Las prácticas y patrones alimenticios
indican los alimentos y bebidas consumidos
por una población. En México, existe el
grave problema del consumo excesivo de
refrescos, lo cual se evidencia con el primer
lugar mundial de consumo per cápita de
refresco. Los principales problemas que esto
implica radican en daños a la salud por esta
bebida, así como el reemplazo de calorías
provenientes de alimentos nutritivos por el
de calorías “vacías” que aportan los
refrescos. El consumo excesivo de calorías
que no aportan nutrientes, se traduce en una
baja calidad en la dieta. De ahí la
importancia de analizar el trasfondo de
dicha problemática, ya que su solución
mejoraría en última instancia el estado
nutricional de las personas.
Uno de los factores determinantes que
promueven la práctica alimenticia de
consumo de refresco es la publicidad, pero
habría que preguntarse ¿cuál es la
ponderación que tiene la publicidad, frente
a la falta de ingresos, de educación, y los
ambientes sociodemográfico o cultural?

Artículo de Revisión

Para analizar el consumo de refresco, es
importante tomar en cuenta el contexto
sociodemográfico de México. Hay que
reconocer que el problema de consumo de
refrescos no es meramente un problema de
educación, aún y cuando esta si tenga un
fuerte impacto, también deben considerarse
los recursos, tanto económicos como
naturales, para entender el patrón de
consumo de refrescos.
En México, 22 millones de personas no
cuentan con agua potable y resulta valioso
tomar lo anterior en cuenta para poder atacar
el problema desde distintos ángulos y,
principalmente desde su raíz. Es importante
considerar al elaborar políticas y estrategias
de salud, que en el problema del consumo
de refresco la publicidad contribuye y se
ampara en un gran problema multicausal
que incluye el acceso al agua.
En cuanto a la publicidad de alimentos
(Gobierno Federal, 2010), la propuesta para
equilibrar el consumo de refrescos radica
en:
a) Promover, mediante leyes y
regulaciones, el acceso a agua
potable. Esto junto con la promoción
y educación necesaria para cuidar de
este recurso.
b) Orientar a la población para que esté
en capacidad de tomar decisiones
informadas,
proporcionando
educación nutricional. Asimismo,
sumar esfuerzos para la promoción
de patrones alimenticios adecuados
que sean saludables, sustentables y
de acuerdo a la cultura mexicana.
c) Fortalecer las regulaciones sobre la
publicidad de alimentos de alta

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

38

�Las prácticas y la publicidad en el consumo

densidad energética, incluyendo los
refrescos.

Bibliografía
Acosta, R. S., Hugo Massorbio, E. A., &amp; Silvina
Calcagni, M. (2010). Satisfacción con la vida y
calidad de la alimentación de ancianos de
Córdoba, Argentina, 2007. En F. Peña San
Martín, &amp; B. León Parra, La medicina Social en
México IV: Alimentación, cuerpo y
corporeidad. México: Ediciones y Gráficos Eon
SA.
Alianza por la Salud Alimentaria. (2013). Encuesta
Nacional Sobre Obesidad. Julio 2013.
Recuperado el 29 de January de 2015, de
http://media.wix.com/ugd/d7ff30_c70091b5cb
6d9aafc00dc57fbbc3717a.pdf
Ardouin, J., Bustos, C., &amp; Jarpa, M. (19 de Agosto
de 2001). Apsique. Recuperado el 14 de Julio de
2011,
de
http://www.apsique.com/wiki/PersMasjn
Bussiness Monitor International. (2014). Mexico
food and drink report: Includes 5-year forecast
to 2018. Londres: Bussiness Monitor
International. Recuperado el 10 de Febrero de
2015
Centro de Investigaciones de la Economía Mundial.
(1997). Investigación sobre el desarrollo
humano en Cuba 1996. La Habana: Caguayo
S.A.
Consejo Nacional de Evaluación de la Política de
Desarrollo Social. (2010). Dimensiones de la
seguridad alimentaria:Evaluación estrategica de
nutrición y abasto. México: CONEVAL.
Consejo Nacional de Población. (2005). Consejo
Nacional de Población. Recuperado el 7 de Abr
de
2011,
de
http://www.conapo.gob.mx/index.php?option=

Artículo de Revisión

com_content&amp;view=article&amp;id=126&amp;Itemid=1
94
Esteban, L. M. (2004). Condicionantes
socioeconómicos de los hábitos alimentarios e
ingesta de energia y nutrientes en escolares de la
poblacion Española. Recuperado el Abril de
2012, de http://eprints.ucm.es/tesis/far/ucmt27248.pdf
FAO. (2003). Global and regional food
consumption patterns and trends. Diet, Nutrition
and the Prevention of Chronic Diseases.
Gaínza, G. (2003). La pratica alimentaria y la
historia. Reseña de Costa Rica, 7(14), 9-12.
García-Luque, O., la Fuente, M., &amp; Faura, Ú. (Ago
de 2009). EBSCO. Recuperado el 3 de Oct de
2011,
de
http://web.ebscohost.com/ehost/detail?vid=3&amp;
hid=110&amp;sid=e3078120-0ace-4fef-980e3dbc6946f078%40sessionmgr113&amp;bdata=JkF1
dGhUeXBlPWlwLHVybCx1aWQsY29va2llJ
mxhbmc9ZXMmc2l0ZT1laG9zdC1saXZl#db=
fua&amp;AN=47596504
GArza, d. l., Ramos, P. E., González, R. L., &amp;
Berrún, C. L. (Oct-ic de 2008). Consumo de
macronutrimentos e ingreso económico en
familias de Nuevo León. Revista de Salud
Pública y Nutrición, 9(4), 1-10.
Gobierno Federal. (2010). Acuerdo Nacional para
la salud alimentaria: Estrategia contra contra el
sobrepeso y la obesidad. México: Secretaría de
Educación Pública. Recuperado el 28 de Enero
de
2015,
de
https://www.sep.gob.mx/work/models/sep1/Re
source/635/3/images/guia_dir.pdf
Huitt, W. (2007). Educational Psychology
Interactive. Recuperado el 14 de julio de 2011,
de
http://www.edpsycinteractive.org/topics/regsys
/maslow.html

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

39

�Las prácticas y la publicidad en el consumo

INSP, I. N. (2013). Evidencia para la Política
pública en salud. Cuernavaca. Recuperado el 10
de
febrero
de
2015,
de
http://ensanut.insp.mx/doctos/analiticos/Activi
dadFisica.pdf
Instituto Nacional de Estadística, geografía e
informática. (2006). Encuesta Nacional de
Ingresos y Gastos de los hogares.
Aguascalientes: Gobierno de México.
Instituto Nacional de Salud Pública. (2013).
Publicidad de Alimentos y Bebidas. Recuperado
el 25 de January de 2014, de Instituto Nacional
de
Salud
Pública:
http://www.insp.mx/epppo/blog/2984publicidad-alimentos-bebidas.html
Instituto Nacional de Salud Pública, Secretaría de
Salud. (16 de Mzo de 2011). INSP.MX.
Recuperado el 5 de Abr de 2011, de
http://www.insp.mx/encuesta-nacional-salud-ynutricion-2006.html
Juárez, S. L. (2001). Seguridad alimentria y
neoliberalismo. Revista de los trabajadores.
Latham, C. M. (2002). Nutrición Humana en el
Mundo den Desarrollo. Depósito de
documentos de la FAO(29).
Martínez Jasso, I., Trevño Cantú, J., &amp; Gómez
Meza, M. (2009). Mapas de Pobreza y Rezago
Social: Área Metropolitana de Monterrey.
Monterrey: Gobierno de Nuevo León.
Martínez, J. I., &amp; Villezca, B. P. (2003). La
alimentación en México: un estudio a partir de
la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los
Hogares. Revista de Información y Análisis, 3.
Medina Gómez, O. S., &amp; López Arellano, O.
(Agosto de 2011). Asociación de los tipos de
carencia y grado de desarrollo humano con la
mortalidad infantil en México, 2008. Cadernos
de Saúde Pública: Reports in Public Health,
27(8), 1603 - 10.

Artículo de Revisión

Menchú E., T., &amp; Santizo, C. (2002). Propuesta
para indicadores para la vigilancia de la
seguridad alimentaria nutrcional. INCAP.
Guatemala: INCAP.
Morón, C., &amp; Schejtman, A. (1997). Evolución del
consumo de alimentos en América Latina. En
FAO, Producción y manejo de datos de
composición química de alimentos en nutrición.
Chile: FAO. Recuperado el 8 de Febrero de
2015,
de
www.FAO.org:
http://www.fao.org/docrep/010/ah833s/ah833s
08.htm
Mozaffarian, D. (11 de November de 2011). Global
Burden of desease attributable to sugar sweeten
beberages. Recuperado el 29 de Enero de 2015,
de
http://alianzasalud.org.mx/wpcontent/uploads/2014/11/SSBs-mortalityMexico-press-conference-11-11-14distribution.pdf
Oseguera Parra, D. (8 de Marzo de 2010). Del
campo y la ciudad: percepción social de la (in)
seguridad alimentaria. Estudios sobre las
culturas Contemporáneas, XVI(32), 9 - 40.
Pérez, S. D., Rivera, M. J., &amp; Ortiz, H. L. (2010).
Food advertising in Mexican television: are
children more exposed? Salud Pública de
México, 52(2), 119-126.
Ramos Peña, E. G., González Rodríguez, L. G., De
la Garza Casas, Y., Berrún Castañón, L. N., &amp;
Ramos Cavazos, M. T. (Oct - Dic de 2006).
Seguridad alimentaria en familias de Nuevo
León, México. Salud Púbica y Nutrición, 7(4), 1
- 8.
Ramos Peña, E. G., González Rodríiguez, L. G.,
Valdés Lozano, C., Gómez Guzmán, L., Rivera
Márquez, J. A., &amp; Berrún Castañón, L. N.
(2009). La dimensión alimentaria en la
evaluación de la marginación municipal.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

40

�Las prácticas y la publicidad en el consumo

Artículo de Revisión

Avances en Seguridad Alimentaria, 1(1), 19 28.

Schuh G., E. (2002). Seguridad alimentaria
mundial. Perspectivas económicas, 7.

Ramos, P. E., Cantú, M. C., Chavero, T. S., de la
Garza, C. Y., &amp; González, R. L. (Abr-Jun de
2009). Canasta básica alimentaria Familiar 2000
vs 2005 en un estado federativo del noreste de
México. Revista de Salud Pública y Nutrición,
10(2), 1-10.

Secretaría de Salud. (2013). Estrategia Nacional
para la Prevención y el Control del Sobrepeso,
la Obesidad y la Diabetes. Secretaría de Salud.
Mexico: Gobierno de la República de México.

Ramos, P. E., Castro, S. A., de la Garza, C. Y.,
Berrún, C. L., &amp; González, R. L. (2010).
Propuesta de una Política Social Alimentaria
para Nuevo León. Rvista de Salud Pública y
Nutrición, 11(3), 1-10.
Ramos, P. E., González, R. L., de la Garza, C. Y.,
Berrún, C. L., &amp; Ramos, C. M. (2006).
Seguridad alimentaria en familias de Nuevo
León, México. Revista de Salud Pública y
Nutrición, 7(4), 1-10.
Ramos, P. E., Salazar, G. G., Berrún, C. L., &amp;
Zambrano, M. A. (Oct-Dic de 2007).
Refelxiones sobre el derecho, acceso y
disponibilidad de alimentos. 8(4), 1-10.
Ramos, P. E., Valdés, L. C., Cantú, M. P., Salinas,
G. G., De la Garza, C. Y., &amp; Salazar, G. I. (oct Dic de 2005). Patrón de consumo alimentario
familiar en Nuevo León, México. Revista de
Salud Pública y Nutrición, 6(4), 1-11.
Robles, M. (Mzo de 2001). Estratificación
socioeconómica de la pblación del área
metropolitana de Asunción. Economía y
Sociedad63 - 85(3). Recuperado el 5 de Mzo de
2011,
de
www.dgeec.gov.py/MECOVI/E&amp;S3%20%20Estratificación.pdf
Roselló, M. E. (Nov - Dic de 2005). Diagnóstico
sobre la situación de los derechos humanos en
México, el derecho a la alimentación: Una
reseña. Cuadernos de Nutrición, 28.

Secretaria Estatal de Salud Nuevo León. (15 de
junio
de
2012).
www.saludnl.gob.mx.
Recuperado el 15 de Febrero de 2015, de
saludnl.gob.mx/drupal/sites/default/files/encues
ta_salud_y_nutricion.pdf
Stern, D., Piernas, C., Barquera, S., Rivera, J. A., &amp;
Popkin, B. M. (2014). Caloric beverages were
major sources of energy among children and
adults in Mexico, 1999-2012. Journal of
Nutrition.
Tavares Jean, M., &amp; Junior, S. D. (Ene-Jun de
2010). Corredores da pobreza e ilhas de
prosperidade: Uma análise espacial e
multidimensional
dos
níveis
de
desenvolvimento na regiao sul do Brasil.
Recuperado el 4 de Octubre de 2011, de
EBSCO:
http://web.ebscohost.com/ehost/detail?vid=3&amp;
hid=110&amp;sid=e3078120-0ace-4fef-980e3dbc6946f078%40sessionmgr113&amp;bdata=JkF1
dGhUeXBlPWlwLHVybCx1aWQsY29va2llJ
mxhbmc9ZXMmc2l0ZT1laG9zdC1saXZl#db=
fua&amp;AN=64499782
Toribio, L. (2013). Encuesta revela que 8 de cada
10 personas consume refresco. Recuperado el
2015,
de
Excelsior:
http://www.excelsior.com.mx/nacional/2013/0
8/27/915736
Uribe, M. J. (2006). Las prácticas alimentarias
relacionadas con la búsqueda del ideal corporal.
El caso de la ciudad de Medellín (Colombia).
Boletín de Antropología, 20(37), 227-250.

Revista de Salud Pública y Nutrición / Vol. 14 No. 1 enero – marzo, 2015

41

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="471">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="597150">
                  <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="597151">
                  <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="597152">
                  <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="597153">
                  <text>2000</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598662">
              <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598664">
              <text>2015</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598665">
              <text>14</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598666">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598667">
              <text>Enero-Marzo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598668">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598669">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598663">
                <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición, 2015, Vol 14, No 1, Enero-Marzo</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598670">
                <text>Cantú Cantú, Pedro, Fundador</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598671">
                <text>Nutrición</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="598672">
                <text>Salud</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="598673">
                <text>Salud Pública</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="598674">
                <text>Ciencias de la salud</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="598675">
                <text>Alimentos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="598676">
                <text>Transtornos alimenticios</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598677">
                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598678">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598679">
                <text>Ramos Peña, Esteban Gilberto, Editor Responsable </text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="598680">
                <text>Rocha Flores, Alejandra Berenice, Editor Técnico</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598681">
                <text>2015-01-01</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598682">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598683">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598684">
                <text>2021063</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598685">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598686">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="46">
            <name>Relation</name>
            <description>A related resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598687">
                <text>https://respyn.uanl.mx/index.php/respyn</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598688">
                <text>Monterrey, N. L.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598689">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598690">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="38613">
        <name>Adiposidad</name>
      </tag>
      <tag tagId="38612">
        <name>Cardiovascular</name>
      </tag>
      <tag tagId="31219">
        <name>Nutrición</name>
      </tag>
      <tag tagId="38598">
        <name>Riesgo</name>
      </tag>
      <tag tagId="38614">
        <name>Tejido adiposo</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="21456" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="17747">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/471/21456/Respyn_Revista_de_Salud_Publica_y_Nutricion_2010_Vol_11_No_1_Enero-Marzo.pdf</src>
        <authentication>bec8c71a5f8877699a929834833c4177</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="599659">
                    <text>�ESTUDIO PILOTO PARA EL AISLAMIENTO DE VIBRIO SPP EN
OSTRAS (CRASSOSTREA RHIZOPHORAE) CAPTURADAS EN LA
CIÉNAGA DE LA VIRGEN, CARTAGENA, COLOMBIA
Lersy López, Ganiveth Manjarrez, Lilibeth Herrera, Ana Montes, Yuranis Olascuaga y
Grupo
de
Investigaciones
Instituto
de
Investigaciones
Alberto
Montealegre
Universidad
de
San
Buenaventura
(Cartagena,
E-mail: rjortega@enred.com

Rolando Ortega
Biomédicas
(IDIBAM)
Colombia)

Introducción
La costa caribe colombiana es una de las regiones
en que la vida de sus habitantes está
estrechamente ligada al mar, al turismo y a la
explotación de distintos rubros pesqueros. Al Nor –
Oriente de Cartagena de Indias se encuentra la
Cienaga de la Virgen, la cual cuenta con un área de
22 Km2. La pesca artesanal de Ostras en esta
región constituye hoy en día un ingreso económico
importante, ocupando el tercer lugar luego de la
actividad industrial y agropecuaria (1). Las
Ostras, además de formar parte de la cadena
trófica, están siendo utilizadas como recurso
alimenticio, indicadores de contaminación y de
estrés funcional en ecosistemas costeros (2).
Las Ostras son uno de los organismos marinos más impactados por la contaminación, por su condición de
organismos filtradores que bioacumulan a través del bombeo del agua gran cantidad de bacterias patógenas,
toxinas marinas y trazas de metales (3). Su flora bacteriana guarda relación con la calidad del medio donde se
encuentran, por lo que son considerados vehículos en la transmisión de toxiinfecciones alimentarias (4). Las
bacterias del género Vibrio son autóctonas de la biota bacteriana de mares y estuarios, constituyendo desde el
0,1 al 60% del total de las bacterias heterotróficas (5). Muchas especies de este género son patógenas al
hombre, están involucradas en afecciones de animales y al deterioro de las aguas. La mayoría de las
infecciones adquiridas por Vibrio son debidas al contacto con este o a la ingesta de alimentos del mar (6,7).
En el caso específico del hombre las infecciones por Vibrio ocasionan diarreas, infecciones en la piel e
infecciones generalizadas graves, como la sepsis. La patogenicidad relativa de cada especie difiere
considerablemente, siendo moderada para el caso de V. parahaemolyticus, mientras que para V. cholerae y
V. vulnificus es severa (8). Dada la importancia económica y alimenticia de las ostras, fue pertinente determinar
los niveles de contaminación por V. cholerae, V. parahaemolyticus y V. vulnificus, en ostras de la
especie Crassostrea rhizophorae, extraídas de la Ciénaga de la Virgen, con el fin de suministrar una información
veraz y actualizada a las entidades encargadas de proteger la salud del consumidor sobre el estado de estos
productos marinos de consumo masivo.
Materiales y Métodos
Para la realización del presente estudio se recolectaron 67 muestras de Ostras (Crassostrea rhizophorae)
procedentes de la Ciénaga de la Virgen, en Cartagena de Indias, entre los meses de Febrero y Abril del año
2006. Cinco estaciones conformaron el área de muestreo: Pantalla metálica (13 muestras), Mangles sector
cielo mar (14 muestras), Espolones (13 muestras), Mangles sector aeropuerto (14 muestras) y Mangles sector
oriental (13 muestras).
Toma y procesamiento de la muestra. La toma y preparación de las muestras se realizó bajo estrictas
condiciones de asepsia, utilizándose los procedimientos y técnicas recomendadas (9). Las muestras fueron
depositadas en bolsas de nylon estériles y almacenadas en neveras con hielo, para su transporte inmediato
al laboratorio de control de calidad de alimentos de la Universidad de San Buenaventura para su procesamiento.

�En el laboratorio las pulpas de las Ostras fueron extraídas y depositadas en bolsas
estéril, pesadas y rotuladas

de polietileno

Análisis Microbiológicos. Previo pre-enriquecimiento en agua peptonada alcalina, las muestras fueron
sembradas en agar TCBS (tiosulfato – citrato –sales biliares – sacarosa, Merck) y repicadas en agar nutritivo
TSA (agar Tripticasa de Soya) para su purificación. La caracterización bioquímica de las distintas cepas
aisladas se llevó a cabo mediante las pruebas de OF, oxidasa, Manitol, descarboxilación de la lisina; arginina,
ornitina, fermentación de carbohidratos, Indol, prueba de Voges – Proskaüer (Vp) y nitratos.
Análisis estadístico. Para el análisis estadístico de los datos se aplicó la hipótesis Chi cuadrado, la cual
permitió correlacionar la frecuencia de aparición de Vibrios sp en los cinco puntos de muestreo estudiados. Se
consideró un efecto significativo entre las variables de clasificación y su frecuencia de aparición, cuando el
estadístico Chi-cuadrado fuera una p menor de 0,05. Es importante aclarar que este artículo obtuvo aprobación
ética por parte del Comité Científico del Instituto de Investigaciones Biomédicas Alberto Montealegre (IDIBAM)
de la Universidad de San Buenaventura Seccional Cartagena.
Resultados
En el curso de la investigación se analizaron un total de 67 muestras de Ostras, de las cuales 30 presentaron
positividad para Vibrio (45%). No se hallaron diferencias estadísticamente significativas en la frecuencia de
aparición de Vibrios (p= 0,3924). La Tabla 1 muestra la prevalencia de contaminación de Ostras por las
diferentes especies de Vibrios, mediante identificación por pruebas bioquímicas.
La especie prevalente fue
V. alginolyticus (23%), seguido del V fluvialis
(20%), V.
carchariae y V mimicus (13%), V. parahaemolyticus (10%), V cincimatiensis, V. Vulnificus con un 7% y V.
campbelli (7%). Existen diferencias estadísticamente significativas en la aparición de estos Vibrios (p &lt;0,0001).
La ausencia de V. cholerae podría estar relacionado con la falta de serotipos halófilos, siendo de ésta manera
inhibido su crecimiento por la alta salinidad de los lugares de captura.
Tabla 1. Prevalencia de contaminación de Ostras por Vibrio.
Vibrio sp.

PREVALENCIA (%)

V. alginolyticus

23

V. fluvialis

20

V. mimicus

13

V. carchariae

13

V. Parahaemolyticus

10

V. Vulnificus

7

V. cincimatiensis

7

V. campbelli

7

V. Cholerae

0

Total

100

�La Prevalencia de especies de Vibrio en los diferentes puntos de muestreo fue hallada con el objeto de
determinar el mayor foco de contaminación por estos microorganismos. En la Tabla 2 se presenta el número de
Ostras contaminadas en cada punto de muestreo.
Tabla 2. Número de Ostras contaminadas por punto de muestreo

Vibrios sp.

V. cincimatiensis

Pantalla
Metálica

Mangles sector Espolones
cielo mar

Mangle sector
aeropuerto

Manglesector
oriental

4 (13,3%)

3 (10%)

2(6,6%)

0

0

V. campbelli

1(3,3%)

1(3,3%)

0

1(3,3%)

1(3,3%)

V. carchariae

0

2 (6,6%)

0

2(6,6%)

0

V. alginolyticus

0

0

2(6,6%)

1(3,3%)

1(3,3%)

1 (3,3%)

1(3,3%)

1(3,3%)

0

0

V. vulnificus

0

1(3,3%)

1(3,3%)

0

0

V. mimicus

1(3,3%)

0

0

1(3,3%)

0

V. fluvialis

0

1(3,3%)

0

0

1(3,3%)

7 (23,3%)

9 (30%)

6 (20%)

5 (16,6%)

3(3,3%)

V. parahaemolyticus

Nº
de
Ostras
Contaminadas

Mangles Sector cielo Mar y Pantalla metálica fueron los puntos con más alto porcentaje de Vibrios aislados (30
y 23 %, respectivamente). Sin embargo, los hallazgos en Espolones, Mangle sector Aeropuerto y Mangle sector
oriental podrían considerarse significativos, y alertan sobre la presencia de Ostras contaminadas a lo largo de
la Ciénaga.
Discusión
Durante mucho tiempo el V. cholerae se consideró la única especie de Vibrio de interés clínico, especialmente
en países en vías de desarrollo (10). La ausencia de V. cholerae en este estudio, podría estar asociada con la
falta de serotipos halófilos, por lo que su crecimiento sería inhibido por la alta salinidad en los lugares de
captura. A pesar de éste resultado, en la última década han emergido otros Vibrios productores de
enfermedades que, aunque de menor severidad, tienen la capacidad de producir importantes brotes epidémicos,
como el Vibrio parahaemolyticus(11).
Actualmente V. parahaemolyticus ha adquirido un rol protagónico como agente causal de infección
gastrointestinal relacionada al consumo de mariscos crudos o insuficientemente cocidos (12, 13, 14), también
se ha aislado a partir de infección de heridas y en pacientes con sepsis de curso muy agresivo. Este
microorganismo también ha sido reportado como una de las principales causas de pérdidas en las explotaciones
piscícolas, por lo que constituye un peligro potencial para la industria pesquera de la región Caribe
colombiana, pues son reconocidos como agentes etiológicos de sepsis hemorrágica y ulceraciones en la piel
de peces y crustáceos (15).
La presencia de V. vulnificus en el presente estudio, puede estar relacionada con los vertidos fecales que
llegan a la Ciénaga, los cuales son reservorios de patógenos potencialmente peligrosos. V. vulnificus es
considerado como la especie halófila más virulenta para el ser humano (16) y es el único asociado a cuadros

�sépticos, con alta mortalidad. En general aparece en regiones de aguas cálidas, donde este Vibrio encuentra
óptimas condiciones para su desarrollo (17). El aislamiento de V. alginolyticus y V fluvialis, fue relevante para
la investigación, pues son consideradas autóctonas de hábitat marinos debido a que las condiciones físicoquímicas del agua como pH, temperatura y oxigeno disuelto están altamente relacionadas con su aparición.
(18, 19). V. alginolyticus es considerada la especie de Vibrio más halotolerante, pues soporta una concentración
del 10% de ClNa. Su presencia en el área de estudio representa un riesgo potencial para la salud del
consumidor, ya que aunque posee escasa virulencia, bajo poder invasivo y generalmente origina enfermedades
benignas y autolimitadas (20,
21), puede causar infecciones gastrointestinales y, ocasionalmente,
extraintestinales, como infecciones de tejidos blandos, abscesos, bacteriemia, peritonitis, otitis y conjuntivitis
(22).
V. fluvialis, otro de las especies altamente prevalente en nuestro estudio, es considerado agente causal de
infección ótica, con transmisión por exposición al medio o por contacto con productos derivados de éste (23), lo
que resulta de importancia en esta investigación, pues la población de los alrededores de la Cienaga de la
Virgen frecuentan el uso de estas agua no aptas para contacto primario. V. fluvialis también ha sido
asociado con diarrea aguda en humanos (24). En peces V. fluvialis es capaz de producir sepsis hemorrágica
generalizada, por lo que puede ser considerado como patógeno muy agresivo (25).
Los resultados obtenidos en este estudio son de importancia para la salud pública, y coinciden con los de otros
autores (26,27,28); en cuanto a que muchas especies de Vibrios son miembros naturales del ambiente acuático,
entre los que se incluyen las Ostras, Camarones marinos y su entorno (agua y sedimento), constituyéndose en
un reservorio de bacterias potencialmente patógenas para el humano (como V. alginolyticus, V.fluvialis, V.
parahaemolyticus y V. vulnificus). Por esta razón es necesario hacer énfasis que este estudio evaluó el
comportamiento de estos microorganismos durante el año 2006 en la Ciénaga de la Virgen de Cartagena
Colombia, y sus resultados permiten alertar a las autoridades competentes sobre el control de calidad que
actualmente se lleva a cabo durante la captura procesamiento y comercialización de ostras.
Resumen
En Cartagena de Indias, las ostras son consideradas productos marinos de gran importancia económica y social,
por el impacto que representan en el sector turístico y hotelero. Sin embargo, han sido señalados como posibles
vectores significativos de toxi - infecciones alimentarias. Determinar la contaminación por Vibrio en
Ostras (Crassostrea rhizophorae) capturadas en la Ciénaga de la Virgen, con el fin de alertar a las entidades
encargadas de proteger la salud del consumidor en Cartagena. Entre Febrero y Abril del 2006, fueron
analizadas 67 Ostras pertenecientes a los 5 puntos estratégicos a lo largo de la Ciénaga de la Virgen: Pantalla
metálica, Mangles sector cielo mar, Espolones, Mangles sector aeropuerto y Mangles sector oriental. El
aislamiento e identificación de Vibriose realizó mediante cultivo y pruebas bioquímicas. Las especies de Vibrios
predominantes fueron V. alginolyticus(23%), V fluvialis
(20%), V. parahaemolyticus (10%), V.
carchariae y V mimicus (13%), V. vulnificus, cincimatiensis y V. campbelli (7%). El punto de muestreo con mayor
número de Vibrios aislados fue Mangles sector cielo mar con un 30% del total de especies encontradas.
Estadísticamente no hubo diferencias significativas entre los puntos, debido a su distribución porcentual
homogénea. La ausencia de Vibrio cholerae en este estudio, podría estar asociada con la falta de serotipos
halófilos, por lo que su crecimiento sería inhibido por la alta salinidad en los lugares de captura. Los factores
que influyen en la proliferación de otras especies de Vibrios en Ostras, pueden estar relacionados con las
características de la Ciénaga.
Palabras clave: Ostras, Vibrio, Patógenos, Especies, Bacteria, Colombia.
Abstract
Oysters are considered a see fruit or major economical and social importance in Cartagena de Indias, due to the
impact that they have in the hotel and tourism industry. However, oysters have been hold responsible as possible
significant vectors for food poisoning. to test oysters (Crassostrea rhizophorae) capture in la Ciénaga de la Virgen
for contamination with Vibrio, in order to put the appropriated local costumer health care authorities, under alert.
67 Oysters, belonging to 5 strategic points through the Ciénaga de la Virgen (Pantalla metálica, Mangles cielo
mar sector, Espolones, Mangles airport sector y Mangles oriental sector) were analyzed, between February and
April 2006. Culture mediums and Biochemical test was used for Vibrio´s isolation and identification. the
predominantVibrio´s species were V. alginolyticus (23%), V fluvialis (20%), V. parahaemolyticus (10%), V.
carchariae and Vmimicus (13%), V. vulnificus, cincimatiensis and V. campbelli (7%). The sampling point with
the highest number ofVibrio isolation was Mangles, cielo mar sector, which also contributed with 30% of the total

�of all species isolated although the difference was of no statistical significance due to their homogenous
distribution. 100% of the sampling points showed cloudy water due to the presence of organic matter in
suspension and visible solid waste, Thus, Factors influencing Vibrios proliferation on oysters maybe related with
the Ciénaga characteristics.
Keywords: Oysters, Vibrio, pathogens, species, bacteria, Colombia
Agradecimientos
Laboratorio de control de calidad de alimentos de la Universidad de San Buenaventura; CENIAQUA.
Fuente de financiación
El presente trabajo pudo realizarse gracias al apoyo recibido de la Universidad de San Buenaventura Cartagena,
especialmente del Laboratorio de Control de Calidad de Alimentos y del Instituto de Investigaciones Biomédicas
Alberto Montealegre (IDIBAM).
Referencias
1. Observatorio del Caribe Colombiano 2006. Indicadores Económicos Sociales de la Región Caribe
Colombiana. Informe Ejecutivo.
2. Graü C, A La Barbera, A Zerpa, S S ilva y O Gallardo 2004. Aislamiento de Vibrio spp. y evaluación de la
condición sanitaria de los moluscos bivalvos arca zebra y perna perna procedentes de la costa nororiental del
e do. sucre. Venezuela. Veterinaria completa; 13:4.
3. Lee R and O Morgan 2003. Environmental Factors Influencing the Microbiological Contamination of
Commercially Harvested Shellfish. Water Scien and Techn; 47(3):65-70.
4. Martínez R y L Villalobos 2005. Escherichia coli entero patógena en moluscos crudos y cocidos. RC;
15:(2)163-167.
5. Bitton G and R Harvey 1992. Transport of pathogens through soils and aquifers In: Environ Microb; Wiley Lies. New York. 103- 124.
6. Nelly I, C Rivera and P Sánchez 1995. Detection of Cholera (Ctx) Toxin And Zonula Occludens (Zot) Toxin
Genes In Vibrio Cholerae O1, O139 And Non-O1 Strains. World Journal Microbiology and Biotechnology; 11:5
p. 572-577.
7. Scott, R 1994. Infection diseases associated with molluscan shellfish consumption. Clin Microbiol Rev;
34(4):419-25.
8. Rodríguez, R 2000. Cólera: ¿a las puertas de una crisis mundial? Reporte Técnico de vigilancia. Ministerio
de Salud Pública – Cuba; 5:1
9. Ortega V y F Quevedo, 1991. Garantía de calidad de los laboratorios de microbiología alimentaria. De
Andrómeda. S.A. México.. P. 152.
10. Morris, J 2003. Cholera and other types of vibriosis: a story of human pandemics and oysters on the half
shell. Clin Infect Dis; 37: 272-80.
11. Tantillo G, M Fontanarosa, A Di Pinto, and M Musti, 2004. Updated
emerging vibrios associated with human infections. Lett Appl Microbiol; 39: 117-26.

perspectives

on

�12. Martínez-Urtaza J, A Lozano-León, A De Paola, M Ishibashi, K Shimada and M Nishibuchi,. 2004.
Characterization of pathogenic Vibrio parahaemolyticus isolated from clini cal sources in Spain and comparison
with Asian and North American pandemic isolates. J Clin Microbiol 42: 4672-4678.
13. Daniels A, L Mackinnon, R Bishop, S Altekruse, B Ray and R Hammond. 2000. Vibrio parahaemolyticus
infections in the United States, 1973-1998. J Infect Dis. 181: 1661-1666.
14. Alam M, S Miyoshi and S Shinoda. 2003. Studies on pathogenic Vibrio parahaemolyticus during a warm
weather season in the Seto Island Sea, Japan. Environ Microbiol. 5: 706-710.
15. Arevalo Z, A Clavijo and D Rolo. 2003. Implementación de un protocolo para la identificación
de Vibrioparahaemolyticus a través de PCR. Rev. Soc. Ven. Microbiol. 23: (2)124-126.
16. De Paola A, J Ulaszek, C Kaysner, B Tenge, J Nordstrom and J Wells 2003. Molecular, serological, and
virulence characteristics of Vibrio parahaemolyticus isolated from environmental, food, and clinical sources in
North America and Asia. Appl Environ Microbiol. 69: 3999-4005.
17. Poblete R, H Andresen y C Pérez 2002. Vibrio vulnificus: una causa infrecuente de shock séptico. Rev. méd.
Chile. 130:(7):787-791
18. Kelly M, F Hickman and J Farmer 1991. Manual of clinical microbiology. 5 ed. Washington DC: American
Society for Microbiology. 384-895.
19. Prazeres D and E Hofer 1986. Vibrio species from the water-oyster ecosystem of Sepetiba Bay in Rio de
Janeiro State. Brazil. Rev Microbiol. 17:332-8.
20. West, P. 1989. The humans pathogenic vibrios. A public health update with environmental perspectivas.
Epidem Infec. 103:1-34.
21. Hoge P, D Watsky, R Peeler, J Lubonati, E Israel and J Morris. 1989. Epidemiology and spectrum
of vibrioinfections in a chesapeake bay community. J Infect Dis.160:985-993.
22. Penland R, M Boniuk and K Wilhelmus. 2000. Vibrio ocular infections on the U.S. Gulf Coast. Cornea. 19:2629.
23. Cabrera L, S Palma, M Ramírez, G Castro, R Cabrera and L Bravo 2005. Severe otitis due to Vibrio fluvialis
in a patient with AIDS: first report in the world. Rev Cubana Med Trop. 57: 154-155.
24. Hodge T, S Charles, L Smith and M Smith. 1995. Diarrhea associaled with Vibrio fluvialis infection in a patient
with AIDS. Clin. Infect. Dis 21: 237- 238.
25. Hjelthenes B and J Roberts 1993. Vibriosis in bacterial diseases of fish. New York: Ed. Inglis W, Roberts RJ,
Bromage.
26. Tantillo G, et al, Op.cit.
27. Poblete R. et al, Op.cit.
28. Pérez E, M Urbieta, I Passer y F Fernández. 1983. Vibrio alginolyticus. Estudio comparativo entre cepas de
procedencia humana y aislada del medio ambiente. Clin; 1:102-106.

�LOCALIZACIÓN DE CRIADEROS NO-RESIDENCIALES DE AEDES
AEGYPTI Y SU ASOCIACIÓN CON CASOS DE DENGUE EN LA ZONA
METROPOLITANA DE MONTERREY, NUEVO LEÓN, MÉXICO
Rosa María Sánchez-Casas, Raúl Torres-Zapata, Feliciano Segovia-Salinas, Filiberto Reyes-Villanueva,
Marcela
Alvarado-Moreno,
Ildefonso
Fernández-Salas
Depto. Entomología Médica, Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León (San
Nicolás
de
los
Garza,
N.L.,
México).
E-mail: sanchezcasasrossy@yahoo.com
Introducción
En la Norma Oficial Mexicana NOM-032-SSA-2002 (1), se
indica que los programas de Gobierno deben enfocarse a
la vigilancia y eliminación de Aedes aegypti solo en áreas
residenciales o viviendas. Así por ejemplo, se enlistan los
índices aédicos tales como Índice de Casa (porcentaje de
casas donde se identifica al menos un criadero positivo a
larvas), Índice de Recipiente, etc. Sin embargo, Morrison
y cols. (2 ) ha documentado en Perú la proliferación de
criaderos de esta especie de mosquito en muchas zonas
no residenciales tales como mercados, lotes baldíos,
patios de pequeños comercios y muchos mas. Este
hallazgo sustenta el desplazamiento del vector a áreas
donde no contempladas por los programas para aplicar
medidas de control. Situación muy parecida donde
además se registró la presencia de casos de Dengue se encontró en Rió de Janeiro, Brasil (3). En México, la
Secretaría de Salud ha pasado por alto estos sitios, pero todo indica que ellos sustentan un segundo ciclo de
transmisión de la enfermedad fuera de las casas. Velásquez-Monroy documenta que los casos de dengue en
México se han incrementado en las edades de 15 a 45 años, claramente definiendo esta enfermedad como
ocupacional. Aunado a lo anterior, Chadee y Martínez (4) determinaron que Ae. aegypti es un mosquito que
pica de día con un incremento en su actividad de alimentación en la mañana (0900-1100 am) y un segundo pico
de alimentación antes de la puesta del sol (1700:1900). De esta manera se sincroniza las hora de picadura del
mosquito cuando las personas están fuera de casa, trabajando o en labores escolares. Existen sitios de
reproducción fuera de zonas habitacionales, y gran cantidad de criaderos invernales, que son reactivados con
las temperaturas ideales para el desarrollo del mosquito.
Los objetivos de esta investigación fueron el determinar la presencia de criaderos de Ae. aegypti en lugares no
residenciales, así como documentar la existencia de criaderos activos durante el invierno, dato desconocido en
la zona metropolitana de Monterrey (Nuevo León, México), aspecto que es relevante para comprender la
epidemiología de la transmisión del dengue y finalmente evaluar la utilidad de la plataforma gratuita Google
Earth® como una herramienta para analizar la distribución espacial de casos de dengue y criaderos del vector.
Materiales y Métodos
Los municipios muestreados fueron Monterrey, San Nicolás de los Garza, Apodaca, Guadalupe y Escobedo,
que constituyen parte de la Zona Metropolitana de Monterrey en el Estado de Nuevo León (México), para esto
se considero la cantidad de casos de dengue reportados durante el 2007; la recolección de datos se llevó a
cabo de Diciembre 2007 a Marzo 2008. Se seleccionaron sitios no habitacionales como negocios
(vulcanizadoras, ferreterías, empresas de la metalurgia, transporte, talleres, parques recreativos). Se tomaron
los siguientes datos de cada lugar: factores ambientales, giro o actividad comercial, cercanía con zonas
habitacionales, casos reportados positivos a dengue dentro y en los alrededores de los sitios visitados, tipo de
control preventivo para el mosquitoAedes aegypti, presencia de criaderos artificiales y naturales así como
tipificación de los mismos y la distribución espacial de la presencia de criaderos de Aedes aegypti. Esta se llevó
a cabo en el programa Google Earth®, marcando la ubicación negativa en color verde y la positiva de en color
rojo. Se tomaron las coordenadas geográficas con un equipo de georeferenciación GPS marca Zinder H 20
Lowrance, mientras que la temperatura y humedad relativa se utilizó un higrómetro digital marca A.Valy®

�El horario de muestreo se estableció por la mañana, con una duración de cuatro horas; durante los días de
Diciembre a Marzo. Los meses de Invierno fueron Diciembre, Enero y Febrero. En cada visita, se llenaba un
formato con información general acerca del lugar visitado, además de tomar coordenadas del sitio, así como
temperatura y humedad relativa. Los propietarios de los negocios nos proporcionaban información mas
detalladas de antecedentes de casos de dengue, los cuales fueron diagnosticados por el Laboratorio Estatal de
Salud Pública (Secretaria de Salud en Nuevo León-México), durante la epidemia de Otoño del 2007. Los datos
de las condiciones macro climáticas (humedad relativa y temperatura) así como los aspectos físicos del área
muestreada se registraron en una bitácora de trabajo diario y se utilizó una por cada sitio visitado. El análisis
estadístico utilizó Tablas de Contingencia con la prueba de X2, donde la Hipótesis Nula era que no existía
dependencia de la variables analizadas en pares (5), y con una confiabilidad del 95%.
Resultados
De los 87 sitios muestreados no-residenciales en los cinco municipios se encontró cercanía a zonas
habitacionales; en el 100% estos. El análisis estadístico indicó que la presencia de casos de dengue exhibió
relación con el giro comercial de estos lugares (X2= 24.58, p=0.000). Los criaderos encontrados se agruparon
en llantas (35%), cubetas o recipientes arriba de 15 litros (30%), tambos de 200 litros (8%), y un último grupo
de recipientes pequeños de capacidad menor a 5 litros (27%). A través del análisis estadístico se mostró la no
significancia para señalar que Ae. aegypti no depende de un determinado tipo de criadero (X2=1.469, p=0.689).
En relación con los factores ambientales, en la humedad relativa el rango mayor se presentó de 26% a 45%.
Este incremento se debió a lluvias que estuvieron presentes durante los meses de muestreo. Mientras que la
temperatura considerada óptima para el crecimiento del mosquito fluctúo de 20°C a 40°C y las temperaturas
predominantes que se apreciaron están desde 24 ºC a 31ºC. Este patrón climático prevaleció incluso en los
meses de invierno.
La distribución de casos de dengue reportados dentro y en los alrededores de los sitios visitados mostró los
siguientes resultados. Solo el 10% de los lugares visitados reportaron casos; sin embargo en las casas de sus
alrededores se registraron hasta un 70% de vecinos que experimentaron la fiebre del dengue. Los antecedentes
epidemiológicos del año 2006, registró un notorio incremento de casos en Apodaca y Escobedo. Mientras en el
2007, en los municipios estudiados se encontró que el municipio de Apodaca registró 22 casos, Escobedo 11
casos y Monterrey 17 casos (Ver Figura 1). La dependencia estadística fue demostrada entre lotes baldíos y la
mayor incidencia de casos de dengue en sus alrededores (33.3%) del total de los casos reportados (X2=
36.92, p=0.000).
Por otra parte, se observo que la presencia de criaderos artificiales y naturales (ríos, lagos, arroyos),
catalogando estos en sitios con ausencia de criaderos(3%), presencia de criaderos sin agua(7%) y presencia
de criaderos secos (90%). Se encontró presencia de criaderos naturales en el 32% de los lugares visitados y el
68% no mostró alguno.
El análisis de la relación entre criaderos y casos de dengue indicó una relación significativa entre ambas
variables(X2=78.58, p= 0.000). Adicionalmente, fueron identificados criaderos de Culex spp en un 31%, éstos
se localizaron en los lugares cercanos a criaderos naturales (arroyos, ríos o charcas), particularmente en el
municipio de Apodaca. El reporte de casos de dengue en zonas cercanas a criaderos naturales solo arroja un
9% de positividad, y el porcentaje de casos de dengue no cercanos a arroyos representa un 48%, observandose
que no hay relación entre la presencia de arroyos, ríos o lagos con la propagación del virus (X2 = 70.005, P =
0.943).
Figura 1. Número de sitios visitados por municipio durante Dicimbre 2007 a Eneero 2008

�En los lugares visitados la indagación sobre que tipo de control de mosquitos habían realizado se hallaron tres
actividades principales, lugares donde se abatizaba (18%), fumigaciones contra mosquitos adultos (8%) y
lugares que no abatizaban, siendo éste último el más predominante con un 74%. Las acciones de control a nivel
municipal presentaron los siguientes resultados, el municipio que presentó mayor incidencia en los casos de
dengue fue Apodaca, y trascendió con ser además el municipio donde menos se abatiza, contrario a lo que
sucede en San Nicolás de los Garza, donde el 95.4 % abatiza. En los municipios donde no se efectuó la
abatización como control se observaron casos de dengue en el 66.6% (X2= 15.61, p = 0.048). La distribución
espacial de los criaderos y/o lugares muestreados en todos los municipios se hizo a través del programa Google
Earth® - ver Figura 2 – en el cual se detalla que los símbolos rojos indican la presencia de criaderos y los verdes
la ausencia de los mismos. Al analizar esta distribución, la misma no exhibió ningún patrón de agrupación o
focos geográficos específicos de epidemias; manifestando una ordenamiento espacial de Ae. aegypti presente
en la totalidad del zona metropolitana de Monterrey.
Figura. 2. Representación de criaderos en el programa Google Earth.
Los señalamientos rojos indican presencia de criaderos y los verdes ausencia

Discusión
En México, los programas para la vigilancia de Aedes aegypti están basados en la Norma Oficial Mexicana
NOM-032-SSA-2002 (7) y están enfocados en el control de vectores en áreas residenciales, haciendo caso
omiso de los sitios no-residenciales. Sin embargo este estudio demostró la presencia de un grupo importante
de criaderos en zonas no residenciales, aun en época de invierno. Y claramente, un importante segmento de
la población de vectores del dengue fuera de control. El porcentaje de contenedores positivos para Ae.
aegypti en los sitios no residenciales fue 97% tanto en criaderos secos como los que contenían agua. Los
cementerios y vulcanizadoras tienen mayor importancia epidemiológica de lo que se supone. Esto puede

�entenderse si tomamos en cuenta que ellos están distribuidos por toda la ciudad y frecuentemente se
encuentran ubicados en lugares altamente habitados en el centro y periferia de la localidad. Dando como
consecuencia mayor proliferación de mosquitos ya que no tienen un control larvario (8). El 92% de las
vulcanizadoras visitadas presentaron criaderos positivos. La presencia de criaderos artificiales o hechos por la
mano del hombre demostró que: el 97% de los sitios visitados almacenaban algún tipo de contenedor
contribuyendo así a la producción de Ae. aegypti. En sitios, residenciales (9) y no residenciales (10), se mostró
también la presencia significativa de contenedores atípicos de Ae. aegypti. En sitios recreacionales, negocio
y/o empresas, se describen contenedores con importancia proporcional a los sitios residenciales. Éstos sitios
son similares a los descritos por Russell y colaboradores (11). Todos estos sitios investigados fueron
claramente no-residenciales, y estos pueden actuar como "focos ocultos potenciales" (12), produciendo
grandes cantidades de pupas. Está documentado que el mal manejo de los deshechos como son recipientes,
llantas o cualquier otro, son funcionales para el desarrollo del mosquito (13).
En relación con el tipo de control del dengue es conocido que el tratamiento con larvicidas y adulticidas no es
la medida recomendable para controlar un brote epidémico de grandes dimensiones, debido a que este exige
una gran cantidad de mano de obra y tiempo. La medida de selección es el rociado aéreo debidamente
ejecutado, pero debe quedar claro que esta es una medida extrema, y que puede generar muchos problemas y
quejas como manchar la pintura de los carros, matar insectos benéficos e intoxicar pájaros de ornato y otras
mascotas (14). Sin embargo el control con larvicidas debe ser de forma preventiva. Dependiendo de los
recursos disponibles para el control del vector, los funcionarios de salud pública pueden decidir concentrar
esfuerzos de control en áreas residenciales o bien, usar una estrategia de control en los sitios no residenciales.
Por ejemplo más énfasis sobre tratamientos con larvicidas, lo que nos daría la reducción de la fuente en áreas
no residenciales así como la correcta eliminación de los criaderos (15). La vigilancia del vector y esfuerzos de
control deberían ser estratificados según el tipo de sitio o vecindario. Como lo observado en sitios residenciales
en Iquitos (16). La formulación adecuada del insecticida para el vector indicado garantiza un nivel de éxito del
programa, es necesario mantener baja o mínima la densidad el mosquito Ae. aegypti, pues de lo contrario
habrá problemas de transmisión (17). Lo que está pasando en la actualidad es el resultado de una serie de
factores como pueden ser: campañas tardías, aplicación incorrecta del insecticida, zonas no residenciales sin
tratar, además de una posible resistencia del vector en algunos insecticidas. Por lo tanto es necesario llevar a
cabo una rotación de insecticidas para mejores resultado, otro factor que influye es la falta de capacitación al
personal técnico. Aún que las autoridades están promoviendo campañas de descacharrización y reparten el
larvicida Temephos de manera gratuita, en cada uno de los centros de Salud, los casos de dengue, no sólo se
han incrementado en el Estado o el país, sino en toda América Latina. (18).
Por otra parte, el uso de herramientas modernas como Google Earth®, para estudiar la distribución espacial de
casos y criaderos del mosquito vector del dengue es recomendable: Con la información obtenida a través de
este programa se da la oportunidad para implementar campañas para el mejor control de estos problemas de
Salud Pública. En general, basado en la infraestructura de una ciudad determinada, además da pauta para una
visualización de datos directamente en una imagen y mejor entendimiento de la epidemia.
La vigilancia entomológica tradicional en países con dengue endémico confía profundamente en índices aédicos
para supervisar las poblaciones de Ae. aegypti, (19). Los índices nos informan de contenedores con
infestaciones, ya identificados y se procede a la eliminación de los mismos. La erradicación, sin embargo es
considerada un objetivo factible (20), y esto ha llevado a la necesidad de desarrollar estrategias más prácticas,
aerodinamizadas, y rentables para la vigilancia y el control basado en el modelo de producción de pupa (21). A
través del programa de Google Earth®, el cual es una solución de bajo costo y útil para mejorar la predicción
de enfermedades transmitidas por vectores. Con las herramientas de este software se puede generar
información para una ciudad y mostrar los datos de transmisión de enfermedades como el dengue en un sistema
de apoyo a la toma de decisiones y también para estructurar un programa preventivo de acuerdo a los datos
obtenidos con años anteriores (22).
Conclusión
Un componente importante de una estrategia comprensiva es la inclusión de sitios no residenciales en la Norma
Oficial Mexicana NOM-032-SSA-2002. Esta recomendación también debe incluir el control de otros factores que
influyen en la prevalencia del mosquito como son los culturales y socioeconómicos, así como los servicios de
abastecimiento, calidad y fiabilidad de las prácticas de almacenamiento de agua y la eliminación de deshechos
sólidos. Además los sitios monitoreados en este estudio son de gran importancia para entender la epidemiología
de dengue, y están asociados con la rápida extensión geográfica de la enfermedad. A través del programa de
Google Earth®, nos podemos auxiliar en conocer la distribución de enfermedades transmitidas por vectores,
este software es gratuito y de fácil acceso lo cual nos puede proporcionar nuevas oportunidades para el

�fortalecimiento de la salud pública y mejorar los resultados de las campañas actuales. Por otra parte, es
importante evaluar los métodos de control ya que los actuales no están dando resultados satisfactorios, y los
casos de dengue están en aumento. La solución ideal sería un conjunto de estrategias, tanto en los insecticidas
que se utilizan, como la rotación de los mismos, la capacitación de los técnicos y dirigir las campañas no solo a
zonas habitacionales, si no también en zonas no-residenciales (negocios, parques, escuelas y sobre todo lotes
baldíos), además de un mejor control de los deshechos, este programa de manejo integrado vectorial
producirían una excelente ayuda para las campañas.
Resumen
El dengue y sus variantes clásico y hemorrágico continúan incrementándose en México y representan un serio
problema de salud pública. El desplazamiento del mosquito Vector Aedes aegypti de los domicilios humanos
donde típicamente se ha encontrado hacia lotes baldíos, mercados, parques públicos y patios de empresas con
bajos niveles de limpieza plantean un desafío a los actuales métodos de control enfocados únicamente a
casas. La presente investigación tuvo como objetivos 1) evaluar la presencia de criaderos del mosquito vector
en zonas no residenciales así como 2) determinar la adaptabilidad de poblaciones del vector durante la
temporada de invierno pues este dato es desconocido e importante para conocer más de la epidemiología del
dengue y, 3) integrar la plataforma Google Earth como una herramienta novedosa útil en la epidemiología de la
transmisión de la enfermedad. A través de muestreos de campo, se colectaron datos desde Diciembre 2007
hasta Marzo 2008. Estas revisiones de recipientes con agua almacenada y actividad larvaria se concentraron
en zonas no residenciales como empresas de Monterrey, San Nicolás, Apodaca, Guadalupe y Escobedo (Nuevo
León, México). De un total de 87 sitios muestreados, el 100% presentaron las características de cercanía a
zonas habitacionales o vecindades con reportes de dengue. Los propietarios del estos lugares registraron 10%
de casos de dengue entre su personal mientras que las casas cercanas reportaron 70% con al menos un caso
de dengue registrada durante la epidemia del 2007. Una encuesta de estos lugares con diferente giro comercial
indicó que de las actividades de control que llevó a cabo la Secretaría de Salud de Nuevo León (México), solo
en 18% de aplicó Temefós 1% granular o Abate, en 8% se fumigó pero en la mayoría, 74%, no se realizó
ninguna acción. Se encontraron en total 222 criaderos en los 87 lugares no residenciales visitados. En la
mayoría o, 90%, los criaderos estuvieron secos, mientras que solo en 7% se encontraron criaderos activos con
agua. Solo 3% de los lugares muestreados fueron negativos a la presencia de criaderos. Estos resultados
describen la adaptación y dominancia del mosquito del dengue en nuevos criaderos de zonas no residenciales,
su resistencia a las temporadas frías del Invierno, y por consecuencia el riesgo entomológico para futuras
epidemias de dengue en el área metropolitana de Monterrey.
Palabras clave: Aedes aegypti, criadero, abatización, zonas no-residenciales, ULV
Abstract
Dengue fever represent an importante public health problem in Mexico. Mosquito behavior has changed
because is moving from houses to non-residential places such as vacant lots, markets, parks, and factory
backyards; and therefore, it poses a challenge to typical mosquito control carried out only in houses. This study
was aimed to 1) to evaluate the presence of Aedes agypti breeding sites in non-residential places, 2) to determine
mosquito survival to Winter conditions, and 3) to integrate Google Earth software as a new tool to better
understand the disease epidemiology. Field surveys to assess type and frequency of larval breeding sites were
conducted from December, 2007 to March, 2008. Study sites were assorted industrial buildings in Monterrey,
San Nicolas, Apodaca, Guadalupe and Escobedo (Nuevo León, México) and always located all of them near of
residential areas. Ten percent of buildings reported dengue in the indoors whereas 70% recorded dengue in the
outdoors. Owners of these industries reported that only 18% applied larval control with Temephos, 8% did
mosquito professional control, and 74% never treated these areas. On the other hand, 97% of buildings reported
presences Aedes aegyptibreeding sites: 90% dry, 7%, and 3% had been treated with Temephos 1%
granules. Conversely, it also supported the fact that Ae. aegypti does not discriminate backyards breeding
sites. The study described adaptation or survival of the mosquito vector during Winter or cold ambient
temperatures. Mosquito and breeding sites were also prevalent during all sampled municipalities. It is concluded
that entomological risk poses a challenge for future dengue outbreaks in the metropolitan area of Monterrey.
Keywords: Aedes aegypti, Breeding place, larviciding non-residential zones, ULV.
Agradecimientos

�El apoyo brindado para este proyecto: a Fondos Sectoriales “Zoonotic Transmission Dynamics of West Nile
Virus in Northeast Mexico” SEP 2004-CO1-47355/A1. e “Innovative vector control consortium Budget G-57461” apoyado por COLORADO STATE UNIVERSITY, University of Liverpool y Bill &amp; Melinda Gates Foundation
Referencias
1. Norma Oficial Mexicana NOM-032-SSA2-2002, Para la vigilancia epidemiológica, prevención y control de
enfermedades transmitidas por vector (http://www.salud.gob.mx/unidades/cdi/nom/032ssa202.html). Accesado
02/06/08.
2. Morrison, A.C., M.Sihuincha, J.D. Stancil, E. Zamora, H. Astete, J.G. Olsn, C. Vidal-Ore, and T.W.
Scott 2006.Aedes aegypti (Diptera:Culicidae) production from non-residential sites in the Amazonian city of
Iquitos Peru. Annals of Tropical Medicine &amp; Parasitology 100 (1): 73-86.
3. Nildimar Alves, H., M. Goncalves-Castro, F. Saito Monteiro, M. Avelar Figueiredo and P. ChasgastellesSabroza. 2009. The spatial distribution of Aedes aegypti and Aedes albopictus in transition zone, Rio de Janeiro,
Brazil. Cad. Saude Publica 25 (6):1203-1214
4. Chade, D.D. and R. Martínez. 2000. Landing periodicity of Aedes aegypti with implications for dengue
transmission in Trinidad, West Indies. Journal of vector Ecology. 25:158-163
5. Zar Jerrold, H.1999. Biostatistical Analysis. 4th Edition. Prentice Hall. pp 486-514.
6. Fernández, I. 2009. Biología y Control de Aedes aegypti. Manual de Operaciones. 2ª. Edición. Universidad
Autónoma de Nuevo León.
7. Norma Oficial Mexicana NOM-032-SSA2-2002, Op. cit.
8. Fernández, I., Op. cit.
9. Morrison. A.C., A Astete, K Gray, A Getis, DA Focks, D Watts, M Sihuincha, and TW Scott. 2004. Spatial and
Temporal abundance patterns Aedes aegypti producing containers in Iquitos, Peru J Med Entomol. 41(6): 11231142
10. Morrison, A.C, et. al, 2006, Op. cit.
11. Russell, B.M., P.N. Foley and B.H. Kay 1997. The importance of surface versus subterranean mosquitoes
breeding during winter in north Queensland. Arbovirus Research Australia. 7: 240-242
12. Tun-Lin, W, B.H. Kay and A. Barnes. 1995. Understanding productivity, a key to Aedes aegypti surveillance.
Am J Trop Med Hyg 53: 595-601.
13. Morrison, A.C., et. al., 2004, Op. cit.
14. Fernández, I., Op. cit.
15. Gobierno del Estado de Nuevo León, México. Nuevo León se encuentra en ALERTA permanente debido al
riesgo de un brote de DENGUE. "Ayúdanos a combatirlo”. (http://www.nl.gob.mx/?P=salud_familia_enf_dengue)
Accesado 02/06/08
16. Morrison, A.C., et. al., 2004, Op. cit.
17. Fernández, I., Op. cit.
18. Gobierno del Estado de Nuevo León, Op. cit.

�19. Reiter P and DJ Gubler. 1997. Surveillance and control of urban dengue vectors. pp: 425-462, In: DJ Gubler
and G Kuno (eds.), Dengue and Dengue Hemorrhagic fever. CAB International, New York, New York.
20. Pan American Health Organization. 1994. Dengue and Dengue Hemorrhagic Fever in the Americas.
Guidelines for Prevention and Control. Pan American Health Organization Scientific Publication No.
548. Washington DC: Pan American Health Organization.
21. Focks DA. 2003. A review of entomological sampling methods and indicators for dengue vectors. WHO.
(http://apps.who.int/tdr/svc/publications/tdr-research-publications/dengue_vectors) Accesado 02/06/08
22. Lozano-Fuentes, S., D. Elizondo-Quiroga, J.A. Farfan-Ale, M.A. Loroño-Pino, J. Garcia-Rejon, S. GomezCarro, V. Lira-Zumbardo, R. Najera-Vazquez,I. Fernandez-Salas, J. Calderon-Martinez, M. Dominguez-Galera,
P. Mis-Avila, N. Morris, M. Coleman, Ch.G. Moore, B.J. Beaty and L. Eisen 2008. Use of Google Earth® to
strengthen public health capacity and facilitate management of vector-borne diseases in resource-poor
environments. Bulletin of the World Health Organization. 86:718–725.

�PREFERENCIA DE Aedes aegypti y Culex quinquefasciatus POR
SITIOS DE REPOSO INTRA Y PERIDOMICILIO EN MONTERREY, N.
L., MEXICO.
Quetzaly K. Siller-Rodríguez1, Roberto Mercado-Hernández1, Adriana E. Flores-Suárez1 y Héctor Orta-Pesina2
1 Laboratorio de Entomología Médica, Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Autónoma de Nuevo León,
(San Nicolás de los Garza, N.L., México) 2 Laboratorio Estatal de Salud Pública, Secretaria de Salud del Estado
de
Nuevo
León
(Monterrey,
N.L.,
México)
E-mail: romercad@hotmail.com; romercad@uanl.mx
Introducción
El estudio de la actividad de las especies y
sus hábitos en cuanto a los lugares de
reposo,
alimentación
y
actividad
hematofágica vinculados al ambiente
humano, son de gran interés epidemiológico,
así como también los posibles cambios de
dichos hábitos. Esto permitiría la planificación
de estrategias de control en el ambiente
humano sobre el cual los mosquitos ejercen
su actividad vectorial. En este trabajo se
determinaron los sitios de reposo preferidos
de los mosquitos Ae. aegypti y Cx.
quinquefasciatus, dentro y fuera de las
viviendas en una comunidad urbana.
Los mosquitos son los artrópodos hematófagos más importantes que molestan al hombre, otros mamíferos,
aves, peces, reptiles y anfibios. Comprenden numerosas especies y aunque la mayoría de ellas se alimentan
durante la noche, hay especies excesivamente molestas durante el día. Se pueden producir grandes enjambres
prácticamente sobre cualquier tipo de agua estancada, dulce o salobre, limpia o contaminada. En muchas áreas
del mundo entran con facilidad a las habitaciones y trasmiten patógenos al hombre, particularmente en los
trópicos húmedos (1).
Estos patógenos ocasionan enfermedades, entre estas se destaca el dengue y su forma severa el dengue
hemorrágico. Su incremento se ha asociado con el rápido crecimiento de la población, urbanización no
planificada, inadecuado suministro de agua, dificultades en manejo de desechos residuales, con el consecuente
incremento poblacional del mosquito vector Aedes aegypti (L.). Otras enfermedades transmitidas por artrópodos
que pueden considerarse reemergentes son la encefalitis equina (encefalitis equina del este, (EEE); del oeste,
(EEO); y venezolana, (EEV)). Estas zoonosis virales, transmitidas por mosquitos, son capaces de producir
brotes en equinos y a veces en el hombre, y se mantienen circulando en la naturaleza en un ciclo silvestre entre
vertebrados y vectores mosquitos de los géneros: Culex Linneo, Aedes Meigen, Psorophora RobineauDesvoidy, MansoniaBlanchard (2).
El Dengue en México se reconoció desde 1941, pero gracias a la erradicación del vector Ae. aegypti, la
transmisión del Dengue aparentemente desapareció (3) como resultado del programa de erradicación de fiebre
amarilla en 1963 (4). Hasta que nuevamente se reintrodujo en 1975 (5,6), por la frontera norte de México y en
diciembre de 1978 se presentó el primer brote de 36 casos en Tapachula Chiapas (7,8). A partir de entonces
se ha notado un incremento en el número de enfermos de Dengue clásico, Dengue hemorrágico y shock por
Dengue. Las instituciones de salud oficiales reconocen que en 1997 se documentaron 22,934 casos en la
república, con 137 casos de Dengue hemorrágico, mientras que en 1998 se registraron 16,308 casos de Dengue
clásico y 353 casos de Dengue hemorrágico algunos de estos casos fueron fatales (9). Las hembras de Ae.
aegypti tienen múltiples alimentaciones sanguíneas antes de completar el ciclo gonotrófico (10), que lo hace un
vector potencial de diferentes enfermedades.
Cuando no están apareándose, buscando huésped o dispersándose, los mosquitos Ae. aegypti buscan lugares
obscuros y tranquilos para reposar. Para ello los lugares preferidos son en el interior de las casas: dormitorios,
baños y cocinas, y sólo ocasionalmente se les encuentra al aire libre, en la vegetación del exterior. Las

�superficies de reposo preferidas son las paredes, los muebles y objetos colgantes como ropa, toallas, cortinas
y mosquiteros. Mucho de los lugares de reposo están aislados, en los armarios de los dormitorios o debajo de
las camas y otros muebles (11).
La fiebre del Virus del Oeste del Nilo (VON) es una enfermedad causada por un flavivirus que pertenece
taxonómicamente al serocomplejo de la Encefalitis Japonesa, enfermedad transmitida por vectores, se propaga
a una amplia espectro de vertebrados a través de mosquitos infectados. Debido a la proximidad espacial y
temporal de las infecciones de aves y humanos, los epidemiólogos han llegado a la conclusión que la
transmisión sigue un ciclo enzoótico. Las aves actúan como huésped del reservorio natural infectando a los
mosquitos que a su vez infectan a los vertebrados (12).
En los humanos, el VON produce generalmente una infección asintomática o una enfermedad febril leve. Los
síntomas de la infección incluyen fiebre, cefalea y mialgias, ocasionalmente con erupción cutánea y edema de
glándulas linfáticas. La infección más grave puede caracterizarse por cefalea, fiebre alta, rigidez del cuello,
estupor, desorientación, coma, temblor, convulsiones, debilidad muscular, parálisis y raramente muerte. La
infección natural por el VON ocurre a través de la picadura de diversas especies de mosquitos, particularmente
del género Culex(13).
La primera epidemia registrada de la encefalitis vírica por VON ocurrió en el área metropolitana de Nueva York
al final del verano de 1999. Se notificaron un total de 62 casos de enfermedad neurológica y 7 defunciones.
Además de los seres humanos, ocurrieron epizootias concurrentes en aves y caballos, afectando de manera
especial al cuervo Americano (14).
El primer reporte sobre la circulación del VON en México se publicó en el año 2002 en dos estudios serológicos
independientes que se hicieron en caballos en Coahuila y Yucatán, que mostraron prevalecías de 62.5% y 1.2%,
respectivamente (15,16). Posteriormente se llevó a cabo un estudio más amplio en caballos de otras regiones
del país que confirmó la presencia del VON en México.
En 2003 se reportó el aislamiento del VON de un cuervo Corvus corax, (Linneo, 1758), muerto en el parque
ecológico Yumká de Villahermosa, Tabasco; la secuencia del genoma de este virus mostró una divergencia
genética comparada a la de otros virus aislados en el continente americano. Se han reportado seis casos
humanos con diagnóstico confirmado de infección por el VON en los estados de Chihuahua, Nuevo León y
Sonora; tres fueron clasificados como fiebre por VON y tres presentaron encefalitis; hasta ahora no se han
reportado casos fatales por esta causa. En 2003 se confirmaron 21 equinos y 3 aves en Nuevo León, 2 aves en
Yucatán y 2 aves en Tamaulipas (17).
Debido a su preferencia alimenticia como oportunista, la resistencia a los insecticidas, su capacidad vectorial y
a las altas densidades que puede llegar a alcanzar, Cx. quinquefasciatus es un factor de riesgo para las
poblaciones urbanas (18,19). Cx. quinquefasciatus ha sido reportado para la mayor parte de Nuevo León (20).
El estado de reposo en los mosquitos no es meramente un estado de inactividad, esto obliga a los mosquitos a
buscar protección. Los mosquitos pueden moverse a corta distancia dentro de sus sitios de reposo, por ejemplo
si se llegan a exponer a los rayos del sol o si ellos tienen oportunidad de alimentarse de algún hospedero. Los
sitios de reposo también son llamados refugios, éstos proveen para cada especie de mosquitos, un lugar donde
se pueden proteger de las adversidades del clima y de la agresión de otros organismos. Para muchos
investigadores es definitivamente difícil encontrar los sitios de reposo de muchas especies de mosquitos (21).
Reportan (22), que en Pakistan (23), capturaron 13 especies de mosquitos dentro de las casas, y 17 especies
en cobertizos de ganado; en ambos, los más comunes fueron dos especies: Culex. quinquefasciatus y Cx.
tritaeniorhyncus. En Pakistan (24) capturaron más de 14 especies de mosquitos reposando dentro de las casas
y en los cobertizos de ganado, los más comunes fueron: Anopheles. stephensis, Cx. quinquefasicatus, An.
culicifacies, An. annularis y An. subpictus. En el Salvador (25), encontraron que en una hora de colecta entre
08:00 – 10:00 hr o 18:45 – 20:20 hr se capturaron un buen número de An. albimanus.
De las especies que se refugian en las viviendas humanas se dice que tienen hábitos endófilicos y en general,
prefieren picar al hombre por lo que se denominan también antropofílicas. Este comportamiento varía entre las
especies y tiene importancia en relación a la capacidad de transmitir patógenos (26).
Numerosos mosquitos han modificado sus hábitos, es decir, el desarrollo de su actividad y reposo fuera de las
viviendas, presentando tendencia a la domesticidad, como es el caso de An. albitarsis, vector secundario del

�paludismo que fue hallado en recipientes artificiales en Brasil. Así mismo, Ochlerotatus scapularis, que se cría
preferentemente en cuerpos de agua transitorios, se ha encontrado en recipientes artificiales urbanos en Brasil
y Argentina (27,28). Esta especie ha sido incriminada en la transmisión del virus Rocío, causante de encefalitis.
Material y Métodos
Se seleccionaron al azar 67 casas que se encontraban dentro del área metropolitana de la ciudad de Monterrey,
Nuevo León, del 22 de junio al 23 de septiembre del 2006, en zonas con un nivel socioeconómico bajo y que
no contaran con mosquiteros.
La captura de mosquitos en reposo se realizó con una aspiradora de mochila, las colectas fueron realizadas en
cada área, así como el peridomicilio de las casas muestreadas. Después de la captura de los especimenes, se
les colocó cloroformo con el objetivo de favorecer la manipulación del contenedor de la aspiradora mochila a los
viales etiquetados. Se tomaron los datos del sitio de reposo donde se colectaron los mosquitos en una hoja de
campo, posteriormente se colocó en un vial etiquetado con las características del sitio de reposo encontrado y
se transportaron al laboratorio para la identificación y separación por sexo y especie.
Para la identificación de especies se utilizó un microscopio estereoscopio, pinzas, cajas petri y las claves de
identificación de mosquitos hembras de Norteamérica y norte de México de Darsie y Ward (29)
Para determinar el grado de dependencia y similitud entre los sitios de reposo y la cantidad de ejemplares
colectados de las dos especies, se utilizó el análisis de correspondencia simple y de conglomerados (Cluster
análisis), mediante el paquete estadístico SPSS v15.
Resultados
Se colectaron en total 659 mosquitos: 236 (36%) de la especie Ae. aegypti, con una proporción sexual igual
entre machos y hembras, mientras que de Cx. quinquefasciatus fueron 423 (64%), la proporción fue de 38% de
hembras y 62% machos. Se encontró dependencia altamente significativa (χ2 = 92.52, p &lt; 0.01) entre las dos
especies y el área de colecta: Ae. aegypti fue encontrado preferentemente en el baño (54), seguido por patio
(46) y cocina (43); sin embargo, Cx. quinquefasciatus fue encontrado con mayor frecuencia en patio (108)
seguido de almacén (95), (ver Tabla 1).
Tabla I. Frecuencia de mosquitos (Ae. aegypti y Cx. quinquefasciatus) colectados en las diferentes
sitios de muestreo.

Área de colecta

Ae.
aegypti

Cx. quinquefasciatus

Total

Almacén

13

95

108

Baño

54

71

125

Cocina

43

20

63

Comedor

1

0

1

Patio

46

108

154

Sala

35

71

106

Recamara

4

13

17

�Cocina-comedor

1

1

2

Cocina-recamara

12

2

14

Sala-comedor

6

0

6

Sala-recamara

5

4

9

Lavandería

16

38

45

Total

236

423

659

La presencia de las especies no dependió significativamente de la superficie de colecta (χ2 = 8.00, p &gt; 0.05).
Sin embargo, la mayor cantidad de mosquitos se encontró en paredes de block, con 217 (33%), de los cuales
81 (37%) fueron Ae. aegypti y 136 (63%) Cx. quinquefasciatus, seguido por superficie de madera con 162 (55
y 107 respectivamente). El color de las áreas de reposo para estas especies determinó una dependencia
altamente significativa (χ2 = 30.53, p &lt; 0.01). El color mayormente seleccionado fue el negro con 474 casos
(72% del total), de estos, 155 (33%) correspondieron a Ae. aegypti y 319 (67%) a Cx. quinquefasciatus.
La altura donde se colectaron los ejemplares no mostró dependencia significativa con la presencia de las
especies (χ2 = 3.66, p &gt; 0.05). Sin embargo, hasta una altura de 0.50 m fue donde se encontró la mayor cantidad
de mosquitos (304), de estos 98 (15%) fueron Ae. aegypti y 208 (32%) Cx. quinquefasciatus. La Humedad
relativa fue determinante para la presencia de las especies, ya que el valor de la Chi-cuadrada fue de 66.08 con
una significancia menor de 0.01. El intervalo de humedad relativa preferida por Ae. aegypti fue entre 50 a 60%,
con 91 (14%) casos, mientras que para Cx. quinquefasciatus fue entre 60 a 70% con 288 (44%) ejemplares
colectados. La temperatura también influyo significativamente en la cantidad de mosquitos colectados (χ2 =
21.04, p &lt; 0.01). La temperatura con mayor frecuencia para Ae. aegypti fue entre 30 a 35°C (149) y para Cx.
quinquefasciatus entre 25 a 30°C (217).
El análisis multivariado por conglomerados para Ae. aegypti, mostró que las variables: humedad relativa,
temperatura y color, se encuentran estrechamente ligadas (asociadas), ya que sus coeficientes van desde 7.37
a 8.78 (ver Figura 1). Para Cx. quinquefasciatus, se encontraron las mismas variables asociadas (humedad
relativa, temperatura y color), sólo que los coeficientes van de 8.15 a 11.86 (ver Figura 2).
Figura 1. Dendograma del análisis de conglomerados de las variables estudiadas para Ae. aegypti, (los
números son los valores de chi-cuadrada).

Figura 2. Dendograma del análisis de conglomerados de las variables estudiadas para Cx.
quinquefasciatus, (los números son los valores de chi-cuadrada).

�Discusión
De las especies que se refugian en las viviendas humanas se dice que tienen hábitos endófilicos y en general,
prefieren picar al hombre por lo que se denominan también antropofílicas. Este comportamiento varía entre las
especies y tiene importancia en relación a la capacidad de transmitir patógenos (30). El área de colecta influyó
significativamente con la presencia de las dos especies, siendo el baño preferido por Ae. aegypti y el patio
por Cx. quinquefasciatus (31,32). La pared de block fue la que presentó mayor frecuencia de ambas especies
para su reposo. Aunque Anopheles albimanus, fue encontrado en buen número en establos construidos de
madera en El Salvador (33). El color negro fue el preferido para el reposo tanto para Ae. aegypti y Cx.
quinquefasciatus. La humedad relativa influyó significativamente para presencia de Ae. aegypti (50 a 60%) y
para Cx. quinquefasciatus(60 a 70%). En Argentina (34), encontraron a Ochlerotatus scapularis en recipientes
artificiales urbanos, donde la humedad relativa era alta. La temperatura, igualmente influyó con valores de 20 a
35°C para Ae. aegypti y de 25 a 30°C para Cx. quinquefasciatus.
Resumen
Se seleccionaron al azar 67 casas que se encontraban dentro del área metropolitana de la ciudad de Monterrey,
Nuevo León, con el propósito de analizar si Ae. aegypti y Cx. quinquefasciatus presentan alguna preferencia
por reposar en sitios intra y peridomicilio se utilizó el análisis de correspondencia simple y de conglomerados
para determinar el grado de dependencia y similitud entre los sitios de reposo y la cantidad de ejemplares
colectados. Se encontró que Ae. aegypti tiene preferencia por reposar en baños, superficies oscuras, a
temperatura de 30-35°C y humedad relativa entre 50-60%; mientras que Cx. quinquefasciatus prefirió reposar
en el patio y dentro de la habitación, mostraron preferencia por las superficies de color oscuro, temperatura de
25-30ºC y humedad relativa delentre 60-70%. Las variables: humedad relativa, temperatura y color, se
encuentran estrechamente ligadas (asociadas), con la presencia de cada una de las dos especies.
Palabras clave: Aedes aegypti, Culex quinquefasciatus, reposo, sitios.
Abstract
Sixty seven houses within the Monterrey, Nuevo Leon metropolitan area were randomly selected; to analyze for
differences in indoor and house perimeter resting sites preference between Aedes aegypti and Culex
quinquefasciatus. simple correspondence and conglomerate analysis were used to determine degree of
dependence and likeness between resting sites and number of collected specimen.s Results showed that Ae.
aegypti has preference for bathrooms and dark surfaces to rest, at a temperature of 30-35°C and 50-60%
humidity. On the other hand, Cx. quinquefasciatus preferred the house perimeter (backyard) to rest; when found
indoors, they showed preference for dark colored surfaces at a temperature of 25-30°C and 60-70% humidity.
Analysis showed that relative humidity, temperature and surface color were closely related (associated) to the
presence of both species.
Key words: Aedes aegypti, Culex quinquefasciatus, resting, site.
Referencias
1. Harwood RF and MT James 1993. Entomología Médica y Veterinaria, Editorial Limusa, México D.F.,:12 - 201.

�2. Organización Mundial de la Salud. 1993 Aplicación de la Estrategia Mundial de Lucha contra el
Paludismo.Ginebra:OMS;. (Serie de informes técnicos 839).
3. Carrada Bravo, T. 1984 El dengue como un problema de salud pública. Avances y Perspectivas. Bol Med
Hosp Infant Mex;(6):301-306.
4. Gómez Dantés H. 1995 Dengue en México, Situación epidemiológica actual. Gac Med Mex. 1195;(2):237240.
5. Kumate, J. Dengue clásico y hemorrágico en México. Gac Med Mex. 1989;(1-2): 37 - 39.
6. Jelinek T.Dengue fever in internationals travellers. Clin Infect Dis. 2000;31(1): 144-147.
7. Montesano RA. La vigilancia epidemiologica del dengue en México. Salud Publica Mex. 1995;37. Suppl: S6467
8. Narro-Robres J. y H.Gómez-Dantes 1995. Dengue en México. Un problema prioritario de salud pública. Salud
Pública Mex.;37.Suppl: S12-20.
9. IMSS. Boletín estadístico anual de mortalidad 1997. Instituto Mexicano del Seguro Social, México, 1198.
10. Gould, D. J. 1970. Ecological control of dengue vectors on an island in the Gulf of Thailand. Journal of
Medical Entomology.;(4):499-508.
11. Organización Panamericana de la Salud. 1995. Dengue y dengue hemorrágico en las Américas: su
prevención y control. Washington: OPS.
12. Gubler, D. 2000. Surveillance for West Nile Virus in the Americas, PAHO/WHO, Third Meeting of the
Surveillance Networks for Emerging Infectious Diseases in the Amazon and Southern Cone Regions,.
13. Centers for Disease Control and Prevention. 2000. Update: West Nile Virus Activity - Eastern United States,
2000. Morbidity Mortality Weekly Report.; (49):1044-1047.
14. Centers for Disease Control and Prevention 1999. Epidemic/Epizootic West Nile Virus in the United States:
Guidelines for Surveillance, Prevention and Control.
15. Blitvich BJ, I Fernández-Salas, JF Contreras-Cordero, NL Marlenee, J. I González-Rojas, N Komar et al.
2003. Serologic evidence of West Nile virus infection in horses, Coahuila State, Mexico. Emerg Infect
Dis.;9(7):853-856.
16. Loroño-Pino MA, BJ Blitvich, JA Farfán-Ale, FI Puerto, JM Blanco, NL Marlenee et al. 2003. Serologic
evidence of West Nile Virus infection in horses, Yucatan State, Mexico. Emerg Infect Dis.; 9(7):857-859.
17. Boletín de Epidemiología 2004 Semana 34,. Dirección General de Epidemiología. Disponible
en:http://www.dgepi.salud.gob.mx/boletin/2004/sem34/pdf/cua8.pdf.
18. Sarmiento MJ, J Idrovo, M Restrepo, MP Díaz y A González 1999. Evaluación del impacto de la
contaminación del embalse del Muña sobre la salud humana. Revista de Salud Pública;1:159-71
19. Meisch M, C Meek, J Brown and R Núñez 1997. Field trial efficacy of two formulations of Permanone
againstCulex quinquefasciatus and Anopheles quadrimaculatus. J. Am Mosq Control Assoc;13:311-320.
20. Elizondo-Quiroga A., A. Flores Suárez, D. Elizondo-Quiroga, I. Fernández-Salas, R Mercado-Hernández
and B. J. Beaty 2006. Gonotrophic cycle and survivorship of Culex quinquefasciatus using stichy ovitraps in
Monterrey Northest, Mexico. J. American Mosquito Control Association., 22 (1):10-14.

�21. Clements, A. N. 1999.The biology of mosquitoes vol. 2, 2ra edición. CAB International, New York..
22. Bisset, JA; M. Rodríguez y Y De Armas. Comparación de 2 poblaciones de mosquitos Aedes aegypti de
Santiago de Cuba con diferente conducta de reposo Rev. cuba. med. trop;57(2): 143-150
23. Reisen W., C.Hayes, K. Azar, S. Niaz, F. Mahmood, T.Parveen and P. Boreham 1982. West Nile Virus in
Pakistan. II. Entomological Studies at Changa Manga nacional Forest, Punjab province. Trans. R. Soc. Med.
Hyg.;(76):437-442.
24. Reisen W. and M Milby 1986. Population dynamics of some Pakistan mosquitoes: Charges in adult relative
abundance over time and space. Ann. Trop. Med. Parasit.;80:53-68.
25. Lowe R. E. and D.L. Bailey 1979. Comparison of maning and evening captures of adults female Anopheles
albimanus from stables in El Salvador. Mosquito News;39:532-540.
26. Forattini, O. P. 1998. Mosquitos Culicidae como vetores emergentes de infeccoes.Rev. Saúde Pública, Sao
Paulo. Brasil;32(6):497-502.
27. Forattini, O.P., I.Kakitani y M.Mureb Sallum 1997. Encontro de criadouros
scapularis(Diptera:Culicidae) em recipientes artificiales. Rev. Saúde Pública;3 (5):519-22.

de

Aedes

28. Stein, M.; G. I Oria,. y W. R Almirón,. 2002. Principales criaderos detectados para Aedes aegypti y culicidos
asociados (Diptera:Culicidae) en la provincia del Chaco, Argentina. Rev. De Salud Pública;Vol 36 (4).
29. Darsie, R. and R. Ward 1981. Indentification and geographical distribution of the mosquitoes of North
America, North of Mexico. Am. Mosq. Control Assoc. Syst. Suplement. 313 pp
30. Forattini, O. P., Op. Cit.
31. Idem.
32. Reisen W., et al, Op. Cit.
33. Lowe R. E. and D.L.Bailey, Op. Cit
34. Stein, M., et al, Op. cit

�RIESGO DE EXPOSICIÓN A LA INGESTA DE ALCOHOL EN
ESTUDIANTES DE EDUCACIÓN SUPERIOR EN SAN LUIS POTOSÍ,
MEXICO
Elda Zoraida Piña Salazar, Patricia Yáñez Carrillo,
Lilia Esperanza Fragoso Morales
Facultad de Ciencias Químicas Universidad Autónoma de San Luís Potosí (San Luís Potosí, S.L.P., México)
E-mail: lfragoso@uaslp.mx
Introducción
La ingesta de alcohol produce un estado de
intoxicación, con efectos variables, de acuerdo al
consumidor, que ha sido culturalmente aceptado en
muchas sociedades humanas a pesar de ser un
problema de salud pública (1-4). Los patrones de
consumo de alcohol son diversos y están influidos por
factores como: el contexto social, sexo, grupos de edad
y escolaridad. Estos, se han estudiado, tanto en países
en vías de desarrollo, como en aquellos con mayores
recursos, en los que estudiantes universitarios varones
mostraron consumo alto de alcohol (5-8).
En México, según la Encuesta Nacional de Adicciones (2002), el 51.34% de la población de 18 a 65 años, son
bebedores actuales y 69.53% corresponde al género masculino; esta distribución concuerda con estudios en el
centro del país y en San Luis Potosí. Además el INEGI reporta al alcohol como la droga de mayor abuso en
este estado, con el octavo lugar de dependientes de alcohol a nivel nacional en 2007 (9-16)
Dado que la adicción al alcohol se inicia en la adolescencia, en el país, existen campañas gubernamentales
dirigidas a jóvenes y en el estado de San Luis Potosí, el Instituto Potosino de la Juventud (IPJ) promueve el
programa “convive y toma conciencia” que da herramientas para evitar adicciones. Se sabe que en éste estado
de la república mexicana el grado de exposición al alcohol es alta, sin embargo se desconoce si es necesario
intensificar las campañas contra las adicciones en el sexo femenino, ya que se ha observado en las dos últimas
décadas, un cambio conductual en las estudiantes de educación superior, que puede reflejarse en un mayor
riesgo de exposición a la ingesta de alcohol, por lo que este estudio contribuirá a la toma decisiones
institucionales en la dirección de campañas contra el abuso de alcohol hacia poblaciones más susceptibles.
Material y Métodos
Estudio descriptivo, transversal en cuanto a las características demográficas de la población en estudio y
características de ingesta de alcohol, como dependencia o alto consumo y es un estudio comparativo en
cuanto a esas características con sexo y edad. Se aplicó la encuesta AUDIT propuesta por la Organización
Mundial de la Salud (OMS) que fue probada para población latina y que evalúa de manera retrospectiva el
riesgo de exposición al alcohol. La población de estudio fueron los estudiantes de una escuela de educación
superior del área de ciencias exactas. La muestra se calculó con base en el estudio piloto realizado a 20
estudiantes de la misma institución, con un IC 95%, los resultados por grupos de edad, se compararon como
casos y controles. Los datos obtenidos se analizaron con el programa estadístico EPI INFO 6, 3.4 y EXCEL.
Resultados y Discusión
Se aplicó la encuesta AUDIT a 198 estudiantes cuyas edades fluctuaron entre 17 y 28 años, con un promedio
de 21.21 (DE 2.32), con predominio de sexo masculino (ver Tabla 1).
Tabla 1. Características demográficas y de exposición al alcohol de estudiantes de una institución de
educación superior de San Luís Potosí, S.L.P., México.

�En este trabajo se muestra que la mayor parte de los jóvenes estudiantes consume alcohol (83.8%), al igual
que lo publicado por Mora-Ríos y Natera (17) donde indican que es el 83% de la población en estudio, la que
consume bebidas alcohólicas y por Londoño-Pérez et. al (18) quien publica que el porcentaje de bebedores es
el 86.7% en jóvenes colombianos. Estos datos contrastan con lo encontrado por Rojas-Guiot et al (19) quienes
refieren que solo el 47.9% de los jóvenes hidalguenses ha probado bebidas alcohólicas alguna vez en su vida.
De los estudiantes que se han visto expuestos al alcohol, el 21.21% (42) indican haber consumido en el pasado,
mientras que 62.62% (124) actualmente, de ellos 79% (98) corresponden al género masculino, sin diferencia
estadísticamente significativa.
En cuanto a la frecuencia de ingesta, 52.48% (95) de los consumidores actuales lo hacen al menos una vez al
mes. De éstos, 68.42% (65) fueron hombres. Por su parte, 47.52% (86) refirieron un consumo de dos a cuatro
veces al mes, del cual 83.72% (72) correspondieron al género masculino, observándose que los hombres
presentaron 2.37 veces el riesgo de este consumo que las mujeres (p&lt;0.05). Estos dato concuerda con lo
publicado por Mora-Ríos y Natera (20), quienes encontraron que este género consume bebidas alcohólicas en
mayor frecuencia y cantidad.
La cantidad de bebidas alcohólicas ingeridas en un día normal de consumo es de una a cuatro bebidas en el
74.7% (127) de los estudiantes, mientras que 25.2% (43) presenta un consumo mayor como lo muestra la Tabla
1. Un consumo alto una vez por semana, se observó en el sexo masculino de manera coincidente con MoraRíos y Natera (21) quienes indican consumo de entre cinco y 11 copas al menos una vez a la semana en el
22% de su población en estudio y con Londoño-Pérez et.al. (22) quienes muestran que 70.4% correspondió al

�sexo masculino con alto consumo de alcohol. Por su parte, López-Jiménez (23) reporta un alto consumo mayor
en hombres que en mujeres con 67.7% (771) y 41.4% (113), respectivamente.
El 39.39% (78) tienen un consumo de seis bebidas al mes o con mayor frecuencia, mostrándose 3.74 veces el
riesgo de exposición en los hombres que en las mujeres (p&lt;0.05). Únicamente el sexo masculino refirió ingesta
de seis o mas bebidas alcohólicas una vez por semana, que corresponde a 13.13% (26) de la población
encuestada. El sexo masculino presentó 4 veces el riesgo de no poder parar de beber una vez que había iniciado
(p&lt;0.05) y 19.69% (39) indicaron pasar por esta situación una vez al mes o menos, de ellos 7.7% (3) son mujeres
y 92.3% (36) hombres, además 2.52% (5) se ha encontrado en esta situación una vez por semana, siendo el
75% hombres.
Según López-Jiménez (24) y Urquieta et al (25), la prevalencia de consumo de alcohol incrementa conforma
aumenta la edad, puesto que ellos encontraron una tendencia a la alta, que en jóvenes de 21 años llega a
43.6%, lo cual concuerda con los hallazgos de este estudio, en que los estudiantes encuestados mayores de
22 años presentaron 4.9 veces el riesgo (p&lt;0.05) de alto consumo (más de 5 bebidas al menos una vez al mes)
que los menores de 20 años. La ingesta excesiva del alcohol, puede producir afecciones sociales, fisiológicas
y psicológicas como la necesidad de una bebida a la mañana siguiente de consumir alcohol, el sentimiento de
arrepentimiento por haber bebido en exceso, no recordar lo que pasó mientras bebía, llegar a lastimar a otras
personas o a sí mismo, o incluso dejar de realizar las actividades normales, se presentó en la población
estudiada con las siguientes frecuencias, 17.47% (29), 25.9% (43), 27.11% (45), 10.24% (17) y 21.69% (36)
respectivamente.
El ingerir bebidas alcohólicas produce pérdida de la noción del tiempo y del espacio de los hechos que se
desarrollan durante su consumo, principalmente cuando la concentración de alcohol en sangre supera 0.5
mg/dL, en este estudio se muestra que esto afecta a poco más de un cuarto de la población que suele
consumirlo.
Por otra parte Mora-Ríos y Natera (26) publican que el 17.9% de los hombres y 8.2% de las mujeres han
presentado problemas asociados al consumo, lo que concuerda con este estudio, donde se encontró que la
mayoría de los estudiantes que han perdido el control en su manera de beber son principalmente hombres y
han estado en esta situación una vez al mes o menos. Sin embargo casi tres cuartas partes de la población que
consume alcohol no se siente arrepentido, lo indica la falta de conciencia en el autocuidado de la salud.
Conclusiones
El alto porcentaje de estudiantes que ha tenido o tiene exposición al alcohol manifiesta un problema apremiante
de salud pública, y dado que el género masculino presenta con respecto del femenino 2.37 veces el riesgo de
presentar una frecuencia mayor de exposición, 3.74 veces el de alto consumo frecuentemente, así como 4
veces el riesgo de no poder parar de beber una vez que habían iniciado, 4.9 veces cuando la edad supera los
22 años y presentaron afecciones sociales altas, es evidente la gran oportunidad que se tiene de abatir esta
patología si las campañas para el control del uso y abuso de alcohol se dirige a esta población e implementar
campañas preventivas dirigidas a estudiantes de sexo femenino y varones menores lo cual contribuirá de
manera importante a evitar el desarrollo de este problema en la población estudiantil.
Resumen
Comparar riesgo de exposición a la ingesta de alcohol en estudiantes en SLP-México, 2007. Estudio descriptivo,
transversal y comparativo, en cuanto a características demográficas, de consumo, y analítico en cuanto a edad
y sexo. Aplicación de la encuesta AUDIT (OMS). El 83.83% (166) consume o ha consumido bebidas alcohólicas,
sin diferencia estadísticamente significativa en cuanto a sexo. Los hombres presentan, respecto a las mujeres
(p&lt;0.05), 2.37 veces el riesgo de consumir alcohol dos a cuatro veces al mes 3.74 veces riesgo de consumir
seis bebidas al mes o más frecuentemente y cuatro veces el riesgo de no poder parar de beber. Los mayores
de 22 años presentaron 4.9 veces el riesgo de alto consumo que los menores de 20. El mayor consumo de
alcohol es en varones mayores. Si se dirigen campañas a este grupo vulnerable se abatirá
considerablemente éste consumo en la población estudiantil.
Palabras Clave: riesgo, alcohol, estudiantes.
Abstract

�Compare risk of exposure to the intake of alcohol in students in SLP-Mexico, 2007. Study descriptive,
crosscutting and comparative, in demographic characteristics, consumption, and analytical in regard to age and
sex. Implementation of the survey Audit (WHO). The results were analyzed like cases and controls. The sample
was calculated by the program EPI INFO version 6.0. The 83.83% (166) consumed or has consumed alcoholic
beverages, without statistically significant difference in regard to sex. Men presented (p&lt;0. 05), 2.37 times the
risk of consume alcohol two to four times a month 3.74 times risk of consume six drinks per month or more
frequently and four times the risk of failing to stop drinking. The aged 22 presented 4.9 times the risk of high
consumption that minors of 20. The increased consumption of alcohol is in bigger older than 22 years old males.
It is necessary to direct campaigns towards students with consumption of high risk and to young people with
moderate consumption.
Keywords: risk, alcohol, students.
Referencias
1. Bolet Astoviza, M 2000. La prevención del alcoholismo en los adolescentes. Rev Cubana Med Gen Integr.
16(4):406-409
2. Rosovsky, H, A Narváez, G Borges y L. González 1992. Evolución del consumo per cápita en México. Salud
Mental. 15(1):35-41.
3. Haddon, W Jr. 1959. Alcohol in the single vehicle fatal accident: Experience of Westchester Country, New
York. JAMA 169:1587-1691.
4. Londoño-Pérez, C, W García-Hernández, SC Valencia-Lara y S Vinaccia-Alpi 2005. Expectativas frente al
consumo de alcohol en jóvenes universitarios colombianos, Anales de Psicología. 21(2):259-267
5. Caetano R and ME Medina-Mora. 1988. Acculturation and drinking among people of Mexican descent in
Mexico and U.S. J Stud Alcohol;40(5): 462-471.
6. Flórez, L. 2002. Análisis de la clasificación de etapas y de las variables psicosociales mediadoras propuestas
por el modelo transteórico en estudiantes universitarios de Bogotá consumidores de bebidas alcohólicas.
Informe de Investigación Institucional. Bogotá: Universidad Católica de Colombia.
7. Mora-Ríos, J. y G Natera 2001. Expectativas, consumo de alcohol y problemas asociados en estudiantes de
la ciudad de México. Salud Pública de México, 43 (2), 89-96.
8. López-Jiménez, JL. 1998. Patrón de consumo de alcohol en pacientes captados en salas de urgencias. Salud
Pública de México. 40 (6):487-493.
9. Medina-Mora, ME, R Tapia, J Sepúlveda, MR Otero, ML Rascón, G Solache et al. 1989. Patrones de consumo
de alcohol y síntomas de dependencia en una región del centro de la República Mexicana. Rev Lat Alcohol
Drogas. 47-56.
10. Rojas-Guiot E, C Fleiz-Bautista, MA Medina-Mora, MA Moron y M Doménech-Rodríguez, 1999. Consumo
de Alcohol y Drogas en Estudiantes de Pachuca, Hidalgo, Salud Pública de México. 41(4): 297-308
11.SSA/INEGI 2002. Encuesta Nacional de Adicciones 2002 (ENA-2002), Secretaría de Salud, Instituto
Nacional de Estadística, Geografía e Informática.
12. De la Fuente, R 1997. La patología mental y su terapéutica. México, D. F.: Fondo de Cultura Económica
1:135-157.
13. De la Parra, A, G Terroba y ME Medina-Mora 1980. Prevalencia del consumo de alcohol en la ciudad de
San Luis Potosí. Enseñanza e Investigación en Psicología 2(12):236-245.
14. Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (www.inegi.gob.mx)

�15. Medina-Mora, ME, MC Mariño, S Berenzon, F Juárez y S Carreño 1992. Factores asociados con la
experimentación y con el uso problemático de drogas. Las adicciones en México: hacia un enfoque
multidisciplinario. México, D.F.: SSA CONADIC. 87-97.
16. Urquieta, JE , M Hernández-Avila y B Hernández 2006. El consumo de tabaco y alcohol en jóvenes de zonas
urbanas marginadas de México. Un análisis de decisiones relacionadas. Salud Pública de México 48: S30-S40.
17. Mora-Ríos, J. y G Natera, Op.cit.
18. Londoño-Pérez, C et. al, Op. cit.
19. Rojas-Guiot, E, et al, Op. cit.
20. Mora-Ríos, J. y G Natera, Op.cit
21. Idem.
22. Londoño-Pérez C. et.al, Op. cit.
23. López-Jiménez , JL, Op. cit.
24. Idem.
25. Urquieta, JE et al, Op. cit.
26. Mora-Ríos, J. y G Natera, Op.cit

�ALIMENTACIÓN: SU IMPACTO SOBRE EL SISTEMA INMUNE Y
CÁNCER
Diana Fabiola Miranda-Hernández, Moisés A. Franco-Molina, Lydia Guadalupe Rivera-Morales y Cristina
Rodríguez-Padilla
Laboratorio de Inmunología y Virología. Departamento de Microbiología e Inmunología. Facultad de Ciencias
Biológicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León, (San Nicolás de los Garza, N. L. México); Departamento
de Histología. Facultad de Medicina. Universidad Autónoma de Nuevo León (Monterrey, N. L. México)
E-mail: moyfranco@hotmail.com
Introducción
El tratamiento del cáncer necesita un sistema de
medicina integral en la que participen especialistas
de diversas áreas incluyendo a los que ejercen la
medicina alternativa y complementaria. La mayoría
de los hospitales que se dedican al manejo de estos
pacientes, enfocan su batería en el uso de
quimioterapia,
radioterapia,
anticuerpos
monoclonales de diversos tipos, sin tomar en
cuenta
la
participación
del
sistema
psiconeuroinmunológico y nutrimental siendo estos
los encargados del control de la homeostasis
celular. El cáncer es una enfermedad complicada
con etiología multifactorial (factores genéticos,
agentes virales, bacterianos, compuestos tóxicos,
radiaciones) en donde las mutaciones que ocurren
a nivel del DNA ocasionan la pérdida del control
celular convirtiéndose en células inmortales de proliferación acelerada, con un mecanismo de invasión o
metástasis. Aunque nuestro cuerpo cuenta con varios sistemas de defensas diseñados para eliminar células
tumorales, el sistema inmune es uno de los principales mecanismos involucrados en la protección de esta
enfermedad que cuando falla puede dar paso al desarrollo y progresión del cáncer.
Inmunovigilancia del tumor
La inmunovigilancia tumoral es un concepto empleado para mencionar cuando el sistema inmune innato y
adaptativo identifican y eliminan células propias que han sido transformadas espontáneamente a través de
alteraciones genéticas inducidas. La inmunovigilancia o discriminación entre lo propio y lo no propio, es un
concepto el cual fue introducido por separado por dos grandes pensadores en el área de la biología McFarland
Burnett (1) y Lewis Thomas (2) y se define como la capacidad que tiene el sistema inmunitario normal para
reconocer y responder frente a los antígenos extraños, pero no frente a los autoantígenos. Originalmente se ha
pensado que la transformación en una célula cancerosa puede cambiar de ser identificada como propia a no
propia y ser de esta manera reconocida por el sistema inmune. Antígenos extraños pueden ser identificados en
la célula del cáncer, siendo esto un impedimento para su crecimiento. Después de la identificación de las células
T en la década de los 70’s a ellas se les atribuye ser las encargadas de mediar la inmunovigilancia. Bajo este
precepto podemos entender como el sistema inmune puede vigilar cuando una célula se convierte en tumoral y
eliminarla. En apoyo al concepto de que el sistema inmune puede activamente suprimir el crecimiento de
tumores latentes, se ha reportado una frecuencia elevada de un tipo de cáncer llamado sarcoma de Kaposi en
pacientes que reciben injertos o transplantes de órgano sólido o de médula ósea y están expuestos a una terapia
inmunosupresora, al igual que en pacientes con VIH/SIDA en donde su sistema inmune se encuentra
inmunocompremetido (3), esto en parte demuestra que alguna deficiencia en el sistema inmune puede propiciar
al desarrollo del tumor. Varios estudios demuestran que los pacientes pueden portar células de cáncer por
largos períodos de tiempo y en algunos casos sin recaída de la enfermedad (4), siempre y cuando su sistema
inmune se encuentre saludable. Además se ha encontrado la presencia de pequeños tumores en estado de
dormancia en personas fallecidas por causas no relacionadas a cáncer sin presentar en vida algún síntoma
asociado a la enfermedad (5), estos hallazgos dan paso a comprender la hipótesis de la inmunoedición.
Inmunoedición del tumor

�Consiste de tres principales fases de interacción sistema inmune/tumor: eliminación, equilibrio y escape (Ver
Figura 1). Fase de eliminación, en esta fase células tumorales inmunogénicas son muertas por la infiltración de
células del sistema inmune, lo cual frecuentemente elimina todas las células transformadas, pero puede
ocasionalmente dejar una población de células que son menos visibles al sistema inmune. La segunda fase es
la de equilibrio, durante la cual el crecimiento del tumor es igual de fuerte a la habilidad del sistema inmune
para controlar que esto tenga una duración variable, en algunos casos este proceso incrementa la vida del
individuo. La tercera fase es la de escape, la cual resulta de la combinación reducida de inmunogenicidad y
adquisición de mecanismos inmunosupresores a través del desarrollo de un potencial de crecimiento rápido por
parte del tumor, siendo esto capaz de sobrepasar una respuesta inmune y desencadenar metástasis (6). En
pacientes que han recibido inmunoterapia a pesar de una evidente respuesta antitumor, los tumores no son
eliminados implicando tolerancia inmunológica.
Figura 1.- Inmunovigilancia del tumor. Al mecanismo inmune de reconocimiento y destrucción de células
tumorales antes de su crecimiento y multiplicación incontrolada es conocido como inmunovigilancia del tumor,
sin embargo cuando la inmunovigilancia falla debido a varios factores entre ellos el microambiente tumoral, se
presenta el proceso de inmunoedición del tumor, que consiste en dos fases: una fase de equilibrio que consiste
en un estado de dormancia del tumor donde las células tumorales y la inmunidad entran en un equilibrio
dinámico; y la fase de escape, donde las células tumorales emergen y atenúan mecanismos supresores de
tumor induciendo la aparición y progresión del tumor.

Escape del tumor
Para esto se han propuesto varias teorías de escape del tumor del sistema inmune e incluyen; baja frecuencia
de células T antitumor de elevada avidez, ineficiencia en el marcaje de células T antitumorales como un
resultado de la similitud de muchos antígenos del tumor a los propios, inhibición de la función del marcaje de
las células dendríticas, o la ausencia de una fase aguda y señales de peligro en el estadío temprano de la
tumorogénesis, expresión aumentada sobre las células tumorales de inhibidores de la función de complemento,
lo cual bloquea la lisis mediada por el complemento a pesar de la producción de Inmunoglobulinas antitumorales,
supresión de células T antitumor por las células T reguladoras (Treg) CD4+CD25+, células Treg CD8+, o factores
derivados del tumor y varias estrategias de evasión del tumor de la fase efectora de la célula T (7). Como hemos
visto el problema de escape tumoral es multifactorial pero un linaje celular llamado células T reguladoras se ha
destacado en el mantenimiento de la homeostasis linfoide en un gran número de circunstancias inmunológicas,
estas células mantienen la tolerancia a lo propio y controlan la desviación autoinmune, previniendo la respuesta
de escape a patógenos o alergénos, ayudando a mantener un balance con la flora microbiana obligada, y
facilitando el escape de tumores del monitoreo inmunológico (8).

�Células T reguladoras
Se ha demostrado que el factor de transcripción forkhead box P3 (Foxp3) es un regulador maestro clave de las
células Treg y un factor funcional para las células Treg CD4+CD25+. Existen al menos dos subpoblaciones de
Treg, las Treg derivadas del timo o naturales y las Treg inducidas o adaptativas. Las células Treg naturales o
derivadas del timo, participan en el sistema inmune normal suprimiendo células T autoreactivas y manteniendo
la tolerancia inmunológica, son células generadas en el timo y constituyen del 5-10% de las células T
CD4+ periféricas en los ratones y del 5-15% en humanos. Las células Treg específicas para antígenos extraños
(infecciones, tumores) son probablemente de origen extratímico y son generados en la periferia del repertorio
de células T periféricas (9), las cuales comprenden a las células T reguladoras productoras de IL-10, células T
cooperadoras productoras de factor de crecimiento transformante b (TGFb) y las células T Foxp3 inducibles
(10, 11). Estas células constitutivamente expresan altos niveles de moléculas de superficie celular CD25 (IL2Ra), GIRT (receptor de TNF inducido por glucocorticoides) y CTLA (ver Figura 2). También expresan una única
proteína intracelular clave, Foxp3, que actúa como un gene regulador maestro para la inducción del fenotipo y
linaje de las células Treg. Debido a estas propiedades, las células T reguladoras pueden competir con los otros
tipos de células T por la IL-2 debido a que la forma trimérica del receptor de IL-2 localizado en las células Treg
tienen 100 veces mas afinidad por IL-2 que la forma dimérica encontrada en las células T, sugiriendo que en la
terapia del cáncer el tratamiento con esta citocina como se ha venido haciendo desde hace tiempo para
aumentar la respuesta inmune del paciente debe de ser reevaluada, debido a que la IL-2 puede de manera
pasajera enmascarar la supresión y apoyar la expansión de las células Treg in vivo conduciendo a un estado
de inmunosupresión del paciente con cáncer (12). Es interesante observar como los pacientes quienes
inicialmente responden a IL-2 empiezan a ser refractarios a subsecuentes tratamientos con la misma (13). El
cuerpo requiere la generación de células Treg para preservar su integridad. Cada microambiente es controlado
por un grupo específico de elementos regulatorios que tienen que ser fina y constantemente sintonizados para
mantener la homeostasis local. Este medioambiente puede ser un sitio específico, tal como el medio ambiente
del intestino, o inducido por exposición crónica a microbios o tumor, las células dendríticas son centrales para
mantener este control. No existe otro tejido sujeto a una gran presión antigénica que el intestino, simplemente
el intestino humano contiene cerca de 1014 microorganismos además de esto es un sitio inmunológico altamente
regulado que debe generar tanto respuesta inmunogénica como tolerogénica. Se ha demostrado que el tejido
linfoide asociado al intestino es el sitio predilecto para la inducción periférica de las células Treg Foxp3. Un
papel para las células dendríticas en este proceso de conversión es apoyado por la observación de que las
células dendríticas y macrófagos de la lámina propia del intestino delgado y de los nódulos linfáticos
mesentéricos son mejores que las células dendríticas del bazo en inducir la expresión de células T vírgenes en
Treg Foxp3 en la presencia de TGF-b exógeno. La flora del intestino, patógenos orales o los alimentos pueden
tener un papel importante en el cambio del repertorio de las células Treg a Treg Foxp3 periféricas. Un efecto
importante es la del ácido retinoico (vitamina A) sobre la regulación del tracto gastrointestinal en la capacidad
para aumentar la generación mediada por TGF-b de células T vírgenes a células Treg Foxp3 en el intestino
delgado (,) 14.
Figura 2.- Tipos de células T reg. Las células T reguladoras pueden ser derivadas del timo y son conocidas
como Treg naturales o desarrolladas en la periferia, conocidas como Treg inducibles, estas expresan
constitutivamente altas concentraciones de CD25+ GITR+ (receptor del factor de necrosis tumoral inducido por
glucocorticoides) y CTLA-4 (antígeno-4 asociado al linfocito T citotóxico) en su superficie celular y en su mayoría
producen grandes cantidades de citocinas como mecanismo supresor del sistema inmune frente a tumores.

�NF-kB en la generación de células Treg
La activación del factor de transcripción NF-kB parece ser de importancia para la diferenciación a células Treg
inducibles mas que para las células Treg naturales (15). El factor de transcripción NF-kB descubierto por David
Baltimore en 1986, reside en el citoplasma de forma inactiva, y cuando éste es activado, es translocado al
núcleo donde induce la transcripción de genes. El NF-kB puede ser activado por radicales libres, estímulos
inflamatorios, carcinógenos, promotores del tumor, toxinas, radiación gamma, luz ultravioleta y rayos X. Tras su
activación induce la expresión de más de 200 genes que han mostrado suprimir apoptosis, inducir
transformación celular, proliferación, invasión, metástasis, quimioresistencia, radioresistencia, e inflamación. La
forma activa de NF-kB se ha encontrado en cáncer, arterioesclerosis, infarto al miocardio, diabetes, alergia,
asma, artritis, enfermedad de Crohn, esclerosis múltiple, enfermedad de Alzheimer, osteoporosis, psoriasis,
shock séptico, SIDA, y otras enfermedades inflamatorias. De esta manera los agentes que puedan suprimir la
activación de NF-kB en principio tienen el potencial de prevenir, retardar o tratar enfermedades relacionadas a
NF-kB (16) (ver Figura 3).
Recientes avances en la definición de los mecanismos responsables de la progresión del tumor han sugerido
la posibilidad de controlar el crecimiento del cáncer no solo a través de la destrucción de las células del cáncer
inducida por quimio o radioterapia, sino también por estimular la inmunidad anticáncer. Varios compuestos
aislados de plantas son capaces de estimular la inmunidad anticancer e incluso tener efecto antitumoral. Sin
embargo, cada agente con propiedad inmunomodulatoria natural debe de ser investigado en relación a su
posible efecto sobre la generación de células T reguladoras debido a que muchos de estos agentes tienen
actividad sobre el factor de trascripción NF-kB, pudiendo de esta manera generar una gran población de células
T reguladoras las cuales juegan un papel fundamental en suprimir la generación de la inmunidad antitumor, lo
cual puede generar un ambiente que influya sobre el pronóstico de la enfermedad (17).
Figura 3.- Factores que promueven la activación de NF-kB y sus implicaciones. El factor de transcripción
NF-kB se ve involucrado en el desarrollo de neoplasias y diversas enfermedades degenerativas, siendo diversos
factores los que inducen su activación. El desarrollo de células T reguladoras de tipo inducibles se ve
influenciado por la activación de este factor desempeñando un papel importante en el desarrollo y progresión
del cáncer.

�Compuestos que afectan la generación de células Treg
Varios estudios han demostrado que diferentes compuestos derivados de plantas tales como: turmeric, chile
(18), clavo, cebolla, ajo, aceite de pescado, tomate, orégano, te verde, cúrcuma (19), gingko biloba, vitaminas
A, C, E, (20, 21, 22, 23; ) afectan la actividad de NF-kB. Salminen y col; en el 2008, mencionan diversos
compuestos fenólicos y terpénicos los cuales son los mayores constituyentes presentes en frutas, vegetales y
diferentes especias empleados rutinariamente, los cuales son capaces de inhibir el NF-kB y dentro de estos
compuestos mencionamos algunos:
Monoterpenoides con acción inhibitoria sobre el NFkB: Acubina, catalpósido, genipina, limonene, alcohol perillil,
alfa pinene. Compuestos sesquiterpenoides: Artemisina, artemisolida, costunolida, elefantopinas, ergolida,
helenalina A, huperzina A, humulene, partenolida, nepalolida, ácido valarénico, zerumbona, compuestos
dipertenoides: ácido acantoico, andalusol, carnosol, ginkgolidas, hipoestóxido, kahweol, kamebakaurina,
oridonin, ponicidina, tanshinona IIA, triptolida, compuestos triterpenoides: avicinas, ácido betulínico, ácido
boswelico,
CCDO-Me/Im,
celastrol,
ginsenósidos,
glicyrhizin,
lupeol,
saikosaponinas,
ácido
úrsolico, compuestos tetraterpénicos:Astaxantina, β caroteno, luteína, lycopene (2024).
Existe una gran cantidad de literatura indicando que diversos compuestos derivados de plantas pueden inhibir
la vía de señalización de NF-kB, y de esta manera poseer un efecto terapéutico benéfico sobre enfermedades
inflamatorias y cáncer (25).
La activación de NF-kB se ha implicado en todos los estados de carcinogénesis, este factor de transcripción es
un potente blanco en la quimioprevención del cáncer y es sujeto de intensas investigaciones (26, 27).
Microorganismos en los alimentos
Vivimos en un mundo microbiano y nuestra alimentación no es la excepción, cada etapa por la que pasan las
frutas y verduras en su recorrido del campo a la mesa puede contaminarlos. Los ratones, ratas, pájaros, las
manos, camiones, cajas, carritos de compras, mostradores, refrigeradores, tablas de cortar, cuchillos y platos,
todos ellos pueden albergar bacterias, aunque se vean limpios. A pesar de que la carne, aves y mariscos causan
enfermedades con más frecuencia, sin embargo, hace poco se empezó a reconocer el riesgo que también
presentan las frutas y verduras. Por eso una buena higiene es necesaria para reducir al mínimo la carga de
microorganismos de los alimentos. Se han hecho estudios durante el período de un año en el área de Lleida en
Cataluña España en frutas y vegetales frescos parcialmente procesadas vendidas en distintos establecimientos

�con la finalidad de determinar la contaminación con microorganismo patógenos, encontrando que de los
alimentos analizados; el 1.3% fueron positivos a Salmonella, 0.7% a L. monocytogenes, pero ninguna de las
muestras fueron positivas a E. coli O157:H7, Y. enterocolítica patogénica y Campylobacter termotolerante. Sin
embargo, en verduras que son sembradas a ras de suelo, tales como espinacas, zanahorias, cilantro, aragula
y lechuga, se detectaron cantidades importantes de bacterias no patogénicas (28, 29). Estos hallazgos indican
que la presencia de microorganismos patógenos y no patógenos en nuestros alimentos es evidente y que esta
contaminación puede conducir a infecciones severas o moderadas las cuales pueden cursar la inducción del
factor de transcripción NF-kB y como consecuencia inflamación, pudiendo traer como consecuencia la
generación de células Treg, que como ya describimos anteriormente pueden influenciar en la tolerancia hacia
el progreso del cáncer. Pero no todos los microorganismos son inductores de inflamación, otros como el
probiótico Lactobacillus casei cepa Shirota inhibe el proceso inflamatorio inducido por lipopolisacáridos (30).
Por otra parte, como parte de una alimentación sana, esta involucrada una evacuación normal de heces de 1 a
3 veces al día, pero en nuestros tiempos existen personas que cursan con períodos de retención de heces de
hasta 3 días y se considera normal, esta retención de heces en el colon libera toxinas en el organismo causando
una autointoxicación que puede producir síntomas tan variados como dolores de cabeza, fatiga o falta de
concentración y aunque no existen estudios acerca de esto, pudiesen estar activando NF-kB y generando
células Treg.
Conclusión
Actualmente el cáncer es un problema de salud pública a nivel mundial que no cuenta con un tratamiento eficaz,
aunado a esto un pobre o nulo conocimiento del papel que pudiese jugar la alimentación sobre el sistema
inmune frente al tumor en la generación de células T reguladoras que contribuyen al proceso de escape del
tumor, conduce a que las terapias implementadas en el tratamiento del cáncer sigan fracasando. A la fecha
existen pocos estudios enfocados al estudio de la alimentación y el cambio del fenotipo hacia células Treg, tal
es el caso de la generación de células Treg por la administración de dosis altas y bajas de ácido retinoico
(metabolito de Vitamina A) en ratones SAMP1/YP (modelo de estudio para la enfermedad de Crohn) con
reversión de esta enfermedad autoinmune en los ratones debido a la generación de células Treg de diferentes
fenotipos (31). Esto resulta adecuado en el tratamiento de pacientes con enfermedades autoinmunes, pero que
pasaría en un modelo tumoral o pacientes de cáncer?. Debido a esto nosotros proponemos para el mejor manejo
del paciente con cáncer, enfocar el estudio hacia la comprensión de cómo puede afectar los compuestos de los
alimentos que consumimos en la generación de células Treg, las cuales pudiesen influir de manera no favorable
en el desarrollo del tumor y el pronóstico de la enfermedad.
Resumen
Un sistema de medicina integral es necesario para el tratamiento del cáncer debido a que las actuales medidas
aplicadas a pacientes con esta enfermedad están enfocadas principalmente en la administración de
quimioterapia, radioterapia y anticuerpos monoclonales en diversos tipos de cáncer sin tomar en cuenta la
participación del sistema psiconeuroinmunológico y nutrimental siendo estos los encargados del control de la
homeostasis celular. En esta revisión estudiaremos los mecanismos que relacionan la alimentación con el
sistema inmune y el desarrollo del cáncer, así como los mecanismos implicados en la generación de un tipo de
células inmunosupresoras llamadas células T reguladoras que están relacionadas con el desarrollo y progresión
tumoral.
Palabras clave: Células T reguladoras, sistema inmune, cáncer, alimentación, NF-kB, inmunovigilancia.
Abstract
A comprehensive system of medicine needed to treat cancer because current measures to patients with this
disease are focused mainly on chemotherapy, radiotherapy and monoclonal antibodies in various types of cancer
regardless of system involvement psychoneuroimmunological and nutritional and these were responsible for the
control of cellular homeostasis. In this review we will study the mechanisms that link nutrition to the immune
system and cancer development, as well as the mechanisms involved in generating a type of
immunosuppressive cells called regulatory T cells that are related to the development and progression.
Keywords: T cells, immune system, cancer, nutrition, NF-kB, immunosurveillance.
Agradecimientos

�Esta investigación es apoyada por PROMEP/103-50/070/2523 Proyecto de Apoyo a la incorporación de nuevos
Profesores de Tiempo Completo.
Referencias
1. Burnet FM. 1957. Cancer a biological approach. Br Med J 1:841–7.
2. Thomas L. 1959. Cellular and humoral aspects of the hypersensitive states. New York: Hoeber-Harper;.
3. Schreiber TH and ER Podack 2009. A critical analysis of the tumour immunosurveillance controversy for 3MCA-induced sarcomas. Br J Cancer.; 3:381-6.
4. Aguirre JA. 2007.Models, mechanisms and clinical evidence for cancer dormancy. Nat Rev Cancer;7:834–46.
5. Udagawa Taturo 2008. Tumor dormancy of primary and secondary cancers. APMIS; 116: 615-628.
6. Dunn GP, AT Bruce , H Ikeda , LJ Old and RD Schreiber 2002. Cancer immunoediting: from
immunosurveillance to tumor escape. Nat Immunol.; 11:991-8.
7. Alan B. and M Ngozi 2006. Effector-phase tolerance: another mechanism of how cancer escapes antitumor
immune response. J. Leukoc. Biol; 79: 652-662.
8. Markus F, A Jonathan, M Diane, B Christophe 2009. Foxp3+ regulatory T cells: differentiation, specification,
subphenotypes. Nature Immunology; 10:689-695.
9. Bubenik J. 2006. Depletion of Treg Cells Augments the Therapeutic Effect of Cancer Vaccines. Folia Biologica
(Praha);.52: 202-204.
10. Yasmine B. and O Guillaume 2008. Tuning microenviroments: induction of regulatory T cells by dendritic
cells. Immunity; 29: 362-371.
11. Paul A. and P Nicholas 2005. CD4+CD25+ T Regulatory Cells, Immunotherapy of Cancer, and Interleukin2. J Immunother; 28: 120–128.
12. Idem.
13. Idem.
14. . Sheng X, J Hulin, K Thomas, M Sue, O Mohamed, L Bing and K Vijay 2008. Retinoic Acid Increases
Foxp3+Regulatory T Cells and Inhibits Development of Th17 Cells by Enhancing TGF-β-Driven Smad3 Signaling
and Inhibiting IL-6 and IL-23 Receptor Expression. The Journal of Immunology; 181:2277 -2284
15. Schmidt S. et al. 2004. Differential dependence of CD4+CD25+ regulatory and natural killer-like T cells on
signals leading to NFkB activation. Proc. Natl. Acad. Sci. USA; 101: 4566-4571.
16. Idem.
17. Bharat B and S Shishir 2004. Suppression of Nuclear Factor-kappa B Activation Pathway by Spice-Derived
Phytochemicals: Reasoning for seasoning. Ann N Y Acad Sci. Dec;1030:434-41.
18. Paolo L, M Giusy, B Fernando, F Luca, V Luigi, R Franco, M Luisa, M Mauro., et al 2008. Modulation of the
anticancer immunity by natural agents: inhibition of T regulatory lymphocytegeneration by arabinoxylan in
patients with locally limited or metastatic solid tumors. Cancer Therapy; 6:1011-1016.

�19. Singh S, K Natarajan, B Aggarwal 1996. Capsaicin (8-methyl-N-vanillyl-6- nonenamide) is a potent inhibitor
of nuclear transcription factor-kappa B activation by diverse agents. J Immunol; 157: 4412-20.
20. Singh, S. and B. B. Aggarwal 1995. Activation of transcription factor NF-kappa B is suppressed by curcumin
(diferuloylmethane). J Biol Chem; 270: 24995-5000.
21. Shishodia, S., et al. 2003. Ursolic acid inhibits nuclear factor-kappaB activation induced by carcinogenic
agents through suppression of IkappaBalpha kinase and p65phosphorylation: correlation with down-regulation
of cyclooxygenase 2, matrix metalloproteinase 9, and cyclin D1. Cancer Res.; 63: 4375-83.
22. Geng, Z., Y. Rong and B. H. Lau 1997. S-allyl cysteine inhibits activation of nuclear factor kappa B in human
T cells. Free Radic Biol Med; 23: 345-50.
23. Salminena A, M Lehtonenc, T Suuronena, K Kaarnirantad and J Huuskonen 2008. Terpenoids: natural
inhibitors of NF-κB signaling with anti-inflammatory and anticancer potential. Cell. Mol. Life Sci.; 65: 2979 – 2999.
24. Idem.
25. Ide, N. and B. H. Lau 2001. Garlic compounds minimize intracellular oxidative stress and inhibit nuclear
factor-kappa b activation. J Nutr; 131: 1020S-6S.
26. Idem.
27.. Kunnumakkara AB, S Guha, S Krishnan, et al 2007. Curcumin potentiates antitumor activity of gemcitabine
in an orthotopic model of pancreatic cancer through suppression of proliferation, angiogenesis, and inhibition of
nuclear factor-kappaB-regulated gene products. Cancer Res.; 67:3853-61.
28. Seung G, W Chuanwu, M Satoshi and H Chang 2009. High and low vitamin A therapies induce distinct
FoxP3+ T cell subsets and effectively control intestinal inflammation. J.Gastro.. Article in Press.
29. Abadias M, J Usall , M Anguera , C Solsona and I Viñas 2008. Microbiological quality of fresh, minimallyprocessed fruit and vegetables, and sprouts from retail establishments. Int J Food Microbiol.; 123:121-9.
30. Toshio W, N Hikaru, T Tetsuya, Y Hirokazu, O Hirotoshi, W Kenji, T Kazunari., et al 2009.
Probiotic Lactobacillus casei strain Shirota prevents indomethacin-induced small intestinal injury-Involvement of
lactic acid. Am J Physiol Gastrointest Liver Physiol. Sep;297(3):G506-13.
31. Idem.

�INTERACCIONES ALIMENTOS-MEDICAMENTOS EN LA TERCERA
EDAD
Addí
Rhode
Navarro1,
Obdulia
Vera1,
Rebeca
Navarro
Cruz2 y
Raúl
Ávila
Sosa1
1Facultad
de Ciencias Químicas, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (Puebla, Pue.,
2UNILEVER-México
México)
(México,
D.F.)
E-mail rnavarro@siu.buap.mx
Introducción
Más que ningún otro colectivo, el de los ancianos, es un
grupo totalmente heterogéneo, bien por la propia
capacidad física o por las múltiples patologías diferentes
que pueden sufrir. Por todo esto es difícil llevar a cabo
un cuidado nutricional correcto sin que éste sea
individualizado y sin que se tengan en cuenta las
posibles interacciones que pueden darse entre los
alimentos y los medicamentos (1). Los alimentos, la
dieta o el estado nutricional pueden influir o condicionar
la respuesta terapéutica y tóxica a un tratamiento
farmacológico. Así mismo los fármacos pueden alterar
el proceso de nutrición y el aprovechamiento de los
nutrimentos y como consecuencia pueden llegar a
modificar el estado nutricional. Clásicamente estas
reacciones han sido poco estudiadas, pero en la actualidad han suscitado mayor interés y se han realizado
numerosas investigaciones al respecto (2).
Las interacciones entre fármacos y nutrición pueden agruparse en tres áreas fundamentales:
A. La influencia de los alimentos y la dieta sobre los fármacos: la interacción alimento-medicamento.
B. La influencia de los fármacos sobre el aprovechamiento de los nutrimentos y sobre el estado nutricional: la
interacción
medicamento-alimento.
C. La influencia del estado nutricional sobre la disposición de los fármacos.
Cambios relacionados con la edad que afectan el uso de medicamentos
La farmacocinética es el estudio de cómo el cuerpo absorbe, distribuye, metaboliza y elimina los fármacos. La
farmacocinética de los medicamentos puede alterarse por cambios corporales relacionados con la edad, estos
cambios incluyen cambios en la composición corporal, en el flujo a través de los órganos, en la masa de órganos
y tejidos, y en las funciones del cuerpo (3).
Se ha sabido desde hace mucho tiempo que ciertos nutrientes pueden afectar el efecto de absorción de los
fármacos y su farmacocinética, con resultados clínicos significativos (4, 5, 6). La mayoría de los fármacos
administrados por vía oral son absorbidos principalmente en el intestino delgado (una excepción es el alcohol
que puede ser absorbido en el estómago). Para ser absorbidos, la mayoría de los fármacos necesita ser
transportado mediante transportadores especiales que se localizan el intestino delgado a través de la membrana
intestinal hacia el torrente sanguíneo una vez ahí, el fármaco es distribuido a todo el organismo. El fármaco
puede ser transportado a través de sangre y distribuido en grasa, músculo o agua, e incluso en algunos casos
puede unirse a proteínas. Posteriormente necesita ser metabolizado (transformado y utilizado por el cuerpo). El
hígado usualmente inactiva al fármaco y lo transforma en formas que puede eliminar del cuerpo, el riñón es el
principal tejido que realiza esta función (7).
Cambios farmacocinéticos debidos al envejecimiento
Absorción; Ha sido bien demostrado que los nutrientes pueden afectar la absorción de los fármacos (8). Los
ancianos tienden a tener una disminución del flujo sanguíneo en el tracto gastrointestinal, incluyendo estómago
e intestino delgado, una disminución en el número de células que revisten al intestino, menor movimiento de los
alimentos y fármacos a través del tracto gastrointestinal y disminución en la producción de ácido en el estómago.

�A pesar de estos cambios, la absorción de los fármacos está poco afectada por el proceso de envejecimiento
mismo (9, 10). Es más probable que sean las enfermedades crónicas las que causen problemas con la
absorción de los fármacos. Por ejemplo, las enfermedades con inflamación intestinal que involucran secciones
del intestino y a veces del estómago pueden originar una pobre absorción de fármacos y de nutrimentos. La mal
absorción podría deberse a daño en los transportadores que acarrean los fármacos a través de la membrana
intestinal hacia el flujo sanguíneo (11).
Distribución; A diferencia de la absorción, la distribución de los fármacos puede verse afectada por varios
cambios relacionados con el envejecimiento. El aumento en la grasa corporal y la disminución en la masa
muscular y el contenido de agua pueden afectar la distribución de un fármaco en el cuerpo, provocando una
mayor concentración en los ancianos (12, 13). El incremento de la masa grasa puede originar una mayor
distribución de los fármacos liposolubles en el organismo que podrían ser lo suficientemente tóxicos para causar
un efecto adverso. Ejemplos de fármacos liposolubles son las benzodiazepinas, digitoxina y esteroides
sintéticos. La disminución de la masa muscular y del contenido de agua corporal resulta en menor tejido corporal
para la distribución de fármacos hidrosolubles, lo que provocaría mayores niveles de fármacos hidrosolubles en
sangre suficientes como para provocar un efecto adverso también. Algunos fármacos hidrosolubles incluyen la
warfarina, procainamida, quinidina, propanolol, teofilina y algunos sedantes e hipnóticos (14).
La distribución también puede verse afectada por bajos niveles de albúmina en sangre. Algunos fármacos viajan
a través de la sangre unidos a proteínas, una de estas proteínas, la albúmina, ayuda a distribuir los fármacos a
través del organismo. Mientras se encuentran unidos a la albúmina, los fármacos se hacen temporalmente
inactivos, tornándose activos cuando son liberados de la albúmina; algunos ancianos podrían tener bajos niveles
de albúmina debido a una desnutrición energético-proteica y a enfermedades crónicas como daño coronario,
enfermedad crónica renal, artritis reumatoide, cirrosis y algunos cánceres. Los bajos niveles de albúmina
resultan en una mayor concentración de fármaco no unido activo que podría llegar a tener un efecto tóxico (15).
Metabolismo: El metabolismo de los fármacos es generalmente más lento en los ancianos, en parte debido a
cambios en la función hepática (16, 17). En los ancianos, el metabolismo hepático más lento podría originar
mayor concentración del fármaco en el cuerpo causando efectos adversos. Es la razón por la que los mayores
requieren con frecuencia dosis menores de medicamentos que los adultos jóvenes.
En las personas de edad avanzada el flujo a través del hígado puede estar disminuido (18). Cuando un
medicamento es movido más lentamente a través del hígado para ser inactivado, se encuentra disponible por
un período de tiempo mayor en la forma activa del medicamento. El tamaño del hígado podría también estar
disminuido en los ancianos (19; 20), lo que podría reducir la tasa de transformación del hígado a las formas
inactivas del medicamento.
Eliminación: Las rutas principales de eliminación de fármacos del cuerpo son la orina y la bilis, con la edad, el
flujo sanguíneo a través del riñón y el tamaño del riñón se reducen, lo que podría ralentizar la eliminación de los
fármacos del cuerpo (21, 22). Una declinación en la función renal podría además ocasionar enfermedades
crónicas como fallo congestivo coronario, deshidratación, hipotensión o diabetes mellitus (23).
En Tabla 1 se muestran los efectos del envejecimiento sobre el metabolismo y eliminación de los fármacos.
Tabla 1. Efecto del envejecimiento sobre el metabolismo* y eliminación de los fármacos

Tipo de fármaco

Fármacos analgésicos y
antiinflamatorios

Metabolismo hepático
reducido
Dextropropoxifeno,
Ibuprofeno, Meperidina,
Naproxeno

Eliminación renal reducida

�Antibióticos

Amikacina, Ciprofloxacilina,
Gentamicina, Nitrofurantoina,
Estreptomicina,Tobramicina

Fármacos cardiovasculares

Lidocaina, Nifedipina,
N-Acetilprocainamida,
Propanolol, Qunidina, Teofilina, Captopril, Digoxina, Enalapril,
Verapamil
Lisinopril, Procainamida

Diuréticos

Amiloride, Furosemida,
Hidroclortiazida

Fármacos psicoactivos

Alprazolam, Clordiazepóxido,
Diazepan, Imipramina,
Nortriptilina, Trazodona

Otros

Levodopa

Amantidina
Clorpropamida
Cimetidina
Ranitidina

*En los casos en los que el efecto de la edad sobre el metabolismo hepático es controvertido, se listan los
efectos reportados en la mayoría de los estudios. Adaptado de Pronsky, 2004.
Influencia de los medicamentos sobre el estado nutricional
Los medicamentos pueden afectar el bienestar nutricional originando cambios en la ingesta de alimentos y en
la forma en que el cuerpo utiliza los nutrimentos. Los pacientes ancianos presentan un elevado riesgo de sufrir
deficiencias de nutrientes inducidas por fármacos. Los factores influyentes resaltados por Cook y Taren (24)
son un estado de deficiencia de nutrientes pre-existente, enfermedades crónicas y polifarmacia. La polifarmacia
y las reacciones de los fármacos fueron señaladas como factores importantes para tasas de mortalidad elevadas
en ancianos hospitalizados (25). Las deficiencias de vitaminas y minerales pueden ser el resultado de una
absorción pobre de nutrimentos (debido a unión de los nutrimentos con los fármacos), a tasas mayores de
excreción de los nutrimentos o a aprovechamiento deteriorado de vitaminas y minerales (26).
Ingesta de alimentos: Los medicamentos pueden afectar las cantidades o tipo de alimentos que la gente
consume. Bateman (27) cita que las alteraciones gastrointestinales son el efecto secundario más reportado con
el consumo de fármacos. Algunos fármacos pueden incrementar el apetito (hiperfagia) y provocar aumento de
peso, mientras que otros podrían disminuirlo (hipofagia) resultando en una pérdida de peso; incluso algunos
podrían alterar el sabor de los alimentos (disgeusia), por ejemplo impartiéndoles un sabor metálico. Ejemplos
de medicamentos que podrían incrementar o disminuir el apetito se muestran en la Tabla 2. Dentro de la misma
clase general, algunos fármacos podrían incrementar o disminuir la ingesta de alimentos. Por ejemplo, algunos
antidepresivos podrían hacer que el anciano se interesara más en comer. Sin embargo, otros antidepresivos
podrían reducir la ingesta de alimentos y por tanto provocar reducción del peso corporal (28).
Tabla 2. Fármacos con efecto potencial sobre la ingesta de alimentos
Tipo de fármaco
Fármacos que incrementan el apetito

Fármaco

Función general

�Antidiabéticos
Antieméticos
Antipsicóticos
Antimaniacos
Antidepresivos

Insulina
Clorpromazina
Clorpromazina
Litio
Zoloft

Control
de
glucosa
sanguínea
Control
de
náuseas/vómitos
Manejo
de
desórdenes
psicóticos
Manejo
de
desórdenes
bipolares
Control de la depresión

Fármacos que disminuyen el apetito
Antiinflamatorios
Antigota
Antiarrítmicos
Antidepresivos
Diuréticos (de asa, que disminuyen
potasio)
Antiinflamatorios no esteroidales

Sulfasalazina
Colchicina
Digitalis
Paxil
Furosemida
Indometacina

Control de inflamación asociada a colitis
ulcerativa
y
artritis
reumatoide
Control
de
la
gota
Control
de
ritmo
cardiaco
anormal
Control
de
la
depresión
Control de presión arterial y exceso de fluidos
corporales
Control de inflamación

Fármacos que causan hipogeusia/disgeusia
Antihipertensivos
Antibióticos
Antineoplásicos
Antimaniacos

Captopril
Penicilina
Fluorouracilo
Litio

Control
de
presión
arterial
alta
Control
de
infecciones
Manejo
del
cáncer
Manejo de desórdenes bipolares

Fuente: Hay, K., et al, 2001
Algunos medicamentos afectan la ingesta de alimentos provocando cambios en el sabor o en el aroma,
resequedad de boca, úlceras orales, dificultad para deglutir, náuseas y vómitos. Algunos pocos medicamentos
pueden incluso inducir un deseo inusual por consumir ciertos alimentos. Por ejemplo, las personas que toman
diuréticos a veces sienten ansiedad por comer sal (29). La pérdida del sabor asociada con el tratamiento con
penicilamina es generalmente transitoria (30) y el gusto regresa en aproximadamente seis semanas,
independientemente de que el tratamiento sea suspendido o no.
Los medicamentos con efectos colaterales como agitación o estremecimiento pueden interferir también con la
ingesta de alimentos reduciendo la capacidad de las personas para alimentarse solas (ver Tabla 3), mientras
que otros pueden limitar su capacidad para comprar sus alimentos, estos efectos incluyen somnolencia, vértigo,
confusión, pérdida del equilibrio, mareos e incomodidad con incremento urinario (31).
Tabla 3. Interacción de alimentos y nutrimentos con los fármacos
Tipo de fármaco

Ser cuidadoso con:

Analgésicos y antiinflamatorios: Co-administración con alimentos
Aspirina, Ibuprofeno, Indometacina,
Acetaminofén
Antibióticos:
Penicilina
Tetraciclinas

y

Porque:
La velocidad de absorción podría
retrasarse por disminución de la
velocidad de vaciado gástrico

Alimentos ácidos: bebidas con La acidez estomacal incrementada
Eritromicina cafeína, tomates, zumo de frutas podría destruir estos fármacos en
estómago
Alimentos ricos en calcio (leche,
queso, helados, yogur). No evitar Mejor absorción con estómago
los productos lácteos pero ingerirlos vacío, las preparaciones con calcio
en tiempos diferentes
y hierro y algunos antiácidos
disminuyen la absorción o la hacen

�ineficaz, quizá por quelatación y
aumento del pH gástrico
Anticoagulantes:
Dicumarol, Cumarina

Vegetales de hoja verde, hígado de Estos alimentos contienen vitamina
vaca, brócoli, espárragos, aceite K que interfiere con el efecto del
mineral, tomate, café
fármaco.
El
aceite
mineral
disminuye la absorción de la
vitamina K y podría incrementar el
efecto anticoagulante

Antidepresivos:
Inhibidores de la
oxidasa

Alimentos ricos en tiramina: queso
Mono-amino- madurado, aguacate, vino, crema
ácida, hígado de pollo, productos
de levadura. Exceso de cafeína:
chocolate, café, té

La tiramina podría provocar
incremento potencialmente letal en
la tensión arterial, fiebre, dolor de
cabeza insoportable, vómitos y
posiblemente la muerte

Antihipertensivos:

Regaliz natural, alimentos con
demasiado
sodio,
vegetales
encurtidos,
sopas
enlatadas,
alimentos
procesados,
queso,
snacks salados

El regaliz contiene una sustancia
que causa excesiva retención de
agua y por lo tanto incrementa la
tensión
arterial.
Los
demás
productos son fuente elevada de sal

Corticosteroides:
Prednisolona, Hidrocortisona

Alimentos ricos en sodio: carnes Esta clase de fármacos incrementa
curadas, vegetales encurtidos, el sodio y la retención de agua,
sopas
enlatadas,
alimentos provocando edema
procesados,
quesos,
botanas
saladas, adición de sal en la mesa

Diuréticos:
Modiuretic, Naqua, Lasix, Oretic

Regaliz natural

Ver
antihipertensivos.
Los
diuréticos pueden causar pérdidas
excesivas de potasio y desequilibrio
electrolítico importante, así como
pérdidas
de
vitaminas
hidrosolubles, magnesio y calcio

Laxantes: Dulcolax

Leche

El laxante se hace ineficaz y causa
irritación estomacal

Suplementos de hierro:

Evitar ingerir con salvado
suplementos de Ca, Zn o Cu

Reductores
Aldalactona

de

o Estos minerales y el salvado lo
hacen no disponible

potasio: Alimentos
ricos
en
potasio, Pueden causar excesiva retención
sustitutos de sal, glutamato de potasio y problemas cardiacos.
monosódico
Los sustitutos de sal podrían
contener potasio en lugar de sodio

Teofilina: Somofilina, Levodopa

Co-administración con alimentos Disminuyen velocidad de absorción
Alimentos ricos en proteína y Un aumento en proteína disminuye
vitamina B6
la absorción, la vitamina B6 es
antagonista

Fuente: Anderson, J., and H. Hart 1998
Absorción: Los nutrimentos son absorbidos, metabolizados y excretados por el cuerpo, los fármacos pueden
afectar la utilización de nutrimentos en cualquiera de estas etapas y de muy diversas maneras: uniéndose a los

�nutrimentos, cambiando el contenido ácido del estómago, cambiando la velocidad de absorción, reduciendo la
flora bacteriana e irritando o dañando el revestimiento del tracto digestivo. El efecto puede limitarse a un solo
nutrimento o puede ser más general y afectar a una clase entera de nutrimentos como por ejemplo a las
vitaminas liposolubles A, D, E y K (32).
Los nutrimentos unidos a un fármaco no pueden ser apropiadamente absorbidos y utilizados por el cuerpo, por
ejemplo, los antiácidos como Melox y Alka Seltzer se pueden unir al fosfato, originando bajos niveles de fosfato
en la sangre, cuyos síntomas pueden ser debilidad de las extremidades, fatiga y osteomalacia. Los antiácidos
también pueden afectar la absorción de riboflavina, cobre y hierro, mientras que el Alka Seltzer podría reducir
la absorción de ácido fólico. Las tetraciclinas pueden bloquear la absorción de calcio uniéndose a él. Los
fármacos empleados para disminuir los niveles de colesterol podrían deteriorar la absorción de carotenos,
vitaminas A, B12, D y K, ácido fólico, calcio, hierro y zinc (33).
El estómago libera ácido para ayudar en la digestión y absorción de los alimentos, y para romper o disolver
algunos fármacos, sin embargo, los medicamentos antiulcerosos tales como la cimetidina y la ranitidina
disminuyen la producción de ácido por el estómago, y recientemente la disponibilidad de estos medicamentos
como OTC los han hecho más accesibles a los ancianos (34). Ya que se requiere un alto contenido de ácido
para una apropiada absorción de la vitamina B12, los ancianos que toman estos medicamentos deberían ser
rigurosamente controlados para determinar signos de posible deficiencia de B12. En los Estados Unidos se
estima que un 12-15% de los ancianos que viven en la comunidad tienen deficiencia en esta vitamina (35). La
mayoría de los fármacos que afectan a la vitamina B12 ejercen su efecto vía malabsorción. Tanto Tomkin et. al
(36) como Adam et. al (37) demostraron que hasta el 30% de los pacientes con diabetes tipo II bajo tratamiento
con metamorfina presentan malabsorción de B12, y se han reportado severos casos de anemia megaloblástica
causada por esta interacción.
Velocidad de absorción: Algunos laxantes trabajan incrementando la velocidad de motilidad intestinal, al tiempo
que reducen el tiempo disponible para la absorción de nutrimentos. Los laxantes pueden reducir especialmente
la absorción de las vitaminas liposolubles. El aceite mineral, cuando se usa como laxante, puede actuar como
barrera para la absorción de estas vitaminas cuando se ingiere con los alimentos (38). Si se emplean por
períodos prolongados, los laxantes podrían causar desequilibrios de electrolitos especialmente potasio.
Usualmente los electrolitos como el sodio y el potasio son reabsorbidos en el intestino grueso, pero los laxantes
no permiten un tiempo adecuado para que esto ocurra. Los bajos niveles de potasio son especialmente
peligrosos en los adultos mayores ya que les podría provocar arritmias cardiacas (39).
Flora bacteriana: Los antibióticos que se toman para destruir a las bacterias causantes de enfermedad podrían
también matar a las bacterias “buenas” que viven en el intestino. Estas bacterias son necesarias para ayudar a
la absorción de algunas vitaminas y minerales, incluyendo tiamina, riboflavina, cianocobalamina, vitamina K y
biotina (40). Un ejemplo muy claro lo presenta la vitamina K, que es producida por la flora bacteriana en el colon,
donde es absorbida. Los tratamientos antibióticos crónicos causan deficiencia por los efectos que ejercen sobre
la flora. Se han demostrado tiempos de protrombina incrementados con una gran variedad de antibióticos (41).
Revestimiento intestinal: El revestimiento del intestino normalmente libera enzimas necesarias para digerir los
alimentos. Además, el revestimiento tiene transportadores especiales que ayudan a transportar los nutrimentos
a través del intestino hacia el flujo sanguíneo. Estos transportadores pueden dañarse, ocasionando
malabsorción de ciertos nutrimentos. Los fármacos que podrían dañar el revestimiento intestinal incluyen a los
antiinflamatorios (por ejemplo aspirina o colchicina), antibióticos (como la neomicina) y fármacos empleados en
el tratamiento del cáncer (42).
Metabolismo: A veces, los fármacos pueden interferir con la forma en que el organismo utiliza un nutrimento.
Por ejemplo, la cumarina es un anticoagulante prescrito para evitar que se formen coágulos en sangre. Funciona
disminuyendo la actividad de la vitamina K, resultando en un tiempo mayor de coagulación. Si una persona
consume alimentos ricos en vitamina K mientras toma cumarina, esto podría ocasionar que la cumarina trabajara
menos eficientemente. Las personas que toman cumarina deben mantener una dieta apropiada y mantener su
ingesta de vitamina K consistente de un día para otro; no deben consumir grandes cantidades de alimentos que
contengan vitamina K si estos alimentos no forman parte de su dieta normal hasta que se termine el tratamiento
con el fármaco (43).
Eliminación: Los fármacos pueden incrementar la eliminación de un nutrimento uniéndose a él o reduciendo su
reabsorción en los riñones, por ejemplo, grandes cantidades de aspirina podrían causar un aumento en la
excreción de ácido fólico (44). Los diuréticos se clasifican de acuerdo al sitio en el que actúan en riñón. Los

�diuréticos de asa actúan sobre una estructura del riñón denominada asa de Henle, y son una de las más
potentes clases de diuréticos. Junto con un aumento en la pérdida de fluidos, los diuréticos de asa incrementan
la pérdida urinaria de sodio, potasio, magnesio y calcio, lo que coloca a los adultos mayores que los utilizan en
riesgo de deficiencias nutricionales. Un estado de disminución de sodio podría mejorar la reabsorción tubular
de fármacos como el litio, pudiendo provocar concentraciones sanguíneas tóxicas, mientras que bajo estas
mismas circunstancias los antagonistas del calcio podrían mejorar su eficacia, por lo que las mujeres ancianas
que utilizan diuréticos de asa podrían tener un riesgo incrementado de osteoporosis y fracturas debido a
pérdidas de calcio (45). Los diuréticos como la tiazida actúan en el túbulo distal y no son tan potentes como los
diuréticos de asa, sin embargo, pueden también incrementar la excreción urinaria de sodio, potasio y magnesio.
La disminución de potasio puede provocar hipocalemia (niveles bajos de potasio sanguíneo) y es el efecto
adverso más común de este tipo de diuréticos; este efecto se observa con mayor frecuencia en ancianos que
en jóvenes (46). El consumo de alimentos ricos en potasio podría ayudar a mantener los niveles de este mineral,
algunos alimentos ricos en potasio son los plátanos, las pasas, los dátiles, las zanahorias, las papas, el salmón
y el pollo.
Los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina que se utilizan en el tratamiento de la presión arterial
alta pueden inhibir la excreción de potasio corporal, por lo que los pacientes que empleen estos fármacos no
deben utilizar substitutos que contengan potasio porque podría provocarles hipercalemia (niveles altos de
potasio en sangre), produciendo debilidad muscular y ritmo cardíaco anormal (47).
Influencia de los alimentos sobre la terapia farmacológica
Los alimentos pueden afectar la manera en que los fármacos son utilizados por el cuerpo. Aunque el efecto de
los alimentos sobre los medicamentos no ha sido bien estudiado, los científicos gradualmente van adquiriendo
conocimientos acerca del impacto de los alimentos sobre la absorción y el metabolismo de los fármacos (48).
Absorción: La absorción de un fármaco puede reducirse, retardarse o incrementarse por el consumo de
alimentos. Esta es la razón por la que el horario de la medicación es tan importante y los pacientes deberían
seguir escrupulosamente las indicaciones de su médico o del farmacéutico. Algunos fármacos son mejor
absorbidos con el estómago vacío, mientras que otros requieren un mayor tiempo para disolverse y se absorben
mejor con la comida por lo que permanecen en el estómago durante más tiempo. Si algunos fármacos
permanecen demasiado tiempo en el estómago, se pueden degradar antes de alcanzar el intestino para ser
absorbidos, lo que podría disminuir la respuesta terapéutica (49). Por ejemplo algunos fármacos que tienen
interacción con el jugo de toronja y por lo tanto no deben ser ingeridos con este son: Antiagina,
Anticonvulsionantes, Antihipertensivos y Antiulcerosos (50).
Un fármaco usualmente se absorbe más rápidamente en un estómago vacío que cuando se toma con alimentos.
Cuando se ingiere con los alimentos el fármaco se mezcla con el alimento y se libera más lentamente hacia el
intestino. Por ejemplo, la presencia de alimento en el estómago puede reducir y retrasar la absorción de la
penicilina y la amoxicilina, y deteriora la absorción de eritromicina (51). Puede también retrasar la absorción del
fármaco para controlar la tensión arterial Captopril en un 35-48%, y la exposición de este fármaco al ácido
estomacal por períodos prolongados de tiempo lo puede disolver y romper demasiado pronto. Los alimentos
también pueden actuar como barrera evitando que el medicamento alcance la superficie del tracto
gastrointestinal para ser absorbido (52). De la misma manera que los fármacos se pueden unir a los nutrimentos
haciéndolos no disponibles, los nutrimentos se pueden unir a los fármacos y hacerlos no disponibles también,
por ejemplo, el hierro se une a antibióticos como tetraciclina, ciprofloxacina, ofloxacina, lomefloxacina y
enoxacina provocando una absorción disminuida, lo que a su vez reduciría los niveles sanguíneos de estos
antibióticos limitando su acción (53).
Función gastrointestinal: Algunas interacciones alimento-fármaco podrían tener efectos indeseables sobre la
función gastrointestinal, un ejemplo es la interacción entre tiramina y los inhibidores de la mono-amino-oxidasa.
La tiramina es una sustancia encontrada en algunos alimentos y bebidas que ayuda a mantener la tensión
arterial. Los inhibidores de la mono-amino-oxidasa son un tipo de antidepresivo. Normalmente, la enzima monoamino-oxidasa en el tracto digestivo mantiene las concentraciones de tiramina dentro de niveles seguros, sin
embargo, cuando se expone a los inhibidores de la mono-amino-oxidasa la enzima es incapaz de degradar la
tiramina por lo que ésta tiende a elevarse, y los niveles altos de tiramina pueden provocar una tensión arterial
peligrosamente alta, dolor de cabeza, náuseas, vómito y confusión (54).
Metabolismo: Algunos compuestos no nutrimentos de los alimentos podrían afectar la velocidad del
metabolismo de los fármacos. Por ejemplo los compuestos indólicos (encontrados en brócoli, coliflor y calabaza)

�y las flavonas (encontradas en cítricos y otras frutas y en el carbón vegetal para asar) podrían estimular el
metabolismo hepático de los fármacos lo que podría a su vez provocar efectos adversos. El zumo de pomelo
inhibe a una enzima intestinal encargada de romper algunos fármacos, lo que hace más potente la medicación.
El zumo de pomelo tiene un efecto de larga duración y podría interactuar incluso después de 24 horas de haber
sido ingerido (55, 56). En el cuadro 6 se presenta una lista parcial de medicamentos que no deberían ser
ingeridos con jugo de toronja.
Eliminación: Algunos alimentos ocasionan disminución o aumento de la acidez urinaria, lo cual puede afectar
la velocidad de eliminación de algunos fármacos (57, 58). Algunos medicamentos requieren un medio más ácido
para su eliminación, por lo que si la orina no es suficientemente ácida, el fármaco podría eliminarse a una
velocidad menor y se incrementaría su absorción en el riñón. Esto puede ocurrir en individuos con dietas bajas
en proteínas o en los que utilizan antiácidos. Algunos fármacos que pueden verse afectados incluyen a la
gentamicina y la procainamida (59, 60, 61).
Conclusiones
Debido a que los alimentos y los medicamentos administrados oralmente generalmente se toman juntos, su
potencial interacción debería ser tomada en cuenta durante el tratamiento con medicamentos. Los pacientes
con mayor riesgo de experimentar potencialmente consecuencias adversas son los ancianos y los enfermos
crónicos por lo que sería recomendable que los profesionales relacionados con este tipo de pacientes conozcan
mejor estas interacciones.
Resumen
La farmacocinética de los medicamentos puede alterarse por cambios corporales relacionados con la edad. Los
alimentos, la dieta o el estado nutricional pueden condicionar la respuesta terapéutica y tóxica a un tratamiento
farmacológico. Así mismo los fármacos pueden alterar el proceso de nutrición. Los nutrimentos son absorbidos,
metabolizados y excretados por el cuerpo, los fármacos pueden afectar la utilización de nutrimentos en
cualquiera de estas etapas y de muy diversas maneras. Las alteraciones gastrointestinales son el efecto
secundario más reportado por el consumo de fármacos (alteraciones del apetito, gusto y peso corporal). Aunque
el efecto de los alimentos sobre los medicamentos no ha sido bien estudiado, los científicos van adquiriendo
conocimientos acerca del impacto de los alimentos sobre la absorción y metabolismo de fármacos. Debido a
que los alimentos y los medicamentos administrados oralmente generalmente se toman juntos, su potencial
interacción debería ser tomada en cuenta. Los pacientes con mayor riesgo de experimentar consecuencias
adversas son los ancianos y los enfermos crónicos por lo que sería recomendable conocer mejor estas
interacciones.
Palabras claves: Medicamento; Nutriente; Alimentos; Dieta
Abstract
The pharmacokinetics of drugs can be altered by physical changes related to age. Food, diet or nutritional status
may condition the response to therapeutic and toxic drug therapy. Also drugs can alter the process of nutrition.
The nutrients are absorbed, metabolized and excreted by the body, drugs can affect nutrient utilization in any of
these stages and in many ways. Gastrointestinal disturbances are the most commonly reported side effect from
the consumption of drugs (changes in appetite, taste and body weight). Although the effect of food on drugs has
not been well studied, scientists are gaining knowledge about the impact of food on drug absorption and
metabolism. Because food and orally administered medications are usually taken together, their potential
interaction should be taken into account. Patients at greatest risk of experiencing adverse consequences are the
elderly and the chronically ill and it would be advisable to better understand these interactions.
Keywords: Drug, Nutrient, Food, Diet
Referencias
1. Cardona, D. 1999. Interacción Fármacos-alimentos. Nutrición Hospitalaria. 14(2): S129-S140.
2. Montoro, J.B. y A. Salgado 1999. Interacciones fármacos alimentos. Editorial Novartis-Rubes pp. 135-154.

�3. Hay, K., J. Smiciklas-Wright and J.Treu 2001. Nutrition and aging: Drug-Nutrient Interactions. Penn State
Nutrition &amp; Extension Partnership Project. Editorial The Pennsylvania State University. pp. 1-9.
4. D'arcy, P.F. 1995 Nutrient-drug interactions. Adverse Drug React. Toxicol. Rev. 14, 233-254.
5. Thomas, J.A. 1995. Drug-nutrient interactions. Nutrition Reviews. 53: 271-282.
6. Sacks, G. and R.O. Brown 1994. Drug Nutrient Interactions in Patients Receiving Nutritional Support. Drug
Therapy March, 35-42.
7. Roe, D.A. 1994. Medications and nutrtition in the elderly. Primary Care. 21:135-147.
8. Randle N.W. 1987. Food or Nutrient Effects on Drug Absorption: A review. Hosp. Pharm. 718, 694-697
9. Bressler, R. 1993. Adverse drug reactions. In Handbook of pharmacology [J. Roberts, D. L. Snyder and E.
Friedman] Ed. McGraw Hill Inc. pp.41-61.
10. Roe, D.A. 1987. Geriatric Nutrition. Editorial Prentice-Hall Inc. 267 pp.
11. Eddington, N.D. 1996. Pharmacokinetics. In Handbook of pharmacology.of aging [J. Roberts, D. L. Snyder
and E. Friedman] Ed. CRC Press Inc., Cap. 1: 1-22.
12. Bressler, R., Op. cit.
13. Blumberg, J. and R. Couris 1999. Pharmacology, Nutrtition and the Elderly: Interactions and Implications. In
Geriatric Nutrition: The health professionals Handbook [R. Chernoff] Ed. Gaithersburg: Aspen Publishers Inc.,
pp. 342-365.
14. Bressler, R., Op. cit.
15. Eddington, N.D., Op. cit.
16. Idem.
17. Bressler, R., Op. cit.
18. Roe, D.A., Op. cit.
19. Bressler, R., Op. cit.
20. Blumberg, J. and R.Couris, Op. cit.
21. Roberts, J., and D. Snyder 1997. Geriatric Pharmacology. Aging (Milano). 9:443-445..
22. Roe, D.A., Op. cit.
23. Blumberg, J. and R.Couris, Op. cit.
24. Cook M.C.and Taren D.L. 1990. Nutritional implications of medication use and misuse in elderly. JFMA 77,
606-613.
25. Roe, D.A., Op. cit.

�26. Anderson, J., and H. Hart 1998. Nutrient Drug Interactions and Food. Health, Food and Nutrition Series,
Colorado State University. No. 9:361
27. Bateman D.N. 1991. Gastrointestinal disorders. In Textbook of Adverse Drug Reactions, 4th edn. ed. D. M.
Davies, Oxford: Oxford Medical Publications pp. 230-244.
28. Ferguson, J.M., and J. P. Feighner 1987. Floxetine-induced weight loss inover weight non depressed
humans. International Journal of Obesity, 11:163-170.
29. Blumberg, J. and R.Couris, Op. cit.
30. British Medical Association and the Royal Pharmaceutical Society of Great Britain. 1997. British National
Formulary Number 34 (September). London.
31. Roe, D.A., Op. cit.
32. Blumberg, J. and R.Couris, Op. cit.
33. Idem.
34. Mitchell, S. 2001. The association between antiulcer medication and initiation of cobalamin replacement in
older persons. J Clin Epidemiol., 54: 531-534.
35. Idem.
36. Tomkin G.H., D.R.Hadden, J.A.Weaver, and D.A.D.Montgomery 1971. Vitamin B12 status in patients on long
term metformin therapy. Br. Med. J. 2, 685-687.
37. Adam J.F., J.S.Clark, J.T. Ireland, C.M. Kesson, and W.S. Watson 1983. Malabsorption of vitamin B12 and
intrinsic factor secretion during biguanide therapy. Diabetologia 24, 16-18.
38. Blumberg, J. and R.Couris, Op. cit.
39. Pronsky, Z. 2004. Food Medication Interactions. Powers and Moore’s Food Medications Interactions. 13Th
Ed . F M I, Pottstonwn
40. Anderson, J. and H. Hart, Op. cit.
41. Williams K.J., R.P Bax, H.Brown and S.J.Mackin 1991. Antibiotic treatment and associated prolonged
prothrombin time. J. Clin. Pathol. 44, 738.
42. Hay, K., et al, Op. cit
43. Idem.
44. Idem.
45. Bennett, W.M. 1997. Drug Interactions and consequences of sodium restriction. Am J Clin Nutr., 65: S678S681.
46. Whelton, PK. and A.J Watson 1986. Diuretic-induced hypokalemia and cardiac arrhytmias. Am J Cardiol. 58:
A5-A10.
47. Perazella, MA. and R.L. Mahnensmith 1997. Hyperkalemia in the elderly; drugs exacerbate impaired
potassium homeostasis. J Gen Int Med., 12: 646-656.

�48. Blumberg, J. and R. Couris, Op. cit.
49. Idem.
50. Hay, K., et al, Op. cit
51. Kirk, J.K. 1995. Significant drug-nutrient interactions. American Family Physician, 51: 1175-1185.
52. Thomas, J.A., Op. cit.
53. Kirk, J.K., Op. cit.
54. Idem.
55. Kane, GC. and J.J. Lipsky 2000. Drug-grapefruit juice interactions. Mayo Clinic Proceedings, 75: 933-942.
56. Dresser, GK., D.G. Bailey and S.G. Carruthers. 2000. Grapefruit juice-felodipine interaction in the elderly.
Clinical Pharmacology and Therapeutics, 68: 28-34..
57. Roe, D.A., Op. cit.
58. Roberts, J. and Snyder D., Op. cit
59. Cook M.C. and D.L. Taren, Op. cit.
60. Bateman D.N., Op. cit.
61. Mitchell, S. 2001. The association between antiulcer medication and initiation of cobalamin replacement in
older persons. J Clin Epidemiol., 54: 531-534.

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="471">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="597150">
                  <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="597151">
                  <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="597152">
                  <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="597153">
                  <text>2000</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598314">
              <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598316">
              <text>2010</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598317">
              <text>11</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598318">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598319">
              <text>Enero-Marzo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598320">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="598321">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598315">
                <text>Respyn Revista de Salud Pública y Nutrición, 2010, Vol 11, No 1, Enero-Marzo</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598322">
                <text>Cantú Cantú, Pedro, Fundador</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598323">
                <text>Nutrición</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="598324">
                <text>Salud</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="598325">
                <text>Salud Pública</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="598326">
                <text>Ciencias de la salud</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="598327">
                <text>Alimentos</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="598328">
                <text>Transtornos alimenticios</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598329">
                <text>La Revista Salud Pública y Nutrición, inicia en el 2000 y es una publicación universitaria con periodicidad trimestral, producida por la Subdirección de Investigación, Innovación y Posgrado de la Facultad de Salud Pública y Nutrición y la valiosa colaboración de la Dirección de Tecnologías de Información de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tiene como finalidad publicar y divulgar la productividad científica al ofrecer un espacio con visibilidad global para difundir toda aquella información sobre salud pública y nutrición que se genera en los ámbitos académico y científico tanto en el entorno local, regional, nacional e internacional.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598330">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Salud Pública y Nutrición</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598331">
                <text>Ramos Peña, Esteban Gilberto, Editor Responsable </text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="598332">
                <text>Rocha Flores, Alejandra Berenice, Editor Técnico</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598333">
                <text>2010-01-01</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598334">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598335">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598336">
                <text>2021051</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598337">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598338">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="46">
            <name>Relation</name>
            <description>A related resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598339">
                <text>https://respyn.uanl.mx/index.php/respyn</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598340">
                <text>Monterrey, N. L.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598341">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="598342">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="10050">
        <name>Alcohol</name>
      </tag>
      <tag tagId="9973">
        <name>Alimentación</name>
      </tag>
      <tag tagId="19833">
        <name>Cáncer</name>
      </tag>
      <tag tagId="38599">
        <name>Células</name>
      </tag>
      <tag tagId="4767">
        <name>Estudiantes</name>
      </tag>
      <tag tagId="38598">
        <name>Riesgo</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
</itemContainer>
